
	 ~~~~~~~~~~~~~~~	    Ao XII	Cagua, Venezuela     N 182
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	   ~~~~~~~~~~~			   LETRALIA, Tierra de Letras
	   ~~~~~~~~~~~			    http://www.letralia.com
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	   ~~~~~~~~~~~			       3 de marzo de 2008
	   ~~~~~~~~~~~
	   ~~~~~~~~~~~			 LETRALIA, Tierra de Letras, es
	   ~~~~~~~~~~~			  la revista de los escritores
	   ~~~~~~~~~~~			 hispanoamericanos en Internet.
	   ~~~~~~~~~~~			   Usted puede enviarnos sus
	   ~~~~~~~~~~~			comentarios, crticas o material
	   ~~~~~~~~~~~			 literario a info@letralia.com
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	   ~~~~~~~~~~~	      ~~~	  JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
	   ~~~~~~~~~~~	     ~~~~	  Depsito Legal: pp199602AR26
	   ~~~~~~~~~~~	    ~~~~~		ISSN: 1856-7983
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=== Sumario ===============================================================
							 |
Desde el jardn, Jorge Gmez Jimnez.                  | Editorial
                                                         |
Sci-fi, fantasa y terror para los ms jvenes. /        | Breves
Dobles. / Oficio de traductores. / Junot Daz en         |
Venezuela. / Teatro antitaurino. / Mujeres en marzo. /   |
Actores bajitos. / Teora y prctica del relato breve. / |
Recital en Canad. / Letras niponas. / Salvador de la    |
pantalla al papel. / La noria de Surez Trnor. /        |
Publicando en Cayey.                                     |
                                                         |
Falleci la intelectual colombiana Aurora Arciniegas. /  | Noticias
Imprenta Regional de Aragua presenta Calendario 2008 y   |
tres libros. / Vida del poeta Marcos Ana ser tema de    |
una pelcula de Almodvar. / Venezuela construir        |
biblioteca dedicada a las etnias indgenas. / Fallece el |
investigador espaol ngel Raimundo Fernndez. /         |
Director de la Biblioteca Nacional de Per recibe        |
doctorado honorfico. / Hallan en Espaa manuscrito      |
original de Garca Lorca. / Presentan en Madrid las      |
obras completas de Leopoldo Panero. / Estrenada en       |
Madrid la versin teatral de 2666, de Roberto Bolao. /  |
Nancy Morejn ser traducida al gallego. / Abiertas las  |
inscripciones para recorrer la senda de Miguel           |
Hernndez. / Biblioteca Vasconcelos presenta riesgos     |
estructurales. / Falleci el escritor y crtico cataln  |
Josep Palau i Fabre. / Muere a los 104 aos Isolina      |
Barraza, amiga de Gabriela Mistral. / Biblioteca de Odn |
Betanzos Palacios sera trasladada a Rociana. / El       |
cubano Antonio Orlando Rodrguez obtiene el premio       |
Alfaguara. / Ms de cuatro mil nios jugarn con poesa  |
en la casa de Garca Lorca. / Nieta de Juan Gelman pidi |
reabrir el caso de su madre. / Octavio Paz ser          |
homenajeado por el Senado y la Asamblea Legislativa. /   |
Fundacin Juan Rulfo niega que haya acuerdo con          |
FIL-Guadalajara. / Cantar de Mo Cid traducido al        |
hebreo. / Realizarn encuentro literario en Ibiza. /     |
Editoriales de sesenta pases irn a la XI Feria de      |
Santo Domingo. / Simone de Beauvoir y estudios de gnero |
sern objeto de un coloquio. / Realizarn primera Bienal |
Internacional de Poesa de Brasilia. / Bienal            |
Internacional Elas David Curiel celebrarn en Coro. / |
Acapulco ser escenario del Congreso Mundial de Poetas.  |
/ Analizarn en Lima el papel de las mujeres en la       |
independencia.                                           |
                                                         |
Babbel. / Ana Berta Lpez y El Ojo Memorioso. / Libros   | Literatura
Mnimos. / Cartas famosas de la Historia. / Blogs        | en Internet
literarios y sobre libros.                               |
                                                         |
El rapto existencial en la poesa de Hanni Ossott,     | Artculos y
Mara Cristina Solaeche. / El ojo del porngrafo, Juan | reportajes
Carlos Guardela Vsquez. / Arpilleras: retazos de       |
inocencia, Marco Aurelio Rodrguez. / Santuario de     |
sombras, de Amir Valle, Marta Farreras. / Rogelio      |
Salmona, poeta del ladrillo, Dixon Moya. / Lo          |
kafkiano, Andrs Ugueruaga. / Jaroslav Foglar: el      |
mejor escritor checo de literatura juvenil, Juan Franco |
Crespo. / El pulso acelerado de la capital, Gabriel    |
Payares Faras. / Wit writing o Las falsas actitudes    |
del agua, de Andrea Cabel, Leoncio Luque Ccota.         |
                                                         |
Alberto Hernndez, en defensa de la subversin de la     | Entrevistas
palabra: El poeta siempre ser echado de la Repblica, |
entrevista por Rafael Ortega. / Ciencia-ficcin: un      |
gnero de libertad que admite todas las tendencias.      |
Entrevista con el escritor Antonio Mora Vlez, por       |
Camilo Arias y Luis Cermeo James Can: Nuestro idioma |
se llama memoria, entrevista por John Jairo Junieles.   |
                                                         |
Sobre lo posible y lo imposible en unas ratas de        | Sala de ensayo
Bolao: Pepe el Tira como subalternidad crtica, Marcos |
Arcaya Pizarro. / Libros, arte, cultura e inquisicin   |
en Nueva Espaa, Musa Ammar Majad. / La Ciudad: la     |
edad poltica de la Filosofa, Julio Pino Miyar.        |
                                                         |
Poemas de Marisa Aragn Willner. / Fernanda Fernndez,  | Letras
te haba olvidado, Jess Enrique Santiago. / Poemas de  |
Toms de los Reyes Burgos Ariosa. / Dos textos de Jorge  |
Daniel Garca Martnez. / Poemas de Franklin Hurtado     |
Gonzlez. / La ua, rika Fernndez. / Poemas de       |
Silvina Jatn. / Rosa Abaitua Vicario, Anitzel Diaz. / |
Antes del amor, Aldo Jara. / La fundidora, Marianela |
Cabrera Pineda. / Tablas reales y otros juegos,        |
Magdalena Ferreiro. / Veinte aos no es nada, C. A.    |
Campos. / Alegora de los cuandos (extractos),         |
Magnolia Rivera. / Sauna organizacional, ngel Daz. / |
Poemas de Vctor Manuel Gamarra Goicochea. / Das de    |
playa, Martha Alicia Lombardelli.                       |
                                                         |
La tregua de los mamferos, Alexis Gmez-Rosa.         | El regreso
                                                         | del caracol
                                                         |
Buscando a Bala. / Movimientos contemporneos.           | El buzn
                                                         |
Lubio Cardozo.                                           | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
	     Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
		     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
			 http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
			  http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
			  http://www.redchilena.cl
===========================================================================
	 Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
		       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
	  Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
			  http://www.exodusltd.com
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    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
			 http://blindarosada.org.ar
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   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
			  http://www.lomejorde.com
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      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
			  http://www.lomejorde.com
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    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
		      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||	 EDITORIAL	|||||||||||||||||||||||||||

=== Desde el jardn      Jorge Gmez Jimnez ==============================

La novela de Jerzy Kosinski a la que alude el ttulo de este editorial es
sobre el mrito atribuido, en virtud de una serie de confusiones, a alguien
que paradjicamente no lo merece. El protagonista es un jardinero cuya casi
absoluta mediocridad social limita toda su atencin a su oficio. Cuando
muere el dueo de la casa donde trabaja, se queda solo en el mundo y a cada
persona con que entra en contacto le habla de tareas de jardinera. Pero,
contra todo pronstico, el jardinero gozar de un xito fundado en la
creencia, por parte de quienes le rodean, de que toda su chchara sobre
jardinera es en realidad un juego de parbolas sobre aspectos
trascendentales de la vida.

Ante quienes se le acercan, el jardinero se presenta como Chance, the
gardener, que en espaol significa Chance, el jardinero, pero alude tambin
al apodo del personaje, Chance, palabra anglosajona que significa
oportunidad pero que tambin alude a cualquier cosa que ocurre por
casualidad. Pero, por su pronunciacin, y porque a quienes se les presenta
les parece absurda la idea de que el hombre sea realmente un jardinero,
ser asumido como Chauncey Gardener, y sus interlocutores creern que los
consejos de jardinera que l les da pueden aplicarse para tomar sus
decisiones. A ninguno se le ocurrir pensar que Chance es realmente un
jardinero, entre otras cosas porque ello pondra al descubierto la
estupidez en que incurrieron. As, Chance alcanza cierto respeto social
gracias a que sus interlocutores son tan mediocres que no pueden reconocer
a un mediocre cuando lo tienen en frente. La novela es, por supuesto, una
crtica cida a la inautenticidad, ese defecto que nos impide reconocer
nuestros propios defectos.

Es algo en lo que hemos estado pensando estos das a raz de cierto
episodio ocurrido en Mxico que involucra a la figura inabarcable de
Octavio Paz. Nos referimos a la negativa de los diputados mexicanos de
inscribir el nombre del autor de El laberinto de la soledad, en letras de
oro, en el Muro de Honor del Palacio Legislativo, y la recuperacin
posterior de la idea por parte del Senado de la Repblica y de la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal.

El hecho es a estas alturas harto conocido y lo hemos descrito en una de
las notas de esta edicin. La Cmara de Diputados no aprob la idea
original por considerar que Octavio Paz no llena el perfil requerido para
que su nombre goce del privilegio de estar en el mencionado Muro de Honor,
pues l no colabor para la construccin del Estado mexicano. De haberse
aprobado, Paz habra estado entre los personajes histricos y hroes de la
independencia de Mxico. All estn ya los poetas Nezahualcyotl y sor
Juana Ins de la Cruz, el educador Justo Sierra y los diplomticos Isidro
Fabela y Genaro Estrada, entre otros.

No consideraron los diputados la intensa labor cultural de Paz, su
presencia invaluable como uno de los faros humanos no slo de los
mexicanos, sino del mundo entero. Tampoco parecieron recordar la reaccin
de Paz a los hechos de 1968, cuando el gobierno mexicano masacr
salvajemente a los estudiantes reunidos en la Plaza de las Tres Culturas,
en el barrio de Tlatelolco de Ciudad de Mxico. En aquel momento, Paz, en
una actitud vertical por dems, renunci a su cargo como embajador en India
y se convirti en uno de los ms acrrimos acusadores del gobierno de su
pas.

Todo habra quedado hasta all sin mayores consecuencias, como pasto del
olvido. Sin embargo en las otras dos instancias gubernamentales se
aprovech la coyuntura para proponer homenajes similares, como una forma de
respuesta a la actitud de los diputados. As, el Senado rebautizar una de
sus salas con el nombre del Premio Nobel 1990, mientras que en la Asamblea
Legislativa del Distrito Federal se ha propuesto una inscripcin similar,
en oro, en el tambin llamado Muro de Honor del recinto legislativo,
propuesta que fue elevada por un poltico que no dud en exaltar la labor
de l y de sus colegas como representantes populares por ser capaces de
generar sinergias en torno a un proyecto de esta naturaleza, al considerar
justo que la Asamblea abra un espacio para que el nombre de Octavio Paz
perviva.

Es claro que el nombre de Octavio Paz no necesita de inscripcin alguna en
oro para pervivir: ya se extiende ms all de cualquier horizonte. Su
importancia no puede circunscribirse slo a la construccin del Estado
mexicano: es uno de los nombres capitales del pensamiento contemporneo.
Insistir en honrar el nombre de Octavio Paz de esta forma no es realmente
un homenaje al escritor, sino un homenaje que se hacen los polticos para
demostrar su vala como representantes populares. Ellos son un poco como
Chance, the gardener, y cuando se revisa sus mritos para conducir un pas
uno se encuentra con muestras de tal mediocridad que uno termina
preguntndose, quizs sin querer conocer la respuesta, cmo llegaron hasta
all.

                                                Jorge Gmez Jimnez, editor
					     http://www.letralia.com/jgomez



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Sci-fi, fantasa y terror para los ms jvenes. Ya estn abiertos los
talleres Los Fraguadores y Los Templadores, dos iniciativas que pretenden
guiar a los chicos en la construccin de historias en los gneros de la
ciencia ficcin, la fantasa y el terror. Los Fraguadores es para gente
creativa entre 13 y 18 aos que escribe ciencia ficcin, fantasa y terror;
para leer y aprender; para imaginar y recrear situaciones, mundos
fantsticos y seres increbles y, sobre todo, para pasarlo bien en compaa
de amigos de todas las edades y nacionalidades, en un lugar donde las
distancias significan muy poco. Los Templadores est orientado a chicos de
11 y 12 aos y tiene como objetivo divertirlos por medio de la escritura,
crear personajes y cuentos, ambientes fantsticos o terrorficos y
ambientes de ciencia ficcin, mundos del futuro, sociedades alternativas,
episodios extraos y sobrenaturales. Estos talleres sern coordinados por
Juana I. Gallego y nacen de Los Forjadores, un taller literario
especializado en ciencia ficcin, fantasa y terror, como inquietud de sus
integrantes de incluir chicos y chicas en la tarea creativa.
http://ar.groups.yahoo.com/group/los_fraguadores
http://ar.groups.yahoo.com/group/los_templadores

Dobles. Desde el prximo 8 de marzo el Grupo de Incursiones Culturales y
Cientficas Li Po desarrollar su ciclo de tertulias El hombre y su
doble, que se extender hasta el 12 de abril en sesiones a partir de las
10:30 de la maana en la Librera del Sur (antigua Librera Kuaimare) de
Valencia (Carabobo, Venezuela), ubicada en el primer nivel del Centro
Comercial Camoruco, en la avenida Bolvar norte. La primera tertulia ser
coordinada por Guillermo Cerceau, quien hablar de la figura del
doppelgnger en la literatura alemana y sus conexiones con el Golem, el
robot y los hombres artificiales. El sbado 15, Andrs Cerceau hablar
sobre El hombre mecnico; le seguir Jos Carlos de Nbrega el sbado 29
con su charla sobre El Golem y la metfora del poder; el sbado 5 de
abril repetir De Nbrega junto con Guillermo y Andrs Cerceau en el foro
El hombre y su doble, y el ciclo terminar el sbado 12 con Borges y el
doble, a cargo de Julio Rafael Silva.
http://grupolipo.blogspot.com

Oficio de traductores. Este martes 4 de marzo a las 6 de la tarde, en la
Biblioteca Municipal Infantil y Juvenil (Calle Durn Loriga 10, Bj. 15003,
A Corua, Espaa), Fernando Moreiras Corral cuya ltima obra traducida al
gallego ha sido La aurora boreal, de Philip Pullman, novela que fue
recientemente llevada al cine hablar sobre el oficio de traductor con los
participantes del Taller de Escritura para Adolescentes Cuenta tu propia
historia, de dicha biblioteca. Este nuevo proyecto de las Bibliotecas
Municipales, a medio camino entre los talleres de escritura y los clubes de
lectura, pretende crear un nuevo formato que recoja lo mejor de cada uno de
ellos. La experiencia comenz el pasado mes de noviembre y en ella
participan trece jvenes, de entre 12 y 18 aos, que han podido conocer de
primera mano a autores como Miguelanxo Prado y Lino Braxe. Las clases
magistrales programadas para abril, mayo y junio sern impartidas por Xess
Fraga, escritor y periodista, un autor dramtico y un guionista de cine an
por confirmar. Con estas clases, la organizacin pretende darles a conocer
a los participantes todas las posibilidades que les ofrece la escritura y
romper con los tpicos que rodean la profesin de escritor. La asistencia a
estas clases magistrales es totalmente gratuita hasta completar aforo.
Telfono: 981184388
http://beowulfshaeffer.blogspot.com

Junot Daz en Venezuela. El escritor estadounidense de origen dominicano
Junot Daz se encuentra en Venezuela, donde participar este jueves 6 en la
presentacin del libro Narrativa estadounidense contempornea, evento que
tendr lugar en el Centro Cultural Chacao (frente al Centro Lido, en
Caracas), a partir de las 7:30 de la noche. La seleccin y traduccin del
libro estuvo a cargo de Jos Luis Palacios y Daz es uno de los autores
incluidos, entre los que se cuentan T. C. Boyle, Annie Proulx, David Foster
Wallace y Nathan Englander. El viernes a las 12 del medioda, Daz
participar en una lectura y conversacin en el atrio de la Biblioteca
Central de la Universidad Simn Bolvar (USB). Nacido en 1968 en Santo
Domingo, Daz emigr con su familia a Nueva Jersey (EUA) en 1975. Curs
estudios en Rutgers University y tiene un Master of Fine Arts de la
Universidad de Cornell. Sus libros publicados son la coleccin de cuentos
Drown (Riverhead, 1996) y la novela The Brief and Wondrous Life of Oscar
Wao (Riverhead, 2007), por la cual es candidato al premio del National Book
Critics Circle, 2008. La revista The New Yorker lo cataloga como uno de los
veinte escritores norteamericanos ms importantes para el siglo XXI.
Actualmente se desempea como profesor de escritura creativa en el
Instituto Tecnolgico de Massachusetts.
http://www.junotdiaz.com

Teatro antitaurino. Este sbado 8 de marzo a las 9:30 de la noche ser
presentada en el Teatro Raval, de Ganda (Valencia, Espaa) la obra La
guadaa entre las flores, basada en el poemario homnimo, un alegato del
poeta y dramaturgo ngel Padilla contra la as llamada fiesta brava. La
obra, que aborda la vida del llamado toro de lidia, desde su permanencia de
cuatro aos en la dehesa hasta el momento en que es conducido al ruedo, es
representada por la Academia de Teatro Act and Play y dirigida por la
actriz y directora de teatro Laura Moise. Padilla ha extrado de su libro
un abanico de poemas adaptndolos para esta obra. Asimismo, gran parte de
dichos poemas han sido premiados y publicados en libros, revistas, webs,
recitados en radios, televisiones y manifestaciones antitaurinas, y de
ellos se han hecho canciones, como las que van a aparecer en esta obra. Por
su intensa militancia a favor de los derechos de los animales, Padilla es
conocido como el poeta de los animales. La obra cuenta con el patrocinio
de Centre Uma, Donasenyal, Anda, Asanda, Amnista Animal y SVPAP.
poetanimales@hotmail.com

Mujeres en marzo. Este 8 de marzo es el Da Internacional de la Mujer, por
lo que el Bsica Fem Fest evento artstico anual que est en su primera
edicin y que rene a mujeres que deseen expresarse en cualquier disciplina
artstica pretende conmemorar lo ocurrido con las mujeres que en 1857
murieron al manifestarse por una mejor calidad de vida al reclamar
condiciones laborales ms dignas. Para ello han planificado una actividad
en el Parque de Santa Luca (Mrida, Yucatn), el mismo 8 de marzo a las 5
de la tarde, que incluye exposicin de poemas, tipo carteles, con los
textos de las mujeres que quieran sumarse a esta celebracin. Para
participar basta con enviar a patricia_garfias@yahoo.com.mx dos o tres
poemas que puedan ser impresos en hojas tamao carta, junto con la ficha
biogrfica de la interesada para poder exponerlos. Las escritoras que
enven material recibirn posteriormente fotografas donde podrn apreciar
cmo se desarroll la actividad. La coordinadora del Bsica Fem Fest es la
escritora Patricia Garfias.
patricia_garfias@yahoo.com.mx

Actores bajitos. Este sbado 8 de marzo se dar inicio al taller de teatro
infantil Aprender, crecer, y jugar... actuando, orientado a nios de
entre 6 y 12 aos de edad, y que ser impartido por la actriz Jenny Duno.
Se trabajar todo lo relativo al manejo de la voz y del cuerpo como
herramienta de expresin y manifestacin de la vida del participante y a la
vez como mecanismo de exploracin y autodescubrimiento. Se proporcionarn
tcnicas para cubrir diccin, proyeccin y matices de la voz, a travs de
lecturas, ejercicios de respiracin y de vocalizacin, entre otros. Tambin
se desarrollarn otras actividades como acercamiento a un texto dramtico,
lenguaje corporal, tcnicas de relajacin para reducir el estrs y crear
mayor bienestar emocional, desenvolvimiento del participante no slo en
escena, sino tambin en la vida cotidiana, desarrollo de la conciencia del
espacio, manejo de utilera, consolidacin de la capacidad individual y
grupal de trabajo en equipo, el arte de improvisar y control del cuerpo en
escena, entre otras. Egresada de la Escuela Superior de Artes Escnicas
Juana Sujo y con formacin actoral en la Academia de Venevisin, Duno
tiene nueve aos de trayectoria actuando para el teatro infantil venezolano
con Ensamble Teatral y el Grupo Teatral Thala. El taller, que tiene un
costo de 150 bolvares por participante, se extender hasta el 29 de
noviembre y ser dictado los sbados de 2 a 6 de la tarde en la Sala C,
piso 6, de la Casa de Rmulo Gallegos, en Altamira (Caracas).
http://www.celarg.org.ve

Teora y prctica del relato breve. Hasta este 14 de marzo hay oportunidad
para inscribirse en el Curso de Relato Breve de El Corte Ingls, un taller
semanal gratuito dedicado al aprendizaje de las diferentes estrategias y
tcnicas narrativas y a la interpretacin de textos literarios, y que
combinar la teora (lectura, conferencias y debates) con la prctica
(anlisis de textos, ejercicios de escritura...). Jorge Eduardo Benavides
fungir como tutor y trabajar conjuntamente con dos autores invitados,
Agustn Cerezales y Eloy Tizn. El taller se desarrollar a travs de 10
sesiones que se impartirn los mircoles, a las 7 de la noche, desde el 26
de marzo hasta el 11 de junio, en la sala mbito Cultural (6 planta) de El
Corte Ingls de Serrano (Serrano, 52). Cada sesin se compone de dos partes
de 45 minutos. La primera parte es una exposicin sobre un aspecto concreto
del proceso creativo. La segunda, despus de una pausa, se dedicar al
anlisis de textos, ejercicios prcticos y debate. Al finalizar el taller
se entregar un diploma de asistencia. Las solicitudes de inscripcin se
entregarn en la librera de El Corte Ingls de Serrano, 52, o a travs de
la web de Trivium, gestin cultural. La inscripcin no supone la aceptacin
en el taller. La semana antes de comenzar el taller se comunicar a todos
los inscritos si han sido seleccionados.
http://www.triviumgc.com

Recital en Canad. El prximo 15 de marzo se celebrar, en la Galera de
Arte ConneXion, de Fredericton (New Brunswick, Canad), el VIII Recital
Potico Multicultural y Multilinge, actividad que bajo la coordinacin de
Nela Ro, fundadora del International Multicultural-Multilingual Poetry
Reading, se inscribe en los programas de la Unesco Dilogo entre las
naciones a travs de la poesa; Da Internacional de la Poesa y Da
Internacional del Idioma Materno con el objetivo de promover tolerancia,
respeto y cooperacin entre la gente. El evento tiene la particularidad de
que pueden participar poetas con sus textos o lectores que deseen proponer
textos de sus poetas favoritos. Los poetas locales debern suministrar su
nombre completo, direccin postal y electrnica, el texto del poema (no ms
de 30 versos o lneas, usando Times New Roman, 12); los lectores
proponentes debern enviar los mismos datos y aadir el nombre del poeta,
su pas de origen y el texto del poema con las mismas caractersticas. Los
poetas que no puedan asistir por residir en otros pases debern enviar la
misma informacin y, en su momento, recibirn el nombre y la direccin
electrnica de la persona que ley su poema en el recital y un certificado
va electrnica de su participacin. El material debe enviarse a la
direccin electrnica de Nela Ro, nelario@rogers.com. La actividad se
celebrar entre las 5 de la tarde y las 8 de la noche.
nelario@rogers.com

Letras niponas. La Direccin de Cultura de la Facultad de Ciencias Sociales
de la Universidad de Buenos Aires (UBA), con sede en Marcelo T. de Alvear
2230, ha lanzado su oferta de cursos para el primer semestre del ao 2008
con la novedad de un curso sobre literatura japonesa. Literatura japonesa,
ms de mil aos de creatividad comenzar el viernes 11 de abril y se
desarrollar a lo largo de 12 encuentros, todos los viernes de 5 de la
tarde a 7 de la noche, bajo la direccin de Miguel y Mariela Sardegna. El
curso pretende ser un acercamiento a obras clsicas y modernas de la
literatura japonesa a travs de un recorrido cronolgico. Se leern obras
de ficcin, piezas de teatro y poesa, cubriendo todas las manifestaciones
de la literatura japonesa. Se trabajar con textos traducidos
cuidadosamente elegidos por su valor y se dejar abierta la posibilidad de
ampliar la bibliografa para aquellos estudiantes que sepan leer ingls. Se
estudiarn con particular nfasis aquellas traducciones y artculos
crticos que se destacan por su valor esttico, privilegiando siempre
aquellos autores que han sentido la fascinacin de Oriente. La inscripcin,
que se puede formalizar hasta el 31 de marzo, tiene un costo de $128 para
alumnos de la facultad y $160 para el pblico general. Las vacantes son
limitadas.
Telfono: 4508-3800 Int. 164
E-mail: miguelsardegna@revistaaxolotl.com.ar
http://www.revistaaxolotl.com.ar/superficie24-1.htm

Salvador de la pantalla al papel. El escritor espaol Salvador Moreno
Valencia (Cdiz, 1961) publicar este ao, bajo el sello Planeta Rojo, su
novela Pasos Largos, el ltimo bandolero, donde narra la vida de Juan
Antonio Mingolla Gallardo, cazador furtivo apodado Pasos Largos, quien
asesin por venganza a los guardas del cortijo El Chopo. El autor ya ha
publicado esta novela en el sitio YoEscribo.com, as como sus novelas
Apuntes para la memoria y Obeso, y su libro de cuentos Siete cuentos de pan
y pimiento. Todas las obras se pueden descargar gratuitamente, en formato
PDF, en la pgina de Moreno Valencia en YoEscribo.com. Adems tiene
publicada en papel su primera novela, Una puerta en el laberinto, con
Imagine Ediciones; y mantiene las blogonovelas El lacnico sonido de las
balas y Entrevistas para Matinal Costa de Madrid, as como los poemarios 13
nufragos y Barro en los zapatos.
http://www.yoescribo.com/publica/comunidad/autor.aspx?cod=69921

La noria de Surez Trnor. El prximo 22 de abril, vspera del Da del
Libro, ser presentado en la Casa Elder de Santa Cruz de Tenerife el libro
La noria de los aromas y otros relatos, del escritor y mdico espaol
Francisco Surez Trnor, publicado en la coleccin TID de Ediciones Idea.
El libro contiene, en sus 156 pginas, los relatos La noria de los
aromas, La muchacha de los ojos color de uva (ganador, en 1999, del
primer premio del Concurso Literario del Primer Centenario del Colegio
Oficial de Mdicos de Tenerife) y Las confesiones de Don Abel. En el
primer relato, dos personajes, Acracia y Libertad, intentan sobrevivir en
el caos de una pequea ciudad cuya moral ha sido bruscamente transformada
por los aromas elaborados por Elosa. En el segundo, la familia de El
Malparido sufre las consecuencias de una poca dura en la que la
enfermedad, la ignorancia y la violencia justifican lo injustificable. El
libro cierra con el relato de Don Abel, un sacerdote jubilado que lucha
desde su retiro, y con sus escasos medios, contra el Maligno. La
presentacin correr a cargo del poeta y escritor Rafael Arozarena, premio
Canarias de Literatura, y de Mara Jos Prez Andreu. Nacido en Santa Cruz
en 1948, Surez Trnor es narrador y poeta. Adems del premio del Colegio
de Mdicos, ha obtenido el Premio de Poesa Pedro Garca Cabrera 2000 con
el poemario Sencillamente agua, editado en Santa Cruz en 2002.
http://www.edicionesidea.com/aplicacion/publicaciones/ver.asp?ID=984

Publicando en Cayey. La revista Cayey es una publicacin acadmica
arbitrada, de periodicidad semestral, publicada por la Universidad de
Puerto Rico en Cayey desde 1968. Divulga trabajos multidisciplinarios e
interdisciplinarios de investigacin y de creacin, en espaol o ingls, de
la UPR en Cayey y de otras instituciones acadmicas y culturales. En
octubre de este ao, la revista lanzar dos nmeros: el 86 (nmero
ordinario) y un nmero especial monogrfico en torno a la figura de don
Jaime Bentez Rexach, educador, abogado, ensayista, poltico, rector y
primer presidente de la Universidad de Puerto Rico, nacido en Vieques el 29
de octubre de 1908. Para ambas ediciones se est recibiendo material, para
lo cual se considerarn trabajos multidisciplinarios e interdisciplinarios
de investigacin y de creacin, as como reseas de libros, en espaol o
ingls. La fecha lmite de entrega es el 30 de abril de 2008 segn los
parmetros indicados en las convocatorias correspondientes.
http://oss.cayey.upr.edu/wpmu/revistacayey/convocatorias

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electrnico a breves@letralia.com.



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*** Falleci la intelectual colombiana Aurora Arciniegas

La intelectual colombiana Aurora Arciniegas Viera muri el pasado mircoles
13 de febrero a sus 61 aos. Poeta y traductora, Arciniegas tuvo una
destacada labor como presidenta de la Sociedad de Traductores de Colombia y
miembro de la junta directiva de la Unin de Escritores de Amrica (Uneda,
http://www.uneda.org).

La desaparicin de la poeta, ocurrida en Bogot, fue lamentada por
literatos e intelectuales colombianos. Arciniegas era hija del escritor e
historiador Germn Arciniegas, y de su esposa, Gabriela Vieira.

Una de las impulsoras de la creacin de Uneda, Arciniegas reuni su obra
potica en los libros Los 5 puntos cardinales y Sinfona en claroscuro.
Realiz estudios humansticos y literarios en Estados Unidos, Italia,
Francia y Espaa. Se especializ en idiomas: francs, ingls, italiano y
alemn. Se haba desempeado como traductora oficial y particular, adems
de haber traducido varios libros de literatura.

Sus restos fueron velados en las Capillas de La Fe, sus exequias se
realizaron el jueves 14 en la Iglesia Santa Clara de Asis y su fretro fue
llevado al Cementerio de Chapinero, en Bogot.

Fuente: Rincn de los Escritores



*** Imprenta Regional de Aragua presenta Calendario 2008 y tres libros

El pasado 16 de febrero fueron presentados, en los espacios de la
Biblioteca Pblica Agustn Codazzi, en Maracay (Aragua, Venezuela), el
Calendario 2008, titulado Pequea muestra de la poesa en Aragua, y los
libros Pelucho, de Vctor Loreto Lpez; Gurico, Aragua y sus lugares
comunes, de Jos Gregorio Correa y Argenis Ranurez, y Derivas de la
escena, de Carlos Dimeo, segn inform la escritora Carmen Virginia
Rodrguez, coordinadora en Aragua del Consejo Nacional de la Cultura y
miembro de la Red Nacional de Escritores.

El evento, que congreg a los autores participantes, sirvi igualmente para
ofrecer al pblico ejemplares de El hondo pas de los ausentes y Cuarto
Festival Mundial de Poesa Aragua 2007, los dos primeros ttulos de la
Imprenta Regional de Aragua, presentados en octubre de 2007
(http://www.letralia.com/173/1004imprenta.htm), as como para invitar a los
escritores inditos del estado a presentar sus obras ante el Consejo
Editorial Popular, a fin de gestionar su publicacin.

Rodrguez inform que el Calendario 2008 incluye textos de Aly Prez,
Carmen Campos, Eleazar Marn, Guillermo Cadrazco, Jess Morn Pereira, Jos
Gregorio Correa, Jos Rafael Jimnez, Julio Juregui, Manuel Cabesa,
Mariozzi Carmona, Max Bembo y Reinaldo Chino Romero, acompaados con
reproducciones de obras de los artistas locales Nelson Sarabia, Keila
Holmquist, Danilo Seijas, Orlando Guerra, Leonelo Acabn, Jos Vicente
Blanco, Marcelo Martnez, Edito Lpez, dgar Porras, Arvillchez, Hermann
Dale y Beln Muoz. La seleccin de textos e imgenes estuvo a cargo de
Marcos Veroes, Hernan Dale y Manuel Cabesa.

Gurico, Aragua y sus lugares comunes, libro en el que Jos Gregorio
Correa, cronista de San Sebastin de los Reyes (Aragua) y Argenis Ranurez,
cronista de San Juan de los Morros (Gurico), ofrecen dos semblanzas de la
geografa de la regin, es una coproduccin entre la Imprenta Regional de
Aragua, coordinada por Rodrguez, y la de Gurico, coordinada por Salvador
Lara.

Derivas de la escena, del escritor argentino-venezolano Carlos Dimeo, es el
primer nmero de El espejo y la luz, coleccin de la Imprenta Regional
dedicada al ensayo, y rene una serie de textos en los que el autor analiza
aspectos del teatro que normalmente no se ven en escena, como el papel del
crtico, el trabajo del dramaturgo y la incidencia del teatro en la
sociedad, entre otros.

Por ltimo, Pelucho, de Vctor Loreto Lpez, es la primera obra de teatro
en aparecer en el marco de la coleccin El valle en dramas de la Imprenta
Regional. Ambientada en el escenario urbano contemporneo, la obra ilustra
las relaciones entre nios indigentes que deben vender diversas mercancas
para sobrevivir. La obra obtuvo en 2003 una mencin honorfica en la Bienal
de Literatura Augusto Padrn.

La Imprenta Regional de Aragua es una entidad dependiente de la Fundacin
Editorial El Perro y la Rana (http://www.elperroylarana.gob.ve) y forma
parte del Sistema Nacional de Imprentas Regionales del Ministerio de la
Cultura de Venezuela (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve). Cuenta con
un Consejo Editorial Popular, de carcter multidisciplinario, que recibe
textos de escritores arageos y decide sobre su publicacin, en la que
participan adems el diseador Hctor Bello y el operario ngel Prez.

Fuente: Plataforma del Libro y la Lectura - Aragua



*** Vida del poeta Marcos Ana ser tema de una pelcula de Almodvar

El cineasta Pedro Almodvar rodar la vida del poeta espaol Marcos Ana
tras adquirir los derechos de sus memorias, en las que narra su salida de
prisin tras 23 aos entre rejas durante la dictadura franquista, segn se
anunci el pasado lunes 18 de febrero.

Almodvar se sinti atrado hace cuatro meses por la historia relatada en
Decidme cmo es un rbol, coeditada por Umbriel Editores
(http://www.umbrieleditores.com) y Tabla Rasa, y tras leer un avance en la
prensa, ley el libro y pidi reunirse enseguida con el poeta. Marcos se
qued impresionado de que Almodvar se saba todo el libro. Se qued
encantado porque le vio muy metido en el libro. Lo vio muy noble. Se
cayeron muy bien, indicaron fuentes de las editoriales.

Almodvar, que realizar dos pelculas antes que sta, de la que cerr el
contrato de los derechos la semana pasada, lleg a decir al poeta: No s
si voy a estar a la altura de lo que ha sido tu vida. Marcos Ana, por su
parte, dijo estar muy, muy contento, porque gracias al impacto mundial de
Almodvar, todo el mundo conocer esta historia, que representa a muchas
otras.

El cineasta, que leyendo el libro vio que daba para varias pelculas,
comenzar la cinta de forma muy almodovoriana, dicen en la editorial,
pues la arrancar narrando la primera noche de Marcos Ana, a la edad de 41
aos, con una mujer, una prostituta a la que pag un compaero que le llev
a un cabaret una de las primeras noches en libertad. A partir de esta
ancdota contar su vida.

Es una ancdota que Marcos Ana recuerda con mucho cario. Su
descubrimiento del mundo del sexo. l sigue teniendo una mirada ingenua con
las mujeres. Siente un asombro permanente. Est muy agradecido a las
mujeres porque le han enseado mucho.

Marcos Ana es el seudnimo literario de Fernando Macarro Castillo y naci
en Ventosa del Ro Almar, Salamanca, en 1921. Milit en la izquierda desde
muy joven, y en 1938 fue preso por una unidad italiana y confinado en un
campo de concentracin de Albatera. Pocos das despus escap, y fue
nuevamente detenido en Madrid unos das despus.

Torturado y malherido por las palizas, fue condenado a muerte. En las
crceles se le conocer por mantener alto el espritu entre los detenidos
mientras esperaba la ejecucin de la sentencia. Estuvo preso junto al poeta
Miguel Hernndez, al que lleg a conocer antes de su muerte, y termin en
el penal de Burgos, donde permaneci desde 1946 hasta 1961.

En la crcel se convirti en un vido lector de Quevedo, Lope de Vega,
Caldern y las obras prohibidas de Cervantes, Rafael Alberti, el propio
Miguel Hernndez o Federico Garca Lorca. A mediados de los aos 50 escribe
sus primeros poemas bajo el seudnimo de Marcos Ana, que, escondidos,
consiguieron salir al exterior y conocerse por muchos opositores al
rgimen.

Su obra, en la que animaba a combatir la dictadura con la palabra y exiga
la liberacin de los presos polticos, lleg hasta muchos intelectuales
espaoles exiliados, y la propia organizacin Amnista Internacional, que
presionaron para su liberacin, lo que ocurri en 1961.

Debi marchar a Francia, donde el Partido Comunista de Espaa, del que era
miembro, le invit a establecer un servicio en Pars destinado al apoyo de
los presos polticos espaoles con la ayuda de personalidades del mundo de
la cultura francesa: el Centro de Informacin y Solidaridad con Espaa
presidido por Pablo Picasso. Desde ese puesto recorri Europa y Sudamrica,
donde tuvo gran influencia entre los jvenes durante las dictaduras de
Argentina y Chile. Regres a Espaa con la amnista de 1976.

Fuentes: ANSA  Wikipedia



*** Venezuela construir biblioteca dedicada a las etnias indgenas

El gobierno del estado Amazonas, en el sur de Venezuela, construir en su
capital, Puerto Ayacucho, una biblioteca histrica cultural de las
diferentes etnias indgenas, segn el anuncio hecho el pasado martes 19 de
febrero por Edgla Len, secretaria ejecutiva de Cultura de la Gobernacin
del estado (http://www.amazonas.gob.ve).

Len inform que el proyecto ser materializado prximamente, y aadi que
en esta labor tambin colaboran los promotores culturales de la entidad.
Adems, esperan contar con el apoyo de los directivos, docentes y alumnos
de los diferentes planteles educativos del estado, acot.

Aproximadamente la cuarta parte del estado Amazonas corresponde a la selva
amaznica, mientras que el resto se encuentra en territorio del escudo
guayans. All residen las etnias uarekena, piaroa, hoti, baniba, bare,
piapoco, curripaco, makiritare/yekuana, guahibo, panare, snema, puinave,
maco, yabarana y yanomami. El gobernador del estado, licenciado Liborio
Guarulla, es un indgena baniva.

La mayora de las 28 etnias indgenas de Venezuela, que representan
alrededor del 1% de la poblacin total del pas, se localizan en las
fronteras, en las zonas limtrofes con Brasil, Colombia y Guyana.

Fuentes: ABN



*** Fallece el investigador espaol ngel Raimundo Fernndez

ngel Raimundo Fernndez Gonzlez, reconocido catedrtico de Literatura de
la Universidad de Navarra (http://www.unav.es), falleci el pasado martes
19 de febrero, a los 83 aos, en la Clnica Universitaria, tras una larga
enfermedad.

Nacido en Len en 1925, se licenci en filologa romnica por la Facultad
de Filosofa y Letras de la Universidad de Salamanca (Usal,
http://www.usal.es) en 1957 y tres aos despus obtuvo el grado de doctor
por la misma universidad.

Entre 1967 y 1973 fue profesor agregado de la Universidad de Barcelona
(http://www.ub.es) y desde entonces hasta 1978, catedrtico de la Facultad
de Filosofa y Letras de la Universidad de Valencia (http://www.uv.es). En
este centro ocup el cargo de decano y vicedecano, adems de la direccin
de cursos para extranjeros.

En 1978 se incorpor a la Universidad de Navarra, donde ostent el puesto
de vicedecano de la Facultad de Filosofa y Letras, de director del
departamento de Literatura Espaola Moderna y Contempornea, y de director
del Instituto de Lengua y Cultura Espaolas (Ilce,
http://www.unav.es/ilce).

Entre sus lneas de investigacin destacaron la historia literaria de
Navarra, la novela corta del XVII, la literatura del XVIII, XIX y XX, as
como la semntica y los smbolos de la creacin literaria. El profesor
ngel Raimundo Fernndez es autor de obras como Historia literaria de
Navarra, El siglo XX. Poesa y teatro; Unamuno en su espejo; Hispanistas
norteamericanos en la vida de Menndez Pelayo; o Ro Arga y sus poetas.

Asimismo, es coautor de Introduccin a la semntica e Historia literaria de
Navarra, Siglos XVIII y XIX, esta ltima en colaboracin con el profesor
Carlos Mata. Tambin ha dirigido 26 tesis doctorales y ha escrito numerosos
captulos, comunicaciones a congresos y artculos en revistas.

Fuente: Europa Press



*** Director de la Biblioteca Nacional de Per recibe doctorado honorfico

El director de la Biblioteca Nacional del Per (http://www.bnp.gob.pe),
doctor Hugo Neyra Samanez, recibi el pasado martes 19 de febrero el grado
de doctor honoris causa que le otorg la Universidad Los ngeles de
Chimbote (Uladech, http://www.uladech.edu.pe), en reconocimiento a su
destacada labor intelectual y sus aportes en materia cultural y educativa.

En su intervencin, Neyra Samanez consider lamentable la escasez del gasto
pblico en el sector educacin y opin que esta situacin debera
resolverse para acabar con los deficientes niveles de analfabetismo y de
formacin educativa en su pas.

Lament asimismo el estado de abandono de la educacin en el pas, a
diferencia de otrora pases pobres como Suecia o Finlandia que despus de
incrementar su gasto en educacin hasta el 20% del presupuesto pblico, en
la actualidad son sociedades altamente desarrolladas. Hemos dejado de
gastar en educacin y ha sido un error enorme. El gasto en educacin es el
gasto en el peruano, en todos, enfatiz.

Una urgente propuesta del director de la Biblioteca Nacional, fue la
invitacin que hizo a las universidades, gobiernos locales y regionales,
as como al sector privado, para que promuevan la creacin de espacios de
lectura para que los ciudadanos peruanos sean verdaderamente libres.

La libertad es poder leer lo que uno quiere y formarse; el conocimiento es
la libertad, y no lo tenemos. Es fundamental comprender que no hay otro
camino para que los ciudadanos sean cultos, no slo se trata de ganar
dinero, qu cosa es ser culto?: es tener el hbito de leer por lo menos
una hora diaria. Si uno estudia una hora, puede aprender cualquier cosa,
dijo ante un auditorio conformado por estudiantes y pblico en general.

Escritor, periodista, socilogo, ensayista y cronista, con una vasta
produccin de libros de diferentes materias del pensamiento humano e
importantes reconocimientos en el mundo, el doctor Neyra Samanez fue
distinguido por la Uladech durante su visita a Chimbote para ofrecer la
ctedra magistral Por qu no se lee en el Per?, organizada por el
Crculo de Estudios de Derecho Sayari.

Fuente: RPP



*** Hallan en Espaa manuscrito original de Garca Lorca

El manuscrito original de la obra de teatro La dama boba, del poeta espaol
Federico Garca Lorca, fue localizado en el Archivo General de la
Administracin (http://www.mcu.es/archivos/MC/AGA/index.html), inform el
Ministerio de Cultura de Espaa (http://www.mcu.es) el pasado mircoles 20
de febrero.

Este original, que lleva la firma del autor en cada uno de los tres actos,
fue enviado a las autoridades por el propio Garca Lorca en 1935 para
solicitar el permiso gubernamental para representar la obra, puesta en
escena ese mismo ao.

La institucin conserva el reportaje fotogrfico de esa obra en unas
instantneas en las que se aprecia una gran afluencia de personas, un
pblico mucho ms numeroso que el que sola acudir a las representaciones
de La Barraca, con las que Lorca y su compaa recorran Espaa durante el
verano.

El Ministerio ha emprendido una amplia campaa de descripcin y
digitalizacin de fondos documentales con el fin de que los ciudadanos
puedan acceder a los archivos a travs del Portal de Archivos Espaoles
(http://pares.mcu.es).

Uno de los objetivos de esta iniciativa es poner a disposicin pblica los
fondos de la Censura Literaria, que alcanzan unos 600.000 registros
informticos a los que se agregarn archivos de imgenes de los expedientes
y obras prohibidas aos atrs en el pas.

Fuente: Reuters



*** Presentan en Madrid las obras completas de Leopoldo Panero

Como parte de una serie de homenajes a los integrantes de la Escuela de
Astorga, se present el mircoles 20 de febrero en la Biblioteca Nacional
de Espaa (BNE, http://www.bne.es) las obras completas de Leopoldo Panero
(Astorga, 1909; Len, 1962), poeta que vivi en los contrastes que lo
llevaron a simpatizar con la izquierda e incluso ser encarcelado, para
despus de la guerra civil acercarse al franquismo.

El autor de la edicin, Javier Huerta Calvo, realiz el trabajo por encargo
del Ayuntamiento de Astorga (http://www.ayuntamientodeastorga.com). La
investigacin dur dos aos; consta de tres volmenes: dos de poesa y uno
de prosa. Adems, incluye una cronologa de la vida del poeta.

Aos atrs, Juan Luis Panero haba elaborado un compendio de obras de su
padre, pero no se incluyeron textos inditos que la presente edicin logr
recopilar del archivo que la familia del poeta vendi al Centro Cultural de
la Generacin del 27, en Mlaga, y de una intensa bsqueda hemerogrfica.

La edicin incluye material publicado por el poeta en revistas y peridicos
de los aos 30, a quien Huerta considera como uno de los mejores poetas de
la posguerra. sta s es la obra completa, dice Rogelio Blanco, director
general del Libro, Archivos y Bibliotecas, quien est convencido de que es
tiempo de revisar la obra de Leopoldo Panero.

Hay que hacer una nueva lectura, hay que fijarnos que era un hombre
inquieto en el que quedaron ecos de poetas como Antonio Machado, Juan Ramn
Jimnez y Unamuno, sostuvo Blanco, quien opin adems que a Panero hay que
sacarlo del olvido y quitar de encima el estigma que sufri por ser uno de
los poetas orgnicos de la dictadura franquista.

La presentacin de la obra es una fiesta filolgica. Es un acontecimiento
importante, porque esta generacin fue muy maltratada por los estudiosos,
quienes la tuvieron muy olvidada, coment el poeta y ensayista Luis
Alberto de Cuenca.

En la presentacin se dio a conocer que el Ayuntamiento rehabilita la casa
de Panero para habilitarla como Centro Cultural, donde se realizarn
trabajos de investigacin y conferencias sobre la obra de los integrantes
de la Escuela de Astorga: Luis Alonso Luengo, Ricardo Gulln, Leopoldo
Panero y Juan Panero. Se espera que est terminada a fin de ao.

Fuente: ABC



*** Estrenada en Madrid la versin teatral de 2666, de Roberto Bolao

Avalado por el respaldo generalizado tras su estreno en Barcelona, el
Teatro Lliure (http://www.teatrelliure.com) y su director, lex Rigola,
estuvieron presentando entre el 21 de febrero hasta ayer 2 de marzo, en las
Naves del Espaol de Matadero Madrid, la obra 2666, su adaptacin de cinco
horas de la novela del escritor chileno Roberto Bolao.

Este espectculo naci de mi pasin por Bolao y por esta novela, de la
que qued prendado hace casi cuatro aos, y porque buscaba una aventura
teatral diferente, afirm Rigola en la presentacin del montaje.

2666 es la novela pstuma e inacabada de Roberto Bolao, chileno de
nacimiento, mexicano de adopcin y afincado en Catalua, que saba que iba
a morir y que, segn la conclusin del director de escena, quiso llevar a
este libro el material de varias novelas, obligando a sus lectores a
preguntarse, a partir de los asesinatos de mujeres en Ciudad Jurez, qu
sociedad hemos hecho para estar creando monstruos.

Con un elenco de actores encabezado por Cristina Brondo, Rigola qued
satisfecho de la reaccin del pblico, que en Barcelona se quedaba a
esperar el final de la historia, y convencido de que no funcionara
fragmentar en varios das el espectculo, porque, aunque dividido en cinco
partes muy distintas, es una historia cerrada.

Cada parte que dura entre 35 minutos y una hora est separada de la
siguiente con un descanso y se desarrolla en espacios muy distintos, al
igual que el libro, de forma que la escenografa pasa desde un saln de
conferencias, a una caja de tres metros por uno y medio pintada de verde, o
a una instalacin con fotos del desierto de Ciudad Jurez.

Aquellos a quienes les gusta Bolao nos han dado su beneplcito, y quienes
no lo conocan han acudido al libro, comenta un Rigola visiblemente
contento con la ltima propuesta del Lliure.

Junto a Pablo Ley, emple un ao entero en adaptar la novela de ms de mil
pginas, que habla fundamentalmente de dos temas: Ciudad Jurez y los
asesinatos de mujeres y la literatura, pero sin olvidar otros asuntos
laterales como la locura, la muerte o la dignidad. El director se propuso
conservar la prosa potica de este clsico contemporneo, que no tiene nada
que envidiar a ninguno de los grandes, segn Rigola.

Es toda una experiencia y una aventura muy gratificante; es cansado,
porque son cinco horas de mucha concentracin, pero hipnotiza, ha dicho
Cristina Brondo, para quien este espectculo es una propuesta nica en
Espaa y merece la pena aprovecharla.

Fuente: EFE



*** Nancy Morejn ser traducida al gallego

La obra potica de la escritora cubana Nancy Morejn, Premio Nacional de
Literatura de su pas en 2001, ser traducida a la lengua gallega, segn se
inform este 22 de febrero en La Habana en el marco de la Feria
Internacional del Libro Cuba 2008, evento durante el cual la escritora
recibi el Premio de la Asociacin de Escritores de Galicia
(http://www.aelg.org), cuya cultura de hondas races en la isla es la
invitada de honor de la cita editorial.

El lauro consiste en una pluma simblica, emblema de la literatura de esa
regin espaola, y una escultura de cristal que le entregarn en Santiago
de Compostela, en la primavera entrante.

En declaraciones a la prensa, la poeta, crtica y ensayista calific la
distincin de una expresin de vitalidad. Los escritores respiramos el
lenguaje, dijo, y para los gallegos su idioma es uno de los elementos ms
caros de su identidad.

Morejn, quien es la tercera personalidad en el mundo merecedora de esa
distincin, destac tambin los lazos comunes entre ambas culturas y la
fuerte ascendencia gallega en innumerables familias negras y mestizas
cubanas.

Fuente: Prensa Latina



*** Abiertas las inscripciones para recorrer la senda de Miguel Hernndez

El Instituto Valenciano de la Juventud (Ivaj, http://www.ivaj.es) ha
abierto este 22 de febrero el perodo de inscripcin para participar en La
Senda del Poeta 2008, un recorrido a pie entre Orihuela y el cementerio de
Alicante, que se realiza anualmente en un lapso de tres das y que abarca
unos 60 kilmetros por los distintos municipios ligados a la vida y obra
del poeta oriolano.

La Senda del Poeta Miguel Hernndez, evento que se realiza anualmente
coincidiendo con fechas prximas al 28 de marzo, fecha del aniversario de
la muerte del poeta en el ao 1942, alcanza este ao su onceava edicin,
que se celebrar del viernes 11 al domingo 13 de abril.

La inscripcin individual y en grupo se puede realizar a travs de la web
del Ivaj (http://www.ivaj.es) o bien personalmente en la Unidad Territorial
de este organismo en Alicante (Rambla Mndez Nez, 41) o en los Espais
Jove de las comarcas de la Vega Baja del Segura, del Baix Vinalop o de
lAlcoi.

El director de Juventud de la Generalitat, Adrin Ballester, ha afirmado
que la senda establece un vnculo de hermanamiento entre las localidades
unidas por la vida y obra del poeta. Al mismo tiempo, se busca un
acercamiento al entorno natural tan prximo al poeta aunando as poesa y
naturaleza.

Ballester ha destacado que el objetivo de la Senda es doble, por un lado
se trata de impulsar el conocimiento de la vida y obra del poeta oriolano y
por otro brindar a los jvenes una alternativa de turismo cultural a travs
de la combinacin de literatura, naturaleza y arte que estn presentes a lo
largo de todo el recorrido.

El sendero se realiza en tres etapas, la primera de las cuales inicia en
Orihuela, ciudad natal de Hernndez (30 de octubre de 1910). Orihuela marc
su infancia y juventud de forma decisiva ya que inici estudios en el
Colegio Santo Domingo, ayud a su padre en los trabajos de pastoreo y
particip en las reuniones literarias de la Tahona de los hermanos Fenoll,
escribi sus primeros poemas y conoci a su futura esposa, Josefina
Manresa.

Tras el paso por Redovn, localidad donde naci el padre del poeta, se
llega a Callosa de Segura y, a continuacin, a Cox, donde nacen los dos
hijos de Miguel y Josefina, Manuel Ramn y Manuel Miguel. Cox representa la
etapa familiar y de compromiso poltico en la vida de Miguel Hernndez.
Esta primera etapa del sendero contina hacia la localidad de Granja de
Rocamora y finaliza en Albatera

La segunda etapa consiste en un itinerario que parte de Albatera a San
Isidro. En la localidad de San Isidro permanecieron retenidos en trabajos
forzosos un gran nmero de compaeros de Miguel Hernndez en la postguerra
espaola. Posteriormente los jvenes llegan a Elche, donde Miguel Hernndez
recibi su primer y nico premio literario en marzo de 1931, otorgado por
el Orfen Ilicitano.

Tras la muerte del poeta, su esposa Josefina Manresa se traslada a Elche
con su hijo Manuel Miguel. All se dedica al trabajo de costura y a velar y
proteger el legado del poeta hasta su muerte en 1987. Asimismo, en el
Archivo Municipal de Elche se encuentran depositados los manuscritos del
poeta oriolano.

En la ltima etapa, se llega a la ciudad de Alicante, donde Hernndez muri
en la crcel. All redact sus ltimos poemas de Cancionero y romancero de
ausencias, y en las dependencias de la enfermera carcelaria contrajo
matrimonio cannico con Josefina Manresa das antes de morir. Sus restos
reposan en el cementerio de Alicante, donde tambin se encuentran
enterrados su mujer, Josefina Manresa, y su hijo Manuel Miguel.

Fuente: Orihuela Digital



*** Biblioteca Vasconcelos presenta riesgos estructurales

En el proceso de licitacin y construccin de la Biblioteca Vasconcelos
(http://www.bibliotecavasconcelos.gob.mx), en Ciudad de Mxico, el Comit
Administrador del Programa Federal de Construccin de Escuelas (Capfce,
http://www.capfce.gob.mx) habra incumplido la ley y permitido
irregularidades de diversas compaas, segn la auditora externa que forma
parte de la investigacin de la Secretara de la Funcin Pblica
(http://www.funcionpublica.gob.mx), dada a conocer el pasado viernes 22 de
febrero.

