
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XII     Cagua, Venezuela     N 172
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                      16 de septiembre de 2007
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
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           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
							 |
Quito contra la balcanizacin, Jorge Gmez Jimnez.    | Editorial
                                                         |
Los alebrijes de Norma. / El PEN Paraguay en papel. / De | Breves
habladores. / Repblica Dominicana en la red. /          |
Literatura cajamarquina. / Cornejo en Filadelfia. /      |
Cursos para profesores. / Entre siglos. / Dulces         |
naranjas. / Aprendiendo a editar. / Encuentro con la     |
poesa. / El 5 de Hostos.                                |
                                                         |
Escritora Illy Nes denuncia haber sido agredida por      | Noticias
polica de Pars. / Muri la escritora cubano-mexicana   |
Julieta Campos. / Francisco Gonzlez Ledesma obtiene el  |
premio RBA. / Falleci el tenor Luciano Pavarotti. /     |
Presentan en Mxico poesa japonesa traducida por        |
Octavio Paz. / Novela de la colombiana ngela Becerra    |
publicada en China. / Unam pone en lnea publicaciones   |
literarias. / Se crea Red Andina de Revistas Literarias  |
durante el encuentro Kipus. / Milagros del Corral se     |
encarga de la Biblioteca Nacional de Espaa. / Publican  |
veredicto de los Premios Literarios Jan. / Se inicia el |
rodaje de Blindness, basada en novela de Jos Saramago.  |
/ Falleci el compositor venezolano Aldemaro Romero. /   |
Congreso internacional recordar a Machado en Soria. /   |
Publican antologa de nueva narrativa brasilea. /       |
Poesa escrita por mujeres analizarn en Argentina. /    |
Juan Carlos Mndez Gudez participar en Encuentro de    |
Verines. / Ms de treinta autores participarn en        |
tertulia en Madrid. / Suspendido el Encuentro            |
Internacional de Poesa de la UC. / Autores de           |
literatura infantil se reunirn en Venezuela. / El ro   |
Orinoco ser escenario de un encuentro cultural. /       |
Llevarn al cine Arrncame la vida, de ngeles           |
Mastretta. / Presentarn en Espaa dos nuevos poemarios  |
de Isaac Goldemberg. / George Steiner obtiene el Premio  |
Alfonso Reyes 2007. / Literatura en lenguas indgenas    |
tendr su encuentro en Mxico. / Festival de Cine Cero   |
Latitud celebrarn en Ecuador. / Escritores colombianos  |
y venezolanos se reunirn en San Cristbal. / Encuentro  |
de narrativa realizarn en Punta del Este. / Guillermo   |
Vzquez Consuegra ser homenajeado en Guadalajara.       |
                                                         |
Dos voces en el viento que pasa, John Jairo Junieles.  | Artculos y
/ Diario del lector. Continuidad de los vampiros,      | reportajes
Gabriela Urrutibehety. / Graham Greene, reflexiones     |
sobre el poder y la gloria, Valmore Muoz Arteaga. /    |
La Antrtida, agentes secretos y la BBC, Juan Franco   |
Crespo. / No habr final o Roberto Echeto contra el     |
mundo badulaque, Fedosy Santaella Kruk.                 |
                                                         |
Manuel Cabesa, una biblioteca fundada en la memoria:    | Entrevistas
Amor y poesa: energas que mueven el mundo , Rafael  |
Ortega.                                                  |
                                                         |
Nocin pantesta de Borges vista a travs de los        | Sala de ensayo
cuentos El acercamiento a Almotsim y Los telogos   |
, Mara Eugenia Betancourt.                             |
                                                         |
Tres poemas de Carmen Elena Prez. / Vuelta al mismo    | Letras
lugar, Magda Zulena Trujillo Rodrguez. / Poemas de     |
Carolina Patio. / El retorno, Csar Guerrero. / Tres  |
poemas de Mario Mele. / Ms ac de la ventana, Gerardo |
Guarache Ocque. / Poemas de Sara Gil Gracia. / La       |
comedia musical, Martha Alicia Lombardelli. / Poemas de |
Horacio Centanino. / El danzarn de las fiestas del     |
Tayta Shanti, Manuel Lasso. / Poemas de Mara Gabriela  |
Abeal. / Mi nombre en el google, Claudia Apablaza. / 7 |
textos inditos de Enio Escauriza. / Demasiado          |
perfecta, Carlos Wilfredo Trejo. / Poemas de Miguel     |
Aguado Miguel. / Metforas financieras, Marcela Adaros |
Rojas.                                                   |
                                                         |
Julio Cortzar.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
	     Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
		     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
			 http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
			  http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
			  http://www.redchilena.cl
===========================================================================
	 Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
		       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
	  Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
			  http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
			 http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
			  http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
			  http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
		      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================

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|||||||||||||||||||||||||||||	 EDITORIAL	|||||||||||||||||||||||||||

=== Quito contra la balcanizacin      Jorge Gmez Jimnez ================

La semana pasada estuvimos en Quito para participar en el encuentro Kipus:
el descubrimiento de las revistas andinas, al que fuimos invitados por la
revista literaria Kipus y la Universidad Andina Simn Bolvar (UASB).
Letralia (http://www.letralia.com) y Ciberayllu (http://www.ciberayllu.com)
fueron las dos publicaciones que representaron al medio digital en esta
importante cita, de la que ya hemos adelantado algunas notas en nuestra
bitcora (http://jorgeletralia.blogsome.com).

La capital de Ecuador sirvi, as, de escenario para la confluencia de un
grupo de editores: gente tan variopinta como las revistas a las que
representan, provenientes de Colombia, Per, Venezuela, Bolivia y el pas
anfitrin. Gente preocupada por la literatura y su difusin, por la calidad
de los contenidos y por la necesidad de estrechar lazos que permitan a
nuestros lectores conocer la realidad literaria de la regin andina.

Aparte de estrechar la mano de quienes comparten con nosotros las lides
editoriales, pudimos constatar que si bien nuestras publicaciones tienen
caractersticas que las convierten en obras singulares, las situaciones a
resolver son en todos los casos las mismas. Entre los temas coincidentes
que salieron a relucir en todas las ponencias presentadas, destacaron el
del financiamiento problema que cada editor ha solventado de una manera
particular y el de la accidentada vida de las revistas literarias
latinoamericanas, que en muchos casos tiene su origen en aqul y que lleva
a que muchas de estas publicaciones sobrevivan apenas durante algunos
nmeros, para sumirse en silencios ms o menos prolongados que, en
ocasiones, llegan a ser definitivos.

Sin embargo apreciamos que, para los editores que participaron en el
encuentro, tales dificultades son una marca inseparable de este trabajo.
Lanzarse a la edicin de una revista literaria creyendo que sta vivir
eternamente es, ni ms ni menos, un despropsito. Producto por lo general
de la pasin, una revista literaria tiene en su seno la semilla de la
muerte, por lo que cada edicin es, ya, un xito.

De tal manera que el encuentro tuvo el tino de enfocarse en un objetivo
concreto: la difusin de nuestras literaturas. Es sabido que en nuestros
pases es muy difcil saber lo que se escribe ms all de nuestras
respectivas fronteras, algo que Margo Glantz resuma hace poco diciendo que
nuestras literaturas sufren de un proceso de balcanizacin, tema del que
hablamos en el editorial de Letralia 170
(http://www.letralia.com/170/editorial.htm). Existe una manera de evitar
que Latinoamrica disperse su contingente literario en glorias nacionales
dispersas, como acusan los organizadores de Bogot 39
(http://www.bogota39.com)?

Quizs este sea un problema sin solucin, pero ello no ha sido una razn de
peso para que lo evadiramos en Quito. Puesto que las revistas literarias
tienen el papel de actualizar y oxigenar el panorama de las letras, es
dable pensar que puedan convertirse en un canal para conectar a un lector
venezolano con un escritor boliviano, por mencionar un caso. Y si bien una
labor de difusin multilateral como esta poda ser extremadamente difcil
en el pasado, en la actualidad las posibilidades se han abierto con las
herramientas tecnolgicas, de manera que el establecimiento de estos
canales es, ms que una necesidad, un deber de quienes editan revistas
literarias en el continente.

El encuentro tuvo, entonces, un resultado concreto: la creacin de la Red
Andina de Revistas Literarias, que no es otra cosa que ese canal
multilateral del que hablamos en el prrafo anterior. Comprometidos con
pasin en pro de la difusin de la literatura que se hace en sus pases de
origen, los editores reunidos en Quito compartirn material de creacin,
tanto de autores jvenes como de los ms experimentados, as como
informacin sobre la realidad literaria de cada rincn de la regin.
Igualmente, atraern a otras publicaciones a sumarse a la red, en un
esfuerzo mancomunado que beneficiar a lectores y escritores de nuestros
pases. Por supuesto, es de esperar que una red con tales caractersticas
evolucionar a formas de colaboracin que en este momento ni siquiera
sospechamos.

No podemos cerrar este editorial sin reconocer el trabajo de Martha
Rodrguez, Ral Serrano y Alicia Ortega, quienes desde la mitad del mundo y
junto con los cordiales escritores ecuatorianos que fungieron de
anfitriones, hicieron posible la realizacin del encuentro y la definicin
de sus frtiles resultados. Para ellos nuestro respeto y nuestra
admiracin.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
					     http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Los alebrijes de Norma. La escritora y editora argentina Norma
Segades-Manias ha publicado en Internet varios de sus poemarios bajo el
sello digital Alebrijes. Los visitantes podrn apreciar los textos
incluidos en los poemarios Historias para Tiago, A solas con la sombra,
Bitcora del viento, Crnica de las huellas, La memoria encendida y El amor
sin mordazas. Dice la autora sobre su emprendimiento: Desde nuestro pulido
anonimato, desde esta suburbana desventura de caminar las letras sin los
salvoconductos necesarios para evadir fronteras, por los abandonados
territorios donde el silencio se convierte en amo, envuelta en el hechizo
con que los alebrijes impiden el acceso a la desesperanza, me decido a
ejercer la absoluta osada de los desheredados y los irrespetuosos y los
sobremurientes.
http://editorialalebrijes.blogspot.com

El PEN Paraguay en papel. Fue presentada recientemente la revista N 13 del
PEN Club de Paraguay, Homenaje a Gabriel Casaccia. La presentacin estuvo
a cargo del presidente de la organizacin, el escritor y poeta Augusto
Casola, quien dijo que la revista est saliendo merced al trabajo
mancomunado de los socios y el apoyo del editor Cayetano Quattrocchi, de
Arandur. Durante el acto, el poeta, periodista y msico Catalo Bogado
interpret con su armnica, guitarra y voz, temas musicales con letras del
poeta del pueblo, Manuel Ortiz Guerrero. Tambin hizo uso de la palabra el
poeta Luis Mara Martnez, quien ley un poema dedicado a honrar la memoria
de Casaccia. En el acto estuvieron presentes no solamente los numerosos
autores que figuran en el nuevo nmero de la revista, sino adems
familiares de Casaccia, cuyo centenario se recuerda este ao.

De habladores. A principios de este mes fue publicado el nmero 14 de la
revista literaria digital peruana El Hablador, que adems de las
acostumbradas secciones de poesa, cuento, reseas, dossier y estudios,
dedica un especial a los vnculos entre literatura y cultura popular
contempornea, con particular nfasis en lo que se llama literatura
chicha. Segn Giancarlo Stagnaro, uno de los directivos de la publicacin,
muy pocas veces se ha tocado desde una perspectiva plural y crtica la
emergencia de esta produccin editorial marginal al margen en todo caso
del circuito literario oficial o universitario, pero masiva. Agrega que
en los ltimos tiempos la farndula limea ha asaltado el mercado editorial
con libros autobiogrficos, de lo que resulta atractiva la forma en que el
libro es usado por estas figuras como un signo de legitimacin cultural y
meditica, pero que a su vez dicho signo sigue formando parte de la lgica
de mercado.
http://www.elhablador.com

Repblica Dominicana en la red. La literatura y las letras dominicanas
centrarn una nueva seccin de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.
La iniciativa se recoge en el acuerdo que firmaron este 17 de septiembre
Jos Rafael Lantigua, secretario de Estado de Cultura de la Repblica
Dominicana, e Ignacio Jimnez Raneda, vicepresidente de la Fundacin
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y rector de la Universidad de
Alicante. Los trabajos, que se desarrollarn en distintas etapas, se
iniciarn con la digitalizacin de varias obras de autores clsicos de la
Repblica Dominicana, como Los humildes, del poeta Federico Bermdez y
Ortega; Ban o Engracia y Antoita, de Gregorio Francisco Billini; La
sangre: una vida bajo la tirana, de Tulio Manuel Cestero; Soledad, de
Gastn Fernando Deligne; Enriquillo, de Manuel de Jess Galvn, y las obras
Rufinito, Alma dominicana y Guanuma; de Federico Garca Godoy. En esta
primera fase, el portal incluir tambin una antologa potica de Salom, y
las obras completas de Fabio Fiallo. En etapas posteriores se irn
aadiendo nuevos ttulos, siguiendo las propuestas de la Secretara de
Estado de Cultura de la Repblica Dominicana.
http://www.cervantesvirtual.com

Literatura cajamarquina. Desde esta semana y hasta fines de mes se
presentar en diversas ciudades de Per el nmero 7 de la Revista Peruana
de Literatura, que est dedicada a la literatura cajamarquina. La primera
de estas presentaciones ser este mircoles 19, a las 7:30 de la noche, en
el Auditorio de la Alianza Francesa de Trujillo, con la participacin de
Luis Enrique Plasencia, Dimedes Morales, Alejandro Benavides y Ricardo
Vrhuez Villafane. El viernes 21 le toca el turno a Cajamarca, donde se
realizar la presentacin en tres escenarios: a las 10 de la maana en la
Universidad Nacional de Cajamarca, a las 4 de la tarde en el Instituto
Superior Pedaggico y a las 7:30 de la noche en el Instituto Nacional de
Cultura, con la participacin de Bethoven Medina, Luzmn Salas, William
Guilln, Miguel Garnett, Carlos Fuller y Ricardo Vrhuez Villafane. El
martes 25 a las 7:30 de la noche, Jaime Guzmn Aranda, Fernando Cueto,
Carlos Caldern Fajardo y Ricardo Vrhuez Villafane harn la presentacin
en el auditorio de la Universidad Privada San Pedro, de Chimbote.
Finalmente, el 28 de septiembre a las 7:30 de la noche se har la ltima
presentacin en el auditorio de la Universidad Hermilio Valdizn, de
Huanuco, con la participacin de Samuel Cardich, Mario Malpartida, Andrs
Cloud, Javier Garvich, Ricardo Vrhuez Villafane, Andrs Jara, Luis
Mozombite, Patricia Castillo, Rossy Majino, Hebert Laos y Valentin Snchez.
http://revista-peruana-de-literatura.blogspot.com

Cornejo en Filadelfia. Este viernes 21 se realizar en el Departamento de
Espaol y Portugus de Temple University, en Filadelfia (EUA), la mesa
redonda La crtica literaria en Amrica Latina: homenaje a Antonio Cornejo
Polar, que tendr como escenario el Anderson Hall 422, ubicado en el
campus principal de la mencionada casa de estudios. La actividad se
iniciar a las 3:40 de la tarde y contar con la participacin de los
investigadores Yolanda Martnez (Universidad de Pennsylvania), quien
pronunciar su ponencia Potica de lo criollo: pensar la heterogeneidad en
el Caribe; Mara Gladys Vallieres (Universidad de Villanova), con
Testimonio de una amistad; Rger Santivez (Temple University), con
Antonio Cornejo Polar: un maestro fuera de serie y Sandro Chiri (Temple
University), con Antonio Cornejo Polar en el contexto de la crtica
literaria latinoamericana.
http://www.temple.edu

Cursos para profesores. El Centro de Formacin de Profesores del Instituto
Cervantes ha anunciado los cursos que dictar durante los meses de
septiembre y octubre de 2007. El 21 y 22 de septiembre se dictar el curso
Bases comunes en el aprendizaje, enseanza y evaluacin de lenguas: el
Marco de referencia y el Portfolio, a cargo de Conchi Rodrigo (Instituto
Cervantes y Centro Virtual Cervantes). Entre el 27 y el 29 de septiembre,
Helena Mazo (International House de Madrid) dictar el curso Dinmicas de
grupos e interaccin en el aula de ELE. El 5 y 6 de octubre, Isidro Garca
(Centro de Educacin de Personas Adultas de Puente Tocinos, Murcia) dictar
el curso Alfabetizacin y enseanza del espaol como nueva lengua a
inmigrantes adultos. Mara Gil Brman (Instituto Cervantes) dictar, entre
el 18 y el 20 de octubre, el curso El tratamiento del componente
sociocultural en los materiales y actividades para la enseanza del ELE.
Le sigue Fundamentos genticos del lenguaje, que ser dictado el 19 y 20
de octubre por ngel Lpez (Universidad de Alicante). Entre el 25 y el 27
de octubre, Gracia Rodrguez (Evade y Executive Language Center) dictar el
curso El espaol de los negocios: contenidos y metodologa. El ciclo
concluye con El factor afectivo en la enseanza de lenguas, que ser
dictado el 26 y 27 de octubre por Jane Arnold (Universidad de Sevilla).
Para mayor informacin sobre estos cursos, o para solicitar la hoja de
inscripcin, es preciso dirigirse al Centro de Formacin de Profesores del
Instituto Cervantes.
http://cfp.cervantes.es

Entre siglos. Editorial Pasadizo invita a la presentacin del libro
Literatura y narrativa puertorriquea: la escritura entre siglos, del
escritor y docente Mario R. Cancel, a celebrarse el viernes 21 de
septiembre a las 7 de la noche en la Sala de la Facultad de la Universidad
del Sagrado Corazn. La actividad ser un conversatorio entre el autor y
los escritores Alberto Martnez Mrquez y Francisco Font Acevedo acerca de
la narrativa puertorriquea desde 1980 hasta principios del 2000. Nacido en
1960, Cancel se dedica a la enseanza de la historia. Es autor de libros de
historia, ensayo, poesa y cuento y uno de los autores de la Generacin de
1980 en su pas. Edit en Internet la revista electrnica Desde el Lmite y
es profesor de historia en el Recinto Universitario de Mayagez de la
Universidad de Puerto Rico.
http://www.geocities.com/marcas1pr/Mario_R_Cancel.html

Dulces naranjas. La escritora y periodista venezolana Mireya Tabuas har,
el prximo martes 25 de septiembre a las 7 de la noche, la presentacin del
libro Naranjas dulces, de Nstor Caballero (Aragua de Barcelona,
Anzotegui, 1951), que acaba de ser publicado por la editorial del Estado
venezolano, Monte vila Editores Latinoamericana, en su coleccin
Continentes. Esta novela muestra lo que alguna vez fue Venezuela a travs
de los ojos de Ezequiel Martnez, un nio al que le toca experimentar la
complicada situacin de su pas en el contexto de los aos sesenta. El
lector entra en la vida cotidiana del pequeo Ezequiel y observa cmo su
mirada inocente se va perdiendo a muy temprana edad, quizs demasiado
pronto. La presentacin se realizar en la Biblioteca Isaac J. Pardo del
Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg), ubicado en la
avenida Luis Roche de Altamira, en Caracas. Naranjas dulces es la primera
novela de Caballero, quien ya ha publicado, entre otros, los libros La
ltima actuacin de Sarah Bernhardt, Las bisagras o Macedonio perdido entre
los ngeles, Desiertos del paraso y Mister Juramento. El autor ha obtenido
diversos reconocimientos, como el Premio Nacional de Dramaturgia Csar
Rengifo (1981), el Premio Unesco de Dramaturgia (1984), el Premio Municipal
de Dramaturgia del Distrito Federal (1989), el Premio Juana Sujo de
Dramaturgia (1991), la Orden Andrs Bello en su Segunda Clase (1993), el
Premio Nacional de Dramaturgia Para Nios del Teatro Infantil Nacional
(TIN, 1998), el Premio Nacional de Cine Mejor Guin por el largometraje
Huelepega (2000) y la Orden Jos Antonio Anzotegui en su Primera Clase
(2007).
http://www.monteavila.gob.ve/web
http://www.nestorcaballero.com

Aprendiendo a editar. Hasta el 29 de septiembre es posible inscribirse en
el I Curso de Edicin del Libro de El Corte Ingls, cuyos participantes
conocern los procesos de creacin y edicin en la actualidad y tendrn la
oportunidad de conversar con los autores de las obras citadas y con los
especialistas en los diferentes temas a tratar. El curso, de 18 sesiones,
se desarrollar en la Sala mbito Cultural (6 planta) de El Corte Ingls
de Serrano (esquina con Ayala), todos los mircoles, a las 7 de la noche,
desde el 10 de octubre de 2007 hasta el 5 de marzo de 2008. Cada sesin se
compone de dos partes de 45 minutos, que, segn el caso, combinan la
conferencia, el debate y la mesa redonda. Al final del curso se entregar
un diploma acreditativo. La inscripcin no supone la aceptacin en el
curso. La semana antes de empezar el curso, se comunicar a todos los
inscritos si han sido seleccionados.
http://www.triviumgc.com/cast/index.asp?tipo=cursos&cursos=madrid_edicion

Encuentro con la poesa. Con el propsito de incentivar el gusto por la
poesa y la declamacin en la comunidad, el Liceo Polivalente Mara Behety,
de Punta Arenas (Chile), prepara el Encuentro con la Poesa 2007, cuyo
slogan es: Que no se apaguen tus sueos. La comunidad educativa del
establecimiento rendir un homenaje al poeta Marino Muoz Lagos,
recientemente declarado Ciudadano Ilustre de la regin de Magallanes, por
lo que se sugiere que los trabajos participantes giren en torno a su obra.
El encuentro se realizar el 19 de octubre a las 10:30 de la maana y
convocar a estudiantes en dos categoras: Enseanza Bsica de 5 a 8 ao
y Enseanza Media de todos los establecimientos educacionales de Punta
Arenas. Los estudiantes que deseen participar debern inscribirse a travs
del establecimiento educacional al que pertenezcan, por medio de oficio
firmado por su director, teniendo como plazo final el 1 de octubre.

El 5 de Hostos. El sbado 6 de octubre a las 6 de la tarde ser presentado
el nmero 5 de Hostos Review (Revista Hostosiana), que bajo el ttulo El
tambor y la palabra: literatura dominicana contempornea ha sido editado
por Daisy Cocco de Filippis y Franklin Gutirrez. El evento es auspiciado
por el Instituto de Escritores Latinoamericanos, la Divisin de Asuntos
Acadmicos de Hostos Community College/Cuny y el Comisionado Dominicano de
Cultura en los Estados Unidos, y se celebra en el marco de la 2 Feria del
Libro Dominicano en Nueva York. Participarn los escritores Dinorah
Coronado, Rafael Garca Romero, Marianela Medrano, Yrene Santos y Sherezada
(Chiqui) Vicioso. La actividad se realizar en el Mirabal Sisters School
Campus (Biblioteca, 2 piso), en 21 Jumel Place y 168th Street (Manhattan).
Dirigida por Isaac Goldemberg, Hostos Review es una publicacin del
Instituto de Escritores Latinoamericanos del Eugenio Mara de Hostos
Community College/CUNY.

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*** Escritora Illy Nes denuncia haber sido agredida por polica de Pars

A principios de este mes la escritora espaola Illy Nes
(http://www.illynes.net) denunci los maltratos recibidos por parte de
agentes de la polica de Pars (Francia), tras haber sido detenida de
manera injustificada y, junto con una amiga, golpeadas brutalmente, sin que
se les permitiera defensa alguna. Publicamos a continuacin el texto
ntegro de la denuncia:

      A continuacin paso a relatar, y para que as quede constancia, los
      hechos tan incomprensibles como brutales de los que una amiga ma y
      yo misma, Pilar Snchez Morales, escritora espaola conocida como
      Illy Nes, de nacionalidad espaola, con domicilio en actual en Pars,
      fuimos objeto por parte de una patrulla policial de la ciudad.

      El pasado sbado da 25 de agosto a las 3 de la madrugada varios
      amigos cenamos juntos. A la salida de un restaurante una amiga y yo
      nos fuimos juntas, Pars es una ciudad difcil para conducir, yo
      apenas conozco bien el camino a casa, ni tampoco me senta muy bien
      como para hacerlo. De modo que ella se ofreci a llevar el coche,
      mostrarme el camino ms rpido y de paso dejarme en casa ya que ambas
      vivimos a escasa distancia. Al girar a la derecha por la calle
      Pyrnes, a unos 300 metros se encontraba un coche patrulla a lenta
      velocidad; de pronto, al incorporarnos a la va, la patrulla aceler
      y nos cort el paso ordenndonos que nos detuviramos de inmediato en
      el carril bus, cosa que obedecimos. Es decir, a un lado de la
      carretera para no entorpecer el posible paso de vehculos. Cabe
      destacar que apenas pasaban vehculos dado que era muy tarde, y en
      agosto la noche de Pars no es muy activa; de modo que fueron pocos
      los vehculos que nos cruzamos en el camino; incluso dos patrullas,
      con la primera nos cruzamos y con la segunda nos detuvimos junto a
      ellos en el mismo semforo, con la que no hubo problema alguno.

      Volviendo al caso, una vez detenidas y con la ventanilla abierta (era
      una noche bastante calurosa), visiblemente sorprendida mi compaera
      me pregunta: Por qu nos para la polica? Quizs porque t
      matricula es espaola. A lo que contesto: No tengo ni idea.

      Al detenernos un polica de unos 50 aos y pelo canoso se acerca y en
      tono amenazante y con cierta agresividad en sus movimientos dice en
      francs que hemos invadido el carril bus. Mi amiga le dice Disculpe,
      seor agente, pero no invad el carril bus. El hombre insiste
      gritando que hemos invadido el carril bus y algo que no logro
      entender porque mi comprensin del francs es precaria. De modo que
      mi compaera le dice al agente en francs que no cree haber invadido
      el carril bus, que lo ha hecho porque as se lo ordenaron. El agente
      vuelve a dar voces y mi amiga con gestos le indica que no es
      necesaria tanta agresividad, que por favor no grite. Siempre gritando
      el polica le pide los papeles del vehculo. Ella se quita el
      cinturn de seguridad y se gira hacia m para pedirme los documentos,
      momento que el polica aprovecha para abrir la puerta del coche y
      sacarla violentamente empujndola e inmovilizndola contra la puerta
      trasera del coche.

      Muy asustada desciendo y me dirijo al agente mientras otros dos
      policas descienden de su vehculo oficial. Les digo: Por favor, no
      es necesaria la violencia, intentando hacerme entender con gestos.
      El agente me golpea con su puo un brazo, mi amiga totalmente en
      shock al ver su estado y el golpe que me propina el agente llora y me
      dice en espaol que no sabe que ocurre y a l le dice en francs:
      Qu he hecho yo, seor agente, para que nos trate as?.

      Por toda respuesta el agente esposa violentamente a mi amiga. Yo
      estoy a un metro escaso, me acerco y sin tocarle le pido por favor
      que se calme gesticulando con las manos en un gesto de tranquilidad;
      en ese momento el agente me empuja contra el coche y se lleva a mi
      compaera mientras otro polica, moreno, me sostiene por un brazo con
      fuerza. Mi compaera se marcha llorando y visiblemente desconcertada
      sin oponer resistencia, slo llorando y pidiendo explicaciones.

      El agente que me sostiene pasa mi custodia a otro agente rubio con
      perilla, menos agresivo, que me sostiene por la mueca sin apenas
      fuerza, al que le pregunto: Qu pasa, por qu nos tratan as?. El
      polica mayor, el canoso, regresa con el alcoholmetro y me hace
      soplar varias veces a fuerza de gritos. Doy positiva y le explico:
      Yo no conduzco, seor. El hombre regresa a la patrulla, mi amiga
      grita que la estn golpeando en la cabeza, que por favor mire la
      matrcula, y el rostro del polica que la inmoviliza y golpea... En
      ese instante el agente menos agresivo me haba soltado y se
      encontraba a unos dos metros de m. De modo que ante los gritos de
      desesperacin de mi amiga avanzo unos dos o tres metros hasta el
      coche para poder ver el rostro del agresor y la matrcula.

      El agente de pelo canoso me agarra por el cuello y me arrastra con
      brutalidad hasta mi coche dejando mi nuca apoyada en el techo del
      vehculo (se trata de un Fiat Panda), lo cual me produce un tremendo
      dolor, no slo en mis cervicales sino en todo mi cuerpo, sobre todo
      el brazo que sostiene y golpea brutalmente contra el coche, sin dejar
      de apretar mi garganta con fuerza. Le digo en francs: Quiero hablar
      con mi amiga, por favor tranquilcese, a lo que me responde: T no
      hablas con nadie.

      Me suelta y regresa a la patrulla mientras mi compaera grita Me
      pegan, aydame!.

      El chico pacfico est a escasos metros de m, lloro y le pido
      auxilio pero l evita mirarme. Mi compaera suplica que llame a
      nuestro abogado para que nos ayude, justo con el que habamos cenado
      hacia un instante... Tomo el telfono y el chico pacfico me lo quita
      depositndolo en el asiento trasero de mi coche.

      Le digo: Por qu me quita el telfono?. Y de espaldas el polica
      de pelo canoso me empuja contra el coche violentamente y me esposa.
      Ordena al chico pacfico que me custodie y ste me hace sentar en un
      saliente de la acera. En todo momento los gritos de mi compaera no
      cesaban, pidiendo ayuda, a lo que yo responda: No puedo ayudarte,
      estoy esposada!.

      La patrulla con mi amiga no est en mi campo de visin, yo contino
      esposada en la acera junto a nuestro coche mientras una patrulla
      acude en mi busca. Me incorporan y me meten dentro para llevarme a la
      comisara.

      Pregunto si alguien entiende espaol, me dicen que no y me sealan
      que calle.

      Mi amiga lleg a comisara en estado de shock, con su suter
      desabrochado y prcticamente enseando los senos, as como con un
      golpe en la boca y varios en los hombros y espalda, y sin poder
      caminar. Por mi parte, en un estado de estupor y pnico, yo les
      gritaba que eso era una injusticia, que eran una polica de mierda,
      que eso era ilegal, sin dejar de llorar y gritar.

      Varios policas la rodean, la gritan, ella grita y uno de ellos la
      empuja, mi amiga cae al suelo con las manos esposadas y alla de
      dolor sin dejar de pedir auxilio. Me incorporo del banco donde me
      encuentro esposada con las manos a la espalda e intento incorporarla.
      Uno de los agentes al que no pude ver claramente me empuja contra el
      banco violentamente. Me levanto y pido si alguien habla espaol y
      digo que es ilegal el trato y que no pueden dejarla tirada en el
      suelo. Un agente aprieta mi brazo y me sienta en el banco nuevamente.
      Pero mi amiga me dice que por favor la levanten, que est hacindose
      dao con las esposas; me incorporo nuevamente y esta vez nos miran
      pero me dejan ayudarla como puedo, con las manos atadas a la espalda,
      a incorporarse.

      Ella, semidesnuda, pide a un preso que tiene una mano libre que por
      favor le abroche la blusa; el hombre, ebrio, no es capaz, y mi
      compaera se sienta y como puedo con las manos a la espalda le
      abrocho la blusa mientras ella llora, pone su cabeza sobre mis
      piernas y me pide que mire por qu parte de la cabeza sangra.

      Unos agentes salen mientras otros nos miran... Mi compaera me
      traduce que estn diciendo (SIC): Ella es la que lame el coo a la
      otra, lesbianas de mierda. A partir de ese instante, entre ellos a
      mi compaera la llaman la vieja puta, adems de lesbiana, y a m,
      espaola de mierda. Mi compaera se incorpora a duras penas pero
      apenas puede caminar y cae nuevamente al suelo, me levanto y vuelvo a
      levantarla. Un agente la mira y dice: Lleven a la vieja puta al
      hospital.

      Varios agentes la levantan del banco y se la llevan; ella grita:
      Aydame, llama a nuestro abogado, son bestias, por favor, por favor,
      polica de mierda. Aterrada, furiosa y en estado de shock, escupe y
      les grita que estn faltando a sus derechos, y me dice a voces:
      Aydame, tengo miedo!. Yo procuro tranquilizarla, le digo: Nos
      sacar Cyril (nuestro abogado), clmate. Ella me dice: No, ellos
      son la ley; nos harn lo que quieran, no lo ves..?. Tranquila,
      tranquila.... Ella grita y se la llevan sin apenas poder caminar,
      casi a rastras... A m me quitan las esposas y me esposan al banco.

      Les pido que me dejen llamar al Ministro de Industria, a la seora
      Cristina del Valle, Pilar Rahola, al Consulado, a un cargo de mi
      poder. Me sonren cnicamente y me dice el agente que no llamo a
      nadie.

      Le pregunto si voy a pasar toda la noche all y me contesta: T s.
      Slo est el agente y yo le digo: Maana denunciar esto por exceso
      de violencia. Me dice: Habla francs!. Quiero hacer una
      llamada, repito en espaol... Me dice: No hablo espaol. Le digo
      en francs que quiero hacer una llamada y me dice: No entiendo tu
      francs.

      Pasa la noche y pido ir al bao... El agente me dice que no...
      Sonriendo... Le digo: Tampoco puedo ir al bao? Esto es una
      comisara de mierda.... El agente que se alejaba se gira y me dice:
      En Francia tenemos ms cojones que en Espaa en una mezcla de
      espaol e italiano perfectamente comprensible, sobre todo cojones,
      que lo dijo en espaol mientras se agarraba los testculos. Las horas
      pasaron, ped que me cambiaran de mano la esposa pues tena un dolor
      insoportable, este agente dijo que no sin dejar de sonrer.

      En un momento de la noche, por los nervios, los golpes o qu s yo,
      comenc a temblar de fro... Mi chaqueta estaba a escasos metros
      junto a la mesa del agente depositada en una silla. Le dije en
      espaol: Tengo fro, me das mi chaqueta?, a lo que respondi: No
      te entiendo, espaola... en francs, y le dije en francs: Tengo
      fro. Sonri y con las manos insinu: Lo siento por ti. Aadiendo:
      No chaqueta en francs.

      Hubo cambio de personal, este individuo se march y otro hizo el
      relevo... Ambos conversaban: La espaola de mierda es journalist, y
      quiere llamar a un ministro.... Susurraron algo, entre lo que logr
      entender: No la dejes ir al bao, y algo que no pude casi or
      porque prcticamente eran susurros. El agente que anteriormente se
      haba tocado los testculos se march. Ped nuevamente mi chaqueta al
      nuevo agente, la examin pero no me la entreg, yo tosa, estornudaba
      y lloraba. Pero no me dieron la chaqueta. Amaneci cuando entraron
      nuevos agentes que me registraron y me esposaron para llevarme al
      hospital.

      Una vez en el furgn policial pregunt si hablaba alguno espaol, uno
      de ellos me dijo que s, le pregunt qu buscaban exactamente cuando
      me registraban, armas, droga, un telfono... Dijo: S tenas algo,
      principalmente un telfono. Como las esposas no estaban bien
      apretadas, le dije: Si me permite, seor agente, yo s tengo un
      telfono. Pero en el lugar que est mi seno, no creo oportuno que
      usted lo saque, mi esposa no aprieta demasiado as que lo sacar yo.
      As lo hice, me liber una mano y entregu el telfono. El agente me
      dijo: Cmo pudiste hacer eso?. Le coment: Seor, tengo unas
      manos muy flexibles y como ve no soy peligrosa.

      Al llegar al hospital me tomaron la tensin y el pulso de mi corazn,
      pero en ningn momento me desnudaron ni revisaron mis golpes o mis
      cervicales, y me llevaron nuevamente a la comisara. Un tiempo
      despus me llevaron a declarar con un agente que interpretaba mis
      palabras, o al menos eso aseguraba... Yo di mi versin de los hechos
      y ped por favor los datos de la patrulla que nos detuvo.

      Me entregaron una multa sin cantidad de sancin, y donde cita:
      Peatn ebrio en acera. Mi declaracin la hicieron en francs.
      Solicit que mi abogado estuviera presente porque no hablo francs
      pero me dijeron que no era posible, de modo que hice mi declaracin
      en ese idioma. Me mostraron la declaracin en francs, dije que se
      asemejaba al cataln pero que yo no poda firmar algo que no
      entenda, el intrprete dijo que pona exactamente lo que yo haba
      dicho, a lo cual respond que no tena otra opcin que confiar en l.
      Seal la denuncia y dijo: Aqu menciona cmo te esposaron y aqu lo
      que sucedi abajo.

      Y firm, no tena otra eleccin; sin embargo no recib copia alguna.
      Slo se me entreg mi multa sin cantidad, y yo s dije que quera
      denunciar por agresin a los agentes.

      Al recoger mis cosas, no tena mi telfono francs, donde estn todos
      mis datos y mis telfonos, me entregaron nicamente el que yo
      entregu tras mi registro en el furgn al polica, sin batera ya.
      Reclam el telfono pero me dijeron que el telfono en cuestin era
      de mi compaera. Me pidieron describirlo y lo hice, y la agente sac
      dos telfonos, el de mi compaera y el mo. Les dije: Este es mo,
      a lo que me respondieron: No podemos drselo, estaba en poder de la
      otra seorita.

      Lo cual es totalmente incierto, teniendo en cuenta que, tal y como
      hago constar al principio de esta declaracin, fue el polica que
      posteriormente llev mi vehculo a comisara quien me quit el
      telfono y lo deposit en mi coche.

      Le dije que les mostraba la factura, que el password era mi fecha de
      nacimiento, que no poda comunicarme, que todos mis datos estaban en
      ese telfono, pero se negaron insistiendo en que era de mi compaera
      y que ella lo tena en su poder, lo cual era totalmente falso. Les
      dije que lo necesitaba para contactar con personas de mi pas y pedir
      ayuda.

      Hasta aqu la relacin veraz de los hechos. Cabe remarcar que el
      propio traductor de mi denuncia me indic que fuera a denunciar a la
      Polica de Polica, porque por el trato recibido era realmente
      impresionante el estado en que me encontraba, escribiendo de su puo
      y letra dnde dirigirme inmediatamente.

      Horas ms tarde soltaron a mi amiga sin poder apenas caminar y llena
      de magulladuras.

      Solicito encarecidamente que se realicen las diligencias pertinentes
      para que esta denuncia siga el cauce legal correspondiente y se
      castigue a los autores de semejante tropela, tan brutal como
      injustificada e incalificable en un estado de derecho.



*** Muri la escritora cubano-mexicana Julieta Campos

La escritora y ensayista Julieta Campos, ganadora del Premio Xavier
Villaurrutia de 1974, muri el mircoles 5 de septiembre a la edad de 75
aos, vctima de cncer. Nacida el 8 de mayo de 1932, fue velada en la
funeraria Gayosso Flix Cuevas y cremada el 6 de septiembre por la noche.

Campos fue reconocida por incursionar en diversos gneros literarios como
novela, ensayo, crtica literaria, ficcin y teatro. Naci y vivi en La
Habana, Cuba, hasta los 20 aos. Su pasin por las letras la llev a
realizar estudios en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu) y en La
Sorbona (http://www.sorbonne.fr), donde obtuvo el diplomado en literatura
francesa y contempornea.

En la dcada de los 50 lleg a Mxico, despus de su matrimonio en 1954 con
el diplomtico y ex director del Fondo de Cultura Econmica (FCE,
http://www.fce.com.mx), Enrique Gonzlez Pedrero.

La escritora cubano-mexicana se hizo acreedora a la beca de Centro Mexicano
de Creadores de 1966-1967 y fue maestra de la Escuela Nacional de Estudios
Profesionales de Acatln. Entre otros de sus cargos destacan la direccin
de las revistas de la Universidad de Mxico y su participacin en las
revistas Plural y Vuelta.

Trabaj durante 14 aos para el FCE en Mxico como traductora de ingls y
francs, despus fue directora del PEN, una asociacin de escritores
mexicanos de 1978 a 1982, y form parte de la Ctedra Alfonso Reyes del
Instituto Tecnolgico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM,
http://www.itesm.mx).

Adopt la nacionalidad mexicana y conserv tambin la cubana. Esta dualidad
de naciones, ms su inters en las clases ms necesitadas, se volcaron en
una narrativa de propuestas que exigen a un pblico agudo e interesado por
la lectura en diferentes niveles; Campos realiz narrativa donde las
historias se hilvanaban a travs de recuerdos o monlogos internos.

Otra de las caractersticas en su escritura fue su lenguaje potico. La
frontera entre el gnero narrativo y el potico se difumina cuando las
historias se cuentan de manera casi musical y rompen el plano nicamente
textual, para dejarse construir con metforas e imgenes que slo pueden
ser expresadas a travs de la poesa, rese la Coordinacin Nacional de
Literatura de Bellas Artes.

Tras su estancia en Tabasco (cerca de seis aos, tiempo en que su esposo
fue gobernador del estado), trabaj en la aplicacin de un modelo de
desarrollo integral y participativo en las comunidades indgenas excluidas.

Muchas de estas experiencias fueron volcadas en las pginas Bajo el signo
de Ix Bolon; El lujo del Sol; Tabasco, un jaguar despertado; Qu hacemos
con los pobres?, as como La forza del destino, publicada por Alfaguara en
2004 y que requiri siete aos de trabajo y que reconstruye la imagen
centenaria de Cuba. Reunin de familia (1997), recoge su obra dramtica y
de ficcin.

