
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XII     Cagua, Venezuela     N 170
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                        20 de agosto de 2007
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                  comentarios, crticas o material
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           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
							 |
Las islas latinoamericanas, Jorge Gmez Jimnez.       | Editorial
                                                         |
Cumpleaos novelado. / Libros hondureos. / Bolivianos   | Breves
se renen. / F11.                                        |
                                                         |
Sociedad Ecuatoriana de Escritores escogi nueva         | Noticias
directiva. / Entregan en Guatemala premio Batz de      |
literatura indgena. / Omar Mesones gana el Premio       |
Salvador Garmendia. / Casi dos millones de libros        |
entregarn a escolares de Argentina. / Exhumacin de     |
restos de fusilados con Lorca no ir a tribunales. /     |
Falleci el poeta chileno Jos Miguel Vicua. /          |
Homenajean en su tierra a Juan Crisstomo Lafinur. /     |
Casa refugio para escritores planea Carmen Boullosa en   |
Nueva York. / Legado de Gabriela Mistral ya est en      |
manos chilenas. / Proponen jornadas de novela histrica  |
para Hospital de rbigo. / Muri el escritor             |
argentino-mexicano Luis Guillermo Piazza. / Reconstruyen |
primera exposicin fotogrfica de Juan Rulfo. / VII      |
Festival de Literatura de Berln se enfocar en          |
Latinoamrica. / Motos, msica y paella se conjugarn en |
Xtiva. / Feria del Libro Unica organiza la Universidad  |
Catlica Cecilio Acosta. / Jalla-E 2007 ser en Per. /  |
Sociedad de Escritores de Chile convoca encuentro        |
internacional. / Exposicin literaria organizan en       |
Brasil.                                                  |
                                                         |
Letras heterodoxas. Apuntes sobre Scott Fitzgerald,     | Artculos y
Miller y Burroughs, Valmore Muoz Arteaga. /            | reportajes
Centenario de Betti (Elisabet) Alver, Juan Franco      |
Crespo. / All, Julio, donde ests, Idalia Sautto. /   |
Ars ertica convertida en cancin por Cultura           |
Proftica, Gloria Dolande. / Palabra de escritor,     |
Ricardo Adrin Steiner. / Los nicos privilegiados son  |
los nios, Fernando Sorrentino. / La gafedad del Mo   |
Cid, Juan Guerrero.                                     |
                                                         |
Gonzalo Mrquez Cristo: La leccin del silencio ,    | Entrevistas
Carlos Olano. / Entrevista a Alexis Romay: Biopsia al   |
cadver de la revolucin cubana, Armando Lpez. /       |
Entrevista con la escritora cubana Wendy Guerra,        |
elegida en el proyecto Bogot 39: Querido Diario, dime   |
quin soy, John Jairo Junieles. / Mariozzi Carmona,    |
voz ntima y palabra certera: El sonido y las imgenes  |
disparan mi inspiracin , Rafael Ortega.               |
                                                         |
Vindicacin de la cultura musulmana a partir de la      | Sala de ensayo
Divina Comedia, Musa Ammar Majad. / El Anlisis        |
Crtico del Discurso (ACD): una perspectiva crtica de   |
lectura en estudiantes universitarios, Oscar Ivn       |
Londoo Zapata. / Democracia y globalizacin, Carmen   |
Malare.                                                 |
                                                         |
Poemas de Stephanie Carolina Amaro Vans. / Tres relatos  | Letras
de Mara Daniela Aranguren Prez. / Cuatro textos de     |
Pepa Ortiz Moreno. / Virginia Woolf en la habitacin,  |
Gustavo Tatis Guerra. / Poemas de Alexis Revern. /      |
Cosas bellas perdidas, Alberto Bellido Esteban. /      |
Poemas de Alejandro Flix Raimundo. / Los tres hroes   |
(Alesha, Dobrynia E Ily), Ester Rabasco Macas. / Dos  |
poemas a Caracas de Gloria Cepeda Vargas. / Vitrum,    |
Mario Morenza. / Poemas de Johnny Barbieri. / El        |
devenir de la vida, Ligia Valladares Expsito. / Poemas |
de Beatriz Milne Rotundo. / La barra, Alejandro Jos   |
Lpez Cceres. / Sonetos de David Hidalgo. / Regrsame  |
el colchn viejo, Yolanda Ramrez Michel.               |
                                                         |
Los haiku del Viejo Libo, Csar Bianchi. / Escena     | El regreso
primordial y otros poemas, Chrystian Zegarra Benites.   | del caracol
                                                         |
Alberto Fuguet.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
	     Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
		     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
			 http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
			  http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
			  http://www.redchilena.cl
===========================================================================
	 Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
		       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
	  Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
			  http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
			 http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
			  http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
			  http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
		      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||	 EDITORIAL	|||||||||||||||||||||||||||

=== Las islas latinoamericanas      Jorge Gmez Jimnez ===================

El mercado editorial contemporneo es un caos. La profusin de editores,
ttulos, propuestas, que pudiera considerarse a simple vista un sntoma de
buena salud, encierra un diagnstico oscuro que habla de un medio obeso,
saturado de esa grasa perjudicial que es la cantidad, y que no slo
dificulta el anlisis de conjunto de la literatura contempornea sino que
adems invoca, por parte de los sujetos involucrados, prcticas ajenas a la
literatura para hacerse de un espacio aunque tan slo sea momentneo en
sta.

Literatura, mercado, globalizacin y medios son los ingredientes de este
asopado de infarto. Se publica ms de lo que se lee, prevaleciendo la
cantidad sobre la calidad y estimulando artificialmente una presin por la
produccin en masa. Un fenmeno del que han tenido mucho que ver los
medios, de los que desaparece, a velocidad de crucero, la crtica, que es
sustituida por la reproduccin llana de las siempre complacientes
presentaciones de solapa.

A principios de este ao alertaba sobre estos temas el escritor espaol
Juan Goytisolo: Los pesos pesados del mundo editorial slo quieren
publicar lo que, acertadamente o no, consideran productos de venta fcil y
marginan aquellas novelas que, en razn de su complejidad o por su voluntad
innovadora, no responden al conformismo y pereza intelectual de una mayora
anestesiada por la telebasura o las revistas sobre la gente guapa.

Opinamos que al final siempre hay un espacio para la literatura destinada a
trascender, pero las presiones del mercado sobre el medio editorial estn
produciendo manifestaciones a las que hay que prestar atencin. La semana
pasada, la escritora mexicana Margo Glantz hablaba, por ejemplo, de lo que
ella llama la balcanizacin de la literatura latinoamericana: los
lectores tienen acceso slo a obras de autores de sus mismos pases, e
ignora lo que se produce en el resto del subcontinente. El mexicano no lee
al ecuatoriano; el venezolano no lee al boliviano.

Las editoriales transnacionales hace tiempo que destacan personal en cada
pas para producir obras de limitada distribucin geogrfica. As, entes de
origen transnacional se han convertido, paradjicamente pues se supone que
la motivacin de su actitud es promover la literatura de los pases en que
actan, en impulsores de literaturas nacionales, en el peor sentido del
trmino: conjuntos de obras que con dificultad pasarn las fronteras de los
pases en que fueron escritas.

Glantz invoca cierto sentimiento de nostalgia por el boom, cuando en su
opinin la literatura latinoamericana estall a los ojos del mundo como un
bloque ms o menos uniforme. Una nostalgia que no deja de sentirse cuando
se piensa en las razones que impulsaron la organizacin del evento Bogot
39 (http://www.bogota39.com), y que son descritas en su misma presentacin:
Es hora de que nuestra literatura, disuelta hace dcadas en glorias
nacionales dispersas, recupere el brillo continental que tuvo en las
dcadas de 1960 y 1970 y suene con la fuerza de muchos talentos aunados.

De este sndrome ha escapado la literatura que se difunde en Internet, un
medio vivo y palpitante que mantiene en contacto a los escritores del
continente, y no slo entre ellos sino, adems, con autores de otros
idiomas, latitudes y realidades. Una evidencia prxima de ello es el
procedimiento mediante el cual fue escogida la plantilla de 39 escritores
latinoamericanos que a partir de este jueves se reunirn en la capital de
Colombia: la propuesta y votacin, por parte de lectores y escritores, a
travs de un formulario electrnico en la web del evento.

Es cierto que la vitalidad de Internet produce de alguna manera un efecto
similar: una oferta ciclpea a la que es imposible enfrentarse sin ms.
Pero, existe la luz? Quizs s, si pensamos en forma optimista que la
existencia de nichos de calidad en Internet, definidos por la afluencia
misma de lectores crticos, puede terminar convirtiendo al medio en un
importante termmetro de la literatura contempornea.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
					     http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Cumpleaos novelado. El 25 de junio fue presentada la novela Feliz
cumpleaos, te quiero, del escritor dominicano Eduardo Garca. La historia
se centra en el personaje de Ricardo, un joven dominicano que el da de su
25 cumpleaos le revela a toda su familia, incluyendo a su novia, que es
gay. Esta revelacin causa un enorme revuelo y, en medio de extraos y
divertidos eventos, su vida cambiar drsticamente al encontrarse con una
serie de personajes que harn del da de su cumpleaos algo inolvidable.
Interesados en adquirir un ejemplar, cuyo costo es de 6.000 pesos, pueden
escribir a diversosasuntos@yahoo.com o llamar al 09 8347319.
http://libroseduardogarcia.blogspot.com

Libros hondureos. El portal Honduras Educacional, un completo repositorio
de informacin sobre ese pas centroamericano, se est esforzando en una
labor de promocin de las letras hondureas en conjunto con la Sociedad
Literaria de Honduras. El sitio est ofreciendo libros de autores
hondureos a un costo de apenas 5 dlares ms gastos de envo, para lo cual
estn adquiriendo derechos de distribucin de algunos ttulos como La
piedra sonadora, de Samuel Villeda Arita, y Voces del alma, de Hogla
Carcache.
http://www.honduraseducacional.com/soliho/Libros.htm

Foro en Cochabamba. Entre el 29 y el 31 de agosto se realizar en el Centro
Pedaggico y Cultural Simn I. Patio, de Cochabamba (Bolivia) el cuarto
Foro de Escritores Bolivianos, uno de los eventos ms literarios ms
importantes del pas latinoamericano, y en el que se brinda la oportunidad
de acercar al pblico con literatos y crticos. Participarn del evento
escritores de la talla de Eduardo Mitre (poeta), Renato Prada Oropeza
(novelista, investigador literario), Gaby Vallejo Canedo (novelista),
Marcia Mogro (poeta, crtica literaria), Erika Bruzonik (cuentista), as
como representantes de la literatura joven, como Wilmer Urrelo, ganador del
Premio Nacional de Novela 2006, y Maximiliano Barrientos, finalista del
concurso de cuento Franz Tamayo.
Avenida Potos 1450, Cochabamba, Bolivia.
http://www.fundacionpatino.org/cpycsip.htm

F11. Del 28 al 30 de septiembre se desarrollar en las instalaciones del
Gimnasio Moderno de Bogot el F11, festival de la revista El Malpensante,
que con sus ediciones anuales se caracteriza por su propuesta cultural
alrededor de temas de debate y por propiciar un espacio nico para la
conversacin y el intercambio de ideas. Entre los eventos que se realizarn
en el marco del festival, habr 26 conferencias magistrales, entrevistas y
mesas redondas, 7 talleres, 3 recitales de poesa, exposiciones de arte y
la proyeccin en estreno de 3 pelculas incluidas en el ciclo de Cine
Malpensante. Habr ms de 40 invitados nacionales e internacionales, entre
ellos arquitectos, escritores, pensadores, poetas, fotgrafos, directores
de cine, economistas y cientficos.
http://elmalpensante.com/f11

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electrnico a breves@letralia.com.



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||||||||||||||||||||||||||||||	  NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Sociedad Ecuatoriana de Escritores escogi nueva directiva

La Sociedad Ecuatoriana de Escritores (Sede, soc_de_escritores@yahoo.com)
escogi recientemente su nueva junta directiva, que ha quedado presidida
por la escritora Natasha Salguero Bravo (Quito, 1953) y que regir los
destinos de la institucin hasta el ao 2009.

La juramentacin de los nuevos directivos tuvo lugar durante un acto
cultural celebrado el pasado jueves 2 de agosto en el Centro Cultural
Benjamn Carrin (http://www.cce.org.ec). A Salguero Bravo la acompaan
Humberto Vinueza (vicepresidente), Ivn Oate, Leonor Bravo, Aleyda
Quevedo, Tanya Roura, Elsy Santilln Flor, Sheyla Bravo y Carlos Garzn
(vocales); Carmen Ins Perdomo (secretaria) y Carlos Vallejo (tesorero).

Adems fueron electos para el Tribunal de Arbitraje los escritores
Atahualpa Martnez, Ral Rivadeneira y Ral Velasco, y fueron designados
para el Comit de Honor los escritores Jorge Enrique Adoum, Miguel Donoso
Pareja, Efran Jara Idrovo, Eugenia Viteri y Alicia Ynez.

La nueva directiva ha venido trabajando desde su eleccin en junio pasado,
elaborando un plan de actividades y varios proyectos. Entre ellos, se
destaca el proyecto La Casa de las Letras, que ser el recinto donde se
realizarn actividades literarias peridicas, tales como talleres,
recitales y presentaciones de libros. Se encuentran en preparacin los
proyectos de encuentros y festivales, as como el de la Feria del Libro
Ecuatoriano.

Se han realizado asimismo varias reuniones sobre los derechos de los
escritores y se ha iniciado el dilogo con Mara Isabel Saad Herrera,
directora del Sistema Nacional de Bibliotecas (Sinab,
http://www.sinab.gov.ec). Tambin se estn procurando servicios para los
socios y adems se ha trabajado en aspectos de propuestas para la Ley del
Libro.

Escritora, poeta, periodista, y promotora cultural, Salguero Bravo es
ganadora del Premio Nacional de Literatura Aurelio Espinosa Plit de 1989
por su novela Azulinaciones. El mismo ao obtuvo el segundo Premio Gabriela
Mistral de Poesa del Club Femenino de Cultura. Textos suyos han aparecido
en diversas antologas, como Ars Ertico, Poesa ertica de mujeres y 14
narradoras ecuatorianas, antologa crtica compilada por Adelaida Lpez y
Gloria da Cunha-Gabbai y editada por la Universidad de Puerto Rico (UPR,
http://ww.upr.edu). Textos y poemas suyos han sido traducidos al ingls, al
italiano y al hebreo. Ha publicado tambin los poemarios Nave Palabra
(2000) y No me digas que me amas (2002).

Humberto Vinueza es uno de los ms destacados poetas ecuatorianos, con
amplia y reconocida trayectoria, y ha merecido diversos premios. Ivn Oate
ha sido antologado entre los cuentistas ms importantes de habla hispana y
su poesa ha merecido los elogios de la crtica. Leonor Bravo es una
cotizada escritora de cuentos y novelas infantiles, ganadora de varios
premios nacionales y presidenta de Girndula. Aleyda Quevedo se ha
destacado en el mbito internacional y nacional por la notable calidad de
su poesa, a pesar de sus pocos aos.

Tanya Roura, adems de poeta, escribe novela histrica de xito y de
relevancia. Elsy Santilln Flor, tambin galardonada narradora, cultiva el
cuento y la novela de suspenso y horror. Sheyla Bravo ha publicado poesa y
cuento. Carlos Garzn, Carlos Vallejo y Carmen Ins Perdomo son tres poetas
jvenes cuyo talento es reconocido en Amrica Latina.

Fuente: Sede



*** Entregan en Guatemala premio Batz de literatura indgena

El pasado 8 de agosto fueron reconocidos en Ciudad Guatemala los ganadores
del Premio de Literatura Indgena Batz, siendo galardonados los
escritores Leoncio Pablo Garca Tal, de Totonicapn; y Miguel ngel Oxlaj
Cmez, de San Juan Comalapa. La editorial guatemalteca F y G Editores
(http://www.fygeditores.com) publicar la versin bilinge de los tres
textos ganadores.

Por decisin unnime del jurado el premio se dividi para los dos
escritores. La primera obra ganadora fue Bixonik tzij ke ukulaj
kaminaqib (Canto palabra de una pareja de muertos), escrita en kiche por
Garca Tal, que segn el escritor mexicano Juan Villoro, miembro del
jurado, se define como un conjunto potico de fuerza extraordinaria, lleno
de metforas inslitas, con una atmsfera logradsima, donde en verdad se
siente que la voz del poeta ha sido trabajada por los muertos y viene del
otro lado de las cosas.

La otra obra premiada fue Rutaqikil Ri Sarima El Sarima, escrita en
kaqchikel por Oxlaj Cmez, descrita por Rodrigo Rey Rosa, miembro del
jurado, como un cuento que expone con gracia y maestra tcnica las
variedades locales del miedo colectivo, y resuelve la narracin con un
final tan verosmil como inesperado.

El segundo lugar fue otorgado por decisin unnime a Manuel Raxulew
Ambrosio, por su texto Le Tzalijem (El retorno), que el escritor Dante
Liano, integrante del jurado, describe como un texto que destaca por su
composicin coral, porque ve el mundo desde una perspectiva comunal.

Asimismo, hay un grupo de escritos finalistas sobresalientes que recibieron
mencin honorfica y recomendacin por parte del jurado para su
publicacin.

Este premio fue establecido por iniciativa del escritor Rodrigo Rey Rosa,
quien don el monto total del Premio Nacional de Literatura (2004) para el
establecimiento de la primera edicin del Premio de Literatura Indgena
Batz.

Los autores de las dos obras ganadoras compartirn el monto de 10 mil
quetzales, y el segundo lugar recibir la cantidad de 5 mil.

Fuente: Prensa Libre



*** Omar Mesones gana el Premio Salvador Garmendia

El escritor venezolano Omar Mesones fue el ganador, con su libro de cuentos
Inventario y otros relatos, de la segunda edicin del Concurso de Narrativa
Salvador Garmendia, segn inform el pasado 9 de agosto la Casa Nacional de
las Letras Andrs Bello, organizadora del certamen.

Ms de una docena de historias concentradas en lo cotidiano y en lo urbano
componen el libro, que Mesones describi como una coleccin de cuentos
independientes, autnomos, con temticas bien diferenciadas, donde los
personajes se parecen a gente que uno conoce, son seres comunes.

El jurado, integrado por Sael Ibez, Rafael Jos Alfonso y Orlando
Chirinos, expres que el texto tiene solvencia en el manejo del lenguaje y
una extraordinaria capacidad fabulatoria, sin perder contacto con la
realidad.

Mesones recibi 10 millones de bolvares y la publicacin del libro. Ya
antes haba recibido el premio de Autores Inditos del ao 2000, de Monte
vila Editores, por el libro El atador de cabos, y con el premio Literatura
Juvenil Salvador Garmendia 2002, por su obra Japi berdei tu yu. El escritor
mantiene un blog personal en http://omarmesones.blogspot.com.

Inventario y otros relatos es un cuerpo bien eclctico de cuentos, segn el
autor, en l se podr encontrar una historia que se desarrolla en un
seminario literario que da un profesor sobre un supuesto escritor
venezolano, en el cual, como en todos sus cuentos, est presente la
ficcin.

Adems, hay el cuento de la planificacin y ejecucin de un asalto a un
banco de una pareja de venezolanos, otro que inicia en una fiesta y termina
en una orga, otro que relata la historia de dos seoras que se acercan a
un hotel a esperar que uno de los esposos salga con su amante, ilustr el
escritor.

Un total de 38 libros de todo el pas particip en este concurso en el que
tambin se otorg mencin honorfica a Enrique Albornoz por 7 Principios, 7
Cuentos, un destino, basado en Las leyes del Kybalin, denominados los
principios de la verdad combinados con la literatura.

Tambin se publicarn Cuento de pareja y otros relatos, de Heberto Gomero;
Intemidad felina, de Maribel Silva Rodrguez, y Los cuentos de Natalia, de
Carolina Lozada, que a juicio del jurado poseen gran calidad literaria.

Por su parte, el presidente de la Casa Nacional de las Letras Andrs Bello,
Luis Alberto Crespo, manifest que este premio tambin busca al escritor
que no es conocido para que pueda salir a la luz pblica.

La primera edicin del Concurso de Narrativa Salvador Garmendia premi la
obra Cuando amas debes partir, del periodista y escritor Eloi Yage, y
desde ya est abierta la convocatoria para la tercera edicin que cerrar
el plazo en mayo de 2008.

Fuente: ABN



*** Casi dos millones de libros entregarn a escolares de Argentina

El ministro argentino de Educacin, Ciencia y Tecnologa, Daniel Filmus,
acompaado por el presidente de la Academia Argentina de Letras (AAL,
http://www.aal.edu.ar), Luis Pedro Barcia, y autoridades de la Cmara
Argentina de Publicaciones (http://www.publicaciones.org.ar) y de la Cmara
Argentina del Libro, Editores y Escritores, iniciaron el pasado 10 de
agosto la distribucin, en las escuelas medias de la nacin surea, de
1.700.000 ejemplares de una coleccin de cien ttulos fundamentales de
literatura universal y latinoamericana, as como de autores argentinos
clsicos y contemporneos.

Durante la presentacin, el titular de la cartera educativa expres que
hay algunos libros que los chicos no pueden dejar de leer y es obligacin
del Ministerio de Educacin brindrselos. Ahora hace falta la magia del
docente y del bibliotecario para colocar en las manos de los alumnos estos
libros y lograr que sean parte de la vida cotidiana de la escuela. Si
logramos que los chicos sientan el placer de leer, vamos a tener una
sociedad ms crtica, ms libre y justa, una sociedad mejor. La escuela es
lugar ideal para recuperar las ganas de leer.

En el acto, estuvieron presentes Elsa Oesterheld viuda del escritor Hctor
Oesterheld, los actores Juan Leyrado y Patricio Contreras, los autores
Anglica Gorodischer, Ana Mara Shua, Luisa Valenzuela, Silvia
Iparraguirre, Francisco Solano Lpez y Joaqun Lavado (Quino), entre otros.

La entrega de los libros que fueron seleccionados en conjunto con la AAL
beneficiar a un milln y medio de alumnos que concurren a las escuelas
medias de la nacin surea, con el objetivo de que los jvenes puedan
acceder a los textos fundamentales de la literatura argentina y universal.

De alta calidad en sus impresiones, grosor de tapa e interiores, los libros
incluyen obras de clsicos como La Divina Comedia y Don Quijote de la
Mancha; novelas policiales y de ficcin cientfica; y de autores argentinos
clsicos como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo;
cuentos de ftbol de Osvaldo Soriano y Roberto Fontanarrosa; y la coleccin
completa de las historietas Mafalda, de Quino, y El Eternauta, de Hctor
Oesterheld.

Fuente: Ministerio de Educacin, Ciencia y Tecnologa de Argentina



*** Exhumacin de restos de fusilados con Lorca no ir a tribunales

La Asociacin para la Recuperacin de la Memoria Histrica (ARMH,
http://www.memoriahistorica.org) ha descartado finalmente acudir a la va
judicial para pedir la exhumacin de los restos de Discoro Galindo y
Francisco Galad, fusilados en Granada junto al poeta espaol Federico
Garca Lorca, para no entorpecer la elaboracin del mapa de fosas que
est realizando la Junta de Andaluca (http://www.juntadeandalucia.es).

As lo explic este 11 de agosto el presidente de la citada asociacin en
Granada, Francisco Gonzlez, que consider que la elaboracin de este mapa
dar paso a programas encaminados para la exhumacin de las vctimas de
la Guerra Civil, aparte de que acudir a la va judicial gastara recursos
que podran destinarse a otros programas.

Gonzlez record que ninguna asociacin ni ningn grupo de familiares
tiene dinero suficiente para llevar a cabo una exhumacin y se congratul
de que la Junta pueda ser la encargada de esta tarea. Manifest que la
Administracin Autonmica est llevando a cabo una labor muy acertada, en
la lnea de lo que la ARMH exige, que es, adems de dignificar a las
vctimas, satisfacer los deseos de aquellas personas que quieren
recuperar los restos de sus familiares desaparecidos.

Respecto a la postura de la familia Lorca, que se ha negado en reiteradas
ocasiones a la exhumacin de los restos de los fusilados junto al poeta,
Gonzlez manifest que no tiene poder suficiente como para vetar esta
decisin de los parientes de Galindo y Galad.

De llevarse a cabo finalmente la exhumacin, Gonzlez asegur que un equipo
de arquelogos de la Universidad de Granada (http://www.ugr.es) ser el
encargado de realizarlo, lo que supone una garanta total desde el punto
de vista cientfico, segn Gonzlez, puesto que se hara con todas las
reservas y el respeto que un caso como ste exige.

Junto al poeta Federico Garca Lorca, el maestro Discoro Galindo y el
banderillero Francisco Galad fue fusilado tambin el banderillero Juan
Arcoyas Cabezas, quien no dej descendencia.

Desde su creacin en el ao 2000, la ARMH ha abierto una veintena de fosas
y exhumado en Len los restos humanos de cincuenta republicanos abatidos
durante la Guerra Civil. En total la organizacin ha recuperado restos de
980 personas en alrededor de 90 trabajos exhumaciones.

Fuentes: ARMH  Europa Press



*** Falleci el poeta chileno Jos Miguel Vicua

El pasado 11 de agosto muri el destacado escritor chileno Jos Miguel
Vicua Lagarrigue, a los 87 aos de edad, a causa de un derrame cerebral.
Sus restos, que fueron velados en su residencia en la comuna Las Condes,
recibieron un homenaje el lunes 13 en la Casa del Escritor, antes de ser
sepultados.

La Sociedad de Escritores de Chile, de la que era miembro el poeta nacido
en 1920, envi a su familia un mensaje de condolencia en virtud de que el
mundo de las letras ha perdido un hombre que, sin duda, estar siempre en
el corazn de todos, como se expres en un comunicado.

Vicua era un personaje particular y un gozador de la vida, segn lo
describi su hija, Leonora Vicua. Creo que pocas veces he conocido a
alguien tan tierno y al mismo tiempo tan autnomo y solitario, sencillo y
muy autntico. Me ense la alegra, disfrutar cada momento. l era gozador
de la vida, muy intenso, muy apasionado.

Fue la cabeza de una familia de artistas de mucha categora, adems de
haber sido el hijo de un gran escritor del siglo XX chileno, Carlos Vicua
Fuentes, opin el Premio Nacional de Literatura Armando Uribe.

Fundador del grupo Fuego de Poesa en 1955, el poeta se dedic a nuclear a
los artistas y desarrollar lecturas de poemas, ediciones de libros,
exposiciones en galeras e institutos culturales de arte, encuentros y
almuerzos. Le acompaaban en tales iniciativas escritores de la talla de
Jorge Hubner Bezanilia, Julio Barrenechea, Mara Silva Ossa, Myla Oyarzn,
Juvencio Valle, Hugo Goldsack, Antonio Campaa, Hernn Caas, Francisca
Ossandn, Chela Reyes y Eliana Navarro (1920-2006), con quien se casara y
tendra siete hijos, casi todos dedicados a las artes.

Vicua public varios volmenes de poesa como La edad de bronce (1951) y
En los trabajos de la muerte (1955), obras en las que subyace el
pensamiento existencialista, que se proyecta en una escritura impregnada de
smbolos y donde se descubre una visin metafsica. Ms adelante public El
hombre de Cro-Magnon se despereza (1958), donde se observan referencias a
la cultura clsica y a mitos ancestrales; as como Poemas augurales (1965),
Cantos (1977) y Algera Summa (1995).

El poeta fue bibliotecario jefe de la Biblioteca del Congreso Nacional de
Chile (BCN, http://www.bcn.cl) y cofundador del Teatro Experimental de la
Universidad de Chile (http://www.uchile.cl). Adems fund y form parte del
grupo de poetas La Mandrgora.

Fuentes: 24 Horas  Astrolabio  El Mercurio  El Mostrador



*** Homenajean en su tierra a Juan Crisstomo Lafinur

Los restos del poeta argentino Juan Crisstomo Lafinur (1797-1824) fueron
trasladados hasta el Museo de la Poesa recin inaugurado y que lleva su
nombre, en su ciudad natal, San Luis, el pasado 13 de agosto, donde fueron
recibidos con un homenaje.

El Museo de la Poesa Juan Crisstomo Lafinur, inaugurado el pasado 8 de
agosto, se convierte as en la morada definitiva de su ilustre epnimo,
cuyos restos fueron conducidos all desde la Casa de Gobierno en una
ceremonia presidida por el gobernador, Alberto Rodrguez Sa.

Unos doscientos gauchos a caballo, pertenecientes a diferentes asociaciones
de la provincia, escoltaron el traslado de los restos del poeta, que
llegaron hasta el museo en un carruaje gaucho del siglo XIX llevado de tiro
por un caballo. En la ceremonia central particip igualmente el Regimiento
N 1 de Patricios.

El 13 de agosto de 1824, el escritor falleci en Chile luego de caer de su
caballo. Sus restos permanecieron fuera de su pas hasta el 25 de abril de
2007, cuando volvieron a su terruo en una pequea nfora, de la mano de
una delegacin puntana encabezada por el gobernador Rodrguez Sa. Hasta su
consignacin en el Museo de la Poesa, los restos permanecieron en la Casa
de Gobierno.

Lafinur naci en el Valle de Carolina el 27 de enero de 1797. Inici sus
estudios en Crdoba, en el Colegio Monserrat, donde en tres aos alcanz el
ttulo de Maestro en Artes y Filosofa. Sus ideas liberales lo llevaron a
que en el ao 1814 fuese expulsado de la universidad. Emigr a Tucumn y
all se incorpor al Ejrcito del Norte al mando del general Belgrano. En
1817, durante el gobierno de Pueyrredn, solicit la baja del ejrcito para
atender a su hermana viuda y hermanas menores. Radicado en Buenos Aires,
Lafinur gan por concurso, a los 22 aos, la ctedra de Filosofa en el
Colegio de la Unin del Sur.

Empez a dar clases vistiendo ropa comn, con lo que rompa con la
tradicin que estableca que cualquier ctedra de filosofa deba dictarse
con sotana. Adems separ la religin de esa materia, lo que le vali
fuertes crticas para la poca.

Desde la ctedra se vio obligado a emigrar a Mendoza, donde esperaba
encontrar un ambiente ms propicio para sus ideas liberales, en 1821. Sin
embargo, un ao despus, un cambio de gobierno lo obliga a emigrar a Chile.
En Santiago de Chile se recibi de abogado en la Universidad de San Felipe
y escribi en los principales diarios chilenos: El Mercurio, El Liberal y
El Interrogante.

Durante su corta vida Lafinur se convirti en un reconocido filsofo y
librepensador, y en defensor de la libertad y la tolerancia. Es uno de los
cinco argentinos citados en el prestigioso diccionario de filosofa de
Ferrater Mora, junto con Jos Ingenieros, Alejandro Kor, Risieles Frondizi
y Mario Bunge.

Fue to abuelo del escritor argentino Jorge Luis Borges, quien le dedic su
ensayo Nueva refutacin del tiempo y public, en La moneda de hierro
(1976), un soneto en su honor.

El Museo de la Poesa Juan Crisstomo Lafinur exhibe 300 poemas del prcer
y poeta puntano y de autores de Argentina y otras naciones, que enviaron
sus obras a travs de la convocatoria que realiz el Estado provincial. El
saln est ubicado al lado de la casa de Lafinur e integra la estructura
del programa cultural como sucede con el resto de los museos de San Luis.

Fuente: El Diario de la Repblica



*** Casa refugio para escritores planea Carmen Boullosa en Nueva York

La escritora mexicana Carmen Boullosa anunci la semana pasada su intencin
de abrir una casa refugio para escritores en Nueva York. Consegu una casa
que me dio la ciudad, pero no los fondos, explic la autora, que reside en
Estados Unidos desde 2001 y el pasado mircoles 15 present en Mxico su
obra El Velzquez de Pars.

Comenzar el proyecto requiere de dos millones de dlares, dijo la
escritora, quien deber conseguir ese capital a travs de fundaciones e
instituciones privadas, ya que la ciudad slo aporta el inmueble. Boullosa
ya impuls a finales de la dcada de los 90 una casa refugio en Ciudad de
Mxico, apoyada por las autoridades capitalinas, y que en 1999 inaugur el
escritor indio Salman Rushdie.

La autora de obras como La novela perfecta (2006) y De un salto descabalga
la reina (2002), entre otras, prepara tambin ahora una exposicin sobre la
relacin de Nueva York con la cultura hispnica, desde la fundacin de la
urbe hasta el da de hoy, con la New York Historical Society
(http://www.nyhistory.org).

Otro de sus proyectos, que lleva a cabo junto a varios escritores, es la
asociacin Caf Nueva York (http://www.letralia.com/155/1205cafeny.htm),
que intenta dar a conocer la literatura de origen hispanoamericano en la
ciudad estadounidense, que la novelista define como muy cerrada
literariamente en s misma. Les interesa la literatura escrita en Nueva
York, que hable de Nueva York, explic la escritora, quien tambin lament
la escasez de traducciones de obras internacionales.

Boullosa denunci la insensibilidad total hacia los escritores en
espaol, aunque matiz que hay algunos escritores latinos muy bien
considerados, siempre y cuando escriban en ingls. Agreg que, si bien en
Mxico se lee a los espaoles, colombianos, ingleses, japoneses o chinos,
no hay esa misma actitud en Nueva York.

Fuente: IBLNews



*** Legado de Gabriela Mistral ya est en manos chilenas

Tras un largo viaje por carretera desde South Hadley (Massachusetts), las
105 cajas con manuscritos inditos, correspondencia, libros, fotografas y
recuerdos personales de la escritora chilena Gabriela Mistral, llegaron
este mircoles 15 de agosto a la Embajada de Chile en Washington, pocos
minutos despus de las ocho de la noche.

El proceso fue dirigido por el embajador Mariano Fernndez, quien
previamente haba viajado en forma especial a South Hadley a firmar los
documentos necesarios para oficializar el traspaso y supervisar el
embalaje. El legado fue asegurado en un milln y medio de dlares para ser
trasladado a Washington, y segn lo informado por el investigador Luis
Vargas Saavedra en julio pasado
(http://www.letralia.com/169/0722mistral.htm), consta de 100 cajas que
contienen 860 documentos con alrededor de 100 poemas no publicados, 500
cartas inditas y cinco lbumes de cuero con fotos de Mistral, su sobrino
Yin Yin y su familia. Sin embargo, el embajador Fernndez no descarta que
una vez que se realice el anlisis del material en la embajada se puedan
encontrar ms cosas.

Estoy extremadamente contento porque el legado ya est en territorio
chileno, declar el embajador Fernndez, que calific la llegada como un
gran da para su pas y asegur que este tipo de devoluciones son
inusitadas, pues los pases como el nuestro no suelen recuperar sus
patrimonios, ms bien lo pierden.

El embajador recibi el material a nombre de la Direccin de Bibliotecas,
Archivos y Museos de Chile (Dibam, http://www.dibam.cl), la Orden
Franciscana en Chile y la Biblioteca Nacional de Chile
(http://www.dibam.cl/biblioteca_nacional), instituciones beneficiarias
directas del legado de la poeta. Tras la conferencia de prensa, se brind
con vino chileno, celebrando la llegada de la Mistral. Ya est aqu, ella
ya est aqu, se escuchaba en los pasillos.

Las cajas con el tesoro de la autora de Sonetos de la muerte han sido
almacenados en una sala del tercer piso de la sede diplomtica,
especialmente habilitada para su adecuada conservacin, con una estantera
especial, una puerta con clave de ingreso, alarma de humo, extintores y
sistemas que mantengan una humedad y temperaturas controladas. Este espacio
ya se conoce entre el personal de la embajada como Sala Gabriela Mistral.

El embajador ley un comunicado ante la prensa en el que agradeci la
colaboracin de todas las personas que han hecho posible que Gabriela
vuelva a casa, especialmente a la albacea del legado, Doris Atkinson,
sobrina y heredera de Doris Dana, la que fuera asistente y amiga de
Mistral, que se hizo cargo de sus pertenencias tras su muerte en 1957.
Atkinson no pudo finalmente viajar con los preciados documentos, como era
su deseo, pero planea viajar a Chile cuando el legado haya llegado a su
destino.

Al ser consultado por los obstculos experimentados en el traspaso,
Fernndez recalc que el trabajo conjunto de representantes diplomticos
como el agregado cultural Cristin Campos, el ministro consejero Isauro
Torres y el abogado Charles Bruce, fue fundamental en el proceso: Me
refiero a muchos obstculos en general, porque no haba ninguna claridad de
parte de Doris Atkinson, como se poda transferir esto, incluso escuchamos
opiniones de personas que decan que esto no debera ir a Chile. Por eso
agradec especialmente la labor del abogado estadounidense Charles Bruce.

Segn lo que estipul el documento de traspaso del legado de Mistral,
firmado por Doris Atkinson el 11 de mayo pasado, la Orden Franciscana en
Chile recibir los copyrigths y royalties, parte de la memorabilia de la
poeta, adems de una de las tres biblias de cuero de Mistral, el prendedor
que us en su traje para recibir el Nobel y dos crucifijos que se cree
fueron de su propiedad. La Biblioteca Nacional de Chile ser beneficiaria
de los manuscritos originales y otras pertenencias y la Dibam recibir
parte de la memorabilia y los libros de Mistral.

Cristin Campos, agregado cultural de la embajada de Chile, explic que el
acceso al archivo estar estrictamente reducido y que el embajador
Fernndez ya dio indicaciones para tratar la seguridad del legado con
extremo celo. Segn Campos, existe la idea de organizar algunas
actividades en la embajada aprovechando la presencia del material en
Washington.

El sbado 17 el experto Pedro Pablo Zegers lleg a la capital
estadounidense para inventariar y catalogar el legado de Gabriela Mistral.
El embajador Fernndez agreg que la institucin diplomtica es slo una
custodia del legado y que corresponder a los beneficiarios decidir si se
realiza alguna actividad en Washington con el material, adems del anlisis
ya previsto. Aunque se estima que el legado sera trasladado a Chile a
fines de 2008, la fecha exacta ser determinada una vez que Zegers comience
su trabajo.

Fuentes: ABC  El Mercurio



*** Proponen jornadas de novela histrica para Hospital de rbigo

La Direccin General del Libro del Ministerio de Cultura de Espaa anunci
la semana pasada un proyecto mediante el cual la villa riberiega de
Hospital de rbigo (Len, http://www.hospitaldeorbigo.com) podra acoger,
todos los aos, unas jornadas de novela histrica, en el marco de las
tradicionales Justas Medievales del Passo Honroso de Don Suero de Quiones
(http://www.hospitaldeorbigo.com/justas).

Adems de un seminario internacional sobre el tema que en un primer
momento podra versar exclusivamente sobre la literatura medieval, pudiendo
ms adelante ocuparse tambin de otros contextos histricos, tambin se ha
planteado la posibilidad de fijar un centro de literatura medieval que,
adems de organizar el seminario, sirva de archivo y centro de
investigacin para todo lo relacionado con las letras medievales.

El escritor y editor Jos Antonio Martnez Reones, responsable de la
editorial Lobo Sapiens (http://www.lobosapiens.net), tambin implicado en
el proyecto, comenta que lo ideal sera que estas jornadas no se celebrasen
al mismo tiempo que las justas. Quiz el invierno sea la mejor estacin,
cuando todos estos pueblos estn mucho ms parados en el aspecto cultural,
argument. Las condiciones que rene la villa de Hospital, segn indica
Martnez Reones, son ptimas para acoger un evento de estas
caractersticas; entre ellas, el recuerdo de la obra de Pero Rodrguez de
Lena, Libro del Passo Honroso, en calidad de libro anfitrin de los
actos.

Estamos ante las que probablemente son las ltimas justas de toda Europa,
precisa Martnez Reones, con un personaje, don Suero de Quiones, que
pierde la cabeza por amor, un prototipo de Quijote en el que pudo
inspirarse el propio Cervantes, quien por cierto menciona en su obra el
Libro del Passo Honroso, para crear el inmortal personaje de Alonso
Quijano. En la aventura, real, de don Suero, ste se configura como el
antecesor del Quijote y doa Leonor de Tovar como Dulcinea, aade el
escritor y editor.

Por otro lado, Hospital de rbigo es un lugar franco a todas las
corrientes histricas, reflexiona, toda la historia del Noroeste ha
pasado, indefectiblemente, por Hospital. Sobre todo el Camino de Santiago,
la Gran Va de Europa que llamara Carro Celada.

En un futuro, este Centro Internacional de la Literatura de Caballeras
podra organizar seminarios con acadmicos, investigadores, comunicadores y
escritores de prestigio, pero tambin habra que dotarle de biblioteca y
centro de investigacin, y realizara actividades de divulgacin y acopio
de textos, libros, documentos y ensayos.

Tambin mencion Martnez Reones que no deberan coincidir estas jornadas
con las que hasta ahora ha venido organizando con gran xito la
historiadora y novelista Margarita Torres en la ciudad de Len. Aunque este
ao stas no se han realizado, se estudia su consecucin para despus del
verano.

Fuente: Diario de Len



*** Muri el escritor argentino-mexicano Luis Guillermo Piazza

El escritor argentino, naturalizado mexicano, Luis Guillermo Piazza,
creador del Premio Novela Mxico, y fundador de la Editorial Novaro, una de
las primeras del pas en publicar historietas, falleci el pasado viernes
17 a los 86 aos de edad, en la capital mexicana.

Nacido en Crdoba, Argentina, en 1921, Piazza, quien tambin fue doctor en
letras angloamericanas por la Universidad Nacional de Crdoba (UNC,
http://www.unc.edu.ar), fue editor durante aproximadamente 20 aos de la
Editorial Novaro, una de las primeras en publicar historietas como Tarzn,
Superman, Batman y El Capitn Marvel, entre otras.

Como miembro de esa casa editorial, una de las ms importantes fuentes del
cmic traducido en Mxico, cre el Premio Novela Mxico, con el cual se ha
reconocido el trabajo de escritores de la talla de Fernando del Paso,
mexicano; y Juan Mars, espaol, por mencionar algunos.

En esa misma editora dirigi las colecciones Grandes Escritores
Latinoamericanos y Nuevos Valores Mexicanos, en las que, en su momento,
publicaron sus primeras obras algunos de los ahora ms reconocidos
escritores mexicanos, como Jos Agustn.

Asimismo fue fundador y secretario general de Accin Cultural del Acuerdo
OEA-Unesco-Gobierno de Mxico, asesor de la Presidencia de la Comisin de
Derechos Humanos del Distrito Federal y Asesor Cultural de Unin
Panamericana OEA y Cronista de la Zona Rosa.

Piazza, quien desde hace varios aos padeca el mal de Parkinson, fue
fundador-colaborador del programa de televisin Para Gente Grande, docente
en las universidades Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx)
e Iberoamericana (UIA, http://www.uia.mx) y de la Sociedad General de
Escritores de Mxico (Sogem, http://www.sogem.org.mx).

A nivel internacional fue seleccionado en varias ocasiones por la
Universidad de Cambridge (http://www.cam.ac.uk), Inglaterra, para el Whos
Who de personalidades mundiales de la cultura y tambin se desempe como
investigador asistente en la Universidad de Yale (http://www.yale.edu),
Estados Unidos. Tambin particip como columnista, editorialista y cronista
en revistas como Snob, Revista Mexicana de Literatura, Vogue, Play Boy,
Exclsior y El Financiero. En este ltimo diario public hasta el momento
de su muerte y dej varias publicaciones inditas.

Controvertida figura del medio literario mexicano, por su carcter
corrosivo e irnico, Piazza mereci no obstante los comentarios benvolos
de Alfonso Reyes, Victoria Ocampo, Andrs Henestrosa, Margarita Michelena,
Alejandro Rossi, Salvador Elizondo, Susan Sontang y Ren Avils Fabila,
entre otros.

Es autor de libros como El tuerto de oro (Era, 1963), La mafia (Joaqun
Mortiz, 1968), El horror intil (Planeta, 1968), Fbulas (Sur, 1969),
Temporada de excusas (Grijalbo, 1982) y Los cmplices (Diana, 1983). Fue
miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte y dej varios libros
inditos de crnica y de cuento. Trabajaba en varios proyectos reuniendo
sus artculos publicados en las columnas Gente conocida y De fantasmas y
desagravios, as como un libro sobre los intelectuales y la violencia.

Fuente: Notimex



*** Reconstruyen primera exposicin fotogrfica de Juan Rulfo

La memoria del profesor de literatura estadounidense Lon Pearson y el
respaldo de la Fundacin Juan Rulfo ha permitido reconstruir en Mxico la
que se considera la primera exposicin fotogrfica del escritor mexicano
Juan Rulfo (1917-1986) en el Instituto Cultural de su natal Guadalajara,
que est abierta al pblico desde el pasado viernes 17 de agosto y hasta el
28 de septiembre en la Casa Universitaria del Libro
(http://www.humanidades.unam.mx/casul) de la Universidad Nacional Autnoma
de Mxico (Unam, http://www.unam.mx).

Pearson dijo que en los aos ochenta se dio cuenta de la importancia de una
exposicin de Rulfo que haba visto en 1960 y que cree que prcticamente
pas desapercibida. Las dotes de fotgrafo de Rulfo, el autor de El Llano
en llamas (1953) y Pedro Pramo (1955), eran entonces casi desconocidas,
aunque las cultiv a lo largo de su vida.

La historia de esta muestra reconstruida que se mont en tres aos comienza
en los ochenta, durante una visita a Mxico, cuando Pearson se top en el
Palacio de Bellas Artes capitalino con una muestra general sobre Rulfo que
inclua fotografas que de inmediato le sonaron. Me senta un poco como en
uno de los cuentos de Borges, no saba si era un sueo o la verdad, pero
por suerte hace tres aos encontramos las imgenes que se exhibieron en los
aos sesenta en el Instituto Cultural de Guadalajara, dijo el
estadounidense.

Haciendo memoria se dio cuenta de que l mismo haba visto una muestra de
fotos de Rulfo en Guadalajara, y que le haban impresionado. Aquella
primera muestra de fotos, que mont el fotgrafo Vctor Arauz, era muy
pequea y apenas haba un puado de gente visitndola, de lo que deduce
que no tuvo mucho eco. No recuerdo si salud de mano a Rulfo pero ah
estaba, muy atrs. Lo que s recuerdo claramente es que me tom tres
coca-colas que estaban repartiendo, agreg Pearson.

La muestra contena imgenes de un fotgrafo que volva a su tierra y
quera mostrar su trabajo, pero Pearson nunca supo que estaba ante la obra
fotogrfica de un escritor famoso. En la nueva exposicin hay veintitrs
fotografas facsimilares, cinco originales y una cmara fotogrfica con la
que el escritor capt algunas de las imgenes mostradas en 1960.

Muchas de las imgenes, en formato mediano y blanco y negro, son de
paisajes, iglesias y gente del campo, humilde, los verdaderos protagonistas
de las historias dramticas y de enorme hondura del escritor nacido en
Jalisco, oeste de Mxico. Rulfo capt bien el paisaje sin exagerar, no era
un paisajista sino que, como en su literatura, mostr a la gente tal y como
era, record Pearson.

El estadounidense se sigue preguntando hoy por las razones que llevaron a
Rulfo a dejar que se conociera muy poco en vida su faceta de fotgrafo,
investigada y estudiada ms a fondo en los ltimos aos. No s si fue
porque no vinieron a verlas en aquella ocasin (1960) o porque no tena
dinero, no lo s, pero la mayora de sus fotografas son imgenes de arte,
agreg.

Fuente: EFE



*** VII Festival de Literatura de Berln se enfocar en Latinoamrica

La literatura latinoamericana contempornea ser el eje del VII Festival
Internacional de Literatura de Berln (http://www.literaturfestival.com), a
realizarse entre el 4 y el 16 de septiembre, y que este ao contar con la
visita de autores como Mario Vargas Llosa e Isabel Allende, entre otros,
as como ms de 200 actos y eventos que reunirn a amantes de la literatura
de todo el mundo.

Ms de un centenar de autores, entre los cuales habr escritores de
renombre internacional y nuevos talentos emergentes, se reunirn para
ofrecer una amplia perspectiva de las nuevas tendencias de la literatura
actual, adems de servir de foro de encuentro y discusin. Lecturas,
coloquios y veladas literarias centrarn la actividad de los ms de veinte
autores invitados de Latinoamrica.

El Festival Internacional de Berln, con Ulrich Schreiber como director, es
un evento organizado por la Fundacin Peter Weiss, con el apoyo de la
comisin alemana de la Unesco (http://www.unesco.org) y la financiacin del
fondo cultural de la ciudad de Berln.

