
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XIII    Cagua, Venezuela     N 190
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                        7 de julio de 2008
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                  comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                   literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Mujeres ganadoras. / Cine en Sade. / Venti sangrienta. / | Breves
Honorable Cuevas. / De nota a libro. / Armas en          |
plaquette. / Harmonie al desnudo. / De nuevo Don         |
Hilario. / Tteres en Monagas. / Aprender en el Celarg.  |
/ Nios que cuentan.                                     |
                                                         |
Espaol Bernardo Atxaga obtuvo el premio final Grinzane  | Noticias
Cavour. / Publican compilacin con obras de doce         |
dramaturgos mexicanos. / Muri el acadmico ecuatoriano  |
Galo Ren Prez. / Escogidos autores de la Novsima      |
narrativa breve hispanoamericana. / Amir Valle gana el   |
III Premio de Novela Negra Ciudad de Carmona. / Centro   |
Lorca quiere recuperar obras que Dal regal al poeta. / |
Estrenan en Cuba versin flmica de Paradiso, de Lezama  |
Lima. / Renn Vega Cantor gana el premio Libertador al   |
Pensamiento Crtico. / Margaret Atwood gana el Prncipe  |
de Asturias de las Letras. / Boliviana Mnica Velsquez  |
Guzmn recibe premio Yolanda Bedregal. / Publican DVD de |
La casa de Bernarda Alba en lenguaje de signos. /        |
Falleci la traductora alemana Elke Wehr. / Al          |
Chumacero fue homenajeado el Palacio de Bellas Artes. /  |
En otoo se inicia digitalizacin de la Biblioteca       |
Nacional de Espaa. / Falleci el escritor mexicano      |
Xorge del Campo. / Hallan en el Malba escenas faltantes  |
de Metrpolis, de Fritz Lang. / Mario Vargas Llosa       |
regresa al teatro con Las mil noches y una noche. /      |
Eduardo Galeano es declarado Ciudadano Ilustre del       |
Mercosur. / Falleci el poeta y narrador espaol Andrs  |
Quintanilla Buey. / Descubren poemas inditos atribuidos |
a Neruda. / Medelln dio inicio a su fiesta de la        |
poesa. / Autores inditos dejarn de serlo con Monte    |
vila. / Los detectives salvajes, de Roberto Bolao,     |
ser llevada al cine. / Literatura y cultura del Siglo   |
de Oro es discutida en Espaa. / Recuerdan a Eugenio     |
Montejo en el primer mes de su muerte. / Semana Negra de |
Gijn se inicia este viernes. / Gamoneda asistir a      |
jornadas literarias de Villanueva de los Infantes. /     |
Congreso de literatura medieval europea celebrarn en    |
Espaa. / Saln Arturo Michelena inici recepcin de     |
obras. / Literatura infantil se reunir en Buenos Aires. |
/ VI Feria del Libro Unica celebrarn en Maracaibo. /    |
Asociacin Colegial de Escritores se reunir en Len.    |
Saramago, Savater y Gamoneda entre los invitados. /      |
Simposio recordar a las mujeres de la independencia     |
latinoamericana. / Literatura infantil ser analizada en |
Cuba. / Congreso sobre mujeres en las letras realizarn  |
en Buenos Aires.                                         |
                                                         |
Ramossucreana. / El Sptimo Cielo. /                     | Literatura
quieroquemeleas.com. / Viaje al fin de la noche. /       | en Internet
Diccionario biogrfico del Ecuador. / La Parada Potica. |
                                                         |
Triunfo Arciniegas, un escritor para todos los          | Especial:
lectores, Octavio Escobar Giraldo. / Mujeres muertas   | Triunfo
de amor, honda penetracin en la psicologa femenina,   | Arciniegas
Jaime Echeverri.                                         |
                                                         |
Adis, Eugenio, al filo de tus setenta, Arturo         | Artculos y
Gutirrez Plaza. / Los cien aos de Joo Guimares      | reportajes
Rosa, Harold Alvarado Tenorio. / Tras La huella del    |
bisonte, Rafael Rattia. / El protagonista de la pobre  |
musiquilla de las esferas, Rolando Gabrielli. / El     |
amor es fuego abrasador, Leopoldo de Quevedo y Monroy.  |
/ Quin mat a mi madre? me elev por encima de la     |
realidad, Andreu Martn. / Lectura de Donde yo no      |
estaba, de Marcelo Cohen. Una potica de la disolucin, |
Sergio G. Colautti. / Repaso a la narrativa de Ana      |
Teresa Torres, Valmore Muoz Arteaga. / De los         |
conflictos entre la literatura y la Revolucin cubana,  |
Miguel Correa Mujica. / Historias bogotanas, Dixon     |
Moya. / Eduardo Galeano y los ojos abiertos de Amrica  |
Latina, Jorge Majfud. / Tricentenario de Charles       |
Wesley (1707-1788), Juan Franco Crespo.                 |
                                                         |
Antonio Orlando Rodrguez: Una historia realista es     | Entrevistas
como una ensalada sin aderezo, entrevista por Eduardo   |
Corrales. / La poesa es un camino impredecible.       |
Entrevista a Ana Isabel Conejo por Augusto Rodrguez. /  |
Fredy Pacheco: Hoy me reflejo en los ojos ms tiernos   |
de la historia del arte, entrevista por Lidia Corcione  |
Crescini.                                                |
                                                         |
Tiempos de violencias, Nelson Guzmn. / Franz Kafka.  | Sala de ensayo
Carta sin destino, Gabriel Mantilla Chaparro. /         |
Aproximacin a los conceptos de conocimiento, creencia  |
e ideologa en la enseanza de la historia de Venezuela  |
a partir de los aportes de Teun van Dijk, Mara E. del  |
Valle de Villalba.                                       |
                                                         |
Invocacin a la menguante luna, Gabriela Trujillo. /   | Letras
El milagro de la muerte, Gerardo Guarache Ocque. / Dos |
canciones de Jorge Eduardo Padula Perkins. / Amo a mi   |
mam, Daniel Alarcn Osorio. / Poemas de Carmen Rojas   |
Larrazbal. / Trucco, Paco, Floppy y Bimbo, Raquel     |
Blasco Snchez. / Cinco haiks de Eleuterio Hernndez    |
Gmez. / Sin vuelta porque quise, Susana del Rosal. /  |
Poemas de Ana Mara Caliyuri. / Sin mirar atrs,       |
Gabriel Rimachi Sialer. / Poemas de Israel Aguilar. /    |
El llavero, Juan Planas. / Poemas de Elsa Sanguino. /  |
El discurso, Mara Celeste Vargas Martnez. / Espalda |
e idioma de perro, Carlos Barbarito. / Yo no soy       |
Torquemada, Yvette Schryer.                             |
                                                         |
Obra potica, Erasmo Fernndez.                        | El regreso
                                                         | del caracol
                                                         |
Contacto con Isaac Chocrn.                              | El buzn
                                                         |
Rafael Cadenas.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================

                   HABLEMOS..., de Octavio Santana Surez

    Redactado a la manera de los clsicos de la filosofa, en el estilo
   caracterstico del espaol Octavio Santana Surez, Hablemos... dibuja
          diversas reflexiones sobre los grandes temas de siempre.

         Un inmenso poema del pensamiento. Antonio Nez Ordez.

       Lelo en Editorial Letralia: www.letralia.com/ed_let/hablemos

===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================

Para suscribirse a Letralia, enve un mensaje vaco a:

   letralia-subscribe@gruposyahoo.com

Para desuscribirse, enve un mensaje vaco a:

   letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com

Tambin puede formalizar su suscripcin o su desuscripcin en un formulario
visible en nuestro sitio en el Web:

   http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm

Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm



|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Mujeres ganadoras. A finales de mayo fue emitido el veredicto del V
Certamen Internacional de Poesa Victoria Siempre 2008, cuya plantilla de
premios estuvo poblada mayoritariamente por mujeres. El certamen fue
convocado a principios de este ao en el marco del VI Encuentro
Internacional de las Artes y la Poesa La de las Siete Colinas, a
celebrarse en Victoria, Entre Ros (Argentina), del 7 al 9 de noviembre
prximos. La argentina Liliana Waipan (Bernal, Buenos Aires) obtuvo el
primer premio, mientras que el segundo fue para la mexicana (y adems
letraliana) Anglica Santa Olaya y el tercero para la tambin argentina
Paulina Riera (Santa Fe). Fueron concedidas menciones especiales a la
argentina Mirna Arnzazu Santilln (General Rodrguez), la colombiana Ana
Mara Unhold (Bogot) y los argentinos Juana Rmulo (Victoria, Entre Ros)
y Vctor Hugo Tissera (Caada de Gmez, Santa Fe). Editorial Namastei
publicar prximamente un poemario con obras de la ganadora del primer
premio. En el veredicto, el presidente del jurado, Julio Daz-Escamilla,
felicit a Waipan, a cuya obra le reconoci la espontaneidad sonora de
quien no pretende decir algo y lo dice todo, de quien asume su oficio como
un divagar por el mismo entorno que todos recorren pero en el que slo ella
descubre detalles que los dems no.
http://www.letralia.com/firmas/santaolayaangelica.htm

Cine en Sade. Ya estn abiertas las inscripciones para la tecnicatura
virtual Escuela de narrativa y guin de cine, organizada por la seccional
Villa Mercedes (San Luis) de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade).
Los participantes recibirn un diploma como tcnicos superiores en dichas
reas despus de completar los dos cursos de que est compuesta: narrativa
contempornea (con orientacin a la investigacin informtica) y guin de
cine. El primero ser dictado por Yolanda La Accetta, Criticn Cebeza de
Limn, Norberto Federico Fernndez Lauretta y Fernando Andrs Saad,
mientras que en el segundo los docentes sern Claudia Esther Reyes y
Fernando Andrs Saad. La tecnicatura tiene un costo total de $1.050 (US$370
o 210 euros para estudiantes del exterior). Sade tambin est ofreciendo un
taller de guin para corto y mediometraje, a cargo del profesor Elbio
Crdoba, y un curso de historia del cine estadounidense, a cargo de Alberto
Tricarico.
http://engc.campusinstituto.com.ar

Venti sangrienta. Acaba de aparecer La dama de estas ruinas, un estudio
sobre La Condesa Sangrienta de Alejandra Pizarnik, estudio que presenta la
investigadora venezolana Patricia Venti (Maracaibo, 1966) sobre La Condesa
Sangrienta, un breve texto en prosa de Alejandra Pizarnik (1936-1972) que
gira en torno a un personaje mitificado a travs del arte y la literatura:
la condesa hngara Erzbet Bthory, quien asesin y tortur en su castillo
a aproximadamente 650 muchachas. Los mtodos de tortura estn detallados en
el libro de la Pizarnik con una belleza y un detalle asombrosos mientras
que la mscara-Bathory, como la llama Venti, oculta a Pizarnik, personaje
de su propia obra, que se funde y se confunde con la vctima y su sangre,
la palabra y el silencio. La condesa sangrienta debe ser entendido como un
texto autobiogrfico en relacin con el erotismo, la violencia, el exilio,
la muerte, lo obsceno, y lo traumtico infantil, explica Venti. La
reiteracin del silencio alude a la autocensura que le impide enunciar
aquello que ser la mirada y al mismo tiempo, la voz de la desolada que la
llevar a lo oscuro . El libro tiene 113 pginas y puede adquirirse en
lnea en las libreras digitales Lulu, Amazon, Barnes & Noble y Target.
http://www.lulu.com/content/2422734

Honorable Cuevas. Este mircoles 9 a las 7 de la noche ser presentada en
el Centro Cultural de Espaa, en Guatemala, la novela Una familia
honorable, de Rafael Cuevas Molina, publicada por F&G Editores. En el
evento intervendrn Javier Payeras y Francisco Morales Santos, adems del
autor. La novela se enfoca en el perodo de posguerra en Centroamrica. Los
personajes viven y actan en los primeros aos del siglo XXI, pero aos
atrs cada cual estuvo ubicado, querindolo o no, en espacios distintos y,
a veces, opuestos, dentro de una sociedad herida por la guerra. Ms all de
los afectos y los desamores, todos se encuentran inmersos en una sociedad
en crisis. Como en otras novelas de Rafael Cuevas Molina, hay una presencia
importante de personajes femeninos en cuyas personalidades el autor bucea,
mostrando diferentes matices que los caracterizan. Cuevas es guatemalteco y
reside en Costa Rica. Trabaja en el Instituto de Estudios Latinoamericanos
de la Universidad Nacional, en la Maestra en Estudios Latinoamericanos y
el Doctorado en Letras y Artes en Amrica Central. Ha publicado en Costa
Rica y Guatemala las novelas Vibrante corazn arrebolado, Al otro lado de
lluvia, Los rastros de mi deseo, Pequeo libro de viajes y Recuerdos del
mar, as como el poemario Crnicas del centro que resplandece y varios
libros sobre cultura centroamericana, como El punto sobre la i (polticas
culturales en Costa Rica 1948-1990), Traspatio florecido (Tendencias de la
dinmica cultural en Centroamrica, 1979-1990) e Identidad y cultura en
Centroamrica. Es pintor con varias exposiciones individuales y colectivas
en Guatemala, Costa Rica y Cuba.
http://www.fygeditores.com/FGFH9789992261774.htm

De nota a libro. El Instituto Ral Porras Barrenechea, de Lima (Per) ha
organizado el taller de periodismo narrativo Cmo convertir una nota de
peridico en un libro, que David Hidalgo Vega desarrollar en cuatro
sesiones de 7 a 9 de la noche el mircoles 9, viernes 11, lunes 14 y martes
15 de julio, en el auditorio del mencionado centro de estudios (Colina 398,
Miraflores). El taller est dirigido a periodistas, escritores,
historiadores, docentes del rea de ciencias de la comunicacin, letras y
ciencias humanas, profesores de educacin secundaria, estudiantes
universitarios y pblico interesado. Los asistentes recibirn las
herramientas indispensables para aprovechar los recursos de la literatura
en la narracin de episodios reales. A travs de sesiones interactivas se
trabajar una estructura que va desde la construccin de escenas, el uso de
dilogos, el manejo del tiempo narrativo, hasta el perfil de los
personajes, entre otros recursos del periodista-escritor, y se desarrollar
un caso desde el inicio del taller, con el objetivo de llegar a la creacin
de su propia versin de la historia, de acuerdo a las herramientas
aprendidas. Hidalgo es coautor del libro La muerte se escribe sola; una
historia basada en el crimen de Challapampa (Agenciaperu y Aguilar, 2006),
que relata, a manera de reportaje novelado, los detalles de un asesinato
que conmocion a Arequipa hace treinta aos. Tambin es autor de Sombras de
un rescate: tras las huellas ocultas en la residencia del embajador japons
(Planeta, 2007), que recrea a manera de una gran crnica las incidencias
del ltimo acto terrorista de envergadura protagonizado por el MRTA. El
ingreso es libre. Quienes deseen obtener el certificado del taller y los
materiales impresos debern pagar una inscripcin cuyo precio oscila entre
los 20 y los 30 nuevos soles.
institutoraulporrasb@unmsm.edu.pe

Armas en plaquette. El sello neoyorquino Pen Press desarrolla desde hace
algn tiempo, bajo la direccin editorial de la escritora argentina
Mercedes Roff, dos colecciones de plaquettes de poesa, una dedicada a los
autores latinoamericanos contemporneos y otra a poesa traducida al
espaol. Este jueves 10 a las 7 de la noche, ser presentada durante un
brindis de honor en la Librera El Buscn, de Caracas, la plaquette Casa y
arcngel, de la escritora venezolana Edda Armas (Caracas, 1955), que forma
parte de la primera de las colecciones mencionadas. La autora es psicloga
social, ejerce la presidencia del Pen Club de Venezuela y coordina el plan
editorial de la Fundacin Literaria Alfredo Armas Alfonzo. Ha publicado los
poemarios Roto todo silencio (1975), Rojo circular (1992), La mujer que nos
mira (2000) y Armadura de piedra (2005), entre otros, y ha sido merecedora
del Premio Municipal de Poesa de la Alcalda de Caracas por Sable (1994) y
el Premio de Poesa de la XIV Bienal J. A. Ramos Sucre por En bicicleta
(2002). Entre los autores publicados en las colecciones de Pen Press se
encuentran Haroldo de Campos, Rafael Courtoisie, Luisa Futoransky, Clara
Jans, Yolanda Pantin y Anne Waldman.
http://www.edicionespenpress.com
Librera El Buscn
Trasnocho Cultural del Paseo Las Mercedes

Harmonie al desnudo. Este 12 de julio, a las 8:30 de la noche, ser
presentado en la Feria del Libro de Alicante el poemario Y me desnudo
lentamente, en el que la escritora espaola Harmonie Botella se ocupa, a
travs de un centenar de poemas, de diversos problemas de nuestra era como
el hambre, la guerra o los migrantes, de grupos humanos como los jvenes,
los nios, los viejos y las mujeres, y de aspectos de la psique humana como
el amor y la lujuria. Botella preside la asociacin cultural Anuesca, al
frente de la cual organiza anualmente un recital potico cuyos beneficios
econmicos son destinados a causas como los nios con Sndrome de Down, la
organizacin Mdicos sin Fronteras, el pueblo saharahui y otras. Si de
algo est lleno el libro es precisamente de Amor, Amor en maysculas, ha
escrito Cristina Arroyo, y si sabemos escuchar bajito, tambin de
esperanza porque el poema Y me desnudo lentamente, que da nombre al
libro, es un golpe de sabidura pese a la realidad de su mensaje, pese a la
crueldad del tiempo ensaado con el cuerpo, pero Harmonie va mucho ms all
y lo convierte en un canto a la libertad... y al Amor, por encima de todo.
http://www.iflacvalencia.bravehost.com/harmonie.html

De nuevo Don Hilario. A medioda de este sbado 19 de julio ser presentado
en Ksa Tomada (Conquistadores 1238, San Isidro; Lima) el libro La granja de
don Hilario, una nueva incursin del escritor peruano Jos Luis Meja en la
literatura para nios y el segundo libro de la saga de su personaje Don
Hilario, cuya primera entrega, publicada por Santillana-Lima en 2004,
vendiera ms de 7.000 ejemplares. Las ilustraciones, como en ese primer
libro, nuevamente han sido realizadas por Ximena Castro. En la presentacin
de este sbado, la artista Jenyffer Arvalo har una lectura musicalizada
del texto. Nacido en la capital peruana en 1969, Meja tiene un doctorado y
una maestra en literatura peruana y latinoamericana por la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), as como una licenciatura en
educacin por la Pontificia Universidad Catlica del Per. Ha ejercido la
docencia en sus diversos niveles y entre sus obras para nios se encuentran
Nmeros para empezar a contar (Lima, ediciones Santillana, 2005) y Se nos
perdi el alfabeto (Lima, Santillana Infantil, serie Cuentacosas, 2007;
ilustraciones de Ximena Castro). Adems ha publicado Para atrapar una
lucirnaga amarilla (Lima, Poetas en Busca de Editor-ediciones, 1998), Tal
vez una primavera (Lima, Poetas en Busca de Editor-ediciones, 1998), Slo
sonetos solos (Santiago, ediciones del Grupo Fuego de la Poesa, 2004), Un
tal Pedro (Bogot, Editorial Norma, serie Torre Amarilla, 2006), Cartas a
Mara Elena (Lima, Editorial Alfaguara, serie Roja, 2006) y Cudate,
Claudia, cuando ests conmigo (Lima, Editorial Alfaguara, serie Roja,
2007). En Ciudad Letralia mantiene la avenida Crnicas desde Lima.
http://www.buscoeditor.com/libros.html

Tteres en Monagas. Hasta el prximo 19 de julio es posible inscribirse en
el taller gratuito de elaboracin de tteres que, a finales de este mes,
dictar el Instituto de Cultura de Monagas (Venezuela) en su Sala de
Creatividad La Morocha Flores. Las sesiones sern dos veces por semana y
durante un lapso de tres meses, tomando en cuenta que a partir de de este
curso inicial, ser conformado el taller de tteres del Icum. La
realizacin de este taller forma parte de una estrategia enmarcada en el
Programa de Formacin y Capacitacin del Icum, que persigue formar recurso
humano calificado en el rea de los tteres, en virtud de la importancia
que reviste el ttere como herramienta didctica y recreativa en el proceso
de enseanza-aprendizaje. El taller est dirigido a personas mayores de 14
aos y concluir con un montaje en el que los participantes mostrarn al
pblico los conocimientos adquiridos. Este primer taller ser dictado por
el titiritero Ramn Brito y, de acuerdo a lo programado, adems de la
elaboracin de los muecos los participantes recibirn instruccin en voz y
diccin, construccin de teatrinos, iluminacin y escenografa, entre
otros. Los interesados podrn dirigirse al tercer piso de la sede del Icum,
en el Complejo Cultural de Maturn (calle Bermdez con Carlos Mohle), para
canalizar su respectiva inscripcin.
http://www.monagas.gob.ve/icum

Aprender en el Celarg. Hasta el prximo 30 de julio es posible inscribirse
en los Talleres de Expresin Literaria 2008 del Centro de Estudios
Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg), cuyos participantes podrn
formarse en las menciones Narrativa, Ensayo Literario, Dramaturgia, Guiones
de Cine y TV, Iniciacin actoral, Investigaciones y Poesa. La categora de
Narrativa estar a cargo de Humberto Mata, para la cual los interesados
debern consignar dos textos de no ms de 20 pginas. Los facilitadores de
los cursos de Ensayo Literario, Dramaturgia, Guiones de Cine y TV e
Iniciacin Actoral sern Rafael Castillo Zapata, Francisco Javier Garca,
Donald Myerston y Dairo Pieres, respectivamente. Para la seccin de
Investigaciones, a cargo de Manuel Carrero, se requerir presentar un
proyecto de investigacin no mayor de ocho cuartillas. En Poesa, que ser
impartido por William Osuna, se deber enviar un mnimo de 10 poemas o 10
pginas de versos. Los talleres tendrn una duracin de ocho meses y se
dictarn en sesiones semanales de 6 de la tarde a 8 de la noche en la sede
del Celarg, en la Casa de Rmulo Gallegos (Altamira, Caracas).
http://www.celarg.gob.ve

Nios que cuentan. El 23 y 24 de octubre se celebrar en Buga (Valle del
Cauca, Colombia) el VIII Encuentro de Narradores Orales Infantiles Los
nios tambin cuentan, organizado por la Fundacin Cultural El Grupo, y
para el cual se est invitando a narradores orales con edades oscilantes
entre los 8 y los 12 aos, y que podrn ser seleccionados por instituciones
educativas, organismos culturales municipales, departamentales o
nacionales, cajas de compensacin familiar, casas de cultura, bibliotecas,
etc. Por cada pequeo narrador, el ente que lo auspicie tendr como
compromiso suministrar una muestra de audio en CD o casete, envindola
antes del 30 de agosto a la siguiente direccin: Encuentro de Narradores
Orales Infantiles, Fundacin Cultural El Grupo, calle 4, N 6-57, Buga
(Colombia). Toda muestra de audio deber acompaarse de una sntesis
biogrfica del aspirante a participar.
http://www.bugahistorias.org/narrain_8.htm

Quiere publicar una nota en este espacio? Envenosla por correo
electrnico a breves@letralia.com.



=== Le interesa estar informado sobre concursos? =========================

Reciba por correo electrnico los anuncios vigentes de concursos literarios
y artsticos en general suscribindose a nuestra lista de distribucin.
Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vaco a
letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera
de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm.
Si desea enviarnos las bases de un concurso, escrbanos a info@letralia.com



||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Espaol Bernardo Atxaga obtuvo el premio final Grinzane Cavour

Por su novela El hijo del acordeonista, el escritor vasco Bernardo Atxaga
fue escogido ganador, el pasado 14 de junio, de la categora de narrativa
extranjera del gran premio final Grinzane Cavour, que tal como informamos
en nuestra edicin 180 (http://www.letralia.com/180/0123atxaga.htm)
disputaba con el alemn Ingo Schultze, autor de Vidas nuevas, y la rusa
Ljudmila Ulickcaya, con Sinceramente, en Surik.

La decisin de los 27 miembros del jurado del galardn, presidido por el
escritor marroqu Tahar Ben Jellun, se dio a conocer en una ceremonia
celebrada en el castillo Grinzane Cavour, cerca de Turn. Michele Mari,
Elisabetta Rasy y Serena Vitale fueron los ganadores en la seccin de
narrativa italiana.

Atxaga viaj a Italia desde Estados Unidos, donde trabaja en un centro de
estudios vascos en Nevada, para recoger un nuevo premio (recientemente
obtuvo tambin el Mondillo en Sicilia). Lo ms importante, declar, es
existir, minoritariamente, pero existir. El escritor estadounidense Don
DeLillo obtuvo el premio Una vida para la literatura, mientras que la
camerunense Lonora Maino se llev el reconocimiento como mejor autora
novel por su libro Noche adentro.

El autor israel Aharon Appelfeld, nacido en la localidad de Czernowitz, en
Bucovnia, una regin dividida entre Rumania y Ucrania, tambin fue premiado
por su obra Badenheim 1939.

Fuente: El Pas



*** Publican compilacin con obras de doce dramaturgos mexicanos

Una variada recopilacin de obras teatrales contemporneas con temticas
que van desde los conflictos de los adolescentes, el estado de locura, el
amor, la poesa y el humor negro, fue presentada en la Sala Manuel M.
Ponce, del Palacio de Bellas Artes (http://www.bellasartes.gob.mx) de
Mxico, el pasado 18 de junio.

Estas obras forman parte de los libros La piedra de la locura y Viajero sin
equipaje, en los que muestran su trabajo doce destacadas figuras de la
dramaturgia mexicana: Norma Romn Calvo, Vctor Hugo Rascn Banda, Toms
Urtusstegui, Antonio Gonzlez Caballero, Alejandro Licona, Willebaldo
Lpez, Miguel ngel Tenorio, Marcela del Ro, Pilar Campesino, Dante del
Castillo, Pablo Salinas y Toms Espinosa.

Este conjunto de dramaturgos, autodenominado Grupo de los Doce, tiene su
origen hace veinte aos, cuando decidieron hacer una proclamacin a favor
del teatro. Entonces crearon un documento en el que manifestaban que la
publicacin de sus obras no tendra que hacerse al capricho y gusto de los
editores, quienes siempre prefieren editar obras ms conocidas que las
nuevas.

Queramos evitar que las ganancias de esas publicaciones se quedara en
manos de los editores y distribuidores, y desebamos manejar la economa de
nuestras propias ediciones con el fin de continuarlas y ampliarlas. Qu
ambiciosos ramos!, seal Vctor Hugo Rascn Banda, dramaturgo presidente
de la Sociedad General de Escritores de Mxico (Sogem,
http://www.sogem.org.mx).

En ese entonces, los dramaturgos lograron editar un libro llamado Los doce,
que consisti en que cada uno hiciera una pieza teatral centrada en una
hora del da. A m me toc las 9 de la maana, entonces como yo trabajaba
en un banco me pregunt: qu pasa a las 9 de la maana en un banco? Pues
lo asaltan. Y sobre eso hice mi obra, indic Rascn Banda.

Los libros La piedra de la locura y Viajero sin equipaje fueron publicados
por la Editorial Pax, dirigida por el arquitecto Gerardo Gally, quien
mencion que a pesar de ser un gran reto editar libros de teatro, porque se
venden muy poco, fue el amor por esta disciplina el que lo motiv a crear
estas recopilaciones.

El actor y director de escena Antonio Crestani, quien escribi el prlogo
de las compilaciones, indic que el Grupo de los Doce cuenta ya con una
historia propia en la que sobresale la convocatoria de esfuerzos para
lograr la materializacin de sus impresiones.

Fuente: Notimex



*** Muri el acadmico ecuatoriano Galo Ren Prez

El connotado escritor y acadmico de la lengua, el quiteo Galo Ren Prez,
falleci el mircoles 18 de junio, segn anunciaron sus familiares.

Nacido en Quito en 1923, Prez fue un testigo intelectual de una de las
pocas mayores de la literatura ecuatoriana. Amigo personal de varios
miembros de la generacin del treinta, mantuvo especial relacin con el
poeta cuencano Csar Dvila Andrade.

Su ltimo libro, Agua que se va por el ro, es una autobiografa que, a
modo de legado intelectual, reconstruye la experiencia del literato junto a
grandes de las letras hispanoamericanas como Len Felipe, Jorge Carrera
Andrade o Ernesto Sbato.

Segn su hijo Fabin, el escritor fue internado la primera semana de junio
por una dolencia en el hombro, que devino luego en un ataque cardaco. Tras
una serie de complicaciones con los pulmones y otros rganos, Prez
falleci a las 4 de la maana del 18. Ese mismo da fue velado y enterrado.

La obra del escritor ha sido ampliamente valorada tanto en su mbito lrico
como en el ensaystico. Carlos Joaqun Crdova, presidente de la Academia
Ecuatoriana de la Lengua, cree que la muerte del doctor Prez es una gran
prdida para la cultura nacional. Tanto en la ctedra como en la pluma, su
trabajo intelectual siempre ha sido de primersima calidad.

Fuente: El Comercio



*** Escogidos autores de la Novsima narrativa breve hispanoamericana

Fueron anunciados el pasado 20 de junio los nombres de los 17 autores
menores de 26 aos que sern incluidos en la antologa Novsima narrativa
breve hispanoamericana 2008, que recoger los textos del Premio Unin
Latina a la Novsima Narrativa Breve Hispanoamericana, organizado por Unin
Latina (http://www.unilat.org) y Random House Mondadori
(http://www.randomhousemondadori.es).

En esta edicin, el jurado compuesto por Violeta Rojo, Hctor Abad
Faciolince y Carlos Leez Aristimuo, decidi otorgar el premio nico al
relato Familia, de Rodrigo Hasbn, nacido en Cochabamba en 1981, por su
diestro manejo de voces paralelas que, con lenguaje preciso, tejen un marco
urbano donde personajes sumidos en desencuentros, irrealidad y ensueos,
aoran un sentido improbable.

De igual manera decidieron entregar menciones especiales a Darien Columbi,
de Cuba (Dos semanas para la patria), Matas Candeira, de Espaa (El
hombre en el barreo) y Sebastin Caulier, de Argentina (El sabor de la
nada).

El resto de la muestra est conformado por los siguientes autores: Gonzalo
Gmez (El jaguar de doa Albertina, Espaa), Lidoly Chvez (Delete,
Cuba), Ulises Jurez (El laboratorio de un joven escritor, Nicaragua),
Sebastin Menegaz (Impromptu Panameno, Argentina), Mario Morenza
(Vitrum, Venezuela, http://www.letralia.com/firmas/morenzamario.htm),
Lster Ojeda (Pablo Prez Pereira, Puerto Rico), Joaqun Pen (Crudo
entierro de Roberto Baptista, Mxico), Sebastin Villar (El sueo de las
vrgenes, Argentina), Alexis Zaldumbide (Men and Woman, Ecuador), Diego
Ziga (Lorrie Moore le lee un cuento a Cataln, Chile), Mauricio Amaya
(Hexaedro, El Salvador), Daniel Ferreira (Iliada, Colombia) y Daniel
Avechucho (Dos puertas para salir del averno, Mxico).

Unin Latina es una organizacin de carcter internacional fundada en 1954
por el Convenio de Madrid, que tiene como meta la difusin y promocin de
la herencia cultural y de las identidades del mundo latino. Su sede es en
Pars, adems de tener sedes en una veintena de pases y estar compuesta
por 37 estados miembros.

Esta institucin ha creado, junto a Random House Mondadori, el Premio Unin
Latina a la Novsima Narrativa Breve Hispanoamericana, que busca reconocer
a escritores de habla hispana menores de 26 aos. La editorial editar un
libro que recoger los diecisiete relatos entre los que estarn el ganador
y los que obtuvieron mencin especial.

Fuente: Ficcin Breve Venezolana



*** Amir Valle gana el III Premio de Novela Negra Ciudad de Carmona

El escritor cubano Amir Valle ha sido distinguido con el III Premio
Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona, con su obra Largas noches
con Flavia, un retrato social de la Cuba actual del que el jurado destac
su poderoso estilo literario, carente de concesiones, que desvela una
imagen poco divulgada de Cuba, segn inform el pasado 20 de junio la
editorial Almuzara (http://www.editorialalmuzara.com), promotora del
galardn.

El clasicismo negro de la narracin est acompaado por el acertado
retrato social de la Cuba actual y de las nuevas formas de delincuencia,
agrega el comunicado del sello. Segn el jurado, Amir Valle (Guantnamo,
1967), autor de obras como Jineteras y Las palabras y los muertos, ha
sabido husmear en el lodazal de la crnica de sucesos para forjar con
envidiable pulso narrativo una ficcin basada en hechos reales, digna de la
mejor tradicin realista del gnero.

Largas noches con Flavia cuenta cmo tres jvenes espaoles son degollados
en La Habana como castigo a lo que un poderoso traficante de drogas
considera una estupidez que pone en riesgo su jugoso negocio.

El jurado del II Premio Internacional de Novela Negra de Carmona estuvo
compuesto por David Barba, Juan Bonilla, Javier Ortega, Mariano Snchez
Soler y Eduardo Torres-Dulce.

Fuente: EFE



*** Centro Lorca quiere recuperar obras que Dal regal al poeta

La Fundacin Federico Garca Lorca (http://www.garcia-lorca.org) quiere
recuperar alguna de las cinco obras de Dal que formaron parte de su
patrimonio y que actualmente se exhiben en el Museo Nacional Centro de Arte
Reina Sofa (http://www.museoreinasofia.es), al menos para exponerlos de
forma temporal en el futuro Centro Lorca, que albergar el legado del poeta
en la cntrica Plaza de la Romanilla, en Granada, y que abrir sus puertas
a finales de 2009 o inicios del siguiente ao.

Las obras, tres leos y dos dibujos, fueron una dacin al museo de la
empresa constructora ACS que preside Florentino Prez en concepto de pago
de impuestos. El grupo las adquiri en 2003 por 4,4 millones de euros. La
sobrina del poeta, Laura Garca Lorca, explic el pasado 21 de junio que,
en su momento, cuando el Reina Sofa adquiri para sus fondos estas obras
de Dal que pertenecieron a la fundacin, ya se habl de la posibilidad
de que, por medio de un prstamo, esos cuadros se exhibieran en el futuro
Centro Lorca. Por ello, valora que en principio el espacio musestico est
abierto a esta posibilidad, si bien hay que retomar las conversaciones.

Entre las obras destaca el famoso lienzo cubista Sifn y botella de ron, de
1924, que Dal le regal a Lorca y que ste tena colgado en su habitacin
de la Residencia de Estudiantes. Era propiedad de la Fundacin Lorca, que
lo vendi por 2,5 millones de euros.

Adems, la dacin que en 2003 realiz al museo ACD estuvo compuesta por los
leos Desnudo y Desnudo en el agua, ambos de 1925 y valorados en unos
840.000 euros cada uno, y los dibujos Composicin surrealista y San
Sebastin, ambos de 1927, y que fueron valorados entonces en 42.000 euros
cada uno aproximadamente. Los cuatro pertenecan a la familia Garca Lorca.

El Consejo Rector tambin acord que a partir del 1 de enero del prximo
ao, sea el Consorcio hasta ahora es la fundacin la que ha gestionado los
fondos Feder y dems asuntos el que acometa la gestin econmica de las
obras. As, el Consorcio tambin ser el receptor de la aportacin del
presupuesto general del Ayuntamiento al Patronato Municipal Huerta San
Vicente, segn apunt el edil de Cultura, Juan Garca Montero.

Fuente: Granada Hoy



*** Estrenan en Cuba versin flmica de Paradiso, de Lezama Lima

El cineasta cubano Toms Piard estren en La Habana, el pasado lunes 23 de
junio, su pelcula El viajero inmvil
(http://www.cubacine.cu/ficcion/viajeroinmovil.htm), inspirada en la
polmica novela Paradiso, de Jos Lezama Lima (1910-1976), que escandaliz
en la dcada de los sesenta por sus abiertas descripciones de la
homosexualidad.

Este es el momento en el que haba que hacerlo, un momento poltico
histrico para Cuba, dijo el cineasta, que rod este filme en 2006 con la
intencin de hacer un homenaje a Lezama Lima. Desde el punto de vista
poltico, es algo trascendental que esta pelcula se haya hecho en Cuba
precisamente en este momento de cambio y renovaciones, apunt.

Segn Piard, quien dice sentirse muy satisfecho del filme, ste va a
servir de mucho para sanear las opiniones sobre su pas, porque
indiscutiblemente ste es un momento de apertura y estn sucediendo
cosas que hace diez aos no podamos ni soar.

El viajero inmvil est interpretada por Georbis Martnez, Eslinda Nez,
Jorge Martnez, Jorge Al y Fernando Hechavarra, y cuenta con las
intervenciones especiales de Ciro Bianchi, Csar Lpez, Pablo Armando
Fernndez, Reinaldo Gonzlez, Flix Guerra, Margarita Mateo y Jos Luis
Moreno.

Lezama Lima fue censurado y marginado por el gobierno de Fidel Castro,
junto con otros intelectuales y artistas acusados de homosexualidad o
debilidades ideolgicas durante el denominado quinquenio gris
(1971-1976). Pero Piard aclar que su pelcula no habla de ninguno de los
conflictos que sufri Lezama, porque no est concebida para eso.

Nacido en julio de 1948, Piard escribi el guin a principios de los 90. El
argumento tiene tres lneas paralelas: las confesiones de Lezama a un joven
periodista, los comentarios de amigos y estudiosos de su obra en la casa de
La Habana donde el poeta vivi desde 1929, y las imaginarias conversaciones
entre personajes de Paradiso y seres reales. Tras un intento de rodar en
1998, el proyecto recibi el impulso definitivo en 2006 con la aprobacin
del ministro cubano de Cultura, Abel Prieto.

Piard subray su inters en reivindicar Paradiso, novela que en una
encuesta de 1999 realizada por la revista norteamericana Time ocupa el
quinto lugar entre los libros ms importantes del siglo XX, incluso por
encima de La montaa mgica, del alemn Thomas Mann.

Director y guionista, Piard es egresado de la Universidad de La Habana
(http://www.uh.cu) en historia del arte, y del Instituto Superior de Arte
de Cuba en arte de los medios de comunicacin audiovisual. Adems obtuvo en
Galicia (Espaa) un mster de direccin y realizacin de televisin, en la
Escuela de Imagen y Sonido de Benposta. Es ganador de la Orden al Mrito
Artstico, otorgada por el Ministerio de Cultura de Cuba.

Fuentes: Cubacine  EFE  Radio Rebelde



*** Renn Vega Cantor gana el premio Libertador al Pensamiento Crtico

El lunes 23 de junio fue ledo el veredicto, en el hotel Alba Caracas, del
Premio Libertador al Pensamiento Crtico 2007, cuyo jurado acord otorgar
el premio nico a la obra Un mundo incierto, un mundo para aprender y
ensear. Las transformaciones mundiales y su incidencia en la enseanza de
las ciencias sociales, del escritor colombiano Renn Vega Cantor.

La obra, de dos tomos, aborda la temtica del mundo actual, segn el
jurado, con solidez reivindicando algunas categoras del pensamiento
crtico universal que permiten acercarnos a la realidad compleja de
nuestros tiempos.

Vega Cantor es historiador y profesor de la Universidad Pedaggica Nacional
(http://www.pedagogica.edu.co), en Bogot, Colombia. Ha publicado los
libros Marx y el siglo XXI (Editorial Pensamiento Crtico, Bogot,
1998-1999), Gente muy rebelde (Pensamiento Crtico, Bogot, 2002),
Neoliberalismo: mito y realidad y El caos planetario, entre otros.

El Premio Libertador al Pensamiento Crtico busca reconocer a los autores
que analizan crticamente la realidad del mundo contemporneo, en forma
global o sectorial, en cualquiera de los campos de la actividad social.

El jurado tambin reconoci, por el inters de los temas y por sus aportes
al pensamiento crtico, menciones honorficas a las obras Amrica nuestra,
integracin y revolucin, de Luis Britto Garca; Poltica de la liberacin,
de Enrique Dussel; El pensamiento secuestrado, de Susan George; Los
mercenarios, de Daniel Pereyra y Del terror a la esperanza, de Theotonio
Dos Santos.

Fernando Bez (Venezuela, http://www.letralia.com/firmas/baezfernando.htm),
Stella Calloni (Argentina), Bolvar Echeverra (Ecuador), ganador de la
edicin 2006, Roberto Fernndez Retamar (Cuba) y Daniel Hernndez
(Venezuela) fueron los miembros del jurado, quienes tras la lectura de las
82 obras presentadas, decidieron por mayora de votos otorgar el galardn
al historiador Vega Cantor.

Fuente: ABN



*** Margaret Atwood gana el Prncipe de Asturias de las Letras

Ecologista, feminista, autora de novelas y poeta, la canadiense Margaret
Atwood (Ottawa, 1939; http://www.owtoad.com) obtuvo este 25 de junio el
Premio Prncipe de Asturias de las Letras, superando a finalistas de la
talla del escritor albans Ismail Kadar, el britnico Ian McEwan y el
espaol Juan Goytisolo, elegidos entre las 32 propuestas recibidas
procedentes de 24 pases.

El jurado del prestigioso galardn justific su decisin en la esplndida
obra literaria de Atwood, que ha explorado diferentes gneros con agudeza
e irona, y porque en ella asume inteligentemente la tradicin clsica,
defiende la dignidad de las mujeres y denuncia situaciones de injusticia
social.

Mximo exponente de la literatura canadiense y una de las voces ms
eminentes de la narrativa actual, ganadora del prestigioso Booker Prize
(http://www.themanbookerprize.com) en 2000, Atwood ofrece en sus novelas su
visin comprometida y crtica del mundo y la sociedad contemporneos,
mientras revela una extraordinaria sensibilidad en su abundante produccin
potica, gnero que cultiva con maestra.

Autora muy prolfica, obtuvo reconocimiento internacional con la
publicacin de su novela La mujer comestible (1969), a la que siguieron
Resurgir (1972), Doa Orculo (1976), Life Before Man (1980), Ojo de gato
(1988) y La novia ladrona (1993). La trama de sus obras se centra
frecuentemente en la figura de la mujer, su madurez y los cambios de rol
sexual. Su candidatura fue propuesta por Rogelio Blanco, director general
del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura de Espaa (MCU,
http://www.mcu.es).

Jorge Semprn, Andrs Trapiello, el uruguayo Eduardo Galeano, el japons
Haruki Murakami, el poeta libans Al Ahmad Said, Adonis, el coreano Ko Un,
el italiano Antonio Tabucchi y el estadounidense Richard Ford eran algunos
de los otros candidatos al premio que finalmente no han pasado a la ltima
seleccin.

Durante las deliberaciones del jurado en esta edicin resurgi el debate
sobre la necesidad de distinguir nicamente a los autores de habla hispana
o incluir tambin las candidaturas de escritores de otros idiomas. La
ltima vez que un autor de habla hispana obtuvo el galardn fue en 2000,
con el guatemalteco Augusto Monterroso.

Este ha sido el sexto de los ocho Premios Prncipe de Asturias
(http://www.fundacionprincipedeasturias.org/esp/08/index.html) que se
conceden este ao, en que cumplen su vigsimo octava edicin. Anteriormente
fueron otorgados el Premio Prncipe de Asturias de las Artes a las
Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela (http://www.fesnojiv.org),
fundadas por Jos Antonio Abreu; el de Cooperacin Internacional a cinco
organizaciones que lideran en frica la lucha contra la malaria; el de
Investigacin Cientfica y Tcnica a los cientficos Sumio Iijima, Shuji
Nakamura, Robert Langer, George M. Whitesides y Tobin Marks, que lideran la
creacin de nuevos materiales al servicio de la humanidad; el de
Comunicacin y Humanidades a Google.com y el de Ciencias Sociales al
fillogo y semilogo francs de origen blgaro, Tzvetan Todorov. Los
galardones de Deportes y Concordia se fallarn en septiembre.

Cada uno de los Premios Prncipe de Asturias, concedidos por primera vez en
1981, est dotado con cincuenta mil euros, la escultura creada y donada
expresamente por Joan Mir para estos galardones, un diploma y una insignia
acreditativos. Los galardones sern entregados en otoo en Oviedo, en un
solemne acto presidido por el Prncipe de Asturias.

Fuente: El Pas



*** Boliviana Mnica Velsquez Guzmn recibe premio Yolanda Bedregal

La escritora boliviana Mnica Velsquez Guzmn (La Paz, 1972), ganadora del
Premio Nacional de Poesa 2007 Yolanda Bedregal, recibi en la capital de
Bolivia, el mircoles 25 de junio, su galardn, consistente en 2.000
dlares, una medalla de oro, un diploma de honor.

En la ceremonia que se realizara en el Museo Nacional de Arte
(http://www.mna.org.bo), se entreg tambin el poemario Hija de Medea, que
le procur a la autora este premio, organizado y promovido por el
Viceministerio de Desarrollo de Culturas
(http://www.culturasdebolivia.gob.bo), la Prefectura del Departamento de La
Paz (http://www.prefecturalpz.gov.bo), Plural Editores y la familia
Conitzer Bedregal.

Asimismo, en el acto se present el poemario Vendedores de humo, de
Esperanza Yujra, quien obtuvo una mencin especial en la versin 2006 del
certamen de poesa.

Velsquez Guzmn result ganadora entre 72 trabajos procedentes de
diferentes partes de Bolivia. El fallo fue hecho pblico el 21 de febrero
por el cuerpo del jurado calificador, conformado por Benjamn Chvez,
Zacaras Alavi, Jessica Freudenthal
(http://www.letralia.com/firmas/freudenthalobandojessica.htm), Armando
Soriano Badani y Manuel Vargas.

La autora es licenciada en letras por la Universidad Mayor de San Andrs
(Umsa, http://www.umsa.bo) y doctora en literatura hispanoamericana por El
Colegio de Mxico (http://www.colmex.mx). Actualmente es docente de la Umsa
y la Universidad Catlica Boliviana (http://www.ucb.edu.bo).

Ha publicado los poemarios Tres nombres para un lugar (1995), Fronteras de
doble filo (1998) y El viento de los nufragos (2004), la antologa de
poesa boliviana del siglo XX Ordenar la danza (2004) y varios ensayos de
crtica y teora literaria.

Fuentes: ABI  Las Elecciones Afectivas



*** Publican DVD de La casa de Bernarda Alba en lenguaje de signos

Las personas con discapacidad auditiva pueden disfrutar desde el pasado 26
de junio de una adaptacin cinematogrfica en lenguaje de signos de La casa
de Bernarda Alba, de Federico Garca Lorca, que se ha convertido en la
primera pelcula sobre una obra del poeta granadino representada en Espaa
por actores sordos.

Con motivo del 110 aniversario del nacimiento del poeta, la directora
general del Libro y del Patrimonio Bibliogrfico y Documental de la
Consejera de Cultura, Rafaela Valenzuela (http://tinyurl.com/63gmb8),
present la adaptacin, que cuenta con un presupuesto de 30.000 euros, est
editada en DVD y ha sido distribuida entre las distintas asociaciones de
personas sordas y en la Red de Bibliotecas Pblicas de Andaluca
(http://www.juntadeandalucia.es/cultura/rbpa), que cuenta con ms de 800
centros.

En el DVD tambin se incluye informacin acerca de la obra, su significado,
la simbologa utilizada por el autor y su repercusin en la cultura
espaola, as como la represin que han sufrido las mujeres en toda la
historia.

Segn explic Valenzuela, el objetivo de este proyecto es acercar el mundo
de la cultura y sus diferentes mbitos como el arte o el vdeo a las
personas sordas, que suelen encontrar serias dificultades para acceder a
obras literarias escritas en castellano.

Para hacer accesible el patrimonio cultural, la Consejera de Cultura de
Andaluca (http://www.juntadeandalucia.es/cultura) y la Federacin Andaluza
de Asociaciones de Personas Sordas (Faas, http://www.faas.es) eligen
anualmente una obra literaria para traducirla al lenguaje de signos y
ofrecerla en las bibliotecas pblicas, como ya han hecho con la obra El
Quijote, de Cervantes, o Platero y yo, de Juan Ramn Jimnez.

La actriz Encarna Delgado, que interpreta a Bernarda Alba, ha expresado
que, aunque tena experiencia en el teatro, el cine le ha parecido muy
diferente y ha reconocido que cuando ley el guin no le entendi, y
luego, le pareci fascinante.

Fuente: EFE



*** Falleci la traductora alemana Elke Wehr

Elke Wehr, una de las traductoras del espaol ms renombradas de Alemania,
falleci el viernes 27 de junio en Berln, a los 62 aos, segn inform la
editorial Suhrkamp (http://www.suhrkamp.de).

Wehr cobr notoriedad con la traduccin de las principales obras del
espaol Javier Maras, del paraguayo Augusto Roa Bastos, del peruano Mario
Vargas Llosa, el argentino Julio Cortzar y el mexicano Octavio Paz, entre
otros.

En 2006 fue galardonada con el premio Paul Celan del Fondo Literario de
Alemania en reconocimiento a su obra y en especial por la traduccin de la
obra magistral del paraguayo Augusto Roa Bastos, Yo, el Supremo, que
consider la adaptacin ms difcil.

No fue solamente una extraordinaria traductora, sino que adems se ocupaba
personalmente en descubrir nuevos autores, dijo Jrgen Dormagen, de
Suhrkamp.

La ltima obra traducida por Wehr fue la novela Los das azules, del
colombiano Fernando Vallejo, cuya edicin alemana saldr al mercado en
agosto.

Fuente: DPA



*** Al Chumacero fue homenajeado el Palacio de Bellas Artes

El Palacio de Bellas Artes de Mxico (http://www.bellasartes.gob.mx) se
visti de gala el pasado 30 de junio para celebrar el 90 aniversario del
poeta mexicano Al Chumacero, quien estuvo acompaado de familiares, amigos
y destacadas personalidades del mundo de la cultura.

Considerado como uno de los poetas ms importantes de nuestro tiempo, esta
emotiva ceremonia en Bellas Artes marc el inicio de los homenajes de
Mxico a Chumacero, el cual tendr diferentes actividades relacionadas con
la obra de este poeta que cumplir 90 aos el prximo 9 de julio.

Durante el homenaje, destacadas personalidades como Dolores Castro, Carlos
Montemayor, Emmanuel Carballo, Eduardo Lizalde, Jaime Labastida y Enzia
Verdhuchi recordaron pasajes de la vida del nayarita. Tambin se proyect
un video en el que se mostraron las distintas facetas de su vida
profesional, al lado de otros creadores literarios que marcaron su vida.

Para cerrar con broche de oro, el maestro Horacio Franco y La Capella
Cervantina ofrecieron una especial velada musical para celebrar los 90 aos
del autor de Pramo de sueos (1944), Imgenes desterradas (1948) y
Palabras en reposo (1956).

El Fondo de Cultura Econmica (FCE, http://www.fce.com.mx), editorial en la
que se desempea como corrector de pruebas desde hace ms de medio siglo,
anunci que publicar su Poesa completa, con prlogo de Jos Emilio
Pacheco, abrir en Tepic un centro cultural-librera con el nombre del
poeta, tomando como modelo el Rosario Castellanos, ubicado en lo que fue el
cine Bella poca, en la ciudad de Mxico.

Tambin se publicar en Espaa una antologa del poeta bajo el sello
Pre-textos (http://www.pre-textos.com), la primera que se realiza en aquel
pas y que llegar a Mxico en coedicin con el FCE.

Habr mesas redondas, lecturas, jornadas literarias, la emisin de un
billete conmemorativo de la Lotera Nacional, y el gobierno de Nayarit le
otorgar el nombramiento de Hijo Distinguido del Estado, as como una
medalla y reconocimiento por su trayectoria literaria.

Fuentes: Diario de Quertaro  La Jornada



*** En otoo se inicia digitalizacin de la Biblioteca Nacional de Espaa

La Biblioteca Nacional de Espaa (BNE, http://www.bne.es) comenzar en
otoo la digitalizacin masiva de sus fondos, una operacin que costar
diez millones de euros y que en el plazo de cuatro aos permitir consultar
en la red unas 200.000 obras y un total de 25 millones de pginas.

sta fue una de las cuestiones que se trataron el pasado 1 de julio en la
reunin del Patronato de la BNE, que estuvo presidida por el ministro de
Cultura, Csar Antonio Molina, y en la que la directora de esta
institucin, Milagros del Corral, inform de los objetivos previstos para
2008 y de los proyectos que hay en marcha.

Tras el lanzamiento de la Biblioteca Digital Hispnica
(http://www.bne.es/BDH/index.htm), que desde enero pasado permite consultar
en Internet, y descargar sin coste alguno, unas 10.000 obras de la BNE,
entre ellas la coleccin de obras maestras, ahora comienza la
digitalizacin masiva de los principales fondos de la institucin.

Del Corral seal que esta ambiciosa operacin ser posible gracias al
convenio que Molina firm a finales de enero con el presidente de
Telefnica (http://www.telefonica.es), Csar Alierta, para la
digitalizacin de 15.000 manuscritos, 40.000 libros impresos de los siglos
XVIII y XIX, 120.000 dibujos grabados y fotografas, y de los principales
peridicos espaoles e iberoamericanos que conserva la Biblioteca.

Es una operacin a cinco aos, cuyos preparativos han sido muy farragosos,
porque implica un gran trfico de los ejemplares y requiere un enorme
control, afirm la directora de la BNE. Mientras comienza ese proceso
masivo, la Biblioteca sigue adelante con la digitalizacin normal, y
hace menos de un mes se han colgado en la red unas 150 revistas de los
siglos XVIII y XIX.

En la reunin del Patronato, Del Corral present la memoria de 2007 e
inform tambin de los objetivos previstos para 2008. Adems, present una
serie de ideas para el tricentenario de la Biblioteca Nacional, que se
celebrar en 2011.

Fuente: EFE



*** Falleci el escritor mexicano Xorge del Campo

El cronista, narrador y poeta mexicano Xorge del Campo falleci de cncer
en la capital mexicana el pasado martes 1 de julio, segn inform la
Coordinacin Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes
y Literatura (http://www.literaturainba.com).

En junio pasado, la revista Siempre! (http://www.siempre.com.mx) public un
texto de Vicente Francisco Torres, quiz la ltima entrevista de Del Campo,
en el que relataba la entereza del autor, quien adems de novelista, poeta,
cronista y editor, fue antlogo, biblifilo, biblimano y ensayista, y
donde narra cmo en febrero pasado agudas punzadas en el estmago y una
rara diarrea empezaron a minar su salud. Luego de unos exmenes se
determin que el escritor sufra tumores malignos en el estmago, en los
dos pulmones y en el cuello.

El autor fue un erudito especializado en los periodos revolucionario y
cristero. Uno de sus ltimos trabajos es el Diccionario ilustrado de
narradores cristeros (Amate, Zapopan, 2005).

Nacido en Calimaya, estado de Mxico, en 1945, su extensa trayectoria en el
mbito de las letras integra ms de 10 poemarios y seis libros de ensayos,
entre los que destacan Historia de la prostitucin en Mxico, El
alcoholismo en Mxico, La pornografa y La pobreza urbana en Mxico; dos
novelas: Fusil en llamas y Caramelo y un tomo de cuentos, as como tres
volmenes de crnicas y seis antologas.

Entre su obra ensaystica y antolgica figuran Narrativa joven de Mxico,
Animal de amor, Flauta de ceniza, Cuentistas y novelistas de la Revolucin
Mexicana (ocho tomos); Los das que despertaron a Mxico, Crnicas de un
chilango y Quimera de sal.

Fue finalista del Premio Xavier Villaurrutia 1963 por Animal de amor. En
1987 recibi el Premio Azteca de Oro al mejor programa radiofnico
didctico por Los Chilangos, y en 1988 obtuvo el Premio Testimonio del
Concurso Nacional Conmemorativo del Cincuentenario de la Expropiacin
Petrolera por Chapopotl.

Fuentes: El Universal  La Jornada



*** Hallan en el Malba escenas faltantes de Metrpolis, de Fritz Lang

El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba,
http://www.malba.org.ar) encontr una copia con escenas faltantes de
Metrpolis, el monumental y mtico filme expresionista del cineasta alemn
Fritz Lang, informaron la Fundacin Friedrich Wilhelm Murnau y autoridades
del Museo el pasado 2 de julio.

Es un descubrimiento sensacional, y a pesar de la mala calidad de las
imgenes ser posible reconstruir en buena medida el mutilado filme de
ciencia ficcin rodado en 1925-26, opin la Fundacin Murnau, con sede en
la ciudad de Wiesbaden y dedicada, desde hace ms de 40 aos, a mantener el
patrimonio cinematogrfico alemn, en virtud de lo cual tiene los derechos
de Metrpolis.

La productora alemana Ufa exhibi el filme de Lang en su estreno el 10 de
enero de 1927 en Berln sin acortar. Pocos meses despus la pelcula ya
slo fue exhibida en versiones abreviadas. Con las escenas halladas en
Buenos Aires se podra alcanzar el objetivo, perseguido por aos, de
recuperar la obra de Fritz Lang y presentarla al mundo, explic el
presidente del directorio de curadores de la fundacin, Eberhard
Junkersdorf.

Las escenas recuperadas muestran un trayecto en auto por la Metrpolis que
Fritz Lang concibi como ciudad del futuro y la relacin entre tres
personajes secundarios. Segn la Fundacin Murnau, la pelcula mostrada en
el estreno en Berln tena un largo de 4.189 metros y una duracin de ms
de dos horas. La copia encontrada en Buenos Aires tiene casi el mismo largo
que la versin original y unos 700 metros ms 25 minutos ms que la
versin abreviada alemana y estadounidense.

