
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XIII    Cagua, Venezuela     N 207
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                         6 de abril de 2009
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
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           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== EL PODER, TRISTE ROPAJE DE LA CRIATURA, DE OCTAVIO SANTANA SUREZ ====

El poder es analizado desde todos sus flancos por el escritor espaol
Octavio Santana Surez, en este libro que, segn su prologuista, Vinicio
Baquero Ordez, refleja el espritu buscador, universal y extremadamente
humano de su autor. Ilustrado por el artista ecuatoriano Nicols Herrera,
puedes leer o descargar este libro exclusivamente en Editorial Letralia,
el espacio de libros digitales de la Tierra de Letras.
http://www.letralia.com/ed_let/poder



=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Ancladas. / El nmero de la diosa. / Talleres en         | Breves
Maracay. / Cine en la Pared. / Libros para todo el       |
mundo. / De El Indio a Puerta Negra. / Venezolanas en    |
Lima. / Ya no inditos. / Ciclo controversial. / Guaire. |
/ Primera experiencia. / Colombianos en Espaa. / Sant   |
Jordi en Caracas. / El juglar se presenta. / Literatura  |
colombiana en el Santa Mara.                            |
                                                         |
Emitido el veredicto de la XV Bienal de Cuento Cop      | Noticias
2008. / Editores espaoles publican informe sobre        |
lectura en Espaa. / Anunciados ganadores de los premios |
Miguel Hernndez. / Isaac Rosa gana el premio Jos       |
Manuel Lara. / Donan manuscrito indito de Onetti a      |
Biblioteca Nacional de Uruguay. / Publicarn en 2010 la  |
novela El Tercer Reich, de Roberto Bolao. / Marta       |
Minujin presenta Rayuelarte en homenaje a Cortzar. /  |
Andrs Neuman obtiene el Premio Alfaguara de Novela. /   |
Falleci la escritora venezolana Stefania Mosca. /       |
Premio Retratos para el venezolano Alberto Castillo      |
Vicci. / Ernesto Cardenal y Eduardo Galeano reciben      |
doctorado honoris causa. / Javier Sez de Ibarra obtiene |
el premio Ribera del Duero. / Exitosa la Senda del Poeta |
en honor a Miguel Hernndez. / Venezuela inaugura nueva  |
sede de su Archivo General. / Denuncian destruccin de   |
libros en bibliotecas venezolanas. / Vctor Montoya      |
dictar conferencias y presentar su obra en Francia. /  |
Premio Gabriel Sij para el colombiano Diego Fernando    |
Montoya. / Otorgan el premio Anagrama de Ensayo al       |
espaol Jess Ferrero. / ngela Becerra obtiene el       |
premio Planeta-Casamrica. / Cartas entre Neruda y       |
Edwards recogidas en un libro. / Nuevo juzgado se har   |
cargo de la causa sobre restos de Garca Lorca. / Cubano |
Fernndez Retamar y boliviano Sanjins ganan Premios     |
Alba. / Miguel Hernndez ser nombrado Hijo Predilecto |
de Alicante. / Garca Mrquez: No hago otra cosa que    |
escribir. / Elche espera conservar para siempre       |
legado de Miguel Hernndez. / Teresa Dovalpage gana      |
Premio de Novela Corta de Rincn de la Victoria. / Juan  |
Gelman recita su poesa en la India. / Pedaggico de     |
Caracas celebrar sus VII Jornadas de Literatura. / Juan |
Mars ser homenajeado en el Festival de la Palabra de   |
Alcal. / Realizarn festival de cine y arte             |
contemporneo en Madrid. / Talleres literarios y         |
artsticos dictarn en Caracas. / Maracay celebrar al   |
libro durante toda una semana. / Encuentro de narracin  |
oral realizarn en Caracas. / Quince autores             |
participarn en la IV Semana de la Narrativa Urbana. /   |
Biblioteca Digital Mundial de la Unesco abrir el 21 de  |
abril. / Semana de la Cultura Catalana en Madrid         |
homenajear a Joan Margarit. / Fernando del Paso ser    |
homenajeado en Guadalajara. / Wole Soyinka inaugurar    |
Festival Internacional de Poesa de Granada. /           |
Doscientas treinta y dos novelas se disputan el Rmulo   |
Gallegos. / Muoz Molina, Dez y Mastretta en jornadas   |
Lecciones y Maestros 2009.                             |
                                                         |
Crnica de la alegra para Meira, Beatriz Vanegas      | Especial:
Athas. / Meira Delmar, mar calmado, se ha recostado    | En recuerdo de
para siempre en la ribera, Leopoldo de Quevedo y        | Meira Delmar
Monroy. / Meira Delmar: La tarde vuela sobre las rosas |
como un ala de oro, Lidia Corcione Crescini.           |
                                                         |
Por qu escribimos?, Jorge Majfud. / Y los o        | Artculos y
cantar: Amuleto de Roberto Bolao, Daniel Rojas Pachas. | reportajes
/ Sergio Canut de Bon, el poeta colrico de Rinkeby,   |
Vctor Montoya. / Ana Mara Navales, poeta hispana de   |
la palabra precisa, Paula Winkler. / Sabe el Per     |
cuntos policas va asesinando el narcotrfico en la     |
puerta de salida al Ecuador? Guerra invisible en la      |
frontera, Lucas Jimnez. / Tiras humorsticas y el     |
mundo del cmic en Corea del Sur, Juan Franco Crespo. / |
R.U.Y.: una crnica de La Habana, Teresa Dovalpage. /  |
Una lectura de su ltima novela, La grande. Saer: la    |
escritura en expansin, Sergio Colautti. / Las mujeres |
de Pedro Almodvar, Mara Candel de Puerta. / El       |
descifrador de sueos, Ricardo Mena Cuevas. / El tango |
y la literatura, Mara Alejandra Crespin Argaaraz. /   |
Fbrica de destinos, Rafael Prez Ortol.              |
                                                         |
El amante sin rostro, entrevista a Jorge Marchant      | Entrevistas
Lazcano por Jorge Queirolo Bravo.                        |
                                                         |
El sentido de la tolerancia, Rafael Fauqui. / Carpe | Sala de ensayo
diem: aproximacin a un tpico universal, Miguel Dez  |
R. / La fotografa como estrategia narrativa en         |
Cancula: la recreacin de la memoria y la               |
reconstruccin del espectador y el operador, Elsa       |
Leticia Garca Argelles. / Reciprocidad, Ingrid       |
Chicote.                                                 |
                                                         |
Historia de un secreto (1937), Irina Troconis. / En   | Letras
la redondez del tiempo (extractos), Miguel Crispn      |
Sotomayor. / Dos relatos de Rafael Prez Llano. /        |
Destello, Oscar Ivn Londoo Zapata. / Yo te enseo   |
literatura, Estefana Ramrez Galicia. / Poemas de      |
Carla Striker. / Scubo, Gonzalo del Rosario. / rbol |
vaco, Mnica Lpez Bordn. / Eufemia, Julio Carreras |
(h.). / Escrito por puales (extractos), Christian     |
Ampuero. / Paulina en peligro, Ral Harper. / De      |
amores sin decir, Ana Aguilar. / El tercer secreto,   |
Mercedes Torija. / Textos de Mara Gabriela Abeal. /     |
Diana, Mara Celeste Vargas Martnez. / Casa de       |
herejes, Nelson Gonzlez Leal.                          |
                                                         |
Victoria de Stefano.                                     | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
   Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro
                          http://www.cenal.gob.ve
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Ancladas. Tal es el nombre de la exposicin fotogrfica del venezolano
Alexis Prez-Luna que, sobre el tema de la mujer, se inaugur el pasado 8
de marzo en la Sala La Fotografa del Ateneo de Caracas. La muestra, cuya
curadura corri a cargo del artista Pedro Tllez, consta de treinta
fotografas 30 x 40 en blanco y negro, imgenes de nias mujeres y
maniques registradas y copiadas de manera analgica y seleccionadas del
archivo del artista en su trayectoria de ms de cuarenta aos, as como
algunas ms recientes. En el marco de la muestra se present el libro de
fotografas del mismo autor titulado Mirando el tiempo que resiste, cuyo
prlogo ha sido escrito por Esperanza Vera. Las mujeres y nias de estas
fotos me miran, cuentan hechos conocidos, son seres cercanos, cotidianos,
dice Marisela Fuentes en el texto de sala. Seres que se piensan y se
reconstruyen a cada instante. Ellas, yo, nosotras, siempre las mismas.
Recorro con serenidad esta sala, impregnada con la fuerza de las
fotografas. Contino el dilogo con cada una de las narraciones que nos
muestra el fotgrafo. Evoco sueos, confidencias, poemas, episodios. Me
detengo absorta en las miradas, en los actos de cada una de las
retratadas. La exposicin estar abierta al pblico de martes a domingo,
en horario de 11 de la maana a 5 de la tarde, hasta el 3 de mayo.
http://www.ateneodecaracas.org

El nmero de la diosa. La Editorial Sepha ha publicado 666: el nmero
sagrado de la Diosa, primer libro del escritor espaol Juan Rosado Velasco
(Almendralejo, 1976), un ingeniero qumico que adems es escritor por
vocacin. El libro plantea la posibilidad de que la historia del Evangelio
de Jess no sea ms que un mito construido a partir de otros que, a su vez,
eran personificaciones del mito solar universal presente en incontables
culturas del mundo miles de aos antes de la era cristiana. Pretende,
adems, explicar cmo las religiones reveladas del Libro han endosado el
papel de la Bestia a la Gran Diosa (y, en general, a lo femenino),
demonizndola, para, finalmente, representarla, al menos en el
cristianismo, por el nmero arquetpico 666, cifra en la que segn el autor
se engloba todo lo que la mente racional humana no comprende: lo puramente
intuitivo, lo pasional, el dominio incontrolable del corazn frente a la
razn y, en definitiva, todo aquello que el hombre teme de s mismo. Rosado
ha escrito, adems de este ensayo, una novela y dos libros de relatos. Esta
publicacin de Sepha se incluye dentro de la Coleccin Libros Abiertos, que
se compone de ensayos que desde una perspectiva crtica y multidisciplinar
analizan diferentes procesos sociales, culturales, polticos y econmicos.
http://abbrr.com/nyc

Talleres en Maracay. La Coordinacin de Literatura de la Secretara
Sectorial de Cultura del estado Aragua, a cargo del escritor Rafael Ortega
(http://www.letralia.com/firmas/ortegarafael.htm), ha organizado una serie
de talleres para la formacin en diversos espacios arageos. El primero de
estos talleres es Bibliotecas comunitarias y promocin de la lectura,
coordinado por Siria Flores, cuya primera edicin se inici el 1 de abril
en Las Tejeras, y se repetir del 13 al 17 de abril, de 9 de la maana a 2
de la tarde, en la Unidad Educativa Mara Teresa Garca del sector Las
Guacharacas, en San Francisco de Ass, y del 20 al 24 de abril en la Junta
Parroquial de Los Tanques, en Villa de Cura, con el mismo horario. El 16 de
abril, Rafael Ortega realizar, entre la 1:30 y las 3 de la tarde, un
taller de literatura aragea contempornea para reclusos del Centro
Penitenciario Aragua, ubicado en Tocorn. Adems, el 5 de mayo se iniciar,
en horario de 5 a 7 de la noche, un taller de poesa a cargo del escritor
Efrn Barazarte. Los interesados en inscribirse en este taller debern
presentar en las oficinas de la coordinacin una fotocopia de la cdula de
identidad, un resumen curricular con fotografa y una carpeta con una breve
seleccin de textos inditos o publicados. La inscripcin es gratuita.

Cine en la Pared. Tal es el nombre de la exposicin que desde este jueves 1
de abril puede apreciarse en los espacios del Complejo Cultural de Maturn,
en Monagas (Venezuela), y que incluye 43 obras grficas creadas para
promocionar 35 pelculas venezolanas filmadas entre 1949 y 2007, as como
para fomentar 6 muestras cinematogrficas y un hecho significativo del cine
venezolano. La muestra es organizada por el Gabinete Estatal del Ministerio
de la Cultura, el Instituto de Cultura del estado Monagas (Icum) y la
Alcalda de Maturn, y cuenta con el apoyo de la Fundacin Cinemateca
Nacional. Cuchillos de fuego (Romn Chalbaud, 1990), diseado por Sergio
Curiel; La empresa perdona un momento de locura (Mauricio Walerstein,
1978), por Tony Snchez; Domingo de resurreccin (Csar Bolvar, 1982) por
Gonzalo Ruiz y Carlos Sicilia; Ciclo Mudo Fantstico (primer cartel editado
por la Cinemateca Nacional), y Sicario (Jos Ramn Novoa, 1995), son
algunos de los afiches incluidos en la muestra.
http://www.monagas.gob.ve/icum

Libros para todo el mundo. La Fundacin Centro de Estudios Latinoamericanos
Rmulo Gallegos (Celarg) ha organizado una campaa de entrega masiva de
libros, que inici el pasado jueves 2 de abril en sus instalaciones en
Altamira, Caracas (Venezuela), durante el conversatorio conmemorativo de
los cuarenta aos de la muerte de Rmulo Gallegos. La campaa tiene como
objetivo ubicar en sitios seleccionados libros de la Coleccin Autores
Venezolanos, con la finalidad de propiciar su lectura crtica, y convertir
al lector inicial del libro entregado en multiplicador de la campaa, para
que al culminar la lectura transfiera el texto a otras personas. Las
entregas de libros se realizarn en las salas de la Casa de Rmulo Gallegos
durante los diversos eventos que all se presentan, as como en las
estaciones del Metro de Caracas, en los centros penitenciarios El Rodeo y
La Planta y las parroquias La Vega y El Bautismo del estado Miranda.
http://www.celarg.gob.ve

De El Indio a Puerta Negra. La Secretara Sectorial de Cultura del Estado
Aragua presentar, entre el 8 y el 12 de abril, una serie de actividades en
Maracay, especficamente en la Redoma El Indio, ubicada en el sector Brisas
del Lago, y en Puerta Negra, a orillas del Lago Tacarigua. En la Redoma El
Indio se iniciarn las actividades este mircoles 8 a las 3 de la tarde con
la presentacin de la banda de conciertos, la agrupacin de burras
tradicionales Danzas El Milagro y el grupo de danzas nacionalistas
Expresin Criolla. El jueves a las 9 de la maana se presentarn los
cuentacuentos Octava Luz y, a las 2 de la tarde, la Banda Girardot y la
agrupacin Danzas Guaicaipuro con su burra tradicional. El viernes 10 a las
9 de la maana habr una funcin de la compaa teatral Teatrofia, y a las
2 de la tarde se presentarn la Banda Turmero-Cagua y Danzas Quatro. El
sbado, a las 9 de la maana, habr una jornada de elaboracin y vuelo de
papagayos, y a las 2 de la tarde se presentarn la Orquesta Tpica de
Aragua y la agrupacin Danzas Aragua. El domingo 12 a las 11 de la maana
habr una presentacin de la Orquesta Sinfnica de Aragua. En Puerta Negra
el mircoles 8 entre 2 y 6 de la tarde habr una serie de actividades
artstico-culturales de la Fundacin Casa de la Cultura Pal Rivas, con la
participacin de la Banda Municipal Libertador, Danzas El Orticeo, el
recreador Jos Gonzlez, Danzas Sueos de Juventud y Canta Criolla. El
jueves 9, a las 2 de la tarde, se realizar una jornada de elaboracin de
venus de Tacarigua, as como pintacaritas para los nios y la Agrupacin de
Tambores del municipio Lamas. El viernes 10, tambin a las 2 de la tarde,
se presentarn diversas agrupaciones musicales y de danzas del municipio
Francisco Linares Alcntara y las burriquitas tradicionales. El sbado a la
misma hora habr una jornada de elaboracin y vuelo de papagayos y se
presentarn Danzas Yacarama y la Orquesta Sinfnica de Aragua. Finalmente,
el domingo 12 a las 2 de la tarde una agrupacin de teatro de calle del
municipio Zamora presentar su versin de la quema de Judas.

Venezolanas en Lima. Organizado por el Movimiento Poetas del Mundo, este
sbado 11 de abril se presentarn en la Biblioteca Municipal Ciro Alegra
de San Luis (Lima, Per), el poemario Luz de fondo, de la poeta Marialicia
Atencio Briez
(http://www.letralia.com/firmas/atenciobrinezmarialicia.htm), y el disco Yo
ser, de la poeta y cantautora Fariuska Lira Barulli, ambas venezolanas. La
presentacin del poemario estar a cargo de los poetas Johnny Barbieri
(http://www.letralia.com/firmas/barbierijohnny.htm) y Leoncio Luque Ccota
(http://www.letralia.com/firmas/luqueccotaleoncio.htm), y la del disco a
cargo de la poeta Martha Crosby. Nacida en 1983, Atencio es natural de
Maracaibo, Zulia, y colabora como moderadora y corresponsal de noticias
para El mar de las 9 musas (http://www.mardelas9musas.com) y Planeta de
Escritores (http://planetadeescritores.com). Pertenece a varias redes y
movimientos en Venezuela y otros pases. Tambin es aficionada a la
fotografa. Por su parte, Lira naci en 1984 en Maracay, Aragua, y es
abogado, msico y locutora. Actualmente estudia fotografa. Ha participado
en el III Congreso Internacional de Metapoesa, en Maracay, as como en el
IV Encuentro Octubre Tras las Huellas del Poeta, realizado en diversas
ciudades de Chile. La actividad, de entrada libre, se realizar a las 10 de
la maana en los espacios de la biblioteca (Jr. La Capea, N 180,
Urbanizacin Villa Jardn, San Luis).
http://bibliotecamunicipaldesanluis.blogspot.com

Ya no inditos. Este mircoles 15 de abril sern presentados los libros
ganadores de la VI Edicin del Concurso para Autores Inditos 2008 de la
editorial Monte vila Editores Latinoamericana. Los libros a presentarse
sern, en narrativa, Cuando bajaron las aguas, de Gabriel Payares
(http://www.letralia.com/firmas/payaresfariasgabriel.htm); en poesa, Mi
padre y otros recuerdos, de Vctor Alfonso, Expediciones, de Beatriz
Calcao (http://www.letralia.com/firmas/coronacalcanoanabeatriz.htm) e
Imposible de lugar, de Claudia Sierich; en ensayo, Sentir y sentido; lo
religioso en Tarkovski, de Nenfar Colmenares y, en dramaturgia, Yo soy
John Lennon, de Pal Jos Salazar, y Maritales, de Ciro Alfonzo Acevedo.
Habr palabras a cargo de Carlos Noguera, presidente de Monte vila, y
Roberto Hernndez Montoya, presidente del Centro de Estudios
Latinoamericanos Rmulo Gallegos, Celarg (avenida Luis Roche, Altamira,
Caracas), en cuya Sala 1 se desarrollar el evento a partir de las 6:30 de
la tarde. Por los autores, quienes firmarn ejemplares de sus libros,
intervendr Gabriel Payares, y dgar Pez realizar la presentacin. Al
trmino de la actividad habr un brindis.
http://www.monteavila.gob.ve

Ciclo controversial. En el marco del ciclo de reflexiones Controversia,
organizado por la Biblioteca Nacional del Per, este jueves 16 de abril se
realizar, en la Sala de Usos Mltiples, el conversatorio Inauguracin del
ao de las ciencias con ocasin del aniversario de Darwin, con la
participacin de Hugo Neira y Jos Espinoza; el martes 21, Rafael Carlos,
Mara Luisa Aguilar y Hugo Trigeso compartirn espacios en la mesa redonda
Galileo y el estudio de los planetas; el mircoles 22, Juan Carlos
Atoche, Ral Bravo, Renzo Ibez y Sergio Tejeda protagonizarn el dilogo
Juventud: poltica e ideologa en la era global; el martes 28 ser
presentado el libro Georgette Vallejo, al final de la batalla, de Miguel
Pachas Almeyda (http://www.letralia.com/firmas/pachasalmeydamiguel.htm),
actividad en la que comentarn Csar Vallejo Infantes, Jorge Kishimoto y
Gladys Flores, con la participacin de Ricardo Elas Rosello declamando
poemas de Vallejo y Lino Bolaos cantando una versin musicalizada de un
poema del escritor peruano, y el mircoles 29, Manuel Rojas Aquijes
presentar su conferencia Iniciacin a la observacin astronmica. Como
parte del mismo ciclo, el jueves 23 de abril ser proyectada la pelcula I
am Cuba, de Mikhail Kalatazov y, el jueves 30, El mamut siberiano, un
documental en el que los cineastas Francis Ford Coppola y Martin Scorsese
presentan la vida de Kalatazov y muestran cmo se film I am Cuba. Todas
las actividades son de entrada gratuita y empiezan a las 7 de la noche.
http://www.bnp.gob.pe

Guaire. La fotgrafa venezolana Amada Granado ofrecer este jueves 16 de
abril, a las 8 de la noche, en la sede de Roberto Mata Taller de
Fotografa, una charla sobre Guaire, su trabajo fotogrfico ms reciente,
una serie fotogrfica que est siendo expuesta desde marzo en los espacios
de Estudio 68, en Los Samanes (Caracas). La muestra est integrada por 8
imgenes a color que muestran personajes muy peculiares haciendo vida en
las riberas del citado ro con inconfundibles dejos de humor e irona.
Granado compartir con estudiantes y el pblico en general todo lo que
signific ese proceso de inspiracin y creatividad que vivi al desarrollar
este trabajo. La fotgrafa comenz su formacin en ImagoMundi y continu
realizando talleres especializados en Roberto Mata Taller de Fotografa
para desarrollarse, posteriormente, en el rea de fotografa de moda y
documental. Ha realizado trabajos para organismos como la Embajada de
Venezuela en Pars (http://www.embavenez-paris.com) y la Fundacin para la
Defensa de la Naturaleza (Fudena, http://www.fudena.org.ve), as como para
publicaciones venezolanas Complot Magazine (http://www.complotmagazine.com)
y Todo en Domingo, y las danesas Mode-Magasinet
(http://www.mode-magasinet.dk) y Brne-Magasinet
(http://www.borne-magasinet.dk). La entrada al evento es libre. El taller
est ubicado en el cruce de las avenidas Trieste y Madrid, en La California
Sur.
http://amadagranado.blogspot.com
http://www.robertomata.com

Primera experiencia. El Fondo de Fomento al Audiovisual de Centroamrica y
el Caribe, Cinergia, ha abierto hasta el 17 de abril el plazo de
inscripciones para el taller Primera experiencia en produccin, que
estar dedicado a productores hondureos y nicaragenses con un proyecto de
largometraje, documental y, excepcionalmente, de cortometraje, en
desarrollo. Durante el taller, que ser impartido por los reconocidos
productores mexicanos Carlos Taibo y Martha Orozco, se abordarn los temas
centrales del papel del productor, los elementos que debe tomar en cuenta
para la preparacin de un plan de produccin, as como para la elaboracin
de la carpeta de presentacin de su proyecto, presupuesto, permisos, etc.
Adems se estudiarn algunas posibilidades de financiacin, exhibicin y
venta de los proyectos. El taller ser impartido gratuitamente en Granada
(Nicaragua) durante la ltima semana de mayo. Para participar se deber
enviar a info@cinergia.org un curriculum de un mximo de una pgina; carta
de intencin de por qu quiere participar del taller (mximo de 2 pginas);
sinopsis, tratamiento (si lo hay), y una breve descripcin de la fase de
produccin en la que se encuentra el proyecto. Los seleccionados se darn a
conocer el 28 de abril. El cupo del taller es de 12 personas. Cinergia
cubrir los costos de capacitacin, materiales de trabajo y traslado de los
participantes a Nicaragua, as como los costos de hospedaje. Se puede
solicitar informacin telefoneando a Karina Avelln al nmero (506) 8398
8965 o 2224 2312, o escribindole a prensa@cinergia.org.
http://www.cinergia.org

Colombianos en Espaa. Del 20 de abril al 18 de mayo se realizar, en la
Sala de Conferencias del Colegio Mayor Penyafort de la Universidad de
Barcelona (Avenida Diagonal, 643; Barcelona, Espaa), el evento Miradas:
arte y violencia en Colombia, cuya direccin general est a cargo del
filsofo Jos Manuel Bermudo y tiene la coordinacin de Montse Lavado y
Antonio Mara Flrez
(http://www.letralia.com/firmas/florezantoniomaria.htm). La inauguracin
ser el lunes 20 a las 8 de la noche, con la exposicin de pinturas de Mal
Brossa, los poemas objeto Desplazados del paraso y libros de autores
colombianos y, a las 10, Flrez pronunciar su conferencia Literatura y
violencia. El resto de las actividades est programado para las 10 de la
noche: el lunes 27, Arturo Bolaos M. pronunciar su conferencia Los
escritores colombianos en Catalua; el martes 28 se proyectar el filme
Rosario Tijeras, dirigido por Emilio Mall y basado en la novela homnima
de Jorge Franco; el lunes 4 de mayo, Mara del Rosario Vsquez
protagonizar el conversatorio Una visin del desplazamiento; el martes 5
se proyectar Perder es cuestin de mtodo, dirigida por Sergio Cabrera y
basada en la novela homnima de Santiago Gamboa; el lunes 11, se presentar
el documental La otra orilla, de Marta Hincapi y Marisol Soto; el
mircoles 13, Sumas y restas, de Vctor Gaviria, y el lunes 18, una lectura
potica con Arturo Bolaos y Antonio Mara Flrez
http://www.penyafort.ub.es

Sant Jordi en Caracas. La Plaza Altamira, de Caracas, ser el escenario de
las celebraciones del Festival de la Lectura Sant Jordi Chacao 2009, evento
organizado por la Cmara Venezolana del Libro (Cavelibro) y respaldado por
la Alcalda de Chacao, Cultura Chacao y la Embajada de Espaa. El festival
se desarrollar del 23 al 27 de abril, como una forma de celebrar el Da
Mundial del Libro y el Derecho de Autor decretado por la Unesco. Con una
atractiva programacin y una variada oferta de ttulos, sus organizadores
buscan asegurar un sitial destacado dentro de la cartelera editorial
regional e internacional, para lo cual se han propuesto transformar la
Plaza Altamira en ese referente urbano al cual el ciudadano podr concurrir
peridicamente para el encuentro, el disfrute de un buen texto, un espumoso
caf y la mejor msica en vivo. Como principal atractivo dentro de la
programacin inaugural destaca la jornada de Sant Jordi, parada popular
espaola en la que se acostumbra regalar libros y rosas, para conmemorar la
muerte de San Jorge (Jordi, en cataln), patrono de las regiones de
Catalua y Aragn, fiesta nacional que coincide en fecha (23 de abril) con
el Da Mundial del Libro. En el festival participarn el reconocido
periodista y escritor brasilero Fernando Morais, bigrafo autorizado de
Paulo Coelho invitado por Editorial Planeta; los comunicadores Csar Miguel
Rondn, Luis Chataing e Ivn Loscher, quienes participarn en una tertulia
promovida por Ediciones B; el sello Alfa lanzar El mundo segn Cabrujas,
compilacin de textos del dramaturgo venezolano, y la Biblioteca Rafael
Arriz Lucca; de Ernst Tuggendhat sern presentados Un judo en Alemania y
Antropologa en vez de metafsica, por Edisa Distribuidores, y Toms Pez,
Jonathan Moreno y Dagoberto Itriago presentarn El plan de negocios para
las PyME, de la coleccin Libros de El Nacional, entre otros.
Conversatorios, conferencias, recitales, bautizos, presentaciones
artsticas y musicales y el acostumbrado Pabelln Infantil completan el
programa de este evento.
http://www.cavelibro.org/noticias/marz09/festival-lectura.shtml

El juglar se presenta. El prximo 2 de mayo ser presentado en la Fundacin
Plenilunio, en Cali, Colombia, el poemario Alma de juglar, del escritor
Eduardo Luna (Palmira, Valle del Cauca), durante un acto en el que sern
ledos algunos de los textos que componen el libro. En el prlogo, Leopoldo
de Quevedo y Monroy
(http://www.letralia.com/firmas/quevedoymonroyleopoldode.htm) ha escrito:
Este primer poemario ha durado una veintena de aos en el lagar del
trabajo y de los sueos. Como un vino oporto o un cabernet, en tiempo
preciso y verso a verso, la tortuga verde lleg hasta esta noche y nos trae
su boca abierta y su corazn ansioso. All hay recuerdos hechos de sueos,
rasgueos de guitarra, esperas en la puerta de la estacin a que el tren
asome con su enorme pito y sus patas de acero, o semblanzas de heronas que
dejaron sus rostros en los ojos largos de nuestro poeta. l va sacando de
su caja gris las risotadas, los chasquidos de alas, las lgrimas o los
susurros al odo de amores y desvaros.
http://plenilunio-grupo.blogspot.com

Literatura colombiana en el Santa Mara. El Colegio Santa Mara, de Bogot
(Colombia), ha organizado un congreso de literatura que se realizar en sus
instalaciones entre el 11 y el 14 de mayo, con la presencia de Gonzalo
Mallarino (http://www.letralia.com/firmas/mallarinoflorezgonzalo.htm),
Pilar Lozano y algunas otras firmas destacadas de las letras de
colombianas. El tema central es justamente la literatura colombiana y se
trabajar mediante cinco ncleos temticos: Libro o pelcula?, sobre
literatura y cine; Nuestras races, sobre literatura y mitologa; Lo
cosmopolita en la novela colombiana, sobre literatura y ciudad;
Literatura: memoria del tiempo, la cultura y la sociedad, sobre
literatura y sociedad, y El Nadasmo en la poesa actual. Importantes
editoriales apoyan el evento y participarn en una feria del libro en el
marco del congreso. Para solicitar mayor informacin es preciso escribir a
la coordinadora, Rita Astrid Rodrguez (fridaristrid@gmail.com), o
telefonear al nmero 671 44 40 Ext. 120 (Departamento de Humanidades). El
Colegio Santa Mara est ubicado en la carrera 11, N 185 B-17.
http://www.colsantamaria.edu.co

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*** Emitido el veredicto de la XV Bienal de Cuento Cop 2008

Tras la reunin, el pasado 13 de marzo, del jurado calificador de la XV
Bienal de Cuento Premio Cop Internacional 2008, se concedi los tres
primeros lugares a los escritores peruanos Pedro Ugarte Valdivia y Juan
Torres Grate y a la argentina Mara Laura Massolo, y fueron anunciados los
17 finalistas que completan la lista de ganadores de este certamen
convocado por la empresa Petrleos del Per, Petroper
(http://www.petroperu.com.pe).

De un total de 1.076 trabajos participantes, fueron escogidas 45 obras
semifinalistas, entre las cuales el cuento Relmpago inmvil, de Pedro
Ugarte Valdivia (Cuzco, 1951) obtuvo el Premio Cop Oro. Su autor, adems
de ver publicado su relato bajo el sello Ediciones Cop de Petroper,
recibir la suma de 20.000 nuevos soles.

Ugarte estudi economa en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del
Cusco (http://www.unsaac.edu.pe). Sigui un diplomado con distincin en The
London School of Foreign Trade (Reino Unido) en la especialidad de Business
Studies. Ha sido finalista en la XII Bienal de Cuento (2002) con el cuento
El lienzo. Obtuvo tambin, en la categora cuento, el Premio Regional de
Cultura a la Creacin Artstica y Cientfica 2006, organizado por la
Direccin Regional de Cusco del Instituto Nacional de Cultura
(http://www.inc-cusco.gob.pe), por el relato Esfinge de viento. Textos
suyos aparecen en los libros colectivos de cuentos Las mujeres ms sufridas
son los hombres (2003) y Los comensales de la mesa negra (2004).

De acuerdo con el jurado calificador, integrado por Pedro Cateriano, en
representacin de Petroper; Ricardo Gonzlez Vigil, de la Academia Peruana
de la Lengua (http://academiaperuanadelalengua.org); Ricardo Silva
Santisteban, de la Pontificia Universidad Catlica del Per (PUCP,
http://www.pucp.edu.pe); Jorge Valenzuela, de la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe), y Jaime Campodnico, del
Instituto Nacional de Cultura (http://inc.perucultural.org.pe), el cuento
ganador, escrito con esplndida prosa, despliega una rica imaginacin de
corte fantstico que, con irona e ingenio, a travs de escenarios y
personajes histricos, recrea el factor azaroso y el componente enigmtico
en los acontecimientos humanos.

Por su parte, Juan Torres Grate (Tacna, 1947) obtuvo el Premio Cop de
Plata por Operacin Cndor y Mara Laura Massolo (Buenos Aires, 1954), el
Premio Cop de Bronce por El diablo es inocente. Torres Grate, quien es
docente por la Universidad San Agustn de Arequipa y finalista en dos
oportunidades en las bienales de cuento Premio Cop, recibir 15.000
nuevos soles. Massolo, quien tiene siete libros (narrativa y poesa)
publicados y diversos premios argentinos e internacionales, recibir 10.000
nuevos soles.

Segn las bases del concurso, Pedro Ugarte Valdivia, Juan Torres Grate y
Mara Laura Massolo vern sus cuentos impresos en un libro que bajo el
sello de Ediciones Cop aparecer en julio prximo. Los premios sern
entregados el jueves 23 de abril, Da del Idioma, en el Auditorio de
Petroper (avenida Canaval Moreyra 150, Lima 27), junto con el ganador de
la I Bienal de Ensayo Premio Cop Internacional 2008, Gregorio Martnez
(http://www.letralia.com/206/0312cope.htm).

El libro incluir igualmente los relatos finalistas: El infinito rostro de
Celina de Max Sznaider (argentino), La cmoda, una excelente compra de
Federico Ferroggiaro (argentino), Campanario de Leonor Zaa (peruana),
Veneno de Oswaldo Gonzlez (peruano), Puesta en escenas de Roco Castro
(peruana), Un hombre desvanecido de Miguel ngel Ortega (mexicano),
Nieve en Madrid de Jaime Begazo (peruano), Descifrando a Lul de Miguel
Ruiz Effio (peruano), Visita del abuelo al anochecer de Edmundo Motta
(peruano), Ajuste de cuentas de Luis Fernando Arriola (peruano), Relato
de un nufrago (en Nueva York) de Guido Javier Valdivia (peruano), Don
Quijote en los Andes de Scrates Zuzunaga (peruano), El campaneo de
Pedro Valera (peruano), Sin noticias de Carriego de Crisanto Prez
(peruano-espaol), La virgen de los rosrios de Csar Silva-Santisteban
(peruano), El desierto de Rossana Daz Costa (peruana) y Desde el
balcn de Atilio Alberto Vern (argentino).

Fuente: Petroper



*** Editores espaoles publican informe sobre lectura en Espaa

En Espaa se lee muy poco y, sin embargo se publica cada vez ms, segn se
desprende de La lectura en Espaa, informe 2008, estudio presentado en
marzo por la Federacin de Gremios de Editores de Espaa (FGEE,
http://www.federacioneditores.org), donde se seala, entre otros datos, que
el 45,4% de la poblacin no lee nunca o casi nunca.

El ndice de lectura en Espaa en 2008 fue de 54,6%, en contraste con 2007,
cuando fue de 56,9%. El nmero de ejemplares impresos en 2008 alcanz los
255,5 millones de libros, y en nmero de ttulos, registr el mayor
incremento en diez aos. Aun as, las tiradas cayeron a la cifra ms baja
del ltimo decenio: menos de 3.000 ejemplares de media. El gremio concluye
que, mientras Espaa avanza, los registros an quedan lejos de otros pases
europeos.

Confirman los autores del informe, as mismo, unos indicios que ya
tenamos y que apuntan progresos en la costumbre de leer, ms all del
soporte tradicional del libro, como la lectura en pantalla o la lectura de
peridicos electrnicos. As, la literatura se va haciendo un hueco cada
vez mayor en la red.

Sin embargo, segn los datos difundidos por el Instituto Nacional de
Estadstica de Espaa (INE, http://www.ine.es), la edicin de libros
aument 12,6%, mientras que el nmero de ttulos editados libros y
folletos ascendi a 86.330, de los cuales 80.299 corresponden a primeras
ediciones 17,2% ms que en 2007 y 6.101 a reediciones un incremento del
36,3%. El 27,9% de los ttulos editados pertenece a la categora de
literatura, historia y crtica literaria, que experiment un aumento del
24,4% respecto al ao anterior.

En 2008 descendi el nmero de volmenes publicados de cada libro. La
tirada media, que la Estadstica de la Produccin Editorial de Libros del
INE indica contabiliza en 2.960 ejemplares, baja un 4,9% respecto a 2007.

Las comunidades autnomas con mayor produccin editorial fueron Catalua,
con 27.451 ttulos editados, lo que representa un aumento del 47,8%
respecto al ao anterior, y la Comunidad de Madrid, con 25.932 y un
incremento del 1,6%. Por detrs se situaron Andaluca, con 8.032 ttulos,
Comunidad Valenciana (4.731) y Galicia (3.747). El nmero de ttulos
editados aument en todas las comunidades, salvo en Cantabria y Canarias.

En cuanto al idioma de publicacin, fue el castellano en el 77% del total
de ttulos y el 80,1% de los ejemplares. 11,5% de ttulos se edit en
cataln, valenciano y balear, 2,4 en gallego y 1,4 en euskera.

Destaca el informe de la FGEE que aumenta considerablemente la lectura
instrumental, esto es, aquella que se realiza para reforzar
momentneamente un conocimiento. Hablamos de padres que preparan el
nacimiento de un hijo, libros sobre destinos tursticos o recetarios de
cocina, concreta el documento. Segn los datos del INE, las mayores
tiradas medias se dieron en geografa (5.941 ejemplares por ttulo) y
ciencia domstica (5.226).

La crisis tambin es la protagonista de las lecturas de los espaoles. La
crisis Ninja y otros misterios de la economa actual, de Leopoldo Abada,
es la obra de no ficcin ms vendida a da de hoy. En el resto de Europa,
ms de lo mismo: las recetas econmicas del Nobel Paul Krugman arrasan en
Portugal, y el ensayo escrito por Keynes en plena crisis del 29, Las
posibilidades econmicas de nuestros nietos, es un xito en Italia.

Fuente: Informativos Telecinco



*** Anunciados ganadores de los premios Miguel Hernndez

El colombiano Nelson Fredy Padilla Castro, el segoviano David Hernndez y
el manchego Jos Luis Morales Robledo son los ganadores del Premio
Internacional de Periodismo Miguel Hernndez, el Premio Nacional de Poesa
Miguel Hernndez y el Premio Internacional de Poesa Miguel
Hernndez-Comunidad Valenciana 2009, respectivamente, segn los anuncios
hechos en Orihuela (Espaa) por la Fundacin Cultural Miguel Hernndez
(http://www.miguelhernandezvirtual.com) entre el 16 y el 26 de marzo.