El Festival cuenta con varias secciones. Los escritores de Literaturas del
Mundo y Caleidoscopio fueron invitados especialmente por la direccin y
el jurado del festival, del que forma parte Mario Vargas Llosa. Otra
seccin es Scritture Giovanni, un proyecto de cooperacin entre cuatro
festivales de literatura europeos: Festivaletteratura (Italia), el Hay
Festival of Literature and Ideas (Gales), el Bjrnsonfestival de Molde
(Noruega) y el Festival de Berln. Como parte de la seccin Literatura
tras las Rejas, varios autores visitarn diversas crceles donde leern
sus trabajos y conversarn acerca de literatura con los presos.

Entre los literatos latinoamericanos estarn, adems de Vargas Llosa y
Allende, Guillermo Fadanelli, uno de los ms conocidos escritores surgidos
del underground mexicano. Acudir tambin Ivn Thays
(http://notasmoleskine.blogspot.com), de quien Vargas Llosa ha dicho que es
uno de los escritores ms interesantes que han aparecido en Amrica Latina
en los ltimos aos.

Estarn tambin presentes Jos Edmundo Paz Soldn (Bolivia), uno de los
mximos representantes de la generacin McOndo; Guadalupe Nettel, una de
las escritoras ms jvenes del panorama literario mexicano, y con una
trayectoria imparable desde que public su primera novela en 2003;
Reginaldo Ferreira da Silva, uno de los autores ms respetados en Brasil;
Amir Valle, narrador, periodista, crtico literario y ensayista cubano, y
Edgardo Cozarinsky, cuya obra transcurre entre Argentina y Francia.

Se unen Antonio Jos Ponte, poeta cubano, ensayista y narrador; Piedad
Bonnet, una de las mximas representantes de poesa colombiana
contempornea; la venezolana Laura Antillano; las argentinas Elsa Osorio,
elogiada por A veinte aos, Luz, y Liliana Bodoc, escritora y poeta de
prosa impecable; la uruguaya Claudia Amengual; el colombiano Jorge Franco,
y el argentino Martn Kohan.

Tambin estarn presentes los mexicanos Ignacio Padilla, Cristina Rivera
Garza y Eduardo Antonio Parra, el argentino Eduardo Sguiglia, el colombiano
Juan Manuel Roca, el peruano Santiago Roncagliolo y el estadounidense de
ascendencia cubana Oscar Hijuelos.

Fuente: La Jornada



*** Motos, msica y paella se conjugarn en Xtiva

El sbado 15 de septiembre se celebrar en el estacionamiento de Apache
Disco (http://www.apachedisco.com), en Xtiva (Valencia, Espaa) el
Macrofestival Biker and Rock, un concierto en el que el motociclismo, la
msica y la gastronoma se unirn bajo el patrocinio de la mencionada casa
discogrfica, en una jornada que iniciar a las 10 de la maana y terminar
al amanecer del da 16.

Juan Carlos Hernndez y Javier Aznar, coordinadores del evento, el objetivo
del mismo es ofrecer por primera vez, al pblico de Xtiva, un concierto
autntico de rock y blues y el contacto directo con elementos de la actual
cultura popular espaola, toda vez que el proceso de globalizacin impone
la necesidad de organizar actividades culturales que ofrezcan, a la gente
con ideas propias, un foro y ambiente que les permita convivir
armnicamente e intercambiar experiencias de su vida cotidiana.

La paella, el manjar popular ms representativo del Levante espaol, y cuya
envergadura histrica fusiona las aportaciones de diversas culturas
milenarias, estar presente en el evento a travs de la familia Galvis, que
elaborar el plato en cantidad suficiente para unas dos mil personas, que
lo degustarn con bebidas que se ofrecern en barras instaladas dentro del
rea del concierto.

El billete de admisin general de veinte euros incluir una camiseta, una
cerveza, un plato de paella, el derecho a acampar en reas destinadas, y
cuatro conciertos ofrecidos por los grupos Vargas Blues Band, The Graham
Foster Tro, Red House y Sherpa, todos de estatura internacional. En el
Macrofestival se pretende concentrar el mximo aforo nacional e
internacional de bikers (motociclistas), negocios vinculados al mundo del
motociclismo, celebridades y amantes del rock y del blues.

La lista de invitados comprende, entre otros, a Harley Davidson Cdiz, Hell
Angels, motoclubes, representantes de fbricas y marcas de motocicletas, y
medios de comunicacin impresos, radiales y televisivos. Durante el
transcurso del evento se instalarn tiendas para exhibir modelos de
motocicletas y una amplia gama de productos relacionados con el fascinante
mundo del motociclismo. Habr, igualmente, actividades moteras, as como
alimentos y bebidas a precios asequibles a cualquier presupuesto.

El auge actual del motociclismo en Valencia y en el resto de Espaa,
explican los organizadores, se debe a los logros profesionales del campen
mundial e icono valenciano Ricardo Tormo (1952-1998), quien a travs de su
carrera profesional contribuy enormemente a la difusin y enraizamiento
del motociclismo como elemento de la cultura espaola contempornea. En la
actualidad y gracias al seor Tormo y otras influencias extranjeras, el
mundo motero (biker) espaol refleja y concentra una pasin colectiva que
atrae y unifica a todas las capas que integran la sociedad espaola.

Fuente: Organizacin del evento



*** Feria del Libro Unica organiza la Universidad Catlica Cecilio Acosta

Entre el 25 y el 30 de septiembre se realizar en Maracaibo (Zulia) la V
Feria del Libro Unica, el encuentro editorial ms importante del occidente
de Venezuela, que tendr lugar en las instalaciones del Centro de Arte de
Maracaibo La Bermdez (CAMLB, http://www.camlb.com) y de la Universidad
Catlica Cecilio Acosta (Unica, http://www.unica.edu.ve) y que este ao
estar dedicada a la mujer escritora.

El evento ser inaugurado el martes 25 a las 6 de la tarde, en el CAMLB,
por el rector de la Unica, ngel Lombardi. El mircoles 26 a las 10 de la
maana se realizar el foro central en homenaje a la mujer escritora, en la
Ctedra Libre Mario Briceo Iragorry de la Unica, con la participacin de
Marisol Marrero y Vivian Jimnez, del Grupo Planeta, y Lilia Boscn de
Lombardi y Valmore Muoz Arteaga, de la Unica. Diversas conferencias,
presentaciones de libros y actividades artsticas llenarn el calendario de
la feria, que puede revisarse en el blog de sus organizadores en
http://feria-del-libro-unica.blogspot.com.

Destacan la presentacin de la revista El Librero, editada por Sergio
Dahbar, as como de los libros La ciudad y el deseo y Miedo, pudor y
deleite, de Federico Vegas; Flix Bigote, de Francisco Javier Prez; Poemas
del cuerpo y otros, de Alejandro Oliveros; Pas, de Yolanda Pantin; Cuando
amas debes partir, de Eloi Yage; Pasiones en la niebla, de Marisol
Marrero; Todas las ciudades de tu cuerpo, de Vivian Jimnez; Los imposibles
II, de Leonardo Padrn; Verbos predadores, de Jacqueline Goldberg; Cantos
cardinales, de Hernn Zamora; Guerra a la luz de las velas, del peruano
Daniel Alarcn, y Poesa, de Julio Jimnez, entre otros.

La Feria del Libro Unica surgi en 2003 por iniciativa del Consejo de la
Facultad de Ciencias de la Comunicacin Social de la Unica. Su primera
edicin se realiz en el marco de la celebracin del XX aniversario de la
universidad; y cont con la participacin de expositores provenientes de
varias regiones del pas.

El propsito fundamental del encuentro es de estrechar lazos
institucionales y promover la venta y distribucin del libro universitario.
Segn palabras del rector ngel Lombardi, el libro es vehculo por
excelencia del conocimiento, hoy ms que nunca urgido de lectores, puesto
que al igual que el idioma, es la verdadera patria del ser humano, ya que
all estn sus races y su futuro.

Desde su creacin, la feria ha sido el principal promotor del desarrollo
editorial de la institucin, un motor de la lectura, la promocin y
comercializacin del libro y dems productos culturales. Es considerada
como la primera feria a nivel regional y la tercera feria universitaria ms
importante del pas.

Fuente: Blog de la Feria



*** Jalla-E 2007 ser en Per

Entre el 22 y el 27 de octubre se realizarn las IX Jornadas Andinas de
Literatura Latinoamericana Estudiantiles Jalla-E 2007, que bajo el lema
Pluralidad cultural y discurso de la otredad en la literatura
latinoamericana tendrn lugar en la sede de La Cantuta, Chosica, de la
Universidad Nacional de Educacin (UNE, http://www.une.edu.pe), cuyos
estudiantes de comunicacin se encargarn de la organizacin y gestin.

Organizadas por la Asociacin Red de Estudiantes de Lengua y Literatura
(Redell-UNE), estas jornadas renen a estudiantes universitarios de toda
Latinoamrica en torno al inters por el estudio de la literatura del
continente y por la creacin de vnculos acadmicos y de amistad,
posibilitando el dilogo, el intercambio, el reconocimiento y la
comprensin en torno a nuestras identidades, diferencias y afinidades
culturales, buscando la integracin latinoamericana en torno a proyectos
comunes que fortalezcan la construccin de un identidad propio desde el
desarrollo intelectual y el estudio de las producciones culturales propias.

El evento se realizar en torno a la lectura de ponencias de estudiantes,
la realizacin de talleres con profesores, la presentacin de conferencias
de escritores e investigadores y la realizacin de actividades culturales
de integracin, todo en el marco de un homenaje al crtico peruano Antonio
Cornejo Polar, de cuyo fallecimiento se conmemora el dcimo aniversario.

Los participantes en las jornadas debatirn en torno a un eje temtico
terico, otro hermenutico y un tercero didctico. El primero abarcar
temas como la construccin de una teora literaria latinoamericana, la
visin de las teoras literarias en Latinoamrica desde las universidades
norteamericanas y europeas, los discursos de la otredad en los estudios
culturales, la institucin imaginaria y discursiva del otro en
Latinoamrica, la crtica e historiografa literaria en Latinoamrica,
etnoliteratura y tradicin oral latinoamericana, la fundacin ideolgica de
las literaturas nacionales latinoamericanas y la relacin entre las
ficciones culturales y las fbulas de identidad en Latinoamrica.

El segundo incluye temas como los discursos cannicos latinoamericanos en
narrativa, poesa, teatro y ensayo; los no cannicos como los discursos
hbridos, la literatura infantil, las literaturas tnicas, la literatura
testimonial, los gneros al margen y el periodismo literario; los
discursos, la ideologa y los conflictos sociales en Amrica Latina; los
estudios culturales y la investigacin en la literatura latinoamericana, y
efemrides diversas como los natalicios de Jorge Isaacs, Rubn Daro,
Roberto Payr, Jos Ingenieros, Joaqun Edwards Bello, Ral Porras
Barrenechea, Augusto Roa Bastos, Violeta Parra, Gonzalo Rojas, Mario
Florin, Gabriel Garca Mrquez, Rodolfo Walsh, Washington Delgado, Carlos
Germn Belli, Jos Antonio Bravo, Mempo Giardinelli, Carmen Oll, Oscar
Aramayo y Oscar Colchado, y los aniversarios luctuosos de Leonidas Yerovi,
Ricardo Giraldes, Jos Enrique Rod, Horacio Quiroga, Gabriela Mistral,
Oliverio Girondo, Ciro Alegra, Alberto Hidalgo, Andrs Caicedo, Carlos
Pellicer, Julio Garmendia, Luis Hernndez, Oswaldo Soriano y Antonio
Cornejo Polar, as como el cincuentenario de la publicacin de El pez de
oro, de Gamaniel Churata.

Finalmente, el eje didctico abarcar temas como la enseanza de la
literatura latinoamericana y la relacin entre sta y los medios de
comunicacin, as como con otros discursos expresivos. Habr tambin
espacios para la creacin literaria en los gneros de poesa y relato
corto, cuyos participantes podrn presentar hasta tres poemas o dos
cuentos, con una breve biobibliografa del autor.

Las discusiones se realizarn en seis sesiones, del lunes 22 al sbado 27
de octubre, a doble jornada. Cada jornada, durante las maanas,
corresponder a un rea temtica donde se presentarn las ponencias
enviadas y sern abiertas por conferencias afines a cargo de profesionales
en las cuestiones a tratar. Los trabajos sern ledos en mesas de 3
ponencias cada una, organizadas en torno a afinidades. La moderacin estar
a cargo de estudiantes de literatura de diferentes universidades peruanas.

Habr cuatro talleres con temas acordes a los ejes expuestos dirigidos por
profesores de la UNE que se llevarn a cabo en simultneo durante dos
tardes (ocho horas por taller en total). Las noches se dedicarn a la
programacin cultural, dentro de la cual se har el recital para lectura de
los trabajos de creacin. Finalmente el da sbado ser dedicado a la
organizacin de la Asociacin Latinoamericana de Estudiantes de Literatura,
la postulacin de la prxima sede para el evento, la evaluacin del mismo y
la entrega de certificados y memorias.

Los interesados en participar debern enviar los recaudos antes del 31 de
agosto. Podrn participar con ponencias, inditas o editadas en
publicaciones de circulacin restringida, todos aquellos estudiantes de
pregrado o posgrado en las reas de literatura, filosofa, comunicacin,
sociologa, lenguas y otras disciplinas afines, matriculados en
universidades latinoamericanas. La autora podr ser individual o
colectiva. Podrn asistir estudiantes en cualquier rea del conocimiento
interesados en los temas, as como pblico en general de todo el
continente. Cualquier ponencia que aborde temas distintos a los
especificados previamente ser descalificada.

La lectura de cada una de las ponencias tendr un tiempo mximo de 20
minutos. La extensin de las ponencias deber ser de entre ocho y diez
pginas (excluyendo la bibliografa), en tamao A-4 y por una sola cara,
escritas en formato Word en letra Arial 12 a espacio doble, y debern
incluir en la primera pgina, nicamente y en este orden, el ttulo de la
ponencia, el nombre del autor y el correo electrnico de contacto. Las
obras citadas y/o referencias bibliogrficas, seguirn las normas
estndares.

Igualmente, en un archivo de word diferente al de la ponencia deber
enviarse su resumen, sumilla o abstract (mximo 250 palabras), adems de
los siguientes datos en este orden: nombre completo del autor, ttulo de la
ponencia, eje y mesa temtica a que aplica, conceptos o palabras claves
(mnimo 3), requerimientos tcnicos para su exposicin (proyectores,
equipos de sonido, de video, etc.), universidad, carrera, semestre e
informacin de contacto (telfono, direccin, ciudad, e-mail) del autor.
Los organizadores agradecen evitar las maysculas sostenidas, las
negrillas, los colores y otros adornos en la tipografa.

Al momento de la lectura, cada ponente entregar un disquete con una copia
del archivo enviado y otra copia impresa al moderador. Los organizadores se
reservan los derechos, por el plazo de un ao, para su publicacin por
cualquier medio de las ponencias aceptadas y presentadas en las Jalla-E
Per 2007. Luego de publicadas, el autor dispondr de los derechos con el
compromiso de citar la edicin realizada por Redell-UNE.

Los recaudos debern ser enviados a jallae2007@une.edu.pe con la palabra
ponencia o creacin segn corresponda. La fecha lmite para respuesta al
envo de ponencia es el 21 de septiembre de 2007. Una vez notificada la
aceptacin de ponencia o texto de creacin, el ponente deber confirmar su
participacin antes del 5 de octubre de 2007 para incluirla en el programa.
No se leer ponencias de ausentes.

La entrada al evento ser libre. Sin embargo, se contemplar un cobro de
inscripcin que otorgar derecho a participar de todas las actividades
acadmicas, culturales y de integracin, y a certificados, carpeta,
credencial, papelera, materiales y beneficios que por convenios obtenga la
gestin del evento. Los cobros por inscripcin varan entre 15 y 100
dlares de acuerdo a la procedencia o nivel profesional del participante.
Toda consulta o duda sobre estas pautas se debern presentar a la Comisin
Acadmica del encuentro (comisionacademica_jallae2007@yahoo.es).

Fuente: Rednel Colombia



*** Sociedad de Escritores de Chile convoca encuentro internacional

La Sociedad de Escritores de Chile (Sech, http://www.sech.cl), en el marco
de la conmemoracin de sus 75 aos, est convocando a los creadores
literarios de Amrica Latina a participar en el encuentro internacional
Chile tiene la palabra: Latinoamrica en el corazn, que se realizar en
Santiago de Chile entre el 2 y el 6 de noviembre.

La Sech, que organiza el evento con el apoyo del Consejo Nacional del Libro
y la Lectura, considera que no puede estar ajena a asuntos como la cultura
y el respeto a la vida, la defensa de la humanidad, el medio ambiente, el
patrimonio histrico, la defensa de la identidad y la presencia nutricia de
los pueblos originarios en nuestras sociedades, segn se indic en un
comunicado.

Adems, la organizacin hace un llamado a debatir en temas como la
farandulizacin de aspectos centrales de nuestras vidas, la ciudad
fracturada en un pas desgarrado y la perversa tendencia a someter a los
escritores a las exigencias del mercado censor.

En el encuentro habr una destacada participacin de escritores chilenos y
extranjeros; y en su desarrollo se prev una diversidad de actividades
abiertas a la comunidad, como recitales, conferencias y debates, en
diversos lugares de Santiago, en la Casa del Escritor y espacios pblicos.
Tambin la convocatoria resalta el derecho al libro y la lectura, sobre
todo en los sectores ms deprimidos de la poblacin.

Fuente: Sech



*** Exposicin literaria organizan en Brasil

Entre el 23 y el 30 de noviembre se celebrar en Diadema (Brasil) la 2
Muestra Internacional de Literatura, Poesa y Prosa, que bajo el lema
Diadema: territorio libre de la palabra tendr como finalidad contribuir
a la divulgacin de la produccin cultural de la ciudad anfitriona y abrir
espacios para escritores y poetas de Brasil, as como estimular actividades
que incentiven la lectura.

En esta muestra se espera que arribe un nmero significativamente mayor de
participantes de diversos pases que los que asistieron a la primera
muestra en 2006, con la intencin de incrementar la creacin de canales de
intercambios literarios y culturales y continuar con la apertura de dilogo
entre los participantes.

En la edicin del ao pasado participaron ms de 120 poetas, escritores,
acadmicos, msicos y otros artistas provenientes de Brasil, Chile, Cuba,
Portugal y Uruguay, que constituyeron un panel significativo de la
literatura latinoamericana contempornea. La entrada a las actividades es
gratuita.

El evento es coordinado por el poeta brasileo Jos Geraldo Neres
(http://www.palavreiros.org), asesor de literatura de la Secretara
Municipal de Cultura de Diadema. Artistas y acadmicos interesados en
participar pueden solicitar informes a Neres, a travs del correo
electrnico jgneres@uol.com.br.

Fuente: Palavreiros



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Letras heterodoxas ====================================================
=== Apuntes sobre Scott Fitzgerald, Miller y Burroughs ====================
=== Valmore Muoz Arteaga =================================================

Introduccin

Hemos dicho en otra oportunidad que las bases que definen a la literatura
moderna se encuentran focalizadas en la dcada del 20 del siglo pasado. Una
dcada dentro de la cual los escritores europeos y norteamericanos
intentaron con mucho xito replantearse la fisonoma del hombre bajo la
dictadura de unos nuevos conceptos de convivencia y sociabilidad. Conceptos
que tendrn cabida en un mundo en el cual el hombre no tendr el mismo
valor de antao, en el caso de que en ese pasado ste hubiese tenido un
valor real. Un mundo (feliz?) en el cual todos los dioses estn muertos,
las guerras combatidas y la fe en el hombre destruida (Scott Fitzgerald).

Las nuevas estructuras polticas surgidas al finalizar la Primera Guerra
Mundial marcarn el ritmo de los prximos aos. Tres grandes imperios han
sucumbido y con ellos una visin del hombre y del mundo. Los nacionalismos,
los autoritarismos, los totalitarismos desembocarn en una nueva guerra. El
surgimiento de nuevas concepciones econmicas trastocar el papel que
desarrollar el hombre en la vida social. As mismo, las economas
destruidas hacen posible que grandes negocios sean devorados por la
quiebra, y con ella la depresin se hace presente en todos los mbitos de
la vida humana. Irrumpe el vrtigo del cine, la radio, el periodismo
sensacionalista, el automvil, los deportes masivos, la msica ligera y la
gran ciudad, la prisa, el turismo, las revoluciones estticas (1).

En Norteamrica no ser distinto y prueba de ello sern los escritos de
tres atormentados, de tres malditos de las letras contemporneas: Francis
Scott Fitzgerald, Henry Miller y William Burroughs. Autores en cuyas obras
descansa la tortura de un mundo que parece andar demasiado rpido, tan
rpido que no repara en la sistemtica prdida de una sensibilidad quebrada
en sus bases por la guerra recientemente culminada, y que terminara de
sucumbir con la alborada de una nueva y ms sangrienta con unas
repercusiones que an hoy causan bochorno y vergenza.



Francis Scott Fitzgerald (1896-1941)

Uno de los escritores ms importantes de la literatura norteamericana y
quien mejor encarn los propsitos de aquella generacin prdida. Si
decimos que una obra fallida es aquella que no responde a las esperanzas
que ella misma despierta, de una existencia tambin podemos decir lo mismo.
A la postre, la de Francis Scott Fitzgerald result ser una existencia
fallida, aunque alumbrar en ella algunas de las obras maestras de la
literatura de todos los tiempos (2). Si bien Scott Fitzgerald no responde
como creador a las consideraciones que se ajustan a la esencia de ser un
maldito (Poe, Baudelaire, Rimbaud, Jarry), pues su vida s nos brinda
detalles que nos permiten verlo como tal. Los bigrafos ms interesados en
su vida afirman que el origen de su inseguridad, la que le hara beber y
buscar el xito con el mismo ahnco, se remonta a la infancia del escritor.
Aunque no cabe duda de que los datos ms interesantes sobre la vida y obra
del escritor se concentren en sus experiencias a partir del matrimonio con
Zelda Sayre, quien sera la musa para todas las chicas doradas de sus
novelas.

Desde su primera novela, Al Este del Paraso, publicada en 1920, el xito
siempre le sonri, al punto de que Scott Fitzgerald llev una vida
semejante a las de las estrellas ms famosas del cine estadounidense. Lo
cual le permiti al matrimonio llevar una vida de excesos y desenfrenos
descarnados en las ms virulentas de sus pginas. Disipaciones que se
ensombreceran terriblemente tan slo un ao despus. Tras el nacimiento de
su primera hija, Zelda sucumbe a una suerte de locura que arrastrara a
Scott Fitzgerald al lado ms oscuro de la mente humana. Ella tiene que ser
recluida para que la guinda del pastel fuese colocada por el destino. La
clnica donde fue confinada fue vctima de un voraz incendio en 1948 y bajo
el fatdico cobijo del fuego, Zelda muere calcinada. Scott Fitzgerald cae
preso de nuevamente de sus propias inseguridades. Es tambin entonces
cuando el dinero verdadera obsesin del escritor comienza a faltar. Una
vida al revs, como la de Orson Welles, que comienza con el xito y a
partir de ah es una constante cuesta abajo en todos los aspectos.

Tres de sus posteriores novelas van a revelar, desde el aspecto biogrfico,
los rasgos malditos de una vida que no lleg a ser ms que el oscuro rostro
del xito. Hermosos y malditos (1922), retrato de los felices aos veinte,
de la llamada edad del jazz. Parte de la historia de una pareja de recin
casados, Anthony Patch, de Nueva York, y Gloria Gilbert, de Kansas City, y
sirve a Scott Fitzgerald para describir la decadencia de un (su) matrimonio
y de una sociedad hedonista donde la belleza y la fortuna son siempre
demasiado fugaces. Es una historia de amor arruinada por el narcisismo de
los enamorados, una stira echada a perder por el hecho de que Scott
Fitzgerald no logra desvincularse de sus personajes y un estudio del
cinismo arruinado por la agudeza. A sta le siguieron algunas narraciones
menores, pero en 1925 aparece El Gran Gatsby, quizs la ms famosa de sus
obras y no menos amarga. Entre 1922 y 1925, cuando aparece Gatsby, el
matrimonio Scott Fitzgerald contina el derroche, abandonan Long Island
para radicarse en Pars. Zelda sostuvo amoros con un piloto francs,
despus de los cuales tuvo un aborto, y aun cuando la vanidad que no era
poca de Scott Fitzgerald qued herida, y sus convicciones, de un
puritanismo congnito, fueron ultrajadas de modo pavoroso, guard silencio
sobre aquel asunto. Supuso que ese trance le haba ayudado a alcanzar la
madurez. Tras unos fallidos intentos de hacer vida en Italia, vuelve a
Francia en donde sus problemas con la bebida se intensifican. En El Gran
Gatsby, al igual que en otras historias de amor marcadas por la tragedia,
la enloquecida ilusin, la pasin en los ojos y en el corazn, el sueo de
amor eterno, no llevar a sus protagonistas a la deseada felicidad, al
imaginado paraso, sino por el contrario, los azores de la vida los
empujarn hacia el fracaso, hacia la soledad y hacia la muerte. Si, como
escribi una vez Hemingway: Cuando dos seres se aman, la cosa no puede
tener un final dichoso, El Gran Gatsby es una amarga y dolorosa
comprobacin de esa frase (3).

En Suave es la noche (1934) vuelve a apuntar a la amargura de una sociedad
ya decadente. La spera realidad que se pinta en las pginas de la novela
tiene un enclave con La tierra balda de Eliot en las prfidas imgenes que
combinan languideces y horrores de un alma atormentada. El fracaso de Scott
Fitzgerald esta vez ser rotundo. Los lectores, abismados por las penurias
de la dcada del 30, fatigados de tanta decadencia, buscaban refugiarse en
novelas utpicas que les brindarn esperanzas con la finalidad de escapar
de la dura realidad. La novela es la historia de un psiquiatra y su esposa
neurtica, que se destrozan el uno al otro. Detrs de la historia se
percibe el viaje de Scott Fitzgerald hacia el abismo, hacia el descenso sin
retorno para dejarse consumir por la catstrofe irremediable. Era su
bancarrota emocional refrescada por la ingesta de 200 cervezas diarias. Era
el final que ni la fantasa y la irrealidad de Hollywood pudieron rescatar.



Henry Miller (1891-1980)

Henry Miller aparece en el panorama literario como uno de los grandes
renovadores de la novela del siglo XX. Escribi y llev la vida de un
maldito al mejor estilo baudeleriano. Un escritor que se abri a todo tipo
de emociones, que rompi radicalmente con el puritanismo de la narrativa
anterior e hizo del sexo una forma de liberacin redentora. El mundo de
Miller es palpitante de poesa. En Primavera negra (1933) nos muestra una
jubilosa versin de un hombre que va en direccin de sus defectos, una
espiritual circulacin hacia la propia indefensin. Miller hace del deseo
una fuerza creativa y declara que es un traidor. Tal sentimiento de culpa
avanza hacia un romanticismo demoledor, donde se instala la posibilidad de
un hombre nuevo (4).

Sin embargo, no ser esta la obra que lo har impulsarse hacia la
inmortalidad de las letras norteamericanas. Sern un ciclo de novelas que
van a compaginar su espritu revolucionario con un momento fundamental del
siglo XX. De 1934 a 1960, Miller publica cinco novelas que guardan en sus
acaloradas pginas todo su pensamiento y su concepcin del mundo. Las
novelas a saber son Trpico de Cncer (1934), Trpico de Capricornio
(1939), Sexus (1949), Nexus (1952) y Plexus (1960), estas tres ltimas son
conocidas como La Crucifixin Rosada. Libros que le garantizaron un xito
editorial importante. Todo el mundo compraba sus libros, para leerlos o
para condenarlos, pero los grandes personajes polticos y sociales de la
nacin adquiran Trpico de Cncer sin internarse en el trpico de Miller,
sino por segundas o terceras personas. Cuando a Miller le dieron a firmar
muy cautelosamente un ejemplar para el presidente de Estados Unidos, el
escritor dijo: Bueno, supongo que el prximo es para Su Santidad el Papa
(5).

El mtodo narrativo de Miller est centrado en el desprecio. En Trpico de
Capricornio acopiamos lo ocurrido cinco aos antes en Trpico de Cncer y
asistimos a una sutil y fastuosa moralidad que se abre con una advertencia:
Una vez que has entregado el alma, lo dems sigue con absoluta certeza,
incluso en pleno caos (6). Llegando adems a opiniones tan atrevidas como:
De vez en cuando un amigo se converta; era algo que me haca vomitar.
Tena tan poca necesidad de Dios como l de m, y con frecuencia me deca
que, si Dios existiera, ira a su encuentro tranquilamente y le escupira
en la cara (7). Estamos ante un arte descarnado y que surge con nfulas
teolgicas donde no faltan ecos ntidos del Marqus de Sade, pero que deja
como sedimento una necesidad de ser libre, una proclama absoluta de vivir
sin ninguna traba moral (8). Pero, no ser que Miller intenta establecer
otra moral? Una moral que parte decididamente de la amargura, la irona,
una moral de eterno exiliado, un extranjero como el descrito por Camus?
Escribe Miller: No tengo dinero ni recursos ni esperanzas. Soy el hombre
ms feliz del mundo (9). La moral de Miller no es esa estpida y falaz
idea de construir un hombre nuevo. Para qu? Con qu finalidad? Su moral
se construye en torno a la tentativa de crear a un hombre muerto, un ser
capaz de renacer, que tanga la capacidad regeneradora de pasar de los
recuerdos a la experiencia.

Las obras de Miller, ausentes de una estructura convencional y el uso de
una narracin lineal, se vinculan a la exposicin introspectiva desde un
universo esencialmente masculino, con tendencia a la exposicin ertica y
el proceder nihilista modelado con un cierto sentido lrico de la prosa,
esencia libertaria y vitalista, y plasmacin autobiogrfica en base al
flujo de conciencia. Miller es un poeta brutal, sanguinario; sus pginas,
al igual que l, viven en una total contradiccin, y busca dentro del
bosque espeso de sus experiencias cotidianas unos tipos extraos a travs
de los cuales pretende salvar su destino. Un poeta cuyo centro vital es el
sexo como va para huir de la soledad y como agente renovador de la
existencia. El sexo que ser el gran protagonista de su Crucifixin
Rosada.

Ingresar a la sexualidad de Henry Miller es harto complicado, no slo por
tratarse de Miller, sino porque el tema de la sexualidad es complejo en
todos los casos sin importar las dimensiones intelectuales del sujeto
estudiado. En uno de los mejores estudios realizados a la obra del escritor
norteamericano, Genio y lujuria, de Norman Mailer, se afirma que para
entender el mundo sexual de Miller hay que conocer su aparato psquico.
Miller tuvo una madre de quien jams recibi el menor afecto. Durante su
infancia permanece, mientras se encuentra bajo la influencia de sus padres,
hermticamente alejado de toda sexualidad. Sea lo que sea el sexo, se halla
oculto tras una pared. Su primera y fundamental relacin con una mujer es
detestarla [...]. Las tres cuartas partes de las mujeres con quienes hace
el amor (en sus obras) son trabajadas ms de prisa que jodidas. Despus de
todo Miller proviene de un medio ambiente en el que el sexo, cuando no es
srdido, tiene algo de malo. El ltimo espasmo de contraccin de la era
victoriana pudo haber sido la asfixia de la sexualidad de los padres de
Miller y de los padres de cuantos le rodeaban (como si todos estos tardos
padres victorianos de clase trabajadora o clase media de Brooklyn tuviesen
una visin de pesadilla del turbulento caos sexual que se avecinaba),
mientras sus hijos eran unos disolutos (10). Afirma adems Mailer que en
el Brooklyn de finales de siglo y parte de los prximos 40 aos, sexo y
porquera eran elementos que formaban parte de una misma ecuacin. El sexo
era una flor que le metas en el culo a una muchacha (11). A travs del
sexo entonces se botaba toda la basura del alma, se expiaban las culpas, se
salvaba el hombre. Pero no slo era la salvacin del alma del hombre, era
toda una confrontacin contra las sacudidas del mundo en el cual haba que
vivir. Miller toma al sexo para enfrentarse a la negacin de la vida
propuesta por un mundo tecnificado. El sexo es ofrecido entonces como la
gran cura para un mundo moderno enfermo por haber perdido su total
significacin. Como un enorme devorador de Nietzsche (12), plantea que todo
el sentido del hombre debe buscarse en lo terrenal.

Desde esta reflexin emerge la Crucifixin Rosada. Iniciada en 1940 y
culminada en 1960 con la publicacin de Plexus. Muchos encontraron en sus
pginas algo que no compaginaba con la genialidad demostrada en los
Trpicos. En un artculo publicado por Ral Henao, que recoge parte de la
correspondencia entre Miller y Lawrence Durrell, aparece lo siguiente:
As, resulta del todo dramtico para el lector de la obra de Miller llegar
a esas pginas centrales de la Correspondencia privada con el escritor
ingls Lawrence Durrell, autor del famoso Cuarteto de Alejandra, y
verificar cuntos escrpulos o inhibiciones frente al tema tratado abrigan
an las mejores mentes contemporneas. El desafortunado incidente se
presenta una vez que Miller enva a Durrell copia del original de Sexus,
primer volumen de la Crucifixin Rosada. De pronto, Durrell pierde el
hilo de lo que lee. No alcanza a comprender qu ha pasado con el gran
escritor de los Trpicos... No, hasta ese punto no se atreve a seguirlo. No
puede soportar esas simples explosiones de sexualidad... Ese diluvio de
sangre de estercolero que hace que uno ponga la cara de asco... Esa obra
que parece escrita por una encarnacin norteamericana del doctor Jekyll y
Hide. En fin, se apresura a telegrafiar a Miller pidindole que no destruya
su brillante reputacin literaria publicando semejante bodrio
ininteligible. Ese incidente, que pudo haber causado una ruptura definitiva
entre los dos escritores, no trasciende gracias a la magnanimidad, y al
buen humor de que hace gala Miller... ste le recuerda a su amigo que ya
anteriormente lo haba puesto sobre aviso acerca de la naturaleza
inquietante de su ltima obra: Tal vez lo que estoy dando a luz es un
monstruo. Despus pasa a explicarle por qu no hay motivos para alarmarse:
A veces pienso que t, Larry, no supiste nunca lo que es vivir en nuestra
poca moderna de asfalto y productos qumicos, crecer en la calle, hablar
el lenguaje del voyeur (13). En Sexus, Miller da rienda suelta a su
particular obscenidad. Ella es una alternativa, un camino para que el
lector reconozca el maravilloso mundo de la vitalidad que alienta al hombre
cada da. Su propsito manifiesto es aporrear, excitar, enclavar una
sensacin de realidad indescriptible; algo parecido a lo que representa
para el cristianismo primitivo el uso del milagro en el camino a su verdad;
algo que utiliza el adepto zen cuando no vacila en emplear actos inslitos
o sacrlegos para llevar a su seguidor a ese estado de iluminacin y
xtasis cotidiano que le permite alcanzar un conocimiento ntimo o vivencia
del insondable universo que nos rodea (14). Nuevamente el sexo como
salvacin, como va de expiacin. He all la razn del nombre. El dolor de
toda una vida resulta al cabo una broma ligera. Ya no hay lugar para
complacerse en el sufrimiento, la nostalgia o la melancola, cuando se ha
logrado acceder a esa realidad intoxicada del mundo... El calvario de la
vida humana se ha convertido en una regocijante danza al unsono con el
cielo estrellado... El tiempo de los asesinos se ha trocado en la eternidad
que puede vislumbrarse en una brizna de hierba, en la cabeza de un alfiler
o en un cabello partido a la mitad (15).



William S. Burroughs (1914-1997)

Una de las figuras ms trasgresoras de la literatura moderna es William S.
Burroughs. Tratar de clasificar su obra, ajustarla a algn tipo de
corriente literaria terminar siendo un imposible. Algunos crticos se
niegan a catalogarlo como un narrador en el sentido estricto de la
definicin. Un escritor y una obra en donde las certezas se difuminan
completamente. Su novela fundamental es El almuerzo desnudo (1959). Novela
letal y dura en donde la destruccin se asume en un sentido litrgico. Si
en Scott Fitzgerald todo gira en la vacuidad de la era del jazz y en Miller
ser en torno al sexo, pues en Burroughs el papel protagnico lo asumen las
drogas. Las drogas es el centro del laberinto poblado por seres inslitos.
Sus libros son mquinas infernales conducidas hacia el abismo por el
desgraciado mundo de la drogadiccin. Apunta con venenosa rabia contra el
American Way of Life imponiendo una serie de normas que se desprendern de
sus lecturas de Trpico de Cncer. La bsqueda de Burroughs no era otra que
la de destruir los ms ntimos reductos del alma americana. Y todo esto lo
hace desde las tcnicas de James Joyce: Decide replantearse la base misma
de la creacin literaria, que no es otra que el propio cdigo de
comunicacin. Es consciente de que un nuevo cdigo transmite siempre nuevas
ideas, y lo que es ms importante: nuevas sensaciones. Para l, escribir es
un acto fsico de coordinacin motora. Su meta es escribir ms rpido de lo
que se piensa, tal y como lo pretendieron los surrealistas por medio de la
escritura automtica. Este fin, aunque imposible, se vuelve deseable y til
como mtodo de creacin, o incluso de meditacin. De la misma forma que la
repeticin de los mantras en el budismo zen es una forma de desproveer al
lenguaje de su significado y limpiar la mente de todo pensamiento, ayudada
por el ritmo respiratorio que dichos mantras imprimen al cuerpo; la
escritura automtica es una forma de liberarse de esa corriente de parloteo
interno, encerrando los pensamientos en una hoja de papel en blanco y
dejndolos fluir sin reflexionar sobre ellos. Es el monlogo interior de
John Dos Passos llevado a su ltima consecuencia (16). A esta tcnica
discursiva, Burroughs, la denomin cortado y plegado, recurrencia de
temas, reiteracin del concepto en apariciones fugaces y espordicas que se
entrelazan o desmembran para comunicar un mensaje y desaparecer.

En todo caso, su obra, y en especial El almuerzo desnudo (17), fue
duramente criticada. Enfrent, como era de esperarse, diversos procesos
legales por obscenidad en Los Angeles y Boston en 1965. La novela socava en
un universo onrico, perturbador, donde la alucinacin se entremezcla con
la realidad. Las calles de Tnger, Chicago o Nueva York se describen con
ardor psicoanaltico por medio de categricas imgenes atroces relacionadas
casi siempre a los personajes freaks (18) que proliferan por ellas. La
lucha entre el poder y los desarraigados se expresa de forma ampulosa por
medio de la sensacin de constante paranoia que atraviesa la novela desde
su contundente comienzo: Siento que la pasma se me echa encima, los siento
tomar sus posiciones ah afuera, organizar a sus soplones del demonio,
canturreando en torno a la cuchara y el cuentagotas que tir en Washington
Square, al saltar el torniquete, un par de tramos escaleras de hierro
abajo, cazo un directo ascendente... (19).

Al igual que Scott Fitzgerald y Miller, Burroughs tambin se exil de
Norteamrica. Va a radicarse en Mxico a mediados de los aos 50 con la
finalidad de escapar de las persecuciones que sufra en Estados Unidos por
su aficin a las drogas y por su deseo de ser independiente, de conseguir
un pedazo de tierra, cultivarla y vivir lo ms cercano a un estado de
salvaje felicidad. Lleg acompaado de su esposa Joan y sus dos hijos.
Casado para mantener las apariencias y tratar de lograr la herencia de su
familia, ya que Burroughs era homosexual. Mxico se volvi de pronto un
paraso en el cual poda encontrar sexo fcil y droga barata. En una carta
a un amigo en Estados Unidos, Burroughs le dice Mxico es genial, puedes
conseguir una bebida, comida y una mujer con menos de cinco dlares (20).
Pero Mxico tambin se vuelve pesadilla. Burroughs y su esposa Joan Vollmer
se encuentran en el departamento de unos amigos, a unas calles de su casa,
cuando entre copa y copa, Joan o William, no est claro quien, dice:
Hagamos el truco.

Joan acepta. Se coloca sobre la cabeza uno de los vasos en los que estaban
tomando, camina hacia a la pared y dice: dispara. Burroughs tiene fama de
buen tirador, adora las armas y siempre lleva una pistola, lo que ya le ha
ocasionado algunos problemas. William se equilibra, toma la pistola y la
apunta al diminuto blanco, aprieta el gatillo y el sonido de la detonacin
llena el cuarto. Por un momento parece que no pasa nada, de pronto se oye
cmo se estrella el vaso y se rompe con el contacto del suelo. Joan cae
tambin. El desorden se apodera de todos y nadie atina a hacer nada hasta
que la anfitriona revisa a la mujer: est muerta. El asunto se resolvi a
favor de Burroughs gracias a las instancias de un abogado corrupto y
corruptor, en todo caso, el hecho marc su vida para siempre. Segn afirma
el propio escritor, este hecho, junto a su paseo por las drogas, lo
hicieron escritor.



Conclusin

La novela norteamericana ha brindado una serie de generaciones literarias
de un peso fundamental en las letras universales. Desde la Generacin
Perdida hasta la Generacin Beat, la literatura norteamericana se volvi la
conciencia de una nacin y en algunos casos, su propio infierno, en el cual
se desbordaban los demonios de un pueblo que se sostena sobre las bases de
una falsa visin de la vida. Tres de esos escritores se rebelaron a travs
de sus novelas, intensos infiernos personales, para exorcizar los demonios
colectivos. Cada uno desde su infierno que no eran ms que la proyeccin
fatdica de otros infiernos.

Francis Scott Fitzgerald mostr la fragilidad de un mundo suntuoso, vaco y
sin sentido. Un mundo que descansaba sobre la negacin del dolor a travs
de un modo de vida ligero, cuya nica consecuencia fue acentuar aun ms ese
dolor hasta hacerlo insoportable, invisible. Henry Miller fustig el avance
despiadado del tecnicismo sobre la sensibilidad y la vitalidad humana, y
mostr al sexo como el gran agente liberador, como el puente que nos
comunicaba con un ser primitivo que, en todo caso, era ms humano que el
hombre moderno y todo su intelectualismo. Burroughs naveg por el mar
picado de las drogas revelando la vida del submundo americano, la realidad
que se escudaba tras la fachada de American Way of Life. Todos hundan sus
plumas en el centro de la llaga y el dolor los margin, los hizo malditos
en una sociedad maldita y fragmentada. Una sociedad que parece reflejarse
ms en las pesadillas labernticas de Kafka. Una sociedad que persiste en
hincarse ante los restos de dioses muertos y enterrados. Que mutila a sus
mejores hijos para alimentar las sombras.



Notas

 1. Gutirrez Palacio, Juan (1975): Escritores europeos contemporneos.
    Editorial Magisterio Espaol. Madrid, Espaa.

 2. Memba, Javier (2002): Malditos, heterodoxos y alucinados. Diario El
    Mundo. Domingo, 4 de agosto de 2002.
    http://www.elmundo.es/elmundolibro/2002/08/04/anticuario/1028049269.html.

 3. Pias E. (1981): Scott Fitzgerald, el ltimo romntico. Introduccin a
    El Gran Gatsby. Crculo de Lectores. Bogot, Colombia.

 4. Prez Gllego, Cndido (1988): Historia de la literatura
    norteamericana. Taurus Editores. Madrid, Espaa.

 5. Umbral, Francisco (2002): Literatura de los sentidos. Diario El Mundo,
    martes 3 de diciembre de 2002.
    http://www.elmundo.es/elmundolibro/2002/12/03/anticuario/1038860405.html.

 6. Miller, Henry (1980): Trpico de Capricornio. Editorial Bruguera.
    Barcelona, Espaa.

 7. Idem.

 8. Prez Gllego, Cndido. Ob. cit.

 9. http://www.elortiba.org/hmiller.html.

10. Mailer, Norman (1976): Henry Miller. Genio y lujuria. Editorial
    Grijalbo. Barcelona, Espaa.

11. dem.

12. El ejemplo y el pensamiento de Nietzsche fueron, durante varios aos,
    el nico apoyo que tuve contra mi hundimiento fsico y moral. Brassa
    (1979): Henry Miller duro, solitario y feliz. Ediciones del Cotal.
    Barcelona, Espaa.

13. Henao, Ral: Henry Miller. Muerte al sexo?
    http://www.aladecuervo.net/logogrifo/0509/sem1/muerte_sexo.htm.

14. La experiencia zen a la que me refiero nada tiene de religiosa (en la
    acepcin occidental de la palabra). Antes que una religin en sentido
    estricto, el budismo zen sera una sabidura de la vida cuyos
    lineamientos ltimos son el sinsentido y la risa. Sabemos lo cercano
    que se hallaba H. Miller de esta manera de ver las cosas.

15. Henao, Ral. Ob. cit.

16. Cuba, Anxo (2004). El universo extremo y delirante de William
    Burroughs.
    http://www.sysvisions.com/feedback-zine/especiales/e_burroughs.html.

17. El ttulo fue sugerido por Jack Kerouac. Hasta mi reciente
    recuperacin no comprend lo que significaba exactamente lo que dicen
    sus palabras: Almuerzo desnudo: un instante helado en el que todos ven
    lo que hay en la punta de sus tenedores. Burroughs, William (1980). El
    almuerzo desnudo. Editorial Bruguera. Barcelona, Espaa.

18. Monstruos o fenmenos.

19. Burroughs, William (1980) Ob. Cit.

20. http://tinyurl.com/2gd8a5.

** Valmore Muoz Arteaga
   vajomar@cantv.net
   Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
   en la Universidad Catlica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemn de
   Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceo-Iragorry-Mariano
   Picn Salas, Mario Briceo-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
   Bajo la caligrafa de la noche y La memoria de la noche.



=== Centenario de Betti (Elisabet) Alver      Juan Franco Crespo ==========

La gran poetisa estonia (Jogeva, 23 noviembre 1906, Tartu, 1989) acaba de
ser honrada por el correo de su pas con un precioso sello que conmemora el
centenario de una de las autoras contemporneas de mayor renombre de la
literatura en lengua estonia. El sello de doble nominal (4,40 coronas y
0,28) fue lanzado el 11 de octubre de 2006, diseado por Vladimir Taiger,
se imprimi en hojas de veinte ejemplares y la tirada fue de 350.000
piezas.

Tras su graduacin en la escuela secundaria de Tartu pas a realizar
estudios en la Facultad de Filosofa de la Universidad de dicha ciudad
entre 1924 y 1927. Su primer gran trabajo lleg con la celebrada novela
Tuulearmuke (El amante del viento, 1927). Rpidamente se pas a la poesa
lrica y la pica que a comienzos de 1930 acabara publicando en los
diarios literarios, y que encontramos en la clebre coleccin retrospectiva
Tolm ja tuli (Polvo y fuego, 1936). Dos aos despus se acab adhiriendo al
grupo Arbujad en el que se haba integrado una serie de nuevos autores,
entre ellos Heiti Talvik con el que contrajo matrimonio y quien tras la II
Guerra Mundial, cuando las repblicas blticas caen bajo el imperio
sovitico, ser arrestado; morira en uno de los clebres campos de
concentracin en la gran estepa siberiana; este autor slo public dos
obras de poesa, Uku Malsing y Bernard Kangro.

El grupo se distingui por el maximalismo tico y la perfeccin de las
formas. Malsing fue telogo, durante dcadas vivi un exilio interno de
hecho, algo consustancial a las circunstancias de las dictaduras comunistas
que aparecieron en el este de Europa tras el perodo de la guerra fra.
Kangro acaba refugindose en Suecia, en donde tuvo un notable xito como
publicista y autor.

Alver fue acusada por los comunistas y slo en 1966 volvi a publicar. Ella
se haba decantado por la madurez artstica, en 1962 dio a conocer su
celebrado poema El espejo roto; su siguiente recopilacin lleg poco
despus, en 1966 apareca Thetund (La hora de la estela), Eluhelbed (Fuego
de vida, 1971) y Korallid Emajes (Corales en el Emajgi, 1986).

Durante su largo perodo de silencio trabaj como traductora y algunos de
los poemas del bardo ruso Pushkin tienen su ms bella versin en estonio
gracias a esta gran poeta, desconocida entre el aficionado de habla
hispana. Una de las piezas claves en la traduccin es la pica Eugenio
Oneguin (1964). Fue una poetisa de estilo clsico y soberbia tcnica que
acab impulsando la moderna poesa de esta regin bltica.

Una edicin recopilatoria aparecida en 2005 la dio a conocer a nuevos
lectores: Koguja: Suur luuleraamat (El coleccionista: Un gran libro de
poesa, por Betti Alver; Tartu, Ilmamaa 2005, 599 pginas). Magnfica obra
realizada por Ele Svalep, profesor de literatura estonia de la Universidad
de Tartu, considerada la mejor obra recopilatoria sobre Alver. El profesor
se vali de las primeras ediciones y es, al mismo tiempo, una recopilacin,
introduccin y libro de texto para los estudiantes de literatura estonia o
para los amantes de la poesa en esta lengua de la regin bltica.

