
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XIII    Cagua, Venezuela     N 195
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                      15 de septiembre de 2008
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
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           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Gardel al cine. / Remolinos busca colaboradores. / Per  | Breves
en NY. / Poesa femenina en los genes. / Poesa inicial. |
/ Sexo, letras y sombras de Fuster. / Mujeres en las     |
nubes.                                                   |
                                                         |
Yahaira Salazar presenta en Venezuela su obra de teatro  | Noticias
ngelus. / Muri en Nueva York el escritor               |
puertorriqueo Edgardo Vega Yunqu. / Fallece el poeta   |
espaol Fernando Gil Tudela. / Andrea Camilleri gana el  |
premio RBA de Novela Negra. / Estacin de tren es        |
bautizada en Mxico como Gabriel Garca Mrquez. /       |
Entregaron Medalla al Mrito Literario a Eduardo         |
Lizalde. / Antnio Lobo Antunes gana el Premio FIL. /    |
Fernando Iwasaki obtiene el Premio Algaba. / Falleci el |
escritor y periodista espaol Isaac Montero. /           |
Biblioteca del Exilio inaugura comunidad gallega en      |
Buenos Aires. / Piden a Garzn aprobar exhumacin de     |
enterrados con Garca Lorca. / Ola de reacciones levanta |
el caso del poeta Ernesto Cardenal. / Concluye en        |
Caracas el II Festival de Cine Latinoamericano. /        |
Presentan en Lima coleccin de libros de jvenes poetas. |
/ Educacin, literatura y comunicacin analizarn en     |
Argentina. / Crean en Venezuela blog audiovisual sobre   |
libros en Internet. / Octavio Paz ser recordado en el   |
Hay Festival de Segovia. / Celebrarn Feria del Libro en |
Nueva York. / Realizarn en Maracay II Encuentro de      |
Ensayo y Narrativa. / Dedicarn Feria del Libro          |
Dominicano en NY a Norberto James Rawlings. / Literatura |
espaola del siglo XXI analizar Fundacin Caballero     |
Bonald. / Jornadas sobre educacin y lectura realizarn  |
en Buenos Aires. / Becas para escritores ofrece          |
Universidad de Texas en El Paso.                         |
                                                         |
Un galardn a la altura de su obra. Efran Barquero,    | Artculos y
Premio Nacional de Literatura de Chile 2008, Sebastin  | reportajes
Jess Villalobos. / Germn Espinosa, detrs del         |
espejo, Joaqun Robles Zabala. / Carlos Rodrguez      |
Ferrara: la lucidez de la eternidad como destino         |
esttico, Mara Cristina Solaeche. / Literatura,       |
dilogo, Luisa Pastor Martnez. / Una nueva memoria,  |
Alberto Jos Prez. / Sobredosis. Un artculo           |
puritano, Antonio Otero Garca-Tornel.                  |
                                                         |
Entrevista a don Guillermo Gmez Rivera, de la Academia  | Entrevistas
Filipina: La prdida del espaol para el filipino ha    |
comportado el desarraigo de su propia cultura, por      |
Andrea Gallo.                                            |
                                                         |
Un imaginario etno-surrealista de la violencia (Caracol | Sala de ensayo
Beach, de Eliseo Alberto), Julia Elena Rial.            |
                                                         |
Cundo vas a dejar de huevear? (cuento poema hip hop   | Letras
para leer de corrido), Roco Santillana. / Poemas de    |
Ana Zhennamir Rivas Delgado. / El sapo burln, Gustavo |
Pez Escobar. / Nuestro planeta Tierra, Erasmo         |
Sondereguer. / Saetas de junio, Jos lvaro Clix      |
Rodrguez. / Poemas de Javier Garca Zapata. / Nocturne |
in E Flat major, Opus 9 N 2, Gyser Daniel Lpez. /    |
Poemas de Paula Winkler. / Hijos de amor y de rabia,   |
Paula Goberna. / Poemas de Carla Striker. / De          |
madrugada, Ricardo Abdahllah. / El Quinto Cristal     |
(extractos), Eudes Alexnder Moncada. / La tarotista,  |
Carolina Meneses Columbi. / Poemas de Samantha          |
Barendson. / Preguntas, Jssica de la Portilla         |
Montao. / Poemas de Juan Carlos Cspedes.               |
                                                         |
Libro del amor, Feng Menglong; Wilfredo Carrizales     | El regreso
(traductor).                                             | del caracol
                                                         |
Carta pblica sobre la Coordinacin de Literatura de     | El buzn
Aragua.                                                  |
                                                         |
Manuel Maples Arce.                                      | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================

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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Gardel al cine. Un grupo de aficionados al cantante argentino Carlos
Gardel, encabezados por el cantor, msico y guionista Pepe Crow (Ecuador,
1940) est buscando apoyo para la realizacin de una pelcula-tributo sobre
la vida y la trayectoria artstica del llamado Zorzal de los Zorzales,
para lo cual ya se tiene listo el guin, basado en el exitoso libro The
Life, Music and Times of Carlos Gardel, de Simon Collier, considerado el
mejor bigrafo del artista. Aunque Crow ya haba iniciado planes para la
produccin de la pelcula con Collier, ste muri en 2003 y el proyecto no
ha podido ser completado hasta ahora. El libro contiene 384 pginas y 35
fotografas, en una de las cuales, destaca Crow, se puede ver a Gardel
cantando Mi Buenos Aires querido en la Estatua de la Libertad, justo
antes de iniciar la gira por Latinoamrica durante la cual lo encontr la
muerte en Medelln. Para la realizacin del filme, en el que el artista
interpretar ocho tangos clsicos, se espera reunir los esfuerzos de
productores de Argentina, Francia, Mxico, Espaa, Colombia y otros pases.
Crow es parte de los entusiastas que en 1994 le consiguieron a Pedro
Infante una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, y que desde 1988
intentan una distincin similar para Gardel.
mundial5115@sbcglobal.net
http://www.xlibris.com/gardelgardel.html

Remolinos busca colaboradores. En octubre saldr la edicin N 34 de la
revista literaria bimestral Remolinos, que est de aniversario y es
dirigida por el escritor peruano Paolo Astorga. Para colaborar con esta
edicin se puede enviar poemas, relatos, artculos de crtica literaria,
artculos en general o reseas de libros. Los textos deben ser enviados
como datos adjuntos por correo electrnico a la direccin
colaboracionesremolinos@gmail.com. Para la extensin de los trabajos se
tendr en cuenta las siguientes especificaciones: para poesa, un mnimo de
3 poemas y un mximo de 10; para narrativa, un mximo de un cuento o
fragmento de novela que no excedan las 15 cuartillas, y para artculos y
crtica literaria, un mnimo de una cuartilla. Los colaboradores debern
adjuntar tambin un pequeo resumen biogrfico de no ms de 8 lneas y, si
lo desean, una fotografa o una imagen artstica para ilustrar el texto.
http://es.geocities.com/revista_remolinos

Per en NY. Del 19 de septiembre al 19 de octubre podr ser visitada, en el
marco del Festival de Arte Hispano del Bronx, la muestra Per Imagen:
historia y memoria, que rene a catorce artistas peruanos: Alejandro
ngeles, Francisco Guerra-Garca, Liliana valos, Marcel Velaochaga, Roco
Rendn, Sol Romero, Alfredo Mrquez, Maricarmen Felices, Jorge Miyagui,
Olga Engelmen, Jos Gmez, Luisa Michelsen, Fernando Bedoya y Miguel
Lescano, quien es uno de los curadores de la muestra, conjuntamente con
Alexis Mendoza y Luis Stephenberg. No ha sido fcil hablar de historia y
arte con mis paisanos, que hoy comparten espacios expositivos en la Primera
Bienal de Arte Hispano en el Bronx, dice Lescano. Tarea edificante de
agruparlos, trabajar y lucubrar visualmente por el Per; aunque slo sea
para revisar objetual y grficamente el juego ms difcil de todas las
profesiones: crear, conocer, criticar, resolver, asumir un discurso y
cambiarlo cuantas veces sea necesario. Arte. Tarea mordaz por la cual damos
la vida, hoy en esta eternidad perdida, pero anhelada. Per Imagen es
auspiciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Per y el
Consulado del Per en New York. Para solicitar informacin es preciso
escribir al correo bxlatino.bienal@bluetie.com.
http://msa-x.org/bb

Poesa femenina en los genes. Este 19 y 20 de septiembre se realizar en la
sede del Banco del Libro en Caracas (avenida Luis Roche de Altamira, a dos
cuadras del metro Altamira) el seminario La memoria gentica de la mujer
desde la creacin potica, que a cargo de la profesora Mara Isabel
Novillo desplegar una mirada filosfica y potica centrada en la condicin
actual de la mujer, adems de, segn los organizadores, propiciar una
reflexin sobre las pautas de repeticiones de conductas emocionales y
patrones de respuesta que como conciencia biolgica adquirida, como carga
gentica, lleva la mujer ancestralmente. Una memoria celular cargada de
errores de apreciacin que, inconscientemente, le pueden llevar a atentar
contra sus derechos ms ntimos, los de su propia esencia. El seminario,
que es organizado por la Asociacin Civil Autores Venezolanos y tiene un
costo de 150 bolvares, est conformado por tres campos de trabajo,
antecedidos de un estudio introductorio a los mitos poticos universales y
femeninos de creacin. La sesin del viernes 19 ser de 2 a 6:30 de la
tarde, mientras que la del sbado 20 ser de 9 de la maana a 12 del da y
de 2 a 6:30 de la tarde. Los participantes podrn disfrutar de un
refrigerio. Novillo tiene formacin en sociologa, filosofa, letras
clsicas y msica. Ha publicado los poemarios Metlica virtud (1992) y
Poemas peregrinos (2004). Para formalizar la inscripcin, es preciso
escribir a autoresvenezolanos@gmail.com o telefonear al (0416) 6387987, a
la atencin de Astrid Lander.
autoresvenezolanos@gmail.com

Poesa inicial. Este 24 de septiembre se dar inicio al Taller de Lectura
Colectiva Poetas iniciales, que pretende dar una mirada a las primeras
publicaciones de los poetas ms importantes de Venezuela. El taller es
coordinado por Willy McKey y auspiciado por la revista de poesa El Salmn.
En su primera edicin, el taller acercar a sus participantes a los
poemarios Elena y los elementos (1951) de Juan Snchez Pelez, El reino
(1958) de Ramn Palomares y Los cuadernos del destierro (1960) de Rafael
Cadenas, libros que en cierto modo iniciaron la voz potica de tres de los
ms importantes poetas venezolanos de la segunda mitad del siglo veinte.
Sern doce sesiones semanales, todos los mircoles de 6 de la tarde a 8 de
la noche, en la Casa de la Cultura de Chacao (calle Cecilio Acosta con
avenida vila, frente al Mercado Municipal de Chacao). Las inscripciones
estn abiertas desde hoy 15 de septiembre en la Casa de la Cultura de
Chacao. Para solicitar mayor informacin se puede telefonear a los nmeros
(0212) 2630512 / 8825.
http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com

Sexo, letras y sombras de Fuster. Este sbado 4 de octubre, a las 4 de la
tarde, se realizar en la Librera Mgica, de Ro Piedras (1016, avenida
Ponce de Len), en Puerto Rico, el conversatorio-presentacin Sexo, letras
y sombras en la Ciudad Silente, a cargo de los escritores y docentes
Emilio del Carril y Leticia Ruiz Rosado, quienes comentarn sobre los temas
del erotismo, sexualidad y los cuentos urbanos en Bocetos de una ciudad
silente (Isla Negra), de la poeta y narradora Ana Mara Fuster Lavn, quien
leer algunos de los textos de esta que es la segunda edicin, corregida,
del libro. Del Carril es vicepresidente del Pen Club de PR; es narrador,
profesor universitario y tecnlogo mdico y ha publicado 5 minutos para ser
infiel y otras divagaciones testiculares (Pasadizo). Ruiz Rosado edita la
revista literaria Identidad, es poeta y profesora universitaria, y su ms
reciente poemario es Te vi Luna (Terranova). Fuster, por su parte, ha
publicado Verdades caprichosas (cuentos, First Book), Rquiem (novela
cuentada, Isla Negra), El libro de las sombras (poesa, Isla Negra) y
Leyendas de misterio (infantil, Alfaguara), entre otros.
http://www.islanegra.com

Mujeres en las nubes. La segunda semana de noviembre se llevar a cabo, en
la regin mixteca de Oaxaca (Mxico), el XVI Encuentro Internacional
Mujeres Poetas en el Pas de las Nubes, evento que viene realizndose
anualmente desde 1993 y en el que poetas de diversas partes del mundo son
recibidas por las comunidades indgenas del sureste mexicano. En el marco
del encuentro se desarrollarn adems recitales, talleres y conferencias en
diversos espacios universitarios, institucionales y populares, para cerrar
con un magno recital en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de Mxico. Las
escritoras interesadas en participar debern enviar diez poemas,
acompaados de su currculo, a paisdelasnubes@mexico.com. Los organizadores
enviarn en respuesta las condiciones de participacin, la fecha definitiva
de la actividad y, en su caso, la invitacin oficial como participante en
el evento. Las participantes recibirn apoyo en transporte local, hospedaje
y alimentacin. El cupo es limitado y la recepcin de propuestas se cerrar
tan pronto se cubra el nmero de poetas que los organizadores estn en
capacidad de recibir este ao.
paisdelasnubes@mexico.com

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||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Yahaira Salazar presenta en Venezuela su obra de teatro ngelus

Con un lleno total en el Centro Cultural Espaol Cervantes de El Tigre
(Anzotegui, Venezuela), el pasado 22 de agosto fue presentada por la
compaa Alianza Potica la obra teatral ngelus, de la dramaturga y
directora venezolana, residenciada en Francia, Yahaira Salazar.

ngelus es, segn su autora, una historia que abarca el presente, el
pasado y el futuro, que toma como recurso la vida de seres celestiales y
sus vivencias en la tierra con los hombres. Su contenido contina siendo
de actualidad y reflexin, y el mensaje de esta obra es y continuar siendo
motivo de disertacin a lo largo de los tiempos.

Estructurada en cuatro actos y con una duracin de dos horas y media,
ngelus presenta, usando como medio la metfora de los ngeles y de cmo
desempean su oficio, el deseo inalcanzable de una posible liberacin en
el encuentro con lo divino, quedando la inmortalidad reducida al errar
infinito del viaje infatigable hacia el interior de s mismo, segn
explic Salazar.

El escenario de la obra emula un tiempo infinito donde no se representan
iglesias ni ningn otro recinto sagrado, y los ngeles cobran vida en una
expresin de sincretismo cultural que muestra, bajo sus alas, sus cuerpos
desnudos maquillados con los smbolos tpicos de los yanomami, etnia
indgena venezolana asentada en el estado venezolano de Amazonas. Aqu el
Paraso toma vida en el espacio teatral, contina la tambin poeta y
actriz.

Salazar viaj a Venezuela expresamente para dirigir esta obra, en la que
participaron los actores Vctor Manuel Osuna, Soira Milln Villalba, Zabnny
Carreo Siso, Rosngela Domnguez, Carlos Daniel Vera, Dara Velsquez,
Jess Ramn Marcano, Alicia Rodrguez, Junior Rafael Gonzlez, Claribel
Obando, Daniel Ruiz, Maria de los ngeles Montilla, Crismel Quiriagua,
Nicols Mndez, Mariana Mndez y Cilerime Arteaga. La direccin musical
estuvo a cargo de Nelson Marn y de Leonardo Idrogo.

La Fundacin Alianza Potica es una organizacin cultural pionera del
movimiento teatral en la regin, y su sede est en las instalaciones de la
Orquesta Sinfnica Juvenil e Infantil de El Tigre, donde ofrece un taller
de iniciacin teatral para actores y actrices profesionales y aficionados.

Natural de El Tigre, Salazar ha hecho su carrera en Venezuela, Estados
Unidos, Cuba, Mxico y Francia. En 1992 obtuvo el Premio de Honor Marco
Antonio Ettedgui. En 1995 su obra Titania se presenta en el Nosotros
Theater, en Los ngeles, en 1996 en el Teatro de Lile de St Louis (Pars)
y, en 2001 y 2002, en el Festival de Avignon Off.

Su obra Hormigas caminando sobre una axila gan el tercer premio del
Festival des Arts Crysalydes (Pau, Francia). En 2004 Salazar present, en
el Teatro de Lle, la obra Ceci nest pas un coup dtat. Ceci est une
Revolution. Al ao siguiente dirige, durante el II Festival de Teatro
Venezolano en Pars, la obra de Jos Gabriel Nez, La encuesta, en el
Teatro LArticle. En 2006 monta Milonga para Atahualpa Yupanqui,
performance musical de una danza contempornea americana, en el mismo
LArticle. El ao pasado estren por primera vez ngelus en el Centro
Recreacional Mare-Mare, en San Tom (Anzotegui).

Fuente: Antorcha



*** Muri en Nueva York el escritor puertorriqueo Edgardo Vega Yunqu

El pasado 25 de agosto falleci en el Lutheran Hospital de Brooklyn, a los
72 aos de edad, el escritor puertorriqueo Edgardo Vega Yunqu, segn
inform su agente Tom Colchie. Vega se destac como cronista de la vida de
los boricuas en la isla y en Nueva York, y sus textos resaltaban con visin
poltica e irona las contradicciones y las vivencias de esta comunidad.

Nacido en Puerto Rico, tena 13 aos cuando su familia se traslad a Nueva
York, ciudad de la que estaba enamorado, pero desgraciadamente su amor
nunca fue devuelto, segn su amigo, el escritor y periodista David
Gonzlez, con quien se reuna al menos una vez al mes. Vega era un tesoro,
una persona que tena mucho cario por la comunidad puertorriquea, sobre
la que escribi mostrando su tragedia, su humor y su absurdo, dijo
Gonzlez.

Otro de sus amigos, el tambin escritor puertorriqueo Martn Espada,
defini a Vega como una persona de gran integridad, directa, admirable y
como escritor muy importante, pero nunca recibi el tributo y
reconocimiento que se mereca aunque haba publicado como 17 libros, algo
increble.

Vega creci en el Este de Harlem, el barrio ms puertorriqueo de Nueva
York, y ya adulto se traslad a Brooklyn. Fund el Centro Cultural Clemente
Soto Vlez (http://www.csvcenter.com) y fue profesor en Hostos Community
College (http://www.hostos.cuny.edu), Hunter College
(http://www.hunter.cuny.edu) y The New School (http://www.newschool.edu).
Era el padre adoptivo de la cantante Suzanne Vega.

Fuentes: El Diario La Prensa NY  The New York Times



*** Fallece el poeta espaol Fernando Gil Tudela

El poeta de Cehegn (Murcia, Espaa), Fernando Gil Tudela, muri en su
domicilio a los 99 aos el pasado 1 de septiembre, habiendo sido durante
toda su vida una referencia potica y cultural para toda una generacin de
ciudadanos y escritores locales. El entierro fue el martes 2 en el
Santuario de la Virgen de las Maravillas.

Ms conocido como Fernando el del molino, Gil Tudela despleg su poesa a
lo largo de todo el siglo XX. Sus sonetos, editados por el Ayuntamiento de
Cehegn (http://www.cehegin.com), lo dieron a conocer como un hombre de
enorme sensibilidad, pintor de paisajes, y fundido a la vez con esa
naturaleza que tanto cant en sus poemas y de la que nunca se alej.

Se sinti poeta desde nio, cuando trabajaba en el molino de su padre.
Molinero de blanca palabra, lo llam el tambin poeta Francisco Snchez
Bautista. Gil Tudela fue un juglar que traz su destino desde la palabra
precisa y sentida.

Fue concejal de la localidad y tiene hasta una avenida en su ciudad natal,
la avenida Poeta Fernando Gil Tudela. Como homenaje permanente, el
Ayuntamiento puso en funcionamiento este ao el premio de poesa que lleva
su nombre y que ha tenido un enorme xito de participacin.

Fuente: Murcia.com



*** Andrea Camilleri gana el premio RBA de Novela Negra

La muerte de Amalia Sacerdote, de Andrea Camilleri, se alz este 4 de
septiembre con la segunda edicin del Premio Internacional de Novela Negra
RBA (http://www.rba.es). El asesinato de una muchacha supuestamente a manos
de su novio, caso conocido popularmente como Crimen del Garlasco y que
fuera un hecho real bastante famoso en Italia por la gran repercusin que
tuvo en los medios de comunicacin, le sirvi a Camilleri como punto de
partida para crear la novela.

De esta forma, Camilleri se alza con el galardn mejor dotado de este
gnero, cuyo reintegro asciende a 125.000 euros, y firma as su primera
novela policaca sin la presencia de Salvo Montalbano, su entraable
comisario de polica. Segn el autor, a diferencia de la saga Montalbano,
en esta obra no hay un detective que investigue los hechos, sino que es el
mismo lector quien debe desenmascarar la trama.

La novela, que adopta desde su primera pgina un enfoque periodstico,
segn el autor, transcurre en la redaccin de la RAI en Palermo. La capital
de la Sicilia contempornea es el escenario elegido por el autor para
desarrollar esta magnfica trama en donde poltica, mafia y familia
conforman una red slida en la que incluso la justicia y los medios de
comunicacin estn a su servicio.

El escritor, director teatral y guionista italiano no pudo asistir a la
entrega, pero quiso agradecer el premio mediante videoconferencia y envi
un mensaje a sus lectores espaoles: En el pasado se deca que el medio
era el mensaje; para m, mi mensaje son mis libros. Yo como lector leo
autores espaoles, por lo que se produce un intercambio continuo, la
maravilla de la inexistencia de obstculos. Asimismo, destac que desde
Espaa me llega un mensaje de libertad, y no puedo decir lo mismo de lo que
veo aqu, en Italia.

Camilleri cre una fundacin para ayudar a los hijos de funcionarios
asesinados por la mafia. El gobierno italiano no distribuye ayudas a los
hijos de estas familias destrozadas; slo a las viudas. Por ese motivo
quise fundar esta organizacin con los fondos que recaudase de los derechos
de autor, destac.

Lorenzo Silva, encargado de comunicar el fallo del jurado, destac la
solidez de la trama criminal, la construccin de los personajes y la
maestra en el manejo de la intriga de la obra ganadora. El jurado,
integrado por Silva, Soledad Purtolas, Xess Miguel Suso de Toro, el
periodista Antonio Lozano y la editora de RBA Anik Lapointe, quiso destacar
adems la novela Giley, de Julin Ibez, por su especial inters y por
presentar una va novedosa dentro del gnero espaol.

Joaquim Palau, director general de RBA Libros, indic que el premio
pretende consolidar al grupo como especialista en el gnero negro, al
tiempo que colabora a que el gnero negro sea considerado como literatura
con maysculas. Tambin hizo especial mencin a Francisco Gonzlez
Ledesma, vencedor de la primera edicin del premio con Una novela de
barrio, que desde su publicacin ha cosechado grandes crticas y se ha
convertido en uno de los libros ms ledos de este ao.

La muerte de Amalia Sacerdote llegar a las estanteras de las libreras
espaolas el 9 de octubre y, a principios del 2009, ya estar disponible
tambin para su pblico en Italia de la mano de la editorial Sellerio
Editore (http://www.sellerio.it).

Fuentes: EFE  RBA



*** Estacin de tren es bautizada en Mxico como Gabriel Garca Mrquez

La antigua estacin de trenes de Nuevo Laredo en la frontera con Estados
Unidos ha sido convertida en un moderno centro cultural de 1.800 metros
cuadrados y lleva, desde el pasado 4 de septiembre, el nombre Palabra
Gabriel Garca Mrquez (http://www.estacionpalabra.com), en homenaje a que
fue ese el primer sitio de Mxico que pis el escritor colombiano en 1961.

El autor de Cien aos de soledad estuvo presente en la ceremonia,
organizada por la empresa ferroviaria Kansas City Southern de Mxico (KCSM,
http://www.kcsouthern.com/es-mx), que cedi en comodato las instalaciones
de esta terminal ferroviaria al Ayuntamiento de Nuevo Laredo
(http://www.nuevolaredo.gob.mx), para que fuera convertida en un centro
cultural.

Fuentes de KCSM recordaron que el premio Nobel de Literatura 1982 lleg a
Mxico procedente de Estados Unidos por la estacin ferroviaria de Nuevo
Laredo, y que apenas descendi del tren El guila Azteca, se dirigi al
desaparecido restaurante Azteca, en donde prob el arroz. En un pas que
cocina arroz as, vale la pena vivir, habra dicho el escritor, por lo que
decidi continuar recorriendo el pas y residir en l.

Garca Mrquez volvi a la antigua estacin de ferrocarril 47 aos despus
de su llegada a Mxico para asistir a la ceremonia de inauguracin y
colocar su nombre en este recinto, que ser un centro cultural en su honor
para la promocin del libro y las artes plsticas. KCSM indic que revisar
diversas estaciones y se conversar con las comunidades y autoridades
locales de varias ciudades para utilizar estos espacios en beneficio
social.

La presencia del escritor fue celebrada con los acordes del tema musical
inspirado en su libro ms famoso, Cien aos de soledad: Los cien aos de
Macondo suean, suean en el aire. Garca Mrquez lleg acompaado de su
esposa Mercedes Barcha, y ambos fueron invitados por el alcalde de Nuevo
Laredo, Ramn Garza Barrios, y su esposa Rebeca Canales, a que conocieran
ampliamente el recinto.

Es un gran gozo para nuestra ciudad que usted, querido Gabriel, est con
nosotros. Hoy es un da memorable, hoy le podemos decir a los hombres y
mujeres de Nuevo Laredo que tenemos palabra, mucha palabra, dijo Garza
Barrios. Hoy cumplimos con usted un compromiso con nuestra propia
historia, le rendimos un sincero y profundo homenaje porque hace 47 aos
estuvo en este mismo lugar y desde aqu decidi, para beneplcito de
nuestro pas, vivir con los mexicanos, indic.

Los neolaredenses somos personas leales con la palabra. En este lugar
naci una relacin entre nuestra comunidad y usted. De nuestra parte le
digo que en Nuevo Laredo le admiramos y le respetamos porque usted est
comprometido con los ms altos valores de la humanidad, porque es usted un
ejemplo de congruencia, es un paradigma de la realidad. Sepa usted, querido
Gabo, que nos sorprende y nos congratula su enorme compromiso con la
palabra, precis el alcalde.

Y para sorpresa de todos, Garca Mrquez tom el micrfono y dirigindose
al alcalde expres: Estoy emocionado, me he quedado sin palabras. Muchas
gracias.

El nuevo centro cultural cuenta con un acervo inicial de 6.500 libros de
literatura, artes plsticas, fotografa, ciencia y sociologa, en espaol e
ingls, adems de un archivo hemerogrfico del diario local El Maana
(http://www.elmanana.com.mx) y un amplio saln donde queda plasmada la vida
del escritor colombiano.

Como corolario de la actividad se anunci la apertura del plazo de
recepcin de obras para el Premio Nacional de Ensayo Estacin Palabra,
sobre literatura latinoamericana, en el que el tema y el personaje
cambiarn cada ao, correspondiendo esta primera edicin al epnimo del
centro, de quien se deber destacar y analizar la visin y aspectos
relevantes del autor sobre Amrica Latina en su obra.

A m me da gusto poder instituir este premio y le doy las gracias al
gobernador del estado (Eugenio Hernndez Flores) por su generosidad para
llevar a cabo este primer concurso, dijo Garza Barrios. Los participantes
podrn enviar sus obras hasta el 28 de noviembre, como se indica en la web
del centro.

Por su parte, la escritora Rosaura Barahona, coordinadora del concurso,
asegur que este premio prevalecer despus de concluido el mandato de
Garza Barrios, pues se trata de un certamen esencial para las letras
nacionales. Este premio nacional de ensayo es muy importante porque entre
muchas otras cosas nos pone a la altura de otros premios dentro del pas y
es uno de los ms importantes que hay a lo largo de la frontera norte,
coment.

Fuentes: El Financiero  El Universal  Notimex



*** Entregaron Medalla al Mrito Literario a Eduardo Lizalde

El poeta y narrador mexicano Eduardo Lizalde (Ciudad de Mxico, 1929)
recibi el pasado 5 de septiembre la Medalla al Mrito Literario, en el
marco del Segundo Encuentro Internacional de Escritores Literatura en el
Bravo, que forma parte de las actividades del IV Festival Internacional
Chihuahua (FICH).

La cita para la entrega de la condecoracin se llev a cabo en la Sala de
Usos Mltiples del Centro Cultural Paso del Norte (http://www.ccpn.com.mx),
seguido de otras actividades en las que se analiz la obra de Lizalde, y
donde el mismo poeta dio lectura a algunos de sus textos.

Previamente, Jorge Humberto Chvez, jefe de la Representacin Ciudad Jurez
del Instituto Chihuahuense de la Cultura (Ichicult,
http://www.chihuahua.gob.mx/Ichicult), dio lectura a un texto que contena
su biografa y enunci parte de su obra. El peso potico de sus versos se
logra gracias al ritmo, al desenvolvimiento de la potica, de las distintas
metforas, expres Chvez en relacin a la labor literaria de Lizalde.

Posteriormente el director general del Ichicult, Jorge Carrera Robles,
entreg la Medalla al Mrito Literario al autor, que asisti en calidad de
invitado distinguido del encuentro. Estamos aqu para dar una seal de que
los chihuahuenses honramos a quien lo merece. Reciba pues, a nombre del
Festival Internacional Chihuahua, esta Medalla al Mrito Literario como un
gesto de magno reconocimiento, dijo Carrera Robles, al tiempo que
agradeci al escritor que compartiera su talento con muchos otros artistas.

Autor de los libros de poesa El tigre en la casa, La zorra enferma, Caza
mayor, Memoria del tigre y Tabernarios y erticos, entre otros, Lizalde se
mostr complacido con la presea y dio las gracias frente un pblico
compuesto por funcionarios culturales, intelectuales y admiradores de su
legado.

Entre los reconocimientos que ha recibido destacan el Premio Xavier
Villaurrutia 1970, el Premio Nacional de Poesa Aguascalientes 1974, el
Premio Nacional de Letras y Lingstica 1988 y el Premio Iberoamericano
Ramn Lpez Velarde 2002. En 1984 obtuvo la beca de la Fundacin
Guggenheim. Ingres a la Academia Mexicana de la Lengua
(http://www.academia.org.mx) el 24 de mayo de 2007, tomando posesin de la
silla XIV que perteneci a Elsa Cecilia Frost.

Fuente: El Diario



*** Antnio Lobo Antunes gana el Premio FIL

Este 8 de septiembre fue anunciado el veredicto del Premio FIL de
Literatura en Lenguas Romances (antes Premio Juan Rulfo), que entrega
anualmente la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL,
http://www.fil.com.mx), en Mxico, y que en esta edicin recay sobre el
escritor portugus Antnio Lobo Antunes, por el aporte de su obra a la
profunda reflexin sobre la experiencia interna de los seres humanos,
como indic el jurado.

Lobo Antunes ha recibido ms de seis premios este ao, es uno de los
autores portugueses ms traducidos y, en una conversacin telefnica que
sostuvo desde su estudio en Portugal con los miembros del presidium y los
periodistas asistentes a la rueda de prensa, habl sobre la alegra que le
produce volver a Guadalajara: Desde hace dos aos que fui me trataron con
mucha ternura y generosidad. Me causa mucha alegra tener la oportunidad de
volver tan pronto a esa ciudad.

Juan Rulfo es uno de los autores latinoamericanos ms importantes de la
literatura contempornea, dijo Lobo Antunes, un escritor que ha sido
varias veces candidato al premio Nobel de Literatura. Por ello es un honor
muy grande recibir un premio con el espritu de este escritor mexicano,
agreg. El autor, quien recibir la distincin en el marco de la ceremonia
de inauguracin de la FIL, el prximo 29 de noviembre, habl tambin sobre
su oficio como novelista: Lo ms importante para m es escribir. El
problema para m siempre es escribir, escribir siempre es muy difcil. Por
muy innovador que seas, no eres ms que un pobre hombre luchador.

Durante el dilogo trat igualmente sobre el trasfondo de su obra, en donde
el dolor que ocasiona la guerra es un tema recurrente: Las guerras son lo
ms terrible. En una guerra nadie sale ganando. Estuve en la guerra cuatro
aos y perd varias cosas, a la hermosa gente de mi batalln. En combate
perdimos 150 muchachos, eso no es ganar nada. Mi hija mayor naci cuando
estaba en la guerra y no la conoc ni estuve durante el embarazo de su
madre, relat el creador de novelas con temas como la muerte, las
crueldades humanas o la dictadura que vivi su pas.

Durante la conferencia de prensa, Ral Padilla, presidente ejecutivo de la
asociacin civil que otorga el galardn, destac que sta es la primera vez
que se incluye como candidatos de este premio a escritores que se expresen
en lenguas cuyo origen es el latn y no slo autores iberoamericanos y del
Caribe, como se hizo hasta 2007. Tambin agradeci a todos los miembros de
la asociacin que hicieron posible aumentar el monto del premio a 150 mil
dlares.

El fallo, al que se lleg de forma unnime, fue ledo por Mara Luisa
Blanco, miembro del jurado, conformado adems por Franc Ducros, de Francia;
Efran Cristal, de Per; Gerald Martin, del Reino Unido; Luca Melgar y
Vicente Quirarte, de Mxico. La obra de Lobo Antunes se caracteriza por
una exploracin de las potencialidades expresivas de la palabra, y una
profunda reflexin sobre la complejidad de la experiencia interna de los
seres humanos, en el marco de la violencia, la lucha anticolonial y la
transicin poltica de Portugal, reza el veredicto.

La ceremonia estuvo presidida por Alfonso Petersen Farah, presidente
municipal del Ayuntamiento de Guadalajara (http://www.guadalajara.gob.mx);
Ral Padilla Lpez, presidente ejecutivo de la asociacin civil del premio;
Alejandro Cravioto, secretario de Cultura del Gobierno del estado de
Jalisco (http://www.jalisco.gob.mx); Fernando Fernndez, director general
de publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
(Conaculta, http://www.conaculta.gob.mx) en representacin de su
presidente, Sergio Vela; Mart Soler, editor del Fondo de Cultura Econmica
(FCE, http://www.fce.com.mx), en representacin de su directora general,
Consuelo Sizar; Juan Snchez Aldana Ramrez, presidente del Ayuntamiento
de Zapopan (http://www.zapopan.gob.mx), Mara Luisa Blanco, representante
del jurado; Nubia Macas, directora general de la FIL Guadalajara y Dulce
Mara Zniga, coordinadora del premio.

Dotado de 150 mil dlares, el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances
fue otorgado bajo el nombre de Premio Juan Rulfo a Nicanor Parra (1991),
Juan Jos Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramn Ribeyro (1994),
Nlida Pin (1995), Augusto Monterroso (1996), Juan Mars (1997), Olga
Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000), Juan Garca Ponce
(2001), Cintio Vitier (2002), Rubem Fonseca (2003), Juan Goytisolo (2004) y
Toms Segovia (2005). En 2006 y 2007 fue entregado como Premio FIL de
Literatura a Carlos Monsivis y Fernando del Paso, respectivamente, y este
ao se decidi ampliar su cobertura a autores que se expresen en alguna de
las lenguas romances: espaol, francs, italiano, portugus, gallego,
cataln y rumano.

Fuente: FIL



*** Fernando Iwasaki obtiene el Premio Algaba

El escritor peruano Fernando Iwasaki obtuvo este 10 de septiembre, por
unanimidad, el VI Premio Algaba de Biografa, Autobiografa, Memorias e
Investigaciones Histricas, con su libro Cuando dejamos de ser realistas,
un ensayo polmico y documentado sobre las relaciones entre
Hispanoamrica y Espaa a lo largo de los dos ltimos siglos.

El libro, merecedor de los 24.000 euros con que est dotado el premio,
lleva por subttulo 200 aos de pendencias y dependencias entre Espaa y
Amrica Latina y ha sido elegido por un jurado formado por Ramn Pernas,
Patricio de Blas, Juan Ignacio Garca Garzn, Felipe Hernndez Cava y
Melquades Prieto.

Iwasaki, residente en Sevilla desde hace unos veinte aos, ha sabido
aplicar en su ensayo ese cruce de miradas propio de quien conoce bien
cuanto sucede a uno y otro lado del Atlntico y, segn Pernas, presidente
del jurado, es un libro oportuno porque llega cuando se conmemora el
bicentenario de la independencia de los estados americanos.

Uno de sus grandes aciertos es el lenguaje. Es la obra de un novelista que
no pierde nunca de vista el relato histrico. Est escrito con un gran
sentido del humor y con irona, algo poco habitual en este tipo de
premios, dijo Ramn Pernas.

Segn Patricio de Blas, la obra merecedora del VI Premio Algaba provocar
el debate, la reflexin y, sobre todo, el dilogo sobre un asunto que es de
mximo inters. Iwasaki aborda la gran paradoja que se vive en estos
momentos en una Espaa donde hay movimientos nacionalistas que pretenden
desvincularse del resto del pas, frente al proyecto hegemnico que
desarrollan algunos pases de Amrica Latina por construir una
supranacionalidad, agreg de Blas.

Tambin puede enfadar a algunos lectores porque Iwasaki realiza un lcido
anlisis del momento actual en que se mueven los espaoles y los
latinoamericanos y profundiza en cuestiones como el nacionalismo, el
laicismo, las relaciones entre la Iglesia y el Estado o la lengua. A
partir de esos temas formula una serie de opiniones sobre el presente y
algunas de ellas son polmicas, seal Felipe Hernndez.

Es un libro idneo para la controversia y de abrazo crtico entre las dos
orillas; es la obra de un gran lector, que demuestra su profundo
conocimiento de la literatura espaola, aadi Pernas.

Escritor, columnista e historiador, Iwasaki (Lima, 1961) realiz sus
estudios de licenciatura y maestra en la Pontificia Universidad Catlica
del Per (http://www.pucp.edu.pe), donde fue profesor de historia de 1985 a
1989, y los de doctorado en la Universidad de Sevilla (http://www.us.es),
donde fue profesor invitado en 1985 y 1991.

Autor de los libros de relatos Tres noches de corbata, A Troya, Helena,
Inquisiciones peruanas y Un milagro informal, y de la novela Libro del mal
amor, Iwasaki ha merecido galardones como el American History Grant Award,
el Premio Cop de Narrativa y el Premio de Ensayo Alberto Ulloa.

Colaborador habitual de medios de comunicacin espaoles y peruanos, ha
publicado tambin libros como Mario Vargas Llosa, entre la libertad y el
infierno, Nacin peruana: entelequia o utopa y Extremo Oriente y Per en
el siglo XVI.

Desde 1989 reside en Sevilla, donde fue designado director del rea de
Cultura de la Fundacin San Telmo (http://www.santelmo.org; 1991-1994). En
la actualidad es el director de la Fundacin Cristina Heeren de Arte
Flamenco (http://www.flamencoheeren.com).

Fuente: IBLNews



*** Falleci el escritor y periodista espaol Isaac Montero

El escritor, periodista y guionista madrileo Isaac Montero, Premio de la
Crtica 1998 por la novela Ladrn de lunas, e identificado con el realismo
crtico, falleci en Madrid el pasado mircoles 10 de septiembre, a los 71
aos.

Fernando-Isaac Hernndez Montero, que fue enterrado el jueves 11 en el
cementerio civil de La Almudena, se consideraba polticamente cercano al
Partido Comunista, y a finales de los aos cincuenta particip en la
creacin de la revista Acento Cultural, de donde pas a la seccin de
internacional del diario Pueblo, donde permaneci dos aos.