Los miembros del jurado del Premio Internacional de Periodismo Miguel
Hernndez, galardn dotado con 8.000 euros, reconocieron la difusin del
poeta espaol a travs del artculo Los versos salvadores de Miguel
Hernndez, de Padilla Castro, publicado en el dominical del diario El
Espectador (http://www.elespectador.com), de Bogot, el 23 de noviembre del
ao pasado.

El jurado consider que el artculo ganador se caracteriza por una visin
cercana y actual del poeta Miguel Hernndez desde la perspectiva de un
hombre secuestrado por las FARC, con citas bien seleccionadas y elementos
enriquecedores en la maquetacin, adems de ofrecer una dimensin
internacional a la obra hernandiana desde su vigencia y permanencia.

El ganador, de 41 aos, es comunicador social y periodista, fund el
peridico Contacto y, entre otras labores, cubri la guerra colombiana para
El Espectador entre 1991 y 1995. Adems, ha sido nominado en cuatro
ocasiones para el Premio Nacional de Periodismo Simn Bolvar, segn las
mismas fuentes y, entre 1996 y 2006, fue corresponsal de guerra del diario
argentino Clarn (http://www.clarin.com) y editor de Cambio 16 Colombia
(http://www.cambio.com.co) desde 1995 hasta 2001.

Ha recibido numerosos premios periodsticos, como el SIP-The Miami Herald,
de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP,
http://www.sipiapa.org/espanol/espanol.cfm), al Periodismo de Profundidad
el ms importante del continente americano en 1995, o el Iberoamericano
de Periodismo Jos Ortega y Gasset en 2000. En 2003 gan el Premio Mundial
de Periodismo para la Tolerancia de la Federacin Internacional de
Periodistas (http://www.ifj.org) por el conjunto de cinco reportajes sobre
la matanza de ms de un centenar de civiles en Bojay (Choc, Colombia).

Tres aos despus obtuvo el Premio Don Quijote de Periodismo al mejor
trabajo escrito en lengua castellana, instituido por la Comunidad de
Castilla-La Mancha (http://www.jccm.es), que se convoca conjuntamente con
los Premios Internacionales de Periodismo Rey de Espaa, concedidos por la
Agencia EFE (http://www.efe.es) y la Secretara de Estado de Cooperacin
Internacional (http://www.aecid.es).

Desde enero de 2008 es editor dominical del diario El Espectador y
recientemente ha publicado su primer libro de ficcin, Fallas de origen.

Por otra parte, el jurado expres sus condolencias por el reciente
fallecimiento de quien fuera secretario de la fundacin y presidente del
jurado de ese galardn desde 2004, Jos Marn Guerrero, y su gratitud a
quienes lo componen por su entrega en la difusin del premio.

El jurado de este ao estuvo presidido por el catedrtico de Periodismo en
la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es) y presidente
de la Asociacin de Amigos de Miguel Hernndez
(http://www.amigosmiguelhernandez.org), Francisco Esteve Ramrez.

Tambin lo integraron la directora del suplemento El Cultural
(http://www.elcultural.es), del diario El Mundo (http://www.elmundo.es),
Blanca Berasategui Garaizbal, el escritor Enrique Cerdn Tato, el tambin
literato y ganador del galardn en 2003, Jos Ferrndiz Lozano, y el
periodista y presidente de la Asociacin de la Prensa de Alicante, Leonardo
Toms Alarcn. Por su parte, el director de la entidad convocante, Juan
Jos Snchez Balaguer, ejerci las funciones de secretario.

Este premio est dirigido a artculos publicados en medios impresos y
digitales que aborden cualquier aspecto de la vida y obra del poeta Miguel
Hernndez.

El Premio Nacional de Poesa Miguel Hernndez fue concedido el 20 de abril
a Razones de ms, tercer poemario del segoviano David Hernndez, por la
riqueza de su lenguaje metafrico y sus personales referencias a la
naturaleza, segn indic el jurado, que tuvo que leer 132 poemarios para
llegar a su veredicto.

Licenciado en educacin fsica, Hernndez tiene 32 aos y se desempea como
empresario de turismo rural. Adems de Razones de ms, ha escrito los
poemarios Uno ms uno no es dos frente al espejo (premio Jos Mara de Los
Santos) y Suma de azares (premio Villa de Benasque).

El presidente del jurado y patrono de la fundacin, Francisco Javier Dez,
explic que la decisin del jurado estuvo motivada por tratarse de un
poemario bien construido, articulado y completo que ofrece un mundo y
una reflexin muy personales. La riqueza y originalidad del lenguaje
empleado por Hernndez, sus referencias constantes a la naturaleza y sus
representaciones metafricas fueron otros de los aspectos destacados por
los miembros del jurado.

Hernndez est casado y vive desde hace tres aos en Vegafra, un pequeo
pueblo segoviano, donde dirige un establecimiento de turismo rural. A pesar
de que no se dedica profesionalmente a la poesa porque, dice, es muy
difcil vivir de ella, ha obtenido ya varios premios literarios. Los
primeros le llegaron en su etapa universitaria, y le fueron concedidos por
poemas sueltos. Desde que vive en Vegafra, explica, tiene el lujo de
poder dedicarse ms a la poesa y ha escrito tres poemarios, todos ellos
premiados.

El autor recibir 3.000 euros y la publicacin de la obra por la editorial
Devenir (http://www.devenir.es). El prximo 7 de mayo, el sello presentar
un recital de los cuatro ltimos ganadores del certamen de poesa, en el
Crculo de Bellas Artes de Madrid (http://www.circulobellasartes.com).

Finalmente, el Premio Internacional de Poesa Miguel Hernndez-Comunidad
Valenciana 2009, dotado con 12.000 euros y la publicacin de la obra
ganadora en la editorial Hiperin (http://www.hiperion.com), recay sobre
el manchego Jos Luis Morales Robledo por el poemario El viento en las
ruinas.

Morales Robledo, de 54 aos y natural de Fernancaballero (Ciudad Real), es
licenciado en filosofa y letras y ejerce de profesor en Madrid. Ha
publicado en numerosas revistas, como Manxa, Zurgai y Yambo, y coordina la
coleccin Homenajes del Aula Gerardo Diego desde hace diez aos. Adems, es
autor de tres libros sobre Juan Van-Halen y ha obtenido, entre otros
premios, el Gerardo Diego (1988), el Pastora Marcela (1991), el Toms
Navarro Toms (1991), el Luis Rosales (1993) y el Vicente Aleixandre
(2007).

El jurado estuvo compuesto por un representante del Patronato de la entidad
convocante, Jos Luis Ferris quien ejerci de presidente; el director de
la citada fundacin cultural, Juan Jos Snchez Balaguer; el poeta y
diplomtico mexicano Jorge Valds Daz-Vlez; el crtico literario Ricardo
Bellveser Icardo; el profesor Manuel Cifo Gonzlez, y el representante de
Hiperin, Jess Munrriz.

Segn Ferris, con esta obra el autor regresa al hogar paterno, en el que
los olores y recuerdos hacen que regrese el pasado momentneamente. Por su
parte, Cifo Gonzlez ha destacado la estructura trabajada del libro y los
poemas a dos voces, as como la rendicin de cuentas con un pasado lleno
de incomunicacin y soledad.

Mientras, Munrriz ha hecho referencia al alto nivel de los
participantes, que conllev un interesante y apasionante contraste de
juicios crticos entre los dems miembros del jurado.

Fuentes: EFE  La Verdad



*** Isaac Rosa gana el premio Jos Manuel Lara

El pas del miedo, de Isaac Rosa (Sevilla, 1974), obtuvo el Premio de
Novela Fundacin Jos Manuel Lara, galardn dotado con 150.000 euros que
premia a la mejor novela publicada en castellano en 2008. El fallo del
premio, convocado por una docena de editoriales espaolas, se hizo pblico
en el transcurso de una cena literaria realizada el pasado 17 de marzo.

El ganador agradeci el premio a su familia mis lectores salvajes, dijo
y a la editorial Seix Barral (http://www.seix-barral.es), y asegur que era
un galardn contra pronstico porque competa con grandes escritores como
Ana Mara Matute.

Se felicit, adems, de que se haya premiado a una novela sobre miedo, de
miedo y contra el miedo que no es un libro de autoayuda sino de
resistencia para luchar contra todos los miedos que es la forma de
dominarlos. Tengo la esperanza de que despus de este premio haya ms
lectores y haya menos personas con miedo, subray.

Isaac Rosa logr imponerse con su novela a las de otros cuatro finalistas:
Paraso inhabitado, de Ana Mara Matute; La familia de mi padre, de Lolita
Bosch (Mondadori, http://www.randomhousemondadori.es); Sal, de Manuel
Garca Rubio (Lengua de Trapo, http://www.lenguadetrapo.com) y El comienzo
de la primavera, de Patricio Pron (Mondadori). El jurado estuvo integrado
por Manuel Borrs, Juan Jos Gins, Paco Goyanes, Jorge Herralde, Jos
Manuel Lara, Jos Carlos Mainer, Llus Morral, Jos Mara Pozuelo Yvancos y
Jess Vigorra.

Esta es la cuarta novela de Rosa. En ella se adentra en cmo se construyen
y propagan los temores y el peso que los relatos de ficcin tienen en la
extensin de un miedo que acaba siendo una forma de dominacin. De esta
forma, el hilo argumental de la novela parte de cmo el conflicto escolar
que sufre un nio termina involucrando en el episodio al propio padre, que
a partir de ese momento incrementar sus temores al tiempo que extrema su
vigilancia, en parte por su incapacidad para tomar decisiones.

Rosa ha publicado La malamemoria, posteriormente reelaborada en Otra
maldita novela sobre la guerra civil!, y El vano ayer, llevada al cine con
el ttulo de La vida en rojo y ganadora del Premio Rmulo Gallegos en 2005.
Tambin ha escrito teatro, Adis, muchachos, y es coautor del ensayo
Kosovo.

Al acto, realizado en los Jardines de Cecilio Rodrguez de Madrid y
presentado por la periodista Susana Griso, asistieron, entre otros, el
ministro de Cultura de Espaa, Csar Antonio Molina, el presidente del
Senado espaol (http://www.senado.es), Javier Rojo, y la concejala de Medio
Ambiente del Ayuntamiento de Madrid (http://www.munimadrid.es), Ana
Botella. Luca Etxeberria y Espido Freire fueron algunos de los
representantes del mundo de la cultura.

En ediciones anteriores, el galardn recay en las novelas El cielo raso,
de lvaro Pombo; El arpista ciego, de Terenci Moix; Veinte aos y un da,
de Jorge Semprn; Al morir Don Quijote, de Andrs Trapiello; Doctor
Pasavento, de Enrique Vila-Matas; Mauricio o las elecciones primarias, de
Eduardo Mendoza, y El corazn helado, de Almudena Grandes.

Fuentes: El Pas  Europa Press



*** Donan manuscrito indito de Onetti a Biblioteca Nacional de Uruguay

Mara Isabel Onetti, hija del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, entreg
el pasado 20 de marzo un manuscrito indito de su padre a la Biblioteca
Nacional de Uruguay (http://www.bibna.gub.uy), santuario del archivo
personal donado hace dos aos por su viuda, Dorotea Muhr.

En una ceremonia en la que participaron destacadas personalidades de la
vida cultural uruguaya, Litty Onetti subray la importancia del
manuscrito y exhort a otros familiares del Premio Cervantes de Literatura
(1980) a buscar muestras de su quehacer literario que an no hayan salido a
la luz.

Al acto asistieron, entre otros, la ministra de Educacin y Cultura
(http://www.mec.gub.uy), Mara Simn; el director de Cultura, Hugo Achugar,
y el director de la Biblioteca Nacional, Toms de Mattos, que aplaudieron
la entrega del texto indito de quien es considerado como uno de los
mayores escritores latinoamericanos del siglo XX.

Est escrito a lpiz y se est diluyendo, se est deshaciendo mientras
hablamos; por eso, qu bueno que tenga su refugio en esta casa, dijo la
hija de Onetti (1909-1994), de quien el prximo 1 de julio se cumple el
centenario de su nacimiento, en Montevideo.

Esta donacin es una especie de lanzamiento semioficial o protoficial del
ao Onetti, destinado a honrar el arte y la escritura del escritor,
afirm al respecto Achugar. No se trata simplemente de una donacin,
asever el director de Cultura uruguayo: Aqu est el alma de Onetti y
esto tiene un valor incalculable.

La ministra Simn adelant que este ao se celebrarn numerosas actividades
tanto en Uruguay como en Espaa, la segunda patria de Onetti durante muchos
aos y donde falleci, en una clnica de Madrid, el 30 de mayo de 1994.
Juan Carlos Onetti, un escritor universal, pero profundamente
latinoamericano, influy decisivamente sobre nuestras vidas, sobre
nuestra apreciacin del mundo, seal la ministra.

El papel es frgil y a la vez fuerte, es clave para la reconstitucin de
una persona rica y complicada, aadi la ministra al destacar el valor del
manuscrito. Este documento se aade al archivo personal del autor de El
astillero y Juntacadveres, que entreg Dolly Muhr, su viuda, a la
Biblioteca Nacional en mayo de 2007.

Esta institucin cuenta con 3.687 documentos de ese archivo personal, que
ya estn digitalizados y al alcance de los estudiosos del escritor, apunt
Helena Corbellini, escritora y asesora cultural de la Biblioteca, a quien
Litty Onetti comunic por primera vez la existencia del manuscrito indito,
titulado El ltimo viernes.

Se trata de un relato inacabado, tal vez el inicio de un cuento o de una
novela, en siete folios, donde se hacen esbozos de posibles intrigas,
explic Corbellini. El manuscrito estuvo aos y aos guardado, despus de
que hubiera escrito el texto en un cuaderno de tapa dura, sin rayas
durante la poca en que vivi en Buenos Aires (en los aos 40 y principios
de los 50), en concreto, en el popular barrio de San Telmo, seal por su
parte Litty Onetti.

Utilic ese cuaderno como mi diario ntimo, a los 15 y 16 aos y supongo
que aprend a escribir sobre esas notas, coment al relatar la gnesis del
texto durante su presentacin. Despus, cuando me deshice de ese diario,
conserv, por supuesto, las hojas que correspondan al manuscrito y lo
guard durante muchos aos, afirm la hija del autor de El pozo y La vida
breve.

En cuanto lo hicieron pasar, Carmen comprendi que aquel viernes iba a ser
distinto. Crey recordar tmidas premoniciones...; as comienza El ltimo
viernes, un texto que segn el director de la Biblioteca Nacional servir
para indagar ms en la estilstica de un autor acostumbrado a velar lo
que narra.

Fuente: EFE



*** Publicarn en 2010 la novela El Tercer Reich, de Roberto Bolao

La novela indita de Roberto Bolao, El Tercer Reich
(http://www.letralia.com/197/1104reich.htm), un original mecanoscrito dado
a conocer durante la pasada Feria de Frncfort (http://www.book-fair.com),
cuando se revel su existencia en el catlogo del agente Andrew Wylie
(http://www.wylieagency.com), ver la luz finalmente en enero de 2010, como
se anunci el pasado 21 de marzo.

Anagrama (http://www.anagrama-ed.es), donde hasta el momento se ha
publicado prcticamente toda la obra del desaparecido escritor chileno,
ser el sello encargado de la publicacin. En la misma editorial tambin se
recuperarn La pista de hielo y Una novelita lumpen, que aparecieron en su
da en otros sellos.

No se trata de una novela perfecta, es una buena obra primeriza. Pero
resulta muy interesante porque da pistas de la existencia del gran escritor
que llegara a ser. Personalmente, me gusta ms que Monsieur Pain. Si
hubiera llegado a esta editorial sin ninguna referencia, desconociendo
quin era su autor, la hubiera publicado sin dudarlo un momento, valora el
editor Jorge Herralde.

Herralde resolvi los ya clsicos y posibles dilemas morales que puede
plantear la publicacin de una obra pstuma y que por ello no cuenta con
el beneplcito explcito de su autor con la edicin, un ao despus de la
muerte de Bolao, de los libros Entre parntesis, El secreto del Mal
(editado por Ignacio Echevarra, por indicacin expresa del escritor
chileno) y La universidad desconocida.

El Tercer Reich, escrita hacia 1990, segn la estimacin de Herralde,
pertenecera a ese periodo pretecnolgico y es una novela acabada. La
novela hace referencia a una poca, a mediados de los aos 80, en la que el
autor se sinti muy atrado por los juegos de estrategia en tablero, a los
que jugaba asidua y apasionadamente con algunos compaeros de Blanes, donde
llevaba por entonces una vida retirada a la vez que iniciaba lentamente la
cristalizacin de una vocacin elaborada desde haca aos.

La novela recoge el tema de los juegos de mesa de temtica blica en el
que, en un clima desasosegante, Udo Berger, un experto jugador, se enfrenta
al campen norteamericano del juego, al tiempo que desaparece otro de los
participantes en el torneo.

Fuente: El Peridico de Aragn



*** Marta Minujin presenta Rayuelarte en homenaje a Cortzar

La artista plstica Marta Minujn (http://www.martaminujin.com) llev a
cabo en plena avenida 9 de Julio de Buenos Aires su obra Rayuelarte, que
consisti en invitar al pblico a jugar al tradicional juego en pleno
centro porteo, usando para ello unas 120 rayuelas gigantes pintadas por la
artista el pasado 21 de marzo, en el marco del programa de homenajes al
escritor Julio Cortzar (1914-1984) por los 25 aos de su fallecimiento.

Minujn dispuso sus representantes del tradicional juego infantil en
distintos carriles de la ancha avenida para recordar a Rayuela, la novela
considerada por muchos como uno de los mejores trabajos de Cortzar y que,
publicada por primera vez en 1963, rompi con la rigidez temporal e invit
a los lectores a cambiar el orden de los captulos, por lo que se
transform en un texto fundacional para la literatura latinoamericana.

Para acceder a las rayuelas de Minujn, el pblico deba llevar un
fragmento de la novela o al menos el nombre del escritor en un papel. La
escena fue acompaada por la msica de Charlie Parker, msico de jazz
admirado por el escritor, ejecutada por un centenar de saxofonistas.

Fuentes: Infobae



*** Andrs Neuman obtiene el Premio Alfaguara de Novela

El escritor argentino-espaol Andrs Neuman (Buenos Aires, 1977) se alz
con el Premio Alfaguara de Novela
(http://www.alfaguara.santillana.es/premio-alfaguara), dotado con 175.000
dlares, con su obra El viajero del siglo, segn anunci el pasado 23 de
marzo el jurado, encabezado por Luis Goytisolo, en una videoconferencia
realizada con distintas filiales latinoamericanas desde Madrid.

Ambientada en la Europa post-napolenica, la obra relata la historia de
Hans, un viajero que llega a una ficticia ciudad alemana llamada
Wandernburgo, donde se detiene a pasar una noche y se va encontrando con
una serie de sucesos y personajes que alargan su estada indefinidamente,
entre ellos un organillero que se cruza en un mercado y una mujer llamada
Sophie.

El fallo del jurado destac la ambicin literaria y la calidad de una
novela que recupera el aliento de la narrativa del siglo XIX, escrita con
una visin actual y esplndidamente ambientada en la Alemania
post-napolenica, a la vez que la califica de ambicioso experimento.

Una de mis preocupaciones era que quedase claro que no era una novela
histrica sino ms bien una novela futurista que sucede en el pasado,
porque no narra ningn acontecimiento histrico real a pesar de que en el
fondo est toda la historia de la Europa de la restauracin, cont el
autor en dilogo desde la ciudad espaola de Granada, donde reside.

La novela, que transcurre en 1827 aunque nunca se especifica en el libro, y
que el autor calific como una metfora del presente, naci en su
imaginacin, segn cont, cuando escuchaba un hermoso lieder de Schubert
que se llama El organillero, protagonizado por un viajero que encuentra a
un organillero y decide quedarse a cantar con l, como ocurre en su
historia.

El protagonista, quien esconde un misterioso secreto, es una especie de
ngel exterminador de Buuel en versin novela clsica, desliz Neuman,
con una reescritura posmoderna, porque la idea era contar, con el lenguaje
del siglo XX, el bagaje de todas las vanguardias, para recontar esa
tradicin del XIX, y este personaje muy nmada e inquieto, parece haber
estado en todas partes pero no se mueve de su sitio en toda la novela.

Hans es un viajero misterioso, que no se sabe de dnde viene y no se sabe
a dnde va, l esconde un secreto importante y llega a esta pequea ciudad
de casualidad y de pronto no puede salir, porque siempre le va ocurriendo
algo que lo demora. Se encuentra primero con el organillero y un poco ms
tarde con Sophie, con la que va a tener una historia de amor muy
importante.

Me interesaba que esa ciudad alemana fuese inventada pero verosmil, por
eso me document durante seis aos, le literatura de la poca, vi
pelculas que transcurrieran en ese momento, y luego hice un viaje en
bicicleta recorriendo los paisajes y tratando de imaginar ese lugar
inventando que no corresponde a ningn lugar real, pero que est ms o
menos al noroeste de Alemania, describi.

Segn Neuman, la novela tiene muchas correspondencias con el presente: una
de las tragedias de la Europa actual es que est viviendo una especie de
crisis de identidad, un momento de inflexin cuando las potencias europeas
se alan en torno a valores conservadores y defensivos, y la Europa
post-napolenica de la restauracin estaba pasando por el mismo trance
tambin, reconfigurando su mapa poltico, igual que ahora.

Una vez que Napolen fracasa en su cruzada tan sugerente y revolucionaria
como autoritaria e imperialista se produce una especie de vaco de valores
que creo que es lo que estamos viviendo ahora. Una vez que las ideas que se
interpretaban como revolucionarias no funcionaron, por lo menos en su
formulacin poltica y prctica, se produce un vaco muy peligroso donde lo
que puede venir a reemplazar eso es el conservadurismo ms atroz.

Otro paralelismo que el autor desarrolla, es la reformulacin de los roles
de gnero hombre-mujer, que se est viendo en Occidente, y que tiene
algunas similitudes interesantes con la revisin de la familia y de la
funcin de la mujer que hubo en Europa a partir de la Revolucin Francesa,
con todas sus contradicciones, seal.

Tambin, en Alemania est el verdadero origen de la literatura moderna que
es el romanticismo alemn, autores que yo adoro, que con el cambio de siglo
y la entrada al XIX, ellos eran los primeros vanguardistas de la
literatura, y me interesaba que la historia sucediera al mismo tiempo que
toda esa literatura estaba cambiando.

Sera tan equivocado pensar que la posmodernidad es un problema esttico
que hay que resolver como pensar que nos va a traer todas las soluciones,
pero a veces, en ese afn por escribir desde el presente, se olvida que hay
valores narrativos muy slidos en el siglo XIX, como la creacin de
personajes, la estructura rigurosa, el desarrollo, la autonoma de la
ficcin, que no es compatible con la posmodernidad.

Trat de escribir una novela fragmentaria pero con aliento clsico, porque
creo que en el presente se estn reformulando los paradigmas narrativos y
eso tambin pasaba a principios del siglo XIX, dijo.

La novela fue seleccionada entre ms de 500 manuscritos, y declarada
ganadora por unanimidad por un jurado integrado por Luis Goytisolo, Ana
Clavel, Carlos Franz, Julio Ortega, Gonzalo Surez y Juan Gonzlez, quienes
hablaron de una obra metafsica, compleja y rica en muchos niveles, de una
gran ambicin literaria, que provoca un cierto temblor de realidad, y que
transcurre en una ciudad que se desdibuja durante la noche y se vuelve a
reordenar al amanecer.

Neuman public a los 22 aos su primera novela, Bariloche, que fue
finalista del Premio Herralde, y es autor tambin de La vida en las
ventanas y Una vez Argentina.

Fuente: Tlam



*** Falleci la escritora venezolana Stefania Mosca

La cuentista, ensayista y novelista venezolana Stefania Mosca falleci la
tarde del pasado martes 24 de marzo en la clnica La Floresta, de Caracas,
despus de luchar contra un cncer pulmonar. Fue miembro del Consejo
Directivo de la Fundacin Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve), presidenta de la Fundacin
Biblioteca Ayacucho (http://www.bibliotecayacucho.gob.ve) y miembro de los
jurados de la XVI Edicin del Premio Internacional de Novela Rmulo
Gallegos y del Premio Libertador al Pensamiento Crtico 2008.

Su deceso no modificar el cronograma del Premio Rmulo Gallegos, en el que
participan novelas en idioma espaol publicadas entre enero de 2007 y
diciembre de 2008 y que, con una dotacin de 100 mil euros (135 mil
dlares), ser entregado en la capital venezolana el 2 de agosto.

Nacida en Caracas en 1957, en su escritura abord el ensayo, la crnica, el
cuento y la novela. Estudi letras en la Universidad Central de Venezuela
(UCV, http://www.ucv.ve). Realiz trabajos de postgrado becada en la
Fundacin de Estudios Internacionales Ortega y Gasset
(http://www.fogtoledo.com) y el Instituto de Cooperacin Iberoamericana en
Toledo con Fernando Rodrguez La Fuente y Joaqun Rubio. Curs la maestra
en literatura latinoamericana de la Universidad Simn Bolvar (USB,
http://www.usb.ve).

Public, entre otros, los libros Jorge Luis Borges: utopa y realidad
(1984), La memoria y el olvido (1986), Seres cotidianos (1990), La ltima
cena (1991), Banales (1993), Mi pequeo mundo (1996), El suplicio de los
tiempos (ensayo, 2000), Cuadernillo N 69 (2001), Maternidad (2004) y El
circo de Ferdinand (2006). Obtuvo mencin publicacin en el Premio
Internacional de Novela Miguel Otero Silva de Editorial Planeta
(http://www.editorialplaneta.com.ve, 1996) y el Premio Municipal de
Literatura en 1997 por Mi pequeo mundo.

En noviembre de 2008 fue la figura homenajeada en la Feria Internacional
del Libro de Venezuela (Filven) en virtud de su trayectoria. Su ltimo
ttulo, Mi pequeo mundo, una parodia sobre la corrupcin del poder, fue
editado por El Perro y la Rana, y fue el segundo libro ms vendido en la
feria.

El escritor Luis Alberto Crespo, presidente de la Casa Nacional de las
Letras Andrs Bello (http://www.casabello.gob.ve) y amigo de la autora, se
sorprendi con la noticia de su muerte y cuenta que estuvo siempre a la
espera de que ocurriera algn milagro.

Es un enlutamiento muy grande desde el punto de vista moral e intelectual.
Stefania nos sorprendi por su inteligencia, por la brillantez de las
ideas, por su capacidad creadora en sus novelas y cuentos, coment Crespo. 

Fuentes: ABN  Cadena Global  Celarg  EFE  El Nacional



*** Premio Retratos para el venezolano Alberto Castillo Vicci

El escritor venezolano Alberto Castillo Vicci
(http://www.letralia.com/firmas/castilloviccialberto.htm) obtuvo el pasado
25 de marzo, con Retrato intelectual de Bertrand Russell, el I Premio
Retratos, convocado por la editorial El Viejo Topo
(http://www.elviejotopo.com), de Barcelona (Espaa), y cuyo jurado estuvo
compuesto por Jordi Dauder, Gemma Galdn, Francisco Fernndez Buey y Miguel
Riera Montesinos.

Dotado con 1.500 euros y la publicacin de la obra, el galardn premia un
texto de corte biogrfico en el que se site a un personaje en su contexto
histrico y se transmita a un pblico amplio cules son las circunstancias
sociales, polticas, culturales en las que personas extraordinarias hacen
cosas extraordinarias.

Nacido en Barquisimeto, Lara, en 1938, Castillo Vicci es casado con la
mdica Alesia Nass, con quien tiene cinco hijos. Es asesor acadmico, en
docencia e investigacin, de varias instituciones universitarias
venezolanas. Es egresado de la Universidad Simn Bolvar (USB,
http://www.usb.ve) y de la Universidad de Wisconsin (http://www.wisc.edu,
EUA) en ciencias de la computacin e inteligencia artificial. Es profesor
jubilado de la Universidad Centroccidental Lisando Alvarado (Ucla,
http://www.ucla.edu.ve). El ao pasado obtuvo el premio nico del Primer
Concurso de Narrativa para la Tercera Edad, convocado por la Casa Nacional
de las Letras Andrs Bello (http://www.casabello.gob.ve).

El Viejo Topo es un sello espaol que, adems de una revista homnima, pone
en circulacin libros cuyos temas, a juicio de los editores, inciten a la
reflexin y, como consecuencia, a la accin, en un mundo que no destaca
precisamente por su sentido de la justicia, de la igualdad, de la
solidaridad o de la defensa de las libertades.

Fuente: El Viejo Topo



*** Ernesto Cardenal y Eduardo Galeano reciben doctorado honoris causa

La Universidad Veracruzana (UV, http://www.uv.mx) otorg el pasado 26 de
marzo su doctorado honoris causa al poeta nicaragense Ernesto Cardenal y
al escritor uruguayo Eduardo Galeano, con lo que la institucin se
fortalece y alimenta de su pensamiento libertario, seal el rector, Ral
Arias Lovillo. Por sus invaluables aportaciones a las letras universales,
ambos escritores recibieron esta distincin por decisin del consejo
universitario de esta que es la casa de estudios ms grande del sureste de
Mxico.

Llamen a un cardilogo; perdn, hay uno en la sala?, brome Galeano para
manifestar su evidente emocin. Por su parte, Cardenal mencion en un
prolongado discurso de recepcin que lo que ms me emociona de este
reconocimiento y homenaje, inmerecidos los dos, es que sean en Mxico,
donde hice mis primeros estudios religiosos y en donde egres de la
Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx).

La sesin solemne tuvo lugar en el Campus para la Cultura y las Artes de la
UV, donde el rector Arias Lovillo reconoci que no se entendera la
historia reciente de Amrica Latina sin la obra literaria y el pensamiento
libertarios de Cardenal y Galeano. Los jvenes de mi generacin
despertamos conciencia y nos nutrimos con su conducta intelectual y
personalidad revolucionaria. Ellos le daban y le dan la razn a los jvenes
en el sentido de que los cambios dentro de la sociedad tienen un amplio
sentido esttico, asever.

Resalt la labor de los ahora doctores, su manejo del lenguaje y su valor,
el poder crtico e inflexible de su escuela y lo que han dado a la regin
latinoamericana del planeta. Con su audacia de hombres totales y sus
palabras, nos han dado las armas de la razn. Advirti, ante un amplio
nmero de acadmicos, consejeros, invitados especiales y estudiantes, que
con los dos nuevos doctores honoris causa entran nuevos aires a la UV y se
vigorizan los proyectos de carcter social.

Tras la recepcin del reconocimiento, Galeano confi: Nada ms quiero
decir unas palabritas a las autoridades del Estado y de la UV, a los
compaeros del movimiento por la Tierra y a todos quienes han hecho posible
esta jornada, porque no me gusta palabrear las emociones.

Por su parte, Cardenal afirm que se siente muy mexicano y, tras un hondo
suspiro, invoc al ms remoto pasado de Mxico; cit a sus deidades
prehispnicas hasta llegar en el tiempo y el espacio a la Nicaragua del
luchador social y guerrillero Csar Augusto Sandino, quien admir a Zapata
y am entraablemente a este pas.

La ceremonia de entrega de la distincin fue el acto central del II
Encuentro de Escritores por la Tierra, evento organizado por la UV y la Red
Internacional de Escritores por la Tierra
(http://www.escritoresporlatierra.org) de Mare Terra Fundaci Mediterrnia
(http://www.mareterra.info) de Espaa, y que incluy una serie de
actividades en homenaje a los escritores, entre las que se contaron un
encuentro con Galeano para conversar sobre su ms reciente libro, una
lectura de poesa de Cardenal por l mismo y la proyeccin del ciclo
Escritores en el cine documental.

Igualmente, se celebr un concierto de la Orquesta Sinfnica de Xalapa
(http://www.sinfonicadexalapa.com), adems de lecturas de poesa,
presentaciones de libros y discos, todos relacionados con los homenajeados.
El Encuentro de Escritores por la Tierra concluy con un espacio de
reflexin para consensuar la Declaracin de Veracruz, en torno al agua y
a la biodiversidad.

Cardenal fue nominado en mayo de 2005 al Premio Nobel de Literatura. En
1954 particip en la fallida revolucin de abril contra Anastasio Somoza
Garca y, 10 aos despus, fue ordenado sacerdote en Managua.

Fund, posteriormente, en el archipilago de Solentiname, una comunidad
cristiana casi monstica con los campesinos de la regin. Durante los aos
setenta colabor estrechamente con el Frente Sandinista de Liberacin
Nacional (FSLN) en su lucha contra el rgimen de Anastasio Somoza Debayle.

El 19 de julio de 1979, da de la victoria de la Revolucin Nicaragense,
fue nombrado ministro de Cultura del gobierno del FSLN. Recibi en 1980 el
Premio de la Paz del Comercio Librero Alemn. El conjunto de su obra
potica ha sido publicado por la Editorial de la UV.

En tanto, Galeano se inici en el oficio periodstico publicando dibujos y
crnicas en el semanario El Sol. Entre 1959 y 1963 fue jefe de redaccin
del semanario Marcha y director del diario poca, entre 1964 y 1966. Desde
principios de 1973, durante los aos de la dictadura militar uruguaya,
estuvo exiliado en Argentina, donde fund y dirigi la revista Crisis, y en
la costa catalana de Espaa. A principios de 1985 regres a Montevideo,
donde actualmente vive.

Es autor de varios libros, traducidos a numerosas lenguas. En dos ocasiones
fue premiado por la Casa de las Amricas (http://www.casa.cult.cu) y por el
Ministerio de Cultura del Uruguay (http://www.mec.gub.uy). Recibi el
American Book Award de la Universidad de Washington
(http://www.washington.edu), en Estados Unidos, por su triloga Memoria del
fuego. Fue el primer escritor galardonado con el premio Aloa, creado por
editores de Dinamarca, y con el Cultural Freedom Prize, otorgado por la
Fundacin Lannan (http://www.lannan.org).

Fuentes: El Universal  Notimex



*** Javier Sez de Ibarra obtiene el premio Ribera del Duero

El escritor espaol Javier Sez de Ibarra (Vitoria, 1961) obtuvo este 26 de
marzo, por decisin unnime del jurado, el I Premio Internacional de
Narrativa Breve Ribera del Duero por Mirar al agua; cuentos plsticos. El
galardn est dotado con 50.000 euros y la publicacin del ttulo ganador
bajo el sello Pginas de Espuma (http://www.ppespuma.com), con el que ya el
autor ha publicado dos libros anteriores: El lector de Spinoza (2004) y
Propuesta imposible (2008). La primera edicin del certamen recibi 514
libros de cuentos a concurso. 

El anuncio fue hecho durante una rueda de prensa ofrecida en el Crculo de
Bellas Artes de Madrid (http://www.circulobellasartes.com). Segn Jos
Trillo, presidente del Consejo de la Denominacin de Origen Ribera del
Duero (http://www.riberadelduero.es), su intencin de consolidarse como
premio internacional est ligado a una tradicin. Los 100 kilmetros del
Duero alto poseen un patrimonio cultural como el de ninguna denominacin de
origen del mundo, dice. Su opcin hacia el cuento es una opcin de
excelencia, donde se sacrifica todo por conseguir una expresin
depurada.

Presidido por Jos Mara Merino, el jurado, que valor la ambicin
literaria y bien cumplida del libro ganador, estuvo compuesto adems por
Eloy Tizn, quien apunta que se trata de un libro del siglo XXI, y no del
XX, y la argentina Ana Mara Shua, quien habl de las reflexiones
narrativas de Sez de Ibarra en torno al arte plstico, como un campo de
reflexin e innovacin formal donde el lector no sale indemne. Los
jueces eligieron entre seis finalistas muy distintos y todos ellos de alta
calidad de los ms de quinientos manuscritos recibidos, ms de un 30%
procedentes de Amrica Latina.

Sez de Ibarra, que reside en Madrid y trabaja como profesor de lengua y
literatura en un instituto, dice estar feliz por el premio y el
nacimiento de su hija, reivindica la narracin breve como un gnero
mayor. A travs de los diecisis textos que lo componen, Mirar al agua;
cuentos plsticos bucea en el collage, en los colores de Mondrian y en
elucubraciones sobre la belleza. Sez de Ibarra pronuncia una y otra vez
exploracin. Rehye esa visin, segn l, extendida en Espaa, el cuento
como una obra ms o menos realista y anodina.

El autor quiso entregarse a la temtica del arte a partir de sus lecturas
de suplementos culturales, como por ejemplo El Cultural
(http://www.elcultural.es) o el ABCD (http://www.abc.es/abcd), donde la
expresin plstica tiene especial cabida. Son cuentos de personajes y de
narracin, pero que de un modo u otro se adentran en el itinerario
especulativo que ha querido abordar, segn explica.

Fuentes: El Mundo  Pginas de Espuma



*** Exitosa la Senda del Poeta en honor a Miguel Hernndez

Cerca de 4.000 personas realizaron entre el 27 y el 29 de marzo la
denominada Senda del Poeta
(http://www.miguelhernandezvirtual.com/sendadelpoeta/senda.htm), una ruta a
pie de tres das en homenaje a Miguel Hernndez, que atraviesa los
municipios alicantinos vinculados a su obra y figura.

La 11 edicin del recorrido cont este ao con 3.965 participantes, una
marca rcord que se alcanza despus de que el Instituto Valenciano de la
Juventud (Ivaj, http://www.ivaj.es), organizador de la ruta, anunciara un
cupo de 2.500 personas para garantizar la seguridad.

A pesar de que la cifra super en ms de un millar la prevista, el
responsable del Ivaj, Adrin Ballester, indic que se redoblaron los
esfuerzos por mantener la seguridad de los senderistas de manera que
pudiera participar el gran nmero de inscritos en esta edicin.

Al acto inaugural asistieron, entre otras personalidades, la alcaldesa de
Orihuela (http://www.aytoorihuela.es), Mnica Lorente, la vicerrectora de
la Universidad Miguel Hernndez de Elche (http://www.umh.es), el presidente
de la Fundacin Cultural Miguel Hernndez
(http://www.miguelhernandezvirtual.com), Juan Jos Snchez, y el presidente
de la Asociacin Amigos de Miguel Hernndez
(http://www.amigosmiguelhernandez.org), Francisco Esteve. Asimismo, una
veintena de institutos de secundaria de las provincias de Almera, Murcia,
Alicante y Valencia y 24 asociaciones, participaron en las tres etapas.

En 2010, los interesados en recorrer este camino tendrn ms opciones para
hacerlo, ya que se ha confirmado que la Senda del Poeta contar con dos
ediciones en 2010, centenario del nacimiento de Hernndez. La primera ser
a finales de marzo y en coincidencia con la muerte del oriolano ms
universal y la segunda a finales de septiembre o principios de octubre.