El anlisis advierte que la estructura colgante presenta deficiencias en su
montaje, as como en la estructura metlica de pasillos de entre piso,
hecho que puede generar problemas de estabilidad estructural, advertencia
que es la nica escrita con maysculas en el reporte.

La auditora externa fue realizada por Alios Bufete de Servicios para la
Construccin SA de CV y un resumen de sus veinte observaciones se encuentra
en el expediente que la citada secretara entreg a la Comisin de Cultura
del Senado mexicano. El documento indica que el Capfce toler
incumplimientos en los procesos de licitacin y plazos para la terminacin
de obra.

La empresa Inmuebles y Construcciones Goval SA de CV no cumpli con los
requisitos establecidos en las bases de licitacin, entre otros que
presenta formato en blanco y la documentacin carece de firma del
representante legal, por lo que la propuesta debi ser rechazada, precisa
el texto en su observacin 03-contrato Capfce 77-008/04.

Tambin revela que personal de Conaculta ocup las instalaciones cuando la
obra todava no se haba entregado oficialmente. Se observ que las
instalaciones que ocupa la Biblioteca Vasconcelos se encuentran ocupadas
por personal de la Direccin General de Bibliotecas, dependiente de
Conaculta, que realiza labores de seleccin, clasificacin y colocacin del
material bibliogrfico en los diferentes estantes de la zona de libreros en
los edificios A, B y C, cuando an no se formaliza la entrega recepcin de
los mismos.

En la observacin 13-contrato Capfce 77-008/05 se puede leer que el rea
tcnica responsable de los procesos de licitacin en el Capfce no elabor
el dictamen que sirvi de base para ello. La observacin 12 acusa al
comit de no haber elaborado ni presentado a la Secretara de Economa el
programa anual de obra pblica para el ejercicio 2005.

Segn la observacin 16, la terminacin de los trabajos se dio fuera de los
plazos formalizados, sin la aplicacin de sanciones para los atrasos
determinados. La 20 especifica, por ltimo, que la residencia de obras del
comit administrador no llev a cabo los informes peridicos, como son los
reportes del control, evaluacin y seguimiento del avance fsico real de la
obra, lbum fotogrfico, entre otros.

Por su parte el diputado Alfonso Surez del Real, secretario de la Comisin
de Cultura de la Cmara de Diputados, dijo en conferencia de prensa que esa
comisin investigar de qu manera se eligi a la empresa que hizo la
auditora. Las observaciones concretas sobre aligeramiento o reforzamiento
corresponder a los tcnicos y tendremos que exigirle al Comit
Administrador del Programa Federal de Construccin de Escuelas que nos
informe qu hicieron con relacin a las mismas, seal.

Fuente: El Universal



*** Falleci el escritor y crtico cataln Josep Palau i Fabre

El escritor y crtico de arte Josep Palau i Fabre, reconocido especialista
en la obra de Pablo Picasso y uno de los ltimos baluartes de una
generacin que luch por recuperar la literatura catalana tras la Guerra
Civil, dej de existir en Barcelona a los 90 aos, la tarde del pasado 23
de febrero.

La muerte de Palau i Fabre se produjo en el Hospital del Valle de Hebrn de
Barcelona, donde estaba ingresado desde el jueves 21 al agravarse la
enfermedad crnica que padeca, inform este centro sanitario.

Distinguido en 1989 con la Creu de Sant Jordi, el gobierno cataln le
rindi homenaje el lunes 25 en el Saln Sant Jordi del Palau de la
Generalitat, con asistencia del presidente cataln, Jos Montilla, el
vicepresidente, Josep Llus Carod-Rovira, el conseller de Educacin, Joan
Manuel Tresserras, y el delegado del Gobierno en Catalua, Joan Rangel.

Nacido en Barcelona en 1917, Palau i Fabre entr en contacto con el mundo
de la pintura desde nio de la mano de su padre, un pintor que comparta
taller con el msico Frederic Mompou. El intelectual se destacara como un
reconocido experto en Pablo Picasso, sobre cuya obra escribi numerosos
ensayos que han sido traducidos a diez idiomas, entre ellos al chino y al
japons.

Autor tambin de una extensa obra sobre pintura, de narrativa, teatro y
poesa en cataln, Palau i Fabre se traslad en 1945 a Pars con una beca
del gobierno francs. All desempe varios trabajos, fue camarero y
particip de extra en la pelcula El salario del miedo, de Clouzot.
Residira en la nacin gala por ms de quince aos, en los que particip en
el ambiente intelectual de Pars, y en 1947 conoci al pintor malagueo. Su
admiracin y amistad le llev a escribir Vides de Picasso.

En 1961 regres a Espaa y escribi Picasso en Catalua; ms tarde public
Picasso per Picasso, Picasso i els seus amics catalans, El Gernika de
Picasso, Picasso vivent, Picasso Cubisme 1907-1917 y Estimat Picasso. En
enero de 1996 present el libro Lorca-Picasso, en el que analiz los
paralelismos entre la vida de ambos artistas, y en octubre de ese mismo ao
present Les metamorfosis dOvidia.

De su narrativa destacan Contes Despullats, Del Mall (1983), Doble Assaig
sobre Picasso, y La tesi doctoral del diable y en poesa sobresale Poemes
de LAlquimista (1952). Entre sus estudios de pintura se encuentran
Quaderns de LAlquimista (1976), Nous quaderns de LAlquimista (1983) y
Picasso vivent (1981), y entre su obra teatral se encuentran piezas como
Teatre Aym (1976), y Avui, Romeo i Julieta (1987).

El 3 de junio de 1999 recibi el Premio de Honor de las Letras Catalanas en
reconocimiento a su trayectoria literaria y por su trabajo como experto en
la obra de Picasso.

Fuentes: EFE  Europa Press



*** Muere a los 104 aos Isolina Barraza, amiga de Gabriela Mistral

Isolina Barraza Urbina, qumica farmacutica jubilada y una de las ltimas
amigas de la poeta chilena Gabriela Mistral, muri el domingo 24 de febrero
a los 104 aos de edad. Su muerte se produjo por causas naturales en la
misma casa donde vivi durante dcadas en la localidad de Vicua, ciudad
natal de la autora de Los sonetos de la muerte, a unos 500 kilmetros al
norte de Santiago, segn informaron fuentes de la fundacin que lleva el
nombre de la ganadora del Premio Nobel de Literatura 1945.

La amiga de Mistral haba nacido el 3 de mayo de 1903 en el poblado de
Condoriaco, en la misma regin, y conoci a Lucila Godoy Alcayaga
(1889-1957), el verdadero nombre de la poeta, en 1925, mientras estudiaba
en la Universidad de Chile. Desde entonces se mantuvieron siempre en
contacto, especialmente epistolar; adems, acompa a Gabriela Mistral en
sus visitas al valle de Elqui en 1938 y 1954, siendo esta segunda ocasin
la ltima vez en que la poeta visit su pas natal.

Las cartas que quedaron de ese contacto dieron origen al libro Epistolario
de Gabriela Mistral e Isolina Barraza.

La amiga de la poeta tambin fue escritora y de sus obras sobresalen Vicua
sesquicentenaria y Gabriela Mistral y su sobrino, dedicado este ltimo
trabajo a la relacin entre la ganadora del premio Nobel y su sobrino Juan
Miguel Godoy, apodado Yin Yin, a quien cri como un hijo hasta el suicidio
del muchacho, a los 17 aos. Barraza recibi el Galvano Oficial de Vicua
en 1991 y fue declarada Hija Ilustre de la ciudad en 1993.

Fuente: EFE



*** Biblioteca de Odn Betanzos Palacios sera trasladada a Rociana

La Fundacin Odn Betanzos (http://www.fundacionodonbetanzos.es) ha puesto
ya en marcha junto a la viuda del escritor, Amalia Migues, el traslado de
todo su archivo desde Nueva York a Rociana (Huelva, Espaa), su pueblo
natal, con lo que se incrementar notablemente la importancia de los fondos
documentales, segn se anunci el pasado 24 de febrero.

Desde su creacin en 1986, la fundacin ha venido desarrollando, a nivel
local y provincial, una importante actividad cultural que la ha situado en
un lugar de prestigio, siendo una de las instituciones pioneras en el marco
de la cultura durante muchos aos en la provincia de Huelva.

Antonio Ramrez Almanza, director de la fundacin, seal que la proteccin
y fomento de la creatividad deben introducirse como uno de los ejes
fundamentales del futuro desarrollo de esta institucin, potencindose la
difusin, la promocin y la comunicacin como elementos esenciales para
fraguar los valores creativos en un marco ms abierto, ms moderno, actual
y vanguardista, que sirva de interrelacin y acercamiento entre el
continente europeo y el iberoamericano, espacios donde desarroll su amplia
labor de creacin, difusin y defensa del espaol el poeta rocianero. Esto
requiere, entiende, introducir otros componentes imprescindibles a tener en
cuenta para una mayor colaboracin con el exterior.

Conocida la voluntad del fundador expresada en documento de 1 de enero de
1986, donde se recoge su intencin de aportar de manera personal todos
aquellos fondos procedentes de su biblioteca personal y la heredada de su
amigo y socio Eloy Vaquero, junto a los originales de sus libros escritos,
correspondencia personal, diplomas, fotografas, etc., cumpliendo dicha
voluntad y bajo el beneplcito de su esposa Amalia Migues, se pretende
trasladar desde Nueva York los citados archivos, que comprenden el
epistolario completo y otros numerosos documentos inditos, as como su
biblioteca.

Fuente: Huelva Informacin



*** El cubano Antonio Orlando Rodrguez obtiene el premio Alfaguara

El escritor cubano Antonio Orlando Rodrguez result ser el ganador del
Premio Alfaguara de Novela 2008, dotado con 175.000 dlares (unos 118.150
) y una escultura de Martn Chirino, por la obra Chiquita, segn el
veredicto emitido el pasado lunes 25 de febrero y publicado en la web de
Alfaguara (http://www.alfaguara.santillana.es/premio-alfaguara).

El jurado, presidido por Sergio Ramrez y compuesto por ngeles
Gonzlez-Sinde, Jorge Volpi, Guillermo Martnez, Ray Loriga y Juan
Gonzlez, destac que es una novela a la vez elegante y llena de vida, con
una notable gracia narrativa y una imaginacin sin descanso, que despliega,
como una inmensa partitura de ejecucin precisa, la poca y la vida de un
personaje extraordinario, la liliputiense cubana Espiridiona Cenda,
bailarina y cantante de los teatros de variedades de principios del siglo
XX, llamada en su vida artstica la mueca viviente .

El fallo, ledo en el Saln de Actos del Grupo Santillana en Madrid,
explica que la obra de Rodrguez est concebida como una autobiografa,
dictada en la vejez a un periodista que trata de cotejar verdad y
exageracin de cada peripecia, y que en ese sentido avanza desde la
infancia de Chiquita en la Cuba del esclavismo y la colonia a su salto, en
la primera juventud, a los escenarios ms importantes de Estados Unidos y
Europa, con el trasfondo a la distancia de la guerra de los mambises por la
independencia y las intrigas diplomticas que envuelven a la protagonista.

Por detrs del afn de Chiquita en retratarse como una gran estrella
siempre brillante, contina el veredicto, se deslizan de a poco las
sombras de la decadencia, los desengaos amorosos, la lenta relegacin a
las ferias de freaks, y el drama ntimo de una artista que no quiere
resignarse a ser exhibida como un mero fenmeno de circo.

Los jueces calificaron la obra de Rodrguez como una novela ambiciosa que
reconstruye la poca de mximo esplendor de los teatros de variedades, y
logra traer otra vez a la vida, en todo su genio, su crueldad y su encanto,
a un personaje inolvidable. Un total de 511 manuscritos inditos, escritos
en castellano, concurrieron a esta XI edicin del Premio Alfaguara. De
ellos, 120 proceden de Espaa, seguida de Mxico (102) y Argentina (76).

Escritor, editor y periodista, Rodrguez naci en Ciego de vila (Cuba) en
1956. Es licenciado en periodismo por la Universidad de La Habana
(http://www.uh.cu). Ha residido en Costa Rica, Colombia y, actualmente, en
Estados Unidos.

Es autor de la novela para adultos Aprendices de brujo (Alfaguara, 2002,
Rayo/HarperCollins, 2005), de los libros de cuentos Strip-tease (1985) y
Querido Drcula (1989) y de la obra de teatro El len y la domadora (1998).
Su bibliografa incluye tambin investigaciones literarias como Literatura
infantil de Amrica Latina (1993), Panorama histrico de la literatura
infantil en Amrica Latina y el Caribe (1994), Puertas a la lectura (1993)
y Escuela y poesa (1997). A lo largo de su carrera ha publicado numerosas
obras para nios y jvenes, entre las que se encuentran El rock de la
momia, Mi bicicleta es un hada y otros secretos por el estilo, La isla
viajera, Qu extraos son los terrcolas! y La maravillosa cmara de
Lai-Lai.

Hasta el momento han obtenido el Premio Alfaguara de Novela: Caracol Beach,
de Eliseo Alberto, y Margarita, est linda la mar, de Sergio Ramrez (ambos
ganadores de la primera edicin); Son de mar, de Manuel Vicent; ltimas
noticias del Paraso, de Clara Snchez; La piel del cielo, de Elena
Poniatowska; El vuelo de la reina, de Toms Eloy Martnez; Diablo Guardin,
de Xavier Velasco; Delirio, de Laura Restrepo; El turno del escriba, de
Graciela Montes y Ema Wolf; Abril rojo, de Santiago Roncagliolo y Mira si
yo te querr, de Luis Leante.

Fuente: Alfaguara



*** Ms de cuatro mil nios jugarn con poesa en la casa de Garca Lorca

Msica, pintura, teatro y poesa se unen en unos talleres para los ms
pequeos, ltimo ciclo de Educacin Infantil y dos primeros cursos de
Primaria, en la Huerta de San Vicente (http://www.huertadesanvicente.com),
en Granada (Espaa), desde finales del pasado mes de febrero.

Poesa para empezar, ttulo de la actividad, reunir en esta edicin a
ms de 4.000 escolares, procedentes de unos 70 centros, en torno a la que
fuera residencia veraniega de los Garca Lorca, con el apoyo de la
delegacin de la Consejera de Educacin de la Junta de Andaluca
(http://www.juntadeandalucia.es/educacion) y la Fundacin Caja Madrid
(http://www.fundacioncajamadrid.es). Pretendemos introducir a los alumnos
en la poesa a travs de las artes plsticas y mostrarles los valores
lorquianos, seal el delegado de Educacin, Antonio Lara.

El Colegio Medina Elvira de Atarfe fue el primer centro en disfrutar de
esta actividad, que tiene nuevos contenidos y planteamientos. Los nios,
nada ms llegar a la Huerta de San Vicente, se dividen en cuatro grupos,
que se corresponden con otros tantos espacios destinados a la msica, la
poesa, el teatro y las artes plsticas.

Los pequeos visitantes son recibidos con un espectculo de guiol, una
adaptacin libre de La nia que riega la albahaca y el prncipe preguntn,
obra para tteres que Garca Lorca, Falla y Hermenegildo Lanz realizaron en
1923. Y dale con la maceta! Es que acaso eres poeta..?, le responde en
una ocasin la nia Irene a la insistente pregunta del prncipe: Nia que
riegas la albahaca, cuntas hojitas tiene la mata?. Es el primer contacto
con la poesa y con el mundo lorquiano de los escolares. A partir de ah,
cada grupo de nios se dedica a la materia seleccionada.

Luis Melgarejo, poeta y ganador de un premio Hiperin por El cepo, es el
monitor de poesa. Les enseamos los trucos que tenemos los poetas, porque
no somos profesores y les preguntamos si alguna vez han ledo poesa o
escrito alguna, indic el joven monitor. Les comento que las palabras son
los ladrillos de la poesa y luego nos ponemos unas gafas poticas para ver
los rboles como peines del viento y explicarles las metforas, aadi.
Adems, se les da a los nios un cuaderno de poeta, para empezar sus
primeros versos.

Luis Britos es el monitor encargado de las actividades teatrales, donde los
nios desarrollan la expresividad a travs de situaciones cotidianas que
ellos mismos interpretan, aunque representamos algunos gags . Los nios
participan en una boda, en un partido de ftbol con un falso lesionado y
representan la escena del gamberro que pone un petardo y dems situaciones.

Diego Neuman, quien se encarga del apartado musical, dice que lo mejor es
usar el cuerpo de los nios como forma de expresin, y al final acabamos
creando una cancin.

La creacin de un gran mural sobre al fachada de la Huerta de San Vicente
es la actividad destinada a las artes plsticas, pero antes se les explica
la importancia de los colores y los materiales, en una actividad que dirige
Duha Escudero.

Adems, a los nios se les hace entrega del pasaporte artstico, un
documento que premia el trabajo realizado por ellos y que certifica su
participacin.

Fuente: Ideal



*** Nieta de Juan Gelman pidi reabrir el caso de su madre

Macarena Gelman, nieta del poeta argentino Juan Gelman, ha pedido a la
justicia uruguaya que reabra el caso de su madre, Mara Claudia Garca,
desaparecida en 1976, en plena dictadura militar.

La peticin, basada en la existencia de nuevos datos sobre el caso, fue
presentada por Macarena Gelman el pasado 27 de febrero alrededor de las
10:30 de la maana, ante el juez Pedro Salazar, en el Juzgado de la calle
Misiones de Montevideo, donde se present con su abogado, Jos Luis
Gonzlez.

Mara Claudia fue capturada con su esposo, Marcelo Gelman, en Buenos Aires,
probablemente en represalia a que el poeta militaba en Montoneros,
organizacin guerrillera de origen argentino. Ambos jvenes fueron a parar
al campo de la muerte Automotores Orletti y ella cursaba el octavo mes de
embarazo.

All haba uruguayos secuestrados y represores de la misma nacionalidad,
gracias al plan criminal Operacin Cndor con que Videla, Pinochet y
otros dictadores militares de Amrica Latina coordinaban la persecucin,
intercambio y eliminacin de opositores polticos.

Los represores argentinos dejaron a sus pares de Uruguay llevarse a ese
pas a dos prisioneras embarazadas: una era Mara Claudia.

Fuente: El Mundo



*** Octavio Paz ser homenajeado por el Senado y la Asamblea Legislativa

El nombre del poeta mexicano Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990,
ser puesto a una de las salas del Senado de la Repblica de Mxico
(http://www.senado.gob.mx) y se ha planteado un homenaje similar en la
Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF,
http://www.asambleadf.gob.mx), luego de que la Cmara de Diputados
(http://www.diputados.gob.mx) rechazara ponerlo en el Muro de Honor del
Palacio Legislativo.

En abril de 2006, los diputados panistas Adriana Gonzlez Carrillo y
Rodrigo Ivn Corts Jimnez presentaron, como informramos en su momento
(http://www.letralia.com/140/0406paz.htm), una iniciativa en la que
proponan inscribir con letras de oro el nombre del poeta y pensador, autor
de Piedra de sol y El laberinto de la soledad, por considerarlo el autor
mexicano ms prestigiado de la segunda mitad del siglo XX y un hombre cuya
destacada labor intelectual, diplomtica y patritica al servicio de
nuestro pas debe ser objeto de un profundo homenaje por parte de esta
Soberana.

No obstante, la propuesta fue rechazada, lo cual fue muy criticado por la
comunidad cultural mexicana, as como de algunos senadores, quienes
calificaron ese hecho como de desafortunado. Ante ello, la Junta de
Coordinacin Poltica del Senado decidi que a partir del 19 de abril,
fecha del aniversario luctuoso del poeta, una de las salas de junta del
recinto llevar su nombre, dado que la figura de Paz va ms all de las
letras, al ser uno de los grandes hombres del pensamiento universal,
precursor de la democracia y la tolerancia.

Para la presidenta de la Comisin de Cultura de la Cmara de Senadores,
Mara Rojo, el nombre del poeta nacido el 31 de marzo de 1914 debera estar
en diversos sitios culturales, ya que fue uno de los hombres que ms
propici el debate, con grandes ideas, inteligencia y una gran democracia.

Esta decisin enmienda la resolucin de los diputados integrantes de la
Comisin de Rgimen, Reglamentos y Prcticas Parlamentarias, de no incluir
a Paz en el Muro de Honor, la inmensa pared de fondo del saln plenario
del Congreso mexicano. En esa ocasin, los legisladores argumentaron que el
tambin ensayista y diplomtico mexicano no colabor para la construccin
del Estado mexicano, que es una de las condiciones necesarias para que un
personaje sea inscrito en aquel muro.

Sobre el caso, la viuda del poeta, Marie Jos Paz, manifest que el gesto
(de los diputados) sera una bobada si no fuera grotesco y aadi que por
algo se habla de crisis de representatividad poltica.

En la sala principal del Palacio Legislativo de San Lzaro, detrs de una
inmensa Bandera de Mxico, estn inscritos en letras doradas los nombres de
personajes histricos mexicanos y hroes de la independencia. Sobresalen
all los nombres de los poetas Nezahualcyotl y sor Juana Ins de la Cruz,
as como el educador Justo Sierra y los diplomticos Isidro Fabela y Genaro
Estrada, entre otros.

Por su parte, el homenaje en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal
(ALDF) ha sido planteado en los mismos trminos de la propuesta del ao
pasado, pues consiste en inscribir en letras de oro en el muro de honor
del recinto legislativo el nombre del poeta, como una muestra de
reconocimiento de los representantes de la ciudad y de los ciudadanos a un
hombre que hoy por hoy se puede calificar como el poeta mexicano por
antonomasia.

Al presentar ante el pleno de ese rgano legislativo el correspondiente
punto de acuerdo, promovido en la Comisin de Gobierno el pasado 27 de
febrero, su presidente, el diputado perredista Vctor Hugo Crigo, asever
que existe constancia de la intervencin de Paz en las transformaciones
sociales y polticas del pas.

Desde la tribuna, el legislador pregunt: A dnde queda nuestra labor
como representantes populares si no somos capaces de generar sinergias en
torno a un proyecto de esta naturaleza, cuando se trata de un hombre que
contribuy sobremanera al desarrollo cultural de un pas como el nuestro?.

Luego hizo un recuento de su vida a manera de razones y argumentos, que
sirvan para dar cuenta de la magnitud de su obra, destacando, entre otras
cosas, su renuncia como embajador de Mxico en India en protesta por la
matanza en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, el 2 de octubre de
1968.

Segn indic Crigo, nadie puede negar que Octavo Paz fue un hombre
visionario, conocedor de las fibras ms hondas de nuestra identidad, de lo
que nos distingue como mexicanos; sin embargo, lo que bien constituye una
contribucin a su grandeza ms all de la perfeccin de una pluma cultivada
y talentosa por s, es su defensa frrea de la democracia liberal.

El legislador record que Paz alguna vez dijo: Sin democracia la libertad
es una quimera, como muestra inobjetable, dijo, de lo que para l
constitua un binomio indisoluble. Por lo que concluy: Es justo que esta
Asamblea Legislativa del Distrito Federal abra un espacio para que el
nombre de Octavio Paz perviva.

Una vez presentada formalmente la iniciativa, se turnar a la Comisin de
Cultura para su dictamen y posteriormente se llevar ante el pleno, tal vez
en el periodo ordinario de sesiones que comenzar la segunda quincena de
marzo.

Fuentes: El Financiero  La Jornada



*** Fundacin Juan Rulfo niega que haya acuerdo con FIL-Guadalajara

La Fundacin Juan Rulfo alert este mircoles 27 de febrero, en un
comunicado, de la existencia de una supuesta encuesta que realiza la
Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx),
acerca de si debe recuperarse el nombre de Juan Rulfo en el galardn que
tradicionalmente se entrega en ese encuentro y que desde hace dos aos se
llama Premio FIL de Literatura, despus de que la familia Rulfo decidi, en
2005, retirar el nombre del escritor.

La intencin de la encuesta sera afirmar que la comunidad cultural se
manifiesta en favor de retomar el nombre del autor de El Llano en llamas en
la convocatoria y, por tanto, en el premio, segn explic Vctor Jimnez,
presidente de la fundacin. Reiter que el proceso legal para impedir que
la FIL utilice el nombre del escritor jalisciense contina y el poseedor
de los derechos sobre el mismo es su hijo, Juan Francisco Rulfo.

Hasta el momento se desconoce la fecha en la que podra darse a conocer la
convocatoria del galardn, lo que hasta hace unos aos se anunciaba a
finales de enero o principios de febrero. Posiblemente ocurra en la primera
semana de marzo, segn fuentes de la FIL. Se desconoce an cul ser la
forma en la que se convocar, si como Premio de Literatura Latinoamericana
y del Caribe Juan Rulfo o Premio FIL de Literatura.

El comunicado difundido por dicha fundacin, firmado por la familia de Juan
Rulfo y el bufete Larrea Abogados, seala: Ha llegado a nosotros la
informacin de que se est realizando una supuesta encuesta, por parte de
la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, para preguntar si debe
recuperarse el nombre de Juan Rulfo en el premio que esa organizacin
mercantil entrega anualmente.

Para explicar esa pregunta se dice a los encuestados que ya llegaron a
una solucin legal en relacin con la exigencia de la familia de Juan Rulfo
de que sea retirado el nombre del escritor de ese premio, lo que constituye
una completa falsedad, porque el asunto est siendo analizado en segunda
instancia por los tribunales federales, lo que implica que el proceso no ha
terminado.

Por ello, se aade en el documento, la familia Rulfo y sus abogados
continan el procedimiento legal que habr de establecer los derechos
plenos de sus herederos sobre el seudnimo de Juan Rulfo. As se ha
manifestado durante los dos ltimos aos, de manera pblica y reiterada, y
no existen cambios de posicin al respecto.

Fuente: La Jornada



*** Cantar de Mo Cid traducido al hebreo

Ocho siglos despus de ver la luz, el Cantar de Mo Cid ha sido traducido
al hebreo, una lengua que cada vez demanda ms literatura espaola y
latinoamericana, segn explic este 28 de febrero la directora del
Instituto Cervantes de Tel Aviv, Rosa Mara Moro, con motivo de la
presentacin del libro.

La edicin ha sido publicada por la editorial Rimonim y su traduccin al
hebreo es de Arie Stav. El Cantar de Mo Cid es una de las obras ms
hermosas de la literatura espaola y es de especial relevancia que haya
sido traducida al hebreo, dijo Moro.

El Cid Campeador no es una figura totalmente extraa en Israel, segn
explic Assaf Ashkenazi, profesor en el Departamento de Estudios de
Literatura Espaola y Latinoamericana de la Universidad Hebrea de Jerusaln
(http://www.huji.ac.il/huji/eng).

Aqu ya se conoca al Cid, pero no por el libro, sino por la serie de
dibujos animados que se emita en Israel. Gracias a la serie conocemos a
este hroe espaol y, ahora, la publicacin del libro ofrece una importante
oportunidad para que los israeles lo conozcan tal como sali a la luz en
1207, indic el acadmico.

Segn Ashkenazi, para todo pas es muy importante tener un hroe que
signifique algo, y el Cid s significa algo para los espaoles: la
importancia del honor, de ganar y de servir al gobierno y al pas.

La directora del Cervantes entiende que en los ltimos aos se ha
incrementado en Israel el inters por conocer la literatura espaola e
hispanoamericana, como muestra el xito de La sombra del viento, de Carlos
Ruiz Zafn, que se est vendiendo muchsimo en el pas.

Cuando hace diez aos comenzamos a colaborar con el Instituto de
Traduccin de Israel haba slo 40 obras de autores espaoles traducidas,
una cifra que se ha duplicado en este tiempo, aadi.

Entre los autores espaoles ms traducidos a la lengua hebrea estn Camilo
Jos Cela y Antonio Muoz Molina, aunque tambin se pueden encontrar en
este idioma obras de Juan Jos Mills, Manuel Rivas, Juan Mars, Eduardo
Mendoza y Antonio Colinas.

Segn Ashkenazi, el inters por la literatura en espaol se debe, en parte,
al gran seguimiento de las telenovelas en la televisin israel, que son
un importante mecanismo de difusin de la literatura espaola y
latinoamericana.

Fuente: EFE



*** Realizarn encuentro literario en Ibiza

Ibiza (Islas Baleares, Espaa) acoger desde el 12 al 15 de marzo el I
Encuentro Internacional de Literatura Eivissa, Puerto Mediterrneo del
Libro, que contar con la presencia de destacados escritores
iberoamericanos como Santiago Roncagliolo, el premio Cervantes Juan Gelman
y el poeta chileno Ral Zurita.

Las jornadas literarias, organizadas por la Librera Hiprbole y el
Ayuntamiento de Eivissa en el marco del Plan de Excelencia del municipio,
tambin contarn con destacados escritores de las islas como Vicente Valero
que recientemente recibi el Premio Internacional de la Fundacin Loewe
2007, Pep Mar y Jos Carlos Llop.

Para llevar adelante el evento se han unido el Ministerio de Industria,
Turismo y Comercio de Espaa (http://www.mityc.es), el Govern Balear
(http://www.caib.es) y el Consell Insular dEivissa (http://www.cief.es),
contndose igualmente con el apoyo de la Universitat de les Illes Balears
(UIB, http://www.uib.es), la Universidad de Educacin a Distancia (Uned,
http://www.uned.es), la Federacin Empresarial Hotelera de Ibiza y
Formentera (http://www.fehif.net), la Federacin de la Pequea y Mediana
Empresa de Eivissa y Formentera (http://www.pimeef.net) y la galera Va 2.

Esta iniciativa nace con la voluntad de fomentar la lectura y convertir a
la ciudad de Ibiza en referente dentro del mbito de la creacin cultural;
a la vez que atraer hacia la isla, fuera de temporada, a los amantes de la
literatura de todo el mundo.

El director de Eivissa, Puerto Mediterrneo del Libro, Gabriel Torres,
explic que lo que se ha pretendido es encontrar un equilibro uniendo
escritores con un poderoso prestigio con escritores jvenes que estn
desarrollando tambin una obra de largo alcance.

El mximo responsable de las jornadas destac tambin que la diversidad y
la reflexin sobre la identidad cultural en la narrativa espaola y
latinoamericana contempornea sern los temas centrales del programa de
esta primera edicin, que incluye mesas redondas, conferencias, un
festival de poesa, veladas poticas y musicales y una exposicin
fotogrfica.

La intencin es vincular estas jornadas con uno de los objetivos
fundamentales de la Unesco (http://www.unesco.org), que ha declarado 2008
Ao del Dilogo Intercultural.

Fuente: Libertad Balear



*** Editoriales de sesenta pases irn a la XI Feria de Santo Domingo

Entre el 21 de abril y el 4 de mayo se celebrar en Repblica Dominicana la
XI Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2008
(http://www.ferilibro.com), que tendr como escenario la Plaza de la
Cultura Juan Pablo Duarte y recibir a expositores dominicanos e
internacionales.

La FIL Santo Domingo, que en su edicin de 2007 recibi casi dos millones
de visitantes, este ao estar dedicada a los pases caribeos organizados
en la Asociacin de Estados del Caribe, y se espera que reciba a cerca de
trescientas editoras y representantes de ms de 60 pases, adems de varios
escritores de prestigio internacional.

El evento es de carcter mixto, pues incluye la participacin activa de los
profesionales del libro (autores, editores, escritores, distribuidores,
libreros y bibliotecarios) as como la del pblico que asiste al campo
ferial en pos de las novedades bibliogrficas, los espectculos culturales,
los coloquios y los actos de puesta en circulacin de libros, entre otros,
que a tal efecto se organizan.

La Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte dispone de un rea de unos 88.000
metros cuadrados y en ella estn ubicados el Teatro Nacional, el Museo de
Arte Moderno, la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Historia y
Geografa, el Museo del Hombre Dominicano y la Cinemateca Nacional, sitios
que albergarn las diversas actividades literarias, intelectuales y
artsticas que se llevarn a cabo como parte de la feria en horario de 9 de
la maana a 10 de la noche.

Organizada y patrocinada por la Secretara de Estado de Cultura
(http://www.cultura.gob.do), a travs de su Direccin General de la Feria
del Libro, la FIL Santo Domingo ofrecer un amplio programa literario, con
presentaciones de libros, conferencias y coloquios. La fecha lmite para
inscribir actividades en el programa literario es el 15 de marzo. Habr
diversas facilidades tanto para editoriales dominicanas como para las
extranjeras que deseen participar.

Fuente: Feria del Libro de Santo Domingo



*** Simone de Beauvoir y estudios de gnero sern objeto de un coloquio

El 18 y 19 de junio se realizar en Lima (Per) el Coloquio
Interdisciplinario La segunda mirada: Simone de Beauvoir y los estudios de
gnero, evento organizado por la Escuela de Literatura de la Facultad de
Humanidades de la Universidad Nacional Federico Villarreal
(http://www.unfv.edu.pe) y el Grupo de Estudios Literarios Latinoamericanos
Antonio Candido (Gellac, http://gellac-unfv.blogspot.com).

El evento tiene como objetivo reflexionar acerca de la trascendencia de
Simone de Beauvoir, de cuyo nacimiento se cumplieron cien aos el pasado 8
de enero. Adems, en su homenaje se propiciar el dilogo sobre los
diversos desarrollos interdisciplinarios en torno a los estudios de gnero,
y se crear una red de intelectuales con inters en la investigacin sobre
los estudios de gnero.

La relacin de Simone de Beauvoir con la literatura, la trascendencia de
esta pensadora en Latinoamrica y su influencia en el pensamiento
contemporneo, la relacin entre la literatura, el gnero y ramas del
pensamiento como el psicoanlisis, la filosofa, las ciencias sociales y la
autobiografa son algunos de los temas que tocarn los asistentes del
encuentro.

Las propuestas de ponencias, as como las propuestas para mesa redonda,
debern ser enviadas va correo electrnico al profesor Richard Leonardo
Loayza (rall31@hotmail.com) y a Claudia Dioses Matute (valclau@hotmail.com)
antes del 31 de marzo. Las propuestas incluirn el ttulo, el resumen
(mximo 250 palabras, formato Word) y el nombre y afiliacin institucional
del ponente.

Las ponencias debern ser enviadas en archivo Word (para la publicacin de
las memorias) antes del 31 de mayo. La extensin de stas no deber ser
mayor de 9 cuartillas a doble espacio, lo que equivale a 2.500 palabras y
20 minutos de lectura.

Fuente: Gellac



*** Realizarn primera Bienal Internacional de Poesa de Brasilia

Entre el 3 y el 7 de septiembre se celebrar en Brasilia (Brasil) la I
Bienal Internacional de Poesa (I BIP, http://www.bienaldepoesia.unb.br),
evento que tendr lugar en el marco de la 27 Feria del Libro de la capital
brasilea y que contar con la presencia de notables poetas, crticos y
editores internacionalmente reconocidos, en un programa con actividades
simultneas que comprenden desde recitales hasta conferencias sobre poesa.

El evento es organizado por la Biblioteca Nacional de Brasil
(http://www.bn.br) y la Cmara del Libro del Distrito Federal, con el apoyo
de la Secretara de Estado de la Cultura, en cooperacin con otras
instituciones de la administracin federal y local y entidades de la
sociedad civil relacionadas con la literatura, entre ellas la Universidad
de Brasilia (http://www.unb.br), as como las embajadas y empresas
privadas.

La I BIP presentar las nuevas tendencias y estilos de la poesa
contempornea de Brasil, Hispanoamrica e internacional. La poesa en sus
diversos lenguajes escrito, hablado, cantado, performtico, en nuevos
medios ocupar los espacios de la Plaza del Conjunto Cultural de la
Repblica, compuesto por la Biblioteca Nacional y por el Museo Nacional,
obras del arquitecto Oscar Niemeyer en la Esplanada de los Ministrios de
la capital brasilea, as como los espacios contiguos del Teatro Nacional y
del Teatro Dulcina de Moraes.

Entre las actividades planeadas para la I BIP se encuentran oficinas de
lectura de poesa, de creacin potica, de poesa infantil y de poesa
visual; sesiones y exposiciones de poesa visual en espacios abiertos,
pancartas con poemas de los autores invitados, documentales, clips, videos
y proyeccin de poemas en las paredes externas del museo; concursos de
poesa; seminarios, debates y conferencias, sesiones de crtica y ensayo
con traduccin simultnea para los conferencistas, lectura en la lengua
original del autor y la proyeccin en tela de la traduccin, entre otras.

Adems se editar un libro con textos de los poetas invitados, habr
presentaciones de libros, un encuentro de editores de libros y revistas de
poesa, encuentro de editores de revistas y sitios web de poesa, y la
produccin de libro artesanal por una entidad filantrpica. La poesa
narrativa y popular, rappers y cantadores de cordel, recitales de poesa y
msica en espacios abiertos estarn tambin en la I BIP.

Fuente: Organizadores del evento



*** Bienal Internacional Elas David Curiel celebrarn en Coro

Entre el 24 y el 27 de septiembre se celebrar en Coro, Falcn (Venezuela)
la VI Bienal Internacional de Literatura Elas David Curiel, evento
cultural que desde 1997 se realiza cada dos aos en esta ciudad venezolana
reconocida por la Unesco (http://www.unesco.org) como Patrimonio Cultural
de la Humanidad.

En el evento participan poetas y narradores venezolanos e internacionales,
para intercambiar experiencias acerca de la creacin literaria. El objetivo
principal de la bienal es, segn un comunicado de los organizadores,
promocionar la obra de Elas David Curiel, poeta coriano de origen judo
sefard, precursor de la modernidad literaria en Venezuela, como un acto de
rescate, merecido por la magnitud de contenidos presentes en su obra,
relacionados con el ser y el sentir de una identidad. De igual manera, el
evento hace posible el conocimiento y difusin de los escritores
falconianos contemporneos en un mbito universal.

El programa general del evento est conformado por lecturas y recitales de
poesa en sitios cerrados y abiertos, conferencias, mesas de discusin
crtica, visitas a las comunidades, proyeccin de videos y exposiciones de
arte. La bienal es organizada por el Instituto de Cultura del Estado
Falcn, a travs de la Fundacin Casa de la Poesa Rafael Jos lvarez,
conjuntamente con otras instituciones culturales pblicas y privadas, bajo
el auspicio del Ministerio del Poder Popular para la Cultura
(http://www.ministeriodelacultura.gob.ve).

Importantes poetas y escritores venezolanos y locales han participado en
las cinco ediciones del evento: Juan Calzadilla, Ramn Palomares, Luis
Alberto Crespo, Ana Enriqueta Tern, Luis Brito Garca, Reynaldp Prez S,
Bls Perozo Naveda, Enrique Mujica, William Osuna, Antonio Trujillo, Ennio
Jimnez Emn, Gonzalo Ramrez, Miguel Mrquez, entre otros.

Elas David Curiel naci en Coro el 9 de agosto de 1871. Sus padres fueron
judos sefarditas que, procedentes de la vecina isla de Curazao, se
establecieron en la capital falconiana a finales del siglo XIX hasta
mediados del siglo XX, desarrollando un incipiente comercio en el casco
urbano de la ciudad y contribuyendo con obras de servicio pblico.

Maestro preceptor de escuela, poeta y periodista, Curiel tuvo una vida
marcada por la soledad. Decidi poner fin a sus das el 28 de septiembre de
1924, dejando tras de s una significativa obra potica que constituye una
presencia particular en la poesa venezolana.

Junto a Jos Antonio Ramos Sucre, Curiel fue precursor de la modernidad
literaria en Venezuela. El conjunto de su obra fue reunida en tres libros,
Poemas en flor, Msica astral y Apndice lrico. Especie de cuadernos
escritos en vario tono y una misma intensidad, que introducen en la lrica
venezolana elementos de carcter filosfico, metafsico, de la mitologa
grecolatina y de la tradicin hermtico-cabalstica de origen hebraico.

Fuente: Instituto de Cultura del Estado Falcn



*** Acapulco ser escenario del Congreso Mundial de Poetas

Entre el 12 y el 16 de octubre de 2008 se realizar en Acapulco (Guerrero,
Mxico) el XXVIII Congreso Mundial de Poetas (WCP,
http://www.uaa.edu.mx/wcpacapulco2008/index.html), evento que cuenta con
los auspicios de la Academia Mundial de Arte y Cultura, la Unesco
(http://www.unesco.org), el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de
Mxico (http://www.conaculta.gob.mx) y otras entidades pblicas y privadas.

El congreso tendr como tema La poesa en la intimidad del alma y las
inscripciones pueden formalizarse va web en
http://www.uaa.edu.mx/wcpacapulco2008/preregistro.php?leng=es. El domingo
12 de octubre, antes de la inauguracin formal, se celebrar una exhibicin
artstica y una fiesta para darle la bienvenida a los poetas de todo el
mundo que participarn.

La inauguracin se realizar el lunes 13 con las ponencias, en ingls, del
doctor Milan Richter (Eslovaquia), y en espaol, del doctor Ivn Portela
(Cuba-Mxico). Luego se realizar una lectura de poesa y una presentacin
de libros. Los asistentes podrn disfrutar tambin de un paseo por la
ciudad.

El martes 14 se har la ceremonia de premiacin del concurso de poesa del
congreso, y a continuacin los profesores Eleonor Morris (EUA) e Isaas
Alans (Mxico) presentarn sus ponencias en ingls y en espaol,
respectivamente. Este da habr tambin lectura potica y presentacin de
libros, as como una lunada:

El mircoles 15 se celebrar el Da Mundial de la Poesa y leern sus
ponencias, en ingls, el doctor Germain Drogenbroodt (Blgica-Espaa), y en
espaol, la doctora Celia Vzquez (Espaa). Habr, como los dos das
anteriores, lectura potica y presentacin de libros. Las actividades de
este da concluirn con la clausura del evento, en el marco de la cual la
Orquesta Filarmnica de Acapulco dar un concierto que anteceder a una
cena y el baile de gala.

Los interesados en participar en el concurso de poesa del congreso debern
enviar a xxviiiwcpacapulco@gmail.com, antes del 15 de julio, un archivo de
Word o procesador compatible con un poema firmado con seudnimo, y otro
archivo con los datos del autor. El tema es libre y se puede enviar poemas
en espaol o ingls.

El congreso se realizar en el Hotel Emporio (http://tinyurl.com/34qzc8).
El hospedaje tiene un costo de 600 dlares en habitacin doble, y 50
dlares diarios adicionales por habitacin sencilla. Quienes usen la lnea
Aeromxico para trasladarse a Acapulco podrn disfrutar de una tarifa
especial (http://www.uaa.edu.mx/wcpacapulco2008/aeromexico.html). La fecha
lmite para inscripcin es el 15 de julio.

Quienes deseen ser incluidos en la antologa conmemorativa del congreso
debern enviar a xxviiiwcpacapulco@gmail.com, antes del 15 de julio, dos
poemas (en espaol o en ingls) de hasta 30 versos cada uno, y una
biografa no mayor de 15 lneas con foto reciente de alta resolucin. A la
misma direccin debern escribir quienes deseen inscribirse en las lecturas
poticas y en las presentaciones de libros.

Igualmente, quienes lo deseen podrn suscribirse en el Tour Post Congreso,
que consiste en una visita del 16 al 19 de octubre a Cuernavaca, Ciudad de
Mxico, las Pirmides de Teotihuacn, el Museo Nacional de Antropologa e
Historia y otros lugares de inters. El costo del tour es de 250 dlares en
habitacin doble y 50 dlares diarios adicionales en habitacin sencilla.

Fuente: Web del evento



*** Analizarn en Lima el papel de las mujeres en la independencia

Entre el 19 y el 21 de agosto de 2009 se celebrar en Lima (Per) el IV
Simposio Internacional Las mujeres en la independencia de Amrica Latina
(http://webserver.rcp.net.pe/cemhal/simposios.html), evento organizado por
el Centro de Estudios La Mujer en la Historia de Amrica Latina (Cemhal,
http://webserver.rcp.net.pe/cemhal), y para el cual se estn recibiendo
resmenes hasta el 30 de octubre de 2008.

El encuentro pretende rescatar la historia de las mujeres que combatieron
por la libertad del continente, y que fueron olvidadas por la historia
cuando, al concluir el proceso independentista de Amrica Latina en el
siglo XIX, los estados nacientes crearon a sus hroes nacionales
enfocndose en el contingente masculino.

Entre los temas que tocarn los participantes se encuentran la relacin
entre gnero e independencia en la historiografa de Amrica Latina; la
mujer en el discurso poltico independentista; el rol de las mujeres en los
antagonismos independentistas; Micaela Bastidas y la recuperacin de la
memoria; vida cotidiana, espacios de sociabilidad, mentalidades y opinin
pblica durante el proceso de emancipacin; definicin de lo femenino en el
siglo XIX, y otros.

Los resmenes tendrn una extensin mxima de 2.000 caracteres sin
espacios, y debern incluir los siguientes datos: ttulo de la ponencia,
nombre y apellido del autor, direccin y universidad o institucin a la que
pertenece. El texto del resumen debe prepararse en formato Word y letra
Verdana en 10 puntos.

Las ponencias confirmadas se recibirn hasta el 15 de julio de 2009, con
una extensin no mayor de 15 pginas, interlineado simple, en formato Word
de Windows, y letra Verdana en 10 puntos. Debern regirse por las normas de
edicin que se enviarn una vez aprobada la propuesta de ponencia.

Los asistentes podrn participar en visitas al Museo de Arqueologa,
Antropologa e Historia del Per, y a la Ciudad Sagrada de Caral, la ms
antigua de Amrica (182 km al norte de Lima).

La inscripcin tendr un costo de 100 dlares para los expositores y podr
formalizarse antes del 1 de julio de 2009.

Fuente: Cemhal



|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

Babbel
http://babbel.com

Comunidad dedicada al aprendizaje de idiomas. En ella el usuario puede
aprender espaol, francs, italiano, ingls o alemn, estudiando por su
cuenta con las lecciones del sitio o trabajando en equipo con un compaero
de la comunidad internacional del mismo. El sistema de aprendizaje es
sumamente intuitivo y la inscripcin es gratuita.



Ana Berta Lpez y El Ojo Memorioso
http://anabertalopezyelojomemorioso.blogspot.com

Bitcora de la fotgrafa y actriz venezolana Ana Berta Lpez, autora de la
avenida Anagrafas (http://www.letralia.com/ciudad/anaberta) de nuestra
Ciudad Letralia. Se trata de un espacio creado por ella para mostrar su
trabajo creador y para llevar la secuencia histrica del acontecer cultural
de los lugares en que transita. Muestra artculos y fotografas sobre
diversas personas, actividades y agrupaciones.



Libros Mnimos
http://www.librosminimos.org

Aparato de difusin de la literatura centroamericana. Su objetivo principal
es facilitar la lectura de obras contemporneas y de textos crticos que
permitan dar una visin ms amplia del quehacer literario en Centroamrica.
Incluye libros de narrativa y poesa, artculos de crtica, noticias y
otros materiales.



Cartas famosas de la Historia
http://cartasfamosas.blogspot.com

Bitcora especializada en cartas de personalidades famosas. Se puede leer
aqu cartas de escritores, cientficos, artistas y polticos a sus parejas,
amigos o parientes. Incluye fotografas de los autores y comentarios que
contextualizan la informacin. Los visitantes pueden enviar sus propios
aportes por correo electrnico a la direccin denim_72@hotmail.com.
 


Blogs literarios y sobre libros
http://www.escolar.net/wiki/index.php/Blogs_literarios_y_sobre_libros

Recopilacin de direcciones de blogs en espaol dedicadas al libro y la
lectura. Incluye enlaces a blogs sobre la Feria del Libro de Madrid, blogs
literarios en general, de escritores, literatura y podcast, novelas y
libros de relatos en la red. Al estar en formato wiki, el usuario puede
contribuir con el directorio agregando direcciones de sus blogs favoritos.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== El rapto existencial en la poesa de Hanni Ossott =====================
=== Mara Cristina Solaeche ===============================================

Hanni Ossott es una de las voces fundamentales de la poesa venezolana
contempornea; nace en Caracas el 14 de febrero de 1946 y fallece en la
misma capital, el 31 de diciembre de 2002. Licenciada en letras de la
Universidad Central de Venezuela y profesora de la Escuela de Letras en esa
casa de estudios, dicta durante veinte aos, asignaturas, todas ellas
enmarcadas dentro de su propia visin del existir: Necesidades
Expresivas, Poesa y poetas, Literatura y vida, Poesa y
pensamiento... declarando en la enseanza de sus ctedras:

      la obra no slo como un trabajo sino como el resultado de un estado
      del alma y de un vivir (1).

Recibi el Premio Nacional de Poesa Lazo Mart, el Premio Nacional en la
II Bienal de Poesa Jos Antonio Ramos Sucre (1972), por su primer libro
Formas en el sueo figuran infinitos y el Premio Conac de Poesa (1988).

Es una unidad indisoluble su vida y su escritura. Vivi su poesa como su
mundo en su existencia, su voz es la que habla en sus poemas siempre en el
borde, en los extremos:

      Al borde de la tierra
      al ras
      tragando durezas (2).

En los riesgos internos del adolecer y el padecer, un aguijn que desgarra
y cauteriza al mismo tiempo, una liberacin de la poetisa y de aqul que la
lee, una memoria del recuerdo. Sus flores, la legendaria Edelweiss que
cuentan tom su color de la luna y es premio al riesgo, al honor, al mundo
de los sueos y al amor:

      Ese ngel es una flor pintada
                                 una flor de la esperanza
                                 una Edelweiss (3).

      Edelweiss
      la florecilla apasionada
      entreverada entre las rocas (3).

La cayena:

      La cayena se intensifica
      canta
      plcida
      ardiente
      hacia los cielos, los ecos
      casi expandida
      abierta
            es un canto de amor
            un canto de penumbra (2).

La trinitaria:

      Quin soy? Creo que soy una trinitaria encendida
                    una trinitaria fucsia
                    colgando sobre el muro.
      He colocado mi florecer sobre el muro
                  para que sea ms hermoso (4).

La flor del apamate:

      No importa.        All est la flor del  apamate
             T dijiste que era la flor del apamate (4).

El mar como vivencia de melancolas:

      El mar
      en m
      no deja dormir (5).

Su obra ahonda en contenidos filosficos de la mano de las llamadas por
Mara Fernanda Palacios sus voces tutelares, las de Rilke, Nietzsche,
Herclito, Heidegger, Lawrence, Bataille, Hlderlin, Broch, Virginia Wolf,
Thomas Mann, Blanchot, Goethe, Kavafis... mas, si queremos situar a Hanni
Ossott en algn epicentro potico, ste ser el poeta austraco Rainer
Mara Rilke, a cuya obra dedic gran parte de su vida (tradujo su obra
Elegas de Duino), resonando en toda su creacin literaria el eco de uno de
los mejores poetas de la literatura universal.

Todo esto nos deja en su extensa bibliografa literaria, en un lenguaje
punzante, revelador de un temple que embarga provocando perplejidad y
desazn; en la poetisa no es cuestin solamente de oficio, dedicacin,
gusto, don; es una pasin con todas las exigencias e implicaciones que
comparte esta palabra.

Hay en sus poemas trminos emblemticos, nudos del entretejido, dominios
del vrtigo creativo: la herida, el abismarse, lo otro, la extraeza, la
noche, la nada, la muerte y el amor. Son, a la vez, palabras-signos que
reitera sin cesar, sin tregua, que conviven en sus espacios tratando de
conjurar, exorcizar y curar. Nos recuerdan la herida fundamental, la
desgarradura, el viento, la noche, el silencio, y la nada, de la poetisa
argentina Alejandra Pizarnik (1956-1972).

El acto subversivo del vivir, graba la escritura de la poetisa Hanni Ossott
con lo que ella llama la herida esencial:

      La herida
      en el abrazo
      el miedo
      la contencin
      el beso en el miedo
      la fuga, los regresos (3).

La realidad es elusiva, abrumadora, apabullante, y hay que intentar
descubrirla desde el misterio. La herida nos coloca ante la realidad de un
cuerpo dionisiaco, nietzscheano, con su plena carnalidad, su ardorosa
sensualidad, su anhelo y embriaguez, pero un cuerpo herido, escindido:

      Los hombres se van
      como a pedazos
      de a ruinas
      de a despojos (2).

Es la herida que reclama la conciencia de la prdida y el anhelo del
recobro, en una naturaleza despedazada en individuos, en una remocin
psquica dominada por la desolacin, la vulnerabilidad, las limitaciones y
las formas de morir; en un vivir al ras del ser al encararla en el arduo
aprendizaje del existir. En ella reside la creatividad.

El anochecer, la prdida y su vaco, el duelo, el enigma, la ausencia, el
amor y su coraje, el centelleo de la caricia y su inmolacin, la rebelda
como antesala potica, la ardorosa pregunta de cara al misterio mgico del
vivir, la contradiccin del tiempo, lo inslito e inefable que se oculta
siempre.

Para la poetisa la palabra es ascua y fuego crepitante que se erige desde
la herida misma: de la literatura me importa el fuego (1), es asomarse al
abismo, ese abismarse como opcin vital, esa fuerza inmanente al existir
frente a lo otro, aquello urgente a nuestra naturaleza:

      Prevalece que haya los otros y lo otro
                   la otredad
                   el ms all de m
                   y el ms all de ti
                   la extraeza
      de lo que nunca puede alcanzarse (3).

La fragmentacin de la conciencia, del inconsciente, de la simultaneidad de
los tiempos, lo originario, lo ignoto, la desmesura, la excedencia, la
experiencia de lo raro, del extraamiento, en una palabra-signo la
extraeza frente a lo otro:

      Mis piernas flaquean
      mi corazn arde
      mi sacralidad me mata
                  Oh Dios
                  cul ser mi camino?
      Escucho voces
                  pero cul es para m?
      qu puedo decir ante tanto extraamiento? (3).

Hanni enfrenta su mundo potico con su trasgresin, su rebelda, todo
aquello que para la conciencia normalizada pasa inadvertido, para esa
conciencia sometida, ahogada y condenada en el disparate de la
cotidianidad: La paz aptica (3) que a nada teme tanto como a la
exaltacin, a la lucidez exasperada, al lugar donde el lmite de lo posible
es transgredido, lo vedado que se confronta, las sombras interiores lejanas
e inesperadas, todo aquello que salga del carril cotidiano.

Nos habla de la nocturnidad potica, de cmo la noche alberga el alma, la
inspiracin, la locura, la muerte; la voz potica surge y se alimenta de la
noche en un intento del dominio de la oscuridad y el convivir con ella, la
poetisa crea claridades de sus noches en su diaria iniciacin. Escribir
desde la febrilidad nocturna y jams desde esas zonas intermedias, neutras
y crepusculares.

La nada, otro de sus vrtices del pensamiento, entrelazada siempre con las
imgenes del abismo y el vaco, congregando en su ambivalencia un espacio y
un estado donde el cuerpo se silencia para regresar a su ntima esencia.
Contra la nada la poetisa conjura la creatividad, desde la nada, le es
posible el encuentro que permite tolerar lo que se nos niega. Su poesa
habla de lo inexpresable, lo por asumido nada conocido, lo inusual,
captando el colapso del instante, ocupando el lugar del espacio
inexistente, sintiendo la herida del desgarramiento que siempre ocupa la
extraeza de la existencia.