Tambin tuvo participacin en la administracin pblica como secretaria de
Turismo al lado del poltico tabasqueo Andrs Manuel Lpez Obrador, cuando
ste fue jefe de gobierno del Distrito Federal. Uno de los mayores logros
de su gestin fue el programa De fiesta en el Distrito Federal.

Fuente: El Universal



*** Francisco Gonzlez Ledesma obtiene el premio RBA

El abogado y periodista Francisco Gonzlez Ledesma (Barcelona, 1927), quien
es adems el autor espaol ms prolfico en el gnero de la novela negra
despus de Manuel Vzquez Montalbn, result ganador este 6 de septiembre
del I Premio Internacional de Novela Negra que la editorial RBA
(http://www.rba.es) dota con 125.000 euros.

Una novela de barrio fue la obra ganadora, protagonizada por el comisario
Mndez, irnico personaje de Gonzlez Ledesma que apareci por primera vez
en 1983 en Expediente Barcelona. Siguieron Las calles de nuestros padres,
la planetaria Crnica sentimental en rojo, La Dama de Cachemira, Historia
de Dios en una esquina, El pecado o algo parecido y esta novela de barrio
sobre dos atracadores que mataron un nio. Mndez abandona su jubilacin y
su piso atestado de libros para resolver esta historia de verdugos y
vctimas.

Confiesa el escritor que la novela no naci en la serie negra: Trataba del
amor paternal: un nio muerto y un padre que imagina cmo hubiera sido esa
vida frustrada, pero reorient la trama a lo policiaco: el nio mora en un
atraco y su padre intentar vengarse.

Presentada bajo el seudnimo de Paco Millares, Una novela de barrio es la
historia de una venganza que arranca en los aos 70, cuando unos
atracadores matan en su huida a un rehn, un nio de corta edad. Ahora, ms
de treinta aos despus, uno de los ladrones es asesinado, y su cmplice
decide adelantarse a su seguro asesino, el padre del nio muerto.

El jurado Soledad Purtolas, Suso de Toro, Lorenzo Silva, Antonio Lozano y
Anik Lapointe premi por unanimidad Una novela de barrio, entre los 180
manuscritos presentados. Para Purtolas, Gonzlez Ledesma condensa los
ingredientes de la mejor novela negra: El ambiente es protagonista con una
intensidad potica que entronca con Chandler o Hammet.

El barrio es el Poble Sec. All naci y empez a escribir con 12 aos
Gonzlez Ledesma, un oficio aprendido en 500 novelas del Oeste firmadas
como Silver Kane y el trabajo a destajo de Bruguera. En esos aos de
posguerra cultiv la irona y cierto aliento tico de la vida para no
morirme de asco.

En la Transicin descubri con Vzquez Montalbn que Barcelona era una
gran novela negra. En una oscura comisara asomaba Mndez, un polica que
abomina de la ley y cuida a las putas del Barrio Chino. Mndez es la
mezcla de cuatro policas que conoc en la realidad. Gracias al comisario,
Gonzlez Ledesma gan el Planeta, dos premios franceses de Polar en
Francia y este de RBA.

Fuentes: ABC  El Cultural



*** Falleci el tenor Luciano Pavarotti

El tenor italiano Luciano Pavarotti, considerado uno de los mejores de su
generacin, muri el pasado 6 de septiembre, a los 71 aos de edad, por un
cncer de pncreas en su casa de Mdena. Luciano Pavarotti ha muerto hace
una hora, explic su manager en un mensaje de texto a primera hora del
jueves 6.

El artista se encontraba en una situacin muy grave y durante la madrugada
perdi varias veces la conciencia, segn los mdicos que le atendieron.
Ingresado por una infeccin pulmonar el 8 de agosto en el Hospital
Policlnico de Mdena, en el norte de Italia, el tenor sali del mismo el
pasado 25 de agosto.

Su salud pas en los ltimos aos por momentos muy delicados. En 2006 fue
operado con xito de un cncer de pncreas en Nueva York. Conocidos eran
tambin sus problemas respiratorios y de tensin.

Premiado el martes 4 con el Premio Excelencia por el Ministerio de Cultura
italiano (http://www.beniculturali.it), por su trayectoria y su aportacin
a la cultura de su pas, el tenor declar que se trataba de un galardn que
celebra la magia de una vida dedicada al arte. Igualmente, el teatro de
la Scala de Miln (http://www.teatroallascala.org) anunci que en 2008
celebrar un concurso internacional de canto con su nombre.

Nacido en las afueras de Mdena, en el norte de Italia, en 1935, era hijo
nico de Adele Venturi, trabajadora en una fbrica cigarrera, y de Fernando
Pavarotti, panadero y tenor aficionado, quien lo estimul para comenzar sus
estudios en el mundo del canto lrico. La Segunda Guerra Mundial forz a la
familia a salir de la ciudad en 1943.

Sus primeras influencias musicales provinieron de las grabaciones de su
padre, la mayora de tenores populares de la poca Beniamino Gigli,
Giovanni Martinelli, Tito Schipa y Enrico Caruso. Cerca de los nueve aos
comenz a cantar con su padre en el coro de una pequea iglesia local.
Tambin en su juventud tom algunas clases de vocalizacin con el profesor
Dondi y su esposa, pero siempre concedi poca importancia a ambos.

Despus de lo que aparentemente fue una niez normal con un tpico inters
por los deportes en el caso de Luciano, el ftbol se gradu en la Scuola
Magistrale, y se enfrent al dilema de la eleccin de carrera. Estaba
interesado en seguir profesionalmente la carrera de futbolista en la
posicin de portero, pero su madre le convenci para que se convirtiera en
profesor.

Posteriormente ejerci en una escuela primaria durante dos aos, pero
finalmente permiti que su inters en la msica prevaleciera. Reconociendo
el riesgo que esto conllevaba, su padre le dio su consentimiento a
regaadientes, acordando que Luciano recibira alojamiento y comida hasta
que cumpliera 30 aos, y si no triunfaba a esa edad, se ganara el sustento
por sus propios medios. Sus mentores en el bel canto fueron Arrigo Polo y
Ettore Campogalliani.

Sus primeras apariciones pblicas como cantante fueron en el coro del
Teatro de la Comuna, en Mdena, y ms tarde en La Coral de Gioacchino
Rossini, donde demostr su talento. Debut el 29 de abril de 1961, como
Rodolfo, en la pera La Bohme, de Puccini, en el Palacio de la pera de
Reggio Emilia. Ms tarde se increment su popularidad cuando cant el rol
de Tonio de la pera La hija del regimiento, de Gaetano Donizetti, con su
difcil aria de nueve notas do de pecho, lo que le hizo merecedor de
aparecer en la portada de una edicin del peridico estadounidense The New
York Times (http://www.nytimes.com).

En su acercamiento a la msica popular, grab duetos con Eros Ramazzotti,
Sting, Andrea Bocelli, Frank Sinatra, Michael Jackson e, inditamente, con
el brasileo Caetano Veloso, la argentina Mercedes Sosa y el grupo de rock
irlands U2. Con sus colegas y amigos, los tenores espaoles Plcido
Domingo y Jos Carreras, form el tro Los Tres Tenores (The Three Tenors).
Registr en disco muchas peras, donde destaca su trabajo junto a Joan
Sutherland y el director de orquesta indio Zubin Mehta.

Pavarotti se cas con Adua Verona, con quien engendr a tres nias,
Lorenza, Cristina y Giuliana, pero el 13 de diciembre de 2003 se cas en
segundas nupcias con su asistente, Nicoletta Mantovani, 30 aos menor que
l y con quien tuvo a su cuarta hija, Alice.

Durante varios aos seguidos a partir de 1991, Pavarotti respondi al
llamado de la organizacin War Child International
(http://www.warchild.org) para recaudar fondos para la construccin de un
centro de musicoterapia en Mostar. De esta forma, anualmente se organizaron
conciertos en Mdena bajo el ttulo Luciano Pavarotti and friends, donde
adems participaban otras personalidades de la msica internacional para
recaudar fondos para diferentes causas.

En octubre de 2003 Pavarotti declar que el peruano Juan Diego Flrez sera
su sucesor como cantante de pera. Fue muy solicitado en teatros de todo el
mundo hasta su retiro en la pera Metropolitana de Nueva York, en marzo de
2004, cuando interpret el papel del pintor Mario Cavaradossi en Tosca, de
Giacomo Puccini.

En mayo de 2004, en vsperas de su cumpleaos nmero 70, el tenor anunci
El tour del adis compuesto por 40 conciertos en todo el mundo, para
despedirse de los fieles seguidores de su canto. Pese a este retiro, en
febrero de 2006 interpret el aria Nessun dorma, de Turandot, como cierre a
la ceremonia de inauguracin de los Juegos Olmpicos de Invierno de 2006 en
el Estadio Olmpico de Turn.

El tour fue suspendido debido a una intervencin en la espalda a principios
de 2006, y cuando se preparaba para partir de Nueva York a reanudar su gira
mundial de despedida se le descubri un tumor maligno en el pncreas. Fue
operado en un hospital de Nueva York y todos sus conciertos fueron
cancelados debido a su muy delicado estado de salud, causado por una
neumona posterior a su operacin.

El 8 de agosto de este ao fue hospitalizado vctima de un estado febril,
y de complicaciones respiratorias. Abandon la clnica el 25 de agosto,
para continuar la convalecencia en su hogar, hasta su muerte el 6 de
septiembre.

Fuentes: El Mundo  Wikipedia



*** Presentan en Mxico poesa japonesa traducida por Octavio Paz

La tradicin potica japonesa en la que ronda la reflexin, el humor, la
melancola y la contemplacin se renen en el libro Sendas de Oku, de
Matsuo Basho, traducido al espaol hace 52 aos por el Nobel mexicano
Octavio Paz (1914-1998), junto con su amigo Eikichi Hayashiya (1919), ex
embajador de Japn en Espaa.

El material, presentado el pasado 6 de septiembre en la librera Octavio
Paz, de Ciudad de Mxico, fue editado por el Fondo de Cultura Econmica
(FCE, http://www.fce.com.mx) y se trata de una bitcora de viaje de Basho,
que en su idioma original se llama Oku no Hoshomichi, en el que ofrece uno
de los ejemplos ms acabados del haibun, gnero literario japons en el
cual el texto en prosa se rodea de un grupo de haiks o breves poemas
orientales.

Ah el editor, traductor y crtico Aurelio Asiain refiri que el escritor
mexicano, Octavio Paz, se acerc a Japn a travs de traducciones inglesas
y francesas, pero que el encuentro definitivo con la poesa de ese pas
ocurri en 1945, cuando trabajaba en San Francisco como segundo canciller.

Explic que despus de ello, Paz renunci y parti a Nueva York para
escribir La historia est presente en la vida de cada uno, y lo que hace
hasta la primera mitad del siglo XX es leer poesa, descubriendo a Japn
mediante Jos Juan Tablada. A partir de ese momento seguira en su vida
literaria una relacin casi inseparable con las letras de Japn y
particularmente con su poesa, la cual marc el rumbo de sus propios
poemas.

En este libro de Basho, escribi el mismo Paz, no pasa nada, salvo el
sol, la lluvia, las nubes, unas cortesanas, una nia y otros peregrinos. No
pasa nada, excepto la vida y la muerte, temas que siempre interesaron y
marcaron los versos del Nobel.

En el texto Matsuo Basho describe cmo, junto a su discpulo Sora, visita
cerca de 50 lugares famosos de la regin septentrional de Japn en 1698 y
su breve cuaderno de viaje, son poemas colectivos llamados haikai no renga,
enriquecidos por los poetas locales y mezclados con reflexiones y ancdotas
de la contemplacin.

Editado por primera vez por la Universidad Nacional Autnoma de Mxico
(Unam, http://www.unam.mx) en 1957, el texto ha sido traducido a casi todos
los idiomas europeos, influyendo en diversos movimientos poticos modernos,
aunque la versin completa en espaol es la que realiz Paz junto a
Hayashiya.

Ambos trabajaron de la mano en la traduccin del texto; sin embargo, seal
por su parte el escritor Alberto Ruy Snchez, Hayashiya traduca
literalmente el texto japons al espaol, mientras que Paz correga los
textos tratando de encontrar el tono ms adecuado para capturar la
sensibilidad de Basho.

La nueva edicin del FCE aparece revisada y con versiones corregidas de los
poemas en los que Paz busc ajustarse a la mtrica original, adems de que
se incluyen nuevas notas de su colega japons, as como la versin original
y lminas de Yosa Buson, as como las caligrafas del propio Basho,
considerado uno de los mayores poetas de aquel pas.

Fuente: Notimex



*** Novela de la colombiana ngela Becerra publicada en China

La novela El penltimo sueo, de la escritora colombiana ngela Becerra,
ganadora del premio espaol Azorn 2005, fue traducida al idioma mandarn y
lanzada en China.

En entrevista ofrecida a la emisora colombiana Caracol Radio
(http://www.caracol.com.co), la escritora y publicista natural de Cali y
quien reside en Barcelona (Espaa), se mostr satisfecha con este logro
literario que le abre las puertas en oriente.

El penltimo sueo fue traducida al chino mandarn en una edicin de
50.000 ejemplares. Yo espero que la novela tenga acogida y la traduccin
haya respetado la msica de la novela que es parte de su magia, asegur la
escritora.

Becerra tambin es autora de las novelas De los amores negados (2003) y Lo
que le falta al tiempo (2006), que han sido traducidas al alemn, ingls,
italiano, francs, portugus, hngaro, holands, turco, polaco, flamenco,
ruso, griego, checo, noruego y sueco.

Esta es una noticia maravillosa no slo para m sino para Colombia, pues
mis libros estn salpicados de historias humanas, muchas de ellas
inspiradas en mi pas, asegur la escritora, que ha despertado el inters
de varios editores internacionales, entre ellos Harper Collins, en Estados
Unidos y Canad, y Bertelsman, de Alemania.

Fuentes: Caracol Radio  EFE



*** Unam pone en lnea publicaciones literarias

La Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx)
ofrece desde el pasado 10 de septiembre, a estudiantes e interesados en la
literatura, recursos para consultar, leer e imprimir sus publicaciones
emblemticas: Material de Lectura (http://www.literatura.unam.mx) series
Cuento Contemporneo y Poesa Moderna, Peridico de Poesa
(http://www.periodicodepoesia.unam.mx) y Punto de Partida
(http://www.puntoenlinea.unam.mx).

La iniciativa es parte del proyecto Literatura en lnea, literatura para
todos, que pretende ofrecer a la comunidad universitaria, conformada en su
mayora por jvenes, proyectos editoriales adaptados a la nueva realidad
tecnolgica.

La coleccin Material de Lectura en sus dos series Cuento Contemporneo y
Poesa Moderna, ha publicado, desde 1977, ms de 200 ttulos que recogen
una muestra de la obra de los escritores ms importantes del siglo XX. A
este portal, editado por Ana Cecilia Lazcano, se irn incorporando cada uno
de los ttulos que a lo largo de estos aos han formado una de las
colecciones literarias ms reconocidas de la Unam.

El Peridico de Poesa naci en 1987, bajo los auspicios de la Unam y la
Universidad Autnoma Metropolitana (UAM, http://www.uam.mx), como un
espacio primordial para el quehacer potico y para la reflexin y la
crtica a partir de ste. 20 aos despus inaugura una nueva poca,
encabezada por el poeta Pedro Serrano, en la que, mediante una renovacin
de su formato y sus contenidos, afronta la tarea de adaptarse a los
lenguajes tecnolgicos.

El Peridico de Poesa se plantea ahora como una publicacin digital
mensual, con secciones como Reseas, Reportajes, Entrevistas, Espacios,
Poesa en voz alta, Archivos, Convocatorias y, por supuesto, Poemas. De lo
mejor de estas secciones se har una seleccin que se publicar,
trimestralmente, en el formato y con los materiales habituales de un
peridico y que estar al alcance del pblico lector del sitio web.

Por su parte, la revista Punto de Partida naci en 1966 y est destinada a
la publicacin de material literario y grfico de jvenes creadores.
Editada por Carmina Estrada, ahora tendr una versin digital, con las
mismas secciones que la impresa, en HTML y PDF para su impresin en formato
original. Este espacio ser un complemento de la versin impresa, de forma
que se ampliar la base de colaboradores y se difundir la obra de nuevos
escritores y artistas grficos en el amplio espectro que ofrece la red, al
tiempo que se recabarn colaboraciones de jvenes del mundo de habla
hispana, a manera de puente entre literaturas de distintas latitudes.

Con una periodicidad mensual, se pretende que esta revista se nutra de las
propias colaboraciones recibidas a travs de la red. La publicacin cuenta
con secciones divididas por gnero, fichas de los autores, buzones para
envo de textos y sugerencias, enlaces a pginas de inters y relacin de
concursos, talleres y cursos. 

Los sitios estn disponibles en la red con los primeros ttulos, y forman
parte de un proyecto ms amplio, iniciado con el Primer Virtuality
Literario Caza de Letras (http://www.cazadeletras.unam.mx), para lograr una
mayor presencia de la Direccin de Literatura en la red.

Fuente: Unam



*** Se crea Red Andina de Revistas Literarias durante el encuentro Kipus

Como un canal para la comunicacin y la consolidacin de experiencias
conjuntas fue creada la Red Andina de Revistas Literarias, entidad que
cuenta entre sus miembros fundadores a los editores que participaron en el
encuentro Kipus: el descubrimiento de las revistas andinas, organizado
por la revista Kipus y la Universidad Andina Simn Bolvar (UASB,
http://www.uasb.edu.ec), y celebrado entre el 12 y el 14 de septiembre en
Quito, Ecuador.

La red tendr presencia en Internet y las publicaciones que la conforman
podrn desarrollar iniciativas a lo largo de la regin andina, as como
compartir creacin literaria de los pases en que son publicadas, reseas
editoriales e informacin cultural, tal como se desprendi del taller de
trabajo que los editores participantes desarrollaron el pasado 13 de
septiembre, en el marco del encuentro Kipus.

El evento fue inaugurado el mircoles 12 por Alicia Ortega, directora del
rea de Letras de la UASB. Posteriormente, Ral Vallejo, director de la
revista anfitriona, intervino para comentar las incidencias de su fundacin
y cmo se ha desarrollado a travs de sus veinte ediciones, en las que
entre otras cosas ha establecido un estrecho vnculo con las Jornadas
Andinas de Literatura Latinoamericana, Jalla. En la jornada inaugural
participaron tambin Militza Angulo, del Comit Editorial de Casa de Citas
(Lima, Per) y Pablo Salgado, director de Qapital (Quito).

Adems de los editores mencionados, en el encuentro estuvieron tambin
Jorge Dvila Vzquez, por el Encuentro sobre Literatura Ecuatoriana
Alfonso Carrasco y la Casa de la Cultura Ecuatoriana Ncleo del Azuay
(Cuenca); Hugo Jaramillo, de Encuentros (Quito); Ramiro Arias, director de
Eskeletra (Quito); Domingo Martnez Castilla, director de Ciberayllu (Lima,
Per; http://www.ciberayllu.org); Omar Ospina, director de El Bho (Quito);
Augusto Rodrguez, director de El Quirfano (Guayaquil); Macshori Ruales,
directora de Anaconda (Quito); Rodolfo Ortiz, director de La Mariposa
Mundial (La Paz, Bolivia); Ivn Carvajal, director de Pas Secreto (Quito);
Jorge Gmez Jimnez, editor de Letralia (Cagua, Venezuela;
http://www.letralia.com), y Fausto Aguirre, por la Universidad Tcnica
Particular de Loja (Loja, Ecuador; http://www.utpl.edu.ec).

Entre las preocupaciones que manifestaron los editores participantes
destacaron las circunstancias que dificultan la supervivencia de las
revistas literarias en el continente, las estrategias para el
financiamiento, la seleccin de contenidos y la influencia de estas
publicaciones en el fomento de la lectura. El encuentro fue propicio,
igualmente, para recordar la historia de las revistas de este tipo en la
regin andina.



*** Milagros del Corral se encarga de la Biblioteca Nacional de Espaa

Milagros del Corral, gran experta internacional en la promocin del libro y
de las industrias culturales, y vinculada durante aos a la Unesco
(http://www.unesco.org), es desde este jueves 13 de septiembre la nueva
directora de la Biblioteca Nacional de Espaa (BNE, http://www.bne.es),
segn acord el Patronato de esta institucin.

Del Corral, que sustituye a Rosa Regs, fue propuesta por el ministro de
Cultura, Csar Antonio Molina, en una reunin extraordinaria celebrada el
pasado jueves 6 por el Patronato.

La nueva directora de la BNE se desempe en la Unesco como subdirectora
general adjunta de Cultura y directora de las Divisiones del Libro y de las
Artes y Empresas Culturales. Pertenece al Cuerpo Facultativo de Archiveros
y Bibliotecarios y es autora de ms de 50 publicaciones relacionadas con
los derechos de autor, la edicin y la biblioteconoma.

Del Corral prometi su cargo ante la plana mayor del Ministerio de Cultura
(http://www.mcu.es), encabezada por el ministro Csar Antonio Molina, y los
miembros del Real Patronato de la BNE
(http://www.bne.es/esp/bne/patronato.htm). Molina se alegr de poder contar
a partir de ahora, con una profesional de vala.

Numerosas personalidades se hicieron presentes, como el director del Museo
del Prado (http://museoprado.mcu.es), Miguel Zugaza; el de la Real Academia
Espaola (RAE, http://www.rae.es), Vctor Garca de la Concha; el director
general del Libro, Rogelio Blanco; el presidente de Patrimonio Nacional
(http://www.patrimonionacional.es), Yago Pico de Coaa, o el director de la
Federacin de Gremios de Editores de Espaa (FGEE,
http://www.federacioneditores.org), Antonio Mara vila.

La sala estuvo abarrotada adems por trabajadores de la BNE, que no
quisieron perderse la llegada de su nueva jefa a la institucin. Es
recibida con expectacin tras las polmicas suscitadas por la directora
saliente. Del Corral se declar ante ellos como uno de los vuestros y no
pudo controlar la emocin que envolvi todo su discurso al agradecer a su
padre, presente en el acto, haberle inculcado la pasin por el libro, una
pasin puesta a partir de ahora al servicio de la BNE.

Con su nombramiento, la BNE vuelve a tener al frente a una tcnica despus
de diez aos en los que estuvo regida por escritores. Desde que en 1996 el
poeta Luis Alberto de Cuenca relev al traductor, ensayista y poeta Carlos
Ortega Bayn como director de este organismo, que conserva en su interior
ms de seis millones de libros, tres literatos ms pasaron por su despacho.

El ensayista y escritor vasco Joan Juaristi, ex director del Instituto
Cervantes (http://www.cervantes.es) y autor de El bucle melanclico, rigi
los destinos de la BNE entre 2000 y 2001, seguido por otro escritor, Luis
Racionero, que se mantuvo en el cargo hasta 2004, cuando fue relevado por
la hasta ahora directora, la editora y novelista catalana Rosa Regs.

En toda su historia, hasta cuarenta directores se sucedieron en esta
institucin, cuyos orgenes se remontan a 1711, cuando el padre jesuita
Robinet, confesor del Rey Felipe V, propuso crear una biblioteca pblica en
palacio. Entonces se estableci que el director fuera el confesor del rey,
quien delegaba sus trabajos en el bibliotecario mayor, una frmula que se
mantuvo durante 50 aos. En 1836, la biblioteca dej de pertenecer a la
Corona y adopt su denominacin actual.

Hoy la BNE es un organismo autnomo regido por un Real Patronato, integrado
por 15 vocales natos y 29 designados. Sus directores son elegidos cada
cuatro aos. El edificio, situado en el paseo de Recoletos de Madrid, fue
declarado Monumento Histrico-Artstico en 1983 y en su interior se
extienden 300 kilmetros de estanteras y anaqueles.

Fuentes: ABC  EFE



*** Publican veredicto de los Premios Literarios Jan

Toms Hernndez Molina, un fillogo nacido en Alcal la Real y residente en
la costa granadina, pasa a la historia de los Premios Literarios Jan por
ser el primer jienense que se alza con el galardn en una de sus
categoras, en este caso Poesa, tal y como est concebido ahora en premio.
El pasado 14 de septiembre se hicieron pblicos en el Hotel Infanta
Cristina de Jan los fallos de los distintos jurados de la edicin 2007.

Junto a Hernndez Molina, por su obra ltima lnea rerum; se proclamaron
ganadores, en la modalidad de narrativa infantil, la argentina Andrea
Ferrari, por El camino de Sherlock y en novela, Roberto Brodsky, con Bosque
quemado.

El certamen, convocado anualmente por la Obra Social de CajaGranada
(http://caja.caja-granada.es), ha alcanzado ya su vigsimo tercera edicin.
Su dotacin global es de de 48.000 euros, que se reparten en 24.000 euros
para el Premio de Novela, y 12.000 euros para cada uno de los ganadores en
las modalidades de Poesa y Narrativa Infantil y Juvenil. Este ao se ha
presentado un total de 738 obras: 270 novelas, 454 de poesa, y 114 de
infantil y juvenil.

El poemario de Hernndez Molina, nacido en Alcal la Real, fillogo y
profesor que actualmente reside en La Herradura, Granada, destaca segn el
jurado por la gran madurez expresiva, as como el lenguaje bello y
esencial, en una obra en la que el olvido es un constante hilo conductor.
De las 454 obras presentadas en esta categora, 11 quedaron finalistas.

En cuanto al Premio de Novela, Andreu Jaume Enseat, presidente del jurado,
destac que se trata de una novela de gran vigor estilstico, esplndida y
madura, que representa una metfora sobre el reciente exilio chileno. En
esta modalidad, el jurado tuvo que valorar las 270 obras presentadas, de
entre los cuales se seleccionaron previamente 4 trabajos finalistas.

Finalmente, en la modalidad de Narrativa Infantil y Juvenil, la obra
ganadora, El camino de Sherlock, de la periodista y escritora argentina
Andrea Ferrari, es una novela de trama policaca, salpicada de humor,
narrada a travs de la voz de un chico de 14 aos, superdotado y apasionado
de las novelas de Sherlock Colmes, que decide investigar una cadena de
crmenes que se estn produciendo en Buenos Aires.

Tras el fallo de los distintos jurados, Fernando Rodrguez Moreno, director
general adjunto de Relaciones Institucionales y Obra Social de CajaGranada,
se mostr satisfecho por el hecho de que un jienense se proclamara ganador
de una de las categoras.

Rodrguez destac que tras 23 aos de historia se han convertido en un gran
evento de promocin de la literatura que hace del nombre de Jan un
referente de prestigio en el mundo de las letras. El directivo de la
entidad destac que si bien la Obra Social apoya desde siempre distintas
parcelas y desarrolla esfuerzos en varios campos, en el apartado cultural
estos premios personifican esa implicacin.

Fuente: Ideal Digital



*** Se inicia el rodaje de Blindness, basada en novela de Jos Saramago

Despus de un ao de haberse anunciado
(http://www.letralia.com/148/0914saramago.htm), este 15 de septiembre se
inici en el centro histrico de Montevideo (Uruguay) el rodaje de
Blindness, versin cinematogrfica de la novela Ensayo sobre la ceguera,
del escritor portugus Jos Saramago, bajo la direccin del cineasta
brasileo Fernando Meirelles.

La locacin escogida por el equipo de Meirelles ha sido transformada en una
zona comercial donde una multitud de ciegos arrasar un supermercado en
busca de comida y proteccin. El filme es protagonizado por Danny Glover,
Julianne Moore y Mark Ruffalo.

Sin abundar en los detalles del guin algo que tienen prohibido, Glover
precis que ser el narrador e interpretar, paralelamente, el personaje
del viejo con un parche, referencia precisa para quienes han ledo la
novela. Ruffalo ser el mdico y Moore su esposa, la nica vidente del
grupo y que, a manera de metfora, ser los ojos de todos.

Para la preparacin del escenario se procedi a una labor de deterioro
ilusorio, destruccin incluso, y remodelacin de las fachadas de algunas
casas para crear la imagen de una ciudad desierta, tras la avalancha de los
ciegos.

Otra locacin ser la fachada de un banco que, por obra de la escenografa,
ser convertido en una iglesia. Igualmente, en una casona de Carrasco,
sobre la zona este de Montevideo, se filmarn los exteriores del edificio
que sirve de refugio a los invidentes, aunque los interiores fueron
filmados en Canad.

Con un presupuesto de 20 millones de dlares y sets de rodaje en
Montevideo, Toronto (Canad) y So Paulo, Meirelles, quien gan fama con
los filmes Ciudad de Dios y El jardinero fiel, trabaja ahora a do con el
uruguayo Csar Charlone como director de fotografa. Ambos lo hicieron
antes en Ciudad de Dios, que le vali al artista uruguayo un Oscar en ese
rengln.

La produccin est a cargo de la empresa canadiense Rhombus Media y la
inglesa Potboiler Productions, que contrat a Meirelles, y empresas de
Brasil y Japn. El guin es del canadiense Don McKellar.

Fuente: Prensa Latina



*** Falleci el compositor venezolano Aldemaro Romero

Vctima de una penosa enfermedad que lo aquejaba desde hace aos, el
maestro y compositor Aldemaro Romero falleci el pasado 15 de septiembre, a
los 79 aos de edad, en una clnica de Caracas, vctima de una oclusin
intestinal.

Nacido en Valencia el 12 de marzo de 1928, Romero fue uno de los msicos
ms completos de la historia musical venezolana. Rafael Romero, su padre y
reconocido ejecutante de la guitarra y el piano, lo inici en la msica
siendo tan solo un nio. A los 10 aos Aldemaro ya haba aprendido de odo
a dominar la guitarra y el piano.

Durante seis dcadas, el pianista, arreglista, compositor, director,
promotor y guitarrista se consolid como un msico integral, crendose un
lugar en las pginas de la historia musical venezolana.

Luego de mudarse a Caracas, en 1942, se inscribi en la Escuela Superior de
Msica de Caracas, donde recibi lecciones de piano del maestro Moiss
Moleiro, y de teora y solfeo por parte de Pedro Antonio Ramos. Concluidos
sus estudios lleg a dominar con gran maestra el piano y la guitarra, lo
que le sirvi para trabajar en hoteles y cabarets de la ciudad capital.

Para 1948 ya era reconocido como buen pianista y arreglista, lo que le
vali una invitacin a la Orquesta Sonora de Caracas. Gracias a su
constante trabajo y magistral interpretacin fue merecedor en 1949 del
puesto de pianista, arreglista y ocasionalmente director, en la orquesta
ms importante de la poca, la de Luis Alfonso Larrain. En 1950 viaj a
Nueva York como arreglista para Alfredo Sadel, luego grab su disco Dinner
en Caracas, lo cual le valdra un xito internacional con ms de un milln
de copias vendidas.

Para los aos 70, ya como msico consagrado, cre la Onda Nueva, un ritmo
de dismil comps y armona pero basndose en la msica tradicional
venezolana, que dejara grabadas en la historia canciones como Tonta, gafa
y boba, De repente, El catire, Quinta Anauco y Carretera, entre otras. En
1979 cre la Orquesta Filarmnica de Caracas y ms tarde en 1981 el
Conservatorio, instituciones que se convertiran en poco tiempo en las
mejores de Amrica Latina en sus rubros.

Recientemente se edit el disco Nueva Onda Nueva, una compilacin de los
temas ms insignes del maestro Romero, interpretados por artistas de msica
electrnica venezolanos en homenaje al gran msico.

Tras conocer la noticia del fallecimiento, otro insigne arreglista,
Chelique Sarabia, gran amigo del maestro Romero, asegur que ste visti
de gala la msica de Venezuela y marc pauta en el pas.

Vamos a extraar mucho sus consejos, su sabidura y su presencia. Es el
maestro de una generacin de msicos que en los ltimos aos habamos
compartido con l, de manera bien cercana dijo Sarabia con tono
melanclico.

Fuente: El Nacional



*** Congreso internacional recordar a Machado en Soria

El congreso internacional Soando Caminos, sobre Antonio Machado, que se
celebrar en Soria desde el mircoles 19 hasta el 22 de septiembre,
programa varios recitales poticos y lecturas sobre el autor, as como
diferentes conferencias que corrern a cargo de especialistas de la
universidad y del mundo de la poesa.

Segn informaron fuentes de la organizacin del congreso, el evento se
enmarca dentro del denominado Otoo Pedaggico, cuya entrada es libre.
Adems, los alumnos universitarios que asistan a todas las sesiones
obtendrn crditos acadmicos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM,
http://www.ucm.es) y un diploma acreditativo.

La inauguracin del simposio correr a cargo del ministro espaol de
Cultura, Csar Antonio Molina, y adems est prevista la asistencia de la
sobrina del poeta, Leonor Machado; del rector de la UCM, Carlos Berzosa;
del director de la Fundacin Antonio Machado
(http://www.fundacionmachado.org), Manuel Nez Encabo, y de la presidenta
ejecutiva de la Comisin Nacional del Centenario, Amalia Iglesias Serna.

Durante todo el congreso se alternarn las sesiones de conferencias acerca
de la obra de Antonio Machado hoy, de su vida y sus paisajes en Soria, de
su poesa y pensamiento y de la universalidad del autor, con lecturas de su
obra, debates y recitales poticos, que se englobarn bajo el ttulo A
orillas de Machado.

Al acto de clausura, que tendr lugar el sbado 22 de septiembre, asistir
el presidente de la Fundacin Pablo Iglesias (http://www.fpabloiglesias.es)
y de la Comisin Constitucional del Congreso, Alfonso Guerra.

Soria ocup un lugar central en la vida y la obra de Antonio Machado, desde
su llegada en la primavera de 1907 para tomar posesin de su ctedra de
francs en el Instituto General y Tcnico de Segunda Enseanza, lo que
supuso un punto de encuentro con la ciudad y el campo hasta 1912, momento
que marc el resto de su vida y su obra.

En Soria comenz su etapa de profesor, que ms all de la enseanza
reglada, se transform en un talante pedaggico que se desarroll en el
Machado de Juan de Mairena y en su participacin en los proyectos de
Misiones pedaggicas o la universidad popular, en el marco de la
Institucin Libre de Enseanza.

Adems, encontr los elementos fundamentales que le convirtieron en poeta y
pensador universal. En primer lugar el amor de Leonor, del que surgieron
versos del mximo esplendor vital que se transformaron en elega profunda a
causa de su muerte temprana, sealaron los organizadores del congreso.

En su etapa de Soria se publicaron tambin sus dos obras ms importantes:
la versin acabada de Soledades, galeras y otros poemas y Campos de
Castilla.

La etapa de Machado en Soria puede ser considerada decisiva y es
imprescindible para comprender las seas de identidad del poeta como
universal, su pensamiento y su propia ideologa que ms tarde iba a
explicitar con el compromiso heroico de sus hechos al servicio del pueblo,
de la democracia y de la Repblica lo que llev al exilio y a la muerte,
constituyendo el paradigma de la unin entre esttica y tica.

El congreso internacional machadiano tiene el objetivo de estudiar la vida
y obra del autor con la visin actual de poetas, escritores y pensadores
desde el recuerdo de Soria.

Por otro lado, el Otoo Pedaggico se completar con las jornadas Poesa
con ciencia, conciencia de la poesa y veladas poticas en el mes de
octubre, as como con la exposicin A pesar de todo dibujan. La Guerra
Civil vista por los nios, inaugurada el pasado 7 de septiembre en la
antigua sede del Banco de Espaa en Soria, junto a sus actividades
paralelas.

Fuente: Europa Press



*** Publican antologa de nueva narrativa brasilea

Quince narradores brasileos, escasamente difundidos en lengua espaola,
aparecen reunidos en Terriblemente felices, una antologa de la nueva
narrativa de ese pas, de reciente aparicin en Argentina y Amrica Latina.

Los escritores elegidos para la antologa por el escritor argentino
Cristian de Npoli, ya han dado suficientes muestras de talento en su
propio pas e incluso varios de sus cuentos o novelas han sido trasladadas
al cine. Sin embargo y pese a estos antecedentes, subsiste una brecha con
los mercados editoriales hispanohablantes, donde han sido escasamente
traducidos.

La Embajada de Brasil en Buenos Aires organizar el 20 de septiembre un
encuentro con jvenes escritores brasileos, que contar con la
participacin de Daniel Galera, Milton Hatoum, Luiz Ruffato y Mario Sabino.

Pese a la escasa difusin en Iberoamrica, Brasil tiene una enorme
tradicin literaria, desde Machado de Assis a Joo Guimares Rosa, Oswald
de Andrade, Clarice Lispector y Jorge Amado.

Los quince autores elegidos para Terriblemente felices, publicada por
Emec, reflejan los diferentes estilos que identifican a la literatura
brasilea, desde la jerga callejera de Baha al portugus ms refinado de
la clase media, y desde la marginalidad de las favelas al costumbrismo
nordestino.

Las mujeres incluidas en la antologa son Ivana Arruda Leite, nacida en
1951 en el estado de So Paulo; Cintia Moscovich, residente en Porto
Alegre, escritora y periodista de 49 aos, y la paulista Mrcia Denser, de
58 aos, editora de antologas de cuentos erticos brasileos, traducidos
al alemn y al suizo.

La antologa recoge adems relatos de Miguel Sances Neto, nacido en 1965 en
el interior del estado de Paran, donde es profesor de literatura y ejerce
la crtica literaria; Marcel Aquino, nacido en Amparo (So Paulo) en 1958 y
adems guionista de cine, y Nelson de Olivera, de 41 aos, nacido en
Guaira, So Paulo.

La lista se completa con Caio Fernando Abreu, nacido en Rio Grande do Sul
en 1948 y fallecido en Porto Alegre en 1966, y Joao Gilberto Noll, nacido
en Porto Alegre en 1946 y que fue traducido en Argentina en 2004, con la
publicacin de una coleccin de cuentos titulada Lorde.

Fuente: Ansa



*** Poesa escrita por mujeres analizarn en Argentina

Organizadas por la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina
(SEA, http://www.lasea.org) y con el auspicio de la Casa de la Poesa de la
Ciudad de Buenos Aires, los prximos jueves 20 y viernes 21 de septiembre
se desarrollarn las jornadas Poesa de mujeres, dedicadas a las artes
poticas en una perspectiva de gnero.

El encuentro, que se realizar en el Auditorio Francisco Madariaga de la
SEA (Bartolom Mitre 2815, 2 piso, salas 225 a 230; Buenos Aires), busca
volver visibles las formas de produccin de literatura hecha por mujeres,
especialmente en poesa, segn informaron los organizadores en un
comunicado.

Las actividades se iniciarn el jueves 20 a las 6 de la tarde con el evento
De musa a poeta, que consistir en la presentacin de libros de mujeres
publicados en 2007, con la participacin de Paula Jimnez, Gabriela Franco,
Ana Lafferranderie, Claudia Masin y Leonor Silvestri. A las 7:30 de la
noche se desarrollar el evento Como Locos, una mesa de lectura y
ponencias sobre los dos talleres de poesa que funcionan en el Hospital
Borda, con la participacin de los talleristas Catherine Hardoy, Elisa
Blasco y Jorge Arrizabalga, bajo la coordinacin de Martn de Souza y
Silvana Perl y con la presentacin de Jorge Pinedo.

El viernes 21 a las 6 de la tarde la actividad Venit, Amor! reunir a
Susana Villalba, Paulina Vinderman, Graciela Aroz, Liliana Lukin y Violeta
Barrientos (Per) para hablar sobre erotismo en la poesa escrita por
mujeres. A las 7:30 de la noche, el evento A las barricadas? analizar
las relaciones entre poesa y poltica, con la participacin de Diana
Bellessi, Susana Cella, Jorge Aulicino, Laura Yasan y Laura Klein, bajo la
coordinacin de Eduardo Mileo.

Fuente: SEA



*** Juan Carlos Mndez Gudez participar en Encuentro de Verines

El 20 y 21 de septiembre, en la Casa de Indianos de Verines (Asturias,
Espaa) se celebrar el encuentro literario La recepcin de las letras
espaolas en Europa. Organizado por la Direccin General del Libro de
Espaa (http://www.mcu.es/libro) y la Universidad de Salamanca
(http://www.usal.es), este encuentro, que es un autntico referente de la
literatura espaola contempornea, congregar a escritores de todas las
lenguas del Estado espaol y a traductores y editores europeos.

El protagonismo de este ao 2007 ser para el gnero de la narrativa, de
all que entre los participantes de estas reuniones se encuentren entre
otros Ricardo Menndez Salmn, Juan Bonilla, Adolfo Garca Ortega, Xuan
Bello, Hiplito G. Navarro y el venezolano Juan Carlos Mndez Gudez, que
ser el invitado hispanoamericano.

Slo desde el ao 2006 este mtico evento ha comenzado su
internacionalizacin. Centrados en el mbito de la literatura espaola, las
nuevas realidades literarias han estimulado al coordinador de estas
jornadas, el crtico y narrador Luis Garca Jambrina, a explorar la
internacionalizacin de este evento en el que anteriormente han participado
escritores como Fernando Savater, Luis Landero, Almudena Grandes, Enrique
Vila-Matas, Luca Etxebarra y Bernardo Atxaga, entre otros.

Mndez Gudez participar con la conferencia Del mismo amor ardiendo (para
una lectura de la narrativa hispnica), en la que plantea cmo el siglo
XXI ofrece un panorama en que los autores espaoles e hispanoamericanos
desarrollan un trabajo signado ms por sus similitudes expresivas que por
las diferencias propias de tiempos como los del fenecido boom.