La Senda del Poeta se organiza en colaboracin con la Federacin Valenciana
de Cajas de Ahorros, los ayuntamientos del recorrido as como la Diputacin
Provincial de Alicante, la Universidad Miguel Hernndez de Elche, Fundacin
Cultural Miguel Hernndez y la Asociacin Amigos de Miguel Hernndez.

Fuentes: ABC  La Verdad  Torrevieja.com



*** Venezuela inaugura nueva sede de su Archivo General

El Ministerio de Cultura de Venezuela
(http://www.ministeriodelacultura.gob.ve), en la persona de su titular,
Hctor Soto, inaugur este sbado 28 de marzo la nueva sede del Archivo
General de la Nacin Francisco de Miranda (http://www.archiven.gov.ve),
ubicado en el Foro Libertador, en Caracas.

En el evento intervinieron el ministro Hctor Soto; la directora del
archivo, Carmen Alida Soto; Laura Quevedo, miembro del Consejo Comunal de
Petare; Rosa Elena Milln, vocera del Colectivo Archivo de la Revolucin, y
la Lancera de la Misin Che Guevara, Luz Marina Escamilla.

En su discurso, el ministro destac que actualmente el Archivo General de
la Nacin tiene un filosofa distinta a la de aos anteriores, cuando el
acceso a las consultas estaba limitado slo para investigadores. Hoy da
hemos cruzado algunos barrios de Caracas, dictando talleres a los consejos
comunales, para ensearles cmo preservar sus propios documentos
histricos, dijo.

En este sentido, seal que ahora tenemos un archivo que est en la calle
y abri sus puertas al pueblo venezolano. Agreg que se ha trabajado con
ms de 195 consejos comunales de varias parroquias como La Vega, Petare,
Carapita y Antmano, para fortalecer el trabajo con el soberano que da a
da forma parte de esa memoria histrica.

Por su parte, Carmen Alida Soto, directora del AGN, destac que ha sido un
anhelo de muchsimos aos el tener un espacio digno donde se pueda proteger
todo el patrimonio documental del pas. Aadi que hemos acondicionado
unos excelentes espacios para el disfrute y consulta de todos los usuarios,
conscientes de que tenemos en nuestras manos uno de los ms grandes tesoros
de Venezuela y si se quiere del mundo.

Finalmente, manifest que en su gestin se espera que el Archivo deje de
ser un espacio para las lites y que se convierta en caja de resonancia de
las aspiraciones y expectativas del pueblo venezolano.

La nueva sede del AGN Francisco de Miranda cuenta con una sala de consulta
para 40 personas, nuevas bvedas y amplios archivos de almacenamiento para
el patrimonio documental con condiciones ptimas de conservacin y
preservacin (ubicacin, mobiliario, iluminacin, temperatura y humedad).

Adems, posee un equipo humano capacitado para el cuidado de los
documentos, desde el ms antiguo, que data de 1535, hasta el ms reciente;
libros que ayudan a entender mejor el pasado, el presente y construir un
mejor futuro, con base en el rescate de nuestra memoria histrica.

El AGN desarrolla actualmente la creacin del Archivo de la Revolucin,
Fondo Documental del Pueblo, en el que se proyecta recoger datos y
documentos referentes a la lucha insurgente y revolucionaria de Venezuela
en las ltimas siete dcadas del siglo XX.

La antigua sede del AGN qued ubicada entre las esquinas de San Francisco y
Carmelitas y fue inaugurada, en su oportunidad, por Juan Vicente Gmez, el
19 de marzo de 1911. Funcion hasta el 28 de enero de 2009, cuando se dio
inici al traslado definitivo de documentos al Foro Libertador.

Fuente: Radio Mundial



*** Denuncian destruccin de libros en bibliotecas venezolanas

  Ignacio Barreto, director de la Biblioteca Nacional, califica la denuncia
  de rumor

Una investigacin de la periodista Laura Helena Castillo, publicada el
pasado 29 de marzo por el diario venezolano El Nacional
(http://www.el-nacional.com), afirma que entre 2007 y 2008 fueron
destruidos ms de 60.000 libros de las 36 bibliotecas pblicas del estado
Miranda, que habran sido vendidos a la empresa Recuperadora 31-35, de la
ciudad de Los Teques, por 0,35 bolvares el kilogramo.

El director del Instituto Autnomo Biblioteca Nacional y Servicios de
Biblioteca (http://www.bnv.gob.ve), Ignacio Barreto, ha publicado este
jueves 2 de abril una respuesta a tales sealamientos
(http://www.vive.gob.ve/imprimir.php?id_not=11167) calificndolos de
rumor y condenando el que ningn medio de comunicacin se haya hecho
eco de numerosas denuncias recibidas por su despacho en torno a la
desincorporacin de libros de contenido poltico afn al proceso de
transformacin que lidera el presidente Chvez de las bibliotecas pblicas
de Miranda, Tchira y Carabobo.

Segn la investigacin de Castillo, los libros destruidos fueron incluidos
de forma irregular en las listas de descarte de las mencionadas bibliotecas
por el Instituto Autnomo de Bibliotecas e Informacin de Miranda (Iabim,
http://www.iabim.gob.ve). El hecho habra ocurrido durante el gobierno de
Diosdado Cabello, de corriente oficialista, y ha sido descubierto por una
auditora reciente encargada por el gobierno actual de Henrique Capriles
Radonski, de oposicin.

La operacin de destruccin de libros un bien caro y escaso en este pas
qued registrada en actas de auditora, todas apiladas en cajas de cartn
en la oficina de la presidencia del instituto, a las que les anexaron los
cheques y los comprobantes de los depsitos por el monto que la
Recuperadora 31-35 pag a la institucin del Estado, explica el reportaje.

Entre los libros que habran sido destruidos se encontraran las Obras
completas de Rmulo Gallegos editadas por Aguilar en 1959, ejemplares de
Doa Brbara, tambin de Gallegos; El otoo del patriarca, de Gabriel
Garca Mrquez; Don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes y hasta
Conceptos elementales del materialismo histrico, de Marta Harnecker,
adems de libros de historia local pese a que las regulaciones en la
materia especifican que los ttulos sobre estos temas jams deben entrar en
las listas de descarte. En la lista hay de todo, explica Castillo.
Religin, historia, literatura, poltica, material braille, textos
infantiles.

El descarte de libros en las bibliotecas venezolanas ha sido completamente
normado por el Instituto Autnomo Biblioteca Nacional, que actualiz en
2008 durante la direccin del escritor Fernando Bez
(http://www.letralia.com/firmas/baezfernando.htm) su manual Descarte y
Desincorporacin de Materiales Bibliogrficos en las Bibliotecas Pblicas,
a partir de uno ya existente. En el caso de Miranda el problema est,
precisamente, en el criterio irregular para desechar decenas de miles de
obras y traer unas pocas a los estantes. No pertinente, excedente y mal
estado fueron los tres juicios ms comunes y muchas actas no especifican
las razones del descarte, indica Castillo.

Segn el manual, cuando se considera el descarte de fondos de una
biblioteca debe pensarse antes en la posibilidad de transferirlo o donarlo
a otra sala, o bien canjearlo con otra institucin. Pero en la
aniquilacin mirandina las actas testifican que los 62.262 libros fueron a
parar al molino, pabelln de la muerte de la cultura, agrega el reportaje.

Castillo entrevist asimismo a Bez, quien neg haber estado enterado de la
situacin. A m me interesara conocer de cerca el caso de los descartes
de esos materiales, respondi quien ejerciera la direccin de la
Biblioteca Nacional hasta diciembre de 2008. No tengo los informes a la
mano, nunca se me report nada parecido. El tema me interesa mucho y lo
anot dentro de mis apuntes, asegur.

Segn Bez, hubo muy poca relacin entre la Biblioteca Nacional y el Iabim
en el perodo sealado, y as lo corrobora Miriam Hermoso, presidenta del
instituto: En los ltimos aos, el Iabim se divorci del ente rector. Por
eso se presentaron debilidades en los fundamentos legales para la
desincorporacin de material.

En una entrevista hecha por Omar Vliz, otro periodista del mismo medio, a
Ignacio Barreto, director de la Biblioteca Nacional, y Milagros Caldern,
directora del Programa de Servicio de Bibliotecas Pblicas, los
funcionarios coincidieron en que estn obligados a emprender una
investigacin que determine las responsabilidades del caso. Nosotros somos
rgano rector y tenemos que estar al tanto de todo lo que est ocurriendo
en los estados. Hemos tenido conversaciones con Miriam Hermoso. Estamos
recopilando informacin sobre la situacin de todas las bibliotecas del
estado Miranda.

Barreto explic que, aunque su despacho est interesado en el tema, hay
instancias. Agreg que cuando se hace una normativa de descarte no slo
sirve al encargado de la biblioteca, sino que debe ser atendida por las
distintas instancias de control interno. Si hablamos de un instituto
autnomo, all debi haber una auditora interna que tiene que decir si eso
se hizo bien. Las redes del estado estn en obligacin de mandarnos los
informes.

El director de la Biblioteca Nacional niega la existencia de informes de
desincorporacin del instituto mirandino para el perodo sealado. Por eso
nuestro inters en aclarar la informacin.

En su respuesta del 2 de abril, Barreto sita la denuncia del diario El
Nacional en el contexto de arremetidas de los enemigos del proceso
revolucionario liderado por el comandante Hugo Rafael Chvez Fras,
agregando que se trata de una campaa de laboratorios de la derecha que
ha resultado poco exitosa.

Durante el mes de marzo, explica el director de la Biblioteca Nacional,
se ha convertido en escalada meditica el rumor segn el cual se viene
practicando la incineracin selectiva de libros provenientes de las
bibliotecas pblicas, accin detectada (...) en las bibliotecas
pertenecientes a la gobernacin del estado Miranda.

Se acusa al gobernador saliente, Diosdado Cabello, de haber acabado con
colecciones completas de libros incmodos al rgimen, indica Barreto, y
contina, refirindose a Castillo: Tmidamente una periodista se atreve a
afirmar que desincorporar y descartar libros es un proceso natural en la
renovacin de cualquier biblioteca (...) en ese tema todo esta normado,
escrito y soportado por el Instituto Autnomo Biblioteca Nacional, pero,
con todo y eso, hablan de criterios irregulares que, sin embargo, no
aparecen en ninguna de las actas. Nos preguntamos: si no aparecen en las
actas, cmo se presume que los criterios fueron distintos a los
establecidos en el manual?.

Segn Barreto, en contraste, su despacho ha venido recibiendo desde enero
numerosas denuncias en torno a la desincorporacin de libros de contenido
poltico afn al proceso de transformacin que lidera el presidente Chvez
de las bibliotecas pblicas de Miranda, Tchira y Carabobo, hecho del cual
no se hizo eco ningn medio de comunicacin.

Fuentes: El Nacional  Vive



*** Vctor Montoya dictar conferencias y presentar su obra en Francia

El escritor boliviano residente en Suecia, Vctor Montoya
(http://www.letralia.com/firmas/montoyavictor.htm), participa en calidad de
invitado oficial por la Association Kausasun y Ediciones Arcoiris, en dos
festivales culturales en Francia, programados entre el 30 de marzo y el 15
de abril en las ciudades de Gap y Montpellier.

El primer festival, cuyas actividades se desarrollaron en diferentes
instituciones y centros literarios de Gap, estuvo dedicado al pas andino
bajo el lema Bolivie indomptable (Bolivia indomable). All Montoya (La
Paz, 1958) disert sobre los alcances de su obra en el contexto de la
literatura boliviana contempornea.

Asimismo, el actor Jean Jecques Lorazo ley fragmentos del libro Anthologie
minime, de Montoya, que Ediciones Arcoiris acaba de publicar en versin
bilinge en Francia. El volumen rene cuentos breves de tres de sus libros,
Cuentos violentos (1991), Cuentos de la mina (2000) y Cuentos en el exilio
(2008).

El segundo festival, que corresponde al mes del llamado Printemps de
Potes (La Primavera de los Poetas), se llevar a cabo en Montpellier,
donde el autor boliviano, junto a la escritora chilena Diomenia Carvajal
(http://www.letralia.com/firmas/carvajaldiomenia.htm), presentar sus
cuentos publicados en la Revue de Cration Littraire Bilingue N 27.

Cabe destacar que esta edicin especial, dedicada a las lenguas nativas de
Amrica Latina, compendia los trabajos de 51 poetas y narradores galos e
hispanoamericanos. Vctor Montoya, que representa a Bolivia en este volumen
de 327 pginas, tiene cuentos traducidos al francs, quechua y aymara.

Considerado por la crtica especializada como uno de los mejores cuentistas
de su generacin, Montoya se encuentra entre los pocos autores bolivianos
cuyas obras estn traducidas a la lengua de Molire y Victor Hugo.

Montoya vivi desde su infancia en Siglo XX y Llallagua, escenarios
constantes de su mundo literario. Durante la dictadura militar de Hugo
Banzer, acusado de organizar actividades subversivas, fue perseguido,
torturado y encarcelado. Estando en el Panptico Nacional de San Pedro y en
el campo de concentracin de Viacha-Chonchocoro, escribi su libro de
testimonio Huelga y represin. Lleg exiliado a Suecia en 1977, tras haber
sido liberado de la prisin por una campaa de Amnista Internacional
(http://www.es.amnesty.org).

Es autor de ms de una decena de libros entre novelas, cuentos, ensayos y
crnicas periodsticas. Dirigi las revistas literarias PuertAbierta y
Contraluz. Su obra est traducida a varios idiomas y tiene cuentos en
antologas internacionales. Es miembro de la Sociedad de Escritores Suecos
y del PEN Club Internacional (http://www.pen.org). Colabora con diversos
medios escritos de Amrica Latina, Europa y Estados Unidos. En nuestra
Editorial Letralia (http://www.letralia.com/ed_let) public en 2006 el
libro de crnicas Retratos (http://www.letralia.com/ed_let/retratos).



*** Premio Gabriel Sij para el colombiano Diego Fernando Montoya

El escritor colombiano Diego Fernando Montoya fue el ganador, con Ofelia
Bergman muri anoche, del XXXIII Premio de Novela Corta Gabriel Sij,
mientras que el argentino Horacio Daniel Convertini fue el finalista por El
refuerzo. El ente convocante, Caja Mediterrneo (CAM, http://www.cam.es),
entreg el galardn este 30 de marzo durante una ceremonia en Orihuela en
la que estuvieron presentes ambos escritores.

Montoya, quien obtuvo 5.000 euros por el premio, se mostr muy orgulloso
de que se reconozca una obra sobre su pas, el cual vive un conflicto
social, poltico y econmico ms complejo de lo que reflejan los medios.
El novelista y dramaturgo recibi el reconocimiento de manos del presidente
territorial de la CAM, ngel Martnez.

La novela vencedora es un homenaje a Andrs Caisero, considerado por el
escritor como el gran autor de la segunda parte del siglo XX, y est
narrada con mucha humildad, sinceridad y honestidad, destac el autor
galardonado.

Montoya rese que su pas, muy hermoso y con mucha poesa, se presta a la
literatura, y en l existe una alta tradicin literaria, y dese a los
lectores que disfruten leyendo el libro, igual que l ha disfrutado
escribindolo, una obra compleja que encierra el desafo de enmarcar las
siete voces distintas de otros tantos personajes autnomos sin que la
intensa narracin se resienta en ninguna de las pginas.

El finalista, Convertini, muestra en su obra, segn su propia definicin,
una metfora del fracaso, el sueo de un hombre muy por delante de sus
posibilidades. Desvel los pormenores de la obra e indic que es la
transcripcin de un sueo literal, que comenz con una pesadilla que me
oblig a levantarme a las cuatro de la maana y escribir un cuento que
luego se transform en una novela y ahora en este libro. El autor es
periodista y editor del diario argentino Clarn (http://www.clarin.com).

Por ltimo, Martnez quiso destacar la importancia del premio, que no
reside tanto en la cuanta econmica como en el prestigio del galardn,
con ms de 30 aos de historia.

Fuente: La Verdad



*** Otorgan el premio Anagrama de Ensayo al espaol Jess Ferrero

El escritor espaol Jess Ferrero (Zamora, 1952) recibi este 31 de marzo,
en un acto en Barcelona (Espaa), el XXXVII Premio Anagrama de Ensayo, que
convoca anualmente la editorial Anagrama (http://www.anagrama-ed.es), con
La experiencia del deseo; Eros y misos, una obra en la que el deseo es
visto como una fuerza inherente a toda materia y a todo ser.

El jurado, compuesto por Salvador Clotas, Romn Gubern, Xavier Rubert de
Vents, Fernando Savater, Vicente Verd y el editor Jorge Herralde,
concedi el premio, dotado con 8.000 euros, por mayora, y seleccion como
finalista el ensayo Postpoesa; hacia un nuevo paradigma, del gallego
Agustn Fernndez Mallo (La Corua, 1967), conocido, especialmente, por su
primera novela, Nocilla Dream.

Para el editor de Anagrama, Jorge Herralde, quien mostr su satisfaccin
por la calidad de ambas obras, el texto de Ferrero es inteligente y
fluido, mientras que el de Fernndez Mallo lo ha calificado de muy
valioso y lo ha considerado intrnsecamente polmico.

Ferrero advirti que, aunque se trata de su primer ensayo, siempre ha
practicado este tipo de escritura en privado y en paralelo a sus novelas, y
por la necesidad que siente de reflexionar ante los mecanismos de la mente
o la conciencia. En este caso, se trata de un libro sobre las pasiones
claras y oscuras, las positivas y las negativas, las cohesionadoras y las
que descohesionan.

De todas maneras, dice que ha preferido utilizar el concepto de
experiencias del deseo, en vez de la palabra pasin, porque la cree
contaminada por la religin y la ideologa.

Presentada bajo el seudnimo Joan Spoleto, Ferrero, que reside
actualmente en Madrid, indica que el deseo se manifiesta a travs de la
atraccin, de lo que llamamos eros/amor, y a travs de la repulsin, el
misos/odio. Asimismo, cree que el amor y el odio son hijos del deseo y no
al revs, y se parten cada uno en dos: el amor a uno mismo y el amor al
otro, el odio a uno mismo y el odio al otro.

Agreg que en su libro realiza una reflexin moderna sobre las pasiones
que son ms determinantes en nuestra vida diaria y puso como ejemplos de
una pasin del amor al otro o a lo otro la gula o el amor a Dios. Como
paradigma de una pasin derivada del odio ha puesto la anorexia, una
pasin social que no lo era en el siglo XVII, o la depresin, que durante
mucho tiempo no se conoci con este nombre, aunque mucha gente muri de
melancola.

Por su parte, Fernndez Mallo, que vive en Palma de Mallorca, seal que
lleva muchos aos elaborando este ensayo sobre la poesa que present con
el televisivo seudnimo Dexter, especialmente porque es de los que creen
que la poesa debe cambiar sus modelos y articular sus metforas en
funcin de esta sociedad.

Entiende el autor de Nocilla Dream que si no se lee poesa actualmente es
porque el gnero no es capaz de hablar como la sociedad y ha perdido la
capacidad de realizar metforas entendibles y contemporneas. Sin embargo,
advirti que no pretende ir contra nadie, ni destruir, sino construir,
aunque cmo se tome cada uno el libro ya es otra cosa.

A ambos autores se les pregunt si la obtencin del premio o el quedar
finalista les llevar a cambiar de editorial y publicar a partir de ahora
tambin su narrativa en Anagrama.

El mismo Jorge Herralde ha respondido que las OPA no son la especialidad
de la casa, ms bien son los autores los que vienen a nosotros y ha
agregado que si Alfaguara (http://www.alfaguara.santillana.es) hubiera
lanzado una contra Candaya (http://www.candaya.com) para integrar en su
catlogo a Fernndez Mallo, l nunca lo hara.

Fernndez Mallo intervino en este punto para aclarar que Alfaguara no hizo
ninguna OPA hostil contra Candaya y el cambio de editorial fue una decisin
que tom yo.

Fuente: EFE



*** ngela Becerra obtiene el premio Planeta-Casamrica

La escritora colombiana ngela Becerra obtuvo este 31 de marzo el Premio
Planeta-Casamrica con Ella que lo tuvo todo, una historia sobre soledades
acompaadas. La tercera edicin del certamen iberoamericano de narrativa,
celebrado en Mxico D.F., ha dejado como finalista al autor mexicano Pedro
ngel Palou, que construye en El dinero del diablo un thriller policaco
basado en las intrigas vaticanas creadas alrededor del papa Po XII.

Durante la entrega del premio, que cont con la presencia del
vicepresidente del Grupo Planeta (http://www.planeta.es), Jos Creuheras,
la ganadora del premio, dotado con 200.000 dlares (150.000 euros), defini
su novela como entraa pura.

Ella, la protagonista de su cuarta obra narrativa, es una escritora que se
traslada a vivir a Florencia tras un grave accidente para recuperar su
identidad y su escritura perdida a travs de la restauracin de libros
antiguos. Becerra, que vivi durante dos meses en la ciudad italiana y
asisti a un curso como el que realiza su lter ego en la ficcin, ha
confesado que fue un parto difcil.

sta es una historia de soledades que se acercan y se alejan como en una
danza y que slo buscan encontrarse, ha explicado la tambin autora de Lo
que le falta al tiempo y De los amores negados.

Becerra tambin quiso destacar el nacimiento de la novela en 2004, cuando
estando ella en un bar florentino reconoci a un mujer que cada da acuda
a tomar un cocktail en absoluta soledad y con expresin de ardua soledad.

La novela me posey durante los dos meses que pas en Italia. Los
personajes me pedan que no estuviera con nadie ms que con ellos, record
la creadora del idealismo mgico, en el que se exaltan los sentimientos.
Sin embargo, la escritora quiso desmarcarse de la etiqueta de autora
romntica: Las emociones no tienen sexo y si se ha querido encasillar a
las mujeres en la novela rosa es por motivos culturales.

Palou, que inici su carrera literaria en la literatura ms experimental de
la Generacin del Crack, se ha alzado como finalista con un thriller
histrico-poltico, del que el miembro del jurado, Juan Eslava Galn,
quiso destacar su fantstica documentacin, aunque innecesaria por el
poder de la historia.

El protagonista, un detective jesuita que llega al Vaticano para resolver
unos misteriosos asesinatos, se enfrentar a una revelacin histrica sobre
el cardenal Pacelli, convertido en papa Po XII en 1939 y hasta 1958. No
slo he querido evidenciar el papel silencioso de Pacelli durante la
Segunda Guerra Mundial, sino que pongo sobre la mesa los concordatos de la
Santa Sede con los gobiernos de Mussolini y Hitler, as como su
participacin intelectual en la muerte de Po XI, expres el autor
mexicano.

No se trata de un libro anticlerical, explic el autor, lo que pasa es
que en Amrica Latina, un pas profundamente catlico, nos hemos empezado a
dar cuenta del enorme poder que tienen las rdenes, como los Legionarios de
Cristo, en nuestro continente.

El jurado compuesto por los escritores Federico Andahazi, Juan Eslava
Galn y Paco Ignacio Taibo II, as como los representantes de las entidades
organizadoras, la directora general de Casa de Amrica
(http://www.casamerica.es), Imma Turbau, y el director editorial de Planeta
Mxico (http://www.editorialplaneta.com.mx), Gabriel Sandoval eligi ambas
novelas de entre las diez finalistas que destacaron de las 493 presentadas
al concurso. Las obras sern publicadas simultneamente en 22 pases.

Fuente: ADN



*** Cartas entre Neruda y Edwards recogidas en un libro

El chileno Abraham Quezada present en Quito, el pasado 31 de marzo, el
libro Correspondencia entre Pablo Neruda y Jorge Edwards. Cartas que
romperemos de inmediato y recordaremos siempre, una coleccin de cartas
entre ambos escritores que refleja una amistad alegre, sincera y a ratos
ntima.

Quezada, que hizo la labor de recopilacin y que explica con unas 300 notas
a pie de pgina el cdigo de comunicacin que comparten ambos escritores,
indic que el libro rene el 90 por ciento de las cartas que se enviaron
Neruda y Edwards, textos que segn l, transmiten una amistad muy
compenetrada.

Agreg que, debido a su militancia poltica y a su compromiso social,
Neruda ha suscitado cientos de libros y miles de artculos en los que se
tiende a hablar bien de l o a denostarlo, por lo tanto es difcil
encontrar al verdadero Neruda.

Yo tengo la conviccin de que el verdadero Neruda reside en sus cartas,
dijo el chileno y record que tanto Neruda como Edwards son dos escritores
que a la vez tambin fueron miembros del servicio diplomtico de su pas.

El libro recoge en total 46 cartas de ambos, fechadas entre agosto de 1962
y junio de 1973, poco tiempo antes de que falleciera Neruda, por lo que el
Neruda que escribe es el poeta otoal, que viene de vuelta de muchas
cosas, seal Quezada que tambin es diplomtico de carrera.

La coleccin supone, en palabras del investigador, un epistolario a dos
manos, cartas que Neruda envi y de las que recibi respuesta, un caso
bastante escaso en el gnero epistolar.

Quezada seal que los textos que ha recopilado, por la temtica y por los
datos implcitos que contienen, permiten comprender mejor la autobiografa
nerudiana Confieso que he vivido y las obras de Edwards Adis, poeta, y
Persona non grata.

Los temas que tratan ambos escritores en las misivas son diversos, y para
Quezada, quiz lo ms llamativo es la intensa concepcin de la amistad de
Neruda, que es antes que nada amigo de sus amigos.

Es una relacin asimtrica, donde est un Neruda que es un gigante potico
y est Jorge Edwards que es un escritor desconocido en ese tiempo. Pero
rpidamente el personaje Neruda va dando paso a la persona, va dando cuenta
de un hombre normal y derrama su amistad como derrama sus versos, dijo el
investigador.

Profesor de historia y de geografa y diplomtico de carrera, Quezada acaba
de finalizar su servicio en la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU,
http://www.un.org/spanish), en Nueva York, y estas Cartas que romperemos de
inmediato y recordaremos siempre suponen su segundo libro de
correspondencia de Neruda.

Fuente: EFE



*** Nuevo juzgado se har cargo de la causa sobre restos de Garca Lorca

Despus de meses paralizado, el proceso de exhumacin de los restos de
Lorca podra activarse de nuevo, ahora que el Juzgado de Instruccin 3 de
Granada (Espaa) se har cargo de la causa sobre la exhumacin de la fosa
donde supuestamente yacen los restos de Federico Garca Lorca, despus de
un nuevo reparto del caso, segn informaron fuentes judiciales este 1 de
abril.

La Audiencia Nacional (http://www.audiencianacional.es) volvi a remitir el
expediente del poeta espaol al Decanato de los juzgados granadinos despus
de la inhibicin en el caso del juez Baltasar Garzn, ocurrida cuando, en
noviembre pasado, la Sala de lo Penal de ese ente tribunalicio declar que
el juez no era competente para seguir la investigacin sobre las
desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo. Con esta decisin
se paraliz el proceso de las exhumaciones.

Mientras que el nuevo reparto implica que el Juzgado de Instruccin 3 de
Granada deber decidir si contina con la causa o la archiva, la familia
del escritor, por su parte, contina oponindose firmemente a que se
exhumen sus restos, una negativa que siempre ha manifestado ante los
medios.

Poco antes de que se inhibiera, el pasado octubre, el juez de la Audiencia
Nacional lleg a remitir al Decanato de Granada y al del resto de
provincias a las que afectaban las denuncias de asociaciones de familiares
de desaparecidos el exhorto sobre las condiciones en las que debera
llevarse a cabo la exhumacin.

En aquel exhorto, Garzn se refera al auto por el que autoriz, entre
otros, el inicio, desarrollo o continuacin de la exhumacin de los restos
del maestro de Pulianas Discoro Galindo y del banderillero Francisco
Galad, supuestamente enterrados con Lorca. En esa comunicacin, en la que
no se mencionaba a Lorca, Garzn recordaba tambin los requisitos mnimos
que ya fij en una resolucin anterior y que habran de tenerse en cuenta
para los trabajos de exhumacin.

El juez lleg a admitir a trmite las denuncias de 22 asociaciones de
familiares de desaparecidos en la Guerra Civil y el franquismo, entre ellas
la de Nieves Galindo, nieta del maestro supuestamente enterrado en Granada
junto a Lorca y a los banderilleros Francisco Galad y Joaqun Arcollas.

Segn el bigrafo de Lorca, el irlands pero con nacionalidad espaola Ian
Gibson, la exhumacin del poeta es importante. El hispanista es un
defensor acrrimo de abrir la fosa granadina en la que supuestamente est
enterrado Lorca. No obstante, la familia del escritor granadino se opone.

Fuente: RTVE



*** Cubano Fernndez Retamar y boliviano Sanjins ganan Premios Alba

Con el propsito de reconocer y destacar la labor de los creadores vivos
que han consagrado su vida y su obra a engrandecer el patrimonio cultural
de Amrica Latina y el Caribe, en el campo artstico y literario, el
Ministerio de Cultura de Venezuela
(http://www.ministeriodelacultura.gob.ve) anunci este jueves 2 como
ganadores del Premio Alba 2008 de las Letras al cubano Roberto Fernndez
Retamar, y de las Artes, al boliviano Jorge Sanjins.

El jurado designado para la edicin 2008 de este galardn estuvo conformado
por Luis Britto Garca (Venezuela), Hctor Polanco (Repblica
Dominicana-Mxico), Vctor Pellegrini (Argentina), Ral Prez Torres
(Ecuador) y Lesbia Vent Dumois (Cuba). Los galardonados recibirn, adems
de una estatuilla simblica, 75 mil dlares como incentivo y reconocimiento
a su labor.

El ensayista cubano Roberto Fernndez Retamar (La Habana, 1930) es
licenciado en filosofa y letras y doctor por La Sorbona
(http://www.sorbonne.fr) y por la Universidad de Londres
(http://www.lon.ac.uk). Ha dictado cursos y conferencias en el campo de la
literatura en instituciones de educacin superior de gran relevancia como
por ejemplo las universidades de Praga y Bratislava.

Fundador y director del Centro de Estudios Martinianos y director de Casa
de las Amricas (http://www.casa.cult.cu) desde 1965, durante su vida ha
obtenido diferentes galardones entre los que destacan el Premio
Latinoamericano de Poesa Rubn Daro, el Premio Internacional de Poesa
Nikola Vaptsarov de Bulgaria, el Premio Internacional de Poesa Prez
Bonalde de Venezuela, el Premio de la Crtica Literaria de Argentina y la
Medalla Oficial de las Artes y las Letras que le otorg la Repblica de
Francia, en 1998. Es reconocido mundialmente como polmico ensayista y
defensor de la Revolucin Cubana y latinoamericana.

El ganador del Premio Alba en la categora Artes, Jorge Sanjins, es uno de
los ms importantes cineastas bolivianos. Su filmografa est impregnada de
gran contenido social e involucra a actores reales y colectivos en las
historias narradas. Como director del Grupo Ukamau, asume un cine
comprometido que no deja de buscar un lenguaje propio en el marco de una
esttica que tiene que ver con la cultura andina y cuyo propsito es el de
interpretar, desde lo ms profundo de la cosmovisin colectiva, el alma de
la sociedad boliviana.

En 1992 la pelcula que lleva el nombre de dicha agrupacin fue reconocida
con ms de 30 galardones de su pas y fuera de sus fronteras recibi el
Premio Grandes Jvenes Directores que otorga el jurado del Festival de
Cannes.

La informacin fue suministrada en rueda de prensa por el ministro de
Cultura, Hctor Soto, quien seal que esta condecoracin es entregada
slo a aquellas manifestaciones literarias y artsticas que hayan
contribuido de manera notable a enriquecer los valores que conforman la
comunidad de nuestros pueblos.

Soto record que en la primera edicin del galardn, celebrada en 2007, fue
reconocida la vida y obra del poeta uruguayo Mario Benedetti y del
destacado arquitecto brasileo Oscar Niemeyer. Asimismo, el titular del
despacho ministerial inform que el premio ser entregado en la prxima
Cumbre de Presidentes del Alba, que se celebrar en Venezuela en los
prximos meses.

Fuente: Ministerio de Cultura de Venezuela



*** Miguel Hernndez ser nombrado Hijo Predilecto de Alicante

La Diputacin de Alicante (http://www.ladipu.com), que preside Jos Joaqun
Ripoll, nombrar al poeta oriolano Miguel Hernndez Hijo Predilecto de la
Provincia de Alicante. El pleno de la institucin provincial aprob por
consenso este 3 de abril iniciar los trmites para la concesin con
carcter pstumo de esta distincin.

Los dos grupos polticos de la Diputacin Provincial de Alicante (PP y
PSOE) presentaron una mocin conjunta en la que respaldan esta iniciativa,
que se suma a los actos que se celebrarn con motivo del centenario del
nacimiento del poeta oriolano en el ao 2010.

El nombramiento de Hijo Predilecto de la Provincia es el reconocimiento ms
emblemtico que otorga la Diputacin de Alicante. Por otro lado, se ha
acordado tambin trasladar este acuerdo a todos los municipios de la
provincia, as como a la familia del escritor, encarnada en su nuera Luca
Izquierdo y sus dos nietos.

La diputada provincial del PP Mnica Lorente (a su vez alcaldesa de
Orihuela [http://www.aytoorihuela.es] y vicepresidenta de la diputacin)
calific esta actuacin como una muy buena iniciativa compartida por
todos.

Resalt, igualmente, el momento histrico en el que se produce el acuerdo,
justo cuando se cumplan 30 aos de los ayuntamientos democrticos. Quiero
reconocer tambin la fecha sealada: treinta aos de democracia y de
libertad; libertad que defenda un hombre bueno y sencillo de Orihuela que
es la figura del poeta Miguel Hernndez, el referente literario universal
de todo el pas y, cmo no, el poeta referente universal de Orihuela, de la
provincia de Alicante y de la Comunidad Valenciana, dijo.

Por su parte, la diputada provincial del PSOE Antonia Moreno (a su vez
portavoz municipal del PSOE de Orihuela) se mostr muy satisfecha con el
consenso alcanzado por esta mocin, por lo que se trata de un motivo
especial de alegra.

El poeta oriolano tiene una fuerte raigambre en muchos municipios de la
provincia. La Senda del Poeta que se ha celebrado estos das as nos lo
recuerda en su largo recorrido. Un periplo que se inicia en la comarca de
la Vega Baja y termina en el municipio de Alicante, donde reposa. Es el
poeta del pueblo y, por tanto, el poeta de la provincia de Alicante,
aadi Moreno.

Fuente: Orihuela Digital



*** Garca Mrquez: No hago otra cosa que escribir

El escritor colombiano Gabriel Garca Mrquez neg haber abandonado la
literatura y asegura que no hace ms que escribir, en unas declaraciones al
diario El Tiempo (http://www.eltiempo.com) de Bogot, publicadas este
domingo 5 de abril.

El matutino pregunt al autor de Cien aos de soledad si era cierto que no
volvera a escribir, tras las declaraciones realizadas hace unos das por
su agente literaria, Carmen Balcells, y por su bigrafo, Gerald Martin, al
diario chileno La Tercera (http://www.latercera.com).

El diario colombiano informa en su nota que en un primer intento por
entrevistarlo, el Premio Nobel 1982 declin contestar. Llmeme ms tarde,
que estoy escribiendo, habra dicho Garca Mrquez. En una segunda llamada
se le pregunt si era cierto lo dicho por Balcells. No slo no es cierto,
sino que lo nico cierto es que no hago otra cosa que escribir, respondi.

El premio Nobel de Literatura, de 82 aos, no publica desde 2004 cuando
sali a la luz el primero de los dos tomos de su autobiografa, Vivir para
contarla. A la pregunta de si volvera a publicar algn libro, Garca
Mrquez respondi que su oficio no es publicar sino escribir. Yo sabr
cundo estn a punto de boca los pasteles que estoy horneando.

El domingo 31 de marzo, La Tercera public una entrevista en la que la
agente literaria Carmen Balcells aseguraba: Creo que Garca Mrquez no
volver a escribir nunca ms.

El bigrafo britnico del Nobel, Gerald Martin, fue ms explcito. Yo
tambin creo que Gabo no escribir ms libros, aunque no me parece muy
lamentable, porque como escritor fue su destino tener la inmensa
satisfaccin de llevar a cabo una trayectoria literaria totalmente
coherente muchos aos antes de completar su existencia biolgica.

Fuentes: El Tiempo  La Tercera



*** Elche espera conservar para siempre legado de Miguel Hernndez

El Ayuntamiento de Elche (http://www.elche.es) quiere que el legado de
Miguel Hernndez permanezca en esa ciudad de manera indefinida. Es un
claro objetivo, segn dijo este 5 de abril el alcalde, Alejandro Soler, y
con ese fin el Consistorio est negociando con la familia a travs de la
Sociedad Centenario (http://www.miguelhernandezvirtual.com/centenario).

Es difcil predeterminar en qu momento estn las negociaciones pero
espero que lleguemos a un acuerdo y que el legado se quede para siempre en
la ciudad, indic Soler.

Por su parte, la familia del poeta no tiene prisa por hablar del legado,
aunque el convenio de cesin con el Consistorio ilicitano vence a finales
de abril. No obstante, los herederos mantienen con el Ayuntamiento los
mismos contactos que hasta ahora, que, segn afirm la nuera del poeta,
Luca Izquierdo, son de claro inters del Ayuntamiento para que el legado
siga en la ciudad.

An no hay nada decidido, pero la nuera de Miguel Hernndez matiz que,
hasta ahora, es un tema que no es prioridad para nosotros, sabemos que los
fondos estn a buen recaudo, por lo que anunci que no pasa nada si el
acuerdo no se toma hasta junio o incluso a finales de ao y aadi que no
descartan que el legado siga en Elche.

En Orihuela, grupos de oposicin han reclamado al equipo de gobierno que
negocie para que todos los fondos de Miguel Hernndez regresen a su ciudad
natal, pero, hasta ahora, segn Izquierdo, nadie del Ayuntamiento oriolano
se ha puesto en contacto con ellos. La nuera del poeta asegur que, de
momento, el legado no se ir a Orihuela porque habra que hablar, matizar
y concretar muchos aspectos.

Lo que preocupa a la familia es la lentitud con la que se est organizando
el programa de actividades del centenario. A slo unos meses para el inicio
del ao hernandiano, la Comisin Nacional, que debe ser nombrada desde el
Ministerio de Cultura (http://www.mcu.es) y debe aprobar los actos y la
financiacin para realizarlos, an no se ha nombrado. Izquierdo dijo no
tener informacin de lo que se est preparando y cmo va.

