
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XI     Cagua, Venezuela      N 163
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                         7 de mayo de 2007
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                  comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                   literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
         ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Ms de 39, Jorge Gmez Jimnez.                        | Editorial
                                                         |
Das de bronce. / Los blogueros proscritos. / Adriel B., | Breves
digital y de papel. / Torremozas anuncia ganadoras. /    |
Luz de Iancilevich. / Convocatoria para antologas. / La |
noche calma. / Aprender a producir libros. / Ganadores   |
del Mocorito. / Taller de cine.                          |
                                                         |
Dos intensos das de fiesta en el Ateneo del Tchira,  | Material
Ana Berta Lpez. / Editorial Letralia publica Pasto de   | especial
perlas, de Marcos Veroes.                                |
                                                         |
Jorge Marchant Lazcano recibe el Premio Altazor. /       | Noticias
Cuentos por radio y televisin transmite La Librera     |
Meditica. / Publican textos inditos de Octavio Paz. /  |
Declaracin de la Independencia de Venezuela es          |
recordada en Pekn. / Manuel Senz Carazo gana el        |
Certamen de Poesa El verso digital. / Gamoneda recibe |
el Premio Cervantes de manos del Rey de Espaa. / Vargas |
Llosa recibe doctorado honoris causa de Universidad de   |
Mlaga. / Falleci el poeta peruano Jos Watanabe. /     |
Mexicano Mario Bojrquez recibe Premio Nacional de       |
Poesa. / Tarantino dirigir versin flmica de Un mundo |
para Julius. / Festival Internacional de Poesa de Costa |
Rica recibir a Juan Gelman. / Realizan en Fuenlabrada   |
feria del libro dedicada al gnero negro. / Domnico     |
Chiappe en el lanzamiento de coleccin de novela breve.  |
/ Blanco Caldern y Zupcic representarn a Venezuela en  |
Bogot 39.                                               |
                                                         |
Leer Escuchando                                          | Literatura
http://www.leerescuchando.com                            | en Internet
                                                         |
Manaos y mas all, Roberto Bennett. / Un recorrido en | Artculos y
blanco y negro por el ro ms caudaloso del mundo. Viaje | reportajes
para solitarios, Lucas Jimnez. / Tercer Festival      |
Latinoamericano de Poesa Ser al fin una palabra!,   |
Ricardo Rojas Ayrala. / Salmos del cuerpo ardiente,    |
Rodolfo Hsler. / Gloria Cepeda Vargas, colombianista,  |
pensadora y poeta, Leopoldo de Quevedo y Monroy. / En  |
Rancagua de Chile: La poesa y la msica celebran el     |
natalicio de Oscar Castro, Ximena Troncoso.             |
                                                         |
Julio Espinosa Guerra: Lo nico importante es lo que    | Entrevistas
uno deja escrito. Lo dems, uno mismo, es totalmente     |
prescindible, Lilian Fernndez Hall. / Gonzalo Mlaga  |
y la metfora de los perseguidos en M.F (Los             |
multifuckers) y otros cuentos, Leoncio Luque Ccota.     |
                                                         |
La descripcin: hurfana literaria, Julia Elena Rial.  | Sala de ensayo
                                                         |
Cenicero de duendes, Fedora Freites Hernndez. /       | Letras
Poemas de Reynaldo Garca. / Tres relatos de Marisol     |
Llano Azcrate. / Poemas de Karla Muiz Soto. / Dos      |
relatos de Jorge Jimnez. / Las llaves de carbn,      |
Alejandro Useche. / Voces desde sombras, Andrs        |
Velsquez. / Poemas de Carlos Barbarito. / Vespasiano   |
Bazo y Zenn de Elea, Roderick Guzmn Meza. / Dos       |
poemas de Francisco Rodrguez. / Tres relatos de Jos    |
Cruz Cabrerizo. / Cuatro poemas de Gladys Sica. / Dos   |
horas muy padres, Nohem Hinojosa Rivera. / Flecha,    |
tallo y antorcha, Nuria Ruiz de Viaspre. / Leo,      |
Gioconda Carralero Dominicis. / Poemas de Luca Ypez.   |
                                                         |
Gao Xingjian.                                            | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||    EDITORIAL      |||||||||||||||||||||||||||

=== Ms de 39      Jorge Gmez Jimnez ====================================

El pasado 28 de abril se dieron a conocer los nombres de los escritores
seleccionados en la iniciativa Bogot 39
(http://www.hayfestival.com/bogota), tras un breve perodo de votacin
pblica en Internet y la posterior decisin razonada de un jurado compuesto
por los escritores colombianos Piedad Bonnet, Oscar Collazos y Hctor Abad
Faciolince. Los escritores escogidos no slo se reunirn en Bogot entre el
23 y el 26 de agosto para participar en diversas actividades en el marco de
la declaracin de la capital colombiana como Capital Mundial del Libro,
sino que adems sern presentados en algunas ferias internacionales como
representantes de la novsima generacin literaria latinoamericana.

La iniciativa tiene entre sus propsitos hacer un homenaje al boom
latinoamericano, pues se supone que los 39 escritores todos de 39 aos o
menos, al ser escogidos sobre la base de sus respectivas trayectorias, son
lo ms granado de la produccin literaria latinoamericana en este momento.
Claro que en Bogot 39 no hay un Garca Mrquez o un Cortzar, pero los
escritores que participarn en la iniciativa tienen sus propios mritos y
consideramos que estn all con toda justicia.

Al ser una lista que se presenta a s misma como basada en la calidad
literaria, Bogot 39 rene a escritores muy conocidos a nivel internacional
con otros cuyos nombres poco dicen a quienes no son sus coterrneos. La
misma pgina de Bogot 39 advierte la necesidad de una mayor difusin de
nuestros escritores contemporneos: Es hora de que nuestra literatura,
disuelta hace dcadas en glorias nacionales dispersas, recupere el brillo
continental que tuvo en las dcadas de 1960 y 1970 y suene con la fuerza de
muchos talentos aunados.

En lo que respecta a la participacin venezolana, creemos garantizado que
los autores seleccionados desempearn un papel brillante en la cita
bogotana. La carrera de Rodrigo Blanco Caldern presenta xitos poco
comunes para su edad; lo mismo se puede decir del rigor estilstico
presente en su obra. Por su parte, Slavko Zupcic es uno de nuestros autores
ms polifacticos, que ha experimentado en tantos gneros como le ha sido
posible, y su trabajo ha sido refrendado por no pocos reconocimientos.

Pero al margen de los nombres seleccionados, en realidad puede emularse el
boom? Circunstancias muy especficas hicieron que este fenmeno
estremeciera a la literatura mundial hace cuarenta aos. El mercado
editorial latinoamericano era un territorio vasto e inexplorado y haba
editores arriesgados que se atrevan a jugrsela donde otros carecan de la
visin para aprovechar el filn literario que se estaba produciendo.

Actualmente la situacin es inversa. El mercado actual luce un rostro
pletrico de actividad comercial y se sirve de la tecnologa como diapasn.
En una poca en que los gneros son apreciados ms por su potencial de
ventas que por la calidad intrnseca en las obras enmarcadas en ellos,
hara falta regresar a la figura mtica del editor aventurero, el ojo
clnico que, ms all de quedarse con esta lista de 39 escritores,
aprovechara la coyuntura de que todos estarn reunidos en un mismo sitio
para escarbar en las selvas y estepas de la realidad latinoamericana. Que
no son 39, sino muchos ms, los escritores de un eventual boom
contemporneo.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
                                             http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Das de bronce. El escritor argentino Andrs Ugueruaga (Santa Fe, 1973)
present el pasado 20 de enero, en el Centro Cultural La Estacin, de
Reconquista, Santa Fe (Argentina), su primer libro, El bronce de los das,
un poemario escrito hacia el ao 2000 y publicado bajo el sello local Anda
Microediciones. Segn el autor, el libro elude toda referencia geogrfica e
histrica, todo punto de referencia concreto, acumulando en cambio nombres
propios, mticos y literarios. Lo principal es aqu el pasado, lo que (ya)
no existe. Slo las pasiones humanas lo continan haciendo de todas
maneras, escribe Ugueruaga sobre su obra. La presentacin de este
poemario, junto con la de La desertacin de los lobos, de Conrado Nez,
marc el inicio de actividades de Anda, sello que se anuncia como un
proyecto editorial juvenil y militante. 
anda_microediciones@yahoo.com.ar

Los blogueros proscritos. El prestigioso sitio de asesora literaria
Proscritos lanz en Internet, a partir del pasado mes de febrero, su nueva
iniciativa: ProscritosBlog, la bitcora en la que los responsables del
sitio intentan satisfacer a los usuarios de sus servicios, as como a los
lectores de su revista que queden con ganas de ms, de contestar, de
contar, de compartir, para quienes quieran participar en el abordaje de la
realidad desde la irona, el surrealismo y la potica de lo cotidiano,
como reza la presentacin de la nueva bitcora. ProscritosBlog, segn
informa Marisol Oviao directora de Proscritos est abierto a la
participacin de nuevas firmas. Hasta ahora, adems de Oviao, participan
como autores de las notas Antonio Jess Luna, David Luna, Pedro Lluch,
Claudio Molinari, Miguel Prez de Lema, Antonio Santos, Csar de Las Heras,
Comandante Inar de Solange, Capitn Internauta y Teniente Entrelneas.
http://www.proscritosblog.com

Adriel B., digital y de papel. No iba a beber cerveza para ahogar las
penas. Ped un whisky doble all mismo, en la barra, y me lo tom de un
trago sentada en el taburete alto. As comienza Adriel B., la novela de
una alcohlica, de la escritora espaola Estrella Cardona Gamio, cuya
edicin en formato impreso o digital segn el gusto del lector puede
adquirirse a travs de Internet. La obra se inspira en un comentario que en
cierta ocasin le hiciese Ernest Hemingway a un ntimo amigo suyo al
hablarle de sus principios como escritor: el autor de El viejo y el mar
confes que llegaba a derramar lgrimas de amargura cada vez que los
editores le rechazaban sus manuscritos devolvindoselos con una fra nota.
Esta confesin, unida a la reconocida dependencia alcohlica del novelista
norteamericano, le dio a Cardona Gamio la idea de un personaje femenino en
el que se dieran cita los dos extremos. Adriel B., su desesperada lucha por
sobrevivir como escritora, sus amores apasionados, su trgica promiscuidad,
su continua huida del mundo real a travs del alcohol, son los componentes
de esta novela cuyo primer captulo puede leerse en la web de CCG
Ediciones, el sello en cuya direccin participan Estrella y Concha Cardona
Gamio.
http://www.ccgediciones.com/libros.htm
http://www.todoebook.com/ficha-public.asp?cod=PUB0021826

Torremozas anuncia ganadoras. El pasado 20 de abril fue emitido el fallo
del XIX Premio Ana Mara Matute de Relato, un certamen para escritoras de
habla hispana convocado por Ediciones Torremozas. Las autoras ganadoras,
ambas espaolas, fueron Susana Barragus Sainz (Navarra), por Los rboles
tienen zapatos, y Beatriz Olivenza Bernardo (Madrid), por Errantes.
Adems el jurado, compuesto por Mara Dolores de Ass, Maran Izaguirre,
Antonio Porpetta y Manuel Quiroga Clrigo, escogi como finalistas los
relatos Sirio, de Adriana Martn (Madrid); El da de la caza, de Carmen
Narbarte del Pozo (Madrid); Retrato o historias de la nada. El nmero 5,
de Marta Romero Sobrecueva (Valencia), y El agua que mece el silencio, de
Rose Mary Salum (Estados Unidos). Al premio se presentaron 589 originales
de diversos pases. Los relatos ganadores, junto con los finalistas, sern
publicados en un volumen de la coleccin Ellas tambin Cuentan, de
Torremozas. Barragus (Bilbao, 1979) es licenciada en ciencias ambientales,
mster en cambio climtico y licenciada en humanidades. Ha recibido varios
premios, entre ellos, en cuatro ocasiones, el Premio de Letras Jvenes de
Castilla y Len, en sus modalidades de poesa y relato y el Premio de la
Academia Castellano Leonesa de Poesa. Actualmente vive en Pamplona.
Olivenza (Madrid, 1964) es licenciada en filologa hispnica y en arte
dramtico. Ha recibido diversos premios, como el del Certamen Nacional de
Novela Corta Jos Luis Castillo-Puche, Concurso de Cuentos Gabril Mir,
Concurso de Narrativa Camilo Jos Cela y fue finalista del Premio Ana Mara
Matute en 2005.
http://www.torremozas.com

Luz de Iancilevich. El escritor argentino Ernesto Fernando Iancilevich
present, a finales de abril, su poemario Luz en la piedra de la noche. El
mircoles 25, el autor firm ejemplares del poemario en la Feria
Internacional de Libro de Buenos Aires, donde adems dialog con el pblico
y ley algunos poemas. Publicado por el sello De los Cuatro Vientos, Luz en
la piedra de la noche puede adquirirse por Internet desde cualquier lugar
del mundo. El poeta lee y escribe, reza el prlogo del libro. O diremos
mejor: lee la escritura de la noche y la transcribe. Escritura verbal que
reverbera en la letra. Ante esa experiencia vital que reverbera en la
letra. Ante esa experiencia vital, no es errneo afirmar que el poema, en
tanto manifestacin prendaria, constituye signo vivificante, palabra
rescatada de la disgregacin y el tumulto, del hablar sin sentido,
meramente efusivo o restrictivamente utilitario. Nacido en Buenos Aires en
los 50, Iancilevich es licenciado en bibliotecologa y documentacin por la
Universidad de Buenos Aires, donde curs adems estudios avanzados de
filosofa y arquitectura. Coordin durante diez aos el Taller de
Creatividad Literaria Aletheia. Integra el equipo editor de la revista
literaria Palabras Diversas, editada en Espaa. Colaborador de prestigiosas
publicaciones nacionales e internacionales en los campos del pensamiento y
la creacin, ha recibido el primer Premio de Poesa de la Fundacin El
Libro-Edenor (1996), el primer Premio de Poesa de la Direccin de Cultura
de la Municipalidad de Avellaneda (1999), el primer Premio de Poesa del
Encuentro de Escritores de Avellaneda-SADE filial Sur (2001-02), y el
primer Premio de Poesa de la Universidad Nacional de Crdoba (2005), entre
otros. Ha publicado adems Primeros poemas: antologa de poetas argentinos
noveles (Buenos Aires: Fundacin El Libro, 1996).
http://www.deloscuatrovientos.com.ar/libros/poesia/iancilevich.html

Convocatoria para antologas. Los sellos peruanos Casatomada y Arsam
preparan actualmente las antologas Manual de mitologa urbana, sobre los
personajes oscuros que pueblan el acervo cultural urbano, y Nacimos para
perder, en torno a cuestiones humanas como los problemas de pareja,
sociales, laborales o personales, donde se plantee al lector una
confrontacin consigo mismo. Los interesados en participar debern enviar
sus relatos, acompaados por una breve biografa y fotografa reciente, a
la direccin ecasatomada@gmail.com. Los seis autores seleccionados por el
consejo editorial recibirn quince ejemplares de cada libro.
http://rcasatomada.blogspot.com

La noche calma. El sello Edicin Personal ha puesto en circulacin el
poemario La noche calma y otros poemas, del escritor espaol Juan Pedro
Cosano Alarcn (Jerez, 1960). En el prlogo, el poeta Jos Luis Zarzana
Palma escribe de este libro que es una obra con la que el poeta, pleno de
inspiracin, nos viene a demostrar su gran vala lrica, por medio de
poemas en los que la pureza de sus sentimientos vertebra todo un chaparrn
de expresiones sinceras, en las que el amor, la inquietud existencial, la
familia, los amigos e incluso el senequista fatalismo de la sombra de la
muerte, tienen sentido y cabida. Cosano Alarcn es un reconocido abogado
que ejerce desde 1984. En el mbito literario, ha sido articulista en
diversos rotativos locales y regionales, ganador de varios galardones
poticos, autor de Milagro de Jerez en Primavera (Editorial Gemisa, 1988) y
de la novela histrica Hispania (Edicin Personal, 2005), as como de
diversas publicaciones de carcter local.
http://www.edicionpersonal.com/Fichas/477.html

Aprender a producir libros. Entre el 18 de mayo y el 16 de junio, la Cmara
Venezolana del Libro (Cavelibro) realizar en Caracas, en los espacios de
la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV) un curso
de produccin editorial dirigido a licenciados en letras o artes,
historiadores, publicistas, comunicadores, directores de publicaciones
oficiales, curadores y productores de textos, y que pretende brindar las
competencias bsicas para coordinar y supervisar el proceso editorial desde
la etapa final de la edicin hasta la entrada en imprenta. El curso, cuyas
instructoras son Estela Aganchul y Sagrario Berti, abarcar, a lo largo de
34 horas acadmicas, temas como la produccin editorial, el productor
independiente, preparacin de originales, cronograma de produccin,
tipografa y diagramacin, imgenes, correccin ortotipogrfica,
supervisin del trabajo del diagramador e impresin digital. Con un cupo
mximo de 25 participantes y un costo de Bs. 720.000 (salvo para afiliados
de Cavelibro, que slo pagarn Bs. 620.000), el curso se desarrollar en
sesiones de 6 de la tarde a 8 de la noche, los viernes, y de 9 de la maana
a 1 de la tarde, los sbados.
Informacin: telfonos (0212) 793-1347 / 1368
E-mail: unidad_operativa@cavelibro.org.

Ganadores del Mocorito. El prximo 22 de mayo se entregar el Premio
Mocorito 2007, galardn que dotado con 15.000 pesos y publicacin ha
recado este ao sobre los trabajos Los aos de mi abuela, de Martha
Elisa Snchez Gonzlez (Guamchil, Sinaloa), en poesa, y Causas y
azares, del letraliano Moiss Sandoval Caldern (San Ignacio, Sinaloa), en
cuento. El jurado, compuesto por Arturo Avendao, cronista de Guamchil; el
escritor Nicols Vidales y Mara Micaela Pea, otorg menciones honorficas
a los trabajos Cinco ms de 60, en poesa, de Gustavo Sosa Higuera, y
Los ltimos corsarios, en cuento, de Rubn Hernndez Trillo. El certamen
es auspiciado por la Fundacin Enrique Pea Gutirrez A.C. y est orientado
a escritores nativos del estado de Sinaloa, en Mxico. En la ceremonia de
premiacin se entregar un reconocimiento especial a Antonio Lpez Arce por
la edicin de su libro El grito del silencio, y a Julin Camacho por su
libro Los huaraches de cuero crudo.

Taller de cine. El director y guionista venezolano Alfredo Lugo dictar en
Caracas, entre el 4 de junio y el 29 de agosto, el taller de cine Imagen y
lenguaje, cuyos participantes se familiarizarn con las estructuras
fundamentales del lenguaje cinematogrfico, obtendrn herramientas para la
reflexin crtica, y entrarn en contacto con la praxis cinematogrfica
mediante la realizacin de un cortometraje realizado en video. A un costo
de Bs. 300.000 mensuales por participante, el curso ser impartido los
lunes y mircoles de 6 de la tarde a 9 de la noche en la Sala C (piso 6) de
la Fundacin Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg),
en Altamira. Egresado de la Escuela Superior de Estudios Cinematogrficos
de Potsdam-Baberlsberg (Berlin), Lugo ha sido director y guionista de
varios cortometrajes, dos de ellos realizados en Alemania (La muerte del
to y Dilogo) y de varios largometrajes en Venezuela, como Los muertos s
salen (Premio Municipal Mejor Direccin); Los tracaleros (Premio Municipal
Mejor Guin); El reconcomio (Premio Municipal Mejor Direccin); La hora del
tigre (Premio de la Crtica, 1986) y Un tiro en la espalda (an por
estrenar).
http://www.celarg.org.ve

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electrnico a breves@letralia.com.



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y artsticos en general suscribindose a nuestra lista de distribucin.
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|||||||||||||||||||||||      MATERIAL ESPECIAL      |||||||||||||||||||||||

=== Dos intensos das de fiesta en el Ateneo del Tchira ==================
=== Ana Berta Lpez =======================================================

      (Nota del editor: el Saln de Lectura-Ateneo del Tchira, en la
      ciudad de San Cristbal cerca de la frontera entre Venezuela y
      Colombia es en su gnero la institucin ms antigua del pas. El 19
      de abril, la ciudad se reuni bajo el cobijo del patio de ladrillo y
      cielo para celebrar el centenario del venerable recinto. Ana Berta
      Lpez nos presenta la crnica de esta celebracin. En nuestra web,
      adems, el doctor Luis Hernndez Contreras narra la historia de la
      institucin, en el discurso de orden que pronunciara el 23 de marzo
      pasado en la Cmara Municipal de San Cristbal, y que los lectores de
      la Tierra de Letras pueden apreciar en
      http://www.letralia.com/163/especial02.htm).

Fue una semana de gran movimiento, entusiasmo, energa, tensin y alegra.
Al fin lleg el 19 de abril, la fecha exacta del cumpleaos de la Sociedad
Saln de Lectura-Ateneo del Tchira. Ya es un hecho que nuestro querido
Ateneo lleg a su primera centuria. El acto central de las celebraciones
obviamente fue el 19, pero desde el 18 se comenz a ver el movimiento. Ese
da el mircoles dieciocho a las nueve de la maana, en el patio de
ladrillo y cielo, monseor Mario Moronta, obispo de la Dicesis de San
Cristbal, ofici una misa cargada de mucho amor y agradecimiento al
Todopoderoso por permitir que el Saln de Lectura, a pesar de tropiezos,
enemigos y sinsabores, haya arribado a sus primeros cien aos, siempre
seero en el quehacer cultural del estado. En la misa tambin se record a
doa Mara Santos Stella, hija del presidente fundador de la institucin,
el doctor Abel Santos, y presidenta vitalicia de la misma.

Al finalizar los oficios religiosos todos los presentes cruzamos la calle
para dirigirnos a la plaza Bolvar, donde se coloc una ofrenda floral ante
la estatua ecuestre del Libertador. La primera fue la del Saln de Lectura,
una corona de bellas rosas amarillas y el personal administrativo de
Comisin Legislativa coloc la segunda en homenaje a la institucin. El
seor Armando Rosales Crdenas dio un pequeo discurso sobre las personas,
instituciones y comercios que a lo largo de estos cien aos han colaborado
bien sea econmicamente o de otra manera con el Saln de Lectura.

Ya en la noche la invitacin era mucho ms formal. La Comisin Legislativa
llev a cabo una Sesin Solemne en la sala Mara Santos Stella. Es de
destacar la presencia del director de Cultura y Bellas Artes, licenciado
Marco Aurelio Mndez, del gobernador del estado capitn Ronald Blanco La
Cruz. Y para tan magno acontecimiento no poda dejar de estar presente el
ministro de Cultura, arquitecto Francisco Farruco Sesto Novs, quien
dirigi unas clidas palabras de exaltacin a la significacin del Ateneo
en el mundo de la cultura del Tchira y de Venezuela, en razn de ser el
primer ateneo establecido como institucin en el pas.

Al finalizar el acto protocolar y la Sesin Solemne la cita era en el patio
central, mejor conocido como patio de ladrillo y cielo, donde la Orquesta
Sinfnica Juvenil Simn Bolvar del Tchira esperaba para dejar sonar sus
arpegios. La direccin de la misma estuvo a cargo del profesor, abogado e
historiador Luis Hernndez Contreras. Primero fue la versin del El
aprendiz de brujo, de Paul Dukas, narrada muy atinadamente por Desire
Gonzlez Lovera. Luego se dej or West Side Story, de Leonard Bernstein,
que fueron finamente bailadas por la reconocida bailarina tachirense Sidy
White.

El momento culminante de la noche fue La cantata criolla letra de Alberto
Arvelo Torrealba y msica de Antonio Estvez. El papel de Florentino estuvo
a cargo de Gregory Pino y el del Diablo le correspondi a Gerardo Rondn.
Los coros estuvieron a cargo de la Coral del Tchira, dirigida como siempre
por el profesor Alexander Carrillo y el Coro San Cristbal. Sin lugar a
dudas un espectculo lucido, brillante, imponente, impactante y
magistralmente interpretado por cada uno de sus factores. No caba un alma
ms, de lo concurrido que estuvo el evento; era maravilloso ver cmo la
gente asisti a la convocatoria que en forma de programa encartado en un
diario de circulacin regional lleg a las personas el domingo anterior.
Los pasillos tanto de la planta baja como del segundo piso repletos de
sillas ocupadas por alegres asistentes y montones de otras personas de pie
disfrutando de tan bello concierto. Asomados desde el segundo piso, como
una extensin viviente de la baranda, los afortunados que decidieron
presenciar desde all el evento obtuvieron una vista panormica de todo el
escenario. Los aplausos fueron verdaderamente atronadores.

Al da siguiente, el propio diecinueve de abril, da exacto del aniversario
de la institucin, estaba previsto que las actividades iniciaran a las
once de la maana, pero a causa del desfile cvico militar que se llev a
cabo a esa misma hora en la avenida Isaas Medina Angarita (sptima
avenida), la hora fue corrida para las cinco de la tarde.

Efectivamente, faltando pocos minutos para las cinco comenz a llegar la
gente a la gran casona blanca de la calle nueve. Lo primero fue la
develacin de la placa donada por el Banco Sofitasa, a cargo de los
doctores dgar Velandia y Juan Galeazzi, presidente del Ateneo y del banco
Sofitasa, respectivamente. El doctor Luis Hernndez Contreras, secretario
general del Ateneo, hizo una breve resea histrica sobre la sede actual, y
luego el doctor Galeazzi tambin expres unas palabras. Acto seguido toda
la concurrencia se dirigi a la sala Mara Santos Stella, donde se llevara
a cabo todo el acto protocolar. El mismo se inici con la interpretacin
del Himno Nacional de Venezuela por parte del Coro San Cristbal. Se guard
un minuto de silencio en honor a doa Mara Santos Stella y en la silla en
la que ella sola sentarse se coloc un pequeo ramo de flores que haca
las veces de su presencia all. Luego el presidente del Ateneo, el doctor
dgar Velandia Parra, dirigi un emocionado discurso a los asistentes; cabe
destacar que el doctor Velandia ya lleva once aos al frente de la
institucin.

Uno de los grandes momentos de la noche, que ciertamente fueron muchos, fue
cuando se entregaron las ordenes Sociedad Saln de Lectura, Doctor Abel
Santos y Jos Antonio Guerrero Lossada, todas en su nica clase. Las
mismas fueron conferidas al doctor Juan Galeazzi Contreras, al arquitecto
Henry Matheus Jugo, Ren Gamboa, Freddy Pereira, Virgilio Armas, Ramn
Elas Camacho, Ulacio Sandoval, Adolfo Segundo Medina y a los empleados ms
antiguos del Ateneo, a saber la seora Blanca Martnez de Brandt,
coordinadora general, seor Ernesto Romn Orozco, coordinador de
Literatura, seor Elas Omaa, sempiterno portero, y los seores Rita
Naranjo, Betti Sayago y Jos Mogolln, quienes se encargan de los servicios
generales. Luego de finalizadas las condecoraciones subi al estrado el
licenciado Marco Aurelio Mndez, director de Cultura y Bellas Artes del
estado Tchira, quien dio un breve discurso donde resalt su compromiso
solidario para con el Saln de Lectura.

Finalmente, el arquitecto Henry Matheus Jugo, ex presidente de la
institucin, fue conducido hasta el estrado para que pronunciara el
discurso de orden de la noche. Sin duda nadie ms adecuado para ello que
l, pues el arquitecto Matheus no fue cualquier presidente, fue el que
literal y contundentemente abri las puertas del Ateneo a todos los
habitantes de San Cristbal. Su discurso obviamente fue una apologa sobre
el Saln de Lectura, pero tambin un paseo por la historia y devenir de l.
Un contar emocionado y sentido; la historia de una casa en la que gracias
al arquitecto Matheus tenemos cabida todos. Claramente pudo verse el amor,
respeto y pasin que esta institucin mueve dentro de su ser. Una parte de
sus palabras que no se me olvidar fue cuando dijo que siempre se le ha
catalogado de ser un lugar de dinero y aclar que no es as, por el
contrario que siempre ha sido una institucin que ha estado con la mano
extendida y afortunadamente siempre ha conseguido personas e instituciones
que le han brindado el apoyo que ha necesitado. Lo cierto es que el
discurso de orden fue realmente grato, interesante, conciso, bien
pronunciado y con el impacto perfecto para la ocasin.

Finalizados los actos del auditorio nos congregamos a un lado de la Galera
Eugenio Mendoza para inaugurar la exhibicin de fotografas de ex
presidentes del Saln de Lectura. Esta inauguracin la hicieron los
doctores Edgar Velandia y Juan Galeazzi. Despus nos dirigimos al frente de
la puerta principal de la galera donde el amigo licenciado Gustavo Gar
Altuve, socio del Ateneo, miembro de la Academia de la Historia y amigo
personal del gran pintor tachirense Manuel Osorio Velazco, ley un texto
sobre la vida y obra del artista. A continuacin se inaugur la muestra
retrospectiva de Manuel Osorio Velazco llamada Trazos de un paisaje
interior. Ah fueron descorchadas las botellas y presentados los vasos
llenos de hielo que se alzaron en celebracin feliz por el centenario.
Luego, ya cerca de la media noche, todos colocados alrededor de la torta de
varios niveles cantamos el famoso cumpleaos feliz al Saln de Lectura,
Ateneo del Tchira.

Una noche llena de emocin, de amor y regocijo. Donde la esperanza y el
deseo de que los prximos cien aos sean de xitos y avances. Una noche
donde todo el que siente afecto por esa leyenda que es el Ateneo del
Tchira se acerc para manifestarlo abiertamente.

Con el corazn lleno de amor y orgullo por pertenecer de alguna manera a
esa magna casa esperamos que las promesas odas en estos das no sean
palabras que se lleve el viento. Si bien es cierto que el Ateneo es una
institucin de carcter privado, es una casa que ha abierto sus puertas a
todos los que han querido mostrar su arte, aprender, visitar o simplemente
sentarse en un lugar tranquilo a leer un libro. La casa de todos, la casa
que guarda sueos, ilusiones, esperanzas que se transforman en proyectos
que unas veces cristalizan y otras no. El segundo hogar de doa Mara y de
tantos artistas. Y estamos seguros de que el hogar actual de muchos de sus
habituales visitantes ahora en otro plano de existencia. En fin, el
sempiterno centro de confluencia del quehacer artstico y cultural de San
Cristbal, aunque a muchos les pese e intenten negarlo pero que terminan
siempre dirigiendo sus pasos a la blanca casa de la calle nueve frente a la
plaza Bolvar.

Salud y larga vida a la Sociedad Saln de Lectura, Ateneo del Tchira!

** Ana Berta Lpez
   ablaconsta@yahoo.es
   Fotgrafa y actriz venezolana (Caracas, 1963). Curs estudios en el
   Taller de Actuacin Luz Columba, de Nelson Ortega, en 1986, y en 1990
   curs el Ciclo Bsico de Arte Dramtico en el IFAd y el Taller de
   Elaboracin de Libretos para TV con Mariela Romero. Al llegar a San
   Cristbal, Tchira, donde reside actualmente, tom el Taller de
   Actuacin para Cine y TV con Miguel Ponce, en 1998. En teatro hizo la
   obra Avenida Lecuna, con el grupo Arriba El Teln, en 1989, mientras en
   televisin se desempe en Radio Caracas Televisin como actriz
   destajista en varios programas tales como Selva Mara, Seora, Abigal,
   Mi Amada Beatriz y otros. Desde 1997 ha trabajado como docente
   independiente de actuacin en la Direccin de Cultura y Bellas Artes del
   Tchira, la Unidad Educativa Bolivariana Pramo de La Laja y el Colegio
   Don Bosco, entre otros entes. Como fotgrafa curs los talleres
   Fotografa y cultura popular, dictado por Mariano Daz, y Revelado y
   copiado blanco y negro, con Gustavo Carmona, ambos en la Fototeca del
   Tchira. Ha presentado sus trabajos en la exposicin colectiva
   Creadores del hecho fotogrfico, en la Fototeca del Tchira (2004), y
   en las individuales Capturando egos, en la Casa Steinvorth (1999);
   Ojos de miles miradas, en la Fototeca del Tchira (2004), Aunque sean
   tonteras, escrbeme!, en el Consulado de Venezuela en Ccuta y en el
   Ateneo del Tchira (agosto y noviembre de 2005) y A escena!, en la
   Casa Sindical San Cristbal (2006).



=== Editorial Letralia publica Pasto de perlas, de Marcos Veroes ==========

Un hombre es enviado a vivir temporalmente, por asuntos de trabajo, a un
pueblo del litoral arageo, en Venezuela, y all se enfrenta a s mismo en
abierta batalla contra la soledad. Tal es la gnesis de Pasto de perlas,
del escritor venezolano Marcos Veroes, el dcimo primer ttulo de nuestra
coleccin de poesa y el cuadragsimo primero de todo nuestro archivo de
libros digitales.

Ilustrado con reproducciones de obras de Warren Sheppard, Thomas Moran,
Winslow Homer, William Daniell, George Inness, Knut Ekvall y Gerhard
Richter, Pasto de perlas se pasea por una serie de paisajes y situaciones
tpicas de la costa: la faena del pescador, la visin asombrada del cielo
nocturno, las deidades heredadas del pasado afroamericano, la mitologa de
los naufragios.

No se engae, sin embargo, el lector. Las imgenes de Pasto de perlas no
son simplemente una descripcin de la vida cerca del mar segn el ojo
domstico de un hombre de ciudad. La extensin del paisaje, que no pocas
veces se abalanza sobre los hombres hacindolos conscientes de cun nfimos
son ante la naturaleza, as como las relaciones que el poeta establece con
el mundo mtico de la negritud que habita en estos confines del estado
Aragua, son los elementos de los que se ha valido Veroes para escribir este
gran poema sobre la soledad.

...Una pequea partcula / comparable a un grano de arena / que viene y va
/ que viene y va, escribe Veroes en uno de los primeros textos de este
libro, que no por casualidad recuerda el sentido de aquellos versos de
Manrique: ...nuestra vida son los ros / que van a parar a la mar / que es
el morir.

Narrador y poeta y nacido en Barquisimeto, Lara, en 1965, Marcos Veroes es
una de las firmas ms promisorias de la literatura venezolana
contempornea. El autor es profesor de literatura y ha dictado varios
talleres de lectura y creacin en Maracay, Aragua, donde reside desde hace
mucho tiempo. En 1986, su libro Vencedores fue uno de los primeros
publicados por el reconocido sello La Liebre Libre. Hoy es un orgullo para
nosotros presentarlo ante los perspicaces ojos de los lectores de la Tierra
de Letras.

Como ya es costumbre en nuestras ediciones digitales, Pasto de perlas puede
apreciarse en la red o descargarse en formato .pdf. El libro est
disponible gratuitamente en:

      http://www.letralia.com/ed_let/pasto



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*** Jorge Marchant Lazcano recibe el Premio Altazor

El 11 de abril, en un acto realizado en el Centro Cultural Mapocho
(http://www.estacionmapocho.cl) de Santiago de Chile, el escritor chileno
Jorge Marchant Lazcano fue galardonado con el Premio Altazor
(http://www.premioaltazor.cl) en la categora Narrativa por su novela
Sangre como la ma, publicada por la editorial Alfaguara
(http://www.alfaguara.santillana.es) en 2006.

El Premio Altazor a las Artes Nacionales, en el cual los artistas chilenos
premian a sus pares, est considerado como el ms amplio reconocimiento que
cada ao reciben los creadores e intrpretes de Chile. Su objetivo es
promover y estimular el trabajo artstico nacional, en sus diversas
expresiones. El galardn se otorga en diferentes categoras, a autores de
obras musicales, teatrales, coreogrficas, cinematogrficas, literarias y
plsticas.

En Sangre como la ma, Marchant Lazcano pasa revista a cincuenta aos de
historia de Chile, siguiendo a tres generaciones marcadas por la
homosexualidad. Alternando la narracin entre Santiago de Chile y Nueva
York, el autor nos muestra las fisuras de una clase social que lentamente
se va desmoronando, producto de sus propias intrigas y estrechez de miras.
Una historia conmovedora y entraable, escrita con un lenguaje de gran
belleza y sobriedad.

Marchant Lazcano (Santiago, 1950) estudi periodismo en la Universidad de
Chile y debut en la literatura a comienzos de los 80 con La Beatriz Ovalle
(Buenos Aires, 1977; Santiago, 1980), novela que con seis ediciones se
convirti en uno de los ms grandes xitos editoriales de la poca. Tambin
es autor de La noche que nunca ha gestado el da (novela corta,1982), las
novelas Me parece que no somos felices (2002) y La joven de blanco (2004) y
del volumen de cuentos Matar a la Dama de las Camelias (1986). Como
dramaturgo, ha estrenado las piezas Gabriela (1981) en torno a la vida de
Gabriela Mistral, ltima edicin (1983) y No me pidas la luna (1999). En
Televisin Nacional de Chile ha desarrollado una importante labor como
autor dramtico. Reside en Santiago y pasa largas temporadas en Nueva York.

El Premio Altazor en la categora Poesa le fue otorgado a la desaparecida
poeta Brbara Dlano por su libro pstumo Cuadernos de Brbara.



*** Cuentos por radio y televisin transmite La Librera Meditica

Por cuarto ao consecutivo La Librera Meditica organiz su Concurso
Radial y Televisivo de Cuento Breve y Poesa, que entre el 1 de enero y el
28 de febrero recibiera 758 textos de 310 autores de todas las edades desde
18 pases: Venezuela, Guatemala, Nicaragua, Mxico, Estados Unidos, Brasil,
Ecuador, Paraguay, Chile, Costa Rica, Per, Panam, Italia, Francia,
Blgica, Holanda, Espaa y Portugal.

El jurado, constituido por Marialcira Matute e Isidoro Duarte para cuentos
y poesas, Jos Toms Castejn para cuentos y Onida Bianchi para poesas,
emiti el veredicto este 17 de abril, y puede leerse en las pginas del
sitio cultural venezolano Encontrarte
(http://encontrarte.aporrea.org/misc/62/a13363.html). Para el concurso de
2008, la convocatoria abrir el 1 de enero.

Los autores seleccionados reciben como premio el ser incluidos en
antologas radiales y televisivas que empezaron a salir al aire el 26 de
abril en las emisoras Radio Nacional de Venezuela (RNV,
http://www.rnv.gov.ve) y Mundial YVKE Radio, y sern retransmitidos el
prximo 24 y 31 de mayo a las 5 de la tarde. Adems, los libros pueden
apreciarse en Encontrarte y en la televisora estatal Venezolana de
Televisin (VTV, http://www.vtv.gov.ve), donde se transmitirn en forma de
libro televisivo este viernes 11 de mayo a las 4 de la tarde y el sbado 12
a la 1:30. La transmisin del libro televisivo se realizar durante el
programa La Librera Meditica, conducido por Marialcira Matute, el cual
llegar a su segundo aniversario en televisin este 4 de julio.

Se decidi incluir en los libros radiales y televisivos a un grupo de
autores invitados, no participantes en el concurso: una poesa de Jos Lira
Sosa, Isla de Margarita, un cuento de Carmen Rosa Barrere, de Buenos Aires,
Argentina, y una poesa de Adolia San Blas, de Islas Canarias, Espaa. 

Tanto la versin radial como la televisiva de estas antologas cuentan con
la participacin como lectores de Csar Jimnez, el primer actor Jos Luis
Silva, Isidoro Duarte, Marialcira Matute, las nias Camila Medero, Emily
Pealoza, Mariale Matute y Mara Fernanda Ciavaldini y el nio Juan Valls,
con la edicin y montaje de Ramn Bravo en RNV y de Reivalc Mora en VTV.

Fuente: La Librera Meditica



*** Publican textos inditos de Octavio Paz

En el marco del noveno aniversario de su muerte, el poeta mexicano Octavio
Paz (1914-1998), autor de El laberinto de la soledad, sorprende de nueva
cuenta a sus lectores con la aparicin de una coleccin de textos inditos:
Crnica trunca de das excepcionales, encontrado por el investigador
Antonio Saborit.

Durante la presentacin del libro editado por la Direccin General de
Publicaciones de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
http://www.unam.mx), realizada el 18 de abril en la Casa de las
Humanidades, Saborit explic que el texto aborda el tema de la Conferencia
de San Francisco, que tuvo lugar en 1945 en California, Estados Unidos.

El investigador puntualiz que el Premio Nobel de Literatura 1990 acudi a
dicho acontecimiento, del que nacera la Organizacin de las Naciones
Unidas (ONU http://www.un.org), y lo hizo con una profunda visin de la
historia y con una clara idea de los acontecimientos coyunturales que
fluan frente a sus ojos, y de ah provienen estas seis crnicas,
compiladas ahora en un solo tomo.

Destac que lo notable de este trabajo, que forma parte de la coleccin
Pequeos Grandes Ensayos, que dirige lvaro Uribe, es que nos permite
acceder a la visin del mundo de Octavio Paz, por un lado, y por el otro
nos permite acceder a lo que estaba pasando en ese momento en el mundo.

Resalt tambin que en este trabajo literario de Paz ya se advierte el
carcter crtico del autor de La llama doble, as como su pasin y su
inteligencia, que ms adelante sera reconocida en El laberinto de la
soledad y con la distincin del Premio Nobel.

El investigador coment que Paz estaba en el momento justo en ese
acontecimiento internacional porque se haba ido a vivir a San Francisco,
y viva trabajando en cosas eventuales, y le toc, como lo dice l, ser
testigo de esto, pero ahora sabemos que particip tambin activamente como
periodista.