Autor de novelas como Una tarde con campanas, rbol de luna o El libro de
Esther, Mndez Gudez reside en Espaa, pas en el que se doctor en
literatura hispanoamericana por la Universidad de Salamanca. Para el mes de
noviembre, Pginas de Espuma, la ms importante editorial espaola dedicada
al gnero del cuento, lanzar al mercado el nuevo libro de este narrador
venezolano, titulado Y recuerda que te espero.



*** Ms de treinta autores participarn en tertulia en Madrid

El sbado 22 de septiembre se celebrar en Madrid la Noche en blanco de
los escritores, la mayor tertulia literaria de este ao en esa ciudad, que
tendr lugar en la Puerta del Sol, con un gran montaje escnico que incluye
una pantalla gigante. El evento, organizado por Hotel Kafka
(http://www.hotelkafka.com) y promovido por mbito Cultural de El Corte
Ingls (http://www.ambitocultural.es), comenzar a las 9:30 de la noche.

El acto cuenta con Rafael Reig y Ramn Pernas como maestros de ceremonia y
en l estarn presentes Juan Madrid, David Torres, Eloy Tizn, Javier
Azpeitia, Laura Freixas, Jordi Doce, Cristina Cerrada y Ronaldo Menndez. A
esta extensa lista se unen entrevistas inditas con autores de toda Espaa,
entre los que se encuentran Csar Antonio Molina, Enrique Vila-Matas, Felix
de Aza, Francisco Ferrer Lern, Milagros Fras, Manuel Fernndez Cuesta,
Ada Salas, Mercedes Abad, Jos Luis Gimnez-Frontn y Eduardo Moga.

A la presencia de David Torres, Cristina Cerrada y Ronaldo Menndez en el
escenario se unen los nombres de Care Santos, Juan Aparicio Belmonte,
Mercedes Cebrin, Alberto Olmos, F.M., Inma Turbau, Marta Agudo, Mateo de
Paz, Antonio Santos Mercero, Lolita Bosch, Esther Zarraluqui, Hernn
Migoya, Javier Calvo y Javier Argello, a quienes tambin se ha
entrevistado para la ocasin.

Quienes no puedan estar fsicamente ah podrn ver la actividad en vivo y
en directo mediante una pantalla gigante en la web de mbito Cultural
(http://www.ambitocultural.es). La seal se subir al Hispasat y podr ser
recibida por todos aquellos usuarios que tengan una antena orientada al
Hispasat en Europa (la huella llega a Rusia y Norte de frica).

Fuente: Hotel Kafka



*** Suspendido el Encuentro Internacional de Poesa de la UC

El VI Encuentro Internacional de Poesa de la Universidad de Carabobo (UC,
http://www.uc.edu.ve), que se realiza anualmente en Valencia (Carabobo,
Venezuela) y ciudades circunvecinas, y que este ao estaba pautado para
entre el 24 y el 29 de septiembre, ha sido suspendido por motivos
presupuestarios, segn inform en una carta su organizador, el poeta
venezolano Adhely Rivero.

Tras recordar que este ao el encuentro proseguira con su intencin de
extenderse a otras ciudades del centro de Venezuela, Rivero explic que,
pese a contar con el respaldo de las autoridades de la UC, especialmente en
la persona de su rectora, Mara Luisa Aguilar de Maldonado, han ocurrido
retardos imprevistos en la aprobacin del presupuesto, por lo que la
edicin correspondiente a este ao ha sido suspendida.

Estamos trabajando y hemos recibido el apoyo de los copatrocinadores,
indica el escritor, para que una vez solventado el escollo presupuestario
de la UC podamos celebrar el encuentro, posiblemente para el mes de
noviembre.

Rivero concluy el comunicado indicando que la comisin organizadora del
encuentro est trabajando para que mantenga su continuidad y su
credibilidad en nuestro pblico y en los poetas que han contribuido para
que en Venezuela se escuche con profundo respeto el trabajo potico.



*** Autores de literatura infantil se reunirn en Venezuela

Del 27 al 29 de septiembre se celebrar en Valencia, Carabobo, el 2
Encuentro con la Literatura Infantil en Venezuela, evento que reunir a
autores de diversos pases para analizar el presente y futuro de la
literatura infantil escrita en espaol.

La actividad ser inaugurada el jueves 27 a las 8:30 de la maana en la
Fundacin Cipriano Jimnez Macas, donde la escritora venezolana Laura
Antillano dar la bienvenida a los participantes en representacin del rea
de Literatura Infantil de la Casa Nacional de las Letras.

A continuacin se realizarn los foros Temas tab para la literatura
infantil?, con Sandra Comino (Argentina), Enrique Prez Daz (Cuba),
Csimo Mandrillo y Alicia Montero (Zulia, Venezuela) y con moderacin de
Pedro Tllez; y Los ilustradores al banquillo, que moderado por Carlos
Ildemar Prez contar con la participacin de Coralia Lpez (Venezuela),
Miriam Gonzlez (Cuba), Delia Contreras (Venezuela), Oswaldo Rosales
(Venezuela), Alfredo Rajoi y Mnica Piscitelli (Editorial El Perro y la
Rana, Venezuela). Lugar ser inaugurada una exposicin en homenaje a
Aquiles Nazoa, en cuyo marco se proyectar el cortometraje Historia de un
caballo que era bien bonito.

En la tarde del 27 se desarrollar el seminario La literatura va a la
escuela, moderado por Alejandro Robles. A las 2 de la tarde, Margot y
Carmen V. Carrillo (Trujillo, Venezuela) presentarn su trabajo La lectura
en tres etapas, seguidas de Francisco Ardiles (Carabobo), con Leer al
derecho y al revs, a las 2:30, y La motivacin a la lectura en la
escuela, por Victorino Muoz y Niddy Caldern (Secretara de Educacin del
Estado Carabobo), a las 3 de la tarde. A las 3:30, Juan Manzano (Carabobo)
pronunciar su ponencia Las madres: primeras promotoras de lectura,
siendo seguido a las 4 de la tarde por Crculo de madres promotoras de
lectura, a cargo de Cleopatra Duvn (Escuela Bolivariana MPPE, Carabobo) y
a las 4:25 por La magia de los libros: Programa Monte vila Estudiantil,
a cargo de Mariela Pea.

A las 5 de la tarde cerrar el programa del da con una lectura de textos
presentada por Oswaldo Blanco, y en la que participarn Mercedes Franco,
Luis Cedeo, Teresa Crdenas, Graciela Prez Aguilar y Carlos Ildemar
Prez.

El viernes 28 se iniciarn las actividades a las 9 de la maana con el
seminario Medios de comunicacin y promocin a la lectura, que ser
moderado por Edith Fuentes. La primera ponencia ser Manual de radio para
nios y con nios, a cargo de Alexnder Hernndez (Fe y Alegra, Zulia). A
las 9:20 Lilian Maa DHoor pronunciar su ponencia Televisin para nios
pacientes hospitalarios. Le siguen Mara Eugenia Armas a las 9:40 con
Vive TV: y qu nombre le pondremos? y Armando Caras a las 10 con La
televisin y la radio que queremos. A las 10:40 Graciela Prez Aguilar
presentar la revista digital argentina Imaginaria
(http://www.imaginaria.com.ar), y Carmen Virginia Carrillo (Trujillo,
Venezuela) leer su ponencia Un taller en la web. Silvia Dioverti
presentar a las 11:15 su trabajo La piata y a las 11:35 Mirta Ynez
(Cuba) har lo propio con La utopa de una revista para nios.

En la tarde se reiniciarn las actividades con la charla Se puede
promover la lectura?, que Ricardo Mario (Argentina) pronunciar a las
2:30. A las 3:15 se realizar el seminario Cmo sembrar nios escritores:
distintas experiencias, moderado por Elisabel Rubiano, en el que
participarn Jos Manuel Milano (Tere-Tere, Guarenas), Moraima Rodrguez y
Luis Rojas (Aragua, Encuentro Escolar de Nias y Nios Escritores), Arnoldo
Jimnez (Experiencia Escolar Puerto Cabello) y Aurismar Granadillo (Los
nios en la poesa, Cojedes).

A las 4 de la tarde se iniciar el seminario Existe la poesa para
nios?, que ser moderado por Joanna Vegas y contar con la participacin
de Marissa Arroyal (Caracas), Ramn Nuez (Carabobo), Giondelys Montilla
(Barinas), David Figueroa (Yaracuy) y Carlos Ildemar Prez (Zulia). A las
5:15 se desarrollar el seminario Cuentos de miedo, historias policiales y
otras aventuras, cuya moderacin correr por cuenta de Laura Antillano y
participarn Graciela Prez Aguilar (Argentina), Mercedes Franco
(Venezuela), Enrique Prez Daz (Cuba), Eloi Yage Jarque (Venezuela) y
Ricardo Mario (Argentina). Ese da habr tambin lecturas de texto y
presentaciones musicales.

El sbado 29, las actividades se iniciarn a las 9:30 de la maana con el
seminario Diversidad en la literatura infantil latinoamericana:
afrodescendientes, pueblos originarios, otras propuestas, moderado por
Csimo Mandrillo y con la participacin de Teresa Crdenas (Cuba), Carlos
Ildemar Prez (Zulia, Venezuela), Sandra Comino (Argentina), Javier Snchez
(Red Nacional de Promocin a la Lectura), Carolina lvarez (Monte vila,
Venezuela) y Enrique Prez Daz (Cuba).

Le siguen los seminarios Quin quiere leer en la adolescencia?, a las
10:40 y bajo moderacin de Jess Urdaneta, con la participacin de Victoria
Ardito (Sistema Nacional de Talleres), Lyerka Bonanno, Vctor Pinto
(Carabobo), Marilz Surez (Mxico), Benito Mieses (Falcn) y Mercedes Pena
(Trujillo); y Editar para nios: negocio o quimera?, a las 11:45,
moderado por Victorino Muoz y con la participacin de Carolina lvarez
(Monte vila), Pedro Parra (Playco), Dayana Daz (El Perro y la Rana),
Adriana Rodrguez (Alfaguara) y Beatriz Rozados (Ediciones B).

Durante el encuentro se desarrollarn los talleres Los nios recolectores
de la memoria (Antonio Trujillo), Taller Juvenil de Poesa (Mercedes
Pena), Taller Juvenil de Teatro (Mariluz Surez), Los Nios y la Poesa
(uno cada da) y el Taller de Teatro para adultos (Rodolfo Porras).
Igualmente, se prev visitas de los escritores participantes a diversas
escuelas de Valencia.



*** El ro Orinoco ser escenario de un encuentro cultural

Entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre se realizar en seis municipios
del estado venezolano de Monagas el encuentro El Orinoco, eje de la
diversidad cultural, cuyos asistentes podrn disfrutar de diversas
charlas, talleres, conferencias, exposiciones, presentaciones musicales,
una feria artesanal y gastronmica, entre otras actividades, en el marco de
la prxima apertura del Museo Mateo Manaure.

El legado, tradiciones, modos de vida y especificidades de los pueblos
aledaos a este smbolo de vida y riqueza sern descifradas y puestas al
descubierto durante estos seis das en los municipios Maturn, Cedeo,
Sotillo, Aguasay, Caripe y Acosta. Los pobladores de estos municipios
podrn participar en un dilogo en torno a los aspectos culturales de la
regin.

El evento es organizado por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura
de Venezuela (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve), a travs del Centro
para la Diversidad Cultural, conjuntamente con la Gobernacin de Monagas, a
travs de su Instituto de Cultura (Icum).

La programacin contempla la participacin de grupos defensores de la
tradicin popular, como la Asociacin Cultural Culebra de Ipure, del
municipio Acosta, y las Danzas Warao, de Barrancas, municipio Sotillo.
Habr, tambin, una demostracin de tejidos de curagua, una exposicin
artesanal y gastronmica, y una muestra del fotgrafo Miguel Moya, en los
muros perimetrales del Museo Mateo Manaure, espacio para las artes que
prximamente abrir sus puertas.

Talleres de cermica, charlas de mitos y ritos sobre la Cueva del Gucharo,
una faena para relajar coporos y elaborar sancochos con productos del
Orinoco, una muestra musical, bailes, danzas, mesas de trabajo, entre
otros, forman parte del amplio programa que se tiene previsto para el
evento.

Fuente: Icum



*** Llevarn al cine Arrncame la vida, de ngeles Mastretta

El prximo 30 de septiembre se iniciar el rodaje de la adaptacin al cine
de la novela Arrncame la vida, de la mexicana ngeles Mastretta, que bajo
la direccin del tambin mexicano Roberto Sneider contar con un
presupuesto de seis millones de dlares.

Desde haca siete aos se hablaba del tema sin que la idea cuajara en un
guin con el financiamiento preciso, el cual al fin ha sido conseguido. La
pelcula se rodar principalmente en locaciones de la ciudad de Puebla.

En el libro se narra el ascenso al poder en el siglo pasado, del general
Andrs Ascencio, as como su obsesin por la jerarqua absoluta y sus
relaciones amorosas con Catalina Guzmn, una mujer atpica.

Carranza ser interpretado por Daniel Gimnez Cacho, quien no vacil en
aumentar siete kilogramos de peso y tomar clases de equitacin para
encarnar como se debe en una apropiacin de afuera hacia adentro al
protagonista. Ana Claudia Talancn ser la Catalina Guzmn adelantada a su
poca, una fmina que piensa distinto a sus congneres de ese momento y
avanza en una evolucin constante.

Satisfecha por ver al fin materializado el proyecto, Mastretta se limit a
pronunciar una frase enigmtica, que deja traslucir sin embargo su deseo de
no inmiscuirse: Yo s cmo lo hice yo, ahora quiero ver cmo lo hacen
ellos.

Fuente: Prensa Latina



*** Presentarn en Espaa dos nuevos poemarios de Isaac Goldemberg

Dos nuevos poemarios del escritor peruano Isaac Goldemberg, Libro de las
transformaciones y Dcimas y canciones de fino amor sern presentados el
jueves 4 de octubre en el marco de la Feria Internacional del Libro de
Barcelona, en Espaa, que este ao est dedicada al Per.

Publicado por el Fondo Editorial de la Universidad de San Marcos, Libro de
las transformaciones es, en palabras del poeta uruguayo Eduardo Espina, uno
de los prologuistas del poemario, la suma de sus principales
preocupaciones estticas y metafsicas. Hablando, dejndose escuchar en su
diversidad de tonos, los poemas de este libro actan, no describen, son la
insercin de la mirada en un proceso, la conversin a ste como fe, no como
prueba realizada o constatacin de su historia.

Por su parte, el poeta peruano Rger Santivez, segundo prologuista del
libro, afirma que Este Libro de las transformaciones gira en torno a los
temas de Dios, la identidad, la historia y la poesa. Todo esto en un
contexto que llamaremos galctico o espacial, ya que la perspectiva desde
la cual se expresa el sujeto potico tiene una dimensin astral o habla
desde la posicin de un afuera planetario. Esto es muy significativo, ya
que el poeta busca superar las fronteras de la geografa poltica y
explayarse en un mbito plenamente humano y universal.

Por otro lado, y segn un comunicado, Dcimas y canciones de fino amor,
publicado por AFA Editores, de Lima, con prlogo del poeta peruano Carlos
Germn Belli, tiene resonancias con el Siglo de Oro espaol y con los
cancioneros de la poca caballeresca. Se percibe en la intencin del
poemario la necesidad de historiar un amor en particular, el del propio
poeta con la amada. Por ello, el libro abre con un texto testimonial,
titulado Breve historia de un amor, en el que el poeta narra la gnesis y
evolucin de esta experiencia amorosa: la de un nio de ocho aos que se
enamora de una compaera de colegio sin que ella lo sepa y la del
reencuentro de estos nios convertidos en adultos y la del nacimiento del
amor entre ellos.

El comunicado agrega que las dcimas de este libro expresan un amor lleno
de inquietud existencial pero pleno de dicha csmica. El amor nos lleva y
trae por la geografa de un yo y un t que estn lejos y cercanos, que
sienten y padecen, que suean, que son una sola armona, que perduran ms
all de lo que puedan decir las palabras.

Afirma, asimismo, que las canciones de Goldemberg tienen tambin las
caractersticas de la cancin clsica porque en ellas los lectores pueden
presentir un ideal caballeresco que se prodiga con ternura o picarda. Es
como un trovador que retorna con un mensaje amoroso que puede ser visto
tambin como contrapartida contempornea a otros tipos de poesa
conversacional, realista o ms prosaica. La rara virtud de este poemario,
en nuestros das, es que es celebratorio y en ese sentido clsico.

Goldemberg presentar tambin en la Feria del Libro de Barcelona, el
viernes 5 de octubre, la reedicin en un solo volumen de sus dos primeras
novelas, La vida a plazos de don Jacobo Lerner y Tiempo al tiempo,
publicado por la Editorial San Marcos, de Lima.

Isaac Goldemberg es autor tambin de la novela El nombre del padre, del
libro de relatos Tierra de nadie y de los poemarios Hombre de paso/Just
Passing Through, La vida al contado, Los autorretratos y las
mscaras/Self-Portraits and Masks, Peruvian blues y Los Cementerios Reales,
entre otros. Actualmente es profesor distinguido en Eugenio Mara de Hostos
Community College (http://www.hostos.cuny.edu) de la City University of New
York (Cuny, http://www.cuny.edu), donde tambin dirige el Instituto de
Escritores Latinoamericanos y la revista de cultura Hostos Review.



*** George Steiner obtiene el Premio Alfonso Reyes 2007

El escritor francs George Steiner (Pars, 1929) recibir el prximo 13 de
octubre en Monterrey (Mxico) el Premio Internacional Alfonso Reyes 2007,
en el marco de la Feria del Libro de esa ciudad y como un reconocimiento a
su vasta obra humanstica.

El premio es convocado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
(http://www.conaculta.gob.mx), la Sociedad Alfonsina Internacional, el
Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo Len, el Instituto
Tecnolgico Autnomo de Mxico (Itam, http://www.itam.mx) y la Universidad
Autnoma de Nuevo Len (UANL, http://www.uanl.mx).

Es una gran sorpresa, dijo, al conocer la noticia, el autor de Lenguaje y
silencio y El castillo de Barba Azul, quien a sus 78 aos e impedido para
realizar los viajes que quisiera, anuncia los temas de su prxima obra:
Acerca de los libros que no he podido hacer y sus razones, y sobre temas
tab como la poltica y la psicologa. Una especie de libro de
arrepentimiento, escrito en forma de carta dirigida a los que vienen
despus.

Pionero en el campo de la literatura comparada, Steiner es hijo de judos
vieneses que emigraron a Estados Unidos a principios de los 40. Ah estudi
en las universidades de Chicago (http://www.uchicago.edu) y Harvard
(http://www.harvard.edu), adems de trabajar para The Economist
(http://www.economist.com) hasta hacerse profesor del Churchill College of
Cambridge (http://www.chu.cam.ac.uk). De regreso a Europa estudi en Oxford
(http://www.ox.ac.uk) y La Sorbona (http://www.sorbonne.fr), y en 1974
accedi a la ctedra de lengua inglesa y literatura en la Universidad de
Ginebra (http://www.unige.ch/en).

Ahora, con los premios Truman Capote de la Universidad de Stanford
(http://www.stanford.edu), la Beca de la Academia Britnica
(http://www.britac.ac.uk) y el Prncipe de Asturias (http://www.fpa.es) de
Comunicacin y Humanidades, Steiner reconoce la importancia de la obra de
un autor humanista como Alfonso Reyes y, recordando El cartero de Neruda,
se define: ...yo soy el cartero; el que lleva las cartas de otros
escritores a todas las personas. Cincuenta aos despus tengo estudiantes
por todo el mundo. Ser profesor es una maravilla.

Cuando se envejece relee uno ms, casi todo el tiempo. Lee uno Homero y
Shakespeare, la novela rusa del XIX... donde uno tiene un clsico nuevo
dispuesto todas las maanas, afirma.

En representacin de las instancias organizadoras del galardn, Jaime
Labastida, Al Chumacero, Silvia Molina, Lucrecia Lozano y Leticia Salazar,
explicaron la intencin del mismo: identificar a un creador y su obra,
correspondientes con el perfil humanstico de Alfonso Reyes.

De acuerdo con el jurado, la obra ms reciente de Steiner recorre histrica
y evolutivamente los usos y formas de la traduccin a travs de los
tiempos; otro de sus grandes ejes es una teora casi darwiniana de la
evolucin del hombre que va de la mano con el lenguaje.

Creado en 1972 por Francisco Zendejas, el Premio Internacional Alfonso
Reyes tiene un monto en dlares equivalente a 600 mil pesos mexicanos. En
sus 31 versiones ha sido otorgado, entre otros, a Jorge Luis Borges, Alejo
Carpentier, Andr Malraux, Octavio Paz, Al Chumacero, Ramn Xirau, Arnaldo
Orfila Reynal, Juan Jos Arreola y Jos Emilio Pacheco.

Fuente: Milenio



*** Literatura en lenguas indgenas tendr su encuentro en Mxico

Entre el 18 y el 19 de octubre se realizar, en la capital mexicana, el
Encuentro Nacional de Literatura en Lenguas Indgenas, como parte de la
sptima Feria del Libro de la Ciudad de Mxico, segn fue anunciado el
pasado 6 de septiembre por la secretaria de Cultura del Distrito Federal,
Elena Cepeda.

Nuestras races estn en las lenguas indgenas, de ah nuestra manera de
ver el mundo, de contar ciertas creencias, de ser como somos en muchos
aspectos, destac Cepeda al hacer la presentacin del evento. Sin darnos
cuenta cabal de su presencia laten all, de manera originaria, agreg.

Por su parte, la presidenta del Consejo de Pueblos y Barrios Originarios
del DF, Fabiola Poblano, explic que en Mxico se hablan 62 lenguas
autctonas con distintas variantes y aproximadamente 242 categoras
lingsticas. La poblacin indgena del pas, de acuerdo con Poblano, es de
12,7 millones de personas, lo cual representa el 13 por ciento de la
nacional.

Por lo tanto, aadi, esta poblacin aporta un importante patrimonio
cultural con mltiples expresiones a travs de los usos y costumbres y la
relacin con la naturaleza, la msica, el canto y la danza. Mxico se sita
entre los ocho en que se concentra la mitad de todas las lenguas del mundo,
y de las seis mil vivas reconocidas por la Unesco (http://www.unesco.org),
el 50 por ciento est en riesgo de desaparecer. A su vez, ocupa el primer
lugar en el continente americano con el mayor nmero de hablantes
indgenas, resalt Poblano.

Anunci que en los prximos meses las autoridades buscarn formar el
Consejo de Ancianos de Lenguas Originarias en el DF, a partir de acadmicos
y funcionarios con un profundo conocimiento del nhuatl y sus tradiciones.

Fuente: Prensa Latina



*** Festival de Cine Cero Latitud celebrarn en Ecuador

Entre el 8 y el 18 de noviembre se realizar en Quito (Ecuador) el Festival
de Cine Cero Latitud (http://www.cerolatitud.com), que tendr replicas en
Guayaquil y Manta entre el 15 y el 25 de noviembre, segn informaron sus
organizadores en un comunicado a principios de este mes.

La propuesta del festival se centra en la difusin y el apoyo al nuevo cine
latinoamericano independiente, poniendo a competir a obras de los nuevos
directores de la regin y creando espacios para la reflexin y la
capacitacin. Entre los premios se encuentran ayudas a la produccin, en
dinero y en servicios, as como reconocimientos.

Prestigiosos realizadores, productores y actores se darn cita en la
capital de Ecuador, entre ellos Francisco Lombardi, Carlos Sorn, Vctor
Gaviria, Mara Novaro, Guillermo Casanova, Jos Mara Riba, Daisy Granados,
Alain Coiffier, Silvia Balea, Damin Alczar, Vera Fogwill, Blanca Lewin,
entre otros.

La Seleccin Oficial se divide en tres secciones de largometraje: una
Competencia Latinoamericana, conformada por 12 largometrajes
latinoamericanos caracterizados por ser primeras o segundas obras de su
director y por tratarse de un cine de autor; una Seleccin Oficial Fuera de
Concurso, compuesta por pelculas iberoamericanas que no entran a la
competencia oficial, aunque s compiten por el Premio del Pblico, y que se
caracterizan por ser pelculas que han generado gran inters en festivales
o en salas comerciales, y la seccin competitiva Producciones en marcha,
creada para brindar un apoyo concreto a proyectos andinos en curso de
postproduccin, por medio de un premio de 10.000 dlares.

Tambin se incluirn dos categoras de Seleccin Oficial de cortometraje:
la Competencia Latinoamericana de Cortometrajes y el Premio de la Juventud
para la produccin ecuatoriana.

Cada ao el festival presenta tres muestras paralelas: pas invitado, la
muestra temtica, y las funciones especiales. Esta ltima seccin rene
las pelculas de los jurados e invitados del festival, programaciones
especiales realizadas conjuntamente con embajadas y otras instituciones,
homenajes y presentaciones especiales y masivas. La muestra temtica de
este ao estar dedicada a Cine y Msica y mostrar diferentes propuestas
de cineastas de diferentes latitudes relacionadas a este asunto.

El pas invitado ser Brasil, por lo que se presentar una muestra variada
de las propuestas ms audaces de la produccin brasilea de todos los
tiempos. Adems se organizar una serie de eventos paralelos, charlas y
talleres en torno a la produccin cinematogrfica de este pas y su
influencia en el cine latinoamericano y mundial. La fecha final de entrega
de obras en las distintas categoras para el festival es el 1 de octubre.

Fuente: Festival Cero Latitud



*** Escritores colombianos y venezolanos se reunirn en San Cristbal

Entre el 8 y el 11 de noviembre se realizar en San Cristbal, Tchira
(Venezuela) la 15 edicin del Encuentro de Escritores Colombo Venezolano,
que en homenaje al poeta Antonio Mora, recordado por Crnicas de Acirema,
ser organizado por las asociaciones de Escritores del Tchira
(http://aet.tripod.com.ve) y del Departamento Norte de Santander.

La informacin fue suministrada por los poetas Luis Jos Oropeza, Homero
Vivas y Pedro Jos Pisanu, miembros del comit organizador, quienes
agregaron que esta 15 cita tendr como escenarios principales la Sociedad
Saln de Lectura Ateneo del Tchira, la Biblioteca Leonardo Ruiz Pineda,
el Crculo Militar, la Universidad de Los Andes, las Libreras del Sur, la
Casa de la Cultura de Coln y el Saln de Lectura de Rubio.

A este encuentro asistirn, en rol de invitados especiales, ilustres
personalidades de las letras de ambos pases, entre los que destacan los
venezolanos Ramn Palomares y Jos Manuel Briceo Guerrero, ambos
candidatos al Premio Nobel de Literatura.

Tambin participarn la poeta peruana Cecilia Podest y los escritores
venezolanos Ednodio Quintero, Laura Antillano, William Osuna, Fidel Flores,
Sael Ibez, Gabriel Jimnez Emn y Enrique Bernardo Flores, entre otros.

Los asistentes se alojarn durante tres noches en el Crculo Militar de San
Cristbal. El costo de la inscripcin, para quienes se alojen en el
Crculo, es de 250.000 bolvares. Los participantes que no hagan uso del
hospedaje slo pagarn 50.000 bolvares, mientras que los estudiantes
cancelarn 20.000.

Estos montos podrn ser pagados al momento de la llegada en las mesas de
inscripcin en el Circulo Militar o depositados en la cuenta del Banco
Exterior N 0115-0087-16-1000186307, a nombre de la Asociacin de
Escritores del Tchira, participando por correo electrnico la
transferencia con su nmero y presentando el comprobante al momento de su
llegada.

Indicaron los organizadores que para darle brillo a una ocasin tan
especial como esta, en que se arriba a los quince aos del continuo trabajo
por la integracin cultural de dos pueblos hermanos, se ha organizado un
certamen de poesa, cuyas bases se publicarn en el curso de los prximos
das, en el que podrn participar poetas colombianos y venezolanos, quienes
optarn por un premio en metlico de dos millones de bolvares, que sern
entregados en el acto de instalacin.

Fuente: AET



*** Encuentro de narrativa realizarn en Punta del Este

Del 22 al 25 de noviembre se realizar en el Hotel msterdam de Punta del
Este, Uruguay, el Cuarto Encuentro Internacional Narradores de las Dos
Orillas, que organizado por la Asociacin Cultural De las Dos Orillas
contar con la participacin de destacados escritores de Uruguay,
Argentina, Chile, Brasil, Mxico, Estados Unidos y Espaa.

Mesas de lectura en las que participarn unos cuarenta autores, dos
conferencias especiales a cargo de la profesora Sylvia Lago (Uruguay) y la
escritora Ester de Izaguirre (Argentina), diez presentaciones de libros y
la entrega de las distinciones Sara Gallardo (Argentina) y Carlos
Martnez Moreno (Uruguay) a la trayectoria de dos escritores asistentes
son algunas de las actividades que se celebrarn en el marco del encuentro.
Adems se escoger los relatos que sern incluidos en las memorias del
evento, que se publicarn bajo el ttulo Narradores de las Dos Orillas
2007. Tambin se realizar un Festival de las Artes y un cctel de gala.

Los interesados en asistir disfrutarn de un paquete hotelero que incluye
desayunos, almuerzos y cenas, as como distintas posibilidades de
alojamiento. La inscripcin al evento est abierta hasta el 12 de
noviembre. Para solicitar informacin al respecto, es preciso escribir a
los organizadores al correo delasdosorillas@yahoo.com.ar, o telefonear a la
Asociacin Cultural De las Dos Orillas a los nmeros (00598) 2 7099600
(Montevideo) y (00598) 42 480749 (Punta del Este).

Fuente: Organizacin del evento



*** Guillermo Vzquez Consuegra ser homenajeado en Guadalajara

Considerado uno de los ms importantes arquitectos andaluces en la
actualidad, Guillermo Vzquez Consuegra (Sevilla, 1945;
http://www.vazquezconsuegra.com) recibir el homenaje ArpaFIL, que cada ao
se entrega en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
(FIL, http://www.fil.com.mx), segn se anunci en un comunicado el pasado
10 de septiembre, donde tambin se informa que el homenaje se realizar a
las 5 de la tarde del viernes 1 de diciembre en el Saln 5, ubicado en el
Saln de Eventos Especiales de Expo Guadalajara.

Vzquez Consuegra realiz sus estudios en la Escuela de Arquitectura de su
ciudad natal, donde se titul en 1971 y de la que ha sido profesor. Se dio
a conocer entre finales de los setenta y comienzos de los ochenta con obras
residenciales como las casas Rolando y Uhtna-Hus, ambas en Mairena de
Aljarafe y, sobre todo, con las muy premiadas viviendas sociales en la
calle Ramn y Cajal de Sevilla.

Director de los cursos de arquitectura de verano que organiza la
Universidad Complutense (UCM, http://www.ucm.es) en Almera y San Lorenzo
de El Escorial, y profesor invitado en las escuelas de arquitectura de
Buenos Aires, Lausanne, Navarra, Syracuse (Nueva York) y Bolonia, Vzquez
Consuegra es tambin autor de Cien edificios de Sevilla (1986), Gua de
arquitectura de Sevilla (1992) y Plazas de toros (1993; con G. Daz).

Fue el creador del Pabelln de la Navegacin de la Expo92, una de las
obras ms valoradas del recinto, sntesis de la elegancia expresiva y de la
precisin constructiva que tantas veces se han destacado como seas de
identidad de su arquitectura. Su ltima obra inaugurada, en 2001, ha sido
el Museo Valenciano de la Ilustracin y la Modernidad.

Actualmente su estudio se ocupa del Museo del Mar en Gnova y del Nacional
de Arqueologa Martima en Cartagena, del Palacio de Justicia de Ciudad
Real, del Archivo General de Castilla-La Mancha en Toledo, del centro de
visitantes de Baelo-Claudia en la ensenada de Bolonia, Cdiz, de unas
viviendas en Rota, de un instituto de enseanza secundaria en Valencia, as
como del Palacio de Congresos y Exposiciones de Jerez, todos ellos
proyectos ganados mediante concurso.

ArpaFIL es un encuentro que se realiza desde 1995 en el marco de la FIL
para reunir los esfuerzos de promocin y difusin de las ideas sobre la
arquitectura, el patrimonio y el arte en general. Desde esa primera edicin
ha sido un lugar en donde especialistas y maestros de arquitectura
comparten ideas con los jvenes que inician su vida profesional y el
pblico en general.

Fuente: FIL



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Dos voces en el viento que pasa      John Jairo Junieles ==============

      A propsito de Luz en lo alto, antologa del poeta colombiano Juan
      Felipe Robledo, y lbum de los adioses, antologa del poeta y
      periodista cultural colombiano Federico Daz-Granados.

1. Todos juntos bajo esa brillante lmpara: antologa de Juan Felipe
   Robledo

Leyendo Luz en lo alto, la antologa recientemente publicada del poeta Juan
Felipe Robledo, un extrao imn nos recuerda al escritor Jorge Garca Usta,
cuando deca: La poesa se propone siempre imposibles cotidianos.
Barricada que no exime del gozo. Es una estrategia de resistencia que nos
obliga a ver todo el mundo, no slo el que nos gusta. A un poeta, a una
poesa, pueden beneficiarlos cualquier oficio, siempre que su hacedor est
dispuesto, no a decir tonteras sobre la ingratitud de la vida, sino a
lanzarse vitalmente sobre ese oficio como sobre un festn, un ro, una
mujer dulce. Estas palabras contienen el espectro de luces y sombras que
iluminan la obra potica que nos ocupa.

Nos resulta necesario compartir algunas impresiones de Luz en lo alto
(Universidad Externado, coleccin Un libro por centavos, 2006), que rene
treinta y cuatro poemas incluidos en cuatro libros anteriores y otros
inditos. Emocin, ritmo y pulso, son algunas de las premisas sobre las que
se sustenta la poesa de Juan Felipe Robledo, nacido en Medelln, en 1968.
Ganador del premio Internacional Jaime Sabines, 1999, en Mxico, por el
libro De maana. Luego obtuvo el Premio Nacional de Poesa del Ministerio
de Cultura de Colombia, 2001, con su libro La msica de las horas. En 2002
Golpe de Dados public la antologa Nos debemos al alba y la Universidad
Nacional de Colombia en su coleccin Viernes de Poesa public el
cuadernillo Calma despus de la tormenta y otros poemas.

La vitalidad de una potica consiste en su capacidad de acercarnos a
experiencias intuitivas, que nos permitan participar de la diversidad del
mundo (intuir un orden posible tras el caos de cosas materiales e
imperceptibles), y tal vez en un verso suelto encontrar noticias de
nosotros mismos. Vamos a la poesa para intentar entender fenmenos y
situaciones, pero sobre todo, vamos a ella para sentirnos menos solos. Y
cuando hablamos de poesa, es hora de integrar en nuestra visin la verdad
de que la poesa no est slo en los versos, sino en comerciales, comics,
cuentos, ensayos, pelculas, cortometrajes, videos, guiones, novelas,
pinturas, crnicas, reportajes, entrevistas, el teatro; todas esas
expresiones tienen algn momento epifnico, donde se destaca el fulgor de
la poesa, ese instante frente a una verdad incandescente que revela los
contornos de nuestro universo.

En estos poemas de Juan Felipe Robledo conviven mltiples razas expresivas,
mimetizadas en una gran pluralidad de tonos y maneras. Hay una inicial
bsqueda de la adecuacin entre el tema y los medios expresivos. Lo
importante es que en conjunto aqu hay una poesa que s logra subvertir
las conductas habituales del verso libre. Robledo se las ha ingeniado para
romper la rutina expositiva del poema a la que nos hemos venido
acostumbrando. Es decir, cuando creemos que en el trnsito del poema vamos
llegando a un paraje reconocido, es entonces cuando se abre el tragaluz, la
ventana, la carretera secundaria, que nos saca de nuestra pasividad
lectora, y de pronto estamos instalados en lo desconocido. Porque el
lenguaje es, entre otras muchas otras cosas, una trampa.

En algunos apartes, apreciamos que el poeta bucea en los recodos de su
memoria, y sublima y redime con creces las ausencias que lo habitan. Su
palabra es errabunda y cobra dimensiones que nos reconcilian con esas
ausencias; pero al tiempo que llena esos vacos, nos confronta con la
verdad de que el vaco vale por s mismo, as como una pregunta muchas
veces es ms necesaria que la respuesta que busca agotarla.

Porque son inasibles y ambiguos los hilos que tejen nuestra naturaleza,
porque somos ms agua que metal, y de all la endeblez de nuestro lenguaje,
tan vacilante y provisional como nosotros. De esa manera Robledo revela la
inanidad de los discursos personalistas, de las posturas mesinicas (en
novela, poesa, ensayo) que pretenden dar una respuesta totalizadora, que
reduzca nuestra movediza realidad humana a ciertas claves y frmulas
vitales. Frente a eso el poeta celebra: ...es una alegra estar aqu y que
el agua nos haga falta / y que la suciedad nos aceche....

En los poemas en prosa, este autor logra desencadenar cadenciosamente toda
una serie de significados, casi como si se tratara de parbolas: Consejos
para los amigos, As se puede existir, Es el silencio. Es en estos
textos donde ms sentimos a ese hombre, entregado simultneamente a lo
inexplicable de la vida y de la muerte, a la confianza y a la desconfianza
en lo percibido, que lo condena a la ausencia de certezas, pero tambin a
la invencin de motivos y razones: de un sentido particular que refuerza su
identidad y fe.

En Robledo no hay un nimo rupturista doloso, con la tradicin potica
heredada como lector, sino curiosidad por las posibilidades expresivas
frente a lo indecible. Asociar ideas y sensaciones es un arte. Aqu hay una
ternura elegida lcidamente, frente a una realidad social que parece
inducirnos a la quema de naves. Hay lneas siempre sugerentes e
inquietantes, que traducen experiencias endeudadas con la luz y el candor
de la vida sencilla. Experiencias ledas que reviven sentidos ocultos. Un
ansia de claridad que se debe a la tradicin literaria rabe, al imaginismo
anglosajn, al simbolismo francs, tanto como a una consoladora cancin de
la radio escuchada en un caf, o una sentencia feliz y espontnea lanzada
por un amigo, y que suelta el nudo apretado de nuestra melancola.

Estos poemas son capaces de convencernos de que el hombre no es malo ni
bueno, sino todo lo contrario. Que as como hay gente que colecciona
zapatos, hay otros que intentan descifrar el idioma con que se cortejan los
cuervos. El universo reducido a una armoniosa combinacin de
elementalidades: El mundo, esa terca suma de aceite y rostros turbios....
Pero ms all de lo dicho, sta de Juan Felipe Robledo es una poesa hecha
desde la conviccin ntima de que an la palabra es una posibilidad de
compaa, de que el ser humano es algo ms que una criatura abandonada a
sus recursos en un pramo hostil.

Este libro es un abrazo invisible que desde lejos nos estrecha, y nos hace
pensar que an tenemos muchas cosas que decirnos entre nosotros, que
todava nuestro horizonte como especie no se ha borrado.



2. lbum de los adioses: memoria permanente del instante

lbum de los adioses es el ttulo del libro antolgico del poeta y
periodista cultural Federico Daz-Granados (Bogot, 1974), editado
recientemente por la Direccin de Extensin Cultural de la Universidad
Externado de Colombia, en su coleccin Un libro por centavos. Son treinta
y tres poemas, representativos de las mltiples temticas que han sido
objeto de indagacin por parte de este creador, en sus tres libros
anteriores: Las voces del fuego (1995), La casa del viento (2000) y
Hospedaje de paso (2003).

Daz-Granados mantiene un vnculo respetuoso con la tradicin literaria,
pero tambin subvierte esas claves necesarias, cuando as lo exige su
propuesta expresiva. Es all, en esa libertad creativa, donde hallamos
registros particulares importantes. Cuntos poemas quedaron atrs, en la
manufactura esttica, en esa alquimia de tiempo y borrador, tan necesaria y
desesperante, y gracias a la cual es posible la lectura y el disfrute de
este libro?

Todo poema es un todo en s mismo, la bsqueda de unidad en los libros es
una eleccin personal, no una necesidad o exigencia de tendencias, escuelas
crticas o filosofas personales. Estos poemas son atajos inesperados,
plegarias cifradas, con los cuales se testimonia la extraeza de estar
vivos.

Hallamos los ritos domsticos que llenan el vaco que a veces somos, los
mantras personales a los que acudimos cuando estamos a solas con nuestro
temblor. En algunos pasajes, el autor manifiesta de manera rotunda su
adhesin a los urgentes planteamientos de su poca; tal vez alentado por la
conciencia de crisis de su sociedad, y se obtiene entonces: una consoladora
compaa.

El lbum potico de Daz-Granados es exorcismo, pero tambin posesin. En
varios poemas el autor revisa con insistencia el instante como tomo del
tiempo, de qu est llena esa partcula? Hay un hallazgo de
preocupaciones, planteadas desde lo coloquial, con las que se amasa una
potica que nos concierne ntimamente; compaa, en un mundo donde la
soledad es materia viva.

Cabe destacar en otros textos la reflexin flexible en torno a la
identidad, a ese ro secreto y plural (aguas torrentosas, aguas apacibles)
que corren trenzadas en lo que somos, o ms bien, en lo que creemos que
somos; invitando a que cada quien asuma la tarea de rehacerse cada da, de
recomponerse como un todo. Por su parte, el poeta Mario Rivero nos dice:
(Daz-Granados) no se detiene sobre el artificio y la inautenticidad. Nada
tiene que ver con las ventoleras retricas del libro como objeto del
deseo, y s mucho que ver con la gravedad, la discrecin y la sutileza.