El tiempo se echa encima, vamos contrarreloj y, sin esa comisin, no se
puede avanzar, dijo. Segn Izquierdo, muchas actividades ya no se podrn
hacer, se han perdido por desidia poltica. Por su parte, Soler asegur
que el Ayuntamiento est urgiendo al Ministerio para que cuanto antes la
ponga en marcha.

Fuente: Informacin



*** Teresa Dovalpage gana Premio de Novela Corta de Rincn de la Victoria

El rea de Cultura del Ayuntamiento de Rincn de la Victoria
(http://www.rincondelavictoria.es) dio a conocer este 6 de abril el fallo
de su V Premio de Novela Corta, en el que result ganadora la obra El
difunto Fidel, de la autora de origen cubano Teresa Dovalpage
(http://www.letralia.com/firmas/dovalpageteresa.htm).

La concejala de Cultura, Encarnacin Anaya, destac la maestra con la que
la autora narra la historia. Es una novela que atrapa al lector desde la
primera pgina y que adems est contada con una gran sentido del humor,
explic.

La novela narra la historia de un difunto que, a travs de una mdium,
revela a sus dos mujeres ms queridas, su esposa y su amante, las
experiencias vividas desde que se march de Cuba. As, el lector es
trasladado a lugares como China, Canad o Miami a travs de un espectro que
se confiesa mediante un ritual espiritual.

El jurado calific a El difunto Fidel como una obra con una fina irona y
un tratamiento muy elaborado del vocabulario, y en la que adems se aprecia
un lenguaje muy rico con modismos cubanos. Dovalpage, quien envi su obra
desde Estados Unidos y ha recibido varios premios en Espaa, obtendr 9.000
euros por ser la ganadora de esta edicin, y su novela ser publicada por
Editorial Renacimiento (http://www.editorialrenacimiento.com).

Esta edicin del concurso ha superado el nmero de participacin con
respecto al ao pasado, pasando de 115 a 181 trabajos recibidos. El jurado
de esta edicin estuvo compuesto por un representante del mundo
universitario, un crtico literario, un narrador de reconocido prestigio,
un representante de Renacimiento y la concejala Anaya.

Fuente: InfoRincn



*** Juan Gelman recita su poesa en la India

El poeta argentino Juan Gelman ley este 6 de abril algunos de sus poemas,
como Suceder, de su ltimo libro Mundar, en un recital en el Instituto
Cervantes de Nueva Delhi (http://www.cervantes.es), y protagoniz un
coloquio en el que defendi su compromiso poltico e ironiz sobre el
atractivo cultural que ofrece una gran civilizacin como la India.

Se acabar la eternidad y el poema / buscar todava su / tripulacin y lo
/ que no pudo nombrar, tan lejos, ley Gelman, arrancando los aplausos del
pblico, con quien convers alrededor de la extraa capacidad de la palabra
potica para decir el mundo.

La poesa no la escribe uno cuando quiere, sino cuando quiere ella, cuando
viene, reflexion luego el escritor, laureado con el Premio Cervantes
2007. Sigo creyendo que la poesa va ms all, admiti cuando se le
pregunt por el alcance de su compromiso poltico y de su convivencia con
el ejercicio potico.

Pero Gelman reivindic tambin su condicin de periodista para seguir de
cerca la poltica internacional y conden, una vez ms, la sucesin de
dictaduras militares en Argentina durante el siglo XX, al tiempo que abog
por una profundizacin en las democracias contemporneas.

En el coloquio tambin participaron el director del Instituto Cervantes en
Delhi, scar Pujol, el embajador argentino, Ernesto Carlos lvarez, y el
escritor y consejero cultural de la embajada colombiana, Santiago Gamboa.

Por la India particip el profesor de espaol S. P. Ganguly, quien compar
la bsqueda de significado y el dolor en algunos versos de Gelman con la
obra ltima del poeta bengal Rabindranath Tagore.

Cuando a Gelman se le pregunt por los atributos del gigante asitico,
apel a su misterio. Pero tambin, en un comentario jocoso, asegur que
pases como China y la India tienen un atractivo que uno no investiga para
no decepcionarse.

Fuente: EFE



*** Pedaggico de Caracas celebrar sus VII Jornadas de Literatura

Del 14 al 16 de abril se realizarn en el Instituto Pedaggico de Caracas
(http://150.187.142.39) las VII Jornadas de Literatura, que en esta edicin
estarn dedicadas a la memoria del escritor venezolano Miguel Otero Silva,
cuyo centenario se cumpli el 26 de octubre de 2008.

La primera actividad est pautada para el 14 de abril a las 4 de la tarde,
cuando las autoridades del Pedaggico, junto a Miguel Henrique Otero y
Simn Alberto Consalvi, den inicio oficial a las jornadas. Inmediatamente,
se realizar un conversatorio sobre la vida literaria, poltica y
periodstica de Otero Silva a cargo de su bigrafo Argenis Martnez y del
profesor Alexis Mrquez Rodrguez, quienes compartirn una semblanza del
autor a travs del recuerdo, la investigacin y el estudio de su obra. Para
cerrar ese da, el concierto inaugural estar a cargo de la agrupacin Los
Mismos, miembros del Ensamble de la Orquesta tpica del IPC.

Al da siguiente, se abordar el tema de la escritura femenina en Venezuela
en el foro Escribiendo desde las mujeres, en el cual participarn
Elizabeth Sosa, Ingrid Krilewski y Rafael Rondn Narvez. Seguidamente,
Nidia Tabrez actuar en el monlogo Mara Cristina Machado, la
gobernadora, de Jos Gabriel Nez
(http://www.letralia.com/firmas/nunezjosegabriel.htm) y bajo la direccin
de Abraham Veronesse. En horas de la tarde, se realizarn las ponencias de
los estudiantes de pregrado y postgrado en el rea de literatura. Durante
toda la jornada se desplegar la V Feria del Libro, con algunas de las ms
importantes casas editoriales del pas, en los espacios exteriores a los
miniauditorios.

Las jornadas culminarn el jueves 16, con una variada programacin que
incluye una visin de la literatura humorstica de Miguel Otero Silva. En
la seccin Humor en tono de Miguel Otero Silva, Einar Goyo Ponte y
William Anseume abordarn los temas de la parodia, el teatro humorstico y
el sainete poltico. Luego en la tarde habr un homenaje al recordado poeta
Eugenio Montejo con la participacin de Rafael Cadenas, Harry Almela
(http://www.letralia.com/firmas/almelaharry.htm), Santiago Acosta
(http://www.letralia.com/firmas/acostasantiago.htm) y Willy McKay (miembros
de la revista El Salmn, http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com) y los
integrantes del Taller Literario Marco Antonio Martnez. El fin de la
conmemoracin devolver el protagonismo a MOS, cuando se realice el montaje
de su obra Romeo y Julieta, a cargo del grupo Contratexto de la Universidad
Simn Bolvar (USB, http://www.usb.ve), dirigido por Roberto Linares.

Uno de los novelistas fundamentales de la literatura venezolana, Otero
Silva fue el autor de obras notables como Fiebre, Casas muertas y Cuando
quiero llorar no lloro, as como un fino humorista, polmico ensayista y
periodista y fundador del diario El Nacional (http://www.el-nacional.com).

Los interesados en participar pueden comunicarse con el Instituto
Venezolano de Investigaciones Lingsticas y Literarias Andrs Bello del
IPC por el telfono (0212) 4511801.

Fuente: IPC



*** Juan Mars ser homenajeado en el Festival de la Palabra de Alcal

El Premio Cervantes 2008, Juan Mars, ser homenajeado en el Festival de la
Palabra organizado por la Universidad de Alcal de Henares (UAH,
http://www.uah.es) para celebrar la entrega del Premio Cervantes, el mximo
galardn de las letras castellanas, que se realizar en la ciudad
complutense el prximo jueves 23.

Organizado por el Vicerrectorado de Extensin Cultural de la UAH, el
diverso y extenso programa se desarrollar a partir entre el 14 y el 30 de
abril. Cine, mesas redondas, encuentros literarios, msica, exposiciones y
hasta un concurso de aventis (una forma de narracin de aventuras ideada
por Mars) estarn destinados a conocer la figura del autor de Si te dicen
que ca, una de sus primeras novelas y una de las ms conocidas.

El protagonismo de Juan Mars en el Festival de la Palabra comenzar el da
23 con la entrega del Premio Cervantes en el Paraninfo de la UAH de manos
del rey Juan Carlos, y continuar con la inauguracin de la exposicin Los
mundos de Juan Mars, que se exhibir en el Rectorado hasta el 31 de mayo.

El da 24 Mars mantendr un encuentro con estudiantes de la UAH,
acompaado de algunos de los ms prestigiosos especialistas de sus obras,
como Ana Rodrguez Rischer. Tambin se realizarn lecturas dramatizadas de
las obras del escritor galardonado con el Premio Cervantes y se ofrecer un
atractivo taller de encuadernacin titulado Desmontando a Mars en el que
se invitar a los participantes a crear libros nicos del literato.

Los das 25 y 26 ser el turno del concurso de aventis, que, segn su
creador, son narraciones orales improvisadas por una o ms personas en las
que aparecen personajes reales y ficticios. Participarn estudiantes
universitarios y tambin de secundaria y los ganadores tendrn un premio
exclusivo: una visita por la Barcelona de Mars de la mano del propio
autor.

Un ciclo de cine con las pelculas ms admiradas por Mars en su infancia y
en su madurez, conciertos musicales y mesas redondas de debate sobre su
obra completarn este homenaje, pieza principal del Festival de la Palabra.

En el evento tambin hay propuestas arriesgadas y novedosas como la de los
Escritores en residencia, una iniciativa de la UAH en colaboracin con la
Agencia Espaola de Cooperacin Internacional para el Desarrollo (Aecid,
http://www.aecid.es) que permitir a los jvenes autores latinoamericanos
Giovanna Rivero (Bolivia), Andrea Jeftanovic (Chile), Juan Terranova
(Argentina) y Tryno Maldonado (Mxico) celebrar varios encuentros en Madrid
y en Alcal y hablar de la creacin literaria y el momento actual de la
literatura hispana.

Conciertos de primera fila, como el de Susana Baca; encuentros de
estudiantes con otros ganadores del Premio Cervantes, como Antonio Gamoneda
o Jos Jimnez-Lozano, exposiciones como la retrospectiva de fotografa de
los 34 galardonados con el Premio Cervantes; un homenaje a Mara Zambrano,
la primera escritora en conseguir el galardn hace veinte aos, o un taller
de novela grfica a cargo de Francesc Capdevilla, Max, complementarn la
oferta.

Fuente: EFE



*** Realizarn festival de cine y arte contemporneo en Madrid

Entre el 16 y el 25 de abril se realizar en Madrid el XVIII Festival Les
Rencontres Internationales Paris/Berlin/Madrid
(http://www.art-action.org/es_info.htm), un evento que se presenta como un
espacio de descubrimiento y de reflexin en torno al nuevo cine y el arte
contemporneo, y que establece vnculos entre tres de las principales
capitales europeas, proponiendo una original apertura hacia las distintas
prcticas audiovisuales contemporneas.

Esta edicin tendr como sedes el Museo Nacional Centro de Arte Reina
Sofa, el Auditorio del Ministerio de Cultura de Espaa, el Centro de Arte
Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid (CA2M), la Filmoteca Espaola y el
Edificio de Tabacalera futuro Centro Nacional de las Artes Visuales,
gracias al patrocinio del Ministerio de Cultura y la Comunidad de Madrid.

Cine de autor, documental de creacin, vdeo arte e instalacin multimedia
forman la propuesta de Les Rencontres Internationales, fruto de un largo
trabajo de investigacin (se han recibido alrededor de 6.500 propuestas), y
se ha invitado a participar a numerosos artistas, figuras clave del cine y
el arte contemporneo.

En esta edicin, la tercera que se realiza en Madrid, propone una
programacin internacional indita que rene doscientas obras provenientes
de Espaa, Francia y Alemania, principalmente, as como de otros sesenta
pases. La mayora de estas obras se presentarn en Madrid por primera vez
y se contar con la presencia de sus autores, alrededor de 150 artistas y
directores invitados. Treinta proyecciones, una exposicin vdeo y
multimedia hasta el 16 de mayo y un ciclo de mesas redondas conforman el
programa.

Las proyecciones se realizarn en el Auditorio del Ministerio de Cultura,
el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofa y la Filmoteca Espaola.
Habr, entre otras, cuatro pelculas del cineasta armenio Artavazd
Pelechian (http://www.artavazd-pelechian.net) Los habitantes (1970), Las
estaciones (1972), Fin (1992) y Vida (1993); se presentar tambin DEst
(1993), de la actriz, productora y directora belga Chantal Akerman; el
preestreno de Un Lac (2007), del francs Philippe Grandrieux
(http://www.grandrieux.com), y de Je veux voir (2008), de los libaneses
Khalil Joreige y Joana Hadjithomas (http://www.hadjithomasjoreige.com).

Cada proyeccin est concebida alrededor de un personaje o temtica
transversal a los diferentes gneros (enfoques documentales, nuevas
ficciones) y en funcin de las diferentes prcticas audiovisuales (vdeo,
cine experimental), dentro de las cuales se encuentran, en especial, las
ltimas pelculas (preestreno en su mayora) del portugus Vasco Arajo
(http://www.vascoaraujo.org), los suizos Emmanuelle Antille
(http://www.emmanuelleantille.com) e Yves Netzhammer
(http://www.netzhammer.com), el noruego Knut Asdam
(http://www.knutasdam.net), el belga Herman Asselberghs, el espaol Carles
Congost (http://www.myspace.com/carlescongost), la holandesa Manon de Boer
(http://manondeboer.blogspot.com), el francs Pierre Coulibeuf, los
estadounidenses Peter Downsbrough, Ken Jacobs
(http://www.starspangledtodeath.com) y William Wegman
(http://www.wegmanworld.com), los alemanes Christoph Girardet y Volker
Schreiner (http://www.volkerschreiner.de), y el chino Liu Wei.

Adems, durante dos das, 18 y 19 de abril, tendr lugar en el CA2M en
Mstoles una serie de proyecciones, debates, performances y talleres, en un
fin de semana especial en el que el pblico entrar en contacto con
artistas y figuras de reconocido prestigio del arte y la cultura del
panorama espaol e internacional.

En el marco del festival, entre el 16 de abril y el 16 de mayo se mantendr
abierta en Tabacalera la muestra Despus del Final / Faux raccords, que
rene 35 artistas internacionales y ofrece un recorrido de vdeo y
multimedia por la obra de artistas como los estadounidenses Tony Cokes y
Lawrence Weiner, los alemanes Thomas Kner (http://www.koener.de) y Corinna
Schnitt (http://www.corinnaschnitt.de), los espaoles Antoni Muntadas y
Manuel Saiz (http://www.manuelsaiz.com), el belga Hans Op de Beek
(http://www.hansopdebeeck.com), el argentino Charly Nijensohn, el francs
RYBN (http://88.182.96.118) y el austraco bermorgen
(http://www.ubermorgen.com), entre otros.

Por otro lado, el Auditorio del Ministerio de Cultura, el Museo Reina Sofa
y CA2M servirn de escenario para el ciclo de mesas redondas, en el que
participarn comisarios, directores artsticos y programadores de museos
nacionales, centros de arte contemporneo y de bienales de pases europeos
y del resto del mundo, quienes intercambiarn ideas sobre cine
contemporneo, vdeo y nuevos medios de comunicacin. Los debates
propuestos permitirn destacar las preocupaciones y los caminos explorados
en cada pas para identificar esta creacin y apoyarla desde un punto de
vista crtico, del pblico y de los propios artistas.

Fuente: Web del festival



*** Talleres literarios y artsticos dictarn en Caracas

La Universidad Metropolitana (http://www.unimet.edu.ve) y el Instituto de
Creatividad y Comunicacin (Icrea, http://www.icrea.org.ve) han abierto las
inscripciones para diversos talleres y cursos de formacin que sern
dictados en la mencionada casa de estudios, en Caracas, y que por medio de
la experiencia prctica y terica abordarn temas relacionados con la
literatura y el arte, para lo cual cuentan con la conduccin de destacados
profesionales y artistas venezolanos.

El primero de estos talleres ser uno de literatura infantil a cargo de
Mireya Tabuas. Se extender del 18 de abril al 13 de junio en 8 sesiones de
10 de la maana a 12:30 de la tarde, a un precio es de 600 bolvares. Le
seguir el taller de arte no convencional dictado por Carlos Zerpa entre el
21 de abril y el 9 de junio, en 8 sesiones de 5:30 de la tarde a 8 de la
noche, al mismo precio.

Entre el 23 de abril y el 11 de junio, la escritora Edda Armas
(http://www.letralia.com/firmas/armasedda.htm) dictar un taller de poesa
que, a un precio de 600 bolvares, ser dictado en 8 sesiones de 5:30 de la
tarde a 8 de la noche. Jos Toms Angola dictar asimismo, del 9 al 16 de
mayo, un taller de edicin, en 2 sesiones de 9 de la maana a 12:15 de la
tarde y por un precio de 200 bolvares.

Le sigue, entre el 9 de mayo y el 27 de junio, el taller de crnica
Historias de verdad, a cargo de Sandra La Fuente y Liza Lpez, que se
dictar en 8 sesiones de 9 a 11:30 de la maana y a un precio de 600
bolvares. El ltimo taller ser Los argumentos eternos, dictado por
Robert Gmez en 2 sesiones, el 6 y 13 de junio, entre 9 de la maana y
12:15 de la tarde, a un precio de 200 bolvares.

Los talleres, que son coordinados por Fedosy Santaella
(http://www.letralia.com/firmas/santaellakrukfedosy.htm) y Mara Jos
Rueda, incluyen entrega de material y certificado. Quienes se inscriban en
ms de un taller recibirn un descuento del 10%. Para solicitar mayor
informacin es preciso comunicarse con Zulay Gonzlez
(zgonzalez@unimet.edu.ve, Telf.: 0212 2403521) o con Carmen Cecilia Garca
(cgarcia@unimet.edu.ve, Telf.: 0212 2403495).

Fuente: Icrea



*** Maracay celebrar al libro durante toda una semana

      Letralia presentar la antologa Prximos de jvenes narradores
      venezolanos.

Del 20 al 25 de abril se realizarn en la Biblioteca Agustn Codazzi,
ubicada en la planta baja del Complejo Cultural Santos Michelena, en la
avenida 19 de Abril de Maracay, Aragua (Venezuela), diversas actividades
organizadas por la Secretara Sectorial de Cultura del estado
(http://www.aragua.gob.ve/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=8) para
celebrar la Semana del Libro, que en esta oportunidad rendir homenaje a la
escritora venezolana Stefania Mosca (Caracas, 1957-2009), quien falleci el
pasado martes 24 de marzo.

Las actividades se inician el lunes 20 a las 2 de la tarde, cuando se
presentar la primera funcin de un cine foro sobre literatura
latinoamericana que se extender hasta el viernes, cada da a la misma
hora. A las 5, los participantes del taller de la Casa Nacional de las
Letras Andrs Bello (http://www.casabello.gob.ve) protagonizarn una
lectura y, a continuacin, ser bautizado el libro Madera para un sancocho,
editado por la Imprenta Regional de Aragua, dependiente del Sistema
Nacional de Imprentas que coordina la Fundacin Editorial El Perro y la
Rana (http://www.elperroylarana.gob.ve).

El martes 21 a las 5 de la tarde, sern bautizados otros libros de la
Imprenta Regional de Aragua y, al trmino de la actividad, se producir un
conversatorio con los ganadores del concurso Historias de Barrio Adentro.
El mircoles, tambin a las 5, las escritoras Mara Luisa Angarita, Maritza
Soler y Marihel Daz realizarn el homenaje central a Stefania Mosca.

El jueves 23, a las 5, sern bautizados los libros Hojas sueltas, de Blanca
Carrera, y Rumor de barcos, de Amanda Revern
(http://www.letralia.com/firmas/reveronamanda.htm). Posteriormente se
celebrar la Noche de Boleros y Tangos con la agrupacin Danzas Expresin
Criolla.

El viernes 24, Jorge Gmez Jimnez, editor de Letralia, presentar la
antologa bilinge (espaol-chino) Prximos, de jvenes narradores
venezolanos, con la presencia de los autores participantes: Javier
Domnguez (http://www.letralia.com/firmas/dominguezjavier.htm), Diana
Garrido Sylvester
(http://www.letralia.com/firmas/garridosylvesterdiana.htm), Eduardo Mario
(http://www.letralia.com/firmas/marinoeduardo.htm), Roberto Martnez
Bachrich (http://www.letralia.com/firmas/martinezbachrichroberto.htm),
Jess Nieves Montero, Luis Nouel Trenard, Carlos Padrn, Daniel Pradilla
(http://www.letralia.com/firmas/pradilladaniel.htm), Fedosy Santaella Kruk
(http://www.letralia.com/firmas/santaellakrukfedosy.htm), Susana Sussmann,
Leopoldo Tablante, Valentina Truneanu y Castillo Orlando Verde.
Posteriormente se presentar el libro ganador del Concurso Nacional de Mini
Cuentos Los desiertos del ngel, edicin 2008.

Finalmente, el sbado 25 a las 10 de la maana la Agrupacin Pie de Pgina
presentar el 4 nmero de su revista y bautizar los libros Anillos de
Saturno, de Carmen Alida Mndez
(http://www.letralia.com/firmas/mendezcarmenalida.htm) y Slo fachada, de
Isabel Rivas (http://www.letralia.com/firmas/rivasisabel.htm).
Posteriormente se entregar el premio al lector del ao de la Biblioteca
Agustn Codazzi.

Fuente: Secretara de Cultura



*** Encuentro de narracin oral realizarn en Caracas

Organizado por la Direccin de Cultura de la Universidad Catlica Andrs
Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) y el grupo Narracuentos Ucab
(http://cid-a45d05d7353259c8.spaces.live.com), del 20 al 24 de abril se
realizar en las instalaciones de esa casa de estudios, en Montalbn,
Caracas (Venezuela), el VII Encuentro con la Palabra que se Dice.

El evento se iniciar a las 10 de la maana del lunes con un recorrido de
cuentos en el que narradores de la universidad llevarn sus historias a
sus diversos espacios, acompaados por invitados especiales. A las 12,
Narracuentos Ucab realizarn la actividad Cuentos sueltos y amarrados en
la Plaza del Estudiante, con la participacin de Vanessa Menechey, Edgar
Ferreira, Adrin Pernalete, Gabriela Len, Emily Bolvar, Mara Lares,
Tiago de Jess Garca y Armando Quintero.

A las 2 de la tarde, el Auditorio de la Biblioteca ser el escenario de un
conversatorio con Pathmon y Los Cuentos de la Vaca Azul
(http://vacaazul.tripod.com), con la participacin de estudiantes de
sociologa, letras y filosofa. A las 4:30 se realizar otro recorrido de
cuentos y, a las 5, una nueva sesin de Cuentos sueltos y amarrados.
Finalmente, a las 6, se presentar, en la Plaza del Estudiante,
Narracuentos Adeodato, con la participacin de Jazzira Mosquera y su grupo
de narradoras del Colegio San Agustn de El Paraso.

El martes 21 a las 9:30 de la maana se realizar un nuevo recorrido de
cuentos, y a las 10 la narradora Linsabel Noguera, del Banco del Libro,
estar en la Plaza del Estudiante con sus Cuentos con colores. A las 12,
despus de otro recorrido de cuentos, Narracuentos Ucab se presentar en la
Planta Baja del Edicicio Cincuentenario, y a las 12:30 en la Plaza del
Estudiante.

A la 1, Morelia Muoz, de la Universidad Pedaggica Experimental Libertador
(Upel, http://www.upel.edu.ve), protagonizar un conversatorio sobre
narracin oral en el Auditorio de la Biblioteca. A las 2, Armando Quintero
ofrecer otro conversatorio al que sern especialmente invitados los
estudiantes de educacin.

El mircoles 22 se iniciarn las actividades a las 10 de la maana con un
nuevo recorrido de cuentos, y a las 12 del da Marcy Rangel y Helena Riera
presentarn su Collar de cuentos citadinos en la Plaza del Estudiante. El
mismo espacio ser escenario para Cuentos que no son cuentos, de Toa
Pineda, a la 1 de la tarde.

A las 2, Pathmon y Los Cuentos de la Vaca Azul realizarn otro
conversatorio para estudiantes de comunicacin social, en el Auditorio. A
las 5, despus de otro recorrido de cuentos, Rangel y Riera presentarn
otra sesin de su Collar de cuentos citadinos y, a las 6, Freddy Gamboa y
Tiago de Jess Garca ofrecern sus Cuentos en blanco y negro.

El jueves 23 a las 12 del da, despus de un nuevo recorrido de cuentos,
Narracuentos Ucab ofrecer otra de sus presentaciones, mientras que Jenny
Fraile, de la Upel, estar en el Auditorio de la Biblioteca con sus
Cuentos de seres maravillosos. A continuacin, el escritor Jorge Gmez
Jimnez presentar un conversatorio sobre la experiencia de la revista
Letralia, Tierra de Letras, tambin en el Auditorio de la Biblioteca.

A las 4:30 de la tarde se realizar otro recorrido de cuentos y, a las 5,
Ludmila Esqueda ofrecer su actividad Cuentos y ms cuentos. A las 6, Los
Cuentos de la Vaca Azul ofrecern sus Historias de un rey que quera un
cuento sin final con Freddy Gamboa, Tiago de Jess Garca, Patricia
Quintero y Armando Quintero.

La ltima jornada del encuentro, el viernes 24, se iniciar a las 12 del
da en el Auditorio de la Biblioteca con Compartimos cuentos divertidos,
actividad dirigida por Armando Quintero con la participacin de alumnos del
Colegio Teresiano. A las 2, y despus de otro recorrido de cuentos, Pathmon
y Los Cuentos de la Vaca Azul ofrecern un conversatorio para estudiantes
de letras y psicologa. Habr un nuevo recorrido de cuentos a las 5 de la
tarde y, a las 6, Los Cuentos de la Vaca Azul ofrecern nuevamente sus
Historias de un rey que quera un cuento sin final.

Fuente: Narracuentos Ucab



*** Quince autores participarn en la IV Semana de la Narrativa Urbana

El Pen de Venezuela, conjuntamente con Cultura Chacao, anunci el
cronograma de la IV Edicin de la Semana de la Nueva Narrativa Urbana,
evento coordinado por los narradores venezolanos Ana Teresa Torres y Hctor
Torres (http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm), y que se llevar
a cabo del 20 al 24 de abril en el Centro Cultural Chacao
(http://www.chacao.gov.ve/guiadetail.asp?Id=10), ubicado en El Rosal
(Caracas).

Los participantes para esta edicin son Lucas Garca, Carlos Daz y Rodrigo
Lares, acompaados por Krina Ber (lunes 20); Leo Campos, Alejandro
Sebastiani (http://www.letralia.com/firmas/sebastianiverlezzaalejandro.htm)
y Gloria Dolande (http://www.letralia.com/firmas/dolandegloria.htm),
acompaados por Carlos Sandoval (martes 21); Luis Guillermo Franquiz,
Manuel Llorens y Kaury Ramos, acompaados por Gisela Kozak (mircoles 22);
Mariana Libertad Surez, Hensli Rahn y Nstor Bermdez, acompaados por
Humberto Mata (jueves 23), y Vicente Ulive, Martha Durn y Ronald Delgado,
acompaados por Rubi Guerra (viernes 24).

La Semana de la Nueva Narrativa Urbana es un evento anual que busca crear
un espacio para la difusin de las voces representativas de los ms nuevos
perfiles en la narrativa venezolana contempornea, y en el mismo han
participado algunas de sus voces emergentes ms conocidas de la actualidad.

Fuente: Ficcin Breve Venezolana



*** Biblioteca Digital Mundial de la Unesco abrir el 21 de abril

La Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la
Cultura (Unesco, http://www.unesco.org) y 32 instituciones asociadas
presentarn el prximo 21 de abril, en la sede del ente internacional en
Pars, la Biblioteca Digital Mundial
(http://www.worlddigitallibrary.org/project/english), un sitio web en el
que se podrn consultar documentos culturales nicos de bibliotecas y
archivos del mundo entero.

La presentacin tendr lugar en el transcurso de una recepcin ofrecida
conjuntamente por el director general de la Unesco, Koichiro Matsuura, y el
bibliotecario del Congreso de los Estados Unidos (http://www.loc.gov),
James H. Billington, quien present un prototipo del proyecto el 18 de
octubre de 2007 en la sede de la organizacin en Pars, segn informramos
en nuestra edicin 175 (http://www.letralia.com/175/1018digital.htm).

En el acto se contar tambin con la presencia de directores de las
instituciones asociadas al proyecto para presentarlo a los ministros,
embajadores y delegados permanentes de los estados miembros, as como a
algunas personalidades especialmente invitadas, que van a participar en la
reunin de primavera del Consejo Ejecutivo de la Unesco.

La Biblioteca Digital Mundial funcionar en rabe, chino, espaol, francs,
ingls, portugus y ruso, y contar con contenidos en muchos otros idiomas.
Sus caractersticas en materia de bsqueda facilitarn las investigaciones
interculturales y a travs de distintas pocas. Todos los temas irn
acompaados de descripciones y algunos de ellos sern presentados en videos
por bibliotecarios y archiveros especializados, a fin de que los usuarios
puedan situar su contexto.

Billington tuvo la iniciativa de proponer a la Unesco la creacin de esta
biblioteca en razn de que podra tener el efecto beneficioso de unir a
las personas, exaltando el carcter profundo y excepcional de las
diferentes culturas en un proyecto a escala mundial.

Adems de promover el entendimiento mutuo en el plano internacional, el
proyecto tiene las siguientes finalidades: ampliar la cantidad y diversidad
de los contenidos culturales en Internet; proporcionar material de
documentacin, informacin y estudio a educadores, estudiantes y eruditos,
as como al pblico en general; y, por ltimo, crear capacidades en las
naciones asociadas al proyecto, con vistas a reducir la brecha digital
entre los diferentes pases y dentro de cada uno de ellos.

El sitio web ha sido concebido y preparado por un equipo de la Biblioteca
del Congreso de Estados Unidos. La Bibliotheca Alexandrina de Egipto
(http://www.bibalex.org) ha prestado su asistencia tcnica a la realizacin
del proyecto. Tambin han contribuido con sus conocimientos especializados
y han aportado contenidos al sitio web las bibliotecas nacionales y algunas
instituciones culturales y educativas de Arabia Saudita, Brasil, Egipto,
China, Eslovaquia, Estados Unidos, la Federacin de Rusia, Francia, Iraq,
Israel, Japn, Mal, Marruecos, Mxico, los Pases Bajos, Qatar, el Reino
Unido, Serbia, Sudfrica, Suecia y Uganda.

Entre los tesoros culturales presentados en la Biblioteca Digital Mundial,
figurarn estelas y huesos para orculos aportados por la Biblioteca
Nacional de China (http://www.nlc.gov.cn/english.htm); manuscritos
cientficos arbigos procedentes de la Biblioteca y Archivos Nacionales de
Egipto (http://www.nationalarchives.gov.eg); fotografas antiguas de
Amrica Latina conservadas en la Biblioteca Nacional de Brasil
(http://www.bn.br); el Hyakumanto darani, una publicacin del ao 764
custodiada en la Biblioteca Nacional de la Dieta de Japn
(http://www.ndl.go.jp/en/index.html); la famosa Biblia del Diablo del siglo
XIII, perteneciente a los fondos de la Biblioteca Nacional de Suecia
(http://www.kb.se/hjalp/other-languages/espanol), y obras caligrficas en
rabe, persa y turco de las colecciones conservadas en la Biblioteca del
Congreso de los Estados Unidos.

Fuente: Unesco



*** Semana de la Cultura Catalana en Madrid homenajear a Joan Margarit

El escritor y poeta espaol Joan Margarit, Premio Nacional de Poesa 2008,
protagonizar del 20 al 26 de abril la Semana de la Cultura Catalana en
Madrid (http://www.semanaculturacatalana.cat), que este ao repartir por
14 sedes e instituciones hasta 40 actividades como lecturas, conciertos o
exposiciones en torno a la fiesta del libro.

Los poetas partimos de la osada para convertirla en humildad, record
Margarit el pasado 6 de abril durante la presentacin de los actos en el
Centro Cultural Blanquerna (http://www.ccblanquerna.cat) de la Generalitat,
acompaado por Jos Cuervo, delegado del gobierno cataln; Jose Bargall,
director del Instituto Ramn Llull (http://www.llull.cat) y Conrado Celso,
director comercial de Caixa Catalunya (http://www.caixacatalunya.es), que
patrocina la Semana.

Estuvieron tambin Mario Gas, director del Teatro Espaol, y el actor Juan
Echanove, como autores, con Vicky Pea, de una dramatizacin de poemas de
autores catalanes que se celebrar el 14 de abril en ese espacio, como acto
inaugural.

El espectculo quiere poner de relieve el frtil intercambio existente
por traducciones del castellano y el cataln a travs de poemas de 25
autores como Carner, J. V. Foix, Joan Salvat-Papasseit, Bartomeu
Rossell-Porcel, Salvador Espriu, Miquel Mart i Pol, Gabriel Ferrater,
Blai Bonet, Vicent-Andrs Estelles, Pere Quart, Joan Brossa, Jordi
Sarsanedas y Maria Merc Marcal, entre otros.

Para la clausura, el da 26, el Crculo de Bellas Artes
(http://www.circulobellasartes.com) acoge el espectculo Palabra de Jazz,
con el poeta Pere Rovira y un tro de jazz dirigido por Perico Sambeat.
Ambos actos son gratuitos previa confirmacin a travs del correo
informacion@semanaculturacatalana.cat.

Numerosas entidades e instituciones se han sumado este ao con sus
producciones a la iniciativa de la Semana de la Cultura Catalana y Sant
Jordi 2009, que tiene la colaboracin especial del Ramn Llull.

La presentacin de la edicin castellana de Solitud, de Victor Catal, un
homenaje al poeta ibicenco Maria Villangmez con lecturas que incluyen a
varios autores baleares actuales, son actos que organiza ese instituto cuyo
director ha subrayado la celebracin de la Semana en 22 ciudades de 13
pases, destacando las de Madrid, Londres, Nueva York, Berln y Pars.

Bargall expres su satisfaccin por el hecho de que en la capital
estadounidense se repita, ahora con la actriz Jessica Lange, la lectura del
libro La Plaza del Diamante, de Merc Rodoreda, con la que Ana Beln inici
en su momento la Semana en Madrid.

La Residencia de Estudiantes (http://www.residencia.csic.es), el Instituto
Cervantes (http://www.cervantes.es), la Biblioteca Nacional de Espaa (BNE,
http://www.bne.es), el Centro Cultural Blanquerna y la Librera Rafael
Alberti (http://www.libreriaalberti.com) son otros locales, no todos, as
como la Casa rabe (http://www.casaarabe-ieam.es) o la Casa de Amrica
(http://www.casamerica.es), donde tendrn lugar las lecturas, conciertos,
exposiciones, presentaciones de libros, artes escnicas, conferencias y
cuenta cuentos que se presentan.

Margarit se confes especialmente ilusionado con el peregrinaje que
emprender esos das por los distintos centros culturales de Madrid como la
Residencia de Estudiantes, lugar que ha sabido conservar sus muebles, su
estilo y su cultura, o el Instituto Cervantes, que antes de existir el
Ramn Llull le sirvi como vehculo para recitar sus poemas fuera de Espaa
y donde ser un momento muy especial el encuentro con sus traductores.

En la BNE, el crtico Jordi Gracia, especialista en la posguerra y el
franquismo, har un dueto con el poeta cataln quien comentar su
biblioteca, as como esa osada necesaria para empezar a escribir, cuando
detrs hay un pasado que va de Homero a la Biblioteca Nacional.

Con Luis Antonio de Villena, Margarit presentar en Blanquerna sus ltimos
libros, Misteriosamente feliz y las Nuevas cartas a jvenes poetas, y
participar en la librera Alberti en un encuentro con sus lectores. El
poeta recomend en especial el espectculo de msica y poesa de la
clausura que cuenta con un esplndido tro de saxo, contrabajo y piano, y
que calific como una autntica fiesta.

Fuente: EFE



*** Fernando del Paso ser homenajeado en Guadalajara

El escritor mexicano Fernando del Paso ser el escritor homenajeado en la
41 Feria Municipal del Libro y la Cultura, que se llevar a cabo del 1 al
17 de mayo en el Centro Histrico de Guadalajara, Jalisco, y otros espacios
de la ciudad mexicana.

En rueda de prensa, Jorge Arregi Salin, presidente de la Seccin
Especializada de la Cmara Nacional de Comercio de Guadalajara (Canaco,
http://www.canacogdl.com.mx), dijo que el autor mexicano ser galardonado
debido a su virtuoso trabajo como ensayista, poeta, novelista y dramaturgo.

Subray que la Canaco local, en coordinacin con la Direccin General de
Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara
(http://enlinea.guadalajara.gob.mx/sim/dependencias.asp?dep=349), busca
fomentar el hbito de la lectura, el universo de los libros y el homenaje a
poetas, historiadores, antiguos libreros y editores.

Resalt que esta muestra es considerada la feria ms antigua de Mxico y
que es toda una tradicin en esta ciudad, sobre todo por la misin de
fomentar la cultura y el hbito a la lectura, acercando los libros a los
ciudadanos. Precis, tambin, que en esta edicin, 20 compaas que
respaldan a 237 editoriales expondrn un acervo con cerca de 20 mil
ttulos.

Por su parte, el director de Cultura, Eugenio Arriaga Cordero, mencion que
los Arcos de la Presidencia Municipal de la ciudad sern el espacio
destinado para los libreros afiliados a la Canaco.

Asimismo, el andador Pedro Loza crece este ao de la calle Hidalgo a Juan
Manuel (una ms que en ediciones anteriores), en donde estarn situadas las
editoriales de diversas instituciones culturales y un caf literario, as
como stands con talleres impartidos por el Museo del Nio
(http://globo.guadalajara.gob.mx) y el Museo de Paleontologa
(http://www.guadalajara.gob.mx/dependencias/museopaleontologia), adems de
un escenario donde se programar cine al aire libre y otras expresiones
artsticas, pero el escenario principal de libros estar en el patio
central del Palacio Municipal.

Apunt que habr tres categoras: talleres de escritores para jvenes
entusiastas y debates, mesas redondas y lectura de libros, y cine, msica y
lectura de textos en espacios pblicos como universidades, lo mismo que en
una red de cafs, bares y cantinas de la ciudad.

Refiri que en 1968 surgi la idea de realizar esta fiesta de los libros en
el ayuntamiento local, mismo que invit a la Canaco a lo que se pretenda
fuera la Feria Municipal del Libro, la primera de su tipo en el mbito
nacional.

