
	 ~~~~~~~~~~~~~~~	    Ao XII	Cagua, Venezuela     N 168
	   ~~~~~~~~~~~		    =======================================
	   ~~~~~~~~~~~			   LETRALIA, Tierra de Letras
	   ~~~~~~~~~~~			    http://www.letralia.com
	   ~~~~~~~~~~~		    =======================================
	   ~~~~~~~~~~~			      16 de julio de 2007
	   ~~~~~~~~~~~
	   ~~~~~~~~~~~			 LETRALIA, Tierra de Letras, es
	   ~~~~~~~~~~~			  la revista de los escritores
	   ~~~~~~~~~~~			 hispanoamericanos en Internet.
	   ~~~~~~~~~~~			   Usted puede enviarnos sus
	   ~~~~~~~~~~~			comentarios, crticas o material
	   ~~~~~~~~~~~			 literario a info@letralia.com
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	   ~~~~~~~~~~~	      ~~~	  JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
	   ~~~~~~~~~~~	    ~~~~~	  Depsito Legal: pp199602AR26
	 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
							 |
Medelln, Jorge Gmez Jimnez.                         | Editorial
                                                         |
Pantalla ertica. / Libros y hogueras. / El eclipse de   | Breves
Romero. / La segunda de Cabel. / Instrumentos desde la   |
basura.                                                  |
                                                         |
Publican en Argentina textos de escritores               | Noticias
desaparecidos. / Falleci el poeta guatemalteco          |
Otto-Ral Gonzlez. / Vendida carta de Garca Lorca en   |
19.200 libras. / Jonathan Jakubowicz dirigir adaptacin |
de novela de Prez Reverte. / Donan obras de Juan Bosch  |
a Casa del Caribe en Cuba. / Mexicanos crean un poema de |
220 metros de largo. / Herbert Morote demandar a        |
Alfredo Bryce Echenique por difamacin. / Emiten en Per |
radionovelas basadas en clsicos de la literatura. /     |
Mural de Diego Rivera es expuesto despus de veinte      |
aos. / Concurso de Monte vila para Autores Inditos    |
emite veredicto. / Una coleccin de poesa es un xito   |
de ventas en el Metro de Mxico. / Csar Antonio Molina  |
al frente del Ministerio de Cultura de Espaa. /         |
Usuarios de trenes espaoles obtienen prstamos          |
gratuitos de libros. / Nuevo reality show literario    |
lanzar la Unam en Internet. / Instituto Cervantes abre  |
sede virtual en Second Life. / Emilio Ruiz Barrachina    |
gana el premio Rubn Daro. / Arranc el XVII Festival   |
Internacional de Poesa de Medelln. / Un milln de      |
personas en la Semana Negra de Gijn; Juan Hernndez     |
Luna recibe el Premio Hammett. / Saramago y Del Ro      |
renuevan votos matrimoniales. / Campesino colombiano     |
gana Premio Nacional de Poesa Barba Jacob. / Estrenan   |
espectculo dancstico sobre Garca Lorca.               |
                                                         |
Jess Enrique Gudez, Leonardo Gustavo Ruiz. / Marcas | Artculos y
de la violencia poltica en la narrativa de Guillermo    | reportajes
Martnez, Sergio G. Colautti. / El tiempo, ese tren    |
arrollador, Rosa Ramos Frigola. / En defensa legtima  |
del llamismo, Leonardo Maicn. / Novelas y sexualidad: |
la juventud de Vargas Llosa, Ren Flores Agreda. / A   |
media asta, de Carmen Berenguer. La constitucin del     |
cuerpo en funcin de la validacin identitaria, Igor    |
Venegas de Luca. / A propsito de los Poemas de         |
Filadelfia de Sandro Chiri, ngel Esteban. / Notas     |
sobre Jaime Bayly, Valmore Muoz Arteaga.               |
                                                         |
Erasmo Fernndez, lapidario y maldito: Al poeta le     | Entrevistas
atrae su tragedia, Rafael Ortega.                      |
                                                         |
La presencia de las nuevas tecnologas y la imagen: una | Sala de ensayo
propuesta de aplicacin en las aulas, Armando Segura    |
Morales. / La tica y la esttica, Ricardo Mena        |
Cuevas.                                                  |
                                                         |
Poemas de Migdalia B. Mansilla R. / Lejanos parientes   | Letras
indecentes, A. Morales Cruz. / Poemas en la frontera, |
Reynaldo Garca. / La dulzura, Juan Prez Rosales. /   |
Poemas de Piera Pallavicini. / Espejos o (With the moon |
on my hands) espejismos, Adriana Lamela. / Dos poemas   |
de Ana Mara Fuster Lavin. / Las palabras de pap,     |
Gianmarco Farfn Cerdn. / Poemas de Jefrey R. U. Pea.  |
/ Dos textos de Silvia Rodrguez Bravo. / Pasado en     |
limpio (extractos), Arturo Gutirrez Plaza. / Maldita  |
niebla, Silvia Hebe Bedini. / El deseo ntimo, Linda  |
Gonzlez. / El guitarrista, Tere Casas. / Poemas de    |
Rolando Revagliatti. / Los diarios de Lem. Newton el    |
mago, Carlos Montuenga. / Tres relatos de Hctor        |
Antonio Robles. / Cuerpos de resistencia (extractos),  |
Magaly Salazar Sanabria.                                 |
                                                         |
Giovanni Papini.                                         | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
	     Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
		     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
			 http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
			  http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
			  http://www.redchilena.cl
===========================================================================
	 Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
		       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
	  Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
			  http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
			 http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
			  http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
			  http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
		      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||	 EDITORIAL	|||||||||||||||||||||||||||

=== Medelln      Jorge Gmez Jimnez =====================================

La ciudad colombiana de Medelln se hizo tristemente clebre en el pasado
por las actividades del denominado Crtel de Medelln, nombre genrico que
reuna a varias organizaciones criminales establecidas alrededor del
negocio de la droga, y que en su momento lleg a enfrentarse al Crtel de
Cali por razones probablemente vinculadas al oscuro comercio en el que
ambos grupos estaban involucrados.

Tal historial, en el que se conjugaban el trfico de drogas, la influencia
en el devenir poltico de Colombia y el terrorismo, aunado a las cuatro
dcadas de guerras intestinas, han dejado huellas imborrables en ese pas.
Por ello, cual paradoja, resalta con mucho ms brillo del ordinario la
realizacin anual del Festival Internacional de Poesa de Medelln, uno de
los eventos literarios ms importantes del continente y, a no dudarlo, del
mundo.

Con su decimosptima edicin, que se celebra desde el pasado sbado 14 de
julio y se extender hasta el prximo domingo 22, el Festival de Medelln
es hoy por hoy un faro potico de categora mundial. No en vano el evento
se hizo acreedor, en diciembre del ao pasado, del premio Right Livelihood,
mejor conocido como el Nobel Alternativo, como informamos en nuestra
edicin 150 (http://www.letralia.com/150/0928medellin.htm), por ensear
cmo la creatividad, la belleza, la libertad de expresin y el sentimiento
de comunidad pueden florecer e incluso triunfar donde el miedo y la
violencia estn profundamente enraizados.

Cada ao Medelln sorprende al establecerse, entre sus ciudadanos y
visitantes, el nexo comn de la poesa. En los pases latinoamericanos
pende sobre las letras y sobre el oficio intelectual en general el tpico
de que stas son actividades que no gozan del aprecio del pblico. Medelln
lo desmiente: estadios, parques, escuelas y otros espacios pblicos se
muestran repletos de personas que acuden al llamado de la poesa.

Son Fernando Rendn, Gabriel Jaime Franco y los dems miembros del equipo
de la revista Prometeo, que desde 1991 hacen realidad este evento, un grupo
de quijotes empeados en derribar el molino en el que est inscrito que la
poesa no es capaz de cambiar el mundo. Nuestra admiracin, y nuestro
agradecimiento, para ellos.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
					     http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Pantalla ertica. Entre el 19 y el 26 de julio se presentar en la Sala de
Cine Celarg 3 de la Casa de Rmulo Gallegos, en Caracas, el ciclo Visiones
erticas en el cine, donde se presentarn pelculas de grandes autores que
se han aproximado al tema ertico. Los filmes incluidos en la muestra son
Entre las piernas, del espaol Manuel Gmez Pereira, el jueves 19 y el
martes 24; El lado oscuro del corazn, del uruguayo Eliseo Subiela, el
viernes 20; Calgula, del italiano Tinto Brass, el sbado 21; Ninfa
plebeya, de la italiana Lina Wertmller, el domingo 22; Edipo Alcalde, del
colombiano Jorge Al Triana, el lunes 23; Portero de noche, de la italiana
Liliana Cavani, el mircoles 25, y El imperio de los sentidos, del japons
Nagisa Oshima, el jueves 26. Las funciones sern a las 5 de la tarde y 7 de
la noche y las entradas costarn Bs. 10.000 para el pblico en general y
Bs. 5.000 para estudiantes y personas de la tercera edad.
http://www.celarg.gob.ve

Libros y hogueras. Este jueves 19 a las 7 de la noche se celebrar la
tercera jornada del Segundo Ciclo de Conferencias en el Monserrat, llamada
Cuando los libros alimentan hogueras. En esta oportunidad la primera
conferencia, De pginas prohibidas y otras historias, a cargo del
docente, abogado y escritor Esteban Llamosas, se referir a los libros
prohibidos que se conservaban, en la segunda mitad del siglo XVIII, en las
bibliotecas de Crdoba del Tucumn. El escritor Miguel Betanzos dictar la
segunda conferencia, en la que hablar sobre el proceso de creacin y
consolidacin de los Evangelios, desde las fuentes conocidas, los llamados
proto evangelios, y el modo en que, tras una serie de recopilaciones,
agregados, traducciones e innumerables copias, las primitivas crnicas
acerca de Jess fueron tomando cuerpo y convirtindose en lo que hoy se
conoce como los cuatro evangelios cannicos. La entrada es libre y
gratuita.
Obispo Trejo 294. Saln de Grados. Primer piso

El eclipse de Romero. El prximo jueves 19 de julio a las 7:30 de la noche,
en el auditorio Francisco Madariaga de la Sociedad de Escritoras y
Escritores de la Argentina (SEA), se presentar la novela Eclipse de mujer,
del escritor chaqueo Francisco Tet Romero. La escritora y docente
universitaria Gloria Pampillo, presidente de la seccional Chaco de la SEA,
pronunciar unas palabras sobre la obra de Romero en general y sobre esta
novela en particular. Romero es profesor en letras, egresado de la
Universidad Nacional del Nordeste, y dicta desde 2001 cursos sobre
literatura argentina contempornea para la Fundacin Mempo Giardinelli,
donde a su vez es director del Instituto de Investigaciones Juan Filloy.
Adems de Eclipse de mujer, en 1994 public la novela El regreso del
Eternauta. Su obra teatral La cornisa figura en la Primera antologa de
dramaturgia chaquea (1998). La entrada a la presentacin de la novela es
libre y gratuita y, al concluir el acto, se servir un vino de honor. La
sede de la SEA est ubicada en Bartolom Mitre 2815, oficinas 225 a 230, en
Buenos Aires. 
http://www.lasea.org

La segunda de Cabel. Las falsas actitudes del agua, poemario de la
escritora peruana Andrea Cabel Garca, ha sido publicado en segunda edicin
y ser presentado el prximo 24 de julio, a las 8:30 de la noche, en la XII
Feria Internacional del Libro de Lima. Este es el primer ttulo del sello
Taquicardia, que tambin estar presentando Arte de nariz, de Miguel ngel
Malpartida. En la contraportada, Carlos Germn Belli dice de Cabel que esta
joven autora ha logrado enseorearse de un determinado estilo, que ella lo
repliega segn su voluntad, lo torna laberntico, lo oscurece. All, una
literaria forma librrima, sustentada en frases, que aparecen como bloques
verbales, a veces entre palotes inclinados, y donde el significado resulta
una apretada suma de enigmas. Pero, en medio de todo ello, se deja escuchar
la entraable voz de Eros, que pone en evidencia cul es el exacto y
recndito sentido de esta novedosa escritura, es decir, el incandescente
motor que la impulsa.
http://www.filperu.com

Instrumentos desde la basura. Entre el 25 de julio y el 1 de agosto se
dictar en la Casa de Cultura Simn Bolvar de la parroquia San Vicente,
municipio Maturn, un Taller de Fabricacin de Instrumentos Musicales con
Reciclaje y otros Materiales, bajo el auspicio del Instituto de Cultura del
estado Monagas (Icum). Las inscripciones estn abiertas y el taller ser
dictado en forma gratuita, en el marco del Programa de Formacin y
Capacitacin del ente auspiciante. Culminado el proceso de fabricacin de
instrumentos, a los talleristas se les impartir clases de msica para,
seguidamente, formar tres grupos de aguinaldos. La estrategia didctica
permitir que los talleristas aprendan a construir tambores, charrascas,
furrucos, maracas, entre otros, utilizando material de desecho como latas,
palos y otros elementos considerados por muchos como basura. El
instructor es el profesor Juan Faras, msico con una vasta trayectoria en
la regin. Las clases sern impartidas en cinco sesiones entre las 2 y las
6 de la tarde.
Telf.: (0414) 1915234

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||||||||||||||||||||||||||||||	  NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Publican en Argentina textos de escritores desaparecidos

Una libreta con 30 poemas, olvidada en 1977 por los secuestradores de
Carlos Aiub, es rescatada por sus hijos en un libro, Versos aparecidos, que
inicia un espacio de recuperacin de manuscritos poticos, reveladores de
la identidad de sus autores. El libro inaugura la coleccin Los Detectives
Salvajes, de la editorial platense La Talita Dorada, que se present en
junio pasado en el local platense El Galpn de la Grieta, en un acto
organizado por la organizacin HIJOS.

La coleccin nace con este libro, cuya versin digital se puede revisar en
Internet (http://www.versosaparecidos.com.ar), y tiene por objetivo
rescatar manuscritos que hayan quedado olvidados de personas desaparecidas,
secuestradas o vctimas de la ltima dictadura militar argentina.

Me lo trae uno de sus hijos, Juan. ste me cuenta la historia de ese
cuaderno anillado con versos, que fue dejado tirado por los secuestradores
de su padre, Carlos Aiub, en junio de 1977, dijo Julian Axat, poeta y
coordinador de la coleccin.

Apasionado por la literatura, vendedor ambulante de libros aunque era
gelogo y trabajaba en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, Carlos
era un militante y un poeta como demuestran sus versos aparecidos. Ms
all de ser un desaparecido, era un poeta que trabajaba la palabra y este
manuscrito es el resultado de lo que Aiub iba escribiendo en distintos
borradores para volcarlos en un cuaderno de la marca Exito de esa poca.

Escriba una especie de diario de militante, una cronologa salteada por
este ejercicio de trascripcin que haca Carlos. Ese cuaderno dejado de
lado por el grupo de tareas que irrumpi en la casa de Aiub pas de mano en
mano entre la familia pero nadie le quiso dar importancia, menciono Axat.

Los hijos fueron los que se dieron cuenta de que era un libro de poemas y
se preguntaron si era parte de una obra mayor. l trabajaba la palabra y
hay una historia de poetas desaparecidos militantes, record el editor,
que se inicia con Juan Gelman, quien hace la revaloracin de los textos de
Paco Urondo, como el mayor poeta desaparecido. A partir de ah surgen
otros poetas menores que tambin ejercan la militancia potica, como el
caso de Daniel Omar Favero, que cuando lo secuestran a los 20 aos, los
padres se quedan con unos manuscritos parecidos a los de Aiub.

En 1992 los publica Jos Luis Mangieri, y Dardo Dorronzoro, cuya esposa
publica los versos que escribi en el poemario Viernes 25. Adems, figura
la antologa publicada por la SAE, Palabra viva, mosaico de poemas de
desaparecidos editados e inditos.

Es todo lo que hay. Ahora editamos este manuscrito que intenta un
ejercicio de recuperacin de la historia. No solamente de Aiub, sino de
todos aquellos que tuvieron una palabra potica, apunt Axat, quien agreg
que se est haciendo un rescate de los aos 70 para saber qu pensaban
esos militantes antes de su desaparicin, de su secuestro. Y de alguna
manera el rescate potico significa tambin recuperar un imaginario para
las nuevas generaciones.

Fuente: El Siglo Web



*** Falleci el poeta guatemalteco Otto-Ral Gonzlez

El Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal,
http://www.cnca.gob.mx/cnca/buena/inba) anunci la muerte del poeta
guatemalteco Otto-Ral Gonzlez (1921-2007), ocurrida la noche del pasado
23 de junio en Mxico, donde resida desde hace 60 aos.

Gonzlez muri en su casa de la capital mexicana y sus restos fueron
incinerados para, en las horas siguientes, ser repatriado a Guatemala,
donde se cumplira su ltimo deseo de que sus cenizas fueran esparcidas en
el lago Atitln, a 140 kilmetros al oeste de la capital guatemalteca.

Recientemente haba presentado su libro La vuelta al mundo en 80 poemas, y
en ocasin de ello se refiri a su vida y a su trayectoria, que lo tena
muy satisfecho pero a la que an quera seguir haciendo agregados, pues,
sostuvo, seguira escribiendo hasta que se le parara la pluma y eso an no
aconteca.

La pluma an no se detiene, sigue y sigue escribiendo, pero bueno, tengo
85 aos cumplidos. Es ya una vida bastante larga. Yo s que debe llegar un
final. En mi caso, est muy cerca. Estoy preparado para recibir a esa novia
que se llama muerte. Ni me apena, ni me preocupa, pero s que ya est cerca
el final, reconoca el autor.

Estoy llegando al invierno de mi vida, lo que hago es seguir escribiendo,
escribir y fumar. Me morir escribiendo y fumando. Seguir luchando por la
poesa, seguir instalado en estas cmaras de tortura de la poesa, que en
cierta forma s son as, pero que tienen salidas hacia otras cosas muy
distintas como la felicidad, el placer y la alegra de vivir.

Tambin habl del placer que le dio ensear, pues fue uno de los primeros
escritores que impartieron clase de creacin literaria. Record igualmente
que siempre le haba gustado cantarle a la naturaleza. En primer lugar a
la mujer. Luego, a la naturaleza, que es otra mujer. Con eso, todo ya est
completo. Claro, tambin disfruto hablar de la lucha social y la lucha por
la libertad.

Gonzlez fue fundador, al lado de Carlos Illescas y Augusto Monterroso, de
la revista Acento, en los tiempos de una de las ms difciles dictaduras
militares de Centroamrica. As comenz la labor poltica que lo obligara
a autoexiliarse en Mxico, a donde lleg con su primer libro publicado y
una tajada en el crneo propinada por los cuerpos de represin.

Visit la casa de Alfonso Reyes, a quien unos meses atrs haba enviado una
copia de su nico poemario escrito hasta entonces, en virtud de lo cual el
intelectual mexicano le respondi con una tarjeta personal y una
felicitacin de tres palabras. Otto-Ral Gonzlez sali de la casa de Reyes
con una carta dirigida al rector de la Universidad Nacional Autnoma de
Mxico (Unam, http://www.unam.mx), que le hizo acreedor a una beca para
seguir sus estudios.

A la par que derecho, Gonzlez estudi letras hispnicas en la Facultad de
Filosofa y Letras de la Unam, donde conoci a sus primeros amigos
mexicanos: Rosario Castellanos, Dolores Castro y Jaime Sabines. Despus,
cuando el dictador en turno de Guatemala fue derrocado, volvi ah para
continuar en su labor poltica desde su profesin de abogado.

Particip activamente en la reforma agraria de su pas y unos meses despus
fue nombrado embajador de Guatemala en Francia, cargo que rechaz por
preferir realizar labor diplomtica en Mxico, donde se quedara a radicar
para siempre.

Algunos ttulos del poeta son Para quienes gustan or caer la lluvia en el
tejado, Colibr y conejo, El conejo de las orejas en reposo, Concierto para
metralleta (Cantigas para el Che Guevara), Diamante negro, Versos
drolticos y El tempo de los jaguares, entre muchos ms.

Fuente: Mundo Hispano



*** Vendida carta de Garca Lorca en 19.200 libras

Una carta del poeta espaol Federico Garca Lorca (1899-1936) dirigida a
Melchor Fernndez Almagro, en la que habla de su misin potica y de su
amigo Dal, fue adjudicada el pasado 2 de julio por 19.200 libras (unos
28.400 euros) en una subasta celebrada por la casa Christies
(http://www.christies.com) de Londres.

Quiero ser un poeta por los cuatro costados, amanecido de poesa y muerto
de poesa. Empiezo a ver claro. Una alta conciencia de mi obra futura se
apodera de m y un sentimiento casi dramtico de mi responsabilidad me
embarga, escribe Lorca en la carta.

En la misiva, que super el valor de entre 8.000 y 12.000 libras (entre
12.000 y 17.000 euros) estimado por la casa de subasta, el poeta menciona a
su amigo y compaero inseparable Salvador Dal y asegura que sostiene con
l una abundante correspondencia. De la carta se ha perdido la parte
final, y en ella habla Lorca tambin de sus impresiones de la ciudad de
Barcelona y su placer por estar en el Mediterrneo.

All est el Mediterrneo, el espritu, la aventura, el alto sueo de amor
perfecto. Hay palmeras, gentes de todos los pases, anuncios comerciales
sorprendentes, torres gticas y un rico pleamar urbano hecho por mquinas
de escribir. Qu a gusto me encuentro all con aquel aire y aquella
pasin!, escribe el poeta granadino.

Adems, yo que soy catalanista furibundo simpatic mucho con aquella gente
tan construida y tan harta de Castilla, contina. La carta va ilustrada
con figuras de la commedia dell arte, en especial Pierrot,
caractersticas de la poca en la que Lorca trabajaba en su Romancero
gitano.

Lorca dirige la misiva a su Queridsimo Melchorito, como llamaba el poeta
a Fernndez Almagro (1893-1966), una destacada figura de la vida cultural
granadina.

Tambin fue subastado un borrador manuscrito de la Historia del tango, del
argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), con una serie de notas a pie de
pgina as como anotaciones de palabras y frases alternativas en los
mrgenes. El documento alcanz el valor de 33.600 libras (casi 50.000
euros). Por 4.800 libras (algo ms de 7.000 euros) fue vendido igualmente
un manuscrito firmado del famoso poema Amo el amor de los marineros, del
poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973).

Los tres manuscritos formaban parte de una de las ms importantes
colecciones privadas de cartas autgrafas existentes que la casa Christies
ofrece al mejor postor y que fueron escritas por algunas de las ms
destacadas personalidades de la historia, la cultura, las ciencias y las
artes, desde el siglo XIII hasta el siglo XX.

Adems se ha subastado una carta enviada por Goya a su amigo Martn Zapater
y Clavera, a quien acababa de visitar en Zaragoza y al que informa a su
regreso a Madrid de que su hijo haba enfermado y se lo haba encontrado
hecho un monstruo hinchado de viruelas.

Hay, asimismo, manuscritos de Giorgio Vasari, Charles Dickens, Isaac
Newton, Immanuel Kant y Sigmund Freud. Tambin se han ofrecido al mejor
postor cartas de Franz Kafka y Oscar Wilde, dibujos de Marcel Proust y un
soneto manuscrito de Jean Nicolas Arthur Rimbaud.

Destaca igualmente una apasionada carta de amor enviada por Napolen
Bonaparte (1769-1821) a su futura esposa, Josefina, a la que llama
incomparable Josefina, por una acalorada pelea que la pareja tuvo la
noche anterior, motivada, segn se ha pensado tradicionalmente, por las
supuestas averiguaciones del general francs sobre las riquezas familiares
de su amada.

Los manuscritos fueron reunidos a lo largo de treinta aos por Albin
Schram, un ciudadano centroeuropeo fallecido en Lausana (Suiza) en 2005, y
que haban permanecido hasta ahora en un archivo familiar.

Fuente: EFE



*** Jonathan Jakubowicz dirigir adaptacin de novela de Prez Reverte

La reina del sur, del escritor espaol Arturo Prez Reverte (El maestro de
esgrima) ser llevada a la pantalla bajo la direccin del venezolano
Jonathan Jakubowicz (Caracas, 1978), y con la actuacin de Penlope Cruz,
Jennifer Lpez y Eva Mndez, segn se inform el pasado 3 de julio.

El futuro filme, catalogado por la crtica como una especie de Scarface
femenino, narra la historia de una mujer que huye de Mxico hacia Espaa
tras la muerte de su compaero y se convierte en una connotada
narcotraficante para cobrar venganza.

Jakubowicz, director y guionista de la polmica Secuestro express (2005),
una de las pelculas ms taquilleras de su pas hasta la fecha, explic que
la pelcula est inspirada en obras como Goodfellas (1990), de Martin
Scorsese, y la mencionada Scarface (1983), de Brian de Palma, protagonizada
por Al Pacino.

Mltiples adaptaciones cinematogrficas se han basado en los textos de
Arturo Prez Reverte (1951), entre ellas La novena puerta (1999), La tabla
de Flandes (1994) y, ms cercana en el tiempo, Alatriste (2006).

Fuente: Prensa Latina



*** Donan obras de Juan Bosch a Casa del Caribe en Cuba

La embajada de la Repblica Dominicana don el pasado 5 de julio a la Casa
del Caribe, en Santiago de Cuba, una coleccin de obras del escritor Juan
Bosch, ex presidente de ese pas y muy ligado a Cuba.

La entrega, como parte del Coloquio El Caribe que nos une, de la XXVII
Fiesta del Fuego, fue realizada por Daniel Guerrero, embajador dominicano
en Cuba, quien resalt los vnculos del intelectual y estadista con la
isla.

La coleccin recoge ttulos del intenso quehacer creativo de Bosch, que se
extendi a la poesa, la narrativa y el ensayo, con numerosos premios
literarios y un elevado compromiso con el destino de su pueblo.

Fallecido en 2001, Juan Bosch est reconocido como maestro de dos
generaciones de escritores, periodistas e investigadores, entre los cuales
se encuentran significativas voces de las actuales letras hispanoamericanas
como Gabriel Garca Mrquez.

Fuente: Prensa Latina



*** Mexicanos crean un poema de 220 metros de largo

Con la conviccin de que la poesa es una herramienta de construccin
personal que puede favorecer cambios sociales a mediano y largo plazo, el
poeta espaol Miguel ngel Arenas convoc a los mexicanos a confeccionar en
el Zcalo de Mxico, el pasado 5 de julio, un poema de 220 metros de largo
por 90 centmetros de ancho.

La convocatoria, bajo el ttulo Poema gigante y con la ayuda de las
autoridades de la ciudad, estaba abierta para cualquier transente que
deseara participar con algn verso, para lo cual desde tempranas horas, en
la Plaza de la Constitucin, fue dispuesto el papel de ms de doscientos
metros de longitud, en el que alrededor de 250 participantes escribieron un
poema colectivo que, anunci Arenas, podra publicarse.

El poeta espaol llevaba algunos meses promoviendo su proyecto, que busca
responder a la prdida de espacios y la idea que se tiene de la poesa como
un mbito selectivo al que pocos pueden acceder. Para l es necesario
acercar a la gente comn y corriente a este mbito, ya que tienen poesa
por dentro y por fuera.

Explic que eligi llevar a cabo este proyecto en Ciudad de Mxico, en
principio, por considerar que es una de las ciudades ms grandes del mundo,
con 22 millones de habitantes, a lo que alude simblicamente la longitud de
220 metros de la tira utilizada en el poema.

Luego de conocer ms de 45 pases, Arenas decidi hacer en Mxico el mayor
de sus proyectos, aprovechando su estancia, motivada por cursos de cine y
fotografa que toma en el Centro Nacional de las Artes (Cenart,
http://www.cenart.gob.mx). Proyectos similares sern impulsados por Arenas
en Nueva York, Oslo, Madrid y Tnez.

El escritor resalt que, ms que una convocatoria, su iniciativa pretenda
atraer a la gente que pasara por ah, y ofrecerles la posibilidad de
expresarse en un documento colectivo en el cual habra la opcin de leer lo
que otros haban escrito con anterioridad.

Arenas escribi los primeros versos: Esta ciudad tiene / una voz escondida
en la garganta / un son de paz y mundo. Usando varios marcadores gruesos
con tinta roja, los participantes espontneos escribieron durante casi seis
horas y de forma ininterrumpida los versos que continuaran el Poema
gigante. Quien sigui a Arenas con el segundo verso, escribi: Quiero que
mis versos se los lleve el viento, para que todo el mundo sepa que la
ciudad de Mxico vale ms, mucho ms, que todo el oro de los poderosos.

Hubo reclamos, en verso o en prosa: Nada. Ausentes en la colectividad,
presentes en el egosmo. De inspiracin en carteles de afuera del Metro
Balderas, con o sin faltas de ortografa: Vida, con los brasos (sic)
extendidos como alas abiertas dispuestas al vuelo?. O de superacin
personal: Yo no s cmo superar a los dems, pero s cmo superarme a m
mismo!.

Los poetas en trnsito plasmaron sus visiones a la luz del sol, hincados en
el suelo, a la vista de sus lectores inmediatos y acompaados por el rumor
de los vehculos. Y con ellos, intercalados, poetas como Arturo Tern,
Roco Cern o Leticia Luna, quien, a un ao de la masacre de Atenco, como
ella dijo, escribi los versos finales: Hay das en que la ciudad /
muestra su apego / a la savia dulce del pueblo / hay das en que la vida /
aparece donde pensbamos / que haba quedado / vencida y olvidada.

Fuente: La Jornada



*** Herbert Morote demandar a Alfredo Bryce Echenique por difamacin

El escritor peruano Herbert Morote anunci el pasado 6 de julio que
denunciar al novelista Alfredo Bryce Echenique por difamacin y calumnia,
a raz de las acusaciones del autor de Un mundo para Julius de que pag a
la prensa peruana para desprestigiarlo. Bryce Echenique declar al
semanario Caretas (http://www.caretas.com.pe), en entrevista publicada el
jueves 5, que Morote le pagaba a lvarez Rodrich, director del diario
Per.21 (http://www.peru21.com), para poner su reputacin en entredicho,
aunque admiti que no poda probarlo.

Morote, plagiado por Bryce Echenique en un artculo periodstico publicado
en el diario El Comercio (http://www.elcomercioperu.com.pe) en 2006, dijo
que la nica forma de combatir a la delincuencia es con la ley, en
entrevista con la agencia estatal de noticias Andina
(http://www.andina.com.pe).

Residente en Espaa, agreg que no conoca a lvarez Rodrich ni en pelea
de perros, ni tengo su mail ni su telfono, al descartar un supuesto
montaje pagado para desprestigiar a Bryce Echenique en el matutino
limeo. Per.21 es uno de los peridicos que han dado mayor cobertura a los
casos de plagio denunciados contra Bryce Echenique en los ltimos meses.

El reconocido novelista ha sido acusado de haber plagiado ms de una decena
de artculos periodsticos, a diversos intelectuales y autores, en textos
que fueron publicados en diarios de Per y Espaa. En la entrevista con
Caretas, dijo que se invent la justificacin de que su secretaria equivoc
los textos que fueron finalmente publicados, porque las acusaciones lo
desconcertaron.

Tambin rechaz un segundo argumento de que los presuntos plagios formaban
parte de un complot fujimontesinista, en alusin a la mafia corrupta del
gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) que censur a la prensa. Ya no
creo que sea fujimontesinista (el complot). S quin lo paga. Morote, en
concreto. La delincuencia periodstica est instalada en Lima, en el Per,
afirm Bryce Echenique a la revista limea.

No obstante, Morote seal a Andina que en el caso de los plagios, los
periodistas en el Per han demostrado un comportamiento tico
extraordinario.

En la entrevista con Caretas, Bryce Echenique, siempre con copa en mano,
declar que el plagio es el ms grande homenaje, y bueno, yo creo que
plagio y contagio son palabras sinnimas.

Fuentes: Andina  EFE



*** Emiten en Per radionovelas basadas en clsicos de la literatura

Desde el pasado sbado 7 de julio, la emisora peruana RPP
(http://www.rpp.com.pe) emite una versin radiofnica de El ingenioso
hidalgo don Quijote de La Mancha, con el que se da inicio al proyecto Mi
Novela Favorita, radiodramatizacin de 52 clsicos de la literatura
universal elegidos cuidadosamente por el laureado escritor y miembro de la
Real Academia Espaola (RAE, http://www.rae.es), Mario Vargas Llosa.

Vargas Llosa indic que la idea de adaptar novelas a la radio surgi hace
dos aos cuando los directivos de la emisora le plantearon la iniciativa.
El proyecto me pareci muy bonito, me encant la idea, dijo el autor de
La guerra del fin del mundo.

El escritor agreg que para inaugurar el ciclo se escogi la novela de
Cervantes, a la que calific como una obra deslumbrante que entretiene y
emociona, porque esta obra se convirti en el libro emblemtico de la
lengua espaola, una novela que rompera todas las fronteras e ira
conquistando el mundo.

Record que intent leerla cuando estaba en el colegio pero fracas en el
empeo, porque su lenguaje contena expresiones de difcil compresin para
un nio de pantaln corto. Aos despus lo intent de nuevo estimulado por
La ruta de Don Quijote, un librito de Azorn; esta vez se produjo el
milagro y aquella lectura fue una de las experiencias ms memorables que he
tenido.

Alonso Alegra, director del proyecto, y el reconocido escritor Alonso
Cueto, tuvieron la responsabilidad de adaptar las obras en guiones para
radio. Segn Alegra, el producto que estn haciendo no existe en el habla
hispana.

Se ha tenido que inventar desde el formato de 54 minutos netos, divididos
en cuatro bloques, hasta la manera de construir efectos de sonido, tcnicas
de actuacin, direccin y forma de montar los efectos de sonido y msica,
agreg.

Por cada historia participaron numerosos artistas en largas jornadas de
trabajo. Para una hora de produccin, sin contar la elaboracin de
libretos, se destinaron hasta 10 horas de grabacin, cinco horas de edicin
de voces y diez horas para efectos de sonido, inform Alegra.

Slo para musicalizar cada obra se utilizaron unas seis horas, cuatro para
revisar lo efectuado, cuatro horas para consolidar las revisiones y tres
horas para una nueva revisin final. Se calcula que en cada novela se
utilizaron un promedio de 100 horas hombre como mnimo, para lograr el
acabado perfecto.

Alegra asegur que ste tendr impacto histrico por el acercamiento que
har a grandes obras de la literatura universal mediante el formato de la
dramatizacin radial, tan popular durante las primeras dcadas del siglo
pasado gracias a la radionovela.

Durante un ao, todos los sbados, los peruanos podrn escuchar por RPP, en
versin de una hora cada una, novelas inmortales como Madame Bovary, La
guerra de los mundos, Alicia en el Pas de las Maravillas, Moby Dick,
Cumbres borrascosas, Ana Karenina, La guerra y la paz, El amante de Lady
Chatterley, La isla del tesoro, Tom Sawyer y El retrato de Dorian Gray,
entre otras.

Fuentes: AFP  DPA



*** Mural de Diego Rivera es expuesto despus de veinte aos

Un mural del pintor mexicano Diego Rivera que llevaba sin ver la luz ms de
veinte aos es exhibido de nuevo al pblico desde el pasado 7 de julio, en
el museo Centro Cultural Muros de la ciudad de Cuernavaca, en el centro de
Mxico.

El mural Ro Juchitn, pintado entre 1953 y 1956, fue diseado inicialmente
para decorar el jardn de la casa de Cuernavaca del productor de cine
mexicano Santiago Reachi, socio de Cantinflas y Jacques Gelman en Posa
Films.

Cuando el domicilio fue vendido en 1960 al mecenas mexicano Manuel Surez y
Surez, creador del Casino de la Selva, un clebre centro de reunin de
intelectuales, el mural se integr en su patrimonio y fue trasladado a
principios de los ochenta al clebre Hotel de Mxico de la capital, donde
se erige hoy en da el World Trade Center. Cuando cerr aquel hotel, la
obra fue a parar a un almacn en el que ha permanecido ha estado hasta
ahora.

La particularidad de este mural, explic la directora del museo de
Cuernavaca, Susan Grilo, es que se cree que es el nico que Diego Rivera
realiz con doble cara, es decir, su composicin muestra el anverso y el
reverso de la escena, con lo que el pintor invita al pblico caminar a su
alrededor. Adems, como la obra estaba diseada para permanecer en un
jardn al aire libre y junto a una piscina, Rivera la hizo con la tcnica
del mosaico veneciano, resistente al agua.

El mural es una visual de Ro Juchitn, una llamada al atractivo
geogrfico y de las mujeres de la zona del Istmo de Tehuantepec, en el
estado sureo de Oaxaca, dijo Grilo, quien considera que esta regin
conquist a Rivera como la Polinesia al pintor Paul Gauguin.

El tema principal es la relacin del ser humano con el agua y por ello en
el mosaico se ve a un grupo de mujeres realizando actividades cotidianas en
el ro: lavan ropa, se asean y baan a sus hijos. Sin embargo, explic
Grilo, este mural no se escapa del carcter poltico de todas las obras de
Rivera.

En otra escena se observa a un nio que llega al ro acompaado de un
hombre que seala con una mano y toma al chiquillo con la otra, dos
personajes que resultan cualitativamente distintos a los dems porque usan
ropa, sombrero y calzado, no se mojan en el ro y se dirigen fuera de los
linderos del agua.

La representacin de dos mundos contrapuestos es una aparente muestra de la
lucha de clases, tema recurrente en la obra de Rivera, de tendencia
comunista.

La composicin, que mide 1,54 metros de alto por 8,72 metros de largo,
cuenta con un rea total trabajada de 26,87 metros cuadrados, pesa
aproximadamente cuatro toneladas y est valorada en unos dos millones de
dlares (un milln y medio de euros).

La directora del Centro Cultural Muros reconoci que no se pueden permitir
pagar esa cantidad para hacerse con el mural y debe conformarse con tenerlo
como prstamo por cinco aos renovables, gracias a un acuerdo con la
familia Surez. La pintura se colocar en el jardn de la entrada del museo
para que se pueda ver desde la calle, pues as no se viola el espritu de
Diego y su filosofa de acercar el arte al pueblo, dijo Grilo. No puede
estar anclado en el suelo por los movimientos de la tierra, que podran
daarlo, as que se encuentra sostenido por cables de acero y anclas
movibles.

El museo, que posee la segunda mayor coleccin de la esposa de Diego
Rivera, Frida Khalo, con 19 pinturas, desvela este mural el mismo ao en
que se cumplen cincuenta aos de la muerte del pintor y los cien aos del
nacimiento de la artista, homenajeados con diversos actos y exposiciones en
Mxico y en el extranjero.

Fuente: EFE



*** Concurso de Monte vila para Autores Inditos emite veredicto

El Concurso para Autores Inditos de la editorial del Estado venezolano,
Monte vila Editores (http://www.monteavila.gob.ve), anunci a principios
de este mes los nombres de sus ganadores en las menciones Ensayo,
Narrativa, Dramaturgia, Literatura Infantil y Poesa.

Celso Medina, Luz Marina Rivas y Alberto Rodrguez Carucci fueron los
jueces de la mencin Ensayo, y escogieron los trabajos Ser UNO; sicologa
del movimiento creador, de Octavia de Petre; La escritura de lo fantasmal
en la obra potica de Rafael Jos lvarez, de Josefina da Costa Gmez, y
Figuras de la memoria: prfugos, tontos, duelos y mquinas en la literatura
latinoamericana de fin de siglo veinte, de Jos Javier Franco Ortiz.

Cuentos en el espejo, de la narradora Marianne Daz Hernndez
(http://sininstrucciones.blogspot.com); Cllate poco a poco, de Enza Garca
Arreaza (http://cronicasadestajo.zoomblog.com), y Rosa la piata, de
Eduardo Febres (http://diarreascronicas.blogspot.com), fueron escogidos
ganadores en el gnero Narrativa por el jurado formado por los escritores
Rodrigo Blanco, Antonieta Madrid y Carlos Noguera, quienes adems
decidieron conceder menciones a rbol, acantilado, arena, de Martha Durn;
Pasillos de mi memoria ajena, de Mario Morenza; y Para Eugenia, de Keila
Vall de la Ville.

En Dramaturgia, el jurado compuesto por Romn Chalbaud, Rodolfo Porras y
Vctor Vegas seleccionaron las obras El guila, de Franco Miguel Quintero
G., y Crnicas desquiciadas, de Indira Pez. En Literatura Infantil, los
jueces Luiz Carlos Neves, Marissa Arroyal y Carolina lvarez, premiaron las
obras Blog de la nia que soy, de Edith Mrquez Mora, Estevan sobre ruedas,
de Raquel Mndez Manno, y Criaturas de la noche, de Mara Gabriela Ramos.
En Poesa, el jurado conformado por Daniuska Gonzlez, Daro Lancini y
Miguel Mrquez premi a las obras Detrs de los erizos, de Santiago Acosta,
y Poesa, de Evelia Eufemia Brito Padrn.

Los ganadores en todas las menciones recibirn un premio en metlico de un
milln de bolvares. Todas las obras, ganadoras y finalistas, sern
publicadas por la editorial auspiciante.

Fuente: Monte vila Editores



*** Una coleccin de poesa es un xito de ventas en el Metro de Mxico

Contrario a lo que sucede con los lectores comunes de Mxico, las personas
que diariamente viajan en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, de la
capital, son las que ms poesa leen y consumen, asegur Nelly Achar,
directora general del Programa Un Metro de Libros, el pasado 9 de julio,
durante la presentacin de la coleccin Poesa en el andn, efectuada en
la explanada del Palacio de Bellas Artes.

Achar seal la necesidad de comenzar a desmitificar el tpico de que la
gente en Mxico no lee y que no le interesan gneros, como la poesa, que
representan menos del uno por ciento de las ventas en las libreras.

