
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XI     Cagua, Venezuela      N 162
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                        16 de abril de 2007
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
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           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Ha muerto el libro; larga vida al libro, Jorge Gmez   | Editorial
Jimnez.                                                 |
                                                         |
Romay presenta. / Criminales verdaderos. / Poesa para   | Breves
los cuadernos. / Analizando discursos. / Lectura a       |
promover.                                                |
                                                         |
Falleci el ensayista espaol Sebastin de la Nuez. /    | Noticias
Recuperada una cuna de madera donde durmi Gabriel       |
Garca Mrquez. / Gustavo Dudamel dirigir la Orquesta   |
Filarmnica de Los ngeles. / Falleci el escritor       |
estadounidense Kurt Vonnegut. / Premio Anaya para el     |
escritor espaol Martn Casariego. / El poeta Juan       |
Pomponio culmina en Venezuela gira latinoamericana. /    |
Libros sin fronteras en la Feria de Buenos Aires. /      |
Virtuality literario presenta la Unam. / Antonio Muoz |
Molina inaugurar el Festival de Literatura de Bruselas. |
/ Jalisco tendr la fiesta ms grande en honor al libro. |
/ Antonio Gamoneda iniciar la lectura continuada del    |
Quijote. / II Semana de la Nueva Narrativa Urbana        |
celebrarn en Caracas. / Aguascalientes celebrar        |
jornadas literarias. / Festival de Poesa Ciudad de      |
Granada reunir a una veintena de poetas. / Bogot       |
celebra su XV Festival de Poesa. / Poetas chilenas se   |
presentarn en la Feria de Buenos Aires. / Universidad   |
de Salamanca realizar congreso de novela y cine negro.  |
/ Literatura infantil protagoniza el X Saln del Libro   |
Iberoamericano.                                          |
                                                         |
David contra Goliat, Miguel de Loyola. / Crnica para | Artculos y
la carne moribunda: estos son los discursos que Chile se | reportajes
est perdiendo, Laura Garca. / El para qu de la      |
Historia: Arstides Medina Rubio, una pedagoga del      |
saber histrico, Mara E. DelValle de Villalba. /       |
Apuntes desahuciados sobre Andrs Mario Palacio,      |
Valmore Muoz Arteaga. / Herederos de Bolvar y         |
Santander, Fabio Parra Beltrn. / Michel Houellebecq   |
en la concepcin de Aldous Huxley, Andrs A. Ugueruaga. |
                                                         |
Entrevista a Miguel ngel Yusta, Mayusta. Coplas a      | Entrevistas
orillas del Ebro, Ral Tristn.                         |
                                                         |
La sagrada familia en La metamorfosis de Kafka,      | Sala de ensayo
Carmen Malare. / El boom: bandera literaria de un      |
continente, Leonardo Maicn.                            |
                                                         |
Poemas de Estrella Gomes. / Dos relatos de Yolanda       | Letras
Ramrez Michel. / Poemas de Radams Buffa. / Tres        |
relatos de Musa Ammar Majad. / Poemas de Ren Dayre      |
Abella. / El museo de las vrgenes, Roberto Lucio      |
Cceres. / Poemas de Gloria Gil Romera. / El            |
citatorio, Mara Margarita Herrera. / Instantneas,   |
Adn Echeverra. / El malabarista, Sergio Llorens. /   |
Sueos de Can frente al espejo, Gabriel Otero. / El  |
hada, Jssica de la Portilla Montao. / Poemas de       |
Nahuel Alonso. / Dos hombres, Odiseo Schloss. / Cinco  |
textos de Rafael Robles Olivos. / Dos relatos de Yolanda |
Montesinos Lpez.                                        |
                                                         |
Guillermo Morn.                                         | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
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      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
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    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||    EDITORIAL      |||||||||||||||||||||||||||

=== Ha muerto el libro; larga vida al libro      Jorge Gmez Jimnez ======

Las herramientas de la modernidad inauguraron la idea de la muerte del
libro. La posibilidad de transmitir contenidos sin un soporte fsico, as
como la facilidad para reproducirlos y modificarlos, deslumbraron a los
primeros hombres que entraron en contacto con la nueva realidad,
hacindolos sentenciar al libro, o ms concretamente al libro impreso, como
un artefacto caduco y costoso.

Hoy sabemos que el libro impreso marca la pauta del futuro libro digital.
La tecnologa tradicional que trajo a nuestras manos el libro como un
conjunto de pginas unidas por uno de sus lados ha dejado en nosotros la
huella de su experiencia: hasta ahora, la resistencia al libro digital va
unida por lo general a la idea de que un libro no es slo sus pginas, sino
tambin la textura, el olor y quizs lo ms importante la portabilidad
del accesorio.

La necesidad de mantener esa experiencia es el elemento determinante para
que la realizacin del libro digital, en lugar de desplazar a la tecnologa
tradicional, tienda a emularla agregndole nuevas caractersticas que
terminarn, como jams lo sospechamos, en crear una nueva tecnologa que
incluira todo lo que ya tenamos de la tradicional, pero que adems
concentrara todo lo que le haca falta.

Si pudisemos representar un libro como un sistema de coordenadas, la
extensin del eje X estara determinada por el soporte en el que estn
agrupadas las ideas que componen el libro, mientras que la del eje Y sera
indefinida, e incluira las ideas que produce el libro en la mente de todos
sus lectores. El libro es un objeto singular que puede encerrar en sus
pginas una vasta multiplicidad de objetos y, adems, al mezclarse con la
mente de cada lector, el poder de crear otros nuevos.

Son los best-sellers contemporneos los ltimos exponentes exitosos de una
tecnologa que mutar hacia otra con caractersticas reforzadas? Es posible
que as sea, y que la respuesta concreta aparezca apenas en unos aos.
Entre tanto, en este Da del Libro dispongmonos a rendirle tributo a este
sistema de coordenadas que hace infinitas las ideas de los hombres.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Romay presenta. El prximo sbado 21 de abril, a las 7 de la noche, ser
presentada la novela Salidas de emergencia, del escritor cubano y
letraliano Alexis Romay y publicada por el sello espaol Baile del Sol. La
presentacin, que es auspiciada por el Centro Cultural Cubano de Nueva
York, Watchung Booksellers y Gallery Twenty-One, estar a cargo del
escritor cubano Fernando Velzquez Medina y tendr lugar en la mencionada
galera, ubicada en 611 McCarter Highway, en Newark (EUA). El espacio es
limitado, por lo que los interesados en asistir debern hacer su
reservacin al telfono 973.424.1700.
http://www.alexisromay.com

Criminales verdaderos. Hotel Kafka acaba de inaugura su curso True Crime,
dedicado al gnero negro y policiaco, y que contar con la asesora de
forenses, especialistas en balstica y armamento, detectives y
criminlogos, para informar a los escritores de las circunstancias reales
que rodean un asesinato.  El curso, coordinado por Rafael Reig, se
desarrollar entre el 23 de abril y el 25 de junio, y contar con guardias
civiles, un mdico forense, un qumico especializado en deteccin y
anlisis de ADN y cadenas de custodia, as como una psicloga forense, un
abogado criminalista, un detective y dos de los novelistas ms
significativos del gnero negro y policial de Espaa, Juan Madrid y Lorenzo
Silva. Los alumnos obtendrn toda la informacin necesaria de los
especialistas para resolver una propuesta de ejercicio al final de curso:
la escritura del crimen perfecto. Las sesiones se realizarn los lunes
entre 9 y 10:30 de la noche.
http://www.hotelkafka.com/cursos/literatura/curso_true_crime.html

Poesa para los cuadernos. El Instituto de Cultura Puertorriquea (ICP)
invita a las personas interesadas en la creacin potica a participar en un
taller de poesa de nivel avanzado. Los trabajos producidos en este taller
sern publicados en la serie Cuadernos de Taller, editada por el Proyecto
para el Fomento del Quehacer Literario. La direccin del taller estar a
cargo de la poetisa Etnairis Rivera. Las solicitudes de admisin se
recibirn hasta el 11 de mayo de 2007 y la participacin ser gratuita.
http://www.icp.gobierno.pr

Analizando discursos. El prximo sbado 12 de mayo se dar inicio, en
Buenos Aires (Argentina), al Seminario de Literatura Infantil y Juvenil
Problemas tericos y metodolgicos en el anlisis del discurso de textos
literarios con destinatario infantil y juvenil, que desarrollarn, a lo
largo de 32 horas ctedra, la licenciada Alicia Origgi y la profesora Lidia
Blanco, en el marco de la Maestra en Anlisis del Discurso que dirige la
licenciada Elvira Arnoux en la Facultad de Filosofa y Letras de la
Universidad de Buenos Aires (UBA). Orientado a alumnos de la Maestra en
Anlisis del Discurso, alumnos y egresados de la carrera de Letras y
maestros, bibliotecarios y profesores de lengua y literatura, el seminario
abordar temas como los orgenes y desarrollo histrico de la literatura
infantil, anlisis del discurso narrativo en obras de relevancia aparecidas
en el siglo XX y del discurso potico en obras literarias con destinatario
infantil. Adems, los participantes podrn discutir los temas con
escritores y especialistas del rea. Las sesiones sern los sbados entre 9
de la maana y 1 de la tarde. Para inscribirse es preciso telefonear al
4433-5925 de lunes a viernes entre las 12 del da y las 3 de la tarde.

Lectura a promover. El Centro de Estudios de Promocin de la Lectura y
Literatura Infantil (Cepli), dependiente de la Universidad de Castilla La
Mancha, est convocando al IV Mster de Promocin de la Lectura y
Literatura Infantil 2007-2009, que ser dirigido por el mster Pedro
Cerrillo y Santiago Yubero. Entre los objetivos del mster se encuentra
propiciar la formacin de especialistas y mediadores que trabajan en
promocin y animacin lectoras mediante el estudio del proceso lector, las
habilidades que facilitan la lectura, tcnicas, programas y estrategias de
animacin a la lectura y conocimientos para orientar la seleccin de
lecturas por edades. Igualmente, el mster pretende promover el
conocimiento de la literatura infantil y juvenil como un espacio para la
creatividad, la tolerancia y el entendimiento. La preinscripcin se podr
realizar entre el 15 de mayo y el 30 de julio. 
http://www.uclm.es/cepli/index.asp?id=93

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electrnico a breves@letralia.com.



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||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Falleci el ensayista espaol Sebastin de la Nuez

El catedrtico de literatura espaola de la Universidad de La Laguna
(http://www.ull.es) Sebastin de la Nuez Caballero, Hijo Adoptivo de
Tenerife y uno de los principales y ms prestigiosos expertos en el
escritor canario Benito Prez Galds, muri el sbado 31 de marzo en su
residencia del Camino Largo de La Laguna, ciudad donde viva desde 1952.

Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1917, De la Nuez estaba casado con
Luisa Ayala Bentez y era licenciado en farmacia, pero se hizo conocido por
su labor de investigacin y docencia en el campo de la literatura,
especialmente en la vida y obra de Prez Galds, a quien dedic buena parte
de su vasta produccin de ms de trescientos ttulos.

Doctorado en filosofa y letras en la especialidad de filologa romnica
con premio extraordinario, fue primero catedrtico de lengua y literatura
de enseanzas medias en las localidades de Lorca (Murcia), Santa Cruz de La
Palma y Santa Cruz de Tenerife. Accedi a la ctedra universitaria de
literatura espaola de la Universidad de La Laguna en 1973.

Posteriormente, en 1977, imparti la docencia de la misma especialidad en
la Universidad de Sevilla (http://www.us.es) para regresar a La Laguna
entre los aos 1978 y 1985. Tambin fue profesor visitante de universidades
en Puerto Rico y en el estado norteamericano de California.

Estudi y edit a todos los escritores canarios de las vanguardias
histricas, como Pedro Garca Cabrera, Agustn Espinosa y Domingo Lpez
Torres, entre otros. Entre sus ensayos ms caractersticos destacan Algunos
prosistas de fin de siglo en Canarias (1961), Toms Morales: su vida, su
tiempo y su obra (1956) o Biblioteca y archivo de la Casa Museo Prez
Galds (1990).

En el diario El Da (http://www.eldia.es) fue coordinador del suplemento
Archipilago Atlntico desde 1984, adems de pertenecer al jurado del
premio Leoncio Rodrguez de Periodismo y de haber sido presidente del
jurado del Premio Flix Francisco Casanova.

Fue galardonado con el Premio Canarias, concedido por su labor continuada y
tenaz por el conocimiento de la literatura canaria, recibi el Viera y
Clavijo de Humanidades en 1960 y el Leoncio Rodrguez en 1985 por un
artculo sobre el escritor Miguel de Unamuno.

Miembro de la Academia Canaria de La Lengua
(http://www.academiacanarialengua.org), perteneca al Instituto de Estudios
Canarios (http://www.iecan.es) y al Museo Canario
(http://www.elmuseocanario.com), y estaba estrechamente vinculado a la Real
Sociedad Econmica de Amigos del Pas de Tenerife (http://www.rseapt.org),
de la que fue presidente entre 1995 y 2000.

Fuente: El Da



*** Recuperada una cuna de madera donde durmi Gabriel Garca Mrquez

La cuna de madera que Gabriel Garca Mrquez ocup como beb ha sido
recuperada por los responsables de la reconstruccin de la casa natal del
escritor colombiano en Aracataca, segn inform el pasado 7 de abril la
revista Cambio (http://www.cambio.com.co), de Bogot.

La publicacin precisa que la cuna estaba en manos de un miembro de la
familia, que no tuvo inconveniente en regresarlo para que sea puesto en la
pequea habitacin donde el novelista pas los primeros aos de su vida.

La cuna fue encontrada la semana pasada por funcionarios del Ministerio de
Cultura de Colombia (http://www.mincultura.gov.co), dice Cambio, que no
detalla el lugar del hallazgo ni el familiar del escritor que la
conservaba.

La casa natal de Garca Mrquez en la localidad caribea de Aracataca es
restaurada por iniciativa de la dependencia de Cultura, que asumi la tarea
como un homenaje del gobierno al Nobel de Literatura de 1982, quien el
pasado 6 de marzo celebr sus 80 aos.

Segn el llamado Proyecto de Reconstruccin de la Casa Natal de Gabriel
Garca Mrquez, en el domicilio se recrear la infancia del insigne
escritor colombiano. Las tareas tendrn como complemento un montaje
museogrfico, que junto al domicilio restaurado darn lugar a la Casa
Museo Gabriel Garca Mrquez.

Fuente: El Informador



*** Gustavo Dudamel dirigir la Orquesta Filarmnica de Los ngeles

El director venezolano Gustavo Dudamel, de 26 aos, sustituir a partir de
2009 a Esa-Pekka Salonen al frente de la Orquesta Filarmnica de Los
ngeles (LA Phil, http://www.laphil.com/orchestra/laphilharmonic.cfm), una
de las ms importantes de Estados Unidos, segn inform el pasado 8 de
abril su presidenta, Deborah Borda.

La noticia fue recibida con aplausos entre los miembros de la orquesta, ya
familiarizados con Dudamel despus de su debut con esta filarmnica en
Estados Unidos, en 2005, en uno de los conciertos al aire libre del
Hollywood Bowl.

Salonen, finlands de 48 aos, permanecer al frente de LA Phil hasta la
temporada 2008-2009, momento en el que dejar el cargo como director
musical para dedicarse a la composicin.

Dudamel es conocido en el mundo de la msica como uno de sus jvenes
prodigios, que en 2004 dirigi por primera vez una orquesta profesional al
tomar parte en un concurso que patrocin la Sinfnica de Bamberg, en
Alemania. Su carrera comenz a los once aos como violinista en la Orquesta
Sinfnica Juvenil Simn Bolvar, en Caracas, de donde salt como director
al frente de la Orquesta Estatal Juvenil y posteriormente, a los 17, en la
Orquesta Nacional Juvenil, ambas en Venezuela.

Hay muchos directores que son perfectos en su tcnica pero que se dejan
llevar por el ego en lugar de la msica. Con Dudamel, no hay artificios ni
ego, ha dicho la violonchelista Gloria Lum, entre los muchos miembros de
LA Phil que han expresado su apoyo al nuevo director musical.

Dudamel, conocido ya por su pelo rizado, largo y agitado, ha firmado con la
orquesta un contrato de cinco aos que comienza en la temporada 2009-2010.
Salonen ocup este puesto desde 1992 y bajo su batuta la Filarmnica
estren en 2003 su ltima sede permanente con diseo del arquitecto Frank
Gehry: el Auditorio Walt Disney.

Aunque la juventud de Dudamel es motivo de preocupacin en algunos crculos
musicales, la Filarmnica de Los ngeles cuenta con una larga tradicin en
este sentido despus de contratar a Zubin Mehta en 1962 para este mismo
puesto cuando slo tena 26 aos. La figura de Dudamel aumenta la
importancia de la presencia hispana en las principales organizaciones
musicales de una ciudad que cuenta con el espaol Plcido Domingo al frente
de la pera de Los ngeles.

Fuente: EFE



*** Falleci el escritor estadounidense Kurt Vonnegut

El escritor estadounidense Kurt Vonnegut, autor de obras como
Slaughterhouse-Five (Matadero cinco), considerada una de las ms destacadas
novelas antiblicas del siglo XX, falleci en Nueva York este mircoles 11
de abril, a los 84 aos. Conocido tambin por Cats Cradle y God Bless you,
Mr. Rosewater, muri tras sufrir daos cerebrales hace unas semanas como
consecuencia de una cada, segn inform su esposa, la fotgrafa Jill
Krementz.

Autor de catorce novelas, adems de numerosos relatos de ciencia ficcin,
ensayos y otras obras, Vonnegut se hizo famoso por su estilo satrico, su
crtica social y su humor negro. Considerado un icono de la contracultura
en la sociedad de Estados Unidos, cuyo estilo de vida critic
insistentemente en sus libros, fue particularmente admirado por los
estudiantes universitarios de las dcadas de los aos 60 y 70, cuando
escribi gran parte de su obra.

Su experiencia en el asedio y el bombardeo aliado de la ciudad alemana de
Dresde durante la segunda guerra mundial, en la que fue capturado por los
nazis, fue la base de Matadero cinco, publicada en 1969. Esa novela, en la
que mezclaba la realidad y la ciencia ficcin para mostrar una visin
crtica, no exenta de humor, de la sociedad y en particular de la crueldad
blica, le dio notoriedad y se convirti en uno de los libros ms
simblicos del pacifismo.

Su constante crtica social, con tendencia a la stira y al humor negro y
el empleo de tcnicas vanguardistas y elementos fantsticos fueron las
claves en las que ciment su prestigio como autor. Vonnegut, que se defina
a s mismo como un escptico religioso y un librepensador humanista, haba
nacido en 1922 en Indianpolis, ciudad que haba declarado el 2007 como el
ao del escritor.

Fuente: EFE



*** Premio Anaya para el escritor espaol Martn Casariego

Martn Casariego (Madrid, 1962) obtuvo este 12 de abril el IV Premio Anaya
de Literatura Infantil y Juvenil con su obra El camino de Ulectra, una
novela de aventuras futurista, seleccionada entre un centenar de
originales. El galardn, dotado con 30.000 euros por Anaya
(http://www.anaya.es) y mbito Cultural de El Corte Ingls
(http://www.ambitocultural.es), fue dado a conocer en Granada y entregado
al escritor madrileo en el Saln de Plenos del Ayuntamiento por Fernando
Maras, triunfador en la convocatoria de 2005.

El ganador se alz en 1997 con el Ateneo de Sevilla por La hija del
coronel, su obra ms conocida, pero tambin es guionista y autor de varios
relatos dirigidos a nios y jvenes.

Por el camino de Ulectra cuenta las aventuras de Miguel y Glaster, dos
jvenes de quince aos que tienen la misin de recuperar la capacidad de
lectura, que los humanos perdieron en la antigedad, all por 2065. En el
mundo de 2314, los seres humanos estn programados para morir a los 75 aos
y, aunque no pueden leer, tienen implantados en el cerebro unos chips que
les dotan de amplios conocimientos. Son engendrados en probetas y cada uno
tiene un nico padre o madre.

En esta sociedad futurista, el fenmeno del amor es controlado por una
pldora que permite, a quien la toma, vivir una apasionada pero
intrascendente aventura de una semana, ya que otro chip protege de los
sobresaltos del corazn. Pese a ello, Glaster est locamente enamorada de
Miguel. Tras la muerte de sus padres en extraas circunstancias, ambos
deciden seguir la misin en la que aqullos trabajaban y viajar a los
confines del Universo, hasta Ulectra, donde est el gobierno del mundo el
Gran Ordenador, para salvar a la humanidad de su analfabetismo y recuperar
la lectura y, a travs de ella, la libertad.

Es una historia de aventuras algo disparatada, con mucho humor, pero por
debajo hay un tema ms serio, que es la importancia de la lectura, explic
el autor en rueda de prensa. Afirm, adems, que escribir una historia para
jvenes es tan fcil o tan difcil como hacerlo para adultos. No
obstante, el tono es ms desenfadado. A su juicio, el truco es que el
propio escritor se divierta: El nico aliciente que tengo para empezar y
terminar una novela es que me est gustando a m.

En su opinin, la frontera entre libros para jvenes y para adultos es
permeable. No sabra decir si El principito (de Antoine de
Saint-Exupry) es infantil, juvenil o para mayores como yo, argument.
Como escritor, mi gran aspiracin cuando escribo una novela juvenil es que
pueda gustar a gente de mi edad.

Casariego lament que la literatura infantil y juvenil est bajo
sospecha, porque algunos consideran que es ms fcil o peor. Pero hay de
todo, como en la de adultos. En ese aspecto, dijo que las historias para
nios y jvenes pueden crear o destruir lectores. Si no te gusta lo que
has ledo hasta los 16 aos, por qu seguir leyendo?. De ah la gran
responsabilidad que soportan los autores de este gnero.

Sobre el trasfondo serio de su obra, admiti estar preocupado por los
bajos ndices de lectura, ya que los libros son una puerta a muchas
habitaciones y un mundo sin ellos sera muy triste. Sin embargo,
reconoci, a veces tiene la tentacin de pensar: Si la gente no quiere
leer, ellos se lo pierden.

El representante de Anaya, Antonio Ventura, explic que el jurado valor en
el texto de Casariego su capacidad para crear un universo de ficcin
literaria y hacer de una novela juvenil una obra literaria. A partir de
la pgina veinte, lo fascinante no es lo que se cuenta, sino cmo se
cuenta, dijo.

El premio se dedica a obras infantiles y juveniles en aos alternos. En
esta edicin se premiaba una novela juvenil.

Fuente: Ideal Digital



*** El poeta Juan Pomponio culmina en Venezuela gira latinoamericana

Como parte de su gira potica Huellas de fuego y con la organizacin de
la Agrupacin Literaria Pie de Pgina y de la revista literaria Letralia,
Tierra de Letras, este jueves 12 de abril el escritor y artista plstico
argentino Juan Pomponio present un recital en el que interactu con
escritores y lectores venezolanos en la Biblioteca Agustn Codazzi, ubicada
en el Complejo Cultural Santos Michelena, en Maracay (Aragua).

Venezuela es el ltimo destino de la gira de Pomponio, quien ha recorrido
el continente viajando en buses y otros medios de transporte. As ha
compartido su poesa con quienes le han recibido en Chile, Per, Ecuador y
Colombia. A Venezuela arrib a mediados de marzo y ya haba presentado
antes su poesa en diversas actividades en las ciudades de Mrida y San
Cristbal.

Nacido en Berastegui en 1966, Pomponio es diseador grfico y docente de
educacin media. Ha publicado el poemario Salvaje (2003), que recibi la
Divisa Honorfica Nacional otorgada por el Instituto Literario Horacio
Rega Molina, de La Plata. Textos suyos han aparecido en diversas
antologas, as como en Letralia.

Entre sus reconocimientos se cuenta el haber sido declarado Ciudadano
Ilustre de Berazategui por el Consejo Deliberante de la ciudad, en virtud
de su trayectoria, en 1997. Ha obtenido adems el primer premio en el
Certamen Literario de Poesa Almafuerte 1997 (La Boca, Buenos Aires); el
2 premio de Poesa en idioma espaol del Segundo Certamen Nacional de
Poesa y Cuentos: Premio C.O.M.I.T.E.S 1999, el Tercer Premio Nacional de
Poesa en el XXX Concurso Nacional Literario Dante Alessandri 1997 y
otros.



*** Libros sin fronteras en la Feria de Buenos Aires

Entre el 16 de abril y el 7 de mayo se realizar la 33 edicin de la Feria
Internacional del Libro de Buenos Aires (http://www.el-libro.com.ar), que
bajo el lema Libros sin fronteras es hoy por hoy la muestra ms
importante de Latinoamrica y destacado referente a nivel mundial, que
convoca a ms de un milln de asistentes.

Si bien la apertura al pblico ser el prximo jueves 19 de abril a las 2
de la tarde en el Predio Ferial de Buenos Aires (La Rural), desde el 16
comienzan congresos, jornadas y encuentros para profesionales ligados al
mundo del libro como bibliotecarios, editores, distribuidores, docentes de
todos los niveles, escritores e investigadores.

Las Jornadas Internacionales de Educacin se realizarn del 16 al 18 de
abril y su tema ser Diversidad: punto de partida. Ser un encuentro de
educadores de todos los niveles, organizado con conferencias magistrales de
disertantes argentinos y extranjeros y paneles. Habr ateneos y
talleres-laboratorio para posibilitar la participacin interactiva de los
asistentes.

Las Jornadas de Profesionales del Libro tendrn lugar desde el 16 al 19 de
abril y sern un punto de encuentro de la industria editorial de habla
hispana y de todo el mundo. Editores, libreros, bibliotecarios,
distribuidores y educadores de todo el mundo, participarn de esta
oportunidad de negocios, con la mayor oferta de ttulos nacionales y del
exterior y con los precios ms competitivos del mercado.

El II Congreso Iberoamericano de Bibliotecologa se desarrolla desde el
pasado sbado 14 y se extender hasta maana martes 17. Este congreso
abordar el tema Bibliotecas y nuevas lecturas en el espacio digital, y
su organizacin es compartida por la Fundacin El Libro y la Asociacin de
Bibliotecarios Graduados de la Argentina (Abgra, http://www.abgra.org.ar).

En el evento participarn con la presentacin de ponencias, y con debates y
conferencias, bibliotecarios especializados en lengua espaola. La pregunta
que atravesar este congreso ser Cul es el rol de los bibliotecarios
cuando los usuarios de las bibliotecas pueden obtener informacin desde
cualquier lugar y en cualquier momento, mediante los servicios diseados en
base a las tecnologas de la informacin y la comunicacin (TIC)?. Y
tambin Qu implica adecuarse a este cambio de rol de la biblioteca?

A partir del 19 de abril, la feria se abrir al pblico en general y
contar con ms de 1.700 actividades: mesas redondas, conferencias,
dilogos abiertos, debates, presentaciones de libros, recitales de poesa,
narraciones, espectculos, videoconferencias, y actividades para nios y
jvenes. La entrada tiene un costo de $5 de lunes a jueves, y de $7,50 los
viernes, sbados, domingos y feriados. Los menores de 12 aos acompaados
por un mayor podrn entrar sin pagar entrada. Igualmente, de lunes a
viernes (con excepcin del 1 de mayo) podrn entrar gratuitamente
jubilados, pensionados, estudiantes universitarios y docentes, presentando
su comprobante o carnet, y delegaciones educativas con inscripcin previa.

El sbado 28 de abril, entre las 9 de la noche y las 2 de la madrugada del
domingo 29, la entrada ser libre y gratuita con motivo de La Noche de la
Ciudad en la Feria del Libro.

El lema Libros sin fronteras plantea que el libro es vehculo y puente
entre culturas, por encima de las diversidades raciales, geogrficas y
polticas; y puede superar las barreras idiomticas por la traduccin. En
la escena internacional marcada por las migraciones, las asimetras
sociales y las desconfianzas tnicas, el libro tiene un papel civilizador y
pacificador.

Fuentes: Educ.ar  Fundacin El Libro



*** Virtuality literario presenta la Unam

Hasta este 16 de abril es posible inscribirse en el Virtuality Literario
Caza de Letras (http://www.cazadeletras.unam.mx), un concurso en tiempo
real que se desarrollar entre el 11 de mayo y el 6 de julio, y que ha sido
planteado en un formato que recuerda al de los reality shows televisivos
pero adaptado a la red. El evento es auspiciado por la Universidad Nacional
Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx).

El ganador de este particular certamen obtendr 50.000 pesos y la
publicacin de sus trabajos en la revista universitaria Punto de partida.
Podrn participar escritores de 20 a 35 aos, mexicanos o extranjeros
residentes en Mxico, de los cuales doce sern seleccionados por un comit
para convivir durante ocho semanas a travs de blogs integrados al portal
del concurso. Los autores trabajarn en lnea con tres escritores
anfitriones, Alberto Chimal, lvaro Enrigue y Mnica Lavn, quienes, a
manera de taller, les plantearn retos de escritura en distintos gneros
literarios. Para inscribirse es preciso llenar la ficha de registro
(http://www.cazadeletras.unam.mx/casting/registro.html).

El jurado estar conformado por estos anfitriones, que debern nominar
semanalmente a dos o ms huspedes, segn el desempeo de cada uno, para
salir del concurso. Con la misma periodicidad, uno o ms de estos nominados
ser expulsado con base en la decisin del jurado y los votos de los
lectores. El pblico podr comentar a cada husped su trabajo y podr votar
a favor de su concursante favorito e influir en el resultado de las
eliminatorias.

Se trata de un concurso en tiempo real que pretende alejarse de los
convencionalismos que caracterizan a los certmenes tradicionales, explic
Sealtiel Alatriste, director de Literatura de la Unam y responsable del
proyecto. Nos interesa hacer de esto algo alegre, realmente ldico, sacar
a la literatura de la solemnidad en la que a veces la encasillamos.

Alatriste, quien anunci que ya se proyecta otra edicin del concurso para
el segundo semestre del ao, consider necesario dar cauce a los nuevos
talentos que no encuentran oportunidades en los concursos literarios
tradicionales, que generalmente ganan los escritores con cierta
trayectoria.

Bajo seudnimo, los participantes que se darn a conocer el 4 de mayo
contarn con un blog donde se archivar su desempeo y se constatar su
nivel de popularidad, que ser medido por la votacin de los cibernautas.

Escribir es un trabajo de resistencia ante la crtica, de saber construir
a partir de ella, y eso me parece una gimnasia para la imaginacin y la
destreza narrativa, indic Lavn sobre el concurso, que califica como
formativo, intenso y adrenalnico. Valor tambin la retroalimentacin
que ofrece el certamen, ya que los escritores eliminados podrn conocer sus
fallas literarias. Por su parte, Chimal consider que el Virtuality es una
especie de taller donde los lectores podrn tambin decidir las expulsiones
que tendrn lugar peridicamente a lo largo del concurso.

Fuente: Caza de Letras  Noticias de Oaxaca



*** Antonio Muoz Molina inaugurar el Festival de Literatura de Bruselas

El escritor espaol Antonio Muoz Molina inaugurar el prximo 19 de abril,
en Bruselas (Blgica), el Festival Internacional de Literatura Passa Porta
(http://www.passaporta.be), en el que autores belgas y extranjeros
analizarn las distintas sociedades, culturas y opiniones desde otra
perspectiva.

En el evento, que lleva por lema Del Otro Lado y que se prolongar hasta el
domingo 22, participarn asimismo los poetas Andrs Snchez Robayna y
Vicente Valero, quienes ofrecern un recital y una aproximacin a la poesa
espaola contempornea.

Molina ser el invitado de honor de un festival de decidida vocacin
multilinge y multicultural, organizado conjuntamente por el Instituto
Cervantes (http://www.cervantes.es) y Passa Porta, una librera
internacional creada en 2004.

El acto animar a mirar ms all de nuestras fronteras, de las prximas o
de las lejanas, las reales o las imaginarias; a situarnos en el lugar del
otro , sealaron los organizadores.

La inauguracin tendr lugar el 19 de abril a las 6 de la tarde en la
librera Passa Porta, mientras que la participacin de Snchez Robayna y
Vicente Valero se producir el da 22 a las 10 de la maana en el Thatre
de la Monnaie.

El Instituto Cervantes celebra en 2007 el dcimo aniversario de su
implantacin en la capital belga, colaborando con diversas entidades de la
misma, pblicas y privadas, para la promocin y difusin de la cultura en
espaol.