Aclar que el libro publicado rene seis de las siete crnicas que
escribi, toda vez que existe una ms que se encuentra perdida, aunque dijo
tener la impresin de que nada se pierde, simplemente est mal acomodado.
Entonces, el da menos pensado aparecer esa sptima crnica, estoy seguro,
la experiencia me ha enseado que los materiales brincan de los lugares ms
inusitados, estoy seguro que el da menos pensado algn colega se lo va a
encontrar y tendremos el paquete completo de las siete crnicas, dijo.

Agreg que no est seguro de que haya muchos textos inditos de Octavio
Paz. Puedo decir que lo deseo, s, pero no lo s con certeza de que haya
ms textos inditos de l.

A su vez, la viuda del poeta, Marie Jos Paz, coment que desconoca hasta
ahora la existencia de estas crnicas, toda vez que aunque Paz le haba
comentado de su estancia en San Francisco, me habl de su vida all, pero
jams de sus crnicas, ni una sola vez. En torno a si existen ms libros
inditos de quien fue su esposo durante 35 aos, coment: no lo s, pero
espero que estos jvenes los hayan de encontrar, porque l los dejaba
esparcidos por ah.

Adelant que por su parte trabaja en los preparativos para la publicacin
de la correspondencia de Octavio Paz, estoy en eso, porque estn muy
interesados no slo aqu, en Mxico, sino tambin en Espaa.

Fuente: Notimex



*** Declaracin de la Independencia de Venezuela es recordada en Pekn

En ocasin de cumplirse 197 aos de la Declaracin de la Independencia de
Venezuela, hecho histrico acaecido el 19 de abril de 1810, la embajada de
esta nacin latinoamericana en China organiz un recital de msica
venezolana en un auditorio de la Universidad de Estudios Extranjeros de
Pekn (BSFU, http://www.bfsu.edu.cn), con el coauspicio de la Facultad de
Espaol de esta casa de estudios.

A las 7 de la noche del 19 de abril se dio cita en el mencionado auditorio
un numeroso pblico conformado por los funcionarios de la misin
diplomtica venezolana y sus familiares, representantes de las embajadas de
Chile, Colombia y Mxico, estudiantes venezolanos del proyecto satelital
Venesat-1 y los de Petrleos de Venezuela, S.A. (PDVSA,
http://www.pdvsa.com) autoridades y estudiantes de espaol de la BSFU,
alumnos y profesores del Conservatorio de Msica de China y del
Conservatorio Central de Msica de China, as como representantes de los
medios de comunicacin chinos.

La primera parte del recital estuvo a cargo de la pianista Chen Rusi, quien
interpret piezas de Rafael Saumell, Moiss Moleiro, Jos ngel Montero y
Salvador Llamozas. En la segunda parte, la soprano Fan Zhenxuan interpret
Tres canciones venezolanas, con msica de Juan Bautista Plaza y letra de
Luis Barrios Cruz. A continuacin, la Sonata en La para piano y violn de
Eduardo Plaza, a cargo de Chen Rusi y Liu Xu. Para finalizar, la soprano
Fan Zhenxuan interpret, acompaada por Chen Rusi y Liu Xu, un fragmento de
Un ramito de rosas de Juan Ramn Jimnez, con msica de la compositora
venezolana Nelly Mele Lara. Durante el intermedio del programa se proyect
el interesante documental Voces y acordes del llano, de Hugo Gerdel.

Antes del inicio del recital hicieron uso de la palabra Wilfredo
Carrizales, agregado cultural de la Embajada de Venezuela, y el profesor
Yuan Jianhua, director de la Oficina de Cooperacin e Intercambio
Internacional de la Universidad de Estudios Extranjeros de Pekn. Al final
del recital, la embajadora Roco Maneiro pronunci unas breves palabras de
felicitacin para las tres intrpretes chinas de msica venezolana y las
estimul a continuar ampliando su repertorio con otros compositores de
Venezuela, tanto clsicos como modernos y contemporneos.

Fuente: Embajada de Venezuela en China



*** Manuel Senz Carazo gana el Certamen de Poesa El verso digital

El jueves 19 de abril fueron entregados los premios del II Certamen
Internacional de Poesa El verso digital, que convoca la editorial
digital espaola Publicatuslibros.com y que fuera patrocinado por la
Consejera de Cultura de la Junta de Andaluca
(http://www.juntadeandalucia.es).

En el acto de lectura del veredicto se cont con la presencia de Julio
Milln, coordinador provincial del Instituto Andaluz de Juventud (IAJ) en
representacin de Francisca Company, delegada provincial de Cultura de la
Junta de Andaluca. Juan Carlos Garca Lombardo, como presidente del
jurado, hizo pblico el fallo del concurso, que recay en la obra El grito,
del escritor espaol Manuel Carlos Senz Carazo.

El autor recibi el premio, dotado con 1.000 euros en metlico, de manos de
Julio Milln. El jurado del certamen estuvo compuesto por los escritores
Juan Carlos Garca Lombardo, Teresa Domingo Catal, M Socorro Mrmol Bris
y Luis A. Alcocer.

Senz Carazo (Torredonjimeno, Jan, 1956) es licenciado en derecho y ejerce
su profesin en el mbito de la administracin pblica. A pesar de cultivar
la poesa desde joven, exceptuando una mencin de honor en el certamen
regional Turris Iulia en 1984 del Ayuntamiento de Trujillo, ha permanecido
al margen de cualquier actividad literaria.

La obra de Senz Carazo integrar una antologa que la editorial convocante
publicar este mes, y en la que se incluir adems a los finalistas Pilar
Moreno Wallace (Holanda), con Fiel a la memoria; Lourdes Barra (Chile),
con Presione escape; Mara Natalia Calzn Flores (Argentina), con 80
versos; Lourdes Royano Gutirrez (Espaa), con Estrofa a un poeta; Jorge
Eduardo Alfonso Morales (Uruguay), con Invierno del ao 6; Enrique Patio
Orozco (Colombia), con La memoria huele a mar; Eduardo Nieto Pallars
(Espaa), con Faglogo, y Mara Inmaculada Majano Snchez (Espaa), con
Segundo alumbramiento.

Publicatuslibros.com ha irrumpido en el mundo de la edicin literaria,
desde el corazn de Andaluca, con su frmula de la universalizacin del
acceso a la literatura, editando y difundiendo ediciones digitales de
creaciones literarias, pictricas, fotogrficas o esculturas de autores de
calidad, conocidos y recin llegados. Adems edita con periodicidad mensual
la revista digital Comunicando (http://publicatuslibros.com/revista) y es
una iniciativa de ttakus (http://www.ittakus.com).

Fuente: Publicatuslibros.com



*** Gamoneda recibe el Premio Cervantes de manos del Rey de Espaa

En el Paraninfo de la Universidad de Alcal de Henares (http://www.uah.es),
la localidad natal de Miguel de Cervantes, el poeta espaol Antonio
Gamoneda recibi de manos del Rey Juan Carlos de Espaa, el pasado 23 de
abril, el mximo galardn de las letras hispanas.

El escritor enraiz en la pobreza el sentido de su vida y su obra, una
circunstancia que condicion de igual manera la biografa del autor del
Quijote, a quien dedic su discurso de agradecimiento del Premio Cervantes.

Desde la pobreza y a travs de la prosa, Cervantes es uno de los
creadores, el ms importante en la lengua espaola, del pensamiento potico
moderno y de su realizacin en el lenguaje, dijo Gamoneda. Y al
preguntarse por el sentido de su propia vida y escritura, Gamoneda afirm
que la pobreza, ms que cualquiera otra circunstancia o razn, ha
condicionado a una y a otra, pues segn l existe un estado pasional del
pensamiento, nacido en la pobreza y servido por el infortunio, que da
lugar a la cultura de la pobreza, que es diferenciable de la que
prospera a partir de una situacin privilegiada.

Nacido en la nortea Oviedo en 1931, qued hurfano de padre cuando apenas
tena un ao y poco despus se traslad con su madre a la vecina Len,
conociendo en ella la penuria y el trabajo alienante.

Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad
y al acendramiento de la conciencia, son, permtaseme decirlo crudamente,
de baja extraccin, asegur. Ante los Reyes de Espaa y el presidente del
gobierno, Jos Luis Rodrguez Zapatero, el poeta record cmo aprendi a
leer con 5 aos en el nico libro que haba en su casa un poemario escrito
por su padre y cmo a los 14 comenz a trabajar cargando carbn en la
caldera de un banco.

Pero, quin soy yo al lado de un Franois Villon, de un Csar Vallejo o
de un Miguel de Cervantes?, se pregunt, al recordar que el autor del
Quijote, para permanecer en la vida, tenia que ofrecerse a la muerte,
vender su sangre en el mercado de las grandes empresas y extender su mano
mendigando auxilios.

Consider que no se ha estimado suficientemente la pobreza como causa de
peculiaridad en la obra de Cervantes, de quien dijo encendi la poesa
en el interior del discurso narrativo. Tambin fue Cervantes quien en su
opinin dio cuerpo a las revelaciones quizs ms bellas, ms increbles y
ciertas surgidas de la lengua espaola.

Para el autor de El libro del fro o Arden las prdidas, el conocimiento
vacilante que tena Cervantes de la radical esencialidad potica de su
obra prosstica se corresponde con el no saber sabiendo de San Juan de la
Cruz, otro escritor de la cultura de la pobreza.

Gamoneda, que en marzo pasado recibi el Premio Reina Sofa de Poesa
Iberoamericana, se refiri al poder anticipatorio del Quijote que consiste
en la creacin de claves liberadoras que, siglos despus, sern
significativas en la obra de Franz Kafka, James Joyce, William Faulkner y
otros creadores fuera y dentro de nuestra lengua.

Para Gamoneda, Cervantes, con su poder simblico y sus escasos indicios
para ser interpretado, est en el pensamiento potico, que se diferencia
de cualquier otro tipo de pensamiento en que procede de lo desconocido,
incluso por el propio poeta y en que puede crear lo que no exista. El
Quijote es el origen de la novela moderna y lo es porque instal bien
instalada la poesa moderna en el seno de la narrativa, agreg.

Toda poesa es tambin en su significacin ltima, poesa social, y,
ante los poderes injustos, los escritores de origen acomodado podrn
tener ideologa solidaria, y en los menos favorecidos una manifestacin
de su vida desafortunada, agreg Gamoneda, quien sostuvo, no obstante, que
toda poesa incluso la derivada del sufrimiento est orientada a la
creacin de una forma de placer.

En su discurso, el rey Juan Carlos defini a Gamoneda como autor de una
gran obra, honda, simblica y conmovedora, que sobresale por su
profundidad y por su arraigado sentimiento tico. Una obra potica,
resalt, que destaca por una sobresaliente exigencia esttica y una
capacidad ilimitada para recrear realidades y transmitir emociones.

El monarca habl de la valiosa aportacin a la poesa en espaol de ese
eminente creador, impulsor y maestro de poetas jvenes, cuya obra forma
parte del incomparable, mltiple y diverso tesoro cultural del espaol.

El presidente Zapatero, por su parte, elogi la poesa autntica,
intenssima, a veces desgarradora y siempre emocionante de Gamoneda, a
quien describi como un hombre que viene de la injusticia, de sufrirla.

Instituido en 1975 por el ministerio espaol de Cultura, el Premio
Cervantes se concedi por vez primera al ao siguiente y, segn sus bases
actuales, no puede ser dividido, declarado desierto o concederse a ttulo
pstumo. Estas normas se establecieron despus de que en la edicin de 1979
el jurado decidiera conceder el Premio ex aequo al espaol Gerardo Diego
y al argentino Jorge Luis Borges.

La espaola Mara Zambrano, galardonada en 1988, y la cubana Dulce Mara
Loynaz, en 1992, son las nicas mujeres distinguidas en la historia de este
Premio, que en la actualidad est dotado con 90.152 euros (unos 121.705
dlares).

En un acto que tiene lugar en el Paraninfo de la Universidad de Alcal de
Henares, la ciudad madrilea donde naci Miguel de Cervantes en 1547, el
Rey Juan Carlos entrega el galardn cada 23 de abril, aniversario de la
muerte del autor del Quijote.

Fuente: EFE



*** Vargas Llosa recibe doctorado honoris causa de Universidad de Mlaga

El escritor peruano Mario Vargas Llosa recibi el mircoles 25 de abril un
doctorado honoris causa por la Universidad de Mlaga (UMA,
http://www.uma.es), en una ceremonia a la que asistieron representantes de
la institucin acadmica y personalidades de la ciudad espaola.

El acto fue presidido por Adelaida de la Calle, rectora de la UMA, y por la
madrina del doctorado, Guadalupe Fernndez Ariza, quien destac que Vargas
Llosa es un testimonio sublime del compromiso de un escritor con su
vocacin de artista y asimismo con su poca y con la continuidad de los
hombres; un testimonio que se basa en las premisas del amor y de la
libertad.

Una vez investido, el escritor rememor su trayectoria personal, recordando
vivencias de su infancia, su familia, aventuras, viajes, amigos y su pasin
por la lectura.

Hay influencias que ahogan la originalidad y otras que permiten a un
escritor descubrir su propia voz, seal Vargas Llosa, frase en la que
est incluido William Faulkner, maestro supremo de tantos novelistas de mi
generacin.

En cuanto a su vocacin, expres que todo lo que he inventado, como
escritor, tiene unas races en lo vivido; fue, en sus orgenes, algo que
hice, vi, o, pero tambin le y que mi memoria retuvo con una terquedad
singular y misteriosa, algunas imgenes que, ms pronto o ms tarde, se
convirtieron en un desasosiego fantasioso, en el punto de partida de toda
una construccin imaginaria.

En este sentido, el autor de La ciudad y los perros y Conversacin en La
Catedral manifest a los presentes la gran importancia de la lectura en su
vida. Todo escritor es, antes de serlo, un lector, y ser escritor es
tambin una manera distinta de seguir leyendo, y admiti que no me
incomoda nada, todo lo contrario, reconocer que en mi vocacin y en mis
ficciones hay un flagrante parasitismo literario.

Asimismo, record que a su madre y a sus abuelos les encantaba la aficin
que l tena por la lectura, y lo alentaban a aprenderse versos de memoria
y a recitarlos. El primer libro maldito que ley en su vida, a
escondidas, fue Veinte poemas de amor y una cancin desesperada, de Pablo
Neruda.

Con relacin a la lectura, el escritor consider que su generacin
probablemente fue la ltima de nios lectores, para los que la necesidad
de una vida ficticia se aplacaba sobre todo con la lectura. Las que
vinieron despus, seal, saciaran esta sed cada vez menos con palabras y
ms con imgenes, primero las de las historietas, luego las del cine y por
fin las de la televisin.

Fuentes: Diario La Torre  RPP



*** Falleci el poeta peruano Jos Watanabe

El pasado 25 de abril a las 11:30 de la noche falleci en el Instituto
Nacional de Enfermedades Neoplsicas, en Lima, el poeta peruano Jos
Watanabe, vctima de un cncer de garganta. El escritor se hallaba en medio
de una atareada agenda, con viajes de trabajo a Europa y mientras trabajaba
en talleres literarios como el que se vio obligado a suspender semanas
antes de su muerte por su repentina hospitalizacin.

El tambin guionista, hombre vinculado a la televisin y recientemente
dramaturgo naci en 1946 en Laredo, Trujillo. Fue hijo de un inmigrante
japons, de quien hered la aficin por los libros y el arte, y de una
nortea de origen serrano. Su vida cambi cuando su padre gan la lotera.
Con el premio, su familia pudo trasladarse a Trujillo y, all, Watanabe
pudo recibir la educacin que no hubiera podido tener en su terruo.

Su primer poemario, lbum de familia (1971), se convirti en una de las
apariciones ms importantes de la generacin del 70 y le vali que, a sus
25 aos de edad, fuera declarado el mejor poeta joven del Per. Escribi
otros siete poemarios, entre los que figuran El huso de la palabra,
Antgona y el ltimo, Banderas detrs de la niebla, en 2006.

Su poemario La piedra alada fue publicado en 2005 con gran xito en las
libreras de Espaa por la editorial Pre-textos (http://www.pre-textos.com)
y en los ltimos aos estaba a cargo de una coleccin juvenil de Ediciones
Peisa (http://www.peisa.com.pe).

Watanabe estudi en la Escuela de Bellas Artes de Trujillo y tambin sigui
la carrera de arquitectura en la Universidad Nacional Federico Villarreal
(UNFV, http://www.unfv.edu.pe), de Lima. Posteriormente, dirigi el
programa de televisin infantil La casa de cartn, en la dcada de los 70,
y escribi guiones de televisin y de cine, medios en los que tambin
ejerci como director de arte. Fue el autor de los guiones de las pelculas
Maruja en el infierno y La ciudad y los perros, basada en la novela
homnima de Mario Vargas Llosa y dirigida por Francisco Lombardi.

Casado con la poetisa Micaela Chirif y padre de tres hijas, Watanabe posea
una sabidura entre rural y filosfica por herencia familiar y una
inmensa curiosidad por todos los temas, que lo llevaron a trabajar con
minuciosidad en los escritos que hizo para la televisin y el cine, declar
a la prensa el tambin escritor Ivn Thays.

Jos Mara Salcedo, periodista de larga trayectoria y amigo personal de
Watanabe, se enter de la noticia al aire, mientras conduca el programa
Ampliacin de Noticias de la emisora peruana RPP (http://www.rpp.com.pe).
Tras dar a conocer el acontecimiento al pblico, no pudo continuar sentado
y tuvo que retirarse del estudio para tranquilizarse. Se me ha ido el
amigo, dijo minutos despus, y record la etapa en que ambos trabajaron
juntos en la publicacin Yunta, en TV Per, y como escritores de guiones
cinematogrficos. Era un gran conocedor de la msica folclrica, agreg.

Por su parte, el cantautor Rafo Rez, quien trabaj junto a Watanabe en un
lbum que musicaliza poemas del vate, record que Jos era un hombre
interesado en todas las ramas del arte. Como poeta nos deja tesoros, pero
tambin ha hecho cosas en otras reas, entre las cuales mencion su labor
como guionista cinematogrfico y en la televisin.

Si en las ltimas dcadas hay un poeta con una mirada diferente en el
Per, un ojo distinto (y ante esto Wata volvera a sonrer), ese es sin
duda Watanabe, declar Hildebrando Prez Grande, director de la Escuela de
Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
(http://www.unmsm.edu.pe). De la misma estirpe genial como nuestra pintora
Tilsa Tsuchiya, Watanabe, ms all de estridencias al uso, ms all de
hojarascas y ripios deleznables que a tantas obras artsticas deslucen, el
poeta supo estructurar y levantar un sistema potico que le permiti
disear un discurso indito, muy poco comn en nuestro medio: verbalizar su
mirada del mundo, atendiendo las bondades alcanzadas de la poesa
occidental sin descuidar ni postergar esa extraa mirada que posea merced
a sus races andinas, por parte de la madre y orientales, por parte de su
padre, seal.

El discurso de Watanabe es ese feliz encuentro de culturas, de poticas,
de resonancias modernas y tradicionales, expresadas a travs de una
escritura rigurosa, una conciencia del lenguaje que da como resultado una
poesa transparente, fina, delicada, profunda y trascendente. Una poesa
que est atenta a las infinitas palpitaciones de lo humano y que quiere
ser, por otro lado, un homenaje a la naturaleza, al cosmos, agreg.

Fuentes: Ehui  Per 21  RPP



*** Mexicano Mario Bojrquez recibe Premio Nacional de Poesa

La directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes (Inba,
http://www.bellasartes.gob.mx), Mara Teresa Franco, y el titular del
Instituto Cultural de Aguascalientes (ICA,
http://www.aguascalientes.gob.mx/cultura), Vctor Gonzlez, entregaron al
poeta Mario Bojrquez el Premio Nacional de Poesa Aguascalientes 2007, por
su obra El deseo postergado.

En una ceremonia realizada el sbado 28 de abril en el Teatro Morelos de la
ciudad mexicana, el vate sinaloense (Los Mochis, 1968) recibi un premio de
250 mil pesos como dotacin de la 40 edicin del premio ms importante del
ramo en Mxico. La obra de Bojrquez result electa de entre trescientas de
artistas de todo el pas, por el jurado integrado por Vctor Sandoval, Dana
Gelinas y Eduardo Langange, quienes emitieron su fallo en enero.

El tambin autor de poemarios como Nuevas coplas y cantares del temible
bardo Eudomndaro Higuera alias el tuerto (1995), Contradanza de pie y de
barro (1996), Divn de Mouraria (1999), Pjaros sueltos o La mujer
disuelta, asegur durante el acto, celebrado en el marco de la Feria
Nacional de San Marcos (http://www.feriadesanmarcos.com), que cada obra
deja en claro la potencia verbal de los autores, y agradeci al jurado por
el premio obtenido.

Cabe mencionar que tras darse a conocer el fallo, hubo participantes que
manifestaron su inconformidad al sealar la relacin de Bojrquez con
algunos de los miembros del jurado. Al respecto, Vctor Gonzlez, director
del ICA, afirm que tanto esta dependencia como el Inba, organizadores del
certamen, confan en el jurado, pero adelant que para prximas ediciones
se buscar una renovacin en las convocatorias y forma de calificar.

Estamos trabajando para darle mayor confianza y credibilidad todava,
porque es un premio de mucha tradicin, pero necesita renovarse y vamos a
buscar la opcin de que poetas de los estados tengan mayor peso en el
jurado, anot.

Fuente: Notimex



*** Tarantino dirigir versin flmica de Un mundo para Julius

Alfredo Bryce Echenique anunci el pasado 4 de mayo al diario dominicano
Listn Diario (http://www.listindiario.com.do), que su novela Un mundo para
Julius ser llevada al cine bajo la direccin del norteamericano Quentin
Tarantino. Las revelaciones del escritor peruano tuvieron lugar durante un
desayuno organizado por el rotativo, en el que participaron los estudiantes
de su programa Periodistas por un Ao.

El escritor, quien vive la mayor parte del ao en Barcelona (Espaa),
explic que la productora de la pelcula ser la peruana de origen italiano
Carmela Castelano, con quien ha tenido algunas diferencias. Ella quera
poner a Antonio Banderas en el papel del padre de Julius, pero yo le dije
que si haca eso no le firmara el contrato. Banderas es un buen mozo,
demasiado dulce; el pap de Julius es su enemigo, el que le da la vida,
un hombre refinado pero a la vez tosco.

De paso por Repblica Dominicana para participar en la Feria Internacional
del Libro de ese pas, el escritor estuvo acompaado en el encuentro por
Rosanna Rivera, directora de Relaciones Pblicas y Revistas; Luis Beiro,
coordinador del Programa Periodistas por un Ao; Alicia Estvez,
directora del Listn Digital, y el subsecretario de Cultura, Avelino
Stanley.

El novelista, quien hace poco fue acusado de varios casos de plagio de los
que se defendi aduciendo que se trata de un complot por ser profundamente
antifujimorista, indic que se haba negado igualmente a que la pelcula
fuera dirigida por el mexicano Alejandro Gonzlez Irritu, director del
xito Babel, pues no quiere que por el hecho de hacerla internacional
pongan a actores peruanos como secundarios. Tambin habl de sus temores de
que la novela pierda su esencia en la versin cinematogrfica.

Record que en Un mundo para Julius se descubri el escritor que l era
porque se revelaba ante la seriedad de los autores del llamado boom
literario latinoamericano. En mi primer libro tena una camisa de fuerza,
porque trataba de ser serio, con Julio Cortzar descubr el tipo de
escritor que quera ser. El uso de la risa y la irona nos permiten ver
mejor las cosas.

Agreg que escribi la novela rpidamente. Sali como un resorte. Hay
setenta pginas del original que no tiene ni una sola correccin. Yo
utilizaba lapiceros de distintos colores para corregir y esas no tienen
nada, estn limpias, las dej tal y como las hice de primera intencin.

El escritor reconoci el auge que la piratera de libros y pelculas tiene
en este momento en el Per. Por cada libro original que se vende, hay seis
pirateados. Este problema es tan grave que ya estamos exportando estas
obras a otros pases, y a muchas les faltan captulos y hasta les ponen mi
nombre o el de Mario Vargas Llosa a novelas de escritores muertos, slo
porque nuestros nombres venden.

Fuente: Listn Diario



*** Festival Internacional de Poesa de Costa Rica recibir a Juan Gelman

El poeta argentino Juan Gelman ser el invitado de honor en la VI edicin
del Festival Internacional de Poesa en Costa Rica, que se desarrollar del
19 al 28 de mayo en varios puntos del pas centroamericano. Gelman
participar en algunos eventos en la capital costarricense, como la
presentacin de un poemario suyo y la lectura de poesas donde estar
acompaado por varios escritores locales.

Gelman es considerado como uno de los poetas contemporneos ms importantes
del continente y es conocida su trgica historia familiar, ya que su hijo y
nuera, que estaba embarazada, fueron detenidos y desaparecidos durante la
dictadura militar. l mismo se vio obligado a un exilio de 12 aos. Tras
una intensa bsqueda, hace unos aos encontr a su nieta en Uruguay, y el
pasado 25 de abril el caso de su nuera, Mara Claudia Garca, fue reabierto
por el juez Luis Charles.

La medida de reabrir el caso surgi a raz de una declaracin de Rger
Rodrguez, periodista de La Repblica, quien sostuvo que la desaparicin de
Garca forma parte del paquete del as llamado segundo vuelo, que
traslad a Montevideo en forma clandestina a unos 20 detenidos polticos en
octubre de 1976, alojados en el centro clandestino de detencin Automotores
Orletti.

Nacido en 1930 el barrio de Villa Crespo, en Buenos Aires, Gelman recibi
el temprano elogio de la crtica con su primera obra publicada, Violn y
otras cuestiones. En 1997 recibi el Premio Nacional de Poesa de su pas.
Su obra ha sido traducida a diez idiomas. La ciudad de Buenos Aires lo
honr con el ttulo de ciudadano ilustre.

El VI Festival Internacional de Poesa de Costa Rica ser inaugurado el 19
de mayo a las 7 de la noche con una ceremonia en el Teatro Nacional
(http://www.teatronacional.go.cr), en San Jos. Las actividades del evento
tendrn lugar en el mismo escenario y en diversas comunidades del pas.

El festival durar nueve das y recorrer las provincias de Alajuela, San
Jos, Heredia, Guanacaste, Puntarenas y Limn. Adems de Gelman, el evento
recibir como invitados al mexicano Juan Bauelos, uno de los fundadores
del Ateneo de Chiapas y el chileno Juan Cameron, uno de los poetas ms
importantes de la V Regin Chilena y ganador de numerosos premios tanto
dentro como fuera de su pas.

Tambin participarn el espaol Juan Bonilla, el colombiano Celedonio
Orjuela, el nicaragense Francisco de Ass Fernndez, el cubano Vctor
Rodrguez Nez, las nicaragenses Daisy Zamora y Blanca Luz Pulido y la
mexicana Johanna Jaramillo, as como poetas de Mxico, El Salvador,
Guatemala, Nicaragua, Estados Unidos, Eslovenia y Espaa.

Fuentes: AP  Tlam  Telenoticias



*** Realizan en Fuenlabrada feria del libro dedicada al gnero negro

La literatura policaca y de misterio: espas y detectives es el tema
elegido en esta edicin para la celebracin de la XXII Feria del Libro de
Fuenlabrada, que tendr lugar entre los das 26 de mayo y 3 de junio en la
Plaza de la Constitucin de esta ciudad espaola, donde se instalarn 25
casetas. La ilustracin del cartel anunciador de la Feria ha sido cedido
por Mikel Valverde y pertenece a la coleccin de libros juveniles cuatro
amigos y medio.

El evento ha sido definido por los escritores, editores e ilustradores que
han participado en sus diferentes ediciones, como una de las principales
citas en el panorama nacional de animacin a la lectura, debido al alto
contenido cultural de un programa que tiene como objetivo principal la
promocin del libro y de la literatura.

La Feria del Libro de Fuenlabrada tiene la peculiaridad de que no se limita
al aspecto comercial, sino que incorpora un programa de fomento de la
lectura dirigido a nios y jvenes que se desarrolla desde enero de cada
ao con un proceso de preparacin previo en los centros escolares.
Alrededor de 18.000 estudiantes de distintos niveles educativos
participarn en los encuentros con autores, talleres, concursos,
cuentacuentos y dems actividades programadas.

La mascota de las bibliotecas, Colibrn, se disfrazar del ms famoso de
los detectives, Sherlock Colmes, y provisto de su lupa y su gorra se
convertir en Coli Holmes. Una imagen que ser el logotipo de la feria y
que decorar toda la plaza junto a grandes pancartas con ilustraciones
relativas a la literatura de misterio. Toda esta ambientacin acompaar a
las 19 casetas institucionales, de las bibliotecas y de la asociacin de
libreros, as como a las carpas instaladas para el desarrollo de talleres y
dems actividades.

Entre las actividades inaugurales se encuentra, el da 26, H-7,
espectculo de accin area con el viento a favor, preparado por Circo
Efmero. El domingo 27 se anunciar el inicio de la feria, como ya es
tradicional, con pan. En casi la totalidad de las panaderas fuenlabreas
se distribuyen cerca de 60.000 bolsas de pan con un poema impreso que en
esta ocasin sern unos versos del poema Los sueos malos, de Antonio
Machado, iniciativa que tiene como objetivo acercar la literatura potica
al mayor nmero de ciudadanos, mediante el acto cotidiano de ir a comprar
el pan.

Entre el 8 y el 31 de mayo, 40 escritores e ilustradores de literatura
infantil y juvenil visitarn las ms de 500 aulas de 44 institutos,
colegios y escuelas infantiles de la ciudad. Compartirn con 14.000
escolares sesiones dedicadas a la literatura y a la obra del autor que
previamente han sido preparadas por los alumnos de los centros. All los
estudiantes tendrn la oportunidad de debatir con el autor la obra en la
que han trabajado durante semanas e intercambiar as opiniones.

Los encuentros, en los que participarn entre otros, Joan Manuel Gisbert,
Concha Lpez Narvez, Lorenzo Silva, Alfredo Gmez Cerd, Violeta Monreal o
Rafael Salmern, tendrn lugar en los centros educativos que lo hayan
solicitado.

Adems otros escritores como Rosa Regs o Rosa Montero visitarn la Feria
para participar, la primera en un Caf Literario y la segunda, en un
encuentro organizado por mujeres. Lorenzo Silva repetir tambin en un caf
literario.

Desde el domingo 27 de mayo hasta el 2 de junio se desarrollarn talleres y
cuentacuentos de animacin a la lectura dirigidos a nios entre 2 y 13
aos. Por las maanas, alumnos de los colegios de primaria participarn en
estas actividades, previamente concertadas, en las bibliotecas municipales
Toms y Valiente y Fernando de los Ros, donde habr espectculos,
cuentacuentos y talleres. Por las tardes, el escenario ser en la Plaza de
la Constitucin, donde se han habilitado espacios para cada uno de los
talleres y juegos programados.

Igualmente, se realizar un concurso de marcapginas dirigido a nios de 4
a 14 aos. Los marcapginas que stos diseen debern hacer alusin al tema
elegido, que en esta ocasin es el misterio. Se han establecido cuatro
categoras atendiendo a las edades de los participantes. En total se
reparten 14 premios, los de mayor cuanta alcanzan los 160 euros en libros.

Con una seleccin de los trabajos presentados se realizar una exposicin
que se ofertar a los centros participantes durante el prximo curso. Los
adultos tambin pueden demostrar sus dotes creativas. La concejala de
Cultura ha organizado un ao ms, para los mayores de 14 aos, el certamen
de relatos policiacos y de misterio Historia de un detective, en el que
los participantes deben escribir un relato breve en torno al caso de un
famoso detective. Se conceden tres premios que van desde los 100 a los 200
euros en libros.

Fuente: Ayuntamiento de Fuenlabrada



*** Domnico Chiappe en el lanzamiento de coleccin de novela breve

El sello espaol La Fbrica Editorial (http://www.lafabricaeditorial.com)
ha decidido impulsar la difusin de la novela breve contempornea en
espaol al dar inicio a su coleccin BlowUp Novelas Cortas, que en su
lanzamiento presenta Entrevista a Mailer Daemon, del escritor
peruano-venezolano Domnico Chiappe, y El cuaderno secreto de Hans, del
espaol Javier Salinas.

BlowUp Novelas Cortas es una llamada de atencin sobre un gnero que nos
apasiona, indica un comunicado de La Fbrica Editorial. Todos hemos
disfrutado en algn momento (o probablemente en ms de uno) de una gran
experiencia lectora con una novela corta. Aunque es cierto que muchas
editoriales publican este gnero dentro de sus colecciones de ficcin, no
existe en nuestro panorama editorial ninguna coleccin dedicada en
exclusiva a la novela corta.

La Fbrica Editorial pretende hacer de BlowUp Novelas Cortas la coleccin
que rena las mejores obras literarias contemporneas de extensin media
entre el cuento y la novela, gnero en el que han destacado autores como
Juan Carlos Onetti, Miguel de Cervantes, Mario Vargas Llosa, Alessandro
Baricco, Henry James, Antonio Muoz Molina, Julio Cortzar, Oscar Wilde,
Amlie Nothomb, Ernest Hemingway y otros.

Entrevista a Mailer Daemon, de Chiappe quien mantiene en nuestra Ciudad
Letralia la avenida Conversaciones de Madrid
(http://www.letralia.com/ciudad/chiappe), es una fantasa en torno a
Mailer Daemon, personalizacin del conocido programa de correo
electrnico encargado de informar a un usuario las razones por las cuales
un mensaje, bajo ciertas circunstancias, no puede ser entregado.

En la novela, de corte futurista, Mailer Daemon dedica sus das a buscar al
maligno para convencerle de que se arrepienta, intentando con ello lograr
la paz en el mundo. En el futuro imaginado por Chiappe, las ONG se
financian a travs de una productora que recorre el mundo en busca de la
imagen ms atroz, el reflejo ms sucio del hombre, para enviar a sus
exclusivos suscriptores. Las elecciones se suspenden, los gobiernos se
privatizan y el destino de los ciudadanos est regido por una inmensa
corporacin dirigida por el enigmtico Marc Ji y su misteriosa secretaria,
la seorita Suya.

Entrevista a Mailer Daemon posee material suficiente para una saga de
ciencia ficcin, pero en las manos de Domnico Chiappe se convierte en un
sorprendente ejercicio de imaginacin y dominio de la prosa. Juego de
despistes, broma macabra, surrealismo futurista, la primera novela
publicada en Espaa por este joven autor augura una larga trayectoria de
encuentros agradables, agrega el comunicado.

Nacido en Per en 1970, Chiappe se cri en Venezuela desde 1974. Sus
oficios han abarcado desde buzo y criador de camarones en la isla de
Margarita hasta empleado financiero, msico y periodista en Caracas. A los
treinta aos emigr a Espaa, donde realiza distintos trabajos e imparte
clases de periodismo literario. Obtuvo el Premio de Relato Corto Ramn J.
Sender y ha publicado el libro de cuentos Prrafos sueltos (Editorial
Universidad Complutense, http://www.ucm.es, 2003) y la obra multimedia
Tierra de Extraccin (http://www.newmedios.com/tierra).

Por su parte, El cuaderno secreto de Hans narra la historia del chico Hans,
cuyo padre le ha contado que la mayor parte de los nios viene al mundo por
accidente de amor. La vida de Hans es, tambin, un accidente geogrfico,
un terreno neutral entre Espaa y Alemania, que l intenta descifrar a
golpe de sencillez: en Alemania es obligatorio que llueva. En Espaa al
revs; en Espaa es obligatorio no llevar el cinturn de seguridad. Si lo
llevas y la polica te descubre te ponen una multa. En Alemania es justo
igual pero al revs.

Hans mira el mundo desde sus ojos infantiles, contina el comunicado, y
convierte charcos en ocanos y estados de nimo en pases extranjeros. Un
nio que mira es un poeta escondido, y Javier Salinas logra en esta novela
el milagro de ocultar sus miedos en los pantalones cortos de Hans.

Salinas naci en Bilbao en 1972. Es licenciado en filologa hispnica y en
derecho. Ha trabajado como profesor de espaol para extranjeros en la
Universidad Complutense de Madrid (UCM) y como editor y lector en distintas
editoriales. En los ltimos aos ha vivido en la ciudad alemana de Colonia
y en la actualidad vive en Roma, donde trabaja como lector de espaol en la
Universit degli Studi Roma Tre (http://www.uniroma3.it).

Ha publicado las novelas Las maravillas de mi vida (Alianza Editorial,
http://www.alianzaeditorial.es, 2000), La habitacin de Pablo (Ediciones
SM, http://www.ediciones-sm.com, 2002), El libro de E (Siruela,
http://www.siruela.com, 2003) y Los hijos de los Masai (Alfaguara,
http://www.alfaguara.santillana.es, 2004), por cuya traduccin al alemn le
fue concedido el premio Rolf Dieter Brinkmann 2004 que otorga la ciudad de
Colonia. Como poeta, ha publicado los libros Bajo un dictado de rboles
(Endymion, 1999) y Cantos a Laila (Endymion, 2000). Sus libros estn
traducidos al alemn, francs, italiano, sueco, holands y portugus.

Fuente: La Fbrica Editorial



*** Blanco Caldern y Zupcic representarn a Venezuela en Bogot 39

Los escritores Rodrigo Blanco Caldern y Slavko Zupcic representarn a
Venezuela en Bogot 39 (http://www.hayfestival.com/bogota), evento que se
celebrar en la capital colombiana entre el 23 y el 26 de agosto, en el
marco de la programacin que esa ciudad ha elaborado para celebrar su
declaracin como Capital Mundial del Libro y con el apoyo del Hay Festival
(http://www.hayfestival.com).

Luego de una votacin por Internet, abierta al pblico, y de la seleccin
del jurado, integrado por Piedad Bonnet, Oscar Collazos y Hctor Abad
Faciolince, este 28 de abril se present en el auditorio Jos Asuncin
Silva, de Corferias, en Bogot, el listado del que los organizadores del
evento han calificado como el nuevo grupo de escritores ms
representativos de la literatura actual en el continente y el Caribe,
autores que tienen en comn ser menores de cuarenta aos, tener al menos
una obra publicada y potencial de desarrollo y ser nacionales de un pas
latinoamericano.

Durante cerca de dos meses, alrededor de dos mil votantes, entre editores,
agentes literarios, autores y lectores, postularon a sus candidatos para
conformar Bogot 39. A partir de esta lista, resultado de las votaciones,
el jurado tuvo la tarea de leer, descubrir y elegir a los 39 escritores.
Adems de confirmar el cumplimiento de los requerimientos bsicos, los
criterios de seleccin abarcaron diferentes puntos de vista: calidad
narrativa, premios y menciones nacionales e internacionales, reconocimiento
del escritor en su pas y crtica favorable, entre otros importantes.

Del primer grupo fueron preseleccionados cien nombres para la consideracin
del jurado. Entre los tres jueces hicieron una nueva seleccin de sesenta
autores y luego no sin dificultad, asegura Piedad Bonnet se eligieron
los 39, un nmero que, segn la poeta y novelista, ejemplifica bien el
espritu de lo que se busca. La cifra apunta a transmitir la idea de
literatura joven. Cuarenta implica, simblicamente, claro, llegar a la
madurez. Antes de esa edad se han podido ya probar muchas cosas: poca obra
pero mucho talento; obra suficiente y buena que evidencia una verdadera
vocacin.

Entre los escritores seleccionados se encuentran Andrs Neuman (Argentina);
Rodrigo Hasbn (Bolivia); Vernica Stigger (Brasil); Alejandro Zambra
(Chile); Juan Gabriel Vsquez (Colombia); Wendy Guerra (Cuba), Leonardo
Valencia (Ecuador) y otros. Adems de los venezolanos mencionados, la lista
incluye a tres autores habituales en Letralia: el colombiano John Jairo
Junieles, el panameo Carlos Wynter Melo y la puertorriquea Yolanda Arroyo
Pizarro.

En total han sido escogidos 39 escritores de una lista de ms de centenar y
medio. El resultado final puede revisarse en
http://www.bogotacapitalmundialdellibro.com/prensa2007/elegidos_39_escritores.php
e incluye a tres argentinos, un boliviano, cuatro brasileos, dos chilenos,
seis colombianos, cuatro cubanos, dos ecuatorianos, un salvadoreo, un
guatemalteco, cuatro mexicanos, un panameo, un paraguayo, tres peruanos,
un puertorriqueo, un dominicano, dos uruguayos y los venezolanos Blanco
Caldern y Zupcic.

Una literatura mayoritariamente urbana; con fuerte presencia de la novela
histrica, as como influencia de la msica, el erotismo y de acento
intimista en muchos casos, fueron algunas de las caractersticas que
encontr el jurado en el grupo de autores nominados.

Durante Bogot 39, los escritores latinoamericanos seleccionados se
reunirn en la capital colombiana para visitar bibliotecas, libreras y
auditorios. Tambin estarn presentes en varias ferias internacionales del
libro, como Guadalajara y en el Hay Festival de Literatura de Segovia y de
Gales.

Fuente: Bogot Capital Mundial del Libro



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

=== Leer Escuchando      http://www.leerescuchando.com ====================

Tradicionalmente entendemos la lectura como el proceso mediante el cual
adquirimos los contenidos de un texto impreso (ya sea el papel o la
pantalla la plataforma de la impresin). Sin embargo, hay otras formas de
leer que no estn limitadas al sentido de la vista del individuo que lee ni
a la palabra escrita que va a ser leda.

Los audiolibros proporcionan, desde mucho antes de la masificacin de
Internet, una forma alterna de lectura que sirve de ayuda, principalmente,
a las personas con problemas de la visin, aunque tambin tiene otros usos
entre estudiantes, profesionales o lectores llanos. Es este el sector al
que est dirigido el sitio Leer Escuchando, una iniciativa del ingeniero
mexicano Lamberto lvarez.