En la muerte, la poetisa se atreve a morir ms all de la muerte fsica,
cavila sobre el morir del ser, ese morir annimo, indiferente eterno:

      Mira cmo de m mismo todo se separa
      se me deshabita
      ser ahora lo eternamente desplazado

      Y mis escombros... dnde?
      Y la sensacin de roce entre mis dedos y una
                                     superficie lisa?
      Lo  posible... dnde? (6).

      Ah va la urna
      Y yo no tengo lgrimas
      slo besos
      y un puo alzado, erecto
             por el misterio, por la rabia (3).

Un constante aprender a perder suave o bruscamente con el vivir, prdidas
que demandan conocer y sentir olvidos, abandonos, extravos, el
desvanecerse de las cosas, del dejar de ser instalndose frente a la rareza
del existir, donde el ser humano se religa a lo infinito y lo nimio, al
asombro y a Dios, al deseo y a la esperanza, al vaco y al absurdo del
existir imposibilitado de pactos fusticos. Morir no es irse del mundo,
es padecer la relatividad de la existencia, la flaqueza de los hechos, la
debilidad de lo circunstancial.

Mas Hanni Ossott piensa tambin en curar la herida, as, denomina a la
poesa, la cura, el poeta debe vivir en una continua cura al mantener la
tensin lrica y la presin del sentir desbordado de su alma:

      Porque tambin hay risas junto a la zozobra
            extrema tensin de la alegra
            desbordes para la noche oscura
                           xtasis
                          colmacin (4).

      Debo pensar en el espacio ms luminoso del mundo
           Delfos, lugar nocturno hecho luz
      Es preciso
              es preciso realizar de la Noche la Luz (5).

La palabra creadora celebra desde la ruina, ilumina desde la sombra, es un
querer hacer posible lo imposible, es movimiento en algn espacio, es
instante, rfaga, impulso; escribir poesa, para Hanni, es trazar una
geografa del alma desde la memoria que guarda cual vasija las visiones,
las rachas de sentimientos, las imgenes y las tensiones que surgen como
chispazos explorando, emergiendo. La poesa es escucha y receptividad.

La pasin y el error, la errancia y el esplendor, la signan, siempre cerca
del duende o, como dira Rafael Lpez Pedraza, cerca del toque
dionisiaco. El hecho potico entra por la piel, es una efervescencia, un
yo soy otro en palabras de Rimbaud, no existe en ella la certidumbre, en
su lugar la intuicin, las visiones, los delirios, el desgarramiento
interior para alcanzar lo invisible y as llegar a la otredad, en un
espacio de inspiracin donde la fertilidad y ebriedad de los sentires se
transfiguran, celebrando poticamente, reteniendo fugaz y desesperadamente
con el verso la vida, sosteniendo la palabra en la lucha con el silencio y
girando al contrario del remolino de la nada.

En su escritura emocional conmueve su palabra dolida desde el corazn
ardiente, desde lo insondable del vivir y su seduccin.

Y en el amor, del deseo la imagen suena, es palabra sonora:

      extender infinitamente el beso
      Que dure toda una noche
      toda una eternidad (3).

      rotacin de cuerpos
      canto elevado canto
      a la sacra pasin del cuerpo (3).

      Hay una mordida profunda
               incisiva
      en el centro de mi sexo
      por la cual yo me erijo como yo misma
             y soy,
             y poseo y dono
             Regalo mi cuerpo y mi ansia
      (...)
      Me cruza una pendiente
      me traza un precipicio
                         en el amor...
                   y en todas mis secretas junturas
      con cuido, con recelo, tu te avienes a m (3).

Es Hanni Ossott, un espritu que padece su herida, se asoma al abismo,
siente profundamente la extraeza frente a lo otro, a la muerte, a la nada,
al amor, y busca infatigablemente en el alma de la noche, la cura en cada
uno de sus poemas. Es su poesa un rapto existencial, seduce su visceral
insistencia en desentraar instantes que prolongar en el verso, momentos
enjaulados en el cuerpo y el alma y abiertos al tanteo continuo en sus
poemas:

      Y todos buscando a sus propios dioses. Los dioses de las rocas son
      los ros. Los dioses del ro: el cristal. Los dioses de los hombres:
      lo que no somos, nuestros nombres situados en otras zonas, nuestros
      nombres incompletos y nuestros actos hechos de piel y de sueo (7).



Referencias bibliogrficas

 1. OSSOTT, Hanni: Poemas selectos. Editorial Latina Bid & Co. Editor,
    Caracas, 2004.

 2. OSSOTT, Hanni: Cielo, tu arco grande. Tierra de Gracia Editores,
    Caracas, 1989.

 3. OSSOTT, Hanni: El circo roto. Monte vila Editores Latinoamericana,
    C.A. Caracas, 1993.

 4. OSSOTT, Hanni: El reino donde la noche se abre. Editorial Mandorla,
    Caracas, 1987.

 5. OSSOTT, Hanni: Hasta que llegue el da y huyan las sombras. Editorial
    Arte, Caracas, 1983.

 6. OSSOTT, Hanni: Espacios de ausencia y de luz. Monte vila Editores
    Latinoamericana, C.A. Caracas, 1982.

 7. OSSOTT, Hanni: Espacios para decir lo mismo. Universidad Central de
    Venezuela. Coleccin Letras de Venezuela. Serie Poesa, Caracas, 1974.

** Mara Cristina Solaeche
   gsmldcm@yahoo.es
   Docente venezolana (Maracaibo, Zulia, 1948). Licenciada en educacin
   mencin Matemtica, Magster en Educacin y Magster en Matemtica Pura,
   en la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve), donde es
   profesora titular. Fundadora y miembro de la Biblioteca Teresa de la
   Parra en la extensin Cabimas de LUZ. Miembro de la Sociedad Venezolana
   de Matemticas, la Asociacin de Escritores del Estado Zulia, la Casa de
   la Poesa y la Pea Literaria Csar David Rincn y otras organizaciones.
   Textos suyos han aparecido en diversas publicaciones cientficas y
   literarias, adems de webs literarias como Lgamos, PoeSite
   (http://www.arrakis.es/~joldan/poesite.htm) y Texto Sentido
   (http://www.textosentido.org). Ha recibido, entre otros reconocimientos,
   el premio Vicente Lpez y Planes (Buenos Aires, 2004).



=== El ojo del porngrafo      Juan Carlos Guardela Vsquez ===============

Tiene cara de no hacerle mal a nadie. Es delgado, algo curvo y bajo, un
gagueo fastidioso le asalta a veces. Su estrecha frente hace que parezca de
40, aunque tiene 52 aos. Se refugia en una amabilidad, tan a la mano, que
parece adrede. Sus ojos azul claro dan seguridad a cualquiera, no obstante,
muy pocos saben que ellos han visto ms de 100 mujeres desnudas (unas dos
mujeres y media por semana) en los ltimos nueve meses amparado slo con
una vetusta cmara Olympus digital.

Rubn Guzmn, como todo porngrafo, asegura que su labor es artstica ya
que su principal fuente de ingreso son los eventos sociales. Que muchos se
equivocan tachndolo de depravado y que si el cliente queda satisfecho es
que ha hecho un buen trabajo.

La verdad es que sus fotos ni siquiera estn bien iluminadas. No tiene
nocin de profundidad y altura. Algunas estn fuera de encuadre. Pero es
obvio que el atractivo innegable est en la desnudez. Siempre hay
lucimiento de piel por todos lados.

En su catlogo maltrecho est la chica que muestra su pubis tapando algunas
zonas con una estola, un pareo o un gorro extico, la Maja cincuentona en
una otomana que exhibe su dorso ancho, sus laxas axilas y piernas de suaves
vrices insinuantes. Tambin la embarazada con la barriga baada en aceite,
el clsico marica deschavetado que avienta sus brazos y el fornido relleno
de testosterona que mira como diciendo: Sal de tu closet!.

Pero el mayor surtido es el de muchachas de barrio que no tienen
proporciones descomunales pero s un fuego encerrado en la mirada que puede
venderse sin reparo al italiano frentico, al vikingo agreste o al
canadiense tan cuj este ltimo que, si pudiera, traera los emparedados
del mismo Qubec. Lo importante es que el visitante que quiera desfogarse
traiga los euros aunque se trate del ms maluco del orbe. Y as poder
comprar el jean de moda, el ltimo celular o la blusita de los escaparates
quimricos.

Son mujeres que no aparecern nunca como conejitas pero que son rplicas de
gorditas reinas del Congo y que, aparte de ser pobres, portaron y portarn
la injuria de que las negras son ms fciles que las blancas. Entonces por
qu no divertirse y sacar lucro de lo que la naturaleza les dio?

Si el sueo de estas muchachas no es irse de estas tierras seguro que se le
parece mucho. Muchas tratan de imitar los labios de Angelina Jolie
ponindolos como si estuvieran soplando una vela. Una de las fotos muestra
a una de ellas, algo ebria, rodeada de un grupo de hombres y mujeres al
parecer en una terraza de bebidas. Se ha bajado el jean exhibiendo, en una
pose desenfrenada, medio monte de Venus.

Dentro de este catlogo aparece tambin la Lolita que se tapa sus pechos de
corozo con manos llenas de abalorios infantiles, hasta se le pueden ver los
codos sucios del carburo de la pared donde se recost.

Pero la que conmueve es sa que se espicha mostrando sus costillas, la que
est dando el todo por el todo, la que parece garza de una sola tarde. La
pobre termina tiernamente derrotada por su propia palidez. Uno constata
entonces que la inocencia liada con desparpajo en ocasiones es cruel.

En trminos generales lo que impera en el catlogo es el desorden y el
divertimento y, haciendo honor a la verdad, algunas realmente luciran
mejor vestidas.

Explica Rubn que muy pocas son las que quieren tomarse una foto slo para
su compaero. Casi todas quieren venderlas a pginas de la Internet que
ofrecen los servicios de la ciudad en el exterior. Incluyen sus celulares y
correos y nombres de gringas. Claro que detrs siempre hay una matrona que
se encarga de realizar los contactos una vez se instalen en los hoteles los
extranjeros. Hay taxistas, botones, recepcionistas de hoteles, barmen y
meseros que hallaron una fuente extra de ingreso dentro de la cadena
proxeneta.

                                    ***

El barrio est ubicado en la zona sur oriental de Cartagena. Tiene agua por
todos lados. Hay un grueso cao que trae todas las emanaciones de la
ciudad. Tiene gente y ms gente y calles estrechas, todas sin pavimentar.
La mayora no tiene empleo. Las casas son pequeas y en ellas viven ms de
dos familias en un piso sobre otro.

Rubn vive en un segundo piso. All comparte espacio con esposa, tres hijos
y un nieto. Sus trabajos en su mayora son realizados en oficinas que le
prestan profesionales amigos en el Centro Amurallado a quienes les
retribuye presentndoles chicas. Pero el set lo puede improvisar en
cualquier barrio, en sesiones organizadas por muchachas ya veteranas en la
actividad. Todas estn en los listados de matronas celestinas cuyos
clientes son polticos y empresarios.

A... a... algunas tienen suerte... suerte... y encuentran al... al
italiano enamorado que vuelve a los cuatro meses y se las lleva con papeles
en regla. Rubn mir con apego su cmara. Su sala es demasiado calurosa,
oscura y encerrada. O... otras, se quedan esperando. Pero les entr el
gustico por la platica, la rumba, el de... desorden y en temporada
contactan a varios extranjeros que las alojan en buenos hoteles y... y...
andan con ellos engredas por todos lados sin que les importe que las vean.
As terminan metidas a esto, claro, algunas a la semana se pueden hacer ms
de 500 mil. Todo tiene su precio. Las... las encuentra uno en las playas.
Son universitarias o... o... estudiantes de bachillerato. Fingi amargura
y encendi un ventilador. Muchachas sanas. Muy... reservadas.

Rubn me haba confesado antes que en un principio sinti placer. Pues de
alguna manera convencer a una mujer para que se tome fotos desnuda es ms
difcil que hacerle el amor. Hay que echar mucha labia, bastante. Pero
cay en cuenta que ellas no se desnudaban para l. Que no es el recibidor
de esas posturas y fingimientos. Que el verdadero lujurioso es otro que
est ms all de su lente y del escenario. Un mirn que realmente tiene
mayor jerarqua que l mismo. Se trata de alguien (mujer u hombre) que
impone su presencia a distancia. El papel de Rubn queda reducido as a la
de un simple intermediario. Es una suerte de indefensin. Rubn es un
eunuco. Ver sin tocar. Trabajar sin tocar. Mirar sin detallar. Soy igual a
Polvo de ngel, ese tipo que las cabareteras adoran porque no hace nada, a
veces ni mira.

Cuando Rubn arquea las cejas adquiere por momentos un aire de stiro. Sin
embargo, el azul de su mirada lo disuelve. Por eso no se sabr si a la
larga es un corruptor diablico o un cndido y desmedido sobreviviente. Ya
no le sorprende encontrar fotos suyas en revistas mediocres o en las
pginas web de la ciudad. No importa que les tapen las caras y los sexos
con esos ridculos circulitos negros, l no olvida un trabajo.

Uno supone que quien hace este trabajo no tiene dificultad con la
conciencia, pero le perturba lo que llegue a pensar su esposa Estebana,
quien es catlica y mayor que l. Cuando trabaja en casa lo hace obligado
por la falta de espacio as que le tiene que inventar algo: de repente unos
das en casa de sus cuadas, un viaje al pueblo, o como ltimo recurso
una larga diligencia de varias horas. Nunca se ha enterado, o eso me hace
creer, aunque a veces se pone muy seria y dura das sin hablarme. Es que en
el barrio le dicen mucho chisme.

En su barrio los vecinos tienen una impresionante potestad murmuradora.
Sabe que aunque emplee todo el sigilo del mundo ya deben estar enterados de
su actividad. Slo espera que de alguna manera le otorguen cierta
indulgencia y complicidad tal como se la dan en el barrio a jbaros,
rateros cuchilleros, policas corruptos y traquetos en ascenso. A slo dos
cuadras de su casa funciona un reconocido cabaret de la ciudad, y nadie
dice nada.

Cuando hace el trabajo en su sala tiene que ser en menos de una hora.
Improvisa con apuros una especie de estudio con un trpode amarrado con
cabuyas y luces remendadas con papel de aluminio, radiografas viejas y
alambres retorcidos. Esta vez una cortina blanca sirve de fondo aunque se
puede ver algo del barrio.

Hay un olor a orn de gato que se redobla con el calor. Todo tiene una
dimensin enrarecida. Haba vacilado en dejarme entrar en una de sus
sesiones pero cuando le argument que tambin mi labor era artstica lo
acept, no sin cierto reparo. La idea es no interferir, que las cosas
fluyan como se dan en su oficio porque si uno mira con demasiado
detenimiento empieza a estropearlas. Eso s, me dijo, la nica cmara
fotogrfica es la ma y nada de grabaciones.

Estebana, su mujer, esa maana haba salido a una diligencia y vendra ms
all del medioda. Se trata de una cliente nueva pero que l ya conoca. No
habra problemas. As que nos sentamos a esperar en su sala ardiente
sentados en unas sillas de plstico triste.

Esperamos ms de cuarenta minutos hasta que por fin se oyeron unos pasos
subiendo la escalera. Tocaron. Rubn abri la puerta con sonrisita de
expectacin. Una hermosa morena entr con aire decidido sin abandonar esa
cosa inquietante de mujer que sabe para dnde va aunque no supera los 18.
Trae un bolso Fila. Est emperifollada con candongas, viste un suter
camuflado, bermuda gris, zapatos tenis y una boina sobre un cabello corto
estirado con productos qumicos. Tiene una encantadora nariz respingona y
labios prominentes con brillo transparente, labios malcriados e imperiosos
como el hbito de la lujuria y una cadenita de plata en el cuello. Tambin
tiene unos paos en el rostro ocasionados por el sol playero. En el recinto
se sinti el contraste de su perfume dulce de mujer dispuesta con el orn
de gato.

Tengo ms de una hora buscando tu casa, oye dijo.

No te preocupes que tengo todo el da para ti solita. Mira! Rubn le
pas unas fotos y enseguida a ella se le abrieron dos huequitos en las
mejillas que la hicieron ms nia. Eran las fotos de otra muchacha que al
parecer ella conoca.

Levantando el dedo y sin mirar su reaccin, Rubn le dijo en tono bajo como
si hubiera en el recinto mucha gente adems de nosotros:

Quiero saber si ests segura de lo que vas a hacer. Porque despus viene
el aymamitama y las quejas. Las fotos corren ms que los chismes.

Pareci un lugar comn, pero ambos asumieron un silencio y entonces no fue
tan comn. Me imagin que siempre haca esa pregunta que obliga reflexin a
cualquiera.

S.

Lo hiciste antes?

S.

Por qu no lo buscaste?

Qu cosa?

Al que te fotografi antes.

Porque el malparido quiso metrmelo. Me toc, oye.

Se le encresparon las cejas y su boca brillante se llen de piedra y asco.

Me dijeron que eres serio y nada de manoseo. Porque yo digo que si uno
quiere que lo manoseen, lo manosean. No?

Supe que ese trato impersonal a un hombre mayor de 50 no era ajeno en ella.
Me morda la lengua, quera hablar. Rubn pareci darse cuenta y me
reprendi con la mirada. As que lo apropiado fue el silencio y quedarme
aparentando que soy el ayudante, el recogecables, el que est distrado y
tal. Distraidsimo.

Hule a meao de gato, oye dijo y movi las manos haciendo sonar sus
bisuteras.

Acto seguido empezaron a transar el precio. Ella fue ms atrevida y fra,
regate y al final acept Rubn: diez fotos, a cinco mil cada una.

De todas maneras son caras, oye. Pero a ste no lo quiero cerca me
seal. No quiero nada de nada. Ni miraditas ni nada.

Clmate que aqu hay gente profesional repuso Rubn. Es el dueo de la
cmara, oye.

Fing seriedad y Rubn, sin prestarle atencin, encendi los reflectores
remendados con papel de aluminio. El ventilador baj la velocidad por la
carga de las luces. Se cercior de que la cortina no dejara pasar media
mirada desde afuera. Y ella, decidida, revis todo el piso: tres cuartos,
un patiecito de paredes rojas y la cocina. Cuando se percat de que no
haba nadie ms en la casa se coloc delante de la cortina bajo la luz
caliente. Volvi a mirarme, esta vez con indiferencia, una indiferencia que
no era el fruto de su arrogancia, ni de la confianza en ella misma, ni de
la inocencia; por el contrario, era algo rebuscado y teatral.

Empez la escena. No fue como lo imagin: lenta, en relente, como en las
pelculas en donde el desnudarse adquiere una dimensin csmica, como si
todo estuviera lleno de una msica sumisa. Es que uno debera or una
msica cuando le est cambiando la vida, como en las pelculas. Pero aqu
todo pas rpido. Todo alcanz una movilidad en la que no se supo el lmite
entre lo que est vestido y la desnudez, entre el impudor y el recato. En
cuestin de segundos esta muchacha estaba mostrando sus pechos y su suter
camuflado qued sobre la silla de plstico triste. Sus tetas duras de
puntas renegridas quedaron al aire. Aunque tiene pequeas seales viejas
cicatrices hay algo en esa piel morena y animosa que aspira a otra cosa
ms all de ese desnudarse. La cadena de plata brill.

Rubn dispar su Olympus. Ella sac delicadamente una lengua hmeda y
sabia. La misma que de seguro entreg a su noviecito de barrio, su primer
amor. El noviecito que jams podr invitarla al hotel de lujo al que la
lleva el asombroso turista. Ese noviecito, se aterrara de verla ahora en
su desparpajo?

Por un instante me mir como tratando de hallar en m un inters y sent
que su mirada me insinu que, sin merecerlo para nada, estaba gozando de su
espectculo. Pero en verdad no lo gozaba.

Esta morena imita lo que una mujer conscientemente hace en el juego del
deseo: se propone como objeto del otro y al mismo tiempo huye para que sea
ms imperiosa la sed y hacer valer su cuerpo en la huida misma. Te da y te
quita. Este juego, que a la larga brinda una saludable compensacin
psicolgica, no se da en la pornografa ya que el ofrecimiento no es
seguido por la negacin. Esta morena que se despliega ante el lente de
Rubn tiene que darse sin esa magia traicionando la naturaleza del juego
ertico. Por eso es una lstima que la ausencia de ese rito sea una
imposicin de las condiciones sociales. Para ella no habr huida, ya que
las condiciones de necesidad lo impiden.

Por fin Rubn habl.

No te preocupes que aqu toda mujer se vuelve reinita... Te vas a
convertir en la ms famosa de todas. Si no; vas a conseguir al man que te
va a limpiar la hoja de vida y que te llevar a vivir de lo lindo... O... o
te vas a comprar lo que quieras con toda la platica del... del... mundo...
Si no; pu... puedes vender las foticos bien caritas. Todo tiene su precio,
mamita.

Supongo que de eso se trata la labia a la que se refiri antes que no es
ms que esos diminutivos que le caen encima a esta muchacha mientras se
pone en una postura conocida.

La muchacha empez a sudar. Cerr los ojos y se dej llevar. Rubn sigui
disparando. Ella desabroch su bermuda gris. De repente apareci un hilo
dental amarillo por el que burdamente barrialmente pudo verse su pubis y
su hendija morena. Luego deshizo con facilidad los nudos que tiene el hilo
dental a los lados y se qued no ms con su boina.

Se frot los vellos de su brazo. Baj su mano y la llev a la entrepierna
oscura. No se manose como lo hacen en las pelculas. No se abri con
vulgaridad. No se toc esa hendija por donde esta mujer ha conocido lo puro
y lo impuro. Debajo de su tenacidad hay algo de inocente indecencia.

Entonces hay que pensar en un partido de ftbol, en las cuentas que hay que
pagar, o en ese tema preferido: la Segunda Guerra Mundial; o en cualquier
cosa que lo aleje uno de la situacin.

Es linda, o mejor; ser linda, porque, a pesar del arrojo, todava le falta
madurez mujeril en su cintura y tiene cierta grosura en los costados; esos
bananos que tanto aterra a los empecinados por la silueta.

Sin duda el cuerpo no es la carne sino lo que hace el garbo con la carne.

La sesin dur cinco o seis minutos, ms o menos, hasta cuando ella dijo:
Ya, listo. Ya. Acto seguido se visti con menos prisa de la que se
desvisti. Todava sudando sac cincuenta mil pesos de su Fila y se los
entreg a Rubn. Increble, este hombre cobra por tomar fotos, en vez de
ser l quien pague para que se desnuden. Rubn se sent en su PC, quem un
CD con las fotos y las imprimi. Los tres nos mantuvimos en silencio. Doce
en total, ms de lo que ella esperaba aunque parecieron ser muchas de
acuerdo al arrebato de la Olympus durante la sesin.

La muchacha tom su bolso y baj las escaleras. Rubn recogi sus cosas,
abri la cortina y la luz del barrio entr de nuevo. Insisto en que cuando
a uno le suceden cosas cruciales debera escuchar una msica al fondo, como
en las pelculas.

El resto de la maana Rubn estuvo contndome historias de gente
inescrupulosa: un da alguien tom una foto que tena guardada desde haca
tiempo y se la llev a su duea, que ya estaba casada y con hijos, y sta
le lleg a su casa y le arm un verdadero escndalo.

En otra ocasin se le extravi en la calle la foto de una vecina muy
conocida, con tan mala suerte que se la encontr un tendero. ste la ampli
e hizo un calendario que coloc a todo dar en la tienda. De eso Rubn
recuerda una trompada.

Hace poco la hija de un vecino, muy amigo, lleg dicindole que quera
vender sus fotos. Le tom la primera, se le acerc y le mostr a la
muchachita sus pechos pequeitos en la pequea pantalla de la Olympus. Le
pregunt que qu pensara su padre si la viera as. Se fue poniendo la ropa
y se larg avergonzada. Desde entonces lo trata con respeto. Supongo
porque no me aprovech. Yo siempre pienso que detrs de una mujer que se
desnuda siempre hay unos pa... padres que pueden ser honestos.

                                    ***

Rubn tiene una historia ms larga, acaso amarga. Das despus de la sesin
un hijo suyo, adicto a las drogas, lo vio charlando en una esquina con un
traqueto famoso del barrio. Una vez en casa el hijo le pidi, bajo los
efectos de la droga y sin recato, que le presentara a ese man firme que
estaba en la jugada, pues su aspiracin era entrar al negocio y trabajar
por su cuenta. Rubn se neg y quiso aconsejarlo con su labia. Pero su hijo
se encegueci por la furia y le arroj la cmara Olympus a su rostro. Rubn
pudo esquivarla y la cmara fue a reventarse contra la pared. Luego revent
el computador, la impresora y un VHS. Se arm un escndalo y los vecinos
llamaron a la Polica. Rubn se qued sin instrumento de trabajo y con el
hijo preso en la estacin del barrio.

Mientras consigue plata para comprar una nueva cmara vende gaseosas con
una neverita de icopor en la playa donde lo encontr con su cara de no
hacerle mal a nadie rodeado de cuatro muchachas primorosas en vestidos de
bao. Rubn las haca felices con cada frase. Me acerqu y le pregunt en
qu iba a terminar su oficio ahora que estaba sin cmara. Me dijo: Es
una cuenta de cobro, mi hermano. To... todo tiene su precio... su precio.

                                    ***

Sera interesante saber cuntos hombres y mujeres recurren a la pornografa
en Colombia. O que se midiera la violencia que genera. Es obvio que si no
hubiera compradores no existira la enorme oferta. Por otro lado se sabe
que la utilizacin de ese material no tiene relacin con el aumento de los
delitos sexuales. Al contrario, algunos estudios indican que los
delincuentes sexuales son los individuos que estn menos expuestos a la
pornografa. Ser que la pornografa tiene una funcin social as como el
onanismo? Se sabe, por ejemplo, que individuos que se masturban son menos
violentos que los que no se masturban. Pero hay una realidad innegable y es
que da a da la ciudad se prostituye y ya no importa el tipo de necesidad
que tengan las muchachas ni el tipo de barrio de donde salen.

Los terrenos de la prostitucin y la pornografa han cambiado as como la
nocin de moral y de higiene, los espacios pblicos y las normas. Los
lugares de ejercicios ya no son las mancebas y zonas de tolerancia. Han
surgido nuevos actores y se han multiplicado las especialidades de acuerdo
a la modernizacin de la ciudad.

A pesar del refinamiento, el desconocimiento impera. Por ejemplo: Rubn no
sabe que por algunas de esas fotos podra enfrentar de dos a cuatro aos de
prisin.

El slo ejercicio de la prostitucin no es punible pero s la induccin a
sta. Ser que cuando Rubn dispara su cmara est induciendo a la
prostitucin? Muchos dirn que no, que esa slo cuestin artstica. Pero:
El que con el nimo de lucrarse o para satisfacer los deseos de otro,
induzca al comercio carnal o a la prostitucin a otra persona, incurrir en
prisin de dos (2) a cuatro (4) aos y multa de cincuenta (50) a quinientos
(500) salarios mnimos legales mensuales vigentes, reza el artculo 213
del Cdigo Penal.

La Unicef incluy, desde finales de 1994, a Colombia en un listado de
pases que ofrecen planes sexuales con nios como modalidad turstica.
Otros pases son Bangladesh, Argentina, Costa de Marfil y Sri Lanka.

Segn la Interpol y el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) en
Colombia la prostitucin infantil aument en 1998 a ms de 35 mil menores.
En el ao 2000 el nmero aument a 20.000 en las ciudades de Bogot,
Medelln, Pereira, Cali y Cartagena.

Slo en Cartagena el nmero de casos registrados en 2000 fue de 1.200.
Segn datos recientes 62 de cada 100 de estos muchachos ingieren drogas. Y
segn Renacer, en el caso de la prostitucin, la probabilidad de
recuperacin est alrededor del 30% mientras que en el de drogadiccin de
70%. O sea que es ms fcil que un nio salga de las drogas que de la
prostitucin. En Cartagena por cada 10 nios dedicados a la prostitucin
slo 1 tiene la oportunidad de ser rehabilitado. Sus edades oscilan entre
los 10 y los 18 aos. El 61% de estos casos son de Cartagena, el resto
provienen de Medelln, Montera, Barranquilla, San Juan de Nepomuceno y
Magangu.

Un estudio reciente de rika Duncan y Hugo Navarro, de la Universidad Jorge
Tadeo Lozano, seccional del Caribe, publicado en la revista Noventaynueve
(diciembre de 2003) indica que los costos econmicos de esta actividad
superan los 50 mil millones de pesos del ao 2000, cifra que representa el
15% del PIB de la ciudad.

El 66% de los menores entre 7 y 17 aos se ubic por debajo de la lnea de
pobreza y el 3% de esta poblacin se encuentra en la lnea de indigencia,
empeorando as el panorama.

Ya no se trata de la campesina ni de la citadina que deciden tomar ese
camino sino de la expansin de un mercado internacional. En esencia es la
misma prctica carnal perseguida y al tiempo tolerada, patrocinada y al
tiempo penalizada. Una actividad que no temi las pestes medievales ni teme
hoy a las plagas contemporneas.

Pero al final todos somos culpables de alguna manera: el que lo hace por
oficio, el que compra revistas, el proxeneta, las autoridades que venden
la vocacin turstica de la ciudad no desconociendo que en su interior est
la semilla prostibularia. Es culpable el que fisgonea a un porngrafo para
dibujar lo srdido de su actividad; tanto como t, holgado lector, que
llegaste al final de estas lneas slo por mera excitacin. En realidad
todos somos menos morales de lo que creemos.

** Juan Carlos Guardela Vsquez
   jcguardela@hotmail.com
   Periodista colombiano (San Juan Nepomuceno, Bolvar; 1964). Ha hecho
   radio, prensa y televisin. Colaborador de las revistas Semana
   (http://www.semana.com) y El Malpensante (http://www.elmalpensante.com).
   Ha dirigido varios documentales transmitidos por el canal regional
   TeleCaribe. Ha sido periodista para los diarios El Universal
   (http://www.eluniversal.com.co) y El Peridico, de Cartagena, jefe de
   prensa del Observatorio del Caribe Colombiano (http://www.ocaribe.org),
   coordinador de la revista Aguaita, asistente de la oficina de Prensa del
   Festival Internacional de Cine de Cartagena
   (http://www.festicinecartagena.org), jefe de prensa del Instituto
   Distrital de Cultura de Cartagena y coordinador del programa de TV
   Magazn cultural, de Telecaribe. Ha recibido la beca de creacin del
   Ministerio de Cultura de Colombia (http://www.mincultura.gov.co) para
   escribir la novela Acabose (2007); la beca de periodismo investigativo
   del Proyecto Antonio Nario (http://www.fnpi.org/pan/becas.asp) con el
   reportaje El edn vencido, xodo, minera y conflicto armado en el sur
   de Bolvar, publicado en Semana; el Premio Regional de Crnica y
   Reportaje lvaro Cepeda Samudio, el premio de periodismo Pegaso de Oro
   en Televisin con la serie Champeta, bacile y muerte, transmitido por
   TeleCaribe (1997), y la Beca Nacional del Instituto Nacional de Cultura
   con el poemario Las tres heridas (1993), entre otros reconocimientos. Ha
   asistido a talleres y seminarios de la Fundacin para un Nuevo
   Periodismo Iberoamericano (FNPI, http://www.fnpi.org) con los maestros
   Jon Lee Anderson, Paco Goldman, Javier Daro Restrepo y Alma
   Guillermoprieto.



=== Arpilleras: retazos de inocencia      Marco Aurelio Rodrguez =========

El origen de las arpilleras tiene un probable nombre, Violeta Parra, quien
en 1959, cuando una hepatitis la dej en cama por meses habra rescatado
figuras de la desesperacin de la inmovilidad desde una ventana alta
donde entraba la luz, en su casa de La Reina. Segn su bigrafo Fernando
Sez, la folclorista habra quitado la cortina para conjurar dichos
fantasmas.

Otra fuente ms benefactora, refiere que sus telares fueron creados entre
1954 y 1965, en Santiago, Buenos Aires, Pars y Ginebra. Tiene el mrito de
haberse convertido, en 1964, en la primera mujer que expone en forma
individual en el Louvre.

En sus arpilleras, Violeta Parra represent estampas humanas, animales y
ambientes diversos, ejecutados con una esttica naf, caracterizada por el
uso expresivo del color, factura orgnica de las lneas y deformacin
emocional de la realidad. Las arpilleras, dir la folclorista, son como
canciones que se pintan.

Cercana a estas fechas, la seora Leonor Sobrino casada entonces con un
conocido galeno, llega con la tcnica del bordado a Isla Negra y organiza
un taller donde un grupo de mujeres comienza a confeccionar arpilleras. La
seora Pursima Ibarra, la representante ms antigua del grupo que an
contina realizando estos trabajos, recuerda el mtodo bsico de su
instructora. Dejaba que nosotras encontrramos los temas. Si nos quedaba
mal un bordado, debamos empezar todo de nuevo. Los diseos son originales
de cada bordadora, son el resultado de su imaginacin.

En 1966 realizan la primera exposicin en el Bellas Artes y venden todas
las obras.

Entonces, Pablo Neruda se interes por los trabajos de las bordadoras.
Compr tres telares hechos por la seora Pursima, los que todava exhibe
la casa-museo de Isla Negra. Ya embajador en Francia, realiza una
exposicin donde se da a conocer esta particular labor en Europa y Estados
Unidos. De hecho, en el pas del norte hay una organizacin de bordadoras
que funciona hasta nuestros das; la creacin de las arpilleras es tambin
una actividad de los nios en las escuelas americanas, donde este tipo de
trabajo ha recibido el reconocimiento en el programa de arte de las
escuelas, convirtindose en un smbolo cultural de Amrica Latina.

Para la inauguracin del edificio Diego Portales las bordadoras de Isla
Negra confeccionaron un telar de 7 metros de largo y dos de ancho, una
franja que representaba los minerales desde el Teniente hasta el Puerto de
San Antonio. Esta obra se encuentra desaparecida.

La interpretacin histrica de este estilo de arte (con sus bocetos de
realidad) dice lo siguiente: el primer taller de arpilleras fue abierto
durante la dictadura, en 1974, patrocinado por la Vicara de la
Solidaridad. Unas catorce mujeres, desesperadas por la desaparicin de sus
familiares, por el hambre de sus hijos y por el terror, llegaron al patio
de la institucin, donde se les ofreci despojos de tela y otros materiales
con los que podran ocuparse y ganar un poco de dinero, adems de compartir
con otras personas. As pudieron representar sus sentimientos y sus
pensamientos a pesar de la censura y de la fuerza del cuerpo militar.
Espontneamente comenzaron a trabajar esta nueva tcnica, mostrando un
fuerte contenido de denuncia de los crmenes contra derechos humanos en su
pas. El movimiento, de hecho, se extendi a otras ciudades y comenz a
llamar la atencin del pblico internacional.

Las mujeres de la Asociacin de Familiares de Detenidos Desaparecidos
suscitaron otros grupos. Sus creaciones hablan de un ambiente de silencio y
miedo, narran historias a travs de colores brillantes y formas vivas,
describen eventos de la vida de la nacin como historias de prdidas, de la
negacin del futuro, de la ausencia de felicidad, del deseo de paz. Llaman
la atencin la gran inocencia y la fuerza de esos tapices, reflejo directo
de las necesidades de tantos ciudadanos chilenos de entonces. En 1991 y con
la vuelta de un sistema democrtico al pas, la mayora de los talleres
haba cerrado.

Dos documentos hacen mencin a este anecdotario histrico. Como alitas de
chincol, de la cineasta chilena Vivienne Barry (Tata Colores, TVN), que
fue galardonada en el 24 Festival Internacional del Nuevo Cine
Latinoamericano de La Habana en 2003, se centra en las arpilleras que
fabricaban las pobladoras en dictadura para describir el horror de la
poca. En el corto premiado cobran vida las historias que en los aos 70
tejieron las mujeres pobladoras de Santiago en centenares de arpilleras.
Los temas que ellas bordaron, dice la cineasta, fueron los
allanamientos, los desaparecidos, los comedores populares. En el bombardeo
de La Moneda, por ejemplo, muestro los aviones volando, el fuego. Estoy
moviendo lo que ellas plasmaron en algo que estaba detenido.

La obra Tres Maras y una Rosa muestra una textura especial. Creacin
colectiva, nace en una de las cuatro compaas teatrales disidentes a la
ideologa dictatorial imperante, el Teatro de Investigaciones Teatrales.
Las otras compaas fueron el Ictus, el Teatro Imagen y el Teatro La Feria.
Tenemos aqu parte importante de la cultura alternativa, de la
contracultura. Su legado: las ms significativas (pero a veces no las
mejores) obras del llamado teatro de protesta social. Coinciden los
crticos, precisamente, en que Tres Maras y una Rosa es una de las
grandes piezas del repertorio chileno de todos los tiempos. Estrenada en
julio de 1979, pone como tema central las arpilleras. Son compuestas por
mujeres de escasos medios cuyos maridos, en muchas ocasiones, han
desaparecido, han sido torturados y asesinados. Se cuenta una historia
sencilla y directa. Sus personajes visibles son cuatro mujeres humildes
pasivas, resignadas que conforman un taller de bordados, nico espacio
que les permitir expresarse. Las arpilleras sern, entonces, ms que una
forma de curar el hambre, como remarcan muchas reseas de la obra. Estos
retazos de gneros reunidos en una danza visual, se consagrarn como una
salvaguarda contra los abusos que sufren las mujeres. La ingenuidad de
muchas de estas obras encierra una culpa inmemorial de cariz sexista.

Las obras de las bordadoras de Isla Negra nunca han tenido un contenido
poltico. Nunca nos involucramos con las motivaciones polticas de aquel
entonces, remarca la seora Pursima.

La verdad de las cosas es que este grupo de bordadoras son mujeres
sencillas. Cada cual realiza labores ajenas al mbito artstico (trabajan
en casas particulares, vendiendo cosas del campo, o, por ltimo, son dueas
de casa), y slo se ocupan de las telas de vez en cuando, como
entretencin o para ganarse unos pesitos extras.

Muchas de estas mujeres son analfabetas y las arpilleras son la nica forma
de expresin que poseen. Lo mismo ocurre en otras asociaciones de tejedoras
que las hay desparramadas por nuestro continente. En Pamplona Alta, San
Juan de Miraflores, Lima, por ejemplo, se cuenta que la mayora de estas
seoras, analfabetas, para recibir su pago tenan que firmar, pero se
resistan a aprender; se les enseaba a firmar con sus iniciales, y si
rehusaban, entonces se les retenan sus cuadros para fondos del grupo; se
iban pero luego volvan y firmaban, as aprendieron a firmar y hasta,
algunas, a escribir.

Actualmente funciona un Taller de Bordadoras de Isla Negra, reminiscencia
del planteado por la seora Leonor Sobrino, galardonada con una de las
treinta Medallas Presidenciales Centenario de Pablo Neruda. La encargada de
reunir una vez a la semana en el Centro Las Coincidencias a 25 mujeres del
litoral (desde El Quisco hasta San Antonio) es Ana Cristina Contreras,
radicada en Isla Negra hace 8 aos junto a su marido y sus dos hijos. Un
local especialmente habilitado para la venta de sus productos, les facilita
la tarea de aportar para sus ingresos familiares. Nos ganamos el primer
premio de nivel en proyectos para hacer 10 series de postales con nuestros
bordados y 2.000 afiches que hemos colocado entre los turistas que llegan a
este lugar. Se compite en originalidad y en creatividad, recalca Ana
Cristina.

Consideradas entre los ocho mejores grupos artesanales de Chile, esta
asociacin de mujeres ha expuesto tambin en La Chascona y son conocidas
internacionalmente. Pars, Londres, Sao Paulo, Miami, Ginebra, forman parte
de su exitoso circuito, y aqu en Chile han llevado sus bordados a
numerosos balnearios adyacentes a Isla Negra. Su preocupacin fundamental
es la de mantener en lo posible las formas, colores y diseos ingenuos, los
supuestos de su imaginacin.

Ana Cristina y la seora Pursima, de generaciones distintas, pertenecen a
dos modos de entender el trabajo de los bordados. La primera hace una labor
social de base poltica, no es arpillerista. La seora Pursima, en cambio,
reclama una expresividad espontnea de parte de mujeres que van dejando un
rastro de intimidad y de sueos personales. El lenguaje aquietado de las
telas habla mejor que sus autoras.

** Marco Aurelio Rodrguez
   marcorod@uc.cl
   Docente chileno (Santiago, 1963). Magster en literatura por la
   Pontificia Universidad Catlica de Chile (http://www.puc.cl).
   Articulista de diversos medios chilenos impresos y digitales. Ha
   publicado Nubes para rellenar paisajes que en verdad resulten (Santiago,
   Ediciones El Grfico, 1996) y Los poetas malditos (Santiago, Ediciones
   El Grfico, 1997).



=== Santuario de sombras, de Amir Valle      Marta Farreras ===============

      Amir Valle, autor cubano nacido en Cuba en 1967, reside en Berln.

Santuario de sombras describe dramticos y dolorosas ancdotas, tratando la
marginalidad y el trfico ilegal de las personas traspasando la ficcin
para parecer un relato de la realidad.

La metfora del ttulo de esta obra, las sombras, son los testimonios
reales recogidos entre supervivientes que han intentado atravesar el mar
hacia Estados Unidos. Se podra definir la escritura de Amir Valle de
literatura humanista; durante las 200 pginas de esta novela criminal
desgarradora y de denuncia con un narrador que interpreta vidas,
protagonizada por un polica solitario y un investigador criminal, Alain
Bec y lex Varga, intenta crear conciencia de una de las situaciones ms
crueles que hay en su pas, este mundo siniestro que es el de los balseros,
familiares de vctimas que buscan justicia de los crmenes cometidos por un
grupo de traficantes sin escrpulos. Los balseros son los verdaderos
protagonistas de la novela que relatan sus dramticas ancdotas y su
dolorosa perspectiva.

Una lucha que es dura y tiene momentos tremendos. El dolor de una gente
cuyo nico objetivo es salir de Cuba, un objetivo largamente planeado que
es el exilio.

La novela tiene narradores diferentes, uno por cada personaje principal que
se implica en la bsqueda de la justicia. Uno de los personajes muy
impactante es el de Ignacio, que cree que sus tres hijos y su mujer siguen
vivos. Para ello Amir Valle le hace hablar, en su novela Santuario de
sombras, en plural, pero que no es un plural mayesttico sino que en la
memoria de Ignacio est todava su familia, sigue pensando que todava
viven. Tendr que morir para que puedan estar juntos.

Los que han muerto, en Santuario de sombras parece que estn vivos. Hay un
momento curioso en la novela en que Amir Valle menciona a un personaje el
cual es llamando Amir Valle. Autohomenaje? Lo dudo; como es la primera
novela que leo de Amir Valle no capto el matiz pero reconforta leer hechos
como los que ocurren en un pas mitificado, muy mitificado por una
izquierda europea.

No queda nada de aquel Fidel que encarn los sueos ingenuos de los
europeos. El escribir sin miedo, sin censura, con libertad, eso s es uno
de los sueos ingenuos de muchos escritores que viven en la isla.

Conrad deca que sobre todo escriba para que la gente viera. Esta novela
es para que la gente vea.

Dice Amir Valle que esta novela no se hubiera podido escribir si los
verdaderos protagonistas no hubieran permitido con su ayuda todo el aporte
de informacin; es un homenaje, en definitiva, a todos los que han cruzado
o intentado cruzar hacia Estados Unidos.

Escrito con emocin, emociona y entristece; sin embargo, su escritura es
sobria y para nada lacrimgena. Cuando uno escribe sobre algo tan cercano,
sobre un pas al que se quiere mucho, tiene que estar en una realidad
paralela, pues cuando uno est afectado no escribe. El escribir ficcin,
es un refugio? Hay una mirada ficticia, una mirada de la imaginacin. El
libro tiene una vida tan verdadera que, aunque es la cuarta novela de la
serie, puede leerse independientemente.

** Marta Farreras
   farreras.marta@gmail.com
   Periodista cubana.



=== Rogelio Salmona, poeta del ladrillo      Dixon Moya ===================

El filsofo francs Gastn Bachelard es el autor de un libro titulado
Potica del espacio, texto obligado de arquitectos y poetas. La
arquitectura es, sin duda, la disciplina en donde se dan cita la ciencia
exacta y la esttica, en donde las leyes fsicas, las normas matemticas,
los trazos geomtricos pueden expresarse en formas no slo bellas, sino
confortables, en el sentido de permitir la comodidad de las personas que no
slo buscan una cueva en donde pasar la noche, sino el hogar en donde
alcanzar la plenitud de la experiencia humana. No todos los poetas son
arquitectos, ni los arquitectos son poetas, hay interesantes hbridos como
Sandra Uribe, quien reemplaz los planos por los versos. Pero hay
arquitectos que no requieren hacer poesa con las palabras, sino con sus
diseos y los materiales que buscan para plasmar sus sueos.

Si alguien rescat a Bogot de perderse en la multiplicidad de estilos y
modas arquitectnicas y darle una identidad (identidad es cuando alguien
reconoce a otro desde lejos), fue Rogelio Salmona (1929-2007), quien se
convirti en sinnimo del ladrillo rojo descubierto, evolucin moderna de
los viejos techos del barrio colonial de La Candelaria. Especialmente para
los egresados de la Universidad Nacional de Colombia, el nombre de Rogelio
Salmona es ms que un referente. Es el compaero universal, el maestro
generoso, el creativo intelectual que pudo convertir la dura piedra, el
cruel concreto, en una forma amable. El edificio de postgrados de la
Facultad de Ciencias Humanas qued plantado en el campus universitario con
su inconfundible sello. En la ciudad blanca, su semilla de ladrillo rojo
creci como rbol rotundo. Una de las postales clsicas bogotanas es la
imagen del conjunto arquitectnico que remata en las Torres del Parque,
pero Salmona no slo pens en la altura que se alcanza en espirales y en
los afortunados que pueden vivir en sus cmodos apartamentos; tambin
consider a los transentes que abordan los espacios pblicos. Slo hay que
revisar el antes y despus de la avenida Jimnez y su eje ambiental. La
sensacin del agua circulando, limpiando, refrescando el duro trasegar de
oficinistas y desempleados, ejecutivos y mendigos, bohemios y desplazados.
La fauna humana que sube y baja por la Jimnez, camino tortuoso, sucio y
peligroso, hace unos aos, humanizado gracias a la huella de Salmona que se
desplaza en forma lquida sobre el fro ladrillo.

A los estudiantes de la Universidad Nacional se nos ha acusado muchas veces
de los actos irresponsables y violentos de infiltrados y extremistas,
quienes enmascarados en pequeos grupos salen desde el campus a tirar
piedras y ladrillos en la va pblica. En este caso, aquellos que en
ocasiones le hacen el juego a los intereses que buscan cerrar la
universidad, deben reconocer a un gran estudiante, uno que utiliz en
efecto el ladrillo, para construir ciudad, para darle identidad a Bogot.

Como bogotano, estudiante de la Universidad Nacional y aprendiz de poeta,
tengo una triple deuda con el maestro Rogelio Salmona, deuda imposible de
saldar por ms palabras que se expresen, por ms caricias que se hagan en
sus eternas obras de ladrillo y concreto. Imagino que San Pedro y Santo
Toms Apstol, ste ltimo patrono de los arquitectos (quizs por aquello
de que hasta no ver la obra no se puede creer en ella), deben estar
buscando la mejor nube, para que se construya algn edificio de ladrillo
rojo descubierto.

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== Lo kafkiano      Andrs Ugueruaga =====================================

El 2 de junio de 1963, en Palma, Mallorca, Camilo Jos Cela escribi en su
prlogo para La colmena que la literatura no es una charada sino ms bien
una actitud. Esto implica decir que tal actitud va en consecuencia consigo
misma: el escritor es la premisa de lo individual primero y tal vez, slo
tal vez, la representacin de su generacin y su tiempo. Ahora bien: lo
kafkiano, lo que se suele entender por lo kafkiano, es una de las tantas
actitudes y una de las ms conocidas que yacen paradas ante la literatura,
el universo y el mundo. Lo kafkiano a prima facie es la voz o el accionar
del hombre sin atributos, en permanente y estril dispora por el mundo,
accionando all donde nada hay por hacer...

Borges en Kafka y sus precursores crey reconocer sus hbitos, su voz, su
impronta frente al mundo mediante algunos textos que denotaban lo kafkiano.
En cambio citemos palabras que califican lo kafkiano segn Borges: lo
inamovible; lo que nunca podr llegar; lo sobrenatural; lo ambiguo; lo
ambiguamente desconocido; lo que se desconfa; el que desconfa; lo
desconocido que uno o cree tener; lo apcrifo...

Por otra parte, Albert Camus, en La esperanza y lo absurdo en la obra de
Franz Kafka, con buenas razones replica que su obra es un smbolo harto
difcil de entender. A pesar de la naturalidad con la que Kafka narra sus
relatos. Los grandes problemas estn en la calle, asegura el filsofo
francs recordando a Nietzsche, para recordarnos que entre lo cotidiano y
lo sobrenatural, est la esperanza kafkiana, como una medida que crece ante
la adversidad, la cual es algo as como un teorema de lo absurdo. Pero en
la actitud kafkiana slo esta esperanza, este accionar, es el que nos
absuelve.

Podramos afirmar tambin que lo kafkiano es la actitud de una entidad
frente a un registro simblico, como cuando Camus habla tanto de lo
cotidiano como de lo sobrenatural, junto a todas las caractersticas
registradas por Borges. Hay as una nocin ms acabada de lo kafkiano.
Pero qu mas puede decirse de lo kafkiano, cmo se produce? De qu modo
opera?

Lo kafkiano es una aspiracin o accin que de antemano carece de sentido.
Es una aspiracin o un hecho que jams llega a consumarse, y en la que el
hombre jams logra entrar a su historia esencial. Lo sobrenatural jams es
explcito en lo kafkiano, ms bien se explaya en eventos cotidianos,
eslabonados, que finalmente dan cuenta de un hecho que a lo largo del libro
es extrao y sobrenatural. En La metamorfosis, la mutacin de Gregor Samsar
reside directamente en lo grotesco, como un hecho social: el mutismo y
encierro del personaje repercute en todo el entorno. Como el silencio que
despierta sospechas y ruido. Vale acotar la cercana entre Kafka y los
esperpentos de Valle Incln. La metamorfosis es un disparate que contiene
a su vez dos sentidos y no uno. Lo silenciado acta tanto como lo dicho.
Como si su autor supiese propinar una funcin incluso a eso que hasta l
mismo calla por no saberlo o no quererlo saber. En cuanto a uno como
lector, le merece la opinin de que cuando uno est a punto de desestimar
una obra de tamaa dimensin, por ser justamente un disparate, resulta que
es una realidad sistemticamente deformada, recargada de valores grotescos
y absurdos, a la vez que se degradan los valores literarios consagrados;
para ello se dignifica aqu un lenguaje coloquial y desgarrado; la materia
para el esperpento la ofrece el inframundo en sus varias formas. Esta es
una definicin que nos acerca a los esperpentos y a su vez a lo kafkiano.

Por otra parte lo sobrenatural es el resultado de dos o ms hechos, y
conforma el punto oscuro de la obra.

En un sentido cronolgico, lo sobrenatural no aparece jams en un primer
momento sino que lo hace entre hechos lgicamente concertados, como si el
personaje que los realizara, fuera por un momento borrado de la escena,
para dar lugar a lo sobrenatural (ya sea lo divino o lo demonaco). Lo
sobrenatural puede expresarse en como un impedimento o en una facilitacin
demasiado evidente, como si un ser superior tendra algo que ver con la
historia, siendo lo kafkiano, en este caso, el desconcierto de alguien que
no tiene nocin de ello.

Kafka supo hacer que las partes de sus novelas rebasen la totalidad de las
mismas: El todo es ms que la suma de las partes, tal como reza una
formula fsica. Hay a lo largo de sus obras un punto sobrenatural donde
hace su aparicin y lo cual la motejamos como absurdas o hasta incluso como
mgicas. En que la verdad, cada vez ms apremiante y por momentos
desfigurada, sobrepasa con creces cualquier cuestin (como por ejemplo la
moral). No se llega a discernir si lo que ocurre es parte de un
acontecimiento, es parte de un plan o es el modus operandi ubicado entre el
destino y la manufactura de alguien que jams se da a conocer.

Cuestiones como estas se dan en lo kafkiano: los personajes son despojados
a favor de una implacable verdad a la cual todo le pertenece, y que Albert
Camus lo llam Dios (No hay nada que no sea de Dios) a ese sentimiento
ocenico que los aplasta a cada lnea y a cada pgina; pero eso sin hacerse
conocer. Lo kafkiano es algo ms que simples metforas, signos y smbolos
representativos de un frreo impedimento por conocer lo esencial. Es una
actitud mucho ms concreta, sublime y desesperada: es la bsqueda de la
esperanza mediante la accin y la espera realmente verdaderas, en el
desierto de la gracia divina.

** Andrs A. Ugueruaga
   andresugueruaga@hotmail.com
   Escritor argentino (Santa Fe, 1973). Textos suyos han aparecido en el
   diario El Litoral (http://www.ellitoral.com.ar), y ha colaborado con
   pginas como Monografias.com. La mayora de su produccin permanece
   indita.



=== Jaroslav Foglar: el mejor escritor checo de literatura juvenil ========
=== Juan Franco Crespo ====================================================

El 30 de mayo de 2007 vea la luz, honrando a Foglar, un sello de 7,50
coronas cuyo tema central es un grupo de jvenes en torno al cilindro
(puzzler). El escritor checo naci el 6 de julio de 1907, estamos
celebrando el centenario de este hombre, imprescindible en la historia del
movimiento scout checoslovaco que, por otro lado, tambin escribi una de
las pginas ms importantes en el mundo de la filatelia durante la guerra,
pero esa es otra historia que encuadra perfectamente en el mundo de los boy
scouts (su nombre en los exploradores era Hawk) y a ella remitimos a
cualquiera que se interese por las comunicaciones postales en la etapa
blica.

Nos encontramos ante un narrador romntico cuyas obras influyeron en varias
generaciones de checos gracias a las historias que consumieron (con avidez)
los jvenes lectores que acabaron identificndose con los protagonistas de
sus casi 30 ttulos y decenas de trabajos en revistas juveniles que, de
apariencia ingenua, irradiaban la capacidad que tena para lograr
entusiasmar a los jvenes de su tiempo.

Foglar se diriga a los jvenes de su pas con estas sencillas palabras:
Lee el libro Los muchachos del Ro de los Castores y ante ti se abrir un
mundo nuevo y bello. Con su ayuda podrs vivir plenamente feliz tu
adolescencia. Antes estabas dormido. Antes no sabas que eras un muchacho.
Los protagonistas del libro citado cazaban trece imaginarios castores; eran
pruebas en las que los chicos demostraban sus capacidades, conocimientos y
destrezas. Las pruebas (bobrik) de las buenas obras, de la generosidad, de
la destreza, acababan cautivando a los jvenes adolescentes que trataban de
imitar a los personajes que recreaba en sus textos.