Trabaj en publicidad y en 1964 obtuvo el premio Ssamo de novela corta por
Una cuestin privada. Un ao ms tarde, su primera novela, Alrededor de un
da de abril, fue secuestrada por la censura, antes de que se distribuyese
en las libreras, y no vio la luz hasta la primavera de 1981.

En su obra narrativa destacan adems Al final de la primavera (1965), Los
das de amor, guerra y omnipotencia de David el Callado (1972) y la serie
de novelas Documentos secretos, realizadas en el mundo de la ficcin y
cuyos primeros volmenes aparecieron en 1972 (Al-borak), 1974 (Los rboles
y ropa de vestir), y 1978 (Necesidad de un nombre propio).

En 1979 public la novela Arte real, a la que siguieron Pjaro en una
tormenta (1985), Juegos de luz (1988), Primera comunin de Aurorarroja
(1991), El sueo de Mstoles (1993) Estados de nimo (1994), Ladrn de
lunas (1998), La fuga del mar (2000) y El lobo cansado (2007).

En diciembre de 1994, Montero, que era presidente de la Asociacin Colegial
de Escritores de Espaa (ACE, http://www.acescritores.com), dimiti de su
cargo, al no ser respaldada su propuesta de apoyar el contenido de la carta
del director de la Real Academia de la Lengua (RAE, http://www.rae.es),
Fernando Lzaro Carreter, al presidente del gobierno, Felipe Gonzlez, en
la que se le propona intervenir en defensa del castellano en Catalua. Fue
sustituido por Juan Moll al frente de la asociacin.

Montero era hijo de maestros y estudi en el madrileo Colegio de los
Agustinos del Buen Consejo. Ingres en 1956 en la Escuela Oficial de
Periodismo, donde se decant por la tarea del comentario y la investigacin
social, aunque, posteriormente, continu estudios de derecho y filosofa y
letras. Su vocacin como escritor se inici tras la muerte de su padre,
cuando Montero tena doce aos. En esa poca escribi sus primeros poemas y
en 1957 obtuvo el Premio Ssamo de Cuentos, en su VIII edicin.

Valorado por la crtica, pero no muy conocido popularmente, Isaac Montero
es tambin autor del ensayo publicado en 1992 con el ttulo Grandes
personajes: Abraham Lincoln, y ha escrito un buen nmero de comedias y
numerosos guiones de ficcin para televisin, un medio que influy en su
obra.

Se manifestaba partidario de huir del xito a toda costa, para buscar un
equilibrio con el que saber lo que se puede ceder para no estropear lo que
se quiere hacer. El escritor hizo esta afirmacin poco despus de ganar el
Premio de la Crtica de 1998 con Ladrn de lunas, una novela de mentiras y
dobles personalidades en la Espaa de la posguerra, que tiene como
protagonista a un bgamo madrileo que se llama a s mismo los dos
Antonios.

Fuente: EFE



*** Biblioteca del Exilio inaugura comunidad gallega en Buenos Aires

La Federacin de Asociaciones Gallegas de Argentina
(http://www.fsgallegas.org.ar) inaugur el pasado viernes 12 de septiembre,
en Buenos Aires, su Biblioteca del Exilio, un nuevo espacio integrado
dentro de la Biblioteca Galega de la capital argentina, donde se podr
consultar las producciones editoriales y primeras ediciones de las obras de
gallegos y espaoles exiliados en Argentina y Amrica, como Rafael Alberti,
Juan Ramn Jimnez, Xos Neira Vilas o Castelao.

Los responsables de la federacin y de la biblioteca consideran que este
nuevo fondo documental, abierto al pblico, constituye un material de
investigacin imprescindible para conocer la labor intelectual que los
emigrados y exiliados no pudieron desarrollar en su pas de origen, ya
fuese por las prohibiciones de la dictadura de Primo de Rivera o ms tarde
por la accin censora y represiva del rgimen franquista.

En la Biblioteca del Exilio es posible encontrar tanto obras de poesa y
narrativa como ensayo poltico e histrico, correspondientes a libros
publicados entre 1920 y 1975, mayormente primeras ediciones originales o
ediciones nicas que vieron la luz en Amrica.

Rafael Alberti, Mara Teresa Len, Juan Ramn Jimnez, Len Felipe, Xos
Neira Vilas y Ramn Valenzuela, entre otros, forman parte de la seccin de
narrativa y poesa de esta biblioteca. En el mbito del pensamiento pueden
encontrarse adems obras de Antn Alonso Ros, Castelao, Luis Jimnez de
Asa, Emilio Gonzlez Lpez, Claudio Snchez Albornoz y ngel Ossorio y
Gallardo.

El catlogo incluye tambin las colecciones Hrreo y Dorna que Arturo
Cuadrado y Luis Seoane dirigieron para la editorial Emec, as como gran
parte de los fondos de las editoriales Nova y Botella al Mar, que fueron
una continuacin de aquellas dos colecciones.

Fuente: Galiciae



*** Piden a Garzn aprobar exhumacin de enterrados con Garca Lorca

Los familiares del que fuera maestro de Pulianas (Granada, Espaa),
Discoro Galindo, y del banderillero Francisco Galad, supuestamente
enterrados en la misma fosa comn que el poeta Federico Garca Lorca,
presentaron el pasado viernes 12 ante el juez Baltasar Garzn, en la
Audiencia Nacional, una demanda para poder recuperar los restos de sus
antepasados. Frente al silencio de los herederos de Lorca, que ha primado
siempre, los Galindo y los Galad confan ahora en una salida legal que
les sea favorable y permita la exhumacin.

La nieta del maestro republicano, Nieves Galindo, que estuvo acompaada por
el historiador Ian Gibson y varios miembros de la Asociacin para la
Recuperacin de la Memoria Histrica (http://www.memoriahistorica.org),
defendi que la solicitud presentada ante Garzn es la ltima salida tras
muchos aos reclamando la exhumacin. En todo ese tiempo, ha ganado la
oposicin de la familia del escritor a buscar la fosa pero ahora tendr
que ser al revs, mantuvo Galindo.

El hispanista Ian Gibson tampoco entiende la negativa de la familia de
Garca Lorca a buscar la fosa, a saber al menos si el poeta est enterrado
en el paraje entre las localidades de Alfacar y Vznar, por lo que salud
la posibilidad de que setenta aos despus exista la oportunidad de
buscar el cuerpo del poeta ms grande que tiene este pas y el
desaparecido ms clebre de la Guerra Civil que, segn afirm, yace
tirado en una cuneta como un perro.

Gibson afirma que los ganadores tuvieron cuarenta aos para sacar a sus
muertos, y lo hicieron, pero no dejaron a los otros acercarse a la fosa.
En opinin del historiador eso es inhumano, injusto y atroz. No entiende
que los seis herederos del poeta granadino se nieguen a la exhumacin del
cadver.

Si la familia no quiere sacarlo de all, me parece muy bien, yo no tengo
derecho a entrar ah, pero s creo que tengo derecho a saber si est,
indic Gibson, que tambin hizo referencia a los bulos que circulan por
Granada, como el de que los familiares desenterraron el cuerpo dos das
despus del fusilamiento y lo trasladaron a la propiedad familiar de la
Huerta de San Vicente, inventado por algn sabelotodo, en su opinin.

Gibson dijo apoyar y alabar la iniciativa de Garzn, por lo que as se lo
ha transmitido, afirmando que su postura supone un paso de gigante. En la
misma lnea, la nieta del maestro Nieves Galindo ha valorado positivamente
la peticin que el propio Garzn hizo recientemente a varios ayuntamientos
y otras instituciones para que le hagan llegar listados con los nombres de
las personas enterradas en fosas comunes desde el comienzo de la Guerra
Civil, as como la fecha de los enterramientos y las circunstancias en las
que se realizaron.

En noviembre del ao pasado, Letralia public un extenso reportaje del
periodista espaol Fernando Guijarro Arcas
(http://www.letralia.com/firmas/guijarroarcasfernando.htm) segn el cual
estas versiones eran ciertas. Es hora de decirlo: la familia de Federico
Garca Lorca, deshechos de dolor por su trgica muerte que nada poda
justificar, desenterr el cadver del poeta, afirma Guijarro. Lo hicieron
dos das despus de su trgica muerte en agosto de 1936, para trasladarlo a
la finca que sigue siendo propiedad familiar, la Huerta de San Vicente,
donde est enterrado an.

Sin embargo Gibson se muestra incrdulo en este sentido. Nunca escuch un
rumor de ese tipo y me parece algo imposible sin que todo el mundo se
enterase y era del todo imposible sacar un cuerpo de aquella zona sin que
alguien se percatara. El reportaje de Guijarro puede leerse en nuestra
edicin 175 (http://www.letralia.com/175/articulo01.htm).

Para el presidente de la Asociacin para la Recuperacin de la Memoria
Histrica de Granada, Francisco Gonzlez, los Garca Lorca pueden opinar
sobre la recuperacin de los restos de Federico si las instituciones se lo
consienten, pero rechaza que se opongan a que los familiares de los otros
enterrados junto a l recuperen los cuerpos de sus antepasados.

Por su parte, el vicepresidente de la asociacin granadina y alcalde de
Pulianas, Rafael Gil, present junto a la demanda un reportaje tcnico,
entregado en la Audiencia, en el que se localiza la fosa, y explic que la
localizacin exacta de la misma y la posterior exhumacin se podra
realizar sin ningn escndalo ni circo, con los medios arqueolgicos de
los que dispone la Universidad de Granada (http://www.ugr.es). Lo que no
puede ser es que la voluntad del asesino deje a muchos asesinados en las
cunetas o en las fosas comunes cuando hay familiares que libremente quieran
recuperarlos, aadi Gil.

Gil destac que no hace falta hacer excavaciones, sino que se puede
utilizar un radar para localizar los cadveres, de manera que se evitaran
escndalos. Adems, aadi que las labores de identificacin no
deterioraran los cuerpos, puesto que el crneo de Lorca podra cotejarse
con las fotografas que se disponen de l; a Galindo le faltaba una pierna
y los restos de Galad se podran contrastar con el ADN de su nieto,
identificando los restos de Arcollas por exclusin.

Lo que no puede ser es que la voluntad del asesino deje en las cunetas los
cuerpos de los fusilados durante la guerra, observ Gil, que ha insistido
en que lo que pretende es que cualquier familia pueda dar una sepultura
digna a sus antepasados.

Para Galindo y para Gibson las heridas que en forma de asesinatos caus
la Guerra Civil y la represin franquista siguen abiertas. Rechazaron as
la postura que defiende la derecha de que la Ley para la Recuperacin de
la Memoria Histrica y las peticiones para las exhumaciones nicamente
sirven para abrir viejas heridas.

No vamos a abrir nada que no est abierto, lo que hay que hacer es
cerrarlas y eso sera encontrar los restos de la persona desaparecida,
rescatar los restos de nuestros seres queridos sin que se haga en contra de
nadie y sin ningn tipo de agravio, explic la nieta del maestro asesinado
junto a Garca Lorca, Galad y el tambin banderillero Francisco Arcollas,
del que no se conocen descendientes, el 18 de agosto de 1936.

Fuentes: Cope  Europa Press  Ideal



*** Ola de reacciones levanta el caso del poeta Ernesto Cardenal

El juicio por injurias y calumnias en contra de Ernesto Cardenal (Granada,
1925) tom un nuevo giro el pasado 3 de septiembre con la orden del juez
suplente Ronaldo Morn de congelar las cuentas bancarias del sacerdote y
poeta nicaragense.

La que calific de medida preventiva tiene el objetivo de garantizar el
pago de la multa de 20.000 crdobas impuesta por la sentencia del juez
primero de Distrito del Crimen, David Rojas, quien previamente se haba
desentendido del caso y a quien Morn sustituy el pasado 1 de septiembre.
El juez suplente tambin dio curso al incidente de nulidad promovido por el
defensor del poeta, el abogado Boanerges Ojeda.

Como se recordar (http://www.letralia.com/194/0901cardenal.htm), durante
la segunda semana de agosto Cardenal emiti en Paraguay, pas al que viaj
como invitado especial para la toma de posesin del presidente Fernando
Lugo, unas polmicas declaraciones en las que acus de ladrn, entre otras
cosas, al presidente de su pas, Daniel Ortega.

Das despus, el juez Rojas reactiv un antiguo litigio entre Cardenal y el
empresario de nacionalidad alemana Inmanuel Zerger, emitiendo la sentencia
que lo obligara a pagar 20.000 crdobas. La reactivacin del caso ha
generado, en favor de Cardenal, el respaldo de polticos, intelectuales y
otras personalidades de Nicaragua y del exterior, entre las que se cuenta
el premio Nobel de Literatura 1998, Jos Saramago, por considerar que se
trata de una retaliacin inaceptable contra el poeta.

Este viernes 5, el Centro Nicaragense de Derechos Humanos (Cenidh,
http://www.cenidh.org) anunci que solicitar medidas cautelares a favor de
Cardenal, luego de que la Sala Penal II del Tribunal de Apelaciones de
Managua (TAM) rechazara el recurso de exhibicin personal intentado das
antes.

La doctora Vilma Nez, presidenta ejecutiva del Cenidh, inform que la
razn que se aleg para el rechazo fue que segn el artculo 51 de la Ley
de Amparo, no se admite el recurso para las resoluciones judiciales. Estn
totalmente equivocados, advirti Nez, porque confundieron el recurso de
amparo contra actos administrativos, al que se refiere el artculo 51,
numeral 1, con el de exhibicin personal, el cual pretende evitar una
detencin o que se afecte la movilizacin del poeta Cardenal.

Gonzalo Carrin, director del rea Jurdica del Cenidh, explic que si bien
la Ley de Amparo dicta que nadie se puede amparar ante resoluciones
judiciales cuando stas son competencia del judicial, la misma no regula
los recursos de exhibicin personal.

Segn Nez, antes de rechazarlo o aceptarlo en primera instancia, debieron
solicitar un informe al juez recurrido, para conocer el caso, lo cual no se
hizo, y fue rechazado de manera inmediata. Consider la posibilidad de que
en realidad no haya sido una equivocacin, sino que sea algo deliberado
como parte de la poltica gubernamental de persecucin y presin contra
Cardenal, indic.

Ante esta situacin, Carrin dijo que el Cenidh, que acompaa las acciones
legales del insigne poeta, interpondr un escrito o queja en la Corte
Suprema de Justicia, rechazando la resolucin del TAM.

Entre tanto, el abogado Ojeda, defensor del poeta, le pidi al juez Morn
que reforme la resolucin en la que congela las cuentas, y que remita el
caso al juzgado local porque de acuerdo con la ley ya no puede actuar.
Critic que el juez Morn haya ordenado la medida citando los nmeros de
cuentas y el tipo de moneda en que estaban, sin que nadie se los haya dado,
lo que constituye una violacin al sigilo bancario.

Segn Ojeda, el juez deba enviar una solicitud a la Superintendencia de
Bancos (SIB, http://www.superintendencia.gob.ni), para que sta se
encargara de ordenar, a las instituciones del sistema financiero, revisar
si tena cuentas, y proceder a congelarlas. Aunque el juez conociera los
nmeros de cuentas no poda utilizarlos y menos hacerlos pblicas ante los
medios de comunicacin, dijo Ojeda.

Carrin asegur que estn elaborando un documento solicitando medidas
cautelares a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos
(http://cidh.oas.org/Default.htm) por las diferentes acciones legales que
se estn tomando en contra de Cardenal.

En reaccin por la medida, Cardenal reiter que se mantendr en rebelda y
no pagar la multa, pues si lo hiciera sera cmplice de la injusticia.
Calific la sancin de injusta y dijo que sera una colaboracin con la
injusticia si yo lo hiciera (si pagara), sera cmplice.

Me han quitado todo el dinero, pero tambin me quitan un dinero que es de
los nios con cncer, con quienes yo tengo talleres de poesa, afirm al
explicar que la suma congelada incluye 2.500 dlares donados por el
empresario Manuel Lacayo para nios enfermos. Aunque dijo sentirse
tranquilo, porque estoy en manos de Dios, aclar que tambin me siento
como un perseguido, perseguido por todos lados por unos perros rabiosos,
como dice el salmo de la Biblia.

El caso ha desatado una cadena de acciones a favor y en contra del poeta.
El lunes 1, el escritor y poltico nicaragense Toms Borge Martnez
(1930), quien fuera ministro del Interior durante el primer gobierno de
Ortega y es actualmente embajador de Nicaragua en Per, public un artculo
titulado Disparen sobre Daniel Ortega
(http://www.diariolaprimeraperu.com/online/noticia.php?IDnoticia=23285), en
diversos medios de su pas y del exterior.

All, despus de reconocer que Cardenal es una estrella de primera
magnitud en la literatura nicaragense y de ubicarlo en un sitial
comparable con el de Rubn Daro, Martnez Rivas, Jos Coronel y Pablo
Antonio, lo acusa de haber convertido el veredicto en su contra en su
ensimo ataque contra Daniel Ortega y de haber desafiado la medida
judicial sabiendo que en Nicaragua ninguna persona mayor de 70 aos va a
la crcel.

Borge cuenta cmo la pareja compuesta por Nubia Arcia y Alejandro Guevara
era, durante los aos previos a la revolucin sandinista, allegada al
poeta. Al triunfar la revolucin, el poeta fue designado ministro de
Cultura. Alejandro Guevara tuvo a su cargo la defensa de la frontera sur
en la guerra financiada por Reagan, contina Borge; Nubia se qued en
Solentiname, acogiendo a los peregrinos que buscaban el paraso. El Hotel
Mancarrn fue obra de su esfuerzo. Tras la muerte de Alejandro, la
comunidad de Solentiname le otorg a su viuda la concesin del hotelito por
los siguientes quince aos (hasta que el ltimo de los nios cumpliera la
mayora de edad: el 2010).

Posteriormente Arcia se cas con el alemn Inmanuel Zerger, con quien el
poeta sostuvo el litigio por el que ahora se le ha condenado. Hace ms de
diez aos que Cardenal, en su calidad de presidente de la Asociacin para
el Desarrollo de Solentiname, pretende despojar a Nubia Arcia e Inmanuel
Zerger de la gestin del hotel. Se ha valido de artimaas que no estn a la
altura de su imagen de profeta revolucionario: les ha mandado a cerrar el
hotel en varias ocasiones, les ha hecho confiscar el mobiliario, los ha
desprestigiado.

Hbilmente ha volteado la tortilla y se hace pasar por vctima de la
revancha poltica del presidente. El pleito de Ernesto no es con Daniel, es
con la viuda de un hroe sandinista, concluye Borge.

El mircoles 3, la prensa nicaragense reprodujo una carta pblica de la
seora Olivia Silva en respuesta al artculo de Borge. Querido Toms: soy
la madre del hroe Alejandro Guevara que vos mencions, empieza la carta,
y de otros seis guerrilleros y guerrilleras ms, y quiero informarte que
esa viuda de l que vos mencions, hizo que dictaran una orden de captura
contra Ernesto y contra m. Y tambin, por si no lo sabs, falsific el
contrato de administracin del hotel, que despus ha dicho que es de ella.

Previamente, el martes 2, la Procuradura de Derechos Humanos (PDDH,
http://www.pddh.gob.ni) haba recibido la denuncia de quienes, asegurando
ser representantes de campesinos de Solentiname, acusaron a Cardenal de
agredirlos y desmembrar las propiedades de la Asociacin para el Desarrollo
de Solentiname, que preside el poeta y que tiene su sede en el archipilago
de este nombre, al sur del pas.

La misma denuncia fue hecha pblica por la portavoz gubernamental y esposa
del presidente Ortega, Rosario Murillo, quien invit pblicamente al
presidente de Paraguay, Fernando Lugo, para que se apersonara en la zona a
fin de conocer con sus propios ojos la verdadera cara de Cardenal.

Pablo Antonio Aguilar Sevilla y Arlen Siu Varela, quienes dijeron ser
representantes campesinos, aseveraron que el poeta ha realizado diversas
acciones legales en su contra para desalojarlos de sus viviendas. Los
campesinos fueron acompaados por Nubia Arcia, quien fue directora del
Instituto Nicaragense de Turismo (Intur, http://www.intur.gob.ni) y con
quien Cardenal enfrenta un litigio por la administracin del Hotel
Mancarrn, ubicado en la propiedad de la Asociacin para el Desarrollo de
Solentiname.

Segn un escrito pblico de Cardenal, a pesar de que la asociacin dio a
Arcia un ao de gracia en su contrato de arrendamiento, ella no pag ni una
sola vez, y por esto la asociacin se vio obligada a pedir su desahucio en
los tribunales.

En la PDDH, Arcia asegur que tanto ella como sus hijas han venido siendo
acosadas y agredidas, durante varios aos, por Cardenal. Esto por reclamar
la inversin que realiz en el mencionado hotel, junto a mi difunto marido
Alejandro Guevara, quien fue miembro de la Comunidad Ernesto Cardenal y la
Asociacin para el Desarrollo de Solentiname. Segn sus sealamientos, con
la muerte de Guevara comenzaron los problemas.

Sin embargo, otro grupo de personas tambin pobladores del archipilago
manifest pblicamente su apoyo a Cardenal, en una carta firmada por 38
personas en la que se expresa: Por este medio nos dirigimos a usted con el
nico objetivo de hacerle saber de forma personal, que todos nosotros los y
las jvenes de esta localidad no estamos de acuerdo con lo que plantea la
seora Nubia Arcia, en cuanto se expresa al apoyo de la poblacin, pues
estamos en contra de las demandas que se le estn haciendo a usted.

Le notificamos que eso que expresa la seora Arcia, que est respaldada
por el pueblo solentinameo, es solamente una falsedad y mentira de parte
de ella. Padre Cardenal, sintase apoyado por todos nosotros y nosotras,
los y las pobladores del archipilago de Solentiname, termina la misiva.

Otro apoyo al poeta Cardenal fue emitido el lunes 8 de septiembre por el
poeta argentino Juan Gelman, quien calific al autor de Epigramas como un
gran poeta, un gran humanista y un gran religioso. En su mensaje, Gelman
aprovech la oportunidad para expresar que le alegra haber rechazado la
Orden Rubn Daro que el gobierno nicaragense quera otorgarle.

Por fin puedo expresar mi repudio a este acto contra Ernesto Cardenal de
quienes de sandinistas ya no tienen nada y ni al taco del zapato le llegan
al gran poeta, al gran humanista, al gran religioso, asever Gelman.
Puedo ahora declarar pblicamente que me alegra haber rechazado la Orden
de Rubn Daro que Daniel y Rosario, segn me dijo por telfono el
embajador de Nicaragua en Cuba, queran otorgarme. Esos nombres, Rubn
Daro, Ernesto Cardenal, seguirn vivos cuando la infamia se apague,
escribi Gelman.

Ese mismo da, 17 miembros de la asociacin afirmaron en un comunicado que
Cardenal no es dueo, ni nunca ha pretendido serlo, del Hotel Mancarrn,
que histricamente ha sido propiedad de la entidad. Agregaron que todas las
propiedades que posee la asociacin fueron donadas a esta entidad por el
poeta, quien a su vez las compr en 1959 a Julio Centeno, padre del actual
fiscal general de Nicaragua, Julio Centeno Gmez.

Sin embargo tales apoyos no han impedido que se siga levantando acciones
contra el escritor. El procurador general de Nicaragua, Hernn Estrada,
inform el mircoles 10 que investigar una serie de denuncias hechas
contra el poeta sobre supuestas anomalas en la asociacin. Pobladores del
archipilago acudieron a la Procuradura General de la Repblica (PGR) para
solicitar que se haga una auditora en la entidad.

Estrada dijo que enviar a Solentiname al delegado de la PGR en el
departamento de Rivas, a fin de que realice las inspecciones y
averiguaciones en relacin a las denuncias de los habitantes del
archipilago, que incluyen acusaciones de venta de terrenos y de daos al
medio ambiente. El procurador recibi en su despacho a presuntos pobladores
de Solentiname que llegaron a acusar a Cardenal por actividades ilcitas y
en perjuicio del ecosistema en el lugar.

Pablo Antonio Aguilar Sevilla, uno de los lugareos de Solentiname que
llegaron a la PGR, dijo a la prensa que, adems de la auditora, piden que
Cardenal se aleje de ese lugar porque impide que las donaciones lleguen a
los campesinos de ese lugar. No precis de dnde proceden tales
donaciones, pero afirm que la asociacin es duea de varias propiedades y
que los campesinos no tienen tierras para sembrar lo que necesitan para
elaborar artesanas en Solentiname.

Sostuvo que de esa asociacin slo se benefician pocas personas allegadas a
Cardenal, y neg que estn siendo manipulados o utilizados por el
gobierno de Ortega, porque la lucha por tierras y obtener beneficios de la
asociacin se remonta a 1998. La asociacin que preside Cardenal, dijo
tambin, es duea de varias propiedades, y pidi que se investigue de
quines eran esos bienes y de dnde proceda el dinero para adquirir
tierras y otros inmuebles.

Entre las reacciones internacionales tambin se cuenta la de la Unin
Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac, http://www.uneac.org),
que en un comunicado emitido el jueves 4 dijo lamentar el conflicto entre
Cardenal y Ortega. Asistimos con pesar a este enfrentamiento en una hora
decisiva para el futuro de nuestro continente, dice el texto de la misiva.

Habra que preguntarse a quines pueden beneficiar estas contradicciones.
No hay dudas: sacarn partido de ellas los enemigos de los procesos
emancipadores en marcha en nuestra Amrica, subray la organizacin,
aadiendo que expresaba su admiracin por la obra potica, de indiscutible
trascendencia de Cardenal, y destacando la lealtad que ha mostrado en
toda circunstancia hacia la revolucin cubana.

Ha sido y es una figura entraable para los cubanos (...). En los aos en
que muchos renegaron de sus ideas, l dio una leccin de coherencia y
dignidad. Hoy, cuando vivimos en Amrica Latina momentos de cambios y
esperanza, Cardenal ha acompaado estos procesos con su voz y su
prestigio, agreg.

Los intelectuales cubanos resaltaron tambin que el regreso al poder del
Frente Sandinista de Liberacin Nacional (FSLN) en Nicaragua quebr la
hegemona de Estados Unidos en Centroamrica y ha venido trabajando en
bien de su pueblo. Tambin acus a los medios de comunicacin de
amplificar y manipular el lamentable diferendo.

La misiva de la Uneac fue respondida por la primera dama Rosario Murillo,
quien calific de desinformados a los intelectuales cubanos. Slo la
desinformacin que Estados Unidos aplica a Cuba, Venezuela, Bolivia,
Ecuador y Nicaragua puede explicar que nuestros hermanos de la Uneac
ignoren la realidad poltica de ciertos figurones que militan desde hace
ms de una dcada en movimientos de las derechas oligrquicas, expuso
Murillo en un escrito entregado a la prensa.

Las actividades del poeta en el campo intelectual no se han detenido, pese
a la situacin en la que se encuentra. El jueves 4, particip en la
eleccin de la nueva junta directiva del Centro Nicaragense de Escritores
(CNE, http://www.escritoresnicaragua.org), jornada en la que propuso al
poeta Luis Rocha Urtecho para presidente, siendo secundado por el doctor
Carlos Tnnermann.

Rocha, quien termin electo por aclamacin, es uno de los miembros
fundadores del CNE y por muchos aos fungi como su secretario general. En
la nueva junta directiva estar acompaado por Daisy Zamora
(vicepresidenta), Mario Urtecho (secretario), Porfirio Garca Romano
(tesorero) y los vocales Francisco Bautista Lara, Karla Snchez y Onofre
Guevara Lpez. Cardenal es desde hace algn tiempo presidente honorario del
ente.

Fuentes: AFP  DPA  EFE  El Nuevo Diario  La Primera



*** Concluye en Caracas el II Festival de Cine Latinoamericano

Desde principios de este mes se desarrolla en la Casa de Rmulo Gallegos
(http://www.celarg.gob.ve), en Caracas (Venezuela), el II Festival de Cine
Latinoamericano, que presenta hasta este viernes 18 pelculas provenientes
de diez pases del continente, en una muestra que ha brindado especial
atencin a producciones cinematogrficas que se han hecho notar en diversos
encuentros y festivales.

Esta programacin cuenta con la colaboracin de Amazonia Films
(http://www.amazoniafilms.gob.ve), las embajadas de los pases
participantes, el Circuito Gran Cine (http://www.grancine.net), Blancica,
Disney y Fox. Hasta ahora han sido proyectadas la pelcula dominicana
Ladrones a domicilio (2007), la mexicana Cumbia callejera (2007), la cubana
La pared (2006), La punta del diablo (2006, coproduccin entre Argentina,
Venezuela y Uruguay), la argentina Sofacama (2006), la brasilea Polaroides
urbanas (2005), la venezolana Infierno perfecto (2006), la argentina Las
mantenidas sin sueos (2005), la brasilea El casamiento de Romeo y Julieta
(2005), la boliviana American Visa (2005), la argentina Teo, cazador
intergalctico (2004), la mexicana Luz silenciosa (2007) y la argentina
Martn Fierro, la pelcula (2007).

Para hoy lunes 15 se tiene programada la proyeccin de la brasilea El
pasado (2007), de Hctor Babenco, sobre un traductor que se separa tras
doce aos de matrimonio y empieza a salir con una modelo de 22 aos. Maana
martes se proyectar la ecuatoriana Cuando me toque a m (2007), de Vctor
Arregui, que narra diversas historias de soledad, impunidad, racismo,
ciudad y sociedad alrededor de la figura de un mdico legista.

El mircoles le toca el turno a la mexicana Ms que nada en el mundo
(2006), de Andrs Len Becker, sobre los conflictos entre una nia y su
madre. El jueves cierra el ciclo con el filme cubano Pginas del diario de
Mauricio (2006), de Manuel Prez Paredes, que narra la historia de un
hombre de 70 aos que ha quedado solo y devastado por la inesperada prdida
de su esposa.

Las funciones son a las 7 de la noche y el precio de las entradas oscila
entre Bs. 1,80 y 3,50. La Casa de Rmulo Gallegos est ubicada en la
avenida Luis Roche de Altamira, dos cuadras al norte de la estacin
Altamira del Metro de Caracas.

Fuente: Celarg



*** Presentan en Lima coleccin de libros de jvenes poetas

Esta semana, en una serie de jornadas que se inicia hoy lunes 15 y termina
el jueves 18 de septiembre, ser presentada en el Centro Cultural de Espaa
en Lima (http://www.ccelima.org) la coleccin de poesa Piedra/Sangre,
compuesta por diecisis ttulos producidos por el CCE y el sello Lustra
Editores.

Quince de los diecisis libros que sern presentados esta semana son de
jvenes autores peruanos, la mayora de ellos hasta ahora inditos o con
obras poco difundidas, que ofrecen una muestra de las propuestas estticas
que estn surgiendo en la literatura peruana contempornea, segn explican
los editores en un comunicado.

La coleccin est compuesta por los poemarios Oeste oriental, de Pedro
Favarn; Homesick, de Diego Molina Rey de Castro; La orden de las razas
ocultas, de Jos Carlos Salinas-Granda; La estancia del animal malsano, de
Arianna Castaeda (http://www.letralia.com/firmas/castanedaarianna.htm);
Liebe la muerte en el otro, de Vctor Ruiz Velazco; La radio futura, de
Luis Cruz; Nocturno del alba, de Jos Agustn Haya de la Torre; Poemas
mdicos, de Bruno Polack; Casa de zurdos, de Alessandra Tenorio; Diario de
navegacin, de Diego Lazarte; Extensiones, de Sergio Camacho; Nohombre, de
Navale Quiroz; Historia secreta, de Pal Guilln; Paciente 164, de Miguel
Sanz Chung, y Entre lneas pdicas, de Alberto Valdivia.

El ltimo ttulo es un libro-ensayo del reconocido poeta y crtico Jos
Carlos Yrigoyen, en el que se esboza un panorama general de lo llevado a
cabo durante la ltima dcada, la llamada generacin del dos mil. Adems
de citar y analizar la obra de cada uno de los autores publicados en la
coleccin, el autor incorpora las mltiples y singulares voces que han ido
surgiendo desde comienzos del dos mil y que no fueron incluidos en esta
oportunidad.

Este pack potico, concluye el comunicado, presentado en tapa dura y con
falsa cartula, no tiene precedentes en la poesa peruana, ni siquiera
tiene un correlato igual de ambicioso en la poesa escrita en lengua
castellana y sin lugar a dudas marca un hito en la ya importante tradicin
potica peruana.



*** Educacin, literatura y comunicacin analizarn en Argentina

Este jueves 18 y viernes 19 de septiembre se celebrarn, en la Universidad
Nacional del Nordeste (Unne, http://www.unne.edu.ar), en Argentina, las X
Jornadas de Educacin, Literatura y Comunicacin, que a su vez son las
Terceras del Norte Grande y que, como en aos anteriores, contarn con la
presencia de destacados acadmicos de nivel nacional invitados.

Estas jornadas contarn con el auspicio del Ministerio de Educacin y
Cultura de la Provincia de Corrientes (http://www.mecc.edu.ar) y la
organizacin de la Secretara General de Extensin Universitaria, la
Facultad de Humanidades y la Carrera de Comunicacin Social de la Unne.

Entre los participantes ms destacados se encontrarn el licenciado Julio
Brbaro, ex interventor del Comit Federal de Radiodifusin
(http://www.comfer.gov.ar), el licenciado Daniel Lpez, coordinador del
Programa de Radios Universitarias de la Secretaria de Medios de la Nacin
(http://www.medios.gov.ar), el profesor Aldo Lineras, vicedecano de la
Facultad de Humanidades de la Unne, la licenciada Cecilia Vzquez,
coordinadora de Cultura del Centro Cultural Ricardo Rojas de la UBA
(http://www.rojas.uba.ar) y el profesor Pablo Bont, responsable del
programa El Rojas fuera del Rojas de esa entidad cultural de Buenos
Aires, entre otros.

Los ponentes abordarn temticas como la educacin en contextos complejos y
vulnerables, habr conferencias sobre comunicacin, especialmente un
segmento dedicado al periodismo cientfico, disertaciones dedicadas a la
literatura infantil, latinoamericana y global, y la enseanza de las
disciplinas, la comunicacin como fenmeno ideolgico de significacin, y
la gestin cultural, entre otros.

La propuesta est destinada a docentes de todos los niveles educativos,
estudiantes terciarios y universitarios, comunicadores sociales,
periodistas, y todas las personas interesadas en los tpicos planteados

Las actividades tendrn lugar en las instalaciones del Saln Auditorio de
la Facultad de Odontologa en el Campus Corrientes (Avenida Libertad al
5450, Corrientes). Los interesados en la inscripcin o para obtener mayor
informacin deben dirigirse a la Secretara General de Extensin
Universitaria Delegacin Corrientes (Crdoba 794), de lunes a viernes en el
horario de 7:30 de la maana a 12 del da o de 3 de la tarde a 7:30 de la
noche.

Fuente: ChacoOnLine



*** Crean en Venezuela blog audiovisual sobre libros en Internet

A partir del prximo domingo 21 de septiembre, los internautas que deseen
leer o saber de libros tendrn, las 24 horas del da, la opcin de pulsar
cualquiera de los videos de TVlecturas: libros a toda hora
(http://tvlecturas.wordpress.com), un blog de creacin colectiva que estar
disponible en carcter de sitio invitado en Radio Mundial
(http://www.radiomundial.com.ve) y otras webs.

TVLecturas ha sido desarrollado y coordinado por la periodista venezolana
Marialcira Matute (http://www.letralia.com/firmas/matutemarialcira.htm) con
el apoyo de Isidoro H. Duarte, sobre una idea propuesta por el filsofo
mexicano Fernando Buen Abad
(http://www.letralia.com/firmas/buenabaddominguezfernando.htm) en torno a
la posibilidad de crear una televisora temtica de libros.

En entrevista para los programas de La Librera Meditica, serie de
programas de Matute y Duarte, Buen Abad expres la necesidad de un canal
de TV dedicado a libros y letras, un canal incluso por Internet, y
recomend a Matute algunos lineamientos: Tu tarea con los libros debera
llegar al mundo entero y debera ser una militancia de la conciencia para
que se eleve hasta las dimensiones de la revolucin toda, del hombre
nuevo.

En el proyecto inicial, adems de Matute y Duarte, participan de forma
honoraria unos veinte lectores-realizadores, quienes aportan videos, ideas
o contenidos. El blog se actualizar quincenalmente con videos sobre
libros. Permanecer por un tiempo en la Web y a mediano plazo se
convertir, desde Venezuela, en la Televisora de los Libros, que debe
ser, segn Buen Abad, participativa, interactiva, imaginativa, sabrosa,
seductora, ldica, creativa y brillante.

De participacin abierta, TVLecturas aceptar colaboradores espontneos,
quienes debern solicitar su inclusin va electrnica. Los usuarios podrn
sintonizar libre y gratuitamente microvideos de temas relacionados con
libros y lecturas en general, de creacin libre, de hasta 4 minutos de
duracin.

En el equipo inicial, adems de Matute, Duarte y Buen Abad, estarn los
venezolanos Mnica Chalbaud, Rubn Wizotsky, Antonio Nez Aldazoro,
Cristina Gonzlez, Luigino Bracci, Hctor Escalante, Lilian Ma Door,
Mariadela Linares, Roberto Hernndez Montoya, Roberto Malaver, Nelly
Prigorian, Isabel Huizi, Daniel Torres, Sara Labarca, Jos Toms Castejn,
Mario Van Dam, Dnice Iribarren, Carola Chvez, Daniela Saidman, Miguel
ngel Varela, Arturo Sosa Leal, Horacio Dam y la nia Camila Medero; los
argentinos Julio Fernndez Baraibar, Sergio Minore y Marcelo Faure y la
cubana Rosa Bez.

TVLecturas ser presentado formalmente el 20 de septiembre a las 5 de la
tarde, en un evento de entrada libre, con microvideos y comentarios, en la
Biblioteca Isaac Pardo del Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve), con la participacin de
algunos de sus lectores-realizadores.



*** Octavio Paz ser recordado en el Hay Festival de Segovia

Entre el 25 y el 28 de septiembre se celebrar en Segovia (Castilla y Len,
Espaa) el II Hay Festival (http://www.hayfestival.com) de esa ciudad, que
tendr como eventos centrales un homenaje al poeta mexicano Octavio Paz
(1914-1998) y el anlisis del fenmeno de Mayo del 68 y su repercusin
poltica en otros pases, adems de otras cincuenta actividades literarias.

El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes, y la directora del proyecto del Hay
Festival en Espaa, Sheila Cremaschi, firmaron el pasado 3 de septiembre un
convenio de colaboracin para impulsar este encuentro con las letras, el
pensamiento, las artes y la msica.

Durante el homenaje al autor de El laberinto de la soledad se analizar la
obra y la trayectoria vital de este poeta y ensayista mexicano, galardonado
con el premio Cervantes en 1981 y con el Nobel de Literatura en 1990, entre
otros premios.

Entre los participantes en el Festival figuran el escritor peruano Mario
Vargas Llosa y el periodista estadounidense Jon Lee Anderson, que se han
sumado a una lista en la que se encuentran nombres como los literatos
espaoles Bernardo Atxaga, Juan Goytisolo y Carmen Posadas y el hispanista
Paul Preston.

Por su parte, Sheila Cremaschi subray que, si el primer ao, en 2006,
Segovia acogi a los mejores escritores ingleses vivos, y al siguiente se
hizo una apuesta por los latinoamericanos, en esta edicin se han incluido
nombres de nuevos talentos.

Fuente: El Universal



*** Celebrarn Feria del Libro en Nueva York

El prximo 3 y 4 de octubre tendr lugar la III Feria del Libro de Nueva
York (http://www.newyorkbookfairexpo.com), evento en el que participarn
unos cien autores en representacin de doce editoriales, y que tendr como
escenario el auditorio del colegio St. Demetrios Greek American School
(http://www.saintdemetriosastoria.com), en la 30-03, 30 Drive, de Astoria,
Nueva York.