He aqu una de sus ms celebradas poesas en una versin/traduccin libre:

      Tres sueos (Triin soomets)

      Si existo, entonces soy una huella
      de una pisada en la arena
      o de un ro
      que nunca alcanza del todo
      a alcanzar la mar
      o el ansia
      de algo que
      no se encuentra en ninguna parte

      en realidad soy un camino
      pero no s quin me lleva
      ni dnde me conduce
      ni tengo necesidad de ello

      haz de m un pjaro
      modlame con tus manos
      un pico bello y alas slidas
      luego, djame arrancar vuelo
      para que pueda
      una vez al menos, por semana,
      venir a posarme en tu hombro
      la mirada fatigada

      ningn camino me conduce sino a ti
      en otro mundo posible
      no somos ms que una sola frase.

** Juan Franco Crespo
   lacandon999@yahoo.es
   Docente e investigador espaol (Alhama de Granada, 1953). Profesor de
   primaria, licenciado en geografa y estudios de doctorado en historia de
   Amrica. Ha colaborado regularmente desde los aos 70 con publicaciones
   especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca),
   DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japn), y otras de
   Argentina, Uruguay, Per, Mxico, Estados Unidos y Espaa, entre otros
   pases. Durante varios aos tambin colabor en el mundo de la radio con
   diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos
   son radiados para Amrica Latina a travs del espacio Frecuencia RM, en
   la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatlico,
   El Eco Filatlico y Crnica Filatlica y mantiene una seccin, sobre
   filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista
   Educacin y Biblioteca, as como en las publicaciones electrnicas
   OpusMsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa
   (http://www.natureduca.com).



=== All, Julio, donde ests      Idalia Sautto ===========================

                                                 In memoriam Julio Cortzar

En la esquina de una habitacin, en aquel departamento parisino en el que
vivi sus ltimos aos Julio, y tambin Carol, hallamos a Julio de espaldas
a una puerta que est abierta a la blancura. La luz que entra, no slo por
la ventana que le da ngulo al cuerpo de Julio; la pared, la cajonera
sobre la que hay un radio, y ms arriba un cuadro enmarcando el dibujo de
un gato a pluma, y claro, el librero que se asoma al encuadre, todo es
barnizado por el blanco de la fotografa, tal vez incluso de la realidad.
Abajo, junto a Julio, que est sentado en el suelo y se recarga en el
pretil de la puerta abierta, y si acaso pudiera estirar ms su pie tocara
la mesita. Sobre la que tiene una taza de caf en su correspondiente
platito, y junto algo que indudablemente parece un bote de Nescaf:
Siempre que una persona tiene una lata de Nescaf me doy cuenta de que no
est en la ltima miseria; todava puede resistir un poco.

Mirarte ahora, esta vieja fotografa que trae tu mirada de gato verde y t
Julio eres la nica ventana de la esfera que hace de la vida un juego
inesperado, siempre bien agradecido y lleno de huellas prpuras que te
esconden por debajo tantas cuartillas con interminables caminatas, un caf
escondido por un caracol y un pucho que enciende un cigarro, o ms bien, un
cigarrillo. Una pequea frase es suficiente para escuchar tu voz e imaginar
que andas por ah mirando siempre por encima del hombro, diciendo vaya a
saber qu.

Julio est sentado en el suelo, y en una mano sostiene una cmara
profesional de fotografa. Tiene sus piernas en ele, como si no hubiera
otra forma de acomodar sus dos metros de estatura en aquel rincn. La
expresin de Julio es una muy peculiar, no mira a la cmara, ms bien es
sorprendido desde la ventana que da al balcn, ese balcn que en la parte
de la recmara abierta se hace silla, bolsa, acero borroneado por la bruma,
y que en el preludio de alcanzar a Julio y a Heidegger se hace casi pgina
en blanco, se hace tambin mecedora de granadillo y mimbre. Julio
precisamente seala con un dedo y con una sonrisa ese ser que se asoma
desde el balcn, que coloca su pata en la ventana y lo observa, y se
reconocen como dos gatos que son incapaces de presumir la sabidura que hay
ms all de sus miradas.

Hay una cita en esta tierra de papel rayado que te encuentra altsimo y
sorprendido, con barba o sin barba, con lentes o sin lentes, con la mano
recargada en el rostro o sosteniendo la trompeta. Y esa sonrisa de placidez
aunque se tengan los zapatos inundados en lluvia, y seas t el que frota la
mente dentro de un caleidoscopio de la escritura, en el reflejo Rembrandt
que ilumina toda figura literaria fuera de sus casillas, pululando hacia
los lados en lugares siempre inslitos.

El gato Heidegger es el detonante del instante que hace posible la
sonrisa de Julio y el movimiento de su mano hacia arriba, como si el acto
siguiente fuera acercar el dedo al vidrio, y entonces recorrer con un dedo
la humedad del vidrio sobre la que descansa la bruma y la mirada de
Heidegger, un juego de perspectiva para seguir sonriendo, para despus
abrir la ventana y dejar que entre. Tomar esa taza de caf y respirar la
maana, dar de comer al gato como si el tiempo fuera eterno.

El impacto sufrido por esta fotografa, el puctum, dira Barthes, fue la
taza de caf, precisamente esa taza de caf tan reconocida por m, esa taza
que descansa sin premura alguna sobre nuestras mesitas, esa taza que por
supuesto, y esto lo saba de sobra Julio, un buen da no est, ese gato que
tambin se va, esa bruma de tarde o maana que vuelve siempre con otras
personas, ese tiempo que el jazz puede eternizar en nuestros radios, esos
cuadros que inmovilizan el tiempo, la cajonera de la que hoy puedo sacar
unos cigarros y maana, tal vez no sea yo la que cierre la puerta o vea las
nubes desde mi ventana, acaricie a mis gatas, y la vida, la vida me
sorprende tanto que ese instante fue, ese instante es en un libro, es en la
memoria de nadie, slo lo que yo pueda imaginar, esa sonrisa que en su
momento se apag y se volvi a encender yo no s cuntas veces ms pero
un da se apag del todo, un da ese cuerpo recargado en el pretil de la
ventana termin en el cementerio de Montparnasse, un catorce de febrero
para ser romnticos, Julio, a quin nos dirigimos cundo vemos fotografas
como sta?

Las ideas despus de sostener tu voz ronca sobre cualquier libro van
subiendo en popote ondulado, sobrepasan todo sueo de atmsfera cronopial,
porque derribas el universo deletreado entre realidad y ficcin, muerte y
vida. No es un querer superfluo, no es la obra de arte que se admira sin
entender, no es la magia y las frases comunes de tantas personas que han
evocado tu nombre; es lo que encierra toda nocin de paradigma contenido en
lo que tu dedo muestra, cual pajarito mandn, de lo que es-estar-aqu;

             respirando,
                         bajo la nube que se parece tanto a
fumando un cigarro mientras buscas
      Comprender; no la escritura, el tiempo recubierto por ese musgo que
            [es el amor.
     La comezn de vivir todos y cada da que se suponen en la vida misma.

(Parece complicado) Slo es saber desde all: en donde te encuentras en
este mismo tiempo, vivo y muerto, siendo dentro de la telaraa de roco, o
el pato que nunca mira porque corta el lago y lo hace infinito, nimio. Este
es el cielo y la tierra causa de interminable persecucin.

Despus, ya no hay remedio. Se tiene una solucin ms amable del presente,
de la anegada rutina y maana, ayer que es lo mismo no se regresa al
mismo sitio, porque cada momento es violentado por una cuchara pequea, un
guiapo de casualidad, un acuario, un cordn de brownie que ahorca nuestro
dedo y es suficiente Julio, siempre ah pero dnde, cmo porque una frase
se convierte en el transporte ideal para llegar hacia aquel lado que no
imaginas, ni inventas, simplemente solucionas.

Y qu alivio para respirar hondo y saberse dentro.

Y entonces por qu duele?

Cmo soltar la realidad (nuestro fragmento de pieza amaneciendo a
destiempo) a situaciones anlogas?

     Cmo entonces..?

Sbelo all, donde ests

Te veo sentado en la cocina de la abuela, el piso est inundado y te empapa
los zapatos. Ves detenidamente el calendario, exhalas humo.

Giras la cabeza y me ves.

No te sorprendes.

Sonres.

Te hago una pregunta.

Mi sueo es la pregunta, todo ese tiempo que slo cabe en mi mente.
Aprietas tu dedo contra mi boca, como tantas veces lo he ledo, ese gesto
que consiste en vaciar verticalmente nuestro encuentro para ponerlo a salvo
y aguardar, esperar el remedio que parece salir fuera de control, como si
pudieras medir con alfileres una poca que no me corresponde, tampoco a ti,
y esa tristeza se va flotando como botella al mar para tus ojos, esa manita
que se alarga sin poder tocarte. Y duele tanta precipitacin a lo
fantstico, ese constante arrancar la costra del desahogo y los buenos das
acostumbrados casi traumticos. Huele a lluvia de literatura, a ceniza
fresca, a silencio encerrado, y cada vez que miro sigues ah, con ese mismo
guio, con esa distancia que marca una raya de comienzo y fin.

Cuando me doy cuenta del mundo es demasiado tarde, otra vez sentada en la
alfombra, y el amor no se aprende de ir a la escuela todos los das, hay
otras formas, la sensibilidad se encarna en otro lado que no es la
realidad, de tu lado que no conoc y que slo conozco con la nariz pegada
al cristal. Las noches de recargar la espalda y mirar en el humo del
cigarro la silueta de los sentimientos, abrir la ventana y ver la ciudad
deslavada. All enfrente hay una casa en el abandono y le crecen plantas,
aqu ests t en una postal con los hombros cobrizos, pecas, barba,
sombrero y pipa. Julio, slo respondes con el perfil disecado por una
Polaroid, con palabras impresas por Sudamericana, con migajas que una va
recogiendo poco a poco para quedar atrapada por el mundo-Julio y el mundo
que, inevitablemente, ya est construido. Este andar con una solemnidad de
atardecer, de brusca efervescencia y desvaro.

Llego atrapada por el agua que sale por debajo de la puerta. Entro a la
cocina en la que observas un calendario. Y te pregunto. T me miras sin
sorpresa, como si estuvieras a punto de pedir un caf y volver al
calendario. Tal ves t lo sabes, all, donde ests.

Te veo, y es la fotografa la que me sabe a un secreto voluntario en el
tiempo, como si lo hubieras dejado de antemano para estupefaccin de cada
vellito en mis brazos, que quisieran tenerte por un momento, un momento de
tantos. A veces es preciso abandonar esta llamada externa al espacio,
encontrarte de la manera ms sencilla sin mover el pao del cristal, sin
vivir antes, sin ser t ms viejo o ms alto, tan slo tirar de las
palabras como ptalos a un camino transparente en la memoria, premeditado,
ya conocido, arrojar este texto con la voluntad de una valkiria enamorada.

All, Julio, donde ests.

** Idalia Sautto
   cortazariana@gmail.com
   Escritora mexicana (Mxico, D.F., 1984). Estudiante de historia en la
   Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx).
   Egresada de la Sociedad General de Escritores de Mxico (Sogem,
   http://www.sogem.org.mx). Un cuento suyo aparece publicado en la
   antologa Paso al frente. Ha participado en talleres literarios
   coordinados por los poetas Maricruz Patio y Agustn Jimnez.
   Actualmente es asistente y ayudante en clase del filsofo Alberto
   Constante en un seminario sobre Heidegger.



=== Ars ertica convertida en cancin por Cultura Proftica ===============
=== Gloria Dolande ========================================================

Antes que nada, debo advertir al lector que Cultura Proftica es un grupo
musical nacido en Puerto Rico. Su msica es una nutrida conversacin que va
desde el reggae hasta otros gneros musicales como el bossa nova y el drum
and bass, entre otros. Asimismo, pueden escucharse en sus letras
reflexiones sobre la historia borinquea, la lucha social, crticas hacia
el gobierno estadounidense, adems de exaltacin de la naturaleza y su
preservacin; canciones amorosas y erticas. De las cuatro producciones que
poseen, quizs el ms variado en cuanto contenido temtico es Diario, disco
con trece canciones, y en el cual, por primera vez, aparecen letras del
gnero ertico: Donde no alcanza mi verso y De antes.

En primer lugar hay que tener en cuenta que en ambas canciones amor y
erotismo se conjugan, hundindose con cargas de sensaciones y sensualidad.
El amor, lo ha dicho Guillermo Sucre, es libertad, ambicin, pasin y
necesidad del otro, ese otro, en este contexto, es la mujer; comenta
Octavio Paz: Es una mujer, la morada terrestre del hombre, la diosa de
pechos desnudos que sonre a la orilla del Mediterrneo, mientras el agua
del mar se mezcla al sol; es Xoxhiquetzal, la de la falda de hojas de maz
y fuego, la de la falda de bruma, cuerpo de centella en la tormenta; es
Persfone que asciende al abismo en donde ha cortado el narciso, la flor
del deseo. Poesa, amor y mujer se cruzan, existe ansiedad inspirada por
el otro. Dice la cancin Donde no alcanza mi verso:

      Quisiera habitar en tus piernas
      Creciendo como una hiedra en ti
      O navegar mil leguas quisiera,
      Fijado en el timn de tus caderas.
      Caminar la llanura
      Que all en tus ojos encuentro.
      Baarme de tu cuerpo quisiera,
      Andar las costas de tu cuerpo entero.

Es evidente que el cuerpo de la mujer engendra pasin y deseo, son
ambiciones que la voz potica nos canta, es reconocer la existencia del uno
en el otro, la unin de dos entes en un recorrido por ese cuerpo. Las
imgenes presentes en el texto nos dan la idea de necesidad: Quisiera
habitar en tus piernas / creciendo como una hiedra en ti.

En la cancin De antes, la mujer se convierte en materia para hacer
msica, es ella el centro de atraccin de la voz cantante, es su
inspiracin en este caso, leamos: tus colores pintan mi cancin / y mi
guitarra se convierte en ti / acaricio tu cabello intentando acordes al
azar / y regalas notas tan dulces que me inspiran a cantar. La msica es
tan bella como la mujer, podra ser un acercamiento a esta letra, es
inspiracin como dira Carlos Silva: Slo dos temas pueden conducir a la
creatividad: Dios y la mujer. La mujer, en suma, es donde el arte brilla
por una vez, con luz ajena. El slo hecho de tomar como tema a una mujer,
de inmediato apunta a la mujer y, por tanto, a todo lo que somos. A todo
lo que somos, porque es la mujer quien da luz, da vida al hombre, es ella
la divina tentacin por la que pecan los hombres.

Volviendo a la primera cancin, la voz potica continuamente nos canta:
Quisiera llegar a donde no alcanza mi verso, las palabras no son
suficientes para decir lo que siente, quiere realizar ese deseo que le
inspira el cuerpo de una mujer, los versos no bastan para imaginar sus ms
profundos sueos: Mil canciones de noche engendro, / pero antes que
cantarlas quisiera / andar las costas de tu cuerpo entero / llegar donde no
alcanza mi verso / tu cuerpo imaginar no es suficiente. Entonces est
claro que los versos no son ms que puras palabras, no son hechos, mucho
menos documenta la realidad de este contexto, es puro surrealismo: Mi
mente surreal no es suficiente, dice la cancin.

Otro aspecto interesante de ambas canciones es que expresan sentimientos y
pensamientos, y a esto se reduce al lenguaje, por ende, al habla. Canta la
voz potica: Quisiera practicar el lenguaje / que no se habla ni es
silencio. / Hablarte en otro idioma quisiera, / decirte as lo que no puedo
en verso. Un lenguaje no hablado es un lenguaje de tacto, es el sentido
animal del hombre, no hay palabras ni silencio, hay percepciones, signos,
smbolos, podra ser un lenguaje de unin, es el idioma del amor: miradas,
caricias, olores, sudor... el acto ertico y carnal en vivo, es el sentir
que la voz potica desea convertir en realidad, que traspase sus versos,
las palabras, cualquier otro idioma hablado, cualquier poesa. Es decir, la
concrecin del deseo ntimo.

En fin, en ambas canciones, Donde no alcanza mi verso y De antes, el
ser amado de la voz cantante est ms all de lo que puede llegar a tener
ste, o quizs est cerca de una conquista del otro. Pues, son sueos y
deseos que incluyen cierta sensualidad y erotismo. Lo que propone Cultura
Proftica no es ms que ensearnos que a travs de las palabras la
exaltacin del cuerpo femenino es un vaivn de horizontes que explorar, es
arte puro y concreto, que lleva por nombre todas las creaciones divinas y
naturales de Dios, es cielo y tierra, viento y marea, vida y muerte... como
propone Octavio Paz: La mujer abre las puertas de la noche y de la
verdad.

** Gloria Dolande
   gebrock83@hotmail.com
   Escritora venezolana (Maracay, 1981). Estudiante del ltimo semestre de
   educacin en la especialidad de lengua y literatura. Textos suyos han
   sido publicados en el diario El Periodiquito. Ha participado en diversos
   talleres de creacin literaria con escritores reconocidos.



=== Palabra de escritor      Ricardo Adrin Steiner =======================

      El arte de la conversacin
      Carlos Dmaso Martnez
      Alcin Editora, 2007
      ISBN: 987-1359-28-4

El pasado mircoles 1 de agosto se present formalmente, en la Biblioteca
Nacional de Argentina, el libro El arte de la conversacin, de Carlos
Dmaso Martnez.

Como cada vez que voy a la Biblioteca, al entrar tuve la sensacin de
meterme en un cuento de Borges. Escaleras que no se sabe si suben o bajan,
interminables pasillos, puertas que dan a corredores viceversa, lneas
paralelas y perpendiculares que llevaban a lugares imposibles; el enorme
edificio, interminable, lleno de cristales que reflejan los mundos en
movimiento de la ciudad que lo rodea.

La sensacin de entrar en un cuento se hizo ms fuerte aun, y es que en su
libro Dmaso Martnez desdibuja los roles, rompe los lmites: los
personajes son los escritores.

Se trata de entrevistas con autores latinoamericanos realizadas durante los
ltimos veinte aos, y como el propio autor lo seala: los escritores
cuando hablan de su oficio lo hacen con la misma pasin que cuando
escriben, y es ah donde el dilogo se transforma en arte.

En esta obra, la efmera conversacin se lleva al papel para acercarnos y
conocer a cada uno de los creadores, dibujando desde la charla su ms
importante personaje, ellos mismos.

Ese acercamiento nos puede invitar a reflexionar, rer o pasar el tiempo;
pero nos invita, casi nos empuja, a leer, a meternos de lleno en el mundo
de la literatura desde ese punto donde nace la palabra, donde se gana la
batalla al blanco papel, ese punto que no es otra cosa que el propio
escritor.

Y esos puntos de partida son hombres y esos hombres son nombres, y los
nombres no son poca cosa, y son Adolfo Bioy Casares, Augusto Roa Bastos,
Enrique Molina, Hctor Tizn, Juan Carlos Onetti, Juan Jos Saer, Ricardo
Piglia, Horacio Salas, Armona Somers, Andrs Rivera, No Jitrik, Rosalba
Campra, Jean Franco, Jorge Lafforgue, Gonzalo Celorio y David Vias. Y el
autor claro, que construye con cada uno de ellos el arte de la
conversacin.

El laberntico viaje nos lleva a Madrid, Paris, Jujuy, Buenos Aires, Roma o
Nueva York; nos pasea por el mundo de cada personaje real proyectando su
ficcin, su critica o teora.

Lo cotidiano se hace presente en los asados, el caf y los amigos de Saer,
en sus gestos el entrevistador reconoce su mundo novelstico.

Un hombre que vive al revs en un cuarto de Madrid, entre cigarrillos y
whisky, un Onetti que conserva su humor e irona.

La crtica poltico social de Roa Bastos, que busca el denominador comn,
el rasgo de la cosmovisin latinoamericana oponiendo mundos literarios.

Bioy Casares nos habla, mira de reojo el grabador en su cuarto lleno de
libros, ese cuarto que quiz sea el escenario de alguno de sus cuentos.

Cuando sal de la Biblioteca la realidad se me vino encima, la ruidosa
avenida Las Heras con su indescifrable nmero de colectivos, llevando y
trayendo incontables historias. La avenida transformada en el lmite, a
veces difuso, el abismo entre la ficcin en la Biblioteca y lo real, ah,
en la calle, en la ciudad de imposibles personajes. Ese lmite en donde la
realidad y la ficcin parecen reprocharse, esa lnea que Dmaso Martnez
desdibuj en su libro invirtiendo roles, borrando lmites, creando,
construyendo la conversacin, venciendo la batalla al blanco papel.

En ese lugar tom el colectivo, con el libro en la mano. All sal del
cuento, en ese punto donde parecen unirse el amor y el espanto.

** Ricardo Steiner
   ricardosteiner@gmail.com
   Docente argentino (Buenos Aires, 1973). Profesor de literatura. Ha
   publicado el libro de cuentos policiales El manual de Dmir, los libros
   de cuentos Insomos y Desde los ojos y la novela Decerba.



=== Los nicos privilegiados son los nios      Fernando Sorrentino =======

Cuando yo era chico, el gobierno argentino de entonces, que presida Juan
Domingo Pern, empleaba cierta cantidad de lemas, dichos, proverbios,
apotegmas, axiomas, sentencias, aforismos y/o mximas que se repetan con
cierta frecuencia. Una de estas construcciones verbales ortopdicas era: En
la nueva Argentina, los nicos privilegiados son los nios. Adagio que,
examinado con un mnimo de detenimiento, sera bastante sencillo refutar
exitosamente: en aquella poca, en las que la siguieron y en esta que
estamos viviendo, en la Argentina hay muchos privilegiados que han
alcanzado, por crecimiento vegetativo, la edad adulta. Quiz los ms
privilegiados entre los privilegiados sean los polticos, que justo es
reconocerlo algunos rasgos comparten con los nios ms pequeos: la
inconmensurable incultura, el egosmo feroz, la codicia pueril.

La memoria tiene mecanismos extraos. Fue acaso el recuerdo de aquel
apotegma peronista el que, a su vez, me hizo evocar dos pasajes literarios
que, a pesar de las intenciones diametralmente distintas que animaban a sus
autores, algo tienen en comn: en ambos textos ocurre que un nio, por el
privilegio de su corta edad, tiene acceso a un sitio vedado para los
mayores.

En el captulo XV de los Comentarios reales, el Inca Garcilaso de la Vega
relata que a su madre

      residiendo en el Cozco, su patria, venan a visitarla casi cada
      semana los pocos parientes y parientas que de las crueldades y
      tiranas de Atahuallpa [...] escaparon [...].

Ms adelante agrega que

      con la memoria del bien perdido, siempre acababan su conversacin en
      lgrimas y llanto, diciendo: Trocsenos el reinar en vasallaje,
      etctera. En estas plticas, YO, COMO MUCHACHO, entraba y sala
      muchas veces donde ellos estaban, y me holgaba de las or, como
      huelgan los tales de or fbulas.

Ms bien hacia el final del relativamente extenso prrafo que Pablos
(Quevedo, Buscn, I) dedica a describir las actividades de bruja de su
madre, nos dice:

      Tena un aposento, donde sola ella entraba y alguna vez YO, QUE,
      COMO ERA CHIQUITO, poda, todo rodeado de calaveras, que ella deca
      que eran para memorias de la muerte, o para voluntades de la vida.

ste es el texto de 1603, o sea el que Amrico Castro public en el volumen
5 de la coleccin Clsicos Castellanos de Espasa-Calpe. En ese entonces, el
precoz Quevedo tendra slo veintids o veintitrs aos. En la edicin
digamos ms light de 1626 no figura esta referencia.

Casi coetneo es el texto del Inca, ya que apareci en 1609, cuando el
autor rondaba los sesenta y cinco aos.

Pero, en ambos casos, y tal como lo imagin Pern, los nicos privilegiados
fueron los nios.

** Fernando Sorrentino
   fs_literatura@yahoo.com.ar
   Escritor; profesor en letras (Buenos Aires, 1942). Ha publicado, entre
   otros, los libros de cuentos Imperios y servidumbres (Seix Barral, 1972;
   reedicin, Torres Agero Editor, 1992), El mejor de los mundos posibles
   (Plus Ultra, 1976; 2 Premio Municipal de Literatura) y El rigor de las
   desdichas (Ediciones del Dock, 1994; 2 Premio Municipal de Literatura);
   la novela Sanitarios centenarios (Plus Ultra, 1979; reedicin, Editorial
   Sudamericana, 2000); la nouvelle Crnica costumbrista (Pluma Alta, 1992;
   reeditada como Costumbres de los muertos, Colihue, 1996); los libros de
   relatos para nios o adolescentes Cuentos del Mentiroso (Plus Ultra,
   1978; Faja de Honor de la Sade; reedicin, Norma, 2002), Historias de
   Mara Sapa y Fortunato (Sudamericana, 1995; Premio Fantasa Infantil
   1996; reedicin, Santillana, 2001), El que se enoja, pierde (El Ateneo,
   1999) y El Viejo que Todo lo Sabe (Santillana, 2001); los libros de
   entrevistas Siete conversaciones con Jorge Luis Borges (Casa Pardo,
   1974; reediciones, El Ateneo, 1996, 2001) y Siete conversaciones con
   Adolfo Bioy Casares (Sudamericana, 1992; reedicin, El Ateneo, 2001).
   Libros suyos han sido traducidos al ingls, al portugus, al italiano,
   al alemn, al polaco, al chino, al vietnamita y al tamil.



=== La gafedad del Mo Cid      Juan Guerrero =============================

Escrito a mediados del 1140 y copiado posteriormente por un tal Per Abad,
el ao 1207, el Cantar del Mo Cid ha sido el paradigma de la lengua
nuestra por excelencia. Dos grandes fillogos, Bello y Menndez Pidal,
coinciden en ello, y le otorgan al poema rasgos de partida de nacimiento
para comprender la posterior evolucin de nuestra lengua.

Estructurado el texto en tres partes: destierro del Campeador por el rey
Alfonso VI, tras supuestamente haberse apoderado el hroe de unos bienes
mal habidos; captura del sitio de Valencia e inicio de la retirada de los
moros, y desposamiento de sus hijas con los infantes de Carrin, el poema
supone un propsito superior y ste viene representado por la necesidad del
hroe en demostrar valores, como la lealtad, la honradez, la valenta,
entre otros, que han sido puestos en tela de juicio por el rey al
condenarlo al destierro.

Si bien el Campeador acepta inicialmente la pena impuesta, que incluye la
prdida de sus derechos de patria potestad sobre su familia, mujer e hijas,
as como la de ser asistido y, peor aun, el que nadie le pueda dirigir la
palabra so pena de ser castigado, observamos en este hecho una singular
manera de castigo ms profundo, que lacera y corroe el alma: la negacin de
la palabra. No es sino una nia quien, por su ingenuidad, se atreve a
hablarle cuando llega a uno de los pocos poblados donde inicialmente puede
acercarse.

Esta manera de castigo, de negarle la palabra al Otro-diferente viene de
muy antiguo. En los pueblos de la antigedad se usaba castigar con la
mxima pena a quien realizaba actos innobles; como ultrajes, asesinato o
quien maldeca injustamente. Nadie en el pueblo poda mirarlo ni dirigirle
la palabra. As, el condenado terminaba yndose del pueblo, o se volva
loco o se suicidaba. Por su parte los romanos y griegos eran un poco ms
benvolos: a los corruptos les permitan estarse en la polis... sin
embargo, cuando se les saludaba, al extenderles la mano se les volteaba la
cara en seal de desprecio. Quiz en nuestros das ya no ocurre eso pero en
algunos lugares, cuando alguna persona decide no dirigirle ms la palabra a
otra, an se escucha la frase: Fulanito le hizo la cruz a Sutanito.

El condenado, en nuestra reflexin Rodrigo Daz de Vivar, experimenta en
carne viva la condena propia de aquellas almas que eran despojadas de todo
cuanto les supona derecho de ciudadana. Pierde, como ya indicamos, sus
derechos de patria potestad sobre su mujer e hijas, pierde su derecho de
vivir en su pueblo, pierde el derecho a comunicarse con sus semejantes,
pierde sus derechos sociales como un hijodalgo (hidalgo), que si bien es
uno de los primeros escalones en la jerarqua monrquica de la poca, est
en el camino del ascenso social. Es un condenado real. El Cid es un ser
menospreciado por la divinidad encarnada en el rey.

Pero, qu es aquello que tanto ven en el hroe que repugna y hace que le
saquen el cuerpo y le den la espalda?

La respuesta a ello no est tanto en la manera externa como se desarrollan
los acontecimientos, como en el padecimiento por el que pas la sociedad de
aquellos tiempos.

Ese padecimiento al que nos referimos es la llamada gafedad, lepra,
enfermedad leonina o elefantiasis. Esto, por las caractersticas que
reviste en los enfermos: la inclinacin del cuerpo que se encorva, junto
con la caracterstica que adquieren los miembros superiores, as como la
alteracin del tejido drmico. Tambin por estar por mucho tiempo
confundida con la sfilis se le emparent a esa enfermedad,
caracterizndose al enfermo como pecador y, por tanto, condenado por Dios a
padecer semejante mal.

Al leproso o gafo, una vez identificado como tal, se le despojaba de
absolutamente todo derecho civil, al punto de ser declarado, en la
prctica, un muerto viviente. Nadie se le poda acercar, ni hablar, ni
darle posada ni alimentarle. Andaban los leprosos por los bordes de los
caminos y lejos de las entradas a los pueblos, mientras sus carnes se caan
a pedazos, se iban desintegrando poco a poco. Quedaban en la desnudez como
almas que vagaban en la medianoche de esos tiempos.

Pero el Campeador no padece de lepra, fsicamente hablando. Eso es cierto.
Su padecimiento es interno, espiritual, y semeja en todo la desintegracin
del cuerpo individual, aquello que se experimenta en la vida de una
sociedad que por cerca de 800 aos permaneca bajo dominio de la cultura
islmica. Apenas unos cuantos seoros, aldeas cristianas dispersas en la
zona del cntabro, guardaban los misterios de una cultura heredada de la
Hispania romana y de los visigodos. Pedazos de fragmentos de un imperio,
como el romano, roto y partido en dos grandes bloques, el de oriente y
occidente, que posteriormente fueron a su vez partindose en pedazos de
espacios donde apenas quedaban vestigios de ese esplendor imperial. Esa es
la vida de una sociedad que padeci la enfermedad de la lepra en toda su
intensidad. Una fractura fsica pero bsicamente espiritual. Lo vemos en la
duda sobre los valores que inicialmente al hroe le reclama el mismsimo
representante de la divinidad en la tierra, el rey.

Siempre me ha asaltado la duda de esos valores del Campeador que tanto han
ensalzado los estudiosos del cantar. Posiblemente asumo la valenta y el
sacrificio como actos caballerescos. Pero ciertamente hay un dejo de
fetidez, de cosa extraa, por decir lo menos, cuando el Cid ofrece a sus
propias hijas a unos mozalbetes por el slo hecho de su linaje real.

Cmo se le podra catalogar a este Rodrigo Daz de Vivar ahora? Un
arribista social? Ciertamente los tiempos son diferentes. Pero no encuentro
nada de heroico en este suceso, salvo para lo afirmado anteriormente y
tambin, para acercarse a su bendito rey, para complacerse ante la
divinidad. Pareciera, modernamente hablando, un chupamedias cualquiera. No
encuentro nada de extraordinario en semejante acto salvo la fetidez de una
enfermedad que arrastra en su alma y que es, como bien ya conocemos, un mal
por insana, por suciedad, una infeccin tal y como siglos despus Hansen
lo indic.

Esa infeccin ataca al Cid y est caracterizada tambin por la tendencia de
un hijodalgo a escalar posiciones en la jerarqua monrquica, a como d
lugar, aun teniendo que regalar a sus propias hijas a unos cobardes nobles,
como son los Infantes de Carrin.

Curiosa enfermedad que diezm a media Europa, junto con la peste, y que
posteriormente fue trada a este lado del mundo precisamente por ladrones,
asaltantes, corruptos, ineptos, ex presidiarios y dems truhanes, que
formaron los primeros grupos de europeos que vinieron a este continente.

Como vemos, cada poca parece estar signada por claves discursivas, por
palabras mgicas que determinan el comportamiento de una sociedad. Lo vemos
en la alta y baja Edad Media, con la lepra o mal divino. Tambin en siglos
posteriores, con la tuberculosis. Enfermedad que se acentu a finales del
setecientos y todo el ochocientos. Mal de la melancola y el padecimiento
silencioso. Enfermedad socialmente aceptada por ser un sndrome de tortura
enviada por Dios. Los tsicos eran en el ochocientos personas jipatas,
amarillentas, extremadamente flacos, de ojos desorbitados, propensos al
desvanecimiento y la permanente tos que llegaba a la flema sangrante. Iba
muy a la medida de una sociedad mojigata, taciturna y melanclica.
Caracterizada por el paso lento y los movimientos de un cuerpo como en
cmara lenta. De mirada distrada y llena de ensoacin y adormecimiento.

Pero es en el novecientos cuando la humanidad despierta y se lanza al
movimiento frentico y la construccin de un mundo a velocidad extrema.
Mundo que se piensa constantemente. Se razona, se mentaliza hasta la
histeria. As se aprecia otro mal de siglo. El cncer va de la mano con
este hombre que se consolida como criatura cientfica y reta a Dios y al
Diablo frente a su hazaa ms acabada: la tecnologa.

El cncer es una enfermedad de la mente, un mal de los tiempos modernos.
Caracterizado por el agotamiento espiritual y la soledad del hombre
mientras existe en la densidad de millones de personas.

Pero si a la lepra, la peste, la tuberculosis y el cncer le damos
importancia como sndromes que marcan espiritualmente una poca; creo que
la actual, sin duda alguna, est signada por la impronta de lo artificioso
en demasa: el sida. Su origen mismo supuso la duda de si era la primera
enfermedad creada en un laboratorio. An existe tal duda. Enfermedad de la
postmodernidad, de eso que est en lo que llamo la Era del Plstico y de la
Prtesis. Nace como sndrome propio de eso que agota, de una absoluta
soledad que se padece como muerte espiritual. El sidoso, como el leproso,
es un ser excluido del entorno social. Inicialmente se le recluy en
espacios separados. La lgica, dentro de la irona de la vida, nos dice que
todos estamos infectados de ella. Somos propagadores de esa enfermedad, aun
sin padecerla fsicamente. La fragilidad de una sociedad y de un mundo, que
transitamos en suelo gelatinoso y de arenas movedizas, nos dice que pronto
estaremos cercanos a ella. Esto es cierto. Cada vez conocemos del amigo del
amigo que tiene un conocido padeciendo tal mal. Cada da los crculos se
angostan. Cada vez son menores los lmites que nos separan. Por eso
desarrollamos las prtesis. Ese embellecimiento ante la peste. Esa
degradacin progresiva y certera de padecer del sndrome, de esa enfermedad
incurable que nos diezma y nos reduce a ser siempre eso que somos:
podredumbre humana recubierta de perfumes, silicn, btex, para impedir,
como en el leproso del Campeador, la cada a pedazos del alma.

Despus de todo algo s reconozco en el cantar de gesta aludido: la
maravillosa muestra de un idioma que nombra su propio padecimiento.

** Juan Guerrero
   bdclfj@cantv.net
   Ensayista, poeta y docente venezolano. Es licenciado en letras, magster
   scientiarium en educacin, mencin enseanza del castellano, y candidato
   a doctor en filologa hispnica por la Universidad de Oviedo (Espaa).
   Es docente-investigador de la Universidad Nacional Experimental de
   Guayana. Ha publicado el poemario Elega a la sombra / Elegia all'ombra
   (1981) y ha recibido en dos ocasiones mencin de honor en el premio Jos
   del Valle Laveaux (Ciudad Bolvar, 1989 y 1992).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Gonzalo Mrquez Cristo: La leccin del silencio =====================
=== Carlos Olano ==========================================================

Esta entrevista telefnica (Mxico D.F.-Bogot) con el ganador del Premio
Internacional de Ensayo Maurice Blanchot, nos aproxima a un poeta
colombiano que ha decidido hacer del pensamiento su morada.

La pregunta del origen es un intenso trabajo sobre la Tragedia. Por qu
escribir sobre ella 2.500 aos despus de Esquilo?

En verdad mi ensayo no trata el tema de la tragedia en su definicin
nietzscheana sino que asedia el espritu trgico. Persigue aunque no en
forma exhaustiva las espordicas y necesarias apariciones de esta
deslumbrante visin en la Tierra. Sospecho que cuando la literatura se
aproxima a su sol negro es ms esencial porque tiene ms elementos para
enfrentar a la muerte, y por eso es posible proponer que la llamada
tragedia (cancin del chivo) iniciada por Patrinas y Qurilo, y
desarrollada por Esquilo y Sfocles en su fundamento formal, tena
antecedentes en cuanto a su bsqueda esttica-existencial. Pues si
Nietzsche habla del ingenuo Homero y ancla la tragedia en la modificacin
de su coro, es procedente aadir que la contienda infructuosa con el
destino era anterior y ya estaba cuatro siglos antes en la Ilada cuando
Aquiles ante la muerte de Patroclo se da una ducha de ceniza y deja
escapar su desgarrador e inolvidable grito que llega a ser odo incluso por
su madre Tetis en las profundidades del mar.

En su ensayo galardonado realiza un vuelo por los renacimientos ms
sublimes del espritu trgico en la historia.

El maravilloso Prometeo de Esquilo propone una lucha desigual y lo que le
ocurre a Antgona, a Electra o a Edipo, es de alguna manera el
enfrentamiento a una culpa sin crimen que es necesario expiar aunque
irrumpa la muerte. La rebelda implcita en la tragedia griega se paga
siempre con la vida y aunque Prometeo haya sido encadenado por su audacia
jams duda que su conducta fue la adecuada: Ahora poseen el esplendente
fuego los seres de un da, dice en uno de sus magnficos dilogos. La
rebelda trgica exorciza a la culpa y da un sentido a la existencia. El
demon que nos perturba no deja que la vida sea tan simple como lo pensaba
Scrates cuando afirm que la maldad es ignorancia, porque todos estamos
expuestos a que en el ms inesperado momento afloren nuestros orgenes, las
sensaciones, los pensamientos y los preceptos, que reinaban antes, cuando
vivamos el mundo primigenio, inaugural de lo sagrado. Entonces creo que el
espritu trgico no la Tragedia se puede rastrear desde la escena
mencionada de Aquiles, pasando por la colosal aparicin en la tragedia
tica en el siglo V a.C., por los grandes dramas de Shakespeare, por el
Hiperin de Hlderlin, por el teatro de ONeill o de Williams, e incluso
por la novela como lo patentiza Flaubert o Dostoyevsky, hasta llegar a
Kafka y Camus; para no incluir otras artes; porque su mensaje pareciera ser
que siempre en el dolor bebe la sabidura.

Durante las ltimas dcadas hemos visto que los grandes problemas
universales han sido relevados en la literatura por inconvenientes
individuales y a veces nimios. Qu piensa de esa mutacin?

As como la tragedia era un asunto que involucraba la condicin humana y
la presencia inexorable de la muerte, las obras de la contemporaneidad han
abandonado ese vrtice para trasegar realidades individuales, crmenes
particulares, culpas especficas, con las excepciones referidas
anteriormente, que ocurren siempre que el espritu trgico o mejor, la
visin trgica irradia su poderoso influjo en el mundo. El melodrama ha
sucedido a la tragedia y la novela-cronicada o la narrativa-flmica han
remplazado a la novela-escritura, lo cual tendr implicaciones funestas en
la imaginacin y la sensibilidad del ser humano. Si una novela es escrita
con pretensiones cinematogrficas tiene que escindirse necesariamente de su
origen transformador del pensamiento, de su vrtice interior que funda el
cauce del lenguaje y convertirse casi siempre en algo exterior y efmero
como sus acontecimientos.

Cree que la literatura puede ayudar a la vida, si su empeo ms
recurrente se ha ejercido en las zonas de la angustia y la desolacin?

La poesa puede ayudar a extender la dignidad, puede impedir la
humillacin del ser humano mostrndole la incoherencia de la realidad
imperante. Vivimos un tiempo lvido: nunca los gobiernos han sido ms
totalizantes pero tampoco las personas haban sido ms individualistas; y
la literatura opera inevitablemente como reflejo. Tendremos que volver a
inventar el sujeto, necesitamos que ese dictador o espa que ha hecho
vastos sus dominios reduzca su campo de accin, e invente un dilogo menos
cruento con su antagonista. El hombre ha invadido todo, ha hecho de la
destruccin su nica estrategia de conocimiento; por eso juzgo que un
dilogo ms sensible entre el individuo conocedor y el territorio de sus
inquisiciones estara inevitablemente fundando vida.

Su pas est sacudido por una guerra que parece no tener final, por otro
lado el imperio norteamericano por su avidez econmica contina avasallando
pueblos bajo pretextos morales. Por qu el ejercicio de la poltica es tan
nefasto?

Los polticos son los obreros de lo superficial, utilizan su lenguaje
vaco (por no decir muerto) para impedir que se haga visible la realidad. Y
de esta forma mientras el poeta cree en el valor transformador del
lenguaje, los polticos comercian sus palabras fsiles. Sin embargo estoy
seguro que tanto saqueo imaginario, algn da terminar por extender su
venganza.

Lo sagrado se ha evadido del mundo. La soledad que se avecina ser ms
radical?

Eros, el dios del amor (segn Platn), es un demonio (un demon que ocupa
un lugar entre los dioses y los hombres), es un intrprete entre los
inmortales y los seres de un da como dice Esquilo, y es en esa
intermitencia que es posible ver lo sagrado. Si perdemos nuestro puente
csmico nos hallaremos frente a una soledad innecesaria, ftil. Pero no
debemos temerle a la soledad que est revestida de una capacidad
fundacional y que en el amor nos deja vislumbrar por instantes nuestro
origen. La soledad es lmite, ltima frontera, tiene un pacto con lo
germinal, no es acaso un espejo?

Traicion a la esperanza y en nombre del abismo a veces fui feliz, dice
en un poema de su ltimo poemario Oscuro nacimiento. La esperanza es
siempre tan sombra?

La esperanza es un engao que pocas veces ayuda a vivir. En La llegada del
vendedor de hielo, de Eugene ONeill, la ilusin es algo que destruye la
vida por no dejarnos vivir el presente. El acto de esperar es tortuoso
porque fundamenta una ambicin y disminuye nuestro poder de vivir el
instante, o ese ahora codiciado por Epicuro. Sin embargo, como me pregunt
con unos versos mos, respondo con otros del mismo poema:

      Al amanecer aprend la leccin del silencio.
      Pero todava espero la nica pregunta que hace nacer.

En su poesa es posible encontrar varias sentencias que podran ser
epitafios. Ha pensado alguna vez en el suyo?

Recientemente, en la pasada Feria del Libro de Bogot, a alguien se le
ocurri hacer un camino con frases. All estaba la ma que deca: Por el
libro supe de la rebelin de los sueos, del deseo a la deriva, del nico
lugar donde el tiempo es conquistado; y mientras la gente caminaba sobre
las palabras acto que casi me dola record que Octavio Paz escribi:
poeta, jardinero de epitafios. En verdad en mi poesa no es difcil
hallar la frase que me solicita, pero para no conjurar a la muerte, me debe
perdonar esta variante oblicua:

      Encomiendo al poeta la proteccin del instante.

** Carlos Olano
   Ensayista, cuentista y viajero argentino (Buenos Aires, 1974). Reside en
   Mxico. Obtuvo el ttulo de licenciado en Literatura (1999). Est
   prximo a publicar su tesis de grado que trata sobre la penetracin del
   surrealismo en la poesa latinoamericana. Es el presidente de la
   Asociacin Pensamiento Libre
   (http://premiomauriceblanchot.blogspot.com).



=== Entrevista a Alexis Romay =============================================
=== Biopsia al cadver de la revolucin cubana      Armando Lpez =========

Alexis Romay (http://www.letralia.com/firmas/romayalexis.htm) present
recientemente la edicin italiana de su novela Salidas de emergencia en la
Feria del Libro de Turn, Italia. Esta biopsia al cadver de la revolucin
cubana sorprendi a algunos italianos (que an creen en las bondades de la
revolucin). De ah esta entrevista:

Por qu el tema de tu novela?

Existe un criterio bastante generalizado sobre cules son los logros de la
llamada Revolucin Cubana. Si haces una encuesta, nueve de diez personas
respondern con un lugar comn: la educacin y la salud. Esto es muy
impreciso. Los grandes logros de la RC pertenecen al campo de la semntica.
He aqu ejemplos de uso cotidiano: el secuestro de la palabra patria, la
conversin de los desafectos al rgimen en entes no humanos o sea, en
gusanos, o la denominacin de Periodo Especial a una etapa de profunda
penuria... Los otros grandes logros de la Revol entran en el terreno de
las relaciones pblicas; es decir: lograr que parte de la opinin pblica
internacional todava se refiera al dictador cubano como presidente,
entre otras lindezas de igual o peor calaa.

A finales de los aos noventa, fui maestro en una escuela secundaria de La
Habana. Durante el tiempo que impart clases en ese logro revolucionario,
vi cosas que escapan a la ms frtil (y mrbida) imaginacin. Dicho sea de
paso, en aquel entonces, mi sueldo era 198 pesos al mes. Por esos das, un
pltano fruta (alias banana) costaba 1 peso. En otras palabras, mi sueldo
mensual era 198 pltanos. Esto alguien tena que contarlo. Y como dijera
Borges: estos sucesos eran casi no tocado(s) por el verso.

Qu tiempo te llev escribirla?

Todava hoy me sorprende el entusiasmo y el impulso con que escrib mis
Salidas de emergencia. Termin el primer borrador del manuscrito, que
tecleaba en mi tiempo libre lo que equivale a cualquier momento desde que
sal de Cuba, en cuestin de un ao. Escribir la novela no fue la tarea
ms ardua. La parte engorrosa fue ponerla a dieta: quitarle el colesterol,
las malas grasas, las sales, el exceso de agua y el teque, la muela, el
panfleto (esas tres grandes obsesiones cubanas). Entre una cosa y otra, la
novela perdi unas 50 pginas.

Habas escrito antes, digamos, cuentos?

Mientras viv en La Habana y, sobre todo, a finales de los noventa, yo era
una mquina de escribir poesa. O, ms especficamente, una mquina de
escribir poemas y poemas. (El peoma es un poema tan escandalosamente malo
que merece una categora aparte). Producto de la censura imperante en Cuba,
estos poemas y peomas mos de hace una dcada eran abstractos, simblicos,
de muy difcil lectura. El hermetismo de la voz potica de entonces
responda al hecho de que, en la isla, para decir el perro tiene hambre,
hay que dar un elegante rodeo y escribir me gusta mucho tu gato. Esta
peculiaridad hace que La Habana ostente el mayor por ciento de poetas y
peotas por centmetro cbico en el mundo.

Hasta el momento de mi llegada a los Estados Unidos, jams haba escrito
ficcin. Practicar dicho gnero en Cuba, para m, era un desperdicio y un
despropsito, pues la forma en que quera exponer y comentar la vida en la
isla bajo la omnipresente bota del rgimen castrista podra haber acarreado
problemas que iban desde la inminente prdida del trabajo (un trabajo
miserable, pero trabajo al fin) hasta una posible sentencia por el
folclrico delito que all nombran diversionismo ideolgico. De tal
suerte, opt por escribir los antedichos poemas y peomas. Sin embargo, una
vez en Nueva York, ya sin mesas redondas, ni CDR, ni Ley Mordaza, la novela
se me revel como el formato apropiado para lo que quera contar.

Cmo definiras tu estilo de narrar?

No quiero caer en arenas movedizas. Esto es territorio de la crtica. En
lugar de describir mi estilo de narrar, aqu te dejo la primera oracin de
mi novela:

      La solucin perfecta sera entrar al cuarto de su padre, echarle
      mano a la pistola y volarse la cabeza; aunque as estropeara la
      tradicin de muerte natural en la familia y las alfombras persas que
      Enrique Martn, alias Pipo, haba comprado en Espaa en 1983 y que
      atesoraban colillas de cigarro, manchas de caf, esperma de vela
      casera, pedazos de uas mal cortadas y muy pocos recuerdos
      adolescentes.

Ha influido tu contacto con el ingls en tu forma de escribir en espaol?

What do you mean? Bromas aparte, pienso que mi forma de pensar est
condicionada por el idioma que hablo. Por ejemplo, en ingls mi sentido del
humor difiere mucho del famoso choteo cubano. Sin embargo, en Salidas de
emergencia, que transcurre en su mayora en la capital de la isla, los
habaneros hablan como habaneros, los espaoles hablan como espaoles y los
policas hablan como policas, o lo que es lo mismo, ladran.

Crees que la literatura puede cambiar la vida?

