
	 ~~~~~~~~~~~~~~~	    Ao XII	Cagua, Venezuela     N 166
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	   ~~~~~~~~~~~			   LETRALIA, Tierra de Letras
	   ~~~~~~~~~~~			    http://www.letralia.com
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	   ~~~~~~~~~~~			      18 de junio de 2007
	   ~~~~~~~~~~~
	   ~~~~~~~~~~~			 LETRALIA, Tierra de Letras, es
	   ~~~~~~~~~~~			  la revista de los escritores
	   ~~~~~~~~~~~			 hispanoamericanos en Internet.
	   ~~~~~~~~~~~			   Usted puede enviarnos sus
	   ~~~~~~~~~~~			comentarios, crticas o material
	   ~~~~~~~~~~~			 literario a info@letralia.com
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	   ~~~~~~~~~~~	      ~~~	  JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
	   ~~~~~~~~~~~	    ~~~~~	  Depsito Legal: pp199602AR26
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=== Sumario ===============================================================
							 |
Jos Saramago, Ludovico Silva y la ideologa como       | Editorial
plusvala ideolgica, Jorge Gmez Jimnez.              |
                                                         |
El Nobel en Cuba. / Dos de Majfud. / Tornil singular. /  | Breves
El tiempo de Lozano. / Los lobos de Quasar. / Un pas    |
feliz. / La novela del duque. / Un libro de dos poetas.  |
/ Nuevos talleres de Fuentetaja. / Arte en Madrid.       |
                                                         |
Carlos Fuentes inaugura biblioteca del Cervantes en      | Noticias
Praga. / Ex presidente colombiano Belisario Betancur     |
gana el Menndez Pelayo. / El corrido de Dante, de       |
Eduardo Gonzlez Viaa, obtiene premio en EUA. /         |
Fundacin Mir entre los cien monumentos ms amenazados  |
del mundo. / Fuentes, Goytisolo y Saramago analizados en |
encuentro en Espaa. / Bob Dylan gana el Prncipe de     |
Asturias de las Artes. / Bienal Ramos Sucre emite        |
veredicto. / Homenajean en Asuncin al escritor Augusto  |
Roa Bastos. / Premio Aljabibe de Poesa para el espaol  |
Juan Jos Vlez Otero. / Mario Roberto Morales gana el   |
Premio Miguel ngel Asturias 2007. / Exposicin homenaje |
a Frida Kahlo recibe miles de visitantes. / XXXVII Feria |
de Alicante celebrarn en julio. / Escritores            |
patagnicos se reunirn en Puerto Madryn. / Realizarn   |
en Argentina jornadas de enseanza de lengua y           |
literatura. / Dominios .es de Internet podrn incluir la |
ee desde octubre. / Cine y video documental tendrn su  |
festival en Argentina. / Narradores peruanos celebrarn  |
segundo congreso.                                        |
                                                         |
Vicente Aleixandre y Miguel Hernndez: una leal         | Artculos y
amistad, Ramn Fernndez Palmeral. / Sirena, Esteban  | reportajes
Moore. / Exploracin de las emociones humanas, Aurelio |
Barrio Gallardo. / De otra manera, Jane Kenyon, Max    |
Vergara Poeti. / Satans, Winston Morales Chavarro. /  |
Regreso a casa, Mara Anglica Franco Fras.           |
                                                         |
Wilfredo Carrizales, en el reino de lo onrico y lo      | Entrevistas
escatolgico: El mundo est all afuera y hay que       |
buscarlo, Rafael Ortega. / Jaime Roos: La              |
globalizacin es una especie de Snac Bar, Aldo Roque    |
Difilippo.                                               |
                                                         |
El mito del oscurantismo medieval, Zenobio Saldivia    | Sala de ensayo
Maldonado. / Anlisis de la temtica y los personajes   |
de Viejas historias de Castilla la Vieja, Jorge         |
Urdiales Yuste. / Los textos de historia: una constante |
preocupacin en la produccin de Jorge Bracho, Mara    |
Elena del Valle de Villalba.                             |
                                                         |
Ritual que se prolonga (extractos), Yadira Prez. /    | Letras
Monta-cadveres, Bixler Arango. / Girasol, Gabriel   |
Otero. / Cuento trgico, Juan Pablo Bonilla. / Un     |
poeta como yo (extractos), Alberto Jos Prez. / Vamos |
mi amor a la feria, Roberto Bennett. / Fricciones,    |
Gabriela Robledo. / Cuatro relatos de Noelia Rodrguez.  |
/ Poemas de Armando Pacheco Barrera. / Siempre han sido |
as las cosas, Juan Planas. / Poemas de Patricia del    |
Pilar Garfias Cceres. / El actor del Candombl, Mara |
M. Herrera. / Ritual de pjaros (extractos), David     |
Corts Cabn. / Alcatraces secos para, Odiseo Schloss. |
/ Crculos, Lilian Elphick Latorre. / Inocente,      |
Yvette Schryer.                                          |
                                                         |
Concesin o boicot?                                     | El buzn
                                                         |
Ernesto Mayz Vallenilla.                                 | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
	     Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
		     http://www.geocities.com/SoHo/8753
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   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
			 http://www.internet.com.mx
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      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
			  http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
			  http://www.redchilena.cl
===========================================================================
	 Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
		       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
	  Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
			  http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
			 http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
			  http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
			  http://www.lomejorde.com
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    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
		      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||	 EDITORIAL	|||||||||||||||||||||||||||

=== Jos Saramago, Ludovico Silva =========================================
=== y la ideologa como plusvala ideolgica      Jorge Gmez Jimnez =====

Hace unos das termin en Santillana del Mar un encuentro que, organizado
por la Fundacin Santillana y la Universidad Internacional Menndez Pelayo
(UIMP), reuni en un mismo escenario a Carlos Fuentes, Juan Goytisolo y
Jos Saramago con otras firmas de variado peso internacional: Nlida Pin,
Laura Restrepo, ngeles Mastretta, Sergio Ramrez, Carme Riera, Fernando
Iwasaki, Santiago Roncagliolo y otros. Lecciones y maestros, el nombre
del encuentro en cuestin, sirvi no slo para el onanismo de los tres
autores homenajeados, sino tambin para que cada uno expusiera su posicin
ante la literatura, la vida y, en algn caso, la poltica.

Fuentes, por ejemplo, habl de la pertinencia de la literatura en la
concepcin individual de la libertad, y abog por que las letras
contribuyan a limar en nuestras sociedades el problema de la desigualdad,
cambiando el dogma por el enigma como va para la renovacin constante del
hombre. Goytisolo critic el nacionalismo por su mana de defender lo
propio y satanizar lo ajeno, cuando lo acertado, segn el escritor espaol,
sera enfocar las crticas en lo propio y abrazar la diversidad de lo
ajeno.

Fue Saramago quien concentr, como suele ocurrir, la mayor carga poltica
en su discurso. El escritor portugus juega a gusto su papel de conciencia
crtica de la poltica mundial desde su perspectiva izquierdista, papel que
de alguna manera desempea como si l mismo fuera una especie de personaje
real que, por otro lado, le resuelve un problema a los periodistas de
agencias de noticias, quienes con frecuencia se valen de sus polmicas
declaraciones para ocupar algunos centmetros de su cuota diaria.

Ancdotas aparte, en esta ocasin fue la misma izquierda la que recibi el
embate del verbo de Saramago, quien la acus de haber perdido su esencia y
haberse vuelto tan estpida que rebasaba la estupidez que siempre le achac
a la derecha. Y, ya que la izquierda dej de ser un factor salvador del
gnero humano en virtud de su clara estupidez, Saramago haca un llamado a
los ciudadanos: Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los
poderes que nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede
decir que nos merecemos lo que tenemos. Las agencias, claro, no dejaron de
aprovechar el hecho para recordar que el autor de El Evangelio segn
Jesucristo guarda en su cartera un carnet del Partido Comunista Portugus.

No ser ya la hora, nos preguntamos, de analizar hasta qu punto en el
escenario contemporneo es dable pensar en ideologas de derecha o de
izquierda? Quizs el llamado de atencin de Saramago a los ciudadanos que,
por otra parte, no es nada nuevo, pues ya hace aos estaba en su discurso
sea no otra cosa que la constatacin de que nuestras sociedades,
independientemente del punto cardinal hacia el que se dirijan las
ideologas de quienes las conformamos, se han convertido en complejas
maquinarias de cuyo beneficio, segn cada caso particular, se apropia un
nmero mayor o menor de individuos. Saramago menciona como los poderes que
nos gobiernan al Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la
Organizacin Mundial de Comercio; nosotros podramos ir ms all y hablar
de estructuras polticas: los gobiernos a nivel general, claro, pero
tambin a nivel local, esas confusas empresas de las que se benefician
quienes detentan tales poderes.

La ideologa jugara en este asunto el papel de un pilar psicolgico. Para
justificar la produccin de beneficios materiales el poder se describe a s
mismo como de izquierda o de derecha. El venezolano Ludovico Silva explica,
en La plusvala ideolgica (1970), uno de sus textos capitales: ...Ese
contenido especfico la plusvala que se da en las relaciones materiales
de produccin, tambin habr de darse en las relaciones espirituales de
produccin, si es cierto que estas relaciones son las mismas que aqullas.
Si la esfera ideolgica es expresin de la vida material, entonces las
relaciones materiales de produccin capitalista tendrn su expresin
ideolgica; y estas relaciones que son expresin de las relaciones
materiales, son esencialmente las mismas. O dicho de otro modo, el dato
especfico de las relaciones materiales, la plusvala, debe tener su
expresin ideolgica.

Silva plantea la actividad intelectual como ejemplo de su tesis. La
industria produce mercanca, la industria cultural produce mercanca
cultural. La industria cultural sera, ni ms ni menos, la fbrica donde se
produce la ideologa con la que el poder se justifica a s mismo y se
introduce siempre siguiendo las palabras de Silva en el estado
preconsciente del individuo. Los gobiernos este planteamiento ya es
nuestro son tambin una forma de industria: producen poder. Y su plusvala
ideolgica, el summum de contenidos que le ayudaran a justificarse, no
sera otra que la misma ideologa, sea sta identificada como de derecha o
de izquierda.

Es quizs debido a esto que Saramago ya no vea estpida slo a la derecha,
sino tambin a la izquierda que l abraz hace mucho tiempo: las ideologas
han perdido su esencia original y se han convertido en la plusvala
ideolgica de la industria del poder, que las usa para justificarse.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
					     http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

El Nobel en Cuba. El ciclo Grandes Escritores, Premios Nobel de
Literatura, que convoca en Holgun, Cuba, el Centro Provincial del Libro
junto a Ediciones Holgun, se efectuar todos los martes y mircoles de
junio, julio y agosto a las 5:30 de la tarde, en la Promotora Literaria
Pedro Ortiz Domnguez, espacio cultural en el que el pblico
intercambiar con escritores holguineros durante 26 conferencias. En el
presente ao se encargarn de la direccin de las charlas los escritores
Luis Caisss, Rubn Rodrguez, Delfn Prats, Ronel Gonzlez, Luis Yuseff y
Eugenio Marrn, entre otros. Se hablar sobre la vida y obra de los premios
Nobel de Literatura Gabriela Mistral (1945), Ernest Hemingway (1954),
Miguel ngel Asturias (1967), Pablo Neruda (1971), Gabriel Garca Mrquez
(1982) y otros. El prximo ao estas jornadas tratarn sobre grandes
pensadores y filsofos.

Dos de Majfud. A principios de este mes apareci en Montevideo el libro de
cuentos Perdona nuestros pecados, del narrador y ensayista uruguayo Jorge
Majfud. Sobre el libro ha dicho Hugo Acevedo, en el suplemento cultural del
diario La Repblica: En los catorce relatos incluidos en este libro, Jorge
Majfud retrata diversas facetas del comportamiento humano, a menudo
sometido a situaciones lmite. La mayora de los relatos, que abrevan
naturalmente de la experiencia y de una ulterior reflexin, confirman que
Majfud es un intelectual lcido y preocupado por los grandes dilemas de
nuestro tiempo. No en vano apela frecuentemente a una severa interpelacin,
con el propsito de cuestionar algunas de las conductas ms absurdas e
irracionales que caracterizan al mundo contemporneo. Perdona nuestros
pecados es un catlogo de historias humanas de trazo casi siempre
desencantado, que discurre entre lo meramente anecdtico y el ensayo, sin
soslayar la frecuente apelacin al absurdo, la desmesura y el humor de tono
cidamente sardnico. Majfud, nacido en Tacuaremb en 1969, es arquitecto
graduado en la Universidad de la Repblica del Uruguay. Sus ensayos y
artculos han sido traducidos al ingls, francs, portugus y alemn. En
2001 recibi mencin del Premio Casa de las Amricas, Cuba, por su novela
La reina de Amrica, y en 2006 obtuvo el Premio Excellence in Research
Award in Humanities & Letters, UGA (Estados Unidos). Textos suyos han
aparecido en Letralia y su libro de ensayo Crtica de la pasin pura acaba
de ser publicado por cuarta vez por el sello espaol Baile del Sol.
http://murl.net/1xj

Tornil singular. Acaba de aparecer la novela Un amigo singular, del
escritor espaol Jaume Tornil Culat (Barcelona, 1955), bajo el sello
Edicin Personal. Se trata de un esbozo costumbrista que se apodera de un
espacio familiar para construir y deconstruir a los personajes con la
intencin de hacer que el lector se identifique con las historias que se
plantean en sus pginas. La figura nuclear de una abuela que sigue
erigindose como epicentro y muro de contencin de toda una familia, la
relacin entre hermanos, las rencillas que emergen cuando el parentesco es
poltico y las necesidades de los jvenes rebajadas a meros caprichos por
los adultos son algunos de los temas tocados por la novela. Tornil Culat es
economista, est casado y tiene una hija. En la actualidad trabaja y reside
en Palma de Mallorca, y ha publicado, adems de esta novela, La ilusin de
vivir.
http://www.edicionpersonal.com

El tiempo de Lozano. La revista bilinge Literal, Latin American Voices,
que se distribuye a nivel nacional en Mxico y Estados Unidos, a travs de
su editorial Literal Publishing, lanz recientemente el poemario Tiempo de
agua, de la poeta mexicana Wendolyn Lozano Tovar, durante una velada
literaria celebrada en el marco de las actividades culturales realizadas
por el Departamento de Lenguas Clsicas y Modernas de la Universidad de St.
Thomas, y en la que el pblico respondi emocionado ante la poesa
introspectiva de Lozano y ante el cuento La plaza de las alegras narrado
por Rose Mary Salum, fundadora y directora de Literal. La msica
interpretada por Jos Antonio Simn acompa las presentaciones de ambas
escritoras. La presentacin de Tiempo de agua estuvo a cargo de la poeta y
catedrtica venezolana Gina Alessandra Saraceni, quien fue profesora
visitante en Rice University. El Cnsul General de Mxico en Houston,
Carlos Gonzlez Magallon, asisti a la lectura en compaa de otras
personalidades de la comunidad literaria y acadmica de Houston.
wendolynlozano@literalmagazine.com

Los lobos de Quasar. El martes 5 sali a la venta la novela Los lobos de la
luna, primera de Frank Quasar, seudnimo de un escritor gijons que desea
permanecer en el anonimato. Editada por Vision Net, una pequea editorial
independiente radicada en Madrid, se trata de una novela de accin,
suspense y terror con pequeas pinceladas de humor negro. La trama arranca
con el hallazgo del cadver de una joven en un viejo vertedero abandonado.
La inmediata aparicin en escena de dos detectives de caracteres
antagnicos hace que el relato tome al principio la apariencia de una
historia policaca convencional donde la investigacin forense y las
deducciones sern el plato fuerte de la progresin narrativa. Pero de
inmediato har su aparicin Rita Carrera, la verdadera protagonista de la
novela, una guapa y entrometida periodista que desde entonces monopolizar
los momentos ms brillantes de la oscura intriga urdida por Quasar. El
autor vive en Gijn y su profesin actual no guarda ninguna relacin con la
literatura. A lo largo de su vida laboral ha desempeado los ms diversos
oficios, desde camarero hasta profesor de baile, pasando por dibujante,
pintor, relaciones pblicas de discoteca, ayudante de cmara de vdeo,
vigilante nocturno, diseador grfico y recepcionista de hotel, entre
otros.
http://www.frankquasar.com

Un pas feliz. El grupo Rajatabla presenta, desde este 21 de junio y hasta
el 15 de julio, la obra Tu pas est feliz, original de Antonio Miranda,
con msica de Xulio Formoso y puesta en escena de Carlos Gimnez. La pieza
se presentar en Caracas para continuar luego viaje a Barquisimeto, Cuman
y Crdoba (Argentina). La obra, presentada por vez primera en 1971, dur
tres aos en cartelera y marc la partida de nacimiento del Grupo
Rajatabla. Los jvenes intrpretes Gabriel Agero, Elvis Chaveinte,
Carolina Gentile, Rossana Hernndez, Indira Jimnez, Rafael Marrero, Jean
Carlos Rodrguez, Jess Vieira (primera voz), Jerry Maneiro (guitarra) y
ngel Surez (batera) aportan el talento de sus voces en los textos del
poeta, musicalizados por Formoso y enmarcados con la luz, a veces cruda,
otras tenue y siempre precisa de David Blanco, la produccin de Francisco
Alfaro y la direccin de Jos Domnguez, para narrar este canto potico de
insurreccin que an mantiene su brillante originalidad y vigencia. Las
funciones se realizarn de jueves a sbado a las 8 de la noche y los
domingos a las 6 de la tarde en la Sala Rajatabla (Plaza Morelos, Los
Caobos, al lado del Ateneo de Caracas y del Teatro Teresa Carreo).
Telfs.: (0212) 5714219  5726109

La novela del duque. El prximo martes 26 de junio ser presentada la
novela Rocanegras, del escritor venezolano Fedosy Santaella y publicada
bajo el sello Ediciones B. Rocanegras novela la vida de Vito Modesto
Franklin, un pintoresco personaje que en los tiempos del dictador
venezolano Juan Vicente Gmez era llamado duque de Rocanegras y prncipe
de Austrasia, y se enfoca en episodios ocurridos ocho das despus del
asesinato de Juancho Gmez, hermano del dictador. Nacido en Puerto Cabello,
Carabobo, en 1970, Santaella es licenciado en letras por la Universidad
Central de Venezuela. Ha publicado los libros de cuentos Cuentos de
cabecera (2004) y El elefante (2005, premio Cada da un libro del Consejo
Nacional de la Cultura, Conac). Aparece en Antologa de la ficcin breve en
Venezuela (2005) y en Prximos, antologa de la nueva narrativa venezolana
(2006). Un relato suyo fue publicado en Letralia. Rocanegras ser
presentada por Armando Jos Sequera en la Librera El Buscn, en el
Trasnocho Cultural del Centro Comercial Paseo Las Mercedes, en Caracas, a
las 7 de la noche.
http://fedosysantaella.blogspot.com

Un libro de dos poetas. El prximo jueves 28 de junio ser presentado, en
el Centro Cultural de Espaa en Lima (Per), el libro Amrfor / Manchas
solares, de los poetas Diego Lazarte y Salomn Valderrama. En la
presentacin participarn Pal Guilln y Jos Ruiz Rosas, quienes harn
comentarios sobre la obra de ambos autores, bajo moderacin de Juan Pablo
Meja. Valderrama Cruz (La Libertad, Chilia, 1979) ha publicado Adrina,
Sinfona de flores cruzadas, De Lampa para El Porvenir, Las flores negras,
La revolucin de las cosas, Los hijos de mi casa hermosa, Sonidos de
algunos instrumentos tuertos y En el agujero del poncho. Varios de sus
trabajos han sido publicados en Letralia. Mantiene la bitcora personal
Msica del futuro fro. Por su parte, Lazarte (Lima, 1984) es coeditor de
Campo de Gules y textos suyos han aparecido en diversas publicaciones
literarias del Per, as como en las antologas Los nuevos, Generacin del
2000? y La invencin de una generacin. Gan los Juegos Florales 2003 Jorge
Basadre Grohman con su poemario La clavcula de Salomn, con el que adems
qued finalista en el concurso Jos Mara Eguren, en 2004. La actividad se
celebrar a las 8 de la noche en la sede del CCE, en la calle Natalio
Snchez 181-185, urbanizacin Santa Beatriz a la altura de la cuadra 6 de
la avenida Arequipa.
http://murl.net/1y0

Nuevos talleres de Fuentetaja. Como cada ao, los Talleres de Escritura
Creativa Fuentetaja organizan una nutrida oferta de talleres de escritura y
lectura veraniegos en Madrid para acercarse al maravilloso mundo de la
literatura. Adems de su oferta habitual de cursos intensivos de iniciacin
(escritura creativa, cuento/relato breve, novela, poesa, talleres de
lectura, guin, redaccin y estilo, monlogos cmicos, periodismo
literario, literatura de viajes, escritura creativa para adolescentes...)
se presentarn varios adicionales como Literatura y arte, a cargo de
Julin Rodrguez; Dinmica de la lectura, por Constantino Brtolo; El
surrealismo en su presente, por Eugenio Castro; Literatura infantil y
juvenil, por Care Santos; Novela y posmodernidad, por Cristina Cerrada;
Cmo se escribe un ensayo, por Pablo Nacach; un taller de
microrrelato/hiperbreve cuya profesora ser Gloria Fernndez Rozas; Los
mitos y las historias, por Mara Jos Duel; un taller literario avanzado
por Espido Freire y un curso de introduccin al psicoanlisis orientado a
profesores de escritura creativa cuyo coordinador es ngel Zapata. Los
talleres se realizarn en Madrid entre julio y septiembre.
http://www.fuentetajaliteraria.com

Arte en Madrid. El prximo 12 de septiembre, varios galeristas madrileos
participarn en la inauguracin colectiva y nocturna de la nueva temporada
artstica de ArteMadrid, y lo harn abriendo sus puertas hasta medianoche
proponiendo un paseo cultural al que estn convocados los protagonistas del
mundo del arte y quienes deseen asomarse a l. ArteMadrid es la Asociacin
de Galeras de Arte Moderno y Contemporneo de Madrid, y rene a medio
centenar de socios. Se rige por un cdigo tico y deontolgico establecido
por las galeras que la constituyen, vela por la calidad del trabajo de las
mismas y defiende sus intereses, explic su presidenta, Elvira Gonzlez,
quien considera que las galeras realizan en Madrid una labor capital de
difusin del arte moderno y contemporneo, contribuyendo a la vida social
y cultural.
http://www.artemadrid.com

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electrnico a breves@letralia.com.



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Reciba por correo electrnico los anuncios vigentes de concursos literarios
y artsticos en general suscribindose a nuestra lista de distribucin.
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de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.
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||||||||||||||||||||||||||||||	  NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Carlos Fuentes inaugura biblioteca del Cervantes en Praga

El escritor mexicano Carlos Fuentes inaugur oficialmente en Praga, el
pasado 4 de junio, la biblioteca del Instituto Cervantes
(http://www.cervantes.es) que lleva su nombre.

Debido a un ataque de citica, que le tuvo inmovilizado en su domicilio de
Londres, Fuentes no pudo asistir en septiembre de 2005 a la apertura del
centro cultural, un acto que estuvo presidido por los prncipes de
Asturias, Felipe de Borbn y Letizia Ortiz.

Ganador de los premios Cervantes y Prncipe de Asturias, Fuentes dict en
la capital checa el discurso Territorios de La Mancha, en el que glos la
genialidad de la obra cumbre de Miguel de Cervantes y, por el impacto que
tuvo en la literatura universal, le atribuy el ttulo de fundador de la
novela moderna. Seal adems, en referencia al gnero de la novela, que
todo en l es incierto, porque la realidad es incierta, polivalente.

Los dos ejes de la obra creativa de Fuentes son Mxico y el firme e
irrenunciable compromiso social, como el alumbrar lo que el poder ha
decidido que no tiene derecho de ser alumbrado, indic el director del
Instituto Cervantes de Praga (http://praga.cervantes.es), Iaki Abad.

Fuente: El Pas



*** Ex presidente colombiano Belisario Betancur gana el Menndez Pelayo

El ex presidente de Colombia y miembro de la Academia Colombiana de la
Lengua, Belisario Betancur, gan por unanimidad el XXI Premio Internacional
Menndez Pelayo, en reconocimiento a su defensa de la lengua y cultura
espaolas, segn anunci este martes 5 de junio el rector de la Universidad
Internacional Menndez Pelayo (UIMP, http://www.uimp.es), Salvador Ordez.

El jurado del premio, dotado con 48.000 euros, estuvo formado, adems de
por el rector de la UIMP, por Jos Manuel Blecua, secretario de la Real
Academia Espaola (RAE, http://www.rae.es); Pedro Ortega Romero, rector de
la Universidad de Sonora (http://www.uson.mx); Eulalio Ferrer, presidente
de la Fundacin Cervantina, patrocinadora del galardn; el anterior ganador
del premio, Eduardo Garca de Enterra, y el ex rector de la UIMP, Jos
Luis Garca Delgado.

La UIMP le defini como un eminente humanista y hombre de cultura, valedor
de nobles causas pblicas, en particular a favor de la educacin y de la
paz, tanto en su Colombia natal como en todo el mundo iberoamericano.
Destac tambin su labor en la presidencia del 4 Congreso Internacional de
la Lengua Espaola, con ejemplar autoridad acadmica y moral.

Betancur naci en 1923 en Amag, un pueblo minero del departamento de
Antioquia (Colombia), donde comenz su carrera poltica cuando estudiaba
tercero de derecho, al ser elegido diputado en la Asamblea. Durante su
mandato presidencial (1982-1986) implant la educacin a distancia y cre
la campaa de instruccin nacional Camina, que redujo los ndices de
analfabetismo.

Miembro de las academias colombianas de Historia, de Jurisprudencia y de la
Lengua, es autor de numerosos libros sobre educacin, economa, poltica y
sociologa, entre ellos Desde otro punto de vista y Colombia cara a cara.

Director de diferentes publicaciones, como los diarios La Defensa de
Medelln y El Siglo de Bogot, como editor fund la editorial y librera
Tercer Mundo y Sota de Bastos. Ha recibido numerosas condecoraciones, como
la Gran Cruz de Isabel la Catlica de Espaa, el Gran guila Azteca de
Mxico o la Legin de Honor de Francia, y entre otros premios
internacionales obtuvo en 1983 el Premio Prncipe de Asturias de
Cooperacin Iberoamericana.

Adems es presidente de la Fundacin del Grupo Editorial Santillana para
Iberoamrica, con sede en Bogot, presidente de la Fundacin Carolina
(http://www.fundacioncarolina.es) en Colombia, y vicepresidente del Club de
Roma para Amrica Latina.

Fuente: El Pas



*** El corrido de Dante, de Eduardo Gonzlez Viaa, obtiene premio en EUA

El Corrido de Dante, del peruano Eduardo Gonzlez Viaa (Chepn, La
Libertad), fue declarada este 6 de junio la Mejor Novela de 2007 y obtuvo
el Premio Internacional Latino en la Reunin Anual del Libro Latino, que
cada ao otorga su reconocimiento a los autores de ese origen cultural que
escriben o publican en espaol e ingls en Estados Unidos.

En el evento, organizado por la entidad Latino Literacy Now, el segundo
premio fue compartido por las escritoras Gioconda Belli e Isabel Allende.

Entre las diferentes categoras de libros consideradas en el certamen, la
de novela acapar la expectativa por sus resultados. Fue David versus
Goliat, dijo un periodista, considerando que el libro de Gonzlez Viaa ha
sido publicado por la editorial Arte Pblico, de la Universidad de Houston
(http://www.uh.edu); en tanto que los libros de Belli y Allende forman
parte del catlogo de la gigantesca casa editora Harper Collins
(http://www.harpercollins.com).

Como se sabe, Allende vende millones de libros en Estados Unidos y su libro
premiado, Ins del alma ma, ha sido traducido ya a veinte idiomas.

En la categora de Poesa, Marjorie Agosn obtuvo el premio con su libro
Entre los ngeles de la memoria. Malinche, de Laura Esquivel, fue
considerada la mejor obra de ficcin histrica. A Lo que le falta al
tiempo, de ngela Becerra, le fue otorgado el premio a la mejor novela
romntica.

La periodista Maria Elena Salinas obtuvo una mencin honrosa en biografas
y el poeta peruano Rodolfo Hinostroza fue galardonado por un libro
destinado a revelar los secretos de la cocina del Per.

El corrido de Dante transcurre en Oregon, desde donde Dante, un mexicano de
Michoacn que supuestamente vive sin documentos en Mount Angel, parte a
recorrer medio pas, en busca de su hija, en una Van desvencijada. Tiene
como acompaante a un burro llamado Virgilio e integra un do de cantantes
de corridos. Las aventuras asombrosas que le ocurren en uno y otro lado
construyen, por un lado, una novela de suspenso y gran belleza; y, por el
otro, son un testimonio de la cultura y la presencia del mundo hispano en
Estados Unidos.

Desde que comenc a escribirla, esta novela ha pretendido ser la novela
del inmigrante latinoamericano y la crnica de su silenciosa conquista del
mayor pas del mundo. En vista de que no escribo literatura light, ese es
su contenido. Quiero que mis libros sean la voz de quienes no tienen voz.
No s qu sensacin le deja a la literatura peruana este nuevo galardn.
Deseo que ms bien a todos los peruanos les llegue la sensacin y el
recuerdo de que quienes nos henos ido nos hemos ido del todo. Aqu estamos
haciendo lobby por el Per, expres el escritor.

En una entrevista con el tambin escritor peruano Eduardo Corrales,
publicada en exclusiva por Letralia en su edicin 158 de febrero de este
ao (http://www.letralia.com/158/entrevistas02.htm), Gonzlez Viaa dijo
haber estado escribiendo esta novela durante seis meses. La estuve
escribiendo en mi oficina de Western Oregon University, donde soy
catedrtico. Luego de dar mis clases y atender a los alumnos, me sumerga
en la novela y a veces no sala de ella hasta la medianoche, explic.

Latino Literary Now es una entidad sin fines de lucro que apoya y promueve
la excelencia en la literatura escrita originariamente en castellano. Es
dirigida por el actor Edward James Olmos y sus premios estn destinados a
fomentar y destacar la excelencia del aporte latino a la cultura
estadounidense.

Fuente: Noticias Trujillo



*** Fundacin Mir entre los cien monumentos ms amenazados del mundo

Goteras y daos estructurales en la sede de la Fundacin Joan Mir
(http://www.bcn.fjmiro.es), de Barcelona (Espaa), han convertido el
edificio en uno de los cien monumentos ms amenazados del mundo, segn el
World Monuments Fund (WMF, http://www.worldmonumentswatch.org), una
organizacin dedicada a alertar sobre el estado del patrimonio cultural
internacional, que hizo pblica este 6 de junio en Nueva York la edicin de
2008 de su lista, publicada cada dos aos.

Se trata del nico edificio espaol (y del ms joven de toda la lista
puesto que la construccin data de 1975) dentro de una seleccin que
incluye el santuario de Machu Picchu en Per, el barrio histrico de Nueva
Orlens o el perfil de San Petersburgo, amenazado por un desproporcionado
rascacielos. La lista sirve para atraer la atencin sobre construcciones o
lugares que se ven amenazados por el abandono, los conflictos blicos o el
desarrollo econmico incontrolado. Entrar en ella significa, en muchos
casos, conseguir fondos del propio WMF o de gobiernos alertados por esta
institucin, para reparar y restaurar el patrimonio artstico.

En la candidatura presentada por la Fundacin Joan Mir se estima en 1,5
millones de euros el presupuesto para reparar el edificio. De no llevarse
a cabo ninguna actuacin es evidente que en los prximos aos caer a
trozos y dejar de ser adecuado para la finalidad con la que se cre:
acoger pblico y obras de arte, afirma la fundacin en una solicitud que
competa con ms de 200 monumentos de todo el mundo.

El problema del edificio diseado por Josep Llus Sert era conocido y de
hecho se ha intervenido ya en dos terceras partes del conjunto. El cemento
armado con el que fue construido tiene fuertes problemas de carbonizacin
que a la larga puede provocar oxidacin del hierro. Con todo, el estudio
qumico y estructural realizado en 2003 dej claro que ahora no hay peligro
estructural, pero s muchos problemas en los muros que cierran las
fachadas, con grietas y desconchados que afectan a su integridad visual,
segn indic el arquitecto Jaume Freixa, encargado de las obras del
edificio.

Pese a que estar en esta lista deja en mal lugar al pas o la ciudad en el
que se ubican, para la directora de la fundacin, Rosa Mara Malet, es una
buena manera de obtener fondos para continuar con la restauracin. El
Ministerio de Cultura de Espaa (http://www.mcu.es) aval la solicitud.

Fuente: El Pas



*** Fuentes, Goytisolo y Saramago analizados en encuentro en Espaa

La localidad cntabra de Santillana del Mar acogi, entre el 11 y el 13 de
junio, el encuentro Lecciones y maestros de literatura iberoamericana, en
el que participaron los escritores Carlos Fuentes, Juan Goytisolo y Jos
Saramago, que inauguraron as la primera edicin del ciclo.

Organizado por la Fundacin Santillana (http://www.fundacionsantillana.org)
y la Universidad Internacional Menndez Pelayo (UIMP, http://www.uimp.es),
en el encuentro participaron escritores, crticos, profesores, traductores
y periodistas, quienes se dieron cita en La Torre de Don Borja, sede
histrica de la Fundacin Santillana.

Las palabras de bienvenida corrieron a cargo del presidente de la Fundacin
Santillana, Jess de Polanco, y del rector de la UIMP, Salvador Ordez,
mientras que de introducir la figura de Carlos Fuentes se encarg el
director de la Real Academia Espaola (RAE, http://www.rae.es), Vctor
Garca de la Concha.

Entre los escritores figuraron Nlida Pin, Laura Restrepo, Hctor Aguilar
Camn, Martin Hopenhayn, ngeles Mastretta, Sergio Ramrez, Gonzalo
Celorio, Carme Riera, Fernando Iwasaki, Juan Gabriel Vsquez, Santiago
Roncagliolo, Clara Snchez e Inma Mons.

Tambin participan los acadmicos Carmen Iglesias y Juan Luis Cebrin y,
dentro del mbito universitario, la vicerrectora de Extensin Universitaria
de la UIMP, Virginia Maquieira, y el catedrtico de literatura de la
Universidad de Brown (http://www.brown.edu), Julio Ortega, entre otros.

En la jornada inaugural, el lunes 11, el escritor mexicano Carlos Fuentes
dijo que la literatura contribuir a lograr una Amrica Latina no
postrada, en la que decir democracia equivalga a bienestar y en la que se
superen las vastas desigualdades que hoy destruyen nuestra convivencia y
envenenan nuestras opciones.

La literatura, dijo, es parte de ese vasto capital humano que hay en
Amrica, es la maravillosa reserva de un metal que al usarse jams se
gasta. Fuentes dio una leccin magistral en la que reivindic la
importancia de la literatura en la historia y se mostr partidario de
proponer enigmas en vez de dogmas o ideologas selladas por la absoluta
certeza.

Fuentes fue presentado por la escritora brasilea Nlida Pin, para quien
la palabra literaria del autor de La muerte de Artemio Cruz jams sale
ilesa. Revitaliza el pensamiento y accin y contamina la expresin
libertaria y polismica. Mxico, dijo la escritora brasilea, es la
pasin de la escritura de Fuentes; la geografa privilegiada de sus
circunstancias narrativas, desde cuyo promontorio define el mundo. Agreg
que la imaginacin es su pasaporte y favorece su libertad creadora.

Tras calificarlo de culto y universalista, Pin dijo que la lectura de
la obra de Fuentes la traslada siempre hasta donde no pensaba ir. Como
vctima de las metamorfosis literarias que me propone, me torno de repente
mexicana, sin dejar de ser brasilea. Soy tambin hija de La Mancha.

Tras la intervencin de Pin, Fuentes habl de su propio proceso creador
en presencia de Saramago y Goytisolo, los otros dos protagonistas del
ciclo. La literatura mantiene viva la imaginacin y el lenguaje, y esa es
su servidumbre y tambin su gloria , seal Fuentes, que se considera un
escritor disciplinado, que cada noche antes de dormir prepara los deberes
del da siguiente. Explic que hacia las siete y media de la maana se
sienta a escribir y hacia las doce interrumpe el trabajo, sabiendo lo que
ignoraba e ignorando lo que saba. Sin embargo, lo que escribe poco tiene
que ver con la lista de deberes del da anterior: cada da aparece algo
distinto, asegur.

En las horas del sueo aparecen los muertos que amamos a decirnos en
secreto lo que no nos pudieron decir de viva voz , aadi el escritor,
quien, en uno de los momentos ms emotivos de su intervencin, habl de sus
familiares fallecidos y muy en especial de sus dos hijos, que entran en sus
sueos tambin, aunque de manera diferente. Su hija menor, Natacha,
muri a los 29 aos de una vida impaciente, curiosa de saber, inquieta y
rebelde contra las carencias de la gente y la injusticia del mundo. En
cambio, su hijo Carlos, hemoflico de nacimiento, intent la armona de su
vida y su vocacin de poeta, cineasta y pintor, acelerando la creatividad
natural.

Su hijo Carlos y su to Carlos, poeta, que falleci a los 21 aos de tifus,
son los protagonistas ms familiares de sus sueos, hasta el punto de que
cuando se pone a escribir, ya no sabe si lo que escribe le pertenece a l o
se lo dictan ellos, sus tocayos de vidas truncas.

El autor de La muerte de Artemio Cruz aludi al destinatario de la
escritura y dijo que sospecha del escritor que, de entrada, afirma que
escribe para el pueblo, y detesta al escritor que conoce la receta
prefabricada del xito. Aadi que temido, odiado, amado, el escritor
posee el deseo de ser a la vez un estorbo para el mundo que es y un creador
del mundo que puede ser.

Afirm que si en las sociedades democrticas la imaginacin o la palabra
pueden ser objeto de indiferencia o de perversin, en los regmenes
totalitarios ambas son objeto de persecucin, devolvindoles toda su
importancia.

Cuando los libros son incendiados y los escritores enviados a campos de
concentracin es porque los dictadores quieren tener el monopolio de la
palabra y desautorizan la palabra opuesta o divergente , afirm.

Al finalizar la leccin magistral de Fuentes, los asistentes participaron
en un coloquio en el que Juan Goytisolo defendi el compromiso cvico del
escritor y dijo que la obligacin del autor es devolverle a la comunidad
que pertenece un lenguaje distinto al que recibi. Frente a la actitud
nacionalista, que defiende lo propio y demoniza lo ajeno, Goytisolo cree
que hay que hacer lo contrario: criticar lo propio y amar y respetar la
diversidad de lo ajeno.

Para el escritor espaol, la autocrtica es necesaria ante una hipocresa
mundial como la que, dice, se desprende de cada reunin del G-8. No
rebelarse contra ello indica ceguera o que se es cmplice de la situacin.

Fuentes, por su parte, defendi la vigencia de la novela en un mundo donde
con frecuencia se habla de la muerte de este gnero, y dijo que, ante las
crticas, l es impermeable. Escribo lo que quiero escribir y lo que me
dictan mis sueos, mis deseos, mis recuerdos. Siempre tiene numerosos
proyectos entre manos, y, segn dijo, acaba de escribir una comedia
musical, algo que no haba hecho antes.

En el coloquio tambin terci Jos Saramago, Premio Nobel de Literatura,
que defendi el carcter autodidacta del escritor, no importa lo que
haya estudiado. Cuando se sienta a escribir, empieza a saber lo que no
saba antes. Fuentes le dio la razn, aunque afirm que el escritor es
autodidacta porque se inserta en una tradicin.

El martes 12 las jornadas se enfocaron en la obra de Juan Goytisolo,
presentado por el periodista y acadmico de la lengua Juan Luis Cebrin,
quien asegur que es una vergenza nacional que no se le haya concedido
an el premio Cervantes a Goytisolo, uno de los escritores espaoles ms
cervantistas.

En opinin de Cebrin, el que no se le haya reconocido en Espaa con el
Cervantes pone de relieve hasta qu punto hay extraamiento ante la obra
de este escritor, al que se le castiga porque no hace lo que los dems
quieren. Goytisolo se alej voluntariamente de la vida literaria espaola
hace muchos aos y, como dijo en su leccin magistral, ha procurado huir
siempre de los saberes rentables.

Cebrin se mostr en desacuerdo con quienes afirman en la actualidad que
Goytisolo es el menos espaol de nuestros escritores, como si slo
hubiera una manera de ser espaol, sobre la que a diario nos ilustran los
biempensantes de este pas, y tambin una manera de ser escritor
espaol.

Fuentes tambin intervino a favor de Goytisolo, expresando que es
verdaderamente asombroso que no se le haya concedido el mencionado
galardn, dado que el autor de Juan sin Tierra es, a su juicio, el ms
grande novelista de Espaa en estos momentos. El escritor mexicano dijo
que elevar una propuesta para que se desfaga este entuerto y se
termine con las convenciones por las que no se le quiere dar este
reconocimiento, cuando nadie lo merece ms que l. Sin embargo, Goytisolo,
poco amigo de los premios de carcter oficial, replic: El que no me lo
den es una forma de reconocimiento tambin.

Juan Goytisolo (Barcelona, 1931) no posee el Cervantes, pero la repercusin
internacional de su obra y la alta calidad de su creacin le han hecho
merecedor de premios tan importantes como el Europalia (1985), el Nelly
Sachs (1993), el Octavio Paz (2002) y el premio Juan Rulfo de Literatura
(2004).

En su intervencin, Goytisolo reconoci que las nuevas tecnologas no van
con l. Explic que escribe siempre a mano, no utiliza mquina de escribir
ni ordenador, y el nico adelanto que ha asimilado es el bolgrafo, que
decidi adoptar porque la pluma estilogrfica le manchaba los dedos. Vivo
al margen de todo. Me he quedado colgado del siglo XIX.

Goytisolo hizo rer a los asistentes al ciclo en varias ocasiones, como
cuando habl de su torpeza para las nuevas tecnologas y lleg a decir
que, en lo que a ellas se refiere, es un neandertalito. Pero tambin
habl de su concepcin de la literatura y de cmo nunca hizo caso a las
recomendaciones que le hicieron algunos editores de que no escribiera una
literatura tan difcil.

Parafraseando a Genet, Goytisolo dijo que la dificultad es la cortesa del
autor con el lector, y se mostr partidario de confiar en que la raza de
lectores seguir amando la dificultad del texto literario. Dijo no haber
buscado jams tener un mayor nmero de lectores, sino de relectores
posibles. sa ha sido mi ambicin literaria, subray el escritor.

La tercera jornada, el mircoles 13, dedicada al premio Nobel de Literatura
1998, Jos Saramago, se inici con la presentacin a cargo de la escritora
colombiana Laura Restrepo, quien destac la lucidez e integridad de Jos
Saramago, una persona que escribe como vive y vive como escribe, y quien
aadi que sus novelas revelan claves sobre el ser humano y producen una
conmocin entraable y sobrecogedora.

Restrepo fue adentrndose en las distintas novelas de Saramago para
descubrir en ellas las sombras, la luz, la sonrisa, las lgrimas, el dolor
o la esperanza. La autora de Delirio ley su ponencia titulada Esa cosa
que somos. De lo humano en Saramago, y logr emocionar en algunos momentos
a los asistentes, al ofrecer su visin de este escritor en el que se da
una armoniosa ecuacin entre su vida y su obra.

Al igual que los protagonistas de sus novelas, Saramago aparece como una
clara impronta de humanidad ante los ojos vidos y perplejos de los siglos
XX y XXI, afirm Restrepo, para quien los libros del escritor contienen
el ADN de lo humano, su huella digital, el rastro de su sangre.

En su intervencin, Saramago dijo creer que ha llegado la hora de que los
ciudadanos manifiesten su disconformidad con quienes los gobiernan, en un
mundo donde los partidos de derecha siguen comportndose como siempre, pero
la izquierda ha dejado de ser izquierda.

Antes nos gustaba decir que la derecha era estpida, pero hoy da no
conozco nada ms estpido que la izquierda, afirm el autor de Ensayo
sobre la ceguera. El novelista portugus dedic buena parte de su
intervencin a expresar su honda preocupacin por el mal funcionamiento del
sistema democrtico y por el hecho de que los gobiernos sean los
comisarios polticos del poder econmico.

El mundo lo dirigen organismos que no son democrticos, como el Fondo
Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organizacin Mundial de
Comercio, dijo Saramago, quien adems invit a los ciudadanos a perder la
paciencia y a hacer algo para intentar cambiar la situacin. Es hora de
aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que nos gobiernan, y
no hacemos nada por contrarrestarlos, se puede decir que nos merecemos lo
que tenemos, asegur.

Saramago es miembro del Partido Comunista Portugus, pero eso no le impidi
criticar con dureza a los partidos de izquierda que, cuando dicen que se
acercan al centro, en realidad lo que hacen es acercarse a la derecha.

El encuentro Lecciones y maestros se enmarca dentro del acuerdo de
colaboracin cultural y acadmica firmado el pasado mes de mayo entre la
Fundacin Santillana y la UIMP para la gestin y organizacin conjunta de
cursos, seminarios, mesas redondas y publicaciones.

Fuentes: EFE  El Pas  El Universal (Mxico)  IBLNews



*** Bob Dylan gana el Prncipe de Asturias de las Artes

El cantautor estadounidense Bob Dylan ha ganado el Premio Prncipe de
Asturias de las Artes 2007 (http://www.fpa.es), fallado en Oviedo el pasado
mircoles 13. Es un mito viviente, y faro de una generacin que tuvo el
sueo de cambiar el mundo, ha afirmado el jurado.