Se afili al movimiento scout a los 14 aos y dej de trabajar con ellos a
los 83 aos. Fund un destacamento que se conoci como Dvojka y sus
honorarios literarios le permitieron adquirir un viejo navo fluvial que
acondicion para los jvenes. Durante 13 aos fue funcionario, alternando
con los campamentos estivales para jvenes de 10 a 15 aos a los que les
propona juegos y actividades al aire libre, ello les permita a los chicos
la socializacin y la vida en contacto con la naturaleza. El autor checo
conoca perfectamente el mundo adolescente gracias a su trabajo como
monitor de los boy scouts que en 2007 estaban celebrando el centenario de
su fundacin (fue el tema central de las emisiones Europa), tambin se
realiz una gran concentracin (Jamboree) en las islas britnicas y decenas
de sellos han honrado el gran trabajo de Lord Baden Powell.

Su xito literario le llev a la redaccin del semanario juvenil Mlady
Hlasatel (Heraldo Juvenil, 1938-41), desde donde desarroll su idea de
crear clubes de jvenes lectores: en mayo de 1941 haba casi 25.000 clubes
en todo el territorio checo y la revista alcanzaba el cenit de su
popularidad con 200.000 ejemplares de tirada; sin embargo no eran buenos
tiempos y poco despus el pas quedaba ocupado por las tropas nazis, su
obra fue prohibida. Poco antes del cierre comenz la serie Los flechas
rpidas que ilustraba el doctor Jan Fisher (lo hizo en 213 episodios), sus
cinco protagonistas que aparecen en el sello se convirtieron rpidamente
en los hroes ms populares de los jvenes checos de la poca, era
diciembre de 1938 y estuvo de una u otra manera en el mercado hasta junio
de 1971. Inicialmente tuvo un nmero limitado de entregas, pero fue tal el
xito alcanzado que, finalmente, se realizaron 316 episodios. Aos despus
Los flechas rpidas fueron llevados a la televisin, al cine y,
finalmente, a un musical de unos 80 minutos que se estren con gran xito
el mes de abril de 2003, 65 aos despus de iniciar su andadura literaria
en la revista. Sus cinco protagonistas, Mirek Dusn, Jarka Metelka, Jindra
Hojer, Cervancek y Rychlonozka fueron inolvidables para varias
generaciones de jvenes checos.

En 1945-49 fue redactor del diario Junk (Scout), tambin del Vpred
(Adelante) entre 1945-1948. En la poca comunista mantuvo en la
clandestinidad el movimiento scout, escribi sus reportajes y trabaj en la
radio. Tambin colabor con Skaut, Sluncko, ABC y Tramp. Su obra fue
prohibida por los nazis (la Gestapo lo tuvo vigilado) y en 1948, con la
llegada al poder del gobierno comunista, suceder lo mismo. Fue en los
sesenta cuando se reedita casi toda su obra que (de nuevo) en los setenta,
volvera a ser prohibida por los soviticos. Con la llegada de la
Revolucin de Terciopelo en 1989 (Eslovaquia se declarar independiente) se
reedita la totalidad de su legado: el ms preciado de la literatura checa
para la juventud.

Cuando falleci a los 92 aos, las necrolgicas resaltaban el cdigo tico
que inculc en la infancia checa como el magistral tesoro que Foglar supo
legar a su pueblo. Un ao antes haba recibido el premio a la personalidad
del ao. El mundo de la historieta checa perdi a uno de sus ms grandes
maestros y los scouts se quedaron sin uno de sus grandes protectores cuando
expiraba en 1999.

El sello que le dedic el correo checo tiene un facial de 7,50 coronas, el
diseo fue de Oldrich Posmurny, grab Milos Ondracek, formato horizontal 40
x 23 mm, se imprimi en hojas de 30 ejemplares y en carnet de 8+4 vietas
sin valor postal tamao 19 x 23 mm en donde se reproduce una fotografa del
famoso autor de la historieta checa, en el sello va el puzzler que centra
la atencin de los cinco hroes de su popular Flechas. En el sobre de
primer da van, una vez ms, los cinco protagonistas que tambin fueron los
hroes de las tres novelas del escritor checo: Zhada hlavolamu, Stnadla
se bour y Tajemstv Velkho Vonta; en primer plano de la ilustracin del
sobre, el insustituible y fiel perro Bublina. La imagen se ve completada
con la leyenda Fast Arrows  La ms famosa serie de tebeos en la historia
checa.

** Juan Franco Crespo
   lacandon999@yahoo.es
   Docente e investigador espaol (Alhama de Granada, 1953). Profesor de
   primaria, licenciado en geografa y estudios de doctorado en historia de
   Amrica. Ha colaborado regularmente desde los aos 70 con publicaciones
   especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca),
   DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japn), y otras de
   Argentina, Uruguay, Per, Mxico, Estados Unidos y Espaa, entre otros
   pases. Durante varios aos tambin colabor en el mundo de la radio con
   diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos
   son radiados para Amrica Latina a travs del espacio Frecuencia RM, en
   la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatlico,
   El Eco Filatlico y Crnica Filatlica y mantiene una seccin, sobre
   filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista
   Educacin y Biblioteca, as como en las publicaciones electrnicas
   OpusMsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa
   (http://www.natureduca.com).



=== El pulso acelerado de la capital      Gabriel Payares Faras ==========

                               Y as van sus das de labores, mientras vive
                                    y espera vivir por entero, pues ninguna
                                 edificacin debe quedar a medias. Prefiere
                                  pasar de largo cuando la realidad se pone
                                  demasiado exhibicionista. La desesperanza
                                    es la mejor razn para tomar decisiones
                                                             equivocadas...
                                                               Gisela Kozak

Es vlido catalogar un relato de urbano, tan slo porque utiliza una
ciudad como escenario de sus ancdotas? No debera literatura urbana
implicar la presencia en el texto de una genuina reflexin en torno a la
ciudad, entendida como un espacio particular de nuestro imaginario y no
slo como un escenario determinado en el que pueda discurrir el relato? Es
de mi parecer que un relato catalogado como urbano, debe contener el
germen de una filosofa de la ciudad, ya sea mediante la crtica, la
descripcin, la mofa o el simple retrato. De esto, Latidos de Caracas de
Gisela Kozak resulta un ejemplo apropiado.

Con un planteamiento que resulta ms afn a una bsqueda del espacio urbano
a travs de la ficcin, que a una representacin fiel de la vida en la
metrpoli, Latidos de Caracas no es una novela que busque reconciliarnos
con la capital venezolana, ni que pretenda develar una realidad caraquea
oculta a nuestros ojos dos puntos que debemos saber agradecer. Ms bien
parece pretender, a travs de un relato si se quiere simple, hacerse
portavoz de una generacin de caraqueos que, conscientes de ello o no, se
han quedado sin lugar en su ciudad.

La aproximacin de la novela al entorno urbano dista mucho de buscar el ojo
asombrado del turista: no intenta fascinar o seducir (o escandalizar u
horrorizar, que vienen a ser variantes de lo mismo) con una descripcin
apasionada del da a da en Caracas; pero s potencia, a travs de la
mirada profesional de la arquitecta Sarracena, una contemplacin cintica
de la ciudad, desde la ventanilla de un carrito por puesto, entre el caos
ruidoso de un boulevard de Sabana Grande plagado de buhoneros, o de un Jeep
que surca la cota mil de noche y a toda velocidad. La descripcin ficcional
plantea la urbe como un ambiente agotado, sobrepoblado y conquistado por el
trnsito, el deterioro y la inseguridad, sin espacios que ofrecer a una
juventud rebosante de proyectos. Y aunque quizs se incline a veces en esa
direccin, la novela evita, en lo posible, caer en el lugar comn de la
denuncia social y del llamado a la atencin, atribuidos tradicionalmente a
una funcin social de la literatura.

La retratada en Latidos de Caracas parece ser una generacin que se
encuentra en eterno trnsito: siempre saliendo, entrando, yendo o viniendo
y desplazndose constantemente por la superficie de la ciudad, pero raras
veces estando o permaneciendo. Este frecuente cambio de escenarios, que
constituye una suerte de huida o de bsqueda constante, se encuentra
motivado, en principio, por lo desfavorables que resultan los espacios
urbanos para los personajes no slo en cuanto al aspecto fsico de la
ciudad, sino a los espacios psquicos, donde no parecen hallar descanso, ni
seguridad, constantemente frustrados en sus ambiciones y sueos, y sobre
todo, en la consumacin de su proyecto amoroso: les es imposible construir
un espacio propio, uno que puedan compartir como pareja. Latidos de Caracas
se adentra ms que nada en las posibilidades e imposibilidades de este amor
desigual entre una mujer de 30 y un joven de 19, sentenciado a las
condiciones de desarraigo fsico y mental ya mencionadas.

Andrs y Sarracena seran, as, conos narrativos de esta generacin
desplazada, que lucha por obtener un espacio para ellos en su ciudad, es
decir, una apropiacin fsica, simblica e incluso emocional de la misma,
ya sea en forma de un apartamento para vivir, de una relacin estable o de
un desempeo profesional soado. Por ejemplo: l, inverosmilmente joven,
suea con hacer cine mientras vive an con sus padres y en especial,
puesto que su padre tiene tan slo un par de apariciones, con su madre
controladora y demandante, quienes ejercen una presin invasiva sobre sus
hbitos diarios y en especial sobre su relacin con Sarracena. Ella, por su
parte, cursa estudios becados de postgrado y suea con oportunidades
profesionales especficas que el pas no le ofrece, al tiempo que comparte
su vivienda con algunos familiares annimos. La familia no es para los
protagonistas un ente protector, sino una posibilidad de espacio temporal,
lgicamente constreido a las reglas familiares; de hecho, la armona
familiar, en ambos casos, slo logra establecerse estando fuera de Caracas:
en Valencia, donde habita la familia de Sarracena, o en Margarita, a donde
Andrs va de vacaciones con la suya. El resto del tiempo, las apariciones
familiares parecen ser ms bien fuente de conflicto o de malestar.

La relacin entre Sarracena y Andrs, por lo tanto, es retratada como un
amor en trnsito, en un movimiento constante que nicamente se detiene en
los breves descansos de sus interludios sexuales; por lo dems est
asediado de manera constante, ya por amores pasados, ya por el miedo al
aburrimiento y al tedio diario, y sobre todo, por su carencia de un lugar
propio, por su descentramiento. Como la misma Sarracena parece darse
cuenta: No tenemos un lugar para los dos. Vamos a hoteles, andamos por la
calle... Ay no, estoy feliz, cambiemos de tema (pp. 98-99). De ese modo,
los personajes viven su relacin como un presente continuo: Sin
perspectiva, sin posibilidad de pasado, presente fugaz; futuro que apenas
se abre es presente y no tiene espacio para planes (p. 73, las cursivas
son mas). Se trata de un amor al que Caracas le ha negado la
trascendencia, al haberle imposibilitado a la pareja el arraigo de un lugar
propio y de una rutina en comn.

El conflicto, pues, reside en bases imaginarias. Caracas, como un organismo
viviente, parece resistirse a la apropiacin (fsica, psquica, incluso
simblica) de los personajes, generando constantemente una situacin
amenazante, casi una incitacin a continuar la huida: trfico, inseguridad,
choques, pobreza, piropos obscenos o incluso la mendicidad, en una escena
final quizs un poco apresurada. Y esto obliga a los amantes a un incesante
anhelo por espacio, que a ratos se traduce en una desesperada bsqueda del
otro. Las escenas de persecucin, en las que la pareja no atina a
encontrarse y los escenarios se suceden los unos a los otros, casi
constituyen una excusa narrativa para una ilustracin particular de la
ciudad.

Este carcter fugaz en la narracin no permite, para bien o para mal, el
reposo necesario al lector para una profundizacin amena en los personajes,
dejndole en vez la sensacin de observarlos a travs de la ventanilla de
un tren en marcha; lo que adems les atribuye un aire de superficialidad,
de ligereza y parpadeo fantasmal, que puede decepcionar a los lectores con
ansias ms trascendentalistas. Como las fotos movidas, el relato transmite
una sensacin de fugacidad, incentivada en gran parte por la fractura del
mismo en trocitos narrativos, a medida que el final se acerca y la lectura
se torna ms frentica. En ese sentido, quizs los latidos que el ttulo
anuncia se encuentren en esta entrada y salida de los personajes, acentuada
a medida que el relato avanza e inserta en lo que la narradora denomina el
corazn de una ciudad enfurecida (p. 114).

Finalmente, al desarraigo caraqueo del que Latidos de Caracas se hace
portavoz, se impondr la felicidad obligatoria, forzada, como nica
alternativa a la irremediable falta de espacio. As parece indicarlo el
cinismo alegre de la protagonista, cuando afirma que Estar contenta a
toda costa y que me perdonen los muertos de mi felicidad (p. 11); o ms
aun, que La nica manera de querer no es casndose o montando un
apartamento. Deseo ser feliz, no llenarme de obligaciones y deudas otra
vez (p. 95). Sarracena impondr de manera rotunda la felicidad y la
alegra a sus inseguridades e imposibilidades, mediante su postura personal
ante la vida. De esta manera, el aparente final feliz de la novela que
puede resultar inesperado y para muchos quizs decepcionante podra
interpretarse como un desenlace coherente con esta manera de vivir el
desarraigo. Ya ser responsabilidad del lector el asumir o no esta postura
como una moraleja al final de la historia.

** Gabriel Payares Faras
   gabriel.payares@gmail.com
   Escritor venezolano (Londres, 1982). Licenciado en letras por la
   Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y maestrando
   en literatura latinoamericana por la Universidad Simn Bolvar (USB,
   http://www.usb.ve). Ha sido colaborador de la revista literaria Babel,
   la revista digital de humanidades Lxicos, el portal literario Ficcin
   Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org), la pgina web de la
   Fundacin para la Cultura Urbana (http://www.fundacionculturaurbana.org)
   y el espacio crtico del Circuito Gran Cine
   (http://www.circuitograncine.net) de Caracas. Ha cursado el Taller de
   Escritura Narrativa de Monte vila Editores
   (http://www.monteavila.gob.ve), dictado por Carlos Noguera, y el Taller
   de Ensayo de Armando Rojas Guardia en la Fundacin para la Cultura
   Urbana.



=== Wit writing o Las falsas actitudes del agua, de Andrea Cabel ==========
=== Leoncio Luque Ccota ===================================================

            Para nosotros slo hay el intento. Lo dems no es cosa nuestra.
                                                    T. S. Eliot: East Coker

El nacimiento de un poeta es siempre un acto de desorden, y presupone un
futuro nuevo modo de adhesin a la vida, nos dice Salvatore Quasimodo. Y
es a travs del espritu potico que se reconoce la aridez, la dispersin
que fluye en la vida, y la vida se entiende, aqu, como alegra, dolor,
miseria, soledad, impiedad, sinnimo de humanidad que no maquilla nada; es
la impresin grata que me ha causado al leer la poesa de Andrea Cabel,
autora del mejor poemario reeditado el presente ao en el Per.

La poesa, en s, es una manera de explorar el mundo; no obstante que la
tradicin la considera como disciplina prctica, expresiva, tendiente a
fabricar objetos estticos, placenteros; pero tambin como un medio de
conocer la realidad a travs de tres elementos de que nos habla Octavio
Paz: libertad, amor y poesa. Y el poemario de Andrea Cabel tiene los tres
ingredientes; pero, adems, es lenguaje, y precisamente por ser lenguaje es
filtro de conocimiento, reflexin y bsqueda de identidad que transforma el
mundo; ejercicio de libertad plena que ha conjugado Andrea en este conjunto
de poemas que oprime o acaricia, que es un proceso de unidad entre la
palabra y el mundo, que se hace presente, como un espritu crtico, en Las
falsas actitudes del agua.

La poesa asume toda una forma que llamaramos escultrica, pues trata al
lenguaje como un bloque de mrmol tan amplio como sea necesario, para as
satisfacer las necesidades expresivas del poeta y asegurar, en el texto
potico, fidelidad hacia su contenido, como vemos en los versos de Andrea
Cabel, que patenta libertad y conocimiento; adems, donde los poemas se
vuelven un trfico, un negocio con lo imposible, que se desidentifica en
interminable bsqueda del poema perfecto, donde el poema pierde el titular
de su habla.

En Las falsas actitudes del agua los poemas se vuelven inubicables, rotos,
pero unidos por el contexto que se desenmascara a travs de la purificacin
de la palabra que emplea, como cuando dice: ...yo era capaz de renacer en
l; claro, en la poesa. Pero tambin se observa en el poemario una
construccin esttica de fragmento y de discontinuidad que funciona como
una extraa intromisin, un aporte formal de la escritura del siglo XX que
es mezcla de libertad y rigor bsico de escritura, que destella un
pensamiento no acabado, de un aliento potico de hacernos cmplices de algo
que, con el rastreo del mensaje alternativo, se encuentra completado y
complacido slo por el lector atento, a travs de la insistencia de su voz
en la lectura del poemario.

El poemario de Andrea Cabel es uno de los libros ms reveladores y
celebrados de la reciente poesa peruana, que ha trascendido las fronteras,
no en forma gratuita como podran pensar algunos advenedizos que se ocultan
detrs de la sombra para lanzar petardos; sino porque el poemario, ms que
un manojo de textos, a primera lectura, es una construccin ordenada de
estructura racional y conjunta, que permite al final de la lectura
despertar del letargo montono de la escritura que a veces no dice nada.
Pero adems, detrs de la forma, de la construccin, hay un golpe esttico,
punzante, de una asercin chocante y subversiva, con estallido de luces, de
sensaciones y sentimientos que flotan; exige, reclama atencin y
participacin para entender su mundo, que intenta dar algo ms de lo
conocido. Y es as que, a travs de las imgenes, concibe reflexiones e
intersecciones temporales que nos hacen ingresar a ese recinto cerrado de
ventanas o compuertas que se abren y agregan una comunicacin dual, donde
el yo est ms all del mismo concepto de poesa.

El libro es un testimonio de soledad, estigma y goce que brota del placer
de leer o rechazar, pero tambin es dolor, amor, abandono que, ordenado
bajo una racionalidad esttica y conocimiento, permite abandonarse y
caminar por esas falsas actitudes del agua, sin temor a naufragar, con la
seguridad de construir un camino con la luz apagada, pero transitorio, como
en la ltima promesa escrita a cada instante; y es que Andrea Cabel
construye un mundo tan lento y descarnado a travs de esa luz cegadora en
un mundo apagado, convulso y violento; justamente para llenar todo el
vaco con los besos y el llanto, cerca de la huerta de su vida, que
muerde, que conmueve, que es poesa vital.

Andrea Cabel no ha buscado el camino fcil de la escritura para
establecerse cmoda, sino que ha indagado, roto las reglas de las
excepciones para mirar a lo lejos / a los tomos que caen / libremente
sin atadura, como las gaviotas tras las alas, / precisas y puntiagudas /
en una ceremonia de tiempo blanco, en un baile luminoso que solloza,
versos que conceptan claramente su quehacer potico, que imprime su deseo
y lo que viene despus. Creo que estos versos trasuntan la personalidad
de Andrea Cabel como poeta cuando dice: Criatura como yo / de carne frgil
/ y crneo arbreo / de soplo ctrico / amarillo / frigorfico, / como
racin de miga, / en fermentado suelo / constante espera. Andrea Cabel es
una explosin de imgenes de viento y espuma que se hunde en la noche
como luz transfigurado entre distancias y miradas / miradas que observan
que penetran sin respuestas, como aquel poema titulado San Antonio I, una
suerte de un cuadro abstracto, pero real, que respira y transpira vida;
donde adems, dibuja y pinta una guerra de espejos donde la soledad se
perfila abandonada, en los pozos de los abuelos que como bsqueda de
identidad y afirmacin, es observado desde la cama... desde... las grietas
de todas partes, de esas grietas que se abren a nuestro recuerdo, a las
que regresamos siempre y de las que tratamos de alejarnos, a pesar de que
en el mundo hay destruccin para nosotros / silencio de papel estrella
ciega como el tiempo de un suspiro.

En la segunda parte del libro hay un homenaje merecido a Carlos Germn
Belli, con quien Andrea se identifica, y est de ms decirlo; el poema con
que se inicia, lo anuncia as: criatura como yo / de carne frgil / y
crneo arbreo o como cuando se reconoce, y dice O escritura como t, /
colrico tomo invisible / fraccin fugaz de ureo recuerdo: y es que, es
a partir de esta alegora que construye historias como de salvador y
ella que puede ser ese yo la madre Isabel, Micaela; que son bsquedas y
reconciliaciones con las historias que van de la a hasta la z, acaso el
rastreo familiar disperso y aorado.

Fruta partida es historia y confesiones, poblamiento de soledad, bsqueda
y entrega de monlogos con los yos poticos, que como personajes, forman
parte del yo que grita; de donde se desprende que es la acusacin
incandescente de la soledad, ante el precipicio que amenaza. Se habla de
libertad y amor como columna vertebral del poemario, en las crnicas de:
Micaela ha muerto como sin pena, elegante y blanca, rodeada de sedosas
mantos blancos todava, poema ncleo que nos lleva a la salvacin de este
desordenamiento potico, llenos de arraigos y fantasmas, de la presencia
de un yo que canta a la vida. La palabra salvacin o salvador es una clave
potica para salir de esta soledad a la que se aferra Andrea, como
esperanza, y no al camino precipicio desolado.

En la tercera parte del libro hay alusin a la mujer que no se enmascara,
sinnimo de entrega y equilibrio, pero delirante a la vez, donde la palabra
busca su presencia y su contemplacin; dando a paso a la comunin con el
yo, donde lo disperso se reencuentra despus con la errancia que es la
poesa, en unin de personajes que recuperan su yo potico para sus fueros.
Donde lo fragmentado en la forma se vuelve a enlazar en este caos que se
propone cuestionador, pero que al final reconcilia, sintetiza, se presenta
clave para entender el libro, en el que los protagonistas se incorporan
buscando la identidad perdida en algn momento en esos yos, que se refleja
en el espejo disperso donde se unen, como una explosin de gritos y todas
las mujeres son la misma caminando con la mscara del cielo como estrellas
pintndose la boca.

Andrea nos sorprende y deja rastros de ese estro inspirador y constructor
de caminos, de palabras talladas; compromiso para seguir leyendo estos
versos rotos, como nos dice ella, que deleita el sentido y nos recupera el
alma rota que todos llevamos, cuando asumimos que la poesa es
comunicacin, reflexin, lenguaje y comunin espiritual.

Yo festejo este libro con los versos de Fernando Moreno, poeta argentino, a
manera de colofn, despus de leer Las falsas actitudes del agua de Andrea
Cabel, que ha entregado su vida cargada de madurez y poesa, como una forma
de alegra y comunin que comparto con los lectores:

      Harto ya de alabar tu piel dorada, / Tus externas y muchas
      perfecciones, / Canto al jardn azul de tus pulmones / Y a tu trquea
      elegante y anillada.

      Canto a tu masa intestinal rosada, / Al bazo, al pncreas, a los
      epiplones, / Al doble filtro gris de tus riones / Y a tu matriz
      profunda y renovada.

      Canto al tutano dulce de tus huesos, / A la linfa que embebe tus
      tejidos, / Al acre olor orgnico que exhalas

      Quiero gastar tus vsceras a besos, / Vivir dentro de ti con mis
      sentidos... / Yo soy un sapo negro con dos alas.

** Leoncio Luque Ccota
   leoncioluque@hotmail.com
   Escritor peruano (Puno, Huancan, 1964). Sigui estudios de economa en
   la Universidad Nacional del Callao (http://www.unac.edu.pe, 1985), la
   misma que abandon un ao despus, para seguir estudios de educacin en
   la especialidad de lengua y literatura en la Universidad Nacional
   Federico Villarreal (http://www.unfv.edu.pe). Public los poemarios Por
   la identidad de las imgenes (1996), En las grietas de tu espalda (2001)
   y Crnicas de Narciso (2005). Actualmente estudia la maestra en la
   Universidad Nacional de Educacin Enrique Guzmn y Valle
   (http://www.une.edu.pe, La Cantuta). Mantiene los blogs
   http://noblekaterba.blogspot.com y
   http://cronicaskaterbianas.blogspot.com.



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Alberto Hernndez, en defensa de la subversin de la palabra ==========
=== El poeta siempre ser echado de la Repblica      Rafael Ortega =====

      La poesa es la mxima expresin de la escritura. No digo como
      otros, que la poesa salva. La poesa es la enemiga ms fiel de esa
      cursilera. Tambin creo que nos revela los lastres que nunca hemos
      perdido en el viaje.

En cada crnica, Alberto Hernndez (Calabozo, 1952) nos relata su
apreciacin acerca de la Venezuela de hoy y de aquella que le toc vivir en
los inicios de su carrera literaria y periodstica, la cual segn sus
propias palabras se mova entre la magia y los sobresaltos. La magia del
silencio y su paisaje y los sobresaltos de la guerra de guerrillas.

Su obra encarna la mirada introspectiva del ser atribulado por la realidad
circundante: Yo miraba de lejos la guerrilla y me sumerga en el paisaje
del llano, de donde provengo. No obstante, aprend a escribir con los
elementos: con el agua, las inundaciones, el fuego, los candelorios que no
fueron imaginados y los que fueron. La sangre de tanta gente, nos confiesa
a modo de catarsis existencial.

Cmo nace tu inters por el mundo de las letras?

De odo tena a pap, quien se paseaba por unos nombres que nadie o muy
poca gente hoy lee: Toms Ignacio Potentini, Rmulo Gallegos, Miguel Otero
Silva, Antonio Arriz, Andrs Eloy Blanco, algunas pginas de Jos Antonio
Ramos Sucre, los humoristas permanentes de nuestra flora y fauna nacional.
Desde all, desde ese instante, en la escuela, me vi escribiendo. Yo me
sent escritor desde nio, porque soaba con eso, por lo que mi realidad
siempre fue un sueo, lo cual me contenta mucho.

Cules fueron tus primeras lecturas?

Esas, las que le de odas, gracias a las recitaciones que haca pap.
Luego me hart de suplementos de hroes en blanco y negro, en sepia.
Despus llegaron las novelitas vaqueras y se enredaron con las lecturas
escolares, las vagancias de mi padre por la literatura rusa: Esenin, Chjov
y sus cuentos. Aquiles Nazoa estaba all en el altar de la casa, junto con
los santos. Y as, hasta entrar de lleno en lo que no recuerdo.

En qu momento empiezas a escribir poesa y narrativa?

Mira, desde pequeo rasguaba cuadernos. En bachillerato. Pero mi
escritura se hizo en Espaa, entre hambres y la soledad que me escudriaban
en Madrid en los aos setenta. La poesa entonces me llegaba a travs de
Miguel Hernndez, mi pariente de Orihuela; Garca Lorca, Salinas, Antonio
Machado. Los venezolanos atizaron mucho: los dos Garmendia, Meneses,
Enrique Bernardo Nez, Snchez Pelez, el primer Cadenas, Gerbasi. Poesa,
cuento y novela juntos. Lea de todo. E intentaba escribir de todo. Espaa
me marc en el barrio Lavapis. En Salamanca nacieron muchos de los trazos
que an perduran en mis angustias. Muchos textos iniciales se hicieron a mi
paso por Francia, Suiza, Portugal y Marruecos, durante aquella aventura
juvenil que dej una huella profunda en m. Pero, querido Rafael, uno
siempre est comenzando. Uno no termina de comenzar.

Has participado en talleres literarios?

Hace muchos aos, cuando los talleres no existan en este pas, inventamos
uno en Maracay. Era Julio Juregui el tutor. All abrevamos Agustina Ramos,
Ramn Lameda, Alfredo Fuenmayor, Roger Rodrguez, Albis Rivas, Alberto
Salvador Flores, entre otros. Escribamos relatos y luego discutamos. Fue
un bonche para alucinados. Nunca he estado en un taller de poesa. He sido
gua de algunos talleres de literatura, de cuento y poesa, pero no me he
agitado mucho en esos mares, porque siempre apost a la soledad, a la
intimidad con mis fantasmas.

Crees que los talleres de literatura son fbricas de escritores?

No, en absoluto. Creo que se trata de una experiencia para confrontar,
para revisar el alma y los textos de cada uno de los participantes. La
poesa, en contradiccin con mi conducta personal, sirve tambin para
compartir. Los talleres te ofrecen herramientas para soltarte el moo de la
imaginacin.

En cul gnero literario te sientes ms cmodo?

En la poesa. Bueno, cuando imagino el alma de un relato disfruto mucho,
porque me hago de las voces de los personajes: sufro y ro con ellos. Luego
la prosodia, esa forma de alentar la narracin. En el ensayo, la crnica y
otras fuerzas interiores recurro a otros mundos: los libros, la memoria. La
poesa es la mxima expresin de la escritura. No digo como otros, que la
poesa salva. La poesa es la enemiga ms fiel de esa cursilera. Tambin
creo que nos revela los lastres que nunca hemos perdido en el viaje. De
all que la inspiracin se me parezca al vrtigo. Escuece. Es difcil
inspirarse. Tendra que regresar al romanticismo, al medioevo. Carajo, yo
felicito mucho a los que se inspiran porque se saben cerca de los dioses.
Es decir, saben respirar profundo. Ms fcil es suspirar. O bostezar.

De dnde salen tus poemas, tus relatos y tus crnicas?

De la memoria. De los sueos, de las calles, de un coito, del silencio, de
la muerte. Mira, de todas las cosas que a uno le han pasado. Y de las que
no me han pasado. Del miedo. A m me conmueve el ms mnimo sentimiento
ajeno, siempre y cuando roce lo que nos queda de espritu. Soy fcil de
lgrimas, lo que no quiere decir que escriba hmedo de tecla.

Cul es la funcin del escritor?

Vivir para escribir. Me queda Pavese a un lado de las tensiones diarias.
Si el escritor fuese dueo de alguna funcin, entonces seramos muy tiles
como banqueros, como dirigentes polticos, como militares, como comisarios
de algn ministerio, como secretarios de cultura. Nada, un escritor es un
tipo que slo obedece a su libertad, a sus pesadillas, a las caderas de una
diosa de carne y huesos. No me afilio a aquella sentencia segn la cual el
escritor es un producto social que es capaz de salvarse y salvar la patria.
Sandeces de cierta sociologa ya superada. Como ciudadano simple habitante
de un pas como ste formo parte del espritu de la anarqua. Para llegar
a Galina no tengo que llenar planilla alguna, ni mucho menos aprenderme el
prembulo de la Constitucin de la Repblica Bolivariana. La poesa huye de
esas cosas tan elevadas para quienes se asumen mesas y dueos de la verdad
absoluta. El poeta siempre ser echado de la Repblica. Claro, el que no se
prosterna ante el poder: ese ser un artculo de cualquier ley restrictiva.

Influy de alguna manera el boom en los escritores venezolanos?

Hubo un tiempo en que escribamos como Garca Mrquez, llenos de
fantasmas, mujeres voladoras y mariposas amarillas. O intentbamos alcanzar
la estructura de Cortzar, las bondades narrativas de Onetti, el maestro;
los laberintos de Donoso. Claro que influy el boom. Fue una experiencia,
como toda experiencia, alegre y dolorosa. Alegre porque nos dimos a conocer
en las barriadas del mundo. Mostramos las llagas y las metforas. Pero
dolorosa porque nos cost salir del xito, hasta convertirnos en una
referencia decadente. Ahora somos otros, ms petroleros, pero con
esperanzas no sabemos de qu. En esa fiesta, de la que no participo, Borges
se nos ha quedado ms tiempo. En poesa no hubo boom, gracias a Dios y a
los surrealistas, que frenaron la avalancha.

Se siente que las instituciones se preocupan por la literatura?

S y no. S, porque publican de todo. De los cientos de ttulos que
entregan al mercado, es difcil toparse con algo que no nos haga ms
infelices. La masificacin de la escritura se ha convertido en una carrera
de caballos. Ahora hay ms poetas y cuentistas en el pas. Eso es muy
bueno: la alucinacin es casi gratuita. La confusin es artstica. Vamos
camino de Babel. As se soban las manos los gerentes del Ministerio de la
Cultura. Y no porque al poder eso no le interesa, cosa buena porque no se
acerca mucho. Verse en El Perro y la Rana es como pisar en falso. Que no
digan que critico, slo reseo que se trata de una aventura excesivamente
populista, que no nos dejar nada. Espero que el seor ministro Sesto no me
convierta en sptimo por lo que digo, pero no se puede empaquetar un pas
con libros que nadie lee, con libros que sirven para incrementar los tragos
y el ego de algunos. Mis respetos a los buenos versos que seguramente
encontrar en los pocos que transitan el mundo de esta angustia llamada
poesa de emergencia.

Qu te parece el panorama regional de la literatura, actualmente?

El mundo pequeo, la regin menos transparente, sta que es Aragua, merece
muchas lneas. Aqu contamos con voces jvenes que nos alegran a diario.
Por all andan inventando Mara Luisa Angarita, Astrid Salazar, Gloria
Dolande, Leonardo Maicn, entre otros muy chamos, aunque ya estn entrando
en otras edades. Erasmo Fernndez, una de las voces ms densas y hermosas
de estas calles, que son las del pas. Manuel Cabesa, poeta y narrador,
pero sobre todo lector, escudriador de libros. Isabel Rivas, una mujer de
las letras. Harry Almela, de todos conocido por su talento.

Pero si nos regresamos a la pregunta anterior, quedamos en decir que las
instituciones son un parapeto de la centralizacin. Los escritores se
sienten alejados, porque todo obedece a los designios de Caracas, al
paquete. Y as la nacional. Este es un pas literario, slo que el gobierno
no sabe encontrarlo. Los escritores estn all. Bueno, tampoco se le quita
el derecho a quien se siente escritor y le sueltan un toro. Los que en
verdad estn viendo el pas, forman parte de la galera. El mundo sigue
girando. La literatura es una sorpresa maravillosa. Mientras los artistas
trabajan, los gobiernos pelean con ellos mismos y con quienes se atrevan a
buscarle la mirada. De todas maneras, hay que tener fe, como dice cualquier
venezolano inteligente.

Cules crees t que son los escritores fundamentales de Venezuela?

Se trata, en este caso, de un problema de gusto. Regresamos al pasado
remoto y nos encontramos con Bello, padre fundacional de nuestra poesa. En
el ms cercano o casi presente nos vemos en las pginas de Salvador
Garmendia, Snchez Pelez, Juan Liscano, Cadenas, Montejo, Palomares,
Calzadilla, Pereira. Un poco ms ac, Ednodio Quintero, Ana Teresa Torres,
Yolanda Pantin, Armando Rojas Guardia. No s si sean los fundamentales. Son
ellos y muchos ms.

A qu atribuyes que los escritores venezolanos no sean tan conocidos como
los de otros pases?

Al desamor de los llamados gerentes editoriales. Nos movemos de un lado a
otro: enviamos libros y nos sentimos felices. El mercado no es para
nosotros, y cuando digo nosotros me refiero a quienes tienen en sus manos
la responsabilidad de estas polticas. Ahora, la situacin parecida a lo
que dejamos atrs no es muy halagea. El pas responde a sus resquemores.
Mientras no se tenga conciencia de esta situacin, los escritores
venezolanos seguiremos siendo parroquiales y caraqueos. Es falso que
conozcan a algunos de los nuestros ms all de la entrada de las
universidades de Espaa. En los ltimos aos slo Cadenas, Montejo y Pepe
Barroeta, gracias a las ediciones antolgicas. Los dems viven en el
claustro de Salamanca y otras casas de estudios. Pero es difcil vernos en
las vitrinas. Que nos saluden con una palmadita. Con eso bastara?



      Cercano al infierno

      El poeta debe ser un sujeto rebelde, un desatado, un malcriado, un
      subversivo, un loco cercano al infierno. El poeta debe servir para
      subvertir el orden, para desordenarle el espritu a los muy
      correctos, a los revolucionariamente posedos. S de algunos que se
      adocenaron, que no se dejan ver las costuras de la autopsia. Y que no
      me hablen de Rimbaud, que qued para los muchachos.

      Esta entrevista fue publicada originalmente en el suplemento cultural
      Contenido, del diario El Periodiquito
      (http://www.elperiodiquito.com), de Maracay, Aragua, Venezuela.

** Rafael Ortega
   rafaelortega@letralia.zzn.com
   Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es tcnico superior
   universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del
   estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y peridicos
   venezolanos, as como en las antologas Narrativa aragea en Tierra de
   Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretara de
   Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificcin aragea
   (Secretara de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 public su
   libro de cuentos La ltima sutileza del diablo.



=== Ciencia-ficcin: un gnero de libertad ================================
=== que admite todas las tendencias =======================================
=== Entrevista con el escritor Antonio Mora Vlez =========================
=== Camilo Arias y Luis Cermeo ===========================================

Antonio Mora Vlez comparte junto a Ren Rebetez el honorable mrito de
haber sido uno de los primeros escritores en Colombia que apoyaron su obra
sobre el suelo de otros mundos. Por igual, ambos sufrieron la incomprensin
de la poca y el rechazo tcito a la iniciativa de una imaginacin que no
diera cuenta inmediata de los problemas locales. Motivo que no los llev a
la desmoralizacin o al abandono de sus trabajos sino a la reafirmacin del
gnero. En trminos de Ren Rebetez: Lo que llamamos ciencia ficcin es la
crnica ms fiel de nuestro tiempo y una gua premonitoria del futuro (1).

Hace 30 aos un escritor local hablando de robots, de viajes al espacio, de
investigaciones cruciales desde complejos laboratorios cientficos, no
poda sino raspar el desasosiego de una sociedad que se vea a s misma
bajo la sombra del subdesarrollo y el margen histrico. Actualmente, cuando
deja de parecernos extrao hablar del universo al tener un astronauta
orbitando el espacio hijo de una mujer colombiana; cuando estamos aportando
desde nuestros laboratorios a la discusin real de la ciencia universal y
cuando, efectivamente, contamos con nuestras propias escuelas de robtica e
ingeniera avanzada; no podemos sino agradecer a aquellos hombres que se
atrevieron a soar ms all de las ataduras de su tiempo sin que por ello
dejaran de expresar una postura crtica con los problemas universales.

Antonio Mora Vlez. Nacido en Barranquilla. Abogado de profesin y escritor
de ciencia ficcin de vocacin. Accede a contestarnos unas preguntas desde
el futuro, desde la era del e-mail y los hyperlinks, haciendo un recorrido
desde sus primeras lecturas fantsticas hasta hoy.

Para empezar nos gustara saber qu lo motiv a crear historias de ciencia
ficcin.

Las lecturas de Superman, Tarzn, Buck Rogers y otros personajes de las
tiras cmicas y del cine. Pelculas como Forbidden planet, Flash Gordon
conquista el universo, Frankenstein y Viaje fantstico, que vi en mis
primeros aos. Las novelas de Julio Verne y H. G. Wells. Los consejos de un
profesor que me hizo leer El Ramayana en la secundaria para que me enterara
de que por esos tiempos de Rama en la India hubo naves guerreras que
surcaban el espacio, rayos letales como el lser y simios que hablaban. Mis
lecturas de cosmologa que haca por aficin y para preparar las clases de
filosofa que dictaba en el bachillerato, y la misma filosofa. Y los
libros y revistas de CF que le antes de empezar a escribirla.

Qu libros considera usted fueron las piedras angulares en sus comienzos
como lector y posteriormente como escritor?

20.000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne; La mquina del tiempo y
El hombre invisible, de H. G. Wells; Fahrenheit 451, de Bradbury; Qu
difcil es ser Dios, de los hermanos Strugatsky; El fin de la eternidad, de
Isaac Asimov, y La nebulosa de Andrmeda y Corazn de serpiente, de Ivn
Efremov, novelas que le en mis aos de estudiante.

Debido al considerable tiempo que lleva sumergido en la ciencia ficcin
cules considera han sido los cambios ms significativos dentro del
gnero? Y en relacin a la anterior pregunta, conoce las nuevas tendencias
del gnero y, de ser as, qu opinin le merecen?

El gran cambio se da cuando la CF empieza a ocuparse del cosmos interior
del hombre y abandona la pretensin inicial de anticipar inventos y
descubrimientos. Y cuando elige como uno de sus temas las repercusiones de
la ciencia en la vida y en el futuro del ser humano. Tendencias como la
New wave, el ciberpunk y todas sus variantes y la anti-ciencia-fi7ccin
de C. S. Lewis, son una consecuencia de este cambio de enfoque que
transform la CF en una literatura de ideas que pretende mostrar cun alto
puede ser el precio de la degradacin del ser humano por el camino que la
ciencia y la sociedad transitan en el mundo de hoy y criticarla desde la
perspectiva de los valores del escritor. Algunas obras de Dick llevadas a
la pantalla como Blade Runner y Minority report (Sentencia previa) y la
Triloga Csmica de Lewis son un buen ejemplo de esta ciencia ficcin, que
yo veo como parte de lo que ella es pero que no creo deba ser la nica
posible ni menos la nica legtima. Pienso que la corriente esperanzadora
tiene mucho que hacer en el mundo de hoy todava. O sea que no soy
partidario de la exclusin, de considerar que la ciencia-ficcin debe
limitarse a tal o cual variante, modalidad o tendencia. Para m es un
gnero de libertad que admite todas las tendencias y enfoques y su
utilizacin depende de la cosmovisin y del mensaje que quiera dejar el
autor, y que no se limita a considerar como parte estructural suya las
ciencias bsicas o naturales, sino que extiende el campo a las dems
ciencias, como lo sostuvo el escritor cubano del gnero Oscar Hurtado al
afirmar que Borges, en algunos de sus cuentos, era escritor de
ciencia-ficcin ya que el trmino ciencia, interpretado extensivamente,
puede comprender la filosofa (la ciencia de las ciencias). Y como lo
sostienen hoy, para el caso de lo religioso, C. S. Lewis y Orson Scott
Card.

De qu manera cree que afect la imaginera de la vieja ciencia ficcin
grandes revoluciones culturales sucedidas luego de los aos 80s como la
cada de la Unin Sovitica; la marcada incursin de la ciberntica en la
vida diaria de los individuos; la cada del muro de Berln; los monopolios
de la informacin por parte de los grandes grupos mediticos; el terrorismo
y el 11 de septiembre; los grandes descubrimientos en materias como
gentica y biologa slo por mencionar algunos tpicos generales?

La CF surgi cuando al hombre se le hizo evidente que el mundo y la
sociedad no han sido siempre los mismos, dicen Scholes y Rabkin. Por eso
ella evoluciona con los cambios cientficos y sociales. La cada de la
Unin Sovitica, por ejemplo, sepult el optimismo marxista de alguna CF
que se hizo en ese pas y que colocaba el comunismo como el fin luminoso de
la humanidad. En relacin con el monopolio de la informacin, que es el
Gran Hermano pensado por Orwell, est toda la literatura de ciencia-ficcin
que se inicia con 1984 de Orwell y Fahrenheit 451. Los otros temas que
sealan ustedes, en especial los descubrimientos en biologa y gentica,
sin duda aportan un material importante para escribir la CF de hoy. Sobre
todo para bajarla del espacio a la tierra. De hecho ya hay muchas obras que
se nutren de estos conocimientos y que nada tienen que ver con la conquista
del espacio. Como Clones, de Michael Marshall Smith, por ejemplo. O Presa,
de Michael Crichton, que es una novela basada en la nanotecnologa, otra
revolucin de las ciencias.

Cul cree usted que sea el reto ms grande para los nuevos escritores de
ciencia ficcin en un mundo de continuo progreso cientfico en el que la
ciencia parece ir un paso ms adelante de la imaginacin fantstica?

El reto es escribir bien y no pretender ser como Verne o como Efremov o
como Bradbury o como Dick. Y ver en las ciencias un referente que es el
marco o el teln de fondo pero que no es la obra. Lo fundamental es la
trama, el argumento, los personajes y el mensaje que quiera enviar. Eso s,
para no escribir tonteras, hay que documentarse, sujetarse al inventario
actual de las ciencias sin perjuicio de la libertad de poder inventar en
este campo lo que pueda y necesite la obra para ser creble. Y la razn
ustedes la insinan en su pregunta: las ciencias son de suyo fantsticas y
al escritor le es casi imposible ir al paso de ellas, mucho menos
anticiparse a ellas. Aunque, les aclaro, no es necesario ser un esclavo del
dato cientfico. Todo el mundo sabe que en Venus no hay vida y que ella es
imposible en ese planeta y sin embargo Asimov la supone en Los ocanos de
Venus, y lo mismo hace Lewis en Perelandra, un viaje a Venus.

En la mayora de cuentos que pudimos encontrar de su autora, de los aos
70s y 80s fundamentalmente, imperaba un evidente sentido de optimismo y
esperanza por el porvenir de los hombres. Este sentimiento de confianza
hacia la raza humana, an perdura? Qu opinin le merecen aquellos
autores que optan por retratar mundos distpicos, casi de darwinismo
social, en los que la naturaleza del ser humano queda bastante
comprometida?

Es cierto que la ciencia ficcin de mis primeros cuentos tiene esa
tendencia, sobre todo en Glitza (1979) y en la mayor parte de los cuentos
de El juicio de los dioses (1982). Pero hay un cambio a partir de cuentos
como Error de apreciacin, cambio que es ms evidente en el libro Lorna
es una mujer (1986) sobre todo por el cuento Los ejecutores. Y que se
contina en varios cuentos inditos, en los poemarios impresos, en Los
jinetes del recuerdo (2006) publicado en la web y en la novela Los nuevos
iniciados, que va a ser publicada este ao por Pijao Editores. Sigo
creyendo que la raza humana tiene todo para poder aspirar a dar ese gran
salto a las estrellas que impida su desaparicin como especie junto con la
desaparicin del planeta, pero no estoy ahora tan seguro de que no seamos
capaces de destruirlo antes con las armas que poseemos o con la
contaminacin. Por lo anterior me parece lgica y necesaria la variante
distpica, sabemos que el hombre es un ser animal que tambin tiene
instintos y atavismos y que se deja irracionalmente llevar por las
ideologas, todo lo cual puede desdibujarlo como individuo y como especie.
La ciencia ficcin est en la obligacin de advertirle al hombre las
posibles consecuencias de sus errores y terquedades. Pero les aclaro: yo no
creo que haya una barrera infranqueable entre lo utpico y lo distpico.

Desde un pas como Colombia, cul es el valor de escribir ciencia ficcin
y qu le puede aportar al gnero?

En mis primeros aos encontr la hostilidad de los amigos y lectores que
consideraban que no era de buen recibo escribir ciencia ficcin en un pas
de bajo nivel cientfico y tecnolgico como Colombia y con problemas
sociales tan graves que obligaban, segn ellos, a escribir literatura
social comprometida. Pero desde que empec a vincular la geografa nuestra
a mis relatos, los mitos y leyendas nuestros a mis poemas, el mensaje
crtico utilizando la extrapolacin que lo facilita y la palabra
esperanzadora de la ciencia ficcin respecto del futuro, mis amigos y
lectores que saben que Colombia es un pas que no tiene futuro a menos que
cambie la orientacin, empezaron a mirar mis textos de otra manera. Yo creo
que si la ciencia ficcin de Colombia muestra las falencias espirituales de
esta sociedad deshumanizada, logra su cometido como literatura de ideas. No
debemos olvidar que la ciencia-ficcin es medularmente crtica y que logra
en este campo lo que no logra la llamada literatura realista y que es una
literatura que por mucha fantasa que tenga hunde sus races en la realidad
y que toma de ella sus argumentos, sus pensamientos, sus ideales, sus
sueos y sus lamentos. En un ensayo que escrib sobre la novela de Dana
Chaviano Fbulas de una abuela extraterrestre, digo que la
ciencia-ficcin latinoamericana tiene que ser por fuerza diferente de la
anglosajona o la rusa porque nuestra realidad es diferente y porque en ella
debe pesar la influencia de nuestra cultura, que es ms mgica que
racionalista y cientfica.

De qu forma, si la hay, podra influir la ciencia ficcin en nuestro
pas, teniendo en cuenta la poca cultura literaria existente?

La ciencia ficcin puede influir en las escuelas, reforzando en los nios
la capacidad de soar, de pensar en un mejor futuro. Pero no es suficiente.
Es poco lo que logra ese captulo que aparece en los textos de noveno
grado. Hay que pensar ms en grande, en la TV por ejemplo. Desde luego hay
dificultades. De modo que toca estimular el inters por ella entre los
jvenes escritores, en las editoriales, en las colegios y universidades.
Divulgando el gnero con lecturas, charlas y seminarios, publicando en la
red, editando revistas, pginas web, organizando grupos de amigos del
gnero y gestionando la edicin de nuestros propios libros. Y bueno, si de
influir se trata, la ciencia-ficcin tiene todas las herramientas para
hacerlo si llega a los lectores, por eso la necesidad de crear las
condiciones para que eso suceda.

Somos concientes de que ha habido un paso significativo en el que la
ciencia ficcin ha dejado de quedar excluida a las publicaciones de kiosco
o pulps y ha empezado a considerarse como un gnero vlido por crticos y
lectores. No obstante, parece ser un gnero no muy tenido en cuenta en la
organizacin de festivales y eventos literarios, como los que estn de moda
por estos das. Considera importante generar un espacio para la ciencia
ficcin en estos eventos? Estara dispuesto, dado el caso, a ser partcipe
de ellos?

Lo que ustedes dicen es cierto, ya se nota un cierto cambio. En la Costa
me invitan a ofrecer charlas sobre el tema. Hace dos aos dict en Santa
Marta una conferencia sobre ecologa y ciencia-ficcin titulada El mar en
la CF y ofrec un recital de mis poemas esotricos, csmicos y
apocalpticos. Hace poco fui a Bogot a una semana de la ciencia-ficcin
que organiz la Biblioteca de la Universidad Nacional. Hace algunos aos
particip en una Feria Internacional del Libro, junto con Rebetez y Germn
Espinosa, en una mesa redonda sobre el tema. De modo que s, estoy
disponible en la medida de mis posibilidades para colaborar en la tarea de
divulgacin del gnero. Pero falta promocin de las editoriales en los
eventos y festivales y que crean en los nuevos cultores colombianos del
gnero. Toca aplaudir y agradecer por esto la edicin de la reciente
Antologa de la literatura fantstica de Colombia hecha por la Universidad
Sergio Arboleda con prlogo del crtico y escritor del gnero, Campo
Ricardo Burgos.

En la actualidad, qu tipo de lecturas prefiere y, si se puede saber, qu
se encuentra leyendo?

Yo leo de todo. Pero leo ciencia-ficcin para no perderme su atmsfera,
para mantenerme ligado al gnero y saber qu aportan los escritores
consagrados del exterior en materia de temtica y de recursos literarios.
Para estar actualizado, en dos palabras. Y porque si bien tengo inditos un
par de novelas, un libro de cuentos y un poemario, todos de literatura
realista, no puedo convertirme en otro desertor del gnero, por el
contrario, para servir de estmulo a los nuevos y mejores valores debo
seguir en la brega hasta que el cuerpo aguante. Ahora leo Esa horrible
fortaleza, la tercera novela de la triloga de C. S. Lewis. Y despus tengo
en turno varias novelas de las conocidas sagas de Orson Scott Card.

 1. Ren Rebetez por Juan Carlos Moyano Ortiz. Crononauta insigne, capitn
    del velero de la vida, viajero de s mismo. Revista Nmero.
    http://www.revistanumero.com/25rene.htm.

** Camilo Arias
   zombie_tales@hotmail.com
   Estudiante colombiano. Cursa estudios de biologa marina en Santa Marta.

** Luis Cermeo
   pearllinmortal@hotmail.com
   Periodista colombiano. Oriundo de los llanos orientales, ha vivido la
   mayor parte de su vida en Bogot. Mantiene en lnea la bitcora
   Maldiction (http://journalmalediction.blogspot.com).



=== James Can ===========================================================
=== Nuestro idioma se llama memoria      John Jairo Junieles ==============

Federico II, rey de Sicilia en el siglo XIII, se embarc en la alucinante
aventura de averiguar cul era el idioma que se hablaba en el Paraso. Para
eso escogi nios hurfanos, de apenas semanas de nacidos, que fueron
encerrados con nodrizas que los alimentaban y los mantenan limpios, pero
que tenan prohibido hablarles, cantarles o acariciarlos. Murieron ms de
diez nios de pecho, y cronistas medievales como Fra Salimbene de Parma,
slo consignan que el experimento fracas.

Por alguna extraa razn, ese infame episodio histrico me recuerda a
Navokob, Conrad y Kundera, esos escritores que adoptaron, por diferentes
razones, un idioma diferente al de su cuna para escribir sus cuentos y
novelas. Nos preguntamos cul es la verdadera lengua en que escriben estos
escritores de lengua nmada. No faltar quin piense que traicionaron su
propia naturaleza. Y ah empiezan los problemas, porque nos vienen a la
cabeza asuntos como identidad o diversidad, y esos personajes tan
necesarios e impredecibles: los traductores. Pero prevalece un sentimiento
esencial: las buenas historias parecen existir ms all del lenguaje en que
estn escritas. El escritor colombo-estadounidense James Can pertenece a
esa estirpe subversiva de escritores de lengua nmada y memoria fiel.

James Can (1968, http://www.jamescanon.com) naci y creci en Ibagu,
Colombia. Emigr a Nueva York a mediados de la dcada de 1990 para estudiar
ingls. Su primera novela, Tales from the Town of Widows & Chronicles from
the Land of Men (Cuentos desde el Pueblo de las Viudas y Crnicas desde la
Tierra de los Hombres), fue escrita originalmente en ingls, el segundo
idioma de Can, y fue publicada en Nueva York por Harper Collins en enero
de 2007. La novela, construida por 14 cuentos entrelazados, narra la
historia de un pueblo colombiano donde los hombres han sido reclutados
forzosamente por guerrilleros comunistas y llevados a combatir por su
causa.

Esta primera novela de Can se ha traducido al holands y al coreano y
est por traducirse al francs, al alemn, al italiano y al hebreo, pero de
momento, nada de espaol. Can piensa que al pblico hispanohablante puede
no resultarle llamativa la novela porque all esas cosas son normales,
entra una mariposa negra en la sala y uno cree de verdad que viene una
visita. Juan Pablo Lombana, en la revista colombiana Semana, nos dice: Lo
maravilloso es que la mano de Can no tiembla ni se dobla, avanza armada
de confianza, precisin y humor, y en esto han coincidido las reseas
aparecidas en algunas de las publicaciones ms influyentes de los Estados
Unidos, como el diario Washington Post y la revista New Yorker.

Las historias cortas de Can han sido recogidas en la antologa Bsame
mucho (NY: Painted Leaf Press, 1999), y en Virgins, guerrillas & locas,
(SF: Cleis Press, 2000). Can tiene un MFA en escritura creativa de la
Universidad de Columbia. En la actualidad vive en Nueva York.

James, da la impresin que los herederos del mundo narrativo de Garca
Mrquez, no son los autores latinoamericanos, sino los escritores de
tradicin islmica o de la India que escriben en ingls, como Salman
Rushdie, Hanif Kureishi, Arudanathay Roy, V. S. Naipul; y autores
norteamericanos de mundos muy personales, como Toni Morrison, Paul Auster o
John Irving. A qu cree que se deba este fenmeno?

En los escritores de tradicin islmica o de la India la explicacin es
sencilla: en estas culturas existe un gran respeto por los elementos
sobrenaturales, mticos y de la creencia popular. Este respeto tambin es
muy propio de Latinoamrica. Lo que ocurre es que a diferencia nuestra, en
Asia y Norteamrica el llamado realismo mgico no es visto como un
amenaza para otros gneros literarios. All no se han iniciado campaas
para desprestigiar al realismo mgico; all los escritores sobresalen por
su talento, no por sus comentarios explosivos y denigrantes acerca de
intelectuales latinoamericanos de la talla de Garca Mrquez y Vargas
Llosa. Escribir realismo mgico en Latinoamrica se ha convertido en un
suicidio profesional gracias a la mediocridad e inseguridad de algunos
escritores modernos.