Integrada por ocho nuevos volmenes que se ofrecen por slo 20 pesos en 42
estaciones del STC, de la capital mexicana, Poesa en el andn es un
proyecto del Programa Un Metro de Libros realizado junto con editorial
Alforja (http://www.alforjapoesia.com), que en su primera etapa logr
vender un tiraje de 25 mil ejemplares en slo cuatro meses.

Generalmente, seal Achar, se descalifica, hay que empezar a desmitificar
todo eso de que la gente no lee, y menos poesa y menos en el Metro; no es
cierto, justamente es la gente que ms poesa lee, los libros de poesa en
las libreras se venden menos del uno por ciento de lo que se vende mensual
y aqu fue un boom.

La clave, dijo la hija de Mauricio Achar, el clebre librero fundador de
las Libreras Ghandi, de Mxico, es que haba que apostarle al caballo
perdedor, que es la poesa, sorpresivamente que se venda es muy difcil, la
coleccin anterior fue de 25 mil ejemplares y en realidad se vendieron en
cuatro meses en los mdulos de libros que estn en el Metro.

La coleccin, explic, ha sido ampliada con ocho nuevas antologas que
incluyen Poemas de ngeles cados, Beso a verso; besos, besos, besos; El
reflejo del ser; poemas de espejos; Poemas de las cosas que no sucedieron;
Poemas de brujas y duendes; Versos puercos; Poesa del tiempo y El viaje en
la poesa.

Compilados por poetas y escritores como Jos ngel Leyva, Begoa Pulido
Herrez, Maringeles Comesaa, H. Pascal, Grissel Gmez Estrada y Mara
Luisa Martnez Pessarge, los pequeos libros contienen poemas escritos por
las mejores plumas poticas de todos los tiempos en los que se abordan los
temas de cada ttulo.

Todos ellos son temas muy interesantes y poco comunes en la poesa que
para nosotros fue una sorpresa muy hermosa y agradable que los usuarios que
van de una estacin a otra, pudieran leer poesa, seal la editora.

Debido al xito del proyecto, Achar agreg que el programa ha empezado a
planear ofrecer los mismos ttulos en otros lugares, como las mismas
libreras, adems de que se espera que la edicin de los pequeos tomos
pueda ampliarse a otros gneros, como los histricos o especializados en
arte.

El programa, dijo, surgi de la necesidad de ofrecer buenas opciones
literarias a los usuarios del metro, ante la negativa que en ocasiones
argumentan las editoriales o los mismos autores por abaratar sus ganancias
y ofrecer ejemplares a precios econmicos a las miles de personas que
diariamente se transportan en el metropolitano.

La coleccin Poesa en el andn fue presentada en una fiesta de poesa
que se mezcl con la gente que cada domingo acude al primer cuadro de la
ciudad y en ella participaron mltiples juglares, que ofrecieron versos a
todos los transentes de la explanada del Palacio de Bellas Artes.

El denominado Maratn de poesa cont adems con la participacin de
vates como Eduardo Langagne, Luca Rivadeneyra, Jos ngel Leyva y H.
Pascal, entre otros, quienes ofrecieron trabajos de su propia voz a los
capitalinos que se reunieron frente a un templete.

Fuente: Notimex



*** Csar Antonio Molina al frente del Ministerio de Cultura de Espaa

El hasta hace poco director del Instituto Cervantes
(http://www.cervantes.es), Csar Antonio Molina, sustituye desde el pasado
9 de julio a Carmen Calvo en el Ministerio de Cultura de Espaa
(http://www.mcu.es), por lo que su cargo anterior ha sido ocupado por
Carmen Caffarel.

El nuevo ministro de Cultura naci en La Corua en 1952 y es licenciado en
derecho y en ciencias de la informacin. Se doctor cum laude con un
trabajo de investigacin sobre La prensa literaria espaola, publicado en
tres volmenes. Fue profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM,
http://www.ucm.es) y en la Facultad de Humanidades y Periodismo de la
Universidad Carlos III de Madrid (http://www.uc3m.es). Durante varios aos
coordin los Cursos de Humanidades de la Universidad de Verano de El
Escorial.

Entre 1985 y 1996 trabaj en Cambio 16 (http://www.cambio16.info) y Diario
16, en donde fue director adjunto y responsable de las pginas de cultura y
espectculos, as como de los suplementos Cultura y Libros. En 1996 se
incorpor al Crculo de Bellas Artes de Madrid
(http://www.circulobellasartes.com) como director-gerente y en mayo de 2004
fue nombrado director del Cervantes. En septiembre de 2005 el gobierno de
Francia le nombr Caballero de las Artes y las Letras.

Ha publicado ms de una treintena de libros de ensayo, prosa y poesa. Su
obra potica aparece recogida en numerosas antologas y est traducida a
varios idiomas. La poesa me ha hecho mejor persona, por la sensibilidad
que te obliga a cultivar y que te abre a la gente, y me ha hecho mejor
lector, ha dicho Molina. De su obra potica destacan: ltimas horas en
Lisca Blanca (1979), La estancia saqueada (1983), Gobierno de un jardn
(1986), Finisterre (1987) o En el mar de las nforas (2004). Su ltimo
libro publicado lleva por ttulo El rumor del tiempo (2006).

Su gestin al frente del Cervantes termin con la apertura de 24 nuevos
centros en todo el mundo, entre los que destacan el de Pekn (en julio de
2006) y los de Tokyo, Shanhai, Nueva Delhi y Frankfurt, previstos para
abrirse antes de que finalice este ao. El prximo 17 de julio se
inaugurarn tambin 7 nuevos centros en Brasil.

Asimismo el Cervantes ha establecido ms de 400 acuerdos con instituciones
diversas como, por ejemplo, con el Grupo Inditex
(http://www.inditex.com/es) para la difusin y aprendizaje del espaol
entre sus empleados en todo el mundo o con el Banco Santander
(http://www.gruposantander.es) para financiar la formacin de 45.000
profesores de espaol en Brasil.

Otro de los logros de Molina al frente del Cervantes ha sido el
considerable aumento de la actividad cultural, que se ha duplicado. As
cada da del ao acadmico se desarrollan hasta 22 actividades en todos los
centros del Cervantes.

El nuevo ministro comparecer la segunda quincena de agosto en el Congreso
de Espaa para explicar las lneas de trabajo de su departamento. Su
comparecencia ser a peticin propia tras la oferta del grupo socialista a
ERC y CiU, grupos que haban reclamado su presencia extraordinaria en la
Cmara Baja para explicar el retorno de los papeles de Salamanca que
faltan por devolver a particulares, entidades y asociaciones.

La nueva directora del Cervantes, Carmen Caffarel, es doctora cum laude en
lingstica hispnica por la Facultad de Filosofa y Letras de la UCM, en
cuya Facultad de Ciencias de la Comunicacin ha sido profesora titular de
teora de la comunicacin y mtodos de investigacin.

Ha sido vicedecana de Alumnos y Relaciones Internacionales de la Facultad
de Ciencias de la Informacin de la UCM y en la Universidad Rey Juan Carlos
(URJC, http://www.urjc.es). En mayo de 2003 fue elegida directora del
Departamento de Ciencias de la Comunicacin de la URJC, donde tambin es
catedrtica de comunicacin audiovisual.

En abril de 2004 fue designada directora general de Radio Televisin
Espaola (RTVE, http://www.rtve.es). Antes de ser designada directora del
Cervantes se desempeaba como docente e investigadora como catedrtica de
la URJC.

Fuente: Europa Press



*** Usuarios de trenes espaoles obtienen prstamos gratuitos de libros

La Red Nacional de los Ferrocarriles Espaoles (Renfe, http://www.renfe.es)
ofrece libros gratuitamente, desde el pasado lunes 9 de julio, a los
usuarios de sus trenes de Media Distancia convencional, a travs de unos
puntos de intercambio gratuito de lectura. Como prueba piloto temporal,
Renfe ofrecer en todos los trenes Cdiz-Sevilla y Madrid-vila-Salamanca
una seleccin de libros de narrativa y poesa para incentivar la lectura y
el intercambio de libros.

Los puntos de intercambio gratuito de lectura, como se denominan, se han
instalado en todos los trenes de estas dos relaciones y ofrecern de forma
gratuita una seleccin de libros, as como folletos e informaciones
relacionadas con el destino (informacin turstica o planos de la ciudad) o
con el servicio ferroviario (horarios, otras ofertas de viaje). Esta
iniciativa de apoyo a la cultura se enmarca dentro de la estrategia de
Responsabilidad Social Empresarial de Renfe, denominada Un tren de
valores.

Los libros que se colocar en estos puntos de intercambio gratuito de
lectura han sido especialmente editados por la empresa ferroviaria.
Destacan obras clsicas de la literatura universal, como Macbeth
(Shakespeare), Tres sombreros de copa (Miguel Mihura), Pepita Jimnez (Juan
Valera) o Viaje al centro de la tierra (Julio Verne).

Junto a estas obras clsicas, Renfe tambin repartir ejemplares de la
ltima edicin de los Premios del Tren, con las obras ganadoras (Fernando
Len de Aranoa y Antonio Lucas) y los finalistas, tanto de narrativa como
de poesa. En una primera fase, Renfe repartir en estas dos relaciones ms
de 1.000 libros para garantizar la prueba piloto.

Los puntos de lectura instalados en las relaciones Sevilla-Cdiz
funcionarn como un expositor, donde Renfe depositar una serie de
ejemplares de diversos autores, adems de folletos o informaciones de
utilidad. Los libros lucirn una pegatina identificativa y estarn a
disposicin de cualquier viajero que quiera disfrutar de su lectura,
durante el viaje o ms all del mismo.

El usuario podr retirarlos, llevarlos consigo y tenerlos el tiempo que sea
necesario hasta concluir su lectura. Una vez terminada la lectura, podr
volver a depositarlo en cualquier punto de intercambio gratuito de
lectura de Renfe Media Distancia para retirar otro ejemplar y permitir que
ms usuarios disfruten del libro, como han hecho ellos antes, de forma
gratuita, cmoda y sencilla.

En funcin de la acogida de esta prueba piloto, Renfe podr desplegar en
ms lneas por toda Espaa estos puntos de intercambio de lectura, hasta
incluso poder completar su instalacin en toda la flota de Media Distancia
convencional, como un elemento ms de los servicios a bordo del tren.

La idea que ha movido a Renfe es la del fomento de la lectura, donde los
trenes siempre han sido un vehculo idneo para esta actividad. La empresa
lleva aos vinculada con el fomento de la lectura y ha editado y repartido
entre sus viajeros miles de libros de autores espaoles o extranjeros,
tanto clsicos como nuevas promesas del panorama narrativo nacional.

Fuente: Diario Baha de Cdiz



*** Nuevo reality show literario lanzar la Unam en Internet

La Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx)
lanzar el prximo mes de agosto un nuevo reality show literario por
Internet, esta vez de novela breve, tras el xito del primero, que gan la
escritora novel Fernanda Melchor.

As lo inform el pasado 11 de julio el director de Literatura de la
institucin, Sealtiel Alatriste, al presentar la segunda edicin del
concurso Caza de Letras (http://www.cazadeletras.unam.mx), en el que doce
escritores noveles, y tres con obra publicada, unirn esfuerzos para
escribir una novela de unas 70 pginas en las ocho semanas que dura la
competicin en la red.

Alatriste asisti a la entrega del premio del primer Caza de Letras,
ganado por Melchor en virtud de su desempeo en varias pruebas escritas. La
autora, que firmaba con el seudnimo Falanja, se hizo acreedora de un
premio de 50.000 pesos (4.600 dlares) y ahora est en conversaciones con
varias editoriales para que le publiquen su primera novela.

El responsable de Literatura de la Unam coment que en la segunda edicin
del premio se aumentar la bolsa a 100.000 pesos y en el certamen podrn
intervenir escritores mexicanos de entre 20 y 35 aos. Durante ocho
semanas, inform, los escritores tendrn una bitcora en el portal del
concurso, en la que podrn escribir su novela.

Por la naturaleza propia del concurso debern llevar una novela bastante
preparada, ya que ser muy difcil escribirla en ocho semanas, agreg.
Durante el concurso, adems de escribir la novela, los contendientes
debern realizar ejercicios complementarios alrededor de la historia que
hayan escogido.

Ser un concurso mucho ms duro que la primera edicin, en que se escribi
cuento, poesa y narrativa, advirti. Para su segunda edicin, los
organizadores garantizan la publicacin del material premiado por la
editorial Alfaguara (http://www.alfaguara.com.mx) y su presentacin en la
prxima edicin de la Feria Internacional del Libro de Minera de Ciudad de
Mxico, en febrero de 2008.

En la anterior, celebrada este mismo ao, el portal del concurso recibi
200.000 visitas, superando por mucho las expectativas que existan.

Fuente: EFE



*** Instituto Cervantes abre sede virtual en Second Life

La sede virtual del Instituto Cervantes (http://secondlife.cervantes.es) en
Second Life (http://www.secondlife.com), presentada el pasado 10 de julio,
ha recreado el emblemtico edificio de la calle Alcal de Madrid para
albergar salas de exposiciones, un saln de actos, pantallas de video y
aulas virtuales de espaol con el fin de llegar a los usuarios de Internet
a travs de las nuevas tcnicas de realidad virtual e interaccin en
tercera dimensin.

El Cervantes ofrecer as un lugar de reunin para los internautas de todo
el mundo interesados en la lengua y la cultura espaolas. En la actualidad
es posible realizar un recorrido virtual por la exposicin sobre el poeta
mexicano Alfonso Reyes, ver y escuchar entrevistas y documentales, y
acceder a la programacin cultural del instituto en todo el mundo a travs
de las diversas pantallas distribuidas por el vestbulo del edificio.

Tambin se han reproducido la biblioteca y espacios de inters
arquitectnico como la cpula que corona el edificio del Cervantes, obra
del arquitecto Antonio Palacios, o la caja fuerte que alberga la Caja de
las Letras, en la que se han empezado a depositar los legados de escritores
y artistas espaoles como Francisco Ayala y Antonio Gamoneda.

La presencia del Cervantes en Second Life ir creciendo con el tiempo hasta
reproducir espacios que permitan mostrar la mayora de las actividades que
desarrolla en todo el mundo esta institucin espaola.

La Isla Cervantes ha sido diseada y producida por Metafuturing, S.L.
(http://metafuturing.com), una empresa de Madrid especializada en Second
Life, realidad virtual y servicios de Internet. Para visitarla es preciso
descargar el programa cliente de Second Life en
http://secondlife.cervantes.es. Una vez instalado, hay que pinchar en la
pestaa Mapa y teclear cervantes en el buscador de localizaciones. El
usuario deber elegir un avatar o personaje con camisetas del Cervantes o,
incluso, el disfraz de don Quijote, antes de comenzar su recorrido por la
sede virtual.

Second Life es una comunidad virtual que, como una metfora virtual de la
sociedad contempornea, se est convirtiendo en una sociedad en s misma,
donde comparten su existencia organizaciones, empresas e instituciones de
carcter global o con proyeccin cultural y educativa de carcter
internacional.

El mundo virtual multiusuario en red Second Life, desarrollado por la
empresa de San Francisco Linden Lab, se ha convertido en poco tiempo en uno
de los fenmenos de Internet con crecimiento ms rpido y constituye un
prometedor entorno de comunicacin, educacin y marketing. Ya casi 6
millones de ciudadanos virtuales, con un rpido crecimiento del 30% al mes,
son miembros de la comunidad.

Fuente: Instituto Cervantes



*** Emilio Ruiz Barrachina gana el premio Rubn Daro

El escritor, periodista y cineasta espaol Emilio Ruiz Barrachina
(http://www.erbarrachina.com) gan este 13 de julio el III Premio
Internacional de Poesa Rubn Daro, organizado por el PEN Club de Espaa
(http://www.penclub.es) por su obra Arroyo. Tambin se ha concedido una
mencin honorfica a la obra A las cosas que odi, de la poeta colombiana
Andrea Cote Botero.

Arroyo es un libro de un solo poema, del cual el jurado destaca la
fortaleza de su contenido, que soporta una poesa de corte narrativo
exquisitamente trazada, innovadora, donde lo social y lo espiritual se
entremezclan en una espiral que parece no tener fin. Sorprende el ritmo
interno del poema, que pretende asemejar un jadeo o una respiracin
entrecortada. Las vivencias personales del autor se funden con un claro
homenaje a poetas como Flix Grande, Francisca Aguirre, Luis Rosales o
Federico Garca Lorca.

Este galardn se ha consolidado como uno de los ms importantes en lengua
castellana y que ha contado en esta ocasin con un total de 576 obras
presentadas, procedentes de Argentina, Estados Unidos, Mxico, Francia,
Israel, Dinamarca, Brasil, Guinea Ecuatorial, Colombia, Honduras, Portugal,
Cuba, Per, Moldavia, Uruguay, Chile, Nueva Zelanda, Holanda, Guatemala,
Costa de Marfil y Espaa.

Entre los miembros del jurado estn Luis Alberto de Cuenca, Miguel Ortega
Isla, Jaime Alejandre, Jos Manuel Luca Megas, Fernando Martnez Lanez,
Jos Ramn Trujillo o el presidente del Pen Club de Espaa, Basilio
Rodrguez Caada.

Ruiz Barrachina (Madrid, 1963) vivi entre 1987 y 1997 en Colombia, donde
trabaj como periodista, desempeando cargos como el de reportero del
Servicio para Amrica Latina de la BBC
(http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/default.stm). Su primera
novela, Calamar (1998), ha conocido varias ediciones y supuso la
revelacin de un mundo literario, al mismo tiempo histrico y mtico.

A ella siguieron A la sombra de los sueos (2000), cuya adaptacin al cine
dirigi l mismo en 2004, El arco de la luna (2001), merecedora del X
Premio Internacional de Novela Luis Berenguer, el ensayo Brujos, reyes e
inquisidores (2003), la novela No te olvides de matarme (2004), de la que
en 2005 se estren una adaptacin teatral; el ensayo literario Tinta y
piedra; Calaceite, el pueblo donde convivieron los autores del Boom (2005)
y Le ordeno a usted que me quiera (2006). Su ms reciente publicacin es la
novela La venta del Paraso. Ha dirigido documentales para cine y
televisin como Luz, espacio y creacin, Tinta y piedra o Lorca; el mar
deja de moverse.

Fuente: Europa Press



*** Arranc el XVII Festival Internacional de Poesa de Medelln

Con la asistencia de 76 poetas de 52 pases, se dio inicio este 14 de julio
al XVII Festival Internacional de Poesa de Medelln, en Colombia, un
certamen que recibi este ao el Premio Nobel Alternativo en Suecia.

Segn sus organizadores, liderados por la revista de poesa Prometeo
(http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub/es/Revista/Historia), en
esta nueva versin se espera generar una pulsin de certeza en el pueblo
colombiano respecto a que es posible luchar con xito por la paz de
Colombia.

El festival, que se inici en 1991, espera en esta ocasin contribuir a
preparar, segn su director, Fernando Rendn, una atmsfera que posibilite
nuevos espacios dialogantes en Colombia encaminados hacia una solucin
poltica negociada a la guerra de ms de 40 aos que ha asolado al pas,
aunque el presidente Uribe no lo admita.

En el encuentro de poetas participan entre otros el cubano Antonio
Armenteros, ganador del Premio Gaceta de Poesa 2007; el espaol Juan
Vicente Piqueras, el ecuatoriano Ernesto Carrin y el colombiano John
Freddy Galindo, ganadores de los premios de poesa convocados por el
festival, cuyo fallo fue revelado en mayo pasado.

A la inauguracin del festival de este ao en el Teatro al Aire Libre
Carlos Vieco, de la ciudad de Medelln (noroeste), asisti una delegacin
de integrantes de la Comisin de Cultura del Parlamento Alemn, integrada
por Christoph Waitz, Gnter Krings, Angelika Krger-Leiner, Steffen Reiche,
Renate Blank, Peter Albach y Monika Griefahn, quien intervino en el acto
inaugural.

La presencia serena, lcida y solidaria, de los poetas de tantos pases
que han venido a Medelln, es la que ha construido esta leyenda que empieza
a tejerse del festival, seal Rendn durante una rueda de prensa que
sirvi de antesala a la inauguracin formal del evento.

Y aunque los organizadores son conscientes de que la reconciliacin en el
pas sudamericano, que padece el conflicto armado ms antiguo del
continente, no se alcanzar slo con palabras, apuestan por una
transformacin desde la cultura.

La transformacin social necesaria e inaplazable tiene que tener en cuenta
la cultura, que ha sido la gran ignorada a travs de la historia, afirm
Gabriel Jaime Franco, director del evento, quien consider que la bsqueda
de la paz debe partir de un cambio espiritual y tico de la sociedad.

Para Miryam Montoya, una poeta nacida en la localidad de Bello en
Antioquia, departamento del que Medelln es capital, este festival ha
permitido un contacto importante entre las realidades de los distintos
participantes y una posibilidad de hablar sin miedo.

El pblico que asiste a las lecturas de poesa es la muestra palpable de
que en los espritus de esa gente est pasando algo importante, afirm
Montoya, quien reside en Pars. No estamos ofreciendo ningn espectculo,
estamos ofreciendo la posibilidad de la vida, de reflexionar sobre los
tiempos terribles que vivimos los hombres y la posibilidad de tener un
contacto con la belleza sin tener miedo.

A su vez, Corsino Fontes, un poeta de Cabo Verde, se refiri a los poetas
como las antenas de la sociedad, mientras que Nahid Kabiri, quien naci
en Irn, consider que quienes se dedican a la poesa deben ser valientes y
no detenerse ante el peligro.

Hildebrando Prez Grande, quien obtuvo el Premio de las Amricas 1978,
expres, a nombre de los poetas peruanos, su adhesin al voto de confianza
que se le da a la palabra con este festival. La poesa ser, a fin de
cuentas, la que de alguna manera nos llevar a la armona en medio de
tantas catstrofes que vivimos en estos tiempos, afirm.

Este ao, el Festival celebra, igualmente, el Premio Nobel Alternativo que
le fue concedido en diciembre de 2006 y que, segn declar Franco,
significa la reconfirmacin de la necesidad de paz. Significa, en sus
palabras, que vamos a insistir en que la palabra tiene que estar presente
en el proceso de transformacin del pas. El poeta asegur que el premio
se lo dieron al pueblo de Medelln que ha hecho que esto (el festival) sea
importante.

Hasta el prximo domingo 22, los poetas se encontrarn con miles de
espectadores, que los organizadores esperan que superen este ao los
150.000, para darles a conocer a viva voz, y sin importar el idioma, sus
obras. Los poemas se oirn en parques, plazas, museos, escuelas y hasta en
la custodiada crcel de mxima seguridad de la localidad de Itagu, donde
permanecen los condenados por casos de narcotrfico, as como aquellos
vinculados al conflicto como guerrilleros y paramilitares.

De Europa asisten, entre otros poetas, Alberto Nessi (Suiza), Elke Erb
(Alemania), Gabriel Rosenstock (Irlanda), Milo de Angelis (Italia), Miriam
van Hee (Blgica) y Tsjebbe Hettinga (Holanda). De frica estn Alhaji Papa
Susso (Gambia), Corsino Fortes (Cabo Verde), Breyten Breytenbach
(Sudfrica) y Haji Gora Haji (Zanzbar).

De Amrica concurren Ramn Palomares (Venezuela); Antonio Preciado, poeta y
ministro de Cultura del Ecuador; la poeta y cantante navajo Joy Harjo
(Estados Unidos); Miguel Barnett (Chile); Hildebrando Prez Grande, premio
Casa de las Amricas 1978 (Per), y Vctor Hernndez Cruz (Puerto Rico).

De Asia asisten Gao Hongbo y Zhou Tao (Repblica Popular China), Nahid
Kabiri (Irn), Lina Tibi (Siria) y Chirag Bandel (Nepal), y de Oceana, C.
K. Stead (Nueva Zelanda).

Entre los participantes colombianos se cuentan Samuel Jaramillo, Gustavo
Garcs, Nicols Suescn, lvaro Marn, Jorge Bustamante Garca, Santiago
Mutis, Fredy Chicangana, scar Gonzlez, Carlos Bedoya, Omar Ortiz, Luz
Helena Cordero, Giovanny Gmez, Fadir Delgado, Lindantonella Solano, Myriam
Montoya y John Freddy Galindo.

En el Festival Internacional de Poesa de Medelln se presentar la primera
antologa mundial audiovisual de poesa en desarrollo existente en
Internet, que ha preparado durante cuatro aos sobre el festival, un
trabajo que, segn Rendn, no tiene paralelo en el mundo y es de una
importancia capital para poetas, especialistas y lectores interesados en
los desarrollos de la poesa contempornea, e incluye poemas en vdeo de
219 poetas de 112 naciones.

Fuentes: EFE  El Tiempo  Portafolio



*** Un milln de personas en la Semana Negra de Gijn
    Juan Hernndez Luna recibe el Premio Hammett

La Semana Negra de Gijn (http://www.semananegra.org) finaliz el pasado 15
de julio, tras registrar una asistencia de un milln de personas durante
los diez das de festival, que ha conseguido consolidar fiesta y
literatura, segn ha indicado el director del certamen, Paco Ignacio Taibo
II, quien mostr tambin su confianza en que se rebase la cifra rcord del
nmero de libros regalados y vendidos obtenida hace dos aos.

Segn Taibo II, en esta ocasin, con motivo del 20 aniversario del
certamen, se busc reunir a algunos de los escritores participantes en
ediciones anteriores, al tiempo que se hacan nuevas incorporaciones.
Especialmente destac el caso de la novela histrica, donde lograron juntar
este ao a tres autores de renombre: Peter Berling, Gisbert Haefs y Valerio
Manfredi. Los tres haban estado en Gijn, pero nunca juntos, puntualiz.

Asimismo, resalt la participacin el sbado 10, en el recital de poesa,
del poeta asturiano ngel Gonzlez, quien logr reunir a la una de la
madrugada a 600 personas en la Carpa de Encuentros. Fue espectacular,
asegur. Gonzlez es ya uno de los clsicos del certamen, que en ms de una
ocasin estuvo acompaado del cantante Joaqun Sabina.

Hemos consolidado un modelo de fiesta de culto popular a contracorriente
de lo que estaba en este pas, donde todo se estaba banalizando, seal
con alusin a estos veinte aos del certamen. A su juicio, la Semana Negra
apost fuerte por una cultura popular slida y socialmente crtica.

Durante la clausura de la Semana Negra se procedi a entregar el premio
Hammett al escritor mexicano Juan Hernndez Luna. Convocado por la
Asociacin Internacional de Escritores Policiacos, este galardn, que
premia a la mejor novela del gnero escrita en espaol, le fue concedido
por Cadver de ciudad, un relato de crmenes satnicos relacionados con el
abuso sexual a nios.

La novela fue escrita hace una dcada y publicada por Ediciones B el ao
pasado en Mjico, con lo que el premio le abre la puerta a otros mercados
de habla hispana, segn informaron fuentes de la organizacin del certamen.

Cadver de ciudad cautiv al jurado por la soltura con que el autor se ha
movido entre los gneros negro y fantstico y la potencia expresiva de
una narracin que mantiene en vilo al lector desde la primera lnea.

La organizacin de la Semana Negra de Gijn entreg adems el premio
Rodolfo Walsh a la mejor novela de no ficcin al cubano Amir Valle por
Jineteras, un reportaje novelado que da voz a los protagonistas del
submundo de la prostitucin en La Habana.

El Premio Espartaco a la mejor novela histrica fue ganado por el espaol
Alfonso Mateo Sagasta con El gabinete de las maravillas, protagonizada por
el detective Isidoro de Montemayor, obligado a desentraar el crimen del
bibliotecario del Marqus Hornacho en el Madrid del Siglo de Oro.

Taibo II, que present durante el festival su biografa sobre Pancho Villa,
eludi opinar sobre los problemas de ubicacin con los que se pueda
encontrar la organizacin del certamen en la prxima edicin.

Por un lado, existe una sentencia a favor de los vecinos, quienes
reclamaban que el festival estuviera al menos a 500 metros de sus casas,
debido a los ruidos y las molestias. Por otro, el proyecto de reforma del
estadio de El Molinn, alrededor del cual se asienta el certamen, podra
hacer imposible su ubicacin actual.

Fuentes: EFE  Europa Press



*** Saramago y Del Ro renuevan votos matrimoniales

Tras anunciar la inauguracin de la Ctedra Jos Saramago de la Universidad
de Granada (http://www.ugr.es), el premio Nobel de Literatura y la
periodista Pilar del Ro renovaron este 16 de julio sus votos matrimoniales
casndose en una ceremonia civil y privada en el Ayuntamiento de Castril
(http://www.castril.es), en Granada.

La pareja, l de 84 aos y ella de 57, haba contrado nupcias haca 20
aos en Portugal. El alcalde del municipio, Juan Mar, quien ofici la
ceremonia, dijo que era una renovacin del compromiso de amor que ambos
tienen desde hace tantos aos y que sigue intacto.

Mercedes de Pablo, amiga de Pilar, emocion a los pocos asistentes con un
discurso previo. Cuando se encontraron sin buscarse en las pginas de un
libro Memorial del convento, de Saramago, ella unt de saliva su dedo y,
al pasar la ltima pgina, borr el punto y final, dijo De Pablo.

Horas antes el escritor hizo la presentacin de la ctedra que tendr su
sede en Castril, municipio natal de su esposa y donde se ubica tambin la
fundacin que lleva el nombre del portugus. La ctedra tiene como misin
fomentar la cultura, la lengua y la literatura portuguesa en Catalua, as
como la promocin de la traduccin y la investigacin traductolgica, se
inform.

Saramago y Del Ro se conocieron durante una entrevista que ella le realiz
en 1986, cuando l tena 63 aos. Posteriormente la sevillana se convirti
en su traductora oficial de castellano.

Fuente: Europa Press



*** Campesino colombiano gana Premio Nacional de Poesa Barba Jacob

El campesino y poeta colombiano Julio Csar Arciniegas Moscoso recibir
este jueves 19 de julio, en Medelln, el Premio Nacional de Poesa Porfirio
Barba Jacob, que obtuvo por su poemario Abreviatura del rbol, obra de 38
poemas dedicados a los rboles corregidor, madre de agua y pedrofernndez,
especies de su regin.

Arciniegas Moscoso, quien naci en 1953 en Rovira, localidad del
departamento del Tolima, al sur de Colombia, es un poeta de formacin
autodidacta y trabajador de la tierra. Ha publicado La ciudad inventada
(1999), Color de miedo (2001) y Nmeros hay sobre los templos (2003).

El jurado consider que el libro de Arciniegas Moscoso ostenta una poesa
viva, autntica (ceida, severa, seria, vanguardista, con toda la sustancia
que es posible tener en el fondo), con una voz creativa que muestra una
notable residencia en la lengua, utilizndola con propiedad, atenta al
idioma, que nos habla desde una prosa potica suficientemente flexible para
adaptarse a los movimientos lricos del alma en su contemplacin, a las
ondulaciones reflexivas de la conciencia ante el motivo de su adentramiento
potico, alejada absolutamente de la narracin y de las descripciones.

El ganador del premio Barba Jacob, que compiti frente a 83 aspirantes,
estudi apenas hasta segundo de primaria y considera que la poesa no se
aprende en aulas de clase, segn una nota que acompaa la invitacin a la
entrega de la distincin, donde se informa adems que el campesino y poeta
ha escrito ms de mil poemas y lee y compone poesa hasta las nueve de la
maana, luego me voy a arreglar los cafetales.

Su acercamiento literario con poetas de la talla de Csar Vallejo
(peruano), Gonzalo Rojas (chileno), Octavio Paz (mexicano) y con los
franceses Rimbaud, Isidoro Ducasse y Mayarm es permanente. Leo mucho a
Octavio Paz porque sus ensayos son iluminadores en mi vida.

El premio Porfirio Barba Jacob le abri la puerta grande a Arciniegas y
ahora lo convierte en un hombre famoso y admirado en el Tolima. Las dudas
de si era o no poeta, me asaltaban cada da, pero este premio es como una
graduacin, me da toda la certeza de que en realidad s lo soy, concluye.

Fuentes: EFE  El Tiempo  Estacin Poetas



*** Estrenan espectculo dancstico sobre Garca Lorca

El bailarn espaol Andrs Marn interpretar al poeta Federico Garca
Lorca en el espectculo Poeta en Nueva York, que contar con un cuerpo de
baile de veinte personas y con la participacin de las artistas Carmen
Linares y Encarnita Anillo, as como el jamaiquino Rob-Li.

Enmarcado en la nueva edicin del ciclo Lorca y Granada, el espectculo se
estrenar el prximo jueves 19 de julio en el Teatro del Generalife, donde
permanecer en cartel hasta el 31 de agosto.

Dirigido por Blanca Li, Poeta en Nueva York est inspirado en el libro
homnimo de Garca Lorca y desarrollar todos los das msica en directo,
que se mezclar con la danza contempornea, el flamenco, el jazz y el
hip-hop.

Al escenario del Generalife se subir Marn en el baile y Carmen Linares,
Premio Nacional de Msica de Espaa en 2001, que se alternar con Encarnita
Anillo en el cante de los extractos de los poemas del artista granadino.

Anillo ha formado parte de las compaas de Israel Galvn, Farruquito y
Rafaela Carrasco, y ha colaborado con otros artistas como Nia Pastori,
mientras que en la actualidad est grabando su primer trabajo en solitario.

Los interesados en acudir al espectculo podrn adquirir las entradas en El
Corte Ingls (http://www.elcorteingles.es) y los centros Hipercor de toda
Espaa.

Fuente: EFE



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Jess Enrique Gudez      Leonardo Gustavo Ruiz =======================

Hace algunas semanas acompaamos a Ana Mara Oviedo Palomares a Puerto de
Nutrias, donde por unas cuantas horas facilit a ms de veinte personas un
taller del programa Cultura en Curso sobre la obra potica y
cinematogrfica de Jess Enrique Gudez. Era la primera vez que un grupo de
puerteos, reunidos alrededor de dos o tres documentales y de una seleccin
de poemas, pronunciaban juntos el nombre de este humilde creador en su
propia tierra natal. Nunca imaginamos cun poco faltaba para que l, all
en Caracas, el 29 de junio, cerrara para siempre sus ojos, los mismos ojos
con que en los ltimos cuarenta aos aprendimos a mirar aejas honduras del
sufrimiento venezolano, pero tambin iluminadas circunstancias creadoras de
infinidad de artistas, artesanos, poetas y soadores de nuestra patria.

La actividad creadora de Jess Enrique Gudez, nacido en Puerto de Nutrias
en 1930, se bifurc en el cine y la literatura. Desde nio comenz a
vislumbrar rostros y paisajes desde esas perspectivas que al final de su
trabajo iran confluyendo cada vez ms hasta llegar al documental sobre el
arte y la palabra. No personajes, personas: familiares, paisanos, gente
trabajadora del pueblo; naves vegetales o a vapor, y sobre todo ese ro
Apure a cuya orilla vio la luz primera, iban ya siendo bebidos por l con
la mirada certera e imaginativa del futuro poeta y hombre de cine.

Estudi periodismo en la UCV y direccin de cine en Italia, relacionndose
desde muy joven con las ideas revolucionarias y socialistas, las cuales
crearon en l la inexpugnable conciencia poltica y el slido sentido tico
y social que lo caracterizaron hasta el ltimo instante de su existencia.

Hombre de cultura, de ideas e imgenes visuales, Gudez inicia su obra
potica precisamente con Las naves en 1959; a este poemario, con el que
obtuvo el Premio de Universidades Nacionales, siguieron Sacramentales
(1961), Sextantes (1965), Tiempo de los paisajes (1978), El gran poder
(1991), Poemas de O Gran Sol (1997), Viajes del sol y la luna (2000) y
Poemas crudos (2004). Pero tambin cultiv el relato: en 1995 la UCV le
public Puerteos, que ahora, poco antes de la muerte, reedit Monte vila
Editores Latinoamericana. Inditas, deja dos obras ms en prosa: Calumnias
del espejo, que rene una serie de crnicas sobre arte, comunicacin,
cultura y cotidianidad parcialmente publicadas en peridicos y revistas; y
Al paso del nio, textos ms ntimos sobre recuerdos y sucesos familiares.
Estamos seguros de que la revisin, por parte de sus hijos, de los archivos
familiares, revelar un tesoro cuando aparezcan las mltiples versiones
literarias de los guiones de sus pelculas, as como los innumerables
cuadernos y libretas de notas y viajes que sobresalan siempre de sus
bolsillos.

Las ediciones de casi todos sus libros fueron muy modestas; unas hechas por
el grupo Tabla Redonda en los aos 60; otras, de manera particular o a
travs de la Asociacin de Escritores de Barinas. Humildes como su autor,
apenas identificados por la crtica y altamente reconocidos por unos
cuantos lectores, los libros que conforman la obra de Gudez esperan una
revalorizacin que comenzar cuando salga El libro de los poemas, la poesa
que l mismo reuni y que cuenta con un prlogo-estudio que el poeta nos
solicitara, como resultado natural de prolongadas conversaciones literarias
y personalsimas que sostuviramos desde una amistad que se remonta a mi
niez y que me llev a ser su colaborador en ms de un sueo.

En el ensayo La hoguera de otra edad (1982), Jos Barroeta, reseando la
presencia de Gudez como uno de los fundadores del grupo literario Tabla
Redonda, expresa que l ...ser uno de los pocos poetas de aquella poca
que emplear un lenguaje, que sin llegar a lo coloquial nos conduce a los
parajes reales e imaginarios del llano. Su poesa, en efecto, se vale al
mismo tiempo de referencias ntimas, cultas, coloquiales, casi siempre con
la poltica como teln de fondo. La presencia legendaria y mtica del
puerto fluvial donde naciera es absoluta en sus poemarios y relatos. La
aventura de Tabla Redonda, que en los aos sesenta signific un salto
renovador para la literatura y el arte desde el compromiso poltico, reuni
a varios nombres que, ms adelante, defecciones aparte, sern claves en la
vida cultural venezolana: Daro Lancini, Ligia Olivieri, ngel Eduardo
Acevedo, Rafael Cadenas, Manuel Caballero, Mateo Manaure, Arnaldo Acosta
Bello, entre otros.

La prolfica obra cinematogrfica de Gudez, como autor y director de un
buen nmero de largos, medios y sobre todo cortometrajes (en el rengln
documental, a travs del cine y del video, es considerado pionero y maestro
dentro y fuera de Venezuela), describe una trayectoria que fue merecedora
del Premio Nacional de Cine en 1994, pero que despus de ese premio
persisti, casi hasta sus ltimos das, en las pelculas digitales que
conforman un extraordinario registro testimonial sobre la vida y la obra de
grandes figuras de la mejor poesa venezolana de los ltimos tiempos. Entre
sus obras cinematogrficas ms importantes, recordamos La ciudad que nos ve
(1966), Brbaro Rivas (1967), Juego al general (1971), Pueblo de lata
(1973), El circo mgico (1975), Panam (1977), Testimonio de un obrero
petrolero (1978), el largo El iluminado (1984), Miguel Ramn Utrera (1991),
Orlando (1993), Jos Len Tapia (1999), Juan Snchez Pelez o la amistad de
los poetas (2004), Saludos, precioso pjaro (2005) y otras. Su extensa
filmografa est referida casi toda ella a aspectos marginados de la
historia y la cultura contemporneas. Situaciones y personajes ligados a la
cotidianidad, sobre todo de los sectores empobrecidos y excluidos de la
sociedad, marcan esta obra donde ficcin y realidad tienen un registro
comn y convergente, vlido tambin cuando Gudez puso el ojo y la cmara
en artistas y creadores.

Con la desaparicin de Jess Enrique Gudez se cerr, pues, el trnsito
fsico de un hombre que puso todas sus energas creadoras, todo su corazn
en poetizar los lejanos paisajes del alma y la imagen de la Venezuela que
lucha y suea con un mundo mejor. Fue, es y ser infinito ejemplo para
todos.

** Leonardo Gustavo Ruiz
   leonardo.lgrt43@gmail.com
   Poeta, ensayista y crtico cultural (Barinas, 1959). Sus textos aparecen
   permanentemente en peridicos, revistas y antologas nacionales y
   extranjeras. Fund, junto a Freddy Castillo Castellanos, la revista
   Letra Continua, en Barquisimeto (1981). Fue miembro del grupo Can de
   Mrida a mediados de los 80. En 1995 public la antologa Barinas, 100
   aos de poesa y en 1998 y 1999 respectivamente public los poemarios
   Herclito Can y Libro de muertos. En la actualidad es directivo del
   Instituto de Investigaciones del Llano y los Llaneros (Inllano), fundado
   por el extinto intelectual barins Humberto Febres Rodrguez.



=== Marcas de la violencia poltica =======================================
=== en la narrativa de Guillermo Martnez      Sergio G. Colautti =========

Los cuentos reunidos en Infierno grande (1989) y la novela Acerca de
Roderer (1992), del joven escritor argentino Guillermo Martnez (Baha
Blanca, 1962) configuran un programa narrativo singular en el marco de la
produccin nacional de los noventa.

Su estilo sobrio, compacto, racional, y la eleccin de elaboradas
arquitecturas que privilegian la unidad compositiva en medio del
fragmentarismo y el instantanesmo tpicos de la escritura posmoderna,
instalan el primer movimiento de orden clsico que, en ese contexto, se
evidencia como una marca distinta, que obliga a una mirada distinta. Se
inscribe en ese sentido la incorporacin de temticas inusuales en la
literatura de los noventa, como la bsqueda del conocimiento absoluto, la
reflexin sobre el arte como indagacin del saber humano o la discusin del
canon literario, entre otros. Como un latido, como una presencia casi nunca
explcita, tambin el horror y la memoria vinculadas a la ltima dictadura
son temas de sus cuentos, novelas y ensayos.