Leer Escuchando alberga audiolibros y audiocuentos en formato mp3 que
pueden ser descargados totalmente gratis. No todo tipo de libros: el sitio
slo ofrece ttulos que ya se encuentran bajo dominio pblico y pueden ser
compartidos libremente. Cada da uno o ms ttulos son agregados, ya sea
por lvarez y su equipo o por visitantes que realicen este trabajo.

Actualmente el sitio ofrece audiolibros, audiocuentos y audiocuentos para
nios, y ya ha anunciado la prxima apertura de secciones dedicadas a la
poesa y obras de autores inditos. Hasta ahora es posible leer all obras
de Lewis Carroll, Antoine de Saint Exupry, Arthur Conan Doyle, Charles
Dickens, Edgar Allan Poe, Mark Twain, Julio Verne u Oscar Wilde; de
latinoamericanos como Juan Jos Arreola, Rubn Daro, Ricardo Palma u
Horacio Quiroga; grandes clsicos de todos los tiempos como La
metamorfosis, de Kafka; Martn Fierro, de Jos Hernndez; El lazarillo de
Tormes, Las mil y una noches y hasta el Quijote.

Adems el sitio ofrece toda la informacin necesaria para los entusiastas
que deseen crear sus propios audiolibros: datos tcnicos e instrucciones
sobre el software y equipos a utilizar, y un formato estndar para
organizar la informacin que debe escuchar el usuario al descargar su
audiolibro, adems de indicaciones para subir el audiolibro una vez
terminado. Se sugiere grabar varios archivos pequeos cuando se trata de
una obra de dilatada extensin.

La razn por la que Leer Escuchando no publica versiones sonoras de
cualquier libro es para evitarse problemas legales con obras que se
encuentran bajo derechos de autor. lvarez explica al respecto: Durante
los primeros dos meses de esta pgina se crey suficiente tomar obras de
autores que hubiesen muerto haca ya 75 aos, pues encontramos que algunas
leyes consideran que pasado este tiempo, los derechos sobre obras dejan de
ser vlidos. Lamentablemente (para nuestro caso, al menos), luego
descubrimos que el autor original no es el nico que tiene derechos sobre
una obra. El traductor (o responsable de traduccin) puede tener derechos
sobre esa traduccin, y los mismos duraran 75 aos despus de la muerte
del mismo.

Es por ello que, al considerar la publicacin de audiolibros basados en
obras escritas originalmente en un idioma distinto al espaol, el sitio
analiza si las mismas son reconocidas como de dominio pblico por alguna
institucin importante, y reconoce a Wikisource (http://es.wikisource.org)
como una de ellas. En dos palabras, cualquier obra que haya sido publicada
en Wikisource puede ser convertida a formato de audio y publicada
posteriormente en Leer Escuchando.

Una nota curiosa: la aparicin, en el diario argentino Clarn
(http://www.clarin.com), de una resea sobre Leer Escuchando, ocasion un
flujo tan grande de visitantes que el sitio tuvo que cerrar el acceso
durante un par de das. Una situacin incmoda para lvarez y su equipo,
pero que sin duda llama la atencin sobre la avidez que en relacin a
herramientas como esta existe en el mbito hispanoparlante.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Manaos y mas all      Roberto Bennett ================================

El viaje en avin desde Sao Paulo es largo pero bien vale la pena porque da
tiempo a ir templando el nimo para la experiencia que nos espera al
descender en Manaos, en pleno corazn de la Amazona brasilea. Esta ciudad
de un milln y medio de habitantes, fundada por los portugueses en 1669,
incrustada en medio de la floresta tropical ms grande del mundo y
recostada sobre el inmenso ro Negro, es un centro de comercio tpicamente
fronterizo. Todo all rezuma ese aire tan especial que se respira en los
confines. Ms all de Manaos est la selva, profunda, interminablemente
espesa, mgica, traicionera, a veces impenetrable, capaz de tragarse una
carretera o los restos de un accidente areo en apenas una semana...

Decid recorrer la ciudad para empaparme de ese ambiente tan especial que
se respira en Manaos y realic las consabidas visitas tursticas al Teatro
Amazonas, inaugurado un 31 de diciembre de 1896, en plena poca de oro del
caucho amaznico. De esa impresionante obra arquitectnica, lo que me llam
ms la atencin fue un detalle curioso: la rampa de subida a la entrada
principal est hecha de caucho, para que los cascos de los caballos que
tiraban de los carruajes, al llegar no hicieran ruido. As no molestaran a
los artistas y al ilustre pblico, que disfrutaba dentro de la sala de
alguna pera o concierto clsico. Un alarde de civilizacin, lujo y
derroche, en aquel rincn perdido de la selva. Visit tambin el Palacio
Ro Negro, otra demostracin de poder y jactancia, construido en 1917 como
residencia de un rico comerciante de borracha o caucho. Ms tarde, dicha
mansin fue sede del gobierno de Amazonas y desde 1997 es utilizada como
lugar de celebracin de exposiciones y espectculos musicales. Finalmente
llegu hasta el Mercado Municipal, construido sobre un margen del ro,
donde amarran los barcos que recorren las autopistas fluviales del corazn
de Amrica del Sur. El edificio, inaugurado en 1882, es donde se
comercializan todos los productos regionales de la jungla. Una visita a sus
numerosos puestos representa una verdadera experiencia ecolgica, entrando
en contacto con las frutas, la flora y las plantas ms variadas de la
cocina local y medicina natural.

Antes de retornar al hotel, me detuve un rato a contemplar los pequeos
barcos que desde all recorren los principales ros y sus afluentes,
realizando un vital servicio de transporte y comunicacin en esa inmensa y
remota regin. Los barcos tienen abiertos sus laterales y dos o tres
cubiertas superpuestas. Debajo de ellas cuelgan las hamacas que servirn de
camas para los pasajeros que permanecern varios das a bordo, mientras la
embarcacin remonta los ros rumbo a los ms alejados poblados de la
frontera. La vida de toda esta vasta regin gira en torno a las vas de
navegacin porque ellas son las nicas formas de comunicarse, ya que las
carreteras a travs de la selva son peligrosas, de mala calidad y muy
escasas. Permanec un largo rato observando aquellos barcos de cabotaje, de
diseo antiguo pero evidentemente muy prcticos para cumplir con el
cometido que se les ha asignado, y qued maravillado por la incesante
actividad humana que se desarrollaba en torno a ellos. Cuando anocheci,
retorn al hotel convencido de que deba explorar mucho ms este enorme y
apabullante territorio. Mi verdadero inters radicaba en poder aventurarme
ms all de Manaos, hacia las regiones aisladas de la selva amaznica,
dejando atrs las comodidades de aquella ciudad que me result poco
atractiva, internndome en los ros selvticos para vivir una experiencia
nica y sin duda fascinante. Al da siguiente, me acerqu hasta un
embarcadero situado junto al hotel y negoci el precio del pasaje con el
propietario de una pequea barca que realiza transportes fluviales hacia
algunas cabaas y eco-hoteles construidos sobre islas o en las orillas de
ros, arroyos y lagunas, todos ellos ubicados en plena floresta tropical.
Quera aprovechar al mximo esta oportunidad excepcional que se presentaba.

Finalmente me decid por el pequeo albergue rstico de Acajatuba, con una
parada previa para almorzar en el hotel Arian, que queda a mitad de
camino. El viaje hasta ese rincn perdido, donde me hospedara durante tres
noches excepcionales, durara aproximadamente unas seis horas, navegando 65
kilmetros por el misterioso, ancho y oscuro ro Negro (que hace buen honor
al nombre), en direccin a la frontera con Colombia. Partimos muy temprano
por la maana, casi al amanecer, y la temperatura era ideal para un largo
crucero en barca. Mi temor a los mosquitos pronto se esfum cuando un
marinero me explic que las aguas del ro Negro contienen una sustancia
natural que les impide procrearse. No supo darme una explicacin cientfica
pero los hechos posteriormente demostraron su razn. En los primeros
kilmetros de esta verdadera autopista fluvial, llaman la atencin las
estaciones flotantes para la venta de combustible. La vegetacin es tan
densa y enmaraada que resulta casi imposible internarse en la jungla. Por
ello, todos los poblados se encuentran en las orillas y nicamente los
indios son capaces de penetrar esa maleza para construir sus aldeas selva
adentro, alejadas de la visin de los hombres blancos. Avanzbamos ro
arriba con relativa rapidez y me tumb a disfrutar del maravilloso paisaje
y la emocionante visin de los primeros delfines de ro, con su piel de
tonalidad rosada, que nos seguan a una prudencial distancia. Luego, con el
transcurrir de las horas, su presencia y la de sus primos cercanos, los
tucuxi o delfines grises, se tornara una compaa habitual en nuestro
recorrido. Nos bamos alejando ms y ms de la civilizacin y de pronto
comenzaron a aparecer densas y perturbadoras humaredas en el horizonte,
seal de la quema indiscriminada de rboles que est destrozando la
floresta brasilea. Vital pulmn de oxgeno para la humanidad.

Llegamos a Arian a las tres horas de haber partido de Praia Ponta Negra.
El complejo es un alarde de creatividad arquitectnica en medio de la
selva. Construido en 1987 a nivel de las copas de los rboles, con dos
torres de observacin de 42 metros de altura, un helipuerto y ocho
kilmetros de pasarelas entre los diferentes mdulos, all se han hospedado
desde los Reyes de Espaa hasta cancilleres alemanes, primeros ministros y
diversos presidentes. Las edificaciones, hechas todas en madera, armonizan
con el verde y la exhuberancia de la vegetacin amaznica, pero para mi
gusto son demasiado confortables y tursticas. Un lujo que no buscaba ni
necesitaba en un rincn tan ecolgicamente puro. Incluso descubr que los
monitos y los guacamayos que se acercan a comer de la mano de los turistas
estn semi amaestrados y nunca se alejan demasiado de las edificaciones,
durmiendo algunos de ellos bajo los aleros de las terrazas.

Almorzamos y partimos enseguida en busca de algo, a mi manera de ver, mucho
ms genuino, ms autntico. Yo quera habitar unas viviendas sin aire
acondicionado ni piscina ni televisin satelital ni Internet. Aunque aclaro
que tampoco deseaba el drama de un viaje al corazn de las tinieblas, como
nos relat Joseph Conrad en su insuperable aventura africana.

Cuando finalmente llegamos y desembarcamos en Acajatuba, reconozco que
experiment una indescriptible sensacin de curiosidad y excitacin
interior. La jungla nos envolva en una forma casi sobrenatural. All se
tiene la certeza de estar lejos, muy lejos de la civilizacin y sin
embargo, todo parece estar en perfecta armona. Impresiona un poco la
soledad de aquel lugar pero inmediatamente la hospitalidad del personal y
la presencia permanente de aves y animales salvajes, que se mezclan en
total libertad con los visitantes, brindan una sensacin reconfortante y
esclarecedora.

El albergue de Acajatuba se encuentra ubicado sobre el ro del mismo
nombre, un afluente del Negro, muy cerca del archipilago fluvial de
Anavilhanas, el ms grande del mundo. Cuenta con 20 cabaas rsticas de
madera, construidas al estilo nativo, con techo de hoja de palma y bao
privado en cada choza pero sin electricidad, a excepcin de la tenue
iluminacin que ofrecen durante slo dos horas al da unas bombillas de 12
voltios y una lmpara a queroseno en cada puerta. Todas las cabaas estn
montadas sobre pilares, a casi un metro del suelo, para mayor seguridad de
los huspedes, y entre ellas y las edificaciones de la administracin y el
comedor, la conexin es a travs de pasarelas elevadas. Tambin hay una
torre de observacin de 27 metros de altura, que permite admirar y
disfrutar la belleza de los amaneceres y atardeceres en la selva y el ro.

Mientras me asignaban una choza, un tucn se pos sobre la baranda y me
observ detenidamente, haciendo girar su cabeza y su gran pico hacia un
lado y hacia el otro. En la puerta del comedor, un guacamayo azul y oro
esperaba pacientemente la oferta de nueces y frutas por parte de los
huspedes. Y al atardecer, mientras me refrescaba dndome un chapuzn en el
ro, gozando de una playita de arena blanca ubicada junto al embarcadero,
observ como un nio nativo jugueteaba con un boto rosado o sea un delfn
de agua dulce salvaje. Tan idlico pareca todo el entorno y el espectculo
ante mis ojos, que al principio desconfi si no sera parte de un show
montado cada da para satisfacer a los visitantes extranjeros. Pero luego
not como el nio se aburra con el juego y se alejaba por un sendero hacia
la densa floresta, y eso me convenci de que an quedan, por fortuna,
rincones absolutamente naturales en el mundo.

Al da siguiente salimos muy temprano de excursin, casi a oscuras, ocultos
por la bruma matinal que suba del ro, buscando evitar las marchas en esas
horas de calor soporfico del medioda. Partimos a pie todos los que nos
hospedbamos en aquel albergue, rumbo al interior de la floresta. ramos
ocho caminando en fila india tras nuestro gua nativo. El grupo
expedicionario lo componamos: un ornitlogo holands, un matrimonio de
turistas franceses, un profesor de biologa alemn con su esposa y una
pareja de jvenes asturianos, con quienes hice amistad fcilmente. El
indgena nos llev monte adentro, por un sendero angosto e irregular, para
descubrir con nuestros propios ojos la increble flora, fauna y naturaleza
de estas tierras semivrgenes. Primero nos encontramos con un enorme
Sumaumeira, el rbol ms grande del Amazonas, y todos tomamos docenas de
fotografas del rey del bosque, luego de palparle, provocados por ese
instinto tan primitivo del ser humano, que necesita tocar para creer...

Un poco ms adelante, en un recodo del ro, junto a una laguna, admiramos
las majestuosas Victoria regias, los mayores nenfares del mundo,
bautizados as por botnicos del siglo XIX en honor a la reina Victoria de
Inglaterra. Ms tarde, caminando con sumo sigilo, nuestro gua nos seal
con su brazo extendido la copa de un arbusto, donde una hembra de perezoso
y su cra mascaban hojas tiernas, mientras se movan con enervante
parsimonia, mimetizados con el follaje. Y cada tanto nos sobrevolaba un
guacamayo, alguna avecilla de plumaje brillante o un loro chilln. El
ornitlogo holands nos ense que en el estado de Amazonas habitan 700
especies de aves, o sea el 42% del total de variedades de pjaros que hay
en Brasil. Una proporcin impactante.

Entre las sombras de los rboles, lianas y plantas, vislumbrbamos a veces
las siluetas de monitos saltarines y nos maravillaron los colores de las
flores silvestres y las mariposas. Caminar por el bosque esa maana fue una
experiencia nica para todos y nos abri el apetito para disfrutar con el
suculento almuerzo que nos esperaba en la posada. Dicho gape consista en
sopa de piraas seguida de varios ejemplares de pescados de la zona,
enormes, carnosos y de sabores extraos, casi dira que muy poco acuticos.
Todo acompaado por jugos de frutas naturales de la selva.

Por la tarde, luego de una breve pero reparadora siesta, salimos en una
canoa con motor fuera borda para reconocer la costa, con sus muros de
vegetacin densos e intricados que llegan hasta el mismo borde del agua e
impiden el desembarco, excepto en las ocasionales playas de arena muy
blanca. Cerca de ellas vislumbramos millares de plantas flotantes que
semejan lotos y a veces ofrecen unas flores color violeta. Tambin vimos
algunos mseros caseros de comunidades indgenas. Tras una hora de viaje
por el ro llegamos hasta una reserva de primates, financiada con fondos de
cooperacin internacional y all desembarcamos. Caminamos por la zona de
jaulas que se utilizan para la reintroduccin de monos a su habitat
natural, y casi sin darnos cuenta se nos fueron acercando vivarachos
monitos ardilla, capuchinos, monos araa y hasta un mono con cara colorada,
todos ellos libres, salvajes pero sin ningn miedo a los seres humanos. En
esa reserva ecolgica, muchos de ellos han sido curados de heridas e
infecciones y por lo tanto, no sienten temor de acercarse a las escasas
instalaciones que componen ese centro. Tomamos infinitas fotografas y
conversamos con los especialistas que se encargan de la estacin, y todos
llegamos a la conclusin de que sta es una obra digna de ser apoyada y
visitada. A la vuelta, paramos para conocer una aldea de caboclos
(mestizaje de blancos con indios) y comprar algunas artesanas de recuerdo.

Esa noche, despus de cenar y antes de que se apagara el generador
elctrico que ilumina durante dos horas el comedor de Acajatuba, volvimos a
salir en canoa. Esta vez para recorrer los arroyos y pantanos vecinos, en
busca de yacars (caimanes), que nuestro gua capturaba zambullndose en
las oscuras aguas y luego suba a la embarcacin para que pudisemos
estudiar de cerca aquellos extraos y casi prehistricos animales. Una
potente linterna ayudaba a ubicarles pero luego era cuestin de arrojo,
seguridad en las maniobras y rapidez de reflejos para evitar una peligrosa
mordedura. Retornamos al albergue de madrugada, exhaustos pero fascinados
por la variedad de experiencias vividas aquel primer da.

Cuando cerr la puerta de la choza y me tumb sobre la cama, me invadi la
oscuridad total y sent cmo me arropaba un silencio profundo, slo roto
ocasionalmente por los sonidos de la selva, que en mi caso particular
tuvieron un agradable efecto arrullador.

A la maana siguiente zarpamos nuevamente en canoa, esta vez para visitar
el archipilago de las Anavilhanas, los igaraps (arroyos selvticos) y las
igaps o islas inundadas. Tambin pescamos piraas y recorrimos ros,
lagunas y cachoeiras o cascadas, escondidas entre la boyante arboleda.
Siguiendo con obediencia ciega los pasos y las instrucciones de nuestro
gua indgena, confiando plenamente en su profundo conocimiento del lugar.
Descubrimos infinidad de plantas medicinales, desconocidas hasta entonces
por nosotros, vimos garzas y otras aves acuticas, insectos difciles de
describir y fotografiamos sapitos y ranas de colores vivaces. Incluso, el
matrimonio de alemanes jur que vieron una boa constrictor enrollada en el
tronco de un rbol, aunque yo confieso que no vi nada.

Acabado el paseo, esa noche me retir a mi choza ms temprano que los
dems. Ellos se quedaron charlando en el muellecito, admirando la enorme
luna llena sobre el ro, reviviendo mil y una ancdotas vividas aquellos
das. Mi vuelo de retorno estaba previsto para la tarde siguiente. Por
ello, deba madrugar para tomar el barco que me llevara de vuelta a
Manaos. La fiesta para mi haba terminado, pero promet una segunda vuelta,
en un futuro no muy lejano y en compaa de mi familia. Aquella noche, de
nuevo dorm profundamente, acompaado por los misteriosos sonidos de la
espesa jungla que me rodeaba y oyendo el canto triste de los pjaros
nocturnos.

El DC-10 de Varig carrete y se elev lentamente, esforzndose y crujiendo,
ostensiblemente pesado, con su capacidad de pasajeros y carga colmada. Vir
sobre su ala izquierda y all debajo vislumbr el famoso encuentro de las
aguas, donde el ro Solimoes se mezcla con el Negro, creando un contraste
bien visible a pesar de la altura. Sent pena al partir y mi vista se
perdi ms all de los ros, en la inmensa floresta tropical, poderosa e
impenetrable, extenso mar de vegetacin color verde esmeralda, desafiante
al progreso a pesar de la tala y quema desaforada que le practican con saa
los humanos. Y dije adis por esta vez a esa selva hermosa, eterna, til y
sabia, como slo puede llegar a ser algo creado por nuestra Madre
Naturaleza.

** Roberto Bennett
   rbennettuy@yahoo.es
   Escritor uruguayo (Montevideo, 1948). Estudi comunicacin de masas y
   marketing en la Universidad de California (1970-73). Trabaj en
   peridicos, radio y televisin en EUA. En 1973 gana una beca a un
   seminario de comunicaciones internacionales en Yugoslavia y
   posteriormente se establece en Palma de Mallorca. All publica su libro
   de cuentos Lo que arrastra el ro y otras historias (Soler, 1986). Luego
   publica dos libros sobre mamferos marinos: Delfines y ballenas, los
   reyes del mar (1989), en coautora con el doctor David C. Taylor, y
   Animales marinos (1990), ambos traducidos al ingls y al italiano. Se
   establece en Chicago, participando del 1r. Encuentro de Escritores
   Latinoamericanos celebrado en esa ciudad, publicando cuentos en
   peridicos y revistas en castellano de EUA. En 1994 publica en Uruguay
   su segundo libro de cuentos El ltimo verano (Editorial Graffiti). En
   1996 se establece en Madrid y contina colaborando con peridicos y
   revistas de Espaa y Amrica. A partir del ao 2000, luego de 30 aos de
   viajes por el mundo, vuelve a residir en Montevideo, donde escribe su
   primera novela. En 2003 se incluyen dos cuentos suyos en la antologa
   Mundo potico, tomo I de poesa y narrativa (Editorial Nuevo Ser, Buenos
   Aires).



=== Un recorrido en blanco y negro por el ro ms caudaloso del mundo =====
=== Viaje para solitarios =================================================
=== Lucas Jimnez =========================================================

      A muy pocos visitantes les gusta renunciar a los mapas y guas
      tursticos para perderse en una regin ajena. Mucho menos en la
      selva, de noche y a bordo de una embarcacin de tercera clase,
      elegida al azar entre las numerosas que surcan el Amazonas. Cmo se
      ve la vida desde una de esas lanchas camin que parecen existir slo
      para ser vistas en miniatura desde los aviones? Qu historias hay
      detrs de esos annimos habitantes de la selva peruana de Loreto,
      para quienes el ro es su nica carretera? Un cronista, sin flash ni
      paquete turstico, fue en busca de respuestas.

Con rutinario desgano, sin aviso previo, zarpamos a las siete y cuarto de
una noche sin estrellas. No hay adis de manos levantadas cuando la Linares
I, un armatoste de lancha fabricado en los astilleros de la Marina de
Iquitos, empieza a moverse perezoso. El puerto fluvial ms importante de la
Amazona peruana se ve cada vez ms lejano. Dejar tierra firme en el
pasado, partir a bordo de un presente sin botes salvavidas, abruma, te pone
a inventar argumentos, para convencer a tu otro yo de que tomaste la
decisin correcta. He mirado demasiadas veces la salida, incluso ahora que
el Amazonas suena bajo mis pies, impidindome bajar. El viaje va a ser un
duelo. Si 215 caballos de fuerza no se dejan hundir por 121 millones de
litros de agua por segundo, maana volver a pisar tierra firme. La selva
manda saludos. Llueve.

Acabamos de partir del desembarcadero de Masusa, frente a la ciudad de
Iquitos, capital de Loreto, el departamento ms extenso del Per. Voy a
navegar una noche, una madrugada y algo ms en el ro ms caudaloso del
mundo, que descarga 121 millones de litros de agua por segundo, donde se
rod Anaconda, en las aguas chocolatadas navegadas por las visitadoras
sexuales que Vargas Llosa hizo saltar a la literatura. Con dos juanes
(bollos de arroz y pollo envueltos en hojas de pltano) y una botella de
agua mineral, empiezo a saborear mi propia aventura amaznica.

Los que regresan a lugares que conocen de memoria tienden a hablar ms
lento y sin emocin. A mi costado, Mara Meja, una viuda de sesenta y
orejas remozadas con argollas doradas, ni siquiera alza la voz cuando
maldice a los gallinazos del aeropuerto Coronel FAP Alfredo Secada de
Iquitos. Desde que invadieron la pista de aterrizaje cada vez hay ms
vuelos de pjaros que de aviones, cuenta. Que, de no ser por las aves
negras que se meten en las turbinas, ya habra volado ayer a Yurimaguas,
donde vende pulpa de vaca. Y por eso ahora mejor bosteza, resignada a
esperar el viaje lento de cuatro das. Lejos de las alas de acero y de las
de rapia, esta vendedora de churrasco comparte su camarote conmigo.

Muchos de los ciento sesenta pasajeros amaznicos desconocen qu pelculas
de suspenso, y alocadas y canbales historias de novela, inspir su ro.
Slo saben que estas aguas son su nico sendero para ir a comprar o vender
algo: pltanos, balas, madera, frutas selvticas, tal vez cocana. Tambin
para ir a reencontrarse con la familia, con los sembros, o con los nios
esperando en la escuela, en una de bandera roja, y blanca, y triste.

                                    ***

Recorro la nave en marcha y no se bambolea. Ms que embarcacin parece un
camin de metal, ms amplio y sin llantas. Su saln de pasajeros, baado
por una luz elctrica que todo lo vuelve plido, fcilmente podra
confundirse con local comunal de un poblado de la sierra peruana. Paredes
color manteca, cuerdas, sombreros, alforjas, costalillos, maletines y
muchos colores de ropa colgada... es todo lo que hay en esta crcel sin
rejas, donde cientos de loretanos, durante das y noches, duermen,
levantan, comen, mean el ro, se desperezan y vuelven a sentirse un punto
aparte del Per.

En cuestin de minutos, el segundo ro ms largo del mundo despus del
Nilo, mirado desde el horizonte por imgenes fantasmales, se ha vuelto tan
inmenso que slo somos una mancha oscura con motor. Ya perd la nocin de
cunto vamos navegando. Difcil calcular distancias en la oscuridad, madre
del engao. Avanza la noche, parecemos detenidos en la inmensidad del agua.
Pero avanzamos. A lo lejos, cuando la lnea engaosa del Amazonas est a
punto de tragarse el reflejo de las ltimas luces de Iquitos, este espejo
interminable te ayuda a imaginar lo oscuro que debe verse el fin de la
vida, en el instante nocturno en que empiezas a ahogarte. No s nadar.



Contra corriente

Las primeras horas, pueblos y embarcaciones con brillo de lucirnagas,
pasan sin novedad. En las hamacas, la mayora de viajeros duerme a la hora
en que la televisin desde Lima informa por quin no se debe votar en las
elecciones generales. No hay televisor a bordo. En algunas hamacas se
escucha radio La Voz de La Selva. El mal no nos vencer, se oye en otra
estacin. Es la voz de un poltico encarcelado. Un aspirante al Congreso de
la Repblica, que atribuye poderes diablicos a la sentencia judicial que
lo mand a la celda. Y toma aire antes de anunciar los evangelios que acaba
de inventarse: Bienaventurados los sedientos de justicia, como yo.
Felices duermen aqu los que no lo escuchan.

Este ro ocano, que nunca deja de irse hacia el Atlntico, siempre tiene
algo misterioso que mostrar. Tambin sus curtidos navegantes.

Buen billete se gana en las balas, oiga.

Me dice de repente alguien que acaba de sentarse a mi costado, en la nica
banca que hay en el balconcillo de la proa. En la oscuridad apenas distingo
sus zapatillas, los bigotes y el cigarrillo que fuma, sin dejar de mira el
horizonte. Ahora traga saliva y mira el ro, feliz como hijo agradecido,
mientras me secretea que est volviendo de Leticia, Colombia. Que acaba de
ganarse 500 dlares, por la venta de unas balitas en la frontera. Y
dnde compras las balas?, quisiera preguntar, pero no para de hablar de
horas clave, y de controles, y de dlares, y su charla ms parece dirigida
a un compaero de banda que a un sumiso oyente, maldiciendo no poder
dispararle una foto. Bigotes pisa el pucho del tercer Hamilton que el
viento le ayuda a consumir, cierra por fin la boca y sin decir quin es, ni
a dnde va, se pierde al final del pasillo, por donde vino. No s si me
impresiona ms su extraa confidencia o un queso de luna amarillenta que
acaba de salir a mirarse en el agua que parece de plata. Avanzamos entre
dos columnas de bosques interminables. El paisaje seduce y no perdona a
quien cometa la imprudencia de bajar la mirada. El tiempo ya no importa
cuando te empeas en no dejar de mirar ni un slo retazo de aguas
ondulantes. A no ser que alguien venga a recordarte que la corriente
hermosa tambin mata.

Esta agita no es nada. Lo bravo es cuando vienen las olas y tambalean las
motonaves rompe el silencio un iquiteo del pueblo de Chestiagua, mientras
vuelve a su hamaca despus de salir a mirar la luna llena. Quedarse solo en
la proa, ya no inspira. Asusta. Por eso ahora voy acelerado en busca del
sueo, como huyendo de una ola imaginaria. Como si supiera que Defensa
Civil va a alertar al pas en enero del 2007, sobre un probable desborde
del Amazonas.

                                    ***

Hay que tomar aire, empujar fuerte, para abrir la puerta de mi camarote. El
latn brama al entrar, pero no despierta a mi compaera de cuarto. La viuda
que odia a los gallinazos duerme arropada con una manta de flores rojas. Al
frente de su camilla, y debajo de mi tarima, ronca un tipo con camisa
blanca y pantaln oscuro, ropa demasiado formal para acostarse en un
colchn mugriento, sin sbana.

Si buscaba soledad, acaba de multiplicarse, al dejarme caer sobre mi
esponja. Est forrada con yute de colores inmemoriales, donde distingo
manchas resecas que bien podran ser el recuerdo pegoteado de una noche de
pasin amaznica. Sbana, almohada, cobija, ropa de dormir, son conceptos
olvidados que se quedaron en tierra firme.

Tal vez me dorm con los ojos fijos en el techo mal pintado de esta caja de
metal. La siesta fue de una hora, dice el reloj de mi celular sin seal.
Hasta que un estruendo me despierta en la sptima hora de viaje. Mi libreta
y botella de agua mineral no se han cado al piso, pero el bramido tuvo
efecto prolongado, como temblor ssmico. Si estuviera en una carretera, a
bordo de un camin, dira que hemos rozado contra una loma.

Seora, creo que hemos chocado con algo est gritando mi vecino de la
cama de abajo, y salta hacia la puerta. Mis latidos desobedientes no me
dejan or bien, pero el loretano algo reniega. Grue furioso porque Mara
no lo deja abrir.

No ha de ser nada malo. Tengo gripe, estoy sudando... si abre, me va a dar
aire maligno reclama la comerciante de cabello ensortijado.

Chocar. Pronunciar estas dos slabas da escalofro. Recuerda al heladero
Francisco Lozano Fernndez que ayer me cont en la puerta de la Universidad
Particular de Iquitos sobre el naufragio de una nave entre Orellana y
Nauta, una que choc contra un rbol de capirona. Sesenta pasajeros
salieron a nado y slo sacaron muertos a dieciocho... del resto no se supo
ms, dijo ese amaznico de Rioja. Y que tambin su cuada Otita (Otilia
Teco Nolorbe) y muchos otros pasajeros que, hace ocho aos, zarparon de
Pucallpa, slo para morir en la embarcacin Shandita, escucharon tambin un
bramido que sacudi hamacas y fierros, antes de ser zambullidos para
siempre, en este espejo tenebroso. No s si la Linares I tambin va a
vomitarnos justo ahora, para ser alimento de peces exticos, a cincuenta
metros de profundidad. Tal vez vamos a desaparecer y no sabemos dnde.

Y si nos estamos hundiendo? vuelve a levantar la voz mi vecino, el de
camisa blanca, arrugada. Y ahora, ms desesperado, de un tirn abre la
puerta y sale. Chorros de viento entran a chocarse contra doa Mara,
arropada. Empaquetada en sus cobijas, parece un tamal gigante. Afuera en el
pasillo, los golpes de los pasos de nuestro explorador son ahogados por el
ruido de la corriente. Miro el piso del camarote y sigue seco. Lo que sea
que son, tampoco ha daado el motor. Escucharlo sonar sin parar, alivia,
reconforta tanto como repetir su marca de fabricacin: Caterpillar... de
215 caballos de fuerza. Hasta que por fin all est de nuevo el vecino de
abajo. Ha vuelto con un mayor desorden de cabellos, felizmente no de ideas,
y antes de hundirse otra vez en su tarima, suelta la conclusin que tanto
esperamos:

No se ha metido el agua, afuera todo est seco. Un palo debe haber chocado
(en el casco). No se levanten.

                                    ***

All fuera otra vez la nave juega a ser el barco fantasma. Entre las cuatro
y las cinco, la madrugada se resiste a morir. Las hamacas estticas parecen
pintadas en cuadro costumbrista. Los cientos de durmientes no dan ms
seales de vida que soplidos. Conmueven. Se ven demasiado frgiles para
vencer, a nado, al agua terca que sigue llamando. Ni un alma se mueve en
cada metro de la lancha. Slo parece. Acabo de descubrir la cabina de manos
en el techo ms alto y all al motorista Carlos Tapullima Yahuarcano, un
hombre sombra, con casaca y sin sonrisa. Junto a un timn enorme, se ve ms
bajo de lo real, tambin ms solitario. Lleva horas de pie. Sentado se
dormira. Cuidar la vida de los pasajeros y la integridad de esta lancha de
300 mil soles, es renunciar al derecho a una silla y llevar descubiertos
nada ms que los ojos. Ms que un serio navegante, Tapullima parece un nio
grande que juega a las escondidas, disfrazado de bandido. Un trapo rojo le
cubre el resto de la cabeza. Parece pero no es un terrorista que acaba de
secuestrar la nave. Le pido responder preguntas. Y slo el viento y el
escape del motor contestan. Me siento hablndole a una estatua humana, de
esas que esperan monedas en las plazas. Dgame: es muy difcil manejar
una lanchaaaaa?, pruebo por ltima vez. Ni siquiera me mira. Y as lo
dejo, con su timn y su misterio.

Vuelvo al mirador, a luchar otra vez contra el peso de mi cabeza
somnolienta. Ni imagino que al regresar a Iquitos, en el hotel Europa,
tampoco descansar. Porque mi compaero de cuarto, un locutor y ex
seminarista con quien asisto a un taller de periodistas, creyndome
dormido, se meter de madrugada y de puntillas a probar el pecado con una
prostituta. Antes de mirar porno en vivo, lucho en la nave contra la
tercera hora de protesta estomacal. En eso, un zumbido rompe la monotona
del horizonte, cada vez menos azul. Y si no veo, no creo que ese ruido que
aumenta hasta hacerse semejante al de un avin de combate, es el canto de
cientos, tal vez miles, de pjaros que no conozco. Las bandadas empiezan a
levantar vuelo. Amanece.

                                    ***

Hace cinco minutos que pis Nauta. Su desembarcadero es un pedazo de loma
junto al agua, una falda de tierra desgastada por cada lancha que llega.
Tibiados por el sol maanero, decenas de botes y canoas de madera se ven
diminutos comparados con la Linares I, que acaba de arribar a las siete y
media. Desde tierra, me resisto no se por qu a quitar la mirada de esta
nave cargada de misterios amaznicos. Tal vez porque en doce horas
escuchando gritar a su motor, he descubierto la diferencia entre navegar
hacia los destinos obligatorios de la selva amaznica y dejarse llevar
por el ro de posibilidades que ofrece la selva amaznica. En una noche y
una madrugada sin empacharme de Internet y televisin por cable, he
disfrutado de esa soledad deliciosa que contagia el cielo loretano, con
slo mirarlo retener una tormenta. He saboreado la exquisita adrenalina de
subir a la parte ms alta de esa nave frgil como papel, comparada con la
inmensidad de un ro que parece mar. Ayer sub a esta barcaza con la
esperanza idiota de pararme en sus balcones a mirar boas espas, armadillos
inteligentes con trompa de cerdo, lagartos de los que se come guisados en
Iquitos, fieras agrandadas por el miedo. Pero slo he visto personas,
loretanos normales, sinceros, que no se disfrazan de aguarunas para atraer
dlares.

Una sonrisa franca, un repentino gracias, me ha disparado al ir a
despedirme, Rider Bardales Mestre, el siempre serio controlador de la carga
que extraa a su nico hijo de cuatro aos al que ve cada ocho das, por
culpa del trabajo viajero. Y un ayudante suyo hasta me cont la historia de
un ex compaero de clases de quien se enamor una gringa. Y dijo ms: que
cuando el amaznico le prometi en ingls y le cumpli en la cama, la
turista, ms materialista que romntica, le regal un mototaxi.

No he visitado las comunidades indgenas de Cocamas; tampoco a los
witotos; ni a los 3 mil yaguas que viven en las mrgenes del Amazonas,
pintndose de rojo; menos a los ticuna, que fabrican veneno, y no me
preocupa, como si adivinara que semanas despus desde Piura, voy a
contentarme con ver a esos nativos, editados para verse ms amaznicos,
posando para mi pantalla de 14 pulgadas. Tampoco he estado en el Pacaya
Samiria y no lo lamento, porque al regresar a Lima podr ver mucho mejor
por Internet, no slo esa reserva natural, sino tambin la casa de fierro
construida por Gustave Eiffel (el de la torre de Paris), y el barrio Beln,
y el parque turstico de Quistococha y por fin ya no me duele el estmago.
Y qu bueno comprobar que el turismo no es visitar lugares sealados en un
afiche, sino la aficin de viajar por el gusto de recorrer un pas, segn
la Real Academia.

Un gua turstico o la dictadura de un mapa con atractivos obligatorios,
demarcados en papel lustroso, jams me habran regalado esa fantasa de
triunfo sobre la muerte por naufragio, que slo estas naves de tercera
clase saben fabricar. Miro por ltima vez a la Linares. Mis ex compaeros
de viaje abarrotan las barandas. Parecen mirarme todos a la vez. En la
distancia ya no distingo a Mara, ni al arrugado. Casi los extrao. Su
viaje recin empieza. El mo ya acab.

Habla. Te vas o te quedas? me apura un chofer de mototaxi. Si no subo a
su trimvil justo ahora, perder un mnibus hacia Iquitos, a punto de
partir, me alerta este conductor nauteo, con anteojos de intelectual
desocupado. Pero su tono tiene el desgano de quien sabe de antemano la
respuesta. Como si adivinara que en el fondo muero por seguir navegando.

** Lucas Jimnez
   salujisa71@yahoo.es
   Escritor y periodista peruano (Ayabaca, Piura, 1971). Editor del diario
   El Tiempo de Piura. Se ha desempeado como reportero y cronista
   independiente. Es profesor del curso de Gneros Interpretativos en la
   Universidad de Piura (http://www.udep.edu.pe). Por su crnica Permiso
   para aterrizar fue becario de la Fundacin para un Nuevo Periodismo
   Iberoamericano (FNPI, http://www.fnpi.org), que preside Gabriel Garca
   Mrquez. Fue alumno del taller de Periodismo y Literatura con la
   escritora puertorriquea Mayra Montero, en Cartagena de Indias
   (Colombia). Sus crnicas han sido publicadas en El Tiempo, suplemento
   Semana, diario La Industria de Trujillo, diario El Comercio
   (http://www.elcomercioperu.com.pe) y en Internet, a travs de la revista
   virtual Per Llacta (Lima; http://www.perullacta.com), dirigida a
   peruanos residentes en el extranjero. Con su columna Cola para Soar
   gan el premio internacional de periodismo Noticia y Subjetividad 2005
   del Centro de Estudios Avanzados en Periodismo Narrativo (Buenos Aires,
   Argentina; http://www.periodismonarrativo.com). Cada semana publica su
   columna Crnicas mal pensadas en la pgina web de El Tiempo. Con sus
   crnicas El caballero se fue; est su sobrina y Viaje para
   solitarios gan por dos aos consecutivos (2005 y 2006) el Premio
   Nacional de Periodismo Norte Turstico organizado por la Red de Prensa
   Turstica del Per (http://repturperu.com). Mantiene una bitcora
   personal en http://blogs.periodistadigital.com/cronicasmalpensadas.php.



=== Tercer Festival Latinoamericano de Poesa Ser al fin una palabra! ==
=== Ricardo Rojas Ayrala ==================================================

En la ciudad de Mxico se desarroll el Tercer Festival Latinoamericano de
Poesa Ser al fin una palabra!, del 19 al 23 de marzo de 2007,
organizado por Tintanueva Ediciones, que puede calificarse como un xito.
Un xito debido no slo a la ingente y fervorosa participacin de un
pblico numeroso, concentrado y respetuoso, sino tambin por la calidad y
la entrega de los poetas participantes. Un xito por la grandiosidad de los
lugares elegidos para las lecturas (el hermossimo palacio de las Bellas
Artes, el imponente templo del ex Corpus Cristi, la prestigiosa Unam), por
la repercusin en los medios audiovisuales (canal 22, revistas de Internet
y diarios de circulacin nacional) y por la sencilla certificacin concreta
de la continuidad, en el tiempo, de un espacio potico latinoamericano en
constante ebullicin.

Paradjicamente, el Tercer Festival Latinoamericano de Poesa Ser al fin
una palabra! es ms importante porque termina... y contina, porque en
breve se constituir en una cita obligada de los poetas de Latinoamrica.
Un lugar de debate, de produccin y de enseanza pero, sobretodo, un lugar
que brinde albergue a un proyecto superador de integracin de las
diferentes poticas de cada pas de Latinoamrica.

Todos estos hechos certificables que pueden ser literarios, sociolgicos,
psicolgicos, antropolgicos o polticos deben mensurarse estrictamente
como se hace con los hechos fsicos, qumicos y biolgicos que gobiernan
todas las cosas; aun la sencilla geografa de la poesa viva. Se debe
decidir ante tal promesa potica entre el esprit de gometrie y el esprit
de finesse por el que tanto machacaba Pascal?

La fuerza demoledora de la poesa reside en poder arrancarle al mundo
belleza y eso que es mucho ms que un obstculo epistemolgico no les
impide, a los organizadores de este festival, Federico Corral Vallejo y
Anglica Santa Olaya, pensar ya en un cuarto encuentro latinoamericano.
Enhorabuena! No temo decirlo, claro, ni tampoco vacilo: un xito que
anunciado de esta forma, a voz en cuello, puede llevarnos a la perplejidad.