Usted hace parte de la denominada dispora de escritores colombianos, en
qu medida esa situacin condiciona o influye en su trabajo, ms all del
hecho de que usted escriba en ingls? El exilio ha modificado su
percepcin frente a la realidad?

Mi condicin de emigrante colombiano viviendo en los Estados Unidos me
permite ver ambas realidades, la colombiana y la norteamericana, con ojos
de extranjero, lo cual puede ser ventajoso dependiendo del tema que quiera
tratar. De otro lado, el ser inmigrante hace que est expuesto
constantemente a una serie de experiencias y sentimientos que escritores
nativos norteamericanos nunca experimentan o sienten, como la
discriminacin, el aislamiento y la nostalgia por mi tierra natal. Estas
experiencias influyen profundamente en mi trabajo literario.

Cules son las lecturas que han sobrevivido al tiempo, y cuya relectura
se ha convertido en una necesidad personal?

Hay cinco libros a los que siempre regreso por diferentes razones, y de
los que siempre aprendo algo nuevo: Las mil y una noches, Don Quijote,
Crimen y castigo, Almas muertas, y ms recientemente Cuentos completos
(Flannery OConnor).

Cul es su posicin frente a los gneros literarios a la hora de concebir
y presentar una historia?

En mi caso es fcil porque slo escribo cuento y novela. Aun as, a la
hora de concebir una historia o de determinar su gnero literario no
utilizo ningn tipo de razonamiento lgico. Simplemente confo en mi
intuicin.

Qu temas o preocupaciones cree que son una constante en su obra
creativa, y qu races u orgenes intuye? Cul ha sido la semilla, o el
detonante, de algunas de sus historias?

El tema que ms se repite en mi obra es el tema de la mujer en relacin
con la sociedad, la cultura, la religin, la poltica, y la historia.

Mi inters en el tema tiene sus races en simples observaciones personales
del medio en el que crec. En mis escritos comenc por reconocer
abiertamente que en nuestra sociedad existen relaciones de jerarqua y
desigualdad entre hombres y mujeres, que se manifiestan en opresin,
injusticia, subordinacin, y discriminacin hacia las mujeres. Esa
desigualdad la vemos traducida en condiciones de vida muy inferiores de las
mujeres en relacin con las de los hombres.

Yo creo firmemente que la literatura es una herramienta poderosa para crear
conciencia e instigar un cambio social, pero para lograr sos cambios
necesitamos un sueo comn y el trabajo de todos.

El cine y la televisin son factores influyentes a la hora de estudiar
posibilidades narrativas en muchos creadores actuales. Qu significado
tiene para usted lo audiovisual?

La influencia del cine y la televisin en mi sensibilidad es tremenda. La
razn es muy clara: cuando veo una pelcula tengo descripcin y accin en
el mismo plano durante todo el tiempo, sin diferencias marcadas. Es lo
mismo que hago cuando escribo: narro al tiempo que describo la accin. En
mi opinin, la televisin, el cine y la Internet se estn convirtiendo en
la memoria audiovisual de la literatura.

Qu temas o fenmenos asaltan su inters actualmente como escritor?, y
qu puede decirnos de su novela Tales from the Town of Widows and
Chronicles from the Land of Men (Cuentos del pueblo de las viudas y
crnicas de la tierra de los hombres), su primera novela.

Los fenmenos que ms me llaman la atencin actualmente son los
relacionados con la religin, el fundamentalismo, y otras luchas
ideolgicas de inters global. La religin es el tema central de la novela
que estoy escribiendo.

Con respecto a mi primera novela, sta es, a grandes rasgos, la historia de
un pequeo pueblo perdido en las montaas de Colombia, donde todos los
hombres han sido reclutados por ejrcitos guerrilleros para pelear por la
causa comunista. Convertidas en viudas virtuales, las mujeres del pueblo se
ven obligadas a valerse por s mismas y a unir fuerzas para sobrevivir.
Durante el proceso de reconstruccin de sus vidas, ellas reevalan la
injusta orientacin masculina del mundo que las ha rodeado por
generaciones, y descubren el poder, la independencia y la autosuficiencia.
Irnicamente, las mujeres terminan creando una sociedad fundada sobre los
mismos valores socialistas por los cuales las guerrillas han peleado por
ms de cuarenta aos. Y cuando algunos de los hombres regresan al pueblo
luego de 16 aos de ausencia y tratan de recuperar su poder abusivo y sus
prerrogativas masculinas, las cosas se ponen muy interesantes...

** John Jairo Junieles
   johnjairojunieles@yahoo.com
   Escritor colombiano (Sinc, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e
   investigador de temas literarios. Estudi Derecho y Ciencias Polticas
   en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundacin
   para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en
   la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones
   de un barrio en la frontera (poesa), Temer por m al final de estas
   lneas (prosa potica) y Papeles para iniciar el fuego (poesa).
   Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de
   Literatura Ciudad de Bogot (2002) y ganador de la Beca Nacional de
   Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos
   pueden leerse en su weblog (http://johnjairojunieles.blogspot.com) o en
   su pgina web
   (http://espanol.geocities.com/johnjairojunieles/John_Junieles.htm).



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Sobre lo posible y lo imposible en unas ratas de Bolao: ==============
=== Pepe el Tira como subalternidad crtica      Marcos Arcaya Pizarro ====

El propsito de estos tomos de presentimiento es reflexionar en torno a
Pepe el Tira entendido como sujeto subalterno crtico, rescatando algunas
de sus particularidades en el marco de la narracin El polica de las
ratas. De esta manera, daremos cuenta de algunas observaciones generales
sobre los enfoques de las teoras crticas, en relacin a perspectivas
postcoloniales. Haremos uso como referentes principales, de algunos
escritos de Ranajit Guha y del ensayo Sade o la imposibilidad, de Leopoldo
Mara Panero.

Entendemos la escritura de Bolao como una gran obra, un entramado complejo
de citas sobre citas, intertextos, metatextos, circuitos de intensidades,
tneles de ratas, lneas de fuga (1), donde un intento de visin
totalizante sobre ella, por lo dems imposible, viene a contradecir en
principio la obsesin del autor, plasmada en sus dichos y en el marco de
sus escritos, por personajes sin pertenencia, errabundos, proyectos
inacabados y sus relaciones en tensin respecto a la tradicin cultural y
literaria, respecto a las historias oficiales, al academicismo y lo
poltico tradicional, en tanto quehaceres manados desde los intereses de
las hegemonas.

Pinsese, en las pginas de Bolao, la figura del poeta menor, del
detective, del polica (de Pepe el Tira en este caso) movido por un afn
indagativo, en devenir por los intersticios, en las orillas o en las
madrigueras, en los tneles ramificados por estos roedores dentro de las
alcantarillas, si se quiere, como expresin de una subalternidad crtica.

Mundos narrativos mltiples, donde se mueven personajes cuyo sino es la
extranjera, ms all de cualquier referencia geogrfica o temporal;
extranjera cargada a un tiempo, como condena y como nica llave posible a
lugares vividos con mayor lucidez, pero no ms felices ni menos
intrincados. Vale en este punto una primera cita al polica de las ratas:

      Y a m me llaman Pepe el Tira porque soy, precisamente, polica, un
      oficio como cualquier otro pero que pocos estn dispuestos a ejercer.
      Si cuando entr en la polica hubiera sabido lo que hoy s, yo
      tampoco estara dispuesto a ejercerlo (Bolao, pp. 53-54).



Las subalternidades crticas como formas de lectura

Ms all de su momento de gloria, el proyecto intelectual de los anlisis
postcoloniales sigue vigente, en problemticas que trascienden la mera
historiografa, entendido el vnculo de sta con aquella parte interesada
que sostiene y fortalece el estatismo, comprendido como ideologa que
autoriza que los valores dominantes del Estado determinen el criterio de lo
que es histrico (Guha, 2002).

El papel del descentramiento, de la redistribucin del poder, es la base y
motor del desarrollo del grupo de estudios subalternos surgido en la India
en 1982 cuyas figuras fundacionales fueron Ranajit Guha, Edward Said y
Homi Bhabha, y de aquellas profanaciones que vinieron a llamarse
perspectivas postcoloniales y teoras crticas (plurales desde su base),
entendidas como proyecto poltico deconstructivista.

Se muestra su pertinencia en tanto persiste la necesidad de descentrar los
preceptos heredados, las continuidades de sentido percibidas como
inmviles, ya no slo del eurocentrismo, sino de cualquier dispositivo de
poder hegemnico que dicta y sostiene una norma sin revisin analtica
sobre ella.

Es el mismo Ranajit Guha quien se refiere a estas perspectivas como
profanaciones que vuelven a textualizar los discursos, permitiendo su
retorno al lugar en la historia (1999, p. 50), pero no slo es el trabajo
de rescate de textos ocultos, olvidados o poco conocidos, sino tambin la
relectura de los textos cannicos y la incorporacin de fuentes antes
simplemente ignoradas como objetos vlidos de reflexin, entre ellas,
estampitas de santos, graffitis, recados, anuncios comerciales, inodoros,
etc.

En lo fundamental, se trata de nuevas formas de leer los discursos, nuevas
en tanto cada uno de los acercamientos promueve el desplazamiento de los
significantes y la sospecha. Se trata de resemantizar la realidad
entendida como tejido complejo, se trata de leer desde una forma de
pensamiento que subvierte la lgica jerrquica centro/periferia, de
sobrevuelo, de dominio y su apariencia de inmovilidad; lgica, las ms de
las veces, reproducida en trminos precognitivos por las mismas
subalternidades.

Se descarta de plano, segn nuestra perspectiva, la manida separacin entre
teora y poltica (2), puesto que la subversin comprende la disolucin de
sus lmites; se sobreentiende el valor poltico que subyace en cada gesto
del subalterno, desde una manera de moverse, de vestirse, hasta la lectura
entendida como reescritura que se piensa a s misma (Olea, p. 153). Todo
ello legtimo de ser objeto de estudio, en tanto representaciones
problemticas en relacin con la otredad, lejos ya de las dicotomas
simplistas entre lo popular y lo culto, entre lo espurio y lo puro,
polaridades muchas veces esencializadas desde los mismos pensadores que han
venido a cuestionarlas o, sobre todo, desde las lecturas que se han hecho
de su pensamiento.

En lo concerniente a estas formas de leer, resulta pertinente Jacques
Derrida cuando comenta sobre la deconstruccin:

      Se trata, entonces, de una estrategia radicalmente poltica:
      desplazar y reelaborar lo que siempre ha sido minorizado, oprimido,
      reprimido, despreciado, dominado; mostrar que aquello que es dominado
      desborda y constituye lo que domina (1977, p. 20).

En ningn caso un situarse afuera en trminos convencionales, sino un
conocer los fundamentos sobre lo cual se habla desde dentro, del modo ms
fiel, ms interior, pero al mismo tiempo, desde un cierto afuera
incalificable (p. 20). Sera precisamente este (no)lugar, esta ajenidad al
interior, y no otra cosa, la que permitira entonces a quien elabora
discurso (al outsider), percatarse del funcionamiento de las estructuras,
desde el mismo momento que toma conciencia, en mayor o menor medida, de un
estatus distinto de las centralidades, por lo menos de manera provisoria y
a nivel de una cierta microscopa. Sera su, hasta entonces, ocultacin o
invisibilidad, lo que justificara en primer trmino la nueva y particular
revisin sobre el objeto de reflexin.

La resta, el n-1 del pensamiento rizomtico; el poder de la lectura como
ejercicio de reescritura sobre los objetos entendidos como textos
portadores de verdad, pero fundamentalmente inasibles; la conciencia del
mundo como modelizacin, no abre lo social a su necesaria autodestruccin,
sino que plantea la necesidad de fijar parmetros por medio de la apertura
en el dilogo y del permanente ejercicio de revisin sobre las certezas
(3). Labor crtica como derrota anticipada, dada su exigencia permanente,
smil de la labor de nuestro polica, pues las labores de un polica no
terminan jams y nuestros horarios de sueo se deben amoldar a nuestra
actividad incesante (Bolao, p. 59).



Pepe el Tira como subalternidad crtica

Segn observa Mabel Vargas en su revisin (2005), existe un estrecho
vnculo entre los relatos policiales y el proyecto de la Modernidad.
Entendidos estos relatos como escrituras espejo de las ideologas de
control del Estado burgus, en la Europa de los siglos XVIII y XIX, de la
mano de los naturales intereses moralizantes en pos de salvaguardar su
patrimonio. Se reordena as la tipificacin del pueblo (ahora moral; bueno)
en oposicin al delincuente (inmoral; malo) como peligro-enfermedad frente
al cuerpo social todo (4). Consecuentemente, el fracaso de la Modernidad
traer consigo, en el siglo XX, primero en EEUU y despus en Latinoamrica,
la reelaboracin del canon del policial en el origen del llamado gnero
negro (5).

Por su parte, el edificio, la torre de gran altura, as como la visin
planimtrica del plano moderno, vienen a evidenciar un afn de dominio, de
vigilancia, un intento de asir cuanto existe por medio de la sumatoria que
oculta la contradiccin de, a fin de cuentas, ver poco en esa totalidad
detenida y/o distante desde lo alto. El plano moderno, segn Gorelik,
parafraseando a De Certeu, puede ser visto como el triunfo de la visin
objetivante de la realidad que inaugura la representacin perspectvica, en
tanto comprensin moderna de un espacio-tiempo homogneo y matemtico
(2004).

Las nuevas lgicas de sentido sostenidas por la sospecha, responden al
fracaso del proyecto moderno, comprendiendo el mundo, los discursos, esos
registros imaginarios (6) (Malaurie), como meras versiones de otra cosa,
versiones, por tanto, siempre ideologizadas.

Leemos en El polica de las ratas un escape al ojo de Dios, una
desaparicin salvaguardada por el escenario protosocial del anonimato
citadino (Giannini, 1999), fuga que parece decirnos que lo ms real de lo
real (mltiple), ocurre fuera del alcance de esa mirada-mscara
estandarizante e higinica de la torre panptica.

Este punto el relato en cuestin lo lleva al extremo, a saber, no se est
lejos del ojo de Dios, por ejemplo, en la calle, en poblaciones
perifricas, en cuartos cerrados, sino en una sociedad que vive bajo
tierra, una sociedad tan distinta a la de la humanidad como similar en
principio; no ya una sociedad de humanos/as, sino de ratas de alcantarilla
donde, a su vez, lo ms real de lo real ocurre en los espacios ms al
margen de lo marginal (7), espacios evitados por los mismos roedores, las
llamadas alcantarillas muertas:

      Las alcantarillas muertas son lugares que por una causa o por otra
      han sido olvidados. Los que cavan tneles, cuando dan con una
      alcantarilla muerta, ciegan el tnel. El agua residual, all, dirase
      que fluye gota a gota, por lo que la podredumbre es casi
      insoportable. Se puede afirmar que nuestro pueblo slo utiliza las
      alcantarillas muertas para huir de una zona a otra. La manera ms
      rpida de acceder a ellas es nadando, pero nadar en las proximidades
      de un lugar as entraa ms peligros de los que normalmente
      aceptamos.

      Fue en una alcantarilla muerta donde dio comienzo mi investigacin
      (Bolao, pp. 60-61).

En relacin a lo anterior, pinsese en Deleuze y Guattari cuando escriben:

      Aquello que, dentro de las grandes literaturas, se produce en las
      partes ms bajas y constituye un stano del cual se podra prescindir
      en el edificio, ocurre aqu a plena luz; lo que all provoca una
      concurrencia espordica de opiniones, aqu plantea la decisin sobre
      la vida y la muerte de todos (2001, p. 29).

Entendemos al subalterno crtico como un sujeto menor que textualiza todo
desde y hacia s, sin una clara frontera de sus propios contornos frente a
lo extrnseco. En su devenir por la ciudad-pgina todo es poltico (8), lo
real y la ficcin son ahora uno solo, todo se vuelve discurso, carencia:
todo es texto y ya slo puede l, el subalterno, comprender(se), en
trminos de un sobreviviente (9): lo raro es lo normal, la fiebre es la
salud, el veneno es la comida (Bolao, p. 70).

La conciencia de s (lucidez como condena), lo hace tambin seguir un nuevo
ritmo, una velocidad ms propia. A los ojos de Pepe el Tira, el tiempo de
libertad se limita a las horas de sueo, en funcin tambin de la adecuada
continuacin laboral. El movimiento frentico de sus congneres parece no
ser sino apariencia de libertad y propsito, mera cscara de un accionar
vaco. Movimientos absurdos, furiosos, que parecen no beneficiar a nadie;
juego que al mismo tiempo que intenta negar lo imposible, conoce ya el
carcter de sobreviviente del cuerpo social, carcter evidenciado en su
misma ocultacin:

      los tneles que mi pueblo cava sin cesar, tneles que sirven para
      acceder a otras fuentes alimenticias o que sirven nicamente para
      escapar o para comunicar laberintos que, vistos superficialmente,
      carecen de sentido, pero que sin duda tienen un sentido, forman parte
      del entramado en el que mi pueblo se mueve y sobrevive (p. 54) [el
      destacado en cursiva es nuestro].

Negacin en el juego (10) que permite quitarle protagonismo a la muerte del
socius, en aquello que subyace en ciertos imposibles como, en este caso, el
asesinato entre congneres sin ms finalidad que el asesinato mismo.

      Aunque a la larga, como un castillo de naipes, todos los simulacros
      se derrumban. Vivimos en colectividad y la colectividad slo necesita
      el trabajo diario, la ocupacin constante de cada uno de sus miembros
      en un fin que escapa a los afanes individuales y que, sin embargo, es
      lo nico que garantiza nuestro existir en tanto que individuos (p.
      57).

Analoga de la apariencia posideolgica de la sociedad actual, basada en el
funcionamiento de la economa, comprendida en trminos de ordenamiento
supuestamente objetivo. Una sociedad sobrevigilada, donde ya no son
personas concretas los usufructuarios de la desigualdad, sino sistemas
productivos que trascienden a los sujetos y a los espacios. Cuerpo
sobreviviente en tanto condenado por las enfermedades crnicas de lo
imposible. Una sociedad (cuerpo) de ratas sin lderes, sin un Estado
(cabeza) efectivo; movimiento frentico de un cuerpo sobrevigilado por los
policas, los tiras, personajes stos tambin autmatas, afanados en
mantener las cosas tal cual. Vale recordar las palabras del comisario hacia
Pepe:

      Ya bastante complicada es la vida real para encima aadir elementos
      irreales que slo pueden terminar dislocndola [...] la vida, sobre
      todo si es breve, como desgraciadamente es nuestra vida, debe tender
      hacia el orden, no hacia el desorden, y menos aun hacia un desorden
      imaginario (p. 74).



Hacia un cierre de este juego

Entendemos que las posibilidades de dislocacin desde las subalternidades
no deben ser entendidas como esencia, ni en estratos en funcin de una
visin simplificada sobre el par hegemona/subalternidad como lugares
estancados. Ser un posicionamiento consciente, en devenir, el que abrir
la posibilidad de subvertir los centros, el que abrir la posibilidad de
elaborar discurso y deconstruir desde su diferencia. Ha de comprenderse
cada fenmeno en su complejidad, incluido el pensar y pensarse como labor
exhaustiva y permanente.

Pepe el Tira, por medio de su remembranza, da cuenta de un desplazamiento,
en tanto va tomando conciencia de su subalternidad. Subalternidad entendida
como lugar otro (Como un habitante de la luna yo recorra las
alcantarillas y conductos subterrneos, p. 72). Desterritorializacin
(Deleuze; Guattari, 2001, p. 28) que le permite percatarse del sinsentido
de la arbitrariedad de los ordenes naturalizados desde los discursos del
deber ser, y del frgil artificio del lmite entre lo posible y lo
imposible (11).

Tmese como patente evidencia de la dislocacin en la relacin yo-otro, por
ejemplo, la prdida de las certezas en que el narrador personaje nos sita
desde el comienzo en la repeticin constante del tal vez; expresiones
como Cunto hay de verdad y cunto de broma en estas historias? Lo
ignoro (p. 61); el desdoblamiento del sujeto en declaraciones como: Al
principio, cuando an no tena experiencia, estos hallazgos me
sobresaltaban, me alteraban hasta un punto en el que yo dejaba de parecerme
a m mismo (p. 55) [el destacado en cursiva es nuestro].

Pepe el Tira como subalternidad crtica, como conciencia de un yo que
sobrepasa los lmites de lo posible, subalternidad que dado su carcter
excepcional, viene a fracturar el vnculo con el otro. No obstante, l
mismo vuelve permisible su anomala por medio de la escritura (puente con
el otro), permitida en tanto palabra objetivada que lo remite a una suerte
de no existencia (12):

                         yo  escritura  Otro

Actualicemos la socorrida frmula que ve en el victimario y en la vctima a
la misma persona, y unmosla a lo escrito por Andrs Ajens: Un monstruo
muestra, en su patente excepcionalidad, la historia de la norma, dicho
est, de una cierta normalidad (que, al cabo, pudiera relevarse ella misma
no poco monstruosa); pensemos ahora en el encuentro entre Pepe y Hctor
(el asesino), vistos como dos caras de la misma moneda (13):

      No entiendes nada, dijo. Crees que detenindome a m se acabarn los
      crmenes? Crees que tus jefes harn justicia conmigo? Probablemente
      me despedazarn en secreto y arrojarn mis restos all donde pasen
      los depredadores. T eres un maldito depredador, dije. Yo soy una
      rata libre, me contest con insolencia. Puedo habitar el miedo y s
      perfectamente hacia dnde se encamina nuestro pueblo. Tanta
      presuncin haba en sus palabras que prefer no contestarle. Eres
      joven, le dije. Tal vez haya una forma de curarte. Nosotros no
      matamos a nuestros congneres. Y quin te curar a ti, Pepe?, me
      pregunt. Qu mdicos curarn a tus jefes? (p. 81).

Efectivamente Pepe es tambin un asesino de ratas, mata a Hctor hacia el
final, pero aqu importa ms otro asesinato, uno mayor: si el loco asesino
es libre en su renuncia a la dependencia del otro (14), en Pepe, la
objetivacin inherente en el ejercicio de narrar, de racionalizar los
acontecimientos en lo escrito, es una seal inequvoca de su derrota;
derrota del subalterno crtico, de su posibilidad de independencia de lo
social; asesino en tanto su escritura, como juego que impone una mscara al
proyecto colectivo enfermo, admite en su enmascaramiento la calidad de
sobreviviente de lo social, del otro, del yo. Al finalizar una ltima cita
al polica de las ratas:

      Aquella noche so que un virus desconocido haba infectado a
      nuestro pueblo. Las ratas somos capaces de matar a las ratas. Esa
      frase reson en mi bveda craneal hasta que despert. Saba que nada
      volvera a ser como antes. Saba que slo era cuestin de tiempo.
      Nuestra capacidad de adaptacin al medio, nuestra naturaleza
      laboriosa, nuestra larga marcha colectiva en pos de una felicidad que
      en el fondo sabamos inexistente, pero que nos serva de pretexto, de
      escenografa y teln para nuestras heroicidades cotidianas, estaban
      condenadas a desaparecer, lo que equivala a que nosotros, como
      pueblo, tambin estbamos condenados a desaparecer (p. 84).

      Escrito presentado como ponencia en la Universidad Nacional de
      Educacin Enrique Guzmn y Valle, La Cantuta, Per, el 23 de octubre
      de 2007.



Notas

 1. Circuitos de intensidades, tneles de ratas, lneas de fuga, todos
    conceptos tomados de los libros de Deleuze y Guattari especificados en
    la bibliografa.

 2. Nos respaldamos en Foucault cuando en su dilogo con Deleuze dice: Por
    ello, la teora no expresar, no traducir, no aplicar una prctica,
    es una prctica. Pero local, regional, como t dices: no totalizadora.
    Lucha contra el poder, lucha para hacerlo desaparecer y herirlo all
    donde es ms invisible y ms insidioso, no lucha por una toma de
    conciencia (hace mucho tiempo que la conciencia como saber fue
    adquirida por las masas y que la conciencia como sujeto fue tomada,
    ocupada, por la burguesa), sino por la zapa y la toma del poder, al
    lado, con todos los que luchan por ella, y no en retirada para
    esclarecerlos. Una teora es el sistema regional de esta lucha.
    Texto en lnea, referencia especificada en la bibliografa.

 3. Sealamos ideas generales contenidas en la bibliografa detallada al
    final, o de lecturas revisadas en el curso para el cual este escrito
    fue presentado.

 4. En lo tocante a la sociedad metaforizada como cuerpo humano/a,
    tendremos como referencia las observaciones formuladas por Susan
    Sontag, en el libro especificado en la bibliografa.

 5. Para una revisin acabada del gnero policial y el gnero negro,
    consltese en lnea el texto de Vargas incluido en la bibliografa.

 6. Una palabra escuchada, pronunciada o leda (lo simblico) remite en el
    psiquismo a una representacin (lo imaginario), reflejo de una cosa
    concreta (lo real). Slo nos es dado acceder a la cosa por
    intermediacin obligada de imagen y smbolo, por eso decimos que
    nuestra experiencia vivencial est constreida a estos dos registros.
    Debemos dejar sin embargo constancia de que lo que llamamos lo real
    no solamente abarca el mundo de las cosas concretas, sino una porcin
    de nuestro psiquismo, tan inaccesible como la verdad ltima de
    cualquier objeto. Mario Malaurie, texto en lnea especificado en la
    bibliografa.

 7. Pinsese en lo improbable de un proyecto de mapeado de los tneles
    cavados por las ratas, en relacin al texto como un devenir inseparable
    de las nuevas lecturas, en relacin al rizoma, en relacin a la
    literatura menor y en relacin a cuanto se estime conveniente.

 8. As como en las literaturas menores segn observan Deleuze y Guattari.
    2000, p. 31.

 9. Para Lyotard, la expresin sobreviviente entraa que una entidad que
    debera haber muerto todava est viva. Ver referencia bibliogrfica
    especificada.

10. El juego, ganarle tiempo al tiempo. Pinsese en el nexus 6 y la partida
    de ajedrez en Blade Runner, pinsese en Antonius Block y su partida de
    ajedrez con la Muerte en El sptimo sello. Pinsese en cualquier
    ejemplo ms apropiadamente literario.

11. Lo imposible es no lo prohibido por una determinada ley, sino lo que
    prohbe toda ley, lo que escapa a toda razn social. [...] lo que
    cualquier estructura social necesita prohibir para mantenerse; lo
    imposible es lo asocial puro (Panero, p. 5).

12. La escritura es actualmente la encargada, en lugar de la moral que se
    ha vuelto un arcasmo, de imponer al hombre su mscara, de encerrar el
    espritu infinito e indiferente en los lmites de la escritura
    (Panero, p. 9).

13. Pinsese en el final de Batman: la broma asesina (Moore; A.; Bolland,
    B. 1988. DC Comics, EEUU) o pinsese en cualquier ejemplo que sirva al
    caso.

14. La locura es tambin algo prohibido e imposible, impensable, por
    cuanto ignora junto con los otros dos el yo y la relacin medida con
    el otro el tercer trmino de tringulo, no se somete a la escritura.



Bibliografa

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** Marcos Arcaya Pizarro
   linguaquiltra@yahoo.es
   Escritor chileno (La Ligua, 1979). Es miembro coordinador del Colectivo
   Lingua Quiltra. Estudia la Licenciatura en Pedagoga en Castellano en la
   Universidad de Santiago de Chile (Usach, http://www.usach.cl) y el
   Diplomado en Filosofa en la Universidad de Chile
   (http://www.uchile.cl), donde en 2004 obtuvo un Diplomado en Estudios de
   Gnero. Particip en el Primer Congreso de Estudiantes de Postgrado en
   Comunicacin, llevado a cabo en la Universidad Austral de Chile (UACH,
   http://www.uach.cl; 2006). Obtuvo una mencin honrosa en concurso de
   relatos de la Asociacin Pro Arte, Ciencia y Cultura Latinoamericanos
   (Yage) de Austria (2006) y el primer lugar (mencin poesa) en el
   concurso literario Usach 2006, organizado por la Oficina de Extensin y
   Cultura de la Federacin de Estudiantes de la Usach (2006). Sus escritos
   han aparecido en distintas revistas virtuales y en papel como Rilttaura,
   de la Universidad Nacional de Colombia (Unal, http://www.unal.edu.co),
   Esperando a Godoy, de la Universidad de Buenos Aires (UBA,
   http://www.uba.ar) y Elefante Rosa, de Granada (Espaa), entre otras.



=== Libros, arte, cultura e inquisicin en Nueva Espaa ===================
=== Musa Ammar Majad ======================================================

Casi un siglo despus de su establecimiento en la Pennsula, entre 1569 y
1571, se produce el transplante de la verdadera organizacin inquisitorial
mediante la creacin de dos tribunales emplazados en Lima y en Mxico. A la
bsqueda de que la justicia fuera el principio prevaleciente en las Indias
(i) se una la coyuntura histrica contrarreformista en la que se decidi
el transplante, la apertura atlntica, el viraje dogmtico registrado en
los dos bandos de la escisin cristiana de Europa. Por lo que una
definicin palmaria del Santo Oficio en Amrica insiste, necesariamente, en
las consecuencias de la guerra ideolgica y religiosa, ms que en la
moralidad.

      El Santo Oficio constituy el dispositivo frente al peligro de
      penetracin ideolgica exterior acentuado con el progresivo
      desplazamiento del centro poltico de gravedad hacia el Ocano,
      porque sin esta funcin de vigilancia y control asignada al Santo
      Oficio no se entendera luego la precisa estructura burocrtica que
      la Inquisicin adopta en Indias con la reforzada cobertura litoral
      que, para celar la penetracin extranjera, se dio a la organizacin
      burocrtica y social (ii).

Las palabras de Felipe II son bastante explcitas:

      Nuestros gloriosos antepasados, fieles y catlicos hijos de la Santa
      Iglesia Catlica Romana, considerando que perteneca a nuestra
      dignidad real y a nuestro celo catlico extender y exaltar por el
      mundo y por todos los medios nuestra Santa Fe, fundaron en Espaa el
      Santo Oficio de la Inquisicin. La Providencia divina nos otorg la
      gracia del descubrimiento de las Indias occidentales, islas y tierra
      firme del mar ocano. Mis antepasados pusieron todo su cuidado en
      hacer conocer al Dios verdadero, en propagar su ley evanglica, en
      preservarla de los errores y doctrinas falsas y sospechosas.

      Como todos los que se encuentran fuera de la obediencia y de la
      devocin de la Santa Iglesia Catlica, obstinados en sus errores y
      herejas, se esfuerzan siempre en separar de nuestra Santa Fe a los
      fieles y devotos cristianos (...) hemos credo que el verdadero
      remedio consista en evitar todo contacto con los herejes y
      sospechosos, castigando y extirpando sus errores a fin de impedir que
      se haga una ofensa tan grande en esta parte del mundo a la Santa Fe y
      a la religin.

      El inquisidor apostlico general de nuestros reinos y dominios, de
      acuerdo con los miembros del Consejo de la Inquisicin General, y
      despus de habernos consultado, decidi crear en estas nuevas
      provincias el Santo Oficio de la Inquisicin (iii).

Los instrumentos legales que materializan la decisin de la Junta General
de establecer tribunales en Ultramar, fueron de diversa naturaleza: Reales
Cdulas, Instrucciones, rdenes cursadas a otros organismos de la
administracin virreinal, nombramientos. Las Instrucciones condicionan un
modelo americano de organizacin y funcionamiento del Santo Oficio.
Bsicamente sus peculiaridades fueron 1) el control de la penetracin
ideolgica y de la infiltracin extranjera, 2) la exclusin del indio de la
jurisdiccin inquisitorial, 3) el carcter urbano de tal jurisdiccin (pues
los llamados cristianos viejos estaban emplazados en los pueblos de
espaoles), 4) la autonoma procesal (su lejana haca prcticamente
imposible someterlos al rgimen de consultas habituales de la Pennsula),
5) la organizacin burocrtica de la cobertura territorial del distrito
sobre las pautas de la divisin eclesistica y administrativa del
Virreinato (iv). Los tribunales de Mxico y Per tendran un territorio
jurisdiccional que coincidira con el virreinal respectivo y sus cabeceras
de distrito se situaran tambin en las capitales de los Virreinatos.
Mientras los distritos inquisitoriales de la Pennsula oscilaban entre
cinco y seis mil kilmetros cuadrados (Mallorca y Canarias) y noventa mil
kilmetros (distrito vallisoletano), la Inquisicin de Nueva Espaa
abarcaba cerca de dos millones de kilmetros cuadrados y a la Inquisicin
de Lima se le asignaba casi tres millones de kilmetros cuadrados,
comprendiendo las actuales repblicas de Panam, Colombia, Venezuela,
Ecuador, Per, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay. La cobertura
del espacio jurisdiccional se hara con los clsicos comisarios y
familiares (v). Se ubicaron en las capitales de Audiencias y en las sedes
episcopales, adems se acord situarlos en cada puerto de mar y en estos
casos se requera que fuera religioso y letrado, cualificaciones
especiales que se explican por la importante misin de hacer la visita de
navos  (vi), es decir, la inspeccin del pasaje y el control de la
importacin de libros e imgenes (vii). Se trataba de un verdadero cordn
litoral, asegurado por la estructura burocrtica (viii).

Esta preocupacin por los contenidos intelectuales visuales e impresos
que entraban en Nueva Espaa est presente desde el establecimiento de la
Inquisicin en Amrica hasta su extincin aunque, como se ver, los
mviles e intereses varan en los aos que preceden su desaparicin. En
1609 Felipe III solicitaba:

      Ya que los piratas herejes, con ocasin de tomas y rescates tienen
      ciertos contactos en los puertos de las Indias, muy peligrosos para
      la pureza con la que nuestros vasallos creen en la Santa Fe Catlica
      y la mantienen, debido a los libros herejes y a proposiciones que
      extienden entre las poblaciones ignorantes, ordenamos a los
      gobernadores y tribunales, rogamos a los arzobispos y obispos de las
      Indias, que se cuiden de retirar los libros introducidos o que los
      herejes pudieran haber introducido o introduzcan en esas regiones
      (ix).

En 1713 Felipe V declaraba:

      Puesto que importa la pureza de nuestra religin catlica que no se
      ponga ninguna traba al libre ejercicio de los poderes del Santo
      Tribunal de la Inquisicin, tan caro a la Santa Sede y a mis
      antepasados los Reyes; puesto que importa que los ministros del Santo
      Oficio puedan visitar los navos que llegan a los puertos de mis
      dominios para impedir la llegada de todo libro que fuere contrario a
      la pureza de nuestra Santa Fe, ordeno por la presente a mis virreyes
      de Per y de Nueva Espaa, a mis gobernadores y a otros miembros de
      la Justicia real, y ruego a los arzobispos y obispos de esos
      territorios, que no pongan ningn impedimento bajo pretexto alguno a
      las visitas que los ministros del Santo Tribunal de la Inquisicin
      harn a los navos que lleguen a nuestros puertos. Muy al contrario,
      que los ayuden con su autoridad, dndoles, en caso de necesidad, su
      apoyo y toda la ayuda que puedan pedirles. Esto va en inters del
      servicio de Dios y en el mo (x).

Lo que no implica, necesariamente, el castramiento de la cultura por la
Inquisicin. Todo, libros, ideas, imgenes, a pesar de las prohibiciones y
cuidados, entraba y sala. La Inquisicin vel por la ortodoxia; a su lado
aparece la apertura de la Universidad, de la que Bernal Daz del Castillo
lleg a ponderar escribiendo: Hay Colegio Universal, donde se estudia y
aprenden gramtica y teologa y retrica y lgica y filosofa y otras artes
y estudios, y hay moldes y maestros de imprimir libros, as en latn como
en romance (xi), as mismo se mantiene la alta produccin libraria, que
para algunos declara sin lugar a dudas que

      toda interpretacin oscurantista del concepto de la vida y del Estado
      que Espaa aport a las Indias se estrella contra la historia de la
      imprenta en el nuevo continente. A los dieciocho aos cuando ms del
      fin del imperio azteca, funciona ya en Mxico la primera imprenta del
      Nuevo Mundo (xii).

Ciertamente haba un control sobre la cultura por parte de la Iglesia y del
Estado, pero, como seala Paz para la poesa novohispana, se bifurca entre
la corriente culta y la popular o tradicional, ms una tercera corriente:
aquella que tena que ver con lo edificante y que estaba al servicio de la
evangelizacin (xiii). Existi una cultura amparada por la ortodoxia o, al
menos, no perseguida por sta; tambin existi una cultura que, se dira,
entraba en el campo de lo subrepticio, y que era el objeto a controlar por,
sobre todo, la mencionada visita de navos (xiv).

No se puede negar que la existencia de sbditos no peninsulares en Nueva
Espaa llev a los inquisidores apostlicos a examinar y mantener la
ortodoxia en la colonia, hecho que result ms agudo en los primeros
momentos, cuando se encontraban dentro del marco ideolgico de la
Contrarreforma. Los obispos del Virreinato de Nueva Espaa y los prelados
monsticos se esforzaron sobremanera por combatir las nuevas ideas
religiosas, a las que se les dio el trmino genrico de luteranas. Para el
clero, lo luterano no implicaba nicamente actos y creencias propias del
luteranismo; lo luterano, lo protestante, se identificaba con los
extranjeros catlicos, las ms de las veces considerados bajo sospecha en
Nueva Espaa (xv).

Famoso es el juicio por luteranismo, en la segunda mitad del siglo XVI,
seguido contra Agustn Boacio, comerciante y tendero originario de Gnova.
La denuncia comenz con un informe sobre ciertas observaciones que Boacio
haba hecho en pblico; entre las que destacaban que no existan bases en
las Escrituras para el concepto del purgatorio, que tampoco existan dos
almas idnticas, por lo que resultaba imposible para un alma heredar las
culpas de otra cuestionaba el pecado original. Aparte de los testigos, lo
que termin de llevar a Boacio a un proceso que durara ms de dos aos fue
un libro, escrito en toscano, que lea constantemente. Cuando comenzaron
los interrogatorios de la Inquisicin

      afirm que tena 28 aos de edad y que haba nacido en Gnova, de
      padres cristianos. Se haba marchado de sta ciudad a Espaa (...), y
      en Cdiz contrajo nupcias (...). Haba llegado a Nueva Espaa un ao
      antes (...). El interrogatorio revel que el libro hertico (...) era
      una obra sobre Savonarola. Boacio declar que haba comprado el libro
      a un marino moro porque estaba escrito en toscano, el dialecto nativo
      de Gnova. El acusado haba ledo el libro (...) y dijo que no
      encontr nada malo en ste (xvi).

Cuando a Boacio se le pregunt si haba llegado a discutir sus ideas con
personas residenciadas en Zacatecas nombr a varios amigos. Tambin lleg a
describir los temas de conversacin: La confesin debera ser un contacto
mental, personal, entre el individuo y Dios; negacin de la existencia del
purgatorio; el papa no tena poder para excomulgar o para absolver a los
que pecaban; la invocacin a los santos es una provocacin teolgica
insostenible (xvii). Boacio fue impelido a la abjuracin, que realiz
(xviii).

Una de las bibliotecas novohispanas que ms han excitado la curiosidad es
la de sor Juana Ins de la Cruz. En contraposicin al caso de Boacio, se
form en el otro extremo, en el seno de la ortodoxia y bajo las miradas
vigilantes. Paz expuso una conjetura sobre su nmero:

      Aunque es imposible determinar su nmero, no hay duda de que sor
      Juana reuni una considerable cantidad de volmenes. (...) Aventuro
      unos mil quinientos, por lo menos. Fundo mi suposicin en lo
      siguiente: Sigenza y Gngora dej al morir cuatrocientos setenta
      volmenes, que son pocos, pero don Carlos era pobre y, adems, tena
      a su disposicin la Biblioteca de San Pedro y San Pablo; Irving A.
      Leonard, por otra parte, cita el caso de Melchor Prez de Soto, un
      simple maestro de obras, que posea mil setecientos volmenes.
      Leonard agrega que las bibliotecas de las personas acomodadas eran
      aun ms ricas. (...) Ermilo Abreu Gmez dice que los libros que se
      publicaban entonces en Mxico no eran sino, los ms, folletos y
      manuales de poca extensin. Olvida que la mayor parte vena de
      Europa, ya sea pedidos directamente por los lectores o, con mayor
      frecuencia, comprados y revendidos por las libreras locales (xix).

Hay que sealar que los libros que engrosaron la biblioteca de sor Juana
eran de comn acceso en Nueva Espaa, desde un primer momento. Los estudios
cientficos no conocieron trabas reales, la sed de cultura literaria se
facilitaba por la exencin de todo impuesto o derecho sobre los libros. (En
1584 llegaron a Veracruz ciento doce cajas de libros. Cuando se inaugur en
1649 el Seminario Palafoxiano, su fundador, don Juan de Palafox y Mendoza,
don seis mil volmenes para la Biblioteca.) Esto es indiscutible, pues en
1538 se fund en Santo Domingo, en respuesta a una bula del Papa Pablo III,
la Universidad de Santo Toms de Aquino; en 1540 Carlos I autoriz la
fundacin de la Universidad de Santiago en La Paz; en 1551 Mxico y Lima
dispusieron de sendos centros intelectuales y, a continuacin, Bogot en
1580, Quito en 1586, Cuzco en 1598, Charcas en 1624, Crdoba del Tucumn y
Huamanga en 1677, Guatemala en 1687, Caracas en 1725, La Habana en 1728 y
Santiago de Chile en 1738. Para el caso de Nueva Espaa el nmero de
instituciones acadmicas es amplio: Colegio de Santos en 1573, Colegio de
San Pedro y San Pablo en 1572, Seminarios de San Miguel, San Bernardo y San
Gregorio en 1576, Colegio Carolino de Puebla en 1576, Colegio del Espritu
Santo (Puebla) en 1558, Colegio de San Ildefonso en 1572, Colegio del
Cristo en 1612, Colegio de San Ramn en 1628, Seminario Palafoxiano
(Puebla) en 1649, Colegio de la Compaa (Morelia) en 1660, Seminario de
Oaxaca en 1673, Colegio de Nias de Santa Mnica (Puebla) en 1680, Colegio
de San Jos y Jess Mara (Puebla) en 1691, Colegio de San Juan Bautista de
Guadalajara en 1699, Seminario de San Pedro (Mrida) en 1711, Colegio de
los Infantes en 1725, Colegio de las Vizcanas en 1732, Seminario de San
Ildefonso (Mrida) en 1751, Colegio de San Ignacio en 1753, Colegio de la
Enseanza la Antigua en 1754, Colegio anexo a la casa de nios expsitos en
1766, Academia de San Carlos en 1783, Colegio de Minas en 1783, Universidad
de Guadalajara en 1791, Colegio de las Bonitas en 1800.

A ello va en paralelo no slo el grueso de doctores en teologa, doctores
en cnones, licenciados en leyes, maestros en artes, doctores en medicina,
sino tambin el nmero de impresores que trabajaron en Nueva Espaa durante
los tres siglos que dur la dominacin espaola: ochenta y cuatro. stos
publicaron en Amrica 11.362 obras; su nmero por centurias ha sido
determinado por Bentez: para el siglo XVI se registran 173 libros, ms 58
de sin fecha o fecha dudosa; para el siglo XVII se registran 1.594
libros, ms 244 de sin fecha o fecha dudosa; para el siglo XVIII se
registran 6.315 libros, ms 575 de sin fecha o fecha dudosa; para el
siglo XIX se registran 2.523 libros, ms 150 de sin fecha o fecha dudosa
(xx). As mismo el primer peridico que se public en Nueva Espaa conoci
la luz, con el nombre de Diario de los Sucesos Notables, en 1648 (xxi). El
nmero de publicaciones peridicas tambin presenta variantes segn los
siglos, siendo, respectivamente, cuatro, doce y seis peridicos para las
centurias XVII, XVIII y XIX.

Ahora bien, a esta realidad se une otra, la de los distintos Boacios
(xxii). Que la Inquisicin ha intervenido en el desarrollo de la produccin
libresca es evidente. Bastara para probarlo citar uno de los mecanismos de
control tpicamente inquisitorial: el ndice. Para el arte novohispano este
producto de control es de suma importancia, pues, contrario a lo que se
piensa, los ndices inquisitoriales no fueron absolutamente literarios.
Comportaban obras religiosas, que contenan, como es de suponer, estampas
(xxiii). El primer ndice en castellano, el de 1551, no tiene ninguna
pertinencia literaria: cuenta con la reproduccin del ndice del ao
anterior el de Lovaina, escrito en latn y de la bula Extravagans, de
Julio II, sobre la posesin y lectura de libros prohibidos, y contiene un
catlogo de libros recientemente aprobado por los inquisidores de Toledo.

Las obras que comenzaron a formar parte de estos catlogos fueron, por
ejemplo, Dilogo de doctrina christiana de Juan de Valds, Dilogo de
Mercurio y Carn de Alfonso de Valds, Coloquios de Erasmo, El
confessionario o manera de confessar de Erasmo, Tratado de libertad
cristiana de Lutero, Comentarios al Gnesis, La Revelacin de San Pablo, La
Biblia en romance.

Los ndices son guas en un proceso ininterrumpido de censura. Los perodos
de publicacin de los ndices inquisitoriales espaoles entre 1551 y 1790,
primero y ltimo, oscilan entre ocho y cuarenta y siete aos. Pero la
actividad del ndice es permanente, por lo que a veces llegaron a
publicarse suplementos. En total se han publicado once ndices
inquisitoriales espaoles, conocidos por los nombres de los inquisidores
generales bajo cuyo gobierno se promulgaron, permitiendo afirmaciones como
la de Mrquez, quien sostiene que los perodos histricos responden no a
modas estilsticas, sino al tipo de ideologa predominante que la
Inquisicin persigue en un momento determinado, por lo que la Inquisicin
adquiere as una unidad histrica intelegible, como organismo
invariablemente represivo (...), y una clara variedad peridica que
responde a los sucesivos movimientos revolucionarios desde el humanismo
hasta el liberalismo (xxiv).

Es de entender. Como tribunal de fuero privilegiado y con jurisdiccin
delegada de la Santa Sede y tambin del poder civil, para investigar,
perseguir y definir los delitos contra la religin catlica, entregando los
culpables contumaces a la autoridad secular para que por sta fuesen
castigados, con arreglo a las leyes del Estado, la Inquisicin dirigi el
acto de inquirir hacia los valdenses, los espiritualistas, el judasmo,
la demonomana, los marranos, el iluminismo, el protestantismo y la
brujera. Para cualquiera de ellos se poda agregar la idolatra, la
supersticin, la blasfemia, etc. En la historia de la Inquisicin espaola
sus puntos de exacerbacin fueron, en un principio, el protestantismo y, ya
al borde de su extincin como brazo controlador (xxv), las ideas de la
Ilustracin.

Siempre primaron las cooperaciones virregio-inquisitoriales en Nueva
Espaa. Las institucin virreinal, como suprema instancia administrativa en
Ultramar, como responsable ltima de todo lo que ocurriera en el mbito de
su jurisdiccin, como representacin personal del monarca, que, por lo
mismo, tena delegadas sus atribuciones incluyendo todas las implcitas en
el derecho de Patronato sobre las Iglesias de Indias, hubo de mantener
lgicamente relaciones estrechas con el Santo Oficio, instrumento de
control social, actuando ambos en un contexto en que religin y poltica e
Iglesia y Estado iban inextricablemente unidos.

No import que el ndice se volviera un instrumento de control poltico. El
aumento de las riquezas y aun las reformas borbnicas dieron pie a la
ampliacin del espectro de intercambio cultural. Arcila Faras
ejemplifica el crecimiento comercial:

      Ya en el ao de 1777 se admita que el aumento de la riqueza en Nueva
      Espaa era considerable. En una comunicacin a los diputados del
      comercio de Espaa, declaraba el virrey Bucareli que desde fines del
      siglo pasado se reconoce la constante proporcin con que esto crece
      segn el cuidado, el aumento de la poblacin, el cultivo y el laboro
      de las minas, pero nunca han sido tan visibles las ventajas como en
      estos ltimos aos, que se vio salir de Veracruz la flota del seor
      Crdoba interesada en veinte y seis millones y medio sin contar otras
      partidas no de poca monta en embarcaciones particulares, que todo ha
      llegado a Cdiz con felicidad. Y agregaba que la flota que en esos
      momentos haba iniciado la venta de sus frutos en Jalapa era tan
      grande cual ninguna otra se ha visto, y que por los principios que
      lleva en sus ventas y la abundancia de caudales que hay en el reino,
      nos promete un retorno que haga olvidar el de la antecedente.

      Y efectivamente, esa flota, que estuvo a cargo de Antonio Ulloa,
      sali de Veracruz en enero de 1778 con un cargamento por valor de 29
      millones de pesos, aproximadamente, de los cuales correspondieron a
      particulares, en oro y plata, ms de 18 millones, ms otros 5
      millones en frutos del pas. En cambio, de cuenta de la Real Hacienda
      slo condujo 5.350.000 pesos. Este aumento era una consecuencia
      directa de la poltica de facilidades otorgadas a la navegacin y el
      comercio con las Indias, poltica que culmin con el Decreto de 1789,
      por el que Nueva Espaa entr en el sistema de comercio libre (xxvi).

El mencionado decreto tuvo repercusiones econmicas y sociales muy
profundas, como 1) la huida del capital comercial antiguo hacia nuevas
actividades (agricultura y minera), 2) la ampliacin de la clase
capitalista por el ingreso de un nmero mayor de comerciantes, 3) el
aumento del consumo de mercaderas europeas, 4) el crecimiento del volumen
de los negocios, 5) la demanda de capital, 6) el fin de la hegemona del
comercio de Mxico.

Y es que paralelamente a las novedades del reformismo administrativo
borbnico, penetraron en Amrica las corrientes ideolgicas tpicas de la
poca, que, en cierta manera, vinieron a constituir formas nuevas de
heterodoxia y, por lo tanto, en principio materia de vigilancia y
preocupacin para el Estado y su instrumento de control que era la
Inquisicin. Se trataba de las corrientes europeas ilustradas, de
filsofos, librepensadores y neojansenistas, volterianos, enciclopedistas
en general, adoradores de la razn. Eran las formas que, desde el punto
de vista conservador, constituan una corriente crtica que someta a
revisin todos los legados de la tradicin, desde los fundamentos de la
sociedad a los conceptos de monarqua poltica, desde la economa
mercantilista a la religin dogmtica.

      Los vehculos y medios de entrada de las nuevas ideas son los navos
      de la Ilustracin, que transportan libros, hombres, relaciones,
      noticias e inquietudes, desde las que se fomentan publicaciones,
      crculos intelectuales, renovacin de programas o planes de estudio
      universitarios, as como animan la aparicin de sociedades de amigos
      del pas, fomentadoras de acciones educativas renovadas. Algunos
      datos son muy significativos de esa efervescencia intelectual: se
      cita una remesa de libros llegada al Callao en 1785 compuesta por
      38.000 volmenes, pese a que se regularon las entradas con criterios
      restrictivos (cdulas de 25 de abril de 1742, cdula de 1 de julio de
      1784 prohibiendo, por ejemplo, la venta de la enciclopedia francesa,
      etc.); el estudio de la composicin de bibliotecas privadas segn,
      por ejemplo, datos inquisitoriales como los recogidos por Prez
      Marchand en Mxico, o la librera del P. Diego de Cisneros, cuya
      amistad con el virrey Croix le serva para burlar la investigacin
      aduanera e inquisitorial de los libros, debern revelar la cronologa
      y la amplitud de esta penetracin intelectual de las nuevas ideas a
      travs del libro ilustrado (xxvii).

La afirmacin de que todo llegaba tambin la sustentan Testas y Testas al
referir que

      cuando la Junta de Liberacin de Buenos Aires decidi crear una
      biblioteca pblica (en 1810, puntualicmoslo), llam al franciscano
      fray Cayetano Rodrguez, que solicit libros a otros religiosos.
      Entre los libros que llegaron, se contaban la Historia Natural de
      Plinio, el Diccionario de Fsica de Brisson, las obras de Locke, una
      historia natural escrita por un miembro de la Academia de Ciencias de
      Londres, etc. (xxviii).

Esta laxitud pudiera estar en el hecho de que el Estado tuvo que luchar
especialmente contra los adeptos de la filosofa poltica del siglo XVIII y
no contra la propaganda y crtica protestante ni contra el judasmo. A lo
que se ana el enorme crecimiento demogrfico, resultado de un nuevo
rgimen emigratorio. Si la poblacin [en la Amrica hispana] a fines del
siglo XVII se calcula en 11.215.000 habitantes, la de fines del XVIII,
segn Rosenblat, se situara en 18.806.000, lo que implica un aumento
porcentual del 181,54 (xxix). Este aumento global est en conexin con
tasas elevadas de natalidad, pero tambin con el crecimiento de la
emigracin exterior, estimulada por la poltica borbnica liberizadora del
comercio que trae mercaderes procedentes de todas las provincias espaolas.

Estas estadsticas son importantes, pues, se sabe, la Inquisicin vigila la
ortodoxia de las ideas, pero las ideas van con el hombre, para componer, se
dira, los rasgos caractersticos de los distintos grupos sociales y de las
mentalidades colectivas. Adems, indica el ritmo creciente de permisividad
y, por ende, de independencia cultural al percibir el hecho fundamental
de que, mientras decrece la media anual de procesos inquisitoriales en
Nueva Espaa (xxx), el nmero de impresiones librarias y peridicas, de
talleres artsticos, de mercaderes, se caracteriza por su aumento.

La descuidada actitud de la Inquisicin favorece la conculcacin de
imgenes. Los estudios al respecto son escasos, sin embargo, los primeros
acercamientos a las penalizaciones por tales representaciones dejan de lado
la conjetura como suerte. En base a sus investigaciones, Garca-Molina
Riquelme explica:

      Asimilado con el tipo anterior [el de blasfemia] se encuentra este
      delito, pues, as como la blasfemia es la ofensa, realizada de
      palabra o por escrito, contra Dios, la Virgen Mara o los santos, en
      este tipo de conculcacin de imgenes se incluyen todos los atentados
      de obra contra imgenes, pinturas, cruces, etctera, castigndose, no
      slo la percusin violenta o fractura de tales objetos, sino tambin
      aquellas conductas que supongan un menoscabo hacia ellos y, por
      tanto, a lo que representan (xxxi).