Los nexos perdidos

Roderer, el personaje central de su primera novela, es un hroe cerebral
que busca afanosa y maniticamente la posibilidad de un pensamiento nuevo
que escape de la lgica binaria aristotlica (el ser o no ser, al que
advierte como rgido cors, como crcel filosfica) para encontrar al
tercero excluido, algo, dice, entre el ser y el no ser, que intuye en
las creaciones del arte. Una analtica sobre el ser del hombre y el ser del
lenguaje que d cuenta de la profunda vinculacin entre ellos, como haba
planteado en los aos setenta Michel Foucault atribuyndole rango de
cuestin decisiva del pensamiento contemporneo. A la sombra de ese
pensamiento (deudor de Derrida y Levinas, nunca nombrados en el texto)
parece crecer la genialidad solitaria y desgarrada de Roderer: Escapar de
la lgica binaria siguiendo a Nietzsche, afirmarse en lo cambiante, lo
transitorio, las fluctuaciones y recuperar los nexos perdidos, los estados
intermedios del pensamiento, los razonamientos precarios....

Este esfuerzo intelectual de Roderer ingresa en zonas resbaladizas cuando
se abandona a sus iluminaciones y se siente en pugna con los dioses y con
el tiempo de la muerte, cuando no puede con su enfermedad, con su dolor y
su soledad inconcebible.

El diseo narrativo que rodea la vida de Roderer responde a una lgica
binaria, persiste en las oposiciones y los claroscuros, como la vida misma
de la que pretende aislarse para ensayar su mirada en abismo. As, el
lcido ajedrez y el oscuro juego del bar, el saber escolar y el
autodidactismo, la inteligencia y el genio, Cambridge y Malvinas, el
conocimiento universitario y la visin sagrada del Machu Picchu, el cielo y
el infierno, en fin, se obstinan en reiterar la manera en que la
inteligencia funciona y simplifica. Contra esa tradicin lucha Roderer,
solo y enfermo.

Ese personaje puede ser visto, desde una mirada ms bachtiniana, como el
ideologema de una poca y una circunstancia: el deslizamiento que propone
Roderer con respecto a su tiempo, es decir, su salida de la estructura
escolar, social e intelectual de su entorno, el aislamiento que necesita y
que a la vez lo devora, su obsesin de utopas casi siempre inasibles y
difusas, la degradacin de su cuerpo y su mente puestas en funcin del
objetivo utpico y la desolacin de su tristsimo final hablan del lugar
que tenan las utopas en una sociedad rgidamente disciplinada e
indiferente con las posiciones distintas, con los corrimientos
intelectuales, con las vidas laterales. Miles de Roderer, en la Argentina
de los setenta, pagaron altos costos por sus sueos utpicos. Y la sociedad
se comport de manera muy similar a la que presenta la novela.



Temblor y perplejidad

El volumen Infierno grande, cuya reedicin (2000), aumentada, permite leer
su obra de manera ms integral, descansa sobre una realidad que aparece
como un fluir innecesario y neutro pero con pliegues, zonas inaccesibles,
que la escritura ilumina. Territorios donde el absurdo, el horror, la
locura o el extraamiento se entremezclan para construir la significacin
de la trama. En esos nudos la tensin entre la lgica y el delirio se
resuelve, o se disuelve, como perplejidad.

Si lo real (el ciego dejarse suceder de las cosas) es gratuito y azaroso,
sus pliegues, desde los que Martnez narra, proponen la significacin o una
significacin (la palpitacin del drama, la realidad encaonada, eso era
la literatura).

La narracin enfoca una zona donde la racionalidad del transcurrir, la
anodina inteligencia del vivir, colisiona con las pulsiones inexplicables y
demoledoras que obligan a salirse de lo normal, lo acostumbrado, lo
esperable. Esa colisin cobija al genio en fuga de Roderer, a las mujeres
mirando la nada para no ver lo real, a los profesores escapando de la
lgica y de s mismos, a los muchachos que se buscan y se pierden en la
turbacin del sexo y a las vctimas del riesgo utpico, que dejan ver sus
derrotas a manos del terror estatal.

Desde que Adorno postul la imposibilidad de escribir despus de Auschwitz,
los discursos literarios que dicen el horror poltico parecen interrogarse
sobre cmo narrar lo inenarrable. En la produccin literaria nacional que
sobrevivi a la dictadura parece reinstalarse ese debate: cmo dice el
terror de Estado la narrativa argentina contempornea? Guillermo Martnez
incorpora su escritura al debate desde una delimitacin interesante:

      No puedo pensar en la historia argentina sino como una tragedia. Esto
      me inhibe de ciertos tratamientos pardicos o frvolos que dieron al
      tema otros escritores de mi generacin. Por otro lado, tambin me
      parece agotada la tradicin del relato testimonial. Por eso creo
      que el problema de cmo abordar hoy lo poltico en la ficcin es uno
      de los temas ms difciles e interesantes que uno pueda plantearse
      (1).

Martnez entiende que la literatura testimonial agot su proyecto en los
noventa. Si pensamos en Walsh como referente ms lcido y significativo de
esa experiencia (que se construye desde Operacin Masacre, cuando Walsh
vislumbra y testimonia cmo funcionar la mquina estatal de terror en
los aos siguientes) observaremos que la necesidad de una escritura
directa, que daba cuenta de la sangre vertida era funcional a su misin
proftica y su arrojo personal puestos al servicio de la utopa poltica
de su generacin. Walsh puso nombres al horror futuro, que l entrevi a
fines de los cincuenta; Martnez (que empez a escribir en los ochenta)
traza otra escritura para dar cuenta del horror pasado: la alusin, el
sesgo, la oblicua referencia, el distanciamiento. El testimonio crudo de la
investigacin walshiana tiene su anttesis: el tratamiento de la misma
tragedia pero en pocas en las que cayeron los proyectos colectivos
utpicos. Y desde la ficcin, bajo las formas de lo que podramos llamar
las incrustaciones textuales.

Hay marcas, cicatrices, huellas, que aparecen sorpresiva y
significativamente sobre el teln de una historia ordinaria que se cuenta
con una claridad y un orden infrecuentes en la literatura joven argentina.
Martnez construye historias visibles y narrables que son allanadas por
esas cicatrices, esas marcas de lo no visible, lo no narrable (en la nocin
de Adorno) que se incrustan en el texto y lo conmueven, lo sacuden trayendo
a la historia ordinaria y presente, los retazos, las esquirlas, las heridas
de un pasado tan oscuro como lacerante que se nombra a medias, o a media
voz, ya no por la censura del poder (que habita el itinerario de las
pginas de Walsh) sino por las imposibilidades del lenguaje, por las
debilidades de una palabra en dolor para asumir, como deca Martnez, la
historia como tragedia desde el distanciamiento de la ficcin. En Retrato
de un piscicultor, un joven obsesionado con los peces y sus colores
utpicos ocupa el centro gravitacional del cuento; detrs de ese relato
evidente aparecen las incrustaciones, que en este caso tienen que ver con
su pasado contado por voces mltiples que se incorporan al texto como
militante de izquierda. As, el texto visible que da cuenta del piscicultor
y su mana esconde a medias la historia que brota en los intersticios en
los que aparecen referencias como l tena su idea poltica, cuando
volvieron los militares, era medio zurdito entonces o las tres A
pintadas de negro.

Las referencias son oblicuas porque son enunciadas por quienes cuentan la
historia del piscicultor sin subrayar su costado trgico. Por el contrario,
se subordinan al intento de fijar los avatares de la relacin entre el
muchacho y su acuario. Las marcas, sin embargo, se propagan y
refuncionalizan aun desde su deliberada fragmentariedad. La mirada social
que los enuncia dice tambin cmo se construyen y qu modos de circulacin
encuentran esos imaginarios sociales (era medio zurdito...). Detrs de
cada una de esas frases late una experiencia histrica, un modo de decirla
y un modo de callarla. El entretejido del texto, el cruce de la historia
visible con la otra, invisible y tal vez incomprensible, resemantizan el
universo semitico del cuento y terminan otorgando al relato ordinario y
evidente un sentido nuevo: la metfora del asma, de las peceras destruidas
por la bomba como ahogo poltico y humano; el anhelo de conseguir peces de
cola azul como la inalcanzable utopa que la violencia niega y reprime. Esa
utopa como deseo, el esfuerzo de la racionalidad intelectual como
herramienta y la negacin que la violencia poltica, social o econmica
significan son tambin cuestiones centrales de su primera novela, Acerca de
Roderer, de 1992.

Es en esa novela de 1992 en la que se plantea, desde el viaje intelectual
que emprende Roderer, entre la genialidad y el naufragio, la bsqueda de un
tercer camino, una posibilidad ms all o ms ac del pensamiento binario;
salirse del ser o no ser, eludir la bipolaridad del signo desde una
comprensin anterior a esos esquemas que, segn Roderer, encarcelan el
pensamiento humano. Cuando el personaje habla, en el final, del hallazgo
definitivo de ese camino (all voy , soy el primero...) no sabemos bien
si alcanz esa nocin indecible o el sitio no tan auspicioso del delirio
ltimo. En el fondo, esa bsqueda parece remitir a los planteos del
posestructuralismo en general y de la diffrance derrideana en
particular, que reuna el doble concepto de diferir-ser diferente (en el
espacio) y diferir-aplazar-retrasar (en el tiempo).

Qu vnculo podra proponer esa nocin de diffrance que insina Acerca de
Roderer con los cuentos de Infierno grande? Qu lectura sugieren? Qu
abordaje lateral contribuye a realizar la idea de una huella derrideana en
esos textos sin convertir la lectura en una maniobra mecnica de usurpacin
terica? Dnde est esa huella?

En otro cuento de ese volumen, Infierno grande, se repite la formulacin
narrativa: una historia pueblerina de celos y sospechas, de chusmas de
barrio que espan la aparente fuga amorosa de un mochilero con la Francesa,
la provocativa esposa del peluquero del pueblo, termina con un grupo de
vecinos cavando en la playa para encontrar los restos de los amantes,
supuestamente asesinados. El trabajo termina en la sorpresiva aparicin de
cadveres mutilados en una fosa comn. El texto, que hasta all compona un
relato visible, ordinario y hasta entretenido, se convierte, incrustaciones
mediante, en otro texto, y la carga simblica de esas marcas resemantizan
como en el cuento anterior la trama general. Un comisario advierte la
sorpresa del descubrimiento y ordena, a punta de pistola, callar, silenciar
y tapar. Un perro que ladra la muerte descubierta tiene la suerte de quien
no calla ni tapa: un balazo en la frente. Algunas vecinas, que miran pero
no ven, se van apenadas porque no aparecieron ni el mochilero ni la
Francesa para confirmar sus comentarios a la hora del t.

En medio del relato, las huellas como incrustaciones de la memoria. Pozos,
excavaciones, muertos con signos de disparos, fosas comunes, el silencio
ordenado e impuesto: las huellas estn ah. Pero no son las marcas del
testimonio walshiano: no dicen el horror presente que contrasta con el
silencio presente: denuncia contra la afasia del poder, bipolaridad del
signo, la implacable lucidez del escritor contra el ocultamiento oficial.
En la escritura de Martnez se repite la formulacin de la diffrance: las
incrustaciones que significan las huellas que el escritor disemina en el
cuento terminan provocando un diferir en el tiempo (la historia contada
despus, la distancia generacional) y un diferir en el espacio (un lenguaje
que difiere, que es distinto, nunca idntico, al de la historia ordinaria
que el cuento despliega). La diffrance, en este sentido, instala su
negativa a convertirse en concepto, en mtodo, en categora: es una
incrustacin, una huella, que dice sin decir, que expone sin afirmar, que
busca el sitio de un discurso sin texto, que incomoda al texto y lo
resemantiza. Esas incrustaciones, a la vez, despliegan el imaginario
social, lo cristalizan en frases que condensan y a veces contradicen la
voluntad y el pensar de una sociedad que asume a medias o no asume su
tragedia histrica (como las vecinas de Pueblo Viejo, que lamentaban no
encontrar rastros de la pareja buscada sin ver los muertos en el pozo).

Incrustaciones que, sin embargo, no pueden taparse ni callarse. En esos
relatos una sociedad construye smbolos desde sus silencios, sus decires y
sus gestos. Tras las historias que Martnez cuenta en primer plano, la
ficcin empuja, incrusta, instala, sentidos que el pasado no resuelve y que
reaparecen, en el lenguaje, como una memoria apaciguada pero latente y
dolorosa.

1. MARTNEZ, Guillermo, Cuadernos Hispanoamericanos, Espaa, julio 1993
   (Consideraciones de un ex poltico).

** Sergio G. Colautti
   scolautti@atanor.com.ar
   Docente y escritor argentino (Ro Tercero, Crdoba, 1960). Autor de
   Apuntes sobre la narrativa argentina (1992), El revs del crimen
   (cuento, 1995) y La mirada insomne (ensayos, 2006), entre otros.



=== El tiempo, ese tren arrollador      Rosa Ramos Frigola ================

Despus de Tierra de nadie, su primer poemario, nace un Manuel Martn
nuevo, como poeta de la Net-Generation. Lo que hace particularmente
significativo el ttulo del poemario que ahora presenta, Sueos de
Alejandra. En cuyo caso Alejandra representa, para l, el vnculo
atemporal entre el pasado, el presente, lo real y lo imaginario. Resulta
inevitable que nos recuerde a un faro y una biblioteca que existieron no
slo en la mente de un soador; reconocidos como maravilla del mundo
antiguo.

El tema que nos presenta en forma de poemas arrtmicos es el deseo humano
de dominar el tiempo, ese tren imparable, su pisotear sobre nosotros, sus
efectos menos deseados como el olvido. Manuel apuesta por una literatura de
cercana, que invita a identificarse. El tiempo nos arrolla, nos atropella
no lo podemos parar, nos lleva inexorablemente al fin de nuestra
existencia. El tiempo sigue y se personaliza en forma de reloj que no nos
pertenece, aunque intilmente tratamos de manipularlo. Por otra parte
tambin simboliza periodos cortos de muertes y resurrecciones con relacin
a sentimientos intensos que ocurren en un momento preciso.

Manuel le pide al cielo que lo libere del tiempo, como si permanecer dentro
de l fuera una prisin, lo que nos llevara a concluir siguiendo su
pensamiento que si pudiramos ser inmortales e infinitos seramos tan
libres como el propio tiempo. l nos dice que dejemos que el viento escriba
las alas del pjaro cruzando las edades del tiempo.

En sus poemas camina con la dicha de poder parar el tiempo o, dicho de
otro modo, con la posibilidad de dominar sus efectos.

Sin embargo, nunca pierde la esperanza mientras todava hay un reloj que
marca las horas.

Nos habla de los sucesos que acontecen en algunos vagones de ese tiempo,
del silencio, de las cosas que callamos, de todo lo que lamentamos y no nos
atrevemos a decir, de la distancia-tiempo que tomamos con nuestro pasado o
incluso con nuestro futuro. Nos habla hermosamente del tab de la muerte
cuando nos dice que quiere encontrar mi viejo rbol gris con sus races
profundas y alargadas (...) y escuchar el sonido de mi pecho en la
distancia y el eco de mi mortalidad.

El tiempo puede ser adems cruel incluso cuando como se indica: El tiempo
se ha negado tantas veces a adornar mi vida, que ya no pienso.

A pesar de ello, el autor no se resigna ante el enemigo implacable y sus
caprichos; nos dice: Trepar por las horas hasta perder la esperanza; es
decir, hasta que no le queden ms fuerzas o est muerto, que en la
ocurrencia parece lo mismo.

Slo en un breve parntesis el tiempo se relega a un segundo plano para
dejar lugar a Dubln e Irlanda como protagonistas. Ah vemos la influencia
anglosajona de un Manuel que como Lorca tambin fue en su momento poeta en
Nueva York. Fue tal vez all donde por primera vez siente la nostalgia
irlandesa de Yeats que invade Manhattan; y ahora retrata en apenas unos
cuantos poemas. En el caso que nos ocupa es ms bien el de un poeta cataln
en Eire que hace un alto en su tiempo para adentrarse en el Dubln de Joyce
y en un mundo celta que lo llena. Del cual presentimos seguir sintindose
inspirado en el futuro.

Incluso cuando nos hace una breve exposicin de su anterior trabajo, Tierra
de nadie, nos cita a W.H. Auden:

      Los relojes no pueden indicar nuestra hora del da por qu
      acontecimientos rezar, pues no poseemos tiempo hasta que sabemos qu
      tiempo ocupamos, por qu el tiempo es otro que el que fuera el
      tiempo.

Todo l nos invita a marcar la memoria, recordando lo efmero de la
existencia y la necesidad imperante de aprovechar bien nuestro pedazo de
tiempo presente. Su escritura es reveladora de su propia capacidad de usar
bien el tiempo y de su deseo comunicativo de entrelazarlo y crear sinergias
con el de todos nosotros, sus lectores. Submonos pues al tren.

** Rosa Ramos Frigola
   espinayflor@yahoo.es
   Escritora espaola (Figueres, 1970). Colaboradora en el semanario Veu de
   Sller, de Mallorca (Islas Baleares), y en el semanario Empord, de
   Figueres (Catalua). Ha publicado en la red y en semanarios, artculos
   de opinin e informativos. Mantiene una pgina personal en
   http://www.geocities.com/espinayflor.



=== En defensa legtima del llamismo      Leonardo Maicn =================

                           Pero acordndose que el valeroso Amads no slo
                           se haba contentado con llamarse Amads a secas,
                         sino que aadi el nombre de su reino y patria por
                     hacerla famosa, y se llam Amads de Gaula, as quiso,
                        como buen caballero, aadir al suyo el nombre de la
                                suya, y llamarse don Quijote de La Mancha.

                                 Captulo I de la primera parte del Quijote

Cmo te llamas t, amigo lector, amiga lectora? Cul es tu nombre? Crees
que la primera expresin es incorrecta? Averigmoslo. Al otro lado de
estas aguas resplandece la verdad. Por supuesto: no ir solo. Slo s que
no s nadar. De ah mi temor a morir ahogado en las revoltosas aguas de
este caudaloso ro como lo es nuestro idioma. Desatemos pues las amarras.
En derredor de estas aguas sopla un srdido vocero que nos ha de llevar a
puerto seguro.

Desde haca varias lunas me picaba la punta de los dedos de mi diestra mano
por escribir sobre el tema. La necedad de algunos doctos y sabelotodos me
impidi aguantar una luna ms. Quiz deb escoger un ttulo que estuviera
ms acorde con las pautas dictadas por las universidades. Un ttulo tesista
como: El grave problema de el cmo me llamo o cul es mi nombre y sus
variantes de gnero y persona entre los hablantes del espaol y los modos
correctos e incorrectos de cmo llamarse o cmo nombrarse segn las
circunstancias a que hubiere lugar.

Noms en estos das lea los puntos de vista de un buen nmero de
cibernautas; unos en contra y otros a favor de la forma yo me llamo.
Conozco la postura de muchos trabajadores informales de la lengua, lase
escritores, periodistas, locutores y profesores de castellano. Postura que
destierra del mbito de la verdad el yo me llamo, t te llamas, l o ella
se llama..., etc. Nada ms alejado del mbito de la verdad que esta
postura incongruente y vaca de toda lgica. Yo defiendo por igual ambas
maneras.

En primer lugar, esta antiqusima construccin gramatical (yo me llamo...)
es, desde el punto de vista morfosintctico, correctsima; es decir, hay
coherencia entre las partes que la componen: el pronombre (yo, t, l,
ella, etc.), la variante pronominal (me, te, se, nos) y la conjugacin
verbal. Esto lo conocen muy bien los inquisidores de la lengua. Muchos de
ellos alegan que uno no se llama, pues cmo es posible que uno pueda
llamarse a s mismo. Hagamos la siguiente analoga: alguna vez hemos
pronunciado o hemos odo decir: preciso un libro que me hable de...
determinado tema. Desde luego que los libros no hablan (de un modo fsico,
digamos), se sobreentiende que la expresin la empleamos en sentido
figurado (luego, es correcto decir: quiero un libro que me hable de...).
Claro!, los libros s hablan, y de qu manera. El acto de leer nos permite
establecer un dilogo directo con el texto, con el autor. En cierto modo,
algo parecido pasa con la expresin yo me llamo.... Pero, incluso, el
problema en cuestin coquetea con los bellos ojos de la psicologa y aun
con la filosofa. Cuntas veces nos hemos topado con personas que, en
plena calle, sonren o hablan consigo mismas! O nosotros mismos, en un
monlogo, llamndonos: Qu te pasa, Leo, andas muy pensativo, debes
apurarte, si te quedas aqu parado no vas a llegar a tiempo. En tales
casos, uno se est llamando. La mxima cartesiana cogito, ergo sum,
podramos traducirla as: yo me llamo, luego existo.

El asunto del llamismo (de algn modo hay que llamarlo) no va a desaparecer
porque unos cuantos doctos as lo decidan. Podra especularse que el
llamismo se confunde (y se funde) con los orgenes mismos del idioma. El
epgrafe que acompaa este trabajo demuestra que el llamismo fue bastante
empleado por los escritores del Siglo de Oro. Si se lee el Quijote con
paciencia de relojero, nos daremos cuenta de que Miguel de Cervantes
Saavedra hace uso del llamismo en ms oportunidades que el nombrismo
(igualmente hay que llamarlo de algn modo). Veamos estas perlas del
captulo uno de la primera parte: Llambase Aldonza Lorenzo, y a sta le
pareci ser bien darle ttulo de seora de sus pensamientos; al fin le
vino a llamar Rocinante, nombre a su parecer, alto, sonoro y
significativo; y al cabo se vino a llamar don Quijote. Y, tras saltar
varias pginas al azar, nos encontramos con este dilogo (captulo XVI):
Cmo se llama este caballero? pregunt la asturiana Maritormes. Don
Quijote de La Mancha respondi Sancho Panza. Y ms adelante: Yo, seor
gobernador, me llamo el doctor Pedro Recio de Agero, y soy natural de un
lugar llamado Tirteafuera, que est entre Caracuel y Almodvar del
Campo... (captulo XLVII de la segunda parte).

Continuemos con otras obras insignes del Siglo de Oro: Pues sepa Vuestra
Merced, ante todas las cosas, que a m llaman Lzaro de Tormes (as
empieza el Lazarillo de Tormes). Yo, seor, soy de Segovia. Mi padre se
llam Clemente Pablo, natural del mismo pueblo (comienzo de la novela La
vida del buscn, de Quevedo). No se ahonde ms en el asunto: muchas obras
literarias de la poca tienen un comienzo ms o menos parecido. Ni hablar
de la literatura de otras pocas, pasando por el perodo modernista y el
boom, hasta nuestros das: en todas ellas abundan (y cmo abundan!)
ejemplos que apoyan el llamismo. De modo que no se puede alegar que la una
es de un uso menos culto que la otra.

El empleo pues de la referida expresin por parte de la ingente comunidad
hispanohablante est muy extendida (siempre lo ha estado). La omos en
canciones, en entrevistas, en calles, plazas, botiquines, consultorios
mdicos, cafeteras, pulperas, boticas, fbricas, crceles, funerarias,
terminales, cuarteles, escuelas, universidades, etc. Deberamos sentirnos
orgullosos de contar con ambas expresiones, lo cual es indicativo de la
gran riqueza semntica del espaol. A propsito, se le pregunt a una
adolescente pemona que tradujera cmo te llamas y cul es tu nombre.
Para ambos casos la bella bilinge escribi: Anok adesek. Ella no
discrimin entre una y otra expresin. Cada lengua tiene sus
particularidades. Slo los invito a leer. Como avestruces ilustrados,
enterremos nuestras cabezas en los fascinantes hoyos negros de la
literatura. Oigamos a los cuatrocientos millones de hispanohablantes: la
voz de un pueblo es el corazn de un idioma. Vern pues que no me he
apartado un pice de la verdad.

** Leonardo Maicn
   lmaican@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1967). Profesor de lengua y
   literatura, egresado con mencin Magna Cum Laude de la Universidad
   Pedaggica Experimental Libertador (Upel, http: / / www.upel.edu.ve), en
   Maracay. Tiene un libro de relatos, Duelo de ases, publicado por la
   editorial La Liebre Libre (1995). Obtuvo una mencin especial en el
   Concurso Semana de la Juventud (La Victoria, 1995). Mencin honorfica
   en la I Bienal Interuniversitaria de Literatura "Simn Rodrguez"
   (Valencia, 2001). Cuentos suyos han aparecido en antologas, diarios y
   revistas del estado Aragua. Tiene un libro de cuentos indito, titulado
   El sueo del Titanic.



=== Novelas y sexualidad: la juventud de Vargas Llosa =====================
=== Ren Flores Agreda ====================================================

Como puede desprenderse de las cuatro novelas en las que se ocupa en
abundancia de la sexualidad y el erotismo Elogio de la madrastra, Los
cuadernos de don Rigoberto, El Paraso en la otra esquina y Travesuras de
la nia mala, en Vargas Llosa son notorias las imprecisiones, conceptos
que no tienen fundamento y una visin menguada de la naturaleza del tema.
En este artculo repasamos el manejo de la sexualidad que hace el escritor
en algunas de sus novelas de juventud, que no tratan explcitamente la
materia, y que pareciera confirmar la impresin antedicha.

El anlisis forma parte de un libro sobre la visin del erotismo y el amor,
que trasciende la obra de ficcin, incorporando ensayos y entrevistas del
escritor.

Separndolas segn la edad en que las escribi, excluyendo La casa verde,
hemos escogido Los jefes, La ciudad y los perros y Los cachorros.



Los jefes

En el libro de cuentos Los jefes, 1959, escrito cuando contaba apenas
veintitrs aos, en una de las narraciones titulada El hermano menor la
versin del drama sexual es muy simplista: He dicho la verdad rugi
Leonor; miraba alternativamente a los hermanos. Ese da le orden que me
dejara sola y no quiso. Fui hasta el ro y l detrs de m. Ni siquiera
poda baarme tranquila. Se quedaba parado, mirndome torcido, como los
animales. Entonces vine y les cont eso (p. 163). Reincide en un discurso
elemental en otro cuento, Un visitante. Dice: Qu mujer tan terrible,
s seor! repite. Se hace la desmayada y me est espiando con un ojo.
Usted no tiene cura, seora Merceditas! (p. 173).

En estos dos relatos describe escenas erticas limitadas a lo fsico que
prima sobre lo psquico y social. Leonor, en el primero, refiere que el
sujeto que la acosaba la miraba como los animales. En el segundo, Un
visitante, el deseo queda circunscrito a la mirada. Aunque la mirada puede
y ha dado pbulo a intensas representaciones sensuales, ac se queda en lo
meramente fisiolgico. El descargo de lo restringido del desarrollo sexual
en estos cuentos estara, no slo en la juventud del escritor, sino tambin
en la poca, la dcada de los aos 50. El novelista y la misma sociedad no
contaban con informacin y el debate acadmico sobre la materia no estaba
extendido ni en el Per ni en el mundo.



La ciudad

En La ciudad y los perros, 1963, su primera novela, cuatro aos despus,
encontramos no menos de doce referencias al sexo, todas en relacin con el
mundo de la adolescencia temprana de los protagonistas del relato. Anotemos
que estn los tpicos convencionales, desde la presencia caudalosa del
impulso lbrico hasta el encuentro con la homosexualidad, pasando por las
primeras relaciones en el prostbulo y los tempranos escarceos romnticos.

Leemos: ...podra ir donde un suboficial o un teniente, prsteme veinte
soles que yo tambin quiero ir donde la Pies Dorados, ya soy un hombre y
quin mierda grita ah... (p. 18); tambin ...y l poda espiar a las
parejas que disimuladamente iban a la cancha de tenis a besarse (p. 29).
Ms, Alberto tiene cogido de la cintura a Vallano y da pequeos saltos
para evitar los puntapis con que los recin llegados tratan de desprender
los racimos de cadetes a fin de ganar un puesto. No manosees, cabrn,
grita Vallano (p. 37) y Alberto se desnud, despacio, doblando su ropa
pieza por pieza. Ella lo miraba sin emocin. Cuando Alberto estuvo desnudo,
con un gesto desganado se arrastr de espaldas sobre el lecho y abri la
bata. Estaba desnuda, pero tena un sostn rosado, algo cado, que dejaba
ver el comienzo de los senos (p. 96).

Un anlisis rpido de estos prrafos permite constatar lo restringido de
las descripciones y su falta de profundidad en el relato de las vivencias.
Sexualidad corporal, de veinte soles; excitacin sexual sin imaginacin,
espiando a las parejas que se besaban; tocamientos fsicos, manoseos, e
imgenes intrascendentes y elementales: doblar la ropa y el sostn mal
colocado de la prostituta.

Un ejemplo ms destacado de desperdicio de la materia se da igualmente en
la mera mencin de los ttulos de las novelitas erticas que el capitn
descubri entre las pertenencias de Alberto: Alberto oa fragmentos de
ttulos que apenas recordaba, algunos haban sido escritos un ao atrs:
Lula, la chuchumeca incorregible, La mujer loca y el burro, La jijuna
y el jijuno  (p. 284) y Alberto escribe una frase con letra nerviosa:
media docena de cabezas tratan de leer sobre sus hombros. Se detiene, alza
el lpiz y la cabeza y lee: lo celebran, algunos hacen sugerencias que l
desdea. A medida que avanza es ms audaz: las palabras vulgares ceden el
paso a grandes alegoras erticas... (ps. 125-126).

No estn, por supuesto, esas grandes alegoras erticas que reemplazaran
a las palabras vulgares, segn nos dice. A los veintisiete aos, MVLl toma
conciencia de la riqueza de la sexualidad, pero an no es capaz de
desarrollar la asignatura.

El autor hace suyas, adems, las interpretaciones ms populares que
circulan sobre la libido. Buenos ejemplos los encontramos en la gestin
literaria de la homosexualidad en el libro que comentamos. Opina: Los
maricas son muy raros. Es un buen tipo, nunca jala en los exmenes. l
tiene la culpa que lo boten: Qu hace en un colegio de machos con esa voz
y esos andares? El serrano lo friega todo el tiempo, lo odia de veras.
Basta que lo vea entrar para que empiece, cmo se dice maricn en
francs?, profesor a usted le gusta el cachascn?, ... , profesor Fontana,
sus ojos se parecen a los de Rita Hayworth (p. 147). La conducta compleja
y el drama del homosexual reducido a son muy raros y las reacciones y
actitudes de una cultura sexualmente binaria, desledas en una sola frase:
l tiene la culpa que lo boten.

En esta novela el objeto amoroso del protagonista es concebido en trminos
de rasgos de la personalidad o figuraciones misteriosas de la feminidad,
despojndolo de toda posibilidad de asociar los matices erticos y las
respuestas anatmicas: Siempre pareca tan limpia, tan elegante, que yo
pensaba: cmo a las otras nunca se las ve as? Y no es que cambiara mucho
de vestido, al contrario, tena poca ropa. Cuando estbamos estudiando y se
manchaba las manos con tinta, botaba los libros al suelo y se iba a lavar.
Si caa al cuaderno aunque fuera un puntito de tinta, rompa la hoja y la
haca de nuevo... Su uniforme de colegio era una falda azul y una blusa
blanca. A veces yo la vea llegar del colegio y pensaba: Ni una arruga, ni
una mancha  (p. 137). No hay vestigios de inseguridad, exaltacin o
melancola, fantasas, el objeto amado es concebido a partir de su
exterioridad: limpia, elegante, reaccin ante la suciedad (manchas de
tinta), la pulcritud de la ropa.

Tampoco, como era de esperar por lo anterior, se especula sobre las
potenciales desviaciones instintivas que son insumos para la ficcin. En el
conocido episodio del corral encontramos: Cava nos dijo: detrs del galpn
de los soldados hay gallinas. Mientes, serrano, no es verdad. Juro que las
he visto. As que fuimos despus de la comida, dando un rodeo para no pasar
por las cuadras y rampando como en campaa. Ves? Ven?, deca el muy
maldito, un corral blanco con gallinas de colores, que ms quieren,
quieren ms? Nos tiramos la negra o la amarilla? La amarilla est mas
gorda (p. 31). La posibilidad del desarrollo imaginativo, contradictorio,
contrastado, moral, etc., resulta enajenado por la superficialidad del casi
documental que nos ofrece.

En sntesis, puede decirse que en asuntos de sexo la novela se presenta
como la suma de trivialidades que ocurriran en la vida del adolescente
medio. La explicacin sera la incultura sexual del novelista en plena
juventud, lo que no resulta extrao si consideramos que comenzando los 60,
en el Per todava no se haba an abierto el debate pblico sobre la
sexualidad y su enfoque moderno, el que recin hizo su aparicin en la
universidad a mitad de la misma dcada. El escritor fue en este caso un
testigo tmido y desarmado de la sexualidad del adolescente promedio.



Los cachorros

En la que para algunos es una novela corta, Los cachorros, 1967, en la
treintena de su vida, est ya claro desde el principio lo que iba a ser una
constante en su obra de ficcin y tambin en sus ensayos: con la limitacin
en el tratamiento del impulso gensico y sus elaboraciones psicolgicas y
sociales.

Las repercusiones de la emasculacin del personaje Cuellar son dramatizadas
en prrafos como los siguientes: le daba clera, Pichulita?, por qu en
vez de picarse no se consegua una hembrita y paraba de fregar?, y l se
chupetearon?, tosiendo y escupiendo como un borracho, hasta atorarse?
taconeando, les levantaron la falda, les metimos el dedito? (p. 31).
Contina, Desde entonces, Cuellar se iba solo a la matin los domingos y
das feriados lo veamos en la oscuridad de la platea, sentadito en las
filas de atrs, encendiendo pucho tras pucho, espiando a la disimulada a
las parejas que tiraban plan, (ps. 32-33).

El personaje, Cuellar, vctima de la prdida de los genitales, es
presentado con sentimientos simples, clera, envidia de no experimentar l
mismo las sensaciones placenteras de los tocamientos fsicos. Pero qu hay
de su visin de s mismo, dada su condicin de mutilado? Qu de su vida
futura, pareja, familia, amor? El escritor escoge quedarse en las vivencias
secundarias de Cuellar.



Eplogo

En sus primeros relatos Los jefes, La ciudad y los perros y Los cachorros
MVLl tiene un acercamiento extremadamente esquemtico a la sexualidad
humana: asume los lugares comunes y la explora como genitalidad, en su
vertiente primaria, estmulos fsicos y reflejos fisiolgico-hormonales.



Bibliografa

  VARGAS LLOSA, M. Los jefes / Los cachorros, Peisa, 1980.
   . La ciudad y los perros, Peisa, Lima, 1991.

** Ren Flores Agreda
   rflores@terra.com.pe
   Mdico psiquiatra peruano (Lima, 1936). Ha publicado trabajos en las
   reas de salud mental, drogas, sexualidad y educacin mdica. Fue
   presidente de la Sociedad Peruana de Sexologa y de la Sociedad Peruana
   de Sexologa Mdica.



=== A media asta, de Carmen Berenguer =====================================
=== La constitucin del cuerpo en funcin de la validacin identitaria ====
=== Igor Venegas de Luca ==================================================

                  Su cuerpo estaba dividido: por una parte su cuerpo propio
                       su piel, sus ojos, tierno, clido, y, por la otra,
             su voz, breve, contenida, sujeta a accesos de distanciamiento,
                                 su voz, que no daba lo que daba su cuerpo.

                         Fragmentos de un discurso amoroso, Roland Barthes.

A media asta, de Carmen Berenguer, se posiciona como un texto donde una
sujeto lucha por insertarse dentro de una identidad definida. Es el proceso
de identificacin donde la sujeto intenta reconocerse en otro, en que la
hablante desarrolla un recorrido por los diversos hechos, actos o momentos
a travs de los cuales ha sido permanentemente excluida. Como tambin la
revisin de las diversas imgenes correspondientes a la identidad local
sobre la cual busca pertenencia.

Es un recorrido por un territorio, por una cultura, por una comunidad donde
la hablante se posiciona, insertando su identidad personal, la que segn
Edmond Ortigues est tradicionalmente arraigada a la comunidad de origen
(1).

En palabras de Jorge Larran (2), hay que tener en cuenta que la identidad
ha sido siempre una de las constantes del pensamiento latinoamericano, es
esa bsqueda permanente de respuestas en parte por sus orgenes mestizos, y
en parte por autoconsiderarse como permanentemente en crisis.

Tambin el cuerpo es fundamental en el desarrollo del poema. Es un elemento
constitutivo tanto en la sujeto, que a travs de su denuncia se posiciona
en un lugar que le haba sido privado, como tambin en el lenguaje
utilizado en el texto, un lenguaje muy sinestsico, donde la lengua, los
genitales, la piel, los ojos y sobre todo los labios (superiores e
inferiores) se encuentran presentes.

      Nuestra identidad no es otra cosa que nuestra individualidad fsica
      (3).

Pero no es slo el cuerpo fsico de mujer el que se construye. El
territorio tambin se construye como cuerpo en el desarrollo del texto,
producindose una dualidad entre cuerpo fsico y territorio, ambos
construidos y desarrollados a travs del texto, que tambin se construye
con ellos.

Este proceso identificatorio a travs de la construccin de un cuerpo tiene
un origen, un trauma que surge en la violencia sexual. El texto comienza
con la violacin de un cuerpo de mujer. Una mujer es agredida, diversas
mujeres han sido abusadas a travs de la historia. A lo largo del texto se
nos sita en el acto de la violacin en diversos momentos, sobre diversas
sujetos histricas que son parte de la construccin de esta identidad
chilena, todas ellas violentadas.

      Toda plida
      Amelia la cubra con la manta
      Y corri la voz por los contornos
      La ultrajada La ultrajada La ultrajaron. (4)

Pero esta violencia se inicia antes, en el origen. Nos introduce el texto
con un epgrafe de una cita bblica, que marca la historia de una comunidad
entera, por sobre lo local, en el dolor y la agresin reiterada. Por qu
no me mat en el vientre / y mi madre hubiera sido mi sepulcro (Jeremas
20:17).

El hecho de recordar una y otra vez estos episodios traumticos provoca en
el poema una suerte de mirarse a la cara, la hablante se reconoce en ese
acto, se reconoce en todas esas mujeres violadas, lo que para Boris
Cyrulnik (5) es un elemento fundamental para poder reintegrarse a la
sociedad. As, identificarse dentro de una comunidad determinada de la cual
ha sido expatriada.

Entonces, este poemario de Berenguer se construye a travs de dos
incgnitas fundamentales, que son, por una parte, el develamiento de un
cuerpo que a travs de la historia ha sido ocultado y, en consecuencia, el
develamiento de una herida que cruza la historia local, que es la herida
que carga la mujer en silencio. Por otra parte, es la insercin de la mujer
dentro de esta identidad chilena y, en consecuencia, dentro de esta
identidad latinoamericana, ya que, sin el cuerpo, que le proporciona un
rostro, el hombre no existira. Vivir consiste en reducir continuamente el
mundo al cuerpo, a travs de lo simblico que ste encarna (6).

Siguiendo a David Le Breton, se debe tener en cuenta que en la cultura
occidental el cuerpo, permanentemente, ha sido ocultado. A travs de toda
nuestra historia el cuerpo ha sido objeto de un ocultamiento u olvido, ha
sido puesto en la sombra, en una suerte de presencia ausente que slo se
manifiesta en situaciones determinadas.

El cuerpo en las sociedades occidentalizadas lucha constantemente por
salir de esta sombra donde se le ha confinado, sobre todo en el continente
latinoamericano, donde la relacin con el cuerpo antes de la Conquista era
otra. Generalmente el cuerpo sale a la luz en los momentos de crisis, de
excesos: dolor, cansancio, heridas, imposibilidad fsica de llevar a cabo
tal o cual acto, incluso, la ternura, la sexualidad, el placer, o, para la
mujer, por ejemplo, el momento de la gestacin, las menstruaciones, etc.
(7).

En este caso, el cuerpo ha sido mantenido en la memoria a travs de esta
oralidad silenciosa propia de una cultura de mujeres. A media voz han
sido transmitidos los recuerdos del cuerpo violentado de la mujer, se ha
mantenido en la sombra, en el silencio, pero es parte constituyente de este
macrocuerpo que es la patria.

      Yo (moi), cuerpo que debe morir o, al menos, diferirse por amor al
      Otro y para que Yo sea (8).

Si nos preguntamos cmo es que aparece este cuerpo o quin es quien devela
lo ocultado, recaemos en una de las sujetos retratadas en el texto: la loca
del pasaje. Para Le Breton, el loco es quien perturba los rituales de
interaccin, promueve el juego donde reina la gravedad de la comunicacin
social (9).

En consecuencia, es el loco quien, en este caso, devela el cuerpo
silenciado. Es el que desatina, el que no respeta las normas, quien se
desnuda, quien desnuda esta cultura censuradora y excluyente. El loco tiene
la funcin de hacer resurgir lo reprimido, no respeta los ritos sociales
que le son impuestos.

Pero esta sujeto del texto no es un loco cualquiera, es un loco local, es
la loca del pasaje, quien es capaz de develar el cuerpo de la sombra. Lo
saca a relucir con lujo de detalles, plasmando en el cuerpo territorial
nacional todas las heridas abiertas que este cuerpo de mujer acarrea.

      20 siglos en vigilia no volvern a dormirme
      porque cada sueo es una espuma debajo de la lengua (10).

Entonces es a travs de esta loca que se devela este cuerpo presente en
la memoria colectiva de las mujeres. Es la nica capaz de sacar a relucir
lo prohibido, esta sujeto que tambin es madre explota dentro de su
desatino de loca y refriega en la cara este cuerpo que no poda ser
mostrado debido a los mltiples impedimentos sociales. Es quien pudo
cumplir con el deseo de todas, pues en su bsqueda, el deseo encuentra
obstculos para su realizacin: bien sea porque el sujeto no tiene el deseo
suficiente, bien porque el objeto est ausente, o aun porque est prohibido
(11).

En este caso es un objeto (cuerpo) ocultado, pero presente. Es un objeto
sobre el cual la sujeto manifiesta un fuerte deseo de alcanzar, debido a su
necesidad de identificarse en este territorio, pas, cultura. Pero era un
objeto prohibido, censurado, condenado a existir bajo las sombras, a
perdurar a media voz en los silencios de las mujeres.