Pero que es esta tal perplejidad? Para Wittgenstein, las cuestiones
filosficas comienzan con la perplejidad. Todas las cuestiones filosficas
son atormentadoras; son molestias o aflicciones intelectuales comparables a
algn tipo de enfermedad mental. La poesa es, o al menos as lo quiero
creer yo, una lucha ontolgica contra el embrujo de nuestro entendimiento
por medio de nuestro lenguaje.

Se debe pedir que las palabras se retraigan de su sentido uso metafsico a
su lato uso cotidiano. Se debe solicitar tal cosa? Es esto posible sin un
mtodo filosfico fiable que, luego, no nos sujete irremediablemente a un
Eros enfebrecido de la misma desolacin que padece su compadre alado
Thanatos?

La poesa, en sentido metafsico, no ha muerto a pesar de los deseos del
insatisfecho de Kant. Hoy, entre deriva y naufragio, asombro e
inmutabilidad, slo nos salva la belleza. Sabemos que Eros no es
exactamente una deidad adorable, sino un demn, una extraa criatura que no
es un inalterable dios de chifn ni un simple mortal. Por eso merodea,
encendido, entre los pobrecitos hombres que declaman sus versos. Hijo de
Penia, la carencia, y Poros, el recurso, desea el ascenso hasta la Belleza
y nunca se extingue su afn. Desde la creadora materia hasta la esfera
celeste en donde residen las esencias ms sutiles y eternas como la poesa,
es en estos encuentros poticos donde los hombres comparten el tutano de
sus culturas: sus versos mejores.

En estos intentos jams desistamos: Elijamos siempre la accin y la
poesa!

** Ricardo Rojas Ayrala
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1963). Es jefe de redaccin de la
   revista de literatura Los rollos del mal muerto. En 2004 fue finalista
   del concurso internacional Poesa en Tierra, organizado por el Centro
   Cultural de Espaa en Buenos Aires (http://www.cceba.org.ar) y el Fondo
   de Cultura Econmica (Argentina, http://www.fce.com.ar), el cual edit
   su poemario La lengua de Calibn en 2005. Ha publicado poesa y
   narrativa. Sus libros son Sin conchabo corazn (1993), Fabulosas
   alimaas de la pampa (1996), Hazaas y desventuras de Amulius y Numitor
   (1999), Caligramas (2000), Miniaturas quilmas (2001), Obispos en la
   niebla (2005) y Quaestiones Politicae. Seis relatos sobre la certeza
   (2006).



=== Salmos del cuerpo ardiente      Rodolfo Hsler ========================

      (Nota del editor: hasta el prximo viernes 25 de mayo es posible
      visitar, en el Centro Gallery del Centro de Estudios Puertorriqueos
      en Hunter College, Nueva York, la exposicin Salmos del cuerpo
      ardiente, compuesta por textos del libro homnimo [Editorial
      Chihuahua Arde, Chihuahua, Mxico, 2004] de la poeta puertorriquea
      Lourdes Vzquez y por grabados de la artista Consuelo Gotay. Hoy
      traemos a nuestros lectores una breve lectura de este libro, a cargo
      del poeta cubano Rodolfo Hsler).

Lourdes Vzquez es una de las poetas puertorriqueas ms destacadas en la
actualidad, su obra es editada y reconocida en diferentes pases de habla
hispana, y ha ido conformndose con el tiempo con una coherencia y fuerza
admirables. Edicin tras edicin, la obra de la poeta ha ido consolidndose
en espaol y en ingls, yendo hasta otros terrenos, como la prosa y el
ensayo, premiada en varias ocasiones y recogida en diversas e importantes
antologas. Esta ltima publicacin mexicana, Salmos del cuerpo ardiente,
llama la atencin ante todo, al comenzar la lectura, por el recurso
extraordinario de mirar hacia los salmos, joya de la literatura universal,
y que le sirve de pretexto para dar su visin, varios milenios despus,
pero siempre con esa puerta abierta a una de las obras cumbres de la poesa
universal, los Salmos del rey David. Si la exaltacin amorosa, carnal y
mstica tan difciles de separar salta a la vista en la obra clsica,
aqu sigue vigente, es decir, Vzquez respeta ese trazo dado pero siempre
desde su mundo personal, desde su preocupacin como ser humano, hasta
lograr descubrirnos un universo denso, muy personal, de preocupaciones,
deseos, recuerdos, obsesiones, intereses, lecturas, denuncia, ansias por
dar otra posibilidad, siempre mejor, a este mundo y a esas convenciones que
nos aprisionan y de las que muchas veces no sabemos salir.

Ya desde el inicio, en el Salmo 1, nos encontramos con unos versos que
podran ser la mdula espinal del libro, o mejor, una declaracin de
principios y una apuesta por la libertad espiritual del ser humano: Porque
se nos muere la existencia a causa de pequeeces y ese es el mundo que he
entregado a mis hijos que desconfiados me estudian en el laboratorio.
Libertad interior, romper ataduras impuestas, apostar por la expresin de
las emociones a pesar de formar parte de una sociedad que las reprime,
vendra a ser una de las preocupaciones de la autora, por lo que
encontramos denuncia, ruptura, desobediencia, pero siempre expresada dentro
de la mxima interiorizacin, universal, y as el lector logra entrar y
encontrarse, toparse con vivencias propias, llegar hasta el fondo de la
emocin. Construyendo un universo paralelo, los Salmos de Lourdes Vzquez
denuncian la vacuidad del pensamiento acomodaticio, la facilidad, la falta
de anlisis. Nunca se conforma con la primera visin, y descubre en cada
poema aquello que aceptamos sin ms, para hacernos ver y sentir el dolor de
la existencia. Sin ese dolor, viene a decir, no llegaramos a situarnos en
el punto de partida de la autntica comprensin. Y desde luego, no se puede
dejar de decir, hay una apuesta sincera por la felicidad, las buenas cosas
de la vida, del trato entre los seres humanos, el amor, la amistad, la
fugacidad de un momento y su intensidad, lo que deja el sentir o ver con la
mirada entrenada. Regocijmonos, porque el tiempo pasa y el olvido entra
con su catlogo de intuiciones y en forma de boa se sienta en el trono del
palacio. La cercana del peligro, ese filo que siempre pende sobre
nuestras cabezas, el desorden de las emociones, la bajada a los infiernos
junto a los actos ms sublimes que el ser humano es capaz de realizar, el
amor apasionado, el deseo ms desgarrador y ms urgente, la muerte, la
inteligencia, ninguno de estos temas dejan de ser tratados y sugeridos en
toda su amplitud y ambigedad en estos Salmos del cuerpo ardiente, libro
fundamental, y quiz uno de los mejores de esta poeta que deja brotar su
voz madura y plena. Una poeta a todas luces imprescindible.

** Rodolfo Hsler
   Escritor cubano (Santiago de Cuba, 1958). Reside en Barcelona (Espaa).
   Tiene publicados los libros Poemas de arena (Editorial E.R., Barcelona,
   1982), Tratado de licantropa (Editorial Endymin, Madrid, 1988),
   Elleife (premio Aula de Poesa de Barcelona 1992, Editorial El Bardo,
   Barcelona, 1993), De la belleza del puro pensamiento (beca de la Cintas
   Foundation de Nueva York 1993, http://www.cintasfoundation.org,
   Editorial El Bardo, Barcelona, 1997), Poemas de la rue de Zurich (Miguel
   Gmez Ediciones, http://www.miguelgomezediciones.com, Mlaga, 2000),
   Paisaje, tiempo azul (Editorial Aldus, http://www.editorialaldus.com,
   Mxico D.F., 2001) y la plaquette Mariposa y caballo (El Toro de Barro,
   Cuenca, 2002). Es traductor de la poesa completa de Novalis y
   codirector de la revista Poesa 080 de Barcelona.



=== Gloria Cepeda Vargas, colombianista, pensadora y poeta ================
=== Leopoldo de Quevedo y Monroy ==========================================

Gloria Cepeda Vargas es una mujer de fibra gruesa. Parece nacida en la
sierra o en la mitad de una guerra. Y por sus venas corre caliente sin
pausa la poesa. Tiene en su frente el sello de la palabra, dura, como
hierro candente sobre la injusticia. Ese fue el bautismo que desde el
vientre materno la consagr.

Nadie hubiera barruntado que en aquella chicuela, un tanto esculida y
morena, haba un manantial de donde la poesa brotara espontnea y sin
esfuerzo. Ella confiesa sin vanidad que siempre ha pensado y escrito en
verso. A los tres aos su madre Mina, fotgrafa, autnoma e impaciente (1),
la vea correr por la casa con su naricita afilada y sus pmulos
prominentes repitiendo unos versos que nadie le ense. Se los dedic a su
padre, a quien su madre llamaba gato marrullero porque todas las noches
sala a jugar billar en la vecindad:

      Este es un gato que estaba
      de cocinero en un billar
      y deca manzanilla, manzanilla
      y no lo podan olvidar.

Gloria Mara Cepeda naci en Cali el 16 de mayo de un ao que ella ha
colgado del brazo del olvido. Despus de peregrinar por Armenia y
Buenaventura, en donde su madre la confin de cuatro aos al kinder de
Estercita Patarroyo, porque era una nia insufrible, peleona y desobediente
hasta ms no poder, de siete aos lleg a vivir a Popayn, ciudad a la que
ha quedado unida como a cordn umbilical. All entr al colegio-convento de
las salesianas a estudiar. Comi deliciosas galletas, pero nunca pudo
digerir a la Santsima Trinidad.

A los 13 aos, recuerda, se escapaba de las clases pues los versos le
brotaban a borbotones y el ro de palabras no se aguantaba en su garganta y
tena que ir a casa a escribirlos. A los 18 aos, despus de cursar cuarto
de bachillerato, interna en el colegio-fortn de monjas en Silvia, Cauca,
como cualquier insensata que se respete, se cas con el venezolano
Francisco Cabrera, quien se la llev para Caracas. Venezuela es su otro
amor del que no se separar ya nunca. Gloria tom para s los versos de
Billo Frmeta, en Medioda en Caracas: Para cantarte a ti puse al arpa /
todas las cuerdas de oro.... All, en cinco aos, tuvo cuatro hijos entre
carros desbocados, teteros, paales y madrugadas que peleaban con su
adolescente corazn. Despus de 30 aos de casada se divorci de aquel
hombre que la vigil sin tregua durante ms de 25 aos. Lo recuerda hoy en
el poema Fue? de Caracas en el viento, uno de sus tres libros inditos:

      Fue eso morir?
      Los das sin cabeza
      mi frente de veinte aos
      surcada por un ro de ceniza.
      Un perro de mil ojos
      vigilaba
      libros que me queran
      sin poder confesarlo
      un siglo o un minuto
      verdugos de mi flor.
      Fue eso vivir?
      En qu rincn de aquella
      casa ciega
      te quedaste
      muchacha?

As como Gloria Cepeda se declara caminadora irredenta de una ciudad su
amada Caracas que no le ocult sus secretos, tambin se reconoce (2) hija
de La Poesa, esa palabra omnipotente y firme, que a pesar de los aos y
los ros crecidos, me nace y puebla, ms implacable cada da:

      breme tus brazos, Poesa
      y deja que tus aguas me calcinen.
      ...En tus aguas ilmites
      como una flor de espuma
      viaja mi alma.

As, entre el trasegar, la independencia, la intemperie de su suerte y la
dulce compaa de la escritura ha vivido esta mujer fuerte como un batalln
de palabras.

Murieron de viejos y de tradiciones sus padres y muri bajo la boca de un
fusil artero su hermano Manuel en 1994. La lejana de sus hijos, la
ausencia del pas que la adopt en su seno y el dolor por la muerte injusta
de su hermano la acompaan en la esquina de la calle 17 en Popayn desde
hace 11 aos que volvi a Colombia.

Quien conoce a Gloria Cepeda ve en ella la estampa de la mujer enhiesta,
sin rebozo, con palabras por riqueza, amistad por don y tristeza por la
patria. Si en ella hay memoria es para recitar sin pestaeo versos y
prrafos o captulos enteros de su autora o de los maestros del idioma. Si
en ella hay memoria es para acordarse de la justicia que se qued en los
libros, en los hroes y en la historia, pero que abort en Colombia.

De cara recia y ademanes resueltos, Gloria deja entrever el carcter
indmito de una mujer de fcil conversacin, cristalina en el manejo del
idioma y poseedora de una escritura que atraviesa los recovecos del
laberinto de la realidad y la fantasa.

Gloria Mara Cepeda tiene dimensin continental. Su pluma ha extendido su
tinta y sus colores por toda Amrica y tambin Europa ha sentido su carne
herida a travs del Internet.

Su obra es extensa, pues su vocacin de escritora es tan ancha que rebasa
su faceta de poeta y su pluma prolfica ha llenado espacios en peridicos
escritos y virtuales. Autora de ocho libros de poemas y de cientos de
artculos sobre temas literarios, sociolgicos y polticos, es reconocida
por su estilo directo y punzante. Pertenece al Crculo de Escritores de
Venezuela, en donde inici el ejercicio pblico de las letras. Hoy, en
Popayn, ciudad que la considera su hija adoptiva, la Cmara de Comercio le
acaba de honrar con el ttulo de Personaje Cultural del ao 2006. Sin
embargo, ni su tierra natal ni Colombia le han reconocido su tenaz
capacidad y el aporte a la vida de la palabra castellana por ms de 50
aos.

Escribi su primer libro de poemas en 1954, Bajo la estrella. Sus versos
son fciles, dedicados a sus padres y a su esposo. Tienen una clara
influencia modernista, aunque tambin deja ver su gusto por el clsico
soneto. Sentimientos de joven, encontrados y confusos se entreveran por
doquier. La tristeza, los recuerdos, las promesas, el escape de la realidad
son temas recurrentes. Como en Confesin (3):

      A ti te debo esta alta meloda,
                      ...
               y te debo tambin esta tristeza
      infinita y lejana, que me empieza
      cuando muere la tarde entre mis manos.

O en Azul:

                      ...
      Azul la inmensidad ultramarina
      y azul mi corazn en este vuelo
      de gaviotas... azul como el desvelo
      el azul horizonte que se inclina
      a besar el oleaje, en una fina
      explosin de zafiros... ritornello
      de recuerdos azules como el agua...

o en Todo lo fuiste para m:

                      ...
      Al conocerte, mi alma soadora
      nave sin capitn ni timonel
      sinti el deslumbramiento
      de quien ve el mar por la primera vez.
                      ...
      Pensar que fuiste tanto..., pero tanto en mi vida...
      adoracin... dolor... qu no te di?
      y hoy, ni siquiera nube, ... solamente un recuerdo.

Su segundo libro, Poemas de los hijos, parece que fuera un sucedneo para
la soledad que ya la embargaba. Es testimonio de la solicitud y entrega a
cada uno de los hijos que apenas iniciaban la vida. Registra hechos como la
enfermedad, los juegos y las rondas, el estudio, su vestido, los primeros
pasos, la inquietud por su futuro. Libros, Ronda, Sueo, Zapatitos
negros, Enferma, Tengo cuatro soles, El castillo de arena, son
algunos ttulos. Encuentra, sin embargo, espacio para contar su
inconformidad en Esta noche... (4):

      Esta noche se tiende bajo el cielo
      como una mujer plida
      llena de lejanas y recuerdos
      y de impalpables lgrimas.
                      ...
      Noche para creer en la mentira,
      maravillosa y blanca,
      erguida sobre globos de colores
      de regalo de pascua.

El dolor por el asesinato poltico de su hermano le compele a escribir
Carta a Manuel (5), una serie de 14 elegas en las que se vierte en canto
maduro a su alma gemela muerta. Hora de cantar expresa su impotencia y
aviva la esperanza:

      Es hora de cantar
      ya hemos llorado
      tanto que un largo ro
      espejea a lo lejos.

      Es el tiempo
      de cantar a tu cielo de turpiales
      a tus pies caminantes
      a tu empeo
      sembrador
      a tu dilogo
      sostenido en cuclillas
      con las hormigas y las mariposas.

      Voy a traer la caja de Pandora
      y a abrirla nuevamente
      para que salga a recorrer el mundo
      tu esperanza de botas incansables.

En 1995 Gloria se hace merecedora del Premio de Poesa Jorge Isaacs de la
Gobernacin del Valle del Cauca con su libro Cantos de agua y viento (6).
Este libro contiene 39 poemas de alto vuelo lrico en el que se destacan
Mea culpa, Cancin por el invierno, Monlogo, Noche, porque en
ellos deja ver su ser de mujer completo. La poeta tiene un sello nico con
el que rubrica su produccin. Es un lenguaje del ms refinado crisol
castellano y sus imgenes permiten viajar con ella y degustar las alturas
del Olimpo.

Quien entre a leer su libro En Colombia y ahora (7) tendr una sensacin
sobrecogedora: puede parecerle que ha ingresado a un santuario de tristeza
y desolacin. ngeles con alas sangrientas ofician y en el coro una
sinfona de dolor y espanto es interpretada por ruiseores con gargantas
roncas. Aqu la poeta rinde homenaje a Colombia y en 39 poemas escribe la
ltima parte de la historia de esta patria, que lacera el alma a Gloria y
le hace cantar despavorida, como en Hurfanos:

              ...
      Cruji la tierra
      se cerr el camino
      el rancho destruido
      qued como una herida bajo el sol.

      Lo que duele es el ngel perseguido
      ese colombianito
      que demasiado pronto
      empez a caminar.

Gloria Cepeda tiene guardados en un cuartito fresco tres libros inditos.
Uno que evoca al ms romntico de los caballeros: don Alonso Quijano, De la
vida y del sueo, en doce sonetos maestros de castizo sabor y lenguaje, que
nos remiten a Caldern de la Barca y a Quevedo. Otro, de tono sublime, 32
cantos, en el que parece redactar el inventario de sus recuerdos: Canciones
de la noche, la confidente de sus sueos. Y el tercero est escrito con su
pluma en el papel y su corazn en Venezuela: Caracas en el viento, en el
que se deleita recreando, en el ms puro lirismo, los 40 aos que all
pas. Aqu, del poema Cuando vuelva:

      Cuando vuelva a Caracas
              ...
      Los rboles
      una vez ms me entregarn la luna
      me beber de un trago lo que queda
      y rastrear la juventud en fuga
      sobre los techos de la madrugada.
              ...
      Contigo fui cantando
      hasta el crepsculo
      fue andar sola
      sin cortarle las alas
      a mis alas.
      As ser otra vez
      cuando regrese
      a tocar a tu ventana.

Plenilunio termina este homenaje escrito a una de las grandes poetas de
Colombia quien slo conoce la va que la conduce a Roldanillo cada ao, en
donde la acoge su casa que la ha adoptado como Almadre gran madre y
maestra en el Encuentro de Poetas Colombianas y que escogi a Popayn por
refugio y vive all en el anonimato, condicin que slo soportan los seres
con destinos inmortales.

      No s

                      Quin soy, de dnde provengo
                         y por qu me seduce la fiebre esttica
                                  con sus aventuras e interrogaciones?
                      Jean Aristeguieta

      No preguntes ahora
      corazn que navegas
      bajo esta piel quiz
      cansada de asomarse al mismo ro.
      Tampoco s de dnde
      llega el rumor que gira
      como si fuera viento
      de das sumergidos.
      No s de dnde vengo
      slo que reconozco
      el imn de los astros
      Slo que escucho viejas letanas
      y recorro incorprea
      una aldea que calla para siempre.
      No me preguntes lo que t tal vez
      sabes mejor que yo.
      Tu vela no conoce
      la voraz amapola de la sangre
      tus caballos indmitos
      se pierden a lo lejos
      con la luna en el anca.
      Todo lo vives. El conocimiento
      de la vasija csmica
      se te entreg en santuarios olvidados.
      A tu lado soy eco
      deslucida sonmbula
      arena que lleg
      a integrarse a estas playas
      y que ahora transita
      cada da ms lejos de la muerte
      ms cerca de la vida.

      En Cantos de agua y viento. 1995. Premio de Poesa Jorge Isaacs.



Bibliografa tenida en las manos  y leda en su totalidad:

1. Cepeda Vargas, Gloria Mara. Notas autobiogrficas. La cursiva indica
   que el texto fue tomado literalmente de estas notas. 2 p.

2. Cepeda Vargas, Gloria. Poemas del exilio. Prlogo de gueda Pizarro.
   Roldanillo: Ediciones Embalaje, Mueso Rayo. 1999. 38 p.

3. Cepeda de Cabrera, Gloria. Bajo la estrella. Prlogo de Jos Ignacio
   Bustamante. Ilustraciones de Manuel Cepeda. Popayn: Editorial
   Universidad del Cauca. Primer volumen de la Biblioteca de Autores
   Caucanos. 1954. 58 p.

4. Cepeda de Cabrera, Gloria M. Poemas de los hijos. Popayn. Talleres
   editoriales del Departamento del Cauca. 1960. 56 p.

5. Cepeda Vargas, Gloria. Carta a Manuel. Popayn: Andina Multimedios.
   1996. Tiene una nota: escrito despus de la desaparicin de su hermano
   Manuel el 9 de agosto de 1994. 46 p.

6. Cepeda Vargas, Gloria. Cantos de agua y viento. Cali: Gobernacin del
   Valle del Cauca. Gerencia para el Desarrollo Cultural. Premios Jorge
   Isaacs. 1996. 60 p.

7. Cepeda Vargas, Gloria. En Colombia y ahora. Bogot: Apidama Ediciones.
   2003, 62 p.

  CEPEDA VARGAS, Gloria. Inditos.

  CEPEDA VARGAS, Gloria. Caracas en el viento. Libro indito. 30 poemas.
   27 p.

  CEPEDA VARGAS, Gloria. Canciones de la noche. Libro indito. 32 cantos.
   17 p.

  CEPEDA VARGAS, Gloria. De la vida y el sueo. Libro indito. 12 sonetos.
   6 p.

  CEPEDA VARGAS, Gloria. Por Maruja Vieira. Notas biogrficas.

** Leopoldo de Quevedo y Monroy
   leoquevedom@hotmail.com
   Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre
   (http://www.unilibre.edu.co) y magster en Docencia Universitaria por la
   Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado
   Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el
   proyecto de investigacin, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes
   Grficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes
   Grficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El
   Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos
   literarios como la Hora de la Poesa en la Feria del Libro en Bogot
   (2005), el V Festival Internacional de Poesa en Cali, la XI Feria del
   Libro Pacfico y otros.



=== En Rancagua de Chile ==================================================
=== La poesa y la msica celebran el natalicio de Oscar Castro ===========
=== Ximena Troncoso =======================================================

      Queda harto rato para reencontrarse con uno de los grandes de las
      letras chilenas.

El pasado domingo 25 de marzo, a noventa y siete aos de su natalicio, la
Fundacin Oscar Castro y la Sociedad de Escritores de Chile, filial
Rancagua, se unieron para conmemorar, en la sede de la fundacin, al
escritor rancagino Oscar Castro Ziga, en un emotivo acto, donde la
poesa y la msica se hicieron notar.

En la ocasin estuvo presente Isolda Pradel, viuda del vate; Ximena
Nogueira, Directora Regional del Consejo Nacional de la Cultura y Las
Artes; Carlos Arnguiz y Hctor Gonzlez, ambos, escritores y miembros de
la Academia Chilena de la Lengua, Miguel Arcaya, Director Ejecutivo de la
Fundacin Oscar Castro, entre otras autoridades de la regin.

Notable fue la participacin del escritor y periodista Hctor Gonzlez
Valenzuela, quien se refiri a la vida y obra del poeta. Record sus
encuentros con l, y reflexion en torno al valor permanente de su
produccin literaria Los poetas no nacen, los poetas no mueren. Los poetas
estn siempre vivos. Antes de nacer, y despus de morir, recalc.

Mucha razn tena Gonzlez y qued de manifiesto, a continuacin, cuando la
banda rock La Calle interpret maravillosamente parte de su repertorio
que inclua la interpretacin musical de poemas de Oscar Castro. Los
presentes disfrutaron tambin de una seleccin de sus poemas, en la voz de
las poetas Cristina Larco y Ximena Troncoso, en representacin de Santiago,
e Irem Toal, de Rancagua. Prosigui la participacin del do de msica
electrnica integrado por Memo Morn y Luca Soto. Toda una fiesta de
sorpresas al medioda del domingo, que bien vali la pena.

Sin lugar a dudas tenemos a un Oscar Castro para rato; su corta vida no
impidi que su poesa existiera, tocando los ms diversos rincones del
paisaje rural y no por ello ajena a los acontecimientos del mundo,
dedicndole aquellos versos sublimes a Garca Lorca, como tambin a
Alfonsina Storni y a nuestra Mistral. Pareciera que hoy se aproxima, con
sus campanas, a la msica para llegar, con su lenguaje, a veces, travieso y
juguetn, a los episodios del sentido humano, buscando los odos de nuevos
lectores, de las nuevas generaciones.

Grandes esfuerzos ha hecho la Fundacin Oscar Castro en mantener viva la
obra del poeta. Su poesa, con prlogo de Augusto DHalmar, fue publicada
en Obra reunida, con el patrocinio del Consejo Nacional del Libro y la
Lectura, el ao 2004, a instancias de la Corporacin de Desarrollo Pro
OHiggins, proyecto que hoy postula su reedicin de la mano de la
fundacin, con la firme conviccin de que es necesario mantener vivo su
recuerdo y el reconocimiento al importante legado que significa su obra a
la cultura nacional.

Yo me pondr a vivir en cada rosa / en cada lirio que tus ojos miren / y
en cada trino cantar tu nombre / para que no me olvides. Fragmento del
poema Oracin para que no me olvides, de Oscar Castro. Podr alguien
permanecer indiferente a estos versos? No lo creo, as sucede con la poesa
de este poeta chileno desde la ciudad histrica de Rancagua; cuando toca a
la puerta entra para quedarse.

El destacado escritor y crtico literario Augusto DHalmar, en el prlogo
Mgicos y prodigios, nos dice, evocando el momento en que se encontr, por
primera vez, con la obra de Castro: Y en esa semiatmsfera intelectual,
estallaron, restallaron de sbito, las estrofas de un responso a Federico
Garca Lorca.

      No muri como un gitano,
      no muri de pualadas...
      En ese instante indeciso
      de las hembras despeinadas,
      en ese instante en que el grillo
      cava la mina del alba...

Y agrega: Quien ms, quien menos, todos comprendimos que nos haba sido
dado asistir a una anunciacin y, como se sale de un concierto tarareando
tal o cual motivo, mascullbamos, al salir, algunos versos de ese poema que
acababa de impresionarnos y de impresionarse en nuestra memoria:

      Este ao no darn frutos
      los naranjos de Granada,
      este ao no habr claveles
      en las rejas sevillanas.
      El ro Guadalquivir
      Llevar sangre en sus aguas.

      Cmo llorar su espritu
      en las guitarras de Espaa!.

Y que duda cabe, cuando sus versos nos conectan, en la profundidad de la
metfora, con la honda sensibilidad de este gran escritor chileno. Bien
vale reencontrarse con su lectura nuevamente. La invitacin a disfrutarla
est hecha.

Oscar Castro Ziga naci el 25 de marzo de 1910 y muri muy joven, en
1947, a los 37 aos, pero dejando una vasta obra literaria estampada en
versos, cuentos y novelas. Su literatura se perfila como una de las ms
slidas de la Generacin del 30. Se desempe como profesor de castellano y
periodista. Reconocido como un animoso gestor de actividades literarias,
promovi, en su ciudad natal, encuentros y recitales poticos. En 1934
fund el Grupo Literario Los Intiles que mantiene existencia hasta hoy.
Este ao 2007, el da 1 de noviembre, se cumplen 60 aos de su
fallecimiento.

Sus obras: Camino en el alba (poemas, 1938), Viaje del alba a la noche
(poemas, 1940), Huellas de la Tierra (cuentos, 1940), Las alas del Fnix,
romances (1943), La sombra de las cumbres (cuentos, 1944), Reconquista del
hombre (poemas, 1944); Comarca del Jazmn (novela, 1945), Glosario
gongorino (sonetos, 1948), Roco en El Trbol (poemas pstumos, 1950),
Llampo de sangre (novela pstuma, 1950), La vida simplemente (novela
pstuma, 1951), Lina y su sombra (novela pstuma, 1958).

Algunos poemas para la iniciacin:

*** Despedida
    (del poemario Roco en El Trbol)

Y me mir las manos. Estas manos
que no siegan el trigo maduro en febrero.
Y comprend que todo era imposible.
Que soy un forastero.

Tus campos me rechazan. Me maldice
la lumbre juvenil de tus esteros.
Tus hermanos me miran rencorosos
porque soy forastero.

Ellos quieren hogar para que vivas
y tierras que aseguren su sustento.
Y yo plant mis huertos en la luna,
y yo sembr mis trigos en el cielo!

Hora de luz lo que viv a tu lado.
Hora de plenitud bajo tu alero.
Mediero de tus penas fui en las tardes.
De tu campo de estrellas fui aparcero.
Y hoy me miro las manos. Y en el hombro
slo llevo el avo de mis versos.
Mi cabello me aguarda en el camino
que se va por la tierra atando pueblos.

Hoy, los arados que tu campo cruzan
trazan surcos y surcos en mi pecho:
cuando llegue la tarde pensativa,
ser mi sangre la que manche el cielo.

Yo te digo, al marcharme, que no tengo
ni la tierra que cubro con mi cuerpo.
Pero esta noche me hallar en las manos
el aroma de tierra de tus pechos.


*** Advertencia
    (del poemario Reconquista del hombre)

Parado entre dos eternidades,
Donde el relmpago me pule,
Levanto por un instante mi asombrada cabeza.
He conocido el sabor de tantas muertes
En sucesiva gradacin dispuestas,
Que me canso la mano de peinar los das
Y en ansiedad permanezco, extranjero
Entre hermanos,
Gustando ese sabor de destilado cielo
Que sobre mi lengua permanece, que pretendo decir
Y que se marcha de mi sangre antes de llegar al canto.

Vais a decirme que me conocis,
Vais a fijarme lmites como a un opaco territorio,
Sabis de mi luna que carga mi hombro,
Adivinis el pjaro que estrangulo al cantar,
Todo eso os est permitido.
Sin embargo,
Cuando yo hago cuchillas con mi sangre,
Cuando degello amapolas y palomas,
Cuando detiene un ro mi tajamar de viento,
Cuando llamo a las piedras hacia adentro
Con mis falanges rotas por las aristas de su catedrales,
Cuando le digo al rbol que me siga en el tiempo,
cuando le pido al fuego su terrible elemento,
cuando grito ante un mar poblado de cadveres
que apenas sobrenadan, pesados de misterio,
cuando escribo en los ojos de una mujer
botada entre las dunas,
cuando me desespero como un perro sediento,
cuando soy talismn y cabello de brujo,
cuando soy alarido de doncella comida por un oso,
cuando el tam-tam me sigue por la selva,
apenas alumbrado por lquidos ojos de fieras,
cuando soy el espejo roto del nigromante,
cuando un diamante hace explosin en m
pulverizndome,
cuando me ahogo barrido y acosado por mi voz,
cuando quiero morir,
morir,
gemir desecho en polvo,
cuando las furias adversarias cobran poder terrible,
cuando el presagio tiene piel de habitacin oscura,
cuando el luto recubre con su ola vertical las paredes,
cuando allo
hacia las funciones del infierno,
parado,
sostenido por un grito de hielo
que el huracn remece y deja,
entonces no sabis.
Dejadme solitario con mis muertes.
Idos.
Un da
La misma puerta nos ver pasar.
Llorad conmigo ahora si podis.
Eso puede salvarnos.

** Ximena Troncoso
   contactoconlacultura@yahoo.es
   Poeta y gestora cultural chilena (Santiago, 1967). Entre 1984 y 1987
   estudi derecho en la Universidad Central de Chile
   (http://www.ucentral.cl) y actualmente termina sus estudios de
   periodismo en la Universidad ARCIS (http://www.universidadarcis.cl),
   actividad que desarrolla en paralelo con su gestin laboral comercial.
   Entre 1994 y 1996 integr la Compaa de Teatro y Poesa Anemix, cuyos
   montajes que combinaban poesa, msica y actuacin intentaban la
   difusin de la vida y obra de los grandes poetas chilenos, presentndose
   en diversos centros culturales. Particip en el Taller de Teatro de la
   Corporacin Arrau y se introdujo en el arte de la declamacin. Ha
   participado en talleres de creacin literaria, recitales poticos
   universitarios, municipales y regionales; tertulias literarias y
   encuentros de escritores regionales. Sus poemas han sido incluidos en
   antologas, revistas y discos compactos. Integra el Departamento de
   Prensa y Difusin Cultural de la Sociedad de Escritores de Chile
   (http://www.sech.cl).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Julio Espinosa Guerra =================================================
=== Lo nico importante es lo que uno deja escrito. ======================
=== Lo dems, uno mismo, es totalmente prescindible ======================
=== Lilian Fernndez Hall =================================================

      Julio Espinosa Guerra naci en Santiago de Chile en 1974. Desde el
      ao 2001 reside en Madrid, Espaa. Es poeta y narrador. Ha publicado
      los libros Cuando la rosa an no exista (Santiago, 1996, poesa), La
      soledad del encuentro (Mosquito, Santiago, 1999, poesa), Las
      metamorfosis de un animal sin paraso (Premio de Poesa Villa de
      Legans, Espaa, Editorial LF, 2004), Antologa: la poesa chilena
      del siglo XX (Visor Editores, Madrid, 2005) y El da que fue ayer
      (Mago Editores, Santiago, 2006, novela). Ha obtenido la Beca de la
      Fundacin Pablo Neruda (Santiago, 1988) y una beca de creacin del
      Consejo Nacional del Libro y la Lectura de Chile (Santiago, 2000). Su
      obra potica ha sido incluida en antologas en Chile y en Espaa. Ha
      colaborado en numerosas revistas literarias de Espaa y de Amrica
      Latina. Ha trabajado como coordinador de las lecturas de poesa del
      Caf-Centro Cultural Libertad 8 y lector de Tusquets Editores. En la
      actualidad dicta talleres de poesa y creacin literaria en la
      Escuela de Escritores de Madrid y dirige la revista de poesa
      Heterognea. Su nuevo libro de poemas NN acaba de ser galardonado con
      el IX Premio Hispanoamericano de Poesa Sor Juana Ins de la Cruz
      (Mxico/Costa Rica).

Julio, t eres chileno pero desde el ao 2001 ests radicado en Madrid.
Por qu motivo te trasladaste a Espaa y cmo han influido estos aos en
Europa en tu poesa?

Siempre es difcil saber con exactitud qu lleva a una persona a cambiar
de pas. En Chile, y ms especficamente en Santiago, casi desde que
comenc a moverme por el ambiente literario me sent excluido por mis
pares. Adems se viva y se vive una guerrilla literaria plagada de malas
voluntades, amiguismos y descalificaciones. Lo malo es que no gustndome
este tipo de relaciones, poco a poco fui entrando en la misma dinmica,
como si la escritura fuera una competencia ms que un acto creativo
individual. Quise salir de eso y por eso me vine. Hoy no entro en esos
juegos; es ms, soy capaz de admirar la creacin de gente que no me cae
nada bien, pero que est construyendo una obra slida... Esa capacidad me
la ha dado la distancia.

Te defines como poeta chileno, latinoamericano, espaol, o simplemente
como poeta? Cul es la importancia o la funcin de estas definiciones, si
es que tienen alguna?

Creo que de la nica manera que uno puede definirse es en funcin de lo
que intenta hacer, por eso me considero poeta. El adjetivo es innecesario.
A fin de cuentas, ser poeta es una reaccin ante la accin que es la
escritura potica. Casi una casualidad. Realmente lo nico importante es lo
que uno deja escrito. Lo dems, uno mismo, es totalmente prescindible.

Acabas de ganar el IX Premio Hispanoamericano de Poesa Sor Juana Ins de
la Cruz por tu libro indito NN, cuntanos algo sobre este poemario.

Me resulta bastante vergonzoso hablar de algo que para m hoy es una
obviedad. Me refiero al hecho de que el lenguaje no dice ni mucho menos la
totalidad de la realidad. De esto me comenc a dar cuenta recin el ao 98,
cuando cursaba la asignatura de Filosofa del Lenguaje en la universidad.
Desde entonces le vengo dando vueltas al asunto y constatando que a pesar
de ser una obviedad, es un fenmeno que no nos ensean en ninguna parte,
que se mantiene en secreto. El germen del libro es ese, pero tuvieron que
pasar ocho aos para poder sentarme a escribir sobre ello. Se trata de mi
libro ms meditado y, al mismo tiempo, parte de un desasosiego, de una
inquietud mucho ms clara que mis textos anteriores: la incertidumbre de
que hay toda una realidad no nombrada y algo que decir sobre ella.

En 1993 se public en Chile la antologa La generacin NN de Aristteles
Espaa, definiendo as a ese grupo de poetas nacido aproximadamente entre
1950 y 1975. Tiene esto que ver con tu libro?

No, no, en absoluto. Partimos de plataformas diferentes, aunque en el
fondo hay una utilizacin semejante del trmino, esa realidad no admitida
por las instituciones, que en su caso son principalmente polticas y en el
mo, sociales y, por sobre todo, lingsticas.

Ves a NN como una continuacin de tu poesa anterior, en la misma lnea,
o significa este libro de poemas un cambio en tu forma de encarar la
escritura?

Pienso que todo poeta, aun sin proponrselo, siempre toca las zonas a las
que el lenguaje cotidiano, referencial, no llega. Hay poemas en mi libro
anterior que hacen referencia a estos lugares: La voz de un agnstico o
La voz de un borracho, por ejemplo, pero de manera consciente aqu hay
una intencin muy poco narrativa, a diferencia de mi poesa anterior, y
tambin la bsqueda de la esencialidad y de la imagen potica como
condensadora de lo perturbador, cuestin que antes era menos constatable.
Indudablemente hay un giro en la bsqueda y la comprensin de que la
repeticin de las frmulas retricas marca, inevitablemente, el comienzo
del declive del hallazgo potico, entendido ste como la capacidad de
nombrar algo por primera vez de una forma nica e irrepetible.

En varias oportunidades has dicho que la mayora de los concursos
literarios estn concedidos de antemano, cmo se entiende entonces que
postules? Y que hayas ganado varios?

Por all dicen que la esperanza es lo ltimo que se pierde. Yo envo a
concursos porque para alguien poco conocido es casi la nica manera de
publicar, pero lo hago siempre desde el escepticismo ms grande. Dices que
he ganado varios concursos y la verdad es que slo son dos: el Villa de
Legans y el Sor Juana. El primero lo gan despus de mandar Las
metamorfosis de un animal sin paraso a por lo menos treinta certmenes,
donde los ganadores solan ser amigos del jurado. El segundo lo consegu
bastante ms rpido, pero fuera de Espaa, pas donde las cosas suelen
estar oleadas y sacramentadas con bastante anticipacin. Alguien tendra
que preguntar por qu Benjamn Prado se gana con cada libro nuevo un
concurso donde sus amigos estn de jurado, por qu un libro tan malo como
el ltimo de lvaro Tato acaba de ganar el Hiperin, por qu mi compatriota
Javier Bello gana concursos donde sus amigos deciden el premio o por qu
poetas de tan dudosa calidad como Lorenzo livan o Vicente Gallego pueden
ser premiados con algunos de los concursos ms importantes de Espaa. Se
trata, simplemente, de que alguien nos est metiendo el dedo en la boca y
nadie menos los medios de comunicacin, porque hay intereses creados se
entera o pareciera enterarse. No se trata de criticarlos a todos, pero, por
ltimo, en las bases de las convocatorias deberan anotar el nombre del
ganador, para no perder ilusin ni dinero, para no ayudar a que parezca que
algo es honesto, legtimo, cuando no lo es.

Qu poetas o qu lnea potica ha influido ms en tus textos? Te ubicas
en alguna tradicin literaria o buscas un camino propio, original?

No existe nadie que sea totalmente original. Antes del primer poeta hubo
alguien que oralmente ya le haba marcado el camino. Todos de alguna manera
somos sedimentos que vamos creando una nueva capa geolgica, sedimentos que
para poder crearla nos apoyamos en la capa anterior. Lgicamente hay
influencias. En mi caso es mltiple, pero sin duda estoy anclado a gente
como Gonzalo Milln y su agudeza, Omar Lara y sus textos breves, Juan Luis
Martnez y su profundidad, Charles Simic y Mark Strand que nombran lo que
no se dice, W. C. Williams y su esencialidad, Andrs Fisher y Benito del
Pliego, en su lucha contra la narratividad y la bsqueda de una gramtica
otra, Paul Celan y su desasosiego. Hay otros, pero a estos autores vuelvo
siempre. Como ves, se trata de unos poetas que no hacen generacin ni grupo
ni tradicin, pero que indagan en espacios similares a los que me
interesan.

Adems de dedicarte a la escritura y de ser profesor de la Escuela de
Escritores de Madrid, impulsas tambin una revista de poesa llamada
Heterognea, de la cual ya han salido dos nmeros. Podras explicarnos
brevemente cul es el objetivo de esta publicacin y el por qu de su
nombre?

Claro... Parte importante del canon espaol actual es homogneo: poetas
que escriben todos de manera similar. Simplemente esta revista quiere
mostrar que existe, tanto en Latinoamrica como en la misma Espaa, poetas
que se salen de esa forma canonizada por intereses no literarios y que son
tan buenos como los ms conocidos, aunque trabajen desde la sombra y no los
llamen para los programas de televisin ni radio: creadoras y creadores que
tambin tienen derecho a una tribuna, aunque sta sea tan pequea como la
revista que dirijo.