Aadidos al delito de blasfemia, tales conductas e imgenes eran causa
punible, pues, se sabe, para que los inquisidores iniciaran un
procedimiento por blasfemia, era fundamental que las expresiones visuales,
verbales o escritas tuviesen sabor a hereja. La Inquisicin operaba en
base a un fin y unas penalidades. El fin: castigar por los yerros, e por
los denuestos que los omes fazen si lo fizieren contra Dios, o contra Santa
Maria, o contra los santos (xxxii). Las penalidades: variaban segn se
cometiera el delito por primera, segunda o tercera vez, segn la clase
social a la que perteneca el culpable, justificando, en virtud del
principio de la desigualdad de las personas ante la ley, el que se
aplicaran sanciones econmicas o privacin de bienes a las clases altas y
penas corporales e infamantes a los individuos de las clases bajas, los
cuales la primera vez eran azotados, la segunda marcados y la tercera se
les cortaba la lengua (xxxiii). Claro que la prctica diverga en muchos
casos, apareciendo tambin el destierro, la comparecencia en auto de fe con
insignias, la abjuracin, la vergenza pblica, el envo a galeras, la
reclusin, la confesin, la comunin sacramental, el rezo de una parte del
Rosario los sbados y los viernes un Credo a la Santsima Trinidad
(xxxiv). La pena de destierro fue considerada como una de las ms idneas
para castigar a los blasfemos, cuando no tenan la categora de nobles o de
personas honestas, esto es, en el caso de que el autor del delito de
blasfemia fuera plebeyo o perteneciera a la gente vil. Dada la
trascendencia que habitualmente tena este delito (en estrecha relacin con
la hereja) siempre pareca lo ms adecuado el que el autor del mismo
desapareciera del lugar donde lo haba cometido (xxxv). Ello porque las
penas quedaban al arbitrio de los inquisidores.

En Mxico, en fecha temprana, 1585, se celebr un Concilio Provincial en el
que se adoptaron las medidas De impresione librorum respecto de la
impresin, circulacin y retencin de libros, tan necesaria por el gran
desarrollo de la imprenta en Mxico y por el fcil contrabando que en naves
espaolas y principalmente extranjeras se haca (xxxvi). Se trataba de
mantener en Amrica las prohibiciones espaolas. No eran raros los pedidos
de informacin:

      Con el cuydado que ay de visitar los libros que cada flota entran en
      la tierra se han hecho algunos apuntamientos y censura sobre algunos,
      que sern con esta carta para que V. S los mande ver y avisarnos de
      lo que en Espaa se haze por las personas a cuyo cargo est quando en
      los libros se desprehenden cosas semejantes principalmente en
      argumentos, notas marginales, Recapitulaciones, Indices y Repertorios
      donde se presume ms malicia de que los herejes quieran mesclar sus
      errores y sera de ymportancia la respuesta desto para que aca se
      acierte mejor a seruir al Santo Oficio con la aficin que lo haze el
      maestro fray Bartolome de Ledesma de la orden de Santo Domingo
      gouernador que fu deste Arsobispado mucho tiempo Calificador en esta
      Inquisicin (xxxvii).

No en balde Amrica son en Trento, como seala Mateos, quien cita, entre
otras, las palabras del telogo segoviano Pedro de Fuentidueas ante los
Padres del Concilio:

      Cuntas veces (...) impidi [Felipe II] que la hereja se corriese a
      Espaa por los Pirineos de las provincias vecinas! Cuntas apag las
      chispas que con disimulo y en la oscuridad comenzaron a saltar ac y
      all dentro de la pennsula! Cuntas (...) impidi que pasase, como
      procuraba, a las Indias, a inficionar a aquellos indgenas! No ha
      habido nunca hereja tan vida de propagarse como la de los falsos
      reformadores; no se contenta con haber perturbado la fe en casi todas
      las naciones de Europa, y sin temer los peligros del mar, deseaba
      navegar el inmenso Ocano y transplantarse a las Indias occidentales,
      para all matar en el corazn de los indios las races de la fe y
      religin cristiana que comenzaba a brotar y nacer; y en aquellas
      dilatadsimas regiones, donde el rey catlico Don Fernando llev el
      primero los blasones de Espaa, introduciendo a la par el nombre de
      Jesuscristo, nunca odo por aquellas gentes, y la religin cristiana,
      que engendra pureza y santidad, llevar las furias y arpas del averno
      para turbar su paz y tranquilidad. Y si no hubiera salido al paso el
      catlico Felipe a su loco intento, interceptando libros herticos y
      poniendo a buen recaudo los prfidos ministros de Satans; si no
      hubiera apartado a la hereja del camino de las Indias por donde
      maquinaba llevar su veneno, cercenando de raz su esperanza y malvado
      esfuerzo, sin duda habra penetrado ya en ellas, con gran peligro y
      ruina de aquel Nuevo Mundo y acerbsimo dolor de la Iglesia
      (xxxviii).

Sin embargo, el siglo XVIII hispano no era el siglo XVIII europeo, pero
estaba muy cerca: dej atrs el peligro y la preocupacin del luteranismo
y, gracias a la liberacin del comercio y las reformas borbnicas (xxxix),
reactiv la llegada de europeos de costumbres ambulatorias y aventureras
(xl), acat la variacin de catlogos prohibitorios; desatendi en medida
importante la expurgacin de imgenes; se dio a contrarrestar los empujes
de la Ilustracin, aquellos que dieron pie a la independencia de las
provincias americanas.

      La revisin de los edictos dedicados a la censura de imgenes y
      objetos que emiti el Santo Tribunal de la Inquisicin Novohispana,
      ofrece un conjunto representativo de obras que se situaron en la
      esfera de lo que esa institucin consider censurable: esto se
      realiz por medio de un fuerte y complejo aparato restrictivo; sin
      embargo, los edictos que emitieron dejan translucir una serie de
      hechos que apuntan a la reflexin sobre el poder real que tuvo el
      aparato represivo inquisitorial (xli),

sobre todo cuando se determina, en base a documentos conservados en el
Archivo General de la Nacin de Mxico, que

      los edictos eran mandatos, decretos sobre diversos temas publicados
      con autoridad del Santo Oficio de la Inquisicin, firmados por los
      inquisidores y el secretario de turno, que se fijaban en las puertas
      de las iglesias para conocimiento de la poblacin (xlii).

Ramrez Leyva destaca que las censuras de las imgenes se dirigieron en su
mayora a las representaciones sagradas, variando las causas para su
prohibicin. Estas causas las ha clasificado en ocho rubros: 1) herticas,
2) representaciones de personas no canonizadas, 3) satricas, 4) obscenas,
5) hechura impropia, 6) ubicacin impropia, 7) incluidas en libros
prohibidos, 8) sediciosas. Para las imgenes herticas formula una
subdivisin, estando, en un lado, las composiciones plsticas que por s
mismas dan lugar a hereja, y, en otro, aquellas composiciones reprobadas
por elementos adicionales o complementarios de la plstica. Para la
prohibicin de las imgenes in totum persisten tres razones: que muestran
errores en materia de fe, que contravienen las disposiciones de la Iglesia,
que afectan la memoria de determinadas personas (xliii).

La liberacin del comercio, su aumento en el siglo XVIII, tuvo un papel
importante. En la comercializacin de imgenes entraban todos los
individuos que, de las distintas formas posibles, estaban relacionados con
este fenmeno, en el cual los fabricantes emprenden caminos que divergen de
los establecidos, dando lugar a representaciones que, segn los censores,
entraban en el mbito de lo extrao, ridculo e irreverente, indicando, por
tanto, una variacin en las formas comunes de representacin. Este hecho es
captado por Ramrez Leyva, sirviendo para establecer que en la entrada
constante y, cada vez, mayor

      de nuevas formas artsticas provenientes principalmente de Espaa,
      se denota cmo las imgenes sagradas se infiltraron en la vida diaria
      por medio de los objetos cotidianos que traslucieron el cambio de
      mentalidad que se dio en el siglo XVIII, al que desde luego
      colaboraron los ingeniosos comerciantes aportando nuevas formas de
      atraer clientes (xliv).

Resulta claro que all donde el arte sagrado es comercio, aparecen,
indisolubles, el artista y el artesano, el comerciante y el consumidor. Se
trata de un arte que opera fuera de las observaciones religiosas oficiales,
ms cercano al fervor popular, que, a pesar de la censura y en el momento
en que las polticas econmicas y sociales se lo permitieron, mantuvo una
fuerza viva (xlv). Hay que destacar, sin embargo, que ste no era un arte
libre. Tanto los artistas como los artesanos, sujetos a los lineamientos
establecidos como los que no, produjeron obras delimitadas, fuera por la
Iglesia, fuera por las demandas de los particulares.



Notas

      i. El dominico Fr. Pedro de la Pea, obispo de Quito en 1563,
         escriba al Inquisidor General en 1567 que en estos reinos (...)
         es tanta la licencia para los vicios y pecados que si Dios nuestro
         Seor no enva algn remedio estamos con temor no vengan estas
         provincias a ser peores que las de Alemaa. En Bartolom
         Escandell Bonet, Las adecuaciones estructurales: establecimiento
         de la Inquisicin en Indias, Bartolom Escandell Bonet y Joaqun
         Prez Villanueva, comps., Historia de la Inquisicin en Espaa y
         Amrica, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1984. t. I, p.
         715.

     ii. Ibd., p. 716 (la itlica es nuestra).

    iii. Guy Testas y Jean Testas, La Inquisicin, trad. Guillem Frontera,
         Barcelona, Oikos-tau, 1970 [1 ed. en francs, 1969], p. 109.

     iv. Escandell Bonet, op. cit., pp. 717-718.

      v. El Inquisidor poda rodearse de hombres de armas para proteger su
         persona y familia, as como para apresar a los herejes, sus
         seguidores, encubridores, defensores y partidarios, y proceder al
         confiscamiento de bienes (libros, obras, etc.). Se trataba de una
         familia armada.

     vi. Ibd., p. 719.

    vii. Luego del desenlace de la guerra portuguesa de 1580 (...), la
         incidencia del corsarismo sobre las costas hispanas y portuguesas
         aument sobremanera. Eran ataques corsarios de todos los pases
         del Norte, principalmente ingleses. Los sbditos de la reina
         Isabel fueron los ms temidos. Hacan de su corsarismo un
         complemento del comercio de contrabando. Ellos haban conseguido
         construir sus propias redes comerciales, capaces de satisfacer los
         deseos de una demanda minoritaria y selectiva. Libros prohibidos,
         no necesariamente protestantes, eran desembarcados
         clandestinamente para calmar la culta curiosidad de ciertos
         sectores nobles o eclesisticos. Era difcil detener tal trfico
         clandestino, pero cuando las autoridades conseguan interferir
         algunos de los circuitos, entonces se haca presente ese mundo
         oculto. En 1584, un navo ingls lleg derrotado por el temporal
         a la villa de Cambados; era un navo grande y rico, traa muchas
         mercaderas, entre ellas gran cantidad de libros. El comisario del
         tribunal nos hizo una relacin minuciosa de todos ellos. Haba ms
         de 500. En Jaime Contreras, Estructura de la actividad procesal
         del Santo Oficio, Bartolom Escandell Bonet y Joaqun Prez
         Villanueva, comps., Historia de la Inquisicin en Espaa y
         Amrica, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1993, t. II, p.
         617.

   viii. Todas estas caractersticas se mantendran aun despus de la
         creacin de una tercera sede inquisitorial: la de Cartagena de
         Indias en 1610.

     ix. En Testas y Testas, op. cit., pp. 118-119.

      x. Ibd., p. 119.

     xi. Bernal Daz del Castillo, Historia verdadera de la conquista de
         Nueva Espaa, Mxico, Porra, 1970, p. 583.

    xii. Jos Toribio Medina, La imprenta en Mxico, Santiago de Chile,
         Madariaga, 1914, pp. 76-77. Comprese, por ejemplo, con el inicio
         tardo de la imprenta en Venezuela en 1808, ao de la instalacin
         de una imprenta en Caracas. Vase Pedro Grases, Historia de la
         imprenta en Venezuela hasta el fin de la Primera Repblica (1812),
         Caracas, Ediciones de la Presidencia de la Repblica, 1967.

   xiii. Paz, op. cit., p. 72.

    xiv. La visita de navos es la ltima forma de un tipo de control. Un
         autor del siglo XIX es bien eficiente a la hora de exponerlo: No
         se content Felipe II con extender hasta Lima el Santo-Oficio:
         quiso tambien que lo hubiera en los mares. La numerosa escuadra
         que se prepar de la liga catlica contra el emperador de
         Constantinopla, mandada por don Juan de Austria, y que consigui
         la famosa batalla de Lepanto, sugiri al monarca espaol la idea
         de crear un tribunal ambulante de la Inquisicion contra los
         herejes que se pudiesen descubrir en los buques. Como la potestad
         del inquisidor general estaba ceida a los dominios del rey
         catlico, se dud poderlo hacer sin facultades pontificias
         especiales; y, como era tiempo de conceder al rey de Espaa quanto
         pidiese sin intrigar como en los casos de Milan y Napoles, expidi
         san Pio V, en 27 de julio de 1571, el breve que se le pidi,
         autorizando al inquisidor general de Espaa para crear aquel
         tribunal y nombrar inquisidores y ministros dependientes de sus
         ordenes.
         Este tribunal fu conocido primero con el ttulo de Inquisicion de
         las galeras, y despues con el de Ejercitos y Armadas; pero dur
         poco tiempo, porque luego se conoci la inutilidad, y producia
         obstaculos a la navegacion; por lo qual se redujo principalmente
         su ejercicio  evitar la introduccion de libros prohibidos y demas
         objetos dignos de prohibicion y se agreg este articulo  los
         comisarios del Santo-Oficio residentes en los puertos de mar
         habilitados para el comercio exterior. El comisario reconoce los
         buques, toma declaracion al maestre sobre el asunto, y ademas
         registra en las aduanas los fardos  cajones; recoge lo que halla
         comprehendido en sus instrucciones, da parte al tribunal de su
         distrito y ejecuta las rdenes que se le comunican. En Cadiz lleg
         a ser comision muy lucrativa la de visitador de navios, porque
         solia ejecutarlo llevando notario, alguacil, portero y otros
         ministros por lo que podia suceder; se le recibia con salvas; se
         le daban agasajos de refrescos  cosa equivalente; cierta cantidad
         por la certificacion de estar visitando el buque sin haber hallado
         cosa prohibida, y muchas veces intervenian regalos de
         consideracion. Juan Antonio Llorente, Historia crtica de la
         Inquisicin en Espaa, Madrid, Imprenta del Censor, 1822, t. IV,
         pp. 159-161.

     xv. Similar conducta recuerda Maurois para la Francia de esa misma
         poca, donde se prepar el paso de la erudicin a la Inquisicin
         y de la ctedra a la hoguera. Op. cit., p. 145.

    xvi. Richard Greenleaf, La Inquisicin en Nueva Espaa, siglo XVI,
         Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1981, p. 99.

   xvii. Ibd., p. 101.

  xviii. En los primeros aos del siglo XVII, en el marco del ochenta
         aniversario de la actividad inquisitorial en Nueva Espaa, ciento
         cuarenta y tres herejes participaron en un auto de fe. Treinta y
         dos de los condenados eran calvinistas y luteranos. Cuatro de
         ellos fueron quemados en la hoguera.

    xix. Paz, op. cit., pp. 325-326.

     xx. Jos R. Bentez, Historia grfica de la Nueva Espaa, Mxico,
         Cmara Oficial Espaola de Comercio, 1929, pp. 140-141.

    xxi. Bentez destaca que slo Alemania tuvo publicaciones peridicas
         desde fines del siglo XVI (1590), con el nombre de Zeintugen.
         Adems precisa que los pases que se anticiparon, en su vida
         periodstica, a Nueva Espaa, slo fueron: Blgica, 1605; Francia,
         1609; Holanda, 1623; Espaa, 1626; Suecia, 1643. Ibd., p. 142.

   xxii. Por ejemplo, en 1549 lleg a Puebla un cargamento de libros.
         Contena obras religiosas considerablemente poco ortodoxas,
         incluyendo algunas del espaol Pero Meja y del telogo
         Constantino, quien muri a manos de la Inquisicin en 1559. Vase
         Peter Boyd-Bowman, Otro inventario de mercancas del siglo XVI,
         Historia mexicana (Mxico) (20): 92-118, 1970.

  xxiii. En Nueva Espaa, en general, los edictos sobre libros prohibidos
         (...) no hablan especficamente de las imgenes, aunque s las
         mencionan; de esto es posible deducir que fueron reprobadas,
         porque estaban en armona, pues lo ilustran con un texto
         prohibido. Edelmira Ramrez Leyva, La censura inquisitorial
         novohispana sobre imgenes y objetos, en Arte y coercin. Primer
         coloquio del Comit mexicano de Historia del Arte, Mxico, Unam,
         1992, p. 160.

   xxiv. Antonio Mrquez, Literatura e Inquisicin en Espaa, 1478-1834,
         Madrid, Taurus, 1980, p. 226 (la itlica es nuestra).

    xxv. La Inquisicin desaparece oficialmente por decreto en 1834. Para
         los acontecimientos que preceden esta desaparicin, vase Gerard
         Dufour, La Inquisicin espaola. Una aproximacin a la Espaa
         intolerante, Barcelona, Montesinos, 1986, pp. 103-124.

   xxvi. Eduardo Arcila Faras, Reformas econmicas del siglo XVIII en
         Nueva Espaa, Mxico, Secretara de Educacin Pblica, 1974, t.
         II, pp. 184-185. Para mayores datos sobre las legislaciones
         comerciales en territorios novohispanos, vase Hira de Gortari y
         Guillermo Palacios, El comercio novohispano a travs de Veracruz
         (1802-1810), Historia mexicana (Mxico) (17): 427-454, 1968 y
         Stanley Stein, Bureaucracy and business in the Spanish empire,
         1759-1804: failure of a Bourbon Reform in Mxico and Peru, The
         Hispanic American Historical Review (Carolina del Norte) (61):
         2-28, 1981.

  xxvii. Bartolom Escandell Bonet, Reformismo borbnico y declive
         inquisitorial en Amrica, en Bartolom Escandell Bonet y Joaqun
         Prez Villanueva, comps., Historia de la Inquisicin en Espaa y
         Amrica, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1984. t. I, p.
         1218.

 xxviii. Testas y Testas, op. cit., p. 120.

   xxix. Escandell Bonet, op. cit., p. 1220.

    xxx. Para el siglo XVI las medias anuales de procesos inquisitoriales,
         para Lima y Mxico, son 16.2 y 12,9, mientras que para el XVII
         son, respectivamente, 6,25 y 5,63. En el siglo XVIII Cartagena de
         Indias, por ejemplo, tuvo una media de 1,95. Vase Bartolom
         Escandell Bonet, La peculiar estructura administrativa y
         funcional de la Inquisicin espaola en Indias, en Bartolom
         Escandell Bonet y Joaqun Prez Villanueva, comps., Historia de la
         Inquisicin en Espaa y Amrica, Madrid, Biblioteca de Autores
         Cristianos, 1993, t. II, pp. 653-654.

   xxxi. Antonio Garca-Molina Riquelme, El rgimen de penas y penitencias
         en el tribunal de la Inquisicin de Mxico, Mxico, Unam, 1999, p.
         53.

  xxxii. Ibd., p. 244.

 xxxiii. Ibd., p. 245.

  xxxiv. Ibd., p. 53.

   xxxv. La pena se incrementaba en proporcin a la gravedad del hecho,
         pudiendo referirse el destierro slo a un ao de la ciudad de
         Mxico, por ejemplo, o a perpetuidad de las Indias espaolas.

  xxxvi. Claudio Miralles de Imperial y Gmez, Censura de publicaciones en
         Nueva Espaa (1576-1591). Anotaciones documentales, Revista de
         Indias (Madrid) (42): 820, 1950.

 xxxvii. Carta fechada en agosto de 1576. En Ibd., p. 827.

xxxviii. En F. Mateos, Ecos de Amrica en Trento, Revista de Indias
         (Madrid) (22): 577-578, 1945.

  xxxix. Sobre cmo funcionaban para entonces las disposiciones
         prohibitorias en cuanto a embarques, vase Gortari y Palacios, op.
         cit.; David Brading, Gobierno y elite en el Mxico colonial
         durante el siglo XVIII, Historia mexicana (Mxico) (23): 611-645,
         1974; Leopoldo Zumalacarregi, Las ordenanzas de 1531 para la Casa
         de la Contratacin de las Indias, Revista de Indias (Madrid)
         (30): 749-782, 1947.

     xl. Para este tipo de inmigraciones vase Juan Carlos Jurado Jurado,
         Forasteros y transentes en Amrica, siglo XVIII. El caso de
         Francisco Fernndez de la Fuente, Revista de Indias (Madrid)
         (220): 655, 2000.

    xli. Ramrez Leyva, op. cit., p. 149 (la itlica es nuestra).

   xlii. Loc. cit. (la itlica es nuestra).

  xliii. bid., pp. 150-151.

   xliv. bid., p. 159.

    xlv. Considrese la importancia de esta sobrevivencia. Exista en la
         colonia un interdicto explcito sobre lo que deba competer al
         arte, que inclua paisajes, costumbres, mitologa, desnudos.
         Primeramente slo fue suavizado con el contrato de autoridades y
         religiosos, en la segunda mitad del siglo XVII.

** Musa Ammar Majad
   musamajad@hotmail.com
   Investigador venezolano (Triba, Tchira; 1977). Licenciado en letras
   por la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Dirige la
   Coordinacin de Eventos Educativos del Museo de Artes Visuales y del
   Espacio (San Cristbal, Tchira), donde ha llevado adelante el Centro de
   Investigaciones Histricas, Artsticas y Culturales y el proyecto de
   registro y catalogacin de la coleccin permanente, entre otras
   actividades. En 2004 recibi la orden Luis Mara Rivas Dvila, de la
   ULA, por su alto desempeo acadmico.



=== La Ciudad: la edad poltica de la Filosofa      Julio Pino Miyar =====

De todos los dilogos socrticos el que tal vez parece ms simple es el
conocido bajo el nombre de El Laques. Ha sido calificado por estudiosos
como el punto cero de la extensa obra filosfica de Platn, quien utilizara
al personaje histrico de Scrates (fallecido para ese entonces) para
exponer, a travs de supuestas conversaciones con oponentes, su propio
pensamiento.

Los dilogos socrticos escritos en Atenas por Platn, entre los siglos V y
IV a.n.e., conforman no slo la aurora de la filosofa (el momento en que
queda definitivamente constituida) sino su madurez alcanzada. Porque la
filosofa naci en edad viril, delimitando convenientemente, desde el
principio, el campo en particular en que deba operar su saber,
preestableciendo el alcance de sus investigaciones e intereses y
otorgndole una precisa finalidad a sus interrogaciones.

En El Laques, en su calidad de dilogo primario, se puede apreciar muy
bien el surgimiento de este proceso intelectual que en Platn asume la
forma ntida de un mtodo expositivo, que conduce a Scrates a preguntar,
frente a los que debaten cuestiones secundarias, por la esencia de lo que
realmente est en discusin.

El Laques es, en su acepcin ms sencilla, una polmica, en la que
participan varios interlocutores, sobre el carcter formativo que puede
tener para los jvenes la instruccin de las armas. Scrates, mediante su
lgica inquisitiva, formalmente basada en preguntas y respuestas, va
incitando poco a poco a sus oponentes a definir el significado de sus
palabras, a expresar la definicin ms correcta, hasta que los conduce a la
esencia del problema, luego de haber completamente superado lo que haba en
l de accesorio, anecdtico y de criterio puramente emprico.

La figura de Scrates, anecdticamente entendida por la historicidad griega
como la de un gran conversador callejero, un extraordinario pensador
estrictamente oral, el cual gustaba de importunar a sus conciudadanos de
Atenas al poner en constante tela de juicio, con sus irnicas preguntas,
todo lo anteriormente establecido, se enfrentaba, de este modo, a los
viejos criterios formulados por la tradicin cultural y por el culto
religioso a los dioses del panten del Olimpo. Scrates expone con sus
singulares criterios, segn Platn, quien se considera su expositor y
discpulo, el comienzo del devenir de la historia intelectual de las ideas,
la aparicin de los primeros conceptos, de esa ley de la abstraccin que
hace primar al concepto de lo que se conoce como esencia por encima del
mundo emprico perceptible de las apariencias.

La discusin de El Laques al remitirse, mediante el juicio de Scrates, a
la esencia del problema abordado, a lo que remite es a una disquisicin
sobre el valor. Pueden ser formados los jvenes en el valor mediante el
arte de la esgrima? Es enseable, o sea, puede tener una funcionalidad
pedaggica, la doctrina del valor? Pero en esencia, qu es el valor?

Scrates recurre a su irona para decir que l tampoco sabe lo que es el
valor. Aunque desde esa posicin se establece un primer paradigma: nadie
sabe en resumidas cuentas aquello sobre lo que se discute. Entonces ya
sabemos algo, que tambin eso lo ignoramos. Hay que seguir indagando. Y es
aqu que comienza el ciclo del pensamiento socrtico-platnico. La pregunta
por el valor es la pregunta por una esencia, por un conocimiento no
aparencial sino fundamental que, por tanto, no se ubica dentro del contexto
emprico perceptible y naturalista de las cosas de la realidad. La pregunta
por el valor remite entonces al mundo interior del hombre. Y, qu es la
esencia para Scrates? Remitindonos con esta nueva pregunta a la larga
secuencia de dilogos escritos por Platn, que expresan cada vez mejor su
pensamiento. La esencia, podramos responder, es el hombre, sus ideas; el
lado ntimo, soterrado, de su consciente existencia. Y, cul es el mbito
privilegiado del hombre ms acorde con sus intereses terrenales de ser
existente, lgico y sensible? Su mbito inevitable es la Ciudad comprendida
como la mxima institucin social, poltica y civil, econmica y humana.

Es en la Ciudad que Scrates, el filsofo oral, y Platn, el filsofo
escritor, creador de la primera escuela acadmica de Occidente, realizaron
su importante y todava debatido ministerio. De esa escuela surgi el ms
importante discpulo de Platn, Aristteles, quien reconociera que haba
sido Scrates quien primero llam la atencin sobre el insustituible papel
que juegan en el seno del lenguaje y el pensamiento las definiciones; la
importancia suma que tienen las generalizaciones, que realiza el mismo
lenguaje y el propio pensamiento, para acercarse a la esencia oculta de las
cosas, terreno primado por ende del pensar abstracto y riguroso, para desde
ah dejar intelectualmente constituida a la filosofa.   

Es el dilogo de El Laques donde por primera vez queda delineado, en su
forma ms bsica, y para los lectores futuros, este principal cometido
platnico de las ideas.

El tema del valor alude en primera instancia a la valenta demostrada en el
combate, ejercitada mediante la prctica de la esgrima. Retomado por
Scrates alude a un principio abstracto, que sin negar su primer
significado lo extiende al concepto general de los valores, como cuestin
no aparencial sino esencial de la conducta humana. Para Scrates el valor
cobra una indiscutible acepcin moral. Quin es el hombre ms valiente?
el que demuestra valenta en el combate? O la valenta si es relativa a
los valores puede ser expresada de otra forma? No es acaso la virtud una
forma de valenta, tal vez la valenta ms alta? Y cul es el escenario
donde el hombre puede expresar su mejor virtud? Ante esta pregunta Scrates
se coloca frente al conocimiento como frente a un adversario formidable...
El hombre ms valiente, el hombre ejemplar del ideal socrtico, es el que
no teme a la verdad; el que demuestra su valor y su mayor virtud en el
terreno de los valores, en el escenario providencial de la Ciudad, que es
donde pueden desplegarse sus virtudes morales.

Scrates fue un mrtir del conocimiento. Obligado a retractarse frente a un
tribunal de Atenas, que consideraba pernicioso su magisterio para la
juventud, no lo hizo y realiz en cambio la apologa de su propia vida. Por
la torpeza de sus palabras finales fue condenado a muerte. Pero se le dio
la oportunidad de huir fuera de la Ciudad y as salvar su vida. Scrates
prefiri la muerte al destierro. Hasta la muerte de Scrates se poda morir
en nombre de la patria, la familia, los intereses de un bando o de otro.
Scrates fue el primer hombre que muri por sus ideas. Su figura presagia a
Cristo y como l el problema de la verdad y el significado de la virtud
cobran un sentido fundamental. Es eso lo que conmueve a la posteridad con
respecto a Scrates y a su ideal del hombre justo, honesto y sabio. Ha
tenido por tanto grandes detractores. Creo que fue su contemporneo
Alcibades quien lo compar, por su pequea figura de vientre abultado y
cabeza enorme, con el cuerpo lascivo de un sileno. Federico Nietzsche lo
llam feo, uno de los peores insultos con que se puede llamar a un griego
antiguo, indicando con su fealdad una posible deformidad moral. Nietzsche
consideraba pernicioso el magisterio de Scrates, al enfrentarse a la
tradicin y al culto a los antiguos dioses del panten del Olimpo, buscando
con esto otra fuente de legitimidad de la sociedad humana, haciendo variar
el curso de los intereses gnoseolgicos de los pensadores griegos hacia los
problemas que plantea la sociedad de los hombres civil y polticamente
constituida. Nietzsche consideraba finalmente el voluntario martirologio de
Scrates como la ltima irona del gran ironista, del pensador
esencialista que propuso a la historia de las ideas de Occidente canjear
las virtudes naturales de la especie (la moral despreciativa y arrogante
del guerrero, el nihilismo del hombre superior) por una doctrina idealista
de la compasin y los valores cvicos.

En La Repblica, Platn vuelve a plantear la idea de la Calpolis social.
Es decir, la constitucin de una sociedad ideal fundada en la armona y la
sntesis de todas sus partes. Los problemas que nos plantea hoy la ingente
contemporaneidad siguen siendo en su esencia los mismos que se vislumbraron
en Grecia, en la aurora de la filosofa. La necesidad de constitucin de un
pensamiento fundado en los universales del conocimiento como fuente terica
de la doctrina de los valores, como pueden ser la virtud, el ideal de
belleza y el uso correcto de los trminos semnticos, cosas que intentan
devolver a las ideas su preeminencia a la hora de relacionarnos con el
mundo natural y emprico perceptible. Cuestin que puede hacer de la
filosofa un invaluable instrumento de interpretacin que auspicie la
accin poltica y el quehacer civil de los individuos.

La edad madura de la filosofa alude al nacimiento en el joven del ideal
moral y a la formacin rigurosa de su pensamiento. Ideales que lo conducen
a amar y defender a la Ciudad como muestra de su primera virtud cvica, en
la que estn involucrados familia, propiedad y sociedad poltica. Es en la
Ciudad donde el hombre est llamado a realizar su presente humano,
entendido como la vida pblica y la libre asociacin con otros individuos.

La historia es el espacio donde se reencuentran los hombres mediante el
trabajo, el dilogo, la asociacin y el pensamiento crtico. La tradicin,
por su parte, es un cuerpo de verdades axiomticas, de valores fijos e
inmutables (metafsicos) sancionado culturalmente por los doctores de la
Iglesia, los textos sagrados y la vida de los mrtires. Las fuentes
contemporneas de legitimidad de la Ciudad descansan, en cambio, en su
capacidad de configurar plenamente una Modernidad poltica, asumida como la
participacin plural y diversa de los hombres en la gestin democrtica de
su presente histrico y la lucha por el fin de la miseria econmica. A ese
presente lo legitima la progresiva socializacin de los intereses
individuales y colectivos, el nacimiento y desarrollo de las ciencias
empricas y de las tecnologas aplicadas.

Es sobre la base de este a priori histrico que se puede pedir una
vindicacin de la filosofa, de la teora de las ideas, frente a un
objetivismo de exclusiva y estricta condicin emprica; una materialidad
inerte que se encuentra a la espera de que las ideas desentraen su esencia
y se planteen la creacin y desarrollo de un espacio humano, seguro,
confortable, bien delimitado, correctamente socializado. Es decir, la
Ciudad refundada por una doctrina de los valores estrictamente vinculada al
pensamiento y la prctica social, habilitada por la propiedad individual y
la asociacin colectiva, dos formas de propiedad que pueden ser
contempladas como baluartes del beneficio social, las libertades, derechos
y obligaciones.

La Ciudad devendra as en el garante institucional no slo de la
democracia sino de la soberana, piedras angulares del Estado-Nacin. Un
proyecto hasta hoy desvirtuado por la oligarqua financiera internacional y
los intereses trasnacionales de las burguesas locales y dependientes.

El ideal socrtico deviene tambin as en el ideal moral ms contemporneo
que busca con ello configurar a la Modernidad poltica. La Ciudad de
Platn, su inestimable Calpolis, puesta a fluir en la lgica del devenir
histrico, admite las correcciones realizadas por la crtica rousseauciana,
hegeliana y marxiana de los siglos XVIII, XIX y XX: la concertacin social
(el contrato con todos y para todos), el Estado poltico (su ideal
misional) y el Estado econmico (la democracia del trabajo).

Scrates bien puede ser el ms original padre de las ciencias sociales,
porque hay un momento que es necesario separarlo de Platn en nombre de una
inteleccin radical del valor que aqul preconiza. Y es que los problemas
fundamentales de la filosofa no son gnoseolgicos, ataen ms bien a la
conducta humana, por cuanto a todas las esferas de la actividad social.
Podemos sin mala conciencia dejar la gnoseologa a la ciencia, a la
doctrina de la observacin naturalista y terica de los fenmenos.
Quedmonos, sin embargo, con el no saber socrtico que es un saber
interior, un preguntar sin respuesta, pero lleno de grandeza tica.
Esforcmonos en la enseanza del bien aceptando a medias que el bien no
puede ser enseado. Concete a ti mismo, como reza la inscripcin de
Delfos, como nica va de engrandecer tu actividad sobre la tierra. Medita
que las llamadas ciencias sociales se han vuelto, a estas alturas,
conocimiento positivo, matemtico, tendencioso, puramente gnoseolgico y te
dars cuenta de su extravo.

Scrates puede volver hablarnos por la voz subjetiva de los que todava
creen en los proyectos sociales, no niegan rotundamente las verdades de la
tradicin, mas esperan ms de la asuncin participativa de la conciencia
poltica en un, hasta ahora, postergado presente histrico donde nos lo
jugamos todo, lo inmediato y lo trascendente, lo humano y lo divino, el
porvenir del cielo y de la tierra.

** Julio Pino Miyar
   isla_59_1999@yahoo.com
   Poeta, ensayista y narrador cubano (Santa Clara, 1959). Radica en
   Estados Unidos desde 1987. Colabora en calidad de ensayista con prensa
   escrita de Cuba, Estados Unidos y Amrica Latina. Ha sido prologuista de
   varios libros de literatura. Escribi las palabras del catlogo del
   Primer Premio Internacional de Pintura de la Bienal de La Habana de
   2001. En 2003 realiz en Tel Aviv una exposicin conjunta de fotos bajo
   el rtulo El libro de los rboles desnudas. En 1995 fund en Miami la
   revista cultural Los Conjurados. Tiene en La Habana tres libros en
   proceso editorial.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Poemas
       Marisa Aragn Willner

   *** Fernanda Fernndez, te haba olvidado
       Jess Enrique Santiago

   *** Poemas
       Toms de los Reyes Burgos Ariosa

   *** Dos textos
       Jorge Daniel Garca Martnez

   *** Poemas
       Franklin Hurtado Gonzlez

   *** La ua
       rika Fernndez

   *** Poemas
       Silvina Jatn

   *** Rosa Abaitua Vicario
       Anitzel Diaz

   *** Antes del amor
       Aldo Jara

   *** La fundidora
       Marianela Cabrera Pineda

   *** Tablas reales y otros juegos
       Magdalena Ferreiro

   *** Veinte aos no es nada
       C. A. Campos

   *** Alegora de los cuandos (extractos)
       Magnolia Rivera

   *** Sauna organizacional
       ngel Daz

   *** Poemas
       Vctor Manuel Gamarra Goicochea

   *** Das de playa
       Martha Alicia Lombardelli



=== Poemas      Marisa Aragn Willner =====================================

*** Calle sin nombre

Nmbrame la calle abierta a la ciudad dormida,
la que recibe a diario un sol de sangre.
Ah donde se hiere a juego de lujurias
y espejos de obsidianas orbitan
mis fallidos intentos por buscarte.

Quin vive en esa calle?
Quin mora tras altos ventanales?
Quin contempla los cuadros?
Quin invariablemente descorre los visillos
antes que se haga noche
y soando ...me extraes?

Quin vive a escondidas desnudo en los umbrales?
Quin espa tus pasos y es el mudo testigo
de soliloquios, cantos y medianoches?
Desde dnde te hundes a calles de granito
que asciendes a desgano,
ignorante de todo sin saber
si la cuesta volver a ser trepada?

La soledad se derrumba en la calle sin nombre.
Mata opacidades del crepsculo.
Impiadosa cuestiona.

Nmbrame la calle donde yaces oscuro.
Existes al lado sur y dueles.
Detrs de los abrazos, magmtico rojo se desangra.



*** Eres

Eres un mar profundo.
Madero de antigua barca.
Timonel al anuncio de llegada.
Sonrisa disipando las tormentas.
Cordel descansando en las amarras.

Me gustan esos tatuajes.
Tu tridente de Neptuno al gobierno de los mares.
En ellos, gloriosa me hundo y me rescatas.
A m me gustan tus ojos besados por el linaje azul de todas las aguas.



*** La modelo desnuda

Le cubres los ojos con un plido lienzo
y descubres su pubis,
extiendes collares en su piel acerada.
Tu pincel arremete alqumicos rasgos,
invade de pasin con bermellones.

Sepia y ail, a contraluz,
el crepsculo ve suicidarse a la tarde.

La modelo imagina,
atrofiada su visin con la atadura,
su boca entrecierra
y en su labio
el rubor muerde la carne que comulga
con el ojo difano de la tarde.

El carboncillo inventa cielos
que disuelven eclipses fugaces.

Hiere la mueca de tu boca
por evitar el pasado en su mirada.
Quieres ponerle alas a su espalda,
atrapar su ngel, la quieres sacra y pura.

Con escasa esperanza,
una mujer desnuda,
en tu atelier desangra su costado abierto,
salitre en su llaga.
Un Cristo se ofrece en una chaise longe sentada
y redime en la seda, tus oscuros pecados,
por una mala paga.
Una sublime ofrenda, si lo piensas,
en tu Glgota cromtico, otro Calvario.

En el lienzo, apogeo del color de su sangre.



*** Malbec y t

Agotada la instancia de la luna en su cuarto menguante,
y un bolero de Ravel entrecortado,
en rescoldos vi desaparecer despacio
aquello que la lumbre iluminaba:
tu cabello, el borde de tu cuerpo,
una mano tocando la guitarra,
la pierna sobre el vidrio,
sobre el vidrio, el vaso,
en el vaso, el vino
y al fin del vaso y del vino, una borra
inigualable de morada.
Yaciendo ah, como una lengua hambrienta
al fondo de un malbec sobre la mesa,
desencontrada, como una diagonal perdida
que invoca el aguardiente de un deseo /
balanceando su nota en el abismo /
ptrea luz ...final preanunciado.



*** Mis guerreros vencidos

Desde que te marchaste
pint una gigantografa de metales
pas inabordables
alambres en la llaga...

Desde el ltimo beso
su humedad transfigurada
ha quebrado este labio
que ces de llamarte.

Si hoy debo pintar mi risa
le colgar esquirlas a los lados
con retazos de alientos
nunca jams recobrados
de mis dioses guerreros
vencidos y estaqueados.

Mis Tupacs agonizan
desde que te marchaste,
sangra montonamente
un costado...



*** Tumbas y amores

I

Visit tu casa.
El Parque verdoso
acunaba tumbas.



II

Haba un banco.
Me sent,
besaba el aire
triste de la tarde.
Convers
ociosamente contigo.



III

Distante t
O el otoo.
Jardines secos.



IV

Me entiendes,
pero no asientes.
Mir tras el musgo
en la piedra,
tus ojos.
Sonrean.



V

Mientras lo haca
tom una rosa,
el ptalo en la tierra
dibuj un beso.



VI

Al partir,
Flores dej brotando
Alguna crece.



*** De magia y Pessoa

      Tenemos dos vidas: la verdadera, esa
      que soamos en la infancia, y la falsa,
      esa que vivimos en convivencia con
      los otros.

      Fernando Pessoa.

Invocbamos la magia como infelices
al estrenarse la noche o la maana.
Serva para poco o para mucho
descubrirnos sonriendo,
desconocidos e ilusos.
Capaces de sobrevivir ms tragedias
y resistir lo triste y lo parduzco.

Capaces de salir del laberinto
que sacude el roco en la maana
Capaces de esquivar como una chita
el mundo en llamaradas...
ya Pessoa lo dira, se fundan
nuestras dos vidas difusas.

En el rito final al pie de los portones
cada Pasado bendecido
por alguna luz o una mirada,
una amapola roja se despeda sublime,
con su hato de dulces confusiones.

Tena el perfume de tus manos
labradas con tantas emociones,
como ptalos
pequeos, desgarrados,
habitados por callados pleamares
tus sedientos labios en grito
no te salves, no te salves!

Arrecian ante las piedras
las aguas turbulentas de la Nada.

** Marisa Aragn Willner
   amarisw04@yahoo.com
   Seudnimo literario de esta autora argentina. Ha publicado dos libros de
   poemas en su pas: El refugio del poeta (2002) y Biografa de un deseo
   (2003). Tambin ha participado en numerosas antologas en Argentina y
   Espaa. Ha recibido el primer premio de poesa del Certamen
   Internacional Pablo Neruda IV (2003), el segundo premio de poesa Mis
   Escritos (http://www.misescritos.com.ar, 2006), el 4 Premio de Poesa
   Certamen Internacional Jos Mart 2002 y el 6 Premio de poesa Certamen
   Internacional Pablo Neruda II (2001), entre otras distinciones.



=== Fernanda Fernndez, te haba olvidado      Jess Enrique Santiago =====

No s cundo fue la ltima vez que volviste a mi memoria. Ya han pasado
cerca de veinticinco aos. Ya no soy el mismo de aquellos das: las sienes
se me estn emblanqueciendo, y si me vieras ahora, tal vez te echaras a
rer, porque aquella vez yo era bastante flaco. El tiempo y los malos
hbitos me han abultado la barriga y los cachetes. Creo que hoy hace un ao
cuando te traje a mi mente por ltima vez. S, y fue porque lea el
peridico y vi un rostro parecido al tuyo. Fernanda Fernndez, la vida es
un verdadero misterio. Por qu motivo te so en la madrugada? De verdad
que tu rostro se me haca borroso en el recuerdo, pero volvi a ser muy
claro y prstino a partir del sueo que tuve: te acercaste a m y me
acariciaste el mentn mientras me mirabas sonriente con tus ojos hermosos y
brillantes, me dijiste: Hola, corazn. Espero que no me guardes rencor. La
vida es as. Me tocaba irme hacia otros lugares. Me tocaba pertenecer a
otras manos, a otras voces, a otras circunstancias. Sin embargo, aqu estoy
de nuevo, hacindote recordar que la eternidad puede caber en tres
minutos.

Qu quiere decir eso? Necesito saber. Hay un personaje de la Biblia que
interpretaba los sueos, y que gracias a esa habilidad salv a millares de
personas. Quizs falleciste, Fernandita? Coo. Espero que no, mi amiga.
Estars enferma? Bueno, le ruego a Dios que te d salud en caso de que
ests viva. Y quiero que sepas que no te guardo rencor. Quizs lo hubo
alguna vez, pero ya no lo hay. El dolor de los enamoramientos se borra con
otros enamoramientos. Me besabas mucho y largo. Me besabas como si el mundo
se fuera a acabar en siete minutos. Fue intenso el amor. Fue intenso el
sufrimiento. Fue enorme la soledad. Es un dolor que poco a poco se va
disipando. Te confieso que contigo esa pasin y esa fuerza fueron mucho ms
grandes. Me qued quizs como un nio que se deja abandonado en el medio
del desierto. El tipo del auto rojo te arranc de mi existencia. La lgica
se inclin a su favor, porque yo, simple y llanamente, no tena nada qu
ofrecerte. De puro amor no se vive. Y necesitabas de alguien que pudiera
acercarte ms a las estrellas, porque con un pobre diablo como yo apenas
podas llegar a la esquina.

Recuerdo aquel embarque. Creo que fue el mejor embarque de mi vida. Te
esper en la esquina del hotel a las ocho de la noche y nunca llegaste. Te
aguard hasta las nueve y media y lo que me cay encima fue un tremendo
palo de agua. Hasta un rayo se estrell en la punta del poste que estaba a
mi lado. Fue como si el cielo me dijera: Muchacho pendejo, vete a casa.
Esa jeva ya no viene.

Fernanda Fernndez, dnde andars? Tienes hijos? Yo he tenido dos, y ya
estn algo grandes. Una es hembra y, por casualidad, tiene parte de tus
cosas: es alegre, se sonre todo el tiempo y adora maquillarse y arreglarse
los cabellos de mil maneras. Fernandita, te juro que en vacaciones volver
a mi pueblo a preguntar por ti. Te haba olvidado, pero ahora hay cierta
voz que me pide a gritos que no te deje en el olvido.

** Jess Enrique Santiago
   enrisanti9@gmail.com
   Escritor venezolano (Timotes, Mrida, 1960). Reside desde 1989 en Ciudad
   Bolvar (Bolvar). Estudi geografa en la Universidad de Los Andes
   (ULA, http://www.ula.ve). Trabaj en una empresa de la Corporacin
   Venezolana de Guayana (CVG, http://www.cvg.com) hasta que en 1995
   ingres al personal docente en la Escuela de Ciencias de la Tierra de la
   Universidad de Oriente (UDO, http://www.udo.edu.ve). Ha publicado
   algunos relatos en el diario El Progreso
   (http://www.diarioelprogreso.com) de Ciudad Bolvar, y en la actualidad
   colabora en el diario El Luchador (http://www.elluchador.net) de dicha
   ciudad.



=== Poemas      Toms de los Reyes Burgos Ariosa ==========================

*** Emigrante

Se cumplen cinco aos que me alej de casa.
Me desped de las esquinas, las aceras,
Con dos maletas llenas de quimeras,
Pues mi despensa de pan estaba escasa.

Son cinco aos de ser un forastero,
Sin ser de donde estoy, algo incompleto.
Sintiendo el corazn gemir inquieto,
Con el dolor de ser slo un extranjero.

Cinco aos de mi lucha por dinero,
Ese instrumento maldito y necesario
Por el cual sudo, sueo y sufro a diario,
Y que sal a buscar un da aventurero.

Cinco aos de no estar donde he nacido,
Conociendo fronteras y ciudades
Donde encuentro indiferentes soledades,
Rehn de la distancia y el olvido.



*** El Sistema

En el lugar donde vivo
No hay ventanas abiertas,
Slo cristales clausurados
Y un aire artificial, acondicionado.
No puedo respirar la natural brisa,
Y slo pasan carros con mucha prisa.
Ya nadie me pregunta cmo me llamo
Tan slo me preguntan cunto gano.
Donde yo vivo hay tantas soledades.
Historias sin amor, gente automtica.
Ser el sistema, que vuelve luntica
La gente con estrs y ansiedades.
Las casas de los que tienen casa
Son grandes y vacas de personas,
Llenas de mercancas sin usar.
Debajo de los puentes
Estn los olvidados del sistema.
Invisibles en su miseria de reptiles
Degradados, fuera de la escala.
Ellos comen, si acaso, las sobras
Que los obesos perros de los otros despreciaron.
Hartos, saciados estn los perros obesos,
Y sonren tras los cristales opacos
De los carros de lujo, viajando a prisa
Desde la periferia,
Al corazn enmudecido del Sistema.

      Miami, Florida, 2007.

** Toms de los Reyes Burgos Ariosa
   tomasdelosreyesb@yahoo.com
   Poeta cubano (La Habana, 1969). Licenciado en matemticas por la
   Universidad de La Habana (http://www.uh.cu), con estudios en Alemania.
   Ganador del premio de poesa del primer Concurso Internacional de Poesa
   y Narrativa del Instituto Cultural Latinoamericano (Argentina, 2001) y
   el premio de poesa en castellano del concurso literario del
   Ayuntamiento de Martorell (http://www.martorell.cat; Catalua, Espaa,
   2002). Ha publicado Nihilismos de barro (Barcelona, Espaa; Seuba
   Ediciones, 2003). Mantiene una pgina personal en
   http://tomasdelosreyes.latinowebs.com.



=== Dos textos      Jorge Daniel Garca Martnez ==========================

*** Heideggeriano

Murmuro tranquilamente algo indescifrable a tu odo derecho. T, apacible a
pesar de los salvajes golpes que emana tu pecho desde su ncleo, me volteas
brusca y pasionalmente el rostro para susurrarme la respuesta exacta con la
que siempre concluye nuestro pequeo e interminable dilogo. No s si
pudiera pedir ms. Irremediable y agotadoramente, todo termina
estupendamente y yo no puedo ms que finalizar alargando mi sonrisa. Por
fin, puedo sentir el aire entrar a mis pulmones a travs de la
impresionante ola calurosa que destilaba tu cuerpo, e inspiro una tremenda
bocanada de aire puro para poder volver a percibir aquel olor dulce que
corre por tus muslos y que nace justo en las venas ms cercanas a tu
corazn.

Con una fuerza sobrehumana, me avientas al lado derecho de la cama sin
previo aviso y me preguntas en voz baja y lenta Todava queda agua?. A
m casi me da un infarto y te respondo entre sorprendido y molesto Ya
sabes dnde est el agua de jamaica, y si ya no hay, puedes hacer ms. De
un momento a otro bajamos desnudos los 3 o 4 escalones, te envoltijas y nos
disponemos a comer. Pasamos de la sopa a los frijoles bayos (que no son del
todo tus preferidos) y pasados 10 minutos despus de limpiarme los dientes
con un palillo, me despido de ti. Me regalas un dulce y tierno beso e
hilarante me dices: Te veo en la noche mi cielo, que te vaya bonito.
Anonadado y pensativo me alejo unos cuantos pasos, acercndome a la puerta
y pienso para m mismo Quin la entiende? Cierro la puerta y an alcanzo
a or el grito desesperado por una oreja que lo escuche de No olvides que
te amo pero me alejo sin voltear y doy la seal de que llevo prisa.

En el transcurso del da, no puedo ms que pensar en el porqu sers as de
rara conmigo y me deleito escuchando la sinfnica estacin sintonizada por
el finsimo chofer de un microbs destartalado a manos de la preciosa
ciudad que es el Distrito Federal. Interrumpiendo su melodiosa y afinada
voz, el chofer grita amablemente Si le pasan bien por en medio de las dos
filas por favor. Cortsmente le hago un corte de manga y desde el fondo de
mis entraas pienso que todo sera ms fcil si tuviera mi propio auto.
Pero callo la mayor parte de mis insultos, porque si no, es muy probable
que su chaln de 15 aos me ande partiendo mi madre. Tres, quiz cuatro
veces ms, el esbelto chofer interrumpi la balada ms dolorosa de los
Bukis para recalcar en que no van a caber las otras 30 personas que desean
subir al pesero si no nos doblamos a la mitad y nos sentamos en las piernas
de las otras 30 personas que van incmodamente sentadas. Finalmente, llego
a mi destino y mis entumecidos pies intentan no sufrir los estragos de los
pisotones que me dieron alrededor de 24 pares de zapatos de tacn de aguja.
Camino un poco ms apresuradamente y veo en el reloj del celular que
temprano ya no es y que si deseo llegar, tendr que correr.

En el camino, sufro una vez ms tratando de entender a mi mujer en sus
variadas mscaras y me encuentro a uno de esos pequeos entes que, en
mltiples ocasiones, cuentan alguna gracia y otras tantas solamente
comentan lo que los medios ya repitieron una media docena de veces entre
los tres noticieros que tienen al da. Me empieza a contar que tiene
traumas con sus relaciones amorosas, y en vez de apoyarla, me dedico a
mover la cabeza y a decir en orden estrictamente aleatorio A rale Y
luego No pues quefeo... Despus de ir a la mitad de su pltica, este
pequeo ser indefinido cae en la cuenta de que mi atencin en su tema es
nula y trata de jalarla inesperadamente preguntando S me entiendes no?
A lo que yo contesto felizmente No pues qu feo. La desesperacin total
es alcanzada por este pequeo ser, al verme rer tremendamente y en un
arranque de esos telenovelescos, me seala con la punta del dedo y en tono
bastante enojado, me dice Eres un malo! Sigo riendo y me sigue apuntando
con su dedo intentando convertirlo en un rifle de dos caones cargado con
balas expansivas. Ms molesta y sin ningn tapujo, me dice Y por lo menos
me vas a decir de qu te res?... Poderoso, casi inmortal y a sabiendas de
que soy un verdadero cnico, le contesto Ah! Es que me acabo de echar un
pedo...



*** Hoy tuve tiempo

Hoy tuve tiempo de desayunar en mi cama, de tomar la leche fra, de
saborear sorbo a sorbo y trago a trago lo dulce de esa nueva marca que
compras en la bodega gringa. Tiene ms consistencia me dices cuando
estamos callados y necesitamos alivio. Dejo el vaso, suspiro largamente, me
abalanzo sobre mi brazo izquierdo, parpadeo por decenas y termino de
despertar bostezando. Con gran esfuerzo pero renovada energa; me sostengo
durante un instante sobre el alter-ego del primer brazo y lentamente me
incorporo tratando de hacer tronar mi mdula espinal. Unidas las piernas,
en posicin de ejercitar los abdominales y hacer gimnsticos, traslado
hacia la derecha ambas piernas, las desdoblo y cautelosamente poso los pies
unos centmetros arriba de las tiras de madera que conforman el piso de la
habitacin. Por ser jueves, insisto en la peligrosidad de adelantar el pie
izquierdo del diestro a dejar el mundo de las fantasas y colocarlo en el
de la agona, y me impulso con ambas manos hacia el aire para asegurar la
permanencia y colocacin de ambas extremidades en un mismo lapsus.

Hoy hubo tiempo de prender el boiler para baarme con agua sumamente
caliente. Con la bata de franela puesta y las perillas de aluminio
inoxidable frente mo, decid desnudarme y refrescar mi alma de los calores
veraniegos. Disfrut el bendito chorro de agua que por lo general maldigo
por las urgencias ocupacionales e inclemencias del tiempo; shampoo rojizo
olor manzana y densa espuma para afeitar me dieron la clave de una cabeza
fresca. Hidratados hilos, recorren mi cuerpo y pelean a muerte con el
pedazo de tela martimo, ayudo un poco al nmesis del cuerpo acuoso y sigue
siendo temprano.

Tirado sobre el sof, increpo a los dioses ms salubres das como hoy. Me
encojo y recuerdo mis felices e inmemorables das fetales, cierro los ojos,
vuelvo a parpadear y estiro todo mi cuerpo de manera repentina, los brazos
al aire, las piernas extendidas, la bata abierta y el sexo sin censura me
causan un grito de jbilo y liberacin. De la misma forma que me met al
mundo de los vivos horas antes, me aviento a la realidad controlada por las
leyes de tica y moral y pienso en lo prudente que sera salir vestido a la
calle. Y si no usara ropa interior no s si lo dije o lo pens, pero no
importa porque el inconsciente habl por s mismo. Sin calcetines, al
contrario de la mayor parte de los hostiles das, me quedo observando
detenidamente mis falanges inferiores. Me paro nuevamente de mi lugar, me
encorvo lo suficientemente necesario para ver con el alma mis portadores de
zapatos, tomo la toalla que se encontraba asentada en el respaldo del
silln y entindase esto: Hoy me dio tiempo de cortarme las uas.