Cul es la finalidad de sacar a relucir este cuerpo? El identificarse
tiene un significado mayor en el texto de Berenguer. El introducir este
cuerpo con esta herida, con este relato silenciado que acarrea saca a la
luz estas otras realidades que tambin son fundantes de la cultura chilena.

      A media asta resita en los cuerpos el significante de la patria en
      duelo, enunciando la necesidad de inscribir en la historia, otras
      hablas, otros cuerpos de lenguajes, otros discursos de la historia
      (12).

A media asta reclama la luz que les fue privada a las sujetos desterradas,
pero no se queda slo en eso, pues a travs de la loca que nadie puede
controlar, porque no respeta nada, se introduce y demarca su espacio. Se
vuelve a sentir parte de esta cultura local marcada por la sangre que
recorre el texto de principio a fin, como recorre a su vez la patria y el
cuerpo de mujer en ese rojo propio de la bandera nacional.

Las sujetos silenciadas a travs de la historia, remitidas a la sombra,
salen a la luz en el texto de Berenguer y se sitan, se vuelven a
posicionar a travs de su discurso, que es el discurso del cuerpo agredido.
Desde ese punto es que se identifican y se posicionan para sacar la voz en
esta gran hablada.

Este es el deseo que moviliza a las sujetos del texto a posicionarse, a
retomar su lugar. Es el deseo de hablar, de mover la lengua. Una lengua
curadora, sanadora que a travs de la palabra es capaz de sanar /
posicionar a las sujetos olvidadas de la historia y de la cultura local.

Volviendo a la bsqueda de identidad, ya revisado el cuerpo, est la
localidad, tanto chilena como latinoamericana presentes en esta
declamacin, en este posicionamiento, en este luto que es el texto de
Berenguer.

Los pueblos nativoamericanos aparecen como sujetos excluidos de esta
historia local oficial. Mapuches y onas se encuentran presentes en este
recorrido de sujetos violentadas. La hablante s identifica con esta
historia, con esta otra historia de los sujetos desterrados.

Busca diversos actores locales influyentes en la comunidad de origen, todos
ellos excluidos, omitidos, censurados. En esta posicin de exclusin es
donde se reconoce la hablante.

      La conciencia de la identidad personal es la aptitud de reconocerse a
      s mismo que tiene el individuo en todas las posiciones necesarias
      para la existencia de un sistema de comunicacin segn sea l mismo
      quien hable, le hablen a l, o bien hablen de l (13).

Su sangre es indgena, por sus venas corre esta historia que es la sangre
de sujetos abandonados, ocultados, expatriados, violados:

      Madre so que te ibas por el precipicio
      ayyy como estuco me pego a la pared ahhh
      el gato pronto a desgarrarme madre el muro
      Me sacaron la foto Mara Yagn Yagn (14).

La intertextualidad tambin est presente en el texto de Berenguer,
Raimundo Contreras, sujeto desarrollado en un texto potico de Pablo de
Rokha aparece relacionado con esta expatriada Reimunda. Ac se identifican
dos sujetos opuestos, pero que se inscriben en una misma localidad. La
expatriada Reimunda est hablando / sin tierra les habla desde el aire /
inhala y expulsa improperios casi / difunta susurra su lengua espesa /
donde cantar no puede su letana (15).

As, esta bsqueda por la identidad, por posicionarse, se vuelve un proceso
continuo en que las formas de reconocimiento se van ampliando tanto a
nuevas formas de libertad como a nuevos grupos de personas (16).

La construccin de esta identidad chilena que se desarrolla en el texto de
Berenguer se convierte en una interaccin con diversas sujetos locales en
las que se reconoce, pero tambin en un intento de ser reconocida dentro de
este espacio que es lo local.

A media asta es un proceso, la modernidad no queda ajena en este recorrido.
Este proceso de bsqueda por posicionarse en una localidad determinada,
tiene que ver con esta modernidad excluyente que se posicion en Amrica
Latina.

      La bsqueda de reconocimiento personal puede manifestarse y tener una
      satisfaccin en el movimiento colectivo de lucha. Pero puede tambin
      manifestarse como una proyeccin personal en los objetos de consumo,
      que se han convertido en smbolos de la comunidad imaginada a la que
      uno quiere pertenecer o por la que uno quiere ser respetado (17).

Los sujetos presentes en este texto sufren las consecuencias de la
imposicin y posterior consolidacin del proceso moderno. A tal punto de
terminar completamente enajenados en esta crisis de los sustentos de la
modernidad.

La expatriada Raimunda est fragmentada, fue golpeada por la inconsistencia
de su entorno y fue desterrada de ste. Onas y mapuches fueron omitidos del
proceso en curso en el continente. La loca del pasaje perdi su norte, fue
constantemente agredida, terminando completamente enajenada. Y la hablante
se reconoce en ellas, se busca y se encuentra en los silencios, se reconoce
en las sombras.

Reconoce a estas sujetos en la patria, no acepta su expulsin de la
historia oficial. Las reconoce en smbolos patrios, como la bandera y la
cueca, pero con una bandera en duelo nacional por ellos, por su omisin.
Los vuelve a situar en su lugar de origen, en el lugar desde donde se
desarrolla y se proyecta su identidad.

A media asta se convierte en un texto donde cuerpo, territorio y lenguaje
se unen para formar un problema complejo en torno a la identidad. Es
denuncia y declamacin a la vez. Es una toma de terreno, una recuperacin o
reivindicacin de sujetos excluidas del discurso oficial, frente a las que
el pas termina en luto con una bandera a media asta.



Notas

 1. Kristeva J., Mannoni O., Ortiguez E., Schneider y Haga G. (El) Trabajo
    de la metfora. Identificacin/interpretacin. Editorial Gedisa,
    Barcelona, 1985. p. 89.

 2. Larran, Jorge. Identidad chilena. LOM Ediciones, Santiago de Chile,
    2001. p. 8.

 3. Kristeva J., Mannoni O., Ortiguez E., Schneider y Haga G. Op. cit. p.
    86.

 4. Berenguer, Carmen. A media asta. Editorial Cuarto Propio, Santiago de
    Chile, 2002. p. 108.

 5. Cyrulnik, Boris. El murmullo de los fantasmas. Volver a la vida despus
    de un trauma. Editorial Gedisa, Barcelona, 2003. pp. 133-134.

 6. Le Breton, David. Antropologa del cuerpo y modernidad. Editorial Nueva
    Visin, Buenos Aires, 1995. p. 7.

 7. Ibd. pp. 123-124.

 8. Kristeva J., Mannoni O., Ortiguez E., Schneider y Haga G. Op. cit. p.
    52.

 9. Le Breton, David. Op. cit. p. 138.

10. Berenguer, Carmen. Op. cit. p. 137.

11. Dolto, Francoise. La imagen inconsciente del cuerpo. Ediciones Paids,
    Barcelona, 1986. p. 53.

12. Olea, Raquel. Lengua vbora. Producciones de lo femenino en la
    escritura de mujeres chilenas, Editorial Cuarto Propio, Santiago de
    Chile, 1998. p. 139.

13. Kristeva J., Mannoni O., Ortiguez E., Schneider y Haga G. Op. cit. p.
    87.

14. Berenguer, Carmen. Op. cit. p. 131.

15. Ibd. p. 114.

16. Larran, Pablo. Op. cit. p. 31.

17. dem.



Bibliografa

  BARTHES, Roland. Fragmentos de un discurso amoroso, Siglo XXI Editores,
   Mxico DF, 1993.

  BERENGUER, Carmen. A media asta. Editorial Cuarto Propio, Santiago de
   Chile, 2002.

  CYRULNIK, Boris. El murmullo de los fantasmas. Volver a la vida despus
   de un trauma. Editorial Gedisa, Barcelona, 2003.

  DOLTO, Francoise. La imagen inconsciente del cuerpo. Ediciones Paids,
   Barcelona, 1986.

  KRISTEVA J., Mannoni O., Ortiguez E., Schneider y Haga G. (El) Trabajo
   de la metfora. Identificacin/interpretacin. Editorial Gedisa,
   Barcelona, 1985.

  LARRAN, Jorge. Identidad chilena. LOM Ediciones, Santiago de Chile,
   2001.

  LE BRETON, David. Antropologa del cuerpo y modernidad. Editorial Nueva
   Visin, Buenos Aires, 1995.

  OLEA, Raquel. Lengua vbora. Producciones de lo femenino en la escritura
   de mujeres chilenas, Editorial Cuarto Propio, Santiago de Chile, 1998.



Artculos en Internet

  CALDERN, Tatiana. Cartografa de la ciudad en Naciste pintada de
   Carmen Berenguer. En: http://www.bifurcaciones.cl.

  HERNNDEZ, Hctor. Teoras paganas (Desde la escritura de s mismo).
   Tengo un cuerpo en el cuerpo. En:
   http://www.ciberhumanitatis.uchile.cl.

  MORALES, Andrs. La poesa de la generacin de los 80: valoracin de
   fin de siglo. En: http://www.ciberhumanitatis.uchile.cl.

** Igor Venegas de Luca
   linguaquiltra@yahoo.es
   Escritor chileno (1980). Es miembro del Colectivo Lingua Quiltra
   (http://colectivolinguaquiltra.blogspot.com). Licenciado en pedagoga en
   castellano de la Universidad de Santiago de Chile (http://www.usach.cl)
   y estudiante de magster en literatura en la misma universidad.



=== A propsito de los Poemas de Filadelfia de Sandro Chiri ===============
=== ngel Esteban =========================================================

      Sandro Chiri. Poemas de Filadelfia / Philadelphia Poems (edicin
      bilinge). Lima: Alberto Chiri Editor, 2006. ISBN: 9972-9305-5-6.
      Traduccin al ingls de Raymond McConnie. Fotografas de Robert
      Dewey.

      (Nota del editor: el poeta peruano Sandro Chiri [Callao, 1958], autor
      de Poemas de Filadelfia poemario reseado en esta oportunidad por el
      docente espaol ngel Esteban, dirige la revista literaria La Casa
      de Cartn. Ha ejercido la docencia universitaria en la Universidad de
      San Marcos de Lima [1989-2004], labor que contina pero en las aulas
      de Temple University [Filadelfia]. Es autor de los poemarios El libro
      del mal amor [1989], Y si despus de tantas palabras [1992], Vietas
      [2004] y Poemas de Filadelfia [2006, edicin bilinge]. Ha publicado
      en coautora las selecciones Cuento peruano contemporneo [1991],
      Narrativa de vanguardia en el Per [1994] y El cuento en San Marcos
      [2000]).

Conoc al poeta peruano Sandro Chiri en un bar de Filadelfia, tomando una
cerveza despus de una conferencia en Temple University, entre Broad Street
y Cecil B. Moore. Brindamos por la poesa, por Ribeyro, por la literatura
latinoamericana. Desde entonces, siempre que nos juntamos, volvemos a
brindar con una lata de las de medio litro, para que la poesa menudee en
nuestras vidas con la alegra de quien estrena zapatos nuevos. Por eso,
estas palabras son una celebracin ms, chinchn incluido, porque la poesa
sigue viva y se mantiene en forma exquisita. El lector que se acerque a
estos versos podr corroborar que la experiencia, toda experiencia humana,
es susceptible de reconducirse hacia el tamiz del arte, de la sensibilidad,
de la magia de la palabra. Una ciudad colosal aparece en nuestros ojos
embellecida por los ojos de quien la contempla de un modo diferente.

Filadelfia no es una urbe vulgar. Hay quien dice que se est convirtiendo
en una sucursal de Nueva York. Efectivamente. En la Gran Manzana ya slo se
puede crecer hacia arriba, porque sus contornos son bastante concretos y su
espacio absolutamente limitado. Pero a dos horas hacia el sur, en un
enclave espectacular, cerca de Baltimore, de Washington, de las grandes
universidades del este norteamericano, y provista de un puerto colosal y un
aeropuerto ms que considerable, Filadelfia es sumamente atractiva, por la
heterogeneidad de sus habitantes, la amplia vida cultural, la belleza de
sus barrios antiguos. El extranjero que la visita de soslayo apenas puede
darse cuenta, pero el que permanece meses o incluso aos, no puede evitar
el canto de sirenas de sus calles, sus museos, bares, restaurantes,
recintos universitarios, autopistas interiores. Por eso, estos Poemas de
Filadelfia / Philadelphia Poems (que incluye la brillante versin en ingls
de Raymond McConnie y 16 impresionantes fotografas de la ciudad tomadas
por Robert Dewey) resultan impactantes para el que no ha pisado dicha urbe,
pero tambin altamente evocadores para quien conoce los barrios, ha entrado
a las tiendas, ha llamado desde sus cabinas, aparcado en sus aceras,
paseado por la South un sbado por la noche, jugado con la nieve del parque
Malcolm X en la Larchwood, en el West Philly.

La vida es un continuo desplazamiento, a veces local, a veces sentimental,
a veces moral. Por eso, lo mejor es saberlo y tener las alforjas siempre
preparadas. Este poemario supone la consciencia del carcter contingente,
carencial, efmero y provisional de la existencia, pero tambin de la
necesidad de un centro y un espritu especulativo. La cita inicial de Frost
(Ahora me voy afuera caminando / el desierto del mundo, / y mis zapatos y
mis medias / no me molestan) declara el sentido errtico y transterrado
del texto: un peruano en Filadelfia que saca lo mejor que puede de cada
lugar y trata de aprovechar lo que las circunstancias le ofrecen. Por eso,
cuando se dirige al amigo, que puede encontrarse en una situacin similar,
le declara: Estos versos son tuyos. / Quiero que te alegren / El camino,
que te hagan / Pensar que la vida vale la pena.

Y as van pasando por los poemas escenas de la historia literaria y social
de los Estados Unidos, entremezclndose con los recuerdos de la propia
historia del poeta en su pas natal. Caras, personas, situaciones, colores,
lugares, se dan cita en los versos para completar el itinerario vital del
poeta: la casa de Whitman, la de Poe, las vidas de annimos pobladores de
los noticiarios americanos, las calles ms relevantes de la ciudad y, cmo
no, los recuerdos de los seres queridos y los lugares que aguantan en Lima
el peso de la ausencia. La nostalgia aqu nunca es intil o plaidera, sino
ms bien perspicaz y maestra. As, la fiesta de los quince aos de una
hija, a la que obviamente no pudo asistir, no se convierte en tragedia sino
en constatacin de lo que se es: la nia quiz madure descubriendo que los
adultos conservan siempre el espectro de la niez, y de ese modo el padre
puede asumir la lejana con los mejores bros.

En ocasiones, sin embargo, esa distancia parece producir estragos. Algunos
de los mejores versos del poemario meten el dedo en la llaga: los esfuerzos
por asumir que los zapatos y las medias no molestan parecen insuficientes,
cuando la evidente realidad lanza, impasible, sus flechas:

      Yo tengo una ventana en
      West Philly como quien guarda
      Una quimera o un sueo.
      Pero que quede claro:
      Por esta ventana no entra el sol
      Ni menos hazaas memorables,
      Slo preguntas y el Pasado,
      Slo tu nombre como una cicatriz en el aire.

Estupenda imagen la del ltimo verso. A veces el aire se llena de
cicatrices que oscurecen el ambiente. Por esa ventana de la calle 48 de
West Philly, y en el apartamento de Sandro, tambin me asom yo algunas
veces, pero siempre con la lata de medio litro en la mano. As barnizbamos
de vez en cuando las muescas inevitables. Hablbamos nuestro idioma, que no
slo es el espaol; es tambin el de la poesa y el de la amistad. Nos
refugibamos del fro de diciembre y hacamos proyectos, nos enfundbamos
sin dolor las botas y los calcetines y pensbamos en el futuro, borrachos
de esperanza.

Muy bien lo explican los versos de uno de sus mejores poemas, Remember to
lock the door: Libre est el camino. // Somos jvenes / a pesar de las
canas / y las deudas.

** ngel Esteban
   aesteban@ugr.es
   Investigador espaol. Profesor de literatura hispanoamericana en la
   Universidad de Granada (http://www.ugr.es). Ha publicado, entre otros,
   Introduction a la litterature hispanoamericaine (Pars, Ellipses, 2000),
   Antologa de la poesa cubana (Madrid, Verbum, 2002), Cuando llegan las
   musas (cmo trabajan los grandes escritores) (Madrid, Espasa-Calpe,
   2002), La palabra del mudo, antologa de cuentos de Ribeyro (Lima,
   Peisa-El Comercio, 2002; ed y prlogo), Literatura y msica popular en
   Hispanoamrica (ed.; Granada, 2002) y Bcquer en Mart y en otros
   escritores hispanoamericanos finiseculares (Madrid, Verbum, 2003).



=== Notas sobre Jaime Bayly      Valmore Muoz Arteaga ====================

En la historia de la literatura ha habido escritores que, por razones
diversas, han levantado grandes controversias, llegando muchas veces a ser
odiados con una pasin tan turbada que resulta complejo no ver ciertas
parcelas de seduccin. La lista sera inmensa y notable en algunos casos.
En Amrica Latina no s hasta qu punto esto pueda ser as, las
controversias en este lado del mundo suelen estar matizadas por posiciones
polticas que se vuelven controversiales, no tanto por consideraciones
filosficas de cierto respeto, sino por los altos niveles de intolerancia
que se han vivido por estos mbitos, en especial los ltimos 10 aos. Un
protagonista constante de ese tipo de controversias es el escritor y
periodista peruano Jaime Bayly. Controversias que giran en torno a su
posicin frente a los regmenes autoritarios y personalistas de Amrica y
por su condicin sexual. Dualidad que lo nico que ha revelado es la insana
intolerancia de ciertos sectores polticos y religiosos de este albaal del
mundo.

La obra literaria de Bayly se inicia en 1994 con la novela No se lo digas a
nadie, escrita en Madrid bajo la gida de quien es su maestro literario,
Mario Vargas Llosa. Es la terrible historia de un joven burgus limeo cuya
vida familiar lo empuja hacia los ms oscuros y retorcidos mundos de la
psicologa humana. El machismo y la intolerancia religiosa de la familia y
la sociedad lo llevan a hundirse en un mundo espeso, tenebroso, en donde
comienza a reconocerse como ser humano. En ese momento, Joaqun Camino,
protagonista de la historia, logra superar las barreras que lo separaban de
lo que l mismo era y es. La novela, absolutamente valiente, describe cmo
se baja al infierno para lograr la superacin personal y espiritual, un
camino que no nos resulta extrao por tantas referencias en la literatura
universal. Vargas Llosa la seala como una excelente novela que describe
con desenvoltura y desde dentro la filosofa desencadenada, nihilista y
sensual de la nueva generacin.

Luego del xito alcanzado por No se lo digas a nadie, incluso llevada al
cine por Francisco Lombardi en 1998, Bayly publica su segunda novela, Fue
ayer y no me acuerdo (1995). Mucho ms vertiginosa y dura que la anterior.
Nuevamente rasgos autobiogrficos salen a relucir a travs de la vida de
Gabriel Barrios, joven comentarista de televisin. La historia se hace ms
lacerante que su novela anterior. La ciudad envenenada, la coca barata, la
violencia inaudita y la homosexualidad se vuelven los grandes
protagonistas, no slo en la vida del joven Gabriel, sino de una sociedad
entera. Novela que denuncia los demonios que persiguen a una juventud que
no es escuchada, una juventud que debe vivir simulando para no transgredir
las normas de convivencia, incluso dejndose muchas veces subyugar por
conductas injustas y nocivas. Jaime Bayly describe en esta novela la lucha
de un hombre contra sus fantasmas. Una lucha que lo lleva hasta el lmite
entre la vida y la muerte y en donde, una vez ms, la aceptacin de su
identidad termina por salvarlo. A esta novela le sigui Los ltimos das de
La Prensa (1996), una exquisita obra en donde se deja ver la influencia de
Vargas Llosa. Ahora ser Diego Balbi quien lleve las riendas de la historia
personal de Bayly. Esta historia marca un desvo de los temas que vena
trabajando en sus novelas anteriores, aunque de igual manera es una
historia de autodefinicin. La novela apunta irnicamente hacia la vida
dentro de una poca en el periodismo peruano, vista a travs de los ojos de
un joven que va al diario La Prensa a hacer una especie de pasanta
mientras est de vacaciones en casa de sus abuelos.

En 1997 aparece La noche es virgen. La novela gan el prestigioso premio
Herralde de Novela. Otra vez Gabriel Barrios aparece como alter ego de
Bayly. La novela es quiz la ms amoral de toda la narrativa de Bayly, la
ms amoral o la ms honesta, todo depende de cmo quiera verse. Una novela
en la cual se experimenta con el lenguaje de forma interesante y cuya
historia se resuelve dentro del laberinto de una ciudad (Lima y Miami) en
donde reinan las drogas, el sexo, la vida superficial de una clase social
confundida y el rock. Claro est, el tema de la sexualidad vuelve a
aparecer. Vuelve a aparecer, ya no como una bsqueda de la identidad, sino
como la aceptacin de una realidad, una realidad que sale a enfrentarse con
la frgil realidad del mundo que le rodea. Bayly vuelve a su infierno
personal buscando superarlo, slo que no es fcil: No puedo seguir siendo
gay y coquero en lima. Me estoy matando. Lima me est matando. Pero qu
es Lima? Lima es toda una confabulacin social, es una mcula que pretende
reafirmarse sobre la base de la subyugacin de sus hijos ms preclaros.
Lima es Caracas, La Paz, Bogot; Lima es Amrica Latina; Lima es el reino
de la ignorancia y la intolerancia, de la deshumanizacin y la
insensibilidad; Lima somos nosotros que creemos ser otros, por supuesto,
mejores, impolutos, pos, ejemplos de la moralidad absoluta, jueces de la
vida ajena, dictadores de conductas falsas y endebles.

Dos aos despus aparece Yo amo a mi mami. La novela cuenta la historia del
pequeo Jimmy, cuyo amor a su madre es incuestionable. Un nio que suea
con ser estrella del Barcelona F. C. y de conocer Miami. Una novela que, al
igual que Los ltimos das de La Prensa, rompe con los temas habituales de
su narrativa. Yo amo a mi mami es una historia tierna y conmovedora en
donde Jaime Bayly busca reencontrarse con su infancia, quizs para
continuar ese camino de reafirmacin ante el mundo. Quizs para hallar en
esos episodios la posibilidad de recobrar un tiempo que se asume perdido,
la inocencia perdida. Quizs para edificar una va de escape momentnea a
ese infierno personal. Quizs para reinventar una infancia que le ayude a
justificar al hombre de hoy. Le sigue Los amigos que perd (2000), cuyo
protagonista, Manuel, hombre solitario que reside en una casa desahogada en
Miami, redacta cinco cartas a cinco amigos, amigos que perdi, tratando de
explicar las razones de sus actos que le llevaron a perderlos. Cargada de
una enorme irona, pero tambin de una poderosa honestidad. Las pginas
transitan en un ocano de recuerdos a veces cmicos, a veces vergonzosos, a
veces dolorosos, pero que en el fondo apuntan hacia la bsqueda de una
reconciliacin que no necesariamente es con esos amigos perdidos. Un libro
poderoso en el cual queda nuevamente evidenciado un manejo envidiable del
idioma, algo que caracteriza la escritura de Bayly.

La mujer de mi hermano (2002), tambin llevada al cine por Ricardo de
Montreuil y Stan Jakubowicz en 2004. La novela cuenta la historia de un
tringulo amoroso entre Ignacio, Zoe y Gonzalo, con la particularidad de
que Ignacio y Gonzalo son hermanos. Qu se esconde detrs de la perfeccin
matrimonial, detrs del marido perfecto, detrs de la esposa abnegada,
segn Bayly, la monotona y el aburrimiento ms espantoso. Detrs de la
muerte del amor se esconde agazapada la rutina que imponen los que una vez
fueron amantes. Una historia terrible que devela y contrapone el
pensamiento y las acciones de los personajes. Desnuda descarnadamente la
hipocresa que sustenta muchas veces las relaciones familiares. Le seguir
El huracn lleva tu nombre (2004). Nuevamente Bayly recurre a la
autobiografa y a Gabriel Barrios, quien se enamora de Sofa, una muchacha
que, al igual que l, forma parte de la gente bonita y confundida de
Lima. Se edifica entre ellos una relacin por medio de la cual Gabriel,
alter ego de Bayly, vivir nuevamente ese infierno que ha significado la
identidad sexual. Una identidad plenamente asumida y que ahora le
corresponde hacer que el mundo que le rodea le acepte, o por lo menos, le
respete. La novela cuenta sobre los deseos que ha tenido Gabriel de huir de
Lima y de dedicarse a la escritura, y que, gracias a Sofa, logra alcanzar.
Jaime Bayly vuelve a trazar su historia sobre la base de un antihroe, de
un amoral, de un bellaco que seduce por la honestidad de su actuacin,
independientemente de nuestras posiciones o convenciones sociales.

Su ltima novela publicada, Y de repente un ngel (2005), finalista del
Premio Planeta de ese ao, nos muestra a un escritor solitario, Julin
Beltrn, que no limpia su casa, que la mantiene llena de polvo y de telas
de araa. Un escritor que tiene una novia, Andrea, que vive increpndolo
para que la limpie o que, por lo menos, contrate a alguien para hacerlo.
Luego de que, por fin, logra convencerlo, Julin contrata a Mercedes, una
criada envejecida y fiel, llena de una inusitada ternura e inocencia que va
despertando en l sentimientos que consideraba inexistentes. Comienza a
tejerse un hermoso paralelismo entre la casa y el alma del escritor.
Mientras la casa va mostrndose reluciente, el alma de Julin transita por
una limpieza similar. Esta novela muestra como en ninguna otra la tan
presumiblemente conocida relacin entre Jaime Bayly y su padre. Es una
novela inusual, en donde la violencia y rudeza de sus anteriores historias
quedan atrs para darle paso a una especie de paz interior. Una novela
sumamente personal, a mi juicio, la ms personal de todas. En ninguna de
sus obras queda tan al descubierto algo que permaneca escondido, muy
dentro del escritor. Y de repente un ngel es la historia de una amistad
imposible que desborda el reencuentro con los aspectos ms nobles del
hombre.

Como apuntaba al inicio, Jaime Bayly se ha vuelto un escritor
controversial, ms por la ignorancia y la intolerancia que por otra cosa.
Un escritor inslitamente repudiado por muchos, quienes le acusan de una
infinidad de cosas. Quizs tengan razn en la mayora de sus argumentos. Es
probable que Jaime Bayly no sea un gran escritor, ni siquiera uno
relativamente bueno. Yo no s definir algo como eso, salvo por lo que
experimento cuando leo una novela, un cuento o un poema. Mi experiencia con
sus libros ha sido estupenda y reveladora. Con el perdn de los que s
saben de literatura, los autorizados por una instancia divina, he sentido
mayor placer con sus libros que con Dostoievsky o Thomas Mann. No s cmo
diferenciar a un buen escritor de un mal escritor y en el fondo no tengo
mucho inters en saberlo. Supongo que a Jaime Bayly tampoco le importa
mucho ser un buen escritor o un mal escritor. Supongo que le importa otra
cosa. Le importa crear una sensacin de complicidad entre quienes le leemos
y los que van a leerle. Haber ledo sus libros me ha llevado a hacerme
muchas preguntas, no slo como lector, sino como ser humano; como padre,
como esposo, como amigo, como todo, y eso, debo sospechar, debera ser
importante. Probablemente el seor Bayly nunca gane el premio Nbel, pero
en el fondo, l y sus lectores sabemos que no hace falta.

** Valmore Muoz Arteaga
   vajomar@cantv.net
   Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
   en la Universidad Catlica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemn de
   Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceo-Iragorry-Mariano
   Picn Salas, Mario Briceo-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
   Bajo la caligrafa de la noche y La memoria de la noche.



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Erasmo Fernndez, lapidario y maldito =================================
=== Al poeta le atrae su tragedia =======================================
=== Rafael Ortega =========================================================

      Como me ha tocado vivir desde mi niez de un lado a otro, entonces
      se refleja a travs de lo que escribo todo ese maremgnum de
      imposibilidades de sobrevivir en una ciudad metafrica, incluidos los
      otros seres que tambin sobreviven en ella.

Para entablar una conversacin con Erasmo Fernndez (Chivacoa, 1946) es
preciso convertirse en cmplice de ese estilo de vida underground, outsider
o borderline que degustamos a travs de las obras legadas por escritores de
la talla de Jack Kerouac, Allen Ginsberg, William Burroughs o Charles
Bukowski, por citar algunos autores que explotaron sus vivencias hasta
convertirlas en su principal fuente de inspiracin. En los aos setenta
conform junto a Jaime Betancourt y Zoraida Garca, entre otros, un grupo
denominado Los Malditos, el cual era sinnimo de irreverencia y locura
creativa que abofeteaba el rostro de las instituciones y los patrones
establecidos. De aquella experiencia quedaron algunos poemas plasmados en
Cuadernos del fondo de la casa.

Actualmente es editor de la revista La Honda y el Pjaro y del peridico La
Mano del Surco. Entre sus obras publicadas se encuentran Esperas y la
ausencia (1992), Caminatas (2002) y Oficios de la lluvia (2005).

Cules fueron tus lecturas iniciales?

Cuando llegu a Maracay, en 1958, haba cado la dictadura de Prez
Jimnez y mi familia se mud a Las Alondras, tendra yo unos once o doce
aos. Como a m nunca me inscribieron en la escuela, yo mismo haca mi
escuela y me pona a la altura de los que estaban estudiando en aqul
entonces. Me reun con unos amigos y nos fuimos a Caracas a limpiar
zapatos. Como estaba en la edad de estar en el cuarto grado de educacin
primaria, compr un libro de ese nivel llamado Nociones elementales y all
me encontr con varios poemas y la historia de Venezuela. All me top con
un poema de Andrs Bello, el de la Zona trrida, y otro poema que crea que
tambin era de l y siempre me marc, de nombre Oracin de la tarde, el
cual me caus gran consternacin, pero aos ms tarde alguien me dijo que
ese poema no era de Andrs Bello, sino que era una traduccin de Vctor
Hugo.

En la casa de mi primo, Henry Mota, que tambin es poeta, y su padre,
Francisco Mota, quien era un gran lector, me encontr con una revista de
cultura que me produjo una profunda reaccin. En esa revista, de 1957,
aparecan unos cuentos de Horacio Quiroga, un poema de Neruda y otro de
Arnaldo Acosta Bello, que nunca se me olvida e incluso fue el epgrafe de
mi primer libro, y aos ms tarde, cuando lo conoc en Mrida, se lo
coment en persona. Despus de que me encontr con esos trabajos all, me
dije: Si yo fuese escritor, no escribira menos que ellos. Y se cre ante
m una barrera que provoc que rompiera todo lo que hasta ese momento haba
escrito.

Cmo entras a formar parte de la escena literaria de Aragua?

En 1974, cuando por primera vez puse mis pies en la Casa de la Cultura de
Maracay, se estaba celebrando La semana de los artistas jvenes y vino
gente de todas partes. Ese evento aqu no fue registrado y el que lo sabe
no lo ha dicho, el nico que lo ha dicho mil veces he sido yo. All estuvo
Ernesto Cardenal, quien, por cierto, estuvo a punto de ser linchado por
unos franquistas cuando ley el poema Marilyn Monroe en una churuata en la
Casa de la Cultura y nosotros lo llevamos para La Taurina para protegerlo.
Aos ms tarde, cuando particip en el II Festival Internacional de Poesa,
coincid una maana con l en el Caracas Hilton y le dije: Poeta, usted
se acuerda de Maracay, en 1974, cuando unos tipos lo queran joder y unos
muchachos se lo llevaron a un bar?, me respondi que s. Pues, uno de
esos muchachos que lo protegieron era yo.

En aquella semana de los artistas jvenes escenificaron una pieza de
Fernando Arrabal, hubo una exposicin de Vivas Arias, llamada El hombre de
maz; lleg de Francia Alberto Hernndez y mont unos mimos, participaron
como ponentes Marta Traba, ngel Rama, Adriano Gonzlez Len, los tres
premios nacionales: Ramn Palomares, con su libro Adis Escuque; El
Galindo, con Los viajes del barco fantasma, y Ramn Bravo con una novela
llamada Del techo comenzar la guerra, quien fue interrumpido en su lectura
por una muchacha que se levant de su asiento y lo insult, llamndolo
traidor a la guerrilla.

Despus de que sucedi esto, se dio inicio a un movimiento. Se haban ido a
Caracas todos los maestros de la poca de oro del teatro en Maracay y
dejaron a los actores sin directores. Ninguno de estos actores quiso
trabajar con ms nadie y buscaron el camino de la poesa.

Por otra parte, en un autobs de la ruta La Coromoto, que costaba medio, me
encontr con David Gonzlez y Jos Miguel Henrquez, quienes eran unos
comecandela que pertenecan a la izquierda y se metieron en el arte para
salvarse, conformando un grupo ecologista llamado Ahuyantepuy. Eran unos
insurgentes que repartan panfletos en las empresas. Fue una poca marcada
por la poltica, pero como yo no era poltico ni un coo, pues creo en lo
que creo, hubo un cisma en ese grupo cuando aparec. Se dividi Ahuyantepuy
y tuvo que disolverse. Ya anteriormente haba pasado lo mismo con el grupo
Can y Mucuglifo, en Mrida, a los cuales tambin part en dos toletes sin
querer. Por otro lado, estaban los actores a quienes el teatro los haba
abandonado: Jaime Betancourt, Zoraida Garca, Roger Rodrguez, Rubn
Serrano y se interesaron en la poesa. 

En una oportunidad, cuando fuimos invitados a una lectura en el Teatro
Ateneo de Maracay, colocaron en la cartelera Hoy Los Malditos y quedamos
bautizados con ese nombre. Recuerdo que en ese tiempo fue designado como
secretario de Cultura un tipo de la izquierda y ste invit a Carlos Zerpa
para que hiciera una exposicin, llamada Cada quien con santo propio, eran
unas obras tan profanas que hasta vino un cura a tumbar la exposicin y
botaron al secretario de Cultura y los dems funcionarios renunciaron.

Cules temas te motivan a escribir?

Ninguno, no soy temtico. Lo que pasa es que como me ha tocado vivir desde
mi niez de un lado a otro, entonces se refleja a travs de lo que escribo
todo ese maremgnum de imposibilidades de sobrevivir en una ciudad
metafrica, incluidos los otros seres que tambin sobreviven en ella.

Yo pienso que a todo poeta, a todo hombre que se inicie en la poesa, lo
primero que le atrae es su tragedia, su forma de vida, es su desasosiego,
como dira Fernando Pessoa, la poesa nunca ha sido hecha por los felices,
por los magnates, por los banqueros, por los mafiosos...

Cules escritores venezolanos son fundamentales?

Los que ms me han nutrido y nunca los voy a olvidar son Andrs Bello,
Jos Antonio Ramos Sucre; uno de los ms grandes pilares de la poesa
mundial: Juan Snchez Pelez, Ramn Palomares, El Chino Valera Mora, Juan
Calzadilla y Eugenio Montejo.

Es difcil ser escritor en un pas de pocos lectores?

Resulta ser que cuando las condiciones no estn dadas para otras cosas que
maneja el estatus, para el escritor s. Te puedo hablar de grandes
escritores que tuvieron que huir de sus perseguidores: Franois Villon,
expulsado; Baudelaire, quien tuvo que eliminar poemas porque atacaban al
estatus; Flaubert, quien tuvo que presentarse ante un tribunal; Oscar
Wilde, encarcelado; te puedo hablar de un montn de escritores a quienes de
repente no los persiguen, pero no los publican porque no les conviene.

A qu atribuyes que los escritores venezolanos no sean tan conocidos como
los de otros pases?

Nosotros tenemos un certamen, un concurso, donde se miden los mejores de
Amrica Latina, se llama el Premio Rmulo Gallegos. Ahora, mi pregunta es,
por qu ningn venezolano se ha ganado ese premio? Se lo gan Garca
Mrquez, que le dio los reales al MAS, vino otro y se lo regal a los
perros de la calle, ojal venga uno y se lo d a los poetas que estamos
pelando bola.

Las instituciones prestan apoyo al escritor?

Es una pregunta que no quisiera responderte. Si t no ests con la
rosquilla, con esos tipos que se apoderaron de todo, no vales nada. En la
capital, Maracay no existe, dicen que aqu no hay plataforma. Aun en
Caracas, Maracay es considerada una aldea donde mandan unos pocos. Me
gustara que se hiciera un balance, un anlisis de las obras de todos esos
seores para ver si en verdad merecen tanto poder.

Consideras que los escritores de Aragua no han contado con acertadas
polticas editoriales que promocionen su obra?

Desde hace tantos aos, todos los proyectos que nosotros introdujimos en
la Secretara de Cultura eran obviados. Pero nosotros nos dbamos cuenta de
que ellos argan, en la bsqueda de una plataforma para hacerse sentir en
Caracas, que ellos cumplan con esos preceptos, pero nunca lo hicieron.
Todos nuestros proyectos fueron tergiversados. Incluso, yo elabor un
proyecto que englobaba la publicacin de una revista, la realizacin de
unos talleres, entrevistas a los escritores y una antologa llamada Al
margen del jardn, donde se publicara a los poetas que jams haban sido
publicados y qu hicieron ellos? Editaron una antologa y una revista, tal
cual como yo la haba planteado y hasta me publicaron unos poemas all. Por
eso, El Toro Constelado no tuvo ms posibilidades de hacer lo poco que
hizo, pues se tergivers un proyecto para los artistas de Maracay y de
Aragua.



      Responsabilidad con el gnero humano

      El nico que tiene responsabilidad con el gnero humano es el
      escritor, porque ni al banquero ni al Alcalde ni al Cardenal ni al
      Ministro ni al Papa les interesa que un escritor ocasione un caos
      social como lo hizo Erasmo de Rotterdam, por ejemplo, que los critic
      a todos, los volvi lea e hizo una zanja de aqu para all y de all
      para ac.

** Rafael Ortega
   rafaelortega@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es tcnico superior
   universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del
   estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y peridicos
   venezolanos, as como en las antologas Narrativa aragea en Tierra de
   Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretara de
   Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificcin aragea
   (Secretara de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 public su
   libro de cuentos La ltima sutileza del diablo.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== La presencia de las nuevas tecnologas y la imagen: ===================
=== una propuesta de aplicacin en las aulas ==============================
=== Armando Segura Morales ================================================

                                           La gran pregunta filosfica era:
                                Por qu existe algo en lugar de la nada?
                                             Hoy, la autntica pregunta es:
                                Por qu no existe nada en lugar de algo?

                                    (Jean Baudrillard. El crimen perfecto).

Los profesores que nos dedicamos a la enseanza de la lengua, sea cual sea
el nivel o grado que atendamos, nos hemos enfrentado en las ltimas dcadas
a cambios tecnolgicos que nos han obligados a repensar y a reorientar
nuestro quehacer docente en las aulas. No nicamente eso, tambin la
presencia dramtica de las nuevas tecnologas y la inclusin en los
programas educativos del estudio de la imagen ha obligado a los docentes (a
los menos renuentes al cambio, por supuesto) a tomar cursos de computacin
o a actualizarse para la elaboracin de estrategias de enseaza-aprendizaje
que dirijan sus propsitos educativos al anlisis y crtica de anuncios
publicitarios, comics, cine, folletos, etctera, hoy por hoy predominantes
en cualquier mbito de la vida social y laboral.

Sin embargo, una mayora considerable de los docentes no sabe ni le
interesa tener contacto con las nuevas tecnologas. Esto hace ms profunda
la herida trgica (1) que conlleva el cambio tecnolgico y generacional.



Maestros modernos, alumnos posmodernos

La resistencia de los profesores al cambio tecnolgico no debe nicamente
aceptarse como un acto de renuencia per se; es necesario ubicarlo en el
contexto adecuado. Al respecto, Alain Touraine advierte sobre los cambios
vertiginosos que dramticamente se experimentaron en la ltima mitad del
siglo XX, es decir, acudimos a la culminacin de un siglo en donde las
informaciones, los capitales y las mercancas desconocieron totalmente las
fronteras. No slo eso: Lo que estaba alejado se acerca y el pasado se
convierte en presente. El desarrollo ya no es la serie de etapas a travs
de las cuales una sociedad sale del subdesarrollo, y la modernidad ya no
sucede a la tradicin; todo se mezcla; el espacio y el tiempo se comprimen
(2). La condicin posmoderna (3) se hizo acompaar de varios Jinetes del
Apocalipsis que sedujeron por igual a desarrollados y subdesarrollados; a
Oriente y a Occidente, a hombres, a mujeres, a nios y nias... su oferta:
progreso a travs de la comunicacin inmediata a cualquier parte del mundo
gracias a los avances tecnolgicos, Internet, juegos cibernticos; un nuevo
orden mundial; en suma, una hipermodernidad en donde todo se asocia con la
velocidad, con lo vertiginoso. La idea de modernidad se acelera, las
vanguardias se hacen cada vez ms efmeras y la produccin cultural se
convierte en una especie de suerte consumista de signos y lenguajes. En
pocas palabras: el pensamiento que rigi la modernidad como tal, se elimina
a s mismo.

El fin del siglo que concluy nos hered otra vertiente ms, la que plantea
la descomposicin de lo social y que tiene que ver con la ruptura de una
tradicin intelectual y cultural. Lo que predomina es una aparente
tolerancia en la que: Todos los gustos, todos los comportamientos,
pueden coexistir sin excluirse, todo puede escogerse a gusto, la vida
simple ecologista y la vida hipersofisticada en una poca desvitalizada,
sin puntos de vista estables, sin coordenadas importantes (4). Entramos a
un siglo en el que impera (e imperar) la disociacin entre lo pblico y lo
privado. En este sentido, la contradiccin de formas de ver y concebir el
mundo se hace patente en los diversos sistemas educativos; por ejemplo,
tenemos por un lado a profesores que le apuestan (todava) a una educacin
basada en la tradicin intelectual y cultural, en donde las herramientas
tecnolgicas no son el punto de llegada, nicamente forman parte de una
herramienta didctica ocasional de la que en algn momento se puede
prescindir. Por el otro, estn los alumnos, acostumbrados a la velocidad en
los acontecimientos, en la tecnologa, en sus relaciones, en su vida misma.