Fuente: EFE



*** Jalisco tendr la fiesta ms grande en honor al libro

En Jalisco, el prximo 23 de abril, Da Mundial del Libro, habr un maratn
de lectura en voz alta de Cien aos de soledad; la presentacin oficial
para Mxico de la nueva edicin conmemorativa de esta novela que cumple 40
aos desde su primera publicacin; y una fiesta con msica colombiana, todo
como parte de la celebracin ms grande que se realizar en Mxico en torno
a Gabriel Garca Mrquez y al libro.

En la conferencia de prensa realizada el pasado 10 de abril en las
instalaciones de la Feria Internacional del Libro (FIL,
http://www.fil.com.mx) de Guadalajara, Marisol Schulz, directora de
Alfaguara (http://www.alfaguara.com), asegur que Jalisco realizar la
celebracin ms importante en Mxico para el libro, as como para Gabriel
Garca Mrquez y Cien aos de soledad. En el acto estuvieron presentes
tambin Mara Elena Ramos, directora general de Fomento y Difusin de la
Secretara de Cultura; Romn Villa, director de Difusin Cultural del
Ayuntamiento de Guadalajara, y Nubia Macas, directora general de la FIL.

Durante la conferencia se inform que el maratn de lectura comenzar a las
9 de la maana en todos los municipios. Las personas que quieran participar
en la lectura de Guadalajara, que ser hasta las 6 de la tarde en la Rambla
Catalua, pueden inscribirse en la pgina de la FIL o mediante el telfono
3810-0331 (extensin 932), as como a travs del correo electrnico
protocolo@fil.com.mx.

A las 6 de la tarde del 23 de abril, Grupo Santillana
(http://www.gruposantillana.com) y la FIL realizarn la presentacin
oficial para Mxico de la edicin conmemorativa de Cien aos de soledad,
preparada por la Real Academia Espaola (RAE, http://www.rae.es) y la
Asociacin de Academias de la Lengua Espaola (Asale,
http://www.asale.org). En esta presentacin, que ser moderada por el
periodista Pablo Boullosa, participarn los escritores Jorge Volpi, Gonzalo
Celorio, Eliseo Alberto y Elena Poniatowska. Al final de la presentacin el
pblico podr participar en un brindis y un concierto de msica colombiana,
ofrecidos por la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara
(OFVC).

Todos los lectores que participen en el maratn recibirn un ejemplar de la
edicin especial de Cien aos de soledad, realizada por Santillana. Esta
edicin, segn dijo Marisol Schulz, es impecable y la definitiva que Gabo
quiso entregar a las siguientes generaciones. Incluye prlogos de los
escritores lvaro Mutis, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Vctor Garca
de la Concha y Claudia Guilln. La directora de Alfaguara destac la
inclusin del rbol genealgico con los 69 personajes y las 6 generaciones
de los Buenda, as como el glosario de trminos realizado por la Academia
Colombiana de la Lengua.

Nubia Macas, directora de la FIL, dijo que la lectura en voz alta ser
transmitida en vivo desde la Rambla Catalua por la Red Radio UdeG,
estacin que abrir su seal para todo el pas. Destac la importancia de
la participacin de toda la sociedad en este tipo de eventos e inform que
habr un ejemplar de Cien aos de soledad en Braille para los invidentes
que quieran unirse al festejo.

A lo largo de la jornada de lectura las editoriales Conaculta, Conexin
Grfica, Arlequn, Universitaria, Grupo Editorial Tomo, Mantis, Petra
Ediciones, Siglo XXI, Tusquets y la direccin de publicaciones de la
Secretara de Cultura; as como de las libreras Porra, Gandhi, Cristal,
Jardn de Senderos, Jos Luis Martnez del FCE, Universitaria, Gonvill, y
la revista Reverso instalarn mesas de venta de libros y entregarn una
rosa a quienes compren un libro, cortesa del Centro Universitario de
Ciencias Biolgicas y Agropecuarias (Cucba, http://www.cucba.udg.mx).

El Da Mundial del Libro es una celebracin creada por la Unesco en 1995,
que en la actualidad se festeja en ms de ochenta pases. Esta es la sexta
ocasin en que se convoca a la lectura en voz alta; las ediciones
anteriores fueron dedicadas a Juan Jos Arreola, Julio Cortzar, Pablo
Neruda, Julio Verne y Jorge Luis Borges. El ao pasado esta actividad
reuni en Guadalajara a 193 lectores y ms de dos mil personas acudieron a
escucharlos.

Fuente: FIL



*** Antonio Gamoneda iniciar la lectura continuada del Quijote

La voz del poeta Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931), ltimo premio Cervantes,
ser la primera de las ms de 2.000 que, por decimoprimer ao consecutivo,
completarn la lectura continuada de El Quijote. Ser a la seis de la tarde
del prximo 23 de abril, da del libro y aniversario de la muerte de
Cervantes y Shakespeare, en el Crculo de Bellas Artes (CBA,
http://www.circulobellasartes.com) de Madrid.

En un lugar de la Mancha..., leer Gamoneda poco despus de recibir de
manos del Rey en Alcal de Henares el diploma y la medalla que le acreditan
como ganador del premio mayor de las letras espaolas.

Aunque podra producirse cambios de ltima hora en su agenda, se cuenta con
que la voz del presidente del gobierno espaol, Jos Luis Rodrguez
Zapatero, se sume a esta lectura que es ya una tradicin dentro de la
Semana del Libro y la gran fiesta de la lectura, segn la defini Juan
Barja, director del CBA. Otra de las lectoras ser la ministra de Cultura,
Carmen Calvo.

La lectura continua tendr lugar en el Saln de Columnas del CBA desde el
lunes 23 hasta la tarde del mircoles 25. Se intercalar, por tercer ao,
con intervenciones de personas libro que han memorizado pasajes de la
obra. Una iniciativa que este ao se abre a idiomas como el aimar,
quechua, guaran, blgaro o rumano, adems del cataln, gallego y vasco.

Habr dramatizaciones de algunos pasajes a cargo de actores de la Real
Escuela de Arte Dramtico (Resad, http://www.resad.es) y de reclusas que
forman parte del grupo de teatro del Centro Penitenciario de Aranjuez. Se
sucedern tambin las conexiones por videoconferencia con embajadas y sedes
del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) en distintos rincones del
planeta, centros penitenciarios o instituciones como la Presidencia de La
Rioja.

La fiesta de la lectura incluir este ao un encuentro de Antonio
Gamoneda con estudiantes en el teatro Fernando de Rojas y en colaboracin
con La Noche de los Libros (http://www.lanochedeloslibros.com) de la
Comunidad de Madrid (http://www.madrid.org). Se recordar a William
Shakespeare, fallecido tambin el 23 de abril, a travs de un ciclo de cine
con una decena de grandes ttulos basados en su obra, desde Ricardo III a
Julio Csar, pasando por El mercader de Venecia. Habr tambin lecturas
dramatizadas de El rey Lear y Sueo de una noche de verano.

Se estrenar, adems, un Premio Internacional de Ensayo creado y amparado
por el CBA y la editorial Antonio Machado, un galardn abierto a cualquier
idioma y al que se han presentado casi 80 originales y que se fallar el
da 25. No faltar el arte, con una exposicin de uno de los ltimos
grandes surrealistas, el chileno Roberto Matta, que realiz dos series de
grabados dedicados a El Quijote: Don Qui y Qui dEux, que se mostrarn
junto a los escritos cervantinos de Matta, redactados en el
caracterstico argot del artista.

Fuente: Ideal Digital



*** II Semana de la Nueva Narrativa Urbana celebrarn en Caracas

Entre el 23 y el 27 de abril se celebrar en el Centro Cultural Chacao, en
Caracas, la II Semana de la Nueva Narrativa Urbana, evento que organiza el
Pen de Venezuela (http://www.pendevenezuela.org) con el apoyo de la
Fundacin Chacao (http://www.chacao.gov.ve/fundacioncultural), y en el que
se ofrece al pblico una oportunidad para hacer contacto con las nuevas
voces de la narrativa urbana venezolana.

La actividad se iniciar el lunes 23, cuando Judit Gerendas presente a los
escritores lvaro Prez Capiello, Vctor Vegas y Gisela Kozak. El martes
24, Antonieta Madrid har lo propio con Ricardo Waale, Jos Toms Angola y
Carlos vila. Les siguen Mario Morenza, Marianne Daz y Eduado Cobos,
quienes leern sus relatos el mircoles 25 tras ser presentados por
Federico Vegas.

El jueves 26, Oscar Marcano presentar a Carolina Rodrguez, Rafael
Victorino Muoz y Miguel Hidalgo. La ltima sesin ser el viernes 27,
cuando ngel Gustavo Infante presente a Arnoldo Rosas, Leopoldo Tablante y
Ana Garca Julio.

Cada noche, a partir de las 7, estos escritores estarn leyendo sus
creaciones al pblico que asista al Centro Cultural Chacao. El evento
estar coordinado por los escritores Ana Teresa Torres y Hctor Torres y es
de entrada gratuita.



*** Aguascalientes celebrar jornadas literarias

Entre el martes 24 y el viernes 27 de abril se realizarn en
Aguascalientes, en el marco de la Feria Nacional de San Marcos 2007, las
Jornadas Aguascalientes: Ciudad de Poesa, evento con el que se festejar
las cuatro dcadas del Premio de Poesa Aguascalientes, y que se iniciar a
las 8 de la noche con una velada potica en la que scar Santos y Juan
Carlos Quiroz presentarn el poemario Fogata con tres piedras, de Efran
Bartolom.

El mircoles 25 a las 6 de la tarde, Juan Pablo de vila y Juan Manuel
Rodrguez coordinarn la lectura de textos de los participantes en los
talleres de poesa del Centro de Investigacin y Estudios Literarios de
Aguascalientes Fraguas (Ciela Fraguas, http://cielafraguas.blogspot.com).
A las 7 de la noche se realizar la mesa redonda Poesa brasilea: otro
aliento de Amrica Latina, moderada por Claudia Santa-Ana y en la que
participarn Regina Crespo (Centro Coordinador y Difusor de Estudios
Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico, Unam,
http://www.unam.mx), Rodolfo Mata (Instituto de Investigaciones Filolgicas
de la Unam, http://www.filologicas.unam.mx), Eduardo Langagne (Fundacin
para las Letras Mexicanas, http://www.fundacionletrasmexicanas.org).

A las 8:30, Edilberto Aldn y Fabin Muoz coordinarn las mesas de lectura
de poesa en las que participarn los poetas scar Oliva (ganador del
Premio de Poesa Aguascalientes 1971 con Estado de sitio), Hugo Gutirrez
Vega (1976 con Cuando el placer termine), Coral Bracho (1981 con El ser que
va a morir), Jos Luis Rivas (1986 con La transparencia del deseo), Jos
Javier Villarreal (1987 con Mar del Norte), Salvador Gallardo Topete,
Francisco Martnez Farfn, Rubn Chvez Ruiz Esparza, Liliana Ramrez y
Elena de Casas.

El jueves 26 a las 5 de la tarde, Juan Pablo de vila moderar la lectura
de textos de los participantes en los talleres de poesa del Ciela. A las 6
se realizar la presentacin editorial de los poemarios La santa, de Jos
Javier Villarreal, y Ante un clido norte, de Jos Luis Rivas, ambos
publicados por el Fondo de Cultura Econmica (FCE, http://www.fce.com.mx).

A las 7 de la noche se celebrarn las mesas de lectura de poesa con Efran
Bartolom (ganador del Premio de Poesa Aguascalientes 1984 con Msica
solar), Jorge Esquinca (1990 con El cardo en la voz), Eduardo Langagne
(1994 con Cantos para una exposicin), Malva Flores (1999 con Casa nmada),
Jorge Fernndez Granados (2000 con Los hbitos de la ceniza), Sofa
Ramrez, Eduardo Lpez, Ricardo Esquer, Arlette Luvano y Rodrigo Romo. La
actividad ser moderada por Germn Castro y Arturo Villalobos y preceder a
la conferencia magistral 40 aos de poesa, que pronunciar a las 8:30 el
poeta Hugo Gutirrez Vega presentado por Claudia Santa-Ana.

El viernes 27 a las 7 de la noche, el Teatro Morelos servir de escenario
para la ceremonia de entrega del XL Premio de Poesa Aguascalientes, que
este ao ha correspondido a Mario Bojrquez por su obra El deseo
postergado, segn el veredicto concertado por Vctor Sandoval, Eduardo
Langagne y Dana Gelinas.

La entrada a todas las actividades, la mayora de las cuales tendr como
sede el Ciela Fraguas (I. Allende 238, Centro Histrico), ser gratuita.
Durante las jornadas se realizar la venta de libros de poesa con la
participacin de la Librera La Torre de Lulio, Alforja,
Desierto/VerdeHalago, Librera La Letra, Tienda Educal, UNAM, Calamus, El
Tucn de Virginia, Tierra Adentro, DosFilos, Filo de Agua e ICA, entre
otras, y sern presentadas las instalaciones artsticas de Jos Fonseca y
Elva Garman. Para solicitar mayor informacin es preciso llamar al telfono
(449) 915 8819.



*** Festival de Poesa Ciudad de Granada reunir a una veintena de poetas

Ms de veinte poetas de once nacionalidades, principalmente de Europa,
Amrica y Oriente Medio, participarn en el IV Festival Internacional de
Poesa Ciudad de Granada (FIPCG, http://www.festivaldepoesiadegranada.com),
que incluir un concierto de Enrique Morente y un ciclo sobre Blanca
Varela, ganadora del III Premio Garca Lorca.

Este festival, que se desarrollar entre el 24 de abril y el 10 de mayo,
incluir asimismo en su programacin la actuacin de la cantante Christina
Rosenvinge, y acoger en su acto de clausura la entrega del Premio Garca
Lorca, que recoger el hijo de Varela en nombre de la poetisa peruana. El
escritor argentino Juan Gelman ser el encargado de inaugurar el evento, en
una ceremonia que tendr lugar en la Huerta de San Vicente, residencia de
verano del poeta Federico Garca Lorca.

El concejal de Cultura, Juan Garca Montero, manifest durante una rueda de
prensa celebrada la semana pasada, en la que participaron sus directores y
algunos de los patrocinadores, que tambin se ha acordado que los poetas
participantes visiten la Alhambra y emitan su voto a favor de su
candidatura como una de las siete Nuevas Maravillas del Mundo.

Adems de la entrega del Premio Internacional de Poesa Ciudad de
Granada-Federico Garca Lorca, se organizar un ciclo sobre la peruana
Blanca Varela y se presentar la antologa potica que el Ayuntamiento ha
publicado de la obra de la poetisa con motivo de la concesin de ese
importante galardn.

Entre los autores que participarn en el ciclo se encuentran Nuno Jdice
(Portugal), Ana Blandiana (Rumana), Shlomo Avayou (Israel), Norberto
Salinas (Costa Rica), Juan Carlos Orihuela (Bolivia), Antonio Jos Ponte
(Cuba), Eduardo Chirinos (Per), Edgar OHara (Per), Waldo Leyva (Cuba) y
Jos Mara Memet (Chile).

La poesa tambin se difundir durante esos das por el resto de la
provincia que, gracias al patrocinio de la Diputacin de Granada, contar
con recitales de poemas en Fuente Vaqueros, Santa Fe, Peligros, Pinos
Puente o Loja.

Fuentes: EFE  FIPCG



*** Bogot celebra su XV Festival de Poesa

Entre el 29 de abril y el 5 de mayo se celebrar en la capital colombiana
la XV edicin del Festival de Poesa de Bogot
(http://www.poesiabogota.org), que reunir a ms de cuarenta poetas de
veinte pases de Latinoamrica y el mundo, quienes entre sus actividades
tendrn recorridos por escuelas, crceles, universidades y bibliotecas.

El evento, patrocinado por la revista de poesa Ulrika
(http://www.poesiabogota.org/f2005/rulrika.php) tiene como propsito
resaltar el legado de los poetas y de la poesa centroamericana, as como
homenajear al poeta y acadmico colombiano Juan Gustavo Cobo Borda.
Participarn autores de Argentina, Austria, Bolivia, Costa Rica, Cuba,
Chile, Ecuador, Espaa, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Italia,
Mxico, Nicaragua, Panam, Per, Suiza, Uruguay, Venezuela y Colombia.

En la ceremonia de inauguracin se presentar una seleccin de poemas de
Cobo Borda, y participarn invitados de la talla de los argentinos Mercedes
Roff, Marcos Silber y Jorge Ariel Madrazo; los bolivianos Marcelo Arduz
Ruiz y Martha Gartier, el chileno Marcelo Rioseco, el ecuatoriano Edwin
Madrid, los mexicanos Margarito Cullar y Telma Nava, los peruanos Luis La
Hoz y Enrique Snchez Hernani, los uruguayos Washington Benavides y Rafael
Courtoise, y el venezolano Adriano Gonzlez Len.

Por Centroamrica y el Caribe asistirn los costarricenses Oswaldo Sauma y
Jos Mara Zonta, los cubanos Pablo Armando Fernndez, Gabriela Castellanos
y Alberto Rodrguez Tosca; los guatemaltecos Carlos Lpez y Francisco
Morales Santos, los hondureos Rigoberto Paredes y Jos Luis Quesada, el
nicaragense Francisco Ruiz Udiel y el panameo Pedro Rivera.

Adems asistirn el austraco Wolfgang Ratz, los espaoles Guadalupe
Grande, Luis Miguel Madrid y Fernando de Villena, el estadounidense Arnold
Craig, el italiano Carlo Bordini y el suizo Vince Fasciani.

Jotamario Arbelez, Antonio Mara Flrez y Mauricio Contreras, ganadores
del Premio de Poesa Ciudad de Bogot, tambin estarn en el evento.

Se prev que para el 1 de mayo, los poetas lean sus obras en crceles
bogotanas masculinas y femeninas, el 2 de mayo estarn en diez colegios
populares de la capital colombiana, el 3 en universidades y el da 5 en
cuatro bibliotecas pblicas.

Fuente: Telesur



*** Poetas chilenas se presentarn en la Feria de Buenos Aires

Una delegacin de trece poetas chilenas se presentar el prximo 1 de mayo
a las 8 de la noche en la 33 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires
(http://www.el-libro.com.ar), en un recital que bajo el ttulo Tras la
senda de Gabriela se celebrar en la sala Javier Villafae del recinto La
Rural.

Las embajadoras chilenas de la poesa Astrid Fugellie, Paz Molina, Ana
Mara Vieira, Cristina Larco, Mara Len Bascur, Ingrid Huet, Blanca del
Ro, Ximena Troncoso, Tatiana Olavaria, Jacqueline Lagos, Mara de la Luz
Ortega, Albertina Mansilla y Patricia Pinchn, leern sus creaciones en
homenaje a la laureada poeta Gabriela Mistral (1889-1957), ganadora del
Premio Nobel de Literatura en 1945.

El objetivo principal de este recital es la difusin de la poesa femenina
chilena actual, una muestra diversa temtica y generacionalmente que se
presenta como una interesante visin del mundo, donde el poema y su
lenguaje son fuente importante del desarrollo intelectual. En el marco del
cincuentenario de la muerte de Mistral, las poetas tienen proyectadas
diversas actividades a las que se sumarn ms autoras en reconocimiento a
su espritu americanista. 

El recital est incluido entre las actividades oficiales convocadas por la
Fundacin El Libro (http://www.el-libro.com.ar) y est patrocinado por la
Sociedad de Escritores de Chile (Sech, http://www.sech.cl), a instancias
del programa radial Carretera Cultural. Las poetas partirn rumbo a la
capital argentina el lunes 30 de abril, se presentarn el 1 de mayo y
participarn de las actividades dedicadas a Chile el 3 de mayo.

Fuente: Sech



*** Universidad de Salamanca realizar congreso de novela y cine negro

La Universidad de Salamanca (http://www.usal.es) celebrar, entre el 8 y el
11 de mayo, el III Congreso de Novela y Cine Negro. El congreso estar
especficamente dedicado a los protagonistas criminales en la literatura
negra y acoger a escritores, directores de cine, estudiosos, libreros y
aficionados a lo negro-criminal.

Entre los autores que asistirn al congreso se encuentran Juan Madrid,
Enrique Urbizu, Amir Valle, Jess Palacios, Carles Qulez, Pepe Colubi,
George Tyras, Rosa Pellicer, Manuel Gonzlez de la Aleja, Emilio Frechilla,
Javier Garca Rodrguez, Miguel Ors, Esther lvarez y Paco Camarasa.

A las intervenciones de los participantes se sumarn mesas redondas,
proyecciones de pelculas y coloquios con el pblico en los que podrn
participar los alumnos de la Universidad de Salamanca, que obtendrn tres
crditos de libre eleccin con su asistencia.

El congreso, cuyas sesiones se desarrollarn en la sede de la Filmoteca de
Castilla y Len en Salamanca, albergar tambin la presentacin del Informe
confidencial; la figura del detective en el gnero negro, publicacin
editada por Difcil el pasado ao que recoge las conclusiones del segundo
encuentro negro-criminal celebrado en Salamanca en mayo de 2006.

Organizado por lex Martn Escrib y Javier Snchez Zapatero, el evento
llega a su tercera edicin despus del xito de las dos primeras
ediciones con la asistencia de escritores, directores de cine, estudiosos,
libreros y aficionados a lo negro-criminal y con el objetivo de
consolidarse entre los grandes festivales del gnero.

Fuentes: EFE  Europa Press



*** Literatura infantil protagoniza el X Saln del Libro Iberoamericano

El X Saln del Libro Iberoamericano (http://www.literastur.es), que se
celebrar entre el 9 y el 14 de mayo en la ciudad asturiana de Gijn (norte
de Espaa), reunir a cerca de un centenar de editoriales de Espaa,
Portugal y Amrica Latina, en una edicin especial dedicada a la literatura
infantil.

Los autores espaoles Andreu Martn y Nativel Preciado, y el peruano
Santiago Roncagliolo, han confirmado su presencia, junto a la venezolana
Laura Antillano y la argentina Eugenia Almeida, segn un avance de la
programacin difundido por el director del evento, el escritor chileno Luis
Seplveda.

La organizacin del saln ha decidido celebrar su dcimo aniversario con un
homenaje a la literatura infantil, y para ello ha programado mesas redondas
y encuentros de autores y editores con pblico en edad escolar y una
temtica que vincula este tipo de literatura con el cine.

Este ao se falla el premio de novela Las dos orillas, que se convoca con
carcter bienal, y el jurado deber seleccionar la mejor obra entre un
total de 381 originales, en su mayora de autores argentinos y espaoles.
Otras 93 obras fueron presentadas al premio de poesa Alonso de Ercilla,
tambin mayoritariamente de poetas argentinos y espaoles, aunque con una
notable presencia de otros pases latinos.

Igualmente, se celebrar el II Encuentro Internacional de Editores
Independientes, que debatirn sobre la coyuntura de las pequeas y medianas
editoriales en un mercado liderado por las multinacionales de la
comunicacin.

El ciclo Tres noches de poesa, que se desarrollar bajo el lema Una
mirada sonora a la palabra, se celebrar en la colegiata de San Juan
Bautista y el Centro de Cultura Antiguo Instituto Jovellanos, y dedicar la
jornada de clausura a poetas asturianos.

Una compaa italiana representar todas las maanas en el Teatro
Jovellanos la adaptacin del cuento Historia de una gaviota y del gato que
le ense a volar, de la que es autor el director del certamen.

Fuente: EFE



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== David contra Goliat      Miguel de Loyola =============================

El Caf Platnico, ubicado en el interior de la estacin del Metro
Tobalaba, en Santiago de Chile, y conocido en el sector como Platnico
propiamente a secas, ha sido condenado a muerte. Metro S.A. le ha cortado
el contrato de arrendamiento. Por eso hoy da est a la espera de la orden
de desalojo proveniente del tribunal. Pero tampoco quiere salir huyendo, no
tiene nada que esconder, nada que ocultar. Por el contrario, sabe la
injusticia que hay detrs y por eso ha optado por esperar de pie el tiro de
gracia, a fin de que el proceso culmine a la luz pblica.

Sucede que, movido por hambre de justicia, el Platnico ha dado pelea,
tratando de defender su derecho a la vida aun a costa de perderla, aunque
su enemigo cuente con poder para hacerlo mil pedazos. No quiere irse sin
antes denunciar su caso a los ms altos tribunales, como lo son sin duda
los de la conciencia, ya que los otros, ms temprano que tarde, se manejan
con influencias. Ocurre que, durante el proceso, nadie de la oficina de
administracin de los locales supo darle una razn transparente para
aceptar su condena y largarse. Slo oy evasivas a media voz, los clsicos
clichs de necesidades de la empresa que no conforman ni convencen,
resuenan todava como martillazos arteros en su cabeza. Comprende, slo
fueron pretextos para encubrir intereses oscuros, cocinados por detrs, al
interior de oficinas pblicas atestadas de dudosos personajes nominados a
dedo por la amistocracia imperante.

Desde la llegada de los funcionarios de la Concertacin a la administracin
de los locales, comenz la poltica de constante hostigamiento, primero con
un cambio radical de las condiciones del contrato de arriendo, el cual de
carcter indefinido pas a vencimiento plazo fijo, adems de un alza del
canon capaz de aturdir a cualquiera. Luego, para desconcertarlo todava
ms, vino la persecucin y el cuestionamiento absurdo del rubro o giro
comercial del Platnico, inmovilizndolo, impidindole de esa manera
renovarse al no contar desde entonces con un contrato que le brindara
suficiente garanta y confianza para arriesgarse a llegar ms lejos, como
lo exige toda empresa para competir en el mundo actual. Ahora comprende, lo
venan arrinconando para matarlo.

No queremos el rubro Alimentos, le dijeron, nos preocupa mejorar la
Imagen Corporativa de Metro S.A., insistieron, vamos a erradicar todos
los negocios de comida, le advirti un Alto Funcionario. Pero de pronto,
de manera sorpresiva y contrariamente a lo predicado por dicho Alto
Funcionario, surge en la misma estacin Tobalaba un local de la cadena
Castao. Y de pronto, como una bofetada en pleno rostro se anuncia la
posible construccin en esa misma estacin de un Patio de Comida. Y de
pronto, como un rayo, aparece la cadena Savory instalada en esas mismas
galeras. Y claro, se comprender, el viejo Platnico all mismo viendo
todo esto se impresiona. El legendario Platnico all en esa misma estacin
siendo testigo ocular de la falta de coherencia en el hacer y el pensar, de
la falta de transparencia y respeto a la verdad, a la justicia en buenas
cuentas, se altera. Y el solitario Platnico all mismo acusado y condenado
a muerte por vender lo mismo, despus de haber sido pionero en la ruta,
primero en arrendar un local con esos mismos fines 20 aos antes, no slo
se desilusiona, enloquece, siente el cuchillo de la traicin en el pecho,
el fro del metal ante la falta de lealtad hiela su alma. En el fondo de su
corazn abrigaba la esperanza de una invitacin a participar tambin en los
cambios de la estacin Tobalaba, a formar parte del nuevo proyecto, como
arrendatario ms antiguo, desde luego, como ltimo sobreviviente de
aquellos aventureros que se instalaron por primera vez en una estacin
desolada (1986), por donde entonces no circulaban tantas almas como en la
actualidad.

Qu esperanzas de esa soada Justicia Social capaz de prodigar felicidad a
los desposedos del Poder! Porque Platnico no se ha enriquecido en estos
20 aos para comprar influencias, como lo consiguen las grandes cadenas
comerciales, impersonales y glidas, sin rostros visibles pero efectivas
para pactar al ms alto nivel sus intereses. O a lo mejor el Alto
Funcionario puede haberse figurado al Platnico rico, apoltronado en un
sof con un puro enterrado en la boca, de seguro con una billetera ms
forrada que la suya y por eso no ha tenido escrpulos para dar la orden de
expulsin, despojando as de cuajo al Platnico de sus activos y pasivos.
Porque para cualquier entendido en asuntos de negocio resulta obvio que no
podr llevarse la clientela a otro lugar, ni tampoco los muebles, porque
stos en cualquier otro espacio no pueden encajar. Todo ser prdida.
Escombros, en buenas cuentas. Basura un local que prodiga trabajo a
cinco personas (familias), cuyos destinos, por cierto, tambin deben ir a
parar al mismo tacho de los desperdicios? Resulta lgico, admisible, en un
pas donde escasean siempre las fuentes de trabajo? Tenan el deber moral
de ofrecerle otra alternativa a quien fuera durante tantos aos un
arrendatario que nunca dio problemas.

Por eso el Platnico proyecta ahora un rostro desencantado, despus de
comprender que todo no es ms que un fraude cuando se reparten los puestos
de poder, tal vez no se puede lucir de otro modo. Pero como tiene el
espritu fuerte del hombre libre, y mientras permanezca vivo en el corazn
de muchos de los cientos de trabajadores del sector que lo conocieron,
hacindolo parte de su rutina en el trfago de la vida diaria, resistir.
S, porque Platnico es tambin un hombre, un hombre todava capaz de salir
a la calle a defender su libertad, como la defendi ayer, como la defendi
tantas veces en dictadura, y tendr que seguirlo haciendo ahora, porque los
acontecimientos lo han convencido de que aqu se siguen cometiendo abusos
de poder que dan cuenta de la urgente necesidad de salir a pelear otra vez
por la justicia y la libertad.

** Miguel de Loyola
   deloyola@hotmail.com
   Escritor chileno (San Javier, regin del Maule). Realiz estudios
   universitarios en la Pontificia Universidad Catlica de Chile, donde se
   titul de profesor de estado con mencin en castellano en 1981, y obtuvo
   en 1994 el grado de magister en letras con mencin en literatura. En esa
   misma casa de estudios obtuvo sus primeros premios literarios entre 1978
   y 1981. Particip en el Taller Literario de Roque Esteban Scarpa y
   Alfonso Caldern, y ms adelante en el de Jos Donoso. En 1981 obtuvo un
   primer lugar compartido en el concurso literario de la revista La
   Bicicleta. Ha publicado el libro de cuentos Bienvenido sea el da
   (edicin del autor) y la novela Despedida de soltero (Lom Ediciones). Es
   secretario de redaccin de la revista literaria Proa y miembro del
   Crculo de Crticos de Arte de Chile. Tambin es editor de Ensayo y
   Crtica Literaria de Letrasdechile.cl.



=== Crnica para la carne moribunda: ======================================
=== estos son los discursos que Chile se est perdiendo ===================
=== Laura Garca ==========================================================

La historia es as

Todo comenz cuando se me ocurri que quera hacer algo diferente para
publicar en el espacio que la Agrupacin Chilena de Blogs
(http://www.achib.cl) me ha invitado amablemente a llevar en su web. Para
esto, busqu entrevistar a un polmico socilogo y periodista chileno,
nacionalmente reconocido. Adems de esta faceta, digmoslo as, ms
visible, este tipo result ser un escritor sorprendente. Si bien ya era
reconocido en Chile por libros de no-ficcin, cono El Chile que no
queremos, y Diccionario histrico de Chile, Fernando Villegas public en
2005 una novela, titulada Discursos de la carne, bajo el seudnimo de
Alexander Tolush y por el sello Alfaguara. Lo del seudnimo fue una
decisin dirigida principalmente a proteger el libro de las crticas
imparciales que surgiran, por ser l, el autor detrs de la obra. Sin
embargo, Chile no estaba preparado para leer a un autor de nombre ruso,
absolutamente desconocido. La crtica neg la existencia del libro al no
criticarlo, ignorndolo casi por completo, y esto gener un bajo perfil.
Los lectores, por lo tanto, no se vieron fuertemente motivados a buscar el
libro. El autor intent salvarlo comercialmente reconociendo su nombre real
detrs del seudnimo, nombre, que como ya dije, es muy famoso en Chile. Aun
as, no fue suficiente.

Yo, pecando de curiosa, me aventur a leer el libro del cual Villegas me
habl, en la entrevista que le hice, con nostalgia y un dejo de dolor. Pude
concluir varias cosas tras su lectura cuidadosa; entre otras, que la
existencia de este libro me confirma la estrechez mental de la crtica en
general, puesto que, seamos sinceros, la crtica es parte importante en el
proceso de consumo, como tal, de libros, buenos y malos. Los lectores, en
muchas ocasiones, se acercan a las libreras en busca de libros que fueron
mencionados por la crtica en diarios y revistas, es decir, la crtica
contribuye con la primera puntada, de ah a que el libro sea de gusto de
quien lo lee, queda una delgada lnea que atraviesa cada individuo por s
mismo.

Con Discursos de la carne ocurri algo sumamente irnico. Su autor, antes
de que fuese publicada, la hizo leer, en Europa, de algunas autoridades en
letras, entre las que se cuenta Lucyna Falkiewicz-Wille, licenciada en
filosofa y filologa, doctora en letras, catedrtica de la Universidad
Rzeszw, Polonia, quien slo tuvo elogios para el libro.