Recorto un poco ms esta y un poco menos la otra; una sale disparada y me
divierte el soar despierto que se le clavar a alguien en un ojo como en
las pelculas de antao. Hoy tuve tiempo de pensar todo esto, hoy tuve
tiempo de imaginar, de crear, de pegar colores a las paredes de tirol
blanco, de abrir las ventanas y saludar a la vecina, tambin tuve tiempo de
verla contonearse mientras tenda la ropa y dibujarme un gesto de
satisfaccin en todo el cuerpo. Hoy tuve tiempo, adems, de tomar el camin
temprano, tuve tiempo de saludar al chofer del camin al subirme y no
molestarme porque solamente me preguntara a dnde iba: Ay vamos! Si ya
sabes dnde me bajo amigo, siempre corro intentndote alcanzar cuando ya
vas en la siguiente parada y t aceleras ms pens, pero jams te he
guardado resentimiento, siempre me molesto conmigo y me reprocho el
hubiera. Hoy tuve tiempo de irme sentado y entrar a la ciudad unos
minutos antes de su acabose. Hoy tuve tiempo de sonrerle a la gente al
pasar cuando me vean mover los labios al momento que vibraban los
audfonos con la msica que ya casi no escuchaba. Hoy, simplemente Hoy ya
es tiempo y Hoy tuve tiempo de salir a tiempo y con tiempo de sobra para
perder el tiempo. Hoy tuve tiempo de hacer muchas cosas, hoy caminaba
feliz, hoy tuve tiempo de vivir para m, pero olvid llamarte.

** Jorge Daniel Garca Martnez
   eskato1@hotmail.com
   Escritor y docente mexicano (Tlalnepantla, estado de Mxico, 1988).
   Estudia ciencias de la comunicacin en la Facultad de Ciencias Polticas
   y Sociales de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
   http://www.unam.mx). Es profesor adjunto de la carrera de sociologa,
   editor general de la revista independiente interuniversitaria Tortilla
   Azul & La Nostalgia Secreta, en la que colaboran distintas universidades
   del rea metropolitana. Obtuvo mencin especial en el concurso
   Escribiendo en Polacas, realizado por la propia FCPyS, y en el Primer
   Concurso Literario organizado por el Grupo de Promocin Cultural del
   Tecnolgico de Monterrey CEM (http://www.itesm.mx), ambos concursos en
   2007. Publica sus textos en la bitcora
   http://estrellarojoazulada.blogspot.com.



=== Poemas      Franklin Hurtado Gonzlez =================================

*** I

Necesito el silencio oculto
el viento que roza lo oscuro
juntar miles de pequeos vacos
enredarme en el charco hasta ahogarme

Necesito cumplir el sueo.



*** II

Hoy quiero dibujar
           una sonrisa
           un sueo
           una lgrima
           un grito
           una plegaria
           un sexo
           una fbula
           un destino
           una sombra
           un recuerdo
           una casa
           un roco
           una tormenta
           un silencio
           una voz
           un mar
en tu Rostro.



*** III

No es tiempo para rendirse
Toma barro
y construye nuevas mscaras
           rostros nuevos
moldea una sonrisa
       y unos ojos huecos
Falsas fachadas!

Una mscara que sea un casco
                 un escudo
                 un silencio

Ese refugio donde puedas descansar.



*** IV

Mi da avanza sin estar seguro a dnde va
tropezando con sbanas, palabras entrecortadas y espejos
afilando su cuchillo con metas e ilusiones
despojndose lentamente de su carne podrida y hedionda
preparndose para su humilde pelea eterna

Mi da avanza sin estar seguro quin es
buscando en su alma la sangre y el silencio que lo identifican
cambiando a cada segundo sus mscaras
flagelando sus sentidos para abrirse paso entre las sombras
caminando hacia el origen todos los abismos

Mi da avanza sin ninguna esperanza
Penetrando en la algaraba oscura y profunda de la noche
llorando intilmente su derrota
renovando el espacio para recibir al destino que siempre viene
retornando al corazn de su propio misterio.

** Franklin Hurtado Gonzlez
   freth47@gmail.com
   Poeta venezolano (Carpano, Sucre, 1985). Estudia en la Escuela de
   Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y
   cursa el taller de poesa del Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
   Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve). Su obra permanece indita.



=== La ua      rika Fernndez ===========================================

Mi nombre es Arthur, el apellido no lo tengo en cuenta del mismo modo que
mi familia prescindi de mi cuidado. Por otro lado, si en alguna ocasin
deciden visitar este tranquilo pueblo del sur en el que habito, y desearan,
cosa que dudo, conocer al genial pintor que fui, no me encontrarn ustedes
preguntando por mi nombre de pila. Pues mi nombre, al igual que mi oficio y
mi persona, dejaron de existir hace ya mucho tiempo. En su lugar, ustedes
debieran preguntar por el ingenioso nombre con que los lugareos de este
pueblo, en una magistral leccin de ocurrencia, me han rebautizado: El
Tullido de Armansa.

Desde muy pequeo he sentido una pasin fuera de lo comn por los colores.
La amplia gama de matices que componen todas las cosas que existen me
maravilla. Esta pasin ha ido en aumento a lo largo de mi vida, llegando a
convertirse en una obsesin. De todos ellos, el rojo era mi predilecto. A
tal punto llegaba a fascinarme ese color que recopilaba todo tipo de
objetos que comprendieran cualquier tonalidad en su escala: carmes,
bermelln, magenta, escarlata, granate, carmn, rosado o colorado.
Convirtindome de este modo en una especie de coleccionista de rojos.

Al cumplir los catorce resolv vivir alejado del que hasta entonces haba
sido mi cuidador y protector, un to lejano que acept mi tutela a cambio
de una considerable suma que mis progenitores le enviaban mensualmente para
cubrir mis gastos; aliviando as el sentimiento de culpabilidad de unos
padres que me negaron lo que ms necesita un hijo, cario y amor. Dicho
familiar me procur vestimenta y educacin en buenos colegios. Nunca pas
hambre, ni tuve que preocuparme por trabajar para conseguir cuanto quise.
Pero aquello que el dinero no poda comprar, el afecto, me fue negado, y
sustituido por golpes.

Mi to se cobr alto los servicios prestados, pues cuando decid
abandonarle para dicha de ambos, me leg una cuanta econmica
importante, pero muy inferior a la cantidad total que deba haber acumulado
para m cuando llegase el momento de mi emancipacin. Sin embargo, no os
protestar, porque a lo sumo tal vez hubiese conseguido una paga extra de
puetazos y patadas. Y de eso, ya andaba yo sobrado.

Con lo asignado pude, no obstante, procurarme todo cuanto necesit para ser
feliz. En primer lugar soledad, nada ansiaba ms que alejarme de la
crueldad del ser humano y hallar la paz conmigo mismo. En segundo lugar,
sumergirme en el estudio de lo nico que haba aportado satisfaccin a mi
vida: los colores. Para lo primero compr una lujosa y acogedora casa al
borde del lago, a una distancia suficientemente alejada del pueblo. Los
anteriores propietarios, gente de negocios, la hicieron construir all como
lugar de retiro para sus vacaciones, en bsqueda de la tranquilidad que
nunca proporciona el bullicio de una gran ciudad. Para lo segundo, habilit
la estancia ms grande de la casa para convertirla en estudio, donde
pasara encerrado la mayor parte del tiempo.

All fui creciendo en soledad. La nica compaa me la brindaban los
pinceles, lienzos, tablas, cuadernillos, juegos de acuarela y, por
descontado, los incontables botes de pintura que se amontonaban no slo en
el estudio, sino por todos los rincones de la casa.

Pas aos encerrado buscando nuevos matices, nuevos colores, nuevas
tonalidades an por descubrir. Y en mi empeo por conseguirlo, casi sin
quererlo, realic autnticas obras maestras en el campo de la pintura. Mis
obras eran gloriosas a la vista. No pintaba nada en concreto, mis cuadros
no aportaban una imagen a quien los contemplaba, mis cuadros no eran
cuadros, eran sensaciones en s mismos.

Cierto da mientras me encontraba trabajando en la composicin de un nuevo
cuadro, llam a mi puerta un visitante. A mi pregunta acerca de qu deseaba
me anunci que andaba en busca de un tal seor Sebastin Celada.

El Sr. Celada fue el anterior dueo de esta casa le inform.

Ah! Entonces, ya no vive aqu? pregunt sorprendido el visitante.

Actualmente yo soy el propietario.

Y sabra usted decirme dnde puedo localizarle?

Pues es algo que desconozco, caballero. Mi nico trato con l fue el
dedicado a las gestiones de compra-venta de la casa. No le conozco
personalmente.

Vaya, pues me temo que he hecho un largo viaje en vano se lament el
hombre.

Siento no poder serle de ms ayuda.

Gracias de todos modos. Ha sido usted muy amable al atenderme.

No hay de qu dije inclinando levemente la cabeza a modo de despedida al
mismo tiempo que cerraba la puerta.

Pero antes de terminar de cerrar, el hombre que estaba al otro lado, me
hizo una peticin:

...disculpe otra vez, caballero, podra usted ser tan amable de darme un
vaso de agua? He hecho un interminable viaje hasta aqu, y tengo el mismo
recorrido de vuelta, y la verdad es que estoy sediento. Si no le
importase...

En absoluto fue mi contestacin. Si tiene la amabilidad de pasar, se lo
ofrecer con mucho gusto.

Tras cerrar ahora s, el visitante me tendi la mano:

Soy el Dr. Salazar. Le doy nuevamente las gracias seor... dijo alargando
la ltima slaba.

...Arthur, puede llamarme por mi nombre de pila respond.

Arthur no es nombre de estas tierras, si me permite la observacin.

No, no lo es dije. Mis padres vivieron mucho tiempo en Inglaterra, y al
nacer me bautizaron con el mismo nombre de un buen amigo con quien
compartieron estancia en ese pas.

Bonita eleccin la de sus padres me coment, pretendiendo ser amable.

Gracias, Dr. Salazar.

Acto seguido fui a buscar el agua para poner remedio a la sed del
imprevisto invitado. Tard poco en regresar con el vaso.

Tiene usted unos preciosos cuadros. No estoy seguro de comprender su
significado, sin embargo me parecen los ms bellos que he visto, me
permite preguntarle dnde los adquiri? coment sin dejar de mirar los
lienzos que expona en el saln.

Ya lo ha hecho, doctor.

Cmo? pregunt volviendo hacia m la vista.

La pregunta digo. Me consulta si le permito que me pregunte acerca de algo
a la vez que me realiza la pregunta dije yo sonriendo.

Vaya, es cierto, qu absurdo. Lamento ser tan curioso.

No se lamente, por favor. No era ms que una broma. No sera yo tan
grosero con un invitado que acaba de alabar de forma tan esplndida mis
obras.

Cmo?, son suyas? su expresin se convirti en una mueca de sorpresa.

As es, todo cuanto ve aqu lo he pintado con mis manos. Soy un apasionado
de los colores y trabajo en la exploracin de toda su gama.

Pues la obra es de una belleza sublime.

Le agradezco la observacin, me siento muy halagado. La mayor parte de mis
trabajos los guardo en el estudio. Si gusta, sera un honor para m
mostrarle los que all se encuentran le dije animado por sus palabras.

Por supuesto! Estara encantado. Es usted muy amable al permitirme entrar
en su casa, darme bebida y adems brindarme la posibilidad de admirar su
trabajo contest entusiasmado.

Respecto a lo segundo, permtame ofrecerle algo mejor... le gusta el
whisky?...

Disfrut de una agradable velada con el encantador Dr. Salazar. Adems,
result ser un gran entendido en la materia, y tras observar mis pinturas y
escuchar paciente mis explicaciones al respecto, nos sumergimos en una
agradable conversacin. Como no tena prisa por marcharse, nuestra charla
se alarg varias horas. Me explic que debido a su profesin tena contacto
con varios coleccionistas que seguro estaran interesados en adquirir
alguna de mis obras. Por otro lado, personalmente, era un hombre que
gustaba mucho del arte, en especial de la pintura, y tena en su poder
varias obras de artistas de reconocido prestigio y gran valor. Es por eso,
que en medio de la conversacin, el Dr. Salazar se prest a entablar
contacto con un marchante de obras, amigo suyo, para que viniera a
visitarme. Deca el Doctor que estaba seguro de que mis obras se venderan
sin ningn problema, y que podra hacer negocio de mi talento si me lo
propona. Al principio fui reacio al ofrecimiento, pero ms tarde
reflexion y acept la propuesta. De momento viva sobradamente bien con el
dinero que mi to me haba entregado, pero cierto era que en algn momento
acabara necesitando ms, pues la generosa suma con la que me independic
tan slo llegara para cubrir mis gastos apenas un par de aos ms. Y qu
mejor forma de ganarme la vida que la que este hombre me ofertaba.

Es as como llegu a conocer al que se convertira en mi representante, el
seor Isaac Sedano. Isaac era un personaje algo peculiar, nada raro
teniendo en cuenta el ambiente excntrico en el que se mova, tan comn en
el mundo artstico. Su principal fuente de ingresos era la de promocionar a
artistas noveles como yo, de los que cobraba una parte en concepto de
comisin por cada obra que consegua vender. Tambin se dedicaba a la
tasacin de cuadros y objetos de valor. E incluso haba conseguido vender
alguno de los cuadros que l mismo pintaba.

Cuando lleg por primera vez a mi casa, y tras observar mis cuadros, entr
en autntico frenes ante segn sus propias palabras una obra tan
maravillosa. Al poco de iniciar negocios con l, empezaron a lloverme
multitud de pedidos. No s si el xito de sos das se debi realmente a mi
talento o a la genial promocin que Isaac haba hecho. Fuese mrito mo o
suyo, el caso es que viv unos aos gloriosos en los que mi trabajo fue
mundialmente conocido. Hice una fortuna y me convert en uno de los ms
famosos pintores de la poca. En una ocasin lleg a visitarme un miembro
de la casa real para hacerme una peticin personalmente.

Qu lejanos me resultan esos momentos ahora. Recuerdos que evidencian con
qu crueldad puede el destino cambiar la vida de un hombre.

Una maana, de esas en las que andaba atareado entre lienzos en la
comodidad de mi estudio, tuve un percance de lo ms absurdo, un accidente
estpido que precedi a toda una tragedia.

Perd el equilibrio al resbalar con un resto de pintura, y en un intento de
librar el porrazo, mi mano se aferr al caballete de trpode, que no
pudiendo con mi peso, me acompa en la cada. Experiment un dolor
terrible en el dedo y comprob que ste haba quedado atrapado en la pata
plegable del caballete.

Bajo el efecto lacerante del dolor mi boca profiri todo tipo de
maldiciones que no me procuraron alivio alguno. Pero no deba buscar yo
blsamo para el sufrimiento fsico. Era mi propia persona, frentica por la
visin inmunda que tena ante m, la que necesitaba cura.

Debo explicar ahora para que el lector entienda la continuacin de los
hechos que con la misma intensidad que senta adoracin por el color rojo,
aborreca el morado. Ese color a camino entre el azul y el violeta, y cuyo
verdadero nombre es ail, me provocaba infinita repulsin. Comprendern
ahora con qu espanto mis ojos observaron la manera en que el tono rosado
de mi dedo se transformaba en un asqueroso crdeno.

Durante varios minutos permanec sentado en el suelo sin saber qu hacer,
paralizado. No poda dejar de mirarme la ua, cada vez ms morada, ms fea,
ms sucia. Luego corr al bao y dej que el chorro de agua fra calmase el
fuego abrasador de mi dedo. Pero el agua, clara y limpia, no arrastraba la
porquera purprea de la herida. Un sudor glido me recorri la nuca. No
haba nada que hacer, el monstruo de la fatalidad se haba instalado bajo
mi ua y devoraba con vehemencia mi razn.

Esa misma tarde recib una carta de Isaac. En ella hablaba sobre un encargo
que exiga dejar de lado cualquier trabajo en el que me hallara ocupado,
pues el cliente deca, estaba dispuesto a pagar una gran suma de dinero
con la nica condicin de que la entrega del cuadro se realizara dentro de
un plazo de siete das. A esos siete das deba yo restarle dos a juzgar
por la fecha del matasellos.

Cuando acept a Isaac como representante le habl de un nico precepto:
poder mantenerme alejado de la vida social, asegurndome de este modo la
soledad que siempre he necesitado. As que hicimos un pacto: yo no
rechazara jams un encargo que l me consiguiera fue su condicin, y l,
a su vez, se ocupara personalmente salvo en ocasiones tan especiales como
la de la casa real de recoger los trabajos. De este modo yo le garantizaba
trabajo y l a m intimidad.

Pero, cmo explicarle a Isaac, cuando se presentara dentro de cinco das,
que haba roto el acuerdo porque estaba demasiado ocupado luchando contra
las quimeras de mi fobia? Preocupado ante la situacin, resolv una
solucin para mi problema, algo fcil, slo tena que conseguir librarme
del color que impregnaba mi carne, y, cmo hacerlo?, simple: tapndolo con
otro color. As que busqu un bote de pintura que contuviera el color rojo,
busqu entre centenares, quera el rojo ms rojo posible, brillante,
intenso... y lo encontr por supuesto; seguidamente introduje la parte
lastimada del dedo en su interior, y al sacarlo, ay, al sacarlo! Que
satisfaccin, qu placer tan gratificante para mis ojos. Luego, me
practiqu un vendaje. La pintura, an sin secar, impregn partes de la
venda, y ello me procur ms gozo aun.

Terminada la cura contempl orgulloso mi mano, un vendaval de jbilo
invadi mis pulmones y cuando termin de exhalar el ltimo hlito de
felicidad, me sent de nuevo capacitado para empezar a trabajar. Impulsado
por una sensacin de triunfo agarr mis pinceles y trabaj durante horas
hasta bien entrada la noche.

A la maana siguiente, muy temprano, desayun con prisas y retom la tarea
inacabada de la noche anterior. A eso de las doce de la tarde llevaba ya
seis horas absorto en el trabajo y empezaba a sentirme cansado, entonces,
mi dedo empez a emitir lanzadas de un dolor agudo. Era un dolor fro, de
acero fino, de bistur. Un simple tic!, que me haca dar un ligero
respingo, una punzadita tonta del todo sufrible. Sin embargo cada vez que
el dedo lanzaba esa punzadita... Ese tic!, traa a mi memoria el recuerdo
de la imagen de Eso que haba bajo la venda, y el recuerdo de Eso me haca
perder la concentracin. Cada nuevo tic!, haca mermar mi paciencia un
grado en su escala de aguante. No poda concentrarme, empezaba a irritarme,
y la irritacin me llevaba al enojo, y el enojo me devoraba el temple. Otra
vez, tic!, tic!, tic! Me entraron ganas de aplastarme el dedo de un
puetazo! Furioso arroj el pincel y fui al bao con intencin de hacerme
una nueva cura. Despacio liber el dedo del vendaje. Qu asquerosidad!,
sufr un ligero mareo y casi pierdo el equilibrio, pero volv a recuperar
la postura, cual resorte, con el impulso de una arcada. Y es que el
monstruo de la fatalidad, vindose vencido por mi astucia la noche
anterior, haba resuelto seguir con su juego macabro y ahora ya no slo
cubra el trozo de mi ua, ahora haba teido de morado todo el dedo por
completo.

Pasaron ms de veinticuatro horas hasta que sal del estado comatoso que me
haba auto infligido a causa de la exorbitante ingesta de tranquilizantes y
alcohol del da anterior. Cuando despert me encontr tirado en el suelo
del saln rodeado de varias botellas vacas de Malrius. La boca me saba
cida y la cabeza me dola horrores. Alc la vista hacia el reloj de pared
y vi que eran las ocho de la tarde. Hice un esfuerzo por ponerme en pie,
fui al bao y me mir al espejo, tena un aspecto realmente lamentable. Se
me ocurri darme una ducha con agua fra y, despus, me dej caer en el
silln del saln donde me sumerg en un sueo intermitente del que
despertaba a ratos entre pesadillas delirantes y momentos breves de
lucidez.

Pens en Isaac, pens en el cuadro que estaba por terminar y en los pocos
das que quedaban para que venciera el plazo de entrega. Entonces me
levant, me vest y com algo; logr sentirme mejor. De nuevo me propuse
seguir con mi trabajo. Era tarde pero me encontraba lcido y despejado,
adems la noche siempre me ayudaba a expresar mejor las ideas.

No haba terminado de organizar el material cuando... Tic!, el dedo me
arre un nuevo pinchazo. Encoleric, rabi y perd el control. Baj al
trastero, una estancia hmeda y polvorienta en la que no entraba nunca.
Haba poca luz, slo una bombilla sucia que colgaba sobre una mesa de
trabajo. Mis ojos buscaban algo pero no saban qu exactamente, mir de un
lado a otro con impaciencia, all estaba la solucin. Colgada en una
esquina y oxidada por el poco uso. Medit un instante, reconozco que tuve
miedo. Pero el miedo es una sensacin que el odio convierte en coraje. As
que solt el hacha de su enganche y volv con ella a la mesa donde haba
ms luz. De un manotazo tir cuantos objetos haba all y extend la mano
encima. Alc el brazo que sujetaba el hacha y luego dej que cayera sobre
mi dedo con toda la fuerza de su peso. El hacha qued clavada en la tabla
seccionando el trozo de carne mugrienta del resto de la mano. Tras unos
segundos empez a brotar gran cantidad de sangre, sangre de color rojo
vivo, puro, perfecto. Trasladar la sensacin de alivio y felicidad que se
apoder de m en ese momento es tarea casi imposible de llevar a cabo.
Baste decir que esa noche dorm como slo un nio virgen de preocupaciones
puede hacerlo.

Ah! Astuto y vil el Diablo! Y yo, ingenuo cual Pramo ante El Caballo de
Troya, baj la guardia creyndome vencedor; entonces l entr silencioso en
mi dormitorio mientras yo gozaba de un descanso imperturbable. Rata, le
imagino sonriente a los pies de mi cama jugando con sus pcimas a cambiar
el color de mi piel, jugando a volverme loco.

Cuando despert mir mi mano, morada! Toda entera estaba teida de ail.
No pude ms que rer ante esta nueva treta de mi enemigo. Ingenuo?, s, lo
admito. Derrotado?, slo en parte... iba yo a mostrarle al Diablo la
fuerza de la perseverancia del ser humano... Con una idea muy clara en la
mente dirig mis pasos nuevamente al trastero, di un puntapi al portn de
madera y la puerta qued abierta. Me detuve un instante. Desde lo alto de
la escalera observ la vieja mesa, an iluminada por la bombilla que
permaneca encendida desde la noche pasada; sobre la mesa estaba el hacha
clavada, el dedo, y alrededor, un pequeo charco de sangre ya seca. Tragu
aire, y baj. Llegados a este punto hay un espacio en blanco en mi memoria.
Lo siguiente que recuerdo fue la voz de Isaac, llamndome desde algn
rincn de la casa:

Arthur? Arthur, ests en casa?

Primero pens que estaba soando, y su voz se me hizo lejana, no respond,
me daba pereza despertar. Poco a poco fui recuperando la conciencia y
empezando a recordar, pero an me senta vago para hablarle. l segua
llamndome. Al rato, le vi pasear por el saln, la puerta del trastero
estaba abierta y yo estaba tirado en el suelo, a los pies de la escalera;
trat de incorporarme pero no lo consegu, ca al suelo otra vez y el ruido
que hice llam su atencin, entonces me vio.

Por el amor de Dios, Arthur! grit mientras bajaba las escaleras tan
rpido que cre que no frenara a tiempo y me pisara.

Qu demonios ha pasado aqu? dijo mientras echaba miradas a mi brazo y
luego a la mesa, y luego otra vez a mi brazo, y luego alrededor tratando en
vano de buscar una explicacin.

Amigo, hblame, quin te ha hecho esto?

Pero yo estada demasiado dbil para contestar. En ese momento mir mi
brazo, o lo que quedaba de l; estaba cubierto de sangre, sangre roja...
entonces, aunque no recordaba con claridad, supe exactamente qu haba
pasado. Volv a mirar el brazo, toqu la sangre y observ la yema de los
dedos... rojo. Grit:

Le he vencido! Nuevamente, Isaac, nuevamente le he vencido.

Isaac me observaba con los ojos desencajados, yo no poda dejar de rer,
victorioso, orgulloso de m. l estaba arrodillado junto a m. Me hizo
gracia ver cmo se levantaba poco a poco mientras miraba con detenimiento
la escena, y luego volva a mirarme a m, y su gesto se transformaba en una
mueca de repugnancia, empezaba a comprender.

Qu?... Qu has hecho, Arthur? balbuce.

Luchar, Isaac contest riendo. Luchar y vencer.

Isaac dio un paso atrs y choc con la mesa, mir los restos de m de los
que me haba deshecho y creo que estuvo a punto de vomitar, entonces me
grit:

Loco! Qu has tomado? Qu has bebido? Qu te ha llevado a esto?

Trat de hacerle entender, de explicarle mi valenta, pero ni l ni nadie
en todo Armansa supo comprender. Por esto, y por lo mucho que gustan los
rumores a los estpidos, pas a apodarme en poco tiempo El Tullido de
Armansa, El Loco, El Demente, y mi carrera, mis posesiones y mi vida
se extinguieron con el tiempo. A nadie le interesaba comprar un cuadro del
loco tullido, a nadie le gustaba admirar la obra de un demente. Ya no
haba genio, ya no haba talento, me sepultaron en un cruel silencio, en un
irracional desprecio.

Pero slo yo, un simple mortal, consegu apartar las garras del Diablo en
una lucha despiadada. Slo yo derrot al monstruo de la fatalidad.

** rika Fernndez
   nena_debod@hotmail.com
   Escritora espaola (Barcelona, 1981). Reside en Madrid. Curs estudios
   hasta el Curso de Orientacin Universitaria (COU) e hizo un curso de
   auxiliar de vuelo, rea en la que trabaj durante dos aos. Actualmente
   labora en el rea administrativa. Mantiene un espacio personal en
   http://www.myspace.com/nena_myspace.



=== Poemas      Silvina Jatn =============================================

*** Prueba

Mariposas negras
Revolotean en torno
A un foco sucio...
Mi destino, inexorable,
Se resbala hacia
Los abismos de
Mi decadencia
Y yo persigo fantasmas
Y me aferro a miradas
Que me persiguen...
Me siento en constante prueba
En este mundo
Imperfecto, inhumano.
Soy la esperanza perdida
Que se escapa
Hacia el ltimo rincn
De mi espacio
Infinito...



*** Falling in love

Ese delirio profundo
Que dibuja sombras
Me estremece.
Tengo ms miedo que nunca
Y te siento caminndome
El alma en silencio.
La noche tirita, dormida de azules
Y de sueos truncos
Y se desliza hacia el infinito
De mis decepciones.
Mi esperanza
Teme al desengao,
As como yo le temo a tus ojos.
Quisiera predecir el futuro
Y poder desdibujar en la lluvia
Tus deseos y los mos,
Para borrarte de mi memoria...



*** Alguien me mira

Un fro eterno
      Carcomindome
La carne.
Me consumo despacio.
Me devoro.
Me derrito.
Me derramo.
Llueven caudales en las
Alcantarillas de
      Mi nimo
Y me hundo
En este pantano
      Tan mo.
Ella golpea y se sienta
      A mi lado.
Me mira y me reconforta.
Cierro los ojos y me sumerjo
En recuerdos.
Afuera: la noche, las luces.
Maana estar ah,
      En mi conciencia...
Como un muerto triste....
Mirndome infinitamente.



*** Cementerios

Mis manos llenas de flores
      Sangrando
Dolidas en la espina
      Dorsal
De mis pensamientos.
Me persigno en las esquinas
      De mi muerte
Y libero a los fantasmas
      Olvidados.



*** Cclica

Crece...
En el agua...
En el pozo profundo
De mis heridas.
El penltimo grito,
El afn de caza,
La ms reciente
Historia de sangre.
Soy inexplicable y
Cclica.
Vuelvo a mis
Orgenes.
No puedo desdibujar
Mi camino.
Esta soy yo... reflejada
En el espejo
De mis fantasmas
Vacos.



*** Vampire I

Music bleeding
on incredible oceans
and my dirty soul
Full of empty pockets
Full of flies and birds.
Im the loneliest
      vampire
that walks trough this
Invisible planet...

      Msica sangrando
      En ocanos increbles
      Y mi alma sucia
      Llena de bolsillos vacos
      Llena de moscas y pjaros.
      Soy el ms solitario
            Vampiro
      Que camina por este
      Planeta invisible...



*** Vampire II

Mi vaco existencial.
Mis manos vacas.
La mente vaca.
La hoja vaca.
Sueos inocuos.
La interminable decadencia.
La intrascendencia de mi alma.
Mi yo menos conocido...
El ms ntimo y oscuro.
El lleno de sangre.
El que se derrama como
El esperma
De una vela...
Redescubro fantasmas
Y el aburrimiento eterno
De mi soledad.
No soy como otros,
Soy como nadie.
Y eso me vuelve
La ms desesperada,
La ms oscura.
Sola entre la multitud.
El alma vaca.
El cerebro lleno.
Nada es til.
Parezco muerta, con
Los ojos muertos,
Las manos muertas,
El alma muerta...
No s para qu sirvo.
Soy un inexplicable secreto...
Para m misma.
Soy una mscara sonriente...
Para los otros.
Nadie me conoce,
Nadie sabe...
Soy solitaria...
Y nica...
Y estoy vaca y triste...



*** Fantasma

Soy mi propio fantasma.
Al que ms le temo.
Soy oscura y triste.
No tengo pjaros en
Ningn lado.
Soy el silencio.
Soy la nada.



*** Blanco

Dibujo sin sentido.
La hoja en blanco
Provoca el desborde
Incontenible de mi alma...



*** Nada

Soy la nada
Que resbala en
Las paredes sucias
De noche.
No hay ni siquiera
El silencio
Esperndome en
La esquina.



*** Bsqueda

Todava estoy buscando
      Mi destino perro
En los recovecos de
La nada que es
      Mi mundo.



*** Surrealismo

Lagartija dorada
      Recorre,
Transente de mi
      Cuerpo,
De mis
      Ideas.
Pesadillas dibujadas
En tinta
      Roja y
Aquel rbol que
      Se hunde...



*** Nacimiento

Catatnicos espasmos llenos de sangre.
Las manos rotas.
Las piernas cortas.
Los ojos ciegos de mierda.
Me desnudo y bailo llanto.
Me rompo el alma y
Nazco... prematura...



*** Silencios de elfo

Siempre pierdo mis silencios
En las madrugadas heladas...
Ah es cuando mis voces reverdecen
      Y susurran,
                Como elfos,
Canciones desaparecidas,
Sepultadas por la desesperanza...



*** Verano

Encuentro/desencuentro a la cordura.
El calor que derrama manteca derretida
Por las ventanas, por las paredes.
Me consumo de impaciencia
Ante el insoportable vaivn
De las agujas del reloj.
Ya no soy nada.
Vuelvo a ser el punto oscuro,
           Intil,
Que depende de otros seres
      Para moverse.
No soy ms que sombras,
Solamente silencios
           Vaporosos
      En la noche
Transpirada.



*** Aoranza

El vrtigo de no tenerte,
La soledad que resuena
Como un timbre penetrando
En el ltimo espacio de
           Mi universo.
Mi alma se estremece de fro,
Mientras mi mente y mi
      Corazn
Se ennegrecen entre las llamas
De tu lejana.
Se dibuja en el aire
El ltimo beso.
Extrao tus manos...
En esta noche vaca
Te abrazo, fantasma,
Te persigo en mis sueos.
Y es en los sueos donde
Me penetrs,
      Me transpirs,
            Me mords los labios.
Miro el reloj y espero.
Las horas corren hacia ese
Encuentro onrico.
Nos vemos en la prxima batalla...

** Silvina Jatn
   silvy_jaton@yahoo.com.ar
   Poeta argentina (Ro Tercero, Crdoba, 1981). Es empleada en un call
   center. Su obra permanece indita.



=== Rosa Abaitua Vicario      Anitzel Diaz ================================

Te veo pasar todos los das frente a mi casa. Una mujer en miniatura.
Tienes una cara hermosa que escondes bajo un chal negro. Siempre traes una
golosina que compartes con mi hija, que te dice abuela. Debes tener casi
cien aos, tu figura pequea con una gran joroba siempre de negro. Vas a
misa de diez en San Lucas, y te quedas ah hasta las seis que regresas con
una bolsa del mandado llena de comida que te regalan los vecinos. He
ofrecido llevarte, pero me sonres y sigues tu camino.

S que eres duea de tu historia, tu pasado te pertenece. Un pasado que por
barroco es contado en los rincones de este barrio aejo.

Vives en un agujero lleno de extraos, que te han brindado un rincn donde
reposar tus ltimos aos. Todo el da en la iglesia, quiz pidiendo perdn,
quiz slo buscando un poco de paz y frescor.

Rosa te llamas, nombre completo Rosa Abaitua Vicario, de origen vasco. Del
norte del pas. De una de las familias ms prsperas de Chihuahua. Padre
ganadero, madre ama de casa. Hermana casada con el diputado federal don
Orlando Daz, hermano quin sabe. En el cuartito donde vives hay una foto
de un par de seorones con rostro adusto y mirada altiva, viendo para
abajo.

A los diecisis aos, al menos es lo que se comenta en el barrio, te fuiste
de tu casa, dejaste Chihuahua para nunca regresar. Lo seguiste a l. Te
prometi una vida llena de aventura y pasin, de hijos y animales, de casas
y guisos, de ternuras y olvidos, de peleas y reconciliaciones, de amores y
desamores, te prometi una vida y punto.

Le creste, agarraste tus chivas, las que te dejaron llevar, y te fuiste.
Te subiste a su mquina y rodaste con l. Desapareciste, una lgrima
derramada, una sola vala lo que dejabas atrs.

Nunca creste que fuera verdad, que se fueran a olvidar de ti tan de
pronto, que tu padre que te cantaba y te acurrucaba en sus piernas, se
fuera a olvidar de su muequita. Que tu madre con todo y su severidad se
creyera capaz de olvidarte. Pero todos, incluso aquel hermano que profesaba
ese amor extrao por ti, se olvid. Caste en tal olvido que al final de tu
vida ni tu nombre sabes, eres slo la vieja.

Y lo seguiste, y por un tiempo fuiste feliz, hasta que llegaste a la
capital. La ciudad abrumadora de sueos inconclusos y mentiras falaces, de
falsedades y rencillas, la ciudad donde estaba ella, su esposa.

No lo dejaste, por qu? Lo amabas, habas dado todo por l, ahora te
quedaras con l incluso soportando la humillacin de ser la otra. Despus
de haber sido princesita mimada te convertiras en amante escondida. Eras
la escondida pero eras suya, aunque a l lo tenas que compartir.

Pero un da, ese da en el que empezaste a rodar, ese da para ti fatdico,
l no regres, se esfum, quiz muri el muy patn, quiz slo se fue con
otra. Ojal se haya muerto, deseas, mejor eso a que me haya abandonado.

Se fue, y yo qu hago? No s hacer nada, estoy sola, abandonada por
aquellos a quienes he amado, abandonada por el amor.

Una joven pareja te acoge, te da trabajo, pero t de sirvienta, nunca
habas servido a nadie, y no sabes cmo hacer las cosas, te deprimes, no
sabes, no quieres, la joven pareja te corre, y as una y otra casa, en
ninguna eres bienvenida, hasta que en la ltima encuentras quien te quiera,
quien se apiade de ti, al patrn le gust la criadita bonita, vuelves a ser
la otra. Cuando el patrn se aburre te deja, igual que l, igual que todos,
a la calle vas a dar de nuevo. Piensas, eres buena como amante, le gustas a
los hombres, te desean. Pero ya no, ya slo te usan y te dan unos cuantos
pesos.

Cmo la muequita se convirti en esto?, dnde quedaron los sueos de la
muequita, de aquella chiquilla hermosa de ojos verdes y mirada altiva, que
lo nico que quera era ser amada, era ser madre, era ser de alguien para
siempre? La muequita rod hasta que lleg a ser mi vecina, hasta que lleg
a ser la vieja de negro con su joroba, que no se le ve la cara y si llega a
vrsele dice perdn, pide perdn.

** Anitzel Daz
   anitzeld@yahoo.com
   Escritora mexicana (1974). Textos suyos han sido publicados en las
   revistas etctera y Letras Libres (http://www.letraslibres.com).



=== Antes del amor      Aldo Jara =========================================

*** Perdn

Perdn, onricos del amor,
el acecho a sus letanas preciosistas.
Como si ellas desplegaran sus alas
slo por la palabra.
Sepan que hoy sus prendas se destilan una por una
en los espejos;
aletargndonos en la necia nada.
Recorran las calles viejos poetas,
sigan las huellas de nen.
Porque ellas ya no respetan
las metforas de armario,
el susurro insomne de las palabras.
Viven del placer burguesante,
donde las historias son minsculas recetas
y los libros, los poetas, un guio pequeito,
para arrancarles una sonrisa,
                       ms que sea.



*** Antes del amor

Antes del amor los pantalones cortos
del frenes fugitivo.
La oracin del miedo frente al crucifijo de la abuela.
El sol doblega la piel de las uvas,
la cancha de pasto sacude ferozmente,
los quince aos.

El mito y la cimarra se unen por cualquier alameda,
la diosa adolescente,
alberga secretos.
Porque el ojo penetrante de Narciso,
husmea las guaridas,
buscando lgrimas, miedos
frutos del despojo.



*** Un hombre mira a una mujer

Observando la palidez de su figura
con su caudal de hierba musgosa
la mira   a doble espacio
la mira  en su rubor de fuego humedecido.
La mira y llueven por sus hombros
Minutos    segundos
La mira y el reverso de su mirada
es una invitacin al entusiasmo
una extensin al templo de Febo
un pincelazo en las morenas de Gauguin
un llamado al eco de su tribu.



*** Musa dormida

      A Claudia

Un perfume de hojas primaverales
hasta el enigma de tus piernas.
Tus hombros diminutas colinas,
protegen tu sueo de estrella en fuga.
El cerrojo de la noche,
habita tu paisaje de hija del invierno
y el universo se detiene,
por tus prpados de bella durmiente.



*** Loba volcnica

Esa morena funde mi cuerpo en arena y fuego
desliga sus vertientes de furia, sobre mi espalda.
El susurro de sus fauces cosquillea / sobre mis hombros.
Ese trajn de loba en celo,
hace de sus huellas un alarido desde las piedras
y el lgamo-lengua,
esparce su deseo provocando erupciones.

Esa morena viene urgente de lluvia
y cada gota de ansiedad busca el refugio de mi cauce.
Viene con el traqueteo del viento,
sudorosa, desnuda
salvajeando el frenes de sus caderas.



*** Extremidades del amor

No todo puede comenzar en tus piernas amor,
esas que te trasladan por la inmensidad celeste, de la ceguera
esas, dispuestas al mensaje finito de una caricia.
La brisa del deseo crece por tu cintura,
vuelve a extenderse por tus manos,
como un beso extraviado de fotonovela.
Tus manos son el condimento
que alia la paz del silencio.
Cuando mi humanidad se retuerce, en el minutero calle
y se detiene, en tu ventana pierna,
en tu nmero talle.
Un puente oculto me sita
en las extremidades del amor.



*** Extraviada

Las veces que he pasado por calle Ecuador,
bajo el argumento de las fotocopias.
Un aire de premonicin y desvaro,
una sensacin de nicho natural
gotea por la espalda.
[Tus huellas de hoja y tierra
dejaron de saludarme,
y el reloj de arena
golpea la cajita de la memoria.]
Una gitana / insiste / en contemplar,
la bitcora de estas manos.
Con su sabidura de runas,
confirma el extravo y la extraviada.
Denuncia con frialdad,
la ejecucin inoficiosa;
de recolectar los restos de tiza,
con los que alguna vez
escrib tu nombre.

      (Extracto del texto Estrategias de O-tredad del ao 2001, indito).

** Aldo Jara
   omarliter@yahoo.com
   Escritor chileno (Talca, 1967). Tiene estudios de derecho en la
   Universidad Finis Terrae (http://www.finisterrae.cl). Textos suyos han
   sido publicados en la antologa potica Travesa por el ro de las
   nieblas (Talca, 2000) y en las revistas Pluma y Pincel (1993), Remolinos
   (http://es.geocities.com/revista_remolinos, 2007), Voces
   (http://www.revistavoces.com, ediciones digital e impresa, 2007) y
   Almiar Margen Cero (http://www.margencero.com, 2007). En el ao 2004
   escribi el prlogo y presentacin del libro Tengo una pena contigo, del
   escritor Carlos Ernesto Snchez, bajo el sello editorial Cuarto Propio.
   Ha realizado adems labor de crtica literaria en revistas electrnicas.



=== La fundidora      Marianela Cabrera Pineda ============================

                                                   A Oscar Eduardo Albahaca

El viejo edificio de la fundidora se alzaba remoto y pattico, recortando
el espacio como la hoja de una guillotina, algo sesgada e imponente en
medio de la nada. Las viejas paredes mostraban los raspados bloques de
arcilla en inmensos agujeros sin cal, amenazando con sus rasgos de mscara
a esa hora de la tarde. Mientras caminaba, meda la distancia, salvando los
antiguos rieles de los vagones detenidos hace ms de un siglo y entre las
piedras escarpadas, una maleza desrtica espinaba sus piernas. A lo lejos,
el sonido de la modernidad y las salas de la Cinemateca, construida entre
las ruinas de modo arquitectnicamente prodigioso, le hicieron acelerar el
paso, cogida como iba, del brazo de sus amigos. El aviso de: Prohibido el
paso era una tentadora invitacin para la salida, una vez terminara la
funcin de cine que los llev hasta all.

Frida y sus compaeros recordaran por mucho tiempo aquella noche de cine,
la pelcula y su propia historia contada por el omnisciente narrador, quien
jams estuvo ah.

Sobre la vieja fundidora se ciernen las leyendas, que la gente hilvana con
la gama de sucesos que ocurrieron, adems del abandono posterior de las
instalaciones, lo cual supone, de por s, una atmsfera pesada, reseca. El
campo de cultivo para una historia fantstica. Qu es el ambiente sin su
descripcin srdida y escalofriante? Un hueco para ser llenado con el
perfil de los personajes obsesionados, histricos, asustados, paranoicos o
mudos.

Los estados sicolgicos perturbados por la fuerza del horror ante lo
desconocido dentro de las posibilidades de la mente. As, la noche y la
sombra no pertenecen a una noche cualquiera, es la noche de la aurora
boreal, la noche de Ana y Oto, la noche de los contenidos iguales, la noche
palndromo donde ests sordo o ciego, y la palabra es mgica, pero las
cosas se salvan al contacto y se transformar en una fantasmagrica
experiencia que a nadie le es ajena; traspasar la puerta, ese umbral
presente desde la infancia de todos los hombres, un camino oscuro y
estrecho oculto en los recuerdos, en las voces, las velas, los ruidos del
silencio y en la respiracin de la tierra. Desconozco otro lenguaje para
hablar de aquello que nos hace agonizar con el sollozo detrs de las
palabras. Por eso, las imgenes sern ms convencionales que la letra, y la
luz y la sombra, el elemento anexo a la experiencia. Si bien no podr
escapar de la fuerza extraa e inherente de los arquetipos explosivos
tratando de ocultar la naturaleza del tormento, me ir huyendo hacia el
camino de lo convenido muy marcado por la soledad y la depresin.

A la salida de la Cinemateca, el ambiente haba mudado. Lo notan?,
sienten ese embriagador destello de abandono, de edificacin muerta e
imponente sobre los cimientos de la destruccin y el caos? Es un espacio
paralelo a la vida, a la que bulle dentro de la ciudad, mientras all se
detiene hasta el viento, en una parcela de recovecos esparcidos, de hierros
retorcidos y otros muy enhiestos, sudando la herrumbre en un sonido. Lo ms
impresionante son los largos y oxidados tubos, como chimeneas de un campo
de exterminio, alineados e inactivos, pero amenazadores con sus bocas para
el fuego que no arde, pero incinera el aire con el calor baldo.

Mientras la gente caminaba hacia la cafetera, establecida entre viejos
cimientos, donde cada mesa es una rueda de fierro de algn vagn annimo, y
las sillas son esculturas encrespadas con renombre de escultor famoso,
ellos se perdieron entre los vapores de la noche, hacia el cartel derruido
que advierte al paseante que gire sobre sus pasos.

Sentados sobre los escombros, la pelcula era una evocacin deliciosa que
invitaba al silencio y a fumarse un cigarrillo. Frida miraba a su amigo
fotografiar con sus ojos el brutal impacto a los sentidos que resulta la
estructura, guardar los archivos de imgenes irrepetibles del templo
donde se concentraba la resistencia muy cercana ya al abandono, mientras la
otra mujer la miraba a ella con los ojos vidriados.

Ms tarde, los ruidos de la vida se haban extinguido, dando paso al
espritu de aventura de sentirse pleno, una noche cualquiera en la vieja
ciudad. Traspasaron el hueco cuadrado e inmenso de la reja corrediza,
destripando piedras en el chirrido esplendoroso de su decadencia. Las voces
no tenan eco, sino un apagado rebote entre los cuerpos, como si salieran
de una lata vaca. Caminaron hacia el centro de la estructura, pedazos de
cielo se confundan entre las vigas y las claraboyas se abran al infinito
por el medio de las pesadas planchas del techo. Absortos en la
contemplacin de los espacios abiertos, no notaron enseguida la presencia
de un hombre que caminaba hacia ellos, desde lo que pareca un nicho u
oficina en el costado de una caldera. Estaba vestido con una chaqueta
descolorida, y ancha, y a la primera mirada les pareci un guardin a punto
de sacarlos del lugar. Intimidados, esperaron el saludo del hombre, algo
escucharon pero el sonido fue ficticio, pronunciado en sus cabezas, por lo
cual dudaron de haber abierto sus bocas. El guardia los invit a seguirlo,
les dijo que se las mostrara, en un tono apacible. Iba delante, a varios
pasos, porque nunca se les acerc demasiado. Ellos le siguieron, tomados de
las manos, sorteando los escombros y la maleza. El paseo prometa
descubrimientos. Ya en el centro, la enorme caldera principal estaba
sonando como si trabajara. Sin fuego, sin humo, una cadena giraba
describiendo una ruta elptica para que el mecanismo vertiera dentro trozos
de metal inexistentes. Estaban viendo slo el funcionamiento de aquellas
arcaicas mquinas, algo verdaderamente milagroso. Una palanca se mova
temblorosa y el ruido se perda tragado por su propia monotona, el hombre
sacaba las manos de los bolsillos y sealaba, habl poco. Una las acciones
a su voz para explicar cun sencillo era todo aquello. Moviendo los dedos
expresaba que aquella fundidora, en su poca, alberg a muchas personas, y
que penosamente, un accidente de dimensiones catastrficas la convirti en
un cementerio de ruinas. Dndoles la espalda, seal la escalera de caracol
cuyos hierros labrados primorosamente entramaban un dibujo interesante.
Frida se acerc a los pasamanos y comenz a ascender. Subi varios peldaos
y salud desde arriba. Sus amigos rieron y la imitaron al rato. Desde all,
una vista general, tremenda, los dej sorprendidos de las dimensiones de
aquella maquinaria. Vieron al hombre parado cerca de la caldera cuyas
partes mviles daban al pblico una muestra de su potencia. La enorme boca
era un abismo profundo desde donde un olor corrosivo subi hasta ellos,
dejando una sensacin de apestosa ptina. Al bajar, la mujer pregunt la
razn y el por qu tenan a un vigilante de ruinas. La respuesta era la
gente como ellos, que hacan caso omiso a las seales de no traspasar. Ese
lugar no tena aspecto peligroso, aun con esa cadena virada que resonaba ya
de modo aturdidor. Un guante de cuero asomaba del bolsillo del guardia.
Estaba negro tiznado por el carbn, y al girar para mirarlos, cay al
suelo. Sin devolverse, volvi a sealar las altas quemadoras. No hablo con
nadie. Casi nunca enseo esta desolacin. Una amargura pegada a la frase
conmovi al muchacho, quien recogi el guante y sin darse cuenta lo meti
en su chaqueta. La fundidora tiene su historia, yo tengo la ma.

Les asegur, con su hablar calmoso, que ah jams vio un fantasma, pero que
la gente de afuera cree en ellos, y con eso pagan su trabajo y su misin de
guardin. Cerca de la oficina desvencijada los volvi a mirar. Y les dijo:
Vean estos hierros retorcidos, la forma que tienen. Se parecen a una
efigie, y lo ms triste es que me acompaa desde siempre. Era un amasijo
de cascajos entramados. El lustre adherido estaba verde y posea, s, la
apariencia de una escultura trabajada.

Eran las tres de la madrugada cuando salieron de la fundidora. El campo
detrs de ellos los empujaba afuera, hacia la vida. No recuerdan haber odo
los pasos del hombre devolvindose a su cuchitril. Ni tampoco cuando ces
la maquinaria. Aspiraban bocanadas de aire fresco, y la mujer reparta
cigarrillos. En un bar aplacaron la sed con cerveza, la pelcula era ya un
smbolo lejano, mitigado por la excitacin de un paseo nocturno por las
entraas barrocas de un anfiteatro de sueo. Cuando el muchacho meti su
mano al bolsillo, sac el guante, mostrndolo con prepotencia. Su posesin
era accidental, pero ante las dos mujeres pareca un premio. En una orilla,
la del doblez de la mueca, reforzada con doble costura, haba un nombre y
la fecha de 1903.

Al siguiente da comenzaba la semana. Frida fue a su trabajo en el
peridico. Sin recordar la noche anterior, se fue a buscar en la hemeroteca
datos sobre su investigacin para el rescate de los viejos edificios de esa
ciudad con fines culturales. Horas ms tarde, frente a la pantalla, tena
una noticia de sucesos. La data era de 1905, el diario reseaba a La
Fundidora, una novedosa empresa que transformaba metales para la prspera y
emergente alternativa ferroviaria, con una sorprendente historia de un
hombre, un vigilante nocturno quien, perturbado por los celos, arroj a su
prometida al metal ardiendo para luego suicidarse de un modo violento. El
nombre del verdugo estaba grabado en el guante y en la letra pequesima de
la edicin. Y la novia no era otra que esa figura encerrada en aquel cuerpo
grotesco y achicharrado, oscuro y precioso a la vez, soberbio como un
trofeo de muerte.

** Marianela Cabrera Pineda
   zcabrerap69@hotmail.com
   Escritora venezolana (Barquisimeto, 1965). Reside en Cagua (Aragua).
   Trabaja en un laboratorio de biomedicina de la Universidad de Carabobo
   (UC, http://www.uc.edu.ve) como asistente para un proyecto del CDCH UC,
   sobre clulas apoptticas. Estudi letras en la Universidad Central de
   Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y ha colaborado en diversos
   peridicos y revistas literarias. En 2006 recibi una mencin honorfica
   en la Bienal de Literatura Augusto Padrn con el poemario Necrolrica
   para Eros despiertos.



=== Tablas reales y otros juegos      Magdalena Ferreiro ==================

      Por que toda manera de alegria quiso Dios que ouiessen los omnes en
      si naturalmientre, por que pudiessen soffrir las cueytas e los
      trabaios quando les uiniessen, por end los omnes buscaron muchs
      maneras por que esta alegria pudiessen auer complidamente.

      Onde por esta razon fallaron e fizieron muchas maneras de juegos e de
      trebeios con que se alegrassen.

      Alfonso X, Libros de acedrex, dados e tablas

*** Libro de juegos

Encuadernado
en tu piel de becerro,
es ste el libro
de los juegos previos
y de los futuros.



*** Entablamiento

Piel como de ceniza.
Ojos como de puerco.
Corazn como de hueso
agujereado.
Como una flauta
que anuncia velaciones.

Alguien sorbi el tutano,
me lo dio en copa, dijo:
De tal modo es el entablamiento.
sta tu ruina.
sta tu risa.
Humllate
y se te ensalzar.



*** Infernculo

Juego
de la reina mora
en su vinta velada
en la neblina.

Juego
de las tablas reales.
Divertimentos en el potro.

Mikado:
la lanza azul es tuya.
Con ella, acerada,
se te traspasar.

La cara de la reina de trboles
en una caja de t
en mi biblioteca.



*** Lesa majestad

Cometo crimen
de lesa majestad
si arraso tu lugar de seoro
y entablo este juego de alfileres
donde ya no hay envs
para tu ojo.



*** Astucia

Las manos tintas de alhea.
El rostro siempre cubierto.
La dama mora
sabe y no es sabida.
Aguda manera de jugar.



*** Juego de las doce lneas

Tablas reales
de marfil, de fuste.
Tablas
con fichas de hueso.
Astillas de tibia de zorra.
Flechas de coronacin.

Juego de las doce lneas.
Trece atributos divinos.
Catorce gritos pidiendo
misericordia.



*** Juego de cercar la liebre

Cercar la liebre
de tal suerte que no haya
un resquicio,
un rescoldo:
instarla, conminarla.

Cercar la liebre
siglo tras da,
hora tras ao,
hasta verla de pronto,
lebrel,
en tu biblioteca.

Juego es el juego.



*** Distribucin

Derramadamente
por cuatro rincones,
en los cuatro mundos,
en cuatro columnas
de tu cuadro muerto,
de tu casa nula.
Derramadamente.



*** En guardia

Jugaste todo el tiempo
la daga sobre la mesa,
no fuera cosa,
no fuera cosa,
no fuera cosa.



*** Lapidacin I

Engaifa,
irrisin,
burlera
de tus dados de madera
lapidndome.



*** Lapidacin II

Llmanse las fichas
piedras u hombres
porque es
exactamente lo mismo.



*** Polivalencia

La misma ficha
puede ser liebre acorralada
o
puede ser zorro entre los gansos
segn las reglas:
juego es el juego.



*** Sajonia

Animales marinos
en azul de Sajonia.
Transparentes figuras
de un ajedrez secreto.
Nadie sabe lo que guardo,
lo que tengo,
y quien juega conmigo
teme ser dicho.



*** Manceba

El otro:
yelmo bermejo,
espada desnuda,
cabeza en mano,
fresca, colgando
por sus mechones,
recin cortada.

La una:
telas moradas,
cabellos luengos,
trozos de espejo,
hilos de sangre
desdibujando
el cuello tibio.



*** Juego del azar pujado

Bestias fantsticas,
las cosas se confabulan,
se acarician, se entrelazan
sobre el tablero.

Y si parecen forzadas
volvern para contarte
que era su da,
se y ningn otro.



*** Tablas por ahogado

El rey est ahogado,
duplicado en aguas ailes,
enredado en algas.

El rey est henchido de sales,
hermanado con los peces.

Cre que este da sera perfecto,
pero si el rey no lo sabe
no hay justicia.

El rey est ahogado.
Vayamos a tablas
que nadie puede ganar ya.
Seamos dignos.

Es una cuestin de hidalgua.
Verbera, vibra, se hunde
el rey.



*** XIII

Somos los mismos.
Por eso voy al siglo XIII
y nos encuentro.
Hasta maana.