El director del rea de cine del Malba, Fernando Martn Pea, declar que
sus sospechas acerca de que la copia de Metrpolis que se encontraba en el
Museo del Cine Pablo Ducrs Hicken (http://www.museodelcine.gov.ar), de
Buenos Aires, perteneca a la versin completa del filme, fueron
confirmadas por el especialista espaol en cine mudo alemn Luciano
Berriatuba.

Pea haba tomado conocimiento ya en 1987 de que el Fondo Nacional de las
Artes de Argentina (http://www.fnartes.gov.ar) iba a donar una serie de
pelculas que haban pertenecido a la coleccin del crtico Manuel Pea
Rodrguez, entre las que figuraba Metrpolis. Los quince rollos de
pelcula, equivalentes a unos 150 minutos de filmacin, le llamaron la
atencin, pero luego perdi el rastro de esta coleccin hasta este ao,
cuando pudo acceder a ellos en la filmoteca del Museo del Cine.

Constat en los archivos que la versin haba sido trada a la Argentina en
1927 por la distribuidora Terra, de capitales alemanes, y sum as una
nueva pista, ya que las otras copias que no contienen las escenas completas
haban sido repartidas por una distribuidora estadounidense.

Pea viaj meses atrs a Madrid para consultar a Berriatuba, quien se
volvi loco, dijo que el hallazgo era extraordinario, y fue el principal
aval que le permiti llegar a la directora del Museo del Cine Pablo Ducrs
Hicken, Paula Flix-Didier, a la Fundacin Murnau para verificar su
autenticidad. Las cintas halladas se tratan de negativos, reducidos a 16
milmetros.

El Museo del Cine Pablo Ducrs Hicken se fund en 1971 y est dedicado a la
conservacin del patrimonio cinematogrfico de Argentina. El grueso de la
coleccin fue donada por el cinfilo Ducrs Hicken, de quien el museo tom
el nombre. Adems de cmaras histricas, proyectores y copiadoras, el museo
alberga vestuario y escenografas originales, y una vasta coleccin de
libros y objetos personales de conocidos intrpretes. La coleccin flmica
consta de ms de 600 pelculas sonoras y unas 20 de la poca del cine mudo,
as como cortos informativos que cubren ms de 40 aos de historia
argentina.

Segn la Fundacin Murnau, hubo ya numerosos intentos de restaurar la
mtica pelcula. Por encargo de la fundacin se hizo en 2001 una
restauracin digital, gracias a la que Metrpolis se incluy como primera
pelcula en el Memory of the World Register de la Unesco. A partir de la
versin de 2001 y con los nuevos hallazgos, ahora es posible llegar a una
versin completa.

Fuente: DPA



*** Mario Vargas Llosa regresa al teatro con Las mil noches y una noche

El escritor peruano Mario Vargas Llosa vuelve al teatro con la adaptacin
de Las mil noches y una noche, con la que tambin se ha subido por tercera
vez a las tablas en Espaa, desde el pasado 2 de julio, con el mismo equipo
con el que ejerce de actor desde 2005.

Vargas Llosa, que ha rescatado el ttulo original de Las mil y una noches,
vuelve a medirse con la actriz espaola Aitana Snchez-Gijn interpretando
una adaptacin minimalista de un gran clsico literario cuyo sentido
primordial es un homenaje al cuento, explic el novelista.

La funcin humanizadora que tiene la ficcin, que segn Vargas Llosa no
hay ninguna parbola tan rica como la de Sherezade y el rey Sahrigar para
explicarla, es lo que le llev a adaptar esta obra universal, que dirige
Joan Oll con escenografa del pintor Eduardo Arroyo.

Se trata de una adaptacin muy libre, defini el novelista, que record
que las diferentes versiones del libro son todas diferentes entre s
porque cada autor, cada poca, cada cultura le impona ciertas
orientaciones a estos textos.

Las mil noches y una noche transcurre en tres planos: en el primero, Mario
y Aitana hacen de ellos mismos, luego pasan a interpretar al rey Sahrigar y
Sherezade, quien a su vez desarrolla el tercer hilo narrativo relatando
cuentos que humanizan al rey, explic.

Es la tercera vez que Vargas Llosa acta acompaado de Snchez-Gijn en el
escenario y bajo la batuta de Oll, con los que tambin trabaj en La
verdad de las mentiras, recopilacin de cuentos que declam en 2005 y 2006,
y en Odiseo y Penlope, adaptacin de La Odisea que interpret en 2006.

Para el escritor, que admite tener tremendas imperfecciones de actor
primerizo, la experiencia de subir a un escenario ha sido maravillosa:
pocos autores tienen ese privilegio de, adems de inventar ficciones,
vivirlas.

El artista peruano empez como actor contando cuentos, una forma tmida de
subir a un escenario. Un pasito ms era encarnar personajes creados por
otros, lo que le da una cierta distancia y seguridad.

Uno puede pasarla muy mal escribiendo y no significa que no goce
profundamente. Eso es lo que me pasa en los escenarios, tengo pnico y al
mismo tiempo, gozo profundamente, explic el novelista, que tras las
actuaciones seguir con su prxima novela, ambientada en el frica
Colonial.

Mario se ha transformado en un personaje de sus propias obras. Para l
tiene que ser una experiencia inslita escribir el guin del personaje que
uno va a encarnar, coment Basilio Baltasar, director de la Oficina del
Autor.

Tambin lo elogiaron el director y la actriz: Mario, adems de ver, tiene
una capacidad superior, que es la de redactar en directo (...); hay muy
pocos actores que hoy piensen en directo, destac Oll. Y ambos actores
dan uno de los ejemplos ms claros de qumica, segn Baltasar.

Tras sus presentaciones en Madrid, que se extendieron hasta el sbado 4,
Las mil noches y una noche viajar a Sevilla y Santa Cruz de Tenerife. Ms
tarde la intencin es llevarla a Amrica en la primera oportunidad. La
demanda existe, asegur Basilio Baltasar.

Fuente: AFP



*** Eduardo Galeano es declarado Ciudadano Ilustre del Mercosur

El prolfico periodista, narrador y ensayista uruguayo Eduardo Galeano fue
galardonado el pasado jueves 3 de julio en Montevideo como el primer
Ciudadano Ilustre del Mercado Comn del Sur, Mercosur
(http://www.mercosur.int/msweb/default.asp?idioma=es), por su aporte a la
cultura e identidad latinoamericanas.

Galeano dedic el premio al prcer uruguayo Jos Artigas y agradeci la
dileccin tributada por decenas de personalidades de la literatura, la
poltica y la sociedad, que colmaron la sede administrativa del bloque
sudamericano, y entre los cuales se contaban el premio Nobel de la Paz, el
argentino Adolfo Prez Esquivel, y el presidente electo de Paraguay,
Fernando Lugo.

En el momento de recibir la estatuilla del escultor compatriota Gonzalo
Ramrez, el autor de Las venas abiertas de Amrica Latina propuso un viaje
por el reino de las paradojas en las propias tierras de la regin. Por
qu ser que el guerrillero Che Guevara sea el ms universal de los
latinoamericanos y tiene la costumbre de seguir naciendo cuando ms lo
manipulan y traicionan (...)?, se pregunt.

Observ que paradjicamente una de las principales avenidas de Santiago de
Chile se llama 11 de Septiembre y no por las vctimas de las Torres
Gemelas, sino en homenaje a los verdugos de la democracia en ese pas, y
se pregunt si no sera hora de llamarla Salvador Allende, en homenaje a
la dignidad de la democracia y de la palabra.

Galeano, de 67 aos, inst a los latinoamericanos a juntarse no solamente
para defender el precio de sus productos sino el valor de nuestros
derechos y dijo a los pases ricos que su riqueza come pobreza y su
arrogancia come miedo.

Al terminar su intervencin, el escritor fue saludado efusivamente por sus
compatriotas Daniel Vidart (antroplogo, investigador y escritor) y Daniel
Viglietti (cantautor), entre otros. Desde el exterior llegaron adhesiones
firmadas por los presidentes Luiz Incio Lula da Silva (Brasil), Cristina
Fernndez (Argentina), Michelle Bachelet (Chile), Hugo Chvez (Venezuela) y
Evo Morales (Bolivia), as como por el reconocido y centenario arquitecto
brasileo Oscar Niemeyer y el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti.

Fuente: AFP



*** Falleci el poeta y narrador espaol Andrs Quintanilla Buey

El presidente de la Academia Castellano-Leonesa de Poesa, Andrs
Quintanilla Buey, falleci a los 76 aos de edad el pasado jueves 3 de
julio en Valladolid (Espaa), tras una larga enfermedad, segn indicaron
fuentes cercanas al escritor, cuyo cadver fue sepultado el sbado 4 con
una misa funeral en el tanatorio del Parque del Salvador.

Nacido en Palencia en 1932, se encontraba afincado en Valladolid desde
haca varios aos. Quintanilla Buey public sus primeros poemas en la
revista Juan Baos, en Palencia, que deriv en el grupo literario El
Sarmiento, en Valladolid.

Principalmente escribi poemarios, pero tambin se dedic a otros gneros
como la narrativa y la novela corta. Entre sus poemarios ms significativos
figuran Arambol, Campo Grande, Al borde de tu sueo, Los nios de las
cruces, junto al cuento Despus del atentado. Estos y otros trabajos le
llevaron a ser distinguido con numerosos premios, como el Ciudad de
Valladolid, el Garcilaso y el Ciudad de San Sebastin.

Fue colaborador habitual del Instituto de Investigaciones de Estudios
Abulenses, dependiente de la Institucin Gran Duque de Alba
(http://www.diputacionavila.es/igda/igda.php), y de la Institucin Tello
Tllez de Meneses (http://www.tellotellez.com), de la Diputacin de
Palencia (http://www.dip-palencia.es), e ingres en la Academia de Juglares
de San Juan de la Cruz.

Jess Fonseca, miembro de la Academia Castellano-Leonesa de Poesa, lament
la prdida del escritor y lo defini como el gran impulsor, el verdadero
creador de la academia, sin el cual no hubiera existido. Agreg que
Quintanilla Buey apoy e impuls siempre los viernes de El Sarmiento;
vivi muy entregado a la poesa; se mova por toda la comunidad; organizaba
constantemente encuentros de poesa; siempre estaba sacando libros... Era
un hombre de mano tendida y de corazn noble, sencillo y bueno, expres.

Su poesa era muy ntima y a la vez muy fresca; le brotaba del corazn.
Era un hombre muy cercano que transmita bondad. Nadie hablaba mal de l y
logr lo imposible, reunir bajo el techo de la academia a poetas de todas
las provincias y hacer de ella un lugar de encuentro. Yo siempre he dicho
que Andrs Quintanilla necesitaba la poesa para vivir y respirar, y eso lo
transmita, concluy.

Fuentes: EFE  El Mundo 



*** Descubren poemas inditos atribuidos a Neruda

Una serie de poemas inditos atribuidos a Pablo Neruda y dedicados a una
mujer a la que varios de sus bigrafos identifican como el ltimo amor del
poeta, fueron descubiertos 35 aos despus de su muerte, segn se anunci
este sbado 4 de julio.

El abogado y coleccionista de libros Nurieldin Hermosilla dijo al diario
chileno El Mercurio (http://www.emol.com) que el lbum le lleg a travs de
un librero que a su vez lo compr a una persona no identificada por una
suma muy alta, pero no especificada.

El lbum de Isla Negra fue escrito en 1969 en el cercano balneario del
mismo nombre, donde Neruda posea una hermosa casa y donde reposan sus
restos frente al mar.

Hermosilla, quien posee una vasta coleccin de objetos que pertenecieron al
escritor, dijo que no tiene duda alguna de la autenticidad de los poemas,
porque estn escritos con tinta verde, como la casi totalidad de la obra
del ganador del premio Nobel de 1971, y por rasgos grafolgicos, como la
inconfundible letra P del vate.

No ha habido un pronunciamiento de la Fundacin Pablo Neruda
(http://www.fundacionneruda.org), a cargo de la herencia general del poeta,
respecto al descubrimiento.

Son 14 pginas con poemas dedicados a Alicia Urrutia, sobrina de la ltima
esposa del poeta, Matilde Urrutia, y segn bigrafos como Jorge Edwards,
Volodia Teitelboim e Ins Mara Cardone, su amante en los aos finales.
Neruda muri en 1973.

Para que navegues por mi poesa. Para mi querida Alicia. Isla Negra,
1969, dice la dedicatoria en tinta verde, adornada la pgina con varias
pequeas flores dibujadas por el mismo autor. Aqu en Isla Negra est la
ola / estrellada que trae tu recuerdo / compaera del cielo. Aqu est el
rbol del olvido, / de l saqu un trozo de madera para grabar tu nombre,
escribe el autor de Canto general.

Fuente: AP



*** Medelln dio inicio a su fiesta de la poesa

Este sbado 5 de julio, en el Teatro al Aire Libre Carlos Vieco del Cerro
Nutibara, se llev a cabo la ceremonia inaugural del XVIII Festival
Internacional de Poesa de Medelln
(http://www.festivaldepoesiademedellin.org), ganador del Premio Nobel
Alternativo 2006 y considerado uno de los eventos culturales ms
importantes de Colombia.

El Festival de Medelln se extender hasta el prximo sbado 12 y se
escenificar en los ms variados escenarios, incluidas las crceles de
hombres y mujeres en el Valle del Aburr. El evento rene a 76 poetas de 52
naciones, que leern sus creaciones en las ms variadas lenguas.

En el acto inaugural, el poeta Fernando Rendn, director del evento, se
manifest opuesto a la dictadura de los medios, proponiendo el desarrollo
de una accin masiva del lenguaje potico, para ampliarlo y renovarlo,
ampliando y renovando la conciencia y la existencia.

Rendn critic la indiferencia con que los medios colombianos trataron al
evento y fustig al presidente de su pas. En su campaa a la presidencia
de la nacin lvaro Uribe prometi que bajo su gobierno no habra poesa.
El Congreso de la Repblica aprob hace menos de un mes un proyecto de ley
que declara patrimonio cultural de la Nacin al Festival Internacional de
Poesa de Medelln. El presidente Uribe se ha negado a firmar hace unos
das esta ley, aduciendo su falta de claridad acerca de la posible fuente
de apoyo financiero gubernamental al festival. Reproch que, en cambio, s
se tengan claras las fuentes financieras para la guerra y su vocacin de
guerra.

Propuso a Medelln, a la que calific de ciudad valerosa, convertirse en
epicentro de la lucha potica contra la guerra. Esta generacin de jvenes
aqu presente que colmar 123 escenarios esta semana, puede ser el motor de
un multitudinario plebiscito nacional por un definitivo acuerdo poltico
que elimine de tajo la guerra, y nos lleve a la reconciliacin definitiva,
como lo pidi el libertador Simn Bolvar al final de sus das. Para ello
necesitamos inscribir y movilizar a miles de voluntarios.

En la lectura inaugural particip el poeta espaol Marcos Ana, de 88 aos,
quien present en Medelln su obra Decidme cmo es un rbol, relato
autobiogrfico, que dentro de poco ser llevada al cine por el cineasta
espaol Pedro Almodvar. El autor estuvo prisionero 23 aos en las crceles
franquistas desde la guerra civil espaola, en la que combati del lado
republicano, y slo fue liberado mediante la fuerte presin de una campaa
mundial.

Tambin estuvo en la ceremonia inaugural el poeta francs Bernard Nol,
ensayista, historiador y crtico de arte, uno de los intelectuales europeos
ms lcidos de la actualidad, Premio Nacional de Poesa en 1992 en su pas,
y Premio Max Jacob en 2005.

Igualmente, la destacada poeta afgana Mahbobah Ebrahimi; Gulrukhsor
Safieva, poeta, escritora, dramaturga, cantante y traductora de Tayikistn,
nacin antao integrante de la Unin Sovitica; la ruandesa Yolande
Mukagasana, quien sobrevivi el genocidio de 1994, en el que perdi a sus
tres hijos, su marido y sus hermanos; la poeta vietnamita Nguyen Bao Chan,
periodista de Vietnam Televisin, y la poeta indgena apache Margo Tmez,
tambin activista de los derechos civiles de su pueblo.

En el Festival Internacional de Poesa de Medelln participan esta semana
poetas de Colombia, Suiza, Nigeria, Cuba, Brasil, Malawi, Afganistn,
Albania, Alemania, Argentina, Azerbaijn, Bangladesh, Blgica, Bielorrusia,
Bolivia, Brasil, Canad, Corea del Sur, Costa Rica, Cuba, Chile, Egipto, El
Salvador, Eslovenia, Espaa, Estados Unidos, nacin Apache, Estados Unidos,
Estonia, Filipinas, Francia, Guatemala, Honduras, India, Irak, Irlanda,
Israel, Italia, Kenia, Malawi, Mxico, Nicaragua, Nigeria, Noruega,
Uruguay, Pases Bajos, Palestina, Panam, Paraguay, Per, Portugal, nacin
Wayuu, Venezuela, Ruanda, Repblica Dominicana, Sudfrica, Suecia, Suiza,
Tailandia, Tayikistn, Uganda, Vietnam, y Zimbabwe.

Fuentes: Caracol Radio  Web del Festival



*** Autores inditos dejarn de serlo con Monte vila

La editorial venezolana Monte vila Editores (http://www.monteavila.gob.ve)
anunci este 5 de julio los ganadores de su Concurso para Autores Inditos
en el gnero de poesa, narrativa, ensayo, dramaturgia y literatura
infantil.

En poesa resultaron premiadas Expediciones, de Beatriz Calcao; Imposible
de lugar, de Claudia Sierich y Mi padre y otros recuerdos, de Vctor
Alfonso Alarcn. El jurado lo integraron Mara Clara Salas, Patricia Guzmn
y Yolanda Pantin.

El jurado del gnero ensayo (Cristian lvarez, dgar Pez y Carlos
Sandoval) seleccion Entre la libertad e historicidad: Sartre y el
compromiso literario, de Livia Vargas Gonzlez, y Sentir y sentido. Lo
religioso en Tarkovski de Nenfar Colmenares.

En narrativa se premi a Gabriel Payares
(http://www.letralia.com/firmas/payaresfariasgabriel.htm) por Cuando
bajaron las aguas. El jurado conformado por los escritores Igor Delgado
Senior, Humberto Mata y Judit Gerendas, eligi esta obra por su rigor
escritural, por sus sugerentes imgenes y metforas y por haber logrado
expresar una temtica vinculada a interioridades y obsesiones del ser
humano.

Nstor Caballero, Jos Gabriel Nez y Gennys Prez, dictaron el veredicto
en dramaturgia. Seleccionaron Yo soy John Lennon, de Paul Jos Salazar
Rivas y Maritales, de Ciro Alfonzo Acevedo.

El jurado infantil estuvo integrado por Mara Elena Maggi, Hugo Colmenares
y Armando Jos Sequera. Premiaron tres obras: El camino de los pjaros, de
Pura Garriguet; El cementerio de las cosas y otros relatos, de Minerva
Reyes Rojas y El plan increble de Rit-Ronald-Rat, de Toms Adrin.

Los ganadores recibirn mil bolvares fuertes y la publicacin de su obra
en Monte vila Editores.

Fuentes: Ficcin Breve Venezolana  El Universal



*** Los detectives salvajes, de Roberto Bolao, ser llevada al cine

El director mexicano Carlos Sama anunci este domingo 6 el prximo rodaje
de su pelcula basada en la laureada novela Los detectives salvajes, del
escritor chileno Roberto Bolao, y adelant que Gael Garca Bernal podra
interpretar a Arturo Belano, alter ego del autor en la obra.

La cinta se estrenar a fines de 2009 con la participacin de la productora
Catatonia Films, de Mxico, el productor Jaime Romandia y la productora
chilena MC Films, cuya directora es Cristina Littin. La alianza entre
Catatonia y MC Films se concret en el Festival de Cannes de este ao,
celebrado en mayo.

Los detectives salvajes narra la bsqueda de la casi olvidada poeta
mexicana Cesrea Tinajero emprendida por los jvenes poetas Arturo Belano y
Ulises Lima, que representan a Bolao y a su amigo Mario Santiago en la
realidad, y cuyas vidas se bifurcan en un largo periplo de veinte aos,
entre 1976 y 1996. Publicado en 1998, el libro obtuvo ese ao el premio
Herralde y, en 1999, el Rmulo Gallegos.

Sama, de 41 aos, ha dirigido comerciales, y como cineasta tiene en su
haber Sin ton ni Sonia (2003). Es, junto con los tambin mexicanos Luis
Felipe Fabre y Arcadi Palerm-Arts, autor del guin de la versin flmica
de la novela de Bolao, que empezar a rodar a finales de este ao.

La pelcula, que tendr una duracin aproximada de cien minutos, ser
rodada en locaciones del norte de Mxico y en el Distrito Federal. No
pretendo llevar todos los lugares del libro, que seran entre otros,
Francia, Israel, Espaa, frica. Sera una locura de cinco pelculas de
dos horas! Por eso tom de la novela, la primera y la ltima parte,
respetando su estructura, declar el cineasta al diario chileno La Nacin
(http://www.lanacion.cl).

Sama ha buscado asesora con el escritor mexicano Juan Villoro, no slo
por la amistad con Bolao, sino con Mario Santiago, que es un gran
personaje, que en la realidad era ms contestatario y brutal que el Ulises
Lima de la novela; as como con Carla Rippey, una de las mejores amigas de
Bolao desde los 70 y que es la pintora Catalina OHara en la novela,
adems de Jos Peguero, Guadalupe Ochoa y el inspirador del personaje Piel
Divina.

Cristina Littin, de MC Films, explic que Los detectives salvajes se
encuentra an en etapa de preproduccin. Ellos estn definiendo las
locaciones, por nuestra parte nosotros propusimos el desierto de Atacama,
como smil del desierto de Sonora. Ya hay actores chilenos
preseleccionados, asegur. La productora tambin trabaja en la preparacin
de la cinta El futuro, de la cineasta chilena, Alicia Scherson, basada en
el libro de Bolao, Una novelita lumpen.

Queremos que la pelcula sea lo ms chilena posible, no por eso cambiar
todos los escenarios. Ahora, habr tcnicos chilenos involucrados en toda
la pelcula, no slo en lo que se ruede en Chile, dijo Littin, quien
agreg que tambin se grabar bastante en el DF mexicano. Locaciones
indiscutibles, como la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
http://www.unam.mx), la Colonia Condesa o la Colonia Roma, cuenta Littin.

Fuente: La Nacin



*** Literatura y cultura del Siglo de Oro es discutida en Espaa

Ms de 300 congresistas de cuatro continentes se renen en Santiago de
Compostela (Galicia, Espaa) desde hoy lunes hasta el viernes 11 de julio
en el VIII Congreso de la Asociacin Internacional Siglo de Oro, Aiso
(http://www.usc.es/congresos/aiso/congreso/cSEGC_index.html), que bajo el
lema Compostella Aurea es organizado por la Universidad de Santiago (USC,
http://www.usc.es) y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales
(Secc, http://www.secc.es).

Este evento internacional, que se desarrolla en la Facultad de Filologa de
la USC y cuenta con la colaboracin del Ministerio de Educacin y Ciencia
de Espaa (http://www.mec.es), la Xunta de Galicia (http://www.xunta.es) y
el Consorcio de Santiago (http://www.consorcio-santiago.org), da una cabida
especial en esta ocasin a hispanistas de zonas como Medio Oriente o
frica, con mayores dificultades para el estudio de la literatura y cultura
espaolas.

La sesin inaugural se celebr hoy a las 10 de la maana en el Colexio de
Fonseca, en un acto al que asistieron el rector de la USC, Senn Barro; la
conselleira de Educacin, Laura Snchez Pin; y Carlota lvarez-Basso, en
representacin de la Secc, entre otras personalidades.

En la segunda planta del edificio se inaugur, al concluir el acto, una
exposicin de libros de emblemas que posee la Biblioteca de la USC,
grandes tesoros bibliogrficos de los siglos XVI y XVII que enriquecen el
patrimonio de la universidad, segn los promotores del acto.

Conferencias plenarias y sesiones paralelas sobre poesa, teatro, prosa y
autores conocidos y no tan reconocidos abarcarn las sesiones de los cinco
das del encuentro, en el que tambin se celebrarn mesas de investigadores
en las que presentarn los ltimos estudios relacionados con las
humanidades, nuevas tecnologas, teatro y poesa.

Las sesiones acadmicas en filologa estarn acompaadas de la citada
exposicin de libros de emblemas, un concierto del grupo Nordestinas y
otras actividades sociales.

Fuente: Europa Press 



*** Recuerdan a Eugenio Montejo en el primer mes de su muerte

Diversos homenajes se estn desarrollando en Venezuela y Espaa para
recordar al poeta Eugenio Montejo, quien muri en Valencia (Carabobo,
Venezuela) el pasado 5 de junio, a los 69 aos.

El martes 8 de julio, el programa radial La Maja Desnuda, conducido por
Nidia Hernndez, se enfocar en la vida y obra del autor, a partir de las 7
de la noche. El mircoles 9, los escritores Rafael Cadenas, Mara Josefina
Tejera, Eduardo Liendo y Atanasio Alegre hablarn sobre el autor de
Alfabeto del mundo, mientras que el actor Gustavo Rodrguez leer algunos
de sus poemas, en un homenaje convocado por el Instituto de Investigaciones
Literarias de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve)
que tendr lugar a las 5 de la tarde en la Sala Francisco de Miranda, o
Sala E, de la mencionada casa de estudios.

El jueves 10, la Universidad Pedaggica Experimental Libertador (Upel,
http://www.upel.edu.ve), ubicada en la avenida Las Delicias de Maracay
(Aragua), rendir en su biblioteca un homenaje al escritor a partir de las
10 de la maana. Otra actividad similar ser la que el colectivo 4Gatos
presentar el mismo da a las 7 de la noche en la Librera TecniBooks
(Centro Comercial AB, avenida Bolvar), en Porlamar, isla de Margarita
(Nueva Esparta).

El mismo da, en Madrid (Espaa), la Casa de Amrica ofrecer un recital a
partir de las 7 de la noche, que se centrar en destacar la vida y obra del
ganador del Premio Internacional Octavio Paz de Poesa y Ensayo en 2004.
Finalmente, el sbado 19 de julio a las 7 de la noche se realizar un
homenaje en la Plaza Bolvar de Chacao, en Caracas, organizado por el grupo
Fan de Eugenio Montejo en Facebook (http://tinyurl.com/5rs5dk, requiere
registro).



*** Semana Negra de Gijn se inicia este viernes

Entre el 11 y el 20 de julio tendr lugar la XXI Semana Negra de Gijn
(http://www.semananegra.org), evento anual que organiza en Gijn, Asturias
(Espaa) un equipo coordinado por el escritor Paco Ignacio Taibo II, y en
el cual se renen los seguidores de la literatura policial, el cmic, la
novela histrica y la novela de ciencia ficcin.

El evento se iniciar a las 8 de la maana del viernes 11 con la salida,
desde la estacin de Chamartn, en Madrid, de escritores, periodistas e
invitados, en el Tren Negro especial de Red Nacional de los Ferrocarriles
Espaoles (Renfe, http://www.renfe.es). Durante el viaje sern presentadas
diversas actividades, como una conferencia de prensa de George RR Martin y
una mesa redonda con la intervencin musical del Yampi.

A la llegada del Tren Negro a la estacin de cercanas de Gijn sern
inauguradas las exposiciones Gato, detective y negro, de Guarnido y
Canales; Gaugamela, la Batalla de Alejandro, y las exposiciones de
fotoperiodismo Violaciones de los derechos humanos en Colombia, Guatemala,
Kenia e Irak y 1968. Lugar el tren ser recibido con la banda de msica
de Gijn y a las 9 de la noche se realizar la inauguracin oficial con el
corte de la cinta negra.

El sbado 12 se realizar, entre las 5 y las 6 de la tarde, la tertulia
Los monstruos, en la que participarn Fernando Maras, Miguel Cane,
Rodolfo Martnez, Eduardo Angulo, Daniel Mares, Elia Barcel, Juan Miguel
Aguilera, Rafael Marn, Manel Loureiro, Vctor Conde, Marc R. Soto,
Federico Fernndez Giordano, Manuel Nondez y Cristina Maca, bajo la
moderacin de Jorge Ivn Argiz. A las 10:30 de la noche ser inaugurado el
ciclo Germn Robles, el Vampiro Mexicano.

El domingo 13 a las 7 de la noche ser entregado, en el Gran Hotel
Jovellanos, el Premio Especial del director de la Semana Negra, una
distincin de Taibo II al libro que ms le haya divertido durante la
preparacin de la Semana Negra, y que est dotada con un libro escrito por
l mismo. A las 9, en el espacio AQ, el escritor britnico Mike Carey dar
una conferencia sobre comics.

Los jvenes y adultos interesados en adquirir destrezas literarias podrn
participar, el lunes 14 a partir de las 10:30, del taller para jvenes
dirigido por Rebeca Murga, Lorenzo Lunar y Amir Valle, y del taller para
mayores dirigido por Goran Tocilovac y Rolando Hinojosa. Ambos se
realizarn en el Museo del Ferrocarril y se extendern hasta el jueves 17.

A las 5 de la tarde del mismo lunes, en la carpa del encuentro, se
celebrar la tertulia El mal y sus protagonistas, con Nacho Guirado,
Nahum Montt, Mario Mendoza, Lorenzo Lunar, Rebeca Murga, Leonardo Oyola,
Mercedes Castro, Roberto Ampuero, Eduardo Monteverde, Juan Ramn Biedma,
Frank Quasar, Achy Obejas, David Torres, ngel Toms Gonzlez, Kama Gutier
y Rolando Hinojosa, entre otros, y la moderacin de Paco Ignacio Taibo II.
Esta tertulia continuar hasta el mircoles 16.

A las 6 el espacio AQ ser el escenario del foro La novela negra vista
desde la universidad, con Emilio Frechilla (Universidad de Oviedo,
http://www.uniovi.es), Javier Garca Rodrguez (Universidad de Valladolid,
http://www.uva.es) y Manuel Brocano Rodrguez (Universidad de Len,
http://www.unileon.es), y la moderacin de Alejandro M. Gallo.

Las actividades del martes 15 se iniciarn en la carpa con sendos foros
sobre Marc Behm, con Eduardo Monteverde, Paco Camarasa, Alejo Cuervo y Paco
Ignacio Taibo II, y sobre el exilio alemn, con Ana Prez y Carlos Fortea.
El espacio AQ presentar igualmente, a las 6:45, el foro Literatura y
Revolucin del 34, con Fulgencio Argelles, Benigno Delmiro y Paco Ignacio
Taibo II, la moderacin de Alejando M. Gallo y la colaboracin de la
Fundacin Juan Muiz Zapico (http://www.fundacionjuanmunizzapico.org). A
las 7:30, el escritor chileno Roberto Ampuero hablar con el pblico con la
moderacin de Mario Mendoza y lvaro Castillo. Habr otras dos charlas, El
negro desde la librera, a las 8:15, con Fritz Glockner, Paco Camarasa,
Juan Escarlata y lvaro Castillo, y otra a las 9 de la noche con Leonor
Tableada.

El mircoles 16 a las 6:45 de la tarde, Fernando Maras presentar en el
espacio AQ sus zapatos asesinos, una historia real con regalo de libros.
A las 12 de la noche se realizar, en la carpa, la tertulia nocturna La
escritura o la vida, con Juan Esteban Constain, Ricardo Menndez Salmn,
Raul Argem, Leonardo Oyola, Juan Sasturain, Nerea Riesco, Sebastin Ruts,
Goran Tocilovac y Paco Ignacio Taibo II, y la moderacin de ngel de la
Calle.

A las 5 de la tarde del jueves 17, Julio Murillo, Juana Salabert, Vicente
lvarez, Jos Luis Muoz, Paco Ignacio Taibo II, Fermn Goi, Ernesto
Mallo, Jernimo Tristante, Carlos Fortea y Ral Argem participarn en la
primera de las dos jornadas (la siguiente ser el viernes 18) de la
tertulia El oscuro placer de narrar el fascismo, en la carpa del
encuentro, donde a las 6:40 ser entregado el premio Novelpol. A las 8:15
de la noche se presentar una tertulia con Jorge Semprn en la que
participarn ngel de la Calle y Paco Ignacio Taibo II, y a las 9:15 ser
presentada por David Panadero, Juan Ramn Biedma y Juan Escarlata la
revista Prtesis. Para la 1 de la madrugada se prev una lectura de poesa
con la participacin de Luis Garca Montero, Joaqun Sabina y Jos Emilio
Pacheco.

Entretanto, a las 7 de la noche el espacio AQ ser el escenario de la
primera jornada Egostas, exhibicionistas y egocntricos. La autobiografa
en el cmic. Una aproximacin, que se extender hasta el da siguiente.
Participarn Fabrice Neaud, Spain Rodriguez, Phoebe Gloeckner, Gippi, Luis
Garca y ngel de la Calle, bajo la moderacin de Norman Fernndez y Pepe
Glvez.

El hotel Don Manuel ser el escenario, el viernes 18 a las 10:30 de la
maana, de la entrega de los premios Hammett, Walsh, Silverio Caada,
Espartaco, Celsius 232 y Cuentos Ateneo Obrero de Gijn. A las 6:30 de la
tarde, Alfonso Mateo Sagasta, R. Ibez, Juan Miguel Aguilera, Jos Manuel
Fajardo, Antonio Sarabia y Rafael Marn participarn en una mesa redonda
sobre el Medioevo espaol en la carpa del encuentro, donde a las 7:15 Paco
Ignacio Taibo II presentar una charla con Nahum Montt y, una hora ms
tarde, Fritz Glockner presentar otra con Mario Mendoza. A las 10 se
realizar la primera jornada de una mesa redonda sobre derechos humanos en
el fotoperiodismo (la segunda jornada ser el sbado 19), y a la 1 de la
maana habr una lectura de poesa con textos de ngel Gonzlez y la
participacin de Susana Rivera, Manolo Lombardero, Justo Villabrille,
Carlos Barral, Irma Page, Jorge Semprn, Paloma Saiz, Tini Alvarez Areces,
Jos Emilio Pacheco, Joaqun Sabina, Luis Garca Montero, Pepa Terrn,
Natalia Menndez, Esperanza Medina, Carmen Snchez y Jos Luis Argelles

El mismo da a las 6 de la tarde y 7 de la noche, respectivamente, el
espacio AQ acoger las mesas redondas Novela grfica, algo nuevo?, con
Paul Gravett, Quim Prez, Toni Guiioral y Juan Sasturain, y El editor
(independiente) es la estrella, con Jess Egido, Jess Moreno, Ricardo
Esteban, Antonio Scuzarella y Jorge Ivn Argiz. Ambas actividades estarn
moderadas por ngel de la Calle.

A las 5 de la tarde del sbado 19 la carpa del encuentro ser el escenario
de la tertulia Quo Vadis, cmic?, moderada por Pepe Glvez y Norman
Fernndez y en la que participarn Luis Garca, Joan Mundet, Mariel Soria,
Alfonso Zapico, Miguel Gallardo, Joan Mundet, Manel Barcel, Carlos
Gimnez, Quim Prez, Martn Pardo, Lorenzo F. Daz, Ricardo Machuca, Carles
Santamara, Alex Gallego, Jorge Garca, Nacho Casanova, Raule, Sagar,
Eduardo Ocaa, Enrique V. Vegas, Sonia Pulido, Miguel ngel Martn y
Enrique Flores. A las 6, David C. Hall hablar sobre la poltica y la
literatura en la obra de Dashiell Hammett.

A las 8 ser la presentacin y regalo del libro Pepsi Weimar (Desde el
olvido, desde la memoria), con la participacin de Antonio Sarabia,
Jeronimo Tristante, Julio Murillo, Ernesto Mallo, Juana Salabert, Carlos
Fortea, Carlos Salem, Rafael Marn, Juan Miguel Aguilera, Paco Ignacio
Taibo II, Angel de la Calle, Jaime Sarusky, David C. Hall, Mario Mendoza,
Fritz Glockner, Susan y Doug Braithwaite, Marta Cano, DIsraeli, Luis
Garca, Ivo Milazzo, Enrique V. Vegas, Miguel Barrero, Jess Palacios,
Jorge Garca, Enrique Flores, Miguel Gallardo, Alex Gallego, Toni Guiral,
Ricardo Machuca, Joan Mundet, Mariel Soria, Victor Andresco, Quim Perez,
Lorenzo F. Daz, Daniel Mordzinski, Edu Ocaa, Mauricio J. Schwarz, Martn
Pardo, Carles Santamara, Yayo Daz Rodrguez, Rale, Sagar, Pepe Glvez,
Sonia Pulido y Antonio Navarro. A las 9, Alfonso Mateo Sagasta moderar una
mesa redonda con los ganadores de los premios literarios que se entregan en
el curso de la Semana Negra. 

Adems, la Semana Negra incluir la presentacin de ttulos diversos, como
El abismo en el espejo, de Rodolfo Martnez; Monstruos, de Eduardo Angulo;
El teatro secreto, de Vctor Conde; Moscas y dragones, de Juan Luis
Iglesias y Jorge de Juan; Largas noches con Flavia, de Amir Valle; Y punto,
de Mercedes Castro; La noche desnuda, de Juan Carlos Arce; Retrato de
familia con muerta, de Raul Argem; La llave del abismo, de Jos Carlos
Somoza; Caf Budapest, de Alfonso Zapico; Lobas, de Rachel Deville, y la
coleccin Negro Absoluto, dirigida por Juan Sasturain.

Habr diversas presentaciones audiovisuales, como filmes y documentales
sobre la literatura negra, y varios grupos y artistas aadirn la nota
musical al encuentro, como El Quinto Parpadeo, Bambalina, Avalanch,
Oysterband, El Chojn, Leonel O Ziga, Havana Street Band, Shantel and
Bukovina Club Orkestar, Carabina 30-30 (la banda de Sabina en acstico),
Nuberu, Michelle McCain Blues Band, y el espectculo verbo musical
Palabras contadas, de Camilo Franco y Magin Blanco, as como la
musicalizacin, en guitarra, de poemas de ngel Gonzlez, a cargo de
Americo Appiano y el Yampi. La clausura ser el domingo 20 a las 12 del da
en la carpa del encuentro.

Fuente: Semana Negra



*** Gamoneda asistir a jornadas literarias de Villanueva de los Infantes

El premio Cervantes 2007, el poeta espaol Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931),
considerado como uno de los principales autores de la literatura europea,
ser el principal invitado de las X Jornadas Literarias de Villanueva de
los Infantes (Ciudad Real), que bajo el lema Nuevos cauces de la
literatura y el arte se celebrarn entre el 18 y el 24 de julio, estando
prevista la visita de Gamoneda para el da 21.

Las jornadas se abrirn con la presencia de la historiadora, profesora de
tica y crtica de arte Carmen Dalmau y la inauguracin de la exposicin
Injerencias, del pintor cubano Waldo Balart, que se form en Nueva York y
que ha vivido en Blgica y en Espaa.

El 19, el poeta barcelons Eduardo Moga hablar sobre el porqu de
penumbras de la poesa espaola en el siglo XX, dedicando su intervencin
a los autores Basilio Fernndez, Jos Luis Hidalgo, Julio Garcs y Jos
Mara Fonollosa.

El domingo 20 el relevo lo tomar la msica, con la presencia de
Hidrogenesse, un grupo pop barcelons compuesto por Carlos Ballesteros,
solista, y Genis Segarra, tecladista.

La adaptacin literaria al cine ser otro de los aspectos que se
analizarn, el 22, durante la proyeccin de la pelcula La luz prodigiosa,
con la presencia del escritor Fernando Maras.

El cmic, como ejemplo de literatura grfica, con la presencia del
ciudadrealeo Luis Manchado, y la relacin de la msica y el cine, con
Jorge Magaz, cerrarn estas jornadas literarias.

Fuente: Europa Press



*** Congreso de literatura medieval europea celebrarn en Espaa

La localidad de Hospital de rbigo (Len, Espaa) celebrar entre el 23 y
el 25 de julio el primer Congreso Internacional de Literatura Medieval
Europea. Dirigido por el profesor Jos Mara Balcells y coordinado por Jos
Antonio Reones, el simposio est patrocinado por la Direccin General del
Libro (http://www.mcu.es/libro).

Entre los participantes, las jornadas contarn con expertos como Margarita
Torres, que ofrecer una clase magistral acerca de los tratados de
herldica y genealoga, el profesor Javier Grande (Universidad de
Extremadura, http://www.unex.es), Javier Dez de Revenga (Universidad de
Murcia, http://www.um.es) o Jess Paniagua. Adems, la leccin inaugural
correr a cargo del director general del Libro, Rogelio Blanco, que
ofrecer una conferencia titulada Las utopas. Desarrollo del gnero desde
el Medioevo hasta el siglo XVIII.

Este primer congreso tratar de conciliar posturas acerca de cul fue la
mecha que convirti estos siglos en el prtico que hizo surgir la
modernidad de Occidente. As, entre los principales temas que vertebrarn
el congreso, se darn las claves del creador del espaol moderno y
representante del Mester de Clereca Gonzalo de Berceo, se discutir sobre
el papel que jug Alfonso X en la normalizacin del castellano o se
separar el mito de la realidad en las leyendas clticas. Adems, el
congreso abordar la poesa del Arcipreste de Hita, Jorge Manrique y
analizar la novela caballeresca.

Entre las razones que han llevado a elegir Hospital de rbigo como sede de
estas jornadas, destaca el hecho de que fue en este lugar donde tuvo lugar
la batalla decisiva entre suevos y visigodos que decidi la historia de
Hispania. Jos Antonio Reones, coordinador del simposio, recuerda tambin
que Hospital fue uno de los espacios decisivos en la expansin del reino de
Len y se convirti en un importante hito de ese gran intercambiador
cultural y gentico europeo que es la Ruta Jacobea.

Subraya adems la encomienda de San Juan de Jerusaln, surgida al abrigo
del Camino, y hace hincapi en el Passo Honroso de don Suero, del que
asegura es la nica justa registrada de una manera casi periodstica por
Pero Rodrguez de Lena, cronista del rey Juan, quince das antes y quince
das despus del lance, que tuvo lugar el da de Santiago.

Fuente: Diario de Len



*** Saln Arturo Michelena inici recepcin de obras

Desde el pasado martes 1 y hasta el sbado 26 de julio se extiende el plazo
para la inscripcin de obras en la Bienal 64 Saln Arturo Michelena, que
ser inaugurada el domingo 12 de octubre a las 11 de la maana en los
espacios del Gabinete del Dibujo y la Estampa y Museo Arturo Michelena,
en el Centro Cultural Eladio Alemn Sucre, de Valencia (Venezuela).

La informacin fue dada a conocer por el doctor Jos Napolen Oropeza,
quien aadi que, tal como contemplan las bases del certamen, el proceso de
inscripcin y de admisin de obras se cumplir, debido a la toma de la sede
natural del evento, en el Centro Cultural y Deportivo Don Bosco, situado
en la avenida Valencia de Naguanagua, de lunes a viernes entre las 8 de la
maana y las 12 del da y entre las 3 y las 6 de la tarde, y los sbados
entre las 8 de la maana y las 12 del da.

En el momento de la inscripcin, el artista, o su representante debidamente
autorizado, llenar la planilla correspondiente y consignar copia de la
cdula de identidad, resumen curricular actualizado, ficha tcnica de la
obra u obras presentadas, as como su valor estimado en moneda nacional.

Tambin deber anexarse un comprobante de depsito bancario por la cantidad
de 30 bolvares fuertes a nombre del Ateneo de Valencia, en una de las
siguientes entidades bancarias: Banco Industrial de Venezuela (cuenta
corriente 030-510455-6), Banco del Caribe (cuenta corriente 222-0-036467) o
Banco Occidental de Descuento (cuenta corriente 0116-0001-86-1001009578).
Ese depsito, por cada obra a inscribir, constituye una colaboracin para
sufragar gastos de admisin y montaje de la muestra expositiva. De no ser
admitida la o las obras presentadas, no se devolver dicho depsito.

Las medidas de las obras bidimensionales no deben exceder de 3 x 3 metros.
Las obras tridimensionales, instalaciones y obras in situ no deben exceder
medidas de 3 x 3 x 3 metros. La ejecucin de las propuestas in situ es
responsabilidad del artista y deber realizarse segn las condiciones del
proyecto museogrfico del saln.

Las obras no podrn ocasionar daos a los espacios expositivos, ni
constituir riesgos para la integridad de las personas y el resto de las
obras exhibidas. La adquisicin de materiales y equipos audiovisuales a
utilizar correr por cuenta del artista.

Las obras aceptadas, con base en el proyecto expositivo correspondiente,
sern instaladas por los artistas segn el cronograma establecido, de comn
acuerdo entre el musegrafo designado por el Ateneo de Valencia y los
expositores. El Jurado nico de Admisin y Calificacin, que estar
integrado por ngel Hurtado, Mara Elena Ramos, Lunes Rodrguez, Wladimir
Zavaleta, Roldn Esteva-Grillet, Manuel Ortega y Blgica Rodrguez (con
Nadia Colasante como suplente), tendr la potestad de no admitir la obra
que, una vez realizada, no se ajuste al proyecto seleccionado con
anterioridad.

El listado de obras aceptadas ser publicado en medios de comunicacin
impresos. Informacin adicional puede ser obtenida a travs de los correos
electrnicos ateneo-valencia@cantv.net y ateneo-valencia@hotmail.com, o por
los telfonos (0412) 4086171, (0412) 8895273 y (0414) 0444843.

Oropeza invit a todos los artistas venezolanos a apoyar con su presencia
no solamente al Saln Arturo Michelena, sino al Ateneo de Valencia,
institucin que atraviesa una difcil situacin de atropello que se espera
se subsane en los prximos das.



*** Literatura infantil se reunir en Buenos Aires

La Biblioteca Nacional de Argentina (http://www.bibnal.edu.ar), la Comisin
Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (Conabip,
http://www.conabip.gov.ar) y la Fundacin Centro de Estudios Brasileiros
(http://www.funceb.org.ar) auspiciarn, en octubre, el Primer Congreso
Internacional de Literatura para Nios: Produccin, Edicin y Circulacin
(http://www.editoriallabohemia.com/html/Congreso_Literatura_Infantil_2008),
que tendr lugar en la capital argentina.

El evento, que se har el 13 y 14 de octubre, es organizado por la
editorial La Bohemia (http://www.editoriallabohemia.com) y contar con la
participacin de algunos invitados especiales, como la espaola Teresa
Colomer, directora del Master de Libros y Literatura Infantil de la
Universidad Autnoma de Barcelona (http://www.uab.es).

Tambin estarn la escritora brasilea Ana Mara Machado; Gustavo Bombini,
coordinador del posttulo docente Literatura Infantil y Juvenil; Lidia
Blanco, profesora del seminario de posgrado de Literatura Infantil de la
Facultad de Filosofa y Letras y Valeria Kelly, coordinadora pedaggica de
Proyectos de las Tecnologas de la Informacin y la Comunicacin y
Educacin, en la sede regional del Instituto Internacional de Planeamiento
Educativo de la Unesco (http://www.iipe-buenosaires.org.ar).

El congreso se concentrar en cuatro reas temticas: la lectura en la
infancia, que se preguntar en primera instancia para qu le sirve la
literatura a un nio; polticas del estado y del mercado en la literatura
infantil, que rondar cuestiones relativas a la industria editorial; leer
en el siglo XXI, que buscar dnde estn hoy los lectores, y la produccin
literaria para la infancia, que discutir sobre la literatura y lo ldico y
el valor de las imgenes.

Quienes quieran presentar ponencias, pueden hacerlo hasta el 31 de agosto.
Para solicitar ms informacin es preciso escribir a
contacto@editoriallabohemia.com.

Fuente: La Bohemia



*** VI Feria del Libro Unica celebrarn en Maracaibo

Entre el 28 de septiembre y el 5 de octubre se celebrar en el Centro de
Arte de Maracaibo La Bermdez (CAMLB, http://www.camlb.com), en Zulia
(Venezuela), la 6 edicin de la Feria del Libro Unica
(http://feria-del-libro-unica.blogspot.com), en el marco del 35
aniversario de la Universidad Catlica Cecilio Acosta
(http://www.unica.edu.ve) y la celebracin de su Ao Jubilar.

La feria, que este ao recibir a ms de un centenar de expositores entre
editoriales, distribuidores y libreros, girar en torno a dos grandes
eventos: el primer Congreso de Historia Inmediata El presente como
historia, con la participacin del historiador espaol Carlos Barros
(Historia a Debate), y el encuentro de escritores Narrativa venezolana
actual, con la participacin de los noveles de la literatura venezolana.

La expoventa cuenta con un espacio de ms de 400 metros cuadrados, apoyo
econmico al profesor, descuento por nmina al personal administrativo y
obrero, seguridad, estacionamiento vigilado, depsito y dems comodidades.

Con periodicidad anual, la feria realiz su primera edicin en 2003, como
parte de la celebracin del 20 aniversario de esa casa de estudios. El
propsito fundamental del encuentro es estrechar lazos institucionales y
promover la venta y distribucin del libro universitario. Segn palabras
del rector ngel Lombardi, el libro es vehculo por excelencia del
conocimiento, hoy ms que nunca urgido de lectores, puesto que al igual que
el idioma, es la verdadera patria del ser humano, ya que all estn sus
races y su futuro.

Para solicitar mayor informacin es preciso comunicarse por los telfonos
(0261) 3006863 / 3006800, (0414) 6054708 o (0414) 6331399, o a los correos
electrnicos deccd@unica.edu.ve, publicaciones@unica.edu.ve o
publicacionesunica@gmail.com.

Fuente: Web de la Feria



*** Asociacin Colegial de Escritores se reunir en Len
    Saramago, Savater y Gamoneda entre los invitados

La ciudad de Len acoger del 29 de septiembre al 3 de octubre la octava
edicin del Congreso Nacional de la Asociacin Colegial de Escritores de
Espaa (http://www.acescritores.com), que contar con la presencia, entre
otros, de autores como Jos Saramago, Fernando Savater y Antonio Gamoneda.

El secretario general de la asociacin y director de la publicacin
literaria La Repblica de las Letras, Andrs Sorel, comunic el pasado 19
de junio al alcalde de Len, Francisco Fernndez, la eleccin de esta
ciudad como sede de la cita cultural, dirigida fundamentalmente a los
propios profesionales de las letras.

Entre las razones que han llevado a la adopcin de Len para la celebracin
de este VIII Congreso, que se desarrollar bajo el ttulo Pensamiento y
literatura, figura el hecho de que en Len hay ms escritores por metro
cuadrado que en ningn otro lugar de Espaa, segn Sorel.

De este modo, Len tomar el relevo de Sevilla, donde se celebr hace cinco
aos la ltima edicin del Congreso Nacional, cuyo primer escenario fue
Almera en 1979.

Segn precisa una nota de prensa del Ayuntamiento de Len
(http://www.aytoleon.es), se espera la participacin de ms de cuarenta
escritores como ponentes, en una nmina que presenta autores ya confirmados
como Jos Saramago, Amelia Valcrcel, Jos Luis Sampedro, Fernando Savater
y Antonio Gamoneda.

El Congreso tambin incluir a un amplio plantel de escritores leoneses, al
tiempo que su programa de actos dar igualmente cabida a un homenaje a
Antonio Pereira.

Es un lujo para la ciudad que esta asociacin haya pensado en Len para
este congreso, que har de ella, de nuevo, una referencia internacional,
declar el alcalde Fernndez acerca de este encuentro cultural, que se
desarrollar en el Hostal de San Marcos.

Fuente: EFE



*** Simposio recordar a las mujeres de la independencia latinoamericana

Entre el 19 y el 21 de agosto de 2009 se celebrar en Lima (Per) el IV
Simposio Internacional Las mujeres en la independencia de Amrica Latina
(http://webserver.rcp.net.pe/cemhal/simposios.html), convocado en el marco
del bicentenario de la independencia latinoamericana por el Centro de
Estudios La Mujer en la Historia de Amrica Latina (Cemhal,
http://webserver.rcp.net.pe/cemhal), que dirige la historiadora Sara
Beatriz Guardia.

El evento tiene el objetivo de contribuir a reconstruir la activa presencia
de las mujeres en el proceso de la independencia latinoamericana, que
empez a ser reconocida apenas a finales del siglo XX, segn indica el
comunicado del Cemhal. Se trata de darles voz a las mujeres que
combatieron por la libertad y la independencia de nuestro continente.

Los participantes discutirn sobre la presencia del gnero en la
historiografa independentista de Amrica Latina, la mujer en el discurso
poltico independentista, el rol de las mujeres en los antagonismos
independentistas, Micaela Bastidas, la lucha de las mujeres indgenas y la
recuperacin de la memoria, la mujer de la poca independentista en su vida
cotidiana y en la opinin pblica, la identidad de la mujer en el siglo XIX
y la repercusin del proceso de independencia en las familias, entre otros.

Los resmenes, cuya extensin no deber exceder los 2.000 caracteres sin
espacios en formato Word y con tipografa Verdana en 10 puntos, se
recibirn hasta el 31 de octubre de 2008. Con ellos debe incluirse el
ttulo de la ponencia, nombre completo del autor, direccin y universidad o
institucin a la que pertenece. 

Las ponencias confirmadas se recibirn hasta el 15 de julio de 2009 y
tendrn una extensin de hasta 15 pginas en formato Word, tipografa
Verdana en 10 puntos e interlineado simple, de acuerdo a unas normas de
edicin que se enviarn una vez aprobada la propuesta de ponencia.

La inscripcin tiene un costo de US$100 y puede tramitarse hasta el 1 de
julio de 2009. Los participantes podrn disfrutar de diversas actividades
culturales, como una visita guiada al Museo de Arqueologa, Antropologa e
Historia del Per (http://museonacional.perucultural.org.pe) acompaados de
su directora, la doctora Carmen Arellano Hoffmann, o una visita a la Ciudad
Sagrada de Caral, la ms antigua de Amrica, con la doctora Ruth Shady
Sols, jefa del Proyecto Especial Arqueolgico Caral-Supe.

Fuente: Cemhal



*** Literatura infantil ser analizada en Cuba

La Unin de Escritores y Artistas de Cuba (http://www.uneac.org.cu), la
Filial del Instituto Cubano del Libro y la Universidad Pedaggica de Sancti
Spritus estn convocando al XX Encuentro de Crtica e Investigacin de la
Literatura Infantil Sancti Spritus 2009, a celebrarse en esta ciudad
cubana del 21 al 25 de mayo del ao prximo.

En la vigsima edicin de este evento, el de ms tradicin y arraigo del
pas en esta manifestacin, se reunirn crticos, investigadores,
profesores, bibliotecarios, editores, periodistas y otros creadores
interesados en el desarrollo de la crtica, la literatura y el arte
dedicado a nios, adolescentes y jvenes. Estarn invitados, adems,
destacados escritores y especialistas de diferentes manifestaciones
artsticas de Cuba y otros pases.

Como tema central se abordar los diversos desafos de la literatura
infantil y juvenil en el siglo XXI, con especial hincapi en el panorama
actual de la creacin, ilustracin y promocin del libro y la LIJ en
Iberoamrica; el lector y el escritor contemporneos entre la utopa y la
realidad; la historia, la identidad y la diversidad tnica y cultural en la
creacin y recepcin de la literatura y el arte para nios y jvenes; la
literatura, el arte y otras manifestaciones relacionadas con el trabajo con
nios y jvenes en el desarrollo integral de la personalidad; tendencias de
la literatura y el arte dedicado a nios y jvenes; obras, autores
destacados y procesos de la LIJ en los diferentes pases; la edicin de
libros y revistas para nios y jvenes; el 120 aniversario de un clsico
de la LIJ en Hispanoamrica: La Edad de Oro; la LIJ y los 50 aos de la
Revolucin Cubana, y la literatura para nios y jvenes ante los procesos
de integracin solidaria, desculturizacin de nuestra infancia y juventud,
defensa de la humanidad y la cultura.

El programa se organizar en cursos, conferencias magistrales desarrolladas
por destacados especialistas, mesas redondas, talleres, mesa de autores,
encuentros con nios, estudiantes de la Universidad Pedaggica y la
comunidad, y se inaugurar una exposicin con obras de destacados
ilustradores de libros infanto-juveniles invitados.

En el marco del encuentro se realizar una Feria del Libro Infantil y
juvenil, talleres especiales (sobre tcnicas literarias, recursos para el
trabajo de creacin literaria con nios y jvenes, creacin musical
infantil y narracin oral), y un encuentro de editores de libros y revistas
del rea.

Habr encuentros con nios y adolescentes premiados por sus creaciones
literarias, diferentes homenajes a figuras en los aniversarios de vidas y
obras, entre ellas Nicols Guilln, reconocimientos especiales a invitados,
y la entrega del Premio del Concurso Literario Centenario de Dora Alonso y
del premio Romance de la Nia Mala a creadores de diversas manifestaciones
de reconocida trayectoria en el trabajo con los nios y jvenes.

Momento especial ser la retrospectiva de la reconocida obra del animador
cinematogrfico Juan Padrn, y la muestra-taller sobre la presencia de los
jvenes en los textos de las obras literarias y cinematogrficas concebidas
por Senel Paz. Como actividades colaterales se realizarn espectculos
musicales, teatrales y de magia en diferentes locaciones. Asimismo, los
participantes podrn realizar una visita especial a la ciudad de Trinidad y
el Valle de los Ingenios, Patrimonio de la Humanidad.