Alumnos a los que la computadora, las telecomunicaciones, su celular y su
forma de concebir el mundo tiene ms que ver con lo inmediato, con lo
transitorio, con lo desechable, es decir un mundo donde todo coexiste y
nada se excluye.

Desde luego que el problema no es tan sencillo y tiene varias aristas a
tratar; obviamente ellas merecen un estudio ms profundo. Aqu nicamente
enunciar algunas ideas que nos ayudan a entender la cada vez ms evidente
ruptura generacional, sobre todo en el mbito que nos interesa: la forma de
concebir la escuela y sus principales actores: alumnos posmodernos y
maestros modernos.



La utilizacin de las nuevas tecnologas

Pero, por qu servirse de las nuevas tecnologas como un apoyo en nuestras
tareas docentes? Por la sencilla razn de que las herramientas informticas
han transformado la forma de comunicarse entre las personas, adems la
presencia de la computadora ha invadido no nicamente el rea laboral, la
burocrtica, los comercios, tambin penetr en los hogares y en las
escuelas modificando la forma de comunicacin de sus miembros. Por ejemplo,
el correo electrnico poco a poco desplaza al gnero epistolar tradicional
y paralelamente genera una nueva forma de escritura (junto con el chat) que
construye sus propias reglas de gramtica y redaccin. De la misma forma,
las pginas electrnicas y los hipertextos crean una nueva cultura de
lectura, escritura, produccin y edicin de textos.

Negar la presencia de la computadora, los videojuegos, los telfonos
celulares y tantos otros avances tecnolgicos es como negar una parte
importante de la realidad de nuestros estudiantes; adems tampoco sera
justo dejar de reconocer las bondades que ha trado consigo los avances
tecnolgicos. Por mencionar algunos:

  El correo electrnico permite una comunicacin inmediata entre persona a
   persona que se encuentran en lugares distantes. Tambin se pueden enviar
   archivos e imgenes a muy bajo costo.

  Existe software (programas) que corrige la ortografa y la sintaxis de
   los textos.

  Se puede hacer varias operaciones y correcciones a los textos y
   modificarlos, sin necesidad de repetir todo la escritura.

  Internet se ha convertido en una herramienta poderosa que permite
   conocer cualquier tipo de informacin y de diversas fuentes. Adems de
   que permite consultar bibliotecas electrnicas y realizar diversos pagos
   y servicios cotidianos, sin movernos o trasladarnos de lugar.

Algunos expertos en didctica e informtica (Gonzlez Alarcn, Kriscautzky
Laxague, Clotilde Fonseca) han recomendado a los docentes la utilizacin de
las nuevas tecnologas (especialmente las computadoras), ya que al
aprovechar su potencial didctico en forma racional, contribuimos a la
insercin de los nios a las nuevas formas de comunicarse en sociedad, pero
sobre todo, es necesario tener en cuenta que la computadora no es un
contenido, es nicamente una herramienta (5).

La literatura existente con respecto a la didctica y las nuevas
tecnologas, o mejor aun, entre la enseanza de la lengua y las nuevas
tecnologas, es todava muy escasa. Al respecto, Emilia Ferreiro no
solamente reconoce las bondades de la utilizacin de las nuevas tecnologas
como herramienta didctica y de fomento de la lectura y la escritura a
travs de pginas web, sitios electrnicos: de intercambio de lecturas y
escritura de reseas de los textos ledos v. gr. www.chicosyescritores.org;
advierte tambin los peligros que corren las diversas lenguas y sus usos en
la escritura si se permite que sean desplazadas por las nuevas formas
democrticas de leer y escribir:

      Internet, correo electrnico, pginas web, hipertexto... estn
      introduciendo cambios profundos y acelerados en la manera de
      comunicarse y recibir informacin. Y eso es fascinante para cualquier
      estudioso de la lengua y de los cambios lingsticos. Pero esos
      instrumentos no son democrticos por s mismos (tanto como el
      alfabeto no es democrtico en s mismo). Luchar por la
      democratizacin en el acceso a las nuevas tecnologas es una cosa;
      aplicarles el calificativo de democrticas es otra cosa. Esas
      tecnologas exigen, en cambio, capacidades de uso de la lengua
      escrita ms flexibles que las que estbamos acostumbrados a aceptar.
      Hay nuevos estilos de habla y de escritura que estn siendo generados
      gracias a estos medios. Saber navegar por Internet ya forma parte de
      los objetivos educativos declarados o en vas de declaracin. No
      sabemos si los desnutridos y los desempleados aprendern a leer y
      escribir para Internet (aunque no reciban crditos escolares por
      ello), o si quedaran nuevamente excluidos (6).

En este sentido, es tarea fundamental del profesor enfrentar los nuevos
retos que nos plantea la educacin del siglo XXI: mostrar una actitud
crtica y selectiva ante la presencia de las nuevas tecnologas, la imagen
y los medios masivos de comunicacin y convertirlos en aliados de nuestra
cotidiana prctica docente.



Del analfabetismo a la cultura de lo iletrado

Emilia Ferreiro se refiere puntualmente a los trminos alfabetizacin y la
nueva cultura del iletrismo; ahondaremos en ello. La autora seala que los
problemas de la alfabetizacin comenzaron cuando cambi la percepcin del
quehacer de leer y escribir (considerado en la antigedad como un oficio)
al estatus de una marca o requisito de cualquier individuo en cualquier
sociedad moderna: ...se decidi que escribir no era una profesin sino una
obligacin y que leer no era marca de sabidura sino marca de ciudadana
(7). Es decir, poco a poco se da paso a las exigencias de una sociedad ms
democrtica, ms moderna que tiene como utopa poner el conocimiento
encerrado en sus libros al servicio de sus ciudadanos libres. Sin embargo
la autora advierte: Los verbos leer y escribir haban dejado de tener una
definicin inmutable: no designaban (y tampoco designan hoy da)
actividades homogneas. Leer y escribir son construcciones sociales. Cada
poca y cada circunstancia histrica dan nuevos sentidos a esos verbos
(8). En este sentido, los verbos leer y escribir significan en nuestra
poca la enseanza de una tcnica que, por un lado, ensea el trazado de
las letras, y por el otro, la decodificacin y oralizacin del texto en
cuestin.

La desigualdad social, poltica y econmica y la divisin en bloques de
pases del tercer y primer mundo, no solamente han diferenciado el proceso
de alfabetizacin en sus piases, sino que han contribuido a distinguir
entre los pases pobres que todava no superan el reto de alfabetizacin de
sus habitantes y los ricos que han descubierto la cultura del iletrismo; al
respecto, Emilia Ferreiro aclara: el iletrismo es el nuevo nombre de una
realidad muy simple: la escolaridad bsica universal no asegura ni la
prctica cotidiana de la lectura, ni el gusto por leer, ni mucho menos el
placer por la lectura. O sea, hay pases que tienen analfabetos (porque no
aseguran un mnimo de escolaridad bsica a todos sus estudiantes) y pases
que tienen iletrados (porque, a pesar de haber asegurado ese mnimo de
escolaridad bsica, no han producido lectores en sentido pleno) (9). Otro
grave problema tiene que ver con la no-correspondencia entre la
alfabetizacin que se da en las escuelas (la necesaria para continuar en la
dinmica de la vida acadmica) y la que se requiere para insertar al
individuo en la vida laboral y social. La escuela bsica alfabetiza pero no
prepara para la actividad laboral y la vida misma, nicamente alfabetiza
para continuar en la escuela. Aunado a ello, la aparicin de las nuevas
tecnologas informticas en el campo laboral y social hacen que lo
aprendido en las aulas resulte cada vez ms obsoleto y por ende el papel de
los profesores se reduce a la mala capacitacin en esa importante rea de
interaccin y conocimiento.

Es necesario aclarar que la presencia de las nuevas tecnologas
informticas en las aulas de las escuelas (sobre todo las pblicas) se debe
a una decisin no totalmente pedaggica. Al respecto Ferreiro apunta: Y la
escuela de los pases perifricos, que an no aprendi a alfabetizar para
el peridico y las bibliotecas, debe enfrentar ahora el desafo de ver
entrar Internet en las aulas, no por decisin pedaggica, sino porque el
Banco Interamericano de Desarrollo y Starmedia Network firmaron una alianza
para introducir Internet en todas las escuelas pblicas de Amrica Latina y
el Caribe, segn noticias periodsticas ampliamente difundidas de fines de
marzo de 2000 (10). Sin embargo, el nuevo reto est no nicamente en la
actualizacin del docente y la comprensin de los nuevos lenguajes, sino
en la capacidad de supeditar las nuevas tecnologas a nuestros propsitos
educativos: el desarrollo de habilidades de lectura, anlisis y escritura
de diversos tipos de textos para la vida laboral, acadmica y social de
nuestros estudiantes. De lo contrario es falaz considerar que la
tecnologa, en s, va a solucionar las dificultades cognitivas del
estudiante. Debe entenderse a sta como una herramienta que facilitar la
aplicacin de estrategias que persigan como propsito el desarrollo de las
habilidades lectoescritoras en nuestro alumnado.

Finalmente, mencionaremos algunas renovaciones (nuevos estilos?) de
relacionar a los textos, los lectores y las nuevas tecnologas. La lista no
es exhaustiva ni pretende serlo, adems de que todos ellos son el resultado
de las reflexiones que al respecto hace Emilia Ferreiro:

 1. La expresin computer literacy; trmino que pone al descubierto que en
    realidad una buena parte de la poblacin, que aparentemente es letrada,
    resulta iletrada en relacin con esta nueva tecnologa.

 2. La condicin existente en las aulas entre la generacin de profesores
    que vimos llegar las nuevas tecnologas, las miramos avanzar y tambin
    rebasarnos, sin siquiera habernos familiarizado con ellas (computer
    iliteracy), y la generacin de estudiantes que nacieron con las
    tecnologas instaladas en la sociedad (computer literacy). Ello da como
    resultado un abismo, una herida trgica, entre alumnos posmodernos y
    profesores modernos.

 3. Los cambios tecnolgicos acelerados traen consigo un impacto en las
    prcticas de produccin y comprensin de textos, en los usos sociales
    de la lengua y la educacin. Entre otros, tenemos:

     El cambio de caracteres (variacin en tipo y tamao), la insercin de
      dibujos e imgenes, la decisin de mandar la informacin a la
      impresin directa o guardarla en un disco, son ejecuciones que
      deciden el autor del texto (que a su vez se convierte en el editor) y
      que ya no dependen del editor.

     Los tipos y formas de comunicacin, tanto oral como escrita, han
      cambiado debido a la aparicin de telfonos celulares, fax, correos
      electrnicos, chats pblicos y privados, foros de discusin,
      hipertextos, etctera.

     La interfaz texto/imagen y los cambios de percepcin con respecto a
      los lectores modifican la forma de guiar al usuario, que desde luego
      ha rebasado a la puntuacin. Ahora los hipertextos se valen de otros
      recursos: imgenes, cuadros, grficos, cambios de fondo de color,
      etctera.

     La lectura de textos en pantalla privilegia la fragmentacin, la
      interrupcin y la impaciencia.

     Las nuevas tecnologas traen como consecuencia el imperialismo de la
      lengua inglesa en la conformacin de neologismos y como consecuencia
      un cambio drstico en las palabras y la orografa de las otras
      lenguas. Es comn escuchar palabras que provienen del ingls, como:
      checar, acceder, accesar, loggiar, linkear, etc. O neologismos
      informticos como: cracker, hacker, scam, sniffing, web page,
      software, etc.

Las tecnologas multimedia han inventado nuevos lenguajes, nuevas formas de
comunicacin, y con ello, nuevas formas de lectura y escritura. Es
importante que incorporemos las nuevas tecnologas a nuestro quehacer
docente, que nos acerquemos (junto con nuestros alumnos) a mirar de forma
crtica los contenidos, el mensaje, la nueva propuesta de vida que trae
consigo la informtica. Se trata de dar su lugar a las nuevas tecnologas y
devolver el suyo a las cartas escritas por puo y letra, a los relatos
orales, a los libros, al peridico, a las bibliotecas, a la convivencia
cotidiana, y si existe una computadora en medio, dimensionar su valor y
ponerla al servicio de lo ms importante que posee nuestra escuela: el
alumnado.



Algo sobre la imagen

La imagen ocupa un lugar de suma importancia dentro del quehacer
comunicativo y cultural de cualquier sociedad moderna. Gombrich defini a
nuestro tiempo como una poca visual. Su presencia es avasalladora tanto
en medios impresos, electrnicos y artsticos, aun ms, algunas
instituciones educativas han dedicado buena parte de sus planes y programas
de estudios al estudio de este fenmeno. En este sentido, algunos
comunicadores opinan que estamos entrando a una poca histrica en que la
imagen se impondr a la palabra escrita. Al respecto Gombrich reflexiona:
Dada esta afirmacin, es de la mxima importancia aclarar las
posibilidades de la imagen en la comunicacin, preguntarse qu puede y qu
no puede hacer mejor que el lenguaje hablado y escrito (11). Para
responder el cuestionamiento anterior, Gombrich acude a las divisiones del
lenguaje propuesto por Karl Bhler, a saber: expresin, activacin y
descripcin (sntoma, seal y smbolo), por ejemplo un acto de habla es
expresivo si nos informa sobre el estado de nimo del hablante. Su tono
puede ser sintomtico, de ira o diversin. Sin embargo, tambin puede estar
destinado para servir como un vehculo para activar o despertar un estado
de nimo en su destinatario, como una seal que activa la ira o la
diversin; en los seres humanos estas dos funciones pueden darse al unsono
y de manera muy compleja.

En el caso especifico de la funcin que ejerce en los mensajes la imagen
visual, Gombrich afirma que sta tiene mayor supremaca en cuanto a la
capacidad de activacin: La configuracin de lneas y colores influyen
directamente en las emociones de los seres humanos. Desde la antigedad
Horacio en su Arte potica advirti que: el odo despierta la mente con
mayor lentitud que el ojo, cuando se refera al poder de la escena en el
teatro en comparacin con la narracin verbal. Finalmente, Gombrich
reflexiona sobre la imagen y su interpretacin; al respecto dice: La
posibilidad de hacer una lectura correcta de la imagen se rige por tres
variables: el cdigo, el texto y el contexto. Cabra pensar que el texto
por s solo hara que las otras funciones fueran redundantes, pero nuestras
conversaciones culturales son demasiado flexibles para que as sea (12).



La alfabetizacin visual

La mayora de las escuelas que incluyen en su currculum educativo a las
nuevas tecnologas y a la imagen como un propsito de aprendizaje, les
preocupa enormemente la capacitacin de sus docentes en este rubro. En este
sentido, el trmino alfabetizacin tecnolgica y visual ha despertado
grandes polmicas. Al respecto, las investigadoras Evelyn Arizpe y Morag
Styles (Lectura de imgenes), debaten sobre los aciertos y errores que ha
trado consigo dicho trmino. Debes (1968) fue el que acu el trmino de
alfabetizacin visual (visual literacy) al centrarse en las capacidades de
una persona visualmente letrada: Discriminar e interpretar las acciones,
objetos y smbolos visibles, naturales y artificiales, que encontrase en su
medio (13). De igual forma aplica su creatividad a estas destrezas para la
comunicacin eficaz con los dems. Para Dondis (1973) la imagen posee una
sintaxis visual comparada a la gramtica lingstica, con trminos tales
como lnea, color, forma, tono, dimensin, textura, etctera. Sin embargo,
Arizpe y Style reconocen en la figura Raney (1998), quien dirigi un
seminario de investigacin sobre alfabetizacin visual para el Arts Council
y la Universidad de Middlesex, al investigador que mayores aportes ha hecho
al trmino en cuestin. Raney define la alfabetizacin visual como: ...la
historia de pensar sobre lo que significan las imgenes y los objetos: cmo
se unen, como respondemos a ellos y los interpretamos, como pueden
funcionar como modos de pensamiento y cmo se ubican en las sociedades que
los crearon (14).

Raney crea un marco de referencia de diferente tipos de alfabetizacin
visual en donde identifica cinco dimensiones:

 1. La sensibilidad perceptiva. Alude a la percepcin visual bsica que se
    encuentra en todas las personas que pueden ver. Sin embargo, el nivel
    de sensibilidad es variable y depende fundamentalmente de factores
    culturales que se profundizan con la educacin.

 2. El hbito cultural. Tiene que ver con las variaciones que responden a
    diferentes prcticas culturales y periodos histricos.

 3. El conocimiento crtico. Se relaciona con las concepciones sobre el
    modo en que se moldea y se mediatiza la representacin visual de manera
    histrica, cultural y artstica, y la postura que tiene el espectador
    con respecto a ella.

 4. La apertura esttica. Se ocupa de las respuestas emocionales y
    sensitivas a la experiencia visual, las cuales conectan directamente al
    significado fuertemente apoyada por la experiencia visual que al
    respecto se tenga.

 5. La elocuencia visual. Integra todas las experiencias anteriores con el
    propsito crear cosas para ser vistas. Todo ello requiere una compleja
    mezcla de sensibilidad perceptual, hbito cultural, conocimiento
    crtico y apertura esttica.

La alfabetizacin visual y tecnolgica apunta directamente a la crtica de
los mensajes visuales e informticos con los que diariamente conviven
nuestros alumnos. No debe de reducirse el trmino a nicamente capacitacin
en el uso de la computadora o la lectura y produccin de imgenes; los
profesores debemos de fungir como una gua que lleve a nuestros estudiantes
a analizar y reflexionar sobre lo que hace la imagen en su sociedad y en
l. Es tambin deseable que se lleve al alumno a practicar una visin
crtica de los hechos, para ello es necesario que se exprese (oralmente,
preferentemente por escrito) sobre lo que previamente ha reflexionado y
discutido con sus pares, sa tendra que ser la postura fundamental del
docente con respecto a las nuevas tecnologas y la imagen como propsitos
educativos en un taller de lengua.



Una propuesta de aplicacin de las nuevas tecnologas en el aula

Una posibilidad de aplicar las nuevas tecnologas en el aula es posible a
travs de la utilizacin de estrategias encaminadas a la elaboracin de
proyectos por parte de los estudiantes. El aprendizaje por proyectos es una
metodologa que se sustenta en retar a los estudiantes a aprender a travs
de rescatar, comprender y aplicar herramientas que les ayuden a resolver
problemas, en muchos casos a situaciones que se pueden localizar en la
comunidad en la que se desenvuelve cotidianamente.

Cuando esta metodologa se utiliza como estrategia de enseanza
aprendizaje, se tienen que reconocer cules son las habilidades que poseen
los estudiantes y cules son las que se desarrollarn. Dado que es
frecuente aplicarla como un trabajo grupal o por equipo, se promueven
actitudes pertinentes que conducen al aprendizaje tales como la
responsabilidad, el esfuerzo, la comprensin de los roles que se tienen en
la comunidad y un compromiso social mayor que implica la propuesta de
soluciones al o los problemas abordados, as como una toma de posicin y
conciencia crtica y ejecutiva.

El desarrollo de proyectos se ha sustentado en la filosofa pragmtica que
establece que los conceptos son entendidos a travs de las consecuencias
observables y que el aprendizaje implica el contacto directo con las cosas.

En este sentido el aprendizaje visto como un proceso continuo de
adquisicin y asimilacin de significados, cobra relevancia debido a que el
aprendiz confronta los significados acadmicos de la disciplina propuestos
en los problemas a resolver y los significados de su cotidianidad obtenidos
al entrar en contacto con su realidad inmediata, por lo que el papel del
profesor est encaminado a mediar en la construccin de estos dos
significados.

En esta estrategia las evidencias del aprendizaje pueden ser identificadas
con claridad, aunque los resultados parciales de los aprendizajes obtenidos
a lo largo del proceso pueden variar puesto que dependen de cada sujeto y
no estn predeterminados. Sin embargo una planeacin previa como hiptesis
de trabajo puede configurar cules seran los aprendizajes deseables que se
quieren promover y los desempeos requeridos para evidenciar su dominio.

En el caso especfico de aprendizaje por proyectos, dirigido a alcanzar
aprendizajes sobre imgenes visuales y la aplicacin de tecnologas, hay
una multiplicidad de posibilidad que nos ayudan a alcanzar dichos
propsitos. Por ejemplo en el Plan de Estudios Actualizados del CCH (15),
la unidad 1 del tercer semestre (texto icnico-verbal) se puede predefinir
el tpico a desarrollar durante el proyecto, por ejemplo: elaboracin de
mensajes audiovisuales dirigidos a promover actividades culturales en la
comunidad escolar, campaa publicitaria para erradicar el problema de la
basura en la escuela, elaboracin de videos destinados a los compaeros
estudiantes en donde se d a conocer qu es nuestra escuela y que es la
universidad, cortometrajes, presentaciones en PowerPoint donde se prevenga
al estudiante de actitudes de alto riesgo que pudieran existir en su
entorno escolar (reprobacin de materias, drogadiccin, corrupcin,
etctera).

En todo momento se har explcito al estudiante-aprendiz que la
manipulacin de la imagen es fundamental para alcanzar los objetivos que se
planteen en su proyecto; igualmente se propiciar el trabajo en equipo. El
profesor supervisar los trabajos de los estudiantes desde la concepcin de
la idea, la elaboracin del proyecto, la recogida de material, la
elaboracin del producto y la divulgacin del mismo ante un auditorio real.

Es importante mencionar que el profesor brindar el soporte terico
necesario a los alumnos (elementos para el anlisis de la imagen,
elaboracin de guin cinematogrfico, apoyo en el uso de herramientas
PowerPoint, etc.), si decide hacerlo a travs de asesoras por equipo; es
necesario que algunas categoras tericas (qu es la imagen?, cmo se
analiza una imagen?, qu es una herramienta informtica?, etc.) se hagan
en sesin plenaria frente al grupo. Con respecto a la socializacin del
producto elaborado por el alumno, es necesario que se haga frente a un
auditorio real y dirigido al enunciatario para el que originalmente se
concibi (estudiantes de primer ingreso, profesores, comunidad en general).

Algunas otras ideas que ponen al servicio de la docencia a las nuevas
tecnologas y la imagen son: elaboracin de historietas a partir de la
lectura, anlisis y resumen de una novela o un libro de cuentos; creacin
de una pgina web en donde se fomente la lectura de textos literarios a
travs de reseas elaboradas por los alumnos; intercambio de opiniones
sobre la lectura de textos literarios; creacin de foros de discusin a
propsito de la lectura de una novela, un artculo, una serie de poemas, un
montaje escnico, un programa de televisin, la lectura de una nota
informativa, un editorial o un artculo de opinin, un noticiario
televisivo, un reality show... En fin, lo importante es poner las nuevas
tecnologas y la imagen al servicio del espritu crtico de nuestros
estudiantes, no olvidemos que stas se comportan igual que el El canto de
Escila: SEDUCTOR, pero a la vez TERRIBLE. Por fortuna, nosotros no tenemos
que amarrar a nuestros estudiantes al mstil, como se amarr Ulises en La
Odisea. Basta con que hagamos consciente al muchacho de que la tecnologa y
la imagen es un medio que se pone al servicio de la comunicacin y de que
si lo tratamos de una perspectiva crtica podemos prevenir futuros patrones
enajenantes y terribles que en lugar de ayudar perjudican en el uso que de
ellos se haga.



Bibliografa general

  ARIZPE, Evelyn
   y Morag Styles. Lectura de imgenes. Los nios interpretan textos visuales. Tr. Mara Vinos. Mxico, FCE, 2004. 402 pgs. Espacios para la Lectura.

  BAUDRILLARD, Jean.
   El crimen perfecto. Tr. Joaqun Jord. Espaa, Anagrama, 1996. 203. pgs. Col. Argumentos.

  Diccionario de
   hermenutica. Una interdisciplinaria para las ciencias humanas. Dirigida por A. Ortiz-Oss y P. Lanceros. Universidad de Deusto. Bilbao. 862 pgs.

  FERREIRO, Emilia.
   Pasado y presente de los verbos leer y escribir. 2 edicin. Mxico, FCE, 2002. 95 pgs. Coleccin Popular.

   . Cultura
      escrita y educacin. Conversaciones de Emilia Ferreiro con Jos Antonio Castorina, Daniel Goldin y Rosa Mara Torres. 2 edicin. Mxico, FCE, 2000. 262 pgs. Espacios para la lectura.

  GOMBRICH,
   Ernest H. Gombrich Esencial. Textos escogidos sobre arte y cultura. Edicin a cargo de Richard Woodfield. Espaa, Editorial Debate, 1997. 624 pgs.

  LANCEROS, Patxi.
   La herida trgica. El pensamiento simblico tras Hlderlin, Nietzche, Goya y Rilke. Barcelona. Anthropos, 1997. 223 pgs. Serie: Autores, Textos y Temas Hermeneusis.

  LYOTARD, Jean
   Francoise. La condicin posmoderna. Tr. Mariano Antoln. 8 ed. (2004). Espaa, ctedra. 119 pgs.

  MEEK, Margaret.
   En torno a la cultura escrita. Tr. Rafael Segovia. Mxico, FCE, 2004. 347 pgs. Espacios para la Lectura.

  PETIT, Michle.
   Lecturas: del espacio ntimo al espacio pblico. Tr. Miguel Paleo et al. Mxico, FCE, 2004. 168 pgs. Espacios para la Lectura.

  TOURAINE, Alain.
   Crtica de la modernidad. Tr. Alberto Luis Bixio. 2 ed. Mxico, FCE, 2002. 391 pgs.



Hemerogrfica:

  GONZLEZ ALARCN, Gabriela y Marina Kriscautzky Laxague. Por qu usar
   las tecnologas informticas en la enseanza bsica, en suplemento
   Enter@te. Internet, Cmputo y Telecomunicaciones. DGSCA/UNAM. 28 de mayo
   de 2005, ao 4, #39, pg. 14. Gaceta UNAM #3, 811.

  OCHOA SOLS, David, et al. Profored II. Curso-Taller: Estrategias para
   promover el aprendizaje. UNAM/CCH Secretara Acadmica, Departamento de
   Formacin de Profesores. Junio 2004.



Notas

 1. La acepcin herida trgica la utilizamos en el sentido que lo hace el
    filsofo Patxi Lanceros: ...momento que la diferencia, la ruptura o el
    conflicto ms radical llegan al pice de su expresin; es decir, tiempo
    en que se abre un abismo fundamental y constitutivo (Lanceros: 05:97).

 2. Alain Touraine. Podremos vivir juntos? Mxico, FCE. Pg. 9.

 3. Trmino acuado por J. F. Lyotard, y que identifica una forma de ver el
    mundo que se opone totalmente a la visin de modernidad.

 4. Alain Touraine. Op. cit. pg. 187.

 5. Gabriela Gonzlez Alarcn y Marina Kriscautzky Laxague. Por qu usar
    las tecnologas informticas en la enseanza bsica en suplemento
    Enter@te. Internet, Cmputo y Telecomunicaciones. DGSCA/UNAM. 28 de
    mayo de 2005, ao 4, #39. Pg. 14.

 6. Emilia Ferreiro. Pasado y presente de los verbos leer y escribir. Pgs.
    24 y 25.

 7. dem. Pg. 12.

 8. dem. Pg. 13.

 9. dem. Pg. 16.

10. dem. Pg. 18. La autora pone por ejemplo el artculo publicado en
    Mxico en la seccin de Negocios el 29 de marzo de 2000, por el
    peridico El Financiero.

11. E.H. Gombrich. Gombrich Esencial. Textos escogidos sobre arte y
    cultura. Pg. 41.

12. dem. Pg. 45.

13. Citado por Evelyn Arzipe y Morag Style, Lectura de imgenes. Los nios
    interpretan imgenes visuales. Pg. 74.

14. dem. pg. 76.

15. Subsistema de bachillerato de la Universidad Nacional Autnoma de
    Mxico (UNAM).

** Armando Segura Morales
   prroust@yahoo.com.mx
   Docente mexicano (Ciudad de Mxico, 1965). Ensea literatura en la
   Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx). Ha
   publicado artculos en revistas del bachillerato universitario.



=== La tica y la esttica      Ricardo Mena Cuevas =======================

En qu se diferencia el bien del mal es una cuestin esencial en la
filosofa del pensamiento moral (conocida como tica), cuyo epteto nos
compete a nosotros discurrir siquiera de una manera pormenorizada al albur
de los ejemplos suministrados por nuestra especialidad que es la literatura
comparada; en este ensayo, no obstante, resaltaremos la importancia que
tiene la filosofa del pensamiento de lo bello (conocida como Esttica), en
todo juicio moral sobre los hechos, respaldando esta opinin con ejemplos
sacados de los sentimientos que todo humano posee, al confesarse que no es
ms que una criatura sedienta de luz, de amor verdadero y de destellos.

Lo primero que uno debe refutar en tica es este extremo certero pensado
por el egregio Spinoza: que no deseamos las cosas porque sean buenas, sino
que son buenas porque las deseamos. Esta proposicin verdadera, no
obstante, como toda proposicin parcialmente verdadera, se nos postula
hertica; y es hertica, no porque deba ir a la hoguera en donde fueran
calcinados muchos de los buenos libros de don Quijote, sino porque no dice
toda la verdad sobre la tica, sino sobre la moral particular de cada
sujeto, esto es: la proposicin de Spinoza apela a los deseos, no a los
juicios formulados sobre esos deseos y, por tanto, se conforma como una
frase explicativa de la moral subjetiva y relativista: es decir, importante
para uno mas ftil para todos.

Porque el hecho es que para enjuiciar si nuestros deseos son buenos o
malos, deberemos hacerlo partiendo de si son buenos o malos con relacin a
un sistema determinado y concreto; con respecto a un conjunto de reglas.
Sera divertido ver jugar al parchs a ciertos amigos, para comprobar cmo
en el momento en que uno de ellos ha sucumbido en la derrota producto del
destino, la suerte esquiva y las malas elecciones personales, ste se
levanta de la silla con lgrimas en los ojos producto de un insano y herido
orgullo, seala a los cielos con el dedo ndice de la mano derecha y
proclama: Segn mis propias reglas, que son buenas porque son mas y las
deseo, yo sumo 40 casillas por haber perdido mi ltima ficha
voluntariamente!. Desconocemos la cara de los participantes, pero seguro
que el ms sensato tambin se levantara y dira esto con toda su
solidaridad y caridad cristianas: Hermano!, gritara apelando al Supremo
para, al instante, bajar la voz suplicante: Todos conocemos tu amor por la
amistad y tu mayor pasin por el xito, muy de moda hoy da merced al
capitalismo de los banqueros, empresarios y filibusteros, dicho sea de
paso... (Sin duda!, gritara otro compaero con el corazn desbocado
por la exposicin de la Verdad desnuda). Amigo, hermano!, continuara el
portavoz, tu amor al xito y a la victoria es grande y lo respetamos,
pero nunca podr ir en contra de las normas del juego, iguales para todos!
(Bravo, bravo, hurra!, vociferaran todos al unsono). Y con esto se
reanudara el juego por los cauces comunes dictaminados por el parchs,
todos abrazando al perdedor, que dejara de llorar para rerse de su ltimo
error horrendo.

Obviando este ejemplo literario de corte dickensiano, lo que quiero decir
es que debemos partir de lo que ense Aristteles en su Poltica: que el
hombre es un ser social y, por ende, debe encauzar sus comportamientos de
acuerdo con unas reglas. Estas reglas, no obstante, diferirn dependiendo
de muchos aspectos influyentes en las sociedades humanas como pueden ser el
clima, la geografa, la religin, la tradicin, la cultura, etc. As las
cosas, si bien podremos hablar con propiedad de la tica de la Grecia
clsica, de la romana, de la cristiana, de la rabe, etc., y no estaremos
en la capacidad de dictaminar cul de ellas es ms verdadera, porque no
existe un baremo absoluto (que sera Dios) en la Tierra, s podremos
referir cul de ellas es ms justa por ser solidaria, igualitaria,
caritativa, equitativa y humana; por ser ms fiel reflejo de la Justicia
como Idea platnica.

Un tipo de moral infalible, un conjunto de reglas ureas que tiene el ser
humano para conducir sus acciones la suministra la Esttica, la idea y
presencia que tenemos de la Belleza. Y se puede probar este hecho si tan
slo miramos a una madre con su hijo entre los brazos, o a dos amantes
besndose con una pasin omnvora, para concluir esto: que amar a las cosas
es bueno, no porque lo deseamos, sino porque, primeramente y antes de
pensar nada, el amor as mostrado se nos aparece l mismo bello, divino, el
reflejo hipostasiado de una Belleza suprema que reina en el Universo.

** Ricardo Mena Cuevas
   ricardomenacuevas@hotmail.com
   Escritor espaol (Mlaga, 1975). Abogado de profesin.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Poemas
       Migdalia B. Mansilla R.

   *** Lejanos parientes indecentes
       A. Morales Cruz

   *** Poemas en la frontera
       Reynaldo Garca

   *** La dulzura
       Juan Prez Rosales

   *** Poemas
       Piera Pallavicini

   *** Espejos o (With the moon on my hands) espejismos
       Adriana Lamela

   *** Dos poemas
       Ana Mara Fuster Lavin

   *** Las palabras de pap
       Gianmarco Farfn Cerdn

   *** Poemas
       Jefrey R. U. Pea

   *** Dos textos
       Silvia Rodrguez Bravo

   *** Pasado en limpio (extractos)
       Arturo Gutirrez Plaza

   *** Maldita niebla
       Silvia Hebe Bedini

   *** El deseo ntimo
       Linda Gonzlez

   *** El guitarrista
       Tere Casas

   *** Poemas
       Rolando Revagliatti

   *** Los diarios de Lem. Newton el mago
       Carlos Montuenga

   *** Tres relatos
       Hctor Antonio Robles

   *** Cuerpos de resistencia (extractos)
       Magaly Salazar Sanabria



=== Poemas      Migdalia B. Mansilla R. ===================================

*** Nmada

errante la palabra
surca el desierto
de la espera
en un lugar sin nombre
acuden los recuerdos

ignoro cmo llamarte
mis gritos se ahogan
en la garganta seca
donde el silencio
te bebe y se quiebra

deambulo en espiral
nmada herida
solitaria insomne
de los sueos perdidos

soy la otra yo

la de la aciaga sombra
de un compromiso
sin mirada
y sin destino

no s cmo llamarte
ignoro tu nombre
soy la otra yo
la de la palabra /ausente



*** Sin significado

laderas desiertas de un cuerpo
maniatado
rgido de anhelos
hambriento de lunas
y de difanos albores

vuela en la brisa
un tropel de ocasos
arrasan las horas
de un sentimiento muerto
ayuno inclemente del amor

en un papel sepia y arrugado
dibujo un boceto de eventos lejanos
un poema inconcluso
versos que buscaron la rima
un maana que se hizo aicos
y un presente que se ahoga
en articulados desesperos

surges del ayer
fantasma de mi sombra
halo azul de las penumbras
inquieto nombre que ronda
las lneas de mis cartas perdidas
te asomas
escucho
y al temblar mi voz al llamarte
vuelves a ser eco
entre las piezas rotas
del rompecabezas de mi vida



*** hay das

hay das
como el de hoy
hundidos de horas
extraos
vacos de memoria
llenos de penumbras
y de lutos desolados

hay tiempos
como el de ahora
en que siento muero
lentamente
cuando la risa huye
ms all del llanto

** Migdalia B. Mansilla R.
   migbet51@yahoo.com
   Escritora y pintora venezolana (Cabimas, Zulia, 1950). Licenciada en
   educacin, orientadora y evaluadora escolar.



=== Lejanos parientes indecentes      A. Morales Cruz =====================

      (Nota del editor: publicado por la Universidad Tecnolgica de Panam,
      acaba de aparecer Lejanos parientes indecentes, un libro de cuentos
      con el que el escritor A. Morales Cruz obtuvo el Premio Nacional de
      Cuento Jos Mara Snchez 2006. Me interesa una escritura con
      detonaciones, inestable, afirma el autor sobre su obra, de la que
      hoy presentamos dos relatos a los lectores de la Tierra de Letras).

*** Un sitio que encontr para Madona

Esta habitacin es de lo ms rara. Llena de un lodo verdoso, toda la
habitacin es un mbito de fango. Creo que hay ms de seis pies de lodo. No
hay ningn mobiliario, excepto la cama, al fondo contra la pared donde
puedo ver a mi pobre abuela o el cadver de ella acostada. Un tigre le
hunde sus filosos y exagerados colmillos despedazndola, le rasga el
vientre, muerde el hgado, le arranca el vaso, las tripas las jadea en el
hocico descomunal lleno de sangre por toda la pared y en las sbanas. Yo lo
observo hundido en el nauseabundo lodo que me va llegando hasta las
rodillas. Afuera la noche es de una oscuridad sorprendente. Me da la
impresin que es tan oscura que hace olvidarse a uno de todo lo que es. Su
nacimiento, sus historias, la edad, los amigos, la mujer de uno, el primer
auto, el domicilio. Es oscura como un par de zapatos negros. Estoy
realmente asustado, sudo, mis ojos se quieren salir, estoy francamente
aterrado. Al rato oigo un automvil que hace un estruendo al parquearse a
un lado de la casa. Se abre la puerta y llegan 3 hombres uniformados
acompaados de 4 secretarias. Todos cargan sus sillas y una pequea mesa de
esas que venden en las ferreteras y otras tiendas de cosas del hogar.
Prcticas, ligeras. Los hombres discuten e intercambian en un lenguaje
ininteligible, las secretarias hacen anotaciones, pero miles de anotaciones
que colocan en cientos de bloques de papel. Baja la temperatura y tambin
el nivel de lodo desciende hasta casi desaparecer. Entonces la habitacin
se llena de los papeles con las notas de las secretarias y los hombres
fuman largos tabacos sin parar de discutir. Eso s, no se entiende nada de
lo que dicen. Esto es realmente inaudito. Por fin, los hombres se levantan
y se van. Las secretarias se quedan como perdidas con las caras tristes,
como si fueran vctimas de un despido injustificado. Se la pasan sentadas,
no hablan, slo revisan los papeles como buscando una palabra mal dicha,
una falta de ortografa, una gramtica mediocre. Despus un muchacho en una
moto irrumpe en la habitacin con dos cajas de pizzas y un litro de soda.
Las secretarias comen. El muchacho quema la moto y pasa a la habitacin
como para quedarse para siempre. Una de ellas lo abraza y uno presiente que
habr boda, que estn enamorados. Las otras lloran y discuten en voz alta.
Hacen gestos de salir de la habitacin y arreglar las cosas afuera. En
efecto, abren la puerta y se oyen unos disparos. El muchacho con la
secretaria, conversan animados y en un papel dibujan muebles, decorados,
como que intentan arreglar la habitacin, rehacer sus vidas. Irse de viaje
en un crucero. Entonces la oscuridad de la noche se vuelve ms espesa.
Semejantes imgenes las puedo ver, abandonadas en mi cerebro, cuando compro
en una farmacia pldoras para dormir.



*** La casa llena de agua

La casa llena de agua. Por los bordes, entraba la agitacin de lo lluvioso.
Las hojas de zinc semiquebradas eran un paradero de agua colndose por
entre las ranuras radas y dbiles. Era una casa dbil, encima de ti.
Tratabas de incorporarte y volvas a tumbarte en la cama. El fro y el
viento tambin te hacan dbil o frgil. Porque la fragilidad es la mejor
condicin del vidrio. Y t calificas como esa copa de cristal. Un ser
vidrioso es un ser compuesto de melancola. Ya el agua llegaba hasta un
poco ms arriba de los tobillos. Yo me levantaba del agua como un meteorito
acutico y miraba el mbito inundado contigo en la cama. Charqueaba de un
lado a otro, como buscando algn objeto de oro o un viejo documento
personal, tal vez una carta con tus iniciales. Pareca martes. Porque los
martes es cuando ms llueve en octubre. Ya me haba acostumbrado a esa
rutina. No hay reportes en la radio. Pero la tormenta persiste y afuera se
escucha el zumbido como si tuviera boca o los dragones de los cuentos se
hubieran zafado de las pginas y escurridizos se metieran en la naturaleza
de la lluvia, para darle una expresin pero que le dicen tormenta para no
decir dragn.

Y yo te cuento, mientras duermes, la historia de los aborgenes que huyeron
de la superficie de la tierra para cavar hoyos profundos y esconderse de
los leones y de los monos de colmillos que atrapaban y desgarraban como
presa, mientras cavaba cerca de la cama un hoyo real. T volvas a intentar
levantarte pero el miedo al ahogamiento se transformaba en un terror que
por tus ojos se vea. Pens que con un alma as, tan frgil, es imposible
sobrevivir a una hostilidad como sta.

Ahora te contaba cmo mi padre muri en un tiempo como ste, alrededor de
abril, cuando la humedad se apodera vaporizando y ahogando la respiracin
mientras uno quemaba la madera podrida abandonada en la intemperie de las
calles.

Entonces me preguntaste si era mejor morir obstruido por el agua o
requemado por la asfixia del calor incesante que se cierne en abril, cuando
aparecen las moscas.

Trep al calor de la cama, puse una almohada apretando tu cara y t
jadeando por la falta de aire te quedaste flotando en la cama de tu
abuelita.

Ahora s, ya no me preguntars ms por qu hago estas cosas.