Este libro hace un hueco en nuestra memoria, y se queda a vivir con
nosotros. Refleja y contesta nuestro silencio, mediante un dilogo de
opuestos y emociones coincidentes: la universalidad de lo humano y su tacto
mutuo. Una poesa en la que se nota la batalla del autor contra su tiempo,
el inevitable forcejeo con sus posibilidades expresivas, sus smbolos,
referentes, y lenguajes que esconde el mismo lenguaje, y que hacen posible
una potica donde lo vivo arde, en donde el lector se lee a s mismo, y
encontramos nuestro lugar en esta plaza que pareca tan sola.

** John Jairo Junieles
   johnjairojunieles@yahoo.com
   Escritor colombiano (Sinc, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e
   investigador de temas literarios. Estudi Derecho y Ciencias Polticas
   en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundacin
   para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en
   la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones
   de un barrio en la frontera (poesa), Temer por m al final de estas
   lneas (prosa potica) y Papeles para iniciar el fuego (poesa).
   Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de
   Literatura Ciudad de Bogot (2002) y ganador de la Beca Nacional de
   Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos
   pueden leerse en su weblog (http://johnjairojunieles.blogspot.com) o en
   su pgina web
   (http://espanol.geocities.com/johnjairojunieles/John_Junieles.htm).



=== Diario del lector =====================================================
=== Continuidad de los vampiros      Gabriela Urrutibehety ================

El lector que escribe un diario ha tenido sueos agitados. Ha soado con
sombras fantasmales y maleficios nocturnos. Sin embargo, no ha sido una
mala noche: al despertar ha recordado con cierta satisfaccin la agitacin.
Con cierta satisfaccin, es cierto, pero tambin con cierta sorpresa.

Como todos, el lector que escribe un diario no ha ledo todo lo que hay que
leer. No ha ledo muchos libros de los que, sin embargo, puede hablar con
familiaridad. Por ejemplo, no haba ledo Drcula, de Bram Stocker. Y un
da lo vio en una mesa de saldos y lo compr. Primera sorpresa: 534 pginas
para una historia que en su memoria se reduce a un cuello y dos colmillos.
El lector que escribe un diario piensa en cunto papel se pierde en el
camino entre el siglo XIX y el XXI: la moda actual impone menos pginas,
menos letras y se pregunta, mientras vuelve a su casa con el paquete, si
menos significa ms concentrado o solamente eso, menos, a secas.

El lector que escribe un diario encuentra un momento para leer Drcula. Se
dispone casi como a cumplir un deber, a saldar una deuda pendiente con no
sabe quin, tal vez con su propia conciencia, que tiene un lmite para
hablar de libros que nunca ha ledo.

Anota el comienzo. Una estructura interesante: papeles sueltos que tratan
de contar la historia desde distintas voces. Ha ledo muchos libros que
presentan esta alternativa como una novedad. El lector que escribe un
diario acompaa a Jonathan Harker en su viaje a Transilvania con la alegra
de un boy scout: vuelve a encontrarse con varios motivos de su niez. El
bosque de Caperucita, los castillos de las aventuras de la coleccin Robin
Hood, los campesinos asustados como siempre se asustaban los campesinos en
las historias que lea hace tantos aos. El lector que escribe un diario se
siente cmodo en su silln de terciopelo verde, retornando a aquellos
paisajes. Una lectura gratuita, no demasiada seria, una vacacin en plena
poca de trabajo. Siente que pronto empezar a saltear pginas intiles, a
leer como caballo de ajedrez, para terminar pronto las 500 pginas y
cumplir con su conciencia chillona.

Sin embargo, por alguna razn, no puede dejar de leer.

Y lee de cementerios y de manchitas rojas en los cuellos. Sonre, porque
todo es tan obvio. El lector que lee un diario no es ya un nio, aunque se
acuerda de cuando apagaban las luces de la habitacin y asustaba a sus
amigos con el regreso del chino muerto. Muchas tumbas, muchas noches de
tormenta, muchos muertos vivos. Estupideces de la infancia. Todos sabemos
cmo terminan.

Sin embargo, por alguna razn, no puede dejar de leer.



Un poquito ms de vida

La novela es una novela de gente que escribe o dicta al gramfono para que
otro escriba. La novela es una novela de gente que vive y, mientras va
viviendo, deja testimonio. Al igual que el lector, quien no puede evitar
escribir lo que ha ledo, como si en ello le fuera la vida. O mejor, le
fuera permitido vivir un poquito ms. La novela es una novela de gente para
la que vivir no tiene sentido si no se escribe. Por eso, el lector que
escribe un diario la empieza a sentir tan cercana.

Taquigrafa, mecanografa, transcripcin de grabaciones, recortes de
diarios: ms que una novela parece un tratado de tecnologas de la
escritura, una exposicin de novedades en una feria de industriales de la
palabra. Gente moderna, atenta al ltimo adelanto, que utiliza cada momento
libre para escribir, mientras un ser que viene de un mundo antiguo se
dedica a morder y chupar lquidos corporales.

En la puesta en escena que es la escritura de la novela, los personajes
esto es, las vctimas escriben, como escribe el conde su victimario en
los cuellos, blancos como un papel de Lucy y de Mina. El filo de las plumas
que raspan la tersura del papel, el negro de la tinta que mancha la
blancura de la hoja tienen su equivalente en el filo de los dientes, en el
rojo de la sangre. Y ms ac el lector, que siente que la historia lo va
chupando, lo va devorando de a poco y va convirtindolo en un apndice de
su voluntad.

El lector es tan racional como los cientificistas decimonnicos: como el
doctor Seward o el ms lanzado Van Helsing, puede discurrir sobre causas y
consecuencias, sobre principios axiomticos y conclusiones necesarias.
Mecanicista como el que ms, desmonta los andamios de la escritura,
encuentra por dnde andan las grietas de la estructura, sonre con la
ingenuidad de algunos fragmentos que buscan provocar miedo.

Desde la pura razn, con la espada de la teora literaria en mano, emprende
la lucha contra la prdida de la voluntad, porque no quiere convertirse en
una de las criaturas que el conde domina a la distancia. Como Mina Murray,
se cuelga las flores de ajo de la textualidad y el anlisis crtico. Pero
mientras discurre por las 500 pginas de letras negras sobre fondo blanco
no puede sustraerse al influjo del murcilago y, como todas las vctimas,
le abre las puertas para que entre a su habitacin. El lector que escribe
un diario descubre, azorado, en sus pocos momentos de luz diurna, que la
novela le est sorbiendo el seso y no puede dejar de leerla, como no pueden
las vctimas del conde dejar de obedecer sus mandatos.



Nota final

El lector que escribe un diario llega al final feliz. Lo saba desde el
comienzo, pero eso no ha impedido que durante 531 pginas disfrutara el
sufrimiento. Como dice la nota final, atraves las llamas y logr la
felicidad. Qu hace, entonces, se pregunta, que una historia tan trada y
llevada conserve su poder? Qu hace que un relato que no termina de
encajar en lo que se supone debe ser una buena construccin narrativa siga
siendo una apuesta en la que vale la pena invertir el tiempo de lectura de
534 pginas? Qu es lo que hace que una intriga archiconocida siga
valiendo como si fuera la primera vez, suspenso sostenido en vaya a saber
qu cosa?

Es la literatura, estpido.

** Gabriela Urrutibehety
   gurruti@speedy.com.ar
   Docente y periodista argentina (1961). Reside en Dolores, Buenos Aires.
   Ha publicado la novela Caras extraas (2001), y cuentos suyos han
   aparecido en algunas antologas.



=== Graham Greene, reflexiones sobre el poder y la gloria =================
=== Valmore Muoz Arteaga =================================================

                                                           A ngel Lombardi

Hemos escrito en otras oportunidades acerca de la posicin de importantes
escritores universales en torno al tema de la crisis que se desprendi de
sus experiencias frente a las guerras mundiales y, claro est, lo que de
ellas se desprendi. En esas reflexiones hechas no tocamos a algunos
escritores comprometidos con la fe catlica, cuyas palabras tambin
brindaron referencias interesantes que, desde la doctrina de la Iglesia,
reflejaron sobre los problemas del hombre moderno. El pensamiento catlico
tuvo sus promotores dentro de la historia de la literatura universal.
Promotores que tuvieron, en muchos casos, papeles descollantes en la
historia contempornea. La lista es extensa y pesada. Len Bloy, Paul
Claudel, Franois Mauriac, Charles Pguy, Evelyn Waugh, Heinrich Bll, A.
J. Cronin y tantos otros. En este breve ensayo nos concentraremos en la
prolfica obra del ingls Graham Greene, autor de la extraordinaria novela
El poder y la gloria, entre otras.

La obra de Greene se debate entre el realismo y la pesquisa moral. Aunque
tiene novelas que ni siquiera l consider serias, su obra lo muestra como
un notable novelista, capaz de presentar a sus personajes con una
psicologa profunda y segura, y con una habilidad comprobada para manejar
los laberintos de la narracin. Greene posee una suerte de encanto para
construir exticos lugares y es, a juicio de muchos crticos, implacable en
la exploracin de la experiencia humana. Su pensamiento catlico es
fundamental para entender su obra, ya que es justamente este elemento el
que le aade profundidad. La lucha entre el bien y el mal la enmarca desde
la ptica teolgica, como algo dismil e incluso discordante en ocasiones
con la humanidad y a los ardores llevados a cabo por conductas socialmente
plausibles. Su literatura, as como su corazn, es la de un desgarrado.
Desgarramiento que se haca ms profundo por su agitada experiencia de la
realidad. Greene tiene el mgico poder de intranquilizar, de transformar en
controvertibles los puntos de vista ms cmodos y de oponer a los
satisfechos de s mismos y a los hartos el oscuro mundo de la miseria y del
dolor (1). Greene, al igual que los artistas e intelectuales de su tiempo,
no se escap del desasosiego y la urgencia del tormento generado por la
crueldad y el espanto del mundo que le circundaba. Las escenas vertiginosas
de sus novelas, la prisa con que se van acumulando los sucesos nos
recuerdan ciertamente el ritmo de la vida moderna, la circulacin de la
vida en la gran ciudad moderna. En cierta forma, las novelas de Greene nos
recuerdan a Hemingway por ese privilegio a los dilogos, la tendencia a la
discusin, las conversaciones tejidas con hilos dramticos, dilogos que no
hacen otra cosa que desnudar en unas cuantas pginas capitales la propia
existencia, que se debate entre inquebrantables conflictos y contrastes.

El tema central de la literatura del siglo XX es la cada del hombre, en
Greene no poda ser de otra manera, slo que para el ingls la cada del
hombre es hacia el pecado. El gran protagonista de sus libros es el pecado,
o el pecador. Pero este pecador no es el criminal, en el sentido de los
ordenamientos legales humanos o de los cdigos penales; tampoco le
interesa, en lo sustancial, la exposicin y desarrollo de motivos
psicolgicos y mucho menos todava las sensaciones artsticas. Lo que mueve
a Greene es el hecho objetivo de que el hombre vive en el pecado y se ve
obligado a pagar con una vida miserable la cada desde el orden supremo de
la salvacin, esa pretendida autoglorificacin (2). Apunta que esto lo
condena a vivir el infierno en este mismo plano, en la vida terrenal. Sus
novelas socavan las bases de la pretendida gloria soada, de la belleza de
una vida falseada y farsante. Greene posee una cualidad que radica en
percibir el mal y los defectos desprendidos de l. Y va ms all. Demuele
toda la importancia y la significacin humanas, demuele las aspiraciones y
las realizaciones, demuele al hombre mismo hacindolo indigno de alabanza,
orgullo o soberbia.

En la obra de Greene el pecador no se encuentra solo. Frente a su miseria
infinita se erige la grandeza de Dios. Entiende que en ese mismo hombre
pecador habita la santidad, y sta se levanta sobre el corazn de los
insignificantes, en aquellos que ya han sido arrasados por la ignominia del
mundo moderno, que no es ms que la consecuencia del maltrecho espritu
humano. El hombre pecador se transforma, no en el repugnante bicho
kafkiano, sino en signo visible de la omnipotencia de la gracia. Como el
santo no es aceptado en este mundo, el pecador ha de ser testigo de lo
divino en la tierra (3). Es aqu en donde Greene se separa del resto de
autores nihilistas y existencialistas, ya que supera el pesimismo hacia la
esperanza y vence la nusea a travs de la seduccin de los signos del amor
divino. Los rasgos esenciales de las concepciones vitales de Greene se
encuentran disueltos en la obra ms importante de su novelstica, El poder
y la gloria, publicada en 1940.

La novela es un intento de Greene por denunciar las persecuciones
anticlericales realizadas en Mxico entre 1924 y 1928 por parte del
presidente Plutarco Elas Calles y su Guerra de los Cristeros (4) y el
gobernador de Tabasco, Garrido Canabal. La novela cuenta la huida del
ltimo cura durante esas constantes persecuciones en Tabasco, no nombrado
en el libro, y sus continuos e infructuosos intentos de cruzar la frontera
al seguro estado de Chiapas, tampoco nombrado en el libro. De hecho, ni el
cura ni los estados son citados con su nombre propio. Eso era secundario al
propsito real de la novela: mostrar el triunfo de la Iglesia en este
anticlerical estado del sur de Mxico. Ms all de eso, la novela muestra
como un hombre paga la salvacin exterior de su existencia material
mediante la humillacin, ms an, la aniquilacin interior de s mismo. La
novela es el retrato del Cristianismo abandonado. Es la novela de un mundo
infinitamente vaco al cual le robaron todas las presencias esenciales.
Donde antes se erguan iglesias y catedrales hay hoy centros de juego o
edificios oficiales; en lugar de los orantes han aparecido los
desesperados (5). No slo ha desaparecido el Cristianismo como un simple
ejercicio religioso, ha desaparecido toda su sustancia, la fe ha sido
aniquilada. Greene apunta en la novela una nueva fuerza que pretende llenar
ese vaco: el Estado Total, en el cual se desnuda el hombre como dueo de
su propia gloria y poder. Este hombre presume estar dando origen a unos
nuevos fundamentos existenciales, considera que est creando una nueva fe,
pero como siempre suele ocurrir en estos casos, esa creacin se sustenta
sobre burdas construcciones que perfila a travs de la violencia,
expandiendo la angustia y el temor, edificando un territorio para la
muerte. Es el levantamiento del imperio de la barbarie (concepto muy caro
para los regmenes militares latinoamericanos), implantando la prdida
total de la libertad y prohibiendo a los hombres, bajo pena capital,
traspasar los lmites que el Estado le concede magnnimamente para
desenvolver su vida (6).

Cmo retrata Greene al sacerdote en la novela?, pues como un constante
impulso de fiereza. Ha perdido toda la piadosa figura que supone un
eclesistico, que se encuentra resguardado en una seguridad mayor o menor,
que participa de los bienes de la posesin y tiene una vida plena como
cualquier otro hombre. Este sacerdote no es ms que un pecador mortal y un
perdido, a pesar de ello, contina ejerciendo su ministerio, dice misa y
resiste los avatares de una persecucin inhumana. Aqu aparece el meollo de
la novela: el hombre en la languidez de su naturaleza y en la grandeza de
su tarea divina, la cercana que existe en el corazn del hombre de la
grandeza y la miseria. Dos elementos que se van mezclando a lo largo de la
novela y su obra en general; la espeluznante miseria de la desidia, que
incluye tambin el estar abandonado por Dios mismo, y la misin de Dios que
no puede hacerse a un lado. Una novela en la cual se erige una profunda
crtica a la Iglesia quien, sistemticamente y por razones diversas, es
testigo de cmo va siendo abandonada por hombres completamente
decepcionados, y a quienes la misma institucin les arrebat la fe. Un
arrebato que sustenta Greene en la pobre consonancia entre la doctrina y
los hechos que mueven a la Iglesia, por esa propagacin de la idea de que
Cristianismo es sinnimo de falta de alegra y estrechez de corazn.

A pesar de que su obra, junto con los dems integrantes de la primera
generacin posmoderna de la literatura inglesa (Evelyn Waugh, Henry Greene,
Anthony Powell, Christopher Isherwood y George Orwell), creci bajo la
sombra de Joyce y Virginia Woolf, Graham Greene se erigi como una de las
principales plumas de las letras inglesas de mediados del siglo XX.
Construy su narrativa, como queda demostrado con El poder y la gloria, en
torno al antihroe, a personajes subyugados por sus propias angustias o,
simplemente, autnticos asesinos. Hombres presentados llenos de
insuficiencias humanas y de traicin a su misin. Sin embargo, para todos
ellos, Greene desarrolla una trama para que puedan ser redimidos mediante
el sufrimiento. Slo la muerte puede traer la paz. Pero su universo es aun
ms espinoso, porque la caridad que podra salvarlos es, en sus novelas,
extraamente retorcida. La obra de Greene revela, como pocas, el drama
humano que se desenvuelve en el hombre moderno que abraza la fe catlica
como gua espiritual para transitar el mundo. Revela la intensidad del
sometimiento del hombre de fe a los desmanes del mundo moderno, del mundo
del siglo XX construido sobre la idea de que Dios haba muerto.



Notas

 1. Grenzmann, Wilhelm (1963). Problemas y figuras de la literatura
    contempornea. Editorial Gredos. Madrid: Espaa.

 2. dem.

 3. Vzquez Montalbn, M. (1980). Inglaterra me hizo as. Introduccin a El
    Tercer Hombre. Crculo de Lectores. Bogot: Colombia.

 4. La Guerra de los Cristeros (tambin conocida como cristiada o
    Cristiada) en Mxico consisti en un conflicto armado de 1926 a 1929,
    entre el gobierno de Plutarco Elas Calles y milicias de laicos,
    presbteros y religiosos catlicos que resintieron la aplicacin de
    legislacin y polticas pblicas orientadas a restringir la autonoma
    de la Iglesia Catlica.

 5. Grenzmann. Ob. Cit.

 6. dem.

** Valmore Muoz Arteaga
   vajomar@cantv.net
   Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
   en la Universidad Catlica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemn de
   Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceo-Iragorry-Mariano
   Picn Salas, Mario Briceo-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
   Bajo la caligrafa de la noche y La memoria de la noche.



=== La Antrtida, agentes secretos y la BBC      Juan Franco Crespo =======

El 2 de mayo de 2004, a los 90 aos, dejaba este mundo Duncan Carse,
ntimamente ligado a la historia de la BBC y las expediciones por las
regiones australes. Fue un sello de 75 peniques emitido por las islas
Georgia y Sandwich del Sur el que nos puso tras la pista del personaje que
apareca frente al clsico micrfono de la popular emisora britnica y ante
el que yo mismo haba sido entrevistado en los setenta a raz del concurso
sobre el prncipe de Gales que patrocinaban varias instituciones britnicas
que me invitaron a conocer el Reino Unido (viaje para dos personas, regres
en varias ocasiones al archipilago britnico, la ltima, con una beca en
Oxford).

Buscando datos llegu a la emisin conmemorativa de cuatro efectos y no
slo el que haba llamado mi atencin originalmente que repasan la vida de
este peculiar aventurero y hombre de radio que era honrado,
filatlicamente, por estas islas subantrticas y la BBC, que realiz una
serie de actividades especiales el 22 de mayo de 2006 en Stopham Church
(West Sussex), participaron diferentes personalidades del Scott Polar
Research Institute, el British Antarctic Survey, la Royal Geographical
Society, la Marina Real y el Ejrcito Britnico; reflejaban la popularidad
y la importancia del personaje cuya historia no dejaba de ser
extraordinariamente diferente a la de la mayora de los mortales.

Los sellos reflejan la fascinante faceta de este polifactico hombre de
radio e, intrnsecamente, hombre de los territorios helados que realiz la
primera y ms documentada expedicin al interior de la isla. La primera
estancia de Duncan Carse por la regin fue en 1933 a bordo del Discovery
II, en Stanley sera transferido al personal de la Expedicin Britnica a
la Tierra de Graham bajo el patrocinio de la otrora Oficina Colonial, fue
el ms joven de todos y su misin: operador de radio (1936-1937), las
autoridades britnicas le conceden, poco despus, la Medalla Polar.

El facial de 50p est dedicado a la Expedicin 1951-1957 realizada a
Georgia del Sur; fueron una serie de viajes cuatro que organiz y
financi el propio Duncan. Como resultado, la cartografa que levant an
se utiliza por los ms especializados organismos e instituciones que
realizan viajes a estos inhspitos territorios helados. El primer viaje por
Georgia del Sur de los que organiz, fue en 1951-52 y como misin: realizar
la completa topografa de la isla, trabajo que finalizara al ao siguiente
con un grupo de seis personas que fueron desembarcadas en King Edward
Point; documentaron el sudeste de la cadena montaosa Salvesen. La segunda
expedicin lleg el 10 de octubre de 1953, entonces fueron cuatro los
integrantes que volveran a ocupar las instalaciones de la expedicin
precedente tras proceder a su acondicionamiento, el trabajo finalizaba el
11 de enero de 1954 en Annenkov Island. En 1955-56, el trabajo fue mucho
ms ambicioso y corrigi algunos errores existentes en la cartografa
disponible en aquella poca, los ocho expedicionarios sufrieron los rigores
climatolgicos y cuatro de las tiendas del campamento fueron destrozadas
por las turbulentas tormentas; dejaron la isla el 1 de marzo de 1956 y tres
de ellos tuvieron que ser rescatados por el helicptero del navo que les
prest asistencia. La cuarta la realizara en 1956-57 de manera solitaria,
con ello completaba sus trabajos topocartogrficos que daran lugar al
clebre mapa de 1958. Esta sera la cartografa de referencia empleada por
las tropas britnicas en el clebre conflicto angloargentino de las Islas
Falklands (Malvinas para los argentinos) en 1982, el Ministerio de Defensa
le encarg la realizacin de la gua restringida empleada por los militares
desplazados a la isla durante el conflicto. Al lado izquierdo del sello
podemos ver cuatro momentos del trabajo y en reconocimiento a sus aportes
geogrficos se bautiz la montaa ms alta de la regin como Monte Carse,
all una placa recoge un hermoso epitafio sobre nuestro personaje polar.

El otro facial de 50p ofrece un primer plano de Duncan y, al fondo, el
puerto de Undine South en 1961, cuando regres a la isla para realizar un
experimento personal sobre fisiologa. All estuvo completamente solo
durante varios meses y para ello eligi las duras condiciones de esta zona
de la costa sur-occidental. Fue desembarcado con doce toneladas de material
el 23 de febrero de 1961 y el navo empleado sera el HMS Owen, siendo
encargado para recogerlo el 13 de septiembre siguiente el Petrel.

El facial de 75p es el que originalmente atrajo nuestra atencin, nos
ofrece una imagen del Agente Especial Dick Barton (el papel original de
este personaje lo interpret Noel Johnson entre 1947 y 1950), Carse
interpret el papel ante los micrfonos de este agente especial a partir
de 1949. El programa de radio fue uno de los ms populares de la BBC entre
1946 y 1951. Duncan inici sus trabajos en la BBC en mayo de 1938 y all
estuvo hasta julio de 1946, aunque en ese tiempo tambin prest sus
servicios en la Marina Real Britnica, en la que se haba alistado en
noviembre de 1942. Tras finalizar la II Guerra Mundial, se convierte en
crtico cinematogrfico, guionista y explorador polar. Aos despus
volvera a los micrfonos, al mismo tiempo diriga y filmaba documentales
de gran impacto: Puerta a la Antrtida y El Continente Blanco, unos
clsicos entre los que existen sobre el Polo Sur.

El de una libra ofrece el refugio que denomin All My Own Work (Amow
House, 1961), lo levant en Undine South, la imagen fue recreada con los
materiales recogidos en esa expedicin, en la que nuestro hombre invirti
116 das hasta que el velero Petrel lo recogiera; en primer trmino
observamos algunos de los simpticos pinginos gentoo que habitan por
estos glidos territorios. Los archivos fueron donados por la seora
Venetia Carse al British Antarctic Survey y se conservan en la sede central
del organismo en Cambridge; gracias al legado de Carse all se dispone de
lo ms selecto sobre la historia y las expediciones realizadas a las
Georgia del Sur.

Los cuatro sellos fueron comercializados en un sobre de primer da que nos
ofreca la imagen de siete expedicionarios y el trineo empleado en marzo de
1956 en el denominado Monte Carse, a 2.300 metros de altura, la montaa ms
alta de la Cadena Salvesen en el sudeste de Georgia del Sur.

El matasellos de primer da fue confeccionado con una vieja medalla polar
concedida a Duncan Carse en 1939 por Jorge VI, en homenaje a su
participacin dentro de la Expedicin Britnica a la Tierra de Graham en
1934-37 y la de 1992 que le entreg la soberana Isabel II por su magnfica
cartografa que fue de capital importancia para las tropas britnicas, en
aquel conflicto que montaron los militares argentinos como huida hacia
delante del oprobioso sistema de represin instaurado en el Cono Sur.

La preciosa emisin fue diseada por Nick Shewring, se imprimi en
litografa por la clebre BDT International Security Printing Ltd en hojas
de 50 ejemplares (2x25 y una tira denominada semforo para separar ambos
grupos de la hoja). Quien desee visionarlos en color puede intentarlo a
travs de las siguientes webs:

  http://www.falklands.gov.fk/pb

  http://www.sgisland.org

  http://www.sovereignstamps.co.uk

** Juan Franco Crespo
   lacandon999@yahoo.es
   Docente e investigador espaol (Alhama de Granada, 1953). Profesor de
   primaria, licenciado en geografa y estudios de doctorado en historia de
   Amrica. Ha colaborado regularmente desde los aos 70 con publicaciones
   especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca),
   DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japn), y otras de
   Argentina, Uruguay, Per, Mxico, Estados Unidos y Espaa, entre otros
   pases. Durante varios aos tambin colabor en el mundo de la radio con
   diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos
   son radiados para Amrica Latina a travs del espacio Frecuencia RM, en
   la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatlico,
   El Eco Filatlico y Crnica Filatlica y mantiene una seccin, sobre
   filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista
   Educacin y Biblioteca, as como en las publicaciones electrnicas
   OpusMsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa
   (http://www.natureduca.com).



=== No habr final ========================================================
=== o Roberto Echeto contra el mundo badulaque ============================
=== Fedosy Santaella Kruk =================================================

En estos tiempos en que se habla de un cierto regusto predominante por las
historias urbanas, No habr final (Alfadil, 2006), de Roberto Echeto, debe
ser tomada como la novela urbana arquetpica que seala el camino.

No habr final gira en torno al secuestro de un par de zagaletones mentales
llamados Baba e Ismael, secuestro que adems es consecuencia de otro rapto,
el de la hermosa Emma. Quizs sea esta actividad, la de la privacin de la
libertad por parte de la delincuencia, uno de los temas urbano-burgueses
por excelencia (perdn por la palabra burgus, pero no me queda ms
remedio), tamizada en esta novela por la mirada particular de uno de los
escritores ms originales de estos ltimos aos. Se trata s, de un
secuestro sui generis donde abunda un humor amargo, hermoso y al mismo
tiempo desconcertante. Y es que No habr final te arranca una sonrisa
desesperada, a veces incluso la carcajada enloquecida de a quien le provoca
salir corriendo; la carcajada del neurtico de ciudad.

Roberto nos presenta una novela que podramos llamar orgnica, mltiple,
pero que sin embargo se encuentra sellada a fuego con el metal ms pesado
de un hbil herrero literario. No habr final es una digna heredera de las
Mil y una noches del siglo XXI venezolano, contada como si fuera el cuento
Rashomon (En el bosque) de Ryunosuke Akutagawa, con sus viajes hacia
delante y hacia atrs en distintos momentos y desde distintas voces, y
hasta con el testimonio de un muerto (al igual que Rashomon) que a la hora
de la chiquita no tiene nada que decir porque la ha puesto tan grande que
mejor que no hable.

La trama principal de No habr final se ramifica en ms de veinte sabrosas
historias, que slo pueden acontecerle a los venezolanos de nuestros
tiempos, nosotros que llevamos a cuestas nuestra desproporcionada,
neurtica y tragicmica manera de entender el mundo a travs de las calles
de Caracas y de cualquier otra ciudad del mundo. No habr final, tal como
dice uno de los personajes en las ltimas pginas de la novela, es un gran
cuento polifnico y desordenado (desordenado slo en apariencia, como ya
seal).

El autor se muestra aqu como un atento coleccionista de historias, un
cronista perspicaz del asombro urbano. En el caos, en la pluralidad, en el
acontecer proteico de la metrpolis se combinan los ms inslitos,
absurdos, hermosos y fatdicos momentos, lugares y personajes. Muchas de
esas historias son hermosas, pero tambin tristes y fatales. No habr final
es eso: una novela fabulosa que nos deja el desasosiego de un pas y de un
alma nacional ganados al absurdo y a la perdicin.

No existe otra manera de contar Venezuela en este instante. El registro de
No habr final se da entre la tragedia y la comedia. No es una novela
policial, pero tampoco es una fiesta de risas ligeras. La novela no
necesita de un registro, de una etiqueta; va ms all de los gneros. Es la
visin particular de Roberto Echeto; son sus lecturas, sus historias
escuchadas, es la msica acadmica y el rock, un violn y un Mustang; es
todo el cambalache de cosas que l ha visto y escuchado en la televisin,
en el cine y en la mesa con los amigos. Y es, sobre todo, una declaracin
de principios, un diccionario de referencias para esos raros e inesperados
momentos que a veces trae la vida, y que acoto cada vez se van haciendo
ms frecuentes en este pas arremetido sin piedad por una gran coz de
jumento. As dice Benito, uno de los secuestradores:

      En los momentos extraos de la vida es cuando se necesitan las
      referencias, las coordenadas, la latitud y la longitud exactas para
      saber qu hacer y no cometer ningn desaguisado que termine
      convirtindote en el hazmerrer de la gente (...). Si uno no tiene
      esa referencia, est perdido, como lo est este mundo badulaque y de
      moral alfeique.

Benito, Ciro, Prspero y Rabelais, los secuestradores de No habr final,
parecieran posedos por los espritus iracundos de los tres chiflados; de
all su comportamiento estpido y poco inteligente, que adems se encuentra
aderezado por un jefe que juega al mal sin querer hundirse por completo en
sus aguas negras. Prspero es una especie de Arsenio Lupin tercermundista
que no sabe ser malo por completo; y sus tres secuaces van cometiendo error
tras error, dominados, ya lo dije, por el espritu cruelmente tarambana de
los Larry, Curly y Moe. Son malos, pero tan tarados que de nada vale que
hayan descuartizado cuerpos en una carnicera, porque a la hora del cierre
de caja, su propia estupidez los vencer. Su estupidez, y el amor por la
belleza. Porque aquellos a los que llamamos los buenos, Baba, Ismael y
Otto, actan llevados por su supremo amor a la belleza, a las cosas que
aman; su justicia, es la de aquel que lucha contra la desintegracin de los
bienes supremos de la humanidad, lo nico que al final nos salva de la
tontera suprema de cualquier idiota jetn que nos quiera hacer dao.
Pongamos aqu las palabras de Ismael, el violinista:

      Es curioso: mi violn y el Mustang me despiertan la imaginacin. Por
      eso tenamos que recuperarlos. Sin esos objetos (supongo que Baba
      senta algo parecido) era como si me hubieran amputado algo; quizs
      la parte de mi vida que me permita vislumbrar la felicidad.

Sin embargo, uno no llega a identificarse totalmente con los buenos,
porque llega a tenerle cario a los malos. Llegamos, gracias a la
penetracin sicolgica de la narracin, a comprenderlos, a tenerles
aprecio. Porque aquellos malos quieren lo que todos queremos. Este
prrafo fenomenal nos dice muchas cosas al respecto:        

      Prspero nos pagaba todos los meses para quitarse y quitarnos los
      problemas que genera la burocracia, el trmite, el pasa por aqu
      para que te sellen el papel y luego por all para que te lo firmen y
      ms all para que te lo avalen, por eso debemos rendirle tributo a
      nuestro jefe, a ese prohombre que vino a ensearnos que la vida de
      uno no tiene por qu seguir la senda del destino que otros (llmense
      autoridades, policas, abogados, gobierno y de ms larvas abyectas)
      tranzan para miserabilizarnos la existencia....

Quin no siente empata por unos personajes que se revelan contra las
trampas oscuras y sdicas del poder? Por eso, cuando escribo malos y
buenos, lo hago entre comillas, porque hasta los malos en esta novela
son hroes pisoteados por los horrores de este mundo badulaque.

Una novela que se deja llevar, que est llena de meditaciones agudas, de
momentos divertidos, absurdos, desconcertantes y poticos (con esa poesa
delicada y a veces ruda de lo urbano), y de personajes inolvidables que le
rinden tributo a los tres chiflados y a los hermanos Marx.

No habr final, de Roberto Echeto, es un viaje a una realidad tan real que
para muchos puede parecer de mentira. Pero si te fijas bien, si ests
atento, vers que todo es as, como est escrito en esta novela. Mientras
tanto, digo recordando la letra de Siempre ests all, el tema de Barn
Rojo que inspira el ttulo: slo queda seguir, sin esperanzas en un final,
y pensando en que los ojos de tus hroes te miran en un afiche de
adolescencia, desde la pared del cuarto donde escuchaste por primera vez
las mejores canciones de tu vida.

** Fedosy Santaella Kruk
   fedosy@gmail.com
   Narrador venezolano (Puerto Cabello, Carabobo, 1970). Licenciado en
   letras por la Universidad Central de Venezuela (UCV,
   http://www.ucv.edu.ve). Ha publicado los libros de cuentos Cuentos de
   cabecera (2004), y El elefante (2005, premio "Cada da un libro" del
   Consejo Nacional de la Cultura, Conac, http://www.conac.gob.ve), y la
   novela Rocanegras (Ediciones B, 2007). Aparece en Antologa de la
   ficcin breve en Venezuela (2005). Ha sido colaborador de los diarios
   Notitarde (http://www.notitarde.com) y El Universal
   (http://www.eud.com), as como de las revistas Dmente, Rasmia, Cdice,
   Logotipos y Ficcin Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org). Ha
   participado en los talleres de narrativa y poesa de la editorial Monte
   vila (http://www.monteavila.com.ve).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Manuel Cabesa, una biblioteca fundada en la memoria ===================
=== Amor y poesa: energas que mueven el mundo =========================
=== Rafael Ortega =========================================================

      El escritor no debera pensar en los lectores de verdad, sino
      preocuparse por hacer las cosas bien y si por casualidad hay
      lectores, bienvenidos sean. Yo s que Venezuela no es un pas de
      grandes lectores, pero con los pocos que hay, siempre y cuando sean
      inteligentes y sensibles, yo creo que es suficiente.

Proveniente de Caracas, a principios de los aos noventa lleg a Maracay
cargado de historias y con un libro de poesa bajo el brazo: Vida en comn,
publicado por la editorial Fundarte en el ao 1985, para formar parte del
equipo de trabajo de la Biblioteca Pblica Agustn Codazzi, donde coordina
la Sala Audiovisual. Manuel Cabesa (Caracas, 1960) es poeta, narrador y
ensayista, adems de ser un lector empedernido que colecciona libros y
papeles de una manera ritual. Desde hace varios aos dicta talleres de
poesa y narrativa auspiciados por la Secretara de Cultura y otros entes
culturales del estado Aragua, donde ha publicado la mayor parte de su obra
literaria.

Cules lecturas te atraparon en tu juventud?

Siempre me llamaron la atencin los libros y la lectura, a pesar de que no
tuve una educacin como la de otros nios cuyos padres les lean cuentos
infantiles. Aprend a leer con las tiras cmicas. Y creo que eso tena que
ver con la necesidad de vivir fuera de la realidad. Primero fueron las
comiquitas, despus Julio Verne y, ms adelante, la poesa. Recuerdo mis
das en bachillerato, tendra yo unos trece o catorce aos, cuando nos
hacan leer aquellas glosas y elegas espantosas hasta que un da descubr
un libro de Juan Calzadilla, del cual me llam la atencin el ttulo: se
llamaba Manual de extraos. En aquella poca, un libro costaba dos
bolvares. Fue as como, al leer aquella obra, me di cuenta de que un autor
poda escribir a su manera: el verso largo y con un lenguaje muy coloquial,
y yo pens: Bueno, si este tipo puede hacer esto, yo tambin. Entonces,
quien me abri el mundo de la poesa, sinceramente, fue Juan Calzadilla. A
partir de esa lectura comenc a escribir, por supuesto, cosas muy malas.
Pero, como le sucede a todo escritor, uno empieza como jugando a querer ser
escritor y luego te vas quedando hasta que empiezas a asumir que es una
responsabilidad seria y tienes que alimentarte, tienes que leer a los
maestros. Despus me desdije, comprend que Calzadilla no era ningn loco,
el loco era yo que no saba lo que vala su poesa. Ms adelante, en el
camino me he encontrado con muchos amigos que me protegieron, me leyeron y
me prestaron libros. Conoc en los aos ochenta a Oswaldo Trejo, quien me
adopt como si fuera un hijo y gracias a l conoc a Antonia Palacios y a
Alfredo Silva Estrada y poco a poco se fue armando una especie de
fraternidad potica, como la llamaba Silva Estrada.

Consideras que los talleres literarios son fbricas de escritores?

De verdad, no. Eso depende de quien lo maneje. Ms que incentivar la
escritura, en mis talleres me he dedicado a motivar la lectura. A mis
talleristas les hago descubrir libros, poetas, autores que repente no son
muy conocidos, que en el liceo ni en la universidad han odo nombrar, y el
taller se convierte en la oportunidad de conocerlos y de compartirlos con
otras personas que estn en la misma bsqueda. Un coordinador de taller muy
estricto o muy soberbio impone cierto tipo de escritura. Yo considero que
no debera ser as. El taller es para expandir la mente. Por eso en un
taller hay poetas que brillan con luz propia, que descuellan primero que
los dems, mientras que hay otros que se quedan atrs, pero tanto a los que
van adelante como a los que van detrs lo nico que debe interesarles es
tener su propia voz, su manera de hacer las cosas.

Cules temas te motivan a escribir?

En principio, el amor. Casi todos mis textos son poemas amorosos y en los
cuentos he trabajado mucho el motivo sin querer ser un Corn Tellado.
Pienso que el amor y la poesa son las dos energas que mueven el mundo. Si
Dios existe, se refleja en la relacin amorosa y se refleja en la
escritura.

Tienes obras publicadas como poeta, como narrador y como ensayista, con
cul gnero te expresas mejor?

Eso depende del nimo, del momento. Escribir artculos de prensa, preparar
conferencias y hacer ensayos se me hace mucho ms fcil, aunque parezca
contradictorio, porque all yo comunico ciertos conocimientos y
sentimientos a todas las personas que conozco y a las que no conozco
tambin, mientras que la poesa es un proceso mucho ms ntimo. Me
considero muy duro para escribir poesa, me cuesta hacerlo. Y cuando la
escribo, me cuesta mucho mostrarla, porque la corrijo muchas veces. Me
inici como poeta siguiendo la coyuntura natural de todo aquel que comienza
a escribir. Se empieza escribiendo poesa porque pareciera que es lo ms
fcil de hacer hasta que llega el momento que te das cuenta de que la
cuestin no es un juego. Hay que tomarse bien en serio la poesa. Y la
narrativa aparece en un momento de mi vida cuando sent que la poesa no
poda decir lo que quera decir. Entonces busqu los caminos de la
narrativa porque haba cosas que ya no podan entrar en un poema. Por otra
parte, empec a escribir ensayos por casualidad, porque tengo amigos
periodistas que muchas veces me pedan trabajos para peridicos y le fui
cogiendo el gustico a la cosa y me qued.

Aparte de la lectura, de cules otras fuentes te nutres para escribir?

El cine, me considero ms cinfilo que melmano, lo que no quiere decir
que no me guste la msica, pero despus de la lectura, el cine es una
fuente de informacin y de inspiracin completa, y ms atrs vendra la
msica, no necesariamente tendra que ser Beethoven, sino cualquiera que me
haga entablar una comunicacin con la meloda, podra ser hasta un rap.

Cules escritores venezolanos son fundamentales?

Francisco Massiani, Eugenio Montejo y Jos Antonio Ramos Sucre son
referencias esenciales, al igual que Guillermo Meneses y Juan Snchez
Pelez, a quien tuve la suerte de conocer y su presencia emanaba una
energa que muy pocas veces he visto en otras personas, era un mago.
Tambin mencionara a todos aquellos poetas de la generacin de los
sesenta: Rafael Cadenas, Juan Calzadilla, Alfredo Silva Estrada y Oswaldo
Trejo. Creo que es absolutamente necesario leerlos y tenerlos cerca. Me
parece inconcebible que un poeta joven no conozca a sus maestros. De mi
generacin, est Alberto Barrera Tyszka, que gan el premio Herralde, a
quien siempre consider como un excelente escritor y el Herralde vendra a
ser la consolidacin de una idea que yo tena desde hace tiempo. Y aqu, en
Aragua, hay unas cuantas personas que vale la pena leer, por ejemplo,
Erasmo Fernndez, quien me parece uno de los poetas ms importantes, no
slo de Aragua, sino del pas en general; y tenemos a Astrid Salazar, que a
pesar de ser una muchachita de veintitrs aos tiene una obra contundente.