Mira, me gustara decirte que s, pero temo pecar de iluso. A estas
alturas del partido, me parece que eso no es posible. O s lo es, pero
parcialmente. Es decir, la literatura no pienso que tenga el poder para
cambiar una sociedad, pero s puede modificar ciertas vidas. He aqu un
breve compendio de libros que me han cambiado la vida: A Small Place, de
Jamaica Kincaid; Koba el Temible, de Martin Amis; Jorge Luis Borges (que no
fue un hombre, sino muchos libros); Life of Pi, de Yann Martel; La
ignorancia, de Milan Kundera... No menciono (a propsito) autores cubanos.
Eso sera como saludar la bandera.

La msica en Cuba inunda el paisaje, se escucha en Salidas de
emergencia?

Hazme el favor de leer mi respuesta al ritmo de La Guantanamera. La
msica est presente / en mi primera novela. / La rumba se oye y se siente
/ y la cosa sigue en candela.

Naciste en la revolucin, le debes algo?

Permteme corregir esta graciosa imprecisin geogrfica. Nac en La
Habana. Y no me siento en deuda con la Revolucin. O igual, s: le debo
estas ganas enormes de no querer volver a mi tierra natal.

Por que abandonaste tu pas?

En Cuba, ms tarde o ms temprano, un escritor de hecho, cualquier
persona tiene cuatro opciones: escribir para la gaveta (el silencio),
escribir a favor del rgimen (la complicidad), la crcel o el exilio. Por
otra parte, la Revolucin ha creado otro deporte nacional: el suicidio. Si
lo miras bien, en Cuba un escritor de hecho, cualquier persona tiene
cinco opciones. Yo tuve suerte. Eleg el exilio.

Regresaras a una Cuba libre?

Muerto, quieres misa?

Acabas de presentar la edicin italiana de tu novela en la Feria
Internacional del Libro de Torino. Cmo fue la acogida?

Tuve dos presentaciones: la primera en Turn y la otra en una feria ms
pequea, en Piano di Sorrento. Ambas fueron muy interesantes, de hecho, muy
divertidas, y me di gusto ejercitando mi rudimentario italiano en las
ocasiones en que no precis de la ayuda de mi traductora (amiga e
intrprete) Francesca Sammartino. La mayora del pblico se mostr muy
animada, con una curiosidad legtima por la novela y su fuente, esa isla
caribea de tan difcil comprensin para quien no la ha habitado. A lo
largo de ambas presentaciones hicieron muy buenas y muy atinadas preguntas,
que venan a cuento, y el intercambio fue muy fluido. Sin embargo, lo que
ms me llam la atencin fue que un par de espectadores intent poner en
duda la veracidad de mi versin de Cuba. No creas que hablo de mero
escepticismo. Me refiero a propaganda castrista en estado puro. Aunque
parezca mentira, en Europa todava subsiste una imagen bastante edulcorada
de la situacin en Cuba. Esto se debe a que el rgimen vuelca todos sus
esfuerzos (y un presupuesto incalculable) para obtener lo que el poeta
cubano Ral Rivero llama buena prensa. Cuando le hablas a una audiencia
que no es tu pblico natural cosa que nos ha sido vedada a los escritores
cubanos del exilio, corres el riesgo de enfrentarte a un cmulo de
desinformacin, mezclado con una ignorancia casi enternecedora. Por
ejemplo, en el momento cumbre de la tontera, un compaero italiano me
espet que si yo estaba en contra de Castro era porque prefera la Cuba de
la dcada de los cincuenta que, segn l (y El Padrino II), era un
prostbulo de Estados Unidos. Le record al seor de marras que en la
dcada de los cincuenta las prostitutas no eran graduadas universitarias y
que, para mayor pena, Cuba es hoy un prostbulo, no slo de Estados Unidos,
sino de Italia, Espaa, Canad, Alemania... entre una larga lista de pases
cuyos ciudadanos y residentes se apuntan al turismo sexual socialista. Acto
seguido, el tipo hizo mutis por el foro. Lo ms grato de todo fue que al
final de dicho evento hubo aplausos y estrechones de manos en lugar de
actos de repudio.

** Armando Lpez
   armandolopez1@aol.com
   Escritor, periodista y productor de espectculos cubano. En sus
   espectculos ha experimentado con la fusin de gneros artsticos,
   mezclando actores, pintores y bailarines con las msicas culta y
   popular, en los teatros de La Habana: Karl Marx, Mella
   (http://www.teatromella.cubaescena.cult.cu), Nacional; y en New York:
   Avery Fisher Hall, del Lincoln Center (http://www.lincolncenter.org), el
   Town Hall (http://www.the-townhall-nyc.org), el Manhattan Center. Fue
   fundador de la popular revista Opina, cerrada por el gobierno cubano en
   1990, y del Premio Girasol a los artistas ms populares de Cuba. En la
   televisin cubana escribi durante varios aos el estelar del sbado
   Juntos a las 9.00, y el noticiero cultural Televista. Sus artculos y
   crnicas han sido publicados en Espaa, Latinoamrica y Estados Unidos.
   Ha impartido conferencias sobre msica popular cubana en el Instituto
   Cervantes de Nueva York (http://nuevayork.cervantes.es) y en University
   of Southern California (USC, http://www.usc.edu).



=== Entrevista con la escritora cubana Wendy Guerra, ======================
=== elegida en el proyecto Bogot 39 ======================================
=== Querido Diario, dime quin soy      John Jairo Junieles ===============

Para volverse un fantasma no es necesario morir, a veces basta decir adis
y remontar el vuelo en un muelle, o en una terminal de aeropuerto. Entonces
la memoria echa sus races en alguien que nos recuerda, y all donde slo
est el umbral de una puerta, la silla vaca de nosotros, alguien inventa
nuestro perfil en el aire; en el vaco inagotable que hemos dejado.

Los libros que se leen hoy son, cada vez ms, producto de laboratorios, de
frmulas, prejuicios, tendencias, de emociones calculadas; dirigidos a
lectores a quienes se les restringe el horizonte de la sorpresa y el
asombro. Eso no pasa con Todos se van (Ediciones B, Barcelona, 2006),
novela de la escritora cubana Wendy Guerra. Esta novela tiene el grado de
inocencia, de impureza, necesarias para que las historias se ganen un lugar
en la memoria.

Con Todos se van, Wendy Guerra obtuvo el Primer Premio de Novela Bruguera.
Sobre su obra comenta: En el libro presento el paisaje humano de un pas,
un paisaje que no creo que sea local, pues en cualquier lugar del mundo
existen mujeres que conocen hombres que entran y salen de sus vidas como
visitaciones, y les dejan marcas, heridas, las cuales conforman un mapa
personal.

En este libro, el personaje narrador, Nieve Guerra, escribe sobre su
infancia y adolescencia en la isla cubana, lo hace en forma de diario
personal, un diario que inicia a los ocho aos de edad, en 1978: Nacer en
Cuba ha sido mimetizarme en esa ausencia del mundo al que nos sometemos. No
he aprendido a usar una tarjeta de crdito, no me contestan los cajeros. Un
cambio de avin de pas en pas puede descontrolarme, dislocarme, dejarme
sin aliento. Afuera me siento en peligro, adentro me siento
confortablemente presa. No s en qu momento permit que me quitaran todo y
me dejaran sola, desnuda, con el Diario en una mano y un carmn en la otra,
tratando de colorearme la boca de un rojo que parece demasiado subido para
esta edad indefinida.

En 2004 muri la madre de Wendy Guerra. Fue cuando revis sus diarios y se
top, afirma, con una nia muy lcida, muy adulta, que me asust mucho; no
pens que podra estar tan marcada por lo que me pas. Para publicarlo le
baj un poco el fuego a las peripecias, pens que no eran verosmiles para
un lector comn, que les sonara muy melodramtico.

Wendy Guerra nace en La Habana, Cuba, en diciembre de 1970. La escritora es
conocida en su pas por su obra potica, aunque su libro ms destacado es
Posar desnuda en La Habana (Apcrifo de Anas Nin, 1922-1923), indito,
basado en la vida de la escritora Anas Nin, y Cabeza rapada (1994, Letras
Cubanas). Ha sido antologada en diferentes compilaciones de literatura
cubana dentro y fuera de la isla. Publica sus textos en las revistas
Encuentro, La Gaceta de Cuba, Nexos, as como ediciones especializadas en
artes plsticas.

Ha impartido charlas de literatura cubana en universidades e instituciones
de Europa y Amrica Latina. Diplomada en 1997 en direccin de cine, radio y
televisin por la Facultad de Medios de la Comunicacin del Instituto
Superior de Arte (ISA). Egresada de varios talleres de especializacin en
guin de la Escuela de Cine de los Tres Mundos, San Antonio de los Baos,
Cuba, incluyendo Cmo contar un cuento, con el escritor colombiano
Gabriel Garca Mrquez. Actualmente reside en La Habana, Cuba.

Este es un dilogo con la escritora cubana, que estar en Bogot del 23 al
26 de agosto, durante el programa Bogot 39: Bogot Capital Mundial del
Libro, cuando los 39 escritores ms representativos de la literatura
latinoamericana se darn cita en la capital colombiana.

Algunos dicen que escribir es desnudarse ante un espejo de palabras; otros
dicen, en otro sentido, que escribir es ocultarse.

En mi caso es narrarme, anotarme, emborronar mi cuerpo para que no se me
olvide lo que vivo hoy. Aunque muchos no lo reconozcan, imitar es un
ejercicio inicial necesario y estimulante en el proceso de adquirir una
identidad, un estilo. Mi novela es el Diario inconstante de una nia criada
en apartamentos, rodeada de libros adultos, secretos adultos, cosas de
tamao mayor que competan y me ganaban todo el tiempo. Mortales
ingredientes: fotos, canciones, lo que dejaban los adultos y me encontraba
al siguiente da sobre la mesa, en el fondo de los vasos con vino tinto y
en las cenizas de lo que dura en escribirse un guin de radio hecho con la
mano izquierda, lo ms rpido que se pueda decir todo, todo lo que luego
alguien va escuchando como de casualidad.

Qu ejercicios aplicas en tu trabajo que te permiten desarrollar tus
proyectos?

Veo mucha pintura. Asisto a intervenciones pblicas, performances,
exposiciones en museos del sitio que me encuentre. Veo cine y me encanta el
video arte. Siento que se es el ejercicio de imitacin al que me someto
como avance a mi trabajo personal.

Borges deca que el arte es la inminencia de una revelacin que no se
produce. Qu buscas al escribir?, es un impulso, una accin
deliberada..?

El asentamiento de mi estancia por este mundo. Dejarlo anotado y darle una
estructura para hacerlo potable a los dems. Los Diarios personales y los
Diarios apcrifos que puedan ayudar a develar vidas borradas. Los poemas
son bocetos de esos Diarios de vida que voy estructurando con mi propio
entrenamiento voluntario.

Debe ser extrao ser escritor en un pas como Cuba, donde la msica tiene
mayor preeminencia, y est integrada a la vida de la gente de una manera
ms masiva.

La literatura que se escribe en Cuba es bien musical. La msica nos
contiene culturalmente.

Qu significa la palabra revolucin para su generacin?

Mi generacin est muy desencantada, pero es porque somos los hijos de los
hijos de la revolucin. Los nietos estamos buscando los puntos de contacto
y de referencia con nuestros abuelos, pero los miramos desde lejos. Los
primeros aos de la revolucin fueron muy difciles, aunque poco a poco las
cosas se fueron abriendo cada vez ms. Antes, si tenas un libro de Cabrera
Infante, ibas presa. Ahora no, pero no los consegus, no los venden. El
silencio te paraliza, pero si t eres muy fuerte, y en eso la revolucin
nos ha hecho fuertes para resistirlo todo, hasta la revolucin misma,
consigues romperlo...

Qu signific para usted ser elegida para el proyecto Bogot 39? Cmo
vive en su arte esa doble condicin de nuestro tiempo, un color local que
se vive y se ejerce, y la universalidad de informacin y conocimiento de
nuestro tiempo, gracias a Internet y la televisin?

Vivo en una isla. Bogot 39 me ha dado la oportunidad de tocar tierra
firme con una generacin de escritores que jams hubiese podido leer en su
totalidad, ni encontrar de un tirn, ni conocer personalmente desde donde
me encuentro. Es una oportunidad nica para sentirme parte de un todo, para
no quedar aislada. Es un verdadero honor pertenecer a esta legin de
escritores y un poco de alimento para la vanidad de cualquiera que ejerza
un oficio tan solitario. Ah! y caviar para las pginas de mi Diario.

Hay quienes llaman a esta generacin: los nietos de Garca Mrquez y
Vargas Llosa. Se siente parte de una tradicin? Si es as, en qu medida?

Gabo es alguien muy especial para m, no creo que pueda ser muy
equilibrada en mi respuesta. No lo veo viejo, as que tampoco es mi abuelo.
Lo admiro y lo respeto desde hace muchos aos. Gabo supo decir en Amrica
Latina lo que todos saban esconder por miedo a reconocerse, a sacar el
vaso de agua para los muertos a plena luz. Lo dijo, para colmo, de una
manera excepcional. Cuando alguien lo copia, el plagio se escucha por la
msica que supo patentar como un canon narrativo. Vargas Llosa es uno de
los grandes escritores de nuestra lengua. Disfruto mucho cada novela suya.
La compro, la leo, la regalo o la presto para que mis contemporneos en
Cuba no dejen de tener esa experiencia de lectura. Si fueran nuestros
abuelos... les debemos el arte de escribir perfecto y con el alma; los
genes obligan.

** John Jairo Junieles
   johnjairojunieles@yahoo.com
   Escritor colombiano (Sinc, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e
   investigador de temas literarios. Estudi Derecho y Ciencias Polticas
   en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundacin
   para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en
   la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones
   de un barrio en la frontera (poesa), Temer por m al final de estas
   lneas (prosa potica) y Papeles para iniciar el fuego (poesa).
   Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de
   Literatura Ciudad de Bogot (2002) y ganador de la Beca Nacional de
   Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos
   pueden leerse en su weblog (http://johnjairojunieles.blogspot.com) o en
   su pgina web
   (http://espanol.geocities.com/johnjairojunieles/John_Junieles.htm).



=== Mariozzi Carmona, voz ntima y palabra certera ========================
=== El sonido y las imgenes disparan mi inspiracin ====================
=== Rafael Ortega =========================================================

      La presencia de la mujer debe ir en la bsqueda de la igualdad,
      seguir luchando los espacios que se han ganado; no se trata de
      menospreciar ni excluir, pero a veces hay que ser un poco radicales:
      aqu, nosotras.

Conocemos a Mariozzi Carmona (Maracay, 1963) como una trabajadora
incansable del mundo de las tablas. Su labor como dramaturga y directora
teatral ha sido notoria en nuestra regin desde hace varios aos. Tambin
se ha desempeado como docente en el rea de tcnica vocal y ha sido
facilitadora en distintos talleres relacionados con cine, direccin,
produccin teatral y maquillaje artstico. Como reconocimiento a su trabajo
literario recibi Mencin Especial en el VI Concurso Orgenes organizado
por el diario El Arageo y el premio Ramn Palomares de Poesa en la II
Bienal de Escritura del Ateneo de Escuque.

Comntanos sobre aquellas lecturas iniciales que te atrajeron al mundo de
la literatura...

Entr a literatura a travs del teatro, cuando tena como unos diez aos,
lo primero que vi fue Romeo y Julieta, con la William Shakespeare Company,
y me qued tan impresionada que empec a tratar de escribir as. Quera
imitar a Shakespeare. En una oportunidad vi una obra de Federico Garca
Lorca que me impresion muchsimo. Y ms tarde entr a la poesa por medio
de Garca Lorca tambin. Mi padre tena una buena biblioteca, donde haba
libros de literatura universal, desde Safo hasta poetas ms contemporneos
como Paul Eluard. Era una nia medio cida en mis lecturas. Ms tarde, mi
ta materna, Virginia, quien era una mujer muy leda, me habl de Memorias
de Mam Blanca, de Teresa de la Parra, y me llam la atencin. Despus de
haber ledo a esta autora comenz una profunda revisin en m, empec a
preocuparme ms por el lenguaje, por la manera de escribir las palabras,
por el tono de conversacin...

Participaste en un taller de dramaturgia en el Celarg y de esa experiencia
surgi un libro, qu opinas de los talleres literarios? Los consideras
fbricas de escritores?

No, absolutamente no. All coincido con muchos escritores y escritoras que
dicen que es algo que se trae, es un don, por decirlo romnticamente; pero
los talleres pueden ayudar, en qu sentido? En que te escuchan, tienes la
oportunidad de conversar con otras personas, escuchar sus pareceres, or
otras voces, lo que es muy importante para evitar que se termine
escribiendo como el facilitador cuando finalice el taller. Creo que s son
tiles los talleres, aunque Shakespeare ni Garca Lorca nunca hicieron
talleres, pero, salvando las distancias, creo que s ayudan.

Tambin has incursionado en la msica y te desempeas como profesora de
canto. Entre la literatura y la msica, en cul rea te sientes ms a
gusto?, o piensas que ambas te complementan?

Me complementan siempre. No creo en las limitaciones, salvo aquellas en
que tu integridad humana est expuesta. Creo que hay que nutrirse de todo.
Pas por la msica, por el canto, teora y solfeo, por las artes plsticas,
a travs de mis estudios en la Universidad Central de Venezuela; el ballet
me fascina, tambin estudi medicina, me gustan las ciencias, me fascinan,
sobre todo por la parte de la psicologa, de la investigacin de las
clulas.

Cmo nacen tus obras?

En el caso de la poesa, el teatro y la narrativa, a veces, mis trabajos
parten de un sonido, una imagen, la palabra dicha por alguien, o de repente
me viene en abstracto una idea, pero el sonido y las imgenes disparan mi
inspiracin.

Cul es la funcin de un escritor?

Yo siento que eso sigue siendo un mote que nos endilgaron, de que los
escritores debemos tener una funcin social. Yo digo que no. Es demasiado
que nos recarguen esa piedra angular a nosotros, pues no. Tambin est la
comodidad de las dems artes. T no le preguntas a un pintor qu aporte
social est haciendo. Claro, lo que pasa es que la cultura se vincula con
la palabra y por eso nos dan esa carga, que es como un deber. Muchos
escritores de la literatura universal que pretendieron transmitir un
mensaje a la sociedad, la historia se ha encargado de revelar que en vida
fueron otra cosa contraria a lo que ellos dijeron y no hay nada ms
terrible que eso. Ese contrasentido le pas a Borges muchas veces y
recientemente le sucedi a Gnter Grass, con su vnculo con los nazis; al
igual que el dramaturgo Heiner Mller, autor de La mquina Hamlet, quien
fue delator de los nazis; lo que le pas con el maccarthismo al cineasta
Elia Kazn, y no se les quitan sus mritos como grandes artistas, pero
cometieron sus errores; entonces, es mejor no tener una visin poltica ni
social, aunque yo la tengo, con el feminismo particularmente, y tengo mi
visin poltica tambin, pero debe entenderse como una visin ciudadana, no
como que tengo un deber moral que me obliga a cambiar el mundo.

Y entonces, por qu escribes?

Eso sera bueno saberlo, pero tambin me alegra no saberlo, como dice mi
amiga Lali (Armengol) en un texto suyo: No tengo la seguridad de nada. A
veces pienso que soy pesimista, sobre todo cuando veo que viene muy poca
gente al teatro. Eso me hace recordar una frase de Jos Saramago: No es
que soy pesimista, sino que el mundo es psimo, pero hay que seguir
quijotescamente en el arte.

Cules escritores venezolanos son fundamentales?

Siempre mencionamos a Ramos Sucre, pero tambin quisiera referirme a unas
escritoras que han sido nuestras maestras, con una estupenda postura
artstica y social, por ejemplo, Teresa de la Parra, Ana Enriqueta Tern...
la historia universal es de escritores, desde Anacreonte hasta la
actualidad han sido hombres las grandes figuras del arte y de la ciencia,
por eso mi funcin es recuperar a esas escritoras y es fundamental
nombrarlas.

Cmo percibes la presencia de la mujer en la literatura?

Me gustara decir que es definitiva y total, pero no lo es. Sobre todo si
partimos del hecho de que muchas mujeres se consideran a s mismas poetas,
mas no poetisas y como lo que no se nombra no existe, si no te reconoces a
ti misma como una mujer que escribe, sino como un hombre que escribe pero
eres mujer, entonces t me dirs, qu travestismo es ese? Como dice
Sabrina Hermann: Yo era un travesti en la escritura (risas). Por eso es
fundamental nombrarse y reconocerse, valorarse, muchas veces somos muy
exigentes con nosotras mismas, no nos vemos. La presencia de la mujer debe
ir en la bsqueda de la igualdad, seguir luchando los espacios que se han
ganado; no se trata de menospreciar ni excluir, pero a veces hay que ser un
poco radicales: aqu, nosotras. Cuando Karajan haca audiciones para
ingresar a la Filarmnica de Berln slo reciba hombres y nadie deca
nada, pero si uno conforma una orquesta de mujeres ya saldr quien diga:
Pero no hay ni un solo hombre?.

A qu atribuyes el hecho de que los escritores venezolanos no sean tan
conocidos como los de otros pases?

Porque no existe una poltica de inters por parte del Estado, no
solamente regional sino nacional; nunca la ha habido, no s si ahora esto
est mejorando, ojal. Hay algunos atisbos de distribuir estas
publicaciones cuando las hay, de creer en los escritores y escritoras del
pas.

Cmo ves el panorama literario en la regin?

Podemos encontrar buenos escritores como Miriam Kasn, Guillermo Cadrazco,
Kristel Guirado e Isabel Rivas, pero no hay quien difunda y preste apoyo a
esas maravillosas voces.

Los escritores reciben apoyo por parte de las instituciones del Estado?

La literatura y el teatro son los huerfanillos, a pesar de ser tan
importantes para el bien humano. Qu queda de la civilizacin griega? El
Partenn, las obras culturales que hicieron. Y entonces, qu vamos a dejar
nosotros? El Metro nada ms? Si se est hablando de integracin y
pluralismo, se debe aceptar al escritor y a la escritora sin importar su
tendencia poltica o social.

Es difcil ser un escritor en un pas de pocos lectores?

Hace aos le un artculo sobre ese tema, que deca que en Venezuela slo
tres mil personas leen, pero eso fue hace unos cuantos aos. No quiero ni
pensar que eso se mantenga. Espero que eso haya cambiado, ojal lleguemos a
cinco mil (risas). Esto no es muy estimulante para el escritor, quien se
pregunta para quin escribo, quin va a leer esto. A veces vamos por la
calle y vemos una valla con la fotografa de un deportista o de una reina
de belleza con una leyenda que dice: Orgullo de Aragua, y nunca vemos la
cara de un escritor all. Entonces, qu cambio de conciencia, qu
humanismo vamos a dar si la cultura est en un cero coma cero tres por
ciento, cuando es un acuerdo universal que el mnimo sea dos por ciento?
Corea tiene el seis por ciento y Japn, el ocho. Estamos menospreciando
nuestros valores.

De qu manera influenci el boom latinoamericano a nuestros escritores?

Considero que este boom influenci mucho a nuestros escritores Jos Balza,
Victoria Di Stfano, Alicia Torres, pero me hubiese gustado verlos
trascender de ese realismo mgico que no slo se dio en la narrativa, sino
en el teatro tambin. Por ejemplo, Csar Rengifo fue un extraordinario
exponente de muchas obras que fueron consideradas dentro del realismo
mgico y tal vez Garca Mrquez tom algunos elementos de all durante su
estada en Venezuela. Pero nuestros escritores siempre han tenido una buena
voz, una continua bsqueda, porque nos ha gustado ser extranjerizantes. La
lite venezolana siempre ha estado a la vanguardia, muy pendiente de lo que
sucede en el mundo, y eso no lo digo yo, lo dice Alba La Barrios, una
investigadora del teatro venezolano. Siempre el escritor venezolano ha
estado muy al da. Pero me gustara que nos viramos ms nosotros mismos
antes de buscar fuera, no importa si repetimos, pues ya todo est dicho.
Hace tres mil aos, los griegos lo dijeron todo. T buscas en el teatro
griego y encuentras que todas las pasiones humanas estn all. La funcin
del escritor es contar las historias de una manera novsima, como deca
Rodolfo Santana. Hay que buscar otras formas de contarlas.

Qu opinas de las nuevas tecnologas?

Todo proceso que acerque a la gente es sumamente positivo. Puedes
comunicarte va e-mail con un amigo que est en otro pas, pero tambin es
una falsa ilusin, no s qu tan globalizados estemos nosotros los que
integramos el tercer mundo, pues cuando salimos de la comodidad del cyber
volvemos a nuestra realidad: huecos en las calles, falta de alumbrado
pblico, delincuencia; en fin, es una globalizacin para quin? Ser para
los pases que tienen alto target de vida.

Cules autores de la literatura universal recomendaras?

La primera que hay que leer es a Sor Juana Ins de la Cruz porque hay una
ruptura ah para hombres y mujeres, que es cuando comienzan los ritmos en
la poesa, lo que hay que adjudicrselo a ella por su alto sentido
cientfico. Ella era una sabia. Poda estar ante un jurado conformado por
cuarenta personas que le preguntaban sobre matemticas, sobre msica o
cualquier otro tema y les contestaba a todos. Tambin tuvo influencia
poltica, sacaba gente de la crcel, tena un piso para ella sola que
ocupaba todo un claustro. Yo he estuve en Mxico en el claustro que ocupaba
ella. Tambin es bueno leer todo lo que caiga en nuestras manos. No se
trata de leer slo el Quijote o a Walt Whitman. Una vez nos dijo Isaac
Chocrn en una clase: Si ustedes no han ledo Hojas de hierba no han
vivido. Pienso que el hbito de la lectura parte de una necesidad
personal.



      El duro oficio de escribir

      Sea la pantalla del ordenador o la hoja que tienes al frente, cuando
      se escribe la primera lnea, sta nos resulta muy ingrata, muy
      solitaria, pero encantadora y necesaria. El oficio de escribir es
      duro y nico, sea en el teclado del ordenador o con pluma de ganso,
      pero no creo que est tan feliz en mi vida como cuando escribo algn
      texto.

** Rafael Ortega
   rafaelortega@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es tcnico superior
   universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del
   estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y peridicos
   venezolanos, as como en las antologas Narrativa aragea en Tierra de
   Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretara de
   Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificcin aragea
   (Secretara de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 public su
   libro de cuentos La ltima sutileza del diablo.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Vindicacin de la cultura musulmana a partir de la Divina Comedia =====
=== Musa Ammar Majad ======================================================

                              Despus de haber enriquecido su entendimiento
                                            con el caudal de la literatura;
                                                 despus de haber penetrado
                                  los profundos misterios de la Religin...

                                  Sermones, Padre Carlos, Frey de Neuville,
                                       predicador de Luis XV, t. VII, 1823.

I

Era el siglo XIII. La poca en que, concretando el impulso inicial de su
padre, Alfonso X el Sabio se da a la tarea de reconquistar Cartagena,
Cdiz, Sanlcar, Niebla. Posteriormente, durante los cien aos que
arrancaran a partir de la segunda mitad del siglo siguiente, el proceso de
reconquista espaola prcticamente se detendra. En 1482, no obstante, los
astros dictaran sentencia contra la ciudad de Granada. Diez aos ms tarde
se derrumbara la resistencia de esta ciudad y, con ella, el ltimo rey
moro de Espaa. Pero en el siglo XIII, mientras Alfonso el Sabio iba
abatiendo las organizaciones musulmanas, l mismo, mecenas extraordinario,
conceda a la cultura rabe una especial atencin, fundando estudios de
rabe en Murcia y Sevilla, haciendo verter al latn y al castellano
innumerables pginas de grafa infiel.

No fue este un acto original y dinmico de aquello que se ha catalogado
como concepto cultural alfons, pues ya existan antecedentes. Son de
nombrar. Don Raimundo (1126-1152), arzobispo de Toledo, se dio a la tarea
de organizar la clebre Escuela de Traductores de Toledo. (Escribo
organizar porque, tras su conquista a manos de Alfonso VI, la capital
visigoda sucedi a Crdoba como centro cultural de Espaa.) Los libros
llegaban constantemente, inclusive de Oriente. Se traducan las
traducciones de los rabes: Platn, Aristteles, Tolomeo, Euclides. Domingo
Gundisalvo tradujo a Avicena, las obras que comentaban a Avicena, as como
verti del latn el libro Fons Vitae, escrito cerca de 1050 por uno de los
primeros poetas hebreos de la Edad Media: el judo espaol Ibn Gabirol.
Juan de Sevilla, mahorrana (1), cont entre sus trabajos la traslacin del
Liber Algoarismi, tratado del matemtico persa Al-khuwarismi (2), quien
divulg entre los rabes los nmeros y el sistema decimal empleado en la
India, basado en el invento del cero. Pedro de Toledo culmin en 1143 la
traduccin del Al-Quhrn, encargada por su homnimo, El Venerable (3).

Con Alfonso X la Escuela de Toledo se desenvuelve en una mayor gloria. No
slo se continuaron las traducciones, sino que comenzaron a redactarse
obras originales. Uno de los cinco traductores judos ms asiduos del
taller alfons fue Abraham Alfaqu. En 1888 Burton fatig (el verbo es de
Borges y es preciso) las calles y mercados de Argel buscando un ejemplar de
El jardn perfumado del jeque Nefzaoui; en el siglo XIII Abraham Alfaqu
agot los vastos anaqueles toledanos al buscar los textos que reseaban la
escala de Muhammad. La analoga es vlida. Sin embargo, Abraham Alfaqu no
slo compil las obras. Se dio a la tarea de seleccionar las pginas que
traducira para dar forma a la primera versin, fuera del rabe, del
Al-Miraj, La Ascensin, y del Al-Isra, El Viaje Nocturno. As, entre 1260 y
1264 ao que antecede al del nacimiento de Dante el clebre traductor
ejecutaba una de las obras literarias con ms eco en la Europa medieval,
colocndola al lado de sus antiguos trabajos, como la versin del no menos
conocido Libro de la Acafecha, de Azarquiel, astrnomo mayor de Crdoba.
Buenaventura de Siena retradujo la versin castellana de La Escala de
Mahoma al latn y, posteriormente, al francs (4). Tal muestra de inters
por una obra rabe, de carcter meramente religioso, no militar ni
cientfico, suscit, a partir del siglo XIX, la interrogante: a qu el
conocimiento de una obra religiosa infiel? En la misma retraduccin del
toscano Buenaventura de Siena, Liber Scalae Mahometi, se confiesa que se
elabor la versin con el fin de dar a conocer la vida y la doctrina de
Mahoma, y se ampla la idea al subrayar la finalidad: A partir del
conocimiento de las tinieblas la luz resulta ms grata y la naturaleza de
los adversarios ms evidente.

Pero, de qu trata el Libro de la Escala? Contiene aquello que los
musulmanes cercanos a Muhammad, principalmente Bilal, Abu Bakr e Ibn Abas,
escucharon de labios del profeta respecto al viaje nocturno que ste
realiz de La Meca a Jerusaln y, luego, a los Cielos e Infiernos, sobre
una yegua alada con cabeza de mujer, Al-Burak (resplandeciente), llevada
de las bridas por el arcngel Gabriel. Contiene cmo Mahoma, al igual que
siglos despus lo hara Swedenborg en las calles de Londres, convers con
los ngeles y conoci los Secretos de los diversos Parasos y de los no
menos distintos Infiernos. Contiene lo que para muchos lectores no
musulmanes constitua su principal inters: las vrgenes que reciben el
nombre de Al-huriya. Vrgenes que viven muy bien resguardadas y a las que
ningn demonio puede acercarse. Inmortales jvenes sin mcula que poseen
belleza ilimitada y cuyo himen fruto de placer siempre nuevo est
destinado a hombres con un trnsito terrenal honrado y obediente a Dios.
Hures sempiternas a las que sus maridos siempre han de hallar bellas,
amorosas y vrgenes.

Con el transcurrir de los siglos, desde el VIII al XIII, los tradicionistas
musulmanes, los telogos, los exegetas, los msticos, los filsofos y los
poetas, reforzaron la urdimbre fundamental de esa leyenda con una suerte de
literatura escatolgica musulmana. Ampliaciones, descripciones, alegoras,
personajes, peripecias, vinieron a concretar el relato tal y como lo
conocieron Alfonso X el Sabio, Avicena, Averroes, Federico II de Sicilia
(5), Miguel Escoto, Buenaventura de Siena y, lo que es ms importante,
Dante.

En 1919 el jesuita e islamlogo espaol Miguel Asn Palacios public los
resultados de una tesis que, hasta casi la segunda mitad del siglo XX,
resultaba descabellada: tanto el espritu como la fuente principal que
insufl a Dante para la redaccin de la Comedia fue de origen musulmn. El
trabajo llevaba por ttulo La escatologa musulmana en la Divina Comedia.



II

Dante naci en Florencia, en la segunda quincena del mes de mayo de 1265,
en una humilde mansin de la plaza de San Martn Obispo. Perteneca a una
familia de la pequea nobleza, venida a menos, que pretenda descender de
las legiones de Csar. Su madre muri cuando todava era un nio, y su
padre al cumplir los dieciocho aos. El nico acontecimiento que se conoce
de estos primeros aos es el encuentro del pequeo Dante sabido es que
este prenombre es la abreviatura familiar de Durante con la tambin
pequea Bice o Beatriz. Eran, por aquel entonces, dos criaturas: l,
prximo a los diez; ella, recin cumplidos los nueve. Fue una tarde de
primavera, en una fiesta infantil, el primero de mayo de 1264. Beatriz se
convirti en la mujer que Dante am platnicamente y que exalt como
smbolo supremo de la gracia divina, primero en la Vita Nuova y, despus,
en la Divina Comedia. Gracias a los datos que aporta Bocaccio en su
biografa del poeta, se ha podido identificar a Beatriz con la dama
florentina Bice (diminutivo hipocorstico de Beatrice), hija del prominente
burgus Folco Portinari, casada con el banquero Simone dei Bardi, muerta el
ocho de junio de 1290, con apenas veinticuatro aos. Dante slo la vio en
tres ocasiones y nunca cruz palabra alguna con ella. Sin embargo, tan
escasos encuentros resultaron suficientes para que la joven se convirtiera
en prcticamente un baluarte. A partir de esa muerte, Dante experimentar
una profunda inclinacin a la filosofa, que l mismo explica en Il
Convivio (II, XII) (6).

Se sabe muy poco acerca de la educacin de Dante, aunque sus libros
reflejan una vasta erudicin que comprenda casi todo el conocimiento de su
poca. En sus comienzos ejercieron una gran influencia sobre l las obras
del filsofo y retrico Brunetto Latini, que aparece, por otro lado, como
personaje destacado en la Divina Commedia. Hacia 1285, Dante se encontraba
en Bolonia, y se supone que estudi en la universidad de esa ciudad. La
primera obra literaria de Dante fue la Vita Nuova, escrita muy poco despus
de la muerte de Beatriz, entre 1292 y 1294. Se compone de poemas en forma
de soneto y de canzone, entre los que se intercalan textos en prosa. En
ella se narran acontecimientos relacionados con el amor del poeta hacia
Beatriz, como el sueo en el que Dante la ve muerta, la muerte real de la
joven y la decisin del enamorado que, en su desesperacin, decide escribir
una obra literaria dedicada a ella, como postrer monumento a su amor. A
partir de la Vita Nuova el joven poeta florentino se muestra ya fuertemente
impregnado de influencias rabes y orientales. As, echa mano del
calendario rabe y del sirio para establecer que la fecha y la hora de la
muerte de su amada Beatriz corresponden al nmero nueve, que es el de la
perfeccin.

Se verificaba por aquel entonces en Italia un notable proceso; era la
aurora de un verdadero renacimiento literario, cuyos primeros impulsos
fueron dados en Francia y Alemania. Desde haca dos siglos exista una
literatura francesa, hasta podra decirse una doble literatura: la del
norte, en lengua de oil, y la del medioda, en lengua de oc. Esta ltima
era calificada de escuela de los trovadores. Penetrados por influencias
islmicas que se remontan al siglo VIII cuando los musulmanes dominaron
brevemente en el Languedoc (la lengua de oc), el pas que sera luego
baluarte de los ctaros, y la imitacin de los poetas andaluses que les
aportaron formas poticas nuevas como el zjel y la moaxaja, relacionados
con la msica, estos trovadores, como Guillermo IX (1071-1126) y Marcabrun
(hacia 1130-1148), que frecuentaban las pequeas cortes ya harto refinadas
de Provenza y Toulouse y los castillos de Aquitania, haban creado un
lirismo extremadamente novedoso, las formas de una poesa popular y
experta. Fue esta misma poesa provenzal la que pas primeramente a
Sicilia, a la corte de Federico II, y luego a otras pequeas cortes
gibelinas, yendo finalmente a aclimatarse a fines del siglo XIII a algunos
centros intelectuales de la Toscana y la Emilia. Dante dice, adems, en su
escrito De vulgari eloquentia, que todo lo que los italianos produjeron en
verso se llamaba siciliano, y Petrarca asegura que la rima haba pasado de
Sicilia a Italia. En la misma corte de Federico naci la escuela potica
siciliana, la primera que us la lengua vulgar y de la que arranca la
tradicin de la literatura nacional de Italia. Imitando la moda de las
brillantes cortes musulmanas de Espaa, Federico se rode de poetas rabes,
esplndidamente pagados, que en su propia lengua arbiga cantasen el elogio
de las empresas imperiales y deleitasen su espritu con amorosas rimas. Y
es un hecho bien sugestivo para la historia el contagio de ambas
literaturas, cristiana e islmica, la convivencia de estos trovadores
rabes con otros trovadores cristianos que en la lengua vulgar naciente
trataban de emular la habilidad artstica de sus colegas infieles.

La Vita nuova muestra claramente la influencia de la poesa amorosa
trovadoresca de la Provenza francesa, en la que el amor se torna
conocimiento filosfico, y supone el punto culminante del dolce stil nuovo,
nombre que recibe la poesa escrita en la lengua verncula en la Florencia
de aquellos aos. La Vita Nuova consigue superar la tradicin provenzal,
pues describe los sentimientos amorosos del poeta de una manera sublime e
idealista, pero insina una elevada espiritualidad muy prxima al
misticismo (7).



III

La Comedia fue redactada entre 1306 y 1320 y consta de catorce mil
trescientos treinta y cuatro versos distribuidos en cien cantos. Esos
cantos se agrupan en tres partes de treinta y tres cada una,
correspondiente a las tres regiones de ultratumba imaginadas por el poeta:
Infierno, Purgatorio y Paraso, y completa el nmero total otro canto que
sirve de introduccin, a la vez, al poema y a su primera parte. En cada uno
de estos tres mundos Dante se va encontrando con personajes mitolgicos,
histricos o contemporneos suyos, que simbolizan cada uno un defecto o
virtud, ya sea en el terreno de la poltica como en el de la religin. As,
los castigos o las recompensas que reciben por sus obras ilustran un
esquema universal de valores morales. Durante su periplo a travs del
Infierno y el Purgatorio, el gua del poeta es Virgilio, alabado por Dante
como el representante mximo de la razn (8). Beatriz, a quien Dante
consider siempre tanto la manifestacin como el instrumento de la voluntad
divina, le gua a travs del Paraso. El motivo de este relevo es obvio: el
pagano Virgilio no poda entrar en el Paraso; en cambio Beatriz es el
smbolo de la perfeccin y la pureza del amor udhr.

La intencin de Dante al componer este poema era llegar al mayor nmero
posible de lectores, y por ello lo escribi en italiano, y no en latn. Lo
titul Comedia porque tiene un final feliz, en el Paraso, al que llega al
final de su viaje. El poeta puede por fin contemplar a Dios y siente cmo
su propia voluntad se funde con la divina. Este adjetivo, divina, no
apareci en el ttulo hasta la edicin de 1555, llevada a cabo por Ludovico
Dolce (9).

A partir de Asn Palacios se numeran con seguridad los parmetros islmicos
incidentes en la obra de Dante, en este caso la Comedia. El Viaje Nocturno
(Isra) del Profeta Muhammad y de su Ascensin a los Cielos (Mira),
tradicin mencionada en el Sagrado Corn (Sura 17 Al-Isra El Viaje
Nocturno, Aleya 1) y por diversas narraciones o hadices recopilados por
Ahmad Ibn Hanbal (780-855), Abu Abdillah Muhammad Ibn Ismail al-Bujar
(810-870) y Abu al-Husain Muslim Ibn al-Haa al-Qushair al-Nishabur
(820-875), entre otros, constituyen la fuente principal (10). Segn estas
versiones, populares en el Islam desde el siglo IX, enriquecidas y
poetizadas por telogos, msticos y literatos en siglos sucesivos, Muhammad
es, como Dante en su poema, el protagonista del viaje, el que cuenta los
hechos y describe su escenario.

Ambos viajes comienzan en las tinieblas: Muhammad lo inicia en el medio de
la noche, Dante en el medio de una selva oscura. Por orden del Cielo,
Virgilio se ofrece a Dante como gua; el ngel Gabriel hace idntico
servicio a Muhammad.



IV

Diversos conceptos escatolgicos cristianos tienen por origen las ideas
dantescas del mundo de ultratumba. De estos, dos, acaso los ms esenciales
en el universo cristiano, se abrieron primero paso en los relatos
escatolgicos musulmanes: el limbo y el purgatorio. Puede creerse que el
Limbo, esa antecmara del Infierno, en la que no se sufre ni se conocen
penas ni alegras, es ignorado por la antigua teologa cristiana? Es el
borde, el orillo, el lmite indeciso que circunda la morada de los muertos;
los musulmanes le llaman al-Araf. Precisamente, Dante es el primer
escritor cristiano que utiliza la palabra limbo para denominar a semejante
lugar (Infierno IV, 43-45). De la misma manera, en los Juicios Finales
elucubrados por la escatologa cristiana nada hay de puntos intermedios,
nada de estado de transicin y de espera en los que el alma se purifica.

El Alcorn (VII, 44, 46) habla de una mansin o lugar que separa a los
bienaventurados de los rprobos. Se denomina esa mansin al-Araf. La
pintura que del limbo musulmn hacen las tradiciones mahometanas es variada
y rica en pormenores. Ya se le describe como un ameno valle cruzado por
ros y poblado de rboles frutales, ya como un valle profundo que se
extiende tras un elevado monte, ya como una enorme muralla circular
almenada, provista de puerta, que se alza, a guisa de lmite u obstculo,
entre el cielo y el infierno, ya simplemente como una montaa.

Fundiendo en una sola descripcin todos estos rasgos diversos, la
topografa de al-Araf se asemeja bastante a la del limbo dantesco, sobre
todo si se la completa con la del jardn de Abrahn, que tanto se repite en
las varias redacciones del mira, y con la arquitectura de la entrada del
infierno islmico, que tiene siete puertas (Alcorn, XV, 44), lo mismo que
la fortaleza del limbo dantesco, el cual es tambin el vestbulo infernal.
Se dira, pues, como si el diseo dantesco del limbo hubiese sido trazado
con el propsito de fundir en uno solo los diseos islmicos del jardn o
paraso de ultratumba y del infierno, para simbolizar as la naturaleza
hbrida que caracteriza a aquel estado neutro de las almas que no merecen
premio ni castigo. Porque es de notar, adems que ese castillo siete veces
cercado de altos muros, y por cuyas siete puertas entra Dante en el jardn
del limbo, es tambin una reproduccin exacta de la alcazaba o fortaleza
del jardn o paraso celestial islmico (Infierno: IV, 106).

Los tradicionistas y exegetas del Alcorn no encontraron medio de aclarar
ese texto tomando la palabra puerta en tal sentido, ya que dentro del
reducido espacio de una puerta no se concibe que quepan materialmente todos
los condenados de cada grupo. Por eso, muy pronto se insinu una
interpretacin metafrica en la acepcin de escaln o piso y de estrato
circular (11), que ya permite concebir la crcel infernal como una serie de
siete calabozos subterrneos destinados a las diferentes categoras de
rprobos.

En el limbo habitan los nios que murieron inocentes, pero sin fe, por no
haber recibido el bautismo, y, adems, una muchedumbre de hombres y
mujeres, justos, pero infieles, por haber vivido en los siglos del
paganismo, antes de Cristo o dentro de la religin mahometana profesada de
buena fe; son todos ellos poetas, moralistas, filsofos y hroes, griegos y
romanos, como tambin musulmanes. El suplicio de todos los espritus que
habitan esta mansin es negativo: es un dolor moral, sin sufrimiento
sensible, producido por el deseo eternamente insaciable de ver a Dios.
Privados del premio del paraso y exentos del castigo fsico del infierno,
puede decirse que estn suspensos, como colgados o pendientes, entre el
cielo y el infierno.

Si no supiramos de la simpata de Dante hacia los lderes y pensadores del
Islam, asombrara, al leer la Divina Comedia, el encontrar en el Limbo,
entre el grupo de hroes que el poeta florentino no se ha decidido a
condenar, a Saladino, el gran sultn que tantos sinsabores causara a los
cristianos y que acab por echarlos de Jerusaln y Palestina en mil ciento
ochenta y siete, unos ciento veinte aos antes de que a Dante se le
ocurriera hacerle tan significativo homenaje. Saladino junto a Julio Csar.
Ms all, prximos a Hipcrates, Euclides y Ptolomeo, en el grupo de los
sabios, Avicena y Averroes, chel gran comento feo (el que hizo el gran
comentario de las obras de Aristteles). Estos enemigos acrrimos de los
santos doctores de la Iglesia Alberto Magno y Toms de Aquino, marchando
codo a codo con los maestros de la Antigedad, a dos pasos de Aristteles.
De los tomistas y muchos contemporneos de Dante jams se hubiese
conseguido tanta indulgencia.



V

El viaje al infierno que Muhammad emprende a continuacin se realiza
conforme a un itinerario semejante al de Dante, si bien en orden inverso:
Dante, en efecto, visita el infierno antes que el paraso; Muhammad, en
cambio, pasa desde el paraso al infierno. Dante, al emprender su marcha,
ve cerrado el camino por tres fieras, una pantera, un len y una loba
(Infierno I, 33-49), y, salvados estos peligros, encuentra a Virgilio
(Infierno I, 62), el vate de los poetas clsicos, el prncipe de la
epopeya, que le conduce, ante todo, al jardn del limbo, en cuyas verdes
praderas habitan los genios de la humanidad, es decir, los sabios y hroes
griegos, latinos y rabes; despus comienza ya la visita del infierno
propiamente dicho.

Muhammad, antes de tropezar con obstculo alguno, encuentra a Jaytaur, el
vate de los genios. Y despus de este episodio es cuando los obstculos
cierran su paso. Los reiterados esfuerzos de los dantistas para penetrar en
el sentido alegrico, as moral como poltico, que Dante quiso ocultar bajo
el velo de las tres fieras simblicas que le cierran el paso al emprender
su viaje hacia el infierno, han dado de s centenares de pginas, repletas
de erudicin e ingeniosa fantasa; pero ninguna hiptesis, de las
incontables que se han excogitado para explicar ese clebre episodio
dantesco, ofrece al lector un precedente tan tpico como el que acabamos de
analizar en este viaje musulmn; obsrvese, en efecto, que Muhammad, antes
de arribar al infierno, ve tambin cerrado el paso sucesivamente por dos de
las tres mismas fieras que asaltan a Dante en su camino hacia el infierno:
un lobo y un len. Se Dira, pues, como si el poeta florentino, al
aprovechar para el suyo el viaje musulmn, hubiese adaptado este episodio a
sus fines alegricos, aadiendo una pantera al len y al lobo e invirtiendo
adems el orden en que las fieras se presentan al peregrino.

En el Infierno de Dante nos hundimos de grada en grada, girando siempre
sobre la izquierda (Infierno XXIX, 53; XXXI, 82). La diestra no existe en
el Infierno musulmn.

Los diversos especialistas y comentaristas han observado frecuentemente la
parquedad de Dante respecto al suplicio de Muhammad y de Al en el Octavo
Crculo. Se aparta de ellos con unas pocas palabras que ms son una
despedida que algn tipo de condena o rencor (Infierno XXVIII, 31-63). Si
todos los datos y pruebas hasta ahora aportados demuestran la simpata y
devocin de Dante hacia el Islam y los musulmanes, eso no implica, sino que
excluye, toda sospecha de aficin al dogma musulmn: la sinceridad de sus
sentimientos religiosos, la profunda conviccin de su fe cristiana, queda
fuera de litigio.