** A. Morales Cruz
   a_morales37@hotmail.com
   Narrador y poeta panameo (Panam, 1952). Ha recibido el Premio
   Universidad de Panam, el 2 lugar en el Torneo de Poesa de Verano Inac
   1982, el Premio Municipal de Poesa Len A. Soto, el Certamen Nacional
   de Cuento Csar Candanedo 1994 y el Premio Nacional de Cuento Jos
   Mara Snchez 2006, as como una mencin honorfica en poesa del
   Premio Nacional Ricardo Mir (1996). Ha publicado los poemarios Esta
   primera vez bast la sal (Universidad de Panam, http://www.up.ac.pa,
   1978) y El crculo, la grieta (Editorial Signos, 1996), y el libro de
   cuentos Lejanos parientes indecentes (Universidad Tecnolgica de Panam,
   http://www.utp.ac.pa, 2006). Poemas suyos aparecen en la Antologa de
   poetas jvenes de Panam (1982). Ha publicado textos en diarios,
   revistas locales y pginas electrnicas.



=== Poemas en la frontera      Reynaldo Garca ============================

*** Poesa indocumentada

Nadie amenaza tu sombra
Los crepsculos son cobija del inmigrante,
Sus vasos se revientan con la noche,
hace fro y los sahumerios quedaron tan lejos
en las orillas del beso de la madre.

La caminata ha sido a vuelta de luna,
Seis meses detrs de los veranos
El universo hizo flotar edades y memorias
Heridas que se arrugan en el dolor de calle
Mitad hambre, mitad tristeza
Contigo viajan con pasaporte y dobladas en un papel
Las esquinas de la casa de tu pueblo
calentado por el polvo que solloza
El pueblo es un olvido con aliento de aguaceros
Y hambre de nios con que juega hmeda la luna
As somos, un pueblo que camina hacia otros pueblos,
Un paisaje de rboles y ros paralelos
Una msica de guitarras y cauelas
De olvidos difusos, de amores que slo
Caben en esta cicatriz que deja el dolor del viento

Los indocumentados somos un ro que sube con la estacin de los muertos
Nuestros pasos siempre arrastran lo mejor de nosotros a la muerte
El sombrero blanco de la niebla en los picachos
Y el negro de tus ojos y de tu piel
Es un nervio suelto de la tierra
Que ahora besa las manzanas en California
Y limpia las ventanas para que el sol entre a las calles de Manhattan



*** Qu pena no verte

Ah muchacho!
Que pena no verte afilar las navajas
Correr de la polica
Abrazar a tu madre
Antes de subirte a las siete
En el bus de las siete,
Antes que te desgajes en amores
Por la colegiala que nunca te perdi de vista,
Antes que te lleves la pelota de basket
Y manchs la nica camisa del uniforme
Antes de desviarte a la otra calle
Porque en esa pueden matarte.
Ah!, muchacho
Qu pena no verte
Con tu sonrisa matemtica
Con el olor al trigo, al maz y al caf
Pintando consignas, abriendo veranos,
Descubriendo luces en el cuerpo de las muchachas
Abrigando poemas con la pasin de los locos
Leyendo el invierno en los almanaques.
Contando la historia de una patria dulce
Que se escondi en la higuera.
Te deslizaste en esos sueos sin fin
Hasta encontrar en la calle
La viva jaula de los otros locos
Los que se fuman el amor
Rifando el barrio
Aunque no lleguen al crepsculo sus huesos.
Que pena no verte afilar las navajas
Fue el viernes de caprichos y calles de sed
Te levantaste temprano
Para llegar al bus de las siete
Y a las siete menos un cuarto
Llovi como llueve en octubre silencioso y seco
Y call una luna de edades en tu corazn
Se desangraron las venas entre los disparos
Corriste hacia el muro, tu grit afin las cuerdas de una guitarra
La muerte llam como humilde muchacha.
Qu pena no verte esperar en la esquina,
silbar a las chicas que salen del banco
Jugar como juegan los nios maduros
Llegar a la casa besar a tus hijos
Llevarlos al lago y al colegio tranquilos
Para morir hay que saber que el futuro es un cuello de botella.



*** Es el cansancio de la calle

Es el cansancio de la calle
El brindis sin palabras ni discursos
El acceso de tos, la mueca spera
La cancin que sale del que slo silba
La ingrata fragancia de las ciudades hiperactivas
La mosquita muerta
El reloj de pulsera
Que slo funciona si ests de prisa,
El peridico que vuela de da en da
Las seis de la maana puntuales
Con el caf de la gasolinera
Inician su muerte los pjaros y los hombres
La consigna es optimista
Pero tiene las manos sudorosas
Y la sangre enfrindose en una autopista.

A las cumbres de los presidentes no llegan
Ni los ancianos, ni los paralticos, ni los mojados,
Ni los tientas a ciegas, ni los come una vez en frica
O en las calles dolorosas de Guatemala
O en los barrios pobres y violentos de Laredo y El Salvador
All estn ellos discutiendo el mundo sin nosotros,
Las selvas muertas del Amazonas salivan su cansancio.
Otro da
Mientras tanto vete a dormir
Con el amargo sabor del salario que no alcanza.



*** Poemas de la ciudad

Lo que entre vos y yo pase
lo pondr en los anuncios de los diarios,
lo diremos en el sermn de la tarde
lo escribir en los graffiti del barrio
lo alcanzar a refugiar de los infieles,
lo haremos cobija y pan y aire
para alimentar los amores de las plazas.
Lo que digamos ser sellado
como ttulo prohibido en los estantes,
como espejo que se queda sin imagen.
lo diremos despus de los sahumerios y los cristales agitados
lo diremos sobre todo en las noches
con las luces apagadas
de los sitios claros de tus ojos.
Lo que entre vos y yo pase no termina
se ajusta a las historias de los pueblos
a las ancdotas que invaden
las esquinas y las plticas de las mejores gentes
aunque vos y yo nos alejemos.
Los patios de piedra no se cansan
no se detienen los impasses de la gloria
en las crceles de aluminio de los nidos
de las campanas lejanas y yo canto como un loco
entre poemas y lgrimas
debajo de las sombras
para tu tristeza y tus distancias, si te hace falta.



*** Caminos

El pueblo se ha puesto a jugar entre la aurora
como un nio en las rodillas de un viejo
y apuesta por el sol del medioda
Para ese tiempo los 6 millones de habitantes estaremos mirando los cometas
dibujando el mar de nuestras esperanzas, quizs seguros de nuestra muerte
      [prematura
los lirios habrn llegado tarde a nuestra cita de amor,
a un lado del ro las golondrinas entonarn su cancin de luz de los
      [veranos.
La ciudad se acostumbra
a no rer entre la bruma de tus pechos, cansada y sola despus de la
      [violencia.
Esta ciudad puede esperar por tu cansancio
y hacerte llorar en las madrugadas por la luna que se pierde
como nia secuestrada entre flores viejas de esperanza.
Mi ciudad: no morir seguramente por los daos de su ausencia
ni olvidar las maanas de los ros transparentes
de la casa y el sol en el tejado,
aunque ahora slo cuelgue tu recuerdo en la postal de otros poemas.
Los mendigos van y vienen por la plaza que asegura sus tristezas
tienen nombres que ya olvidaron
y se esconden del recuerdo, por eso nadie llora cuando mueren,
ni las aseguradoras se disputan las primas de sus sueldos
hablan de la vida como un puado de sal
en el que el amor no tiene tiempo de rondarles los huesos fros
de sus inviernos de metal.
En esta ciudad encontrars piratas del siglo XXI
quizs Quijotes marchando por las calles anchas de Babilonia
San Salvador es un molino de viento
con gigantes de verdad,
y si preguntas Dulcinea ya no vive aqu
se mud a otra ciudad
la asustaron por las noches
los puentes sin estrellas
y las luces de los autos
y yo no alcanc a contarle que llegabas, t
con tu amor encendido de luna,
que los girasoles y la flor del medioda
se acuestan en la casa del poeta a beber poesa
despus de preguntar por el amor de las aves que hoy vinieron para
      [esperarte y cantar,
esta ciudad slo es un sueo donde los veranos caminan a pedazos de sol.



*** Domingos

Me levantar sobre un montn de versos
vi en la ventana las montaas profundas
los pjaros partiendo a las cpulas de las iglesias
vi al cura levantarse en su ngelus de siempre
el reloj marcando la ltima cuchillada
vi tambin el calendario de tus ojos dicindome adis,
a esta hora pint una mirada tuya en el cristal viejo de la ausencia.
para votar las mscaras que an me quedan de ti
dej que los cigarros quemaran mi bigote,
mir el cuadro de Van Gogh, los girasoles muertos,
vi el color de mis manos, record tus hombros a pedazos, suspir lejano y
      [ajeno
para saber que an vivo y que prefiero
a la muchacha recin casada con el vecino insufrido
a estas gotas de miedo de estar solo todava,
domingo de ciudad con cara de inocencia.

** Reynaldo Garca
   sntaluciarey@hotmail.com
   Escritor salvadoreo (Santa Clara, San Vicente, 1964). Ejerci la
   docencia y trabaj en la ctedra de literatura y comunicacin de la
   Universidad Estatal y la Universidad Francisco Gavidia (UFG,
   http://www.ufg.edu.sv). Ha participado y ganado algunos certmenes
   literarios de su pas, como los Juegos Florales de Santa Ana, Sonsonate,
   San Vicente y el premio de poesa Salvadoreos en el Mundo (2007).
   Textos suyos han sido publicados en algunos peridicos salvadoreos. En
   1987 fund junto a otro grupo de trabajo la revista literaria Semilla,
   como parte del desarrollo poltico de las comunidades de jvenes
   escritores. La revista fue cancelada a causa de la guerra civil tras
   algunas ediciones. Ha escrito poesa y cuento bajo el seudnimo de
   Salvador Robles y actualmente prepara la edicin de la novela La mujer
   del herrero y el poemario Poemas bajo la sombra, que responden a la
   temtica de la poesa indocumentada que junto a otros poetas est
   impulsando en Dallas, Texas (EUA), donde actualmente reside.



=== La dulzura      Juan Prez Rosales ====================================

                                                    Para Alba, tan luminosa

Ahora que duermes podr ver los pjaros que salen de tu boca. Agradezco a
los dioses esta lluvia inacabable que se derrama en Pars, que tuvisemos
que recogernos en nuestro pequeo refugio de 23 euros al da, y que t, con
esa voz con la que instalas la lluvia en mi alma, dijeras que me esperabas
en la cama, que no tardara, que fuera pronto a abrazarme contigo para que
me inventara una poesa. Yo no quiero demorarme, ya sabes que me llenas de
vida con cada beso tuyo, slo que tengo que agarrar esas imgenes que de un
modo tan violento me asaltaron durante el da, esas que te cont de
terribles bhos sobre las cabezas de los nios, o las de la arena que se
levanta en el viento y entonces traza letras enigmticas. Buscar algunas
palabras para que no se deshagan, porque si no acabarn olvidndose y otra
vez volver a sentir cmo me crece el abandono. Esta es la razn que me
impide acudir a tu llamada, djame que rebusque en la gaveta de este viejo
escritorio, algn papel en blanco habr de encontrar para enjaular a ese
bho furioso y para apresar con redes el mensaje de la arena en el viento.
Entonces aparto mis ojos de la cuartilla iluminada por el flexo y los pongo
en ti, eres tan hermosa. Suelto el lpiz para que ruede en la madera, y
cierro mi mano derecha para apoyar la cabeza. Y empieza a suceder ese
milagro que brota de ti pero que no conoces. Debera salirte el aire
respirado, invisible y un poco caliente. No s qu los conjura, a veces
pienso que es tanta tu dulzura que debes habilitar un escape para que no te
ahogues, por eso creo que los pjaros que nacen en ti y vuelan en la
estancia son trozos de tu dulzura. Oigo la lluvia pero no oigo sus alas, s
que no las oigo porque vibran con la misma cadencia del agua, por eso
parece como si de ellas no se levantara el ruido, como si no necesitaran
del aire para agitarse, rpidas como pulsos; si pudieras verlos, estos
pjaros pequeos y luminosos, como arco iris, si pudieras contemplar cmo
vuelan sobre los enseres hmedos del apartamento, cmo giran alrededor de
ti (quizs porque sepan que t les has dado la vida), cmo alcanzan la
lmpara del techo y despus se posan y me miran y, como ocurre otras veces,
el de plumaje violeta planea hasta la penumbra que vive entre mi mano y el
folio, como si comprendiera que de m tambin nacen pjaros,
pjaros-palabra, pjaros-voces que escribo en este papel amarillento y
antiguo que esperaba la vida en los laberintos de la gaveta. Pero t
duermes, llena de luz, envuelta en alas como si fueras la diosa de la
dulzura, no sabes nada de este maravilloso estrpito que ahora mismo
sucede. El pjaro violeta enreda sus patitas entre mis dedos y los empuja
con su cabecita para alcanzar la palma de mi mano. Agita levemente sus alas
y se adapta a la geometra cncava que he inventado con mi mano. Y entonces
me mira desde all abajo, tan tierno, tan triste, y a m se me vienen tus
ojos inundados de maanas, y me desnudan y me envuelven. Llueve mucho,
fuera es la noche, pero en nuestra casa de Saint Germain las gotas furiosas
sobre las calles entran por las rendijas de la puerta como un murmullo de
alas que mueven el aire para que t respires; si lo vieras, amor, si
pudieras notar cmo los pjaros me avisan de que ya lleg el momento de que
apague la luz y me abrace a tu cuerpo, para que nos demos las manos y me
recuerdes lo de la poesa, y yo slo podr decirte que toda palabra es
escasa, que enlazar una con otra con la oscura tristeza de saberte
inasible, de saberte inatrapable. Entonces te acercas a m y me abrazas, y
tu pelo queda a la altura de mi boca. Hablas para decirme que me duerma, y
los pjaros se esconden en la penumbra para volverse invisibles. Yo aprieto
mis labios en tu cabello y respiro tu aliento para que me llegue al
estmago, donde los pjaros ms pequeos se han refugiado. Cierro los ojos,
slo quiero sentir el hermoso ritmo de tus pulmones, mientras llueve en
Pars, nada ms que llueve.

** Juan Prez Rosales
   jperros@gobiernodecanarias.org
   Escritor espaol (Las Palmas de Gran Canaria, 1962). Es profesor de
   matemticas en enseanza secundaria. Su obra permanece mayoritariamente
   indita.



=== Poemas      Piera Pallavicini =========================================

*** Ca

Anoche ca,
Slaba a slaba aterric en tu nombre,
Desplac las soberbias letras
Y despoj esa tilde molestosa

Anoche perd,
Me amarr ese quinteto infame de letras
Protegindose, atacndome

Y yo sola ah...
Sin palabras
Frente a la gran palabra aquella,
Esa que ya no articulo
Que mi boca no dice
Que mi mano no toca

Anoche ca en tu nombre
Entre calles y desbordes



*** Disfraz de verso

A veces me visto de poesa
Y disfrazo montaas y mares
Juego a que mi corazn se rompe
A que lloro infinitamente, a los malestares...

A veces me visto de poesa
Y pienso que lo que digo lo invento
Que vivo en armona
Que slo juego a que siento

Hay veces tambin,
Que desvisto mis instintos,
Que descubro mis males,
Que descascaro mi blando corazn
Y lloro...

Es entonces,
Cuando escribo una poesa,
Sin importar la rima, la ortografa,
Y disfrazo lo que siento,
Con mediocres versos...



*** Duele

Duele,
No se dnde pero duele
No se qu, pero duele

Duele,
Sutilmente duele
Raudamente duele

Duele no se dnde
Duele no se por qu
Duele no se cmo
Pero s que duele

Duele aqu y all
Duele por dentro y por fuera
Duele en la cama y el mar
Duele tanto...
Tanto duele...

Duele la espera y la sorpresa
Duele la risa y la ira...
Ir ese dolor no se dnde
Cayendo encerrado en una gota,
Cayendo disfrazado y aguado

Duele no se cunto...
pero cunto duele!



*** En mi cabeza

Te escribo para informarte
Que ya hasta el pelo me has cansado...

Que no te extrae pues
que un da
Hasta la puerta de tu casa avance la polica
Y te ate tus lindas manos con tu desteida corbata

Y te digan que te arrestan:
invasin a la propiedad privada

Que no te extrae te digo,
Que me he dado el tiempo de avisarte
Que tienes mis rincones invadidos,
Que no intentas ya soltarte

Te escribo para informarte
Que ya hasta el pelo me has cansado
Y que cometiste el peor delito:
Vivir en mi cabeza es un pecado



*** Maldito caf...

Una maana ms,
El sol hace rato esperaba que el agua humeara ya cansada,
La taza azul, la taza verde
La taza azul...

Una cucharada de caf,
Dos sacarinas,
Nada de azcar, porque la taza verde no est...
Un poco de leche, slo un poco
(Para la taza azul)

Caf con leche, en esa mesa
Con una silla,
Para qu ms,
Si la taza verde no est...

Por culpa de ese maldito caf...
Record que ya no est para tostar el pan
Que se fue...
Preparo un t



*** No me importa

A m no me interesa mirarte y saber quin eres,
Saber con perfeccin qu guardan esos ojos secos

No me interesa que al saludarte sonras
Y yo me acuerde
(inevitablemente)
De cmo sonreas entonces
En ese entonces...

No me importa si es que callas,
Si es que miras sin mirar
Y si intentas evitar
Lo que solamos soar

No me importa,
Lo juro,
No me importa,
Lo pido,
No me importa,
Quisiera...

** Piera Pallavicini
   pierapallavicini@gmail.com
   Escritora chilena (Santiago, 1984). Reside en Via del Mar. Estudiante
   del ltimo ao de psicologa en la Pontificia Universidad Catlica de
   Valparaso (PUCV, http://www.pucv.cl). Curs un taller de narrativa con
   el escritor Marcelo Beltrand Opazo. Algunos textos suyos han sido
   publicados en diversos medios electrnicos, en peridicos de la regin y
   en el programa de Radio Agricultura Cuentos y otras letras. Interpreta
   la guitarra y cursa estudios de guin de cine. Mantiene una pgina
   personal en http://www.pierapallavicini.cl.



=== Espejos o (With the moon on my hands) espejismos      Adriana Lamela ==

Las lneas de mis manos se han borrado.

Debajo y a la izquierda del espejo, el vaho ha dibujado una campana. Va a
romperse, pienso. Yo pens que iba a romperse.

Demora ms de un cuarto de hora la nostalgia en escribir tu nombre en el
vrtice opuesto, y los hilos invisibles del tiempo no cesan de abrirse paso
entre las grietas de los muros: van urdiendo una trama secreta entre las
baldosas, donde mis pies han echado races de inconsciencia. Y reniego del
reflejo absurdo de mi rostro; mis manos todava estn en blanco: como si
tanto anhelo anestesiado hubiera arrasado los senderos quiromnticos.

Cierro mi ojo izquierdo con la ridcula intencin de slo poder ver el lado
derecho de este desfile retorcido de las horas. Cerrar el ojo izquierdo se
me ocurre una patolgica reaccin a todo aquello que deviene sin remedio a
ras del suelo.

Los espejos son naturalezas muertas; formas, extremidades, materia
inorgnica imantada, geografas humanas de rubores obscenos que respiran
fagocitando todo aquello que se mueva frente a ellas en actitud narcisista.

La campana repica todo el tiempo encendiendo una luz mucho ms verde que la
verde extensin de un campo virgen. Y el espejo no se rompe. Me est
indicando que tengo el paso libre hacia toda obscura percepcin del otro
lado del silencio?

Los espejos son ojos que no reflejan el alma; apenas dejan ver el pesado
discurrir de la humana condicin que nos absorbe. Manchas negras;
laberintos de brea donde resbala la conciencia; el cerebro aterrado se
contrae en violentos espasmos. Y los ojos no atinan a reflejar mi lado
blanco; sigo guiando absurdamente con la conciencia sucia y el corazn al
borde de un abismo de preguntas y ya es un tic que cumple la funcin de
distraer la memoria.

Y el tiempo acecha entre los zcalos.

No me detengo. La ausencia de razones me provoca una rabia energizante:
pint de azul mi habitacin entre tus brazos.

Los vampiros horarios se empean en succionarme la ilusin de las venas, y
a pesar de que todava no distingo los crteres de la luna mis manos
siguen tensas, ansiosas de tu sangre puedo verla sonrer cabeza abajo
apenas amanece.

Congelada en el iris de tus ojos, cuntas miradas hace que no percibo tu
piel debajo de mis uas hambrientas? te amo de todos modos con la urgencia
clavada en el reflejo inmvil de m misma cuando no me reconozco viva y es
que sin vos hay una muerte ilgica que me mantiene los pies sobre la
tierra.

Te amo; con esa magnitud fsica que me proyecta al otro lado de la cara
visible de la luna. No hay espejo que pueda resistir la luna llena llenos
tus dedos de mis poros; mi boca llena de tu boca.

No es mi lengua esa espesa sombra roja que repta en las esquinas rotas;
cristalizo tu recuerdo en cada pedazo de vidrio que ahora cae gota a gota
entre mis piernas abiertas s que voy a desangrarme. Yo siempre creo que
voy a chorrear esta pasin como lquido amnitico.

Silba el viento; all sobre l los crteres desnudos. Hay un peregrinar de
estrellas como espejos que reflejan el vaco son ellos, los cotidianos
ojos de bho que reprimen la audacia de quererse y hay tus pasos guiando
mi cordura. Hay huracanes y gestas suicidas entre las hormigas que me
caminan la piel cuando percibo tu voz en el silbido del viento; y se
detiene entre mis piernas abiertas. Entonces respiro hondo: no me desangro,
no; no chorreo por la herida de tu ausencia. Es una reaccin qumica.

Los espejos mutan en lupas mientras dura un eclipse de luna.

** Adriana Lamela
   lameladriana@gmail.com
   Escritora argentina (Neuqun Capital, 1961). Trabaja como secretaria
   tcnica en una oficina del Estado provincial. Ha participado en el
   taller literario en lnea de Laura Calvo (Bariloche, 1998) y en el
   taller literario presencial de la Direccin de Cultura de Neuqun, a
   cargo de Roberto Giglione (1999-2000). Ha obtenido mencin especial en
   el V Concurso de Poesa y Cuento del Ro de la Plata, en Buenos Aires
   (1998) y varios trabajos suyos han sido premiados en juegos florales
   realizados en la provincia de Neuqun, como el Primer Premio en cuento y
   Primer Premio en Poesa y los Juegos Florales de Verano en la Ciudad de
   Centenario (1999). Un poema suyo fue escogido para la muestra
   internacional de poetas editada en 2005 por Editorial Dunken (Buenos
   Aires).



=== Dos poemas      Ana Mara Fuster Lavin ================================

*** Junio tiene nombre de mujer

      renacer la flor si se la invoca?
      Mairym Cruz Bernall

Me pides ayuda
un remedio para tu reflejo,
pero el calor de los vacos suda abandonos sobre mi piel
es el eco de tu risa perdida en la cama
donde te tuve desde el espejismo
desde las escamas de mis miedos
o desde mis labios descosidos para los tuyos:
ramos el seudnimo de los amantes sin moraleja.

Las escamas de tu voz me arrancaron los dedos uno a uno
mis muslos quedaron resecos del sndalo expirado
y sigo sudando las cicatrices del nunca jams
del pas de las maravillas en que nunca vivimos
o de la patria de las poetas muertas,
divas en la resaca del exilio a fuerza de verdades
renacer la flor si se la invoca?

Mi noche ya termina y quiero huir
me arranco los pies para no encontrarte,
nuestros sueos se bifurcaron desde la punta de nuestras lenguas
hasta la saliva de las palabras
as como tus pechos me robaron una serenata de despedidas.

El abandono suele llegar sin recetas para curarlo,
al menos, arrojo una botella con mis pasiones ocultas
queriendo morir hasta la ltima muerte para tenerte
para decirte que el amor todava puede entrar en palacio
que las otredades peregrinan bajo las sombras, pero t eres luz.

Junio, como la poesa, tuvo nombre de mujer,
as t, como yo,
perdona la inmensidad de mis silencios
as como perdonaste el hambre de nuestros recuerdos
cierra la ventana a los dolores,
la duda a tu sangre
los espejismos a tus uas,
y grtale a los ecos.

No hay recetas para la felicidad pero te invito a un caf
tampoco versos que remedien los abandonos pero fumemos juntas
quizs al menos, nuestros adioses se conviertan en cuerpos
y aunque todo sea mentira, al menos estaremos, muy cerca
para sudar siluetas, y juntas nuestros abandonos

al fin de cuentas, nunca te dije que tuviera la respuesta
ni mi poema una moraleja...



*** Daos colaterales: verano del 67

      Mara Jos, es una nia.
      Dr. Charles Llenza
      1 de agosto de 1967

      Come on baby, light my fire
      Try to set the night on fire
      Jim Morrison, The Doors

El llamado de la noche alla ante mi espejo de sal
y son tantos los gritos que ensordecen los inicios
como estos cuarenta aos de daos colaterales
de cuerpos sin alas
de sangre rebelde de horizontes ciegos
a veces huyendo de muertes irracionales
causando otras tantas,
afortunadamente, no tuve la culpa de todas;
confieso que nac y muri el Che,
Ren Magritte, Violeta Parra y Ciro Alegra.

Fui la nia que en primavera quiso morir
para renacer un verano quince aos despus.
y un manantial de peces plateados jugaron al laberinto perdido
efectos colaterales del juego a mam y pap
no volvieron a ocurrir, soy la ms pequea de tres.

Cuenta la historia los segundos de la manzana
el rbol los sarcfagos de la raz.
resultando ser necroflica de ego inusitado
de costumbres unas aburridas, otras aberrantes,
otras que slo son otras,
de maternal ternura y perversa manipulacin.

En efecto
era el ao dorado del rock cuando nac
as como nacieron The Doors, Sargent Pepper,
tambin Pink Floyd y su piper at the gates of down.

Innecesariamente desflor el verano:
sent el preciso momento de la luz,
sabore la sangre liberada a mi paso;
mis dedos hurgaron la guarida por despedir
mi cabeza coron la entrepierna maternal
daos colaterales: una nia.

Aqu estoy,
diosa porno,
cazadora de palabras por descubrir
de historias por olvidar:
en ese calendario voy borrando los malos amantes
desde el ao en que Ho Chi Min le escribi a Johnson
poco despus el Surveyor 3 desvirg la luna
as como Eusebio Lpez se tir a las trillizas del barrio
y luego el lechero se lo tir a l.

Era el ao internacional del turista
y mi madre sudaba dolores de incertidumbre
al menos me ofreca la leche de su ternura
y los escritores nuevas profecas.
cien aos de soledad en un lugar sin lmites
y Albert De Salvo no volvera a estrangular en Boston;
en el grito silencioso de la noche eterna
tambin nacieron Kurt Cobain, Olga Tan y Pamela Anderson
como Sara Montiel,
la draga amante de mi antiguo profesor de latn.

Nac escribiente mujer, desordenada leona
peregrina de cuerpos y sombras
apasionada de sueos, gaviotas y faros,
en fin, poeta, cuentista, amante, mujer
sobre todo: madre,
fiel a mis corazonadas y compromisos elegidos
al amor, la palabra y a los duendes
desde este paraso a mitad de precio
hasta la eternidad de todas las noches

y la muerte final entre en mi palacio.

** Ana Mara Fuster Lavn
   amfuster@prtc.net
   Escritora puertorriquea (San Juan, 1967). Graduada en estudios
   hispnicos en la Universidad de Puerto Rico, con una segunda
   especializacin en msica. Es editora de libros y correctora legal para
   el Tribunal Supremo de Puerto Rico. Adems ha escrito y editado
   literatura infantil para Santillana, Alfaguara Infantil y Tri-Lin
   Integrated Services (Texas, EUA). Textos suyos han sido publicados en el
   semanario Claridad (del cual es columnista de la seccin literaria de
   Trasmano) y en las revistas Novum, de la Universidad de Guadalajara, y
   Taller Literario, Revista Interamericana, Zurde y Stano 00931, de
   Puerto Rico, as como en las revistas digitales Desde el lmite
   (http://www.geocities.com/marcas1pr/Desde_ellimite.html), En la orilla
   (http://www.enlaorilla.net), Letras Salvajes
   (http://www.geocities.com/letrassalvajes), Borinquen Literario
   (http://literatura.can.com), Cuento.com y El Confesionario
   (http://www.elconfesionario.net), entre otras. Ha sido incluida en las
   antologas Cuentogotas 3 (Uruguay, Ed. Bianchi, 2003), Entresiglos 2
   (Uruguay, Ed. Bianchi, 2003), Crculo de Poesa (Uruguay, Ed. Bianchi,
   2003) y Nueva poesa Hispanoamericana (Lord Byron Editores, 2004). Su
   primer libro de cuentos para adultos, titulado Verdades caprichosas
   (First Book Publishing, 2002) gan una mencin honorfica por el
   Instituto de Literatura Puertorriquea (2003). Tambin ha publicado el
   libro de cuentos Rquiem (Ed. Isla Negra, 2005) y los poemarios El libro
   de las sombras (Ed. Isla Negra, 2005) y Annimos y clandestinos, y ha
   obtenido diversos premios en ensayo, cuento y poesa. Sus cuentos "Y su
   nombre era Caridad" y "Mi ltimo desayuno" han sido traducidos al
   portugus, con fines acadmicos, para la Universidad de Sao Paulo,
   Brasil. Adems ha participado en talleres y lecturas de poesa como en
   Grado Zero, Cultura Viva y (De)Generaciones, y en bares y plazas
   pblicas. Mantiene un blog en http://bocetosdeselene.blogspot.com.



=== Las palabras de pap      Gianmarco Farfn Cerdn =====================

I

Odiaba ir a los cementerios. Pero esta vez era inevitable: su padre haba
muerto. As que cuando le comunicaron la penosa noticia, tom el primer
vuelo que pudo desde Bogot y vino a Lima. Se hosped en un hotel tres
estrellas, y sin descansar nada, se puso el terno negro que nunca usaba
para ir al entierro. El taxi que lo llev al camposanto fue tan rpido que
casi provoca que lo entierren a l tambin.

Esa maana, all estaban todos. Su hermana, su cuado, la segunda esposa de
su padre, sus tas, primos, sobrinos y algunos amigos de aos de la
familia. Salud a unos cuantos y se puso adelante, junto a su hermana.

Llegas muy tarde, Rafael.

Lo importante es que ya estoy aqu, Vernica.

El cura, que tambin haba sido amigo del difunto, acababa de empezar la
triste ceremonia del adis un par de minutos antes. Mientras Rafael
observaba el atad de su padre pens que le hubiera gustado decirle algunas
cosas antes de que partiera lejos. Contarle lo bien que le estaba yendo por
fin en su negocio de ropa en Bogot, que estaba reconcilindose poco a poco
con su esposa Gianina, que se llevaba mejor con su rebelde hijo quinceaero
Adrin, y que se senta muy solo desde que viva apartado de su mujer e
hijo, haca ya ao y medio, en un espacioso departamento de un alto
edificio del centro de la ciudad.

Pero esa maana, todo era silencio en aquel campo inmensamente verde donde
dorman bajo tierra cientos de almas cansadas de vivir. Solamente su padre
guardado en un cajn de madera fina y reluciente, la voz entristecida del
sacerdote, y los sentidos sollozos de su hermana y otros familiares, le
daban la gris bienvenida a Lima, tras seis aos de ausencia.



II

En casa de nuevo, piensa Rafael. Un cuadro inmenso con el rostro
distinguido y serio de Marcelo, su padre, reina en la enorme sala familiar,
rodeado de muchos arreglos florales con tarjetas de condolencia.

Vernica est molesta con l. Saliendo del entierro le reclam
disimuladamente y en voz baja por la gran demora en volver a Lima.

No era tan fcil, hermana querida. Me avisaron muy tarde. Del hotel me he
venido para ac, sin perder un minuto.

No entiendo por qu pap siempre te consider tanto, si ni siquiera lo
venas a ver sabiendo que ya estaba enfermo.

Lo de siempre. Los reclamos que su hermana menor le haca no eran nuevos.
Nunca se haban llevado bien, y la muerte del padre no pareca solucionar
ese problema. Quienes s se alegran de verlo son sus sobrinos Claudia y
Felipe. Rafael siempre les manda obsequios desde Colombia, para sus
cumpleaos y en Navidad. Le preguntan cmo anda todo por all, qu es de la
ta Gianina y el primo Adrin. Suelta una mentira diplomtica y afirma con
una esforzada sonrisa que felizmente todo nos va muy bien a los tres en la
calurosa tierra del vallenato, chicos.

Vernica lo llama a un aparte, lo lleva a la cocina y le dice molesta toma,
pap te dej esto. Una carta que en el sobre blanco se lea: Para Rafael,
mi querido hijo, de su padre que lo quiere. Sorprendido, le agradece el
gesto. Vernica vuelve con el resto de la familia sin decir nada ms, y l,
lleno de curiosidad y emocin, abre cuidadosamente el sobre y empieza a
leer la carta.

Su padre le explicaba que lo haba extraado mucho, que saba lo difcil
que haba sido sacar adelante el negocio de ropa en Colombia y por eso
estaba muy orgulloso de l, que hubiera deseado ver a su nieto y nuera una
ltima vez, y que el cncer, el maldito cncer, era menos doloroso que la
ausencia de su hijo por tantos aos. Rafael llora contenidamente y sigue
leyendo. Son las lneas finales las que lo dejan sin aliento: ...y
perdname por no haberte dicho nunca, durante tus 45 aos de vida, que eras
adoptado. Jams quise correr el riesgo de que tu madre y yo te perdiramos.
Fui egosta y arrastr a tu madre conmigo, lo siento mucho, hijo mo. Pero
debes saber que tu padre, yo, el que se sac el alma trabajando por ti y te
ense todo lo bueno que saba, siempre te quiso y te querr como ningn
otro padre. Rafael tira furioso la carta al piso, sale con el rostro
desencajado de la cocina, y, como un fantasma, sin despedirse de nadie,
ante la sorpresa de su familia entera, deja la casa del padre, pensando con
todo el rencor posible, en nunca ms volver a Lima.

** Gianmarco Farfn Cerdn
   gfc1max@yahoo.es
   Escritor peruano (Lima, 1978). Egresado de comunicacin social de la
   Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
   http://www.unmsm.edu.pe), con estudios de psicologa en la Pontificia
   Universidad Catlica del Per (PUCP, http://www.pucp.edu.pe). He
   trabajado para diversos medios de periodismo radial y escrito como Radio
   Santa Rosa, Radio Cadena, el Boletn Semanal Catlica Deportes de la
   PUCP, el diario El Comercio (http://www.elcomercioperu.com.pe), el
   semanario Milenios y la revista Universidad y Business, y fue editor de
   la revista Bar News, adems de hacer algunos trabajos como periodista
   freelance. Obtuvo una mencin honrosa en el concurso de cuentos Horas
   de gora en la UNMSM (2006). Textos suyos han aparecido en
   publicaciones digitales como Bocanada (http://www.bocanada.net) y
   Mirada (http://revistamiriada.org), y en la publicacin impresa Punto
   Educacin de la PUCP.



=== Poemas      Jefrey R. U. Pea =========================================

*** Futuro para dos

Todo futuro solo es una extensin imaginaria
del presente.

Un no futuro solo resulta de los hbiles
renunciamientos a los sueos ms sencillos,
de la cobarda a enfrentar al menos por una
vez los miedos,

como al de enamorarse descubriendo al otro
en el sacrificio diario de darlo todo
hasta la locura de la risa
o la catstrofe de las lgrimas.

Todo futuro es mejor cuando
no se es esclavo
del afn diario de sobrevivir
sino de lo que se vive a pocos
con una intensidad profunda,
sin las odiosas trivialidades de qu dirn,
sin las prevenciones de qu pasar,
sin reservas.

Todo futuro es mejor para dos cuando desde
el alma hay entrega total
pero a pedacitos,
es decir,
en tiernas cuotas
de besos,
de caricias,
de verdades.

Todo futuro solo es mejor si se aceptan,
si aprenden uno del otro,
si viven con plena libertad
aun incluso de lo mucho o poco que tienen
y hasta de lo que no tienen.

Amaos sin ataduras,
amaos por esa inspiracin extraa.

Aprended de la poesa,
que dando de leer primero ama,
y luego,
como un mantra vibrando
desde el alma,
perdidamente se enamora.



*** Si no te aman

Si no te aman
no confes
no creas
no te entregues
no insistas
no te entibies
no permanezcas

no caves una cuna en ese vientre
                de humo,

y all
solo por amor propio,

no te plantes
no te siembres
no te ilusiones
no te encadenes

Si no te aman
qu esperas?

Mejor acptalo, jams te amarn,

As que deja la insensatez
y no pierdas ms tu tiempo
y vete,
desaparece,

s por siempre de esos ojos
que no te aman
ausencia absoluta
y
total.



*** Haik de la sed

Y rase l en el desierto
            /la soledad/

Y rase en l la inmensa sed
            /de amor/

Y rase para su sed un pan
            /salado de cario/

Y rase para l ni una msera
gota de verdadero/
            amor.



*** Orfebres

      [A Natalia Escobar, orfebre de cosas buenas para el alma.]

La crueldad o la ternura,
una u otra,
obras de magnfica orfebrera
talladas con la misma dedicacin,
dignidad y precisin
que slo para s demandan
las joyas extraordinarias.



*** Ojos que saben llorar

Sedimento de la rabia,

cmo el sol incandescente de
algunos ojos te vuelven dura
piedra,

cmo la tierna lluvia de otros
ojos
te vuelven polvo.

** Jefrey R. U. Pea
   jeff_up27@yahoo.com
   Ensayista y poeta colombiano (Fusagasug, Cundinamarca, 1975). Es
   administrador de empresas egresado de la Universidad de Cundinamarca
   (Udec, http://www.unicundi.edu.co), as como docente de idiomas,
   consultor y asesor de proyectos de tipo econmico y social. Ha escrito
   cuatro poemarios que se mantienen inditos.



=== Dos textos      Silvia Rodrguez Bravo ================================

*** Responso para mi funeral

Heme aqu con las uas azules,
la sangre estancada, como sueldo de fin mes,
la carne endurecida como roca petrificada,
la piel fra como la sensibilidad de un dictador.

La mente lejana del espritu... duerme
mientras el espritu vaga sin saber lo ocurrido.
es grato andar por los bares de siempre,
sentir que me siento, bebo y luego me voy
ahora sin pagar, porque recuerden
slo soy espritu despidindose de los seres queridos.

Hay tantas flores en vez de vino,
tanto lamento en vez de poemas,
tanto equilibrio en vez de locura,
tanto negro en vez de rojo encendido.

Les dije, quiero una fiesta en mi funeral, estar sentada con una copa, un
cigarro apagado (est bien, no importa, fsicamente no puedo fumar) y en la
otra mano un libro, un cuaderno, un portaminas 07 y una goma.

Pienso que despus de esto no habr ms cordeles con ropa ajena tendidos en
mi casa, no habr una histeria mordiendo sonrisas, laberintos que colonizar
con la voz ciega y los ojos mudos, caminando por la ciudad.

Cunta falta le har al mundo!

Nadie ir en cada permanente hacia la esperanza, ni bailar encima de la
      [desesperacin cotidiana.

Muri Silvia Rodrguez, la nica que iba del Averno al Cielo,
la que escriba imgenes de algodn despus de romperse el crneo dentro de
      [una copa y sobre una pgina en blanco.

Muri quien deca a los hombres que para tener relaciones sexuales, no era
      [preciso el amor,
la que volva a ser virgen despus de vestirse,
la que culpaba a todo por la resaca, nunca al vino que tomaba hasta el
      [primer sorbo de la octava copa.

No puede ser, est llegando un espacio de vaco permanente,
despacio se desprende la huella de mis pasos y la sombra de mi cuerpo me
      [abandona,
me pregunto Quin escribir cosas que no complazcan los odos que se
      [piensan eruditos y comen las migajas del poder oficial?
Quin dir poto con nubes de azufre y pluma encantada endulzada en vino?
Quin prestar el vientre a los dioses del Olimpo, a los hombres comunes y
      [escribir sin la culpa del pecado original?

Ahora, adis. El silencio perpetuo llega, esta lpida ya tiene el Aqu
yace Silvia Rodrguez Bravo, ahora cierren la sepultura por favor, que voy
a atizar el fuego del Infierno, luego aprender a tocar el arpa, tengo
entendido que a Dios le encanta esa msica, luego amarrar el aureola de
los ngeles al llavero del San Pedro.

Estamos reunidos aqu para despedir a nuestra querida hermana y poeta.
Pobre Cura, no sabe que enciendo el cigarro en los rayos del sol, que
dibujo caritas a la luna y que estoy ms viva que nunca.



*** Rutina de una cesante poeta

Esta ciudad definitivamente no acoge a su hija, quizs porque llevo un
estigma en la frente o tal vez sea la quebrada forma de mis ojos, el motivo
por el que los dioses del Olimpo an no pronuncian en coro mi nombre, para
terminar con esta comedia donde sueo con una pequea esperanza la cual an
no calza con la realidad que respiro.

Mi realidad no ha tenido un punto aparte, un dar vuelta a la pgina para
archivar el agua que ha pasado debajo de este puente. En concreto, contino
Cesante, viviendo en forma heroica. Realmente esta situacin, ms que un
acto de herosmo, es un acto de magia, pero el universo sabe ms, ya que la
ociosidad de esta cesanta me ha permitido recordar que soy el texto de una
pgina en blanco.

El texto se inscribe en forma horizontal sobre las palabras que conforman
mi cuerpo y me abro al poema donde paraso y averno se fusionan en una sola
voz, para diluirse en la cotidianidad deslumbrante de los das.

La voz del espejo proyecta la historia de una pequea Poeta con indomados
campos en bsqueda de un horizonte donde presentar su silencio, la forma
diluida de su sombra, el tragaluz de sus insomnios y ese olvidado Yo Soy
que tiene dormido detrs de las pupilas. Ese Yo encendido que escribe el
gnesis apocalptico de un feto divino a punto de nacer.