No es mi intencin abrir debates, pero: es justo negar la calidad
literaria intrnseca de un libro, nicamente porque ste est escrito por
un autor no tan conocido, o un autor que no est dentro de las lites
nacionales, sino que est desenmarcado de stas por una opcin personal?
Est la crtica seleccionando su material para reseas y artculos guiados
solamente por criterios comerciales, por frivolidades y prejuicios y no por
la calidad literaria?

Es muy posible que la respuesta a este par de preguntas sea respectivamente
no y s. Dejo este tema a juicio de quienes leen esta pgina.

Aqu present la historia detrs de un libro obviado.

A continuacin su resea, escrita por alguien que no lee bajo ningn
criterio en particular, ms que por el placer de leer. Y que no critica
guiada bajo prejuicios, sino por la honestidad de la calidad literaria
propia de la obra.



El libro es as

Discursos delirantes

Despus de un fallido intento de golpe y en un viejo avin Ylushin se
trasladan, de vuelta a Mosc, el presidente ruso Mijail Gorbachov y su jefe
de seguridad, coronel de ejrcito Efim Geller, acompaados de otros altos
mandos y miembros del gobierno ruso. El pollo grasiento con papas fritas
que les dieron en el avin les ha cado muy mal a todos, especialmente al
coronel Geller, quien se ha intoxicado; se est pudriendo por dentro
prcticamente y el dolor lo castiga con alucinaciones. La carne moribunda
ha tomado la palabra y la realidad se ha deformado en un juego de ficciones
y delirios. Uno tras otro llegan los recuerdos, hilados en una serie de
relatos en los que Geller repasa entre la burla y la irona y con un
finsimo humor negro, su desaforada vida: entre otras cosas, ha sido
violado de nio por un viejo pederasta, ha violado a su primera esposa, aun
cuando se amaban profundamente, la denunci como traidora y la entreg a
las autoridades rusas. Repasa cmo cada mujer que lleg a su vida, bajo
circunstancias tan simples como marcadoras, barri en su corazn y le hizo
vivir muchos tipos de desenfreno. Aqu el sexo no da placer, sino que es
una actividad enfermiza en la bsqueda de un absoluto casi perverso. Geller
es, adems, un genial escritor, incomprendido, rechazado por editores y
editoriales, andando con su libro ms ambicioso bajo el brazo y con una
esperanza siempre puesta en l, que pronto se desvanece. De repente la
historia da otro giro y ya Geller no delira con mujeres, sino con hombres.
Ha sido posedo por algunos y ha amado con obsesin a un travesti. No deja
de escribir. Ni de llevar su obra ms ambiciosa bajo el brazo.

El ritmo cascada de esta novela est marcado principalmente por un juego
literario en donde las imgenes sufren una ligera transformacin, cada
cierto tanto en captulos que son distinguidos con letra cursiva y en
donde ya no es de Geller de quien se habla, sino de otro tipo muy parecido
a l, quien tambin parece pudrirse agonizando en un hospital, mientras
recuerda un libro que ha escrito, sobre Gorbachov, sobre un tal coronel
Geller, sobre una tal URSS. Un tipo confuso, pero clave dentro de la obra.

Estamos, sin duda, frente a una novela oscura. Una novela tnel. Los
relatos confluyen y explotan. Una situacin se mimetiza con otra que
aparece captulos ms adelante, en otros escenarios, con otros personajes.

Pero es la oscuridad de esta obra la que proporciona, irnicamente,
reflejos de otras cosas: una temtica muy novedosa dentro de lo que se ha
escrito en los ltimos aos en Chile, cuidadosamente trabajada. Una
estructura narrativa fuerte, que se semeja muchsimo a una partida de
ajedrez, ya que Discursos de la carne es un juego en donde las piezas han
sido movidas con maestra. Un juego en donde el fin es arrebatar el
aliento, por completo, a quien lo lee atentamente. Pero ante todo, esta es
una novela que despliega genialidad, inteligencia y exquisito atrevimiento.
Se salta de la lujuria a la ms absoluta miseria espiritual, sin puntos
medios. Del dolor insoportable a la risa desternillante. Cada personaje es
visto con una constante burla, que se hace cada vez ms infinitamente
necesaria. Aqu se unen pasajes que recrean vejaciones a mujeres y hombres,
cruentas muertes, dolor, miseria, alegras eufricas, sexo despiadado,
descritos con una pasmosa precisin de relojero y con lenguaje amplio y
acertadsimo. Aqu no se admiten susceptibilidades y a pesar de que vagan
entre prrafos Gorbachov, Chernobyl, la URSS, el socialismo y el comunismo,
esta no es una novela poltica y est muy lejos de serlo.

Estos discursos merecen lectores que tengan la oportunidad de amar y odiar
al desgarrador Geller. Que tengan la oportunidad de hastiarse, solidarizar
o compadecerse de la figura ese que escribe a Geller, s, ese otro ser
que se atreve a entrometerse, a desenmascararse y a disfrazarse al mismo
tiempo entre las letras cursivas.

Es la carne moribunda que hace su discurso: y reclama ser atendida.

** Laura Garca
   laura.lalita@gmail.com
   Escritora colombiana (Cartago, Valle del Cauca, 1985). Cursa estudios de
   dramaturgia en Santiago de Chile, donde reside desde 2003. Mantiene en
   lnea el blog sobre artes y literatura Club de Artes y Letras El ClarLet
   (http://clar-let.blogspot.com). Es columnista del sitio web de la
   Agrupacin Chilena de Blogs (http://www.achib.cl), en donde publica la
   columna Asterisco.



=== El para qu de la Historia: ===========================================
=== Arstides Medina Rubio, una pedagoga del saber histrico =============
=== Mara E. DelValle de Villalba =========================================

                                     La Historia es como un ro en el cual
                        no podemos baarnos dos veces en las mismas aguas.
                                                                   Herodoto

En este aciago camino de ensear e investigar en Historia, es refrescante
encontrarse con las lneas punzantes y retadoras de Arstides Medina Rubio.
En especial en un rea donde solemos toparnos con mentes planas, discursos
obvios y letras anestsicas. La Historia es una de esas ciencias de las que
todo el mundo cree que sabe, en la que pueden entramarse discursos sin
concierto alguno y formar mentalidades moldeables a los intereses de turno.
Los textos de historia suelen volverse muletas para los incapacitados para
la reflexin y los discursos se repiten como un credo sordo para aprobar un
curso sin impacto en la vida personal de los estudiantes. Otros artculos y
diversas investigaciones hacen reduccionismo de la ciencia histrica,
limitndola a crnicas vacas y recuentos dignos de cualquier pregunta de
Quin quiere ser millonario? Frente a esta realidad, no han sido pocas las
voces que se han levantado, de noveles y veteranos historiadores tratando
de devolver a la ciencia histrica su rol determinante en la formacin de
mentalidades e identidad nacional. Medina Rubio (2000) reclama lo que l
define como la descalificacin y el desprecio hacia los contenidos de
Historia (1) y me gustara detenerme en el primero de los calificativos
usados por Medina Rubio: la descalificacin. La Historia como materia de
estudio no tiene la fortuna de contar con la entusiasta acogida de los
estudiantes, no son pocos los que la ven como aburrida, innecesaria y
anodina. Esta misma matriz de opinin se consolida en la educacin superior
cuando el estudiante vuelve como en una noria a encontrarse con docentes
sin actualizacin, con conciencias adormecidas que calcan repetidamente sus
propuestas ao tras ao. Cabra entonces preguntarnos: por qu es
descalificada la Historia? Quin la califica? Qu la califica? Qu le da
verosimilitud? Para no hablar de veracidad, que sera objeto de otro
ensayo. Esa ciencia de los hombres en el tiempo, que Bloch (1999)
presentaba en su Escuela de los Annales (2), no tiene calificacin? O
ser que tristemente se ha hecho de la historia la ciencia de lo intil
donde relatamos el pasado, lo describimos prolijamente, en el mejor de los
casos, pero el discurso se queda anclado en el pasado como una mala hierba,
sin empalmar con el presente? La calificacin de la Historia la da su razn
de ser: conciencia de los pueblos, maestra de las nuevas generaciones,
memoria y recuerdo que se imbrican en el ser nacional. Ms le valdra a
muchos seudohistoriadores cambiar de oficio a uno que haga menos dao, uno
en el que algo tan vital no se involucre y donde aquellos que cuentan con
autntica vocacin de hormigas reconstruyan la memoria del pasado para
comprender, entonces, el presente.

Medina Rubio (2005), define la historia que queremos (3) como la Historia
Matria, la historia del espacio afectivo ms prximo donde el individuo
nace, vive y muere. Esta Historia, adems de ser una nueva aproximacin al
hecho histrico como tal, responde a la necesidad de una Historia
pertinente, una Historia con arraigo en los hechos locales. La Historia que
hoy impartimos es la emisin repetida de una analoga paralizante, la
Historia es lo que ya pas y aquello con respecto a lo cual no tengo
ninguna influencia. El nfasis, denunciado por Medina, en la cronologa de
hechos y nombres, la presentacin de los hechos histricos como
desarticulados y sin vinculacin unos de otros, la divisin en etapas de un
solo devenir, convergen en una mezcla anmica de reflexin. La Historia
Matria, adems de ser una Historia que hay que empezar por escribir, no la
construyen individualidades, desde posturas de soberbias grgolas, sino los
propios colectivos, que reconocen los fundamentos de su identidad
comunitaria. Cada grupo humano tiene su Historia, est se dibuja y redibuja
en un ejercicio dialctico, dejando ver como marca de agua en su estructura
y proceso la Historia nacional.

La Historia eurocntrica, determinada y supeditada a los esquemas
occidentales, debe en esta nueva reflexin histrica quedar slo como
referente de un esfuerzo investigativo germinado dentro de unos paradigmas
especficos, pero el objetivo es ahora escribir las Historias no escritas,
que hablen en esta ocasin los perdedores, aquellas colectividades
marginadas del discurso histrico tradicional. Desprecio es el otro
sustantivo al que alude Medina Rubio al reportar la opinin del estudiante
con respecto a la Historia como asignatura. Desprecio (4) (2005) es
definido como: no estimar, tener en poco, desdear, tratar con desdn,
indiferencia. La pregunta es cmo puede no serle indiferente a un
estudiante, o al ciudadano comn, un discurso descafeinado, una relatora
del pasado, de un pasado que pareciera ser de otros, que no me define ni me
interpreta. Si a esto le aadimos lo que Medina Rubio (2000) califica como
(5) profesores que, en general, no asumen una actitud frontal de defensa
hacia la ctedra y sus implicaciones, se nos presenta un escenario para
nada alentador. Estos profesores en muchos casos no reciben las
herramientas necesarias para hacer de la prctica histrica lo que
esperamos que sea. Algunos de ellos ni siquiera son especialistas, a veces
son profesores integradores que por diferentes coyunturas terminan
administrando cursos para los cuales no fueron formados en primera
instancia; otros son profesores de ciencias sociales en general y no
dominan las categoras y constructos de anlisis necesarios para
administrar correctamente los contenidos, y en el ltimo caso tenemos
historiadores formados en la investigacin y dentro de una epistemologa
especfica y que tal vez no dominen la didctica de la ciencia para poder
comunicar los conocimientos a los estudiantes y generar en ellos unos
nuevos. A esto le aade el especialista el nuevo componente que a la
Historia se le conmina a cumplir: la llamada funcin investigacin-accin
(6) (2000), un profesor-historiador-investigador que tiene necesariamente
que vincularse en lo que l denomina una relacin horizontal, en la cual el
investigador-participante se vincula con el protagonista del hecho
historiado. Un profesor-historiador-investigador que reconoce su papel
activo en la construccin de las pequeas historias que conjugadas todas
encapsulan la Historia nacional. Pero tambin despierta el adormecido
sentido de protagonismo en las colectividades que a travs de los textos se
nos presentan como annimos e innecesarios, con poco o ningn peso en el
desenlace de los acontecimientos. Adems, apuntala Medina que en el
currculo y en la carga horaria destinada a los contenidos de Historia, la
misma se encuentra en minusvala (7); apenas se contempla para los temas de
historia menos del 5% del total de las horas que se destinan a la totalidad
de los contenidos. Todo lo antes descrito, la visin con la que se abordan
los contenidos histricos y la apata con la que los docentes la
administran, derivan en una ciencia mutilada, minusvlida y estril de la
que no puede sorprendernos se piense prescindir sin cargo alguno de
conciencia.

Otro elemento importante que destaca Medina es la especificidad de los
niveles en los cuales se administran los contenidos histricos. No es lo
mismo, afirma (8), ensear en la primera etapa de educacin bsica
(primero, segundo y tercer grado) que en la Educacin Media Diversificada.
Sin embargo, segn los estudios que actualmente realizo sobre el anlisis
del discurso de los textos de Historia de Venezuela, los contenidos se
abordan subestimando las capacidades intelectuales de los estudiantes sin
aprovechar las competencias mentales que segn su nivel pueden desarrollar.
Los textos se nos presentan como catecismos en los que se repiten
ideologas camufladas y donde el alumno no es incluido en el discurso. Por
otra parte, el tratamiento que se hace de su persona a travs de las
interacciones discursivas y a travs de las actividades sugeridas se quedan
en los ms elementales procesos mentales, superficiales y sin demanda
alguna de anlisis ni reflexin.

El docente, contina Medina (2000) (9), acepta el programa como una camisa
de fuerza, pero una que se ha colocado a voluntad, muchas veces por
comodidad. El texto lo dice todo y las clases las administra el texto,
con todas las consecuencias buenas o malas que implique la construccin
temtica que se presente en l. El docente no slo se coloca esta armadura
de pensamiento sino tambin se la coloca a los estudiantes coartando a
sabiendas o no la capacidad de criticismo y reflexin de sus estudiantes.
De esta manera, las palabras de Giroux (1997) (10) cobran hoy ms que nunca
resonancia: la educacin sirve a menudo, muy a menudo, para silenciar ms
que para capacitar, si los discursos pedaggicos contenidos en los textos,
apuntalados en la retrica del docente, se presentan ante el estudiante
como relatos nicos que se repiten como letanas ao tras ao, de qu
forma pueden stos capacitar al estudiante para un proceso reflexivo y
retrospectivo desde el pasado y hasta el presente? La prctica educativa en
Historia, denuncia Medina, puede convertirse en una forma de poder donde se
legitiman unas acciones y por antinomia se condenan otras, donde se relata
a favor o en contra de diferentes parcialidades y tales discursos no son
cuestionados, el alumno aletarga su capacidad para decidir porque tal no es
requerida. No decide porque no hay nada que decidir, los hechos estn all,
y slo hay que aprenderlos memorsticamente, repetirlos y aceptarlos como
dogmas de realidades instituidas. Tragedia de las jvenes mentes, renuncian
sin saberlo a la capacidad de decidir, de disentir, de increpar, asumen que
no es su papel, que la Historia est all para venerarla pero no para
hacerla suya.

La Historia, que es esa manera de acercarnos al pasado, Medina Rubio (11),
pero que es tambin el pasado mismo, un pasado que nos dibuja y nos define,
se vuelve una fotografa congelada en un tiempo ajeno a lo que somos y por
la que no nos sentimos interpretados. La denuncia de estos desmanes y
despropsitos lejos de dinamizar y cuestionar las actuales prcticas
docentes parecen haberse quedado en las esferas tericas de quienes por el
devenir de sus propias historias ya no estn en el aula, es as como no
corrigen en el estado de cosas. Las producciones de Medina Rubio nacen de
un maestro con preocupacin genuina, un maestro que sigue en el aula y que
desde ella intenta resucitar la vocacin de aquellos con la tiza en las
manos. Tiene que haber una vacuna para semejante inmunodeficiencia que
ataca las conciencias patrias de muchos que comunican conocimientos pero no
ensean, repiten contenidos pero no los valoran como proceso. Esta
enfermedad ha dejado sin respuesta preguntas ontolgicas: qu es la
Historia; axiolgicas: cul es su intencionalidad?; pragmticas: para qu
sirve?

Sin respuestas a preguntas tan medulares no es de extraar que se
entumezcan las conciencias y las capacidades intelectuales. Es que la
enseanza no es empresa fcil, mucho ms si la hemos convertido en ese
potaje sin sabor que engullimos sin alternativa, ms aun no es fcil la
enseanza de la Historia, no lo es asumindola como el reto que ella
encuba. Por ello es necesario que los profesores de aula, autores de
libros, docentes universitarios y alumnos se den cuenta de lo que Medina
Rubio (2000) (12) tom conciencia hace mucho:

  Que cuando enseamos debemos tener conciencia de la edad de los
   educandos.

  Que la Historia no puede percibirse anclada en el pasado.

  No debe percibirse dividida y desarticulada.

  Debe tener una intencionalidad vinculada a las realidades locales,
   comunales y nacionales.

  Las estrategias usadas deben ser pertinentes, que involucren al
   estudiante, evitando las clases magistrales e inductivas.

  No privilegiar la memorizacin de fechas, nombres y lugares importantes,
   descubrir el proceso y los significantes imbricados en ellos.

  No slo dar relevancia a los personajes del pasado, sino destacar los
   hroes locales, los hroes enterrados por la historia oficial, sobre
   todo destacar el papel de los colectivos como hroes encapsulados,
   hacedores de sus propias historias.

Estos elementos nocivos deben ser erradicados definitivamente, promoviendo
cambios epistemolgicos, evolucionando paradigmas oxidados para rescatar
esa historia, cambiante, dinmica, dialctica, esa que no puede ser
secuestrada en las lneas de un texto, que es como el ro del que habla
Herodoto, en ella es imposible baarse dos veces. Esa Historia, tronco
vital de todas las dems ciencias sociales, tiene para Medina Rubio, vida
de adolescente, que se pregunta, se cuestiona, se confunde, se satura,
cambia cada da, a su propio ritmo. Nuestro papel es tratar de
interpretarla libremente, sin grngolas epistemolgicas, sin esposas
ideolgicas, con democracia intelectual, sin recetas vitalicias, abiertos a
lo nuevo, a lo viejo, a lo extrao, a lo opuesto, a la diatriba, al debate
continuo, a la duda, a la pregunta y a la respuesta.

Terminar estas breves reflexiones con las palabras de Paulo Freire (1999)
(13) que dibujan el obrar de Medina Rubio: Una de las condiciones
necesarias para convertirnos en intelectuales que no temen al cambio es la
percepcin y la aceptacin de que no hay vida en la inmovilidad. De que si
soy, de verdad, social y polticamente responsable, no puedo acomodarme a
las estructuras injustas de la sociedad. No puedo, traicionando la vida,
bendecirlas (p. 98).



Notas

 1. Medina Rubio, A. La formacin de los profesores de historia. En:
    Revista de teora y didctica de las Ciencias Sociales, N 5. 2000.
    Caracas.

 2. Bloch, M. Apologa de la historia y el oficio de historiador.
    Universidad Santa Mara, 1999. Caracas.

 3. Medina R., A. Manual de historia local. Ediciones de la Biblioteca
    Nacional, 2005. Caracas.

 4. DRAE. Diccionario de la Real Academia de la Lengua. 2005.

 5. Medina Rubio, A. La formacin de los profesores de historia. En:
    Revista de teora y didctica de las Ciencias Sociales, N 5. 2000.
    Caracas.

 6. Medina Rubio, A. Manual de historia local. 2005. Caracas.

 7. Medina Rubio, A. La formacin de los profesores de historia. En:
    Revista de teora y didctica de las Ciencias Sociales, N 5. 2000.
    Caracas.

 8. Ibidem. Pg. 67.

 9. Ibidem. Pg. 68.

10. Giroux, H. Cruzando lmites. Paids Educador. 1997. Espaa.

11. Medina Rubio, A. Historia regional y local. Casa Nacional de las
    Letras. 2002. Caracas.

12. Medina Rubio, A. Los manuales escolares. Editorial Trpicos. 2000.
    Caracas.

13. Freire, P. La educacin como prctica de la libertad. 46 edicin.
    1999. Siglo XXI de Espaa Editores. Madrid.



Bibliografa

  BLOCH, M. Apologa de la historia y el oficio de historiador.
   Universidad Santa Mara, 1999. Caracas.

  DRAE. Diccionario de la Real Academia de Lengua. 2005. Caracas.

  FREIRE, P. La educacin como prctica de la libertad. 46 edicin. 1999.
   Siglo XXI de Espaa Editores. Madrid.

  GIROUX, H. Cruzando lmites. Paids Educador. 1997. Espaa.

  MEDINA RUBIO, A. Historia regional y Local. Casa Nacional de las Letras.
   2002. Caracas.
   . Manual de historia local. Ediciones de la Biblioteca Nacional, 2005.
      Caracas.
   . La formacin de los profesores de historia. En: Revista de teora y
      didctica de las Ciencias Sociales, N 5. 2000. Caracas.
   . Los manuales escolares. Editorial Trpicos. 2000. Caracas.

** Mara E. del Valle de Villalba
   manedelvalle@hotmail.com
   Docente venezolana (Caracas, 1970). Graduada de profesora en la
   Universidad Pedaggica Experimental Libertador (Upel,
   http://www.upel.edu.ve; 1992), con especializacin en historia econmica
   y social de Venezuela en la Universidad Santa Mara
   (http://www.usm.edu.ve), con maestra en historia econmica y social de
   Venezuela, tesis con mencin publicacin y summa cum laude. Cursa
   estudios doctorales en el Instituto Pedaggico de Caracas
   (http://150.187.142.39). Es coordinadora del Ncleo de Investigaciones
   Geohistricas Lisandro Alvarado, cuenta con un proyecto en desarrollo
   financiado por la Upel y con participacin de la Universidad Complutense
   de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). Ponente regular en eventos
   nacionales, adscrita a la lnea de investigacin, ciencias del lenguaje
   y con dos aos de investigacin en el rea de anlisis del discurso.
   Profesora ordinaria de la Upel.



=== Apuntes desahuciados sobre Andrs Mario Palacio ======================
=== Valmore Muoz Arteaga =================================================

                                     Con especial afecto a Rosalinda Mario
                                                y toda la gente de Libroria

Introduccin

Apuntaba Mariano Picn Salas que Venezuela ingresaba a la modernidad luego
de la muerte de Gmez. De este tipo de afirmacin est plagada la historia
nacional. Ms all de reconocer o desconocerlas, lo que en definitiva s se
debe reconocer es que con la generacin del 28, Venezuela se abre paso
hacia la modernidad literaria. Una modernidad que comienza a fundarse desde
las obras de poetas fundamentales como Ismael Urdaneta, Salustio Gonzlez
Rincones y Jos Antonio Ramos Sucre.

Las contradicciones del Modernismo permitieron una bsqueda hacia la
universalizacin de las propuestas literarias y culturales, a la creacin
de un nuevo lenguaje en el cual se pudiera fomentar una confluencia
dinmica de disertaciones y discursos que, a su vez, impulsara nuevas
concepciones del mundo y ms frescas dimensiones estticas. En este
trnsito llegamos a la dcada del 20, fundamental para entender los nuevos
derroteros del hombre no slo en Venezuela sino en el mundo. Una dcada en
la cual se abren los caminos hacia la creacin de un proceso vigoroso de
bsqueda de la reafirmacin de la sensibilidad como piedra de tranca a las
consecuencias nefastas de la I Guerra Mundial. No es casual entonces que en
esta dcada se redactara el manifiesto Somos, como una reafirmacin de lo
que se pretende alcanzar, y que apareciera la revista Vlvula como la
significacin de esa apertura a la vanguardia y a la universalidad.

Surgen las figuras ms notables de la incipiente narrativa urbana con
Guillermo Meneses a la cabeza. Surge una nueva visin sobre el hecho
literario y su efecto social en las magnficas obras de Miguel Otero Silva,
Ramn Daz Snchez y Arturo slar Pietri. Sin embargo, el paso definitivo
hacia la construccin de un puente csmico hacia la otra orilla de la
dimensin universal y moderna se alcanzara con el (in)surgimiento del
grupo Contrapunto liderado desde todo punto de vista por el zuliano
Andrs Mario Palacio.

Contrapunto aparece en 1946. Dos aos despus aparecer el primer nmero de
una revista que llevar el nombre de la agrupacin. El nombre del grupo y
la revista guardaba, segn Pausides Gonzlez Silva, un doble significado:
Era una palabra subsidiaria de la situacin poltica y social venezolana
que aluda al firme propsito de enfrentar crticamente la situacin
cultural del pas [...]. Contrapunto se traz la meta de subvertir el
discurso poltico, social y cultural, en la bsqueda de valores ms firmes
y verdaderos. Subvertir no slo el discurso poltico, social y cultural de
Venezuela sino ya el del hombre sin fronteras que poda trazarse sin
complejos desde la literatura. La II Guerra Mundial oblig de alguna manera
a replantearse todos los conceptos humanos y de convivencia, y para ello
deba emprenderse una bsqueda otra ms en el interior del hombre, as lo
entendieron de sus experiencias personales e intelectuales.

Contrapunto es sin duda una invitacin a la lectura de Aldous Huxley, el
escritor ms importante y ms influyente en las ideas de los miembros del
grupo, en especial de Mario Palacio: Leyendo a Huxley me reconcilio con
la vida, escribira en 1948. Y es que la formacin intelectual de Mario
Palacio tiene como columna vertebral la de los maestros de la literatura de
la angustia, aquellos que forjaron su pensamiento y su obra desde el
vientre del desarraigo producido por la crisis que cristaliz en las dos
grandes guerras. Una angustia que parte de la decadencia cultural de la
cual habl Spengler y que tuvo en las novelas de Hesse, Mann, Lawrence,
Joyce, Hemingway y la generacin perdida y el mismo Huxley, a sus ms
fervientes propagadores. Esa es la literatura que fomentar el espritu
desgarrado de Mario Palacio. Esa ser la literatura que guiar el espritu
esparcido en Los alegres desahuciados, El lmite del hasto y Batalla hacia
la aurora.



Mario Palacio y la crisis del pensamiento

La nuestra es esencialmente una poca trgica, as que nos negamos a
tomarla por lo trgico. El cataclismo se ha producido, estamos entre las
ruinas, comenzamos a construir hbitats diminutos, a tener nuevas
esperanzas insignificantes. Un trabajo no poco agobiante: no hay un camino
suave hacia el futuro, pero le buscamos las vueltas o nos abrimos paso
entre los obstculos. Hay que seguir viviendo a pesar de todos los
firmamentos que se hayan desplomado. As comienza El amante de Lady
Chatterley, de David Herbert Lawrence. Un vitalismo que hallaremos en
muchas lneas de Mario Palacio. Un vitalismo en el cual se escuda para no
dejarse arrastrar por la desidia y el atraso, por la mediocridad y la
ignorancia activa que ha sido la base sobre la cual se ha sostenido
Venezuela y Amrica Latina. Mario Palacio ve con cierta amargura y no poca
irona, cmo Venezuela transita su tiempo sin una obra universalmente
trascendente ms all de las peripecias petroleras. Una sociedad laxa,
absurda sin un sentido claro de lo que significa el desarrollo y el
progreso. Una sociedad sorda, ciega, casi acfala, que vive de espaldas a
la solidificacin de un proyecto de pas sensato y coherente: Nadie quiere
entender a nadie: unos a otros nos tapamos los odos para no escucharnos.
Hay que hablar muy alto para que nos escuchen; debemos tener el odo alerta
para las voces verdaderas. Slo que las voces verdaderas estaban ocultas
tras las comodidades del poder y, de vez en cuando, aparecan slo para no
perder esa concepcin farandulera del intelectual criollo.

Es por ello que esas voces verdaderas las encontrar Mario Palacio en las
inmensas pginas de Huxley o Mann, en Hesse o Caldwell, en Proust o
Lawrence. En una literatura desgarrada por los fantasmas, por los temores,
a veces irracionales, del hombre moderno. Una literatura plena de
pesadillas y angustias que describen el extravo de la sensibilidad en una
poca de transgresiones sistemticas. Cuando nos habla de uno de sus libros
de cabecera, El lobo estepario, de Hermann Hesse, lo hace en estos
trminos: El lobo estepario es la ms exacta verificacin contempornea
del drama de los hombres no comprometidos y sin facultad de comprender que
no pueden adaptarse a los vagos y estriles mecanismos prcticos de la
existencia social de nuestro tiempo. Que no encuentran en esa vida comn de
todos los das el incentivo suficiente, ni la razn cabal, para esperar con
deleite cada aurora y marchar esperanzados al encuentro de cada
crepsculo. Mario Palacio era y se saba un lobo estepario. Un rechazado,
un atormentado por edificar una obra intelectual con pies de plomo en un
pas sin consistencia de ningn tipo. En un pas frgil, casi sin sentido.
Un pas al cual se le exiga memoria cuando lo que no tena (ni tiene) es
cerebro. Eso avivaba su amargura arrogante y juvenil, ya que los lobos
esteparios nunca se imponen; siempre irn por las oscuras callejuelas del
universo con un pesado fardo de dudas sobre sus solas espaldas, con una
dimensin de ms pesando sobre su humana condicin.

El mundo intelectual y cultural de la posguerra matiz su pensamiento en
una verdadera y fructfera cultura del pesimismo, en una visin
controversialmente desesperanzada de la civilizacin occidental, de los
valores que la inspiraban y del tipo de sociedad que ella misma haba
generado tras largos aos de tradiciones y bosquejos culturales
acomodaticios. El lobo estepario es un libro diablico y confesionario en
el cual Hesse manifiesta su propio caos anmico. Hesse no adverta para la
literatura otra funcin ms que la de revelar el propio conflicto humano y
el de la poca con un superlativo grado de honestidad. Harry Haller aunar
en s todas las discordancias, desde la bestialidad hasta la santidad; se
busca con angustia, sin poder redimirse de s mismo ni a travs de s
mismo. Pero no solamente ser Hesse quien galvanice el espritu avasallado
de Mario Palacio. Tambin recurrir a la obra de Marcel Proust, en la cual
hallar un bosquejo de una evocacin de un mundo aristocrtico y refinado
irremediablemente perdido. Otro sin lugar a dudas es James Joyce, sobre
todo el Joyce de Retrato de un artista adolescente, en el cual trata de
forjar cmo un hombre puede llegar a hacerse un gran hombre por medio del
arte.

Traemos a colacin dos breves ensayos de Mario Palacio. Ensayos escritos
entre 1947 y 1949. Uno de ellos lleva por ttulo Los caminos de la
angustia; en l afirma de una manera absolutamente convencida que los
caminos del arte son los mismos caminos de la angustia. El escritor, as
como el artista en general, es un maldito, entre otras cosas, por no poder
hacer nada. Por intentar construir una obra sobre las ruinas de lo que se
va siendo y que a la larga terminar siendo devorada por el banquete del
olvido. En otro ensayo titulado Andr Gide y la crisis del pensamiento
moderno, Mario Palacio reflexiona, a travs del pensamiento de Gide, la
situacin del artista frente al desborde materialista por el cual
atravesaba el mundo moderno.

Una de las primeras cosas que resaltan de la personalidad de Gide es la
lealtad moral de ste para consigo mismo. Para Mario Palacio, Gide nunca
jug a partir de intereses colectivos fugaces como suele ocurrir con los
intelectuales caribeos de su tiempo, quizs un poco entumecidos por el
calor y la algaraba de las masas alucinadas y alucinantes, asfixiadas por
tanta utopa banal y populismo enfermizo. Ms adelante escribe: En l
[Gide] hay y ha habido siempre esa extraa curiosidad de los grandes
combatientes que los lleva en un momento dado a identificar sus verdades
propias y eternas con verdades circunstanciales e inmediatas. La teora
humanista, que es tan evidente en un escritor como Gide, se resenta en
esas circunstancias, y de all naca esa suerte como de desequilibrio que
ms tarde se converta en un camino directo hacia su verdad total, eterna,
mejor dicho. Esto es justamente lo que hace, segn Mario Palacio, que
Gide perdurara coherente y devastador ante su tiempo y ante las
generaciones.

Valora, a travs de Gide, al intelectual que cree en el hombre y en la
cultura, en los valores estticos y en la felicidad. Insiste en la calidad
moral del intelectual, ya que ella le permitir elaborar un mundo nuevo y
templado que nacer indiscutiblemente de todo este descontrolador clima de
pugnas materialistas que en esta actualidad del siglo XX se estn
disputando al mundo. La voluntad del intelectual, del escritor, del
artista, debe ser frrea, la obra y la personalidad del intelectual moderno
ha de ser tan slida que no permita ser arrastrado por las frivolidades del
momento, mucho menos utilizar al arte, la escritura, para adquirir vacuos
beneficios personales. Por ello su mirada apunt hacia otras latitudes,
hacia otras realidades que no eran muy diferentes a nuestras realidades.
Mario Palacio entendi que la crisis era, ms all de querellas polticas
o econmicas, un asunto eminentemente metafsico y ontolgico. En el fondo,
las realidades sealadas en esas novelas europeas y norteamericanas que
tanto ador tambin describan el drama del hombre venezolano y sobre ellas
reflexion en su corta vida intelectual.