En 1969 se realiz la primera con el nombre de Feria Popular del Libro,
posteriormente se llam como hasta ahora se le conoce: Feria Municipal del
Libro, llevando cada ao el nombre de personalidades que han destacado en
el mundo del libro. En esta ocasin llevar el nombre de Fernando del Paso
y tambin en su honor una biblioteca ubicada en la colonia Libertador
Miguel Hidalgo tendr esa misma identidad.

Fuente: Notimex



*** Wole Soyinka inaugurar Festival Internacional de Poesa de Granada

La cantante norteamericana Suzanne Vega, el Nobel de Literatura nigeriano
Wole Soyinka y la escritora nicaragense Gioconda Belli son algunas de las
primeras figuras con las que contar en su sexta edicin el Festival
Internacional de Poesa Ciudad de Granada (FIP, http://www.fipgranada.com),
que se celebrar en esta ciudad espaola del 12 al 16 de mayo.

La inauguracin, que tendr lugar en la Huerta de San Vicente
(http://www.huertadesanvicente.com), correr a cargo de Soyinka, el primer
africano y tambin el primer hombre de color en conseguir el galardn que
otorga la Academia Sueca. Soyinka es, adems de escritor, un smbolo en
frica de la lucha por el desarrollo, y lleg a ser condenado a veinte
meses de arresto durante la Guerra Civil de Nigeria, en 1967, acusado de
conspiracin.

La que fuera residencia de verano del poeta Federico Garca Lorca tambin
ser el escenario del concierto de la estadounidense Suzanne Vega, que
ofrecer una actuacin en la que repasar todos sus grandes xitos, entre
los que se encuentran temas como Luka o Toms diner, para un aforo
aproximado de 2.000 personas. Las entradas ya han salido a la venta a un
precio simblico de 15 euros en Ticketmaster.com, y la recaudacin ser a
beneficio de la organizacin Aldeas Infantiles
(http://www.aldeasinfantiles.es).

Por su parte, la nicaragense Gioconda Belli, autora de novelas como El
pas bajo mi piel o El infinito en la palma de la mano, y participante
activa en la Revolucin Sandinista que derroc la dictadura de Somoza,
leer tambin poemas en el cierre del festival, justo cuando se cumplen 30
aos de aquel acontecimiento histrico en el pas centroamericano.

En el marco del evento se realizar la entrega del Premio Internacional de
Poesa Ciudad de Granada, que este ao ha recado en el escritor valenciano
Toms Segovia. El autor leer durante el festival algunos de sus poemas en
un evento a celebrarse el mircoles 13 de mayo. Segovia ser adems el
protagonista de las jornadas acadmicas dedicadas a su obra, en las que
participarn autores como Aurora Luque, el editor de Pre-textos
(http://www.pre-textos.com), Manuel Borrs, Itziar Mnguez o Isel Rivero.

La nmina de poetas y escritores del festival se ampla con la presencia de
Hamid Galib (Puerto Rico), el iraqu Abdul Hadi Sadoun, ganador del Premio
al Mejor Cuento en Lengua rabe, el coreano Kim Ki Dong, uno de los autores
asiticos ms reconocidos y el Premio Nacional de Poesa en Colombia Daro
Jaramillo Agudelo, que ser el colofn de los actos del 13 de mayo.

La escritora uruguaya Ida Vitale, nacida en Montevideo en 1923 y
considerada como la voz femenina ms importante de la poesa
hispanoamericana de las ltimas dcadas, los poetas italianos Alberto
Beroni, Maurizio Cucchi y Antonio Riccardi, Andrs Neuman, Ernesto Prez
Ziga, Javier Vela, Juan Cobos Wilkins, Mario Cuenca y Julio Serrano
(Guatemala) completan la extensa lista de grandes autores que este ao
participarn en una de las ediciones ms ambiciosas.

En sus cinco ediciones anteriores el FIP ha reunido en la ciudad espaola a
ms 150 artistas, y el pasado ao consigui congregar a ms de 7.000
personas en sus actos, todos gratuitos. Se encuentra hermanado con otros
eventos similares de Italia, Nicaragua, Mxico, Puerto Rico, Costa Rica o
Cuba.

Fuente: Europa Press



*** Doscientas treinta y dos novelas se disputan el Rmulo Gallegos

    Grupo de escritores venezolanos exige que sus novelas sean retiradas
    del concurso. La voluntad y la fortuna, de Carlos Fuentes, se queda
    fuera por haber ganado este autor el premio en 1977.

Doscientas treinta y dos novelas, de diecisiete pases, participan en la XV
Edicin del Premio Internacional de Novela Rmulo Gallegos, cuyo veredicto
ser dado a conocer el prximo 28 de mayo. Este galardn, que es organizado
por la Fundacin Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos
(Celarg, http://www.celarg.gob.ve), recibi en esta oportunidad cuarenta y
ocho novelas de autores venezolanos. La lista de novelas participantes fue
liberada el pasado 20 de marzo y se puede descargar de
http://www.celarg.gob.ve/Espanol/listado%20por%20paises%20PRG%202009.doc.

El jurado de esta edicin est conformado por el venezolano Humberto Mata,
la argentina Graciela Maturo, el cubano Miguel Barnet y la mexicana Elena
Poniatowska, ganadora de la edicin anterior. Tambin estaba la venezolana
Stefania Mosca, quien falleci el pasado 24 de marzo. El Celarg no ha
informado hasta ahora quin la sustituir.

La entrega del galardn, que premia novelas publicadas entre el 1 de enero
de 2007 y el 31 de diciembre de 2008, se realizar el prximo 2 de agosto.
La recepcin de obras culmin el pasado 28 de febrero. El premio consiste
en medalla de oro, diploma y 100.000 euros o su equivalente en moneda
nacional, as como la publicacin de la obra ganadora en una edicin que
circular slo en Venezuela.

Esta semana, varios escritores venezolanos exigieron que sus novelas fueran
retiradas de competencia, por estar en desacuerdo con el gobierno
venezolano. Ya que en el Premio Rmulo Gallegos las editoriales pueden
postular las obras por su cuenta, los autores se enteraron de que haban
sido incluidos cuando el Celarg hizo pblica la lista de novelas
participantes.

Fue el caso, por ejemplo, de la escritora y periodista Milagros Socorro,
quien exigi a Santillana (http://www.santillana.com.ve) que retirara su
novela El abrazo del tamarindo. El sello le asegur que su deseo sera
cumplido.

Yo me dej de interesar por el Premio Rmulo Gallegos hace tiempo, ni
siquiera conozco quines son los jurados internacionales. Me parece que es
una manifestacin de este gobierno autoritario, que quema libros y permite
la entrada del colectivo La Piedrita a la Biblioteca Nacional. Las
dictaduras no tienen matices, se les dice no y punto, recalc.

El reconocido escritor Eduardo Liendo, autor de Diario del enano y otras
novelas, tambin retirar del concurso su libro El ltimo fantasma, que
versa sobre un escritor venezolano desilusionado de la izquierda que se
encuentra con el espritu de Lenin en su casa. Yo creo que primero cae
Chvez, antes de que le den el premio a mi fantasma, dijo el autor entre
risas.

La editorial no cometi ninguna arbitrariedad al poner a concursar mi
obra, pero a m no me gusta jugar con las cartas marcadas. Cuando hay un
jurado con una tendencia ideolgica clara, el resultado se sabe de
antemano, dijo.

Ana Teresa Torres, cuya novela La fascinacin de la vctima tambin est en
la lista de concursantes, tampoco est de acuerdo. Yo soy una persona con
una actitud pblica de oposicin, y s que mi participacin en el premio
produce desconcierto. La gente cree que los autores somos los que mandamos
los libros, y he sentido cierto malestar hacia m, explica.

Agrega contundente que si en sus manos estuviera el poder retirarse del
certamen, lo hara, pero ya las obras estn en la calle y eso no depende de
ella. La editorial (Alfa, http://www.alfagrupo.com) envi los libros y
desde el punto de vista de ellos es lgico que enven toda su produccin.
Yo misma lo hara si tuviera una editorial. Y retirarme significara
solicitar un permiso a la editorial, y realmente no me interesa porque
tengo excelentes relaciones con ellos.

Para Torres resulta incmodo el hecho de estar concursando para el Rmulo
Gallegos. Me parece que la gente podra pensar: y qu hace sta
concursando?, cuando yo he asumido una posicin poltica de oposicin.
Afirma enfticamente que si Alfa le hubiera consultado para enviar su
novela al concurso, se habra negado.

Al respecto, la coordinadora del premio, Nelly Prigorian, seala que si
algn autor desea salir del certamen, sencillamente debe enviar una carta
dirigida al premio, al jurado o al presidente del Celarg, manifestando su
decisin.

De inmediato, nosotros nos dirigimos al jurado y le comunicamos que saquen
esa novela de su consideracin. Nosotros no estamos en posiciones
polticas, adems, las editoriales mandan los libros que consideran
importantes. Sin embargo, la obra es del autor y es el autor el que recibe
el premio y quien puede decidir estar o no, seal.

Hctor Torres (http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm), cuya obra
La huella del bisonte tambin est en el certamen literario, seal que
responder a estas convocatorias es uno de los derechos que tienen las
editoriales. Agreg que los escritores venezolanos deberan saber que ellos
no estn en la competencia real y no tienen oportunidades reales de
ganar, y considera que no tiene sentido el gesto simblico de retirar su
novela de la convocatoria.

Afirm que el valor del premio para los autores nacionales es que sus obras
quedaran depositadas en la biblioteca del Celarg y que por esa misma razn
muchas editoriales mandan sus catlogos completos del ao.

Es una contradiccin que, por un lado, nos preocupemos por los 62.262
libros de las bibliotecas del estado Miranda que fueron vendidos como pulpa
de papel el ao pasado y, por el otro, nos neguemos a que nuestras obras
estn en la Biblioteca Isaac Pardo. sa es la memoria que debemos construir
para cuando vengan tiempos mejores. Cuando esta situacin poltica acabe,
la biblioteca seguir all, dijo Torres esperanzado.

Norberto Jos Olivar, autor de Un vampiro en Maracaibo, indic que no tuvo
problema cuando Santillana le propuso inscribir su novela policial en el
concurso. Seal que la situacin poltica es coyuntural y que este premio
tiene mucha reputacin, que adems ha galardonado a figuras como Roberto
Bolao y Enrique Vila-Matas (http://www.enriquevilamatas.com).

El problema de los premios es que nunca estamos de acuerdo con lo que
pasa; si no son las inclinaciones polticas son las comerciales. Acusamos
al jurado de estar parcializado. Creo que es un error de los escritores, y
lo digo con todo respeto, considerar el asunto en trminos polticos. Eso
le hace mal al premio, que es una de las poquitas cosas que Venezuela ha
logrado mantener con el tiempo, concluy.

Segn Fedosy Santaella, quien participa con Rocanegras (Ediciones B,
http://www.edicionesb.com.ve), no hay ninguna razn para no participar. Me
meti la editorial, pero no tengo queja. Para m es indiferente. La vez
pasada se premi a Elena Poniatowska, que es importante, y a pesar del
tinte poltico del premio, all no se han premiado a balurdos sino a gente
de calidad.

Tampoco le quita el sueo el asunto al escritor y teatrero Javier Vidal,
quien figura con Todos eran de izquierda (Alfaguara,
http://www.santillana.com.ve): Yo no tengo intencin de retirarme, porque
s que no voy a ganar nunca. Si me excluyen de las salas del Celarg, cmo
no me van a excluir de la discusin? Por eso, a m el Rmulo Gallegos no me
quita el sueo.

Un caso particular es el del escritor Carlos Fuentes, quien obtuvo el
premio en 1977 por Terra Nostra, y Alfaguara postul este ao su novela La
voluntad y la fortuna, pero se ha quedado fuera de concurso pues las bases
especifican que no pueden participar quienes hayan ganado alguna edicin
anterior.

Fuentes: Celarg  El Nacional  El Universal



*** Muoz Molina, Dez y Mastretta en jornadas Lecciones y Maestros 2009

La Universidad Internacional Menndez Pelayo (UIMP, http://www.uimp.es) y
la Fundacin Santillana (http://www.fundacionsantillana.org) anunciaron de
forma oficial este 18 de marzo que los narradores espaoles Antonio Muoz
Molina y Luis Mateo Dez y la mexicana ngeles Mastretta sern los
protagonistas de la tercera edicin de las jornadas Lecciones y maestros
2009, que se celebrarn en Santillana del Mar, Cantabria (Espaa) del 22
al 24 de junio.

Esta convocatoria internacional sobre el estado actual de la literatura
iberoamericana ha recorrido la creacin de algunas de las ms destacadas
figuras de las letras hispanas, como Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, Jos
Saramago (en la edicin inaugural), y Arturo Prez-Reverte, Javier Maras y
Mario Vargas Llosa (en 2008).

Tras el xito y difusin alcanzados por las jornadas, esta nueva edicin
contar, una vez ms, con invitados nacionales e internacionales, entre
ellos catedrticos de literatura, crticos, editores, acadmicos,
periodistas y personalidades del mundo de la cultura.

ngel Loureiro, profesor de cine y literatura espaola contempornea en la
Universidad de Princeton (http://www.princeton.edu), ser el encargado de
presentar la obra de Muoz Molina, mientras que el escritor leons Jos
Mara Merino tendr a su cargo la conferencia magistral sobre su paisano
Luis Mateo Dez. Por su parte, la escritora catalana Nuria Amat abordar un
anlisis crtico sobre la narrativa de Mastretta.

Las jornadas tendrn lugar en la Torre de Don Borja, sede de la Fundacin
Santillana, y se integrarn en el tramo inicial de los cursos de la
institucin acadmica, que cumpli 75 aos el pasado verano.

Aunque no constituye una actividad abierta al pblico, el foro de
Santillana se transmite ntegramente a travs de Internet. La sesin de
clausura con entrada libre est prevista ya en Santander, en el Paraninfo
de La Magdalena. Todas las sesiones, no obstante, podrn seguirse en
directo en las webs del diario El Pas (http://www.elpais.com) el blog
colectivo El Boomeran(g) (http://www.elboomeran.com) y la editorial
Alfaguara (http://www.alfaguara.santillana.es), as como en las de los
entes organizadores.

Fuente: El Diario Montas



||||||||||||||     ESPECIAL: EN RECUERDO DE MEIRA DELMAR      |||||||||||||

La poeta colombiana Meira Delmar falleci el pasado 18 de marzo a los 86
aos en Barranquilla, donde resida. De padres libaneses y nacida como Olga
Chams Eljach, adopt el seudnimo de Meira Delmar en su juventud para
presentar sus primeros versos en algunas revistas cubanas.

La autora estuvo cerca del Grupo de Barranquilla, colectivo de escritores,
pintores e intelectuales que se reuna en el antiguo local de La Cueva y
que tuvo a Gabriel Garca Mrquez, Nobel de Literatura de 1982, como su
integrante ms sobresaliente.

En 1942 public su primer poemario, Alba del olvido, al que siguieron,
entre otros , Verdad del sueo (1946), Sus mejores versos (1957), antologa
editada en Buenos Aires; Poesa (1970), antologa bilinge
(espaol-italiano) publicada en Siena (Italia), Husped sin sombra (1971) y
Alguien pasa (1998).

Hoy, en su recuerdo, Letralia presenta este especial, en el que Beatriz
Vanegas Athas recuerda algunos momentos de alegra de la autora; Leopoldo
de Quevedo y Monroy la califica como la poetisa ms amable, ms sencilla,
ms amorosa y ms grande de Colombia, y Lidia Corcione Crescini nos ofrece
un apretado pero sustancioso paseo por su obra potica.



=== Crnica de la alegra para Meira      Beatriz Vanegas Athas ==========

              Lo mo no es nada extraordinario: escribir unos versos lo he
                       dicho varias veces, es casi como cortar una rosa, no
                       tiene ningn premio, no debera tener ese premio tan
                                    maravilloso que yo recibo de la gente.

                                                               Meira Delmar

Es este un homenaje a la alegra. Es este un homenaje a Meira Delmar quien
tuvo por oficio en la vida, repartir felicidad. Voy a contarles, en esta
hora que parece propicia slo para el llanto, instantes felices vividos al
lado de Meira all en Ceret de Crdoba, donde Lena Reza ha hecho de la
poesa, un blsamo para aliviar las incertidumbres y hacer germinar el amor
y la amistad en el pas de la sinrazn.

Desde hace ocho aos he presenciado cmo Meira Delmar acuda puntual a la
invitacin que su entraable amiga Lena Reza le haca para que fuese la
reina del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas. Desde hace aos
presencio cmo Ceret la revitalizaba: cada ao ms joven. De la silla de
ruedas, a las muletas; de las muletas al bastn y del bastn a caminar con
ms luz en la mirada.



Estaba la Marisola

Infatigable y cariosa. Siempre con el apunte preciso. En los momentos que
antecedan a la partida hacia un recital, all en Corpoica, el paraso
cereteano que sirve de hotel a las poetas, venidas de toda Colombia y de
varios pases, Meira se diriga al comedor acompaada por las poetas
Margarita Galindo, Nora Carbonell y quien estas lneas escribe y a tiempo
que hacamos el recorrido, nos llevaba a la infancia con la sutil orden de
cantar la primigenia ronda de nuestra infancia Caribe: Estaba la Marisola /
sentada en su vergel / abriendo la rosa / y cerrando el clavel. / Quin es
esta gente / que pasa por aqu / ni de da ni de noche / me dejan dormir /
Somos los estudiantes / que venimos a estudiar / en la capillita de oro /
de la virgen del Pilar. / Plato de oro / orilla de cristal / que se quiten,
que se quiten / de la puerta principal...



Este amor

Cada vez que Meira Delmar empezaba a declamar Raz antigua lanzando al
fervoroso pblico de la plazoleta Ral Gmez Jattin, la red del primer
verso de este poema que ya es una oracin en Ceret, los aplausos
estallaban en una suerte de misticismo profano; una mezcla de solemnidad
con euforia: No es de ahora este amor (...) No es de ahora. No. / De lejos
viene / De un silencio de siglos, / de un instante / en que tuvimos otros
nombres y otra / sangre fugaz nos inund las venas / este amor por amor, /
este sollozo / donde estamos perdidos en querernos / como en un laberinto
enamorado.

Terminaba Meira como en un laberinto enamorado y su voz se haca tenue
ante el murmullo del pblico adorador, que repeta los versos como en un
ritual; que peda este o aquel poema como si se tratase de la cancin
favorita que no puede faltar en el repertorio del artista. Y Meira
respiraba plena, se aferraba al micrfono, haca a un lado cualquier
amenaza de fatiga y prosegua en un acompasado ritmo de versos, aplausos y
el clsico coro: otro, otro, otro.



El buen humor

A sus ochenta y seis aos no haba cansancio que la venciera, ni
conversacin que la cansara, ni lluvia que amainara su nimo, como en aquel
memorable recital en Montera, en plena Ronda del Sin en el ao 2007,
cuando el cielo lanz una cortina infranqueable que reemplaz los versos de
la poeta, que festej con carcajadas la osada de la lluvia a quien llam
atrevida y con nfulas de poeta.

Largas conversaciones con la poeta que no tuvo suerte en el amor: ...el
arduo / amor que nunca pudo / vencer el tiempo.... El arduo amor sobre el
que la poeta contaba: Siempre que me preguntan por el amor, recuerdo un
conversatorio en Comfamiliar del Atlntico... Recuerdo que un seor me
dice: Doa Meira, en su poesa se ve que hay un amor secreto, por qu no
nos habla de l?. Bueno, le responda, usted mismo dice que es secreto
y si nos ponemos a hablar de l, deja de serlo.... Y otro seor dijo:
Pero, doa Meira, en realidad es mejor que haya sido as, porque gracias a
esa circunstancia usted ha escrito esa poesa tan maravillosa que hace. Y
yo le respondo: Pero a m no me hubiera molestado en absoluto que se
hubiera realizado .

Meira Delmar inquebrantable en su sonrisa y buen humor, para quien el mejor
elogio a su poesa provino del escritor y amigo Manuel Meja Vallejo:
Estaba en la Biblioteca Piloto de Medelln con Germn Vargas y Manuel
Meja Vallejo. Manuel, acompaado de su inseparable vaso de ron. Eran las
doce del da y haca un sol ardiente, entonces Germn me pide que le recite
algo a Manuel, a lo cual respondo que la poesa necesita otro ambiente y no
ese sol de medioda. Pero Germn insiste y yo cedo recitndole este: Sola
/ en el azul de la maana vuela / una garza / Sabe Dios qu poeta distrado
/ dej que se le fuera / una palabra.... Me mira Manuel, levanta el vaso,
exclama: Nooooojodaaa! y suelta Germn la carcajada. Ese es el mejor
elogio que me han hecho.

Es este, como dije al inicio, un homenaje a la alegra. Es este un homenaje
a Meira Delmar, quien tuvo por oficio en la vida, repartir felicidad.

** Beatriz Vanegas Athas
   beatri12@yahoo.es
   Escritora colombiana (Majagual, Sucre, 1970). Premio Nacional de Poesa
   Universidad Externado de Colombia (1993) con el libro Abriendo las
   piernas a la carne, publicado por Editorial Lealon, de Medelln (1994).
   Premio Departamental de Poesa, Fondo Mixto de Sucre, con el libro
   Galera de perdedores, publicado por la misma editorial (2000).
   Finalista en el Tercer Concurso de Poesa Amorosa en Palma de Mallorca
   (2006). Cronista y reportera de los suplementos culturales de los
   diarios Vanguardia Liberal (http://www.vanguardia.com), El Meridiano de
   Sucre (http://www.elmeridianodesucre.com.co) y El Meridiano de Crdoba
   (http://www.elmeridianodecordoba.com.co). Trabajos poticos suyos han
   sido publicados en antologas de poesa departamental y nacional y en
   las revistas El Tnel, de Montera, y Puesto de Combate
   (http://www.puestodecombate.com) de Bogot. En 2006 public Los lugares
   comunes (poemas), con la Editorial Sic (http://www.siceditorial.com) de
   Bucaramanga. Coordina el Taller de Lectoescritura Sara Malacara, donde
   promociona la literatura infantil y juvenil, y es candidata a magster
   en semitica de la Universidad Industrial de Santander
   (http://www.uis.edu.co). Mantiene una bitcora personal en
   http://lasnochesdesaramalacara.blogspot.com.



=== Meira Delmar, mar calmado, se ha recostado para siempre en la ribera ==
=== Leopoldo de Quevedo y Monroy ==========================================

La poetisa ms amable, ms sencilla, ms amorosa y ms grande de Colombia
ha fallecido.

Meira Delmar, muere coronada de mar, de caracolas, de trigales amarillos y
del viento y regar su semilla por el continente y por el mundo.

Su voz, su fuerza interior, su bastn suave que la ayudaba a recorrer
escenarios y teatros, ya no est como otras tantas veces. Sus ojos ya no
nos buscarn entre los bultos borrosos para saludar y desear los buenos
das.

Meira Delmar, mar calmado, se ha recostado para siempre en la ribera.

Meira se fue callada, como cuando lanz su primer poema por la revista
Vanidades. Vanidades la acogi, ms no la vanidad. Varias veces quisimos
coronarla con laurel sobre sus sienes en Plenilunio. Y ella haba aceptado
con sencillez ese honor que le ofrecimos. No era una bandeja de plata ni
unos millones, sino era para reconocerle ante el gran pblico su grandeza,
su palabra delicada, sin estruendos ni gran pantalla. Eso no lo hubiera
aceptado.

Bajamos hoy la frente ante su lecho y nos dolemos de haber perdido a esta
mujer hecha palabra, que volaba, que nadaba en el mar, que creca en la
pradera. Su amor de hombre que lo sinti y guard para el ella y el
secreto de sus amigos lo traslad a todos nosotros que tuvimos el placer
de andar unas horas en su honrosa compaa.

La Poesa ha perdido a una de su cultoras y cantoras. El Olimpo y las Musas
han abierto las puertas de su casa y le impondrn la corona que se le
concede a quienes han enaltecido la metfora, la pureza del lenguaje y han
hecho correr los ros frente a nuestros ojos.

En honor a Meira levantar la copa y celebrar la amistad, la muerte, la
vida, la simplicidad y la poesa.

** Leopoldo de Quevedo y Monroy
   leoquevedom@hotmail.com
   Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre
   (http://www.unilibre.edu.co) y magster en Docencia Universitaria por la
   Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado
   Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el
   proyecto de investigacin, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes
   Grficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes
   Grficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El
   Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos
   literarios como la Hora de la Poesa en la Feria del Libro en Bogot
   (2005), el V Festival Internacional de Poesa en Cali, la XI Feria del
   Libro Pacfico y otros.



=== Meira Delmar ==========================================================
=== La tarde vuela sobre las rosas como un ala de oro ===================
=== Lidia Corcione Crescini ===============================================

Otra cosa es la muerte; as nos dijo en su poema Muerte ma de su libro
Secreta isla...

Olga Chams Eljach (1921-2009), conocida por todos como Meira Delmar, nos
dijo adis este 18 de marzo a las tres de la madrugada. Su vida, un sendero
hacia la entrega y el amor. Dulce mujer baada de miel surcando la vida, la
naturaleza, las palabras, nos hiciste danzar al ritmo de melodas
angelicales, en cada verso escrito y en cada palabra recitada se desborda
el romanticismo en esa entrega de tu esencia por todos los lugares de la
humanidad y por tu fluir en ese ancho y largo mar de tus sentimientos.

      Muerte ma

      La muerte no es quedarme
      con las manos ancladas
      como barcos intiles
      a mis propias orillas,
      ni tener en los ojos,
      tras la sombra del prpado
      el ltimo paisaje / hundindose en s mismo.

      La muerte no es sentirme
      fija en la tierra oscura
      mientras mueve la noche
      su gajo de luceros,
      y mueve el mar profundo
      las naves y los peces,
      y el viento mueve estos,
      otoos, primaveras.

      Otra cosa es la muerte!

      Decir tu nombre una
      y otra vez en la niebla
      sin que tornes el rostro
      a mi rostro, es la muerte.
      Y estar de ti lejana
      cuando dices La tarde
      vuela sobre las rosas
      como un ala de oro.

      La muerte es ir borrando
      caminos de regreso
      y llegar con mis lgrimas
      a un pas sin nosotros
      y es saber qu pregunta
      mi corazn en vano
      por tu melancola.

      Otra cosa es la muerte.

Podemos percibir su nostalgia, su profundidad enmarcada de sencillez,
humildad, cuando esa muerte va borrando todas las huellas y el camino de
regreso es agreste y el mismo tiempo en su laberinto inexplicable no deja
rastros.

      Verde mar

            (del libro Verdad del sueo)

      1

      De tanto quererte, mar,
      el corazn se me ha vuelto
      marinero.
      Y se me pone a cantar
      en los mstiles de oro
      de la luna, sobre el viento.
      Aqu la voz, la cancin.
      El corazn a lo lejos,
      donde tus pasos resuenan
      por las orillas del puerto.
      De tanto quererte mar,
      ausente me ests doliendo
      casi hasta hacerme llorar.



      2

      Mar!
      Y es como si, de pronto,
      se hiciera claridad.
      ngeles desnudos. ngeles
      de brisa con luz. Cantar
      del agua que danza una
      zarabanda de cristal.

      Islas, olas, caracolas.
      Grito blanco de la sal...

      Y el corazn, de latido
      en latido, dice Mar!

Vemos el mar rendido a sus pies, cmplice de su vida y de sus momentos
fusionados. La brisa marina  irrumpe en su ser y grita sazonada por la
blanca sal y su corazn se regocija en danza mgica y grita Mar!

      De paso

      No es el tiempo
      el que pasa.
            Eres t
      que te alejas
            apresuradamente
      hacia la sombra,
      y vas dejando caer,
      como el que se despoja
      de sus bienes,
      todo aquello que amaste,
      las horas
      que te hicieron la dicha,
      amigos
      en quienes hubo un da
      refugio tu tristeza,
      sueos
      inacabados.
      Al final, casi
      vacas las manos,
      te preguntas
      en qu momento
      se te fue la vida,
      se te sigue yendo,
      como un hilo de agua
      entre los dedos.

En qu momento se te fue la vida, ella nos dice en el poema con gran
melancola, pero estoy segura de que en sus 88 aos de esa vida supo tejer
armoniosamente su vida que nos mostr a travs de sus palabras, sus ojos,
sus manos y su sonrisa esplndida que era para todos.

Vuelo de jazmines, antologa preparada por Dina Luz Pardo y Jenny Jajaira
Pinilla que saldr a la luz en el mes de abril de este ao, era la sorpresa
que le tenamos a Meira Delmar, sorpresa para el pblico ya que ella se
enter de ese homenaje en vida.

En el mes de enero de este ao, la poetisa Dina Luz Pardo me invita a
formar parte de la antologa y acept gustosa, ya que desde que tuve la
oportunidad de conocer a Meira con su libro de poemas Reencuentro qued
embelesada. En el ao 2002 el Instituto Piaget en la Direccin de Sofa
Camacho la invita para rendirle tributo en el da del idioma en el mes de
abril. Tenerla cerca, verla, escucharla, reafirm mi sentir por ese ser que
dilua cada palabra en la vertiente de mis venas; ms adelante en el mes de
marzo de 2007 en el Encuentro Nacional de Escritoras en Cartagena, aparece
recitando sus poemas con la fluidez de un pjaro cantor. Los aplausos eran
gritos de jbilo. En el mes de enero de 2009 en el lanzamiento del ao
Obeso-Artel en la Casa de Rafael Nez, aparece nuevamente, sencilla y
dulce como una liblula que flota en la brisa marina y nos regala a viva
voz sus versos, cantndole a la vida con esa voz sonora y el corazn
slido.

Todos queramos tomarnos fotos con ella y as lo hice, retrat a Gloria
Triana, Winston Morales, Rodolfo Lara, Vctor Menco, Alicia Haydar, uno a
uno en mi papel de fotgrafa emprica logr registrar los rostros baados
de satisfaccin por la compaa de ese tesoro quien ser reliquia
invaluable a travs de la historia de la palabra.

Luego la ilusin de la antologa nos pone a pensar cul ser el ttulo y la
portada que deba estar definida cuanto antes. Meira gozaba con esa ilusin
ya que uno de los comentarios del poemario lo hara su entraable amigo
lvaro Suescn y saba con cunto amor le estbamos preparando este
homenaje. El da 17 de marzo recib un correo electrnico de Dina donde me
informaba que el machote del libro estaba listo para que le diera una
revisada, le respond y pregunt: Y la portada?, nos hablamos
telefnicamente y me dice: Meira nos ha confesado a lvaro y a m que
siempre so que en una portada de su libro aparecieran sus manos. Sent
en esa expresin algo particular, las manos, en lo personal pienso que son
el motor mvil impulsado por el motor inmvil de la creacin.

El 18 de marzo a las ocho de la maana recibo otro correo de Dina Luz donde
me dice:

      Lidia, amiga...

      Esta madrugada, a las 3 exactamente, se nos muri Meira Delmar.

      Todava mis manos tiemblan, como mi voz.

      No te imaginas qu dolor tan grande, ella no slo era la poetisa que
      todos admirbamos, sino la gran mujer que nos ense con su
      integridad, mucho de la vida y de la que vendr.

      Despus te cuento... Estn los periodistas, la ciudad, como locos,
      consternados, mientras yo encerrada en mi apartamento, lloro.

      Mira... ella me dijo el jueves 12 de marzo: Linda, me siento mal,
      del colon, hasta me ha dado mal de estmago, me siento dbil. Le
      dije que la entenda porque yo estuve mes y medio mal de lo mismo. Le
      dije que mejor la dejaba y que se recuperara para ir a tomar las
      fotos.

      El viernes, lvaro me llam y me dijo: Meira me dijo que no importa,
      que vayamos a su casa inmediatamente. Mira... estaba tan emocionada
      con nuestra visita que pidi vino tinto seco y nos invit no a una
      sino dos copas. Ella termin primero la primera... y nosotros dijimos
      Meira, nos vamos a emborrachar. Ella dijo: No hay problema, nia,
      ah hay dos camas, y remos...

      La tuvimos de modelo para las fotos de la portada de la antologa.
      Meira, ponte aqu, ponte as, pon la mano ms para ac, dobla el
      lapicero, qudate un poquito. Meira, ya s qu ests cansada pero
      espera, esta foto ser la mejor.

      Dios, Lidia... Me duele mucho, no sabes cunto. A ella se le olvid
      toda la historia de mi hija ausente por esa enfermedad que conoces y
      ese da tuve que repetirle que Cami ya no estaba conmigo, no sabes
      cunto dolor vi en sus ojos, su abrazo. Y me dijo: A m tambin se
      me han ido los amigos, mi hermana.

      Fue... mejor te sigo contando despus.

      La portada de la antologa ya est lista, con su mano y su firma
      actual.

      Dina.

Para escribir sobre Meira Delmar no me alcanzaran las hojas por esa
copiosa vida literaria y por esas experiencias que sabore en todos sus
aos de existencia material.

Meira, seguirs entre nosotros por siempre, tu alma como un velo nos arropa
en este camino que an nos queda por transitar hasta llegar a encontrarte
en algn lugar..., all, ms all del ahora.

      Este amor

            (del libro Reencuentro)

      Como ir casi juntos
      pero no juntos,
      como
      caminar paso a paso
      y entre los dos un muro
      de cristal,
      como el viento
      del Sur que si se nombra
      Viento del Sur! parece
      que se va con su nombre,
      este amor.

      Como el ro que une
      con sus manos de agua
      las orillas que aparta,
      como el tiempo tambin,
      como la vida,
      que nos huyen vivindonos,
      dejndonos
      cada vez menos nuestros
      y ms suyos,
      este amor.

      Como decir maana
      y estar pensando nunca,
      como saber que vamos
      hacia ninguna parte
      y sin embargo nada
      podra detenernos,
      como la mansedumbre
      Delmar, que es el anverso
      de ocultas tempestades,
      este amor.

      Este
      desesperado amor.

Seguirs presente, amiga. Paz en tu tumba!

** Lidia Corcione Crescini
   licorcione@gmail.com
   Narradora y poeta colombiana (Cartagena). Abogada egresada de la
   Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Columnista
   del peridico El Universal (http://www.eluniversal.com.co), de su
   ciudad. Textos suyos han sido publicados en las revistas Unicarta de la
   Universidad de Cartagena; Oxigen (http://www.revistaoxigen.com), de
   Madrid; Revista Literaria Remolinos
   (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Aula Caribe.



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Por qu escribimos?      Jorge Majfud ================================

Desde Uruguay me piden que responda en veinte lneas la antigua y nunca
acabada pregunta por qu escribes? Reincidiendo en un viejo defecto, en
diez minutos exced al lmite sugerido y me tard casi una hora tratando de
comprimir y recortar por aqu y por all. Imagino que otros medios que
tantas veces me han tolerado excesos peores, reciban bien la respuesta
original. Aqu va, as era.

Cuando comenz el Renacimiento en Europa termin en Espaa. Este detalle se
pasa por alto por los pases que reivindican ser la cuna del Renacimiento y
por Espaa misma o lo que qued de Espaa por su afn de negar grandes
mritos a la realidad anterior a Fernando e Isabel, por querer negar que la
Reconquista no fue un simple perodo de transicin a un estado de
satisfaccin poltica, moral e ideolgica sino una montonera de siglos
sobre los cuales se desarroll una cultura renacentista en su sentido
humanista, cientfico, multirracial, multirreligioso, multicultural y
progresista de la palabra. Aunque ninguno de estos mritos posmodernos
llegaba al ideal sin frecuentes contradicciones, lo cierto es que luego
fueron aniquilados por los venerados Fernando e Isabel y sus sucesores. Sus
efectos sobrevivieron hasta Franco. No pocos investigadores entienden que
Espaa no tuvo Renacimiento y que su continuacin de la Reconquista europea
en la Conquista americana fue, en realidad, la exportacin de un espritu
renacentista con una mentalidad medieval. Pero no slo el hombre
renacentista fue aventurero, conquistador y dominador. Tambin lo fue el
hombre medieval, tal como lo prueban las cruzadas. La diferencia radica en
el rasgo secular y capitalista del nuevo hombre renacentista. Con la
Reconquista castellana se liquida la diversidad y la inquietud intelectual
de la Espaa centrada en Crdoba, en el hemisferio sur de la pennsula, y
se instala una cultura medieval que ya abandonaba el resto del continente.

Para inmortalizar tantas matanzas promovidas por la nobleza, muchas veces
como un deporte en tiempos de aburrimiento y llevada adelante por la
milicia los de a miles que procedan de las clases de campesinos y
carniceros, aparecieron los bigrafos. Estos escritores casi siempre
vivan del mecenazgo de la nobleza.

Un descendiente de judos, como Fernando del Pulgar, en 1486 alab a un
noble viejo diciendo que el conde Cifuentes era ijodalgo, de limpia
sangre. Es decir, sin abuelos judos. Antes, en 1450, Fernn Prez de
Guzmn haba tenido la lucidez de reconocer que ese oficio de escribir
estaba implcitamente bajo la influencia del poder de los reyes, razn por
la cual se pasaban por crnicas las exageraciones adulatorias.

De cualquier forma este oficio de contar sobre otros pronto se convirti en
un oficio de contar sobre uno mismo. Mucho antes de los aventureros en
Amrica quienes escriban sus relaciones a modo de cartas como parte de su
bsqueda de fama y favores del rey otros practicaron la confesin
literaria. Estos escritores hablaban sobre ellos mismos y sobre los dems,
pero en gran medida eran los rabes y judos que iban quedando, ya que la
nobleza no consideraba digno exponer su interioridad. Tampoco era digno
trabajar con las manos o con el intelecto. Salvo las guerras promovidas por
prncipes, duques y obispos, actividad eminentemente noble, fuente
inagotable de honores, casi ningn otro trabajo era digno.

En tiempos de Cervantes la escritura ya era un oficio y un negocio, como lo
demuestra Lope de Vega. Un buen oficio y un mal negocio para muchos, como
hoy. En el siglo XX, en casi todo el mundo, la exposicin del yo, de la
interioridad del individuo se convirti en un requisito de la literatura,
de casi todo el arte. Como lo demuestran los mass media, los reality shows,
ahora hay otras formas de exponer el yo individual. Incluso cuando la norma
es que el yo ha dejado de ser individual si alguna vez lo fue para ser
una repeticin del mismo individualismo, una repeticin estandarizada de un
mismo yo. El valor tico y polticamente correcto es ser uno mismo, como
si en eso hubiese algn merito y alguna diferencia.