El espejo y sus infinitos originales atraviesan la furia de la realidad
para posesionarse de la imagen en forma mgica, superficial, profunda,
hasta que el tero expulsa una hija en forma de grito, de llanto, de
latido, con un pulso similar a los segundos de un semforo. Y la Poeta se
da vida, se retroalimenta de sus propias entraas y nace viva, otras veces
nace muerta, pero nace detrs y sobre el espejo en forma de texto, de
palabra hecha verso y el verso se crea en ella, como agujero negro en el
cielo.

En ese espacio es donde nace el silencio, pero hablo de ese silencio
alimentado en el pecho de la madre primigenia, quien ha existido desde
antes que dios. Este silencio ha permanecido, ha cruzado la frontera del
tiempo sin morir, sin necesidad de resurrecciones, porque ella es
resurreccin, vida y muerte en una sola lnea, en un solo verso, en un solo
poema. Ella es todo lo que la nada necesita para que surja la sabidura.

A esta hora en que el aire se convierte en murmullo, me pregunto bajo la
luz del espejo: qu pellejo es mejor, Cesante con esperanza, mujer que
trabaja o Poeta que suea? S, irremediablemente soy Poeta que suea con la
esperanza de encontrar un verso que calce con el pndulo del espejo, donde
oscilo entre diversas alucinaciones y realidades cotidianas.

Esta ciudad no acoge a las hijas de su pas, los dioses del Olimpo
olvidaron mi nombre, no hay escupitajo, bendiciones ni adioses para esta
pequea Poeta que escribe con sangre milenaria el texto en blanco que tiene
dentro de su cuerpo.

** Silvia Rodrguez Bravo
   smrb@endesa.cl
   Poeta chilena. Reside en Talca. Ha publicado Entre la poesa y yo
   (1993), Versvulos (1998) y Profeta de Bares (2002). Participa
   activamente en un grupo de poetas de su ciudad.



=== Pasado en limpio (extractos)      Arturo Gutirrez Plaza ==============

      (Nota del editor: el ao pasado apareci, como coedicin de
      Equinoccio y BID & Co., el poemario Pasado en limpio, del el escritor
      venezolano Arturo Gutirrez Plaza. La obra rene los textos de Al
      margen de las hojas [1991] y Principios de contabilidad [2000], as
      como el hasta entonces indito Un sobre sin abrir [2006]. Hoy
      ofrecemos a los lectores de la Tierra de Letras una seleccin de
      textos de este libro).

*** La libreta

Paso de la B a la C.
Tacho uno ms
(primero el apellido, luego el nombre)

Todos sus telfonos suenan
sin hallar una voz que conteste.

No ceso en mi rutinaria tarea.

Voy deshojando mi vieja y rada libreta
con nmeros de propsitos y amigos.

Dejo testimonios,
marcas como actas de defuncin,
registros de desaparecidos
y voluntarios olvidos.

Cada cierto tiempo hago la ronda,
releo estas desvalidas pginas
como si fueran poemas
o amuletos en mis bolsillos.

Cada cierto tiempo
como el guardin de un cementerio
recojo las flores muertas
y aparto el follaje de los epitafios.



*** Entre jaulas

No tengo pjaros ni animales domsticos,
sin embargo, me llevo bien con el prjimo.

A cambio, colecciono pequeas jaulas vacas
para que el aire pueda extender sus alas al levantar vuelo,
sin tropezar con otros reclusos.

Las miro al escribir, ciendo mi letra
a la delgada gua de sus barrotes.

Siento entonces que el aire va y viene,
se escapa y regresa a su antojo,
pasando entre mis dedos sin poder atraparlo.

Slo la herrumbre acumulada
como una fina capa de polvo,
como palabras que no alcanzaron a volar,
queda en mis manos.



*** Signos

Hay quien besa con los ojos abiertos,
quien respira despus de pensar,
quien sube las escaleras y cuenta
de dos en dos los peldaos impares.

Del mismo modo, hay das
esdrjulos y sin tilde
que ignoran toda regla de acentuacin;
das en que el agua es ajena a la sed;
das engendrados en madrugadas premonitorias
de insomnios intiles y sin lmparas.
Amaneceres en que el cielo
es una hoja dubitativa
y las nubes, signos movedizos,
dotados de una enigmtica elocuencia
anterior a la soberbia
del calgrafo y las palabras.



*** La cautiva

Ella acomoda a la vergenza
en un divn
y le conversa
como si no fueran dos viejas amigas
acostumbradas a mentir o a callar.

Le habla de las caricias,
aquellas que aprenden sin pudor el goce de la piel.

La inquiere
y la invita
a dejar los hbitos ante el deseo,
a no temer,
a la entrega sin condiciones.

La convida a conocer
el provisorio cautiverio
de dos cuerpos que se aman,
de dos gotas hinchadas en una,
vigorosas, sublevadas, levantadas en armas,
encerradas a voluntad en una misma celda.

Ya luego, la instruye y aconseja
sobre cmo hacer creer a su carcelero
que desconoce aquellos pasadizos
hechos para burlar su custodia,
sin pecados ni condenas.



*** Persistencia

En las gotas de una ducha siempre fra.
En la sombra inquieta de las hojas que caen.
En la mirada extraa de algunos peces.
En la cucharilla que espera el azcar del t.
En unas llaves que aguardan.
En la pgina faltante de esta libreta.
En el rollo de fotos que nunca tom.
En el canto de algunas monedas.
En el silencio que queda
cuando ya se han ido las hormigas.
All he dejado recados.
He insistido en una buena recompensa.



*** Carta de medianoche a mi hija

Pequea, no dejes que ese tonto oso
que duerme a tu lado te engae. No le hagas caso.
Ms bien, pregntale a Pinocho: por qu las mentiras?.

Si a veces no sabes descifrar mi silencio,
busca tus pupilas en las mas
y aprende a deletrear lo que falta.

Si ves en ellas tu rostro,
tambin vers los ojos y las bocas,
las caricias y las horas, los encuentros
y desencuentros que en ti se encarnaron.

Por eso, si te digo que fuimos uno
al esconderte en su vientre,
no repares en tocar el sudor de mis manos.
Esas pginas hmedas que recuerdan
los nombres y la piel de aquellos
que de veras, alguna vez, amamos.



*** El arte de amar

Supones que han de calzar las piezas
(deseas predecibles las reglas del juego).

Comienzas por aquellas de bordes rectos.

Antes, por costumbre, has intentado
el inventario de las esquinas.

Sabes que luego quedar una isla que habitar.

Pieza a pieza reconstruyes
un paisaje que nunca has visto,
un mapa de litigios fronterizos
entre desconocidos pases.

Ya muy tarde comprendes.

Ella nunca te dijo que el arte de este juego
nace de mezclar en una misma caja
dos distintos rompecabezas.



*** Se fue dando

Se fue dando
con permiso
o sin l
se fue dando
con demora
o sin tregua
se fue dando
se desvisti
sin mediar el pudor
se despidi antes
de que siquiera
alguien
volviera a preguntar
se fue dando
como aquellas cosas
incompletas
sin comprender
generosa y esquiva
se fue dando
se fue
y an.



*** Sin casi ventanas

En la oscuridad de un cuarto
donde apenas se sugiere una ventana,
es ms fcil seguirle el paso a los que fuimos.

Correr tras ellos
al ritmo con que un dedo ndice
es capaz de imaginar un segundero.

Perseguirlos, sin tregua,
como a un lince furtivo
perdido al descampado
una noche previsible de noviembre.

Desde un cuarto oscuro
sin casi ventanas,
es ms fcil intuir
las rutas que abren
las races desde los rboles.

En esa oscuridad no resulta difcil
avanzar por subterrneos.
Poblar la vista de sospechas,
para ver de otro modo,
como lo hacen los topos.

** Arturo Gutirrez Plaza
   arturogutierrezplaza@hotmail.com
   Poeta, ensayista y profesor universitario venezolano (1962). Ingeniero
   en computacin y magster en literatura latinoamericana contempornea
   por la Universidad Simn Bolvar (USB, http://www.usb.ve). Fue director
   general del Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
   http://www.celarg.org.ve) entre 1995 y 2000. Fue becario del Programa
   Internacional de Escritores de la http://www.uiowa.edu Universidad de
   Iowa (Estados Unidos) en 1997. Es profesor del Departamento de Lengua y
   Literatura de la USB, donde ha sido director de Extensin Universitaria
   y decano de Extensin. Actualmente cursa estudios doctorales en la
   Universidad de Cincinnati (http://www.uc.edu). Trabajos suyos han
   aparecido en diversas revistas venezolanas y extranjeras. Ha publicado
   Al margen de las hojas (Monte vila Editores,
   http://www.monteavila.gob.ve, 1991), finalista en el Premio Fundarte
   (1991) y en el Premio Internacional de Poesa Juan Antonio Prez Bonalde
   (1993). En 1995 obtuvo el Premio Mariano Picn-Salas con el libro
   Propsito comn. En 1999 obtuvo el Premio Hispanoamericano de Poesa Sor
   Juana Ins de la Cruz, con Principios de contabilidad (Mxico:
   Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx, 2000).



=== Maldita niebla      Silvia Hebe Bedini ================================

Constanza Pealoza carga a su hijo de seis meses y comienza a caminar hacia
la ruta. Algn camin pasar, piensa, con algn camionero sediento y
dispuesto a pagar por compartir su sed con ella, como siempre.

Todos le piden que deje de hacerlo. Todos, la vieja que le presta la
piecita en donde vive, el almacenero que le fa el pan y la leche, el
carnicero que le regala los huesos con carne para la sopa, todos. Pero
Constanza no les hace caso:

Qu sabrn ellos de lo que significa ser madre soltera y en problemas?,
es su excusa.

Una luz se enciende en la carretera, o al menos eso parece; la niebla
espesa de esta noche no permite ver ms que confusiones. Tal vez se trate
de algn cliente conocido. Ojal, anhela, porque tiene ganas de hablar
con alguien; las noches de niebla la asustan.

El beb se queja, tiene fro. Constanza lo cubre con una manta de lana que
saca de su cartera, en donde tambin guarda un bibern recin preparado.

No ahora, mi amor le dice al beb. No ahora, mi rey, para tu leche
espera un ratito noms.

Se acerca un camin y la ilumina, ella levanta su rostro hacia l, y
entonces el conductor frena un poco ms adelante. Le abre la puerta a
Constanza, y desde arriba le tiende una mano para ayudarla a subir a la
cabina.

Constanza no lo conoce, pero quisiera hacerlo, es atractivo, y parece
diferente a los que suelen pasar por all. Sin perder tiempo, la joven
madre comienza a sacarse la ropa, mientras su beb, en el piso del camin,
juega con sus zapatos.

Qu hacs? le dice sorprendido el conductor.

Constanza lo mira aun ms sorprendida, y espera.

Adnde quers ir? por fin l le pregunta.

Donde usted quiera, por m ac est bien.

Cmo que ac..? Sos una puta? por fin iba entendiendo, o no.

Doy placer por dinero pero no soy ninguna puta, lo hago porque necesito
plata para mi beb le contesta ofendida.

El camionero no lo puede creer, no que fuese puta sino que...

Sals a laburar de puta con tu beb? pero enseguida, al ver la reaccin
en la cara de Constanza, intenta retractarse: Est bien, perdoname, ya me
dijiste, no sos una puta, pero... Sals con tu beb a trabajar?

Ella no le contesta, pero piensa: Para qu me pregunta lo obvio? No ve
que me molesta hablar con un desconocido, que estoy ac para otra cosa?.

l le pide disculpas nuevamente y le hace seas para que levante al beb
del piso, que el camin est muy sucio, le avisa.

Constanza le hace caso, levanta a su hijo, lo pone sobre sus piernas y se
queda callada y quieta nuevamente, mientras el camionero mira hacia delante
visiblemente incmodo, o desorientado. Luego arranca.

Pasan varios minutos hasta que aparece adelante el cartel luminoso de una
estacin de servicio. El hombre pone el guio, dobla hacia el mercadito
abierto las 24 horas que est al lado de la estacin, y se baja, sin
dirigir ni una mirada a Constanza, quien se queda pegada a su asiento. Ir
a comprar condones, piensa ella, me hubiese preguntado a m, yo siempre
llevo varios encima.

Pero cuando se abre la puerta del conductor, el hombre reaparece con dos
vasos de caf, dos sndwiches y un yogurt.

Tom dice el camionero ya le puse mayonesa y un poco de ketchup, espero
que te guste. Y para el pibe te compr un yogurt de vainilla. Ya come, no?
El caf ya tiene azcar, revolvelo noms, ah tens una cucharita.

Nunca un tipo que la levantara en la ruta la haba invitado a comer, y
Constanza siempre tiene hambre, mucho ms hambre que ganas de vender sexo.

Pero ninguno, nunca, pens en ello, y este hombre, sin haberla manoseado
siquiera, le trae algo para ella y el beb... No lo puede creer. Y la
emociona.

Le agradece la comida, y sonre. No sabe qu decir. Su beb manotea el
frasco de yogurt y quiere arrebatrselo, tiene tanto hambre como ella. Su
mam le pide que espere, busca en la cartera un babero, se lo pone y
entonces s, comienza a darle de a cucharaditas el yogurt. Se lo devora.
Luego el bibern tibio y en minutos el sueo, arrullado por el andar del
camin.

A usted lo mand Dios le dice con timidez al camionero.

Te voy a contar un secreto, pero no se lo digas a nadie pide el hombre. Y
deja pasar unos segundos de total silencio, en los cuales Constanza piensa
en las peores cosas: Es un ladrn, me va a matar, me va a dejar abandonada
en la ruta, es un loco que....

El secreto es que Dios no me manda... Yo soy el mismsimo Dios! En una
misin secreta, de camionero compra snguches para mujeres hermosas
perdidas en la ruta y se re a carcajadas, con una risa clara que
Constanza no puede resistir.

El caf est muy rico, hace tiempo que ella no toma caf, es muy caro, y
todo el dinero que consigue lo guarda para el beb; Constanza aprendi a la
fuerza que uno nunca sabe cundo lo va a necesitar, la vida est llena de
sorpresas caras. Pero ahora, en el camin, resguardada del fro, y con ese
caf an caliente, se anima a creer que quizs, alguna vez... las cosas
podran ser distintas para ella.

No sabe hacia dnde van pero qu importa?, se siente ms protegida aqu
que en cualquier otro lugar. Este hombre, un absoluto desconocido, la
alimenta a ella y a su beb, le habla con respeto y hasta la hace rer. Su
sueo de toda la vida, su imposible. Lstima que me conoci ofrecindome
como puta, se reclama. Nada puede salir bien de algo as. Para qu
soar? Nunca me sirvi soar... pero quiero vivir algo as aunque sea de a
ratos, aunque no dure nada....

El beb se durmi profundamente ya. Constanza lo acuesta sobre el asiento,
contra la puerta, y ahora s, decide pagarle a ese hombre por sus cuidados,
con lo nico que tiene para darle: su cuerpo. Se desnuda en silencio, pero
ante los ojos curiosos de l. Comienza a acariciarle las rodillas, luego
los muslos duros, tensos, pero cuando asciende sus manos hacia el cierre
del pantaln, l le pide que espere.

Ests segura de querer hacerlo? No quiero que te sientas obligada a nada,
de todos modos te voy a dar algo de plata para...

Shhhh! Por favor... pide Constanza. No quiero dinero esta vez, esta vez
lo siento ac y se toca el pecho.

El camionero estaciona en la banquina. Y hacen el amor, con ms dulzura de
la que Constanza alguna vez se atreviera a fantasear para ella. Mientras,
su beb suea con los pechos de su madre.

Una vez acabada la sensualidad, la niebla vuelve a apoderarse de la visin
de Constanza, y todo se transforma en angustia. Vuelve a vestirse de miedo,
de incertidumbre. El caf arde en su estmago. El aire de la cabina de
repente apesta a humedad y a cigarrillo, a transpiracin de hombre solo.
Piensa en su beb, lo toma entre sus brazos, lo contempla, dormido e
inocente, desvalido en esa situacin tanto como en todas las anteriores.
Ella no puede abandonarlo, no puede dejarlo en una habitacin fra mientras
la vida la lleva de camin en camin hacia vaya a saber uno dnde. Pero
tampoco puede seguir exigindole que la acompae y la comparta, que sea su
cmplice; l siempre se lo reprochara, la llamara puta como todos lo
hacen tarde o temprano. Ella no repetira la historia, no, eso s que no,
no permitira que su hijo la llamase puta como ella haba escuchado llamar
a su madre, ni como su padre la llamaba a ella.

El camionero, al verla tan pensativa y callada, estira su mano para
acariciar al beb, y entonces Constanza entra en pnico. Todo le resulta
familiar. Ya lo he vivido..., recuerda aterrada. Seguramente l querr
quedarse con su beb, la acusar de madre irresponsable y la llevar a los
tribunales para sacarle a su hijo. Y luego los mdicos, los psiclogos,
ellos otra vez, y la polica obligndola a entregar su beb en custodia,
con papeles y ms papeles en su contra, con hospitales y prohibiciones, y
todo ese infierno. No, no otra vez. En aquella ocasin haba logrado
escaparse y sobrevivir la prdida de su hija en medio de pasillos y
tranquilizantes, pero no le pasara lo mismo dos veces. A este beb nadie
se lo sacara, no se dejara engaar, ni por comida ni por un par de
caricias dulces como anzuelo.

Me quiero bajar ac dice de repente Constanza.

Ac? Pero ac no hay nada, no te puedo dejar ac. Esper unos kilmetros,
que encontremos alguna estacin de servicio o algn motel, as le pods
pedir a alguien que te lleve de vuelta para...

Me quiero bajar ya! grita.

Pero por qu? Qu te pasa? Hice algo que..?

Constanza comienza a llorar. Me quiero bajar, por favor... por favor.

Calmate, si?, trat de calmarte. Voy a parar pero para que me cuentes qu
te pasa, no te bajes ac, es un peligro, pens en el pibe, y contame. Cmo
te llams?

No le voy a decir cmo me llamo! grita nuevamente.

El beb se despert y empez a llorar tambin. No, mi amor, no llores.
Mami no va a dejar que te lleven, sabs?, le dice mientras lo acuna.

El camionero no sabe qu hacer, ni qu dijo o hizo para poner as las
cosas. Intenta con: Ests escapando de algo? Decime, no tengas miedo, yo
no voy a entregarte, te quiero ayudar.

Constanza lo enfrenta: Usted es como todos, quiere sacarme a mi beb,
piensa que no soy una buena madre, lo s.

El hombre cada vez entiende menos, pero percibe que la mujer no est bien,
que algo est muy mal en ella, adems de sus ropas y su beb a cuestas
mientras se ofrece a la primera luz que la ilumina en la ruta. Pero lo poco
que comprende, que tal vez es mucho, no lo ayuda a resolver la situacin
absurda en la que se encuentra metido. No puede dejarla en medio de la
ruta, de eso s est seguro. Sin saber por qu, saca de su billetera una
foto y se la muestra a Constanza.

Tengo tres hijos le cuenta, estos dos son mellizos ves? y tan chiquitos
como el tuyo, mir. Me estn esperando en casa, durmiendo, claro. Quisiera
poder estar con ellos ms tiempo, verlos despiertos, llevarlos al parque a
jugar en el pasto, esas cosas... pero estoy ms ac arriba que en mi casa.
Mi mujer... que es tan linda como vos, sabs?, dice que los pibes me
extraan mucho, pero no tengo otra cosa para hacer, o el camin o no hay
guita para los paales y la leche; la mano est dura para todos mientras
le habla arranca el camin, pone primera, segunda, y sigue contndole su
vida a Constanza, quien ya dej de llorar y de amenazarlo con bajarse.
Luego de un silencio, ella tambin comienza a hablar:

Dicen que no soy una buena madre para mis bebs. Ya a uno me lo sacaron,
una nena, Julieta... el padre me la sac... con la polica... l es milico,
un tipo grande. Y me encerraron, fue horrible, porque yo me resist con
araazos, y patadas. No me la podan arrancar de los brazos. Cmo le van a
sacar un hijo a una madre? Hijos de puta! Julieta gritaba, me tiraba los
bracitos, pero se la llevaron igual. Qued destruida, hecha mierda, sin
ganas de vivir, intent cortarme las venas... Nunca ms me la dejaron ver,
nunca. Y a m me internaron en un hospital para locos y depresivos, pero me
escap, cuando pude me escap. Y anduve por ah, con uno y con otro hasta
que me embarac de nuevo, y tuve que pedirle a mi vieja que me ayudara,
pero ella... ella no me poda ayudar, no poda. Qued fichada, sabs? La
cana te ficha por todo, y como ataqu una vez a una enfermera y trat de
meterme una noche por la fuerza en el lugar en donde me haban sacado a la
nena, una cana me reconoci. Mir que mala leche no?, y me andan buscando,
todava me andan buscando, pods creer? Cunto tiempo pas ya? Qu s yo,
un montn pero si me ven por ah, seguro que me internan de nuevo, y me
sacan este beb tambin, al menos hasta que cumpla los 18 o los 21, no s
bien, pero dicen que si....

El camionero suspira y la interrumpe: Yo no te puedo llevar conmigo, eso
lo entends, no? Por ms que quisiera... no puedo, vos sabs, realmente no
puedo.

Constanza vuelve a sollozar, y su beb, al verla desparramando lgrimas y
mocos, se pone a llorar tambin. Pura congoja. El hombre no sabe qu decir,
ahora menos que nunca.

Te quiero ayudar, piba, creeme que quiero hacerlo, pero no s cmo. No
s... Si vos sabs cmo te puedo ayudar, decimel...

No s... responde Constanza y sigue llorando, cada vez con ms fuerza.

El hombre se acaricia la frente, se rasca la barba, mueve la cabeza en
negacin, o en desconcierto, y se pregunta si realmente quiere hacerse
cargo, aunque fuese por un momento, de las lgrimas de esa mujer. O
prefiere que se baje de una buena vez, como ella deca querer, y dejar que
se pierda en la niebla y el recuerdo? Pero no puede hacer eso, por ms
conveniente que esa salida fuese para l, no puede. Mira al beb y no
puede, mira a la madre llorando, pobre piba, y no puede.

Mir le dice por fin, vamos a hacer una cosa. All, lo ves? hay un
motel, y unos negocios para los ruteros, que seguramente estn abiertos.
Nos bajamos los tres, tomamos otro caf y pensamos qu se puede hacer,
s?, te parece?

Constanza no le responde, pero al menos deja de lamentarse. Y una vez
parados en la puerta del motel, carga a su beb y a su bolso, y se baja
corriendo del camin sin mirar hacia atrs.

El camionero se queda observndola correr, perturbado aunque inmvil, a
punto de arrepentirse de quedarse all pero sin convencerse de bajar tras
de ella. Mejor as, piensa, nada puedo hacer, slo embarrar ms las
cosas, complicarme la vida que desde ya es bien complicada, y crearme
nuevos problemas sin, seguramente, poder solucionar los de esta piba. La
ve entrar a un bar en donde hay otros camioneros sentados, los conoce,
alguna vez se cruz con ellos. Si la piba tiene suerte tal vez alguno vaya
para el lado de su casa y la pueda llevar. Tranquila su conciencia, arranca
el motor y sigue su viaje.

A poco de retomar la ruta, enciende la radio, busca una emisora de msica
lenta, y trata de despegarse de lo que acaba de vivir, no es algo que le
suceda habitualmente, hace poco que maneja el camin, y no tiene muchas
experiencias en su haber, y menos de ese tipo. Pobre piba, repite, pobre
piba y se queda pensando, la vida a veces es injusta, muy injusta.

A casi quince minutos de haber dejado la zona del motel, algo interrumpe
sus cavilaciones. Ese algo prontamente se transforma en una sirena de
polica, o dos, y varios patrulleros que lo acorralan con seas para que
pare.

Digam, oficial, algn problema? pregunta una vez estacionado en la
banquina.

Bajes, con las manos sobre la cabeza le dicen en un tono impaciente.

Pasa algo, oficial? Digam, porque yo no hice nada como para...

Bajes de una vez, no se resista o es peor lo apuran, mientras un polica
abre la puerta del camin apenas el conductor la destraba. El hombre se
baja, y entonces tres oficiales lo rodean y le palpan todo el cuerpo. En
vano el camionero pide que le expliquen por qu lo detienen, evaden su voz
de manera absoluta, y lo meten, esposado, en el asiento de atrs del
patrullero, en donde lo dejan mientras uno de los uniformados se comunica
con otros policas a travs de la radio del auto. Una vez solo, sin saber
qu esperar, presta atencin al aparatejo de onda corta que transmite,
entrecortadas, sucesivas conversaciones. Y es as como alcanza a or algo
sobre una menor secuestrada y violada en las ltimas horas, a pocos
kilmetros de donde se hallan.

El camionero no quiere creerlo. Se queda tieso. Niega con la cabeza, lo
niega con fuerza, pero cree comprender de repente todo y eso lo pone loco.
Cay, cay en la trampa de la piba, no lo puede creer. No puede aceptar que
le haya pasado a l algo as, pero ya est metido en ese pozo, bien que lo
est, y tendr que hacer lo que fuese para intentar salir. Sus hijos!,
piensa en sus hijos y su mujer, qu les va a decir? No le van a creer, es
que... cmo pudo ser tan imbcil y caer en semejante trampa? Algo tiene
que hacer, y ya. Llama a los oficiales que estn esperando a alguien, no le
importa a quin, fuera del auto, contra el camin. Los llama hasta que uno
se acerca. Le cuenta, le cuenta arrepentido y conmocionado sobre el engao
en el que quieren complicarlo, que l no fue, que las cosas se dieron as,
que ella le dijo tal cosa, y l sinti lstima, que pens que la polica la
buscaba para sacarle el beb, y l pens en el pibe, y que entiende que se
equivoc al querer ayudarla, pero que l no la viol, que ella quiso
hacerlo y...

Logra calmarse cuando uno de los oficiales, atrado por la confesin del
camionero, le asegura que nada va a pasarle a l, que se quede tranquilo,
que eso se va a aclarar, para luego pedirle los datos de la mujer, su beb
y el lugar en donde la dej. Se los da, con lujo de detalles. Seguramente
quieren confrontarla con mis palabras, piensa, querrn ver su reaccin, y
confirmar lo que digo, por eso me piden los datos de ella, para ver si les
miento. No entiendo, no entiendo qu puede ganar ella con todo esto.

Los oficiales se comunican por radio, y pasan a otros los datos que acaban
de recibir. Los caminos parecen reordenarse ante los ojos del camionero,
pero en el cruce, en el cruce de rutas y de vidas, una niebla densa juega
con ellos...

Mientras un patrullero detiene a Constanza en la puerta del motel, por
prostitucin, con su beb en brazos y a la espera de algn hombre que la
llevase de vuelta a su casa; el camionero es obligado a abrir el
compartimento de carga de su camin, en donde encuentran la causa de su
arresto: la mercadera de contrabando que sin saber estaba transportando.

Alguien re a carcajadas, tal vez el espritu de la maldita niebla.

** Silvia Hebe Bedini
   silbedini@yahoo.com.ar
   Mdica pediatra y neurloga infantil (Buenos Aires, Argentina, 1967).
   Reside en Los ngeles y es escritora.



=== El deseo ntimo      Linda Gonzlez ===================================

I

Sigo teniendo las manos desnudas
Sin uas ni barniz ni esttica
Tatuadas con letras, manchadas de tinta
La mente retorcida de reflejos rotos
Esa es mi esencia
La sombra que dejo escapar de mi vientre
Cuando llega la voz de la noche
Cuando nadie puede atar mis pies
Y sepultarme en la realidad

El respirar es meramente obligatorio
La vida se me cuela como un rayo de luz
Jams invitado

Siendo honesta
Prefiero el hedor que los gusanos depositan
En las ranuras de madera de un viejo atad
Ese es el bocado de los dioses

A veces sueo con no tener piel
Cero recuerdos y mil eternidades
Alas de mariposa y ojos de cuervo
Esos son los das ms verdes
Las jaulas ms abiertas
El cielo ms azul
Donde mis hombros aoran destruirse



II

Me inquieta esta terca mana
De llamar seduccin a la muerte
De querer enredarse una soga en el cuello
Para probar el delirio de la felicidad pura
Ningn otro eclipse me maravilla tanto
Como la deliciosa agona de una mariposa
Prensada por la furia de una viuda negra

Esta ansia de arrancar la piel y saborear los huesos
La carne que se desprende de los labios
Abrasados por el fuego de mil lucirnagas malditas
El olor que despiden los muertos y sus tumbas
La sangre coagulada untada entre los muslos
El deseo ntimo del silencio y su eternidad

El anhelo desquiciado de conquistar el abismo
Escuchar el sollozo de un lobo mortalmente herido
Estrechar entre mis manos el crepitar de su crneo
Mientras se quiebra lentamente
Volvindose polvo de estrellas
Alimento de las almas, bocado de luz

Bailar sobre un jardn de cuerpos destazados
Tapizados de ptalos negros y espinas
Abandonarse al vaco en una noche de intensa lluvia
Colapsar ante el canto de un ruiseor
Y sonrer extasiada con el beso de un murcilago
Hundir los pies en el cielo y la cabeza en la tierra
Implorar por una daga que corte las venas, la espalda
Y que su ardiente filo deje fluir la libertad
Las alas con que he soado desde nia



III

Pasan soles y soles.
Y por ms que me busco
nunca me encuentro.
A veces creo reconocerme
en esa silueta que aparece siempre firme,
inmvil, quieta, callada,
detrs de un cristal
que fue roto por la furia de un puo.
Otras tantas me veo apacible,
sonriente, llena de palabras y sonidos,
llena de msica y gargantas de pjaros,
en movimiento.
Como si sta que busca no fuese ms.
Como si slo quedara el reflejo de las mariposas.
Aquellas que callan y sonren.
Aquellas que me miran fijamente desde el otro lado de la niebla.
Aquellas en donde soy y luego me pierdo.



IV

No puedo verme ni escucharme
Tan slo reconozco
El terco ir y venir de mi alma
A los rincones ms ocultos de tu cuerpo
Por el simple hecho de verte desnudo
Y sacudirme los piojos de las alas
En tu nombre
En este ir y venir
Que se repite interminablemente cada noche
En cada murmullo de los buitres
Esos que me muerden los labios
En cada abrir y cerrar de tus ojos

Ayer resolv
Quedarme despierta
Hasta que la luna solloce
Hasta que el canto del bho
Recorra de nuevo mis entraas
Hasta que tus manos se cansen de poseerme
Y el resplandor matutino nos arranque los ojos

Pero he de volver a encerrarme en esta tumba
Que resguarda nuestros sueos y esperanzas
He de soltar esta furia
Que continuamente contamina mis mares
Y obliga a mi piel al despellejo
Al deseo depravado de devorar mariposas
Para escaldarme la lengua con sus gemidos

Y despus de este destierro momentneo
Filtrarme en los huecos que dejan las larvas
Al abandonar su cuna
Tejerme en las venas la desesperacin genuina
Para sentir de nuevo el xido de los clavos
La suavidad de la sangre deslizndose sobre mis piernas
El calor oculto de tus miembros
Hacindome presa de la oscilacin



V

Caste desnudo
y engendraste en m
el sonido perpetuo de la luz

Las olas se quebraron en mi espalda
cuando tus labios mordieron mi esqueleto
coagulando la sangre, tu esperma,
mis pensamientos

Los ojos se te llenaron de lluvia
al refugiarse de la ausencia
y crear las estrellas en mi boca
como un rosal sembrado
en tierra
infecunda para las palabras
frtil para las caricias

En esta soledad exquisita
donde lo asfixiante son las multitudes
te observo dormir la noche
que neciamente se cuela por mis huesos

Es este polvo translcido
carcomido por los gusanos del conocimiento
el que se ha impregnado en mi piel
desde que tu alma encontr los cerrojos
y encerr en mi cuerpo la poesa

Hoy todo me suena a destierro
Incluso tu mirada
Parece un trozo de cielo rodo
Un ngel despellejado
disuelto entre la arena de los tiempos
acurrucado entre mis muslos
Entre mis fauces de hiena enloquecida

** Linda Gonzlez
   jesslinjlg@gmail.com
   Escritora mexicana (Nuevo Laredo, Tamaulipas, 1981). Licenciada en
   ciencias de la comunicacin. Subdirectora de la revista Sinergia
   Aduanera, de la Asociacin de Agentes Aduanales de Nuevo Laredo. Textos
   suyos han aparecido en la revista literaria artesanal Caritides y en la
   revista virtual Remolinos (http://es.geocities.com/revista_remolinos).
   Mantiene una bitcora personal en http://gogljlg.blogspot.com.



=== El guitarrista      Tere Casas ========================================

Al terminar las faenas del campo, todos los hombres se reunan en el nico
bar del pueblo. El sitio tena afuera, en los meses de verano, unas cuantas
mesas, adentro estaba la barra, una mesa de billar y alguna mquina
tragamonedas. Arriba de la barra haba un aparato de televisin
permanentemente encendido aunque nadie lo miraba, salvo cuando haba algn
partido de ftbol.

l llegaba como todos, cansado, sediento, sudoroso, pero adems de querer
tomarse una cerveza refrescante, tena otras inquietudes. Haba una
guitarra en una esquina del lugar, a la que siempre le pona las manos
encima, la rascaba y sola lograr una meloda bastante difana y agradable
al odo. En ese momento paraban las conversaciones y los juegos de mesa,
para escucharle. Los parroquianos eran condescendientes con el joven pero
tambin prestaban atencin porque aquellas notas musicales les relajaban.

Para las fiestas del pueblo, instalaban una tarima en medio de la plaza.
Cediendo a la modernidad se pona un DJ con infinidad de discos compactos
para divertir a grandes y chicos. l tambin acuda a la plaza, entre actos
coga la guitarra del bar y tocaba melodas, que apenas se escuchaban entre
el gritero de la chiquillera que en esa fiesta no tenan el apremio de ir
a dormir temprano. Durante la fiesta de San Juan, un empresario reconocido
de la capital haba detenido su camino y mientras tomaba el fresco en la
plaza, pudo escucharle. Gratamente impresionado, antes de partir, se le
acerc y le entreg una tarjeta: Por si algn da vas a la capital,
muchacho.

Pas el tiempo. El joven quiso ir a probar suerte y se march a la capital.
Llegando, se acomod en una pequea pensin y localiz al empresario. Le
ira a visitar al da siguiente. Amaneci contento como unas pascuas,
cepill sus ropas domingueras llenas del polvo del viaje, limpi sus
botines. Mojse el cabello y cuidadosamente lo pein con raya al costado.
Tom la guitarra y se dirigi al teatro. No hizo falta preguntar quin era,
su apariencia de pueblerino lo delataba. El empresario lo envi al director
de la orquesta, acompaado de un bedel para que le hiciera las pruebas
necesarias y fue aceptado dentro de la orquesta.

A partir de aquel da el joven aprendi nuevas melodas que interpretaba
noche tras noche, para un pblico bastante exigente. Nunca recibi reproche
alguno del director, por lo que pasaron los aos y continu dentro de la
orquesta. Se le fue conociendo ms como solista y lleg a acumular cierta
fama.

En los momentos de descanso, entre actos, recordaba los colores y olores
del campo, el aroma de las flores de azahar que inundaba su trocito de
tierra, mientras coma su almuerzo debajo de un naranjo. Encontraba a
faltar esas tardes de agotamiento fsico, despus de las faenas del campo,
donde lo nico que deseaba era tomar aquella guitarra y observar las caras
dulces de las chicas del lugar, mientras interpretaba viejas canciones.

Mir hacia abajo y repar en su calzado fino, cuidadosamente lustrado y por
un momento quiso ver sus pies de nuevo embutidos en sus viejas alpargatas
cmodas aunque sucias por el ir y venir de las labores en el campo.

Pero unos golpes en la puerta le hicieron regresar de sus pensamientos: En
2 minutos a escena, Maestro.

** Tere Casas
   tecavilla@yahoo.es
   Escritora residenciada en Caracas. Ha recibido menciones de honor por su
   participacin en diversos concursos, en el rengln de narrativa. Ha
   publicado artculos y cuentos en varias revistas de Miami. Prepara la
   publicacin de su primer libro, Partculas.



=== Poemas      Rolando Revagliatti =======================================

*** Artsticamente

Artsticamente Maxi Galvez
en la cima del xito, o bien
en la cumbre del estrellato
me regodeo rematando un tema propio
en el Gran Rex colmado

Sienes y patillas canosas
modelada mi esplndida cabellera
por el coiffeur requerido por la ms veleidosa burguesa
con astutos retoques en mi nariz
los doce meses veraniego en los escenarios
y con los sacos rigurosamente remangados

Que por qu degoll al lumpencito
que me extorsionaba?



*** El Pibe Inmediato

Sin mediacin ni medias tintas
El Pibe Inmediato
apareca donde yo estuviera
en mi mente urdiendo una mujer

Sin mediacin ni medias tintas
cogido, reconfortado
El Pibe Inmediato desapareca
con mi deseo de la mujer urdida

Un da no se present

Pueden creer que lloro y lloro
excitado desde
entonces?



*** Denuesto

Denuesto para los indignantes subidores y sostenedores
para los malograntes exhibidores tetales
propios de coristas y vedetes

para las calamitosas estanteras
que me las desmejoran me las atosigan
me las convierten a las portadoras en conminantes robotes
ridculos y asesinos

a las confiadamente opulentas
y a todas las dems.



*** Que yo

Que yo, Fernando
el proxeneta de Yolanda me desintegre
por la decisin irrefrenable de mi guionista
o que mi yo se desintegre
en la irrefrenable continuidad de la historieta

a usted:
        le da lo mismo?



*** Viene y va

No es noticia:
el dinero
viene y va

Es noticia
lo que slo viene
lo que slo va

Lo que viene para estancrsenos

Y lo que se nos va
gozndonos

cuando compungidos izamos la bandera
de la inoperancia.



*** La tristeza es ahora

La tristeza es ahora
una sustancia densa y liviana
Puntual, me despido

Todo comienza a ser el pasado
Mam, pap, los libros
Ya estoy medio muerto
Las mujeres, caminar, tener un cuerpo
Ya soy medio un ngel
El sol, la noche, los amigos
Se arman las constelaciones

Interrumpo
Les dejo el dinero que llevaba encima
Llego con lo justo

Los finados
           no escriben.



*** Diecinueve

Me muero todo
me muero en serio
me muero para siempre

se muere todo de m
se muere de m lo que soy
y lo que hubiera podido ser

(pens en mi juventud)

Por eso me tragu slo diecinueve
pastillas y no las veinte del frasco
completo de Halopidol

Porque pens.



*** Manos no tiene

Manos no tiene sino
grandes revlveres

Son para l
sus manos

No tiene manos que tienen
revlveres:
tiene revlveres

Ramplonamente iluminado el galpn
Sentado sobre un barril
habla por telfono:

Ch. Acribillado lo dej. Muchos pum.
Despus me dolan, me quedaron ardiendo.
Se me gast
el frasquito de la crema.



*** Maana se ver

Maana se ver
si est vivo, muerto
o suspendido
de un vaticinio

o del desprecio
proveniente del futuro
del presente
o del pasado

Suspendido
maana se ver
              l
vivo o muerto.



*** Nereo

Dnde estar? Qu se hizo?
Se lo trag
            La Tierra?

A l
tambin le costaba vivir
crersela

Tendr esperanzas?
Escribir
          ahora secretamente
                            poesa?

El rumbo
es lo ltimo que se pierde.



*** Fornicio

Fue poeta como fue por lea
en la imponencia y decoro de huyente tan inolvidable
(arrasa, padre)
Medicacin o meditacin?

La criadora de insomnes
en jarana ingiri
mil docenas de riqusimas ostras.



*** Fracaso resonante

Fracaso resonante
                 el pblico

Demasiadas semanas en cartel
                            sin
                               l

La crtica, adversa:
                    lstima.



*** Gigante y adormecida

Gigante y adormecida en trnsito
por el desfiladero de los pinchazos
hacia la vigilia, la culpable
mano despus de haber oprimido
hasta extenuar a una torcacita

Y matarla.



*** La vaca la que cava

La vaca la que cava la sagrada
la de comportamiento irregular
y que mueve al asombro

La muerte, esa maledicencia
rumiaba la vaca

Antes de cavar
              la sagrada.



*** Bombero

Ms rpido que un
Ms rpido todava que un
Tanto ms (tonto ms)
y ms expandido
Tanto ms todava
y ms expandido
Ms expandido que un
lugar comn.



*** Libreta de enrolamiento

El ciudadano Reinaldo Santos Tomasi
nico sostn
ha sido exceptuado por estar
comprendido en el artculo 41
inciso tercero de la ley
de madre
orgnica del ejrcito nmero 12.913
etctera
y con la firma
viuda
de un segundo jefe.



*** Auditora

El Defensor Dios, gil
mete su mano larga en el viento
y sustrae un dbito

El Fiscal Dios, perentorio
arrima un trago amargo inalcohlico
e impone un crdito

Y siempre da
            ROJO

Vaya con los que descreen!

en pesos
en Bonos de Consolidacin
de la Gran Deuda de los Libres del Sud
                                      del Universo
(Libres libran
cheques)

Cuentas claras
de oscuro stock

Conservan la amistad

Asentado, por fin
en el Tomo Primero.



*** Santa Iglesia

Enrufianada y Carismtica
con sus Prpados Cardenalicios
Velando la Fijeza Estrbica
de los Ojazos Mercenarios
y Apostrficos.



*** Reparticin

Lo mo es amarla
as de simple

Lo mo es amarla a mi Reparticin
a ella consagrado hasta en mis sueos ms festivos
digan lo que digan mi vida es ella
as de enftico

Amo a la Polica porque soy todo corazn

Y nada de estmago.