Esta psicologa, nada complicada, perfectamente lgica y explicable, se
revela en dos pasajes tpicos de la Divina Comedia: Dante pone en el limbo
a dos sabios musulmanes, Avicena y Averroes, y coloca en el infierno al
fundador de la religin que estos dos sabios profesaron, es decir Mahoma.
Pero aun a ste, al profeta del Islam, no lo condena como tal, como reo de
infidelidad, como fundador de una religin positiva o una hereja nueva,
sino simplemente como sembrador de cismas o discordias, al lado de otros
fautores de insignificantes escisiones religiosas o civiles. Esta lenidad e
indulgencia en el castigo del fundador del islamismo es todo un sntoma
revelador de aquella misma simpata hacia la cultura del pueblo musulmn.
Pero hay ms: la figura de Al aparece bosquejada con sobrios y realistas
rasgos que no se deben a la inventiva ni al capricho del poeta florentino:
Delante de m dice Mahoma a Dante va Al llorando, con la cabeza abierta
desde el crneo hasta la barba. Esta pintura es literalmente histrica:
todos los cronistas musulmanes, desde los contemporneos de Al en
adelante, coinciden en describir la escena del asesinato de este cuarto
califa con los mismos rasgos: su asesino, Ibn Mulam, lo atac de improviso
cuando sala de su casa para hacer en la mezquita la oracin nocturna del
viernes, el diecisiete del mes de Ramadn del ao 40 de la Hgira, y de un
solo golpe le taj el crneo con su sable.

Resta mencionar la ubicacin en el Infierno dantesco de dos grandes amigos
de los musulmanes, Federico II de Sicilia y Miguel Escoto. Al emperador
germano, tres veces excomulgado, lo coloca en el Sexto Crculo (Infierno X,
119) y al astrlogo escocs en el Octavo. Sin embargo, demuestra una
inocultable simpata por ambos personajes. Del primero Dante siempre habla
en sus escritos en trminos altamente elogiosos (Infierno XIII, 59-75), y
del segundo seala que no hall en las artes mgicas problema (Infierno,
XX, 117).

En la ltima parte del Purgatorio de Dante se encuentra el paraso
terrestre. All, en unas escenas inimaginables en la obra de un pensador
europeo, hace una doble ablucin purificatoria en los ros del paraso
terrenal, Leteo (Purgatorio, XXXI, 94-102) y Eunoe (Purgatorio, XXXIII,
133-145), episodio nada cristiano y muy islmico.

En el canto primero del Paraso dantesco encontramos la primera gran
analoga de esta nueva y celestial etapa. Es la ascensin de Dante y
Beatriz (que ha reemplazado a Virgilio), atravesando la esfera del fuego,
del paraso terrestre a las esferas celestes (Paraso, I, 37-75). Igual a
como Dante lo hace con Beatriz, Abu-l-Ala al-Maarr (12) asciende al
cielo conducido por Ftima, la hija del profeta Muhammad, y esposa de su
primo Al Ibn Abi Talib. En el canto vigsimo sexto Dante se encuentra con
Adn y le inquiere acerca del idioma que hablaba en el paraso terrenal; lo
mismo hace Muhammad.

Hay otras semejanzas. Por ejemplo, el guila gigantesca de Dante en el
cielo de Jpiter, formada de la aglomeracin de miradas de ngeles que
slo tienen alas y rostros, refulgentes de luz, que agita sus alas,
mientras entona cantos bblicos y que luego reposa (Paraso, XVIII,
106-111; XIX, 1-12; XX, 16-78), es una adaptacin resultante de la fusin
del gigantesco ngel en forma de gallo, visto por Muhammad, y que mueve sus
alas, a la vez que proclama el principio de fe monotesta La ilaha
illallah, No hay dios sino Dios (13). Y as como sobre el umbral del
Empreo, San Bernardo reemplaza a Beatriz para conducir al viajero hacia la
Luz eterna (Paraso, XXXI, 10-142; XXXIII, 1-39), as tambin, en la
suprema etapa del cielo musulmn, Gabriel se retira y el Santo Profeta
asciende solo hacia la presencia divina sobre una corona luminosa. Lo mismo
que Muhammad en el Mira, Dante siente que se eleva hacia un continuo
crescendo de resplandor y de luz, que muchas veces lo deslumbra y enceguece
(Paraso, V, 94-99; 130-139; VIII, 13-15; X, 37-39; XIV, 79-81, 133; XVIII,
61-63; XX, 7-12; XXIII, 22-24; XXVI, 1-66).

El mismo Dante confiesa en su De vulgari eloquentia haber ledo libros de
cosmografa, y bien sabido es que los arbigos de este tema eran los ms
entendidos en su siglo. La enorme cantidad de ideas y de imgenes
tpicamente musulmanas que en la Divina Comedia han descubierto las
investigaciones suscitadas por Asn Palacios, basta por s sola para probar
que Dante conoca a fondo el Islam, al menos en lo que atae a su
escatologa, y no ignoraba los rasgos esenciales de la vida de su fundador.
El silencio de Dante acerca de las fuentes que utiliza es un argumento
negativo que no puede destruir el valor positivo de este hecho. Lo nico
que cabe es formular conjeturas que lo expliquen. No es indispensable para
ello gran dosis de ingenio. Dante poda invocar en su descargo razones muy
poderosas para tal silencio: se trataba en efecto de modelos musulmanes,
que no siendo, por tanto, vulgares entre el gran pblico de sus lectores
italianos (como lo eran los modelos clsicos y cristianos que cita),
habran sido un enigma indescifrable para el pblico. Su origen musulmn,
por otra parte, los habra hecho odiosos a sus lectores, si se hubiera
decidido revelarlos.



Notas

 1. Mahorrana, marrano, se utilizaba en la poca para designar tanto a los
    musulmanes como a los judos que se haban convertido al cristianismo y
    que, se sospechaba, mantenan la prctica en secreto de su anterior
    religin. Mahorrana significa prohibido, y en un principio se le
    aplicaba al puerco, carne vedada a los musulmanes y judos. Incluso
    Lutero llam al papa marrano, judo converso.

 2. La semejanza no es casual, de l provine la palabra algoritmo.

 3. Curiosamente, Pedro el Venerable no ocult su sorpresa al descubrir en
    Toledo pergaminos de trapo: libros hechos en papel. Para el momento,
    el papel se desconoca en Europa, excepto en Espaa. Un misal toledano
    del siglo XI es el libro en papel ms antiguo de Occidente.

 4. De la versin latina existen dos manuscritos, uno en la Biblioteca
    Nacional de Pars y otro en la Biblioteca Vaticana. De la versin
    francesa se conserva un manuscrito en la Biblioteca Bodleiana de
    Oxford. La primera versin castellana est perdida. Los manuscritos
    latinos y franceses fueron editados por E. Cerulli: Il Libro della
    Scala e la questione delle fonti arabo-spagnole della Divina
    Commedia, Ciudad del Vaticano, 1949.

 5. El emperador germano Federico II Hohenstaufen (1194-1250), rey de
    Sicilia y Npoles, hablaba seis idiomas, entre ellos el rabe, y haba
    estudiado el Corn as como numerosos tratados de sabios musulmanes.
    Por sus simpatas hacia el Islam fue excomulgado tres veces (1227, 1239
    y 1245) por los pontfices Gregorio IX e Inocencio IV bajo los cargos
    de islamfilo y arabizante. En mil doscientos veinticuatro fund la
    Universidad de Npoles. Hizo traducir a Averroes y consultaba a los
    sabios musulmanes de Oriente y Occidente. Era tan aficionado a las
    matemticas que persuadi al sultn de Egipto Malik al-Kamil (m. 1238),
    sobrino de Saladino, con quien mantuvo una particular amistad a partir
    de la VI cruzada, a que le enviara al famoso matemtico al-Hanif.

 6. Aqu existe un paralelismo, seguro casual, entre Dante y el poeta Ibn
    Al-Arabi de Murcia, muerto en Damasco cinco dcadas antes: el amor
    espiritual, puro e inocente, llamado en rabe al-hubb al.udhr.
    Al-Arabi, al llegar a La Meca en el quinientos noventa y ocho de la
    Hgira, qued prendado de la belleza y sabidura de una joven persa
    llamada Nezam, sabidura podramos pensar en la Sopha de Novalis,
    la hija del Imam Ibn Rostem, que suscitara en l la escritura del
    poema mstico El intrprete de los deseos ardientes.

 7. Vale la pena mencionar que el telogo hispanomusulmn Ibn Hazm
    (994-1064) llame a la alegra de la unin amorosa la vida renovada
    (al-hai al-muyyadada) en su obra principal: El collar de la paloma. No
    es de extraar. En sus obras menores en prosa, Dante cita, por ejemplo,
    los nombres y trabajos de Albumassar, Alfergan, Alpetragio, Alfarab,
    Avicena, Algazel y Averroes.

 8. Y es que por primera vez, en Occidente, desde que Platn excluy a los
    poetas de su Repblica, la palabra toma un papel de gua, que va ms
    all de la palabra misma. Esto es netamente islmico. En los numerosos
    trayectos que cubre Muhammad, tiene que pronunciar su nombre para poder
    continuar. Imposible no recordar la cueva que se llama Ssamo. No son
    slo Words, words, words!, como pronunciara Hamlet.

 9. Ya en el siglo XV, muchas ciudades italianas haban creado agrupaciones
    de especialistas dedicadas al estudio de la Divina Commedia. Durante
    los siglos que siguieron a la invencin de la imprenta, aparecieron ms
    de cuatrocientas ediciones distintas slo en Italia. La epopeya
    dantesca ha inspirado, adems, a numerosos artistas, hasta el punto de
    que han aparecido ediciones ilustradas por los maestros italianos del
    renacimiento Sandro Botticelli (1445-1510) y Miguel Angel (1475-1564),
    por los artistas ingleses John Flaxman (1755-1826) y William Blake
    (1757-1827), y por el ilustrador francs Gustave Dor (1832-1883). El
    compositor italiano Gioacchino Antonio Rossini (1792-1868) y el alemn
    Robert Schumann (1810-1856) pusieron msica a algunos fragmentos del
    poema, y el hngaro Franz Liszt (1811-1886) se inspir en l para
    componer una sinfona. La Divina Commedia ha sido traducida a ms de
    veinticinco idiomas. La primera edicin en castellano fue la de Enrique
    de Villena, a principios del siglo XV, hoy perdida. De mil
    cuatrocientos veintinueve data una versin catalana, en verso, de
    Andreu Febrer, y en mil quinientos cincuenta y cinco Pedro Fernndez de
    Villegas tradujo el Infierno. Entre las versiones modernas al
    castellano destacan la de Cayetano Rosell (1871-1872); en verso, y muy
    difundida en su poca fue la del conde de Cheste (1879) y la del
    presidente argentino Bartolom Mitre (1894), tambin en verso.

10. Un personaje que se descuida por parte de los estudiosos es la figura
    de Marco Polo. Pensemos en la poca coincidente y en Venecia. Venecia.
    No la de la baslica de San Marcos, la iglesia de Salute, las perfidias
    de Shyllock, las lneas de Giussepe Colombo: Sorta in mezo al mare,
    inalzossi a stato di primo ordini, trafficando collOriente e
    mantenendo il predominio sui mari (Evo medio ed evo moderno, 1875),
    Tiziano y Tintoretto, Giorgione y los Bellini, Byron y los Foscari, las
    hermosas ediciones de Il Cortegiano, las andanzas de Casanova y el
    refugio de Petrarca, el suntuoso palazzo y la dorada gndola. Venecia
    la de arduos cartgrafos entregados a la simbiosis de sueos ajenos y
    conjeturas propias; la del hombre que, alejado de su terra durante
    muchos aos, sirvi al emperador de los mogoles y conoci el
    maravilloso Oriente, el que siempre sugieren las puestas de sol, el de
    la huida y la llegada, el de la magia; la de maese Polo; la del hombre
    que, a despecho de la carga de zafiros, perlas, rubes y diamantes, de
    la belleza de sus historias, de los ojos fatigados, fue conminado en el
    lecho de muerte a arrepentirse de tantas mentiras.

    No he contado ni la mitad de lo que vi afirm.

    Y era cierto. Sin embargo, para designar a un charlatn result de uso
    comn entre los que hablaban vneto la expresin Este es un Polo!.
    No crean en la existencia de las piedras negras cuya capacidad de
    combustin era mayor que la de la lea, en las pieles tatuadas, los
    dientes de oro, las comidas de carnes que se retorcan, zumbaban,
    croaban y ladraban, en la muralla de Alejandro, en la fuente de aceite
    negro, en la torre llena de tesoros que aliment el hambre de un rey
    hasta matarlo, en los manantiales de agua caliente, en los rostros y
    las voces del desierto e, incluso, en el paraso del Viejo de la
    Montaa. Es Marco Polo quien traslada a Occidente la materialidad de
    un paraso, en este caso, el que sirve a los miembros de la secta de
    los Asesinos, creada a fines del siglo XII y fundadora de lo que hoy
    da conocemos bajo el nombre de terrorismo. El jefe chi Asan Ibn
    al-Sabbah enviaba a sus devotos a gozar de las delicias de un paraso
    artificial, con hures, riquezas, aromas y alimentos, luego les
    explicaba que la nica forma de permanecer all era acatando sus
    rdenes. Todos los devotos estaban dispuestos a morir, con tal de
    regresar al paraso.

11. La formacin de una arquitectura con pisos circulares la encontramos en
    mltiples obras, anteriores y posteriores a Dante: Opera, de
    Aristteles; Almagesto, de Ptolomeo; Sobre las dimensiones y las
    distancias del sol y la luna, de Aristarco; Libro de Astrologa, de
    Abraham Ben Ezra; Astronomicum caesareum, de Apiano; Sphera Mundi, de
    Sacrobosco; Tablas alfonsinas, de Alfonso X el Sabio; De triangulis
    omnimodis, de Regiomontano; De revolutionibus orbium coelestium, de
    Coprnico; Ophera omnia, de Thyco Brahe, etc.

12. Poeta y prosista del perodo abas, naci en el novecientos setenta y
    tres y muri en el mil cincuenta y siete. Ciego, vegetariano,
    ecologista, dej, entre otras, las epstolas del Perdn y de los
    Genios, ambas puestas por Asn Palacios en conexin con la Commedia.

13. La representacin de un elemento formado por la multiplicacin de ese
    mismo elemento era una idea comn en la Edad Media. Al crculo formado
    por numerosos crculos del Calendario de Suabia corresponde el canto
    XVIII del Paraso en la Commedia.

    Para Leibniz (Monadologa, 1714) el universo est conformado por
    pequeos universos.

    El remoto rey de los pjaros, el Simurg, deja caer en el centro de
    China una pluma esplndida, los pjaros resuelven buscarla, hartos de
    su presente anarqua. Saben que el nombre de su rey quiere decir
    treinta pjaros; saben que su alczar est en el Kaf, la montaa o
    cordillera circular que rodea la tierra. (...) Acometen al fin la
    desesperada aventura... Muchos peregrinos desertan; otros mueren en la
    travesa. Treinta, purificados por sus trabajos, pisan la montaa del
    Simurg. Lo contemplan al fin: perciben que ellos son el Simurg, y que
    el Simurg es cada uno de ellos y todos ellos (Borges, Obras completas,
    1997, t. IV, p. 695). La invencin le pertenece a Farid Al-Din Attar,
    persa suf que antecedi a Dante un siglo. Tambin en el Libro de la
    Escala se ve una imagen anloga. En el captulo LXXIII Muhammad
    contempla una bestia gigantesca cercana a nuestro concepto de lo
    infinito, pero sin serlo: La bestia tiene treinta mil bocas, cada
    boca treinta mil dientes, que estn treinta mil veces ms afilados que
    la espada ms afilada que pudiera encontrarse en este mundo. En cada
    uno de sus labios, un anillo grandsimo de hierro con una cadena
    tambin muy larga. Si tratamos de imaginarla, las bocas se hacen una
    boca, los horrores un horror. Es una imagen a la inversa de las que nos
    ofrecen Attar y Dante; ello, debido a la infinitud sugerida por los
    altos nmeros utilizados en la descripcin de la bestia y que no
    compaginan con nuestra materialidad, palpabilidad y finitud.

** Musa Ammar Majad
   musamajad@hotmail.com
   Investigador venezolano (Triba, Tchira; 1977). Licenciado en letras
   por la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Dirige la
   Coordinacin de Eventos Educativos del Museo de Artes Visuales y del
   Espacio (San Cristbal, Tchira), donde ha llevado adelante el Centro de
   Investigaciones Histricas, Artsticas y Culturales y el proyecto de
   registro y catalogacin de la coleccin permanente, entre otras
   actividades. En 2004 recibi la orden Luis Mara Rivas Dvila, de la
   ULA, por su alto desempeo acadmico.



=== El Anlisis Crtico del Discurso (ACD): ===============================
=== una perspectiva crtica de lectura en estudiantes universitarios ======
=== Oscar Ivn Londoo Zapata =============================================

Esta reflexin surge a partir de varios aspectos: en primera instancia, por
la positiva experiencia en la aplicacin del ACD como perspectiva lectora y
analtica de discursos: pedaggicos, escolares, acadmicos, literarios,
semiticos, entre otros, en ciertos ncleos de la Licenciatura en Lengua
Castellana de la Facultad de Ciencias de la Educacin de la Universidad del
Tolima, como los de Anlisis del Discurso I y II, y de igual manera, por la
experiencia en algunos desarrollos de estudios discursivos, como el que
acabo de finalizar: Anlisis crtico de los discursos evaluativos de los
docentes de lengua castellana de los grados dcimo (10) y once (11), de
algunas instituciones educativas de Ibagu, investigacin orientada hacia
la identificacin y el anlisis de los discursos evaluativos orales y
escritos empleados por algunos docentes de lengua castellana de los grados
dcimo (10) y once (11), en determinadas instituciones educativas de
Ibagu, para evaluar las actividades acadmicas escolares, as como sus
niveles de confiabilidad evaluativa, y que aunque fue desarrollado en la
secundaria ofrece hallazgos susceptibles de ser encontrados y analizados en
las comunidades universitarias.

De esta manera, concibiendo el discurso como un proceso comunicativo
mediador en todas las actividades del ser humano, y de igual forma, la
lectura como un proceso crtico develador de significados y sentidos reales
en el discurso, puedo plantear la pertinencia del ACD como perspectiva
lectora aplicable a los discursos de las ciencias y las disciplinas en las
que se forman los hombres y las mujeres: ciencias sociales, pedagogas y
didcticas, biologa, medicina, derecho, psicologa, psiquiatra,
ingenieras, entre otras. Lo anterior contribuye a la superacin de la
concepcin de la lectura como mera habilidad decodificadora y afirmadora de
significados literales, porque se privilegiara un proceso lector
analtico, crtico e ideolgico de discursos, que lleve a los estudiantes a
cuestionar los aparentes conocimientos verdaderos y estticos, y sobre
todo, a analizar las diferentes formas discursivas que emplean los
profesionales de las determinadas carreras para dar a conocer y aplicar sus
respectivos saberes, y as poder transformar los discursos impregnados de
dominacin y abuso de poder, y con ello desarrollar prcticas discursivas
ms solidarias, justas y consecuentes con los principios y derechos
sociales y humanos.

Qu docente no podra ejercer abuso de poder a travs de su discurso
pedaggico, didctico o evaluativo? Qu mdico o psiclogo no podra
establecer relaciones discursivas dominantes con sus pacientes, empleando,
por ejemplo, la cortesa como modalidad sutil de dominacin? Qu abogado
no podra abusar de su acceso al discurso pblico y as dominar y
controlar? Qu comunicador social no podra formarse bajo una visin
afirmativa y acrtica de los discursos en los mass media?... Ningn ser
humano est exento de ejercer relaciones de poder discursivas dominantes,
lo que es claro desde las posturas de Michel Foucault (1981, 1984, 1985), y
ms aun si han adquirido los instrumentos cognitivos, sociales e
institucionales de las ciencias y las disciplinas; de igual forma, los
estudiantes no estn exentos de naturalizar ideologas y visiones de mundo
propias de los sistemas de dominacin, que encuentran en los textos y los
discursos los vehculos idneos para el trabajo ideolgico dominante.



Punto de partida: El Anlisis Crtico del Discurso (ACD)

Una definicin clara de discurso es esencial, en primera instancia, para
conceptualizar el ACD, y para ello retomo los fundamentos de Teun A. van
Dijk (2000), quien lo define como:

      Un evento comunicativo especfico. Ese evento comunicativo es en s
      mismo bastante complejo, y al menos involucra a una cantidad de
      actores sociales, esencialmente en los roles de hablante/escribiente
      y oyente/lector (pero tambin en otros roles, como observador o
      escucha), que intervienen en un acto comunicativo, en una situacin
      especfica (tiempo, lugar, circunstancias) y determinado por otras
      caractersticas del contexto. Este acto comunicativo puede ser
      escrito u oral y usualmente combina, sobre todo en la interaccin
      oral, dimensiones verbales y no verbales (ademanes, expresiones
      faciales, etc.). Ejemplos tpicos son una conversacin corriente con
      amigos durante el almuerzo, un dilogo entre el mdico y su paciente
      o la escritura/lectura de una crnica en el peridico.

Desde esta perspectiva, el ACD es definido como el enfoque del Anlisis del
Discurso (en adelante AD), que analiza, critica y resiste sistemas de
dominacin y abuso de poder; aunque, para autoras como Luisa Martn Rojo,
Mara Laura Pardo y Rachel Whittaker (1998), el ACD no puede considerarse
como una escuela ms o una rama particular del anlisis del discurso,
debido a que adoptan las posturas de Van Dijk, as, agregan las autoras se
trata de una perspectiva distinta, un modo diferente de acercarse a la
construccin de la teora y a su aplicacin en el anlisis. Por tanto, es
una perspectiva crtica que analiza cmo el discurso se impregna de abuso
de poder, dominacin y control.

La dominacin es definida por Van Dijk (1994) como la relacin desigual
entre grupos sociales que controlan otros grupos; por consiguiente, la
dominacin tiene que ver con las limitaciones de libertad que se ejercen
sobre un grupo. Forma de abuso de poder del grupo dominante. De igual
manera, en concepto de Adriana Bolvar (2004) la dominacin se entiende
como abuso de poder que, a su vez, significa uso ilegtimo del poder, que
se interpreta como la violacin de principios (leyes, normas, reglas, etc.)
justos, es decir, consistentes con derechos humanos y sociales. Por su
parte, el abuso de poder tambin es definido por Van Dijk (1994) como las
varias formas de ejercicio de poder inaceptables e ilegtimas, dadas en
interacciones socialmente aceptadas que favorecen especficamente a los
grupos con poder. Por tanto, es el uso ilegtimo del poder que un grupo
dominante: docentes, mdicos, abogados, periodistas, clrigos, con
prcticas discursivas y sociales legitimadas institucionalmente, ejerce
sobre un grupo dominado.

En este contexto, el ACD es una zona de contacto que articula fundamentos
de otras disciplinas para su interpretacin discursiva, esta actitud
crtica se centra en los problemas sociales y en especial en el papel del
discurso en la produccin y re-produccin del abuso de poder y la
dominacin. En concepto de Van Dijk (1994) el ACD permite elucidar las
estrategias de uso, de legitimacin y de construccin de la dominacin
enmarcadas en el abuso del poder. De modo que conceptos como control,
desigualdad, superioridad, ideologa, autoridad, injusticia, sexismo,
racismo, poder, dominacin y cambio, son el eje conceptual estructurante de
esta perspectiva y actitud crtica de anlisis.

Al respecto, Norman Fairclough y Ruth Wodak (2000) plantean que el ACD
(Anlisis Crtico del Discurso) interpreta el discurso el uso del lenguaje
en el habla y en la escritura como una forma de prctica social ; de
ah que dicha interpretacin sugiera una relacin determinante entre el
evento comunicativo particular y las situaciones, instituciones y
estructuras sociales que lo enmarcan. Por consiguiente, la produccin
discursiva, objeto de anlisis, debe ser explicada, comprendida y analizada
desde el contexto en el que se enuncia y desde el estatus y el rol
sociocultural, institucional y discursivo del interlocutor; de esta manera,
no es posible la produccin de un discurso sin contexto as como no es
posible su comprensin si no se toma en cuenta el contexto (Duranti y
Goodwin, 1992).

Por su parte, para Utz Mass (1984), quien se inspira en los fundamentos de
Michel Foucault y los combina con una metodologa hermenutica a la que
denomina Lesartenanalyse (Anlisis de la Lectura), el AD, y por ende el
ACD, estudia las reglas y estrategias que constituyen un discurso
determinado, es decir, aquello que hace que un discurso sea racista,
sexista, clasista. Por esta razn, el estudio discursivo se aparta del
anlisis puramente formal, lo que Van Dijk (2000) ha denominado anlisis de
los textos, estudio dedicado en general a las estructuras (abstractas) del
discurso como objeto fijo, y se orienta hacia la articulacin
estructura-contenido-contexto: texto en contexto.

Teniendo en cuenta lo anterior, el concepto de crtica resulta determinante
en el ejercicio del ACD. Para Ruth Wodak y Michael Meyer (2003)
Fundamentalmente, la nocin de crtica ha de entenderse como el
resultado de tomar cierta distancia respecto de los datos, enmarcar stos
en lo social, adoptar explcitamente una postura poltica y centrarse en la
autocrtica, como corresponde a un estudioso que investiga.

De igual manera, para Van Dijk la crtica puede abordarse desde cuatro
visiones:

      Como la aplicacin de una tica (que siempre puede cambiar, y cambia
      con nuestras ideas sobre lo que son los derechos humanos en cada
      poca) en nuestros actos discursivos: cientficos, pero tambin otros
      discursos pblicos (clases, opinin en el peridico, etc.). Como una
      forma de resistencia-solidaria con los dems que se resisten contra
      sistemas de dominacin. Para los acadmicos y analistas crticos del
      discurso, la crtica presupone anlisis de los sistemas de dominacin
      y sus procesos de dominacin discursiva. Esto quiere decir que, para
      poder criticarlos, hay que entenderlos. Como crtica positiva. Los
      analistas deben formular alternativas posibles, sostenibles,
      prcticas (Bolvar, 2004).

A partir de estas perspectivas, todo estudio discursivo realizado mediante
el ACD supera cualquier reduccionismo subjetivo, lo que significa que, aun
siendo desarrollado por una intersubjetividad particular provista de una
visin de mundo y un sistema ideolgico definido, el estudio alcanza
niveles de objetividad confiables.

Para llevar a cabo dichos propsitos, el ACD determina una serie de
enfoques tericos orientados a interpretar la mediacin entre el discurso y
lo social, entre ellos se encuentran los referenciados por Norman
Fairclough y Ruth Wodak (2000): La escuela francesa de anlisis del
discurso, que toma como principales puntos de referencia la teora
ideolgica de Louis Althusser y la teora del discurso de Michel Foucault,
sus principales representantes son Michel Pecheux y su colaborador
Dominique Maingueneau; La lingstica crtica, que se desarroll en Gran
Bretaa en la dcada de 1970 y est muy ligada a la teora lingstica
sistmica de M. A. K. Halliday, sus principales representantes son Roger
Fowler y Kress y Hodge; La semitica social, que se ocupa del carcter
multisemitico de la mayor parte de los textos de la sociedad
contempornea, sus representantes son Hodge y Kress, Theo van Leeuwen.

De la misma manera, cito Los estudios sociocognitivos, desarrollo de las
concepciones discursivas e ideolgicas de Teun A. van Dijk; El mtodo
histrico discursivo, del grupo encabezado por Ruth Wodak en Viena; El
anlisis de la lectura (Lesartenanalyse) dirigido por Utz Mass; El cambio
sociocultural y el cambio en el discurso, liderado por Norman Fairclough;
La escuela de Duisburg, cuyo representante ms importante es Siegfried
Jger. De esta manera, cada perspectiva crtica propone variados
presupuestos epistemolgicos y metodolgicos para analizar las lgicas
discursivas verbales y no verbales en interaccin social.

Por tanto, si los estudiantes universitarios emplean el ACD, y sus
enfoques, como perspectivas crticas de lectura de los discursos acadmicos
de sus ciencias y disciplinas, pueden generar procesos de comprensin,
interpretacin, anlisis y crtica orientados hacia la develacin de los
contenidos reales de los discursos, es decir, pueden elucidar los mensajes,
imaginarios e ideologas implcitas en los textos que leen y los cuales son
la base cognitiva del aprendizaje, ideologas que a menudo son
naturalizadas en forma acrtica por los escolares. Bajo qu concepciones e
ideologas se estn formando los profesionales? Para ser verdaderos
agentes sociales comprometidos con la transformacin de la realidad social
y cooperadores activos en el establecimiento y cumplimiento de principios
sociales justos y equitativos? O para ser productores y re-productores de
las ideologas dominantes que cada vez ms polarizan los individuos, y
centralizan el poder?



Punto de llegada: El ACD y la transformacin de las prcticas discursivas
dominantes

Teniendo en cuenta que el objetivo principal del ACD es poner de manifiesto
la transparencia y opacidad de las relaciones de poder y la dominacin que
se ejercen a travs del discurso, resulta ser una perspectiva crtica de
anlisis idnea, bien para ser abordada en diferentes asignaturas de los
programas universitarios o ser una asignatura ms en los planes de estudio,
y con ello generar procesos de transformacin de las prcticas discursivas
dominantes; de esta manera, en la medida en que los sujetos educativos:
docentes y estudiantes universitarios, se apropien conceptual y
metodolgicamente del AD y el ACD, es posible desarrollar cambios
significativos en el discurso, y por ende, en las prcticas sociales e
institucionales.

Estos cambios han sido posibles en distintos campos; al respecto, Norman
Fairclough y Ruth Wodak (2000) plantean que:

      En distintos mbitos se combate el uso discriminatorio del lenguaje,
      uno de cuyos ejemplos es el lenguaje sexista. As, en muchos pases
      se han establecido pautas para la utilizacin de un lenguaje no
      sexista (Wodak et al., 1987). Estas pautas tornan visibles a las
      mujeres en el lenguaje y, por ende, en la sociedad y en las
      instituciones. Un discurso diferente hacia las mujeres y acerca de
      ellas puede modificar lentamente la conciencia.

En esta medida, a partir de las investigaciones realizadas con el ACD se
lograron cambios notables en el discurso y las relaciones de poder dentro
de las instituciones. Un ejemplo relevante, citado por Fairclough y Wodak
(2000), es el estudio de la comunicacin mdico-paciente (Lalouschek, 1990;
Mishler, 1977; West, 1990), cuyos hallazgos demuestran que los mdicos
emplean variadas estrategias para dominar a sus pacientes. El anlisis de
estas formas de comunicacin tuvo como consecuencia el establecimiento de
normas que hoy se aprenden en diferentes eventos destinados a los mdicos.
Por su parte, este mismo criterio se aplica a la burocracia, las
instituciones y las escuelas (Gunnarsson, 1989; Danet, 1984; Pfeiffer,
1987).

Por tanto, aunque el discurso sea vehculo de abuso de poder y dominacin,
puede a su vez generar transformaciones importantes en las formas de
conciencia y en las representaciones y prcticas sociales y discursivas si
es analizado y subvertido, es decir, que en lugar de generar opresin y
dominacin, denote y connote libertad, justicia e igualdad, de ah que Ruth
Wodak (2003) proponga que el lenguaje puede utilizarse para plantear
desafos al poder, para subvertirlo, para alterar las distribuciones de
poder a corto y a largo plazo. De igual manera, para Michel Foucault
(1978) el discurso transporta y produce poder, lo refuerza pero tambin lo
mina, lo expone, lo torna frgil y permite detenerlo. Concepciones
importantes para las acciones de transformacin discursiva.

Desde esta perspectiva, las instituciones educativas: escuelas,
secundarias, universidades, aun siendo contextos productores y
re-productores de la ideologa dominante (Althusser, 1974), pueden ser
locus transformativos de las relaciones discursivas verticales, y es en
esta accin en donde la investigacin crtica, fundamentada en la lectura
crtica, aporta elementos relevantes porque permite el desarrollo del
pensamiento crtico, un ejercicio cognitivo construido a partir de procesos
dialgicos que interroga, argumenta y contra-argumenta los discursos y las
prcticas sociales e institucionales, desde planteamientos tericos y
argumentativos, as como desde la tica del conocimiento; de tal forma,
siguiendo los planteamientos de Lus Alfonso Ramrez Pea (2006), la
dimensin crtica es la funcin que cumple la teorizacin para entender los
procesos y convertirlos en planteamientos de reorientacin de las acciones
sociales. Por ende, con el desarrollo de dicho pensamiento, tanto en
estudiantes como en docentes, se generan procesos que facilitan la
evaluacin crtica y autnoma de todos los saberes y fenmenos de la
realidad.

Al respecto, Ramrez (2006) plantea que:

      este proceso dialgico implica educar para que maestros y estudiantes
      establezcan sus propios planteamientos, que asuman responsabilidades,
      que logren crticas pero sustentadas, que duden del conocimiento
      afirmativo. Igualmente, que respeten la condicin de los dems, y que
      sean solidarios, que se interesen por su responsabilidad social en
      cuanto a la convivencia.

Para llevar a cabo lo anterior en la escena universitaria, desde la
concepcin del ACD como perspectiva crtica de lectura, es necesario
desarrollar tres acciones estratgicas: la descentralizacin del AD y el
ACD de los programas de lenguaje, la inclusin del AD y el ACD como
asignaturas en los planes de estudio de los diferentes programas
universitarios y el desarrollo de procesos investigativos
multidisciplinarios orientados al anlisis crtico de los discursos.

En primera instancia, por qu descentrar del AD y el ACD de los programas
de lenguaje? Algunas concepciones e imaginarios acadmicos consideran que
slo a los programas universitarios referidos al lenguaje les compete
desarrollar procesos de comprensin, interpretacin, anlisis y crtica de
los fenmenos discursivos, y con este enunciado englobo todas las
manifestaciones del lenguaje; es por tal motivo que algunas de las dems
carreras determinan que en lo concerniente al aprendizaje de la lengua lo
bsico es ensearles a hablar, a leer y a escribir bien, pues en sus
planes de estudio privilegian, obviamente, las asignaturas de los saberes
especficos; sin embargo, estas definiciones resultan problemticas debido
a que entran en juego imaginarios y concepciones sobre lectura, anlisis,
escritura, discurso. Cmo se entiende y conceptualiza la lectura? Cmo se
entiende y conceptualiza la escritura? A qu etapa lectora llegan los
estudiantes: literal, inferencial, crtica? Qu se entiende por discurso,
tiene relacin con las dems ciencias y disciplinas? Qu dicen los
discursos institucionales y oficiales sobre la lectura? Cul es la
posicin de las polticas institucionales?; concepciones que oscilan entre
una visin afirmadora de significados y una visin analtica, crtica e
ideolgica.

Por tanto, si se descentra el AD y el ACD de los programas de lenguaje y se
estructuran y recontextualizan en los dems programas universitarios, es
decir, si se incluyen como asignaturas en los planes de estudio de las
diferentes carreras universitarias, teniendo como base la naturaleza y
produccin acadmica de cada saber, se pueden lograr efectos determinantes
en el desarrollo y la consolidacin de una competencia lectora crtica
debido a que, de partida, se tendra en claro cul es el propsito del ACD,
y lo que haran los estudiantes con los discursos que leeran y
analizaran. De esta forma, la visin central de este proceso lector y
analtico evitara cualquier reduccionismo literal en los procesos de
lectura.

Ahora bien, los estudiantes universitarios no slo tendran la posibilidad
de analizar los contenidos reales de los textos que leen sobre sus ciencias
y disciplinas, desde procesos argumentativos y tericos slidos, sino que
analizaran los discursos que emplean los profesionales de las determinadas
carreras para dar a conocer y aplicar sus respectivos saberes; de esta
forma, se desarrollaran procesos investigativos multidisciplinarios
orientados al anlisis de los discursos; con ello, si un estudiante se
forma en medicina, por ejemplo, podra desarrollar un estudio discursivo
orientado hacia el anlisis del dilogo institucional mdico-paciente, y
as determinar su naturaleza discursiva y modal, las relaciones de fuerza
en el discurso, la seleccin lxica y la toma de turnos, entre otros
aspectos.

De igual manera, si un estudiante se forma en derecho, por ejemplo, podra
llevar a cabo estudios discursivos que analicen las estrategias y las
lgicas discursivas en los tribunales: la asignacin de los turnos: quin
asigna la palabra, a quin la asigna, de qu manera la asigna, a quin no
la asigna, por qu no la asigna, as como los tpicos, las formas
gramaticales, el control del contexto, etc. De manera similar, si un
estudiante se forma en una licenciatura, por ejemplo, podra analizar los
discursos de los docentes, que impregnados de abuso de poder y dominacin,
ironizan, ridiculizan, intimidan, controlan y segregan a los estudiantes
(Londoo, 2007).

Para finalizar, puedo plantear que el ACD como perspectiva crtica de
lectura, desarrollada en los estudiantes universitarios de los diversos
programas, permite la consolidacin de una competencia lectora crtica e
ideolgica que supera los reduccionismos literales y orienta a los
escolares al desarrollo de anlisis y aplicaciones discursivas que permiten
elucidar las variadas formas lingsticas de abuso de poder y dominacin.
Problemticas sustanciales que atraviesan todos los saberes cientficos y
disciplinares porque sin duda alguna es el discurso el medio o el vehculo
de trabajo ideolgico ms eficaz en todas las esferas de la sociedad. Por
tal motivo, se hace necesario que en las polticas institucionales
universitarias referidas a la lectura se reflexione sobre la pertinencia de
esta perspectiva crtica, porque como afirma Mara Cristina Martnez
(2001):

      Aun en la era del conocimiento y la tecnologa, la educacin sigue
      estando atravesada por discursos. Un trabajo del lenguaje desde el
      discurso da la posibilidad de educar sujetos discursivos
      intencionales y autnomos con poder de interlocucin, que tengan
      acceso a la experiencia del discurso argumentado, a la posibilidad de
      anlisis para realmente poder incidir en una toma de decisiones.
      Permite adems la posibilidad de educar estudiantes que tengan la
      capacidad de visualizar cules son los cdigos que utilizan y las
      lgicas que generan los diversos discursos y en especial los
      discursos de transmisin de ideologas y saberes.

De ah la pertinencia de una formacin universitaria desde el discurso y la
lectura crtica, perspectivas que contribuyen con el mejoramiento de la
calidad de la educacin superior.

Las preguntas quedan abiertas.



Bibliografa

  BOLVAR, Adriana (2004). El anlisis crtico del discurso en el mbito
   poltico y acadmico. Conferencia Central: Tercer Coloquio Nacional de
   Estudios del Discurso: Tendencias y perspectivas del anlisis del
   discurso en Colombia. Medelln.

  DURANTI, A. y GOODWIN, C. (1992). Rethinking context: language as
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  FAIRCLOUGH, Norman y WODAK, Ruth (2000). Anlisis crtico del discurso.
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** Oscar Ivn Londoo Zapata
   oscarivan84@yahoo.es
   Estudiante de ltimo semestre de Licenciatura en Lengua Castellana de la
   Facultad de Ciencias de la Educacin de la Universidad del Tolima
   (http://www.ut.edu.co). Integrante del Grupo de Investigacin en
   Competencias Comunicativas de la Facultad de Ciencias de la Educacin.
   Coinvestigador del proyecto Caracterizacin y evaluacin del desarrollo
   de competencias en la comprensin y produccin textual de los
   estudiantes de pregrado de la Universidad del Tolima. Autor del estudio
   discursivo Anlisis crtico de los discursos evaluativos de los
   docentes de lengua castellana de los grados dcimo (10) y once (11) de
   algunas instituciones educativas de Ibagu. Colaborador en la seccin
   Facetas del peridico El Nuevo Da (http://www.elnuevodia.com.co), de
   Ibagu. Miembro de la Asociacin Latinoamericana de Estudios del
   Discurso (Aled).



=== Democracia y globalizacin      Carmen Malare ========================

A medida que el mundo se hace ms pequeo, por las fuerzas econmicas que
generan el proceso de globalizacin, las estructuras polticas tienden a
universalizarse y la palabra democracia se impone en el mundo como el
rgimen ms justo e igualitario para el desarrollo de la sociedad y de los
individuos. El modelo poltico de occidente trata de implantarse en pases
cuyas estructuras polticas son arcaicas o dictatoriales. Se enarbolan
principios democrticos para el mejor funcionamiento en un mundo en que se
intensifican y ramifican las relaciones productivas y comerciales en lo que
definimos como globalizacin.

Globalizacin es un trmino que desde hace unos diez aos se utiliza
frecuentemente en el vocabulario cotidiano, pero ste no es un fenmeno
nuevo, sino que ha sido un proceso gradual que se remonta a los orgenes
del comercio (cuya primera expresin fue el trueque), a la necesidad de
bsqueda de nuevos mercados para el intercambio de bienes, ya sea de
consumo o de materias primas. En la actualidad estamos siendo testigos de
un desarrollo mucho ms dinmico de este proceso, debido al rpido avance
tecnolgico de los medios de comunicacin y de transporte. La expansin de
las actividades comerciales y financieras han facilitado el desplazamiento
de los individuos a lo largo y ancho del globo terrqueo con un repunte
significativo luego de la cada de la Cortina de Hierro, cuando se
liberaron barreras polticas antes insalvables por la divisin del planeta
en dos bandos: el prosovitico y el proestadounidense. El capital comenz a
movilizarse libremente y despert las ansias de inversin en reas que
antes le estaban vedadas. El planeta, hasta la China revolucionaria, se
ha impregnado del sello econmico ms distintivo del sistema: la
acumulacin del capital. Podramos decir que el mundo se est aproximando a
esa realidad que Marx plante en su obra El Capital: un capitalismo
cerrado, un sistema concebido de una manera puramente terica para
facilitar el anlisis de las leyes de funcionamiento de la estructura
econmica capitalista est siendo ahora una realidad. La necesidad de
expansin del capital ya no tiene barreras nacionales. Los pases de
economas ms frgiles aceptan las condiciones de las grandes
transnacionales pues no pueden quedarse atrs en esta carrera impuesta por
el desarrollo. Y quienes configuran y determinan las reglas del juego son
los pases con economas ms avanzadas. No en vano se logran acuerdos a
nivel de los del G8, y en organizaciones como el Fondo Monetario
Internacional, el Banco Mundial y la Organizacin Mundial de Comercio que
estn dirigidos por intereses capitalistas.

Los pases de desarrollo capitalista ms avanzado se benefician de la
dinmica capitalista imperante en el mercado mundial. Por una parte, el
desarrollo atrae mano de obra barata de pases con menos desarrollo
tecnolgico. Son trabajadores que buscan una remuneracin ms alta (en
relacin a los salarios de sus pases de origen) y ofrecen su fuerza de
trabajo en ocupaciones en que los ciudadanos de los pases anfitriones no
se interesan (el beneficio social al alcance de los ciudadanos en economas
desarrolladas es a veces mayor que la remuneracin de empleo). El capital
busca expandirse tambin traspasando fronteras nacionales: en frica,
supermercados europeos cultivan, cosechan, empaquetan y exportan productos
agrcolas a un costo bajsimo en comparacin al costo dentro de sus pases.
Lo mismo ocurre en pases latinoamericanos con la produccin de pltanos y
de caf. El capital se expande tambin en el terreno de los servicios y
firmas financieras instalan los llamados call centres en India, donde la
lengua franca es el ingls, empleando recursos humanos a un costo bajsimo
para prestar sus servicios telefnicos a clientes de todo el globo. Los
pases de mayor desarrollo ejercen tambin fuertes restricciones
arancelarias de importacin: Estados Unidos protege sus fronteras de la
importacin de acero desde Europa del Este mientras que Francia requisa la
importacin de prendas de vestir que vienen de la China, practicando a los
ojos del mundo una desvergonzada paradoja pues son ellos los que alientan
el libre mercado. Si tomamos en cuenta que lo que crea valor, entendido
en el concepto marxista del capital, es una proporcin de trabajo humano no
remunerado cuya plusvala se realiza en la comercializacin de los
productos, la globalizacin lo que ha hecho ha sido ampliar los horizontes
geogrficos de este proceso, desplazndose y penetrando al interior de
pases que ofrecen mano de obra barata. Las transnacionales han pasado a
controlar el mercado global. Al respecto, no se puede dejar de admirar la
labor que Fair Trade lleva a cabo en el mercado internacional,
despertando la conciencia de consumidores en los pases capitalistas para
que compren los productos que esta organizacin promociona, ayudando
directamente a los productores de pases ms pobres a comercializar sus
productos en forma ventajosa. Esto deja en claro que en el proceso global
de acumulacin del capital se requiere una fuerte dosis de know-how, de
saber emplear los canales de produccin y comercializacin mundial, para
apoderarse de la ganancia que genera la estructura capitalista mundial.

La globalizacin trae consigo una estandarizacin de los valores y de la
cultura. Se habla del consumismo como motor de las aspiraciones de la
sociedad moderna, que desplaza los valores tradicionales de los individuos
en pro de obtener una marca de jean y de zapatillas que dan al que las
porta su nota de distincin. Esta influencia es muy fuerte, sobre todo en
la juventud, lista a adoptar lo que se ha metido a travs de imgenes
televisivas en la mente de la poblacin a nivel global. La necesidad de
comerciar productos impulsa a los individuos a comunicarse. As es como la
lengua del pas que domina la economa mundial, el ingls, pasa a ser la
lengua franca del globo terrqueo. Este dominio ideolgico y cultural se ha
manifestado en forma muy fuerte en pases que por dcadas estuvieron
sometidos al modelo sovitico de produccin al otro lado de la Cortina de
Hierro. Mucho se habla de cuando sta cay, pero poco se dice de las
oportunidades que se abrieron a la inversin capitalista en el rea. Esto
despert nuevas expectativas econmicas que rpidamente se vieron
realizadas con el florecimiento de los McDonalds, el surgimiento de grupos
de msica pop, el turismo acrecentado debido a la inversin extranjera
capitalista en hoteles, restaurantes, cines, supermercados y centros
comerciales en los que se realza la presencia de tiendas multinacionales.

Este nuevo panorama econmico global emerge dentro de un modelo poltico
liberal. Las estructuras polticas de cada pas capitalista protegen la
seguridad del desarrollo dentro de sus fronteras y los representantes
polticos saben que la estabilidad econmica y el bien material que se
brinda a sus conciudadanos es garanta de estabilidad poltica y
reeleccin. Recientemente, durante una jornada del ciclo de Lecciones y
maestros, en Santillana del Mar, Espaa, donde se reunieron escritores,
crticos literarios y profesores, Jos Saramago, Premio Nobel de Literatura
1998, acus a los gobiernos de ser los comisarios polticos del poder
econmico. El escndalo que circula actualmente en la prensa britnica por
el dinero recibido por uno de los prncipes en Arabia Saudita como soborno
para los contratos con British Aerospace, contrato que se llev a efecto
durante el gobierno de la Dama de Hierro, ofrece un ejemplo de esta
complicidad entre el poder poltico y el econmico. El escndalo, sin
embargo, no acaba all. El cambio de mando del conservantismo al laborismo
no hizo mayor diferencia ya que cuando la situacin se quiso investigar, el
gobierno de Mister Blair par la investigacin aludiendo a razones de
seguridad nacional. La seguridad y la estabilidad nacional y mundial son
argumentos que se enarbolan tambin para invadir otros pases cuando la
verdadera razn es econmica: el abastecimiento de petrleo. La excusa de
invadir pases para cambiar regmenes no hace sino aumentar el conflicto
entre el mundo islmico y el cristiano. Este es un peligro para la
humanidad y un retroceso histrico considerable, comparable al perodo de
las Cruzadas. Los resultados de esta poltica de agresin han sido
desastrosos para el occidente, haciendo a los pases agresores aun ms
vulnerables al ataque terrorista islmico. Sin pruebas suficientes que
corroboren la amenaza de Iraq hacia occidente e ignorando la comisin
internacional de investigacin de armas de destruccin masiva, atacan Iraq
convirtindolo en un cuerpo que se desangra. Luego los comisarios polticos
de occidente lo culpan de su propia autodestruccin, cuando fueron ellos
los que crearon las condiciones de la lucha fratricida dentro del pas. La
alianza de Blair, primer ministro laborista, con Bush, sirve para ilustrar
lo que Saramago afirma cuando dice que los partidos de izquierda ya no se
acercan al centro, en realidad, lo que hacen es acercarse a la derecha,
agregando que en nuestro tiempo la democracia es una paradoja porque bajo
ella todo se puede rebatir y sin embargo todos aceptamos lo que se dicta
desde arriba, porque el problema de fondo es que todos sabemos que vivimos
bajo una plutocracia: son los ricos los que gobiernan. Se detecta
desilusin y apata en el electorado a nivel mundial. Desilusin, porque la
poltica ha pasado a ser un medio para llegar al poder y una vez que se
alcanza, se dejan de lado programas y promesas. Apata, porque el sistema
democrtico no funciona: las estructuras para expresar y canalizar
disentimiento en el ciudadano comn no existen o son tan engorrosas que
slo resultan en frustracin. Saramago hace un llamado a aullar para
recuperar nuestros derechos ciudadanos e instaurar un verdadero sistema
democrtico. Los aullidos vienen de concertadas protestas populares,
organizadas a nivel global, lo que paradojalmente se logra gracias a la
avanzada tecnologa que nos proporciona el capital o cuando un valiente
escritor que ha alcanzado reconocimiento mundial, como es el caso de
Saramago que citamos aqu y de Harold Pinter (en su discurso de la
ceremonia de entrega al Nobel) hacen explcitas sus ideas para que lleguen
a odos de un continente o del mundo entero. Cuando los que gobiernan son
un partido o una coalicin de izquierda el aullido no se manifiesta por la
constante amenaza a perder los puestos de trabajo que los individuos logran
dentro del sistema. Para vivir tranquilo hay que dar el amn a todo lo que
se dicta desde arriba, si no queremos poner en peligro nuestra seguridad
econmica y nuestro estatus social, por eso es que nadie alla: es el
silencio de la complicidad. Aquellos que protestan es la izquierda que est
fuera del sistema pues la exclusin poltica se practica exitosamente a
travs del sistema electoral. Es lo que ocurre en el caso de la democracia
en Chile con el sistema electoral binominal.