T mismo ubicas a Heterognea como una publicacin no-institucionalizada,
es decir, al margen. Te consideras entonces un poeta marginal, de
acuerdo a esta definicin?

Marginal, s, pero entendido como no conocido, no reconocido y mucho ms
aqu en Espaa que en mi propio pas. Hace poco tres editoriales espaolas
rechazaron editar NN, el mismo libro que en Mxico un jurado que no me
conoca premi con el Sor Juana Ins de la Cruz. Los tres sealaron que el
libro era bueno, pero estoy seguro que dos de ellos ni siquiera lo han
ledo. Un tercero lo ley y le gust pero no se atrevi a editarlo,
justamente porque no soy nadie en el medio. Es decir, no interesa tanto lo
que hay all, en el papel, sino el mercadeo. Contra esa visin de la poesa
poco se puede hacer y si todo sigue igual, claro que el margen es el nico
lugar propicio para moverse. Yo espero que cambie por m y por otros
creadores interesantes que ahora mismo no encuentran editorial que publique
sus textos. Heterognea es un pequeo lugar donde se les quiere dar cabida.

Hablando de la poesa espaola actual, te has referido muchas veces a
grupos que fabrican una norma rgida, que no aceptan la multiplicidad de
miradas, una poesa en el centro del Sistema, que no cuestiona el
lenguaje del Sistema, que hace que se anquilose la diversidad y se
desvirte la diferencia. No ests generalizando demasiado? No existen
realmente en Espaa, en la actualidad, poetas independientes? O ests
hablando de la realidad de Madrid? No existen otros movimientos o
tendencias o voces independientes en otras regiones del pas?

Claro, claro que existen islas: Chantal Maillard, Olvido Garca, Patricia
Esteban, Eduardo Scala, Jos Luis Gallero, Jos Mara Parreo, Benito del
Pliego, Nacho Fernndez, Julio Martnez Mesanza, Leopoldo Mara Panero,
Jos Miguel Ulln, Blanca Andreu, Andrs Snchez Robayna, Esperanza Lpez
Parada, Luis Luna, Sandra Santana, Jordi Doce, scar Curiesas, Nacho
Miranda, Anbal Nez, Jess Arellano, Mariano Peyr, Andrs Fisher, Ana
Gorra, Julio Reija y otro puado similar. Seguro que hay gente en
Barcelona y en Galicia, en el Pas Vasco y en Pamplona, en Extremadura y en
las dos Castillas, gente que quiero conocer. Pero no se ven. Las
editoriales ms importantes, con excepciones, no los publican ni ganan
concursos. Otros son los que tienen copado el discurso institucional. A eso
me refiero con las palabras que citas del primer editorial de Heterognea.
Hay que hacer algo para que los que no se ven se vean. En eso ando...
Relativo a lo mismo, aun hoy me pregunto por qu nadie se acuerda, a nivel
institucional, del Premio Nacional de Poesa que gan Chantal Maillard con
Matar a Platn: ser que es mujer, que no forma parte del discurso
institucionalizado y que tiene una potica ms interesante, rompedora, que
todos ellos juntos.

Sigues pensando que la mejor poesa en espaol no se escribe en la
pennsula?

No, no. Hace mucho no pienso as. Traa ese discurso aprendido desde
Chile, pero es un mito, una falsedad. An hoy creo que los poetas ms
destacados a nivel institucional en Latinoamrica son mejores que sus pares
espaoles, pero hay gente joven que est haciendo cosas interesantsimas y
que ya nombr ms arriba. Lgicamente no son los premios Hiperin, Adonais
ni Loewe joven de cada ao; no se trata de la nueva camada
institucionalizada, sino de los que andan buscando un decir diferente,
supuesta y muy probablemente nada comercial. Gente que puedes hallar en
antologas como Todo es poesa menos la poesa (Eneida, 2004), pero que,
con excepcin de cinco o siete nombres (David Mayor, Luis Melgarejo, Julio
Reija, Josep M. Rodrguez, Vanesa Prez-Sauquillo, slo con su ltimo libro
publicado, algo de Abraham Gragera y otro poco de Carlos Pardo,
especialmente cuando se olvida del sonsonete de la Experiencia) no aparecen
en 25, la antologa donde Hiperin sac a sus chicos hace un tiempo atrs.
Entiendes a lo que me refiero con la institucionalizacin? Lo que les
interesa a las editoriales grandes no es la poesa, es el comercio.

Tu visin es la del poeta como un ser social, en interaccin con sus
semejantes, en relacin con su medio y redescubriendo la realidad cada da.
De no ser as, has dicho, su poesa se convertira en algo libresco,
fuera de la realidad. Pero si t abogas por la heterogeneidad y la
pluralidad de voces, esa poesa del encierro, del ensimismamiento, la del
solitario, el hurao, el poeta socialmente desinteresado, tambin sera
vlida, aportara otro matiz del prisma, no te parece?

Es que una cosa no se contradice con la otra. Un creador es un voyeur, por
lo tanto puede escribir desde la barricada, desde la trinchera, desde un
lugar donde los dems no lo ven pero l o ella s. Descubrir esa realidad
otra se puede hacer conversando con la gente, pero tambin observando desde
un punto que los dems desconocen, pero integran. El dilogo no es slo con
las personas, es con el entorno. Lo peligroso es sentarse a repetir aquello
que ya est escrito o formular en un verso sin bsqueda lo mismo que otros
han dicho en la teora de la literatura, de la lingstica, de la
sociologa y con sus mismas palabras.

Eres un poeta de la inspiracin o cultivas el trabajo cotidiano?
Corriges mucho tus textos, o los escribes de un tirn, en un perodo
especialmente productivo?

Esta es una pregunta trampa, porque ests reduciendo a dos posibilidades
la escritura potica y no es as. Adems la inspiracin no existe. Yo no
escribo cotidianamente, no podra, porque necesito pensar, sentir,
aproximarme a aquello sobre lo que voy a escribir. Es decir, no anoto
signos en un papel, pero ando viviendo de manera cotidiana el problema, la
coyuntura de la que surgir el nuevo poema, el nuevo libro. Una vez que
pienso, que ya lo tengo ms o menos asimilado, escribo. Puedo demorar aos
o demorar pocos meses. Lgicamente luego viene el proceso de criba. Primero
la eliminacin de los textos que encuentro dbiles, luego la correccin,
por ltimo el envo a diferentes amigos de confianza el libro en cuestin,
que me ayudan a darle los ltimos toques, las ltimas correcciones. Aun as
siempre habr algo que se te pase, donde no llegues. Me demoro entre dos o
tres aos en tener un nuevo libro de poemas. No podra escribir uno al ao.
Eso sera imposible.

Adems de poeta, has incursionado en la narrativa, y el ao pasado
publicaste la novela El da que fue ayer en Mago Editores. Qu diferencia
hay entre escribir prosa y escribir poesa? Tus necesidades/ convicciones
como poeta (cuestionar, nombrar, trabajar desde el margen), son las mismas
que como narrador? El proceso de creacin es el mismo?

Lo confieso: como narrador recin estoy aprendiendo a andar. Escrib el
original de mi primera novela entre diciembre de 1996 y marzo de 1997. Se
public diez aos despus y en una editorial muy digna, pero pequea, y eso
habiendo sido semifinalista del Herralde 2005. Es por eso que la narrativa
me ha dado mucho menos satisfacciones e innumerables veces he estado a
punto de dejarla. Pero contino escribiendo porque sirve para decir algo
totalmente diferente a la poesa. La narrativa cuenta algo: su finalidad no
es hacer sentir, sino narrar (partiendo de la base que las diferentes
funciones del lenguaje estn presentes en todo tipo de discurso, claro).
Con la poesa yo no quiero que me entiendan, quiero que sientan, como
siente cualquier lector de mediana sensibilidad con Amapola y Memoria, de
Celan, aunque no lo comprendan. La narrativa, para m, es la posibilidad de
mostrar a un personaje contextualizado en un tiempo, en un espacio y sus
reacciones. Tambin hay historias no contadas y alguien nos las tiene que
mostrar. De alguna manera la narrativa es la historia de los seres que la
historia oficial considera insignificantes o, por lo menos, es la que a m
me interesa. All se dan la mano mi potica y mi narrativa, las une lo no
dicho, pero la finalidad es diferente.

En cuanto al proceso, la narrativa exige un ritmo, un horario, una
cotidianidad en el acto de escritura que no requiere la poesa. Es ms dura
y montona pero cuando uno concluye la sensacin tambin es ms
gratificante: creo que debe ser similar a lo que siente un arquitecto,
cuando ve terminado un edificio importante, por ejemplo, una catedral.

Qu respuesta has recibido a tu novela? Piensas seguir con narrativa o
vas a concentrarte en la poesa?

Seguir escribiendo narrativa, pero sin prisa alguna, especialmente porque
he recibido comentarios muy hermosos sobre El da que fue ayer. No pensaba
que pudiera tocar tanto a la gente que la ha ledo, pero as est
ocurriendo. Quiz slo la han ledo cien personas y de esas cien, slo diez
me han dicho lo que les ha provocado, pero esas diez me han dado motivos
suficientes para seguir hacindolo. Adems tengo ganas y temas para
escribir. No necesito ms ni tampoco me importa esperar otros diez aos
para que salga la siguiente.

Cundo veremos publicado NN? Cmo circular el libro? Ser accesible
tanto en Amrica Latina como en Espaa o seguir el camino de tantos
excelentes trabajos que no se difunden lo suficiente?

Lo seguro es que va a salir en Mxico, porque est incluido en el premio.
La excelente editorial chilena La Calabaza del Diablo me ha ofrecido
publicarla en mi pas. En Costa Rica, Perro Azul, la editorial
independiente ms importante, est interesada en publicarlo, pero anda
buscando la forma. En Espaa, pas donde vivo y donde ms lectores tengo,
no he tenido nada de suerte: creo que al no contar historias sentimentales
en mis poemas me vuelvo no comercial y ya no intereso. Por otro lado, no
dirijo ningn programa radial ni he recibido una beca para pagar la
publicacin ni tengo los contactos necesarios y menos la fama... De verdad,
no s si vaya a aparecer aqu. Hasta el momento siento exactamente lo mismo
que decan los poetas mayores en mi pas. Nadie es profeta en su tierra,
ni siquiera en la de adopcin.

La pregunta infaltable: en qu proyectos ests trabajando actualmente (si
ya has asimilado la obtencin del premio, el viaje a Costa Rica, y todo lo
que esto implica)?

Uno siempre tiene algo en carpeta, pero recin lo estoy pensando. Se trata
de seguir profundizando, pero de manera menos metapotica, en aquellas
zonas de la realidad que generalmente no se nombran. Es el rea que me
interesa. Ya sabemos: si vamos a escribir poesa para decir lo que se puede
decir mejor en prosa, mejor no escribamos. Por eso yo sigo intentando decir
aquello que, supuestamente, el lenguaje no puede y mi poesa seguir
centrada en ello. Y el tema tiene que ver con lo mismo: todas aquellas
cosas que estn a nuestro lado y que de tan cerca, pareciera que ya no
existen. Es donde voy a poner el ojo ahora. Veremos qu resulta.

** Lilian Fernndez Hall
   lilian.fernandez@yahoo.com
   Docente e investigadora argentina residente en Estocolmo, Suecia.
   Egresada de la carrera de Letras de la Facultad de Humanidades y
   Ciencias de la Educacin de la Universidad Nacional de La Plata,
   Argentina. Colabora en varias publicaciones, impresas y digitales, de
   Europa y de Amrica Latina. Corresponsal en Suecia de El Diario de Hoy
   (http://www.elsalvador.com), de El Salvador. Coordinadora de crculos de
   lectura en espaol en Suecia.



=== Gonzalo Mlaga y la metfora de los perseguidos =======================
=== en M.F (Los multifuckers) y otros cuentos =============================
=== Leoncio Luque Ccota ===================================================

      La escritura es ensayo y error; es escritura de lo que se siente o
      se piensa o se cree que se piensa o siente y es, al mismo tiempo, la
      correccin de lo que se escribe. Gonzalo Mlaga.

Gonzalo Mlaga Ortega (Puno, Per, 1967) nos sorprendi cuando public M.F
(Los multifuckers) y otros cuentos, 2005, bajo el sello editorial e
inaugural de Campo de Gules, con una pulcra edicin, un libro de cuentos de
excelente factura que me ha tocado leer con detenimiento y a la vez,
compartir estos relatos con amigos de ruta y discpulos mos, que han
celebrado con fruicin las historias de este libro de cuentos, como atrado
por los personajes, que se desplazan por la memoria solitaria, colectiva y
urbana, que nos depara las tramas de este libro que recomiendo leer.

Pero ms all de la edicin y sus menesteres, como los reconocimientos
hacia el autor del libro; ahora me toca realizar algunas preguntas
guardadas celosamente a este escritor, que nos halaga que haya patentado
una vena narrativa inusual en nuestro medio, con caractersticas de
independencia del realismo tradicional que propone una manera de contar en
la que la palabra en s misma abre mundos y conforman una trama, un
misterio que el lector tiene que presentir, como dice Carlos Caldern
Fajardo en el prlogo; y, como Gonzalo mismo seala en esta entrevista, lo
que busca su narrativa es un contrapunto entre la narrativa urbana
fantstica y lo real; y tambin la construccin de universos coherentes a
partir de situaciones inicialmente absurdas.

Sin ms prembulos ni aderezos, aqu algunas preguntas y respuestas de
Gonzalo, que nos aclara el porqu de su camino narrativo en la literatura
peruana y la relacin que guarda con ella, a pesar de las limitaciones
editoriales que existen en el contexto donde leer en esta sociedad, y la
demanda de libros, no es una prioridad ni alimento de primera necesidad.

Yo te conoc poeta y muchos te conocen como poeta, tengo un poemario tuyo
titulado Repertorio que sigo esperando sea publicado, pero realmente,
cundo empez este camino de escribir cuentos? Cmo has realizado tu
aprendizaje de narrativa?

Pienso que para escribir narrativa se requiere de la preexistencia de una
intuicin o conciencia especial acerca del tiempo, de cmo l lo afecta
todo; cmo une y divide a los seres y a los acontecimientos. Personalmente,
creo que un narrador es producto de una mezcla afortunada de cuatro
cualidades imprescindibles: la capacidad de observacin, la memoria, la
empata y la imaginacin. Cmo se presenta todo esto, qu elementos priman
en uno u otro narrador, eso es lo que hace que alguien sea nico. En mi
caso, la lectura de diferentes tipos de textos y la observacin de
fotografas de autor han hecho que para m sea importante el buscar una
manera personal de ver las cosas. Creo que eso es lo que uno busca en los
textos literarios. Sigo escribiendo poesa, no creo que deje de hacerlo
alguna vez, pero tambin estoy seguro de que el impulso por narrar ha
estado all desde siempre.

Cul crees t que ha sido la motivacin que te ha llevado a la
literatura? No hay en esto de la literatura el deseo de automarginarse?

No. Ms bien el deseo de entender y de que me entiendan. La bsqueda de
maneras de decir las cosas que quiero decir, pero de una manera
determinada. Y para eso uno necesita de la gente, uno necesita estar en
contacto con las personas, con todo tipo de personas. La escritura es
ensayo y error; es escritura de lo que se siente o se piensa o se cree que
se piensa o siente y es, al mismo tiempo, la correccin de lo que se
escribe. Ac no cabe la automarginacin.

En tus cuentos, hay una especie de ritual de la soledad, de espera y de
automarginacin. Es nicamente un ritual metafrico o tiene algn
trasfondo, significado simblico, como parecen tener en especial La maga
y Aromas y vientos?

Casi siempre escribo narrativa en la computadora, y no trabajando un nico
texto a la vez. Recuerdo que antes de armar el libro tena alrededor de
noventa historias, algunas completamente terminadas, otras a mitad de
trabajo, otras ms que recin empezaba. Unas eran cortas, de diez o doce
lneas; otras de hasta veinte pginas. Lo que hice fue buscar aquellas que
yo senta que podan o deban ir juntas. Escog cinco entre las cuarenta
que tena terminadas, y luego otras ocho entre las que estaban a mitad de
trabajo; y decid armar un libro que diera una idea de trnsito desde lo
fantstico a lo real, desde los microcuentos hasta los cuentos largos.
Quise que este libro hiciera las veces de puerta hacia las tres lneas que
veo en mi narrativa, por lo menos a mediano plazo: el microrrelato, la
narrativa urbana fantstica y la construccin de universos coherentes a
partir de situaciones aparentemente absurdas. La maga est pensado como
el primero de tres cuentos, cada uno ms largo que el anterior, espaciados
en diez y veinte aos, una triloga que espero publicar en forma de libro,
pero que todava no est terminada. Aromas y vientos, al igual que Tres
semanas, tres das, es el primer captulo de una novela, de la que tengo
las ideas avanzadas, y que no creo que empiece a escribir en corto plazo.
Por otra parte, lo simblico es inevitable, es lo que hace que una historia
se sienta universal y se haga inolvidable.

Cuando leo tus cuentos hay una sensacin de frustracin que parece
reflejarse siempre al final de cada uno, como cuando de pronto el personaje
se queda solo. Por qu? Parece que todo hubiera sido slo un sueo.

Trato de que los finales sean cerrados, pero que al mismo tiempo parezcan
abiertos. Que cada lector se pregunte y qu pasar luego. En lo personal,
creo que la soledad es necesaria para avanzar, para poder aceptar a los
dems. Se necesita del vaco para sentir la existencia de algo. Pero ms
que de soledad yo hablara de bsqueda y de transformacin. A veces no es
que las situaciones hayan cambiado, sino que uno recin las descubre en lo
que son. Muchas veces lo que cambia es la mirada que le ponemos a algo.

Acaso hay un espritu de pesimismo como resultado de una insatisfaccin,
que no es nicamente un elemento de soledad que se nos pega a los
escritores, sino tambin social? Qu de cierto puede haber en esta
pregunta?

La vida y la insatisfaccin van de la mano; la satisfaccin no puede ser
sino efmera, de lo contrario nos mata, eso ya lo saben los nios cuando se
aburren de un juguete; eso lo sabemos los adultos, que tenemos que
reinventarnos cada cierto tiempo. Si te dijera que hay un espritu de
pesimismo en los personajes de M.F., en realidad te estara diciendo lo
contrario. Creo que ms que pesimismo, en algunos de los personajes, en las
historias de algunos de los personajes, hay una suerte de fatalismo; son
seres que se encuentran ante situaciones y personas que los han estado
esperando, y deben decidir qu hacer entonces. A veces esas situaciones son
tan duras como hallarte ante tu asesino o tan absurdas como verte ante una
palabra que ha salido de un diccionario y ha tomado forma humana y no
quiere dejarte tranquilo; entonces, qu haces?

Qu significa el ttulo M.F. (Los multifuckers) y otros cuentos, como tu
primera obra publicada?

Una puerta. Me interes, desde el inicio, la posibilidad de resemantizar
una palabra nada amable y de jugar con la idea de que muchas veces las
cosas importantes son ocultadas para que no las encuentre cualquiera. Por
otra parte, el significado literal de M.F. est en las palabras finales del
cuento del mismo nombre, ...nosotros, M.F., Marchantes de Fibonacci. El
disparador del cuento se dio durante una reunin que tuve con un grupo de
amigos dos meses antes de tener alguna idea de la trama. Estbamos en la
playa, conversando de msica y de equipos de grabacin de sonido, y alguien
empez a hablar de multitrackers, alguien ms oy mal y dijo
multifuckers?. Despus de las aclaraciones y las risas, uno de los
presentes me pregunt por qu no escriba algo sobre los multifuckers. A
todos les pareci una buena idea y promet hacerlo. Entonces lo que fue en
su inicio una conversa entre vasos de ron e historias truculentas se
convirti en ese cuento, que tiene que ver ms con el intercambio elitista
de los bienes culturales y el conocimiento. As, el ttulo es un guio para
quienes disfrutan leyendo textos a varios niveles, y es a la vez mi pequeo
homenaje a Borges, Kandisnki, Tchaikovski, Fibonacci, Carroll y Mondrian; y
a mis amigos de aquella conversa en Punta Negra, Mariano, Juan Luis,
Rodrigo, Pablo, Juan y Adhemir.

Por qu tus personajes son siempre observados y perseguidos?

Porque la vida es as. No hay nada que est quieto; todo est en
movimiento. Todos buscamos algo, aunque no sepamos qu es eso que buscamos.
Buscar es observar, y cuando observas sabes que puede haber alguien que en
ese momento est haciendo lo mismo. Uno no sabe si lo que observa es lo que
cree que observa, uno no sabe si lo que busca no es en realidad algo de lo
que debera estar huyendo.

Cmo te sitas en relacin a lo que escribes? Muchos escriben sobre temas
populares, haciendo escarnio de lo popular. Pero tu temtica es distinta.

Escribo sobre lo que me es importante. Sobre cmo me sito en relacin al
otro. Sobre quin es ese otro, qu siente. Me pregunto qu pasara si ese
otro fuera yo; cules son los abismos que nos separan, qu tan grandes son
y dnde empiezan esas distancias. Si all entra lo popular, bien; y si no,
tambin.

Me gustara saber cul es la funcin que t le atribuyes a la literatura
como compromiso, con la humanidad y la sociedad en su conjunto.

He ido entendiendo que al pretender hacer literatura nos autoimponemos la
responsabilidad enorme de administrar algo que en realidad no nos
pertenece. Tratamos de apropiarnos de algo que es patrimonio de todos.
Empezamos a movernos entre la humildad, la ambicin y la soberbia, porque
queremos que el lenguaje que usamos sea algo individual, propio, aunque
sabemos que no sirve de nada si no hay con quin compartirlo. Buscamos el
goce de una apropiacin efmera, porque cada vez que mostramos lo que
hacemos eso deja de ser solamente nuestro. Pienso que es bueno que sea as,
porque es por eso que no podemos dejar de escribir. Creo en un compromiso
que trasciende al tiempo, que tiene que ver con las personas que nos
legaron el idioma que usamos y con las que vendrn. Se trata de mantener el
idioma vivo, de enriquecerlo, de exigirlo; pero dejando abiertas puertas y
ventanas para que cualquiera que venga luego pueda participar de las
experiencias de los que estamos ahora y de los que ya se han ido. En pocas
palabras: escribir lo mejor que se pueda, buscar una forma personal de
escritura, dejar una muestra de nuestra particular manera de ver el mundo y
el tiempo en que nos ha tocado vivir; no conformarnos con lo que ya est
hecho; unirnos a una bsqueda inacabable.

Tus personajes siempre se debaten en graves problemas existenciales. Has
tenido alguna influencia del existencialismo?

Supongo que eso es vlido para algunos de ellos. Debe de haber algo de eso
en m, poco o mucho, no lo s, porque es inevitable que el autor deje algo
suyo en los personajes, y que tambin algo de ellos quede en uno despus de
la escritura. Uno no puede ser impermeable a lo que escribe.

De qu manera influye el haber participado en el colectivo Noble Katerba,
en tu narrativa o potica, si es que hubo tal influencia?

Noble Katerba fue clave en un momento importante de mi vida. Tena 21 aos
y el encontrar a gente con las mismas bsquedas en la literatura, con otros
antecedentes y lecturas, con maneras de escribir diferentes, hizo que por
un lado empezara a reconocer lo que poda haber de distinto en lo que haca
y que por otra parte observara tambin las formas de trabajar del resto en
la agrupacin. Siempre va a ser importante contar con lectores interesados
e interesantes. Es como con la comida, degustar sabores distintos
sensibiliza el paladar; es como cocinar para gourmets, para gente ms
exigente que el promedio. Todos trabajbamos con los mismos ingredientes,
pero los mezclbamos de diferente manera. Los poetas y las poetas de Noble
Katerba fueron, para m, las personas precisas en el momento preciso.

Cules son los autores que ms han influido en tu camino literario?

Todos. Hasta aquellos que han escrito textos que al final no me han
gustado (quiz esos influyen ms, porque te muestran qu es lo que no debes
hacer, cmo es como no debes escribir). Leo de todo, no solo literatura; es
ms, la mayora de mis lecturas son de otros temas. Me agrada mucho leer
los diarios de escritores, lo mismo que sus epistolarios. Si tengo que
mencionar a un autor a quien deba reconocer como el mayor o ms grande, no
dudo en mencionar a Kafka, que para m es El Escritor, con maysculas. Pero
uno debe leer a todos los que pueda, sera iluso pretender escribir bien y
no leer a los grandes. Por eso es tan importante el acceso a las buenas
bibliotecas, el contacto con amigos que sean lectores bien informados. La
poesa tambin importa mucho, porque te hace ser ms consciente del ritmo y
te permite emplearlo mejor al momento de narrar algo.

A nivel de realidad concreta ahora, cul es el tema que te ha parecido
esencial para servir de ncleo a la estructura de tus relatos?

Como te dije en otra de las preguntas: la relacin con el otro; creo que
eso se ve con claridad en cuentos como Las llaves, que era el ttulo
alterno del libro.

Hay una influencia de Cortzar o Borges en la elaboracin de tus cuentos?

Es inevitable ser influido por las personas y las obras que respetamos; al
leer, uno aprende a reconocer los caminos elegidos por los escritores que
nos antecedieron, y si prestamos atencin podemos ver aquellas puertas que
ellos no abrieron, y quiz esas puertas sin abrir sean las que debamos
elegir para encontrar nuestro propio camino. Escribir siempre va a ser
elegir.

Cmo ha sido recibido tu primer libro de cuentos por la crtica
oficial?

Creo en el respeto a la libertad de elegir lo que se lee y lo que se
comenta. Si por crtica oficial te refieres a las reseas en los diarios,
te dir que cuando se han dado han sido bienvenidas, pero no es algo que me
haya quitado el sueo. S me importa, en cambio, la recepcin que pueda
haber tenido el libro en otros escritores, y sta ha sido, en general, muy
positiva. Recibir comentarios favorables incluso de escritores a quienes no
conoca es algo muy especial. Lo mismo que enterarte de que haya
estudiantes de literatura que hayan tomado el libro para un trabajo de
crtica en su universidad. Todo lo anterior sin quitar mrito a la labor de
quienes escriben en las pginas culturales de los diarios, pues creo que lo
que hacen es importante en cuanto genera lectora en el corto plazo. Pero,
a final de cuentas, cada libro se mueve a su propio ritmo, tiene un tiempo
distinto; la crtica acadmica usualmente necesita de cierta distancia
temporal, y los libros van encontrando a sus lectores por el camino natural
de las recomendaciones de lectura que se hacen personas que comparten los
mismos gustos.

Qu es lo ms importante para ti, cuando te sientas a escribir?

Escribir. Al hacerlo me olvido de lo dems y realizo el tipo de trabajo
que deba hacer en ese momento; sea corregir, sea avanzar la historia, sea
colocar comentarios sobre situaciones que en ese momento no puedo resolver.
Lo importante es tener dnde o con qu escribir, por lo dems, ni el ruido
ni la compaa de otra gente es obstculo para anotar las ideas a utilizar.
Pero para la correccin, para desarrollar esas ideas s necesito estar
solo, sumergirme en la realidad de la escritura.

Piensas, como alguna vez se ha dicho, que cada escrito tiene su lector
ideal?

No es algo en lo que piense mientras escribo, pero hay mucho de cierto en
eso. Me gusta conversar y disfruto particularmente escuchando a otros, a
gente interesante, inteligente; creo que ese es el tipo de personas para el
que escribo; hombres, mujeres, nios, gente a la que me gustara escuchar,
personas con las que podra pasarme horas hablando de cualquier cosa.

Qu significa escribir en el Per? Te sientes a gusto? Cules son las
condiciones y las posibilidades de vida de un escritor en el Per?

No creo que sea vlida una generalizacin. Nunca ha habido un tipo nico
de escritor. Las motivaciones para escribir y la forma en que uno adapta su
vida a la escritura varan en cada persona. Personalmente, he aprendido a
vivir aqu, y sigo hacindolo. Pero pienso que si me fuera a otro lugar
igual me adaptara. Lo bueno de estar aqu es que hay muchsimo sobre qu
escribir. El Per es un pas de enormes contrastes. Lo malo es que no hay
tantos lectores como uno quisiera; casi no hay bibliotecas que merezcan ser
llamadas as, y lo que lee la mayora de la gente los diarios abunda en
textos que muestran mucho descuido. Necesitamos, aunque en algn momento
nos pueda fastidiar, de ms gente que sea quisquillosa al momento de hacer
notar errores gramaticales y ortogrficos, nadie est libre de cometerlos;
necesitamos que los peruanos reconozcan y aprecien los textos bien
construidos, que no acepten menos que aquello a lo que tienen derecho.

Quiero que t seas el crtico de tu obra. Podras sealarme lo que t
consideras como logro ms significativo de tu narrativa?

Eso deben decirlo los lectores. Pero para no evadir la pregunta, creo que
logro un contrapunto entre la narrativa urbana fantstica y lo real; y
tambin la construccin de universos coherentes a partir de situaciones en
inicialmente absurdas.

Antes de la ltima pregunta me gustara saber qu opinas de la industria
editorial en el Per, ya que empezaste por ese camino de editar. Tal vez
sea desalentador hablar de eso, pero t como escritor, podras tal vez
sugerir.

Pienso que nuestra industria editorial, si puede llamarse as, va a seguir
siendo raqutica mientras la sociedad no valore la lectura y no enfrente
problemas como el de la falta de bibliotecas pblicas donde la gente pueda
encontrar textos que le sean interesantes, desde donde pueda llevar, en
prstamo, libros que devuelva luego de haberlos ledo. Esto es importante,
porque las personas acostumbradas a leer libros van a querer comprar
libros. Tenemos que producir cambios de mentalidad que hagan que los
peruanos que actualmente aceptan libros piratas, muchas veces incompletos,
dejen de hacerlo; que se hagan ms exigentes, que slo acepten libros bien
impresos e impecablemente editados. Las bibliotecas pblicas harn crecer
el mercado, y con un mercado mayor aparecern los agentes literarios; los
escritores podrn dedicarse de mejor manera a lo suyo, que es el escribir.
A pesar de todo creo que las cosas estn mejorando. Las editoriales
pequeas estn mostrando que s hay lectores interesados en novedades, en
nuevos escritores; esas mismas editoriales tambin han obligado a que las
ya establecidas mejoren la presentacin de sus productos. Creo que las
cosas pueden mejorar y van a hacerlo.

Para concluir, podras darme tu opinin sobre las perspectivas que se te
ofrecen actualmente en la narrativa peruana y sobre las posibilidades de
publicaciones que tiene hoy un escritor peruano?

Vivimos un momento muy favorable, en el que varios autores peruanos estn
siendo reconocidos internacionalmente. Confo en la calidad de lo que hago,
s que si algo es bueno, si est bien escrito y es distinto a lo que se ve
normalmente, siempre habr alguien que lo encuentre y que lo muestre a los
dems. Actualmente estoy avanzando una novela, que espero terminar a
mediados de ao. Necesitamos un mercado ms grande, as que mientras el
mercado interno crece debemos mirar hacia fuera. Hay que seguir
escribiendo, hay que tratar de hacerlo cada vez mejor. Y en el entretanto
siempre queda la Internet como punto cero, a partir del cual se puede
empezar a mostrar lo que se hace.

** Leoncio Luque Ccota
   leoncioluque@hotmail.com
   Escritor peruano (Puno, Huancan, 1964). Sigui estudios de economa en
   la Universidad Nacional del Callao (http://www.unac.edu.pe, 1985), la
   misma que abandon un ao despus, para seguir estudios de educacin en
   la especialidad de lengua y literatura en la Universidad Nacional
   Federico Villarreal (http://www.unfv.edu.pe). Public los poemarios Por
   la identidad de las imgenes (1996), En las grietas de tu espalda (2001)
   y Crnicas de Narciso (2005). Actualmente estudia la maestra en la
   Universidad Nacional de Educacin Enrique Guzmn y Valle
   (http://www.une.edu.pe, La Cantuta). Mantiene los blogs
   http://noblekaterba.blogspot.com y
   http://cronicaskaterbianas.blogspot.com.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== La descripcin: hurfana literaria      Julia Elena Rial ==============

En pos de la descripcin

Descubro una mujer que vuelca su intimidad con mpetu creador ante
impresiones fugitivas: Ocultas tras el pliegue ms negro de la noche, /
debajo del rosal ms florido del alba, / tras el bucle ms rubio de la
tarde / las tenebrosas larvas / de piedra crecen, crecen.... Son estas
imgenes, fugaces y distintas, que Delmira Agustini crea en afn de su
propia trascendencia las que me han movido a la tarea de buscar un camino
reivindicativo para escribir una exgesis sobre la descripcin.

Despertar inters intrnseco en la propia descripcin es un duelo literario
ya que se trata de un contexto verbal que debe ser breve, interesante,
artstico, figurativo, pictrico y bien escrito. Tal vez por eso las
recetas literarias le dedican pocos espacios y Gerard Genette la devala en
Fronteras del relato llamndola esclava de la narracin, aun cuando la
considera una subsidiaria indispensable en cualquier gnero discursivo.

Se acumulan en los manuales de literatura definiciones y clasificaciones.
De vez en cuando un taller literario dedica algn previo para deshojar,
slaba tras slaba, los sertanejos eriales donde Graciliano Ramos
escenifica Vidas Secas o las verbosas descripciones, de un barroco
esplndido, de Alejo Carpentier, ya sea para devaluar el neomanierismo
latinoamericano o analizar framente frases descriptivas que en Los pasos
perdidos hablan de El camino del ro, con sus magnolias enanas, y la verja
enrevesada en garabatos, al estilo de Nueva Orlens. Pero difcilmente los
expertos en estudiar las estructuras narrativas se percatarn de que entre
el universo telrico del trpico descrito en Los pasos perdidos se siente
el latido del pensamiento artstico moderno; el escritor cubano desarrolla
un hbrido descriptivo de simbolismo mltiple, msica, arte, mitos, que
concuerda con conceptos que l mismo ha manifestado sobre la novela al
decir: Todos los estadios de la civilizacin, conocidos por el hombre, a
lo largo de su historia, pueden contemplarse, en plano de contemporaneidad,
en el continente americano. El lugar en Los pasos perdidos es un espacio
fuertemente simbolizado, a travs de l se lee la identidad y la naturaleza
que sus personajes comparten. Carpentier construy un territorio retrico
donde cada uno se reconoce en las cosas descritas, lo cual no podra
hacerse sin la creacin de un lenguaje que significara el sentido, saber y
conocer expresado por el paisaje.

No hubo ciencia literaria que enseara a Milton, ya ciego, las sombras e
infernales descripciones del Paraso Perdido. El escritor, cuyas ideas
revolucionarias lo llevaron a ser castigado por la restauracin monrquica,
se dej guiar, tal vez, por las vicisitudes de su vida, para dejarnos los
doce libros de los Parasos, entre cuyas descripciones las del infierno y
los combates de los ngeles vibran en sombros y tenebrosos lenguajes y
contrastan con las de cielos luminosos y festivos en las que Dios, el Verbo
Divino y el hijo son personas distintas; extraordinarias pinturas verbales
coincidentes con el pensamiento audaz del escritor, quien con una postura
neoarriana consideraba que Cristo y Dios eran dos personas diferentes.

Nadie ms que un gen creador pudo haber inspirado las buclicas escenas de
Campos de Castilla en las que Antonio Machado vuelca en vivificadores
cuadros poticos las transformaciones que el tiempo impone a las zonas
campesinas de su regin espaola. Paisajes que no deben ser vistos con la
conciencia turstica de quien lee sobre sembrados de papa o vendimias
anuales. Ante las descripciones de Machado el lector debe cambiar de piel,
sufrir una misteriosa transformacin que lo lleve a participar de las
bellezas distantes, de paisajes a veces ajenos a su sensibilidad,
adentrarse en el medio que dio origen a la obra potica. En estos autores
describir no es un aparte sino la parte que expresa significaciones, de
tradicin afectiva en Machado y audaces conceptos literarios y religiosos
en Milton.

El lector de descripciones, como el antroplogo, tiene que convertirse en
lector participante de otras culturas; siempre encontrar descripciones que
escapan a escuelas esttico-literarias establecidas. Cmo comprender y
valorar lo descrito? Aqu est el problema. De lo literal a lo figurado se
presenta un abanico de diferentes matices estticos e ideolgicos que se
esconden en temticas romnticas, realistas, abstractas, en el dibujo
verbal, o en expresiones eclcticas.



El rastro de la palabra

En el Diccionario Latino-Espaol de Blanquez Fraile, descriptio-onis tiene
un valor semntico muy amplio: es copia, dibujo, asecho, descripcin de
lugares, costumbres, ambientes, caracteres. La literatura grecolatina nos
ofrece un extenso panorama de sus usos, bajo el nombre de hipotiposis era
considerada una figura de pensamiento, no extraa entonces que Virgilio
encerrara el significado de la guerra entre griegos y troyanos en la
descripcin de infinitud mtica de la tempestad que desencadenan los dioses
contra Troya.

Las viejas preceptivas de Aristteles y Dionisio de Halicarnaso no hacen
alusin a la descripcin. Entre las pginas de su Arte Potica Boileau
ignora su existencia. Sin embargo no hay poema, narracin, drama o artculo
periodstico en cuyo interior no se perciba la intencin anmica, aunque
sea en forma de breves instantneas, de crear una operacin retrica donde
las imgenes valgan menos por s mismas que por la significacin que
aportan, datos que sirven para enraizar la ficcin con la realidad. En la
descripcin que de la Silla de Caracas, de los Valles de Aragua, del
Chimborazo o de la Sabana de Bogot hace el cronista brasileo Miguel Mara
Lisboa en 1853, muestra el asombro ante el paisaje inesperado, y el
entusiasmo al describir los adelantos modernos en haciendas azucareras del
centro venezolano.

Ya en nuestros das Wellek mantiene una posicin tradicional al considerar
la descripcin como el marco escnico del relato. Un determinante global,
el medio ambiente entendido como causacin fsica o social. Apenas trece
lneas le merece a Roland Barthes, a pesar de servirse de ella para
escribir sus famosos artculos sobre la moda, el fantasma, el cuerpo plural
y tantas especulaciones que ms de una vez nos hemos deleitado leyendo. Tal
vez todos ellos la consideran anodina, all no pasa nada. Pero en la
descripcin hay que buscar los objetos marcados, los que atrapan al lector,
los que lo hacen abandonar el territorio literario para dejarse llevar por
ensoaciones que forman parte del placer de la lectura. El lector crtico
deber intentar hacer suyo el sentido de colores, sonidos, perfumes y
analogas que el secreto de toda descripcin esconde entre los rincones de
su lenguaje. Es en funcin de estas marcas que la crtica puede trabajar,
sin establecer un esquema semitico rgido del cual resultaran pginas de
impecable escritura, pero de la descripcin slo quedaran huesos para
exhumar.

Cmo no ir ms all de las palabras cuando Enrique Vila-Matas refiere en
Viaje vertical la emocin que desencadena en Mayol la inmensidad del Ocano
Atlntico, cuya clera identifica el personaje con su estado espiritual
actual al ver las olas avanzar hacia la orilla con malvolos destellos y
alzarse ms y ms, relucientes como si fueran de vidrio, tensas como
cobras, abran las fauces y se quedaban quietas.... El escritor no
articula la referencia terica sino un proceso interpretativo como tipo
textual de la imaginacin determinado por la utilidad metafrica del
concepto y la potencia expresiva del texto revestido de una visin
psicoanaltica, antropolgica vital, que constituye un interesante hbrido
literario, donde cada dominio posee su especificidad propia unido por el
lenguaje y la interpretacin del lector.

No rechazo la pretensin de una crtica con caractersticas de ciencia, es
interesante en su justa medida, cuando no olvida que la palabra describe y
expresa pensamientos, que los pensamientos crean nuevas palabras y que el
lenguaje es mucho ms que superficie textual. De ah lo difcil que sera
encarcelar las descripciones en preceptivas reglamentadas, cuando se trata
de un recurso literario que expresa concepciones de vida, visiones del
mundo, donde el simbolismo de la palabra est condicionado al ojo que ve, a
la mano que dirige el que piensa, o a la mirada introspectiva que dicta el
ojo que no ve, como la de Homero cuando describe un mundo teognico
visualizado desde la profundidad de sus tinieblas, con los recuerdos que le
haban dejado aedos, rapsodas y diakeustas.

La palabra del descriptor va ms all de lo que abarca la mirada humana,
resiste al tiempo y a la materia caduca; crea una atmsfera para ubicar una
situacin donde los caracteres, los ambientes, los juegos, las luchas y
hasta los sueos estn enunciados en la retrica descriptiva. As
transforma el hombre con la palabra un mundo que no lo satisface, evade la
realidad para que las cosas se asemejen a ella pero no sean ella misma.



Observar-Descubrir-Expresar

Para describir hay que observar; contemplar para descubrir; hurgar para
conocer. Ver nos proporciona la primera impresin sensorial que ofrece la
imagen, pero cada persona la percibe de manera diferente. Observamos el
Bolvar de mirada hiertica que pint Gil de Castro en 1828 y nos resulta
increble que sea el mismo, agotado y enfermo, que retrat Jos Mara
Espinosa unos meses despus. La descripcin, lienzo del relato, puede ser
deformada segn como el pintor o escritor visualice, comprenda y modele sus
imgenes.

Si hiciramos un estudio de descripciones de mujeres encontraramos las
depredadas de Onetti en Juntacadveres que parecen haberle sido sustradas
a Lautrec: Nelly con cejas amarillas dibujadas cada maana para hacerlas
coincidir con el desinters o la imbecilidad. Otras veces las veremos
estilizadas como la Claudia, de Clave para un amor, al estilo Mary Quant de
Talle recto, flexible... con ojos redondos, muy serios, con nariz leve.
En ella volc Bioy Casares su estilo de lenguaje corriente, elegante y
preciso con el que describe los espritus cuyo equilibrio ideal conforman
el lineamiento social de sus personajes. Las descripciones distan de un
escritor a otro y sern reprimidas las mujeres de Joyce y grotescas las del
misgino Roberto Arlt.