Literatura y erotismo

Venezuela no tiene tradicin slida en el marco de la literatura ertica. A
pesar de algunos intiles, pero respetables esfuerzos, no existe una lnea
discursiva sobre este infravalorado gnero. Rescatable y digna de
reconocimiento es la novela La esposa del Dr. Thorne, de Denzil Romero,
quien obtuvo en 1988 el Premio Internacional La Sonrisa Vertical, quizs la
ms importante, por no decir, la nica novela verdaderamente ertica
escrita en Venezuela. Sin embargo, considero que si alguien pudo haber
desarrollado el tema del erotismo de una manera incandescente y sublime ese
pudo haber sido Andrs Mario Palacio.

Aunque su obra no es concebida con la intencin de ser ertica, en ella hay
interesantes e importantes reflejos de una conciencia clara acerca del
gnero. Escribe Mario Vargas Llosa: No hay gran literatura ertica, lo que
hay es erotismo en grandes obras literarias. Una literatura especializada
en erotismo y que no integre lo ertico dentro de un contexto vital es una
literatura muy pobre. Un texto literario es ms rico en la medida en que
integra ms niveles de experiencia. Si dentro de ese contexto el erotismo
juega un papel primordial, se puede hablar verdaderamente de literatura
ertica. La obra de Mario Palacio no est centrada en el tema ertico,
aunque ste juegue un papel de importancia. En la narrativa de Mario
Palacio podemos encontrar diversos temas que aborda con la maestra propia
de una joven revelacin. Dentro de esos temas est el que nos rene en este
momento, sin embargo concebido como experiencia vital que no est
divorciada de otros hechos cotidianos.

El erotismo de Mario Palacio nos recuerda en gran medida al erotismo
abordado por Lawrence, naturalmente una de sus ms recurrentes lecturas.
Mario Palacio se asume, al igual que Lawrence, como un mstico de la vida
que tena una religin de la salud fsica y moral. El sexo es asumido como
una extensin de lo intelectual, como una proyeccin del hombre trasgresor
en busca de establecer un nuevo orden. Una visin del sexo a veces grotesca
y terrible: Senta que la corriente sexual le llevaba entre sus manos
agarrotadas, y cuando crea eyacular, en lugar de semen, slo sala de su
sexo una rfaga de cenizas que el viento desparramaba y fijaba en el cielo
nocturno convertidas en blancas estrellas (Los alegres desahuciados), a
veces poticamente hermosa y sublime: La acosa un extrao desenfreno y
corre al cuarto a desnudarse; de pronto se detiene, toma un poco de crema
de una caja cuadrada y riega el monte oscuro de sus axilas. Sonre. Cae de
espaldas sobre el lecho y mira hacia el cielorraso. Est desnuda. El sudor
le dibuja ptalos en el vientre y se divierte borrndolos con roces
violentos de sus manos (El camarada del atardecer).

La sexualidad en Mario Palacio es reveladora y obstaculizante al mismo
tiempo. Es un conducto por el cual se crea una identidad vital, una muestra
de la existencia humana. A travs del sexo puede dibujar lo mismo que el
placer, la soledad, la angustia, el dolor, la tirana. Tensin y xtasis al
servicio del intelecto. Los personajes de sus narraciones son terriblemente
sexuales, algunos asumen el rol de personajes tradicionalmente vinculados
con lo ertico y lo sexual como es el caso del vampiro en Abigal Pulgar.

El camarada del atardecer es, sin lugar a dudas, uno de sus mejores
cuentos, adems de ser una de las narraciones ms importantes dentro del
pobre repertorio ertico venezolano. El cuento est centrado en la
revelacin de lo ertico, de la sexualidad desde la soledad. El placer
carnal se descubre a travs de un recuerdo. El ardor de una mujer, Natalia,
puesto en evidencia por medio de un calor asfixiante. Majestuosamente el
ritmo del deseo marca el ritmo del relato. El recuerdo se vuelve vehculo
para el despertar del placer: Recordaba que haba visto bandose a lo
lejos, ms all de donde las olas se emparejan casi en el lmite del
horizonte, a un hombre de trusa blanca que sin motivo de fuerza la haba
intrigado, magnetizado. Durante toda la maana aliment la llama morbosa de
seguirle con la mirada. (Su trusa blanca era una llama en contraste con su
epidermis de yodo). l pareci no darse cuenta. O acaso finga? Natalia,
entonces, se coloc sobre la arena en posturas obscenas, iguales a esas que
aparecen en las revistas pornogrficas, cise ms el traje y mostr la
carne dorada en opulenta pose de lujuria.... Luego, en la soledad de su
casa, el recuerdo vuelve para poseerla: De nuevo piensa en el extrao
sujeto que conociera en la playa y torpemente comprende que slo desea que
venga a tomarla en ese instante. Sus dos cuerpos, baados en sudor, se
uniran. Sera como la babosa fornicacin de dos moluscos. l le dara
algn beso lascivo en la punta de sus senos y quizs chupara una cida
gota de sudor. El deseo se hace irrefrenable, nada puede detenerlo, se
vuelve vida y despierta a la mujer ante la muerte de lo cotidiano.



A modo de conclusin

Las pginas que Andrs Mario Palacio entreg a la literatura venezolana
las cre contando apenas 20 aos. Sin embargo, se dejan entrever en sus
lneas una madurez y una visin de la vida y el mundo no muy comn a esa
edad. Si de algo se supone que carece la juventud es de pesimismo, por lo
menos un pesimismo conducido de manera creativa. Ms all de ese pesimismo,
Mario Palacio construy una obra que, aunque breve, representa parte de la
cspide de la modernidad literaria en Venezuela.

Apunta Rafael Castillo Zapata: La modernidad, a lo largo de todo su
problemtico despliegue, ha estado marcada sucesivamente por esos momentos
cruciales en los que la crisis de las estructuras y los sistemas de
comprensin y valoracin de la realidad se tambalean con efectos
traumticos. Momentos en los que el individuo ve amenazadas su integridad
subjetiva, su identidad y su supervivencia y, en consecuencia, tiene que
desarrollar complejas y refinadas estrategias para salir del laberinto o
soportarlo. Particularmente, los perodos y los estados de transicin,
individuales y colectivos, se han visto determinados por este sentimiento
generalizado de una experiencia apocalptica del mundo. En tal sentido la
obra de Andrs Mario Palacio representa una de las ventanas abiertas hacia
la modernidad literaria en el pas. Y ms all del mero hecho literario, su
vida es un embase existencial de esa modernidad. Su vida, su obra y su
pensamiento no son ms que la muestra fehaciente de esa modernidad. De esa
angustia por buscar una identidad en medio de un mundo que le resultaba
desfavorable.

Mario Palacio busc su identidad en sus infinitas lecturas, en cada
personaje, slo que al encontrarse se desdibujaba del plano real. Se
extraviaba como consecuencia de una crisis del pensamiento y de la
sensibilidad. Fue demasiado humano en un mundo en donde lo humano era
fcilmente sacrificable en aras de establecer una cosificacin de la
persona. Se extraviaba en una Venezuela extraviada, perdida entre las
fauces de la renta petrolera, el populismo, la ignorancia, la vulgaridad
ms repulsiva, la gritera, la masificacin de la idiotez, el silencio
cmplice. Sus modelos ideales (Huxley, Hesse, Mann, Lawrence, Gide) lo
acercaron a la esencia de esa humanidad perdida, alejndolo para siempre
del vaco cotidiano, de la realidad que nos obligan a vivir las buenas
costumbres para salvar las apariencias.

La obra de Mario Palacio se presenta como una de las ms personales en
toda la historia de la literatura venezolana. Una de las ms reflexivas, en
donde el protagonista siempre fue l mismo, su yo proyectado a travs de
cada personaje como si fuera ese reflejo que desnuda otros mundos frente al
espejo. Fue consciente de su tiempo y de su hora, y mientras ms consciente
ms se reafirmaba en s mismo: Yo soy yo y adonde vaya mi yo es mi yo.

** Valmore Muoz Arteaga
   vajomar@cantv.net
   Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
   en la Universidad Catlica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemn de
   Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceo-Iragorry-Mariano
   Picn Salas, Mario Briceo-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
   Bajo la caligrafa de la noche y La memoria de la noche.



=== Herederos de Bolvar y Santander      Fabio Parra Beltrn =============

Al final de las guerras son clebres las ejecuciones anlogas a la de
Saddam Hussein, recibiendo los asesinos trato de hroes. Mark David Chapman
mat a tiros a un hombre el 8 de diciembre de 1980 y an permanece
detenido: le dio fin a la vida del lder del cuarteto de Liverpool. Fue
condenado a 20 aos de prisin; no obstante, por la gravedad del delito y
su poca rehabilitacin no se le ha concedido la libertad. Chapman am tanto
a su dios John Lennon que encontr motivos para cometer el crimen. Pero la
historia del resto del mundo y la de Amrica Latina son muy distintas.

En Colombia la generacin de la Independencia, famosa por haberle brindado
la libertad a un pueblo, si libertad es cambiar de imperio dominante,
pasando del espaol al ingls y de ste al norteamericano, cometi
sangrientos crmenes: a los 35 aos Simn Bolvar haba dado la orden de
asesinar a 800 prisioneros espaoles; Francisco de Paula Santander en la
batalla de Boyac le dio fin a la vida de quienes se rendan, en nombre de
la libertad y la democracia. Para honrarlos por tan valerosas gestas
punibles, varios monumentos, inclusive la plaza y el principal parque de
Bogot, llevan el nombre del primer presidente del pas, y la escuela donde
se preparan los oficiales de polica recuerda al general Santander.

Dos siglos despus un hombre ha confesado haber asesinado a 336 personas
con lista en mano pueden ser ms; confes haber planeado algunas de estas
ejecuciones con miembros de las fuerzas militares y altos funcionarios del
Estado. El hombre es un importante ganadero de la costa atlntica que hasta
hace menos de 4 meses dispona de proteccin militar y se mova por el pas
como cualquier ciudadano con los recursos para hacerlo, slo que a l lo
mantenamos con los impuestos los ciudadanos de bien, dentro del proceso de
paz con los paramilitares. El jefe paramilitar Salvatore Mancuso est
confesando sus delitos dentro del proceso de Justicia y Paz que han
negociado las Autodefensas Unidas de Colombia con el gobierno nacional, con
la tranquilidad de quien obtendr como mximo 8 aos de prisin en el peor
de los casos.

Mancuso, Jorge 40, Ernesto Bez y los dems miembros de la cpula de los
paramilitares han cometido espeluznantes crmenes de lesa humanidad en
venganza por los abusos de los que han sido objeto de parte de las
guerrillas, en nombre de la economa de sus patrocinadores y de sus propias
finanzas. Estn cumpliendo con uno de los requisitos que el propio gobierno
puso para el proceso de paz: la confesin de los delitos cometidos. Lo que
no esperaban algunos funcionarios del gobierno es que lo fueran a realizar
tan francamente, sin ambages, y personajes como el ministro del Interior y
de Justicia Carlos Holgun sienten pavor ante las revelaciones, como el que
teme ser delatado, y tild a Mancuso de mentiroso.

Un hombre viol y asesin sistemticamente a 172 nios; la Fiscala al
computar el total de la condena de los casos en los que ya ha sido
condenado computariz un total de 1.853 aos y 9 das. Sin embargo, Luis
Alfredo Garavito, gracias a las laxas leyes nacionales, a la figura de
unificacin de penas, fue condenado a 23 aos y no pagar ms de 15 de
prisin. Mark David Chapman cometi el error de acabar con la vida del ms
grande exponente del rock ingls en suelo norteamericano; si lo hubiese
hecho en Cartagena, Bogot o Gachet gozara de libertad hace mucho tiempo,
gracias al trato preferencial que reciben los herederos de Bolvar y
Santander por las leyes risibles hechas a la medida de la impunidad para un
pas de ngeles en el que los legisladores parecen no entender que esta
guerra eterna, la principal herencia que recibimos al nacer, no terminar
premiando a quienes a sangre y fuego imponen su poder y abren la puerta
para que cualquiera delinca con la tranquilidad de saber que la justicia es
para los de ruana y para los pendejos.

** Fabio Parra Beltrn
   fabio_parbelt@hotmail.com
   Escritor colombiano (Gachet, 1981). Es abogado de profesin. Ha escrito
   columnas de opinin para los diarios El Tiempo
   (http://www.eltiempo.com), El Comercio (Quito, Ecuador;
   http://elcomercio.terra.com.ec) y ocasionalmente para la versin digital
   de la revista Semana (http://www.semana.com) y la red de noticias de los
   pases no alineados Voltaire Network (http://www.voltairenet.org), entre
   otros. Actualmente se desempea como asesor en procesos de contratacin
   pblica internacional y prepara su primera obra literaria. Ms
   informacin del autor en sus bitcoras, http://fabioparra.blogspot.com y
   http://80giros.blogspot.com.



=== Michel Houellebecq en la concepcin de Aldous Huxley ==================
=== Andrs A. Ugueruaga ===================================================

Si en Un mundo feliz, por esas casualidades, a Huxley se le hubiese
ocurrido desarrollar un personaje escritor, disconforme, abiertamente
sarcstico y sin embargo, adaptado al sistema fordista, y, debido a sus
cualidades, este personaje bien que podra ser elevado a semidis, podra
ser una especie de orculo, o ser ascendido a una especie de mandatario por
encima de esos eternos enfnts. O caso contrario, podra, por qu no, ser
desterrado a una isla llena de salvajes andrajosos, de costumbres
primitivas; o llevndonos aun mas por nuestra imaginacin ser un mrtir, un
rebelde incurable y dscolo para con el sistema fordista para ser
finalmente condenado a muerte por este sistema. Las posibilidades seran
infinitas. Sin embargo la respuesta es unvoca, tiene nombre y apellido y
es evidentemente fcil de discernirlo. Es que ya no es ninguna novedad que
la literatura de fin de siglo y principio de ste ha dado un vuelco
interesante desde que Michel Houellebecq irrumpi en escena. Portador del
genio de Cline, de Georges Perec y de tantos otros, supo insuflar aire
fresco en el campo de las letras. En 1994 hizo su aparicin con Ampliacin
del campo de batalla.

Nuestro autor pens al respecto: Definitivamente, me deca, no hay duda de
que en nuestra sociedad el sexo representa un segundo sistema de
diferenciacin, con completa independencia del dinero; y se comporta como
un sistema de diferenciacin tan implacable, al menos, como ste. Por otra
parte, los efectos de ambos sistemas son estrictamente equivalentes. Igual
que el liberalismo econmico desenfrenado, y por motivos anlogos, el
liberalismo sexual produce fenmenos de empobrecimiento absoluto. Algunos
hacen el amor todos los das; otros cinco o seis veces en su vida, o nunca.
Algunos hacen el amor con docenas de mujeres; otros con ninguna. Es lo que
se llama la ley del mercado. En un sistema econmico que prohbe el
despido libre, cada cual consigue, ms o menos, encontrar su hueco. En un
sistema sexual que prohbe el adulterio, cada cual se las arregla, ms o
menos, para encontrar su compaero de cama. En un sistema econmico
perfectamente liberal, algunos acumulan considerables fortunas; otros se
hunden en el paro y la miseria.

Houellebecq en esta obra pone a la vista de todos que el dinero y el sexo
producen injustas diferencias, en que el liberalismo en ambas ndoles estn
determinadas para los ganadores y los cados. Y en que el campo de accin
es por siempre restringido, arduo de cambiar. Pues, de toda una crisis de
vivencias, de toda una generacin sin metas personales, hay una especie de
actualizacin del legado existencialista de un Camus especialmente
sardnico, pero pasado por el tamiz de una literatura yuppie del
descontento. All donde las novelas para la Generacin X suelen ofrecer una
descripcin demasiado simplista de la realidad urbana y de sus
consecuencias...

Cuatro aos ms tarde, siendo el mximo fenmeno editorial, edit Las
partculas elementales, donde ataca y parodia a los que participaron en el
Mayo Francs. En el 2005, La posibilidad de una isla, la cual nos hace
pensar en una frase de Campanella, el cual aseguraba que la ciudad del
Sol se trataba de un lugar imaginario con personajes imaginarios.
Houellebecq en este libro es un reformador imposible, en una utopa de un
clon que vive, que sobrevive a Daniel, un cmico, varios aos despus con
el nombre de Daniel24, narrando as el paralelismo de dos historias en
pocas distintas. Es un tema realmente fronterizo entre lo metafsico y lo
tcnico, donde se concatenan sus captulos y sus libros, como momentos de
un mismo proceso. No hay lugar a producir nada nuevo. Hay una organizacin
de espacios a partir de lo tcnico. En que las formas espirituales del
pasado ya no tienen nada que ver con producir nada nuevo.

Debido a su formacin, Houellebecq nos hace recordar a Huxley: conocedor
medular de los avances de la psicologa, de la psicolingstica, de las
matemticas, la neuroanatoma y neurofisiologa, adems de cuantiosos
argumentos sociolgicos. Todos stos parecen ser cmplices de sus novelas.
Como dijo Tahourdin, un crtico, en la alternancia entre ternura y su
exacerbada amargura vemos a Cline. En sus detalladas y minuciosas
descripciones nos hace recordar a la objetividad de Prez. Las virtudes de
aquellos tres se conjugan en Houellebecq. Sus obras son como las sociedades
modernas, siempre ambiguamente fronterizas entre la muerte y la felicidad,
entre la dicha y el absurdo. Afirmar as que sus novelas son el fiel
reflejo de estas civilizaciones requiere alguna fundamentacin.

El paso del tiempo, el envejecimiento de los personajes es sopesado por los
avances tecnolgicos de la sociedad. El sistema que todo lo provee es
vivido y respetado como una religin propia (como afirm el gran telogo
brasilero Frei Beto) y en que los bancos son como catedrales. La anestesia
de los pueblos es llevada a cabo mediante el sexo y la liberacin del sexo,
las ofertas de una juventud eterna, la obsesin por el cuerpo, la libertad
a partir del individualismo, el consumo de drogas, la hibridacin de
creencias propiamente religiosas... ante cualquier caso, el materialismo es
el que all, como aqu, siempre impera. En las paginas de Houellebecq las
imgenes en nada se parecen por ejemplo a las de Hemingway, sino que estn
como cristalizadas, empalidecidas, casi sin vida y que sobresalen casi por
delante de la verdad.

El dolor, el deseo y el placer abundan y redundan por doquier. De all que
los personajes de Houellebecq (al igual que los de Beckett, a los cuales
slo les est permitido hablar) hablan solamente de sus vivencias sexuales,
que tan recurrentemente aparecen, para volver una vez ms a la tristeza,
como un punto muerto de esa carera que lleva a ningn lugar. Es, si se
quiere, la tendencia a retornar al antiguo deseo o necesidad de la
creacin. Sera muy curioso que en sus libros aparezca narrado algn
nacimiento. Los actos sexuales, indecorosamente descritos, a nada llevan,
no cumplen ninguna funcin sino la de generar ms accin aun. Que como un
estado antiguo, inicial, que ellos han abandonado una vez, aspira a
regresar por todos los rodeos de la evolucin: el autor nos describe un
mundo sin dudas muy actual. Gianni Vattimo pens: El hombre puede
despedirse de su subjetividad entendida como inmortalidad del alma, y
reconocer que el yo es ms bien un haz de muchas almas, mortales,
precisamente porque la existencia en la tcnica avanzada no se caracteriza
ya por el peligro continuo ni la consiguiente vivencia.

Los instintos ya no encuentran realmente viabilidad. El soma provisto en Un
mundo feliz es suplantado aqu, sin embargo, y multiplicado por cuestiones
ms sofisticadas, pero jams el sometimiento de vaco y angustia encuentran
respuesta. stas, de cualquier modo, son el nico rezago que colegimos como
humano. A lo largo de estas grandiosas novelas, en que el individualismo,
principal premisa de libertad, es no obstante la principal condicin de la
aturdida soledad de los personajes manufacturados por Michel Houellebecq.
En ese mundo feliz, lo punitivo avanza muy discretamente entre los
personajes y probablemente entre nosotros: es el desvo de lo esencial. Que
la sociedad no quiere que uno sea lo que realmente es, uno mismo... Sus
personajes, a pesar del goce que experimentan, no son soberanos, no, jams
lo sern, del contexto en donde habitan. No por lo que saben, sino por lo
que ignoran, parecen intuir estar en un lugar en el que ya no hay salidas,
ms all que hay bsquedas, ya sea mediante el estudio, mediante diversas
formas de vida, en que el sentido y el resultado son ms o menos
semejantes. La palabra orgasmo, que tantas veces figura, es de la misma
madera de la que est hecho Godot, ambos son lo que nunca llega. Desde otro
punto de vista, son habitantes de los no-lugares. Habitan lugares de paso
que la civilizacin occidental ha convertido. Houellebecq nos lo explica
indirectamente en Partculas elementales, habla de que un depresivo puede
ser un enamorado, pero que un depresivo sea por ejemplo un patriota, es
imposible que exista. La depresin por miles de razones siempre est por
delante del concepto patria. Todos somos algo extranjeros. El consumo lo es
todo y el consumo es tan slo una posibilidad de satisfaccin garantizada,
instantnea pero fugaz. El retiro de ese mundo es occidentalmente
impensado. Pero el efecto pesimista y amargo no slo consta de situaciones
de vaco y perplejidad que all se pueden contabilizar. Tal vez el recurso
mas sutil es, gracias a su notable formacin, que siempre se encuentra una
explicacin cientfica a cada aparente milagro: No saba exactamente que
estaba viviendo la experiencia concreta de la libertad, dice; en
cualquier caso era horrible, y tras esos diez minutos nunca volver a ser
del todo la misma. Muchos aos ms tarde, Michel propuso una breve teora
de la libertad humanas basada en las analogas con la conducta del helio
superfluido. Los intercambios de electrones entre neuronas y las sinapsis
dentro del cerebro (...); sin embargo el gran nmero de neuronas, por
anulacin estadstica de las diferencias elementales, hace que el
comportamiento humano (...) est tan rigurosamente determinado como
cualquier otro sistema natural. No obstante, en ciertas circunstancias
extremadamente raras (los cristianos hablan de la intervencin de la
gracia) una nueva onda de coherencia que surge y se propaga por el cerebro
(...) regido por un sistema completamente distinto de los osciladores
armnicos (...) que hemos de llamar acto libre.

Recordando a algn crtico, la realidad instituida por sus libros insinan
que las pesadillas de Kafka ya se hicieron realidad sin que nadie se haya
percatado. As como nadie se percat de que en los mismos libros de
Houellebecq tambin hay pesadillas amplindose, mudas, silenciosamente
implcitas que ni el mismsimo Houellebecq seguramente intuy, que ni el
autor de La metamorfosis ha sospechado. Pues a Houellebecq no le ha sido
dado el don de la premonicin, sino el de reflejar el ms crudo y desnudo
presente. Los temas que nadie quiere tocar, la indiferencia, lo bajo y
abyecto, la frustracin y la falta de amor. Digamos que todo acto de amor,
de esperanza, es anulado por el espacio de lo posible en sus tres novelas,
en las cuales pregonan la libre expresin de los deseos, los masajes
conductistas y la libertad sexual. Como deca Levinas, primero era el
yo-t, y despus pas a ser yo-otro, el otro como un absoluto desconocido.
Uno de los principales ejes de alineacin en sus novelas es el creciente
extraamiento respecto al otro.

La obsesin por el cuerpo reemplaza al otro, al igual que el sexo
compulsivo... A su manera Houellebecq suele jugar al alter-ego ya sea en
tiempos simultneos o discordes.

Tal hecho me hace pensar que ratifica ms aun la conciencia de que cada yo
es hijo de los tiempos adversos. Que presagia inexorablemente una tragedia
que va por (fuera de) la historia. Esta y tantas otras condiciones gracias
al humor y a lo esttico, es posible sobrellevar todo este desconcierto en
el que no hay ninguna iluminacin posible.

En definitiva, las predicciones apalabradas por escritores de otras pocas,
son hoy el espejo que refleja el contenido de los libros de nuestro autor.

Su utopa, si es que hay alguna en sus libros, puede ser la posibilidad de
una isla, si recordamos el ltimo de sus ttulos... Entonces, as como se
procrea un mundo absolutamente materialista, en que la paz y el placer de
vivir dependen de los corpsculos de Krause de un hombre solo. La metfora
que ms ilustra la post modernidad. Esta metfora en la cual vivimos, es en
donde todo contribuye a perpetuar lo mismo. La vigencia de los espacios es
inmutable por ende, a pesar de las contradicciones. La exterioridad mutua,
el espacio relacional, las obvias diferencias llevadas grotescamente al
extremo y las posiciones relativas, las cuales son el principio del
comportamiento de sus personajes, est en la determinacin de los espacios.
Houellebecq propone que no hay posibilidad de cambios. Marco Aurelio dijo
que, para que todo exista, es debido al cambio. La negacin de Houellebecq
a esta posibilidad echa por tierra en algn sentido todo un mundo que nos
es ajeno... Como que tambin todo ya se ha conquistado. El sarcasmo y el
hedonismo que sus pginas destilan son la expresin de la impotencia que
todo esto acarrea. Qu significa la creacin de un clon sino intentar otro
espacio y otros tiempos quien no supo encontrar en su propio tiempo y
espacio el suyo? Cmo obviar, despus de todo, que dicho espacio ya sea
inmutable o ausente, implica hablar acaso de un tiempo entre registros de
nacimientos y decesos, en que no siempre transcurren vidas?

De todas maneras, los espacios cuentan por siempre con un control continuo
y homogneo, absolutamente discreto. Todas las vidas que amargamente nos
ensea el escritor padecen de stas. El poder nunca se muestra, pero se
objetiva. El victimario jams aparece aunque s se objetiva. Ya que es el
encauzamiento de las voluntades hacia un destino perfectamente comn y
hasta podramos denominarlo seriado, muy parecido al de Un mundo feliz,
en donde lo penoso queda por siempre escondido y reprimido, al punto de
develar la verdad, de que algo huele a podrido...

Entre tantas vidas desdichadas hasta lo cmico, en que hay un castigo de la
ciencia a travs de aquel Estado, castigo del Eros a travs de la
prostitucin, y hasta el castigo de la naturaleza mediante la destruccin,
escribi Walter Benjamn. Que lo esencial es esto: pese a todo, tal
utilidad exige gestos y apariencias de amor all donde slo se encuentra un
deber mecnico, comenta.

Pero no obstante, y siguiendo a Walter Benjamn, al igual que el Quijote,
Houellebecq parece reestablecer el lenguaje individual; que su gran arte es
anticipar una conciencia y las esferas vitales de tiempos futuros. Y que
gracias a la literatura, nuestros individuos adquieren voz con ella y por
lo tanto un derecho dentro del universo.

** Andrs A. Ugueruaga
   andresugueruaga@hotmail.com
   Escritor argentino (Santa Fe, 1973). Textos suyos han aparecido en el
   diario El Litoral (http://www.ellitoral.com.ar), y ha colaborado con
   pginas como Monografias.com. La mayora de su produccin permanece
   indita.



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Entrevista a Miguel ngel Yusta, Mayusta ==============================
=== Coplas a orillas del Ebro      Ral Tristn ===========================

Miguel ngel Yusta, Mayusta (http://murl.net/16c), como le gusta firmar,
mdico, poeta y coplero, artista en suma, es un hombre cuya sola presencia
en una sala infunde paz.

Cuando le miro a los ojos, una corriente de sabidura popular parece fluir,
pausada pero continua, de lo profundo de un espritu que se baa en las
plcidas aguas de la meloda y el ritmo.

Y es que Miguel ngel Yusta lo mismo celebra a la vida en un coro, con el
sonido de su voz, que desde su Rincn de coplas, esa pequea concesin,
casi desapercibida, que el diario El Heraldo de Aragn
(http://www.heraldo.es) hace a los sueos perdidos del pueblo, a sus
ilusiones y desvelos, todos los domingos.

La copla, la que algunos consideran uno de los orgenes de la msica
popular espaola, o en palabras de Carlos Cano: ...la memoria sentimental
de Espaa... que calma la pena y alivia la tristeza, que viaja por el
corazn a la velocidad de la luz y que tiene la vigencia de la vida... La
copla es la geografa musical de la pasin. Nada se parece a la copla, es
el motor que impulsa la creatividad intelectual de nuestro protagonista de
hoy.

En primer lugar, por qu firmar como Mayusta? Te escondes tras un
acrnimo, alejndote de la fama, pero sin querer perder la ocasin de
expresarte?

MAYUSTA es ms fcil de recordar para el lector y lo empleo solamente para
mi seccin Rincn de coplas
(http://www.centrodellibrodearagon.es/asp/libro_detalle.asp?cod=1541). Los
artculos y otros trabajos los firmo con mi nombre completo. No me escondo
de la fama, qu ms quisiera yo, querido Ral. Aunque no me importara ser
recordado como un modesto coplero. Es ms: sera todo un honor por
razones que luego exponemos, si te parece.

Y en segundo lugar, para los profanos, qu es una copla, cmo se
construye una copla?

La copla es una estrofa de cuatro versos de ocho slabas, rimando en
asonante, esto es con vocales iguales, los versos pares. As pues, en
treinta y dos slabas hay que crear un poema, expresar una idea, lanzarla
entera y comprensible y darle vida propia. La copla es una estrofa modesta,
sencilla, pero no menos bella que otras hermanas mayores. Los grandes
poetas espaoles desde los clsicos a los actuales, la han empleado en su
obra. Me vienen a la mente hermosos ejemplos de Lorca, Juan Ramn o, en
nuestra tierra, I. M. Gil o Jos Vern, por citar slo algunos.

Miguel ngel, te consideras un poeta, un artfice de la copla o realmente
ambos son mundos que se entremezclan e imbrican en ti de forma que, a
veces, resultan difciles de separar?

La copla es debe ser poesa, y un buen autor de coplas es un buen poeta.
Ahora bien, no todos los compositores de coplas han de ser necesariamente
poetas integrales. La copla tiene sus peculiaridades y puede ser popular o
culta, decir mucho o ser simplemente una rima circunstancial. Pero eso
tambin ocurre en la poesa en general, aunque solamente debera
considerarse poesa (incluyendo la copla) la composicin de suficiente
calidad como para merecer ser vehculo de belleza, ritmo y armona... Yo
creo ser poeta de verso en el corazn y por eso hago coplas y, a veces,
otro tipo de poema, poniendo la mejor voluntad en aprender cada da a decir
ms y mejor la palabra potica.

Desde la fra definicin de la copla que podemos encontrar en cualquier
diccionario, pasando por las palabras clidas y melanclicas que le dedica
Carlos Cano, o los elogios e intento de resurreccin que lleva a cabo
Antonio Burgos, hasta aquellos intelectuales que reniegan de ella, que la
tachan de franquista, o cosa de marujas, por no mencionar ms... Parece
que la copla no est siendo muy bien tratada por el mundo de la cultura
oficial. Qu piensas t de ello, qu significa para ti la copla?

Quien no conoce la copla, su diversidad, los autores famosos que la han
cultivado, la hermosura que puede contener, no puede tampoco amarla y la
ignorancia conlleva el desprecio. Invitara a quienes desdean la copla a
conocerla, a leer buenos autores de coplas y a no confundir la copla,
estrofa potica, con ciertas coplas de boda que simplemente son rimas
circunstanciales, a veces burdas y chabacanas, ajenas al mundo potico y
que ciertamente no aportan nada a la fama de la verdadera copla.

Pese a la dificultad que hoy en da entraa publicar sobre este gnero, o
sobre poesa, t ya tienes dos libritos en tu haber, ambos de la coleccin
Di Verso
(http://www.unalunaediciones.com/html/colecciones/diverso/diverso.php) de
UnaLuna Ediciones (http://www.unalunaediciones.com): el primero, Peregrino
de ausencias, una incursin en el limbo potico a pecho descubierto, con el
corazn en la mano, y el segundo, Rincn de coplas
(http://www.unalunaediciones.com/html/colecciones/diverso/08/08.php), una
recopilacin de las que has ido recogiendo en tu columna homnima, y que
fue presentado, con notable xito del pblico y acogida de la crtica, por
el eminente poeta Rosendo Tello
(http://www.centrodellibrodearagon.es/asp/libro_detalle.asp?cod=289),
Premio de las Letras Aragonesas 2005
(http://www.aragob.es/pre/cido/e0512121.htm). Qu nos puedes contar sobre
estas tus dos criaturas? (extindete lo que quieras).