A qu atribuyes que los escritores venezolanos no seamos tan conocidos
como los de otros pases?

Aunque eso aparentemente se est reparando, siempre ha faltado una buena
poltica de promocin que debera bajar desde el Estado. El Estado debera
proteger a sus escritores, no en el sentido de darles becas ni subsidios,
sino promocionando y distribuyendo sus libros. En 1996 estuve en Mxico y
visit como cinco libreras y el nico libro de un autor venezolano que
encontr fue Doa Brbara, de Rmulo Gallegos, y entonces en aquellos das
me preguntaba: qu hace el agregado cultural de Venezuela en la Embajada
de Mxico que no est trayendo libros venezolanos para que se distribuyan
en las libreras mexicanas? Sera interesante que cualquier mexicano
pudiera acceder a un libro de Jos Balza o de Oswaldo Trejo u otro autor.

Aparte de los talleres que dictas, tambin organizas crculos de lectura a
escala regional, es una manera de asumir el reto de ser escritor en un
pas de pocos lectores?

Lo de los crculos de lectura forma parte de una poltica de Estado para
la motivacin de la lectura, de ah sale tambin que regalen el Quijote y
Los miserables. Y en cuanto a lo de asumir el reto, pienso que uno, como
escritor, no debera pensar en los lectores de verdad, sino preocuparse por
hacer las cosas bien y si por casualidad hay lectores, bienvenidos sean. Yo
s que Venezuela no es un pas de grandes lectores, pero con los pocos que
hay, siempre y cuando sean inteligentes y sensibles, yo creo que es
suficiente.

Cmo percibes la presencia de la mujer en el mundo de la literatura?

En los ltimos aos ha habido en nuestro pas un boom de mujeres
escritoras, sobre todo poetas. No s qu pasaba en dcadas anteriores, pero
a partir de los aos ochenta ha habido un florecimiento en la literatura
escrita por mujeres, no voy a decir literatura feminista porque eso es otra
cosa. Y entre esa literatura escrita por mujeres tenemos a personas
extraordinarias como Victoria de Stfano, que para m es una de las mejores
novelistas de Amrica Latina, quien empez a escribir despus de los
cuarenta aos, despus que cri a sus hijos, se jubil de la universidad,
se dedic a la escritura y es una novelista excelente. Y en poesa, all
tenemos a Yolanda Pantin, y aqu en Aragua tambin hay mujeres escribiendo,
que son amigas nuestras: Rosana Hernndez Pasquier, Mara Luisa Angarita,
Astrid Salazar, Gloria Dolande, entre otras. Pareciera que las mujeres
tambin decidieron tomar la fuerza, la energa, de ser escritoras... as
como los hombres hemos asumido la cocina, las mujeres asumieron la
literatura.

Cmo ves el panorama literario en Aragua?

Tengo trece aos en el estado Aragua y he notado un gran movimiento de
escritores, sobre todo jvenes, coincidi mi llegada a Maracay con el
florecimiento de la literatura en Aragua. En parte, en eso tienen que ver
los talleres literarios. Hay que reconocerle a Harry Almela y a Rosana
Hernndez el trabajo que hicieron para ubicar muchachos que empezaron a
escribir a partir de los talleres. Eso me emociona porque no slo se est
escribiendo, sino que existe una relacin entre nosotros. Contamos con una
pgina importante en Internet como Letralia, de Jorge Gmez Jimnez, donde
se ha abierto una brecha.

Cules autores de la literatura universal recomendaras?

Eso depende, ahorita estoy pegado con Laurence Durell, pero lo primero que
le recomiendo a un adolescente es a Julio Verne y Robert Louis Stevenson,
porque son los libros que despiertan las ansias de querer leer ms. Hay
autores que son imprescindibles, como Ernest Hemingway, Malcolm Lowry,
William Faulkner, James Joyce...

Cul es la funcin de un escritor?

Escribir bien. Cuando digo eso no quiero decir que se trata de escribir
como lo dice cualquier manual de gramtica. Me refiero a ser sincero,
preciso y tratar de expresar los sentimientos a travs de la palabra
escrita. Lograr que al otro que est frente a la pgina se le despierte
algo en su corazn.

Las instituciones del Estado aportan ayuda al investigador?

La Biblioteca Nacional lo hace, el Centro de Estudios Latinoamericanos
Rmulo Gallegos tambin, pero las universidades le dan una pauta a los
investigadores donde hay una serie de normativas que entorpecen el trabajo.
Conozco excelentes estudiantes del Pedaggico que deben regirse a una
manera de escribir dictada por una pauta que da la institucin, donde la
libertad de imaginacin queda coartada.

Qu opinas de las nuevas tecnologas?

Opino como Umberto Eco, la Internet ha abierto espacios que antes eran
inditos. Es muy difcil, por ejemplo, encontrar un libro de William
Faulkner en cualquier librera de Maracay, pero te metes en Internet y
consigues su bibliografa y hasta fotos, lo cual acerca el autor al
pblico.

Algn da los libros virtuales suplantarn a los libros tradicionales?

Sinceramente, no lo creo. No porque yo sea un reaccionario que est en
contra de la tecnologa, sino porque en la lectura hay una especie de
intimidad, de relacin personal con el libro, porque el libro no es slo lo
que est escrito dentro de l, tambin es el libro como objeto, aquella
cosa cariosa que t le tienes al libro. Existe una relacin de amor con el
libro como objeto. Existen maniticos, como yo, que les gusta coleccionar
libros, entonces, no creo que las computadoras, siendo stas unas
herramientas utilsimas, lleguen a suplantar al libro.

De qu manera influy el boom latinoamericano en los escritores
venezolanos?

Aqu hubo un libro que revolucion los aos sesenta que se llam Rayuela.
Una noche, mientras cenaba con Carlos Noguera, presidente de Monte vila,
yo le deca que si Julio Cortzar no hubiese publicado Rayuela, quizs l
no hubiese escrito Historias de la calle Lincoln, y lo reconoci. El boom
de los sesenta: Gabriel Garca Mrquez, Mario Vargas Llosa, Jos Donoso, no
slo influy a muchos escritores venezolanos, sino que en todo el orbe
latinoamericano hubo una toma de conciencia de que se poda escribir con
ciertas libertades; como es el caso del escritor cubano Severo Sarduy que
demostr que escribir tambin poda ser una especie de goce ertico, que
las palabras podan ser algo majestuoso. La influencia contina, hay nuevos
autores latinoamericanos, como Jorge Franco, de Colombia; Luis Antonio
Parra, de Mxico; Santiago Roncagliolo, de Per, ganador del premio
Alfaguara de este ao, quienes dejando atrs el lenguaje totalizante que
utilizaron los autores del boom, estn en la palestra en estos momentos.
Gracias al boom se arm una tradicin que antes no exista, o que exista,
pero en casos muy aislados: Juan Rulfo en Mxico, Juan Carlos Onetti en el
Uruguay, Lezama Lima en Cuba. De repente hay una conciencia latinoamericana
y los venezolanos y el resto de los ciudadanos latinoamericanos nos damos
cuenta de que formamos parte de una sola nacin, donde impera la lengua
castellana, y eso se lo debemos a Carlos Fuentes. Nos dimos cuenta de que
podamos escribir en Venezuela, en Maracay para ser preciso, y que
cualquier cubano o cualquier argentino nos lee.



Testimonio de vida

La escritura es una forma de comunicacin y creo que es la primordial. Uno
escribe para decir cosas importantes o que tienen que ver con la mayora de
los seres humanos, ms all de la noticia. Uno escribe no slo para ser
ledo, sino para dejar una heredad, un pedazo de testimonio de vida y
tambin crear una especie de fraternidad.

(Esta entrevista fue publicada originalmente en el suplemento cultural
Contenido, del diario El Periodiquito, de Maracay, Aragua, Venezuela).

** Rafael Ortega
   rafaelortega@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es tcnico superior
   universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del
   estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y peridicos
   venezolanos, as como en las antologas Narrativa aragea en Tierra de
   Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretara de
   Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificcin aragea
   (Secretara de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 public su
   libro de cuentos La ltima sutileza del diablo.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Nocin pantesta de Borges vista a travs de los cuentos ==============
=== El acercamiento a Almotsim y Los telogos ========================
=== Mara Eugenia Betancourt ==============================================

En la narrativa de Borges se pueden encontrar algunos temas que suelen ser
recurrentes, pues conforman su idea de que la literatura se basa en unas
cuantas metforas. Las nociones pantestas de que todo est en todas
partes y cualquier cosa es todas las cosas, y cualquier hombre es todos
los hombres, refiere una visin del cosmos, creado o soado por alguien,
que se convierte en un caos imposible de comprender o explicar en el
limitado universo del lenguaje, por lo cual la realidad slo puede ser
expresada en smbolos, que es la representacin de ese caos.

En el relato El acercamiento a Almotsim se plantea la existencia de una
novela policial, la primera escrita por un nativo de Bombay. El narrador,
simulando que tal novela existe, procede a ofrecer un resumen. Dentro de
esa novela, un estudiante de derecho, de un golpe, en medio de gente de
la clase ms vil, percibe en uno de ellos cierta ternura y exaltacin, y se
obsesiona en encontrar al hombre llamado Almotsim, y emprende una bsqueda
frentica que le toma aos. Despus de las vicisitudes de esa
peregrinacin, el estudiante llega a una galera y al preguntar por
Almotsim, una voz, desde el fondo resplandeciente, lo insta a pasar.
Abruptamente concluye el relato; sin embargo se agregan unas notas
aclaratorias al pie de pgina donde se propone la solucin del enigma. A
travs del poema Mantiq al-Tayr (coloquio de los pjaros), se narra cmo
los pjaros se abocan a encontrar el Simurg, rey de los pjaros; al llegar
a la montaa lo contemplan y perciben que ellos son el Simurg y que el
Simurg es cada uno de ellos y todos.

Luego, en otra nota final, se establece la relacin del poema con la novela
que resuelve la incgnita: las analogas pueden significar la identidad del
buscador y del buscado. El estudiante consigue a Almotsim, pero descubre
que el hombre que estaba buscando y l son una misma persona. Se establece
una inversin de roles donde la identidad del buscado se confunde con la
del buscador.

All se introduce la idea pantesta de que un hombre es todos los hombres,
reflejada en la nota dentro de la nota en la declaracin de Plotino del
principio de identidad: Todo en el cielo inteligible, est en todas partes.
Cualquier cosa es todas las cosas. El sol es todas las estrellas y cada
estrella es todas las estrellas y el sol. El relato tambin infiere que hay
una voluntad externa y desconocida que mueve los destinos del hombre y,
como en un juego de ajedrez, va moviendo las piezas con soluciones
insospechadas. Ese final insospechado sugiere un desplazamiento en el
tiempo donde el estudiante fue el Almotsim anteriormente y en el presente
hipottico es el estudiante que olvid su pasado.

Por otro lado, la bsqueda emprendida por el estudiante y su peregrinacin,
llena de dificultades, pudiera verse como una etapa de iniciacin mstica
para el encuentro con Almotsim, quien tiene su algo de smbolo y es
emblema de Dios (las implicaciones religiosas en el relato, donde se
confrontan el Islam y el hinduismo, Borges declara una intencin de mostrar
el valor esttico de las doctrinas religiosas en las posibilidades
literarias). Al ser el Almostsim un reflejo del Todopoderoso est en
busca de Alguien, y ese Alguien superior, imprescindible e igual, denota
un tiempo sin fin que circula en forma cclica donde unas veces el
estudiante puede ser Almotsim, como un eterno retorno. Es lo mismo
planteado por Herclito: la vida es un continuo fluir circular en el que al
cabo de un tiempo los hechos vuelven y se repiten. Las sugerencias a ese
desplazamiento en el tiempo o el espacio del personaje estn inscritas en
el resumen de la obra en la edicin titulada Un juego de espejos que se
desplazan, dentro del mismo relato. Igualmente, cuando el estudiante
atraviesa dos vas ferroviarias, o dos veces la misma va, sin la certeza
de la realidad de su propio desplazamiento. Entonces, si el Almotsim es un
emblema de Dios, y el estudiante es el Almotsim, eso pudiera significar
que el estudiante es un Dios, unitario, que se acomoda a las desigualdades
humanas y lo acompaa en sus bsquedas hasta que se encuentran cara a cara.
Es una sincdoque, donde una parte es tomada como el todo, un hombre es
todos los hombres y es Dios.

Por su parte, en el relato Los telogos, se plantea una temtica similar
de la nocin pantesta que postula la misma idea de que cualquier hombre
es todos los hombres. Los telogos romanos Aureliano y Panonia se
enfrentan en una batalla secreta contra las herejas. Unos, los montonos,
afirman que la historia es circular y el tiempo es cclico; los ortodoxos,
quienes ensean que la tierra es cuadrangular, y los histriones quienes
dicen que todo hombre es dos hombres y que el verdadero es otro, que est
en el cielo. En la pugna por imponer sus doctrinas, Aureliano acusa a
Panonia de hereje y ste es ejecutado en la hoguera porque las posturas
teolgicas han cambiado otra vez, las piezas del ajedrez y lo que antes
combatan, ahora se convierte en la nueva ortodoxia oficial. En un giro
jugarreta de un destino inexorable las posturas nuevamente cambian y
Aureliano muere como haba muerto Panonia, por justificar el dictamen que
lo haba llevado a la hoguera. Al llegar al reino de los cielos, Dios lo
habra tomado por Panonia. Aureliano comprende que l y el otro, el
ortodoxo y el hereje, formaban una misma persona.

Nuevamente encontramos el planteamiento pantesta de la dualidad y la
identidad. En el reino de los cielos, para la divinidad, cualquier hombre
es todos los hombres. Dios confunde a ambos hombres porque para l las
diferencias religiosas no diferencian a los hombres, y poco le interesan.
Las identidades han sido confundidas y el acusador y el acusado, vctima y
victimario, son una misma persona. Hay una propuesta de identidad nica y
universal, que es la aceptada por Dios, en cuyo reino no existe el tiempo,
y para l, lo que hace un hombre es como si lo hicieran todos los hombres
del mundo fsico: el tratado, lmpido, universal; no pareca redactado por
una sola persona concreta, sino por cualquier hombre, o quizs, por todos
los hombres (Los telogos, pg. 552).

Borges plantea en ambos relatos su cosmovisin con relacin a las teologas
de todos los tiempos y el desempeo del hombre en la historia. La
reescritura de los tratados antiguos, conocidos o apcrifos, nos obliga a
ver en el texto un palimpsesto (1) en donde dichas escrituras se influyen
mutuamente. Borges ve, como Plotino, que al cabo de los siglos todas las
cosas recuperan su estado anterior y que la historia es un crculo, o un
laberinto. Algunos planteamientos a lo largo del relato reiteran la idea de
ese tiempo circular: Agustn haba escrito que Jess es la va recta que
nos salva del laberinto circular en que andan los impos..., que pertenece
al mundo de los hombres y es causa de su perdicin, por ello est condenado
a ese viaje circular donde Judas volver a vender al Seor, y es
sacrificado muchas veces en infinitos mundos iguales. En los libros
hermticos est escrito que lo que hay abajo es igual a lo que est arriba
y viceversa, el mundo es un reflejo de un mundo superior. Por ello, tal vez
Aureliano cuando ve el rostro de su enemigo el da de la ejecucin le
record al de alguien, pero no pudo precisar el de quin. Era su mismo
rostro reflejado.

El narrador (Borges) recoge en el relato las doctrinas de cada fe y cmo
ellas se mezclan y confunden, cambiando sus posturas. Las que una vez
rechazaron, ahora son defendidas. Los histriones, contaminados por los
montonos, fundaron su doctrina sobre una idea pervertida de que el mundo
es reflejo del superior, por lo cual imaginaron que un hombre es dos
hombres y que el verdadero es el otro, el que est en los cielos. Por ello
Aureliano y Panonia mueren, porque slo muertos se unirn a l. Tambin
imaginaron que nuestros actos proyectan un reflejo invertido (aqu
nuevamente la metfora del espejo) que refleja una oposicin, lo dual de
las cosas, la ambivalencia de los opuestos: lo real y lo ficticio, lo bueno
y lo malo, perseguido y perseguidor, traidor y traicionado, Aureliano y
Panonia. Los elementos ms dispares y contradictorios, el oxmoron
preferido por Borges, son presentados como una unidad incuestionable.
Aureliano era de los que afirmaban que el tiempo no tolera repeticiones, al
llegar al Paraso, constata las paradojas de la fe.

Para Borges, la realidad, la historia universal, slo puede ser entendida
por la ley de la causalidad, en una concatenacin de causas y efectos, y
esa idea recorre toda su obra (2). Borges muestra su escepticismo y visin
pantesta del cosmos de una manera erudita, mezclando textos reales
(construye laberintos) como la Biblia cristiana y otros, as como supuestos
textos apcrifos. Jaime Alazraki, en su libro La prosa narrativa de Borges,
comenta que: Este despliegue de erudicin, donde es imposible distinguir
lo verdadero de lo falso sin previa verificacin, es parte de la batalla
por confundir al lector; confundirlo para esforzarlo a aceptar lo falso
como verdadero, hasta impedirle definir la identidad de las cosas y hacerle
sentir que todo puede ser todo (...). La estructura ensaystica es parte
del propsito desrealizador no slo porque lo ficticio es presentado como
real, sino tambin porque creemos leer un ensayo cuando lo que en realidad
leemos es un relato fantstico (Alazraki: 84).

En conclusin, Borges destaca en sus relatos, a veces de manera solapada,
otras de manera directa, la doctrina de Plotino del mundo como espectculo
de Dios; tambin se establece que ese Dios ha dejado su tarea a medio
hacer: Verdaderamente digo que Dios est por crear el mundo (3), es
decir, el mundo ni siquiera ha sido creado, porque ha sido relegado a un
dios subalterno, sugiriendo la idea de que Dios ya ha muerto. Ahora bajo un
esquema humano el esquema de Borges debe tratar de explicar su realidad,
que est bajo un esquema divino.

La literatura es el vehculo que tiene Borges, el idealismo de todos los
hombres, para expresar, medianamente, el caos de una realidad inexplicable
donde el lenguaje se agota. Alazraki dice que: Borges ha dedicado un
ensayo a la idea, de prosapia pantesta, de que una sola persona ha
redactado cuantos libros hay en el mundo y de que todos los autores son un
solo autor  y que la historia de la literatura es la historia del
Espritu (Alazraki: 87), por lo cual la pluralidad de los autores es
ilusoria. Como lo infinito no puede ser explicado con el lenguaje finito de
hombres, slo los smbolos (4) (laberintos, espejos, etc.), la totalidad,
lo general sobre lo individual, los arquetipos, permiten una representacin
microcsmica del universo.

La nocin pantesta permite a Borges, a travs de la literatura, mostrar el
valor esttico de las doctrinas, la metafsica, y su maravilla, quizs
desprovisto del propsito teolgico. Se supone que las implicaciones
religiosas en sus relatos declaran no tanto alguna vedada creencia por
parte de Borges, sino el valor esttico de las doctrinas religiosas en las
posibilidades literarias del pantesmo, pero quin lo puede asegurar?



Bibliografa

  ALAZRAKI, Jaime. La prosa narrativa de Jorge Luis Borges. 1974. Madrid:
   Editorial Gredos, 1974.

  BOROVICH, Beatriz. Los caminos de Borges. Buenos Aires: Editorial Lumen,
   1999.

  Obras completas de Jorge Luis Borges. Buenos Aires: Emec Editores,
   1974.



Notas

 1. Estrategia literaria explicada ampliamente en el apndice VII, El
    texto como palimpsesto. Lectura intertextual de Borges, en La prosa
    narrativa de Jorge Luis Borges, Alazraki, pgs. 428-456.

 2. Cabe destacar que el tema que estudiamos en estos dos relatos est
    presente en otros, tales como Las tres versiones de Judas y La forma
    de la espada, por ejemplo. Tambin en El inmortal Borges plantea una
    tica para inmortales cuyo principio es la nocin pantesta de que la
    identidad individual se pierde para ser todos los hombres. Se niega el
    principio de identidad y se confunde el porvenir y el pasado.

 3. Los telogos, pg. 554.

 4. El smbolo es una unidad sinttica de sentidos entre dos polos
    opuestos, lo manifestado y lo oculto. El smbolo es una realidad
    cargada de valores, de emociones, de sueos, de ideales, de vida
    (...). Nace de una experiencia subjetiva pero pertenece al patrimonio
    colectivo y por eso es comunicable (...). Remite a una imagen de
    naturaleza arquetpica (...). Esencia y fenmeno encuentran su
    realizacin en el smbolo (...). La funcin del smbolo es segn,
    Goethe, transformar la apariencia en idea y la idea en imagen. Beatriz
    Borovich, Los caminos de Borges, pg. 27.

** Mara Eugenia Betancourt
   mariae.odisea@gmail.com
   Investigadora venezolana (Caracas, 1959). Tesista de la Escuela de
   Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve).
   Su produccin permanece indita.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Tres poemas
       Carmen Elena Prez

   *** Vuelta al mismo lugar
       Magda Zulena Trujillo Rodrguez

   *** Poemas
       Carolina Patio

   *** El retorno
       Csar Guerrero

   *** Tres poemas
       Mario Mele

   *** Ms ac de la ventana
       Gerardo Guarache Ocque

   *** Poemas
       Sara Gil Gracia

   *** La comedia musical
       Martha Alicia Lombardelli

   *** Poemas
       Horacio Centanino

   *** El danzarn de las fiestas del Tayta Shanti
       Manuel Lasso

   *** Poemas
       Mara Gabriela Abeal

   *** Mi nombre en el Google
       Claudia Apablaza

   *** 7 textos inditos
       Enio Escauriza

   *** Demasiado perfecta
       Carlos Wilfredo Trejo

   *** Poemas
       Miguel Aguado Miguel

   *** Metforas financieras
       Marcela Adaros Rojas



=== Tres poemas      Carmen Elena Prez ===================================

*** Mito

Descuelga tus sueos del firmamento
  despierta el letargo de los sentidos
    ya es hora de aclamar
      Enciende el fuego
        Esculpe la libertad
          Busca en los ancestros
            La manzana maldita
          quem la boca de Adn
        Ariadna es la manzana
que calcin al minotauro



*** Principio del fin
    Epa chino

Amanec de bala
Voy hacia adelante
Sin detenerme   sin parar
Camino   floto
Me como al mundo
meto en mis bolsillos
el dolor, la tristeza
pregono la sonrisa de la vida
hoy no creo en la puta vida
o la puta muerte,
simplemente creo en m,
creo en ti
con tus verdades y mentiras



*** Calles ensangrentadas

Transito por las calles
no veo futuro
neblina, oscuridad
el sol se fue al occidente
la gloria en un solo hombre
la libertad sin partida
sin llegada
sueos atrapados
en las ramas de las fronteras
la historia est en nuestra contra
y nosotros por encima de ella.
En realidad quin fue Bolvar,
Miranda, Boves?
hombres que soaron
ms all de los lmites
aqu llegaron sin sus sueos
Todava los estamos buscando

** Carmen Elena Prez
   tesoplo@cantv.net
   Escritora y docente venezolana (Maracay, 1974). Profesora de lingstica
   y literatura y magster en Literatura Latinoamericana. Participante
   activa desde 2001 del Simposio de Literatura Venezolana, evento que ha
   publicado cinco ponencias de la autora sobre la valoracin e
   investigacin de algunos escritores venezolanos. Particip en un taller
   de creacin potica en 1997. Particip en el II Festival de Teatro
   Nacional Magosom en 1999. Tiene experiencia en tteres y narracin oral.
   Actualmente es docente de tercera etapa y a nivel universitario.



=== Vuelta al mismo lugar      Magda Zulena Trujillo Rodrguez ============

Vuelta al mismo lugar, los mismos ojos insomnes, las mismas bocas
sedientas, las botellas vacas y el tango de siempre retumbando en la
memoria... si supieras que aun dentro de mi alma conservo aquel cario que
tuve para ti, quin sabe si supieras que nunca te he olvidado, volviendo a
tu pasado te acordars de m... Doy un paso y avanzo hacia el fondo, tomo
un trago ms y mis prpados caen como hojas muertas, quedo suspendida en el
vaco hasta que una voz me rescata diciendo:

Esta se la manda el seor de la mesa de la esquina.

Gracias respondo, mientras miro al lugar de donde proviene el lquido
sagrado. Un hombrecito corriente, de ojos parcos y figura sosa, me sonre
dejando a la vista sus amarillentos dientes. Le hago gesto de
agradecimiento y vuelvo a la nada, donde habitan mis pensamientos.

Me pregunto qu hago en este lugar y mi necio yo no me responde. Trato de
recordar cmo llegu y a qu horas, pero una terrible pesadez en la cabeza
me impide traer algo, una simple imagen a mi memoria.

Tomo un sorbo del nctar embrutecedor y le digo al hombre de detrs de la
barra:

Quisiera escuchar una cancin.

Cul sera? me pregunta con un tono cansado.

Dos gardenias me adelanto a decir con voz atropellada.

Un momento responde y se da media vuelta para buscar en el cuartito de
donde provienen las notas malditas que llenan de sentido el espacio.

Tarareo otra cancin, mientras reparo en las cosas del lugar: las sillas de
cuero, las mesas de madera, las lmparas a media luz, el orinal de Ellos
oculto con una pequea portezuela que deja al descubierto los pies del
incauto necesitado, la acabada puerta de Ellas tras la cual est el
sentadero que lleva al paraso, la pequea barra donde me encuentro, los
cuadros de Gardelito, de Celia, de Tito y de muchos otros cantantes que
seguro he escuchado y no recuerdo.

Dos gardenias para ti, con ellas quiero decir, te quiero, te adoro mi vida,
ponles toda tu atencin que sern tu corazn y el mo, dos gardenias para
ti que tendrn todo el calor de un beso, de esos besos que te di... Claro,
un beso, retumba esa palabra en mi cabeza, cuando aparece la imagen
distorsionada de un hombre con el que uno mis labios una y otra vez,
mientras su mano se posa en mi cadera y empieza a ascender lentamente...
por ms esfuerzo que hago, no logro divisar con claridad quin es, tal vez
sea un recuerdo muy lejano, tal vez no exista, tal vez me lo est
imaginando.

Tomo otro sorbo y pronuncio muy bajito... y hasta creern que te dirn te
quiero, pero si un atardecer las gardenias de tu amor se mueren...
Gardenias no, Rosas tampoco, Margaritas menos, Dalias, claro, Dalia s,
Dalia estaba conmigo, miro a uno y otro lado y nada, Dalia no est ac,
pero s salimos juntas. Pregunto con mucho esfuerzo para articular al
copero mesero:

Dalia?

Usted pidi las gardenias responde con desconcierto.

No, Dalia, la mujer que estaba conmigo interrogo con preocupacin.

No, seorita, usted ha llegado sola, siempre ha estado sola contesta con
extraeza. Pero con extraeza qued tambin yo, si Dalia estaba conmigo, me
llam esta tarde para que saliramos a algn bar, recuerdo su voz tras la
bocina dicindome a las ocho y treinta.

Acaso, que horas son?, sern menos de las ocho y treinta? Me cuestiono y
otra vez mi yo no me responde. Busco entonces el reloj y miro cmo las
manecillas se mueven en todos los sentidos, sin responderme tampoco.
Pregunto, ahora, al copero mesero:

Seor, qu horas son?

Las dos y treinta contesta.

Las dos y treinta? exclamo con preocupacin.

Ser que nunca fui a la cita con Dalia?, ser que nunca nos pusimos tal
cita? Pero si su voz retumba en mi cabeza, a las ocho y treinta, no me
vayas a fallar, claro, Dalia estaba conmigo o no?... no s, siento cmo
figuras se deshacen y hacen ante m.

Tomo un gran trago de cerveza y mi vejiga se retuerce, como si estuviera a
punto de estallar, me levanto con mucho esfuerzo y dando tumbos llego a la
puerta que indica Ellas, cojo la chapa para abrirla y de pronto siento una
sombra que me murmura al odo: aqu ests, palomita, no podrs volar ms,
volteo y ah esta el hombre de figura sosa sonrindome con sus grandes
dientes amarillos, lo miro a los ojos y entro al bao con premura, sin
musitar palabra.

Adentro, hago malabares para poder bajar el pantaln y las bragas, en un
golpe de suerte encuentro el retrete y apoyo mis nalgas en l, un gran
chorro amarillo sale de m, mientras escucho una salsa... cuidado en el
barrio, cuidado en la acera, cuidado donde quieras que te andan buscando...
Por qu ese hombre me acaba decir lo que me dijo?, no lo he visto nunca.
O s? Me interrogo nuevamente y mi yo empieza a titubear, tal vez s, tal
vez s...

De vuelta a la barra me encuentro con rostros escurridizos que no me dicen
nada, traslado mi vista a la esquina, donde el hombrecito de sonrisa
amarilla abre su boca para gesticular palabras que apenas puedo descifrar.
Me aterro con el gesto de ese hombre, pero desafiante pido otra botella de
cerveza.

Quin es ese hombre? pregunto al mesero copero, con una voz ms segura.

Cul, seorita? responde, mirando hacia todos los lados.

 Disimule le digo. El hombre que me envi la cerveza.

No s, nunca lo haba visto afirma con vehemencia.

Hace mucho lleg? interrogo nuevamente.

Un poco despus de usted afirma, guarda silencio por un momento y dice:
no la ha dejado de mirar desde que lleg, pareciera que la conociera dice
finalmente y retorna a atender a los otros borrachos.

De dnde lo conozco? Me repito y mi yo trae retratos recortados como un
rompecabezas que no puedo armar. Me aviento un chorro y de tanto cavilar,
riego un poco de cerveza sobre m, me miro, para limpiar la parte mojada,
me sorprendo con lo inusual de mi vestimenta, pantaln ajustado, blusa roja
de un profundo escote... ah, recuerdo nuevamente la voz de Dalia,
dicindome, vstete para la ocasin, nos vamos de levante.

Dalia, Dalia, dnde diablos esta Dalia? Me cuestiono con desesperacin y
mi yo se va con la letrilla que empieza a sonar... Mi gato se est
quejando, que no puede vacilar, que donde quiera que se mete, su gata la va
a buscar... pero, por qu repiten esa cancin? Ya la han puesto, o no?,
no fue ac, fue en otro lugar, pero si anoche la escuch, claro, con Dalia,
en el Paraso. Por qu no estoy en el paraso?

A qu horas llegu a este lugar? asalto con una nueva pregunta al mesero
copero.

No estoy seguro, creo que a media noche responde con duda. Guardo
silencio y mi cara se torna sombra, el copero mesero nota mi desesperacin
y se adelanta a decir como ayudndome a recordar: entr asustada, baada
en sudor, como si viniera corriendo asevera con solidaridad y vuelve a su
trabajo.

Maldita laguna, pienso, y ahora hago un esfuerzo mayor para traer escenas a
mi cabeza: el paraso, una copa, unas manos, un tequila, otro tequila...
por fin, ah est Dalia con su mirada coqueta hablndole a un par de tipos.

Deben estar forrados en billetes me haba asegurado antes de sentarnos en
la mesa con ellos.

Parecen ms bien traquetos le advert con desconfianza.

Y qu? Mejor, ms platica pa rumbear dijo sin prevenciones.

Yo me dejo llevar por las circunstancias y salgo a bailar con un hombre
robusto, que me apreta contra s, me besa una y otra vez, mientras su mano
se posa en mi cadera, ascendiendo poco a poco hasta posarse en mi pecho, en
un arranque de ira la separo de m y le grito hijueputa, l me grita zorra
y vuelve hacia m con ganas de terminar y matarme, encuentro una botella y
se la aviento en la cabeza dejndolo sin conciencia.

Lo mato, lo mato, gritan por todo el bar, un hombre con figura sosa y
dientes amarillos procura atraparme, desesperada corro sin reparar en
nadie, cruzo calles, avenidas, almacenes, personas, hasta llegar ac.
Vuelta al mismo lugar, donde me pierdo en el tango, el bolero, la salsa,
pido una y otra cerveza, hasta dilapidar la conciencia, los recuerdos,
entierro toda mi vida en el licor, la abandono all. Hasta que mi yo piensa
en Dalia, ahora recuerdo que a ella tambin la abandon, sus chillidos de
auxilio retumban en mi cerebro, esprame, esprame, me suplicaba, pero era
la vida o la muerte con ella, yo corr y no repar en sus splicas.

Escucho la letra de mi ltima cancin, Siento una voz que dice agzate que
te estn velando... Un lquido amargo empieza a subir por mi garganta,
siento un temblor un todo el cuerpo. Una voz que viene detrs de m me
advierte: palomita, lleg tu hora, me levanto de la silla, ahora s de
vuelta al mismo lugar de donde hu, de vuelta al precipicio.

** Magda Zulena Trujillo Rodrguez
   mztr@hotmail.com
   Escritora colombiana (Purificacin, Tolima, 1983). Estudiante de
   Licenciatura en Lengua Castellana de la Universidad del Tolima
   (http://www.ut.edu.co) y actriz de la Corporacin Probeta Teatro, de la
   ciudad de Ibagu.



=== Poemas      Carolina Patio ===========================================

*** Mueca de porcelana

      a Carmen Vscones

Suenan infernales campanas de escuela
y yo entre viva y muerta me tambaleo.
Mientras el reloj de arena rojo
y mi terrible aracnofobia creen que estoy rota,
pues lo estoy;
como esa mueca de porcelana
a la que le arranqu los ojos.



*** Caja de recuerdos

Donde se ha ido mi espritu?
crea en todo lo que conoca
y ya no me acuerdo de m
dulce caja de recuerdos
que me mantena a distancia de la locura
que me pierde cuando me encuentra
ahora que me he mirado al espejo por horas
ruego que se corte mi pacto con la vida
ya sangr respir llor suficiente

me puedo rendir ahora sin mi sombra?



*** No ms sangre

T no te acuerdas de m pero yo s
y ahora que despierto
puedo decir que cre en ti
pero ahora decido con qu soar
ya no me cazan
ya no corre mi sangre en las noches.



*** Futuros hijos mos

Alimntense hijos de mis entraas
llenos de antidepresivos drogas alcohol y muchos somnferos
duermo en los das y en las noches despierto por ms dolor
Mi masoquismo ha llegado lejos
los quiero en mi vida pero los mato de a poco

Y yo solo

              lo siento...



*** Payasos

Payasos en blanco y negro
vienen a jugar conmigo
por las noches
me persiguen
como lobos hambrientos
de sangre
y me clavan sus estacas calientes
en la espalda
mientras ya no puedo ms.



*** Vidrios rotos

Cada vez que te beso
siento vidrios rotos
y s que no estoy durmiendo
esto no es lo peor,
t desapareces
y tus labios aparecen ms abiertos
comindome desde los pies.



*** Adis

Tan cansada de estar aqu
con todos estos miedos sin infancia
me voy sin perdurar
sin lograr que voltees por m
sin lograr que enciendas la luz
sin lograr que abras tus ojos
el dolor tan limpio no sostendr tu mano
demasiados espejos
descuelgan tambores en mi funeral.

** Carolina Patio
   elfrancotirador79@hotmail.com
   Poeta ecuatoriana (Guayaquil, 1987-2007). Ganadora del Primer Concurso
   de Poesa Buseta de papel (2004). Integrante del grupo cultural Buseta
   de Papel. Consta en las memorias del I Festival de Poesa Joven Hugo
   Mayo (2005). Public el poemario Atrapada en las costillas de Adn
   (2006). Est por publicarse pstumamente su segundo y ltimo libro.



=== El retorno      Csar Guerrero ========================================

Cada uno de los habitantes del leprosario haba muerto. Todos menos l que,
en cambio, pareca curado, algo infrecuente pero no imposible. La certeza
de su recuperacin haba ido batiendo cada posibilidad de duda.

Cuando la lepra le oblig a dejar Yotvat, viva con Merab, su esposa, y
Ner, su hijo recin nacido, a quienes leg una modesta huerta de higos y un
rebao de corderos. No le autorizaron ms de una noche para preparar sus
cosas y marcharse. Era eso o el apedreamiento y a continuacin el fuego
para purificar sus restos y sus pertenencias, destino que de todos modos
stas ltimas tuvieron bajo la mirada distante y absorta de su mujer.

De eso haca ocho aos. Los haba ido registrando con marcas en una roca,
contando las lunas. Ahora retornara y embebido en el montono paso con que
iba a atravesar el desierto, le sera imposible dejar de preguntarse qu
habra sido de los suyos. Ner deba ser un jovencito, mientras que su mujer
tendra veintisiete aos.

Abner amarr sus improvisadas sandalias y tom su cayado. Al erguirse mir
de nuevo los montes. Sin pensarlo ms emprendi el camino, dispuesto a
abandonar esas ruinas sin nombre destinadas para aislar a los enfermos.

Fij la vista en algn punto del horizonte, con el ceo fruncido
resintiendo el resplandor de la llanura. Haba pasado mucho tiempo sin esa
sensacin, oculto tras los muros ajados y sin techo. Una pequea alforja
contena la carne seca de tres liebres y todas las nueces y dtiles que fue
capaz de acumular. Para el agua dependera de los pozos a lo largo del
camino.

Su mente entr en una especie de trance. Se despej de todo pensamiento
distinto al de dar un paso detrs de otro, con euforia en el espritu al
caminar de nuevo hacia un destino lejano. Su paso era constante pero
mesurado. Comenzaba temprano por la maana, siguiendo la falda occidental
de la cordillera que corra de norte a sur, desde el Mar Muerto hasta el
golfo de Aqaba. Esto le ayudaba a evitar el abrasador rayo del sol casi
hasta el medioda, cuando deba guarecerse y descansar.

La imagen de la llanura amarilla que se extenda hacia el poniente vibraba,
como calentada por el fuego. Continuara al caer la tarde y podra
aprovechar la luna en cuarto creciente para viajar durante buena parte de
las glidas noches. Haba esperado a que fuese abril, a medio camino entre
el invierno y el verano. Su frazada lo protega mejor del sol que del fro
nocturno. Catorce das deberan bastarle.

Sinti una indefinible debilidad en brazos y piernas que atribuy a la
falta de esfuerzo. Como desconfiaba de la mermada sensibilidad de sus
extremidades, cuidaba mucho no rasguarse. Ms de uno empez as, con un
simple raspn enfermo del que se percataban por el olor y que se resista a
los remedios hasta terminar en gangrena.

Las minas de cobre que se encontraban hacia el sur era lo nico que
mantena el deambular humano en esas tierras ridas y montaas speras.
Encontr el primer pozo luego de dos das. Afortunadamente no haba ningn
viajero, de lo contrario y aun sin manchas en la piel, con su aspecto de
desterrado hubiese hecho difcil convencer a ese hipottico viajero de
permitirle utilizarlo.

La monotona del paisaje era atenuada por los cambiantes colores del cielo.
Cuando por la tarde del doceavo da encontr al fin el cauce muerto y
rojizo del ro, no quiso detenerse ah, sapiente de que haba llegado al
trmino del viaje. Sigui el rastro que las piedras indicaban, rodeando uno
de los tres montes que, separados de la cordillera, circundaban Yotvat.

Al llegar, se dirigi primero al tabernculo en busca del sacerdote. Lo
recibi un levita que no conoca. Al enterarse del asunto, lo condujo fuera
del campamento para examinarlo. Tras concluir que estaba efectivamente
sanado, el sacerdote mand traer dos pjaros vivos y puros, prpura
escarlata, madera de cedro e hisopo. Luego que se los trajeron, inmol uno
de los pjaros sobre una vasija con agua. Tom el pjaro vivo, la madera de
cedro y la prpura y los moj en la sangre del pjaro sacrificado. Con ello
roci siete veces al hombre. Lo declar puro y solt al pjaro vivo, que se
alej veloz hasta confundirse con los tonos ocres del horizonte.

Con un ansia incontenible se dirigi a su casa. Al llegar no hubo nadie. Un
hombre que pasaba le dijo que el muchacho volvera al atardecer, con el
rebao. Mientras regresaba baj al ro y lav sus ropas radas, se ba y
afeit todo su cabello, incluyendo las barbas, las cejas... Todo segn le
haba sido indicado por el sacerdote. Hambriento y an hmedo, aguard el
atardecer a la entrada de su casa.

Cuando el muchacho regres tuvo que presentarse. Era un joven fuerte y casi
adulto, que se llamaba Josu, no Ner, y que era hijo de Jeh. Josu le dijo
que vivan en ese lugar desde haca varios aos, pero no estuvo dispuesto a
decirle ms a ese hombre extremadamente enjuto, sin cabello y sin cejas en
el rostro, todo lo cual le daba un aspecto muy extrao. Contrariado, Abner
se dirigi entonces en busca de su hermano Aminadab.

Al llegar a casa de Aminadab se repiti una escena semejante, mas luego de
reconocerse mutuamente, Aminadab lo abraz y al hacerlo intercambi una
mirada de inquietud con Esther, su mujer. Cuando el hermano recin llegado
pidi noticias de su esposa y de su hijo, Aminadab no supo cmo
contestarle. Saba que Abner no estaba purificado del todo, por lo que le
dijo que tendra que esperar algunos das antes de poderle responder.