Los interesados en participar deben enviar sus datos antes del 20 de abril
de 2009. La cuota de inscripcin se abonar por cada participante en el
momento de la acreditacin, el 20 de mayo de 2009, y ser de $50.00 MN para
los participantes, sean ponentes u observadores.

Para solicitar mayor informacin es preciso comunicarse por los telfonos
(53-41) 24207, 26375 (da) y 27974 (noche), o por los correos electrnicos
juliomllanes@hero.cult.cu, juliomllanes@yahoo.es y
encuentro20@hero.cult.cu.



*** Congreso sobre mujeres en las letras realizarn en Buenos Aires

Entre el 7 y el 9 de mayo de 2009 se realizar en la sede del Museo Roca
(http://www.museoroca.gov.ar), en Buenos Aires, el Congreso de Literatura
Hacia el bicentenario: dos siglos de mujeres en las letras
(http://www.museoroca.gov.ar/mujeresenlasletras.htm), organizado con la
colaboracin del Instituto de Investigaciones Histricas y el Grupo
Nmesis.

El programa, cuyos ejes giran en torno a la mujer como creadora o tema de
creacin, consistir en mesas redondas, muestra de publicaciones y
fotografas, presentacin de libros, talleres y lectura de ponencias, que
podrn estar enfocadas en uno de cuatro mdulos: perspectiva histrica,
voces en los modos de expresin, nuevos paradigmas y cdigos, y medios
audiovisuales.

En el primer mdulo, sobre la perspectiva histrica, se podr incluir
alguno de estos temas: la herencia virreinal, los albores de la Repblica,
los grandes movimientos literarios, la represin, el exilio, la preceptiva
clsica, la recuperacin de la memoria y las nuevas tendencias.

Los ponentes que se decidan por el mdulo correspondiente a las voces en
los modos de expresin podrn hablar de diarios, cartas, esquelas, gneros
literarios (novela, cuento, ensayo, poesa, teatro), la literatura
infantil, las biografas y retratos y la crtica y los estudios culturales.

El tercer mdulo se enfocar en la percepcin del cuerpo femenino, la
construccin de la subjetividad, lo privado y lo pblico, la maternidad, el
erotismo y la sexualidad. El ltimo de los cuatro mdulos, sobre medios
audiovisuales, tratar sobre guiones para cine, televisin, video y
documentales, las revistas y diarios, los blogs y otras tecnologas y la
relacin de la literatura con otras artes.

Las ponencias deben llevar ttulo, mdulo para el que estn siendo
propuestas y nombre del autor. No deben exceder de siete pginas, escritas
a doble espacio, en papel tamao carta, para ser ledas en no ms de veinte
minutos. Debern ser acompaadas de un resumen de veinte lneas y
entregadas antes del 30 de marzo de 2009 en la sede del museo.

La inscripcin en el congreso oscila entre los $50 y los $150, aranceles
vlidos hasta el 31 de diciembre. La ficha de inscripcin est disponible
en http://www.museoroca.gov.ar/acti2008/fichainscrip.pdf. El Consejo Asesor
efectuar una seleccin de ponencias, poemas y cuentos ledos, para su
publicacin en forma de libro.

Fuente: Museo Roca




|||||||||||||||||||||||    LITERATURA EN INTERNET    ||||||||||||||||||||||

Ramossucreana
http://ramossucreana.com

En formato de blog, este sitio recopila copiosa informacin sobre uno de
los ms importantes escritores venezolanos de todos los tiempos, Jos
Antonio Ramos Sucre (1890-1930). El venezolano Vctor Azuaje recopila
textos sobre el autor de La torre de timn, as como testimonios, noticias,
anlisis de su poesa y otros materiales de inters para el lector seguidor
de la obra de este cumans.



El Sptimo Cielo
http://e7cielo.blogspot.com

El espaol Rob Gordon mantiene esta interesante bitcora sobre cine, en la
que publica no slo crticas de las pelculas en cartelera y de las obras
maestras del sptimo arte, sino tambin artculos sobre temas relacionados.



quieroquemeleas.com
http://www.quieroquemeleas.com

Comunidad literaria en el que cualquier autor puede publicar libremente sus
textos y stos pueden ser comentados o votados por cualquier lector. Los
miembros pueden agruparse en clubes de lectura sobre temas especficos y
los lectores pueden mantener una lista personal con sus textos o autores
favoritos. Para formar parte de la comunidad basta con registrarse como
usuario, proceso que es gratuito.



Viaje al fin de la noche
http://joaquinferrerramosrelatos.blogspot.com

Bitcora personal del fotgrafo y escritor venezolano Joaqun Ferrer Ramos,
en la que publica relatos, artculos y reflexiones sobre literatura y otros
temas.



Diccionario biogrfico del Ecuador
http://www.diccionariobiograficoecuador.com

Rodolfo Prez Pimentel ha recopilado unas 1.600 biografas de personajes
ecuatorianos y extranjeros, una obra monumental en 23 tomos que ahora puede
ser consultada gratuitamente en Internet. Se puede consultar por tomo o
usando una lista de biografas ordenada alfabticamente, y cada biografa
puede ser descargada en formato Word.



La Parada Potica
http://laparadapoetica.blogspot.com

Espacio virtual para difundir, compartir y estimular a la creacin potica,
el acercamiento a los poetas consagrados y a aqullos que transitan por el
camino de la poesa y viven en ella. Publica biografas y muestras de las
obras de los grandes poetas venezolanos de siempre.



||||||||||||||||||||    ESPECIAL: TRIUNFO ARCINIEGAS    |||||||||||||||||||

Recientemente le fue concedido a Triunfo Arciniegas el X Premio Nacional de
Cuento Jorge Gaitn Durn, convocado por la Gobernacin de Norte de
Santander, por su libro Mujeres muertas de amor. Hoy dos coterrneos de
Arciniegas, Octavio Escobar Giraldo y Jaime Echeverri, presentan a los
lectores de la Tierra de Letras este libro cuyo cuento Mujeres ya fue
publicado en la avenida Tinaja de agua fresca
(http://www.letralia.com/ciudad/arciniegas/080625.htm), que el autor
mantiene en nuestra Ciudad Letralia.



=== Triunfo Arciniegas, un escritor para todos los lectores ===============
=== Octavio Escobar Giraldo ===============================================

El oficio literario no se improvisa, tampoco el empeo de conocer a las
mujeres. Triunfo Arciniegas ha sabido perseverar en ambos propsitos y la
mejor prueba es este volumen, ganador del X Concurso Nacional de Cuento
Jorge Gaitn Durn.

Fciles de leer, no de escribir, las historias que lo componen discurren
sin fisuras, limpias en su desarrollo, naturales en sus destinos: el olor
de un hombre mayor seduce a Altagracia y la hija del doctor Malaver pierde
la inocencia en medio del bosque y del misterio de una mano desmembrada;
Martina Prado se ofrece a mostrarle los senos a un narrador adolescente,
incluso a dejrselos tocar, si le paga algo; un hombre espera la muerte,
como en un cuento de Hemingway, mientras otro alarga la mano asesina hacia
el cuello de su amante; dos mujeres se disputan la posesin de Humberto y
la agraciada con el amor del profesor de literatura cuenta su historia.

En Mujeres muertas de amor asistimos al gozoso entierro de un payaso y a la
bsqueda infructuosa de un impenitente seductor, a la disolucin de una
familia y a un ejercicio literario lleno de frescura y sobriedad:
descripciones precisas, adjetivos necesarios, dilogos afiladsimos, toques
de humor que matizan las situaciones y una concepcin del gnero que
respeta los cnones tradicionales y apunta al futuro.

Como ya lo demostr en Noticias de la niebla (Universidad de Antioquia,
2002), un conjunto de prosas breves que merece mayor atencin por parte de
nuestra crtica, Triunfo Arciniegas no slo convence a nios y jvenes, su
pblico habitual; es un escritor para todos los lectores, y este libro lo
refrenda.

** Octavio Escobar Giraldo
   octesco@yahoo.es
   Escritor colombiano (Manizales, 1962). Profesor en la Universidad de
   Caldas, ha publicado las novelas El ltimo diario de Tony Flowers
   (1995), Saide (1995), que recibi el Premio Nacional de Novela Negra, y
   El lbum de Mnica Pont, ganadora igualmente de la VIII Bienal Nacional
   de Novela "Jos Eustasio Rivera", as como los libros de cuentos El
   color del agua (1993), Las lminas ms difciles del lbum (1995), La
   posada del almirante Benbow (1997) y De msica ligera (1998). Algunos
   cuentos suyos han sido incluidos en antologas traducidas al italiano,
   al blgaro y al alemn.



=== Mujeres muertas de amor, honda penetracin en la psicologa femenina ==
=== Jaime Echeverri =======================================================

El ttulo de este libro es una especie de eco de uno de Schopenhauer donde
el filsofo alemn expuso sus reflexiones alrededor del amor, las mujeres y
la muerte, sin que esta aproximacin se ajuste a su teora. Mujeres muertas
de amor obtuvo el Premio de Cuento Jorge Gaitn Durn, en la versin del
ao 2007. Y tiene suficientes mritos para habrsele concedido el galardn.
No slo por su calidad narrativa, sino tambin por su honda penetracin en
la psicologa femenina. En este sentido se acerca igualmente a otro libro
famoso, Tres mujeres, que rene tres excelentes relatos de Robert Musil.

Es preciso resaltar que esta vez el premio se concediera a un escritor
nacido en el departamento patrocinador del concurso y, ms aun, que este
autor sea el ms clebre creador colombiano de cuentos infantiles,
merecidamente reconocido como tal fuera de nuestras fronteras. No es de
extraar que un escritor para nios escriba tambin para lectores adultos.
De hecho la literatura para la infancia ha sido escrita por autores que han
dirigido sus escritos a lectores adultos o por ilustres investigadores de
leyendas populares europeas que han devenido luego en sus transcriptores
para la infancia, con fines muchas veces no exentos de intenciones
didcticas o moralizantes. Como Perrault o los hermanos Grimm.

Vale la pena recordar que uno de los clsicos del gnero, Los viajes de
Gulliver, procede de la pluma de Jonathan Swift, fino ironista irlands,
escritor y poltico, quien se diriga a lectores adultos. Por eso no es
extrao que Triunfo Arciniegas muestre a este segmento de lectores todo su
gran talento narrativo. Es de celebrar, pues, la edicin de este libro que
nos muestra a un escritor maduro capaz de cautivar a toda clase de
lectores, confirmando as la definicin del buen escritor segn D. H.
Lawrence, para quien era sencillamente el hombre capaz de escribir bien en
cualquier gnero.

** Jaime Echeverri
   Escritor colombiano (Manizales). Escritor, poeta, ensayista, profesor de
   literatura, siclogo y sicoanalista, autor de novelas (Reina de Picas,
   Corte final) y libros de cuentos (Historias reales de la vida falsa,
   Versiones y perversiones, Actos ajenos, etc.).



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Adis, Eugenio, al filo de tus setenta      Arturo Gutirrez Plaza ====

      Nunca pronostique su muerte en versos le dijo a Evtuchenko ya que
      la fuerza de la palabra es tal, que ella, con su poder de invocacin,
      le arrastrara a la muerte vaticinada.

      (Consejo que diera Boris Pasternak a Eugenio Evtuchenko, citado por
      Eugenio Montejo en su ensayo Mario de S-Carneiro en dos espejos.
      El Taller Blanco. Mxico: UAM, 1996).

Eugenio Montejo no slo fue un poeta, un creador de poemas. Fue ante todo
un hombre que procur a lo largo de su vida hacer de sta, y de su poesa,
plena y continua comunin con el misterio de la existencia. Si bien
encontr en la heteronimia una va para conformar las distintas
entonaciones, ensoaciones y ritmos que iran a conjugarse en el coro
polifnico de su creacin potica, constituido por sus curiosos colgrafos
(Sergio Sandoval, Toms Linden, Jorge Silvestre, Lino Cervantes, Eduardo
Polo, entre otros que no llegamos a conocer), tambin fue l uno entre
ellos, el ms discreto y dedicado intrprete de las enseanzas del maestro
de Puerto Malo, su venerado Blas Coll. Tributaria de esa esencial
heterogeneidad del ser de las que nos hablara Antonio Machado, la obra de
Eugenio Montejo, lentamente, fue cediendo lugar a los continuos
desdoblamientos de su mirada. De esa mirada oblicua, como l mismo
prefiri llamarla, naci tambin ese ser potico llamado Eugenio Montejo.
Eso nos los hizo saber en un poema aparecido en Trpico absoluto (1982),
intitulado Final provisorio: Ya yo fui Eugenio Montejo, / poeta sin ro
con un nombre sin equis, / atormentado transente / en esta ciudad llena de
autos / (...) / Ya yo fui Eugenio Montejo, / el falso mago de bosques
invisibles / que converta en vocales verdes / la densa luz de mis rboles
amigos. / Volver a serlo un da, alguna vez, quin sabe.... Y en efecto,
este poema, el nico en que se nos habla de Eugenio Montejo en toda su
obra, es tan slo un anuncio provisorio. Su camino continu, como an
secretamente contina. Del recorrido vital de este poeta se sucedieron
noticias en diversos poemas. Hoy, ante la evidencia de su muerte, ocurrida
al filo de sus setenta aos, no podemos ms que leer con asombro un poema
escrito a sus treinta y cinco, intitulado Media vida en clara alusin al
verso de Dante (nel mezzo del cammin di nostra vita) y a la conocida
nocin jungiana; poema que constituye una enigmtica premonicin potica:
Sent pesar de media vida / cuando rod el dragn ante mis pies, ya
muerto, / aquel dragn que al curso de los aos / dej sangre en mi espada,
/ tajos de ala / y fuegos con que luch solo, sin tregua, / en todos los
instantes. // Record los rugidos noche a noche, / (...) / los libros que
le para aplacarlo, / viejos poemas con que lo tuve a raya. // Sent pesar
de media vida / cuando ces el estruendo / y advert que mi alma era su
cueva, / que yo era mi dragn, mi enemigo inmediato. Este poema pertenece
a Terredad (1978), para ese momento ya haba publicado Algunas palabras
(1976), con ambos libros iniciara la bsqueda de una completa apertura al
mundo. Atrs haba quedado la primera etapa de su obra, conformada por
legos (1967) y Muerte y memoria (1972), y la primera mitad de su vida,
donde el entorno ntimo de la familia, la angustia de la muerte, lo
fantasmal y la soledad seran los elementos sobre los que gravitara su
atmsfera potica. Vencido el dragn, muerto a sus pies, mantenido a
raya con viejos poemas, el poeta emprende un dilogo distinto con la
existencia. Sus interlocutores sern ahora los rboles, los pjaros, los
gallos, las piedras, la luz, el cosmos, el trpico, en fin, la naturaleza
toda y su ansiada terredad, neologismo exigido por una profunda necesidad
expresiva y que, como ninguna otra palabra de su obra, la caracterizar.
Ahora, a esa altura de su existencia, es a los pjaros a quienes escucha:
Oigo los pjaros afuera, / otros, no los de ayer que ya perdimos, / los
nuevos silbos inocentes. / Y no s si son pjaros, / si alguien que ya no
soy los sigue oyendo / a media vida bajo el sol de la tierra (Pjaros). Si
en el poema Un ao de Muerte y memoria se dice: viejo de treinta y tres
vueltas al sol, edad en que inicia otro descenso / al infierno, al
invierno y afirma que: Sangran en m las hojas de los rboles, en otro
de Trpico absoluto, Poeta de cuarenta aos, ya no son vestigios de
sangre sino los colores verdes los que signan su vida: Cuarenta pasos ya
abren un sendero / y cuarenta aos ms de media vida, / lo que resta es el
giro redondo del tiempo / (...) / Hasta los cuarenta no se sabe / que todos
los colores son verdes, / que las palabras son mscaras cadas / en pozos
de silencio. En La hora cincuenta, poema con que cierra la edicin de
Alfabeto del mundo de 1988, aparecen los otros, los que a lo largo de su
vida lo habitaron, los que escribieron sus poemas: De aquel que vino en m
a nacer, qu rastro queda / a la hora cincuenta? / Amaneci y fue noche; /
pasaron soles llevndose mis das, / uno tras otro, del ensueo al
recuerdo. / Fui ste, aqul, tantos y tantos / que hablaron con mi voz,
fueron conmigo / de la mano, al azar, vestidos con mis ropas, /
compartiendo el amor, la soledad, la poesa, / hasta que sus pasos se
tornaron ausentes. / (...) / jams escrib nada. Fueron ellos. / La hora
cincuenta cae sobre mi vida / cuando ya de sus voces no me queda ni un eco.
/ Hundidos yacen al fondo de sus noches, / lejos, en otro espacio, en otro
mundo, / pero yo s que en un lugar siguen despiertos: / la vida ha sido
todo, menos sueo. De sus sesenta nos habla en el poema El duende, con
el cual abre Fbula del escriba (2006), la ltima coleccin de poemas que
public. Pero ahora, a diferencia del poema referido a su quinta dcada,
quienes lo visitan no son los ausentes que quedaron atrs en su juventud.
Ahora recuerda al poeta que a bordo de sus veinte, / de noche en noche,
con tabaco y lmpara, escriba poemas, se visitado por el duende que
fijos los ojos lo segua / frase por frase y letra por letra. Duende
que no era otro que el del momento presente ste / que cifra ya sesenta:
El que aqu vuelve buscndome de joven, / en esta misma calle, a
medianoche, / y me llama / y no es sueo. En Para mi ochenta aniversario
de Trpico absoluto, el poeta nos advierte: El ao ochenta ya es un lmite
impreciso / en que me veo y no me veo, / se halla tan lejos de esta hora, /
es tan incierto, / que aunque ningn amigo falte / tal vez yo entonces sea
el ausente.

Eugenio no nos habl en ningn poema de sus setenta. Desde hace mucho, tuve
el privilegio de estar muy cerca de l y de su obra, una amistad larga y
entraable nos uni. Desde hace mucho me preguntaba cmo sera ese poema.
Qu nos dira de esa hora. Una tarde, hace varios aos, me regal una
carpeta con los originales de las distintas versiones de un hermossimo
poema intitulado Final sin fin. Con asombro he ledo, varias veces, las
15 versiones, sucesivamente corregidas, que me entreg. All pude rastrear,
una vez ms, las huellas de su oficio humilde y paciente, oficio aprendido
en su taller blanco, pude apreciar la construccin de ese melodioso
ajedrez que fue el poema para l, su silencioso dilogo con Dios. Ahora,
creo entender que este poema estaba destinado a suplir el poema ausente, el
que dara razn de sus setenta. En ste que me entreg y que forma parte de
Fbula del escriba, precedido por un epgrafe de Juan Ramn Jimnez, que
dice: ...Y yo me ir, nos dej su despedida: La que se ir al final ser
la vida, / la misma vida que ha llevado nuestros pasos / sin pausa, a la
velocidad de su deseo. // Cuando haya que partir se ir la vida, / ella y
mi msica veloz entre mis venas // ella y su melodiosa geometra / que
inventa el ajedrez de estas palabras. // S, tal vez nadie se aleje de este
mundo, / aunque se extinga cada quien en su momento. / Nos iremos sin
irnos, / ninguno va a quedarse o va a irse, / tal como siempre hemos vivido
/ a orillas de este sueo indescifrable. / donde uno est y no est y nadie
sabe nada. Y nos dej tambin su permanencia.

** Arturo Gutirrez Plaza
   arturogutierrezplaza@hotmail.com
   Poeta, ensayista y profesor universitario venezolano (1962). Ingeniero
   en computacin y magster en literatura latinoamericana contempornea
   por la Universidad Simn Bolvar (USB, http://www.usb.ve). Fue director
   general del Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
   http://www.celarg.org.ve) entre 1995 y 2000. Fue becario del Programa
   Internacional de Escritores de la http://www.uiowa.edu Universidad de
   Iowa (Estados Unidos) en 1997. Es profesor del Departamento de Lengua y
   Literatura de la USB, donde ha sido director de Extensin Universitaria
   y decano de Extensin. Actualmente cursa estudios doctorales en la
   Universidad de Cincinnati (http://www.uc.edu). Trabajos suyos han
   aparecido en diversas revistas venezolanas y extranjeras. Ha publicado
   Al margen de las hojas (Monte vila Editores,
   http://www.monteavila.gob.ve, 1991), finalista en el Premio Fundarte
   (1991) y en el Premio Internacional de Poesa Juan Antonio Prez Bonalde
   (1993). En 1995 obtuvo el Premio Mariano Picn-Salas con el libro
   Propsito comn. En 1999 obtuvo el Premio Hispanoamericano de Poesa Sor
   Juana Ins de la Cruz, con Principios de contabilidad (Mxico:
   Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx, 2000).



=== Los cien aos de Joo Guimares Rosa      Harold Alvarado Tenorio =====

      Este 27 de junio se cumplieron cien aos del nacimiento del ms
      grande escritor brasileo, autor de Grande Serto: veredas.

Modesto e inclinado a la introspeccin, Joo Guimares Rosa nada public en
libro hasta la aparicin de Sagarana (1946), cuentos que haban aparecido
en la revista O Cruzeiro, desde 1929, sin causar repercusin alguna. Y aun
cuando se inici como poeta y gan un premio, decidi abandonar el metro y
la rima, porque, segn confes a Gnter Lorenz en 1965:

      Descubr que la poesa profesional puede ser la muerte de la poesa
      verdadera. Por eso volv hacia la saga, la leyenda, el cuento
      sencillo, pues estos son asuntos que escriben la vida y no la ley de
      las reglas llamadas poticas.

Saragana incluye Hora e vez de Augusto Matraga, anuncio del vasto asunto de
su gran novela: la conversacin-redencin de un jaguno arrepentido y
vencido, que ilustra la parbola de la vida como el intento de cruzar a
nado un ro, y al llegar a la otra orilla, luego de incontables esfuerzos,
nos damos cuenta de que la corriente nos ha arrojado lejos del lugar donde
queramos llegar.

La oralidad que ya aparece en estas sus historias es una fusin
personalsima de artificios y espontaneidad, sometiendo la lengua,
atomizndola mediante la invencin de onomatopeyas, libres permutaciones de
prefijos verbales, atribucin de novedosos regmenes, inversin de las
categoras gramaticales y multiplicacin de desinencias afectivas, donde
las palabras resucitan como lzaros y las que viven son sometidas a
permutaciones, otras son paridas para, in totum, sugerir la existencia de
nociones, sensaciones y fenmenos que hasta entonces no percibamos.

Joo Guimares Rosa naci en Cordisburgo, un pueblecito perdido en el
centro de Minas Gerais, el 27 de junio de 1908, el primero de los seis
hijos de Francisca (Chiquitinha) Guimares Rosa y Florduardo Pinto Rosa, un
comerciante de aves, juez de paz, cazador de pumas, peluquero y contador de
historias, que llevaba al chico consigo hasta los mismos antros donde los
gauchos y los vaqueros recordaban sus vidas, mientras coman recostados a
las sillas de montar o descansaban entre el pienso de las bestias.

Miope desde nio, pero voraz lector, con sus gruesos lentes aprendi por s
mismo francs, holands y alemn, brillantez lingstica que nunca
abandon, llegando a hablar, aparte de aquellas y la propia, espaol,
italiano, esperanto, algo de ruso, leyendo en sueco, latn, griego,
hngaro, rabe, snscrito, lituano, polaco, tupi, hebreo, japons, checo,
fins, dans y algunas variantes del chino.

Luego, durante la pubertad, entr en fascinacin con el mundo de los
insectos y la vida natural, hacindose coleccionista de mariposas, aves y
serpientes vivas y muertas, lo que quizs le empuj a matricularse en la
Facultad de Medicina de Minas Gerais, donde se recibi, ejerciendo de
inmediato la profesin en otro pueblecito, Itaguara, donde, acompaado por
su mujer y sus dos hijitas atenda una clientela variopinta de marginados,
gobernantes, moribundos y terratenientes, cuyas historias conocera de sus
propias bocas y almas cuando recorra las llanuras desrticas del sertn,
hasta las fronteras con Mato Grosso, Baha y el Amazonas.

A los 29 aos fue nombrado cnsul en Hamburgo en el mismo momento en que
estallaba la Segunda Guerra Mundial. En el Museo del Holocausto de
Jerusaln hay un grueso volumen que recoge cientos de declaraciones de los
perseguidos del nazismo que afirman deber su vida al escritor.

Al romperse las relaciones diplomticas entre Brasil y Alemania, fue
puesto, durante cuatro meses, en prisin, junto a otros funcionarios, en
Baden-Baden, de donde saldra con destino a Bogot, permaneciendo all
hasta 1944, ciudad a la que regresara durante los terribles das de la IX
Conferencia Inter Americana de 1948, cuando luego del asesinato de Jorge
Eliecer Gaitn la ciudad fue destruida por las llamas y la insurreccin.
Durante la estada en la fra capital colombiana, situada a 2.640 metros
sobre el nivel del mar, Guimares Rosa escribi Pramo, una historia de la
muerte parcial del protagonista, causada por la soledad, la saudade de los
suyos, el fro, la humedad y la asfixia que produce el soroche bogotano.

Aun cuando desde 1963 haba sido elegido miembro de la Real Academia de
Letras de Brasil, slo acept ingresar a ella en 1967, justo tres das
antes de su muerte, acaecida en su departamento de Copacabana el 19 de
noviembre. Tena 59 aos.

1956 fue el ao de la publicacin de sus ms grandes libros: Cuerpo de
baile, un volumen de ms de 800 pginas de extensos poemas narrativos y su
insuperada novela Gran Sertn: Veredas.

Para preparar esta inmensa suma de estorias, Guimares recorri a caballo
la esculida Minas Gerais, hablando con vaqueiros, etnlogos, indagando
sobre antropologa, consultando archivos, haciendo anotaciones de tratados
de entomologa, geologa, mitos, lengua, colores y textura de la tierra, a
la manera como Da Cunha haba obrado para redactar Os Sertes, arquetipo de
su obra.

Grande Serto-Veredas es un monlogo-dilogo de Riobaldo, un ex bandido,
convertido en honorable estanciero, que recuerda con nostalgia episodios de
su rica vida aventurera y amorosa.

La historia de la lucha entre dos bandos de jagunos termina por enaltecer
un mundo violento, recorrido por polticos y un ejrcito implacable y
venal, ahto de traiciones, terrores religiosos, miseria y explotacin. A
travs de esta memoria a saltos trasmite la crueldad del paisaje y sus
violencias, que para la imaginacin de los viejos seguidores de Antnio
Conselheiro cuya alquimia de cultos cristianos, ritos africanos e
indgenas dio origen a las macumbas y el candomble, era apenas una
grotesca cruzada de dudosos caballeros andantes. La destreza narrativa de
Guimares Rosa permite que la historia se deslice de la realidad a la
fantasa, y de sta al mito, como en muchos de sus cuentos, con un
expresionismo e invencin mitolgica de primer orden.

El asunto de la novela es la posesin diablica. Riobaldo est convencido
de haber hecho un pacto que le llev a una vida de perversidad y crmenes,
con un daimon que aparece en todas partes: es voz en el desierto, susurro
en la conciencia, sbita mirada tentadora, irresistible maldad. Para
conjurar el efecto del Patas aparece Diadorim, muchacha disfrazada de
hombre, cuya identidad slo es revelada despus de su partida de este
mundo. Riobaldo cuenta sus esfuerzos por vengar la muerte, y entender, la
relacin con su extraordinario amigo y constante compaero, joven de
inusual hermosura y pureza hacia quien siente una atraccin sexual que le
atormenta. Siendo un cuento contemporneo de la lucha entre el bien y el
mal, el ngel y el diablo son difciles de identificar para un hombre
fatigado con las vacilaciones, las dudas y la angustia. Como centro de la
relacin se encuentra la aventura de esa alma, que dividida entre el amor y
el odio, la amistad y la enemistad, la supersticin y la fe, pero inspirada
por el honor, el amor ultramundano y la ms transparente amistad, lucha
como un caballero medieval contra la traicin, la tentacin de la carne y
los oscuros poderes de las tinieblas.

Riobaldo sabe que la vida no es inteligible. Descifrando las cosas que le
parece importa salvar del olvido, hace su confesin para s mismo frente
al rostro taciturno del lector, movido por el anhelo de reafirmar la
unidad de su yo; tratando de que su papel en los misteriosos caminos de la
existencia tenga algo de positivo. Sabe que cada hombre tiene un lugar en
el mundo y en el tiempo que le ha sido concedido; que su tarea, una vez
cumplida, debe servir a la verdad de los hombres. As, sus averiguaciones
sobre la existencia del diablo y la naturaleza de sus poderes no slo nos
van preparando, en las incesantes alusiones, para recibir un espantoso
misterio, sino que desean, al vincularlo a una realidad concreta, aislarlo
mediante el Amor, para que no vuelva a contaminar el mundo. Cuando al fin
llega la revelacin, as haya sido presentida, nos trastorna. Riobaldo,
queriendo someter a Hermgenes, asesino del padre de Diadorim, pacta con el
Maligno y puede hacerse jefe de su bandera. La ayuda del demonio le hace
pensar en cmo tendr que pagarla. Pero Diadorim muere en el mismo momento
en que mata a Hermgenes, el Mal.

Entendemos entonces las especulaciones metafsicas del viejo ex bandido: si
rehace en la soledad de su edad todas las suposiciones de los telogos,
todas las teoras de la demonologa llegando hasta creer que Satn es
parte del nima, es por un asunto personal, ntimo, revivido de manera tan
verosmil que quedamos convencidos de la posibilidad de la experiencia.
Riobaldo sabe y nosotros le creemos, que los acontecimientos inesperados y
favorables que ha vivido hacen parte del pacto: llega a sentirse
omnipotente, seor del mundo, y entonces surge la duda, da pasos en falso,
no sabe qu hacer y siente una terrible insatisfaccin. Su poder, como
sucede a menudo, llega en el momento en que ya de nada sirve, cuando los
obstculos para llevar a cabo su pasin por Diadorim desaparecen. Riobaldo,
poeta, al hacer el inventario de su vida ha hecho una travesa por todas
las contingencias del ser: el amor, la alegra, la ambicin, la
insatisfaccin, la soledad, el dolor, el miedo y la muerte. Ha referido
hechos y cosas como si hubiesen acabado de suceder, sin mancharlas con la
razn, descubriendo los abisales sentimientos del alma, los ocultos
mecanismos de la alienacin. Al final, cuando el protagonista ha logrado
vomitar el fardo de la vida, cuando ha quedado vaco, sentimos tambin el
efecto de la catarsis.

Otra lectura que debe hacerse de Grande Serto: Veredas es la de su cuerpo
de poesa, su lenguaje. Por estar cargado de un hondo sentido moral y
mstico, es principio de todas las cosas: las palabras significan y vuelven
a ser, las slabas tienen el color y la resonancia subconsciente de su
forma, la magia rige sus significados. El eterno poema escrupuloso penetra
en los modismos y peculiaridades expresivas de las gentes del sertn, el
mundo creado por Guimares Rosa a partir de su lengua: el portugus de
Brasil transformado por su conocimiento de otros idiomas, libre de la
tirana de las gramticas y los diccionarios, inventados, segn afirm, por
los enemigos de la poesa. Guimares Rosa recurre a clulas rtmicas,
aliteraciones, rimas internas, osadas morfolgicas, elipsis, cortes y
dislocaciones de la sintaxis, voces arcaicas y neologas, metforas,
anforas, metonimias, fusin de estilos y coro de voces para levantar un
habla densa y profundamente personal por lo enigmtica. Cada frase es un
verso que hace de la totalizante estructura otro signo de la historia que
cuenta. La distribucin de los acentos en las frases, el ritmo de cada
prrafo, indican los diversos estados de Riobaldo mejor que los sucesos
mismos.

Por la magnitud de su empresa, por el nivel de creacin verbal y mtica en
que se sita Grande Serto: Veredas, por la sabidura de su enfoque
humanstico y la irona sazonada de su visin narrativa, esta obra de
Guimares Rosa dijo en 1965 Emir Rodrguez Monegal es una, si no la ms
grande, de las creaciones de la literatura latinoamericana. Es, tambin,
una sntesis magistral de las esencias de esa enorme, desmesurada,
escindida tierra de Dios y el Diablo que es su patria.

Su obra ha sido parcialmente difundida en espaol as: Gran sertn:
veredas, traduccin de ngel Crespo, Barcelona, 1967; La oportunidad de
Augusto Matraga, traduccin de Juan Carlos Ghiano y Nstor Krayy, Buenos
Aires, 1970; Manoln y Migueln, traduccin de Pilar Gmez, Madrid, 1981;
Urubuquaqu; Noches del sertn, versin de Estela dos Santos, Barcelona,
1982; Primeras historias, traduccin de Virginia Fagnani Wey, prlogo de
Emir Rodrguez Monegal, Barcelona, 1969.

** Harold Alvarado Tenorio
   alvaradotenorio@telesat.com.co
   Escritor colombiano nacido en Buga (1945). Doctor en Letras de la
   Universidad Complutense de Madrid. Dirigi el Departamento de Espaol y
   las Latin American and Spanish Writers Series del Marymount Manhattan
   College (Nueva York, EUA), as como el Comit de Redaccin de la revista
   China Hoy (Beijing, China). Es profesor titular de la Ctedra de
   Literaturas de Amrica Latina y director del Departamento de Literatura
   de la Universidad Nacional de Colombia. Dirige actualmente la editorial
   y la revista de poesa Arquitrave (http://www.arquitrave.com). Ha
   publicado Summa del cuerpo (2002); Fragmentos y despojos (2002);
   Literaturas de Amrica Latina (1995); Ensayos (1994); Poemas chinos de
   amor (1992); La poesa de T.S. Eliot (1988); Espejo de mscaras (1987);
   Una generacin desencantada: los poetas colombianos de los aos setentas
   (1985); Kavafis (1984) y Cinco poetas espaoles de la Generacin del
   Cincuenta (1980). Ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de
   Periodismo Simn Bolvar y el Internacional de Poesa Arcipreste de
   Hita. Su obra ha sido publicada en ingls, francs, italiano, griego,
   chino, alemn y portugus.



=== Tras La huella del bisonte      Rafael Rattia =========================

Casi 250 pginas de prodigioso y titnico esfuerzo narrativo que se te
meten por los ojos y no te abandonan hasta que la novela termina;
obviamente, es un decir, porque a decir verdad se trata de una aventura
interminable del espritu. Karla, Mario, Gabriela y La huella del
bisonte conforman el tetrlogo propuesto por su autor, Hctor Torres,
escritor de aquilatada y densa prosa narrativa que se incorpora al
minsculo y aristocrtico coro de las voces novelsticas de la ltima
generacin literaria venezolana con una madurez discursiva digna de los
mejores encomios por parte de la crtica.

El autor de La huella del bisonte se erige con esta novela en artfice de
un universo psicolgico de hondas resonancias intimistas y explora, con
inusual maestra narrativa, esas zonas vrgenes, pulsiones biopsquicas que
inexorablemente emergen a la superficie vital de la ms rica y compleja
etapa de un ser humano; la acadia adolescente, muy escasamente abordadas
por nuestra narrativa venezolana de la ltima centuria.

Karla, personaje fundamental que el autor invenciona con ntidos perfiles
psicosomticos, descubre su sexualidad al frente del manubrio de su
bicicleta una maana al fragor de unos impulsos sbitos y desconocidos
mientras se diriga al abasto en procura de unas frutas que le haba
encargado su madre. Como todo lo crucial en la vida, adviene y se
manifiesta de modo inesperado haciendo caso omiso a las leyes de la
predictibilidad. La poderosa capacidad descriptiva que exhibe el autor en
los prdromos de esta novela se pone a prueba merced a unos raros
dispositivos narrativos en los cuales el escritor desdobla, desde la psique
de su personaje, al actante convirtindolo en proyecciones de personajes
provenientes de la farndula nacional, verbigracia, Karla se metamorfosea
en Madonna, o en Catherine Fullop, en Gigi Zanchetta o en Rudy Rodrguez.
Un asombroso dominio de las imgenes narrativas se van sucediendo en el
curso de las pginas de esta novela y, por momentos, el lector tiende a
olvidar que est leyendo, pues de estas memorables pginas surgen escenas
ms cinematogrficas que novelescas. Permtaseme decirlo de esta manera: es
como si el escritor, a travs de cada prrafo, de cada pgina, nos
proyectara trozos de vida intensa y palpitante en todo su esplendor y,
naturalmente, en toda su cabal aura medicritas tambin, juntamente, sin
desmedro de una a favor de la otra.

El arte masturbatorio de Karla alcanza en la prosa novelesca de Hctor
Torres cotas de magnificencia y excelsitudes tan extraas que no le
encuentro parangn esttico-literario en el panorama narrativo de las
ltimas dos dcadas.

Caracas es un leit motiv que perdi su amabilidad, dice el narrador. Mario,
un gris libretista de televisin, novelista fallido, con un traumtico
divorcio a cuestas, cuya vida no pasa de ser un terrible y doloroso
eufemismo que se desgasta en el tringulo agobiante del Bar, la Librera y
la Discotienda; ah, lo olvidaba; una visita mensual a su madre insomne e
hipocondraca. La portentosa imaginacin del narrador idea el personaje de
Mario como perfecta coartada psicolgica para acercarse al deterioro de las
relaciones dialgicas-comunicativas entre su madre y l. La cotidianidad,
esa viscosa materia que todo lo envilece y degrada en la vida vertiginosa
de la urbe, es puesta en entredicho por el novelista y sometida a custica
recusacin moral por el novelista sin caer en falsas pontificaciones
moralistas.

** Rafael Rattia
   rrattia@gmail.com
   Escritor venezolano (Delta del Orinoco, 1961). Historiador egresado de
   la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Fue
   director-fundador del Archivo Histrico del Delta, director de la
   Biblioteca Pblica Central Andrs Eloy Blanco y coordinador de
   Actividades Literarias del Ateneo Internacional de Fronteras Casa de las
   Aguas. Ha publicado el poemario La pasin del suicida y dirige
   Laberintos de Agua, la pgina literaria semanal del diario Notidiario
   (Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido en el suplemento literario
   Verbigracia, el suplemento cultural de ltimas Noticias, El Impulso,
   Frontera y la revista Ateneo de Los Teques, as como en las revistas
   electrnicas El Invencionero (http://web.jet.es/enseres), Casi Nada
   (http://usuarios.iponet.es/casinada) y Slo Texto
   (http://solotxt.freeservers.com). Mantiene una bitcora personal en
   http://ratiar.blogspot.com.



=== El protagonista de la pobre musiquilla de las esferas =================
=== Rolando Gabrielli =====================================================

La materia prima de una novela suelen ser tantos y variados asuntos como
historias, que a veces se cruzan en una vida. Los poetas tambin son
reciclados en novelas o en libros testimoniales. No son personajes nuevos
en la ficcin. Y en ocasiones suelen ser reales o simples cajas negras
abiertas una y otra vez con la llave discrecional del narrador. Hay casos
en que el autor de la novela ha resultado ser muy amigo del protagonista de
la obra, como en esta ocasin. El autor apela en no pocas oportunidades a
la realidad para luego ficcionar, como ocurre segn su propia confesin de
alguna manera. No hay un patrn, preferira afirmar, porque podra existir
o transformarse en una realidad. El autor, casi por medida de precaucin o
una manera de estirar el tiempo atrs, del pasado, prefiere a protagonistas
muertos o acuartelados por los inviernos de la vida. No es materia prima
siempre viva y coleando. El sujeto no est a mano para consultarle, ms
bien es polvo enamorado sobre un montn de hojas o pginas escritas en un
ordenador y libreta de notas. No estoy siendo muy directo, ni pretendo por
ahora. No tengo en mis manos el mvil de mis palabras. Sin la novela no se
puede hablar de la novela. Ms bien un recorrido por el personaje que
conocimos en vida, sobre algunos comentarios-opiniones del poeta y los
poetas, entre ellos, situaciones, etc., etc. En mi libro Los poetas de
Chile (2007), homenajeo con dos textos a E. Lihn, y hago mi historia
personal, ldica, irnica, personal, amical, con ms de 30 poetas chilenos,
incluido Alonso de Ercilla y Ziga. No es nuevo escribir sobre poetas.

El propio Edwards y Enrique Lafourcade, chileno y de su misma generacin,
escriben sobre el vate de Isla Negra. Roberto Bolao incluye a Neruda en su
novela Nocturno de Chile, y Los detectives salvajes dan cuenta tambin de
una generacin de poetas en el DF. Todo esto refleja que el referente de la
poesa chilena, sin olvidar a Huidobro, Parra, Mistral, De Rokha, Rojas,
Lihn, Teillier, Hahn, Milln y otros, sigue siendo el autor de Residencia
en la Tierra. Neruda el ms ledo, citado, criticado. Segn Edwards, le
decan Nern, tal vez porque incendi la casa de la poesa. Confieso que no
lo conoc personalmente, ni lo visit en Isla Negra, ni fui su amigo. Slo
lo divis vestido de blanco en un pasaje en el centro de Santiago y lo
volv a ver, escuchar, en uno de sus discursos polticos en la capital. Una
amiga me pregunt una vez si lo conoc y le respond que mi timidez y
orgullo eran tales, que me impedan acercarme a tamaa tortuga gigante
venerada por mares allende nuestras fronteras. Qu bobo fuiste, me
respondi con una gran ternura. Eso me ha permitido leerlo con
objetividad, escribir una serie de notas, no obsesionarme con su
personalidad mitolgica, ni calumniarlo como deporte potico. Ni alistarme
como un soldado a uno u otro lado, en ningn bando ms que en el de la
poesa. Lihn recitaba de memoria poemas de las Residencias nerudianas y
Jorge Teillier se despeda cada noche con los versos nerudianos de la
Cancin desesperada de Veinte Poemas de Amor: Es la hora de partir, oh
abandonados. Neruda gravitaba en la poesa como un barco anclado en la
baha, inmvil, a veces, o de viaje, en otras ocasiones. Iba y vena, se
haba retirado a Isla Negra, donde reciba a sus amigos, pero no aconsejaba
cmo escribir y l segua escribiendo. En Santiago se gestaba una nueva
poesa con Parra y Lihn, contra Neruda. Jorge Teillier fundaba la poesa
lrica, del lugar, ms que una mirada nostlgica a la provincia, una manera
de vivir la poesa. Hahn y Milln asomaban con sus peculiaridades,
intimidad de la vida y la muerte, el amor. Gonzalo Rojas en su asfixia,
oficio profundo, oscuro, ertico, otra vertiente de la poesa chilena.
Silva Acevedo en su cuerda, escapando de Parra. Waldo Rojas en Pars,
imagen sobre la imagen. Bsqueda, bsqueda, aqu no termina el listado
potico chileno post Neruda y sus ramificaciones, an en vida del vate de
Isla Negra. Armando Uribe Arce, el inefable David Rosenmann Taub, Efran
Barquero y los que vienen atropellndose en una larga lista de los nuevos
y no tanto. Es mejor que ellos se ubiquen y busquen en sus propias listas,
pero ah estn, y de tan lejos imposible apuntarlos ms que a ojo de buen
cubero.

De las notas que suelen escribirse cuando una novela gana un Premio
Planeta, Casa de las Amricas, como La casa de Dostoievsky, del narrador
chileno Jorge Edwards, entrevistas, declaraciones, opiniones de paso,
surgen estos comentarios, adems de mi conocimiento de Enrique Lihn como
persona y poeta. El autor dice que se trata de una novela de la poesa y el
amor, las ganas de ser poeta y sostiene que el problema de esa generacin
fue su incapacidad de asumir el compromiso en muchas cosas, en la
poltica, en el amor. En la novela, aclara, el Poeta se va varias veces
de forma parecida, se va de muchas cosas, se va de Cuba. Yo quise retratar
una actitud humana. La evasin es uno de los temas de la novela. Y la
relacin entre el amor y la evasin es caracterstica. Hay algo
generacional. Yo creo que toda la atmsfera del existencialismo, Sartre y
qu s yo, tena que ver con eso. Edwards est hablando de Enrique Lihn,
con quien se asocia, segn dice en ocasiones, como personaje de la novela.

No todos recibieron con la misma fe y alegra el premio del autor de El
peso de la noche. Veamos lo que dijo un lector annimo en Argentina, pas
donde el jurado fall en favor de J.E.: Las bases de este premio dicen
con el objetivo de promover. Me parece una vergenza que se lo adjudiquen
a un escritor con un Cervantes. Lo nico que puede ganar Edwards es el
Nobel. Lo otro, que sera una ignominia, es pensar en su EGO. O en su
arteriosclerosis. Slo con una demencia se puede escribir acto tan abyecto.
Culpo al jurado, a Planeta y a Casa de Amrica. El premio corresponda a
otro. Jolines, entre 557 obras, no haba otra excelente? NO se merece este
premio. Este acto es una blasfemia. Un parntesis en la ruta del lauro.
Sigamos.

Es y no es E.L. (porque el J.E. tambin es ese poeta), dice por ah el
autor de La casa de Dostoievsky, que tambin sostiene que estn algo
novelados perfiles de Neruda y Jorge Teillier, aunque una nota de Planeta,
la oficial, divulgada urbi et orbi para lanzar el premio, se equivoca
ubicando a Neruda en la generacin del 50. A esa perteneca tambin J.
Teillier, que segn Edwards hablaba pestes de Neruda como otros jvenes. Lo
que yo recuerdo de Teillier, a quien conoc y con quien compart muchas
conversaciones y vinos, es que l se sacaba el sombrero por Neruda y de
hecho tiene una foto frente a Neruda en Temuco donde se saca fsicamente el
sombrero. En los 50, la narrativa chilena, rarsimas excepciones, no sonaba
ni tronaba, slo los poetas histricos que le enmendaran la pgina
generacional a Rubn Daro, hipoptamos en la charquita de Chile.
Lafourcade, un polmico escritor, se adjudica la creacin de la Generacin
del 50, a la que Teillier nunca dijo pertenecer como Lihn. Lo que no est
claro, es lo que dice Edwards, que esa generacin careci de compromisos,
porque Lafourcade es un conservador de primer orden y Teillier un
izquierdista no militante, mientras que Lihn,
izquierdita-existencialista-humanista-nihilista-anarquista-polemista 24
horas. Pero existieron otros miembros, como Armando Cassigoli, mi viejo
profesor de filosofa, muy comprometido. Es difcil, como La difcil
juventud, de Claudio Giaconi, uno de los ms brillantes narradores chilenos
de ese y otros tiempos, generalizar sobre esa generacin. En el Congreso
Cultural de La Habana del 68, Edwards y Lihn participaron en un
conversatorio en Casa de Las Amricas. All Edwards dijo respecto a la
llamada Generacin del 50 que algunos asumieron posiciones de izquierda y
otros posiciones francamente reaccionarias. Edwards no menciona al
talentoso Giaconi en su recuento de la narrativa chilena en La Habana. Sus
cuentos eran lo ms fresco, novedoso y de nivel por esos tiempos, hasta que
Giaconi se esfum a Nueva York para escribir una novela que al parecer
nunca termin.

Edwards comenta, en una de esas entrevistas sobre La casa de Dostoievsky,
que los poetas suelen ser astutos becarios sobrevivientes del sistema. Los
hay, sin duda, pero no ms que los diplomticos que suelen vivir con
jugosos salarios y poco gloriosos servicios a la patria. Lihn obtuvo una
beca de la Unesco para viajar a Pars y lo hizo a Cuba a travs del
gobierno cubano y despus a Estados Unidos con la Guggenheim. Lo
interesante es que Lihn escribi poemarios en esos viajes, como Poesa de
paso; La pobre musiquilla de las esferas y A partir de Manhattan.

La casa de Dostoievsky, seala Edwards, es una historia tambin de amor y
eso me trae a la memoria un da que coincidimos con Lihn visitando la misma
mujer en su apartamento una maana prxima al medioda. Era una de esas
mujeres abandonadas por su marido y que el poeta recoga como un imn. Una
hermana de Edwards tambin fue novia de Lihn.

El 69 viaj a La Habana y Enrique Lihn me encarg le llevara de regalo a
Roque Dalton su libro La musiquilla de las pobres esferas. As lo hice. Y
Jorge Teillier me dio Crnicas del forastero para Eliseo Diego. Tambin
cumpl con esa misin y me reun con el poeta cubano. Y yo escrib un poema
sobre Jos Lezama Lima. Recuerdo que me fue a ver al hotel una hermosa
mujer y me pregunt por Lihn. Despus supe que fue su novia y que quiso
viajar con l a Chile, pero el poeta no se la trajo a Santiago. Uno de los
comentarios de la novela de Edwards, titulado El ro invisible y suscrito
por Mario Soto, dice: En resumidas cuentas, el Poeta tuvo grandes amores y
vivi aventuras memorables, fue admirado y conoci los rigores de la fama
(en algn momento lo tildan de pedfilo), pero nunca sali del horroroso
Chile, nunca dej la casa de Dostoievsky, una destartalada e inmunda
mansin del centro de Santiago donde pas la juventud junto a una pandilla
de artistas impresentables. Y sigue el comentario de Soto: En Cuba, el
protagonista, cuyo nombre no conocemos, sobrevive al castrismo y es testigo
de primera fila del vergonzoso caso Padilla. De vuelta en Chile,
experimenta el absurdo y la violencia de los aos de la Unidad Popular y
luego el oscurantismo del rgimen de Pinochet. (No hubo violencia con
Pinochet?) Edwards dice que lo del caso Padilla l lo ficciona y debe ser
cierto, porque Lihn estaba en Chile cuando ocurri y no en La Habana, y
recuerdo que lo encontr esa noche por Ahumada, vena de la Agencia Prensa
Latina con unos cables leyendo sobre el tema. Una coincidencia ms. Lihn
muri en el mismo edificio, y no s si apartamento que yo viv en la calle
Passy. Lihn, en la poca de la Unidad Popular, a sus inicios, particip muy
directamente en un documento sobre poltica cultural. Lo volvera a ver por
ltima vez una noche en una casita de un barrio de clase media donde viva
quizs con la joven de los disparos de salvas. Esa noche cocin comida de
dieta. Estaba cuidndose de su infarto y no bebi. Fue una velada tranquila
sin ningn apuro. Una joven caminaba silenciosamente alrededor del poeta.
Le dej un manuscrito que haba conocido en el viejo taller de la
Vicerrectora de la Universidad Catlica, con algunos poemas ms. Era 1987,
mi ltimo viaje a Chile, ya no lo volvera a ver ms, al ao siguiente
morira de un angustioso cncer. Yo me ira con la sensacin de que
Pinochet iba a caer. No era una mera percepcin potica. En efecto, el
Diablo pact su retirada y se cumpli en marzo del 90.



Para enfocar a Enrique Lihn, el personaje de la novela

                                         Escrib y me muero por mi cuenta,
                                                Porque escrib estoy vivo.

                                                                   E. Lihn.

      I

      Es mil novecientos cincuenta y nueve. Nicanor Parra recibe en su casa
      de La Reina a un grupo de estudiantes del Pedaggico. Entre ellos
      est un muchacho con cara de gringo y rostro rosado, de 21 aos de
      edad, su apellido es Hahn y quiere ser poeta. Acompaa a Parra un tal
      Lihn, poeta joven que hace algunos aos debut con Nada se escurre,
      tipo hosco e inquietante que a ratos se limita a escuchar la
      conversacin con expresin ausente y, de vez en cuando, celebra a
      gran carcajada los chistes de Parra. De vuelta, Lihn regresa en el
      mismo bus que el grupo de jvenes. Van todos sentados en la ltima
      lnea de asientos. Lihn los ignora. Prefiere mirar el paisaje. Hahn
      intenta dialogar con Lihn, conocerlo, acortar el camino. Pero ste,
      con el orgullo y el desprecio y una suerte de severa alegra a flor
      de labios, se limita a responder con monoslabos y gruidos. Lihn es
      el primero en bajar del bus. El alivio es general en el grupo de
      estudiantes.



      II

      Es mil novecientos sesenta y nueve. Hahn ya es profesor de literatura
      y se ha radicado en la ciudad de Arica. Lihn est de paso en esa
      ciudad, su destino es el encuentro de escritores de Arequipa, Per.
      El problema es que Lihn ha perdido su pasaporte y debe abordar el
      avin y no sabe a quin recurrir. Recuerda a Hahn, quien ya ha
      iniciado esa misma batalla minuciosa la poesa y quien amablemente
      soluciona el percance. Hahn lo tranquiliza, le cuenta que el cnsul
      de Chile en Tacna es un escritor: Benjamn Subercaseaux. Asunto
      arreglado. Hahn y Lihn estn ahora en el aeropuerto. Esperan el avin
      que llevar a Lihn al encuentro de escritores. En cosa de minutos, el
      lugar se llena de personas con libreta en mano, cmaras y micrfonos.
      Periodistas. Ambos se miran sorprendidos: Hahn no sabe lo que pasa.
      Lihn cree que se trata de algn cantante famoso. Minutos despus, se
      abren las mamparas y aparece Mario Vargas Llosa, seguido de Patricia,
      su mujer. Ms atrs, Jorge Edwards y Pilar Fernndez de Castro. Lihn
      afirma que ambos escritores tambin han sido invitados al encuentro
      de Arequipa. La prensa se abalanza sobre ellos, pero Vargas Llosa los
      elude, va directo a Lihn, lo saluda afectuosamente, se abrazan.
      Edwards repite el cuadro. Hahn, por su parte, se sorprende de las
      amistades de Lihn.



      III

      Es mil novecientos setenta y cinco. Lihn visita Nueva York, ah lo
      esperan Pedro Lastra, Enrique Giordano y Hahn. Lihn se queda unos
      das en casa de Pedro Lastra en Long Island. Hahn se ha radicado en
      Maryland y unos das despus espera a Lihn en el terminal de la
      ciudad. El bus ingresa al terminal, comienzan a bajar los pasajeros y
      la mirada atenta de Hahn no da con Lihn. Tras breves minutos el bus
      contina su marcha, en eso Hahn divisa a Lihn moviendo frenticamente
      sus brazos desde una ventanilla trasera del interurbano. Hahn se echa
      a correr y golpea la puerta del bus, ste se detiene y los amigos
      vuelven a encontrarse. Durante tres das, Lihn se aloja en el
      departamento de Hahn. Durante la primera noche conversan de poesa:
      Y?... Cmo anda la poesa?, pregunta Lihn. No s. Tengo unos
      cuantos poemas que he escrito en estos aos, pero no s si sirven,
      responde Hahn. Por qu no me los muestras, dice Lihn, yo suelo
      desvelarme toda la noche. Tendr mucho tiempo para leerlos. Hahn le
      entrega a Lihn un montn de hojas sueltas, todos poemas inditos. A
      la maana siguiente, durante el desayuno, Lihn se arrodilla sobre la
      alfombra y va ordenando los poemas seleccionados y aparta el resto.
      Bien, dice Lihn, aqu est el libro. Qu tal si ahora le buscamos
      un ttulo?. Hahn propone nombres que Lihn va rechazando con gestos
      faciales de desaprobacin. Entonces, Hahn toma un papel y escribe un
      ttulo que ha rondado en su cabeza durante aos: Arte de morir.
      Perfecto, dice Lihn, y ofrece hacer el prlogo.



      IV

      Es mil novecientos ochenta y dos. Lihn habita un departamento, en los
      altos de una casa, con entrada independiente en la calle General
      Salvo. Hahn est de paso en Santiago y va a visitarlo. Lihn se ve
      inquieto, en ese momento suena el telfono y dice que no lo
      contestar. Hahn pregunta por qu. Lihn le confiesa que ha tenido un
      romance con una mujer veintitantos aos menor que l y que el ex
      marido, enterado del affaire, lo acosa. El amor en su ceguera de acto
      puro, sin asomo de corazn ni de cabeza. El telfono no para de
      sonar. Entonces, Hahn se ofrece a contestarlo. Lihn le dice que
      prefiere no involucrarlo. Hahn se dirige al aparato y levanta el
      auricular: Necesito hablar con Enrique, dice una voz molesta. Ya
      no vive aqu, responde Hahn. Yo s que est ah, insiste la voz.
      Ya le dije que no est, repite Hahn y cuelga el telfono que no
      vuelve a sonar. Minutos despus suena el timbre de la puerta. Lihn se
      levanta a abrir pensando que es su hermano que ha quedado en llegar a
      esa hora. Hahn permanece sentado en el silln, lo ve alejarse y tirar
      del cordn que desde arriba abre la puerta. De pronto suenan dos
      balazos, Lihn se inclina hacia la derecha y luego cae al suelo. Hahn,
      aterrado, se dirige a gatas hacia la puerta, no hay nadie a la vista,
      baja corriendo las escaleras y pone el cerrojo, y en un abrir de ojos
      brillantes y en un cerrar de ojos opacos Lihn, plido, ya est de
      pie. Ests bien?, pregunta Hahn. No pas nada. O el tipo tiene
      mala puntera o eran balas de fogueo. A este imbcil no le da para
      ms, responde Lihn.