Democracia y globalizacin estn irremediablemente coludidas y obedecen a
las fuerzas de acumulacin del capital. Si hay que ponerle un nombre a este
nuevo fenmeno que sacude al mundo, no basta con llamarle globalizacin,
ste en s es un trmino hbrido que slo define el fenmeno en su aspecto
geogrfico. Habra que agregarle un calificativo y slo cabe calificarlo
como capitalista. Las fuerzas que el capitalismo global ha desarrollado
parecen estar ms all del control de individuos o instituciones, se han
hecho tan poderosas que contrarrestarlas es tarea de titanes. Perder la
paciencia, es hora de aullar, hacer algo, propicia Saramago,
criticando a los partidos de izquierda, recordando que antes, gustaba
mucho decir que la derecha era estpida (pero) yo tengo que decir que hoy
no conozco nada ms estpido que la izquierda. Tal vez el grito es un buen
comienzo, pero as como el capitalismo ha sido capaz de transfigurarse, as
tambin para combatirlo deberamos plantearnos nuevas estrategias y
estructuras polticas que aglutinen fuerzas de apoyo capaces de trascender
modelos polticos tradicionales. Viene a la memoria uno de los slogans que
los estudiantes y obreros del movimiento de mayo de 1968 en Francia en ese
entonces propiciaban: La imaginacin al poder!.

** Carmen Malare
   cgmalaree@btinternet.com
   Docente chilena (Longavi, 1950). Profesora de francs y espaol en el
   Reino Unido. Ha publicado la novela La voz del silencio (Editorial
   Maranatha; Talca, Chile) y el estudio Development Education in the
   Spanish Classroom, en la revista Vida Hispnica N 30 (otoo de 2004),
   de la Association for Language Learning del Reino Unido.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Poemas
       Stephanie Carolina Amaro Vans

   *** Tres relatos
       Mara Daniela Aranguren Prez

   *** Cuatro textos
       Pepa Ortiz Moreno

   *** Virginia Woolf en la habitacin
       Gustavo Tatis Guerra

   *** Poemas
       Alexis Revern

   *** Cosas bellas perdidas
       Alberto Bellido Esteban

   *** Poemas
       Alejandro Flix Raimundo

   *** Los tres hroes (Alesha, Dobrynia E Ily)
       Ester Rabasco Macas

   *** Dos poemas a Caracas
       Gloria Cepeda Vargas

   *** Vitrum
       Mario Morenza

   *** Poemas
       Johnny Barbieri

   *** El devenir de la vida
       Ligia Valladares Expsito

   *** Poemas
       Beatriz Milne Rotundo

   *** La barra
       Alejandro Jos Lpez Cceres

   *** Sonetos
       David Hidalgo

   *** Regrsame el colchn viejo
       Yolanda Ramrez Michel



=== Poemas      Stephanie Carolina Amaro Vans =============================

*** Incertidumbre

Hay,
entre todas las cosas que no hay en mi inventario,
una cosa que no peca de cobarde.
Hay el alma abierta del destierro,
hay la lluvia roja,
hay la otra muerte.
Toco el azul,
el rumor de la guitarra
y las pginas lluviosas
de tu frente.
Toco la oscuridad
con que amaneces
y el espejo ciego;
toco la vergenza
con manos temblorosas.
Hay,
entre las cosas que no hay en mi universo,
las letras escritas en rojo,
una certeza.



*** Regreso al Norte

El sur respeta mi silencio 
mientras le doy la espalda para volver a casa.
Los techos me hacen reverencia a medida que avanzo 
a mi morada de hierro. 
El sol entristece 
en su colchn de edificios 
y acaso se muere alguien en un barrio cualquiera, 
ajeno a mis odos. 
La tarde se eleva, desesperada y hermosa, 
callo y mis sienes saludan 
lo poco que queda de da. 
Marcho de lado hacia alguna parte conocida, 
donde me espera 
la soledad de un patio enorme, 
la compaa del viento.



*** Montevideo

Montevideo es mi patio
y el naranjo, una fuente
sin agua. Es la primavera
rondando sus calles estrechas.
Montevideo es la plaza
de los Bomberos en noviembre
y la del Entrevero en agosto,
es el clebre obelisco y la cruz
y el escozor del invierno
en el tnel.
Montevideo es el gris de dieciocho
y sus colores impuestos;
es el verde del que se jacta
y que asesina en julio.
Montevideo es mi espera,
mis pasos taciturnos, mi ceguera.
Es mi insomnio y mi sueo
y mi odio y mi culpa y mis dudas.
Montevideo me es ajena y propia,
es una referencia en un libro,
el recuerdo de mis mayores
y el ulterior espanto de mi sangre;
es el caso perdido de las armas
y el grito de sus teatros;
es el cine aniquilado,
los rinconcitos coloridos de artesanos.
Montevideo es dolor y fro
y manos en los contenedores,
es el olor a sal en el sur,
es perderme en sus puertos
sin haber zarpado.



*** Mapa de ausencia

Desde mi nariz
a mis rodillas
solo me recorre
el agua.

Por mi nariz resbalan unas pecas
ambarinas.
Mis rodillas, sin embargo,
malgastan otras costumbres.

Pero el blanco que las une,
slo lo llena la ausencia
y esa cancin que
alguna vez
o bajo la lluvia.



*** Inasible

Te decido.
Bordo nombres que cuelgan de tus alas.

Cuando caemos robo tus silencios,
es como si, intiles mis dedos,
ya no untaran el aire con poesa.

Y me doli el vaivn de los rincones,
la soledad del hmero infinito,
la irresoluble pgina sin letras
y en un instante, nada me rodea.

Los labios secos roen las ciudades,
las amalgamas son perfiles vanos
de esta sonora voz que me alimenta.
Son las caricias humo, abatidos
rencores que me observan desde afuera.



*** Fotografa improvisada

Me reflejo
con maysculas y en ciertos
hbitos dispares.
Me reflejo
con hermanas y sombras,
con uas, con calor, con sueo.
Camino desnuda,
asalto hemisferios y cortinas,
sobrevivo.
Me reflejo
en las patas de una mesa
cuadrada y silenciosa,
en el vicio de los otros
y en los versos repetidos.
En la lluvia
que me disuelve
y respira el fro.



*** A oscuras

Cuando acaba el da
se descuelgan los hilos de tus dientes,
la niebla redondea un banco
y los alquileres
atraviesan mis orejas como pendientes.

Cuando acaba el da
predico sumas
que saldan la culpa de mis vicios
y el caf me augura un triste mar
de insomnio.

Pero te beso
en la fotografa sin marco,
en el viento de las cortinas,
en el silencio.

Cuando acaba mi da
me desnudo
analfabeta y sin comas.
La luna me salva el miedo y las costillas.

** Stephanie Carolina Amaro Vans
   streclipse@gmail.com
   Escritora uruguaya (Montevideo, 1988). En 1999 gana, con el cuento La
   luna de los ratones, un concurso organizado por el grupo Fbulas.
   Tambin gana en noviembre de 2006 el segundo premio de poesa Rubn
   Lena, organizado por una ONG uruguaya. Actualmente cursa la Licenciatura
   en Diseo Grfico y paralelamente su segundo ao en la Escuela Nacional
   de Bellas Artes (http://www.enba.edu.uy). Mantiene el blog personal
   Connotaciones, en http://connoteclipse.blogspot.com.



=== Tres relatos      Mara Daniela Aranguren Prez =======================

*** Nia Alba, pequea Amelia

Ella no es como todas, es diferente. Hoy contar la historia de mi querida
nia Alba. Ocurri hace dos meses, en la exposicin del libro.

Quin se imaginara que ahora estuviera pasando por esto...

Mi nia Alba abri las puertas de mi alma. No descans hasta habitar en
ella, con sonrisa de perlas constantemente dibujadas en su rostro. Fue
llenndome de amor y dicha tenerla.

Jugaba en la pradera con Amelia. Ambas, mi vida.

Sus ojos brillaban y hacan florecer a las flores marchitas. Realmente se
queran.

Si un da te llegara a faltar, porque mi terrible enfermedad acab de
consumirme, ser tu ngel del cielo, cuidar de ti y nunca te dejar sola,
le escuch decir un da a mi nia Alba mientras sostena una pltica con la
pequea Amelia.

En este preciso momento, mientras mi pluma rasga el papel me encuentro en
el Hospital Central, frente a mi pequea Amelia; mi mundo, en pedazos, gira
en torno a ella, a su salvacin.

La pobre no resiste el dolor porque mi nia Alba muri. Llevo mes y medio
aqu y siento que hoy ser el ltimo da. Me sacan de la habitacin, un
siglo en la sala de espera, se acerca el doctor: Lamentablemente Amelia
muri.

Quiz muchos no entiendan el significado el verdadero significado de mis
palabras, son puro sentimiento. Amelia muri por amor, ahora dos ngeles me
cuidan desde arriba, tal vez no me sienta tan solo.



*** Hermosa Martha

Se recost en su cama de clavos y almohadas de espinas, sintiendo menos el
dolor. Camin sobre vidrios rotos que penetraban en su piel hacindole
perder hasta la ltima gota de sangre. Ahora es otra. Ahora est muerta,
nunca ms vers a travs de sus ventanas a la hermosa Martha. Nunca ms.

Ojos fros, tmpano punzante acabaron consigo, mataste hasta las ganas de
vivir de la hermosa Martha, buena Martha. Nunca ms.

Con el dolor en el pecho, tanto dolor que ya no lo siente, mataste a la
hermosa Martha. Nunca ms.

No, dice el intruso. No estar muerta hasta que un da desvanezca lo que
siento por ella, mi an hermosa Martha. Solo yace dormida en su bella pero
dolorosa cama. Muerta en vida.



*** Enemigo en casa

Despert alterado, con un gran nudo en la garganta; Margarita yaca dormida
en su cama de rosas y claveles, sumergida en lo que pareca un profundo
sueo. Me dispuse ir al bar para pasar el mal rato con mi fiel amigo: el
tinto. Al volver a la habitacin lo que fue una cama de rosas y claveles
ahora era el jardn de la muerte. Solo.

El cuarto de don Jacinto y doa Carmela, ms oscuro que nunca, despeda un
olor a fresca sangre, los dos estaran en lo que muchos llaman cielo, yo,
simplemente muerte.

Como sonmbulo di unos cuantos pasos atrs (sin dejar de ver perplejo los
cuerpos sin vida de quienes un da lo fueron todo); en el pasillo se
hallaba la flor ms bella de aquel jardn, marchita, pobre Margarita! Y
dijo la voz asesina: venga, vida despus de la vida, sube a la muerte.

** Mara Daniela Aranguren Prez
   daniela2910@hotmail.com
   Escritora venezolana (Barquisimeto, 1990). Es estudiante.



=== Cuatro textos      Pepa Ortiz Moreno ==================================

*** Equilibrismo

Fumigu el asedio
de ritos y circuncisiones familiares
Y romp el silencio
de cristales mudos
y sentimientos blindados
Un ramillete arrancado de hechos
a manos de mi metamorfosis
hizo anidar un rasguo en mi voz
que se arm de gritos liberados
Fumigu el asedio
de espejos paternales
y a dentelladas me arranqu la atadura umbilical
tritur la devocin
de adicciones a cristo crucificado
enterr mis juguetes en el jardn
y los vestidos de comunin de sonrisa rendida

Ya nunca ms vinieron los pecados en tropel a mi puerta
Como excusas ciegas en mitad de la noche

Sangr la solitud de los das
y duelo de vidas anteriores
Me convert en una trapecista
Pie sobre pie de una cuerda
Suspendida en el aire
de vez en cuando
saltaba noticias
sobre el escarbar confuso de las hormigas



*** De Pateras a las puertas de Palacio

Oleaje de pateras a la orilla de las ciudades rascacielos
Televisores que venden oasis de cartn piedra
Pies descalzos sin papeles en manos de tiranos
Que infantilizan desde sus palacios de bolsillos llenos

Oleaje de pateras que amarran sus sueos a la orilla de la playa
Lgrimas negras por compaeros a los que mordi la ola
Puos ensangrentados a las puertas de la Oficina de Trabajo, puesta de sol
      [que no les pertenece.

Oleaje de pateras
Moscas mendigando bocas saladas
Una manta que arrope la decepcin
Televisores apedreados de hambre
Centros de Acogida de puertas giratorias
Sueos rotos de cama caliente
La verdad est en los campos y no en las oficinas
Ciudad de Rascacielos
Uas rotas de trepar faroles
Que desembocan en callejuelas de droga y sexo

Oleaje de pateras
Metros urbanos abarrotados de personas sin billete
Oficinistas que apualan por la espalda a campesinos

Oleaje de pateras
Bombardeo en los televisores
Apata enraizada en los sofs
Viaje de retorno surcando mares con olas que muerden
Duelo de puertas giratorias del superviviente
Puesta de Sol que no les pertenece y vieron brillar en los palacios.



*** La sangre del hombre

Amo
A quien siembra semillas 
Pese a la soga
El tiro en la nuca
En un salto al vaco
Planeador nato que bate sus alas

Invencible

Amo y las dudas me muerden frente
Al seor de divinas maas
Pese a la mordaza
A la rapidez con la que cercan al muerto
A la nada

Amo
Libero mis cadenas
Y salto



*** Sobras en una servilleta

Mirar a travs del rabillo del ojo tiene como resultado diseccionar las
grandes verdades que acontecen todos los das, y que una, atada con un
grillete a su escritorio, necesita contar para que alguien se reconozca y
se sienta tambin atado. Fotografas que mi ojo captura y mi alter ego la
Bestia desatada escribe sobre el papel. El alumbramiento de palabras es el
resultado de alguien que no acepta las cosas como dadas. Los desperdicios o
sobras tendrn una fotografa en esta seccin. Y tantas cosas empiezan
como un juego! y vuelo... vuelo y el resultado se har visible en esta
servilleta literaria!

** Pepa Ortiz Moreno
   pepa0r@hotmail.com
   Escritora espaola (Barcelona, 1972). Licenciada en pedagoga. Mster en
   escritura narrativa por la Universidad de Barcelona (http://www.ub.es).
   Actualmente trabaja como profesora de secundaria. Poeta y escritora.
   Colaboradora del magazine Siglo XXI Diario Digital
   (http://www.diariosigloxxi.com).



=== Virginia Woolf en la habitacin      Gustavo Tatis Guerra =============

Virginia se ha sentado frente al ro Ouse.

Es octubre y arden los arbustos dorados y carmeses que estn a su lado. En
la otra orilla mira los sauces llorones que parecen lamentarse en su
soledad. Mira el bote y el reflejo del muchacho que rema. Su pensamiento se
sumerge en la caa en el ro. Asciende y desciende en las aguas, se detiene
en la punta de la caa y siente el pequeo tirn, y la aglomeracin de
pensamientos en el cordel.

Se dice: Estoy pensando, pero tendida en la hierba, qu pequeo, qu
insignificante pareca este pensamiento mo; la clase de pez que un buen
pescador vuelve a meter en el agua para que engorde y algn da valga la
pena cocinarlo y comerlo. No os molestar ahora con este pensamiento,
aunque, si observis con cuidado, quiz lo descubris vosotras mismas entre
todo lo que voy a decir. Pero por pequeo que fuera, no dejaba de tener la
misteriosa propiedad caracterstica de su especie: devuelto a la mente,
enseguida se volvi muy emocionante e importante; y al brincar y caer, y
chispear de un lado a otro, levantaba tales remolinos y tal tumulto de
ideas que era imposible permanecer sentado.

Entonces recuerda unos versos del poeta Tennyson viendo caer las hojas
sobre la avenida, y se pregunta si no eran esos versos los que hombres y
mujeres canturreaban en los almuerzos antes de la guerra: Ha cado una
esplndida lgrima de la pasionaria que crece junto a la verja. Est en
camino, mi paloma, mi amor; est en camino, mi vida, mi destino. La rosa
roja llora: Cerca est, cerca est, y la rosa blanca solloza: Llega
tarde; la espuela de caballero escucha: Oigo, oigo; y la azucena
murmura: Espero.

Virginia siente entonces que un fragmento de ese poema no slo agita su
mente sino que pone a mover con mejor ritmo sus piernas en la calle hacia
Headingley. Cambia de comps y canta unos versos de Cristina Rosetti: Mi
corazn es como un pjaro que canta, cuyo nido se halla sobre un brote
rociado; mi corazn es como un manzano cuyos brazos estn cargados de
frutos apiados; mi corazn es como una cscara de arco iris que chapotea
en una mar serena; mi corazn es ms feliz que todos ellos porque mi amor
ha venido a m.

Virginia se dice cmo es posible que pueda recordar y canturrear los versos
de Tennyson y le cueste tanto trabajo recordar siquiera dos versos de los
poetas contemporneos. Es una verdadera lstima que la poesa moderna no
estremezca ni ponga a canturrear a la gente. Si esta poesa incita a tal
abandono, provoca en uno tal transporte, es slo porque celebra un
sentimiento que uno sola experimentar en los almuerzos de antes de la
guerra quiz.

Pero por qu, se pregunta Virginia, hemos dejado de canturrear por lo bajo
en los almuerzos? A quin hay que culpar? A la guerra? A las armas que
se dispararon en agosto de 1914? Por qu los hombres y las mujeres se
encontraron de repente tan feos los unos a los otros que muri la fantasa?

Virginia piensa en las mujeres y reconoce que ha sido un golpe muy duro el
que las mujeres se hayan sentido tan feas viendo el rostro de los
gobernantes y el resplandor de los bombardeos. Pero la ilusin que hizo
escribir con pasin a Tennyson y Cristina Rossetti aquellos poemas est
haciendo falta y es cada vez menos frecuente. Cul era la verdad y la
ilusin? Cul era la verdad de las casas oscuras y festivas con sus
ventanas rojas al atardecer que Virginia estaba contemplando? Cul era la
verdad de los sauces del ro y los jardines que bajaban en pendiente hasta
el ro borrados por la neblina, y se volvan dorados y rojos a la luz del
sol?

Quiz el corazn que puso a latir Christina Rossetti en su poema haca que
las luces del atardecer se volvieran ms ntidas y profundas. Y se
intensificaran los prpuras y pona a arder los dorados en los cristales.
Pero si no ardan los dorados no deba aparecer en el poema. Virginia se
confes: La obra de imaginacin debe atenerse a los hechos y cuanto ms
ciertos los hechos, mejor la obra de imaginacin. Pens en los libros
escritos bajo la luz roja de la emocin y la luz blanca de la verdad. Pens
que la vida tanto para el hombre como para la mujer es una batalla
perpetua. Hay que tener coraje para vivir. Ms que nada, viviendo como
vivimos de la ilusin, quiz lo ms importante para nosotros sea la
confianza en nosotros mismos. Sin esta confianza somos como bebs en la
cuna.

Se ha puesto a pensar Virginia que, a travs del tiempo, las mujeres han
sido el espejo del hombre. Es un poder y una magia que ha permitido que el
hombre no se vea real en ese reflejo sino del doble de lo que
verdaderamente es. Sin ese don la tierra seguira siendo un pantano, y la
mano del hombre estara an grabando la silueta del ciervo en los restos de
huesos de corderos. Y Napolen y Mussolini que siempre creyeron en la
inferioridad de las mujeres, dejaran de agrandarse si no tuvieran a una
mujer detrs de ellos. Sin ellas el espejo encoge la imagen y el destino
del hombre se disminuye.

Recuerda ahora Virginia a Mary Beton, su ta, que muri de una cada de
caballo en Bombay, y sorpresivamente le lleg a ella una carta de un
notario donde se le comunicaba que la ta le haba dejado como herencia
quinientas libras al ao hasta el resto de sus das. Ocurri en los das en
que se le conceda el voto a las mujeres. El dinero no esperado fue
providencial para ella.

Hasta entonces me haba ganado la vida mendigando trabajillos en los
peridicos, informando sobre una exposicin de asnos o una boda; haba
ganado algunas libras escribiendo sobres, leyendo a ratos para viejas
seoras, haciendo flores artificiales, enseando el alfabeto a nios
pequeos en un kindergarten. Estas eran las principales ocupaciones
permitidas a las mujeres antes de 1918. Al margen de la dureza y la
limitacin de los oficios, Virginia recuerda como verdaderos yugos, el
veneno del miedo y la amargura. Hacer un trabajo que no se desea, halagar y
adular, eran un riesgo demasiado grandes que a la postre terminaban
marchitando el pensamiento y el alma de las mujeres. Es notable el cambio
de humor que unos ingresos fijos traen consigo. Ninguna fuerza en el mundo
puede quitarme mis quinientas libras. Tengo asegurados para siempre la
comida, el cobijo y el vestir. Por tanto, no slo cesan el esforzarse y el
luchar, sino tambin el odio y la amargura. No necesito odiar a ningn
hombre: no tiene nada que darme. De modo que, imperceptiblemente, fui
adoptando una nueva actitud hacia la mitad de la especie humana. Era
absurdo culpar a ninguna clase o sexo en conjunto. Tambin el poder haba
engendrado en ellos, un instinto demencial por la adquisicin y la
posesin. Esos instintos desagradables surgen de la carencia de
civilizacin, se dijo Virginia viendo la estatua del duque de Cambridge y
su sombrero de tres picos. Acaso la herencia de la ta le hizo ver a
Virginia el cielo al descubierto? En eso pensaba cuando decidi ir de
regreso a casa. Se estaban encendiendo las lmparas y Londres pareca haber
empezado a cambiar.

En la calle de Virginia la vida segua su curso cotidiano. El pintor de
paredes bajaba de su escalera, la niera empujaba un cochecito, el
repartidor de carbn doblaba sus sacos vacos, la ama de casa preparaba la
cena a los nios. Pensaba que dentro de cien aos, las mujeres dejaran de
ser el sexo protegido y se integraran a todas las actividades y esfuerzos
que antes les eran prohibidos. No se sabe qu ser del ser mujer cuando no
sean protegidas. En eso pensaba cuando abri la puerta de su casa.

Ahora, bajo la luz de su lmpara, Virginia se ha puesto a meditar en qu
condiciones vivan las mujeres en el tiempo de Isabel I y por qu ninguna
mujer escribi una sola palabra mientras un hombre de cada dos tena la
disposicin de escribir un soneto o una cancin. Entonces imagin la obra
literaria como una tela de araa, como algo que no se improvisa sino que se
construye desde adentro.

La novela, es decir, la obra de imaginacin, no cae al suelo como un
guijarro, como quizs ocurra con la ciencia. La obra de imaginacin es como
una tela de araa: est atada a la realidad, leve, muy levemente quiz,
pero est atada a ella por las cuatro puntas. A veces la atadura es apenas
perceptible; las obras de Shakespeare por ejemplo, parecen colgar,
completas, por s solas. Pero al estirar la tela por un lado, engancharla
por una punta, rasgarla por en medio, uno se acuerda de que estas telas de
araa no las hilan en el aire criaturas incorpreas, sino que son obra de
seres humanos que sufren y estn ligados a cosas groseramente materiales,
como la salud, el dinero y las casas en que vivimos. Medita sobre las
mujeres en la obra de Shakespeare y llega a la conclusin que no parecen
carecer de personalidad. Cleopatra saba andar sola. Lady Macbeth posea
una voluntad propia. Rosalinda deba ser una muchacha atractiva. En
esencia, las mujeres han ardido como faros en las obras de todos los
poetas desde el principio de los tiempos: Clitemnestra, Antgona,
Cleopatra, Lady Macbeth, Fedra, Gessida, Rosalinda, Desdmona, la duquesa
de Malfi entre los dramaturgos; luego, en los prosistas, Millamant,
Clarisa, Becky Sharp, Ana Karenina, Emma Bovary, Madame de Guermantes.

Pero eso en la literatura. Y en la vida? Cmo se puede concebir que la
mujer sea una criatura significativa en el mbito de la imaginacin e
insignificante en la prctica? Es la reina en la poesa, la inspiradora de
grandes pensamientos, y sin embargo, es la ignorada en la historia, el
recipiente donde fluyen los espritus. Las mujeres no pueden escribir las
obras de Shakespeare. Qu hubiera ocurrido si Shakespeare hubiera tenido
una hermana dotada maravillosamente como l? Virginia ha imaginado a esa
hermana y la ha nombrado Judith. Contempla a Shakespeare de nio, travieso
e indmito cazando conejos. Lo ve enamorando a una vecina que le da un hijo
antes de lo debido, lo ve marcharse a Londres buscando fortuna, se inclina
por el teatro, empieza cuidando caballos a la entrada de los artistas, se
convierte en un actor triunfal y accede al palacio de la reina. Mientras
tanto, su hermana Judith se ha quedado en casa, con la misma imaginacin y
el mismo espritu de aventura de su hermano. Pero sus padres no la enviaron
a la escuela, no tuvo oportunidad de aprender gramtica ni lgica, ni leer
a Horacio y Virgilio. Cuando intentaba hojear un libro, sus padres le
pedan que les zurciera las medias o vigilara el guisado. Tal vez, Judith
era la nia de los ojos de su padre. Tal vez garabateara algunas pginas a
escondidas en un altillo lleno de manzanas. Pero antes de que cumpliera
veinte aos, ya planeaban casarla con el hijo del comerciante en lanas del
vecindario. Se enfrent al padre y ste le peg con severidad. Le pidi que
no opusiera resistencia a la boda. Le prometi regalarle un collar o unas
bonitas enaguas. Haba lgrimas en sus ojos. Cmo obedecerle?, se
preguntaba Judith.

Una noche de verano se descolg con una cuerda por la ventana y sigui el
rumbo de Londres. Los pjaros que cantaban en los setos no sentan la
msica ms que ella. Tena el mismo talento del hermano para captar la
musicalidad de las palabras.

Tambin ella como Shakespeare tena los ojos grises y las cejas arqueadas,
y haba ido a buscar a los artistas. Los hombres se rieron al verla. Un
hombre gordo hizo una irona sobre los perros que bailaban y las mujeres
que actuaban. Lo que arda dentro de ella era la aventura del teatro. El
actor-director, Nick Greene, sinti piedad por la joven. Virginia se
pregunta: Quin puede medir el calor y la violencia de un corazn de
poeta apresado y embrollado en un cuerpo de mujer?.

La muchacha qued encinta por obra del director teatral. Una noche de
invierno Judith decidi ponerle fin a su vida. Yace enterrada en una
estacin de buses, cerca de la taberna del Elephant and Castle.

sta es, segn Virginia, la historia de una mujer que en los tiempos de
Shakespeare hubiera tenido el genio de Shakespeare. Espritus como el de
Shakespeare no florecieron en Inglaterra ni entre los sajones ni los
britnicos. Cmo poda florecer un genio como el de Shakespeare entre las
mujeres cuando ellas estaban al cuidado de sus nieras, estaban limitadas
por la ley, las costumbres y el poder del padre? Pero advierte Virginia
que, en medio de esa precariedad, debi haber existido un genio de alguna
clase entre las mujeres que dejara alguna huella en un papel, como cuando
apareci Emily Bront o Robert Burns.

Es probable que dentro de las noticias de mujeres posedas por el demonio,
por brujas zambullidas en el agua, se tuviera la pista de alguna novelista
malograda. Alguna poetisa reprimida, alguna Jane Austen muda y
desconocida, alguna Emily Bront que se machac los sesos en los pramos o
anduvo haciendo muecas por las carreteras, enloquecidas por la tortura en
que su don la haca vivir. Me aventurara a decir que Anon, que escribi
tantos poemas sin firmarlos, era a menudo una mujer. Segn sugiere, creo,
Edward Fitzgerald, fue una mujer quien compuso las baladas y las canciones
folklricas, canturrendolas a sus nios, entretenindose mientras hilaba o
durante las largas noches de invierno.

La conclusin de Virginia es que cualquier mujer con talento, nacida en el
siglo diecisis, se hubiera vuelto loca, se hubiera suicidado o se hubiera
ido a vivir a las afueras del pueblo sealada de bruja. Vivir una vida
libre en Londres en el siglo diecisis hubiera representado para una mujer
que hubiese escrito poesa y teatro una tensin nerviosa y un dilema tales
que posiblemente la hubiesen matado.

Ahora est frente al espejo. Se ha recogido el cabello y ha pensado en
ciertas mujeres que tuvieron que encubrirse con nombres masculinos para
escribir. Piensa en Currer Bell, George Eliot, George Sand, que velaron sin
xito sus identidades. Y recuerda la sentencia perversa de Pericles, de que
la mayor gloria de una mujer es que no hablen de ella. Las circunstancias
adversas que han tenido que vivir ciertos escritores es ignorada y muchas
veces desconocida. Aunque no se sepa qu circunstancias vivi Shakespeare
cuando escribi El Rey Lear, s es conocido el tormento que sufri Keats al
escribir poesa sintiendo la muerte tan cerca. Pero qu le importa al mundo
si el seor Flaubert encontr por fin la palabra exacta para uno de sus
escritos.

Mientras Virginia se sienta a escribir hay muchas interrupciones y
tormentos. Los perros ladran. Alguien llega sin avisar. La salud falla. Hay
perturbaciones y, si algo sale a la luz, ese es un milagro. No es
suficiente la imaginacin. Debe tener un corazn y una mente incandescentes
como Shakespeare.

Virginia piensa en la habitacin propia a prueba de sonido. Tener una
habitacin propia era algo verdaderamente impensable a principios del siglo
diecinueve, a menos que sus padres fueran excepcionalmente ricos. Para que
un poeta emprendiera un viaje, se alojara en un hotel, iniciara una gira a
pie, en las circunstancias limitadas de pobreza como la de Keats, Tennyson
o Carlyle, deba haber encarado y resuelto la tirana exigencias de su
familia. Si lo material era difcil, ms complicado era lo inmaterial: el
desprecio e indiferencia del mundo. A ninguna mujer del siglo diecinueve se
le alentaba a que fuera escritora o artista. Por el contrario, se le
desairaba e insultaba. Se pregunta: qu necesitan las mujeres para
escribir buenas novelas? Ante todo, independencia econmica y personal.

En el nico ser en que piensa Virginia, capaz de sortear todas las
dificultades, sin que el ardor de su mente se apagara a pesar de cualquier
contrariedad, es en Shakespeare. Cierra la puerta.

** Gustavo Tatis Guerra
   gtatis@eluniversal.com.co
   Escritor y periodista colombiano (Sahagn, Crdoba, 1961). Premio
   Nacional de Periodismo Simn Bolvar, 1992. Nominado en tres
   oportunidades a ese mismo premio en 1993, 1995, 1997. Gan en 2003 el
   Premio de Periodismo lvaro Cepeda Samudio. Autor de los poemarios
   Conjuros del navegante (1988), El edn encendido (1994), Con el perdn
   de los pjaros (1996), La ciudad amurallada (Crnicas de Cartagena de
   Indias) (2002), Un secreto prodigioso (Crnicas y reportajes a nueve
   grandes creadores), en coautora con Juan Grisolle (2003) y Alejandro
   vino a salvar los peces, Premio Nacional de Cuento Infantil Comfamiliar
   del Atlntico (2002; publicado por Panamericana, 2003).



=== Poemas      Alexis Revern ============================================

El giro de la noria le devolvi la tristeza perdida
vil hazaa de la rueca

===

Difcil esperar la muerte entre plaideras
ninfas que velan la llegada
entre horas que se alargan por los pasillos
del da de la otra noche de la semana
para llegar a la eternidad por fin

===

En el principio el verbo se hizo carne
y la carne se convirti en sufrimiento
y crucificaron al enano que saba intimidades de su mecenas
y fusilaron al malabarista que diverta multitudes
y torturaron la belleza
fulminaron campos de flores azules
castigaron al filosofo soador
vilipendiaron las buenas y malas palabras
y al final de la batalla el lobo venci al lobo

===

      A Rafael Caraballo
      (poeta de Ro Caribe)

Te llevaste tu silencio encerrado en la caja que nunca quisiste elegir
tambin el recuerdo de San Petersburgo
valija para un pasajero
afuera el zumbido de un insecto
flores que al atardecer se marchitan en tu homenaje
te fuiste sin gorro frigio ni gorra de poeta
dejaste las palabras colgadas en tu armario envejecido
y en el saln vaco solo por una caricatura te recordarn
poeta sin parnaso
sin capa
sin antologa
sin bastn
Verdad, Aura?

** Alexis Revern
   areve59@hotmail.com
   Escritor venezolano (Carpano, 1959). Trabajador cultural, dependiente
   del gobierno del estado Sucre, en el campo del teatro y las artes
   plsticas.  Es director de teatro y actualmente dirige la Escuela de
   Artes Visuales Tito Salas de Carpano. Ha participado en exposiciones
   colectivas e individuales desde principios de los 90. Guionista y
   adaptador para textos teatrales, tiene inditos varios cuentos y poemas.



=== Cosas bellas perdidas      Alberto Bellido Esteban ====================

                      Si hay algo peor que llegar tarde a tu propia boda es
                llegar tarde a la boda de la chica que deba ser tu esposa.

                                 Todo est iluminado. Jonathan Safran Foer.

Me despert cerca del medioda y descubr, sin sorprenderme, que la chica
con la que haba pasado la noche ya no estaba conmigo. No haba dejado
ninguna nota de despedida, ningn mensaje de reproche o agradecimiento, ni
la forma de poder contactar con ella en una prxima ocasin. Era un milagro
que me acordara de su nombre, Carla, aunque su rostro ya haba empezado a
desdibujarse en mi memoria. No era ninguna desgracia saber que no la
volvera a ver.

Me estir entre las sbanas con indolente satisfaccin, y mientras invocaba
las fuerzas necesarias para dar el salto y comenzar un nuevo da, intentaba
recordar los acontecimientos de la noche anterior. Los gestos, palabras y
situaciones que consegua recordar me parecieron irreales, como si
pertenecieran a la vida de otra persona y yo los hubiese contemplado, sin
demasiado inters, proyectados sobre el espacio blanco del techo de mi
habitacin. Notaba la cabeza pesada por el alcohol que haba ingerido y
nada ms levantarme me met en la ducha para despejarme. Al salir, me puse
una toalla alrededor de la cintura y, as como estaba, fui a la cocina y
saqu el cartn de leche de la nevera y beb directamente de l. Ese fue
todo mi desayuno. En el fregadero an estaban las copas con las que
habamos brindado antes de ir a la cama, y sobre la mesa en la que suelo
comer haba una botella de champn medio vaca (o medio llena). Vaya
desperdicio, me dije. Cog la botella y derram el burbujeante lquido
amarillo por el desage de la pila de fregar.

Despus de vestirme sal a la calle y empec a caminar sin rumbo. Era
sbado y no tena ningn sitio adnde ir ni nada especial que hacer. Se me
ocurri que tal vez podra llamar a algn amigo y dejar que fuera l quien
decidiera lo que podamos hacer. Entr en una cabina y marqu el nmero de
Too, pensando que seguro que a l le gustara conocer los detalles de la
noche con Carla, pero aunque dej que el timbre sonara varias veces, nadie
descolg. No insist. Imagin que seguramente an estaba durmiendo y no se
levantara hasta la hora de comer.

Regres a casa. Mi intento de dar un agradable paseo matinal haba sido un
fracaso. Antes de encerrarme de nuevo en mi habitacin para volver a leer
los comics que siempre lea, mir por casualidad en el buzn de la entrada.
Nunca lo haca porque nunca haba nada, todo lo ms algn anuncio
publicitario o alguna factura. Me sorprendi ver un sobre en su interior.
Abr con la llave el buzn y comprob que se trataba de una carta de Elena.
En cuanto le su nombre escrito con bolgrafo azul en el remite me ech a
temblar. Supe que slo podan ser malas noticias.

Perdona por no haberte escrito hasta ahora, escriba Elena, pero pens
que sera mejor para ti que no lo hiciera durante un tiempo, y al final,
sin darme cuenta, ha pasado casi un ao. Despus de leer este
encabezamiento de pie en el recibidor (haba roto el sobre nada ms entrar
en casa, sin quitarme la chaqueta ni descalzarme como siempre haca para
ponerme cmodo) fui a la habitacin y me sent sobre las sbanas de la cama
sin hacer. La ventana estaba abierta y el viento haca ondear las cortinas,
y por ella entraba a rfagas el aire perfumado de la maana de mayo. Tena
en las manos las dos hojas de la carta de Elena y el pulso me temblaba al
sujetarlas. Reconoc su caligrafa femenina, con el punto de la i que era
un crculo sin cerrar y las lneas de las consonantes que suban y bajaban
como notas en una partitura. Cerr los ojos y respir profundamente para
coger fuerzas antes de continuar con la lectura:

Espero que despus de todo este tiempo que ha pasado no sigas guardndome
rencor. Aunque no sea ese el motivo de esta carta, me gustara volver a
decirte que nunca pretend hacerte dao, slo que las cosas no siempre son
como uno desea y a m me result imposible no hacrtelo. Me hubiera gustado
evitarlo, hacer que las cosas fueran ms sencillas, pero no pude. Aunque no
lo creas, t mismo y cualquier otra persona hubiera hecho lo mismo. Hay
cosas a las que, sencillamente, no puedes resistirte. Es duro, pero es la
verdad. Lo queramos o no, en eso consiste la vida: unas veces nos hacen
dao, otras, somos nosotros los culpables.

Me gustara que estos meses que han pasado hayan servido para cerrar esa
herida. Puede que incluso hayas rehecho tu vida y que ests con alguien.
Ojal sea as. Nada me gustara ms que saber que eres feliz junto a una
persona a la que quieres y que te corresponde. Sinceramente, creo que te lo
mereces ms que ninguna otra persona en el mundo.

Pero si te escribo esta carta no es slo para desearte lo mejor. Hay algo
que creo que debes saber, y te lo tengo que decir yo. No me gustara que lo
supieras antes por boca de otra persona, ya que ms tarde o ms temprano te
enteraras y tendras un nuevo motivo de reproche que hacerme. Creo que con
uno ya es ms que suficiente.

La noticia que te tengo de dar es una de esas noticias que no se pueden
ocultar demasiado tiempo. Y es una buena noticia: me caso. Todava me
cuesta decirlo, y al verlo ahora escrito en el papel me sigue resultando
extrao. S qu parece increble al principio ni yo misma me crea lo que
iba a hacer pero ya est todo decidido y a finales de este mes ser la
boda, una ceremonia sencilla en el ayuntamiento y despus una comida con la
familia ms cercana y los amigos. Me gustara pensar que en estos momentos,
mientras lees estas lneas, te ests alegrando por m. Eso querra decir
que has pasado pgina. Pero si no es as, lo comprendera. Ests en tu
derecho de no sentir alegra.

Por ltimo, slo quiero decirte una cosa ms. Sabes que has sido una
persona muy especial en mi vida y que nunca te olvidar (lo creas o no, es
cierto). Pero tambin comprenders que no sepa qu hacer con respecto a si
resultar adecuado invitarte o no a la boda. Voy a mandar la invitacin a
Luis, a Roberto, a Pedro y a los dems de la universidad. Me resultara
extrao que no estuvieras t con ellos, al fin y al cabo en mi memoria sois
todos inseparables y me recordis una poca inolvidable y muy feliz de mi
vida, la poca en la que t y yo salamos y en la que siempre estbamos con
ellos. Recuerdas el verano en el que nos fuimos todos juntos de camping?
Yo no lo he olvidado ni creo que lo olvide jams.

Pero tambin comprendera que no quisieras venir. Puede que sea lo mejor
para ti y quiz tambin para m. No lo s. Estoy demasiado confundida y
creo que al final lo nico que puede ayudarme es saber lo que piensas.
Siempre respetar tu decisin. Es lo mnimo que podra hacer por ti.

Espero tener pronto noticias tuyas. Hasta entonces,

Un beso. Elena.

Le la carta desde la primera a la ltima lnea una segunda vez, intentando
comprender. Al finalizar la segunda lectura sent que los ojos me escocan
como si me hubiesen arrojado arena en ellos, pero no llor. Me cost
contenerme, pero lo consegu. Despus volv a meter las hojas dentro del
sobre y guard la carta dentro de uno de los cajones de mi escritorio,
mezclndola a propsito con mis papeles desordenados, con las fotografas
que conservo de mis amigos en muchas tambin aparece Elena, con las
letras de las canciones que he compuesto con mi guitarra para ella, siempre
para ella. Tena la sensacin de que si no la apartaba de mi vista volvera
a leerla una y otra vez hasta volverme loco. Senta que algo sumamente
frgil se haba quebrado en mi interior y que, sin nada slido a lo que
poder aferrarme, volva a deslizarme en el profundo y oscuro pozo del que
crea haber empezado a salir. Por lo visto, estaba equivocado. Desde el
instante en el que le su nombre en el dorso del sobre y el corazn me dio
un vuelco, supe que no era cierto que la hubiese olvidado. Comprend que
era normal que no sintiera nada especial cuando estaba con otras chicas:
poda acostarme con todas las que quisiera, chicas como Carla de una sola
noche con las que calmar mi urgencia sexual, pero eso no significara nada
y nada tendra que ver con el amor puro y simple que senta por Elena y el
desgarro que me produjo su abandono. Golpe con rabia el aire al recordarlo
y despus me dej caer pesadamente sobre la cama. Me senta fatigado y
desesperado, como si acabara de descubrir que despus de una larga y penosa
travesa de ms de un ao por el desierto estuviera de nuevo en el punto
inicial, con todo el desierto por delante de nuevo y despus de haber
vaciado la cantimplora en el anterior viaje.

Decid que deba responderle en caliente, no esperar a que mi yo ms
razonable ocupara el lugar del despechado amante que bombeaba con furia
dentro de mi pecho. Deba aprovechar ese instante para responder que nunca
ira a esa ceremonia. La ceremonia... se me revolvieron las tripas slo
de pensar en Elena vestida de blanco dicindole s quiero a otro hombre.
Aunque no le conoca, en ese momento me senta completamente capaz de
matarlo a sangre fra, sin pensarlo, si lo tuviera delante. A falta de
pistola y de vctima, saqu una hoja en blanco y, sentndome delante en el
escritorio, empec a escribir. Este fue el resultado:

Querida Elena (espero que tu futuro esposo no se ofenda por lo de
querida). Siempre pens que tu desarrollada inteligencia te evitara
cometer errores tales como cruzar sin mirar la calle con el semforo en
verde, calentar un recipiente de aluminio en un microondas o casarte.
Compruebo con decepcin que me equivocaba. Seguramente calibr mal tu
inteligencia por una cuestin de orgullo. Me gusta pensar que las mujeres
de las que me enamoro tienen algo ms que serrn dentro de la cabeza, pero
por lo visto no sois muy distintas a esas putitas de minifalda que mascan
chicle y preguntan me queda bien el pelo as? antes de que se las tire
cualquier borracho un sbado por la noche. En fin, supongo que lo nico que
pretendas con tu carta es que yo te felicitase para as calmar tu mala
conciencia. No lo har, ni ahora ni nunca. Y, por supuesto, no ir a la
boda.

Espero que te arrepientas eternamente de lo que ests a punto de hacer.

Una cosa ms, a modo de posdata: confo en que cuando te canses de tu
futuro marido y vayas detrs del primer adinerado ingeniero que se cruce en
tu camino (ambos sabemos que no sera la primera vez) me escribas tambin
para contrmelo. Nada me har ms feliz que saberlo. En fin, los cornudos
somos as. Somos ms felices si sabemos que no somos los nicos.

Naturalmente, no tard demasiado en romper escrupulosamente en varios
pedacitos lo que haba escrito. No es que se hubiera calmado mi furia o que
me arrepintiera de lo que deca en ella: bsicamente, reflejaba con
bastante exactitud lo que le dira si la tuviera delante. Pero comprend
que tal vez era eso lo que ella buscaba. Si yo reaccionaba de la forma en
la que me peda el corazn, justificara que me apartara para siempre de su
vida. Para ella sera todo mucho ms fcil. As pues, aunque eso supusiera
tragarme un pedazo de mi orgullo, deba planear algo ms sutil, una
respuesta moderada que a la larga resultase mucho ms efectiva. Pero no se
me ocurra cul podra ser esa reaccin. Es complicado pensar cuando tienes
ganas de llorar y el corazn roto. Lo nico que se me ocurri fue recurrir
a la ayuda de un buen amigo. Ellos siempre estn ah cuando los necesitas.
Llam de nuevo a Too, esta vez desde mi casa. Y esta vez s descolg el
telfono.

Esa tarde de sbado Too vino a mi casa y trajo una botella de ron y una
bolsa con hielos. Yo tena refrescos y cervezas en la nevera. Me haba
propuesto que tomramos algo en casa para empezar, as podra ponerle yo al
corriente de lo que haba pasado, y que despus saliramos por ah a ver lo
que podamos hacer. A m me pareci una excelente idea. Todava me duraba
el aturdimiento por la noticia que haba recibido de Elena y, aunque saba
que no servira de nada, que slo era una ridcula expresin de mi furia,
me apeteca acostarme con una chica, fuera quien fuese sta. Aunque saba
que no resultaba demasiado lgico, esto era lo nico que se me ocurra para
aparcar momentneamente mi tristeza.

No tienes por qu darle tantas vueltas me aconsej Too. Haba escuchado
toda mi historia pacientemente, sin decir nada, asintiendo con la cabeza, y
cuando al final dej de hablar, agotado despus de ms de media hora de
monlogo, l se pas la mano por el pelo y resopl antes de hablar. Nada
cambia porque ella se case. Peor para ella, en todo caso. En cuanto a ti,
sigues igual que ayer. Ella no est contigo y no va a volver. Lo bueno es
que sigues siendo libre para hacer lo que te apetezca.

Aunque Too me haba escuchado con atencin y yo agradeca sinceramente el
esfuerzo que haca para comprenderme, no poda hacerse a la idea de que yo
no quera ser libre en esos momentos. Es ms, jurara que no volvera a
fijarme en ninguna otra chica en lo que me restaba de vida si eso supona
que volva a estar con Elena.

Esta noche saldremos por ah y conocers a la chica de tu vida hizo una
pausa para llevarse la copa a los labios y continu. Y maana te olvidars
de ella, como hiciste con la chica de anoche. Es fcil vivir cuando cada
noche es la ms importante y no te preocupa el maana. Es lo que yo intento
hacer y, sinceramente, no me va nada mal.

No le dije lo que pensaba: que a l le resultaba fcil porque nunca haba
estado enamorado de alguien como lo estaba yo de Elena. As, actuando como
haca l, sin dejar que los besos que reciba traspasasen su piel, resulta
sencillo olvidar. Pero ese no era mi caso.

Comimos algo antes de salir y despus cogimos el autobs en direccin al
centro. Nos bajamos en una parada cerca de la Plaza Mayor y, tras andar un
rato por ah, fijndonos en los grupos de chicas con los que nos
cruzbamos, entramos en el bar de siempre de la calle Huertas. All
empezaban siempre nuestras noches. Dependiendo de cmo se presentara la
noche, ms tarde nos reunamos en un bar cercano con el resto del grupo.
Pero si antes conocamos a alguna chica, nos las llevbamos al reservado de
un pub cercano en el que siempre ponen msica muy lenta y est
suficientemente oscuro. Estuvimos dos horas bebiendo martinis con limn
para no emborracharnos demasiado. Yo estaba an triste y miraba a mi
alrededor con desinters. Dos chicas rubias con aspecto de ser turistas
norteamericanas se sentaron cerca de nosotros y Too empez a mirarlas con
descaro. Era el primer paso de su estrategia. Pero ellas ya haban quedado
con otros tipos, y al aparecer stos dej de interesarse.

Cerca de la medianoche el bar, que estaba casi vaco cuando entramos, se
empez a llenar y la mayora de los que all se reunieron ya estaban
borrachos. El volumen de la msica estaba muy alto y me costaba entender lo
que me deca Too cuando hablaba. Todo el mundo a mi alrededor, excepto yo,
pareca estar de muy buen humor. Sin embargo, yo no consegua quitarme de
la cabeza a Elena.

A las doce y media Too reconoci que all no tenamos nada que hacer y me
pidi que furamos a otro sitio a probar suerte.