La jornada de apertura se llevar a cabo desde las 4 de la tarde del
viernes 3, e intervendr el reconocido presentador de noticias Dominic
Carter, del canal NY-1 (http://www.ny1.com), autor de No mamas boy, as
como la compositora y poeta Andrea Tierra y el director de la Biblioteca
Pblica de Queens (http://www.queenslibrary.org), James Van Bramer. En esta
primera jornada se realizarn talleres literarios y seminarios de edicin.

En el segundo da de actividades, el sbado 4, el programa se desarrollar
entre las 10 de la maana y las 6 de la tarde, e intervendrn varios de los
ms destacados autores participantes por Argentina, Colombia, Ecuador,
Guatemala, Grecia, Mxico, Panam, Puerto Rico, Repblica Dominicana y
Estados Unidos, entre los que se cuentan Perry Brass, P. Chandra Sekharan,
Dominic Carter, Dinorah Coronado, Adriana Aristizbal, Gustavo Arango,
David Valentine Bernard, Dean Kostos, J. A. Figueroa, Allison Hubbs, Edna
Iturralde, Nancy Mercado y Myrna Nieves.

Esta feria, creada en 2005 por la periodista Jacqueline Donado, ha
dispuesto este ao un pabelln para nios en el que stos podrn compartir
con autores como Karla Flrez, Ann Miller, Annette Prez, Nick Katsoris y
Ernie Anastos.

Avalado por la Biblioteca de Queens, el evento cuenta con el apoyo de
organizaciones como I Love to Read Books, de Brooklyn, y de Queens Book,
ambas en representacin de los grupos afroamericanos y encabezadas por
Phill Andrews, miembro de la junta de directores de ambas; as como de una
delegacin de autores de la India, respaldados por el abogado Stanley
Kalathara.

Editoriales como Urbi, del dramaturgo peruano Walter Ventosilla Quispe, y
Jaill Publishing House, que dirige Ann Miller, as como Calliope Press
(http://www.calliopepress.com), Greater New York Independent Publisher
Association, GNYIPA (http://www.smallpress.org), y David L., de Total
Package Publications (http://www.totalpackagepublications.com), entre
otras, ya han confirmado su participacin en la feria.

Fuente: NY Book Expo



*** Realizarn en Maracay II Encuentro de Ensayo y Narrativa

Entre el 7 y el 10 de octubre se celebrar en Maracay, Aragua (Venezuela)
el II Encuentro de Ensayo y Narrativa de la Agrupacin Pie de Pgina,
evento que este ao tendr como figura homenajeada al escritor y docente
Samuel Eduardo Qenza (Barinas, 1930).

La jornada inaugural del encuentro tendr lugar el 7 de octubre a las 7 de
la noche en el fyer del Teatro de la pera de Maracay
(http://www.teatrodelaopera.org.ve), en la avenida Miranda de la capital
aragea. El evento ser encabezado por la presidenta de Pie de Pgina, la
escritora Carmen Campos. La presentacin del autor homenajeado estar a
cargo del escritor Jorge Gmez Jimnez.

En el marco del encuentro sern presentadas conferencias, conversatorios y
talleres literarios en diversas sedes, como la Biblioteca Agustn Codazzi
(Complejo Cultural Santos Michelena, avenida 19 de Abril), la Universidad
Pedaggica Libertador (Pedaggico de Maracay, http://www.upel.edu.ve), la
Escuela Bsica Jess Pacheco Rojas y la Asociacin de Jubilados de Sucre
(Cagua).

Entre los escritores participantes estarn ngel Gustavo Infante, Marina
Sandoval, Laura Antillano, Csimo Mandrillo, Vctor Hugo Bolvar, Carlos
Noguera, Miriam Kasen, Marisela Gonzalo Febres, Arnulfo Quintero, Frank
Ortiz Castaeda, Dory Rojas, Miguel Mendoza Barreto y Alcides Jaimes, as
como el invitado especial de Colombia, el poeta Santiago Mutis.

Las actividades se realizarn en sesiones de 9 de la maana a 12 del da y
de 3 a 6 de la tarde. Para solicitar mayor informacin, es preciso
telefonear a los nmeros (0243) 2832419, 2832429 y 2461825.



*** Dedicarn Feria del Libro Dominicano en NY a Norberto James Rawlings

Por su notable aporte a la literatura dominicana de posguerra y por haber
profundizado en el tema de la emigracin a travs de su poesa, la III
Feria del Libro Dominicano en Nueva York, que tendr lugar del 10 al 12 de
octubre en el Mirabal Sisters School Campus (21 Jumel Place y calle 168,
Manhattan), ser dedicada al poeta, ensayista y educador dominicano
Norberto James Rawlings (San Pedro de Macors, 1945), segn anunci el
comisionado dominicano de Cultura en Estados Unidos
(http://www.comisionadodecultura.com), doctor Franklin Gutirrez.

Rawlings es una de las voces ms representativas de la literatura
dominicana de posguerra, y su poema Los inmigrantes ha sido ampliamente
elogiado por los crticos y estudiosos de la literatura dominicana
contempornea, agreg Gutirrez.

Una conferencia titulada La valoracin esttica de la poesa de Norberto
James Rawlings, a cargo del escritor Miguel Anbal Perdomo, ser parte de
los homenajes, as como la puesta en circulacin de su poemario Patria
porttil, que ser publicado por la Editora Nacional de la Secretara de
Estado de Cultura de Repblica Dominicana (http://abbrr.com/AEm), a travs
del Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos.

La organizacin de la feria est a cargo del Comisionado Dominicano de
Cultura en los Estados Unidos, con el patrocinio de la Secretara de Estado
de Cultura de la Repblica Dominicana (http://www.cultura.gob.do) y el
auspicio del Mirabal Sisters School Campus. El evento estar abierto al
pblico de 9 de la maana a 9 de la noche, salvo la jornada inaugural, el
viernes 10, cuando se abrir a las 6 de la tarde.

Poeta, ensayista y educador, Rawlings tiene una licenciatura en filologa
de la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu), una maestra en lengua y
literatura hispanoamericana y un doctorado en lengua y literatura hispnica
de la Universidad de Boston (http://www.bu.edu). Ha obtenido premios y
menciones honorficas en concursos literarios de su pas. Fue profesor de
la Universidad Autnoma de Santo Domingo (http://www.uasd.edu.do).

Rawlings ha enseado literatura en universidades y escuelas privadas de
Estados Unidos. Su poesa ha sido difundida tanto en su pas como en el
extranjero a travs de antologas, revistas y suplementos literarios. Ha
publicado los poemarios Sobre la marcha (1969), La provincia sublevada
(1972), Vivir (1981), Hago constar (1983) y Obras 1969-2000 (2000), as
como el ensayo Denuncia y complicidad (1997).

Fuente: Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos



*** Literatura espaola del siglo XXI analizar Fundacin Caballero Bonald

Entre el 29 y el 31 de octubre se realizar en los Museos de la Atalaya
(Jerez de la Frontera, Andaluca, Espaa) el congreso Las slabas del
futuro. Una meditacin sobre la literatura del siglo XXI, que organizado
por la Fundacin Caballero Bonald (http://www.fcbonald.com) tendr el
objetivo de analizar hacia dnde va la literatura espaola actual, y donde
se reunirn escritores jvenes y especialistas en la que ser la dcima
edicin de estos encuentros.

El escritor espaol Jos Manuel Caballero Bonald, que present el cartel y
el programa el pasado 3 de septiembre junto a la alcaldesa Pilar Snchez y
la delegada municipal de Cultura, Dolores Barroso, anunci que el evento
abordar una reflexin arriesgada porque qu va a pasar en la
literatura?, cmo se puede pronosticar?, me parece peligroso pero hay que
hacerlo, me parece necesario.

En este sentido, Caballero Bonald se lament de que generalmente vamos a
remolque de una literatura que ya se ha hecho en muchos sectores, una
literatura del XIX y que puede tener un inters testimonial, de contar
hechos tal como lo contaban Galds, Leopoldo Alas o Baroja, pero a m lo
que me interesa realmente es la avanzada, lo que va a ocurrir, la
posibilidad de que la indagacin en el lenguaje produzca nuevas
posibilidades de belleza, de obras de arte.

Agradeci al equipo de la fundacin el trabajo que ha desarrollado para
organizar este congreso en el que figuran participantes que l mismo haba
sugerido, voces importantes y emergentes que estarn en este encuentro
literario, junto a profesores especializados y de solvencia de distintas
universidades de Espaa.

La alcaldesa Pilar Snchez se refiri en la presentacin a que el congreso
anual de la Fundacin Bonald ha llegado a una edad de madurez, lo que
exige un repaso a la memoria y una apuesta por el porvenir que miramos con
fundadas esperanzas, porque los frutos de los jvenes creadores, que estn
ah, y que ya estamos conociendo, nos interesan; y nos interesa conocer sus
motivaciones y descifrar sus perspectivas.

Anunci asimismo que en este congreso participarn escritores jvenes, que
llevan publicando algn tiempo y que, a pesar de su juventud, han empezado
a gozar del reconocimiento de la crtica y del pblico, cultivando todos
los gneros literarios, desde diversos, y a veces enfrentados, enfoques.
Entre ellos estarn Marta Sanz, Carlos Pardo, Juan Antonio Bernier, Elena
Medel, Isaac Rosa, Eva Daz Prez, Joaqun Prez Azastre o Javier Vela,
entre otros.

Tambin autores y especialistas menos jvenes confrontarn sus ideas
literarias en el evento. Joan Margarit, Jos Mara Merino, Felipe Bentez
Reyes, Luis Garca Montero, Jos Luis Garca Martn o Jos Carlos Mainer
sern estos otros autores encargados de poner el contrapunto entre el
prometedor futuro y el presente consolidado.

Tampoco faltarn a la cita anual de la fundacin los crticos literarios y
los especialistas, como Jos-Carlos Mainer, Jordi Gracia o Jos Luis Garca
Martn. Como novedad, este ao estn previstos dos talleres temticos a
cargo de Araceli Iravedra (Las nuevas formas literarias del compromiso
potico) y Antonio Ventura (La nueva literatura juvenil).

Snchez se refiri a que afortunadamente, podemos contar, en este momento,
con un nmero importante de jvenes autores de gran calidad literaria y con
una gran proyeccin de futuro, y dijo estar segura de que los autores que
participarn en el prximo congreso representan una parte muy estimable de
la creacin actual. Al poder establecer un interesante dilogo
intergeneracional vamos a aprender y vamos a construir, apunt.

Elogi el texto de Luis Garca Montero que acompaa al folleto de la
programacin del encuentro literario, un texto en el que el escritor
granadino dice que se escribe siempre en soledad, pero en una soledad
habitada, y los textos son un espacio pblico en el que dialogan las
conciencias del lector y del autor.

Fuentes: Diario Baha de Cdiz  Diario de Cdiz  El Pas



*** Jornadas sobre educacin y lectura realizarn en Buenos Aires

El 14 y 15 de noviembre se realizar en Buenos Aires (Argentina) las
Segundas Jornadas Rioplatenses LectoSur: una regin que propicia aulas y
sociedades inclusivas, evento organizado por la Asociacin Ciudades
Lectoras (Argentina), la Asociacin Uruguaya de Literatura Infantil y
Juvenil (Auli), Buquebs (http://www.buquebus.com) y la Academia
Latinoamericana de Literatura Infantil y Juvenil (Allij). La actividad es
totalmente gratuita y tendr como sede la Escuela Normal Superior N 4
Estanislao Zeballos (Rivadavia 4950, Buenos Aires).

Las jornadas LectoSur fueron creadas en el marco del Ao Iberoamericano de
la Lectura, declarado en 2005 por la Organizacin de Estados
Iberoamericanos para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (OEI,
http://www.oei.es) y el Centro Regional para el Fomento del Libro en
Amrica Latina y el Caribe (Cerlalc, http://www.cerlalc.org), como un
espacio compartido por escritores, investigadores, editores, educadores y
alumnos de diversas ciudades de Iberoamrica, en torno a las nuevas
alfabetizaciones.

El tema central de esta edicin ser el papel de los nios, jvenes y
adultos ante los desafos de las nuevas alfabetizaciones, y los
participantes debatirn sobre el rol de la escuela y la universidad,
proyectos escolares e institucionales en torno a la lectura, escritura y
oralidad, y diversidad e interculturalidad en las propuestas educativas y
culturales.

El evento pretende propiciar el encuentro con escritores, editores y
especialistas, del Ro de la Plata y de otras ciudades iberoamericanas, en
educacin, lenguaje, lectura, literatura y las tecnologas de la
informacin y la comunicacin. Igualmente, los participantes compartirn
experiencias de lectura y escritura de literatura y de artes en general, de
los diversos niveles de enseanza, reflexionarn sobre propuestas
pedaggicas de lectura que propicien la inclusin social y afianzarn la
creacin de una regin de cooperacin pedaggica en nuevas
alfabetizaciones.



*** Becas para escritores ofrece Universidad de Texas en El Paso

El Departamento de Creacin Literaria de la Universidad de Texas en El Paso
(Utep, http://www.utep.edu), de Estados Unidos, acaba de abrir sus
inscripciones para las becas de autores que escriban en espaol o ingls y
quieran realizar una maestra bilinge en ese pas, convocatoria que estar
abierta hasta el prximo primero de febrero de 2009.

La maestra en espaol e ingls, nica en Estados Unidos, dura tres aos.
Los estudiantes pueden ver materias relacionadas con literatura, realizar
talleres de escritura creativa y desarrollar una tesis o proyecto literario
para graduarse. Dicho proyecto puede ser una novela, libro de cuentos,
guin, libro de crnicas o ensayo en espaol o ingls, trabajado durante
los aos de la maestra.

Nuestros alumnos tienen la posibilidad de estudiar narrativa, crnica,
poesa y dramaturgia, explica el escritor y director del Programa
Bilinge, Johnny Payne, quien agrega que, en ms de seis aos de historia
de la maestra, cerca de 80 estudiantes se han graduado con honores o han
obtenido importantes premios internacionales.

Cabe destacar que la escritora argentina Betina Gonzlez, quien acaba de
lanzar su segundo libro, gan hace dos aos el Premio Clarn de Novela 2006
con su tesis de grado, la novela Arte menor, despus de haber cursado la
maestra bilinge en creacin literaria de la Utep, en la frontera con
Mxico.

Los estudiantes provienen de toda Latinoamrica y de Estados Unidos.
Varios de nuestros graduados han ganado diferentes premios: el Clarn de
Novela 2006, el Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogot en los aos 2005
y 2006, el Premio 2005 Chicano-Latino de UC Irvine, el Premio Binacional
Frontera de Palabras/Border of Words 2003, convocado por Conaculta, el
Premio Bienal Cop de Poesa (Per 2002), agrega Payne.

Los requisitos bsicos para inscribirse y aspirar a la beca son: ttulo de
grado o licenciatura, no importa el campo de estudio, certificados de
estudios, tres cartas de recomendacin y una muestra de escritura, ya sean
veinte pginas de ficcin, dramaturgia, guin, crnica, ensayo o de 8 a 10
poemas. Toda la informacin puede leerse en el documento de preguntas
frecuentes de la maestra
(http://academics.utep.edu/Default.aspx?tabid=44521).

Fuente: Utep



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Un galardn a la altura de su obra ====================================
=== Efran Barquero, Premio Nacional de Literatura de Chile 2008 ==========
=== Sebastin Jess Villalobos ============================================

Ya van cuatro aos y un tanto ms desde que en un artculo para
Letras.s5.com (la pgina de los escritores de Chile) y reeditado en
Letralia.com (smil de los escritores hispanoamericanos) me lanzara a la
proclamacin junto a un puado de universidades y lectores acrrimos de la
poesa de Efran Barquero, para no subir a bordo solo en el barco del
triunfo, valga la alegora con el apellido del vate del Premio Nacional de
Literatura que hoy se anuncia y que llega a puerto silenciosamente a causa
de una tragedia de proporciones mayores que ocurre en Chile en forma
paralela al anuncio de este galardn. Un bus con un grupo de nias de un
colegio catlico de Santiago se estrella en un viaje turstico en el
extremo norte del pas y nueve de ellas mueren en forma nefasta. Para colmo
de males, fotografas recientemente tomadas de cada una de las vctimas
denotan una transparencia inusual en las pupilas, un candor slo presente
en los ojos de los que an no han saboreado el odio, y sus padres con esa
misma calma se resignan solo con la visin del cielo. As el mundo real nos
arrastra a todos como la fuerza de gravedad y prueba el valor secundario
del oficio la poesa cuando ste se ve enfrentado a la tragedia del
cuerpo. A propsito, me permito reincidir en el mito relatado por Timn en
las Stiras: Tales de Mileto, al ser requerido por una dama para que
observase las estrellas cae en un foso, y como se quejase de la cada, la
dama en cuestin le reprocha: Oh, Tales, t presumes de ver lo que est
en el cielo, cuando no ves lo que tienes a los pies!. Y esa es la misin
del vate, caer al foso de cuando en cuando, recoger algo de ambos estadios
porque he dicho y repetido hasta el cansancio que el poeta es reflejo de
su tiempo, al contrario del circuito que brue la cpula de cristal, el
mundillo enfermizo de el crculo o el becerro del premio y la beca para
negar el prodigio que se alza en silencio. En buena ley Barquero ha
centrado su poesa en las cosas cotidianas, los artefactos de diario uso,
los elementos; seguir yendo y viniendo entre Chile y Francia y no har
aspavientos del galardn menos en tiempo de tragedias tan macabras. Y no se
perder, a mi parecer, en el abismal precipitado de los aos. Podra volver
a convocar sus libros capitales, pero basta saber a los lectores que en
Antologa, Efran Barquero (Lom Ediciones, Chile, 2000), Le retour (Nol
Blandin, Francia, 1990) y Epifanas (Losada, Argentina, 1951), podrn
encontrar mucho ms de lo que sorbo en esta pequea copita:

      Robarle a la garza su blancura

            arte potica

      Robarle a la garza su blancura
      al guila, la ua con que raya el da
      a toda criatura volante, su insuperable vrtice
      a mi copa, su unidad que crea el vino
      su gesto invisible que todo lo divide
      robarle al mar una sola ausencia
      al ro, su primera catstrofe
      robarle al sol un sueo poblado
      a este lugar, mi raz quemada
      a mi boca, su fruta perfecta
      a mis manos, el consuelo de una fuente intacta
      robarle a cada estancia su habitacin sin muros
      a cada abeja, el latido ms pequeo del cielo
      robarle a cada puerta su visitante imprevisto
      a la mesa, su cuerpo final
      robarle a la ventana el prisionero del mundo
      a la mujer, el tacto de mis rboles verdes
      la serpiente sin color de mi sangre indescifrable.

** Sebastin Jess Villalobos
   svillalobosm@mixmail.com
   Poeta y narrador chileno (Potrerillos, 1975). Egresado de la Escuela
   Tcnico Profesional (http: / / www.etp.uda.cl) e ingeniero en metalurgia
   por la Universidad de Atacama (http: / / www.uda.cl). En esa institucin
   organiz los Encuentros de Arte y Filosofa y la revista Guelfe. Ha
   publicado Instrumentas (Ediciones Tierra Ma, Santiago, 2002), Antologa
   minscula (SEA Ediciones, Copiap, 2004) y el Diccionario de Trminos
   Mineros de Chile (RIL Editores, http: / / www.rileditores.com, Santiago,
   2006). Ha sido finalista del premio Mara del Villar Berruezo (Tafalla,
   Espaa, 2001) y mencin de honor en los nacionales Letras de Cobre
   (2001) y Dolores Pincheira (2001). Textos suyos han sido incluidos en
   las antologas Homenaje a Neruda (Pegaso Edicin, Argentina, 2001),
   Senderos hispanoamericanos (Altair, Argentina, 2001), Letras de cobre
   (Codelco Chile, Santiago, 2001), Poetas del desierto (La Cfila,
   Valparaso, 2004) y 10 poetas jvenes (SEA Ediciones, 2004), as como en
   la revista Luces y Sombras (Tafalla, Espaa, 2001).



=== Germn Espinosa, detrs del espejo      Joaqun Robles Zabala =========

Uno

Germn Espinosa fue un hombre delgado que, en los ltimos das de su vida,
se hizo ms delgado. El cncer de garganta, que lo agobi durante largo
tiempo, lo haba consumido de tal manera que se haba convertido en la
sombra del otro Germn Espinosa, aquel que conoc en 1987 en Cartagena
cuando yo era un estudiante de bachillerato y l un escritor robustecido
por la gloria de La tejedora de coronas, una novela que me impact tanto
como tiempo atrs lo haba hecho Cien aos de soledad.

El recuerdo ms lejano que conservo de l est ubicado en esa poca: un
hombre de casi cincuenta aos, con una barba descuidada y el cabello
revuelto, con una apariencia de poeta casi maldito, acompaado de una mujer
bajita, de ojos grandes y pelo negro cuya mano reposaba como una paloma en
el hombro del novelista. Lo que ms me llam la atencin de l fue el
bastn, un bastn que hoy recuerdo de madera, barnizado y brillante, curvo
en la parte superior como el manubrio de un paraguas. Ms tarde me enter
que ste haca parte de su personalidad, pero tambin de una moda que haba
importado seguramente de sus viajes a Europa, en particular de Pars, una
ciudad que haba aprendido a amar a travs de las novelas de sus escritores
franceses favoritos: Vctor Hugo, Flaubert, Maupassant y Balzac, entre
otros.

La imagen de Espinosa subiendo los escalones que conducan a la biblioteca
Bartolom Calvo, acompaado de aquella mujer de la que luego supe era su
esposa Josefina, me qued prendida en la memoria durante largos aos. El
recuerdo de la sala de lectura atiborrado de gente que quera escucharlo,
slo era comparable con las largas filas que se hacan frente al teatro
Cartagena para ver el estreno de una pelcula mil veces publicitada. Germn
Espinosa era una especie de hroe, un personaje de carne y hueso rodeado
por fanticos que queran tocarlo, hablarle, saber que detrs del gran
escritor haba un ser terrenal, tan mortal como todos nosotros.

Desde el momento en que cruz la puerta de cristal de la biblioteca, una
cmara de televisin capt cada uno de sus movimientos y una lluvia de
luces cay sobre l. Un tropel de chicas y chicos lo rodearon, extendiendo
ejemplares de sus libros para que los firmara. El revuelo fue tan grande
que hubo que cerrar la puerta central para impedir que la gente siguiera
entrando. Los que se quedaron afuera vociferaban, pidiendo acceso. El aire
acondicionado colaps, y con el paso de los minutos se empez a sentir un
calor infernal. Hubo que buscar ventiladores. Victoria, la directora, tom
el micrfono y se aperson de la situacin, pidiendo silencio y orden. Pero
la turba emocionada pareca no escuchar. El novelista casi arrinconado
contra la escalera que llevaba al piso superior, sin ninguna otra opcin,
firmaba y pona dedicatorias en los libros que le extendan, mientras
Josefina observaba quiz emocionada. Tuvieron que intervenir los guardias
de seguridad, quienes lograron poner un poco de orden.

Despus de casi treinta minutos, el ambiente empez a normalizarse. Las
voces se volvieron murmullo y el novelista tom asiento en una mesa
dispuesta de micrfonos y botellas de aguas. En la disposicin del
escenario para la charla, no se previ el nmero de asistentes. Haba tanta
gente en la sala de lectura, que los que se quedaron sin asiento se vieron
en la necesidad de encaramarse en las mesas que se haban retirado a los
extremos del recinto. Algunos estantes de libros se haban corrido hacia
los laterales para ganar espacio. Afuera, una multitud impaciente esperaba
con la ilusin de entrar. Algunos estaban prcticamente con los rostros
pegados a los vidrios, mojados por una lluvia que haba empezado a
desgajarse con fuerza.

Una voz en el micrfono hizo que los asistentes callaran. Era un hombre
bajito, de un metro con sesenta y cinco centmetros, aproximadamente,
ligeramente gordito, de barba, quien present a Espinosa como uno de los
grandes novelistas de la literatura colombiana. Tiempo despus supe que su
nombre era Jorge Garca Usta, y se desempeaba como periodista del diario
El Universal. Haba publicado un poemario y estaba considerado como uno de
los mejores poetas jvenes de la ciudad.

Recuerdo que Garca Usta hizo un recorrido por la vida de Espinosa, desde
su primer libro de poemas, Letanas del crepsculo (1954), pasando por La
noche de la Trapa (1965), hasta desembocar en el alucinante y mgico mundo
de Los cortejos del diablo (1970) y La tejedora de coronas (1982). Recuerdo
tambin el silencio casi sepulcral que rein despus de las palabras del
presentador. Espinosa tom el micrfono, agradeci a su colega y empez a
hablar de la Cartagena de su infancia: aquella llena de relatos de brujas,
de piratas que colmaron su imaginacin, de fantasmas que rondaban en las
noches las calles de la ciudad. Habl de sus lecturas y de cmo en sus
libros esa Cartagena se fue transformando, reinventndose en cada esquina,
adquiriendo otros colores en cada momento, nuevos matices y nuevas
tonalidades. Habl de cmo los escritores reinventaban las ciudades en las
que vivan, de cmo Vctor Hugo reinvent a Pars en Los miserables y
Charles Dickens a la Londres de Oliver Twist. Habl de cmo las ciudades se
construyen a partir de sus imaginarios, y de cmo stos, en ocasiones, son
tan poderosos que, despus de varios siglos, siguen teniendo vida y siguen
siendo aceptados entre las nuevas generaciones. Y, aun mejor, teniendo sus
transformaciones en la memoria colectiva.

Aquella charla fue impactante, y tena el mismo tono de sus novelas. Cuando
termin, una larga ovacin se confundi con la lluvia que segua cayendo
sobre la ciudad. Hubo preguntas, un conversatorio que se prolong durante
cuarenta y cinco minutos ms. Al final, Espinosa volvi a firmar libros,
pues los que no haban podido entrar lo hicieron casi en marejada. Una
algaraba se apoder nuevamente de la sala de lectura. Hubo gritos.
Recuerdo a una mujer lamentndose porque alguien le haba pisado el pie tan
fuerte que se le quebr una ua.

Aquella imagen de Germn Espinosa repartiendo autgrafos y dedicatorias
como lo hubiera hecho una estrella del rock norteamericano o del cine
hollywoodense, me qued prendida en la memoria durante largo tiempo. Desde
entonces, me promet leer todas sus novelas y cuentos. Quera, en el fondo,
ser como l. Escribir una novela tan voluminosa y estticamente bien
concebida como La tejedora de coronas. Quera que la literatura fuera la
parte ms importante de mi vida. Aquella noche, cuando abandon la
biblioteca, la lluvia segua cayendo sobre el centro de Cartagena, sobre el
Parque Bolvar, sobre la Plaza de la Aduana, sobre la Torre del Reloj,
sobre la baha, desde donde la brisa arrastraba un fuerte olor a pescado en
descomposicin. Cruc la rotonda de la estatua de Pedro de Heredia en
direccin a la avenida Luis Carlos Lpez y experiment toda la tristeza del
mundo: quera ser un escritor de verdad pero no saba por dnde empezar.



Dos

A Germn Espinosa no volv a verlo hasta 1990, cuando yo era integrante del
taller literario Candil de la Universidad de Cartagena, que diriga el
profesor Felipe Santiago Colorado. Por aquel entonces haba ledo gran
parte de sus novelas, incluyendo el volumen de cuentos Noticias de un
convento frente al mar, que haba sido publicado en 1988. Con relacin a la
primera vez, en esta oportunidad lo not delgado, la ropa le quedaba
holgadsima y pareca haber envejecido una eternidad. Luego me enter de
que tena problemas econmicos, de que la editorial que publicaba sus
libros le deba plata y de que algunos de sus amigos le ayudaban a
conseguir algo de dinero. Supe tambin que fumaba un paquete de cigarrillos
cada dos horas, que dorma poco y beba mucho, que en las maanas, por
caf, ingera un vaso de whisky. Haba sido internado en varias
oportunidades en una clnica para recuperarlo de sus problemas de salud,
pero, al salir, volva a recaer.

Habl con l quince minutos, quiz menos, pero los suficientes para
expresarle mi admiracin por su obra. Se sinti complacido y me dio un
abrazo. Me dijo que le escribiera, que mantuviera los canales de
comunicacin abiertos. En una hoja de papel que le extend, escribi una
direccin y un telfono. Luego lo acompa a tomar un taxi, pues tena que
regresar al hotel y salir inmediatamente hacia el aeropuerto, ya que su
vuelo estaba programado para las tres de la tarde y eran un poco ms de las
doce del medioda.

Lo volv a ver cinco aos ms tarde, cuando yo trabajaba como corrector de
estilo y redactor de El Peridico de Cartagena. l iba en compaa de un
muchacho en direccin a la calle Santos de Piedra. Supuse que entrara al
peridico, cuya sede estaba a media cuadra. Y as fue. En la puerta lo
abord, lo salud y se alegr de verme. Yo tambin me alegr de saludarlo y
de que se acordara de m. Estaba sumamente delgado. Esboz una sonrisa y
pos su mano sobre mi hombro. Pareca cansando, como si hubiera salido de
una convalecencia. Alguien me dijo despus que estaba pasando por problemas
econmicos graves, y que esos mismos problemas le haban afectado aun ms
la salud y lo haban llevado a fumar ms y a consumir mucho ms licor. Me
dijeron tambin que vena con mucha regularidad a Cartagena, invitado en
ocasiones por el Banco de la Repblica y en otras por algn amigo de los
muchos que tena en la ciudad.

Lo vi subir con dificultad las escaleras, unas escaleras amplias de piedra
tallada que llevaban al piso superior, apoyndose en cada paso del bastn,
haciendo un reposo en cada peldao como si el esfuerzo le cortara la
respiracin. Jorge Garca Usta, que era el encargado de la pgina cultural
y el coordinador del magazn dominical Solar, lo recibi en el rellano, se
abrazaron y los vi alejarse por el pasillo hacia el final, en compaa de
uno de los accionistas del peridico. Los vi detenerse un segundo y
desaparecer despus detrs de una puerta de doble hoja.

Siete aos ms tarde, me encontraba en Bogot estudiando literatura en el
Caro y Cuervo. Haba terminado la universidad y mi trabajo de grado giraba
en torno a un tema recurrente en la obra de Espinosa: la relacin que
existe entre la mujer, el sexo y la religin. Como no tena su direccin,
ni su telfono, y la hoja de papel con sus datos se haba perdido con la
desaparicin de una libreta de apuntes, le escrib un correo a Pedro
Badrn, el escritor magangueleo radicado en Bogot desde haca algo ms de
diez aos, quien mantena una relacin muy cercana con Espinosa. Pedro me
contact una cita, me dio el telfono y la direccin y me dijo de paso que
Germn no estaba muy bien de salud.

Fue as como una maana me encontr en camino hacia su casa, armado con dos
ejemplares de sus libros La tejedora y Los cortejos y con una copia
anillada de sesenta pginas de mi trabajo sobre su obra. Yo viva en La
Candelaria Vieja, en la calle 10 con carrera 3, muy cerca de la biblioteca
Luis ngel Arango, y l en Las Aguas, en la calle 16 con carrera 2, en una
de las torres Gonzalo Jimnez de Quesada. Aquella maana la recuerdo mojada
y gris como casi todas las maanas bogotanas. Una lluvia fra y pertinaz
caa sobre el centro de la ciudad desde la noche anterior. Monserrate y
Guadalupe estaban cubiertos por una gruesa neblina. Baj por la calle 3
hasta la Jimnez y dobl luego hacia la 2.

En la entrada esper durante varios minutos mientras el vigilante firmaba
unos documentos de recibido. Afuera, la lluvia empez a arreciar. Una
mujer, con un nio de pocos meses, esperaba, al igual que yo, sentada en un
sof. El vigilante le entreg una copia de los documentos al mensajero de
una oficina de correos y ste se march en una motocicleta bajo la lluvia.
Luego, el hombre marc un nmero telefnico, me llam y dijo: Torre 3,
apartamento 10-01. Me seal la entrada y camin rpido bajo la lluvia. A
una chica que sala con un paraguas, le pregunt por el ascensor y me
mostr un pasillo. Mir el reloj: eran las 9:45 y la cita con Espinosa
estaba programada para las 10 en punto.



Tres

Lo que ms me impresion de aquel apartamento fue ese fuerte olor a tabaco
que pareca estar impregnado en cada uno de los objetos que reposaban en
l. Era un olor viejo, acumulado seguramente en el transcurso de muchos
aos, y que se alzaba por encima de otro olor: una mezcla de ambientador
aromtico y colonia. Espinosa me recibi enfundado de saco y corbata. Me
salud, pero esta vez no pareci acodarse de m. Slo cuando le mencion lo
del peridico, un recuerdo aflor en su memoria como un dbil y tembloroso
rayo de sol en una tarde nublada. Es tu pelo, dijo. Cuando te conoc lo
tenas corto. Sac un paquete de cigarrillos del bolsillo del saco y
encendi uno. Cmo dejaron acabar ese peridico, le o lamentarse. Los
accionistas no quisieron meterle ms plata, le dije. Era un buen
peridico... Cuando yo iba a Cartagena, siempre lo lea, le escuch decir.

Yo estaba sentado frente a l, separado por una mesita de madera y vidrio
donde reposaban dos ceniceros que se fueron llenando de colillas en la
medida que Espinosa terminaba un cigarrillo. En menos de diez minutos se
fum tres, encendiendo uno con los restos del otro. En un rincn, alcanc a
ver un cesto tejido donde reposaba una coleccin de bastones, de formas
distintas y materiales diversos. Le dije que estaba estudiando literatura
en el Caro y Cuervo y que mi visita tena como objetivo entregarle una
monografa de grado que haba escrito sobre su obra. Detrs de los lentes,
sus ojos sonrieron. Se alegr mucho. Para que le eche la leda cuando
tenga tiempo, le suger. No, me dijo l. Leme ahora algunos apartes.
Abr el anillado y empec leer.

Durante ms de treinta minutos permaneci atento, como un muchacho
disciplinado que escucha los consejos del maestro, con el cigarrillo en los
labios, mirando en direccin a la ventana la lluvia resbalar sobre el
cristal. Por momentos pens que no estaba escuchando, pero las constantes
afirmaciones con la cabeza me decan que s. En medio de la lectura,
apareci Josefina, una mujer que, segn cuenta los amigos de Espinosa, fue
muy atractiva en su juventud, y que con el tiempo se convirti en la musa
inspiradora del escritor.

En un primer momento no la reconoc: estaba descalza y vesta un pantaln
corto y una blusa ligera, poco aptos para un clima bogotano que bajo la
intensa lluvia se hace ms fro. El cabello lo tena mucho ms corto que
cuando la conoc en Cartagena y la sombra alrededor de los prpados
profundamente demarcada. No dijo nada a pesar de que detuve la lectura para
saludarla. Slo se qued all parada unos cinco minutos, al lado de su
esposo, con la mirada fija en m. Luego se march. Un amigo me dijo despus
que, desde haca ya varios meses, ella no estaba bien de salud. Su mirada,
aunque fija, pareca extraviada.

Cuando termin de leer, Espinosa se levant y fue al bao. Por qu no le
propones al Caro y Cuervo que publique ese trabajo?, me dijo de regreso.
No tienen plata para publicar nada, le asegur. Un muchacho, que haba
visto pasar de un lado del apartamento al otro, me trajo una taza de caf.

Espinosa tom nuevamente asiento. Yo le mostr los ejemplares que haba
llevado de sus libros. El de La tejedora de coronas era una tercera edicin
de Montesinos, publicada en 1999, de cubierta blanca, ilustrada con una
pintura en la que apareca Genoveva Alcocer tendida en un butacn florido.
Germn la mir por ambos lados y dijo: Esta edicin sali con muchos
errores. Es quiz la peor que han hecho de mi novela... Debes comprar la de
Alfaguara, la edicin conmemorativa. Abri el libro, extrajo un bolgrafo
del saco y escribi, con una letra grande y amplia: Para Joaqun Robles,
con simpata cordial. G. Espinosa. Despus tom el ejemplar de Los
cortejos del diablo, una edicin de Altamir de 1992, cuya portada es una
pintura de un aquelarre. Oje la primera pgina y dijo: De esta conservo
varios ejemplares. Luego escribi, con la misma caligrafa pulcra y
amplia: Para Joaqun Robles, con gratitud por sus trabajos sobre mi obra.
E. Espinosa. Bogot, agosto 28 de 2003.

Afuera la lluvia segua cayendo y Josefina pareca un ser de otro mundo,
deambulando de un lado para otro. Cada cierto tiempo se detena al lado de
su esposo, con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo, nos miraba, nos
escuchaba y se iba. Me sent algo incmodo. Germn sac el ltimo
cigarrillo de la cajetilla y lo encendi. Los ceniceros estaban colmados de
colillas, mi ropa ola a tabaco y sobre la mesita haba otro paquete de
Marlboro an sin abrir. Mira esto, me dijo de repente. Eran un par de
revistas. Una tena el logo del Ministerio de Cultura y en sus pginas
centrales haba una larga entrevista que le haban hecho haca pocos das.
Te la regalo. La otra era un magazn de la Universidad de Salamanca que
haba reproducido un artculo suyo. Esta tambin te la regalo. La oje
rpidamente. All, en la pgina 84, encontr aquel texto que Espinosa haba
ledo en la biblioteca Bartolom Calvo haca 16 aos y que tanto me gust.
El artculo se titulaba La ciudad reinventada, y desde 1990 haca parte de
su libro La liebre en la luna, una compilacin de ensayos y artculos
periodsticos que l haba escrito a lo largo de 20 aos.

En la otra publicacin, adems de la entrevista con Espinosa, haba un
comentario sobre un libro de Efram Medina y una fotografa suya. Este
tambin es cartagenero, le dije, mostrndole el texto y la foto. Vaya,
exclam de repente. Yo a ese seor no lo conozco. No he ledo nada de l,
no s quin es, pero en la pasada Feria del Libro de Bogot se dedic a
hablar mal de m, como si yo le hubiera hecho algo malo.

Me ech a rer. No slo habla mal de usted, le aclar. Habla mal de
todos los escritores colombianos, incluso de Garca Mrquez. Con Hctor
Abad tuvo sus encontrones, con Andrs Hoyos tambin. De ambos dice que no
saben escribir. Yo lo conozco desde hace rato, es su manera de ganar
amigos.

A travs de la ventana, observ que la lluvia segua cayendo. Germn mir
el reloj y yo mir el mo: era un poco ms del medioda. Supe que haba
llegado el momento de marcharme, as que me puse de pie. Espinosa tambin
lo hizo, me estrech la mano y se dirigi a la puerta. Llmame cuando
puedas, le o decir. Antes de abrir, agarr una bolsa plstica, grande y
negra, y me la extendi. Para que no te mojes. Abri la puerta. Antes de
cerrarla, pude ver el rostro de Josefina, sus ojos grandes, enmarcados en
las lneas negras del lpiz.

A Espinosa lo volv a ver pocos das despus, un domingo mientras
atravesaba el parque de Las Aguas, cerca de la estacin de Transmilenio.
Iba en compaa de esa mujer de la que supe luego haba sido su
inspiracin. Iban en direccin a la tienda Olmpica, que estaba en la
carrera 19 con 3. Ella agarrada del brazo de su esposo y l apoyado en el
bastn que, desde haca algunos aos, haba dejado de ser un simple
elemento ornamental para convertirse en una necesidad.