Dylan, cuyo nombre de pila es Robert Allen Zimmerman y naci en Duluth,
Minessota (EUA) en 1941, es uno de los cantautores ms clebres de la
historia del siglo XX, autor de temas como Knocking on heavens door y Like
a rolling stone. Los temas Blowin in the wind y The times theyre
a-changin se convirtieron en los 60 en alegatos contra la guerra.

El cantautor ha conjugado la cancin y la poesa en una obra que crea
escuela y determina la educacin sentimental de muchos millones de
personas y ha sido un reflejo del espritu de una poca que busca las
respuestas en el viento, ha aadido el veredicto del jurado, ledo por el
ex ministro de Comercio Jos Llad.

Dylan comenz a volverse popular desde que tocaba en bares y centros
nocturnos de varias ciudades de Estados Unidos a finales de los aos 50. La
primera cancin que lo hizo famoso fue Blowin in the wind, que estren en
pblico en 1962 y que interpret por primera vez en televisin en la BBC al
ao siguiente. La pieza, que lleg a interpretarse en servicios religiosos,
tambin se convirti en himno de movimientos pacifistas y de defensa de los
derechos civiles en Estados Unidos y otras partes del mundo.

Compositor, msico, escritor y poeta, sus letras se convirtieron en un
catalizador del malestar social de la Norteamrica de los sesenta y lo
coronaron como uno de los referentes de la cultura pop de los ltimos
cincuenta aos. Su ltimo disco, Modern Times, publicado en agosto de 2006,
le ha vuelto a colocar, a sus 65 aos, en la cabeza de las listas de ventas
en Estados Unidos.

El artista ha recibido cinco premios Grammy y en 1991 acept uno en
reconocimiento a su trayectoria artstica. Es comendador de la Orden de las
Artes y las Letras francesas. En 1997 fue distinguido con el Kennedy Center
Honors a la labor artstica de toda una vida. En 2000 recibi de manos del
Rey de Suecia el Premio Polar que concede la Academia Sueca de la Msica y,
en 2001, un Oscar a la mejor cancin original y un Globo de Oro por la
cancin Things have changed, incluida en la pelcula The Wonder Boys.

Adems es doctor honoris causa por las universidades de Princeton y de St
Andrews, y fue incluido por la revista Time en la lista de las 100 personas
ms influyentes del siglo XX. Tras casi medio siglo de carrera ha vendido
ms de 90 millones de lbumes. Parte de su obra temprana pudo escucharse
hace un par de aos en establecimientos selectos de la cadena de cafeteras
Starbucks.

Al premio Prncipe de Asturias concurran 58 candidaturas, despus de que a
las 51 remitidas a la Fundacin Prncipe de Asturias se sumaran otras siete
planteadas por los miembros del jurado. Dylan fue escogido de una lista
final de cinco candidatos en la que se encontraban, tambin, la pianista
portuguesa Maria Joao Pires, los arquitectos Frank Gehry y Rafael Moneo y
el msico Andrew Lloyd Webber.

Varios miembros del jurado haban coincidido en destacar la importancia de
que entre las candidaturas presentadas este ao figurase la del cocinero
espaol Ferrn Adri, que el mismo da en que fue emitido el veredicto
presentaba su obra en una prestigiosa feria artstica, la Documenta de
Kassel (Alemania), una de las citas ms importantes del arte de vanguardia.

Entre los candidatos se encontraban adems el cineasta Milos Forman, la
cantante Cesaria Evora, los arquitectos japoneses Fumihiko Maki, Arata
Isozaki y Tadao Ando, el cantautor espaol Joan Manuel Serrat y el
compositor italiano Ennio Morricone, los cineastas Clint Eastwood, Emir
Kusturica, Fernando Trueba y Vctor Erice, el msico brasileo Caetano
Veloso, la actriz Irene Papas, o el escritor Fernando Arrabal.

Adems de Llad, del jurado formaron parte tambin el cineasta Jos Luis
Garci; el ex director general de Bellas Artes Benigno Pends; la directora
de Laboral Centro de Arte y Creacin Industrial Rosina Gmez Baeza; la
filsofa Amelia Valcrcel; el director del Teatro Real, Miguel Muiz, y los
periodistas Beatriz Pcker, Juan Carlos Laviana, Fernando Argenta, Fernando
Delgado y Jordi Garca Candau.

Los ocho Premios Prncipe de Asturias, que tradicionalmente entrega Don
Felipe de Borbn durante una ceremonia que se celebra en el Teatro
Campoamor de Oviedo, estn dotados con 50.000 euros y con la reproduccin
de una estatuilla diseada por Joan Mir.

Fuentes: BBC  El Pas



*** Bienal Ramos Sucre emite veredicto

La XVI Bienal Literaria Jos Antonio Ramos Sucre, encuentro venezolano de
literatura con una tradicin de 37 aos y organizado por la Universidad de
Oriente (UDO, http://www.udo.edu.ve) desde 1970, present su veredicto el
pasado 13 de junio, tras las deliberaciones del jurado en torno a 49
poemarios y 28 relatos.

El investigador venezolano Luis Barrera Linares present a los ganadores de
la categora Cuentos, distincin nica que recay sobre Liliana Lara,
tallerista de la Casa Ramos Sucre que particip con Los jardines de
Salomn. Adems calificaron con menciones especiales en esta categora
Fedosy Santaella con Piedras lunares y Roberto Martnez Bachrich con Las
guerras internas.

Por su parte, Antidio Cabal, destacado poeta costarricense, fue el
encargado de anunciar el veredicto en el rengln poesa, que fue declarado
desierto tras el retiro previo de la ganadora, la escritora Jacqueline
Goldberg, quien participaba con el poemario Verbos predadores. El jurado
otorg, sin embargo, una mencin especial a Relmpago entre dos, de
Milagros Haack.

El acto de instalacin de este encuentro nacional de letras estuvo a cargo
de la rectora de la Universidad de Oriente, doctora Milena Bravo de Romero,
quien calific al mismo como una expresin manifiesta que promueve la UDO
no slo en el mbito nacional y regional sino que va ms all de las
fronteras de Venezuela.

Bravo subray que con este Bienal honramos la memoria del poeta y estamos
seguros de que continuar en el tiempo mientras exista ese hermoso mar, que
tanto am el otro poeta cumans Cruz Salmern Acosta, y la belleza sin
igual de esta tierra de gracia, inspirando la generacin de poetas y
escritores que han nutrido su sed de infinito en esas mismas fuentes en las
que abrogaron y abrogan su talento tanto otros de ayer y hoy.

El jurado en el rengln de Cuento estuvo compuesto por Ral Prez Torres
(Ecuador), Milton Quero Arvalo (Venezuela) y Luis Barrera Linares
(Venezuela), mientras que en la Poesa participaron Andrs Cruchaga
(Salvador), Antidio Cabal (Costa Rica) y Gustado Pereira (Venezuela).

La velada artstica culmin con una participacin especial de la Orquesta
de Cmara de la UDO, bajo la direccin del maestro Yonny Martnez, la cual
ofreci a los asistentes una destacada ejecucin de piezas como Adagietto
de G. Bizet, Adagio de S. Barber y Serenade de P. I. Tchaikovsky.

Fuente: EnOriente.com



*** Homenajean en Asuncin al escritor Augusto Roa Bastos

Con motivo del natalicio del laureado escritor Augusto Roa Bastos, el
pasado 13 de junio se celebr en la Biblioteca del Centro Cultural Manzana
de la Rivera (http://www.mca.gov.py/mrivera.html) un homenaje al que
asisti numeroso pblico admirador del desaparecido escritor.

En el inicio del programa, el poeta Victorio V. Surez se refiri a la
luminosa y densa poesa de Roa Bastos y la penetracin de la misma a su
novelstica, especialmente en el libro inicial Trueno entre las hojas. El
expositor analiz especialmente el cuento Los carpincheros, elogiando la
calidad esttica y el lenguaje renovador del poeta escritor, que nos leg
tantos escritos de importancia universal sin descuidar la denuncia social.
Igualmente, bajo esa misma premisa, Surez se refiri a las novelas Yo el
Supremo e Hijo de hombre, en las que Roa marc parmetros insospechados de
creacin.

Por su parte, la periodista y escritora Delfina Acosta se refiri a la
magia de Roa Bastos en un cuento que, segn manifest, guarda hondos
contenidos que marcaron su visin de infancia. Se refera al cuento
Pirul. Delfina apunt la precisa captacin que tiene Roa Bastos del
perfil del hombre paraguayo, hecho admirable que llev a sus obras a una
suerte de identidad entre el hombre, los relatos y la tierra.

Por ltimo, el poeta Moncho Azuaga present un interesante anlisis sobre
las obras de Roa Bastos desde diversas aristas, insistiendo especialmente
en el aspecto social, donde, segn el panelista, encontr su mejor
posicionamiento porque jams renunci a denunciar el dolor y la
marginalidad del hombre paraguayo. Con notable acierto, Azuaga desarroll
aspectos del compromiso esttico de Roa y la persistencia de una vena de
denuncia, especialmente en Hijo de hombre, donde la crispacin est
bullente en el seno de una literatura rica.

Fuente: ABC



*** Premio Aljabibe de Poesa para el espaol Juan Jos Vlez Otero

El poeta Juan Jos Vlez Otero obtuvo la semana pasada el VIII Premio de
Poesa Aljabibe por su libro El solar, que fue definido por el propio autor
como un libro existencial escrito desde el dolor, irnico, y en cierto
modo con un humor agrio o cido. El galardn, dotado con 12.000 euros, es
otorgado por la institucin cultural Aljabibe (http://www.aljabibe.org).

El jurado, presidido por Pablo Garca Baena, premio Prncipe de Asturias, y
conformado por Antonio Hernndez, Premio Nacional de la Crtica, y Rosa
Dez, ganadora de la primera edicin de este galardn, decidi, entre los
62 libros que concurrieron al premio, otorgar el mismo a El solar, que ser
publicado en julio por la editorial Endimin.

El presidente del jurado destac que el autor, a travs del solar que ve
desde una ventana, es espectador de la vida de los dems, que a su vez es
una pelcula de su propia vida, un celuloide rancio, explic. Por su
parte, Antonio Hernndez coment que es un libro existencial y esencial,
agnico, que el poeta tiene a bien desdramatizar con un humor corrosivo.

El premio fue entregado el pasado 14 de junio durante una cena en la que
estuvieron presentes Rafael Escuredo, presidente de Aljabibe, la ministra
de Cultura de Espaa, Carmen Calvo, y la consejera de Cultura de la Junta
de Andaluca (http://www.juntadeandalucia.es), Rosa Torres.

Por su parte, el autor, nacido en Sanlcar de Barrameda (Cdiz) en 1957,
licenciado en filologa inglesa y profesor de ingls en un instituto de
enseanza secundaria, explic que es un libro basado en el dolor y en la
irona que naci de una crisis personal. Aadi que el libro, que termin
de escribir en el ao 2001, no mitig esa crisis, pero fue un alivio
que le ayud a superarla.

Asimismo, Vlez Otero explic que el libro ha permanecido en un cajn cerca
de seis aos, tras enviarlo a certmenes y editoriales, ya que, a su
juicio, es muy difcil publicar, y ms poesa, si no es mediante un
premio.

Entre los libros publicados por Vlez Otero se encuentran Panorama desde el
tico, Ese tren que nos lleva, Juegos de misantropa, El lbum de la
memoria, La soledad del nmada y El sonido de la rueca, todos ellos
galardonados con distintos premios de poesa.

Fuente: EFE



*** Mario Roberto Morales gana el Premio Miguel ngel Asturias 2007

El periodista, ensayista y escritor guatemalteco Mario Roberto Morales gan
el Premio Nacional de Literatura Miguel Angel Asturias 2007, el mximo
galardn literario otorgado en Guatemala, segn inform el pasado viernes
15 el Ministerio de Cultura y Deportes (http://www.mcd.gob.gt) de ese pas
en un comunicado.

Este ao, el Consejo Asesor para las Letras de la Direccin General de
Culturas y Artes acord por consenso conceder el Premio Nacional de
Literatura al escritor Mario Roberto Morales, en consideracin a sus
mritos como escritor en diversos gneros, detalla la nota de prensa.

El Premio se le concede a un escritor de relevantes mritos y en el caso
de Mario Roberto Morales se ha tomado en cuenta que su obra, repartida en
el ensayo, la narrativa, la poesa y el periodismo, es fundamental para
comprender el desarrollo de la literatura guatemalteca de los ltimos 30
aos, contina el acuerdo.

Adems, novelas como Los demonios salvajes y El esplendor de la pirmide
se inscriben dentro de la bsqueda y la experimentacin que se produjo en
las letras nacionales durante los aos setenta, sin las cuales es imposible
explicar el clima de libertad creativa, formal e intelectual en que la
literatura guatemalteca se desarrolla en la actualidad, agrega.

Morales es escritor, acadmico y periodista. Naci en Guatemala en 1947,
pero durante la guerra que vivi el pas (1960-1996) se exili en
Nicaragua, luego en Costa Rica, donde actualmente viven sus dos hijas,
mientras que l reside en Estados Unidos. Recientemente viaj a Espaa,
donde est impartiendo clases sobre literatura hispanoamericana pues tiene
un doctorado en sociologa y en esa materia.

Entre sus publicaciones figuran el libro de cuentos La debacle (1969), las
novelas Los demonios salvajes (Premio nico Centroamericano de Novela,
Guatemala, 1977), El esplendor de la pirmide (Premio Latinoamericano de
Narrativa Educa, Costa Rica, 1985), Seores bajo los rboles (1994), Los
que se fueron por la libre (publicado en Internet, Guatemala, 1996, y en
Mxico, 1998) y El ngel de la retaguardia, Guatemala (1997).

Asimismo, ha escrito libros de ensayo como La cultura de la violencia
(1973), El mtodo de la ciencia (1981), La ideologa y la lrica de la
lucha armada (1993) y La articulacin de las diferencias o el sndrome de
Maximn (1999); y en poesa tiene Epigramas para interrogar a Patricia
(1982) y Epigramas (1990).

Fuente: AFP



*** Exposicin homenaje a Frida Kahlo recibe miles de visitantes

A menos de una semana de haber sido inaugurada en el Palacio Nacional de
Bellas Artes de Ciudad de Mxico, la exposicin Frida Kahlo 1907-2007.
Homenaje Nacional, provoc la primera aglomeracin al reportar, el pasado
domingo 17, una asistencia de ocho mil visitantes.

Aprovechando que el domingo es da de entrada gratuita al museo, familias
enteras, parejas, fridomaniacos y visitantes solitarios acudieron al
recinto, formando filas hasta de 200 metros llenando el vestbulo de Bellas
Artes, as como densas masas en el interior de las salas, donde se exhiben
354 piezas sobre la artista mexicana.

Desde las 9:15 de la maana los asistentes comenzaron a llegar a la
exposicin ansiosos de ver de cerca las famosas obras de Kahlo, segn
inform el personal del museo, encargado de organizar el ingreso a los
salones. Con la multitudinaria visita y el lento fluir de los visitantes,
la necesidad de formar filas fue inevitable, lo que empez a provocar el
descontento de los asistentes, quienes se quejaron de la falta de
organizacin, pues permanecieron en lneas hasta veinte minutos, mientras
que para otros fue imposible apreciar las obras expuestas.

Javier, un profesor visitante a la exposicin y quien aprovech para llegar
en compaa de su esposa e hija, seal que no apreci la obra completa,
debido a la cantidad de visitantes, adems que slo dur 20 minutos dentro
del recinto, pero hay que verla completa, por lo que prometi regresar.

Refiri que de acuerdo a lo observado, se ve que la exposicin es muy
original, hay pinturas que ya conozco, que haba visto en otras
exposiciones, pero hay tambin nuevos materiales, seal el docente, quien
dej ver su inters por la obra de Frida, a quien sigue desde hace ms de
dos dcadas.

Para este profesor, la artista llama la multitudinaria atencin del pblico
por la forma como representa la pintura, el surrealismo, la manera de
expresar lo que es el mexicano, esa dicotoma de amor y sufrimiento y que
para l, de alguna manera, existe en el espritu de los habitantes de este
pas.

Por su parte, un joven acompaado de su pareja que esper durante poco ms
de diez minutos para entrar a las salas, seal por separado que la obra de
Frida, es importante no slo en la historia del arte de Mxico, es un
personaje destacado y hay que conocerla bien. A pesar de su inters
lament que hubiera descontrol al momento de formar las filas, no se
aprecia bien cmo debe ir fluyendo bien, nos dejaron aqu esperando y no
sabemos cundo vamos a pasar.

La multitud, aglomerada en escaleras y espacios del recinto de mrmol,
provoc inconvenientes en reas como los sanitarios o la seccin de
guardabultos del museo, que debi ser ampliada con un mostrador improvisado
para prestar el servicio de paquetera.

No obstante, el inters de la multitud por volcarse en torno a un personaje
del arte qued de manifiesto, como lo demostr Armando, un pequeo de no
ms de siete aos que de la mano de su madre, slo expres al momento de
ver los pendones que cuelgan sobre las columnas del museo, Frida estaba
bien cejona, convencido de que se trata de una figura de su cotidianidad.

La exposicin, que ocupa todas las salas del Palacio de Bellas Artes,
incluye la exhibicin de 65 leos y autorretratos, algunos exhibidos por
primera vez en Mxico, alrededor de 45 dibujos, 11 acuarelas y cinco
grabados, as como documentos inditos y manuscritos como 50 cartas
personales, su diario particular y ms de 100 fotografas sobre la ms
famosa de las artistas plsticas mexicanas.

Fuente: El Universal (Mxico)



*** XXXVII Feria de Alicante celebrarn en julio

Entre el 6 y el 15 de julio se celebrar la XXXVII Feria del Libro de
Alicante (http://www.alicantelibros.com/asp/ferias.asp), organizada por la
Asociacin de Empresarios Libreros y Papeleros de la Provincia de Alicante
(http://www.alicantelibros.com), que segn un comunicado es ya en la ciudad
espaola una vieja tradicin urbana que ha contribuido a dignificar el
libro y la lectura.

La feria ha verificado un fuerte crecimiento durante los dos ltimos aos,
con 30% ms de casetas expositoras en 2006, aunque los organizadores
indican que siguen necesitando una renovada colaboracin que debe tener en
cuenta las necesidades del lector, haciendo de la feria un lugar til, bien
organizado, agradable e imprescindible.

Este ao, la feria girar en torno al tema del Siglo de Oro llevado al
cine, por lo que en el programa se incluir proyecciones de pelculas
basadas en novelas histricas y coloquios a cargo de diferentes autores
para conocer mejor las claves de este gnero literario que cada vez cuenta
con ms adeptos entre los lectores.

Igualmente, entre el 13 y el 16 de julio se realizar, en el marco de la
feria, un taller literario (http://www.relatosurbanos.com) que tendr una
duracin de noventa minutos por sesin, en la Sede Universitaria de
Alicante ubicada en la Avenida Ramn y Cajal, 4. El taller literario
correr a cargo de los escritores Mariano Snchez Soler y Jos Luis Ferris.
La inscripcin se realizar en la propia Sede Universitaria sin ningn
coste, en las oficinas de la Asociacin de Libreros (Calle San Jos 2, 1)
o por telfono llamando al 965-144-828. Las sesiones se realizarn a partir
de las 6 de la tarde.

Los relatos que los asistentes desarrollen a lo largo de la semana sern
publicados en el libro Relatos urbanos, que ser editado como en los
ltimos aos conjuntamente con la Editorial Club Universitario. Las plazas
estarn limitadas al aforo del local.

Fuente: Asociacin de Empresarios Libreros y Papeleros de la Provincia de
Alicante



*** Escritores patagnicos se reunirn en Puerto Madryn

Del 16 al 19 de agosto se realizar en Puerto Madryn (Chubut, Argentina) el
XXV Encuentro de Escritores Patagnicos, evento que se celebra desde hace
tres dcadas y que este ao promete reunir a destacados poetas y narradores
de la literatura de la regin.

Este encuentro es organizado por la Direccin de Cultura de la
Municipalidad de Puerto Madryn (http://www.madryn.gov.ar) y una comisin
integrada por los escritores Ral Mansilla (Neuqun); Liliana Campazzo
(Viedma, Ro Negro); Ludmila La Manna y Ariel Puyelli (Esquel, Chubut);
Sergio de Matteo (La Pampa); Jorge Spndola (Trelew, Chubut); Angelina
Covalschi (Comodoro Rivadavia, Chubut) y Miguel Oyarzbal y Bruno Di
Benedetto (Puerto Madryn, Chubut).

En esta oportunidad, el eje del encuentro es Identidad y territorio y el
lmite de inscripcin ha sido fijado hasta el 20 de julio. Los interesados
debern presentar antes de esa fecha un resumen de su propuesta de
participacin de no ms de diez lneas. Las inscripciones podrn realizarse
a travs de los siguientes medios: literatura@madryn.gov.ar; fax: (02965)
472060; o por correo postal a Roque Senz Pea 86 (9120) Puerto Madryn,
Chubut (Argentina).

Quienes aspiren a participar debern proponer al menos una actividad en
alguno de los siguientes espacios de participacin: lectura de obras (se
dar preferencia a las propuestas de lectura sobre soportes no
convencionales: video, msica, poesa visual, narracin oral,
instalaciones, blogs, performances, murales, graffiti, etc.; se han
previsto mesas de lectura para los invitados especiales; las lecturas
convencionales se realizarn en los fogones literarios); presentacin de
libros; coordinacin de talleres de lectura o produccin; colectivo de
crtica (destinado a todos aquellos escritores que deseen una lectura
crtica de sus textos); ponencias; tren de las ideas (presentacin de ideas
innovadoras, proyectos en marcha o prcticas novedosas que apunten a la
produccin, difusin, etc. de la literatura); lectura y/o actividades
comunitarias; fogones literarios; volanteadas y tendales callejeros; stands
de exposicin y venta de libros y otras publicaciones.

La Comisin Organizadora ha invitado especialmente a los siguientes
escritores patagnicos, en mrito a su trayectoria y obra: Juan Carlos
Bustriazo Ortiz (La Pampa); Graciela Cros (Ro Negro); Juan Carlos Moiss
(Chubut); Elas Chucair (Ro Negro); Carlos Sacamata (Santa Cruz); Ivn
Carrasco (Chile); Bruno Leonel Mndez (Chubut) y Concha Garca (Espaa).

Durante el XXV Encuentro de Escritores Patagnicos se lanzar la
convocatoria del Premio de Poesa David Aracena, el Premio de Narrativa
de Ficcin Donald Borsella y el Premio de Narrativa Histrica Eluned
Morgan.

La inscripcin en el encuentro tendr un costo de 60 pesos, que dar
derecho a la participacin en todas las actividades, as como alojamiento y
comida desde el medioda del jueves 16 hasta el medioda del domingo 19.
Para escritores locales o para quienes no requieran alojamiento, el arancel
se reducir a 30 pesos.

Fuente: Chubut.org.ar



*** Realizarn en Argentina jornadas de enseanza de lengua y literatura

Del 13 al 15 de septiembre se celebrarn en la Universidad Nacional de
General Sarmiento (UNGS, http://www.ungs.edu.ar), en Los Polvorines,
Provincia de Buenos Aires, las Segundas Jornadas de Enseanza de la Lengua
y la Literatura, que bajo el lema La dimensin cultural de la lengua y la
literatura son organizadas por el Instituto de Desarrollo Humano de la
UNGS y por los profesorados de lengua y literatura de los institutos de
formacin docente N 21 Dr. Ricardo Rojas y N 42 Leopoldo Marechal.

El encuentro tendr como objetivo propiciar un espacio de intercambio entre
instituciones de diferentes niveles que participan de la enseanza de la
lengua y la literatura y de la formacin docente, as como contribuir al
estudio de problemticas vinculadas a las reas de lengua y literatura y a
su enseanza.

Entre los temas a tratar en estas jornadas se encuentran los problemas de
la enseanza de la lengua y la literatura; los estudios lingsticos y
literarios desde una perspectiva cultural; las relaciones entre lenguaje,
pensamiento, cultura y sociedad; la lengua y los fenmenos culturales y
transculturales; lxico, cultura y educacin; texto y contexto; los
aspectos antropolgicos y sociolgicos de la lectura y la escritura, y
estudios lingsticos, literarios, culturales y nuevas tecnologas de la
comunicacin.

Adems los participantes discutirn sobre la relacin de la literatura con
otras artes y ciencias, as como con la historia cultural, la filosofa y
la comunicacin; tambin sobre historia literaria comparada, teora
literaria y estudios culturales, el papel del docente de lengua y
literatura como mediador cultural, el texto como espacio de encuentros
culturales, los talleres de escritura literaria escolares y extraescolares
y la traduccin cultural como puente entre lo propio y lo otro.

Los interesados en participar debern presentar, antes del 18 de julio de
2007, un resumen de entre 200 y 250 palabras, letra Times New Roman 12 e
interlineado simple, sin tabulacin ni formato de prrafo, que incluir una
introduccin o planteo del problema, mtodo, conclusin y perspectivas. El
nombre del autor o autores, la institucin en la que desarrollan sus
actividades, y el correo electrnico se indicarn despus del ttulo del
trabajo, en el margen izquierdo y en minsculas. Se solicita adems que se
consigne el rea temtica.

Las ponencias se recibirn en el momento de la acreditacin. No debern
superar las 7 pginas (sin considerar notas y bibliografa), en papel
tamao A4, a espacio y medio, en Word 6.0 o superior, letra Times New Roman
12, sin tabulacin ni formato de prrafo. Se acompaarn con un disquete de
3.5 con copia RTF que se rotular con los datos del encabezamiento de la
ponencia. Para mayor informacin, escriba al correo electrnico
jornadaslenguayliteratura2@yahoo.com.ar.

Fuente: Educ.ar



*** Dominios .es de Internet podrn incluir la ee desde octubre

Desde el prximo mes de octubre, todos los dominios .es podrn incluir la
letra ee y caracteres acentuados, una iniciativa con la que el gobierno
espaol cumple un compromiso suscrito previamente de incluir los caracteres
propios de las lenguas oficiales del Estado castellano, euskera, gallego y
cataln en el registro de estos nombres.

Red.es, entidad de Industria que tiene asignada en Espaa la autoridad de
registro de dominios, ha informado a los 62 Agentes Registradores
Acreditados sobre la nueva instruccin, que permitir nombres de webs con
los caracteres , , , , , , , , , , ,  y ll.

Para evitar posibles especulaciones, se ha previsto una fase transitoria y
se han establecido unas reglas de asignacin, entre ellas una subasta
pblica de dominios retransmitida en directo. En las prximas semanas, y
previa informacin a los agentes registradores acreditados, se publicar la
instruccin que regula el procedimiento de asignacin de dominios y
establece los plazos de la fase transitoria.

Red.es ha consultado a las Reales Academias de la Lengua y a otras
autoridades de registro de dominios, como el .de alemn, para lograr una
ptima inclusin de los caracteres multilinges bajo el .es. Se dar
prioridad a los actuales titulares de dominios .es para registrar sus
correspondientes versiones con esos caracteres multilinges.

Fuente: El Mundo



*** Cine y video documental tendrn su festival en Argentina

Entre el 6 y el 13 de octubre se realizar en Buenos Aires (Argentina) el
9 Festival Nacional de Cine y Video Documental
(http://www.documentalistas.org.ar/festinac.shtml), un evento organizado
por el Movimiento de Documentalistas desde 1997 en el que podrn participar
documentales realizados en Argentina concluidos despus del 1 de enero de
2005 en cualquier soporte, formato, gnero, tratamiento y duracin.

Las ltimas cuatro ediciones de este evento se han llevado a cabo en La
Plata, Crdoba y Mendoza, en 2003, en San Salvador de Jujuy y Comodoro
Rivadavia, en 2004, en Buenos Aires en 2005, en Villa Mara, Resistencia,
Olavarra y Concepcin del Uruguay en 2006.

El festival est abierto a todos y todas, indica un comunicado de los
organizadores, sin distinciones ideolgicas, polticas, sociales o
culturales. Podrn participar documentales de realizacin individual o
colectiva, de personas, grupos o movimientos, sin limitacin temtica o
esttica.

Cada realizador individual o colectivo podr presentar todos los
documentales que desee siempre y cuando llene por cada uno la respectiva
ficha de inscripcin, que puede solicitarse por e-mail a
formacion@documentalistas.org.ar. En el marco del festival, que tendr
carcter competitivo, sern expuestos en video los materiales en
competencia, y sern seleccionados entre todos los inscritos por un comit
designado por la Direccin del Festival.

Se otorgar un premio al mejor documental y menciones y reconocimientos a
los trabajos ms relevantes por sus aspectos temticos, narrativos y
estticos. Adems, se otorgarn premios especiales al mejor documental
periodstico, mejor documental social, mejor documental antropolgico,
mejor documental sobre temas ambientales y mejor documental sobre derechos
humanos.

Asimismo, se preseleccionarn los cuatro documentales que representarn a
la Argentina en el VI Festival Internacional Tres Continentes del
Documental 2007, en Venezuela, Mxico y Nicaragua, organizado por el
Movimiento de Documentalistas, Vive TV y la Cinemateca Nacional de
Venezuela.

Los interesados en participar de la Muestra Competitiva debern enviar por
correo postal o entregar personalmente la ficha de inscripcin antes del 15
de agosto de 2007, acompaada de una copia DVD debidamente rotulada por
cada documental a la direccin del IX Festival Nacional de Cine y Video
Documental, Movimiento de Documentalistas (Piedras 730, CP 1070; Ciudad de
Buenos Aires).

Fuente: Movimiento de Documentalistas



*** Narradores peruanos celebrarn segundo congreso

Entre el 15 y el 19 de octubre se realizar en Huanchaco (Per) el II
Congreso Internacional de Narrativa Peruana, evento organizado por La
Mirada Malva (http://www.miradamalva.com) y otras instituciones, y que da
continuidad al celebrado en 2005 en Madrid (Espaa). El congreso de este
ao se centrar en el rescate de narradores olvidados y la temtica sobre
la tradicin narrativa, y se espera que asista una importante
representacin de profesores europeos y americanos especialistas en
literatura hispanoamericana.

Si algn acierto tuvo el congreso de Madrid fue el de mostrar el evidente
auge de la narrativa peruana, indicaron los organizadores en un
comunicado. Esta constatacin hace necesario ahora analizar otros aspectos
relacionados con este fenmeno. Lo primero por hacer es volver la mirada
hacia los escritores que los anteceden con el objetivo de descubrir y
rescatar a muchos de ellos injustamente olvidados. Esto, con la intencin
de definir un panorama lo ms completo posible de la narrativa peruana que
su vez significar hacer ms slida la tradicin. Tambin es necesario
rendir homenaje a aquellos escritores que por su trabajo narrativo han
contribuido e influenciado en el desarrollo alcanzado en las ltimas
dcadas. La organizacin, en esta lnea, rendir un homenaje a los
integrantes del grupo Narracin.

Los aspirantes a participar en este segundo congreso podrn enviar sus
ponencias hasta el 15 de agosto. Cada propuesta de ponencia debe constar de
una breve ficha biobibliogrfica del autor y un resumen de una cuartilla de
extensin sobre el tema escogido.

Al menos tres de las mesas se dedicarn al Encuentro de Narradores, el
temario de las mismas ser a propuesta de los mismos y versarn sobre la
problemtica de los narradores en el Per; cada una de ellas abordar al
menos dos temas de carcter general como el problema de la edicin, las
transnacionales de la cultura o la globalizacin, entre otros.

Cada narrador puede proponer los temas que crea oportunos y es
independiente de si es ponente o no. La mecnica de este tipo de sesiones
ser diseada por la organizacin y comunicada a la brevedad posible. Del
mismo modo, para las mesas-homenaje a un narrador o grupo de ellos se
deber proponer al narrador o narradores y a los ponentes de la misma;
tambin coordinarn con La Mirada Malva, en el caso de tratarse de autores
vivos, la invitacin al evento.

Las ponencias aceptadas debern entregarse a una direccin de correo
electrnico que se suministrar oportunamente, a ms tardar el 15 de
septiembre, as como una versin en soporte CD y una copia impresa el da
de la exposicin.

De manera paralela al evento se realizar una Feria de la Narrativa y se
organizar un nmero limitado de presentaciones de libros. Los autores que
deseen incluir sus libros en esta feria debern escribirle a Tefilo
Gutirrez en teogu@yahoo.com. Las presentaciones, de ser posible, se
coordinarn con la organizacin que en breve tendr una pgina web. El
autor har las gestiones necesarias con quien designe presentador y es su
responsabilidad asegurar su asistencia. Se est coordinando tambin la
visita de narradores para hacer presentaciones y firma de libros en
universidades y colegios de Huanchaco y Trujillo.

Para cualquier consulta o envo de ponencias, antes de inicio de la web,
pueden hacerse al correo de Mario Surez Simich, naylamp25@hotmail.com.

Fuente: LAWI Noticias



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Vicente Aleixandre y Miguel Hernndez: una leal amistad ===============
=== Ramn Fernndez Palmeral ==============================================

A modo de introduccin: la casa de Velintonia, 3

Este ao de 2007 se cumple el 30 aniversario de la concesin del premio
Nobel de Literatura 1977 al poeta sevillano Vicente Aleixandre (1898-1984).
Tambin es oportuno en esta efemride literaria apoyar la iniciativa de la
Asociacin de Amigos de Vicente Aleixandre, creada en 1995, cuyo portavoz
es Alejandro Sanz, que intenta rescatar de las garras de la especulacin la
casa de Vicente Aleixandre, situada en la que fue la calle Velintonia (1),
nmero 3 de Madrid, y que hoy lleva el nombre del poeta. Se ha creado una
comisin tcnica formada por el Ministerio de Cultura, la Comunidad de
Madrid y el Ayuntamiento de la capital, con la intencin de realizar una
oferta conjunta a los herederos del poeta y adquirir dicha casa, que
pasara a formar parte del Patrimonio Pblico. Estamos hablando de unos 3 o
4 millones de euros, cantidad muy inferior a la de comprar un cuadro de
Picasso, si saliera a subasta para el Museo Nacional Centro Reina Sofa,
por ejemplo.

Las ltimas malas noticias que tenemos de mediados de mayo actual son que
el director general del Libro, Rogelio Blanco, representante del Ministerio
de Cultura en esta negociacin, explic a Europa Press que Cultura se ha
retirado de la posible compra de la casa del Premio Nobel porque el gasto
era desproporcionado para los logros y record que Cultura y las dos
administraciones ofrecieron a los herederos 2,8 millones de euros, un
milln ms de la oferta presentada tras la tasacin legal del municipio
slo por el valor simblico del inmueble, mientras que los propietarios
del edificio y herederos del poeta solicitan casi 7 millones de euros.
Adems, en la de Velintonia, 3, no hay nada de Aleixandre, ni muebles, ni
archivos, ni documentos, ni primeras ediciones, por lo tanto el contenido
de este centro cultural tendramos que inventarlo, aleg Blanco.

Estos generalizados vandalismos a nuestra cultura literaria
hispanoamericana nos deberan servir como ejemplo a la hora de salvar lo
salvable en casos oportunos y puntuales, y que no ocurran casos lamentables
como este de Vicente Aleixandre, donde se va a perder la casa, sus libros,
su correspondencia. Y estamos hablando de un premio Nobel, qu ser
entonces de un autor nacional o poco conocido?

Por esta casa pasaron todos los poetas de la Generacin del 27, y los ms
importantes poetas contemporneos; es, sin duda, un emblema de nuestra
cultura, pero parece que, a semejanza de lo que hacen en otros pases
civilizados de nuestro entorno, rescatar los vestigios de su patrimonio
cultural, aqu en Espaa y en Madrid preferimos la picota y la espada a la
pluma. Se ha llegado tarde, la especulacin de los terrenos en Madrid es
desorbitada, slo una ley de expropiacin sera viable.

Entre los ilustres poetas que visitaron la casa de Aleixandre, uno fue
Miguel Hernndez. Con este motivo hagamos una breve introduccin a la
amistad entre ambos autores, el primero autor de La destruccin o el amor,
y el segundo de El rayo que no cesa. Vicente Aleixandre dijo de Miguel que
era como un hermano menor para l y adems que era un alma libre que
miraba con clara mirada a los hombres. Esta amistad fue larga y leal,
veamos algunos encuentros.



Breve resea biogrfica de Vicente Aleixandre

Vicente Aleixandre naci en Sevilla en 1898. Su infancia transcurri en
Mlaga, ciudad y litoral mediterrneos que tanto haban de influir en la
poesa de Sombra del Paraso por traslado de su padre. Desde 1909 vivi en
Madrid lugar habitual de residencia, donde estudi derecho y comercio. En
1922 era profesor de lenguaje mercantil en la Residencia de Estudiantes. En
1925, una grave dolencia, tuberculosis renal, acarreara la extirpacin de
un rin en 1932, que le aleja de cualquier actividad profesional o social
y le fuerza a llevar una vida de reposo y cuidados clnicos que favorecer
su dedicacin por entero a la poesa. mbito, Mlaga (6 Suplemento de
Litoral), 1928. Espadas como labios, M., Espasa-Calpe, 1932. En 1933 obtuvo
el Premio Nacional de Literatura con La destruccin o el amor, uno de los
ms hermosos libros de toda la poesa surrealista, que confirm a
Aleixandre como un maestro de la poesa contempornea. Pasin de la tierra,
Mxico, Fbula, 1935. Sombra del Paraso, M., Adn, 1944. En 1949 es
elegido miembro de la Real Academia Espaola. Con la obra Poemas de la
consumacin (1968) logr el Premio Nacional de la Crtica. Fue el 6 de
octubre de 1977 cuando la Academia Sueca le concede el premio Nobel de
Literatura por una obra de creacin potica innovadora que ilustra la
condicin del hombre en el cosmos y en nuestra sociedad actual, a la par
que representa la gran renovacin, en la poca de entreguerras, de las
tradiciones de la poesa espaola. Muere en Madrid la noche del da 13 de
diciembre de 1984. Fue enterrado en el panten familiar del cementerio de
la Almudena el sbado 15 de diciembre.

La destruccin o el amor es definido por el propio Aleixandre como un
canto al renacer de las fuerzas y el apetito vital. El mismo ttulo, con
esa o que es al mismo tiempo disyuntiva y asociativa, ofrece una
intuicin muy exacta del contenido: no hay otra salida sino el amor, porque
fuera de ste se destruye todo sentido, pero amar es tambin destruirse.
Esta era uno de los dos libros que Miguel Hernndez llevaba consigo el da
que le detuvieron en huida hacia Portugal. Un ejemplar regalado que
contena una carta autgrafa de Vicente. Miguel fue gran admirador del
poeta sevillano, as lo declar ante la polica espaola el 4 de mayo de
1939 en Rosal de la Frontera (Huelva).

Pedro Salinas, en Literatura espaola del siglo XX, Alianza Editorial,
1970, escribe: Hasta la aparicin del libro La destruccin o el amor era
Vicente Aleixandre, con sus volmenes de versos publicados (mbito, 1928;
Espadas como labios, 1932), un poeta de personalidad ya marcada, estimado
en un reducido crculo como una segura fuerza del porvenir lrico espaol.
Ahora su figura potica se corona, sin duda alguna de trazo ni de
intensidad, con esta obra importantsima....

Aleixandre haba sido sometido a una extirpacin de un rin en junio de
1932. Por ello no era amigo de tertulias en cafs. Su casa de Velintonia
fue lugar de encuentros del grupo de poetas de la Generacin del 27.



Inicio de una duradera y leal amistad

Miguel se hallaba en su quinto viaje a Madrid, 1935, conoce o ve en el
escaparate de alguna librera la edicin del libro La destruccin o el
amor, que acaba de salir, y con su sensibilidad de poeta, emocionado, le
escribe una carta a Vicente en papel basto y letra enrgica, firmado:
Miguel Hernndez, pastor de Orihuela (2). Un apelativo humilde para
llamar la atencin de Vicente.

      He visto su libro La destruccin o el amor, que acaba de aparecer...
      No me es posible adquirirlo... Yo le quedara muy agradecido si
      pudiera usted proporcionarme un ejemplar... Voy a vivir en Madrid,
      donde estoy....

Antes de la cita en la casa de Velintonia, 3, Vicente pide referencias de
Miguel a Pablo Neruda, entre ellos ya exista un idilio potico. No sabemos
lo que le contest Neruda. Miguel y Vicente se vieron posiblemente en abril
o mayo de 1935, y le entreg un libro dedicado con una carta, luego en
junio se encontrarn en la cena homenaje. No es muy probable que la data de
23 de septiembre, que es la barajada por diversos analistas, sea la del
primer encuentro entre Vicente y Miguel en la casa de Velintonia, 3.

Posiblemente, y en agradecimiento a este regalo, Miguel escribi Oda entre
arena y piedra a Vicente Aleixandre, que se encuentra en Poemas sueltos
III, escritos entre 1935 y 1936, no publicados en libros. Con un tono ya
surrealista. Empieza: Tu padre el mar te conden a la tierra / dndote un
asesino manotazo / que hizo llorar a los corales sangre. Quizs de alguna
forma sutil Miguel anuncia aqu la enfermedad de rin de Vicente. Es en
esta poca, quinto viaje a Madrid, cuando Miguel se inicia en el estilismo
sincrnico de Neruda y Aleixandre que lo iniciaron en el surrealismo, bien
a travs de sus conversaciones u obras, en las formas poticas del verso
libre y en la poesa comprometida, sin pureza. Y son, sobre todo Neruda y
Alberti, quienes le conducen en la ideologa del socialismo revolucionario
e ideas polticas del joven poeta oriolano provinciano. Neruda y
Aleixandre le dan coraje para superar su timidez, romper con las frmulas
poticas tradicionales, segn el comentario de Juan Cano Ballesta, pg.
23, 1991.

Un mes ms tarde, en junio de 1935, Miguel asiste a la cena homenaje que
los intelectuales de la poca dedicaron a Vicente Aleixandre en el
restaurante Biarritz de Madrid, organizado por Gerardo Diego, por la
aparicin de La destruccin o el amor, editorial M. Singo (1935), libro que
haba obtenido dos aos antes, en 1933, el premio Nacional de Literatura.
Existe una fotografa de esta cena donde aparecen los asistentes: de pie a
la izquierda aparece Miguel Hernndez, sentado Vicente Aleixandre. Otros
comensales fueron: Leopoldo Panero, Luis Rosales, Antonio Espina, Luis
Felipe Vivanco, J. F. Montesinos, Arturo Serrano Plaja, Pablo Neruda, Juan
Panero, Pedro Salina, Mara Zambrano, Enrique Daz Canedo, Concha Albornoz,
Delia del Carril, Jos Bergamn y Gerardo Diego.

Miguel se deja influir por la nueva poesa surrealista de Vicente, y por la
llamada poesa impura de Neruda de Residencia en la tierra. La aparicin de
La destruccin o el amor, en 1933, supone la partida de defuncin de la
poesa pura (Jos Luis Ferris, pg. 218, 2002). Desde esta fecha casi
todas las semanas iba Miguel a la casa de Vicente Aleixandre, y casi a
diario a la casa de Pablo Neruda en Miraflores. Miguel escribir a Mara
Cegarra donde le dice que Aleixandre le interesa como poeta ms que Neruda.
Miguel imita la poesa aleixandrina, pero adems aporta sus propios
descubrimientos, puesto que Aleixandre le orient por esa pasin de la
tierra, segn palabras de Juan Guerrero Zamora, que se haba entrevistado
en Madrid con Aleixandre para que le hablara de Miguel. Tambin le habl de
la nusea y el pavor que haba visto en ambos escudos (bandos republicano y
nacionalista):

      ...el deseo de poseer y destruirse en la mujer elegida, de olvidar
      en ella, de embriagarse en ella, de cancelar en ella tanta inicua
      memoria. Con el hijo prximo a la ternura de sus manos (pg. 48,
      Proceso a Miguel Hernndez).

La temprana muerte de Ramn Sij, la conoci Miguel a travs de Vicente
Aleixandre, dos das despus de su muerte, quien haba ledo la noticia de
su muerte en el diario El Sol de Madrid. Haba fallecido en la Nochebuena
del 24 de diciembre de 1935. Muri sin que pudieran reconciliarse, una
amistad distante, ausente de cartas, se neg a asumir este periodo y en
unos da escribi la famosa Elega a Ramn Sij, obra cumbre de la poesa
castellana.

Miguel es quien ofrece trabajos de Vicente Aleixandre para la revista
oriolana Silbo, que diriga Carlos Fenoll Felices, a los que se unieron
Manuel Molina y Adolfo Lizn.

En aquel ambiente madrileo Miguel se mueve a sus anchas, conoce a los
editores Manuel Altolaguirre y Concha Mndez, a Juan Gil-Albert, Bergamn,
a Pedro Salinas, y al esquivo Garca Lorca, que segn Mara Zambrano, le
tena alergia por su condicin rstica, de hecho no estuvo en el homenaje
a Luis Cernuda, en el restaurante de la calle Botoneras, por la publicacin
de La realidad y el deseo, donde acudi Lorca, ya en plena gloria. El 24 de
enero de 1936 publicar El rayo que no cesa en la coleccin Hroes de
Altolaguirre.