Ernesto Sbato tambin exalt el valor y la particularidad del yo como
materia prima, al mismo tiempo que descubra que esa particularidad de la
ficcin moderna era lgica expresin de la soledad del siglo. Ese yo deca
que escriba porque no era feliz; Borges, porque era feliz, al menos
mientras escriba. Cortzar porque quera jugar. Onetti porque quera
leerse a s mismo.

Muchos otros escritores menores tenemos razones igualmente diversas. Ante
la pregunta de por qu escribo quizs tenga muchas formas de responderla y
ninguna definitiva. Podra decir, por ejemplo: empec a escribir de nio
para alegrar a mis abuelos que vivan lejos en el campo y no tenan
televisin. Segu escribiendo para reproducir la emocin que me provoc el
descubrimiento de la literatura fuera del saln de clase. Despus porque
quera escapar del mundo. Hoy en da escribo porque sufro y me apasiona la
complejidad del mundo que me rodea. Escribo porque quiero batalla con este
mundo que no me conforma y escribo porque a veces quisiera refugiarme en
algo que no est aqu y ahora, algo que est libre de la contingencia del
momento, algo que se parece a un ms all humano o sobrehumano. Pero todo
lo que escribo surge a partir de aqu y ahora, de mi inconformidad con el
mundo, de una sospechosa necesidad de olvidarme de m mismo al tiempo que,
no sin reprochable contradiccin, no me niego a que difundan mis trabajos,
al tiempo que espero justificar mi vida a travs de algunos lectores que
han encontrado algo til en lo que hago. Uno siempre puede hacer otra cosa,
pero quien se siente escritor de verdad, sea bueno o sea malo, no puede
dejar esto, esa obsesin de luchar contra la muerte sin saberlo.

Pero si las razones personales son suficientes para justificar lo que uno
hace, nunca son suficientes razones para explicar por qu uno hace lo que
hace. Desde una perspectiva ms amplia, por ejemplo y retomando las
reflexiones iniciales, vemos que finalmente no fue la nueva Edad Media
espaola la que venci en el siglo XIX y en el XX sino el Renacimiento
centroeuropeo, con su ambiguo foco en el humanismo y en el individualismo,
en la nueva libertad del antiguo villano, otrora sumiso obediente, y la
creciente tirana del capital. No fue el odio que Santa Teresa profesaba a
la libertad, su amor a la obediencia ciega a la jerarqua poltica y
eclesistica la que venci entre los escritores e intelectuales modernos,
sino la hereja utpica de Toms Moro y de humanistas como Erasmo de
Rterdam. Todos aquellos escritores que creemos ejercer la libertad de
pensamiento tambin somos, casi completamente, productos histricos,
productos de esas batallas polticas, ideolgicas y culturales. (Tambin
los ms ortodoxos reaccionarios que se creen intrpretes de la palabra de
Dios lo son.) La libertad intelectual est siempre en ese casi. Sabemos
que somos prisioneros de nuestro tiempo, que nuestro tiempo es producto de
una larga y pesada historia. Pero la sola sospecha funciona como una llave.
A veces esa llave no puede abrir ninguna puerta, pero nos indica por dnde
mirar. Y basta el ojo de una cerradura para convertir esa casi libertad
en una de las ms vertiginosas aventuras humanas: la libertad de conocer,
de formularse preguntas que logren cuestionar, si no desarticular, la gran
prisin, la que no debe ser obra de ningn Dios bondadoso sino pura
construccin humana a veces en su nombre.

** Jorge Majfud
   jmajfud@hotmail.com
   Escritor uruguayo (Tacuaremb, 1969). Arquitecto graduado en la
   Universidad de la Repblica del Uruguay (1996). Ha sido profesor en la
   Universidad Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Tcnica del
   Uruguay, donde ha enseado artes y matemticas. Ensea literatura
   latinoamericana en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. Ha
   publicado las novelas Hacia qu patrias del silencio (memorias de un
   desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1996; Baile del Sol,
   Tenerife, Espaa, 2001) y La reina de Amrica (Baile del Sol, 2001), el
   libro de crnicas 9 viajes (Trilce, Montevideo, 2002) y los libros de
   ensayo Crtica de la pasin pura (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA,
   1999; Argenta, Buenos Aires, Argentina, 2000) y El tiempo que me toc
   vivir (2004). Tambin textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre
   sculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Edioes,
   Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y
   artculos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones,
   como La Repblica, El Pas, La Vanguardia, Rebelin, Resource Center of
   The Americas, Revista Iberoamericana, Eco Latino, Jornada, Centre des
   Mdias Alternatifs du Qubec y otros. Es miembro del Comit Cientfico
   de la revista Araucaria de Espaa. Ha colaborado en la redaccin de
   Enciclopedia de Pensamiento Alternativo (Buenos Aires). Sus ensayos y
   artculos han sido traducidos al ingls, francs, portugus y alemn. En
   2001 recibi mencin del Premio Casa de las Amricas, Cuba, por La reina
   de Amrica. Obtuvo el Premio Excellence in Research Award in Humanities
   & Letters, UGA (Estados Unidos, 2006).



=== Y los o cantar: Amuleto de Roberto Bolao      Daniel Rojas Pachas ===

      (...) Y los o cantar, los oigo cantar todava, ahora que ya no estoy
      en el valle, muy bajito, apenas un murmullo casi inaudible, a los
      nios ms lindos de Latinoamrica, a los nios mal alimentados y a
      los bien alimentados, a los que lo tuvieron todo y a los que no
      tuvieron nada, qu canto ms bonito es el que sale de sus labios, qu
      bonitos eran ellos, qu belleza, aunque estuvieran marchando hombro
      con hombro hacia la muerte, los o cantar y me volv loca, los o
      cantar y nada pude hacer para que se detuvieran, yo estaba demasiado
      lejos y no tena fuerzas para bajar al valle, para ponerme en medio
      de aquel prado y decirles que se detuvieran, que marchaban hacia una
      muerte cierta.

      (...) Y aunque el canto que escuch hablaba de la guerra, de las
      hazaas heroicas de una generacin entera de jvenes latinoamericanos
      sacrificados, yo supe que por encima de todo hablaba del valor y de
      los espejos, del deseo y del placer. Y ese canto es nuestro amuleto.

En las pginas finales del libro Amuleto, de Roberto Bolao, encontramos
este monlogo en boca de Auxilio Lacouture, uruguaya, madre de la poesa
mexicana, flaca y espigada como una versin femenina del Quijote.

La mujer, pues parece poco decir simplemente el personaje, como ocurre en
la mayora de casos de aquellas existencias que origin la mente del
chileno, ms bien narrador y poeta continental, ofici como secretaria y
barrendera del estudio de dos poetas espaoles exiliados y que fueron parte
valiosa de la genial vanguardia del 27, Pedro Garfias y Len Felipe.
Curiosos nexos como ste, no tan anecdticos o pretenciosos como podran
parecer en un principio, dan rienda al juego preferido del autor, desafiar
los lmites de lo verosmil, as comienza la trasgresin y se da la
trascendencia del papel a lo mundano, lo vital emerge en cada prrafo, en
cada desafiante discurso capaz de movilizar los hilos de lo extratextual,
configurado por el pensamiento y las aprehensiones del lector.

El maridaje se va estrechando en torno a la cultura y siempre con un
contenido irremediable, oscuro, violencia y locura entrelazadas, no por
nada la historia parte sealando:

      sta ser una historia de terror. Ser una historia policaca, un
      relato de serie negra y de terror. Pero no lo parecer. No lo
      parecer porque soy yo la que lo cuenta. Soy yo la que habla y por
      eso no lo parecer. Pero en el fondo es la historia de un crimen
      atroz.

Bolao es un digno maestro en el diseo de mundos literarios, los que
curiosamente o ms bien, felizmente, orbitan en torno a lo literario, la
literatura es su obsesin, la mdula de su espritu creativo, de su herida
como fabulador, lo valioso es que en su calidad de autodidacta y lector, y
creo eso es lo que ms se le reconoce, pues jams perdi la capacidad de
asombro y de ver ms all, cediendo a lo que un mero segmento del pblico
espera. Bolao no es complaciente con las camarillas y sectas acadmicas ni
tampoco con el fandom y los cultistas, l por su propia inclinacin y libre
creatividad, inicia indistintamente un libro con un epgrafe de su amigo
Mario Santiago, el poeta mexicano autor de Aullido de Cisne y que lea en
la ducha, o hace alusin a una cita de Petronio.

Para Bolao, el arte no es un pauelo de seda en que slo cabe el fraseario
erudito y la intertextualidad con los clsicos y los nobeles, msica docta
y museos parisinos, y si bien no se va al otro extremo, propio del realismo
sucio y crnica urbana al uso, Bolao demuestra con talento que el pauelo
de seda no siempre est exento de sangre y otras excrecencias. Los vasos
comunicantes entre los grandes pensadores de una sociedad y el lumpen ms
desastroso, estn a un paso y rodeando al habitante comn en su horario de
oficina, pues son vidas solitarias, perifricas, al lmite. As, sus
personajes, fsico culturistas, ex boxeadores, criminales, proxenetas y
locos artistas, fascistas de la brocha y la pluma, son esplndidos lectores
y creadores, hacen de sus fechoras y vidas, actos poticos. En la
autopista paralela, sus personajes eruditos, aquellos escritores y
crticos, investigadores y muralistas, son detectives salvajes, viajeros
como los hroes de las tragedias griegas, guerreros y poetas que deambulan
en la noche, que se mutilan y guardan cadveres en el patio trasero
gestando los extramuros de la cotidianidad.

Bajo esa cua que para algunos es un despliegue exagerado de conocimiento,
slo queda recalcar lo exagerado de su limitacin como intrpretes, pues
basta con revisar la vida de muchos escritores, dementes genios como
Vallejo famlico, Baudelaire con sfilis, Hemingway volndose la cabeza de
un tiro, Kafka tuberculoso desafiando a su progenitor, Rimbaud con sfilis
traficando armas, Joyce traficando libros con un look de pirata, Delmira
Agustini vctima de un crimen pasional terrible, Pessoa creando
heternimos, Vian creando heternimos de color para escribir violentas
historias de racismo y jazz, Crane saltando al vaco, Berryman saltando al
vaco, Pascal cortndose las venas, Chesterton envenenado, Panero recluido,
Salinger auto recluido y muchos ms que Bukowski, pudrindose en sus
moteles, borracho y recluido, se pregunta, qu pretenden estos que algunos
consideran pequeos dioses?, verdaderos dionisacos, posicionados en los
anaqueles de la insanidad, balancendose como elefantes sobre un delgado
hilo hacia el ms insondable abismo. La realidad, entonces, se reescribe en
fantasmales y maravillosas voces que impulsan al lector a indagar ms a
fondo en periodos, lecturas, generaciones y movimientos, cruzados por
numerosas ancdotas, vidas que en la autotelia de la palabra, algo tan
ansiado por los escritores, esa patria que es tu lenguaje en accin ms
all de cualquier pedazo de concreto, va desafiando los lindes de lo
humano, de lo histrico, relegando a cronistas y glosadores a un segundo
plano ante el predominio de la ficcin verosmil bien edificada.

Podemos en tal medida sealar que Auxilio y su mente son una alegora de la
memoria de Amrica del mundo, ella misma lo seala: Luego me despert.
Pens: yo soy el recuerdo.

Y as dicen sus juegos adivinatorios.

      (...) Estoy en el lavabo de mujeres de la Facultad y puedo ver el
      futuro, deca yo con voz de soprano y como si me hiciera de rogar.

      Ya lo s, deca la voz del sueo, ya lo s, t empez con las
      profecas que yo las anoto.

      Las voces, deca yo con voz de bartono, no anotan nada, las voces ni
      siquiera escuchan. Las voces slo hablan.

      Te equivocas, pero es igual, t di lo que tengas que decir y procura
      decirlo fuerte y claro.

      Entonces yo tomaba aliento, dudaba, pona la mente en blanco y
      finalmente deca: mis profecas son stas.

      Vladmir Maiakovski volver a estar de moda all por el ao 2150.
      James Joyce se reencarnar en un nio chino en el ao 2124. Thomas
      Mann se convertir en un farmacutico ecuatoriano en el ao 2101.
      (...)

Juego que proyecta la resurreccin de poetas y narradores universales hasta
el fin de los tiempos en un infierno en vida que cierra bajo el enigmtico
y penumbroso 2666.

      (...) no un cementerio de 1974, ni un cementerio de 1968, ni un
      cementerio de 1975, sino un cementerio del ao 2666, un cementerio
      olvidado debajo de un prpado muerto o nonato, las acuosidades
      desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por
      olvidarlo todo.

Las evidencias son muy marcadas, la mujer que resisti acalambrada dentro
de un bao el quiebre de la autonoma universitaria cuando la Unam fue
invadida por los militares, convirtindose en una ambigua leyenda, pasa ms
all de ser un mero personaje, reducirla a esa categora sera ofensivo,
igual que reducir a Arturo Belano, alter ego del autor y a Ernesto San
Epifanio, a Remedios Varo y Lilian Serpas, la amante del che Guevara, todos
presentes en el particular fluir de la conciencia de Auxilio y sus delirios
claustrofbicos, durante su hacinamiento que buscaba salvar su pellejo del
fascismo. En esas condiciones la mujer se empapa de mgicas percepciones,
volvindose una especie de Tiresias.

Moderna versin del profeta que transita entre el pasado y futuro, no slo
el personal y de sus coetneos, amigos y conocidos, poetas infrarrealistas,
perdn, realvisceralistas de los 70, sino que su voz se prolonga a todo el
quehacer literario joven de nuestro continente, he ah la fuerza del
discurso disperso de una mente enfebrecida y que us para abrir el
artculo. La similitud de ste con Howl de Ginsberg, tampoco se puede
obviar. En este punto, adems, no es secreto la aficin beatnik de Bolao,
cmo ignorar entonces la obra del budista y sus compaeros, la influencia
de Kerouac, de Corso y Burroughs, en l, que fue un gran lector de poesa,
un autodidacta sapientsimo.

Amuleto, novela corta, repleta de personajes, ms bien existencias, es
entonces una prolongacin del genio lector de Bolao, capaz de crear
dualidades carismticas que no dejan de ser fantasas y que en esa
ambivalencia tan especial entre real y ficticio, permiten la flexibilidad
del trato con cada persona que los reconoce y dialoga al leerlos, al
interpretarlos, en un presente que se diluye rpidamente y siempre remite a
esas lozas, a esa pulcritud y silencio abismal del bao universitario, a
esos minutos de asfixia que compartimos en el silencio de nuestra propia
conexin con el amuleto, con la palabra, con el canto. El amuleto de la
creacin y de la sabidura, y tambin de la canbal demencia de Amrica, de
la llegada de exiliados, genios europeos, que revolucionaron nuestras
letras, el giro poltico, las dictaduras y utopas comunistas, el vaco
posterior de generaciones que soaron y fueron abortadas y el inicio de
nuevas generaciones impvidas que nada saben y poco les importan la tierra
y las reivindicaciones del pasado, hurfanos, cosmopolitas hijos del
soundtrack y el pop culterano.

Amuleto es una bitcora de toda la narrativa de Bolao, y en palabras
exactas de otra de sus existencias, el investigador literario Amalfitano de
2666, Amuleto como Bartleby o La metamorfosis, sera un ejercicio de
esgrima perfecto, no como sus hermanos mayores, batallas desordenadas,
sangrientas, atemorizantes, ftidas y carentes de aplicacin, geniales en
su caos, en su apertura, Amuleto en cambio, redonda, exacta, entrenada
previamente, presenta la finitud, es limpia, maravillosa y digna del gusto
de un farmacutico ilustrado.

** Daniel Rojas Pachas
   carrollera@gmail.com
   Escritor y docente peruano (Lima, 1983). Reside en Arica (Chile), donde
   trabaja como profesor de literatura. Est a cargo del rea de cultura
   del diario El Morrocotudo (http://www.elmorrocotudo.cl) y dirige el
   Colectivo y Taller Literario Clepsidra (http://clepsidra.ohlog.com).
   Adems es miembro y fundador del Grupo Literario MAL y edita la revista
   literaria virtual Cinosargo (http://www.cinosargo.cl.kz). Ha publicado
   los poemarios Msica histrica (2006) y Delusin (2007) y ha sido
   beneficiado con el Fondo Nacional de Fomento al Libro 2008 por su
   trabajo de investigacin sobre cinco autores latinoamericanos claves,
   que aborda la obra de Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante y
   Roberto Bolao, entre otros. Actualmente trabaja como gestor cultural y
   profesor de su rea, tanto en colegios como en la Universidad de
   Tarapac (http://www.uta.cl). Realiza talleres de literatura para
   escritores y organiz el primer recital de poesa joven en Arica (2008).
   Mantiene un blog en http://danielrojaspachas.blogspot.com.



=== Sergio Canut de Bon, el poeta colrico de Rinkeby =====================
=== Vctor Montoya ========================================================

Es difcil imaginar el panorama de la poesa latinoamericana en Suecia sin
la presencia de un personaje extravagante como Sergio Canut de Bon, quien
le pona color a la vida burlndose de la muerte. Era un conversador ameno
y saba sacarle partido a las tertulias, donde sus ancdotas parecan
juegos de pirotecnia. Sus sentencias concisas, hechas con ingenio y humor
custico, constituyeron el lado fuerte de su creacin literaria, quiz
porque a travs de ellas quera expresar la verdad su verdad de una
manera breve, rotunda y potica. 

Canut de Bon, acostumbrado a la reflexin moral e intelectual, era gran
admirador de Salvador Allende, Luis Emilio Recabarren y fiel simpatizante
de la revolucin cubana. No en vano uno de sus libros est dedicado al
comandante Fidel Castro Ruz, seguido de una frase que agreg entre
parntesis: Lo que Yo habra deseado ser. Se le conocan algunas
actividades polticas como militante del Partido Socialista y se denominaba
presidente de Laife (Sociedad de Escritores, Artistas e Intelectuales
Latinoamericanos en el Exilio); una organizacin que, sin afanes de lucro
ni representaciones jurdicas, hacia circular de cuando en cuando una Hoja
informativa entre amigos y afiliados.

Cuando lo conoc personalmente, a principios de los aos 80, ya me haban
contado de sus ocurrencias irreverentes en el barrio de Rinkeby, donde
graffite en los puentes y frontis ms visibles: Viva Canut de Bon! o
Arriba Canut de Bon!. Asimismo, cuando algunos le echaron la talla por
su excesivo ego, l volvi a los mismos lugares y, all donde antes haba
escrito: Viva Canut de Bon! o Arriba Canut de Bon!, escribi con puo
firme: Muera Canut de Bon! o Abajo Canut de Bon!. Y, para no darles
el gustito a todos, se poda leer en las paredes de las iglesias luteranas
la sentencia: Dios ha muerto! Qu viva Canut de Bon!...

La primera vez que lo visit en su apartamento, me ense un enorme mapa de
Sudamrica que tena en la pared de su sala, mientras me relataba sus
hazaas de caminante que haca camino al andar. Pas por tu pas, afirm
con expresin risuea. Me gusta su gente y la majestuosidad de su paisaje
que forma parte del macizo andino. Luego aadi: Bolivia es un pas que
quiero entraablemente, podra parafrasear a mi amiga Violeta y decir:
Bolivia... que me ha dado tanto.... Me cont que, al mejor estilo del
Che, recorri por los territorios cuyas rutas estaban sealadas con
marcadores de color, sin ms compaa que un mapa en la mano y una mochila
al hombro.

Compartimos lecturas en el escenario menor de la Casa de los Conciertos de
Estocolmo, donde se llev a cabo Poesi-Dagen en 1983, y en las jornadas
literarias de la Biblioteca de Brandbergen, el 29 de abril de 1987; ocasin
en la que se quej de que algunos aprendices y baciniqueros le dijeron
tonteras, a tiempo de criticar su particular modo de abordar la poesa.
Su queja, ms que ser casual, pareca premeditada e intencional, pues a
Canut de Bon, maestro en el manejo de la irona mordaz, le gustaba
referirse al cotilleo literario chileno, a la eterna rivalidad entre Pablo
Neruda y Pablo de Rokha, a los amaneramientos de Vicente Huidobro o al
lesbianismo no confeso de Gabriela Mistral.

En diciembre de 1986, con motivo del 5 aniversario del semanario
Liberacin, hicimos el largo viaje entre Estocolmo y Malm, junto al poeta
Carlos Alberto Muoz y al periodista Luis Garrido, quien iba al volante con
la velocidad de un conductor que no usa bocina. All, reunidos entre
colaboradores y amigos del semanario, conformamos el jurado del certamen
literario que se convocara en memoria a Olof Palme. Recuerdo que durante
el trayecto me confes que amaba tanto la literatura que, la preparacin
del libro de su vida le cost incluso el divorcio de su esposa, quien por
ese entonces estaba vinculada a un pequeo crculo de mujeres que se
reunan en torno a la revista Micaela, la misma que, segn su opinin, era
una publicacin extremadamente feminista que pona a volar pajaritos en la
cabeza de las mujeres cansadas del machismo latinoamericano y de la vida
matrimonial.

Al cabo de publicar sus Aforismos y poemas, me envi gentilmente un
ejemplar el 25 de septiembre de 1986, con una dedicatoria que dice:
Estimado Vctor: No me molesta, por el contrario, el que me sealen
errores o ataquen. Es agradable el que en una amistad o compaerismo te
sealen los defectos y taan el nombre de uno sin ser cmplices de lo
negativo. As entiendo la amistad verdadera (...). Ryalos, tjalos, qu s
yo, no me disgustar. Dmelo y te dar aun ms gracias. Espero me
comprendas. Es duro criticar, si se hace con un espritu alerta a lo bueno
en esta dura tarea hacia la perfeccin. ste era el verdadero sentido de
la amistad y de la crtica constructiva que asuma Canut de Bon, quien,
como todo ser curtido en la escuela de la vida, no confiaba en esos
criticones parecidos a los perros que ladran pero que no muerden.

La segunda vez que nos reunimos en su apartamento, con motivo de dar a
conocer el veredicto del certamen literario convocado por el semanario
Liberacin, estuvimos acompaados de Carlos Alberto Muoz, a la sazn
tercer miembro del jurado. Cotejamos los puntajes de los finalistas y, por
unanimidad, decidimos premiar la poesa de Juan Cameron. Acto seguido, y
como no poda ser de otra manera, nos enfrascamos en una conversacin
amigable en la que no falt el vino tinto ni los bocadillos.

Un da nos encontramos en la estacin del metro de Odenplan y caminos
juntos hacia el antiguo edificio del Instituto de Estudios Latinoamericano,
donde Isabel Allende habl de su exitosa novela La casa de los espritus.
Aos ms tarde, nos reencontramos en la Universidad de Estocolmo, con
motivo del primer Festival Latinoamericano de Poesa denominado La
reconstruccin del tiempo (octubre de 1989), en el que Daniel Moore le
tom una fotografa desde su asiento, como quien estaba decidido a
perpetuar la imagen de un Canut de Bon con el bastn en la mano.

No recuerdo bien cundo fue la ltima vez que nos vimos, pero me enter de
que estaba viviendo en el Servishus de Rinkeby, donde el nio que habitaba
en l segua dndole cuerda a sus travesuras. Esto me lo confirmaron unas
seoras de la tercera edad. Decan que Canut de Bon era una persona
especial, que pasaba los das entre la lucidez y la locura, y que por las
maanas, movilizndose en su silla de ruedas por los pasillos, las
despertaba con garabatos y declamando sus versos a grito pelado, y que,
en ms de una oportunidad, arm tremendos los en el comedor. En fin, nada
raro en un ser humano cuya excntrica personalidad estaba marcada por su
actitud de juerguista, extrovertido y socarrn.

Desde que lo conoc, de igual a igual, mantuvimos un trato cordial y un
mutuo aprecio. Me alent en mis primeros avances literarios y hasta lleg a
escribir en una de sus cartas: Debera envidiarte la juventud y, a tiempo
de despedirse, no dejaba de desearme: Salud, dinero y amor... y el que
tenga estas tres cosas.... De l aprend, como todo joven aspirante a
escritor, que el sentido del humor es la mejor arma contra los comentarios
ponzoosos y malintencionados. Cuando te echen la talla, me recomendaba,
lo mejor es no picarse. Rete y olvdate. Y si los envidiosos hablan a tus
espaldas, rete tambin con ms ganas. Tampoco era extrao escucharle
decir: Est feliz de que hablen de usted, compadre, que le serruchen el
piso y lo pelen a lengua suelta. As lo harn famoso, saborendolo de boca
en boca!....

Hasta aqu, todo hace pensar que Canut de Bon hizo de todo, pero lo cierto
es que era poeta ante todo. Muri en el Hospital de Karolinska el 28 de
enero de 1993 y sus restos fueron incinerados en la Capilla de la Rosa del
Crematorio de Rcksta. Al fin y al cabo, cumpli su deseo de enterrarse en
Estocolmo en caso de morir en el exilio. Ya antes de que el tirano Pinochet
fuese tumbado por el clamor popular, dej dicho y escrito: ... no debo ser
enterrado en ningn lugar del territorio nacional mientras el usurpador
est vivo o muerto pudriendo o pudrindose dentro de sus lmites. Slo tras
ser alejado ese corruptor de la nacin de su territorio entonces mis
cenizas sean repartidas o colocadas en el Patio Once del Cementerio General
de Santiago donde reposan mis camaradas N.N. vctimas, entre otros, de
tanta insania.

Guardo celosamente algunas cartas escritas de su puo y letra, incluida una
dedicatoria que estamp en una servilleta de Berns Salonger, durante la
tertulia del 24 de noviembre de 1983, en presencia de Mario Romero, Carlos
Geywitz, Sergio Badilla y otros. Las guardo por si acaso alguien, algn
da, las necesite para reconstruir la vida de este poeta colrico que fue
buen amigo de los amigos, y, por qu no decirlo, tambin amigo de sus ms
furiosos enemigos.



Bibliografa

Sergio Canut de Bon Salas (Chile, 1923; Estocolmo, 1993). Autor de Mis
pensamientos (1956), Campacana y otros poemas (1958), Trovas de odio y de
amor colrico (1959), Nosotros-Yo, Latinoamrica (1960), Historias por y
para campesinos (obra quemada por el fascismo, 1973), Aforismos y poemas
(1986) y Nuevos aforismos y pensamientos (1989).

** Vctor Montoya
   montoya@tyreso.mail.telia.com
   Escritor, periodista cultural y pedagogo boliviano (La Paz, 1958).
   Perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo
   Banzer, fue liberado en 1977, despus de haber pasado por las prisiones
   de mayor seguridad de San Pedro y Viacha, por una campaa de Amnista
   Internacional. En prisin escribi su testimonio Huelga y represin. Se
   exili en Suecia. Es autor de Das y noches de angustia (1982), Cuentos
   violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la
   conciencia (1994), Antologa del cuento latinoamericano en Suecia
   (1995), Palabra encendida (1996), El nio en el cuento boliviano (1999),
   Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y
   socavones (2002) y Literatura infantil: lenguaje y fantasa (2003)
   Dirigi las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Ha recibido
   premios y becas literarias y tiene textos traducidos y publicados en
   antologas internacionales. Actualmente escribe para diversas
   publicaciones en Amrica Latina y Europa.



=== Ana Mara Navales, poeta hispana de la palabra precisa ================
=== Paula Winkler =========================================================

La obra de Ana Mara Navales es tan inmensa y profunda que para rendirle un
homenaje no se sabe si presentarla en el panorama literario espaol como
narradora, ensayista, poeta, docente o editora. Ha sido todas esas cosas, y
muchos tal vez la recuerden no slo por sus textos y toda esa faz
literaria, sino sobre todo como mujer y amiga porque Ana Mara Navales no
le caa indiferente a nadie. Por eso dir que Navales es fundamentalmente
poeta y pensadora, una artista.

ltimamente sus poemas haban sido condensados en Travesa en el viento
una estupenda reedicin de su poesa que, a mi juicio, slo puede
anunciarse metonmicamente con dos palabras: grito y realidad. Se han
destacado La lady y su abanico, La amante del mandarn, El laberinto del
Quetzal y Cuentos de Bloomsbury, Zacaras rey, Tres mujeres y Cuentos de
las dos orillas, y no necesitan mencionarse sus detallados estudios sobre
Virginia Woolf, Nadine Gordimer y otras destacadas escritoras que hallaron
en su pluma la recreacin de sus textos, adems de un anlisis biogrfico y
literario concienzudo, del que slo puede ser capaz una conocedora
insustituible de la palabra, pero tambin una artesana sumida en el
maravilloso e infernal oficio de narrar.

Gracias, Ana Mara, acaso nia, poeta del asombro y la frustracin,
libertaria silente. Es que Ana Mara Navales es la representante hoy de las
letras aragonesas y su memoria ha de quedar grabada en la historia
literaria hispnica. Sin embargo, lo inolvidable de esta artista es que
busc la libertad en todos sus ms caros sentidos. Aun cuando nos abandon,
nos deja una huella precisa.

** Paula Winkler
   Escritora argentina (Buenos Aires). Doctora en derecho y ciencias
   sociales y magster en ciencias de la comunicacin. Ensayista y
   cuentista, ha publicado el libro de cuentos Los muros, la nouvelle
   Cartas escritas en silencio para el viento y el libro-objeto Cuentos
   perversos y Poemas desesperados, adems del ensayo El discurso argentino
   de la mentira, del cual es coautora. Ha recibido el premio Jorge Luis
   Borges de la Fundacin Givr (1989), el premio publicacin categora
   cuento de Ediciones Nuevo Espacio (2003), y el mismo premio en la
   categora cuento breve (2005). Textos suyos han aparecido en revistas
   como Hbrido Literario, El Escribidor, Letras (Buenos Aires), Everba
   (Universidad de Berkeley), Turia (Aragn, Espaa), Hontanar-Cervantes,
   (Meulbourne, Australia), Brjula Compass (Instituto de Escritores
   Latinoamericanos de Nueva York), y en la revista del Lake Forest
   College, (Departamento de Literatura y Lenguas Extranjeras de Chicago).
   Su cuento "Esperando instrucciones" ha sido traducido al alemn por la
   escritora y traductora Lilith Tetzner.



=== Sabe el Per cuntos policas va asesinando el narcotrfico ==========
=== en la puerta de salida al Ecuador? ====================================
=== Guerra invisible en la frontera      Lucas Jimnez ====================

      Casi no se ve. Pero esa narco guerra que viene matando policas y
      magistrados en el pas, est presente en Ayabaca, en la frontera con
      Ecuador, desde fines de los 70. Veintiocho aos despus del inicio
      de esa guerra, el paisaje serrano luce demasiado apacible y cuesta
      creer que detrs de sus melanclicos cerros hayan sido asesinados a
      tiros once policas. Cerca de una tonelada de cocana se incaut en
      la regin Piura durante el 2007, pero ningn kilo de esa cantidad en
      Ayabaca por donde saldran al Ecuador unas 20 toneladas anuales
      procedente del VRAE (Valle de los ros Apurmac y Ene) y del Alto
      Huallaga. Cuando no mat a los uniformados, el narcotrfico les rob
      las armas de los puestos de vigilancia (PV) fronteriza. En esta
      puerta binacional, donde incluso se secuestra policas para
      canjearlos por droga, la violencia podra tornarse incontrolable.
      Pero el Estado peruano, con los ojos puestos en las zonas cocaleras,
      parece no darse por enterado.

Cmo lo dejaron, mi mayor balbuce el guardia Silva, cuando sus colegas
destaparon el cadver, venir desde Lima a morir tan joven.

El cuerpo acribillado del oficial llevaba dos das cubierto con un plstico
amarillo. Tena puesto un poncho verde y botas de jebe. Al derrumbarse
sobre el barro en un costado del camino que baja de Jiclas, haba quedado
boca arriba, con los brazos abiertos y la cabeza hacia el monte. No miraba
en ninguna direccin, o al menos no era posible saber hacia dnde miraba.
La hinchazn del rostro le cerr los ojos y a Silva se le ocurri que ese
cuerpo deformado pegoteado con sangre reseca, en nada se pareca al de su
nuevo jefe, tan caballero ese mayor limeo y decente y sonriente en esas
tardes nubladas en que suba a jugar tenis de mesa en el segundo piso de la
Jefatura Provincial GRP de Ayabaca. A tres metros del cuerpo del mayor
Benites, bajando hacia la quebrada Tuelcas, haba cado el cabo Dvila.
Ambos tenan perforaciones de bala en el pecho.

Ahora que recuerda esa tarde lluviosa de 1983, a Silva an le parece ver a
los campesinos de Jiclas alentados por su teniente gobernador, empinndose
las galoneras de aguardiente, mientras llevaban en hombros los cadveres
baados en timolina a falta de formol. 24 aos despus de ayudar a levantar
y trasladar hinchados a los mrtires por el resbaloso camino enfangado
hacia Ayabaca, Silva confiesa que aument el temor a ir a la frontera. l
mismo evit que lo manden a resguardar hitos. Justo ahora resguarda una
entidad financiera en una calle cntrica de Piura. A quin no le iba a dar
miedo exponerse a que lo maten, dice tocndose el chaleco antibalas. Y
alguien que, por trabajar cerca de la central de radio, recibi reportes de
tantos asaltos, balaceras y muertes de policas en las rutas de la droga en
los aos 70 y 80, s que sabe de qu habla. Esa guerra nunca se detuvo en
la frontera y en 25 aos ha cobrado ms bajas en el bando policial que en
el lado de la droga.

De 1979 al 2004 el narcotrfico elimin en Ayabaca a once policas, pero el
pas no se enter porque ocurrieron en diferentes fechas. El Estado no se
conmovi tanto como en el ao 1993 cuando Sendero Luminoso elimin a 17
policas en un solo atentado en Huarmaca. Quin tiene el control en la
frontera? Se preguntaron los piuranos en el 2004 cuando agentes antidrogas
de la Divandro sufrieron el secuestro de uno de sus efectivos, Carlos
Peralta Monteza, y tuvieron que canjearlo por un detenido con 200 kilos de
droga, al ser atacados por 500 vndalos que incendiaron un carro policial,
en La Tina (Suyo). El mismo mes vndalos que protegen a narcos y
contrabandistas mantuvieron varias horas secuestrado a un agente de Adunas
ecuatoriano. Lo canjearon en Macar por una carga de petrleo incautado.
Ayabaca prcticamente es una zona donde el narcotrfico hace lo que
quiere. El Estado tiene una escassima y debilsima presencia, me haba
dicho Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior de Alejandro Toledo. Y
lo dijo una maana de setiembre en que lleg a El Tiempo a informarse sobre
la banda que bale a dos policas el 5 de abril de 2007 en la zona de Rayo
El Molino, en plena intervencin de un laboratorio de cocana.

En el 2007 el Per vio por TV sollozos de ojos irritados, lgrimas y muerte
producto de una escalada violenta que mat policas en Ocobamba,
Huancavelica, Lima y Ayacucho incluso hasta horas antes de la Nochebuena.
El pas no se enter de que esa guerra ya haba empezado en Ayabaca a fines
de los 70. Y que el enemigo fortalecido por un estado casi ausente al que
algunas veces le ha robado pistolas y armas de guerra de sus puestos de
vigilancia fronteriza (PVF), parece estar mejor armado. Quiz por eso,
unas veinte toneladas de droga pasan cada ao por esta cadena de cerros
glidos, segn estima el fiscal provincial Manuel Sosaya.

Esta historia es sobre esa guerra silenciosa. Invisible para el Estado pero
que podra ser ms peligrosa que en las cuencas cocaleras peruanas,
justamente porque avanza sin llamar la atencin, gota a gota, fuera de las
portadas y ediciones estelares de la TV. Ignorada por los propios
encargados de la interdiccin detrs de los ltimos caminos y cerros del
norte del Per.



Aqu tenemos el problema de drogas, pero no en la magnitud con que se da
en las zonas de cultivo. Aqu es ms trasteo o traslado, la produccin y la
violencia se dan en el otro lado (Valles de los ros Apurmac y Ene y en la
cuenca del Huallaga) me dijo hace unos das el general Luis Henrquez
Palacios, mximo jefe policial en Piura. Fue al final de la graduacin de
la promocin 2007 de la Escuela de Suboficiales PNP de La Unin, al
preguntarle cmo evitar ms muertes de policas en manos del narcotrfico
en Ayabaca.

Efectivamente, Juan Benites Luna muri (en Ayabaca) y un complejo policial
lleva su nombre en Piura, pero el narcotrfico ac no se da con la
violencia que se da en las zonas cocaleras volvi a tranquilizarme el
general, momentos despus de pedirle a 115 nuevos policas que imiten las
virtudes de un efectivo asesinado a tiros por dos asaltantes en Piura.



Jefe, cudese

No hablaba mucho, pero an conservaba el entusiasmo triunfalista propio de
sus cuatro aos de cadete en la escuela de oficiales GRP. El mayor tal vez
haba salido sin haberse puesto el poncho. Aypate, el mulo que lo llevaba
cuesta arriba por la montaa de Chacas, no corra pero tampoco era lerdo.
Los pocos guardias republicanos que lo haban visto partir muy
respetuoso, muy gentil, muy Juan Edmundo Benites Luna, acompaado de un
cabo chiclayano, recuerdan haberlo notado optimista. Luca casi contento,
cuando sali de la Jefatura del Subsector Fronteras Ayabaca, en la esquina
de la Plaza de Armas. Y tena motivos de sobra para estar malhumorado. En
pleno fenmeno de El Nio del 1983 que a un oficial peruano lo cambien para
trabajar en Piura declarada en emergencia, devastada, aislada por las
lluvias, ya era bastante cruel. A l lo haban enviado muchos cerros ms
arriba, 234 kilmetros al noroeste de Piura, a un moridero triste andino
llamado Ayabaca, a donde en esos meses no llegaban carreteras, ni telfono,
ni sal. Desde su llegada a inicios de abril, no haba podido llamar a
Miriam. En dos meses y 17 das de estada, la nica forma de decirle estoy
bien, a dos mil 709 metros de altura, era por telegrama. Era el primer ao
que la seora Santolaya de Benites y su hijo Juan Carlos, iban a pasar
separados de l, el da de su cumpleaos. Faltaba ms de un mes para el 23
de junio, l quiso prepararse con tiempo para evitarles esa tristeza.
Quera ir a Lima y cumplir la edad de Cristo en casa. Se lo dijo a algunos
guardias de confianza. Que pensaba visitar la frontera, elaborar un
informe, presentarlo como muestra de buen desempeo ante el coronel Serna
en Sullana, para merecer unos das de permiso, para estar con la familia.
Les caera de sorpresa. La idea tal vez lo animaba esa maana del 17 de
mayo, cuando suba por el cerro Chacas, acompaado del cabo Dvila.