Escribo poesa desde los catorce aos, pero hasta hace poco no me haba
atrevido a publicar nada de manera individual, pues escribirla lo
consideraba un acto ntimo y personal, un derramar mis sentimientos
personales en forma de palabras ante un folio virgen. Un monlogo. Despus
pens que sera hora de ir dando a conocer algo, al menos para que quienes
me quieren tuvieran un pedacito de mis vivencias en forma de libro. As
naci Peregrino de ausencias y dos o tres poemarios ms que vern pronto la
luz. Y sigo escribiendo y evolucionando sin otra pretensin que la de ser
feliz hacindolo. La recopilacin de Rincn de coplas ha sido distinta.
Muchos lectores de El Heraldo de Aragn deseaban tener en un libro estos
retazos dominicales, y ah est esa primera parte, cinco aos, con un
interesantsimo y bien documentado prlogo del profesor, escritor y
especialista en el tema Javier Barreiro y que puede tener continuidad, pues
la seccin de momento sigue apareciendo.

En alguna ocasin te he escuchado hablar sobre la relacin entre la copla
y la jota...

La jota es una copla cantada. No todas las coplas sirven para ser cantadas
como jota, por lo que la letra de la jota (copla, canta o cantica) es
especial. Los cuatro versos se desdoblan en siete al cantarse, comenzando
por el segundo y siguiendo el orden siguiente: segundo, primero, segundo,
tercero, cuarto, cuarto, primero. Por ello, el segundo verso de la copla de
jota ha de tener fuerza, ya que abre la cancin y el cuarto y el primero
deben cerrar o tener sentido enlazados: esa es la buena copla de jota.
Hay muchos ejemplos pero me voy a permitir transcribir una ma premiada
hace aos que dice:

      Para decir que me quieres
      mrame antes a los ojos:
      vers cmo no hacen falta
      palabras entre nosotros.

Esta copla, cantada como jota sera as:

      Mrame antes a los ojos.
      Para decir que me quieres
      mrame antes a los ojos:
      vers cmo no hacen falta
      palabras entre nosotros.
      Palabras entre nosotros
      para decir que me quieres...

Como ves, querido Ral, es redonda o sea que, al cantarla, queda
perfectamente coherente, lo cual no ocurre siempre...

Y tambin has dicho que la copla no debe renunciar a posibles nuevos
modelos, buscando una renovacin...

Naturalmente. No debemos estancarnos en letras tpicas y amaneradas que en
nada enriquecen a la jota. Hay que renovar la copla de jota actualizando
los contenidos y dndole vigor. La jota debe ser como un telediario donde
tenga cabida todo cuanto acontece y, naturalmente, tambin una expresin de
los sentimientos ms hermosos, pero con un lenguaje actual y vivo y
alejndose siempre de tpicos que tanto la han devaluado en el pasado.
Renovar para pervivir, respetando la tradicin pero sin ser esclavizados
por ella, evolucionando hacia formas nuevas, como estn haciendo ya los
jvenes valores del canto y baile de la jota.

Y el mundo del canto, qu supone para ti?

Una expresin hermosa del instrumento de la voz. Soy aficionado a la pera
desde muy nio y, por extensin, a la msica sinfnica y polifnica. Canto
en un coro y es una experiencia increble. Poder cantar, por ejemplo, el
Magnificat de Pergolessi con cincuenta personas ms, tras meses de
esfuerzos en los ensayos, es tan gratificante que merecen la pena todos los
pequeos sacrificios en tiempo y otras aficiones. Adems es un relajante
perfecto, lo cual no es lo de menos en estos tiempos que corren.

Para terminar: adems de proseguir tu labor de divulgacin y homenaje a la
copla en la prensa, en qu proyectos culturales o editoriales andas ahora
inmerso?

Tengo varios proyectos avanzados: unos poemarios, un libro con la
seleccin de artculos de prensa, un libro de relatos y mi mejor proyecto:
un cancionero aragons distinto (no un simple cmulo de coplas) y en el que
colaboren escritores, fotgrafos que se expresen sobre temas de nuestra
tierra, arropando una serie de coplas de los varios cientos que tengo
publicadas (y premiadas) y otras de nuevo cuo. Una obra que sirva de
referente de la copla aragonesa en estos ltimos aos y que espero sea bien
acogida. Casi tan bien como t, amigo Ral, me has acogido con tanto cario
en tus pginas, gesto que te agradezco con el mejor de mis abrazos,
desendote tambin que sigan tus xitos literarios.

Gracias a ti, Miguel ngel, por conservar y difundir el rico patrimonio
cultural que la copla nos ofrece.

** Ral Tristn
   raultristan@raultristan. com
   Escritor espaol (1969). Es adems columnista, tertuliano, blogger,
   medioambientalista, colaborador de medios impresos, digitales y
   hertzianos. Ha cursado estudios de psicologa, ciencia poltica y medio
   ambiente, entre otros. Ha publicado la novela negra El crimen de
   Nochebuena (UnaLuna Ediciones, 2006) y la novela histrica Hasta
   siempre, camaradas! (Mira Editores, 2006). Informacin sobre su trabajo
   puede leerse en su pgina web, http://www.raultristan.com.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== La sagrada familia en La metamorfosis de Kafka      Carmen Malare ==

La metamorfosis de Kafka ha estado sujeta a toda clase de interpretaciones
y ha sido puesta bajo el escrutinio de distintas teoras y pensamientos
filosficos. Las hay desde el punto de vista marxista, del sicoanlisis,
del existencialismo. Recientemente una nueva versin del relato de Kafka ha
aparecido en la red Internet, creada por Peter Kuper, bajo la forma
simplificada de tira cmica. Aunque sta sirve para darnos una rpida y
simple idea de la trama de la obra, nos deja con un gusto amargo, ya que
reduce a una descripcin superficial y banal un relato que es de una enorme
profundidad humana.

En La metamorfosis, Kafka nos enfrenta de improviso a una situacin
absurda: un joven llamado Gregor Samsa, se despierta una maana
transformado en un gran insecto. Este hecho inslito se nos presenta como
un fait accompli, debemos aceptarlo con la expectativa de que la
imaginacin del autor nos llevar a territorios inexplorados. La voz del
narrador no pertenece al principal protagonista, pero sabemos que ste
tiene un conocimiento ntimo de l, porque hay un desplazamiento constante
entre una y otra, como en los siguientes pasajes: Qu me ha ocurrido?
pens. Esto no es un sueo. Su habitacin, de tamao regular para un ser
humano, .... Dios mo! Qu trabajo ms agotador el que tengo! Viajando
todo el tiempo, pens. ... Sinti una ligera picazn en la barriga;
lentamente apoy la espalda en el respaldo de la cama. Este acercamiento
entre narrador y personaje se manifiesta tambin en registros lingsticos
que apuntan a una relacin directa, de posesin, entre Gregor y los
miembros de su familia cuando el narrador se refiere a ellos: su padre,
su madre, su hermana. Esto perdura a travs del relato hasta que Gregor
ya no existe ms, entonces los padres pasan a ser el seor y la seora
Samsa. Asimismo, referencias a la hermana de Gregor desaparecen y son
reemplazadas por su hija, tomando como referente a los padres y ya no ms
a Gregor. Esta tcnica empuja al lector a una proximidad con el
protagonista principal, le hace sentir una empata por la situacin difcil
en la que el personaje se encuentra, se compenetra con los sentimientos y
sensaciones de l. Los otros protagonistas, aunque enfrentados a la
horrible realidad de tener que tolerar la presencia de Gregor, estn ajenos
a l pues no pueden penetrar su pensamiento.

Kafka, de familia juda residente en Checoslovaquia y nacido en el gueto
judo de Praga, era doblemente un extrao en ese pas, porque, por ser
judo deba hablar la lengua del imperio Hasburgo, es decir, el alemn, y
sin embargo tampoco se le consideraba como ciudadano alemn. La palabra que
Kafka utiliza en alemn para describir la transformacin de Gregor es
ungeziefer. Hay aqu una cierta confusin en la traduccin de esta palabra.
Vladimir Nabokov, en su ctedra acerca de La metamorfosis, hace esta
observacin, de si es realmente un escarabajo, de si tiene alas o no, de su
tamao, etc. Sin embargo, la forma exacta que Gregor asume en su
metamorfosis no es lo importante. Ms relevante es el significado
figurativo que tiene esta palabra en la poca de Kafka, ya que ungeziefer,
se utilizaba entonces para describir a los judos como seres nefastos,
parsitos de la sociedad. Gregor se ha convertido literalmente en eso: es
un ser que ha sido despojado de las caractersticas fsicas que lo
identifican con la raza humana; es incapaz de valerse por s mismo; no
puede funcionar en el medio humano social y cultural, ni siquiera puede
levantarse de la cama ni menos presentarse a su trabajo, y verlo produce
una profunda repulsin. La reaccin de la familia, del colega de oficina
que viene a sacarlo de la cama, de la sirvienta, es de rechazo: el padre se
avergenza de su presencia; la sirvienta pide a sus patrones que le
permitan dejar su empleo; el colega de oficina al verlo escapa
aterrorizado; la hermana al comienzo lo alimenta, pero pronto esa
generosidad de espritu cambia a un deseo de eliminarlo de sus vidas. Sin
embargo el lector sabe cmo se siente Gregor en esta situacin, sabe que
est desesperado, que quisiera levantarse para ir a su trabajo, que se
preocupa de la situacin econmica precaria de su familia, de la que l es
el principal proveedor. Al mismo tiempo el lector se entera de las
condiciones de vida que Gregor ha debido soportar para mantener a la
familia: largos e incmodos viajes, estadas en hoteles de baja categora,
alimentndose apenas, soportando la crtica constante de su jefe aun cuando
en cinco aos jams ha faltado un da a su trabajo.

A medida que se desenvuelve la trama, la visin que tiene el lector de
Gregor, como vctima, se acrecienta, as como tambin va aumentando el
rechazo que la familia y los otros protagonistas del relato tienen por
Gregor. Esto porque el lector tiene un acercamiento cada vez mayor al
personaje mientras que en la relacin entre Gregor y los que lo rodean,
este lazo se quiebra. El rompimiento se da porque la comunicacin entre
ellos se corta: Gregor es incapaz de hablar o expresar por un medio humano
alternativo lo que le ocurre. Su capacidad visual tambin decrece. Pero
para el lector, su transformacin externa ha resultado en una exacerbacin
interna de su ser ya que su sensibilidad humana ha ido en aumento y se
muestra susceptible a preocuparse ms por su familia que por l mismo.
Kafka mantiene al lector al tanto de cun inmune Gregor es a rebajarse a la
condicin animal; por el contrario, eleva a su personaje a una imagen
lmpida, pura, de generosidad y excesiva consideracin por los dems.

Con el desarrollo de la trama al lector se le va ampliando la informacin y
los antecedentes familiares y de trabajo que han condicionado la situacin
difcil en la cual Gregor se encuentra. Nos enteramos de que el padre
disimulaba ser un hombre viejo y dbil, que necesitaba del trabajo de su
hijo para sustentar a su familia porque no dispona de otros medios
econmicos. Lo cierto es que el padre tena suficiente dinero ahorrado y
posea an la fortaleza fsica para el trabajo. Ese descubrimiento lo hace
Gregor despus de su metamorfosis, cuando la familia queda desprovista del
apoyo econmico de l. La hermana, Grete, que en un comienzo lo alimenta y
se preocupa de l, pronto se hasta de ser la responsable y no comprende
que su hermano sigue pensando y teniendo la sensibilidad de un ser humano y
que sufre la vergenza de no poder comunicarse ni valerse por s mismo. La
nica persona que se inquieta por Gregor y mantiene un cierto lazo
emocional con l es la madre que representa la tabla de salvacin que lo
une a la raza humana. Kafka apela aqu a una relacin humana biolgica
indisoluble, reminiscencia del cordn umbilical que nos ata a otro ser
humano, un lazo fundamental de la existencia, y el personaje se aferra a l
con toda su esperanza. Pero la razn por la cual la madre muestra esta
preocupacin por Gregor es porque no ha tenido mucho contacto fsico con l
despus de la metamorfosis que ste ha sufrido, ya que la hermana hace todo
lo posible por evitar que lo vea. La madre piensa en la transformacin de
su hijo como algo pasajero, cree que en algn momento futuro recuperar su
forma humana. La escena en que Kafka nos muestra a la hermana convenciendo
a la madre de sacar los muebles del dormitorio de Gregor sugiere que para
Grete su hermano lleg a un punto de donde no hay retorno. La madre, en
cambio, se resiste a la idea argumentado que si lo hacen es como si le
estuvisemos diciendo que hemos perdido la esperanza... Pienso que sera
mejor dejar su cuarto exactamente como siempre ha estado, para que cuando
vuelva a ser lo que era, encontrar que nada ha cambiado y as le ser ms
fcil olvidar lo que pas. Pero cuando la madre se enfrenta a la visin de
su hijo, la conmocin es tal que se desvanece, la hermana lo culpa y Gregor
queda marginado de ella, pero an guarda la esperanza de su cario. Kafka
nos da el detalle de los dos muebles que retiran de la habitacin de
Gregor: la cmoda y el escritorio. Esto tiene un cierto simbolismo puesto
que son dos objetos que identificamos, el primero para guardar ropa,
innecesario ya, dada la forma inhumana de Gregor; y el segundo para
ejercitar nuestro intelecto. Esto sugiere que a Gregor se le ha reducido
totalmente a una condicin inhumana.

Todo el relato se desarrolla en un medio ambiente claustrofbico, dentro
del departamento que habita la familia Samsa, con personas que entran y
salen de las habitaciones, puertas que se abren y se cierran para evitar el
encuentro con Gregor, cuya visin despierta desprecio y repugnancia. Si
Gregor era el sostn financiero de la familia cuando tena un cuerpo
humano, su transformacin ha hecho que la situacin familiar se invierta.
La metamorfosis lo ha convertido en un parsito en el sentido real y
figurativo de la palabra. Ha podido escapar a una situacin en la que era
explotado por su familia, pero ha terminado subordinado, maltratado,
dependiente, ignorado y rechazado por los seres que l quera y que sacaron
ventaja de l mientras estaba capacitado para funcionar como ser humano.

Dado que Gregor no revertir a su estado anterior, slo una solucin
drstica sacar a la familia de tan difcil e intolerable situacin. Una
manzana que su padre le ha tirado a Gregor sobre la caparazn, le ha
producido una herida la cual, sin que nadie se preocupe de tratar, comienza
a infectarse. Pero, es la hermana la que decide coger el toro por las astas
y comunica a sus padres su resolucin en forma brutal y sin tapujos:
Tenemos que deshacernos de l, les dice. Para ello debe convencerles de
que ese bicho asqueroso es un ser sin espritu ni capacidad pensante. Hasta
ese momento ellos han cometido un error garrafal, les enrostra Grete: creer
que esa criatura era Gregor cuando realmente ste dej de existir en el
momento que se transform en insecto. El hecho que hemos credo eso (que
era realmente Gregor) durante un largo tiempo es la raz de toda esta
situacin, dice Grete a sus padres. Luego apela a la sensibilidad de ese,
que segn ella fue su hermano en el pasado, diciendo: Cmo puede ser
Gregor? Si fuese l, se habra dado cuenta que los seres humanos no pueden
vivir bajo el mismo techo con esta criatura: hace un largo tiempo que ya se
habra marchado. Gregor est escuchando toda esta conversacin, se retira
a su cuarto y es sobre su madre que posa su ltima mirada. Se dice a s
mismo que su hermana tiene toda la razn, que debe desaparecer y solucionar
as su propio sufrimiento y el de su familia. Grete cierra la puerta del
cuarto de Gregor con fuerza, haciendo girar la llave y poniendo el cerrojo,
al tiempo que exclama: Por fin!. Kafka nos da a entender que Gregor
queda totalmente abandonado a su destino, slo espera la muerte. Gregor
emite su ltimo suspiro siempre guardando en su pensamiento el amor y la
ternura por su familia. Hasta el final de la existencia de Gregor, Kafka
nos involucra en el sufrimiento del personaje central. De ah en adelante
la narracin se torna fra, distante de los personajes que se han sacado un
peso de encima. La complicidad entre madre, padre e hija se hace manifiesta
cuando el padre llama a las dos mujeres a olvidar y stas se acercan a
abrazarlo. Estn nuevamente unidos en una triloga: la de la sagrada
familia.

Kafka nos presenta a la familia Samsa como cristiana (el padre, cuando da
gracias a Dios por la muerte del hijo, se persigna), a pesar de que l era
judo, pero ya se ha dicho que Kafka se desenvolva en un pas que le era
doblemente ajeno por la lengua y la religin en el que preponderaban los
valores de la civilizacin cristiana. Que Kafka utilice la familia como
escenario central para tratar la temtica del quiebre de las relaciones
humanas, dejando al desnudo la mezquindad, el egosmo, la explotacin de un
ser humano por otro, el desprecio y la falta de caridad por un ser
desvalido, no es sorprendente. Con esto logra un efecto irnico, como
tambin emocional, nos remece interiormente de manera mucho ms fuerte que
si hubiese elegido cualquier otra institucin social. Hay que tomar en
cuenta que nuestra mentalidad est condicionada a la tradicin
judeo-cristiana, por tanto, en nuestra siquis, mantenemos una imagen de la
familia como ente que gobierna nuestras acciones en base a derechos y
deberes mutuamente respetados por cada uno de sus miembros en un ambiente
en que, se supone, reina el amor. Gregor est convencido que el amor
prevalecer, incluso despus que su padre lo bombardea con manzanas,
tratndolo como un animal. La escena que sigue a sta es de un Gregor
reforzando en su mente la imagen de la familia como unidad protectora de
cada uno de sus miembros, repitindose, para autoconvencerse que incluso
su padre se refiri a l como un miembro de la familia; que por supuesto
la crisis es pasajera ya que el deber de la familia requera la supresin
de la repugnancia y la aplicacin de la paciencia, slo paciencia, para
as mantener la armona en el hogar.

Hace ya casi un siglo desde que Kafka escribi La metamorfosis. Su obra ha
superado el paso del tiempo y ha dejado como legado universal el adjetivo
kafkiano/a para denotar que los acontecimientos absurdos e ilgicos
tienen su propia dinmica en la existencia. La ciudad de Praga el 4 de
diciembre de 2003 le hizo un reconocimiento a su ciudadano ilustre
desvelando una estatua del escultor Jaroslav Ron, erigida en un parque
pequeo, entre la sinagoga espaola y la Iglesia del Espritu Santo, en lo
que marca el deslinde con el casco judo de Praga, y que simboliza la
diversidad religiosa y cultural de esta ciudad.

Hay quienes dicen que la obra de Kafka es un reflejo de su vida. No conoci
la fama y sus admiradores formaban un grupo reducido de intelectuales que
dominaban el alemn. La visin que Kafka tena de s mismo es totalmente
contraria al lugar prominente que su persona y su obra han adquirido a
nivel mundial, y en gran medida, el personaje central de La metamorfosis,
podra considerarse un reflejo de su estado de nimo, sobre todo cuando
recordamos el epitafio escrito por su propio puo, simbolizando lo que
haba sido su vida: Una imagen de mi existencia en este mundo... sera una
estaca de madera inservible, cubierta de nieve... clavada flojamente en un
terreno inclinado de un sitio recin arado, a la orilla de un campo abierto
y en una oscura noche de invierno. La irona es que desde hace muchos aos
su obra se reconoce como un hito de la literatura universal. Por eso, lo
que dijo de s mismo para la posteridad, slo cabe calificarlo de kafkiano.

** Carmen Malare
   cgmalaree@btinternet.com
   Docente chilena (Longavi, 1950). Profesora de francs y espaol en el
   Reino Unido. Ha publicado la novela La voz del silencio (Editorial
   Maranatha; Talca, Chile) y el estudio Development Education in the
   Spanish Classroom, en la revista Vida Hispnica N 30 (otoo de 2004),
   de la Association for Language Learning del Reino Unido.



=== El boom: bandera literaria de un continente      Leonardo Maicn ======

Salvando las distancias, el llamado boom de la literatura latinoamericana
dur en el tiempo lo que la Gran Colombia: alrededor de diez aos. Tiempo
suficiente para consolidar el realismo mgico, corriente literaria que
haba de convertirse en bandera de un continente (Amrica) y de un
importante nmero de narradores que buscaban nuevos horizontes estilsticos
y estructurales dentro del quijotesco oficio de novelar.

En qu ao se origina el boom? Segn el novelista chileno Jos Donoso
(1924-1996) el boom nace al filo del primer lustro de la dcada del
sesenta, y de acuerdo con l investigadores de diversas latitudes. Hay
quienes sealan los aos 60 o 62 como fechas probables de su nacimiento.
Que el boom no tenga una partida de nacimiento definitiva no debera ser
tema de mayor preocupacin: el tiempo subjetivo de los movimientos
literarios no es el mismo que el de los hombres. La historia de la
literatura universal est plagada de variables de este tipo, que lejos de
oscurecerla la enriquecen. Quin, por ejemplo, podra precisar con
exactitud la fecha en que se inici el Siglo de Oro?

Baste decir entonces que la Dcada de Oro (as en maysculas) de la novela
hispanoamericana nace en los aos que corren a partir de 1960, cuando un
importante nmero de novelistas rompe de forma contundente con la
generacin que le antecede. Rompimiento que no se manifiesta en absoluto de
modo uniforme; por poner un caso: muchos aos antes de que el boom fuese
una realidad palpable, no pocos protagonistas de la dcada de oro venan
madurando tanto el estilo (en sentido personal, obviamente) como el
realismo mgico como producto acabado que en definitiva se constituira
en la voz de un colectivo. Para no perder el hilo discursivo, deca que el
boom estalla en los aos que corren a partir de mil novecientos sesenta.
Su culminacin se ubica unos diez aos ms tarde.

El boom designa a ese perodo generoso en que a la novela latinoamericana
finalmente le es otorgada la visa permanente para darse conocer ante el
mundo (Europa, principalmente). Este continente era visto, por los
cosmonautas del boom, como un gran planeta literario. Planeta que una vez
conquistado deba llegar a constituirse como en efecto lo fue en una
slida plataforma desde donde era posible la conquista de otros mundos.
Esto lo saban los muchachos del boom. Por pura coincidencia histrica, en
momentos en que Armstrong y Aldrin profanaban el territorio mtico de los
poetas y enamorados (la Luna), novelas que se han convertido en iconos del
boom conquistaban o ya haban conquistado las calles y cafs de la capital
de la bohemia y la literatura: Pars.

Tiempo paradisaco en el que una plyade de escritores americanos propone
una manera fresca de mirar y de sentir la vida: Julio Cortzar (Rayuela);
Carlos Fuentes (Aura, La muerte de Artemio Cruz, Cambio de piel); Mario
Vargas Llosa (La ciudad y los perros, La casa verde); Juan Carlos Onetti
(Juntacadveres); Jos Donoso (El obsceno pjaro de la noche); Gabriel
Garca Mrquez (Cien aos de soledad); Miguel ngel Asturias (Mulata de
tal); Alejo Carpentier (El siglo de las luces); Guillermo Cabrera Infante
(Tres tristes tigres); Adriano Gonzlez Len (Pas porttil). Entre otros
autores.

Nunca antes en la historia de la literatura, el mundo occidental haba
presenciado una invasin relmpago como la emprendida por los boomistas.
La cantidad no estuvo en ningn momento divorciada de la calidad. Y ms
sorprendente aun: todo sucedi en un corto perodo de tiempo (de all la
adjetivacin del sustantivo relmpago). No se haba visto jams nada
semejante. Sobre todo, una invasin en sentido Amrica-Europa. Por
supuesto: no se pretende negar que el Modernismo fue el primer gran
producto de exportacin genuinamente americano. De ningn modo. Pero, a
decir verdad, el movimiento esttico-literario encabezado por Rubn Daro
careci de la fuerza salvaje y arrolladora como s la tuvo el fenmeno
literario-editorial de la dcada del sesenta y parte del setenta. El
modernismo entr a cuentagotas. El boom fue un tsunami.

Sigamos revisando el rbol genealgico de la literatura. Luego de que el
Modernismo agotara sus formas, decadencia marcada por la muerte de Rubn
Daro en 1916, y por el desarrollo de la Primera Guerra Mundial
(1914-1918), emerge en el horizonte europeo un pequeo grupo de novelas de
origen latinoamericano, entre las que destacan Doa Brbara (1929) de
Rmulo Gallegos y Don Segundo Sombra de Ricardo Giraldes (1926). Novelas
realistas cargadas de un regionalismo extico, en donde la naturaleza se
nos presenta como un animal indomable en constante lucha con la razn. De
este festn de los aos 20 y 30 participaron tambin Mariano Azuela y Jos
Eustaquio Rivera.

La entrada a la Europa de la primera post guerra por parte de estos
escritores americanos, no goz por supuesto de la contundencia necesaria
para ser considerada un verdadero boom. Emir Rodrguez Monegal bautiza a
esta primera oleada de novelistas con el nombre de mini-boom.

El boom no naci por generacin espontnea. Por fuerza mayor, hay que
hablar de influencias, de vasos comunicantes. De qu fuentes se
alimentaron los escritores del boom? Bebieron de muchas y variadas fuentes.
Los iniciadores de la novela contempornea latinoamericana rompen de manera
frontal con el realismo; desligndose, por consiguiente, de la novela
regionalista, baluarte del realismo. Como contraparte, estos boomistas
vieron en los modernistas una fuente inagotable de inspiracin (los
crticos le tienen cierta fobia a este sustantivo abstracto, comn,
femenino y singular; su empleo aqu sugiere otro sentido). Pues bien, estos
nuevos escritores americanos van a templar el acero creador directamente
del fuego emanado de Rubn Daro, Amado Nervo, en fin, de toda la pira
purificadora del modernismo. Esta simpata no es gratuita: en su momento,
los modernistas tambin reaccionaron frente al realismo. La sempiterna
danza antagnica entre lo apolneo y lo dionisiaco.

Este choque con la realidad por parte de los alfareros de la novsima
novela hispanoamericana va a traer consigo, explcita o implcitamente, una
sensacin de fuga, de evasin. Sentido de fugacidad que en los modernistas
se impregn de cierto perfume galo, caballeresco, palaciego, grecolatino:
Al or las quejas de sus caballeros, / re, re, re la divina Eulalia, /
pues son su tesoro las flechas de Eros, / el cinto de Cipria, la rueca de
Onfalia (Rubn Daro).

Pero en el caso del Boom, movimiento surgido cuatro dcadas despus de la
extincin del Modernismo, la fuga o evasin producto de la confrontacin,
choque o ruptura va a mofarse del realismo utilizando para ello las
mscaras de la fantasa, la supersticin, el ocultismo, la magia, la
riqueza mtica y la cosmogona de las culturas indgenas. Al dar al traste
con el realismo convencional, los arquitectos del boom crean una nueva
realidad: el realismo mgico.

En el amplsimo espectro del boom confluyen todos los tonos cromticos de
la Creacin. Quiz sea sta la razn por la que difcilmente a estos
escritores pueda encajonrseles en cualquiera de los innumerables ismos
que como por arte de magia vinieron apareciendo a lo largo del siglo XX,
antes de la aparicin del boom. Bien afortunado este pensamiento de Jacques
Joset: En la novela antigua, la repeticin de los modelos clsicos
estancaba la literatura. En la moderna, la constante experimentacin la
dinamiza. En el caso del boom la dinamizacin fue de tal magnitud que
cohesion la novela latinoamericana en un macrocosmos con un alto grado de
unidad geogrfica, cultural, social, lingstica; desfasndola de esa
visin ms o menos aparcelada (regionalista) que imper durante buena parte
de la primera mitad del siglo XX.

Ms all de estas consideraciones, hay quienes aseguran que en el caso del
boom hubo cierto hilo conductor no siempre visible de carcter
ideolgico. A propsito, dice Jos Donoso: Creo que si en algo tuvo unidad
completa el boom aceptando la variedad de matices, fue precisamente en
la causa de la revolucin cubana. Y quien esto afirma, fue precisamente
uno de los actores ms lcidos de la dcada de oro de la novela
hispanoamericana.

La aseveracin de Donoso carecera de sentido completo si no se ubica el
surgimiento, desarrollo y consolidacin de la nueva novela
latinoamericana dentro del complejo contexto continental y mundial, en
todos los rdenes: cultural, poltico, social, econmico, religioso,
antropolgico, tecnolgico y cientfico. En efecto, el abanico temporal en
que tiene lugar el boom, entre la dcada del 60 y comienzos del 70, fue uno
de los ms movidos y convulsionados de la historia contempornea. En tan
corto perodo de tiempo, acontecieron hechos que de alguna manera
impactaron sobre el posterior curso histrico de la humanidad. Hechos que
iremos enumerando sin seguir necesariamente un estricto orden cronolgico y
espacial.

Ya se ha hablado (quiz no de forma literal) acerca del mayor o menor
impacto que sobre estos nuevos escritores tuvo la revolucin cubana. Pero
los contextos dentro de los cuales se fragu el boom son tan ricos como
variados. Comencemos por la lucha contra la discriminacin racial
emprendida por la comunidad negra de los Estados Unidos. Lucha iniciada en
los aos 50 y que bajo el liderazgo de Martn Luther King consagr en los
60 (dcada en que se inici el boom) los derechos humanos y civiles de los
afroestadounidenses. La muerte de Artemio Cruz, si bien fue publicada en
1962, la comenz a escribir Carlos Fuentes en 1960, en Cuba, el mismo ao
que se fundaba en Bagdad la Organizacin de Pases Exportadores de
Petrleo. La beatlemana de los dorados aos sesenta. Vale destacar
asimismo la crisis de los misiles de octubre de 1962, acontecimiento que
enfrent a la antigua Unin Sovitica con los Estados Unidos, para dirimir
cul de las dos superpotencias largaba el salivazo ms lejos. Estallido en
1964 de la primera bomba atmica china. Intervencin militar estadounidense
en Repblica Dominicana (1965). La primera publicacin de Cien aos de
soledad, ocurre en el ao en que estalla la guerra de los Seis Das.
Ocupacin rusa de Checoslovaquia (1968). Y el Mayo Francs. Y la Teologa
de la Liberacin. Y la pldora anticonceptiva. Los asesinatos de
personalidades como J. F. Kennedy, el Che Guevara y Martn Luther King en
el 63, el 67 y el 68 respectivamente, estremecieron en su momento la
opinin pblica mundial. El tiempo del boom es el de la agudizacin y
posterior finalizacin de uno de los conflictos blicos ms cruentos e
inmorales de la historia: la Guerra de Vietnam. El ao en que el Apolo XI
desciende sobre ese mundo alucinante situado a unos 380.000 kilmetros de
este nuestro alucinante mundo, Reinaldo Arenas develaba El mundo
alucinante, escritura donde lo humano y lo maravilloso atropellan los
sentidos. Lo que hoy se conoce como Internet era entonces un desconocido
beb que daba sus primeros pasos bajo el nombre de Arpanet. El mundo
realmente alucinaba. Eran los tiempos del boom.

Imposible dejar a un lado, dentro del complejo mosaico contextual, el
protagonismo de la msica afrocaribea. Hasta cierto punto, el boom fue al
espaol escrito lo que la salsa a la lengua hablada, cantada, bailada (en
tanto que fenmenos de expresin y difusin). El boom de la msica
afrocaribea es la expresin espiritual y mgica de un macrocosmos en
constante ebullicin: el Caribe. Mundo mtico y mestizo signado por el
ciclo milenario de los huracanes. No sera exagerado afirmar que sin la
existencia de ese Caribe onrico, mgico, mtico y barroco hubiese sido
imposible la gestacin del realismo mgico. Al menos, con la fuerza con que
irrumpi en aquellos aos.

A mediados de la dcada del sesenta, cuando el boom daba sus primeros
pasos, se fundaba en Nueva York el sello discogrfico Fania Record. En el
mencionado sello grabaron sus discos los principales intrpretes de la
remozada msica caribea, que posteriormente se conocera con el nombre
de salsa. Cuando Miguel ngel Asturias reciba en Estocolmo el mximo
galardn de las letras, al otro lado del Atlntico, en la Gran Manzana, un
adolescente de 15 aos comenzaba a abrirse paso dentro de la msica
afrocaribea: era Willie Coln.

No debera causar extraeza el hecho de que el boom literario y el boom de
la salsa hayan nacido con pocos aos de diferencia el uno del otro. No
poda ser de otro modo, puesto que ambos fenmenos manejan en el fondo el
mismo cdigo lingstico (el espaol) y la misma idiosincrasia (sobre todo
en las regiones baadas por el Caribe). La msica afrocaribea, incluyendo
por supuesto el bolero, influy en los escritores ms jvenes del boom, y
aun con bastante fuerza en los del post boom. Pero el Caribe es mucho ms
que tambor y canto: es una idiosincrasia, una manera de sentir la vida, una
voz. Alguien que lea a Gabriel Garca Mrquez con el odo, no le costar
demasiado trabajo adivinar que ms all de las palabras impresas hay una
voz y un tono caribe, y escuchar seguramente el batir manso o furioso de
la mar y del viento.