El 11 de julio de 1936, Vicente Aleixandre abandona Madrid como cada verano
para ir a Miraflores de la Sierra; un da antes invit a los amigos para
una juerga literaria, entre ellos estaban Federico Garca Lorca y Miguel
Hernndez. Lorca haba terminado el manuscrito de La casa de Bernarda Alba,
el 19 de junio. Miguel y Federico se conocan desde el 2 de enero de 1933
en Murcia, en casa de Raimundo de los Reyes, en ocasin de publicarse
Perito en lunas. La verdad es que Miguel haba acosado al granadino con
cartas fuera de tono.

Miguel dijo que Vicente es una carta a Carlos Fenoll porque su aspecto es
de hombre saludable, tiene la envidiable virtud de saber ocultar sus cosas
tristes ante los amigos y parecer alegre... (12 de julio de 1936).

Durante la guerra, la casa de Velintonia qued muy daada, hubo de
trasladarse a la casa de su to Agustn en la calle Espaoleto, 16. En este
traslado de cosas y libros particip Miguel, segn cont aos despus a
Gabrielle Morelli, autora del libro Hernndez-Aleixandre: una amistad
ejemplar.

Una vez incorporado Miguel al 5 Regimiento del Partido Comunista,
septiembre de 1936, es la recomendacin de Vicente Aleixandre al malagueo
Emilio Prados de la Alianza de Intelectuales, y es Emilio quien le pasa de
cavar trincheras en Cubas a la Primera Brigada Mvil de Choque. Es la poca
en que conoce al periodista cubano Pablo de la Torriente Brau, que le
nombra comisario cultural.

Vicente Aleixandre estaba enfermo (3) despus de la guerra civil, tema por
su libertad pero no se exili. En realidad su enfermedad le impidi ser un
autntico poeta de guerra al modo de Miguel. A pesar de ello, Vicente,
perseguido y fichado, colabora en El Mono Azul con El fusilado, publicado
en septiembre del 36; El miliciano desconocido (Frente de Madrid),
febrero del 37; Mundo Obrero (Oda a los nios muertos por la metralla,
noviembre del 36), Hora de Espaa y otras publicaciones militantemente
republicanas. No sabemos si obligado por los republicanos. Recomiendo leer:
El enigma Aleixandre, de Jos Luis Garca Martn.

En el verano de 1936, nuevamente enfermo y buscado por los rojos,
consigue escapar a Miraflores de la Sierra. Termina los poemas para el
libro Mundo a solas, 1937: publica su semblanza sobre Federico Garca
Lorca, recientemente asesinado (19 de agosto de 1936). En plena guerra se
refugia en casa de sus tos, en la calle de Espaoleto, en Madrid, porque
la zona de Velintonia se ha convertido en escenario de guerra. El miliciano
Miguel Hernndez, que est en Madrid, le ayuda en el traslado de enseres y
libros.



Un reloj de oro de pulsera

Vicente Aleixandre le regal a Miguel un reloj de oro de pulsera como
regalo de bodas, enlace que se celebr el 9 de marzo de 1937, en Orihuela,
por lo civil, porque no hubo forma de hacerlo por la Iglesia, ya que no
haba curas, segn Josefina, que era conservadora de las tradiciones, pues
era hija de un guardia civil. No sabemos la marca ni el modelo del reloj.
Este reloj de oro acab en manos de un portugus, ya que el da 30 de abril
de 1939, domingo, en su huida hacia Lisboa, en Santo Alexo, Miguel se vio
obligado a vender un traje azul y el reloj, por pura necesidad.

Segn Josefina, fue el nico regalo que les hicieron en su boda, ya que ni
los padres de l ni sus cuadas les regalaron nada. Dinero era lo normal
que se regalaba, o bien utensilios del hogar para la mujer y ropa para los
hombres. Cuando Miguel fue entregado por la polica portuguesa a la polica
espaola, al Cuerpo de Investigacin y Vigilancia de Fronteras, llevaba en
su poder 20 escudos y unos centavos, dos salvoconductos y el libro de
poesa de Aleixandre, del que ya hemos hablado, La destruccin o el amor,
ms una carta del propio Vicente, y un ejemplar del auto sacramental Quien
te ha visto y quien te ve, y sombra de lo que eras, que usaba casi como
aval a favor de su antigua lealtad a la religin catlica, que tanto le
haban inculcado los jesuitas de Santo Domingo, el cannigo don Luis
Almarcha, e incluso su Ramn Sij, El Estigmatizado, o el de sobrenombre
compaero del alma, o el que llamaba hermano en su correspondencia.
Quien ya le advirti que se alejara de su nerudismo, aleixandrismo y
albertismo (noviembre de 1935).

El da 22 febrero de 1937 Miguel se encuentra en Valencia; en esa fecha fue
destinado a Jan, al Altavoz del Frente Sur a las rdenes de Vittorio
Vidali, Comandante Carlos. Durante ese estancia en la capital del Turia
entrega el original de Vientos del pueblo (Litografa Dur, septiembre de
1937), Socorro Rojo, Valencia. Este poemario de guerra, casi un testamento
potico hernandiano, est dedicado a Vicente Aleixandre, donde comienza con
esa frase que ya pertenece a la historia de la literatura:

      Vicente: A nosotros, que hemos nacido poetas entre todos los
      hombres, nos hace poetas la vida junto a todo los hombres... Los
      poetas somos viento del pueblo: nacemos para pasar soplando a travs
      de sus poros....

Dos aos ms tarde, Aleixandre fue nombrado, o mejor dira, llamado
desesperadamente por Miguel, en el famoso poema Llamo a los poetas para
el poemario El hombre acecha, de 1939, destruido, que no se publicara
hasta junio de 1981 por la Casona de Tudanca (4). La voz de Miguel
Hernndez era muy conocida en todos los frentes republicanos, continu
alzando su voz en las crceles franquistas hasta su muerte, fue acusado de
ser poeta de la revolucin. l mismo dijo: Al servicio del pueblo de una
manera franca y noble en carta a Josefina, septiembre de 1939, preso en el
Seminario de San Miguel de Orihuela. En definitiva, gran poeta del pueblo.

      Llamo a los poetas

      Entre todos vosotros, con Vicente Aleixandre
      y con Pablo Neruda tomo silla en la tierra:
      tal vez porque he sentido su corazn cercano
      cerca de m, casi rozando el mo.

      (Miguel Hernndez, El hombre acecha).

Terminada la guerra y detenido Miguel Hernndez, primero en Rosal de la
Frontera (Huelva), y luego en Orihuela (Alicante), y trasladados a
diferentes crceles, Vicente auxili moral, alimenticia y econmicamente al
poeta preso, en cuanto pudo, y cuando no pudo hacerlo por s mismo invit a
amigos como Jos Antonio Muoz Rojas o a Germn Vergara (jefe de negocios
de la Embajada de Chile), a que le enviaran dinero, tanto a l como a su
viuda; incluso, despus de muerto el 28 de marzo de 1942, mantuvo esta
ayuda a la viuda y edit Obras escogidas en Aguilar, 1952.

Vicente estaba al tanto de sus vicisitudes carcelarias y seguimiento de la
condena a muerte. Es muy posible que pidiera a su padre, Cirilo Aleixandre
Ballester, coronel de ingenieros retirado, que intercediera en el sumario
21.001 abierto a su amigo. A pesar de los peligros, puesto que Vicente
tema que cualquier da fueran los fascistas a por l, por los poemas que
haba escrito en revistas republicanas, le ayuda envindole paquetes de
comida a la crcel y libros a travs de su hermana Elvira o de Rodrguez
Isern.

Vicente reciba noticias de Miguel semanalmente a travs de Luis Rodrguez
Isern, antiguo compaero de Torrijos, ya excarcelado (5) que iba a su casa
para contarle cmo iba el preso; sin embargo, Vicente en realidad no poda
a ir a la crcel de Toreno a visitar a Miguel por el temor a ser detenido,
como manifest la Elvira, hermana de Miguel.

En las Obras completas de Miguel Hernndez de RBA, 2007, aparecen 4 cartas
destinadas a Vicente Aleixandre:

1. De fecha 29 de abril de 1941 (recepcin de un paquete en la crcel de
   Toreno):
   Qu hay, Vicente? S, s me ha llegado tu paquete y lo de Vctor
   [Gonzlez Gil, escultor], todo junto....

2. De fecha 19 de mayo de 1941, desde la prisin de Ocaa:
   ...Hars el favor de avisar a Rafael Fernndez Revuelta, quien por
   medicacin de una hermana suya telefonista avisar a Cox....

3. De fecha 3 de junio de 1941, desde la prisin de Ocaa:
   Querido Vicente: ya lo sabes, he pasado unos das con una bronquitis
   que me ha dejado mucha flojera. Adems la falta absoluta de preparados
   farmacuticos atrasa la cura completa y todava no ando firme....

4. De fecha 25 de junio 1941, Alczar de San Juan, preso transente:
   ...me olvido decirte en mi anterior que leyendo tu libro me siento
   primitivo, Vicente, tan aplicada est tu sensibilidad potica y tan
   trabajado tu sentimiento en lo universal... (no sabemos qu libro de
   Vicente estaba leyendo Miguel, pues La destruccin o el amor le haba
   sido requisado en Rosal de la Frontera).

El 22 de junio haba escrito Miguel una carta a Josefina Manresa, donde le
dice:

      Por Vicente [Aleixandre, se reserva el apellido por cautela] me
      entero a ltima hora, cuando menos lo esperaba, que no se verifica mi
      traslado a Alicante sino a Valencia....

Desde que es detenido, Miguel le pide reiteradamente a Josefina que escriba
a Vicente, este Vicente de Aleixandre, segn la carta de 27 de mayo de
1939, en Torrijos, 67:

      Escribe a Vicente desde ah: dile dnde me encuentro. Yo no puedo
      hacerlo desde aqu.

Como no se sabe muy bien qu pas, Miguel le reitera a Josefina el 5 de
agosto:

      Escribe a Vicente. No es posible que siga as despus de (borrado)
      de hambre y sufrimiento. T eres ms tonta que yo, y es una desgracia
      ms grande haberse juntado a casarse dos tontos....

Lo cual evidencia que Aleixandre estaba, desde el principio, al tanto de la
situacin del poeta-preso, y tena contactos con el Ministerio de Justicia
y Germn Vergara. No obstante parece ser que es en septiembre de 1939
cuando Aleixandre contacta con Josefina en Cox (Alicante). Se trata del
hecho, como escribe Jos Luis Ferris (pg. 465, 2002), que la prisin
alicantina no admita a presos sentenciados a treinta aos, motivo que el
ministro de Justicia, Esteban Bilbao, decidiera conducir al poeta oriolano
al penal de San Miguel de los Reyes en Valencia..., anexo del edificio del
hospital antituberculosos de Porta-Coeli. Sin embargo, Germn Vergara
Donoso, siguiendo las instrucciones de Miguel (de ir a Alicante para ver a
su mujer y su hijo) consigue que le lleven al Reformatorio de Adultos de
Alicante, quizs no fue la mejor de las ideas.



Miguel en la prisin de Ocaa

Desde Palencia, pasando unos das por Yesera, fue conducido a la prisin
de Ocaa (Toledo) el 29 de noviembre de 1940. Desde esta su nueva
residencia carcelaria propone a Josefina en carta de 18 de enero 1941 que
vaya con su hijo Manolillo a verle:

      Dime en seguida si ests dispuesta a venir, y el tiempo que tardes
      en decrmelo, trato yo en arreglar esto, Josefina. Si no te decides
      me dars un buen disgusto y no volver a insistir nunca (...) no
      estaras sola nunca, pasara lo que pasara, porque adems de Vergara
      [Germn Vergara Donoso], estn Vicente (Aleixandre) y una infinidad
      de amigos.

Es decir, que Miguel cuenta con la buena acogida de Aleixandre, y entre
estos amigos figuraba la familia Rodrguez Isern. En realidad Miguel cree
que Ocaa est cerca de Madrid y no en Toledo. Josefina no fue o no pudo ir
a verle a Ocaa. Estos amigos eran la familia Fernndez Revuelta y adems
la familia Rodrguez Isern, pero stos no tenan recursos suficientes para
mantener a Josefina y al hijo en Madrid, tal y como lo manifest Luis
(1915-1984) en una entrevista a Eutimio Martn:

      El problema era econmico porque mi padre continuaba en prisin,
      ramos cuatro hermanos y yo, el mayor, tena 19 aos. La llegada de
      dos personas ms agravaba la nada boyante situacin. Adems la vida
      en Madrid era mucho ms dura que en Orihuela (...). Decidimos (junto
      a Aleixandre), pues, que lo mejor sera retrasar por el momento la
      venida de Josefina a Madrid (pg. 39, El Maquinista de la
      Generacin, n II, junio de 2006).

Los presos slo tenan derecho a una carta por semana, en Ocaa eran los
sbados; como tena mucho que escribir usaba los nombres de sus compaeros
de celda, adems las cartas slo podan dirigirse a familiares, adems eran
ledas y censuradas. Por ello se diriga a la madre de Luis Rodrguez Isern
como madrina, o a los padres de Ramn Sij les llama padres. Esto de que
las cartas llegaran a Josefina en nombre de otros no le gustaba y no lo
quera entender, y el carcter agrio y vacilante de Josefina se manifestaba
constantemente.

En enero de 1941, escribe Miguel a Luis Rodrguez Isern:

      Mira: quiero que vayas a ver a Vicente. Hazle saber lo que expongo a
      tu madre y comuncale sus impresiones, adems del estado de salud en
      que le encuentres. (El asunto que le expona a la madre de Luis era
      la peticin de que consultara con Aleixandre para acordar la forma de
      que Josefina viniera a Madrid). Le hars saber que he recibido unos
      versitos muy simpticos de una tal Mirta Aguirre, que l (Vicente)
      tal vez conoce. Y dile que s (de) su inters por conseguir que
      Josefina cobre para sus hermanos la pensin que en justicia debiera
      cobrar hace tiempo.

Este asunto de la pensin se refera a que Josefina y sus cuatro hermanos,
Manolo, Carmen, Conchita y Gertrudis, eran hurfanos de un guardia civil,
Manuel Manresa Pamies, al que mataron unos milicianos en Elda (Alicante) el
13 de agosto de 1936. Parece ser que Aleixandre medi en este tema de la
pensin de orfandad.

Luis fue a ver a Aleixandre a la calle Velintonia, 3; acordaron que era
mucho trastorno traer a Josefina y al nio a Madrid, para luego trasladarla
una vez en semana a Ocaa para hablar por unos minutos.

En el epistolario aparecen nombrados otros Vicente, por el contexto de la
lectura hay que entender que se trata de su hermano y no de Aleixandre.



Tras la muerte de Miguel Hernndez

Tras la muerte del poeta de Orihuela, Vicente mantiene la correspondencia
con Josefina Manresa, quiere salvar del olvido y del ostracismo la obra de
Miguel. Existen en el Centro Hernandiano de Estudios e Investigacin de
Elche unas 300 cartas que Vicente le escribi a Josefina, la viuda de
Miguel, y las cartas de Luis Rodrguez Isern.

Segn cuenta Arturo del Hoyo en el prlogo para la Antologa comentada (I,
Poesa) de Francisco Esteve, Ediciones La Torre, Madrid 2003, pg. 15;
Vicente Aleixandre intent publicar obras hernandianas sin xito:

      Mientras tanto, Vicente Aleixandre preparaba, calladamente, la
      publicacin de un volumen de obras de Miguel Hernndez para salvar
      poemas dispersos, en riesgo de perderse, y otros muchos inditos, en
      mayor riesgo de prdida. Abierto un portillo de esperanza con la
      publicacin de El rayo que no cesa, en Argentina, Vicente Aleixandre
      propuso la publicacin de las obras de Miguel a algn editor
      argentino, pero sin resultado positivo....

En 1950, Vicente Aleixandre propuso la edicin a Jos Aguilar, sobrino del
editor, en un volumen que recogiera la mayor obra posible de Miguel. Arturo
del Hoyo se convirti en intermediario entre la editorial y Vicente, y
escribi un prlogo, asunto que no era muy frecuente. En este prlogo se
cuenta la historia de la edicin de Obras escogidas que sali en enero de
1952.

      Vicente Aleixandre procuraba la publicacin de un volumen de obras
      de Miguel Hernndez, para salvar poemas dispersos... Aleixandre,
      pues, ofreci la publicacin de la obra de Miguel Hernndez al nico
      editor en que poda confiar (Aguilar). Casi todo el equipo editorial
      estaba formado por depurados o excarcelados, por personas
      consideradas, en el lenguaje de la poca desafectos al Rgimen .

Vicente hizo todo lo que pudo por que tanto Josefina como su hijo Manolillo
recibieran ayuda econmica; l no mandaba dinero directamente, sino que se
lo encargaba a su amigo Jos Antonio Muoz Rojas, el financiero, como hemos
podido comprobar en la correspondencia entre ambos, segn el libro Cartas
de Vicente Aleixandre a Jos Antonio Muoz Rojas (1937-1984), edicin al
cuidado de Irma Emiliozzi, transcripcin y colaboracin de Mara del Carmen
Martnez Pereira. Pre-Textos. Podemos leer que en carta de fecha..., de la
pgina 211, escribe Vicente:

      Aprovecho para hacer lo que quiero hacer desde hace das, y es
      pedirte el acostumbrado envo de 125 pesetas para la viuda de Miguel.
      Sus seas son: Josefina Manresa. Garca Morato, 14, Cox (Alicante).

En otra carta escribe Vicente a Muoz Rojas:

      La viuda de Miguel Hernndez ha trasladado su vivienda a Elche para
      buscar ms trabajo de coser, y que el nio vaya al colegio. Podrs
      mandarle las 125 pesetas que de vez en cuando te pido para ella? Pues
      hazlo si puedes, y si ahora no puedes dmelo para buscarlo de otro
      modo. No me digas s: con callar s que lo haces. Te doy sus nuevas
      seas: Josefina Manresa. Partida Carrs, 352 (Elche) Alicante.

Por otro lado, Josefina era pobre pero muy orgullosa, y no quera reconocer
que reciba algunas ayudas econmicas. Como la pensin de hurfanas de la
Guardia Civil, que iba cada mes a recoger a la Comandancia, como ella misma
relata en Recuerdos de la viuda de Miguel Hernndez.

Vicente dijo de Miguel que era como su hermano menor:

      Era un alma libre que miraba con clara mirada a los hombres. Era el
      poeta del triste destino, que muri malogrando a un gran artista, que
      hubiera sido, que ya lo es, honor de nuestra lengua (6).

De hecho, tampoco perdi la relacin con Alicante ni con los oriolanos,
fieles seguidores hernandianos. Puesto que en mayo de 1952, estuvo en
Alicante, existe una foto de grupo (7) donde podemos ver a Santiago Moreno,
Antonio Ramos, Romn Bono, Manuel Molina, Juan Jos Esteve y Vicente Ramos.
Durante esta visita, Aleixandre siti la tumba de Miguel en el Cementerio
del Remedio; en la foto de 1952 podemos verle entre Urbano Garca Orad y
Vicente Ramos (8). T, el puro y verdadero, t, el ms real de todos, t,
el no desaparecido, fueron las palabras que Vicente Aleixandre deposit en
su tumba.

En el libro de Aleixandre Los encuentros, Guardamar, Madrid, 1958, escribi
que Miguel usaba alpargatas, tena los ojos azules (otros autores dicen que
los tena verdes), dentadura blanca, blanqusima, era rudo de cuerpo, pero
posea infinita benevolencia. Algunas veces paseaban por la Moncloa con
Pablo Neruda y Delia del Carril, y Miguel desapareca, una veces beba agua
en un arroyo o se suba en un rbol gateando.



Conclusin

Hemos tenido ocasin de leer la parte visible de la amistad entre dos
hombres, y la admiracin mutua entre dos grandes poetas, que se acrecent
en los momentos de dificultad y apuros. Una amistad leal, sincera y
prolongada ms all de la muerte. Ejemplos que hemos de seguir en estos
tiempos de destruccin y sin amor.



Bibliografa consultada

  Obras completas de Miguel Hernndez, RBA. Barcelona, 2006. Introduccin
   y notas de Agustn Snchez Vidal, Jos Carlos Rovira, Carmen Alemany. De
   esta edicin: Espasa-Calpe, S.A.

  ESTEVE, Francisco, Antologa comentada (I, Prosa). Prlogo de Arturo del
   Hoyo. Ediciones de la Torre, Madrid, 2002.

  CANO BALLESTA, Juan, El hombre y su poesa, Ctedra, Madrid, N 2, 1991.

  FERRIS, Jos Luis, Miguel Hernndez. Pasiones, crcel y muerte de un
   poeta, Tema de Hoy (2002), pg. 490.

  FERNNDEZ PALMERAL, Ramn, Doce artculos hernandianos y uno ms.
   Palmeral, Alicante, 2005.

   . El hombre acecha, como eje de la poesa de guerra, introduccin de
      Manuel Roberto-Leons, Palmeral, 2004.

  GUERRERO ZAMORA, Juan, Proceso a Miguel Hernndez. El sumario 21.001.
   Dossat, Madrid, 1990.

  LPEZ ALFONSO, Alfonso, Arturo del Hoyo; eesistir es vencer?, Clarn,
   63, junio de 2006, Oviedo.

  MARTN, Eutimio, La relacin Miguel Hernndez-Luis Rodrguez Isern. El
   Maquinista de la Generacin, N II, junio de 2006, pgs. 27-29.

  Revistas Leer. Salvar la casa del poeta: Velintonia, 3, N 180, marzo
   de 2007, A. del Moral Fernndez.

  MORELLI, Gabrielle, Hernndez-Aleixandre: una amistad ejemplar.



Notas

 1. El nombre de su calle Velintonia se debe a que la anglfila
    Wellingtonia, nombrada as por las abundantes secoyas o meliosmas que
    antiguamente crecan en el lugar, apareciera en el diccionario hispano
    como Velintonia, aunque el Ayuntamiento se empeara en ignorarlo. Hoy
    la calle se llama Vicente Aleixandre, en honor del poeta que la bautiz
    dos veces.

 2. Marchamo de pastor-poeta que le haba colocado el mdico escritor
    oriolano Jos Mara Ballesteros, en su primeros aos.

 3. Una frase de Neruda: Ah est Aleixandre, con su mala salud de
    hierro.

 4. La edicin de El hombre acecha fue destruida en Tipografa Moderna de
    Valencia; se haban salvado dos capillas, pliegos sin coser, una en
    poder de Antonio Rodrguez Moino y otra en poder de Jos Mara de
    Cosso, que fue la que se tom para editar una edicin facsmil con
    introduccin de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia, junio de 1981.
    Tambin se ha editado El hombre acecha, como eje de la poesa de guerra
    (http://www.cervantesvirtual.com/FichaObra.html?Ref=18030), ensayo e
    ilustraciones de Ramn Fernndez Palmeral, con introduccin de Manuel
    Roberto-Leons; Palmeral, Alicante, 2004.

 5. Artculo de Eutimio Martn, La relacin Miguel Hernndez-Luis
    Rodrguez Isern, publicado en la revista El Maquinista de la
    Generacin en junio de 2006.

 6. La carta de Vicente Aleixandre al poeta canario Juan Maderos fechada el
    3 de septiembre de 1946 y recogida por Idelfonso Cases Andreu en la
    revista Oleza, Orihuela, diciembre de 200, pginas 88-89.

 7. Santiago Moreno, o la inmortalidad sentada. Ramn Fernndez Palmeral.
    Orihuela Digital.

 8. Pgina 133, Miguel Hernndez en Alicante. Vicente Ramos-Manuel Molina,
    Coleccin Ifach, Alicante 1976.

** Ramn Fernndez Palmeral
   ramon.fernandez@ono.com
   Artista plstico y escritor espaol (Piedrabuena, Ciudad Real, 1947).
   Reside en Alicante, donde tiene su estudio. Es coordinador de la revista
   Perito (Literario-Artstico) y de varios portales como Las Lunas de
   Perito y Como el Rayo. Es autor, entre otros ttulos, de La cara atroz
   del Guernica de Picasso, que adems se puede consultar en formato .pdf
   en la red, as como de numerosos artculos sobre arte y ensayos de temas
   literarios. Seis de sus libros se encuentran publicados en la Biblioteca
   Virtual Miguel de Cervantes (http://www.cervantesvirtual.com). Imparte
   charlas y conferencias sobre arte, colabora con la Fundacin Miguel
   Hernndez (http://www.miguelhernandezvirtual.com), de Orihuela, y con la
   Casa Museo Azorn (http://www.azorin.org), de Monvar. Textos suyos
   pueden leerse en su pgina personal,
   http://ramonfernandez.revistaperito.com/ramon.htm.



=== Sirena      Esteban Moore =============================================

      Sirena
      Poesa, arte y crtica
      Poetry Art and Criticism
      2006:1, nmero especial; publicacin del Departamento de Espaol y
      Portugus del Dickinson College, Carlisle, Pennsylvania, EEUU

Las revistas literarias, qu sera de la literatura sin su existencia? Sin
duda, sin ellas, infinidad de textos an permaneceran en oscuros cajones o
cubiertos por el polvo del tiempo en algn olvidado anaquel, aguardando
pacientes a su posible descubridor.

Son incontables los casos de textos que resultan de importancia para la
literatura actual, que slo despertaron el inters de la industria
editorial y la crtica especializada luego de ser puestos a disposicin del
pblico en las pginas de alguna de estas publicaciones peridicas.

James Joyce nos ilustra acerca de las dificultades que enfrent para poder
dar a conocer su libro de cuentos Dublineses: He consumido diez aos de mi
vida escribiendo cartas y litigando sobre mi libro Dublineses. Fue
rechazado por 40 editores; en tres ocasiones fue compuesto, una vez
quemado. (...) Mantuve correspondencia al respecto con 110 peridicos, 7
abogados, 3 sociedades de lectores, 40 editoriales y muchos hombres de
letras. Todos se negaron a prestarme ayuda con la excepcin del seor
Pound.

Finalmente Dublineses vera la luz en 1914, palabra por palabra, tal cual
fuera escrito en 1905. Sin embargo, los prximos dos ttulos del irlands,
Retrato del artista como un hombre joven y Ulises, corrieron distinta
suerte. Fueron impresos por entregas en The Egoist (Inglaterra) y en The
Little Review (Estados Unidos de Amrica) por la sencilla razn de que Ezra
Pound se ocup de persuadir a sus responsables, Harriet Shaw Weaver y
Margaret Anderson, de que se hallaban en presencia de una nueva y vital voz
de la ficcin contempornea.

En el territorio del Ro de la Plata es conocido el hecho de que Jorge Luis
Borges, hacia fines de la dcada de los 40, en su condicin de secretario
de redaccin de Anales, public, ilustrado por Norah Borges, el cuento Casa
tomada de Julio Cortzar. La mencin de esto ltimo no tiene por objeto
destacar la generosidad de Jorge Luis Borges sino poner de relieve el
tpico de esta nota. No son pocos los autores que por razones de esta
ndole han defendido la funcin de las revistas literarias, en las que
tambin presentaron sus trabajos: T. S. Eliot, Ezra Pound, W. C. Williams,
Allen Ginsberg y Csar Fernndez Moreno, cuyo poema Argentino hasta la
muerte (1954), uno de los precursores del tono conversacional de la poesa
latinoamericana, lleg a la letra de molde en el primer nmero de la
revista Correspondencia (Buenos Aires, julio de 1956).

La aparicin de una revista literaria, o de un nuevo nmero de las ya
establecidas, es por lo tanto motivo de celebracin y regocijo. Esta
entrega de Sirena, dirigida por el escritor y traductor Jorge Sagastume, lo
confirma. Sirena, definida como un medio para la poesa, el arte y la
crtica, es, asimismo, un espacio en el que se produce un variado cruce de
culturas y poticas. Sus pginas nos permitirn tomar conocimiento del
trabajo de muchos poetas que de otra manera nos resultaran remotos,
desconocidos, ajenos; apreciar cmo cada uno de ellos reelabora la
respectiva tradicin potica de la que se considera tributario. Y esto no
es poca cosa en un mundo fragmentado e ilusorio.

Los poemas elegidos son publicados en su lengua original y estn
acompaados de su traduccin al castellano o al ingls respectivamente;
aqullos en otras lenguas cuentan invariablemente con sus versiones,
castellana e inglesa, excediendo en este caso el bilingismo de otras
revistas, haciendo de Sirena un instrumento de difusin del trabajo de
numerosos traductores, enriquecindonos, en tanto lectores. Jorge Luis
Borges, en Las versiones homricas (Discusin, 1932, Emec, Buenos Aires,
1964), dice, no sin cierto nfasis: La Odisea, gracias a mi oportuno
desconocimiento del griego, es una librera internacional de obras en prosa
y verso, desde los pareados de Chapman hasta la Authorized Version de
Andrew Lang o el drama clsico francs de Brard o la saga vigorosa de
Morris o la irnica novela burguesa de Samuel Butler.

En esta edicin dedicada a Pearse Hutchinson, se incluye un dossier en el
que destacados poetas como P. J. Kavanagh, Gabriel Rosenstock, Macdara
Woods, Vincent Woods, Philip Casey, Eva Bourke, Michael Augustin, Sujata
Blatt, Joris Iven y Hanne Rouweler rinden homenaje al poeta irlands; quien
cuenta con un pequeo pero selecto grupo de lectores en Amrica Latina.
Tambin incluye una entrevista al narrador argentino Abel Posse realizada
por Edgardo Cora, un ensayo de Juan Forn sobre el artista plstico Pat
Andrea y poesa en traduccin de Darcy Frana Denfrio (Brazil), Lucija
Stupica (Eslovenia), Aizawa Keizo (Japn), Igor Kolarov (Serbia), Holly
Jones (EEUU), Titos Patrikios (Grecia), Giles Goodland (Inglaterra) y
Jefferson Holbridge (EEUU), entre otros. El volumen fue ilustrado por Sjef
Hendrickx.

** Esteban Moore
   estebanmoore@ciudad.com.ar
   Poeta, traductor y periodista argentino (Buenos Aires, 1952). Ha
   publicado los poemarios La noche en llamas (1982), Providencia terrenal
   (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos
   que van (1994), Partes mnimas (1999) e Instantneas de fin de siglo
   (Montevideo, Uruguay, 1999) y Partes mnimas y otros poemas (Mar del
   Plata, 1999). Ha dado a conocer traducciones de Charles Bukowsky,
   Raymond Carver, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Gregory Corso,
   Gary Snyder, Bill Berkson, Anne Waldman, Andrei Codrescu y Seamus
   Heaney, entre otros. En 1996, la Unesco public sus traducciones de
   Lawrence Ferlinghetti, Amrica desierta y otros poemas (Ediciones
   Graffiti/Unesco, Montevideo). En 1990 realiz un proyecto de traduccin
   en la escuela de poesa The Jack Kerouac School of Disembodied Poetics,
   fundada por Allen Ginsberg. Ha participado de diversos festivales en su
   pas, en Rosario y Buenos Aires, en los de Montevideo (1993) y Medelln
   (1995). Colabora con publicaciones de su pas y del extranjero. Su obra
   ha sido parcialmente traducida al ingls, italiano, alemn y portugus e
   incluida en diversas antologas.



=== Exploracin de las emociones humanas      Aurelio Barrio Gallardo =====

      El amor, la amistad y sus metamorfosis
      ngel Cristbal Montes
      Editorial Trotta
      Madrid, 2007
      262 pginas

Si el ser humano fuera capaz de abandonarse a sus impulsos primarios se
hallara incapacitado para albergar sentimientos y pondra en duda su
condicin de persona. En la cultura occidental el juicio es tan
consustancial al hombre que ste jams puede actuar sin pensar lo que est
haciendo. El dilogo permanente del alma consigo misma, el entendimiento
platoniano, o el zoon logon echon de Aristteles muestran inequvocamente
que ya en la antigedad las acciones del hombre estaban guiadas por la
lgica. Desde la Ilustracin hasta hoy el valor del pensamiento se ha
acrecentado. Es tan notorio su dominio de las acciones del ser humano que
incluso, a decir de Kant, dicta a la naturaleza sus propias leyes. Y ese
pensamiento se expresa, otra caracterstica exclusiva de los seres humanos,
por medio del lenguaje: los hombres somos habla (Heidegger), el ser que
puede ser comprendido es lenguaje (Gadamer). De la eleccin de estas
fuentes se infiere la intencin del autor de no otorgar a las emociones
plena autonoma si por ella se entiende, sobre todo respecto al amor, la
concepcin romntica del impulso irrefrenable que arrastra al individuo
como si de un torbellino se tratara.

No debe creerse, sin embargo, que para ngel Cristbal Montes el impulso o
la pasin han sido completamente absorbidos por la razn. Ni son una
ciencia ni pueden considerarse como axiomas ni son objeto ulterior de
demostracin. Pero tampoco son inefables ya que precisamente a travs del
entendimiento (si una pregunta qu es el amor, qu es la amistad? puede
plantearse, entonces tambin se le puede dar una respuesta, dir
Wittgenstein) el estudioso puede aproximarse a los sentimientos y si no
definirlos, s podr describirlos y explicar sus propiedades ms notables.
Y se entrega con ahnco a esa tarea asistido por toda la cultura que
atesora, que aade a los autores ya citados otros que se han ocupado con
mayor intensidad de los fenmenos amicial y amoroso como Wilde, Fromm, S.
Weil, Ratzinger Ovidio o Garca Mrquez. Hace gala, igualmente, de una
excelente capacidad de observacin que abarca, adems del conocimiento del
alma humana, una amplia gama de casos que afectan a sujetos y relaciones de
la actividad sentimental.

La magnitud del amor est fuera de duda El corazn de un hombre capaz de
amar es mucho mayor que todas las galaxias juntas, deca Ratzinger. Pero
con ser tan poderoso, nunca puede ser tomado nicamente como una compulsin
porque si slo fuera eso jams podra realizarse en libertad. Y la libertad
del ser humano es una conquista que no debe desecharse ni tan siquiera para
amar. En palabras de Erich Fromm si el amor no fuera ms que un sentimiento
no existiran bases para la promesa de amar eternamente. Precisamente por
esa libertad, por la voluntad humana libremente ejercida, no puede ponerse
limitacin alguna a la condicin de quien lo practica ya sean
heterosexuales, homosexuales hombres o mujeres, o bisexuales si bien
nuestra propia cultura amatoria acepta normalmente la heterosexualidad,
tolera en menor grado los vnculos entre hombres y se muestra todava
reticente a los que ligan solamente a mujeres.

Especialmente interesante es la disertacin sobre la eternidad del amor.
Aunque el propio autor reconoce la imposibilidad de establecer una
correspondencia exacta entre lrica y hecho vivido se advierten ecos
quevedianos (mas no, de esotra parte, en la ribera, dejar la memoria, en
donde arda / ... su cuerpo dejar, no su cuidado) en algunos pasajes donde
se arguye que si bien es cierto que el amor como sentimiento vivido nunca
ser eterno, pues quienes lo sustentan tienen una finitud temporal,
conceptualmente perdura en el tiempo y se transmite de generacin en
generacin lo que le confiere ciertos atisbos de eternidad. Mutatis
mutandis guarda evidentes similitudes con la produccin artstica: las
grandes obras inmortalizan al autor y, a menudo, contenido o personajes
perviven en la memoria colectiva a travs del recuerdo.

No menos importante que el amor es para el ser humano la amistad. Deca
Platn: al cielo y a la tierra, a los dioses y a los hombres, los gobierna
la amistad. Y l mismo llev al lmite las consecuencias de su afirmacin
retirndose de la vida pblica cuando comprob que all ya no le quedaban
amigos. La amistad no nubla la mente ni enturbia los corazones ni provoca
pasiones desmedidas; sus notas ms relevantes son la templanza, la
serenidad, el juicio quieto o la atencin ponderada. Este don tan preciado
fue al principio atributo slo de los hombres, pero con el paso del tiempo
y sobre todo en nuestros das ha alcanzado tambin a la mujer. A pesar de
que no hay restriccin sobre el nmero de amigos podran tericamente ser
incontables, el escritor, que tiene en alta estima la amistad, considera
que la demasa atomizara el afecto amicial y podra llegar a diluirlo.

Se plantea seguidamente ngel Cristbal si la metamorfosis de la amistad en
amor y la de ste en aqulla son posibles. Despus de rechazar la
coexistencia de ambos sentimientos entre las mismas personas, y tras
examinar pormenorizadamente la casustica de la relacin amorosa y los
factores que pudieran promover el cambio, llega a la conclusin de que la
amistad puede transformarse en amor en heterosexuales y homosexuales
indistintamente puesto que en un momento se atisban en la primitiva
relacin algunos signos novedosos: cierto desasosiego, un cambio en ciernes
no totalmente determinado por la voluntad, contactos ms ntimos o
aparicin de los celos. Eso es el preludio de una nueva relacin, la
amorosa, que no tardar en materializarse.

La mutacin del amor en amistad, cuando aqul se rompe, ya sea por una
lenta y progresiva degradacin o por haber surgido nuevos lazos afectivos
hacia un tercero, es prcticamente imposible. La amistad no es un sucedneo
del amor y, si ste acaba, los antiguos amantes no pueden crear algo que en
lugar de ser un nuevo sentimiento, limpio y digno, pasara a convertirse en
una degradacin del amor y se vera en todo momento contaminado por las
vivencias pasadas, mucho ms ricas que las que pudiera deparar el futuro.
Todo ello empobrecera demasiado el hecho amicial arrebatndole su
grandeza.

A la condicin de jurista prestigioso del autor se unen sus vastsimos
conocimientos culturales histricos, filosficos, literarios o
sociolgicos, bien armonizados en un libro escrito con pulcritud,
elegancia y agilidad. Tales virtudes convierten a El amor, la amistad y sus
metamorfosis en una obra que proporciona al lector, amn del hecho
gratificante que en s misma constituye la lectura, una experiencia que,
ms all del saber puramente especulativo, puede ayudarle a conocer y
sobrellevar mejor los avatares emocionales que le acontecen a diario.

** Aurelio Barrio Gallardo
   abarrio@unizar.es
   Investigador espaol (Zaragoza, 1981). Trabaja como investigador
   contratado para el Departamento de Derecho Privado de la Universidad de
   Zaragoza (http://www.unizar.es). Ha publicado artculos en revistas y
   diarios, ha colaborado en un libro y tiene en prensa otro de inminente
   aparicin. Ha obtenido, adems, el premio Castn Tobeas para
   investigadores menores de 30 aos.



=== De otra manera, Jane Kenyon      Max Vergara Poeti ====================

      De otra manera
      Jane Kenyon
      164 pginas
      ISBN: 978-84-81918052
      Traduccin y direccin de Hilario Barrero
      Editorial Pre-Textos
      15 

Pocos poetas comparten en Estados Unidos una misma fama y son nombrados
inmediatamente en los mismos crculos. Es el caso de tres de cabecera, Jane
Kenyon, Ted Kooser y Donald Hall. Los dos ltimos, ya ms que famosos al
ser Poet Laureates y convertidos prcticamente en household names; ella,
quiz, ms apreciada que ellos dos, desde hace varios aos. Y slo unos
cuantos (poetas, en efecto), se han dado a la tarea de verter sus versos al
espaol, y quienes lo han hecho, han asumido las consecuencias de una
modificacin completa de su sentido original, o en el mejor de los casos,
han logrado superarlo (grave vicio). Incluso, si quien hace la traduccin
es el mismo autor, se expone a obtener otro libro al final, totalmente
distinto al que inicialmente escribi. Y si la traduccin se hace de nuevo
a su lengua original, se obtendr siempre un tercer libro completamente
distinto a los otros dos. En ltimas, un poema siempre es un poema, una
novela una novela, y no sus versiones, que tambin son. Pero hay versiones
que ms se aproximan a ellas, y son las verdaderamente avaladas por los
conocedores de los originales, por los profundos lectores. Incluso del
mismo autor o sus amigos cercanos, como en el caso de Kenyon, y la ayuda de
su esposo, el poeta Hall, al libro que aqu se resea.

Este es el caso de De otra manera, que rene algunos de los mejores poemas
de Jane Kenyon, dupla de su Otherwise (y traduccin exacta), publicado
originalmente en Estados Unidos en 1996, como libro pstumo tras su muerte
un ao antes. Este hecho sin lugar a dudas dio un nuevo rumbo a su
atencin, pues nada aport al reconocimiento de la calidad de su obra
potica, del que ya sobradamente gozaba. Poe fue uno de los que dijeron
alguna vez que la muerte de una mujer brillante era incuestionablemente el
tema ms potico del mundo. Y las coincidencias con Kenyon, adems del
contexto de su vida, reiteran la validez de tal idea. La versin de De otra
manera que se presenta para Espaa e Hispanoamrica rene una
representativa seleccin de lo mejor de su obra: desde From Room to Room,
su primer libro de poemas, hasta los nuevos poemas de su coleccin pstuma,
escritos durante su larga enfermedad.

La vida de Kenyon da numerosas claves a su obra, pero a veces innecesarias,
dada su universalidad indiscutible: se trataba de una universitaria que se
cas con su profesor de ms edad y se retir con l a una finca en Nueva
Inglaterra para redescubrir, en ltimas, su fe, sobrevivir a la depresin
del vivir, servir luego de enfermera durante las dos amenazas de cncer de
su esposo Donald Hall (lo llamaba Perkins), pasear con su perro Gus,
escribir y leer, y en ltimas, ser la esposa cuidada hasta su muerte. Desde
otra mirada que nos aproxima a su obra, su vida fue la de una joven beata
que se rebel en su adolescencia y regres a la fe en su edad adulta. Fue
esta brecha la que la llev a escribir, e igualmente, tras su regreso a una
intensa religiosidad, le dio dimensin a sus versos. Su vida fue una
maravillosa asociacin (que en ltimas, puede llegar a ser ms fuerte que
el simple matrimonio) con Hall, quien tena 43 aos y ella 24 cuando se
casaron. Su mudanza con Hall a la granja de abolengos en New Hampshire
ser, para su obra, el ojo de toda la fuerza de su inspiracin.
Inicialmente la pareja quiso pasar all una especie de ao sabtico, pero
sera en aquella casa donde Kenyon morira veinte aos despus.

La obra de Kenyon se levanta sobre su profunda religiosidad individual. Su
poesa gira cuando, en un momento de su vida, se da cuenta de su hambre
espiritual y su eterna unin con Dios, con el Cosmos. La belleza fsica de
los alrededores de la granja, el Mt. Kearsarge y el Lago Eagle, seran un
factor determinante en su obra. La poetisa, que en sus inicios dudaba si
acaso podra alguna vez producir un libro de poemas, lo consigue,
experimentando por vez primera la sensacin de comunidad que jams haba
sentido, contrastada con la soledad, y muchas horas que aprovechar, que
llenar, que engendra sus poemas.

La profundidad de la obra potica en De otra manera est en la connivencia
entre la soledad y la comunidad. Sumado a esto, la experiencia personal,
traducida en live metaphors, segn la misma Kenyon.

De otra manera rene 60 poemas, que inicia con su primera antologa, De
habitacin en habitacin (1978). Aqu es el primer poema que salta a la
vista, que canaliza el esfuerzo de la recin llegada a New Hampshire de
adaptarse a una nueva vida, dedicada a escribir:

      T siempre has pertenecido a este lugar. / Eras uno de los suyos,
      firme como una roca. / Yo soy la que se preocupa / de si me adapto o
      no a los muebles / y al paisaje.

Estos versos son una muestra viva del arte de Kenyon, por su presentacin
austera, su sencillez y la riqueza de dos o tres detalles extrados del
mundo domstico y natural. Sobre estos primeros poemas, con un claro
sujeto potico, Kenyon dira: Las cosas que advert de este lugar son
todas objeto de mis poemas... Es maravilloso que vivamos aqu entre estas
montaas y colinas. En los aos sucesivos la traduccin y estudio de
Akhmatova (quien Joseph Brodsky considerara la mejor poeta rusa del siglo
pasado y llegara a Kenyon por sugerencia del poeta Robert Bly) vigoriz sus
escritos. El resultado es la segunda ronda de poemas, La barca de las horas
tranquilas. Ya en esta nueva coleccin vislumbramos un subrepticio matiz de
oscuridad y sufrimiento, una melancola fina y enriquecedora, a pesar de la
aparente perfeccin de su vida en Eagle Pond Farm. Comienza en este ciclo
un ansia espiritual, en el cual fluye lo ms hondo de su condicin
bipolar que no es otra cosa que su obra. Se acerca a Dios, y por ello
sufre, ve a un Dios que te perdona con amor, no un Dios que te castiga con
reglas y prohibiciones. De lo que luego concluye: Si no creyera en ello
no podra vivir.

En esta profunda melancola existencial transcurren sus poemas. Su fuerza y
belleza subyacen precisamente en su manejo honesto de la desesperacin y la
fe, y en este sentido la lucha entre ambas es cerrada. El otro lado humano,
que no era artstico, estaba sumido en una honda enfermedad. La medicina
ayudaba, pero no habra podido sobrellevarse de no ser por la intensa y
bella soledad que comparta con Hall y su relacin con la comunidad, que en
Estados Unidos es un valor primordial en los pueblos chicos. En 1993,
Constancia da algunos matices de esta lucha, con su epgrafe de Chejv
que dice: Si se recetan muchos remedios para una enfermedad, debes tener
claro que la enfermedad no tiene cura. All surge la fe en un Dios
condescendiente y universal, as: You wouldnt be so depressed / if you
really believed in God. Esta primera traduccin indita al espaol termina
con algunos poemas ltimos, previos a su muerte, ms reflexivos que
ttricos, podra decirse. En total son 14, puntualizados por el sombro La
esposa enferma.