Pernoct siete das a la entrada de la casa de su hermano, como mandaba la
ley que Yahveh dict a los hijos de Aarn. Mientras no estuviera del todo
limpio tampoco podra acompaar a Aminadab ni ayudarle en las faenas, as
que por el momento no tendra ocasin de resolver las dudas que slo l
estaba autorizado a contestar. Esos das le sirvieron para recuperarse
fsicamente, alimentarse mejor gracias a la comida que preparaba Esther y
dormitar, porque en realidad, no dorma bien. Qu significaba ese silencio
de su hermano y de la gente? Qu habra sido del pequeo Ner y de Merab?

Al octavo da le pidi a Aminadab dos corderos y una cordera del rebao,
los tres sanos y con un ao de edad. Como oblacin, Esther le prepar tres
dcimas de flor de harina amasada con aceite y un cuartillo del leo. Abner
se dirigi con todo esto y con los animales a la entrada de la Tienda del
Encuentro, a fin de que el sacerdote pudiera terminar su purificacin.

El sacerdote tom uno de los corderos para ofrecerlo como sacrificio de
reparacin, adems del cuartillo de aceite, que meci como ofrenda. Luego
inmol al cordero. Tom sangre y moj el lbulo de la oreja derecha, los
dedos pulgares de la mano y el pie derechos de Abner.

Luego ech parte del cuartillo de aceite sobre la palma de su mano
izquierda. Unt un dedo de su mano derecha en el aceite y con l hizo siete
aspersiones. Mezcl el leo con la sangre untada en el lbulo y los
pulgares y, con los ltimos restos de aceite, el sacerdote lo ungi. Por
ltimo, ofreci el holocausto y la oblacin sobre el altar y Abner qued
as expiado.

Al volver de la ceremonia, de nuevo hizo a su hermano la pregunta. Aminadab
le respondi con una firmeza que no esperaba.

Maana, cuando saquemos el rebao. Ahora descansa.

Esa noche no durmi.

Los preparativos necesarios para ausentarse todo el da pastando a ovejas y
carneros resultaron un angustioso preludio. El sol no haba salido todava
cuando Aminadab y su impaciente hermano abandonaron el pueblo precedidos
por el rumor del rebao. Luego que las sombras de las higueras eran
idnticas a su estatura, llegaron a un claro de hierba por el que el rebao
se desperdig. Entonces Aminadab quebr el afilado silencio.

Este sacerdote no es el mismo que te confirm la enfermedad.

No, no es el mismo.

Despus de tu partida tu esposa tuvo un hijo.

Cmo?

Dos aos despus de que te fuiste. Ese hijo era de Ajas, el sacerdote.

Abner sinti que un escalofro le recorra el cuerpo. Turbado, su
incredulidad desapareci al notar que su hermano mayor le sostena la
mirada cuando le deca esto. As, sin rodeos. Baj la vista apesadumbrado.
Aminadab aguard pacientemente. Una idea cruz la mente de Abner. Manchas
en lugar de deformaciones, ausencia de llagas... Dos caractersticas que lo
haban diferenciado de los otros enfermos. La insensibilidad y la
debilidad, en cambio, eran las mismas de los dems. Estos hechos lo
confundieron. Luego record que sus dudas no haban terminado.

Qu les pas?

La gente se dio cuenta. Comenzaron a murmurar y los ancianos se juntaron.
No esperaron la sentencia. Los dos se marcharon con su hijo.

Y mi hijo?

Era muy pequeo para un viaje largo. No ms pequeo que el de ellos, pero
necesitaban ir ligeros. Lo encontramos ahogado en un pozo.

Presa de un mareo, Abner se hinc mirando el suelo. No ocult su silencioso
llanto. Luego, se incorpor con lentitud.

Los encontraron?

S. Los apedrearon en el camino a Canan.

Lo merecan, a Abner no le caba duda alguna. Pero que Merab hubiese matado
as a un hijo suyo no poda entenderlo, como tampoco que Ajas cometiese
adulterio siendo sacerdote. Cmo poda ocultarse de esa forma el mal en
las personas amadas? Abner sinti un hueco en el pecho. No era compasin
sino ira e impotencia. Se daba cuenta de que no podra vengar su dolor: ni
la vida del pequeo Ner ni la ofensa y el oprobio hacia l. Aminadab se
haba alejado un poco para atender a un cordero.

Mientras miraba a Aminadab vigilar el rebao le surgi una idea. Se haba
enfermado, eso era cierto. Pero, haba sido sincero el sacerdote adltero
al investigar su enfermedad? No sera que ya entonces tena tratos con su
mujer y aprovech la situacin? Tendra que hablar con el levita.

Recuerdas el color de tus manchas?

S, eso creo.

Tenas blanco el vello o slo una mancha blancuzca al centro de la llaga?

No, era todo del mismo color.

Ya veo. Pero, la erupcin se hunda?

No, no se hunda.

En ningn caso?

Hasta donde recuerdo, no.

Ajas te recluy por siete das?

S, una vez.

Slo una vez?

Slo una.

Abner guard un silencio inquieto.

De esto s estoy seguro.

Pues debieron ser al menos dos.

Crees que se equivoc, que no era lepra?

Estabas enfermo, pero no era lepra. Al menos pudo evitar que te marcharas.

Pero no quiso. Quera que me fuera.

Por qu lo dices?

Por mi mujer.

Ah!, t eres? Hubo otro enfermo poco despus, no saba cul de los dos
eras.

Soy yo.

Esta vez fue Abner quien no respondi preguntas. Aminadab lo mir
inquisitivo cuando lo vio entrar, pero el rostro de su hermano lo hizo
desistir. No estaba seguro de sus reacciones, ahora que saba la verdad.
Esther y Aminadab seguan temiendo por l. Sobre todo ahora que la
entrevista con el levita haba confirmado el engao del amante de Merab
sobre la enfermedad de Abner. Ninguno de los dos hermanos durmi del todo
esa noche, pendientes el uno del otro, escuchando el inquieto crujir de sus
esteras.

Comieron temprano, antes de la salida del sol. Mientras Aminadab preparaba
al rebao, Abner le dijo:

Dame dos corderos, un macho y una hembra.

No vas a venir?

No. Har una ofrenda minti.

Seguro que no vienes?

S. Te ver cuando vuelvas. No te demores, se hace tarde.

Aminadab decidi no insistir. Se dio la vuelta y comenz la marcha. Haba
una brisa ms fuerte que de costumbre. Abner no despeg la vista de su
hermano hasta que se disip el polvo que levantaba su rebao sobre el arco
de la colina, en el horizonte. Entonces prepar un hato con agua y
provisiones mientras Esther se ocupaba en la huerta. Abner se tap la
cabeza rapada para protegerla del sol y acompaado por los corderos sigui
los pasos de su hermano. Camin hasta el lugar donde haba visto perderse
la silueta de Aminadab y se detuvo unos momentos. Luego descendi la colina
y al llegar al valle, sin dudarlo, se desvi hacia el norte. Abner
emprendi el retorno.

** Csar Guerrero
   cesarguerrero.geo@yahoo.com
   Escritor mexicano (Mxico, D.F., 1978). Labora en la Comisin Mexicana
   de Cooperacin con la Unesco (Conalmex,
   http://www.ccytet.gob.mx/Unesco/Home.htm). Es autor de los poemarios
   Apuntes del subsuelo
   (http://www.tintanueva.com/colecciones/pascual/titulos/pascual18.html;
   Ed. Tintanueva, Mxico, 2002), Como el viento y el rbol
   (http://www.tintanueva.com/colecciones/oscurapalabra/titulos/oscurapalabra24.html;
   Ed. Tintanueva, Mxico, 2004) y En la pureza del azul (Ed. Urdimbre,
   Mxico, 2005). Fue director de la revista Opcin
   (http://opcion.itam.mx). Mantiene en lnea una bitcora
   (http://cesar-guerrero.blogspot.com) y una pgina personal
   (http://www.geocities.com/cesarguerrero.geo/PaginaPersonal.htm).



=== Tres poemas      Mario Mele ===========================================

*** el auto

fue inconfundible
el roce en los dedos
un fro de pjaros
se sacudi sobre mi cabeza,

ya te habas ido
y sin embargo
tus ojos pendan
de los rboles
como un llanto de cuchillos.



*** la cuarta esquina

reconozco el viento
detrs de la esquina
cuando los semforos se apagan,

recorren la calle de los vientres
y me traen la cereza
que baila en tu garganta,

reconozco el viento
que se perfuma de tu cuerpo
y se desbanda...



*** el libro

dejar el libro encima de la cama,
cuando baje el sueo de la noche
con sus tempestades crueles y absurdas,
lo dejar abrirse y cerrarse de tu lado,
y no habr ms que palabras,
no ms que frutas
que perfumen
el lado oscuro de tu lado...

** Mario Mele
   valmaray@adinet.com.uy
   Escritor uruguayo (Paysand, 1954). Ha publicado su poesa en los libros
   Taller literario de Paysand (Editorial Los Talleres, 1994), La chimenea
   roja (Los Talleres, 1995), La esquina de los ojos cerrados en a las 7 pm
   (Los Talleres, 1997), Los ojos del cuarto (Direccin de Cultura de la
   IMP, 1998), La camena (Ediciones Aldebarn, 1999) y Caf negro
   (Aldebarn, 2003).



=== Ms ac de la ventana      Gerardo Guarache Ocque =====================

Fue un poco ms tarde, casi al caer la noche, cuando se acerc al extremo
de la sala. No lo tena planeado de ese modo pero, justo cuando su mirada
se proyect a travs de la ventana, ella pas agitando su larga falda
floreada de un lado a otro. Los bachacos que l conservaba en un cilindro
de vidrio con tapa ahuecada se movan sobre el puado de arena. Pero hoy
ella iba tan alegre que atrap toda su atencin y, durante esos instantes
letrgicos, dej caer al suelo el pequeo terrario, permitiendo que las
criaturas escaparan tropezando entre los vidrios.

Su mirada se fij en ese perfil, que esta vez vena con un valor agregado.
Qu era lo que haba cambiado su semblante? Haba un rosado natural en su
mejilla derecha y un ritmo perseverante. La ropa iba acorde con la
expresin de su rostro, toda una composicin paisajista de una colorida
vegetacin que una semana atrs estuvo degradndose y perdiendo color. sta
era definitivamente otra circunstancia y ella vena sonriente y decidida,
como si quisiera vivir este da de una forma ms atrevida y provocadora.
Los viejos jeans y las franelas ocres que la hacan confundirse entre la
gente parecan haber quedado en el pasado.

Siempre la vea pasar de izquierda a derecha cuando el sol se asomaba
detrs de la montaa. Era una relacin efmera, una relacin de escasos
segundos que lo dejaba taciturno por el resto de la noche. Esa imagen era
recortada, editada, sacada de contexto y reproducida de manera que generara
una pasin desgarradora y emocionante. Pero al final la historia se tornaba
triste, ms aun en el momento en el que se despertaba y corra descalzo
hasta la ventana para recoger el material visual del da siguiente: la
materia prima de sus das.

As empezaron a cambiar las cosas a su alrededor y l all, construyendo
episodios diferentes gracias a esa fuente inacabable de historietas. Tena
una rutina inalterable: de la cama al teclado al bao a la cocina a la cama
al teclado a la ventana a la imaginacin al teclado a la cama. Los sbados
eran emocionantes porque no se poda dar nada por sentado. Ella podra
pasar o no y la hora variaba si lo haca. La espontaneidad de la vestimenta
le reconfortaba y, por alguna razn, el fin de semana le haca sentir que
ya estaba dentro de la historia, pues tena la sensacin de que ya haba
superado la vitrina que se interpona entre ellos, como si hubiese pasado a
un territorio de informalidad. Pero el lunes lo regresaba a lo que siempre
fue la realidad: una mujer de finos rasgos que siempre cruzaba el callejn
con una puntualidad inglesa para llegar a otro lugar. Los domingos eran
desoladores porque siempre se acercaba a esa pantalla con ansiedad y ella
no lo premiaba con su fugaz presencia. Sin embargo, ese era el da para
prepararse y estar listo para conocerla: el lunes siempre era el da
indicado.

Los lunes eran para levantarse sin esperar la luz natural. Era preciso
estar listo para el momento. Para estar perfumado, peinado, alimentado y
entusiasmado, haba que adelantarse. Y aunque siempre una pesadilla lo
haca cambiar de opinin, l reiniciaba su ciclo semanal de historias y
recobraba poco a poco la esperanza. Se fugaba con ella a vivir en un lujoso
penthouse neoyorquino, en una casa de rbol de un islote hurfano y
paradisaco o quiz en una casa de montaa construida con madera. Un da lo
cautivaba un refugio rstico rodeado de nieve y otro le atraa una mansin
sofisticada a la orilla del mar. Pasaba de ser un mdico salvador a ser
rockstar y de capo de la mafia a lder goleador. Todo por ti y para ti, mi
vida... todo por y para ti.

Pasaron los meses, con matices sutiles, hasta que lleg un momento en el
que la ciudad tena convenido descansar. Todo trabajador que no
perteneciera al rea de servicios tena el derecho a quedarse en casa,
cambiar de ruta, salir de la ciudad, descansar del camino acostumbrado o,
como hacan algunos, modificarlo para siempre. Si la palabra vacaciones era
para el resto de las personas sinnimo de libertad, relax y placer, para l
era esclavitud, estrs y, sobre todo, sufrimiento. Desde aquel da comenz
una lluvia suave y sostenida. No era una de esas tormentas que inician
pesadillas y traen malos augurios, era ms bien una caricia en forma
lquida. No tard en maldecir ese roco con todas sus fuerzas mientras
corra por la sala tumbando todo lo que encontraba a su paso. Jarrones,
adornos, vitrales y mviles, todo al suelo, incluso aquel portarretrato que
lo destacaba sobre el podio inclinando su cabeza para recibir una medalla.
En minutos, el lugar se haba convertido en un vmito multicolor de
materiales decorativos aderezado con el rojo de la sangre que brot de la
planta de su pie al pisar una esquirla de vidrio.

Esa cortadura no le import en lo ms mnimo. Le dola el corazn y ms aun
el cerebro. Haba pensado demasiado elaborando una serie de teoras sobre
por qu no se le haba ocurrido investigar algn dato sobre ella. No tanto
su direccin, telfono, correo electrnico, ocupacin, estatus, gustos o
edad. Se conformara con su nombre, sin ttulos ni apellidos. Slo una
manera para llamarla, para gritar en silencio. Durante algunos das previos
estuvo sorteando la idea de darle un nombre ficticio. Pero ahora saba que
eso no era digno. Necesitaba algo tan real como su dolor.

La tortura continu y el enamorado pasaba el da lamentndose. Si tan slo
tuviera una fotografa de ella, aunque fuera desde el ngulo de su ventana,
estara ms calmado. Pero no tena nada y tema que la forma de su cuerpo y
el perfil de su rostro se borraran de su memoria. Por ello decidi
dedicarse a escribir una descripcin detallada que le ayudara a refrescar
su archivo de imgenes en caso de que perdieran alguna nitidez. Esto lo
haca dejando la mente en blanco por un rato y concentrndose en
reconstruir la misma escena que durante aos haba presenciado. Esos fueron
momentos de sosiego: haba encontrado un analgsico para su dolor, un
tranquilizante para su angustia, pero no el antdoto para su problema.

Se sentaba en el sof de la prgola y cubra su rostro con una sbana de
satn celeste. La brisa de la tarde entraba con intensidad y mejoraba el
ejercicio. Siempre la haba visto agitar su cabello en el viento. l se
preguntaba si eso no era agregado por l, pues era uno de los detalles ms
significativos de su pelcula diaria de 10 segundos. Una vez que su mente
poda dibujar con precisin la escena, se levantaba y se sentaba frente al
teclado inspirado. Daba gracias a Dios por todo: por la lengua, por la
tinta, por las letras, por la tecnologa, por su memoria y por su
capacidad. Daba gracias a Dios aunque un lustro atrs hubiese maldicho su
grandeza.

Las vacaciones se consumieron y se podra predecir que ella volvi a su
rutina, que regres a su pasarela urbana que una vez tuvo su fiel
espectador en un segmento de 5 metros. Pero este aficionado haba comenzado
a descuidar el momento que antes lo cautivaba. Ahora prefera entregarse al
ensueo: una dimensin que le permita todas las libertades. Poda ser su
confidente, su amigo, su esposo, su amante, el hombre de su vida. La
historia poda tomar el giro ms absurdo si se era su anhelo. Esta
prctica alcanz niveles alucinantes mientras pasaba el efecto de los
medicamentos que ingera diariamente. Su preferencia se inclinaba hacia la
pastilla de la tarde, que era una cpsula prpura que le tocaba poco
despus del almuerzo. Esa combinacin le permita entrar en un estado de
sopor idneo que lo aproximaba a la felicidad. Los sueos alcanzaban una
nitidez extraordinaria. Poda incluso observar cuidadosamente las arrugas
de su amada una vez que haba empezado a envejecer.

Un da cambi su postura inicial y, en una actitud conformista, le dio un
nombre. Ya no poda concebir la idea de no conocer una manera para llamarla
ms all de los apelativos. En un sueo despierto la consigui corriendo
desnuda por un sendero de la montaa. Corra con furor entre la vegetacin
bajo el sol tenue del final de la tarde. l la sigui asustado y la llam
por primera vez con gran fuerza, con gritos que alcanzaron niveles de
desesperacin. Su llamado surti efecto porque ella escuch y se detuvo.

Su rostro tambin mostraba signos de deterioro. Era plido, tan plido que
no era necesario acercarse mucho para divisar las venas verdes de su sien.
Su actitud haba cambiado y pareca hacer el intento por dejar de hacer
cosas cotidianas para dedicar su cerebro a recrear la escena e iniciar un
romance... o un tormento. Siempre sala bien trajeado y se le acercaba con
tal gracia que ella sucumba, tomaba su mano y abandonaba sus quehaceres.

Su habilidad para los cortejos iba mejorando, sobre todo cuando beba vino.
Ella tena una voz, un cuerpo, una mirada, unas ocurrencias y una vida
personal. Fueron un centenar de reediciones de una bonita relacin que de
pronto comenzaron a empeorar. Un da ella sufra de estrs y otro la
descubra enloqueciendo velozmente, un da poda sufrir de una alopecia
voraz y otro tener ataques de ira incontrolables. Luego un problema empez
a ser recurrente: ella empez a llorar sin parar. No haba momento para el
descanso, el llanto incesante lo acompaaba. Lo atormentaba con chillidos
durante la madrugada y quejidos en el da. Para opacar el ruido permaneca
en una habitacin escuchando guitarras distorsionadas desde la hora del
desayuno.

Todo empeor hasta que, una tarde de abril, ella corri hacia la calle. l
fue detrs apresurado gritando intilmente. Los gritos parecan perderse en
el camino hacia sus pequeas orejas. Nada poda detenerla. Atraves
avenidas y calles, y pas entre los buses y los caballos, hasta comenzar a
subir hacia la montaa. Luego, sin vacilar en ningn momento, aprovech
unas antiguas escaleras para llegar a la cumbre. l corri detrs siguiendo
su rastro pero jams lleg a alcanzarla. La ltima imagen que vio de ella
fue su figura girando en el aire envuelta en una bata blanca
desvanecindose, desafiando un inmenso precipicio. No sinti ningn golpe,
ningn sonido. As, como si nada, se borr de la imagen. Y l qued all
con sus lgrimas secas y su mente agotada.

Semanas despus, mientras se asomaba a la ventana a ver no s qu, sinti
un dolor en el pecho y una expresin de ternura se adue de su rostro.
Justo en ese instante se encontr con una hilera de bachacos que se
dirigan al resquicio de la puerta. Corri a la cocina y hurg entre los
utensilios hasta encontrar el recipiente adecuado. Luego lentamente los
insectos fueron entrando uno a uno a su nuevo domicilio.

** Gerardo Guarache Ocque
   gerardoguarache@gmail.com
   Periodista y msico venezolano (Cuman, Sucre, 1982). Reside en Caracas.
   Egres de la Escuela de Comunicacin Social de la Universidad Catlica
   Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) en 2006 y fue reportero de
   la seccin de Turismo y Suplementos del diario El Nacional
   (http://www.el-nacional.com). Ha escrito poesa desde temprana edad y
   gan un par de concursos literarios en la secundaria. Sus relatos
   permanecen mayoritariamente inditos. Actualmente es redactor del Papel
   de la Bolvar, rgano de difusin de la Universidad Simn Bolvar (USB,
   http://www.usb.ve), colabora continuamente con reseas literarias y
   textos sobre msica en la revista Pasajero y es la voz principal y la
   segunda guitarra de una banda de versiones classic rock que toca en
   clubes nocturnos.



=== Poemas      Sara Gil Gracia ===========================================

*** Truco o trato

Me perdono.
Me perdono y te canto.

[Inesperado]

Con algo de otra parte y nunca.

[Planta o piedra]

Nada es en silencio del hombre/
La misma Fanfarlo de los sentidos.

[Planta o piedra]

Nada es en silencio del hombre
Al mundo.
      [Totalmente]
Destino de las palabras
Y el arte.
Rendib de un mundo
Que no existe
Aqu.
Perfecto para las flores y los tomos
Del aire.
..............
[El ao cero del mundo]
Un reloj
Donde el tiempo no importa demasiado
Y tampoco explica o muere en el odo.
.............
Lo que quisimos ser
Lo que somos
.............
Me perdono.
Me perdono y te canto.



*** Oda a Nueva Orlens

No haba americanos en Nueva Orlens
Nunca los hubo, no eran nada
Esos negros, esos blancos
Esos homeless del sueo americano.

El viento los llevaba en los neones,
En los adornos, en las pulseras, en los sombreros
A las paradas de los taxis.

No haba helicpteros en Nueva Orlens

       Estaban

En el pas de las mil y una noches
Repartiendo su ayuda humanitaria

Por eso, quiz slo por eso:
       Se agrietaron los diques.

       Llova mucho
Las nubes eran como ojos rpidos,
El pantano ya no era un espejismo,
Ya no era tan transparente.

Slo los plsticos que tapan los muertos
Volaban desde Nueva Orlens.

Luego, ms tarde, demasiado tarde,
Todo ces.

Los polticos le daban la mano a cualquiera.
Serios!
La foto era tan triste que vala su peso en oro.
La imagen era tan ntida
Que poda verse un futuro mejor;
Un futuro ms seco
                        Y ms caliente.

PD:
No haba testigos: las ratas y las limusinas
Se haban marchado de los barrios altos.



*** Dando aire (a una gitana tuerta)

Entrando por la puerta de mi casa,
Estremecida del aire, apalomada de umbra,

Escalando simetras, exteriores y apariencias.

Veo un ojo pasmado en el espacio
Que vende en abanicos su gracejo.

Hay media Sevilla partindose en el aire
Contra el sol de sus rboles elsticos.

Te tintinean las flores y los caballos
En las monedas, en el verdn esttico del agua.

En los nenfares de tus jardines conmovidos,
Hay un hombre paraltico, que mira y siente
Su perfil de Dante en una estatua.

Hay media luna diurna sujetando la otra media,
Con lpices que apuntan en silencio las palmeras,
Con fuentes que juegan en sus lmites de piedra,
Con torres que sealan el cielo, lo dibujan
De eucaliptos, de naranjos amargos
Que ornamentan la lectura.

Dormidos... al borde de la esttica,
Los interminables pasos de tu sombra
Te siguen, crujiendo entre las hojas.

Van buscando el almaz,
El rbol elstico de los abanicos.

** Sara Gil Gracia
   saraggracia@yahoo.es
   Poeta espaola (Navarra). Es enfermera de profesin.



=== La comedia musical      Martha Alicia Lombardelli =====================

Cuando llegamos a la esquina, Marcos y yo vimos el cartel. Prueba de
actores para la futura comedia musical de Pepe Rocha!. Das antes,
habamos ido a tomar mate a la casa de Argelia Chvez y ella nos haba
comentado acerca de esa prueba. A nosotros nos pareci tentador, pero los
dos pensamos que la cantidad de gente que se presentara no por el deseo
de actuar, sino ms bien por la posibilidad de tener un trabajo nos hara
encontrar largas colas de hombres y mujeres esperando y soando con ser
seleccionados. Eran tiempos de gran desocupacin. En el pas se haban
implementado las recetas econmicas del Fondo Monetario Internacional y
habamos logrado desprendernos de todas las empresas del Estado que, al
decir de los economistas de turno, slo sirven para mantener vagos a costa
del erario pblico.

No nos habamos equivocado. Estaba lleno de gente mirando el cartel.
Adems, algunas personas trataban de poner algo de orden y se esforzaban en
persuadir a los otros para que aceptaran esperar formando una fila por
orden de llegada. Tambin comprobamos que muchos se resistan a alinearse y
pugnaban por ocupar el primer lugar. Nos encontramos con Kafka y eso nos
alegr. Siempre nos pona de buen humor cundo lo veamos. Tena una forma
de ver la vida tan positiva y una manera de contagiarnos su estado de nimo
que haca que terminramos agradecindole que fuera nuestro amigo.

Como era habitual en l, nos alent a someternos a la prueba. Nos convenci
de que no perderamos nada con hacerlo. Lo peor que nos poda suceder era
nfimo comparado con el hecho de no tener ni un centavo en el bolsillo por
meses y meses. Teniendo que esperar que alguien nos recomendara alguna ONG
donde ir a comer a cambio de la promesa de ir a colaborar en la preparacin
de la comida, o en la bsqueda de alimentos que los pequeos comerciantes
de los barrios entregaban diariamente para esos comedores.

Si son rechazados deca Kafka, slo les quedar la sensacin de estar
marginados, de palpar una vez ms en forma explcita la pesada verdad de
vuestras existencias gratuitas.

Recordamos que en el Canal de Televisin del Estado se haca propaganda
para reafirmar lo que deca el cartel. Apareca Pepe Rocha hablando de que
nunca se haba defraudado a nadie cuando l se propuso hacer una obra. Las
pruebas eran transparentes y no haba forma de entrar sin que se aprobara
autnticamente a los aspirantes. Con un poco de autoestima que habamos
logrado infundirnos mutuamente alcanz para decidirnos a presentarnos.
Ambos pensamos que tendramos que ser muy torpes si no logrbamos un lugar
en la obra.

La puerta de la oficina ante la cual estbamos parados segua cerrada y
pudimos encontrar un lugar en la fila cuando los que esperaban aceptaron la
propuesta de alinearnos. Rpidamente, Marcos me tom de la mano y nos
ubicamos antes de que la fila concluyera de formarse. Fuimos nosotros
mismos los que esperbamos quienes construimos la forma de esperar. La
fila fue creciendo y pronto lleg a la otra esquina. Desde ah sigui
creciendo despus de haber dibujado un ngulo de 90 grados y recorrer la
cuadra perpendicular a la primera. Nosotros perdimos de vista la
continuacin de la fila. Fue porque de pronto descubrimos a algunos amigos
que haca mucho que no veamos. All estaban Gladys, Viviana y Pablo.
Todava no se haban visto entre ellos pero pronto lo haran y tambin nos
veran a nosotros. No podamos acercarnos porque corramos el peligro de
quedar fuera de la fila que a esa altura presentaba un aspecto compacto,
sin grietas. As que tuvimos que conformarnos con saludarnos de lejos
aunque hubiramos querido ir a un bar y tomarnos un cafecito caliente con
crema o cortado y adems unos tostaditos que de slo imaginarlos se nos
haca agua la boca.

La mano de Marcos se iba enfriando y me di cuenta de que la ma tambin. No
alcanzaba el calor que nos habamos transmitido cuando decidimos quedarnos
all.

Pasados los primeros minutos, divisamos una pequea familia formada por el
padre, la madre y dos adolescentes. Nos preguntbamos si los adultos
estaran all para acompaar a sus dos hijos o porque tenan intencin de
postularse tambin ellos dos.

Mientras estbamos tratando de adivinar quin o quines de todos los que
estaban presentes quedaran, notamos que ya haba pasado medio da y
estbamos transitando las horas de la siesta. Alguien se puso a cantar
acompaado por la guitarra que llevaba un pelirrojo. Una joven no muy
delgada comenz a bailar sola, pero rpidamente fue imitada por un grupo de
cinco personas: una pareja de ancianos, otra de unos cuarenta o cuarenta y
cinco aos y una niita. Pareca que entre ellos haba una estrecha
relacin porque no vacilaban en tomarse de las manos y saltar mientras la
rueda que haban formado daba vueltas y ms vueltas, primero en una
direccin y luego en la contraria. Batan palmas y se abrazaban con afecto
mientras rean felices.

Cuando quise acordarme de por qu estbamos ah, not que eran las cinco de
la tarde. Marcos tena el rostro plido y cansado. Durante todo el tiempo
haba estado fumando a pesar de las protestas de muchos de los que estaban
en la fila: que no se poda respirar; que alguien sufra de asma y el humo
le haca mucho dao! Marcos optaba por alejarse unos pasos hasta terminar
cada cigarrillo y luego volva a mi lado.

Para distraernos entre nosotros dos le coment a Marcos qu pensaba hacer
con lo que ganramos en esa obra. Me respondi que era para aguantar unos
cuantos das ms sin tener que ir a los comedores pblicos porque eso lo
haca sentir muy mal. Comprend que con la poca edad en realidad era
poca? que tenamos no era para sentirnos orgullosos tener que depender de
la caridad. Tanto su familia como la ma, si bien haban sido gente muy
pobre, siempre se ganaron su sustento y el de sus hijos. En cambio
nosotros, ni habamos querido tener hijos porque dudbamos de poder
mantenerlos y educarlos. ramos tantos los que andbamos dando vueltas por
la calle, buscando algn trabajito por hora que nos sacara del paso por un
da al menos... Adems de la penosa sensacin de andar buscando trabajo,
estaba el tema del clima: el calor extremo o el fro podan llegar a ser un
plus de tortura meteorolgica. La lluvia y la neblina llegaban a constituir
un bello reflejo del estado del alma cuando los das eran grises o cuando
no se poda huir de la tempestad o de los humildes chaparrones. El clima se
empeaba en estar presente en nuestros pensamientos cada despertar de cada
da.

Ya cuando creamos que nada iba a pasar y que todo haba sido un mal
entendido, lleg un coche y estacion frente a la puerta de la oficina.
Baj un hombre de unos 45 o 50 aos y una mujer detrs con un bibliorato y
un portafolio. El hombre abri en forma decidida la puerta despus de
habernos hecho una breve inclinacin de cabeza a modo de saludo vago. La
joven entr y a los pocos minutos volvi a salir para decirnos que slo
poda atender una hora, a lo sumo dos, pero que no nos preocupramos porque
al da siguiente empezaran la prueba a primera hora de la maana. Esta
noticia corri a lo largo de toda la fila, como un viento entre los
rboles. A su paso, las personas que estaban desde muy temprano esperando
se iban poniendo de muy mal humor.

Algunos empezaron a vociferar contra todo el mundo y en especial contra
aquellos que no vacilaban en burlarse de la gente. Otros, mansamente
comenzaron a despedirse asegurando que al da siguiente vendran temprano
para ocupar un lugar ms cercano a la puerta de la oficina. No faltaron los
que se despedan pero sin nimos de presentarse nuevamente. Nosotros no
sabamos qu hacer, nos miramos sin hablarnos para ver cada uno en el
rostro de la otra persona, alguna seal que indicara qu hara y as poder
asentir sin haberse comprometido... Pero esa actitud no sirvi porque tanto
Marcos como yo estbamos agotados, con el cuerpo dolorido, con hambre y
tambin fro.

Sin decir palabra, cada uno empez a caminar sin mirar al otro. Pronto me
di cuenta de que estaba sola, que ya Marcos se haba perdido en el montn
de gente que se dispersaba con gestos de ira. No quise esperar para ver si
Marcos me alcanzaba, aunque me di vuelta varias veces pero, al no divisarlo
ni cerca ni lejos, segu caminando con paso cada vez ms rpido.

** Martha Alicia Lombardelli
   lombardelli@speedy.com.ar
   Escritora argentina. Docente investigadora y evaluadora de proyectos de
   extensin de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP,
   http://www.unlp.edu.ar). Filsofa egresada de la UNLP. En mayo de 2007
   asisti a la Feria Internacional Arte Nuestro de Cada Da, convocada por
   el Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio de Venezuela, en
   calidad de invitada especial. Artculos suyos han sido publicados en
   diversas revistas impresas y electrnicas.



=== Poemas      Horacio Centanino =========================================

*** Utile e dolce

Nada peor que un poema fallido que propende al infinito.
Nada peor que esos egos monstruosos que componen todo en tono menor
Y urden versitos que son como disculpas.
Nada peor que los hacedores de himnos.
Nada peor que los que lucran con su desdicha.
Nada peor que quien escribe para ser querido por sus semejantes.
Nada peor que los crpticos, nada peor que los llanos.
Nada peor que quien escribe con un diccionario de sinnimos.

Ahrreseme el mal trago de los ingenuos tanto como el de los cnicos.
Que mi vista no recale en refritos seniles,
O en efebos de pupilas rutilantes, blandengues de lgrima fcil,
O envarados profesores de lingstica.
Descreo de quien tiene treinta aos y sigue ejecutando
Versos promisorios para solaz personal,
Y tambin del mozalbete precoz con su laurel en metlico.

Hay versos malsonantes, escandidos con un hacha,
Que nos cosquillean un rato la facultad asociativa.
Hay versos de exquisita factura sobre los que cabalgan naderas en pelo.
Hay sabia torpeza y hay lucidez que infunde rigor mortis.

De pronto una feliz asamblea de sonidos
Nos abre las narinas del instante.
Hay estrofas ms arduas que tormenta en alta mar,
Y hay otras que son pastorales juntamente y nemoroso.

Es tiempo de preguntarnos
Qu beneficio obtengo
Del tiempo y esfuerzo que empleo en leer versos?
Cuanto ms vaga la respuesta, ms inflamado el estilo,
Ms abstractas las palabras.
Ampliar el registro de lo sensible?
Profundizar la comprensin de lo vivido?
Pamplinas.

En cuestin de emociones, que de eso hablamos,
En qu sentido decimos que leer poesa nos hace mejores?
Os digo caros colegas que la proposicin no se sostiene
Y a las pruebas me remito.

Pero cunto tesn en recitales y declamaciones,
Cunto caf ofrecido al desdn de las musas
Y a la inclemencia del parnaso.

Mantenemos la poesa como mantenemos las muelas de juicio
O el cccix,
Resabios del proceso evolutivo de la especie
Que en el futuro desaparecer totalmente?
Seguro que en los albores de la humanidad,
Los mistificadores, los brujos, los hechiceros, los charlatanes,
Los encantadores, los mentirosos oficiales,
Todos primos hermanos de los poetas,
Cumplan una funcin social que hoy ya no logramos siquiera discernir,
Tan extendido est el embeleco por el mundo.

En lo personal, he malgastado muchas horas, mucho papel, mucha energa,
Perpetrando versos en todos los estilos conocidos,
Y tambin en alguno del todo desconocido
Con suerte dispar (pero quin determina qu es acierto y qu fracaso
En este tembladeral de lo relativo, lo vago, lo incierto, lo intuitivo?)
He querido dar forma a sentimientos variados, a hechos vividos,
Y ms ambiciosamente, a lo que se escurre cuando se le sitia,
A entes ms efmeros que positrones,
Al hormign de lo fatal, lo irreversible, lo perdido para siempre.

A cambio, es muy magro lo que cargo en mi morral:
Un exiguo renombre parroquial,
Un sayo de excntrico que de joven me placa,
Unas damas permisivas que acudieron al canto,
Un pespunte trascendente sobre la sordidez de las jornadas.

Y luego
El hbito de picar pleitos desiguales con lo dado
De inquirir lo que no tiene respuesta
De prodigarme en la ms extraa de las ocupaciones humanas.



*** Sturm und Drang

Los muchachos del barrio no comprenden
Por qu tu sitio dura ms que el de Numancia
Todos los das me preguntan
Qu nuevos predios he invadido
Qu avenidas han desbrozado mis vanguardias
Cunto ms resistir tu ciudadela

Pero ellos nada saben
Te ven pasar de lejos y suspiran
Te aplican las leyes generales
Te derriban del pedestal donde te he puesto

Me dicen que si sigo leyndote a Hoffmann y a Novalis
Y persiguiendo fantasmas por las noches
El panadero o el lechero
O cualquier otro varn soliviantado
Dar por tierra en quince minutos
Con mi plan quinquenal de abordaje
Y luego ver para qu sirve la poesa

En el barrio usamos pocas palabras
Y desconfiamos de los locuaces
Por eso no hay manera de contarles
Que me tiemblan las rodillas cuando me miras
Y que inmolara un testculo
Por entender los vientos que te cambian el nimo

Tenemos una relacin neblinosa
Nos prodigamos sutilezas
Por tu culpa vivo distrado
Me dices que el yoga te hace bien
Sufres de un mal innominado
Me has contagiado la tristeza
Y ya no puedo vivir sin ella
Cuando me alegro siento traicionarte

Anoche llorabas sin saber por qu
Los muchachos del barrio dicen que es obvio lo que echas en falta
Yo contesto qu hato de simplones
Qu conocen de tu vida interior,
No hay otra cosa que hormonas y pulsiones,
Qu sera de la civilizacin
Sin estas elipsis que le crecen al espritu?

Me purifico para merecerte
Cuando me asaltan las imgenes diablicas
De la carne y su cohorte roja
Pongo la mente en blanco
Y respiro profundo

Cuando estamos los dos en posicin de loto
Sentimos la energa del ser que nos transfunde
Y nos miramos con seriedad
Como si recin nos descubriramos

Esperar a que t des el primer paso
Eso es un error de novicio
Dejar que escojas el momento apropiado
Con esos remilgos la especie ya se habra extinguido
Ser paciente
Sers cornudo
La poesa me alimenta
Buen provecho



*** Bolero del De Efe

sobre el pedestal dominando la glorieta
las ancas poderosas
el arco y el carcaj
la noche in nuce
la cazadora acecha transentes
almas en pena que deambulan
por el paseo de la reforma
hacia ninguna parte

a hurtadillas al pasar
la curvilnea cazadora
es duea del deseo colectivo
un punto de fuego suspendido
entre el rugido del trfico
y las nubes de polvo y plomo que sofocan al de efe

para diana es esta noche de tequila y marihuana
noche transparente de alfonso reyes
envolviendo al valle del anhuac
terremoto grado siete en la escala de richter
cuartucho revuelto y amor multiplicado por ene
remezones
y que nos lleve la que nos trajo

pero ella ya no viene
mientras espero en medio del gento
recuerdo el mundo distinto que tuvimos,
y aquella manera de sentirnos cazadores perdidos
sin presa precisa
apremiados y tan jvenes
tan de lleno y sin fisuras
en el aqu y ahora del recuerdo

los mariachis de plaza garibaldi
redoblaban los aullidos
cuando a la cauda de tus pasos
se enganchaban las guitarras y trompetas
pues en tu cuerpo caban todos los corridos

pero de esto hace ya tanto tiempo
y estoy solo sosteniendo el episodio
como un atlas atontado
me qued para mi mal
en la seccin tenochtitln de aire y ozono
donde respirbamos
esta cursilera sujeta con siete cerrojos de buen tono

** Horacio Centanino
   hcenta@gmail.com
   Docente, traductor, periodista y escritor uruguayo. Doctor en
   literaturas hispanoamericanas por la University of California, Berkeley
   (http://www.berkeley.edu, 1998). Artculos suyos han sido publicados en
   medios como Enciclopedia (http://www.henciclopedia.org.uy), Revista de
   crtica latinoamericana y Lucero. A Journal of Iberian and Latin
   Studies, y tiene publicado el libro Modernizacin y cultura en el
   Uruguay. Una lectura teatral (Montevideo: Melibea, 2000).



=== El danzarn de las fiestas del Tayta Shanti      Manuel Lasso =========

                                          Dedicado a don Juan Navarro Lazo,
                                                   sicano por antonomasia.

Al enterarse de que la invasin de la capital por un odiado enemigo era
algo inminente y que los infantes del Bulnes y del Valdivia pasaran por
las calles de Lima rompiendo a culatazos las vitrinas de las bodegas,
regando el vidrio por las veredas, sacando a los dueos de sus dormitorios
para fusilarlos delante de sus mostradores y de los daguerrotipos de sus
antepasados que colgaban en la pared en medio de innumerables botellas de
vino, abusando de las mujeres como les viniese en gana, levantndoles los
vestidos, metindoles las manos por donde quisiesen y disparndoles en la
cabeza, con un Colt 45, a los maridos que tenan la osada de protestar o
arriando el pabelln nacional para izar el suyo con toque de corneta y
redoble de tambores, Niquiash decidi dejar sus chacras llenas de chala,
sus animales y los enfermos de chapla de los que cuidaba en su pueblo
ribereo del Mantaro para irse a la guerra, armado solamente con un
sombrero adornado con hojas de utcu, su poncho de tiras pardas y el puo en
alto. La idea de que un soldado detestable podra ordenarle, a punta de
fusil y carajendolo de mal modo, que le entregase todas sus talegas de pan
semita que haba horneado la noche anterior, sus botellas de chicha, sus
choclos de granos multicolores y sus sacos de habas verdes, ocas y mashuas,
le incendiaban el alma con una impiedad casi abominable.