      V

      Es mil novecientos ochenta y siete. Hahn otra vez est en Santiago y
      recibe una llamada de Lihn quien, con voz quejumbrosa, suplica:
      Necesito tu ayuda, me siento muy mal. Hahn responde que ira de
      inmediato. Lihn tambin ha llamado a Pedro Lastra quien acude al
      llamado con Cecilia, su hija mdico. Al llegar a casa de Lihn, Hahn
      se encuentra con Claudia Donoso, sobrina del escritor Jos Donoso,
      quien le informa que Lastra y su hija lo han llevado al hospital de
      la Universidad Catlica: Enrique tiene una infeccin urinaria. Tengo
      el auto aqu. Si quieres te llevo. Despus de una hora de espera en
      el hospital, aparece Lihn por el pasillo arrastrando los pies, se
      sienta mientras espera que Claudia y Cecilia terminen los trmites
      hospitalarios, y lo primero que dice a sus amigos es que nunca en su
      vida ha sentido una sensacin tan grande de alivio y de placer fsico
      como cuando le hicieron descargar la orina acumulada que casi le
      revienta la vejiga. Nada tiene que ver el dolor con el dolor. Nada
      tiene que ver la desesperacin con la desesperacin; a esto sigue una
      avalancha de exmenes mdicos que detectan un problema renal serio.



      VI

      Es mil novecientos ochenta y ocho. Hahn ahora reside en Iowa City y
      mira por televisin la tercera sinfona de Mahler. Los juegos de
      cmara lo distraen de la msica misma, as es que decide sentarse de
      espalda a la pantalla y prescindir de la imagen. La voz de una mujer
      interpreta un texto de Nietzsche. Hahn comienza a sentir el corazn
      apretado, una sensacin indescriptible de angustia. En Santiago Lihn
      ha empezado a compartir su casa con una invitada inesperada, una
      sombra que lo acompaa da y noche. Entonces, emprende una
      desesperada carrera junto a ella. Escribe, porque hacerlo significa
      trabajar con la muerte codo a codo, robarle algunos secretos. Pronto,
      la desigual carrera lo ha agotado. Pide que le aten un lpiz a la
      mano derecha y contina, Todava aleteo con el pescuezo torcido y las
      alas en desorden. De un salto Hahn sale del silln y experimenta una
      extraa certeza, le dice a su mujer que Lihn ha muerto. Ella lo mira
      con cara de asombro y sugiere llamar a Chile. Hahn toma el telfono y
      marca el nmero de Pedro Lastra en Santiago. Del otro lado, una voz
      femenina comunica la noticia: Lihn acaba de morir. Se nos haca
      tarde. Se haca tarde en todo. Para siempre.

      Felipe Reyes F.

Nota: La ancdota de la joven mujer y de los disparos, la conoca. Sin duda
fueron de salva, pero su autor no estaba tan equivocado, Lihn haba tenido
un infarto y lo que se buscaba era obviamente otra explosin del ya
malogrado corazn del poeta.

Su amigo Jorge Palacios an recuerda el ltimo encuentro que tuvo con Lihn,
antes de que ste muriera en 1988; invitamos a unas mujeres a beber con
nosotros, sin embargo luego de un rato ellas abandonaron el lugar. Con
Enrique a razn de llevar nuestro machismo hasta las ltimas consecuencias,
las tomamos en brazos y emprendimos la retirada. Una vez depositadas en la
vereda nos propinaron sendas cachetadas y se mandaron a cambiar... all
estbamos con el flaco, cuando frente a nosotros pas lentamente un camin.
El poeta, al instante, ante mi ms completo asombro me hizo un gesto de
adis con la mano y corriendo a grandes zancadas, dio un salto girando en
el aire para caer de espaldas sobre la plataforma vaca del camin. Y as
tendido, de cara al cielo, con los brazos abiertos en cruz, lo vi perderse
Alameda abajo, con destino desconocido.

** Rolando Gabrielli
   panglobal@hotmail.com
   Periodista y escritor chileno residenciado en Panam. Poeta, narrador y
   ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
   Mxico y Panam. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
   en Colombia y Panam. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
   artculos suyos han sido publicados en Amrica Latina y Europa. Es el
   autor de la avenida "Fechado en Panam", en nuestra Ciudad Letralia
   (http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli).



=== El amor es fuego abrasador      Leopoldo de Quevedo y Monroy ==========

Algn tiempo atrs cre que el amor, como el hombre y como la mujer es
pasajero, no puede ser eterno o duradero. Incluso escrib un poema con el
ttulo Cupido herido. Tal vez no lo medit lo suficiente, de lo cual hoy me
retracto y me reprocho. El amor es cosa seria y cuando hiere la copa en
donde se vierte, el ron y el hielo se desbordan y es peligroso que se rompa
el continente.

El amor siempre se consider como un juguete con el que se divierte el
joven un momento, luego lo olvida y ms adelante lo encuentra transformado
con nuevo vestido y cara maquillada. Tambin se habla de l como un objeto
que se encuentra en el mercado, que se negocia, se vende, se compra, se
alquila, se disfruta y luego se rasga como un papel o se tira al cesto del
Olvido. Pero no se eleva su rango al de un ideal. No tiene la categora de
un sentimiento que brota minsculo como un arroyo y con el paso del tiempo
crece a cuatro manos y llega a ser hoguera incontenible, ro brioso que
levanta barro y piedras de su lecho.

Hablar de amor, hoy, en la poca del euro, de esmeraldas y diamantes y
cristales de Swarovski, suena de veras anticuado y decadente. El amor no
existe, es una promesa de ocasin, es el resultado de una noche o de
una fiesta, es la disculpa para una nueva cita, es un asomo de mentes
dbiles, no es mercanca que circule entre personas de la moderna era.
El amor, en definitiva, quedara relegado a una palabra hueca o cuando ms
slo la utilizara el poeta en versos de ficcin y caramelo.

Sin embargo, lo dijo Quevedo? Ya el amor no es yelo abrasador? No nace
de la brizna de una mirada o del susurro de una palabra que se colg en el
odo cuando pasamos al lado de l o ella y que nos rob el aliento? No
pasa eso todava? Es una fra, barata y efmera fantasa de una vitrina en
Venecia o Bariloche? Es la flor que no retoa porque naci sin raz o no
hay quien la riegue, como cant Pedro Infante?

Lo dijo Plotino, un hombre que huele a explosivo y es filsofo : Vale la
pena considerar si el amor es dios, o diablo, o es pasin de la mente o
participa de esos tres entes. Si puede endiosarnos, si nos hace condenar o
si nos arrebata por los aires y nos arroja contra las convenciones y los
ritos seculares. Si eso no sucede, el amor no vale la pena y,
sencillamente, nunca naci, nunca existi y moriremos sin conocer sus
cavidades.

Que el amor endiosa a quien se ama, puede ser una frase altisonante. Que el
amor embruja o que lleva al infierno puede ser un moralismo que nos aleje
de los frutos que hay en el huerto de las delicias de Cupido. Pero si el
amor no es esencialmente una pasin que sobreviva a la rutina, no vale la
pena.

No se puede llamar amor a una simple mirada o a un tierno beso de hermano o
un estrechn de cuerpos en una despedida, o a una sarta de versos dedicados
desde lejos. El amor debe ser efervescencia, ebullicin, ardor,
consumicin, quemadura, volcn, fuego y hielo todo a la vez.

Porque el amor no debe resistir a la tentacin, ni prestar odos a remilgos
ni a anatemas, debe ser libre y sus jinetes podrn dar rienda suelta al
monstruo que hay adentro de sus cuerpos. El amor alza el vuelo, levita,
aterriza, tiene garras, lengua de fuego, brota lava y se hunde en
torbellinos de aceite y tmpanos de hielo. Tiene capacidad de absorcin, se
recupera y reempieza con nuevas fuerzas el desespero. Un amor as vence al
Tiempo y no lo corroe el moho de la vejez ni la rutina.

** Leopoldo de Quevedo y Monroy
   leoquevedom@hotmail.com
   Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre
   (http://www.unilibre.edu.co) y magster en Docencia Universitaria por la
   Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado
   Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el
   proyecto de investigacin, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes
   Grficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes
   Grficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El
   Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos
   literarios como la Hora de la Poesa en la Feria del Libro en Bogot
   (2005), el V Festival Internacional de Poesa en Cali, la XI Feria del
   Libro Pacfico y otros.



=== Quin mat a mi madre? me elev por encima de la realidad ============
=== Andreu Martn =========================================================

      (Nota del editor: el viernes 27 de junio fue presentada en la Casa
      del Libro de Madrid la novela Quin mat a mi madre?, con la que el
      escritor venezolano dgar Borges se coron recientemente como
      finalista en el III Premio Nacional de Novela Ciudad Ducal de
      Loeches, tal como informamos en nuestra edicin 188
      [http://www.letralia.com/188/0415loeches.htm]. Uno de los
      prologuistas, el escritor cataln Andreu Martn, considerado por
      Fernando Savater como el autor ms importante que Espaa le ha dado
      al gnero negro, destaca la fuerza de esta novela, con la que Borges
      comparte cartel, en el catlogo de Ediciones Irreverentes, con Mario
      Benedetti, Francisco Umbral, Augusto Monterroso, Ana Mara Matute y
      Antonio Gmez Rufo, entre otros).

Enfrentado a un crimen, a la llegada de dos misteriosos investigadores y a
un interrogatorio que prcticamente monopoliza el desarrollo de la obra,
Andreu Martn, autor de novelas negras como Prtesis o Juez y parte o Piel
de polica, obsesionado por el realismo y la verosimilitud, top con un
texto que se resista a encajar en los moldes previstos. Hasta que la magia
del texto se impuso y el lector fue sustituido por otro Andreu Martn, el
autor de Por amor al arte, Por el amor de Dios o Vampiro a mi pesar, el
habitante de Cadaqus, tocado de tramontana y apasionado del surrealismo,
el que distorsiona personajes y crea situaciones incoherentes para mejor
contar la coherencia del mundo y, con ese nuevo pincel daliniano repint la
obra y, por fin, la comprend y me zambull en ella para descubrir nuevos
placeres, mucho ms prximo (supongo) a las intenciones del autor.

La novela me elev, as, por encima de la realidad, para llevarme a un
fascinante mundo de sugerencias, insinuaciones y reflexiones donde no se
trata de partir de enigmas para encontrar respuestas sino que directamente
se parte de las respuestas para perderse entre enigmas. En la novela Quin
mat a mi madre?, de dgar Borges, el placer deriva precisamente de verse
perdido y de cerrarse salidas, de manera que incluso la solucin final es
un triple o cudruple portazo para terminar con la promesa de que
regresara puntualmente en dos semanas y de ello no se desprende una
sensacin desasosegante sino, desde mi punto de vista, una alegre
predisposicin de volver a empezar el juego con nimos renovados.

Cuando entramos en casa de los Rivera, sta queda descrita como un
decorado, una realidad manifiestamente distinta de un exterior que estamos
dispuestos a ignorar. Nos instalamos en un decorado que queda fijado como
una caja de luz flotando en medio de la nada, ajena a la realidad exterior.
A partir de ahora, los personajes actuarn a su manera, levitarn, se
movern en apartes imposibles, hablarn entre signos de exclamacin, el
marido se disfrazar de la mujer, se nos hablar con naturalidad de
agencias donde encontrar clones de s mismos, el revlver del asesinato se
alquila, sern hallados papelitos doblados invisibles para todos menos para
uno aunque se encuentren en los lugares ms visibles, convenciones todas
ellas que me llevan al mundo onrico como los de Dal, Chirico o Magritte.
Microcosmos platnicos donde los interrogadores son como ngeles, ni
policas ni periodistas, detectives contratados por la muerta y sus
interrogatorios devienen dilogos en espiral sobre la locura y la vida.

Lo que en una novela realista y convencional sera psicosis en este relato
de gnero inclasificable se convierte en metfora que nos lleva a la
reflexin, a la paradoja, a la sntesis, a veces a la risa ms
desternillante, siempre a la sorpresa. Insisto en que, durante la lectura,
he estado envuelto de esa sensacin tan intrigante y desconcertante que
provocan en el espectador los relojes blandos o el ngelus de Millet
repintado por el genio ampurdans, las estatuas con cara de perro y las
columnas truncadas en eriales calcinados de Chirico, el hombre del sombrero
hongo de Magritte, el Rinoceronte o la Cantante calva de Ionesco. El silln
que ocupa el lector poco a poco ser divn de psicoanalista donde cada una
de las situaciones, rplicas, palabras del texto resultarn ser
reinterpretaciones deformadas de la realidad que evocarn inevitablemente
vivencias cargadas de significado y de sentimientos.

La novela se lee con gran facilidad, incluso dira que pasin (una vez has
sintonizado exactamente con las claves necesarias), aun cuando no recurre
al truco habitual en la novela policaca que yo conozco de plantear un
enigma para capturar y retener la atencin del lector. La pregunta Quin
mat a mi madre? slo est en el ttulo. En cuanto se inicia el
interrogatorio, el lector percibe de inmediato que no se va a seguir un
mtodo policial de persecucin de la verdad sino que se va a encontrar con
un largo dilogo platnico que lo llevar ms all de lo policial para
sumergirlo en la filosofa.

He dicho al principio que me instal en casa de los Rivera como si fuera un
escenario de teatro. Efectivamente, el autor nos sita con una descripcin
parecida a la que se utiliza para iniciar las obras dramticas: el balcn
enfrente; entre la mesa y el balcn, hacia la izquierda, est Manuel...
Detrs de la puerta, la nica pared azul de la vivienda... Ms adelante,
cuando nos hable de las sorprendentes cenas poticas de la familia Rivera,
se nos explicar cul es exactamente la posicin que ocupa cada uno de los
miembros. Los ruidos que vienen del exterior me parecen efectos producidos
por anticuados tramoyistas, Dios mo, los golpes que propina Dina a su
ordenador cuando trabaja: se va a cargar el disco duro! No s por qu
(pero es virtud de esta novela inducir a pensamientos que se diran ajenos
a ella sin serlo), la situacin de la novela me lleva a un decorado
delirante que existe en el Museo Dal de Figueres: aquella habitacin que
es un retrato de Mae West. Hay una chimenea, dos cuadros, un silln, entre
los cuales se puede caminar... Y, cuando se mira a travs de un cristal
distorsionador, se descubre que el silln rojo son los labios, que la
chimenea es la nariz, que los dos cuadros son ojos... ste es el sabor que
retengo en el cerebro despus de la lectura de la novela Quin mat a mi
madre?, de dgar Borges. La constatacin de que el concepto surrealismo no
viene de sub-realismo, como el mal uso de la etimologa nos podra llevar a
pensar sino de la palabra francesa sur-realismo que quiere decir
super-realismo, es decir, mirada desde arriba, desde lo alto, mirada de
aquel que sobrevuela (de ah que haya comparado los investigadores con
ngeles) y que, desde el cielo, puede verlo todo con una distorsin que lo
acerca mucho ms a la verdad, puede verlo todo tan bien que incluso
descubre que en el ngelus de Millet haba enterrado un cadver.

** Andreu Martn
   (sin)
   Escritor y guionista espaol (Barcelona, 1949). Fue guionista de comics
   para Editorial Bruguera y traductor de comics para Grijalbo Mondadori
   Junior. Ha colaborado con revistas catalanas, espaolas y francesas. Fue
   cofundador de la revista de cmic Troya-Trocha (1977). Ha publicado las
   novelas Aprende y calla, El seor Capone no est en casa, A la vejez,
   navajazos (reeditada en 1988 como A navajazos), Prtesis (llevada al
   cine en 1983 como Fanny Pelopaja, bajo la direccin de Vicente Aranda),
   Espera, ponte as, Bellsimas personas, Juez y parte, Asalto a la
   Virreina y Piel de polica (estas dos ltimas con Carles Qulez), entre
   otras. Con Jaume Ribera ha publicado No pidas sardina fuera de temporada
   (Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de Espaa, 1989) y
   otras diez novelas de gnero negro y juvenil que tienen como
   protagonista al personaje juvenil Flanagan. Ha escrito los guiones
   cinematogrficos Estoy en crisis (1982), El Caballero del Dragn (1982),
   ambos para Fernando Colomo, y Barcelona Connection (1987), para Miquel
   Iglesias Bonns, as como los guiones para televisin Pjaro en una
   tormenta, Crnica negra, Unes vacances tranquilles y las series Estaci
   denlla y Laberint dombres. Dirigi la pelcula Sauna (1990), basada
   en la novela homnima de Mara Jan. Tambin ha escrito para el teatro
   las obras Putiferi y Etc., etc., Un cel de sorra, Boig per si de cas y
   Joc.



=== Lectura de Donde yo no estaba, de Marcelo Cohen =======================
=== Una potica de la disolucin ==========================================
=== Sergio G. Colautti ====================================================

                                              Yo quera desintegrarme, s,
                                                  pero conservando la voz.

                                                       (Cohen; 2006 b, 41).

Aliano DEvanderey construye un texto sobre la inmediatez. Las ms de
setecientas pginas de su diario dicen su monotona inicial, los cambios
que descentran su vida y el adelgazamiento final de su presencia. Aliano,
cada tanto, piensa el sentido de su escritura. Desde esa zona metatextual
expone la incomodidad genrica de su diario, que no encaja en ninguna
clasificacin porque elude, expande, niega o reescribe todas a la vez. El
diario de Aliano no conforma un gnero y a la vez los contiene a todos (el
entrecruce y la yuxtaposicin de poesa, prosa potica, ensayo, cuento,
noticia, informe) y su propia forma inicial (la sucesin fechada)
implosionan en un torbellino alucinatorio que desmiente el mismo perfil del
diario, al que slo retorna en las pginas finales. La formulacin ms
explcita, sin embargo, es la negacin de la forma novelesca: Aliano
entiende que nunca ser novela su diario porque no tiene ni el deseo de
ganancia ni la ganancia del deseo que tipifican la novela tradicional;
no hay clmax ni desenlace, hay interrupcin y espacio en blanco. Contra la
novela dickensiana, la narracin macedoniana sin origen ni final.

Adems de inscribirse en una serie literaria
(Macedonio-Borges-Cortzar-Saer), Cohen instala una reformulacin del
relato realista y fantstico a la vez: una operacin impensable. Un espacio
literario que elude la acumulacin, la invencin aventurera, hasta la
produccin automtica de lo fantstico, para encontrar sentido a la
desposesin, al discurrir de la minucia y la inmediatez, al borramiento del
ser como anverso irremediable y necesario del acto de escribir.

      Aqu no paro de hablar de desposesin. Encima, ni siquiera el
      derroche me alcanzara para ser novelista. Los novelistas ahorran. Se
      guardan aos una historia en la cabeza. Aqu solamente discurro
      (pg. 94).

La paradoja se expone sin titubeos: as como el escribir es una presencia
que opera en la realidad de Aliano desposeyndolo, la lectura del libro de
Rosezno inventa la presencia del autor:

      Puede que el prologuista sea un invento de Rosezno o a la inversa, o
      que los dos sean inventos de un tercero annimo. Si escribo esto es
      para que todos ellos se realicen en mi cuadernaclo. Aqu quedarn
      (pg. 126).

La escritura, entonces, asume el programa borgeano de referente nico. Su
construccin desrealiza la vida de Aliano pero corporiza la de Rosezno,
curiosamente, desde otra ausencia, el anonimato. En el fondo de ese juego
late la interrogacin sobre el ser, la muerte y la obra. No hay escritura
para no morir sino escritura para entender la muerte como desvanecimiento
de lo real; no hay en Cohen intentos para evadir el sentido del final sino
para entender su proceso disolutorio desde los mecanismos de la escritura,
como sucede en la narrativa de Juan Jos Saer.

La relacin entre el progreso de la obra y el regreso del tiempo hacia la
nada recorre las preguntas de Blanchot:

      No se trata ms bien de una exigencia ms original, un cambio
      previo que tal vez se realiza por la obra y al que ella nos conduce
      pero que, por una contradiccin esencial, no slo es anterior a su
      realizacin sino que se origina en un punto donde ya nada puede
      realizarse? (Blanchot; 1992, 82).

El doble movimiento de escribir (el diario propio) y leer (a Rosezno, a
Mench, el diario de Diorita, las poesas de Lumel) plantea un mecanismo en
el que lo vital, lo inmediato, lo prximo del da a da participan
activamente en el diario de Aliano pero para exponer su naturaleza
disolutoria. Se escribe para entender el vaco, se lee para conocer el
itinerario de la ausencia. Como leemos en Blanchot, la finalidad de la obra
es el arribo a ningn lugar o, como entender Aliano,

      que lo que escribo se transforme en una aventura amorosa con la
      muerte, en la aceptacin de que la consabida advertencia sobre el
      plazo fijo iba en serio. Que cuando se termina, se termina. Y que a
      lo mejor terminar trae paz (pg. 660).

Toda la arquitectura, el tejido textual, la imponencia del trabajo
constructivo que significa un diario que contiene y desborda la vida de un
vendedor de ropas recupera la posibilidad del deseo de ser en el lenguaje,
la formidable potencia de la escritura, que es el verdadero esplendor de la
obra. Ese deseo creador

      incgnito, errabundo, que no tiene ms razn de ser que su potencia
      de crear Alianos, diseos de pijamas, familias, amores, ros y
      embarcaciones, ciudades, democracias y revueltas y proyectos locos de
      Ynder (pg. 309).

es funcional al adelgazamiento del ser que recorre todo el diario y a la
operacin de aniquilacin de s (que menciona el mismo Blanchot), a la
vez que se contrapone a la razn sin deseo de la sociedad demogentil en
la que Aliano vive. La difundida religin del Pensar auspicia una relacin
entre conciencia racional y realidad vital, y Aliano opone a ese paradigma,
el desarrollo ciego de su escritura y el deseo que indaga los misterios de
la creacin liberada, aun cuando el producto de su diario sea la
inmediatez, la tensin tibia que deriva de sus lecturas y algunas posturas,
sencillas, lejanas a cualquier revolucin, que enarbola cada vez que dice
no. As, otras escrituras del deseo (como las poesas de Lumel), de la
rebelda (como la rabia de Ynder o las crticas de Fusco Maraguane) o del
dolor (como el diario de Diorita) escapan de la razn lineal hipermoderna
de Isla Mrmora y alrededores y son convocadas al texto por la palabra de
Aliano, cada vez menos liviana, cada vez ms segura de s, cada vez ms
cerca de la escritura como deseo y rebelin. Ese posicionamiento, que
parece vigorizar la presencia de Aliano y los suyos, es funcional,
progresiva e irremediablemente, al mencionado adelgazamiento del ser: lo
que se fortalece es la voz narrativa, la actitud y la crtica puesta en
funcin en la escritura, pero el itinerario de Aliano, como el de Ynder y
los otros, es deliberadamente disolutorio:

      Tener una casa es como construir un lugar para dejarlo en lugar de
      s (pg. 72),

La escritura que indaga, entiende y dice el sentido del tiempo es escritura
que comprende la muerte y sus significados. Como en Kafka, revisitado aqu
por la lectura de Blanchot:

      Kafka siente profundamente que el arte es relacin con la muerte.
      Por qu la muerte? Porque es lo extremo. El arte es dominio del
      momento supremo, supremo dominio (Blanchot; 1992, 83).



II. El lugar

Cohen logra escribir sobre un lugar cuya delicada, exactsima y minuciosa
telaraa constructiva aleja todos y cada uno de los detalles descriptivos
de los referentes reales y, en la misma operacin narrativa, elude
cualquier seduccin o desplazamiento proftico de la escritura. Logrado ese
mecanismo de deslizamiento narrativo (que presenta un tiempo y un espacio
futuro instalados en el extraamiento de lo posible y a la vez
inimaginable), el diario resbala en su integridad cronolgica y pierde sus
fechas, se descentra, agota su sucesin numrica y acompaa el viaje de
Aliano desde el lugar inicial hacia ningn lugar: el vendedor que escribe
su diario desde la inmediatez parece ser escrito por la vorgine de
acontecimientos excntricos que lo sobrepasan, como su oposicin al sistema
y a los sistemas (de convivencia familiar, social, poltica, econmica) y
por su decisin de elegir (de decir no, en realidad) ante las
interrogaciones de la moral poltica y religiosa. La afirmacin de esas
posturas, configuradas ya como negatividad, lo sujetan a la superficie del
texto; la negacin de ser un hombre del sistema, un engranaje del poder
demogentil, afirman la profundidad de la idea central de su programa:
escamotear la presencia, dar lugar a la sombra, dejarse ir, afinar el trazo
de su ubicuidad social, es decir, deconstruirse como no lugar. Por eso el
diario es macedoniano: est all la continuidad de la nada, la conviccin
de la disolucin (sobre la que Macedonio piensa y Aliano escribe), el texto
como proyecto inacabado, inconcluso, no afirmativo, la nocin del sitio
utpico del que Macedonio-Aliano son cronistas sin objetivo ni destinatario
preciso y la idea tan macedoniana que embarga a Aliano sobre la
construccin de la presencia desde la escritura que tambin,
paradjicamente, es escritura de la ausencia. Entre presencia y ausencia se
instala la nocin de lo posible como lugar de la escritura.

Desde ese lugar piensa Macedonio y desde ese lugar escribe el Aliano de
Cohen.

Hay, tambin, un lugar literario que se sita como origen del texto: En
El testamento de OJaral (Cohen), el personaje lee Donde yo no estaba, de
un tal Alexis Rabastain, comerciante de lencera, que cuenta sus ltimos
veinte aos y su deseo de no ser nada. Ese comerciante, ahora, se llama
Aliano DEvanderey y allana el lugar contando slo algunos meses.

De este modo, la recuperacin intertextual desplaza lo que era para colocar
all lo que ahora es. Entre el diario que sera y el que es, aparece lo
posible como lugar del esplendor textual.

Ricardo Piglia, en La ciudad ausente, relato que revisita y expande las
claves macedonianas, habla de lo posible como lugar literario:

      El ser ah es ms intenso. Lo que no es define el universo igual que
      el ser. Lo posible es la esencia del mundo (Piglia; 1992).



III. El texto autnomo

La sociedad posible de Aliano se parece a la nuestra porque apenas
desliza sus perfiles: una Democracia Gentil que manipula sin gestos
polticos, una economa donde persiste la desigualdad, formas de relacin
distintas pero imaginables (trimonios en lugar de matrimonios, conexiones
con otras mentes desde la panconciencia, computadoras que aconsejan
conductas, pastillas para producir la risa, etc.). Asentndose como una
semiosfera sobre los hechos y las cosas que el diario describe, el texto
propone nombres (inventados, reescritos, desfigurados, apropiados) que
transforman lo creble en utopa. All donde los acontecimientos parecen
tener contornos realistas (ms all del desplazamiento futurista) el
lenguaje aparece para transformarlo en mundo nico, en territorio de la
invencin literaria, en supremaca plena del texto, en zona donde gobierna
la posibilidad de ser, lo posible como libertad del texto frente a una
sociedad donde lo gentil y confortable del vivir se parecen a una invisible
esclavitud poltica y social.

Para hacer ver esa situacin, para estudiar esos efectos, para comprender
la posicin del hombre en ese cosmos, Cohen disea un universo semitico de
soberbia autonoma, en la misma lnea de la mejor narrativa nacional que
puede hilvanar esa serie: La novela de la Eterna, Ficciones, Rayuela, Nadie
nada nunca, La ciudad ausente, Los pichiciegos, El pasado... pero la
prescindencia absoluta que propone el diario de Aliano con respecto a los
nombres de nuestra memoria cultural, espacial e histrica lo convierten en
pieza nica porque desde esa autonoma perfecta indaga las tensiones
propias del mundo contemporneo.

El territorio donde cobran dimensin los farphonitos, flaycoches,
leboches, perroparias, cobija tambin la reescritura de verbos entre
los que conviven sentidos conocidos, sospechados o imaginados:

      No tengo nada que decir. Pero no quiero callarme. Que la vida pase a
      los verbos. Ocasear. Aguar. Verdear. Trinar. Enlunecer. Acompaar.
      Espaciar. Estaar (pg. 530).

En esos juegos estallan los significantes; no hay nada para decir porque la
obra terminar diciendo la nada, pero el ciego deseo de la invencin ser
tambin lucidez para entender que desde all, desde la escritura, se
comprende el mundo y el tiempo disolutorio. Como deca el primer
Wittgenstein,

      ...el lenguaje se manifiesta como una actividad constituyente y
      configuradora de nuestra propia visin del mundo (Arce Carrascoso;
      1999, 194).

El mismo Cohen expone esta nocin repasando su experiencia en el exilio
espaol (1975-1996):

      Ese agregado que se iba a formar era mi lenguaje. Y si un lenguaje
      constituye un mundo, todo consista ahora en ser habitante y
      habitacin de ese mundo (Cohen; 2006b, 49).

El diario, adems, avanza sobre otros discursos para transformarlos
nuevamente en lenguaje autnomo: el religioso, con los debates entre los
partidarios del Dios Solo y los del Pensar, el de la msica realista, que
intenta avanzar en el vnculo entre vivencia y representacin artstica,
las lecturas de Aliano (Rosezno, Mench), etc. Entre esos discursos que la
narracin del diario autonomiza se destaca el poltico porque la obra
misma expone una formulacin sobre el poder en general y la Democracia
Gentil lo hace con el discurso poltico en particular. All se vislumbra
la idea de dominacin global y la nocin foucaultiana de biopoder, que
describe la regulacin de los poderes sobre los cuerpos sociales y las
posibilidades de oposicin, centradas (deca Foucault) en la resistencia y
la creacin, que son en verdad las armas que despliegan, como pueden,
Aliano, Ynder y Maraguane. A esa actitud Aliano aade posturas que lo
colocan ms all del derecho pero ms ac del acto tico, siguiendo el
pensamiento del filsofo francs cuando reclama un sujeto poltico como
sujeto tico (Foucault; 1967).

Otros discursos remiten a nombres de la cultura occidental, pero son
intertextos que la autonoma del diario de Aliano desconoce. Como el
vnculo del siguiente fragmento con la concepcin kafkiana:

      Llamaba a mi puerta, al abrirla me topaba con otra y, cuando llevaba
      la mano al picaporte, la segunda puerta retroceda sola, lo nico que
      vea, escrita en un trapo blanco pegado a un teln negro, era la
      palabra desnuda: Continuar (pg. 378).

O la nocin entre nietzscheana y sartreana que se adivina en la desazn de
Aliano:

      Qu pavor me dio que esto, no s muy bien qu, amenace con
      continuar. Qu siniestro que esto pueda seguir y seguir de la misma
      manera. Esto: no lo que est pasando en la calle sino esto que
      vivimos juntos en la isla y acaso por doquier. Todo esto (Pg. 378).

La multiplicidad de discursos enriquece la obra, la expande en
significacin pero, por la intensidad de la historia inmediata que la
vertebra y por la cuidadosa arquitectura lingstica que la sostiene, dice
sus sentidos desde una autonoma que sorprende y fascina.



IV. Silencios

En El odo absoluto (Cohen; 1997) la bsqueda de silencio aparece como
operacin musical (la relacin entre algunas composiciones de Beethoven
como un paseo largusimo por la disolucin o por la muerte). En Donde yo
no estaba el hijo de Aliano recupera esa obsesin intentando hallar el
supremo silencio desde su musicaja. No lejos de esa concepcin, para
Ynder, el silencio significa felicidad:

      Esto no es felicid, dijo Ynder. Felicid esque adentro de uno todo
      haga silencio (pg. 559).

Cuando el diario pierde su ordenamiento racional, el lenguaje se convierte
en mirada (ese mixto de vista y lenguaje) pero es mirada del silencio
primordial, nunca de la afasia, la censura o la mudez. Como en la poesa de
Roberto Juarroz, texto del silencio que se construye viendo, escuchando,
escribiendo. La fascinacin potica y filosfica del prrafo que sigue
cuando Aliano ya culmina su viaje alucinado ayuda a comprender la puesta
en abismo del silencio como logro sublime pero trabajoso de la escritura:

      Claro del bosque. Se aquieta el espejo. Algo parece enunciarse. Se
      estabiliza el sol y uno, no s por qu, se frota las manos y entonces
      est frotando el bosque... Algo creo que he visto hoy en un claro del
      bosque. Una inmediatez. Un orden remoto me tenda una rbita y mi
      confianza se deposit en la rbita y mi entendimiento entendi (pg.
      565).

El silencio, adems de bsqueda y sentido de la msica y de la mirada
artstica, aparece en Cohen como postulacin poltica: contra el poder del
ruido urbano y la estridencia del sistema consumista, el silencio como
adelgazamiento del ser, la escritura como poltica que se deja atravesar
por la silenciosa construccin de la ausencia.

Ya en el plano literario, el silencio late como fondo kafkiano en toda la
dimensin del diario. Toda la suave epopeya de Aliano, sus negaciones, su
rebelin inmediata y cercana, su rabia por el devenir del mundo y sus
lecturas escpticas remiten a esa sensacin de silencio que en Kafka
significan absurdo, vaco y lucidez.

En otra zona del texto, el mismo extraamiento vincula el sentimiento de
vaco con el ahogo existencial, derivacin de la constante colisin de sus
actos y posiciones con el mundo demogentil y el sistema que se obstina en
convertirlo, a l y los suyos, en mercancas tiles:

      Qu pavor me dio que esto, no s muy bien qu, amenace con
      continuar. Qu siniestro que esto pueda seguir y seguir de la misma
      manera. Esto: no lo que est pasando en la calle sino esto que
      vivimos juntos en la isla y acaso por doquier (pg. 378).

Contra ese silencio destructivo de vaco y sinsentido, el silencio
primordial, la obstinada tarea de convertir en silencio, en afinamiento
paulatino, en deseada levedad de la presencia, desde los esfuerzos de la
msica, de la escritura, de la eticidad de los actos, del suave dejar de
ser.



Referencias

  ARCE CARRASCOSO, J. L. Teora del conocimiento. Ed. Sntesis, Madrid,
   1999.

  BLANCHOT, Maurice. El espacio literario. Paids, Barcelona, 1992.

  COHEN, Marcelo. Donde yo no estaba. Ed. Norma, Bs. As., 2006 a.
   . El odo absoluto. Ed. Norma, Bs. As., 1997.
   . El testamento de OJaral. Anaya y Daniel Muchnik, Bs. As., 1992.
   . Pequeas batallas por la propiedad de la lengua, en Poticas de la
      distancia, Norma, Buenos Aires, 2006 b.

  FOUCAULT, Michel. Las palabras y las cosas. Siglo XXI, Mxico, 1967.

  PIGLIA, Ricardo. La ciudad ausente. Ed. Sudamericana, Bs. As., 1992.

** Sergio G. Colautti
   scolautti@atanor.com.ar
   Docente y escritor argentino (Ro Tercero, Crdoba, 1960). Autor de
   Apuntes sobre la narrativa argentina (1992), El revs del crimen
   (cuento, 1995) y La mirada insomne (ensayos, 2006), entre otros.



=== Repaso a la narrativa de Ana Teresa Torres      Valmore Muoz Arteaga =

La literatura de la mujer en Venezuela es relativamente nueva. Nace, a mi
juicio, de la mano de Teresa de la Parra, y cobra matices insospechados en
la poesa casi olvidada de Mara Calcao. La escritura de las mujeres
anteriores a ellas no hace ms que justificar la tradicin masculina de la
historia y del mundo. Con Teresa de la Parra y, muy especialmente, Mara
Calcao, la mujer se vuelve protagonista, se transforma en una queja
angustiada por ser asumida desde la igualdad. Consciente o no de ello,
Teresa de la Parra transgrede los valores establecidos a travs de un
lenguaje intimista en el cual se explaya su experiencia femenina, haciendo
de su cuerpo y el cuerpo de la escritura uno solo.

A Teresa de la Parra le siguieron otras mujeres quienes, al igual que a la
sociedad venezolana, los eventos del ao 28 sirvieron para un despertar.
Entre ese grupo de mujeres destaca Antonia Palacios. En 1935 aparece Alas
fatales, primer libro de Mara Calcao. En ese libro, a decir de Gonzalo
Ramrez Quintero, se pudo reconocer como en ningn otro la voz del deseo. A
travs de la poesa y el erotismo, Calcao rompe con el autoritarismo de
los cdigos y las conformidades de una poca en donde estas heroicidades
eran pagadas con la desaprobacin y la marginalidad.

Sin embargo ya se haba encendido la llama y no haba, ni hubo, forma de
apagarla. La literatura se ofreca ahora a la mujer como un territorio
magnfico para su desarrollo, as como un punto fundamental para su
reconocimiento. Quizs en la literatura venezolana sea la escritura de Ana
Teresa Torres una de las ms preocupadas, no slo por los estilos y
estticas literarias, sino por la posicin de la mujer en el diario
acontecer nacional. Su obra as lo demuestra. Una obra que se divide entre
la narrativa y la investigacin.

Una obra literaria que se inicia con El exilio del tiempo (1990), la novela
es una biografa de la narradora, que no necesariamente es la misma Ana
Teresa. La aparente protagonista de esta novela comienza a reflexionar
sobre el descubrimiento de una frase que la lleva a escribir un prrafo,
luego un pasaje y, al final, una novela. El relato se transforma
mgicamente en un entramado de voces que recuerdan a otras voces, a otros
tiempos, un tiempo que ya no es, pero que existe paralelamente desde la
ficcin. Su siguiente novela, Doa Ins contra el olvido (1992), como su
nombre lo indica, es una lucha encarnecida por vencer al olvido. La
protagonista, doa Ins, se revela como la conciencia de un pas. Una
novela que en poco ms de doscientas pginas realiza un paseo retrospectivo
por tres siglos de historia nacional. Distinguida en 1991 con el Premio de
Novela de la I Bienal Mariano Picn-Salas y ganadora del Premio Pegasus de
Novela. La favorita del seor (1993) es una novela ertica con la cual
resulta finalista en el concurso internacional de novela ertica La Sonrisa
Vertical. Esta obra es, sin lugar a dudas, una de los textos erticos ms
reveladores en cuanto a las armas de seduccin femenina se refiere. Una
novela que profundiza en los territorios del deseo desde una ptica
ensimismada en las sensaciones del cuerpo de la mujer.

Su siguiente novela fue Vagas desapariciones (1995), nuevamente Torres
apuesta a la reconstruccin de la historia, esta vez las de Pepn y
Eduardo. Pepn se vuelve un escritor autodidacta con una obsesin
perturbadora, escribir para recordar una fecha que ha olvidado. Mientras
Eduardo definitivamente ha olvidado sus obsesiones y se dedica a clasificar
fotografas que lo ayudan a no desvanecerse. De esta manera se va
edificando la historia de una ciudad, Caracas, tejida con hilos de humor,
ternura y brutalidad. Malena de cinco mundos (1997) es otro trabajo
literario en el cual la memoria se erige como eje en torno al cual girar
la novela. Malena es una mujer corriente que decide reclamarle a los
Seores del Destino todas sus vidas pasadas. stos deciden complacerla y
recuperan las cinco vidas de Malena; la primera desarrollada en la antigua
Roma; la segunda, en Florencia durante el renacimiento; la tercera, durante
la poca colonial venezolana; la cuarta, en la Viena de Freud; y la quinta,
en una extica isla del Caribe. En el transcurso de esta parodia de la
reencarnacin, o de visin del Orlando de Virginia Woolf, Ana Teresa Torres
reconstruye y reflexiona acerca de la historia de la mujer.

Los ltimos das del acorazado Potemkin (2000) es la novela con la cual Ana
Teresa Torres abre las puertas al nuevo milenio. Para Florence Montero
Novel, la novela representa azar, pesquisas, indagaciones,
reconstrucciones sucesivas, conciencia de la invencin de historias que se
recomponen, de hiptesis que se revocan en la bsqueda permanente de
sentidos, ejercicio de la memoria que intenta modelar la huella de un
itinerario vital, esta novela nos sugiere la imagen de la navegacin
exploratoria del mundo ntimo del sujeto y el complejo trnsito de la
creacin literaria. El corazn del otro (2004) es su novela negra que
recorre, a travs la brillante inteligencia de la autora, los pasillos
oscuros de la culpa y de la muerte. Su ltima novela publicada es Nocturama
(2006), luego de haber experimentado con notable xito los territorios de
la literatura ertica y la novela negra, Ana Teresa Torres decide abordar
el campo de la ciencia ficcin. A mi juicio, una de las novelas ms
alucinantes de la literatura venezolana. Al igual que muchas de sus obras
anteriores, la memoria se transforma en el recurso central para contar la
historia, esta vez de Ulises Zero, quien despierta una maana sin saber
quin es y qu hace en una ciudad sin nombre.

Ana Teresa Torres tambin ha abordado la investigacin en el campo del
psicoanlisis como lo demuestran los textos El amor como sntoma,
Territorios erticos, Elegir la neurosis y ms recientemente Historias del
continente oscuro.

** Valmore Muoz Arteaga
   vajomar@cantv.net
   Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura
   en la Universidad Catlica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemn de
   Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceo-Iragorry-Mariano
   Picn Salas, Mario Briceo-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos,
   Bajo la caligrafa de la noche y La memoria de la noche.



=== De los conflictos entre la literatura y la Revolucin cubana ==========
=== Miguel Correa Mujica ==================================================

Como ocurri en la mayora de los pases comunistas de la Europa Oriental,
la literatura cubana tambin entrara en conflicto con el sistema
sociopoltico substratista, con la Revolucin, pero con la diferencia de
que en este caso lo hara desde los comienzos. En un discurso pronunciado
en la Biblioteca Nacional de Cuba en 1961, Fidel Castro se dirigi a los
intelectuales cubanos en estos trminos: Con la Revolucin todo, contra la
Revolucin, nada. La mxima castrista hizo historia pues se trataba
realmente del primer intento de la Revolucin por someter la creacin y el
pensamiento intelectual a los rgidos parmetros del rgimen.

Las razones de esa relacin conflictiva entre los escritores cubanos y la
Revolucin han sido abordadas por muchos pensadores, pero stas siguen
siendo motivos de especulacin. Carlos Alberto Montaner considera que esas
razones hay que buscarlas en la personalidad de Fidel Castro, quien
desprecia a los escritores por manejar stos un lenguaje que l desconoce y
rechaza: el de la erudicin. El Ch Guevara era de la tesis de que la gran
mayora de los escritores cubanos formados con anterioridad a la Revolucin
no eran verdaderamente revolucionarios. De hecho, la mayora de ellos
haban heredado valores burgueses, asimilados en gran parte de la cultura
europea y, en especfico, de la literatura francesa, de la espaola y de la
norteamericana. En su libro Los guerrilleros en el poder, K. S. Karol ha
hecho un detallado recuento de la relacin de conflicto que se desarrolla
entre la literatura y el poder en la Cuba castrista, al que remito al
lector interesado (1).

Sin embargo, creo que las razones de esa relacin conflictiva hay que
buscarlas ms bien en la naturaleza machista de la Revolucin. Los
escritores cubanos y la Revolucin se ubican en las antpodas de un
complejo sistema paradigmtico sobre la sexualidad. La Revolucin fue hecha
por machos. Y los machos no leen, y mucho menos escriben. Dedicarse a la
literatura, a la cultura, al arte, en un pas atravesado por el torbellino
de una Revolucin machista es socavar esos valores. A los ojos de la
camarilla machista en el poder, los escritores mariconizan la Revolucin.
De ah el malestar y el desprecio mutuo entre ambas entidades, desprecio
que crecera con los aos.

Pero esta forma negativa de percibir la cultura en general no nace
exactamente con la Revolucin. Cuba nunca consider la cultura (y mucho
menos la literatura) como un valor a proteger y fomentar; nunca la respald
como uno de los pilares de la sociedad; durante siglos sta no goz sino de
la ms rotunda indiferencia oficial. El grupo Orgenes, presidido por Jos
Lezama Lima, nunca cont con el apoyo de la oficialidad, sino ms bien con
su indiferencia y rechazo. La revista Orgenes, una de las publicaciones
literarias ms importantes que ha dado Cuba en sus tres o cuatro siglos
literarios, fue costeada en su totalidad por Jos Rodrguez Feo y por el
propio Lezama Lima. Los gobiernos republicanos jams se preocuparon por la
suerte de la cultura, de un movimiento literario, de una revista o de una
corriente esttica. Ni el mejor poema de Cintio Vitier, ni el ms atrevido,
jams les habra intranquilizado. La burguesa cubana, con capacidad
econmica para subvencionar las artes y la cultura en general, fue siempre
inculta hasta la mdula. Por ello, todo eso que desde la actualidad puede
llamrsele la cultura cubana no ha sido otra cosa que el esfuerzo
individual y desgarrado de un grupo de almas sensibles preocupadas por la
cultura. Pero, aunque con anterioridad a 1959 la apata gubernamental hacia
la cultura era rotunda o tal vez precisamente por ello, tambin es cierto
que nunca la atacaron. En un pas aterradoramente inculto, la literatura
careca de todo peso en la vida nacional.

Pero con la Revolucin, las relaciones de la literatura con la oficialidad
entran en una tensa situacin de conflicto hasta ahora desconocida. De
pronto, lo que los escritores podan decir en sus textos empez a verse
como muy importante. La palabra impresa se expurgaba, se revisaba y se
relea hasta que un oficial en un ministerio remoto autorizaba o rechazaba
su circulacin. Algo que nunca se haba tomado en serio, ahora lo era. La
literatura estrenaba un estatus que nunca haba tenido. Su importancia se
ratificaba a cada instante con el auge desmedido que adquira la censura,
el amedrentamiento y los posibles encarcelamientos. De esta forma, dentro
del fervor revolucionario y en calidad de posible enemigo, la literatura
pasa a ser en la Cuba castrista, cuestin de Estado.

Los escritores que durante este convulso perodo (y desde su posicin
cannica) lidiaron directamente con la Revolucin eran todos de formacin
prerrevolucionaria. Su plataforma programtica, desde donde existan como
grupo, era el semanario literario Lunes de Revolucin, dirigido por
Guillermo Cabrera Infante. Lunes estaba asociado al peridico Revolucin,
el vocero principal de un rgimen que se consolidaba y radicalizaba a pasos
agigantados. Entre sus miembros se encontraban Carlos Franqui, Guillermo
Cabrera Infante, Virgilio Piera, Ambrosio Fornet, Heberto Padilla, Antn
Arrufat y muchos otros. Todos eran escritores plenamente formados cuando
ocurre el triunfo revolucionario de 1959. Y por ser las figuras del
momento, fueron ellos las primeras vctimas de una Revolucin que vera al
escritor como enemigo.

Sin lugar a dudas, Lunes de Revolucin y sus integrantes lucharon por abrir
nuevos espacios de libertad y por ampliar los conceptos estticos que la
Revolucin les quera imponer. Bajo la tutela de Carlos Franqui surgen las
Ediciones R, dirigidas por Virgilio Piera, quien comenz a publicar la
obra de las nuevas promociones de escritores jvenes que no tenan acceso a
otras editoriales.

En ese mismo ao de 1961 se convoc al I Congreso de Escritores y Artistas,
auspiciado por la Revolucin bajo el lema Defender la Revolucin es
defender la cultura (2). Las sesiones terminaban con nutridos aplausos y
con la aprobacin unnime de todas las clusulas que la Revolucin propona
para el campo de la cultura. En realidad se trataba de un espectculo de
adhesin total a un rgimen que no iba a tolerar la libertad de expresin,
ni la crtica, ni la creatividad artstica, en ninguna de sus formas o
manifestaciones hasta ahora conocidas. Pero no se trataba exactamente de la
sumisin de la literatura cubana al realismo socialista de corte
estaliniano que dobleg y aniquil la literatura sovitica de la poca.
Creo ms bien que la mxima castrista fue una amenaza poltica, pero no
sobre la literatura sino sobre los escritores, de quienes se esperaba una
adhesin incondicional a los principios de la Revolucin. O el escritor
escriba sin perjudicar la obra de la Revolucin, sin criticarla, o sera
silenciado al precio que fuera necesario. A diferencia del modelo represivo
sovitico, que afectaba no slo al escritor sino al texto en s, la
Revolucin cubana se preocupaba ms por la militancia de los escritores y
por lo que stos dijeran de ella que por los modos, el estilo, en que lo
dijeran. Determinadas tendencias estticas no le iban a quitar el sueo a
una Revolucin profundamente inculta. Pero un texto que la criticara, no
importaba cun ligeramente, haba incurrido, cuando menos, en una
provocacin poltica que era preciso castigar.

La primera generacin nacida enteramente dentro del marco de la Revolucin
cubana fue el grupo de poetas conocido por El Puente. El nombre es
simblico, pues marca el puente de transicin entre la literatura
pre-revolucionaria y la totalmente surgida despus del triunfo.

Entre los miembros de El Puente estaban Jos Mario (su figura central),
Isel Rivero, Reinaldo Garca Ramos, Nancy Morejn, Ana Justina, Mercedes
Cortzar y otros. En 1962, Reinaldo Felipe (seudnimo de Reinaldo Garca
Ramos) y Ana Mara Simo, ambos miembros del grupo, recopilan, editan y
publican, bajo el sello de Ediciones El Puente, la antologa Novsima
poesa cubana, obra que sirvi para exponer el carcter de verdadero
movimiento renovador del grupo. En su prlogo, los autores dejan sentado
que van a manifestarse con todo el rigor de que son capaces en esos
momentos. Cito a continuacin un pasaje de ese prlogo, el que demuestra el
carcter innovador, genuino y desenfadado que caracterizaba a este grupo en
sus comienzos:

      Queremos impulsar as un movimiento que erradique definitivamente el
      amiguismo y la mala fe que han llevado la escasa crtica literaria
      que existe en Cuba al estado inoperante y lamentable en que hoy se
      encuentra (Novsima 5).

Con estas palabras, y tras la inauguracin de la nueva poltica cultural de
la Revolucin, anunciada en las Palabras a los intelectuales de 1961, los
integrantes de El Puente no tardaran en ser considerados como
problemticos por la Revolucin y por los escritores de la oficialidad.
En efecto, El Puente sera rpidamente eliminado del mapa cultural cubano.
Su figura principal, el poeta Jos Mario, fue amenazado y ms tarde
encarcelado. La atmsfera de persecucin y terror provoc la clausura de
las ediciones, y poco despus la dispersin de este brillante grupo de
poetas jvenes. Jos Mario abandon la isla y se estableci en Espaa, pas
donde falleciera recientemente. De los novsimos, slo Nancy Morejn
aceptara los nuevos parmetros ideolgicos y literarios que la Revolucin
exiga del intelectual cubano. En la actualidad, Nancy Morejn vive y
escribe en la Cuba revolucionaria. Pero, en general, con la supresin del
grupo El Puente la Revolucin aniquilaba a la primera generacin literaria
nacida con su triunfo.



Notas

 1. KAROL, K. S. Los guerrilleros en el poder. Tran. Jordi Marf.
    Barcelona: Seix Barral, 1972.

 2. Para ms informacin sobre la esttica que la Revolucin demandaba de
    los escritores cubanos, consltese el ensayo de Lisandro Otero Cuando
    se abrieron las ventanas de la imaginacin, en el que Otero ofrece los
    acuerdos y conclusiones del I Congreso de Escritores y Artistas de Cuba
    (1961). El trabajo se puede encontrar en Internet, en la siguiente
    direccin: http://www.uneac.com/LaGaceta/2001/Gaceta4/lisandro.htm.

** Miguel Correa Mujica
   correamcorrea@yahoo.com
   Escritor cubano (1957). Reside en Nueva York desde 1980. Profesor
   asociado en la City University of New York. En 2002 se doctor en
   literatura espaola e hispanoamericana con una tesis sobre Reinaldo
   Arenas. Ha publicado las novelas Al norte del infierno (1984) y
   Fragmentos del discurso humano (2000). Publica crtica literaria en
   diversas revistas hispanoamericanas.



=== Historias bogotanas      Dixon Moya ===================================

En la reciente Feria del Libro de Bogot, hubo como cada ao muchos
acontecimientos, conferencias con prestigiosos escritores, lanzamientos de
libros de la ms variada estirpe, actividades dismiles, en torno a esa
figura sacramental, el libro. Dentro de la diversa programacin, un evento
pas desapercibido, pero resultaba muy significativo, pues era la
culminacin de un proceso de un largo ao, por lo cual y para lo cual es
necesario hacer algo de memoria.

El Fondo de Promocin de la Cultura, en el marco de la celebracin de
Bogot, Capital Mundial del libro 2007, realiz una convocatoria a los
bogotanos (sin excluir habitantes de Bogot venidos de otras tierras, que
son a la postre la mayora), para escoger narraciones dignas de contar, con
la condicin de que fueran ciertas, no producto de la imaginacin, pues no
se trataba de un concurso de ficcin literaria. En ese orden de ideas y
desorden de sensaciones, el Fondo recibi cientos de historias. Un jurado
conformado por Andrea Echeverri Jaramillo, Juan Luis Isaza Londoo y
Ricardo Silva Romero, se dieron a la tarea de seleccionar dentro de tantas
verdades expuestas, los textos reales que tuvieran el encanto de las
mentiras bien contadas. Al final salieron un poco ms de ochenta historias
que seran publicadas en un libro, financiado por el Fondo.

Historias de las cuales recibimos noticias en un blog especial creado en El
Tiempo.com, y que finalmente trascendieron a la radio en un experimento de
integracin entre emisoras de radio de Colombia y el Reino Unido, gracias a
la difusin del programa Vasos Comunicantes de la emisora de la
Universidad Nacional de Colombia y el British Council.

Transcurrieron varios meses y se notaba la impaciencia y ansiedad de los
autores de aquella obra colectiva, a travs de un grupo espontneo que se
form en la dimensin ciberntica, tejida por los correos electrnicos. De
alguna manera, en los mensajes que se enviaban por Internet aparecan
algunos de aquellos valores y antivalores que integraron la antologa. Para
tranquilidad de unos y emocin contenida de otros, el Fondo inform sobre
el lanzamiento del libro en plena Feria, los autores nos encontraramos
finalmente (no haba comentado que el suscrito servidor fue uno de los
escritores seleccionados). En mi caso, al llegar al recinto ferial, me
confund de saln y durante media hora disfrut de un coctel ajeno, pues
alguien ms despistado que yo me asegur que el evento del Fondo seguira
despus de finalizado el que estaba transcurriendo en aquel sitio, pero no
entro en detalles, porque eso dara para una nueva historia.

Luego de retomar el camino correcto e ingresar al saln en que se
desarrollaba la sencilla ceremonia, experiment una fuerte emocin al ver,
palpar y comenzar a leer el libro que retoma estas historias, Bogot por
Bogot. La verdad y solamente la verdad. De igual forma, compartir con los
dems autores, as como con los jurados y responsables de tan original
idea, gener un sentimiento muy especial. Sin saber sabiendo, all estaban
diversas historias bogotanas encarnadas en el cuerpo de autoras y autores.
Estbamos todas las historias, unas dulces, otras duras, unas tristes,
otras cmicas, algunas nos saludamos con un buenas noches, al menos con un
levantar repentino de cejas. Esa noche Bogot se reencontraba en toda su
plenitud, sus palabras se daban cita para estrechar sus mltiples manos. El
acto termin rpidamente sin estridencias, cada historia sali con el
orgullo un poco ms alimentado, gracias al cario de otras historias. En mi
caso, sal sonriente, abrazado con la historia amada.

Despus vendra la lectura del libro. Resulta un ejercicio saludable leer
los textos de personas nacidas entre las dcadas del treinta y del ochenta,
cincuenta aos que separan, unen, confluyen en la misma edicin, algunos
con experiencia en el ejercicio de la escritura, otros para quienes su
historia es la primera en ser editada, protagonistas y espectadores de una
ciudad que se escribe en la memoria de sus habitantes. Mujeres y hombres
que transformaron en palabras, una ancdota, una vivencia, algo que marc
tan profundamente sus vidas, el hito que le gan la batalla a la amnesia
progresiva.

Al final, queda la sensacin que se trata de un mltiple homenaje a la
ciudad-madre que nos vio nacer, que nos cri, que nos ha dado estudio y
trabajo. A la que tanto criticamos, de la que nos vamos pero a la cual
siempre volvemos. Nuestro puerto particular, Bogot por Bogot. La verdad y
solamente la verdad. Lo juro.



      La entrevista de trabajo

      El 19 de junio de 1990 nos lleg a los colombianos una alegra
      redonda desde Miln, lejana ciudad italiana, durante el mundial de
      ftbol que se celebraba en ese pas. En el minuto noventa del partido
      entre Alemania y Colombia, Freddy Rincn marc el gol de su vida, el
      gol ms alegre de la historia del ftbol colombiano y uno de los
      mejor elaborados en mundial alguno. Era poca de vacaciones de mitad
      de ao en los centros educativos, yo estudiaba en la Universidad
      Nacional y buscaba aprovechar el descanso para lograr un ingreso
      extra, haba encontrado en el peridico un aviso interesante, el cual
      prometa un buen empleo a un joven inteligente, elegante, con actitud
      positiva, potencial comercial y deseos de obtener un sueldo acorde
      con tales cualidades. Luego de llamar por telfono, la empresa
      program la entrevista a las tres de la tarde de ese 19 de junio,
      deba llegar con traje formal, vestido de pao y corbata.

      Al finalizar el partido, Colombia era un solo monlogo, un grito de
      gol anidado en millones de gargantas, que luego se visti de alegra
      y desenfreno en ciudades y pueblos. Aunque yo comparta la alegra,
      el carnaval espontneo en las calles atentaba contra mi propsito de
      llegar impoluto a la entrevista de trabajo. El agua y la maizena
      cayeron de los cielos, subieron desde los suelos, se mezclaron en el
      aire, formando una alegre neblina, una lluvia risuea. Me asom con
      cuidado en las esquinas hasta que divis el autobs que me sacara
      del barrio y el cual me llevara a la direccin de la empresa, pude
      sentarme y alcanc a cerrar a tiempo la ventana, mientras una bolsa
      de agua se estrellaba contra el vidrio, algunos de los pasajeros del
      autobs no haban tenido tanta suerte, pero aceptaban con resignacin
      estar mojados o cubiertos de la harina blanca. El automotor logr
      evadir las peligrosas bombas hmedas, burl a los terroristas de la
      maizena, cruz de sur a norte una Bogot cubierta de banderas de
      Colombia, con el Himno Nacional sonando de fondo, las voces
      desgarradas de locutores deportivos, inventando metforas y
      exagerados retrucanos. En medio del ambiente festivo, pude llegar al
      edificio.