Los poemas en De otra manera, reunidos bajo la direccin y admirable
cuidado del poeta Hilario Barrero, no son poemas religiosos; son poemas que
hablan de fe, que no necesariamente fluye hacia una Iglesia o un credo
determinado, sino hacia el sentido de unidad universal que cada ser humano
necesita para no desfallecer. Hay un positivismo extremo, innegable en cada
uno de estos poemas. Una gran belleza, potenciada por su simpleza. En
algunos, la poetisa (como la humanidad) no se da por vencida en la lucha
diaria:

      Lo intentar de nuevo / como la joven enfermera lo hace con la
      aguja.

Y siempre la luz, cayendo sobre el camino de cualquier posibilidad, como
este libro, una valiosa puerta que encontrar sus lectores, pues como
escribi Kenyon:

      Pero un da, lo s / ser, de otra manera.



Links

  Enlace editorial: http://www.pre-textos.com/detalle.asp?id=1037.

  Jane Kenyon: http://www.poets.org/poet.php/prmPID/361.

  Librera Casa del Libro (compra online): http://murl.net/1xu.

** Max Vergara Poeti
   christianv@supercabletv.net.co
   Escritor, reseador, pintor y traductor colombiano (Bogot). Abogado de
   profesin, ha colaborado para diferentes revistas de Hispanoamrica,
   Europa y Estados Unidos, asimismo como para algunos suplementos de
   peridicos. Columnista del portal espaol Libro de Notas
   (http://www.librodenotas.com), cuentos suyos han aparecido en diferentes
   versiones impresas y electrnicas traducidos al ingls, francs, alemn,
   italiano y sueco, as como su poesa, escrita principalmente en ingls e
   italiano y publicada bajo seudnimo. Ciudadano de Italia, ha participado
   tambin en diferentes programas culturales de Turn, la ciudad de sus
   antepasados, como tambin en Barcelona y Nueva York. Actualmente dirige
   un proyecto literario, Adentro y Afuera
   (http://maxvergarapoeti.blogspot.com), y prepara la publicacin de su
   primera novela en Iberoamrica.



=== Satans      Winston Morales Chavarro =================================

Siempre he abrigado una delectacin especial hacia las obras oscuras,
cifradas, de escritores de la edad media, el renacimiento, el
romanticismo, la era victoriana o la modernidad. Esos pasajes esotricos,
vorgine por la psique humana, me parecen mucho ms reveladores que los
episodios de la literatura contempornea, donde todo aparece resuelto y el
esfuerzo mental, la capacidad telrica, es mnima.

Mi impresin muy personal me empuja a preferir obras como El retrato de
Dorian Gray, de Oscar Wilde, sobre otras como El prncipe feliz o El
ruiseor y la rosa, del mismo autor. Lo mismo puedo decir de Robert Louis
Balfour Stevenson. Sin lugar a dudas, El extrao caso del Dr. Jekyll y Mr.
Hyde supera con creces, desde esa cabeza oscura de la que nos hablara el
poeta Antonin Artaud, a textos como La Isla del Tesoro (no por la equvoca
impresin de ser un libro para jvenes) o su otra novela, La flecha negra.
Pese a esto, Stevenson, en La Isla del Tesoro, algo que se repite en El
extrao caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde, logra establecer un principio de
correspondencia entre el bien y el mal, la luz y las sombras, de la misma
manera en que lo hace Cervantes con el Quijote; el Quijote representara el
espritu, Sancho Panza, como su mismo apellido lo acredita, la materia. No
obstante, se trazan equilibrios en la obra; Sancho, quien simboliza lo
vulgar, lo terreno, padece un proceso de calcinacin y de ablucin,
logrando al final del texto una luminosidad que asombra. El Dr. Jekyll y
Mr. Hyde, sobre todo este ltimo, incitan a una valoracin de lo real, lo
evidente, lo fsico, lo humano. Las revelaciones oscuras del libro, su
lenguaje cifrado, su infinidad de cdigos y acertijos, igual a los pasajes
referentes al infierno de La Divina Comedia o de El Paraso Perdido, estn
ms ataviados de luz, de descubrimientos, que el mismo Gnesis de la
Biblia.

Lo mismo acontece en La Eneida, de Virgilio; El asno de oro, de Apuleyo; El
matrimonio del Cielo y el Infierno, de William Blake; La serpiente verde y
Fausto, de Johann Wolfgang von Goethe, las cuales pertenecen a esas fbulas
de lo oscuro y lo esotrico, trazadas y levantadas por escritores que
tuvieron en su literatura un vnculo muy estrecho con las sociedades
secretas (el caso de Milton, Dante y Goethe), o que simplemente encontraron
ms atractiva su lucha esttica enfrentndose a sus propios demonios,
fiebres, urticarias y pesadillas (Hlderlin, Novalis, Baudelaire,
Nietzsche, Milosz).

Lo anterior se extiende a escritores ms contemporneos como es el caso de
Doyle y Yeats (lo paranormal) o los americanos Dvila Andrade, Ramos Sucre,
Jaime Senz y Carlos Obregn (lo alqumico).

La pelcula Satans, basada en el libro homnimo de Mario Mendoza, refuerza
en nosotros ese gusto por lo siniestro, lo oscuro, el otro o los otros,
cohorte de fuerzas antagnicas que nos delinean, habitan y componen y sin
las cuales no seramos nada.

Eliseo, el hombre que se incrusta en la carne y en los huesos de hombres y
mujeres de diversas geografas, logra libertarse del pensamiento racional
de su Yo para instalarse en un pensamiento seminal, conectado con la
naturaleza de su propia psique, con las fuerzas de su ser interior y no
exterior; todos llegamos a creer, por culpa de la tradicin religiosa, que
el mal habita afuera, que se representa en lo externo y en lo simblico,
sin percatarnos de que el mal subyace adentro, forma un paralelo con su
sustancia antagnica-anloga, entrando en correspondencias que determinan
los equilibrios.

Pero Satans, antpoda del bien, no slo habita en Eliseo, sino que se iza
y erige en Ernesto, el prroco, lo que confirma que el bien y el mal dejan
de contradecirse para interactuar; Paola, aquella hermosa muchacha que
utiliza sus encantos todo ngel es terrible, dira Rilke para robar a un
puado de hombres con el uso de la escopolamina; Irene, quien encarnara,
en el caso del cura Ernesto, la cada, el fruto prohibido, la serpiente del
Edn, para luego instaurarse como la luz, el amor, la salvacin, la fuga,
el xodo.

El mal no slo habita en Eliseo. Puedo afirmar, con conocimiento de causa,
que los extremos opuestos de la belleza, de la perfeccin, de la fealdad,
del bien, de lo luminoso es decir, el mal y sus iguales gravitan no slo
en los seres humanos (el taxista, los hampones, los violadores) sino en lo
imaginario, en lo atmosfrico, en lo geogrfico, en lo simblico, en lo
comunicativo.

Eliseo, entonces, nos representa a todos, no a unos cuantos, como dirn
algunos moralistas, sino a todos, hombres y mujeres, nios y ancianos, y lo
anterior puede confirmarse no slo a travs del hermetismo (los principios
hermticos), el taosmo, el budismo, el brahmanismo incluso el catolicismo
en sus orgenes sino tambin en el anima y el animus planteado por Jung;
el inconsciente de Freud; el principio de incertidumbre, de Werner Karl
Heisenberg, o la relatividad de Albert Einsten, llevados estos ltimos al
plano de lo espiritual y psicolgico.

Con temor a equivocaciones, creo que Satans, del colombiano Andi Baiz, es
la mejor pelcula que se ha hecho en el pas. Y eso lo constata no
solamente la direccin de Baiz, la produccin de Rodrigo Guerrero Rojas
(Mara llena eres de gracia) y del mexicano Matthias Ehrenberg (Rosario
Tijeras), sino tambin la actuacin magistral de Damin Alczar (El crimen
del padre Amaro), Blas Jaramillo, Jhon Alex Toro, Teresa Gutirrez, Vicky
Hernndez, Marcela Gardeazbal y Martina Garca (Perder es cuestin de
mtodo).

Una pelcula que sorprende por sus dilogos, su filosofa, su literatura,
su fotografa, su reparto. Una obra que desde comienzo a fin logra la
seduccin, algo muy esquivo en el cine nacional, la atraccin, la
sugestin, el arrepentimiento, el llanto, la catarsis. Una pelcula que no
da lugar a pausas, lapsus, respiros. Una pieza maestra que no permite la
liberacin, solamente hasta el final, el escape, la retirada.

Es muy probable que Satans, aunque esto no debe preocupar a Colombia (Lars
Von Trier ni siquiera fue nominado por Dogville), reciba la presea dorada
en los Premios Oscar como mejor pelcula extranjera. Sin embargo, a la
Academia de Artes y Ciencias Cinematogrficas de Hollywood le suele ocurrir
lo que le sucede a quienes conceden el Premio Nobel de Literatura: son
muchos los escritores que han quedado por fuera.

Con reconocimientos o sin ellos, Satans es una obra que consolida el cine
nacional el mismo que ha tomado tanta fuerza con pelculas como Al final
del espectro o Bluff, una cinta que confirma que el arte nacional est a
la altura del mejor cine mexicano, chileno, argentino, brasilero o iran.

** Winston Morales Chavarro
   aniquirona@yahoo.com
   Narrador, poeta, ensayista y periodista colombiano (Neiva, Huila, 1969).
   Magster en estudios de la cultura, mencin literatura hispanoamericana,
   por la Universidad Andina Simn Bolvar (http://www.uasb.edu.ec; Quito,
   Ecuador). Ganador de los concursos de Poesa Organizacin Casa de Poesa
   (1996); Jos Eustasio Rivera (1997 y 1999); Concursos Departamentales
   del Ministerio de Cultura (1998); Concurso Nacional de Poesa Euclides
   Jaramillo Arango (Universidad del Quindo,
   http://www.uniquindio.edu.co, 2000); segundo premio en el Concurso
   Nacional de Poesa Ciudad de Chiquinquir (2000); Concurso Nacional de
   Poesa Universidad de Antioquia (http://www.udea.edu.co, 2001); tercer
   lugar en el Concurso Internacional Literario de Outono (Brasil); primer
   y nico premio en la IX Bienal Nacional de Novela Jos Eustasio Rivera
   (2004); primer puesto en el Premio Nacional de Poesa Universidad
   Tecnolgica de Bolvar (http://www.unitecnologica.edu.co, Cartagena,
   2005), y finalista en varios concursos de poesa y cuento en Colombia,
   Espaa y Mxico. Fue director editorial-fundador del peridico Neiva y
   es co-director de la revista ndice de Literatura, miembro del consejo
   editorial de la revista de literatura Puesto de Combate (Bogot),
   director de la revista Hojas Sueltas-Neiva y corresponsal de la revista
   de literatura Alhucema (Espaa). Ha publicado los poemarios Aniquirona
   (Trilce Editores, 1998); La lluvia y el ngel (coautora; Trilce, 1999);
   De regreso a Schuaima (Ediciones Dauro, Granada, Espaa, 2001); Memorias
   de Alexander de Brucco (Editorial Universidad de Antioquia, 2002), Summa
   potica (Altazor Editores, 2005) y la novela Dios puso una sonrisa sobre
   su rostro. Textos suyos aparecen en antologas diversas y en revistas y
   peridicos de Colombia, Espaa, Venezuela, Estados Unidos, Argentina,
   Puerto Rico y Mxico. Mantiene una pgina personal en
   http://www.eldigoras.com/eda/m01/wmorales.htm.



=== Regreso a casa      Mara Anglica Franco Fras =======================

                                                 Ya dorm en cama de rosas,
                                                  dibuj siluetas hermosas,
                                                   haba muerto y resucit,
                                                lo perd todo, lo recuper,
                                         pero todava no cierro el crculo,
                                                       algo est pendiente,
                                                       por eso es que yo...
                                                            Regreso a casa,
                                                  me lo reclama el corazn,
                                  siempre hubo encendido fuego en el hogar.
                                                        No cambio el mundo,
                                                            ando de frente,
                                                            y hacia el sol,
                                            ya fue mucho tiempo de divagar.

                                                    Regreso a casa, Moenia.

Da Uno. La complicidad del fro

Hoy veinte de enero regreso nuevamente a Bogot despus de nueve aos; hace
quince, en un da as, incluso en la misma fecha, el fro de la ciudad
entr para quedarse conmigo, hacindome enemiga de los aires acondicionados
y otros aparatos de ventilacin. Ese fro que me acompaa hasta en
temporada de calor, permite decir que en el Distrito Capital me siento como
en casa, mi cdula de ciudadana lo confirma. Dejo las maletas y me lanzo a
la calle a recorrer las que fueron rutas cotidianas... ha cambiado tan
poco y a la vez tanto! No estoy tan perdida, los sitios ms frecuentados se
encuentran all y el tiempo, si bien los ha mutado, les aade elementos que
conjugan el pasado con el presente. Al llegar al Parque de la 93, el cual
dej hecho un montn de tierra acumulada e incipientes construcciones,
escucho a Robi Draco Rosa cantando Ms y ms, la cual sonaba
repetitivamente el verano en el que luchaba con mis primeros textos luego
de eternidades sin escribir. Parece que nunca hubiese emigrado, la
sensacin de familiaridad es tan agradable que hace olvidar cualquier
molestia fruto del cambio de ambiente. Es cierto, esta ciudad me es tan ma
como ajena me ha sido por momentos aquella que habito.



Da Dos. Despertando a la memoria sensorial

Los moribundos recorren sus pasos antes de desprender su espritu del
cuerpo; los vivos, al querer rememorar lo experimentado, recurrimos, unas
veces sin xito, otras con resultados insospechados, a hacer el titnico
esfuerzo de despertar la memoria sensorial, ejercicio constante de los
estudiantes de artes escnicas. Despert temprano planificando la
continuacin de la noche anterior. Aoraba ir a mi cita obligatoria los
domingos para combatir el ennui: el mercado de las pulgas de Usaqun.
Amaneci delicioso y soleado, como para tomarse la libertad de salir sin
medias.

A mitad de maana me encontr con Diana y su hijita Luisa. No nos habamos
visto desde cuando estaba embarazada y actualmente espera su segundo
retoo. Nos reamos de las tremendas aburridas en que nos hemos convertido,
encargndome de recordarle que tomaba cerveza echada sobre las baldosas del
piso de la terraza de mi casa y ahora llevamos un milenio sin probar un
trago. Me dej en la calzada frente a Hacienda Santa Brbara, atravesando
sus pabellones llegu a la Plaza de Usaqun. Salvo que el mercado se movi
una cuadra ms arriba, lo dems se encuentra idntico a cuando adquir una
piedra caf con vetas amarillas, colgada de un cordn de cuero, a manera de
collar atesorado hasta hace poco. Lo recorro de arriba abajo, subo hasta
casi ver los rboles de los cerros orientales, en busca de pequeos
hallazgos para llevar a manera de recuerdos, sin encontrar la Carta de una
desconocida de Stefan Zweig en el puesto de libros antiguos y dar con el
que cre el mejor de los descubrimientos, un pequeo almacn de
curiosidades en el que se apilaban pares de guantes multicolores de mdico
precio. No dud en calzrmelos enseguida, pese a que la indumentaria con
piernas descubiertas contradijera las manos enfundadas en mitones azul
celeste, que me acompaaran hasta pagar su costo el resto de la semana. En
la esquina siguiente, un vendedor callejero los ofreca todava ms
baratos. Ya me haba hecho a ellos, mala aunque necesaria inversin. No s
cmo har si visito algn recndito zoco en los que regatear es el alma de
la negociacin, pues me avergenza, a riesgo de acabar timada, discutir el
precio con el marchante.

La tarde fue compartida con alguien a quien apenas estaba conociendo y de
quien no tuve la oportunidad de despedirme, por circunstancias jams
esclarecidas. No obstante, sentados en el jardn que antes no exista
cuando me recostaba all mismo en un columpio con mi amiga Paola a fumar
Marlboro Lights, para horror de las madres de familia que pasaban llevando
a sus nios de la mano; el olor a humo de cigarrillo, dejado por razones
obvias, traa de vuelta vivencias pasadas, intensificadas por el aroma de
los spaguettis al burro con ms queso que pasta, saboreados entrando la
noche. Cuando ramos ms jvenes, nos alimentbamos de pasta a cualquier
hora que el antojo irrumpiera, pero al cabo de la vejez muchos hbitos se
pierden.



Da Tres. Life is for rent

Antes del crepsculo de una jornada agitada, me encontraba en similar
postura a la descrita por Truman Capote en la pgina siete de Crucero de
verano:

      Eres un misterio, querida dijo su madre, y Grady, desde el otro
      lado de la mesa, a travs de un centro de rosas y helechos, sonri
      con indulgencia: S, soy un misterio, y le agradaba pensarlo.

Mitad acalorada, mitad tiritando, buscaba afanosamente en un tazn que
haca las veces de azucarera un sobre de endulzante que no contuviera
stevia, la cual amarga todo lo que toca. Descubro que no traigo conmigo
algo importante que deba tener en mi poder. Al presentarme al rendezvous
slo portaba una trada de varitas de incienso que obtuve en la avenida
Jimnez. A mi interlocutor y a m nos separaba casi una dcada de
ausencias: Eran demasiado selectos, la poca de la adolescencia no les era
propia, Peter deca que seran apreciados en el futuro.

Convocada por l, me deslic a toda prisa hacia la calle ochenta desde la
carrera sptima hasta la once, para llegar casi ahogada por el esfuerzo,
recordando lo que dice Margarita Posada: La vida es as. Somos como los
aviones: tenemos unos tiempos estimados de arribo y unos tiempos estimados
de despegue, y si no concuerdan con el del otro, sorry. As sean dos
minutos de diferencia. Uno puede desencontrarse con alguien en cuestin de
minutos.

Pero esta vez no hubo tal, no imagino qu tuvo que conjurarse para que esta
reunin se materializara, serena y dichosamente. La ciudad y nosotros,
aparentemente iguales pero ostensiblemente distintos, con ciertas metas
antes soadas y ya obtenidas o a punto de concretarse. La conversacin
discurri fcil entre preguntas formuladas previamente, unas invariables,
otras con modificadas respuestas, comparando hechos, gente, fenmenos e
insucesos. El tiempo era escaso, pero pareca haberse congelado como la
atmsfera que me obligaba a usar cuello de tortuga, bufanda y guantes,
contrariando los efectos del calentamiento global, envuelta en capas
semejantes a las de una cebolla. Ubicados afuera del caf, el Zoom de Soda
Stereo que se escuchaba en 1996 reprime el impulso de reparar en los dems
ocupantes del local; no obstante, pareca que podramos pescar a Grady
McNeil reclamndole a su ami de coeur:

      Peter, te burlas de m?

      Por supuesto se ri l, y ella le tir del pelo, rindose tambin.
      Aunque no eran parientes, estaban emparentados, no por la sangre sino
      porque congeniaban: era la amistad ms feliz que ella conoca, y con
      l se senta siempre relajada, como en el calor y la seguridad de un
      bao.

Pero no es el citado personaje el que explica la labor de supervivencia que
envuelve no poseer automvil en una jungla en la que las congestiones
viales obligan a salir con anticipacin para acudir a cualquier lugar, como
ejemplo de las mortificaciones a las que se ve sometido a veces el ser
humano. Le consuelo resaltando las bondades de caminar. Eso haramos, parte
del sendero transitado antesdeayer se me antoj ms corto. La epifana de
lo que no sucede es porque no conviene qued sin valor, por haber sido
este un dj-vu sincronizado que desemboc en el sector pavimentado con
adoquines en el que se emplaza una escultura de Ramrez Villamizar o Edgar
Negret, sitio de la despedida. Hasta muy pronto: ...no se daba cuenta
Peter de que la hora de los aplausos, el momento dorado que l haba
prometido, transcurra ahora?. Acurdate, partner, Il faut se faire valoir
(hay que hacerse valer), sin embargo, slo estamos aqu de paso... Nunca
he encontrado realmente un lugar al que pueda llamar hogar, nunca me he
quedado lo suficiente para hacerlo. S, mi vida es alquilada, y no aprend
a comprar. Bueno, no merezco nada ms de lo que he conseguido, porque nada
de lo que tengo es verdaderamente mo.



Da Cuatro. El galn en el museo

Embargada por la ilusin postergada a causa de repentinos imprevistos, pude
llegar al Museo Nacional so pretexto de ver la muestra de cuatro siglos de
pintura europea, bajo el influjo distractor del botn de tesoros hallados
en los distintos pisos de la edificacin. Al llegar hasta donde se
encontraba la Escena campesina del ao 1575, pintada por Maarten van Cleve,
en el rea dedicada a la formacin del Nuevo Reino de Granada, me
impresion con irona advertir que, pese a desear ser etiquetados como
ciudadanos de una Nacin Moderna (lase Estado Social de Derecho),
estamos lejos de lograrlo gracias a la explicacin en la ficha tcnica del
cuadro: La sociedad conserva los rasgos feudales heredados de Espaa, se
mantiene el seoro y la rgida estratificacin social, orgullosa y
discriminatoria...; cun sujetos nos encontramos an, en pleno siglo XXI,
a tan verdico como pattico modelo!

La crudeza de lo mencionado se suaviza con el ms hermoso de los Epifanios
Garay: Por las velas, el pan y el chocolate (1870). Le siguen los Andrs
de Santamara, el cuadro de una mujer ataviada como Miss Lilly Bart, al
estilo Art Nouveau, obra de una de las primeras pintoras colombianas de las
que se tiene registro, la imagen rplica de la Rebeca que adorna la fuente
cercana al museo, las esculturas y el saln dedicado a Jorge Elicer
Gaitn. Paseando con despreocupacin por la radiante ala, diviso a Manuel
Jos Chvez y me detengo. Cuando dejaba el empaque de actor infantil,
promet con solemnidad que, si me lo encontraba, lo besara. Nos
tropezbamos en centros comerciales y supermercados a otros miembros del
elenco, menos a l, y poco a poco la manada se diluy no sin alivio de mi
parte, dada la magnitud del compromiso que me haba echado encima, ante la
perspectiva de asediar a un arquetipo de ficcin televisiva al que llevo
ventaja deambulando por la tierra. Espeluznada ante la inconmensurable
veracidad del poder del verbo, respir profundo fijndome en el bastn del
ex presidente Lpez Pumarejo y/o el cuadro del designado a la Presidencia
Lozano, sin mucha concentracin, por la travesura que tardamente me estaba
jugando el universo, sin testigos. Mane Chvez, secundado por un seor de
cabello canoso, ingresa a la sala del nueve de abril, en la que se escuchan
trozos de un discurso del caudillo liberal que brotan desde un viejo
aparato de radio. Quito los ojos clavados en la pared llena de reliquias
conservadas en urnas y me dispongo a pasar a la Sala de la Coleccin BBVA y
de paso echar un fugaz atisbo a los Boteros en la rotonda. Cumplira o no
mi palabra? Tal vez habra sido ms fcil si nos hubisemos encontrado en
la seccin de retratos en miniatura, por estar convenientemente en
tinieblas, pero no, estbamos a plena luz y Manuel Jos imitaba los gestos
de Gaitn, con el brazo levantado arengando a la multitud enloquecida, tal
vez como queriendo en un futuro representarlo sin mucho parecido fsico, en
virtud de su corte de cabello pseudo Mohawk, con la cresta decolorada de un
tono gero desvado. Se le forman graciosas arruguitas en las sienes al
rerse, rasgo curioso en alguien tan joven. Examinndome de soslayo en un
espejo empotrado en la pared, mi imagen corrobora que tambin todava lo
soy, eso s, un poco ms curtida. Me delato al volver a mirarlo, cayendo en
cuenta de que l capta la contemplacin, perplejo. Quizs no entendera qu
haca all escrutndolo de pies a cabeza, con notoria cara de sobresalto.
Por ah me dijeron que se haba casado, y eso que fue apenas ayer que
apareci haciendo el papel de guerrillero adolescente en Edipo Alcalde. El
recato me gana, no queda ms remedio que recuperar el equilibrio en el
borde de una butaca a la entrada de la pinacoteca, mientras busco dentro
del bolsillo de la chaqueta la contrasea para ingresar que exige el
uniformado, en tanto que Mane y su acompaante tambin se aprestan a
abandonar la estancia. En una ltima fraccin de segundo, nuestra visin se
cruza, llevndome al delicado relato de Alicia Alayn: ...Una oleada de
miedo inmenso coincidi con una brisa helada que espant a las aves y a las
mariposas, y le aguijone el rostro. Y si su llegada, la ternura acumulada
en largos aos, se quebraba contra la fra realidad de un desconocido?.
Tom mi cartera, lo bes con la mirada y me acerqu al Mercurio de Albert
Cuyp y al paisaje de Jan de Vermeer, carente de certidumbre de si era o no
el Vermeer que pint a la joven de la perla.



Da Cinco. Un castillo interior con taller para el artista

Aprovechando unas horas libres, explor con tranquilidad las calles del
centro antes de visitar la exposicin denominada El castillo interior,
prxima a desmontarse. El ttulo de la misma me retrotrajo a la lectura a
los trece aos plagados por un rampante escaso entendimiento de Las
moradas de Santa Teresa de vila, a la que se le atribuye el aforismo,
Ms lgrimas se vierten por las plegarias atendidas, que por las
desodas.... La pequea Enciclopedia Temtica Larousse describe el tenor
del trabajo de Teresa de Cepeda y Ahumada caracterizndolo ...por la
riqueza lxica popular, la sencillez y espontaneidad y por lo atrevido de
las metforas que emplea.

La nocin del alma como un castillo dividido en siete moradas, en la
ltima de las cuales se encuentra Dios, era, cuando se me asign la
lectura, lo ms parecido a una suerte de acertijo impuesto por la esfinge
de Tebas, harto difcil de desglosar por su elevado misticismo.

La casa colonial que alberga el Museo de Arte Religioso cuenta con salas
rigurosamente custodiadas pues en varias oportunidades han desaparecido
piezas en exhibicin. Tuve que atravesar los diferentes pisos con dos
vigilantes recitando al unsono: S, seorita; no, seorita; siga,
seorita; por aqu, por favor....

Anhelando que los guardias de seguridad se convencieran de mi falta de
intenciones de atentar contra las reliquias, escamotear animales de los
nacimientos de la poca del Virreinato, o alterar el orden de los cajones
de los bargueos esmaltados, me dejaron sola en el saln dedicado al Taller
del Artista, donde los Zurbarn se confunden con los Arce y Ceballos, por
dedicarse ambos a plasmar imgenes religiosas. A partir de ese instante,
admirando los diversos pigmentos utilizados para obtener los colores
destinados a cubrir los lienzos, dej que el silencio de la edificacin me
llenara, siendo slo interrumpido por el sonido de las pisadas al bajar la
escalera que conduce al patio, lleno de rboles y flores que rodean una
fuente de piedra. Finalmente llegu a un subjetivo dictamen: el castillo
interior es sentirse en paz con uno mismo, hacer y ser lo que constituye la
verdadera vocacin. De ah que nada ms espiritual, mstico y pertinente
que la comunin entre una austera morada y el espacio de trabajo de un
artista.



Da Seis. Soledad, presente

Comienza el Hay Festival en Cartagena, los compaeros del taller de
escritura creativa asistirn. Todos menos yo. Escucharn a Wole Soyinka,
Tishani Doshi, Juan Gossan y a Marianne Ponsford, y se deleitarn con la
msica del Sexteto Tabal y las Alegres Ambulancias de Palenque. Los que no
logren entrar al auditorio del Heredia tienen chance de asistir al Off-off
Festival. Las torres de oficinas, los puentes peatonales y estaciones de
Transmilenio parecan decir: VETE. La inquietud empieza a hacer lo suyo en
mi cerebro. He decidido regresar. Esta noche en el Teatro Libre de
Chapinero se presentar The Cultures of Rhythm y no tengo con quien ir a
ver el espectculo. La soledad es mal perenne en las grandes ciudades. La
nostalgia me ataca cruel en una buseta atestada que avanza a paso de
tortuga por la Caracas prxima a tomar la quince. No me haban vuelto a
tocar los glidos aguaceros de principios de ao; esta vez, uno de ellos
apresur la terminacin de la inspeccin relmpago a la calle 116, ltimo
domicilio que tuve en Bogot. Asfixiada por el gento aglomerado en el
pasillo del sucinto transporte, me bajo y completo a pie el resto del
trayecto. Quiero estar en mi casa, en mi habitacin, extrao a mi gata y a
mis plantas predilectas: las orqudeas de tierra, las rosas criollas, los
bonches, esos anturios rosados, ni hablar de los helechos colgados en
canastas y las palmeras. Subiendo por la setenta veo las flores y la
vegetacin que tanto me fascinaron durante los cuarenta y ocho meses
transcurridos desde que llegu para no quedarme. No me hallaba y no me
hallo ahora, aunque pase por lugares en los que, al final de aquel
captulo, encontrara una inusual fortuna que enmara la anterior partida.
Esta vez me top nuevamente con ese regalo del destino, o como lo llaman
los orientales: Kismet, a pesar de sentir que mi lugar no estaba en donde
me encontraba ese lluvioso jueves. Slo esperaba que las horas pasaran
rpido para arrancar. Entretanto, cruzando la carrera novena, mis sentidos
se saturaron con la belleza urbana que sirve de placebo para mi
desesperacin. Al despojarme del empapado impermeable y los zapatos
hmedos, me refugio una ltima noche bajo las cobijas de la cama prestada
en la que slo dorm bien el martes, no por incmoda, sino por insomnio
crnico.



Da Siete. Regreso a casa

No siempre hacer lo correcto es lo ms fcil, pero es parte de crecer
aceptar que a veces, al perder, en cierta medida se gana, aunque las cosas
no salgan como se esperan. El tiempo da la razn de todo. A manera de
consuelo, compr un ejemplar de La edad de la inocencia, de Edith Wharton,
que se encontraba en oferta en la Librera Lerner. No pude detenerme en los
ttulos de las estanteras, porque la cuenta final estaba corriendo y
necesitaba encontrar algo que me llevara hasta Cedritos, de lo que tuve que
desistir con frustracin ante las negativas de los conductores. Terminando
de empacar lo que traje y lo que llevara, se me ocurri salir a dar un
paseo, abrigada hasta las orejas debido a la llovizna de la maana
continuando intermitente hasta oscurecer, escondiendo en su neblina a los
edificios ms altos de Los Rosales. Camino bajando por Casa Medina hasta la
calle 63 con sptima, llegndome susurros desde los ventanales del enorme
centro deportivo, las carpas de los nuevos restaurantes y las vitrinas de
las boutiques, salpicadas por doquier de ramas de magnolios, cortezas de
eucaliptos y papiros: Volvers porque somos parte de ti, t que creas no
tener races, por fin has descubierto que cuentas con ms de un terreno al
cual pertenecer y quedarte todo lo que desees.

Me fui al aeropuerto en un taxi, como lo hice en otras oportunidades en
indistintos horarios, utilizando el bus que tarda casi dos horas en llegar
al Dorado. Conozco el camino de sobra.

Al abandonar la sala de equipajes, mi mam estrena un aderezo azul y mi
pap aguarda para ayudarme a cargar mis cosas. Me lleno de satisfaccin.
Tengo tanto por hacer ahora que llegu... Las caras paternas son como las
que ve Dorothy al despertar sana y salva del sueo que la llev a
kilmetros de su granja. Este itinerario termina con una estrofa encontrada
en las pginas de una de mis novelas favoritas:

      Aun cuando sea tan humilde
      un sitio no hay como el hogar.

** Mara Anglica Franco Fras
   mfrancofrias@yahoo.es
   Abogada colombiana (Cartagena, Bolvar, 1974). Egresada de la
   Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Ha publicado
   relatos y artculos en Semana (http://www.semana.com), Letralia
   (http://www.letralia.com), Destiempos (http://www.destiempos.com),
   Revista Literaria Remolinos (http://es.geocities.com/revista_remolinos)
   y Caasanta (http://www.canasanta.com). Mantiene una bitcora personal
   en http://mariafrancofrias.blogspot.com.



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Wilfredo Carrizales, en el reino de lo onrico y lo escatolgico ======
=== El mundo est all afuera y hay que buscarlo      Rafael Ortega =====

      Los verdaderos lectores de literatura en un pas siempre sern
      pocos. Son loables las campaas que emprende el Estado para masificar
      la lectura de buena literatura, pero mientras la lectura no sea una
      real necesidad del ser humano poco se avanzar en ese sentido.

Wilfredo Carrizales (Cagua, 1951) es sinlogo de profesin y actualmente se
desempea como agregado cultural de la Embajada de Venezuela en Pekn.
Entre 1976 y 1982 estudi chino moderno y clsico, as como historia de la
cultura china en la Universidad de Pekn. Textos suyos han aparecido en
diversos medios de comunicacin de Venezuela y China, entre otros pases.
Tambin ha publicado los poemarios Ideogramas (Maracay, Venezuela, 1992) y
Mudanzas, el hbito (Pekn, China, 2003), el libro de cuentos Calma final
(Maracay, 1995), los libros de prosa potica Textos de las estaciones
(Editorial Letralia, http://www.letralia.com/ed_let/estaciones, 2003;
edicin bilinge espaol-chino con fotografas; Editorial La Lagartija
Erudita; Pekn, 2006), Postales (Corporacin Cultural Beijing Xingsuo,
Pekn, 2004) y La casa que me habita (prosa potica; edicin ilustrada;
Editorial La Lagartija Erudita, Pekn, 2004; versin en chino de Chang
Shiru, Editorial de las Nacionalidades, 2006; Editorial Letralia,
http://www.letralia.com/ed_let/casa, 2006), el libro de brevedades Desde el
cinabrio (Editorial La Lagartija Erudita, Pekn, 2005) y tres traducciones
del chino al castellano.

Cules fueron tus primeras lecturas? Cundo comienzas a escribir?

Mis primeras lecturas me remiten al tiempo de mi infancia, donde en la
casa paterna (la casa que an me habita), mi madre (quien fue maestra) se
afanaba por ensearme a leer y a escribir a los cuatro o cinco aos de mi
edad. Despus, dos tas maternas que tambin eran educadoras se encargaron
de formar mi primera biblioteca con ejemplares de Pinocho, los cuentos de
Perrault, Cristian Andersen y Stevenson, las novelas de Julio Verne, las
fbulas de Esopo, viejas leyendas de Amrica y antiguos mitos
grecorromanos.

Recuerdo que comenc a redactar mis propias composiciones desde segundo
grado. La que hice para egresar del sexto grado le gust mucho al jurado y
me vali una evaluacin de excelente. Es el nico premio que he recibido
desde entonces.

Durante mi etapa de bachillerato continu leyendo mucho, sobre todo
historia y novelas histricas, pero no escrib prcticamente nada. Mi
aficin o gusto por la escritura se manifiesta, paulatinamente, cuando me
traslado por primera vez a China, en 1976, e ingreso en la universidad. Los
textos de aquella poca eran bastante malos, mas me sirvieron de
aprendizaje y ejemplos negativos.

Participaste en algn taller literario?

Mi formacin ha sido autodidacta en materia literaria. Nunca asist a
ningn taller literario. En alguna ocasin yo mismo fung como gua de
taller para jvenes que se iniciaban en la escritura de textos narrativos.

Crees que los talleres literarios son fbricas de escritores?

Fbricas de escritores suena como a produccin en serie. Yo considero que
los talleres literarios, cuando cuentan con un buen gua que tenga amplias
y profundas lecturas y conocimientos de tcnicas idiomticas y
escriturales, pueden, si no fabricar escritores, al menos estimular el
placer hacia lo ldico de la literatura.

Cules temas te motivan a escribir?

Me interesan, en principio, todos los temas. Sin embargo, hay temas
recurrentes a los cuales vuelvo una y otra vez, como por ejemplo la muerte,
lo escatolgico, lo misterioso, el mundo de los animales, lo ertico, todo
aderezado con irona o sarcasmo.

Cmo nacen tus relatos?

Tienen varias gnesis. A veces pueden provenir del mbito onrico, del
subconsciente o de la memoria; otras veces, surgen de otras lecturas con
aristas insospechadas; en otras ocasiones, de iconos, imgenes
fotogrficas, fijas o en movimiento, pinturas o recuerdos mos de infancia
o juventud y sucesos recientes que retornan a la conciencia para ser
transformados en ficcin.

En cul gnero te sientes ms a gusto?

Si todava podemos seguir hablando de gnero, me siento ms a gusto
escribiendo prosa potica o poemas en prosa. No obstante, me divierto
grandemente mientras creo un cuento con ambiente burlesco o de sorna.

Aparte de la lectura, de qu otras fuentes te nutres para escribir?

Tambin me nutro del cine y del teatro, de la pintura y los espectculos.

A tu criterio, cules escritores venezolanos son fundamentales?

Jos Antonio Ramos Sucre, Antonio Arriz, Julio Garmendia, Guillermo
Meneses, Salvador Garmendia, Francisco Massiani, Renato Rodrguez, Jos
Rafael Pocaterra, Mariano Picn Salas, Adriano Gonzlez Len...

A qu atribuyes que los escritores venezolanos no sean tan conocidos como
los de otros pases?

La razn podra atribursela a una falta de proyeccin internacional por
parte de los entes del Estado encargados de difundir la obra de los
escritores venezolanos. Empero los mismos escritores deben utilizar todos
los medios vlidos a su alcance (Internet, por ejemplo) para difundir su
obra en variados mbitos. Para acceder a lectores de otras culturas, la
obra de los escritores venezolanos debera estar traducida, por lo menos,
al ingls.

Es difcil ser escritor en un pas de pocos lectores. Cmo asumes ese
reto?

Los verdaderos lectores de literatura en un pas siempre sern pocos. Son
loables las campaas que emprende el Estado para masificar la lectura de
buena literatura, pero mientras la lectura no sea una real necesidad del
ser humano poco se avanzar en ese sentido.

Yo asumo el reto difundiendo mi obra a travs de Internet. No slo me
interesa acercar mi obra a lectores venezolanos: el mundo est all afuera
y hay que buscarlo.

Cmo percibes la presencia de la mujer en el mundo de la literatura?

En nuestra literatura se ha venido destacando en los ltimos tiempos una
serie de escritoras inteligentes y audaces, con una prosa de calidad que ha
enriquecido el panorama de nuestras letras. Pienso en Elisa Lerner,
Milagros Mata Gil, Ana Teresa Torres, slo por citar tres nombres...

Cules libros o autores de la literatura universal recomendaras?

En el mbito hispanoamericano: Guillermo Cabrera Infante, Bryce Echenique,
Sergio Pitol, Roberto Bolao, Max Aub, Julio Cortzar, Osvaldo Soriano,
Manuel Vzquez-Montalbn, Alejo Carpentier, Virgilio Piera, Reinaldo
Arenas, Juan Carlos Onetti, Augusto Roa Bastos, Augusto Monterroso, Elena
Poniatowska...

En el mbito universal: Edgar Allan Poe, Henry Miller, Ray Bradbury, Arthur
Conan Doyle, Charles Baudelaire, Max Jacob, Jean Genet, Italo Calvino, Jos
Saramago, Fedor Dostoievsky, Yukio Mishima, Yasunari Kawabata, Lu Xun, Pu
Sung-ling, Yuan Mei, Jan Neruda, Virginia Wolf, Catherine Mansfield,
Marguerite Yourcenar...

Las instituciones del Estado ofrecen la ayuda necesaria al escritor?

Sobre todo al escritor que se inicia la ayuda es mnima. A los escritores
consagrados se les presta ms ayuda y se les publica ms, a veces en
desmedro de los autores noveles.

Cul es la funcin del escritor?

Escribir, crear, ser la conciencia y la memoria de su poca y de todas las
pocas.

Cmo ves el panorama regional actual?

Llevo ya ms de cinco aos fuera del pas y por lo tanto no puedo opinar
al respecto. Slo deseo que surjan buenos escritores en Aragua.

De qu manera influy el boom latinoamericano en la literatura
venezolana?

Algunos autores venezolanos se dejaron influir por aquello que se llam el
boom de la novela latinoamericana, pero no lograron ninguna proyeccin ni
mritos literarios. Otros que no siguieron esa corriente obtuvieron mejores
resultados y continan produciendo obras de claridad.

Qu opinas de las nuevas tecnologas?

El escritor verdadero no debe tenerle miedo a las nuevas tecnologas. Debe
saber aprovecharlas en beneficio de la mejor realizacin de su obra y su
posterior difusin y divulgacin.

Crees que algn da los e-books suplantarn a los libros tradicionales?

Es posible que tal asunto suceda. Yo no soy futurista; yo no ver esa
suplantacin y por lo tanto continuar disfrutando del inmenso placer de
pasar hoja tras hoja de papel del libro que est leyendo o simplemente
(h)ojeando.



      Escribir: un acto de fe ntima

      Escribir es sentir la posibilidad de transitar por ignotos caminos
      paralelos con la certeza de no alcanzar ningn puerto seguro, pero
      sin evidencias de que alguien ms te siga. Por lo que escribir se
      convierte en un acto de fe ntima, donde quien escribe se cree un
      especial taumaturgo que invoca en soledad a los nmenes del idioma
      para que lo ayuden a salir de su angustia.

** Rafael Ortega
   rafaelortega@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es tcnico superior
   universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del
   estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y peridicos
   venezolanos, as como en las antologas Narrativa aragea en Tierra de
   Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretara de
   Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificcin aragea
   (Secretara de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 public su
   libro de cuentos La ltima sutileza del diablo.



=== Jaime Roos: La globalizacin es una especie de Snac Bar =============
=== Aldo Roque Difilippo ==================================================

La msica popular est ms domesticada que antes, expres Jaime Roos.
Producto de la famosa globalizacin, donde nos van ganando pero yo la
sigo peleando por la ma. Porque creo en la identidad de los pueblos.

Por estos das Jaime Roos sigue recorriendo el Uruguay presentando su
trabajo discogrfico Fuera de ambiente, que constituye tambin una novedosa
experiencia de distribucin y difusin del disco en un emprendimiento
promocionado por Ancap, empresa estatal que refina combustible y cuenta con
una red de estaciones de servicio en todo el pas. Este disco de Jaime Roos
puede adquirirse en las estaciones de servicio de Ancap, lo que le ha
posibilitado bajar el costo del producto y a su vez colocar un nmero muy
superior de ejemplares.

Previo a su recital en la ciudad de Mercedes, la oportunidad fue propicia
para dialogar con el msico sobre esta nueva experiencia de venta, al
tiempo que reflexion sobre la actualidad de la msica uruguaya.

Cmo evalas esta nueva forma de venta de tu disco?

Todos nos quejamos porque los que perdemos somos los artistas. Las
disqueras tambin pierden, porque si no les compran los discos... pero los
que perdemos ms somos nosotros. Qu gan Ancap. Por un lado no perdi nada
y miles y miles de personas pasaron por sus gasolineras, llenaron el
tanque... Asociar la imagen de un msico uruguayo que tiene imagino para
ellos cierto predicamento en su pas, que el coche cuando para tambin va
al 24 horas, compran un refresco; o sea toda una movida. Nosotros vendimos
16 mil ejemplares, siendo que los topes hoy por hoy para lo que se dice
exitoso son de 7 u 8 mil, y vendemos 16 mil ejemplares en quince das.
Ahora con la segunda edicin ya superamos los 20 mil. Entonces
efectivamente le dimos un fierrazo a la piratera. El disco no se piratea
puesto que le dimos en la matadura, al bajar el precio el pirata pierde.
Gano yo como artista puesto que puedo vender muchos ms discos, y gana
Ancap puesto que hace toda una movida de la que todo el pas est hablando.

Es por eso que sali bien. Ahora, pensar que en el futuro cada artista
edite sus discos de esta manera es muy difcil. Pero por otro lado creo que
es una leccin de que si se baja el precio de los discos la gente se
inclina a comprar el posta que el trucho.

Vos has dicho: Me siento como sapo de otro pozo con respecto a la msica
que se hace hoy. Dnde est la diferencia entre lo que vos haces y lo que
hacen otros msicos que el mercado nos propone consumir hoy?

No es un problema uruguayo, es internacional, en donde los msicos estn
muchsimo ms inmersos dentro del sistema de la llamada msica de marketing
de lo que estaban antes. Antes aparecan, por llamarlo de alguna manera,
talentos artsticos buscando su estilo propio, su propia voz, sus propias
ideas. Hoy, en trminos generales, cuando hay un artista nuevo, la
industria pregunta: a quin se parece? Mira, es una mezcla de tal con tal.
Tiene la pinta de no s quin pero la voz con un estilo de tal.

En otras pocas era exactamente al revs. No haba que parecerse a nadie.
Un msico habra sido objeto de burla si se pareca a alguien. Precisamente
haba que ser diferente. Los msicos eran ms contestatarios con respecto a
las propias compaas discogrficas. Una compaa discogrfica buscaba
msicos, los tomaba en una forma que se puede decir ms en bruto, se
respetaba ms al artista en cuanto a su repertorio.

La msica comercial existi siempre. Siempre hubo los llamados muecos que
se inventan por la industria, pero haba una frontera mucho mayor. O
jugabas en este cuadro o jugabas en el otro. Estaba todo bien, no haba
ningn problema. Hoy por hoy los propios msicos muchas veces hacen sus
primeras obras intentando complacer a la compaa e intentando ver si se
parecen a algo que se pas por MTV. A ver si su video se va a poder pasar
por MTV. Las letras, en la mayora de los casos, estn mucho ms
dependientes de lo que venda, de la moda. Se le da mucha ms importancia a
la imagen del artista de lo que se le daba antes. Estoy hablando de los
artistas sinceros.