Cuando Josefina muri, supe que Germn no superara aquella prdida. Lo
llam varias veces pero nadie agarraba el telfono. Luego me enter de que
haba sido internado en una clnica para que le practicaran unos exmenes.
Un da, un amigo me llam para decirme que Espinosa estaba muy enfermo.
Desde la partida de su mujer, l haba buscado la manera de acompaarla.
Por eso escribi Aitana, una forma de exorcizar la prdida, pero tambin de
estar cerca de ella. Por eso aument el consumo de licor y cigarrillos. Por
eso cuando le diagnosticaron el cncer de garganta, que le estaba
consumiendo hasta el alma, en vez de experimentar el miedo natural que
sentimos por la muerte, lo que seguramente experiment fue un alivio. Su
historia de amor no haba terminado, y estaba dispuesto, al igual que
Ulises, a cruzar el infierno para continuarla.

** Joaqun Robles Zabala
   robleszabala@gmail.com
   Narrador y ensayista colombiano (1969). Es profesor de comunicacin de
   la Universidad Tecnolgica de Bolvar (http://www.unitecnologica.edu.co)
   y de la Fundacin Universitaria Tecnolgico Comfenalco
   (http://www.tecnologicocomfenalco.edu.co). Es profesional en lingstica
   y literatura de la Universidad de Cartagena
   (http://www.unicartagena.edu.co) y candidato a Magister del Instituto
   Caro y Cuervo (http://www.caroycuervo.gov.co). Textos suyos, tanto
   periodsticos como literarios, han sido publicados en los diarios El
   Tiempo (http://www.eltiempo.com), El Espectador
   (http://www.elespectador.com), El Universal
   (http://www.eluniversal.com.co) y revistas culturales como Noventaynueve
   (http://www.revistanoventaynueve.org), Transformacin e taca. En 1996
   obtuvo una beca de creacin individual del Ministerio de Cultura de
   Colombia (http://www.mincultura.gov.co) con el proyecto de novela Una
   pistola para alquilar. Es autor del libro de cuentos Golpe de daga.
   Tiene inditos una novela, un libro de cuentos y un volumen de ensayos.
   Reside en Cartagena de Indias.



=== Carlos Rodrguez Ferrara: =============================================
=== La lucidez de la eternidad como destino esttico ======================
=== Mara Cristina Solaeche ===============================================

                                                     En la tristeza hmeda
                                                            el viento dijo:
                                      Yo soy todo de estrellas derretidas,
                                                      sangre del infinito.

                                                      Federico Garca Lorca

Carlos Rodrguez Ferrara, desde su llegada al mundo el 24 de abril de 1962,
en la Ciudad de los Caballeros, Mrida, Venezuela, hasta su lamentable
muerte, la madrugada primaveral del 17 de marzo de 1983, en la misma
poblacin, nos deja una vida efmera y una voz potica, con apenas veinte
aos de recorrer su travesa. Vivi intensamente sus viajes por Europa,
Cuba, Colombia y su pas natal Venezuela, la msica clsica, la pera y la
literatura, y estaba a punto de graduarse en la Universidad de los Andes,
en lenguas y literatura clsica.

Ms all de los espectros (premio Primera Bienal de Poesa Francisco Lazo
Mart del Ateneo de Calabozo; junio de 1983), es su primer y nico
poemario, dueo ya de su propia personalidad, desdeando el desborde, sin
regodeos, donde cada palabra es escama de un caparazn que gravita en
derredor del poema, capaz de sostenerlo solo mientras transa consigo mismo,
con la insoportabilidad de la conciencia y la instantaneidad del fugaz
relmpago de la existencia, dejando su consternacin en cada verso.

      Arde, de nuevo, su lmpara. Brilla, todava el aire. Ms all de los
      espectros es rbol de primera floracin, agotado por la redondez de
      sus frutos; es toque de agona, voz en duermevela, elega a s mismo,
      rosa volcnica cortada al filo del crepsculo.

      (Carlos Csar Rodrguez, Calabozo, 28 de abril de 1984)

Su poesa es indefensa y por indefensa expuesta.

Escrita en verso libre, se trata de ochenta y cinco poemas, y desde los
primeros versos, el poeta nos deja claro el tema central del poemario:

      Quiero regresar al silencio perfecto
      en el que se unen los vacos y los sonidos
      donde el viento es sordo (1).

Urdimbre del poema, la muerte voluntaria aparece como orbe, como esfera,
donde el yo potico pone mrgenes breves a su vida, se adentra y diluye
sobre la que lo acecha; sintiendo el hostigo de sus pasos, decide expresar
la quimera y darle sostn a su existencia, sabedor de que la intensidad de
su desasosiego es su impulso tenaz como razn de ser. No intenta esquivar
el sentido del final, sino entender desde el verso, el mutismo, el vaco y
la ausencia en la muerte. El tiempo de la muerte es tambin el tiempo del
verso. El ser que se refugia en estos poemas es el que escucha la voz del
silencio.

Escritos en primera persona la casi totalidad de sus poemas, nos presagia
este poemario una migracin por su mundo ntimo asaltado por la
tribulacin.

A nivel semntico destacan su simbolismo, las imgenes y la tonalidad
melanclica, y por sobre todo, su propia voz.

Es una poesa que, si fuese rbol, el poeta sera un sauce:

      Haba un sauce triste
      que pensaba cosas terribles.
      Cosas como baarse en un ro
      o comer flores rojas
      de una trinitaria (2).

Si fuese sonido, el silencio que palpita contra los chirridos del mundo:

      El silencio
      retumba en los odos
      anhelantes
      de colores ingenuos.

      Nos iremos
      a lugares remotos,
      quizs entre
      el ro y las piedras,
      para poder comprenderlo (3).

Su poesa es la paradoja del reparto entre la vida y la muerte que se
amarran e inmovilizan en un nico instante, en la eterna lucha entre Eros y
Thanatos, y, como un Ulises, el poeta, se ata a sus poemas intentando
resistir el canto de las sirenas que lo convocan a morir.

Bajo su clido verbo la sensibilidad insistente en su sorpresivo decir:

      Ayer
      vi un camino
      descendente.
      Se oscureca,
      goteaba
      hojas

      Todo en l
      temblaba
      incluso hablaba
      lenguas muertas (4).

Intensa convocatoria, texto que despierta desazn, afeccin y terneza en
cada una de sus huellas, indelebles de una gran sensibilidad
esttico-literaria. Angustiosa metfora existencial en la que nos queda
metamorfosearnos en sus tristezas y escucharlo:

      Soy,
      desnudo
      por primera vez,
      quien presiente
      lo absurdo:
      ese desapego
      al horizonte de los ojos (5).

Argumenta mile Cioran que, entre poesa y esperanza, la incompatibilidad
es completa, conduciendo al poeta a no entender por entender demasiado, y
los versos de Carlos Rodrguez Ferrara plasman eso, la imposibilidad de
vivir una existencia incompatible con su sensibilidad. El poeta intenta
aferrarse desesperadamente al vrtigo y a la oquedad de esa sordina que
crepita en la muerte con su voz fragmentada que se posesiona del poema, y
expandirse donde no haya lmites espacio-temporales, en la levedad del
tiempo grvido y enigmtico. Aventurado a las ms inclementes
contradicciones, en la tesitura de un espritu dispuesto a claudicar ante
la vivencia de la muerte, en un aprender a ir perdiendo, cediendo, en dar
un salto al vaco con sus nicas alas, los poemas, expulsarse a un
territorio minado de incgnitas, asediado de fatalidad, al encuentro, no de
certezas, ilusiones, esperanzas, lo contrario, al encuentro de un mundo
opaco, con su asombro solitario, desgarrando su orfandad frente al albur
del universo.

Su poesa extraa a fastos pseudometafricos, a ripios lxicos, en un
hablar silencioso, austero, que no da cabida a la hiprbole, irrumpiendo
el ritmo de la frase con encabalgamientos suaves, los que apenas se
apoderan de la unidad de la expresin que continuar en el prximo verso.
Abrevia como dejando constancia de que en cualquier instante puede romperse
el hilo de la vida, a un ritmo que nos deja entrever cmo el hado le otorga
inciertos sentidos a la existencia. Mesura en la disposicin visual, con
las lneas y espacios blancos bien diferenciados, con maysculas,
minsculas y signos de puntuacin. Poemas con un protagonista, el poeta en
camino a su inexorable destruccin.

Hacia atrs, peregrina en la infancia la mirada del nio:

      Mi infancia huele a jazmines
      En patios blanquecinos
      y Leticias en los pasos
      de flores aplastadas

      ...

      Libros empolvados en esquinas
      Como sostenidos de los pianos (6).

Un profundo lirismo embebido en resonancias ntimas. Una confesionalidad
indefensa en la agudeza de sus percepciones e intuiciones, con la
posibilidad de escuchar genuinamente su voz interior, su inspiracin, sin
dejar de afirmar a qu tiempo pertenece su alma, el murmullo de lo propio,
su phatos, la culpa del vivir y los culpables.

Presentes siempre la ausencia de la vida en la muerte y la traza continua y
antittica de la muerte en la vida. Sin lamentos, sin quejidos, sin
imprecaciones, sin histrionismo alguno, los versos se convierten en
eslabones de esa cadena interior que crudamente espirala su ser; no hay
rebelda, el yo potico, ser sintiente, es espacio que alberga tormentos:

      Ms all
      de los espectros
      se sienten
      cosas:
      pesadez en el alma
      tristeza
      por lo hermoso.

      Las cosas no son (7).

El hlito de su voz en el poema nos da su ntima imagen, prescindiendo de
todo giro que no se inicie y concluya en s mismo, en una agitacin latente
e inconteniblemente personal.

Y en los abismos de la duda y la culpa, habr que renunciar a la
expectativa de lo absoluto? Es permitida esta renuncia sin caer en el
absurdo? Es posible una sublimacin no compulsiva? La apuesta del poema es
darle la palabra a cada uno de los fragmentos de la subjetividad, a cada
una de las voces que la constituyen, y en este poemario, el mar junto a la
duda y la culpa, es una de las principales figuraciones de aquellos sus
recuerdos agobiantes tras la puerta:

      El mar no es misterioso

      ...

      Como un espejo
      refleja lo que l quiere
      que veamos,
      y si nos acercamos
      nos perdemos para siempre!
      condenados y errantes.
      El mar no tiene Virgilio (8).

      Ojal dejes el recuerdo
      de tus puertas
      y cantes juegos en los patios
      sin nusea en la garganta (9).

Un mar que acecha, aguarda y surge al abrir la puerta:

      Algunas veces es cuando temblamos
      se contentan al abrirnos
      la Puerta infantil
      llena de mar, sin soles de colores (10).

El mar no lleg solo, hay un fuerte sabor salobre e incrustaciones de
infelicidad, tribulacin, desdicha, que emergen en las conversaciones con
su yo, la duda y la culpa, que lo acompaan como heridas de un sueo
alucinado.

Hay algo de desmesurado e inhumano en la culpa, y es la duda:

      No hay nada ms tremendo
      que la duda
      alguien abre la puerta
      para decirnos que ya no somos (11).

Inminencias presentidas con aprensin, temor y hasto. Es la infelicidad
que amenaza desde un horizonte muy cercano, una fuerza impersonal que se
anuncia, y ese anuncio es ya vestigio de una certeza para el poeta.

Su voz potica testimonia la oscilacin de la subjetividad entre el miedo y
el desaliento; esta incertidumbre, sin embargo, intenta alcanzar la tierra
firme de alguna certeza; si se pudieran acoger la culpa y la duda, acaso
sera posible conquistar cierta transparencia digna en vez del
ocultamiento culposo. Pero el desaliento reclama como una posibilidad ms
inmediata, como un modo de leer el propio nimo que implica no sublevarse,
no rebelarse, y la posibilidad de la lectura se ve cuestionada y difcil.
Es el origen en la historia de su verbo emotivo, en la frgil experiencia
frente al mundo como un desierto, un medio hostil, recorrido por seres que
se siguen unos a otros, pernoctando en endebles y provisionales moradas del
pneuma, y, sin una alternativa distinta, el poeta sigue a esa caravana
errante; lo hace, abrumado, gravitando con sus cavilaciones, vigilias y
fantasas, con su desamparo frente al infinito.

      Esa luz
      es la muerte
      que nos busca.
      Viene,
      traspasa cristales
      y
      se queda
      al lado nuestro (12).

      Tras los pasos
      dejo cayendo,
      bailando
      mortalmente
      las hojas
      y en esa ausencia
      de colores
      pega en el alma
      tanto que duele (7).

En los poemas Italia, Venecia y Siena, agobiado por testimonios
antiguos de la historia del hombre, las tonalidades oscuras, las plazas
desiertas, la muerte en los olores sepultados, los salones reteniendo los
pasos de antiguas danzas, las terrazas y su hojarasca, los pasillos y sus
sombras pasadas, una vez ms se quebranta el alma del poeta:

      Tantas las agujas, las estatuas de Miln.
      Tanto mrmol de paredes
      que se hundan.
      Y un Leonardo en la Casa de las Voces.
      Un cristo muerto de verdad
      en un Brera escondido
      con un cerdo de Florencia (13).

      Puedo volver a odiar
      los salones y las luces
      en silencio.
      Como hicieron en Venecia
      Terrazas de leones
      cogidos de las alas,

      ...

      Manchan las piedras de los suelos;
      de los puentes;
      los pies sucios de grises y tocino
      como recuerdos de los fuegos embrujados
      en las plazas de los duques (14).

      Le regala
      una plaza de campo,
      desierta,
      para perderse
      entre sus ladrillos.

      Qu hacer con
      Tanta plaza?

      Decide convertirse
      en perro de bronce
      para al menos sentir
      algo fresco
      en la garganta (15).

De repente, una escena goyesca, escrita con una maestra extraa, con
olores y colores fuertes, acres, nauseabundos:

      Brazos hundidos en verduras
      y fermentos.
      Respiran todava los tomates
      y pescados apestosos
      a vulgo de grama,
      a espaldas cargadas
      con tierras florecidas.

      ...

      Cada esquina con los ojos
      angustiados de los campos,
      sudados a sucio

      ...

      Calla,
      para or sus cantos
      llenar los aires de cansancio (16).

Ningn credo, ni culto o dogma, radicaliza o acalla al poeta, y pulsa sus
audaces bordones graves:

      Los ngeles estn desnudos
      Algunos dicen haberlos visto
      en minas de cobre
      chupando miel de las paredes:

      ...

      Lirios temblantes,
      delirantes en torres videntes.
      Los consume el olor
      a Cristos cados;

      ...

      Llegu a pensar que eran inmortales,
      musicales como das de fiesta (17).

La unidad que forma el poema es el verso, y en este poemario sus linderos
asoman sin invadir el blanco de la pgina; enmarcado en una realidad, la
suya, el verso se fracciona, es la desilusin del poeta que imagina y
razona, es aceptacin estoica de su realidad, es indefensin frente al
dejar de ser, que se apodera del texto, donde cada frase acoge con su
vvida sntesis.

Una sucesin de personajes reales, mticos o soados, protagonizan los
ltimos poemas: Madame Butterfly, Suor Anglica, Penlope, Ariadna, Apolo y
Dafne, Minos y el Minotauro; todos ellos enriqueciendo su cdigo literario.

Suor Anglica, poema inspirado en la pera de Giacomo Puccini sobre un
libreto de Giovacchino Forzano. La msica de acentuada delicadeza y fina
inspiracin meldica; su accin se desarrolla en un convento italiano a
fines del siglo XVII. Suor Anglica vive un exilio angustioso por rdenes
de su familia, que desaprob su relacin extramatrimonial y trajo como
consecuencia un hijo. Ella aora al hijo desconocido y aborrece a los
causantes de su reclusin, y el poeta sabe ceir la desesperacin de la
mujer por el hijo ausente, en un breve poema de solamente nueve versos:

      Suor Anglica

      Recoge hierbas mortales
      y canta
      Desea ver su hijo,
      reconocer su rostro
      entre fantasmas.

      (Hay quien dijo
      haberla visto
      caminar
      acompaada) (18).

El mito de Apolo y Dafne nutrir alusiones al amor:

      Sentada
      come flores
      amarillas
      sin presentir
      su semejanza
      con la hoja

      ...

      Despus corre,
      acosada
      por el posedo
      de terribles nios,
      y bajo el puente
      queda ella
      amada
      Deshojndose (19).

El Minotauro y su laberinto, este mito el poeta lo ilustrar con expresivo
ingenio en una visin que amalgama las miradas de Jorge Luis Borges en La
casa de Asterin: corro por las galeras de piedra hasta rodar al suelo,
mareado (...). Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme
(...). La casa es del tamao del mundo (...). Cmo ser mi redentor?,
Asterin se atemoriza del mundo exterior, un mundo aparente que le produce
un profundo sentimiento de orfandad; pero, a su vez, le agobia la soledad,
la exclusin de su casa. Y, la obra de Julio Cortzar en Los reyes: un
laberinto poblado de desoladas agonas, con un rey Minos que se pregunta:
Llevamos el Minotauro en el corazn, en el recinto negro de la
voluntad?.

      Escaleras, ventanas...
      Bicorne? Cuadrpedo?
      De noche contemplas el bao lctico real
      entre muros duros y obscuros, entre recuerdos de ofrendas
      que an yacen a tus pies.
      Se proyecta la cara de la noche
      a travs del techo abierto.
      La angustia palpita en los insomnios,

      ...

      De qu sirven estas columnas sino para
      estrellar encfalos?
      Las escaleras infinitas, descendentes,
      te alejan siempre ms.
      Entre delirios seguirs jugando en tu bella casa redonda (20).

El hombre, tan joven, cuya voluntad ardorosa e impaciente lanza retos a los
entresijos del sobrevivir; y, el poeta, tan joven, de facultades
sobreagudizadas, cuya mirada se hunde con zozobra en figuras negras, en
esmeraldas, en los espectros, el mar, las flores, las piedras, las hojas...
objetos que se expanden espiritualmente y son l a medida que los mira y
con voz potica les habla, y por su saber, por su melancola, participan
mucho de la naturaleza de s mismo.

Recogido en sus poesas, el sentir de su existencia, al que el temperamento
del autor se sincera totalmente expuesto en su sensibilidad, l, que vive
ms delicadamente acaso que muchos otros ese agotamiento de tanta
conciencia de la muerte. Es Carlos Rodrguez Ferrara, un ser creado para
respirar en un desasosiego elevado por sobre la crueldad del mundo, en un
esfuerzo espiritual perpetuo para huir de todo aquello que impreca.

Ese es el lugar y la posicin de este poeta que sabe cmo todo es incierto,
confuso y velado en la eternidad.

      Evolucionamos
      y
      dejamos atrs
      todo,
      incluso la piedad
      necesaria.

      Dejamos ideas,
      formas,
      para mezclarlas
      una y otra vez
      y as poder
      or gotas
      pesadas;
      despus de la existencia (21).



Referencias bibliogrficas

Extractos de poemas del poemario Ms all de los espectros de Carlos
Rodrguez Ferrara. Segunda Edicin, Centro Editorial Litorama, C.A. Mrida,
Venezuela, 2003.

 1. Quiero regresar al silencio.

 2. Haba un sauce triste.

 3. El silencio.

 4. Ayer vi un camino.

 5. Soy.

 6. Infancia.

 7. Ms all de los espectros.

 8. El mar no es misterioso.

 9. Regreso.

10. Misere nobis.

11. No hay nada ms tremendo.

12. Esa luz.

13. Italia.

14. Venecia.

15. Siena.

16. Mercado.

17. Los ngeles estn desnudos.

18. Suor Anglica.

19. Apolo y Dafne.

20. Minotauro.

21. Evolucionamos.

Nota: En el ao 1988, se otorg el I Premio Mucuglifo de Literatura Carlos
Rodrguez Ferrara, en su mencin poesa, en homenaje a su memoria.

** Mara Cristina Solaeche
   gsmldcm@yahoo.es
   Docente venezolana (Maracaibo, Zulia, 1948). Licenciada en educacin
   mencin Matemtica, Magster en Educacin y Magster en Matemtica Pura,
   en la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve), donde es
   profesora titular. Fundadora y miembro de la Biblioteca Teresa de la
   Parra en la extensin Cabimas de LUZ. Miembro de la Sociedad Venezolana
   de Matemticas, la Asociacin de Escritores del Estado Zulia, la Casa de
   la Poesa y la Pea Literaria Csar David Rincn y otras organizaciones.
   Textos suyos han aparecido en diversas publicaciones cientficas y
   literarias, adems de webs literarias como Lgamos, PoeSite
   (http://www.arrakis.es/~joldan/poesite.htm) y Texto Sentido
   (http://www.textosentido.org). Ha recibido, entre otros reconocimientos,
   el premio Vicente Lpez y Planes (Buenos Aires, 2004).



=== Literatura, dilogo      Luisa Pastor Martnez ========================

Sobre el libro muchos son los profetas que se han animado a emitir mensajes
apocalpticos. Y no van exentos de algo de razn. Efectivamente, todava
una gran masa de poblacin prescinde, voluntaria o involuntariamente, de
los bienes culturales. Aprovechando el tirn que nuestra sociedad le ha
concedido a lo audiovisual, esos sectores entienden los libros como
artculos ms bien accesorios, por no decir intiles. No obstante, aunque
la realidad no sea demasiado halagea para la lectura, parece ser que hay
motivos para sofocar un tanto las voces de alarma, entre otras razones
porque las crisis en la expansin de este hbito no son de factura actual,
vienen concurriendo desde los mismos orgenes de la literatura y, en parte,
van asociadas a la todava pendiente tarea de alfabetizacin global. Ms
aun, junto a la culturalizacin, se hace necesaria una campaa de
sensibilizacin, de educacin sensitiva y sentimental para que quien vive
ajeno a lo esttico y lo intelectual vea en su descubrimiento algn tipo de
deleite.

Quienes conocen el Quijote recordarn cmo los segadores citados en l
acceden a la literatura gracias a la presencia entre ellos de un instruido
que accede a leer para ellos en los ratos de ocio compartido, y con su
noble accin va transformando a sus rudos compaeros en seres pensantes,
emotivos y crticos. ste es el pasaje en que se hace alusin a la
costumbre de la lectura en corro: Cuando es tiempo de la siega, se
recogen aqu las fiestas muchos segadores y siempre hay alguno que sabe
leer, el cual coge uno destos libros en las manos, y rodemonos dl ms de
treinta, y estmosle escuchndole con tanto gusto, que nos quita mil
canas. Y no slo se consigue con ello matar el tiempo; gracias a ese
hbito personajes de la talla de Maritornes o el ventero que aloja a don
Quijote y Sancho intervienen en una tertulia de carcter literario, en
concreto sobre los libros de caballeras, con tanto conocimiento como puede
tener cualquier letrado, por ejemplo, el cura, hombre al que simplemente
por el hecho de pertenecer al clero se le deba suponer una cierta
erudicin: Y como el cura dijese que los libros de caballeras que Don
Quijote haba ledo le haban vuelto el juicio, dijo el ventero: No s yo
cmo puede ser eso, que en verdad que a lo que yo entiendo no hay mejor
lectura en el mundo, y que tengo ah dos o tres dellos, con otros papeles
que verdaderamente me han dado la vida, no slo a m, sino a otros muchos.
(...) A lo menos de m s decir que cuando oigo decir aquellos foribundos y
terribles golpes que los caballeros pegan, que me toma gana de hacer otro
tanto, y que querra estar oyndolos noches y das. Y yo ni ms ni menos,
dijo la ventera, porque nunca tengo buen rato en mi casa sino aquel que vos
estis escuchando leer, que estis tan embobado que no os acordis de reir
por entonces. As es la verdad, dijo Maritornes, y a buena fe que yo
tambin gusto mucho de oir aquellas cosas, que son muy lindas, y ms cuando
cuentan que se est la otra seora debajo de unos naranjos abrazada con su
caballero, y que les est una duea hacindoles la guarda, muerta de
envidia y con mucho sobresalto. Digo que todo esto es cosa de mieles. ste
es el milagro de la literatura: escapa de la materialidad de las pginas de
un libro en el mismo instante en que es compartida.

En efecto, la falta de instruccin no deba ser bice para el disfrute del
arte, si quienes ostentan el conocimiento fuesen ms generosos con su
saber. Se entiende que la educacin se da en la escuela y, por ende, ah
queda sobreentendida la lectura. A todas luces se est viendo que no es un
medio suficiente. En los ambientes acadmicos se instruye e incluso se
anima a leer, hay muchos proyectos que persiguen ese objetivo. Muchos de
ellos recurriendo a la figura del cuentacuentos, figura de ascendencia
milenaria y a cuya memoria rinde homenaje Mario Vargas Llosa en su novela
El hablador. Pues bien, todo ello es del todo intil si la lectura no
trasciende de los muros de la escuela.

En este sentido, son encomiables los esfuerzos realizados por muchos
bibliotecarios para dar realidad a los clubes de lectura, un lugar de
encuentro en el que compartir la experiencia de ser lector y debatir las
mltiples interpretaciones a que estn abiertas, en general, las obras
literarias, as como curiosidades de otra ndole. Se intenta con ello, a mi
modo de ver, no slo el fomento de la lectura, sino la recuperacin de la
tertulia, hbito que corre peligro de extincin con esta tendencia al
ostracismo que est imperando. Trabajar en casa, comprar en casa y ligar
con el ordenador: esa parece ser la aspiracin de muchos de nuestros
contemporneos. Como si el trato con lo ajeno fuese txico o, simplemente,
una prdida de tiempo. Con el declinar del siglo XX nos llega una
preocupante moda: la incomunicacin. Si el siglo pasado llev la literatura
a los cafs e hizo de ello un referente para los historiadores y
estudiantes de literatura (recurdese, por ejemplo, la Tertulia de la Fonda
de San Sebastin, la ms importante del S. XVIII, en la que se reunan los
mejores escritores del momento o la Tertulia del Nuevo Caf de Levante,
que, en palabras de Valle-Incln, ejerci ms influencia en la literatura
y en el arte contemporneo que dos o tres universidades y academias), el
siglo que corre parece no tener nada que decir, a no ser de modo virtual.
Como si la presencia fsica fuese un incordio, algo que evitar a toda
costa.



Alberto Manguel, en su libro Una historia de la lectura (Ed. Alianza), nos
refiere el caso de Stevenson, que no quera aprender a leer para no
privarse del placer que le producan las lecturas de su niera....
Imaginamos a una niera de forma muy distinta a la extica y sugerente
Sherezade, pero el embrujo es el mismo. La voz del otro es nuestra vista y
a donde sus cadencias nos conducen es lo que llamamos literatura. Leemos
para saber que no estamos solos, deca un alumno a su profesor en el filme
Tierras de penumbra, del director Richard Attenborough, pelcula biogrfica
sobre el escritor C. S. Lewis, cuyo guin se inspira precisamente en una
obra del homenajeado, Una pena en observacin. Quiz no haya una manera ms
afectiva de referirse a la literatura: una feliz compaa, un escape de la
sensacin de soledad que acompaa a nuestra propia existencia. No salvar a
solas el horror de la duda, la pgina ltima del libro que todos acabamos
siendo.

** Luisa Pastor Martnez
   luigipastorderegil@yahoo.es
   Docente espaola (Orihuela, 1974). Imparte clases de lengua castellana y
   literatura en el IES Gabriel Mir de su ciudad natal. Textos suyos han
   sido publicados en revistas digitales como El Coloquio de los Perros
   (http://www.elcoloquiodelosperros.net) y Realidad Literal
   (http://www.realidadliteral.net).



=== Una nueva memoria      Alberto Jos Prez =============================

En un pas donde la buena literatura abunda, como esponsales con su tierra
y su tiempo, surge la poesa de Luca Salerno, libre de todo cerco
generacional y grupal, con un vestido de expresin americana, en un ir y
venir del sueo a la realidad y viceversa:

      Durmete vida
      para que tan slo sea valido
      el paisaje y la herradura del caballo.

As comienza la oracin misteriosa de Herbvoro, uno de sus ttulos. As
habla con singular belleza como los ojos del Cuco, imperial, en noche
cerrada:

      Hbitat

      Este silencio extendido
      arrebata el deseo
      posado en la noche.
      Tal fue su curso
      que pudo flotar
      al margen del congregado.

      La meloda
      es una cada
      la lejana
      da por hecho el vaco.

      No te escondas de m
      bajo las campanadas
      estoy atenta
      a tu flgida mirada.

      No te desprendas
      de tu vistosidad
      me acuno en ella
      cuando me toma el viento.

      Ejecuta el adagio
      como si el engranaje
      precisara el rezo
      que anuncia tu estada.

      Cada noche
      mi corazn colinda
      con los pjaros
      que habitan en m.

Hbitat, que as se llama el libro que celebro, es un lugar donde la vida
es multitud, donde lo doliente y lo festivo es cantado bajo la sombra de
los smbolos que han acompaado a la autora en su crecimiento, para hacer
posible una obra personalsima, que sin duda constituye un grato desafo
para los lectores de poesa y una referencia importante en la potica
venezolana.

Las cosas ntimas del cielo, Herbvoro y El silencio de las piedras,
ttulos contenidos en este libro, confirman lo antes dicho. Hbitat es pues
un rbol de tres ramajes donde florece la poesa de una mujer que vibra en
los mundos de su palabra y en su horizonte, fundando una nueva memoria en
la literatura nacional.

** Alberto Jos Prez
   albertoperez802@hotmail.com
   Poeta, editor y comentarista literario venezolano (El Samn, Apure,
   1951). Ha obtenido reconocimientos por su obra potica entre los cuales
   vale mencionar el Premio nico de Poesa de la Bienal de Literatura de
   la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) por su
   libro Homenajes (1991), y el Premio de Poesa de la Universidad Nacional
   Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez,
   http://www.unellez.edu.ve), por el poemario El espejo y la memoria
   (1987). Tambin ha publicado los poemarios Los gestos tardos (1975), El
   libro de Barina (1985), Marca (1984), Olor de amor (1995), Como si
   valiera un siglo (1996), Retrato de memoria del corazn de una mujer
   (1997), Un poeta como yo (2006) y la antologa potica El poeta de quien
   les hablo (1999).



=== Sobredosis ============================================================
=== Un artculo puritano      Antonio Otero Garca-Tornel =================

Ahora resulta que la esencia del porno, ese gnero tan popular, es la
trasgresin. Esto lo dicen Andrs Barba y Javier Montes, y su clarividencia
ha sido recompensada con el premio Anagrama de ensayo. En otro tiempo poda
ser cierto, ahora es un anacronismo y una bobada. Y lo ms llamativo es que
lo digan unos jvenes que no han conocido otra cosa que el pansexualismo
generalizado, de sexo meditico. El sexo explcito ya no es pornogrfico y
s las escenas de decapitaciones que los islamistas cuelgan en YouTube. Se
dedican a convertir en trascendente lo banal, se ponen semiolgicos (hay
una fenomenologa de la felacin ridcula), dejan caer frases como la magia
de la ceremonia pornogrfica...

Ahora que tanto se ha hablado de la pelcula sobre Alfred Kinsey,
interpretada por Liam Neeson (dirigida por un tipo que, lgicamente, se
llama Condon) y tambin de un documental sobre Garganta profunda en donde
se analiza el impacto de la legendaria cochinada treinta aos despus de su
estreno, es el momento de decir cuatro cosas que merezcan el calificativo
de retrgradas e incluso puedan achacarse a una irremediable prdida de
vitalidad del autor de la prdica meditica postvictoriana.

Y es que a veces uno se pone en guardia como un cuquero. Y no hace falta,
en verdad, ser eso, o un mormn, un monje severo en spera ropa de
penitente, un Digenes sin linterna para sentirse bastante abrumado por
las curiosas necesidades de tanto guin actual, esa calenturienta
morbosidad que nos asalta por doquier: en revistas, en galeras de arte, en
telfonos rosa, en anuncios por palabras (madurita fogosa, azafata
espectacular, ducha ertica, masaje birmano). En las pasarelas se da un
flagrante quebrantamiento de todo lo decoroso. Las actrices realizan
manipulaciones que antes solan efectuarse en la ms estricta intimidad,
los tenores se ven forzados a fingir que practican la sodoma quiz
portando brazaletes con esvstica en peras de Verdi o Puccini, vemos
marionetas (como lo leen) entregndose a la lujuria ms explcita: una
forma de atraer a nuestro idolatrado pblico en masa al teatro es poniendo
en el escenario a unos seores que se retuerzan el miembro viril, entre
chistes de adolescente...

Aos despus de que Freud, pensando siempre en lo mismo, designara al sexo
como motor de la humanidad, nos ha cado encima una avalancha textual e
icnica en que todo parece girar en torno al aparato genital, rasurado o
no. En Internet el sexo se multiplica: es el primer producto de xito
dentro del comercio electrnico. Be a sex machine, me exhorta un tal
Benito Lane o Marvin Herrera en su correo. Respetables jueces, maestros,
otorrinolaringlogos se convierten en impunes usuarios de material
sicalptico. En las protestas sindicales los obreros, al acabar, nos
ensean sus nalgas granujientas con impudicia. Cualquier pretexto es bueno,
hasta el pobre Shakespeare, para mostrar senos en todo su esplendor o
decadencia. Es la ideologa de la transparencia. Puede sorprender luego
que, en este clima, personas inmaduras se dediquen a determinado tipo de
juegos con cigarro en un despacho oval, que los curas abandonen el celibato
para transgredir con ms soltura el sexto mandamiento, que presentadoras de
televisin aparezcan en vergonzosos catlogos, que el atildado Prncipe de
Gales quiera ser un tampax?

Siguiendo su inveterada costumbre insiste Shere Hite sobre la importancia
del vibrador y mide con atenta dedicacin los orgasmos, el grado de placer
de cada uno por la intensidad de los gemidos, los s y los ahh. Se evala
la prctica sexual con baremos estadsticos y epidemiolgicos. Se transmite
a los jvenes que en sexo todo vale, se induce a los ancianos a tomar
Viagra aunque no les apetezca, procurando en este caso que se sientan como
momias incaicas. (Por cierto, recuerden cmo le alivi a Buuel el declive
de la libido: para l fue como desembarazarse de un tirano.) Dos muecas
hinchables que practican el sexo oral optaban al premio Turner. La genial
idea era de los hermanos Chapman, que partan como favoritos, por supuesto.
Esta cochambre era lo que anunciaba la aurora que columbrbamos los
reprimidos de antao?

Para no hablar de la forma que tienen los envases de desodorante. En
publicidad se utiliza la primaria pulsin sexual como argumento y motivo.
Si a esto aadimos el magisterio de Burgo Patridge (historiador de orgas),
el pansexualismo de ciertos novelistas impotentes (qu absurdos resultan
los pasados escndalos por el pelo dorado de un sobaco en un cuento de
Doris Lessing o los culos de las bailarinas de Cline), los viciosos
infantes de los dibujos animados japoneses, los rasgos de humor lbrico de
Berlanga, las gracias de un presentador de televisin y su feo pblico
haciendo uh, uh, uh, los ofrecimientos de operadores tursticos a los
exquisitos hedonistas de la pedofilia, podemos concluir que el asunto est
tomando un cariz, como mnimo, curioso. Queda todava alguien que
encadene a los perros que tiene en el stano, como el nclito Thomas
Mann, que tan bien lo sublimaba todo?

El sexo se ha trivializado: no poda ser de otra manera. Es un gran
negocio: multiplicacin de aceras que parecen de Georges Grosz,
eroscenters, peep shows, utilera extravagante, lencera con pinchos que no
tapa nada, ltigos, postres sicalpticos... Para todos los gustos. No es
todo un poco desmedido? El baboso vendedor de pornografa Larry Flint se
convierte en un respetable capitalista, y en hroe adems de la lucha
contra el puritanismo y la opresin: hasta se presenta con alegre
desenvoltura a las elecciones de gobernador... (En Catalua se subvenciona
la produccin de pornografa, si est hecha en cataln) Cada vez se pone
menos sentimiento en el acto por excelencia (que ha perdido la carga
simblica de antao), y ms gimnasia sueca. Es absurdo asegurar que se
acaba el autntico erotismo, ese que se define ms por lo que oculta que
por lo que muestra? No parece apreciarse que lo que espolea la pasin (que
vuelve tan conmovedoramente naf a cualquiera) es lo prohibido, lo
invisible. Es ms: como dice Denis de Rougemont, la pasin slo permanece
encendida en tanto el obstculo se mantiene. Conviene defenderla a travs
de pretextos que posterguen el cumplimiento del deseo... Uno no puede
olvidar la intensidad de Cumbres borrascosas, los silencios de Nausica y
Odiseo, el Werther y la sana doblez, la hipocresa de nuestros mayores que
como todo el mundo sabe era el homenaje que el vicio renda a la virtud.
Ahora se desnudan multitudes para que un memo (Spencer Tunick) las
fotografe montonamente, sintiendo el temblor inefable de la creacin
artstica.

Una nueva ola de tolerancia y desinhibicin sexual!, exclaman los marcados
en su juventud por la lectura de William Reich (recuerden: con orgasmo no
hay neurosis; permitan que se me escape la risa), que asocian el sexo con
la liberacin social y estn convencidos de que Cicciolina es una mujer de
relevante trayectoria progresista. La verdad es que lo que este cargante
tiovivo pone en peligro es sobre todo nuestra paciencia de desengaados
moralistas contemporneos, de reaccionarios necesarios. Como deca no hace
mucho un socilogo no exento de agudeza, hay tanta sexualidad por doquier
que lo elegante es quiz alguna forma de abstinencia.

El sexo est en el aire! Un nuevo amanecer sexual traspasa las fronteras
de lo ntimo!, profieren alborozados periodistas espaoles con priapismo
agudo. Condoneras de diseo se instalan en las calles ms caras. La gente
habla de bukkake. Aparece pedfilos hasta de debajo de las piedras. Se
venden miles de ejemplares del Diario de una ninfmana, de Valrie Tasso.
Los srdidos recuerdos de Catherine Millet se han convertido en un libro de
culto: algo difcil de entender. Acaso no son las escenas de sexo en letra
impresa terriblemente empalagosas? No deba pensar as Henry Miller pero s
Julio Verne y afortunadamente algn escritor o escritora actual, como Donna
Tartt. El coito, tanto en un ascensor historiado como en una cama king
size, con todos sus prolegmenos, slo puede describirse mediante un
lenguaje clnico, cursi o soez, y aburre a las ovejas. Tom Wolfe, que en su
ltima novela utiliza el sarcasmo, los dilogos cidos y veloces para
describir el mundo universitario americano como algo infinitamente grosero
e imbcil (como lo que aparece en exitosas pelculas estilo American pie),
no se escandaliza ante la trasgresin del sexo sino ante un sexo que, a
pesar de invadirlo todo, no transgrede nada. Uno (que, por otra parte,
jams se pondra los calcetines del americano del Upper West Side),
aconseja sin acritud a sus lectores improbables que, estando as las cosas,
aparten a tiempo la mirada de lo impuro (cuidado con ese mohn seductor de
unos labios gruesos...), que pongan en prctica medidas como llevar una
vida ms hogarea, no acudir a despedidas de soltero, volver a los antiguos
padrenuestros y ducharse con agua fra de vez en cuando. Dandismo puro?

** Antonio Otero Garca-Tornel
   leosaucius@euskalnet.net
   Escritor espaol (Barcelona, 1952). Curs estudios de derecho. Fue uno
   de los padres fundadores de Ajo Blanco. Cercano a Carlos Barral,
   desempe varios trabajos relacionados con el mundo del libro. Vivi
   siete aos en Venezuela. Gan en el Pas Vasco, lugar en el que ahora
   reside, el primer premio del VI Certamen Geoda de Narrativa (1991). Ha
   publicado artculos y poemas en revistas de Espaa y Amrica. Ejerce de
   columnista en el suplemento cultural de un peridico de Bilbao.