      Al ingresar a la portera, un vigilante que segua con la mueca de la
      victoria petrificada en su rostro, me contest que la oficina de
      bolsa de empleos (yo ignoraba que fuera una intermediaria, pensaba en
      una empresa directa), haba cerrado esa tarde por el logro de la
      seleccin. Era da patritico y a nadie se le ocurrira trabajar
      durante esa fecha, de nuestra gloria inmortal!

** Dixon Moya
   dixonm@hotmail.com
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== Eduardo Galeano y los ojos abiertos de Amrica Latina =================
=== Jorge Majfud ==========================================================

Son muy pocos los casos de escritores que sostienen una total indiferencia
por la tica de su trabajo. No son pocos los que han entendido que en la
prctica literaria es posible separar la tica de la esttica. Jorge Luis
Borges, no sin maestra, practic una forma de poltica de la neutralidad
esttica y quizs estuvo convencido de esta posibilidad. As, el
universalismo del precoz posmodernismo borgeano no era otra cosa que el
mismo eurocentrismo de la Era Moderna matizado con el exotismo propio de un
imperio que, como el britnico, se aferraba con la nostalgia de viejo
decadente a los misterios de la India sometida y de las noches de una
Arabia fuera de los peligros de la historia. No era el reconocimiento de la
diversidad de la igual libertad sino la confirmacin de la superioridad
del canon europeo adornado con souvenirs y botines de guerra.

Quizs hubo un tiempo en que verdad, tica y esttica eran lo mismo. Quizs
fueron los tiempos del mito. Tambin ha sido un rasgo propio de lo que
llamamos literatura del compromiso. No una literatura hecha para la
poltica sino una literatura integral, donde el texto y el autor, la tica
y la esttica van juntos; donde literatura y metaliteratura son la misma
cosa. Diferente ha sido el pensamiento publicitario de la posmodernidad,
estratgicamente fragmentado sin conexiones posibles. Legitimados por esta
moda cultural, los crticos del establishment se dedicaron a rechazar
cualquier valor poltico, tico o epistemolgico de un texto literario.
Para este tipo de supersticin, el autor, su contexto, sus prejuicios y los
prejuicios de los lectores quedaban fuera del texto puro, destilado de toda
contaminacin humana. Pero qu quedara de un texto si le quitamos todo lo
metaliterario? Por qu el mrmol, el terciopelo o el sexo repetido hasta
el vaco habran de ser ms literarios que el erotismo, un drama social o
la lucha por la verdad histrica? Rodolfo Walsh dijo que una mquina de
escribir poda ser un abanico o una pistola. No ha sido esta fragmentacin
y posterior destilacin una estrategia crtica para convertir la escritura
en un juego inocente, en un calmante ms que en un instrumento de
inquisicin contra la musculatura del poder?

En su nuevo libro Eduardo Galeano contesta estas preguntas con su
inconfundible estilo Borges reconocera: con amable desdn, sin ocuparse
de ellas. Como sus libros anteriores desde Das y noches de amor y de
guerra (1978), Espejos est organizado con la fragmentacin posmoderna de
la cpsula breve. No obstante todo el libro, como el resto de su obra,
muestra una inquebrantable unidad. Su esttica y sus convicciones ticas
tambin. Aun en medio de las ms violentas tormentas ideolgicas que
sacudieron la ms reciente historia, esta nave no se ha resquebrajado.

Espejos ampla a otos continentes el rea geogrfica de Amrica Latina que
haba caracterizado por dcadas el inters principal de Eduardo Galeano. Su
tcnica narrativa es la misma que de la triloga Memoria del fuego
(1982-1986): con un narrador impersonal que cumple con el propsito de
aproximarse a la voz annima y plural de los otros y evitando la ancdota
personal, con un orden temtico algunas veces y con un orden cronolgico
casi siempre, el libro se inicia con los mitos cosmognicos y culmina en
nuestros tiempos. Cada breve texto es una reflexin tica, casi siempre
reveladora de una realidad dolorosa y con el invalorable consuelo de la
belleza de la narracin. Quizs no otro es el principio de la tragedia
griega: la leccin y la conmocin, la esperanza y la resignacin o la
leccin mayor del fracaso. Como en sus libros anteriores, el paradigma del
escritor comprometido latinoamericano, y sobre todo el paradigma de Eduardo
Galeano, parece reconstruirse una vez ms: la historia puede progresar,
pero ese progreso tico-esttico tiene por destino utpico el origen mtico
y por instrumentos de lucha la memoria y la conciencia de la opresin. El
progreso consiste en una regeneracin, en la recreacin de la humanidad tal
como lo hiciera el ms sabio, justo y vulnerable de los dioses amerindios,
el hombre-dios Quetzalcatl.

Si quitsemos el cdigo tico desde el cual se realiza la lectura de cada
texto, Espejos estallara en fragmentos brillantes; pero no reflejaran
nada. Si quitsemos la maestra esttica con la cual fue escrito este libro
dejara de ser memorable. Como los mitos, como el pensamiento mtico que
revindica su autor, no hay forma de separar una parte del todo sin alterar
el sagrado orden del Cosmos. Cada parte no es slo un fragmento alienado
sino una pequea pieza que ha desenterrado un arquelogo consecuente. La
pequea pieza vale por s sola pero mucho ms vale por los otros fragmentos
que han sido ordenados y stos valen aun ms por aquellos fragmentos que se
han perdido y que ahora se revelan por los espacios vacos que se han
formado, revelando el jarrn, toda una civilizacin sepultada por el viento
y la barbarie.

La primera ley del narrador, no aburrir, se cumple. La primera ley del
intelectual comprometido tambin: en ningn caso la diversin se convierte
en narctico sino en lcido placer esttico.

Espejos ha sido publicada este ao simultneamente en Espaa, Mxico y
Argentina por Siglo XXI, y en Uruguay por Ediciones del Chanchito. Esta
ltima contina una coleccin ya clsica de tapas negras alcanzando el
nmero 15, representado significativamente con la letra . Los textos van
acompaados de ilustraciones a manera de pequeas vietas que recuerdan el
cuidadoso arte de la edicin de libros en el Renacimiento adems de la
poca juvenil del autor como dibujante. Aunque su concepcin del mundo lo
lleva a pensar de forma estructural, es difcil imaginarse a Eduardo
Galeano pasando por alto algn detalle. Como buen joyero de la palabra que
pule en bsqueda cada uno de sus diferentes reflejos, as tambin es
cuidadoso en las ediciones de sus libros como objetos de arte.

Con cada entrega, este icono de la literatura latinoamericana nos confirma
que otros premios formales, como el Premio Cervantes, se estn demorando
demasiado.

** Jorge Majfud
   jmajfud@hotmail.com
   Escritor uruguayo (Tacuaremb, 1969). Arquitecto graduado en la
   Universidad de la Repblica del Uruguay (1996). Ha sido profesor en la
   Universidad Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Tcnica del
   Uruguay, donde ha enseado artes y matemticas. Ensea literatura
   latinoamericana en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. Ha
   publicado las novelas Hacia qu patrias del silencio (memorias de un
   desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1996; Baile del Sol,
   Tenerife, Espaa, 2001) y La reina de Amrica (Baile del Sol, 2001), el
   libro de crnicas 9 viajes (Trilce, Montevideo, 2002) y los libros de
   ensayo Crtica de la pasin pura (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA,
   1999; Argenta, Buenos Aires, Argentina, 2000) y El tiempo que me toc
   vivir (2004). Tambin textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
   sculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Edioes,
   Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
   artculos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
   como La Repblica, El Pas, La Vanguardia, Rebelin, Resource Center of
   The Americas, Revista Iberoamericana, Eco Latino, Jornada, Centre des
   Mdias Alternatifs du Qubec y otros. Es miembro del Comit Cientfico
   de la revista Araucaria de Espaa. Ha colaborado en la redaccin de
   Enciclopedia de Pensamiento Alternativo (Buenos Aires). Sus ensayos y
   artculos han sido traducidos al ingls, francs, portugus y alemn. En
   2001 recibi mencin del Premio Casa de las Amricas, Cuba, por La reina
   de Amrica. Obtuvo el Premio Excellence in Research Award in Humanities
   & Letters, UGA (Estados Unidos, 2006).



=== Tricentenario de Charles Wesley (1707-1788)      Juan Franco Crespo ===

Los Wesley fueron una influyente familia inglesa en donde destacaron
lderes religiosos, escritores y msicos. John fund el metodismo, pero su
creencia en el poder liberador de la msica le llev a realizar una serie
de materiales recopilatorios de melodas e himnos (1737, 1742, 1761, 1780).
Adapt canciones populares y opersticas que acabaron asegurando, en su
tiempo, una poderosa superioridad del canto congregacional de su recin
fundada corriente religiosa.

Charles Wesley, hermano de John, fue el famoso escritor de himnos (de sus
hijos, dos tambin se dedicaron a la msica: Charles [Bristol,
1757-Londres, 1834] y Samuel [Bristol, 1766-Londres, 1837]). El primero fue
el ms dotado de su tiempo y nos dej un cuantioso legado musical. Fue un
compositor menor, es cierto, pero destac como organista, su obra incluye
conciertos para el instrumento religioso por excelencia y cuartetos de
cuerda. El segundo dio conferencias, fue organista, director de orquesta e
incluso compuso muchos ritos latinos (fue catlico romano durante algn
tiempo). Entre sus mejores piezas encontramos el motete Confitebor tib
Domine (1799), la Sonata para piano en Re menor, Cuatro conciertos para
rgano y la notable Sinfona en S bemol (1802) o la tarda Obertura del
Concierto en Mi (1834, pocos aos antes de morir), pero, sobre todo, es
recordado como la figura ms importante en el renacimiento de Bach en
Inglaterra a partir de 1808.

Las emisiones postales que hoy nos hacen acercarnos a estos personajes de
las islas britnicas fueron realizadas por el correo de la isla caribea de
Montserrat, que lanz una preciosa hojita de cuatro sellos el 18 de
diciembre de 2007; se trata de 4 por $2,50 combinados horizontalmente con
este lder espiritual de la corriente metodista y la del correo irlands
para el Tricentenario de Charles Wesley (18 de diciembre de 1707) en
Epworth, Lincolnshire.

Fue uno de los ms grandes escritores de su tiempo y autor de grandes
piezas de contenido espiritual, era el ms pequeo de la numerosa prole del
matrimonio formado por Samuel y Susanna Wesley. Ordenado dicono en
septiembre de 1735, est considerado uno de los ms sobresalientes
compositores britnicos de himnos y cnticos religiosos. Contrajo
matrimonio con Sarah Gwynne en 1749, sta le acompa en sus viajes
evangelsticos por toda Gran Bretaa hasta 1765 cuando dej de viajar;
tuvieron ocho hijos, aunque slo tres sobrevivieron, entre ellos Charles y
Samuel que tambin incursionaron en el mundo musical. Se asegura que a lo
largo de su vida (muri el 29 de marzo de 1788, a los 81 aos) escribi
nada menos que 6.500 piezas.

Educado en la Westminster School de Londres, complet su formacin en el
College de la Iglesia de Cristo en Oxford, donde su hermano John haba
organizado el Club Sagrado de los Metodistas de Oxford (1727). El
sobrenombre les fue adjudicado por el carcter de renovar metdicamente
su fe y moral cristiana, la predicacin al aire libre realizada por John
Wesley y George Whitefield el 2 de abril de 1739 est considerada,
oficialmente, la fecha fundacional de la corriente metodista.

Como hicieran su padre y su hermano, Charles fue ordenado en 1735 clrigo
de la Iglesia de Inglaterra, ese mismo ao ambos partieron hacia Georgia
(Estados Unidos), nuestro personaje como secretario del gobernador James
Oglethorpe (fundador de dicha colonia en el actual territorio
norteamericano). Problemas de salud les obligaron a regresar a Inglaterra
pocos meses despus.

Muchos de sus himnos se inspiraron en experiencias personales. En Mil voces
para celebrar (1739) expresa su gratitud al altsimo por su nuevo
nacimiento. Prcticamente hizo himnos para todos los das de especial
significado en el calendario cristiano y otros fueron fruto de sus prdicas
a lo largo y ancho de las islas britnicas. Algunos de los himnos fueron
preparados para animar a los predicadores locales y aun hoy es posible
escucharlos en los rituales de los metodistas en todo el mundo y en una
gran cantidad de lenguas. Algunos de los ms populares en lengua espaola
son Carioso salvador, El Seor resucit (inspirada en una antfona
latina del siglo XV), Od un son en alta esfera, Slo excelso amor
divino, Tocad, trompetas ya, Ved el cielo descendiendo, etc.

Tambin fue autor de 63 libros de poesas, material que forma parte de su
monumental Wesleyan Hymn Books (13 volmenes, 1868-1872), siendo
considerado uno de los ms prolficos poetas y escritores en lengua inglesa
en su tiempo (algunas referencias localizadas en pginas de la Iglesia
Metodista hablan de 9.000 composiciones, pero nos quedamos con la de 6.500
por ser la cifra ms usual entre los diferentes materiales consultados para
preparar el artculo). Otro de los grandes msicos de su tiempo, George
Frederic Handel, musicaliz expresamente algunos de sus himnos.

En la hojita montserratina aparecen tres sellos con otras tantas
fotografas del escritor, msico y religioso; un cuarto ejemplar es para
mostrarnos la Iglesia Metodista de Betania (Judy Piece) en la isla
caribea; en la parte superior es donde localizamos la referencia musical,
con algunas partituras (la del centro alusiva a uno de sus ms clebres
villancicos, The Herald Angels Sings, manuscritos y letras de sus obras
preparadas bsicamente para las celebraciones religiosas cristianas en todo
el orbe.

Los sellos fueron diseados por los agentes neoyorquinos IGPC, que se basan
en su clebre Retrato Lila (de artista desconocido), un segundo cuadro de
John Russell (1771) y el tercero pintado por Jonathon Spilsbury (1786). Las
imgenes fueron autorizadas por el Centro Wesley (Oxford Brookes
University-Reino Unido). La foto de la iglesia la realiz Victor James,
siendo aprobada (como es habitual en muchas de las administraciones
postales de la Commonwealth) por la soberana britnica Isabel II, fue
impresa esta hojita por la Cardon Enterprise.

No queremos dejar de lado la emisin realizada por el correo irlands, que
en el sobre de primer da coloc un rgano y por lo tanto nos servira
tambin para el tema musical. El sello irlands tambin inspirado en el
cuadro lila que se localiza en la vieja rectora de Epworth; el rgano
reproducido en el sobre de primer da se localiza en la Iglesia de St.
Johns (Wood Church, Dartry, Condado de Monaghan) y fue instalado entre
1729 y 1840. El sello tiene un facial de 78 cntimos de euro y fue diseado
por Steve Simpson, se imprimi en minipliegos de 16 ejemplares, comenz a
circular el 15 de noviembre de 2007, impreso en litografa por la Irish
Security Stamp Printing Ltd, tuvo una tirada de 280.000 efectos, habindose
inspirado el artista en este cuadro para confeccionar el matasellos de
primer da que se utiliz en Dubln.

Evidentemente, teniendo en cuenta la importancia del personaje, hay
infinidad de sellos y piezas postales a l dedicadas por lo que no ser
difcil localizarlos, sobre todo en fuentes metodistas o en grupos
filatlicos que cultivan los temas religiosos.

La clebre BBC realiz una serie de programas especiales sobre su legado
para difundirse en las celebraciones del 300 aniversario radiadas en 2007,
tal vez an puedan bajarlas a travs de la
www.bbc.co.uk/religion/programmes/songofpraise.

Otras referencias:

  www.montserratstampbureau.com

  www.irishstamps.ie

** Juan Franco Crespo
   lacandon999@yahoo.es
   Docente e investigador espaol (Alhama de Granada, 1953). Profesor de
   primaria, licenciado en geografa y estudios de doctorado en historia de
   Amrica. Ha colaborado regularmente desde los aos 70 con publicaciones
   especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca),
   DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japn), y otras de
   Argentina, Uruguay, Per, Mxico, Estados Unidos y Espaa, entre otros
   pases. Durante varios aos tambin colabor en el mundo de la radio con
   diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos
   son radiados para Amrica Latina a travs del espacio Frecuencia RM, en
   la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatlico,
   El Eco Filatlico y Crnica Filatlica y mantiene una seccin, sobre
   filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista
   Educacin y Biblioteca, as como en las publicaciones electrnicas
   OpusMsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa
   (http://www.natureduca.com).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Antonio Orlando Rodrguez =============================================
=== Una historia realista es como una ensalada sin aderezo ================
=== Eduardo Corrales ======================================================

Una biografa ficticia que aborda las andanzas, los xitos y los fracasos
de un personaje real Espiridiona Cenda, una liliputiense (se elevaba del
suelo apenas veintisis pulgadas) cubana, llegada a Nueva York en las
postrimeras del siglo XIX, vida de triunfar en el mundo del espectculo
le vali a Antonio Orlando Rodrguez el Premio Alfaguara de novela 2008.

Chiquita fue el apelativo artstico de la protagonista y es el ttulo de
una obra a decir del acta del jurado presidido por el nicaragense Sergio
Ramrez a la vez elegante y llena de vida, con una notable gracia
narrativa y una imaginacin sin descanso.

Luego de casi un siglo de ausencia, Chiquita transita nuevamente por Nueva
York de la mano del autor nacido en Ciego de vila, Cuba, en 1956, quien
con motivo de la presentacin de la novela en sociedad refiri que la
primera noticia del personaje le lleg el ao 2002.

Fue a travs de un correo electrnico de una amiga que sabe de mi gusto
por los personajes excntricos, curiosos. Hasta entonces no tena la menor
idea de la existencia de una famosa liliputiense cubana, comenta.

Tras una mnima investigacin el tambin autor de Aprendices de Brujo cay
en la cuenta de que en sus manos haba cado un personaje fascinante. No
slo por su singularidad fsica, sino que para que esa mujer lograra lo que
logr tuvo que tener todo un temperamento. El personaje me cautiv, pero lo
que me impuls a hacer una novela fue la poca que haba vivido y los
triunfos que alcanz.

Rodrguez comenta que como consecuencia de ese hallazgo le sobrevino una
crisis de pnico pues se le ocurra imposible que otro autor no hubiera
descubierto antes a Chiquita. Me puse a investigar ya no sobre Chiquita
sino qu libros se haba escrito sobre ella; qued aliviado cuando descubr
que era un personaje virgen... para la literatura. Yo tena la potestad de
convertirla en un personaje literario, apunta.

La escritura del libro le llev cinco aos, el primero de los cuales estuvo
dedicado a investigacin. Claro que algunas veces detena la escritura
para investigar sobre un personaje. Sobre Nellie Bly, por ejemplo, la
reportera de Pulitzer, escrib un captulo completo que luego tuve que
quitar, relata.

A ese respecto confiesa que le cuesta mucho ser selectivo y se define ms
bien como un escritor intuitivo quien, a diferencia de otros autores, no
confecciona una previa estructura detallada de la obra.

Yo voy dando tumbos y descubriendo personajes y ancdotas. Si fuera uno de
esos escritores a quienes envidio mucho que hacen una estructura, quizs
no me hubiera demorado cinco aos sino dos. Yo voy descubriendo personajes,
me fascino con ellos, leo sobre ellos como si fueran a ser los
protagonistas de la novela, y al final quedan reducidos a dos pginas o a
dos prrafos, afirma.

Otro ejemplo, a modo de ilustracin: En una de las escenas de Pars,
Chiquita habla por telfono, as que yo reviso si haba telfonos en Pars
en aquella poca; cuntos?, la Bella Otero poda tener uno en su casa?.

Esa inquietud le demand dos das de investigacin hasta que descubri que
en aquel momento en Pars haba un directorio telefnico con cien nmeros
inscritos, uno de los cuales poda corresponder a la Bella Otero.



Los sueos y lo inverosmil como parte de la realidad

Antonio Orlando Rodrguez afirma que en su visin tanto de la narrativa
como de la vida lo fantstico, los sueos, lo inverosmil no son aadidos
de la realidad sino que forman parte de la misma.

No concibo una historia realista. A veces he intentado construirla, pero
la fantasa, el absurdo y el humor negro se introducen en la historia sin
que yo me lo proponga, afirma. S que existen grandes novelas realistas,
y soy capaz de admirarlas, pero para m como creador una historia
realista es como una ensalada sin aderezo. Para m el aderezo es lo
sobrenatural, lo onrico, lo fantstico.

Segn explica, lo real est presente en su obra, pero visto a travs de
una lupa, la de la fantasa, que permite percibir grietas, matices y
texturas. Vista (la realidad) sin esa lupa todo sera ms chato, ms plano.
La fantasa permite apropirsela de una manera mucho ms rica y que impacta
ms sobre el lector, anota.

Autor de varias obras para nios Mi bicicleta es un hada y otros secretos
por el estilo y La maravillosa cmara de Lai-Lai, entre otras, no se ha
quedado corto a la hora de incluir una gallina que pone huevos de oro en
Chiquita, una novela no precisamente dirigida a los infantes.

Y no es demasiado? A su juicio, la literatura para adultos necesita ese
demasiado; sacudir al lector, volverlo a lo que aceptaba cuando lea libros
para nios y que de adulto cuesta tanto trabajo.

Si en un libro hay una gallina que pone huevos de oro y otra que pone
simplemente huevos, ambas son ficticias, son representaciones de una
gallina, ninguna es de verdad. Se trata de literatura, concluye.

Antonio Orlando Rodrguez cita a El Maestro y Margarita, del ruso Mijail
Bulgakov, como su libro de cabecera pero adems proclama sus afectos por
la obra del cubano Virgilio Piera (para m es muy importante su
literatura... dej una huella muy fuerte en mis aos de formacin como
escritor).

De Jane Austen afirma que fue la escritora de quien aprend lo importante
de mantener la tensin del lector una pgina detrs de otra) y cataloga al
argentino Manuel Mujica Lainez como un maestro, uno de mis dolos, de
quien ms he aprendido con novelas como Bomarzo o El Unicornio.

Si se trata de establecer un paralelo entre su trabajo literario y el de
algunos autores cubanos, ya dismiles entre s, el autor de Chiquita tiene
claras las diferencias: Miguel Barnet me parece un escritor muy importante
en la literatura cubana sobre todo por lo que aport al desarrollo de la
novela-testimonio, acota.

Precisamente Barnet, en su novela Cancin de Rachel, recrea la vida de una
vedette y el universo del vodevil en la Cuba de los aos 1920.

De alguna manera tangencial, puede haber algunos puntos de contacto con
este libro (Chiquita), pero creo que tcnicamente nuestros enfoques son
bien diferentes, sostiene, y precisa que Barnet construy al personaje
principal como la suma de muchas vedettes de la poca e hizo una
investigacin histrica.

En cuanto a Pedro Juan Gutirrez, autor de libros como Triloga sucia de La
Habana, deslinda con firmeza: No es un autor que yo sienta afn;
representa a una corriente literaria respetable pero en las antpodas de mi
literatura.



Cuba en su esplendor

El escritor incide en que Gutirrez se regodea en el lado ms crudo, soez
y feo de la realidad cubana y para m la realidad cubana de hoy es lo
suficientemente cruda, fea y soez como para magnificarlas. Me interesa
volver al pasado y rescatar una Cuba en su esplendor, una Cuba de la que
Dulce Mara Loynaz dijo que haba sido como un Pars en miniatura, una
pequea Viena.

Y llega el instante casi inevitable en que al escritor se le pide una
opinin acerca del hoy en Cuba, o se le interroga, cul orculo, acerca del
maana en la isla, entonces responde: Quisiera tener una bola de cristal.
No lo tengo claro, pero no creo que est pasando mucho y no veo mi
apreciacin no es de un politlogo que vaya a pasar algo de inmediato.

Observa que en los puestos directivos, las personas que podran propiciar
cambios son los mismos desde hace cincuenta aos. Ojal me equivoque; me
encantara que pasaran cosas, que hubiera cambio, que Cuba se abriera al
mundo y el mundo se enriqueciera.

En todo caso, el escritor asegura que no vive pendiente de las noticias de
Cuba, lo cual es un milagro viviendo en Miami. Para el autor, Cuba forma
parte del mundo, pero no es el mundo. No soy un cubano profesional,
puntualiza.

** Eduardo Corrales
   corraleseduardo@yahoo.com
   Periodista y escritor peruano (Lima, 1958). Reside en New Jersey (EUA).
   Estudi comunicacin social en la Universidad Nacional Mayor de San
   Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe). Desde mediados de los 80 ha
   ejercido el periodismo en calidad de reportero, editor, jefe de
   redaccin e informaciones en diarios y revistas. Tambin ha cumplido
   labores periodsticas en la radio y la televisin, adems de tener
   amplia experiencia en materia de imagen corporativa en empresas privadas
   y en el sector pblico. Textos suyos han aparecido en el diario El Nuevo
   Union (NJ, http://www.nj.com/news/elnuevo/union) y en la revista
   electrnica Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org).



=== La poesa es un camino impredecible ===================================
=== Entrevista a Ana Isabel Conejo      Augusto Rodrguez =================

      Ana Isabel Conejo naci en Tarrasa (Barcelona) en 1970, pero ha
      residido durante casi toda su vida en Len. Estudi ciencias
      biolgicas en dicha ciudad y complet sus estudios en Escocia y
      Pars. Actualmente trabaja como profesora de secundaria en Toledo,
      actividad que compagina con la escritura y la traduccin. Ha
      publicado cinco poemarios, Umbral (Premio de Poesa Universidad de
      Len 1990), Prisin o llama, Ciclos (Premio Pastora Marcela 2002),
      Grises (Premio Ana de Valle 2002) y Vidrios, vasos, luz, tardes
      (accsit del Premio Adonais 2003), as como una novela, Los cabellos
      de Santa Cristina (Beca Literaria del Instituto Leons de Cultura
      2000), varias traducciones de clsicos britnicos y americanos y
      algunos cuentos (en la coleccin Tus Libros de Anaya). Tambin ha
      colaborado en la revista El Signo del Gorrin. El jurado del XX
      Premio de Poesa Hiperin declar por unanimidad ganador del mismo su
      libro Atlas. Su nuevo libro Colores (Editorial La Gara, 2007) gan
      el II Premio Internacional de Poesa Mrius Sampere 2006.

Ana Isabel Conejo naci en Tarrasa (Barcelona, Espaa) en el ao 1970. Es
considerada por la crtica especializada de su pas como una de las poetas
espaolas ms valiosas de los ltimos aos. Ha ganado importantes premios
literarios de poesa. Esta entrevista pretende conocer un poco ms a la
mujer, a la poeta y al mundo literario espaol.

Ana, vamos al principio, cundo te decidiste a escribir poesa? Cmo es
tu propio proceso a la hora de escribir poesa?

Empec a escribir poemas a los nueve aos. An conservo cuadernos de la
infancia con poemas y dibujos de entonces, que tienen bastante gracia. Para
m, escribir empez siendo algo natural, espontneo, que haca en cualquier
rato perdido, incluso durante las clases. Con el tiempo, eso ha cambiado
muchsimo. Ahora necesito una gran concentracin y la creacin de cada
poema se ha convertido en algo mucho ms deliberado, menos azaroso, aunque
el azar siempre juega un papel decisivo en la gnesis de un texto.

S que has ganado premios importantes de poesa. Qu opinas de los
premios? Qu tienen de positivo o de negativo?

Teniendo en cuenta que las tiradas en poesa son de muy pocos ejemplares y
que la poesa tiene muy escaso hueco en el mercado editorial, yo creo que
los premios son una buena opcin a la hora de dar difusin a un libro. Lo
importante es que los premios no condicionen la escritura. Conozco a poetas
que confiesan escribir pensando en los jurados habituales de ciertos
premios, pero yo a eso no le veo ningn inters. Uno debe seguir su propio
proceso literario y no dejarse condicionar por ese tipo de planteamientos.

Vivimos lejos de la vida literaria de Espaa por una cuestin de
distancia, pero siempre estamos al tanto de lo que pasa en tu pas. Qu me
puedes decir de la vida literaria, las editoriales de poesa y de los
jvenes poetas espaoles de hoy?

Creo que se hacen cosas muy interesantes y variadas, y que las ltimas
generaciones, a diferencia de las anteriores, huyen de las etiquetas y de
los enfrentamientos entre escuelas y dan muestras de una audacia muy
saludable a la hora de buscar sus propios caminos literarios, sin recurrir
necesariamente a la proteccin de un mentor o de un grupo.

He ledo tu libro Atlas y s tambin que ha obtenido un gran
reconocimiento de la crtica y de los lectores, qu me puedes decir de
este libro en especfico?

Es un libro ms ambicioso que otros que he escrito en cuanto a la amplitud
y trascendencia de los temas abordados. Con l se produjo un punto de
inflexin en mi trayectoria potica, un cambio irreversible en mi
escritura. Creo que podra afirmarse que, en mi obra, hay un antes y un
despus de Atlas.

En tu poesa veo que incursionas mucho en la prosa potica, es una
tendencia o tal vez una forma ms precisa de decir lo que deseas, con ms
libertad, ms all del verso libre?

La prosa potica y el versculo permiten imprimir un ritmo rpido al
texto, decir muchas cosas en poco espacio, y desarrollar ideas poticas ms
complejas de lo habitual. Por eso son recursos formales que empleo a
menudo, aunque tambin me gusta experimentar con otros formatos.

Publicaste tu libro Colores con la editorial La Gara. Qu me puedes
decir sobre este poemario?

En su momento me pareci una apuesta arriesgada, al ser un libro de
proyecto, con un hilo conductor muy definido (la reflexin potica sobre el
color). Luego, para mi sorpresa, el libro ha tenido muy buena acogida, y su
intelectualismo no parece haberle restado capacidad de llegar a los
lectores, sino ms bien al contrario.

Si tuvieras que dar un consejo a alguien que recin empieza a escribir y
que desea escribir sobre todo poesa hoy en da, qu le diras?

Le dira que no pensase en el xito, que profundizase en lo que realmente
le interesa y necesita decir, que buscase la autenticidad y que no temiese
aventurarse por caminos poco transitados o que no parecen estar de moda.
Pero tampoco le aconsejara que buscase la originalidad por la
originalidad. Lo importante es tener algo que decir, y para eso hace falta
mucha sinceridad con uno mismo y mucho valor. Sin valor no se puede
escribir buena poesa.

Qu poetas son tus referentes y tus autores de cabecera?

Entre los poetas actuales, admiro a muchos, desde Antonio Gamoneda, Juan
Carlos Mestre, a Alexandra Domnguez o Blanca Andreu... En su momento, me
influyeron mucho los simbolistas y otros autores franceses como Char o
Saint John Perse. Montale, Hlderlin, Keats, Celan... Pero el que ms me ha
marcado sin duda es Rilke.

Cmo ves la poesa espaola de hoy? Qu conoces de poesa de nuestro
continente a ms de los grandes poetas y ya clsicos? (me refiero a Neruda,
Vallejo, Borges, etc.). Conoces la poesa ecuatoriana?

Tengo que decir que, a excepcin de los clsicos, conozco poco la poesa
latinoamericana actual. He ledo con entusiasmo una reciente antologa de
Hiperin, pero es difcil encontrar poemarios enteros, como no sea de
autores ya muy consagrados. En cuanto a la poesa ecuatoriana, confieso
avergonzada mi desconocimiento.

Y por ltimo tengo la impresin de que tu poesa es muy distinta a la que
se produce constantemente en Espaa. Tus libros son procesos muy
individuales; de bsquedas, de seales, de registrar el mundo a travs de
sus esencias, de su musicalidad, de sus olores y colores, qu opinas al
respecto?

Creo que la poesa es un camino impredecible, una bsqueda espiritual e
intelectual que nunca se termina. En ese camino, he procurado que mis
aliados sean siempre el valor y la imaginacin. Todo ser humano tiene el
derecho y la facultad de crear mundos. Es la nica forma de llegar a ser
verdaderamente libres, y mi mxima aspiracin ha sido siempre la libertad.

** Augusto Rodrguez
   elfrancotirador79@hotmail.com
   Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Ha publicado los poemarios
   Ausencia (Santiago de Chile, 1999), Mientras ella mata mosquitos (2004),
   Animales salvajes (2005) y La bestia que me habita (2005). Sus textos
   aparecen en varias antologas locales y del extranjero. Ha obtenido el
   Premio Nacional de Poesa David Ledesma Vsquez (2005), el Premio
   Nacional Universitario de Poesa Efran Jara Idrovo (2005) y Mencin de
   Honor en el Concurso Nacional de Poesa Csar Dvila Andrade (2005). Es
   el fundador del grupo cultural guayaquileo Buseta de papel.



=== Fredy Pacheco =========================================================
=== Hoy me reflejo en los ojos ms tiernos de la historia del arte ========
=== Lidia Corcione Crescini ===============================================

Hablar de Fredy Pacheco (http://www.fredypacheco.pt.to) es maravilloso
porque en l encontramos a un ser humano sencillo, jocoso, inteligente y
con unas cualidades exquisitas que podemos sentirlas a travs de su arte:
el de la palabra verbal y escrita en sus poemas, discusiones, ensayos,
investigaciones, inquietudes y en la magia que encierra su obra de arte
llena de colorido en la que se arrullan los matices de sus trazos sueltos
en un sentir profundo que va ms all de lo imaginable.

Un amigo en comn, Pablo Cassi, al ver las obras de arte de Fredy le
escribe el siguiente comentario:

      Fredy:

      No soy pintor pero s he ledo mucho sobre arte, especialmente,
      pintura. Me agrada tu colorido, el ntimo desorden de tus emociones
      sobre la tela, el trazo seguro en la bsqueda de un motivo superior y
      diferente en cada una de tus temticas. A simple vista el espectador
      se encontrar con una explosin de luz ante sus pupilas, pigmentos
      que hablan de un temperamento forjado en el lmite mismo de la propia
      existencia y la sutil invitacin para que un profano, con el debido
      criterio, recoja de la misma vertiente aquellos pomos que por alguna
      razn u otra decidiste dejar de lado. En sntesis, una pintura que
      sugiere e invita a crear otros mundos a partir de una concepcin ya
      establecida.

Conozcamos, entonces, un poco ms de Fredy Pacheco, y de esa manera
enfocaremos con ms precisin la sencillez de este hombre valioso que nos
regala en esta entrevista esa parte profunda y necesaria que lo hace crecer
cada vez ms como persona y la comparte con humildad con el resto de la
humanidad o con todos aquellos que hemos tenido el placer y la dicha de
conocerlo y tratarlo.

Gesto y sonido como poesa universal... por qu transcienden el
experimento de la vida?

Sin la vida no hay gesto ni sonido referentes para sealar la poesa. Si
no existiramos los humanos, quizs los paisajes csmicos tendran igual
belleza, pero no existira el poeta ni el pintor para interpretarla.
Nuestra vida trasciende el experimento de la razn del universo. Somos la
nica especie que puede expresarse a s misma y perder el tiempo en
entender y valorar al otro. El resto se comen los unos a los otros.
Indudablemente conocimos antropfagos que hicieron del gesto y el sonido
una potica gastronmica. Nunca antes ni despus ha sido tan sagrada ni tan
potica la vida como para que estos dones se convirtieran en alimento
verdadero de los dioses. El resto de la liturgia invocando el sacrificio,
en todas las religiones y sectas, es pura demagogia.

En el Gnesis dice: En el principio... la luz. Y podramos agregar: la
magia, la nada, las rosas, el amor, las sombras, el dolor, las espinas, el
silencio, la soledad, la vida... All encierra toda la creacin y la
existencia. De dnde surge esta simbiosis de oscuridad y luz, de sed y
espera, de sequas y oasis?

No se en qu tabloide leste esa versin del Gnesis; pero en las tablas
que he ledo en toda mi vida, dice: En el principio... La mujer. La verdad
es que aqu me perdiste, porque busqu en los cuadros que voy a exponer y
no veo ninguno oscuro, ni sediento. Mis pinturas, como mi poesa, nunca son
intrpretes de mis temperamentos o de aberraciones viscerales. Lo
excremental no lo considero yo con posibilidades artsticas. Cuando tomo el
pincel o la pluma es para plasmar en un soporte la idea, el pensamiento y
la razn humana, en simbiosis con el universo que me rodea. Y yo he creado
ese universo, ergo tiene que ser clido, exuberante, apasionado,
paradisaco, y estar en armona con el color, las palabras y el gesto de mi
potica del lenguaje plstico o literario. Por eso en esta muestra
Fragmentos, emociones y sutilezas puedes ver eso exactamente: la fantasa
del color y los juegos infantiles en Tropical, Juego, Un arlequn y
sus juegos de colores, donde interviene lo bello que reflejo de mi hijo de
cuatro aos. En Fragmentos de amor, estn quizs los dejos de otras
pasiones; pero en esos Fragmentos estn los colores hermosos, armnicos;
los desprendimientos poticos que quedaron. En T y yo o en El beso
est reflejada la alegra que irradian los momentos exquisitos de una
relacin amorosa. En Hipervnculos quizs se sienta un poco la confusin
de las nuevas relaciones humanas virtuales y su complejidad entre la
realidad y la fantasa de los nuevos tiempos. Tengo un cuadro en esta
muestra: Una sonrisa desde el averno. Aun pensando en el infierno,
imagino que una sonrisa sarcstica debera salir de ese pandemonium.

Es usted polifactico o simplemente es un todo integrado en su misma
naturaleza, desdoblando sus pensamientos y moldendolos en el mundo mgico
de la palabra y el arte?

T lo has dicho mejor de lo que pudiera pensar. Slo pongo todos los
sentidos al servicio de la creacin. Mira, es lo ms sencillo del mundo
explicarme como toero en el arte. Cuando aprendes a manejar, puedes
conducir cualquier cosa con ruedas. Slo te basta con conocer cada
mecanismo (hoy software). Y la vida tiene una sola direccin: adelante,
cuando retrocedes ya no se llama vida. Cuando aprendes a leer y escribir y
pones tus sentidos al servicio de crear, pero adems eres libre, las
imgenes y los versos van fluyendo, como arroyuelos transparentes hasta
convertirse en grandes y caudalosos ros. Eso s, mientras ese manantial
(tu cerebro) te pertenezca ntegramente. De lo contrario sers el mejor
conductor del mundo pero siempre lo que conduces ser una chatarra
inservible. Aunque sea un costoso auto de ltimo modelo.

Cuando envejecemos, cree que el tiempo nos gan la partida, o nosotros a
nuestro mejor ritmo somos tiempo y vida y viceversa?

Bueno Lidia, aqu quin es el entrevistado? Porque ests dando las
respuestas ms geniales que a m no se me hubiesen ocurrido. Pues eso:
nosotros a nuestro mejor ritmo somos tiempo y vida y viceversa. No
competimos con ms nadie ni con nada ms subjetivo que nosotros mismos. No
tenemos destino sealado. Nosotros lo vamos construyendo. Como te dije
antes: el universo que me rodea lo he tenido que crear yo, para plantarme
ante l y ofrendarle mi arte. Te voy a contar una ancdota: Ese Arlequn y
su juego de colores ya no van para el baile. Una mujer que se sinti
ofendida tom un cuchillo y lo raj con tal odio, como si me estuviese
hiriendo a m; y en efecto llor de dolor y exclam al cielo el porqu me
haban hecho tal cosa. Esa noche no pude dormir. La victimaria se haba
fugado, quizs muerta de risa, pero satisfecha y feliz por su venganza
(parece una novela mejicana). Pues a las cuatro de la madrugada, sin saber
qu hacer, desesperado ante uno de mis hijos tasajeado con sanguinaria
premeditacin, prend la computadora y, qu crees?, me top con un texto
titulado: T eres el resultado de ti mismo.

      No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie porque
      fundamentalmente T has hecho tu vida.

      Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de
      acusarte en el fracaso para volver a empezar, corrigindote. El
      triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

      Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en
      tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o
      malas segn la voluntad o fortaleza de tu corazn.

      No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta
      con valor y acepta que de una u otra manera son el resultado de tus
      actos y la prueba que has de ganar.

      No te amargues con tu propio fracaso ni se lo cargues a otro,
      acptate ahora o seguirs justificndote como un nio, recuerda que
      cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan
      terrible para claudicar.

      Deja ya de engaarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de
      tu fracaso. Si t has sido el ignorante, el irresponsable, t,
      nicamente t, nadie pudo haberlo sido por ti.

      No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de
      tu futuro es tu presente.

      Aprende de los fuertes, de los audaces, imita a los violentos, a los
      enrgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a
      quienes vencieron a pesar de todo.

      Piensa menos en tus problemas y ms en tu trabajo y tus problemas sin
      alimento morirn. Aprende a nacer del dolor y a ser ms grande, que
      es el ms grande de los obstculos. Mrate en el espejo de ti mismo.
      Comienza a ser sincero contigo mismo reconocindote por tu valor, por
      tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

      Recuerda que dentro de ti hay una fuerza que todo puede hacerlo,
      reconocindote a ti mismo ms libre y fuerte, y dejars de ser un
      ttere de las circunstancias, porque t mismo eres el destino y nadie
      puede sustituirte en la construccin de tu destino.

      Levntate y mira por las montaas y respira la luz del amanecer. T
      eres parte de la fuerza de la vida.

      Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los
      fracasados.

Volv a dormir tranquilo y decid simplemente pintar otro arlequn.

Es la fuerza del espritu lo que lo mueve? De ser as, cmo es su
espritu?

Creo ms en las fuerzas mentales, impulsoras de nuestro quehacer. Lo que
pasa es que ese todo que somos, forjadores del universo que creamos,
produce unas motivaciones determinadas y a eso lo llamamos espritu.
Entonces, nos levantamos al accionar de nuestras necesidades espirituales y
todos los sentidos se organizan en funcin de ese impulso. Si decidimos
traducir ese mandato en la creacin, ese ser nuestro producto diario.

Si pudiera pintarlo en un lienzo qu figura tendra?

Sera la suma de todas mis pinturas y escritos. Quizs pintara una maraa
de tejidos cerebrales; las circunvoluciones muy agitadas. Las temporales
ocupadas en el amor y las terminaciones nerviosas tendran manos dejando
sus huellas dactilares en todo lo que tocan. Bueno, sta es la primera
locura que se me ocurre. Claro que fui a ver un cerebro... (No me haba
fijado que toda la masa tiene la apariencia de un feto. Anda y mralo).

Se considera una persona humilde capaz de recoger lo sembrado, o siembra
sencillamente para dar alimento a los dems?

Absolutamente cada da recojo una buena cosecha de conocimientos para
crecer. Son infinitos frutos los que estn a tu alrededor, dispuestos y
disponibles para que los recojas y los transplantes a tu mente, para
alimentar la idea. Y no imaginas la variedad, la policroma imperceptible
de conocimientos que hay en cada ser humano que encuentras. La humildad
consiste en reconocer en los dems esos valores inmensos para construir
cada da las estructuras de tu ser. Esa cosecha permite que t crees la
siguiente obra potica o plstica, o simplemente ordenes el amoroso beso a
un ser querido. O tendrs forjada en tu alma la humildad para recibirlo.

Cmo le ha llamado a la obra que expondr este 8 de julio? En qu se
inspir?

La he titulado Fragmentos, emociones y sutilezas. Han sido motivadas por
esta etapa especial de mi vida, en la que mi hijo de 4 aos marca mis
tendencias. Con sus explosiones de ternura me impone la urgencia del color
y el movimiento elemental. Esa obra infinita de pureza que tiene en su alma
reta cada instante, cualquier consideracin contaminada de ideologa, fe, y
cualquier otro planteamiento esttico ordenado por el convencionalismo
social. As que trato de vivir al lado de sus sabias por sinceras
apreciaciones sobre lo que debe ser la vida: jugar y joder.

Se considera un artesano de la vida y del arte?

Un aprendiz. Siempre. Aprendo, luego existo. La vida y el arte, entonces,
son agregados a la existencia.

Le agrada combinar la literatura con la pintura?

No se combinan. Para m, se complementan en todo caso. De cualquier manera
son dos lenguajes idnticos. Puedes poner color y luz en ambos. Cualquier
apreciacin sobre uno puedes hacerla al otro. Yo he ejercitado las dos
formas de expresin, casi al unsono. De joven, que es cuando luchamos
sinceramente por ideales, escriba un panfleto y casi simultneamente
pintaba una pared, expresando lo mismo. O viceversa, haca un mural contra
la represin y luego escriba un comunicado. Creo que as fui forjndome en
las dos disciplinas. Igual le enviaba rosas a una novia y al mismo tiempo
le escriba un poema. Claro, como no tena dinero para comprarlas, la
mayora de las veces se las pintaba... El resto ha sido ejercicio
constante.

Se inspira en musas o en duendes?

Mi pensamiento, mis ideas, estn organizados para atender las motivaciones
de las musas, y sin ninguna duda; oh, s, siempre hubo una musa y espero
que no me falten hasta la muerte, ja, ja, ja suelta la carcajada, y como
dice aquel bolero: ...Y si los muertos aman, despus de muertos amarlas
ms... Ellas ordenan el ochenta por ciento de mi quehacer en el arte, y en
general en mi vida. El otro porcentaje son mis respuestas.

En algn lugar de usted existe la inocencia o cree que slo est en el
corazn de los nios?

Nosotros mantenemos la inocencia siempre. Si entendemos la inocencia como
transparencia, fe en los seres humanos, el amor puro, con la pasin
incluida por supuesto; sin la introyeccin del deseo no hay amor. En los
enfrentamientos con realidades ajenas a nuestra inocencia, respondemos con
ese mecanismo de autodefensa que vamos desarrollando en la medida que
intentan violar nuestra inocencia, pero nunca la perdemos. Siempre estamos
dispuestos a encontrar respuestas positivas.

Duele crecer? Hasta qu punto?

No, en absoluto, es necesario incluso que duela bastante. El crecimiento
es proporcional al dolor. Slo los seres humanos sacamos ese beneficio.
Como en el texto que te apunt: somos arquitectos de nuestro destino... y
quizs por alguna dosis de masoquismo en nuestras clulas, sentimos la
necesidad de autolacerarnos para aprender, cuando somos tercos y no
avanzamos. Eso de volver al viejo amor, saber lo que duelen los hijos y
seguir creando esos maravillosos engendros; estar conscientes de los
efectos de una cruda y reincidir... Son efectos amnsicos que nos dejaron,
por alguna razn. Quizs para que este mundo sea ms alegre.

Si no basta con ser curiosos, entonces, por qu la curiosidad mat al
gato?

Esa es la razn fundamental del hombre en su lucha por la supervivencia.
Arriesgarlo todo hasta encontrar su piedra filosofal. En esto tenemos que
dar la vida. Si no imagnate una vida sin tener nada que curiosear, nada
que buscar. Y que todo lo encontrramos abierto a nuestros ojos, al alcance
de nuestras manos. Te imaginas a lo que me refiero, verdad? Qu
aburrimiento ms aburrido!, como diran en Colombia.

Cree que todo tiempo pasado fue mejor? De ser as, qu parte del tiempo
le gustara rescatar para guardarla en sus bolsillos?

En mi memoria estn los buenos y los malos tiempos. Todos conviven
armoniosamente en mi cerebro. Ellos juegan ah. Se entienden. Jams saco de
los malos tiempos el rencor, sino lecciones positivas. Igual, de los buenos
tiempos saco la experiencia para alcanzar mejores acontecimientos. Si mi
infancia fue feliz, hoy, ya ves, sigo pintando muecos y garabatos. Si hubo
un gran amor en el pasado, hoy tengo uno ms grande y ms inteligente,
aunque no sea perfecto y siga en busca, o bien de perfeccionar ste
idealizndolo, o de encontrar otro.

Para usted qu es un poeta?

Un poeta no es ms que una peste, como el amor mismo; se adhiere a los
tejidos humanos, se cristaliza, se apelmaza en la complejidad de los
laberintos neuronales, creando una masa pastosa y ocre. Nada ms pernicioso
para la transparencia que el contacto con esa materia amorfa y verdosa
liberando versos, desde algn extrao orificio luminoso en su interior.
Este poeta no es menos viscoso ni ms dulce que las higueras intestinales
de todos los poetas lacerados por ese divino bacilo codicioso y avariento
de sensualidad. Primigenio impulso potico de vida en la resonancia de esas
cavidades acuosas a treinta y siete grados permanentes y universales, donde
la serenidad y el equilibrio tienen un sentido real.

Regleme dos poemas suyos, uno que haya dejado huella y el otro que haya
brotado del olor del amor y los colores de la vida.

Este se lo de dedico a todas las musas, aunque finalmente me dejan. Todas
ya lo son todo para m casi en el mismo instante en que las percibo
posibles. Creo que este poema es una idealizacin integrada a m en el
mismo paquete congnito.

      No puedo dejarte

      Ya eres mi carne
      Ya eres una peste que me invade
      Ya eres huesos desmoronndose en silencio
      Comprimidos en un reloj de huesos
      Ya eres cltoris entre mis dientes
      Mientras mis dedos recorren tus cavidades.

      Ya eres sueo y pesadilla
      Ya eres poema leyndome dormida tus olvidos
      Ya eres el beso frgil desgarrando mis erecciones
      Ya eres voraz cauce de mi semen clido y dulce
      Ya eres vctima de tu poesa y mis versos
      Ests muerta, querida nia,
      Exhausta de hacer el amor conmigo
      Hace un siglo.

      Y... todava preguntas...
      Qu quiero hacer contigo?

      El encuentro ser cierto. Qu importa el destino.

      Sabes?
      No slo es un juego, sino que ya se inici
      El indetenible incendio.
      Tus manos en mis manos son brasas ardiendo
      Se parecen a mi lengua y a mi sexo,
      Despus que habitaron tu cuerpo.
      Miro tus ojos en este momento
      Y son candiles que vibran con mi aliento.

Cuando me hablas de poemas fundamentales, tengo que decirte que en mis
archivos tengo clasificados los poemas en Poemas maricones, dedicados al
amor y al lloriqueo a lo Pedro Infante, y los Poemas cabrones, que son
poemas de intencin social, ideolgicos en su propuesta; responden a mis
concepciones sobre el ser humano y la sociedad. De continencia poltica,
ambientalistas, en fin, toda esa pajstica intil que no cambia finalmente
el mundo, pero uno pierde el tiempo, haciendo una mala copia de los
redentores, tan mala que uno pierde la vida pero no se construyen iglesias
con nuestros sacrificios. Claro, siempre el que pega primero pega dos
veces. Te imaginas adorando a Fredy el crucificado? Es que ni el nombre
tiene carcter de santo. Pero de esos poemas claro que hay varios
memorables:

      Invoco tu espritu
      Escucho la voz de los actores
      envejecidos por el tiempo
      convertidos en semidioses de la nada.
      Siento tus magistrales obras
      la actuacin infinita y dolorosa
      tu angustia excesiva en la penitencia.
      No agonizabas como cualquier mortal
      sabas que tu alma
      traspasara la muerte
      para encontrarse con nosotros ahora
      nosotros la posteridad
      cabalgando sobre nuestros rostros
      de ayer y de hoy
      clavando tu espada en gargantas voraces
      despertando a los pequeos hombres
      Lzaros adormecidos por la cobarda.



      II 

      Poeta, eras hombre bondad
      definitivamente humano.
      La manada de cipayos
      en tus ltimos das
      en nuestros das
      ambiciosos gendarmes
      disfrazados de guerreros
      convirtieron tu imagen
      en ecuestre mrmol
      en fra piedra
      distante.



      III

      Poeta, tu desnudez de harapos
      de sangre
      de vino y mujeres muchas veces
      hizo solitario tu encuentro con la muerte.

      Tenas el Verbo del Olimpo
      en la ceremonia pica de las batallas.
      Eras, sin embargo, festivo de jerigonzas
      de versos trgicos
      de opereta dulce
      contradictorio
      de la vida amante.



      IV

      Tu humildad aprendi a ocupar espacios:
      La espada en su vaina
      La Pluma para los versos
      La mirada en Manuela

      No era todopoderosa tu estancia
      menos arrogante el ceo
      que esa figura
      pintada por Tito Salas.

      Ceudos, crueles, dspotas
      son los rostros de ahora
      miserables posturas
      de podrida conciencia.

      Si no tiene la Patria hombres
      No bajarn tranquilos y serenos

      tus restos al sepulcro.



      V

      La demagogia de hoy te condena
      La ambicin de rapaces
      mantiene tu espritu en pena.

      Tus pupilas de mirada iracunda
      inyectadas de fervor por la Patria
      no se parecen en nada
      a los rostros complacientes de hoy.

      Tu desprendimiento generoso
      no se parece en nada
      al Verbo asalariado de hoy
      La historia fue condenada encerrada en curules
      relucientes escritorios
      almacenadores de patraas.



      VI

      Bolvar.
      Imaginamos la soberbia de tu espritu
      cuando los Broncos bombardearon Cantaura
      Imagino tu ira oprimida en el Limbo
      cuando tus hijos vestidos de generales
      mataron a tus hijos pescadores en La Colorada

      Bolvar.
      Sent tu grito desgarrador
      aquel Veintisiete de Febrero
      cuando un General alegre
      asesinaba
      a los muertos de hambre
      de tu pueblo.

      Invoco tu espritu, Oh Bolvar!
      Liberador
      prisionero de tu grandeza
      No cesarn los Partidos
      porque no han llenado an las alforjas
      No se consolidar la unin
      porque no es posible una cofrada de perversos.

            (Este poema fue publicado por el Centro de Historia Larense el
            17 de diciembre de 1990 con motivo del sesquicentenario de la
            muerte del Libertador Simn Bolvar).

** Lidia Corcione Crescini
   licorcione@gmail.com
   Narradora y poeta colombiana (Cartagena). Abogada egresada de la
   Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Columnista
   del peridico El Universal (http://www.eluniversal.com.co), de su
   ciudad. Textos suyos han sido publicados en las revistas Unicarta de la
   Universidad de Cartagena; Oxigen (http://www.revistaoxigen.com), de
   Madrid; Revista Literaria Remolinos
   (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Aula Caribe.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Tiempos de violencias      Nelson Guzmn ==============================

Los resquicios de la memoria

Pas porttil es el miedo de los hombres, es el reencuentro fantasmal con
lo que debimos ser. El tiempo diezma las promesas, nos coloca ante un deber
ser que se esfuma. La ciudad que se muda, que se transmuta, encarna lo
porttil. Lo transitorio es el recuerdo. El transito de la Venezuela rural
a la moderna muestra una Caracas que vive en la pujanza, en el zumbido del
tiempo convergen las cosas mudas. La ciudad es el prembulo de la muerte,
all convergen los usos de provincia y los caracteres de hombres de
distintas procedencias, las neurosis, los ecos imaginarios, espectrales,
ttricos, asaltan al ciudadano.

La ciudad contiene la violencia, los seres que topamos en la va encarnan
una vicisitud, una destemplanza, un pensamiento. Los otros sumergen en
zozobra mi cotidianidad. La ciudad es una exhalacin, los espacios
geogrficos no son para la comprensin, para el vivaquear del espritu,
estn all para avisar que vivimos en un mundo de holln, de chatarras, de
tiros, de torturas, de hombres que deambulan por el mundo sin comprensin.
La lluvia deja el espanto en el alma. En el alma del hombre que porta el
maletn dentro del autobs en la novela Pas porttil no hay ms nada que
caos. La ciudad y el campo se entremezclan en la eclosin de la
inseguridad. Los hombres no habran logrado vivir tranquilos en Venezuela
ni en el ayer ni en el hoy.

Los psiquismos de la ciudad son formas perturbadas de existir, cada quien
anda en lo suyo, en su tiempo, la ntersubjetividad ha dejado de rasguar a
los hombres. La ciudad encarna la demencia, el tumulto. El hombre del
maletn lleva sobre sus hombros los imaginarios de lo citadino, pero
tambin la templanza provincial. La violencia campea por las calles de la
metrpolis, la democracia dispara sobre el ciudadano comn, la muerte se
presiente y se presenta a rfagas de olvido. La continua intolerancia desde
el siglo XIX a la segunda mitad del siglo veinte, sigue horadando la
cotidianidad del venezolano. Los derechos humanos penden de la boca de los
caones de la polica. Un hilo comn segua formando parte de la
cotidianidad del venezolano, la violacin de todos los derechos.

Jaramillo, sastre comprometido con un ideario de redencin, cae asesinado
por la polica en la parroquia San Juan, Pas porttil comienza
mostrndonos las costuras de Venezuela, all est Andrs Barazarte
corriendo el mismo destino de su familia revolucionaria. La democracia
pareca ser la continuacin de la dictadura. La democracia no haba logrado
vencer las infamias y se haba fraguado en el vrtice del terror. El pas
ha estado siempre crispado por el horadar de fuego de las hogueras ms
altas. El fuego purifica, entona canciones con la brisa que han de consumir
los pastizales, el llano venezolano se envolvi, luego de la Guerra Magna,
en la trifulca del fuego, as dir Adriano: Los rboles se alargan de
pronto, en mitad de la noche, con una aureola inmensa levantada hacia el
cielo, para que todos los ojos del pueblo se alcen hacia el cerro. De nuevo
se sorprende el silencio de las gentes que cuidan sus sueos (...). Cada
casa ha abierto su puerta o ventana hacia la luz y hay quien piensa que
terminaron por arder todos los flancos. Pero la candela queda lejana:
milagro abierto y hmedo del viento que sube desde el fondo.