Siento haberte trado a este sitio dijo.

No importa. A veces hay noches malas como sta.

Una al ao, espero brome Too.

A esas alturas, a m me daba igual el sexo. Despus del rato que habamos
estado en el bar, rodeados sin ser tocados por la energa que emanaba del
deseo sexual y del alcohol, slo haba conseguido que mi dolor se hiciera
ms punzante. En ese momento slo deseaba regresar a casa y as se lo hice
saber a mi amigo:

A casa? me pregunt estupefacto. De ningn modo! No dejar que vayas a
hundirte en la miseria. Vayamos a dnde estn estos, seguro que con ellos
nos remos un rato.

No me apetece dije con decisin. Estaba decidido a no dejarme convencer.
Escucha, to. Te agradezco muchsimo todo lo que has hecho por m esta
tarde. Lo creas o no, me has ayudado mucho. Pero ahora quiero estar solo.

Me mir muy serio, con las cejas levantadas y un aire ligeramente
inquisitorial.

Seguro que ests bien? pregunt. No irs a hacer ninguna tontera?

Me re y l afloj la expresin seria de su rostro. Nos abrazamos antes de
despedirnos.

Est bien dijo; son como un padre que finalmente acepta que su hijo
llegue a casa despus de medianoche. Mrchate a casa. Maana te llamo para
ver qu tal ests. Podramos ir al cine por la tarde. De acuerdo?

De acuerdo acept. Iremos a la filmoteca a ver una de esas largusimas
pelculas chinas que tanto te gustan.

Vi a Too perderse entre la multitud. Yo fui a una hamburguesera cercana,
com una hamburguesa doble, beb Coca-Cola y, en cuanto se me despej algo
la cabeza, sal a la calle y empec a caminar de vuelta a casa. Me apeteca
dar un largo paseo en la noche y aclarar algo mis ideas. Andar me vino
bien. Empezaba a tranquilizarme y sentirme algo mejor, hasta el punto de
que llegu a plantearme si no habra llegado el momento de tomar la
decisin que haba aplazado por la maana. Qu poda hacer? Esa era la
pregunta que me haca una y otra vez. Senta que deba hacer algo para
arrojar fuera de m la spera sensacin de tristeza que haba dejado en m
la carta. S, pero qu poda hacer?

Dirig mis pasos hacia las estrechas callejuelas de la parte ms antigua de
la ciudad, aunque eso supusiera apartarme algo de mi camino. Al pasar al
lado de los bares me llegaba el murmullo animado de la multitud que rea,
beba y se lo pasaba bien en sus interiores abarrotados. Qu poda hacer?
Me volva a preguntar. En mi paseo me cruc con algunos grupos de
adolescentes visiblemente ebrios que pasaban a mi lado sin mirarme, como si
yo, una figura solitaria que camina en la noche con las manos metidas en
los bolsillos de los pantalones, no existiera para ellos. Tambin me cruc
con varias parejas que caminaban abrazadas, detenindose para besarse bajo
la luz amarilla que descenda de las farolas, dejndose acariciar por la
suave brisa nocturna de mayo. Eso me hizo sentir aun ms triste porque
estbamos en mayo, el mes de la primavera, las flores y el amor, y yo
estaba solo y mi chica se iba a casar con otro.

Qu poda hacer?

Lo nico que se me ocurri fue algo tan absurdo que me hizo sonrer.

Palp con la mano varias monedas que haba en el fondo de uno de mis
bolsillos. Haba llegado a una pequea plaza mal iluminada. Alguien se
haba dedicado a romper los globos luminosos de las farolas y slo haba
respetado, quin sabe por qu, la que haba justo en el centro de la plaza.
En un rincn varios jvenes formaban un crculo alrededor de un banco en el
que haban colocado una hilera de botellas y vasos de plstico. Era un
grupo de quinceaeros y al verlos pens en mis amigos, en Roberto, en Ivn,
en Pedro y en Luis, tambin en todos los dems, cuando tenamos su misma
edad y todo suceda por primera vez y pensbamos inocentemente que nada
podra hacernos dao: el sabor de la primera cerveza, del primer beso, de
la primera decepcin en el amor...

Las voces de los chicos resonaban extraas en la noche, amplificadas al
rebotar en las paredes de las casas. En un rincn de la plaza haba una
cabina. Dirig mis pasos hacia ella, lamentando no estar ms borracho para
hacer lo que iba a hacer.

Todava me acordaba de su telfono, aunque haca mucho tiempo desde que lo
marcara por ltima vez. Me coloqu el auricular en la oreja y dej que el
ruido de fondo de la lnea telefnica me ayudara a tranquilizarme. Despus
de uno o dos minutos, marqu. El timbre son cinco veces antes de que
saltara el contestador automtico. Me hubiera gustado escuchar de nuevo la
voz de Elena, pero tuve que conformarme con la voz grabada de mujer que nos
informa con monotona de que no hay nadie o no cogen el telfono. Despus
dej que sonara la seal que nos avisa para que dejemos un mensaje y empec
a hablar sin pensar en lo que estaba haciendo. Sent que mi voz era ms
slida y real que cualquier otro sonido de la noche. Cerr los ojos e
imagin que estaba solo en aquella plaza y que bastara con susurrar para
que mis palabras llegaran con nitidez a los odos de Elena, estuviera donde
estuviese en esos momentos. Bastaba con desearlo con la fuerza suficiente y
se hara realidad:

Buenas noches, Elena... dije tragando saliva antes de continuar. He
recibido tu carta hoy... Como dices, ojal pudiera alegrarme, ojal pudiera
desearos que seis felices t y l... pero la verdad es que no puedo.
Todava no. Tampoco creo que necesitis que yo os lo desee: s que seris
felices. Pero esto no tiene ningn mrito porque no es nada difcil serlo
cuanto t estas cerca...

La voz se me quebr un segundo. Despus continu hasta terminar:

Puedes estar tranquila, no voy a hacer nada que pueda comprometerte. Por
eso no ir a la boda. Creo que es lo ms adecuado y, como decas en la
carta, lo mejor para los dos. La verdad es que no consigo guardarte rencor
aunque lo desee. No me preguntes por qu. Hoy has hecho que me acuerde de
aquella vez que estuvimos de camping. Te acuerdas de aquella noche junto
al ro? Nos habamos reunido todos en aquel lugar para mirar las estrellas.
Entonces t te acercaste a m y me cogiste del brazo en mi imaginacin
vea la escena con una nitidez absoluta, como si acabara de suceder: poda
sentir el rumor del riachuelo que descenda saltando entre las rocas a
escasos metros de donde nos encontrbamos, y el calor de su cuerpo sobre el
mo al arrimarse; rastre en mi memoria la belleza de su perfecto cuerpo
juvenil, de la blancura y el roce de su piel desnuda, y de tantas otras
cosas bellas perdidas. Fue la primera vez que lo hacas y yo me qued de
piedra... Entiendes ahora por qu no puedo odiarte? Slo quera que lo
supieras. Espero que eso te haga sentir mejor...

Colgu porque no quera que me escuchara llorar. Me qued mirando la luz
que haba encendida en la ventana del segundo piso del edificio que haba
enfrente de m. Dese estar all dentro con una mujer buena y hermosa que
se ocupara de m y que me preparara sopa y tortilla todas las noches, que
al acostarnos pasara su pierna por encima de la ma y me dijera te quiero
antes de dormirme. Esa mujer tena el rostro y el cuerpo de Elena. Era como
si pensara en cmo habran sido las cosas si ella nunca hubiera dejado de
quererme y siguiramos juntos, felizmente juntos. Me enfad conmigo mismo
porque tener esos pensamientos no me ayudaba nada. No poda vivir
eternamente aferrndome a deseos imposibles.

Esa noche tuve un sueo extrao: en l yo apareca vestido de novio, con
chaqu azul oscuro y una flor blanca en el ojal, zapatos relucientes y
gemelos dorados en los puos de la camisa. Pero no era un sueo tranquilo
ya que yo estaba corriendo y consultaba el reloj a cada poco tiempo:
llegaba tarde. Despus de un largo rato corriendo por calles que vagamente
recordaba aunque no saba de qu ciudad se trataba llegu a la iglesia
dnde intu que deba casarme. Hice un ltimo esfuerzo. En la plazoleta
vaca un grupo de palomas levant el vuelo al pasar corriendo a su lado.
Sonaban las campanas tocando a boda, a mi propia boda, aunque yo no senta
ninguna emocin especial. Entr en la iglesia y comprend por qu no estaba
emocionado: en el altar estaba Elena, pero haba alguien a su lado que
vesta un traje idntico al mo, o tal vez era el mo, porque al volver a
mirarme llevaba pantalones vaqueros y una camisa azul de algodn. Me qued
de pie, paralizado en la puerta y sin atreverme a entrar, y alguien grit a
mi lado: Vivan los novios!

Y fue en ese momento cuando despert y no pude pensar para consolarme que
todo haba sido un sueo. Era, sencillamente, la verdad.

** Alberto Bellido Esteban
   alberbelli@latinmail.com
   Escritor espaol (Madrid, 1976). Trabaja en el rea administrativa.
   Textos suyos han aparecido en las revistas Macondo (Aranjuez, Espaa) y
   Metamorfosis (de la escuela de escritores Hotel Kafka,
   http://www.hotelkafka.com; Madrid, Espaa).



=== Poemas      Alejandro Flix Raimundo ==================================

*** La comarca infinita

No hay realidad ms grande que la vida
su infinita extensin todo lo abarca
incluso el amplio reino de la parca
al cual el hombre va tras su partida

Y no hay ninguna puerta de salida
que permita escapar de su comarca
su lmite final jams se marca
y nadie tiene de ella la medida

Estamos en su espacio prisioneros
pero es tan grande el mbito que ofrece
que libres dentro de ella nos creemos

As, con entusiasmo nos movemos
y grata la tarea nos parece
de vivir nuestros sueos pasajeros.



*** Las ruinas interiores

Hoy he visto mis ruinas interiores
y he visto mis penltimos secretos
vi abortos de magnficos sonetos
y momias de magnficos amores

Vi viejas alegras y dolores
proyectos que quedaron incompletos
y miedos misteriosos y secretos
que merodeaban sus alrededores

Pero no he visto al duende misterioso
que ha reducido todas esas cosas
a un espacio severo y silencioso

Ni vi a la fuerza oscura e insidiosa
que impide que ellas queden en reposo
y en las horas de sueo an me acosa.



*** De los hombres con alma

A los que nos dedican grandes obras
que aumentan el espacio de la vida
a menudo la suerte los convida
en sus falsos festines con las sobras

Pero ellos continan sin zozobras
porque saben que el alma no se oxida
y que al final la suerte seducida
ha de ser por sus mgicas maniobras.

Ellos saben que el alma es una ola
que por su propia fuerza se levanta
un fuego en el que el hombre no se inmola

y que el alma no es libre si no canta
aunque deba menudo cantar sola
...o teniendo un pual en la garganta



*** La existencia al desnudo

Aunque los hombres quieran adornarla
la existencia carece de atributos
ofrece el mismo aspecto
de un rbol al desnudo
por eso nunca hallamos su sentido
sino una larga serie de hechos brutos.
la vida es como el agua
no tiene gusto a nada
excepto para quienes tienen sed.



*** De silencios y de voces

Harto tal vez de or sus necedades
Beethoven entendi que haba llegado
el momento de aislarse de los hombres.

Cerr entonces para ellos sus odos
que enfermaron a fuerza de escucharlos
y busco en el silencio nuevas voces.

Quin sabe si en el spero aislamiento
donde se hace ms hondo el aislamiento
no hablaba este coloso con los dioses.

Quin sabe si el silencio ms profundo
no es en verdad un dilogo fecundo
que nos inspira nuestras creaciones.



*** El cansancio del ser

Perdidos los motivos
que ayer sus movimientos impulsaran
la vida contina por inercia
como si slo fuera una costumbre
a la que el ser ligado permanece
cuando ha perdido ya sus grandes fuerzas
porque la vida es terca y contina
a pesar del cansancio y la tristeza.
Este hombre que hoy est casi inactivo
desesperadamente an espera,
una nueva razn un nuevo impulso
una entusiasta empresa
y al escuchar las voces que lo llaman
escuchar el mensaje de la tierra
y habr de renovarse como un rbol
al transcurrir por l la sabia nueva.



*** El amor en la sombra

Desafiando al presente amargo y duro
que al hombre noble acecha amenazante
y al incierto futuro fascinante
tu cuerpo con mis brazos inauguro

Mi espritu angustiado e inseguro
se rinde ante el encanto de un instante
que lo impulsa a seguir hacia adelante
desafiando al destino ms oscuro.

Al unir nuestros cuerpos en la sombra
sin buscarlo encontramos un remedio
para la enfermedad que sufre el mundo

Disminuye el dolor, se acaba el tedio
todo se torna mgico y profundo
y el hecho de estar vivos nos asombra.



*** Variaciones sobre un tema oculto

Tan fuerte es el deseo de las almas
que ningn pensamiento les conforma
que ningn cuerpo logra contenerles.
Como regresa el mar hacia la arena
la enfermiza inquietud al hombre vuelve
sin conocer la calma ni el cansancio.
Circular como el paso de las horas
resulta nuestro esfuerzo indomeado
que gira en torno a un centro misterioso
al cual llegar en vano ambicionamos.
Y sin embargo el tiempo en su transcurso
parece a cada instante agregar algo:
una forma ms bella una manera
mejor de realizar los mismos actos.
ese es quizs el nico sentido
que tiene este montono fracaso,
tratar con el transcurso de los siglos,
de realizar lo mismo y mejorarlo,
soportar la embestida del destino
que ataca como un toro enfurecido
sin perder el valor al enfrentarlo...
y si uno de esos golpes nos derriba,
all donde terminen nuestros pasos,
en el lmite mismo de la vida,
mirar al horizonte y abrazarlo.



*** Mstico Nmero 1

Al cabo de un incierto itinerario
Que realizar de nuevo no podra
Persiguiendo una inquieta fantasa
Lleg hasta un sitio extrao y solitario

En ese sitio acaso imaginario
Que al hombre familiar le pareca
Anduvo sin ninguna compaa
Sin direccin, sin rumbo y sin horario.

Al encontrarse ante las altas puertas
Que encierran los misterios insondables
Not que stas se hallaban entreabiertas.

Entre destellos casi insoportables
Pudo entrever, por fin, las cosas ciertas
Que son para nosotros inefables.



*** El hilo de Ariadna

Segua intilmente dando vueltas
En torno a situaciones no resueltas

Girando siempre en torno al mismo espacio
Distante del paisaje y del palacio

Y era el onanismo de una magia
Que al mundo no cautiva ni contagia

E inesperadamente apareciste
Y hacia la nueva luz me condujiste

No s si eres la entrada o la salida
Del largo laberinto de la vida

Pero espero que seas el remedio
Que salva del dolor como del tedio.

** Alejandro Flix Raimundo
   gescar@bbt11.com.ar
   Escritor argentino (Pergamino, 1967). Licenciado en filosofa por la
   Universidad de Buenos Aires (UBA, http://www.uba.ar). Ha publicado tres
   libros de poemas. Textos suyos han sido publicados en la revista
   Cuadernos de tica, de la Asociacin Argentina de Investigaciones ticas
   (http://www.etica.org.ar), y en Perspectivas Nietzscheanas, as como en
   varias revistas de su ciudad natal.



=== Los tres hroes (Alesha, Dobrynia E Ily)      Ester Rabasco Macas ===

Empuja con ms fuerza gru Alesha o no conseguiremos sacarlo de aqu ni
maana aadi alzando la voz y manosendose la barba. En sus instantes de
silencio, colocaba los brazos en jarra y dejaba que la nieve le siguiera
engullendo las piernas... Diriga aquellas maniobras con una arrogancia
casi cmica, pues su rostro enrojecido revelaba que ya llevaba embuchados
varios vasos de vodka. Ms energa, hombres! insista inflando su
barrign de falsa impaciencia.

Aleeeeeeshaaaa empez a suplicar Dobrynia alargando las slabas, djate
de instrucciones y ven a cavar. Tendramos que desenterrar ms las ruedas
porque tan slo empujando va a ser imposible... y se pas el brazo por la
frente para llevarse de un tajo el sudor acumulado.

Est claro que si no me pongo yo, aqu no hay nada que hacer condescendi
Alesha e Ily lo mir de reojo para acabar estallando en una carcajada que
expuso su escasa dentadura.

A aquellas alturas de la maana, los neumticos de nuestro coche haban
desaparecido por completo, e Ivn, encajado en el asiento del coche, se
preguntaba en voz alta si aquel olor a chamuscado provena de los discos
del freno o de su desesperacin. Yo, por mi parte, observaba boquiabierta
aquella nueva reproduccin de los tres hroes medievales rusos an carentes
de caballo, pues el fin de semana no era precisamente lo que habamos
planeado con aquel viejo 4 x 4. Habamos salido de Mosc el viernes por la
tarde y habamos decidido pasar la noche en la ciudad de Riazn. El sbado
por la maana nos disponamos a atravesar aquellas tierras que habran
pertenecido, de haber existido, al joven prncipe Andrei de Guerra y paz y
que los padres de Ivn, en su difcil existencia, abandonaron en su
juventud para irse al extranjero. En pleno camino, absolutamente rodeados
de nieve, mi marido, de improviso, me haba sorprendido con un brusco giro
de volante: por all tena que estar el pueblo de sus abuelos y un todo
terreno nunca poda fallar... As que nos habamos salido de la carretera
al ver aquella semienterrada hilera de izbs de madera en la lejana...
Ahora, mientras observaba a aquellos hombres semisalvajes, intentaba
reconstruir el da, tal vez para convencerme de que todo segua una lnea
lgica y para asegurarme de que la providencia no nos iba a jugar una mala
pasada en pleno mes de febrero ruso.

Aummmm, ajjjjjjjjj, grrrrrrrrrrrr... Alesha grua como un autntico oso
recin despertado en mitad de su sueo invernal, sobre todo ahora que se
vea obligado a demostrar su fuerza. Ahhhhhjjjjjjj y entonces el gorro
dej a la vista su amplia frente atravesada por una cicatriz ya curtida.

Lo mejor ser que intentemos hacer una palanca con un par de listones de
madera para que el coche tenga por dnde avanzar... apunt Dobrynia.
Vamos a tu casa, Ily... Algo encontraremos... Y de paso nos traemos tu
pala...

Sin pensrmelo dos veces, al escuchar la decisin de los protagonistas,
acort distancia a duras penas hasta colocarme detrs de ellos, a menos de
un metro. Les segu totalmente sudorosa por el esfuerzo. El pueblo todava
se divisaba hundido en el horizonte, impregnado de un sueo eterno, a pesar
de la luz. La izb de Ily se hallaba en la calle principal, donde
resistan no ms de un par de viviendas ms. El resto agonizaba entre sus
propias ruinas. Y, a pesar de ello, la vida all perduraba sumergida, si
no... de dnde podran haber salido aquellos tres hombres justo cuando el
coche se nos qued clavado en el camino?

Queeee? asom Ivn la cabeza por la ventanilla del coche, me vas a
dejar aquiii? me grit ya desde la lejana. Yo no me molest en
contestarle, pero s le dispar una carcajada.

Era difcil desenterrar las piernas a la misma velocidad que Alesha,
Dobrynia e Ily. Y no quera perderme detalle. Adems, quera recordarles
algo fundamental, algo que nadie pareca haber pensado antes:

Oigan.... e infl el pecho para soltar de golpe la rfaga de palabras.
Qu haremos con el coche cuando logren traerlo hasta esta planicie? No hay
salida posible, no habr otra solucin que darle la vuelta y volver a
empujarlo por el mismo camino y casi cacare hasta llegar de nuevo a la
carretera.

No te preocupes, mujer, nosotros somos millonarios en tiempo me consol
Dobrynia.

S, adems seguro que despus nos consegus una botella para celebrarlo...
me gui el ojo derecho Alesha. Mi mujer ha preparado una buena olla de
patatas hervidas y no ira mal sumarles unas salchichas... Oye, con ese
acento tuyo... t no sers finlandesa? con lo que comprob que las razas
para l eran un misterio ms de la naturaleza.

Ya tengo las maderas... asom triunfante Ily. Venga, manos a la obra...

Los tres hroes atravesaban de nuevo la acuarela armados de palas y
listones, dispuestos a salir victoriosos de aquella afrenta con que el
destino haba interrumpido su inalterable monotona.

      (Este relato est inspirado en el cuadro Tri bogatyri -Los tres
      hroes- [1898], de V. M. Vasnecov).

** Ester Rabasco Macas
   esterrab@yahoo.es
   Filloga hispnica nacida en Lleida, Lrida (Espaa) en 1967. Es
   profesora en el Instituto Cervantes de Mosc (Rusia). Ha publicado
   diversas traducciones en colaboracin con otros colegas, entre ellas el
   cuento Bestial entre las flores y fragmentos de la novela Antes que
   anochezca, de Reinaldo Arenas, y la novela Un lugar llamado Antao, de
   Olga Tokarczuk. Ha sido colaboradora del suplemento literario semanal
   del Diari de Lleida (1991-92) y de la revista Jazzology (1996-97), de
   Lleida. Un trabajo suyo acerca de La sombra de Benito Prez Galds fue
   incluido en Narrativa fantstica en el siglo XIX (Espaa e
   Hispanoamrica), de las editoriales Dejaume Pont y Milenio, de Lleida
   (1997).



=== Dos poemas a Caracas      Gloria Cepeda Vargas ========================

*** Caracas a las cinco de la tarde

      Adis locura de mis treinta aos...
      Carilda Oliver Labra

Cinco en punto. La tarde
se sienta en las esquinas.
Hora de las mujeres que empezaba
a desvestir el viento.
Hora llena de ojos
de no querer y s querer. De pjaros
oscuros como el vino.
Como un tambor
el dulce ardor
resuena
y envenena
la estruendosa marea del amor
porque el momento no es
para uno o para tres
el aire es solamente para dos.
Y la verdad
de la ciudad
se echa a correr sin antifaz
y el corazn se embarca en el revuelo
de un acorden que acaba de atracar.
El alcatraz vigila
gatos y calamares liban en tu alel
los faroles se acuestan de cabeza
nada es igual aqu.
La Caracas ceuda
se acaba de marchar
es la hora propicia
para morir sin naufragar.



*** Ayer

Qu se hicieron los grillos que bajaban
con la niebla del vila?
La noche
tiene los pies mojados
de tanto recorrer a la intemperie
los cielos ateridos.
Dime amarilla flor de araguaney
primavera quemada en la garganta del cristofu
dnde vol la luna a media sal
que rizaba la ola
fugaz?
qu se hizo? Navego hacia atrs
Caracas se ha dormido
lejos del mar.

** Gloria Cepeda Vargas
   gloriacepe@hotmail.com
   Escritora y periodista colombiana (Cali). Residi en Caracas (Venezuela)
   durante muchos aos. Ha publicado los poemarios Bajo la estrella (1954),
   Poemas de los hijos (1960), Cantos de agua y viento (1996, ganador del
   Premio de Poesa Jorge Isaacs 1995, otorgado por la Gobernacin del
   Valle del Cauca), Carta a Manuel (1996), Poemas del exilio (1999) y En
   Colombia y ahora (2003). Pertenece al Crculo de Escritores de
   Venezuela. La Cmara de Comercio de Popayn le concedi en 2006 el
   ttulo de Personaje Cultural del Ao.



=== Vitrum      Mario Morenza =============================================

                                           Lo que te gusta te da nervios.
                                           Juan Villoro, Materia dispuesta.

                              Uno siempre se ve invisible en el recuerdo.
                                          Ricardo Piglia, Prisin perpetua.

A Adela el primer hueso se le quebr a los siete aos cuando corra al
colegio para no llegar tarde. El yeso le momific por dos meses el brazo
derecho y se lo firmaron tantas veces que su indescubierta alergia a la
tinta le produjo una gripe de cama. Aprovech el reposo para leerse Las
aventuras de Tom Sawyer y aprender a ser zurda. Su tendencia a caerse desde
nia se notaba ms ya que una cada equivala a semanas de carreras a
hospitales a hospitales a hospitales y farmacias tan surtidas como los
colores de su uniforme de primaria: blusa marrn y falda gris. Sus paps,
Guillermo y Ximena, optaron por protegerla con rodilleras y casco de
skaters. La primera vez que los us lleg con retraso y al entrar al saln,
sus compaeritos pensaron que se haba adelantado el carnaval. Guillermo,
al verla llegar a casa, dar un portazo, tomarse un vaso de jugo y
reventarlo contra el piso con la cara descompuesta por el llanto, entendi
que seguir vistindola as le acarreara trastornos psicolgicos.

Cuando Adela cumpli doce aos una ta tuvo el desacierto de regalarle una
Barbie enfermera. De la mueca slo qued el cabello, pareca una Barbie
post-ataque-de-violacin, con toda la ropa deshilachada. No es un misterio
que el diminuto uniforme, impecablemente blanco junto a esa maletita en
cuyo centro resaltaba la emblemtica cruz roja, le rememor los traumticos
das de terapia.

A los trece Adela ya usaba lentes que competan en grosor con las lupas.
Unas muletas para los ojos, razon al quinto mes de esa edad con la
lucidez de un prroco o el desvaro de un enfermo atosigado de morfina. En
fin, razon, si se puede llegar a razonar a 40 grados de fiebre.
Resumiendo, Adela quera sus lentes para releer Tom Sawyer.

Adela tena dos hermanas, o las dos hermanas, Aleida y Ada, la tenan a
ella. Aleida, la del medio, exhiba una personalidad que era el opuesto
absoluto de Adela. La ms pequea era Ada, cuatro aos menor que Aleida y
ocho menos que Adela. Los embarazos de Ximena se disponan en perfecta
progresin aritmtica. Ada no tena personalidad, o al menos no se poda
hablar de personalidad a esas alturas de la vida, era un naufragar de
comportamientos entre sus dos hermanas, un naufragar que estaba buscando un
puerto donde encallar o estrellarse como los vasos de jugo y brebajes que
de tarde en tarde lanzaba Adela contra piso o paredes.

En la pubertad, Adela asumi prudencias rigurosas. Caminar por una acera o
por una cuerda floja era bsicamente lo mismo. Una acrbata tena tantas
precauciones en el trapecio como Adela al subir o bajar escaleras. Ir al
bao lo consideraba un deporte extremo. Tambin su vida anduvo por una
cuerda floja: de los siete a los quince tuvo veintinueve fracturas,
destacan doce en la pierna izquierda y una craneal que por centmetros la
deja en coma (aunque a decir verdad, fue otro punto y seguido para su
estadstica de lo acontecido). A los diecisis su cuerpo en gran parte
estaba rayado por cicatrices quirrgicas.

La playa era un territorio que nunca visitara, al menos no en traje de
bao. Playa era una palabra impronunciable ante ella. Claro, se poda
editar un diccionario de palabras-impronunciables-ante-Adela y uno tena
que concentrarse en lo que hablaba para no herirla. Un adverbio de tiempo
poda ser devastador. Cuando una amiga ma de cuarto ao la invit a pasar
unos das en Cima Mar, me provoc azuzarla ah mismito, delante de Adela.
Pero la cordialidad o la insidia de Julia, as se llamaba o le llaman a
nuestra condiscpula, redujo la frecuencia de sus fracturas: en cinco meses
Adela no supo de yesos ni de clavos y no porque su estructura sea se
fortaleciera. En esos cinco meses Adela se clav a la cama toda lgrimas y
ahhhhh. A partir del segundo mes comenz a leer y promedi cuatro libros
por semana que yo mismo le sacaba de la biblioteca de Centro Cultura. Tres
psiclogos desfilaron durante ese tiempo por la habitacin de mi amiga. El
de ms xito logr recibir una frgil bofetada. Hubo un cuarto que prob
con la hipnosis, pero, en la fase media, Guillermo orden que parasen vaya
a saber por qu.

Yo creo saber por qu. Pero tambin creo que no es importante. O s, pero
ya no ahora, cuando no vale la pena hablar de lo que pareca insignificante
e imposible, o de los muchos posibles que crea importantes. A los das de
regresar con Julia de Cima Mar, volv a reanudar mis visitas a Adela o a
las hermanas triple A, como les llam Julia. Tambin reanud mis clases de
guitarra. El mar estuvo verde por all. Uno nadaba y cuando abra los
prpados no poda verse nada. A la noche me ardan los ojos y sent que
unos bichitos me caminaban por dentro de ellos, unos bichitos con patas y
manos arponeadas para abrirse paso. Apenas pude abrirlos para ver la nuca y
el revoltijo de cabellos del cuerpo que apretaba, la espalda de Julia. De
yo abrazar a Adela cuntos huesos le partira, pens eso y me odi por
pensarlo. Los ojos rojos por una semana, por el odio a s mismos y, claro,
el salitre. Gast tres potes de colirios. Un da la Policosta me detuvo
caminando por el malecn para hacerme preguntas necias sobre vicios. Le
respond que qu vicios puede tener Samuel. Al rato me soltaron con una
bolsita de manzanilla y otra de hielo.

Adela no soportaba la msica alta que pona Aleida. Le atormentaba y
empezaba a gemir, como temiendo a que se le rajasen los tmpanos. Un ao
despus del desfile de psiclogos, el 17 de junio, ahora lo recuerdo bien,
fue a verme tocar. Yo tocaba guitarra con el grupo del Liceo. Yo, Samuel,
aunque ayer no era ni soy el yo de hoy, que recuerda un ayer latente, no
sabe cmo desclavarse los recuerdos. Me llaman Samuel y a veces me llamo a
m mismo Samuel, romanos y su aire de simpleza cuadriculada. Adela siempre
me hizo poner el demo en el CD player antes de irme. A veces cenaba con
ella y Aleida, pero los das que no tena clases en Centro Cultura. Para ir
a clases tena que agarrar como tres autobuses. Quedaba al otro lado de
Intraciudad. De regreso coga un taxi, si no llegaba a media noche, sobre
todo en aquella poca de lluvias impredecibles, de atascamientos viales
impredecibles, en fin, de impredecibles.

La ltima vez que vi a Aleida no me desped y, si lo hice, ese gesto estuvo
ms cercano a vedar un chao o un hasta maana, me saludas a tu mam.
Despus de la Pro que organizamos en su casa las cosas cambiaron. (Los
recuerdos me llegan distorsionados y tengo que afinarlos, pensar con los
odos.) Mejor que ni le hable. Si por casualidad abre la puerta, cuando un
futuro Samuel recuerde lo que recuerda y piensa ahora, y a la vez que
prefiguro a un Samuel inminente, revivo a otro que camina por la vereda y
que sola estirar sus pensamientos y adoptar poses poticas leyendo a
Huidobro para robarse las letras y las miradas de sus amigas en el Liceo, y
qu pantallero era con la silueta de la guitarra colgndole del hombro. Y
si por casualidad me atiende ella, no caer en su poco desarrollado juego de
ironas. Le faltan cinco neuronas para ser sarcstica. Es insoportable. (El
techo de mi habitacin se hace ms pequeo, como una pantalla vaca, una
foto velada.) El timbre hace creer en la temporada de chicharras. Ah, eres
t, dijo, y el portazo casi me despeina. Not que tena el pelo amarrado
con una cola. Creo que la envolva una toalla. Trat de mirar por la
ventana pero el reflejo de un sol duplicado me hiri la vista. Me sent en
los peldaos previos a la puerta. Al rato sent la cerradura agitarse. Me
aporre la puerta con saa. Samuel, disculpa, ya puedes subir a ver a mi
hermana, ya me estaba preguntando si no venas, dijo, y en eso apareci un
tipo como de metro noventa que la agarr por la cintura y empez a morderle
el cuello como a un gatito. Casi tuve que pedirle permiso al monstruo de
amapuches felinos para entrar. ste tena el pelo mojado. Samuel ya lleg,
le dije a Adela, y si estaba dormida o si slo simulaba estarlo, abri los
ojos lo necesariamente rpido como para que no dudara que haba tomado sus
pastillas energizantes. Su piel vidriosa la de sus manos y rostro eran las
nicas que no estaban enyesadas delataba, al menos, la presencia de venas,
parecan culebrillas azules, culebrillas azules y rosadas. Y una vez se
lo dije con toda la ternura de la que me sent capaz. Si quera piropearle,
tena que triplicar mi prudencia. El comentario la hizo enmudecer. Y las
ganas anacrnicas de abofetear a ese Samuel regresan con tal sinceridad que
siento mi hgado retorcerse. Ese Samuel, estoy seguro, sinceramente seguro,
sinti cmo esa idea se le fracturaba y lo rasgaba con filosas astillas en
algn lugar dentro de l. Esos mismos trozos desperdigados de memorias, de
pequeas ideas, me llevan o me arrastran o me empujan hasta ese 17 de junio
en que mand a quitar las sillas para que la gente brincase como loca
cuando el concierto entr en calor. Mi decisin ignor las consecuencias y
qu consecuencias si ni saba que Adela estaba all entre la bruma de
brazos y cuerpos espasmdicos que se flagelaban con su msica. Y qu
consecuencias si a ltima hora Guillermo, condescendiente, la haba dejado
ir, total, tena como ocho meses que ni un rasguo y el concierto iba a ser
en sillas de fiesta: algo inconcebible a fin de clases.

En otra rumba que instal Aleida como delegada de curso, la Pro, Adela
sufri un quiebre psicolgico. Sus padres se haban ido de vacaciones
aprovechando un puente. Como a las dos de la maana, Adela se levant a no
s qu y me vio estrujndole los labios a Aleida por supuesto que con los
mos. Casi todos pusieron cara de pupilas dilatadas cuando apareci en
camisn de dormir, al menos los que nicamente haban odo hablar de cuando
no me consigo y ms que llamarme grito mi nombre, por otro, un nombre
secreto que slo Adela conoca. Aunque no s si a su hermana, o a sus
hermanas, con el tiempo, con los imprevistos, las habr puesto al tanto de
mi nombre (falso). Me sent un poco culpable por lo ocurrido, no en la Pro,
sino en el concierto. Llega el momento de que yo sea l, porque yo no soy
el mismo de hace diez aos ni 17 de junio y ms cabello. No es fcil. No es
fcil. Uno se ve invisible en los recuerdos. El Samuel inmaduro, con ganas
de triunfar de aquellos aos, convenci a los padres de Adela para que ella
fuera a verme. Siempre le haba contado lo de los ensayos y que iba todo en
marcha. Sacamos como diez demos para repartirlos a las disqueras, pero no
tuvimos suerte. Y si no hubiera sido por el toque del viernes pasado, no
recordara tantas cosas que crea olvidadas. Cada uno de nosotros somos
dos y fuimos cinco: teclado, voz, bajo, batera y guitarra se qued con un
demo. Yo el mo se lo prest a Adela, ya por el tiempo poda considerarlo
un obsequio. Y hablo de y recuerdo el 99, tan lleno de todo, tan ltima
cifra, graduacin. Recuerdo las veredas con sus nmeros Adela. Lo que hizo
fue gritar que ella me llamaba por mi nombre secreto y que nadie ms que
ella lo saba. Comprob el alto grado de insensibilidad de Aleida pero
igual segu estrujndole los labios. Le serv otra bebida o creo que le di
un poco o un mucho de la ma. Descubr que su sensibilidad la tena en la
nuca.



Te estabas haciendo la dormida, Adela?, le pregunt. Hoy habl con Julin
y est desesperado dijo. Sabes cmo es l. Nunca est de acuerdo y espera
a que yo diga algo para irse por lo contrario. Y le digo que no le
conviene. T crees que se divorcie?, pregunt y yo le pregunt que cul
cancin quera que le tocase Samuel. Menos yo...

En el coro se me revent una cuerda. Adela empez a gemir como si a ella se
le hubiera reventado un cartlago. Se debi escuchar en toda la casa. Ada
surgi de debajo de la cama y se qued en el umbral. Tendra como ocho
aos. Asustada. No intent entrar despus. Supl la cuerda y Adela, en un
arranque de vanidad, dijo que ya haba suficiente msica por hoy y que
mejor leyera un cuento de Felisberto Hernndez que me atrap. El libro me
lo llevara ese da para que no le cobraran mora. El cuento trataba de unas
muecas que aparecan o desaparecan. Le concentrndome para pronunciar
bien cada palabra. Slo quebr la voz cuando sent la puerta de la calle
abrirse y cerrarse y la del cuarto abrirse y la seora Ximena que pareci
atrapada por el cuento tambin. Eran como cuarenta pginas y a razn de dos
minutos por pgina, en menos de hora y media terminara.

Samuel tiene sed, me acuerdo que dije para ahuyentar el pudor y las
fluctuaciones por dos hojas. Ximena trajo limonada y le dije que era
alrgico a los ctricos. Y eso?, pregunt y le contest que mi garganta se
irritaba con tan slo unas gotas de naranja. Fue por agua y all segu
leyendo. Antes de irme habl con Ximena. Habl mucho rato. Hubo un momento
en que la conversacin se volvi inaguantable (para m y posiblemente para
ella). Un dilogo construido con puras palabras protocolares. Siempre
apliqu con los paps de ellas ese cdigo oral, el diplomtico, el que
acostumbran en las embajadas o en los actos polticos, en fin, el
protocolar. Entre tantas hijas hembras quiz ya habra perdido, aparte de
la posibilidad de un hijo varn, el roce con uno. Tal vez me vea como a un
hijo o me trataba como ella quiz hubiera tratado a un hijo. Yo miraba
intermitentemente hacia la puerta, a ver si llegaba Aleida mientras
conversaba, o creo que me limitaba a escucharla y agregar, tambin,
intermitentemente, algunos aj. Pero esa puerta careca de propiedades
adivinatorias. Ximena pareci advertir que la escuchaba desde una nube y se
despidi de m con un beso maternal, un beso en la frente, para afianzar
sus sentimientos filiales y dijo que aprovechara las clases, que no todo el
mundo poda tomar clases de guitarra, o no todos los que consideraban a la
guitarra el mundo. Le son a haik lo que le dije. No te olvides de tu
sobre, Samuel. Nos vemos el jueves y aprate, pap, que llegars tarde. Y
ms extrao le son ese pap, invirti el escalafn filo-artificial que yo
infera, colocndome en un peldao superior al de ella. Despus se puso a
llamar a Ada a quien no encontraba. Recog mi sobre que estaba visible en
la mesa. Recuerdo que lo abr antes de llegar a la parada de autobuses para
completar el pasaje. Al irme, o no s si fue el lunes o ese mismo da,
corr al bao y vi, mientras orinaba, unas pantaletas de Aleida, diminutas
y hmedas de sudor o de agua de ducha. Tena el pelo amarrado con una cola.
Y creo que la envolva una toalla. An las conservo. Quizs las mismas que
alguna vez le arranqu en ese mismo bao al que me arrastr o me empuj un
fin de fin de semana, como si fuera una cpsula desconectada de toda la
casa, donde nadie poda acceder ni sospechar. Ella haca ejercicio y creo
que esperaba a que alguno de los psiclogos terminase su sesin en la para
ese entonces concurrida alcoba de Adela. Aleida se coloc frente a m, en
la sala. A mitad de una serie de abdominales me pidi ayuda: Apyate sobre
mis pies, Samuelito, para que me hagas peso. Arriba y abajo, arriba y
abajo. No pasaron muchos minutos cuando ya paraba y estoy muy mamada, me
duele la ingle y tengo un morado que ni s cmo. Se subi el body para que
advirtiera un hematoma. A esa acumulacin de sangre extravasada le sospech
su origen en un pellizco de su amante de turno. Estaba sudadita, en la
alfombra. Mansa y que aqu no, que en el bao. (El bao donde baj la
palanca del inodoro). Le ofrec la toalla para secarle el sudor. La
rechaz. (Abr el grifo. Me lav las manos) Termin agarrando las
pantaletas. (La toalla para secarme las manos y los gritos de Ximena
llamando a Ada, tocando la puerta. No, no, seora, es Samuel, seora
Ximena). Y tuve que salir al rato y ella se qued.

Todo tuvo el espasmo de lo que est a punto de no ocurrir. Pas mes y medio
despus del 17 de junio y los paps de Adela se fueron de viaje para
Houston, con las muchachas. Y lo que son las cosas. A la semana la
Intraciudad estaba baada en sangre, como si la hubieran pasado por un
spremipomodoro. Vidrios quebrados por todos lados. Se respiraba. No se
respiraba. Se respiraba. La gente evitaba respirar, como si entre la
incertidumbre y el aire hubiera un muro que las hacan dos actividades
disociadas. Mi familia y yo tuvimos que partir a casa de mis abuelos, una
casa grande y hermosa, llena de terrenos para el cultivo, y, sobre todo,
llena de hipotecas. La pantaleta de Aleida me trajo problemas con mi madre
cuando desempacamos. No volv a ver a ninguna de las hermanas triple A
hasta el mismo tiempo que llevo recordando lo que pensaba olvidado.



No supe nada de ms nadie. Recuerdo que trat de llamar a algunos
compaeros de Liceo y del grupo. Nunca las lneas agarraban, o sonaban
cinco, seis, diez veces y caan. Luego me enter de que fueron cambiados
todos los nmeros de Intraciudad. Pero ya hemos vuelto. Tenemos dos meses
aqu. Nos vinimos con los abuelos: la desercin territorial se reverta. La
casa en Intraciudad estaba intacta, algo inusitado y aterrador, como si el
tiempo no hubiese pasado. Fuera conclu mis estudios de guitarra. Al llegar
aqu no me cost encontrar al bajista, viva a pocas cuadras de casa. Era
al nico, de hecho, a quien poda encontrar. Los dems estaban muertos o
desaparecidos. Desaparecidos: un eufemismo que en vez de aplacar a Samuel
lo que hizo fue revolverle el estmago y por la mente sinti una sacudida
de recuerdos, ser un desaparecido es estar doblemente muerto. Samuel dijo
que qu mierda y se sinti un poco culpable. El bajista no le reproch
nada, que l tambin se haba ido. Tarde, pero que haba podido irse, que
regres hace tres, cuando la situacin mejor y tena un grupo y
necesitaban un guitarrista, que quera verme tocar, que cmo estaba, que
senta lo que haba pasado, que en dos semanas podan tocar, que las cosas
le iban de mal en peor y necesitaba dinero para pagarle la escuela a un
hijo que tuvo con una compaera de Liceo de la que yo nunca me acord. A
una semana del concierto, tenamos cartelones pegados por toda Intraciudad
y anuncios en la prensa.



A Samuel se le revent la cuerda La, y las dos ltimas canciones las toc
con la escala musical mutilada. El pblico estaba tan embriagado que no se
percat siquiera de la trifulca a la orilla de la barra.

Desmontaron los instrumentos. Met la guitarra en la camioneta del bajista
y regres al local. En la barra ped una cerveza. Una chica se me acerc
tanto que, presum, anhelaba tejerse a mi chaqueta. La sostuve y sorte sus
pasos entre la alfombra decorada con esquirlas de botella y un manchn
rojo, casi simtrico, que imitaba al test de Rorschach. Ella all sigui
rozndome, como queriendo esbozar una nueva coreografa. Su maquillaje y
dems emperifollamientos hacan pensar que haba asaltado los vestuarios de
un circo dark punk. Por las prendas y accesorios no era difcil
pronosticarle una tortcolis.

Debera preguntarme cmo te llaman, dije y ella contest que me conoca,
que saba quin yo era pero que quiz no me acordase. Los ojos de la
muchacha ms que hablar, parecan gritarme, como si en lugar de retinas
hubiera cuerdas vocales detrs de ellos. La mirada le confiri un aire de
desamparo que me sedujo. Ya en la camioneta le pregunt que cul era el
enigma. Una respuesta fue sustituida por un gesto que parodiaba a una mujer
fatal de un filme de mafiosos: el mecanizado encendido del cigarrillo. Qu
edad tienes?, le pregunt. Como 19, contest. El inquietante de verdad no
sabes quin soy que sigui le sum diez aos. Y yo como 37, le menta, le
ment irnicamente. Interesado en el cmputo de su edad ahora me interesaba
en deslizarme al fondo del enigma. En los minutos que tard en llegar a una
posada slo me deslic por calles. No supe qu decir. Le suger que
jugramos a adivinar y ella me advirti que se caera de espaldas si
acertaba, o si ella misma me revelaba el enigma. Igual, el resultado va a
ser el mismo, dijo, repiti, como tres veces. Luego atac con una frase
prefabricada: La cama amortiguar la cada. Su propuesta estuvo acompaada
por un carrusel de volutas de humo y por mi breve descontrol del volante.
Ella ri con un desparpajo que irrespetaba decibeles.

En efecto, el vaticinio newtoniano se cumpli. Ca. Cayeron mis recuerdos
uno a uno hasta hoy que me estoy contando todo esto tirado en mi cama. Y
hoy, este Samuel, desplomado, mirando al techo, desclava de su mente algn
otro indicio de aquellos aos. Y slo se topa con una superficie blanca y
plana, sin lneas que delimiten un norte o sur, sin seales que indiquen
los pasillos de esta memoria ma y tan ajena.

Ibas a mi casa dijo dos o tres veces por semana a visitar a Adela. Te
sent una vez entrar al cuarto de bao con Aleida. Yo sola jugar al
escondite conmigo misma y as pasaba horas, hasta que se daban cuenta de mi
ausencia y vueltas por aqu y por all y al fin me encontraban. Yo estaba
en la baera una vez que entraste con mi hermana. Las puertas corredizas me
ocultaban. Ya haba visto a Aleida que entraba al bao con otros muchachos,
pero nunca desde dentro. A ella le faltan dos semestres en arquitectura y
qued seleccionada para el proyecto de la reconstruccin de Intraciudad. Le
van a pagar bien, dijo. Y Adela?, pregunt. Ella se fue hace dos aos,
unas semanas antes de la desocupacin de Intraciudad. El ochenta por ciento
de su cuerpo era de prtesis. Estaba convertida en un monstruo, candidata
segura para una posible nueva versin de Freaks. Le haban quitado los
brazos. Yo no s cmo mi pap la dej sufrir tanto. Cuando nos fuimos a
Houston, a ver si podamos operarla, yo estaba muy chiquita y esto lo supe
por mi hermana. Quedamos mal econmicamente. Los mdicos dijeron que s,
que todo saldra bien. Todo indicaba que vala la pena. Lo nico que
hicieron los hijoeputas fue facturar y fracturarla. De la operacin Adela
sali en coma. Ella, das antes de la Vitrum, la segunda operacin, tena
cmaras por dentro que monitoreaban cmo se le mova todo, lo que faltaba
era que proyectasen lo que ella pensaba. La agarraron de conejito de
indias. Cuando sali del coma, lo primero que hizo o lo nico que haca era
repetir el nombre de un chamo. Mario, Mario, Mario, el nombre. No s si
sera de las historias que se contaba y nos contaba a todos. Los
medicamentos eran fuertes. A veces deca el tuyo, Samuel, Samuel, Samuel,
que pusieran el demo, que la fueras a ver, deca, gritaba.

Ada se ech a un lado y adopt una figura fetal, se qued inmvil y
callada, como si sus pensamientos estuvieran jugando al escondite. Luego
agreg: Hazme lo que le hacas a mi hermana. Tengo la guitarra en el carro,
le dije. Y ella dijo: No, tontito. A Aleida. Gustabas a mis hermanas. No
paraban de hablar de ti. Aleida no fue al concierto, porque no estaba
segura de que eras t y pensaba que eras desaparecido.

Cuando le pregunt si estaba bajo el efecto de algo, opt por quedarse
callada. Cuando me pregunt boca abajo, con la voz desentonada y soportando
mi peso, si me acordaba de ella, redobl mis embistes. En la maana la
acompa hasta una estacin de autobuses. Me dio su direccin. Su nueva
direccin.



Hoy, en la tarde, fui a su nueva casa. Me atendi una mucama. Me hizo pasar
y que por favor tomara asiento y esperase a que Ada se arreglara para
recibirme. La mucama me ofreci jugo de naranja o parchita, que cul
gustaba. Le dije que nada ms tomaba agua, gracias. Al rato lleg Ada.
Hablamos. Me sigui contando todo. Me dijo que sus paps estaban de viaje y
que en Houston estuvieron a punto de separarse. Me dijo que quera estudiar
diseo y montar una compaa con su hermana. Me dijo que era una mierda, no
Aleida, sino ella. Me dijo que necesitaba ayuda y que si yo la poda
ayudar. Me dijo que estaba sola. Me dijo que el mundo estaba dentro de
ella, que le dola como debe doler un tumor. Me dijo que no me fuera a las
seis sino a las siete, que le hiciera compaa. Nos pusimos a escuchar
msica. Entre los discos encontramos el demo que le prest a Adela diez
aos atrs y daba por regalado. Me lo devolvi.



Acabo de terminar de escuchar el demo. La guitarra estaba algo desafinada.