Algunas lneas ms arriba deca que el Caribe es ese mundo mtico y mestizo
signado por el ciclo de los huracanes; fenmeno climatolgico que
representa en esencia la implacable furia de un dios que despierta en una
determinada poca del ao. Dios protagonista de una aventura, en el sentido
de que describe un viaje pico. Quin puede resistirse al impulso de
fantasear con la idea de que la fuerza ciclnica que barre a Macondo de la
faz de la Tierra no es sino reminiscencia arquetpica de ese dios Huracn
que desde tiempos remotos desahoga su ira contra el mundo caribe? Nada ms
fatalista ni ms caribe que el final de la famosa novela garciamarquiana.

Hasta ahora se ha tocado el tema del mestizaje desde la periferia.
Ahondemos un poco. El trmino mismo de realismo-mgico es ya de por s un
hbrido: designa una cuestin real y mgica a la vez. Para continuar,
se hace necesario retrotraernos a la semilla del tiempo. Amrica no naci
de parto natural. Amrica es producto de una cesrea. O de varias cesreas.
El conquistador espaol, que se crea puro de raza, era en realidad hijo de
un milenario proceso de mestizaje en el que se cruzaron iberos, celtas,
latinos, cartagineses, griegos, gitanos, rabes, etc. Mestizaje que se
enriqueci con la incorporacin del elemento indgena: caribes, arawakos,
aztecas, mayas, quechuas, aimaras, guaranes, chibchas, tanos... Ms
tarde, la incorporacin de diversas etnias de origen africano al complejo
proceso de mestizaje termina por forjar los perfiles genotpicos y
fenotpicos del nuevo hombre. El mestizaje no fue slo de carcter
sanguneo, sino culinario (el caso de la hayaca), cultural, lingstico,
religioso. De all la santera, el culto a Mara Lionza, por citar dos
casos. Universo mtico, barroco, mgico, sobrenatural, mstico. Universo
que lleva en sus entraas la nieve y el fuego de los volcanes; selvas y
llanos; caudalosos ros, lagos, mesetas, tepuyes; desiertos, valles,
playas; el puma y el cndor; oro, plata, petrleo... Alguna vez hemos odo
decir a los hijos de esta tierra: No creo en brujas, pero de que vuelan,
vuelan. Visin que resume una filosofa, una actitud ante lo real, ante lo
sobrenatural: la idiosincrasia del (ser) indoafrolatinoamericano. Y es que
sencillamente lo mgico-real siempre ha estado entre nosotros, en estado
natural. Muchos de los escritores del boom, y otros como slar Pietri y
Rulfo, tuvieron la gran virtud de poder procesar esta materia prima, y
crear a partir de all arte, literatura, vida.

Mucha agua ha corrido desde la desaparicin del boom hasta el da de hoy.
Aguas en las que hay que baarse para pescar ideas. Por ejemplo: la muerte
fsica del boom no signific de ningn modo la muerte sbita del realismo
mgico. Esta corriente literaria sobrevivi al boom, pero poco a poco vino
desgastndose en el tiempo, al punto que su huella es prcticamente
irreconocible en las novsimas camadas de escritores. Esto desde luego no
niega la notable influencia ejercida por los actores del boom en los nuevos
escritores, especficamente en los del llamado post boom (sobre todo en
cuanto al tratamiento del lenguaje). Incluso no sera exagerado afirmar que
la influencia es ms profunda en los europeos que en los propios
latinoamericanos. En todo caso, el boom como fenmeno editorial qued
enterrado en la dcada del setenta. Y el realismo mgico es corriente
superada. En la actualidad, diversas tempestades sacuden el territorio
mgico de la novela. Universo de palabras que, al igual que la serpiente,
cada cierto tiempo necesita cambiar de piel.

** Leonardo Maicn
   lmaican@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1967). Profesor de lengua y
   literatura, egresado con mencin Magna Cum Laude de la Universidad
   Pedaggica Experimental Libertador (Upel, http: / / www.upel.edu.ve), en
   Maracay. Tiene un libro de relatos, Duelo de ases, publicado por la
   editorial La Liebre Libre (1995). Obtuvo una mencin especial en el
   Concurso Semana de la Juventud (La Victoria, 1995). Mencin honorfica
   en la I Bienal Interuniversitaria de Literatura "Simn Rodrguez"
   (Valencia, 2001). Cuentos suyos han aparecido en antologas, diarios y
   revistas del estado Aragua. Tiene un libro de cuentos indito, titulado
   El sueo del Titanic.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Poemas
       Estrella Gomes

   *** Dos relatos
       Yolanda Ramrez Michel

   *** Poemas
       Radams Buffa

   *** Tres relatos
       Musa Ammar Majad

   *** Poemas
       Ren Dayre Abella

   *** El museo de las vrgenes
       Roberto Lucio Cceres

   *** Poemas
       Gloria Gil Romera

   *** El citatorio
       Mara Margarita Herrera

   *** Instantneas
       Adn Echeverra

   *** El malabarista
       Sergio Llorens

   *** Sueos de Can frente al espejo
       Gabriel Otero

   *** El hada
       Jssica de la Portilla Montao

   *** Poemas
       Nahuel Alonso

   *** Dos hombres
       Odiseo Schloss

   *** Cinco textos
       Rafael Robles Olivos

   *** Dos relatos
       Yolanda Montesinos Lpez



=== Poemas      Estrella Gomes ============================================

*** I

Desde esta esquina
atravieso palabras
           y los grillos se multiplican
a medida que mis pasos
se suicidan en las escaleras

desde aqu
descubro
que el amanecer llega lila
a mis manos
y la montaa nos devora
multiplicndonos en su vientre

En este pedazo de geografa
divorciado de la humanidad
todava mis manos huelen a tierra
y es
desde aqu
que te escribo.



*** II

Porque lo quise alguna vez
hecho viento
queriendo atrapar todo el mar
en una sinfona

Porque lo deseaba
marcando con sus manos
una meloda
la libertad
        que me sembrara en el pecho
                         cada otoo

Porque te prefer ahogado de alegra
en un establo de caballos
y cada cuarto menguante
mutaban para nosotros  los colores

Porque te imagin comiendo caminos
por lo que creas
los ideales te llovan
empapndote el rostro
y te empeabas en dibujarlos
en mis hombros
y yo siempre
ah
en tu mochila

Porque sobre todo
te dese
hoy me convenzo
          que no existes



*** III

Nos empeamos en construir noches
con miradas
arrancadas
de rostros apagados

En noches como estas
 grito
orgasmo vientre
azul
orgasmo espiral
fina
muy fina
absurdo
       Inicio

** Estrella Gomes
   estre294@gmail.com
   Poeta venezolana (Miranda, 1990). Es integrante del Programa Circuito
   Licesta de las Letras, donde ha recibido talleres de formacin
   literaria. Ha participado en el recital de clausura de la Bienal Juan
   Beroes (Tchira) 2005, en el Encuentro Nacional de Poetas Licestas 2006
   y en el Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano 2006. Textos suyos
   aparecen en la primera antologa de poetas licestas Voces jvenes en la
   mirada del maana (2006). Produce y conduce, junto con Aquarela Padilla,
   el programa radial literario Habitantes de la Palabra, para Activa,
   Radio Nacional de Venezuela. En 2006 fue reconocida como la facilitadora
   ms joven del Sistema Nacional de Talleres Literarios.



=== Dos relatos      Yolanda Ramrez Michel ===============================

*** Geo

Toco tu piel, ests seca, enjuta, una spera sonrisa atraviesa tu rostro de
arcilla. Intento besarte para devolverte la brisa, pero me agota tu osario
de arena y cal. Te ests muriendo, y yo aqu, en silencio, tosco y hurao
ante la devastacin.

Me dicen que soy culpable, que me beb toda tu belleza a borbotones
intensos de lujuria, que te escanci sin hartazgo ni mesura, que tom tu
riqueza prstina desde las entraas mismas de tus venas.

Y s, es posible que sea yo responsable de la presente mutilacin de tu
belleza hmeda y acutica, que mis aos de irreverencia te hayan finalmente
estrechado y agostado hasta convertirte en lo que ahora miro con resignada
angustia.

Sin embargo, no me culpes del todo, t te entregaste sin condiciones y me
dejaste poseer toda tu territorial belleza, cediste tus vrgenes
manantiales a mi salvaje arresto de piraa, dejabas que talara tu selvtica
piel con certero abuso de confianza, que exprimiera tu goteante limo, tus
termas abismales. Te otorgaste amante y satisfecha, me alegraste con
monumentales senos perfilndose en el horizonte, me beb todas tus lgrimas
de miel, tus gotas de ambarino nctar. Te prodigaste en las noches de canto
otrptero y lucirnagas al dracleo habitante de las sombras. Te rendiste a
mi mordida rapaz y a mis caricias de bestia, tom todo lo tuyo con
ignorante prepotencia: tus frutos de colores, tu mies, tus negras fosas de
pedernal, tu paisaje feliz, tu pureza milenaria.

Luego, cautiva ya de mi destructivo abrazo me volv caprichoso y exigente
con tus generosos dones, herencia de los dioses.

Mas luego, aunque ignorada, cuando yo emigr siguiendo la sirnea copla del
asfalto, seguiste prodigando tus savias subterrneas.

Al final, cuando tus estertores me llamaron con telrica tristeza, asist a
tu agona todava un poco escptico. Hasta que sent hambre y sed me di
cuenta de la catstrofe.

Ahora te miro, toco tu piel y ya no me das nada, ya no puedes, aunque
quieras. Tu muerte es inminente, durante aos te he matado. Pero, me
arrastras tras de ti en cumplimiento del destino que nos une, amantes
milenarios engarzados en fatdica y parasitaria relacin universal.



*** Flora

Flora naci de veintitrs aos. Cuando la conoc llova torrencialmente y
lo primero que me llam la atencin fueron sus finos pies dentro de un par
de zapatos que brillaban como dos enormes lgrimas. Nos refugiamos del
aguacero bajo el mismo toldo azul con letras doradas anunciando el Caf
La-tinta. Un vestido verde con escote recatado y tela suave resbalaba por
sus curvas, su cabello hmedo exhalaba una fragancia primaveral, en mitad
de su pecho descansaba un dije de extraa forma. Con apacible sonrisa ella
inici un comentario que habra de unirnos: Cmo llueve!

Aquella cafetera y las doce de la noche inauguraron una serie de
confidencias inconclusas que me llevaron a desear verla otra vez.

Los das de lluvia continuaron, los cafs y las citas. Me contaba tramos de
su pasado, fragmentos que era necesario remendar, hilvanar, zurcir; costaba
trabajo admitir que le hubieran pasado tantas cosas a una mujer de su edad.

Luego de un mes ya no intent ordenar el caos que planteaban su etapa
licenciosa, su encierro en el convento, un matrimonio fallido, el breve
lapso de locura por seguir a un hombre casado, las escapadas al campo con
un pintor, multitud de visitas a orfanatos y asilos, su carrera poltica, y
otras situaciones extraordinarias, relatadas por ella, con tal veracidad y
confianza que me hacan por un momento dudar, si no sera yo el que bien
poco haba vivido al presente.

Termin por aceptarla, y comprend que me eligi como auditorio de sus
fantasas. Desde entonces la escuch seducido; sostena atento sus miradas:
de tristeza cuando evocaba en voz alta el episodio del poeta esquizofrnico
que la am hasta el suicidio; de arrogancia, si confesaba haber sido amante
de un mafioso; o de inocente desamparo, ante la breve desgracia de su
primer amor. Sus labios se abran cuales ptalos en cada historia; era como
mirar una flor surgir, albergar savia por unos minutos, y luego volverse
polvo en el universo; y as, incansablemente, otra flor la suceda siendo
fugaz trono de una nueva existencia ficticia.

Asum el riesgo de enamorarme, aunque yo no formara parte de ese torrente
de evocaciones derramadas en el transcurrir de nuestras citas, siempre en
el mismo caf. Determin al fin ser slo un respetuoso espectador del
entramado maravilloso, un testigo de sus pasos por aquellos parajes
imaginarios que parecan dar sentido a su existencia.

Despus del primer mes la bes. Ignoro a qu le sabra mi beso comparado
con los labios del pintor que la sedujo en una isla desierta, ni s si mis
brazos la sostuvieron con el fervor que mostr aquel joven de quince aos
que ella inici en la pasin; pero s vi su piel encrespada ante el
hormigueo que la situ por unos instantes a mi lado: en sus ojos germin
una luz no incendiada antes por ninguna historia. Sent que me miraba por
primera vez. A partir de aquel beso, ese mismo da, le cont sobre m.
Ella, al escucharme, acomodaba su largo cabello a un lado y se acariciaba
las puntas sin perder el hilo de mi confesin. Acab de relatar en una cita
la mayor parte de mi vida y un largo silencio nos recorri a ambos. No hubo
ms palabras. Flora se levant despacio, indicndome con un gesto mudo que
me esperaba afuera.

Llam al mesero y pagu la cuenta. Ella me tom de la mano y caminamos
largo rato por la noche hasta que llegamos a un edificio donde las
ventanas, como rostros apiados, mostraban su miseria. Mientras subamos
por las escaleras despostilladas y sucias, observ las puertas de las que
nacan murmullos constantes, de seres grises. En el cuarto piso empec a
jadear un poco. Mi llave, torcida, entr con dificultades en la cerradura
que se abri para envolvernos dentro de cuatro paredes macilentas. Haba
pocas cosas: la cama, casi incrustada en la sala-comedor-cocina; una mesita
con su lmpara, libros, y un montn de papeles regados junto a una mquina
de escribir dormida. Cuando nos desnudamos el silencio fue total, slo
murmuraba extraos acertijos, desde una esquina, el pequeo refrigerador
blanco. El infinito enmudeci para percibir el origen de nuestra historia.
Pasamos de la tempestad a la calma, del jadeo al suspiro, de la risa a las
lgrimas. Flora brillaba surgiendo en la oscuridad y se ofreca cual corola
silente.

Desde la profundidad de la noche un tecleo irrumpi junto con el grillar
nocturno, su msica rtmica me arrull hasta que cerr los ojos colmado y
satisfecho.

Al despertar, ella ya no estaba. La busqu desesperado; en cada rincn, por
cada grieta; oculta, podra ser, en el rayo de luz que se colaba por la
ventana, o entre los pliegues de la almohada. Finalmente, su voz etrea me
llam desde las letras que florecan en el papel junto a la mquina de
escribir, vidamente le el ltimo rengln...

      En el vaso con agua turbia una flor languidece, sus ptalos caen
      irremisiblemente y niegan la eternidad...

** Yolanda Ramrez Michel
   yola_ramirezmichel@hotmail.com
   Bibliotecaria mexicana. Trabaja en el Colegio Ingls Hidalgo
   (http://www.cih.edu.mx), en el rea de animacin a la lectura,
   impartiendo clases de biblioteca y colaborando con la publicacin de una
   revista bimestral de literatura. Es miembro del taller literario de Ral
   Bauelos y de la Casa de Poesa Juan Bauelos.
   


=== Poemas      Radams Buffa =============================================

*** Imposibilidad

Articulacin,
vrtebra ssmica,
corte, duelo.

Vengo y voy del charco
al desliz de los gusanos.
Arrastro la culpa, taladro
sobre el asfalto, sobre.
Ignoro el motivo
o las causas
o las conexiones.
Pero voy y giro
como las pistas
y vuelvo
al nmero
uno.

Memorizo y olvido
y no olvido ni recuerdo.
O sea: debera cambiar
los cirios, el ngulo,
el principio:
pero no puedo.



*** La muerte de Marat

Mantuvo la rebelda,
el juramento y la palabra,
la carta lejos del agua.
Y cay la venganza
que corroe, que paga,
que acecha.
Aun haciendo justicia
cay el grano y la verdad,
las llagas y los calzones
de los artesanos, la noche.

La tinta podra ser voltil,
podran ser las pelucas,
los traidores, habladuras
y el terror de las cabezas
rodando.

Y la trama corri
la pintura del cadver
mientras suben la bandera
los nios y marchan
y mueren y marchan
y mueren los hijos
de Francia.

Llegan como salvacin,
como tribunal de la razn,
flcido cuerpo del odio
y con palos los siervos
y las calles de Pars
desages de sangre.



*** La farola del mar

El mar se cay en un bulbo de lminas de cuarzo.
El mar sin agua de mar en la levedad de una burbuja.
Sobre la capelina de metal los ncleos del trpico.
La estrella frente a la soledad de los cinco brazos
de la estrella y la heurstica del globo de oxgeno.
Los cefalpodos sosteniendo las vrtebras
de los peces y las grietas de las cscaras
vacas. El grito de la multitud sobre la corteza
de las algas y los hombres del espejo
sin vestigio de remordimiento.



*** Mundo

El canal y detrs
la tierra y el pasto
seco como la tierra.
Desechos, fluidos por
el desage y no s
que espera el nio
sobre la humedad
y el cemento.
Mueve la cabeza
y pregunta:
una mujer
en una caja
de luz?

El arco del pie
escucha el rumor
de otra lengua
y la mano
el agua
y la mano
el puente
y la pierna.
A lo lejos,
muy lejos,
el mundo
interminable.



*** Pausa

Hacer una pausa
como espera la lechuza.
Un punto y coma
sin luz, pendiente.
Crear una clave
como la otra luna,
pero firmar la fractura,
el yeso annimo.
Confiar la tinta
a una caricatura,
al racimo,
al amanecer.
Dejar las lgrimas
sin planisferio,
entre la puerta
y el deseo.
Perder el aire
como los pulmones
de un ahorcado.
Pero, hacer una pausa,
como si nada
hubiera pasado.



*** Pasado

Lo visible es lo invisible.
Los hijos los padres
transparentes.
La foto y otra foto
la sombra entre
las sombras.
Los trozos de vidrio
el cuello de un cisne.
Nosotros: crnicas
en los rollos de tinta.
El lago y la espada
una burbuja:
imposible.



*** Prdida

Estoy en la mitad de la ventana.
El reflejo del sol est de maana.
El cuello de la fortaleza del cerro
al costado de la baha de Montevideo,
blanquea las copas de los rboles.
No puedo dormir ante la pantalla.
Quisiera perder el trnsito
del texto a las estrellas
y las gras de los brazos.
Quisiera y persisto
doblado en la silla
como la penumbra
y los olores de la sal.
Tomo el cristal
y lo muerdo,
repito, lleno,
y sin embargo,
quedo en el olvido
cuando mi cuerpo
se deshace de luz
hasta el mareo
de la prxima
noche.

** Radams Buffa Ferrari
   rbuffa@adinet.com.uy
   Escritor y docente uruguayo (Montevideo, 1952). Desde 1980 es profesor
   de historia egresado del Instituto de Profesores Artigas. Ha escrito
   diversos trabajos, conferencias y cursos sobre historia precolombina y
   colonial, as como sobre algunas caractersticas del siglo XX, en
   historia del Uruguay y universal. Ha publicado cuentos y poemas en
   medios como la revista Trova (Montevideo), Excelsior (Mxico,
   http://www.nuevoexcelsior.com.mx) y La Semana, suplemento del ex diario
   El Da (Montevideo), y en medios digitales como Letralia, Tierra de
   Letras (Venezuela, http://www.letralia.com), Gente con Talento
   (Colombia), MindFire Renewed (EUA, http://www.mindfirerenew.com),
   Archivos del Sur (Argentina, http://murl.net/16e), Kordon (Argentina),
   Axolotl (Argentina, http://www.revistaaxolotl.com.ar), Almiar (Espaa,
   http://www.margencero.com), Francopolis.net (Francia), Literra, Proyecto
   Gutenberg (http://www.gutenberg.org), Boletn Brasego (Israel) y otros.
   Poemas suyos han sido traducidos al francs, al ingls y al rumano. Ha
   publicado el poemario Temblor de tierra (Banda Oriental, Montevideo,
   2004).



=== Tres relatos      Musa Ammar Majad ====================================

*** La quimera

Hicieron el amor y los tatuajes de sus pechos se confundieron. No fue sino
hasta siete das y siete noches despus que lograron separarse. Incrdulos,
contemplaron sus mutuos diseos, ya otros. Una manzana entre los senos de
ella; una quimera de tres cabezas (len, cabra y serpiente) en el pecho de
l. Lectora asidua, ella vio la quimera y record la descripcin hecha por
Dante del Satans trifacial que se alimenta de tres traidores: Judas, el
que traicion a Cristo; Bruto y Casio, los que conspiraron contra Csar. l
pens en tres vergas erectas y singulares.

Ambos se abandonaron en la posicin del misionero. La serpiente se
desprendi, se estir y, finalmente, mordi (engull) la manzana.

Un hombre con un tatuaje en el pecho sali gritando de la habitacin
cont alguien.

El tatuaje de un animal, por dems horrible, con dos cabezas explic
otro.



*** La casa de paredes infinitas, segn Borges

En esta casa de paredes infinitas (en la soledad he aprendido a enumerarlas
utilizando los dedos de mis manos: uno, dos, tres, ..., diez, infinito)
aprecio la secreta sombra que me ignora. Veo su negrura de cambiante forma.
Sobre el suelo, algo (un rostro?, mi rostro?) resulta en un pedregoso
receptculo de hormigas que caminan, de araas que se aquietan, de otros
bichos que devoran y de hoyos que ostentan dientes que han cado de la
pulida superficie de los crneos de los animales que mat. Tengo una
serpiente por mascota. Curiosamente tiene dos cabezas. No me asusta; no es
un monstruo; es mejor que yo. Yo desprendo estircol y sudo mucho; me
crecen infinitas uas y me sale pelo, un pelo inmerecido en todo el cuerpo.
Un animal inanimado en el medioda de mi ser, a veces, con algn estmulo,
cobra vida. Entonces padezco un pavor inmensurable. S que cuando nio tuve
a alguien que plant arbitrarios rboles frutales y se fue.

La casa est cerrada. A veces me arrojan animales. Con el desuso se me
olvida el idioma castellano.

He encontrado un libro de mltiples colores. Adems del nombre de la tapa,
que dice Atlas, slo he descifrado una palabra que se ahoga entre las
mrgenes de un ro: Efrates.

Tal vez esas son las aguas que pasan por mi casa.



*** Incapacidad

Alto en el patio, arda.

El fuego, como el hambre, es uno de los signos del tiempo pens en voz
alta, recordando el final del ltimo cuento que escrib.

Rito pregunt de quin era la sentencia.

Es de Bertrand Russell ment.

Luego de confesar que no s quin diablos es Betag Luces, Rito confes
que le haba gustado la frase. Me arrepent de no hacer valer mis derechos
de autora. Intent otra frase:

Mediante el rodeo del posible suicidio, el nio se recupera.

De quin es?

Ma ment para volver a arrepentirme: a Rito no le gust.

Pens en Sartre y en su incapacidad para agradarle a un hombre.

** Musa Ammar Majad
   musamajad@hotmail.com
   Investigador venezolano (Triba, Tchira; 1977). Licenciado en letras
   por la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Dirige la
   Coordinacin de Eventos Educativos del Museo de Artes Visuales y del
   Espacio (San Cristbal, Tchira), donde ha llevado adelante el Centro de
   Investigaciones Histricas, Artsticas y Culturales y el proyecto de
   registro y catalogacin de la coleccin permanente, entre otras
   actividades. En 2004 recibi la orden Luis Mara Rivas Dvila, de la
   ULA, por su alto desempeo acadmico.



=== Poemas      Ren Dayre Abella =========================================

*** Retrato del otro

Ese hombre de la mirada adusta
que ensaya sin lograr una sonrisa
delante de un espejo.

Ese sujeto torpe que enreda sus pisadas
entre libros y juguetes al descuido
que revuelve las piedras araando la tierra
y dialoga con rboles y ros
desandando caminos.

Ese loco que increpa a la montaa,
al cielo, a las estrellas en la noche.
Que llama al sol su amigo.

Ese infeliz que sufre de delirio
puede por qu dudarlo?
tratarse de m mismo.



*** Breve apologa de la muerte

      A Federico Garca Lorca y a Pablo Neruda,
      esos dos grandes locos enamorados de la Muerte.

Vestida de mujer.
Exquisitamente perfumada.
La Muerte vino a visitarme.

Calzando altos tacones.
Colgndose al hombro un bolso nuevo de piel.
La Muerte vino a visitarme.

Lento camina la Muerte.
Muy despacio se llega a mi recmara.

Se detiene delante de un espejo.
Quiere mirarse el rostro la Muerte?
Es que la Muerte acaso tiene rostro?

La Muerte tiene el rostro verde. En eso coincidimos, Pablo, viejo amigo.
Pero qu tan verde es el rostro verde de la Muerte?
Es verde aqua, verde jade o simplemente verde?

La Muerte me clava sus ojazos.
Sus dos enormes ojos deslumbrantes.
Es un scubo la Muerte?
De veras quiere la Muerte poseerme?

La Muerte me roza y me rechaza.
Veo a la Muerte alejarse de mi casa.

Se va la Muerte a buscar muertos
con su look de femme fatal
irresistible.



*** Onrica

Que recuenten los muertos.
Uno a uno.
Deben asegurarse que estn bien muertos y tumbados
esa ha sido la orden
Hay que vigilar a ese muerto violinista
que yace junto al joven Werther con el rictus visible an
de morir de tisis galopante.
Hay que evitar que el violinista se despierte
y le arranque a su violn notas vivaces
que levanten al resto de los muertos.



*** Para exorcizar la soledad

      A Mirurgia Duconger, desde lejos.

      La soledad es un pjaro grande, multicolor....
      Pablo Milans

Si tan slo pudieras apretujar tu soledad
hasta hacerla caber en tu bolso de mano
como un perfume de Givenchi.

Arrancarla del ropero donde duerme
y vestirla con los colores ms brillantes.

Ah, si pudieras!
Invitaras a todos tus amigos
e intentaramos exorcizar a la maldita.

Pero es demasiado tarde.
Ya la vida te rob un pedazo de tu sonrisa
y quiz un poco del brillo de tus ojos.

No hay nada por hacer.
Por qu no tiendes tus aos locos sobre un lecho
  y le cantas nanas al pasado?



*** Solitude II

      De mis soledades vengo
      a mis soledades voy...
      Antonio Machado

Y de nuevo t
buscando un escondrijo donde anidar.
Cualquier oscuro recoveco.

Dejando caer tu dbil cuerpo
sobre mis reconditeces.

Se me ocurre vestirte de azul
en una de mis noches insomnes
y asomarnos juntos al pozo de la memoria,
al trasfondo interior.

Por qu me pegas siempre?
Ests presente en el agudo filo de la introspeccin
y en la angustia kierkegardiana que me desgarra.

Cmo desprenderme de ti, mi antigua compaera?
Si ya te has vuelto parte de mis huesos.



*** El poema lcido

No pidas que te mire.
No insistas!
Ya no tengo mis ojos.
Se me salieron y se fueron al mar.
Bscalos entre las aguas.
All flotan.

** Ren Dayre Abella
   renedayre@sbcglobal.net
   Escritor cubano (Banes, 1945). Docente egresado del Instituto Pedaggico
   "Manuel Ascunce Domenech", en Topes de Collantes, Cuba. En su pas se
   desempe como educador de adultos enseando los cursos secundarios de
   superacin obrera y campesina. Formado adems como tcnico de nivel
   medio en la rama de la industria azucarera, trabaj como qumico
   analista en varios centrales azucareros. Reside en Estados Unidos desde
   1980.



=== El museo de las vrgenes      Roberto Lucio Cceres ===================

La capilla de velas quedaba al lado de la puerta principal de la iglesia.
Al ingresar no se podan distinguir ni la fuente de agua bendita que
anunciaba el cartel de afuera, ni la gente que haba ingresado antes que
nosotros; slo se observaban, apenas, el lento parpadear de pequeas luces
entre las sombras. En el interior, sobre una columna central de piedra a
modo de mesa larga, se congregaban varias familias de velas, ya febriles
por su reciente alumbramiento, ya diluidas e inclinadas unas a otras,
lamentando sin remedio el resto de cera derretida entre sus pies. Un hombre
taciturno, con esptula en mano, iba recogiendo estos ltimos restos hacia
los recovecos de la gran piedra. Nosotros pusimos tambin unas cuantas
pensando en cada uno. Rezando tambin para que duren lo suficiente en su
corta vida antes que sean arrasadas.

Haba hecho el viaje con mi familia a Copacabana, ms por el inters de ver
el museo de la virgen un amigo ya me haba hablado de l que por el
espritu religioso que significaba viajar a estos recodos olvidados del
lago Titicaca. Por lo dems, el pueblo no estaba tan mal, ofreca hoteles
de hasta cuatro estrellas; una playa muy fra pero playa al fin, envidiable
para cualquier ciudad altiplnica. En el da previo a nuestro regreso,
luego de distraernos por la tarde con bicicletas, motocicletas y botes, los
dej para dirigirme hacia la iglesia. Compr un solo boleto para entrar al
museo pues ellos tenan planeado comer esos raros platos de truchas y ancas
de rana en el hotel. Acordamos vernos en la misa de las siete.

La iglesia a esa hora estaba desierta, ni una figura negra entre sus
bancos, slo se escuchaba el eco temeroso de mis pasos ante las miradas
petrificadas de las estatuas. Al lado izquierdo del altar se abra un
espacio, al fondo, una puerta. Un curita que atenda en un escritorio, con
un acento ibrico y algo sorprendido, me dijo que esperara a otras personas
para ingresar a la pinacoteca. Se dirigi a continuacin hacia una de las
puertas del lugar para desaparecer, no sin antes decirme que tomara asiento
en una banca medieval. En realidad, el lugar y el hermano de la tercera
orden traa el lazo franciscano que se haba marchado tan sigilosamente,
me haban recordado la novela El nombre de la rosa y me sent estar
esperando apreciar, no la parte perdida de La retrica, desde luego, pero
por lo menos una reliquia antigua de libro.

En esas especulaciones estaba, cuando el eclesistico retorn acompaado
por un viejo de vestimenta humilde: era el taciturno de la capilla de
velas. El primero me dijo que no se haban vendido ms entradas que la ma,
que el gua oficial del museo no estaba, pero que Don Lzaro me acompaara
con gusto, pues tambin antes haba sido se su oficio. Acept pensando en
una excursin ms personalizada, adems, al da siguiente no se atenda y
yo ya me iba de regreso a La Paz. Don Lzaro, asintiendo
condescendientemente, recibi unas llaves del hermano y unas palabras de
advertencia en voz baja antes de despedirse. Mientras nos dirigamos hacia
una puerta de varias llaves, el anciano no me pareca al verlo de lejos
me explic que los devotos en domingos preferan visitar los tesoros de la
virgen por las maanas pues por las tardes ya estaban de regreso a la
ciudad. Me dijo tambin que se me haba permitido la entrada porque de lo
contrario la virgen se enojaba. Not un cierto desdn cuando se refiri al
gua que usualmente cumpla funciones all. Segn l, no comprenda las
historias de los regalos a la virgen y adoleca de falta de fe hacia los
objetos sagrados.

Quisiera poder explicar las cosas que vi aquel atardecer, y, ms que las
cosas en s, la especie de presencia que haba detrs de las cosas:
miradas, tanto de las imgenes en los cuadros como de los cristos y
vrgenes, que parecan disimular as como volvas los ojos hacia ellos,
inicios de susurros que desaparecan apenas prestabas odo. Pero creo que
no sabr hacerlo. Por esos pasillos, entre la penumbra de las luces y los
fondos ms oscuros de las sombras, empec a sentir una angustia que nada
pareca justificar. Lo primero que hizo fue subir la palanca de
electricidad, sin embargo las luces eran tenues. Nuestras sombras y las
sombras de columnas, imgenes y adornos empezaron a danzar por las paredes.
A m me faltaban ojos para mirar. Me ense el gran cristo tallado en una
sola pieza de marfil, al lado del cofre donde se guardaban los mantos
donados a la virgen (los haba programados para cada tres meses hasta el
ao 2067). En el mismo centro de la sala haba una mueca rubia regalada
por la embajada sueca, sus pies estaban clavados en el suelo con un clavo
en mitad de cada pie. Si no la clavo, se cae..., me dijo, y me dijo que
me hablaba desde tan cerca para que ella no pudiese or, porque no saba
que estuviera clavada por los pies. A la derecha, en hilera, estaban
aquellas imgenes de la virgen que haban sido esculpidas mediocremente
pues no se parecan a la nica hecha por Tito Yupanqui. Me dijo que slo
ella poda estar en el altar y no aqu, que slo ella estrenaba los mantos
y poda retener a las vboras que yacan debajo de ella. Mientras las que
yo miraba tan slo eran para que salgan a las procesiones en las fiestas de
la patrona. La primera tena un manto blanco, bordado de perlas grises y
flequillos dorados. Se acerc a ella y le bes la punta del manto y me dijo
que tambin yo tena que besarla y me la present como la segunda ms bella
luego de la del altar. Me ofreci la mano de esta virgen, no tuve ms
remedio que tocarla: la tena como si fuera de hielo. Entonces me mand a
ver las dems, me explic que ellas ya estaban cansadas pues queran que se
las cambie aquellos mantos viejos.