En los resquicios de la memoria Salvador recuerda el saqueo de sus tierras,
el vejamen de haber sufrido el robo de sus propiedades. Las guerras, la
violencia de los gobiernos nos cambiaban de amo, el pas era porttil. Los
hombres que haban defendido sus posesiones y su trabajo, por las tramoyas
de la vida poltica, eran yugulados, no hubo una base institucional fuerte
y creble para afianzar la propiedad. El ladronismo se haba impuesto. Los
hombres emigraron del campo a la ciudad; con respecto a este tema Miguel
Otero Silva en Casas muertas pulsa la dinmica que el petrleo introdujo en
la vida venezolana, el campo comenz a abandonarse desplazndose los
contingentes poblacionales hacia las urbes. Las generaciones dirimen en los
sueos y en el mundo cotidiano sus diferencias, en atmsferas derruidas
yacen los viejos anhelos. Len Perfecto reclama la falta de coraje de su
abuelo ante la expropiacin de sus tierras, en el fondo sentimos que son
retratos sobre los cuales se desliza el moho.

El hoy ya no puede ser la nostalgia del ayer, los tiempos han pasado
cautelosos, el novelista acta como espectador y como partcipe de
emociones encontradas, los hombres se conservan en las edades de la
imaginacin, no pueden morir, simplemente no hay a donde ir, la gran
historia no ha comenzado a escribirse.

La novela presenta el reclamo de la voz de la conciencia vencida por haber
admitido el robo de sus tierras, los tiempos, las ventiscas, las guerras,
el infortunio y la edad haban dado al traste con Salvador Barazarte, era
esto lo que no poda aceptar ante la voz de Len Perfecto. La aparicin del
destino como sino fatdico era una realidad, ayer y hoy los hombres se
haban dejado robar, masacrar, horadar su alma. Los que marcharon a la
ciudad nunca ms regresaron para exhibir la razn y las leyes. La iglesia y
el gobierno en contubernio haban expropiado las tierras, la fe y la
ignorancia hicieron posible de nuevo el latrocinio.

Pas porttil nos presenta el perfil del conspirador; ste no deba usar
agenda, deba guardarlo todo en la memoria, los papelitos, los anuarios,
las libretas eran comprometedoras; el revolucionario no se poda dar ese
lujo, l era un hombre proscrito. El pas no haba cesado de tener miedo,
nuestro psiquismo retiene an del pasado el terror. Los hombres son
sntesis de vivencias, cada quien representa un pedazo de vida, l, ellos,
todos encarnan la historia familiar, all hay de todo: honestos,
falsificadores, hipcritas, babiecos, el infierno como lo dira Sartre son
los otros. Salvador siente que su vida ha sido la indecisin, lleva sobre
sus hombros una disposicin y una culpa que no es personal, sino que
pertenece a la historia, se debe comprender que en cada familia hay retoos
malos, psiquismos diferentes, su hermano Jos Eladio amaba la chchara, la
festividad, las mujeres, ejerca como parrandero, como refistolero, a decir
de Salvador Barazarte l encarnaba una historia distinta a la suya, a la de
Len Perfecto y a la de sus antepasados. Edades de tragedia para los
venezolanos, sinos dolorosos que no pueden recogerse de otra manera, es la
muerte proverbial, intersticial que nos dicta la plana.

El pas rural medraba en el cuerpo de nuestros antepasados, la guerra y el
revlver establecan las distancias de la seriedad. La plvora era la
medida. Los Barazarte estaban en la oposicin cuando Jos Eladio
participaba en las fiestas del gobierno, eso les daaba el honor en un pas
donde lo nico que apaciguaba las pasiones era la sangre. Haba que saber
mantener en alto la extirpe de una familia y este hombre simplemente se
haba refugiado en la guachafita. Sus das estaban resguardados por las
parrandas, en el fermento de las horas magras meca sus sueos en los
brazos de una hermosa hembra, era el mariposear que los hombres recios de
la poca, segn lo explican las voces de la narracin, no podan
permitirse.

La modernidad irrumpe en tierra venezolana, los ruidos de la locomotora
abren la vida hacia el maquinismo, los burros parecan formar parte ya del
pasado. El progreso comenzaba a hacer una cicatriz en el rostro de los
arrieros, de los posaderos. La pequea produccin mercantil simple comienza
a resentirse ante el paso de la urbe. Los modos de vida de los venezolanos
comienzan a cambiar, los hbitos decimonnicos sealaban una manera de ser.
Los amoros vigilados comienzan a ser irrelevantes, en el ayer se pelaba
pava por largos aos, los amantes esperaban que los tiempos demostraran la
reciedumbre de sus costumbres.

Caracas surge en la narrativa de Adriano Gonzlez Len como ciudad smbolo
del progreso. El frenazo, el guardafango desprendido, el musi quejumbroso
ante la atorrante ciudad forman parte de la cotidianidad. Ayer, all mismo,
a unas cuadras estaba el campo. Cuando se abandonaba Santa Teresa para
venir a estudiar a Caracas la despedida era parsimoniosa, todo se haca a
lomo de bestia. El tren impuso otras dinmicas. Con el petrleo el rostro
de las ciudades haba comenzado a cambiar. Un aire hediondo de peces
envenenados por el aceite o reventados por el golpe y el ruido de los
remos, vena junto al sonido de mquinas partiendo la tierra, de grandes
tubos rodados, de pitos y cornetas (AGL, Las hogueras ms altas).

El ruido de los motores y el petrleo indicaban el abandono de las antiguas
formas de relacionarse los hombres, las guerras del siglo XIX se hicieron
en el lomo de las bestias. La lanza era importante, las armas blancas
sealaban un camino, el siglo XX nos presenta por el contrario la luger, y
el chisporroteo de los museres, Gemidos parecidos vinieron en la noche
para atajarle el sueo y se hacan prolongados y tristes, heridamente
desolados. La sentencia perteneciente a Las hogueras ms altas parece
presagiar al Salvador Barazarte de Pas porttil, que mora de su propia
soledad abrumado por los recuerdos, envuelto en la presencia de palabras
que clamaban justicia ante una poca que lo haba sobrepasado. Las hogueras
ms altas avecinan claramente tanto a Pas porttil como a Viejo, la ldica
verbal y el dispendio de los mitos, la fragua de lo imaginario presenta
mundos regocijados: Senta un cruel regocijo y no tuvo temor de los
fantasmas de las reses incendiadas que se alzaban en el aire, bramando
sobre los corredores y los patios de la casa, surgiendo de las sombras con
los rabos iluminados (Las hogueras ms altas).

La novela retrata familias liberales y conservadoras en disputa. En el
imaginario de los hombres atribulados por la Guerra Federal, se jugaba el
honor. Pas porttil nos presenta en la memoria los afanes y las
proyecciones de quienes van haciendo la historia. All est presente una
vida abandonada, en el hoy slo se presiente la hojarasca, el desvado, el
petrleo ha dado otro sentido a la historia. Estamos ac ante voces que van
contando la crnica de viejos das, la suya, son los ruidos de los
espectros, es la muestra de pocas tormentosas, violentas, que expresaron
el sentimiento de sus hijos en grandes batallas concretas, estn all Santa
Ins, Copl y tantos encontronazos de la historia.

Las mismas tropelas continan rodando, sobre el plexo de historia del pas
se presentan la borrasca y el efluvio de tiempos idos. Los hilos conducen
por pocas tormentosas, ayer la lucha entre federales y conservadores, hoy
la voz mitinesca que grita abajo el imperialismo o viva la oligarqua, nada
parece haber variado, la zozobra asalta las almas, los mismos hombres en
otros cuerpos, iguales temperamentos que quedarn en un punto del camino
abandonados de todo, la violencia dando cuenta de las almas que deambulan
en el tiempo como zombis. La voz de Salvador Barazarte evoca desde su
inexistencia la vida de Len Perfecto y de Vctor Rafael, nada sera ms
grande para los hombres de accin que el pasado, igualmente para Andrs
Barazarte la vida era la ansiedad y la lucha de la guerrilla.

Los tiros no conocan la moral, pero vestan de gloria a los hombres, entre
balaceras los estudiantes en los aos sesenta corran de la represin en el
noroeste de la ciudad de Caracas. Pas porttil nos describe la
cotidianidad que se aprieta con escenas heroicas. Hoy igual que ayer los
hombres no podrn esquivar la represin, no se corre por cobarda, se hace
de esa manera porque se sabe que no hay garantas. El pas ha permanecido
encabritado toda la vida. Desde la memoria Pas porttil recoge los
enfrentamientos de los caudillos en occidente, esta novela es la saga de
los Barazarte, el amor ladea el corazn del hombre rural que no ve claro
cmo cautivar a su prima tocada por las usanzas de la ciudad cosmopolita,
en este caso Caracas.

El narrador es una voz en sombra que va contando las tensiones, las
maniobras, los destinos de los hombres de aquella larga poca que ocupan
las regiones de Pas porttil. Anglica aora Caracas, sus costumbres, los
llamados de la ciudad se imponen en ella. Los seres han comenzado a
cambiar.

Las costumbres sin embargo son perentorias, cdigos como el respeto, las
tradiciones, atan decisiones. Anglica, en una ofrenda sepulcral, fija su
destino en un juramento que le realiza a su padre; abandona su destino para
refugiarse en el caos de su renuncia. Anglica sucumbe ante la borrasca,
deviene la esposa de Vctor Rafael. Dos mundos que nunca se encontraran,
lo agreste acompaa aquel mundo rudo, ella muere en la soledad, en las
horas de espera. El casern donde la haba dejado su marido, quien fue a
visitar a su hermano Len Perfecto, se fue cerniendo sobre ella hasta
consumirla.

Anglica muri en la soledad, se desangr, all no estuvieron sus vecinos,
su marido haba dictaminado que nadie vala la pena en ese vecindario.
Ernestina por su parte haba enmudecido desde el escape de su novio, se
haba quedado con los crespos hechos. Los prejuicios gobernaban a una
sociedad tosca, encerrada en una moral anticuada ...y creo que hasta me
pareci que estaba bonita cuando en el cuarto de arriba se borr entre las
sombras (AGL, Pas porttil, pg. 190.) Ernestina no pudo alcanzar a su
prometido. Qued absorta entre los dibujos y las promesas de Quintero, la
vida le fue deparando en esa saga a cada quien lo suyo.



Los refugios de un tiempo ensombrecido

La gran ciudad est descrita en Pas porttil, el ro Guaire la cruza
ensombrecido, testimonio del hoy y del ayer, mujeres que cargan sus
realidades en los hombros. Adriano Gonzlez Len describe la demencia de
una ciudad donde todo resulta audible, coexisten dos estticas en un mismo
barco que se inflama por todos lados, los hombres encarnan sus miserias en
un mundo que ha sido siempre as. La novela explana la memoria; segmentados
acuden los recuerdos, antropologa de la ciudad grande donde concurren
gallegos, maracuchos, orientales, canarios, y portugueses cargados de un
ruralismo profundo.

La ciudad es la invencin, es la bsqueda de la identidad, los estudiantes
se sienten extraados en sus pensiones concurridas de mujeres bellas que no
son sino exhalaciones fantasmales y masturbatorias de psiquismos que
esperan la llegada de alguna dama que comparta su silencio y soledad.
Empresa autobiogrfica del narrador. El lector se pasea por la exclusin
que siente el andino de pensin, el oriental y el llanero cuando son
confrontados con su cotidianidad.

Hilos invisibles sostienen un pas donde los cauces de la modernidad se van
presentado entre balazos, as ha sido la historia desde siempre en
Venezuela. El plomo no ha dejado de sonar en una patria entregada a la
seduccin de la valenta, de la lucha revolucionaria, las cosas se van
descampando de soslayo hasta extenuarse y dejar de ser. Pas porttil es un
retrato fiel de una generacin masacrada, la de los aos sesenta. Anidan en
este libro voces que lucharon por el ideario liberal, la fuentes de la
corrupcin y del poder quedan retratadas en este documento. Liberales y
conservadores en 1863 se reconcilian en el pacto de Coche. Len Perfecto
piensa que la guerra est a punto de terminar y que es cuestin de unos
tiros ms para neutralizar a los Araujo, esa sentencia resulta ya no ser
cierta, su padre haba sido ya nombrado gobernador, desde el punto de vista
de la recomposicin del poder era necesario sostener la paz, los odios
seculares deban mermar, los campos haban quedado sembrados de cadveres,
se deba solicitar la propiedad de la razn para garantizar la convivencia.

La novela nos presenta un mundo convulsionado, las conciencias yacen
encerradas en sus consejas. Epifanio Barazarte seala un hombre fuerte,
mdico y general que usufructa los privilegios que tambin tenan los
godos. Liberales y conservadores se confunden en un tumulto de ambiciones,
mundo de exclusin, la mujer aparece sostenida por el yugo feudal de una
moral construida y fundada en la barbarie.

Salvador alucina en las tinieblas, Len Perfecto le reclama decisiones que
debi tomar. El tiempo inmemorial se le va metiendo en el cuerpo, siente
los reclamos de los muertos, vienen por l. La memoria dialogante le
permite evaluar a instantes las decisiones de su hermano Eladio, estaba
fastidiado de cargar con tanto muerto encima, comienza a darse cuenta de
que ha llegado otro tiempo. Las balas son un mal presagio. Pas porttil es
el testimonio de un pas ensangrentado donde el odio y la ambicin de
Betancourt no conocieron lmites. La democracia sigue reproduciendo la
historia de sangre del viejo pas. Adriano Gonzlez Len testimonia lo
urbano, por el contrario Jos Len Tapia historiza una ruralidad acabada
igualmente a cachiporrazos y a golpe de lanza y bayonetas. Las casas han
seguido atestadas de perseguidos polticos, la disidencia democrtica se
pagaba con el pellejo.

Venezuela con este tipo de literatura testimonia y muestra sus costuras
histricas. En El Tigre de Guait, de Jos Len Tapia, vemos la zaga de los
Araujo, un hecho narra y reconstruye una tradicin, el pas sigue
incendiado por los cuatros costados, el crimen poltico no conoce justicia,
este rasgo es comn en Amrica Latina. En el llano se deposita la esperanza
en el caudillismo, los hombres de la Guerra Federal entonaban una sola
cancin que les garantizaba probidad y les permita vivir en la utopa
armada El cielo encapotado anuncia tempestad / y el sol tras de las nubes
pierde su claridad / Oligarcas, temblad, viva la libertad! / las tropas de
Zamora, al toque del clarn, / derrotan las brigadas del godo malandrn.



Viejo

Adriano Gonzlez Len plasmar en otra de sus novelas, Viejo, sus
preocupaciones metafsicas, all est el escritor luchando con su nada, con
la de los otros. La vejez es un mal presagio, los msculos se endurecen,
duelen las pantorrillas, el viejo se sumerge en largos das donde se
esperan nuevas emociones y nada ocurre. La edad parece lanzar a los hombres
al sigilo de la espera. Las voces fantasmales de Viejo presagian el
fracaso, las canas, la decrepitud, el hombre es presentado como un
concierto de sinuosidades donde la base de la derrota es el tiempo. Haca
falta el primo Alfonso. Le hacan falta las muchachas al primo Alfonso.
Pero con esas canas no haba donde ir. Con esas canas que multiplicaron por
ltima vez las luces del espejo y las mismas luces se fugaron estremecidas,
aquella tarde, cuando se escuch el disparo (AGL, Viejo, pg. 41).

El objeto novelado de Viejo es una subjetividad instalada desde la
precariedad del tiempo, el hombre es presentado como aquel que sabe de su
finitud, en eso la reflexin de la voz del narrador es clara, no hay
escapatoria. Los hombres son ellos con sus limitaciones, la vejez es el fin
de los tiempos gloriosos, es el espanto, es el meao que desliza
desproporcionadamente por los pantalones del viejo, al igual que la caca.
La meditacin es tormentosa, no parece haber escapatoria, la trgica
condicin del hombre es inevitable.

Viejo va envolviendo al lector en una maraa de jugarretas del lenguaje, el
novelista va diciendo a los lectores lo que cotidianamente resulta
inexpresable en su cotidianidad, el relato se entreteje entre los cantos de
la memoria, los recuerdos desvados nos dicen que el musgo de los lugares
recnditos se va deslizando entre ecos. Los arpegios de las guitarras van
tejiendo amores que sern luego lugar pasado, peso de los recuerdos. El
relato muestra la orfandad de los seres, entre el malabarismo de las
palabras se promete un estado de espesor tan profundo que all se realiza
el supremo paraje de la tranquilidad: ...alguien pens que los vendavales
no podran ocurrir ms, que no vendran aguaceros interminables y que las
brujas jams se meteran por las claraboyas y los duendes seran aquietados
en las huertas y los rincones y que no haba nada que temer. Ellos en vez
de caminar, flotaban. En vez de rer, desgranaban sonrisas. En lugar de
comer, tenan gran apetito. En lugar de llorar (...) dejaban correr el
manantial de su congoja... (AGL, Viejo, pg. 60).

Tanto en Pas porttil como en Viejo el narrador nos cuenta historias
fruncidas por el miedo y la huida. Adriano recrea hombres que huyen entre
la maleza, las lomas, los troncos, escapan de su propio destino y son
inatrapables, nadie querr seguir viviendo en aquellas ciudades rupestres,
hoscas, donde hay ms sueos que realidades. Los hombres escriben historias
que los atraparn a travs del tiempo en su propio retrato autobiogrfico,
memoria de das perdidos en la hojarasca de espacios sorprendentes.

Viejo se deja sospechar como libro autobiogrfico con una carga de angustia
existencial por el tiempo, por la muerte, por la vejez. Para el novelista
dentro del relato la lisonja al vigor del viejo slo son palabras
reconfortantes, reparadoras, que intentan remediar lo inevitable, la vida
es un desgaste, una invencin que va horadando las hojas. Cuando Elodia y
Joaqun faltan, el tiempo de la vida se vuelve estremecedor: ...no querer
entender que la miseria y la tristeza se estn metiendo por las puertas, se
estn metiendo por las rendijas (...) vienen, vienen, se cuelan, son como
espantos, no hay puertas que las pueda atajar, es toda la desesperacin y
el olvido que se cuelan por las rendijas como si fueran viento malo,
basuras, estrecheces, hormigas del infierno, insectos malucos que me
quieren comer (Viejo, pg. 66).



Piruetas de amor

Evocacin de un tiempo ido, quejas hacia el destino por haber vuelto tan
breves esos momentos que han debido ser eternos. El amor interrumpido en el
juego de la infancia. Sentimientos fementidos de seres separados por la
adultez, por las frreas creencias de las maestras, de una sociedad
cerrada, y al lado de todo aquello necesidad de hacerse notar entre los
arreboles de los voladores, ellos iban a los pies de los amores juveniles a
testificar que alguien las esperaba, que algn ser senta y padeca por
ellas. Esta novela es historia de vida, el lenguaje cabriola entre riscos
tejiendo sapiencias inesperadas. Adriano Gonzlez Len loa lo local, evoca
de manera festiva tiempos inmemoriales, aportando un tipo de narrativa de
recreacin de la imaginacin.

Adriano recuenta tiempos que alcanzan los aos preteridos. La Venezuela que
va tomando pulso es tal vez la indefinida. El lenguaje gardeliano est
all, los amores de estudiantes, se retrata la candidez de aquellos que
habitan en un limbo, de aquellos que mereceran a partir de ese instante
ser poetizados, tomados en cuenta. La novela de Adriano presenta la mezcla
entre lo rural y lo urbano, all hay hombres que pueblan las ciudades con
el bro de sus abuelos montaraces, la pica no ha dejado de estar en la
novela venezolana, cada generacin ha considerado necesario hacer su
revolucin.

Encontramos tanto en Pas porttil como en Viejo el tema de lo urbano, las
maldiciones de siempre, el pistoletazo, la rfaga de revlver, las
persecuciones, todo est vinculado a la plvora, al aletazo de una ciudad
que crece y va envolviendo a sus habitantes en una mecnica de vida sin la
cual sus existencias no tendran sentido.

Adriano nos muestra en Pas porttil la fenomenologa de un pas que
resiste al gobierno de Betancourt y Leoni, se convierte el novelista en una
especie de cronista de las imgenes de un momento de resistencia cultural,
de desobediencia social y de lucha revolucionaria. Adriano Gonzlez Len
penetra la memoria histrica del pas, toda intemperancia, rebelda o como
quiera llamrsele tiene su gnesis o estructura en un tiempo dispar, en un
lugar brumoso desde donde hablan antiguas voces que pretendieron la
libertad. Esas voces se tornan menguadas en Viejo, all se produce la
dispora, el entusiasmo revolucionario comienza a ser arrinconado por los
dolores fsicos, por una existencia que se torna vaca, esta novela insurge
como su autoanlisis.

En Viejo encontramos el amor, el cuido de s mismo de un autor que siente
que su tiempo fsico comienza a ladearlo, a decirle que no hay nada que
esperar, all se presenta el pesimismo, se expresa la derrota, la de aquel
que ha sido derrotado en lo real, en el espacio de las luchas de sus
antepasados y en el hoy de la edad de su cuerpo. Este texto es un
laboratorio, el cuerpo del escritor.

El percance de la vejez es el terror, el espanto. El viejo espera la piedad
del otro. El viejo espera a Elodia tan queda, llena de sortilegios, malabar
de la tristeza, su vida de vieja gira en un crculo donde no hay nada ms.
Los viejos aspiran a las fomenteras, a evadir el dolor artrtico, aspiran a
las voces cansadas de la tarde. Len Perfecto y Salvador tambin
envejecieron en la eternidad elucubrando esperanzas y contando historias
que han podido resolverse de otra manera, la Venezuela de los caballos
relincha en Pas porttil, una Venezuela menos ruralizada, sometida a los
ritmos de las urbes se presenta en Viejo. La muerte termina por resolver
los insondables dolores de la edad, El primo Alfonso no acept perder su
intenso vuelo (Viejo, pg. 132).

En Viejo, la ta Hermelinda pacifica su alma traicionada con los mgicos
embrujos que le otorga un mundo sobrenatural, de all saca las fuerzas para
buscar a su Arturo que la haba dejado con los crespos hechos por partir
detrs de una bailarina de circo. Hermelinda viaja al viejo continente y
all lo reencuentra destartalado, desmoralizado, abandonado. El socorro, el
suyo, deba esperar la venganza; sta se fue diluyendo en el tiempo. Matar
a ese hombre era el dictado de su odio y desprecio, acorralarlo, dejado en
el limbo de un tiempo vaco y apesadumbrado de su conciencia era peor aun
para ella, por ello lo desconsol a su lado hasta que la ruindad de su
propia conciencia fue cobrando en l la desesperanza de recobrar un tiempo
que no poda tener otra ejecucin.

En Viejo se ejecuta una narrativa que acude con frecuencia a la ficcin, el
tema central es la precariedad fsica que representa la vejez. La novela se
levanta entre la introspeccin y el anlisis que hace aquel que no puede
recuperar un tiempo ido, pero vivido. La narrativa de Adriano Gonzlez Len
en esta novela describe la repeticin de la vida de un viejo, de aquel que
no tiene ya a que aferrarse, que depende de dos o tres circunstancias
circulares que se repiten en su cotidianidad, la falta de stas altera su
esperanza, llena la vida del anciano de falsas expectativas.

Los seres de Viejo intercambian esperas, complicidades. El viejo encarna la
memoria que todo lo puede prever, ha vivido y se siente como un gran
dispensador de magias, de fros, de tinieblas, se sabe en el vrtice entre
la vida y la muerte, la vida del viejo es una sinuosidad.

Si en Pas porttil nos encontramos en presencia de una novelstica de
profundas raigambres de la historia nacional y de anlisis de la violencia,
en Viejo se nos muestra un mundo donde la conciencia acude a su propia
decrepitud. La conciencia hace el inventario de los xitos individuales del
cuerpo que ella encarna, pero a la vez siente el suplicio del abandono.
Viejo tal vez sea la voz del Salvador de Pas porttil entendiendo el
miasma que debilita, mancilla y suprime su cuerpo. Viejo y Pas porttil
son las horas de la espera y de la falta de solucin ontolgica de un mundo
que se enreda en el lenguaje para sacar la conclusin de que toda
repeticin es una liquidacin y una espera balda de la esperanza.



Bibliografa

  GONZLEZ LEN, Adriano. Las hogueras ms altas. Editorial Sardio.
   Venezuela, 1957.
   . Del rayo y de la lluvia. Ediciones Cadafe. Caracas, Venezuela, 1981.
   . Hombre que daba sed. Ediciones Jorge lvarez. Buenos Aires,
      Argentina, 1967.
   . Asfalto-infierno. Editorial El Techo de la Ballena. Caracas,
      Venezuela, 1963.
   . Viejo. Editorial Alfaguara-Literatura. Mxico, 1994.
   . Pas Porttil. Taller de Ediciones Rayuela. Caracas, Venezuela, 2003.

** Nelson Guzmn
   guznelson@yahoo.es
   Poeta, ensayista y novelista venezolano (Cuman). Es doctor en filosofa
   (Universidad de Pars 8, http://www.univ-paris8.fr) y doctor en ciencias
   sociales (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales,
   http://www.ehess.fr), profesor asociado del doctorado en Ciencias
   Sociales y coordinador de la Unidad de Investigacin sobre Hermenutica
   y Filosofa del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad
   Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Ha publicado los libros
   de poemas Rfagas de olvido, Contertulios, Minerva est engaripolada y
   Zerpa pensador desde una orilla ms libre, y los libros de filosofa
   Sociologa de la mirada, Hegel, Borges, Ideologa y subjetividad, La
   crise du logos et des utopies de la modernit y Subjectivit et
   idologie.


=== Franz Kafka ===========================================================
=== Carta sin destino      Gabriel Mantilla Chaparro ======================

                                                como en un camino de otoo,
                                                  no se termina de barrerlo
                                  cuando ya est cubierto de hojas muertas.

                                                                      F. K.

Franz Kafka (1863-1924) nos ha dejado una obra que es el resumen de su
desolacin y de un nihilismo acicateados por mltiples experiencias, de sus
primeros aos de vida. Experiencias acumuladas que le fueron transformando
en un ser ansioso de un reducto oxigenante, que estuviese ms all del
alcance de quienes consciente o inconscientemente envenenaron su atmsfera
existencial de los primeros aos, y a quienes, sin embargo, amaba. Por ello
cree carecer de las fuerzas necesarias para vivir y nos recuerda al Csar
Vallejo de la cena miserable. Piensa que no le es posible soportar ms la
carga de una existencia que resulta culpable, incolora, inodora e inspida;
ante los ojos de personas tan determinantes en su vida como su propio
padre. Le vemos rendirse sin objecin, como confiesa a Milena:

      Del derrumbamiento no me quejo, ya me derrumbaba antes, me quejo de
      la autoconstruccin, me quejo de mi debilidad, me quejo de haber
      nacido, me quejo de la luz del sol.

      No doy ms, si todava hay alguien aqu que se interesa en la
      conservacin del todo, que haga algo por aliviarme de mi carga y
      podremos durar un poco ms.

      (Carta a Milena)

De all esa sensacin de deformidad, de bicho incmodo que rompa la
armona familiar, ese silencio de ostra que lo llevaba a demoler en sus
mayores angustias y a esconder sus escritos como algo sucio, comprometedor
y deleznable, a los que negaba la real importancia que tenan y que lo
llevara a pedir encarecidamente, bajo juramento, a su amigo Max Brod que
los convirtiera en cenizas. Cosa que para eterna gratitud de la literatura
universal, Max no hizo.

Ese desconocimiento del valor de su produccin literaria era consecuencia
directa de la traumtica relacin que sostuviera siempre con quien segn
sus propias palabras era el hombre ms importante de mi vida: su padre
Hermann Kafka; comerciante judo, de recia y dominante personalidad,
iracundo y poco ecunime, nada tierno y desdeoso de las virtudes y
posibilidades de superacin de sus hijos, en especial del varn, Franz. Y
cuyos mtodos pedaggicos no eran propiamente los ms adecuados para calar
positivamente en una sensibilidad tan abierta y confusa ante toda
manifestacin como la de Franz.

Franz pas su vida esperando ese mnibus que nunca lleg y que le dej
esperando en la estacin, sumido en un largo instante de oscuridad. Quiso
evitar tantas explicaciones por sus endilgadas y mltiples deformidades,
pero no pudo evitarlas. Las circunstancias lo sumieron en una reflexin
profunda, a contracorriente con las experiencias que le iba tocando vivir.
Como en el episodio del obeso (descripcin de un combate), es arrastrado
por el ro caudaloso de potestades y personalidades que lo enfrentan, lo
retan y lo amilanan y obligan a tomar posiciones que ms que
exteriorizarlas, se internalizan y abren surcos doloridos y confusos en su
espritu sensible. Pero de esa aparente confusin despierta una
categrica lucidez, una irona, que son los rasgos ms asombrosos en su
obra.

La marcar tambin la muerte de sus dos hermanas en un campo de
concentracin por el delito de su condicin juda, el perenne
enfrentamiento con su padre y la posibilidad de dirimir las razones de
fondo que nutran ese conflicto en trminos de igual y en forma civilizada,
as como la inhabilitacin de la madre para mediar en ese torneo en forma
definitoria y que pudiese contribuir a dar una vuelta radical a la
situacin. Son hechos que ms all de las elucubraciones cientficas de la
personalidad y del textualismo, son irrefutables acicates y nutrientes de
su conflictiva aunque rica produccin ficcional.

En sus Diarios, en su Carta al padre, y en sus relatos, como dice Jorge
Luis Borges, captamos ntegramente la medida de tan singular escritor.
Relatos como El veredicto, La desdicha del soltern, La colonia
penitenciaria, El mundo ciudadano, La metamorfosis, El proceso, resultan
suficientemente ilustrativos en este sentido.

Ahora bien, de esa ingente obra de Franz Kafka, hemos credo conveniente a
nuestro particular inters concentrar nuestra atencin en su no menos
famosa Carta al padre, un extenso libelo de cargo y descargo en el que
pretende el autor checo disipar los fantasmas que enturbian el derecho a
sostener una relacin necesaria, armoniosa y transparente con su
progenitor.

Si, como dice Gastn Bachelard en su Potica del espacio, antes de ser
lanzado al mundo (...) el hombre es depositado en la cuna de la casa... y
siempre en nuestros sueos la casa es la gran cuna fuese algo cierto, en
el caso que nos ocupa podremos decir que no precisamente ocurre eso aqu,
pues lo ms alejado que hay de parecerse a esa tibieza y proteccin de esa
cuna, es el hogar de nuestro querido Franz. Ms bien era un infierno
cotidiano e ntimo, donde su padre constantemente aparecer para disolverlo
en el miedo y como el gigante Anteo le disminuir con su voz poderosa y su
fuerza descomunal.

      Franz, por qu tienes miedo de m.

      Como de costumbre, no supe contestarte nada, en parte precisamente
      por ese miedo que te tengo, y en parte porque en la argumentacin de
      ese miedo entran muchos detalles, muchos ms de los que yo pudiera
      coordinar hablando. Y si intento contestarte por escrito, mi
      respuesta resultar de todos modos incompleta, porque tambin al
      escribir me cohben frente a ti el miedo y sus consecuencias, y
      porque la magnitud del tema rebasa grandemente mi memoria y mi
      entendimiento.

Interesante pregunta por parte del padre, lstima que no tuviera ni un
pice de inters por propiciar la verdadera respuesta, esa necesaria gran
explicacin que lleva a su hijo a escribirle una carta que quiso hacerle
llegar a travs de su madre, quien temerosa a su vez de las consecuencias
del libelo, no tuvo fuerzas para entregarla a tan urgido destinatario.

Para Franz, aun despus de haber sido escrita esa dichosa carta, su miedo
continu. El tema era para l algo de gran magnitud, aun cuando en un
mximo esfuerzo de equidad razona los argumentos del padre y le ve como un
incansable trabajador, que pese a su formidable incomprensin se sacrifica
para sus hijos. Es cierto, a ninguno falt nada y hasta pudiera
reconocrsele, en su descargo, que no recibi nunca de parte de ellos (sus
hijos) en especial de Franz ni un halago, ni un gesto carioso. Ms bien
se esconde de l o prefiere andar con sus amigos y evitar propiciar una
conversacin franca. Pero acaso l dio oportunidad o brind la confianza
necesaria para sostener por el tiempo requerido ese tipo de conversacin?

A juicio de Franz, estaba extinguido el sentido de la familia, y de quin
era la culpa?, de ambos?, slo suya? Lo cierto es que ha llegado un
momento en que considera insostenible la situacin y cree necesario dar un
chance a la paz, un aplacamiento, una distensin y demostrar a su padre que
estaba errado irremisiblemente cuando juzgaba que los otros aman y fingen
y que el amor filial no era un desterrado de su hogar.

El conflicto llega a tal magnitud que el hijo ve a su padre con un
sentimiento de extraeza.

      Pudiste haber sido cualquier pariente o amigo, pero no mi padre.

Se le reprochaba haber sacado ms parte de los Lwy, la rama materna, donde
existan hasta tos bohemios y escritores, pero nada de los Kafka, pues
careca del aguijn comercial de los Kafka, imposibilitado de ser un
Kafka, al modo del padre.

Para el padre, los amigos de Franz eran unos vagos irremisibles e
impertinentes que impedan que Franz entrara por el carril que l quera
trazarle y los aprovechaba como testigos magnficos para escucharle el
discurso acerca de la falta de virtudes de sus hijos.

A los ojos de Franz, ambos eran ambivalentes y su cercana se haca
irresistible, eran tan diferentes y peligrosos y esa intimidacin que
senta ante la presencia de su padre, era debida ms a un efecto que a
una maldad. Confiesa que una mnima muestra de afecto pudo haber logrado
mucho, o todo de l, pero antes deba su padre deshacerse de esa rudeza, de
esa tosquedad que afectaba enormemente su sensibilidad infantil y juvenil.

El padre estaba todo el da dedicado a la empresa y slo durante la hora
del almuerzo o de la cena podan encontrarse. En el transcurso del da
Franz razonaba y aguardaba ese instante en que el gigante Anteo aparecera
en el dintel de la puerta para demostrarle lo pequeo e insignificante que
era l ante los ojos del mundo y de su padre: el hombre ms importante de
su vida.

Considera F. K. que los recursos, los mtodos de su padre merecen un
profundo anlisis, ya que en aras de esa obediencia a que se ha sometido,
ha venido incubando en l un dao interior, una sensacin de culpa y de
nulidad que cree difcil de superar cuando haya alcanzado la plena madurez.
En efecto, as ocurri. Recuerda con dolor aquella noche en que llorando
peda agua y su padre lo levant en vilo y lo sac al balcn y le dej all
hasta el otro da. En cierto modo, el futuro que su padre procuraba
venderle y dejarle como herencia, senta, no era el futuro que l soaba
para s.

En F. fue madurando un complejo de inferioridad permanente e insoluble
entre su padre y l. Hasta en los aspectos fsicos, como lo demuestra en
aquella ocasin del bao para que acuda a la piscina.

En realidad, F. senta orgullo por su padre, saba que en alguna manera l
quera a sus hijos, aunque no aprobaba como se conduca ante el hogar, la
impunidad con que quebrantaba las leyes que l mismo impona con tanto
rigor a los dems. Saba que el origen y las circunstancias en que su padre
haba crecido, haban sido muy duras y diferentes a las de l. Pensaba que
Hermann Kafka no tena conciencia de su poder, de su rol de inquisidor y
que eso lo colocaba en una situacin de indefensin ante su padre. A veces
lo mejor era ocultarse de su poder, huir de su mirada indagatoria,
inquisitorial, de sus insultos. Amaba a su padre, pero a sus ojos era el
hombre ms brutal y desmedido que haba conocido. Un amenazador terrible
del cual era salvado por la oportuna intervencin de la madre. Y
consideraba humillante cuando su padre comparaba a sus hijos con los dems,
aclarando que eran los peores, los ms desagradecidos e indignos que le
haban correspondido en suerte. Fugarse de casa?, seguir empequeecido en
el hogar? He aqu la gran disyuntiva. Nada era suficiente para saldar esa
deuda moral.

La nica opinin que el padre comparta era la de s mismo, y cualquiera
otra diferente a la suya sera una mera falsedad. Imposible sostener un
dilogo en esas condiciones. Su padre era presa fcil de las
generalizaciones, para l no existan los trminos medios ni los casos de
excepcin. Slo se salvaba l mismo cuando denigraba de los checos,
alemanes o judos. Y si en algn momento se intentaba un cierto dilogo
donde hubiera algn tipo de apertura, de posibilidad de que pudiese durar
unos instantes y asomara la confianza, no tardaba el seor Hermann en
viciar esa libertad bajo su presin y su tirana: su derecho personal,
no de pensamiento.

Para l, los problemas de su hijo eran de una pequeez infinita y tampoco
tuvo ni el humor, ni la intencin, ni la suspicacia necesaria para penetrar
en los conflictos de alguien que pese a sus defectos llevaba su sangre y
al que tena el deber sagrado de intentar conocer. De all que la suma de
las grandes desilusiones de F.K. como nio, adolescente o adulto, dejarn
siempre al padre en saldo rojo, pero a los denodados esfuerzos de Franz por
auto adjudicarse culpas y aliviar el peso del veredicto donde su padre
resultaba siempre culpable.

F. tiene vedado defender a cualquier persona o amigo de una opinin donde
su padre lo descalifica o juzga negativamente, y toda muestra de valor,
confianza o alegra por algn proyecto que tuviese en mente, era
inmediatamente diluida por el peso absoluto de su oposicin. Era su gran
inquisidor, el pretendido dueo de su conciencia, el factor determinante,
que no consciente de su inmenso poder, de su apabullamiento, va minando la
salud espiritual y mental de su hijo: su vctima. Franz se halla indefenso
ante su padre. Slo l pona las reglas: cmo comportarse en la mesa a la
hora de comer, y slo l poda violarlas con tanta impunidad y facilidad.

Para F. existan tres mundos (1): el del padre, que era el hombre ms
decisivo en su vida, y donde l era un esclavo bajo leyes que slo para m
se haban inventado y a las que yo, por otra parte no saba por qu jams
poda satisfacer del todo.

      Un segundo mundo, infinitamente distante al mo, y en el cual vivas
      t, ocupado con el gobierno, con la emisin de las rdenes y con el
      disgusto que te causaba su no observancia.

      Y finalmente un tercer mundo, en el cual viva la dems gente, feliz
      y libre de rdenes y de obediencia. Yo me hallaba sumido en la
      vergenza siempre: o bien obedeca tus rdenes, lo cual implicaba una
      vergenza, puesto que solamente tenan vigencia para m, o bien me
      obstinaba, y esto tambin era una vergenza, pues cmo poda yo
      obstinarme frente a ti!; o bien no poda obedecer, porque no tena,
      por ejemplo, tu fuerza ni tu apetito, ni tu habilidad, a pesar de que
      t me exigas todo eso como algo que se sobreentenda.

Franz no poda escoger, ningn opcin tena.

Presuma que la nerviosidad cardiaca del padre era un escudo, un recurso,
un pretexto poderoso para poder dominar y hacer que la balanza se inclinara
siempre a su favor. A toda prohibicin suya le acompaaba la mano
amenazante, que nunca descargaba. Era imposible demostrar que en su
presencia alguien pensaba y menos aun intentar hablar de algo sin que l
hubiese propuesto el tema y el momento.

Franz no fue ms que el resultado de su educacin, el fruto de un poder
violento, arbitrario, desmesurado. Haba logrado aborrecer el fruto de esa
educacin: su hijo se ocultaba de l, de su poder, de su gigantismo, de su
voz poderosa, de su mano pendular y amenazante. Impuso demasiada obediencia
y logr que su hijo fuese demasiado obediente; al punto de negarse a s
mismo al tiempo que requera de l, su agrandamiento, su renacer, su
impostura. Su fuerza contra la debilidad de su hijo, sumado a ello los
recursos oratorios. Una conversacin no era otra cosa que un momento de
inferiorizacin del interlocutor. Para el seor Hermann nadie era ni
bueno, ni noble, ni eficiente. F. presenci en muchas ocasiones los raptos
de iracundia de su padre contra los empleados a su cargo, insultando a
personas que l consideraba mejores que l mismo, y esto le abochornaba,
senta vergenza ajena y en cuanto poda haca lo posible por demostrar a
los humillados y ofendidos obreros que no comparta la actitud ni la
opinin de su padre. Insultaba, insultaba incesantemente y amenazaba pero
nunca lleg a cumplir sus amenazas, como cuando le persegua con el cinto
grueso o la mano alzada alrededor de la mesa y era salvado por la madre,
al punto que su vida pareca una merced concedida por el padre. En
ocasiones, enojado con F. se diriga irnicamente a su madre, a conciencia
de que F. estuviese oyendo, y deca, por ejemplo: esto, por supuesto, no
puede esperarse del seor hijo. Recurso que imit F. cuando deca a su
madre: cmo est el seor padre?.

Ah! Pero cuando el gigante estaba triste, derrumbado, o las cosas no le
salan como pensaba, haba que acudir a consolarlo, a ayudarlo, a
alentarlo. Y F. se preguntaba: es posible?, l, tan poderoso?, cmo
ayudarlo?, le interesar que los insulsos lo sostengan? El gigante
necesitando ayuda de los pequeos!

Esa amenaza constante y nunca cumplida, era para F. peor aun que si se
materializase. Le produca una permanente angustia, un desasosiego al no
saber cundo sera realmente la posibilidad de ejecutarla:

      ...ese gritar, ese enrojecer de tu rostro, ese desabrocharse
      rpidamente los tiradores que quedaban dispuestos sobre el respaldo
      de la silla, todo eso era casi peor para m. Es como cuando una vez
      alguien va a ser ahorcado. Si realmente lo ahorcan se muere y todo se
      acab, pero si tiene que vivir todos los preparativos para su
      ajusticiamiento y slo cuando el lazo ya cuelga ante sus ojos, se
      entera de su indulto, puede quedar afectado para toda la vida.

Adems, queda indefinidamente una conciencia de culpa que no termina por
disiparse y de la cual nunca se est seguro. Una duda sobre el derecho a
tener derechos y exigir que le sean respetados como al resto de los
mortales. Hasta convertirse en reo de supuesto delito, en una especie de
atrapado sin salida (2).



Notas

 1. Cfr. Hermann Hesse. Demian.

 2. Franz Kafka. Carta al padre. Buenos Aires, El Cid Editor, 1978.

** Gabriel Mantilla Chaparro
   gabrinadja@yahoo.com
   Escritor colombiano (Cali, 1954). Reside en Venezuela, pas del que se
   nacionaliz. Licenciado en letras y magster en literatura
   latinoamericana por la Pontificia Universidad Javeriana
   (http://www.javeriana.edu.co). Es profesor asociado y jefe del
   Departamento de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de Los
   Andes (ULA, http://www.ula.ve), en Mrida. Dicta las ctedras de Taller
   de Poesa y Cuento y de Literatura Contempornea. Es autor de los libros
   de ensayo Hernando Track, el superior de las lmparas (1992), Vivir a
   pulso (1995), Ser filosfico y ser potico en la obra de lvaro Mutis
   (2001), Los hijos de Acten (2002) y Viaje al poema (2003), y de los
   poemarios ltimo bosque (1985), Cancin para Mervarid (1985), El velo de
   Maya (1998-2000), Una tumba en el bosque (2000) y Larga es la noche
   (2001).



=== Aproximacin a los conceptos de conocimiento, creencia e ideologa ====
=== en la enseanza de la historia de Venezuela ===========================
=== a partir de los aportes de Teun van Dijk ==============================
=== Mara E. del Valle de Villalba ========================================

                     Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.
                                                               Aristteles.

A lo largo de toda su formacin el joven venezolano estudia y aprende una
gran cantidad de conocimientos relativos a la Historia. Dicha asignatura
acompaa la educacin del joven durante los seis aos de la educacin
primaria y los cinco del bachillerato. En esta ocasin, y a la luz de los
aportes de Van Dijk en su obra Ideologa (2006), pretendo reflexionar en
torno a las implicaciones que desde su perspectiva y en el contexto
especfico de la enseanza de la Historia tiene eso que llamamos
conocimiento. El presente estudio se ubica dentro del rea del anlisis
crtico del discurso como prctica que busca develar la presencia de
ideologas en los discursos, en este caso el discurso pedaggico en la
enseanza de la Historia.

Van Dijk (2006) define como conocimiento el producto del pensamiento que se
considera verdadero. El autor establece, adems, que el conocimiento es una
categora de la creencia, a saber, aquellas creencias que nosotros (como
grupo, comunidad, cultura...) consideramos creencias verdaderas, de acuerdo
con ciertos fundamentos o criterios. De esta manera, contina el autor,
estas creencias son vlidas, correctas, certificadas, sostenidas de manera
general o, al menos, renen los estndares de verdad socialmente
compartidos (p. 35).

Partiendo de estos principios, en Historia consideraremos verdaderos y
crebles aquellos supuestos que desde las exigencias de cada contexto
epistemolgico renan los atributos requeridos. Van Dijk (2006) agrega que
estos atributos son social, cultural e histricamente variables, as como
lo es el conocimiento basado en ellos (p. 35), de tal manera que lo que
ayer fue verdad, tal vez hoy no lo sea.

De tal forma, y basndonos en las afirmaciones del autor, podramos
aseverar que hay diferentes conocimientos histricos de acuerdo con el
contexto y las exigencias del mismo. Ahora bien, cuando un estudiante de
bachillerato estudia la historia universal o la historia de su pas, de
manera indirecta o implcita asume que lo que se recoge en ella es creble.

Este conjunto de creencias (sistema de creencias) como la define el autor,
pueden tener diferentes atributos, los cuales explica a travs de un
ejemplo:

 1. El agua se congela a 0 grados centgrados.

 2. msterdam es la capital de Holanda.

 3. El mes pasado di una conferencia en Valparaso.

 4. Me gusta el helado.

 5. Krzysztof es mi vecino.

 6. Haba una nia en Nicaragua que sonrea mientras montaba un jaguar (p.
    47).

En la enumeracin presentada por el autor pueden apreciarse diferentes
tipos de creencia, todas ellas basadas en cosas de la vida diaria. Lo que
me planteo en este caso es cuestionar qu conocimientos adquiridos a travs
del estudio de la Historia a travs del texto o escuchando al docente,
podemos ir comparando con la clasificacin de Van Dijk (2006). El autor
afirma que las de la lista anterior son creencias no ideolgicas. En la 1 y
la 2, los hechos descritos son indiscutibles, al menos desde el marco del
conocimiento que hoy consideramos verdadero. La capital de un pas y los
grados a los que se congela el agua. En la 3 se hace referencia a hechos
pasados, en la 4 a preferencias personales, en la 5 hechos de la vida y en
la 6 hechos ficticios o literarios (p. 48).

Hagamos ahora un ejercicio de creencias no ideolgicas en Historia:

 1. Coln descubri Amrica.

 2. Venezuela limita al norte con el Mar Caribe.

 3. Jos Gregorio Monagas aboli la esclavitud.

 4. Hugo Chvez dio un golpe de estado.

 5. No me gustan los indgenas.

Procedo a calificarlas como no ideolgicas porque responden a la misma
clasificacin hecha por el autor. A saber, la 1 y la 2 responden a hechos
indiscutibles, la 3 y la 4 hacen referencia a hechos del pasado y la 5 hace
alusin a preferencias personales. Sin embargo, y es aqu donde quisiera
detenerme, cuando asumimos conocimientos o creencias que consideramos como
verdaderas y stas se circunscriben al mbito del pasado o la
reconstruccin histrica, debemos manejar variables distintas.

En la primera afirmacin: Coln descubri Amrica, se cumple lo que Van
Dijk (2006) denomina como creencia evaluativa u opinin. La misma es
definida como: (...) decirle a un grupo qu es bueno y qu es malo,
correcto e incorrecto (p. 53). Las creencias, segn Van Dijk (2006),
validan opiniones personales, en este caso en la Historia de Venezuela han
existido diversos abordajes de este hecho indiscutible. En la segunda
mitad del siglo XX se denominaba a este acontecimiento como el
descubrimiento de Amrica.

Si analizamos este calificativo, muy parecido al de la lista de creencias,
hay una subestimacin implcita al considerar que se descubre un
continente. El verbo descubrir implica que hay algo que se desconoce y por
lo tanto no existe. Amrica no existe hasta el momento en el cual Coln y
el imperio espaol llegan a ella. No es necesario hacer apologa de las
altas culturas indgenas y de los notables y hoy bien reconocidos aportes
que han legado a la humanidad y tampoco de eso se trata, lo que pretendo es
evidenciar cmo en una creencia sin aparente carga ideolgica pueden
imbricarse afirmaciones que hacen ideologa.

Van Dijk (2006) afirma que las ideologas no son metafsicas, por el
contrario estn firmemente localizadas, no por encima ni entre las
personas, sino que son parte de sus miembros (p. 71). Esta creencia no
ideolgica, a mediados de los ochenta cambi su estructura semntica y
denomin a este hecho indiscutible con otros calificativos. La llegada de
Coln a Amrica comenz a definirse como el encuentro de dos mundos.
Ahora se le conceda a los pueblos de Amrica partida de nacimiento antes
de la llegada del imperio, ya no se trataba de un descubrimiento sino del
encuentro entre dos culturas, dos mundos concretos y diferentes. Ahora, en
pleno siglo XXI, y bajo los matices de la Revolucin Bolivariana, ese mismo
hecho indiscutible cambia de calificativo.

Las reflexiones de los historiadores desde y para una ideologa, denominan
ahora a este hecho el da de la resistencia indgena. Como puede verse,
tan slo en la escogencia de las palabras que describen un hecho
indiscutible la pertenencia o el compromiso con una ideologa determinada
puede ponerse en evidencia. Se trata, como afirma Van Dijk (2006), de
opiniones importantes para la interaccin, coordinacin y reproduccin del
grupo, opiniones que se basan en valores y principios variables de grupo a
grupo (p. 73). De esta manera una misma afirmacin, como envoltura
inmaterial aparentemente ingenua, tie de posturas ideolgicas su
descripcin.

Se puede usar y abusar del conocimiento, afirma Van Dijk (2006); se le
puede aplicar para controlar a la gente (p. 73). Cabra entonces
preguntarse si al hacer afirmaciones o al repetir creencias aparentemente
no ideolgicas, se legitiman o deslegitiman visiones de la realidad, que el
alumno aprende, repite y memoriza a lo largo de su formacin.

Veamos ahora la segunda creencia: Venezuela limita al norte con el Mar
Caribe. Van Dijk (2006) denomina a este tipo de creencia como fctica y
establece una clasificacin de la misma creencia en verdadera o falsa. El
autor describe los atributos de las creencias fcticas usando el ejemplo de
la afirmacin nmero 2: msterdam es la capital de Holanda. Las creencias
fcticas no implican evaluacin, de tal manera que son verdaderas o falsas
si se ajustan a los criterios de verdad objetivos socialmente establecidos.

Sin embargo el mismo Van Dijk concede que esa misma afirmacin pueda ser
utilizada evaluativamente, como en la acusacin: msterdam es la capital
de las drogas (p. 55). Podemos concluir, junto con el autor, que en
ciertas reas del saber es realmente muy difcil hacer explcita la
distincin entre conocimiento y opinin, entre conocimiento y evaluacin.
En muchos casos tendr entonces que ver con lo avanzado del conocimiento en
el rea, teniendo entonces que aceptar que el conocimiento y lo que
asumimos como verdadero cambia.

Revisemos ahora la afirmacin nmero 3: Jos Gregorio Monagas aboli la
esclavitud. En el libro Historia contempornea de Venezuela de Antonio
Gmez (2007) se hace la siguiente resea del gobierno del citado personaje:

      A pesar de lo incoloro de esta administracin, durante este
      ejercicio se llev a cabo una determinacin del poder ejecutivo que
      por s sola vale para llevar a la Historia, con brillo, a Jos
      Gregorio Monagas: la abolicin total y absoluta de la esclavitud (p.
      50).

Van Dijk (2006) afirma que las creencias, fcticas o no, son subjetivas, y
por lo tanto pueden ser errneas, infundadas o desviadas (p. 35), y estas
creencias a su vez pueden constituirse en conocimiento cuando se compilan
en un libro de texto que el estudiante en el mejor de los casos aprende y
memoriza. Revisemos la afirmacin del autor en el texto anterior: Jos
Gregorio Monagas es llevado a la Historia con brillo gracias a la abolicin
total y absoluta de la esclavitud.

La esclavitud en ese contexto histrico es abolida por razones
eminentemente econmicas:

  La prohibicin de importacin de esclavos de frica.

  La ley de manutencin que golpeaba a los dueos de esclavos al
   obligarlos a mantener a un contingente en diversas necesidades: hogar,
   vestido, alimento, etc.

  Debido al desgaste fsico al que los esclavos eran sometidos, un negro a
   la edad de 37 aos ya era inservible, pero no por eso dejaba de ser
   obligacin del amo mantenerlo.

stas, entre otras razones de complejo origen, son las llevaron a la
administracin de Jos Gregorio Monagas a la abolicin, al menos en el
cuerpo constitucional, de la esclavitud, ya que tenemos conocimiento de que
las condiciones laborales bajo las cuales el liberto qued eran aun peores
a las de la esclavitud en s misma. Sin embargo, estas afirmaciones se
constituyen en lo que Van Dijk denomina ladrillos de la mente (p. 35).

Si el estudiante no cuenta (lo cual es lo ms comn) con un docente que lo
lleve a analizar desde un punto de vista ms estructural que coyuntural
este hecho, puede dicha afirmacin hacer edificio en la mente del joven,
quien tambin embalsamar en su concepcin de la historia de Venezuela a
Jos Gregorio Monagas como un bienhechor. Nos encontramos, entonces con un
discurso, el histrico, en el cual cada palabra, cada adjetivo, cada
epteto puede responder y de hecho responde a ideologas concretas.

Otro elemento a tomar en consideracin es lo que Van Dijk (2006) denomina
evaluaciones, definidas como lo que nosotros pensamos que es falso o
verdadero, agradable o desagradable, permitido o prohibido, aceptable o
inaceptable, las cuales son producto de juicios basados en normas o
valores. Lo que planteo es que en muchos de los conocimientos histricos
que el estudiante aprende hay mucho de creencia, mucho de evaluacin, mucho
de opinin.

Analicemos ahora la siguiente afirmacin o creencia no ideolgica: Hugo
Chvez dio un golpe de estado. Para analizar esta afirmacin es primero
necesario definir lo que el autor denomina como una clase de objeto mental
que puede ser creencia o no, de acuerdo con la posicin terica que uno
sostenga, a saber, el sentimiento o la emocin (p. 37).

Van Dijk usa para esta categora un ejemplo claro: el genocidio de Bosnia.
Sentir enojo o preocupacin por el genocidio de Bosnia implica o presupone
la creencia de que hay un genocidio en Bosnia, y normalmente tambin que el
genocidio es malo (p. 37).

Cuando buscamos en tres libros de texto cmo se describe este hecho
histrico encontramos:

Primero, en el texto de Napolen Franceschi y Freddy Domnguez (2005) se
dice como parte de una breve resea del segundo gobierno de Carlos Andrs
Prez lo siguiente:

      En su segunda presidencia, Carlos Andrs Prez enfrenta una rebelin
      popular el 27 y 28 de febrero de 1989 y dos intentonas militares el 4
      de febrero y el 27 de noviembre de 1992 (p. 383).

El segundo texto es el de Antonio Gmez (2007) y el hecho es descrito de la
siguiente manera:

      La impopularidad de las medidas econmicas y su manipulacin por
      parte de grupos interesados en desestabilizar el rgimen, trajo como
      resultado el estallido social que se inici en la ciudad de Guarenas,
      el 27 de febrero de 1989, y continu en Caracas (...) dando como
      saldo un nmero indeterminado de muertos, violacin de derechos
      humanos y grandes prdidas materiales (...). El 4 de febrero de 1992
      ocurri el alzamiento fallido encabezado por el teniente coronel Hugo
      Rafael Chvez Fras, acompaado de Arias Crdenas, Joel Acosta
      Chirinos, Jess Urdaneta y un buen nmero de efectivos militares (p.
      215).

El tercer texto es el de Alberto Arias Amaro (2000) y el hecho se describe
como sigue:

      Cada da se alejaban ms las perspectivas de participacin
      democrtica del pueblo en el ejercicio del gobierno y creca la
      influencia de los cogollos partidistas y de altos sectores de la
      economa en la orientacin poltica. La agudizacin de la crisis
      econmica y poltica y el descontento de la poblacin por las medidas
      impopulares del gobierno, crearon las condiciones para que surgiera
      el peligro de un golpe de estado. La conspiracin se fragu en las
      Fuerzas Armadas y estuvo encabezada por el teniente coronel Hugo
      Chvez Fras, quien, acompaado por un numeroso grupo de oficiales
      medios, intent un golpe de estado el 4 de febrero de 1992 (p. 230).

Ahora analicemos cada uno de los textos en funcin de lo que podramos
denominar un hecho indiscutible que es: Chvez dio un golpe de estado. El
evento tiene una fecha, unos personajes, un espacio fsico donde se lleva a
cabo pero no es presentado de la misma forma. En el caso de Franceschi y
Domnguez (2005) el hecho es registrado sin hacer alusin a quin da la
intentona golpista, slo se afirma que Carlos Andrs Prez enfrenta dos
intentonas.