Todo artista es un gran observador, cuenta Dal que a los seis aos vio
ciertas hojas de arbustos animadas por un movimiento independiente, era un
insecto! La revelacin del mimetismo fue el germen de sus imgenes
paranoicas que cristalizaran, aos ms tarde, en el surrealismo pictrico.
Descubrir es, tal vez, una de las actitudes ms fascinantes de la vida.
Cada escritor renueva el mundo circundante de acuerdo con su contexto
cultural al cual le da vida con el lenguaje. Al vitalizar los objetos
convertidos en palabras se funden descubrimiento y subjetividad.

Aunque se descubra lo ya nombrado, lo sugerido, las cosas se ven desde
diferentes perspectivas, el mismo objeto, paisaje, personaje, ciudad ya
descrita muestra simultneamente dos o ms tiempos distintos aunque en l
se lean ecos de textos anteriores, la repeticin puede ser valorada desde
visiones, realidades y simbologas diferentes. He aqu un aspecto
interesante de la descripcin: las diversidades culturales que se pueden
encerrar en un mismo objeto narrativo.

No podramos imaginar que Vicente Gerbasi escribi el poema La lucirnaga
pensando slo en los colores del luminoso coleptero, sera sacrificar su
significacin potica en un afn de comprensin unvoca y objetiva. Tampoco
me dejara llevar por la cruel aventura de despresar en slabas su misterio
descriptivo, encarcelara una significacin de infinitos en un modelo
asfixiante. Debemos aceptar la descripcin como un universo subjetivo que
se oxigena cuando cada lector la descubre, entonces nos parecer tensa,
axiolgica, desesperada, tierna, pura o inesperada, porque el escritor
describe algo de su yo profundo enmascarado en personas, paisajes,
interiores, ropajes, adornos y tantas cosas que fluyen del lenguaje, con lo
que aprehende y atrapa al lector.

Cuando Flaubert en carta a su madre le cuenta que en Npoles todas las
mujeres tienen flores en el pelo y aires de zorras, le quiere dar a
entender que Npoles no es slo la ciudad del Pausilipo y el Vesubio sino
tambin la disoluta y voluptuosa corruptora de Italia. Unos aos antes Fray
Servando Teresa de Mier describe a Npoles como un pueblo parecido al de
indios porque tiene el pueblo el mismo color. Especialmente son morenas y
feas las mujeres. La descripcin, algunas veces, irrespeta la separacin
de poderes artsticos, invade los predios, en este caso sociales, en otros
los tradicionales de la msica, la pintura. A mediados del siglo XIX
Baudelaire vislumbraba esa interferencia en todas las artes cuando dijo en
una conferencia sobre El arte filosfico: Se debe a una fatalidad de las
decadencias el que hoy cada arte manifieste el deseo de usurpar el arte
vecino, y que los pintores introduzcan gamas musicales en la pintura, los
escultores colores en la escultura, los literatos medios plsticos en la
literatura, y otros artistas de los que vamos a ocuparnos hoy, una suerte
de filosofa enciclopdica en el arte plstico mismo. En las descripciones
las palabras suplantan lo visual y se convierten en lenguaje pictrico; es
en ese sincretismo que encierra lo escrito donde estableceremos criterios
de valor, si se despierta inters por el tema, si se logran bien las
estructuras alegricas, hasta dnde nos lleva la ensoacin evocadora. A
pesar de las ideas de Baudelaire considero que la descripcin es un aspecto
literario al cual se le limitara su sentido esttico si solamente lo
leyramos como contexto literario. Las descripciones pueden ser vehculos
histricos, de creencias, de modas, de ideas de cambios culturales. No cabe
en ella la separacin de poderes al estilo Montesquieu, es en funcin de su
cosmopolitismo artstico que se ha enriquecido este recurso que tan poco
trabaja la crtica literaria.

La descripcin puede ser poco de poco, pero suficiente para que con lo
expresado surja un observador curioso, un descubridor proteico. La imagen
visual y mental se convertir en luz, color, tamao, en voz humana, en el
quin y dnde del relato, por eso es insustituible en la praxis literaria.



Amor. Necrofilia. Cotidianidad. Esttica

Siento un goce al releer prrafos ya trajinados para sumergirme en la
nostalgia, el amor, la muerte, lo cotidiano y en el lenguaje en s mismo.
Intuimos el sentido de las palabras, las poseemos y pretendemos
explicarlas. Pero no nos detenemos aqu porque nos embriaga el zumo que
destila el lenguaje para celebrar su encuentro con el amor, ya sea el
erotismo con que Rafael Cadenas describe a una amada en Los cuadernos del
destierro:

Slo t misma en el acto. Extendida, carnosa, hmeda. Un temblor sin
lapso. Sin equvoco. Torbellino en torno de la flor de blando terciopelo,
acorazonada, que nace del clima de tus piernas como un grito nocturno.

O tambin el amor telrico que desentraamos del poema Aldeana de Cesar
Vallejo, amor que se transforma en somatizacin del problema indgena,
carne viva que aflora en retrica modernista cuando dice en este primer
poema de Los heraldos negros, publicado en el diario La Reforma de Trujillo
(posiblemente en 1915):

De codos yo en el muro, / cuando triunfa en el alma el tinte oscuro / y el
viento reza en los ramajes yertos / llantos de quena, tmidos, inciertos, /
suspiro una congoja / al ver que en la penumbra gualda y roja / llora un
trgico azul de idilios muertos.

Si el amor es sustancia vital, la muerte surge con descripciones de
exclusiones elitescas en la Edad Media, cuando slo los nobles y clrigos
soaban con los ngeles en medio de los delirios mortuorios o al estilo
Jorge Manrique quien en la Coplas a la muerte de su padre atena las
debilidades para poner en evidencia sus cualidades morales, porque las
riquezas y ttulos de nobleza eran efmeros, cuando todava, en Espaa, las
huellas del medioevo prevalecan sobre las fuertes rfagas del renacimiento
europeo.

El romanticismo alemn habla del amor-muerte; creadores an adolescentes
dejaron a la literatura un movimiento de gran trascendencia para la poesa
universal, jvenes que, negados y calumniados por la sociedad se vieron
forzados al suicidio, a la soledad y a la locura, entre ellos se destaca
Novalis cuyos versos se yerguen como refugio de conflictos religiosos. En
Himnos a la noche evoca el deseo de construir un mundo alemn ideal,
defenestrando el existente, pero sin la fuerza real para hacerlo: Como una
reina de la naturaleza terrenal, convoca todas las potencias a infinitas
metamorfosis, ata y desata innumerables lazos y envuelve toda cosa con la
aureola de su divina imagen....

La imagen de la cotidianidad se arraiga en algunos poemas y narraciones,
tal vez para asir lo que se nos escapa de las manos. Lo cotidiano saborea
el jugo amargo de la opresin cuando la funcin de un smbolo como el
quetzal inspir a Ernesto Cardenal esta descripcin tan breve como
significativa: El quetzal canta su bello canto territorial, inmvil, no lo
ves, mimetiza la luz; con el cielo nublado su plumaje es de color de hojas
con bruma.

La literatura carece de nacionalidad para expresar el diario acontecer, el
exilio poltico inspir a Antonio Machado Noviembre de 1913, verdadera
pintura buclica de una vida que, para el poeta, se renueva o perece. Es
increble que en tan pocos versos se pueda expresar la esencialidad de la
tierra y la temporalidad de los cambios culturales. La lectura de este
poema se puede asociar, en un acto de crtica rebelde, con El sembrador de
Van Gogh; puede ser que tendencias similares obraron en los dos artistas y
produjeron dos fenmenos descriptivos, uno literario y el otro pictrico. A
pesar de que ambos tienen diferentes orientaciones sensoriales, en los dos
sembradores la imaginacin y la ideologa estn expresadas en dimensiones
de la experiencia vivida que cada artista descubri en s mismo.

Por ltimo hablaremos del rasgo esttico que caracteriza a algunos poetas y
escritores, voy a referirme a las posiciones de Jos Mart y Vicente
Huidobro en relacin al concepto potico expresado a travs de
descripciones. Mart envolvi sus poemas con la idea de libertad que sign
todos los actos de su vida: La poca es libre, salo el verso, ya que en
toda espera la buena obra libre vale ms que la esclava. De esta manera
liber a los versos de cargas retricas y escribi poemas cuyas
descripciones abogan por depurarlas de tradiciones y estridencias
romnticas para acercarse a que el poema sea: Una espada reluciente que
deja en los espectadores la memoria de un guerrero que va camino al cielo.
El poeta puntualiza su itinerario esttico el cual se entrecruza con el
acicate del pensamiento libertario expresado, muchas veces, en
descripciones endecaslabas como la de Contra el verso retrico y ornado:
Contra el verso retrico y ornado / el verso natural. Ac un torrente /
aqu una piedra seca, all un dorado / pjaro, que en las ramas verdes
brilla... As ha de ser la noble poesa / as como la vida: estrella y
gozne.

Las descripciones en los poemas martianos son resultado del tiempo y
circunstancias en que le toc vivir. Con el premodernismo que envuelve su
sujeto lrico, tratando de romper los elementos del romanticismo, al
distanciarse de su tono potico, Mart logra descripciones cuyos
significados resultan novedosos por lo inslito de su desolada ternura,
balbuceos de habla pueril con los que logra llegar al alma de su hijo a
quien le dedica Ismaelillo: Sus ojos parecen / estrellas negras / Vuelan,
brillan / palpitan, relampaguean.... La elaboracin artstica martiana,
siete aos antes de que Daro convulsionara el mundo potico con Azul,
llena lneas sinestsicas que sin fijarlo en una tendencia nica lo acercan
a Baudelaire y Rimbaud, una nueva conciencia de la elaboracin del
lenguaje, elementos que en las descripciones desdoblan sus referencias con
el uso de arcasmos, neologismos y cubanismos, expresin del rico caudal de
su experiencia y conocimiento.

Como novedosa vanguardia latinoamericana fue rotulada la poesa del chileno
Vicente Huidobro; en Arte potica consigna su concepto sobre el verso al
decir: Por qu cantis la rosa, Oh poetas! / Hacedla florecer en el
poema. / Slo para nosotros / viven todas las cosas bajo el sol... / El
poeta es un pequeo Dios. De su taumaturgia creacionista fluye la unidad
madura, fruto de la evolucin de las ideas que el mundo de finales del
siglo XIX le proporcionaba, entre las controversias polticas de la guerra
del Pacfico y sus relaciones con artistas de la vanguardia europea. Cuando
Huidobro describe lleva el lenguaje a su esencia, aspira llegar a la
almendra de la palabra, a su gen original porque Las cosas se fatigan... y
un poco de muerte tiembla en los rincones (Huidobro, 1976. Pg. 220). La
descripcin afirma en Mart y Huidobro su sitio de privilegio en la
esttica de la poesa.

Y para terminar volver al pasado, al arkhe, el que a pesar de su
antigedad est siempre vigente, all est Parmnides, padre de la retrica
quien en su poema Fenomenolgico sin hablarnos de la descripcin la utiliza
con fines ontolgicos. Se puede pensar que dejo abierta una brecha
ancestral para que alguien contine este trabajo de descubrir ideas,
hibridez de estilos emanados de rasgos medievales, clsicos, romnticos,
barrocos, simbolistas o de vanguardia, de los que pueden resultar
diferentes montajes verbales, cuyo magnetismo depender del arbitrio de
quien los acue y de la captacin intuitiva de quien los lea. La
imaginacin le impone fantasmas a la mirada; por eso el crtico tendr que
suponer, inferir e inevitablemente recrear. La empresa es apasionante, nada
menos que interrogar a objetos vetustos, nuevos, cotidianos, efmeros,
esenciales e insignificantes a quienes el escritor ha elevado a rango
literario. La descripcin verbal de lo no verbal es una ilusin
policrmica, polifnica e ideolgica que descubre la pluralidad de un mundo
apariencial. Se trata de succionar la savia del lenguaje que alimenta ese
pequeo espacio de artificio donde el hombre somete y encarna retazos de
caducidad en afn de permanencia.



Bibliografa

  AGUSTINI, Delmira. Poesa. La Habana: Casa de las Amricas. 1988.

  ARISTTELES. Potica. Caracas: UCV. 1982.

  BARTHES, Roland. Investigaciones retricas I. La Antigua retrica.
   Madrid. Ediciones Buenos Aires, S.A. 1982.

  BAUDELAIRE, Charles. Salones y otros escritos sobre arte. Madrid: Visor.
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  BIOY CASARES, Adolfo. Clave para un amor. Buenos Aires. Lozada. 1991.

  CADENAS, Rafael. Los cuadernos del destierro. Caracas: Monte vila.
   2001.

  CARDENAL, Ernesto. Canto nacional. Buenos Aires: Carlos Lohl Editores.
   1973.

  GENNETTE, Gerard. Fronteras del relato. En: Anlisis estructural del
   relato. Madrid: Ediciones Buenos Aires. 1982.

  HUIDOBRO, Vicente. Obras completas. Tomo I. Santiago de Chile: Ediciones
   Andrs Bello. 1976.

  LISBOA, Miguel Mara. Relacin de un viaje a Venezuela, Nueva Granada y
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  MACHADO, Antonio. Poesas completas. Buenos Aires: Editorial Lozada.
   1958.

  MART, Jos. Poesa. Buenos Aires: Raigal. 1952.

  NOVALIS. Himnos a la noche y Cantos Espirituales. Crdoba (Argentina)
   Editores Assandri. 1965

  ONETTI, Juan Carlos. Juntacadveres. Bogot: Oveja negra.

  PARMNIDES. Los Presocrticos. Mxico: FCE. 1943.

  VAN DIJK, Teun A. La ciencia del texto. Un enfoque interdisciplinario.
   Buenos Aires. Paids. 1989.

   . El Discurso como estructura y proceso. Barcelona, Espaa. Gedisa,
      2000.

  VALLEJO, Csar. Poesas completas. La Habana: Editorial Arte y
   Literatura. 1988.

  VILA-MATAS, Enrique. Viaje vertical. Caracas: Celarg. 2001.

** Julia Elena Rial
   majusa@cantv.net
   Escritora y docente argentina (Tandil, provincia de Buenos Aires).
   Reside en Maracay, Aragua (Venezuela). Profesora de castellano y
   literatura en el Instituto del Profesorado de Buenos Aires. Estudi
   filosofa en la Universidad de Buenos Aires e historia de las ideas
   latinoamericanas en la Universidad de Chile. Se especializ en
   literatura latinoamericana en la Universidad de Chile y curs la
   maestra en literatura latinoamericana en la Universidad Pedaggica de
   Maracay. Ha publicado el cuento "La fbula rota" y los ensayos El
   esperpento en Tirano Banderas de Valle Incln, La poesa social de Jos
   Mart, Las masacres: ortodoxia histrica, heterodoxia literaria (premio
   de ensayo Miguel Ramn Utrera 1998) y Constelaciones del petrleo
   (2002). En publicacin Memoria e identidad en Jos Len Tapia y el
   ensayo Identidad, memoria y olvido (mencin de honor en el premio de
   ensayo Augusto Padrn 2005). Colaboradora de la revista brasilea
   Hispanista. Jurado del premio de ensayo Augusto Padrn 2001 y del premio
   de ensayo Marita King 2005. Dicta talleres sobre narrativa del petrleo
   y ensayo en Maracay desde 2002.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Cenicero de duendes
       Fedora Freites Hernndez

   *** Poemas
       Reynaldo Garca

   *** Tres relatos
       Marisol Llano Azcrate

   *** Poemas
       Karla Muiz Soto

   *** Dos relatos
       Jorge Jimnez

   *** Las llaves de carbn
       Alejandro Useche

   *** Voces desde sombras
       Andrs Velsquez

   *** Poemas
       Carlos Barbarito

   *** Vespasiano Bazo y Zenn de Elea
       Roderick Guzmn Meza

   *** Dos poemas
       Francisco Rodrguez

   *** Tres relatos
       Jos Cruz Cabrerizo

   *** Cuatro poemas
       Gladys Sica

   *** Dos horas muy padres
       Nohem Hinojosa Rivera

   *** Flecha, tallo y antorcha
       Nuria Ruiz de Viaspre

   *** Leo
       Gioconda Carralero Dominicis

   *** Poemas
       Luca Ypez



=== Cenicero de duendes      Fedora Freites Hernndez =====================

Estoy dormida entre un cmulo de cenizas. No me quejo, todo lo contrario,
me siento a gusto. Estas pavesas no me pertenecen. Han salido de m, pero
no son mas. No hace mucho las coleccion en mi cuerpo, ahora las he
liberado. Y estando as, regadas por el espacio, me complazco en
arrellanarme en ellas, doblegarlas, acariciarlas, pisarlas. Despierto,
siento mi cuerpo relajarse entre los susurros nocturnos. Estirndose en el
vapor hueco de la cama, en el calor cenizo de las sbanas hmedas, casi
perfumadas. Deslizo los dedos de los pies por la tela, suave, cosquillosa,
imperceptible. Poco a poco, voy tomando conciencia de ello. Sonro,
entreabro los ojos. Me gusta.

Ya hace tres semanas que sucede. Una y otra vez el mismo sueo. Estoy
dormida, miles de flores se abren a mitad de la noche, me succionan, me
convierten en polen. Creo que algo est por suceder. No lo s.

Quiero dormir, estoy cansada, pero esta sensacin de levedad, invita a
continuar. Imprimo vigor a mi jugueteo, pellizco la sbana con malicia, la
entrelazo en los dedos. Se calienta, es increble cmo se calienta. Cobra
vida, la tela se convierte y cobra vida, se convierte en deseo, abrasa de
calor, rodea tersa mis piernas; es implacable. Yo, me dejo. Estremecida por
las puntadas en mis muslos, permito la seduccin de los duendes nocturnos.
Espectros circundantes que atraviesan los sueos, invitando a la stira,
invitando al amor. Seres pequeitos que se alimentan de las queridas
cenizas que voy dejando, por las que, a cambio, me prestan sus manos para
darle forma a las delirantes sensaciones trashumantes. Amante boca se
conecta y desconecta; mis brazos largos, rotulados, profundos, se dejan
caer en la plenitud mortal de la osada. Nada afuera importa. Ningn sonido
extrao me perturba. Slo yo, entregada a las cenizas, a los duendes que
comen cenizas, al calor hmedo que invade mi cama, a mi pecho que ya no
respira.

Desesperada abro la boca. Busco el aire que me falta. Sorpresa! En vez de
aspirar, exhalo humo. Una corriente casi visible invade el espacio. Es el
vaho vital que escapa. Toma forma de rostros, de cuerpos, de gente que no
conozco, pero que tal vez conozca en otra vida. De perros, de gatos, de
manos. Son las manos de los duendes, que salen de mi boca, o por mi boca, o
gracias a mi boca, y que llegan a ser casi reales, por las cenizas de otros
tiempos y tiempos venideros, que dejo regadas por el espacio. Ya no las
adoso a mi cuerpo. Ahora son libres. Libres para volver, libres para matar,
libres para llevarme y convertirme en polen cenizo, y pertenecer a otra
cosa... Sigo desparramando vapores... Todo el cuarto se va inundando. Soy
envuelta por las telas, apresada por el placer, apresada por la muerte,
maniatada en mi propia cama. Insomne por las cenizas nocturnas de mi propia
vida que vienen a cobrar deudas, vienen a embriagarme de placer para que yo
no me d cuenta.

Mi boca se tie turbia, comienza a hablar a las figuras. Una cara familiar,
pero desconocida atraviesa la estancia. No me habla, slo me hace entender.
Y resulta que es nadie, y a la vez es todo lo que conozco. Resulta que es y
no es, que soy yo, y a donde mire siempre ser algn otro. Qu fea me veo!
Casi no me reconozco. Doy miedo y confundo. Qu ser, ngel o demonio?

Las columnas de vapor que exhalo, cada vez se hacen ms angostas. Qu
sucede? Qu locura este cenicero de duendes!

Las telas, las cenizas, los duendes... Siguen apretando mis piernas,
muslos, espalda, columna... Ahhh! El calor me envuelve, rasguo de placer,
sonro querencias, ofrezco mi alma a estas sbanas araadas. Suben, por mi
entrepierna, giran por mi ombligo, besan mis senos cansados y tullidos, se
enroscan en mi cuello, quitndome el oxgeno, dndome la paz.

Mis brazos siguen el bamboleo del vapor. De un lado a otro, slo buscan
complacerme. Exudo muerte desde mi boca, cenizas desde el vientre. Un
helado torbellino termina por alcanzarme. Como una ola de agua fra que
viene a refrescar el ambiente. Mis ojos se disparan, mi cuerpo ya no anda.
Una ltima boqueada y no siento nada ms. Slo el rostro de vapor en
frente. El mismo desde siempre. Abre su boca y me aspira, me lleva con l a
remontar los aires. Me ha dicho que vamos a buscar otro cuerpo, que tambin
de duendes ha hecho un cenicero.

** Fedora Freites Hernndez
   fedorafreites@hotmail.com
   Escritora venezolana (1979). Es coordinadora de rea en una empresa
   editorial y algunos cuentos suyos han sido publicados en las revistas El
   Gusano de Luz (http://www.elgusanodeluz.com) y Sezim (Pars, Francia).



=== Poemas      Reynaldo Garca ===========================================

*** Poema indiferente

Te gustan los gatos de mi casa
El humo de mis cigarros
El azul de las mariposas del cuadro impresionista
Que compr en un parque de viajeros
Y msica de Silvio y Pablo,
Es un parque Viejo, lleno de palomas y nios ambulantes
De mujeres vacas que se esconden de los faros
Con una gracia de serpientes
Y un dolor de despatriadas.
Te gusta el cuadro verde de orqudeas
El tazn de los remedios de mi abuelo
La foto de los generales golpistas,
el lienzo de la Gioconda desnuda en mi cuarto,
El fusil de tres tiempos de mi to
Y el candil de la carreta del pen muerto en la madrugada.
Sabes todo eso se que te vuelve loca
Y te da aires de intelectual
Lo que no s
Es cul de mis fros te provoca
dulcemente en la lluvia del ao.


*** En la frontera

Mrenme estoy aqu
Qu les parecen mis ojos
Tengo la misma Mirada,
menos rebelde y ms triste quizs,
la misma talla de ropa
Un par de aretes volteados
Unos lentes versace,
Unas botas de charro
Una colonia Antonio Banderas
Unas maletas pesadas
Un diccionario de ingls
Un estuche de cuero
Un cuaderno de poemas
Escritos en un otoo
Con la muerte de la rosas.
Vean estas manos golpeadas por algunos aguaceros
Llevo unas fotos de amigos extraos
Se me olvidaban tambin
Los chocolates que le compr a mi madre
Y unos juguetes rebajados de precio
Para los nios ms tristes del mundo que viven en mi barrio.
Por mi destino no se preocupen
Estar fuera de su frontera entre mojado...



*** Poemas confusos

Te escribo estos versos ahora, Irene
Antes que la ciudad me robe los ojos
Antes que se apoderen los guardias del parque
Antes que haya un decreto anti poesa
Antes que digan que se debe abandonar el amor
Por no ser bueno a los burcratas...
Cuando tengas hambre recurre a ellos
Vndelos como un manojo de rosas tiernas por las maanas y
Como si desde el planeta nacieran las amapolas de tus labios.
Si logras permanecer con ellos ponlos en el rincn con mis fotos
Donde estas t con tu sonrisa de pjaros
Y tu cabello de ngel en la tarde de la casa.
Si se descubre que yo te am y te di mis poemas
Otros amores que tuve vendrn a verte
Con cartas que les envi, procura entender
Por difcil que sea, que los poetas no padecen de soledad,
Ni se derrumban por las calles de sus peores aos
Pero aman como si el mundo fuera a matarnos maana.



*** Esta calle II

Esta calle,
Lee sus anuncios de castillos viejos
Lee tambin las manos que se amaron en sus veranos altos
Lee el rostro de los que la han visto vestirse de viajera,
Y las cicatrices de domingos de parbolas Viejas.

Esta calle inicia sus metforas
En ella han muerto los patriotas,
Los generales del miedo
Los condes de la edad del hierro,
Y el amor sigue paseando su Mirada de lluvia
Reventndose en la sangre
Como un apstol de fuego sin apagarse nunca.
Esta calle es tan antigua que aqu
Slo quedan los muros y tus besos.



*** Epistolario

La postal de este viento,
Tus fotos de la ltima Guerra
y los cuadros del invierno
Queman estas memorias y sus cascabeles de hielo
El santuario de la luna es la rbita de un nio
y los peces
Esas gaviotas oscuras con llantos de la noche
Que atesoran nuestros miedos en sus cuerpos de cometas

La ciudad se desgasta en las sombras
En los gritos, en los cristales antiguos y amorfos del planeta
donde la noche busca su rostro
Llorando por las estrellas
Los cros estn por todas partes dormidos, yacen aletargados
Como si de un tronco hmedo de rbol nacieran para enfrentar la calle
La calle es un ferrocarril, lleva su trafico de sueos y
Muertes de olvido
Dos, tres, diez, los campos floridos,
Otra vez los cenzontles se baan con tu pelo.
La luna es larga, enorme como un puerto
La sombra exhala su sentido de ayer
hacia la orilla donde el viento hace promesas de aguacero.
la sangre se presenta con su sacrificio de sal, esos poros que gimen
duelen como el pan en los hornos\
el silencio es una boca con tristeza pronuncia tu nombre
Esta palabra ajena, te marchas,
el sol es un portero en una ciudad
de arenas y cuentos en la edad de las piedras.
Nada queda de la luz del da
La esquina tiembla en su adis de puerto
Y las muchachas se precipitan en sus dolores de parto
La luna nace del vientre de una diosa
Para poner a la ciudad otra vez a viajar en la estacin de los silencios.



*** Poesa de la edad

      (A la noche
      De Federico Garca Lorca)

Con sus manos escondidas
Dibuja un muerto la noche
La brisa que trae llanto
Retumba un patio en la boca.
Los lirios ya reventaron
Las rosas ya no te tocan
La calle que se retuerce
Es calle de amapolas
Por donde pasea la muerte
Sofocada, triste y sola
buscando nios perdidos
diamantes o caracolas.
Es la muerte la que viene
Federico Garca Lorca,
La muerte que ha remachado
Sus puertas en dura roca
Donde gimen desoladas
Las gitanas y las moras
Donde una fuente revienta
Un verano de sangres Viejas
Que Cuelgan con alas blancas
De las tabernas abiertas.
Ay! Federico la muerte
Es un montn de silencios
De carbones y de olvidos
De girasoles sin cuerpo.
De puntillas en las sombras,
Ay! Federico la muerte
Nunca regresa sola,
Su espalda siempre arrastra
Sangre y memorias muertas
Con que se duermen peleando
mrtires y poetas
Mientras la luna los besa.
Ay la muerte es una cantina
Donde todos bebemos su aroma
Un pinchazo de dolor
una mueca de adis
Y la sangre de la historia.
Ay! Federico all afuera
La maana se pregunta por su pestaa de oro
Mientras los nios lloran
frente a las nicas rosas
Como fantasmas de niebla.
Dnde qued la sangre del barrio?
Tostada por el viento sola,
Untada en la madrehuerta
frente a los toros sin cerca
Prendida en la tierra negra
O es tinta de otros poemas,
Ay! Federico tus huellas,
Son guitarras en los huecos
De madrugadas eternas
Donde se ofician relojes
Cantos del tiempo muerto.
A caballo van los soldados
A pie va el poeta
Contando lunas de duelo
En los ojos lleva el cielo
De adioses en la puerta
Blancas estn tus manos
Sin sangre son lirios hurfanos
Federico, se fue la tropa.
Ya vienen los sacramentos.
Al encuentro de los santos
Salen los viejos monjes
Rezando de los conventos.
Ay Federico la muerte
Secuestro tus ojos negros
ahora la noche
Es un vaso de veneno
De sueos y de silencios.



*** Ecodios

La noche es azul, sobre los pastos de sombra
El clima de los ros es verde,
La calle arrastra las voces del da
Esas que han dejado bordadas en las palabras las mujeres.
El sol descendi tras las murallas de Galilea
Un zarpazo de silencio se fue amontonando en la esquina
Y a pedazos el invierno cayo fro sobre los tejados.
Las ardillas muerden la corteza de los rboles
Antiguos y rugosos como piel de lagartos
El pjaro de las madrugadas revienta las gotas de su canto
Contra las hojas de los almendros y helechos
Que cuelgan de los paredones donde hace siglos
Las manos de los dioses inventaron la sombra
El aire es un cristal respirable y blando
Por donde pasan simples los hilos abiertos de la vida.
Ningn hombre o mujer se reconocan dueos de nada
Los continentes eran parasos de aguas y frutas fraternales
El olor de la tierra era a semillas y a hojas que no haban muerto nunca
Los mares eran infinitos como un sueo sin memorias en las nieblas.

Las orillas del mar eran las mismas orillas del tiempo
nada se haba separado, la sangre y la savia del rbol eran una misma
      [sinfona

El Corazn de los hombres se agitaba con el viento y era un nido de pjaros
      [y azucenas
El canto de los hombres viajaba en el viento,

Como un cenzontle de luz sin angustias ni dolor
Slo la rosa descubre su origen de invierno.
El patriarca estaba desnudo
Las mujeres lo observaban con una curiosidad de fuego casi milagrosa,
De pronto del mar una gaviota dej caer sobre la tierra
Una luna de jengibre olorosa y fresca
Con una lluvia de uvas que emborracharon a los hombres e hicieron deseables
      [a las mujeres
El bosque se encendi con las nuevas ansias, la carne se revolvi con el
      [ruido de las races
Entrando en la tierra hmeda y lquida
El sol caa en la hora de las estatuas
Y vinieron de todas partes a mirar el nico motivo por el cual Dios
Hace que la hierba indague la edad del silencio,
El amor.
Un raro vino fue puesto en el sitio de las humaredas
Y los cristales del verano azotaron los ojos del cro
Que bebi una sombra de sangre de la que naci el dolor.

** Reynaldo Garca
   sntaluciarey@hotmail.com
   Escritor salvadoreo (Santa Clara, San Vicente, 1964). Ejerci la
   docencia y trabaj en la ctedra de literatura y comunicacin de la
   Universidad Estatal y la Universidad Francisco Gavidia (UFG,
   http://www.ufg.edu.sv). Ha participado y ganado algunos certmenes
   literarios de su pas, como los Juegos Florales de Santa Ana, Sonsonate,
   San Vicente y el premio de poesa Salvadoreos en el Mundo (2007).
   Textos suyos han sido publicados en algunos peridicos salvadoreos. En
   1987 fund junto a otro grupo de trabajo la revista literaria Semilla,
   como parte del desarrollo poltico de las comunidades de jvenes
   escritores. La revista fue cancelada a causa de la guerra civil tras
   algunas ediciones. Ha escrito poesa y cuento bajo el seudnimo de
   Salvador Robles y actualmente prepara la edicin de la novela La mujer
   del herrero y el poemario Poemas bajo la sombra, que responden a la
   temtica de la poesa indocumentada que junto a otros poetas est
   impulsando en Dallas, Texas (EUA), donde actualmente reside.



=== Tres relatos      Marisol Llano Azcrate ==============================

*** Juegos de la infancia

Recuerdo que nunca jugu con muecas desde que mi padre me rompi la nica
que tuve. Cuando era muy pequea, me regalaron por Reyes una de tamao
mediano, muy bonita, con la cabeza de porcelana y el cuerpo de goma, con
sus cabellos rubios bien peinados que yo enseguida revolv con mis deditos.

Yo tena cuatro aos y una noche mi padre se molest porque yo jugaba a su
lado mientras l cenaba, grit que le estaba metiendo los pelos de la
mueca en el plato y, enfadado, me la quit y la arroj al suelo, donde se
rompi. Nunca ms jugu con muecas. Me convert en una nia terrible y
fuerte, mucho ms dura que cualquier chico. Me dediqu a hacer pozos con el
barro, a comunicarlos entre s y a hacer correr el agua de unos a otros. En
invierno, retiraba la capa cristalizada de hielo de cubos y charcos para
fabricar lagos de juguete de superficie brillante y cristalina,
transparente, colocando estas capas de hielo sobre un pequeo hoyo excavado
en el suelo y tapando los bordes del hielo con la tierra extrada. El
resultado era muy hermoso y no me importaba que se me congelasen los dedos
al manipular el hielo, tarea que deba hacerse con gran delicadeza a causa
de la fragilidad de estos cristales.

Despus comenc a jugar a ser un personaje importante: una reina poderosa y
bella, una diosa vengativa, una actriz rica y clebre, una cantante adorada
y hermosa, una jefa de bandoleros cruel y despiadada..., personajes
femeninos con gran fuerza que siempre solucionaban cualquier problema que
se les presentaba y vencan o castigaban a cualquier persona que osase
interponerse entre ellas y lo que deseaban. Recuerdo con cario a la actriz
y a la diosa.

La actriz haba protagonizado muchas pelculas importantes, se haba casado
varias veces y cambiaba de marido como de vestido, viva en una mansin
lujosa e imponente por donde se paseaba semidesnuda y siempre haba un
hombre en su vida, a quien despeda al menor indicio de infidelidad o si
conoca a otro adonis que le gustase ms. Por supuesto, la actriz no tena
hijos. En realidad, ninguno de mis personajes los tena, pues no encajaban
bien los bebs en los escenarios que yo imaginaba como marco para la vida
de cada uno de mis personajes femeninos. Con fotografas recortadas de
viejas revistas, iba confeccionando poco a poco el lbum de la actriz, sus
rodajes, sus maridos, sus amantes, sus apariciones en pblico en estrenos,
fiestas, banquetes, desfiles de moda y actos benficos. Llevaba una vida
apasionante y agotadora.

La diosa, en cambio, era menos frvola y nunca sucumba a la dulce
tentacin del amor. Era una especie de fuerza superior del universo que
tena en sus manos las riendas del bien y del mal. Era una divinidad
terrible y poderosa a quien no se poda contradecir ni enfadar, pues sus
arrebatos de clera suponan verdaderas catstrofes para los dbiles e
insignificantes pobladores de los planetas que estaban bajo su influencia.
Cuando era presa de la ira, poda enviar bolas de fuego, huracanes o
cualquier castigo de dimensiones catastrficas con slo extender su mano
derecha y desearlo; enfurecida, sus largusimos cabellos se erizaban como
los de un gato y adornaban su rostro como un aura mgica que hara
estremecer de terror a quien la mirase. Aos despus, realizando una visita
al Museo de la Ciencia, comprend que poda producirse este raro fenmeno
de un modo bastante sencillo: al tocar con ambas manos un objeto cargado
positiva o negativamente, el cabello se abra alrededor de la cabeza como
las pas de un erizo, en todas las direcciones. La explicacin del
experimento consista en que cada pelo intentaba alejarse de los dems
puesto que las cargas de igual signo se repelen.

Este personaje que yo haba imaginado se pareca a una diosa de la
mitologa clsica, a Artemisa o a Atenea, aunque yo todava no haba ledo
nada, en aquel tiempo, acerca de estos mitos que tanto me atrajeron durante
mi adolescencia, cuando los descubr en el instituto.

Cuando pasaron algunos aos, los personajes de mis juegos fueron
evolucionando para acercarse ms a la realidad, y jugu a ser duea de un
restaurante, maestra, detective, polica y jefa, no importaba de qu, pero
fuese uno u otro el juego al que nos dedicsemos mis vecinos y yo, siempre
elega ser la jefa y lo ms curioso era que todos los dems lo aceptaban
con naturalidad, sin que a nadie se le ocurriese discutirme el liderazgo.

Ha sido quiz el hecho de jugar siempre a ser libre e independiente, a
vencer, a no tolerar atropellos, lo que me ha hecho ser como soy. Quiz por
eso eleg una carrera considerada tradicionalmente masculina, como es la de
aparejadora y he sido siempre muy autnoma a la hora de tomar decisiones en
mi vida. Es lgico. Con el juego aprendemos a ser adultas. Qu aprende una
nia a la que desde pequea se le pone una mueca en los brazos y se le
ensea a ser responsable de un beb de plstico? Cmo puede ser
independiente y libre si se le inculca que ha de tener siempre un lastre
tirando de ella e impidindole echar a volar? Creo que debo agradecer a mi
padre, con quien siempre me he llevado muy mal, debo reconocerlo, que me
rompiese aquella mueca, como metfora de liberacin del papel tradicional
de la mujer.



*** Los ojos amarillos

Haca ms de quince aos que Horacio y Calope se haban conocido. Entre
ambos haba existido un breve romance que ella haba cortado enseguida,
casi en su nacimiento, y l no haba podido ni sabido hacer nada por
evitarlo. Haba sido capaz, eso s, de mantener con ella una amistad que
fue hacindose ms estrecha, ms ntima a lo largo de los aos.

No obstante, en el fondo de aquella relacin amistosa, l siempre haba
guardado la esperanza de tener una nueva oportunidad de convertirse en su
amante. Y ella lo saba perfectamente, aunque no pareca en absoluto
dispuesta a permitirlo. Calope no era una mujer que concediese una segunda
oportunidad.

Seguan trabajando en la misma empresa, en la misma seccin, en la misma
planta. Ella haba ido ascendiendo, pero l, aunque ms antiguo y
experimentado, haba rechazado tentadoras ofertas de ascenso y aumento de
sueldo, que suponan un traslado, por permanecer cerca de ella. Calope lo
saba y, en cierto modo, agradeca este sacrificio con su cariosa amistad
hacia Horacio.

Una primavera llegaron tres empleados nuevos a la misma planta en que
trabajaban Horacio y Calope. Parecan tres aspirantes a yuppies, jvenes,
atractivos, con cuerpos modelados en el gimnasio y bronceados con rayos
UVA, con sus trajes cortados por el mismo patrn, sus maletines de piel y
sus telfonos celulares siempre en la oreja, salvo en las reuniones, porque
Calope as lo haba prohibido. Los tres se fijaron en ella. Y Horacio se
dio perfecta cuenta de todo.

Calope era una mujer con un atractivo especial. Tena el corto cabello de
un color rubio muy claro, casi albino, con un corte ms bien masculino,
desprovisto de rizos u ondas, y la piel blanqusima, plida como la luna;
llevaba siempre gafas oscuras para proteger sus delicados ojos, que casi
nadie haba conseguido ver todava, aunque los tres recin llegados, sin
motivo alguno para ello, iban hacindose ilusiones...

Los tres galanes comenzaron a rondar a Calope, y cada uno de ellos llevaba
a cabo, cuando los dos restantes estaban ausentes, una ceremonia de cortejo
que dejara envidioso a cualquier pavo real. Cuando estaban juntos, los
tres sietemesinos se daban nimos mutuamente y fabricaban esperanzas en el
aire sin que ninguno de ellos tuviera razones para hacerlo, pues su jefa no
les mostraba ninguna respuesta positiva que les permitiese acercamiento
alguno; ms bien suceda al contrario, Calope sola ser distante y
mantener sus gafas oscuras como una barrera entre ella y su interlocutor.
Entretanto Horacio observaba con atencin las evoluciones y los comentarios
de los tres admiradores de la mujer a la que tambin l deseaba para s.

Una tarde, tras una reunin de trabajo, en la charla que se organiz en una
cafetera cercana a la empresa, Horacio se apost en una mesa prxima a
aquella en la que los tres donjuanes se enardecan y hablaban de la
conquista de Calope como si ya fuese cosa hecha, como si la bella les
hubiese dado alguna pista acerca de sus preferencias o de sus gustos. As
escuch su conversacin y pudo confirmar sus sospechas: seguan tan a
ciegas como al principio. De modo que decidi jugar un poco...

As que os gusta Calope? les espet a bocajarro, a la vez que se
sentaba con ellos a la mesa. No sabis en lo que os metis. Calope no es
una mujer como las dems... No s cmo pensis conquistarla..., pero os voy
a decir una cosa: Calope se fija en un hombre y lo escoge para s..., es
ella quien elige, no vosotros..., y os voy a decir otra: si te elige, ests
perdido... Es como una mantis...

Y se levant, coloc su silla en la posicin inicial y se march, dejando
boquiabiertos a los tres aspirantes a seductor.

Tiene ojos de animal salvaje susurr Horacio unos das ms tarde al odo
de uno de los tres, cuando se lo encontr en el cuarto de bao de
caballeros, si te mira, te hipnotiza para siempre..., eso es lo que dicen
de ella...

Horacio saba que aqul se lo contara a los dems mosqueteros. l no saba
si sentirse como el cardenal Richelieu, como el seor de Treville o como un
rejuvenecido DArtagnan. Conoca bien a Calope y saba que si llegaban a
sus odos las inocentes maquinaciones que l preparaba, no slo no se
ofendera, sino que se reiran ambos a carcajadas de la broma gastada a
aquellos tres pardillos que en su fuero interno se crean igualitos a
Casanova.

Los traslados de personal se sucedieron con frecuencia en la empresa a
principios de mayo, bien por ascensos, por cambios de domicilio o por
nuevos contratos. Recin incorporado al mundo laboral, lleg un joven
bajito, delgado, casi insignificante, aunque varias personas de ambos sexos
admiraron enseguida su hermoso y bien formado trasero. Era un licenciado
que responda al nombre de Diego, de mirada dulce, impecable afeitado y una
barbita tmida y bien atusada bajo el labio inferior. No tard en or los
rumores que acerca de Calope comentaban con fruicin los tres aprendices
de donjun..., y poco a poco fue obsesionndose con la imagen y la leyenda
de su jefa. Las elucubraciones erticas en que era acosado por ella, quien
lo llamaba a su despacho, lo desnudaba y lo posea all mismo, se sucedan
en su mente joven y calenturienta.