Me ense unos cuadros majestuosos al otro lado, en uno de ellos unos
angelitos renacentistas volaban alrededor de un sol y por encima estaban
las deidades supremas, el caso es que me pareci que los tres ngeles me
miraban y que el del centro, el que en el dibujo llevaba las cintas de
terciopelo, se sonrea un poco.

Pasamos a otro pasillo. Caminbamos uno al lado del otro. Entonces vi en un
atril una gran Biblia abierta de la que salan acartonadas hileras de tela
coloridas y sucias, estaba escrita en latn, tambin con letras de colores.
Me dispuse a hojearla, no alcanc a ver bien una ilustracin que mostraba
dos figuras sobre nubes mirando un crculo de sol rodeado por ngeles (el
paraso). No lo vi bien porque Don Lzaro, que se haba alejado, me llam y
me dijo que anduviera con cuidado de no hacer ruido. Estaba limpiando
candelabros, los haba de muchos tipos, me pregunt si quisiera ayudarle,
pues a veces no lo haca bien y entonces las vrgenes se ponan
intranquilas. Le dije que no tena inconveniente, pero que pensaba irme ya
porque... Me puso la mano sobre la boca con tal fuerza y furia que hasta
que la levant tuve el alma en vilo. Mi cuerpo tambin experiment algo
inexplicable. Tena los ojos desorbitados y respiraba fatigosamente. Usted
es un bendito, murmuraba, un bendito, pero no sabe lo que se dice.... Se
calm enseguida y me dijo que odiaba a las mujeres, en especial a la que
colocaba flores en los altares. Con una voz que no era humana dijo que las
vrgenes no eran malas; s, tal vez haba unas cuantas que renegaban de
algo, pero que se les pasaba. Yo sobre la espalda y en voz muy baja le
dije: Vmonos. S, me contest, vmonos, maana me espera mucho
trabajo.

Me pareci interminable esa hora y media. No s si fue un sueo, pero
guardo el recuerdo de unas sombras difciles de identificar que cambiaban
de sitio sin que nunca lograse ver cmo se movan, de ruidos inslitos,
gemidos ahogados, como si las cosas, santos y vrgenes, se me acercasen con
la boca llena de palabras reprimidas, mordindose la lengua para no
decirlas. Luego de salir, no hicimos comentarios sino hasta que lleg el
momento de despedirnos. En la misa, me acopl a mi familia un poco turbado.
Me persign con la mayor reverencia que pude, como si estuviera agradecido
de haber sido salvado de que mi cuerpo se amontone con otros como resto en
paz.

Mientras permanecamos en misa, hubo tormenta y haba llovido. Los
adoquines de las calles brillaban por doquier, al llegar al hotel tuvimos
que sacudir nuestros zapatos llenos de barro. Y yo, en mi interior, me
senta extrao, como si algo se me hubiera roto.

** Roberto Lucio Cceres
   linea257@gmail.com
   Escritor boliviano (La Paz, 1979). En 2006 el sello Yerba Mala Cartonera
   (http://yerbamalacartonera.blogspot.com) public su relato Lnea 257 y
   La vida es siesta (2006). Obtuvo el premio de crtica Amalia Gallardo
   (2001) y es actual miembro del equipo editorial de Yerba Mala Cartonera.
   Mantiene en lnea el blog Estante Boliviano
   (http://estanteboliviano.blogspot.com).



=== Poemas      Gloria Gil Romera =========================================

ramos enanos.
Nos nutrimos de la leche mentirosa,
remendada con vuestra imaginacin.
No tenamos venas, apenas ideas.

Nos alimentasteis, madres, y ahora
no cabemos en los estrechos asientos de la vida
esos que vosotras
mismas hicisteis
para unos hijos grandes, altos e idealistas.

===

Todos eran otros y ms que nunca ellos.
Entonces descubr
que tan transparente
no filtraba luz.
Pero uno mismo
no se crea su tnica
siempre es otro
el que te hunde o te refleja.
Somos en oposicin.
Todos eran otros
y yo era tan yo...

===

Un reino de paz acecha
y la paloma se ha vuelto carroera.
Un reino de paz sonre y muestra
sus dientes agudsimos.
Los ojos, todo sangre,
miran asustados los labios, todo mrmol.
Un reino de paz acecha.
Ha llegado el reino de la armona.

===

No acumules ms de tres zapatos
nirabianirisasnibesosnimalosdeseos
nienvidianiiraniarcadasniganasdesexo
Deja que todo sea
que todo vaya
que todo se viva
por dentro y por fuera
y cuando ello quiera se muera.
Ni inteligencia ni ms de tres zapatos
acumules.
En todo caso, poeta,
esto es una terapia
y nunca preventiva.

** Gloria Gil Romera
   edryas@hotmail.com
   Escritora espaola (Madrid, 1983). Compagina su trabajo literario con la
   docencia. Ha publicado poemas en las revistas Remolinos
   (http://es.geocities.com/revista_remolinos), Resonancias Literarias
   (http://www.resonancias.org) y Es Hora de Embriagarse (con Poesa)
   (http://www.es-hora-de-embriagarse.net). Ha publicado los poemarios Los
   perdedores estn ganando, Cartas de ida y sin vuelta y Poemas de dominio
   pblico.



=== El citatorio      Mara Margarita Herrera =============================

Nac en la Unin Sovitica a principios de los aos 60. Me imagino que
todas las personas son marcadas por su nacionalidad, pero la ma determin
el rumbo que seguira mi vida. Algunas personas dicen que fui
increblemente afortunado. Yo, por el contrario, pienso que tuve muy mala
suerte. Un pequeo error dictamin lo que sera el resto de mi vida.

Cuando tena la corta edad de ocho meses recib una citacin para unirme al
ejrcito. Mi abuela me estaba cuidando, como todos los das mientras mi
madre sala a trabajar. Lo cierto es que tan pronto ley la carta, mi
abuela me cambi los paales, me visti con el abrigo ms caliente que
encontr, seguido de gorro, guantes y botitas. Hizo una pequea maleta con
paales limpios y un cambio de ropa, y se encamin a la oficina de
reclutamiento, donde la citacin deca que deba presentarme en 48 horas.

Vengo a traer a mi nieto, Maksim Baikov, quien recibi un citatorio para
unirse al ejrcito, declar mi abuela con la voz firme y la cara en alto.
El oficial sentado detrs del escritorio no pronunci palabra, esperando
que el tal seor Baikov se presentara ante l. Despus de unos segundos de
silencio, el oficial le pregunt a mi abuela dnde estaba su nieto y por
qu no hablaba por s mismo. Pero si est aqu mismo, y si no habla, es
porque an no puede!, le contest mi abuela con total franqueza.

El oficial no poda creer sus ojos. Me est diciendo que trae a este beb
para enlistarlo en el ejrcito?.

Por supuesto, recib el citatorio esta maana y es mi deber patritico
presentar a mi nieto, deca mi abuela ante la mirada estupefacta del
militar, la Madre Rusia lo necesita.

Seora, debe haber sido un error. Por favor mustreme el citatorio. Mi
abuela sac la hoja de su bolso y se la entreg al hombre, quien
desapareci detrs de una puerta con la enorme bandera roja con la hoz y el
martillo dorados.

Al poco tiempo, el hombre volvi con cara de pocos amigos. Puede quedarse
tranquila, seora. El pequeo Maksim no tiene de qu preocuparse hasta que
cumpla los 16 aos. Entonces recibir su citatorio.

Mi abuela recibi la noticia del oficial con impavidez. Tom el cochecito
donde yo dorma inocentemente sin saber que mi futuro estaba siendo
decidido y se fue a casa.

Desde ese entonces las cosas no volvieron a ser iguales. Mi abuela me
cuidaba bien. A pesar de nuestra humildad, no recuerdo haber pasado hambre
o fro, pero cada tarea la cumpla con una severidad absoluta. Careca de
cario, ternura, afecto... casi como si tuviera miedo de encariarse
conmigo. Mi madre siempre estuvo ocupada con la emancipacin femenina, el
trabajo y su total devocin al partido comunista; nunca mostr demasiado
inters en m.

Y as las cosas, crec privado de afecto, como tantos otros nios sin hogar
de la Unin Sovitica. La gran diferencia era que yo s tena familia. Una
familia absolutamente dedicada a convertirme en un pen de la causa. Desde
que tengo memoria, me estaban preparando para el da que llegara mi
citacin para unirme al ejrcito. Cuando cumplas 16 aos, tendrs el honor
de unirte al ejrcito y hacer algo por la patria, me repeta mi abuela
incansablemente.

Mi vida no era demasiado diferente a la de los dems. Mis amigos del
instituto vivan en condiciones similares a la ma. El deber de las
familias era criar a sus hijos en el cdigo moral del comunismo. Cuidaban
de nuestro desarrollo fsico y nos instruan y preparaban para que furamos
tiles a la sociedad. Del mismo modo, los institutos slo se preocupaban
por crear al nuevo hombre sovitico.

En la escuela aprend sobre el patriotismo sovitico, la devocin a la
Madre Rusia, a amar el trabajo, a ver la vida desde una perspectiva atesta
y la importancia de poner los intereses de la sociedad antes que los mos.

Y as, transcurri el tiempo y lleg el da de mi decimosexto cumpleaos.
La casa tena una energa distinta aquella maana. Casi como si todos
esperramos que ocurriera algo extraordinario, fuera de lo comn, algo que
le diera un poco de chispa a nuestras montonas vidas. Saltbamos al menor
ruido y nuestros ojos repasaban la puerta de la casa una y otra vez.

Transcurri el da, dos das, una semana, tres semanas, y la citacin no
lleg. No saba si sentir felicidad o decepcin. Por un lado me estaba
librando de la dura y peligrosa vida que enfrentaban los soldados en aquel
entonces. Por otro lado, me senta como un traicionero y un fracaso para mi
familia. Qu poda hacer? Decid tomar el asunto entre mis manos. Me arm
de valor y me present en la oficina de reclutamiento para enlistarme
voluntariamente.

Me llamo Maksim Baikov y vengo a enlistarme, le dije al primer oficial
que encontr. El militar me mir de arriba a abajo. Me pidi que me sentara
y esperara un momento. Se retir de su escritorio y a los minutos regres
con un fajo de papeles en la mano. Cmo dijiste que te llamabas?.

Maksim Baikov, le repet, mientras el hombre no despegaba la mirada de
los papeles que tena enfrente. Pues el nico Maksim Baikov que aparece
registrado ya cumpli el servicio militar hace unos diecisis aos, me
dijo finalmente el oficial.

Estupefacto y sin saber cmo reaccionar, di media vuelta y sal de aquel
lugar. Camin sin rumbo fijo un par de horas antes de regresar a mi casa.
No saba cmo enfrentar a mi abuela y a mi madre. Saba que se sentiran
decepcionadas.

Mi abuela llor tres das seguidos, clamando que era una vergenza para la
Madre Rusia. Mi propia madre inmediatamente me consigui un trabajo en una
planta automotriz. Si no iba a cumplir mi deber patritico de enlistarme en
el ejrcito, lo menos que poda hacer era ser til a la sociedad, insista.

Pasaron los meses y los aos montonamente. Casi todos mis amigos estaban
en la guerra sovitica en Afganistn, en China o en Cuba. Los pocos que
quedaban en Rusia, no poda verlos nunca debido a las largas horas de mi
trabajo. Me senta totalmente aislado e intil, hasta que un da un par de
aos despus recib una postal de un amigo. La foto era una hermosa playa
con arena blanca, agua cristalina, palmeras altas y frondosas, cielo azul.
En la parte de atrs tres palabras: Ven a Cuba.

Desde que la Unin Sovitica y Cuba se hicieran aliados, muchas personas se
haban ido a la isla. Tena varios amigos que vivan all y nunca ms haba
vuelto a saber de ellos. Supona que eran felices all, y ahora tena
prueba de ello. No tena nada que perder. Mi madre segua igual de ocupada
con su devocin absoluta a la patria y mi abuela casi no me hablaba desde
que me rechazaran en la oficina de reclutamiento.

En menos de un mes me encontraba en Cuba. Mi amigo Andrei me recibi en su
humilde casa, donde viva con su esposa cubana y dos nios. A pesar de la
pobreza en la que vivan, siempre se escuchaba msica y risas en la casa.
Andrei trabajaba en un frigorfico y Carmen en el comedor de una fbrica.
Entre los dos se apaaban para mantener a su familia. Andrei a veces venda
productos en el mercado negro, Carmen a veces traa un poco de arroz y
frijoles de su trabajo, y as se las arreglaban. Todo por culpa del
bloqueo americano, afirmaba Andrei.

Andrei me consigui un empleo en un restaurante fregando platos y sirviendo
mesas. Iba y vena todos los das con una bicicleta que me prest Carmen,
ya que ella tomaba la guagua para ir al trabajo. A los pocos das de mi
llegada les anunci que no quera seguir importunndolos y me iba de su
casa, pero ellos insistieron en que me quedara. Con mi sueldo los podra
ayudar un poco; no era mucho, pero cualquier cosa era bien recibida.

Los das pasaban y yo era inmensamente feliz. Me senta liberado. Mi
trabajo era humilde, pero estaba todo el da en contacto con gente
diferente, gente conversadora y alegre, lo cual me dio la oportunidad de
aprender mejor el idioma. Los das siempre estaban llenos de colores,
sabores y olores. Haba hecho muchos amigos y haba una muchacha cubana que
me tena embelesado. Mi bicicleta me llevaba a donde yo quera. Los das
siempre eran calurosos, perfectos para pasear por la playa en mis ratos
libres. Todo era perfecto. No poda pedir ms de la vida.

Hasta que algo lo cambio todo. Algo que habra de tener un impacto
inconcebible en nuestras vidas. Se disolvi la Unin Sovitica; y junto con
ella, se acab el apoyo financiero que le brindaba a la isla desde haca
ms de 30 aos. Esto signific una crisis muy fuerte para todos. La gente
comenz a irse de la isla, tratando de escapar de la total miseria en la
que nos habamos sumido. Se quebr la confianza de la gente. Confianza en
nuestro estilo de vida, en nuestras ideologas. La Unin Sovitica era
nuestro modelo, el patrn a seguir, y ahora que ellos haban fracasado,
qu significaba para los dems?

La vida se hizo ms dura que nunca. No tenamos que comer. Todos los das
haba que inventar algo nuevo. Resolver. Inventar y resolver. Para
sobrevivir. Nos habamos convertido en transgresores de la ley. Nos
sentamos en falta con la sociedad, pero qu otra opcin tenamos?
Escapar.

Ya muchas personas haban dejado las costas de Cuba en barcos improvisados.
A estas personas les llamaban balseros. Muchas de ellas haban desaparecido
o muerto en busca de un futuro mejor, pero haban preferido arriesgarse que
morir en Cuba. Empec a averiguar cmo poda conseguir un par de puestos a
bordo de una de estas balsas y a las pocas semanas me lleg la noticia de
que al da siguiente saldra una pequea embarcacin con cuatro muchachos y
que estaban dispuestos a llevar a dos personas ms. Esa noche le cont todo
a Lourdes, mi esposa desde haca cinco aos. Sin decir palabra, empac
algunas cosas en una pequea bolsa y se arrodill al borde de la cama a
rezar.

Slo le dijimos a la madre de Lourdes que nos bamos de la isla. De otra
forma, nos hubieran descubierto. Cuando llegamos al malecn, ya los
muchachos estaban all arreglando la balsa. Al ver cmo azotaba el oleaje y
la diminuta balsa de confeccin casera con la que nos pretendamos meter en
alta mar, se me hel la sangre. Pero esta era la nica opcin que tenamos.
El hasto, el cansancio y la desesperacin de los ltimos aos nos haban
llevado a este momento. A esta ltima esperanza.

La balsa de poliestireno apenas se mantena a flote con el peso de nuestros
seis cuerpos. Algunos de los muchachos haban trado imgenes de la Virgen
de la Caridad para que los protegieran. Haban odo que la Virgen
acompaaba a los balseros en su travesa. Estuvimos cuatro das en alta mar
y ya al segundo da nos habamos quedado sin agua y sin comida. Lourdes se
encontraba muy mal. Estaba deshidratada y deliraba. El bote tena un hueco
en el fondo y tratbamos de sacar el agua con dos cacharros de aluminio.
Haca mal tiempo y el oleaje estaba muy fuerte. La balsa apenas se mantena
a flote y todos estbamos tumbados por la debilidad. En ese instante me
pareci ver una imagen dibujada en las estrellas y sent un fro terrible
estremecer todo mi cuerpo. Mientras nos hundamos hacia las profundidades
del mar, record por una fraccin de segundo ese citatorio errado que haba
escrito mi destino.

** Mara Margarita Herrera
   mmherrera@gmail.com
   Escritora y traductora venezolana (Caracas, 1976). Reside en Alemania.
   En 1999 se gradu en idiomas modernos, para luego dedicarse a la
   traduccin por los siguientes ocho aos, con una interrupcin para
   realizar una maestra en periodismo en Estados Unidos. Ha realizado
   varios cursos relacionados con el aprendizaje de idiomas, as como de
   escritura creativa.



=== Instantneas      Adn Echeverra =====================================

1

He llegado a conocer, en el calor silente,
el aroma de tu cocina, mujer de manos ligeras,
y monitoreo la calidez de las cebollas
con que acitronas lentamente el alma.



2

Marqu el rbol de la vida
y te enredaste, serpiente,
dentro del fuego de los das.



3

Se abren campanarios
el crucifijo investig mis adentros
cay el templo
los cuervos se llevan las hostias hasta el ro
renazco del agua a los tres das.



4

La mirada creciente de tu cuerpo
naturaleza muerta en el brillo de tu espalda
dnde ha quedado el equilibrio de los bosques
el agua resbalando sus sentidos
           esa noche de tu cama perd la brjula
y las clavculas manejaron mis deseos.



5

Es el da slo una obsesin de sol y grietadura
voz de cobre que nada significa
T en la sombra que vierte las fuentes
entre mis labios de sierpe sin escamas
explor tus muslos de agua enfebrecida.



6

Sangr despus de la mortaja
nadie quiso cargarme al cementerio
Ese olor tan mo a cuervo en aletazo
escap con la niebla de tu Tiempo.



7

Y pesqu monedas al aire
en esa esquina cantan los faroles
las azucenas se tien de licor:
    nadie espera su paga en la sonrisa.



8

No pudo atraparme
me levant hasta la noche amarga
al cerrar los ojos
desaparec en la lentitud del amanecer.



9

Ella, enfurecida,
excav en las paredes
buscaba los ojos de la amante
la msica del grito de la muerte
la horca en que ha dejado su lujuria
y al no encontrar sus dientes
empared los sueos de mi carne.



10

Camin tu boca en mis rodillas
y yo me hice nio en tu regazo.



11

Hasta sangrar con las cebollas
desprender las clulas sin lgrimas
horadar la noche con el grito
enfriar la cama en el disparo del insulto.

Hasta que ya no me persigan
no me muevan de la imagen
donde me he dejado envanecido
llorando la cancin de Marte
       lucha feroz hasta el olvido.

Hasta que ya nada reviente
en las pupilas que se ha llevado el rencor
y sean las puntas del diamante
           la sensacin de estar despierto
           sin la sangre.

Hasta esta noche arrulladora
en que la msica de nios
no pueda calmarnos la violencia.

Hasta ah
renunciar a tu lento caminar en el espejo
me arrancar los ojos
al silenciar el sueo.



12

Te dedicaste a explorar mi rbol
y me fugu en el fruto matutino.



13

El crucifijo ha pescado mis violencias
como se pescan las estrellas en el mito.

Ya nada esperan de la noche
los pescadores que corren con el viento.



14

Sus clavculas atraparon las miradas
y el cuervo salt del escondite
esa piedra inmortal en que se esconde
la mirada agria de tu cuerpo.



15

En sus muslos camin los das
y un aroma de tierra detuvo la fuga
regres hasta el sabor de tu mirada
en esa voluntad que brindan tus mordidas.



16

He monitoreado su mortaja lquida
y no pude hallar el canto del cardumen
mar de corrosin constante
en que dobleg el espritu
su invicta podredumbre.

17

Investigu tus ojos de moneda
jugu en la Bolsa y perd el aliento.

Con tu ropaje de dlar en silencio
me cobijaste la voluntad de imperio.



18

Nada pudo la noche contra mi taquicardia
ni los aullidos ni los pasos en el techo.

Me he refugiado en el silencio
que brinda el surco atroz de tu recuerdo.
Excav en el templo de tu angustia
soledad artera que padezco.



19

Pido manejar la luz de tus paredes
ese vitral que encienden tus adentros.

Ir por el prisma como el arco iris
desnudar de m ese color a viento.



20

Naciste de la lengua de polen
y tu boca ha marcado mi dolor.

** Adn Echeverra
   adanizante@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Mrida, Yucatn, 1975). Escribe poesa y cuento.
   Bilogo con Maestra en Produccin Animal Tropical por la Universidad
   Autnoma de Yucatn (Uady, http://www.uady.mx). Integrante del Centro
   Yucateco de Escritores, A.C., de cuya revista Navegaciones Zur es
   editor. Ha publicado los poemarios El ropero del suicida (Editorial
   Dante, 2002), Delirios de hombre ave (Ediciones de la UADY, 2004) y
   Xenank (Ediciones Zur-PACMYC, 2005). Participa en los libros colectivos
   Litoral del relmpago: imgenes y ficciones (Ediciones Zur, 2003),
   Venturas, nubes y estridencias (ICY-INJUVY, 2003) y Los mejores poemas
   mexicanos; edicin 2005 (Fundacin para las letras mexicanas y Joaqun
   Mortiz-Editorial Planeta, 2005). Textos suyos han aparecido en las
   revistas Abisal (Instituto Quintanarroense de Cultura), Luna zeta
   (Oaxaca), Acequias (Universidad Iberoamericana de Torren, Coahuila),
   Tierra Adentro (Conaculta), Alforja de Poesa (Universidad Autnoma
   Metropolitana, UAM), El Universo del Bho (Instituto Ren Avils
   Fabila), Molino de Letras (Texcoco, estado de Mxico), Fandango (Oaxaca)
   y SIC y Los Otros Errores (Distrito Federal), as como en el suplemento
   Arena del peridico Exclsior (Distrito Federal) y en las revistas
   digitales Prometeo Digital (http://www.prometeodigital.org), Proyecto
   Sherezade (http://home.cc.umanitoba.ca/~fernand4), Ficticia
   (http://www.ficticia.com) y El Otro Mensual (EOM,
   http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Coordin el taller de creacin
   literaria del Injuvy (2003-2004) y el Taller Literario Grietas
   (2004-2005), participa en el taller del CYE y coordina la Catarsis
   Literaria El Drenaje. Ha obtenido diversos reconocimientos en su pas,
   como el primer Certamen de Poesa Joven Jorge Lara (2002) y el Premio
   Nacional de Poesa Rosario Castellanos, donde obtuvo el segundo lugar.



=== El malabarista      Sergio Llorens ====================================

Por fin descubr mi vocacin. Quera ser malabarista. ltimamente no haca
otra cosa ms que eso. Juegos malabares. Desde que me levantaba hasta que
volva a la cama. Supongo que ser difcil ganarse la vida con esto, pero
quin dijo que la vida fuera fcil. Adems, al final todo se reduca a una
cuestin de suerte. El empeo, la tenacidad, el esfuerzo, servan de bien
poco. En cambio, el azar, la fortuna y la casualidad, eran tres palabras a
tener siempre en cuenta. La vida se podra resumir con aquella frase de:
Abran juego, amigos.

La mayora de los malabaristas solan jugar con bolos, antorchas o pelotas
de goma. Sin embargo, yo lo haca con ilusiones. Cada da pensaba en tres,
las lanzaba al aire y les daba vueltas. Despacio. Con cuidado. No haba que
tener prisa. Podran caer y romperse. Las ilusiones estaban hechas de un
cristalito finsimo. Ms de una vez intent reconstruir alguna con cinta
adhesiva, pero todo fue intil. Una ilusin daada era tan poca cosa.

Ayer fue uno de esos das donde las ilusiones entran en juego. Se me
cayeron dos. Fue de aquellas cosas que uno no se espera. Yo estaba tan
tranquilo, jugando con ellas. Dndoles vueltas en el aire. Las senta rozar
la palma de mis manos. Estaban vivas, bien alimentadas, y pronto se haran
realidad. Porque ese era el fin de una ilusin. Tener vida propia,
levantarse y caminar por s misma. O al menos yo lo crea as.

Enfrente de m tena un espejo. Me mir en l y me sent absurdo. Un
treintaero mova las manos de forma circular, como si tuviera entre ellas
pelotas de goma o cualquiera otra cosa. Pero qu saba aquel espejo? Slo
era eso, un espejo. Y yo era un tipo afortunado. Tena tres ilusiones en
movimiento!

Justo debajo del espejo estaba mi escritorio. Un sonido agudo sali del
ordenador y me indic un nuevo mensaje recibido. Lo abr y lo le sin dejar
de mover mis ilusiones. Era una alerta de trabajo. De una ETT. Estaban
interesados en m. Decan que estaba capacitado para su empresa, que
necesitaban a alguien como yo, con mi formacin acadmica y mi currculum.
Me sent bien y alc mis ilusiones hacia el aire con ms fuerza. Pero lo
que le era la letra grande. La pequea deca que mi jornada laboral sera
de diez horas y mi sueldo no llegara a los 600 euros al mes.

De repente, perd seguridad en m mismo. Algo pas en mis manos, en mi
equilibrio. Fall. El golpe fue dursimo. Una de las ilusiones se precipit
al vaco. Se parti por la mitad como si fuera un huevo de chocolate. Con
sorpresa, eso s. Apareci un ttulo universitario grapado a una nmina con
el salario mnimo y un montn de promesas de ascenso a base de horas y
horas de dedicacin a la empresa. Pisote aquella sorpresa y segu con mis
juegos malabares.

Me quedaban todava dos ilusiones. Flotaban en el aire. Las lanzaba alto y
seguan su curso, como un par de planetas en rbita. No me senta en
absoluto mal por haber perdido una ilusin. Todava confiaba en mi suerte.
En la probabilidad de lo improbable. De reojo mir hacia mi escritorio.
Tena la mesa llena de notas y de libros. Me haba pasado la noche
escribiendo. Llevaba entre manos una nueva novela. Estaba reescribindola.
Retoques, andamios, cortar de aqu y pegar all. Ya la daba casi por
terminada. Es ms, poda decir que ya estaba para enviarla a las
editoriales. 365 folios listos para volar alto y lejos.

Sola mandar mis novelas mientras las depuraba. As se abran camino poco a
poco. Harto ya de las negativas de las pequeas editoriales, haba enviado
mi manuscrito a una grande. Y por qu no? Si los pequeos no confiaban en
m, tal vez lo haran los grandes. De todas formas, por mucho que hiciera
uno, todo se reduca a una confabulacin de combinaciones. Uno deba
encontrarse en el momento justo, a la hora justa y en la situacin justa. O
sea, pura suerte. Ni ms ni menos.

Pero s. Esta vez me iban a llamar. La novela se lo mereca. Llevaba
intentado publicar desde haca diez aos. Cada ao con un nuevo libro. Pero
slo reciba verdaderas maravillas de cartas dicindome que no. Por qu
harn esas cartas tan bien escritas para decir que no les gusta tu novela?
Podran ahorrarse los halagos y publicar la obra. Que porque a ellos no les
guste, no significa que no sea publicable. En el fondo, los editores se
creen que saben, que tienen olfato para cazar nuevos autores. Y si no que
se lo pregunten a las cuarenta editoriales que rechazaron el manuscrito de
Harry Potter. Menudo olfato tuvieron!

Al lado de la pantalla del ordenador, el contestador automtico daba una
seal roja. Mensaje. Sin perder el equilibrio, le di al play. Mis ilusiones
hacan bucles en el aire. Preciosos arcos invisibles en esta maana de
abril. La voz del aparato sonaba metlica. Lejana. Mientras el hombre se
presentaba, escuch el clic de un Zippo y una intensa calada. Era el
editor de una importante editorial! Y me llamaba a m! Bien, bien, bien!
Si te llamaban de una editorial era para decirte que s. Que te publicaban.
Que ya pertenecas a su catlogo de escritores. Todo lo contrario a cuando
recibas una carta. Uno se acostumbraba ya a ellas. Me las saba de
memoria: Estimado autor: su novela es muy atractiva, pero no entra en
nuestra lnea editorial. Le agradecemos mucho que haya pensado en nosotros,
y siga escribiendo, sus palabras tienen calidad. Pero si mi novela es tan
atractiva y tiene calidad, por qu no me la publican?, me preguntaba cada
vez que lea aquellas cartas. En fin, misterios de las editoriales.

Esta vez no se trataba de una carta. Me llamaban de la editorial. Y eso,
era por algo. Por una buena noticia Por qu si no molestarse? Mientras
pensaba en todas estas cosas, el mensaje ya haba terminado y yo no lo
haba escuchado. Lo puse de nuevo. Me sent en la cama, mis manos
dibujaban, incansablemente, crculos en el aire. Escuch con atencin a
partir del chasquido del encendedor y la calada: Acabamos de leer su
novela, Amor que vienes, amor que vas, y lo hemos hecho con suma atencin.
Lamentamos comunicarle que no nos ha gustado nada. Al or esto por poco se
me fue al suelo una ilusin. Logr salvarla. Por los pelos. Segu
escuchando. Por lo que su novela, sintindolo mucho, pasar al
departamento de destruccin de manuscritos.

Cuando el editor colg el telfono, una de las dos ilusiones cay al vaco.
Intent salvarla pero las cosas cuando caen, caen. El suelo de la
habitacin se llen de trocitos de papel. Tena ante mis ojos mi novela
triturada. Fue la ltima nevada de la primavera. Ya slo me quedaba una
ilusin. Y sta no poda romperse. Y por qu no? Las dos anteriores se
haban roto. Qu tena sta de especial? Acaso era irrompible? No, seguro
que no. Como las otras poda desaparecer en una dcima de segundo. Por eso
deba cuidarla, creer en ella hasta el final. Tena entre mis manos una
esperanza y no deba tocar el suelo. Ya haba perdido suficientes sueos
hoy. Un empleo y una novela. Que no era poco. As que de momento di
descanso a la suerte y guard mi ilusin en el bolsillo.



Por la ventana entraba un olor a primavera. El sol de la tarde, rojo, como
un picotazo en la piel de un beb, avisaba de un bonito atardecer. Sub a
la terraza del edificio. Descalzo. Tena ganas de tomar el aire, de
respirar. Eso de perder ilusiones, me agotaba. Menos mal que todava me
quedaba una. Me met la mano en el bolsillo y sonre.

Como cada atardecer, desde haca un par de semanas, Julia estaba apoyada en
el muro de su terraza. Salt varias separaciones y me acerqu a ella por
detrs. El viento de poniente le meca el pelo negro. Se lo enredaba con
dulzura, suavemente. Puse mis labios muy cerca de su nuca, sopl. Se gir y
me sonri. En aquel momento me pareci de una belleza extraordinaria. Tal
vez era as de bella, o quiz era mi deseo que la haca ms bella aun.
Julia transmita pasin, desenfreno, delirio. Era como las mujeres que
salan en las novelas que yo escriba y luego me rechazaban y yo volva a
escribir y me volvan a rechazar. Julia era sensualidad en estado puro. Con
su piel blanca, en la que como constelaciones lejanas, brillaban varios
lunares en su pmulo derecho. Su boca era la perfeccin geomtrica del
deseo, con sus labios prpuras, hmedos. Sus ojos eran marrones, profundos,
inciertos, all pareca esconderse el mayor de los misterios. Julia llevaba
una blusa a medio abrochar. Miles de pecas nadaban en su escote y yo slo
pensaba en absorberlas con mi boca. Dos semanas haba bastado para
enamorarme de ella.