** Mario Morenza
   jedyknight70@hotmail.com
   Narrador y cronista venezolano (Caracas, 1982). Actualmente est por
   presentar tesis en la Escuela de Letras de la Universidad Central de
   Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Ha participado en los talleres
   literarios de Luis Felipe Castillo, de crnicas de Alberto Barrera
   Tyszka y Escribas de narrativa, bajo las riendas de Oscar Marcano. Es
   creador, coorganizador, guionista y animador de los Fotorecitales en la
   UCV. Ha obtenido el Primer Lugar CVA 60 aos (2001); 2 lugar en el
   Festival Literario UCV (2002), por Crmenes ms sazonados; 2 lugar en
   la Bienal de Cuentos de la UCV (2004), por su libro Extraas siluetas;
   mencin de honor en el Primer Premio Nacional Universitario de
   Literatura (2004), por su libro de cuentos MM; ganador del Concurso de
   Crnicas de la UCV (2005); finalista del concurso Sacven 2005 por su
   relato Vitrum, y el Premio Artstico Cultural UCV (2006). Mantiene los
   blogs El Blogque 4 (http://elblogque.blogspot.com) y Las Frases de la
   Semana (http://lasfrasesdelasemana.blogspot.com).



=== Poemas      Johnny Barbieri ===========================================

*** Diez

Cuatro espaldas decrpitas componen las paredes de mi casa
los ojos miopes son las ventanas por donde entra el verano
con sus viejas trivialidades ya olvidadas
la puerta es una enorme boca con incisivos amarillos
hay una oreja roja diseccionada
una luz tenue dispersa
y un surco de centellas abrindose paso por donde
crece la hierba
En una de las espaldas he pintado el mar
y sobre ella un navo en llamas
y sobre el navo un caballo de obsidiana huyendo
                          despavorido por el campo
En mi sala hay muebles de cristal
una mesilla de mimbre
dos candelabros
y una utopa despedazada tirada por el suelo
En la ventana
tengo una estatua de sal de Dios en el horizonte
creando el mundo
all est la griega mirndonos a travs del vidrio
all estn sus grandes ojos buscndonos
de lado a lado por toda una vida
Tengo un perro con espuelas y con la noche rabiosa
es negro
y tiene hormigas en la espalda
En mi habitacin hay veintitrs flores petrificadas
un rayo clavado en el suelo
algunas calles desconocidas por donde
voy huyendo de la noche
Tengo por espejo un lago
una hielera de das de invierno
cuatro ranas muertas colgando de la vieja vitrina
Hay un desierto al este por donde sale el sol
por ratos camino a solas
recordando cosas y cosas
hasta que llega la hora de volver
y estoy solo
solo otra vez con un atado de nervios
y un silencio sepulcral
quizs hubiese preferido abandonarlo todo
ir a Pars puntual a los diecisiete aos
casarme con la griega en Santander
dosificar mejor estos martes interminables
Pound estara mejor acomodado en mi cajn
y yo ya no estara buscando a nadie
por estas cuatro paredes del cuarto donde me desangro
hasta morir.



*** Diecisiete

Un atad para Rosa Vrbel
busco un atad rojo para sus escupitajos
una hora del da para construirle el camino
por donde ir exhumando muertes
Rosa nutica   Rosa asctica   Rosa agnstica
toda rosa reluciente
Mara Rosa Vrbel tuvo para s
los fantasmas que llegaban por las tardes
y se tragaban la luz de sus ojos
Cog una rosa del jardn
y la rosa me clav sus espinas y me cort las venas
habit mi alcoba
mezcl su sangre con la ma
se amarr a mi cuerpo por siglos
La rosa se hizo un puado de lumbre
e ilumin la vida   mi vida
esta vida que escog para vivirla
tirada hacia las cosas que ms amo
hacia la real irrealidad de siempre
all donde estoy atado a tu piel
a tus entraas
a tu Cracovia natal
Rosa Vrbel tiene la edad de la media luna
el cuerpo de los quejidos que nadie soporta
tiene por sueo la podredumbre de los pasos
que se van para no volver
de las mariposas que vuelan y se parten en dos
en DOS largos gritos
Es dos de octubre y los rboles se parten en dos dos veces
en dos las rosas
en dos los caminos por donde regreso a casa
Rosa es la noche dos veces
Rosa las constelaciones dos veces
El recuerdo de Rosa crece en este rincn donde
est pintada con sus senos pequeos
sus violines   sus murcilagos   su migraa
su crcel   sus balas   sus tatuajes   sus traumas
y etc etc etc.



*** XXXVII

Un candelabro alumbra Europa
desde aqu lo veo
desde esta terraza anacrnica donde el horizonte
nos muestra Lima bajo un invierno gris
all creci tus sueos de recorrer el mundo
pero an ests aqu
entre nosotros
comprando los colores ms intensos para pintar
Europa con sus ciudades y sus mares
y pintarle nuevos ros y nuevas llanuras
barcazas de hojalata para echarlas a andar
                           por el mediterrneo
de papel sern los murcilagos
las islas sern violetas con cadveres de pjaros
del subterrneo hars crecer alambreras con buitres colgados
y crears rascacielos  pondrs alas a los lagos
de negro pintars las lamentaciones
las tinieblas lo hars verde safari
la espina dorsal del continente sangrar sangre azul
los frutos crecern por el septentrin
el Sena se levantar y huir por los Pirineos
Europa ser un horror
un horror que t quisiste crear
un bello horror que se fue contigo.



*** Indrani en tus ojos

Un hoyo al sur intangible que fue abrindose para mirar el mundo,
las variaciones ascendentes de una naturaleza presente en tus ojos.
Una voz de mujer anunci el inicio de la transformacin, ahora est all
      [dibujando el cielo sobre el tapiz de las paredes, clavando aquellos
      [cuchillos sobre su pecho en un ritual de iniciacin.
Indrani est en la hierba edificando una casa bajo un piano, llamando a
      [Galba que se oculta en esa choza polvorienta de esteras rotas donde
      [ayer colgaba las cicatrices de su cabeza, estaba desnuda
multiplicndose, delineando sus formas con los cosmticos viejos y las
      [cenizas de aquella tarde muerta en sus manos.
Un hoyo al sur sobre la polvareda la recuerda, una belleza eterna tirada
      [hacia atrs por el viento que levantaba sus cabellos, los murdagos
      [bajo los pies, la rafia celeste que haca el cielo,
la lnea bifurcada hacia los extremos de su ser y la nada,
la recuerda esta cuesta arriba hacia el infinito que no termina.

La luz de la vida no estaba en sus ojos, estaba en el bus yendo al Nirvana.



*** Un cisne sobre un lago prpura

Un cisne que cuelga del lago trasluce la magnitud del da y la noche,
el otoo de los aos enumerados que es la suma de este horror que todo
lo contiene.
Un bosque de albas emerge de lo oscuro donde tus miedos estn acumulados en
      [un rincn.
El lago hecho de pedazos de peridicos envuelve tu desnudez. Tu cabeza
      [prpura se yergue ante mis ojos, tu cuerpo flota en medio de la
      [noche mientras doce cisnes te rodean en una danza infinita.
Una ventana se abre en el aire para que el mundo te vea, hay muertos
      [flotando en el lago boca arriba con los brazos extendidos. Nadie los
      [ve.
Un poco de luz se derrama a lo largo del da mientras danzas una msica
      [hind que lo alcanza todo.
Hay arrugas en tu piel, dos puntazos de lanza en tu crneo, cicatrices de
      [partos y slo a ti te preocupa la menopausia que no te deja bailar
      [como antes, pero ests vieja y eso todos lo saben.
Maana ser domingo y estars mejor, recordars aquella estacin de los
      [iniciados que simbolizaban utopas hechas a mano.
El espritu liberado que ahora teje recuerdos
al borde de un lago prpura que se nos va por entre los dedos.



*** XXXV

Virgen de basalto
en este da cargado de muerte
te pido que gues los pasos de Eleanor
te pido que le bajes los frutos porque ella es pequea
desquiciada  no tiene ojos
est decrpita y se desangra.

** Johnny Barbieri
   johnnybarbieri@gmail.com
   Poeta y editor peruano (Lima, 1966). Estudi lengua y literatura en la
   Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV, http://www.unfv.edu.pe)
   y sociologa en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
   http://www.unmsm.edu.pe). En 1990 con un grupo de amigos activ la
   agrupacin potica Noble Caterva (http://noblekaterba.blogspot.com).
   Adems integr en 1995 La Mano Anarka, un grupo de resistencia contra la
   dictadura y la intervencin universitaria. Ha participado en mltiples
   recitales y ha publicado en diversas revistas y diarios del medio.
   Ganador del premio Horacio con la obra Viajando a Nairobi (2003). Es
   autor de los poemarios Branda y la Mesn de los Pandos (1993), El libro
   azul (1996), Maka (1999), Jugando a ser Dios (2000), Carne de mi carne
   (2002), La Virgen Negra (2003) y Libro hind (2005). Estudi la maestra
   en literatura peruana y latinoamericana en la UNMSM. Preside el proyecto
   editorial Casa Barbieri Editores.



=== El devenir de la vida      Ligia Valladares Expsito ==================

Siempre supo que se casara con un abogado. No s por qu, pero hay gente
as. Desde que son jvenes, saben encauzar sus vidas. Lo que no sabemos es
si el cauce es bueno o malo, porque el camino es largo y puede haber muchas
sorpresas.

Pero ella lo tena muy claro.

Luego result que el marido se fue con otra. Pero bueno. Lo que dijo se
cumpli. Se cas con un abogado.

Durante varios aos fueron felices o por lo menos eso pareca.

Era de buena familia. Me refiero econmicamente, porque de lo dems, lo
desconozco. Se dice de familia acomodada. Y en esos crculos, es probable
que lo conociera. Y como ella era bastante agraciada y con mucho desparpajo
en el hablar, pues me imagino que no sera muy difcil llevar a cabo su
conquista. La verdad es que con veinte aos y con esas caractersticas,
hubiera cado en sus redes cualquier hombre. Y hasta cualquier mujer, si
hubiera sido en esta poca.

De todas formas, como ella deca: Yo suelo tener dos velitas encendidas,
por si se me apaga una. Al principio no la entend. Luego ya me lo
explic. Tena dos hombres rendidos a sus pies, por si uno le fallaba. Los
dos abogados, por supuesto.

Y yo, ni una pobre cerilla que me alumbrara, aunque fuera un ratito. Hay
que ver, este mundo no cambia. Siempre diferencias. Diferencias abismales y
diferencias sutiles. Pero siempre diferencias.

Se cas con el abogado ms guapo y ms rico. Tuvieron dos hijos, abogados
los dos. Pero el tiempo y la vida no pasaron igual para ella y para l. Por
ella y por l. Ella, cada vez ms gorda, estancada en su puesto de trabajo,
cada da ms acomplejada y menos interesante a la vista de los dems. l,
cada vez ms consolidado en su puesto, ms elegante, ms canoso, es verdad,
ms viejo pero ms sabio, ms interesante a la vista de los dems. Sobre
todo de su secretaria, una chiquita de veintitantos que estaba coladita por
l, y en cuyas redes cay sin pensrselo mucho. Y sin pensar en las
consecuencias que llevara a su familia cuando los abandon.

Fatales consecuencias sobre todo para ella, porque sus hijos supieron
reponerse pronto de ese golpe tan brutal.

Despus de todo, ahora pienso que ella escogi el cauce equivocado. Quiero
decir el hombre equivocado. Y yo tengo que estarle agradecida. Por qu? Ya
se lo habrn imaginado. Al final, y antes de que apagara la segunda velita,
la cog yo. Como lo oyen. Yo, que no tena quien me alumbrara al principio,
con el tiempo tengo hasta luz elctrica, aire acondicionado y todo lo que
conlleva una vida acomodada, con la diferencia, adems, de que el abogado
pobre y feo que ella despreci, se ha convertido en un cisne blanco, o en
un mirlo blanco, como prefieran, que vale un Potos, y que me tiene como
oro en pao. A ver cunto me dura.

** Ligia Valladares Expsito
   livaex@yahoo.es
   Escritora espaola (La Laguna, Tenerife, 1952). Es funcionaria y su obra
   permanece indita. Mantiene el blog Despertares
   (http://livaex.blogspot.com).



=== Poemas      Beatriz Milne Rotundo =====================================

*** Romance a tus ojos

Tus ojos, siempre tus ojos
escrutando mi mirada,
brillando, siempre brillando
de tarde, noche y maana.
Tus ojos, siempre tus ojos
clavados aqu, en mi alma,
ardindome con su fuego
prometiendo a mi esperanza.
Amados ojos amados,
de la silente llamada,
de la constancia perenne,
confirmacin sin palabras.
Mirada firme y oscura
de la pasin incendiada,
del amor por sobre todo;
slo el amor y ms nada.
Oscuridad en tus ojos
que se aclaran con el alba,
luego de amar, transparentes,
sus viejas ansias descansan...
Ojos que saben guiarme
en este amor, enredada,
como eterna cruz del sur
a toda nave lejana.
Mirada viril y noble
que custodia mis andanzas,
que siempre est y me permite
pasear la senda confiada.
Mirada honda y paciente
de tu corazn fontana,
sin malicia ni veneno,
de mi sendero atalaya.
Tus ojos, siempre tus ojos
de ardiente y votiva llama!
Cuando voy cruzando el mundo
me miran pupilas claras,
sin embargo yo me quemo
en el calor de tus brasas,
y encuentro en ti, ojos negros,
mi aspiracin realizada.



*** Tiempo perdido

Me dicen que estas horas son perdidas,
porque es perdido el tiempo de escribir.
Que la vida apurada ya en partir
no se distrae en idas y venidas.

Que las horas gozosas o sufridas
ya se despean, ya van a morir;
que tan slo hoy existo. Transcribir
esperanzas, deseos, otras vidas,

otros amores, otras dimensiones
que van del misticismo a las pasiones
es de todo mi afn la dulce meta.

No importa lo que el tiempo haga conmigo
ser siempre feliz, si yo consigo
que en mi lpida pongan: fue poeta.



*** Portn del Regimiento 7 de Infantera

      A mi hijo Sergio Omar Rotundo, ex combatiente de Malvinas.

All est el Portn!
Por l salieron, en fatdico atardecer
los camiones repletos
de nios asombrados
que llevaban a la guerra.
En sus ojos el asombro
de no saber por qu,
de no entender qu estaba pasando.
De l partieron
hacia muy lejos, hacia el Sur,
hacia las Islas.
Con l quedaba aqu,
la familia, los amigos, la facultad,
alguna noviecita...
En l pensaban
como en la puerta del dorado paraso,
cuando dorman en el pozo,
entre el barro
bajo el constante bombardeo
con hambre, con fro, con desidia.
l apareca
como la brillante estrella de Beln
que los guiaba de regreso a casa
mientras cruzaban el mar
prisioneros en un barco ingls.
Y algunos... a l volvieron;
en otro atardecer
de risas y llantos entremezclados.
De abrazos y besos.
De un repetido hasta el cansancio:
Gracias a Dios.
Viejo y glorioso portn;
mientras todo tu entorno cay
t sigues de pie.
A ti llegamos cada 2 de abril
con una flor en la mano.
Flor de dar y pedir.
De dar gracias
por el hijo nuestro que regres.
De pedir la paz
para los hijos de otras madres
que no volvieron.
Paz para esos pimpollos
de dieciocho aos
que no alcanzaron a abrir
sus corolas multicolores.
Y all quedaron, durmiendo
bajo el arrullo
del viento helado.
Soando y soando
por toda la eternidad
con volver a ti
viejo portn.



*** El ngel azul

Si algn ngel azul hoy te visita
y te sopla al odo una esperanza,
embrcate confiado en esa andanza
y camina el camino al que te invita.

Si ese ngel azul es quien te grita:
Afrrate con fuerza a mi confianza!
no lo dudes mi amor y sin tardanza
acompalo ya. Con l transita

olvidando el engao agazapado
en oscuro sendero del pasado
un nuevo amor, cual ruta iluminada.

Soy la mujer oculta tras tu sombra.
Soy esa voz que pertinaz te nombra.
Ser el ngel azul... si soy tu amada.



*** Desdn

Si mi sangre te llama en su delirio
si mis ojos se ciegan por mirarte
si toda yo soy una sed de amarte;
no puedes condenarme a este martirio.

T, lejano y soberbio cual un lirio
vas ignorando amores, sin fijarte
cmo muero por ti. Enamorarte
fue el supremo deseo y como un cirio

se consumi mi vida en el intento.
Nadie torci el designio de quererte
ni pudo sofrenar mi sentimiento.

T no vienes y el cielo ya no es cielo;
se oculta el sol cubierto por el velo
de tu desdn, que me condena a muerte.

** Beatriz Milne Rotundo
   frotundo@credil.com
   Escritora argentina (Saladillo, Buenos Aires, 1937). Radicada desde su
   niez en La Plata. Maestra normal nacional y catequista. Pertenece a
   varios ateneos literarios de la ciudad. Public su poemario Tiempo
   perdido, que mereciera la Faja de Honor de la Sociedad de Escritores de
   la Provincia (SEP) en 1994-95. Textos suyos aparecen en las antologas
   Doce monedas de plata (1991), Campanarios de vientos y palomas (1993),
   Cuentos entre tilos y diagonales (1994), Tiempo de vendimia (1995), Casa
   abierta de City Bell (1994), Primera antologa potica hacia el Mercosur
   (1996), Diagonales, tilos y ...poetas (1995; editada por la Direccin de
   Cultura de la Municipalidad de La Plata) y en la antologa internacional
   Gente de paz (2001). Ha recibido ms de 30 premios y menciones en
   certmenes locales, regionales, nacionales e internacionales en los
   gneros de cuento y poesa. Ha participado en paneles poticos, mesas
   redondas, exposiciones de poemas ilustrados, audiciones radiales y
   televisivas y en diarios y revistas. Algunos de sus temas han sido
   musicalizados.



=== La barra      Alejandro Jos Lpez Cceres ============================

La que me hizo el gordo Reinaldo nunca la voy a olvidar. Todos los viernes
nos encontrbamos en la salsoteca Zippos Passion y nos instalbamos en la
misma esquina de la barra, atentos, simpticos, resueltos incluso con
cuanta hembra se apareciera sola; y como corran tiempos de liberacin,
llegaban bastantes. Algunos decan que el sitio no era gran cosa; pero la
msica, hermano, eso s era meloda. Ah no estaba permitida la melosera
romanticona que ponen ahora en la radio: nada de merengues ni vallenatos;
el reguetn y el hip-hop, a kilmetros. Eso era un santuario. De Richie &
Bobby lo que quisieras, lo mismo que de la Fania, Lebrn Brothers, los
finaditos Hctor y Celia; en fin, vos sabs. O sea que de lo ltimo que
sonaba, muy poco. Excepto Los Van Van y eso no hay que explicarlo: el
mrito habla solo.

Y quin fue llegando? Un terremoto de mamacita. Y dnde se parque?
Aquicito no ms, en la mitad de la barra. La cheque ah mismo: jeans
negros, blusa roja bordada en rojo, de flores, manga larga y cuello alto.
Los collares iban por fuera y vos le pillabas la clase de una. Le mir los
pies y claro, tacones negros, altos, destapados. Las uas? Pedicura
escarlata con grabados brillantes. A lo que pude despabilar, me volte
hacia el gordo Reinaldo y estaba en las mismas.

Cerr la boca, que se mira es con los ojos le dije.

No, pues, menos mal que vos la tenas muy cerrada, s o qu?

Toc brindar propuse exaltado, levantando una copa de ron y pasndole
otra a Reinaldo; a ver si el nio Dios me trae una de esas.

Yo conozco esa hembra.

Eso era lo que me enverracaba del gordo: lo bocn. Nunca lo haba visto
engancharse a ninguna; pero, segn l, mujer que no tumbaba la dejaba al
menos chapaleando.

Ya vas a daarle la reputacin a la pelada me le plant; mnimo me sals
con que te la vacilaste. O que es fufurufa...

En serio, Kike, la historia de esa hembra debe de ser tesa.

Cmo as que debe de ser. Viste? Vos sos un inventn.

Me dio piedra con Reinaldo. Si iba a echar cuentos, pues que los armara
bien; pero que no me creyera pendejo. Tom entonces la decisin: le caera
a la mamacita de una, sin prembulos.

Bailamos?

Bueno.

Sent que la suerte estaba de mi lado cuando o la descarga de percusin y
trompetas con que arranc el disco. Mucho tema. De todos modos, empec a
bailar suave, cadencioso. A las hembritas elegantes nunca les han gustado
los manes arrebatados. Me dediqu fue a admirarla, con disimulo: tena el
cabello negro, largo, ensortijado. Los ojos? color miel. La boca s tuvo
que haber sido que mi Dios se dedic a perfeccionrsela porque era un
milagrito colorado. La temperatura sube, sube... Sube la temperatura.

Y vos cmo te llams?

Samia.

Mucho gusto, yo soy Enrique le sonre; pero mis amigos me dicen Kike.

La danza estaba bacansima. Que-sube-la-tempera-que-sube, sube,
sube-la-tempera-que-sube, sube, sube... Sube la temperatura. Ah fue que
trat, entre un paso y otro, como sin ms, preciso antes de empezar a hacer
las vueltas, de deslizarle casualmente mi mano por la espalda; pero Samia
se peg una timbrarada tenaz, se qued parada en la mitad de la pista y me
mir ofendidsima. Yo me alcanc a asustar:

Qu te pas!

Si no quers que te deje bailando solo refunfu, no me volvs a tocar
as.

Qued tan achantado que el resto del disco lo termin fue de puro
caballero. Despus me fui a mi sitio, callado. Reinaldo me recibi con un
trago. Me di cuenta de que se la haba pescado toda apenas me solt la
pregunta a quemarropa:

Qu te dijo?

No, nada, que estaba como indispuesta...

Huy, s, y yo soy Brad Pitt...

Dej de ser insidioso, gordo lo frente duro; parecs una vieja
arrabalera.

Prefer cambiar de tema; de cualquier manera, Reinaldo era amigo y no vala
la pena amargarnos el rato. Pero la noche como que estaba para chascos
porque un estruendo ni el verraco tach de repente la meloda, me espant
el zumbido del enojo y puso a todo mundo pilas para la huida. Claro que la
calma regres de una. Simplemente, un mancito que se haba emborrachado en
la otra punta de la barra se qued dormido con los brazos y la cabeza sobre
el mostrador. Y entonces? Pues que esa mierda se le desfond. A cual ms
se tena la barriga de la risa. Los de seguridad corrieron a alzarlo,
bajaron las escaleras con l en guando y lo sacaron a la calle. La pelea y
el bochinche... No me hacen falta, no me hacen falta. Lo encaramaron ah
mismito en un taxi. Mientras tanto, una montonera de gente nos apretujamos
en las ventanas para curiosear al pobre imbcil. Tirijea para all, que
tirijea para ac, ay, no, no... No me hacen falta.

A lo que quisimos retomar la rumba, pillamos a los del personal de Zippos
Passion recogiendo la escombrera, apurados. Yo no haba cado en la cuenta
antes de que el local fuera una antigua bodega. La acondicionaron pintando
los muros de azul encendido y rellenndolos con afiches de orquestas y
cantantes. La cosa era que el pedazo de barra que se haba desbaratado
dejaba al descubierto el interior del bar: zcalos descascarados, envases
desocupados, baldosas cuarteadas, refrigeradores remendados, cables
enmaraados. Me dieron ganas de mirar para otro lado, pero descubr que las
mesas tambin tenan su historia: la superficie y la base eran de madera,
redondas, simtricas; estaban unidas entre s por un cabo muy grueso en
posicin vertical; y las haban rodeado de butacas sin espaldar. Mejor
dicho, antes que mesas haban sido tubinos industriales para enrollar
alambre.

Mucho gevn o que dijo Reinaldo.

Ms lo sers vos...

Calmate, hombre me interrumpi, que estoy hablando es de ese pinta que
se emborrach.

Ah, eso s.

Esa es la vida, viejo Kike sigui con su comentario; el que se duerme,
pierde.

Francamente, me dio pena con el gordo porque ah se me haba echado de ver
lo prevenido, y pues tampoco daba para tanto. Queriendo tranquilizarme,
busqu el centro de la barra. All segua Samia, mamita rica, sentada,
moviendo los hombros, dulzurita malgeniada llevando el ritmo, quin se
atreve? Este pecho:

Bailaras?

Aj me contest con esa boquita colorada.

Concentracin: tena que ponerme en la jugada para no dar pasos en falso.
Nada de movimientos indiscretos, cero comentarios. Azuquita en tu cintura,
t tienes mami al andar... Que me causa sabrosura, y me suele trastornar...
Se mova como si el fin del mundo fuera a ser maana, como si se hubiera
convertido en el ltimo bomboncito de lujuria que nos dejaran ver a los
viciosos de esta tierra. Azuquita, mami, azuquita pa m... Pero dame un
poquitico, no me hagas sufrir. Y yo? Tremendo caballero, mirando de reojo,
callado, antojndome de ricura; pero serio, llavera, hasta que ella misma
se decidi a hablar:

Y vos a qu te dedics?

Yo? Estudio dije sin pensarlo.

Me qued atento por si mostraba alguna curiosidad, dispuesto a
complementarle el dato. Silencio: continu bailando as, delicioso, como
ella saba, como si nada; en fin, entend que no tena inters en seguir la
conversacin. Apenas se acab el disco, volv a la barra.

Eso s es lo que se llama elegancia anot Reinaldo ofrecindome otro
ron; tiene porte de princesa, s o qu?

Me pareci justo bajar la guardia, cogerla suave con el gordo, llevarlo
bien. Le busqu tema:

Vos por qu decs que la historia de ella debe de ser tesa.

Ah fue que me solt la pelcula:

Yo la conoc una noche que estbamos rumbeando; eso fue en uno de los
bailaderos que quedan en la avenida sexta.

La hembrita lleg como siempre, con su estampa, y claro, ms de uno le
ech el ojo. A m me haban invitado unos compaeros de trabajo que eran
novios y yo les dije bueno, pero eso s de cartera yo no voy, les toca
conseguirme pareja. Vos le ves problema a eso? Pues s porque ustedes en
lo suyo y yo colgando jeta, qu pereza. Nada de nervios, Reinaldo, nosotros
lo resolvemos. Dicho y hecho, por la noche me les parque en la mesa, a
esperar porque no apareca la otra pelada. No te preocups, que mi amiga no
demora. Y el mancito: seguro, mi socio, adems, sin demeritar lo presente,
esa muchacha est como quiere. A la novia como que no le gust el
comentario, digo, porque puso cara de escopeta. Yo me qued callado, quin
se iba a andar metiendo, s o qu? Bueno, etctera, el punto es que la
hembrita lleg.

Qu poda seguir? La fantochera del gordo, obvio; pero conmigo, a
kilmetros. Lo cort ah mismito y se la mont feo:

Dejame adivinar el resto. Apuesto a que te la bailaste todo el rato, luego
te la llevaste a recorrer la ciudad y a la final result que era ninfmana.

Ni ms que fuera, viejo Kike, se te agradecen los buenos deseos, porque
esa es la suerte que yo me merezco. Desafortunadamente, las cosas no fueron
as.

Despus de la presentacin, del qu pena con ustedes, casi que no vengo
porque me toc resolver un problemita, y del tranquila, nosotros no hace
mucho que llegamos, pedimos una botella de aguardiente Blanco. Nos clavamos
el primer trago y yo pens listo, a bailar se dijo. Me fui parando, cuando
cmo? Se asoma un pinta a la mesa, dizque convidndola, y Samia que bueno,
a la pista de una, con sonrisita y todo. La tirria ma no era poquita, pero
qu ms poda hacer sino contemplarla, risuea, con sus collares, su blusa
negra de cuello alto, manga larga, princesa lejana, rumbeando con otro,
qu piedra!.

No recordaba haberlo pronunciado. Le ech cabeza y no, no le haba dicho. O
sea que si el gordo se saba el nombre, era porque la conoca de antes. El
rey de las fechoras, ayer me dijo Facundo... Todo el mundo lo conoce,
yeme en el bajo mundo. Claro que haba algo ms convincente todava:
conocindome a Reinaldo, orlo contar esa historia en la que l mismo
perda, se me haca raro; no demoraba, eso s seguro, en meter la parte
donde se volva hroe, donde agarraba a trompadas al intruso y rescataba la
princesa. En su mundo, mujeres, fumada y caa... Atracando vive Juanito
Alimaa. A estas alturas del partido, prefer tomarme las cosas con calma;
menos mal que no fue sino echarle un ojito a Samia y ya: serenidad, ricura,
buena onda.

Y entonces?

Pues no me vas a creer dijo el gordo, que se acab el disco y los dos se
vinieron para la mesa.

Yo me timbr, cmo as, ni por el verraco, a quin le va a gustar que lo
cojan de marrano; mejor dicho, si tocaba voltear con el pinta ese, qu se
le iba a hacer. Pero el amigo mo estaba en la jugada y se me arrim al
odo. No te vas a acelerar, Reinaldo, que a la final vos ni conocs esta
hembra, y si sali faltona eso es problema de ella. Listo, te lo acepto con
una sola condicin: este mancito no se me toma ni un trago de la botella.
Estoy de acuerdo, me parece justo. Y entonces fue que el otro nos dej
fros, porque salud muy amable, pidi permiso para sentarse y mand a
traer gisky para todo mundo. Como le pillaron el acento extranjero, las
peladas le preguntaron que de dnde era: de Siena, una ciudad italiana; que
hace cunto haba llegado: cuatro meses, ms o menos; que cmo se llamaba:
Luchino, mucho gusto. De ah para all, nada que hacer, digo, porque l se
port a lo correcto. Samia se la pas feliz, bailando, coquetendole todo
lo que pudo, y yo, a la hora de la verdad, termin agradeciendo su
presencia. Mir: si el italiano no aparece, lo que le pas despus me
hubiera tocado a m, o sea que estuve fue de buenas, s o qu?.

Reinaldo logr intrigarme con su pelcula, tanto que llevaba yo un buen
rato sin bailar y ni me haba dado cuenta. Sent ganas de ir al bao:

Ya vuelvo le dije.

Todo bien.

Cuando vena de regreso, pesqu una jugada extraa: en la mitad de la
barra, el gordo estaba charlando con Samia. Me puse pilas y disminu el
paso, tratando de averiguar cul era la marrulla. Lo malo fue que Reinaldo
me alcanz a ver y se devolvi de una para la esquina con su carita de
cretino.

Cmo es la cosa con la hembrita.

Nada de nervios me asegur mientras serva las dos copas de ron;
sencillamente, ella mir para ac y me reconoci. O sea que me toc ir a
saludarla.

Prefer dejar el tema as para no cortar lo otro:

Bueno, y en qu par la cuestin con el italiano.

Pues qu te digo continu con ese tonito fastidioso, mitad soberbia y
mitad malicia, prcticamente en un fiasco.

Igual que en los dems bailaderos de esta ciudad, a las tres de la maana
prendieron las luces y nos trajeron la factura. Como el tal Luchino andaba
tan entusiasmado con Samia, nos dijo tranquilos, yo los invito. Y mi amigo:
no te preocups, que nosotros pagamos la botella de aguardiente. Que cmo
se nos ocurra, que nos dejramos atender, que le permitiramos ese gusto.
Nadie insisti ms porque nos dimos cuenta de que ese pinta iba era con
todo por la hembrita. Ah fue que volte a mirarla y me llev una impresin
brusca: aunque segua igual de linda, tanta iluminacin le haba
desbaratado el encanto de su arrogancia, y te lo juro por mi Dios bendito
que hasta la pill temblorosa. Despus, tan pronto como el italiano se
ausent para cancelar lo que habamos consumido, vimos que Samia sali
huyendo despavorida. Tratamos de atajarla, de pedirle que se despidiera al
menos, s o qu? Pero nada, mi socio, nos toc resignarnos a contemplarla
corriendo calle abajo, horrorizada, como alma que lleva el diablo.

Me qued extraado con la historia; y por ms que trat de recuperar el
entusiasmo, una especie de amargura me carraspeaba por dentro y se me
tiraba el nimo. Sinceramente, la imagen de Samia escapndose amedrentada
era demasiado chocante. Yo me descompuse de una manera tenaz; tanto que ni
siquiera la buena meloda lograba recuperarme. Usted abus, de mi cario
usted abus... Sent que deba botarle corriente a las cosas, que
necesitaba entenderlas para sacarme de encima la mala onda; o sea que
durante un rato largo estuve tratando de atar cabos. Sac provecho de m,
abus. Hasta que se me ocurri volverme hacia la mitad de la barra, y
fijate lo que es la vida, llavera, no fue sino concentrarme en Samia y
todo se me ilumin. Claro, cmo no se me haba ocurrido antes, la hembrita
tena su problema, por eso andaba siempre con blusas de manga larga y de
cuello alto, por eso mismo se timbr tan feo cuando le pas mi mano por la
espalda, vos sabs, deba de tener una cicatriz aterradora, o algo por el
estilo; pobre italiano, estaba era perdiendo su tiempo porque no iba a
conseguir nunca lo que buscaba.

Luego de echar cabeza, me sent mucho ms tranquilo; mejor dicho, le haba
pescado el sentido a esta cuestin. Lo malo fue que bien rpido se me
apareci otro dilema. Le comparta el dato a Reinaldo? Antes de que se me
alargara la duda, prefer contarle mi descubrimiento:

Yo s qu es lo que le pasa a esta pelada.

Para mi sorpresa, el gordo ni se interes; simplemente, se limit a mirar
su reloj y ah mismito le entr el afn:

Pero me lo explics en otra ocasin, viejo Kike, porque ya me tengo que
ir.

Nos tomamos un ron de despedida, apurados, y l se fue. Pens que lo mejor
sera relajarme para disfrutar el ltimo pedacito de noche que me quedaba
en Zippos Passion. Siento una voz que me dice: agchate que te estn
tirando. No haban pasado ni tres minutos desde la salida de Reinaldo,
cuando Samia que se va yendo tambin. Esta vez, vindola caminar hacia las
gradas, ya no me pareci tan elegante. Algo en sus movimientos se me hizo
demasiado evidente, incluso un poco vulgar; de todos modos, no quise
dejarme llevar por esa impresin porque a lo mejor estaba ya prevenido con
tanta cosa: que si el italiano, que si la cicatriz, que si los misterios
del gordo. Siento una voz que me dice: agzate que te estn velando.

Me asom a la ventana con intencin de divisar a Samia mientras se iba, sin
saber que la jornada me tena reservado algo ms; porque no fue sino que
ella saliera a la calle para que un pinta la abordara carioso, atento,
resuelto. Quin poda ser? Lo reconoc inmediatamente, condenado gordo del
infierno, dizque todo simptico, tratando de pasarle el brazo sobre los
hombros; pero nada, llavera, la hembra se le zaf rapidito. Despus not
que charlaban de modo amigable, discreto; parecan estarse poniendo de
acuerdo porque l insista y ella se negaba sin mucho convencimiento. Trat
de concentrarme a ver si lograba distinguir el tema de la conversacin.
Observ que Reinaldo consult su billetera, asinti con la cabeza y sonri;
ah fue que ella se dej agarrar la mano y el maldito gordo la bes. Luego,
pues qu te digo, lo que era de esperarse, abordaron juntos el mismo taxi,
vos sabs. A lo que regres a la barra, los de la salsoteca prendieron la
luz y me pasaron la cuenta. Mir por ltima vez hacia las mesas. Me
parecieron horribles porque se les pillaba de una que eran tubinos
industriales para enrollar alambre.

                                                       A Umberto Valverde

** Alejandro Jos Lpez Cceres
   alejolopz@hotmail.com
   Escritor y realizador audiovisual colombiano (Tulu, 1969). Ha publicado
   los libros Tierra posible (crnicas, 1999), Entre la pluma y la
   pantalla: reflexiones sobre literatura, cine y periodismo (ensayos,
   2003), y Dal violeta (cuentos, 2005). Reside en Cali, donde dirige la
   Escuela de Estudios Literarios
   (http://estudiosliterarios.univalle.edu.co) de la Universidad del Valle
   (http://www.univalle.edu.co).



=== Sonetos      David Hidalgo ============================================

*** Varios (d)efectos al amor

El amor es usar desodorante,
peinarte bien, plancharte la camisa,
dar al espejo tu mejor sonrisa,
bajar las escaleras galopante;

con bombones o flores por delante
parecer puntual, llegar con prisa,
esperarla, salir, tirar de visa
en el cine, en el pub y el restaurante;

recibir por la noche tu castigo:
un beso en la mejilla: eres su amigo,
desear que un cuchillo se te clave,

maldecir amistades tan fraternas
y volver con el rabo entre las piernas.
Esto es Amor; quien lo prob, lo sabe.



*** Castillo de naipes

Te empeas en vagar tras tus almenas
reservando tus cartas para luego.
Te escapas de poner la vida en juego
llenando tus adarves de cadenas.

Apuestas con garbanzos, te condenas
A estrangular tu voz, fingir sosiego.
Es tu estrategia resistir el fuego;
tu tctica, esperar a las ajenas.

Cuando venga peligro, leva el puente.
No te manches de vida, niega el gozo.
Lo blanco de tu armio no se enfanga.

Conserva lo que tienes prontamente:
la torre convertida en calabozo,
los ases que se pudren en la manga.



*** Etologa de los
    organismos autfagos

Redondo como un crneo que rodara
con un gesto voraz por la pendiente,
gritando con mandbula batiente
del ansia de morder su propia cara;

absurdo como un perro que se para
para buscar su rabo, hincando el diente
tan fuerte entre su carne, que no siente
fluir sobre la piel su sangre clara;

el mundo va mordiendo su costado
daando la mitad de su organismo,
ganndose la muerte de un bocado.

Cayendo malherido hacia el abismo,
el mundo va girando avergonzado,
tratando de esconderse de s mismo.

** David Hidalgo
   dahiver@hotmail.com
   Escritor y docente espaol (Albun, Granada, 1977). Licenciado en
   filologa hispnica por la Universidad de Granada (UGR,
   http://www.ugr.es), en la actualidad es profesor de lengua y literatura
   espaolas en enseanza secundaria. Obtuvo el IX Certamen Literario de
   Benagalbn, otorgado en colaboracin con la Fundacin Cultural
   Generacin del 27 de Mlaga. Adems ha recibido varias menciones de
   honor en Argentina y Cuba, entre las que destaca la del Premio
   Internacional de Poesa Videncia 2003. Ha participado adems en la
   antologa Cuntame (Publicaciones Acumn, 2003). Mantiene una bitcora
   personal en http://drinkinggaseosa.blogspot.com.



=== Regrsame el colchn viejo      Yolanda Ramrez Michel ================

El colchn es nuevo, acabas de comprarlo, hace tiempo que te viene
molestando la espalda y el cuello; pensamos que es culpa tal vez del
colchn viejo.

Ya se te olvid que yo sola darte masajes, as se iban las tensiones que
tenas por el trabajo. Ya se te olvid que la vieja cama nos recibi
desnudos y nuevos hace mucho; tal vez por eso decidiste comprar un colchn
nuevo.

Por la maana, voy a sacar el colchn a la calle para que se lo lleve el
camin de la basura. No tengo nostalgia por sus resortes gastados, sino por
nuestros cuerpos que se agotaron... Si se lo llevan ser posible me
pregunto que carguen tambin con las quejas y recriminaciones; esas que
cayeron inconclusas en las sbanas y sepultaron nuestro nocturno arrebato?

Miro tu espalda, duermes casi al borde de la cama, como huyendo, crees que
se puede huir dentro de las cuatro paredes de nuestro cuarto..? Se puede
escapar hasta en la misma cama, como lo hemos hecho, sin prever que no
haba regreso.

No usas pijama desde que nos casamos; ser porque nos acostumbramos a
dormir despus del sexo, y era tarde para vestirnos, y estbamos cansados.
Me han gustado tus hombros siempre. Ni el paso del tiempo logra quebrantar
su encanto; sobre todo, porque en la noche cuando volteo, es lo nico que
veo, y al verlos, recuerdo lo que se senta acariciarlos...

Los toco, volteas. La luna me presta unos rayos para darme cuenta de que me
ests mirando.  Te duele el cuello, cario? ...no te duele nada en ese
momento...

S, tus hombros estn ah, solos, como t y como yo: solos. El espacio que
me separa de ellos es tan grande; no puedo tocarlos porque una mano est
debajo de la almohada, y la otra est cansada. Hace calor, pero te cubres
hasta la cintura. No me dejas contemplarte entero. Dormirs, o seguirs
pensando en el problema con las nias? Pero no fue nada, cosas de
chiquillas. Ya s que no deb opinar, no es para tanto. Si te hablara
quedito, en un susurro, te volveras hacia m?

Me arriesgo y te digo: Amor, ests durmiendo? Respondes que no. Pero ests
furioso y no vas a hablarme en un buen rato. Yo te jalo para que me lo
digas de frente, y quedamos con la respiracin tocndonos; silbando un
encuentro...

Temo hablarte y no lo har. Si ests molesto sigue as... Aos a tu lado y
molestarte por pequeeces. Yo tambin te doy la espalda. El olor a nuevo
del colchn me asalta porque el otro guardaba nuestros secretos, y ste...
no guardar ya nada. Me di la vuelta demasiado brusca y te quit la sbana
cubrindome hasta el cuello. No me import que t quedaras descubierto,
siempre insist en comprar sbanas ms grandes, pero tu mana de ahorrar en
todo nos llevaba a muchos pleitos. Y era mejor as, porque pelebamos
traviesos hasta quedar los dos en medio de la cama, abrazados, sin importar
que la sbana se hubiera resbalado al suelo.

Te escuch gruir, pero no me buscaste para cobijarte. La cama cruji
cuando tu cuerpo pesado por los aos la dej un momento; una sombra en la
pared me avis que te vestas...

Entonces te llam, t te acercaste. Abr la bata que cubra tu cuerpo mo,
y te jal a la cama nuevamente.

Gruiste, refunfuaste; pero yo segua inmvil con mi sbana atrapando los
tun tun del corazn que te deseaba. Adivin tus movimientos, te escuch ir
al bao, abriste el botiqun.

Si me levanto ahora y te pido perdn, y te ruego que se borre la distancia,
la rutina que los aos y el cansancio nos dej en la cama qu dirs?, qu
hars?, me arriesgo?

Al fin me levanto y camino rumbo al bao Yo tambin duermo con nada desde
entonces, desde que compartimos esta cama... no, sa que compartimos est
en el patio, maana se la llevan; sta que ahora nos recibe con silencios
es una cama nueva.

La luz del bao sigue encendida. Hago un poco de ruido para que sepas que
estoy cerca. T te pones en el cuello una pomada.

Hoy compraste un colchn nuevo. No sirvi de nada, an te duele el cuello y
la espalda...

** Yolanda Ramrez Michel
   yola_ramirezmichel@hotmail.com
   Bibliotecaria mexicana. Trabaja en el Colegio Ingls Hidalgo
   (http://www.cih.edu.mx), en el rea de animacin a la lectura,
   impartiendo clases de biblioteca y colaborando con la publicacin de una
   revista bimestral de literatura. Es miembro del taller literario de Ral
   Bauelos y de la Casa de Poesa Juan Bauelos.
   


|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Los haiku del Viejo Libo      Csar Bianchi ===========================

      Poesa
      El Aleph (http://www.elaleph.com)
      Buenos Aires (Argentina), 2006
      ISBN-10: 987-1070-38-1
      ISBN-13: 978-987-1070-38-1
      106 pginas

Diecisiete slabas repartidas en tres versos son el estatuto formal del
haiku, estilo potico japons que ha calado profundamente entre muchos
autores de habla hispana. Uno de estos autores es precisamente el argentino
Csar Bianchi (Buenos Aires, 1937), quien con Los haiku del Viejo Libo da
cuenta de su aficin por esta forma minimalista de hacer poesa.

La delicadeza de la imagen, el componente que excede la breve explicacin
formal del gnero, aparece constantemente en este libro, algunos de cuyos
textos ya fueron publicados en Letralia 115
(http://www.letralia.com/115/letras08.htm): La rosa china / inmoviliza el
aire / del picaflor; El sauce mira / nadar la golondrina / dentro del
ro; Cemento gris / en la esquina un cartel / esconde estrellas.

Tras explicar, en la introduccin, cmo fue su encuentro con el gnero,
Bianchi agrega: Al encontrarlo, como un detalle iluminador del mundo, en
ese espacio que existe entre el misterio de la vida y ese otro misterio del
lenguaje, y compartirlo, el haiku crece, se multiplica; alguien le descubre
nuevos reflejos, otras alusiones.

El libro contiene cinco grupos de poemas cuyos ttulos se explican a s
mismos: Kigo, las estaciones, De mar, Urbanos, 12 haiku mineros y
Metahaiku, ste ltimo con haiku construidos sobre la base de otros de
Ramn Gmez de la Serna, Ezequiel Martnez Estrada y Enrique Gonzlez
Tun, autores admirados por Bianchi. Se incluye igualmente una seleccin
de opiniones de especialistas sobre el trabajo de Bianchi en este gnero.

Dramaturgo, poeta y narrador, Bianchi ha publicado adems las obras de
teatro Discpolo y nosotros y Suburbial (representadas en Buenos Aires,
1996), el poemario Escenas de barrio (Ed. Sagitario, Buenos Aires, 2003) y
la novela Derecho izquierdo (Corregidor, 2004). Cuentos suyos han sido
finalistas en concursos argentinos y espaoles. Obtuvo un accsit en los
Premios del Tren 2003 Camilo Jos Cela de Cuentos, organizados por la
Fundacin de los Ferrocarriles Espaoles. Haiks suyos fueron premiados y
publicados en concursos de La Vanguardia y de la pgina especializada El
Rincn del Haiku.



=== Escena primordial y otros poemas      Chrystian Zegarra Benites =======

      Poesa
      Petroper (http://www.petroperu.com.pe)
      Lima, 2007
      ISBN: 978-9972-606-55-7
      52 pginas

En el ao 2005, el escritor e investigador peruano Chrystian Zegarra
Benites (Trujillo, 1971) se alz por unanimidad con el prestigioso Premio
Cop de Oro, que entrega anualmente la compaa petrolera de su pas,
Petroper, con este poemario que recin a principios de este ao sali de
la imprenta.

La primera parte del libro es ocupada ntegramente por el dilatado poema
Escena primordial, que dividido en ocho secciones es un examen descarnado
del autor a los treintitrs aos de vida que contaba al momento de
escribirlo, trigsimo tercer cumpleaos que de entrada califica como nada
extraordinario y del que hablar siempre en tono pesimista: Abolir esta
catarata de dolos, / esta rabia de tener 33 aos y ser nadie, / este
imbcil que te invoca en unas pginas que no son rito de pasaje, porque tu
presencia no existe, porque t no existes.

El poeta adosa a esa rabia diversas imgenes: as habla de 33 totems, 33
orificios, 33 nichos; estos 33 nombres que cuelgan de las astas de una
nave ultramarina. Acaso la poesa redima al poeta de su pesimismo
primordial: Un poema es un campo de batalla. Escribo con un fusil en la
mano y la mente / anclada en la trinchera de mi poca. Mi brazo es un
molino reciclando el huracn / del tiempo. 

En la segunda parte, Otros poemas, se incluyen nueve textos que mantienen
un tono similar, aunque cada uno da cuenta de un tema particular. La poesa
como expresin de libertad (Mi lengua no conoce de acrobacias; / una
navaja se apresta en este instante a silenciarla), la violencia (Apago
cigarrillos en los ojos de los buitres / que merodean la carne
acribillada) y el escatolgico desaliento de la cotidianidad (La ciudad
es engullida / por la boca del chancho que se revuelca entre melaza) son
algunos de los parajes hacia los cuales derivar la afilada poesa de
Zegarra Benites.

Egresado de la Pontificia Universidad Catlica del Per, donde estudi
literatura hispanoamericana, Zegarra Benites fue miembro del grupo potico
limeo Inmanencia, en cuyos libros colectivos Inmanencia (1998) y Regreso
a Ourobrea (1999) pueden leerse textos suyos. En 2004 public El otro
desierto y actualmente realiza un doctorado en literaturas hispnicas en la
Universidad de Californa (Los Angeles, EUA).



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Ahora que todos cranean campaas de fomento de la lectura, quizs lo ms
importante es, primero, separar la paja del trigo: el que no quiere leer,
que no lea. Tratemos de salvar a los inocentes y que se hundan los que no
quieren. Son tarados? No. Incultos, tampoco. Simplemente se estn
perdiendo algo y, lo que es un poco triste, la vida se les acorta.
Personalmente, prefiero que no me lean a que me lean a la fuerza, mal o que
lleguen a la conclusin de que, como un autor de un par de libros, soy
denso, latero o, esa palabra tan usada por los chilenos, enredado.

      Alberto Fuguet, Leer en tiempo real. En Alberto Fuguet:
      Escritor/Lector (http://albertofuguet.blogspot.com, 5 de agosto de
      2007).



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