A Horacio no le cost observar que el empleado nuevo se senta visiblemente
turbado en presencia de Calope y cometi la imprudencia de confirselo a
sta. La jefa haba saludado al joven el da de su llegada, pero no haba
vuelto a reparar en l hasta que oy la indiscreta confidencia de Horacio.
Entonces Calope pudo comprobar el embarazo, la vergenza que el muchacho
experimentaba ante ella.

Pocos das despus, a punto ya de comenzar el verano, un lunes, los
avezados ojos de Horacio descubrieron un nuevo brillo en la mirada de
Diego, a la vez que una lasitud y un ensimismamiento que le hicieron
sospechar lo peor. Asustado por lo que su cerebro le deca, que l no
quera escuchar, Horacio se acerc al desmadejado joven durante el descanso
de media maana, intentando hablar de cualquier cosa..., del tiempo que
haba hecho durante el fin de semana... El joven no escuch sus comentarios
ni le respondi palabra alguna. Pasados unos minutos de silencio, se volvi
hacia Horacio, lo mir, esboz una leve sonrisa y exclam:

Unos ojos amarillos que te miran como si quisieran devorarte! Tiene los
ojos amarillos!

Y Horacio comprendi perfectamente lo que haba sucedido. Su memoria viaj
quince aos atrs, a una maana de mayo en un luminoso y alegre cuarto de
hotel, cuando descubri la sensualidad de Calope y sus ojos amarillos...
Ella slo se despojaba de sus gafas para hacer el amor. La misma Calope se
lo haba confesado en aquella ocasin.



*** Ssifo de amor

Flora llam al timbre. Pablo le abri, con cara de sorpresa, y ella lo
salud alegremente:

Hola, cario! Cmo ests? He trado comida italiana: berenjenas con
queso parmesano y una pizza cuatro estaciones, te apetece?

Quin ser esta mujer?, se pregunt l. Qu bonita es!, pens con
admiracin, observando las sinuosas curvas de su hermoso cuerpo, casi
frotndose las manos de gusto. He ligado! Qu bien!

Ven que te d un beso dijo ella, una vez que hubo dejado las bolsas de
comida sobre la encimera de granito rojizo de la cocina.

Y qu cariosa!, se extra l. Si acaba de conocerme!

Los aromas de los quesos parmesano y mozzarella, y de salsa de tomate
impregnaban la atmsfera del apartamento y despertaban los jugos gstricos
de ambos. Pablo se acerc y se besaron, fue un contacto ligero y rpido.
Flora acarici la mejilla izquierda masculina con su mano derecha, le
sonri y le propuso cenar:

Qu te parece si preparas la mesa mientras yo saco la comida de las
bolsas?

Qu mujer ms organizada!, dedujo l, mientras abra armarios y cajones en
la cocina y colocaba en un carrito de servicio manteles individuales,
platos, cubiertos y copas para llevar a la mesa del comedor, y es muy
amable: incluso me ha trado la cena. Ser interesante ver qu ms me
propone... La noche acaba de empezar... Apenas son las nueve, comprob,
mirando su reloj de pulsera de esfera plateada y correa de piel negra.

Flora le pidi:

Djame dos fuentes redondas. Tienes el calentador encendido? Me vendra
bien un poco de agua caliente.

S respondi l, est encendido.

Flora abri el grifo de agua caliente y puso debajo las dos fuentes durante
unos minutos:

As se calientan explic, mientras las secaba con un pao de cocina, al
ver que l la observaba con cierta curiosidad y se fijaba en la armona de
sus bellas manos, largas y delgadas, y mantienen el calor de la comida.

Cuando todo estuvo dispuesto, ambos se sentaron a la mesa; l haba servido
en las copas un vino rosado del Peneds y ella inici un brindis,
levantando su copa:

Por nosotros...

Pablo la secund, asintiendo y sonriendo en silencio. Luego bebi varios
sorbitos de vino, mientras Flora reparta las berenjenas con queso en ambos
platos.

La cena transcurri tranquila, Pablo habl muy poco hasta que abordaron un
tema de historia: los ltimos emperadores romanos; entonces se explay, le
encantaba leer textos sobre historia y tena una memoria excepcional para
datos y sucesos de esta ndole. Narr exhaustivamente el declive del
imperio romano con sus causas y consecuencias. Flora lo escuchaba en
silencio, asintiendo de cuando en cuando. Tomaron de postre sendas
porciones de helado de nata y chocolate que haba en el congelador y
despus se trasladaron al sof. En un canal de televisin emitan una
pelcula de romanos que ella no conoca y ambos se dispusieron a verla.

Pero durante un intermedio ella comenz a acariciarlo ligeramente. Pablo se
conservaba muy atractivo a sus cuarenta aos. Su cuerpo delgado,
resistente, bien formado, sin exceso de musculatura ni aspecto enfermizo,
le haca parecer ms joven. l respondi a las tiernas caricias de Flora.
Se besaron, con suavidad al principio, despus con pasin, y ella comenz a
desabrocharle la camisa...

Qu mujer ms fogosa!, se sorprendi l. Le gusto! Y qu decidida
parece..!

Pronto abandonaron el saln para trasladarse al dormitorio... Tenan cosas
mejores que hacer que ver una vieja pelcula de romanos...

Al da siguiente, a las siete menos cuarto de la maana, al despedirse,
ella le dio un beso en los labios, apenas un roce fugaz, y le dijo:

Recuerda que hoy entras una hora ms tarde, a las nueve... Desayuna, ya te
he dejado preparado el gofio... Y llama a tu madre, que siempre te
olvidas...

Cmo puede saber ella todo eso si acaba de conocerme?, se pregunt Pablo,
atnito.

Flora sonri, le acarici las mejillas delicadamente con ambas manos, sali
y cerr la puerta tras de s. Saba que a su regreso, al atardecer, l se
habra olvidado de todo y sera como comenzar de nuevo. Eso era lo que
suceda cada noche desde haca algo ms de siete aos.

** Marisol Llano Azcrate
   mariasol.llanoazcarate@gobiernodecanarias.org
   Escritora espaola (Asturias, 1964). Escribe narrativa de ficcin desde
   los catorce aos. Estudi Filologa Hispnica (Literatura) en la
   Universidad de Oviedo (http://www.uniovi.es), donde tambin sigui los
   cursos de doctorado y realiz trabajos de investigacin. Desde 1989
   imparte clases de lengua castellana y literatura en educacin
   secundaria, en Las Palmas de Gran Canaria. Ha difundido su experiencia
   en biblioteca escolar en publicaciones, cursos, jornadas y congresos. De
   1999 a 2006 presidi la Sociedad Canaria Elio Antonio de Nebrija de
   Profesores y Profesoras de Lengua Espaola y Literatura. Ha participado
   en la Semana Negra de Gijn 2004. Antes de comenzar sus estudios
   universitarios particip con un relato breve (El ltimo amor) en una
   coleccin titulada Cuentos nuestros (Cuentos de ns, en bable) y
   colabor en revistas locales con algunas publicaciones espordicas. Ha
   publicado las novelas Gnesis de un crimen (Huerga y Fierro Editores,
   http://www.huergayfierroeditores.com, Madrid, 1999) Ella no hace dao a
   nadie (Editorial Hamalgama, Las Palmas de Gran Canaria, 2002), Quin
   mueve los hilos? (Hamalgama, Las Palmas, 2003), La muerte acecha en Luna
   Europa (Anroart Ediciones, http://www.anroart.com, Las Palmas, 2006) y
   Mosaico ensangrentado (Ediciones Idea, http://www.edicionesidea.com,
   Islas Canarias, 2006), as como la novela juvenil Alerta en la estacin
   espacial (Idea, Canarias, 2006). Tambin ha publicado los libros de
   relatos Siete relatos con Roberta (Ediciones Estival, Venezuela, 2001) y
   Vctimas, fugitivas, asesinas (Hamalgama, Las Palmas, 2006). Ha sido
   incluida en los libros colectivos nsulas encantadas (Anroart, Las
   Palmas, 2005) y Encuentro de arte y gnero de mdicos del mundo
   (Hamalgama, Las Palmas, 2005), libro reeditado por Mdicos del Mundo en
   2006 con el ttulo Mujeres de palabra. Relatos suyos han sido publicados
   en diversas publicaciones literarias.



=== Poemas      Karla Muiz Soto ==========================================

*** Reflejo

Hermosa luna la de anoche: arrogante, plena, nvea, absoluta, insensible.
Satlite resquebrajndose en mis pupilas, escurriendo entre mis recuerdos.
Yo, a merced de tu vacuidad que lo llena todo, impregnando mi cielo de
      [misterio,
de ausencia infinita.



*** Para ti

El ciclo circadiano hecho trizas
Noche y da mezclados de forma inconcebible
Minutos traducidos a horas
Para coincidir
Y que el sabor de su compaa no se diluya
Mi bilis negra esparcida con su risa
Con la dulzura de su hablar
El sin sentido como eje de la existencia,
Mi existencia.
Esa
Que lleg a contagiar de luz,
De vida.
Y que refleja la certeza
De que yo era una sobremuriente ms.



*** l

      ...o tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento
      y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda...
      J. Sabina

Al destapar la botella de baileys aparece.
El humo de los slims delinea su figura
con la rebelda eterna de sus cabellos
y sus manos dibujando crculos infinitos,
de espirales rotas y caracoles sin luna.

A veces no habla,
slo se sienta en la silla azul,
esa sobre la que tiene derechos de inspiracin.

La msica tambin lo invoca.
El cine, la poesa, la comida mediterrnea,
los libros.

Si la tarde es lluviosa
la melancola lo acompaa
hasta que los primeros rayos de luz baan mi piel,
dando por terminado el encanto.

Cuando slo me mira
desde el rincn que habita en mi mente
de sus ojos escurren mil historias
cual gotas resbalando tras un cristal.

Aun cuando no habla, dice.
Esto no lo sabe, es portador de relatos maravillosos
que resbalan con descuido en el papel de otros.

Si el aullido del tren rompe la noche
la miel de sus pupilas me toma por rehn
y no me suelta hasta pronunciar el conjuro.

Todos los seres nocturnos lo escuchan
y entonces logro ser liberada.
As iniciamos la travesa por la tierra de nunca jams.
Donde se dan cita los personajes ms dismbolos
para formar parte de la historia nunca contada.

Su presencia es diversa
como estrellas hay en el cielo
y siempre da algo:
Estelas de dulzura
cuando se desata las manos
y abre el corazn.

** Karla Muiz Soto
   karlyspotter@yahoo.com.mx
   Escritora mexicana (Ciudad Mante, Tamaulipas). Trabaja impartiendo
   cursos de capacitacin en una compaa celular. La mayor parte de su
   obra permanece indita, aunque ha publicado notas periodsticas en la
   seccin cultural de El Diario de Monterrey, hoy Milenio Diario
   (Monterrey, Nuevo Len; http://www.milenio.com).



=== Dos relatos      Jorge Jimnez ========================================

*** Alreveses

Ayer encontr mi sopa alrededor de una mosca. Creo que intentaba aplastarla
hasta reventarla. Es que mi sopa no conoce los matamoscas.

Ayer el metro me trag, me tuvo en sus entraas por varios minutos y me
expuls a varios kilmetros de distancia. Creo que no le gust. Es que
tiene mucho desde donde escoger.

Ayer una discusin entr en nuestra casa. Creo que te quera robar. Es que
la puerta estaba abierta.

Anoche el suelo me dio un terrible puetazo. Creo que me estaba castigando
por haber bebido unas copas de ms. Es que disfruta vindonos caer.

Anoche, antes de dormirme encend la oscuridad y me envolvi en su
silencio. Creo que le molesta el bullicio. Es que tiene que soportarlo todo
el da.

Anoche las sbanas de mi cama me atraparon, me envolvieron en su
somnolencia y no me soltaron hasta hoy en la maana. Creo que se alimentan
de nuestros sueos. Es que no saben soar.

Ayer una hoja de papel se mova bajo mi pluma. Creo que quera ser escrita.
Es que no saben hablar.

Ayer el olvido te arranc de mi cabeza. Creo que estaba celoso. Es que es
un mal perdedor.

Ayer un beso nos tom a ambos por nuestras bocas y nos uni. Creo que ya
nos conoca. Es que ese beso era enemigo del olvido.

Maana voy a cerrar la puerta con llave, para que no entren ms moscas ni
discusiones. Creo que deb haberlo hecho antes. Es que a veces hago todo al
revs.



*** Bautismo

Acrcate, camina desde el centro de tu ciudad hacia el atrio de la
salvacin. Renuncia a los dioses que te han obligado a venderles tu alma, a
sus pompas y sus obras, al origen del ambiente materialista que gobierna tu
mundo.

Te dibujo la seal del amor en tu pecho. Tu corazn de animal te recordar
que ests siempre ligado al terrenal y humano sentimiento del amor. No
podrs ni querrs escapar de l nunca ms.

La uncin con esta agua de lluvia, an no tocada por mano humana, te
recordar la triple misin que desde ahora tienes, debes ser uno con el
Hombre, debes ser profeta, rey y sacerdote, debes predicar el poder del
Hombre, debes gobernar ese poder y debes contener a aquellos que de l
deseen abusar.

La luz de esta vela no viene desde afuera, ella representa tu luz interior,
aquella que debers usar para iluminar tu camino, desde tu interior hacia
tu interior. Nada ms te pido, no confes en luces externas, nunca sabrs
hacia dnde te desean guiar.

Repite conmigo. Creo en el Hombre, tan dbil como cualquier otro animal,
creador de las artes y las letras, y creo que l y slo l es responsable
de su destino.

Desndate, sumrgete en el agua de esta vertiente. Levntate, respira y
siente el aire de la libertad. Corre por la pradera, alegre, desnudo,
liviano y libre de todo pecado heredado, porque ellos nunca existieron.

Ahora te dejo solo, porque confo en ti. Tienes todo lo necesario para
sobrevivir y ser feliz.

** Jorge Jimnez
   jota@tuxpan.com
   Ingeniero chileno (1971), derivando desde el software hacia las letras.



=== Las llaves de carbn      Alejandro Useche ============================

      (Nota del editor: el escritor venezolano Alejandro Useche obtuvo, con
      este poemario del cual hoy ofrecemos algunos extractos, una mencin
      honorfica en el Concurso de Literatura Augusto Padrn, que convoca
      anualmente el Servicio Autnomo de Cultura [Sacumg] de la Alcalda
      del municipio Girardot [Maracay, Aragua; Venezuela]).

*** II

      a Freddy Mercury

Qu perfecta esta brutalidad
de lanzarse a la cama
a mirar el techo

Sobre el edredn azul sueo nimiedades
y pongo cara de muerto
y casi lo estoy
con ese sabor exquisito de todos los casi
Casi olvido casi recuerdo casi me aman
amo casi como si en cualquier momento
el martillazo fuese a caer
Y digo
que nada est limpio ni podrido
que no hay nada que curar
que mi cuerpo sigue siendo una luna roja
que mancha el agua y la mano del amante
que mi corazn es una rama
que se quiebra todos los das 
predecible
como la respiracin de las bestias
y el polvo sobre las cosas
Todo est en su sitio
y estoy rendido
absolutamente rendido

Con esta rendicin abro agujeros en la cama 
para caer directo a quin sabe dnde
Que no me digan nada
Es mejor no saber 
Respirar    imbcil  mientras caigo
lento
como un amante 
paciente y pcaro
que me mueve por el agua
y que todo lo sabe
y que dice: No sabes quin eres
ven conmigo
al fondo de esa sombra
y durmete
y ahgate 
y sonre
que no volver
no volver



*** VI

Todos los perros negros vienen por m
para celebrar el da de mi nacimiento
Vienen en grupos
como viejos compaeros
Negrsimos 
como toda el agua del mundo
como esa sombra que se dobla
y cae sobre m
cuando me cepillo los dientes en la maana

Hoy es un da de regocijo
Todos los pjaros negros vienen por m
y ya no habr nada que explicar
ninguna elucubracin refinada
Se posarn en el mesn 
chillarn y agitarn sus alas
revolviendo la luz 

El amor ha comido mis ojos
y secado mi lengua
como premio por mi bravura
Esto no puede quedarse as
Hay que celebrarlo en grande
Como mi padre bailando 
con sus ojos alucinados 
mirando el sol
y sus pies descalzos
Como mi madre de lodo 
derramndose en caminos 
hacia la nada

Todos los amantes negros vienen por m
con mucha hambre
Esperan un festn
y comen y bailan y toman
y ren
porque la suerte est echada
para que la piedra se parta
para que la planta se pudra
para que el animal alle 
y se abra como una fruta madura
Para que el agua se avinagre
y el pan se seque
como esta lengua 
que llama a los perros
que pare la tierra 

Hoy es un da magnfico
La casa est sola
y la luz de la ventana
ilumina entera
esta taza hueca



*** VIII

El nombre de un amante es tan endeble
que el beso ms leve lo dobla
En sus pliegues se ocultan animales
pequeos y copiosos
que fundan su propio reino

Los movimientos bruscos pulverizan 
el nombre de quien no debi ser nombrado
y la cama se llena de arena 
para el desierto pulcro

El gemido y la inconsciencia 
lo vuelven incorpreo
All es cuando el nombre te sigue
como la nada



*** X

Una lechosa es una cosa de vida o muerte
Entera 
es como un huevo extrao
donde se gesta el amante
Si se toca
se percibe un latido
pausado y firme

Si se corta levemente su cuerpo naranja
se recuerda 
inslita
la primera cortada
cuando era un nio umbrtil
al que se le abran las manos por la mitad
todas las maanas al cantar el himno
en fila      hiertico 
delirado por la franja roja
que ondulaba: 
una verdadera serpiente
fascinante 
Todo nio cortado
suea por la noche
que su cuerpo cimbra
en el mstil

Si se abre un tajo 
la lechosa se hace boca del desamor
Calla
Niega
Entonces muerdo
como un perro 
la lechosa entera
a mordiscos
piel y carne y semilla
y vaco
sobre todo vaco
hasta quedar
hartado
como muerto 

Pero casi siempre
la lechosa est abierta
troceada
muy parecida a mi cabeza
cuando amanece
y todos los tordos
se arremolinan
a su alrededor
celebrando la gracia de la vida.



*** XVII

Siempre es bueno tener a tu padre muerto en la cama
Puedes contarle tus secretos
mientras le tomas la mano
Lo que ms se disfruta es su paciencia
oye todo
porque le gustan las historias
y me siento de noche
en el borde la cama
o de la sombra
que es lo mismo
y le leo todos esos cuentos locos 
de Michaux y de Capote
l dice que soy como esa seora 
que guardaba en la nevera a sus gatos
para que no se murieran
Yo 
me ro de sus ocurrencias
Y le digo
esa seora estaba loca
a m no me gusta nada congelado
Y como no me cree
el muy terco
me acuesto a su lado
sin soltarle la mano
y cierro los ojos
y me quedo all
hasta pudrirnos



*** XXI

Tu miembro se enfurece 
como una mano de muerto
que hurga tras la boca
el silencio 

La limpidez se descompone
en mil demonios
La luna se atraviesa en el glande
como una rasgadura que escala
la nada
La boca es un vaciamiento que grada mi deseo
Ah!, y el dolor...
una rbita que afina mi instrumento

Ahora la lengua es la mano del muerto
que sangra el espacio sin altar: 
cuando no se puede ver
el surco es igual al pual que lo hace



*** XXIX

No regresar
a la luz 
En la oscuridad 
violan mejor
Los cuerpos vaciados
son giles
y pueden realizar cualquier pirueta
postura impostura
Aqu todos somos ngeles: 
sin sexo porque ste es arrancado
apenas crece
De esa manera
no permitimos 
que permanezca vileza alguna
Nos mantenemos puros
a cada momento
No regresar a la luz
Aqu 
estoy en casa



*** XXXVII

Hoy me quedar hasta tarde
tejiendo bozales
para callar la luz

Me quedar dormido 
haciendo sogas
para lanzarlas directas al sueo

Hay que sacar lo negro con la boca
comerlo
como muere un rbol con tia

No los mato
porque se multiplican
No les hablo
porque responden con mi propia voz

Es mejor ir a su casa
y ser uno de ellos
y copular
ser esposo y esposa
para darles muerte 
con el fuego del coito

Lanzar la cuerda y cruzar la neblina

Bajar
bajar
por el fro de la noche
el vello de la noche
el aliento fermentado de la noche

Me llaman
y ante el misterio slo tallo llaves de carbn
docenas de llaves de carbn bajo la almohada
para encenderlas 
e incinerar mi cabeza en el sueo profundo

Me libero as en esta tintura sin fin

Dios
hazme un no-yo
porque si no me muero, me muero

Hndeme en este caracol negro
Hazme descender

Sin vista ni olfato ni gusto ni tacto
sin movimiento ni recuerdo
sin sonido posible
descindeme hasta ver
la sombra en la sombra

Ya sin soga 
caer de picada
en la oscuridad

Ya no empujar ms a sus criaturas
con la claridad de la lmpara
que ilusoriamente
las borra

Digo ahora
que lo que se vea
no se vea
y lo que no se vea
se vea

Esta noche
dormir tranquilo
porque s
que maana 
no amanecer

** Alejandro Useche
   alejandrouseche710@hotmail.com
   Escritor venezolano. Es licenciado en letras egresado de la Universidad
   Catlica Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve), se desempe como
   investigador del Museo de Arte Contemporneo de Maracay Mario Abreu,
   institucin donde tambin realiz labores de investigador de la
   Coleccin Permanente. Fue miembro del Comit de Lectura y Correccin y
   ejecut funciones de edicin, aparte de coordinar espacios culturales
   como Libertad bajo palabra, Centro Vtale y el Club de Lectura. Ha sido
   curador de exposiciones y ha redactado textos expositivos para el Macma,
   la Asociacin Ateneo de Aragua Casa de Los Arcos, la Galera de la
   Escuela de Artes Visuales Rafael Monasterios, la Galera del Ministerio
   de Sanidad y Asistencia Social de Maracay y la Casa de la Cultura de
   Maracay. Ha realizado investigacin para el Instituto de las Artes de la
   Imagen y el Espacio (Iaime, http://www.iaime.gob.ve). Ha sido docente de
   la Universidad Pedaggica Experimental Libertador (Upel-Maracay,
   http://www.upel.edu.ve), del Instituto Universitario de Tecnologa
   Antonio Jos de Sucre (IUTAJS-Maracay, http://www.iutajs.edu.ve) y del
   Instituto Universitario Tecnolgico Rodolfo Loero Arismendi (Iutirla,
   Caracas; http://www.iutirla.com). Actualmente trabaja como docente en el
   Instituto Pedaggico de Caracas (http://150.187.142.39) y en la Unidad
   Educativa Nacional Julio Bustamante (Caracas). Ha dictado diversos
   cursos, talleres y charlas en instituciones como el Macma, el Centro de
   Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
   http://www.celarg.org.ve), la Escuela de Artes Visuales Rafael
   Monasterios, la Casa de Los Arcos, la Ucab, la http://www.uc.edu.ve
   Universidad de Carabobo (ncleo Aragua), el Fondo de Apoyo Juvenil y
   Estudiantil (Fajes) y otras. Especialista en Museos por la Universidad
   Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Cursa estudios de
   Licenciatura en Artes Plsticas, mencin Pintura, en el Instituto
   Universitario de Estudios Superiores de Artes Plsticas Armando Revern
   (Iuesapar, http://www.iuesapar.net), as como estudios de hebreo bblico
   y griego koin en la Sociedad Bblica Catlica Internacional Venezuela
   (Sobicain, http://www.sobicain.org.ve). Ensayista y poeta, ha recibido
   una mencin honorfica en la Bienal Nacional de Literatura Augusto
   Padrn mencin Poesa por su poemario Las llaves de carbn (2006). En
   1993 fue merecedor del primer lugar en el Concurso Interlicesta Sergio
   Medina, a raz del cual se edit Poemas, iniciando la serie Cuadernos
   Interlicestas de la Coordinacin de Literatura del Estado Aragua. Curs
   el Taller de Creacin Literaria en el rea de Poesa impartido por
   Gabriela Kizer en el Celarg. Ha publicado poemas en la prensa regional y
   ha participado en recitales poticos en la Upel-Maracay, la Concha
   Acstica de Maracay, la Ucab y el Macma. Destaca su investigacin sobre
   la obra plstica del Grupo Sabaneta, Jorge Chacn, Julio Juregui y
   Mario Abreu.



=== Voces desde sombras      Andrs Velsquez =============================

Inventar nombres, mientras se escucha un sonido debajo de la puerta. El
viento es un pedazo de muro entre una entrada y una salida que no conduce
ni lleva a nada. Siempre, siempre pens que los sonidos eran los mismos
sonidos de siempre; un auto que se va, los llantos de los nios al acabar
la tarde. Todo encajado como un abrazo que no se quiere dar en invierno,
como un adis a un llanto estpido aguardando en silencio. Mierda, mierda,
esos son relojes que no dan la hora, un caf amargo, un lapicero que se
qued sin carga.

Y a las doce, la hora se parte como un pedazo de pan, como algo que emplea
dos segundos para quedarse en un minuto inmvil y sin sonido. Dnde?
Dnde? Y sin embargo yo pienso que la muerte es una mala parada y un mal
momento para escribir o por lo menos para escuchar voces que se quedaron en
una casa hace miles de aos, mientras se oye gemidos cortos, objetos
cayendo, cadas de agua, Muerte, muerte, cllate, estpida, estpido, son
sonidos vacos, son sonidos de una msica que se sube el volumen hasta
hacer despertar al vecino, no oyes? No oyes? Y sin embargo me quedo
quieto, no hablo, no escucho, dnde dnde. Esta vez pens que todo sera
diferente, pens en una casa llena de seres caminando, querindose al tocar
el alba en una ventana, leyendo un libro de Cortazar, y quitando las
cortinas para que entre el sol, y sin embargo nada es, nada es..., y sin
embargo hay alguien gritando un sonido largo y corto por debajo de una
puerta que dej de ser puerta ya hace muchos aos, no oyes? No oyes? Por
eso venir, quedarse, hablar y hablar de cosas estpidas, no es suficiente
para olvidar o por lo menos para retrasar un retorno intil, intentando
escribir un poema a los ojos de alguien que se fue y que oye, pero la
verdad es que todos oyen y eso les jode tanto que se van y parpadean
pensando, pero pensando qu, pensar es una huida, vete, malo, qu paso? No
entiendo...

Despejo papeles de tu sombra, despejo recuerdos mientras el pucho va
quemando lo que queda de este papel. Despejo lugares, despejo voces que
continan acechando odos cansados, odos pequeos, odos, slo odos...
Era tarde cuando comenc a fumar, cuando vi tu foto y cuando se cay la
botella sin botarla, intent detenerme en un gesto alegre, intent abrir
las ventanas, intent... Pero tu foto y esas cosas volvan continuamente al
frente mo, y yo caminaba estando siempre aqu, te escuchaba y a la vez era
sordo, por eso es que se quem el papel, por eso te invento un nombre, te
huyo, y te despido como si el que se despidiera fuera una tercera persona,
algo tan impersonal que puede soltar dos fsforos en una misma cocina y
salirse porque no tiene culpa, no tiene esa foto que se agranda y que
sostiene con esos colores algo tan vvido, tan t, tan yo, tan, tan tan

Espero salir, continuar viendo nebulosas que se caen sobre ventanas pesadas
con ese aroma a espanto donde uno camina porque el mapa que se tiene slo
justifica lugares inmviles, jams tiene esa conciencia, ese desliz de una
pintura con arcos girantes de negro y blanco que pueden cubrir imaginacin
y golpes de sonidos. Entonces hoy es medioda, medioda y de trabajo y de
tu sonrisa, la sonrisa y mi nombre, igual siempre as as, pero no importa
nada, te tengo que escuchar as me quede con tu ternura de lgrimas tocando
el suelo, arrebatando la paz, la felicidad, la solucin a un problema
especfico de materia y conciencia, s, siempre la filosofa que hay debajo
de mis palabras, esas razones que para ti son vocabularios de idiomas
indecisos.

Pero la luz y esa campana molestan, esa luz se levanta, da la vuelta. Esa
luz no es en verdad una luz, ms bien son cuatro claridades que aparecen
desde extremos donde nunca llego. Esa luz no es de foco, no es de vela, ni
siquiera de lmpara de infancia, esa luz es susurrante, es voluble, se
deshace y se arma, esa luz, muy honda, muy asfixiante, esa luz hora, esa
luz muerte, esa luz trae ms luces y esas otras aun ms, aun aun, etc
etc... Entonces todos con luces y yo me doy cuenta que la mayora de cosas
que existen son repeticiones de una verdadera, entonces hay hijo, hay padre
y hay amn en una cruz, y todo viene de adentro, todo es un hombre y una
mujer que se juntan copulando siendo uno solo, ves? Ves? Entonces yo
escucho que de lejos el otoo vuelve sin decir palabras, ni cadas de hojas
o de lluvia y siempre t, y t? Acaso no te he hablado de la luz? En todo
caso apaga la lmpara, no quiero verte porque ya lo estoy haciendo mientras
te visto con un color mo, no digas palabras y piensa que hoy no es ningn
da de los otros das.

S que te gustaba contarme acerca de tus sueos, eran tus mismas voces las
que te guiaban a esa vuelta de niez y flores amarillas sobre el suelo, t
tenas un vestido claro y debajo de cada rbol estaban tus adornos de lazos
azules que giraban hacia espejos pequeos donde ponas diferentes gestos
segn el tamao del rbol. Llorabas, siempre llorabas..., lo hacas cuando
la noche comenzaba y no podas verte con campanas claras y porque tus
gestos son diferentes en la oscuridad, entonces corras a tu casa y te
disfrazabas de famosa de cine, buscabas los lentes de tu madre y te cubras
con el saco de tu padre, y era tu voz la que tambin te anunciaba como la
ms linda del planeta, entonces volvas a rer y yo te sealaba con la
botella una de esas revistas de cine y a ti te desagradaba saber que te
comparaba con esas tipas sin glamour, pedas que por favor te deje terminar
de contarme esos sueos que eran los mismos sueos de siempre, entonces
nadie te deca que no podas ser actriz y que no era malo usar palabras
como fama, glamour y mierda, entonces todo estaba dentro de tu nombre, pero
ese vestido se oscureca y a ti te daba miedo pensar que tu cuerpo tambin
lo hiciera, entonces tus ojos se perdan por el suelo, yo te buscaba con mi
vaso y t volvas temblando. Me mirabas, sonreas, entonces me decas que
ya era tarde, que mejor nos bamos a acostar porque a medianoche nadie cree
en cuentos de hadas y menos cuando no hay final, entonces yo te repeta que
el vino helado era mejor con tu charla y que no te olvidaras de mencionar
cmo eran tus manos, esas manos blancas, sin manchas, unas manos que pueden
cubrir toda la tierra que piso, entonces tus dedos son caminos a un mismo
lugar, un lugar de sbados, de hoteles calladitos, caminos hacia ti, esas
manos con una forma plena, clida, maternal, unas manos suaves, sin
manchas, manos de una mujer perdida al fondo de un mapa, una mano de
oscuridad en plena madrugada, y as me haces un Stop, stop que ests
recordando, pero recordar es volver a tu infancia, recordar es cuando no te
conoca. Entonces por qu el Stop, por qu vuelves y me confundes de nuevo
y t de pequea y yo aqu con la botella a medias. Entonces giras, saltas
de un lugar a otro y cantas una cancin de cuna, recoges los cojines y te
disfrazas de ti misma, entonces yo te digo que te sale tan mal y que es
mejor que vuelvas, t no me haces caso, es como si huyeras de m y es como
si yo te dejara ir. Entonces lloras, no s nada pero lloras, entonces te
bajo de la mesa que te soporta como un adorno, como el adorno ms delicado
que puede existir. Sigues temblando, estas fra y t me dices que necesitas
un trago, entonces yo te busco un caf. Caf no, quiero un trago!, me
gritas desesperada y yo a medio camino te sealo la botella que no quiere
salirse de mi mano, entonces me odias por un instante, soy tu peor enemigo,
aun peor que aquel que te dej en Mxico botada con un hijo y sin dinero,
soy malo y t por dentro lo sabes, soy malo, es el sobrenombre que me pones
mientras construyes imgenes, entonces yo no soporto tu tristeza y voy
hacia ti con la botella y con una copa, t te deslizas como una brisa hacia
las escaleras y me cuentas cuando eras actriz, sonres, veo que sonres y
que todo vendr acompaado de una lgrima, no soportas hablar y aun as
daras la vida por no callarte nunca, yo te miro como si mirase algo que
estoy perdiendo, entonces busco mantenerte intacta en mi memoria, te voy
perdiendo y esa luz, y esas manos, no ests y yo con tu nombre no s cmo
guardarte para siempre dentro mo, no s escribir, no s nada, entonces soy
un fracaso, soy un agujero en medio de la arena, no me toca el mar, el sol
ni siquiera se conmueve conmigo, slo t y ya no, slo t y no hay disfraz,
no hay vino ni cuartos de hoteles en lugares que no conocemos, slo hay
figuras, unas marcas tibias que preguntan por ti y a la vez saben que soy
yo el que les pregunta, entonces no hay risa, jaja, no hay motivo, ni con
tu voz, ni con un papel, no escribo, la verdad es que hace aos que no
escribo. Fracasado, ya lo s. Estpido, no hay nada nuevo. Despejo contigo
en miles, siempre dividida as, siempre... y yo llamndote como no debera
nunca..., inventar, or, nunca, nunca...

** Andrs Velsquez
   melcom97@hotmail.com
   Escritor peruano (Lima, 1982). Su produccin permanece indita. Desde
   muy joven escribe poesa y narrativa.
   


=== Poemas      Carlos Barbarito ==========================================

Jams el cadver, lo que de l hacia las cosas se desliza
Su fro que apaga cualquier chispa, su falso azul y memoria hueca
Porque no levanta casa para huir de ella
Porque no se viste para ms tarde desnudarse
Porque nunca es spero al tacto y no se diluye porque ya est, para
siempre, diluido
Nadie de veras lo ama, nadie nunca le arranca la mscara
Nadie habla nunca con l una lengua de humano o de vbora
No sale de su agujero para arrojarse a los perros, para dejarse
devorar por ellos
Rompo el espejo donde tal miseria se refleja

===

Una larga noche donde todo es genialmente fatuo
Papel con interminables clculos velozmente resueltos
Arte magntico sin perturbacin ni extravo
Una larga hora agobiada por los alimentos
Panes sabrosos y blancos, carnes sabrosas y rojas
Ningn hambre capaz de conducirme a la ancha herida en su vientre
Justo cuando todo pareca va abierta hacia su reino
Seguro contagio de su sagrada peste
Silente trueno sin relmpago sobre hojas y cenizas
Donde ella habita, a salvo del tiempo

===

      (A Emilio Varela)

Lo otro es msica de esferas, profundo azul
Un desmayo en la santidad, una esttica pura, invisible

Cantidad con su tono, su adverbio
Su lado natal, su extensin y pose
Y rboles alineados al borde del camino
Y una escena de moral ciega, neoclsica

Ninguna pregunta, ninguna mentira
Espejo sin aberracin, materia infecunda

Lo otro es luz plena, ausencia de detalles
Una idea de fin que persiste
Pero un fin mullido, resignado

===

As el canto, los perfumes, el xido,
los goznes, los imanes, el malvn, la sudestada,
el teorema, el melodrama, la letana

As las abejas, lo traslcido, el hacha,
un ro verde y otro rojo,
la desnudez, el litio, la risa, la penitencia

As cada romance y cada muslo,
el temeroso andar por lo oscuro,
cuanto sangra o exuda, el ter, la pezua,
vigas, labios, reflejos, pabellones

Lo que reno aqu y en otras partes,
someto al fuego, a tensin y presiones
para que nadie logre saber qu eran,
de qu estaban hechos,
cules eran sus formas originales

Y todava espero ser reconocido,
obtener salario por ello?

===

Puedo decir yo sin perderme, ser fantasma,
sin plantar un abismo de lengua oscura,
sin espantar al rbol de los frutos como rayos,
respirado todo el ter, sellado el artificio,
sangrada la msica y rodo por el sol el colmillo?
Puedo decir yo, ahora, maana,
ante tormentas y senos, oxidados edictos,
la sombra que simula ser carne,
un dios siempre singular, tan virgen como hambriento?

** Carlos Barbarito
   barbarito694@hotmail.com
   Escritor argentino (Pergamino, 1955). Ha publicado diversos libros, como
   Teatro de lirios (1985), Caballos y otros poemas (1990), Bestiario de
   amor (1992), Desnuda materia (1999) y Puntos de fuga (2002), as como
   otros ttulos en ediciones artesanales y en colectivas. En Internet
   textos suyos pueden leerse en su pgina web,
   http://d-sites.net/barbarito, as como en los sitios Brindin.com,
   Etctera (Brasil) y Caminos de Pakistn (Espaa). Ha obtenido, entre
   otros, el Premio Fundacin Alejandro Gonzlez Gattone, el Premio
   Fundacin Argentina para la Poesa, el Premio Ral Gustavo Aguirre de la
   Sociedad Argentina de Escritores y el 3r Premio Enrique Pezzoni del
   Centro de Estudiantes de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos
   Aires. Integra el Consejo Editor de la revista Matrika de San Jos de
   Costa Rica y el staff de Los Noveles.



=== Vespasiano Bazo y Zenn de Elea      Roderick Guzmn Meza =============

Durante la noche del 30 de julio de 198..., Vespasiano Bazo tuvo un sueo.
En un paraje solitario escuchaba el extrao nombre de Zenn de Elea.
Despus, bajo la sombra de un tumulto de nubes que pasaba, sinti el
irrefrenable deseo de saltar. Lo hizo. Cay con velocidad de vrtigo. Nada
poda percibirse mientras se sumerga en ese bajn. De pronto, otra vez
reverber el nombre con una geolgica lentitud. As, la cada nunca llegaba
a su fin y cuando ya se haba acostumbrado al interminable efecto de la
atraccin de la gravedad, un rayo de luz, una ola de calor y el ladrido de
un perro, le trajeron de vuelta a la vigilia.

Sentado en la cama revivi el ensueo. Record alguna clase de fsica. El
sofisma de la pluraridad, primero y despus el de la imposibilidad del
movimiento propuesto por el griego sugerido por sus actividades onricas.
Experiment lo segundo mientras caa en la oscuridad. Ahora imaginaba que
esa interminable bajada no era tal sino una inmovilidad perpetua, una
inercia infinita. No obstante, ningn aporte a su existencia haca este
razonamiento. Caer sin final, jams encontrar un fondo, encontrara
explicacin en el terreno psicolgico, mas no en la compleja dialctica de
la filosofa.

Al da siguiente era 31 de julio. Cerca de la una de la tarde de ese ya
desvanecido sbado, vea la televisin con su habitual indolencia. Un
programa deportivo destacaba recientes resultados y hazaas de esforzados
competidores. No mucho antes, cierto documental sobre hormigas en el
Amazonas le haba ocasionado una pesadez cercana al letargo. De pronto, se
interrumpi la programacin. Agudas pulsaciones presagiaban un importante
aviso. El locutor con el rostro demudado anunci con ciertas dificultades
que el presidente de la Repblica haba muerto en un accidente de aviacin.

Pocos fueron los detalles. La informacin era difusa, sin precisin. Algn
cerro en las provincias centrales cubierto de neblina, la lluvia
torrencial, la inaccesibilidad del terreno, un error del piloto del avin
donde viajaba el mandatario y los clculos errados complementaban la nota.
Esta escena y estos hechos fueron constantes a lo largo de la tarde y de la
noche. Quizs eran las seis cuando las primeras imgenes del lugar del
siniestro aparecan matizadas por una espesa vegetacin, soldados con
machetes abrindose paso y el vuelo de algunos helicpteros ante la mirada
expectante de los lugareos.

Segn el parte noticioso, el aeroplano se haba incrustado en la cima de
una elevacin a pocos kilmetros del aeropuerto local. Partido en dos,
segn demostraban las secuencias visuales, era ingenuo pensar en
sobrevivientes. Todava poda verse un hilo de humo. A lo lejos, haca
complemento un vuelo de aves migratorias.

Vespasiano Bazo no se aferr a la reflexin, prefiri una actitud de
ceremonioso respeto o acaso de contenida turbacin. El magno acontecimiento
no permita escape a la reaccin emocional. Conclua su gestin despus de
trece aos, una administracin que ahora buscaba entre los escombros del
fuselaje de una aeronave el cuerpo destrozado de su lder.

Cuando los hechos se asentaron en semejante revoltijo de informacin y las
consabidas conjeturas, cuando se pudo conocer la suerte del jefe de Estado
y de sus acompaantes, se abri paso entre los ciudadanos la tristeza de
haber perdido a alguien muy cercano, tan prximo como un pariente, tangible
como un amigo. Pocos das despus, en una tumultuosa manifestacin de
pesar, decenas de miles de personas acompaaban el cortejo fnebre hacia un
cementerio en la ciudad capital.

Entonces, Vespasiano Bazo hizo resurgir de la sombra de su propia duda, el
nombre escuchado en aquel sueo de la vspera de la muerte del gobernante.
Record a Zenn de Elea, hizo malabares para aclarar los matices, las gamas
y las escalas del ensueo, para definir con certeza cada detalle.