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Entrevista a don Guillermo Gmez Rivera, de la Academia Filipina ======
=== La prdida del espaol para el filipino ===============================
=== ha comportado el desarraigo de su propia cultura ======================
=== Andrea Gallo ==========================================================

Guillermo Gmez Rivera es una figura histrica de la cultura filipina. En
la presente entrevista habla sobre su actividad acadmica y artstica,
menciona la condicin cultural y poltica de su pas, la situacin de la
lengua espaola en Filipinas y la relevancia que sta reviste en la cultura
filipina.

Guillermo Gmez Rivera (Ilolo, 12 septiembre de 1936) es una figura
histrica de la cultura filipina. Es sobrino-nieto del escritor Guillermo
Gmez Windham, primer autor que recibi el prestigioso Premio Zbel en
1922.

Estudi en la Universidad de San Agustn de Ilolo y en el colegio San Juan
de Letrn de Manila y, posteriormente, fue catedrtico de espaol en la
Adamson University de Manila. Periodista, escritor, poeta, lingista y
ensayista, durante dcadas ha animado la cultura de su pas promoviendo la
valoracin del aporte hispnico a travs de varias actividades. Fue miembro
y presidente de la Conape (Confederacin y luego Corporacin Nacional de
Profesores de Espaol) y ha dirigido revistas de lengua espaola como El
Maestro (rgano de la Conape) y el semanario Nueva Era de Manila (nica
revista filipina en espaol que todava se sigue editando). En 1975 gan el
premio Zbel por la obra teatral El casern. Importante es tambin su
trabajo como lingista; particip en la Philippine Constitutional
Convention (1971-1973) como Secretario del Comit del Lenguaje Nacional,
donde defendi la preservacin del espaol. Su labor de defensa de la
cultura hispnica ha valorizado, incluso, el antiguo cine, la cancin en
castellano y el baile espaol (es consultor del Ballet Nacional Filipino
Bayanihan). Es el miembro ms antiguo de la Academia Filipina
correspondiente de la Real Academia Espaola. Aunque sus ideas puedan
resultar algo radicales, es considerado un punto de referencia
imprescindible y una personalidad para toda la cultura filipina de hoy.

A.G.: Todo su trabajo de profesor, acadmico, intelectual y, hasta de
hombre, es una defensa de lo hispnico. Desde hace tiempo, la lengua
espaola en Filipinas est en seria dificultad. Hace poco, la presidenta de
Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, anunci en Espaa que ella restaurara
la enseanza regular del espaol, en todos los niveles de la educacin
filipina. Por qu considera tan importante para su pas mantener la lengua
espaola? Y qu opina de esta decisin de la presidenta?

G.G.R.: La decisin de la presidenta es oportuna porque se ha dado cuenta
de que el conocimiento del espaol para los jvenes filipinos de hoy tiene
su dimensin econmica; pero, como presidente de la Corporacin Nacional de
Profesores Filipinos de Espaol, no veo cmo se ha de poner en ejecucin
factible la restauracin del espaol en este pas.

No hay duda de que el espaol es igualmente importante para ayudar a
resolver la crisis de identidad del pueblo filipino educado en ingls. La
prdida del espaol para el filipino ha comportado el desarraigo de su
propia cultura, por el que tanto los individuos como las colectividades
filipinas hoy carecen de una voluntad para progresar. De hecho hay un
refrn filipino que recita: quien desconoce su pasado no entiende su
presente y no tiene la voluntad de ganarse su futuro (ang hindi lumign
sa pinanggaligan, di puedeng maka-intindi nang kanyang kasalukuyan, at
hindi makararating sa paroroonan); en cierto modo por la situacin tan
crtica que vivimos el filipino piensa que no tiene ningn futuro.

Esta crisis de identidad se est traduciendo, en estos momentos, tambin en
una crisis poltica que escinde al pueblo filipino entre la clase pobre,
que es la inmensa mayora, y la clase pudiente, que son ms o menos 400
familias, sobre una poblacin total de ms de noventa millones. La crisis
de identidad se traduce en la falta de idealismo y de conocimiento de s
mismo, por parte del ordinario filipino; pero tambin, de aquellos
altamente educados supuestamente en ingls, que venden el voto al mayor
postor.

Esto quiere decir que el poltico elegido tiene que levantar fondos de
cualquier manera, posiblemente de una manera criminal, para poder pagar al
votante que le ha de elegir para un puesto encumbrado; y el filipino
elegido a los puestos polticos ms encumbrados del pas, se da cuenta, a
la larga, de que no puede decidir independientemente de la supuesta
poltica internacional de Estados Unidos.

En medio de esta situacin social, cultural y poltica, la presidenta
Arroyo ha anunciado que se va a restaurar la enseanza del espaol en todos
los niveles de la educacin filipina. El problema est en la ejecucin
actual de esta enseanza, por la sencilla razn de que ya no hay un
suficiente nmero de maestros filipinos de lengua castellana. Desde 1987
muy pocos jvenes filipinos se han matriculado para ser maestros de
espaol.

A.G.: Y cmo piensa se podra resolver este problema?

G.G.R.: Se tiene que crear una infraestructura humana local para que la
juventud filipina se anime a estudiar espaol y que ms tarde curse el
profesorado de esta lengua a fin de poner en ejecucin la enseanza de esta
lengua en todas las escuelas, colegios y universidades, pblicas y
privadas, de este pas. Y de momento casi nadie de la actual juventud
decide hacerse maestro o profesor de espaol.

A.G.: Cmo pensara crear esta infraestructura a corto plazo?

G.G.R.: Siguiendo el refrn a grandes problemas, grandes remedios, se
tendran que mandar aqu, para empezar y a pesar de que la propuesta
podra ser ilgica o no factible unos cuantos millares de maestros
espaoles preparados para ensear a los filipinos; a la manera de los
Thomasites americanos de principio del siglo XX, que vinieron para
ensear ingls a los nios filipinos en todas las escuelas primarias del
pas; escuelas cuyos edificios, en su mayora, haban sido construidos de
cemento y madera durante la poca espaola en obediencia al decreto
educacional de 1863. En esa poca, hasta la Escuela Normal de Filipinas,
empezada por el gobierno espaol en 1890, se convirti en escuela normal en
ingls: aquellos maestros, ya entrenados a ensear en espaol, se vieron
obligados a aprender ingls y entrenarse de nuevo para ensear ingls, bajo
la direccin de los mencionados Thomasites (eran maestros voluntarios
estadounidenses que llegaron a Filipinas mediante un barco que antes era
para transporte de ganado, conocido como S. S. Thomas). Sabemos, desde
luego, que es imposible que venga un nmero parecido de thomasites
espaoles en el presente, dispuestos a sacrificarse y a ensear en este
pas con sueldos de hambre. Lo ideal sera que fueran debidamente
compensados y subvencionados por el gobierno de Espaa y las instituciones
docentes de Filipinas, pero esto ahora no es posible.

Habra por lo tanto que tomar en consideracin medios, tal vez ms
sencillos pero ms eficaces, proyectos factibles, para la realidad
filipina.

A.G.: Entre los aos 70 y 80 usted organiz el concurso de Miss
Hispanidad que tuvo mucho xito. Qu recuerda de esa experiencia? Piensa
repetirla?

G.G.R.: Dicho concurso era un concurso de talento, personalidad y de
conocimientos filipino-espaoles que inclua un pasable dominio del idioma
espaol. Lo empec en 1975, cuando era vicepresidente de la Federacin de
Profesores Filipinos de Espaol, y el concurso se celebr desde 1975 hasta
1985. La junta directiva de la Conape aprob el concurso y la presidenta,
doctora Rosario Valds Lmug, encabez su direccin y logr obtener el
apoyo de muchas compaas filipinas y chinas que levantaron respetables
cantidades para premiar a las ganadoras en metlico. El concurso tena un
seminario para los participantes: 20 horas de orientacin sobre las
relaciones filipino-espaolas, 30 horas de espaol conversacional bsico
arrancado de los hispanismos existentes en el idioma tagalo y 30 horas de
baile espaol. En realidad el concurso era un examen final, por lo que
oralmente las participantes tenan que contestar unas preguntas en espaol.
Luego, tenan que mostrar algn talento como cantar una cancin en espaol,
bailar un baile espaol, o tambin recitar una poesa o declamar un
monlogo tomado de alguna obra filipina en castellano; por ello se les iba
dando puntos y un jurado las aquilataba y se les daban los grados que a su
juicio se merecan. Las que obtenan los grados ms altos ganaban; tres
eran las ganadoras principales y otras diez las secundarias. Fue tan
exitoso el concurso que hasta el presidente Ferdinand Marcos y la primera
dama, Imelda, donaban los trofeos para las ganadoras.

De las participantes del concurso se formaron nuevos y jvenes profesores
de espaol.

Se entiende que en Europa semejantes concursos podran ser no pertinentes a
la cultura, pero en el caso particularsimo de Filipinas, cuando se quiere
llevar a cabo un proyecto a corto plazo, como por ejemplo la defensa del
medio ambiente, se obtiene el concurso de Miss Earth, etc...; este puede
ser un medio muy eficaz que alcance y sensibilice a diferentes estratos de
la poblacin.

Un concurso parecido puede ayudar mucho a promover la cultura hispnica y
el idioma espaol, si es que el objetivo es crear, a la postre y a corto
plazo, una infraestructura humana que se dedique a la enseanza del
idioma espaol, porque lo valora. Actualmente, como deca, no son muchos
los jvenes filipinos que aprenden espaol y, menos aun aquellos que harn
la carrera de maestro o profesor. Si hemos de depender del Instituto
Cervantes para crear esta infraestructura, la orden de la presidenta Gloria
Arroyo nunca se pondr en ejecucin como todos esperamos.

A.G. Ha tomado usted, como presidente an de la Conape, algn paso
definitivo para que se vuelva a celebrar este seminario-concurso?

G.G.R.: S seor! Le he escrito al senador Edgardo J. Angara el autor de
la Ley de amistad filipino-espaola y l recomend al Departamento de
Turismo que se organizara, con la colaboracin de un servidor, dicho
concurso. Pero dicho Departamento de Turismo alega que no tiene fondos
especficos para organizar este concurso y ha dirigido una carta a un
servidor aconsejndole que se presente el proyecto a la misma presidenta de
Filipinas, cosa que un servidor ya ha hecho. Slo se espera que la
presidenta de Filipinas agobiada por ahora por la campaa de la oposicin
en contra de ella se digne responder debidamente a nuestra sugerencia.
Confiamos, sin embargo, que la posibilidad de que nos apoye en este sentido
es grande. Como un seguimiento, un servidor tambin ha escrito una carta al
ministro don Alberto Rmulo, de Asuntos Exteriores, que, como la
presidenta, es miembro de la Academia Filipina y colega de un servidor.

Una iniciativa parecida a la que se organiz con xito en las dcadas de
los 70 y 80, atraera y animara a muchos buenos jvenes estudiantes a que
participaran en tal seminario/concurso; propagara una idea positiva de la
tradicin hispana y fomentara nuevo inters hacia sta y, en fin, de los
participantes podran salir nuevos hispanistas filipinos.

A.G.: Cuando estaban vigentes an las leyes Magalona y Cuenco, las que
incluan las 24 unidades obligatorias (8 asignaturas) de espaol en todos
los cursos universitarios, exista una divisin en el Departamento de
Educacin que se encargaba de la enseanza del castellano. En la
actualidad, no se ha organizado en el Departamento de Educacin una
divisin o una oficina que se encargue de la enseanza del idioma como
antes?

G.G.R.: Nada! No hay tal divisin en el Departamento de Educacin. La
orden se dio, pero nadie la obedece por la sencilla razn de que no hay
maestros en suficiente nmero como para poner en la debida ejecucin dicha
orden. Adems la seora Arroyo termina su mandato en 2010 y no se sabe si
el nuevo presidente de Filipinas ha de empearse en que se implemente esta
orden ejecutiva. Por esa misma razn el seminario con concurso que
sugerimos viene a ser importante.

A.G.: Estuvo usted en Espaa alguna vez?

G.G.R.: S, en 1986, cuando la Real Academia Espaola invit a la
correspondiente filipina, de la que soy miembro, a ir a Madrid para poner
al da los filipinismos en el diccionario espaol.

En esta ocasin tuve la gratsima oportunidad de conocer a los grandes
acadmicos espaoles, entre ellos a Dmaso Alonso, Zamora Vicente, Lain
Entralgo y Lzaro Carreter adems de Manuel Alvar.

A.G.: Puede recordar alguna experiencia de su encuentro con los ilustres
miembros de la Academia?

G.G.R.: S, claro! Recuerdo que don Dmaso Alonso, tras haber recibido un
escrito del acadmico filipino don Enrique Fernndez Lumba, donde se
calificaba a la Academia Filipina como la reliquia, pregunt a un
servidor la razn de ser de la Academia Filipina, puesto que el idioma
espaol ya no se habla mayoritariamente en las Islas Filipinas.

Un servidor le contest a don Dmaso que: Precisamente, la Academia
Filipina tiene su razn de ser en la actual Filipinas para, justamente,
custodiar, enaltecer y difundir el idioma espaol sistemtica y
oficialmente perseguido por la influencia colonial usense (forma con la
que un servidor suele definir a los estadounidenses!). Precisamente, la
existencia de la Academia Filipina testimonia que el idioma espaol, adems
de an pervivir como tal entre un sector minoritario de filipinos, tambin
pervive como una influencia vital y de referencia sobre el idioma nacional
filipino a base del tagalo y las diez otras lenguas principales de las
islas, lenguas saturadas de hispanismos. Considere segua un servidor
explicndole a don Dmaso que la gramtica de las lenguas filipinas,
especialmente el tagalo, est a base de afijos que se aplican sobre un
caudal de ocho mil palabras-races siendo cinco mil de las mismas de puro
origen castellano. Adems, entre las diez lenguas principales est el
criollo, antes chabacano, del idioma espaol, que todava lo hablan ms de
medio milln de habitantes. Al fin y al cabo la Academia Filipina se
encuentra en una circunstancia singularsima que no la tienen las otras
academias hermanas en la Amrica espaola. Considere usted, don Dmaso le
dije, si la Academia Filipina de nuestra lengua no tiene su razn de ser
en Filipinas en vista de estas circunstancias.

Un silencio cay sobre todos los seores acadmicos y don Dmaso arranc de
un maletn suyo uno de sus libros y anunci para que lo escuchasen todos
los dems acadmicos: Seores, no es costumbre ma regalar mis libros,
pero en esta ocasin voy a dedicarle un libro mo a este acadmico filipino
tan joven y tan bien articulado que con el mero hecho de ser acadmico de
la Filipina, dicha Academia merece existir contra viento y marea, y
escribi A mi querido don Guillermo Gmez Rivera, filipino. Dmaso
Alonso.

A.G.: Volviendo a lo que se deca antes, usted cree que el Instituto
Cervantes a corto plazo puede implementar la enseanza del espaol aqu tal
como lo espera la seora presidenta de Filipinas?

G.G.R.: El Cervantes est haciendo una muy buena labor, pero no creo que
tenga una capacidad de formar el nmero necesario de profesores filipinos
en espaol para poner en ejecucin la enseanza del castellano, ni siquiera
en la mitad de los colegios y escuelas de Filipinas. No se olvide que aqu
se trata de noventa millones de filipinos que deben adquirir un mnimo de
nociones del idioma castellano para entender su propia cultura e historia.
Pero mucho se podra hacer si tambin se abriesen otros institutos
Cervantes en la ciudades principales como Ceb, Zamboanga, Ilolo, Vigan,
Davao, Basilan, Naga. Pinsese que en Brasil hay siete institutos
Cervantes, cinco en Marruecos y cuatro en Italia, mientras que en una
capital de casi 20 millones de habitantes como es Metro Manila, solamente
hay uno para todo el pas.

A.G.: Cundo fue que decidi dedicarse a la enseanza del espaol? Podra
resumir brevemente las etapas de su trayectoria de acadmico y artista?

G.G.R.: Mi primera carrera es de perito mercantil (B. A. of Science in
Commerce) y mi especialidad es economa, porque quera abrir un negocio,
manejar plantaciones de azcar y arroz o levantar alguna fbrica de cemento
y ladrillos. Pero mi madre me hizo escoger una segunda carrera relacionada
con la cultura. Tuve, por lo tanto, que matricularme en la carrera de
educacin (Bachelor of Science in Education) con la especialidad de ensear
ingls y economa. Pero, ms tarde, tambin hice el Minor en historia y
tagalo. Cuando pas la ley de Cuenco (en los aos 60), la de las 24
unidades de espaol, hubo una demanda de profesores. De Ilolo vine a
Manila. Primero entr como contable en Soriano y Compaa, pero como haba
una gran demanda de profesores de espaol, me matricul en Letrn para
formarme como profesor de castellano. Vine tomando el curso de noche y lo
termin en 1966 (Liberal Arts, Major in Spanish, con unidades acreditadas
para el Master en Espaol). Simultneamente, me matricul en otro centro
docente, la Academia de Cervantes, regida por un sabio jesuita filipino,
gran hispanista, erudito, dramaturgo y catedrtico de literatura espaola y
filipina, donde complet el doctorado en literatura filipina en 1967. Era
el ao en que empec a escribir artculos en ingls en el Philippine Free
Press y en el Saturday Mirror Magazine, en defensa de la razn de ser del
idioma espaol en Filipinas. Tambin escriba al mismo tiempo en espaol en
el diario El Debate, de Manila. Por esos numerosos artculos, el diputado
por Ceb, don Miguel Cuenco, autor de la ley homnima, convenci al doctor
Jos Mara Delgado, primer embajador filipino ante la Santa Sede, de que me
empleara como secretario ejecutivo de la Solidaridad Filipino-Hispana
Incorporada, una organizacin para la defensa de la oficialidad del espaol
y de su enseanza. En su local haba un biblioteca espaola, saln de
clases de espaol, saln de baile espaol, saln de proyecciones de
pelculas y documentales en espaol. Dentro de la misma yo, por mi cuenta,
fund la revista El Maestro en ciclostel (de 1964 hasta 1975) que despus
fue la revista de la Conape.

Desde la Solidaridad llevaba un programa de radio en espaol que se llamaba
La Voz Hispanofilipina, donde tenamos una rondalla filipina completa, bajo
la direccin de Roberto Buena, Bert, que era director de msica de la
radio nacional filipina; aquella radio se sostena por si sola por los
anuncios que tena. Era un programa de msica de canciones en espaol, en
vivo, y pagbamos a los artistas. Se organiz otro programa, tres veces a
la semana, en la radio catlica de Filipinas, Veritas, donde hacamos
comentarios sobre la importancia de la lengua espaola, adems de ir
poniendo discos en espaol de filipinos, espaoles y latinoamericanos.

Fui locutor tambin de la Red Nacional (DZFM). Fui campen regional de la
cancin en Visayas, ya que al interpretarlas con letras en espaol, el
pblico en general las entenda y las apreciaba sobremanera. Por eso,
adems del disco LP, Nostalgia filipina, produje otras grabaciones de
msica filipina para llenar cuatro CDs ms. Se titulan: Zamboanga hermosa,
El Ylongo chiquitn, Manila ma y El collar de Sampaguita. El xito de
Nostalgia filipina fue asombroso en los aos sesenta y setenta. Ahora, y
muy recientemente, la exitosa Nostalgia filipina se pudo reeditar por la
incondicional ayuda concedida por el anterior director del Instituto
Cervantes de Manila, don Javier Galvn Guijo.

Volviendo a la Solidaridad, recuerdo que eran miembros de esta sociedad los
senadores filipinos Oscar Ledesma y Pedro Sabido; embajadores como Pedro
Gil, y tantos otros acadmicos filipinos.

Desde la Solidaridad fund el grupo manileo de baile espaol y flamenco,
cuyos participantes llegaron a 50; envibamos bailarines y bailarinas a
todas las fiestas escolares y hasta a la televisin, creando de esa manera
un ambiente cultural hispano.

A.G.: Y cundo fue que se incorpor como catedrtico en la universidad?
Qu ms recuerda de su experiencia universitaria?

G.G.R.: En Ilolo entre 1957 y 1960 era maestro de tagalo e ingls en
escuelas secundarias para chinos. Fui maestro de espaol desde 1962 aunque
antes de ese tiempo ya haba sido maestro de la primaria, intermedia y la
secundaria. En la Universidad de Santo Toms (UST) empec a ser maestro de
espaol de la secundaria. Trabaj en el colegio de San Beda y en la
Philippine Women University, donde me relacion con el Ballet Nacional de
Filipinas. Ms tarde, cuando la Universidad de Adamson pas a manos de los
Padres Pales, fui invitado a ser jefe del Departamento de Espaol,
compuesto por otros 24 profesores de espaol.

En Adamson escrib ocho libros de texto de espaol, desde el nivel 1 hasta
el 8, y qued de jefe all por 15 aos. Cuando la regularidad de la
enseanza del espaol se quit, se me hizo profesor de lgica, filosofa,
esttica, geografa mundial, estudios rizalianos, historia filipina y
cultura. Ms tarde se desintegr el Departamento de Espaol porque el
Departamento de Educacin del Gobierno envi una circular ordenando su
supresin como asignatura regular.

El presidente Marcos, a pesar de su simpata por el espaol a raz de su
participacin en el concurso de Miss Hispanidad dio a entender, en uno de
sus discursos a la Conape, que se vio forzado a reducir las 24 unidades a
12 por presiones extranjeras que l no poda en aquel momento identificar.
Sin embargo nosotros, que ya conocamos quines tramaban en contra del
espaol desde la sombra, sabamos quin era el enemigo. Al identificar
positivamente al enemigo resolvimos investigar y exponer su accin agresora
sobre Filipinas.

Como ancdota contar que, en una de las audiencias sobre la ley del
espaol organizadas por la legislatura filipina, durante las cuales se
preguntaba si era necesario para Filipinas continuar con su estancia y
estatus oficial, un servidor tuvo un intercambio con un senador protestante
que lleg al extremo de preguntar por qu un servidor no tena cara de
malayo filipino. Un servidor le contest que el seor senador tampoco tena
el rostro de un malayo filipino porque de hecho era de origen chino. Y que
adems de protestante, su ejecutoria poltica demostraba ser la de un
procnsul estadounidense. En vista de este intercambio la audiencia se
suspendi.

Cuando este servidor fue secretario del Comit del Lenguaje Nacional, de la
Convencin Constituyente, organizada por el presidente Marcos desde 1971
hasta 1973, conoci muy de cerca la intervencin norteamericana mediante la
Summer Institute of Linguistics. Con la ayuda de un sacerdote jesuita, el
padre Llamson, se convenci ms aun de que la poltica de Estados Unidos en
Filipinas es quitarnos el espaol que tenemos como nuestro, y luego
destruirnos el idioma tagalo mediante la imposicin, en l, del alfabeto
ingls que, por antifontico, est diametralmente opuesto a la fonologa
del tagalo y de todas nuestras lenguas indgenas.

A.G.: Usted es director de Nueva Era, es el nico peridico que queda en
espaol?

G.G.R.: S, es el nico. Nueva Era fue un peridico fundado el 12 de
octubre de 1935 por don Emilio Inciong de Lipa Batangas. Como era amigo de
mi abuelo Felipe, l me invit a que escribiera una columna semanal, esto
desde 1965, creo; en la misma poca tena una columna diaria en El Debate,
que tuve hasta 1971 cuando, por la ley marcial de Marcos, se cerr, junto
con todos los diarios de Manila. En cambio Nueva Era sigui porque era
semanario. Ms tarde, en 1985 y tras el fallecimiento de don Emilio, sus
hijas me nombraron director de Nueva Era. Este peridico es tambin una
gaceta oficial donde los anuncios oficiales sobre naturalizaciones, casos
de familia y ventas de terrenos pblicos deben publicarse en espaol. Nueva
Era hasta el tiempo presente vive de tales anuncios judiciales, pero bien
se podra mejorar si se le ayudara.

A.G.: Cules son sus futuros proyectos?

G.G.R.: Actualmente jubilado como profesor de espaol, me dedico a dar
breves cursos de espaol a los trabajadores que se van a Espaa; sigo
escribiendo Nueva Era y he abierto una academia de baile espaol en mi casa
donde enseamos tangos, rumbas, alegras, sevillanas y jotas aragonesas,
navarras y castellanas, adems del chotis. Voy preparando mis libros: un
poemario, algunas novelas y cuentos parte ya dibujados en forma de tebeo,
un trabajo sobre la destruccin del cosmos filipino, unas obras de teatro:
una nueva versin de El casern, otra titulada Armagedn filipino y otra
ms, una es sobre el pintor Juan Luna y su tragedia personal. Tengo tambin
algn ensayo extenso sobre el idioma espaol en el mundo. Pienso, por otro
lado, que tambin tendr que escribir mis ideas en ingls y en tagalo para
tambin llegar con este mismo mensaje de hispanidad a estos otros sectores
del pas.

** Andrea Gallo
   agalpes@gmail.com
   Investigador italiano (Venecia). Doctorando de la Universit Ca Foscari
   Venecia (http://www.unive.it) y de la Universidad de Valladolid
   (http://www.uva.es).



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=== Un imaginario etno-surrealista de la violencia ========================
=== (Caracol Beach, de Eliseo Alberto)      Julia Elena Rial ==============

                                No le voy a contar mi sueo, sino mi mtodo
                              paranoico-crtico gracias al cual la realidad
                            objetiva de todo lo que nos rodea se convertir
                                           en un elemento de rapto mstico.

                                                             Salvador Dal.

Cuando el novelista ingls del siglo XIX (1850) Roberto Luis Balfour, mejor
conocido como Stevenson, le hace decir al doctor Jekyll, al ver en el
espejo su monstruosidad, que a esa desconocida otredad la senta ms
directa y simple que la apariencia imperfecta que hasta entonces me haba
acostumbrado a llamar ma, el escritor fractura los bordes entre el bien y
el mal en un personaje que vive una incontrolada ambivalencia de normalidad
y violencia irracional. En algunas narraciones, dentro de un contexto
literario poco respetuoso de significantes tradicionales y de modelos
predecesores, el lenguaje entorpece la posibilidad de expresar las virtudes
pblicas y los derechos comunitarios, que sern sustituidos por la
subjetividad de comportamientos individuales, y aunque parezca increble,
capaces en algunos discursos de distorsionar la vida de una comunidad.

Caracol Beach de Eliseo Alberto est compuesta por un universo de
personajes que desafan la uniformidad de caracteres culturales y de
identidades comunes, entre quienes la transculturizacin y la hibridacin
se desempean unas veces armnica y otras conflictivamente, en espacios
geogrficos intercambiables donde lo real-blico se confunde con lo
religioso, la destruccin con la ilusin y los proyectos futuros con la
muerte.

La novela de Eliseo Alberto, Caracol Beach, sobrepasa los lmites
concebibles de la inseguridad, el miedo, la aversin, la ambigedad. El
estado de violencia se genera por pasiones que una sociedad va creando
artificial pero realmente, sin la presencia de conductas solidarias. Es un
problema de irracionalidad donde nadie paga el costo de las conductas
anmalas y donde el lenguaje se convierte en el cmplice, esta vez
intencional, de una locura colectiva. Las relaciones se entablan sobre la
base de palabras, y ellas carecen de la fuerza que sugieren en el papel del
texto. La expresin verbal amarga, violenta, dura, agresora, es un
instrumento dbil de metforas y zigzagueantes metonimias, entre cuyo
tejido el mal-violencia se escurre y se integra en los protagonistas, sin
que el lenguaje trate de evitarlo.

Laura, Martn, Tom, Mandy, Ramos son incapaces de asumir los hechos con
coherencia. Existe en las relaciones humanas, adems de la superficialidad,
una gran economa afectiva y un fraude espiritual que la ficcin convierte
en conflictos familiares. La violencia coloca a todos los personajes en
planos de igualdad, frente al peligro que significa el soldado, cuyos
comportamientos patolgicos corresponden a una personalidad esquizofrnica.
El escritor desarrolla una concepcin de causa-efecto para justificar la
mente escindida del protagonista, donde la guerra-locura ocupa el polo
fundamental. En Caracol Beach fluyen las conductas anmalas que asumen un
determinismo, con el cual lo inevitable encarcela la libertad humana del
soldado, que slo se ver liberada en el momento de la muerte a travs de
una transaccin mstica. Los personajes son arrastrados por las
circunstancias y envueltos en significaciones de nihilismo activo que lleva
a la desintegracin social, sin lmites establecidos.

Sera absurdo considerar que la violencia es un mal enquistado en
determinadas narraciones, o slo en algunos perodos histricos, cuando
desde Homero participa de los relatos, orales y escritos, en diferentes
dimensiones, reflejo de la realidad social e individual, antigua y moderna.
Walter Benjamin dice que No existe documento de cultura que no sea a la vez
documento de barbarie. El escritor cubano crea en su novela una
contradiccin de cotidianidad ruptura de la coherencia humana, que
describe muy bien el estudioso de la violencia Sal Franco Agudelo en el
Quinto no matar cuando dice: Las formas violentas de respuesta se van
generando en el tejido de las relaciones interhumanas... En los niveles
individuales y de lo colectivo, familia, etnia, nacin, clase, grupo, donde
se han ido construyendo.

Eliseo Alberto exige al lector una actividad decodificadora de ese
borderline de la violencia en que se convierte Caracol Beach. El escritor
cubano desenmascara los intersticios distorsionados de la vida en un pueblo
de la costa de Florida. Todo tipo de rabias se expresa en este discurso. El
recurso expresivo cumple, una vez ms, su funcin de memoria controversial
con la historia. En este mundo transmoderno que ha perdido la brjula para
llegar a puerto seguro el escritor cubano lleva a la prctica lo que
Salvador Dal vaticin en un artculo de la revista Vogue el 15 de abril de
1968, cuando dice que una nueva literatura mutar el surrealismo romntico
de su poca en surrealismo realista y mstico.

Las imgenes cobran sentido en el sistema de Caracol Beach; el flujo de
alegoras y smbolos se desplazan, se expanden, se dispersan, se integran y
desintegran en un vasto movimiento, casi cinematogrfico, de despliegue,
reubicacin y relevo de efectos sensoriales. El comportamiento del soldado,
producto de realidades y sueos, se convierte en una actividad ritual que
modifica, de manera inexorable, la conducta de los dems personajes; Laura,
Martn y Tom se dejan envolver por los hechos ilcitos de la ficcin
individual del protagonista, que negocia con el colectivo creando un
vnculo social del cual su imaginario es el productor. l mismo se
convierte en poder judicial y administra su propia justicia. Malinowski en
sus estudios antropolgicos arriba a la idea de que En las comunidades
primitivas la nocin de un derecho penal es aun ms escurridiza que la de
un derecho civil. Eliseo hipercodifica la violencia del soldado que opera
como estmulo conductor de una entidad psicosocial que regresa a sus
ancestros en busca de una identidad fundacional.

El escritor con gran dominio del recurso expresivo establece ambigedades
entre sueo y realidad y construye una micro sociedad donde un pequeo
mundo de mitos ancestrales convive en el espectculo de la paradoja
cultural de Caracol Beach. La latinidad comparte la tecnologa del siglo XX
con el subdesarrollo social y los reeditados mitos africanos. Eliseo
Alberto demuestra lo que a fines del ochocientos pensaba Durkheim sobre el
ser humano, que cuando se debilita el reconocimiento de la
identidad-alteridad surge el sndrome de la violencia. La Patria dice
Eliseo es necesaria en dos momentos de la vida: al inicio del cuento,
cuando se es nio, porque si no se acaba siendo un hurfano sin cielo y sin
races, y cuando el lomo se dobla ante el tonelaje de los aos, pues un
viejo pesa menos si a la tumba lo lleva de la mano el inocente que un da
fue. El soldado, enloquecido por haber participado en la guerra de Angola,
crea un contexto donde el combate, en un espacio geogrfico que le es
ajeno, se entreteje con los hilos de un pasado, anudado por alucinaciones
de tigres de Bengala y sueos con Yemay, imagen del inconsciente,
legitimada culturalmente, que remite a espectros interiores.

Eliseo Alberto expresa la barbarie de la ideologa neoliberal con
caracteres de etnografa surrealista, ante la creencia del soldado de que
su jefe en la guerra de Angola, accesible en sueos, se convierte en el
otro yo de su doble personalidad y con l cuestiona la realidad de la
barbarie que le obliga a asumir una guerra que no le pertenece. Hasta el
paisaje se convierte en un dominio animista de los espacios que se
desgarran con los temores del tigre de Bengala y de la selva angolesa. El
diario del soldado, novela dentro de la novela, configura y descontrola las
pginas de Caracol Beach; en l la muerte deja de ser ficcin para
convertirse en la envolvente real de una cultura, que trata de reproducirse
a s misma en un contexto que le es extrao. Slo la re-imaginacin de
mitos sobre un mundo lejano, integrados a elementos transfigurados de
cultura moderna, podran alimentar ese universo imaginario del soldado. En
la novela de Eliseo Alberto la construccin de esa cultura se realiza con
un lenguaje de rituales del mundo de ayer, en coexistencia con la
anticultura de la guerra y perversiones sociales, sumadas a la tecnologa
blica del mundo de hoy.

El tiempo-espacio se maneja en la novela como una dimensin delirante, si
los personajes de los sueos se alejasen unos de otros la infancia y
juventud del soldado dejara de existir. Eliseo rompe la superficie plana
del relato y la linealidad temporal, superpone los diagramas de radiacin
entre la guerra y los sucesos de Caracol Beach y los convierte en una
textura nica que el lector se da a la tarea de canalizar y entender para
no caer en las tumultuosas divagaciones de la locura colectiva. En esta
problemtica de temporalidades se desenvuelve el terrorismo, el sexo, el
trabajo cotidiano, la relacin familiar, donde cada personaje vive el doble
discurso que su increble realidad-ficcin le proporciona. Por encima de
todo, el lenguaje enfatiza su energa y su impertinencia esttica en la
autoverificacin de la identidad del soldado quien, en repetidas ocasiones
regresa al manantial materno. Es en estos raptos histricos donde el
discurso desarrolla lo onrico, lo anecdtico, la explosin prehistrica,
la imagen ptica, y hasta la actitud surrealista de un Gaud cuando derrite
patrimonios histricos como apoteosis de lo caduco.

Lo primitivo africano desempea su papel de recurso esttico, animista,
tnico disponible, y a la vez motivo de estudio cientfico, como factor
interactivo de la esquizofrenia del soldado. La memoria de la guerra se
convierte en Caracol Beach en una experiencia absurda e irnica y los
efectos que produce son la alternativa extica que el escritor utiliza para
escribir la novela de la incongruencia tnica posible. Quiero aclarar que
el trmino etnografa en este espacio supone una tendencia cultural general
y amplia que implica anlisis de las comunidades humanas, cuyo enfoque se
comparte con la literatura, el arte, la msica, la sociologa, la ciencia,
donde el surrealismo y la etnografa son constitutivos de una situacin
social. Surrealismo en un sentido de ruptura de conceptos, de
comportamientos, yuxtaposiciones culturales, realidades extraordinarias que
colindan con el terreno de lo soado, de lo imposible, de lo
redimensionado.

Tanto en el surrealismo del Pars de principio del siglo XX, como en esta
recreacin actual de algunas de sus lneas, la sociedad se ha visto
envuelta en crisis sociales. La micro guerra entre los rebeldes y el
ejrcito francs en el Marruecos colonial, a la cual el historiador Maurice
Nadeau en su Historia del Surrealismo atribuye caractersticas de impacto
cultural formativo, tiene su homloga en la guerra descrita por el escritor
cubano, aunque una se considere fundacional y la otra rplica. Es indudable
que los fenmenos literarios y artsticos responden a situaciones
geopolticas y sociales.

El desborde de consumismo imaginero de la locura produce en el protagonista
representaciones zoomrficas, que desde la antigedad han ejercido la dual
capacidad de brindar beneficios y producir daos o temores. Su presencia
nos lleva a una reflexin sobre el vnculo existente entre los animales, el
personaje, el contexto y el escritor. El tigre de Bengala, la culebra, el
leopardo o el cocodrilo, responden a una categorizacin asignada a lo
imaginario arcdico, con preferencia a conceptos simblicos inherentes a
nuestros mitos y tradiciones. Respondiendo a la tendencia actual de
evocacin premoderna, Eliseo Alberto acude a las formas naturalistas de
neoltico cristiano, que han sido fuente de inspiracin en todas las pocas
de la cultura universal. Beto Milans, el soldado, se confunde con el
soldado de los carteles cinematogrficos de los aos 30, con las figuras
apocalpticas de Lucas Cranach El Viejo, en sueos cuyas imgenes recuerdan
el ngel domstico de Max Ernst. Lo particular en Caracol Beach es que los
animales evocados tienen su hbitat en Latinoamrica, frica o la India,
cartografas excluidas de los paradigmas de bienestar social, adems de ser
producto de las prcticas totmicas y zooltricas de rituales de caza. El
tigre de Bengala amenaza al soldado pero no lo agrede porque estaba ahto
de tanta cacera humana en la selva de Ibond de Ak. Los temores que el
tigre produce tienen su contraparte en lo afectivo que surge, en medio de
la locura, en la relacin del soldado con Strike Two, un perro que invierte
los valores racionales y se convierte en cuestionador de la jaura de
coches rabiosos o de las manadas de camiones carnvoros porque en la
selva de los humanos hay caminos intransitables. El animal es el nexo real
con la infancia del protagonista, juega con l, lo cuida y hasta le impide
el suicidio una noche de fin de ao.

Es necesario incursionar en el perodo cristiano primitivo para rememorar
las fuerzas del mal simbolizadas en animales hbridos, imgenes recreadas
por el escritor cubano y estilizadas con tendencia a lo fantstico: tigre
con alas articuladas al cuerpo con armona, figura refractaria a la
claridad del logos que representa, la violencia irracional con alas de
ngel. Tal vez la fuente de esta imagen se encuentre entre las
descripciones de El Apocalipsis (5.6), preferencias que participan de la
antimodernidad actual, aunque lo fantstico e irracional tuvo sus cultores
en el arte renacentista, El Bosco anticipa este regreso con races en la
antigedad. Con lo que se demuestra que el nihilismo histrico es un
exabrupto. Pero representa, tal vez, una de las caractersticas posmodernas
de la novela, decretar la muerte de la Torre de Pisa o derretir las
Pirmides de Teotihuacan, porque estaban hechas de mantequilla, para contar
otra historia, la del soldado cubano que moviliza un pasado prehispnico de
origen africano, cuya memoria en el discurso subyace como estrategia de
crtica ideolgica y retrica.

Coexisten en Caracol Beach imgenes realistas, mimticas del mundo visible,
con contenidos mgicos, mticos y religiosos que estimulan la
reinterpretacin discursiva en el transcurso de varias reflexiones, luego
de las cuales vemos que el escritor no olvida su propsito primordial,
entretejer una ficcin con obsesiones que vienen del infinito, con
subordinaciones inventadas, con horrores imaginarios vividos por personajes
de carne y hueso. Quin no ha tropezado alguna vez con una sntesis
parecida al pobre soldado loco? Su irracionalidad le sirve al escritor para
cuestionar el conceptualismo moderno, como exponente de una poca
moribunda, en oposicin a lo primitivo que regresa con formas ancestrales
de vida.