Lo que ms le contrariaba era saber que ya no podra acariciarle la panza a
sus corderos favoritos ni escuchar los mugidos de sus toritos pintos cuando
el hierro al rojo vivo les marcaba las ancas. No podra leer al anochecer,
como lo haba hecho durante toda su vida, alumbrado solamente con una vela
de sebo, sus libros favoritos sobre el idealismo alemn de Fichte, Hegel y
Schopenhauer, hasta que se le caan de las manos al quedarse dormido.
Tampoco podra echar lumbre a los manojos de paja, al anochecer, para
encender las fogatas en las faldas de los cerros, sin quemarse, anunciando
la llegada de la Fiesta de Santiago. Ni danzar el shacatn con gran
regocijo por las calles de Sicaya, del brazo de Micaela, su atractiva y
seductora wambla, durante las fiestas del Tayta Shanti. Ella, sonriente,
con el rostro hermoseado con sombras en los ojos y sus cabellos largos
cayndole sobre los hombros, vestida con su faldelln negro que haba
adornado con lentejuelas doradas, su lliclla colorada asegurada con un
primoroso prendedor de plata, su sombrero de suave piel de vicua y un
ramito de ragui ragui en las manos, deseando, con las mejillas encendidas,
que l la llevase a un encierro, al final de la celebracin, para abrazarla
amorosamente, levantarle el faldelln lentamente y poseerla violenta e
interminablemente sobre unos sacos de trigo hasta que todo el mundo se
viniese abajo. Niquiash, con sus pantalones negros de bailarn de
huaylarsh, su poncho de tiras color nogal que haba comprado en una feria
dominical por una libra esterlina, su bufanda parda de lana de vicua
alrededor del cuello y su sombrero grande de paja adornado con unas hojas
de utcu, moviendo los pies, al ritmo de los potentes resoplidos de las
wakras hechas con doce cuernos de toro y de las suaves percusiones de las
tinyas, guapeando y entonando la msica de Santiago, dndose vueltas, con
una botella de aguardiente en la mano, en una cuadrilla de parejas que ira
danzando en columna por todas las calles del pueblo, dejando las illas por
los recodos de los caminos y por las cimas de los cerros donde habitaban
complacientes los dioses milenarios de los huancas.

Tras guardar en su kipe las porciones de la deliciosa kanka recin quemada
y las papas de Socchac, hervidas en olla de barro, levant un enorme puro,
un cntaro de arcilla de superficie lisa lleno de chicha de jora; lo coloc
sobre la espalda y lo asegur con las cuerdas con las que sujetaba los
bultos al lomo de su asno. Emprendi la caminata que lo llevara hasta el
lugar donde haban desembarcado las fuerzas invasoras.

Luego de siete das, despus de pasar por el Puente del Infiernillo y de
caminar sobre los durmientes de las lneas del tren ingls arrojando las
cscaras de las habas que iba comiendo, en una esplendente maana de
verano, arrib a una amplia caleta donde respir el aire salfero del mar y
divis los violentos caonazos que estremecan la playa levantando montaas
de polvo negro que caan revueltas con fragmentos humanos. Un dedo ndice
le golpe la frente dejndole una mancha de sangre brillante. Recogi un
puado de arena, lo removi entre sus dedos y vio un pequeo muy-muy que
haca esfuerzos por escabullirse. Observ las diminutas extremidades del
crustceo que se movan con rapidez; sinti un estremecimiento en toda la
espalda y lo arroj a las aguas verdes. Deposit su kipe y su puro en el
suelo. Recogi un fusil Peabody abandonado y contempl las antiguas muescas
y cortaduras en la madera de la culata, el gatillo curvo y largo, el
percutor redondo y el brillo opaco de la placa metlica donde se
distinguan las diminutas ranuras de los tornillos. Extrajo una bala de su
morral y la bes; pero al tratar de introducirla se dio cuenta de que el
cartucho no caba en la recmara. En medio del estruendo de la batalla dej
caer el arma un poco antes de ser derribado por el impacto de un caonazo
que cay cerca.

Un poco aturdido y ensordecido por la detonacin, sacudindose un odo con
un dedo, se dio cuenta de que haba muchos combatientes cados. A un
soldado de rostro agonizante, de quepis y uniforme blancos y una frazada
amarrada en la cintura, se le escurra la sangre a borbotones por una
herida de la garganta y se le resbalaba por el cuello. Una pierna camin
zozobrante por el campo de batalla en busca del resto de su cuerpo y avanz
hasta que se detuvo frente a una bota con espuela dorada. Otro herido, con
el nmero cuatro inscrito en cada uno de los botones dorados que llevaba en
la pechera azul del uniforme, trat de levantar una medalla de plata con
cinta roja que le haba sido otorgada durante la primera campaa.

A continuacin Niquiash se top con un caballo blanco recostado sobre la
arena que daba relinchos moribundos y con su jinete, un teniente de
caballera que yaca muerto a pocos pasos del animal. Levant la espada del
oficial y admir el brillo de la hoja de acero. Tal le pareci que, entre
destellos, como en un espejo poda ver reflejado en su superficie todo lo
que suceda en la playa. En ese momento distingui en la hoja una explosin
que se produjo, detrs de l, en la falda de un cerro cercano y sonri. De
pura curiosidad y con un poco de malicia, pas un dedo sobre el borde
filoso del arma hasta que sinti el ardor de una cortadura y lo retir
inmediatamente. Asiendo la espada y acomodando el poncho de tiras pardas
sobre uno de sus hombros, corri sobre la superficie hmeda de la playa,
chapaleando sobre las olas espumosas que avanzaban y se replegaban con
suavidad.

En ese instante le sali al encuentro un soldado, robusto y barbudo, de
chaqueta azul, pantalones colorados y pauelo blanco en el cuello,
mirndolo con odio y apuntndole con un fusil Comblay. Con el rostro fuera
de s Niquiash se abalanz sobre l escindiendo el aire con la espada; le
revent el correaje y le dej un corte diagonal en la pechera. Casi sin
darse cuenta, hizo un movimiento con la hoja refulgente de su espada y
apart la bayoneta que le haba pasado muy cerca de la mejilla. Con gran
hostilidad salt hacia adelante dos veces con el pie que tena avanzado.
Dejando escapar un gemido de esfuerzo, lanz una estocada y atraves a su
adversario de un lado al otro. Retir el sable y vio la sangre resbalndose
sobre su superficie brillante. Igual que a un toro, murmur. A
continuacin, estir la mano y le arranc un pelo a la barba del adversario
que se desplomaba; acerc el pelo a sus labios y de un fuerte soplo lo hizo
flotar en el aire. Inmediatamente lanz un tajo hacia la derecha e hizo
tintinear unas monedas de plata que mostraban la imagen de un cndor y las
palabras Por la razn o la fuerza, 1875. Se dio media vuelta y de otro
vigoroso fendiente, haciendo un gesto horrible, cort la charretera dorada
de un uniforme del Buin que algn da aparecera en la arena, reseca y
deshilachada. A pesar del humo negro de las explosiones que no le dejaba
entrever lo que tena delante, lanz otro tajo y le asest a una corneta de
bronce que con estridencia haba tocado a retirada en el desierto de
Tarapac; el instrumento vol por los aires completamente abollado.

En ese momento, varias balas, con silbidos breves, le hirieron en el pecho
estremecindolo y hacindole brotar chorros de sangre por los orificios de
su poncho. Una inexplicable fatiga se apoder de su cuerpo y cay de
rodillas. Con notable braveza se incorpor de un salto y a pesar de tener
la sensacin de que las cosas daban vueltas a su alrededor y de que perda
el control de su cuerpo, intent dar otra estocada y cay sobre la arena.
Con los ojos entrecerrados se mantuvo inmvil, mirando a los pantalones
rojos y a las botas de cuero de los soldados que se le acercaban
insultndolo. Entonces advirti que toda la escena se llenaba de golpe con
una luz muy viva que no le permita ver nada salvo la luminosidad misma y
se entreg a la intensidad de la refulgencia.

Tras unos instantes de letargo, el gran resplandor amain lentamente hasta
que todo volvi a ser como antes. Le incomod una comezn en la garganta y
tosi. Volvi a sentir el mismo odio que haba tenido haca poco y salt
con el rostro enloquecido; se cuadr desafiante y amenaz con su espada. A
pesar del humo gris rojizo de una descarga cercana que lo envolvi como una
niebla por unos instantes mir con aborrecimiento a sus adversarios y
exclam: Lani llauhuay!.

Siendo as, un joven oficial de lnea orden que su cuerpo fuese
descuartizado y que sus porciones fuesen esparcidas por todo el campo de
batalla. Tras despedazarlo con sus corvos varios soldados salieron trotando
en diferentes direcciones cargando en unos canastos de pescador las partes
del cuerpo de Niquiash mezcladas con trozos de calamares, tentculos de
pulpo, cabezas de pescado y choros cubiertos de yuyos. Los arrojaron por
todo el litoral.

Seguidamente Niquiash volvi a sentir otra comezn en la garganta. Un
carraspeo sali de cada uno de sus fragmentos y muchas toses se escucharon
como ecos en la playa. Usando todas sus energas hizo un gran esfuerzo y al
acto levant sus restos de la arena y los junt con la fuerza de un imn
gigantesco. En la maana soleada, cuando el humo gris azulino de las
explosiones se levantaba por todo lugar, sus segmentos volaron hacia el
centro de la caleta y se tocaron sucesivamente con golpes secos
recomponiendo su cuerpo. Un pedazo de pulpo violceo con ventosas hmedas
se le incrust cerca de un ojo y continu movindose. Pero l lo despeg y
lo ech a un lado. Luego, el rostro barbudo de un soldado enemigo, como una
mscara viviente, se le adhiri sobre una tetilla, arrugando la frente y
levantando las cejas, abriendo y cerrando los ojos, mirndolo con
desesperacin y moviendo los labios rpidamente, aunque sin poder emitir
ningn sonido o palabra. l lo arranc con asco, le dio una sacudida y lo
dej caer en la arena donde continu gesticulando.

Sinti que le faltaba una ltima porcin y esper. Una oreja se acomod de
golpe en su lugar y pudo or. Entonces comprendi que su cuerpo se haba
reconstituido por completo. Se irgui desnudo y con el rostro enfurecido y
los ojos desorbitados, se abalanz sobre sus contrincantes dando tajos y
fendientes; pero lo mismo sucedi muchas veces. Fue abaleado, despedazado y
dispersado, hasta que al final del da, al debilitarse la intensidad del
sol quemante, las energas de Niquiash se extinguieron y cay al suelo
finalmente abatido.

Mientras que los soldados continuaban corriendo sobre el campo de batalla
con los fusiles en las manos y el viento soplaba silbante levantando el
polvo, Niquiash sinti que le tocaban y le sobaban la cabeza con delicadeza
unas manos que no poda ver y escuch rezos de hombres y mujeres a quienes
nunca haba visto antes y que oraban en diferentes lenguas y con diversos
tonos e inflexiones: Pater Noster, qui es in caelis... Que votre nom soit
sanctifici... Venga il tuo regno... Dein Wille geschehe, wie im Himmel, so
auf Erden... Ton arton hemon to etiousion dos hemin semeron... E rimetti a
noi i nostri debiti, come noi li rimettiamo ai nostri debitori... Entonces
crey que se hunda en la oscuridad eterna.

Permaneci desmayado por el resto de la noche hasta que la fra brisa de la
madrugada y el agua espumosa de las olas del mar que le humedecan todo el
cuerpo le devolvieron la mente lcida y gil de antes, hacindole sentir un
suave dolor en cada una de sus partes. Parpade varias veces antes de
despertarse por completo; acostado de espaldas sinti una gran calma y
sosiego. Olisque la brisa del mar y dio una inspiracin profunda para
sentirse mejor. Descubri que unas algas pardas se le haban enroscado
entre los dedos del pie y que su cntaro de arcilla de superficie lisa
continuaba intacto, cerca de su cabeza, en el mismo lugar donde lo haba
dejado el da anterior. Cerca de l unas gaviotas blancas daban gemidos
lastimeros con las alas extendidas y picoteaban corriendo sobre la arena
hmeda y espumosa cada vez que la resaca retornaba el agua al mar.

Usando sus energas de bailarn de huaylarsh se incorpor desnudo; se toc
la frente y se dio cuenta de que la mancha de sangre brillante todava se
encontraba all. Inclinndose ligeramente hacia adelante intent dar unos
pasos de shacatn; pero se sinti dbil, le regresaron los mareos y respir
con dificultad. Trat de beber el resto de la chicha de jora que haba
dejado el da anterior; sin embargo el cntaro estaba vaco. Chaqui
puro..., murmur sonriendo. Luego, recogi su pantaln y su poncho e
inici el retorno a la ciudad de Lima. Al pasar frente a la Punta del
Fraile vio a los ltimos soldados que corran hacia Chorrillos. Otra vez
volvi a sentir la antipata y la inquina del da anterior. Aun as, avanz
hacia Matalechuzas, con paso bamboleante; luego hacia La Plvora, diciendo:
Tengo sed... Quiero beber... Quiero chicha... Amala, amala....

Una vez terminada la batalla, Niquiash se refugi en una casona de la calle
San Ildefonso donde a base de sustanciosos caldos de gallina y deliciosos
picantes de mariscos, recuper la apacibilidad y la quietud que haba
tenido antes en su pueblo del Mantaro; recobr sus energas perdidas y
cicatriz las heridas de su cuerpo recompuesto. Un poco antes de que
llegaran las garas del invierno para humedecer las veredas empez a echar
de menos a los vigorosos resoplidos de las wakras y las percusiones de las
tinyas. En esos momentos so con estar en su pueblo durante la poca de la
herranza para sentir el olor de sus animales y pasarles la mano por el lomo
con cario o para colgarles las guallas a los toritos y colocarles, con una
aguja de arriero, cintas multicolores a las orejas de las vacas; para echar
la chicha de jora dentro de las wakras y esparcirla sonriente, con una
sensacin de inmensa alegra, soplando hacia todos lados y todos los
vientos; para sentir el olor de los choclos frescos durante la cosecha y
compartir con sus amigos un plato caliente de mondongo hervido durante toda
la noche. Sobre todo empez a echar de menos a su wambla Micaela, a sus
besos tibios y a su modo de hacer el amor, casi con desenfreno. La
extraaba vivamente. Al recordar su rostro inmensamente atractivo y su voz
dulce algo le apretaba la garganta y le daban ganas de llorar. Una vez que
me agarres de rodillas, Nica, record que le haba dicho ella una vez, ya
no querrs levantarte nunca ms.... El mundo como voluntad e idea,
murmur l e inici el retorno a Sicaya.

Sin embargo, una vez en la sierra, antes de que llegara la Fiesta del Tayta
Shanti, Niquiash particip como guerrillero en el asalto a la iglesia del
pueblo de Concepcin donde se refugiaron los ltimos soldados del ejrcito
enemigo. Entre los gemidos de los heridos y los gritos aterradores de los
combatientes, el fuego y el humo, Niquiash y Micaela, con su hijo recin
nacido cargado en la espalda, treparon a una de las altas paredes del
templo para echar manojos de paja encendida por un forado del techo cuando
le descerrajaron un balazo de fusil en el pecho y l cay pesadamente en el
suelo por ltima vez, todava vestido con su poncho color nogal, mientras
que el asalto y los feroces gritos de los combatientes continuaban. En
medio de la terrible contienda y de los resoplidos de la corneta de bronce
que tocaba a degello, Micaela se arrodill a su lado y lo abraz llorando,
besndolo y sacudindolo con desesperacin para que volviese a despertar.
Niquiash! Niquiash!. Pero l ya no se volvi a levantar. Lo nico que
encontr de l fueron varias moneditas de plata a su alrededor con la
imagen de un cndor que se le haban cado del bolsillo.

Sus hazaas fueron perpetuadas en unos hermosos mates burilados en los que
un talentoso artista lo dibuj combatiendo en una playa con un sombrero
adornado con hojas de utcu, una bufanda al cuello, su poncho castao y sus
pantalones de bailarn de huaylarsh, con una espada en la mano, mientras
que un pelotn de soldados enemigos se le echaba encima. Pacientemente, con
el punzn caliente, el artesano ilumin las imgenes de unas cordilleras
pardas con un sol radiante, varios cntaros de barro con asas, un fusil
Comblay con bayoneta, dos terneras entre los cctuses y una vaquilla con
cintas en las orejas. Al centro, sacndole humo a la superficie de la
calabaza seca, dise a un msico tocando el violn y a otro soplando una
wakra. Para concluir su obra, adorn el delicado borde del brillante mate
burilado con unas pequeas imgenes romboidales de lneas negras que
destacaron sobre un fondo pardo.

** Manuel Lasso
   prvasq131195@aol.com
   Novelista y dramaturgo peruano. Estudi literatura en el City College de
   la ciudad de Nueva York, donde fue ganador de los Juegos Florales en la
   categora de narracin. Ha publicado en revistas y peridicos de
   Hispanoamrica, Espaa y Francia. Es autor de las novelas Mare
   Tenebrosum, Las memorias del Almirante y Cenando con Klaus. Es tambin
   autor del drama en dos actos Bifsicus.



=== Poemas      Mara Gabriela Abeal ======================================

*** Puedo

Como Neruda
escribir los versos ms tristes esta noche,
pero no quiero una sola lnea llorosa en este ocaso,
tampoco que bajes una lmpara
para reconocer y darle mi apellido al dolor que se instal en mi carne.
No quiero que tu voz me hable desde algn lugar remoto
y la ausencia se haga slaba en mis labios.
No quiero hojas con renglones de nostalgia,
por eso le saco la ltima voluntad a las falanges
para escribirle al reverso del olvido esta noche.


===


      Mi tctica es mirarte
      aprender cmo sos
      quererte como sos.

      Mario Benedetti

No encuentro otra manera
o mejor mtodo.
Es deslizarme en el sudor de la piel,
en tu historia
y viajar por tierras extraas.
Es mirar el espacio que dejaste
y aun as seguir venerndote.
Porque tu ausencia
no deja vaco a mi espritu,
no impregna mis ojos,
no inquieta mi carne.
Cuando dejo de ver la entidad
que componen tus sentidos,
sos tan carne de mis huesos
tan mo,
que si dejaras de amarme,
no podra el corazn quitarte por decreto
melancola o embrujo.
Porque he comprendido que quererte
es mi mejor tctica.



*** Amor

Este amor
tiene nombre de absurdo,
categora
de no recomendable.
Amor
con aroma a violetas
limn y distancia.
Con signos
de desequilibrio,
protegido por la noche,
recordado por los falsos santos
y bautizado por dos lenguas.


===


      Si existieras de pronto, en una costa lgubre,
      rodeado por el da muerto,
      frente a una nueva noche.

      Pablo Neruda

Si estuvieras de pronto, a tres casas de la ma
rodeado por idnticas calles,
frente al mismo kiosco donde compro las tarjetas
con las que con diez pesos
hablo contigo unos minutos.
Si existieras, y se que existes
a una distancia escasa de mi boca,
a un viaje de alas
a un suspiro de ngel.
No retendra esta tarde de fro polar y lluvia
la premura de abrazarte.



*** Erizados

Cuando te contemplo
veo el paraso
la selva y un oasis.
Cuando te despojas de la ropa
mi cuerpo te hace de espejo
y tu piel es el rbol
donde nacen mis frutos.
Cuando me entusiasmas con los ojos
el sol es un tmpano
porque la combustin
enciende y enarbola los pezones.



*** Desnudarse

Todas las noches
he dormido contigo
escal cada vrtebra
que construye tu espalda.
He sembrado mi energa
en cada ojal imperceptible
de la extensin de tu carne.
He dormido cada noche
en una ciudad distinta
dentro de tu territorio
deambulado descalza
sin que tomaras conciencia
que durante todos estos aos
he dormido contigo.


*** Passio-onis

Soy tuya, yo te lo aseguro,
no hay testigos ni manifiesto que lo aclare.
Aunque no evoques
qu esencia tena mi guarida,
o si mis besos eran impacientes
por temor a que no volvieras a rozar mis labios.
Soy tuya, en todos los idiomas,
est escrito en las paredes
con el calcio de mis garras.
Soy tuya, hembra de este siglo,
que camina con la vista al horizonte
porque no me importa que lean en mis ojos
que por vos muero a cada instante.

** Mara Gabriela Abeal
   mgabi7@ciudad.com.ar
   Escritora argentina (Mar del Plata). Fue finalista del Premio
   Internacional de Poesa y Cuento Rosala de Castro. Su libro Cotidianos
   apareci bajo el sello de Ediciones de la Revista Icam.



=== Mi nombre en el google      Claudia Apablaza ==========================

Enciendo el computador. Veo cmo aparece ante m una foto de Diane Arbus en
la pantalla: Gigante judo en casa con sus padres en el Bronx. Es mi
fotgrafa preferida. Algunos la llaman sarcstica, otros demente, perversa,
retorcida. Yo la llamo mujercita divina. Cada noche busco mi nombre en el
google. Hace exactamente tres semanas que no aparece nada nuevo. Esto me
irrita, me molesta, me produce mucha rabia. A estas alturas si no apareces
en el google, no eres nadie.

Enciendo un cigarrillo, el silencio de mi departamento me agrada y me deja
tranquilo. Slo a intervalos escucho algn auto que pasa y se mezcla con la
msica de Philip Glass. Me paro y voy a la cocina. Me preparo un whisky con
mucho hielo. El cigarrillo se consume mientras intento conectarme a
internet. Afuera llueve y los cables de desconectan cuando hay tormenta.
Pas de mierda! Nunca deb haber vuelto del extranjero. Vuelva a
conectarse ms tarde, intente de nuevo. Pas de mierda! Agarro el
telfono, en la empresa servidora aparece una contestadora automtica.
Recuerdo a un amigo, un escritor que nunca contesta el telfono, slo la
contestadora automtica y adems se da el lujo de escuchar a los que lo
llaman y no responderle. A veces se burla, se re, a veces llora, otras
veces se sonroja. Recuerdo tambin a un amigo que le gusta tener sexo por
telfono. Tuve sexo con una mexicana, me dijo hace unos das. En este pas
estn cada da ms tarados: un amigo que se sonroja y llora frente a una
grabadora y otro que tiene sexo por telfono con una mexicana.

La grabadora dice que apriete el nmero uno si tengo problemas con el
servidor, dos si necesito informacin acerca de mi cuenta, tres si quiero
informacin de los nuevos servicios, cuatro si quiero contratar internet,
cinco si quiero comunicarme con una operadora. Aprieto el cinco. La voz es
bastante sensual. Incita a llamar siempre y contratar todos los servicios.
Recuerdo a mi amigo que tiene sexo con una mexicana y de verdad creo que no
es tan tarado. Me excito y pienso que terminar teniendo sexo con la mujer
de la otra lnea. Philip Glass suena y el viento golpea las ventanas.
Einstein on the Beach, disco uno, se confunde con el ruido de afuera y
siento cmo el whisky va relajando mi cuerpo. Mi garganta se relaja. Ya no
odio a la contestadora. Incluso quisiera tener sexo con esa mexicana que mi
amigo me cont. Debera llamarlo y pedirle su nmero telefnico. Nuestras
operadoras estn ocupadas, espere en lnea o vuelva a marcar ms tarde.
Espero en lnea. Nuevamente: Nuestras operadoras estn ocupadas, espere en
lnea o vuelva a marcar ms tarde. La voz de esa mujer me seduce. Ser la
mexicana? Espero en lnea. Tal vez aparece su voz en tiempo real y la
invito a tomar un trago a mi departamento. Nuestras operadoras....
Cuelgo, tengo paciencia, pero no demasiada. No puedo esperar infinitamente
en lnea. Debera llamar a mi amigo para pedirle el telfono. Tomo un trago
y enciendo otro cigarrillo. Abro la ventana y veo que la ciudad est
dormida. Una luz se enciende a lo lejos e imagino que debe ser una mujer,
noctmbula, estar casi desnuda, fumando un cigarrillo y pensando en el
hombre que ama. Estar tomando un vodka tnica con dos hielos y escuchando
canciones romanticonas: Camilo Sesto o Leonardo Favio.

Vuelvo a sentarme frente al computador. Son las doce de la noche y debera
salir a un caf internet a ver mi correo y a buscarme en el google. Adems
hoy me iba a escribir mi editor y me dira si me publicaran mi ltima
novela. Algo me anticip, que tal vez habra que sacar a un personaje
demasiado misgino. A la mierda!, le dije, si lo sacas, me llevo la novela
a otra editorial. Debes sacarlo, Mariano Infante, debes sacar a ese
misgino. A la mierda, viejito, soy un escritor y no un carnicero!
Mariano, debes lidiar con nuestra lnea, nuestras colecciones. A la
mierda, soy un escritor, no soy carnicero!

Vivo solo hace un par de aos. Me cuesta decirlo, pero no puedo vivir con
ninguna mujer; la verdad es que no puedo vivir con nadie. Graciela, mi
ltima pareja, se fue con un vendedor de alfombras exticas. Siempre busc
la aventura. En un principio me minti, me dijo que era escritora y que
podramos congeniar nuestros caracteres apticos, que no me preocupara, que
me dejara encerrarme todo un da y escuchar la msica que yo quisiera:
Stockhousen, Laurie Anderson o algo de jazz ligero. De a poco fue
hastindose. No escribi ni media letra durante los dos aos en que vivimos
juntos. Luego comenz a salir de noche, a bares, luego algunos hombres le
dejaban mensajes en la contestadora. Se notaba que deca que era soltera.
Graciela, anoche estuviste una diosa. Graciela, hoy podemos ir al mismo
lugar y jugamos a aquello. Graciela, maana podra venir a desayunar a mi
departamento y luego te vas a tu trabajo. Maldita, nunca le trabaj un
da a nadie! Tuve que mantenerla durante dos aos! Yo no se lo
recriminaba, no le deca nada, no tenamos contrato de fidelidad y sus
aventurillas, al principio, me importaban una mierda. Hasta que se fue.
Bendito el da en que se fue. Dej de escuchar esos mensajitos y
preocuparme de que no le pasara nada. Dej de estar insomne, de pasearme
dentro del departamento esperando a que llegara, dej de gastar dinero en
ropa de marca y perfumes caros.

Intento conectarme. Abriendo el puerto. Error 680: No hay tono de
marcado...

Voy hacia la ventana y exhalo aire. Se forma un humo que se dispersa y se
fusiona con la neblina. Ms all de esa lucecita, no se ve nada. La nica
luz, el departamento del frente. Ella se pasea de un lado a otro. Debe
esperar a un amante que se fue hace aos.

Necesito volver a llamar a la empresa servidora. Levanto el auricular. Un
botn rojo pestaea, s que hay algunos mensajes atascados en la grabadora.

Mariano, soy Jorge Olavaria, slo hasta maana podemos esperar la crtica
de En la frontera, de McCarthy. Dijiste que la traas hoy al diario.
Envala a mi correo, a ms tardar a las once de la maana. Vamos a
despachar a las once cinco minutos, te lo repito: once con cinco minutos.
Imbcil, qu se cree este maldito, no le enviar ninguna crtica!
Mariano, hola amor, soy Julieta, no me has llamado, qu pasa?, acaso te
molestaste por lo que te dije el otro da?. S, me molest, no me gusta
que me manden mensajes de texto a las cuatro de la maana y adems que me
das lata, pendeja ladilla. Mariano, hijo, tu hermano necesita conversar
contigo, al parecer te encontr un trabajo estable en una revista, llmalo
cuanto antes.... Al, Mariano, soy Andrs Cuello, el sbado estar de
cumpleaos, lo celebrar en el bar Tpico Urbano, espero puedas venir, tal
vez puedes traer a tu nueva amiga, esa sueca que me comentaste. Ya les
dije que no me interesa andar en bares de nombres estpidos! Malditos!
Menos presentarle a mis amiguitas, ni trabajar en revistas de ciudadanos
civilizados! No quiero escuchar ms esta maldita contestadora!

Vuelvo a la ventana y miro el cielo. No hay estrellas, slo unas nubes
negras que amenazan con tenerme desconectado todo el fin de semana. Marco
nuevamente el nmero de estos malditos servidores de internet. Si tiene
problemas con el servidor, marque uno; dos, si necesita informacin acerca
de su cuenta; tres, si quiere informacin de los nuevos servicios; cuatro,
si quiere contratar internet; cinco, si quiere comunicarse con una
operadora. Cuelgo. Malditos, yo slo quiero ver mi nombre en el google!

Hace seis meses que dej mi novela en la editorial. La aprobaron. Te
publicaremos, me dijo mi editor, saldrs en un mes ms. Hoy se cumplen
exactos los treinta das y nadie ha dicho nada en los medios, salvo una
nota de un periodista, cuarenta y dos caracteres: Mariano Infante firm
contrato con una editorial.

Tomo un trago, y mi garganta lo agradece. Soy libre, escucho mi msica,
publicar donde quiero y no sacar los prrafos como los que se dedican a
hacer recortes. No soy un carnicero. Tampoco me interesa quin me hablar
del otro lado, menos la mexicana que tiene sexo con mi amigo, ni la tipa
del frente que se pasea de un lado a otro, ni menos aun Graciela. Slo me
interesa entrar al google y descubrir que alguien ha dicho algo importante
acerca de m. Que publicar en pocos meses ms, que los periodistas se
pelearn la primicia, que luego me dar el gusto de no dar ninguna
entrevista. Que me criticarn en todos los medios, incluso en peridicos
extranjeros.

Llueve. La mujer romanticona ha apagado la luz. Estar llorando o
masturbndose, quin sabe. Las romanticonas se masturban mientras fantasean
con tipos gordos y desaseados. Tuve una amante que me lo confes en un acto
de locura, en una de esas crisis maniacas de las ms severas. Las mujeres
siempre nos masturbamos cuando estamos solas, ms aun si llueve y apagamos
la luz.

Me sirvo lo ltimo que queda de la botella. En el congelador quedan slo
dos hielos. Disfruto. Enciendo un cigarrillo y la pantalla del computador
est hibernando. Aprieto el botn azul y vuelve a aparecer el Gigante judo
en casa con sus padres en el Bronx. Ser como l?, pienso. No, Olavarra
es como l. Intento nuevamente y esta vez se conecta. Se ha conectado!
Ahora s! Tal vez debera enviar la crtica de McCarthy de inmediato, la
tengo lista, corregida, pero no, no lo har. Olavarra cree que estamos en
la poca de los esclavos. Le falta la fusta y el caballo para aparecer como
el clsico patrn de fundo. La enviar a otro diario, el viejo Maldonado me
la publica sin siquiera leerla. Necesito entrar al google. Me tomo un
trago: whisky de primera.

Estoy conectado, primero mi correo. La contrasea y ya est. Tengo diez sin
leer, cinco son de Olavarra. Asunto: Urgente, crtica. Los elimino. Otro
de Graciela. Asunto: en blanco. Tambin lo elimino. Dos de mi editor.
Asuntos: Dejaremos al personaje, no te preocupes, el libro sale a imprenta
dentro de la semana. Mi hermano: Quieres trabajar en la revista Tcito?.
Por ltimo, la sueca: Quiero verte. Los elimino uno a uno. Est seguro
de que quiere eliminar los correos marcados? Aceptar.

Ahora ir al google. Directo a mi nombre. Ya habrn salido los primeros
rumores de mi publicacin. Ahora s! Seguro estar en el google. Enciendo
un cigarrillo. En la cajetilla slo me quedan dos. Olvid comprar de
repuesto. Tendr que salir. Afuera llueve y la ventana suena. Cada noche
pongo mi nombre en el google y espero que alguien diga algo, que se anuncie
mi novela, que se mencione que publicar dentro de los prximos meses, pero
nada. El encargado de prensa de la editorial se dedica a tomar caf con las
periodistas. Lo he visto llevarle libros a algunas chicas en los cafecitos
de Providencia. Seguro el muy desgraciado dice que va a reunin.

M-a-r-i-a-n-o - I-n-f-a-n-t-e. Tecleo. El cigarrillo se consume. Aprieto
enter... A la mierda, se demora! Enter. Enter. Enter. Enter, enter, enter.
A la mierda!

Accin cancelada. Internet no pudo vincular a la pgina web solicitada.
Puede que la pgina no est disponible temporalmente. Pruebe lo siguiente:
Haga clic en...

Se desconect! A la mierda!

Agarro el telfono. Si tiene problemas con el servidor, marque uno; dos,
si necesita informacin acerca de su cuenta, tres si quiere informacin de
los nuevos servicios, cuatro si quiere contratar internet, cinco si quiere
comunicarse con una operadora.

Cinco.

Nuestras operadoras estn ocupadas....

A la mierda!

Un trago, otro. Mi cabeza da vueltas. Philip Glass, Einstein on the beach,
disco dos.

Al seco, el ltimo trago, mastico los hielos, se derriten en mi lengua, mis
dientes hacen cric, cric, crac. Mi cabeza da vueltas y cric, cric, crac.

Mi nombre. Enter. A la mierda! Mi nombre. Enter. A la mierda! ltima vez,
cierro los ojos, pido que esta vez sea, escribo mi nombre. Enter. Eso es!
Esta vez s! Hay cuatro nuevos links! Eso! Seguro a este imbcil lo
pillaron y le prohibieron salir a sus reuniones! Lo habrn amenazado con
despedirlo! Hay cuatro nuevos links!

Por fin aparece el gran Mariano Infante, triunfa en las tablas del teatro
de La esquina, la joven promesa chilena....

Una velada espectacular, Mariano Infante, joven actor....

...gracias a su maestro, est donde est, declara Mariano Infante en
entrevista exclusiva despus de su primera actuacin en....

...Mariano Infante, joven actor, hoy debuta en Chile y....

Qu pasa?! Me estn agarrando el pelo, seguro me estn agarrando el pelo.

Quin mierda es este pendejo?! Quin mierda se atreve a llamarse
Mariano Infante?!

Suena el telfono. Miro la pantalla, es mi editor. No voy a contestarle.
Mariano, ests ah?, cmo ests? Sucedi algo inesperado. Sucedi algo
no muy bueno para tu carrera literaria. Hoy apareci en todos los medios un
tipo que se llama igual que t, es un actor, un tipo de unos treinta
aos... un aparecido... bueno, pero estaba pensando si en tu novela
agregamos adems de Infante, tu segundo apellido... llmame, que la novela
va a imprenta el viernes y tenemos que resolverlo pronto... No es tan
terrible tener que agregar tu segundo apellido, o no?. A la mierda!
Cagu! Escucho cmo los autos pasan por la calle, un bocinazo, otro, otro,
miles de bocinas. Unos tipos se ren. Estarn celebrando el triunfo de
Mariano Infante a secas, el actor, sin segundo apellido! Miro por la
ventana y mi vecina, la llorona, tiene encendido su televisor. La muy tonta
lo habr encendido para ver las noticias de medianoche y enterarse de lo
ltimo de Infante. No tengo televisor. Enciendo la radio. Siento que mi
boca se seca. Siento la rabia, la decadencia de mi carrera literaria. Ese
maldito debe morir. No!, pasar a ser un mito, lo adorarn y vendern
chapitas para las colegialas. No!, pero s, debe morir. Busco la
Cooperativa. Seguro ah dirn algo. No me equivoco: Hoy triunfa en las
tablas Mariano Infante, joven promesa, actor, estudi en Francia y hoy
vuelve a Chile y debuta con su obra Momias, del cual es director y actor.
Imbcil! ...en entrevista exclusiva con cooperativa dijo acerca de su
carrera: bueno, lo primero es que no quiero que me confundan con el
escritor.... Maldito! ...ya me lo han preguntado varias veces, yo soy
Mariano Infante a secas, creo que l firma sus libros con su segundo
apellido. Mentira! Maldito! ...bueno, desde que llegu a Chile he sido
muy bien recibido. El movimiento cultural y la diversidad en Chile es
maravillosa.... Hueco de mierda! ...me he encontrado con muchas
sorpresas, carreras de gestin cultural, diplomados.... Este es un
imbcil! Me estn tomando el pelo! No podr publicar, me asociarn con
este imbcil!

Vuelvo al google, lo necesito. Entrar a cada una de esas pginas. Ah debe
salir algn contacto de este pendejo. Voy a salir a buscarlo. Debe andar
celebrando en los bares de Lastarria o en los bares ultra urbanos y
electrnicos. Voy a abrir cada uno de los links que encuentre. Buscar una
foto. Aqu est el desgraciado, es atractivo, delgado, viste de negro,
peinado punk, debe andar con la misma ropa que sale en la foto, quizs ya
tuvo sexo con mi vecina y la mexicana juntas. Voy a salir a buscarlo,
Maldito! l deber usar su segundo apellido, l viene llegando, yo no, yo
soy Mariano Infante y tengo mi prestigio en este pas!

Marco el nmero de Patricia, actriz, ella debe saber de este tipo. Al,
Patricia. Estoy ocupada, Mariano. Patricia, es urgente, debo preguntarte
algo. Qu sucede?, dime rpido que estoy ocupadsima. Conoces a un actor
que se llama Mariano Infante y que lleg hace unos das a Santiago? Para
eso me llamas, imbcil? No conozco a ningn otro imbcil llamado Mariano
Infante. Tuuuuuuut.

Llamar a Olavarra o al viejo Maldonado, editores de cultura. Ya habrn
hecho el contacto con l, y maana sacarn la exclusiva en sus diarios.
Ellos sabrn, seguro. El whisky se acab, necesito un trago. Creo que queda
algo de ron del fin de semana pasado. Lleno el vaso. Un sorbo, sin hielo.
Est dulce, tibio. Un sorbo largo, largusimo. Me s el nmero de memoria.
Al, Olavarra. Mariano, por fin apareces, tenemos ese compromiso con la
editorial, debes enviar la crtica ahora, recuerdas el canje que hicimos
con la editorial? Te llamo por otra cosa, te enviar la crtica... La
quiero ahora en mi correo o te olvidas que seguirs colaborando! Dame el
nmero de telfono de Mariano Infante Te volviste loco huevn? De qu
hablas?! Crees que me tomars el pelo para no enviar la crtica?!
Tuuuuuuu.

Al, viejito, viejito Maldonado, t me vas a ayudar, necesito el nmero de
Mariano Infante, necesito el nmero de ese maldito. Mariano, tranquilo,
estaba esperando que me llamaras. Anota... Hotel Victoria, habitacin 32,
telfono tanto y tanto. Gracias, viejo. Te interesa una crtica de
McCarthy? ...Te la envo, gracias viejo.

Bienvenido al Hotel Victoria, si conoce el anexo, mrquelo. Otra caliente
ms en las grabadoras, seguro ser la mexicana multiplicada por mil.
Tuuuuuuuuuu. Me sirvo otro ron.

No s an lo que le dir a este pendejo. Es difcil enfrentarse a los
cuarenta y cinco aos con una situacin as. Otro trago. Camino de un lado
a otro. Gracias. Digo gracias mirando el cielo. Veo de lejos la luz de la
ventana de mi vecina romanticona que parpadea, y siento deseos de ir a
buscarla y darla vuelta en mi cama. Ella ser mi madre y me consolar esta
noche.

Bienvenido al Hotel Victoria, si conoce el anexo, mrquelo. Anexo 32.

Al, al... quin es?... Al, al... Tuuuuuuuu.

Imprimo la foto de Infante. El ltimo trago de ron, est tibio, el ltimo,
el penltimo, el ltimo y ya est: todo al seco. Salgo. La mujer
romanticona debe ser insomne, la muy caliente seguir masturbndose. La luz
an est encendida. Tomo mi paraguas, las llaves de mi auto, mi abrigo. El
abrigo est hmedo. Dejar encendida la luz del comedor para que la
romanticona crea que no est tan sola en este mundo. Todos los dems
departamentos estn apagados. El computador est hibernando.

En el auto, a todo volumen Nickita Serrano. Acelero, una luz en rojo, paso,
otra y me detengo. Miro hacia ambos lados y paso. Otra roja y una amarilla.
Un peatn se me cruza, casi lo atropello, pero lo esquivo al lmite. Llevo
mi celular. Me aseguro de que este imbcil est ah. Bienvenido al Hotel
Victoria, si conoce el anexo, mrquelo. Al, al... diga quin es... Al.
Tuuuuuuuuu. Es este imbcil!

Tomo Bilbao y bajo a toda velocidad. Veo, de lejos, que los pacos estn en
la esquina controlando. Bajo la velocidad. Subo la msica. Ellos me miran.
Me observan, me miran, me miran y no me detienen, me miran y no me
detienen. Casi, imagino estpidamente. Bajo la msica y subo la
velocidad. Voy a noventa, a cien, ciento veinte kilmetros por Bilbao a
buscar a este maldito pendejo de mierda que me ha robado el nombre. Una luz
roja, la paso, otra y vuelvo a pasarla. Hotel Victoria, calle Monjitas. Me
estaciono a dos cuadras. Me bajo del auto y tomo mi paraguas, estoy
tranquilo, ahora debo dejar que las cosas sucedan.

Bienvenido al Hotel Victoria, si conoce el anexo, mrquelo. Anexo 32.

Al... Vas a contestar o pido que la operadora me reconozca el nmero, y
luego llamamos a los pacos?!

Tuuuuuuut.

Suena mi telfono. Este pendejo habr reconocido mi nmero. Miro la
pantalla y es Olavarra. Qu quieres?! Ests despedido. Cmo que estoy
despedido? No me has enviado la crtica, marqu tu nmero fijo y no
estabas. Borracho! Seguro que maana a las once de la maana estars hecho
un trapo y me llamars dicindome que ests con mal de amores, que eres un
pobre abandonado, y etctera, etctera. No, Mariano Infante, ahora te la
vers con la editorial. No te publicarn, ya que debes ms de diez crticas
y los libros los arrumbas junto a tu computador y los lees por placer. Este
es un trabajo, alcohlico de mierda. Yo publico donde quiero, Olavarra!
No creas que es por ese canje ordinario que me van a publicar. Hasta
pronto, viejo! Tuuuuuuuuuuu.