Si yo pienso en el gran movimiento de la cancin brasilea de los aos 60:
Chico Buarque, Milton Nascimento, Caetano Veloso, Gilberto Gil; por decir
algo. Pienso en Uruguay en Zitarrosa, Los Olimareos, El Sabalero,
Viglietti, Mateo, Rubn Rada, el Totem; y son muchos ms. Y pienso en
Estados Unidos, en tal, en tal, en tal, y ni que hablar en Inglaterra de
los Beatles para arriba.

Esto no est pasando hoy. Es decir, la msica popular est ms domesticada
que antes. Entonces hay razones para eso. La famosa globalizacin. A m me
encanta la palabra globalizacin, ya que creo en la cancin de John Lennon
que dice imagina un mundo sin fronteras. Siempre aspir a prender un canal
de televisin y saber qu era lo que pasaba con la gran movida del joropo
que hay en Venezuela, o del mejor teatro de Mxico, por decir algo. Y la
globalizacin es una especie de Snac Bar, un nombre que no es McDonalds
pero que podra serlo, en donde yo como televidente me entero de todo lo
que Miami ordena que dice que yo puedo ver, y me puedo enterar. Me entero
de lo que pasa en Venezuela si algn venezolano triunf en Miami y me lo
tiran por las escaleras para abajo. Yo nunca logr que un video mo se
exhibiera en cadenas como MTV, y no lo digo porque estoy sangrando por la
herida, porque estoy resentido. No se trata de eso. Tampoco es mi meta.
Pero cuando me entero por qu no. No me dicen, sabs flaco, tu msica suena
anticuada, suena rancia. No. Me dicen, la msica suena brbara pero la
imagen no concuerda con el marketing que le queremos imponer. No debera
haber puesto un ejemplo mo, puesto que parece un resentimiento y no lo es,
pero esto nos pasa a todos.

Es un problema ya ms industrial, y tambin aunque parezca mentira estamos
hablando de dominacin ideolgica a travs de la cultura.

Ests planteando un panorama muy oscuro. Cmo se hace para revertir eso?

El panorama es muy oscuro porque dicho de esta manera suena un poco
exagerado, porque como dije en un lbum, Estamos rodeados pero no estamos
perdidos. Ahora, nos van ganando. Cmo se hace para revertir esto? Bueno,
yo no tengo la solucin. Mi nica forma es, yo hago la msica que me gusta,
que es Fuera de ambiente, y hago el espectculo como a m me gusta, y lo
que hice siempre, no bajar la banderita. Yo la sigo peleando por la ma.
Creo en la identidad de los pueblos. Creo que si un pueblo pierde su
identidad pierde su cara. Creo que si un pueblo pierde su identidad somos
pasto muy fcil para que nos terminen de absorber. Hago mi msica porque
soy msico, porque me gusta. Pero al mismo tiempo, inevitablemente uno toma
una actitud de resistencia cultural frente a todo lo que pasa. En el caso
mo la resistencia cultural viene despus, lo que ms me importa es hacer
msica, pero inevitablemente se convierte en resistencia cultural cuando
miro para mis costados y veo que hay pocos que siguen con la banderita de
la identidad musical uruguaya.

** Aldo Roque Difilippo
   aldodifilippo@adinet.com.uy
   Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro
   de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una
   serie de investigaciones literarias e histricas en el suplemento
   Lecturas de los Domingos del diario La Repblica, y en la revista
   Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano
   para el diario La Repblica de Montevideo.
   


|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== El mito del oscurantismo medieval      Zenobio Saldivia Maldonado =====

Muy a menudo, en los textos de historia de la edad media o de la historia
en general, se sostiene que el medioevo es un perodo de oscurantismo y
estancamiento en el desarrollo de las artes y de las ciencias.
Lamentablemente esta percepcin se ha convertido en un mito y prcticamente
se da por sentado que el medioevo es sinnimo de estancamiento
generalizado. Dicha tesis est muy difundida en las distintas ramas de la
historiografa y parece ser el resumen de la mirada interpretativa
tradicional sobre la evolucin cientfica y tecnolgica del perodo.
Empero, esta lectura es el resultado de un juicio apresurado, en especial
en lo referente exclusivamente al desarrollo tecnolgico. Por nuestra
parte, estamos convencidos de que si bien la evolucin en el campo que nos
interesa no fue espectacular en dicho perodo, al menos se continan los
esfuerzos tecnolgicos del perodo romano y se perciben interesantes
innovaciones prcticas y artesanales, vinculadas a diversos incrementos
productivos. Pero, por qu se produce la difusin de la tesis del
oscurantismo con su interpretacin implcita tan negativa? La confusin
obedece seguramente a dos razones importantes: efectivamente, en trminos
globales esto es, cultural, poltica, cientfica y filosficamente en la
edad media hay una hegemona religiosa que con sus cnones especficos,
identifica a la religin cristiana con la verdad y obstaculiza por ende el
pluralismo ideolgico y filosfico, as como tambin impide la conveniente
diversidad de criterios para tratar los asuntos metodolgicos y
epistmicos.

Por otra parte, lo que acontece es que usualmente se aplica el marco de
desarrollo tecnolgico propio del Imperio Romano como rasero para medir el
conjunto de invenciones y artificios de la poca medieval. Sin embargo, el
nivel de desarrollo tecnolgico del perodo romano corresponde a un perodo
histrico determinado, con necesidades sociales muy distintas a las del
medioevo; en el Imperio Romano no hubo vasallaje, cruzadas ni feudos, y era
polticamente ms centralizado. En cambio, las comunidades en el perodo
medieval eran eminentemente agrarias, con una fuerte presencia de rdenes
religiosas y ms descentralizadas polticamente (1).

Es en este contexto donde corresponde evaluar el nivel de desarrollo
tecnolgico del medioevo, y desde esta perspectiva es posible sostener que
la evolucin tecnolgica en esta era es diferente, y que sus niveles de
incremento estn en correlacin con sus necesidades, pero no que hay
estancamiento. En lo que sigue, se argumenta a favor de esta hiptesis.



La perspectiva tecnolgica

En cuanto a adelantos tecnolgicos especficos, por ejemplo, en esta era ya
en el siglo VIII aparece el estribo, el que es utilizado por los francos
quienes lo combinaron con una silla de pomo y borren. Esto facilit la
preeminencia de la caballera como fuerza de combate, la que finalmente
logra desplazar a la infantera, en cuanto al nivel de violencia generada
por las huestes ordenadas y compactas. Ello, a su vez, trae aparejado el
aparecimiento de armaduras ms firmes, mejores escudos y espadas, y la
introduccin de la ballesta en el siglo XI.

A su vez, desde el punto de vista del desarrollo tecnolgico en la
agricultura se observa que ya en el siglo IX se comienza a usar
probablemente por los eslavos un nuevo arado, ms potente y con ruedas y
que inclua tambin una hoja metlica vertical para romper el suelo. En
Noruega, an en el mismo siglo, aparece el arns para el caballo;
consista en un collar rgido y acolchado que colgaba del pecho y parte del
cuello del animal, y que le posibilitaba respirar con comodidad. Estaba
aadido a los tirantes laterales para facilitar la traccin. Lo anterior
permite a los animales desplazar mayores cargas; por ejemplo, los caballos
ahora pueden desplazar hasta cinco veces la carga que movan los bueyes
con el yugo. As, a finales del medioevo en Europa septentrional, el
caballo desplaza a los bueyes para las tareas propias de la agricultura
(2). Tambin, todava en este mismo siglo, se soluciona el problema del
excesivo desgaste de los cascos de los caballos, gracias a la invencin de
las herraduras clavadas. Ello, sumado a la aparicin del balancn en los
arneses, posibilit el uso y expansin de un nuevo medio de transporte
pesado: la longa caretta; esto es, un carro tirado por caballos que permite
transportar una gran cantidad de personas y mercancas o pertrechos
blicos. As, en esta poca, la tecnologa avanza desplazndose entre la
religin, las iglesias, la agricultura, la talabartera, la industria
incipiente y los requerimientos blicos. Al lado de la construccin de
catedrales, del florecimiento de la pica y del desarrollo del
escolasticismo, el hombre de la Edad Media cre, por vez primera en la
historia, una civilizacin que no se basaba en el trabajo del esclavo, sino
en el empleo de la fuerza animal (3).

Ahora, en cuanto a la construccin de navos, an no hay mucho
conocimiento acerca de cundo principiaron a construir los navos segn el
sistema ingenieril actual. Es decir, partiendo de la estructura interna y
continuando luego con las planchas de madera externas. Pero lo que s est
claro es que la confeccin de las carabelas dio paso a los descubrimientos
geogrficos del siglo XV y despert las ansias de aventura de los espaoles
y portugueses. Por eso, a fines del medioevo casi todos los puertos
europeos cuentan con astilleros y trabajadores calificados para la
construccin de las carabelas. Lo anterior, sumado a la invencin del timn
moderno a comienzos del siglo XIII, que perfecciona y acelera la
navegacin; permite que las naves se desplacen mejor y aumenten en volumen,
al mismo tiempo que dicha innovacin posibilita virar contra el viento. Por
otra parte, la difusin y uso de la brjula magntica procedente de China,
que comienza a usarse en Europa a partir del siglo XII, facilita la mayor
frecuencia de los viajes de estas naves. Y ello, sumado al astrolabio que
permite determinar las coordenadas del barco en alta mar, contribuye a que
la navegacin se haga ms cmoda, y a su vez, dicho instrumento, logra la
consolidacin de las nuevas rutas ocenicas. Entre los astrolabios ms
famosos, est el construido por Vicenzo Dante a fines del siglo XV, que
permite determinar la altura del sol y de las estrellas conocidas, y el
ngulo horario.

Ahora, en el plano de los adelantos tecnolgicos utilizados en la
industria, cabe destacar el molino de viento con eje horizontal, el cual se
inventa a finales del siglo XII, al parecer en las costas del Mar del
Norte. En los Pases Bajos fueron una fuente importante de energa, en
especial para las bombas primitivas de drenaje. Y ello no es extrao si
consideramos el fuerte viento que impacta a estas costas.

En un mbito ms industrial, por ejemplo en lo referente a la confeccin de
los textiles, se destaca el procedimiento del enfurtido; que consista en
el golpe sistemtico a los tejidos, inmersos en el agua, ocasionado por
batanes de madera, los que a su vez eran impulsados por una rueda
hidrulica. A su vez, el invento del cigeal, que es una combinacin de
manubrio y biela y que posibilita transformar el movimiento rotatorio o
continuo, en movimiento recproco y viceversa; aparece en la segunda mitad
del siglo XIV. El siglo XIV asisti a un portentoso progreso en los
engranajes, que culmina en 1364, con el gran reloj planetario de Giovanni
de Dondi. Los cinco siglos que siguieron al ao 1000 D.C. perfeccionaron
notablemente los mtodos para dominar y utilizar la energa mecnica (4).
A mediados del siglo XV, a su vez, Johann Gutenberg (1398-1468) construy
una imprenta de tipos mviles, modificando una prensa para preparar vino.
Los tipos mviles de metal, si bien los utilizaban ya los coreanos en el
siglo XIV, slo a partir del invento del alemn Gutemberg se propagaron
rpidamente por Europa. Segn algunos autores, la impresin en Oriente se
debi a la necesidad de reproducir masivamente las oraciones budistas y
taostas, y en Occidente, a la necesidad de contar con ms barajas para el
arte adivinatorio y para reproducir a gran escala las indulgencias
papales, oraciones e imgenes sacras (5).

La invencin de la tipografa, por su parte, se ve enriquecida con la
invencin del grabado, que se consigui casi al mismo tiempo que los tipos
mviles. La imprenta posibilit la publicacin de tablas matemticas y
astronmicas. Y los grabados, por su parte, permiten mostrar ilustraciones
acerca de los elementos de la naturaleza o de artificios construidos por
los hombres, hasta en sus ms ltimos detalles. Desde entonces se pudo
archivar y guardar para siempre hasta el ms mnimo dato. Las palabras y
las imgenes se inmortalizaron (6). En el siglo XVI se aprecia ntidamente
la contribucin de la imprenta a la realizacin de los avances cientficos
y tcnicos. Los libros impresos posibilitaron las descripciones de la
naturaleza, la difusin de las ideas y los nuevos procedimientos tcnicos.
Este fenmeno sociocultural marca el inicio de una estrecha relacin entre
la tecnologa y las ciencias de nivel acadmico.



La perspectiva cientfica

Desde la perspectiva cientfica se aprecia que la cultura medieval se
desarroll amparada en los monasterios, en las cortes de los nobles y
prncipes y fundamentalmente en las universidades. En estas ltimas se
enseaba el trivium (gramtica, retrica y dialctica) y el cuadrivium
(aritmtica, geometra, msica y astronoma). Lo primero sera equivalente
a las disciplinas humansticas de nuestra poca y lo segundo, a las
ciencias.

Las universidades concebidas como corporaciones de maestros y estudiantes
fueron apareciendo por toda Europa durante el medioevo, y ya en el siglo XV
el viejo continente contaba con setenta y siete universidades. Entre las
ms antiguas se destacan la Universidad de Bologna, fundada en 1088 por un
grupo de discpulos del jurisconsulto Inerio; se especializa en asuntos
jurdicos. La Universidad de Pars, a su vez, se interesa en los discursos
teolgicos y filosficos; entre sus representantes figuran Burilan, Juan de
Holywood, Alberto de Sajonia y Nicols de Oresme. La Universidad de Oxford,
por su parte, fundada en el siglo XIII, se especializa en las nuevas
versiones interpretativas de la obra de Aristteles. Aqu profesan sus
ideas Roger Bacon, Roberto Grosseteste y Duns Scoto. Por su parte, la
Universidad de Npoles, fundada en 1224 por el emperador Federico II, se
muestra muy interesada en los temas aristotlicos. Por tanto, gracias a las
universidades, cuyos ejes se centran en la teologa y la filosofa, se
comienza a centralizar la enseanza y a incorporar en sus programas de
estudio, los contenidos de nuevas disciplinas tales como la astronoma, la
mecnica y la ptica. As, estas casas de estudio permiten el acopio
bibliogrfico y la difusin de las nociones cientficas propias del
perodo, y muchas de ellas siguen desarrollndose de manera significativa
(7).

Estas nuevas agrupaciones de estudiantes y maestros, en tanto estn muy
interesadas en la cultura libresca, logran compilar gigantescas
enciclopedias donde se sintetizan la teologa y la filosofa de la poca.
Al respecto, entre los exponentes de este esfuerzo bibliogrfico cabe
destacar los aportes de San Alberto Magno y de Santo Toms. El primero
abarca, con sus anlisis, la filosofa y la teologa del siglo XIII, hasta
unas toscas expresiones de la posterior ciencia experimental; es
contemporneo de Santo Toms y de Roger Bacon. En el terreno filosfico,
por ejemplo, San Alberto Magno escribe los Comentarios sobre las obras
aristotlicas. Y en el plano teolgico: Summa de creaturis, De natura boni
y otros.

Santo Toms, por su parte, se centra en las reflexiones
teolgico-filosficas, principalmente en lo referente al problema de la
creacin. Da cuenta de la gnesis y de la evolucin del mundo a partir de
la tesis de un dios nico. La evolucin del cosmos la concibe como un
resultado de la omnipresencia del propio Dios. Dios es, en este enfoque, un
ser puro, eterno, necesario, omnipresente e infinito; esto es, un ente
lgico, metafsico, ordenador de lo bitico y de lo abitico. Tambin se
interesa por problemas tales como: la revelacin divina, la fe, las pruebas
de la existencia de Dios, la tica, la filosofa del Estado y la poltica.
Elabora las grandes lneas tericas de la filosofa moral cristiana,
uniendo el pensamiento de San Agustn, la contundente obra aristotlica y
la doctrina de Cristo. Al preocuparse por la figura filosfica de
Aristteles, logra reivindicar la inquietud cientfica del estagirita; en
especial, en los aspectos vinculados a la fsica y a las ciencias de la
vida propios de este autor. Santo Toms consigue difundir las obras del
filsofo griego, puesto que el medioevo anterior al siglo XIII no pasaba
ms all del contacto con el Organon. Esto significa desde el punto de
vista cientfico un redescubrimiento del concepto de la naturaleza
implcito en las obras de Aristteles.

Imbuido del mismo espritu enciclopdico que manifiestan los autores
anteriores, se destaca Roger Bacon; discpulo de Grosseteste y de Adam
Marsh. Este autor, dentro de los crculos acadmicos, juega un papel
relevante como promotor del trabajo cientfico. Es el primero que sostiene
la tesis de que la experimentacin y la aplicacin de procedimientos
matemticos a la ciencia posibilita una mejor forma de conocimiento de la
naturaleza. Es tambin el primero en emplear la expresin ciencia
experimental y el estudioso ms visionario del siglo XIII, en lo referente
a la comprensin de las diversas aplicaciones tecnolgicas que pueden
derivarse de los conocimientos cientficos. En efecto, en vistas de tales
convicciones, afirma que en el futuro se podr construir una gran cantidad
de aparatos e instrumentos que permitirn al hombre dominar plenamente los
fenmenos de la naturaleza. Sus expresiones aluden a los actuales anteojos,
al telescopio, a los aviones, a puentes gigantescos, al submarino y a otros
aparatos de hoy da. Es autor de diversas obras tales como su Compendium
studii theologiae, Opus maius, Speculum astronomiae y otras.

Todava en este mismo siglo, desde el punto de vista epistemolgico, se
observa que la aprehensin cognitiva descansa en el asentamiento de la
escolstica como sistema filosfico, poltico y cultural. Y por tanto, la
adquisicin de nuevas interpretaciones y la difusin de las mismas, son
equivalentes al ejercicio de la escolstica en conjunto con la lgica
silogstica. Los exponentes cientficos y los filsofos repiten las ideas
de Aristteles, en lo referente a la comprensin del mundo fsico y
parcialmente en lo tocante a la nocin de dios. En este marco terico
aparece la disputa entre los escolsticos que propician la fsica
aristotlica clsica y los primeros autores que critican la doctrina
aristotlica del movimiento; entre estos Buridan y Nicols de Oresme. La
disputa se expande por las distintas escuelas y universidades europeas. Es
un quiebre en el ordenamiento interpretativo de las leyes fsicas conocidas
y uno de los primeros esfuerzos para dejar atrs las ideas aristotlicas
referentes al comportamiento de los cuerpos en el mundo sublunar.

El despertar cientfico y terico de la poca medieval est ligado a las
contribuciones de la cultura rabe, puesto que a travs de las traducciones
al latn de diversos autores rabes del siglo XII, Occidente conoci por
ejemplo la Aritmtica de Al Khwarizmi, con la notacin arbiga, y el
lgebra del mismo autor. Desde 1202, los nmeros arbigos fueron
introducidos en Europa por Fibonnaci; quien escribe un completo tratado de
aritmtica y lgebra: Liberabaci. En dicha obra difunde los mritos de la
notacin arbiga y explica la funcin del cero. Desde entonces comienza a
utilizarse el dgito cero y el sistema de numeracin de base diez o
decimal, despertando gran inters mercantil por su aplicacin en las
contabilidades comerciales. En esta fase del devenir histrico, por tanto,
los rabes contribuyen a la traduccin y difusin de las obras cientficas
clsicas de la antigedad, tales como los Elementos de Euclides, la Fsica
de Aristteles y el Almagesto de Ptolomeo. Estas versiones de la geometra,
de la ciencia natural y de la astronoma, se traducen indistintamente desde
el rabe al latn, o desde el griego al latn. El principal foco de
transmisin cultural fue Toledo, a partir de los primeros lustros del siglo
XII, gracias a la fecunda escuela de traductores que funcion bajo los
auspicios del arzobispo D. Raimundo (8). Como consecuencia de esta tarea,
se produce un notable incremento del lxico cientfico y tcnico dentro de
la lengua castellana.

Un comentario aparte merece el conjunto de aportaciones tericas y
cientficas de Avicena y Averroes, quienes influyen notablemente en el
desarrollo de las ciencias acadmicas de los siglos XI y XII. Avicena vive
entre los aos 980 y 1037. Filsofo, mdico, escritor y matemtico persa.
Escribe ms de cien obras, entre las cuales se destacan sus Comentarios a
la obra aristotlica, Canon de medicina, La curacin y Libros de teoremas.
El Canon, por ejemplo, corresponde a un conjunto de de cinco libros que
tratan de la salud corporal, de la materia mdica, de las patologas de los
rganos del cuerpo, de las fiebres y de la farmacopea, respectivamente. Sus
obras, en su conjunto, posibilitan el conocimiento de la naturaleza a
partir de criterios que concilian la ciencia y sus aplicaciones inmediatas.
Como mdico se le considera tan famoso como Galeno. Al parecer, su fama se
expande luego de salvarle la vida a un emir que se haba intoxicado por
beber en copas con pigmentos mineralgicos. Influye en la cultura rabe y
occidental; tambin domina el Corn, la dialctica, la filosofa
tradicional, la jurisprudencia y la lgica. En el plano metafsico postula
la coincidencia de un ser necesario y esencial: dios, entidad que existira
despus de lo posible; dios sera la unidad y la pluralidad. De l
emanaran todas las cosas, menos la materia que existe como pura potencia,
fuera de dios.

Averroes por su parte, nace en Crdoba en el ao 1126; es filsofo,
jurista, mdico, fsico y astrnomo rabe. Se desempea como juez y mdico
del Califato de Crdoba. Sus ideas sobre el cosmos y acerca de la divinidad
influyen en la escolstica y generan una notable discusin. Se le conoce
tambin con el apodo de El Comentador, por sus comentarios sobre la
filosofa de Aristteles. Su doctrina se inclina por el materialismo y el
pantesmo. Postula la existencia de dios como acto puro y creador de la
materia; niega la inmortalidad del alma y sostiene que la creacin no se
realiz de una sola vez. Para l la materia y el movimiento son eternos e
increados (9); esto es, una nocin equivalente al eterno retorno de los
griegos. Y justamente este aspecto no deja cabida para la idea de creacin
cristiana. De aqu sus dificultades con la ortodoxia cristiana. Desarrolla
la teora de los tres sentidos, la cual afirma que el Corn puede tener un
sentido vulgar, otro teolgico y otro filosfico. Este ltimo es el ms
alto nivel de comprensin; las personas no pueden pasar el nivel que les
compete segn su preparacin. Entre sus obras figuran: La destruccin de la
destruccin, Sobre la conexin del entendimiento abstracto con el hombre.
Fue condenado por la Santa Sede y la Universidad de Pars.



Conclusin

Por lo anterior, es posible sostener que el denominado oscurantismo
medieval, es una expresin que se ha aplicado con cierta ligereza en lo
referente a juzgar el desarrollo tecnolgico y el trabajo cientfico de
este perodo histrico y cultural.

Es probable que la tesis que sostiene que el medioevo fue un perodo de
oscurantismo generalizado, se haya hecho popular a fines del siglo XIX y a
comienzos del XX. Ello principalmente por la falta de difusin de los
logros tecnolgicos y de los esfuerzos de las ciencias acadmicas para
continuar el trabajo alcanzado en la antigedad clsica. Sarton sugiere que
para comprender la ciencia y el pensamiento medievales tenemos que
explorar las obras de mucha gente, de Occidente y de Oriente (10). Ello no
siempre se hizo. A esto hay que agregarle un desinters manifiesto de los
historiadores de la ciencia por realizar anlisis filosficos sobre la
evolucin de las ideas y conceptos cientficos en la edad media. Desde
luego resulta mucho ms atractivo para los historiadores de la ciencia
tradicionales, focalizar la atencin en estudios que den cuenta por ejemplo
de los eventos cientficos de los siglos XVI y XVII. Esto, porque en dicho
perodo se produce un boom de publicaciones y aparecen novedosos artificios
mecnicos y tcnicos en general. Todo lo cual permite contar con un
material seguro que favorece el recuento cronolgico de los eventos
cientficos, y por otro lado, evita la tentacin interpretativa o el riesgo
de sostener tesis audaces que obliguen constantemente a hacer anlisis
epistemolgicos y genticos de los conceptos y teoras cientficas.

En cierta manera puede decirse que, en los siglos XVI y XVII, el devenir
cientfico y su resultado es mucho ms visible y se hace ms explcita su
comprensin para los historiadores contemporneos. Ello porque son
centurias en que los sabios estn desperfilndose de la autoridad y
consolidando su institucionalizacin. No sucede lo mismo en la edad media,
pues los sabios de esta era deben hacer ciencia dentro de un marco social y
cultural en que la autoridad se entrecruza con la produccin cientfica y
bibliogrfica. Tal vez, esto sea la gnesis del mito del oscurantismo.



Notas

 1. Cf. White Jr., Lynn: Tecnologa en la edad media, Historia de la
    tecnologa, Vol. I, Kranzberg y Purssell Jr., Ed. Gili, Barcelona,
    1981, p. 81.

 2. Cf. White Jr., Lynn; op.cit., p. 88.

 3. Regla Compostol, Juan: Historia de la edad media, Tomo II, Montaner y
    Simon, Barcelona, 1967, p. 145.

 4. White Jr., Lynn; op.cit., p. 93.

 5. Cf. Bernal, John D.: La ciencia en la historia, Unam, Mxico, 1959, p.
    306.

 6. Sarton, George: Ensayo de historia de la ciencia, Uteha, Mxico, 1968,
    p. 113.

 7. Kuhn, Thomas: La historia de la ciencia, Ensayos cientficos, Snow
    Ch. P., Sagan C., y otros. Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologa,
    Mxico, 1982, p. 77.

 8. Mindan, Manuel: Historia de la filosofa y de las ciencias, Anaya,
    Madrid, 1968, p. 138.

 9. Cf. Rosental, M. M. y Ludin, P. F.: Diccionario sovitico de filosofa,
    Ediciones Pueblos Unidos, Montevideo, 1965; p. 34.

10. Sarton, George: op. cit.; p. 17.

** Zenobio Saldivia Maldonado
   zenobio@utem.cl
   Investigador y poeta chileno. Profesor de filosofa por la Universidad
   de Chile, y magster en filosofa de las ciencias y doctor en
   pensamiento americano, con mencin en historia de las ciencias, por la
   Universidad de Santiago de Chile. Es profesor asociado de la Universidad
   Tecnolgica Metropolitana de Santiago. Diversos artculos suyos, sobre
   historia de las ciencias y epistemologa, han aparecido en publicaciones
   de su pas y de Argentina, Per, Uruguay, Nicaragua, Panam, El
   Salvador, Brasil, Espaa, Costa Rica y EUA. Ha participado en eventos
   nacionales e internacionales. En 1995 obtuvo el premio de la Unin de
   Universidades de Amrica Latina (Udual, Mxico) de apoyo a la
   investigacin. Ha publicado, entre otros, el poemario Lirios de
   septiembre (Arancibia Hermanos, impresores, Santiago, 1990) y los
   trabajos de investigacin En torno a los albores de la ciencia (Central
   de Publicaciones, Utem, Santiago, 1994), Claudio Gay y la ciencia en
   Chile (Bravo y Allende Editores, Santiago, 1995), Lgica (Corporacin de
   Educacin y Salud de la Comuna de Las Condes, Santiago, 1999), y La
   ciencia en el Chile decimonnico (Ediciones de la Utem, Santiago, 2004,
   en prensa).



=== Anlisis de la temtica y los personajes ==============================
=== de Viejas historias de Castilla la Vieja      Jorge Urdiales Yuste ====

Una vez ms Miguel Delibes se acerca a su pueblo y a su infancia en unas
pginas de delicioso realismo. Basta repasar simplemente el ndice de
algunos captulos para darse cuenta de ese bello paisaje realista de su
vida que magistralmente nos describe:

  El pueblo en la cara.

  Aniano, el Cosario.

  Las nueces, el autillo y el abejaruco.

  La pimpollada del pramo.

  Los hermanos Hernando.

  Las cangrejadas de S. Vito.

  La Sisinia, mrtir de pureza.

  Los nublados de Virgen a Virgen.

  El matacn del majuelo.

  Un chusco para cada castellano.

  Grajos y avutardas....

  Las Piedras Negras.

  La Meseta de los Muertos.

  El Regreso.

Miguel Delibes desarrolla en esta obra una temtica vivida en primera
persona que nos pone en contacto directo con el esquema de un doble
paisaje: el paisaje exterior del marco geogrfico en que se desarrollan los
hechos, su pueblo y sus gentes, y, con la excusa de ellos y como sin
querer, su propio paisaje interior, con su adolescencia y los recuerdos y
sentimientos de entonces.

Una sntesis deliciosa en la que no se diferencia bien si son los recuerdos
humanos del autor los que dan vida a las dems personas y al paisaje en que
los hechos se desarrollan, o si son aqullas y ste, quienes reaniman sus
recuerdos y sentimientos perdidos.

Miguel Delibes escribe desde el paisaje, y lo hace tan bien, tan bien, que
quiz algn desprevenido lector no caiga en la cuenta de que, por encima y
por debajo de esa esplndida descripcin del mundo rural, est el alma del
propio escritor, tan fundido con l y tan enamorado de l, que a veces
cuesta trabajo distinguir los diferentes planos que nos ensea.

Miguel Delibes empieza por identificarse perfectamente con las gentes, el
paisaje y las historias de su pueblo. Nos da la sensacin de que al
escribir es como si fuera consciente de que va a ser ledo por los
personajes que cita y lo hace siempre con carioso respeto y afecto...

Por otra parte narra hechos nada transcendentes, pero que en el rincn de
sus recuerdos fueron un da importantes para sus protagonistas al mismo
tiempo que motivo de conversaciones, preocupaciones, alegras, afanes o
jolgorios, compartidos y celebrados por todos los miembros de la pequea
comunidad rural que los vivieron en primera persona.

Por ello, esta obra, Viejas historias de Castilla la Vieja, aparentemente
sin grandes ambiciones ni gran formato, es una obra muy importante en el
estudio de la produccin literaria de Miguel Delibes, porque en ella nos
narra hechos de su infancia y adolescencia, en los que muy tempranamente
podemos apreciar su gusto por el mundo rural, sus bellsimas descripciones
y la riqueza de un vocabulario vivo y popular.



La trama de los personajes

Los actores que aparecen en los relatos de estas Viejas historias son
siempre, como queda dicho, gentes de su lugar, labradores en su mayora,
guardas, cazadores, pescadores de ro, que simbolizan la forma de estar, de
ser y de pensar, no slo de su pueblo sino de todos los pueblos de su
tierra, Castilla. Por eso el ttulo: Viejas historias de Castilla la Vieja.
Esa sntesis del mundo rural castellano es uno de los mejores xitos de su
obra literaria.

A travs de los diferentes captulos va completando la definicin
psicolgica de los actores que aparecen en la trama del relato. Ninguno es
descrito exhaustivamente en el momento de su aparicin, aunque en algn
caso contado, dos o tres solamente, la presentacin del personaje sea ms
detallada.

En el transcurso de los captulos siguientes van apareciendo nuevas facetas
que aaden detalles a la forma de ser, de pensar o de hacer del personaje.

La definicin tampoco es exhaustiva en el conjunto de la obra. Ms bien el
autor se contenta con sugerir la psicologa del personaje, o de su trabajo,
o de su forma de entender o de pensar, o de no entender ni pensar,
sealando slo los rasgos esenciales para que el lector, cada lector, les
complete segn su imaginacin y el conocimiento que tenga del ambiente
rural.

Consideramos curioso hacer aqu una sucinta relacin de los actores o
personajes que intervienen en la trama del relato, simplemente para
hacernos una idea de su nmero y variedad, porque de la riqueza de cada
personaje lo haremos en el comentario del texto que acompaa el final de
cada captulo, en el apartado correspondiente a la tipologa de los
personajes.

He aqu la simple relacin de vecinos nominados y los captulos en los que
aparecen:

  Isidoro, el autor. Relator en primera persona de las historias que
   cuenta.

  La ta Zanona, duea de un palomar (Cap. 1).

  El Topo, profesor de aritmtica y geometra (Cap. 1) (Cap. 16).

  El Elicio, vecino del pueblo (Cap. 1).

  Las Mellizas. Sus hermanas; nos dice solamente el nombre de una, la
   Clara (Caps. 1, 7).

  El Cosario, recadero. Nos dice su nombre, Aniano (Cap. 2).

  Orestes, conductor del autobs de lnea (Cap. 2).

  El to Tadeo, agricultor (Cap. 2) (Cap. 16).

  Madre. No hubo mujer ms buena que ella (Cap. 2) (Cap. 7).

  Isidoro, Padre. Siempre se enfadaba con madre, menos el da que muri
   (Caps. 2, 7, 13).

  La ta Bibiana, vecina del pueblo, duea de una noguera (Cap. 3).

  La Marcelina Yez, ta materna del autor (Caps. 3, 7, 9, 10, 11).

  La Macaria, asistida por el mdico de una calambre (Caps. 3, 16).

  Don Lino, mdico de Pozal de la Culebra (Cap. 3).

  Emiliano, invitado al banquete de la avutarda (Caps. 3, 14).

  D. Benjamn, el rico del pueblo (Caps. 3, 4, 8, 12).

  Antonio, cazador (Caps. 3, 9, 11, 12).

  D. Justo del Espritu Santo, cura del lugar (Caps. 3, 4, 5, 6, 7, 9, 14,
   16).

  El Ponciano, vecino del pueblo, cazador y pescador (Caps. 3, 6, 9, 12).

  El Olimpio, vecino del pueblo (Caps. 3, 14, 16).

  El Elicio, vecino del pueblo (Cap. 3).

  La ta Zenona, vecina (Caps. 3, 9).

  Los chicos del pueblo (Cap. 4).

  El to Remigio, cura, to carnal del autor y compaero de Seminario de
   D. Justo del Espritu Santo (Cap. 4).

  Los Hermanos Hernando, tres, taciturnos y reservones: Hernando Hernando,
   el mayor, cantinero del pueblo (Caps. 5, 14); Norberto Hernando, el ms
   pequeo, labrador (Caps. 5, 12).

  El Silos, pastor, rudo y primitivo, ms perjudicial para la caza que el
   propio raposo.

  La Sisinia. Mrtir de su virginidad (Caps. 6, 9).

  Valentn, vecino y secretario del pueblo (Caps. 7, 14).

  D Mara Garrido, avulense (Cap. 9).

  El to Saturio, dueo del majuelo del matacn (Cap. 11).

  La Rosa Mari, aspirante a novia del autor (Cap. 11).

  Saturio. Vecino (Cap. 12).

  Domiciano, vecino tuerto (Cap. 13).

  Felisn, hijo de Domiciano (Cap. 13).

  El to Bolvar, tena una cabra tuerta (Cap. 13).

  Seora Blandina, duea de una bodega (Cap. 14).

  To Remigio, cura, to del autor (Cap. 15).

  El Patrocinio, guarda de campo en el pueblo (Cap. 15).

  El profesor Bedate. Uno de sus profesores (Cap. 16).

  Don Armando, librepensador y alcalde accidental del pueblo (Cap. 16).

  La Seora Esperanza. Mujer del Tadeo (Cap. 16).

  Emiliano, invitado al banquete de la avutarda (Cap. 14).

  Gasparn, pas una semana en el calabozo del cuartel (Cap. 16).

En el conjunto de todas estas personas, la ms nombrada es el cura prroco
del pueblo, don Justo del Espritu Santo, a quien se menciona en 8
captulos. En aquellos pueblos de Castilla de primeros del siglo pasado, el
cura era respetado y seguido por la gran mayora de los vecinos como la
primera autoridad moral. Con el maestro (donde lo hubiera), el secretario y
el alcalde eran, de verdad, las fuerzas vivas de la comunidad vecinal.

Tras l, Marcelina, la ta materna del autor, interviene en 5 captulos;
Antonio, el cazador, y el Ponciano, en 4, e Isidoro, su padre, y el
Olimpio, en 3.

Todas las personas relacionadas, cerca de 40, son citadas por sus propios
nombres o por sus apodos personales. Diramos que se deleita en citarlas y
en recordarlas, puesto que siempre nos habla de ellas con ternura y
devocin, con respeto y con visible cario.

Para tratarse de personas que viven en un pueblo pequeo, 40, son ya muchas
y desde luego ms que suficientes para reflejarnos, a travs de ellas, la
cercana, el ambiente, la veracidad y la mentalidad que preside la vida del
lugar.

Y, entre los muchos detalles que pudiramos traer para resaltar la
sensibilidad del autor, aportamos el recuerdo familiar que dedica, dentro
del marco lugareo y despus de las personas, a los perros de caza ms
celebrados de su pueblo, sin olvidar que MD fue siempre un gran cazador y
es, adems, un clsico de escenas de caza.

En estos relatos de su adolescencia se acuerda del Coqui, perro familiar,
se le erizaban los pelos del espinazo cuando sonaba algn trueno potente,
del sultn, galgo del Ponciano, del Quin, galgo de los hermanos Hernando,
del Lebrel de Arabia, de D. Benjamn y del Chinda, perdiguero de Antonio,
el cazador.

Los nombres de los lugares de su pueblo estn unidos tambin a los
recuerdos de su adolescencia, como los mudos testigos de las historias que
nos cuenta y parte del escenario.

Su recuerdo se agranda hasta el punto de hacerlos coincidir con el ttulo
de algunos de sus captulos: La Pimpollada del Pramo, El Teso Macho de
Fuentetova, Las Piedras Muertas, La Mesa de los Muertos...

En todos los relatos aparecen muchos nombres o trminos curiosos de
pueblos, lugares, caminos, pramos, tesos, cuetos, chopos, nogales, pinos o
eucaliptos. Al final de cada captulo se agrupan todos esos nombres bajo el
epgrafe 4: Relacin de nombres o trminos de la geografa local. Sera muy
sencillo reconstruir con ellos el mapa de su pueblo y alrededores.

El respeto y la dedicacin cariosa y sensible del autor a las personas, a
los hechos, a los animales y al paisaje, hace que nos presente siempre su
lado amable, sin crticas ni actitudes acres, sino con la lozana frescura
de los hechos naturales que acaecen en el devenir de una sociedad muy
vieja, inconsciente todava del gran cambio que ya empezaba.

Finalmente, en el anlisis temtico de esta obra nos encontramos con
episodios dormidos en el tiempo y que el autor se deleita en revivir. Si a
la exquisita sensibilidad con que nos narra, por encima de ellos, un trozo
de su propia vida, se aade, adems, la belleza verbal de su expresin, el
resultado es una obra deliciosamente intranscendente que se lee con
creciente curiosidad y admiracin.

      Edicin utilizada: Destino, Barcelona, 1994.

** Jorge Urdiales Yuste
   jurdiales@jorgeurdiales.com
   Investigador espaol (Madrid, 1969). Licenciado en filologa hispnica
   por la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es, 1992),
   donde obtuvo tambin el Certificado de Aptitud Pedaggica (1995) y el
   doctorado en Ciencias de la Informacin (2004) con su tesis El discurso
   de carcter popular-rural en la narrativa de Delibes. En 2006 public
   el Diccionario del castellano rural en la narrativa de Miguel Delibes,
   editado por la Fundacin Instituto Castellano y Leons de la Lengua
   (Ilcyl, http://www.ilcyl.com). Ha trabajado como profesor de lengua y
   literatura de ESO y bachillerato. Desde 2001 es colaborador honorfico
   del Departamento de Filologa III de la Facultad de Ciencias de la
   Informacin de la UCM. Artculos suyos han aparecido en diversas
   publicaciones como Noticias SEK, Galicia en Madrid, Revista de Folclore,
   Espculo (http://www.ucm.es/info/especulo), Destiempos
   (http://www.destiempos.com), Leerescrear y Noticias Alicante.



=== Los textos de historia: ===============================================
=== una constante preocupacin en la produccin de Jorge Bracho ===========
=== Mara Elena del Valle de Villalba =====================================

                    El docente de hoy confronta la grave dificultad de que
                                los textos de historia no le prestan ayuda;
                antes por el contrario, desvan la orientacin del trabajo,
                                      siembran el desaliento en los alumnos
   que se hallan en un mar de nombres, fechas y, detalles insignificantes.

                                            (Martnez y Vsquez, 1951: 69).

En la vida de los investigadores existe lo que me atrevera a denominar una
silueta curricular, un objeto de estudio que nos acompaa evitando los
esfuerzos disgregados, angustias que nos quitan el sueo, objetos de
estudio que como una sombra nos acompaan al leer la prensa, al ver las
noticias en la televisin, al pasear por los libreros de las universidades,
amores inconclusos que nos marcan al investigar. Quien investiga sabe de lo
que hablo, algunos tenemos la suerte de descubrirlo en pregrado, otros son
atropellados por ellos en los diferentes postgrados al verse en la premura
de presentar una tesis de maestra o doctoral.

Esos noviazgos infinitos, con los que nos peleamos al pensarlos agotados,
pero con los que luego nos reconciliamos, son los problemas de
investigacin; tenerlos claros permite la sinergia de los esfuerzos,
integrar los aprendizajes y las lecturas en una misma direccin, evitan el
diletantismo de las energas y nos ponen a empujar en un mismo norte.
Encontrar ese objeto de investigacin es tan importante como la
investigacin misma, porque no puede encontrarse lo que no se sabe que se
busca.

Yo me encontrado a lo largo de mi silueta investigativa personal con el
trabajo de Bracho en momentos bien oportunos, y sus palabras, si bien es
cierto no vienen de un historiador de oficio, vienen de lo que Melich
(1999) (1) denomina el saber profano: en su prctica pedaggica y
trabajando, en su rica experiencia con diversos textos de historia, ha
logrado encapsular las caractersticas discursivas ms importantes en el
tratamiento de la Historia como constructo. Yo dira con mucho respeto y
humildad que se trata de su noviazgo infinito. Sin duda la preocupacin por
el instrumento ideolgico en el cual el texto y los discursos histricos se
han convertido, y cmo han logrado marcar, como una res a fuego, la
concepcin de la Historia, es una cuita constante en el trabajo de Bracho.
Con tal peliagudo encargo autoimpuesto, Bracho va caracterizando el
discurso de los textos y de la historiografa en general, puntualizando los
aspectos que los definen y colocan ideolgicamente en lugares algo
incmodos. Y es que en Historia, como en muchas otras ciencias, los textos
no cumplen slo la loable misin de acarrear palabras vivas, de aqu para
all, a donde y a quien quiere, sino que a travs de ellos se dibujan
esquemas de ideas, en los cuales unos pueblos son legitimados y otros
castigados a la oscuridad.

El discurso tiende hacia lo narrativo y anecdtico, propicio para la
adecuacin a una mxima positivista como es la de tomar en cuenta el cmo y
no la explicacin de por qu se suscitan ciertos fenmenos. En este orden,
poco importa la gnesis de stos ni el papel que pueda desempear la esfera
econmica o social dentro de una sociedad, afirma Bracho (1996) (2), esta
su primera gran denuncia, si nos aproximamos a los hechos histricos y
describimos prolijamente el cmo, podemos hacer de la historia slo un
relato, digno del mejor cuentacuentos. La Historia es un cuento, muchas
veces matizado por detalles personales del autor del texto o del mismo
docente que da la materia. Los hechos parecen del pleistoceno desvinculados
completamente de la realidad, del precio del pasaje, de las elecciones, de
las diferencias sociales; estn all, como una especie de crnica o
almanaque mundial al que podemos recurrir si se necesita, o si no queda ms
remedio. Sin preguntarnos el qu ni el porqu dejamos invlida la ciencia
histrica; su capacidad de moverse como bumerang del pasado al presente y
viceversa no existe. Nuestros textos, segn Bracho, abordan el hecho
histrico de esa forma, el alumno la estudia como quien disecciona un
sapo, la observa, la memoriza, pero no entiende los procesos coyunturales y
estructurales que como en un eje de coordenadas coincidieron para generar
los hechos.

En este sentido, apuntala Bracho que presentar el hecho histrico de esa
manera debilita la conformacin desde edades tempranas de una conciencia
nacional, porque la Historia narrada en los textos parece una aproximacin
a la gentica de la nacin, a su origen, pero ese origen no es explicado en
las razones intrnsecas de su formacin. La Historia es recuerdo por
excelencia, necesitamos como nacin un pasado que recordar y en algunos
casos hasta ciegamente venerar. La Historia tiene que ofrecernos el
fundamento del presente, as dejamos de ser hurfanos; hay padres y madres
en la Historia, de hecho ms padres que madres, pero padres que al fin nos
dan sentido de pertenencia hacia un espacio, una bandera, un sueo en
comn. Sin duda alguna, esta Historia denunciada por Bracho no ofrece este
vnculo con la otredad del pasado, presentada en los textos. Tanto el
sentido de pertenencia, su recuerdo, su origen, como el convencimiento de
nuestra existencia en una sociedad cambiante son parte de lo que conocemos
como conciencia histrica. Bracho (2000) (3).

La conciencia histrica a la que Bracho alude, sin duda no se forma slo
con los textos, pero el texto la modela presentando, a travs de su
legitimacin explcita, un discurso en apariencia inocuo pero que dibuja
una imagen de lo que fuimos y somos.

Otro elemento sobre el cual Bracho se detiene a lo largo de sus
producciones es el eurocentrismo, dentro del cual establece unas
implicaciones en las cuales me gustara detenerme.