Riesgo

Para entonces, siete policas haban muerto en los ltimos cuatro aos
alcanzados por disparos de traficantes de PBC. Pero ningn guardia haba
convencido al mayor Benites de que ir a la frontera acompaado de un cabo
en lugar de una patrulla, era ms que riesgoso. Era casi un suicidio porque
Dvila, su acompaante que montaba el mulo El Ayavaquino, desconoca qu
ruta era la ms segura. En 1983 el trfico ya era intenso. Los crmenes de
la droga ya haban convertido en zonas rojas varios caminos y poblados
ayabaquinos, como Jiclas. Cada vez ms armas protegan las cargas de pasta
base. En setiembre del 82 desaparecieron dos fusiles en el PVF El Remolino.
En Per, desde el 80 la produccin de coca empezaba a tornarse
incontrolable para el gobierno de Fernando Belande Terry. Con nuevos
centros de produccin en el Alto Huallaga y el Monzn, la superficie
sembrada haba superado las 35 000 hectreas, segn el informe Coca y
cocana de Antonio Brack Egg. Durante el desastre pluvial del 83, la
presencia represora del Estado y su lucha antidrogas basada en un decreto
ley 22095 del ao 78, era aun ms dbil en esta zona de frontera. Puestos
de vigilancia como el de Algarrobal, hacia donde el mayor Benites se
diriga esa maana, contaban con muy pocos efectivos asignados y algunos
empezaban a ser objeto de robos de las armas del Estado. La delincuencia ya
no se contentaba con revlveres. En marzo del 82, dos delincuentes haban
violentado el PV de Algarrobal de adobe y teja. Hirieron al guardia Edwin
Garay Portilla y robaron un fusil automtico y dos ametralladoras, segn
consta en el informe elaborado por el jefe del PV del ao 82.

En ese tiempo si ibas a la frontera sin conocer, cualquier narco poda
dispararte slo porque ibas uniformado recuerda Antonio, otro ex
republicano que trabaj con Benites.

Los policas sabemos de los riesgos que corremos. Nadie quiere ir a la
frontera. Pero el deber nos llama. No es fcil estar un mes sin ver a la
familia, llevar alimentos, cocinarse uno mismo, o comer lo que haya en la
zona, me dijo el general Remigio Hernani Meloni, ex jefe de la I Dirtepol
Piura, una maana de abril del 2004, al comentar sobre la muerte del
polica chiclayano Segundo Humberto Mantilla Bautista, asesinado ese mes en
La Cuya, Aragoto.

Veintin aos antes, esa maana del 83 mientras suba a la cima del Chacas,
el mayor Juan Benites no llevaba en la alforja arroz, menestra, fideos y
conservas para un mes, como los subalternos. En los puestos visitados,
Algarrobal, Sausal, Playn, Remolinos y Quebrada Los Mangos, iban a
invitarle comida, por eso slo compr atunes y galletas para cuatro das.
No esperaba demorarse ms en la supervisin, porque iba a recorre slo
cuatro locales policiales. Por orden suya y en simultneo los otros cuatro
puestos seran supervisados por el capitn Flix Daz Minaya, acompaado
del cabo Idelso Fernndez. Cumplida la misin, ambos equipos iban a
encontrase en Los Mangos. A no ser que haya sorpresas. Como arriesgarse a
pasar por Jiclas.



Si vas para Aragoto...

Alguno de los campesinos con los que me cruzo en la carretera que va de
Ayabaca a la frontera, sabr cmo mataron al mayor Benites? Me lo pregunto
una tarde de octubre despus de pasar frente al Chacas. Siempre hay niebla
en la punta de este cerro de 3 mil 7 metros de altura. El inicio del camino
de herradura que trepa por la montaa, el mismo que sigui el oficial
limeo hacia su muerte, se ve oscuro como tnel... ignorado por la
carretera que pasa mirando esos caminos, laderas, faldas, cerros donde
termina el Per. Ayabaca limita al este con el pas de los pasillos.
Algunos de esos ltimos retazos azules de patria que parecen flotar en humo
blanco deben ser Chocn, Cachaco Bajo o Llicsa, algunos de los numerosos
cerros productores de amapola y marihuana. Por esa franja de frontera
apenas visible a lo lejos, aument la produccin de bellotas, hojas
alucingenas y el paso de mochileros o arrieros con PBC y cocana del Vrae
o del Huallaga. El nmero de incautaciones entre el 2000 y el 2005 ha sido
diez veces ms que toda la dcada anterior. Definitivamente el narcotrfico
aument, va a decirme el fiscal de Ayabaca, Manuel Sosaya. Pero los
decomisos bajaron. Ni un solo atestado por trfico de PBC o cocana formul
en el 2007 la comisara ayabaquina, al menos de enero a octubre (aunque s
veinte por cultivo de marihuana).

El Per produce ms de 240 toneladas anuales de cocana, segn cifras
oficiales, de las cuales estima Sosaya veinte saldran por Ayabaca, una
ruta fcil para cruzar la frontera. Los pasajeros que hoy llegamos de Piura
en un mnibus de la empresa Poderoso Cautivo, pudimos haber trado droga en
la mochila, sin problemas, porque el carro no fue revisado en ningn
control policial a lo largo de los 234 kilmetros de viaje.

No hay ningn puesto fijo para revisin de viajeros en las carreteras de
Ayabaca hacia el Ecuador. Menos en Aragoto, considerado por Sosaya como
sitio de comercio, planificacin de los delitos, donde llega gente que
supuestamente viene a comprar (droga), y donde el ao pasado no se hizo
ninguna operacin de patrullaje. Llegas una maana cualquiera a su nica
calle y todos te miran con desconfianza. Nadie es amable con los extraos.
Lo comprob hace pocos das el socilogo Jaime Antezana, uno de los ms
connotados analistas del narcotrfico peruano, al llegar de incgnito. Las
tierras son eriazas, no se ve produccin agrcola, pero casi todas las
casas son de ladrillo, con techo de concreto armado. Antezana se hizo
pasar como empleado de una empresa de servicio tcnico, para poder llegar.
Lo que ms recuerda es el momento en que entr a comprar gaseosa en una
tienda. Y se encontr con que la bodega no slo estaba igual de abastecida
como la de una ciudad, sino que incluso cambiaban dlares. Ingres un
joven campesino que vena del casero Gigante, donde se supone slo hay
campo, miseria y agricultura rudimentaria, sin embargo lleg a cambiar un
billete de cincuenta dlares. Tambin vi gente no mayor de 35 aos que se
pasa el da jugando cartas o en un billar... es evidente que son
traqueteros y que este pueblo es el eje en que se mueve el narcotrfico,
creo que aqu se inician los caminos de herradura para llevar al Ecuador la
droga que llega de diversas ciudades del pas. Me dijo ese socilogo,
contento de no haberse arriesgado a ingresar a Llanos, el otro lado de
Aragoto donde los ayabaquinos dicen puedes cruzarte con ecuatorianos y
colombianos armados a cualquier hora del da.



Suspenso

Desde Socchabamba, junto a la flecha que seala el desvo hacia Aragoto, de
este mtico refugio de la mafia slo alcanzo a ver una loma gris, donde
resaltan casitas de techos plidos. Por all hay ms movimiento de
burrieres en octubre debido a la fiesta del Seor Cautivo, en la que
tambin aumentan los asaltos por la droga. Lo dicen los archivos
policiales. Justo en estas fechas, en el 2005, en La Cunya de Aragoto
apareci muerto en un camino el presunto traficante Arnulfo Culquicndor
Yanayaco. Un ao antes en el mismo sector el suboficial PNP Segundo
Mantilla Bautista cay abatido con el pulmn roto por un disparo en el
pecho. Dicen que un ex recluso lo vio pasar y al reconocerlo como el
polica chiclayano por el que haba sido investigado pocos aos antes por
drogas, le dispar para vengarse.

Slo dos horas pudo permanecer Antezana en la nica calle de Aragoto, donde
hay seis telfonos comunitarios y hasta promocionan televisin por cable.
Ahora recuerda que cuando uno pasa por ese pueblo dolarizado y sigue hasta
Calvas, encuentra que toda la ruta es tierra de nadie, es de dominio del
narcotrfico. No hay narcoterrorismo como en el Vrae, pero s bandas del
crimen organizado que se enfrentan a la polica. Y por eso esta tarde me
niego a seguir la flecha que ordena desviarse hacia la izquierda. Cuatro
forasteros lo hicieron el 21 de setiembre del 2002 y nunca volvieron. Esa
noche Miguel Vlchez Rycra, su hermano Ricardo y los primos Levis Bacilio
Muoz y Joel Vega Muoz, procedentes de Ucayali, Junn y Lima, fueron
torturados y acribillados posiblemente de rodillas. Sus cadveres
amanecieron tendidos en una pampa del casero Charn, a pocos minutos de
Aragoto. En las investigaciones los campesinos se silenciaron. Ni siquiera
aceptaron haber odo disparos.

Los cuatro haban sido ejecutados de manera brutal. Les haban dado el
clsico balazo en la nuca. Parece que primero los inmovilizaron para
despus victimarlos. Desde entonces han ocurrido varios crmenes de esta
naturaleza que ms responden a la tipologa del crimen por encargo: alguien
manda a matar a alguien por una situacin oscura me dir el fiscal Sosaya,
cinco aos despus de levantar los cadveres. Seguir la flecha hacia la
derecha debe ser ms seguro, pienso en Socchabamba, pero kilmetros ms
adelante otra vez me acobardo de ingresar por el cruce a El Rayo del
Molino. All, a un costado de la trocha en un paraje distante a seis horas
de camino, fueron emboscados 17 policas y el fiscal Sosaya, el 5 de agosto
de 2007. La patrulla escap con vida de las granadas de guerra que hizo
estallar el enemigo y el grupo uniformado tuvo que huir sin municin y con
dos policas heridos. Al da siguiente, cuando los bandoleros huyeron
llevndose todo el clorhidrato de cocana que protegan, llegaron refuerzos
policiales, logrando la destruccin de un laboratorio de procesamiento
que funcionaba en una casucha de adobes.

Los que nos disparaban eran ocho pero tenan lanzagranadas y cada una hace
por 30. Esta gente puede ser de las Farc, bandas ecuatorianas o sicarios de
las zonas cocaleras de la selva peruana, menos campesinos de la zona.
Usaban fusiles (israeles modelo Galil) con doble cacerina pegada con cinta
adhesiva. Se les acababa, cambiaban otra doble y seguan disparando en
rfaga... municin inagotable. Los policas slo tenan una cacerina de
fusil AKM va a decirme cuando regrese despus de este recorrido, el fiscal
y sobreviviente del tiroteo.

Por ahora, la carretera se acab en Carrizal. He pasado por Zacalla y
Simbaca, donde nadie recuerda historias de policas muertos por traficantes
como el de un mayor asesinado en Jiclas. El nombre del hroe antidrogas,
Juan Benites Luna, se lee en la entrada a tres complejos policiales en las
ciudades de Lima, Piura y Sullana, y en una villa policial de Ayabaca, pero
aqu en Ambulco, donde acabo de llegar cabalgando un mulo, nadie lo conoce.



Ambulco: todos se van

Aqu ya no queda gente... apenas once familias.

Las palabras, como salidas de la nada, vuelan impulsadas por el viento
desde una esquina de la capilla vaca. La voz es de un campesino alto,
erguido, de ojos claros, camiseta moderna y machete colgando. Es domingo y
no se ve gente en Ambulco. Detrs de los ltimos cerros de Ayabaca, a dos
horas de la frontera con Ecuador, el sol empieza a dormirse ms temprano
que en la costa. El aire vespertino crispa los rboles, muerde los huesos,
desequilibra el vuelo de los mosquitos. Juega con las flores del arco
amarrado a la puerta para dar la bienvenida al sacerdote que acaba de
llegar desde Ayabaca.

La capilla es grande y nosotros (la poblacin) muy poquitos. Insiste en
sonrer el hombre del machete. Pero es una risita cautelosa, casi triste.
Perros ladran detrs de los rboles. El cielo enrojece. Horas cabalgando,
el cansancio, y las rarezas paisajsticas de Ambulco suman desconfianza en
el viajero que no ve una sola casa. El pueblo es una pampa. Una alfombra
natural empinada con un solo tejado en el centro, el de la capilla sin
torre, sin campana, sin gente. A dnde se fueron las casas (las once
casas)? Las casas estn escondidas a varios minutos, a muchas cuestas,
bajadas o laderas de aqu. Si uno recorre los hogares encontrar muy pocos
viejos. De entre los ambulquinos que vendrn a escuchar la misa de este
ao, la nica anciana ser Nicomedes Amaningo: Aqu siempre hemos sido
poquitos, me dir a sus 85 aos, resistindose a aceptar que su pueblo va
camino a desaparecer. Sin prestar atencin a Nancy Gonza, su nieta rubia de
seis aos que la sigue a todas partes. La nenita va a contarme que se qued
sin padre. Y al preguntarle si se muri, dir que no, que se fue a
Miraflores (en la regin San Martn). Y que no sabe si algn da volver.

La pgina web de la Municipalidad de Ayabaca dice que Ambulco tiene 22
familias, los documentos de la capilla consignan trece hasta el 2006,
pero ahora slo son once, asegura Alberto Garca, el hombre del machete y
el ms alto del pueblo.

A dnde se estn yendo sus vecinos? le pregunto, antes de que eche a
correr detrs de su caballo negro.

A la selva, po... Yo estuve all.

Con sonrisita de curiosidad, y una soga entre los dedos, el hombre cuenta
que el sueo de muchos es vender la tierra en Ambulco y comprar en la
selva. El problema, cada vez es ms difcil hallar hectreas cerca de la
carretera. Pucallpa, Loreto, Yurimaguas, Tingo Mara, son los destinos
preferidos, dice.

Y en qu trabajan all?

Si no llevas plata, trabajas de pen. Si compras o arriendas una tierra,
puedes sembrar arroz o maz, igual que ac.

O sembrar coca?

No. Eso no.

No es peligrosa la selva?

Los charapas son gente bacn (amable). Eso s, no les gusta gente de malas
costumbres... chismosa, ladrona. Si es as, la denuncian ante los cumpas
(terroristas). A la primera y a la segunda les perdonan... a la tercera los
desaparecen (los matan y los tiran al agua).

Cunto cuesta una hectrea de tierra?

Estar a mil soles po...

Y usted por qu volvi?

Yo slo fui de paseo.



***



Comparada con las casuchas de palos de los pueblos que llevo recorriendo en
busca de huellas de esa guerra invisible que est matando policas y
civiles, la capilla de Ambulco es una modernidad. Tiene poyos y mesas de
barro recin construidos, puertas y ventanas de fierro, vidrios tipo
catedral, y hasta feligreses con casaca jean, gorro a la moda y zapatillas
de marca. El lunes parece domingo. Hubo canciones acompaadas por la
guitarra del seor cura, bendicin de agua no potable y de semillas,
oracin por los difuntos, por los cinco ambulquinos que a fines de los
ochentas murieron por el clera. Pero ms piden por la salud y bienes de
los que se fueron y no hay cundo vuelvan.

Como JG que no sabemos si estar vivo o muerto, desde que se fue a Costa
Rica (en la regin San Martn), segn me dijo ayer su madre que lleva casi
dos aos esperando que llame. Y al preguntarle por qu se van o se estn
yendo muchos aqu, su respuesta fue de esas que te dejan pensando: Por eso
de la droga... les gusta sembrarla, aunque dicen que ahora ya no los dejan
porque la queman. Ella misma y su marido se fueron hace aos, no a sembrar
coca sino alimentos. Estuvieron en Miraflores, otra zona de San Martn.
All tenan un familiar, llevaron a los nios. Pero volvieron a las pocas
semanas. Les fue mal. Ahora que su hijo de 22 aos se ha ido solo y no
llama, ella aprovecha la nica misa del ao para rezar por l. Porque est
vivo. O porque no la olvide. Al final de los rezos habr bautizos y ahora
mismo hay actuacin artstica.

Pblico presente, voy a decirles unos bonitos acertijos: qu le dijo el
caf al azcar? pregunta Gianmarco, alumno de la escuela primaria,
alargando las vocales.

Al momento de presentarlo, al final de la misa del lunes, su profesor ha
pedido disculpas por no haber preparado ms nmeros artsticos. Es que
tenemos muy pocos alumnos, ha justificado ante la contada feligresa. En
el pueblo todos tienen un amigo o familiar que se ha ido o piensa irse. Y
no querrn que Ambulco desaparezca? Ha preguntado el clrigo a sus fieles,
y como muchos dicen que se van porque sus campos ya no producen como
antes su consejo ha sido variar cultivos, sembrar zanahorias, lechugas,
beterraga y no slo maz y trigo... tienen una tierra muy generosa
(productiva).

El caf le dijo: sin ti mi vida es amarga.



Todos son platudos por la droga en la frontera?: falso

La gara no ha dejado de caer, desde Huamba hasta Lagunas de Canly. El
camino se ha hecho resbalo, dice don Santiago, el gua. Resbalo significa
intransitable, que en cualquier momento el mulo puede resbalar y
estrellarte contra las piedras. O lanzarte a una quebrada, sin opcin a
pedir ayuda porque el celular perdi seal hace cuatro das.

A simple vista no hay muchos hogares en Lagunas. Estn dispersos. En la
subida hacia el arqueolgico cerro Aypate hay una casita que fue puesto de
vigilancia policial fronterizo. Por fin un vestigio de la guerra invisible.
De este local, ahora sin efectivos, parti en 1983 el capitn GRP Daz
Minaya con el cabo Fernndez para inspeccionar hitos. Nunca se encontraron
en Los Mangos, como acordaron con el mayor Benites y el cabo Daz, porque
fueron asesinados, cuando bajaban de Jiclas a Algarrobal. Cmo y por qu
los mataron? Lo sabr al final de esta historia. Por ahora acabo de llegar
sin sufrir cadas, por el mismo camino que sigui en agosto de 1981 el
polica Walter Guerrero Alameda cuando tambin parti de este PV de Lagunas
de regreso a Ayabaca, y fue asaltado en la zona de Tacalpo. Inofensivos
campesinos lo despojaron de una pistola Browning con cinco balas. El arma,
como las de largo alcance robadas entre fines de los 70 y los 90 a
diversos puestos o en asaltos a efectivos policiales, ahora son usadas para
proteger cargas de droga, me haba dicho en Piura el tcnico Antonio.

Lagunas tiene agricultura no tecnificada que produce yuca, trigo, maz y
frutales que alimentan a 62 familias. En la posta mdica, que atiende a
cinco comunidades, la tcnica de enfermera me suelta una cifra que
estremece: ochenta de los cien nios que atiende tienen desnutricin
crnica (de efectos irreversibles), el 60% de la poblacin de Huamba,
Ambulco, Simbaca, Talal y Laguas, toma agua de acequia sin hervir y
aumentan los nios con parasitosis. La tierra produce de todo pero los
nios son mal alimentados porque slo se siembra maz, trigo y menestras.

Al da siguiente en Talal me cuentan que de 74 familias, casi 35 no tienen
tierra. La mayora de propietarios no siembra ms que hierba para el ganado
o alquilan su fundo. Hay quienes viven en Ayabaca o Piura y slo llegan a
ver sus vacas. Muchos agricultores, como Jorge Merino Hacha, cansados de
pagar con tres das de trabajo el derecho de alquilar una hectrea para
sembrar maz, decidieron marcharse a la selva. Este ao ya son seis los que
se fueron a Tarapoto y Bagua. Nadie sabe con precisin en qu trabajan.

Estoy vendiendo tamales, empanadas, hago mis ahorritos, pero no s si
rena para el pasaje. De todas maneras este ao yo me voy a verlos. Mi
esposo se fue llevndose a mi hijo, el mayorcito de 6 aos. Ojal estn
bien, no duermo pensado en mi cholito me dice Rebeca Huamn Neira, la
esposa de Jorge Merino, cuando por fin deja de llorar. Aunque de ellos slo
sepa que el 9 de octubre treparon en un camin y se fueron a un sitio
llamado Agua Blanca que queda en la selva, est segura de que va a
encontrarlos.

Pero ms triste que el llanto de Rebeca, bajita y lacia, es hablarle a
Jess sin encontrar respuesta. Sentado en el poyo de la capilla, Jess de
ocho aos sonre cada vez que le pregunto en qu grado est.

No vas al colegio? Insisto por sexta vez, porque lleva demasiado tiempo
sin palabras, y en vez de abrir los labios resecos por el viento, ojea las
praderas y caminos resbalosos. Justo cuando voy a volver a preguntarle, un
chaposo de su misma edad me detiene en seco.

Nunca habla sentencia, es mudito. Y no slo l segn me dice Miguel
Merino, padre de Jess; Vctor, su otro hijo, lleva siete aos sin haber
dicho una palabra, y no menos grave es el caso de Nela Rosario, tercera de
la familia, que en cinco aos slo aprendi a decir agua. Sus padres no
saben qu es un centro especial para sordomudos, as que ni siquiera saben
el origen de tanta mudez.

Ellos nunca han hablao... pero mi Cristhian Henry habl al ao y medio se
apresura en aclararme Dilcia, la madre de los nios, emocionada de que
alguien le pregunte de sus hijos sin burlarse. Casi sonre hablando del
nico hijo que s le ha dicho mam. La seora Dilcia, con su blusa de
domingo, infla el pecho, acelera sus palabras como quien quiere gritarle a
esta campia desoladoramente silenciosa que no todo est perdido. Que
podrn ser una ms de las familias sin tierra, pero pelearn contra el
abandono, sembrando dos hectreas de maz en el terreno del vecino
Hortensio Herrera. Y que esta vez ser diferente, que el beb de tres
meses, su ltimo hijo al que ahora tiene en brazos, s va a hablar. Y mejor
me despido sin animarme a preguntarles qu haran si algn da alguien
llega a ofrecerles mil 500 soles o dlares por llevar una carga de cocana
al Ecuador. Hay que evitar el abandono del Estado, su ausencia es muy
fuerte en estas zonas de frontera, dira Jaime Antezana si viera a la
familia Merino. Y que en Talal y en todas las mil 550 hectreas del
distrito ayabaquino y tambin a lo largo de 31 puestos de vigilancia
fronteriza desde Espndola hasta Alamor, se requiere una estrategia
antidrogas que adems de combatir a las firmas, incluya un programa de
desarrollo para los ms pobres. Como Dilcia que antes de treparme al mulo
de regreso hacia Ayabaca, me regala una franca mirada de desinters cuando
le hablo de un lejano centro especial para sordomudos en Piura.

Oiga: cobran en ese lugar..? Cmo me dijo que se llamaba?



34 aos recordando un crimen

Mi cholito entr y se desmay. Cay muerto (inconsciente) mi hijito. Lo
despert y empez a llorar diciendo... los mataron a los guardias, los
mataron a los seores. Despus se ech en su cama. Pens que se iba a
morir. Le di agua de asares, una pastilla coramina y tantos remedios
caseros. Poco a poco fue volviendo.

Tres horas antes de or el llanto de Abel* hablando de disparos y muertos,
su madre, la esposa del teniente gobernador, lo haba llevado a recoger
alberjas para la merienda. Acababan de llegar de la arada (chacra),
cuando a su casa de Jiclas, la nica de paredes blancas, lleg Benites y
Dvila preguntando cmo llegar a Algarrobal. Se cubran de la lluvia con
ponchos de jebe pero era posible saber que eran policas porque llevaban
gorros verdes con las iniciales doradas de la Guardia Republicana del Per
(GRP) y el cabo un fusil MGP. De la cima del Chacas haban bajado al
casero Joras. En Al, el camino se parte en dos y su error segn me dir
Silva, fue no desviarse hacia el camino ms corto y seguro que pasa por
Mxico, Checo y Tunal.

Ellos haban seguido la ruta ms larga, Minas, Jiclas, Sausal y
Guiriquingue, frecuentada por la mafia. Una emboscada con un polica muerto
no le daba buena reputacin a esta ruta. Haba ocurrido en julio del 1981
en la quebrada Tuelcas de Jiclas: el suboficial Alfredo Sesarego Flores fue
acribillado. Sobrevivi su compaero de ruta, el subteniente Willer Len
Castaeda. Pero les robaron dos fusiles, nmeros 262 y 264, ms cuatro
cacerinas con 80 proyectiles. Un ao y diez meses despus, cerca de las 6
de la tarde del 17 de mayo de 1983, Benites y Dvila estaban a punto de
pasar por la misma quebrada.

Se estaban yendo al puesto policial de Algarrobal recuerda la seora
Aurolinda bajo un gracioso sombrerito de lana marrn, pero no conocan el
camino. Como mi cholito estaba ah mirando a los seores, me pidieron se
los preste para que los gue hasta el puesto. Y as fue. Lo mand que vaya
a ver a un compaerito, Arbilio (otro nio de su edad). Y se fueron
acompandolos. Estaba dndole el agua (llova despacio), ya era tarde, les
dije que mejor se queden. Pero el mayor dijo que se iban porque tenan
urgencia. Ni bien salieron se larg el porrazo de agua (lluvia
torrencial).

Casi tres horas despus, Abel a sus once aos regres sabiendo ms de miedo
a la muerte que de galones y grados:

Los mataron a los mayores.



***



Veinticuatro aos despus de esa tarde del 17 de mayo de 1983 en que un
traficante de drogas ecuatoriano acribill con disparos de fusil al mayor
Benites y al cabo Dvila, cerca de Jiclas, Abel, uno de los dos nios que
vieron el crimen, tiene 38 aos, esposa y un hijo de unos once aos. El
escolar de cabello recin recortado me mira iracundo sin entender por qu
insisto en entrevistar a su padre, molesto porque no me voy, aunque ya me
han dicho que l no est. La casa de adobes y balcn de fierro, donde el
testigo vive con su esposa e hijo, es de su padre Tarquino Yanayaco Julca.
Don Tarqui era teniente gobernador de Jiclas en 1983. Entonces tena 52
aos. Ahora tiene 76 y slo me deja pasar a su casa cuando le hablo de dos
policas que conoci en esos aos.

Acabo de llegar de Piura slo para entrevistar a Abel. En las calles
ayabaquinas ya no se escucha msica del Cholo Berrocal, ni huainos de Los
Herrantes y los camiones Dodge 300, patrimonio imprescindible de los narcos
de los aos 80, han sido reemplazados por camionetas station wagon, 4 x 4 y
potentes motocicletas Honda. Hay seis o siete familias de la zona y
algunos de fuera, que adems de las que ya haban en los ltimos cinco
aos vienen mostrando claros signos de riqueza y nunca han sido objeto de
una investigacin financiera, me dijo Jaime Antezana, ese prestigioso
analista antidrogas.

Ni bien he bajado del mnibus, una lluvia tan persistente como la que ese
da lav la sangre de los acribillados, me ha obligado a correr en busca de
un mototaxi hacia el final de una larga y empinada calle de puertas
cerradas, donde el testigo clave se ha comprado un solar. Por una rendija
del mototaxi, en una esquina de la Plaza de Armas, he visto pasar fugaz la
antigua casa de dos pisos que en mayo del 83 era la Jefatura del Subsector
Fronteras GRP Ayabaca. All en el segundo piso, donde ahora funciona un
hotel, fue la oficina donde Benites recordaba a Miriam, mirando su
fotografa en el cuadro de su escritorio. Era blanquita, muy guapa. l
casi no hablaba de ella, era muy reservado, me dijo Silva.

Ahora en la salita de su casa de adobes sin pintar, atestada de
herramientas agrcolas, un ropero viejo y bolsas de cemento, don Tarqui no
ha querido sentarse, mientras recuerda que la noche del 17 de mayo lleg de
su chacra como a las siete. Le alegr saber que Abel se fue guiando a los
guardias, pero una hora despus, al escucharlo sollozar contando la
desgracia, fue todo un ejemplo de autoridad, sali corriendo en busca de
plsticos y ponchos y moviliz gente, para proteger los cadveres de la
lluvia. Hay quienes se amanecieron cuidando los muertos.

Abel, despus de recibir la noche saltando cercos, piedras y hoyadas, no
sala muy bien de su confusin, pero en las investigaciones iba a contar
que corri por su vida. Despus de matar a los guardias, el hombre de la
ametralladora brincaba como fiera rabiosa, quera matar tambin a los
nios, no dejar testigos. Carhuallocllo, el peruano acompaante del
asesino, lo detuvo. Abel y Arbilio, los nios guas, tuvieron que
regresarse por otra ruta y por eso llegaron a Jiclas como a las 8 pm. En
esta parte del relato, el ex teniente gobernador y su esposa se miran y ya
no quieren contar ms. Su nieto, el hijo de Abel, el escolar que me mira
con furia, entra a decirles que su madre los llama. La seora Aurolinda
desaparece por la puerta de la cocina. Don Tarqui le ha dicho ya no digas
nada ms, y tambin me abandona de pie entre sus cuatro paredes baadas de
luz tenue. En seguida entra el escolar que slo responde con monoslabos al
preguntarle cmo es ahora el pueblo de Jiclas de 30 familias, distante a
seis horas de aqu. All los ronderos matan a los chismosos, dice casi
desafiante. Afuera oscurece aun ms y empieza a llover ms fuerte, como
cuando Abel vio al mayor y al cabo encontrarse en Jiclas cara a cara con su
asesino.



Disparos en la niebla

A m me haban comisionado quince das antes para ir con el mayor... Yo
iba a ser el muerto, eso pareciera pero es todo lo contrario. Al jefe no le
pasaba nada si se iba conmigo, porque yo conoca la ruta. Pero a ltima
hora ordenaron que se iba con l, el cabo Dvila. Yo jams lo habra
llevado a la boca del lobo me dijo un polica que prefiere no revelar su
nombre.

No slo la ruta de Jiclas era de temer en 1983. Cuatro aos antes (en marzo
del 79) narcotraficantes haban asaltado y dado muerte al guardia
republicano Occas Chiln en la zona de Lucarqui y en setiembre del mismo
ao, cuando se iba al PV Vado Grande, el GRP Dvila Fernndez apodado La
Bomba fue abatido cerca del puesto policial de Remolino. Cerca de la
quebrada Tuelcas, a Benites qu irona, se le ocurri advertirle a su
asesino sobre el riesgo de caminar por la frontera:

La polica est para cuidarlos, pero ustedes no deben caminar muy tarde
por aqu. Puede ser peligroso le dijo el mayor al ecuatoriano y al joven
peruano de 28 aos, Teodoro Carhuallocllo Morocho, con los que acababa de
cruzarse esa tarde de mayo en una curva del camino donde ahora se lee:
Recuerdo de Juan Benites Luna 17-5-83.

Tras su intento de ser amable con los viajeros que esa tarde lluviosa
caminaban con destino a Jiclas, Benites se llev la mano al frica (gorro
policial). Slo fue para acomodrselo, pero el ecuatoriano lo interpret
como una seal de ataque y dispar contra ambos policas, tal vez creyendo
que iban a despojarlo del dinero con el que se supo despus llegaba a
comprar unos 50 kilos de droga. Por entonces y pese a la solvencia moral
de Benites muchos narcos de la zona teman ser asaltados por algunos
policas. Adems, tres aos antes haba cundido la novedad de que una
patrulla GRP se haba dormido esperando el paso de una carga ilegal, en un
camino de Anchalay.

Despertaron cuando les disparaba otra patrulla policial. Cuatro
republicanos, el subteniente Gustavo Crdova Rodrguez, el cabo Domingo
Mellado Cceres y los guardias Walter Nole Rodrguez y Loayza Urquizo,
murieron esa madrugada de junio de 1980, acribillados por disparos de
fusil. Pertenecan a los PV Algarrobal y Sausal. Julin Limache Puca, un
quinto integrante de la patrulla, se salv huyendo al Ecuador por el ro
Calvas. Dos fusiles fueron impactados por los disparos y tuvieron que ser
reparados en Lima, segn el informe N 11 firmado por el armero Francisco
Benavides Egoavil.

Tal vez esa tarde del 17 de mayo el ecuatoriano Bolvar Pinzn crey que
iba a ser asaltado por Benites y Dvila. Quiz por eso se levant el poncho
disparando en rfaga. Segundos despus, el mismo da en que El Tiempo
public que otros guardias republicanos dieron muerte a 25 senderistas
cuando iban a volar un puente en Ayacucho, el gorro verde con cuatro
galones dorados del desplomado oficial Benites y ex alumno del colegio
limeo Ricardo Bentn, se manchaba de lodo en el camino de Jiclas hacia
Algarrobal. Agua de lluvia empez a lavarle las heridas en el pecho de
quien ahora si esa tarde no se llevaba la mano al frica, muy
probablemente sera general de polica de 56 aos. El mejor subteniente de
la promocin 71 Teniente Coronel Enrique Herbozo, en doce aos haba
realizado, entre otros, cursos bsicos para tenientes, el avanzado para
capitanes, el Curso Internacional sobre Narcotrfico auspiciado por United
States Department of Justice, Washington, EEUU, haba ingresado a la
Universidad Mayor de San Marcos y fue docente de Economa en el Centro
Superior de Estudios GRP. Por eso una maana del 83, en el despacho del
jefe de la Primera Regin de la Guardia Republicana en Piura, el coronel
jefe se sorprendi con la respuesta de Benites, cuando le ofreci un favor:
Cmo, teniendo una carrera tan brillante te vas a ir a una zona tan
alejada!, te ofrezco un puesto ac hijo, qudate.

Mi general, si el comando de Lima me manda, no puedo desobedecer.

Y fue. Y, pese a los muertos y robos de armas policiales en la frontera, se
propuso imponer el orden, hacer del honor, lealtad y disciplina, algo ms
que un lema para el kep de la GRP. Y sus orejas grandes se adaptaron a los
13 grados de fro y su apetito limeo al queso serrano y hasta le gust el
cebiche de carne de vaca que un da le sirvieron en el restaurante Miki.
Silva, que lo acompaaba esa maana, iba a invitarle al jefe cualquier
otro oficial me habra dejado hacerlo, pero el mayor Benites le pag la
cuenta al subalterno. Una vez me cont que en el dormitorio de la Escuela
de Oficiales en Lima soaba que se caa de la cama, recuerda ese polica.
Y que el cadete Benites volvi a levantarse al final de la pesadilla. Pero
ya no pudo ponerse en pie en el camino que baja de Jiclas, porque en ese
oscuro atardecer del 17 de mayo tena el pecho perforado.

Los fallecidos son el mayor y el cabo se escuch al da siguiente al
medioda en la central de radio del subsector Fronteras Ayabaca. Una
patrulla del PV Algarrobal por fin acababa de ubicar a los inspectores de
puestos policiales a quienes esperaban el mircoles 17.



El enemigo se fortalece, la polica no

Su mano dibuja un laboratorio de cocana imaginario, borronea un cerro de
El Rayo del Molino, ahora hace bolitas diciendo que algunas son
narcotraficantes, otras policas y otras granadas. El fiscal cuando
empiezan los disparos y luego las granadas, obviamente la polica me puso a
buen recaudo detrs del cerro se ubica detrs de una montaa psimamente
mal dibujada.

La mano robusta repinta a ese fiscal detrs del cerro que el 5 de agosto de
2007 s fue de verdad y no dibujado. Ahora responda, seor fiscal: se
corrieron o no? Diga si no le dio miedo. Los grandes ojos de don Manuel
Sosaya se calla para pensar, dejan de mirarme a la cara. No ha querido
ser fotografiado con su barba de varios das que hace juego con su chompa
gris, se ve muy alto cuando se levanta a buscar un documento, me habla de
su fortaleza fsica, de sus innumerables operaciones de alto riesgo
(Uuuu... como para escribir un libro) y ahora deja escapar una risita:
Bueno, si a ponerse a buen recaudo puede llamrsele correr... bueno, s,
pues nos corrimos. Estbamos en riesgo, ya no haba municin. Tenamos
miedo y seguramente eso debi ayudarnos a salir de all, admite el
magistrado, acomodndose en su escritorio de la oscura oficina de la
Fiscala Provincial de Ayabaca.

Del 2004 al 2007 la cifra de cocana producida anualmente en el Per
aument de 120 a 190 toneladas anuales, segn el periodista Pablo OBrien
en el nmero 165 de la revista Quehacer. Las veinte toneladas que salen al
extranjero por la provincia del Seor Cautivo, sern superadas ampliamente
en el 2008 estima Sosaya, porque los cultivos aumentaron en las zonas
cocaleras. Le creo. Debido al Plan Colombia, desde 1998 el crimen
organizado viene promoviendo el incremento de reas de cultivo de coca en
el Per, he ledo en la pgina 19 de la Estrategia Nacional de Lucha
contra las Drogas 2002-2007. El magistrado es optimista y dice que pese al
intenso trfico en su jurisdiccin, la mayor cantidad de cocana sale por
mar. Jaime Antenzana cree lo contrario: que aprovechando la ausencia casi
total del Estado en la frontera, las firmas movilizan por all, en mulas y
motos, ms droga que por el litoral de Paita y Sechura.

Los delitos y faltas en general han seguido aumentando en las regiones de
Piura y Tumbes de 10 mil 366 en el 2004 a 15 mil 152 en el 2006, segn
estadsticas de la I Dirtepol. No todo se debe al narcotrfico, pero ste
es muy poderoso, mueve muchsima plata y es muy violento, me dijo
Rospigliosi. Por Piura sale el 25 o 30% de toda la droga peruana, dice el
fiscal especializado antidrogas Juan Mendoza Abarca. La comisara de
Ayabaca tiene siete efectivos para combatir a las grandes organizaciones
criminales. Pero se necesita una base antidrogas con un mnimo de 150
hombres expertos en operaciones de alto riesgo. La I Direccin Territorial
PNP que abarca Piura y Tumbes, debera contar con 6 mil efectivos y slo
tiene 2 mil 500, revel el general Luis Henrquez. Si el Estado sigue
ausente, la violencia podra llegar a ser incontrolable como ocurri en
algunos pases de Centroamrica o en el Vrae, dijo el ex ministro
Rospigliosi, la maana en que hablamos en El Tiempo.

En Ayabaca la situacin es excepcional. Los PV siguen con muy pocos
efectivos asignados a quienes se les da slo 6 soles diarios para comida.
La comisara ayabaquina funciona en una vivienda alquilada y carece de
vehculos para labores de interdiccin. Del 2006 al 2007, del penal de
Ayabaca, con paredes de cuatro metros de altura, se fugaron ocho presos por
narcotrfico. La desconfianza en los carceleros, algunos denunciados por
las fugas dolosas, ha sido tal, que todos los narcos reclusos han tenido
que ser trasladados a Piura, dice Sosaya.

No s si ser la solucin, pero sera una cosa muy positiva insiste
Sosaya, volviendo a recuperar la velocidad de sus respuestas, al referirse
a la creacin de una base antidrogas para combatir a las firmas que operan
en la Sierra de Piura. El proyecto diseado el 2004 por la I Dirtepol tiene
la aprobacin del Gobierno Regional, del Ministerio del Interior, incluso
del Congreso de la Repblica, menos de Economa y Finanzas.