** Magdalena Ferreiro
   viniebla@gmail.com
   Poeta uruguaya (Montevideo, 1972). Ha publicado Trinitaria (Montevideo,
   Ediciones de la Banda Oriental, http://www.bandaoriental.com.uy, 2001) y
   Villa de Niebla (Montevideo, ArteFato, 2004). Ha obtenido premios y
   menciones en concursos literarios organizados por diversas instituciones
   uruguayas y ha ledo sus obras en el Cabildo de Montevideo, los Archivos
   Nacionales de Canad y la sede canadiense de la Universidad Nacional
   Autnoma de Mxico. Textos suyos han aparecido en la antologa
   Crislida, doce ficciones uruguayas (Montevideo, Octavo Piso Editores,
   2005) y en varias publicaciones electrnicas e impresas.



=== Veinte aos no es nada      C. A. Campos ==============================

Volv a verla meses despus de haber regresado a la vecindad, de volver a
vivir con mi madre, cuando me reacostumbraba a la soledad, a la libertad
que los presos temen, cuando volva a mis caminatas por el parque que el
barrio circundaba como la cintura de una adolescente, dejndome llevar y
guiar por mi lazarillo, por mis miedos y aspiraciones, mis dudas y
supersticiones. Ella estaba sentada y le daba de comer a un nio de dos o
tres abriles, a un nio que de seguro era suyo mientras volva la vista de
cuando en cuando hacia los otros nios que jugaban no muy lejos, que
corran y caan, suban y bajaban, la volva como si tambin en ese grupo
de risas y chirridos, de contiendas, concesiones y amistades hubiese otro
hijo el mayor, pens, como cerciorndose de que ese otro hijo se
encontrase bien. No era la misma, claro, como tampoco yo ya era el mismo,
haba engordado un poco, lo notaba en su sombra, en su cara; ya no era la
chiquilla que me haba vuelto loco cuando bamos a la escuela, que me haba
hecho llorar cuando era flaca y su cuerpo an no se daba por vencido. Era
ms mujer ahora, ms alcanzable y en su mirada notaba menos luz: unos ojos
empaados por el dolor y la lgrima supuse, por el ir y venir de las
estaciones. No s cmo son las cosas en otros lugares pero por estos lindes
las mujeres tienden a engordar en el curso de la procesin y nosotros los
hombres tendemos a perder el pelo, el pelo y otras facultades que quizs s
vienen al caso. Pero estas observaciones nuevas no podan competir con las
que me llegaban del pasado remoto, de un recuerdo que me impona a rever o
a reencontrar en ella lo que me haba hechizado, un recuerdo que impeda
que me acercase a ella no sin antes volver a verla con los ojos de un
colegial, un enamorado. Claro, esto es explicable porque yo prefera las
fotografas donde yo haba participado en su vida, aunque no en el papel
que me hubiese gustado jugar; las prefera, adems, porque las de ese da
no las haba procesado, revelado, porque lo desconocido tiende a dar miedo,
a crear titubeos, no confianza. Mir hacia su izquierda y derecha y respir
con alivio cuando no encontr hombre a su lado; con alegra, es decir,
porque imaginaba hombre, al fin, que ella estaba disponible, que esta vez
ella s iba a ser ma. Y me alegraba, por qu negar que a veces me
comporto como un desgraciado?, de que lo suyo con el comemierda aquel
hubiese fracasado, de que ella hubiese sufrido y se atuviese, por
consecuencia, a su presente situacin, a una soledad que por los hijos y la
expectativa de tener que lidiar con el ex marido no atraa ni a una mosca.
Ella ahora era solamente madre como la ma, se haba o la haban
despojado de su rol de mujer y solamente inspiraba lstima. Inspiraba
lstima como yo la inspiraba en ojos de otras mujeres que saban de mi
aventura y mi regreso. La inspiraba porque un regreso hacia la casa de tu
madre siempre es la confirmacin de un fracaso, una seal de que no te fue
bien con la mujer que te pari un hijo. La inspiraba porque a m tambin me
haban despojado de un rol de primer reparto. Yo era ahora en mis propios
ojos lo peor, era ahora lo que haba sido mi padre: un degenerado,
desertor, un hombre que haba abandonado a su pequeo. Era lo peor porque
me vea con los ojos del hijo que yo fui y no me perdonaba porque eso le
corresponda a mi hijo que apenas cumpla los tres aos; era su derecho y
ahora yo tena que acostumbrarme a respetar lo poco que de m le
proporcionaba. As que yo la miraba desde mi fracaso, mi gran dolor de hijo
y de padre, vea desde mi gran situacin a una mujer que en su juventud
haba vuelto loco a ms de un hombre, que haba vuelto loco a un chico que
ella no correspondi, que no correspondi porque no se haba enamorado de
l, a una mujer que todava lo trastornaba porque, mirando hacia atrs
hay otra forma de mirar?, ella ha sido el amor de su vida, un amor que
ha continuado latente acaso porque no se dio, porque no haba llegado a la
prctica, a la realizacin, porque solamente de ella haba obtenido un
beso, un beso que todava saborea, lo atormenta, un beso que a veces lo
transporta a la escena de Judas y de Cristo, a esa mea culpa o pesadilla
que lo despierta y lo empuja a escribir poesa. Me encamin hacia ella como
fingiendo que no la haba visto, como fingiendo que no la reconoca.
Fingir, uno siempre suele fingir cuando se enamora, a ser demasiado franco
ya que uno no halla qu hacer con el encantamiento, con lo que est
sucediendo dentro de la oscuridad que nos conlleva. Pas por su lado y me
di vuelta pero ella se me adelant: Juan, verdad? Si el tiempo carcome el
rostro de alguien en nuestra memoria, imaginemos lo que hace con la voz de
esa persona, con esa msica que es menos duradera y menos perceptible que
la luz, que esa luz de la cual todo rostro est compuesto. Imaginemos ya
que es la voz lo que en realidad nos devuelve lo perdido, lo que nos
confirma la vida o la muerte de alguien, su ausencia o presencia, como me
sucedi en aquella ocasin cuando volv a escuchar su voz, resucitndome un
recuerdo, revistindolo de carne y de hueso, un recuerdo que ahora ya no es
innime sino hlito, corriente, sangre, una voz que estaba reviviendo lo
que yo haba sido, lo que haba querido ser, que adverta sin amenazarme yo
ser menos duradera y menos perceptible que la luz pero tengo aliento; soy
el aire con el que soaron los que se ahogaron. Con mi s, soy l, entonces
ella y yo pasamos a otro plano, a una tercera o cuarta dimensin, dejamos
de ser imgenes o siluetas y brincamos del pasado a lo presente, dejamos de
ser nostalgia y melancola y dimos bienvenida a la ansiedad recuperando la
incertidumbre del futuro, esa fe o dependencia o ese uno nunca sabe que
explotan los polticos y las iglesias, los riferos y las loteras. Nos
dijimos lo tpico: el cunto tiempo que es signo a la vez de pregunta y
exclamacin en los reencuentros, el qu ha sido de tu vida, el pero si t
no has cambiado (como si el cambiar fuese negativo, fuese sinnimo de
envejecer) y el qu grata sorpresa verte de nuevo que puede ser verdad o
mentira y que uno slo llega a distinguir cuando el tiempo ha hecho de la
suya; es decir, cuando ya lo hemos procesado, cuando ya la escena hemos
archivado. Ahora sentado a su lado y posndome de vuelta en los ojos de
Rosana o Roxana nombre que no he compartido hasta ahora por vergenza,
porque nunca he sabido cmo ella lo escribe, si con ese o con equis; sin
saber, incluso, si tambin ste requiere otra ene, pensaba, deca, en mi
ex mujer, en la madre de mi hijo que aunque me doliese se encontraba mejor
sola que en mi compaa; me lo admita porque ella era otro tipo de
persona, no era como mi madre ni como Rosana o Roxana, porque yo no la
haba querido ni querr como quiero a mi madre, a la Rosana o Roxana de la
cual hoy hablamos, divisaba a mi ex de vuelta a la felicidad quizs para
as tambin lenificar mi culpa el dolor que le caus, para no sentirme
ms culpable, en fin, por lo que me estaba sucediendo con Roxana (me he
decidido por la equis tal vez por la matemtica, por lo que representa: lo
que no se sabe, pero tambin lo que uno anhela llegar a conocer). Ella me
habl de Marcos y de Javier, sus hijos, y me los present; yo le mostr una
foto de Carlos, el hijo que ahora crece lejos de mis brazos y me excus con
la esperanza de que sus chicos y el mo llegasen muy pronto a conocerse, a
jugar juntos. Ella me resumi su fracaso sonriendo de cuando en cuando como
siempre se hace cuando no queremos dar a conocer la agudeza del dolor, el
sufrimiento, cuando no sabemos si nos importa o no la persona con quien se
habla. Yo, por mi parte, le cont tambin sonriendo de cuando en cuando mi
cada, le habl de mi casamiento y mi divorcio, y del regreso a la casa de
mi madre. Cabe decir que hubiese dado un dedo o dos por saber lo que
nuestro reencuentro le estaba causando, por saber lo que ella estaba
sintiendo en cuanto a mi persona, por saber si como yo ella estaba
reviviendo lo pasado, por saber si en mi yo de hoy ella volva a ver al
muchacho que le escribi poesa, cartas de amor; por saber cosas, en fin,
que slo con el paso del tiempo se intuyen si uno sigue vindose de vez en
cuando, compartiendo un refresco o un caf o el juego de los nios, los de
ella y el mo. Hablamos, sobre todo padres, al fin, de los hijos, de sus
virtudes, talentos y aptitudes, de lo bueno que son y sern cuando crezcan
y no de lo malo ni del sinvergenza que acaso tambin llevaban por dentro,
que acaso creca a la par de lo bueno como la maleza, como lo que no
necesita del cuidado de nadie para darse, para multiplicarse y lo bueno
marchitar. Era explicable, claro, que no hablramos de nuestras personae
non gratae ni hablramos del pasado que habamos compartido, de ese t te
acuerdas ya que esa tarde ninguno de los dos esperaba tropezarse con el
otro, ya que las travesuras de los hijos la hacan que se quedara en el
presente y que suspendiera cualquier viaje que implicase perder de vista al
parque, la escenografa que tena ante s, ya que para m por ese da su
reconocimiento bastaba y sobraba, ya que no quera volver a asustarla con
mi palabreo, mi desenfreno, ya que yo saba que no volvera a hablarle de
mi antiguo amor si ella no lo mencionaba primero. As que antes de echar a
perder lo ganado, otra primera y mejor impresin, yo me invent un
compromiso y me desped con la seguridad de una cita ya que si es verdad
que un hijo a veces te echa a perder un amor, tambin es verdad que ste
puede ser la mejor excusa para volver a ver a alguien que te gusta. Hice
todo lo posible para no volver la vista, por retomar la caminata
naturalmente, por no dejarle saber ni a ella ni a nadie la alegra que me
posea, por protegerla de los males de ojos incluso hasta de los mos,
pues estaba muy excitado y necesitaba calmarme y olvidar por unos das lo
que haba ocurrido para as revisitar la experiencia desde otro punto de
vista, desde otro estado de nimo y sopesarla como el que escribe algo y lo
echa a un lado y slo vuelve a releerlo cuando ya gana cierta distancia,
cierto olvido que le permite editar o juzgar, maldecirse o perdonase por lo
que ha llevado a cabo. No s si es por la experiencia que uno va
almacenando o porque la bestia que nace con uno pierde fuerza con los aos,
no lo s, lo cierto es que das despus me encontr recitando al poeta
granadino, recitndome en voz alta Ni t ni yo estamos en disposicin de
encontrarnos, aadindole en silencio mi propia variacin: Ni t ni yo,
Roxana, tampoco estamos en disposicin de reencontrarnos. Me lo recitaba
porque ni ella ni yo estbamos listos para una noche de amor, mucho menos
para una larga o seria intimidad como si lo breve careciese de seriedad,
me lo recalcaba porque antes de que se pudiese dar algo parecido al amor se
necesitaba navegar mucho mar, mucha agua salada e inquieta que haba que
tragarse y agradecer. Pero a lo mejor yo me estaba adelantando a los
hechos, a la obra de manos o al futuro que uno anhela siempre descifrar
para as prepararse con anticipacin y aguantar mejor los golpes que el
tramposo, el azar o ese boxeador te arremete; a lo mejor lo que nos haba
sucedido en el pasado remoto no era para tanto, a lo mejor lo que acababa
de pasarnos tampoco, a lo mejor no lo eran lo uno ni lo otro porque yo no
contaba con el conocimiento de Roxana ni mucho menos con su consentimiento.
Cuando volvimos a vernos, ella con sus hijos y yo con el mo y en el mismo
lugar, hablamos de nuestras vidas despus de que los hijos se acostaban o
cuando dorman fuera de la casa, con el padre en su caso o con la madre en
el mo, charlamos, es decir, de los pasatiempos que te ayudan a torear con
el tiempo, a sobrellevar lo poquito que somos o lo ms pesado segn el
autor de As habl el hijueputa, perdn, Zaratustra; as que hablamos de
pelculas y de msica, de lecturas, programas de televisin y bisbol, de
pelota porque yo saba que a ella le gustaba, porque en nuestro pasado
remoto ella haba jugado softball, detalle que la hizo rer ya que no me
pude contener y la transport al play de la escuela, a la primera base
donde ella se destacaba no por su flexibilidad sino por el amor que le
tena al juego. En lo que negocibamos con los nios para que dejasen de
pelear por una pelota y la compartieran entre s, misin que a veces
resulta imposible, que en otras ocasiones requiere hasta del uso del
chantaje, de un chantaje que en la mayora de los casos beneficia al nio o
la nia solamente y no al padre ni a la madre ya que en estas susodichas
negociaciones el padre o la madre promete casi siempre la compra de otro
juguete si l o ella se comportan, si paran de llorar, si se duermen
tempranito, si l o ella le prestan la pelota a su hermanito o amiguito, si
echan a un lado el gusto y se toman la medicina para que se mejoren y
vuelvan a hacerle la vida imposible al padre o la madre, etctera,
etctera. Deca que cuando los separbamos ella y yo nos acercamos lo
bastante como para apreciar los detalles que la distancia suele no echar de
menos, que sta en su afn por captar una totalidad sacrifica, pasa por
alto; pudimos apreciar esos detalles que opacan o exaltan el resto de lo
que forman parte, de lo que representan, esos gestos o particularidades que
te atraen o dan miedo, que te invitan o el paso cierran; es decir, pudimos
apreciar de cerca nuestras caras, renovando cada uno as los recuerdos, la
cara que conservbamos del otro. Lo hicimos sin arriesgarnos, sin echar a
perder lo que se estaba cocinando en el inconsciente, sin dejar saber que
cada uno ola la fragancia del otro, como compartiendo una intimidad sin
testigo, sin culpa, sin pudor, con la sana excusa de que solamente
estbamos desapartando a los nios. Y es que el amor es un juego de
acercamientos y distanciamientos, un juego que depende de cmo se
administre la confianza, de cmo sta se administre ya que contrario a lo
que se piensa no es la curiosidad lo que mata al gato sino la confianza. No
s si viene al cuento el hecho de que cuando ella termin con lo nuestro en
aquel pasado remoto, slo das despus de darme el s, ella no me dio
explicaciones, no me explic el porqu se arrepinti despidindome
solamente con un lo nuestro no puede ser. Tampoco s si viene al caso el
hecho de que no se las ped, de que quizs por inexperiencia u orgullo, por
el shock o por no querer creer lo que me estaba sucediendo yo nunca quise
enterarme de sus razones, de la verdad que ella se ahorr acaso por nuestra
amistad. O sea, no s si importa ahora mucho el miedo que produce la
posibilidad de saber de boca de la persona que uno ms quiere impresionar
la razn por la cual a uno lo despiden, lo declaran persona non grata. Lo
digo porque siempre he credo que lo que tememos no es necesariamente la
mentira sino la verdad, esa verdad que tiene que ver con uno y cual no le
importa un comino si su contenido promueve el bien o el mal, si proporciona
amor o dolor, sufrimiento o felicidad. Lo digo porque la esperanza a veces
me parece la ms noble de las mentiras, la ms considerada. Lo digo porque
en aquellos instantes mi amor era mucho ms fuerte que la verdad que lo
negaba, porque me convenc de que no todo estaba perdido, de que ella en un
futuro no lejano podra volver a cambiar de mente y que mientras tanto yo
deba jugar un rol secundario en su vida ya que me quedaba un recurso: la
amistad. Lo confieso, finalmente, porque esta madrugada despus de casi
quince aos yo he hecho las paces con ese muchacho, con ese yo que tanto he
maldecido. En los meses siguientes continuaron sucedindonos cosas, durante
esos encuentros que a veces se daban sin hijos fuimos disimuladamente
armndonos de coraje, voluntad, deshacindonos como quien se va desnudando
poco a poco de los miedos y el que dirn, de la culpa y el dolor; a veces
compartiendo un caf ella se arrepenta y se paraba de la silla y sin ms
ni ms desapareca, se marchaba, hua como intuyendo en lo que
terminaramos; otras era yo quien buscaba de la distancia para escudarse,
quien le hablaba de la precariedad de su presente y su futuro como
tratndola de convencer de que yo no era un buen partido, como tratando de
no volver a comprometer el poquito tiempo libre que el diario vivir me
proporcionaba. Y as jugamos por un tiempo, un da ella quera pero yo me
abstena, otro da era yo quien quera y ella la que se resista; jugamos
as sin coincidir hasta que en el parque su hijo mayor me pregunt en su
presencia si era yo el novio de su madre, delicada situacin de la cual
Roxana hbilmente me rescat: No, Marcos, Juan es mi amigo y l es el padre
de Carlito. Pero si su pregunta me hel la sangre en las venas lo que o de
la boca de Roxana despus de que Marcos volviera a los columpios me
sobrecogi, me anonad: Casi nos descubre, no? Ms que una declaracin
aquello fue una confirmacin de que yo le interesaba, de que pensando en m
mientras le preparaba la leche a los hijos ella se haba dicho para s y
por qu no?, como tambin aquello me haca saber que ella no quera
involucrar ni a mi hijo ni a los suyos en lo nuestro, un nuestro que
todava no habamos definido pero que si llegaba a concretarse tendra que
tomar lugar a escondidas. A escondidas, conclusin que me hizo rer, que me
hizo sentir ms joven de la cuenta, ms libre, que moriger un tanto la
zozobra del ten cuidado, sabes t en lo que te ests metiendo? ya que lo
nuestro slo existira para ella y para m, porque el esconderse
significaba, en fin, que no haba que darle cuenta a nadie, ni al mundo ni
a nosotros mismos. No obstante, antes de continuar con esto que parece que
no ha de terminar, que ya hasta a su autor est sacando de quicio, que
delata su inexperiencia con la prosa o su desconfianza en sta, debo
retirar lo que dije con respecto a mi otro yo ya que no es que hayamos
hecho las paces esta madrugada, sino ms bien lo que ha sucedido es que yo
le he pedido perdn, lo que ha sucedido es que yo ya no lo culpo por haber
perdido a Roxana; al contrario, gracias a lo que me ha vuelto a pasar con
Roxana ahora s que l es lo poquito del bien que me ha sobrevivido, que me
sobrevivir porque l ha sido en verdad la persona que ha escrito los dos o
tres poemas que me llenan de orgullo, no de vergenza, que me permiten
continuar y no reparar en la vanidad de mi empresa. Recuerdo que hubo un
verano durante el cual yo pasaba por el frente de su casa despus de que
sala del trabajito que desempeaba cuando la escuela estaba en receso y
aprovechaba el tiempo libre, las vacaciones para ayudar a mi madre a cubrir
los gastos de la casa, verano que haba tomado lugar meses despus del s,
del beso y el no que pudo ms que nuestra amistad, recuerdo que pasaba con
la cada del sol y que aflojaba el paso para darme la oportunidad de
tropezar con ella en la calle sin darle a entrever que lo haba
premeditado, que eso era lo que yo buscaba, lo recuerdo porque nunca esa
suerte se me dio, porque en aquel tiempo solamente me bastaba con volverla
a ver, me conformaba con verla de lejos, hasta con slo divisar su silueta,
esa sombra cual de luz tambin est compuesta. Acciones que inspiran burla,
lstima, por supuesto, que por tales razones yo nunca he compartido con
aquellos que todava siguen en mi vida, que apunto aqu porque en realidad
los pocos que me leen son desconocidos; gente que, incluso, no me
reconoceran si me viesen en la calle pues en mis libros nunca incluyo foto
de autor. Un caso que te hace pensar en lo que un hombre es capaz de hacer
por un culo que le gusta seguro lo que no hara ni por su madre, que te
hace pensar en la ridiculez, en esa ridiculez que el enamorado pasa por
alto cuando la experimenta, esa misma que el poeta de las mil y una
mscaras Pessoa, identifica con el amor. Pero ahora que reparo en el
orden de las tres cosas que me pasaron con Roxana en el s, el beso y el
no, me doy cuenta de que quiz fue el orden de las dos primeras la cual
precipit no la continuacin del s o del beso sino su final; es decir, me
doy cuenta de que si el beso hubiese venido primero ni el s ni el no
hubiesen sido necesarios ya que esto significara que ella s me quera,
significara esto por el simple hecho de que cuando las palabras no se
necesitan para entenderse o hay amor o hay odio, una mezcla existe o una
variacin de ste o aqul; porque en ocasiones he pensado que uno recurre a
la palabra solamente cuando no sabe cmo se siente con respecto a alguien,
a alguna cosa, que hablamos o escribimos para ver si llegamos a aclarar
nuestros sentimientos, para ver si alguien o algo nos gusta, nos agrada o
desagrada. Aunque tambin pueda ser que haya cosas que no necesiten
preguntarse para que se den sino que solamente suceden por s solas como
la vida, el amor, la muerte, y esto sea lo que yo haya querido dejar dicho
cuando empec a hablar del orden de mis acontecimientos con Roxana. Lo
cierto es que despus de su casi nos descubre, no? enfrentamos
dificultades, no sabamos comportarnos ya que tanto ella como yo intuimos
el significado de la frase su falta de discrecin, enfrentamos
dificultades porque tal declaracin no fue seguida por un cuerpo a cuerpo,
un beso a beso, porque nuestro prximo encuentro tom lugar semanas
despus, porque esa oportunidad de romper el hielo no se aprovech, porque
no poda aprovecharse debido a que entre Roxana y yo jugaban tres
angelitos, porque hay libros para seguir con este ddalo o enredo que
espero que concluya con la aparicin de la aurora, con la llegada de esa
luz que ya no veo la hora de que llegue, que si no se leen de una tirada
nunca llegan a retomarse y tanto ella como yo en nuestros prximos
encuentros tema esta posibilidad, tema que todo se hubiese ido al traste
y por tal no sabamos qu decir, qu hacer, cmo saludarnos, cmo
despedirnos, cmo mirarnos y qu dejar que tomase lugar. Y es que a partir
de cierta edad a uno se le hace ms difcil creer, actuar, cerrar los ojos
y tantear la oscuridad, o cerrarlos y esperar el beso, el anhelado beso o
el dolor que siempre trata de imponerse; y es que si haba mucho deseo, lo
cierto es que tambin haba mucho miedo. Entonces yo decid llevarla a un
punto clave de mis caminatas, a un lugar del parque que da a un ro y otro
condado, decid llevarla porque desde all se apreciaba el perfil de
nuestra antigua escuela, un lugar donde el pasado y el presente se juntaban
conmigo, ritual vespertino, para dialogar sobre la ausencia del futuro. O
sea, la llev a mi axis mundi y mientras tirbamos piedras al Harlem nos
besamos, nos besamos y fue como si el mundo se parase para contemplarnos;
s, fue como si el mundo se parase para contemplarnos, lo repito porque s
que de m se esperaba un smil ms original, menos comn, incluso yo
tambin hasta lo esperaba de m mismo. Pero si es o era justa la
expectativa lo cierto es que yo tampoco estoy acostumbrado a escribir sobre
la alegra, el amor, y menos en prosa; lo cierto es que como casi nunca he
sido feliz me resulta dificilsimo hablar de este estado de nimo; incluso,
las pocas veces que lo he tratado me he sentido falso. No obstante, si es
verdad lo que dice Mahler sobre la sinfona, que sta ha de ser un mundo,
debe abarcarlo todo, puedo decir que durante ese beso yo experiment algo
parecido, puedo decir que ste me proporcion todo un mundo de sensaciones,
de emociones que todava me dan escalofros cuando la memoria revive ese
atardecer, ese mbar que tanto la memoria como yo admiramos y conservamos
como si fuese un trabajo de orfebrera. As que nos besamos y con el tiempo
y con la ayuda de los espacios no aptos para menores algo en m siente y
no siente dejar saberlo de esta forma, pas lo que tena que pasar, lo que
no es difcil adivinar ni hace falta que se cuente. Lo que s hace falta
dejar saber ya sin ms prembulos, son las presentes circunstancias con
respecto a Roxana y esta prosa, con respecto a esta empresa que a veces me
hace decir Dios mo, cuntas palabras, cuntas palabras que en vez de
conducirme hacia un final, una catarsis, lo que hacen es que me alejan de
ste, que me recalca esto te pasa por no saber desde un principio hacia
dnde ibas, que me lo recalca aunque yo saba desde un principio que no iba
a llegar a sitio alguno puesto que yo ya me encontraba en el sitio que
quera estar, ya que saba que no iba a poder proveer algn final debido a
que lo de Roxana y lo mo todava desconoce de final, de un final dichoso o
lamentoso; ya que yo, en fin, no s adnde va a parar lo nuestro.
Dependiendo de quien juzgue, entonces, este porque no ha ocurrido en la
vida real o este porque esto no es un trabajo de ficcin resultan mi excusa
o razn, mi razn o excusa por la cual esto ha de carecer de final,
desenlace, por la cual esto ha de terminar con un continuar, con un
continuar que yo no puedo ni prometer. Incluso, ahora que ya la luz se
cuela por las ventanas creo que ha sido este no saber en qu van a parar
estas escondidas lo que me ha impulsado esta noche a no pegar los ojos
mientras Roxana descansaba en mi cama a veces se queda a dormir despus de
que charlamos o hacemos el amor, esta falta de definicin que busca, ahora
lo s, definirse, o lo anhela y tanto Roxana como yo lo ignora aposta o lo
posterga con razn de ms ya que nuestra relacin o lo que he llamado as
por falta de magn est basada en un no definirse, en un no saber cmo ella
escribe su nombre, en un presente sin su mano derecha e izquierda, o en un
ro sin su aquende y allende. Una relacin, en fin, que ha trabajado tanto
para ella como para m por el simple hecho de no ser relacin, atadura,
interrogatorio, compromiso, expectativa; una relacin que si solamente se
estudiase de lejos podra hasta achacarse de libidinosa cuando lo cierto es
que lo nuestro est basado en la comprensin sobre todo, en la amistad, en
un amor postergado y en otro que apenas comienza a sentirse, a vivirse;
cuando lo cierto es que nos queremos y punto, que respetamos las vidas que
desempeamos fuera de nosotros. Pero debo parar. Lo nuestro no necesita de
justificacin ni aprobacin; si termina mal o bien esto que va casi ya
cumpliendo un ao de seguro no ha de ser por respaldo o su falta, de seguro
no ha de ser por algo tan pblico y tan pueril. No obstante, debo antes de
achacar y firmar como dice el nico amigo que me queda, debo antes pedir
al lector, a quien he acostumbrado a la precisin y la concisin, a la suma
de estos dos recursos la profundidad, que me dispense por mis meandros y
tergiversaciones, debo antes por igual comunicar que necesito una pausa, la
cual no ser presentada por ningn anuncio, por ningn jabn Candado ni
ningn Fortimal, para llegar al bao y mojarme la cara, llegar a la cocina
y colar el caf, ese negrito que siempre te ayuda con la luz, con lo que
volvemos a enfrentar, para estirar las piernas y los brazos, cerrar los
ojos y bajar la cabeza, ese ancla que desde que el hombre es hombre su
destino ha resistido, ha alabado y maldecido y hasta ha tratado de
reestructurar, para volver de la vuelta y regresar ya con la certeza de que
otra noche ha pasado y uno sigue vivito y coleando, vivito y coleando para
continuar con nuevos nimos esta empresa pero esta vez no ya en la pgina
ni en este espejo, no ya en la soledad ni en este idioma, sino para
continuarla esta vez en la cama donde la compaa de Roxana me espera, su
elixir, abracadabra, esa meloda o veinte aos no es nada que me han
deparado esta improvisacin, esta continuacin en prosa de un poema que me
ha hecho hasta reparar en la alegra etlica, debo antes comunicar que yo
no s decir adis acaso cuando lo aprenda todo esto carecer ya de
menester, as que terminemos esta hazaa de ligas menores con un poco de
optimismo, no?, con un poco de optimismo pero sin incurrir en un exceso de
confianza; sin decirlo, es decir, sin contarlo, para que esta vez no se nos
vaya echar a perder. Msica, maestro...

** C. A. Campos
   l_tmartin@hotmail.com
   Escritor dominicano nacido en Santiago. Desde 1984 reside en Nueva York,
   EUA. Escribe tanto en ingls como en castellano.



=== Alegora de los cuandos (extractos)      Magnolia Rivera ==============

*** I

Cuando crees que me diste la antorcha enardecida
Del amor escarlata, puro,
Del amor ro de sangre
No me diste nada.

Me diste una caricia apenas perceptible.

Me diste una rosa que se muere maana.



*** II

Cuando duermes
Tus ojos son dos soles
Ocultos en el sueo:
Al despertar alumbran
Las calles de mi vida.



*** III

Cuando llueve
Se esparcen por doquier
Las cuentas de un inmenso
Collar de perlas.



*** Onrica

La luz desliza su mano hasta la cama:
acaricia mi rostro,
clida, sumisa.

Sueo con el agua,
Azul, etrea
Fluyendo hacia los rumbos de tu cuerpo.

Sueo en Cartagena,
En las casas antiguas y orgullosas.

Veo el mar, la lluvia, el clamor de los lagos refulgentes.

Pienso en ti, en la faz del hombre que es la tierra.



*** La pgina en blanco

El da en que muere tu padre.
La vez que mataron al caballo que quiso atravesar la autopista.
Cuando llegaste a ese nuevo pas y viste nevar.
La pgina en blanco.
Nieve.
Blanco.
Leche.
Sal.
Blanco.
Nube.
White.
Novia.
Pureza.

La pgina en blanco.
Esta pgina.

** Magnolia Rivera
   contacto@magnoliarivera.com
   Escritora y pintora mexicana (Mazatln, Sinaloa, 1962). Autora de
   Trampantojos: el crculo en la obra de Remedios Varo, Premio
   Internacional de Ensayo Siglo XXI 2004. Ha publicado ensayos, poemas y
   cuentos en prestigiadas revistas culturales de su pas como Tierra
   Adentro, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
   (http://www.conaculta.gob.mx), Universo de El Bho, de la Fundacin Ren
   Avils Fabila (http://fundacionraf.blogspot.com), y Armas y Letras de la
   Universidad Autnoma de Nuevo Len (UANL, http://www.uanl.mx). Es
   licenciada en lengua y literaturas hispnicas por la Universidad
   Autnoma de Guadalajara (UAG, http://www.uag.mx) y posee el grado de
   maestra en artes visuales con mencin honorfica por la Escuela
   Nacional de Artes Plsticas de la Unam (http://www.enap.unam.mx). Como
   pintora ha expuesto su obra plstica en Mxico, Estados Unidos y
   Centroamrica. Escribe y pinta de tiempo completo. Mantiene una pgina
   personal en http://www.magnoliarivera.com.



=== Sauna organizacional      ngel Daz ==================================

La persigo: a indiferentes lugares internos de nuestra excelsa corporacin.
Ingenuamente, la celo; inocentemente la acoso; candorosamente la importuno,
incautamente la hostigo e, inclusive, la atosigo. Anso acariciar un sueo
hmedo junto a ella: quiero beber de su pezn colorado y puntiagudo que
deja ver a travs de su 100% cotton, transparente. Lo doy todo por estos
senos compactos, nativos, alejados de cualquier ciruga esttica. Ella
nunca sostiene sus pechos con tela alguna, los deja airearse y bambolearse
primorosamente. Las dems, hacen aqu lo mismo. ste es un pas tropical,
una organizacin, del mismo modo, muy trrida; y a ratos algo hmeda, nunca
seca. Aunque, ciertas veces, hace un fortsimo verano.

La persigo: en el piso de labores rutinarias, en el exuberante y ejecutivo
despacho, en los largos pasillos atiborrados de obstculos y ensimismados
de miradas pecaminosas. En los apacibles baos para damas de la corporacin
donde est, corro hacia ella. Apuro el paso y a la vez troto, no
queriendo apachurrarla como quisieran unos tantos, ms bien amarla. Sueo
untar mis labios carnosos junto a su dulce pecho viril, impoluto.

La persigo: a cualquier hora, a la luz de la claridad artificial, o ya,
entrada la oscuridad, cuando todos los empleados se marchan a otros
escenarios, menos agitados, un tanto ms hogareos y familiares:
territorios desnudos y sosegados donde sobreviven descomunales cuerpos
sicalpticos, esparcidos por todas partes, los cuales, tambin exigen
muchsimo afecto y ternura.

La persigo: dejando de lado mis quehaceres empresariales apegados a
clculos de presupuesto, memorandos y administracin de instalaciones... No
en balde, la llama interior de contentamiento hiere mis pies, calientes de
ardor, por gazuza, apetencia y hambre bonachona, de piel femenina. Al ser
descendiente de padres batalladores, ello me permite ascender y descender
por todos los rincones organizacionales. En tanto, mi cacera irrumpe toda
Ley de Espacios Vitales. Y mi cautivadora silueta me lo permite. La misma,
est ganada con profusos ejercicios aerbicos y anaerbicos, a cuesta de
prisas por soplos abrumadores... Por tanto, constantemente, facturo sobre
m, gotas de sudor quemantes, por ella.

La persigo: la consecucin de sus agraciados senos, significa recorrer y
regresar de nuevo por el mismo boulevard empresarial, ciertas veces, sin
pistas de su persona. Entretanto, dejo de un lado impertinentes pasos
aplastantes, pienso, de tanta envidia. Y regreso de nuevo, tantas veces a
como hubiere lugar. As me lo exijo, sin cansancio, slo para alcanzarla.
S que este sentimiento hacia sus pechos toca ya casi la fiebre o el
quebranto, pero toda mi luna es para ella.

La persigo: en este preciso momento sobrellevo una apasionante sustancia
ntima, afrodisaca, sabrosona, carameliza: resabio a bombones en la ms
honda adhesin. Y cada vez, sube ms la temperatura de mi alma. Mi
bilirrubina se acelera. La anso entre mis manos. Quiero alcanzar la
ilusin ergena de sus senos rojizos, siempre estimulados, sin roce ajeno
alguno. Y la contino importunando, no importando si mis jefes desisten de
renovarme el contrato o rescindir de m.

La persigo: hubo un momento de cercanas en el que trato de trotar buscando
alcanzarla y ya no puedo. Y de tanto intimar, cuando ya haba recorrido
todos los pisos, ella, por fin se detiene en un fangoso lodo espeso,
hirviente, como yo. Se asemeja a un gran ocano pacfico, caliente de
tentaciones, presiones, incitaciones, impulsos. Slo logro seguir mirndola
y deleitndome con su primorosa silueta, divergente de metrosexualidades.
Pero no menos bella, como las otras tantas que flotan en lo mismo, y no se
parecen a ella. Logro apreciarla, est pies arriba, asediada ya de tanta
persecucin, bronceada por culpa de un ofensivo sol artificial,
deshidratada de tanto huirle me imagino, a mis atisbos.

La persegua: slo padezco que nos distancie un espumante y espeso hervor
que me quema, de delicia, a 350 grados Fahrenheit. Lamento no poder llegar
ni a rozar sus senos. De sobrevivir a este atrevimiento y candente
llamarada interior, me quejar al Sindicato de Chiripas del Horno, de esta
casa de familia de clase media, donde alegremente cantarn cumpleaos
feliz! en una excitante torta casera repleta de gotas de chocolate y frutos
secos.

Auuu! Uyyy! Ouuu! S! gime de placer epicreo.

Ahora s!: un manso ardor nos abraza a ambas. Conquistamos as ahogarnos
en su cacao. Finalmente, ella, con su saliva azucarada y su fascinante
lengua, nos saborea amablemente. En un estremecedor acto sibarita, todas
sucumbimos al esplendor. Mi compaera agoniza de regodeo a mi lado.
Finalmente, crujimos de complacencia... Se apagan las velas, pero el sauna
organizacional contina enardecido.

** ngel Daz
   angel_diaz20022002@yahoo.es
   Periodista y locutor venezolano. Egresado de la Universidad Central de
   Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve; 2000) y con postgrado en comunicacin
   periodstica, institucional y empresarial en la Universidad Complutense
   de Madrid (Espaa). Ha colaborado como periodista freelance para
   importantes revistas y medios de comunicacin venezolanos como los
   diarios El Mundo (http://www.elmundo.com.ve) y Vea
   (http://www.diariovea.com.ve), en secciones culturales y de inters
   gastronmico. Durante sus estudios de postgrado realiz prcticas
   profesionales, durante dos aos, en Sobremesa (http://www.sobremesa.es),
   la primera revista espaola para gourmets, y desarroll un proyecto de
   estudio morfolgico en prensa comparada en la Embajada de Venezuela en
   Espaa, investigacin que formara parte de su trabajo de grado sobre
   comunicacin poltica, El golpe meditico al presidente Hugo Chvez
   durante sucesos de abril de 2002. Ha ejercido como docente en ctedras
   sobre publicidad y mercadeo. Tras recibir otra importante beca de
   estudios gubernamental de Venezuela, en la actualidad es doctorando en
   Creatividad Aplicada de una universidad espaola.



=== Poemas      Vctor Manuel Gamarra Goicochea ===========================

*** Lima de los Malecones

Esta tarde
las luces
del parque
el tiempo
corroe
el mar
el acantilado
los corazones
mis manos
tus manos
esperan
silenciosas
el tiempo
de amar
en las playas
la neblina
cmo hiere
el mar
cmo hiere
el invierno
el rostro
de los
solitarios
es alegra
es melancola
siempre
es Lima
de los
malecones.

Los versos
guardados
en un cajn
de madera
de lgrimas
tambin
intactas
las penas
del mundo
un ciego
en el rincn
de la plaza
hay momentos
que sueo
Barranco
sus casas
las calles
los bares
tenues
en la gara
el camino
en tranva
solo dura
15 minutos.

Caminar
desde Magdalena
caminar
en el dolor
en cada esquina
existe
un dolor
el sol
que se oculta
las piedras
que caen
por cada temblor
todos los aos
vienen
modelos
fashion girls
damas de compaa
tristeza
en discotecas
ayer vi
los muertos
salir
reservados
sus derechos
de admisin
reservados
sus derechos
de lastimar.

Puente Villena
guardia
prohbe
salvarse
prohibido
morir
un horror controlado
nadie entiende
la belleza
de la muerte
los payasos
parque Salazar
fumar
en la bruma
los policas
golpean
los borrachos
que bailan
en paso ebrio
pero
hermoso
no queda
ms
sufrir en silencio
esconderse
en las calles
en la faz
de la luna
su reflejo
en el mar
de Lima
se distinguen
los rostros
de cada uno
de nuestros
corazones.



*** Lima

El mar del sur
la sal
y tu dolor
que atraviesa
las paredes
suavemente

Solo t
en el mar
del sur.

T sabes
que slo
escondes
el mar
del acantilado
solo
en el corazn.



*** La ltima misa

Moriremos esta noche juntos
abrazando la ltima misa
mientras del cielo de cpula
caen restos de antiguos dolores
adobe, madera, lgrimas
los aos pesan sobre nuestras cabezas
alguien preguntar si Dios
est en todos lados
el techo responde y es como la lluvia
Dios slo queda en nuestros
corazones.



===



I

Hay en ti
algo ms que
la flor

Y la flor
que nace sobre
tus ojos
es la flor
de nuestros
das.



II

Extrao tus manos
tu mirada
que pasea
por el parque

No temas
no hay lugar
en el que no habiten
tus ojos

ni siquiera
el ms oscuro
de mis sueos.



III

Callas de silencio
en silencio
cualquier meloda
de cualquier noche
de verano.



IV

Cmo haces para
aparecer y desaparecer
del tiempo
aun cuando
el da no ha empezado
y ya se puede ver
tu mirada, a lo lejos
atravesando
los minutos?



V

Ingrato es el amor
aun ms lo es el tiempo
lo sabes muy bien
t que vives cabalgando
entre los aos
entre los besos.

...

La noche ahoga los gemidos
inconfundibles de los amantes
como el sonido de una hoja seca
muriendo en el barro.



*** Luane

Te encontrar
en el acantilado
jugando con las piedras
jugando entre la bruma
desnuda
de cualquier amor.

** Vctor Manuel Gamarra Goicochea
   gamagoico@hotmail.com
   Poeta peruano (Lima, 1981). Es aviador y oficial de la Fuerza Area del
   Per (http://www.fap.mil.pe). Textos suyos han sido publicados en las
   revistas literarias Versoes (en portugus) y Almiar Margen Cero
   (http://www.margencero.com).



=== Das de playa      Martha Alicia Lombardelli ==========================

Llegamos a Monte Hermoso nuestra madre, mi hermana y yo justo cuando
estaba terminando la temporada veraniega y ya casi no haba turistas.
Diciembre, enero y febrero son en el hemisferio sur los meses de veraneo
propiamente dichos. Antes o despus de esos tres meses, es la poca en que
llegan los que por razones econmicas slo pueden hacerlo cuando el
aluvin turstico desaparece. Los alquileres son ms baratos y estn al
alcance de los veraneantes de escasos recursos; hay tan poca gente que se
podra pensar que no es una ciudad balnearia.

Ese ao, ta Filomena, hermana mayor de mi madre quien todos los aos
alquilaba su gran chalet y un departamento ubicado en el patio trasero,
tal vez pensando que con el dinero que haba obtenido durante los tres
meses era suficiente, nos haba prestado el chalet. Nuestra madre nos
entusiasm con ese paseo inesperado. Por primera vez estaramos pasando
vacaciones de verdad: ella no estara trabajando, no tendra que cumplir
horarios sino que podra hacer lo que quisiera. Nos iramos a la playa
juntas, a caminar hasta el faro o ms lejos aun, recorreramos los mdanos
blancos o vrgenes y dejaramos en sus inclinadas laderas nuestras pisadas
de subida y de bajada. Hasta podramos llegar al convento de monjas que
estaba en el Sauce, en mi recuerdo, una pequea y remota poblacin casi
desierta que se haba formado en las cercanas del faro. Todo era proyectos
y ms proyectos.

Cuando la ta decidi prestarnos la casa, las tres nos sentimos muy
agradecidas. As que llegamos alegres, entusiasmadas, llenas de
expectativas y cargadas de bolsos. Cuando nuestra madre abri la puerta
sentimos que la casa ajena nos impona respeto. Nos movamos
cautelosamente, no fuera cosa que se nos rompiera algo por accidente o por
descuido o torpeza. Con el tiempo, cuando recuerdo aquellos das me ro
sola porque s que el sentimiento que aleteaba en mi pecho era el de estar
veraneando como un turista de verdad. Pero simultneamente la ajenidad de
todo lo que nos rodeaba me provocaba cierta tensin.

Para veranear es necesario un lugar y eso ya lo tenamos, pero lo siguiente
que haba que conseguir era la comida, y mi madre lo solucion con los
frutos del mar. Ella nos haca sentir que el mar estaba ah para nosotros;
todo lo que albergaba en su interior era pura y exclusivamente para que
nosotras pudiramos servirnos de l. Qu admirable fue siempre su
capacidad de generar estrategias para sobrevivir! La mejor herencia que
ella me dej fue la habilidad para resolver situaciones difciles. Si
estbamos en nuestra casa y haca mucho fro, mam sala a buscar por los
campos, tortas de vaca secas, o nos bamos ms lejos, cerca de los
galpones del ferrocarril, a juntar pedazos de lea, que en la carga o
descarga de vagones se perdan en el camino. La pequea cocina Istilart era
un lujo al que no llegamos fcilmente, pero una vez que fue instalada en la
casa, nos sentbamos alrededor de ella y disfrutbamos mirando consumir la
lea, escuchando el chisporroteo que se produca de vez en cuando. Cuando
no haba trabajo y la plata escaseaba, mi madre se ofreca para ordear las
vacas a algunos de los vecinos quinteros, y lo haca por cinco litros de
leche pura que luego le servan para hacer magia en la casa: salsa blanca
para cubrir los zapallitos rellenos que sacaba de la quinta, flanes,
tortas, crema pastelera... Cmo haba aprendido tantas cosas? Toda esa
sabidura que se conoce como el saber ganarse la vida o ser busca vida,
estaba puesta al servicio de nuestro veraneo. Ella haba decidido que si
nos alimentbamos con almejas y pescado podramos quedarnos ms das. Para
ello tendramos que estar atentas al flujo y reflujo del mar, y no por
romanticismo sino por cuestiones vitales.

El mar era una presencia sonora y constante. Su ronca marejada como
trasfondo de aquellos melanclicos das de otoo ha quedado extraamente
prendida en mi memoria. l proveera y as multiplicaramos y
enriqueceramos los vveres que habamos acarreado: harina, arroz, polenta,
botellas de salsa de tomate casera, dulces caseros... Tenamos de todo y,
ms aun, porque contbamos con la alegra de estar las tres juntas.

Cundo vamos a sacar las almejas? preguntbamos mi hermana y yo.

Hay que esperar que baje la marea. Preparen palas y baldes en una bolsa
deca mam con una seguridad envidiable.

La playa se haca inmensa, firme y hmeda, bajo los pies, cuando el agua
descenda. El fro y la desolacin en la media maana de esa poca no
lograba desanimarnos. Al contrario, era un componente ms del extrao
encanto que presentaban esos das. Gruesos pulveres cubran los trajes de
bao dejando nuestras piernas desnudas. Pronto desapareci la diferencia
que exista entre el color de nuestros brazos y piernas, las que se iban
oscureciendo cada vez ms.

Las tres disfrutbamos de la posesin casi absoluta de la playa apenas
interrumpida por solitarios y pacientes pescadores. A los que nos
acercbamos y mam les preguntaba: Cmo anda la pesca? Sale algo?

Los pescadores, esos seres silenciosos y pacientes, nos contestaban con
monoslabos y la mirada atenta por si llegbamos a pisar sus lneas de
pescar. Pronto nos alejbamos de ellos sin dar mucha importancia a sus
respuestas. La maravilla de esos das no resida en detalles poco amables.
Se manifestaba en el aire de mar llenando nuestros pulmones, los colores
cambiantes del cielo y el agua, las gaviotas que se acercaban y caminaban
por la playa, picoteando ac y all, levantando el vuelo de pronto todas
juntas. Todas esas imgenes estn estampadas en el recuerdo de esos das.
Cierro los ojos y mi visin se ensancha y toma la medida del horizonte. Es
un recuerdo nunca igual a s mismo ni en la forma ni en el color, y cada
da, es una imagen distinta.

Mi hermana, tan callada, tan dulce, con el rostro cubierto por finas pecas,
corra entre nosotras, salpicndonos con el agua de las olas que laman la
orilla. Ella nunca supo cunto la amaba, casi sin saberlo yo misma. Cuando
pasaron los aos y ella se fue a estudiar a la capital, trat de no
extraarla porque el dolor de ya no verla ms junto a m me destrozaba el
alma. Nunca supe decirle cunto la amaba, cmo admiraba lo estudiosa que
era y todo lo que sufr cuando me enter que empezaba a tener sus propias
amigas y la vida comenzaba a distanciarnos.

Mam generaba paseos al faro, a los mdanos o a la laguna. Siempre tenamos
algo para ir a visitar. Fuimos a cortar totoras, desafiando a las vboras
que habitan en las dunas; nos pasbamos horas juntando conchillas en la
playa, y si hallbamos faritos, saltbamos de alegra porque eran los ms
raros de encontrar y tenan el valor de lo poco comn. Despus no sabamos
qu hacer con ese montn de conchillas, y lo dejbamos guardado en alguna
caja o frasco de vidrio hasta que el tiempo nos convenca de no seguir
atados al intil trofeo y terminbamos por regalarlo o simplemente, tirarlo
en cualquier lugar. Con eso nos sacbamos un peso de encima.

Si el da pintaba demasiado ventoso y fro, mam haca churros o buuelos
para acompaar el mate de la tarde. Tambin hizo tortas para llevar de
regalo cuando bamos a visitar a sus amistades: don Estanislao Ruiz, el
seor que tocaba la guitarra y cantaba la milonga Varn en todas las
reuniones familiares, Nora Bastarrica, la ex novia del to Guillermo, y
otros de los que ya no recuerdo su nombre.

** Martha Alicia Lombardelli
   lombardelli@speedy.com.ar
   Escritora argentina. Docente investigadora y evaluadora de proyectos de
   extensin de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP,
   http://www.unlp.edu.ar). Filsofa egresada de la UNLP. En mayo de 2007
   asisti a la Feria Internacional Arte Nuestro de Cada Da, convocada por
   el Instituto de las Artes de la Imagen y el Espacio de Venezuela, en
   calidad de invitada especial. Artculos suyos han sido publicados en
   diversas revistas impresas y electrnicas.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== La tregua de los mamferos ============================================
=== Alexis Gmez-Rosa (http://www.alexisgomezrosa.com) ====================

      Con fotografas de Juan Prez Terrero e ilustraciones de Silvano Lora
      Poesa
      Secretara de Estado de Cultura de Repblica Dominicana
      Santo Domingo, 2005
      ISBN: 99934-23-91-2
      66 pginas

En 1965 Repblica Dominicana se debate en un conflicto armado entre las
fuerzas populares que exigen el retorno a la Presidencia de Juan Bosch,
destituido dos aos antes, y el triunvirato de Ramn Tapia Espinal, Manuel
Tavares Espaillat y su presidente Emilio de los Santos. El 28 de abril,
cuatrocientos marines estadounidenses llegan a la capital dominicana con el
propsito de evacuar a sus compatriotas y a ciudadanos de otras
nacionalidades que, ante la escalada de violencia, lo solicitasen. El 29,
el presidente de EUA, Lyndon B. Johnson, ordena el desembarco de ms de
42.000 marines a fin de evitar que el pas fuera controlado por un grupo de
dominicanos acusados de comunistas. Se iniciaba as una etapa de represin
violenta y de dominio absoluto del pas por parte de Estados Unidos.

Alexis Gmez-Rosa era entonces slo un adolescente, devenido espectador de
primera fila de los hechos histricos que se desarrollaban en su ciudad
natal, en su balcn de luna invisible: Sale de m un cuerpo a hurgar el
cuerpo del da. / Crtalos, buitres, / portaviones U.S. Navy, / alunicen
visibles en mi balcn de luna invisible, / clausurando en mi cuerpo todo el
azul de los das. De sus vivencias juveniles, de un chico de quince aos
que se ve lanzado de golpe a la realidad, ha abrevado Gmez-Rosa para
escribir este largo y doloroso poema que describe la crueldad y la
injusticia de los das de la invasin, das aquellos de locura y bulimia,
los das / negros del galope sordo hacia el abismo.

La tregua de los mamferos, dedicado, entre otros destinatarios, a Juan
Bosch, ofrece desde la poesa una aproximacin a las diversas perspectivas
que de la invasin tuvo el pueblo dominicano. All aparece, por ejemplo, la
madre que advierte el advenimiento del terror: Quiero ir a Higey, Negro /
(se hizo sentir la voz madre); / llvame con las nias a Higey / que no es
nuestra esta guerra, cierto?. Aparecen los compaeros de correras
envueltos en los mismos horrores: Es un secreto a voces: la muchachada
elev / a mi curso de sptimo grado, una trulla sensible / de ngeles
preados. / Los muchachos, compadre, / piernas y vientres entrelazados,
orgullosos exhiben / una cicatriz de tregua incierta.

Aparece, claro, el horror de la guerra comandada por los vampiros: La
defensa cedi al paso / del Batalln de Las Carreras. / Cierre crculo
bazooka y responda a la orden de fuego / dijo el sargento de infantera, /
arrasada la tierra y el azul / cuprfero del cielo, inservible en la esfera
celeste / que una cuadrilla de vampiros modifica. Y, tambin, la
multitudinaria despedida de los arrasados por la guerra: Un sol de ltimo
reino me separ de mi casa, / cuando el da de nacer y el da oscuro / de
la muerte, simularon dos espejos delirantes. // Nancy, Virginia, Jeannette,
otras criaturas / describen subterrneas, / mientras mi padre suma / nuevas
arrugas en su rostro de piedra.

El libro no se detiene en el testimonio potico de la invasin, y acompaa
sus versos terribles con las imgenes icnicas capturadas en las
fotografas de Juan Prez Terrero y plasmadas en las ilustraciones de
Silvano Lora, ambos artistas que en pleno ao 1965 retrataron la Historia
mientras sta se desarrollaba.

No en balde el poeta dominicano Amable Lpez Melndez, quien adems es un
respetado curador y crtico de arte en su pas, ha calificado este libro
como la ms comprometida y contempornea entrega de Gmez-Rosa. Imgenes
de la guerra. Imgenes de la posguerra, escribi Lpez Melndez. Imgenes
de La tregua de los mamferos que se constituyen con el paso del tiempo, y
a travs de la sensibilidad potica de Alexis Gmez-Rosa, en los sedimentos
de la consciencia nacional, de la existencia, del amor, de la solidaridad,
de la Utopa, de la memoria, de la humanidad universal.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Buscando a Bala =======================================================

                                                      25 de febrero de 2008

Buenos das:

Quisiera conseguir el libro de Kristian Bala, Amok, lo busqu por todas las
libreras que conozco y nada... Quizs ustedes puedan ayudarme y decirme
dnde lo puedo comprar, en persona en Argentina u online... Ojal alguien
tenga informacin que me ayude a conseguir el libro, la verdad es que
despus de que le un artculo sobre el mismo y adems el que ustedes
tienen online, me qued con muchas ganas de leerlo.

Muchas gracias!

Cecilia Garca
garzot@gmail.com



=== Movimientos contemporneos ============================================

                                                         2 de marzo de 2008

Hola: 

Me llamo Alexis y soy de Puerto Rico. Soy estudiante universitario de
educacin en espaol. Actualmente me encuentro tomando el curso de
Literatura Hispanoamericana II y necesito ayuda con un trabajo que tengo.
Necesito informacin sobre el movimiento modernista, las vanguardias, la
generacin del boom y las nuevas tendencias; esta informacin debe estar
relacionada con poetas, ensayistas, cuentistas y dramaturgos.

Lamentablemente se me ha hecho muy difcil encontrar informacin, tanto en
libros como en Internet.  Tambin necesito dos novelas importantes, o
ejemplares, de autores panameos, una tiene que ser del siglo XX y la otra
del siglo XIX. Si pudiesen ayudarme, ya sea facilitndome la informacin o
alguna fuente en la que pueda encontrar lo que estoy buscando, se los
agradecera mucho.

Espero puedan ayudarme y las gracias anticipadas,

Alexis Lpez
alelop4402@yahoo.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

La vida de cada uno traza un poema / escrito por lo inslito y la
extraidad / entre el tiempo y la muerte.

      Lubio Cardozo. En: Un verso cada da (1995).
      
      

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