La ciencia social naci con la impronta occidental y la referencia de lo
europeo septentrional como excepcional manifestacin de lo virtuoso, lo
bueno, lo exquisito, lo normal, lo avanzado, lo civilizado. Bracho (2002)
(4). Clarifica Bracho que cuando se refiere a eurocentrismo hace referencia
a la Europa Occidental y los Estados Unidos de Norteamrica, como conjunto
occidental, en trminos de geocultura. Las ciencias sociales, al nacer en
Francia, Alemania, Italia, Inglaterra y Estados Unidos de Amrica, estn
marcadas en cuatro categoras en particular, citadas por Wallerstein (2001)
(5):

La historiografa: que segn el autor ha sido el espacio desde donde se ha
fijado una cronologa absoluta en la que median hitos, fases o etapas. De
esta forma se establecen categoras como historia y prehistoria, por poner
un ejemplo. En ellas se establece de forma explcita e implcita que antes
de la invencin de la escritura no existe historia, sino prehistoria. La
pregunta que me hago es: si el objeto de estudio de la historia es el
hombre, y la prehistoria describe las acciones del hombre desde su
aparicin en la tierra, es confuso plantear que por el hecho de no haber
fuentes escritas ese accionar del hombre no se considera historia. Esa
misma historiografa establece la periodizacin dividiendo el devenir en
edades, delimitadas por hechos generalmente ocurridos en Occidente; de esta
forma, de manera camuflada, se asume que cuando hablamos de Edad Antigua,
estos atributos asociados a las llamadas civilizaciones: modo de
produccin, adelantos, estructura social, relaciones de produccin, se
asumen como presentes en el resto del mundo. En este sentido, agrega
Morales (1994) (6): El peso de la concepcin eurocentrista se despliega
por las principales arterias del organismo sociocultural: la enseanza
oficial, la radio, la televisin, la prensa, los guas de turismo, se
convierten en reproductores de estas formas de colonialismo cultural (p.
8). Por supuesto el surgimiento de este eurocentrismo en los manuales de
historia y en los textos histricos en general, tiene cierto sentido si nos
detenemos en el hecho de que quienes tienen la posibilidad de narrar lo
ocurrido son los que primero tienen la posibilidad de escribirlo en los
textos y adems legitimarlo en las diferentes casas de estudios. Desde esta
perspectiva, todo aquello diferente a lo que ellos representan es aquello
que se descubre, aquello que de manera muy sutil consideramos inferior.
Contina Morales (1994) (7) sealando que la concepcin eurocntrica supone
la supervaloracin de la organizacin econmica, social y poltica de las
naciones colonizadoras, como cualidades y aptitudes intrnsecamente ptimas
y con una misin ecumnica: transplantar a los pueblos descubiertos sus
valores y patrones culturales.

La pregunta a este respecto sera, cunto de este eurocentrismo queda
todava en los textos escolares? Hasta qu punto se siguen repitiendo
estos nocivos credos al presentar la historia a los estudiantes? Ha
logrado desterrarse de la historiografa contempornea esta carga de
subestimacin de lo nacional? Y lo que es ms grave aun, cules son las
inferencias que el estudiante hace con respecto a nuestra posicin en el
mundo?

Bracho (2002) (8) establece que la historiografa muestra cmo un orden
lgico del mundo se ha credo y divulgado, establecindolo como el orden
del mismo mundo. A esto se le agregan otras caractersticas que presentan a
la historia (1995) (9) como centrada en las consecuencias y no en las
causas, asumiendo un orden supranacional en el que nos corresponde jugar un
papel perifrico en las decisiones que afectan a nuestros pueblos. Dichas
caractersticas son las siguientes:

 1. La carencia de una real articulacin entre la enseanza de la historia
    de Venezuela y un proyecto nacional, adecuado a nuestras necesidades.

 2. La poca preparacin epistemolgica de los que dictan clases de historia
    de Venezuela.

 3. La estructuracin de programas instruccionales dirigidos slo a
    informar y con objetivos desarticulados.

 4. La utilizacin de manuales ajustados a una teora del conocimiento, que
    fracciona y divide.

 5. La utilizacin del discurso histrico como un medio para justificar el
    presente o el orden establecido.

 6. El uso de la enseanza de la historia cual va de penetracin de
    conciencias.

 7. Tambin cabra mencionar la desarticulacin, evidente en los programas
    de enseanza, entre las distintas disciplinas cientficas (p. 99) (10).

De esta forma se nos vendi una idea de progreso y de civilizacin que slo
tiene sentido cuando se compara y se contrasta con la idea de civilizacin
y de progreso presentada por esta historia oficial. Fue as como asumimos,
de manera implcita, que ms desarrollados somos en la medida en que ms
nos parecemos a Occidente, en la medida en que abandonamos las prcticas
que la historia patria califica como brbaras. La idea de progreso, tal
como lo ha afirmado en otra oportunidad (2002), se ha alimentado de
perspectivas acumulativas y lineales. Aparecen en el siglo XX en los
espacios latinoamericanos, junto con la nocin de orden, comparando de
manera automtica estructuras y estableciendo taxonomas que nos colocan en
sincera desventaja. Cabra entonces preguntarse si el autoconcepto que
forma el estudiante de s mismo y de su pas no ha bebido en estas fuentes,
desfigurando la imagen que de l se presenta en el espejo de la historia.

Cuando el hijo de Marc Bloch lo increpa preguntndole para qu sirve la
historia (11), el eco de la pregunta llega hasta los textos de hoy. Un
mundo sumergido en la incertidumbre de la modernidad, donde nos diluimos
como tinte en el agua, tendr sentido repetir esta historia que no nos
define en la diversidad, sino que nos coloca como apndice del mundo, del
cual se puede prescindir sin remordimiento?

Las tendencias a la globalizacin contradicen a los movimientos
nacionalistas. Por un lado las fronteras estn cada vez ms borrosas, el
espacio y el tiempo han tomado dimensiones completamente nuevas (Harvey
1994, Giddens 1987) (12), denuncian los analistas del discurso hablando de
los discursos acadmicos. El texto como discurso acadmico puede en este
caso no slo repetir el discurso sino tambin engringolar el pensamiento
del alumno, si no tiene la fortuna de ser enseado por un docente que salga
de l. De esta manera, prcticas de racismo del siglo XXI y otras prcticas
xenfobas se cuelan como el agua en una pared, debilitndola por dentro.
Esta retrica antigua pero siempre nueva utiliza diferentes estrategias,
puede usar la imagen: carboncillos que muestran a los indgenas recostando
su cabeza en el pecho de Coln y a l soberbio, con su cayado de poder
temporal sembrado en la arena de la playa, usando un discurso comparsa del
mundo occidental, se apuntala con unas actividades que ningn esfuerzo
comprometido exigen del alumno. Todas estas, a la vez o por separado,
configuran lo que hoy es el paradigma de una historia intil, sin
pertinencia a nuestra realidad multidimensional.

Habra que preguntarse al fin, si quienes ensean historia responden a un
llamado que debera ser vocacin, o si slo repiten lo que el texto dice.
Sin duda, reflexiones como las de Bracho abofetean la conciencia,
hacindola, siendo optimistas, despertar.



Bibliografa

  BLOCH, M. Apologa de la historia y el oficio del historiador. Fondo de
   Publicaciones Lola de Fuenmayor. 2000. Caracas, Venezuela.

  BRACHO, J. Currculum, identidad, nacionalidad. Fondo Editorial
   Tropykos. 2000. Caracas, Venezuela.

  BRACHO, J. El positivismo en la enseanza de la historia. Fondo
   Editorial Tropykos. 1996. Caracas, Venezuela.

  BRACHO, J. Historia y Occidente. Algunas representaciones de la
   historiografa en el espacio de la modernidad. Tierra Firme. 2002.
   Caracas, Venezuela.

  HARVEY, David. Justice, nature and the geographic of diffence.
   Blackwell. 1999. Londres, Inglaterra.

  MELICH, J. La antropologa cultural. 1999. Paids. Madrid, Espaa.

  MORALES, S. Eurocentrismo y descolonizacin de la historia. Fondo
   Editorial Tropykos. 1994. Caracas, Venezuela.

  WALLERSTEIN, E. Conocer el mundo, saber el mundo, el fin de lo
   aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI. Siglo XXI Editores.
   2001. Mxico.



Notas

 1. Melich, J. La antropologa cultural. 1999. Paids. Madrid, Espaa.

 2. Bracho, J. El positivismo en la enseanza de la historia. Fondo
    Editorial Tropykos. 1996. Caracas. Venezuela.

 3. Bracho, J. Currculum, identidad, nacionalidad. Fondo Editorial
    Tropykos. 2000. Caracas. Venezuela.

 4. Bracho, J. Historia y Occidente. Algunas representaciones de la
    historiografa en el espacio de la modernidad. Tierra Firme. 2002.
    Caracas.

 5. Wallerstein, E. Conocer el mundo, saber el mundo, el fin de lo
    aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI . Siglo XXI Editores.
    2001. Mxico.

 6. Morales, S. Eurocentrismo y descolonizacin de la historia. Fondo
    Editorial Tropykos. 1994. Caracas.

 7. Ibidem, p. 13.

 8. Bracho, J. Historia y Occidente. Algunas representaciones de la
    historiografa en el espacio de la modernidad. Tierra Firme. 2002.
    Caracas.

 9. Bracho, J. El positivismo en la enseanza de la historia. Fondo
    Editorial Tropykos. 1995. Caracas.

10. Ibidem, p. 99.

11. Bloch, M. Apologa de la historia y el oficio del historiador. Fondo de
    Publicaciones Lola de Fuenmayor. 2000. Caracas.

12. Harvey, David. Justice, nature and the geographic of diffence.
    Blackwell. 1999. Londres.

** Mara E. del Valle de Villalba
   manedelvalle@hotmail.com
   Docente venezolana (Caracas, 1970). Graduada de profesora en la
   Universidad Pedaggica Experimental Libertador (Upel,
   http://www.upel.edu.ve; 1992), con especializacin en historia econmica
   y social de Venezuela en la Universidad Santa Mara
   (http://www.usm.edu.ve), con maestra en historia econmica y social de
   Venezuela, tesis con mencin publicacin y summa cum laude. Cursa
   estudios doctorales en el Instituto Pedaggico de Caracas
   (http://150.187.142.39). Es coordinadora del Ncleo de Investigaciones
   Geohistricas Lisandro Alvarado, cuenta con un proyecto en desarrollo
   financiado por la Upel y con participacin de la Universidad Complutense
   de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). Ponente regular en eventos
   nacionales, adscrita a la lnea de investigacin, ciencias del lenguaje
   y con dos aos de investigacin en el rea de anlisis del discurso.
   Profesora ordinaria de la Upel.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Ritual que se prolonga (extractos)
       Yadira Prez

   *** Monta-cadveres
       Bixler Arango

   *** Girasol
       Gabriel Otero

   *** Cuento trgico
       Juan Pablo Bonilla

   *** Un poeta como yo (extractos)
       Alberto Jos Prez

   *** Vamos mi amor a la feria
       Roberto Bennett

   *** Fricciones
       Gabriela Robledo

   *** Cuatro relatos
       Noelia Rodrguez

   *** Poemas
       Armando Pacheco Barrera

   *** Siempre han sido as las cosas
       Juan Planas

   *** Poemas
       Patricia del Pilar Garfias Cceres

   *** El actor del Candombl
       Mara M. Herrera

   *** Ritual de pjaros (extractos)
       David Corts Cabn

   *** Alcatraces secos para
       Odiseo Schloss

   *** Crculos
       Lilian Elphick Latorre

   *** Inocente
       Yvette Schryer



=== Ritual que se prolonga (extractos)      Yadira Prez ==================

      Ritual que se prolonga o ave de un invierno ajeno
      Poesa
      Fondo Editorial Senderos Literarios
      Mrida, Venezuela; 2005
      Depsito legal: lf04320058004502
      62 pginas

*** Una mujer desnuda

se mira en el espejo
sabe de heridas
de aos andados
de noches de abrazos
y de besos.

Una mujer desnuda
se mira en el espejo
y piensa
que el tiempo se ha agotado
con cada parto
que ha tenido
con cada herida
que ha sufrido
con cada beso y abrazo
que ha vivido.

Una mujer desnuda
se mira en el espejo
y entiende
que por el poco tiempo
que le queda
debe ser fiel
debe ser leal

Una mujer desnuda
se mira en el espejo
y sabe
y piensa
y entiende
que es a ella
y slo a ella
a quien debe mostrar
su cuerpo marchito.



*** Alguien observa desde algn rincn

las cosas de la casa

La cocina
sin fuego ni alimentos

La nevera
que permanece cerrada

El silencioso comedor

La biblioteca
cubierta de polvo

El sof de la sala
vaco

La cama en el cuarto
intacta

Y desde algn rincn
alguien observa las cosas de la casa
mientras en silencio
lloro.



*** El solar de la casa

es un campo pequeo
para las batallas

Las miradas se evitan
entre el follaje de las plantas

La brisa juega a ser nia
entre los rboles
que majestuosos contemplan
nuestro ir y venir

Una nube negra
se posesiona del espacio
amenaza con llover
huimos al refugio del hogar

Tarde nos damos cuenta
de la inmensidad del solar
de la conveniencia
de librar las batallas a tiempo.



*** El beso

queda guardado en la mano
por largas horas
para que no escape

La mirada furtiva
recorre el lugar
la ausencia sabe de alguien
que no debe existir
pero que no se borra

Lejos
unos pasos
unas voces
que anuncian
el regreso a la realidad

Hay que volver
a las poses
a las sonrisas
al temblor disimulado
y al deseo creciente
de estar
nuevamente a solas.



      Djame pedirte que el engao,
      el dulce engao de ser t y yo, dure
      el vasto tiempo de este instante.

      Mara Mercedes Carranza

*** Los poetas mienten siempre

dices
mientras ro la ocurrencia
tu mano ha tomado la ma
y la mesa
se convierte en un muro
que nos separa
afuera
est mi propia voz
que expresa cosas
que no alcanzo a entender
adentro
hay una mujer
que desea derribar un muro.



*** Hace das que ando extraviada

y no me reconozco

En un estado agnico
con el deseo de la desnudez
en tus manos

La humedad de los dedos
es poesa en mi nocturnidad

Animal en celo
a punto de morir

La dureza de tu cuerpo crecido
es un recuerdo
que tiene la permanencia
de la noche

No te encuentro
y otra piel sabe
de la caricia que te pertenece.



*** Afuera

El sol regresa
seca la humedad de la tierra

Adentro
sigue siendo noche

El sendero torvo
no conduce a ningn sitio

Y la puerta
que lleva a la luz del patio
permanece cerrada



*** Ha llovido tanto

y no s
si esta fra tarde de agosto
los rboles del patio
resistan semejante tristeza.



*** T eres este poema que hoy escribo

esta taza de t
que acerco a mis labios
para beberte poco a poco

Este juego con tu figura
que se dibuja entre el humo
para besar
mis ojos
mi pelo
mi nariz

T eres estas ganas de tenerte
esta cosquilla en la boca
este calor bajo y profundo
este dolor de ausencia constante.



*** Llueve de nuevo

en la cocina
el aroma de la comida y el caf
invaden el espacio

Las voces de los nios
son un eco en el tiempo
juegan a ser adultos
a mam
y pap

En el patio
rodeada de rboles
se respira el olor de aoranza

Sueo que eres t en la cocina

Sueo que me esperas
con la caricia en la mano

La lluvia empapa el cabello
con los ojos cerrados
de cara al cielo
emprendo el regreso
de la escuela a la casa.



      Te dije adis te amo
      Pero llvame contigo
      A donde no te vea.

      Yolanda Pantin

*** Intentar el olvido

no con whisky
ron
o vino

No en un bar
botiqun
taguara

No cantar boleros
ni viejo
ni nuevos
mucho menos rancheras

No dar cabida
a lgrimas
ni llanto

No contar la historia
de amor y desamor
a mis amigos

No dir
que eras bueno
ni malo

Nadie sabr de ti
te lo prometo

Intentar el olvido
desde otra perspectiva
ms decente
ms digna

Me arrojar a la cama
tumbada boca arriba
all estar por das
y por noches
mirando telaraas en el techo
pensando
en que muy pronto morir
con un tumor maligno
que crecer de forma inadvertida
en mi cerebro
o tal vez sea leucemia
un cncer terminal
metstasis
un trgico accidente

Morir
de una bala furtiva
un da cualquiera
un amigo en comn
quiz sepa mi suerte
y ser quien te llame
para darte el aviso

Entonces llorars
como nunca lo has hecho
lamentars mi muerte
y tu tristeza
ha de ser infinita

Intentars entonces el olvido
tomando una botella
de whisky
o tal vez vino

En el rincn de un bar
botiqun
o taguara

Cantando con tu voz aguardentosa
boleros
o rancheras
y llorars a mares
y en medio de tus lgrimas
contars nuestra historia
de amor
y desamor a tus amigos
y sentirs entonces
que yo fui lo ms bueno
que le pas a tu vida.

** Yadira Prez
   ariday294@hotmail.com
   Poeta y narradora venezolana (Caracas, 1959). Ha publicado los poemarios
   Al roce de tu lenguaje (1996) y Ritual que se prolonga (2005). Textos
   suyos han aparecido en las antologas 5 noveles autores arageos
   (1992), El secreto martes (1994), Poesa de Aragua (1996), Narrativa
   aragea (1997), Muestra de minificcin aragea (2001), Seleccin
   potica de Senderos Literarios (2004), Antologa 1 de El Consejo (2004)
   y Senderos en el tiempo (2005).



=== Monta-cadveres      Bixler Arango ====================================

Mi blanco son las nias fogosas que, tras ventanas con mica polarizada,
dentro de autos estacionados, se camuflan en lo negro de los cerros y los
miradores de mala fama para embrutecerse de sexo.

Nada ms suelto un tiro. Uno solo. Con el can de mi errequince
atrincherado como ave tuerta justo a la mitad de mi antebrazo izquierdo.
Sin encender la sirena las acecho, sigiloso... en neutro. A veces acierto.
A veces no. Me basta con disparar. La telaraa de cristal agujereado es la
imagen que incendia mis sentidos bloqueados tal vez por el rencor. Al poco
me largo. Dejo que los gritos del amante se vacen desgarrados sin el eco
de la respuesta invocada desde el escondite elegido tras una borrachera
lupanaria.

No tengo la culpa de que la saciedad de los instintos juveniles culmine a
deshoras, en locaciones expuestas al crudo abastecimiento de predadores
marginales (algunos, supongo, mucho ms peligrosos que yo).

Es mi deber. Preservar las buenas costumbres de la Aldea. Llevo uniforme y
placa oficiales, macana, identificacin registrada e incluso un casco (no
vaya a ser...).

Los padres de las nias me lo agradeceran si supieran que fue un ferviente
catlico el de la ltima leccin y la bala decisiva: un samaritano que ni
siquiera las vio desnudas.

Lo que hago podra considerarse, a los ojos de ciertos lectores, como una
vieta sadeana no s si patentada (he ledo al cochino francs de las
fbulas perversas, me gusta la literatura; soy lo que soy por
circunstancias inciertas: lo mo era el periodismo de nota roja). Por
ejemplo: ...un polica descarga su arma de fuego a pocos metros de
distancia del vehculo aparcado dentro del cual est cometindose un delito
menor de faltas a la moral. Su objetivo es asesinar a la joven libertina
que en el momento de la impudicia retoza debajo del amante enfebrecido. Al
apretar el gatillo, sin importarle cmo ha sorteado el proyectil su
trayecto ni si ha perforado a la vctima, el polica emprende con rapidez
la huida y slo hasta entonces eyacula... Porque s, el grito si atino o
los gritos si fallo o el cristal quebrndose o el embrague de mi patrulla
pasando a primera o la sirena encendindose o quiz todos estos factores
juntos al sucederse como calambres de un mismo dolor ramificado desatan el
clmax de mis rondines hmedos.

A ellos no los toco, digamos que por solidaridad de gnero.

(Adn nunca fue culpable.)

A los mocosos prefiero dejarlos en paz.

No tardarn en echarme, como se dice, el guante (pero qu tipo de guante:
en este pas las manos justicieras van desnudas, nada llevan, son como la
culpa sin pudor exhibida por el indolente Pilatos).

Sobran pistas para que me encuentren (tambin he ledo novelas policacas
contadas en primera persona por detectives superdotados que resuelven
misterios irresolubles; pero no, el ejemplo es ftil: en este pas no hay
detectives superdotados, slo habemos elementos de seguridad con una que
otra idea, y eso cuando pasa es raro; o corruptos, o desquiciados, o
vengativos, y eso cuando pasa es normal).

Mi comandante se preguntar ms de una vez me ha llamado la atencin por
qu no atiendo el radio durante las madrugadas o por qu trabajo todo mi
da libre olisqueando bares y burdeles sin hartazgo ni cansancio. Mi
comandante se preguntara pero l no es un detective como los de las
novelas que he ledo por qu comenzaron a aparecer nias asesinadas entre
manos de novios ensangrentadas y espermas a media carrera desde que mand a
la mierda mi oficio de periodista y me injert dentro del cuerpo azul de
los azules ministeriales. Se dara cuenta, al preguntarse stas u otras
cosas, de que la nota roja en la Aldea no da para mucho, y de que mis manos
tiesas (como en cierto momento las de los novios monta-cadveres, tras mi
descarga de plomo o tal vez antes o despus de sus descargas seminales),
quedaban largas jornadas de tedio y aburrimiento a la espera de teclear un
reportaje igual de macabro que las historias y las cochinadas del genial y
horrendo Donatien Alphonse. Por ejemplo: ...un polica... a pocos metros de
distancia del vehculo aparcado... delito menor de faltas a la moral...
pero esto ya lo haba anotado, no? En tal caso aadira que la ma se
trata de una pasin religiosa, ni simple, ni criminal, ni asesina (pasin
religiosa nica: un polica...).

Lo terrible es cuando a nadie le apetece coger en la llanura silenciosa o
en el cementerio o en la obra negra o en el baldo atravesado nada ms que
por el ladrido de los perros o las carcajadas de hienas extraviadas (triste
situacin que me causa agudos escalofros de bienhechor frustrado).

De vez en cuando, garrapateo un desorden de frases casi nunca fechadas en
las pginas de mi diario... pero esto, lo del diario, no es importante que
lo mencione.

O s.

16 de noviembre. Sal a cazar. No me di abasto. Tres parejitas bajo el
mismo claro de luna pero en diferentes latitudes de diferentes cerros
celestinos. Y yo, yo quieto y uno, bang!, dos, tres, bang!, bang!
Cristal, telaraa, gritos, mentadas de madre. O silencio, un silencio
mortal, quiz por haberse desmayado el pobrecito monta-cadver frente a su
nia recin purificada merced a mi fierro inquisidor. Es cierto que en
algunas ocasiones, asustados y a punto de cagarse de miedo, los
monta-cadveres milagrosamente no desfallecen, y entonces yo me pregunto
por qu casi siempre abren la puerta del copiloto o alguna de las puertas
traseras y arrojan, como si de un infame desecho se tratara, a sus nias,
que han sido penetradas por dos hombres y dos aparatos distintos al mismo
tiempo. As procedieron los valientes de esta noche, saliendo presurosos de
sus autos, an con el pingajo desenfundado y erecto, para desembarazarse
del tibio cuerpo, antes irresistible, que me cuido de no mirar demasiado
para no caer en tentacin... Por qu casi todos arrancan, por qu casi
todos se fugan? Maricones. Hijos de la chingada. Por qu no toman a sus
nias entre los brazos y las llevan a algn hospital, por si hay salvacin?
Acaso no las quieren?

Mi comandante armara un sesudo cuestionario para acorralarme. Establecera
conexiones entre indicios. Me dara un par de patadas en los testculos o
en la nuca para adquirir cierta imponencia como personaje (o, sin tocarme,
liberara un par de pensativas bocanadas, tras su escritorio oloroso a
madera rancia, en algn privado patibulario con las persianas corridas). Al
hipottico cuestionario yo tendra a bien contestar, por ejemplo: ...nunca
supe ni quise saber por qu mi hija no regres a casa despus de aquella
noche en la que, estando de guardia, yo no tena nada que escribir, como
era ya costumbre, desencajado frente a la computadora del Departamento de
Redaccin... al cruzar la puerta del cuarto de Mariana luego de haber
salvado otra jornada aptica de faenas reporteriles, no vi lo que ya no
vera nunca, es decir que no la vi a ella... qu ms se poda esperar... la
tena muy descuidada... pero el culpable de su ausencia, en todo caso, no
puede ser otro que aquel noviecito suyo de quien ni recuerdo el nombre...
estoy seguro de que, por las tardes, mientras yo no estaba, el muy astuto
se arrastraba bajo mi pobre techo para empalagarse de Mariana... nia
ingenua... se habr ido con l... no puede ser de otra manera... recuerdo
vagamente la nica vez que nos topamos... esa maldita familiaridad...
buenas, suegro... no s... ciertamente me encabron tanta desfachatez...
Y mi comandante dira (ponindose de pie, con alarde de dobleces de
gabardina desdoblndose): te las ests cobrando de manera equivocada, o
dira te ests volviendo loco, o no dira nada y con toda justeza me
ablandara la cara a puetazos durante el interrogatorio (sin sacarse la
pipa de la boca). Pero mi comandante carece de personalidad novelesca, no
tiene el carisma de los hombres duros, odia los rompecabezas y no sabe lo
que significa, entre otras muchas, la palabra induccin, y jams
conectara los acontecimientos fatales con los aparentemente
insignificantes ni se devanara los sesos haciendo conjeturas o acotaciones
probabilsticas.

A usted lo sobornan para que haga sus chingaderas, verdad?

Si se me hiciera esta pregunta, no sabra qu contestar (atencin: se ve
que cambiaran el tono y el interlocutor: se me dara el trato menos
amigable de usted, a diferencia de lo que ocurrira con mi comandante,
que me hablara de t, como si fuera yo un miserable raterillo de medio
pelo). O si contestara, tendra que decir nombres, muchos nombres. Una
lista tan larga como el largo brazo de la ley (pero cul brazo: en este
pas la justicia, como a la extremidad de la estatua psimamente rotulada
en los bufetes de dudosa abogaca, la han amputado sin misericordia). Y
tendra por fuerza que manchar con la verdad la reputacin de los peces
gordos de la Aldea (porque la Aldea, como todas las aldeas, tiene sus
mafias, minsculas o risibles, aunque no por ello menos mezquinas).

Que no entendi lo que se le dijo? De a cmo es la mordida? Confiese!

Insistira (o insistiran). Ya no mi comandante. Si mi mundo o mi pas
fueran como los de las novelas policacas, a mi comandante lo hubiera
ridiculizado desde el inicio de la historia el detective superdotado y ya
no podra hacerla de torturador (ni fsico ni mucho menos psicolgico)...
En fin, yo dira y volvera a decir, cada vez con menos dientes en la boca;
y lo que dira lo dira (a los policas nos gusta eso de la repeticin de
palabras), sobre todo, con harta sinceridad, a pecho golpeado. Dira, pues,
que lo que hago lo hago por gusto, por compromiso con la decencia, y me
atrevera incluso a completar, intentando que no se me tomara por un sujeto
ni evasivo ni contradictorio, que recibir un estmulo econmico por hacer
el bien comprende en mi escala de valores una transaccin propia de los ms
ruines criminales.

Me pagan lo que me pagan, y punto.

Eso es lo que contestara (si es que la anterior pudiera considerarse como
una respuesta), porque no soy inmune a los vergazos concienzudos y porque a
los cincuenta y cinco pues uno no est como para hondear aquellos ajados
banderines de estoicismo con los que se envaneca o se las daba uno de
indestructible en la adolescencia. Y tendra, luego, que revelar o inventar
la cifra, el precio al que se ha elevado el contrato por los servicios
clandestinos que ofrezco... Pero, carajo!, por qu los oficiales o los
esbirros del cacique o quienes fueran que me estuvieran supliciando
pondran la cara que imagino al enterarse de mi salario? Por qu?
Habrse visto que a un tipo como a m le paguen bien (en este pas...).
Adems (y aqu alzara la voz, me valdran un soberano pito las quemaduras
de cigarro en el cuello y las tajaditas de navaja en los prpados) como
polica gano una cantidad que bien podra adaptarse como tema para
cualquier chiste del humor ms negro. Y despus aullara los nmeros, nada
ms para que les diera envidia a los hijos de su puta madre: tantos miles,
tantos cientos de miles, eso depende...

Depende de qu.

De ciertas cosas.

Cmo cules?

Y aqu la indagatoria comenzara a hartarnos, a mis verdugos y a m en
primera instancia, ya que puntualizara nebulosamente las condiciones
tarifarias: ...tomo en cuenta la estatura de la vctima, si es pelirroja,
negra, morena, si es virgen o si es una ninfmana, si se confiesa con
regularidad, si se acuerda de los mandamientos, si fue o no violada... Mis
clientes saben stas y otras cosas, mis clientes saben lo que no
debieran... Mis clientes son por lo regular familiares en primer grado o
tutores de las nias lujuriosas... Y son ellos, no yo, quienes las quieren
ms muertas que el ms muerto de los mares muertos (no falta en mi modesta
biblioteca personal uno que otro poemario; aunque casi ni los hojeo)...
Finalmente, me pediran que explicara con ms detenimiento las clusulas
del convenio, y a m me divertira mantenerlos enredados en lo absurdo de
mis contradicciones y de mis piruetas pleonsticas: a nosotros eso de la
repeticin de palabras sin sentido... Y luego de vueltas ensimas sobre lo
mismo, una vez zanjada infortunadamente esta cuestin, respondera a otra
pregunta inslita:

Ahora dgame cmo chingados fue que otros dementes como usted comenzaron a
hacer lo mismo.

O sea que tengo seguidores?

No me salga con la pendejada de que no lo saba.

Pues no, no lo saba... Hay otros cazando? Y son policas, como yo?

No slo policas: maestros, mecnicos, mineros, empleados de banco...
Incluso mujeres. Mujeres que se venadean a otras mujeres. Tenemos informes
de varios sospechosos. Ahora mismo me va a dar todos los nombres de quienes
integran su pinche logia de alienados.

Pero mi imaginacin ya est yendo demasiado lejos. Estoy seguro de que soy
el inventor y ejecutor de la nica perversin religioso-sadeana no s si
patentada. Me molestara, tal vez, toparme con algn plagiario, con algn
impostor. A uno le duele grandemente cuando lo agandallan, y ms si a uno
se le ocurre una idea que cree que a nadie ms se le va a ocurrir. A m,
por lo dems, casi nunca se me viene nada extraordinario a las mientes.
Todo lo que pienso lo pienso en instantes aislados de puntera y
detonacin. Mis neuronas, creo, son como encontronazos desaforados que me
hacen hervir no s si de ansias o de histeria, aunque contenida (spase que
soy un tipo bastante serio; aburrido, diramos).

Mariana jams tuvo en cuenta que la adoraba. Mariana interpretaba mi
silencio sempiterno como un rechazo.

Lo acepto. Sigo sin poder liberar mis furias y mis obsesiones. El can de
mi errequince habla por m, y lo hace bien: su slaba rota, propinada al
silencio de las oquedades gobernadas por el Maligno, es por dems
elocuente. Los gritos de las nias si no acierto o los gritos de los
monta-cadveres con los pantalones bajados marcndoles las rodillas, sus
gritos desgargantados, si s acierto, hablan, tambin, por m, y hablan
mucho mejor. Por mi violencia hablar el espritu... pero este refrn no
viene a cuento, y creo que era diferente, no?

Lo nico que consigue con sus balbuceos es que nos emperremos y nos
emperremos y nos sigamos emperrando cada vez ms... As que, o nos
responde, sin hacerse el chistosito, cunto es exactamente lo que gana y
quines son los otros miembros de su cuadrilla, o se atiene a las
consecuencias... Nos oy, pinche cincuentn enfermo?

Qu les respondera (ya sin dientes o sin estar seguro de conservarlos),
en caso de que esta amenaza fuese cierta? Les repetira que gano lo que
gano y que lo que gano depende de ciertas cosas que no comprenderan o que
les resultaran absurdas y les dira tambin que mis secuaces ni siquiera
son eso (porque no tengo, que yo sepa). Y aqu el desconcierto volvera a
noquearme porque las voces de los agentes (por qu agentes?) espetaran
algo as como:

Y entonces quin es ella, pendejo? Quin es, eh? Eh? Quin? Quin es
ella?

Y la vera entrar. Y las sienes me apretujaran el cerebro a pequesimos
puntapis, de escarabajo metlico o de reloj cortndome a suaves
pendulazos. Y los ojos (estos ojos de guila que traspasan las cortinas
soturnas para zarandear el aire con una bala benevolente), los ojos se me
desorbitaran y otro grito me saldra de la boca seca y costrosa:

Mariana!

Y el judicial (por qu un judicial?, qu no eran varios interrumpindose
y vociferando?, qu no me haba decidido lneas arriba por el argumento de
la confesin forzada en colectivo?). El judicial, digo, recargara los
codos en la mesa de enfrente (ya no estamos, como se ve, en el privado de
mi comandante) y se rascara con dedos y anillos pringosos la entrepierna y
la suya sera como una sonrisa torcida de chacal y esperara tamborileando
sin gracia con los mismos dedos y los mismos anillos sobre la funda
percutida de su escuadra a que yo desmintiera mis versiones. Ante mi
silencio, otro oficial (?) entrara al confesionario y me arrojara directo
a la cara mi diario de tapas gruesas, dndome con una de las esquinas en la
nariz. Y otro (o uno de los dos antes mencionados: para entonces ya no me
enterara de nada, ni de cuntos ni de quines) me jalara por detrs, de
los cabellos, me los arrancara al jalarme y con un mechn entre sus puos
recogera el diario del suelo y me lo restregara con su pulgar rechoncho
separando una de las hojas manuscritas.

Te escuchamos, puerco... Adelante... Nada ms falta que me digas que no
sabes leer.

Y Mariana, mi hija, con su mirada muy igual a la ma (desalmada), estara
vindome sobrevivir a la asfixia que me estaran ocasionando unas manazas
duras como candados culebreando alrededor de mi yugular. Y yo leera. Con
todo el dolor de mi corazn leera en voz alta lo que me ordenaran:

...nunca supe ni quise saber por qu mi hija no regres a casa despus de
aquella noche en la que, estando de guardia, yo no tena nada que escribir,
como era ya costumbre, desencajado frente a la computadora del Departamento
de Redaccin... (me brincara a propsito unas cuantas lneas) el culpable
de su ausencia, en todo caso, no puede ser otro que aquel noviecito suyo de
quien ni recuerdo el nombre... el muy astuto se arrastraba bajo mi pobre
techo para empalagarse de Mariana... recuerdo vagamente la nica vez que
nos topamos... esa maldita familiaridad... buenas, suegro... ciertamente
me encabron tanta desfachatez...

Y me asombrara ante lo que crea era una confesin imaginada. Me
asombrara tanto, al verla copiada en mi diario, en este mismo diario en el
que estoy escribiendo, que por poco las lgrimas vendran a chorrear mi
rostro abotagado por los madrazos ininterrumpidos.

Tu pretexto era vengar a tu hija, no, pendejo? Pues aqu la tienes,
vivita... La pobrecita inocente de tu Mariana es nada menos quien liderea
tu banda de homicidas.

Y entonces ella hablara (mi imaginacin sigue yendo ms all de lo que es
dable imaginar a un tipo como yo: ser que tal vez los comunicados de la
PM, en mis aos de periodista, me comieron, como escribi alguien, el seso;
o ser que me lo comieron las novelas policacas?). Y Mariana, la pobre
Mariana:

Ya camos redondos. Redonditos...

Y yo tendra que:

Cllate! No les digas nada! No seas imbcil!

Pendejo y re-contra-pendejo! Tu nena ya desembuch pelos y seales. O sea
que te tenemos. Te das cuenta, aborto de abortos?

Un comandante (el mo o el de ellos, que entrara horas despus de haberse
pitorreado mientras lo observaba todo y todo lo escuchaba a travs de una
supuesta pared de vidrio anti-ruidos) se regodeara al pronunciar esta
frase triunfal, plagada de insultos inverosmiles, un tanto impostados y
aun ajenos por completo al lxico habitual de los detectives superdotados.
Mariana pondra esa cara de arrepentimiento desvergonzado. Esa cara... tan
convincente para los dems, pero no para m. Aqul noviecito suyo (cmo se
llamaba?), y ella... Algo tramaban en contra ma. Algo... Yo les dije que
ciertas personas me pagaran por hacer ciertas cosas y les dije que
necesitaba ayuda... El testimonio de Mariana, que adquirira una
credibilidad obscena ante las miradas implacables de los judiciales,
oficiales o agentes, me dara a entender, all, descoyuntado frente a mi
diario de tapas gruesas, abierto, y bajo el foco brumoso de pocos watts
sobre mi cabeza alopcica escurriendo un sudor rojizo; me dara a entender,
digo, que mi propia nia intentaba estafarme y quedarse con lo que tantos
desvelos me ha costado.

Y si ya les dijo lo que les dijo, a qu tantas preguntas y chingadazos?
Qu quieren de m?

Eso es lo que probablemente les replicara, ya sin fuerza alguna,
descascarado de recelo. Y ellos (junto con ella) discutiran por lo bajo
hasta que la propia Mariana, vuelta un monolito de codicia o de locura,
diera un paso al frente y me estampara en las jetas ardidas un parlamento
que posiblemente en ninguna trama policaca de los libros que he ledo (no
son pocos) podra haberse articulado:

Mira, papito, aqu los seores y yo... pues ya nos arreglamos. Ellos me
van a dejar que siga haciendo lo que hago... lo que t hacas... lo que
hacamos, pues. Y yo por cada difunta les tendr que pasar un impuesto
simblico para mantenerlos contentos y calladitos. Lo que pasa es que te
hemos elegido como nuestra coartada, como nuestro chivo expiatorio. Eres de
todos modos responsable de los actos que se te imputan y eres el fundador
de este negocio. Aunque... bueno... nunca le atinaste a nadie, nunca
heriste a ninguna de aquellas zorras incorregibles, y como los clientes
comenzaron a impacientarse, pues tuve que entrarle a enmendar tus
idioteces, lo cual no fue nada fcil, por cierto. Lo malo, papito, es que,
quieras o no, sobran pruebas para inculparte.

Y aqu mi hija (para decirlo de una vez, mi condenada hijastra, carajo!)
comenzara a hablar como Dupin o Marlowe o Sherlock, con eso de las pruebas
y las inculpaciones y las trapaceras jurisprudenciales que se avecinaran.
Y entonces s que me terminara de desmayar a consecuencia de tanto putazo
(verbal y fsico). Y como en algunas de las historias de este gnero, al
despertar despertara en un lugar desconocido. Qu tal una celda de dos por
dos en la que ya no tendra en mi poder el errequince, ni la placa, ni la
macana, ni el casco ni el uniforme azul, sino otro, color caqui, o en el
peor de los casos ninguno, y deambulara en la penumbra de mi encierro con
menos ostentacin, vestido con un atuendo deportivo, como en mis das
libres, cuando no descansaba y me iba a dedear a las putas o a buscar
pleito en infrahumanos arrabales. Luego de ms o menos reponerme, apoyado
en los repugnantes muros de mi ratonera, comenzara a planear
sistemticamente mi fuga y mi venganza, contra ella, contra Mariana, no
contra su noviecito (de se ya ni me acordaba; lo dejara en paz: Adn
nunca fue culpable... Adn... eso, as se llamaba el desgraciado...).

Pero mi imaginacin ya me rebasa. Mariana no est. Mariana no llega desde
hace seis insoportables meses.

Lo nico que creo que sucede realmente es que me entretengo escribiendo en
mi patrulla mientras caen las moscas, solas, por su propio albedro.
Mientras las moscas (no muertas todava) se aproximan con sus aletos de
libido y estrgeno a la red de las noches al descampado donde las espero
con arrobo, con la bragueta abierta y el iris dilatado enfocando a travs
de la mirilla, santigundome a cada rato y a cada ruido (intuyo que al
acechar me acechan, que soy presa fcil de perros o de hienas, o de otros
policas o maestros o mecnicos o sindicalistas solitarios y ociosos con
sus cartuchos engrasados y sin estrenar).

Ahora bien, si es cierto lo que imagin que dira Mariana, es decir, si es
cierto que nunca le atin a ninguna, entonces cmo o cundo podra ser
acusado por las autoridades, y slo por masturbarme con ingenio?

(Qu tal que el grito o los gritos que oigo son gritos orgsmicos que se
acentan cuando la nia y su acompaante escuchan mi nico disparo, que en
vez de despavorirlos los calienta superlativamente?)

Nunca. Creo. Digo.

** Bixler Arango
   Poeta mexicano (Caborca, 1969). Fotgrafo de pornografa light
   influenciado por Man Ray. Poeta menor. Tras haberse involucrado en el
   asesinato no esclarecido de un soldado raso durante su estancia en el
   Colegio Militar de la Ciudad de Mxico, donde estudi hasta los 19 aos,
   obtuvo una indulgencia leonina y decidi refugiarse en Culiacn,
   Sinaloa, prestando sus servicios como agente de seguridad privada, pocos
   meses despus de su arribo, a un comerciante de narcticos con cierto
   renombre que pereci acribillado en un mitin poltico. Su inmediata
   devocin por el santo infame Malverde, a cuya capilla no dejaba de
   asistir por las madrugadas, lo llev a explorar los meandros del
   exotismo popular, deparndole la necesidad de plasmar sus apreciaciones
   esquizoides en algunos garabatos literarios pergeados casi siempre con
   descuido y desparpajo. Sobreviviente de cruentos tiroteos, piloto
   aviador frustrado y vagabundo nato, provee gratuitamente de marihuana a
   una cofrada de rapaces delincuentes en un barrio srdido del municipio
   Los Enterradores, ubicado en algn punto del semidesrtico centro-norte
   de la Repblica Mexicana.



=== Girasol      Gabriel Otero ============================================

1

Esta planta que crece
en los surcos de la mano
es como el tedio
de un chopo levitando
es como un cisne dormido
en la puerta de una iglesia



2

La planta se enreda
en la lnea de la vida
recurre al pasado
que exhala sus luces
jadeantes
recorre el presente
nostlgico del presente
y voltea su tallo
hacindole al sol
una reverencia



3

Vino pausada
sin sobresaltos
ni lamentaciones
se enraiz en la palma
vaciando su clorofila
en la piel



4

Es un girasol
que a diario
se abruma
es cresta y delirio
en el resplandor

besa a la aurora
y al universo
del verso

es amarilla y ciega
y ciega sigue
a la luz.

** Gabriel Otero
   otero_gabriel@hotmail.com
   Escritor, administrador y promotor cultural salvadoreo (El Salvador,
   1965). Licenciado en literatura latinoamericana. Ha publicado poemas,
   crnicas y columnas en revistas y peridicos de Mxico y Centroamrica.
   Ha publicado los poemarios Remanso de las piedras (1993) y Entre el aire
   y tu piel (1994), ambos editados por la Direccin de Publicaciones e
   Impresos. Fundador del suplemento Tres Mil del Diario Latino (1990) y
   editor de la Revista Presencia (1991). Ejerci en el Consejo Nacional
   para el Arte y la Cultura (Concultura) los cargos de director de
   Publicaciones e Impresos (1992) y director nacional de Comunicacin
   Cultural (1994). Actualmente es jefe de Programas Culturales del Bosque
   de Chapultepec y Coordinador del Festival del Bosque, evento que rene a
   diez de los museos y centros culturales ms importantes de Mxico. Fue
   miembro del Instituto Sanmartiniano Salvadoreo (1993), directivo de la
   Asociacin Cultural Mxico-El Salvador (1993), miembro de la delegacin
   salvadorea en las negociaciones de los Convenios Culturales Bilaterales
   Mxico-El Salvador (1993) y Colombia-El Salvador (1994), miembro de la
   delegacin salvadorea en el I Congreso Iberoamericano del Libro en
   Granada, Espaa (1992) y delegado de El Salvador en el II Congreso
   Iberoamericano de Periodismo Cultural en Veracruz, Mxico (1993).
   Particip como expositor en la VII Feria Internacional del Libro de
   Guadalajara (Jalisco, Mxico, http://www.fil.com.mx, 1993) y en las XIV
   y XV Ferias Internacionales del Libro en el Palacio de Minera, Mxico
   D.F. (1993 y 1994). Fue coordinador operativo del Circuito Regional de
   la Zona Centro representando al estado de Morelos (1999 y 2000),
   secretario de la Comisin de Planeacin del Fondo Estatal para la
   Cultura y las Artes de Morelos (1999 y 2000) y coordinador de dicho
   fondo.



=== Cuento trgico      Juan Pablo Bonilla ================================

En medio de la quietud de una noche medio parda y prpura la llanura de
pastos secos cascabeleaba incesante. Mi alazn se mostraba perezoso; tena
en cada paso un deseo natural de detenerse: a saber habamos recorrido toda
la cresta de la montaa, empezando al despuntar el alba y con slo dos
paradas para recobrar fuerzas.

Helena haba huido entonces, y lo agobiante no era ni su ausencia ni la
forma en que indirectamente me haba dicho adis, sino que ante todos
nuestros esfuerzos, ante nuestro talento natural para recorrer y cubrir en
horas la sierra entera, ella haba decidido desaparecer. As ni Arturo, ni
Mosca, ni siquiera don Pablo, su padre, pudimos encontrarla. Cuando la
noche ya callada estaba protegida por una luna inmensa como mi tristeza
baj del lomo de mi animal y comenzamos el retorno.

A esta hora las flores son grises. El viento es libre. Sucede que en el da
el sol aplasta la brisa, la convierte en un caldo irrespirable. Pero en la
noche es tan veloz como una estrella, y corta incluso.