La novela de Eliseo Alberto corta la linealidad histrica y reinterpreta
formas pasadas en un contexto actual de disolucin social, con un discurso
que no existira sin la vieja manera moderna de narrar. No es posible
asumir la transvanguardia sin pasar por la modernidad. Como respuesta
positiva, el escritor crea un formato de mitologa propio, no sincrtico
sino pluricultural, con gusto por las texturas cinticas e imgenes
onricas. La simbologa cristiana, el bestiario medieval, y las formas
rescatadas de la memoria infantil del soldado, sumadas a la extensa
simbologa ertica, nos muestran un hbrido literario que lleva intensa
carga de expresin simblica, la cual activa los mecanismos mentales
complejos del lector para responder a interrogantes sobre sus posibles
significados. Sobre la funcin de creencias que mudan sus fronteras para
asegurar la existencia de grupos migratorios, sobre todo en relacin a
otros que no pertenecen a esa comunidad, pero son los dueos del
territorio. Edward Said considera que Existe en todas las culturas que se
definen nacionalmente una aspiracin a la soberana, a la absorcin, a la
dominacin. Comprender este constructo, que se desliza de lo individual a
lo colectivo, amerita introducirse en el territorio que predetermina la
existencia de las personas que all actan: La Bastilla, un bar en
decadencia, la casa de Martn en Caracol Beach, expresin de la plutocracia
maimera, el deshuesadero, absurda solucin habitacional a finales de un
milenio ciberntico. El viejo olsmobile un engendro construido con partes
y piezas de otros vehculos, un Frankenstein mecnico que funciona como
centro activador de relaciones de violencia, trasladadas desde la mente del
soldado al comportamiento impensado de Laura, Tom y Martn. El alucinado,
que ve tigres por todas partes, crea un imaginario cuyos efectos sern
colectivamente representados en muertes y agresiones reales, y sus razones
ignoradas por las vctimas, quienes viven la emergencia sin entenderla.

Tanto los conflictos del movimiento migratorio en Florida como la
complicada urdimbre de la pluriculturalidad estn expresadas en este relato
paradjicamente construido, entre la homogeneidad de una violencia
desorganizada y la alteridad de una cultura, cuyos bordes se confunden y se
pierden en una noche apocalptica, donde la certeza de la muerte se
convierte en lo inevitable ante la precariedad de la vida. El soldado,
sujeto principal del desarraigo, encontr un historiador que destruy los
lmites de la red de sentido del sistema racional, produciendo un tapiz
polifnico de lenguajes: el de la locura, el de la crisis, el de la
irracionalidad, el de la pluralidad cultural, el de los Orisha
sincretizados con la Virgen de Regla y San Jorge que, como recurso de
subsistencia, consolidaron los esclavos trados de frica y hoy es smbolo
de la articulacin de diferencias. Todos ellos ofrecen al narrador la
posibilidad de entablar el dilogo de la emergencia. Es en esta
sustancia-discurso donde la dialctica configura un excelente lenguaje que
envuelve un destructivo contenido, para el cual el escritor slo pide:
Clemencia! Adems de salvaguardar la memoria de sus personajes con el
testimonio de biografas reales, para reconciliar al lector con seres
humanos dueos de nacionalidad, creencias, profesin, aspiraciones y otros
detalles que Eliseo describe. Una manera de volvernos a la realidad luego
de compartir esa pesadilla de tripolares video-clips grabados entre mitos,
obsesiones y violencias. El escritor cubano nos lleva a recordar las
alegoras mticas de la narrativa vanguardista de Miguel ngel Asturias, el
dinamismo de las telenovelas, el lenguaje sincopado del rock y la bsqueda
de la identidad cubana en la intimidad de los inmigrantes. Mundo actual con
sus mltiples hibridaciones, acomodaciones y negociaciones, expresado en un
original discurso posmoderno que exige una lectura a contrapelo, cuyas
envolventes muestran que la novela no pudo ser escrita sin lo que la
postmodernidad niega: la pesq uisa contempornea del conocimiento y una
decidida accin sobre el pasado lejano.

Una ltima instancia aflora desde las pginas de Caracol Beach, elementos
que aparentemente pueden parecer conservadores como la religin, la ternura
infantil del soldado, la comprensin de Laura, la estudiante porrera, hacia
Beto Milans, la msica cubana en un medio rockero, y la actitud del
escritor al mantener su autora intercalada en apariciones espordicas
cuando dice entre otros comentarios semejantes: En prueba del cario que le
tena como se comprobar al final de la novela, o el anuncio de la muerte
de Tom y Martn al decir: Y en esta novela, apenas les quedaban cinco
minutos para intentarlo, aspectos todos que adems de poner en relieve la
heterogeneidad del estilo discursivo subvierten el ambiente de violencia
que supura la novela para llevarla a la compasin y a la toma de conciencia
social.

Tenemos entre manos un relato analtico, descriptivo y coyuntural, una red
de sentido que desafa la lectura fcil, escrito por un escritor
comprometido con la realidad y la imaginacin, con los relatos silenciosos
de las minoras y que busca en mitos y creencias sustitutos para conservar
la dignidad de los personajes. Postura vlida que irrumpe contra la cultura
de lo instantneo, de lo mercantil, contra las respuestas mecnicas al
esparcimiento, para escribir la crnica de un da en cualquier lugar del
mundo actual.



Bibliografa

  AUG, Marc (1997). La guerra de los sueos. Barcelona. Gedisa.

  BENJAMN, Walter (1961). Sobre el programa de la filosofa futura y
   otros ensayos. Caracas. Monte vila.

  CARO BAROJA, Julio (1983). Los animales y su representacin. Vera de
   Bidasoa. Itzea.

  CLIFFORD, James (1998). Dilemas de la cultura. Barcelona. Gedisa.

  ELISEO, Alberto (1998). Caracol Beach. Madrid. Alfaguara.

  FRANCO AGUDELO, Sal (1999). El Quinto no matar. Bogot. Editores Tercer
   Mundo.

  HOPENHAYN, Martin (1995). Ni apocalpticos ni integrados. Mxico. FCE.

  NADEAU, Maurice (1972). Historia del surrealismo. Barcelona. Ariel.

  OLIVA, Benito (1983). Postulados de la transvarguardia internacional.
   Milano. Italia.

  SAID, Edward (1996). Cultura e imperialismo. Barcelona. Anagrama.

** Julia Elena Rial
   majusa@cantv.net
   Escritora y docente argentina (Tandil, provincia de Buenos Aires).
   Reside en Maracay, Aragua (Venezuela). Profesora de castellano y
   literatura en el Instituto del Profesorado de Buenos Aires. Estudi
   filosofa en la Universidad de Buenos Aires e historia de las ideas
   latinoamericanas en la Universidad de Chile. Se especializ en
   literatura latinoamericana en la Universidad de Chile y curs la
   maestra en literatura latinoamericana en la Universidad Pedaggica de
   Maracay. Ha publicado el cuento "La fbula rota" y los ensayos El
   esperpento en Tirano Banderas de Valle Incln, La poesa social de Jos
   Mart, Las masacres: ortodoxia histrica, heterodoxia literaria (premio
   de ensayo Miguel Ramn Utrera 1998) y Constelaciones del petrleo
   (2002). En publicacin Memoria e identidad en Jos Len Tapia y el
   ensayo Identidad, memoria y olvido (mencin de honor en el premio de
   ensayo Augusto Padrn 2005). Colaboradora de la revista brasilea
   Hispanista. Jurado del premio de ensayo Augusto Padrn 2001 y del premio
   de ensayo Marita King 2005. Dicta talleres sobre narrativa del petrleo
   y ensayo en Maracay desde 2002.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Cundo vas a dejar de huevear?
       (cuento poema hip hop para leer de corrido)
       Roco Santillana

   *** Poemas
       Ana Zhennamir Rivas Delgado

   *** El sapo burln
       Gustavo Pez Escobar

   *** Nuestro planeta Tierra
       Erasmo Sondereguer

   *** Saetas de junio
       Jos lvaro Clix Rodrguez

   *** Poemas
       Javier Garca Zapata

   *** Nocturne in E Flat major, Opus 9 N 2
       Gyser Daniel Lpez

   *** Poemas
       Paula Winkler

   *** Hijos de amor y de rabia
       Paula Goberna

   *** Poemas
       Carla Striker

   *** De madrugada
       Ricardo Abdahllah

   *** El Quinto Cristal (extractos)
       Eudes Alexnder Moncada

   *** La tarotista
       Carolina Meneses Columbi

   *** Poemas
       Samantha Barendson

   *** Preguntas
       Jssica de la Portilla Montao

   *** Poemas
       Juan Carlos Cspedes



=== Cundo vas a dejar de huevear? =======================================
=== (cuento poema hip hop para leer de corrido)      Roco Santillana =====

hora radio programas siete en punto de la maana te levantas con la meta
diaria de leer cincuenta pginas y escribir diez no cualquier borrador que
sean vlidas armar tu blog comprar un dominio presentarte a premios que no
vas a ganar pero igualito hay que intentar irs a un recital o a la
presentacin de un libro pero adems hoy vas a lograr tu objetivo vital vas
a aprender a pensar a optimizar el tiempo organizarte la vida no huevear no
desviarte de tu camino de escritora feminista guionista poeta bailarina
buena persona atractiva y hacerte rica. pero antes levntate haz ejercicio
anda a nadar bate prepara tu desayuno de pan integral combina bien la
ropa que te vas a poner pntate la pestaa sal toma tu micro hasta san
isidro inscrbete pronto en el registro del consulado deja una foto con el
pelo bien corto y sin doble nacionalidad para que puedan identificar tu
cadver maleteado si mueres a manos de algn violador o follador
maltratador algo que a pesar de los peridicos a ti no te va a pasar.
agarra otro micro anda a darle un besito a tu abuela que todava sabe que
eres su nieta acptale un tuper de aj de gallina a tu madrina porque hoy
no tienes qu almorzar no la hagas renegar dale las gracias y una clase de
internet para que consulte su mail ten un detalle con su empleada que tres
veces por semana te prepara tu jugo de papaya y naranja. es tarde pero de
una vez scate un seguro mdico por si te rompes el tobillo en el micro que
acabas de tomar y te toca soltar mil dlares por cada noche de hospital ya
que ests en mapfre per y te maquillaste hazle ojitos al jefe de la unidad
de salud que est lindo para invitarlo a tu depa que estrenaste ayer con un
cachimbo y acabas de alquilar en miraflores para concentrarte en escribir
esa novela que no tienes cundo empezar. no te enamores pero dale tu
celular y ndate ya o nunca vas a llegar a encender tu lap top sbete a
otro micro con cuidadito pero bjate en wong que te queda de camino compra
agua sin gas y comida preparada verdura hervida y papa a la huancana no
pierdas tiempo en cocinar pasa sin mirar no te antojes de alfajores que
eres dbil e indecisa y andas con prisa. cuando llegues a la casa ponte a
almorzar y lava los platos que dejaste anoche sin lavar que no son de loza
ni de cristal para evitar que se te rompan y tener que emplear tiempo en
volver a comprar para evitar toda responsabilidad recuerda que devolviste
las plantas a la arrendadora para no tener que regar y ya que tus manos
estn mojadas anda lava tus calzones de toda la semana joder hoy da toca
recoger de la lavandera los pantalones y el top que te vas a poner a las
diez para ir al concierto de dan den con el torbellino de amor que te
quieres agarrar otra vez se que vino en un plis al saber que habas vuelto
de madrid. a propsito antes de salir llama a tu mam que te extraa y no
sabe cundo vas a regresar y ya que abriste internet contesta los mails que
te mandan tus amigas de espaa, santo domingo y la habana chatea un rato
con tus amantes y tus ex john aldo y hatuey las diez! est bueno el
concierto as que baila hasta las tantas porque te encanta sandunguear y te
cost cara la entrada pero como ms te gusta follar amancete con el cuero
que est ms bueno que el concierto y que te pregunta y t flaca a qu te
dedicas y le cuentas tu da lleno de cosas improductivas y te mira y te
dice pero t cundo escribes y piensas en dejar de lavar de limpiar de ir a
la lavandera encerrarte renunciar ver a tu familia vivir del aire o
alimentarte slo con batidos herbalife vivir cochina ilegal renunciar al
amor al sexo al baile a nadar a estirar la espalda a orinar a menstruar
para no tener que comprar papel ni toallas higinicas piensas en dejar de
hacer todo eso y en tener un marido rico que te garantice una existencia
tranquila te organice la vida y el tiempo reproductivo el blog la ropa la
comida los envos las facturas las colas en wong y en inmigracin para
poder dedicarte por fin a escribir esa novela que ya ni te apetece y es una
condena que vas a tener que cumplir antes de volver a madrid. y el cuero
que te acabas de gozar te bromea al odo con marido vas a dejar de bailar y
follar conmigo. pero t sabes que ni hablar eso no va a ocurrir porque
bailar y follar es lo nico de lo que sabes escribir

eso s
cuando tengas tiempo
cuando dejes de huevear
cuando aprendas
a pensar y a vivir
si es que algn da aprendes.

** Roco Santillana
   rocio.santillana@gmail.com
   Escritora peruana (Lima). Reside en Madrid, donde ha trabajado como
   guionista de series de TV como MIR, Calle Nueva o La sopa boba.
   Actualmente escribe en Lima su primera novela. Mi otra lengua es su
   primer cuaderno de poemas y cuentos.



=== Poemas      Ana Zhennamir Rivas Delgado ===============================

*** La luz del santo

Vibra la llama
sostenida
por su voluntad de piedra.

Franquean el rigor
oleadas insondables de dolor...
Y a veces tiembla.



*** Al alba

Surjo
Como el da surjo
de entre mis cenizas

No he medido el dao del derrumbe
mas parece cierto
que nada qued en pie

Terremoto en la conciencia!

Aunque que ahora que lo pienso
antes de esto,
Casi nada lo tena construido

Tal vez sera bueno empezar algo con el alba.



*** Leccin de historia

Una por una cayeron las columnas del imperio
y las lgrimas del hombre,
del ltimo hombre que quedaba en pie,
naufragaron en la arena.

El moho y el silencio nacieron en las ruinas.
Pero nadie contemplaba el verde moho,
hmedo, optimista,
y nadie se quejaba
del repiquetear agujereante del silencio.

Caminante,
si Hermes enodios
en desvo,
te llevara
a transitar por aquel puerto
detente a escuchar por un momento
las voces que renacen del olvido...

Acaso aquel instante,
sin saberlo,
sea alquimia de tu rumbo en el camino!



*** La raz perdida

Hermosa flor arrancada del paraje
fuiste a languidecer en mitad del pavimento
gris y mendigante,
con tu raz perdida.

La mano digna que antes
se extenda al campo recogiendo mies,
ahora suplicando le arranca algn mendrugo
a la fingida caridad del que la ve...

Indgena robado del ensueo,
conoces la mirada de esos rostros
como de quien contempla
a un adorno feo que enturbia su pared..!

Voy,
y al pasar
me consumo en la vergenza
de verte all postrado.
Algo de m agoniza en tu mirada
y languidezco, hermano,
tambin yo languidezco
con mi raz perdida...

** Ana Zhennamir Rivas Delgado
   a_tavacare@yahoo.es
   Escritora venezolana (Maracay, Aragua, 1972). Trabaja como correctora de
   estilo. Su obra permanece mayoritariamente indita.



=== El sapo burln      Gustavo Pez Escobar ==============================

      (Nota del editor: el presente cuento obtuvo, en 1971, un premio
      literario promovido por el diario El Espectador
      [http://www.elespectador.com], de Colombia, y fue incluido en el
      primer libro de cuentos del escritor y periodista colombiano Gustavo
      Pez Escobar, titulado igualmente El sapo burln. Hoy lo presentamos
      a nuestros lectores por una gentileza de su autor).

El sol reverberante de esa tarde cargada de fatiga arruinaba el buen humor
con que me haba sentido en la plaza del pueblo, a la salida de la misa de
doce. Ahora regresaba a la vereda, con mi mujer al lado, como siempre
ocurra inevitablemente todos los domingos. El ltimo aguardiente lo haba
apurado a medias, sin sacarle todo el sabor del ans, a tiempo que mi mujer
me tiraba de la camisa y me obligaba a abandonar la tertulia de amigos que
se quedaban festejando el domingo en el nico toldo que se tenda en el
pueblo.

Y mientras silenciosamente nos deslizbamos por el camino curvado que ya
casi me saba de memoria, la bendita de mi mujer an corra en su camndula
las ltimas pepas que le haban quedado pendientes de sus interminables
padrenuestros; creo que aquello era una costumbre morbosa o manitica, pues
ningn movimiento se vea en sus labios, a pesar de que las cuentas del
rosario caan con increble precisin. 

Yo, entre tanto, con los varios aguardientes que llevaba entre pecho y
espalda, tropezaba de vez en cuando con las piedras del camino, pero
procuraba mantenerme enhiesto para evitar que mi mujer me encarara una vez
ms mi condicin de borracho que tantas veces y a cada rato sola
refregarme.

Que yo era un vago, que era un parsito, que no produca nada, me lo haba
repetido infinidad de veces; y en verdad que me senta acomplejado, pues de
tanto escuchar aquellas expresiones, haba terminado creyendo que eran
ciertas. Por eso marchaba ahora en silencio, todo sumiso y hasta
acobardado, siguiendo sus pasos a prudente distancia. 

Para distraer la monotona que an nos separaba de la casa, me haba puesto
a pensar en la Dolores, con quien me haba tropezado en el pueblo, toda
juvenil y que con su vestidito dominguero, que se replegaba dos centmetros
arriba de las rodillas, se volva terriblemente apetecible. En el encuentro
le haba lanzado un piropo, y ella se haba redo. Y ahora, cuesta abajo,
mientras no s en qu ms pensaba, de pronto mi mujer sorprendi una
sonrisa en mis labios. Me rega. Y me dijo que hasta malos pensamientos
seran, si era capaz de rerme solo.

Yo prefer no refutarle nada y continu pensando en la Dolores, aunque de
ah en adelante slo sonrea en mi interior. Comparndola con mi mujer,
sta me pareca inspida. Pero tambin me crea indigno de aqulla, si era
un vago, como mi mujer me lo recordaba a cada momento. Pero lo peor era que
tambin la Dolores, una vez que le propuse que nos escapramos, me haba
dicho que, como no produca nada, no poda sostenerla.

Los pensamientos iban y volvan. Las curvas del camino parecan
interminables. Los rboles, que otras veces se agitaban sin cesar,
permanecan ahora quietos. Un bochorno inaguantable haca destilar a
chorros los diez aguardientes que me haba tomado en el toldo del pueblo. 

A la mitad del camino sali de pronto un sapo y por poco lo trituro con el
pie. Se vea sediento, como yo lo estaba. Y qued mirndome fijamente, con
una mirada que me impresion. El animal sudaba tambin. Yo siempre les
haba tenido fastidio a los sapos. Pero ste era distinto. Sus formas las
encontr graciosas, y su mirada, de una fuerza extraa, me hizo recordar
los ojos de la Dolores, que tambin despedan chorros de vivacidad. Su
cuerpo diminuto no ofreca el aspecto rechoncho y repugnante del comn de
los sapos.

Con una varita que haba quebrado en el camino, le toqu la cola y el
animal dio tres saltos. Y a cada nuevo contacto segua avanzando sin
desviarse de la ruta ni pretender escaparse. Se convirti no slo en mi
entretencin, sino tambin en mi compaa; y en verdad que era mejor
compaa que mi mujer, pues mientras sta avanzaba sin atravesarme palabra,
aqul pareca enterado de mi soledad y solidario con mi tragedia. Pero mi
mujer, que a la larga se cans del silencio, se me fue acercando y
terminamos ponderando la agilidad y esbeltez de los saltos del animal,
hasta que llegamos a la casa. 

El buen animal saci la sed contenida en una lata que mi mujer le sirvi a
la sombra del corredor. Y desde aquel momento quin lo creyera! el
animal se convirti en el mejor amigo. Sin mucha dificultad lo fui
domesticando, hasta llegar a transformarlo casi en una persona racional. Mi
mujer se encari de l y creo que hasta lleg a apreciarlo ms que a m.
Nos dedicamos a ensearle algunas gracias, que aprenda con tal rapidez y
desenvoltura, que terminamos desconcertados. 

Cuando, por ejemplo, yo le silbaba un aire, se paraba armoniosamente en sus
patas traseras, y al cambiarle el tono, haca lo mismo sobre las
delanteras. Y si golpeaba el suelo, comenzaba a dar brinquitos en el aire,
que semejaban una especie de danza indgena, y que slo conclua al or un
nuevo golpe. Al pronunciar ciertas palabras, alargaba una de sus
extremidades, en plan de saludar.

La fama del sapo se divulg y muchas gentes comenzaron a llegar deseosas de
conocer sus habilidades. Despus eran verdaderas romeras. El animal se nos
fue pegando al afecto y logr que mi mujer y yo furamos ms el uno para el
otro. Abandon el aguardiente y mi mujer dej de ser tan rezandera. Alguien
me aconsej que explotara aquellas habilidades, y as lo hice. 

En los das de mercado sala a los pueblos vecinos y el dinero comenz a
llenar los bolsillos. Aquello era un prodigio! Algn da volv a pensar en
la Dolores. Ya no era el holgazn de antes y el demonio de la tentacin me
revolvi las entraas. Ahora tena cmo mantenerla.

Pero todo llega a su fin. Un da, despus de la misa de doce, el cura llam
aparte a mi mujer. De lo que sigue, no quisiera acordarme. An veo la
expresin angustiada de mi mujer cuando, tirndome de la camisa como en mis
tiempos de borracho, me sac del espectculo y me llev a la orilla del
ro. Se qued observando al sapo y me invit a que examinara los ojos
saltados con que en esos momentos nos miraba. Est posedo por el demonio.
Me lo acaba de decir el seor cura. Y antes que yo pudiera hacer nada, lo
agarr histricamente y lo tir al ro. Slo alcanc a escuchar que el buen
animal, mi entraable amigo, lanzaba un sonido gutural, sordo, angustiado,
mientras desapareca debajo de la corriente.

En el toldo de la plaza me reencontr con los viejos amigos. En el dcimo
aguardiente mi mujer me tir de la camisa, pero esta vez no le hice caso y
tuvo que regresar sola a la vereda. El aguardiente me arranc lgrimas. Y
ms tarde no pude evitar el volver a pensar en la Dolores.

** Gustavo Pez Escobar
   gustavopaez@cable.net.co
   Escritor, periodista y acadmico colombiano. A los 17 aos escribi su
   primera novela, Destinos cruzados, publicada dos dcadas despus y luego
   adaptada como telenovela nacional. En 1971 se hizo conocer como
   cuentista con El sapo burln, trabajo galardonado en un concurso
   promovido por el diario bogotano El Espectador
   (http://www.elespectador.com), y que diez aos despus le dara ttulo a
   su primera coleccin de cuentos. Ha incursionado en la narrativa, el
   ensayo, el periodismo, la biografa y la crnica de viajes. Ha escrito
   alrededor de 1.800 artculos de prensa y hoy lleva una columna virtual
   en El Espectador. Ha sido jurado de diversos concursos y ha obtenido
   varias condecoraciones durante sus 37 aos de labor literaria. Adems de
   los ya mencionados, ha publicado los libros Alborada en penumbra
   (novela, 1974), Alas de papel (prosa periodstica, 1977), Caminos
   (ensayos, 1982), Ventisca (novela, 1989), Biografa de una angustia
   (biografa de Germn Pardo Garca, 1994), La noche de Zamira (novela,
   1998), Humo (cuentos, 2000), El azar de los caminos (viajes, 2002),
   Laura Victoria, sensual y mstica (biografa, 2003) y Rfagas de
   silencio (novela, 2007).



=== Nuestro planeta Tierra      Erasmo Sondereguer ========================

I

Y vendrn otros seres a la Tierra destruida
Y hallarn una historia de inconsciencia suicida

Abrirn un museo
Un inmenso museo
Y sern exhibidos
Aqu estn los humanos
Seres sabios, algunos
Ambiciosos, dementes
Santos, cristos, malvados.

Andarn por las ruinas
De los griegos, romanos
Y la Amrica libre
Desde el sur hasta el norte
Donde fueron los Incas
Los Aztecas, los Mayas
Y vern los estadios
De Pel y Maradona

Mucha mezcla en un circo
Que es humano y rezonga
Y al final, qu ha quedado?
Destruccin y deshonra.

Es la tierra de Hitler
Napolen y Mahoma
De Pascal, Mahatma Gandhi
De Leonardo, de Shakespeare
Y las bellas seoras:
Pompadour, la Curie
y la dulce Madonna

Pasen, entren, contemplen
El poder y la gloria.

Aqu tienen un tigre
Un len, una foca
La ballena gigante
Un gorila sin manos,
Sin cabeza y le siguen
Tiburones sangrando
Las aletas le roban
Elefantes y rinos
Acabados sin gloria.
Extincin sin reservas
Y el humano se mata
Es suicidio sin honra
Es cantar pael carnero
Cercenando la historia.

Un pasado ha quedado
Claridad entre sombras

Y el inmenso museo
Que es la Tierra deshecha
Fue glorioso planeta
Que ha cado a la lona

Y vendrn otros seres
Del espacio infinito
Individuos diversos
Que en los campos desiertos
Donde nada se advierte
Construirn edificios.

Cada vez sern menos
Las riquezas humanas
Que podrn divisarse
Pues culturas mezcladas
Harn nido en la Tierra
Sepultando lo viejo
Lo extinguido, inservible
Y el inmenso museo
Ser slo la historia
De la historia que un da
Colaps sin remedio
Pareciendo al presente
Que ya est sin memoria.

Aunque habr seres nuevos
Que anhelando saber
Sobre quienes poblaron
El antiguo planeta
Se harn muchas preguntas
Qu pas? Por qu fue
El desastre que hiciera
Perecer a la tierra?

Un calor paulatino
Derritiendo los hielos
Que en los polos haba
Y otras zonas cercanas
Produjeron crecida
De los mares y ros
Inundando sin pausa.

Hubo vientos terribles
Que arrasaron, matando
Y ms tarde la calma
Una calma mortuoria
Extendida en mortaja.

Acabado el espanto
Que el humano lograra
Descendieron las aguas.

Al enfriarse el planeta
Los glaciares se hicieron
Y millones de cuerpos
En los hielos quedaron

Al llegar otros seres
Ya la tierra volva
A crecer y formarse
Un terreno baldo
Sin control, con el ritmo
Natural de las cosas.

Y los seres diversos
De diversos planetas
Fueron nuevos colonos
De una Tierra desierta.

Los perdidos humanos
volvern algn da?
Qu poquito fue el tiempo
Que estuvieron viviendo
Comparndose el lapso
Con el Gran Universo
Que en millones de aos
Fue cambiando y creciendo.

Qu poquito fue el tiempo!
Y han dejado una estela
De silencios y espectros.



II

Oh, por Dios, sucede?
Qu inconciencia nos puebla?
Mantengamos constante
El anhelo y salvemos
Nuestro amado planeta.

Y dejemos las luchas
Las terribles matanzas
Se nos cae, se derrumba
El hogar que destruimos.
Nos segamos idiotas
Sin sentir que perdimos.

Y hay reuniones muy plidas
No llegamos a nada
Y el calor va subiendo
Se nos quema la casa.

Qu inconciencia nos vive?
Que peleamos por pocos
Pedacitos de tierra
Y no vemos, Dios mo!
Cmo cae el planeta.

Al talar bellos rboles
Al matar animales
Y terribles venenos
Los lanzamos al aire.

Qu esperamos, acaso?
Qu la tierra se acabe?
Aguardemos, entonces
O mejor, prosigamos
Apurando sin tino
El fatal desenlace.



III

Se ha conversado, se ha discutido
Sobre el efecto de invernadero
Y esas personas que lo platican
Son grandes lderes, aunque pequeos.

Y los acuerdos a ciertos plazos
son ms palabras que hechos concretos.

Y sus conciencias tienen miopa
Falta de tacto, grave sordera
Pero la lengua la mueven rpido
Para intereses como es la guerra.

A las cansadas hacen reuniones
Reuniones cumbres, altisonantes
Y qu resuelven?, triste miseria!

Es de este mundo que ellos platican
Como si hablaran de otro planeta

Es increble, nos horroriza
Que dependamos de aquella gente
Que dependamos y que decidan
Sobre la suerte de una sentencia
Que poco a poco se va cumpliendo
Por amplia falta de la conciencia.

Hagamos gala de ser humanos
Y no vergenza de que lo seamos.

** Erasmo Sondereguer
   erasmo@laufquen.com.ar
   Poeta y narrador argentino (Buenos Aires, 1939). Es empleado
   administrativo. Ha publicado el poemario Canto y realidad (1970) y la
   novela Regresa para regresar.



=== Saetas de junio      Jos lvaro Clix Rodrguez ======================

A pesar de los problemas que a menudo enfrento para levantarme temprano,
esta vez tuve cuidado de llegar a tiempo. Y vaya que me cost!, si no que
lo diga mi madre, a quien le ped que me despertara (por poco tuvo que
recurrir al vaso con agua...); aunque por supuesto no le cont a dnde iba
ni, mucho menos, le confi cul era ese asunto urgente que exiga
madrugar. Valga decir que eran quince kilometros los que tena que
recorrer para llegar a la cita, una cita con la historia, puede agregarse
con propiedad. Con la camisa empapada de sudor (nada a tono con las
formalidades acadmicas), tras algo ms de una hora de faena, llegu, como
dije, a tiempo.

Encaden la bicicleta a uno de los barrotes de la barda perimetral, saqu
el bote de agua y fui a buscar el sitio ms conveniente para sentarme. Se
supona que iban a comenzar a las siete y media, justo la hora que marcaba
mi reloj cuando llegu al Campus. Para variar, no comenzaran a la hora.
La maana an era fresca, aunque se adverta que ira calentando hasta
merodear los treinta grados.

Poco a poco la gente iba colmando el local, entre poses y movimientos
precipitados en busca de los mejores puestos; lo cual, desde mi leal saber
y entender es una decisin de suyo relativa, sobre todo cuando de bancas de
cemento se trata. Pero quin no conoce a los humanos y sus afanes por
marcar territorio. Enseguida fueron llegando mis compaeros, a los que,
para hacer tiempo, intent repasar uno a uno.

Como es costumbre, desde ya asomaban los camargrafos, para acomodar tomas
desde la parte alta del escenario o en los patios con grama del edificio.
El ambiente comenzaba a teirse con el ropaje negro de la ocasin. Se vean
muchos rostros vidos por que el acto iniciara y, justo es decirlo, no dudo
que tambin desearan que acabase pronto. No expresara lo mismo de algunas
madres (pienso en la ma sin poder evitarlo) en cuyos ojos not un brillo
inusitado, que matizaba un poco la aspereza del ritual.

A las ocho y minutos el Coro rompi el murmullo de la gente, entonaba con
picos arrestos el himno nacional. Un aire solemne dominaba mientras se
escuchaba el cntico, como si las notas descendiesen del cielo; y as, con
el pecho henchido, algunos sentamos supongo que no slo a m me ocurra
la presencia de una fuerza inexplicable que por momentos nos libraba de los
bajos pensamientos. S, pero lo bueno es siempre breve, al concluir la
intervencin del Coro, el bullicio volvi a la carga como un agitado
avispero.

No faltaron personas del pblico que iban sacando las sombrillas,
atiborradas por el sol que acaba de librarse de un banco de nubes. El
maestro de ceremonias continu con el programa. En algn momento casi no le
prestaba atencin, y a hurtadillas me fui por un rato a cuando el profesor
de derecho romano nos deca: Hoy ingresan a esta facultad... donde no
faltarn escollos, mas para los de vocacin genuina, sern apenas los
primeros trazos en la senda de un jurista. Palabras muy inspiradas, qu
duda cabe. Ah, pero cunto se esconde detrs de un declogo y una
Constitucin!

Ah comenc a conocer a estos compaeros que habitan el recuerdo de mis
aos de estudiante, aos de idilio, cuando con ingenuidad creamos que el
saber se resuma en un discurso inspirado, en la teora de Kelsen
balbuceada por algn catedrtico o, simplemente, en la euforia de un examen
aprobado.

Los suspiros de aquel tiempo tenan la enjundia de quien nada teme, nada
debe; acorazados por la hidalgua, templados por la sangre caliente que nos
arroja en la vertiente de los sueos. Sin embargo, entre da y noche, se
fueron moldeando nuestras personalidades; mudando la piel que nos tornara
en tal o cual clase de adultos, presionados por esa voz entre las sombras,
sa que nos pide no desentonar con el gris del ambiente.

Me puse a observar a Martnez, el de bigote recortado, en la segunda fila,
si uno comienza a contar desde la parte baja del anfiteatro. De los ms
inteligentes. Yo dira que su inters est en la poltica ms que en el
derecho. Hijo de un encumbrado dirigente de uno de los partidos que
gobiernan el pas. Muchacho en sus cabales... cuando de amigos se trata. Lo
veo con una firme carrera por delante; estudioso de la sicologa de masas,
hbil para colarse en los entramados de poder. Tiene casta el hombre para
esos caminos enrevesados. Sin embargo, huelga decir, debe ser cauteloso, ya
que ahora muchos se perfilan y a costa de cualquier artimaa en las
arenas del juego poltico. Muchas ancdotas inolvidables con Martnez,
cualquier cantidad de buenos momentos. Excepto, cuando tocaba hablar de
poltica.

All est Marcelo, nadie discute acerca de su vocacin: Se equivoc de
carrera!, l naci para ser poeta, l que se defiende: No dejo de serlo
por ser abogado. Marcelo, el joven bardo, que si le daban orilla, retocaba
en fina prosa hasta el ms destemplado discurso. Lo conoc desde la clase
de filosofa; hablaba poco, casi no daba la vista de frente. S, era
esquivo y creo que lo que no deca... lo escriba. A pesar de eso, cunto
deca cuando se animaba! Con l... pocas experiencias; casi siempre me
pareci una sombra que vagaba por los pasillos de la facultad, siempre
observando, como si grabase cada detalle, momentos que los dems suelen
ignorar.

Armando es el de lentes oscuros, en la misma fila de Marcelo, siempre bien
rasurado, la piel alba y su aspecto enjuto. Fue de los mejores alumnos;
siempre tan concentrado, tan puntual para acertar con su afinado anlisis
jurdico. Desde antes de terminar las clases, una firma de abogados de
buena aureola lo acogi como procurador. En sus ojos brillaban los cdigos;
y desde su figura arropada en saco y corbata, nada costaba vislumbrar a un
prominente hombre de leyes.

No me llev mucho con l; prefera codearse con personas de otro aire; era
inusual verlo en un crculo que no fuese el de las oficinas alfombradas,
los autos elegantes y los regios portafolios. Muy serio el Armando; siempre
tan leal, tan incapaz de decir algo en contra de lo establecido. No
alcanzamos a ser amigos, lo confieso; prejuicios a lo mejor, pero nunca
termin de agradarme.

Unas filas ms arriba, cerca del pasaje de gradas que conduce al escenario,
all vemos a Mara Luisa; se grada porque Dios es grande, o mejor dicho,
porque ella tiene el don de saber mirar; me refiero ciertamente, a la
temible capacidad que posea para alcanzar a ver las respuestas de los
compaeros. No importaba si estuviesen correctas o no, de cualquier modo
les sacaba provecho. Se ve tan alegre, lista para sentir el orgullo de
portar el ttulo entre sus manos, en honor a tan descomunal esfuerzo.

Ya me fij en Ramiro, el del pueblito del sur; le cost un mundo venirse a
estudiar a la universidad, no porque l nos lo haya contado; lo hemos visto
con nuestros ojos. Sin embargo, ah fue saliendo adelante, a veces
trabajando, a veces... a veces no s cmo sobrevivi, que prstame diez, te
los pago maana, en efecto, los paga hoy, que prstame otros veinte para
fin de mes; que se olvida pagar, pero ah est a la semana siguiente sin
deberte nada. Insistente el muchacho, y hoy ms que nadie siente en el alma
este momento.

Quisiramos ver a Hipatia, simpatas aparte, la de los ojos claros. Pero
eso no es posible. La noticia nos cay como plomo. Quin iba a pensar que
no se estara graduando hoy; cmo haber imaginado que morira tan joven.
Hipatia, la que desafiaba con buen tino los dogmas que algunos profesores
queran imponernos. Nadie tuvo jams en nuestro tiempo universitario el
talante que ella mostraba. El derecho, sola decir, oscila entre dos
impulsos: reforzar a punta de normas injustas el statu quo, o bien,
convertirse en instrumento para el cambio social.... De nosotros
depende...!, deca.

En el da de sus funerales, qu pena, no asisti ningn compaero, con eso
de que todos se confiaron a que el otro ira..., pero en honor a la verdad,
muchos tenan miedo a que la polica los asociase con ella, porque era
indudable que la polica iba estar husmeando por ah. No me gustan los
funerales, y est de ms decirlo ahora, pero acepto sin contemplaciones
que... me arrepiento de no haber ido yo tampoco.

No s, a lo mejor exagero, pero aun as me atrevo a pensar que vidas como
la de Hipatia son un espejismo, un trazo subreal que slo podra caber en
el interior del Campus. Fuera de ah, la realidad adquiere una fiereza que
devora cualquier ideal... Ojal que yo estuviese equivocado en esto... A lo
mejor no est bien pensarlo, pero... desafo a la vida para que me muestre
lo contrario...

Es una digresin, lo s, de seguro, ecos del espritu de Hipatia, pero
admito, sin rodeos, que la ausencia de rumbo ha perdido ya en m su
encanto; empero, ni se me cruza en la mente, por Dios!, ponerme al cuello
el lazo de la rutina de este empobrecedor mercado; debo seguir huyendo,
mientras tal vez, quin sabe, encuentre una razn que valga la pena. He
ah, pienso, mi nica utopa: la condicin de posibilidad de encontrar un
sentido. Sueo despierto, sepanlo todos, que en una de esas vueltas de la
vida logre por fin escapar de esa insulsa domesticacin que veo en la
gente, sin que yo me tome a m mismo como un rebelde desprovisto de
motivos.



Casi sin advertirlo, infalibles, han pasado los minutos, la graduacin est
a punto de terminar ya. Cada uno ha sido llamado para recibir su ttulo,
menos yo, por supuesto. Sin embargo, aqu estoy, desde las afueras del
anfiteatro, observando la escena con mi par de binoculares. Est de ms
quebrarme la cabeza en justificar los motivos por los cuales tuve que
abandonar la carrera, aunque a leguas se entiende que me falt tomar los
estudios en serio, lo cual no es fortuito, si se toma en cuenta, reitero,
que nunca pude encontrar incentivos para someterme a la rutina. Pero no se
malentienda, mi condicin no implica, en lo absoluto, que lleve prejuicio
hacia aquellos que lograron adaptarse... De ninguna manera.

El calor es sofocante, mucho ms para los que llevan puesta la toga, pero
an resta el acto final, algo que si bien no est en el programa se ha
vuelto parte de la tradicin. As, jubilosos, los titulados se quitan los
birretes para lanzarlos al aire, por encima de sus cabezas; no obstante,
contra lo que debera esperarse, impulsados por un vendaval, los birretes,
tal si fueran cometas, con las borlas amarillas a manera de colas,
comienzan a elevarse ms y ms, sin que regresen ya a las testas vacas.
Puedo observar la angustia de todos, menos la ma... claro est.

** Jos lvaro Clix Rodrguez
   valaroclaxi-americo@yahoo.com
   Escritor hondureo (San Pedro Sula, 1970). Es investigador social y
   analista poltico. Relatos suyos han sido publicados en peridicos
   literarios de su pas y en el sitio argentino EnCaptulos.com. A finales
   de 2006 publicar su primer libro, una coleccin de veintin cuentos.



=== Poemas      Javier Garca Zapata ======================================

*** Mujer de todos los das

No, t no eres un ngel, y qu bueno.
Me estorbaran tus alas para volar por tu cama
persiguiendo tu aliento.
Es estrecho mi armario para guardar
una aureola.