Mientras otros conocimientos son descritos prolijamente, ste es presentado
con menos de los datos bsicos, ya que ni siquiera el nombre del teniente
coronel Hugo Chvez Fras es reseado. A qu se deber esto? Se tratar
de que, como afirma Van Dijk (2006), las ideologas encarnan sentimientos a
favor o en contra y esos sentimientos se ven inevitablemente reflejados en
una construccin especfica del pasado histrico?

Si la reconstruccin del pasado histrico que se presenta en los textos es
memoria episdica, comprometida emocionalmente con una postura concreta,
estaremos en presencia de diversas construcciones desde y para diversas
ideologas. Estas creencias son acerca de una cosa, creemos que algo es
verdadero, atractivo o detestable (Van Dijk 2005:38) y, en funcin de esos
procesos, generamos discursos, en este caso discursos acadmicos, discursos
histricos. La memoria compone una historia, Van Dijk no la considera una
creencia, pero en este caso las genera al ser legitimadas acadmicamente a
travs del discurso del texto y del discurso del docente.

Van Dijk (2006) establece que estas proposiciones discursivas generan
redes, definidas como una coleccin de nodos relacionados por senderos o,
ms especficamente, como grficos con bordes (p. 40). En el caso que me
ocupa, Franceschi y Domnguez hablan de intentonas militares. El nodo
intentona est conectado con el nodo militares y con el verbo enfrentar
que de alguna forma muestran una red de proposiciones de contenido. La
intentona no tiene autor ni responsable, por lo tanto esta red puede
relacionarse con muchas otras que no necesariamente describen qu ocurri,
cmo, ni por qu.

Lo descrito genera una red que, segn Van Dijk (2006), es equivalente a una
lista o esquema organizado de preposiciones, que refuerza las conexiones
entre cada nodo, en este caso una visin gris y poco profunda de un golpe
de estado que evidenci una situacin del pas y que coloc en la mira
pblica al actual presidente de Venezuela.

En el segundo texto citado, Gmez (2007) describe previamente la situacin
social vivida en el pas, que sin duda prepara o justifica los estallidos
sociales. En este sentido, las creencias del autor constituyen un mundo
segn nosotros (Van Dijk, 2006), es decir, los nodos no son solamente
presentados como en el caso anterior, sino que el autor hace una proyeccin
socialmente controlada de sus creencias, al en alguna medida justificar o
explicar el golpe de estado, que en este caso identifica no slo a su
cabecilla sino a los dems participantes.

En todo caso, se trata de una manipulacin en ambos casos, en uno por
omisin y en el otro por justificacin, redundando ambos en el mbito
acadmico en la adquisicin, construccin y modificacin de creencias
sociales. La ideologa de los autores genera creencias en los estudiantes,
y stas generan a su vez ideologa.

Puede de igual forma tratarse de memorias episdicas, definidas por Van
Dijk (2006) como aquella parte de la memoria en la que se almacenan las
creencias sobre episodios concretos (hechos, eventos, situaciones, etc.) de
los que se ha sido testigo o en los que se ha participado. Los hechos
descritos por los autores forman parte de la historia contempornea
reciente que hoy reclama y castiga posturas concretas, de tal forma que los
registros en los textos del golpe de estado protagonizado por el actual
presidente pueden haberse realizado desde la memoria episdica o personal
que no slo se concreta a la participacin fsica en los hechos sino al
compromiso ideolgico con los mismos.

El tercer y ltimo texto citado, de igual forma describe de manera clara la
situacin social, econmica y poltica del pas para luego hablar del golpe
de estado. Se describe el hecho especfico: tiempo, participantes y
acciones, partiendo de las creencias particulares del autor, pero que desde
la palestra del texto y el discurso del docente se vuelve creencia general.
As como en los casos citados por Van Dijk (2006), el holocausto, la guerra
civil en Bosnia, entre otros, el conocimiento personal en la memoria
episdica del autor representa experiencias personales, los hechos
descritos pueden ser prototipo de experiencias grupales y ser representados
en la memoria social. Este ejemplo, a travs del cual he descrito el
abordaje de los hechos histricos en los libros de textos mencionados, es
uno de muchos que en el cuerpo de la tesis doctoral son descritos en
profundidad y que tienen como denominador comn la presencia de elementos
ideolgicos parcializados a favor o en contra en diferentes contextos y que
demuestran la necesidad de estas reflexiones.

Finalmente, y luego de haber realizado esta aproximacin a las categoras:
conocimiento, creencia, emocin, desde los aportes de Van Dijk, puedo
generar las siguientes apreciaciones:

  En Historia, como en otras reas del saber, no existe lugar para la
   ingenuidad en la escogencia de sustantivos, adjetivos, nodos temticos.
   La estructuracin de un determinado discurso acadmico descansa sobre
   una red de complejos elementos que de forma ineludible se tie de la
   ideologa de quien la construye.

  Los libros de texto de historia contempornea de Venezuela responden a
   un discurso de poder. Un discurso de lite del autor y la editorial que
   legitiman y permiten dichos discursos.

  El docente dentro del aula hace uso de esas redes discursivas y tambin
   aade las propias.

  El alumno recibe estos discursos eminentemente ideolgicos que van
   configurando conocimiento, memoria social, creencias e ideologa.

Finalmente cabe preguntarse si el papel que est llamada a cumplir la
educacin, la enseanza de la Historia, es la rplica de posturas
ideolgicas casadas con la legitimacin y deslegitimacin de posturas y
visiones de la realidad? Cmo construir un discurso multvoco que permita
que todas las memorias episdicas estn representadas sin marginar a
ninguna? Cmo prescindir de la ideologa cuando es inevitable hablar y
escribir desde una? Cul es la correcta? Dnde est el verdadero
conocimiento histrico?

Las respuestas a estas y otras interrogantes son el objeto de mi tesis
doctoral en la que espero generar un aporte terico que oriente la
enseanza de la Historia hacia la formacin de alumnos y docentes crticos,
tolerantes, abiertos y justos.



Referencias bibliogrficas:

  ARIAS AMARO, A. (2000). Lecciones de historia contempornea de
   Venezuela. Editorial COBO. Caracas, Venezuela.

  FRANCESCHI, N. y DOMNGUEZ, F. (2005). Historia contempornea de
   Venezuela. Editorial Colegial Bolivariana. Caracas, Venezuela.

  GMEZ, A. (2007). Historia contempornea de la Repblica Bolivariana de
   Venezuela. Editorial Santillana. Caracas, Venezuela.

  VAN DIJK, T. (2006). Ideologa: una aproximacin multidisciplinaria.
   Editorial Gedisa. Barcelona, Espaa.

** Mara E. del Valle de Villalba
   manedelvalle@hotmail.com
   Docente venezolana (Caracas, 1970). Graduada de profesora en la
   Universidad Pedaggica Experimental Libertador (Upel,
   http://www.upel.edu.ve; 1992), con especializacin en historia econmica
   y social de Venezuela en la Universidad Santa Mara
   (http://www.usm.edu.ve), con maestra en historia econmica y social de
   Venezuela, tesis con mencin publicacin y summa cum laude. Cursa
   estudios doctorales en el Instituto Pedaggico de Caracas
   (http://150.187.142.39). Es coordinadora del Ncleo de Investigaciones
   Geohistricas Lisandro Alvarado, cuenta con un proyecto en desarrollo
   financiado por la Upel y con participacin de la Universidad Complutense
   de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). Ponente regular en eventos
   nacionales, adscrita a la lnea de investigacin, ciencias del lenguaje
   y con dos aos de investigacin en el rea de anlisis del discurso.
   Profesora ordinaria de la Upel.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Invocacin a la menguante luna
       Gabriela Trujillo

   *** El milagro de la muerte
       Gerardo Guarache Ocque

   *** Dos canciones
       Jorge Eduardo Padula Perkins

   *** Amo a mi mam
       Daniel Alarcn Osorio

   *** Poemas
       Carmen Rojas Larrazbal

   *** Trucco, Paco, Floppy y Bimbo
       Raquel Blasco Snchez

   *** Cinco haiks
       Eleuterio Hernndez Gmez

   *** Sin vuelta porque quise
       Susana del Rosal

   *** Poemas
       Ana Mara Caliyuri

   *** Sin mirar atrs
       Gabriel Rimachi Sialer

   *** Poemas
       Israel Aguilar

   *** El llavero
       Juan Planas

   *** Poemas
       Elsa Sanguino

   *** El discurso
       Mara Celeste Vargas Martnez

   *** Espalda e idioma de perro
       Carlos Barbarito

   *** Yo no soy Torquemada
       Yvette Schryer



=== Invocacin a la menguante luna      Gabriela Trujillo =================

                                       toute ma clairvoyance intacte avec,
                                   en plus, le droit bat  l'aveuglement.

                                                                      M. T.

*** Me desnudo enmascarada

Mi otro yo
naci de pjaros desconocidos
se disuelve cada noche en lunas de obsidiana
Es como el ojo del exilio
y celebra a diario
El misterio del eclipse



*** Memorias de una nufraga

Es el murmullo del orculo 
Llega la noche y te sacude
Esa vieja angustia de saberte ajena
Exiliada dentro tuyo
Se asoma la luna y 
El tiempo es la visin voraz de una eternidad que se ahoga en el abismo
Huele a vida, pero siempre te nombra a tientas
Aquello que te arrullaba siendo nia
Y desaparece la nica estrella
Que indicaba el fin de tu deriva
Palidece frente al enigma
La fuga que inventaste para verte libre
De sentirte hoguera
Gimes por llegar a algn lado
Por quemarte en otro fuego
Por entrar cuando lo nico que sabes es partir
Es hora de quedarte en algn lado
Aunque sepas que
El naufragio es tu nico camino



*** Silenciosa vertiginosa

Entre mscara y espejo, nos encontr callando el da.

Fue una historia de silencio 
de un encuentro como grito, de gestos apenas pronunciados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable abismo de una hoguera.

Y si es espejo quin lo llama
Y si es mscara quin la lleva
Y si es silencio quin lo nombra

Nunca fue verbo mi silencio
Fue ms all del canto
Fue algo ajeno al soplo
Fue el silencio que a veces gime



*** Mentirosa vertiginosa

Entre mscara y espejo, nos encontr mintiendo el da.

Fue una historia de deriva 
de un encuentro como esbozo, de gestos apenas engaados,
pero que llevaban en ellos el irrevocable laberinto de una hoguera.

Y si es espejo quin lo turba
Y si es mscara quin se esconde
Y si es mentira quin naufraga

Nunca fue falacia mi momento
Fue pura incandescencia
Fue algo ajeno al tiempo
Fue la verdad que siempre mengua



*** Cancin de Marina

Si le canto a una visin
que al poseerme me desposey del da siguiente
si nunca hubo una maana
en que yo pudiese adivinar sus ojos
si siempre err buscndolo en otros marineros
si la bsqueda es lo que tanto anhelo
si la bsqueda es lo nico que busco
SI ERRAR ES MI SIGNO
Y MI HOGAR LA MENGUANTE LUNA
Si Marina es mi nombre para ondear entre la vida
que sea de arena mi nica vereda
y se escape entre mis manos
el ilusorio fin del viaje



*** Aviso de tormenta sobre Saturno

Intentaba evadirme por algn filo abandonado
(el despliegue del olvido en tierras conocidas)
Nombrarme en el espejo donde nada me vea

Fija la sonrisa
(spero el resplandor)
Del otro lado del desasosiego
Se ergua el vendaval
Y ah me esperaba la ciudad sin lmites

Huidizo el sendero
(abruptas las caderas de Pars)
Sin creer en los reflejos
Me disfrac de multitud

Y entre cada racimo de viento
Se me extraviaba la memoria
Se me borraban las ganas
Se me esconda una imagen
Se me callaba la vida



*** Ab imo pectore

Por la noche de San Juan hasta Marcelo

Eras la noche oscura
el sol de jade negro, la dulce mortaja de mi hoguera
Y eras el da errante
el perfume ms feroz de mis sueos, el centro telrico de Buenos Aires
Eras el escalofro de mi vida y silente piel
Me envolvas noche oscura desde el vientre de las sombras
Y una vez delirante febril como cuando nace el alba
Ondul hacia los ms lejanos resplandores de un eclipse de piedra
Noche en tus aromas de azar
Di la vuelta a una isla infinita en trece cuervos
Noche, lamiste el vrtigo como una llaga
Y me diste tu espacio ciego
Noche que cambiaste el vino en savia
Y me diste de beber el relmpago en la palma de tu mano
Noche, haz que de tu copa herida me quede siempre la embriaguez
Noche que me guiaste por las huellas sordas del desencuentro
Que desdibujas
El silencio del tiempo en su altar de fauces
Noche que nos enredaste
Y mi voz eran tus palabras
Y tus palabras eran mi deseo
Y mi deseo era tu grito
Y tu grito desgarr mi pecho

** Gabriela Trujillo
   sorguinha@yahoo.com
   Escritora salvadorea (San Salvador, 1981). Vive desde 1999 en Pars,
   donde termina un doctorado de cine sobre el underground
   latinoamericano. Da clases en varias instituciones francesas, y su
   poesa es indita. Ha publicado artculos de cine y traducciones
   diversas en revistas francesas, italianas, australianas, alemanas,
   chilenas, brasileas y argentinas.



=== El milagro de la muerte      Gerardo Guarache Ocque ===================

l se dej caer en la acera junto a la entrada sin decir nada. Se negaba a
verla dentro de aquel atad con aquel semblante, con esa sensacin de
partida que emiten los cuerpos una vez que pierden la vida. Mientras
lanzaba pequeas piedras a la calle, deca que quera recordarla en
movimiento, bordando, sonriendo, bromeando o llorando por tonteras.
Recordaba algunos detalles con gran nitidez pero, ms que nada, recordada
cmo cambiaba el aire una vez que ella llegaba y cmo qued vaco desde la
ltima vez que parti.

Se traslad a su infancia, justamente al da que muri uno de sus abuelos y
vio la muerte de cerca por primera vez. En ese momento concluy que, muchas
veces, las experiencias no quedan en el hecho y sus efectos inmediatos,
pues las reflexiones toman aos y evolucionan con el tiempo. En aquel
momento lo vio dentro del fretro, con las manos en el pecho en posicin de
rezo y sin expresin en su rostro. Record que, aunque los adultos decan
que pareca estar dormido, l saba perfectamente que no era as. Un
cadver nunca conserva las expresiones del ser viviente, aunque algunos
seres con vida muestran expresiones cadavricas. Por eso en aquel momento
respondi, con una sensatez que algunas veces brota nicamente de la
inocencia de un nio, que l lo haba visto dormir muchas veces y no se
pareca en nada. l senta que no ola a nada, ms bien heda a ausencia y
a flores, que cuando se asiste a muchos funerales termina siendo lo mismo.
Haba quedado menos que un vestigio, era apenas un traje: el traje que
envolva un alma que parti.

Pero ahora era un adolescente y viva todo con mayor intensidad. Si en
aquella oportunidad emita respuestas infantiles de esas que dejan
boquiabiertos a los ms experimentados, ahora se limitaba a callar y volar
en su memoria. As, recorri muchos momentos del pasado y, a pesar de haber
rechazado el desayuno, su cerebro trabajaba con una rapidez que lo
atormentaba. Agotado, pensaba en una imagen que le llevaba a una idea,
luego saltaba a un recuerdo y lo combinaba con la primera imagen; era como
ir corriendo sin parar, como huyendo de nada, avanzando vertiginosamente
hacia la tierra, luego el continente, la nacin, la ciudad, la masa de
gente, una persona, su rostro, su ojo izquierdo, la mucosa interna de su
aparato visual, su cerebro y, ms abajo, su alma y el viaje ms largo de
todos: la ruta hacia s mismo.

Todos, antes de pasar a la sala, lo vean sentado all, sereno, resignado,
cansado de recordar. Lo vean con lstima y nostalgia porque, aunque ni una
lgrima corra por sus mejillas, su alma joven estaba devastada. Haba
envejecido un siglo aquella maana de septiembre. Las seoras, con pauelo
en mano, se acercaban una a una diciendo ven... acrcate, vela que est
bonita, vela que est en paz, despdete de ella, quiz luego te arrepientas
de no hacerlo. Y l slo quera recordar aquellos instantes cuando tom su
mano palpitante por ltima vez. En aquella ocasin camin entre decenas de
enfermos que despedan olores rancios y ftidos. Lentamente, se fue
acercando a la camilla mientras ella lo esperaba con ansias y lo llamaba a
gritos aunque slo emita un gemido agudo apenas perceptible. Ese da, a
pesar de la ceguera que produjo la enfermedad, se vieron con ms claridad
que nunca. Apenas se aproxim juntaron sus manos guardando un silencio que
retumbaba, disfrutando de la compaa y no esforzndose en entender lo que
estaba sucediendo. La escena qued enmarcada, l entr a la sala siendo un
jovencito prepotente y sabihondo y sali convertido en un don lleno de
dudas, como si la sabidura y la experiencia hubieran viajado a travs de
los poros de las palmas de sus manos.

Las coronas fueron ocupando la sala. Una tras otra, con apellidos de
escarcha, iban llegando y entorpeciendo el trnsito de las seoras de
vestido negro y de los seores con sombrero en mano. En ese momento,
recibi ms flores que las que hubiera recibido en diez vidas. Mientras
contemplaba aquel campo vertical de flores que se haba formado, alguien se
acerc y comparti unas palabras con l. Alguien que realmente saba qu
decir en estos momentos y que conoca el torbellino lento de emociones que
se mova en su espritu le dio compaa. l comenz a disfrutar de la
conversacin que no trataba de otra cosa sino de ella, y ese tema no lo
deprima.

Descrbemela le dijo vindolo fijamente, como demostrando que iba a
prestar toda la atencin posible a tal respuesta.

Inexpresiva. Lleva un traje blanco y un cintillo blanco en su cabello. Lo
nico que no tiene blanco es su cabeza y sus mejillas porque alguien pint
sus canas y maquill su rostro. Pero se ve muy flaca y los huesos de sus
pmulos sobresalen al igual que los de su cuello. Tiene los dedos de sus
manos entrecruzados en el pecho como pidiendo entrar al cielo.

Lleva su rosario?

S, lleva un rosario blanco en el cuello, de esos que ella haca a cada
rato.

Ya le dijo con calma cuando se acerc otra de las doas inoportunas. Pero
sta se excedi e, incluso, lo tom del brazo casi forcejeando para que se
acercara a la difunta y se persignara ante ella. l se zaf de la llave
lentamente y se sent en el mismo lugar frunciendo el ceo, preparndose
para la prxima obstinada.

Pero fue tanta la insistencia de otras que se movi de lugar y comenz a
caminar por rincones que desconoca. Era un pueblo cansado y silencioso.
Las bodegas estaban cerradas, nadie caminaba y algunos se sentaban en las
puertas de sus casas, a travs de las cuales se vea un largo zagun de
melancola. Se notaba que estaban realmente con vida porque buscaban con la
mirada a este sujeto que era, a pesar de no haber cruzado palabras, un
nuevo elemento en la historia de sus vidas. Por fin, lleg a la plazoleta y
se sent en uno de los banquillos, justo frente al prcer que cabalgaba
esttico mientras todas las palomas depositaban excrementos en su cabeza.
Era domingo y nadie andaba por all. La sombra era amplia y completa debido
a la inmensidad y frondosidad de los rboles. Poda pasar una tormenta por
all y no le caera en la cabeza ni una sola gota. Se senta realmente
seguro.

Ms all de la plaza estaban los caaverales que alimentaban a las familias
de las cuatro calles y sus criados. Era un sitio pacfico, sin prisa ni
ruido. Ms bien, el silencio era lo que ensordeca hasta ser interrumpido
por los cantos de los pjaros y un pitido continuo que emanaba del campo.
l estaba seguro de que ella haba caminado por all de nia, o quiz haba
dado de comer a las aves. La poda imaginar claramente saludndolo desde la
lejana y mostrando su sonrisa cndida. Siempre con un vestido largo,
sencillo, eterno. Sin aretes ni pinturas, as tal cual, con la mirada
perdida en su propia ternura.

Cuando volvi, sin darse cuenta, tena una taza de chocolate humeante en
una mano y en la otra una galleta. Se tante los lados del pantaln como
para confirmar. Guardaba una grabacin en su bolsillo, un audio que
esperaba depositar en el hueco. Lo haba grabado un par de aos antes para
envirselo. Tena historias, canciones, versos, ancdotas y besos que
hacan distorsionar las cornetas. Pero nunca la puso en el camino hacia el
pueblo y, aunque estaba en la ciudad, este material representaba la
esperanza de un nufrago. Pero haba cobarda, circunstancias desfavorables
y, sobre todo, miedo. Y ahora, cuando ella haba perdido su alma y se haba
convertido en un trozo de carne, huesos, venas, arterias y cartlagos
metido en ese bal de madera fina sin sentimientos ni mensajes, no haba
otra cosa sino arrepentimiento. Esa indecisin y esa sancin que Dios le
propinaba por su falta de coraje era lo que lo carcoma por dentro.

De pronto lleg el sacerdote y el llanto de la gente se convirti en
sollozos de desconsuelo. Todo el que iba llegando se iba uniendo a ese
valle. Y, por ms contradictorio que eso pareciera, a l esto le alegraba.
Disfrutaba del hecho de que la gente realmente la quera. De que su partida
haba hecho mella en alguien ms. Pero, del mismo modo, se senta egosta y
culpable simplemente porque no haba tenido la voluntad de acercarse a
estas latitudes. Por eso trataba de alejarse, para aproximarse a ese pedazo
importante de la vida de ella que l haba desdeado.

l se mantuvo en su lugar y no se movi hasta que no fue realmente
necesario. El hombre de sotana habl mientras salpicaba agua sobre toda la
escena y su voz competa con los gritos de los que lo rodeaban. Esto dio
paso a la siguiente etapa, la ms dura de todas, el momento en que los
hombres cargaban el cajn y atravesaban el pueblo rezando. Algunos
sustituan las oraciones con tragos de ron, pero todos sufran. l empez a
drenar su llanto y lo manifest de una manera extraordinaria. Nunca haba
llorado tanto. Haba tenido muchas enfermedades, grandes prdidas,
fracturas en sus brazos y mascotas atropelladas, pero nunca el dolor haba
alcanzado tales dimensiones. Por momentos se mareaba y el atad se
tambaleaba por falta de fuerza en una de sus bases.

La agona persisti hasta el cementerio que, entre portones oxidados,
albergaba pocas lpidas o, al menos, pocas visibles. All estaba reunida la
memoria del pueblo. Los abuelos de los abuelos en un mismo lugar, como en
una gran fiesta del ms all. No tardaron en entrar y en pronunciar las
palabras previas que ante sus odos no eran ms que sonidos sin sentido. Y
as empez a bajar el ltimo resto de aquella vida de encuentros y
desencuentros. Y, tras ella, las flores, las cartas e incluso, los chorros
de agua ardiente. l volvi en s unos instantes slo para depositar su
mensaje caduco. Llev la mano a su bolsillo y no encontr nada. Hurg con
desesperacin y nada. Sus dedos se movan infructuosamente apretujados en
los depsitos de sus jeans. La ltima huella fsica de su amor por ella se
haba perdido. Pero no tard en comprender que lo fsico ya no importaba en
lo absoluto, que ya los papeles, las voces y los colores haban perdido
toda su importancia. Sus lgrimas empezaron a secarse y los msculos de su
cara a relajarse porque haba comprendido todo, haba encontrado en su
bolsillo un rosario blanco.

** Gerardo Guarache Ocque
   gerardoguarache@gmail.com
   Periodista y msico venezolano (Cuman, Sucre, 1982). Reside en Caracas.
   Egres de la Escuela de Comunicacin Social de la Universidad Catlica
   Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) en 2006 y fue reportero de
   la seccin de Turismo y Suplementos del diario El Nacional
   (http://www.el-nacional.com). Ha escrito poesa desde temprana edad y
   gan un par de concursos literarios en la secundaria. Sus relatos
   permanecen mayoritariamente inditos. Actualmente es redactor del Papel
   de la Bolvar, rgano de difusin de la Universidad Simn Bolvar (USB,
   http://www.usb.ve), colabora continuamente con reseas literarias y
   textos sobre msica en la revista Pasajero y es la voz principal y la
   segunda guitarra de una banda de versiones classic rock que toca en
   clubes nocturnos.



=== Dos canciones      Jorge Eduardo Padula Perkins =======================

Desde tiempos remotos la poesa ha estado ntimamente vinculada al canto.

Otrora los versos se entonaban en cnticos y las rimas constituan por si
mismas melodas.

La trova, esa composicin mtrica adecuada al canto, fue la esencia de los
trovadores medievales, que popularizaban el arte potico en lengua de uso
vulgar.

El rapsoda, ms especficamente el aedo, deca en forma de canto sus versos
picos o de ndole ms prosaica y vivencial en la antigua Grecia.

Poeta, vate, bardo, rapsoda, aedo o trovador, el autor de la letra de
canciones es hoy el heredero del decir, ora social, ora amoroso; ora
gregario, ora intimista, de sentimientos, ideas y emociones emergentes de
la vida misma y del simple y magnfico hecho de vivirla cada da.

Es por eso que con humildad personal pero orgullo por el legado traemos a
Letralia un par de canciones que hablan del amor, con el nimo de integrar
sus contenidos a las tantas expresiones literarias que aqu se afincan.

He encontrado en el joven intrprete Gerardo Cobas a un gran compaero en
esta empresa, y con l hemos terminado y declarado ya siete temas, dos de
los cuales traemos hoy hasta ustedes como la modesta labor del autor que se
reconoce a s mismo como tal y se honra, como dijimos, en la estirpe del
trovador y del aedo.



*** Llueve y llueve

      Video de la interpretacin de esta cancin, a cargo de Gerardo Cobas,
      en La Casona del Teatro (Buenos Aires), grabado en vivo:
      http://www.youtube.com/v/FypnD2jNecM

Llueve.
La lluvia se me hace melancola.
cual gotas del amor
que ayer tena
golpendome la herida
del adis.

Llueve.
Aoro la dulzura de tus besos.
Extrao tus latidos
en mi pecho
que en cada abrazo hablaban
del amor.

Llueve y llueve.
La lluvia me transporta a aquel pasado
Cuando gozaba estar
enamorado.
Cuando en la vida ramos
t y yo.

Estribillo:

Llueve y llueve.
Estn mojando mi alma los recuerdos
que la lluvia desata sin saberlo,
como tampoco supo que te am.

Llueve y llueve.
An tengo lo sensual de tu figura
acercndote a m como la luna,
que rompe oscuridad con su fulgor.



*** No me jures amor

      Video de la interpretacin de esta cancin, a cargo de Gerardo Cobas,
      en la TV de la provincia de San Juan, Argentina:
      http://es.youtube.com/watch?v=5cFdapVuuVk

      Gerardo Cobas con acompaamiento de Ignacio Nacho Mascardi, grabado
      en vivo en La Casona del Teatro: http://www.youtube.com/v/qPsyjMRm7DA

      Versin de Ftima Scialdone, audio grabado en vivo en el Teatro
      Municipal de Barranquilla (Colombia), en mayo de 2008:
      http://www.youtube.com/v/BgXIoaNuCzQ

No me jures amor.
yo te lo ruego.
No me jures amor,
pues no sabemos
qu pasar maana
en nuestra almohada...
qu pasar maana.

Slo quireme as,
cada momento,
cual si fuese el final
de nuestras vidas.
Slo quireme as,
sin juramentos.
Un presente total
de mil caricias.

No prometas amor,
amor eterno.
Prefiero enamorarte
cada da.
Slo bsame as
como t besas,
cual si fuese el final
de nuestras vidas...

** Jorge Eduardo Padula Perkins
   jopa52@yahoo.com.ar
   Periodista argentino (Buenos Aires, 1952). Egresado de la Universidad
   del Salvador (http://www.salvador.edu.ar). Publica en medios desde los
   aos 70. Desde entonces textos suyos han aparecido en medios como La
   Palabra, Cruz del Sur, Visin Sur, La Lealtad, El Periodista, Visin
   Surea, Perspectiva Sur y las revistas Quilmes Generando Cultura, Dosis,
   Todo es Historia e Historia de la ciudad de Buenos Aires. Entre 1991 y
   1993 fue redactor general del peridico mensual Prensa Barrial.
   Especializado en temas de educacin a distancia, ha publicado artculos
   sobre la materia en las revistas Aprendizaje Hoy (Argentina), Candidus
   (Venezuela) y Educacin y Biblioteca (Espaa), como tambin en distintos
   sitios web como el BENED de la Ctedra Unesco de Educacin a Distancia
   (http://www.uned.es/catedraunesco-ead), Quaderns Digitals
   (http://www.quadernsdigitals.net) y otros. Socio vitalicio del Crculo
   de la Prensa de Quilmes y Honorario de la Biblioteca Popular Pedro
   Goyena, particip tambin como miembro y directivo de la Sociedad de
   Escritores de la Provincia de Buenos Aires filial Quilmes y del Grupo de
   Arte Joven, del que fue uno de sus fundadores. Ha publicado los
   poemarios Una carta a la nada (1974), Despus de cada hora (1978), 10
   poetas argentinos (coautor, 1980), Amantes (1981) y Jardn animal
   (coautor, 1982), el ensayo El periodista Jos Hernndez (1996) y el
   texto acadmico Una introduccin a la educacin a distancia (2003).



=== Amo a mi mam      Daniel Alarcn Osorio ==============================

Pidi frijoles con queso, crema, pan con mantequilla aunque las tortillas
eran sus preferidas y un licuado de papaya, mientras pensaba qu hacer
para que su imaginacin tuviera la seguidilla de ms de 15 lneas en su
mente y no resultara goleado por ella, mientras su tiempo de almuerzo
terminaba y regresaba a la oficina.

Quera y buscaba cambiar de gnero literario.

Tena 5 libros escritos.

Uno de ellos lo haba publicado 18 aos despus.

Algo le deca que todava no estaba para eso pero no lo aceptaba y empez a
escribir amo a mi mam.

Necesitaba escribir porque el furor interno que lo llevaba siempre pero de
forma no precisamente agradable le obligaba a buscar caminos distintos
aunque fueran largos.

Buscaba cambiar de gnero, pues tena la sensacin que ser poeta no era
precisamente lo que necesitaba, buscaba, aoraba. Aunque lo fuera.

Hecho curioso es que lo primero que lea era poesa, luego cuento y novela
y su lenguaje presentaba lo potico como accin y encuentro en todas las
acciones y actividades que realizaba a travs de la pasin prctica.

La poesa haba sido desde los 12 aos su pregunta permanente y consideraba
que ya tena suficiente con eso. Tena una observacin aguda para los
detalles y lo general, ni l lo dudaba.

No es que quisiera dejar de escribirla o leerla, pretenda probarse que
poda escribir narrativa corta, pues sabe que el relato es hermano de leche
de la poesa por la sntesis que requiere y atrapar la pgina en blanco y
no ser rechazado por ella, disfrutando de hacerlo.

Su primera lnea versual fue, amo a mi mam.

Verso que en principio fue una accin mecnica y copiada de su libro de
lectura Barbuchn en la escuela pblica Francos y Monroy en el centro de la
ciudad.

Cuando tuvo conciencia que amo a mi mam era una oracin completa en s
misma, sinti que volaba y que empezaba a dominar el arte de escribir.

Hoy se acuerda de dicha frase y emocionado agradece a su vieja que lo
llevara las dos primeras semanas de la mano y se fijara por dnde tena que
ir y regresar y tener el privilegio de haber ido a la escuela.

Recordaba que las escuelas pblicas en la ciudad, cuando el Estado y los
funcionarios no haban credo que la educacin tuviera que ser privatizada
dejndose presionar por organismos internacionales, se preocupaban un
poquito ms por ellas.

En el campo siempre ha sido abandonada y asumida por los padres y
comunidad, ante la ausencia concreta de los diferentes gobiernos.

En esa poca, a travs del Ministerio de Salud y Asistencia Social, daban
un purgante a cada nio para desparasitarlos.

Se fue a esconder al bao para no tomarse el famoso purgante que luego de
ingerirlo produca vmitos por el sabor a podrido y menta como lo
evidenciaban los gestos y como se agarraban el estmago a los que encontr.

Siete aos tena. Estaba en primero primaria. Era el ao 1970.

Fue a su saln de clase y junto a 15 compaeros ms les dijo que no tomara
esa cosa horrible y que se fueran de la escuela con l.

Dijeron, siiii, siii, y se subieron a una pared ayudados entre todos,
mientras los mirones cerraban la puerta y comentaban que los iban a
castigar. Gusanos escaladores parecan y transformados en liebres saltaron
y se fueron.

Lo evidente fue que parecan reos buscando libertad y desde ah se dio
cuenta de que sentar en fila india, levantar la mano para poder hablar,
entrar y salir en formacin, usar castigos, dejar deberes o tareas,
memorizar, poner calificaciones y tener a un capataz hombre o mujer, era el
principio de la opresin como sucede en las bibliotecas tambin, olvidando
los profesores y el sistema educativo, que todo nio es un pequeo artista
hasta que la escuela lo viste de adulto.

No se debe mostrar la verdad desnuda, sino en camisa, dijo el maestro
Quevedo. Profesores abundan, maestros hacen faltan.

Los profesores cumplen programas como metas e incumplir horarios y son los
primeros en exigir mejores salarios. No es que no se lo merezcan, pero
siguen haciendo de la educacin un fin cuando es un medio.

Los maestros superan los programas y generan procesos. En los sistemas
educativos abundan los profesores. El maestro Quevedo, cambiara su frase
ante la desnudez existente en la educacin.

Cuando inici la democracia electorera por el ao 1984, el magisterio
nacional con minsculas se derrot a s mismo estructuralmente y as
sucesivamente lo vienen haciendo y slo tienen como eje de negociacin, las
huelgas magisteriales por carecer de estrategias. Tanta inteligencia y
experiencia tirada a la basura por errores tcticos de slo denuncias.

Al poder se enfrenta con poder, pero el uso del poder requiere coherencia
gremial, anlisis serios, honestos y salir del error y la ilusin que
tienen todos los que dicen que saben, ms los llamados profesores.

Va siendo tiempo, reflexionaba, se sienten a prever cmo ser el presente y
el futuro de la educacin y funden su Partido Poltico, realicen un pacto
social con el mismo Estado y las comunidades donde laboran y
programticamente se unan en mancomunidades educativas. Postularse para
alcaldes como lo hacen algunos y asuman los Consejos de Educacin.

Es hora de hacer, sin ingenuidades polticas, un esfuerzo para devolver de
verdad a la educacin su encanto, porque en ello est en juego la
autovaloracin personal del profesorado, la autoestima de cada persona
implicada, adems de que, sin afrontar el ncleo pedaggico de la calidad
de la enseanza, se puede, o podemos, estar siendo cmplices con el delito
del apartheid neuronal, que al no propiciar ecologas cognitivas, est de
hecho, destruyendo vidas y cerrando las posibilidades de nuestras
sociedades de contar con escuelas y maestros, como lo deca uno de sus
maestros, Hugo Assmann en Placer y ternura en educacin.

Profesores que no olviden que la primordial militancia e intervencin
poltica debe consistir en la propia mejora de la calidad pedaggica y
socializacin de los procesos de aprendizaje. Esta accin como bandera
aumenta la credibilidad para la atencin de sus demandas, pero insista,
tienen que estar basadas en propuestas pedaggicas.

Estrategia de accin falta, se lamentaba, y recuperar la credibilidad
ninguneada por su misma dirigencia es fundamental y hacer que los partidos
de gobierno de turno, cumplan con responsabilidad sus funciones. El
presente es un archipilago de incertidumbre y el futuro palpita como el
camino que busca ser descubierto.

Otra cosa es entrarle a la descentralizacin desde el fortalecimiento al
poder local, desde su propia vocacin olvidada, antes de que la educacin
sea privatizada totalmente y vuelvan a caer hacindole el juego al sistema
econmico, perjudicando a los que dicen defender: los nios y nias.

Ahora las escuelas, institutos o colegios y universidades, siguen haciendo
lo mismo de la misma forma. Amn de la privatizacin del aprendizaje. Luego
critican a los estudiantes achacndoles que no quieren aprender. Quin
quiere aprender en crceles educativas teniendo capataces de profesores?

Fue as como surgi su rebelda contra todo lo que fuera o sonara a jefe,
capataz o profesor. Problemas grandes ha tenido a raz de dicha
experiencia.

Se saltaron una pared de 5 metros o ms de alto y lleg a su casa feliz,
contento, que haba salido temprano como le dijo a su mam.

Consideraba que as como cada semana tena acciones y actividades
diferentes era prudente, necesario y hasta urgente que tambin en la
escritura fuera as.

Lea dos peridicos a diario y una revista de forma mensual. Los das
domingo, lea tres peridicos completos, intentando disfrutar como hobby la
lectura. S, as lo as, aunque parezca cursi o aburrido.

Trataba de leer dos libros semanales dentro de sus acciones cotidianas y
contar con ms material para s mismo como para compartir desde sus
espacios laborales: burcrata y profesor universitario.

Buscaba refrescar su discurso y entrar en una nueva racionalidad a travs
de la palabra, el dilogo y la comunicacin haciendo posible un encuentro
ldico desde sus principios y valores.

Intentaba generar procesos de lectura y escritura y ganar y recuperar
lectores, al considerar que siempre ha habido lectores y que el problema ha
sido que se pierden en las escuelas, colegios, institutos y universidades.

Fue as como le surgi la idea de realizar proyectos de lectura con clubes
de lectores y realizar encuentros de lectores. La lectura ha sido su tabla,
si no salvadora, s ha sido compaa, pasos de su vista, barrilete
multicolor en su vida.

Estas acciones y actividades lo han llenado de alegra, satisfaccin. Ha
descubierto escritoras y escritores y considera que todos somos artistas,
pues fuimos hechos a imagen y semejanza, les dice a todos aquellos que
creen que genios slo pueden ser pocos.

Por eso, no sentaba ni lo har a nadie en fila india ni haca exmenes, ni
comprobaciones de lectura ni dejaba tareas o deberes al considerar que la
Edad Media no tena por qu estar en un saln de clases y mucho menos deca
mis estudiantes como acostumbran todos a decir. Entre risas, deca: dnde
tienen la escritura pblica que afirme que son sus estudiantes. Hacer la
diferencia de la diferencia era su pretensin permanente.

Sin embargo, no siempre los seres humanos con sus actos hacen lo que
esperan que otros hagan con ellos, como le sucedi con un gran grupo de
compaeros de clase que queran ser tratados de distinta manera pero sin
cambiar. Con ellos, volvi a realizar exmenes al darse cuenta de que pedir
sin dar no es avanzar y demostrarles que hacer lo mismo es lo ms fcil.
Ah, pero cuando se dio cuenta de que se estaba negando a s mismo haciendo
exmenes con este grupo en particular, cambi.

Cada vez que elaboraba un programa de curso y colocaba la palabra examen
parcial o final, se rea. Lo haca porque el sistema burrocrtico (s con
doble rr) aplicado por los funcionarios no permitira tal o cual situacin,
Dios guarde.

Se daba el lujo, senta, que todos ganaran leyendo ms o menos entre 8 a 15
libros por semestre sin importar qu institucin educativa y qu curso
fuera.

Su mam nunca supo sobre la fuga realizada en la escuela y 15 compaeritos
ms. Ni que haba organizado a los dems compaeros de los otros tres
primeros para que tocaran la campana y que slo el director haca sonar
para salir a recreo. Situacin que todos los das repetan.

La forma que su pequea estatura les permita fue que cada vez que alguien
pidiera permiso para ir al sanitario, al regresar saltaba para alcanzar la
campana y todos salan disparados, gritando recreo.

Ahora, al recordar, se dijo para s mismo, la madurez del hombre es haber
vuelto a encontrar la seriedad con la que jugaba de nio, sintindose nio
de nuevo.

Era un gritero loco, pero alegre porque se sala de estar sentados como
robots sin poder jugar ni hablar. Tontera pedaggica obligar a que los
nios y nias, estn como autmatas aprendiendo.

Lo que lamentaba, ahora que escriba amo a mi mam, era que la escuela era
slo para varones.

En una reunin familiar con sus sobrinos y sobrinas, hermanos e hijos, se
atrevi a contar lo realizado.

Su mam slo alcanz a decir, ay mijo..., vos siempre y tus locuras,
mientras la familia se rea de la ocurrencia pidiendo a los nios que no
repitieran lo mismo, aunque tuvieran a carcelarios como profesores.

Los sobrinos hasta el da de hoy, han hecho otro tipo de travesuras, ya no
tan subversivas sino de su poca.

El camino de la educacin en diferentes niveles como instituciones lo haba
llevado a evaluar para conocer y no calificar para excluir.

Cuando a l le hacen exmenes, suda y odia el aprendizaje. Por eso no hace
lo que critic.

Es muy fcil repetir lo mismo, hecho comn en todas las acciones de la vida
y lo humano, aunque las personas tengan estudios de maestra o doctorados o
cosa por el estilo.

Al da siguiente de la fuga, el director lo andaba buscando y castigarlo
delante de todos por el vil atrevimiento. Siempre sobra quien dice, yo lo
vi y cosas por el estilo que al sistema social, le encanta porque genera
orejas, espas, para que la competitividad se mantenga.

Se re de eso, pues el director quien lo haba ido a buscar con un cincho
de cuero ms alto que l, lo encontr en otro saln de clases, frente al
pizarrn de madera pintado de color verde usando yeso para escribir amo a
mi mam, mientras sus dems compaeritos de otros primeros, pronunciaban
amo a mi mam y escriban en el piso.

      De Amo a mi mam (abril 2008), primer libro de relatos de Daniel
      Alarcn Osorio (Guatemala, 1962).

** Daniel Alarcn Osorio
   daoa44@yahoo.com
   Escritor guatemalteco (1962). Es profesor titular del Departamento de
   Letras de la Universidad de San Carlos de Guatemala
   (http://www.usac.edu.gt). Maestro de educacin primaria urbana y
   licenciado en letras con cursos de especializacin en educacin con
   nfasis en modelos alternativos en educacin superior. Candidato a
   doctor en educacin superior por la Universidad de La Salle (Costa Rica,
   http://www.ulasalle.ac.cr). Es autor de El demonio de la ira, El ngel
   de la ira, Pensamientos del demonio y el ngel de la ira (poesa),
   Conversatorio amatorio o rompo el silencio (indito), el libro de
   cuentos Amo a mi mam y los libros inditos Aprender a quedarse y De
   quin es el cielo, entonces. Pionero en fundar clubes de lectores en
   bibliotecas pblicas y privadas, as como organizar encuentros de
   lectores en Guatemala. Fue designado Embajador Universal de la Paz por
   el Crculo de Embajadores Universales de la Paz (Ginebra, Suiza).
   Coordinador del Club de Lectores del Departamento de Letras de la
   Universidad de San Carlos y presidente de la Unin Hispanoamericana de
   Escritores (UHE, 2006), filial Guatemala. Ha sido invitado a formar
   parte del jurado del Premio Mundial de Literatura, versin Poesa (2008)
   por la Municipalidad de Aguas Verdes (Tumbes, Per).



=== Poemas      Carmen Rojas Larrazbal ===================================

*** Sumando sendas
    Homenaje a mi Maestro de siempre

      Como suma el amor su savia pura,
      Desde el eje inicial de su existencia,
      Como suma el ro, mar y horizonte,
      As mis pasos quieren sumar sendas.

      Miguel Ramn Utrera

Mi oracin se confiesa
En su rincn de verdades desnudas,
Aorando un rumbo claro e infinito,
Ms all de estas piedras que me escuchan.
Sonad la diana de mis claros das,
Como suman los lirios, blanca historia,
Donde mis sueos a Tu amor se suman,
Sumad al aire mi esperanza oculta;
Como suman las alas, mariposas,
Como suma el amor su savia pura.

Se calienta en los techos
El lenguaje que fragua horas eternas.
Sudor y polvo vestidos de arcilla,
Van sobre el torno transmutado en tierra:
Y desnudos de historias peregrinas,
Agonizan los sueos que me quedan.
Decidle al Alfarero universal
Que se agrieta mi sed de beber sendas,
Que ha aorado ms agua esta vasija
Desde el eje inicial de su existencia.

Decidle que hay caminos
Que agonizan de sueos y de norte,
Que constelo mis versos fugitivos
Sobre el cielo estrellado de Sus noches.
Por cada estrella fugaz, una muere,
Dejando un simple adis de mil colores:
Cada uno de mis sueos se rebela
A morir, desmayado de ilusiones,
Y quisieran sumar vuelo y quimera,
Como suma el ro, mar y horizonte.

Hasta el ltimo canto
De su voz desafiante, se rebela,
Y en la aldea, el eco fiel a mis preguntas
Que atento adivinaba las respuestas,
Ni siquiera me responde como antes:
Slo calla y me mira con tristeza.
Qu detiene mi barco en este puerto,
Si he aorado arribar a nuevas tierras?
Sumando sol y presentidos mares:
As mis pasos quieren sumar sendas.



*** Las dos abuelas

Sus cabellos de plata reflejaban,
Sobre el negro manantial de tus ojos,
Su desmedido amor, mientras jugabas:
Mas su amor no alcanzaba para todos.

Te brind su amor en la leche tibia
Que insinuaba el calor de sus abrazos,
Y blanqueaba en la taza de sus das,
Con la espuma infantil de tus encantos.

El corredor defina sus pasos,
Cuando la tarde quedaba en silencio;
Y en la blanca pared, su itinerario
Siempre llegaba al corazn de un nieto.

En la esquina del patio estaba yo,
Con mirada de bsqueda infinita;
Por qu esta linda nieta la encontr,
Y yo no la encontraba todava?

Donde consigui el mapa de sus besos?
Por qu se niega a compartir su amor?
Para la nieta que calla en silencio,
No hay mil abrazos, ni besos de sol.

Slo migajas de amor prohibido
Daba su mano desde la ventana:
Y como man al corazn de un nio,
Su amor comprometido me salvaba.

En un descuido de su corazn
Se dibuj un te quiero clandestino,
Y de su mano, mi mano alcanz
La hoja de maz que haba tejido.

Me apresur a pedirle mil detalles,
Y tej en un segundo el Universo
Con la mgica fibra del instante
En que mi abuela me brind un te quiero.

De repente buscaba arrepentida,
Ese alguien que pudiera haberla visto
Salpicando mi corazn de nia
Con gotitas de amor desprevenido.

Tus historias descubren el amor
Guardado en el bal de las abuelas:
yo celebro el tesoro que te dio
Y comparto, por ti, sus horas buenas.

Mas hoy, nuestra memoria las encuentra,
Con su dulce mirada en el espejo;
No eran dos, tan slo una, nuestra abuela:
nica fuente de todos sus besos.

Lleg el vuelo final para sus alas,
Era uno el viaje, y mil las despedidas:
Me dej un solo adis en la ventana
Con su efmero Dios me la bendiga.

En un grito de amor quise decirle,
Que los sueos de infancia no se olvidan,
Que su breve descuido an se escribe
Entre los claros versos de mis das.

Que era uno el corazn, y una la esencia,
Desbordando su amor por las heridas,
Con la savia de Dios que se confiesa
Cuando sabemos amar sin medida.

S que mi abuela me espera en el cielo,
Con el abrazo que tanto anhelaba,
Y en hojas de maz, tejidos nuevos,
Y un amor infinito en su ventana.



*** Nuestra cena con un ngel

Encontr anclado en el tiempo
Un atardecer lejano,
Con su capitn Juangriego
A quien sorprend pescando.

Una cena junto al mar;
Los nios iban brillando,
Con pinceladas de sal
Que el Caribe haba pintado.

De repente una figura
De muy menuda presencia,
Nos peda con dulzura
Las sobras de nuestra mesa.

Se detuvo aquella escena,
Con su sol anaranjado,
Con sus barquitos de perla
Y sus recuerdos anclados.

Todos los reconocimos:
Un ngel haba llegado,
Tena vergenza al pedirnos,
Mas l era el gran regalo.

Nos dijo, yo no hago ruido,
Comer abajo en la acera,
Y masticar escondido
Para que ustedes no vean.

Mas cmo darle las sobras
De nuestra miseria humana,
Si hemos anclado sus horas
A tan injusta batalla.

Con lgrimas en los ojos
Lo invitamos a la mesa;
Fuimos testigos de un rostro
Al que todos se asemejan.

l tena nueve anos,
Mi hijo cedi su cena.
l se llamaba Gerardo:
El de las alas de seda.

Comi todo frente a l,
Como saciando su sueo,
Y algn da llegar a ser
Un pescador de Juangriego.

Su padre venda zapatos
En una tienda del pueblo,
Pero deca que pescando
Se aseguraba el sustento.

Ni por su ojito derecho
Entraba el atardecer,
l deca que estaba ciego,
Mas ese es su parecer.

Si nos negamos a ver
El hambre de sus caminos,
El ciego de proceder
Es culpable de su olvido.

Estamos ciegos de alma,
Reyes de un reino vaco.
Nos ve con alma descalza
Este angelito perdido.

No te olvidar, Gerardo,
Pues te has quedado por dentro,
Ya no en un puerto lejano,
Sino en ardiente recuerdo.

Su llama forjar sueos,
Y esa anhelada respuesta,
Que dibuja el frgil vuelo
De tus alitas de seda.



*** Alitas de seda

Vuelo etreo que vislumbra
Un cielo azul de justicia,
Sin tanta nube que cubra
El sol que hay en tu sonrisa.

Tus huellas siguen buscando
Caminitos de esperanza,
Donde anochezca tu llanto
Sobre el pozo de la nada.

Pues vamos sobre la marcha
Ondeando nuestra bandera,
Mas sus colores no alcanzan
A desmentir tu tristeza.

Suficiente es para m,
Que al ritmo de tu silencio,
No te permita decir
Que has pagado un alto precio:

Por mi triunfo sobre el mundo,
Y mi logro material,
He acortado tu futuro
Sin dejarte preguntar:

Hacia dnde van tus pasos
Caminante de mis das,
Que incendias mil pies descalzos
Para que nadie te siga?

Yo quiero seguir tu rumbo
Tras mi derecho a vivir;
Entre hambre y ruido no escucho
Lo que tratas de decir.

Que lamentas mi tragedia
Y deseas mi buena suerte,
Aunque perturbe la cena
Que slo t te mereces?

Pero me han dicho en el cielo
Que pertenezco a esta tierra,
Mas que le espera arduo vuelo
A mis alitas de seda.

Soy ciudadano del mundo,
Por qu olvidas mi tristeza?
Si cuando tu hablas yo escucho
Por qu no escuchas mi pena?

Prometiste no olvidarme
Con el sol atardecido,
Que preludiaba tu viaje
Sobre mi sueo infinito.

Podrs abrir un espacio
En el estante de libros,
Para recordar los pasos
Que cruzaron mi camino?

O incendiars otro invierno
Y abrigars a algn nio,
Que te pida un buen sendero
Para sus pasos perdidos?

Reconocers mi cara
En algn puerto lejano,
Y harn eco mis palabras
Cuando te pidan sus manos?



*** Mientras muero de fro

Mis manos temblaban ya,
Contra el fro del recuerdo,
Entre versos que al azar,
Deletreaban el silencio.

Mas hoy ya no hablo de tardes
Cuando los fuegos de otoo,
Con el riesgo de quemarme
Solan incendiarlo todo.

Estoy muriendo de fro
Bajo esta lluvia de ausencia,
Y la brisa que respiro
Slo prolonga mi pena.

El abrigo de mis das
Refugia en calor y tiempo,
Cada gota que desliza
Sobre la piel del recuerdo.

Mas cmo encender de olvido
Estas horas ya sin prisa,
Donde esperar es prohibido
Para mi espera infinita?

Aguardo en cada maana,
Tmido sol de promesas,
Para este fro que no acaba
Aunque me queme tu ausencia.



*** Cielo infantil

Tras los cuentos de una nube,
Corr hasta alcanzar mi infancia.
La esperanza prisionera,
En su jaula me cantaba.

Desmontndose al ocaso
Iba un barco de piratas,
O un carrusel que escapaba
A girar sobre mi almohada.

Mil carrozas en el cielo
No alcanzaban a pap,
Que sonrea en silencio
Querindolas encontrar.

Mira lejos, hacia el norte
Junto a mis sueos de luz,
Como a tres cuadras de nube,
Desde donde sueas t.

Cuidado con mis tres cisnes
Con sus alas extendidas,
Desean llegar al Danubio
Si los ayuda la brisa.

Hay jirafas suspendidas
Con lazo blanco y azul,
Y un pedacito de cielo
Que no se define an.

Tiene cola de delfn
Que salt en ola viajera,
Cundo saldr a respirar
Para que todos lo vean?

Mi hermana asegura un oso
Detrs de aquella palmera,
Y con brjula de infancia
Hasta una aguja se encuentra.

Cmo azuleaban los sueos
Desde mi cielo infantil,
Mgica historia de nubes
Con personajes sin fin.



*** Extraando a Huscar

Andan esos fieles libros
en busca de un buen lector,
Quien aprese sus verdades
Y d norte a su cancin.

En ese canto de vida
que lleva ritmo y dolor,
Que es verdad atardecida
Para quien ya lo bail.

All te encuentro en silencio
Hablando ros de tristeza
Sin llovizna de palabras:
Con sol ardiente de penas.

Pero me miras en sueos,
Y me abrazas con verdades;
Como quien sopla en el viento
Burbujas de realidades.

Suben, bajan y revientan
Como metas no alcanzadas,
Como aquellas despedidas
Que no fueron avisadas.

Se acelera el Corazn
Con carrera de esperanza,
Con velocidad de sueos
Que nunca suman distancia.

Todo pasa frente a m,
Como desfile de fiesta,
Aunque mis pies desesperan
Por bailar lo que celebran.

All afuera hay gente alegre:
Cul libro se habrn ledo?
Hay tristeza y despedida
En cada Rincn del mo.

** Carmen Rojas Larrazbal
   cduran3667@aol.com
   Escritora y terapista ocupacional venezolana (San Juan de los Morros,
   Gurico, 1962). Reside en Los ngeles (EUA). Es doctora en terapia
   ocupacional con especialidad en pediatra, especficamente autismo y
   parlisis cerebral, tema sobre el que ha publicado ensayos en espaol,
   ingles y hebreo, ha participado en conferencias internacionales en
   Hungra e Israel (1995, 1997), y en diferentes lugares de EUA. Textos
   suyos fueron publicados en la revista Arcilla, de San Juan de los
   Morros, donde fue presentada por su mentor literario, el escritor Miguel
   Ramn Utrera. Ha participado en mltiples peas literarias, publicado en
   la revista Kaur (Canad), y es compositora de canciones infantiles
   inscrita en la agencia de publicidad musical BMI de Los Angeles, y en
   redes literarias de Internet como Predicado (http://www.predicado.com) y
   Mundo Poesa (http://www.mundopoesia.com). Tambin forma parte de la
   lista de personajes sansebastianeros sobresalientes de los siglos XIX y
   XX, publicada en el portal Sansebastianeros.com.



=== Trucco, Paco, Floppy y Bimbo      Raquel Blasco Snchez ===============

Aquella maana cuando escuch la voz de mi secretaria diciendo: Seor
Robles, su hijo por la lnea dos, ni por asomo imaginaba lo que en breve
acontecera en mi vida.

Papi me dijo nada ms ponerme al telfono, me voy con mami a comprar el
pajarito que me prometiste. Carlitos me ha dicho que en el centro comercial
hay una tienda enooooooorme de animales. Trucco se viene con nosotros.

Trucco era mi pequeo yorkshire.



El pajarito, bautizado con el nombre de Paco, acab convertido en un
mastodonte de aproximadamente cinco kilos, plumaje castao, enorme cresta
roja y pico certero, que corra a sus anchas por la casa, cantaba por las
maanas y aprovechaba la menor oportunidad para tirar picotazo a mis
tobillos y dejar muestrecitas de su buena digestin por todas partes,
adems de perseguir a mi pobre Trucco, con intenciones no demasiado
honestas, hasta que finalmente Trucco concluy que si quera evitar ser
inseminado por el gallo tendra que pasar el resto de sus das escondido
bajo el sof.



Aguant estoicamente la situacin durante semanas pero la animadversin
entre Paco y yo lleg a tal extremo que amenac a mi mujer con usarlo para
hacer caldo si no se deshaca de l.

Unos das despus mi secretaria me sacaba de nuevo de mi rutina con su
Seor Robles, su mujer por la dos.

Cario, he estado hablando con tu hijo y consiente que regalemos a Paco si
le dejas comprarse una nueva mascota.



Como ustedes comprendern la sola idea de perder a ese pajarraco asesino y
obseso de mi vista me hizo aceptar de inmediato, sin pararme a pensar, y
por tanto, sin preguntarle eso de: Regalrselo, a quin? Quin narices
va a querer un bicho como se de animal de compaa?. As que esa tarde,
al llegar a casa, me encontr con Floppy, un conejo enano, que acab
abultando el triple que Trucco y que por alguna extraa razn se enamor
del gallo Paco, que lamentablemente, tal y como yo tema, continu formando
parte de nuestra familia. As, Floppy persegua a Paco y Paco persegua a
Trucco, que vctima de un continuo ataque de nervios no slo pasaba los
das escondido bajo del sof, sino que cuando se vea obligado a salir
atenazado por el hambre cualquier ruido a sus espaldas era suficiente para
hacerle pegar un salto digno del mejor saltimbanqui. El pobre se estaba
quedando calvo con tantas persecuciones y muestras de amor desenfrenado!