Las estrellas parecan buscarla tambin, por eso alumbraban ms. La luna
era ya de por s un reflejo de la propia llanura: blanca y enorme, casi
redonda. Siento que haberla perdido en este mar de pastos es la seal de un
destino que ama las ironas; porque en este mar sin orilla, clido de da y
seco y triste de noche la encontr, la am, le dije que s, que crea en
ella, que no importaba que su padre la quisiera como monja, que cuando nos
casramos tendra que aceptarla, como hija casada, como hija con
obligaciones.

En la maana don Pablo nos vino a buscar. Sus manos grandes, convulsas, me
dieron mala espina, as como sus botas de montar, como el cinturn de
remaches plata y el revlver Colt caoba capaz de resucitar a un difunto
para matarlo de nuevo. Asustado busqu el azadn: o l o yo, o Helena y yo,
la Hacienda, los esclavos y yo y Helena o l. Pero me tom de los brazos
como a un hijo. Las lgrimas jams derramadas, ni siquiera el da en que
don Braulio, su primognito, cay baleado por los hombres del Capitn,
fluan y ni siquiera l, que poda tirar a un novillo de seis arrobas por
los cuernos, poda detener. Su hija se haba volado.

Lo peor es que yo ya lo saba. Le haba prometido librarla de su padre, su
verdugo, su captor; tomar, como su esposo, las riendas de la casa. Con la
ayuda de los peones acabar con sus hermanos, ser as, felices, los nicos
dueos de esta hacienda. pero el tiempo, el tiempo y t, mi Helena, tan
deseosa de quitarte de encima las manos de tu propio padre, hambrienta de
libertad lejos del aliento a whisky de los esclavos a quienes el viejo la
entregaba como castigo, t fuiste la que no pudiste esperar, huiste
desbaratando mis planes, nuestros planes, como si de algn modo hubieras
sabido la verdad: que amo ms esta tierra donde mis padres y mis abuelos
han sido esclavos, esta tierra llena de los huesos de nuestros antepasados,
esta llanura y esta sierra donde antes mi raza corra libre. Y por ella, y
por los mos, te seduje, te enga, y no tuve miedo de ver algn da tu
cuerpo consumirse incinerado con el resto de tu familia. Lstima, habras
sido la herona de este mundo.

Llegu al establo, todas las luces de la casona encendidas. Vi a don Pablo,
a Mosca y a los hermanos Torren esperndome. Ni rastro de Helena, cre,
hasta que not la sangre seca en las ancas y el lomo de Peregrino, ah supe
que la haban encontrado, y, como era el deseo de su padre, mejor muerta
que prfuga. Y entiendo en este momento, que me quito el sombrero ante esos
hombres con los que tantas veces me tom mis aguardientes, que ella les
cont todo antes de morir. Y como ha sido la tradicin de mi familia no
tengo miedo de morir tras haberme jugado el corazn, y que las hojas me
tajen, ya que de todas maneras se cumplir as uno de los deseos de Helena:
derramar nuestra sangre bajo la misma arma.

** Juan Pablo Bonilla
   juanpb1983@gmail.com
   Escritor colombiano (Bogot, 1984). Tiene inditos los libros Ridk, Risk
   y Fuego de la pradera, y trabaja en una novela por entregas llamada
   Flores para Irma.



=== Un poeta como yo (extractos)      Alberto Jos Prez ==================

      Un poeta como yo
      Poesa
      Ediciones Mucuglifo
      Mrida, Venezuela; 2006
      Depsito legal: lf36120068001466
      56 pginas

*** Usted qu cree

El hombre y el mar
Dos soledades
Sin orillas

Dos cuerpos
Salados
Llenos de animalitos
Y minerales
Dndose coazos
Incansables
En su moribunda poesa

Tristes tan tristes
Como una cebolla asoleada.



*** Una de la maana

A la una de la maana
Un cigarrillo
Es buena compaa

Y los ladridos de los perros
Suenan hermosos

A esa hora
El fro cala los huesos
Y puebla la memoria de fantasmas

Pasan veloces los automviles
De la muerte
Logro esquivarlos
A esa hora tan difcil
De conseguirlo.



*** Carta a mi madre

Esta maana
Cuando tu entierro
Se me vino encima
El mundo
De los primeros aos

El ro barroso
La voz firme de la abuela
Y mi padre montado en su caballo
Soando
Soando

Ahora tengo viva
De nuevo
La crudeza de aquel tiempo
Y la angustia poderosa
Del que desea marcharse
Madre
Sin destino.



*** Noticia

Le en un diario de la capital
Que una isla
Fue tragada por el mar

Ni una seal qued de ella

Yo estornud
Y por largas horas
Pens en mi funeral

En un corazn de oro
Guardndome
Para siempre.



*** Un poeta como yo

Un poeta como yo
Hubiese sido un buen vendedor de carne
De esos que llamamos pesero
O el prefecto
Ms recordado de El Samn de Apure
Por aquello de que cada quien
Haga lo que le plazca
Pero un poeta como yo
Nunca sacara una muela a un cristiano
Ni dedicara un poema al Che Guevara
Ni a Fidel Castro
Y menos aun a Mister Bush

Eso s
A Jos Alfredo Jimnez
A Chavela Vargas
A Alfredo Sadel
Himnos de alabanza y amor.



*** El mejor de los verbos

Tuvo que pasar mucho tiempo
Para darme cuenta
De que los de y los que
No son las bisagras de la vida.

Que dar es el mejor de los verbos
Y quererte
Amor mo
El ms maravilloso de los vestidos
Que pueda darte

Tuvo que pasar mucho tiempo
Para darme cuenta
Que en este continente agrio
La miseria
Es smbolo
De civilizacin

Y que mi pas est lleno
De animales hambrientos
De una ficcin
Que llaman historia

Que durante siglos
Entre aplausos y banderitas
El futuro es una ausencia
Nunca cubierta

Pero t y yo amor
Estamos vivos
Comindonos
En este da
Besndonos en este da
Pisando la tierra
De este continente agrio
De mares muy verdes
De islas de asfalto
De supermanes
Y fabricantes de espejos
Que cantan gloria
Parados en sus pobrezas

Pero el pan
Es para maana
La leche
Es para maana
El azcar
El arroz
Los frijoles
Para maana

Todo es para maana
En este continente mo

Menos la muerte
Que llega
Sin que nadie la convoque

Por eso en este da
Amor
T y yo
Celebremos la vida
Con urgencia.

** Alberto Jos Prez
   albertoperez802@hotmail.com
   Poeta, editor y comentarista literario venezolano (El Samn, Apure,
   1951). Ha obtenido reconocimientos por su obra potica entre los cuales
   vale mencionar el Premio nico de Poesa de la Bienal de Literatura de
   la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) por su
   libro Homenajes (1991), y el Premio de Poesa de la Universidad Nacional
   Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez,
   http://www.unellez.edu.ve), por el poemario El espejo y la memoria
   (1987). Tambin ha publicado los poemarios Los gestos tardos (1975), El
   libro de Barina (1985), Marca (1984), Olor de amor (1995), Como si
   valiera un siglo (1996), Retrato de memoria del corazn de una mujer
   (1997), Un poeta como yo (2006) y la antologa potica El poeta de quien
   les hablo (1999).



=== Vamos mi amor a la feria      Roberto Bennett =========================

La Seora Mills visitaba la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
todos los aos desde haca aproximadamente una dcada. Al trabajar en una
renombrada librera de Nueva York, le era muy fcil estar al tanto de lo
que suceda en el mundo literario, as como moverse entre los crculos ms
selectos de la intelectualidad latinoamericana, siempre presentes en dicha
feria. De ellos se aprovechaba con creces y se mova como pez en el agua,
frecuentando fascinada esos ambientes tan estimulantes para su espritu
inquieto. Saba hablar con soltura de tendencias y estilos, de futuros
bestsellers, de los autores consagrados y de sus nuevas obras. Utilizaba
los trminos justos y antes de llegar a Mxico, cada ao lea los ltimos
libros de moda y se familiarizaba con los nombres de los ms niveles
autores de la lengua castellana.

Ella era soltera, segura de s misma y de carcter dominante. Cuarentona,
alta, delgada y elegante, aunque no demasiado agraciada, jugaba sus cartas
sensuales y profesionales con una rara y sutil habilidad. An despertaba
comentarios insinuantes y a veces hasta insolentes, entre los machos
latinos que acostumbraban a desvestir a las mujeres extranjeras con sus
miradas y sus pensamientos, emitiendo silbidos lujuriosos cuando estas
paseaban por las calles de Guadalajara.

Aprovechando su posicin de privilegio en el mundo de las letras, la Seora
Mills adornaba y hasta exageraba sus influencias profesionales ante los
vidos y ambiciosos jvenes escritores, muchos de ellos sin recursos ni
escrpulos, que luchaban denodadamente por trepar la larga escalera del
xito y el reconocimiento internacional. Saba que vender en Norteamrica
obras en espaol traducidas al ingls era la meta soada por muchos de
estos aspirantes a convertirse en el Cervantes del siglo XXI y de ellos se
beneficiaba en forma casi descarada. Su sueo, su obsesin, su ambicin ms
ntima y secreta era llegar a ser madre de un genio de las letras hispanas.
Para ello se aprestaba durante once meses y medio, paso a paso, de manera
ordenada y con el mpetu que le otorgaba su fortaleza de espritu
anglosajn, siempre impermeable al desaliento. Una vez preparada, haca sus
maletas y descenda sobre la feria cual abeja reina en busca de su zngano
semental para aquel ao. Cada feria un escriba distinto. Jams una
repeticin.

Les escoga entre lo que consideraba ms selecto y destacado de los
asistentes a las charlas y tertulias. Entre los jvenes autores
latinoamericanos ms proclives a tener la perfecta combinacin gentica y
cultural. Poco le importaban sus maneras, sus rasgos fsicos ni la
pulcritud personal de los talentos de turno. Ellos eran simplemente sus
amantes de ocasin. Luego, una vez encinta y posteriormente madre, ella se
encargara de darle al beb los retoques necesarios. Inculcndole los
mejores hbitos de lectura, apreciacin musical, erudicin y buenos
modales.

La Seora Mills lo tena todo meticulosamente planeado. Hasta el colegio
privado en Rhode Island adonde asistira la criatura para sus clases de
primaria y secundaria. Y los lugares de Amrica Latina a los que iran para
sus vacaciones. Cada ao a un sitio y a un pas diferente. A la sierra o al
llano, el desierto, la costa o la selva, hasta encontrar ese rincn en el
mundo en el cual se encontrasen ms a gusto, para identificarse plenamente
con la cultura local, el entorno, la geografa y su gente. El mbito
perfecto para preparar a una mente con aptitud superior, con un don casi
csmico, estimulando al mximo su singular y genial fuerza creadora.

Luego vendran los aos en la Universidad de Rutgers, igual que hizo la
Seora en su juventud, para estudiar filologa latina y literatura
universal. Finalmente, una vez acabados los imprescindibles estudios
terciarios, llegara el momento de la vuelta al lugar previamente escogido.
All se instalaran, aprovechando los ahorros que la Seora Mills vena
juntando desde haca varios aos y entonces comenzara la etapa ms dura y
a la vez ms estimulante e interesante del vital aprendizaje. Ella deseaba
que ningn cabo suelto quedase librado al azar. nicamente la eleccin del
dueo de ese afortunado espermatozoide que fecundara su vulo ansioso
permanecera en manos del destino y la naturaleza. Una naturaleza que se
haba resistido durante nueve aos a cumplir con esa funcin tan
especfica, para la cual la Seora trabajaba y planeaba cada paso de su
vida afectiva e intelectual. Empujndola casi hasta los lmites de edad
aconsejable para procrear. Sin embargo, haciendo alarde de una flema y
determinacin tpicamente gringa, la Seora Mills no estaba dispuesta de
ninguna manera a aceptar la derrota.

Con esa actitud desafiante y un sentimiento de predestinacin que le
impulsaba a cumplir lo que consideraba casi una misin divina, la Seora
Mills entr en un cuartito apenas iluminado por una bombilla amarillenta
(semi cubierta por papel de celofn rojo), corri las cortinas que hacan
de puerta del bao, recogi una colcha de retazos y colorines, apag la
luz, acomod la almohada y se recost sobre las sucias sbanas de una
triste cama de pensin. Haciendo caso omiso de aquella lgubre habitacin a
la cual le haba llevado su amor por la literatura, se abraz a un joven
indgena, alocado y borracho pero brillante poeta nicaragense, con quien
fornicara toda esa noche, en pos de su sueo sagrado. Procurando
incansable, sudorosa y fatigosamente engendrar al Rubn Daro, al Rulfo, al
Onetti o a la Gabriela Mistral del siglo XXI.

** Roberto Bennett
   rbennettuy@yahoo.es
   Escritor uruguayo (Montevideo, 1948). Estudi comunicacin de masas y
   marketing en la Universidad de California (1970-73). Trabaj en
   peridicos, radio y televisin en EUA. En 1973 gana una beca a un
   seminario de comunicaciones internacionales en Yugoslavia y
   posteriormente se establece en Palma de Mallorca. All publica su libro
   de cuentos Lo que arrastra el ro y otras historias (Soler, 1986). Luego
   publica dos libros sobre mamferos marinos: Delfines y ballenas, los
   reyes del mar (1989), en coautora con el doctor David C. Taylor, y
   Animales marinos (1990), ambos traducidos al ingls y al italiano. Se
   establece en Chicago, participando del 1r. Encuentro de Escritores
   Latinoamericanos celebrado en esa ciudad, publicando cuentos en
   peridicos y revistas en castellano de EUA. En 1994 publica en Uruguay
   su segundo libro de cuentos El ltimo verano (Editorial Graffiti). En
   1996 se establece en Madrid y contina colaborando con peridicos y
   revistas de Espaa y Amrica. A partir del ao 2000, luego de 30 aos de
   viajes por el mundo, vuelve a residir en Montevideo, donde escribe su
   primera novela. En 2003 se incluyen dos cuentos suyos en la antologa
   Mundo potico, tomo I de poesa y narrativa (Editorial Nuevo Ser, Buenos
   Aires).



=== Fricciones      Gabriela Robledo ======================================

*** Bajo este cuerpo

Bajo este cuerpo
pregunto,
me preguntan,
nombro,
me nombran.

Bajo este cuerpo vivo,
me escondo,
huyo.
Bajo este cuerpo me hieren.

Sobre este cuerpo,
nada.



*** Fricciones

Mis fricciones
no estn en el plan de Dios.

Y l pobrecito, tan tieso, tan muerto.
Mientras los dems rezan, murmuran y tributan.



*** Ficciones

Los tentculos del Padre me toman por la cintura.
El orden del mundo en mi cuerpo.

La ficcin de que ser justicia.



*** Cuerpo fiscal

Morosa minora morosa.
Dicen tener la propiedad intelectual de mi cuerpo.
No pagar copyright.
Yo me boceto
me boceto
me boceto.



*** Posiciones frente al mundo

1

Con la lengua remonta barriletes sin cola.
Vrtice de la ubicuidad en su ombligo.
Cuerda de luz.
El amanecer entre los dientes.



2

Un cntaro de barro alberga toda el agua del desierto.



3

Ella se monta a sus labios y galopan hacia la nada.



4

Amalgama de sobrecuerpos en comps, en viceversa.
Ella lame un alimento tibio,
suelta las riendas.



5

Paz ante el vaco.



*** Suspiros

Me arrojaron a un jardn con flores terminadas en o.
Slo poda suspirar Rodolfos, Adolfos y Cristforos.
Me pregunt cmo deshojar el amor de Arndana, Gilliberta y Sofa.
Inventamos margaritas con ptalos terminados en a.



*** Sos

El contrapunto del pentagrama
ejecutado veinticinco siglos
por la orquesta oficial.
La excepcin, el trbol de cinco hojas,
la voz sin voz.
El fruto del medioda madurando en mi cuerpo.



*** Oracin

Madre Lilith de la Gozosa Digestin del Fruto
del Bien y del Mal.
Lbranos de los buscadores de Sodomas
y de su fuego.
Lbranos tambin de diluvios fachistas.
Oh, Lilith Orgasmada de la Venerable Concupiscencia
vela ahora y siempre por el manantial de nuestro cltoris
por nuestras ondulaciones.
Concdenos la gracia del deseo y del retozo.
El erotismo de cada da renuvalo hoy.
No nos dejes caer en la cama errada
y si as sucede,
danos la fuerza para vestirnos y marcharnos.
Oh, Reverenciadsima Lilith de la Sabrosa Sabidura
danos tanto xtasis
como resurrecciones nos quepan en el cuerpo.
Lbranos del temor y los prejuicios.

Que probemos llaves.



*** Otro s digo

Demandan expropiar mi cuerpo.
Es legtimo segn la ley.
El juez regular copiosos honorarios.
Se habr hecho justicia.
Declararn mi placer de inters pblico.
Hallarn la marca incandescente
de un hierro patriarcal sobre mi espalda.
Me sepultarn bajo sus escuelas, sus iglesias, sus cortes de justicia
por subversiva, por guerrillera, por tortillera, por poeta.
Me quebrarn por no torcer el brazo.
Me violarn gendarmes de todas las tropas.
Apelar
esa ley que no tiene vigencia en mi cuerpo,
que me excomulga, me proscribe, me desaparece;
desnuda en el atrio
apelar,
con los muslos, con el pubis, con los brazos, con las venas, con el cuello,
con las amgdalas, con el iris, con la crnea, con las uas, con las
      [rodillas no.
Apelar
aunque Temis no se avoque ni escuche mi caso
apelar con las tetas, con el puo, con los pies,
con las orejas, con las pestaas, con la espalda,
apelar en presente en pasado y en futuro
del derecho y del revs
con los dientes, con la cola, con las pezuas,
apelar.

** Gabriela Robledo
   anemonademar@yahoo.com.ar
   Escritora argentina (1974). Ha publicado los poemarios ltima estacin
   (Editorial Argentinos, 1998; Premio Fondo Estmulo a la Actividad
   Editorial Cordobesa) y Agosto en mapas (Editorial Ingenio Papelero;
   Premio Fondo Estmulo a la Actividad Editorial Cordobesa). Textos suyos
   aparecen, adems, en diversas antologas. Ha obtenido, entre otros, el
   premio Fondo Estmulo a la Actividad Editorial Cordobesa (1998, 2006),
   que otorga la Municipalidad de Crdoba, y el premio del V Certamen de
   Poesa de Ediciones MisEscritos (Buenos Aires).



=== Cuatro relatos      Noelia Rodrguez ==================================

*** Despertndome

Sent en la oscuridad que alguien me mova el brazo con fuerza, y me
despert de repente. Estaba soolienta, un letargo que se me antojaba
demasiado intenso no me dejaba despertar del todo, apenas poda abrir los
ojos, apenas poda entender que estaba fuera de la cama y caminaba tras la
seora que me haba despertado.

Entre el letargo y las ganas de seguir durmiendo, pens en la casa que
estaba hecha un desastre, deba limpiar el piso, recoger la cantidad de
vasos y platos que los invitados de la tarde anterior haban dejado por
doquier. Esas reuniones de amigos son divertidas, pero agotadoras. Por
educacin uno termina invitando y atendiendo no slo a la gente que
realmente quieres, sino a los insoportables que luego de usarte, se dedican
a criticar tu casa, tu comida, tu decoracin. Mi esposo dice que yo me
preocupo demasiado, que me tomo demasiado en serio las cosas.

Anoche me acost con el peor de los dolores de cabeza... Seguramente por
eso me cuesta despertar ahora, debe ser el cansancio de la fiesta, la casa,
la calle, el trabajo...

Pensar que debo lavar hoy, mi esposo no tiene ropa limpia que ponerse. De
pronto record que al levantarme no vi a mi esposo en la cama. Ahora que lo
pienso, no saba quin era la mujer que me haba levantado y caminaba
delante de m; trat de zafarme del sueo, de la imposibilidad de mantener
los ojos abiertos y le pregunt a la mujer, pensando an en la ropa sucia y
la casa por arreglar: Para dnde vamos? Quin es usted?. La mujer se
detuvo y me tom la mano con fuerza: Moriste anoche, ya deja la angustia.



*** A las seis pasa la Virgen

Isadora tena tiempo padeciendo una de esas enfermedades que a algunos
matan muy rpido y a otros torturan por aos. Quiz haber conocido su
diagnstico desde el principio, pasando largas temporadas en hospitales y
luego regresando a casa milagrosamente, le haban hecho guardar el miedo
a la muerte en el bal de la resignacin y el desdn.

Ella viva con una de sus hermanas, Amelia, y a diario hablaba por telfono
con su hermana menor, una nia de esas que llegan cuando todos creen que
los padres han dejado de fecundar.

Aquella tarde, a la nia le extra que Isadora no hubiese querido
contestarle la llamada, por lo que Amelia le explic: Lo que pasa es que
hoy se siente mal, por eso no tiene ganas de agarrar el telfono. La nia
se angusti y le pregunt a su hermana si ella prenda las luces todos los
das a las seis de la tarde: Acurdate de lo que deca siempre mi mam,
recalc muy seria, que en las casas hay que prender las luces a las seis
de la tarde, porque a esa hora la Virgen visita los hogares de la gente
buena y los ayuda con sus problemas. Con insistencia la nia le hizo
prometer a su hermana que aquella tarde prendera las luces de la casa para
que la Virgen ayudara a Isadora.

Amelia se sent junto a Isadora y se puso a conversar con ella a ver si
lograba distraerla para que olvidara un poco el dolor que tena. Se levant
a buscar caf y mientras sala del cuarto la oscuridad de la noche le hizo
recordar el encargo de la nia: Ay, son ms de las 6 y no prend las
luces. Maana estoy pendiente y las prendo.... Isadora suspir con
cansancio y susurr: Las hubieses prendido hoy porque me voy a morir sin
que la Virgen pase por mi casa....



*** Adela y Pedro

Adela y Pedro dorman arrullados por el sonido de la lluvia. De pronto
Adela record que el perro se haba quedado en el patio, fuera de la casa.
Se debe estar mojando, pens. Enfrentando la flojera, el sueo y el fro,
se levant de prisa y sali a buscar al perro.

Al rato entr y se sent sobre la cama. Pedro dorma, ni siquiera haba
cambiado de posicin. Adela le habl y l apenas suspir sin abrir los
ojos. Por qu no haces el viaje a los pueblitos de la sierra que tanto
quieres hacer?, le pregunt ella. Deberas pedir un permiso en el trabajo
y hacer el viaje.... Pedro desde su letargo slo le respondi que se
durmiera, que era la nica maana a la semana que tenan libre para
descansar. Adela guard silencio por un rato y l comenz a roncar. Espero
que hagas pronto todo lo que te la pasas deseando hacer, porque yo no voy a
poder hacer nada....

Adela se levant de la cama y sali cabizbaja... Haca una hora que yaca
muerta en el patio; las piedras del piso siempre se ponan resbalosas con
la lluvia.



*** Las visiones de Amanda

Mi ta y yo rodamos muchas horas en el carro para llegar a la casa de su
hermana Amanda. Segn mi ta, Amanda poda adivinar dnde estaba una
persona con slo tocar algn objeto que le perteneciera, e incluso, muchas
veces tena premoniciones de accidentes, asesinatos, suicidios o masacres.
Por lo general las visiones eran acerca de personas que conoca, pero
tambin de extraos, de seres o lugares que jams haba visto, por eso
sola sufrir depresiones al ver la resea de prensa informando acerca de
algo que ella haba presentido y no haba podido evitar.

Al parecer, un buen da se cans de que la gente intentara consultarse con
ella como si fuera una bruja, se obstin de las vecinas que la interrogaran
acerca de la fidelidad de sus maridos y de preocupar a su mam cada vez que
una visin la haca llorar o gritar, por eso decidi irse sola al lugar ms
apartado que pudo encontrar, donde la poca gente que viva cerca desconoca
su poder.

Desde entonces nadie de la casa se haba comunicado con ella. Mi ta dice
que en cierta forma, la familia prefiri aquel retiro de Amanda, pues todos
aseguraban que tenerla en casa era extenuante: La queremos, pero era
horrible que en cada cumpleaos, noche buena o momento de descanso, siempre
haba una visin sangrienta, una gritadera porque presenta algo muy
doloroso. Todo el tiempo haba gente tocando la puerta solicitando los
servicios de sus poderes. La casa era un desastre... En el fondo, nadie
quera que nos acompaara a los paseos o viajes de vacaciones, porque
siempre los echaba a perder con sus visiones. Siento culpa de eso, pero
nadie en casa saba como convivir con una adivina.

Apenas ayer, alguien llam por telfono de parte de Amanda diciendo que
ella haba pedido que fueran a verla. No sabemos con exactitud qu le pasa,
pero mi ta est preocupada y triste.

Cuando por fin llegamos, luego de tocar mucho rato la puerta, Amanda abri.
Era una mujer muy demacrada y arrugada a pesar de ser ms joven que mi ta.
Estaba totalmente ebria y sus ojos apenas se vean dentro de la casa a
oscuras. Sobre la mesa y el piso haba cantidad de botellas de licor, unas
abiertas, otras vacas o quebradas... Mi ta llorando ayud a Amanda a
sentarse. Ella medio consciente le deca: Hermana, no quiero estar sola,
ahora puedo volver a vivir con ustedes, no los voy a molestar. Descubr
que, si estoy borracha, no tengo visiones....

** Noelia Rodrguez
   carmen_nrodriguez@yahoo.es
   Escritora venezolana (Guatire, Miranda, 1975). Licenciada en artes por
   la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y en
   educacin por la Universidad Nacional Experimental Simn Rodrguez
   (UNESR, http://www.unesr.edu.ve). Ha publicado el libro Cuentos cortos
   de vivos, muertos y aparecidos (El Perro y La Rana, 2005) y un cuento
   suyo fue incluido en la antologa de la Agenda Latinoamericana
   (http://latinoamericana.org, 2006). Artculos, cuentos y poemas suyos
   han aparecido en el diario El Nacional (http://www.el-nacional.com,
   2002), el peridico Tere-Tere (Guarenas, 2005), la revista Letralia
   (2005) y el semanario Todos Adentro (2005). Recibi mencin honorfica
   en el Concurso de Cuentos de Terror del 62 aniversario del diario
   ltimas Noticias (http://www.ultimasnoticias.com.ve, 2003) y primer
   premio en el concurso del 64 aniversario del mismo diario (2005),
   premio en el Concurso Mayor de las Letras del Consejo Nacional de la
   Cultura (Conac, http://www.conac.gob.ve) y mencin honorfica en el
   Concurso de Poesa Miguel Rivera Mendoa de la UNESR (2005). Mantiene una
   bitcora en http://www.vecinos.com/noeliarodriguez.



=== Poemas      Armando Pacheco Barrera ===================================

*** Desde la mar entrar en ti sin soledad
    o el canto de las balsas dormidas

                                   A mis amigos que han vivido en el exilio

                                                          Soledad, soledad
                                               cmo me miras desde los ojos
                                               de la mujer de ese cuadro...
                                        Y cuando espero lo que nunca llega,
                                    me quisieran decir: aqu me tienes....

                                                      (Xavier Villaurrutia)

Ha llegado a mis odos en forma de msica
la voz de la nia de pies descalzos,
el cantar de espectros que mojaban las mejillas
y haca acelerar el tambor del cuerpo de los vivos.

                    (la nia iba llorando
                                         distantes
                                         los labios
                                         del mar
                                         disipaban
                                         la tarde
                    iba inundando los arenales
                                         de piedra
                                         lquida
                                         brillante
                                         el cielo dorma
                    y ella se acercaba ms a ti
                    tan pequea
                    ya desnuda
                    con el rostro lnguido
                    acostado en s mismo
                    y despus
                             una balsa de espuma le bes el cuerpo)

Hoy que mis odos oyen su voz
y los cantos espectrales baan mis mejillas,
me vuelvo tan pequeo     distante
y quisiera perderme en la balsa de espuma.
Hoy que los pies desnudos
no marcan el recorrer de mis pisadas,
quisiera entrar en ti sin soledad;
entrar en ti, ciudad acutica,
para besar a la nia de pies descalzos.



*** Poema tercero o de una voz lejana luminosa

      (De Entidad en el exilio)

No me pidan perderme entre las manos de los mares,
enterrar mi rostro en los surcos extensos de tierra profanada;
no me pidan nadar en las arenas muertas
ni caer en el asfalto
de cien aos y un da inconcluso;
mejor mirad mi lento parpadear de noches,
acompaando cuerpos sudorosos en su vaivn,
bandolos de tmidas rfagas;
ved el manto de bruma
que oculta mi figura,
que fragmenta mi efigie
enloquecedora de nativos.

Mi lejana es ociosa ms cuando es cmplice
de dos nios desesperados por besarse.

Algn da, los hijos del abismo alto
sembrarn ojos en la noche.



                      *** Cenizas de ciudades malditas

                      Hay en esta noche ruido de ciudad dormida.
                      Moribundo umbral antao iridiscente,
                      reflejo de mil hombres,
                      vorgine de arena y sal.
                      Noche calurosa de viento rojo
                      de ciudades extensas
                      de cuerpos desnudos entrelazndose
                      entre las llamas de cien muros...
                      Morirn y sus palabras en agona
                      han de plasmarse en el recuerdo de sus nombres....



I

Aqu es donde se abre la tierra
donde el polvo se levanta
vorgine de cenizas
despertar del tiempo

Aqu
donde los cuerpos yacen
despojados de su alma y carne
la historia guarda su recuerdo:
                                 anochecer de ngeles
                                 ncubos     scubos
                                 estatuas de azufre y sal
                                 mujeres de lascivas miradas...



II

Del fuego de ciudades inmortales
adormecidas desde el gnesis
resurgen los huesos
rojinegras osamentas
ahora perdidas en la tierra



III

Es en esta tierra de hombres condenados
donde el silencio del ltigo castiga
Desde el inicio
la tierra
abre surcos
(templos vastos valles
suntuosos ros
y despus de los siglos
caliza roca decadencia
mares muertos)
Es en esta tierra de monumentos enterrados
donde el libro hiertico se escribe...



IV

Aqu
donde se abre la tierra
el polvo se levanta
Aqu
donde cuerpos yacen despojados
en anochecer de ngeles
estatuas de azufre y sal
el fuego del gnesis
resurge de ciudades inmortales...
Aqu
desde el inicio
    la tierra...



*** En tu ciudad de carne

                             ...en ti las palabras se graban con la lengua
                en oraciones esparcidas por el sudor que bebe tu lecho....

I

Que una vez ms,
cuando los ojos duerman
y en su descanso transporten tu mente a lo onrico
     movimientos de erticas sombras,
     el exhalar de cuerpos;
     nios consumindose entre muros dormidos,
mis labios puedan recorrer la pared de piel
que separa los mundos
     da-noche
y que el cntaro escondido entre tus muslos
deje deslizar mi lluvia
ahogada en msculos y sangre.

Que una vez ms,
cuando la noche erija nuevos monumentos
por donde pululan los amantes,
tu ciudad de carne se invada
con el calor de mi cuerpo,
y con los habitantes que de mis dedos se formen
al transitar cada avenida de tu figura,
de ti nazca el presagio lquido de una pasin de locos.



II

En tu ciudad de carne,
vaca en las maanas,
expuesta al vaho de tierra,
las molculas se impregnan
y el calor inhumano agoniza
al rasgarse la piel con las gotas de aguasal
que de tu cuerpo emergen



III

Oye cmo cae de m;
es lquido de mar blancuzco
que corroe sobre tu piel
cansada de las manos,
de las mil bocas hoy dormidas;
es futura vida que penetra entre las noches,
que se desliza por tus avenidas de sangre
y que al noveno mes expulsa
            de la caverna de piel jugosa,
el cuerpo de un infante

Siente el cristal murmurante que destroza los odos,
atrapa con la mente los fragmentos opacados por el umbral de la noche.

Conoce mi delirio,
la charla itinerante con fantasmas
de tnicas negras.
            De mi delirio
uas que rasgan la pared de carne
donde se esconde tu adolescente espectro.



IV

Siente el recorrer de mi lengua,
en el fuego
traspasar tatuajes,
      (figuras combinadas entre t y yo,
            Como oracin
      tenue luz que se acuesta en el lecho de piel)
monumentos,
mares adormecidos.



V

Djame invadir tu ciudad de carne,
invadirla de noche
porque en ti las palabras se graban con la lengua
en oraciones esparcidas por el sudor que bebe tu lecho.

** Armando Pacheco Barrera
   arteyucatan_siglo21@yahoo.com.mx
   Escritor y periodista mexicano (Estado de Mxico, 1980). Radica en la
   ciudad de Mrida (Yucatn) desde 1985. Es integrante del Centro Yucateco
   de Escritores A.C. y del Colectivo de Artistas Independientes en Yucatn
   A.C. Premio Estatal de Poesa Joven Jorge Lara Rivera en las ediciones
   2003 y 2006 convocado por el Instituto de Cultura de Yucatn
   (http://www.culturayucatan.com) y el Instituto Mexicano de la Juventud
   (http://www.imjuventud.gob.mx). Mencin de honor del Premio Estatal de
   Poesa  Jos Daz Bolio en las ediciones 2005 y 2006. Es director
   general y fundador de la revista virtual Letras en Rebelda
   (http://www.letrasenrebeldia.galeon.com) y coordinador de una sala de
   lectura. Participa en el taller literario del Centro Yucateco de
   Escritores A.C. Ha tomado cursos y talleres de creacin literaria
   impartidos por escritores de su pas. Publica en la revista Navegaciones
   Zur y otras revistas de Mxico. Ha colaborado como reportero en diversos
   medios de comunicacin del sureste mexicano y ha participado en eventos
   relacionados con las letras. Fue incluido en la antologa de escritores
   yucatecos La otredad, compilacin de la escritora Melba Alfaro Gmez y
   en la revista Cultura de Veracruz, dedicada a las letras jvenes de
   Yucatn.



=== Siempre han sido as las cosas      Juan Planas =======================

Haba una vez un corderito llamado Blanqun; ya no era un beb ni tampoco
era un adulto; digamos que era un adolescente. Blanqun, que haba perdido
a sus padres, viva con muchos corderos y ovejas que formaban un gran
rebao y se alimentaban con los verdes y ricos pastos que crecan en un
apacible valle.

Cierto da, Blanqun estaba a la sombra de unas encinas, junto al arroyo
que corra entre el valle y el bosque, cuando vio que se acercaba su amiga
Lanita. Se puso contento, porque siempre jugaban juntos; pero cuando la
ovejita estuvo a su lado, Blanqun advirti que estaba muy asustada.

Qu te pasa, Lanita? pregunt.

Los lobos! Anoche se oyeron lobos que aullaban en la montaa!

Blanqun mir hacia las montaas que se alzaban ms all del bosque, del
otro lado del arroyo. Lanita prosigui:

Mam me dijo que anoche se pusieron a aullar; quiere que yo duerma entre
pap y ella, porque, ahora que vienen los fros, los lobos no encuentran
alimento en la montaa y bajan al valle para atacar a los rebaos.

Blanqun procur tranquilizarla; por fin, Lanita se calm y pasaron el da
jugando y paseando por el valle.

Cuando todos se acostaban para dormir, vieron que el pastor y sus dos
hijos, armados con una escopeta, se turnaban para montar guardia. Lo mismo
hicieron las dos noches siguientes, pero despus los pastores se quedaron
durmiendo en su casa, que estaba cerca.

As pasaron varios das. Todos hablaban de lo fro que se estaba poniendo
el tiempo. Blanqun y Lanita a veces iban hasta su lugar favorito, el
bosquecillo de encinas junto al arroyo, y miraban las montaas, que se
cubran poco a poco de nieve mientras el follaje del bosque iba adquiriendo
tonalidades rojizas.

Hasta que una noche se produjo un gran alboroto. El rebao balaba
aterrorizado, se oan gemidos y ayes de dolor. Muchos gritaban Los lobos!
Los lobos!.

Con la luz del da supieron lo ocurrido. Dos lobos haban cruzado el
arroyo, se acercaron sigilosamente al rebao, mataron a dos corderos y se
llevaron los cuerpos al bosque. Aquel da las ovejas anduvieron por el
valle desazonadas, mientras el pastor y sus hijos proferan maldiciones. A
la distancia, del otro lado del arroyo, se oa el pavoroso aullido de los
lobos.

Nuevamente los pastores montaron guardia; nuevamente desistieron tras
varias noches. Y nuevamente los lobos cruzaron el arroyo por la noche y
atacaron al rebao. Entre la algaraba que se produjo, Blanqun reconoci
la voz de Lanita, que lo llamaba desesperada. Pese a que l mismo senta
mucho miedo, corri a buscar a su amiga. Aunque le cost avanzar en medio
de las agitadas ovejas que corran alocadamente, por fin la alcanz.

Ay, Blanqun! Los lobos se llevaron a mis padres! grit Lanita,
llorando sin consuelo.

Blanqun pas la noche junto a Lanita, e hizo lo que pudo para confortarla.
Despus supieron que aquella vez cuatro lobos haban cruzado el arroyo y
mataron a cuatro ovejas.

Blanqun, junto con algunos corderitos y ovejitas amigos, llevaron a su
amiga, que estaba muy triste, al encinar junto al arroyo y trataron de
consolarla. Blanqun apoy su patita delantera sobre el hombro de ella y le
dijo:

Esta noche me quedar a tu lado para defenderte.

Cmo vas a defenderla, Blanqun? No podras luchar contra un lobo
pregunt una de las ovejitas.

El corderito se qued mirando en silencio hacia el bosque. Por fin,
respondi:

Es verdad... yo solo no puedo. Pero en el rebao somos muchos, y los que
nos atacan son muy pocos. Entre todos podramos vencer a los lobos.

Moltn, el abuelo de mi amiga Merinita, es muy sabio; todos lo consultan
en el rebao. Una vez nos ense que un cordero no puede luchar contra un
lobo. No quieres que le pidamos que nos explique por qu? dijo Lanita.

Blanqun asinti, y todos fueron en busca de Merinita, que estaba con sus
abuelos Guedeja y Moltn. ste era un gran carnero algo viejo, pero muy
vigoroso. Cuando Blanqun le pregunt por qu todo un rebao no era capaz
de hacer frente a unos pocos lobos, Moltn comenz una docta explicacin
que todos escucharon atentamente.

Los lobos son carnvoros; eso quiere decir que se alimentan con carne, a
diferencia de nosotros, que somos herbvoros porque comemos hierba. El
cuerpo del lobo, empezando por la dentadura, est adaptado para esa
alimentacin, y es por eso que los lobos tienen colmillos afilados. Es
decir que el lobo es un animal rapaz, un cazador que puede combatir;
nuestra dentadura, en cambio, est conformada para cortar la hierba y no es
apropiada para la lucha.

La abuela, orgullosa de la sabidura de Moltn, asinti.

Los lobos son malos! Nosotros nos alimentamos sin lastimar a nadie
exclam Merinita, que estaba acostada sobre la hierba junto a su amiga.
Pacientemente, Moltn prosigui.

Los lobos no son malos, Merinita; lo que ocurre es que necesitan nuestra
carne. La naturaleza funciona de esa forma.

Pero nosotros podramos defendernos! Por qu un rebao de cientos de
ovejas y corderos no puede enfrentar a unos pocos lobos? pregunt
Blanqun, que haba escuchado atentamente a Moltn.

Como ya expliqu, la dentadura de los lobos...

Blanqun lo interrumpi.

No tenemos filosos colmillos, pero nuestros dientes, as como cortan la
hierba pueden cortar la piel de los lobos; y, si cientos de corderos se
ponen de acuerdo para la defensa comn y acometen a un lobo, entre todos
conseguirn derrotarlo.

Moltn sonri, indulgente.

Los lobos son agresivos y resueltos, en tanto que los corderos somos
tmidos y asustadizos; es la psicologa de la especie; adems, los
corderos, cuando son agredidos, slo atinan a escapar cada uno por su lado.
Nunca ha ocurrido que los corderos hicieran frente a los lobos. Nuestra
seguridad se basa en que los pastores nos protejan diligentemente.

Y si los pastores se duermen o son negligentes?

Lo nico que se puede hacer es correr y esperar que no le toque a uno...

Guedeja asinti, en seal de que aprobaba el discurso del abuelo.

Siempre han sido as las cosas termin Moltn.

S... Siempre han sido as contest pensativamente Blanqun.

La conversacin haba terminado y el grupo se dispers.

Durante los das siguientes, Merinita, Blanqun y los dems amigos trataron
de hacer compaa a Lanita, que segua apenada por sus padres. A lo lejos,
en el bosque, se oa el aullar de los lobos, pero los pastores vigilaban y
pas algn tiempo sin que hubiera ms ataques. De noche, Blanqun se
quedaba junto a su amiga para cuidarla.

Otra vez los pastores empezaron a desentenderse de su vigilancia. Montaban
guardia hasta la medianoche y luego se iban a dormir; tras unos das, slo
se quedaron con el rebao un par de horas despus del crepsculo, y por fin
abandonaron las guardias por completo.

Hasta que los lobos atacaron de nuevo. Esta vez se llevaron a dos corderos
adultos y dos ovejitas; una de stas era Merinita. Moltn y Guedeja se
lamentaban, desconsolados.

Ay, qu desgracia! Mi nietecita querida! Pobre Merinita!

Cubrindose los ojos con las manos, Moltn y Guedeja lloraban sin cesar.

Pensar que cuando comenz la batahola ech a correr... Si me hubiese
quedado junto a Merinita habra podido defenderla.

Te habras atrevido a luchar contra el lobo, Moltn? pregunt entre
lgrimas la abuela Guedeja.

S! S! Desde ahora, pasar la noche junto a Lanita, que fue la mejor
amiga de nuestra nieta.

Y yo estar a tu lado, Moltn.

Desde entonces, Lanita pasaba las noches rodeada por Blanqun, Moltn y
Guedeja, a los que se sumaron los padres de la otra ovejita que se haban
llevado los lobos en el ltimo ataque. Los amiguitos de Blanqun comentaron
en todo el rebao esa decisin. Al principio, los dems miraban
boquiabiertos; no podan creer que hubiese corderos dispuestos a unirse
para pelear contra los lobos, pero, a medida que fueron pasando los das,
ms ovejas y corderos empezaron a imitar esa actitud.

Comenzaron a turnarse para dormir. Mientras unos descansaban, otros
montaban guardia. Hasta que, una noche en que la luna llena resplandeca en
el cielo despejado, Guedeja, que estaba despierta, vio cinco siluetas que
se recortaban contra el borde del arroyo. Eran los lobos, que se haban
detenido junto al agua para observar el rebao. Viendo que no estaban los
pastores, comenzaron a vadear el torrente.

Guedeja despert a los dems. Todo el rebao se qued muy quieto,
esperando. Los lobos, tras cruzar el arroyo, se separaron, buscando cada
uno su presa.

Aqu viene uno! murmur Blanqun al odo de Moltn.

Un enorme lobo se acercaba sigilosamente. Se detuvo a poca distancia del
grupo y, tras elegir su presa, dio un gil brinco que lo dej a un paso de
Lanita.

Guedeja arremeti contra la fiera y mordi con fuerza una de sus patas
traseras, al tiempo que Blanqun aprisionaba con sus dientes una de las
orejas del lobo. ste sacudi la cabeza para liberarse del corderito, y
entonces dej expuesta su garganta. Moltn le asest all una tremenda
dentellada, y el lobo, desangrndose, dej de defenderse contra los
corderos, que se haban unido para atacarlo, y cay.

Por todas partes se oan los ayes doloridos de los lobos y el enfurecido
balar del rebao, que por fin haba decidido enfrentar a sus enemigos.

A la maana siguiente, los sorprendidos pastores encontraron los cuerpos
cubiertos de dentelladas de dos lobos, y tres rastros de sangre que
llegaban hasta el arroyo. Algunos corderos mostraban mordeduras, pero
ninguno tena heridas graves. El rebao pastaba ufano, orgulloso de su
victoria.

Los pastores comentaron en el pueblo lo sucedido, y la noticia se difundi.
Un da, Moltn oy decir que en otros rebaos los corderos tambin se
haban unido para defenderse. Corra el rumor de que los lobos estaban
convirtindose en vegetarianos, aunque muchos aseguraban que eso era
imposible. Lo cierto es que el rebao nunca ms fue atacado por los lobos.

* * *

Pas mucho tiempo. Una calurosa tarde en que Blanqun estaba junto al
arroyo, a la sombra de las encinas, mientras miraba cmo Lanita amamantaba
al hijito de ambos, llegaron Moltn y Guedeja, recin esquilados.

Hola, chicos! Cmo est el beb? pregunt Guedeja.

Lanita sonri.

Est muy bien, y cada da ms grande... Por suerte, todava es demasiado
pequeo para que lo esquilen.

Blanqun se qued mirando a los pastores, que estaban esquilando al
numeroso rebao.

Por qu permitimos que unos pocos pastores nos quiten nuestra lana?
pregunt.

Siempre han sido as las cosas dijo Moltn.

S... Siempre han sido as contest pensativamente Blanqun.