Te prefiero mujer,
con senos, con sexo, gemidos y caricias;
mujer
de carne estremecida hasta mis huesos,
de huesos flotando por mi piel
con su deseo
sin ropa de rubores,
sin nubes de por medio,

Te quiero sudando mis sentidos
sobre el alero de tus prpados;
sorbindonos las ganas hasta el tutano,
temblando en tus adentros
sobre el arco triunfante de tu espalda
de excursin por el cielo;
trotando t, concretamente asible,
mientras te toco y veo.

Te quiero as, terrestre, terrenal,
celeste fruto de la tierra,
eternamente temporal,
mujer terrena
de polvo y de jaquecas.

...

Mujer de todos los das,
mujer de uno solo:
en tus alas carnales,
elvame;
en la diadema de tu pelo,
enrdame;
en la transparencia de tu vientre,
revveme;
con el lenguaje de tu pubis,
encindeme;
con las aureolas de tu pecho,
corname;
en el paraso de tus muslos,
slvame
de m.



*** A tu lado

A tu lado me tiendo
como una sorda nota en busca del sonido;
tu pentagrama azul es el milagro
cuando el silencio amaga
con su estruendo nocturno.

A tu lado me extiendo
y soy la hiedra amante y victoriosa,
una dispersa nube que se va compactando
para vaciar su sed
en tus estrechos lagos.

A tu lado me atiendo
como en feudales campos,
y tomo de los frutos vibrantes de tu pecho,
del vino de tu boca,
del cereal de tu cuerpo,
de la leche que mana de tus cantos;
y me unto en tus manos,
y me grito tu nombre con los labios cerrados,
y te doy mi semilla
como mnimo pago.

A tu lado me entiendo...
No s si queda claro.



*** Splica

Apidate de m
como si fuese un verso roto
cojeando por el aire;
un libro enmohecido,
medio litro de sol perdido en el desastre,
un rbol desahuciado, una caricia
interrumpida
por la furia de la tarde.

Como si fuese un viejo parque abandonado
por las aves
y los nios,
una alma atropellada a media calle
aullando para todos y por nadie...

Apidate de m
como una esposa sorprendida por su amante
en el engao
inevitable.

Mira mi corazn, mira la tarde en que se hunde
y que renace
slo para decir:
Apidate;
apidate
de m como mis manos
solitarias
que van tocando puertas sin estreno,
buscando tactos nuevos
que su dolor acalle.

Como nunca lo hiciste
cuando te suplicaba una caricia,
entre mis miedos nocturnales,
apidate de m:
no vuelvas a buscarme.



*** Y sin embargo, te espero

cuando la eternidad termine
respondiste segura
               y te alejaste
                          de prisa

no me diste tiempo
de preguntar si tu regreso ser
por la maana
           o por la tarde

de cualquier forma
te aguardar con rosas en la puerta
y la alcoba conservar tu fragancia

amanecer otra vez



*** Impaciencia

      (sta es la ltima vez que yo te quiero.
      En serio te lo digo).

      Jaime Sabines

ya me cans
de creer en ti
y en la reencarnacin

que me amaras
dijiste
en la otra vida

lo mismo fue
la primera

se acab mi paciencia
por sexta vida te digo
es la ltima vida
que te doy



*** Cuando el amor se canse de nosotros

A veces,
frente a la tarde,
me gusta imaginar
que somos como el agua
circular
reciclable
en las entraas de la fuente
abrazndose siempre.

Y pienso
que somos piedra y agua
encontrndonos los labios
encima de montaas,
o quiz bajo el puente.

Y me gusta creer
que cuando el amor se canse de nosotros
no estaremos t y yo
para saberlo.

** Javier Garca Zapata
   jabbier@yahoo.es
   Escritor mexicano (1965). Estudi parcialmente la carrera de letras
   hispnicas y se desempea en el sector educativo. Ha publicado un libro
   de crnicas y dos de texto escolar. Publica, a partir de febrero de
   2008, en pginas de la red como La Casa de Asterin
   (http://www.lacasadeasterion.net) y Los Cuentos
   (http://www4.loscuentos.net).



=== Nocturne in E Flat major, Opus 9 N 2      Gyser Daniel Lpez ========

                                                                  Presencia

Cuando pas no lo cre, pero fue as y por eso lo mat. La mujer luca una
sotana de seda blanca que arropaba su figura y con sus manos pulcras
tanteaba las zonas delgadas del nio que yaca tendido sobre la cama. Era
como si la madre implorase que ningn aliento se marchara de aqul
deslucido cuerpecito y que ahora la observaba con ojos redondos,
brillantes, despidiendo con mirada de mamita no me abandones, mamita. Por
ello cuando pas, no lo cre, pero fue as. El ngel que esperaba en el
marco de la puerta con brazos cruzados, un albor brillante que escapaba de
las alas como si fuera un manto de luz divina, se limitaba a esperar. Yo vi
el ngel. Vi la muerte tambin del otro lado como un perro nauseabundo de
colmillos afilados que de vez en cuando se acercaba a la madre y al hijo y
moqueaba del hocico un poco de baba. La muerte y el ngel estaban all
esperando el cundo dentro del dnde. Cuando pas no lo cre, y de pronto
la madre dijo, No, y abraz a su muchacho destripando el sentimiento, luego
sentenci, jams te abandonar mi Jeremas, y con las manos mojadas lo
acarici besando hasta las esquinas ms remotas de aquel ser de carne y
hueso, pero era tarde, la muerte y el cielo esperaban y fue en ese preciso
instante cuando vi salir una luz potente del cuerpo de ella filtrndose
dentro de los orificios del tendido que cay desplomada sobre el suelo como
roca desfallecida. Aquella noche triste de lluvia y llanto el nio abri
los ojos monumentales lleno de vida como descubriendo todo por primera vez
y con el ndice insignificante sealaba a la mujer blanca dormida sobre el
suelo y agachando el cuerpo de infante, justo de rodillas murmur casi en
secreto su mamita tengo hambre, pero ella no respondi. Y pas, y no supe
qu hacer. El corazn se me parti y repitiendo las profundas y
misericordiosas palabras de su madre abrac su cuellito con estas manos y
apretando fuerte presenci cmo sus ojos, al respiro, se iban lentamente
cerrando, y cerrando.

** Gyser Daniel Lpez
   geyserlopez@hotmail.com
   Escritor venezolano (Caracas, 1980). Reside actualmente en Canad.



=== Poemas      Paula Winkler =============================================

Con una fuerza descomunal                             
que sobrevolara ros y pampas
buscara el ocano implacable
para poder vencer la vida y vencerme.
Brazos que huyen del silencio,
elevados como ciprs carcomido
se deslizaran quiz entre las sbanas
como la loca de un hospicio.
Pero la pantera que se aloja en m
no ha querido me disfrace,
por eso escribo estos versos,
tan improbables como vacos.

===

Hoy un texto,
trama indigna,
busca la palabra exacta
que nombre y me nombre.

===

Vuelve la desazn
de saberse viva y muerta
en la madrugada de un da gris
prostituido y decadente,
como las luces de ese cartel
que incitan en cualquier ruta
a buscar estircol y beber
alguna gaseosa inspida.

===

Tengo un dolor que aguijonea
me desangra este dolor de loca,
tengo un dolor de vieja tuerta
que apuesta cuerpo y alma
en el circo urbano de la estupidez
donde la palabra se hizo hueca,
resto de aquel abismo transitado,
aunque una patota de ngeles
se desternilla de risa.
Tengo un dolor desvencijado, repetido,
por no nombrar al verbo que fue primero,
trasformado en sustantivo despus,
como la realidad azarosa e imberbe
toda sa que no alcanza en la vigilia
pues slo lo real se suea
es un dolor de loca buena.
Tengo un dolor que horada sin remedio
ineficaz, innecesario este dolor
como el del poema que enmudece
es un dolor de silencio.
Tengo un dolor banal
dolor de haber gritado lo suficiente,
de vieja tuerta que imagina
poder morirse sin la muerte.

===

Cmo quisiera trasformar estos versos
besar sus mejillas,
deslizarme en el desierto de hielo
y desnudar nuestras apariencias
en una baera de escndalo.
Cmo quisiera no querer amar
a este amor cmico e inconcluso,
filoso como el pual
y fugaz como un cometa
en mis noches de miedo.

** Paula Winkler
   Escritora argentina (Buenos Aires). Doctora en derecho y ciencias
   sociales y magster en ciencias de la comunicacin. Ensayista y
   cuentista, ha publicado el libro de cuentos Los muros, la nouvelle
   Cartas escritas en silencio para el viento y el libro-objeto Cuentos
   perversos y Poemas desesperados, adems del ensayo El discurso argentino
   de la mentira, del cual es coautora. Ha recibido el premio Jorge Luis
   Borges de la Fundacin Givr (1989), el premio publicacin categora
   cuento de Ediciones Nuevo Espacio (2003), y el mismo premio en la
   categora cuento breve (2005). Textos suyos han aparecido en revistas
   como Hbrido Literario, El Escribidor, Letras (Buenos Aires), Everba
   (Universidad de Berkeley), Turia (Aragn, Espaa), Hontanar-Cervantes,
   (Meulbourne, Australia), Brjula Compass (Instituto de Escritores
   Latinoamericanos de Nueva York), y en la revista del Lake Forest
   College, (Departamento de Literatura y Lenguas Extranjeras de Chicago).
   Su cuento "Esperando instrucciones" ha sido traducido al alemn por la
   escritora y traductora Lilith Tetzner.



=== Hijos de amor y de rabia      Paula Goberna ===========================

Ests segura? le pregunt l mientras caminaban.

S.

Podra ser peligroso trataba de persuadirla pero pareca impermeable a
cualquier razonamiento lgico.

Se detuvieron y ella lo mir a los ojos.

Tengo que hacerlo... Necesito hacerlo.

Esto no nos afecta directamente. Para qu arriesgarnos?

La chica posa sus manos sobre su vientre embarazado.

Quiero que crezca pudiendo decir lo que piensa. No es cuestin de ganar,
es... al menos hay que intentarlo.

Su mirada reflej comprensin.

Nos quedaremos al fondo all estaran seguros si pasaba algo.

Est bien la chica cedi ante la peticin.

Se acercaron a los manifestantes. A travs de cnticos y manos alzadas
pintadas de blanco, expresaban lo que queran decir y nunca antes haban
tenido oportunidad. La represin haba sido dura. Tan slo pedan libertad.
Los lmites impuestos les constrean tanto que la soga que tenan al
cuello les dejaba marcas. Slo defendan unos ideales que, desnudos otra
vez, no tenan ms escudo que su piel.

Haca calor a pesar de que la noche ya haba cado, protegiendo as a los
que pretendan ser annimos. Los nombres no importaban. La pareja se situ
al final, lejos de la accin y donde tan slo haba diez, doce personas
tras ellos que avanzaban tranquilamente. Pronto se camuflaran entre la
gente, dejando de ser partculas distintas para convertirse en un todo que
luchaba por una misma causa.

Los medios de comunicacin se haban dispersado por la zona tratando de
evitar ser identificados. El miedo se lea en sus ojos y lo transmitan por
los objetivos de sus cmaras. Saban que no levantaban simpata entre la
gente all congregada, haca tiempo que haban perdido toda fe en ellos.
Desde que el soborno haba violado a la verdad y maquillado a la
informacin, ninguna de las dos haba vuelto a ser la misma. Se haban
convertido en un arma cargada de polvo que nadie tena el suficiente valor
de limpiar por miedo a salir herido.

A pesar de que la marcha transcurra con normalidad, sin incidentes que
nombrar, la polica avanzaba hacia el numeroso grupo, protegidos con
escudos y armados con pistolas. No queran sorpresas, mantenan a la gente
dentro de las lneas delimitadas por ellos. Evitaban que alguien osase
colorear el dibujo fuera de los bordes o con colores distintos a los que
ellos les haban dado. La situacin cambi en un segundo, cuando uno de los
chicos encendi la mecha escupiendo a uno de los agentes. Ya slo era
cuestin de tiempo que la chispa prendiese la plvora.

Deberamos irnos le susurr l al odo. Tena miedo de lo que poda
suceder en su futuro ms inmediato.

Pronto tendra lugar la pelea que con tanto mpetu haba tratado de evitar,
pero ya era tarde. El combate haba comenzado, la coreografa an slo era
ejecutada por las primeras filas, pero pronto el resto de gente aprendera
los pasos que deban seguir y se extendera rpidamente.

Ella le cogi la mano y comenzaron a intentar marcharse de la zona. Era
imposible. El escaso nmero de participantes que anteriormente haba a sus
espaldas se haba doblado con el tiempo sin ellos apenas notarlo. La gente
se agolpaba y los empujaba obligndolos a avanzar en direccin contraria.
Salir de all no era una opcin factible. Cualquier va posible haba
desaparecido consumida por una alfombra humana que no dejaba de
deshilacharse. Estaban nerviosos, asustados. No saban cmo iba a acabar
aquello.

La gente segua avanzando sin temor. Sus canciones creaban un eco que
marcaba el ritmo al que deban latir sus corazones. No se detenan por nada
ni por nadie, y todo aquello que haba comenzado en una calle cntrica de
la ciudad, transcurriendo dentro de las lneas marcadas por las
autoridades, se haba convertido en un garabato de personas. Los colores se
haban mezclado y no se podan diferenciar los bandos.

Coches volcados. Contenedores quemados. Ideales y principios. Barricadas en
las calles. La llama de la ira estaba encendida. La temperatura se elevaba
excesivamente. No haba nubes en el cielo. Tampoco estrellas, las
explosiones y disparos ocupaban su lugar. Todo era caos y destruccin.

No me sueltes! le grit. Ella asinti, casi no poda orle pero ley en
sus labios la expresin de preocupacin de su rostro.

La gente se volvi ms agresiva e hizo que sus manos se deslizasen hasta
que no se tocaran. Sus cuerpos fueron bruscamente apartados. Sus ojos
nerviosos se buscaban sin encontrarse. Los dos tenan miedo.

No fue hasta unos momentos despus cuando l consigui volver a verla, una
vez que la nube de confusin y rabia que cubra la zona se hubo hecho un
poco ms transparente pero igual de intensa. Estaba en el suelo tumbada,
llorando y tratando de protegerse con las manos de un grupo de
manifestantes cercano que atacaban incansablemente a la polica, en sus
manos el arma ms rstica se converta en la ms potente y peligrosa.

Se acerc corriendo. Esquivando a la gente y tratando de no colisionar con
nadie, un mnimo roce era, en situaciones como aquella, una verdadera
provocacin y amenaza. El grupo de polica agredido comenz a cargar contra
los chicos de manera salvaje y su corazn comenz a latir ms deprisa
temiendo por lo que le pudieran hacer a ella. All tendida en el suelo era
un blanco fcil. La sangre comenzaba a dejar de correr por las venas para
deslizarse por el exterior de los cuerpos y acabar inundando la acera. Los
golpes no cesaban. l estaba cada vez ms cerca, pero la sensacin de que
no conseguira alcanzarla no abandonaba el lugar. Tena que llegar a ella y
salir de all lo antes posible. Aquel no era sitio para los dos.

Ella segua trataba de mantenerse al margen mientras la batalla a unos
metros continuaba, pero era complicado. Segua tumbada, asustada y
temblando. Buscaba una cara familiar entre la multitud pero no vio a nadie.
Uno de los agentes sac su pistola y amenaz a uno de aquellos chicos, que
forceje con l hasta conseguir alejar el can de su cara. El dedo del
polica acarici el gatillo, pero cuando lo roz, su brazo ya no apuntaba
al objetivo deseado, sino al cuerpo inocente que yaca indefenso en el
suelo tratando de proteger a su an no nacido hijo. Nadie lo vio, salvo l.
Escuch el disparo y lo sinti en su piel. Vio la bala y dese que fuera su
cuerpo el que estuviese atravesando.

NO! lanz un grito que todo el mundo obvi. Hijos de puta! se lanz
sobre ella rezando porque todo aquello no estuviera pasando y que no fuera
ms que una pesadilla de la que pronto se despertara.

Cuando la cogi en brazos ya no haba nadie en su interior al que acunar.
Grit. Maldijo. Zarande su cuerpo. Buscaba el ltimo atisbo de esperanza
mientras sus manos, manchadas de sangre, acariciaban su largo y precioso
pelo. Apoy su cabeza sobre el vientre y lo acarici. No escuch ningn
latido, ni a nadie estremecerse por el contacto humano en el lugar que ella
haba creado y donde dormira para siempre su hijo. Llor dejando
deslizarse las lgrimas por sus curvas, esperando que abriera los ojos.
Todo fue intil. Ya era tarde. No haba nada que hacer.

El miedo sentido haca unos minutos se haba evaporado, ya no tena nada
que perder. Su corazn aunque roto, an segua latiendo, pero
probablemente, en aquel lugar alguien tendra la amabilidad de detenerlo.
Se levant con dificultad y se uni a aquel grupo de personas. Ya era uno
ms. Pele como si le fuera la vida en ello. Algo estaba mal en todo
aquello, el cambio era necesario.

** Paula Goberna
   itsrainninagain@hotmail.com
   Escritora espaola (Vigo, 1988). Es estudiante.



=== Poemas      Carla Striker =============================================

*** Regresar

Regres subversiva,
en infinita guerra contra el mundo.

Regres confundida,
la vida me parece muy injusta,
el Todo se me plasma muy absurdo.

Regres irreverente
e indecisa realmente.
Dudo que regresar tenga sentido.



*** Inquisicin

Este poema busca asesinar
un declogo de conceptos anteriores.
Este poema lleg para matar
los poemas que se graficaban de colores.
Lleg para inventariar vanguardias
como una inquisicin a la resignacin.



*** Mi barranco

Mi barranco deseable y manifiesto,
de trama laberntica,
de frmula adictiva.

Mi barranco de abismos infinitos,
de etlica desmemoria,
de machismo infundado.
Mi maysculo error en esta vida.
Imperfecto entre los imperfectos.
Ganador absoluto del odio de mi madre,
s, t, mi barranco.

** Carla Striker
   carlastriker@hotmail.com
   Escritora venezolana (Barquisimeto, Lara, 1986). Es tcnica superior
   universitaria en mercadotecnia y estudiante de literatura. Ha publicado
   Neruda regresando con la brisa (2006).



=== De madrugada      Ricardo Abdahllah ===================================

                      Era la hora negra de la madrugada, borrachos, peleas,
                            autos estrellados, la muerte lenta de la noche.
                                         Parejas besndose en las esquinas,
                          despidindose en la puerta o simulando despedirse
                   o simulando discutir esperando una invitacin, un gesto,
                         que les permita pasar juntos el resto de la noche.

                                                          Natalia Hetfield.

                                                          a Yudy, al dr. E.

No hay tal despreocupacin por la forma pues la escena es bastante
cinematogrfica. Un hombre y una mujer estn parados en el andn. Ella
estira el brazo. Un taxi se detiene.

Me lleva por cinco mil hasta Floridablanca?, dijo. Mejor dicho me dijo.
Estaba vestida con una falda escocesa, botas y un saco de lana, tal vez
prestado porque no haca juego. Haba llovido casi toda la noche y tena el
cabello mojado. La carrera hasta Floridablanca costaba diez mil por lo
menos. El tipo que la acompaaba no se acerc hasta el carro ni se despidi
de ella. Seguimos por la Carrera 33 hacia el sur. En el primer semforo en
rojo mir el reloj en el tablero. Cuatro de la maana. Hace tiempo le en
un mal libro (uno de los que hacen dao) algo sobre las cuatro de la
maana. La mir por el retrovisor, ella se limpiaba los ojos y la nariz con
la manga del saco.

Est llorando?, pregunt.

No, estoy con gripa.

Que gripa, ni que nada. Obviamente yo estaba llorando. Yo no lloro casi
nunca. Es ms, creo que no haba llorado por nadie antes y eso me molestaba
ms. Sebitas y yo nunca habamos discutido de esa manera. Es ms, no
habamos discutido casi nunca hasta que hace unos das empez a aparecer
ese nombre recurrente Natalia, Natalia. Luego supe que la haba conocido
en la fiesta del 25 de diciembre, a la que no fui porque a las 12 ya estaba
borracha con mis primos.



3:55 A.M.

Quin es Natalia?.

Una amiga que conoc.

Pero debe ser buena amiga porque la nombras cada rato.

Una amiga como todas. Como Manuela o como Mary.

Cmo H., o como el tal Rodrguez?.

S, como H., o como Rodrguez antes de que se volviera cristiano. Pero t
nunca conociste a Rodrguez.



6:17 A.M.

Sebastin y H. ya han terminado su caldo. H. pide la cuenta. Mientras la
traen retoman la conversacin. Sebastin acaba de decir que est aburrido,
que quiere que pase algo as sea algo malo.

Lo que pasa es que usted est viejo. Ya se cans.

No, H., necesito es un cambio.

Ya est como Rodrguez.

Qu va, tampoco me voy a volver cristiano.

Mire, sabe que eso es lo que me da miedo?, que l das antes de la crisis
estaba diciendo lo mismo. Que estaba cansado, que siempre lo mismo.

Me lo encontr qu das. Ahora canta rap cristiano.

Pobre man.

Pero se ve feliz.

No, pobrecito, quin sabe cul fue el video. El tipo estuvo en el
siquitrico San Camilo y de ah sali derechito con los cristianos.

Era preferible eso.

No, no era preferible. Quin sabe qu le pasaba por la cabeza cuando los
cristianos lo convencieron.



Rodrguez:

No se puede decir qu es lo que le pasa por la cabeza a uno en un momento
de esos, porque uno sabe o ms o menos sabe qu fue lo que le pas pero ya
explicarlo es otra cosa. De esos das tengo lagunas. Lagunas grandsimas.
Mares de lagunas. S que tena en mis manos una hierbita que me la haban
dado diciendo que era de la tuluea recargada, una vaina de la que yo slo
haba escuchado decir que era hierba de Corinto untada con el jugo de una
mata que comen los indios. El porro lo arm normal y lo prend solo en Las
Palmas y s que ah la pas bien, muy bien pero no podra decir cmo porque
slo me acuerdo de eso sin ningn detalle. Como si un da uno se levantara
rojo como un camarn y con la postal de una ciudad costera y uno supiera
que estuvo en la playa pero no pudiera acordarse de nada. Pero luego estuve
mal muy mal y s que dur como dos das de caminado todo ido por las calles
y que no poda pasar la carrera 27 porque eran de esos das en que no
dejaban de pasar buses de todos los colores. Fue en la tarde del tercer o
cuarto da cuando me di cuenta de que todava tena unas monedas en los
bolsillos y llam a mi casa. Hasta que mi mam lleg vea todo verde.
Morirse es como estar en un desierto, en El desierto, y estar loco es como
ver todo verde. Ya lo otro que recuerdo es despertarme en San Camilo y
escuchar los gritos de los locos y escuchar a un tipo con un trapo rojo
amarrado al cuello hablando y al loquito Ramn el de las rastas y a una
nia muy linda diciendo que haba visto luces en el cielo. Eso es lo peor
escuchar tanta gente hablando de cosas diferentes. Eso es lo ms horrible
de San Camilo.



Mucho hijo de puta el que lo dej solo.

A quin.

A Rodrguez, Sebas, estbamos hablando de Rodrguez, Alguien me dijo que
le haba dado una hierba mezclada con no s qu y lo haba dejado solo y
esa fue la noche que le dio la crisis.

No creo.

Eso me dijeron.

Marica, no crea todo lo que le dicen. Por los putos chismes fue el
problema con Mile. Si no fuera por los chismes, de dnde Mile iba a empezar
a preguntarme por Natalia y a decir que la nombraba demasiado.



3:57 A.M.

No creo que como Rodrguez. No creo que con Natalia hagas las mismas cosas
que con H. o con Rodrguez.

Ni siquiera las mismas. Con H. me la paso ms. Con Natalia casi no
hablamos.

No se llaman?.

Casi nunca. Me hablo ms con H..

Y nunca salen por ah?.

Una vez nos tomamos par de tintos en Cuarta Etapa. Estaba triste, me habl
de un novio de ella que se haba muerto.

Tan lindo el consejero sentimental.

No te pongas as. Natalia apenas medio ha pasado por mi casa.



Pura mierda, ya saba que se haba quedado con l. Camilo me haba contado
un da en el messenger.



TomWaits dice: Y ya se arreglaron con R?

WildStrawberry dice: ?

TomWaits dice: no estaban peleados?

WildStrawberry dice: No.

TomWaits dice: A, pens porque como que das Natalia se qued en la casa de
l.

WildStrawberry dice: quin es Natalia?

TomWaits dice: ups, la embarr?

WildStrawberry dice: marica, dime quin es?



Adems estaban los papelitos, los maricas papelitos. No decan nada, es
cierto, pero tampoco haba papelitos de nadie ms. Papelitos nada ms
haba dicho y yo le haba dicho Y entonces por qu los guardas?. Eso un
par de horas atrs, luego salimos y nos tomamos un martini en Barricada.
Aqu preparan un buen martini dijo. A la salida del bar yo estaba
tranquila, la madre que yo estaba tranquila, que ya me haba olvidado de
todo y entonces, mientras estbamos parados en la esquina, volvi a
nombrarla. El hijueputa volvi a nombrarla y me desbarat de una. Me dijo
que no fuera absurda y, por primera vez en la vida, le di una cachetada.



No dijo nada. Yo hubiera querido tumbarlo al piso. Pero no dijo nada.



No, no dije nada, escuch un pitico, un silbido como de misil y nada ms.



Y estir la mano al primer taxi que pasaba.



Me lleva por cinco mil hasta Floridablanca?, le dije al taxista y
Sebitas se qued en la calle. Luego sabr que esa noche Sebas se encontr
con H., un amigo, se puso a tomar y en un tropel de bar le reventaron una
ceja. Bien hecho, por marica. Por ahora voy en el taxi. El taxista va
despacio y me mira por el retrovisor.



Seor, no puede ir ms rpido?.

Ese tipo no la quiere. Si yo estuviera saliendo con una nia como usted no
lo hubiera dejado irse sola.



Y el taxi avanza despacio y despacio toma el puente de La Flora.



6:14 A.M.

Todava le duele?.

Qu va, no fue tanto. Me duele ms la cachetada de Mile.

Pero le reventaron la ceja.

Qu va, marica, lo que me emputa es que yo podra estar amaneciendo con
Mile y estoy aqu desayunando con usted y con una ceja toteada.

Y por qu se pelearon?.

Por Natalia Hetfield, marica, puede creer?.

Claro.

Claro qu?.

Usted sale con ella no?.

No!.

No?.

Qu va. La nena aguanta, pero no.

Ay, marica, diga la verdad.

No, yo no salgo con la Hetfield. Y fue que alguien (para mis adentros: fue
Camilo, la madre que fue Camilo) le dijo algo porqu ella de dnde iba a
sacar.

Usted con lo disimulado.

Le juro que nada, si cuando estbamos discutiendo all en la esquina de la
33 yo lo que pensaba era esto es una locura, esto es una locura y ya me
iba a dar el ataque verde.

Cul ataque?.

La locura, hay gente que dice que cuando a uno le da un ataque de locura
ve todo verde.

Qu va.



Los dos se quedaron callados. Sebastin coma caldo de costilla, H. caldo
con huevo. El nico sitio abierto era el Tony, frente a la Plaza Guarn.
Despus de un par de cucharadas, Sebastin volvi a hablar.



Marica, me duele la ceja, qu hora es?.

Las 6 y 15.

Un minuto hace que empezamos a hablar.

No, ms de un minuto.

No, el letrerito deca 6:14 A.M. Ella estar ahora durmiendo. Toda vuelta
mierda.

Yo no vi el letrerito.

A veces pasan unos letreritos que dicen la hora.

Marica, se le va a correr la teja como a Rodrguez y luego cualquier
gevn lo coge de cristiano.

No joda con eso.

Pero usted parece que estuviera feliz con Rodrguez yendo a la iglesia,
para m es como si estuviera muerto. S, Sebas, ya el Rodrguez que
conocimos muri. El man que le dio la hierba lo medio mat, y los
cristianos acabaron lo que quedaba.

Que mierda, H., qu mierda la trasnochadera, qu mierda la fiesta. Esas
cosas pasan por tanto darle al cuero.

Qu cosas?.



4:08 A.M.

Era linda, de verdad que era linda y el tipo la haba mandado sola y
llorando para la casa. Haberle visto la cara para despus sacarle la madre.
Pero, no, no lo vi. No alcanzaba a verlo.

Cmo se llama?.

Quin?.

Usted.

Indira (no le iba a decir Me llamo Milena y t cmo te llamas?. No me
gustaba que no dejara de mirarme y que manejara despacio. Siendo las 4 de
la maana poda ir a doscientos por la autopista y ya me habra dejado en
Floridablanca).

Ah, bonito nombre no?.

Milena no contest, hizo una mueca de fastidio. Pretenda imponer
distancia.

Yo me llamo Hugo.

Ah, bacano.



El tipo se volte para largarme la mano, le dije que mirara para el frente,
que si quera que nos estrellramos o qu. Aunque a esa velocidad ni
siquiera era posible estrellarnos.

Pues, perdone.

No estoy de genio. Llveme a mi casa y ya.

Era bonita. La madre que s. Aceler a fondo hasta el puente de Provenza.

Tampoco es para que nos matemos. Velocidad media si puede.



Ninguno de los dos dijo nada, pero no dejaron de mirarse a travs del
espejo. Fue Hugo el que rompi el silencio llegando casi a Villa Firenze.



En todo caso su novio no debi dejarla ir sola. No le da miedo?.

Siempre me voy tarde y sola y no me pasa nada.

Siempre?.

l vive en La Aurora, un taxi ida y vuelta hasta Floridablanca le sale
costando un montn de plata.

Y usted siempre sale con esa ropa?.

Qu pasa con mi ropa?.

Usted se ve muy bonita. No debera andar sola.

(La madre, va a terminar con hay mucha gente mala por ah).

no es que en Bucaramanga haya mucha gente mala.

(bueno, eso est mejor, ya no tengo que pensar cmo me boto de este carro).

...pero s, la hay, la hay. Mucha gente mala y mucho loco dijo Hugo.



Rodrguez:

Uno estando en la calle no piensa que haya tanto loco en Bucaramanga y
dicen que uno no se cura, que uno tiene buenos periodos pero recae. Que si
a uno se le desconecta algo por ah adentro ya no queda sirviendo bien del
todo. Yo dur un mes. Un mes exacto antes de conocer al hermano Pedro.
Vesta muy elegante y tena un anillo muy grande que seguramente terminara
sacndole joroba. Lo acompaaban dos seoras.

Buenas tardes, hermano, me llamo Pedro, ella son dos hermanas, Alcira y
Fania.

Alcira era una seora elegante, y me miraba como a un hijo. Fania era tal
vez su empleada y miraba para todos lados.

Cmo te llamas?.

Le dije cmo me llamaba, nombre y apellido, y que me decan Rodrguez. l
me pregunt qu me haba pasado y le cont lo que me acordaba, la hierba
tuluea potenciada y mi vagabundeo por las calles y los buses que pasaban
interminablemente por la carrera 27. Me dijo que la persona que me haba
dado esa hierba y luego me haba dejado solo no poda ser mi amigo, que los
amigos no hacan eso y que Dios algn da equilibrara las cosas.

Yo le voy a hacer dao a l?, pregunt.

No, dijo el hermano Pedro. T le vas a hacer un bien, lo vas a salvar a
l o a alguien que quiera.



No entend del todo pero el hermano Pedro me cay bien. El da que sal de
San Camilo estaba esperndome en la puerta con mi mam. El domingo
siguiente me recibieron en la comunidad y fueron amables, ms que mis
supuestos amigos. Doa Alcira fue mi mentora. Ella me volvi a decir que
un amigo lo quiere a uno y si lo quiere no lo deja en la calle cargado de
hierba tuluea potenciada. Pero ya cero rencores, ojal algn da Dios me
permita devolverle a mi mal amigo bien por mal.



6:16 A.M.

Todo. Todo es por la farreadera.

Todo qu?.

Todo, Rodrguez, la pelea con Mile, el golpe que me gan. Todo es por
pasrnosla haciendo la fiesta.

Pero, marica, aprovechar ahora que estamos trabajando, no?.

S, pero no, marica. Mire la fiesta del 25 fue un puto desorden, met
perico que yo nunca meto, me gast medio sueldo en trago para todo el que
llegaba y termin con Natalia.

Ah, pero.

Pero nada, nada, nos dormimos.

Claro, marica, usted tiene la nariz llena de coca y llega una nia divina
y se queda con usted y usted se duerme.

(La cosa es como sigue, si t le cuentas a un amigo que estuviste con una
mujer (y es cierto) l te va a decir Qu va, usted?, Con esa nena? Qu
va pero si al mismo amigo le cuentas que no estuviste con ella (y es
cierto) tambin te va a decir Qu va, usted?, iba a dejar pasar esa
oportunidad? Qu va. De manera anloga, si tu novia te acusa de algo que
no pas y lo niegas NUNCA te lo va a creer. Si quieres ser honesto con ella
y le cuentas algo que s pas, tampoco te va creer. Todo esto me llev a
que por muchos aos yo creyera que la gente me odiaba porque s, cuando en
realidad la gente me odiaba por un problema de credibilidad. As de
sencillo y as de complicado. As de traumtico hasta que me di cuenta que
a todo el mundo le pasa lo mismo. No soy celoso. Tal vez Mile me ha
engaado pero nunca lo he sabido y prefiero no saberlo. La nica vez que le
hice un reclamo porque un tipo de Bogot la llamaba todo el tiempo y ella
se haba quedado en su casa, result que el tipo era gay y en la casa
tambin viva una francesa que es amiga de Mile hace tiempo).



Eso pas exactamente, dijo Sebas. Yo ya estaba muy ido cuando Natalia
lleg. Ya me haba hasta quitado la camisa para irme a dormir.

.

No me mire as, mire que me hice dar en la jeta por usted.



4:00 A.M.

Sebas est parado mirando el taxi y todava escucha el silbido (un chillido
agudo, como el pito de una olla exprs) que le dej la cachetada de Milena.
Para ser honestos no sabe qu hacer y piensa en que, de todas maneras,
debi haber anotado la placa del taxi. Por si acaso. Uno no sabe. Slo que
era tanta la rabia que pens que no le importara no volver a ver a Milena
hasta que se la encontrara en un caf dentro de 20 aos.



Hola.

Ha sido un tiempo largo, no?.

Largo. Pens que me ibas a volver a llamar.

No, despus de ese golpe te volva a llamar y me matabas.

Los dos se ren con toda honestidad. La cafetera, el caf ms bien, es
idntico al de estos tiempos. Parado en la esquina, Sebastin piensa que
hay momentos en los que uno en un instante visualiza un futuro en el que
nunca haba pensado, en el que nunca habra pensado hasta dos segundos
antes. Despus del golpe, Sebastin se imagin amante de Natalia Hetfield
(era cruel, nada le dolera tanto a Milena) y se imagin el reencuentro en
la cafetera. Fue entonces cuando apareci H. Vena borracho. Sebastin
estaba tomado pero no borracho. H. traa medio litro de Smirnoff en la
mano. Le pregunt qu haba pasado y Sebastin le cont lo de la discusin
con Milena sin muchos detalles. A las 4:08 cada uno se tom a fondo blanco
un vaso de vodka. A las 4:10 aparecieron en la esquina.



Mir, Sebas, son los de la pelea.

Qu pelea?.

Por una pelada con la que sal. El ex novio me tiene la mala.

Obvio, no lo va a querer.

No, muy la mala, qu das nos empujamos y todo.

Pues, vamos a ver qu.

No, marica, para qu.

No, vamos a ver qu.



Sebastin camin hasta el tro que sala de la licorera. Les pregunt en
tono de advertencia qu problemas tenan con H. Sebastin nunca haba
peleado en la vida y tampoco lo hizo esa noche porque llamar pelea a ese
mnimo manoteo sera demasiado. Sebastin recibi un golpe en la ceja
izquierda y un par de minutos despus los dos estaban entrando al Tony para
buscar algo de comer y ya Sebastin llevaba una bolsa de hielo en la cara.



Ve, me hice cascar por usted, dice luego de terminar de comer.

Bueno, le creo, no pas nada con la Hetfield.

Nada.

Ni con nadie?.

Nada grave.

Y entonces de qu se arrepiente?.

Es la idea, uno bebe, gasta y no pasa nada, ya no pasa nada. O pasa lo
mismo de siempre.

Y qu quiere?.

Que pase algo as sea malo.



El tipo disminuy todava ms la velocidad, se orill y detuvo el taxi. An
estbamos cerca de la autopista pero si la gente puede ver cmo te
acuchillan en una calle repleta y nadie va a hacer nada, menos alguien se
va a detener para ver por qu un taxi est parado en la entrada a
Floridablanca. Si abro la puerta y corro..., pens, pero no estaba
convencida. El conductor apag el motor y las luces y se volte.



Usted cmo se llama?.

Indira, ya le dije.

Yo saba que ese no era su nombre. Haba dudado antes de contestar. Estaba
asustada y miraba para todos lados. Los ojos le brillaban del susto como
ojos de delfn. Dicen que a los delfines les brillan los ojos cuando se
asustan.

No le creo, pero no importa, le voy a decir as, Indira.

Qu quiere?.

Tranquila, Indira, no se asuste que no nos demoramos y luego yo la llevo
hasta la puerta de su casa si quiere.



6:40 A.M.

El mesero trae la cuenta, afuera pasan los primeros buses llenos de gente
que, domingo y todo, tiene que trabajar temprano. Sebastin saca la
billetera y H. le dice que l paga. Un par de minutos antes, Milena estaba
en un taxi estacionado junto a la autopista. Un par de horas despus
Rodrguez estar en su culto dominical. Sebastin no piensa en lo primero
porque cree que Milena est por fin dormida en su cuarto despus de llorar
un par de horas por la discusin, lo cual slo es cierto a medias porque
ella todava est llorando y hace muy poco lleg a casa. En cambio, piensa
en lo segundo y mientras salen del restaurante y comienzan a caminar es de
Rodrguez de quien habla.



Fui yo, dice Sebastin.

Fui yo qu.

Fui yo el que me cagu a Rodrguez.

H. no entiende. El da comenz hace rato.

Yo fui el que me lo cagu, dice Sebastin El da que se fum la hierba
tuluea, Rodrguez estuvo en mi casa. La hierba era ma. Se la cambi por
dos acetatos de rock viejo. Desde que se fum el primer porro supe que se
la iba a fumar toda.



6:35 A.M.

El taxi se detiene frente a una casa en Floridablanca. Milena baja
llorando, el conductor no le cobra. Milena sigue sosteniendo un arrugado
billete de cinco mil en su mano izquierda.

Todo es por la puta rumbeadera, piensa.



Sebastin no puede dormir. En parte por el trago, en parte por el caldo del
Tony, en parte por el dolor en la ceja. El reloj marca casi las nueve y
Sebastin no ha podido quedarse dormido. Hugo Rodrguez, mientras tanto,
espera en la puerta de la iglesia que Milena aparezca de un momento a otro.
Aunque todava tiene los ojos hinchados y odia saber que nunca ha llorado
tanto en una sola noche, Milena ya est bien despierta y no sabe si va a
esperar la llamada de Sebastin o le har caso al taxista cristiano que esa
madrugada junto a la entrada de Floridablanca le habl durante media hora
tratando de convencerla.



A las nueve en punto Sebastin Lpez marca el nmero de Milena Orozco. No
se le ocurre que ya todo ha sido jugado y ni l con su ceja rota, ni
Milena, que baja despacio las escaleras de su casa y no sabe si contestar
el telfono o salir para la iglesia de una buena vez, saben que todo ha
sido jugado. Si lo supieran pensaran que el mundo es pequeo y que
Bucaramanga est dentro del mundo y es todava ms pequea.