Aquella tarde haba decidido pedirle una cita. Por un momento pens en no
hacerlo. Ese mismo da haba perdido dos ilusiones y, seguramente, por
probabilidad, sta tambin saldra mal. Pero bueno, no todo iba a ser
siempre mala suerte. Haba que confiar en la posibilidad del cambio.

Me sent junto a ella. Con los hombros juntos mirbamos hacia el patio
interior. Cientos de ventanas distribuidas en varias alturas. Al mirarnos
nos deshacamos en sonrisas. Saba su nombre porque tena en el cuello una
cadenita de plata donde deca, entre violetas y amapolas, Julia. Ms all
de eso, no saba nada de ella. Salvo el sabor de su boca. Saba a
mandarina. Sentados en aquel muro compartamos gajos, mientras un sol ya
anaranjado bronceaba las paredes del patio interior. Despus juntbamos las
caras, las bocas, y nos besbamos hasta que aparecan las sombras de la
noche.

Ninguno de los dos habl durante dos semanas. Pero hoy era el da. Todava
conservaba mi ilusin. As que le roc los labios, le acarici la cara, la
mir y le dije en un susurro:

Te gustara salir conmigo algn da?

Me encantara. Aunque no s nada de ti. Qu haces en la vida? su
pregunta son suave, dulce.

Record la ETT, la novela rechazada, los bucles en el aire. Y dije:

Era malabarista de ilusiones sin saber por qu habl en pasado.

De verdad? Vaya, me encanta. Ya no lo eres?

Bueno, en realidad no s si lo sigo siendo. Y t, qu haces?

Yo coma mandarinas al atardecer.

Y no lo volvers a hacer?

Creo que ya no.

Nos abrazamos entre risas. Sent todo el calor de su cuerpo en mi piel. Me
sent feliz. Me haba dicho que s, que quera salir conmigo. Mientras la
abrazaba, pens que iba a echar de menos nuestras puestas de sol en el muro
de su terraza, comiendo mandarinas y besndonos. Sin hablar. Sin
conocernos. Slo tocndonos, palpndonos, sin decirnos nada, saboreando el
amor como dos sordomudos.

La vida iba a ser distinta a partir de ahora. Cuando se hace realidad una
ilusin, uno deja atrs la ilusin. Entonces, adis a los juegos malabares,
adis a los besos con sabor a mandarina.

Bienvenida a mi vida, Julia.

** Sergio Llorens
   depende99@hotmail.com
   Escritor espaol (Valencia, 1972). Licenciado en filologa hispnica. Ha
   publicado De lo canalla, del amor y de lo absurdo (Brosquil Ediciones).



=== Sueos de Can frente al espejo      Gabriel Otero ====================

1

Can durmi
despus del asesinato
se so habitante
de tierras extraas
se vio labrando desiertos
pletricos de cadveres
se imagin fundando ciudades
con infiernos de plomo
y cielos de hielo
se sinti entraa
del becerro de oro
luego despert
y su culpa
le hizo reptar eternamente
hacia el destierro.



2

En este valle
construimos la ciudad
creamos smbolos
dioses imaginarios
y uniones perecederas
para elegir la muerte
coronamos con laureles
a los herejes
nos cremos redimidos
por el aire respirado
y entonces
irrigamos la tierra
con la sangre
del hermano.



3

Esta tierra
es de nadie
de ninguno

cabe
como terrn
en la cuenca
de los ojos

esta tierra
no es
talismn
ni futuro

esta tierra
slo
es polvo
que enturbia
el mirar.



4

Y despus
de tantos aos
descubrimos la repblica
y encendimos fuegos artificiales
el odio era el perdn
y el jbilo nuestra embriaguez
amanecimos con una resaca
de los siglos por los siglos
desde ese da
vagamos por las plazas
visitamos las ruinas
del sepulcro de Abel
extraamos los cerros
los cuarteles
y aquella maravillosa
purga cotidiana
de la guerra.



5

Te creste patria
la bienaventurada del mundo
decas usar el cielo
por sombrero
te enorgullecan
el montono chisporrotear
de tus yunques
y las orgas sangrientas
en tus campias perpetuas
patria no te sonrojes
no eres exacta
como cant el poeta
eres el odio
inconfesable
que cada uno de tus hijos
lleva adentro.



6

En este infierno
sacrificamos a los corderos
y no hay redencin posible
para nuestra maldita sangre
somos seres esculpidos
por muones leprosos
tenemos hambre de infamias
y la rabia nos consume.



7

Arrodllense
en nombre de la paz
quien cometa la osada
de levantar la cabeza
ser decapitado
como antao
y no slo eso
su cerebro se asolear
en la plaza cvica
para que la gente
le escupa
y por supuesto
escarmiente.



8

Necesit
poseer tus secretos
quise
oler tu esencia
y me marearon
los hedores
de sangre y mierda
cunto tiempo
habr de esperar
para no palpitarte?
cunta gente
todava se esconder
los das enteros
en los espejos?

** Gabriel Otero
   otero_gabriel@hotmail.com
   Escritor, administrador y promotor cultural salvadoreo (El Salvador,
   1965). Licenciado en literatura latinoamericana. Ha publicado poemas,
   crnicas y columnas en revistas y peridicos de Mxico y Centroamrica.
   Ha publicado los poemarios Remanso de las piedras (1993) y Entre el aire
   y tu piel (1994), ambos editados por la Direccin de Publicaciones e
   Impresos. Fundador del suplemento Tres Mil del Diario Latino (1990) y
   editor de la Revista Presencia (1991). Ejerci en el Consejo Nacional
   para el Arte y la Cultura (Concultura) los cargos de director de
   Publicaciones e Impresos (1992) y director nacional de Comunicacin
   Cultural (1994). Actualmente es jefe de Programas Culturales del Bosque
   de Chapultepec y Coordinador del Festival del Bosque, evento que rene a
   diez de los museos y centros culturales ms importantes de Mxico. Fue
   miembro del Instituto Sanmartiniano Salvadoreo (1993), directivo de la
   Asociacin Cultural Mxico-El Salvador (1993), miembro de la delegacin
   salvadorea en las negociaciones de los Convenios Culturales Bilaterales
   Mxico-El Salvador (1993) y Colombia-El Salvador (1994), miembro de la
   delegacin salvadorea en el I Congreso Iberoamericano del Libro en
   Granada, Espaa (1992) y delegado de El Salvador en el II Congreso
   Iberoamericano de Periodismo Cultural en Veracruz, Mxico (1993).
   Particip como expositor en la VII Feria Internacional del Libro de
   Guadalajara (Jalisco, Mxico, http://www.fil.com.mx, 1993) y en las XIV
   y XV Ferias Internacionales del Libro en el Palacio de Minera, Mxico
   D.F. (1993 y 1994). Fue coordinador operativo del Circuito Regional de
   la Zona Centro representando al estado de Morelos (1999 y 2000),
   secretario de la Comisin de Planeacin del Fondo Estatal para la
   Cultura y las Artes de Morelos (1999 y 2000) y coordinador de dicho
   fondo.



=== El hada      Jssica de la Portilla Montao ===========================

Hace varios aos encontr un hada en mi jardn. Dijo que era un hada del
amor, que me traera buena suerte, que slo tena que hacerme cargo de ella
mientras pasaba el invierno. Acept. Pens que sera sencillo, como cuidar
de una catarina o de una lucirnaga. Le mostr una cajita dorada con forro
de terciopelo, pero ella prefiri habitar un frasco de mermelada de fresa.
Cumpl su deseo. La dej en un recipiente que en realidad pareca una
burbuja sin tapa. La cubr con hojas de manzanilla para darle calor. Cada
maana la vea limpiar sus cuatro alas con infinito cuidado. Por las noches
me contaba historias sobre sirenas y otros seres desconocidos. El hada no
abandon su nuevo hogar ni un solo instante. Los primeros das se aliment
con ptalos de rosas que yo le daba, pero de pronto dej de prestarles
atencin. Ya no se limpiaba por las maanas; sus alas se cubrieron con un
fino polvo plateado. El hada comenz a entonar canciones tristes por las
noches, canciones que me hacan tener sueos tristes tambin. El hada iba
perdiendo color. Sus alas rosa y azul tornasol se volvieron blancas. Pens
que el invierno era el culpable de que mi hada se fuese volviendo cada vez
ms transparente, pero justo el da antes de que comenzara la primavera vi
que mi hada estaba muerta. Utiliz una telaraa como soga, se la at al
cuello y apret el minsculo nudo corredizo mientras yo dorma. Mir al
hada. Ella yaca inmvil en el fondo de un frasco de mermelada de fresa. Yo
no saba que tena que cuidarla de ella misma... De sus ojos en blanco
brotaban lgrimas que el aire volva cristal y que el piso rompi al
estrellarse contra ellas. Le arranqu las alas poco a poco para conservar
al menos un recuerdo de ella y enterr a mi hada en el jardn, bajo un
arbusto marchito, justo en el mismo lugar donde la haba encontrado tan
pocos meses atrs. El da que mi hada muri, dej de creer en fantasas.
Las hadas no existen. Jams volv a encontrarme otra.

** Jssica de la Portilla Montao
   gina@ginahalliwell.com
   Escritora mexicana (Mxico, D.F., 1979). Textos suyos aparecen en la
   antologa Brotes de luna, de Teresa Dey (1999). Curs los talleres de
   teora y prctica del cuento con Alberto Chimal, creacin literaria con
   Teresa Dey y novela con Gerardo de la Torre. Trabaja como correctora de
   estilo y traductora. Mantiene una pgina personal en
   http://www.ginahalliwell.com.



=== Poemas      Nahuel Alonso =============================================

*** Una vez

Aqu
crujieron las maderas bajo su paso

bajo el peso
de pasar

slo
una vez.



*** Lleg

Lleg como todos

de la dulce pradera
a esta piedra ardiente

sin escala

no hubo tiempo.


*** Tus manos

Tus manos pies
       de la locura

traicionarn tu sueo

purificado en borracheras
algn da

volvers a nosotros.



*** Siempre

Pasan los das del este
al oeste

miro el jarrn sin flores

al borde de la cama
pese a todos
pese a todo
        verifico
la pgina arrancada del libro
la ltima hora del crepsculo.



*** Adviento

Pase lo que pase
florecer
la belleza el canto
la cigarra.

Nadie pudo
no puede
detener los siglos.



*** Ausencia

      La escucho empecinada
      prometida
      irse en el silencio...

Volver como parti
por el aire
el albedro
las deserciones

humo de barcos
que antes
que nunca...

cesar al fin el estruendo
regresarn  sus ojos
y habr
haremos una fiesta.



*** Venas

venas
para qu
hasta esta puerta

no hacas ms que abrirla
y mirar dentro...

luego volvas
por esa calle
como tu nombre
mientras el cielo
agitaba sus colores en silencio

y los locales
el bar en la esquina
aquel mural
los dibujos en la vereda
todo viva

antes

cuando andabas por el barrio
con otras preocupaciones
con otra esperanza

ahora

el da detenido
se repite
un pas de exilio
slo para que llegues
a esta puerta

pero a qu
y luego cerrarla
con la gravedad
de quien ha tocado un muerto

y volver
con el recuerdo de otra vida
ahora increble

...tomabas el picaporte
con resignacin anticipada
y ya sin discutir
bajo el sol
buscabas el dolor la cruz
del ltigo

venas
sin falta

sin retraso
hasta la puerta
la abras con avidez
...y dentro qu

qu veas
que te haca venir
con la ansiedad
renovada y hueca
y otra vez el rito
inexplicablemente
como si no hubiese otra vida
que esta mansedumbre
de venir entre extraos
entre asuntos
entre relojes
entre lejanas sirenas
entre ojos

hasta esta puerta

** Nahuel Alonso
   nahuel_alonso2@yahoo.com.ar
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1974). Trabaja en la enseanza y su
   obra permanece indita.



=== Dos hombres      Odiseo Schloss =======================================

Un hombre. Otro hombre. Dos hombres que se miran y tratan de reconocerse,
porque en otro lugar se han visto, pero no lo recuerdan. No pueden
pronunciar las palabras adecuadas, las palabras que deberan decir.

(...Atardecer discreto,...)

Por qu el viento camina ms despacio donde necesito ms frescura?

Por qu entre la tierra suelta y el follaje?

Ella me seguir esperando hasta que se le sequen los ojos, se le caigan de
las cuencas y las abejas construyan un panal dentro de sus parpados. Ella
seguir esperando y no podr llegar: ella se morir de la tristeza.

Hey amigo, yo a usted lo conozco. Dme una moneda.

(...mueres ante la noche...)

Y sigo sintiendo cmo el calor me penetra despacio, como acariciando mis
poros y mis vellos. Aqu no tengo mi aire ni mi abanico; mis hijos lo van a
descomponer. Pero qu importa, de todos modos ya me han olvidado.

Nada se olvida, hombre, yo no me olvido de su cara. Vamos!, para el
trago.

(...pisando al sol contigo,...)

Entonces Bernardo se despert: ni duda haba. Una terrible pesadilla,
quizs, una visin inducida.

Su mujer, de buen cuerpo pero de extraa cara, ni siquiera lo sinti. Ella
haba tomado la insana costumbre de perturbarse por cualquier contratiempo
de su esposo. Slo en la cama no pareces mi madre, le deca Bernardo. Pero
la soportaba, en verdad la amaba tanto como para cansarse de ella. No
obstante, siempre se preguntaba en las tardes, cuando la traa a casa:
cmo haba pasado por alto esas contorsiones naturales de su rostro?

No haba en realidad contorsiones, era slo uno de sus ojos que no miraba
ms que sombras.

(...adornando melanclico...)

Entonces el hombre desconocido despert y supo que su destino se acercaba.
O por lo menos, se le haba anunciado.

La casucha de lmina tron de repente. Su botella lo estaba mirando y el
hombre desconocido tuvo ganas de llorar nada ms de verla. Y no aguanto. A
veces olvidaba el sentido de su nostalgia, y a veces la botella apachurraba
sus recuerdos con fuerza. El desconocido tena la mana de llenar siempre
su misma botella. As fuera leche, licor, agua, no importaba: siempre
quera beber de ella.

Era su botella verde.

(...rojos entre...)

Esto siempre es oscuro, pero aqu puedo verlo todo como ms detenidamente.
Oigo el llanto y cada gimoteo se extiende en largusimos acordes que no
termino de escuchar. Oigo el llanto y es del ms pequeo de mis hijos. l
ni siquiera me va a olvidar. l slo llora, y come.

Mi madre siempre me pegaba cuando lloraba. Entonces me iba corriendo hasta
la playa y me meta al agua. Quera morirme ahogado por una ola.

(...oscuros torbellinos;...)

Dara cualquier cosa por volver a estar aunque sea un minuto en mi casa.
Quiero oler de nuevo cmo el pescado se va convirtiendo en caldo. Quiero
or de nuevo los gritos estridentes de los chiquitos. Quiero abrazar a mi
esposa por la espalda y sentir que es otra y a la vez ella misma. Quiero
que no me descubra y lance entonces un suspiro. Quiero verla con su vestido
verde y su escote pronunciado. Quiero...

Mi madre era una ramera. S, una verdadera prostituta que no le importaba
que yo viera lo que haca. Pero con eso me daba de comer. Cmo extrao sus
guisados.

(...permite al mar...)

Bernardo descubri en medio de la oscuridad que su mujer segua oliendo tan
rico como en la maana y que poda recordar donde estaban los paquetes del
da siguiente. Quiso pararse pero le zumb el odo, as como cuando la
infeccin de la tos entra hasta el tmpano. Entonces su mujer le toc el
brazo con su mano y l sinti que quera quedarse ah con ella para
siempre, aunque la cara se le cayera a pedazos.

Bernardo record cuando le dibujo a pluma un retrato a su mujer.

(...adentrarse en tu partida,...)

El hombre desconocido se par del lecho, tuvo ganas de ir al bao, abrir el
grifo y refrescarse las manos, la cara, la cabeza y la garganta. Pero en la
casucha no haba bao, ni grifo ni agua. Slo haba por todas partes olor a
orines y a estircol, y l a cada rato lo pisaba. Pero no importaba, el
calor era como sus cobijas y quera salir al aire libre. Entonces la pierna
se le false, y le doli hasta el apellido. Se tir de nuevo en el lecho y
una corcholata le lastim la espalda.

El hombre desconocido record que su madre se llamaba Virginia y le gustaba
mucho el alcohol.

(...obligndolo inquieto,...)

Slo manchas de tinta y sbanas suaves. El silencio lo corroe todo, lo
abrasa y lo desvanece. No hay tregua para mi llanto, ni siquiera s cmo se
escucha. No veo las gotas, tal vez me lo imagin.

Y en qu estaba pensando usted?

(...lacerndolo...)

La termoelctrica comenz su llanto; lento es su principio y su final se
llama estruendo. El hombre desconocido no se da cuenta dnde est, slo
sabe que debe apurar. Debe caminar ms rpido, la oscuridad pronto cubrir
el cielo.

Y el chillido de la termoelctrica sigue.

El hombre desconocido aprieta el paso, acelera. Tiene miedo, un miedo
innombrable, el fro est con l y lo persigue. Siente que alguien camina a
sus espaldas. Toma otro trago y contina.

Ah estn las vas y ah chilla con toda su fuerza el tren, pero el hombre
desconocido slo recuerda las naranjas de la canasta, recuerda la arena
perdida y los tamales. El hombre desconocido no sabe nada de fotografa y
tampoco voltea al cruzar los rieles.

De todos modos la termoelctrica tron con ms fuerza atrs.

Todo fue rpido. Unos segundos apenas.

La fuerza del acero lo toc en la zona trocantrea. Lo aplast jalndolo
con vigor las vrtebras cervicales, y la inercia evit que lo aventara por
los aires. Quiso la suerte o el destino que la pierna izquierda se atorara
en una de las ruedas, de tal forma, que se destroz en el tercio superior
de la tibia. El hueso largo tron justo antes de que el peron se
desquebrajara tambin, con todo y msculo. Ya cuando la fuerza de la rueda
inclin lateralmente la pierna, los gemelos se seccionaron y con ellos un
chorro de sangre de la vena y la arteria femorales culmin con la
mutilacin.

El resto del cuerpo fue zarandeado mortalmente entre los durmientes y las
ruedas. Cuando la mquina se detuvo, lo encontraron bajo el cuarto vagn.

(...atroz....)

Al parecer es un hombre de aproximadamente 30 aos, no est
identificado... s, el maquinista, el nombre del maquinista es Carlos
Gmez, a cargo de la mquina 3009...

Bernardo apag la radio. Era tarde y tena que salir cuanto antes, el
nerviosismo lo recorra hasta los talones y meditaba a escondidas que sera
mejor no ir, quedarse con su mujer y acariciarle los pequeos vellos de su
pantorrilla, los tiernos vellos que lo volvan loco.

Hijo, de todos modos vienes el domingo. Te voy a preparar un rico
pozole...

Pero Bernardo no escuch a su madre. Subi a la camioneta y arranc. Se
acomod la camiseta amarilla y pis el acelerador. Haba algo en el aire
que le causaba grandes nuseas.

Volte y vio los paquetes, tuvo miedo. Sinti la cabeza pesada, los
recuerdos le giraban en la mente: record el sexo con su mujer, el olor de
los alambres del taller de su pap, escuch el llanto de un nio, un nio
que no era su propio hijo.

(...Para:...)

El piso lucia brillante y azulado. La limpieza no poda objetarse de
ninguna manera. En los camarotes los cuerpos descansaban un sueo profundo
y hasta podra decirse que sus ojos reflejaban la paz de sus sueos. El
aire acondicionado bata con singular fuerza la atmsfera, tanto que
contrastaba con las ligeras sbanas de los que estaban acostados.

Nmero de expediente?

6400705092005.

Es ste. Lo trajeron a las veinte horas del da de ayer. Arrollado por una
locomotora. Lo golpe por la cadera. Una pierna arrancada desde la
pantorrilla. Golpes contusos y traumatismos en la cabeza que le provocaron
la muerte.

Datos personales?

No identificado. Tena 30 aos aproximadamente. Indigente.

Y el 4721505092005?

Aqu est. Aarn Bernardo Roza. Con 38 aos de edad. Est bajo custodia
policial.

Qu le sucedi?

Perforaciones craneales en la zona cigotomtica con proyectiles del tipo
AV2. La autopsia revel afectaciones en el tronco enceflico, el cerebelo e
interrupcin de las funciones del bulbo raqudeo: una muerte instantnea.
En palabras sencillas, recibi tres disparos cerca de la oreja. Lo trajeron
aqu a las cuatro horas.

Entonces el forense y el polica se quedaron callados, recordaron al mismo
tiempo que se haban visto antes en un cine. En una de esas pelculas sobre
Irak. Y no pudieron decir las palabras adecuadas, tan slo salieron del
piso de autopsias lentamente.

Mientras tanto, afuera, mucho ms all de cien pasos, en la lejana, las
olas del mar rompan contra la costa en un discreto vaivn de amanecer.

** Odiseo Schloss
   odiseosaulus@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Ciudad de Mxico, 1983). Curs estudios de
   comunicacin y periodismo por la Universidad Nacional Autnoma de Mxico
   (Unam, http://www.unam.mx). Es tambin pintor y cineasta. Su obra
   literaria permanece indita.



=== Cinco textos      Rafael Robles Olivos ================================

*** 4.

Intentar algo contigo es intil como tomarle fotos al sol con una kodak 4.1
y echarse bronceador en Ro de Janeiro. Es divertido como las pelculas de
terror en blanco y negro y frustrante como los sueos del elefante
enamorado de la tortuga de altamar.

Intentar algo contigo es ridculo como decir esternocleidomastoideo a la
hora de la eucarista o saltar de un quinto piso gritando tu nombre sin ms
red que una piscina llena de turistas. Es cruel como una pizza congelada a
las tres de la maana o ganarse la lotera en pleno cncer terminal.
Intentar algo contigo es irse de cara contra el puo de tu hermano. Es
placentero como un dolor de estmago en las puertas del cielo y triste como
aplaudir en el entierro de alguien que nunca conocimos y que por alguna
razn nos ha dejado solos.



*** 6.

Si quieres puedes irte, que me conozco tus mentiras como las madres
reconocen la sonrisa de sus hijos muertos. Puedes irte, aunque deba
confesar que me faltaran tus dedos en punta cambindome de radio, tu
sistema seo violentando mi abrazo de australopithecus macho en celo. Me
faltara pagar por una pelcula criminalmente estpida a las diez de la
maana y cerrar los ojos cuando me hables de tu ao nuevo en San Bartolo.
Ni qu decir de tus talones martillando la punta de mis pies, tus suaves y
melanclicos talones hacindome la vida un poco menos ortogrfica. Tus
iliacos pregonando obscenidades en mi dolor de espalda, tu juguito de pia
y tu forma de mirarme slo porque aplaudes hasta el hueso mis infartos de
sapo enamorado. El mismo sapo enamorado que tiembla cuando, de casualidad o
de pura borrachera, tus labios se estrellan con los mos por un rato, para
luego regresar a la pista de baile como se alejan las olas del mal:
amenazando con volver.



*** 7.

Para quedarse con la chica es preciso convencerla de que somos la mejor
opcin de rana ejecutiva que ofrecen en los supermercados. Las rosas rojas
podran verse como una maniobra recomendable para cualquier boticario con
remedos de galn. Nosotros usaremos jabones de mandarina y puercoespines
silvestres cuya mayor predileccin sea la de recitar poemas en francs.
Luego, cuando la chica haya comprendido nuestras intenciones de quedarnos
con ella, daremos rienda suelta al sentido del humor como armamento
sorpresa. Hgala feliz, seor! Que suelte la risa burlona que derriba
hoteles y luego desaparezca como los grandes. Brrese del mapa sin mayor
aviso, hgase el interesante y ruegue que los puercoespines sepan
improvisar canciones de amor cuando se les termine el repertorio... o el
francs. Lo que venga primero.



*** Frustracin 6: pintar un desnudo tuyo

Sera bueno
no ser tan malo pintando
porque as tendra
un pretexto antibalas
para vestirme mal
y quitarte la ropa.



*** Instrucciones

Para que tengas la sonrisa de Jenna Jameson
debemos copular como hurfanos sin Ministerio de Educacin,
como despeinados debajo de un puente sin serpiente.

Levantar tu falda hasta taparte la cara
y cedern tus calzones a la fuerza de una sorda ereccin.

Debemos copular durante horas
para que tengas la sonrisa de Jenna Jameson

y aunque la falda te borre la cara, yo sabr cundo parar
yo sabr cunto herirte
hasta que seas ella y no la misma que se afeita dos veces por semana
y no la misma que le gusta cocinar y llega muerta del trabajo
como la primera dama que no sonre ni por los orgasmos
ni por los billetes que recibe.

Desde hoy, te llamars Jenna.

** Rafael Robles Olivos
   untalrafael@hotmail.com
   Escritor peruano (Lima, 1982). Ha sido ganador y finalista de diversos
   concursos literarios, tanto en poesa como en narrativa. Public a fines
   de 2005 el poemario Buena suerte, Peter Parker! con el sello
   estruendomudo (http://www.carnadas.org/blog). Actualmente se desempea
   en el rea de relaciones pblicas de la revista Aeropuerto
   (http://www.aero-puerto.net).



=== Dos relatos      Yolanda Montesinos Lpez =============================

*** Tengo 90 aos

Y de repente tengo 90 aos. Miro mi alrededor, todo permanece como antes de
irme a dormir menos yo, que he envejecido varias dcadas. Contemplo mis
manos, fiel reflejo del paso del tiempo, y me confirman lo inverosmil de
este martes. Permanezco inmvil minutos. Estirada en la cama observo los
mosquitos atrapados de la lmpara del techo mientras pienso que esto no es
posible, que debe ser un sueo, pero nunca me cuestiono en un sueo si lo
es. Buceo mis brazos bajo el nrdico, palpando mi cuerpo que hoy amanece
cicatrizado por las heridas de unos aos que ayer no existan, pero me lo
creo, porque estoy convencida de que la vida es lo que te sucede y no lo
que crees que vives, as que tardo poco en sucumbir a mi realidad. Sigo
sumergida entre las sbanas. No tengo prisa por levantarme. Quiero
experimentar lo que est pasando, poco a poco. No hay duda, yo sigo siendo
yo, pero los colgajos de mis brazos me despistan: mi carta de presentacin
ha cambiado aunque mi currculum sea el mismo. Me encuentro bien. Trago
saliva, muevo los dedos de los pies y contorneo la cintura y se dira que
es un problema de vista lo que tengo. Empiezo a pensar que algo le ha
sentado mal a mi cerebro y que hoy me da los buenos das con una diarrea de
alucinaciones. Alargo el brazo hasta la mesita y agarro el mvil
acercndolo hasta m pero sin abrirlo. No llamar a un psiquiatra para que
me explique lo que no creera. Tampoco a un fsico cuntico que me convenza
con lo que es teora. Doy gracias a que me reconozco por dentro y no olvido
que situaciones reales de la vida me han impresionado ms. Me lo echo al
bolsillo del pijama y decido incorporarme. Me siento al filo de la cama, me
encajo las zapatillas y apaciguadamente me pongo en pie. Cabellos blancos y
lanosos, sobre mis pechos cados, y tembleque en mis piernas. Me desplazo
arrastrando mi carcasa y sonriendo con apuro: menos comer y ms deporte,
jovenzuela. La vida no dejar de sorprenderme, y cada cual que juegue su
partida, la ma de lo ms kafkiana por lo visto. Pero ah voy, camino de la
cocina con paso lento. Mi paseo procesionario me descubre un pasillo ms
largo que de costumbre. La parsimonia en mis movimientos me fija la mirada
en cosas de siempre que aparecen nuevas. Aprendo yendo despacio. Adopto
nueva actitud sin percatarme y acierto en pensar que, bueno es lo que te
ensea, y me suspiro. Tomo aliento apoyada en el armario an sin terminar,
y asomo la cabeza por la habitacin donde dej un suter por doblar y cerca
a Ricky, con la jaula limpia de ayer. Llego al comedor y repito la jugada
de cada maana. Pongo a calentar la leche que ms tarde tomar templada con
Nescaf. Me desperezo en el balcn y entro para asearme siguiendo el
croquis hasta el lavabo, aunque esta vez no enciendo la luz. Uno ve lo que
quiere, y hoy, en la penumbra y frente al espejo, yo me encuentro igual que
ayer.

Caf en mano, rescato el telfono y llamo. Tras 5 tonos, que me parecen
eternos, la voz de mi madre me da los buenos das y me pregunta cmo me he
levantado hoy, a lo que yo le respondo decidida que bien, aunque debera
descansar ms o me har vieja en 4 das.



*** Duplicado de llaves

Mis ojos llorosos encharcan mis pestaas agrumndolas como el peor de los
rmels. Permanezco inmvil con la mirada perdida en la cama que poco antes
fue testigo de nuestra disputa, slo mis manos se mueven para frotar mis
picosos ojos, dndome un gusto momentneo que despista por segundos mi
profunda pena. No lo entiendo. Lo importante de la relacin siempre fue
sentir las ganas de volver sin importar de dnde. Besarnos la boca sin
pretender apropiarla. Que nuestro deseo se centrara en querer tener a
nuestro lado a una persona feliz pero no por un motivo interesado. Libertad
de pensamiento y de accin. Dos almas unidas por el sentimiento y no por la
razn.

Repaso an exhausta tus atronadoras palabras, sas que me haban
martilleado la cabeza hacindome huir del escenario cargante, saliendo
desbordada de dolor y dejando tras de m un portazo y un adis. Busqu, ya
en la calle, el oscuro cielo que nada me recrimina pero la pesadumbre al
poco me ha hecho volver. Y aqu estoy de nuevo, con la misma desazn y
postura, y aqu sigues t, tumbado en el mismo lado de la cama donde te
dej pero ahora con un silencio que descifra los ruidos ms significativos:
el roce de la sbana al darme tu espalda me da las buenas noches. Un clic
al apagar mi luz te contesta con la misma empata, dando por finalizado el
entreacto de la obra de nuestra vida.

Durante la noche, no consigo arreglar un repetitivo sueo por ms que
aprieto los ojos, y acaba por desvelarme. Me acerco a tu odo tragando la
angustia con exceso de saliva buscando el reset bajo tu cobijo pero t
duermes con postura rara, inaccesible. La ceguera con visiones me obliga a
buscar claridad fuera. Me levanto a tientas sigilosa, como si encender la
luz o hacer ruido pudieran interpretarse como continuidad del dilogo
zanjado. Abro el grifo de la ducha con el mismo cuidado. Con decaimiento
por lo poco dormido, espero impaciente con la esponja entre mis manos a que
el agua de la ducha me d la limosna de la templaza, que caiga por fin
caliente en mi enjabonado sombrero de poros. La esponja brota espuma a
borbotones como si el exceso fuera a perpetuar ms el aroma en mi cuerpo.
Me froto fuerte queriendo borrar las huellas de horas antes. Me seco mis
partes nobles con delicadeza como presagio de las caricias que espero
recibir. Me estrujo los pechos con voluntad de recolocar piezas del puzzle
que pronto deseo descomponer. La realidad del nuevo da que an no asoma me
espera a pocas horas teida del color del enfado y en mi mano est
moldearla para arreglar la ltima toma de nuestra ria. Con la misma alerta
y reserva me recorro el pasillo a tientas de vuelta en busca de tu calor,
desnuda y con el sabor de la miel que acabo de beber. Pero en mi camino
tropiezo con algo que emite un estruendoso pitido de pato de goma y el
llanto de un nio arranca de la habitacin contigua. Sin previo clculo
enciendo repentinamente la luz y una voz grave pero amable me invita con
sosiego desde la cama a que me meta en ella, que el bibern no le toca
hasta las 6 y yo debo descansar.

Debo dejarme en casa y no llevar encima el duplicado de llaves que el
vecino de al lado me dio por si las moscas y no aturdirme de esta manera
cuando me enfado contigo. Recojo con la velocidad del rayo mi ropa
esparcida por el lavabo antes de que su mujer regrese del hospital de su
turno de noche y me vea desnuda frente a la puerta de la habitacin donde
su marido duerme plcidamente desde las 22h.

** Yolanda Montesinos Lpez
   yolimontesinos@yahoo.es
   Escritora espaola (Barcelona, 1977). Es contable de profesin. Mantiene
   una bitcora personal en http://yolijolie.blogia.com.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Cuando me siento a escribir, el atropello de los trminos pugna con las
ideas ya acomodadas en las cncavas posaderas cerebrales. Me veo impulsado
a explicar primero lo que cada vocablo significa, para poder seguir luego
la carrera del pensamiento. Si eso interesa a los lectores, si eso ser
medido como falta para publicar o no el escrito, no me preocupa mayor
cosa.

      Guillermo Morn, Los borradores de un meditador (1980).



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