Siento cmo el ron sube a mi cabeza, la mezcla de whisky y ron no es la
mejor. Siento cmo mi cabeza hierve a ochenta grados. El google, maldito
google. Este Infante me las va a pagar. Ese Infante va a desaparecer hoy de
la tierra y se ir derecho al infierno. Siempre estuve preparado para matar
a cualquiera que se me cruzara en el camino. Mi carrera literaria, mi
nombre en el google, mi nombre en el google es mo. Maana aparecer muerto
en los diarios, en la cooperativa, en la tele, y debern poner su nombre
completo. Decir que era el actor aparecido y no Infante, el escritor de
renombre. Mariano Infante tanto y tanto, el actor, muri de una bala que
intercept su crneo medio a medio. Los sesos quedaron desparramados por el
departamento en donde se quedaba durante su visita a Chile. El mayordomo
del hotel dice no haber visto nada. Las mucamas dorman y probablemente los
dems turistas estaban ebrios en el bar del Hotel. Se teme sea el asesino
de hombres famosos. Se teme que vuelva a atacar en los prximos das.
Imbciles! Pero estar yo, el nico y real Mariano Infante, estar para
decir quin soy realmente. Me publicarn de un da para otro. Ser el que
vivi y sobrevivi y adems el que vende por montones. Mi nombre no se
topar con el de un muerto, porque de los muertos no se habla demasiado,
dicen los cristianos. Y el lolito que vino a probar fama a su pas despus
de ir con una beca al extranjero ser olvidado porque la informacin va
demasiado rpido. Y me encargar yo mismo de que se olviden de l y de sus
nuevas costumbres extranjeras. Tapar su fama post mortum con excelentes
crticas a escritores norteamericanos o europeos: Philip Roth, Anne
Marlowe, Paul Auster, John Banville, Bernard Schlink y Gabrielle Wittkop.
Estar serensimo escribiendo todas las crticas que debo y los cuentos por
encargo que tengo para las antologas temticas: cuentos de ciudad, cuentos
erticos, cuentos de invierno, cuentos de muerte, cuentos de desamor y de
sexo, cuentos de pases y de aeropuertos.

Camino. Buscar antes un caf internet abierto. Debo corroborar lo que
pasa. La lluvia moja mis zapatos de cuero y siento cmo traspasa mis
calcetines. Estoy ebrio. Veo que las luces de la ciudad estn apagadas.
Nadie en la calle. Debo entrar a internet. La romanticona y la mexicana
pensarn slo en m. Estar en el google. En este pas de mierda si no
apareces en el google, no eres nadie.

Camino y no encuentro nada abierto. Me mojo los zapatos y mis calcetines
absorben el agua. Camino hacia mi auto. De lejos veo el letrero del hotel
Victoria. Miro hacia el tercer piso y las luces estn apagadas. Tal vez
debera volver a llamar y cerciorarme de que este pendejo est ah, y que
adems est solo. De pronto puede estar con una mujer montada sobre l y
tambin tendr que eliminarla a ella. El ron est en mi cabeza. Ochenta
grados. Tiemblo y siento algo de sueo. Podra dormir de pie. Podra
agarrar la pistola y lanzar tiros al aire, luego correr hasta mi auto y
dejar esto abandonado. Un auto pasa y se estaciona cerca mo. Camino. Dos
tipos se bajan y me miran sospechosos. Camina en direccin al hotel
Victoria. Los observo, uno de ellos a m. Tal vez vienen por Infante. Tal
vez Infante tiene guardaespaldas y stos son. Tal vez Infante los ha
llamado porque tiene miedo. Camino en direccin a ellos. Caminan ms rpido
y entran al hotel. Estamos los tres en recepcin. El mayordomo se ha
dormido. Cabecea. Estos tipos deben alojarse en este hotel. Subimos al
ascensor y yo me bajo en el tercero, ellos tambin. Entran a la pieza 33,
yo sigo y busco el 32, el de Infante. Departamento 38, 36, 34, departamento
32. He llegado. No golpeo. No toco el timbre. La manilla de la puerta se
abre, est sin seguro. Entro. Lentamente voy tanteando qu sucede aqu
adentro. Enciendo una luz. Primero la cocina, est frente a frente a la
puerta de entrada. No hay nadie.

Al, al, hay alguien aqu? Temo encontrarme con desconocidos. Al.
Enciendo la luz del comedor. Miro debajo de la mesa. Al. Al, hay alguien
aqu? El telfono suena. No contesto. Voy al dormitorio. No hay nadie. He
llegado. Por fin he llegado al departamento. Mi cabeza da vueltas. El ron
no ha bajado. Encima del escritorio est el computador hibernando. Lo
enciendo. Gigante judo en casa con sus padres en el Bronx, de Diane Arbus,
mi fotgrafa preferida. Intento conectarme a internet. Mierda! La pgina
web solicitada no est disponible sin conexin. Haga clic en Conectar para
ver esta pgina. Miro por la ventana.

Necesito buscarme, encontrarme en el google. Soy Mariano Infante. Hace tres
semanas que no aparece nada nuevo. Intento conectarme. Mi cabeza da
vueltas. Vuelva a conectarse ms tarde. El telfono suena, miro el visor,
es Olavarra. Al, Infante, te he llamado toda la noche. Haga clic en
Conectar para ver esta pgina. Me enviars la crtica de McCarthy? Dnde
estabas? Por qu no me contestabas? Seguro dormas completamente
borracho, como siempre! Cuelgo. Haga clic en Conectar para ver esta pgina.
Abro la ventana, tomo el vaso, mi mano agarra fuerza y lo tiro sobre el
poste de luz, que seguro es el que conecta los cables a internet. Suena
como una bala apresurada, como el inicio de una pequea guerra. Del frente,
se abre la ventana del nico departamento que permanece todas las noches
encendido, mi cabeza da vueltas, se abre la ventana, y no era una vieja
romanticona, es un anciano, que me mira asustado, y me grita que soy un
imbcil, que si tengo algn problema de personalidad.

** Claudia Apablaza
   clauapabla@yahoo.es
   Escritora chilena (1978). Estudi psicologa y magster en Teora
   Literaria en la Universidad de Chile (http://www.uchile.cl). Hizo
   estudios de Escritura Creativa en la Universidad Autnoma de Barcelona
   (UAB, http://www.uab.es) y en el Ateneo Barcelons
   (http://www.ateneubcn.org). Ha publicado el libro de relatos Autoformato
   (Lom Ediciones, http://www.lom.cl, 2006). Ha obtenido el primer lugar en
   el Concurso de Cuentos del Mundo Rural (2003), primer lugar en el
   Concurso Filando Cuentos de Mujer (Asturias, Espaa, 2004) y primer
   lugar en el Concurso de Cuentos de la Revista Paula (2005), entre otros.
   Ha publicado en las antologas Que el libro sea la llave (Asterin,
   Chile, 2004), Lenguas: Dieciocho jvenes cuentistas chilenos (J.C. Sez
   Editor, Chile, 2005), Mi nombre en el Google y otros cuentos (Alfaguara,
   Chile, 2005) y Pozo (Lanzallamas, Chile, 2006), as como en las revistas
   Bilis, Los Noveles y Lanzallamas, entre otras. En 2006 obtuvo la beca
   que otorga el Ministerio de Cultura de Chile para realizar estudios en
   el extranjero. Reside en Barcelona y colabora en Literaturas.com.



=== 7 textos inditos      Enio Escauriza =================================

                                                                      *** I

                                          Me queda grande la palabra hambre
                             mi barriga es casa en tiempo de comida quemada
             soy un sitio cerrado que se restriega en contra de las papilas
         la verdad es que los solos siempre buscamos donde comer, te busco,
                                  te busco y hace tiempo oigo a los Beatles
                       mi pie titila siguiendo algn ritmo de sabana grande
                    veo caminar a una gran hamburguesa y suena el Regueton,
                              me culpo, suelo culparme despus de las diez,
         tengo una dieta estricta de romper la dieta: tus secuaces duermen.



                                           *** II A ella que an tiene 17

                                               Mi ombligo guarda testimonio
                                            batallas de pelusas y almohadas
                                               pesadillas de miles de camas
                                                 peluches que tir al suelo
                                             regalos de novios de naftalina
                                                   y no me volv ms fuerte
                              apenas aprend a ver ms debajo de mi corazn
                        cerca de la cintura siempre una cueva, un recuerdo.



                                                                    *** III

                                         Me gusta quebrar alas de mariposas
                        prender mi IPOD y hacer que escucho lo irrefrenable
                                       digo quemar las alas de los bachacos
                                       digo brincar encima de las liblulas
                         me gusta destruir esas pequeas cosas irreparables
                                                   digo te amo y me escondo
                                            dejo cartas de amor en el metro
                                    voy a los suburbios y grito tengan fe
                                          veo a Paul Newman como un Mesas,
        veo al Mesas, soy el enviado, nac en la poca privilegiada de los
                                                                  [setenta.



                                                                     *** IV

 Busco entre unas cajas las tortas que dej de hacer mi abuela los domingos
                     sigo siendo el que corra escapado a las arepas dulces
                               lejos del bullicio de la esquina de la gorda
                                       soy un guaral de cosas que se fueron
                                            trompo vano de telfono pblico
                           que sirve y que no sirve segn sea la emergencia
                                          santo moto taxi que salta la cola
                                     perd el miedo al peso de la costumbre
                               ya no guardo papeles escritos con mi suerte.



                                                                      *** V

                                              Esta noche suenan los ratones
                                            detrs del closet arman un nido
                                   ellos sobreviven y cuando mueren chillan
                         sus casas son una procesin de edificios invadidos
                                               esta noche escarban la pared
                                    se aplastan y pasan debajo de la puerta
                                   parecen fantasmas enanos buscando comida
                            se meten en las casas y se agarran sus esquinas
                                                hasta que caen en la trampa
                                                     y otra casa ms grande
                                       la gran barriga de dios los engulle.



                                                                     *** VI

                                                           Compil sus ojos
                                        como textos inditos de las maanas
               he visto princesas pintando paraguas a la orilla de la playa
                                y a ella que no habl cuando estuvo el caf
                                      la recuerdo corriendo con su camarita
                          buscando el tema de la noche y copiando estrellas
                         compona Joropo Oriental y deslumbraba a Beethoven
                                    saba que el pescado era secreto de sal
                                      nunca una palabra para decirla a ella
                                      su bata china y su acento de corocora
                             poda frenar la arena cuando iba a levantarse.



                                                                    *** VII

                                            Fui a los matine y bail salsa
                                   confieso que las canchas y las minitecas
                           hicieron ese dao terco de escaparme sin permiso
                            llegu tarde a hurgar las ollas y otros tesoros
                          y siempre me gust cazar lo fro y lo recalentado
                                   no tuve buenos hbitos y dorm en litera
                                      de all quizs el miedo a las alturas
                                      de all quizs el tiempo imperdonable
                         en que fui un brazo sellado un bailarn don nadie.

** Enio Escauriza
   enioescauriza@yahoo.com
   Msico y escritor venezolano (La Guaira, 1974). Tesista en la licencia
   de sociologa. Autor de De julio a septiembre (Editorial La Espada
   Rota), ganador del premio Alfredo Chacn de la Escuela de Sociologa de
   la Universidad Central de Venezuela.



=== Demasiado perfecta      Carlos Wilfredo Trejo =========================

Lo primero que hace Laura es quitarse el disfraz de bailarina y tirarse
sobre m. Me restriega sus pequeas tetas en la cara, su sexo en la
entrepierna, las uas en la espalda. Su cabello negro, su piel morena.
Apenas puedo respirar. Y ella empuja y empuja, pidindome que la llame
puta. Laura no es nada mo, pero se ha convertido en el centro de mi
universo.

Laura tiene 19. Yo estoy casado, pero ella no lo sabe.

Me cas con la que haba sido mi novia durante casi diez aos. Le compr
una casa y ella me dio dos hijos. Luego compramos un perro. Ella plancha
mis corbatas y mis calcetines, me corta el cabello y me alcanza la toalla
cuando salgo del bao. Buena mujer. Hasta cenamos con sus padres los fines
de semana.

Cuando colocas explosivos en el lugar adecuado y los activas en el orden
correcto, se puede volar un edificio gastando muy poco. BUM. Una explosin
controlada. De la misma forma entr Laura en mi vida.

El da que cumpl los 39, mientras tomaba un vodka tonic en un bar de
quinta al que me haban llevado mis amigos, mientras miraba a las meseras
caminar de aqu para all con sus faldas pequeas y escuchaba msica vieja,
fumando un cigarrillo sin filtro, mientras me daba cuenta de que no tena
problemas econmicos y mis amigos platicaban sus historias, me di cuenta de
que no quera cumplir 40 sin haberme acostado con una jovencita.

Laura...

Laura haba salido en el interior de una revista para quinceaeras,
modelando pantalones de mezclilla, haca unos meses. Eran apenas tres
pginas en una publicacin oscura, pero suficientes como para convertirla
en una devoradora de adulaciones.

La mir por primera vez una tarde de noviembre, bajo el fuego de un viejo
edificio en llamas, y supe que sera ma.

Despus de aquella noche con mis amigos, comenc a mirar a las secretarias
y las becarias, a las visitantes y las amigas, a las esposas y clientas.
Caminaba por las construcciones donde trabajo, con mis botas de vaquero,
dejando por todas partes mi aroma a Vetiver. Pero ninguna de ellas me
pareca lo suficientemente atractiva, o lo suficientemente joven, o lo
suficientemente delgada como para arriesgarlo todo. Pronto me convenc de
que en ese lugar no iba a encontrar nada.

Mi esposa me preparaba el desayuno, me guardaba sandwiches en el
portafolio, me echaba un yogurt, me anudaba la corbata. Me daba un beso
antes de subirme al auto para llevar a los nios a la escuela. Buena mujer.
Tal vez demasiado para m.

En una ocasin, Laura se puso a cantar mientras bailaba sobre una silla a
la mitad de un centro comercial. Se rea y daba vueltas agarrndose la
falda. Se paraba de puntitas y me mandaba besos. Yo me tapaba el rostro y
la miraba de cuando en cuando, rindome. Ella me haca sentir joven. Me
haca volver en el tiempo.

La llevaba a los hoteles ms bonitos, a los que tuvieran espejo en el techo
y jacuzzi. A ella le gustaban las burbujas y tomar ron con cola. Le
gustaban mis cigarros sin filtro. Le gustaba rasurarme sentada sobre mis
piernas. A m me gusta su vulva depilada y sus tetas pequeas.

Te vas a casar conmigo?, deca.

No lo creo, le contestaba. Y ella haca como que se enojaba.

No vimos las mismas caricaturas, ni lemos los mismos comics, ni escuchamos
la misma msica, ni seguimos las mismas modas, ni vestimos ropa parecida.
No tenemos los mismos sueos. No vimos los mismos programas en la tele. Lo
que a m me gusta, para ella es historia. Lo que a ella le gusta, para m
es cosa de nios. No somos iguales. Slo nos parecemos en la cama, mientras
nos revolcamos como animales, mientras ella se convierte en lobo y yo en la
presa, y eso es lo que al fin y al cabo importa.

Laura tiene un Pointer rojo que yo le regal.

Hay hombres que salen con las amigas de sus hermanas, o con las novias de
sus hijos, pero yo no. No me fui a meter a una disco o un bar, mucho menos
a un restaurante o un gimnasio. Todo eso es fcil, prefabricado. Como cazar
un len en un zoolgico. Quera una chica como las que vea en la calle;
desconocida y hermosa. Quera comenzar de la nada para luego perderme en el
fuego y elevarme al cielo, como un fnix.

Laura...

Todas las noches duermo del lado izquierdo de la cama. Leo unas cuantas
pginas de algn libro y apago la luz antes de dormir. Mi esposa prefiere
mirar telenovelas.

Antes de ir a la habitacin checo que los nios estn tapados, que se hayan
lavado los dientes y puesto el pijama. Miro que no haya mensajes de
urgencia en mi Nextel y me digo que el da ha terminado. Me doy una palmada
en la espalda. Sueo con Laura.

La conoc la tarde que se incendiaba un gran edificio azul lleno de
vidrios. Me detuve para mirar de cerca lo que estaba pasando, y mirar a los
bomberos con sus rostros llenos de tizne intentando detener el infierno. Me
detuve y me quit el saco. Junto a la lnea de contencin estaba Laura, con
el cabello lleno de ceniza.

Siempre he imaginado que el da del juicio todo se ver as, dijo ella
sin mirarme.

Yo nunca haba visto un incendio.

Nos quedamos hasta que no hubo ms fuego, luego le di mi tarjeta y le dije
que me llamara si algn da se senta sola. Laura llam al da siguiente.

Se haba escapado de su casa el da que su padre se cans de sus llegadas
tarde, de sus berrinches. Le dijo que ah se respetaba un horario, que esa
era una casa decente. Y ella se fue a vivir con una de sus amigas que le
consigui trabajo como edecn. A Laura le gustaba la fiesta.

La siguiente ocasin que la vi, ella vesta de negro. Me dijo que vena de
trabajar. Apenas y si mencion algo sobre m. Le dije que bamos a cenar
juntos y despus, si quera, nos iramos a bailar. Ella dijo que s y subi
al auto. Cenamos pizza y bailamos en el Buldog.

La primera noche que pasamos juntos, ella vena de la escuela; calcetas a
la rodilla y camisa marinera. Salimos a carretera y luego nos metimos a un
hotel-garage. Cerramos las cortinas y subimos a la habitacin. Ella me dijo
que no traa ropa interior. Me dijo que le gustaba que la llamaran puta
mientras la penetraban. Me dijo que me quitara los pantalones.

Es enorme!, dijo. Me vas a partir en dos, beb.

Mentirosa, le dije.

Deberas quererte un poco ms.

Haca mucho que no lo haca tres veces en una sola noche. Honestamente, me
sent culpable.

Cuando eres joven, quieres cantidad. Lo haces una vez tras otra, como
animal. Cuando te vas haciendo grande y llega la rutina, suples la cantidad
con la calidad. Pero cuando se junta la fuerza con la experiencia, la
mezcla puede partir al universo en dos. Laura lo haca posible. Laura
sacaba lo mejor de m.

Al da siguiente me compr un par de zapatos, me cort el cabello y llegu
a la oficina con ganas de trabajar. Ests irreconocible, me dijeron.
Pasa la receta, fue otra de las cosas. Mi secretaria fue la nica que dio
en el clavo; Usted tiene una aventura, me dijo, y yo le sonre.

Al da siguiente, Laura volvi a llamar a mi Nextel.

En casa, mi esposa pareca como un rbol en medio del desierto. Su cabello
quebrado, su piel plida, sus ojos cansados. Levantndose temprano para
prepararme el desayuno, para vestir a los nios, para besarme antes de ir a
la oficina.

Caminaba por las construcciones que deba supervisar con mi aire de
iluminado, algo parecido a un maestro zen, como budista en las calles del
Tibet. Quera gritarle a todos que estaba feliz. Nada poda hacerme enojar.
El mundo haba cambiado. Era un maestro zen, un Hare Krishna.

De Laura me gustaban sus senos pequeos, sus piernas bien torneadas, sus
nalgas redondas. Me gustaba su cabello lacio, su boca, sus hombros
estrechos. Me gustaba escucharla gritar mi nombre. Me gustaba quedarme
dormido en sus brazos despus de terminar.

Las dos cosas que ms le gustaban a Laura eran las noches de fiesta y la
ropa de diseador. Plstica. Nia televisin. Mueca de catlogo del
Palacio. A m slo me gustaba mirarla desnuda, tocar su cuerpo suave y
firme, apretarla ligeramente, morderle las nalgas.

Una noche, mientras miraba la tele y tomaba un vaso de leche, cuando los
nios ya se haban ido a la cama y ya estaba a punto de irme a descansar,
mi esposa dijo:

Qu pasa?.

Nada.

Has estado muy raro ltimamente.

No. No tengo nada.

Y hubo silencio.

Esta historia ya la conozco. Me lo hiciste hace muchos aos, cuando ramos
novios. No quiero que vuelva a pasar.

La mir de la forma ms seria posible.

No quiero que vuelva a suceder.

No pasa nada. Ests alucinando, dije.

Slo recuerda que te amo, y tambin los nios.

Luego, con los brazos cruzados, mi esposa abandon la sala, dejndome con
todos esos pensamientos dando vueltas por mi cabeza. No pude seguir viendo
la tele.

Maldicin.

Al da siguiente me levant muy temprano, me ba y me perfum, tom las
llaves de mi Audi y sal a la calle. No bes a mi esposa ni me desped de
los nios. Manej el auto durante una hora, dando vueltas por la ciudad, y
luego me deshice de l. Ya no lo quera. Lo vend y me compr un jeep color
amarillo al que le puse una cola de zorro en la antena. A Laura le compr
un Pointer rojo.

La llev a cenar a La Garufa, nos remos un rato y luego le di las llaves
del auto. Ella brinc sobre m y me abraz, gritando de alegra. Me bes.
Y qu quieres a cambio, beb?, dijo ella con su voz de nia tonta.

Luego te digo, contest.

De vuelta en el hotel, Laura se quit el disfraz de bailarina y se tir
sobre m. Ol su cabello negro, su piel morena. Y comenz a restregarme sus
pequeas tetas en la cara, su sexo en la entrepierna, las uas en la
espalda. Yo apenas poda respirar. Y ella empujaba y empujaba, pidindome
que la llamara puta. Laura era el centro de mi universo, pero la detuve.

Tenemos que dejar de vernos, le dije.

Qu?.

Eso es lo que te pido a cambio. Quiero que dejemos de vernos.

No puedes hablar en serio.

Pues no me estoy riendo.

Ya no me quieres?, dijo.

Y no le contest.

Laura se puso de pie, levant el disfraz de bailarina, me mir un momento.
Le temblaban los labios. Se qued de pie delante de m, sin decir nada,
casi un minuto. Yo me arreglaba la camisa y me limpiaba sus besos de la
cara.

Laura...

El auto es tuyo. Considralo un pago por toda la felicidad que me has dado,
le dije. S que sabas que lo nuestro no iba a funcionar. Son veinte aos.

Te doy vergenza?.

Nada de eso, dije.

Y pens en mi esposa.

Sin decir ms, Laura dio media vuelta y sali de la habitacin. SLAM. Y mi
corazn se desgaj como el papel tapiz de una casa vieja.

A los dos das la volv a ver en un centro comercial. Ella iba de la mano
de uno de esos jovencitos que se visten con pantalones apretados y
muequeras con incrustaciones de metal. Los dos se besaban con furia. l le
agarraba las nalgas con fuerza, jalndola hacia s. Nia televisin. Mueca
de catlogo del Palacio. Por suerte, Laura nunca me vio. Y yo me fui con
las manos en los bolsillos.

Esa noche, cuando llegu a casa, cansado, bes a mis hijos y luego a mi
mujer. Dorman. Me puse el pijama y me met bajo las sbanas, escuchando su
respiracin.

Con la luz de la luna entrando por las cortinas, y los dedos cruzados sobre
el pecho, record que la prxima semana era mi cumpleaos.

** Carlos Wilfredo Trejo
   sol32_99@yahoo.com
   Escritor mexicano (Mxico, D.F., 1977). Trabaja como encargado de
   compras en una compaa fotogrfica. Su obra permanece indita.



=== Poemas      Miguel Aguado Miguel ======================================

*** La soledad presa

Dio dos pasos al frente. Se detuvo.
Demasiado pequeo el calabozo.
Chirri la puerta el ltimo sollozo.
Sola se vio. Su llanto ella retuvo.

Por la ventana nada se vea,
la luz externa dentro se filtraba,
el clido sol, slo se auguraba;
el claro distingua noche y da.

Deambulan sus ojos por el muro,
su figura se aprecia pensativa,
ambos soles cerr, traga saliva,
de sus pupilas rueda joyel puro.

Se levanta. Un paseo da nerviosa.
Se para. Sigue andando. Se detiene.
Atenta escucha, su hlito contiene.
Defraudada camina lacrimosa.

En el catre se sienta; hondo respira,
resuella, asoma el llanto. Manantiales
afloran gemas. Lcidos cristales
limpian su corazn mientras suspira.

Las lgrimas lavaron su alma plcida.
Tranquila se alza, mira la ventana,
cielo azul, nube blanca ve lejana;
slo un trozo de cielo. Visin cida.

A su celda regresa. Mas pasea,
trajina. La litera es su remanso.
Se levanta, se tumba, halla descanso.
Aburrida bosteza, balbucea.

Cay la noche triste, despiadada;
de soledad el ansia se acenta,
cierra sus ojos, sola contina,
duerme, suea, se siente desolada.

Se mezclan la acidez y la amargura,
aparece con rostro atribulado;
el da en la pared queda marcado,
escrito y confirmado en la clausura.

Pasan das y pasan las semanas,
gana a la soledad por compaera,
ambas juntas soportan la collera,
las jornadas disfrutan como hermanas.

Amanece. Distinto da llega.
Mismas luz, claridad, monotona.
Vulnera la pared el nuevo da.
Idntico trajn. La misma brega.

Tumbada sobre el catre absorta mira
el cielo azul, la nube fricativa.
Su memoria el roco agita, aviva.
Se levanta furiosa. Brama ira.

Ligera marcha, rpido camina,
fuerte pisa, potente ella vocea,
vibra el suelo, paredes tambalea,
su mal humor estalla, se amotina.

En el centro del cuarto mira arriba,
se acerca a la ventana veloz, mira,
la golondrina vuela, raudo vira,
de su campo la pierde, fugitiva.

Cuando salga tendr mi libertad,
como t cambiar de territorios,
las noches mudar de dormitorios,
la amistad gozar con lealtad.

Posse un pajarillo en la ventana,
en su pico portaba una ramita.
Se fue. Vuelve. Repite su visita.
En construir su nidal vivaz se afana.

La mujer cada da el nido observa,
a diario al ave acecha. A su hogar huye.
Por engerar la hembra se recluye,
ni se enfada, ni enoja, ni se enerva.

Cinco pollitos duermen. Llega el padre.
Sobre pescuezos rgidos, que aguantan,
descomunales bocas se levantan.
Impacientes no esperan a la madre.

Vaco el nido un da apareci.
Lo esperaba, lo siente y ms le duele.
La fuga a desconsuelo intuyo huele.
Soledad creci. Ms sola qued.

Siempre por soledad en compaa,
qu agradable sentirse en su presencia,
cuando las dems brillan por su ausencia!
Si la tristeza re, da alegra.

Cielos azules, nubes caprichosas,
aves de vuelos largos, emigrantes,
aire con libertad hendis, errantes,
esclavas sois de leyes imperiosas.

De libertad privada, libre soy.
En este espacio, cuanto quiero hago,
por el exterior vago, en l divago.
Pero en realidad, gravada estoy.

Media maana. Alguien me visita.
La puerta se abre, nadie la condena.
Eres libre. Cumpliste ya tu pena.
En par el cielo se abre al eremita.

Tristes son las alegres castauelas,
del villancico su leticia es poca;
renacer a la vida, al fin, me toca.
Correr libre podr con las gacelas.

Alcanzo la ciudad. Hay muchas gentes.
Todos preocupados van con prisas,
perdidas las miradas, sin sonrisas,
pasean su presencia, estando ausentes.

De almas rodeada sola me hallo.
Las personas me empujan, todas callan,
apresuradas marchan, se amurallan.
No me gusta el ambiente. Presto estallo.

Donde ests, soledad?, mi compaera!
All te abandon, triste figura.
Quin recobrar pudiera tu ternura!
La soledad es ms sola aqu fuera.

Noche. La claridad no se atena,
la paz de las tinieblas nunca llega,
me encuentro toda sola, sin colega.
Amiga!, mi destierro se acenta.

Triste, la oscuridad ver de la noche,
triste, la claridad no ver del da,
amargura no haberte, amiga ma!
Maana a verte ir. Tomar el coche.

Maana! La encontraron solitaria.
Su coche, la oquedad de un viejo roble.
Tuvo su amiga lealtad muy noble.
Sola con Soledad!, una plegaria.



*** Nuevo soneto

Slabas once, los versos contienen
mtrica brbara, rima perfecta,
sexta el acento cadencia detecta,
Cuarta y octava, buen ritmo retienen.

Rimas combinan, estrofas se obtienen,
mezclan estrofas, poema proyecta,
surgen sonetos, balada selecta.
Todos de Italia conocen provienen.

Gusta en la corte, Petrarca lo exporta,
Llegan Boscn y Marqus Santillana,
todos lo estudian, su mtrica importa.

Gaita gallega olvidada temprana,
prima y la cuarta con sptima portan
tildes que dan la cadencia lozana.



*** Soneto en gaita gallega

Versos catorce contiene el soneto,
slabas once con dedos contadas,
tilde acenta las sextas forzadas.
Fcil nos es contemplar su esqueleto.

Dos serventesios, mejor si cuarteto;
rimas, perfecta o total, abrazadas,
tiento, elegancia al mostrar bien hiladas
frases, ideas, proyecto completo.

Siguen tercetos con rima distinta,
mezclan abrazos, cadenas a gusto,
vierten las musas regueros de tinta.

Halla al final un remate robusto,
sea el adorno que envuelve con cinta,
tajo, razn, reflexin, tiempo justo.

Del soneto me asusto.
Claras ideas haber es preciso,
frases; concepto desnudo y conciso.



*** Juventud

      Zejel

      Tiene su mayor virtud
      la nia en su juventud.

Audaz la nia traviesa
se esconde bajo la mesa,
all permanece presa
simulando esclavitud.
Tiene su mayor virtud
la nia en su juventud.

Por doquier la nia bulle,
si para, presto rebulle,
por jugar come y engulle
todo hace con prontitud.
Tiene su mayor virtud
la nia en su juventud.

Imposible estarse quieta
se mueve como un atleta,
jacarandosa silueta
se mueve con inquietud.
Tiene su mayor virtud
la nia en su juventud.

La muchacha evoluciona,
su feminismo eclosiona,
se convierte en una dona,
deleita su plenitud.
Tiene su mayor virtud
la nia en su juventud.



*** Dcimas

La veleta gira al viento,
en el aire garabatos
graba. Son signos baratos.
Segn pongas el acento
aparecern relatos,
aventuras de piratas,
novelas en separatas.
Disfrutars las comedias,
te excitarn las tragedias,
cursars obras novatas.

Se usan palabras agudas
para batallas campales,
tambin combates navales,
rivalidades saudas,
lides y rias triviales.
Por un trocito de tierra
hombres declaran la guerra.
Lejano truena el can;
las tropas marchan al son,
el futuro les aterra.

Recurre a palabras llanas:
escribirs poesa
preada de fantasa,
te runrunearn nanas
rebosantes de alegra.
Su lectura sern mantos
plenos de tropos y encantos.
Nos alzarn de este suelo,
remontando al tercer cielo,
y unirs tus propios cantos.

Si gastas voces esdrjulas,
lenguaje de serafines,
perdido entre los jardines
andars buscando brjulas
que te orienten a tus fines.
Las palabras cual pinceles
pintarn escenas fieles,
narrarn la realidad
con spera claridad
mezclando mieles e hieles.



*** La jardinera

      Cada da cuando bajo
      encuentro a una jardinera
      que cumple con su trabajo
      regando con la manguera

      Madrigal

Ayer, cuando marchaste,
con sus ojos las flores te siguieron,
de sus labios mil besos desprendieron
agradeciendo cunto les regaste.
Con las brisas jugando,
bailando al son del viento,
al peatn la vista deleitando,
sus corolas luciendo, dando aliento
tapizaron el da.
Olor, color, frescura,
paz, dicha y alegra
disemin, mujer, tu rociadura.



*** Epitafio

Nada traje a este mundo,
nada pienso llevarme,
sola mi piel ya sobra
para amortajarme.



*** Epitafio

Si en lugar de irme, me sacan,
si incapaz de andar, me llevan,
si mis virtudes destacan...
Gusanos en m se ceban.



*** El romance

El romancero es el verso
que brota del pueblo llano,
expresa nobles sentires
con corazn en la mano.
Usa vocablos corrientes,
no utiliza el diccionario.
Lo canta alegre el patn
al empotrar el arado,
lo canturrea el labriego
que va delante del carro,
lo entona la espigadora
por rastrojos asolados.
En verano gusto da
or el cante lejano
que a nuestros odos llega
con alegre desparpajo,
o nostlgico recuerda,
con acento desgarrado,
las penas y desamores
de las familias del campo.
La zagala que a sus vacas
apacenta por los prados,
aburrida ayer cantaba
cuando llegaba el ocaso.
Al sol hoy canta, y anima
a acostarse ms temprano;
encontr amor, y la espera
tras recoger el ganado.
La muchacha alegre afina
soleares y fandangos.
En la copla viaja su alma,
cruza montes y barrancos,
el valle entero se inunda
de aleluyas y entusiasmo.
Joviales las vacas mugen
mientras sacuden su rabo.
De alegras y contentos
colman las flores el campo.
Hoy en la iglesia repican
las campanas con agrado,
a la parroquia congregan
y dems del vecindario.
La zagala de este pueblo,
con un vecino del campo
se unirn en matrimonio,
oficiar el seor prroco.

** Miguel Aguado Miguel
   m_aguado2000@yahoo.es
   Escritor espaol (Estepar, Burgos, 1934). Su obra permanece
   mayoritariamente indita.



=== Metforas financieras      Marcela Adaros Rojas =======================

Lord Byron no haba muerto.

De alguna extraa manera sobrevivi a las fiebres y a las sanguijuelas de
su mdico personal, conservando sus mejillas frescas y la ardiente mirada
de libertino. El fenmeno no tena explicacin cientfica, pero s el mismo
olor a inmortalidad que despidieron para siempre Homero, Dante y Rimbaud.

Para l en particular la situacin era un despropsito, porque todo poeta
romntico busc morir en la plenitud de la vida, dejando los ms bellos
despojos, en un evento entre heroico y trgico, y ojal, levitando de
fiebre en el sucio camastro de una marisma griega.

Pero as se haban dado las cosas, y las paradojas del tiempo nunca fueron
problema para Byron.

El Sexto Lord era el mismo de siempre, pero vistiendo un moderno abrigo de
corte impecable, confeccionado a mano por un oscuro sastre virtuoso de la
calle Romn Daz, camisa blanca, corbata de seda y el ambo gris resaltando
el azul intenso de sus ojos y sus hambrientos y gordezuelos labios rojos.

Portaba un maletn de cuero Genuine Leather y trabajaba freelance en la
empresa ms importante de un pas exportador de metal rojo cerca de Las
Antpodas y casi esquina Finis Terrae, al cual lleg casualmente, en busca
de selvas umbras, alfombradas de hojas hmedas, todas fragantes en su
dulzona y vegetal podredumbre, con el nico objeto de caminar por ellas
sintiendo cmo se trizan las horas.

Siempre le gustaron los lugares exticos, sobre todo ahora y en la hora en
que esa viscosa sensacin de aburrimiento con su amante de turno lo
dominaba, entonces tomaba sus brtulos y enfilaba con ese airecillo bizarro
rumbo a Venecia mi alma, a probar otras libertades y otros amores, hombres,
mujeres, nada importaba a su solitario apetito depredador. El Sexto Lord
era omnvoro.

Ahora no vea canales ni los rostros satinados, graciosamente perversos y
enmascarados, de sus amigos y amores; pero, s un hato de edificios grises
bordados a orillas de un ro turbio, puestos all por un diseador
trasnochado, y ms gente, annimos peces verdes, navegando como barcas al
garete en medio de un vaho denso, gris, asmtico.

Por razones desconocidas Byron se haba aproximado a la Empresa y al rea
de mercado a futuro, pero, la verdad era que l no entenda nada de
negocios, estaba recin arribando y fue llevado en vilo directo al
nombramiento.

Haba visto cosas ms extraas en su vida. Era, en efecto, el sexto Lord
Byron y haba estudiado en Cambridge, y con flemtico asombro de su parte,
su nobleza y formacin acadmica fue asumido en La Empresa como un
impresionante postgrado obtenido en Londres.

Todo termin por definirse cuando la psicloga que lo entrevist estim
sobresalientes los resultados en las reas de creatividad y liderazgo, sin
mencionar el test de Rorschard, porque all el resultado fue simplemente
apabullante.

As fue como, sin querer, como siempre le ocurra, la fortuna dio el
capricho de convertirlo en un ejecutivo estrella de la Empresa del Metal
Rojo cuando contaba apenas 36 aos.

Aprendi rpido a usar el PC, se pareca tanto al piano; era buen
observador y magnfico lector, en consecuencia aprendi pronto todo lo que
necesitaba saber y una vez sentado frente al escritorio, sin dudar un
momento, hizo lo nico que saba hacer, adems de seducir, por cierto:
metforas, en las que el metal rojo operaba en denotacin y la categora de
tiempo como elemento ausente e interpretado.

Este apasionante juego potico produca abundantes ingresos a la Empresa,
cifras que en su irresponsable memoria gentica, dilapidadora de fortunas,
no tenan especial significado y s tenan un valor relativo titilando en
la pantalla del computador, por lo tanto jugaba a escamotearlas del sistema
como el esplndido mago que era.

Nobleza obliga.

S. El dinero era arte puro en su computador. Record sus tiempos de
privaciones y fortunas agotadas y no puedo menos que sonrer. La vida era
otra vez un elegante fandango.

Era un pasajero frecuente, todo un cliente Premium de British Airways, y su
vida, una sofisticada aventura, sin embargo se cuid mucho de ser promiscuo
esta vez; la Plaga del Siglo lo aterraba, de modo que slo amaba a una
mujer, y sus mongamos encuentros amorosos lo suman en una desconocida
satisfaccin.

Cuando regres de su ltimo viaje a Londres, en que se divirti a mares
buscando rastros de su vida licenciosa en Picadilly, pudo notar que
finalmente haba estallado la bomba.

Siempre le gust la notoriedad, pero, a decir verdad, esto era demasiado,
incluso para l.

Ocurri que apenas puso un pie en la losa fue detenido por la polica y
poco despus se informara de un asunto en extremo grave: haba causado una
millonaria deuda a la Empresa del Metal Rojo.

Su rostro apareci en la prensa, con los ojos hechiceros cubiertos por sus
gafas obscuras de lnea italiana. Pareca un prncipe exiliado, la
vulgaridad no lo rozaba.

Investigaron su vida privada; intervinieron sus cuentas bancarias;
interrogaron sin miramientos a su dulce amiga criolla, mientras miraban con
sospecha el solitario brillante engastado en la piel de su dedo.

Su abogado le rogaba al borde del llanto que se declarara culpable y
confesara dnde ocultaba los millones de dlares, pero l guard un
inmortal silencio. En consecuencia, tuvo que ingresar a la exclusiva crcel
destinada a los cada vez ms frecuentes miembros de la Cofrada de la
Economa Liberal de Mercado, acusados de delitos econmicos, mientras el
abogado iniciaba frenticamente nuevos trmites.

Le fue otorgada la libertad bajo fianza mientras se nombraba un Ministro en
Visita y as fue como Byron abandon una tarde el anexo, eludiendo a duras
penas el muro de reporteros grficos que disparaban el flash a su semblante
plido y atormentado.

El automvil que lo trasladaba se perdi rpidamente en una nube de smog,
seguido de cerca por un centenar de obstinados reporteros.

Byron contempl impertrrito las calles sombras por la ventana del
Mercedes cromado, con todo, no lograba entender por qu esa ciudad
disparatada le recordaba a Londres en invierno. Deba ser la bruma y, con
una punzada de nostalgia, record que en esa poca sola trasladarse a
alguna soleada villa alquilada en las cercanas de Roma.

Al da siguiente en la prensa palpitaba la ms increble noticia:
simplemente Byron se haba esfumado.

Los aeropuertos, carreteras y pasos fronterizos haban sido cuidadosamente
peinados y nada, pareca habrselo tragado la tierra.

Los reporteros declararon perplejos que seguan de cerca su automvil
disparado a toda velocidad y que de pronto, nada, sencillamente lo
perdieron de vista entre una nube de smog.

Ms tarde se sabra que su ex secretaria privada encontr una esplndida
rosa roja sobre el teclado en que Byron construyera sus ms elevadas
metforas financieras y, en la pantalla, suspendida sobre una hoja de
texto, slo haba una solitaria lnea.

La poesa no se entiende con los nmeros. Au revoir.

** Marcela Adaros Rojas
   marcelaadaros@gmail.com
   Escritora chilena (Coquimbo, 1963). Profesora de estado en castellano y
   filosofa y doctora en ciencias de la educacin. Acadmica de tres
   universidades de la ciudad de La Serena. Mantiene un blog en
   http://www.atinachile.cl/blog/u33774.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Amargo precio del poema,
las nueve slabas del verso;
una de ms o una de menos
lo alzan al aire o lo condenan.
Somos el ajedrez de un ro,
el naipe siempre entre dos lumbres;
caen las caras y las cruces
a cada curva del camino.
Cae en el verso la palabra,
en el recuerdo llueve el llanto,
cae la noche, cae el pjaro,
todo es cada amortiguada.
Oh libertad de no ser libre,
golpe de dados que desata
la sigilosa telaraa
de encrucijadas y deslindes!
Como tu boca a la manzana,
como mis manos a tus senos,
ir la mariposa al fuego
para danzar su ltima danza.

      Julio Cortzar. En: Salvo el crepsculo (1985).



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