*** Cancioncilla del barrio de Flores

Sin sus enjuagues con las rameras
en Flores la polica
qu hara?

Sin sus enjuagues con las rameras
en Flores la polica
se las rebuscara

Sin sus enjuagues con las rameras
en Flores la polica
perecera

Sin sus rameras
perecera o se las rebuscara?
qu hara en Flores
                    la polica?



*** Horas viejas

Horas viejas

Horas contadas
pero viejas

Horas apuradas, contadas
pero viejas

Horas obstinadas
en su vejez

Horas ni vivas ni muertas
pero
listas a partirse

Horas inspiradas
por m:
Musa vieja

Horas de la repeticin eterna
y horas rehenes
en crispada yunta

Horas inmerecidas:
un abismo
entre las rancias horas
y un texto.



*** Vieja, s

Vieja, s
una mueca
muy vieja

No respira
no es que respira

Ni sufre

Una cara que sufre de mueca
vieja que respira

Sujeta
por un aire
de familia
la corre
uno
de sus peores recuerdos
(el ms turrito
y de mala traza)

Todo es correr
mientras
disimula

(Humor muerto, el de los viejos das)

Es as de punzante
su fidelidad
por lo que intolerable
se hace
clsico alarde

Viejo
s
yo
quien relata.



*** Pas un ngel

Seco y pelado
trastabillar en el silencio
y erguirse en el silencio
mojado y peludo

Y sordo

Atascado bocahablo:
filtra silencio
el ms elocuente
mutista?

Caracoles!
sujetos de la intencin

Mente en sepia
hoja de ail:
inficionme, amorcito
con tu pluma universal de ganso pletrico

Y ciego

Prodjose
saliva que gasta el dispendioso
docente en oratoria

Tiros por culata:
cucarachicidas que fomentan cpulas cucarachiles

Resquebrajando el silencio
dec tu palabra
y escrachte

Guarda luto inseminando brillantina
guarda silencio en olmpica acstica

Y acota ruiditos incautados a la barbarie
por lo que diste, milagro
en el atvico clavo de la amnesia.



*** Lo nuestro

Entre instintos hay cornadas

Repugnan (ja!)
en estado de bito
las amantes neutralidades

Atestiguo:
premio de consolacin

Convenimos las cornadas?

Chispas corvas
siento organizar
urge lo ldico

Colindan los amantes en abrasiva delicadeza
con la conflagracin asordinada
de la sospecha por la divinidad

Poder terror
rejunte y pegue
los amantes neutrales
se acoplan insinceros
inatravesndose

Reconvenimos a los instintuales?

Cuadritos corvos
siento organizar
ahora stos
en las ventanillas y en mi corazn
habilitados a tal efecto

En la estepa del refinamiento
los amantes cercan el transcurso
de la lnea que deviene de una gota
cuna de fluidos

Volvemos a lo nuestro?

Cometo voluptuosidad
procreo
esculpo un cometido

Cometo ms: pesimismo grandilocuente
y en la Orden del Asco
descreo (airado).



*** No concilio

Un desgraciado
entre el insomnio
(el alcohol)
y la amargura

Un pobre, un desgraciado
un no agraciado
un desgraciado y por lo tanto un pobre
aun sin alcohol
sin atenuantes
un esterilizado en el errar
(pienso, luego existo
erecto, existo
y mientras tema, existo)
de un poquito de mortandad
y despilfarro

El desasosiego de la conservacin
me templa tristemente

Hados erran
tambin

Insomne, vivo
y hay congestin de insomnes
el mucho trnsito de compaeros
aturulla
o peor: aflige
(solidaridades y empecinamientos)
(claro que de mierda)

No olviden:
con o sin alcohol
(o simptica leche de soja en tetra brik)

Y la amargura

Late un corazn
desde la acendrada arritmia con acopladas
djalo latir

Miente mi soar
miente

Y mi no soar
tambin miente
que estoy vivo

Recurdenme!



*** Numerados

1

Ir de espritu

Ir de cuerpo y de espritu
de cuerpo



2

El sinsentido
             cae
en un sentido
             corvo



3

Pari viuda
angelitos e intrascendencias

Naci la paz
en este prstino amanecer

inconducente



4

Llueven colepteros de noche
                            en el campo
sobre esas linternas alumbrando
hacia arriba



5

Ganas de otra cosa
que en nada se parezca

no tengo



6

Su
superioridad numrica
condeca

con su modo de olvidarme



7

A la agona de la mosca
ordeno
la a mayscula de su Agona literaria

y al vocablo que la nombra
la supresin de su nica eme:

osca!



8

La inclinacin del fsforo
                          qu tema!
encendido



9

No soy un gran terico
pero tampoco soy
un pequeo prctico.



*** Desecho e izquierdo

1

Hasta para ella morir
fue demasiado



2

Sentir
miento



3

La Eliminadora de Angustias
se ceba
con los sucedneos de su padre



4

Soy la que l
nunca am



5

No est muerto
quien lubrica



6

Tardo mucho en darme
tardo mucho en darme contra el sosiego
que l me inspira
tardo mucho en darme contra l



7

Las piernas de esa chica
tienen novio



8

Nunca me fue del todo mal
con los hombres



9

Me amaste ayer
Hoy me amas
Habrs de amarme maana
aunque no te abandone?



*** Tanta buena poca gente

1

SE
DUZCA
VIVO O MUERTO



2

Estamos indeclinable
indelegablemente decididos
a llevar adelante esta injusticia



3

Tienda
de Ambigedades



4

No te preocupes, Antoito, que entre todos
te vamos a dejar solo



5

Perpetra y perpeta: perpetra
Perpetra el truhn
Mientras la oa aosa
tosa
habr poesa!

** Rolando Revagliatti
   revadans@yahoo.com.ar
   Docente y escritor argentino (Buenos Aires, 1945). Ha hecho estudios de
   realizacin cinematogrfica, formacin actoral, psicodrama
   psicoanaltico y psicoanlisis, entre otros. Entre 1988 y 2004 ha
   publicado los poemarios Obras completas en verso hasta ac, De mi mayor
   estigma (si mal no me equivoco), Trompifai, Fundido encadenado,
   Tomavistas, Picado contrapicado, Leo y escribo, Ripio, Desecho e
   izquierdo, Propaga, Ardua, Pictrica, Sopita y Corona de calor; los
   libros de cuentos Historietas del amor y Muestra en prosa, y la obra de
   teatro Las piezas de un teatro. Doce de estos libros se encuentran en
   distintas bibliotecas virtuales de varios pases. Ha sido traducido y
   difundido a diez idiomas en medios grficos y electrnicos. Ha
   coordinado cafs literarios y ha dirigido espectculos teatrales. Textos
   suyos pueden leerse en diversos medios latinoamericanos y en su pgina,
   http://www.revagliatti.com.ar.



=== Los diarios de Lem ====================================================
=== Newton el mago      Carlos Montuenga ==================================

Llueve en Pars. La lluvia, menuda y fra, extiende su velo turbio sobre la
ciudad.

Al sur del ro, las calles angostas que ascienden hacia la colina Saint
Genevive estn convertidas en lodazales inmundos por los que ruedan con
lentitud los carruajes. Gentes miserables, envueltas en harapos, van de un
lado a otro arrastrando los pies por el fango, o se agrupan frente a
pequeas hogueras, en las que arden los objetos ms dispares.

La posada donde me alojo se encuentra en la esquina de una plaza formada
por viejas casas con tejados de pizarra negra.

Suelen hospedarse aqu viajeros que permanecen unos das en la ciudad. Hay
comerciantes de peluca empolvada, un buhonero fachoso cargado con su arcn
de baratijas y algn militar de baja graduacin que cambia de destino. A
veces se ven tipos extraos, como un viejo alto y flaco, con el que suelo
cruzarme al salir por las maanas. Va vestido de riguroso luto y se dira
que es un buitre al acecho de sus presas.

Hace unos das apareci un grupo de estudiantes extranjeros, creo que son
alemanes. No he conocido gente ms ruidosa. Se renen algunas tardes junto
a la chimenea y, en medio de un alboroto indescriptible, vacan, una tras
otra, las botellas de aguardiente que les sirve Arlette, la camarera.

Arlette es pelirroja y tiene un cuerpo esbelto. Se mueve con agilidad entre
las mesas con su bandeja en alto y trata de complacer a todo el mundo.
Suele estar de buen humor, pero si algn patn sin modales abusa de su
paciencia, se pone hecha una furia y le contesta con descaro. Cuando est
irritada, sus grandes ojos verdes relampaguean como los de un felino.

Conmigo siempre se muestra amable, incluso yo creo que est demasiado
pendiente de m. Cuando llegu a la posada se las arregl para que pudiera
ocupar una de las mejores habitaciones; un cuarto amplio, provisto de
chimenea, con una cama grande y mullida.



Por fin ha cesado la lluvia. Al caer la tarde, cruzaban el cielo grandes
jirones de nubes que parecan los restos de un inmenso ejrcito en
desbandada.

Durante la noche, mientras deambulaba por las proximidades del Sena, el
aire haba recuperado su transparencia. Una gran luna brillaba contra el
cielo limpio, cuajado de estrellas. Su luz helada, al derramarse sobre la
ciudad, produca la ilusin de un mundo lleno de perfiles cristalinos, un
lugar mgico, del que haba desaparecido la fealdad de las paredes,
oscurecidas por la humedad, y la inmundicia de las calles.

Caminaba yo abstrado cuando, al doblar un callejn solitario, pude
distinguir a un grupo de individuos, armados con grandes garrotes, que
impedan el paso a un carruaje sujetando las bridas de los caballos. Me
aproxim con sigilo, ocultndome en las sombras, y alcanc a ver a varios
hombres con elegantes libreas, sin duda sirvientes del vehculo, que yacan
maltrechos en el suelo. Uno de ellos sangraba profusamente por una herida
en la frente y suplicaba que no le matasen. El cabecilla de la banda se
abalanz al interior del carruaje, y despus de hacer salir de su interior
a una vieja dama de aspecto aristocrtico, la conmin a que le entregara
sus joyas.

Aunque tenemos rdenes terminantes de evitar situaciones comprometidas, no
pude permanecer impasible ante aquella escena. Sin pensrmelo dos veces, me
acerqu con paso decidido hasta situarme junto a los malhechores, quienes,
tras un momento de sorpresa, se lanzaron sobre m. No me fue difcil
reducirlos, mejor dicho apenas tuve que hacer nada. Ni siquiera senta el
impacto de los garrotazos que llovan sobre m. Los dej durante unos
minutos que se esforzaran en vano y, cuando los pobres diablos se hallaban
jadeantes y confundidos, bast algn que otro empujn para hacerlos rodar
por el suelo embarrado.

Un momento despus, toda la cuadrilla sali corriendo presa del terror,
como si se hubieran topado con el mismsimo diablo, y desaparecieron en la
oscuridad.

La pasajera result llamarse Madame Geoffrin. Una mujer de edad avanzada y,
por lo que pude comprobar, bastante miope, que se mostr tan agradecida por
mi oportuna intervencin como admirada de la facilidad con que puse en fuga
a sus asaltantes.

Al orme hablar, Madame Geoffrin me tom por ingls y yo decid seguirla la
corriente, presentndome como un joven profesor de Cambridge, de paso por
la ciudad.

Mi nueva amiga es un personaje singular. Se trata de una vieja aristcrata
apasionada por la cultura. En los salones de su palacio se organizan
tertulias literarias a las que acude lo ms granado del mundillo
intelectual. Ha insistido tanto, que la he prometido asistir a una de estas
reuniones en cuanto mis obligaciones me lo permitan.



Madame Geoffrin suele invitar a jvenes autores deseosos de darse a conocer
en la alta sociedad. Tras una breve presentacin, el poeta de turno prepara
sus cuartillas, aclara la garganta y, en medio de un silencio expectante,
comienza a declamar sus versos.

Apenas entiendo el sentido de esos largos poemas en los que se repiten
frases ampulosas sobre el amor, la bsqueda de la libertad y el fatal
destino. Me resulta casi imposible prestar atencin a esos pedantes. Cuando
ya no aguanto ms tanta simpleza, me dedico a observar a la audiencia con
disimulo, sobre todo a las damas; algunas son de una elegancia insuperable:
trajes suntuosos bordados con hilo de plata, collares de perlas, grandes
pelucas blancas adornadas con lazos de seda... nunca haba visto nada
parecido. He notado que ellas tambin me observan a m. A veces, cuando
nuestras miradas se cruzan, arquean levemente las cejas y me sonren con la
mayor naturalidad, mientras juegan a abrir y cerrar sus abanicos. Me parece
asombroso que se muestren tan amables con un desconocido.

Seguro que los superiores no aprobaran mi asistencia a las reuniones que
celebra Madame Geoffrin en sus salones; para ellos, cualquier cosa sin
relacin directa con nuestros objetivos es una frivolidad, una prdida de
tiempo sin justificacin posible. Claro que no tienen por qu enterarse de
todo lo que hago.

Adems, no es el mejor momento para complicarse la vida; bastante agitacin
hay ya en las altas esferas. En los ltimos comunicados difundidos por el
Consejo Supremo, se asegura que el continente se encamina hacia una nueva
guerra. Por lo visto es ya un hecho innegable que la firma de la Triple
Alianza por Francia, Inglaterra y Holanda fue slo una componenda de la que
no se puede esperar una paz duradera.

Para m, las alianzas y tratados que estas gentes hacen y deshacen con
tanta facilidad son un embrollo imposible de entender, pero all los
honorables miembros del Consejo con sus conclusiones. Segn ellos, esas
naciones slo buscan el modo de aumentar su rea de influencia para
imponerse a las dems y erigirse en rbitros de un equilibrio imposible.

En fin, pintan un panorama bastante sombro. No es raro que algunos
compaeros aseguren que estamos preparando una operacin a escala mundial.
Pero slo son rumores.



Ayer, al finalizar la velada literaria, se me acerc un hombre joven con
aire de intelectual. Tras una leve inclinacin de cabeza, se present:

Disculpadme, seor, no creo conoceros. Soy Lucien de Sourignac. He cursado
estudios en las Universidades de Pars y Lovaina. Llevo unos meses ayudando
al barn de Montesquieu en la preparacin de un informe para la Academia de
Burdeos. Hemos estado investigando el efecto del clima tropical sobre los
hbitos sociales de los indgenas antillanos.

Vaya, no saba que esos indgenas hicieran vida social respond.

Lucien me mir con curiosidad.

Vos sois ingls, no es cierto?

Eh... s, as es, caballero. Mi nombre es un poco difcil de pronunciar.
Podis llamarme, simplemente, Lem.

Lem? curioso nombre. Los ingleses sois un tanto peculiares y, al decir
esto, no pudo ocultar un cierto aire de superioridad. Tengo entendido que
imparts cursos de filosofa en Cambridge. Dominis algn rea en
particular?

Le contest lo primero que se me ocurri:

Bueno, estoy doctorado en teologa, pero me interesa tambin la filosofa
natural y...

La filosofa natural? Entonces imagino que seris un newtoniano
convencido.

No me esperaba una pregunta tan directa y, durante un momento, sent que se
me quedaba la mente en blanco. En seguida me recuper e hice un rpido
anlisis de la cuestin: newtoniano... seguidor de las teoras de Isaac
Newton. S, recordaba haber ledo algo al respecto en los archivos del
Consejo. Lucien se refera a un gran matemtico que en el siglo anterior
revolucion el estudio de los fenmenos naturales.

No se me ocurri nada mejor que contestar de forma afirmativa a la
pregunta, aunque me intrigaba el tono desdeoso con que haba sido
formulada.

Desde luego respond. Sir Isaac Newton fue un sabio eminente por el que
siento la mayor admiracin.

Por supuesto! exclam Lucien, levantando los brazos. Pero vuestro
admirado Newton ha sembrado la confusin en lo que antes era un camino
luminoso. El camino de la ciencia mecnica, el nico capaz de conducirnos a
una visin racional del mundo.

Mi gesto de perplejidad pareci divertirle.

Ya veo que os sorprendis. Ahora tengo que atender algunos asuntos
urgentes; tal vez podamos continuar esta conversacin en otro momento.
Confo en que vuestra estancia en Pars sea placentera.

Y se alej de m tras hacer una nueva inclinacin de cabeza.



Llevo varios das sintiendo hormigueos por todo el cuerpo. Muchos
compaeros describen sensaciones parecidas. Es lo mismo de otras veces.
Segn dicen los sabihondos del Consejo, las radiaciones que atraviesan esta
atmsfera pueden producirnos ciertos efectos que deben controlarse. Sobre
todo, hay que evitar que nuestra apariencia humana sufra algn cambio
imprevisto.

Ayer no me encontraba de humor para ir a ninguna parte y pas la mayor
parte del da encerrado en mi cuarto, esforzndome en descifrar los ltimos
informes. A ltima hora de la tarde sonaron unos golpecitos tenues en la
puerta y, apenas haba tenido tiempo de decir nada, cuando entr Arlette
con una gran bandeja, en la que haba dispuesto algunas viandas y una jarra
de agua.

Seor dijo con su voz cantarina, pasis mucho tiempo encerrado aqu y
apenas comis. Deberas ocuparos ms de vuestra salud.

La mir con expresin agradecida y ella me dedic una dulce sonrisa.

Despus de dejar la bandeja sobre la mesa, se qued mirndome con sus
grandes ojos, como si esperara que yo hiciese algo. Al ver que yo segua a
lo mo, empez a dar vueltas por la habitacin, ponindolo todo en orden.
Alis la colcha y cambi algunos objetos de lugar. Se mova sin cesar de un
lado para otro y estaba empezando a ponerme nervioso. Hice un esfuerzo por
ignorarla y volv sobre mis informes con intencin de continuar trabajando.

En eso estaba, cuando sent la respiracin de la joven muy cerca de m, al
tiempo que sus brazos me rodeaban con suavidad. Luego, un beso clido se
desliz por mi nuca. Durante unos instantes, permanec rgido como una
estatua, con los codos apoyados sobre la mesa y Arlette pegada a mi
espalda. Entonces, sin saber bien lo que haca, me levant con tanta
brusquedad de la silla que los dos estuvimos a punto de perder el
equilibrio y caer de espaldas sobre la cama. El corazn me lata con fuerza
y no acertaba a pronunciar palabra.

Arlette, ests muy sofocada dije al fin, con un hilillo de voz. Espero
no haberte lastimado. Toma, bebe un poco de agua.

Y llenando el vaso de la bandeja se lo alargu, pero el pulso me temblaba
de tal modo que no pude evitar derramar un poco de lquido sobre su amplio
escote.

Ella me mir confundida y rompi a llorar. Tir el vaso con furia y sali
corriendo de la estancia, dando un tremendo portazo.



He vuelto a ver a Lucien en un par de ocasiones. El ltimo encuentro se
produjo de modo casual en El Gato Negro, una taberna prxima al ro que
no goza de muy buena fama. A m me gusta dejarme caer por all, cuando al
anochecer se llena de estudiantes y buscadores de fortuna. Aprovecho
entonces para escuchar con disimulo sus conversaciones, no tanto por la
informacin que puedan proporcionarme, como por el mero placer de
satisfacer mi curiosidad. Lucien estaba sentado solo, en el extremo de una
mesa, frente a una gran jarra de cerveza. Al verme, sali de su actitud
abstrada y me pidi que le acompaara. Estuvimos un rato bebiendo y
conversando sobre cosas triviales. Luego, el tono de la conversacin se fue
haciendo ms confidencial y me habl de algunas cuestiones personales.
Parece ser que ha contrado deudas importantes y teme que su modesta
fortuna se evapore en poco tiempo. Sin embargo, confa en que sus numerosos
contactos en la alta sociedad le ayuden a salir del apuro.

Por cierto Lem, Madame Geoffrin me ha comentado que el prximo martes va a
asistir Voltaire a su velada. Le habis conocido ya?

No tengo ni idea de quin es ese caballero respond con candidez.

Es posible? Pero, tan aislados del mundo estis en vuestra maravillosa
isla?

Me encog de hombros, sin saber qu responder.

Adems, Voltaire es de los vuestros. Quiero decir prosigui Lucien
guiando un ojo con malicia que es un ferviente admirador de las teoras
newtonianas.

En vista de que Lucien volva otra vez sobre ese tema, no vi otra salida
que animarle a continuar.

Lucien, para ser sincero, no puedo entender el motivo de vuestra aversin
hacia ese gran sabio. Acaso os molesta que un ingls haya alcanzado tan
justa fama?

De ningn modo dijo l con acritud. Su lugar de nacimiento me tiene sin
cuidado. Lo que no puedo perdonar a tu admirado Newton es que empleara su
genio indiscutible para volver a abrir de par en par las puertas a la magia
y la supersticin. Esas puertas que el gran Descartes y sus seguidores
crean haber sellado para siempre, en servicio de la humanidad.

Al or aquello, deb adoptar una expresin muy estpida. La verdad es que
no entenda nada, adems los efectos de la cerveza comenzaban a hacerse
patentes, y me senta un poco mareado.

Veo, Lem, que mis palabras os escandalizan. Eso es algo que me maravilla
de vosotros: habis optado por mirar a otro lado, prefers ignorar lo que
es obvio y slo sabis alabar el genio matemtico de vuestro maestro. Es
cierto que Newton ha ofrecido una visin unificada del universo a partir de
un lenguaje matemtico riguroso, pero a qu precio? l mismo dej claro
que la gravedad, esa fuerza con la que sus seguidores pretenden ahora
explicarlo todo desde el movimiento de los astros hasta la atraccin entre
los seres vivos no puede ser algo material. Se tratara, por el contrario,
de un principio misterioso que opera a distancia, algo que, en definitiva,
nos conduce de nuevo hacia la visin mgica del mundo. Y nosotros estamos
decididos a combatir tal desatino con todas nuestras energas.

Me senta completamente perdido en aquel laberinto, de modo que decid
adoptar una estrategia evasiva, y, para cambiar de tema, le cont mis
apuros con Arlette.

El gesto crispado de Lucien no tard en disiparse. Empez a rerse a
carcajadas, y no dejaba de propinarme fuertes palmadas en el hombro.

Parece que encuentra muy gracioso ese penoso incidente. A veces pienso que
somos demasiado diferentes de los seres humanos; tal vez nunca lleguemos a
entenderlos.



Siguen los rumores de una gran operacin ofensiva.

Por el momento, los del Consejo no han dicho nada. Ni creo que lo hagan;
otras veces se ha dado por seguro que nuestra intervencin era inminente, y
al final todo queda en puras suposiciones.

Llevamos mucho tiempo observando a los hombres y siempre nos hemos
mantenido en la sombra, estudiando su extrao comportamiento y limitndonos
a analizar las consecuencias de lo que hacen. Hasta ahora la postura del
Consejo no ha podido ser ms clara: debemos permanecer al margen de sus
asuntos.

Sin embargo, hay quienes piensan que no ser posible mantener esa actitud
de manera indefinida. Segn ellos, estos seres terminarn por perder el
control de su mundo, convirtindose en una amenaza imposible de ignorar.

No s... yo creo que exageran.

** Carlos Montuenga
   cmrbarreira@hotmail.com
   Escritor espaol (Madrid, 1947). Doctor en ciencias. Colabora con
   artculos y relatos en publicaciones de comunicacin social, tales como
   ETC Magazine (Buenos Aires) en espacios literarios como Vorem, Margen
   Cero, Ariadna (Asociacin de Revistas Electrnicas de Espaa), Revista
   Amalgama, Revista Voces y en portales de la red dedicados a la difusin
   de la filosofa y el humanismo como La Caverna de Platn y Liceus.



=== Tres relatos      Hctor Antonio Robles ===============================

*** Lo que pudo ser una conversacin con Isabel

Terminamos esa larga entrevista de trabajo y sal del edificio. Recuerdo
que habamos quedado a las 6:30 pm en el caf de siempre. Ella aprovechara
para cenar, yo tratara de hablar de cosas agradables. Sobre mis prospectos
de trabajo, el auto que termin de pagar y el nuevo beb de mi hermana.
Llegu unos minutos despus, ella ya estaba en la mesa ordenando.

Quieres algo?

Le dije que no, y empec con un recuento de lo bueno y lo malo. Pero antes
de decir las cosas malas, ella tom mis manos, me mir y me dijo que se
ira con su madre una temporada. Lo analic unos segundos. Si lo hubiera
dicho sin tomar mis manos de esa manera, hubiera pensado que tomara
vacaciones. Pero pensaba irse para no regresar. Estaba a punto de iniciar
una conversacin, conversar con ella se volva cada vez ms difcil, se lo
dije, y slo contest que eso ya no sera as. Ya no. Yo, de un momento a
otro haba perdido el apetito.



*** Quiromancia

Nos conocimos en un grupo de ayuda para neurticos. Ella llevaba un par de
meses ms que yo, y conoca muy bien a todos. Al principio siempre me
mostraba retrado y desconfiado al hablar con los dems, fue gracias a ella
que cambi esto y no dej de asistir al grupo. Extraaba esos das de
charla, y las tardes que pasbamos en su departamento. Me dijo que llevaba
casada cinco aos, pero que durante los ltimos dos vivan separados y
estaban negociando el divorcio. Me pareci gracioso la forma en que utiliz
negociando para referirse a su separacin. El tipo que todava era su
esposo se apareca por ah una o dos veces al mes en plan pacfico para
charlar con ella, dejarle algn dinero, beber algo, y si la ocasin era
especial, y ella me aclar esto, slo si era especial, se acostaban. Qu
era una ocasin especial, le pregunt. Ella se qued pensando por un
momento, luego me dijo: fue en lo nico que nos entendimos a la perfeccin,
es una lstima que ya no estemos juntos para hacerlo.

Yo estaba untando mermelada en un pan tostado mientras vigilaba la tetera
en la cocina, y la vea dar largas caladas a su cigarro a punto de
consumirse entre sus manos. Hay algo que agradezco de esa relacin, me
dijo de repente.

Qu.

Que l no quisiera hijos.

T, s los queras?

S, alguna vez.

Tal vez nunca me hubiera separado de l si tuviera un hijo y nuestra vida
sera un infierno. Hizo una pausa; despus, como si recordara en dnde y
con quin estaba, dijo: claro, tambin quizs nunca te hubiera conocido.

Tal vez en algn momento pudimos toparnos. Quizs en un grupo de
alcohlicos annimos le dije.

Sonri.

S, es probable que me refugiara en el alcohol, o me volviera adicta a los
frmacos. Nada ocurre al azar.

Cuando escuch eso yo tambin me re. La gente que vea su vida como una
serie de sucesos ligados a un destino predeterminado me pareca ilusa.

Serv el t, ella me dijo que me sentara y le mostrara mis manos. Lo hice,
tom mis manos, mir las palmas. Parece que tendrs una vida larga y
exitosa, sin embargo, has tenido momentos de mucha infelicidad, ests en
busca de una vida plcida, sin tensiones, deseas que te quieran... y no
crees en el destino. Trat de no rerme mientras deca todo eso. Ella
empez a darle sorbos a su taza y yo comenc a comer el pan.

Si tu marido me encontrara aqu un da, cul sera su reaccin le
pregunt. Dud un momento.

No lo s, sera interesante averiguarlo. Qu haras?

Me quedara aqu sentado comiendo mi pan tostado y tomando t. Tal vez le
ofrecera una taza le contest.

Escuchamos lo que ocurra en el piso de arriba, eran personas haciendo
mucho ruido mientras caminaban de un lado a otro.

Eso es comn?

No, de hecho vivo con vecinos muy silenciosos me contest.

Te voy a decir que va a pasar con nosotros sin mirar tus manos seal.
Terminaremos de desayunar, luego, iremos a tu habitacin y lo haremos por
cuarta vez en lo que va del da. Despus, escucharemos que alguien abre la
puerta y aparecer tu esposo con cara de sorpresa.

Sonri de nuevo. Estaba por empezar a contarme alguna ancdota, de las que
acostumbraba, cuando escuchamos la cerradura de la puerta. Luego nos
miramos, medio confundidos, medio sorprendidos y creo que tuvimos el
impulso de decir algo, pero ninguno de los dos supo qu. Y la puerta se
abri.



*** Quin quiere a Kioko?

Jacobo y Kioko vivan en una amplia casa que compartan con otros amigos.
Poco a poco los amigos comenzaron a irse. Algunos dejaban cosas que Jacobo
y Kioko luego utilizaban, como utensilios de cocina, una silla plegable,
una lmpara de pie. Otros no dejaban nada. Ambos mantenan un trabajo
modesto en un supermercado. Jacobo y Kioko no vivan en la abundancia, pero
como ellos decan, la libraban. Alguien haba dicho, refirindose a
ellos, que vivan al da. Sin embargo, Jacobo y Kioko aseguraban que eran
felices y, sobre todas las cosas, se amaban.

No pas mucho tiempo para que a Jacobo le fuera bien. Mejor trabajo, ms
amigos; mejor vida, se dijo, mientras se miraba al espejo una maana.
Kioko segua en las mismas.

No podan negar que haban cambiado algunas cosas, no slo en lo econmico.
Jacobo y Kioko casi no se vean, y cuando lo hacan, era para cenar o para
irse a la cama a dormir. No realizaban esas largas caminatas los fines de
semana que tanto disfrutaba Kioko, no iban al cine, casi no hablaban, no
hacan el amor.

Lleg el da en que Jacobo no slo cambi de trabajo, de amigos y de ropa,
sino que decidi cambiar de pareja. Kioko se deprimi. Aun as tuvieron
largas plticas que, a veces no llegaban a nada, y otras que terminaban con
gritos y lgrimas. Incluso la casa, que desde hace tiempo slo ocupaban
ellos dos, haba cambiado. A Kioko le pareca ms grande. Ninguno de los
dos quera pasar demasiado tiempo ah.

Kioko encontr un trabajo en un restaurante fuera de la ciudad. As que
Jacobo decidi vivir en otro lugar, y una tarde hizo las maletas. Mientras
reduca su presencia en esa casa, introduciendo afiches de pelculas,
revistas y pilas de discos compactos en cajas, pens en hablar con ella,
recapitular algunas cosas. Pero despus se dio cuenta de que ya no tena
ms que decir.

La ltima noche que pasaron juntos estaban cenando en la mesa, miraban la
televisin en silencio. Slo se escuchaba el ruido de los cubiertos sobre
los platos, sus cuerpos acomodndose sobre la silla, la respiracin de
Kioko, la televisin a volumen demasiado bajo para ser escuchada por alguno
de los dos.

Dnde vas a vivir pregunt ella.

En un edificio, al sur.

Pasaron dos minutos en que no dijeron nada.

Dnde compramos la lavadora?

En la tienda de tu amigo, por qu.

Quiero comprarte una, bueno otra, creo que la vas a necesitar dijo l.

Algunas cosas se dicen para sobrellevar una charla tensa entre dos personas
que se estn separando, pens Kioko, pero hay otras que no deberan
mencionarse.

No quiero la maldita lavadora, dijo Kioko. Tampoco quiero nada que hayas
comprado para esta casa. Lo que me gustara es que dejaras de sentirte mal
por m.

Yo no me siento mal por ti! grit Jacobo.

Entonces creo que yo empezar a sentirme mal por ti.

Despus Kioko se levant de la mesa, llev los platos a la cocina, tambin
los de Jacobo que an no haba terminado, y comenz a fregarlos, luego se
dijo: nunca ms cenaremos juntos.

Despus de un tiempo, Kioko regreso a esa casa. No saba nada de Jacobo.
Tampoco saba por qu haba regresado ah. Simplemente fue. La casa estaba
abandonada. El jardn al frente, en el que ella y Jacobo haban sembrado un
par de tulipanes, estaba lleno de hierbas y basura. La reja estaba
asegurada con una cadena y un candado. Salt como pudo por encima de la
reja, y entr por una ventana rota a la casa. Recorri las habitaciones,
las paredes estaban llenas de graffitis, y de pintas con palabras
incomprensibles. En el suelo haba botellas vacas, cartones, preservativos
usados y colillas de cigarros. Cuando Kioko lleg a lo que antes haba sido
un comedor no pudo ms que sorprenderse. Ah estaba la mesa, era la misma
mesa que ella y Jacobo haban abandonado cuando se fueron. Haba un par de
sillas, se sent en una de ellas, contempl por largo rato el lugar, el
piso, las paredes. No haba ningn otro mueble salvo la mesa y las dos
sillas. No pudo evitar recordar algunas cosas. Entonces, antes de que
pensara en l, sin esperarlo, lo vio sentado frente a ella, tan claramente
como aos atrs cuando estuvieron juntos. Lo vio levantarse de la mesa, y
caminar hacia lo que antes haba sido la habitacin de ambos. En
determinado momento, mientras se alejaba por el pasillo, volte para
mirarla de reojo y sonrerle. Y Kioko lo nico que hizo fue sonrer
tambin.

** Hctor Antonio Robles
   fournierol@yahoo.com
   Escritor mexicano (Coatzacoalcos, Veracruz, 1976). Estudiante de
   comunicacin en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
   http://www.unam.mx). Becario del Fondo para la Cultura y las Artes del
   Estado de Puebla (categora Cuento, 2000-2001).



=== Cuerpos de resistencia (extractos)      Magaly Salazar Sanabria =======

      (Nota del editor: en noviembre de 2000 la poeta neoespartana Magaly
      Salazar Sanabria present su poemario Cuerpos de resistencia bajo el
      sello del Crculo de Escritores de Venezuela. Los poemas que
      conforman el libro se han constituido, segn el prlogo de la
      tambin poeta Lidia Salas, en murallas, en trincheras para oponerse
      a la violencia del poder, a la instauracin del odio, a la
      destruccin de la ciudad como refugio amable del habitante, pero
      tambin el acoso interior del aislamiento a travs de la tecnologa
      de Internet, a la prdida de la compasin y la ternura en el trato
      cotidiano con el otro, a la indolencia y al desamor. A continuacin
      ofrecemos a nuestros lectores una seleccin de textos de este
      poemario).

*** I

El candor intenta ser el bosque
y todo el palpito del bosque,
es la encarnacin de los milagros.
Con el candor me asomo a la existencia,
mientras el goce va colmando el fruto
que acaba en mordisco.

Lo sabroso, rebelde en la manzana,
para que Adn se decidiera
cuando apareci una Eva amotinada,
cuando Dios se vino con la noche
y el aguzado piar de la maana
y algo que lleg con su sino mordiente.

Desde entonces digo, por si me atrapa el sueo:
Prodigio es que el hombre sea turpial y zorro
y juegue detrs de las matas.
y no se repitan fbulas de desencuentro y trampa.

Prodigio es extender las manos y encontrarte
tiernamente ungido,
como si fueras un pas sin rejas
o una tierra sin mendicidad.

Al alba se estrellan setecientas setenta y siete plumas
y un pjaro se resuelve en canto,
como resistencia al susto de lo incierto,
como la esperanza.



*** IV

Entreabierta la puerta,
tu alma se disputa una salida
con la vacilacin.

Contrastar la sombra con la claridad
hace del adentro miedo y del dolor afuera.
Se trata de armonizarnos para luchar,
se trata de resistir, de trasegar la fe,
pero s que has dispuesto tu asilo,
lo veo venir desde mis lentes
ahumados de sol
donde se reflejan terror y evasin.

Has perdido tu habitacin y sus aceras
por eso, la libertad se pudre en tu calzn,
y la imagen de la tierra se muere en tu cabeza:

Cuidado, puedes estropearte el sombrero!



*** V

El humo del caf parece alcanzar algn sentido:
Espera.
Estos das padecen lo triste,
la rabia y tambin el fulgor.
En este pas todo es posible
mientras tengamos la oportunidad
de encontrarnos.

No traducir a otra lengua las palabras,
sus enigmas son recados divinos.
Alguien eructa sobre la vida
y un oficiante devoto recuerda que el caf se enfra.
Una rosa en la mesa hace a la compasin inevitable.

La supuesta conversa se torna ms lejana.
No s por qu crees sentir la vida por esa ventana,
si no te inspira pasin, la tecnologa es slo una
pesquisa.
Nadie le pregunta nada a la ternura,
a la mirada, a los gestos.
Entretanto, la flor, intacta.



*** X

Si yo fuese nio,
pintara con muchos colores la pantalla
para que sean de payaso,
en vez de horror,
las horas del tonto.



*** XX

El de los rboles cortados no me alcanza
vino con su mscara y sus botas
y ms all su lgrima,
Cocodrilo de marras!
aunque fuera yo justo
y aunque hayan aumentado mis heridas,
no dudar
y defender delante Dios nuestros caminos
La resistencia me asiste y fortalece.



*** XXVI

Todos los das
tu cepillo quita la piedra de los dientes
para que no se te quiebre la voz.



*** XXXIV

Aqu estamos,
a media asta,
amotinados en la herida
de esta sinuosa y lucfera serpiente
que muerde y paraliza
a toda Eva que exceda a mujer.



*** XXXVI

Resoplar, respirar, resollar, jadear;
hago ejercicios para resistir,
con ganas de arropar la vida,
mientras te endevotas con la mentira
de los discursos y una importante tecnologa
que eres incapaz de aprovechar.

Guardo en los ojos el verdor de los huertos
para que nunca sean prisioneros
pues la comedia virtual es un bello castillo
con su alma en pena
y cada arenga un vrtigo con su ametralladora.

S importa cunto dura el juego
Que cacen a los depredadores
porque pasa el invierno y comienza la flor!
Es mejor aparearse cuando se comprende
quin es el uno y quin la compaa.

Tu tabernculo se empaa,
jntate al fervor,
abrzate y mira,
alguien busca una visin que los incluya.



*** XXXIX

Aqul de alma agradecida
llega cargado de silencio
y cubre la retaguardia,
por si las armas y el miedo
hacen ruido en la tierra.



*** XLIX

Si te hablo,
te vuelves quebradizo
si te serenas, me alcanzas,
si me buscas, soy la mensajera,
y si me apartas;
ro abajo como flor de bora.

Relmpago, espolame la sabidura,
lluvia, no presagies mi rostro;
viento revelado, deslmbrame;
fuego con fuego, aclrame lo turbio;
polvo que somos, acrcame al hermano;
agua perdidiza, gname el amor.



*** LIV

Juntmonos, amor,
y hagamos gento.
Me reclama tu herida
y la plegaria por todas las heridas.

Somos la espiga que nace entre las rocas,
cuerpos de resistencia
y la esperanza como subversin.

Somos la fe de los abrazos,
presencia de vela en la sombra,
el espacio para la libertad.

** Magaly Salazar Sanabria
   fuegosysietes@gmail.com
   Escritora venezolana (La Asuncin, Nueva Esparta). Licenciada en letras
   egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV,
   http://www.ucv.ve). Realiz la maestra en literatura hispanoamericana
   en la Universidad Pedaggica Experimental Libertador (Upel,
   http://www.upel.edu.ve) y estudios de doctorado en la Universidad de
   Barcelona (Espaa, http://www.ub.es). Ejerci como docente en la UCV, en
   la Universidad Simn Bolvar (USB http://www.usb.ve) y en la Upel. Fue
   secretaria general de la Asociacin de Escritores de Venezuela, Zona
   Metropolitana de Caracas (1989-1992). Represent a Venezuela como
   directora del Captulo de Caracas del III Encuentro de las Academias
   Iberoamericanas de Poesa (Georgetown University,
   http://www.georgetown.edu, Washington, EUA, 1997). En University of West
   Indies (http://scitec.uwichill.edu.bb/cmp) de Barbados dict el curso
   Cultura Latinoamericana, auspiciado por la Cancillera Venezolana
   (1998). Se desempe como secretaria de Actas del Crculo de Escritores
   de Venezuela por dos perodos (1995-2000). En Nueva Esparta dirigi la
   Casa de la Cultura Monseor Nicols E. Navarro de La Asuncin
   (2000-2003). Actualmente es vicepresidenta del Consejo Consultivo del
   Crculo de Escritores de Venezuela. Ha recibido las condecoraciones
   Orden al Mrito en el Trabajo, Primera Clase, y Orden Andrs Bello,
   Corbata. Recibi el Premio Regional Casto Vargas Len (poesa; Nueva
   Esparta, 2001) y diploma de honor en el Concurso Lincoln-Mart, (Miami,
   2006). Ha publicado No apto para los ritos de la sacralizacin,
   Ardenta, La Casa del Viga (mencin de honor en el Concurso Fondene,
   1992), Bajo de sal, Levar fuegos y sietes y Cuerpo de resistencias, as
   como, en coautora, Lo visible, lo decible, Quaterni Deni. Textos suyos
   han aparecido en revistas y peridicos de Venezuela y el exterior. Su
   obra ha sido reseada en varias antologas de poesa.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

No, no creo vivir grandemente, profundamente, intensamente. Como todos,
yo soy un vil, un dbil, un castrado! Tengo en mi habitacin todo un mundo
pintado: hombres de cartn, mujeres de estopa, montaas de humo. He puesto
todas esas cosas en orden y, algn da de sol, todo eso tiene un magnfico
aspecto. Y me quedo en el cuarto. Y aquello es todo mi mundo y toda mi
vida, y todos los das hago mis plegarias a los de la casa, y escupo sobre
la gente que pasa por la calle, bajo mis ventanas, porque no tiene en su
casa un pequeo mundo artificial tan gracioso como el mo.

      Giovanni Papini, El hombre que no pudo ser emperador. En: Palabras
      y sangre (1912).



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