Pens en la imposibilidad del movimiento y su eterna cada onrica. Aplic
tal argumento al accidente donde haba perecido el gobernante. Sustrajo
aquella hiptesis que negaba esta posibilidad de estar en alguna parte si
de moverse se tratara. Se dijo as mismo repitiendo viejas lecciones: Si
la flecha, movindose en el aire, ocupa un espacio igual a s misma, no
puede, por tanto, estar en movimiento, por eso est en reposo y el
movimiento es una ilusin.

Al igual que yo en mi sueo, tampoco ha cado el avin. Ni siquiera se ha
movido. Por consiguiente, permanece enredado en la urdimbre de la
eternidad, sostenido por lazos de viento, por vaporosas cadenas. Debe estar
suspendido para siempre, mecindose entre las nubes, los relmpagos y la
noche interminable. No puede haber muerto, porque nunca ha sufrido ningn
accidente.

En medio de tales consideraciones, Vespasiano sinti la necesidad de
sucumbir ante un destello de autenticidad material. Pero, si ha cado
finalmente, y ese cerro ha sido el lugar donde ha cosechado los frutos de
la muerte, entonces debe estar dentro del sarcfago, en la hmeda cripta de
mrmol pudrindose y alimentando gusanos. Porque yo puedo moverme. Estuve
en un momento frente a la ventana y ahora estoy ante m mismo en el espejo.
Soy yo en dos circunstancias diferentes, sin dejar de ser yo mismo.

Esa suposicin le aturda. No lograba frenar la oscilacin de su fantasa,
cuando acudi en su rescate otra vez Zenn, el hombre de Elea: Se supone
que Aquiles puede correr diez veces ms rpido que una tortuga y que dicha
tortuga tiene ya una ventaja de diez yardas. Se llega a la conclusin de
que Aquiles nunca alcanzar a la tortuga, porque cuando Aquiles recorra las
diez yardas la tortuga ya habr avanzado una y cuando Aquiles recorra esa
yarda, la tortuga habr avanzado una dcima de yarda y as sucesivamente,
por lo que la tortuga nunca ser alcanzada.

Por ese camino lleg a determinar que el avin siniestrado jams se haba
ido contra la cima del montculo, porque permaneca volando, porque nunca
llegara a establecer contacto con el macizo porque para eso debera
fraccionar el espacio de manera infinita hasta el aturdimiento de la
realidad para aterrizar en los campos de la paradoja. Tal vez el presidente
an vagaba por una desconocida ruta en busca de un terreno despejado para
aterrizar junto a sus acompaantes.

Ante las posibles contradicciones a su presuncin, Vespasiano calcul que
hasta el vuelo haba sido un sueo o una pesadilla y el avin an no haba
despegado. El jefe del gobierno, a su parecer, no deba estar muerto porque
el accidente, la posterior especulacin de una conjura, ambas, no podan
fluir del mismo nicho porque simplemente atentaban contra la realidad.

Y, si ni siquiera han subido al avin? Si estn an en alguna parte, en
un momento anterior a la escabrosa ficcin publicada por los medios, si
permanecen en amena pltica, ajenos a todo el estruendo, a toda la
locura?.

Lejos de abandonar su deslizamiento hacia los intrincados laberintos de los
sofismas, Vespasiano Bazo hilvan tantas cavilaciones como le permiti su
imaginacin. Ebrio de fantasa arguy la eventualidad de la fingida vida de
un presidente, la falacia de las elecciones, del sistema, el engao de su
presencia y en un ltimo arrebato de lgica insania, su propia inexistencia
y la de todo el universo, an esperando la forma de transgredir la
filosofa eletica.

** Carlos Barbarito
   barbarito694@hotmail.com
   Escritor argentino (Pergamino, 1955). Ha publicado diversos libros, como
   Teatro de lirios (1985), Caballos y otros poemas (1990), Bestiario de
   amor (1992), Desnuda materia (1999) y Puntos de fuga (2002), as como
   otros ttulos en ediciones artesanales y en colectivas. En Internet
   textos suyos pueden leerse en su pgina web,
   http://d-sites.net/barbarito, as como en los sitios Brindin.com,
   Etctera (Brasil) y Caminos de Pakistn (Espaa). Ha obtenido, entre
   otros, el Premio Fundacin Alejandro Gonzlez Gattone, el Premio
   Fundacin Argentina para la Poesa, el Premio Ral Gustavo Aguirre de la
   Sociedad Argentina de Escritores y el 3r Premio Enrique Pezzoni del
   Centro de Estudiantes de Filosofa y Letras de la Universidad de Buenos
   Aires. Integra el Consejo Editor de la revista Matrika de San Jos de
   Costa Rica y el staff de Los Noveles.



=== Dos poemas      Francisco Rodrguez ===================================

      A doa Tefila

El cao es la mayor reliquia de la abuela
marcha hacia l
en ritual arcaico de la viudez y la memoria.
Al cao va la abuela todas las tardes
mandador en mano
para azotar el ladrido de los perros
lleva en la totuma algunos granos de maz seco
arrastrando a las gallinas tras de s
en vano intento de revelarse ante la injuria de los aos.
La lcera maliciosa en la pierna de la abuela
es smbolo perfecto del progreso humano
ms de seis mil aos de leyenda en un solo ser
que ha acostumbrdose
a la inconsistencia de paredes de barro
y al estridente aguacero
que golpea las planchas oxidadas de cinc.

Las ondas de la tecnologa
casi no llegan hasta la abuela
que mecindose en chinchorro
va marcando el comps
entre la casa y el monte.



*** Rahab

Mujer
tu deleitaste a los infieles de Jeric
en las madrugadas del pecado
colgaba sobre el techo de tu casa
el cordn escarlata
desgarraste el velo
y la danza consuma tu sexo
oh mujer!
oh anchura!
oh amplitud!
mostrbase tu cuerpo
como si tuyo no fuera
era de aquellos infieles
los grandes fornicadores de la plaza
babilnicas pasiones erigieron la torre del encuentro
orgas de monstruos marinos
eran tus fiestas.
Est escrito en el Trgum
a ti acudan los principales de Jeric
rindindole culto a tus senos
a trocar sus almas por la finitud de tu carne
y hndanse dentro de ti
oh mujer!
oh carne!
oh costilla injertada!

** Francisco Rodrguez
   oxilaciones@gmail.com
   Escritor venezolano (San Fernando de Apure).



=== Tres relatos      Jos Cruz Cabrerizo =================================

*** Envidiosos empedernidos

El pulso arrtmico de la mquina de escribir ahogaba el musitar de los dos
oficinistas, as que resultaba innecesario hablar tan en voz baja.

No soporto a ese cretino eso lo deca el mayor, sentado a su mesa de
trabajo y haciendo coincidir las puntas del pauelo al doblarlo como una
bandera de paz postergada. Parece que no sabe otra cosa: todo el tiempo se
ufana de que entre sus conocidos se cuentan cientos de renombrados
escritores, y de que aqu y all su nombre no deja de aparecer...

Todava peor el otro permaneca de pie, en su postura confidente y
dirigi una mirada torva al que trabajaba, la boca rota en un mohn
avinagrado. Adems se jacta de ser el ms veloz en la tarea mecanogrfica,
el recordman de las pulsaciones digitales.

Entretanto, ajeno e impasible en su pupitre, los ojillos agudos fijos en el
papel, Gregorio Samsa aporreaba la multiplicidad del teclado con sus
patitas pareadas.



*** Me tienes harto!

Ella se obstinaba en permanecer aferrada al contorno de su figura, aunque
l daba muestras de no poder soportar el afn constrictor que le impeda el
resuello.

Eso es lo que he dicho creca su agitacin. No tienes freno, siempre
queriendo ir un poco ms all... Y mis expectativas? mova los brazos
como si los demonios que intentara espantar lo observaran a un palmo de
distancia de su cara. Todas mis privaciones, los esfuerzos que hago hasta
la extenuacin para contentarte, para meterte en cintura con tal de no
tener que cambiarte por otra, me entiendes?, no son suficientes.

El obeso mrbido por fin se zaf de su abrazo y la arroj sobre la cama
deshecha donde fue a caer yerta, describiendo con su piel brillante un
trazado de carretera mojada y sinuosa. Ahora sobre las sbanas la correa
yaca ondulada como una serpiente muerta.



*** Gran reserva

Comisario, no siga vuelto hacia m. De espaldas a sus chicos parece un
escolar castigado y aqu, no lo olvide, es usted el que parte el bacalao.
Deje de preguntarme quin lo ha hecho. Podra contarle que se confunde. Que
no ha sido ninguno de esos pichacorta de gatillo ligero que opositan a la
ctedra Corleone. Que lo de Saturnino Scaccia se coci en otros fogones.
Los de este restaurante Il forno di Dante. Para asombro de ciudadanos
intachables y de esos gacetilleros a los que les gusta remover la mugre y
picar las gallinazas, le dira, no que la venganza es un plato que se sirve
fro, eso ya lo sabe, sino que esta vendetta la firma el cocinero. As es,
tendra que largarle la lista de berrinches que Saturnino le infligi
durante aos. Lo redujo a pelele. El capo le estruj los nervios hasta
hacerlo un prevaricador de la hornilla. El muy canalla le obligaba a estar
delante, y riendo pona ketchup en los boccato di cardinale preparados con
esmero maternal. Tambin me iba a ver en la necesidad de aclarar que ese
rojo no es slo de sangre y tomate, sino que adems interviene el gran
reserva tinto con que el capo iba a tragar unos spaguettis con albndigas.
No me mire ms preguntndome, comisario. No es que sea de natural
reservada. Es que puedo orlo todo, pero la facultad de hablar, a las
paredes nos ha sido negada.

** Jos Cruz Cabrerizo
   jcruz_18100@yahoo.com
   Escritor espaol (Barcelona, 1964). Reside en Granada (Espaa), donde
   trabaja como tcnico en Instrumentacin Cientfica. Textos suyos han
   sido incluidos en las antologas Cuentos del alambre: antologa de
   cuentistas granadinos (Ed. Traspis, http://www.traspies.com, Granada,
   2004), Los miradores (Ed. Cuadernos del Viga, Granada, 2004), Letras de
   cristal (Ediciones Mis Escritos,
   http://www.ediciones.misescritos.com.ar, Buenos Aires, 2004), Proemio V
   (Ayuntamiento de Loja, http://www.aytoloja.org) y Amalgama (Ayuntamiento
   de Rota, http://www.aytorota.es, Cdiz), as como en las revistas
   literarias Parnaso (Ediciones Parnaso, http://www.elparnaso.com,
   Granada) y Letra Clara (Ediciones de la Facultad de Filosofa y Letras
   de la Universidad de Granada, http://www.ugr.es) y en los diarios
   Granada Hoy (http://www.diariogranadahoy.com) e Ideal. Ha sido finalista
   en el V Concurso de Relatos Artfice del Ayuntamiento de Loja, el II
   Concurso Internacional de Relato Editorial Mis Escritos (Argentina), el
   Concurso de Microrrelatos de la Feria del Libro de Granada (2006) y el
   Concurso de Narraciones del Verano (2006).



=== Cuatro poemas      Gladys Sica ========================================

*** El primitivo olor

Incipiente y callada
la tempestad baja.
Extensiones innaturales,
en la arenosa fiebre, se multiplican.

Luz y noche se confunden.
Ninguna estrella en los cielos.
Ausencia vertiginosa, y sangre.

Desconcierto en el alma,
el arcaico patrimonio se rebela.
Batalla infecunda, entre sombras.
Se pierde, en un descuido,
el primitivo olor...



*** Ceguera

El hombre aguarda la bendicin de dios,
la bendicin de dios cae en su vida.
El hombre no la conoce y no la ve,
la bendicin pasa entre sus manos que tiemblan.

El hombre aguarda en la noche infinita,
con una roja inquietud, l espera.
No abre el cuerpo del tiempo el hombre,
ni expone a las estrellas extranjeras su corazn.

El hombre no lo sabe, no lo sabr nunca.
La bendicin se aleja, l est muriendo.



*** El tiempo

el tiempo que se lleva lejos
los ojos de Jess cuando vieron
arder el oscuro ocaso.
la roja soledad de Camille Claudel
con su mano vaca de arcilla.
el alma de Dino Campana*
atravesando los cielos negros.

el tiempo que se lleva lejos
la ltima palabra que se rompe
en el amarillo de Alejandra Pizarnik.
los poemas del Che en el viento de las batallas.
las piedras y las voces asesinas
en las ropas y en la mente de Virginia Woolf.

el tiempo que se lleva lejos
los misterios necesarios
la ambicin de los imperios de arena
la justicia o injusticia de un dios o una raza terrible
el esfuerzo y la dicha de destinos intensos.

el tiempo que se lleva lejos
nuestra memoria, nuestros amigos
las esquinas de nuestra ciudad
y otras tantas cosas que no veremos.

el tiempo que nos lleva lejos, definitivamente.

      * Dino Campana (1885-1932) Poeta italiano.



*** Qu vamos a hacer

cubrir los cuerpos de palabras, en vano,
para acercarnos.
aqu estn mis cuadros y el tarot
y aqu est Milano, en vano elegante,
Milano que tiembla,
calcula puntual y no arriesga.
aqu est la esplndida fuerza,
la luz y su inseparable abismo, en vano.
qu vamos a hacer entonces?

porque all, queremos ir,
a donde convergen todos los cielos.
porque buscamos algo
algo que brille tambin en la noche,
algo que haga olvidar espera y pesar,
algo que sobreviva a cualquier horizonte.

...pero slo sobrepasando el lmite hay algo.
algo que brilla tambin en la noche,
algo que hace olvidar espera y pesar,
algo que sobrevive a cualquier horizonte.

qu vamos a hacer entonces?

      Del Libro En el fuego del silencio el viaje.
      Ed. Archivi del 900, Milano, 2005.

** Gladys Sica
   gladys.sica@fastwebnet.it
   Poeta y artista visual talo-argentina (1959). Reside y trabaja en
   Miln. Es profesora de historia del arte, dibujo y escultura. Ha
   participado en exposiciones individuales y colectivas, conferencias,
   encuentros, lecturas, presentaciones de libros y premios artsticos y
   literarios, as como en concursos en calidad de jurado. Sus trabajos se
   hallan en catlogos artsticos y colecciones pblicas y privadas de
   Argentina, Italia, Espaa, Francia y Suiza. Sus textos han sido
   incluidos en diversas antologas poticas, bibliotecas, sitios web y
   blogs de Italia, Espaa, Argentina, Venezuela y Colombia. Es
   corresponsal en Italia de la revista de arte y literatura Generacin
   Abierta (http://www.generacionabierta.com.ar), de Argentina. Colabora
   adems con diversas revistas italianas con notas y ensayos sobre
   artistas, entrevistas y traducciones de poetas. En Italia present su
   primera exposicin individual en la Galera Ciovasso, de Miln, y
   numerosos Murales latinoamericanos, dos de los cuales miden 130 por 3
   metros. Ha publicado Ternura animal (Argentina, finalista del concurso
   de poesa Ramn Plaza, de Buenos Aires, 1997) y En el fuego del
   silencio el viaje (Italia, ganador del concurso de poesa Antonia
   Pozzi, de Miln, 2005). Ha obtenido el 2 premio de la antologa Adems
   Novum (Nova Milanese, 2005) y el primer premio Ioscrivo (Giulio Perrone
   Editore, http://www.giulioperroneditore.it, Roma, 2007), entre otros.
   Informacin sobre su trabajo se puede hallar en su pgina oficial,
   http://www.artesica.it.



=== Dos horas muy padres      Nohem Hinojosa Rivera ======================

Odio el Autocad, hasta estoy de mal humor, pero no tengo ganas de limpiar
mi restirador para ponerme realmente a dibujar. Escucho los pasos de pap
que viene a mi estudio. Rechina la puerta. Ya est en mi espacio. Siempre
entra sin tocar. Es el nico de esta familia que se atreve a hacer eso.
Poca educacin o es su forma sutil de recordarme que esta es su casa?
Quiz por ah viene la cosa, se trata de autoridad.

Grabo lo que he hecho. Viene a interrumpirme y seguro me entretendr por un
rato. Mande, le digo en automtico con un tono spero. Me llevas a comprar
la despensa maana? Lo dice como slo l sabe: parece que te pide un favor,
pero en realidad te da una orden. Maana, a qu horas?, le pregunto
sabiendo de antemano su respuesta. En la maana. No puedo por la maana,
pap, vamos ahorita. Ahorita yo no puedo, hijita, dije maana. Padre, padre
padre. Peln y con piojos. Viene a pedirme favores y encima establece sus
horarios. No soy un taxi, pap. No soy chofer. No me diga hijita.

Contino con mi dibujo dando por terminada la pltica. l sigue en mi
estudio haciendo un inventario de los papeles sobre la mesa. Algo pasa en
su cabeza y acepta mi propuesta. Vmonos, pues. Apago el monitor de la
computadora y enciendo mi chip de hija menor.

El asunto divertido se instala apenas le abro la puerta del coche para que
se suba. Mi humor cambia de inmediato. No s cmo contarlo. Pero estas dos
horas que siguen son mi tarea, pues se nos ha pedido relatar dos horas de
nuestra vida. Quiz me ayudar poner en cursiva, todo lo que pienso pero no
le digo. Quiz debiera empezar a practicar los dilogos.

Este coche no es como el de tu hermano. Mi padre insiste en comparar el
Astra super equipado de Moiss contra mi Pointer austero. No tiene para
agarrarse, no me quiero poner el cinturn. No le estoy preguntando. Qu
bien suena el stereo, Sony, pura calidad. No, pap, slo era el ms barato.
Qu estamos escuchando? Miguel Bos. Ni te atrevas, Polo, ni te atrevas a
criticarlo. Hasta olvido el usted con el que mi madre nos ha enseado a
hablarle.

Camino al centro comercial vemos una ambulancia. Te acuerdas? S, pap.
Cmo olvidarlo. Nueve hijos, una esposa, ocho hermanos y all voy slo yo a
cuidarlo. Me dorm en el piso helado de la Sala de Espera. A las seis de la
maana preguntaron por un familiar. Pap moribundo quera hablar conmigo,
es decir, con alguien. All voy por la bendicin y la herencia, corriendo
apresurada. El seor slo quera que le trajeran su radio. Cmo amaneciste,
dormiste bien, no se le ocurri ni siquiera preguntarlo.

Tengo un comentario listo para herirlo si se le ocurre sacarme pltica. No
lo uso pues quedamos en silencio. No tengo ganas de discutir con l. Adems
pienso en que no he escrito mi cuento. Fantstica para criticar pero dbil
para crear. Bien lo dice mi madre: Entre ms larga la lengua ms corta
debes tener la cola.

Llegamos a la tienda. Mal me estaciono, l olvida pagar el taxi y dar las
gracias. Slo se baja dando un portazo. Camina rapidsimo, hecho madre
diran los maleducados. Lo veo alejarse. Se ve sper simptico. Parece que
va a recoger un premio. Corre, Polo, corre, que no te vea Almohadvar
porque te hace pelcula.

Termino de acomodar el coche. Subo el vidrio del copiloto, bajo el seguro,
pongo la alarma, procurando no perderlo de vista. Luego me tranquilizo. Ya
s para dnde va. Lo encuentro en las latas. Me pregunta que qu tanto
escribo. Cosas, pap, cosas.

De lo que se pierden mis hermanos. Ir de compras con pap es tan divertido.
Creo que as lo recordar cuando ya no est. Por qu ni escrito me sale
decirle mi pap? Siempre es pap, padre, el pap de todos, tu pap, pero
nunca mo. Es una barrera del lenguaje. Porque lo que amamos lo
consideramos nuestra propiedad, como dice Cortez. No seguir este
pensamiento, estoy en un taller de escritura, no en Gestalt.

Hay que leerle todas las etiquetas. Una por una por una por una. Y no
importa cunto lea, siempre me falta un dato por ah. Carbohidratos,
grasas, sodio, caloras. Fechas de caducidad. Siempre queda insatisfecho.
Me encantara saber cul es el dato que busca. No se lo pregunto, eso
restara mi diversin.

Recuerdo que necesito un cepillo de dientes. Ms bien dos. No es que tenga
boca o dientes dobles, pero s comprar un par. En la farmacia recuerdo que
me hace falta algodn, bueno, a m no, a mi mam. Revive mi obsesin de
orden en los anaqueles. Todas las cosas acomodadas. Se ve muy bien todo
uniforme. Por qu no va alguien a acomodar as las cosas en mi estudio?

Regreso a las latas por pap. Ya no est. Voy a las frutas. Ah lo
encuentro. Examinando uno por uno los aguacates. Lo ayudar a escoger por
descarte: todos los que yo le diga estarn en automtico descalificados. Es
tan predecible que resulta hasta fantstico. Polo, Polo, Polo, cmo eres
necio, cmo nos parecemos.

Ya va una hora y se ha ido como agua. Frase hecha, lugar comn. Esbozo el
cuento de la tarea mientras pap selecciona unos duraznos.

Ahora vamos por el pescado. Nos falta escoger las toallas. Usa un plural
que me desagrada. Me molesta porque en realidad no me incluye y me
encabrona porque es el plural que usa mucha gente en su vivir. Como si
furamos mltiples. Por qu no nos hacemos responsables de nuestras
decisiones? Escog. Tom. Primera persona del singular en tiempo presente
que eso es lo nico que hay. Escojo, tomo, decido, escribo.

Pasamos por las bebidas. El tema tan prohibido. Qu antojo de jamn
serrano, qu rico estaba el que ofreci la Rubia. Pap busca y busca y
busca salchichas de pollo. Que no pap, que aqu no las venden. Sigue
buscando ignorando mi comentario. Bscame sodas verdes. Esa es su manera de
responderme.

Voy por las sodas verdes. Traigo todas las que encuentro sabiendo que
ninguna le gustar. Las ve todas. Leo las etiquetas. Mejor traime coca lay.
Ok. Regreso todas a su sitio muerta de la risa. Este es pap. Le llevar
cinco y querr cuatro, y si le llevo cuatro querr cinco, y as hasta la
eternidad.

Ya va camino a la caja. No permite que empuje el carrito. Escoge la fila
donde hay ms gente. Me encantara saber por qu hace eso. Seguro que toda
la gente aqu piensa que soy una arrastrada. Pobre hombre con sus ochenta y
seis aos a cuestas y la hija que no le ayuda. En la banda corrediza lo veo
batallar acomodando las cosas. Ah s lo hago a un lado. Permtame. Me
queda claro de quin hered la soberbia. Ojal hubiera heredado ms cosas
de mi madre.

La tarjeta de puntos? Otra vez no la traje. Ro porque me espera un
regao. Su rostro es la completa desaprobacin. Ni sabemos para qu sirve,
pero l quiere su tarjeta de las promociones. Hoy se contiene y decide
orientar su furia contra la chamaca que empaqueta las compras. Algo le dice
sobre que no revuelva las cosas, que use una bolsa para cada una. La nia
se queda helada. Yo entiendo de dnde heredo tambin las obsesiones. Volteo
para todos lados para no soltar la carcajada. Ay, pap, se la baa!

Saca la tarjeta y paga. Busca entre sus monedas para darle algo a la
paquetera. Ni eso me deja hacer. Le da un peso. Me ro. Ay, pap! Y s que
no es que sea tacao, casi estoy segura que para l es mucho. A la gente
hay que entenderla en su contexto. Cuando pap era nio haca muchas cosas
por y con un peso. Sin que se d cuenta le doy a la chica otra moneda,
claro, de peso.

Por fin nos vamos a casa, empujo el carrito. l se adelanta al Pointer. Veo
el reloj. Ya me he pasado ms de una hora del tiempo pedido. No ser mi
tarea, no cumplo quiz con lo requerido, pero tengo este momento, que ahora
queda escrito. Subo las cosas a la cajuela. No las maltrates, acomdalas
con cario, como a ti no te costaron. Ya comienza pap de nuevo, quejndose
en mi coche, yo manejo y sonro.

** Nohem Hinojosa Rivera
   arqnhinojosa@gmail.com
   Arquitecta y narradora mexicana (Monterrey, Nuevo Len, 1973). Su primer
   cuento data de 1989; tambin escribe ensayos de arquitectura. Ha
   publicado artculos en las revistas mbito Arquitectnico; artculos de
   opinin en la revista Violeta del Instituto Estatal de las Mujeres en
   Nuevo Len, y poemas en la revista Contexto Grfico. Particip como
   lectora en la Feria del Libro de 2006 dentro de la mesa Das Feriados,
   Escritores de Nuevo Len. Posee un libro de cuentos indito que
   distribuye en edicin artesanal y actualmente trabaja en su primera
   novela. Coordina el taller de escritura Bocetos de Escritores que se
   rene semanalmente en La Garganta. Ha sido tallerista de Patricia
   Laurent, Mario Anteo, Eduardo Antonio Parra y David Toscana. Mantiene
   una bitcora personal en http://bocetodeescritora.blogspot.com.



=== Flecha, tallo y antorcha      Nuria Ruiz de Viaspre ==================

      a S.A.M.,
      para suturar la otra geometra
      de su vientre

I

Hay algo en ti
Que arranca la planta que hay en m
Y me separa
Y me va uniendo a la raz
De ese algo que siempre sigue en ti
Debatindome en tu centro



II

En tu cuerpo
Intensa
Una flecha destaca
Una espalda se ausenta
Y en la tierra hmeda de tu vientre
Una raz asciende hasta tu asustado rostro
Una flecha cerrada
Una flecha que asla



III

Vertical y en relieve
La herida azul llena de direccin
Flota, solitaria, en el cielo de tu ombligo
Y desde el mrmol que hay a la espalda de tu vientre
Emerge el tallo de la flor erguida que es tu cuerpo
Eje que sella irremediablemente
El dimetro de tus caderas con tu delgado cuello
Tringulo imaginario de entendimiento ajeno



IV

Cicatriz fosilizada de mirada oblicua
Antorcha ma carbonizada
Desterrada del aire de la piel que te cre
Fuiste desdeada por un aliento que olvida
Y emerges eterna en la mano atrevida
Que impulsa lneas en tu aire quieto
Y mientras t, arcaico dibujo
Envuelves los labios que por all pasan
Labios y vuelos desligados
Manos y labios mos
Que morderan tu boca sin peso
Para quitarle al crneo que hay detrs relieve
Y a la nuca rudeza

** Nuria Ruiz de Viaspre
   nruiz@e-factory.es
   Escritora, redactora y correctora profesional (La Rioja, 1969). Ganadora
   del XX Premio Ciudad de Tudela de Poesa y finalista del Premio de
   Poesa Academia Castellano Leonesa de Poesa, el IX Premio Internacional
   de Poesa Gabriel Celaya, el Premio Internacional Sial de Poesa y el
   Premio de Poesa Mara del Villar. Ha publicado El mar de los suicidas y
   otros poemas (Huerga y Fierro, 1999, Madrid); Desvaros subterrneos
   (Ediciones Devenir, 2001, Madrid; Ediciones Globo, 2001, Gran Canaria);
   Ahora que el amor se me instala (Editorial Celya, 2003, Salamanca), con
   prlogo de Eduardo Mendicutti, y El campo de tus sueos rojos (Editorial
   AC Maana es Arte, 2004, Madrid), con prlogo de Rosa Regs, versin
   bilinge portugus. Adems textos suyos fueron incluidos en la antologa
   La otra voz. Poesa femenina 1982-2005 (Ediciones 4 de agosto, 2005, La
   Rioja). Ha organizado presentaciones de libros, lecturas y otras
   actividades literarias. Ha sido miembro de jurado en diversos certmenes
   literarios nacionales e internacionales y ha coordinado diversos
   talleres literarios. Intervino con produccin potica propia en las V
   Jornadas de Poesa ltima de la Fundacin Rafael Alberti (Cdiz, 2003;
   http://www.rafaelalberti.es/asp/fundacion.asp) y en el III Festival
   Internacional de Poesa del Moncayo (Ediciones Olifante, Litago, 2004).
   Poemas suyos han sido publicados en las revistas Texturas
   (http://www.geocities.com/revista_texturas), Calidoscopio, El Otro
   Mensual-EOM (http://www.eldigoras.com/eom), y Agulha-Jornal de Poesa
   (http://www.revista.agulha.nom.br). Perteneci al consejo editorial de
   Editorial Celya (Salamanca; http://www.editorialcelya.com) y actualmente
   trabaja en el Grupo Anaya (http://www.anaya.es), en Madrid.



=== Leo      Gioconda Carralero Dominicis =================================

Me encontraba en el centro de la ciudad, en una tienda de artesanas,
veladoras con aromas, sach, porcelanas, flores con el roco de la maana
incrustado en sus ptalos de tela..., y miraba todas aquellas cosas que
calman mi espritu, llenando mi alma de una triste armona, cuando percib
una figura antiguamente conocida a mi lado. Mi mente a veces me hace
jugarretas y aparto esas imgenes risueas pasando mi mano por la frente.
No obstante, aquella cercana continuaba. Era alguien, algn conocido de
antao! Apareci Leo. Recib una gran alegra al encontrrmelo, un duende
que se corporeiz entre aquellos objetos. Eso siempre ha sido, un duende
que aparece y desaparece cuando menos uno se lo imagina.

De pronto aquella tienda de curiosidades tom otra fuerza, recobr un
encanto que quiz vino en ondas desde alguna caverna de La Alhambra o de
los riscos de Gibara, o quin sabe si de algn planeta ignoto donde tambin
cae la tarde, donde tambin se beb t.

Leo y yo nos agarramos de las manos, y nos fuimos a un rincn a contarnos
cosas, porque haca diez aos que no nos veamos. Diez aos! La cantidad
de tiempo especfica para reencontrarnos con nosotros mismos, con nuestras
viejas amistades dispersas. Nmero cabalstico o casualidad de las vidas
errantes? Por ahora es imposible saberlo.

Leo haba venido para Mxico en mil novecientos noventa, para trabajar en
una isla mexicana. La Isla III, como l le llamaba, contando por supuesto
la Gran Canaria de sus abuelos. All trabajaba en una suerte de universidad
de arte, impartiendo ctedra de escritura, teatro y pintura.

Durante mucho tiempo supe de l por su madre, Sita, a quien el lector ya
conoce. Somos muy buenas amigas, vivamos cerca, en la misma ciudad, la de
los cerros verdes y maanas con neblinas, all en Cuba.

Cuando vino para Mxico, mi hijo Asael se dedic a buscar a Leo, pero nunca
pudo dar con l. Hoteles de paso les acunaron sin encontrarse. Galeras de
arte les vieron pasar hacia rumbos distintos, como esas aves migratorias
separadas irremediablemente por cualquier tormenta. Cuando llegaba al lugar
en que posiblemente se encontrara el errabundo amigo, ya se haba marchado
sin decir adis o sin dejar un nuevo paradero, harto de los seres humanos.
Y as pasaron tres aos sin poder encontrarlo.

La soledad y la nostalgia me asfixiaban ya en Mxico, la llegada de Leo fue
para m el blsamo que necesitaba para curarme. Cuando llegu a la casa con
Leo, Mi hija Runa se hal los pelos de felicidad y mi esposo Andrs levant
los brazos, diciendo que Dios milagroso lo haba llevado hasta mi hogar,
para recuperar, con una rfaga de brisa nueva, todo aquello que creamos
perdido para siempre.

Pas unas vacaciones junto a nosotros. Risas y llanto entraban a raudales
con los trozos de sol que bajaban de las iglesias cercanas. Las palomas se
acercaban a los laureles de abajo, cerca del balcn de mi cuarto.

Ahora Leo nos ayudaba a m y a Runa a encontrar y descubrir lugares mgicos
por toda la ciudad. Durante el da salamos, escabullndonos del trfico
ruidoso y entrando a cuanta librera se nos apareca en el camino. Y as,
una tarde lluviosa y gris fuimos a dar a un viejo sitio de la Colonia Roma,
donde se venden libros estrujados, casi deshechos; buscamos entre ellos y
encontramos una Biblia con portada de cuero muy oscuro. Su olor a humedad
me trajo la imagen del museo de mi ciudad, ya catapultado por el tiempo. La
Biblia luca hermosa, repujada de cruces. Tena muchas, muchas cruces sobre
su forro antiguo, y sobre las cruces se vea una ligera capita de oro. La
tom con devocin, sin rozar apenas sus hojas de cebolla; saba que si
osaba soplar su capa de polvo y rmora de otras pocas, se desprenderan
los dibujos de oro, perdera quiz toda su belleza, sin remedio. El dueo,
un anciano de gafas con gruesos cristales, not mi inters y,
contrariamente a como reaccionara un viejo usurero, nos ofreci a buen
precio aquel libro amado y maltratado. Deslumbrados con la accin y
acostumbrados a que nos sucedieran cosas de esa ndole cuando nos unamos
los tres caminantes, compramos la Biblia y salimos corriendo de all...,
tal vez por ese extrao temor de los seres agradecidos que, recibiendo la
ddiva, siente que no la merecen y que alguien podra arrebatrsela.

Una noche fuimos hasta La Catedral, en pleno Centro Histrico de la ciudad
de Mxico, y all se encontraba una exposicin magnfica. Eran rplicas de
la Sbana de Turn hechas en computadora. Apareca all en toda su
magnificencia la imagen sagrada del cuerpo de Jesucristo, a tamao normal.
Casi lloramos al ver aquello. Emocionados, gracias a esta tcnica, pudimos
tocar las huellas de la sangre de Jess, la impresin de su cuerpo endeble,
el cuerpo en martirio del ms grande de todos los humanos hasta siempre, el
que con Su amor intenta an reivindicar la maldad de los desagradecidos.

Y lleg el estreno de la obra de teatro que haba trado a Leo hasta la
ciudad de Mxico. En escena, apenas sin luces y con una pobre escenografa,
veamos al actor decir, recitar el monlogo que haba escrito Leo: Mozart
en su sufrimiento, Mozart en toda la magnitud de su genio, Mozart admirado,
Mozart consentido, Mozart humillado, Mozart ignorado, Mozart perdido en la
fosa comn del cementerio de Saint Michle, Mozart ahora presente y
despus, futuro.

Llam a Miami por telfono, y le comuniqu a Asael que Leo se encontraba
aqu, en nuestra casa; le habl de su obra de teatro y me dijo que l
estaba ayudando a un pintor muy conocido en el medio norteamericano, en la
construccin de la escenografa de otra obra que Leo estrenara en la
Florida, protagonizada por una bella actriz famosa en Cuba. Me asegur que
gustara mucho, que tendra xito con toda seguridad, pues trataba un tema
que conmovera a los cubanos: la historia de la isla desde otro punto de
vista, desde su lado potico e irremisiblemente trgico.

Anduvimos yo, Leo y Runa errantes por la ciudad... Algunas noches temamos
que salieran los vampiros del Zcalo a chuparnos la sangre, a arrancarnos
la vida y las alas, entonces yo les deca que no temieran, que traa
siempre conmigo un crucifijo sagrado. Las lecturas de la obra de teatro que
Leo presentara en Miami llenaron las tardes en mi casa, t de limn, t de
jazmines, t de hierbabuena..., no hay necesidad de drogarse, ni
embriagarse con vinos o rones. Nosotros estbamos embriagados con la magia
que heredamos de Cuba, que siempre puede ser recuperada de sbito, con un
chiste, con una simple mirada, con un abrazo, con un trocito de chocolate
que llevamos a los labios, con el maullido de un gato, con un poema
aprendido de memoria, con una cancin dulcemente tropical, con la llamada
furtiva de un amigo desde otras tierras lejanas, con la relectura de una
carta, contemplando un grabado, probando una comida a la que intentamos
imprimir el sabor de antao.



El golpe de las desuniones siempre llega, nos golpea incesante, as mi hija
Runa se fue un da para Miami, llena de sueos. En una mochila ech
apresuradamente todas sus cosas humildes, sus vestidos, sus libros
adorados, sus fotografas..., y cruz la frontera que nos separa de Estados
Unidos, exponindose a la misma muerte. Esos minutos, das de espera para
tener la certeza de que llegara bien, sin contratiempos de abusos u otros
peligros, fueron eternos. Una madre jams halla la tranquilidad, sobre todo
cuando todo nos ha sido negado, cuando nos fue arrebatada la tranquilidad
de existir como derecho.

Runa est ahora all, lejos, con su hermano Asael y mi familia, pero me
dice por telfono que echa de menos a Cuba y a Mxico. Ella no quiere
aprender, no quiere darse cuenta de que el pasado tiene el encanto de la
vejez, de lo irrecuperable y que nunca se puede comparar al presente; no
quiere darse cuenta de que ya no somos los mismos despus que hemos tomado
la decisin de cruzar una frontera.

Yo y Leo fuimos a visitar varias exposiciones de pintura en esta tarde del
sbado. Ya llega el otoo y, aunque aqu no veo que caigan las hojas de los
rboles, mi alma s siente su presencia de oro viejo y aires estancados. El
otoo pervive quiz en mi alma, porque incluso las estaciones ya no son
iguales a las que disfrutaban nuestros abuelos. A todo esto le llaman
inversin climtica, problemas de la capa de ozono, pero yo s que no es
eso; s que es una especie de venganza natural. Hemos sido castigados. Lo
que se aguardaba de las criaturas pensantes qued en una esperanza sin
cumplimiento. Da terror intentar contemplar un ro. Los ros de Velasco,
donde mi abuela lavaba la ropa, donde mis primos y yo recogamos guayabas
tras la tormenta, estn resecos, muertos. Y los que an conservan la
corriente de sus aguas, estn podridos, inservibles, contaminando la
tierra.

Un dragn muy malo pas volando por encima de los rboles, por encima de
las aguas, por encima de las cabezas de oro y plata, por encima de las
casas hasta marchitarlo todo, hasta arrancar de raz todo lo puro que pudo
contenerse en una gota de roco, o en un soplidito de niebla.

Pero, qu se puede hacer contra un dragn que no cesa de escupir fuego?,
qu se puede hacer cuando una bestia milenaria nos ensea a odiar, al
quitarnos las armas del amor? Qu podra hacerse si la impotencia es la
principal virtud humana? No lo s y creo que ya no podra aprenderlo. He
buscado la clave en mis propias lneas, en el rostro de mis seres amados,
sin hallar nada.

Runa se encuentra en Miami junto a Asael, La est en Cuba con sus nios,
mi nieta Dayana se pone jazmines sobre su pelo largo y oscuro, el beb
crece rpido y dicen que se parece a su to, Andrs pinta un lienzo de
azul, Pantera malla a la noche porque ama a la gata del segundo piso,
Frida.

Ahora estoy aqu con Leo, sentados en la Alameda, contemplando la hilera
interminable de coches que quieren llegar cuanto antes a ningn lugar. Nos
tomamos de las manos y corremos hasta el pasto verde y debajo de un lamo
gigante, empezamos a danzar y hasta cantamos. An tenemos fuerzas para
cantar: imagina eso y todo habr sido dicho:

      Alnimo, alnimo,
      la fuente se rompi.
      Con qu se hace el dinero?,
      con cascarones de huevos!

All est Runa en Miami con Asael, hasta all iremos. Es el karma que une a
los cubanos en la Florida. All lejos; si se va por Cuba, cruzando el mar;
si se va por Mxico, cruzando el ro Bravo, all est aguardando siempre la
otra casa donde nos seguimos amando y peleando, creciendo y quiz,
floreciendo.

** Gioconda Carralero Dominicis
   giocondacarralero@hotmail.com
   Escritora cubana (1945). Reside en Mxico, donde ha publicado las
   novelas Sexo, muerte y estrellas y Cartas a Daniel. Adems textos suyos
   han sido publicados en diversas revistas literarias.



=== Poemas      Luca Ypez ===============================================

*** El elegido

                                Arde el mistral

           Una rfaga de luz
                          se revuelve
                                    al borde
                                          de mis prpados

Estoy en Damasco
doy vuelta en esquinas
grabadas en armenio

                Una mirada grita
                              tras el olor de tu piel

Bajo el olivo
            un hombre rubio bebe champn
              recoge el sol en su lengua

                        Alguien dice silencio
                              y aparece un gorrin degollado

           Mujer pelinegra
                   protgeme
                   frota tu lmpara de aceite
                   soy extranjero
                              tengo una daga
                   y reflejos de luz derramndose por el filo
invntame un amuleto
antes de que el sol
se despedace contra el suelo
                         y los dogos
                                     huyan



*** Esa msica

Oigo sueos
        sobre tu cuerpo extendido
        olas blancas y largas
                       ojos
                       resbalando
                            por caminos de piel
                                       Un golpe de mar
                                                  atraviesa
                                                  mi garganta
                                                  y el rumor de la sangre
                                                  y tus pechos desnudos
                                                  y la msica de tu ombligo
                                                  y de tu ombligo
                                                               la msica



*** Escalofro

       Echa candado a la puerta
       entre tus muslos
                     libro abierto
                     mis labios aprenden
       la escritura del escalofro



*** Flor de nanche

Una mosca zumba
              tintes violeta tienen sus alas
el aire sabe a sidra

Sobre la flor de nanche se detiene la luz
escurre por sus hojas   se estrella bajo los jacintos
el mar no est aqu
lo escucho en tu mirada
en tu coleccin de caracoles

Un pjaro oscuro arde en mis manos

Por la ventana entra la luz amarillenta
de un sol que muere
               tus pies descalzos
cruzan mi memoria
                                            Volver al silencio

** Luca Ypez
   l_yepez20014@yahoo.com.mx
   Escritora mexicana (Monterrey). Es licenciada en letras y artes. Ha
   publicado los poemarios Con cicatrices pero a salvo y Nosotros los
   malditos y el resto. Adems, textos suyos han aparecido en antologas
   espaolas, argentinas y peruanas. Coordina talleres de creacin.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Qu puede transmitir a los dems un autor que no se entiende a s
mismo?.

      Gao Xingjian, En torno a la literatura (Barcelona, Espaa, 2003).
      
      

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    Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 21 de mayo de 2007