** Juan Planas
   sanalpar@yahoo.com.ar
   Escritor espaol (Barcelona, 1944) residente desde su infancia en el
   barrio de San Telmo, Buenos Aires (Argentina). Se dedica a tareas
   relacionadas con la edicin de libros y revistas. Ha publicado diversos
   relatos en las revistas electrnicas Letralia, Proyecto Sherezade,
   Ficticia, Almiar, EOM (Eldigoras), y Parole Con. Su pgina, Galeradas
   (http://ar.geocities.com/sanalpar/galeradas.htm), incluye enlaces a sus
   escritos en la red.



=== Poemas      Patricia del Pilar Garfias Cceres ========================

*** Desde el umbral de esta casa sin puertas

observo el paso aciago de la tarde
su caminar de ro
mujer triste que avanza al otoo

Aqu
toda salida se ha desvanecido
bajo el peso del tiempo irreparable
goteando lento sobre mi espalda
con un ritmo suave y apacible

Afuera algo se derrumba
                    desmorona

Y tiene sentido esconderse en esta casa
porque no s habitar otro cuerpo



*** En esta casa de nadie

casa de sombras
estamos solos 
en el letargo metafrico de un cuerpo

Tendra que hablarte de algn recuerdo
decir por ejemplo
estamos solos
que nuestra soledad es aquella mujer
gritando nuestra suerte 
en la fiesta interminable de un martes

Tendra que hablarte tambin
estamos solos
de las maanas que nunca tendremos
del poema que an no te escribo
y de lo mucho que existes
en este cuerpo



*** Miro la lluvia caer desde adentro

y mi oficio es caer
algo dentro se desprende
afuera una mujer cubre a sus hijos
del eco de lluvia en mis ojos

Un aguacero de silencio
precipita rumor de otras ciudades
cul es el camino a esta casa
cul el de regreso 

Miro de nuevo
el diluvio es tambin en mis manos
del otro lado la lluvia
algo dentro no termina de mudarse



*** Ahora lo s

la memoria es una estacin irreparable

Despus del sobresalto de hallarte
sobrevive el reflejo de una casa
esta habitacin que es mi cuerpo
para no sentir
            el derrumbe

Afuera una manifestacin de gatos
araa pasos de tarde

** Patricia del Pilar Garfias Cceres
   patricia_garfias@yahoo.com.mx
   Escritora mexicana (Mrida, Yucatn, 1985). Estudia la licenciatura en
   derecho en la Universidad Autnoma de Yucatn (Audy,
   http://www.uady.mx). Forma parte del Centro Yucateco de Escritores A. C.
   y es co-coordinadora de La Catarsis Literaria El Drenaje. Actualmente se
   desempea como supervisora del programa Salas de Lectura en Yucatn y es
   promotora de la lectura en el estado. Ha publicado textos en revistas y
   suplementos de literatura estatales, nacionales e internacionales como
   las revistas Navegaciones Zur, Registro y el Suplemento Cultural Arena
   del peridico Excelsior. Ha participado en diversos encuentros de
   escritores nacionales e internacionales. Fue becaria del Fondo Estatal
   para la Cultura y las Artes de Yucatn (Foecay) en su edicin 2005 en la
   categora de jvenes creadores en el gnero de cuento. Textos suyos han
   sido incluidos en obras como La otredad (coedicin de ICY, Cripil y CYE
   A.C., 2006), Voces en el laberinto, Novsimos escritores de Yucatn
   (ICY, 2006), en edicin, y en la antologa Cuentos del Caribe II.



=== El actor del Candombl      Mara M. Herrera ==========================

Trato y trato de explicrselo a este seor, pero no entiende. El negocio
est cada da ms difcil, le digo. Hay que ser novedoso para atraer a las
personas, que cada da son ms escpticas. Todos los das me despierto con
la misma interrogante grabada en la mente: qu voy a hacer hoy para que la
gente venga? Tengo una reputacin que mantener; la gente espera cosas
inslitas de m, y si algn da dejo de hacerlas, ya no vendrn ms.

De nio siempre so con ser actor. Creo que era el nico nio del mundo
que deca con todo orgullo, Cuando sea grande quiero ser actor de
telenovela!. Los nios me miraban como si fuera bicho raro, pero la cara
de desconcierto de los adultos era aun peor. Se preguntaran por qu un
nio de doce aos se queda el da entero frente al televisor viendo
culebrones en vez de estar afuera jugando al ftbol con sus amigos.

Yo tampoco podra responder a esa pregunta, pero simplemente me fascinaba
ser el espectador de aquellas vidas tan fascinantes e intrnsecamente
complicadas. Por qu en la vida real no aparecan bebs abandonados en las
puertas de las casas, esperando ser encontrados por alguna amargada mujer
que les hara sufrir toda su vida, hasta ser rescatados por su prncipe
azul? Por qu no heredo una enorme fortuna de un lejano pariente que
muere en algn accidente desafortunado? Por qu la seora que trabaja en
mi casa cocinando no puede ser una beldad, de aquellas que usan faldas
cortas y tacones altos?

Todas estas preguntas circulaban por mi mente, mientras mi madre trataba de
convencerme de que saliera a jugar al patio. Hoy el da esta hermoso!
Por qu no te despegas un rato del televisor y nos vienes a acompaar aqu
afuera?. Al cabo de un rato daba mi brazo a torcer y sala a jugar al
ftbol o al bsquet, pero los deportes nunca se me dieron con facilidad.
Mientras corra tras la pelota en un intento por atajarla, mi mente se
preguntaba qu habra pasado con Vernica Catalina y su peligroso
trasplante de cerebro.

Y as transcurrieron los aos. Mi fascinacin por las telenovelas fue
disminuyendo a medida que la vida real se iba cruzando en mi camino. Tena
una vida muy normal. Asista al colegio, volva a casa, haca los deberes,
sala con los amigos, cenaba en familia, me iba a dormir y al da siguiente
el ciclo se repeta. Unos das mejores que otros, unos das con ms cosas
que reportar, pero mi existencia era fundamentalmente corriente.

Nunca fui igual a los otros chicos. Tena una enorme sensibilidad que me
causaba algunos estragos. Lloraba con facilidad y senta el peso del mundo
sobre mis hombros. Mis das estaban llenos de una gran melancola que no
saba de dnde vena. Me pasaba la existencia preguntndome cul era el
sentido de la vida.

Tena amigos, buenos amigos. Pero ellos nunca me entendan. A medida que
fuimos creciendo, nuestros intereses fueron cambiando. Nos fijbamos ms en
las chicas, y ellas en nosotros. Aunque debo confesar que ese tema nunca
fue mi fuerte, al igual que los deportes. No saba cmo comunicarme con
esas extraas criaturas. Me gustaban, y mucho, pero mi mente siempre andaba
por las nubes y las palabras correctas no lograban salir de mi boca. Tuve
algunas noviecillas de colegio, pero nada que valga la pena mencionar.

Finalmente, un da pas algo que cambiara mi vida para siempre. Ya a punto
de graduarnos del colegio, mis amigos y yo fuimos a una feria universitaria
que nos guiara un poco en el tema de los estudios. Al igual que mis amigos,
no tena claro qu quera hacer con mi vida. Haba pensado en la
probabilidad de irme unos aos de mi pas y prestar ayuda a los ms
necesitados. Estaba seguro de que en lugares como Bosnia, Etiopa, Pakistn
e inclusive Cuba me recibiran de brazos abiertos. Pero haciendo qu?

Dando vueltas y vueltas sin animarme a preguntar en ninguna de las
facultades, de repente alc la vista y ah estaba, la Asociacin de
Seminarios e Institutos Teolgicos. Nunca antes se me haba pasado por la
mente que podra ser cura, pero pensndolo bien, por qu no? Quizs esa
tremenda sensibilidad tena algo que ver con una vocacin a Dios. Es verdad
que nunca haba sido religioso, pero mi educacin siempre haba sido laica
y mi familia nunca me haba inculcado valores religiosos. De lo que s
estaba seguro era que mi abuela se pondra increblemente feliz. Siempre
haba soado con tener un mdico y un religioso en la familia, y ahora
estaba un paso ms cerca de ver cumplido ese sueo.

Sin pensarlo demasiado me acerqu al cubculo. Esperando encontrarme con el
estereotipo del sacerdote viejo con sotana negra y escapulario al cuello,
me sorprendi mucho hallarme frente a un sonriente joven vestido de camisa
y jeans. No s si lo hacen adrede para no intimidar a los jvenes que
suelen asistir a ese tipo de eventos, pero yo baj la guardia de inmediato
y me sent ms cmodo, cuando en circunstancias normales la presencia de un
cura me habra causado bastante tensin y nerviosismo.

Estuvimos hablando largo rato. Me explic por qu hacan falta ms
sacerdotes en el mundo, qu cualidades necesitaba para convertirme en uno y
que pasos tena que seguir para entrar al seminario. Me recomend que
hablara con algn sacerdote que conociera y con jvenes que estuvieran en
una situacin parecida a la ma, para pedirles consejo y reflexionar. Tena
muchas dudas al respecto, pero algo de lo que me haba dicho segua tocando
en mi cabeza como un disco rayado. ...Estar cerca y ayudar a los pobres,
los necesitados, los que sufren....

Tom los folletos informativos que me ofreci, le agradec y me alej del
cubculo en busca de mis amigos. Al reencontrarme con ellos, les coment mi
inters en unirme al seminario. De ms est decir que al principio lo
tomaron como broma. Les pareca casi imposible que uno de sus amigos
quisiera convertirse en sacerdote. Una vez que logr convencerles de que
hablaba en serio, les pareci simplemente ridculo. Por qu iba a
desperdiciar mi vida de esa manera?

Tristemente, nunca lograron entender mis razones y eso afect mucho nuestra
amistad cuando finalmente decid ordenarme. Mi familia acept con
resignacin mi decisin, aunque estoy seguro de que mi madre no dejaba de
pensar en los nietos que nunca tendra. Una vez finalizada la escuela
secundaria, me fui a vivir al seminario para cumplir con los aos de
estudios necesarios para ser ordenado sacerdote.

Despus de ocho largos aos de filosofa, teologa, sociologa, catequesis,
Biblia, prcticas pastorales y tantas cosas ms, ya estaba listo para
emprender mi propio camino, ayudar a los pobres, a los necesitados. Ped
que me trasladaran a una misin en algn lugar lejano, donde finalmente
pudiera poner mi granito de arena.

Y es as como treinta aos ms tarde me encuentro en esta situacin. Me
mandaron a una bella ciudad al nordeste de Brasil, donde llegu con el
corazn al descubierto y muchas ganas de trabajar. La gente me acogi de
brazos abiertos. Gente alegre, siempre con una sonrisa en la cara y una
palabra amable. Gente extremadamente religiosa, con una devocin infinita.
Todos los das la iglesia se llenaba a reventar. La fe casi se poda
respirar.

Pero todo ha cambiado desde hace unos catorce aos. La gente ha dejado de
venir a misa. Ha surgido una gran indiferencia ante la iglesia, ante todo
lo catlico. La gente slo parece preocuparse por el carnaval, el capoeira,
la msica, los tambores, las incontables fiestas. El catolicismo parece
estar perdiendo la batalla del sincretismo ante las flexibles prcticas
espirituales de los brasileros. El Candombl, la religin de millones de
brasileros, estaba tomando fuerza desde que fuera aprobado legalmente hace
un par de aos atrs.

En las noches se podan escuchar los ardientes tambores y los frenticos
gritos de los posedos. Dentro de los terreiros, se poda ver a los
brasileros con sus almidonadas tnicas blancas bailando sinuosamente y
cantando en el lenguaje bant. Este rito trado de frica por los esclavos,
prohibido hasta hace poco por la iglesia catlica, era considerado el culto
al diablo. Millones practicaban pblicamente el catolicismo, mientras que
en privado adoraban a sus deidades, a sus Orixs. Desde que el culto
afro-brasilero fue aprobado, la gente poco a poco dej de venir a misa. Ya
no necesitaban seguir guardando las apariencias sin nadie que les dijera
que lo que hacan estaba mal.

Y fue as como se me fue ocurriendo mi idea. Quin me iba a decir que
despus de tantos aos, iba a poder cumplir mi sueo de ser actor?

Primero sustitu la tradicional sotana por el amplio vestido blanco de las
bahianas. La gente no pareci darse cuenta, as que empec a usar el
turbante. Luego me dio por maquillarme ya que iba a estar disfrazado,
mejor hacerlo bien! A veces, para variar, me disfrazaba de indio e incluso
acompaaba mis misas con danzas rituales. En un par de ocasiones inclusive
me atrev a disfrazarme de Oxum, una de las divinidades del Candombl. Ya
se que puede sonar bastante polmico, pero la voz haba corrido desde que
empezara con estos pequeos espectculos y ya los fieles no caban en la
iglesia. Boquiabiertos y con miradas perplejas, seguan cada uno de mis
movimientos con una mezcla de sorpresa y aprensin. Estoy claro que slo
venan para ver qu disfraz usara ese da, pero no tengo duda de que algo
de lo que deca durante mi sermn les quedaba registrado en algn lugar de
sus cabezas.

Esto dur mientras pude convencer a los ms tradicionalistas de que contaba
con la aprobacin de la archidicesis, pero al poco tiempo se present un
representante de la jerarqua para informarme que sera suspendido y que
tena que someterme a tratamiento psiquitrico. Bajo las miradas descaradas
de mis fieles, que deliberadamente se haban encontrado frente a la iglesia
para presenciar mi partida, me sub al coche que la iglesia haba mandado
para llevarme al aeropuerto. En menos de un da, la vida que haba forjado
por ms de treinta aos estaba por desaparecer.

En poco tiempo me encontraba en mi pas, dando explicaciones a un completo
extrao sobre mis actuaciones. El negocio est cada da ms difcil, le
digo. Hay que ser novedoso para atraer a las personas, que cada da son ms
escpticas. La gente espera cosas inslitas de m, y si algn da dejo de
hacerlas, ya no vendrn ms.

** Mara Margarita Herrera
   mmherrera@gmail.com
   Escritora y traductora venezolana (Caracas, 1976). Reside en Alemania.
   En 1999 se gradu en idiomas modernos, para luego dedicarse a la
   traduccin por los siguientes ocho aos, con una interrupcin para
   realizar una maestra en periodismo en Estados Unidos. Ha realizado
   varios cursos relacionados con el aprendizaje de idiomas, as como de
   escritura creativa.



=== Ritual de pjaros (extractos)      David Corts Cabn =================

      Ritual de pjaros; antologa personal, 1981-2002
      Poesa
      Ediciones El Otro El Mismo
      Mrida (Venezuela), 2004
      Depsito legal: lf794200480033
      132 pginas

*** El tiempo es la nica mentira donde no te encuentro

Con la voz llena de tus labios
he salido a mirar los gorriones
que salpican el espacio
nada puede rescatarme de este segundo
que oculta la inaccesible despedida
de los pjaros
La maana  trae  la presencia
de tu cuerpo
y presagia
la nica mentira
donde no te encuentro.



*** Biografa de un instante

Las manecillas del reloj
se alzan como dos alas
mientras los trenes
se alejan
y cada paso
es como entrar a una calle
donde el amor
es un puente donde la lluvia canta
el lenguaje del fuego.



*** Nos han cambiado todo de lugar

Insistir
mientras
caminamos
y la lluvia nos moja
y nos sentamos
como siluetas de antlopes
formando crculos
distribuyendo slabas
hasta enlazar la maana
porque nos han cambiado todo de lugar.



*** La vida no es una orilla polvorienta

Me hubiera quedado al fondo de sus calles
para morir,
para arrojarme contra sus plazas,
pero quin puede contra la furia de sus olas,
contra su inocencia,
contra sus noches de lluvia.
Mi pueblo crece dentro de m
como el primer da de mis ojos.
La furia de una ola podra borrarlo,
la sombra de una vaca
podra cubrirlo todo.
Pero mi amor en l levanta una espada,
y s que en l la vida no es esa orilla polvorienta,
esa palabra que borra los gestos.
(Puedo sacar la mano y tocar tu cintura
nacer de m hacia ti, nacer de ambos)
Aqu el amor no es una mscara,
lo ofrecemos y lo ganamos todo;
de puerta en puerta la luz clara,
brete y canta.



*** El poeta se recuerda a s mismo

Mientras el viento del Sur
desnuda la trampa del deseo,
y la luna como un ojo de buey
lame los brumosos tejados de Cheng Tu,
he bajado a espiar tus ltimos poemas;
clera o tristeza,
artificios,
retos a la luna.



*** No oigo ms que el vuelo

No oigo ms que el vuelo
de blancas palomas
y el arco iris que traspasa los rboles
ahora que el da arrastra
el paisaje que trae tu nombre
miro los gorriones que tocan a mi puerta
y tiemblan mojados por la lluvia
porque no tengo ms amor
que esta llama que enciende el rojo trono
para tu corazn para tu cuerpo
que escapa como un pjaro
porque yo protejo tu pie contra la soledad
En la agona de las horas te escucho
Y digo ven miremos las estrellas ms brillantes
una ser tu dicha otra ser mi esperanza
porque yo har una gran muralla contra el viejo lobo
y llamar a los nios para que se ran de nosotros
y de esta gran locura
porque quiero el ancho cielo que nace de ti
cuando los das estallan como girasoles
y el viejo lobo cae.



*** La virtud

A dnde est lo eterno
la luz
la transparencia
toda la transparencia
la virtud
que celebra tu cuerpo
el ltimo signo del pjaro
su imagen en el ro
lleva tu voz
sobre la dura realidad
junto al rbol o en alguna ventana
como si el amor fuera y volviera una y otra vez
como si se estuviera ausente
como si no existiera uno mismo.



*** Esta es la incertidumbre

Esta es la incertidumbre
que posee al vulnerable
porque soy un mal faquir
que hiere su garganta
cuando ha perdido la magia del retorno
o como un monje cuyo nico amor
va mirando el vuelo de los pjaros
el altivo resplandor que navega
en el cielo ms ntimo
Solo en la noche solitaria
igual que el sol ms puro sobre la garganta del faquir
en esta misma garganta que te nombra
cuando ests ms lejos cuando ests ms cerca
cuando eres la hojita hmeda que se inclin
tocada por el leve resplandor
y arrojada sobre la ltima floresta
an clida an sobre mi pecho
uno y otro da vulnerable sin ti
Alondra que cruzas con tu trino
cundo me traers tu presencia?
Rojo cielo el del faquir
comprenders estas llamas
fantasas de la imaginacin voces que nadie oye
Cautivo ciervo que pastas en el pramo
Quin vio semejante esplendor?
Lo que fuiste amada lo que an somos lo que eres
estrella luminosa en la boca del faquir.



*** He vuelto

Nada que ofrecerte
slo el paisaje
y el hermoso brillo del corcel
y el pjaro
solamente el pjaro
sobre la leve superficie
que vuela y resplandece,
pues cierra los ojos para verlo
lo dems es pura sed
eso que escogemos al azar
cuando la memoria esparce las cenizas.



*** Esta fbula donde crece tu nombre

Llegas
como un ro de estrellas fugaces
y palabras que silban
no s si eres el destino que busco
que cae hacia la fina seda de tu rostro
Yo soy el otro que no cesa
desgarrando su vida
como esta fbula donde crece tu nombre.



*** Ruiseor del gran bosque

No tengo presencia no soy un ro
quedme quieto sobre mi propia piel
permanezco inmvil
frente a los das que pasan
ya transcurri el gran secreto
ya se abri la rosa
la que lami mi corazn con lengua de buey
y no anhelo ms
oigo el breve relmpago
el gran resplandor de la adolescencia
su lumbre sobre la tibia memoria de abril
No espero nada nada ruiseor del gran bosque
cuando dices: canta canta
y entra tu voz en la maana clida y transparente
bajo un cielo dorado y las nubes un ancho camino
para divagar dulcemente y el mar tan firme
un gran abrazo el mar tan menudo y exacto
tocando a mi puerta saliendo y entrando
como un lindo tucn que acaricia
tus pasos bajo la lluvia.

** David Corts Cabn
   dcortescaban@aol.com
   Escritor puertorriqueo (1952). Ha publicado Poemas y otros silencios
   (Ro Piedras, Puerto Rico, 1981), Al final de las palabras (New Jersey,
   1985), Una hora antes (Madrid, 1991), El libro de los regresos (Madrid,
   1999) y Ritual de pjaros (Mrida, Venezuela, 2004). Sus poemas y
   reseas literarias han aparecido en revistas de Estados Unidos, Mxico,
   Venezuela, Espaa y Puerto Rico.



=== Alcatraces secos para      Odiseo Schloss =============================

(A.

Adnde apunta
la mujer cclope?,
hacia la nada:
negrura,
la noche,
el ltimo ruido,
el ro,
el once;
las manchas doradas
a piel dispuestas,
se cierran calladas,
se esfuman,
se quejan.)



1.

Haban pasado treinta y cuatro das desde que haba dejado a Hojloper en su
lecho de muerte. Ese da una nueva estrella fue descubierta con el
telescopio HYT 215-F. Haca fro en Nueva Londres y mi boca temblaba de
tristeza.

(Sofa, qu hermosa eres)

Fue entonces cuando lleg el da de mi depresin. Yo estaba esperando que
me golpeara cuando el mes exacto se hubiera cumplido, pero resist: cuatro
das de gloriosa compostura en la que las galletas de colores y los libros
religiosos ocupaban mi mente y mis manos. Mi vida pareca reencauzarse.
Pareca solamente, porque los destrozos del tiempo empezaron a latir con
fuerza hasta que me sumieron en la bebida y el llanto: en el denigrante
camino que slo acaba en el fondo, en el polvo. Nunca quise reconocerlo, el
derrumbe de mi alma lleg como ladrn de la noche, una buena tarde de
abril. Los recuerdos me sofocaron.

(Ni siquiera con pensarte basta)

Durante todo el tiempo, incluso antes de los hechos de marzo, me propuse
borrar toda huella, todo indicio que despus me delatara. Toda pista que me
retorciera la conciencia en un fastidioso juego de introspeccin. Hay que
quemarlo todo, me dije. Pero guard todas y cada una de las fotografas, yo
recordaba que eran cosa de 27 o 28, pero que cuando la depresin me toc,
contabilizaban 50. Haba tomas diferentes, totalmente distintas: desde las
deliciosas sonrisas hasta los sangrientos registros. Todas estaban
numeradas y con ttulos alusivos como Mi preciosa margarita (mi?) o
ltimo golpe; pero lo ms interesante de la pequea coleccin era que
contaba perfectamente la historia, como si inconscientemente me hubiera
propuesto hacer un fotorreportaje. Sin embargo, cuando lleg el momento de
mi cada, me parecan un cruel recuento de una pasin indeleble, incontable
e innoble, pero del mismo modo intensa, irrepetible y maravillosa. Pero la
msica haba terminado.

(Puedo sentir el nerviosismo de mi boca al desear tus labios)

Entonces lleg el momento de terminar.

(Tus deleitantes labios)

Mi cabeza, una bala nada ms.



2.

Te amo.

(Entre la niebla)

Te amo.

(De mis ms ntimos reproches)

No puedo dejar de pensar en ti.

(Oigo silbar el viento)

Yo estoy igual.

(Es la brisa del pacfico)

Nunca te separes de m.

(Que me asalta frente al Hotel Hacienda)

Y los dos sintieron cmo el veneno del amor los alegraba con pequeos
suspiros. Pero no era ms que un invento, l estaba solo. Irremediablemente
solo y hablando, como un loco, consigo mismo.



3.

Una sonrisa ser, slo eso. Sabr que son tus ojos los que me miran y mis
ojos los que te desean. Oir tu voz una vez ms y el impulso tendr que ser
detenido, si no quiero importunarte con un abrazo inesperado, tendr que
sosegarme. Buscar palabras sabias para mis odos y convencer a mi cuerpo
de que no eres la nica maravilla que este mundo puede ofrecerme. De todos
modos, ya te habrs dado cuenta de que no soy experto en estas cosas del
amor. Mi torpeza me llevar de nuevo al fracaso. Y dir sin afn de
molestarte:

(Preciosa)

Adis.

(Llama cristalina)

Pondr en tus manos los cientos de cartas que te he escrito desde que te
conozco. Desde esa vez que yo caminaba con Miguel y te vi, criatura
extraa, escondida totalmente tras un detallado traje de tehuana. Eras
torpe de palabra o yo lo recuerdo (con revanchismo) as?

(Agua dulce de mi onrico Eros)

Entonces podr irme tranquilamente, sin pensar en lo que haya pasado.
Tratar de olvidar los momentos de tus risas, de mis cuentos y tus manos,
pues el amargo de tu todo me destrozar la boca en el verano. Me impondr
el triste desafo de ocultar en mi memoria el haberte visto en un sencillo
atuendo para ver a Satlite y las tortugas en el elefante. Yo te le mis
cuentos y no s por qu hasta ahora te dediqu muchos de ellos. Caminar al
contrario de tu senda y, por ltima vez, tendr esa extraa sensacin de
que eres 10 centmetros ms alta que yo.

(Terciopelo verde de fantasa)

Voltear despus de un rato y t no estars ah, sers parte del pasado,
tal vez de la ilusin o del llanto; yo qu s, de una poca que se derrumba
sobre s misma. Buscar tu silueta y nicamente el polvo me saludar,
contando con burla que nunca fuiste ma, que nunca sers de nadie y que
permanecers eternamente (hasta el fin) en mi canto.

(Joya de mis recuerdos)

Lo superar, te lo juro, y si no, al carajo.



4.

Mat a Hojloper. S, yo lo hice.



(B.

No por tanto tiempo
deseo tus lneas,
las delgadas cornisas,
las voluptuosas aristas
que ren,
que bailan,
que se mueven
latiendo
bajo un mismo sabor:
me tienen domado,
hurfano y profano,
siento que se rompe
tu nctar,
pero no lo evito,
me alejo
y me extingo.)

No quera que pasara as, pero en un instante atrap su cuello entre mis
manos. Yo no la odiaba, juro que no la odiaba. El impulso me domin.
Estrangularla no fue suficiente, ella tena mucha fuerza, tuve que pelear
con ella. Me rompi la boca y la nariz, no fue nada. Yo la priv de un ojo
con su aguja de tejer, la dej con un solo ojo. Pero ella estaba a punto de
matarme. Ella no me odiaba, yo creo que hasta en ese momento, ella no me
odiaba. Fue rpido, mi mano qued junto a la concha, la concha caf de
Mazatln, y con ella la golpe.



UNA

(C.

Qu puedo decirte,
si antes nada,
ahora suspiro,
no detengo
los vientos,
los barcos
que nunca abordaremos,
tampoco detengo
el tiempo,
y el alemn nos susurra,
pero no entiendo,
no comprendo
la respuesta.)

No la mat con la concha, nada ms la saqu de combate. Entonces pude
decidir que le dara una muerte que ella siempre hubiera deseado. La
arrastr por la casa, manchando todo pero lamentando nada. La met en su
baera blanca, no sin antes tapar la tarja. Ah la acost, desnuda (qu
hermoso, qu delicado, qu delicioso, qu asombroso cuerpo). Entonces fui a
su Weinregal y fui acarreando todas y cada una de las botellas. Las fui
vaciando en la baera. Eran muchas y hasta sobraron: la llen hasta el
tope, ms all de donde su cabeza llegaba. Peroanflotaba, entonces aplast
su crneo hacia abajo; no dio pelea, ya estaba inconsciente. Despus de un
rato, las burbujas dejaron de subir. La solt y ya no flot. Se hundi
feliz, y yo me march.



5.

Una gota. Ojo. Primavera. Esta ciudad se ha vuelto triste, en un abrir y
cerrar de ojos. Dos gotas. Piel. De maana. En la lejana el tren de carga
avisa que todo pasar, esto tambin. Tres gotas. Boca. Sbado. Alguien
prende la radio, dan melodas perfectas para chillar. Cuatro gotas. Mentn.
En la banca del parque. Es acaso necesario sufrir? Cinco gotas. Pauelo.
Alguien se levanta y comienza a trotar.



6.

Me despierto torturado, solo y agobiado. Me doy cuenta de que soy como una
simple letra en el papiro, un simple siete en diamantes, un pattico
cuadrado en el universo. Diminuto, muy diminuto.

(Confieso que te he soado)

Y oigo cmo la noche an es joven. Abajo una fiesta gay te torna ruidosa y
ajena; los borrachos salen al patio a besarse o a vomitar bajo la luna;
llevan siempre cigarros en sus manos. Son como sesenta pero gritan como
cuatro, intentan cantar una meloda de la difunta Roco (muy mal, por
cierto) con acordes de agudeza que no desarrollan sus gargantas. Entre
todos los hombres hay algunas mujeres, entre ellas algunas atractivas,
entre las atractivas una hermana de Alfonso, el inquilino que organiza el
festn y que ahora discute con su novio sobre la viabilidad de marcharse a
un hotel. No me gustara enterarme de todo esto, me conformara con no
poder dormir con la msica a todo volumen, pero las paredes parecen tan
finas, como de seda, que hasta siento que estn sobre mis sbanas.

(Sin ropa y con tus manos)

Busco la pastilla en la oscuridad y encuentro un celular gris, recuerdo que
alguna vez lo prest a la guapa Sofa (y a su amiga). Reviso y todava
tengo guardados dos de sus mensajes: uno dirigido a su hermano, el otro es
una extraa direccin de correo electrnico. Borro el primero y guardo el
obsoleto aparato. Quiero sacar la tecnologa que compr en Mazatln y ver,
como hechizo mgico para dormirme de una vez por todas, la foto que ms me
gusta de la galera: es una chica con el cabello recogido, trae un saco y
un escote muy generoso, pero lo que verdaderamente me encanta es la sonrisa
y los ojos. Ella se haba tomado otra foto, no s por qu la borr, pero de
que me encanta, me encanta.

(Con palabras mas dulces en tus odos)

Entonces siento el grito de la agona del otro lado. Es un espejo (30x90,
cromado) que en la oscuridad me devela toda la verdad sin preguntarle nada;
la tenue luz no es pretexto, soy yo y la nada. Es ese sentimiento de vaco
entre mis cejas y ese gesto de insomnio en mi cuello. Pero lo que en verdad
me inquieta es el enigmtico signo del fracaso canceriano en la torsin de
mis labios; denota un sencillo aparejo de mrmol donde se lee en tres
palabras mi vida. No creo que sea cierto, me acuesto y me tapo. El espejo
me sigue con su implacable burla y con su ininteligible entramado: es como
la ilusin de una esfera mgica donde veo que la chica est en Veracruz y
disfrutando. Cuento borregos para olvidarme del verdugo-espejo; llego hasta
once y me canso.

(Con tu amor en mi llanto)

Tengo que ir a la cocina. Una naranja bastar para calmarme.



7.

Por qu me gustas ms ahora que ya no eres libre?

(No escuchas caer al mundo?)

Siempre ser libre.

(Es como el lamento de un milln de nios)

Que ya ests comprometida.

(Se puede palpar la sangre entre la angustia)

No estoy comprometida.

(Y el fro incontenible de las cabezas)

Ahora que ya ests embarazada.

(Cuando al amanecer los perros no dejen de ladrar)

...



(D.

Por qu me atormentas
en mis sueos?,
por qu chocolates
y besos al deseo?:
yo slo te guardo
en diapositiva
y con mil aos,
junto a los alcatraces secos
y junto al veneno
que en una playa redonda
me regalaron;
es el final supongo
y quiero llorar
con tierra de por medio,
que entre mis manas
seguir mirando
al horizonte,
tal vez algn da
pases en la noche volando.)



NOCHE DE VENENO

** Odiseo Schloss
   odiseosaulus@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Ciudad de Mxico, 1983). Curs estudios de
   comunicacin y periodismo por la Universidad Nacional Autnoma de Mxico
   (Unam, http://www.unam.mx). Es tambin pintor y cineasta. Su obra
   literaria permanece indita.



=== Crculos      Lilian Elphick Latorre ==================================

*** Crculo de tierra

La suerte est echada
Henchida
Hipnotizada
Los dados giran
Vuelan
Se pierden
Los dados
Mis dedos
Sangran
Se pierde
l
Animal nocturno
Ella
Posiblemente
El adverbio
Sea una msera
Salvacin
A quien busque
El destello
De unos labios
Huyendo
Las palabras
Les mots
The words
Se congelan
Tendrn que excavar
En mi silencio
Tendrn que sacar
La mordaza amable
Al aire
Al fuego
No hay escapatoria
Para el amor
Que se conmueve
Con dos azares reunidos
El
Boomerang
No
Vuelve a m



*** Crculo del agua

Ya lanzada la piedra
Al agua
Slo queda esperar
El crculo concntrico
Si ste no aparece
Bsquelo
Zambllase
Vaya a lo ms profundo
De su bolsillo
La piedra estar all
Adentro
En el hueco mojado
De su soledad
Desndese
Lleve slo la piedra
Hacia la superficie
Si usted sale a flote
Se ver sumergido
En un crculo vicioso.



*** Crculo del fuego

La inocente fue al Correo a dejarle al hombre una carta que escribi en la
madrugada y ahora, transpirada y hambrienta, se encuentra con la suya,
virtual, que tambin habla de la tradicin certificada. Pero ella volvi a
su antiguo rito de estampillas y balanza: la carta pes 43 gramos. No se
atrevi a besarla delante de la funcionaria que tena un genio de insecto
encadenado. Nuevamente pregunt cunto demoraba en llegar, y el insecto,
antes de graznar un siguiente, dijo casi en un susurro categrico: doce
das. Ah..., dijo la inocente, y sali del edificio de Correos y el sol
la oblig a ponerse unas gafas oscuras. Mientras se diriga a comprar
cigarrillos, la puta medit en la carta que haba escrito, tan impulsiva y
con una rbrica digna, por supuesto, de una putain. Record que despus de
la escritura, mir su mano, apag la luz y luego quiso la luz de nuevo,
slo para mirar su propia mano, sucia de tinta (el lpiz revent y ella
alcanz a salvar la carta), que fue despacio acariciando muslos y caderas y
pezones, mientras afuera la loba aullaba con desesperacin, hasta que la
inocente se tuvo que levantar para ir a hacerle un cario detrs de las
orejas, como a ella (y a ella) le gusta. Lami la mano, agradecida. Y los
dedos de los pies. La inocente, que adems es muy limpia, fue a lavarse y
dej que el jabn y el agua hicieran su trabajo. Se acost. Haca calor; la
puta ech las mantas hacia atrs de una patada, queriendo incendiar todos
esos papeles en blanco que no alcanz a manchar con su propia baba y la
sangre que se estrellaba en la comisura de sus labios. La inocente extendi
sus ojos hasta no tener ms horizonte que el de la puta, que quera el sol
como se quiere al verdadero asesino. La inocente le dio la mano, se la
apret y no pudo evitar que las lgrimas regresaran por donde haban
venido. Las dos se fueron apagando y la llama de los sueos oscil dbil,
un poco triste.

Y de pronto, apareci el hombre. Pero ya nada tena sentido: l perteneca
a otro clan, con un cdigo lingstico ininteligible.

Se fue?

No, todava nos mira.

Hazle espacio, la cama es tan grande.

Pero que nadie hable.

Ya la oste.

Puedo estar al medio?



*** Crculo del aire (Microcuentos del libro Ojo travieso)

ngulos del amor imposible

El fantasma me escribe da a da; cuando yo respondo, l es mi reflejo. Y
as han pasado estos meses de permanente vaco. El silencio es lo que ms
nos gusta y si pudiramos no escribirnos lo haramos, slo que siempre hay
un espejo que nos devuelve las palabras que nosotros mismos hemos
desechado, como el mar arroja un cadver a la orilla de la playa.



ngulos del amor posible

Y el fantasma vino corriendo y me atraves. Cuando quise verlo, ya no
estaba. Ahora, dos pulsos me habitan y mi sombra algunas veces me besa en
plena boca.



Volver al punto de partida

Un fantasma so que era una sbana, amarillenta, seca y tiesa. Cuando
despert nadie escuch sus gritos, salvo la tierra y los gusanos que por
tanto tiempo lo haban acompaado.



En algn lugar del desierto chileno

El cementerio se encuentra en pleno desierto, demasiado lejos de la ciudad.
Los fantasmas recogen flores de cactus para adornar sus tumbas.



En algn lugar del Cementerio General

En el patio 29 los fantasmas se baan en un hermoso lago hecho con las
lgrimas vertidas.



En Auschwitz

Donde los fantasmas an tienen un nmero tatuado en la memoria.

** Lilian Elphick Latorre
   lelphick@vtr.net
   Escritora chilena (Santiago, 1959). Licenciada en literatura
   (Universidad de Chile). Hizo cursos de especializacin en New Cork
   (EUA). Ha publicado los libros de cuentos La ltima cancin de Maggie
   Alczar (1990) y El otro afuera (2002). Ese mismo ao, su cuento "La
   gran ola" fue finalista en el Concurso de Cuentos Juan Rulfo (Pars,
   Francia). Sus cuentos han sido publicados en antologas y revistas
   chilenas y extranjeras, como "Juego de cuatro estaciones", en Salidas de
   madre; "La pieza vaca" en Voces de Eros; "Los favores concedidos", en
   Hielo (cuentos finalistas del concurso de cuentos Paula); "El otro
   afuera", en Cuentos chilenos contemporneos 2000; "Felicidad en blanco y
   negro", en Cuento hispanoamericano actual (seleccin de Reni Marchevska;
   Bulgaria, 2002), y "El viaje", en Despus del 11 de septiembre.
   Narrativa chilena actual (seleccin de Poli Dlano, 2003). Actualmente
   se desempea como presidenta de la Corporacin Letras de Chile; dirige
   talleres literarios y es editora de cuento de la pgina literaria Letras
   de Chile (http://www.letrasdechile.cl). Tambin ha sido libretista de
   televisin.



=== Inocente      Yvette Schryer ==========================================

Andrs no recordaba haber visto otra nevada as.

Los copos eran cada vez ms compactos. Desconect el telfono. Su esposa
atribuira el silencio a un desperfecto de la lnea. Ella lo llamaba con
cualquier pretexto sin considerar su deseo de soledad.

Justamente ahora que nos sacamos de encima la pesadilla del proceso, y que
podramos olvidar estos meses de angustia... divertirnos... qu se yo!...
salir con los amigos... te vas a encerrar como un ermitao en la casa de
Roberto, se quejaba.

l siempre haba preferido el mar; la montaa lo deprima, pero cuando su
amigo le ofreci la casa despus del proceso, acept sin vacilar. Su mujer,
contrariada, lo vio partir solo, con el perro. La nieve amortiguaba todos
los ruidos.

Andrs se acerc a la chimenea para atizar el fuego y se sirvi otra copa
de cognac. Ronco estaba echado cerca del hogar y con elocuentes miradas le
invitaba a imitarlo. Andrs acarici afectuosamente al animal que levant
apenas los prpados, mene la cola y estir las patas hacia el calor. A
pesar de saber que nunca podra relajarse de esa manera se arrellan en el
sof de cuero, con la vista clavada en el fuego.

En esos tres das haba conseguido sacudir de sus hombros gran parte de la
tensin acumulada, pero no poda hacer lo mismo con ese brote de angustia
que le estaba creciendo dentro como una llama. Se deca que era natural que
se sintiera as despus del largo proceso en el que haban estado en juego
su reputacin y su carrera.

El grueso tronco arda bien y cada tanto estallaba en crujientes
chisporroteos. Tengo que enrollar la alfombra para que no se queme, pens
Andrs, pero el bienestar que le daba la bebida que saboreaba sorbo a
sorbo, el calorcito del plaid escocs y el alegre crepitar del fuego haban
conseguido relajarlo y no se movi.

Haban pasado tres das desde que el juez pronunciara la palabra
inocente. Pronto el alivio inicial se troc en un gran vaco y en un
cansancio enorme. No haba mucha gente en la sala del juzgado, slo los
parientes y amigos del acusado y de la vctima. Al escuchar el veredicto,
Andrs dirigi instintivamente una mirada a la viuda del capataz y encontr
sus ojos colmados de reproche. Not extraado que su madre haba tomado
asiento unas filas detrs de ella; se haba equivocado de lado o lo haba
hecho adrede? por qu haba elegido ese sector para sentarse? por qu su
expresin se pareca tanto a la de la viuda?

El juez ley el veredicto: se absolva al ingeniero Andrs Solana de toda
responsabilidad. El desmoronamiento de la pared norte del edificio en
construccin, de la calle Manzoni nmero 145, no haba sido motivado por un
error de clculo. Los planos eran correctos y los materiales utilizados, de
primera calidad.

Su madre no haba escuchado? No era responsable por el cedimiento de la
pared.

En su declaracin, la esposa del capataz haba afirmado que una semana
antes de la desgracia, su marido le haba hecho saber al ingeniero que se
estaban abriendo unas grietas en la pared norte de la construccin. La
mujer dijo que el marido haba reiterado la advertencia cuatro das antes
del derrumbe y sostena que a no ser por la negligencia del ingeniero el
accidente hubiera podido ser evitado. El ingeniero Andrs Solana, por su
parte, declar que acostumbraba pasar por la obra dos veces por semana y
que el capataz nunca le haba sealado un problema de ese tipo.

Su palabra contra la de un muerto.

Desde su asiento, en el lado equivocado de la sala, la madre de Andrs le
lanzaba esa mirada que de nio lo petrificaba. A ella no poda ocultarle
nada.

El cognac y el calor hicieron su efecto. Una chispa ms grande cay sobre
los flecos de la alfombra. Ronco ladr y trat de despertarlo. Sali de la
casa para pedir ayuda. La calle estaba desierta.

Otro Juez haba cambiado el veredicto en sentencia.

** Yvette Schryer
   ivets@netvision.net.il
   Escritora argentina (1932). Reside en Israel desde 1970. Estudi
   filosofa y letras en Buenos Aires. Public en 2003 el libro de cuentos
   Un ramo de prosas en la editorial ndigo, de Pars. Madre de 2 y abuela
   de 6. Habla italiano, francs y hebreo. Imparte en Israel lecciones de
   castellano y dirige un taller de escritura creativa en castellano.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Concesin o boicot? ==================================================

                                                         3 de junio de 2007

Uno de los principales promotores de la reciente aficin de los venezolanos
por el ftbol ha sido RCTV. Si bien nuestro deporte ms popular es el
bisbol, el venezolano goza intensamente durante eventos como la Copa del
Mundo, la Copa Amrica, la Liga de Campeones de Europa y muchas otras,
gracias a que nuestros medios privados compran los derechos y moderan este
tipo de programacin. De hecho, el auge de aficionados, y por ende el apoyo
econmico que ha recibido nuestro equipo nacional, La Vinotinto, ha sido
a causa de la promocin de este deporte por medios como RCTV.

Debido a su postura adversaria y a su influyente posicin como primer canal
de audiencia en Venezuela, RCTV est sufriendo una persecucin arbitraria
por parte del gobierno. En esta clara violacin a los derechos de libertad
de expresin, los aficionados al ftbol y las organizaciones que los
representan deberamos ser los primeros en oponer esta accin del gobierno.
La Confederacin Suramericana de Ftbol, en reconocimiento al compromiso
que ha tenido RCTV con el desarrollo del ftbol en Venezuela, debera
asumir este liderazgo y advertir al gobierno que, de llevarse a cabo esta
accin contra RCTV, la Copa Amrica sera llevada a otro pas donde se
respeten los derechos de los medios de comunicacin independientes. La
interdependencia entre el deporte como forma de entretenimiento y los
medios de comunicacin es vital y por eso las organizaciones deportivas
internacionales deben apoyar a los medios frente a este tipo de atropello.

De mantenerse la intencin de realizar la Copa Amrica en Venezuela, sta
debera quedar totalmente boicoteada como forma de protesta tanto por los
equipos de cada pas como por los medios de comunicacin. En numerosas
ocasiones se ha utilizado la polmica causada por la ausencia de equipos
nacionales a olimpiadas y dems juegos internacionales para denunciar
posiciones polticas que violan los derechos humanos. Ni la Confederacin
de Ftbol Suramericana ni su organizacin madre, la Fifa, deben ser
cmplices de este gobierno al organizar un evento de alto impacto meditico
y as favorecer a un rgimen totalitario que persigue a los propios medios
que han sido sus principales aliados.

Andrs Coles
agcoles@gmail.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

...si el desarrollo de una sociedad en vas de industrializacin reclama
una preparacin crecientemente tcnica, con no menor necesidad se nota
ahora que, al par de ella, es perentorio que se promueva una educacin
cuyos fines se dirijan a potenciar las fuentes primigenias que alimentan el
<i>ethos.</i> Por estar encaminada al rescate de lo ms hondo y originario
en el hombre, semejante tarea exhibe los rasgos que distinguen a un
autntico humanismo. Por ello, si no negamos el nfasis que se pone en
acrecentar la enseanza cientfica y tecnolgica en Latinoamrica lo cual
nos parece justificado, consideraramos un grave error, de consecuencias
imprevisibles, debilitar y aun desterrar en nombre de aqulla la
impostergable necesidad de intensificar y extender la educacin
humanstica. Slo ella, en tanto fortifique y estimule el ethos del hombre
latinoamericano, ser capaz de salvaguardar nuestro porvenir y nuestro
destino frente a la creciente penetracin que despliega el imperialismo
tcnico.

      Ernesto Mayz Vallenilla, Educacin y tecnocracia. En: Revista
      Nacional de Cultura, N 181 (Caracas, 1967).



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