** Ricardo Abdahllah
   r_abdahllah@hotmail.com
   Escritor colombiano (Ibagu, 1978). Public sus primeros textos en los
   diarios Protexto y Vanguardia Liberal (http://www.vanguardia.com), de
   Bucaramanga, y se dio a conocer en 1999, cuando su libro Noche de quema
   gan el Premio Metropolitano de Cuento de esta ciudad. Fue durante dos
   aos profesor de literatura en la Universidad Industrial de Santander
   (UIS, http://www.uis.edu.co) y elInstituto Caldas
   (http://www2.unab.edu.co/institutocaldas/index.jsp). Residi en Estados
   Unidos (2001) y actualmente en Pars (desde 2005), donde escribe para
   Rolling Stone Latinoamrica (http://www.rollingstonela.com), La Hoja
   (http://www.lahoja.com.co), El Malpensante
   (http://www.elmalpensante.com), Revista Don Juan
   (http://www.revistadonjuan.com) y, ocasionalmente, para Revista
   Credencial (http://www.revistacredencial.com), Puesto de Combate
   (http://www.puestodecombate.com) y Gatopardo (http://www.gatopardo.com).
   Ha publicado los libros de cuentos Noche de quema (1999) y El desierto
   (2003), la novela corta Licantropa (2001) y la biografa Kurt Cobain,
   el rock estaba muerto (2006). Su relato La historia de Elizabet
   Bathory fue llevado al cine por el director Leonardo Carreo.



=== El Quinto Cristal (extractos)      Eudes Alexnder Moncada ============

      (Nota del editor: participante en varias ediciones del Encuentro
      Colombo-Venezolano de Escritores que anualmente se realiza alternando
      su sede en las ciudades de Ccuta [Colombia] y San Cristbal
      [Venezuela], y organizador de las Jornadas de Literatura del
      Municipio Ayacucho, en San Juan de Coln [Tchira], el poeta
      venezolano Eudes Alexnder Moncada acaba de publicar su segundo
      libro, El Quinto Cristal, del que hoy ofrecemos una muestra a los
      ojos de la Tierra de Letras).

Aquellos seres diminutos que por abril
se bebieron la noche
salieron del Quinto Cristal
cabalgaron las doncellas
con alas y se fumaron
otra vez el opio del tiempo.

Acompasaron sus versos con brindis
de miel y ron
y se esfumaron por la esquina
que la neblina abraza.

===

Se me hacen oblicuas las ganas de verte
te compro la magia del llanto y desvisto
la salvaje sed que amordaza el verso.

No te pienso, slo te siento
desde el crepsculo
y vuelvo a amarte en el
silencio de una estatua
de hiel.

Entonces te muero,
mil veces ms.

===

Alcoba de cien luces,
cocuyos que enarbolan telas de araa en el pecho,
gnomos que adivinan hojas secas ms all del clamor...
de orgasmos y temblores en la casa de mieles viejas...
De aquella mujer!

===

Te recuerdo entre calles empedradas
y un Martini seco...
...vivirte siempre en sueos de espuma
es una ilusin mediterrnea.
Pintarte en leos de tela austral...
...es como querer desconocer el cansancio de la piel,
que hoy me es infinita y prxima.
De la espiral del tiempo me hago seor y dueo.
Entonces recito todos los cuentos
a cuatro tiempos.

===

No importa cuntos surcos hay,
lo importante es la siembra.
Ahora llevo diezmos para la muerte
y encuentro velorios en cada aldea.
No siento los retoos de la cal,
pero hago cosechas de la niebla,
donde se gestan los fantasmas de mis almohadas...
Vuelvo la espalda a mis temores
y siempre encuentro las campias en mi cama...
Cerca, muy cerca de tus sueos.

===

Son muchos los que ayer se fueron con la borrasca
y hoy enarbolan sus espritus en el miedo.
Sigo pensando que no hay verdad en la luz roja del faro,
sin embargo en una copa de vino tinto,
humedezco las ansias de mis huesos,
para decirle al viento que mis alas estn listas.
Vengo ahora a pintar su cara,
canto las verdades del unicornio,
me duermo para siempre en la pubertad
de mi pluma,
que amenaza la otredad del silencio.

===

A qu me refiero cuando hurgo la urbana costumbre de alcanzar el alba
libando la noche?

No sabra cmo explicarlo, es como querer reunir las entraas de la soledad
desparramadas por las cantinas vacas, cansadas de contar historias de
rockolas donde los bardos siempre mueren.

===

Compongo para las hojas que no debieron caer en invierno
Abril siempre me ha dado hasto
Y los dems meses quedan en el letargo
Ruego por los aos que se quedaron quietos donde estn
No quiero que sufran los tiempos con ms siglos paridos
Por lo tanto dictamino que es el final de las horas
Quin le dira al Arlequn que poda liberar los segundos?

===

Y qu decir entonces de la noche que ya no se haya dicho?
Mejor vemonos camino de su aliento, para ornos en su eco y amarla en su
      [oscuridad!

** Eudes Alexnder Moncada
   arlekinbohemio@hotmail.com
   Poeta venezolano (San Juan de Coln, Tchira, 1962). Ha realizado el
   taller Una aproximacin a la creacin potica, dictado en 1996 por los
   escritores Homero Vivas y Pedro Jos Pisanu y bajo el auspicio del
   Consejo Nacional de la Cultura (Conac). Es miembro fundador del Taller
   Literario La Trilla (San Juan de Coln, 1996-1998). Organiz en 1998 y
   1999 el I y II Recital Potico Ferias y Fiestas de San Juan de Coln y
   actualmente es el organizador de las Jornadas de Literatura del
   Municipio Ayacucho, que se celebran en San Juan de Coln con
   periodicidad anual. Ha participado en varias ediciones del Encuentro
   Binacional Colombo-Venezolano de Escritores en las ciudades de San
   Cristbal y San Jos de Ccuta, destacndose su colaboracin en la
   organizacin de recitales en San Juan de Coln como subsede de dichos
   eventos, cuando ha correspondido sus ediciones en el estado Tchira.
   Tiene inditos los poemarios Siembra de poda, Arlequn bohemio, Crnicas
   mundanas y El diario de la lechuza. Ha publicado Bitcora noche adentro
   (Sinopsis, 2006) y El Quinto Cristal (Galera de Arte El Punto, 2008).
   Textos suyos han aparecido en las revistas El Lpiz, Visor Cultural,
   Sinopsis y La Palabra Poesa Adentro, as como en Antologa del poemario
   perdido en la geografa venezolana, compilada por Isaas Medina Lpez
   (Fondo Editorial Teatro de Venezuela, San Carlos, Cojedes, 2007). Se
   puede revisar tambin parte de su obra potica en el blog Sinopsis
   (http://sinopsiscolon.blogspot.com), boletn de la Galera El Punto, de
   San Juan de Coln.



=== La tarotista      Carolina Meneses Columbi ===========================

El telfono de la tarotista suena temprano, es Amelia, la antigua vecina,
que la llama para pedir cita. La tarotista la recibe un par de horas ms
tarde.

En la habitacin donde ejerce hay una mesa cuadrada con dos sillas a cada
extremo. Bajo la ventana hay un altarcito de madera con un incensario, una
copa de cristal con agua, una concha marina, un cuerno de venado y un mazo
de cartas del tarot. 

Amelia se sienta en la silla de los consultantes. La tarotista prende el
incienso. Se arrodilla ante el altarcito e invoca los poderes que
protegern la tirada. Da las gracias. Besa a la concha y al cuerno de
venado. Se pone de pie. Con la mano izquierda toma el mazo de cartas, con
la derecha levanta la copa de agua que alejar las malas vibras durante la
sesin y la coloca sobre la mesa, junto al mazo. Ocupa su silla y le
pregunta cul es el problema.

Amelia, nerviosa, medio encorvada y mirando de derecha a izquierda,
susurra:

Es que Jos, mi amigo, me dej. 

Amelia se fija en la copa de agua para las malas vibras, la agarra y se la
bebe casi toda antes de que la tarotista alcance a detenerla. 

La tarotista considera peligroso leer las cartas con la copa medio vaca y
poco delicado ir a rellenarla, as que se queda donde est y en silencio se
encomienda por partida doble a la proteccin de los poderes de la concha y
del cuerno de venado.

Amelia aspira, resopla. Cuando hace un ao el esposo la ech de la casa
todava no ocurra nada con Jos, slo coqueteos y conversaciones a la
salida de la fbrica donde eran compaeros de la oficina de contabilidad.
Bueno, un beso que otro por ah y una que otra agarradita de manos tambin,
pero nada ms.

En ese entonces la bruja envidiosa y mtete en todo de la cuada, hermana
de su marido, trabajaba con ellos y no tard en irle con el chisme al
hermano. l, furioso, sac a Amelia de la casa zarandendola por un brazo y
a ella no le qued ms remedio que aceptar el ofrecimiento de Jos de ir a
vivir con l.

Jos pint el cuarto, cambi las cortinas blancas por unas floreadas que
escogi la misma Amelia, compr cama matrimonial, un armario de doble
cuerpo y un juego de comedor. Los sbados la ayudaba con el aseo. Los
domingos por la maana la despertaba con un cafecito humeante y casi a
diario, antes de dormir, probaban la resistencia de las patas de la cama
nueva recreando las ms osadas posiciones de amor que se les ocurriera
improvisar en el momento. Sin embargo Amelia, a los cinco meses de convivir
con Jos, ya extraaba su casa. Extraaba a las hijas que slo poda ver en
los parques y para su gran sorpresa, a los ay mamacita linda con voz de
beb ansioso que le repeta el marido cuando le llegaba el orgasmo. Un da,
sin pensarlo mucho, fue a verlo. Sentada en el sof de una sala con mugre y
desorden de varias semanas, le jur que con el otro no haba ido ms all
de los besos. Aunque para que viera que hablaba con la verdad en la mano no
le negara que, escondidos en una de las bodegas de la fbrica, cierta
tarde estuvieron a punto de pasar a mayores. Pero como bien saba ella que
nadie le iba a hacer sentir lo que senta con su hombre legal, se
arrepinti en el ltimo minuto. 

El marido, con semblante inexpresivo que no modific ni aun al escuchar las
palabras de la mujer, le ech una ojeada rpida al desordenado lugar y le
propuso con tono suave el retorno inmediato. Amelia, que haba seguido la
trayectoria de los ojos del hombre, se acord de los cafecitos humeantes
que Jos le preparaba los domingos por la maana, as que antes de que el
marido le hiciera otra peticin, le dijo:

No, no, no. No puedo perdonarle la falta de confianza ni que me lanzara
para la calle as como lo hizo. Mire que echarme de mi propia casa! Pero
agreg mientras se miraba las puntas de los zapatos los fines de semana
sern para usted.

El marido acept.

A Jos le dijo que iba a consagrar los fines de semana a las hijas. Y sobre
todo le pidi confiar en ella. Porque ella lo amaba. Porque el marido por
su lado y ella por el suyo. Porque primero muerta antes que dejarse tocar
por l. Y Jos, luego de un silencio de dos das en el que slo habl para
darle los saludos matutinos y las despedidas nocturnas, le dijo que bueno,
que si no quedaba ms remedio lo aceptaba.

La tarotista levanta las cejas y la mira con los fijos ojos muy abiertos
tratando de controlar los rpidos, repentinos e involuntarios saltos del
prpado izquierdo. Amelia se tironea los dedos hasta hacerlos tronar,
sacude la cabeza y aprieta los labios.

Todo le funcionaba como mecanismo de relojera hasta una tarde del mes
pasado cuando, por primera vez en todos los aos que estuvieron juntos,
apareci el marido por la oficina. Amelia, sentada ante su escritorio,
revisaba la columna de los haberes del da y al verlo se le cay el lpiz
de la mano. l avanz sin titubeos y le plant un beso en plena boca.

Este domingo por la noche la quiero en mi cama. Usted no se me va ms le
dijo con voz clara y alta.

Qued pegada al asiento, con la respiracin y el tiempo detenidos, mirando
al marido de frente, de pie ante ella, y por el rabillo del ojo izquierdo
al amante, en el escritorio de al lado. 

Jos se puso de pie de golpe y tir la silla al piso de un manotazo. Amelia
lo vio caminar hacia la puerta como si lo persiguiera el diablo, salir por
ella, alcanzar el final del corredor, doblar por una esquina y desaparecer. 

Era se, no? rugi el marido.

Amelia asustada, busc apoyo en las caras del resto de los compaeros de
oficina. Pero ellos estiraban el cuello desde atrs de los escritorios y
con expresin atnita parecan esperar la respuesta con la misma
impaciencia del marido.

Conteste! 

Pero l no se qued a esperar la respuesta. Sali a zancadas de la oficina
gritando:

No quiero volverla a ver ni en pintura. Puta! Si vuelve a aparecerse por
mi casa la mato. Juro que la mato.

La amenaza retumb en el lugar hasta que la distancia acall los bramidos.

Cuando Amelia lleg al cuarto no encontr a Jos. No estaba la ropa ni la
mquina de afeitar. Tampoco se present al trabajo al otro da, ni al
siguiente, ni los que siguieron al siguiente. Quin sabe dnde se haba
metido Jos. Lo nico que le interesa ahora es recuperarlo. Por eso vino a
ver a la tarotista. Est segura de que l va a regresar. Slo necesita que
el tarot se lo confirme y si no es pedir demasiado que le diga cundo.

Qu brbara, piensa la tarotista, de adnde le vendr ese arrastre con los
hombres? Ni siquiera es bonita, ni de cara ni de cuerpo, no la salva ni el
trasero. Seguro que se mueve bien cuando est acostada. 

Pero, por qu me mira as? pregunta Amelia que se balancea sobre la
silla.

La tarotista carraspea, se fija en la copa medio vaca, en el mazo de
cartas, en la concha y en el cuerno de venado.

Oiga Amelia se queda quieta y eleva el tono, las va a lanzar o no las
va a lanzar?

La tarotista suspira, se acomoda en la silla, toma el mazo y lo baraja con
manos giles. 

Quiere la tirada de la Cruz o la de El rbol de la vida? 

Vuelve a barajar las cartas para darle tiempo a decidir pero cuando la
aludida abre los labios se le adelanta y le dice:

La de la Cruz. S, s. Es la de las respuestas concretas y los casos
complicados. No falla, palabra santa.

Amelia se encoge de hombros.

La tarotista saca del mazo cuatro cartas y con actitud reconcentrada las
coloca boca arriba. La primera, a la izquierda del centro de la mesa. La
segunda, a la derecha. La tercera, entre las dos primeras un poco ms
abajo. Y la ltima, a la cabeza de la figura. Recorre con los ojos
entrecerrados cada uno de los dibujos de las cuatro cartas y exclama
sorprendida:

Pero qu tenemos aqu!

Dgame qu ve pide Amelia que ha vuelto a tronarse los dedos.

Veo a Jos. Es varios aos menor que usted, eh. Bueno, a l le gustan
mayorcitas. Y qu guapo. Un tipo muy bueno aunque nunca supo diferenciar
los caminos. Y los tuvo tan confundidos mueve la cabeza de un lado para el
otro, el pobre.

S, s, yo pienso lo mismo. Es que est herido, sabe, pero cuando se calme
se dar cuenta de que no debi tomrselo tan a pecho. Bueno, un poco s
pero no tanto, no cree?

Aunque la tarotista sonre el camino se le aclara. Nace y crece la luz
que le indica la ruta correcta. S, una hermosa luz blanca con matices
dorados.

Ve, ve! Amelia se lleva las manos al pecho Se lo dije. l volver. Yo
lo saba. Conozco a Jos. La luz debe de ser la intensidad de nuestro amor.
Aunque no deba de ser roja?

Fuerzas opuestas en accin. 

Opuestas? Amelia esconde las manos bajo la mesa. Cmo que opuestas? No
me diga que mi marido.

Fuerzas opuestas que se atraen poderosamente la interrumpe. La de ella y
la de l. 

La de ella? 

Ella. La que lo ama toma aire, yergue el pecho, levanta el mentn, la
que no lo engaa.

Pero qu est diciendo.

La tarotista nota que a la mujer el cuello se le puso rgido y la cara
plida.

Lo siento dice con el mejor gesto de circunstancias que guarda para estos
casos. Olvdelo, no volver.



Charlatana, mentirosa! Jos s va a regresar. Claro que va a regresar.

Son los ltimos gritos que escucha la tarotista antes del portazo que
estremece los cristales de la ventana. Luego oye el taconeo rpido,
golpeado, que se aleja en direccin a la calle y que se amortigua hasta
desaparecer.

Del mazo slo queda en la mesa un par de cartas, el resto est desparramado
por el piso de la habitacin junto con tres billetes arrugados, pero no
tiene ganas de recoger nada. Se levanta para prender otro incienso, abre la
ventana y regresa a sentarse.

Recorre con el ndice el borde de la copa y re por lo bajo. No puede
esperar hasta la noche para verlo. Todava queda tiempo para llamar a la
clienta de las cinco y suspenderle la sesin. Luego llamar a Jos y le
dir que hoy puede llegar ms temprano, que le dejar la puerta sin cerrojo
y que lo esperar desnuda en el cuarto del tarot, tendida sobra las cartas
desparramadas de la ltima tirada del da.

** Carolina Meneses Columbi
   caromen_2000@yahoo.com
   Escritora cubano-chilena (Santiago de Cuba, 1966). En 1992 obtuvo la
   licenciatura en Informacin Cientfico-Tcnica y Bibliotecologa por la
   Universidad de La Habana (http://www.uh.cu), profesin que ha ejercido
   desde 1993 hasta la fecha en Santiago de Chile. Su cuento El negro del
   bong recibi una mencin en el Concurso Interamericano de Cuentos 2006
   de la Fundacin Avon (http://www.fundacionavon.org.ar, Buenos Aires,
   Argentina). Fue finalista del Premio La Monstrua 2007 (Guadalajara,
   Mxico) con el cuento El retorno y su cuento Menos mal fue incluido
   en el libro Escritores - Antologa 2006 (Ediciones de La Cultura, Buenos
   Aires, Argentina). Mantiene una pgina personal en
   http://www.carolinameneses.cl.



=== Poemas      Samantha Barendson ========================================

Me enamor de ti hace treinta aos
De aquellos poemas que escribas
Cuando yo apenas naca

Me enamor de aquella foto tuya
Con la pinta del momento
De aquel cabello largo
Y de tu barba

Y de repente
Con este abismo
Entre nosotros
Con tu vida
Dos veces
Como la ma
Qu hacemos?

Paso las noches despierta
A buscarte entre las lneas
Paso los das despierta
A esperar aquellas cartas
Donde aprendo
A conocerte
Donde entiendo
Cunto te quiero

Por qu no me has esperado?
Por qu te has fumado todos esos cigarrillos
en noches blancas
de Pars
escuchando discos rayados
en alfombras polvorientas
de un pasado
sin m?

Me enamor de ti hace treinta aos
Abrazo la noche
Y pregunto
Dnde ests?

===

Huelo tus versos
Hundida en la noche

Huelen a cigarrillo
A luz apagada
A sudor caliente en sbanas fras
A sexo de hombre y de mujer
A pinos a sol
Vino y sobremesas

Huelen a tiempos pasados
de aquellos que escribes
y que ya no son
A noches de jazz
en pisos con humo
A gisqui
acompaando a Bach

Huelen a ti
A tu piel helada
De no estar aqu
A texto desenfrenado
A orgasmo de papel
A luz prendida
para ver tus ojos

Huelen tan fuerte
que no se me despegan
Aquellos versos tuyos
escritos para otra

Leo tus versos
En la noche hundida
Apago la luz

===

Paulatinamente
acaricio
las curvas
de tu cuerpo
que no existe
sino
en mi mente

La sombra de tu piel
en sbanas de olor
despierta mis entraas

Desasosiego
en noches de insomnio
Soledad de la cama
y terciopelo oscuro

Salgo a la terraza
El viento me acaricia
Me hacis el amor

Clandestinamente
aprieto
el bulto
de tu cuerpo
Sudario
entre almohadas
empapadas
de ti

La noche te ha tragado
en labios de papel

===

Es un juego de papel
Que terminar quizs
En la cama
O quizs
En lechos de papel
Como aquellos que t escribes

===

Habamos hablado
De aquel cantante
muerto de haberse quemado
las alas
en alcoholes
desamores
y poesa

Habamos hablado
De cine
Pelculas en blanco y negro
Actrices que despiertan
erotismos
con guantes
y pestaas

Habamos hablado
de aquellos versos lejanos
que partan el cielo
y nos dejaban
a la merced
de la tormenta
empalabrados en la sangre

Habamos hablado
de un paseo
bajo los olmos
de un Pars
que ya no existe
En bsqueda de un paraguas
perdido en otros tiempos

No has venido a la cita

En la sala
en la oscuridad de la tarde
estamos slo yo
y unos cuatro seores
Nostlgicos

===

Tomar un caf en un sitio de otros tiempos
Y con el sabor de la soledad que me persigue
Escribir los versos hundidos del vientre
Pensando en aquel caf que tomaremos juntos

Caminar por las avenidas grises de un Pars radiante
En bsqueda de aquella librera (espaola)
En bsqueda de aquel libro (agotado)
Que nunca he de hallar

Tomar un mate en el caf argentino del bulevar Saint Germain
Mirar hacia un lado, hacia atrs quizs
Y estar de nuevo en mi Buenos Aires perdido
En mi Buenos Aires herido

Caminar por las calles las plazas las iglesias el ro y lo dems
Deteniendo la mirada y el zapato en las casillas de mi vida
Esbozada con la tiza de colores en la acera
Y alcanzar el cielo

Tomar una copa de vino tinto y con un viejo tango
Deslizada entre las sombras de un divn oscuro
Me olvidar la hora el lugar el tiempo
Me olvidar de ti que jams ests

Caminar por fin hasta la madrugada
Escuchar mezclarse pjaros y estrellas
Mi corazn colgado de tanto caminar
Y tomar un caf el ltimo del da

** Samantha Barendson
   sbarendson@free.fr
   Escritora espaola (Vilanova i la Geltr, Catalua, 1976). Reside en
   Lyon (Francia), donde trabaja en una librera-casa editorial. Despus de
   haber hecho estudios de literatura hispanoamericana en la Facultad de
   Lyon 2, se dedic a trabajos de traduccin con el taller de traduccin
   hispnica de la Escuela Normal Superior (http://www.ens.fr). Mantiene
   una pgina personal en http://sbarendson.free.fr.



=== Preguntas      Jssica de la Portilla Montao =========================

Yo s por qu mi to Joel dej de venir tan de repente.

Todos los viernes llegaba a la casa con un carrito para m y una mueca
para mi hermana, y con un montn de rosas que mi mam sola dejar en un
jarrn de barro. Tomen, chamacos, vyanse por ai, nos deca mi to luego
de darnos un puado de dulces de licor de caf. Camila y yo nos salamos
corriendo pa jugar con nuestros amigos mientras mi to y mi mam
platicaban dos o tres horas. Ella cerraba con llave la puerta que da al
patio de la vecindad y sonrea con sus labios color carmn cuando la abra
de nuevo pa que entrramos. Ya acabaron la tarea? S, mam. Y mi to?
Tuvo que irse temprano. Por qu no se despidi? Porque siempre anda de
prisa. Cundo regresa? Deja de estar preguntando sandeces, nio, y no le
digas nada a tu pap. Por qu no? Mi mam se quedaba callada. Por qu
no?, le preguntaba mil veces hasta que contestaba lo mismo: Pus ya lo
sabes, no se hablan desde que naci tu hermanita. Siempre pens que mi mam
era una mentirosa, que el pleito deba de tener ms tiempo ya que nadie ms
mencionaba a mi to y l ni siquiera iba a las pedas: navidad y ao nuevo,
el funeral de la abuela Maru, la inesperada boda de la solterona Hayde...
y no, nada, nunca lo vi en otra casa que no fuese en la ma. Cada viernes
mi mam despertaba de buenas, barra los rincones y el tapete rojo de la
sala mientras tarareaba algn corrido. Antes de poner la olla en la estufa
pa baarse con agua caliente, planchaba muy bien su vestido blanco hasta
quitarle todas las arrugas. Nada lograba borrarle esa sonrisa color carmn,
ni siquiera mi pantaln embarrado de sangre cada que me peleaba con el
Jpiter. La ltima vez llegu con los codos raspados y lo primero que mam
hizo fue toquetearme la nariz a ver si no la traa chueca. Qu te pas? No
le contest. Ay, Jos, eres igual de argendero que tu padre. No fue mi
culpa, am, estaban molestando a Camila. Quin?, y tu hermana? Se fue
con Lucy; hasta ellas agarraron a golpes al gey. Qu?, por qu? Pus que
anda diciendo que Camila es hija del lechero porque no est tan prieta...
Mam levant las cejas y volvi a sonrer mientras me limpiaba los codos
con un algodn. Camila sali gerita porque abuele, y no hagan caso de
esos chismes porque tu pap nos va a poner una buena cueriza, ya lo
conoces, mejor ni le busquen. Por qu yo no tengo ojos claros? Ay, ya
mhijito, y no me marees con tanta pregunta; vete a casa de la Lucy. Pero
quiero ver a mi to, contest. Hoy no va a venir. Por qu? Porque no
puede. Por qu no? Porque no, y punto. Y mis dulces? No seas pedinche, y
vete a cuidar a Camila. Mam tir el algodn en la bolsa de basura y se
puso a buscar algo en su bolsa de maquillaje. Que ya te vayas, Pepito, que
vienen mis comadres a jugar barajas. Me sal al patio y me puse a dar
vueltas por toda la vecindad para ver qu se traa mi mam, porque no le
cre nada de lo que me haba dicho. Me acerqu de puntitas a una ventana
rota que da al nico cuarto: mam se pintaba los labios luego de acomodarse
el vestido blanco. Seguro mi to Joel llegara en cualquier momento! Corr
a la casa del Pancho pa meterme abajo del lavadero. Pasaron cinco minutos,
y nada. A los diez minutos, el perro de la pulquera se acerc y casi
salpica mis tenis rotos. Ya iba a salirme del escondite cuando vi llegar a
mi to Joel con una bolsa llena de dulces pero sin ramo de rosas. Mam
abri la puerta pa recibirlo y la cerr casi de inmediato. Camin de
puntitas pa parar bien las antenas. Cmo que ya no? Era la voz de mi
mam. Pero no puedes hacerme esto! Mi to hablaba demasiado bajito pa
entender sus respuestas. Pero si es tuya, Joel! O qu, no la ves? Es
igualita a ti... No, a nadie. Mi hermana es la nica que se las huele, pero
yo no he soltado prenda. Ya s, Joel. Que ya s, te digo. Mam solt una
carcajada. Ah, est encantadsimo con su nia de ojos verdes. Aj. Y quiere
ver si el tercero tambin abuelea... Qu dices, Jo?, te quieres aventar
el tercero? La risa de mam llen toda la casa, pero luego se hizo el
silencio. Esper cinco minutos a ver si lograba escuchar ms, pero no.
Nada. Me asom de nuevo por el hueco de la ventana, pero el cuarto estaba a
oscuras. Pegu otra vez la oreja a la puerta, pero luego de quince minutos
slo escuch risitas y susurros. Me puse a dar vueltas en el patio de lo
aburrido que estaba; luego el Pancho me grit pa jugar a las canicas y le
gan como diez rondas. La puerta de la casa segua cerrada con llave. Me
asom de nuevo por la ventana rota: mi to estaba acostado en la cama y
vea la tele mientras encenda un puro de Cuba. uta. Mi pap guardaba esos
puros hasta mero arriba del librero. Noms de pensar en lo furioso que se
iba a poner... Ya lo estaba viendo con el cinturn en la mano, con una
chancla o con la plancha o con un gancho metlico. Quin se fum mis
cigarros, jijos de su? Ya me estaba imaginando tambin a mam chillando a
mares, cubrindonos con su cuerpo pa que los golpes no nos tocaran. Mam
entr al cuarto y se sent en la cama. El viernes, a la misma hora? Mam
dej un cenicero limpio sobre el pecho sin camisa y sin corbata. Otra
chela? Tengo que irme; mi mujer est empezando a hacer preguntas. No que
la ibas a dejar? Mi to levant los hombros, pero ya no alcanc a escuchar
ms porque sent que me agarraban bien fuerte de los pelos. Qu haces,
cochino? Era mi pap. Qu tanto ves, cabrn? Me solt del cabello y me
empuj contra la pared. Me dej caer al piso. Sali temprano, ap? Pero
qu chingaos te importa, mocoso. Qu haces espiando a tu madre?, y la
Camila? Pos crrele por ella, que me sal en friega pa partrsela al
Jpiter. A mi nia nadie me la toca!, dijo mi jefe mientras sacaba su
navaja suiza... uta y re utsima! Me levant como chiflido pa que no me
partieran ni madres a m. Corr hasta que estuve fuera de la vecindad,
corr hasta alcanzar la avenida y segu corriendo hasta que llegu a casa
de Lucy. Toqu el timbre varias veces. Camila abri la puerta. Le expliqu
rpidamente lo que haba sucedido, me tom de la mano y nos fuimos
corriendo hasta salir del condominio horizontal, hasta salir del barrio
rico y hasta llegar a nuestro patio mugriento. Las luces de la casa estaban
apagadas. La puerta de metal se abri con un rechinido. Camila y yo nos
miramos: pap haba enrollado el tapete de la sala y arrastraba el bulto al
patio. Mam, echada en el piso, sollozaba en silencio. Su vestido blanco
del viernes ahora tena una gran mancha.

Ninguno de los cuatro volvi a mencionar una sola palabra al respecto.

** Jssica de la Portilla Montao
   gina@ginahalliwell.com
   Escritora mexicana (Mxico, D.F., 1979). Textos suyos aparecen en la
   antologa Brotes de luna, de Teresa Dey (1999). Curs los talleres de
   teora y prctica del cuento con Alberto Chimal, creacin literaria con
   Teresa Dey y novela con Gerardo de la Torre. Trabaja como correctora de
   estilo y traductora. Mantiene una pgina personal en
   http://www.ginahalliwell.com.



=== Poemas      Juan Carlos Cspedes ======================================

*** Si me quedo en silencio

Si me quedo en silencio
Puedo escuchar el rumor de sus piernas

Cuando viene caminando
Trae un idioma que me habla
De sbanas desgarradas

Si se sienta frente a m y las une muy fuerte
Me dicen tener un bello secreto que contar

A veces las cruza y su voz adquiere
Una sensualidad deslizante
Y habla de una tarde de junio
En que aprendi a leer mis ojos.



*** Advertencia

Poeta
Has recibido la luz
A cambio de tus ojos
Mira bien dnde descargas el golpe
Slo puedes ir hacia delante
Y cada paso te cierra el regreso.



*** Estepariana

Da miedo tocarnos
Algo de nosotros asusta
Y nos pegamos a las paredes como sombras
Eludiendo el contacto del otro
Ese que de alguna manera tambin somos.



*** Puerto de Alejandra

El viejo conversa con una prostituta;
ella fuma un cigarrillo
y en el pecho le ladra un perro.
Al terminar su trago
la mujer guarda al marinero en su cartera
mientras el perro orina una pata de la mesa.



*** Aclaracin

La otra orilla...
Todos los poetas hablan de ella
Pero no hay otra
Esta es la nica.



*** Ciudadano

Yo conozco la voz apagada
que recorre las calles de mi ciudad
Las manos rotas del rezo de los vencidos
Los pies desgastados por las escaleras
que slo conducen haca abajo

Yo conozco bien al nio muerto
enterrado con voces de protesta
Los pjaros calcinados por el fuego
El fogn vaco pudriendo la casa

Yo me conozco machacado
como la uva escupiendo mosto
Traspasado por la evidencia
de tanta lucidez atornillada a las pupilas.



*** Ssifo

Quizs el destino que construimos
Sea esa piedra empujada cuesta arriba
Donde la palabra se desliza de nuevo
A los pies del prximo poeta

Quizs lo que realizamos piedra arriba
Sea el eterno descifrar del paso olvidado
Donde encontraremos las claves precisas
Para que algn da la roca ocupe su lugar en la cima.

** Juan Carlos Cspedes
   siddarthapoeta@gmail.com
   Narrador y poeta colombiano (Cartagena de Indias, 1962). Es abogado y
   periodista. Fundador y editor de la revista virtual La UrraKa
   (http://revistalaurraka.blogspot.com). Miembro cofundador del Movimiento
   Literario Generacin Fallida. Ha publicado los poemarios La lucidez
   del contaminado (2003), La herencia del peregrino (2004), El viajero de
   los pies de aire (2005), Noches de Sidarzia (cuento y poesa, 2006) y El
   Orculo de Sidarzia (2007). Es directivo de la Asociacin de Escritores
   de la Costa (http://asoescritoresdelacosta.blogspot.com), presidente del
   VI Parlamento de Escritores e Intelectuales del Caribe Colombiano
   (http://parlamentocaribe.blogspot.com) y de la Corporacin Cultural
   Cartagena de Indias, miembro de la Fundacin Benkos Bioho y columnista
   del diario La Verdad.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Libro del amor      Feng Menglong; Wilfredo Carrizales (traductor) ====

      Traduccin del chino clsico, introduccin y notas por Wilfredo
      Carrizales (http://www.letralia.com/firmas/carrizaleswilfredo.htm)
      Crnica, poesa
      bid & co. editor, c.a. (bidandco@yahoo.com)
      Caracas, 2008
      ISBN: 980-6741-58-4

Feng Menglong (1574-1646) fue un muy conocido compilador de antologas de
literatura popular al final de la dinasta Ming (1368-1664). Naci en el
seno de una familia de letrados en la ciudad de Changzhou (actual ciudad de
Wuxian), provincia suroriental de Jiangsu. Ya desde su juventud se le
reconoci un sobresaliente talento literario, aunque repetidas veces
fracas en los exmenes imperiales de donde salan los futuros
funcionarios. Hacia la mitad de su vida adulta comenz a recopilar y editar
ficciones populares, poesa, chistes y gacetas, y realiz una respetable
labor como escritor y editor de piezas de teatro. Sus publicaciones
incluyen colecciones de chistes, colecciones de cuentos en lengua clsica y
ancdotas, algunas versiones revisadas de novelas y tres colecciones de
cuentos para ser narrados oralmente. Hizo una enorme contribucin a la
preservacin de la literatura popular de su poca.

El Libro del amor (Qing jing) consta de dos volmenes atribuidos a Feng
Menglong y estuvo prohibido desde los aos finales de la dinasta Ming
hasta fechas recientes, aunque es un libro nada fcil de encontrar en las
libreras. Puede ser denominado libro de miscelneas, pues recoge textos
breves y brevsimos que abarcan ancdotas, dilogos, monlogos, ficciones,
canciones populares y algunos poemas. Al final de ciertos textos, el autor
se permite agregar un minsculo comentario de una o varias lneas.

Est redactado en lengua china clsica y saturado de alusiones, giros y
juegos de palabras que dificultan muchas veces su traduccin. Su tema
fundamental es el amor y sus cuitas; los sentimientos amorosos sometidos al
vaivn de las pruebas de la vida y la amarga desilusin de los amantes
engaados. El autor se sirve de una serie de elementos animales y vegetales
y smbolos de la naturaleza (primavera, otoo, invierno, nieve, viento,
lluvia, nubes...) para sugerir la congoja causada por el abandono amoroso.
Los textos del Libro del amor estn escritos en tercera, primera o segunda
personas y casi siempre es una voz femenina la que habla.

El Libro del amor, que hoy presenta el escritor venezolano Wilfredo
Carrizales (http://www.letralia.com/firmas/carrizaleswilfredo.htm), resulta
singular dentro de la literatura china clsica por varios motivos. En
primer lugar por la concisin y economa de recursos de sus textos, al no
rebasar, en muchos casos, las dos lneas en el idioma original; en segundo
lugar, el lenguaje alegrico, cargado de alusiones, retrucanos y dobles
sentidos y un uso eficaz de expresiones coloquiales que convierten al libro
en un divertido y difcil juego de interpretacin; en tercer lugar, la
forma de dilogo continuo, sin pausas, que utiliza el autor en muchos
textos para brindar una pincelada de una situacin que desea destacar; en
cuarto lugar, la independencia de cada texto con respecto al anterior
(salvo cuando los prolonga valindose de una o varias continuaciones
inmediatas); en quinto lugar, el profuso uso de canciones populares para
crear una atmsfera de picaresca y sugestiva salacidad entre parejas de
amantes o enamorados.



||||||||||||||||||||||||||||||    EL BUZN    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Carta pblica sobre la Coordinacin de Literatura de Aragua ===========

      (Nota del editor: la presente es una carta abierta que se est
      difundiendo con la finalidad de exigir que las autoridades del estado
      Aragua, en Venezuela, resuelvan los problemas por los que atraviesa
      actualmente la Coordinacin de Literatura, entidad dependiente de la
      Gobernacin regional. Los interesados en suscribirla debern
      contactar al escritor Rafael Ortega a travs del correo electrnico
      rafedort@hotmail.com).

El colectivo literario arageo ve con honda preocupacin cmo la
Coordinacin de Literatura del estado Aragua ha venido cayendo en el olvido
de manera pertinaz. Las personas a cargo de gerenciar los destinos de tan
importante oficina no slo eliminaron la biblioteca que reposaba en el
recinto, y que serva de apoyo a investigadores y facilitadores de talleres
literarios, sin dar una explicacin satisfactoria a los afectados; sino que
a lo largo de estos meses las programaciones de difusin de la lectura y de
apoyo a los autores de la regin, as como el programa de publicaciones que
an con altibajos mantenan los anteriores coordinadores, tambin parece
que han desaparecido definitivamente.

Por ello, surgen las interrogantes: es que tal situacin no preocupa a los
entes encargados de mantener, apoyar y supervisar la gestin de estas
coordinaciones? Quin asume la responsabilidad ante la muerte no decretada
de una oficina que cuenta con una larga trayectoria y que de alguna manera
ha logrado mantener el espritu de las letras y la lectura en nuestra
regin?

El colectivo literario arageo solicita a las autoridades correspondientes
una salida de emergencia para esta situacin. Tambin exige ser consultado
sobre las personas ms idneas que puedan asumir la responsabilidad de
rescatar la Coordinacin de Literatura. Es contradictorio que en tiempos
como el nuestro, en que la participacin de todos es fundamental,
decisiones tan importantes como lo es la administracin del legado
literario y espiritual de los arageos no sean consultadas con el
colectivo afectado, creando una sensacin de exclusin por parte de los
rganos regentes.

Tambin es preciso destacar que el premio de la Bienal de Minicuentos Los
Desiertos del ngel no ha sido cancelado, as como tampoco han cobrado sus
honorarios los miembros del jurado de la Bienal de Literatura Miguel Ramn
Utrera y el Concurso Interlicesta de Literatura no ha sido convocado por
falta de organizacin.

Ante tales motivos, un grupo de poetas, narradores, ensayistas y
dramaturgos de la regin insiste en hacer un llamado a la conciencia para
que la resurreccin de la Coordinacin de Literatura se haga efectiva.
Ojal que nuestras palabras no caigan en un abismo sin fondo.

      (Si desea enviar su manifestacin de apoyo escriba a
      rafedort@hotmail.com).



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Cuanta mayor, y ms honda emocin he logrado vivir en un recorte de
peridico arbitrario y sugerente, que en todos esos organillerismos
seudo-lricos y bombones meldicos, para recitarles de changarro gratis a
las seoritas, declamatoriamente inferidos ante el auditorio disyuntivo de
nias fox-troteantes y espasmdicas y burgueses temerosos por sus
concubinas y su caja de caudales.

      Manuel Maples Arce. En: Manifiesto estridentista (1921).



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