Incapaz de soportar esa situacin ni un minuto ms, reun a mi mujer y a mi
hijo y les dije que ya podan ir buscando a alguien dispuesto a hacerse
cargo de Paco y de Floppy o un da de stos de segundo comeramos pollo y
conejo. Pero de nada sirvieron mis amenazas. Semanas despus seguamos
siendo familia numerosa: ninguno de nuestros conocidos pareca dispuesto a
adoptar a un gallo cantarn que confunda perros con gallinas ni a un
conejo que prefera gallos antes que lindas conejitas.



Esta maana recib una llamada de mi hijo.

Papi, papi, no te vas a creer lo que me ha pasado! Cuando vengas te lo
cuento.

Me dio tan mala espina que sal disparado hacia casa. En cuanto abr la
puerta, Trucco sali despavorido corriendo hacia al jardn, perseguido por
Paco y ste a su vez por un Floppy completamente mojado. Detrs vena mi
hijo.

Papi, no te lo vas a creer! Mira lo que me encontr esta maana al
levantar la tapa del retrete. Puedo quedrmela, verdad?



Bimbo es nuestra nueva mascota, una piraa de tamao descomunal y afilados
dientecillos que, no contenta con devorar el alimento que expresamente
adquirimos para ella, salta sobre nuestro conejo cada vez que ste,
siguiendo el rastro de Paco que hipnotizado corre detrs de Trucco, pasa
cerca de su pecera.

** Raquel Blasco Snchez
   blasco.raquel@gmail.com
   Escritora espaola (Valencia, 1968). Tiene cuentos y minificciones
   publicados en varias pginas web. En la actualidad colabora como
   tallerista en el portal mexicano de literatura Ficticia
   (http://www.ficticia.com).



=== Cinco haiks      Eleuterio Hernndez Gmez ===========================

1
Madrugada

La rosa se desangra
En ojos de cristal
Que enciende el alba.



2
Dos rboles

Abuelos soolientos
De pjaros y trinos:
Dos rboles dormidos.



3
Matrimonio

Despsase la vida:
El sueo es el esposo,
La muerte es la madrina.



4
Despertar

El tnel se hace sol:
El ojo colma el mundo,
Y el mundo tiene voz.



5
Noche

Corales, lentejuelas:
El sol est aburrido,
La luna va de fiesta.

** Eleuterio Hernndez Gmez
   eriktello7867@yahoo.com.mx
   Escritor mexicano (Amatlan de Caas, Nayarit). Es maestro de nivel medio
   superior y superior en lengua y literatura y pedagoga.



=== Sin vuelta porque quise      Susana del Rosal =========================

Les voy a relatar exactamente lo que sucedi, pero por favor no piensen que
soy caprichosa. La verdad es que esa idea me bulla en la cabeza desde hace
tiempo y cuando pude ponerla en prctica mi alborozo era genuino.

Aquel da fui a la oficina normalmente para no despertar sospechas, pero
tuve buen cuidado de decir a todos que me senta mal por si acaso. Ya antes
de salir de la casa me haba tomado dos aspirinas para un dolor de cabeza
imaginario que me atormentaba desde la madrugada. Sin embargo, a pesar de
todas esas precauciones, a medioda me sent peor, por lo cual decid
hablar con mis familiares de mi prxima muerte.

Los prepar mentalmente para que tuvieran resignacin y les di una lista de
mis deudas para que se encargaran de pagar a todos los que all figuraban,
despus del supuestamente lamentable hecho.

Yo tena mis dudas, y esa noche no pude dormir pensando si sera verdad que
me queran tanto y si me lloraran, as que me fui sintiendo ms enferma a
cada instante y en la madrugada decid morirme.

Me puse la bata de encajes que me haca ver tan elegante y me dej el pelo
suelto para que armonizara con el efecto general, sin olvidar perfumarme
delicadamente como haca siempre.

Hechos todos estos preparativos me dije ahora murete y me dej ir hasta
que o que alguien abra la puerta de mi habitacin.     

Quise protestar, pero mi cuerpo estaba tendido en la cama y yo observaba
desde algn rincn en lo alto, como si fuera otra persona.

De inmediato la casa se llen de gente, y el atad blanco, como yo lo
deseaba, fue trado y me acostaron en l.

Perd la nocin de las horas. A veces me iba para regresar luego, sin que
pudiera controlar este fenmeno. Comenc a sentir miedo de que las cosas me
salieran mal, pero era tan emocionante ser el centro de atraccin que
decid quedarme all un ratito ms.

Ya s que estn pensando que soy loca, pero no es eso. En realidad yo slo
quera comprobar si mis amigos me estimaban, y si habra alguien que
llorara por m cuando me muriera.

Ahora estaba conmovida; me haban cubierto de rosas rojas y hablaban en voz
baja diciendo que yo haba sido muy buena y que no deb morir en la flor de
mi juventud. Mucha gente alababa mis virtudes y recordaba mis maldades con
benevolencia, disculpndome. Todos estaban de acuerdo en que yo haba sido
una gran prdida para el pueblo.

En vista de todo esto, decid regresar y darles la alegra de mi vuelta,
as que les dije aqu estoy, no he muerto... pero no me oan; estoy
viva, estoy viva... pero todos seguan sin fijarse en m y vean el cuerpo
en el atad lamentndose.

Y lleg la hora del entierro.

Quise impedir que me llevaran, pero no pude hacerlo. Fue una broma, les
grit, pero nadie me haca caso.

Y me llevaron a la iglesia. Y vino un cura y dijo la misa. Y la gente daba
el psame a mis familiares.

Todo era ahora absurdo. Mi cuerpo estaba encerrado en el atad y yo estaba
afuera sin poder recuperarlo. Se lo llevaron calle abajo para el
cementerio, y yo angustiada iba detrs llorando por m, confundida con mis
dolientes. Era yo tambin otra doliente ma, quizs la ms desesperada.
Ellos lloraban por m, y yo, convertida en algo indefinible haca eco del
dolor de todos que era ciertamente mi propio dolor. Nadie me vea. Nadie me
oa.

Y as, llegaron hasta la fosa donde tiraron mi cuerpo dentro de aquella
caja que sera mi crcel.

Iban a enterrarme, y yo estaba viva.

Quise levantarme pero no poda. Mi cuerpo dentro y yo afuera.

Y sent cmo las tapias de cemento fueron colocadas sin misericordia sobre
m. Me enterraron de verdad. Sin vuelta, porque quise, me haban arrebatado
mi cuerpo.

** Susana del Rosal
   susanadelrosal@gmail.com
   Escritora venezolana (Altagracia de Orituco, Gurico). Textos para
   nios, artculos de opinin, poemas y cuentos suyos han sido publicados
   en diarios regionales y en la revista para nios Tricolor. Ha publicado
   adems el poemario Gritos de un amor improvisado y el cuento infantil
   Roberto el sapo. Autora durante varios aos de pginas infantiles
   regionales (Arroyito, Domingo Infantil, Prensita). Ha obtenido el
   segundo lugar de poesa infantil en el Primer Concurso de Poesa
   Infantil La Prensa del Llano (1987) y una mencin especial en narrativa
   infantil en el certamen Netzahualcyotl (Mxico, 1988). Es retratista
   por hobby y locutora eventual en programas de corte ecolgico.



=== Poemas      Ana Mara Caliyuri ========================================

*** Mensaje genuino

Sientes la pertenencia
del dolor vecino
del amor prximo
de la injusticia
del desamor.
Desnudas sin pudor
tu propio encanto
tus puntos dbiles
tus mseras pasiones
tus creencias y convicciones.
Divagas con seguridad
sobre temas triviales
en atrevido afn
por convertirlos en vitales.
Desgarras sin compasin
el propio corazn.
Fluyen manantiales
excitando la sensibilidad.
Navegas por ellos
zozobras.
Nadas en contra
de la correntada
pero siempre a favor
de la palabra.
Sudas emociones.
Finalizas el mensaje.
Esbozas exhausto
el rostro imaginario
del destinatario.
l
se interna en tus venas
con sutiles pasos
humedece tu alma
y te anuncia
que el mensaje
ya ha llegado.



*** Palabras

Las palabras
nacieron con el hombre
se reproducen
se transforman
se unen
se desligan.
Las palabras
abren caminos
convocan almas
generan sensaciones
describen bellezas
cuentan horrores.
Ellas sobreviven
al holocausto
a la barbarie
al desatino.
Denuncian.
Las palabras
tienen la virtud
de la misericordia
trasformndose
en historias.



*** Vuelos

Los pjaros
colman
expanden,
emergen
memorias
con resguardo.
Tibios recuerdos
sumergen
las visiones de antao.
Vidas prestadas
entre lneas
dibujan cdigos,
amalgaman.
Vidas soadas
entre signos
exclaman sentido,
vierten bocanadas,
susurrando destinos,
ilusionando almas.
Vidas pequeas,
autnticas, se dilatan.
La simplicidad
ha ganado la batalla.



*** Valija vaca

Cuando llegue la partida
envolver en mi valija
los recuerdos, mis anhelos
y una pequea vasija.
Cuando llegue la partida
acumular en mi valija
afectos, amores sabios
y ternura que recibi mi vida.
Cuando llegue la partida
estarn intactos mis sueos,
algunos habr cumplido
y otros acunar a destiempo.
Cuando llegue la partida
yo no quiero despedidas,
pues tan slo voy y vengo
por las estelares brisas,
dejo la pesada carga
y vuelvo con mi valija vaca.



*** Dulces melodas

Mi pecho se expande.
Mis manos laxas
esperan gozosas
la llegada del Alba.
Sensaciones vibrantes
colores desconocidos
emanan sutilmente.
Se incorporan
poco a poco
a los ros navegables
de mi alma.
Sentido de la existencia.
Dulces melodas
que trascienden
se apoderan de m.
Yace la cabeza
sobre la almohada.
Mi tierno corazn
ha redoblado su marcha.
Ya las manos
no estn laxas,
desean atrapar
las dulces melodas,
robrselas al Alba,
para repartirlas
una a una entre
las entristecidas almas.



*** Devenir

Desde la piedra y el bronce
transitamos la libido
el timn, el desgarro
los aires ardientes
lo bueno, lo malo,
la impotencia y la omnisciencia.
Nazco al ocaso.
Atardecido es el aqu,
duermo en irreal fulgor
y me fragmento en juego de azar.
La lumbre prende y apaga
cuan pasin indiferente
para multiplicar lo evidente,
en el punto suspendido
yace lo eterno
de mi propia ilusin
cual saga de papel endurecido
tejiendo con rgidos hilos
mi Ser y el devenir.
Despirtame Seor
cuando el soplo furtivo
me permita transitar
sin lmite lo divino.

** Ana Mara Caliyuri
   anacaliyuri@gmail.com
   Escritora y docente argentina (Ayacucho, provincia de Buenos Aires,
   1955). Ha publicado en Italia el libro bilinge (italiano-espaol) de
   poesa y cuentos breves Latidos perennes, traducido al italiano por el
   profesor Raffaele Caligiuri.



=== Sin mirar atrs      Gabriel Rimachi Sialer ===========================

No s cundo empez todo esto. Hace dos aos que no consigo trabajo y mi
vida se ha ido deteriorando poco a poco, lentamente, sutilmente, hasta
convertirme en esto que ahora soy: un triste y pobre remedo de m mismo.

Silvana sonri tras el telfono: te veo en media hora en el McDonalds, y
despus... ya sabes.

Ahora tendr que ir a toda prisa por la avenida, atravesar corriendo el
Central Park, cruzar rpido a la vista de todos los que mendigan un poco de
afecto. Johny me mira y sonre con displicencia (quiz con envidia), corro
como un demente entre los rboles, sabe que ver a Silvana y que de ella
dependen los dlares para seguir viviendo. La seora Carlson me saluda a
duras penas levantando el brazo (o pedir ayuda?); desde ayer sigue tirada
entre los arbustos. Los negros de la octava creen que acabo de robar algo,
mi velocidad es espeluznante, como el pavor al hambre. Todos estn
tranquilos. Saben que tengo novia y que adems me mantiene porque lo ha
gritado en medio de la avenida cuando le ped unos dlares para cerveza.
Saben adems que le gusta el sexo que tenemos porque se los he contado con
detalles. Les mostr algunas fotos, para qu mentir. Sexo fuerte. Rico. Sin
ascos. Slo sensaciones lmite. Polos opuestos, dicen. A veces me pide que
la abrace muy fuerte, pero no puedo. La ternura la olvid en alguna parte y
no me interesa recuperarla. El tiempo corre y yo tambin. Llego a la
pileta. Roy y los italianos me hacen seas, pero hoy no quiero ir de putas.
Slo quiero llegar al maldito McDonalds y devorar una de sus asquerosas
ofertas.

Hace cuatro das que no veo a Silvana y hace cuatro das que no como. Bebo
cualquier cosa y observo las formas de las nubes. Ayer descubr un
cocodrilo en el cielo. Quisiera ser un cocodrilo para matarla a
dentelladas. Pero estoy tan dbil que fcilmente se hara un par de botas y
una cartera con mi pellejo. Por eso sigo corriendo, slo unos metros ms.

Frankie me saluda desde el hidrante donde mean los perros, me hace seas
con una botella sellada de vodka, hoy tampoco beber contigo, hermano, slo
quiero comer. Cruzo la avenida, el parque es enorme. Estoy sudando, me
demor cuatro minutos. El trfico es endemoniado a esta hora, dos cuadras
ms y ya, ya la vi. Ahora tendr que orla gritar por media hora ms antes
de hincar los dientes.

Grita, grita y grita. Ya s, ya s que soy un mantenido, que ests cansada
de darme de comer y que te da vergenza que no tenga ni unos centavos para
el pan, pero todo esto va a cambiar, ya te lo he dicho, sabes que cuando me
indemnicen del army, todo cambiar, entonces te comprar la maldita cadena
McDonalds para que te la metas por el culo, con todas sus salsas, pero
ahora slo cmprame la oferta, por favor, que tengo hambre.

Pide lo que quieras dice sonriendo, hoy vend tres... Ya no la oigo, el
hambre es un zumbido que quiebra mis odos, me siento mareado, veo las
pizarras multicolores con comida en letras. Ya s: quiero... Pero ya pidi
por los dos y, como siempre, me toca la peor de todas: llena de pickles,
salsa de tomate y tamao junior. Sabe que odio esa oferta, que me irrita el
estmago y me produce gases. Pero ella paga. Igual me la comer. Comera lo
que sea, incluso esa mierda de hamburguesa. Ella comer un plato especial
que de slo verlo me har odiarla ms. Esta noche te golpear tan fuerte
las nalgas que no podrs sentarte en das, ya vers... y como...

Ella habla y habla. Si el cartn no hiciera dao me comera la caja, y el
sorbete y el vaso de tecknopor. Me quedo de hambre. Salimos. Me mira y
sonre. Ests lleno? S. Pero sabe que no es cierto. Detiene un taxi y
viajamos al hotel. Lo paga con un Roosevelt. Da propina. Entramos al
edificio justo cuando el ascensor abre sus hojas y me empuja dentro. Ya me
tiene. Me besa con la lengua fuera de control. No quiero ni tocarla. Me
vuelve a besar, baja por el cuello, huelo a sudor pero parece no
importarle: levanta mis brazos y aspira mis axilas. Muerde una tetilla,
aprieto los labios. Sigue besando y lamiendo. Se arrodilla y juega con mi
bragueta. La abre mirndome fijamente y cedo. El deseo crece con violencia.
Siento su boca y cierro los ojos. El placer inunda mi cuerpo y el ascensor
se abre. Ella sale corriendo tomada de mi mano. Estoy en el pasadizo con la
pieza fuera. Quiero guardarla pero ella se divierte viendo cmo, poco a
poco, con el aire ajeno del corredor, mi moderada vanidad se sonroja y
empequeece, tmida, derrotada.

Busco las llaves y entramos. Me tira al suelo de espaldas, ahora ella tiene
el control. Alguna vez lo perdi? (Dnde lo perd?) Nos arrastramos por
el suelo sucio, el polvo se adhiere a mi espalda hmeda, se levanta la
falda y retirando apenas su trusa con el dedo ndice, se sienta sobre mi
resucitada virilidad. Comienza a moverse en crculos, me araa el pecho,
gime como una loca, cierra los ojos, se estira los pezones con fuerza y
tira la cabeza hacia atrs, quiero ponerla boca abajo pero me gana, me
ganan las ganas de sentirla y viene, ya viene, no pienso, ya viene, falta
poco. De pronto ella se pone de pie. No estuvo mal dice agotada. Te veo
maana? Se peina frente al espejo. Busca su bolso mientras sigo tirado en
el suelo con la pieza al aire y el orgullo frustrado. A la misma hora?
pregunta. Me abrocho los pantalones y salimos juntos.

El ascensor baja lentamente, enciende un Lucky, salimos del edificio. Me
besa y se va. Corro tras ella. La alcanzo a unos pasos. Me regalas cinco
dlares? Tuerce la boca y mirndome con desprecio abre su cartera. Busca
entre el fajo de billetes. No tengo cambio dice y se marcha. No importa,
ya le saqu veinte mientras se peinaba. Veo a Frankie que en la acera de
enfrente, me hace seas con la botella sellada de vodka. La observo
alejarse y detener un taxi. Frankie insiste desde lejos. Cruzo la pista en
direccin opuesta a Silvana y avanzo, sin mirar atrs.

** Gabriel Rimachi Sialer
   gabrielrs@gmail.com
   Arquelogo y escritor peruano (Lima, 1974). Estudi arqueologa en la
   Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
   http://www.unmsm.edu.pe), donde sigui cursos de literatura como alumno
   libre. Ha publicado los libros de cuentos Despertares nocturnos (2000),
   Canto en el infierno (2001), El cazador de dinosaurios (2003) y El color
   del camalen (2005), las antologas de cuento Nacimos para perder.
   Simplemente cuentos (2007) y 14 fantsticos. Cuentos extraordinarios
   (2007). En 2004 fund el sello editorial Casatomada, orientado a editar
   narrativa clsica y contempornea. Ha sido redactor en algunos diarios
   de Lima y colabora con pginas virtuales dedicadas a la literatura.
   Dirige talleres de escritura creativa y el rea de redaccin
   periodstica de un canal de televisin.



=== Poemas      Israel Aguilar ============================================

I

Al renacer me maldijeron,
y la condena fue mil veces peor que el pecado.



II

Destru una religin y profes otra,
lo hice todo,
pero nada consigui mi redencin.

Luego injuri a mis captores
mientras renegaba de la nueva fe
que me impusieron.

Mi calma la encontr en el cielo,
de noche,
cuando apartaba la niebla de mis ojos.



III

Entonces vi el decaimiento de mi estirpe
y odi el vago rumbo
que me hicieron seguir.
O tal vez fue el delirio
el que me incit a caminar por los infiernos
para ver la clase de seres que hemos llegado a ser.



IV

En el afn de corregir mis males
escuch el dogma del verbo amar
y pens en un modo de salvarme.

Me enamor de un emblema lunar
y del vuelo nocturno,
primero del vuelo,
despus del emblema.
Mas el da se ha empeado en cegarme
alejando cada cosa de m.

Maldito el da que fui condenado!
Maldita la hora de mi pesar!



V

En la bsqueda de libertad encontr desgracia
y una larga lista de pretextos mal pensados.
De nada me ha servido el sacrificio
si soy cual purgatorio en la espera de una solucin.



VI

La materia gris grita,
pero ni los montes ni la luna escuchan.
Y la materia roja se desprende
porque no desea la desgracia que me envuelve.



VII

Al ver el destino de mi raza me pregunt:
Ser que estamos todos condenados al no-amor?
O es slo el orgullo,
cruel amigo de los hombres,
el que prohbe una eleccin sana?
Hasta dnde llega el verbo y dnde da inicio el dolor?



VIII

No encontr respuestas.
Y al recordar mi vida, mi maldicin,
un diluvio eterno se apoder de mi rostro.



*** Tormenta

El corazn de las montaas
se regocija con la niebla
cuando los gigantes del cielo
se golpean mutuamente y derraman
su sangre en millares de gotas.

Durante la noche allan
los lobos del rbol
para mantener su territorio.
Tambin alla el viento
y derrota a las hojas salvajes.

Vuelan las dagas sin filo
hasta el hogar de hombres y bestias:
recubren el piso unidas
para formar puentes
de insectos perdidos
en medio de lagos.

El cielo se queja de las heridas
que llegan hasta el suelo.
Y las olas rocosas tiemblan
desde la ms profunda caverna...

Entonces mi cuerpo se sacude
y mis pupilas revientan
porque t,
con tu soberbia de Diosa,
te has dignado a mirarme.



*** Recostada

Prolongado hacia el sol naciente
tu brazo extendido,
en medio del mar ocano,
busca al hermano continente
arrastrado por el agua.

Una jungla beige recorre tu cabeza;
rodea el par de manantiales
que reflejan tu interior
y muere al llegar a tierras altas,
las mismas que protegen tu planicie
de estrechas costas.

All el orbe se separa
en dos largas cordilleras guindas
que resguardan el tranquilo puerto
al final de aquel interno mar.

Rodeo con mi gris barcaza
el extremo norte de tu cuerpo,
descanso en la baha formada
por el brazo separado
y la mano deseosa de unirse otra vez.
Arribo en tu costa,
me limito a maravillarme
con tu mundo:

desde las altas cumbres rosadas
hasta los lejanos escollos de tus pies.
Me pierdo en la selva,
nado en los ros de tus lgrimas,
extraigo el fruto de tu ser.

Tu mano me ha alcanzado...
Amanezco junto a tu cuerpo
eliminando el agua alrededor.



*** Delirio

Estiro la mano buscando la tuya,
encuentro aire.
Volteo la mirada pero no ests,
te has ido, desapareciste;
y tu risa me abraza,
me asfixia.

Veo en la calle tu imagen...
junto a un hombre que desconozco:
lo abrazas y lo besas.
Tu sonrisa aprieta alrededor de mi cuello.
El nctar, producto de nuestras noches,
se esfuma,
evaporndose con lentitud ante mis ojos,
yo nada puedo hacer.

El sonido de tus labios
en los odos de otros.
El roce de tus labios en sus mejillas.
La suavidad de tus manos en un cuerpo que no es mo.
Mi locura en m mismo,
la rabia en impotencia.
El calor,
los golpes,
la sangre...

Las caricias en mi mano
me obligan a abrir los ojos:
y es mi habitacin,
y soy yo,
y eres t, tan bella
que tengo miedo de ser reemplazado.



*** Sima

Est la luz en el universo
y la llama contrada en tu mirada;
los astros en esa galaxia llamada Piel
y el sistema de nombre Rostro.

Estn los planetas que giran
alrededor de tus labios
atrados por la gravedad de tu belleza.
Luego el bosque de aromas,
las casas sin muros,
las urbes de gente
y tu reino: la Noche.

Est un palacio hecho de flores,
una reina que absorbe el infinito
cual agujero negro.
Lo nico que falta
es el caballero, ahora inmvil,
porque sus huesos le prohben combatir.

** Israel Aguilar
   lartis_srs@hotmail.com
   Escritor mexicano (Puebla, 1985). Estudia lingstica y literatura
   hispnica. Mantiene las bitcoras personales La Comuna de la
   Incoherencia (http://lacomunadelaincoherencia.blogspot.com) y El Mundo
   de la Gota (http://mundogota.blogspot.com).



=== El llavero      Juan Planas ===========================================

A eso de las diez de la maana, no haba entrado nadie en la casa de
antigedades. Muy pocos turistas circulaban por la calle Defensa; mi socio
y yo, por experiencia, sabamos que, pese a tener nuestro local frente a la
plaza Dorrego, lugar neurlgico del barrio de San Telmo, aquella iba a ser
una maana muerta. Dej una marca en la pgina del libro que estaba leyendo
y me fui a dar un paseto por la plaza.

El da era muy fro, aunque por suerte no haba viento. En el rincn que
forman Aieta y Bethlem, vi a Tito (as lo llamaban todos), que haba
elegido aquel sitio para sentarse en uno de los muretes que bordean la
pequea plaza. All procuraba calentarse un poco bajo el sol.

Tito se ganaba, ms mal que bien, la vida cuidando los autos que
estacionaban en los alrededores de la plaza. Provisto del pao anaranjado
que viene a ser la ensea de los de su oficio, a cambio de unas monedas
ayudaba a los que estacionaban sus vehculos y vigilaba que nadie los
daara; algunas veces, cuando yo vena en mi viejo auto me converta en su
cliente. De noche, Tito se guareca bajo algn alero.

Haca aos que ejerca aquella actividad, y se haba convertido en un
personaje caracterstico del barrio San Telmo. De figura alta y delgada,
daba instrucciones con voz ronca a los conductores. Andara por los sesenta
y tantos, aunque aparentaba ms. Una costumbre suya me haba llamado la
atencin: muchas veces, cuando se sentaba en la plaza para descansar un
rato o comer un exiguo bocado, sacaba un llavero y contemplaba largamente,
una por una, sus llaves. A veces tomaba una como acaricindola y
entrecerraba los ojos.

Muchas veces me haba preguntado qu uso le dara a un llavero un hombre
que no tena casa. Aquella vez pens que, si entrbamos en conversacin,
Tito me lo explicara; as pues, me sent a su lado y lo salud.

Qu tal, Tito? Fra la maana, no?

Fra, ya la creo.

Tomamos un caf? Yo invito.

Llam con un gesto a un cafetero ambulante. Mientras bebamos la infusin,
seal el llavero que Tito conservaba en la mano y le coment:

Qu lindo llavero!

S que es lindo dijo, tendindomelo para que lo pudiera ver.

Tom el llavero, una medalla de plata que en una de sus caras mostraba un
libro abierto y, contorneando ste, la inscripcin Muoz y Ca. Artes
Grficas. Del otro lado, en caracteres gticos, deca 25 aos.

Me lo dieron cuando cumpl veinticinco aos en la imprenta explic Tito.

Ah! As que usted fue grfico?

Toda la vida... La imprenta Muoz estaba ac no ms, en la calle Per. En
Muoz se hacan muchos libros, hasta para fuera del pas. Sabe? Cuando
empec a trabajar, all por los sesenta y tantos haba muchas imprentas en
el barrio. Y tambin linotipias, y talleres de fotomecnica, y
editoriales... Uno caminaba por San Telmo y se oan las mquinas que
impriman o componan. A unas cuadras de aqu estaba la Biblioteca
Nacional; ms de una vez lo vi a Borges, que era el director. Yo tena un
apartamento cerca de la Biblioteca, en la calle Bolvar.

De modo que tena bastante trabajo, verdad?

Haba mucho trabajo, y del bueno; si haca horas extras, me las pagaban,
tena vacaciones pagadas... La verdad, daba gusto trabajar entonces. Todo
eso se acab. Ahora en San Telmo slo hay restaurantes y tiendas para los
turistas dijo, sealando los locales que circundan la plaza Dorrego.

Era tipgrafo?

Hice de todo... Entr de aprendiz, jovencito, fui sacapruebas, aprend a
componer, a armar galeradas y ms adelante pginas... ascend, llegu a
jefe. Ve? sta es la llave de mi escritorio. sta, la del armario donde
guardaba los diccionarios y otras cosas. Esta otra, la de mi oficina (yo
tena un despacho, un poco chico, pero era para m solo).

Tito se qued mirando en silencio las llaves que me haba mostrado. Le
ofrec un cigarrillo y le pregunt:

Se jubil en Muoz?

No pude... Don Alberto Muoz ya estaba viejo y achacoso, y no se dio
cuenta de que sus socios lo estaban robando. El caso es que mis
aportaciones se las comieron, y no pude jubilarme. Don Alberto muri a los
seis meses de entregarme en persona el llavero, y unos aos despus la
imprenta cerr. La fundieron.

El resto de la vida de Tito haba sido una pattica barranca abajo. Cerrada
la imprenta, sin que le pagaran indemnizacin por despido, empez a
realizar trabajos sin relacin de dependencia, no siempre continuos. A
fines de los aos ochenta, las cosas se haban puesto muy difciles. Para
afrontar la prolongada enfermedad de su mujer, hipotec el apartamento, que
haban comprado esforzadamente mediante un crdito.

Era un apartamento no muy grande, pero para un matrimonio sin hijos estaba
bien... Ve? stas eran las llaves.

Al no poder pagar la hipoteca, Tito perdi la vivienda; al principio, se
alojaba en pensiones, pero la falta de trabajo le impeda pagar los
alquileres, y finalmente fue a dar a la calle.

A mi edad, nadie me tomaba para trabajar, y adems me desactualic con la
tecnologa. Ahora todo va con computadoras, vio?

Tito seal el pao anaranjado y prosigui:

As que tuve que empezar a cuidar autos para ganar algo.

Le ofrec otro cigarrillo. Tito acept, me dio las gracias y agreg:

Seguro que usted se pregunta para qu conservo unas llaves que ya no me
sirven para nada.

Dio una pitada, estuvo silencioso unos segundos y por fin dijo:

La verdad es que yo mismo no lo s... Cuando tena buen trabajo, casa y
mujer, no haca ningn caso de mi llavero. Despus, a medida que iba
perdindolo todo, comprend que el tener un llavero en el bolsillo es lo
que hace que uno sea...

Se qued unos segundos, buscando la palabra, y sigui:

No s... Que uno sea alguien. Cuando cerraba la puerta de mi oficina,
cuando llegaba a casa y abra la puerta, yo era alguien. Una persona. Esas
gentes sin techo que usted ve por todas partes no son personas del todo.
Son como las hojas que caen de los rboles.

Un automvil se dispona a estacionar sobre la calle Defensa. Tito se
levant, guard el llavero y, tomando su pao anaranjado, concluy:

Bueno, voy a ver si trabajo un poco. Muchas gracias por el caf y los
cigarrillos. Que tenga un buen da.

                                   * * *

Hace casi un ao desde aquella conversacin que tuve con Tito; nunca ms lo
volv a ver. Pocos das despus, exactamente el 9 de julio de 2007, fecha
de la Independencia nacional, hizo un fro desusado en Buenos Aires. Por
primera vez desde el ao 1918, nev en la ciudad. Los porteos celebraron
alborozados el fenmeno. Varios sin techo murieron de hipotermia; Tito fue
uno de ellos.

En este momento, estoy por salir a trabajar. Me pongo el abrigo, la bufanda
y los guantes y cierro la puerta... Miro mi llavero; en l tengo las llaves
de mi piso, del auto y de la casa de antigedades. Antes no me detena en
l. Ahora siento que, con un llavero en mi bolsillo, soy alguien, una
persona.

** Juan Planas
   sanalpar@yahoo.com.ar
   Escritor espaol (Barcelona, 1944) residente desde su infancia en el
   barrio de San Telmo, Buenos Aires (Argentina). Se dedica a tareas
   relacionadas con la edicin de libros y revistas. Ha publicado diversos
   relatos en las revistas electrnicas Letralia, Proyecto Sherezade,
   Ficticia, Almiar, EOM (Eldigoras), y Parole Con. Su pgina, Galeradas
   (http://ar.geocities.com/sanalpar/galeradas.htm), incluye enlaces a sus
   escritos en la red.



=== Poemas      Elsa Sanguino =============================================

*** Haberes

Tengo
piedras de ro guardadas en un cofre
Demasiados libros
Ojos en sepia que nunca llegar
a conocer
El hechizo de un melocotn
en la punta de la lengua
Dos buenos
amigos
Tres kilos sobrantes entre el Ecuador
y el Trpico de Capricornio
Noventa presagios por minuto

Tengo
Sal de todos los mares
Palabras rotas   olvidos a granel
Algn amante en permanente retorno
Lneas fronterizas en las manos
Mapas albergados en el cuerpo
campo frtil   desarraigndome
Un hijo en constante fuga
Veinte pares de zapatos

Tengo
Una prdida  pocos arrepentimientos
Exilio de fantasma
Un anciano que hace magia
y lee poesa
Mudas de piel a golpes de luna
Una gata
y aquel dios que padece por olvido



*** Origami

l lleg

En el primer intento sus manos
fabricaron un molino de viento

En el segundo un ave extica

En el ltimo un barco sin ancla

Me lanz al agua
con las historias de la pasin

tatuadas

en cada quebradura

      De Mujeres de papel (indito).



*** 10

Una mujer de papel
olvid la esencia

En su bsqueda
tropez con un hombre-tinta
que le dej en la piel
ancdotas
y faltas de ortografa

              Ahora

               desanda

             una infinita tachadura

      De Mujeres de papel (indito).

** Elsa Sanguino
   hecate106@hotmail.com
   Licenciada en educacin, artista plstica, fotgrafa, escultora y poeta
   venezolana (San Cristbal, Tchira, 1961). Con el libro Equinoccios
   obtuvo el Premio de Poesa de la Direccin de Cultura del Estado Tchira
   en 1987, y con El guardin de la salamandra en 1997. Ha publicado adems
   Piel (2002), Bitcora inconclusa (2004) y Desnudo y a la intemperie
   (2006). Ha realizado exposiciones artsticas en el Museo de Artes
   Visuales y del Espacio de San Cristbal y en otras salas.



=== El discurso      Mara Celeste Vargas Martnez ========================

Durante muchos aos estuvo preparando el discurso que lanzara a sus
compaeras en el momento preciso: ese que haban esperando por siglos.
Aquella maana, cuando el Sol lanz sus primeros rayos ardientes, l se
incorpor. Limpi su cuerpo con paciencia y delicadeza, y ensay una y otra
vez su discurso. Con pequeos mordiscos, prob ligero alimento, y volvi a
ensayar. Camin a lo largo de su vivienda, y su parentela, que ya llevaba
tiempo hurgando aqu y all, lanzaba gritos de apoyo a cada paso. Se sinti
feliz... satisfecho. Sali de aquel lugar y se encamin a la plaza
principal. Con pasos veloces libr obstculos. Subi y bajo, brinc y en
algunos momentos se humedeci un poco con el agua que escurra de las
paredes. Lleg a un claro donde no se vea ningn lugar vaco.

Cuando lo vieron arribar, los gritos se hicieron presentes. Trozos de papel
eran lanzados desde las alturas, tambores, trompetas y aplausos se abran
paso en cualquier rincn. Era un enorme festejo. Algunos llevaban consigo
las bebidas embriagantes que haban estado compartiendo con sus amigos
desde la noche anterior... cuando todo comenz. Otros, desvelados,
simplemente haban salido a recorrer los nuevos espacios, a hacerse de
nuevas tierras: ahora todo era suyo.

Se coloc frente a ese pequeo pedazo de concreto y vio frente a s una
gran masa negra que se mova a cada instante. Era enorme y pareca no tener
fin. Gritos, risas manaban de todas partes. Se acerc al micrfono y prob
que estuviera encendido. La masa call. Un ligero viento se dej sentir,
mientras en el cielo el Sol dejaba caer sus rayos voraces: La materia no
se crea ni se destruye... slo se transforma. Durante aos estas palabras
se escucharon. Parecan su filosofa y la enseaban a sus descendientes en
arduas lecciones. Sin embargo, ellos mismos no hicieron caso a tan certera
premisa... Su propio himno fue ignorado... Compaeras, por fin mis palabras
y las de mis ancestros se han cumplido. S que algunos de ustedes dudaban
de su certeza. S que al ver caer a un compaero pensaban en que ellos
ganaran la batalla. Pero ahora podemos ver y sentir la verdad de mis
palabras y el resultado de sus acciones. Gritos interrumpieron su
discurso, los aplausos invadieron el espacio hasta que nuevamente su voz se
hizo presente: Hace un par de aos la alerta les lleg, pero nadie quiso
tomar precauciones. Siempre creyeron estar por encima de todo, incluso de
la propia naturaleza. Su superioridad iba de la mano de su mediocridad...
Cuando el Sol comenz a calentar ms, slo se dedicaron a inventar cuanto
aparato fuera necesario y se refugiaron por ms tiempo en sus viviendas.
Cuando la pureza del aire desapareci, cuando las nubes nublaron el cielo y
los primeros de ellos, los ms dbiles, comenzaron a caer inertes en la
calle, slo apenas su cerebro se cimbr por un instante. Hubo reuniones,
alertas, despus todo se olvid. Cuando los bosques desaparecieron,
pensaron que tendran ms espacio para sus edificaciones. Y as siguieron
por muchos aos. Slo hasta cuando el agua para beber se esfum, cuando la
tierra se deshaca en sus manos... Slo hasta entonces el miedo se adue
de ellos. Pero ya era muy tarde. El manto negro los fue cubriendo. Enormes
y feroces vientos destruyeron sus grandes edificaciones. El hielo se
convirti en lquido y las tierras bajas fueron inundadas. La tierra fue
escasa, el terror era su amo. Los sobrevivientes lograron vivir por un
tiempo as, pero la tierra misma les cobr todo aquello que le haban
quitado. Sin descendencia cmo podran seguir esparciendo su semilla? El
Sol se torn ms vengativo y ellos refugiados en cuevas. El alimento se
acab y la tierra infrtil no pudo producir ms. Ayer fue el mejor da de
nuestras vidas. Vimos cmo uno a uno fueron cayendo. Sus labios marchitos,
la piel adherida a los huesos y esa luz de la que tanto se enaltecan,
desapareci de sus pupilas. Los pocos que quedaban por fin desaparecieron.
Ayer... el humano muri. El ser humano se fue de la faz de la tierra, y
nosotras que durante siglos fuimos perseguidas, exterminadas, aplastadas,
fumigadas... aqu estamos. Nos vean con desprecio, crean que propagbamos
enfermedades y ramos smbolo de la suciedad y deshechos. Ellos crean ser
inmortales y terminaron con todo y lo que ellos propagaban era la
ignorancia. Nosotras que vivamos en la oscuridad, que nos arrastrbamos en
los rincones... Nosotras simples y diminutas cucarachas somos dueas de
este planeta que ellos no respetaron... Ahora, el mundo es nuestro!.

** Mara Celeste Vargas Martnez
   tete_c27@yahoo.com.mx
   Escritora y periodista mexicana (Mxico, DF, 1976). Es licenciada en
   periodismo y comunicacin colectiva por la Universidad Nacional Autnoma
   de Mxico (Unam, http://www.unam.mx), Campus Acatln. Actualmente es
   especialista en estudios sobre animacin. Tiene inditos los libros
   Animando un siglo... Historia mundial del dibujo animado y Hecho en
   Mxico, historia de la animacin mexicana. Ha impartido conferencias
   sobre animacin, cmic y literatura en diversas universidades. Textos
   suyos han sido publicados en Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org),
   Ariadna (http://www.ariadna-rc.com), Destiempos
   (http://www.destiempos.com), Remolinos
   (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Caminos Abiertos
   (http://www.revistacaminosabiertos.blogspot.com), as como en la revista
   Visin Universitaria (Mxico, 2006), entre otras.



=== Espalda e idioma de perro      Carlos Barbarito =======================

I

Dormidos, soamos?, replegados a una existencia de larvas, despertamos.
Entonces, aullido de lobo sin el lobo, metamorfosis de algo antiguo y ya
extinto. Es preciso comprender, s, pero el ramo de rosas no sobrevive ni
un da en el vaso y Orfeo es presa fcil de las llamas. Si fuese aire lo
que llena los pulmones y espritu perdido lo que corre por el laberinto. Si
fuese una frente lo que pernocta entre rocas lunares y lluvia lo que cae
sobre la glorieta. Pero, lo es? Esto, me dice y se seala el vientre. Lo
acaricio. Pero no hay mundo todava, an no hay ocano, la tierra es caos y
confusin y oscuridad por encima del abismo. Slo su voz aletea por encima
de las aguas.



II

Que todo esto sea ledo a travs de una fisura, un relmpago de desnudez.
Que sea ledo con un temblor de pez en la superficie. Antes del cielo de
plomo y la tierra sin reflejo alguno. Antes del sonido de la ltima campana
en el pramo. Antes, incluso, del animal que husmea mientras el agua se
aleja tanto de la tierra que se vuelve extranjera. Que sea ledo sin
medidas ni estaciones ni categoras. Esto que no soy yo ni jams podr
serlo. Parturienta que grita hacia lo remoto y pare una criatura toda
espalda y con idioma de perro.



III

Los muslos fros y la mujer remota. De eso sali el hijo, largos brazos
blancos surcados por venas oscuras. Tan desligado de la tierra como del
cielo, siempre a un paso de convertirse en mero eco, en mera sombra.
Inmvil bajo soles muertos, como un animal que mira y alla hacia los nidos
vacos. Antes que el tiempo lo pudra ser el padre.



IV

      (A Egon Schiele)

Arden y luego son oscuros. Pero ahora arden. Arden y en el rpido quemarse
de la carne encuentran deleite y contestacin. No necesitan justificarse
porque as, de ese modo, debe ser. Se ofrecen el uno al otro vestidos con
camisas cortas que dejan ver los sexos. Yemas de dedos, lenguas, palmas de
las manos, labios. Envueltos por una luz naranja, naranja rojizo, marrn
rojizo, se abrazan y abrazados se retuercen, se yerguen, se arquean, se
contorsionan. Sern oscuros, se dijo antes, pero ahora arden y al arder
encuentran deleite y contestacin.



V

Finge. Disimula. Encubre. Pero se quema si pone la mano en la llama y
pregunta cuando duda. Siente fro en el invierno y no encuentra mscara
capaz de cubrirle el rostro. Habla, como todos, un idioma chirriante y
sumergido. Aparenta. Oculta. Engaa. Pero a la ltima ropa que cae est
desnudo. La luz le revela pies y manos anchos y alargados. Y no queda
tiempo, las lgrimas pierden rpido el sabor a sal y la ltima mujer con su
pelo trgico, su olor y su vestido rojo sube por fin al tren y se aleja.

** Carlos Barbarito
   barbarito694@hotmail.com
   Escritor argentino (Pergamino, 1955). Su obra literaria comprende quince
   libros de poesa y dos de crtica de artes plsticas. Ganador del Premio
   Fundacin Alejandro Gonzlez Gattone, Premio Fondo Nacional de las Artes
   (http://www.fnartes.gov.ar), Premio Dodero de la Fundacin Argentina
   para la Poesa (http://www.letrasargentinas.com.ar), Premio Bienal de
   Crtica de Arte Jorge Feinsilber, Premio Csar Tiempo, Premio Ral
   Gustavo Aguirre de Sade, Mencin de Honor Leopoldo Marechal, Mencin de
   Honor Carlos Alberto Dbole, Gran Premio Libertad, Premio Francisco
   Lpez Merino, Premio Hesprides, Premio Iparragirre Saria, Mencin
   Plural de Mxico y mencin honorfica en el Concurso de Literatura de la
   Ciudad de Buenos Aires. Figura en el Breve diccionario de autores
   argentinos desde 1940, en el Inventario Relacional de la Poesa en
   Lengua Espaola 1951-2000, de Juan Ruiz de Torres y Jos Javier Mrquez
   Snchez, en el ABC de las artes visuales en la Argentina y el
   Diccionario de autores argentinos. Sus textos sobre arte y literatura y
   su obra potica estn traducidos, en parte, al ingls, al francs, al
   portugus, al cataln y al holands. Textos suyos pueden leerse en
   http://vigabajoelagua.blogpsot.com, http://d-sites.net/barbarito,
   http://www.writers.net/writers/25829 y
   http://carlosbarbarito.lalupe.com.



=== Yo no soy Torquemada      Yvette Schryer ==============================

1492

1

La Nia zarp de madrugada rumbo a Espaa.

La noche me encontr en el corazn de la selva, deslumbrado por la desnudez
ednica de Ymeray y anegada mi voluntad por las abundantes libaciones de
zumo de maz que enardecan mi sexo.

Por la maana, desde lo alto de la colina acompa con la mirada las
siluetas de las tres carabelas y slo cuando se perdieron en la infinitud
del horizonte me sent tranquilo. Inspir profundamente llevando a mis
pulmones ese aire nuevo, cargado de libertad. Comenzaba una nueva vida.

Mis hijos son hombres altos y fuertes, como era yo cuando pose a Ymeray.
La tom como conquistador, pero ella me conquist. Descubrimos juntos el
amor. La llamaba Eva en mi corazn, como la primera mujer, recordando el
relato del viejo libro que posea mi padre.

Padre me ense que al decir nuestro libro estaba significando que no era
slo mo y suyo, sino que perteneca a nuestros antepasados y a las
generaciones futuras. l lo llevaba siempre consigo, adosado a la espalda,
pero cuando deba trabajar a torso descubierto, me lo confiaba hacindome
prometer que no lo perdera de vista ni un solo instante.

Yo no lo poda leer porque las pginas estaban escritas con unos signos
retorcidos como las lianas de la selva, pero l saba descifrarlos y no
dejaba de llenarme de estupor su capacidad de convertir en palabras esas
letras extraas. No vivi lo suficiente para ensearme a leer, slo aprend
a dibujar la letra inicial del Gran Relato, que era de mayor tamao que las
otras y que fue la que grab sobre la piedra de su tumba para diferenciarla
de las dems.



2

Pronto descubr que no haba sido el nico en desertar. Muchos se haban
escondido en la espesura de la selva, como yo, para no volver a Espaa con
el capitn Pinzn.

Gracias a Ymeray me integr rpidamente a la vida de los nativos. Ella fue
mi mujer ante los ojos de todos, la am con toda mi juventud pero muri
poco despus del segundo parto y tras ella, muchas mujeres trataron en vano
de calmar mi dolor.

Guard el libro de mi pueblo dentro del hueco de un rbol imponente, bien
cubierto con abundantes barbas y hojas de maz para protegerlo de la
humedad. En las noches de luna, el rbol resplandece en el centro de un
aura luminosa .

Muchos huracanes ms tarde, cuando ya era el jefe de la tribu y padre de
innumerables hijos, hice construir una alta empalizada alrededor del rbol,
ordenando que nadie se acercara ni probara sus frutos. De los otros podan
saciarse.



3

Cuando me embarqu en La Nia en el puerto de Palos, era el ms joven de la
tripulacin. Tena diez y siete aos. Mi padre me ocult durante tres das
dentro de una barcaza del puente; tema que en la seleccin me dejaran en
tierra a causa de mi edad. Slo cuando los vientos de alta mar henchan las
velas de la carabela, dej que me mezclara con la dotacin.

Mientras estuve escondido, me traa comida y agua, me narraba los cuentos
del Libro para calmar mi ansiedad y me identifiqu con el relato de un
hombre que estuvo encerrado en el vientre de una ballena.

Viajbamos con el fin de encontrar una nueva ruta para llegar a las Indias.
No tenamos otra alternativa, quedarnos en Espaa era tan arriesgado como
afrontar la aventurosa travesa. La tripulacin estaba formada en la
mayora por un manojo de hombres turbulentos, liberados de la crcel para
realizar a bordo las tareas ms agobiadoras. Otros viajaban, como mi padre
y yo, que no habamos robado ni asesinado, para escapar de la Inquisicin.

Torquemada era el hombre que firmaba las sentencias de muerte por hereja;
su nefando cometido estaba escrito en su nombre.

Confibamos en que el viaje a las Indias nos alejara del alcance de su
mano de fuego. La Nia fue nuestra esperanza.

Nos haban impuesto el apodo de Nios para diferenciarnos de los otros; los
Pinto y los Santa Mara que eran los que viajaban con el Almirante Coln.



4

Cuando pis el nuevo suelo, mi piel se haba tornado de color canela, los
cabellos dorados me llegaban a los hombros y largos msculos recorran
vibrantes mi cuerpo atltico.

El capitn Pinzn bautiz a la isla Santa Caridad de los Vientos, a causa
de los das calurosos y hmedos y las noches ventiladas y frescas.

Los indgenas me respetaban y teman, a causa de mis ojos. Segn una de sus
leyendas los ojos azules ven ms all de las cosas y al mirar, descubren
pensamientos y secretos. Mis hijos e hijas que los han heredado son muy
hermosos; mulatos de ojos claros.

Siempre trat de otorgarle a mi mirada esa intensidad que requiere el mito,
pero s que soy slo un ser afortunado por saber que poseo en mi interior
ese soplo divino que recib del que no se debe nombrar.

Les revel a mis primognitos lo que contiene en su corazn el rbol
recintado y ellos harn lo mismo con sus hijos. Los indgenas no se acercan
al rbol porque son profundamente obedientes y supersticiosos y tambin
porque saben que de hacerlo, el castigo sera terrible.

Slo eso les impuse. Yo no soy Torquemada.

Estoy orgulloso por haber respetado las creencias de esta gente pacfica
sobre la cual gobierno. Respeto sus ofrendas de frutos, flores y primicias,
sus hechiceros, sus comidas, sus ceremonias, sus ritos y leyendas (tan
semejantes a algunas de las nuestras), no me pareci justo cambiar sus
creencias ni derribar sus dolos para imponerles mi dios, el nico.



1584

Fragmento de la crnica de Fray Terencio Loyola Figueras que se encuentra
en el Archivo General de Indias junto con todas las relaciones religiosas
sobre las misiones de Nueva Espaa. El documento que fue recopilado en 1785
muestra el deterioro causado por la gran inundacin de Crdoba en 1760.

      .......................y en...............y ........ con las
      ......directivas.........
      ................................................................----.
      .............y  en...Misin de la isla Caridad de los Vientos, ao
      del seor 1584................se cuentan por miles los
      ...................que se han ..........la fe........pueblo de.......
      desconocedores del signo de la cruz.
      .............................................
      La Misin cuenta con una ......... de madera............que fue
      construida a la entrada de la aldea................ los indgenas
      colaboraron en la construccin ...................orden ... podar un
      bosque .........una leyenda......... los nativos defendieron un rbol
      con sus cuerpos... ..... no enardecerlos, no lo talamos ........ fue
      un bien............ ese rbol milenario proyecta su sombra sobre la
      iglesia.......

      Nota de la autora: los hechos narrados no siempre coinciden con la
      verdad histrica.

** Yvette Schryer
   ivets@netvision.net.il
   Escritora argentina (1932). Reside en Israel desde 1970. Estudi
   filosofa y letras en Buenos Aires. Public en 2003 el libro de cuentos
   Un ramo de prosas en la editorial ndigo, de Pars. Madre de 2 y abuela
   de 6. Habla italiano, francs y hebreo. Imparte en Israel lecciones de
   castellano y dirige un taller de escritura creativa en castellano.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Obra potica      Erasmo Fernndez ====================================

      Poesa
      Ediciones Mucuglifo
      Mrida, 2008
      ISBN: 978-980-6351-69-1
      480 pginas

Aunque nacido en Chivacoa, Yaracuy, el poeta venezolano Erasmo Fernndez ha
hecho buena parte de su vida literaria en Aragua, especficamente en la
ciudad de Maracay, donde est establecido desde mediados de los aos 80. Es
por ello que actualmente se le reconoce como uno de los autores arageos
ms importantes, si no el mayor de todos.

Sin embargo, Fernndez fue, hace ms de dos dcadas, uno de los propulsores
de Ediciones Mucuglifo, que desde nuestra ciudad andina de Mrida viene
desarrollando una importante labor en la difusin de la literatura
venezolana. Es por ello que ahora la editorial ha decidido reconocerle
publicando su Obra potica, necesariamente incompleta por cuanto textos del
autor se han repartido en publicaciones grandes y pequeas, cuando no han
quedado perdidas en algn rincn de su aventura cotidiana.

Obra potica rene los libros Grietas de asombro (1977), Esperas y la
ausencia (1978), Caminatas (1980), Amarga simiente (1983), Saldadas
(1984), Medio mes ms en el hospital (1993), Encarnado al vuelo (1998),
Oficios de la lluvia (2000), Memorias y extravos (2001) y El arco de
triunfo de la tarde (2003). Todo un banquete para propios y extraos, pues
la poesa de Fernndez tiene uno de los ms amplios registros que pueden
hallarse en la literatura venezolana.

La antologa permite, as, comprobar la evolucin del trabajo creador de su
autor. Grietas de asombro, por ejemplo, evidencia los primeros pasos de una
bsqueda que se traducir entonces en poemas en su mayora muy breves,
miradas profundas al universo y las preocupaciones de Fernndez: Soy una
partcula movible / En cualquier recodo en el tiempo / Aqu errando sin
poder evitarlo. // Maana quin sabe si pender de un rbol / o vagar en
el aire / o gotear cristalizado sobre los peascos.

En ttulos posteriores ser frecuente ver en Fernndez una poesa ms
testimonial que roza los lmites de la crnica. Como en Maracay 12 en
punto, de Caminatas: La polica se va del rea comercial, / hombres y
mujeres van guindados en la patrulla, / llevan en sus bocas abundantes
carcajadas / y un sabor a pulpa de duraznos / que le fueron decomisados a
un nio. El poeta ha descubierto ya las grandes preguntas en el fragor
cotidiano de la ciudad que lo cobija y, al mismo tiempo, lo repudia. As
dir en Chanchullo, de Saldadas: Qu jefe de ciudad puede querer al
poeta / si ste no lo admira ni le importan los desinflados chistes / en
los medios de comunicacin. (...) Por eso ciudad, patrn y poeta, / en
estas lides no pueden tolerarse, / a menos que el peor desaparezca. Y as
en Oh ciudad, del mismo libro: Ciudad jardn; / tibia, / de acuosas
moralejas. (...) Aqu nace y muere la rabia, / el ladrn legisla, / impone
moral y condena.

Esto es ms evidente en Medio mes ms..., donde la poesa de Fernndez se
vuelve a ratos narrativa, para servir de herramienta utilitaria que le
permita al autor contar un hecho concreto: un perodo internado en un
hospital al que es llevado de urgencia por dos poetas amigos, una vivencia
atroz pero invaluable que le forzar a sobreponerse al obstculo de sus
propias dolencias: Quiero escribir o reescribir lo vivido / y lo perdido.
Pero... fastidio. Pacientes que comparten por unas horas el cubculo en el
que atienden al poeta, pasan dejando su huella en el libro. Ancianos,
mujeres, hombres llenos de gritos de cuyo destino, aunque llegue a
dudarlo, lograr l salvarse: La junta mdica se reunir / para discutir
el caso. / A mi alrededor la muerte / afanosa recoge su cosecha.

Su ltimo libro muestra una poesa ms alegre y desenfadada. El arco de
triunfo de la tarde parece a ratos un libro para nios (est dedicado, de
hecho, a la hija del poeta, Rosa Amazonia), como en su poema inicial: Esta
hoja de papel blanco / sin aparente atributo / pudo haber sido un
desperdicio / mas tirado por la calle / y no lugar privilegiado / donde
ahora flamea un POEMA / en todos los colores / para los nios del mundo.
Los objetos cobran vida como en la mente de un nio, pero con actitudes
espoleadas por el maduro poeta: Avergonzada frente al nio / que compr un
helado / con un billete de cinco mil, / la monedita se par de canto / para
esconder la cara. Se trata de una poesa ms alegre, que celebra la vida y
el poder de la metfora.

El origen de este libro es, como ya explicamos, un homenaje. Casi todos
los que empezamos en Mucuglifo hemos publicado en este fondo editorial,
explica Gonzalo Fragui en el prlogo. Erasmo no lo haba hecho. Por eso,
quisimos recopilar en un solo libro toda su obra potica, valga decir, su
vida.

Por otro lado, contina Fragui, la publicacin de esta antologa pretende
tambin ser un acto de agradecimiento hacia el poeta. Agradecerle sus
peleas con los gobiernos, con las modas, con los policas, con los papeles
literarios, con las burocracias. Agradecerle al poeta sus enseanzas,
agradecerle su falta de mtodo y de sistema, porque el poeta ensea sin el
fastidio del facilitador, del tallerista, del funcionario. Agradecerle al
poeta su bondad y su rabia, porque no hay poeta fcil. El poeta a veces
tambin ensea pero los dientes.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Contacto con Isaac Chocrn ============================================

                                                         2 de julio de 2008

Hola,

es increble!, pero al abrir Letralia me encuentro con un reportaje de
Isaac Chocrn. Yo tengo unos escritos para l de mi hermana Mara Lorena
Arena Ramrez. Los encontr dentro de sus documentos hace 2 meses. Ella
falleci el 16 de marzo de 2005. Fue su alumna en la UCV.

Le ped a Dios cumplir con ese cometido de entregrselos. Les ruego que si
logran comunicarse con l, me dieran su correo electrnico.

Gracias de antemano por lo que hagan por m.

Bruna Arena R.
brunarena@gmail.com



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

En las universidades existe siempre el peligro de que la literatura deje
de ser lo que es la manera ms entraable de habla para volverse objeto
de estudio, algo que ser viviseccionado en lugar de ser vivido.

      Rafael Cadenas, en Obra entera, prosa y poesa (2002).



=== Cmo publicar en Letralia, Tierra de Letras ===========================

Antes de enviarnos algn texto para publicar en Letralia, le agradecemos
leer nuestras condiciones de publicacin. Usted puede verlas en el Web en
http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. Si lo prefiere,
puede recibirlas por correo electrnico escribiendo un mensaje a
info@letralia.com, con la palabra "Condiciones" en el subject, o
simplemente dando un doble click de ratn en el enlace siguiente:
mailto:info@letralia.com?subject=Condiciones.



###########################################################################
      El alojamiento de nuestra pgina web en http://www.letralia.com
     es cortesa de Abracaadabra Network (http://www.abracaadabra.net)

                        Letralia, Tierra de Letras,
     es una produccin de JGJ Binaria (http://www.letralia.com/binaria)
      y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela
###########################################################################

   Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 21 de julio de 2008