Yo no soy Pap Noel brome el embajador de Estados Unidos, James Curtis
Struble, una tarde piurana, semanas antes de ser cambiado a otra sede
diplomtica, cuando le pregunt si su pas estar interesado en ayudar a
combatir la droga en esta parte del Per, financiando una base policial con
helicpteros y comandos especiales, como lo hacen en las zonas cocaleras.
Dijo que eso era una decisin poltica ajena a sus funciones. Es fcil
deducir que nuestro aliado en el TLC no dar un dlar para parar la
violencia de la droga en el Norte, menos en Ayabaca, porque somos un
problema menor para ellos. El pas de Bush se ocupa de combatir la droga
principalmente en Colombia porque de all sale el 85% de la cocana que les
llega y del Per slo reciben el 14%, segn Jaime Antezana. Europa y Asia,
a donde va la mayora de la droga inca, no invierten en labores antidrogas
en Amrica Latina. El Estado peruano tiene que poner la suya, dijo
Rospigliosi en una entrevista de Mariela Balbi publicada el pasado 9 de
abril en El Comercio. Pese a las promesas del presidente regional Csar
Trelles, de ayudar a hacer realidad una unidad lite antidrogas en la
regin Piura, la plata nunca llega. Y el terreno donado por la
Municipalidad de Castilla para la Base Antidrogas ahora exhibe un edificio
para vivienda.



Pinzn fuga en su ltimo bao de sol

Cmo evitar que la violencia desatada por el narcotrfico en la sierra de
Piura se torne inmanejable para el Estado? En busca de una respuesta llego
una maana al local recin estrenado del PPC, en la calle Cuzco de Piura.
La ex candidata presidencial Lordes Flores, que ha estado sonriente durante
una conferencia sobre su nueva dirigencia partidaria, se pone seria y su
tpico movimiento de manos se vuelve lento cuando me responde. Ahora los
ojos se han vuelto al Vrae donde est el problema mayor, pero ya sabemos
que en el norte, en la frontera peruano ecuatoriana, concretamente en la
sierra piurana, el problema est desde hace mucho tiempo. Ayabaca ni
siquiera figura entre los objetivos de la Estrategia Nacional Antidrogas
2002 2007, admite.

Efectivamente, solemos poner los ojos tarde, donde el problema es mayor,
sin recordar que hay antecedentes de otras regiones que se abandonan y que
finalmente terminan siendo copadas por el narcotrfico que inmediatamente
trae violencia.

Cul debera haber sido la estrategia antidrogas del gobierno en la
sierra de Piura?

Primero se necesita inteligencia para tener informacin clara. Y si se
constata, como creo que es pblico que viene ocurriendo, lo que sigue es un
fortalecimiento de las fuerzas del orden para, debidamente pertrechadas,
acabar con estos focos. Aplicar la ley a fondo para evitar que esta gente
perturbe la paz y el desarrollo regional.

O sea en Ayabaca no est fortalecida la polica?

Ciertamente no (al igual que en muchos otros focos crticos donde opera el
narcotrfico). Y el gobierno se da cuenta harto tarde y ahora reacciona
pidiendo ms recursos, cuando el presupuesto presentado por el Ejecutivo ha
debido incluir estos temas.



***



En el lado de la ley las cosas no parecen haber cambiado mucho en la
frontera, pese a la inmolacin del mayor Benites y a la muerte de otros
diez policas. El narcotrfico en cambio es ms fuerte. El 6 de septiembre
de 2001 elimin al subalterno Segundo Ramrez Navarrete por atreverse a
incautar 29 kilos de droga en el sector Las Juntas, en Pacaipampa. El 5 de
agosto de 2007, en el Rayo del Molino, los guerreros de la mafia
demostraron estar preparados para enfrentar a cualquiera patrulla policial
que se les cruce en el camino. A quines habr corrompido o corromper el
negocio blanco si las cosas no cambian? Pregunta sin respuesta oficial. Una
de las tantas, como las de los numerosos crmenes sin resolver, que van
quedando ocultos bajo el oscuro y lluvioso cielo ayabaquino que esta tarde
sigue lavando la basura dejada por comerciantes y peregrinos del Seor
Cautivo, en las calles aledaas a la Fiscala. Sera aventurado dar una
respuesta, dice Sosaya, negndose a decirme cuntos civiles y policas han
muerto por la droga durante sus siete aos de fiscal en Ayabaca. Ms
difcil aun es saber a cuntos profesionales o autoridades de saco o
uniforme capt la mafia en todos estos aos. En la regin donde se hall
droga dentro de las instalaciones de la Base Naval de Paita, donde se
investig posibles nexos de militares con la mafia del capo mexicano Lugo
Romero, en el pas donde los polticos no hacen nada contra el
narcotrfico porque estn siendo financiados por el trfico de drogas cada
vez que hay elecciones segn el ex miembro de la Unidad de Investigacin
de El Comercio, Horacio Potest, mirar atrs siempre da pistas.

En blanco sobre negro, creo que los polticos no hacen nada contra el
narcotrfico, porque simplemente estn siendo financiados por el trfico de
drogas cada vez que hay elecciones generales, locales o municipales. (Por
ejemplo), el FIM en la dcada del 90 incluy a Humberto Chvez Peaherrera
alias Calavera, hermano de Vaticano, en el puesto nmero 10. Igual con
otros partidos. Ac hay un problema de moral. Hasta hace seis aos Caretas
insista en que Alejandro Toledo, mandatario del segundo pas productor de
hoja de coca, haba consumido drogas y mostr un informe de la clnica San
Pablo, indicando que se hall en la sangre del presidente rastros de
droga, me dijo Horazio Potest, ex miembro de la Unidad de Investigacin
de El Comercio, quien denunci periodsticamente, basado en fotografas e
indagaciones, posibles vnculos entre militares de la Primera Zona Militar
del Norte con el crtel del mexicano Lugo Romero.



***



Lo ltimo que se supo del ecuatoriano Bolvar Pinzn que mat al mayor
Benites y al cabo Dvila en Jiclas, es que cay en una operacin policial
como indocumentado. Desde su escondite, probablemente en la zona de
Matamoros, haba cruzado la frontera hacia el Per una maana de 1985,
cuando efectivos del PV Sausal lo intervinieron a las 6:00 am. Slo cuando
lo condujeron al local policial, al cotejar su cdula de identidad con la
lista de buscados por la justicia, sus captores se enteraron de que
acababan de arrestar al ecuatoriano ms buscado desde el 83 y cuya
informacin figuraba en todos los PV como el autor del asesinato del mayor
Benites y del cabo Dvila.

Te jodiste, t eres el que mat al mayor le dijeron sus captores,
recuerda Pesquisa 1, otro de los policas cuya identidad no debo revelar.

Lo malo, dice, es que en lugar de llevarlo de inmediato a Ayabaca, lo
tuvieron todo el da. Y un campesino de Sausal fue, arregl y le facilit
la fuga. El mismo da de la captura, a las 6:00 pm, el alfrez jefe del PV
orden:

Squenlo para que tome sus ltimos baos de sol, porque maana temprano se
va a Ayabaca.

Algunos vecinos oyeron disparos y a los guardias gritando que Pinzn
escap. El subteniente GRP y sus tres subalternos nunca informaron a su
comando sobre la captura y fuga, pero dos semanas despus una vecina,
Dorila Llapapasca, los delat y todos fueron dados de baja. Desde su
ltimo bao de sol, no se ha vuelto a saber de Pinzn. Un extrao aura
parece protegerlo y tambin a su cmplice Teodoro Carguallocllo que el
pasado 21 de junio de 2007, mientras dorma, fue apresado con una cacerina
MGP robada el da del doble crimen, segn dijo la I Dirtepol. El joven de
28 aos que desapareci con Pinzn tras el crimen de Jiclas, esta vez tena
52 aos, 90 plantas de marihuana sembradas en su chacra y el cargo de
presidente de rondas campesinas del poblado de Mostazas. 150 campesinos con
escopetas y cuchillos bloquearon la carretera y retuvieron a los cinco
policas y al fiscal adjunto Marcelo Yauli Lpez, cuando se lo llevaban
preso. La comitiva hizo disparos, pero tuvo que irse sin el reo. Otra vez
el enemigo impuso su voluntad.



***



Para afrontar al narcotrfico, en reunin de Estado Mayor, se ha acordado
crear tres bases antidrogas, incluida la de Piura, dijo el general Luis
Henrquez en octubre de 2007. Claro que los recursos an no han llegado.

Deseo exhortarlos a que imiten al polica cuyo nombre desde ahora los va a
cohesionar aun ms: el suboficial de primera PNP fallecido Emmanuel Gerald
Medina Oblitas.

Vuelvo a escucharlo, meses despus en el patio de la I Dirtepol, que lleva
el nombre de un polica muerto en la guerra con Ecuador de 1941, Alipio
Ponce Vsquez. El jefe policial dirige su discurso a los nuevos policas
graduados de la Escuela Tcnica PNP de La Unin. En estos das de crticas
a la actual poltica antidrogas tras la muerte de efectivos en las zonas
rojas de la droga, y luego de escuchar a los flamantes suboficiales
cantando emocionados que siempre habr un polica... presto a morir por el
Per, le pregunto a Flor Saavedra, una cajamarquina chaposa y feliz
mientras se hace tomar fotografas con el hijo recin graduado, de uniforme
impecable y risita nerviosa:

No le da miedo que maten a su hijo? le pregunto y se queda muda unos
segundos. Quisiera decirle que vengo de recorrer muchas rutas de la droga,
donde han muerto once policas, y que tal vez a su muchacho correctamente
vestido lo manden a cuidar la frontera, donde podra ser alcanzado por
rfagas o granadas de alguna firma o crtel; que vengo de recorrer campias
y precipicios donde ni siquiera se colocan flores, ni cruces all donde
muchos uniformados cayeron abatidos por las balas de la mafia, como para
que sean olvidados y para que esta guerra sea realmente invisible. Pero no
quiero interrumpirle su momento feliz.

Da temor, oiga, pero yo siempre lo encomiendo a San Juancito. l me lo va
a cuidar dice doa Flor y vuelve a posar para otra foto.

      * La verdadera identidad de los testigos del doble crimen y de sus
      familiares se guardan en reserva por obvias razones de seguridad.

      Este trabajo, publicado en el diario El Tiempo
      (http://www.eltiempo.com.pe), de Piura, fue distinguido en 2007 como
      la mejor investigacin sobre narcotrfico para un medio impreso de
      alcance regional, en el marco del Premio a las Mejores
      Investigaciones Periodsticas Peruanas sobre Narcotrfico
      (http://www.ipys.org/premioperu6.shtml) que concede el Instituto
      Prensa y Sociedad (Ipys, http://www.ipys.org) con el auspicio de la
      Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional (Usaid,
      http://www.usaid.gov).

** Lucas Jimnez
   salujisa71@yahoo.es
   Escritor y periodista peruano (Ayabaca, Piura, 1971). Editor del diario
   El Tiempo de Piura. Se ha desempeado como reportero y cronista
   independiente. Es profesor del curso de Gneros Interpretativos en la
   Universidad de Piura (http://www.udep.edu.pe). Por su crnica Permiso
   para aterrizar fue becario de la Fundacin para un Nuevo Periodismo
   Iberoamericano (FNPI, http://www.fnpi.org), que preside Gabriel Garca
   Mrquez. Fue alumno del taller de Periodismo y Literatura con la
   escritora puertorriquea Mayra Montero, en Cartagena de Indias
   (Colombia). Sus crnicas han sido publicadas en El Tiempo, suplemento
   Semana, diario La Industria de Trujillo, diario El Comercio
   (http://www.elcomercioperu.com.pe) y en Internet, a travs de la revista
   virtual Per Llacta (Lima; http://www.perullacta.com), dirigida a
   peruanos residentes en el extranjero. Con su columna Cola para Soar
   gan el premio internacional de periodismo Noticia y Subjetividad 2005
   del Centro de Estudios Avanzados en Periodismo Narrativo (Buenos Aires,
   Argentina; http://www.periodismonarrativo.com). Cada semana publica su
   columna Crnicas mal pensadas en la pgina web de El Tiempo. Con sus
   crnicas El caballero se fue; est su sobrina y Viaje para
   solitarios gan por dos aos consecutivos (2005 y 2006) el Premio
   Nacional de Periodismo Norte Turstico organizado por la Red de Prensa
   Turstica del Per (http://repturperu.com). Mantiene una bitcora
   personal en http://blogs.periodistadigital.com/cronicasmalpensadas.php.



=== Tiras humorsticas y el mundo del cmic en Corea del Sur ==============
=== Juan Franco Crespo ====================================================

A veces nos llegan mensajes en los que nos solicitan ayuda para documentar
emisiones que poco a poco estn haciendo atractiva la temtica cmica
alrededor del mundo. Tmidamente, ao tras ao, aparecen nuevos ejemplares
y nuevas administraciones postales incorporan su hroes de papel a sus
sellos de correos.

Hoy les traemos el personaje surcoreano conocido como el Sr. Gobau que, el
uno de noviembre del 2000, era filatelizado por segunda vez por el servicio
postal de Sel. En esta ocasin el sello nos muestra la evolucin grfica
que ha experimentado el personaje desde que apareciera en la prensa en
1950.

Esta tira cmica fue creada por Kim Seong-hwan como Sr. Gobau y retrat
fielmente las dificultades de los surcoreanos durante el ltimo medio siglo
de ajetreada historia. La primera aparicin fue en el semanario Manhwa
Sinbo (peridico humorstico) y, cinco aos ms tarde, iniciaba su
colaboracin con Dong-a Ilbo (diario del este asitico), donde estuvo en
contacto diario con sus lectores durante un cuarto de siglo. En 1980 su
creador y su personaje se pasaron a Choson Ilbo (noticias diarias de Corea)
para volver a cambiar en octubre de 1992 cuando se pas a Munghwa Ilbo.

El humorista naci en Gaeseong y debut en esta peculiar faceta
comunicativa en 1949 cuando public su primera historieta en el Yonhap
News; entonces estudiaba en la Escuela Secundaria de Gyeongbok: fue un
pionero de esta peculiar forma de entender la comunicacin por medio del
humor. En cuatro sencillas vietas resuma el da a da de la sociedad
surcoreana. Por supuesto, como otros colegas, tambin su acerada crtica a
la realidad poltica y la stira a la cruda realidad acab molestando al
orden establecido y por tanto a los polticos surcoreanos. En definitiva,
los dibujantes de estas tiras cmicas o los clsicos chistes de la prensa
espaola, si exceptuamos algunas tiras sindicadas de origen norteamericano
que llegan a lo ms anodino, a nivel planetario este tipo de humor ha
molestado al poltico de turno y ste, de una u otra manera, ha intentado
ponerle el bozal. En Espaa tenemos numerosos ejemplos de esta peculiar
falta de cultura democrtica (sin tener que retrotraernos a tiempos
remotos, los tenemos en nuestra flamante era democrtica en los que la
lite engreda de los polticos no suele soportar con alegra la crtica
a su omnmoda manera de entender lo que es estar al servicio de sus
votantes).

Volviendo a Corea, el Sr. Gobau evolucion al ritmo de los tiempos y hoy es
uno de los personajes ms conocidos y caractersticos de la prensa de aquel
rincn asitico. En total, a lo largo de su medio siglo de aparicin
regular, salieron a la luz ms de 14.000 tiras en los peridicos de la zona
y el Ministerio de Comunicaciones decida unirse al pblico que solicitaba
un sello para tan simptico personaje con motivo de su 50 aniversario. El
acontecimiento de la emisin del sello con el personaje del cabello
solitario fue todo un xito de crtica y pblico cuando el 1 de noviembre
del 2000 se pona a la venta el segundo sello que, en cierta medida,
cerraba el cclico perodo de vida de un personaje. En total cuando el 29
de septiembre del 2002 se despeda de los lectores haban aparecido la
friolera de 14.319 tiras, posiblemente el personaje que ms veces vio la
luz y por lo tanto bien podra ser un Guinness.

Sin embargo, nuestro humorista ya fue inmortalizado con otro sello en 1996
cuando el Sr. Gobau era el portador de la antorcha olmpica y era seguido
por la chiquillera. Kim Song-hwan solicit el copyright de su peculiar
personaje en 1969, la Oficina de Patentes del Ministerio de Cultura e
Informacin le conceda la proteccin y el uso exclusivo del personaje y su
nombre.

Al finalizar su cita diaria con los lectores, el Centro Cultural Saejong
(Sel) program una exposicin sobre la vida y obra del humorista. La
muestra abri sus puertas poco despus de aparecer el sello, del 9 al 21 de
noviembre, y fue uno de los acontecimientos culturales ms agradables
dentro de la cotidianidad de una superpoblada urbe como es esta capital
asitica.

Evidentemente, este hroe de las tiras cmicas es desconocido entre
nuestros lectores, pero pensamos que nuestros temticos tenan derecho a
conocer algo sobre la estampilla que les llam la atencin y de la que se
interesaron a travs del correo electrnico que nos hicieron llegar. Para
confeccionar este pequeo trabajo recurrimos a la redaccin espaola de
Radio Corea y sta nos facilit algunos datos junto a apuntes que vinieron
del Servicio Filatlico; con este material les hemos redactado esta
peculiar historia.

Asimismo queremos sealar el trabajo de Gi-seok Lee aparecido el 1.11.00
para el presente sello del cual se imprimieron dos millones de ejemplares
en hojas de 10 con la actual tarifa bsica nacional de 170 won.



Nota bibliogrfica

Tambin utilizamos los artculos de Korean Stamp Review 87 y 88 (invierno
2000, primavera 2001) en donde apareci un excelente trabajo de nuestro
colega Hae-ryong Yhur sobre el personaje y la informacin suministrada por
el Korean Stamp Center y la emisin del L aniversario.

** Juan Franco Crespo
   lacandon999@yahoo.es
   Docente e investigador espaol (Alhama de Granada, 1953). Profesor de
   primaria, licenciado en geografa y estudios de doctorado en historia de
   Amrica. Ha colaborado regularmente desde los aos 70 con publicaciones
   especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca),
   DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japn), y otras de
   Argentina, Uruguay, Per, Mxico, Estados Unidos y Espaa, entre otros
   pases. Durante varios aos tambin colabor en el mundo de la radio con
   diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos
   son radiados para Amrica Latina a travs del espacio Frecuencia RM, en
   la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatlico,
   El Eco Filatlico y Crnica Filatlica y mantiene una seccin, sobre
   filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista
   Educacin y Biblioteca, as como en las publicaciones electrnicas
   OpusMsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa
   (http://www.natureduca.com).



=== R.U.Y.: una crnica de La Habana      Teresa Dovalpage ================

Csar Reynel Aguilera, mdico y habanero de pura cepa, reside actualmente
en Canad. Estuve varios aos haciendo experimentos de biologa molecular
y un da decid rectificar treinta aos de vida planificada de antemano y
empec a escribir, que es lo que siempre quise hacer, refiere. Muy sabia
decisin, que ha dado a la literatura cubana una de las mejores crnicas
habaneras que he ledo ltimamente: R.U.Y. (Alexandria Library, 2008). Pero
no se trata de La Habana posible, como llaman sus personajes a una
maqueta de la ciudad que confeccionan en intento infructuoso por atrapar la
urbe que se les desmorona da a da. No, La Habana que describe Aguilera es
real, tan real que no le faltan ni olores, entre los cuales se destacan
dos: el del mar y el de la vulva de una mujer.

Contar historias es mi fuerte, le advierte Ruy, narrador y protagonista,
a su medio hermano, soy eso que ustedes llaman un storyteller, as que
sintate, relaja y djame empezar. Y la historia se va enredando,
anudndose ante los ojos, ya definitivamente cosidos al libro, del lector.
Aqu vale aclarar que si hay algo que el autor tiene en comn con su
personaje es, precisamente, ser un storyteller. Porque esta novela, con sus
casi quinientas pginas, se lee como se come un flan cubano: sin sentirlo,
casi sin darse cuenta de ello. Atrapa de tal forma que al llegar a la
pgina cuatrocientos treinta y siete todava se queda el curioso lector
pidiendo ms.

Pero sta es la nica similitud que guarda Aguilera con su protagonista.
Ruy es un personaje bien negativo, dice el autor, es un personaje que,
para serte sincero, detesto. Escribirlo me cost mucho trabajo; sin
embargo, el resultado parece tan real que la gente se apunta a la hiptesis
de que algo tiene que ver conmigo. Mi opinin es que Ruy est tan bien
trazado que podra ser no slo Aguilera, sino cualquier muchacho que haya
mataperreado por Doce y Primera, que se haya zambullido en la Playita de
Diecisis y vivido en un campamento agrcola.

En este sentido la novela constituye un viaje al pasado colectivo de los
habaneros que vimos la luz en los aos sesenta. Un viaje que hace escala en
las aventuras del canal seis y en la escuela de planes especiales
dedicadas a formar a los hijos de dirigentes mientras se aspira el
extico aroma del champ extranjero, tan diferente del cubano Fiesta. Pero
eso no significa que lectores de otras tierras y distintas generaciones no
puedan disfrutarla, pues el mayor valor de la obra radica en su
universalidad. En ltima instancia, su tema es el hombre en lucha contra la
sociedad y contra s mismo. Muchas veces contra sus mejores instintos,
embotados por el ambiente en que le ha tocado, un poco por casualidad,
nacer. Por otro lado, no todo es localismo. Un quinqu que se apaga remite
a la leyenda de Hero y Leandro. Y las aventuras internacionalistas de Cuba
en frica se enlazan trgicamente con la vida (y la muerte) de uno de los
protagonistas.

Como R.U.Y. es una crnica de la ciudad, aqu no faltan sitios habaneros de
variado color y pelaje, algunos de los cuales han cambiado de nombre unas
cuantas veces, segn los revolcones polticos del pas. Un ejemplo es el
Miramar Yatch Club, que se convierte primero en el Crculo Social Obrero
Patricio Lumumba y que termina siendo la Casa Central de las FAR Central
Yatch Patricio, lo llama con gracejo criollo el narrador.

Los personajes son inolvidables. Est la negra Nieves, lenta como una hija
de dioses lejanos (178). Y Bettina la bella, la estudiante de medicina
echada de la escuela por inasistencia y por celos de la manada
estudiantil. El Mao que muere en frica, el Humbertico que renuncia a la
medicina... Y entre todos, resaltando por su pelo inusual y su facilidad
para hacerse de dinero en cualquier circunstancia, el pelirrojo Ruy,
experto en sabidura callejera y en relojes marca Rolex. Hay otros que
cruzan brevemente las pginas de la obra pero que estn tan bien trazados
como los protagnicos. Entre ellos se destacan la Marxista, maestra que
sale de la historia con la elegancia de una gata, y una suramericana
repatriada, su familia fue gobierno antes de un golpe de estado, todava le
quedan los hbitos seoriales del criado disfrazado de grandeza (401).
Cuntas marxistas y suramericanas me han trado a la memoria estos dos
retratos...

Por aqu entr a la libertad y aqu me qued, dice el autor refirindose
a Montreal. No s si su prxima novela tendr lugar entre la nieve
canadiense o volver a ocurrir en La Habana de sus recuerdos. Pero mientras
esperamos por ella, recomiendo la lectura de R.U.Y. a todos los interesados
en degustar el sabor agridulce de la isla. Aguilera, storyteller nato, no
los defraudar.

** Teresa Dovalpage
   dovalpage@aol.com
   Novelista e investigadora cubana (La Habana, 1966). Termin una
   licenciatura en lengua y literatura inglesas y una maestra en
   literatura espaola en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu).
   Desde 1996 reside en Estados Unidos. Actualmente vive en Albuquerque y
   estudia el doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de
   Nuevo Mxico (http://www.unm.edu). Ha publicado las novelas A Girl like
   Che Guevara (en ingls, Soho Press, http://www.sohopress.com; 2004),
   Posesas de La Habana (en espaol, PurePlay Press,
   http://www.pureplaypress.com; 2004) y Muerte de un murciano en La Habana
   (Anagrama, http://www.anagrama-ed.es; 2006; finalista del Premio
   Herralde 2006), as como artculos en El Nuevo Herald
   (http://www.elnuevoherald.com), Hispanic Magazine
   (http://www.hispanicmagazine.com), Latina Style
   (http://www.latinastyle.com), Hispanic Culture Review
   (http://www.gmu.edu/org/hcr), Rosebud Magazine (http://www.rsbd.net),
   Latino Today (http://latinotoday.net), Encuentro
   (http://www.cubaencuentro.com), Revista Baquiana
   (http://www.baquiana.com) y La Peregrina Magazine
   (http://www.laperegrinamagazine.com). Mantiene una pgina personal en
   http://www.dovalpage.com.



=== Una lectura de su ltima novela, La grande (1) ========================
=== Saer: la escritura en expansin      Sergio Colautti ==================

      La certeza de que al escribir pona precisamente entre parntesis
      dicha certeza, incluso la certeza de s mismo como sujeto de
      escribir.

      M. Blanchot; El paso (no) ms all

En La grande, punto culminante de la implacable insistencia de su trabajo
narrativo, Saer cuenta el intento fallido de recobrar el pasado. Dar cuenta
de esa imposibilidad es la novela misma, dividida en siete captulos (siete
das: la vuelta completa) de los cuales el ltimo deja leer tan slo la
frase agnica del escritor, el acto definitivo de una escritura
deliberadamente inacabada e inconclusa, en pugna desigual contra el
acabamiento de la vida y el lenguaje. Como en todo el programa saeriano, el
texto se hace mltiple: la vuelta de Gutirrez a la zona despus de
treinta aos (fecha que demarca el golpe, la represin y el exilio) es
contada, vista, reconstruida, desde la diversidad de la escritura, desde la
expansin del signo. El primer captulo relata una larga caminata (el
esquema de Glosa) de Nula y Gutirrez cruzando en diagonal un baldo, bajo
la lluvia. Gutirrez se reencuentra con la tierra y el agua original y
presente despus de tres dcadas en Europa. El segundo describe la
genealoga de Nula (un viaje biogrfico familiar, la imperfecta
reconstruccin del pasado). El tercero cruza a Nula con Soldi y Gabriela en
una calle hablando de literatura local el precisionismo. En el cuarto,
aparecen Diana y Nula, extticos bajo el sol, como dioses sin pasado y sin
presente. En el quinto reaparecen el movimiento y el tiempo histrico:
Tomatis le pone nombres a su infancia feliz viajando en colectivo. En el
sexto Gutirrez vuelve a su pasado y recibe a los amigos en un asado
(lugar comn de la mtica saeriana) entre el sol, la lluvia y el pasado que
regresa en las palabras. El captulo sptimo, inconcluso, deja leer una
frase nica: Con la lluvia, lleg el otoo, y con el otoo, el tiempo del
vino.

La composicin caleidoscpica cuyo paradigma es El limonero real reitera
las formas del relato circular de Nadie nada nunca o La mayor y tambin su
escptica concepcin del mundo como vaco que la escritura intenta
infructuosamente llenar o, mejor, entender. Ese movimiento narrativo se
emparenta con el deslizamiento de la escritura hacia el vaco que analiza
Foucault:

      Es posible de hecho que la cercana de la muerte, su gesto soberano,
      su resalto en la memoria de los hombres, excaven en el ser y en el
      presente el vaco a partir del cual y hacia el cual se habla (2).

Saer acerca su mirada final a la nocin barthesiana de literatura: aquella
revolucin permanente del lenguaje que lo aleja de todo poder y lo acerca
a su ltimo avatar, la ausencia. Como deca Barthes, esa imposibilidad de
nombrar es la literatura misma (3). Saer registra el fluir azaroso del
tiempo en una operacin denodada e inconclusa, como la novela final y como
el final de la novela. Esa inconmovible coherencia atraviesa su programa
narrativo de dcadas y representa el esfuerzo ms notable de las letras
argentinas por construir una escritura realista en el mejor sentido
macedoniano: aquella que nombra la disolucin, el movimiento continuo e
inatrapable de lo real, la complejidad inconquistable de todo lo visible.
Lo que La grande expande y profundiza es la nocin del universo como caos,
como dinmica azarosa e incomprensible que slo la limitada percepcin del
hombre transforma en cosmos, en armona textual:

      Qu ven los sentidos? Un devenir que se repite y se inmoviliza
      pero... ese engao oculta lo invisible: el cambio continuo, un fluir
      sin direccin ni objeto ni explicacin conocida del tiempo invisible
      que, silencioso, los atraviesa (pg. 20).

Como Onetti, la escritura de Saer se sita en el pliegue invisible que liga
realidad y ficcin. Como en La vida breve, sus textos siempre parecen
postular cierto realismo descriptivo, cierto objetivismo narrativo, pero la
ficcin satura toda la construccin textual al convertirse en la mirada del
narrador, siempre disolutoria y evanescente, siempre dispuesta como
indagacin de la verdad, nunca como reflejo o evasin:

      Podemos afirmar que la verdad no es necesariamente lo contrario de
      la ficcin, y que cuando optamos por la prctica de la ficcin no lo
      hacemos con el propsito turbio de tergiversar la verdad... la
      ficcin no es, por lo tanto, una reivindicacin de lo falso. Aquellas
      ficciones que incorporan lo falso de un modo deliberado lo hacen no
      para confundir al lector sino para sealar el carcter doble de la
      ficcin, que mezcla, de un modo inevitable, lo emprico y lo
      imaginario (4).

El registro que da cuenta del precisionismo es una larga irona sobre la
literatura como instrumento de figuracin personal, como operacin poltica
o edificacin de una posicin social. La figura de Brando aparece en las
antpodas de la nocin de autor que la obra de Saer ha construido durante
dcadas, en las que el centro es siempre la escritura misma y el autor
disimula su figura social para consolidar su voz literaria:

      Es siempre el texto lo que cuenta, nunca el autor, al menos si se
      trata de literatura y ms aun de literatura de ficcin... (pg.
      341).

La concepcin del precisionismo, adems, contrasta con la concepcin
saeriana de narracin (el movimiento continuo descompuesto) porque
aparece como un avance de la ciencia sobre la produccin textual, como un
intento de congelar, detener, fotografiar una realidad que la novela misma
caracteriza por su dinamismo, la fugacidad verstil, contingente y sin
sentido de la materia. El trabajo que Gabriela y Soldi hacen para
recuperar los datos sobre el origen y evolucin del movimiento litoraleo
se coloca en la misma dimensin que el texto en general propone sobre el
pasado de los personajes (la reconstruccin movediza e inagotable de los
tiempos primeros de Nula, Gutirrez, Tomatis...), es decir, la
imposibilidad de la certeza, la debilidad del discurso sobre lo que
llamamos verdad, tan alejada, casi siempre, de la intencin
precisionista.



II. Contar y recontar

En Cicatrices, una metfora aritmtica explicaba la idea del relato
circular: contar una y otra vez, hasta el nueve, y luego, recontar. Como en
El viajero, texto que vuelve sobre s para decir la nada, el trayecto sin
rastros, el espacio idntico a la ausencia que en Nadie nada nunca ser
cifra, adems, de las desapariciones de la dictadura. En La mayor y en A
medio borrar esa postulacin se complementa con la idea de la apariencia
desintegrndose como obsesin de la escritura utpica. La grande cobija,
resume, resemantiza y expande muchos ncleos de esos textos y de otros en
una operacin a la que Saer ya acostumbr a sus lectores porque los
invent, como Macedonio, como Borges, con la paciencia de un orfebre, desde
sus primeros relatos. En la novela final de Saer la nocin de escritura de
la ausencia que se abre como un signo bifronte para designar tambin la
represin militar que deriv en ausencias fsicas, sociales y culturales
reaparece en el texto ltimo multiplicndose en historias de la dispersin
del terror, el exilio y la prdida (cmo contar el horror? es posible el
relato unitario sobre un pasado violentamente fragmentado?). Muchas zonas
de La grande reinciden en el procedimiento de escribir y borrar, y
recontar, a veces sobreimprimiendo escrituras (el paseo oblicuo del
captulo inicial, la vuelta lineal al pasado en el segundo, la interseccin
del encuentro en el tercero, el punto quieto del cuarto, el movimiento
espacial del quinto, la mesa como centro convergente del sexto, la sola
palabra del sptimo), o trabajando la diversidad genrica (narracin,
descripcin, crnica, relato mitolgico, metalenguaje crtico, biogrfico,
humorstico, etc., como haba ensayado en El limonero real).

El permanente escamoteo de la certeza que implica contar y recontar viene a
plantear una cuestin capital en la obra de Saer, esto es, la
problematizacin de la identidad y la apariencia, la propuesta permanente
de un conflicto entre ver y decir, entre el punto de vista y la escritura,
un duelo sin resolucin entre presencia y ausencia. Contar es nombrar lo
imposible y decir el imposible nombrar.

Leemos en Premat:

      Lo percibido est al borde de la descomposicin y resulta ser
      esencialmente enigmtico. La falta de consistencia, el vaco, la
      monotona, el encierro, as como la tendencia a irrumpir, ablandar y
      poner en duda lo aparente, definen entonces la materia saeriana (5).

La percepcin quevediana del devenir que perdura cuando la escritura logra
convertirlo en signo y de la descomposicin incesante de lo que parece
duradero reaparece en La grande ya desde los epgrafes (huy lo que era
firme y solamente lo fugitivo permanece y dura) y en toda la novela en
general, pero particularmente en un pasaje en el que Nula y Diana toman
sol, recostados en el pasto del patio (parecan efigies esculpidas...
tambin podran representar a Adn y Eva...) nombrados ms all de s
mismos, descriptos al borde del mito o la prefiguracin artstica adquieren
la apariencia de lo eterno (la isla del instante en la que creen haber
encontrado un refugio, se deshace con ellos, incesante y a la vez
fugitiva...) mientras lo que el sentido comn concibe como duracin y como
perduracin se disuelve ante el sentido no comn de la escritura de Saer:

      Nada cede ms profundamente a esa alquimia corrosiva que lo que
      parece definitivo, estable o en reposo, como la roca, el metal, el
      diamante, la tierra, el sol, la luna, el firmamento (pg. 261).

La deconstruccin del sentido, propuesta por la potencia textual de toda la
novela, intenta y borronea sin cesar la reconstruccin del pasado pero
nunca como objetividad, como revisin histrica ni apropiacin de certezas
ajenas. Al pasado se vuelve pero incompletamente, se vuelve desde la
otredad, parecen decir los trayectos de los personajes: desde la mirada y
el cuerpo que la experiencia ha transformado en otro, hacia el pasado que
el tiempo ha disuelto o configurado como otro. En esa concepcin late la
lectura que Saer hace de Proust en La mayor, en la que postula que ellos,
antes, podan volver al pasado desde el recuerdo sensorial, pero
desarticulando ese recurso como experiencia narrativa actual, y exponiendo
esa recuperacin como imposibilidad que renueva y reformula la idea misma
de escritura:

      Pareca producirse en l una especie de reconocimiento... hilachas
      de experiencia desaparecidas, de pronto, en la evidencia rugosa del
      presente, se actualizaban (pg. 371).

No hay recuperacin de lo perdido como en cierta narrativa romntica, no se
revive lo pasado como en las ltimas pginas de El tiempo recobrado, hay
una consideracin distinta del devenir, que se hace otro y hace otro al
mundo: una reconsideracin del pasado; el mundo es viejo y nuevo a la vez
porque habita el ayer con su signo inalterable (la felicidad de Tomatis
recordando un viaje en el ro, el dolor sin fondo de las historias
personales durante la represin militar) pero su actualizacin desde la
mirada que atraves la experiencia del tiempo lo torna novedoso. Por eso
se habla de una apacible reconciliacin con el mundo (pg. 372).



II. La herida de Ulises

El volumen de la novela, intenso, plural, incesante, trabaja la nocin del
devenir como un presente interminable que actualiza la sensacin de lo
pasado, que busca infructuosamente una referencia existencial, un sentido
posible en el flujo azaroso de la vida del cosmos:

      La muerte se haba borrado y era la procesin perdurable de su
      infancia la que la acompaaba a la tumba. El mundo en cuyo tumulto se
      haba sumergido con la intencin de darle, inditos, un orden y un
      sentido, termin hacindolo retroceder a esa etapa preconsciente...
      (pgs. 89-90).

Al vrtigo que la trama propone cruzando el ritmo narrativo, la
multiplicidad del punto de vista y las referencias metatextuales sobre la
concepcin del tiempo como disolucin y regeneracin continuas, la
operacin saeriana opone la formulacin del mito, como una dialgica del
pensamiento que la misma dinmica novelesca propone, es decir, pensar y
repensar, decir y borrar, construir y deconstruir... Por eso las
referencias al mito como cifras del tiempo quieto, como espacio no sujeto a
la corrosin histrica. El texto se detiene en la significacin de la
herida de Ulises, que habla del regreso a su isla, inevitable y deseado, y
lo vincula con las marcas en el brazo del abuelo de Nula: no son un destino
sino una construccin que intenta decir un destino. La marca, como la
palabra, moldean y designan el destino de uno y otro y tambin de Nula y de
los otros porque detrs de la quietud aparente del mito, debajo de su
eternidad inmutable, late tambin un presente infinito, un continuo
acontecer.

La grande vuelve una y otra vez a esa zona sin tiempo del mito desde la que
Saer problematiza lo real. Las relecturas de Pichn Garay y Tomatis sobre
la ceguera de Edipo; la mencionada descripcin de Diana (con un mun como
marca, como signo) desnuda ante Nula (Actin), castigado por verla; el
barco de Teseo, metfora de la apariencia del ser, que es lo mismo y es lo
otro...

El mito es la exhibicin del esplendor del tiempo, pero sus signos menos
visibles, el pliegue de sus relatos luminosos deja vislumbrar, como una
opacidad, lo imborrable del devenir: en la cada ciega de Edipo, en la
carencia de Diana, en la herida de Ulises, en las maderas gastadas del
barco de Teseo, late esa certeza opaca de la disolucin.

Esa nocin de opacidad, de oscuridad incluso, tan presente en la mirada
levinasiana:

      (el arte) es el acontecimiento mismo del oscurecimiento, un descenso
      a la noche, una invasin de la sombra. El arte no pertenece al orden
      de la revelacin (6).

Como en el cuerpo de los jvenes, mticos tambin en la exposicin
esplendorosa del tiempo, en los que Saer lee esa omnipresencia invisible:

      Son exhibidos por el designio arcaico que los trae a la luz del da,
      les da una forma atrayente y despus, sin crueldad ni compasin, los
      arrumba en el abismo (pg. 377).

Tomatis le escribe a Pichn: el mito es irrefutable, la tragedia lo lleva
al acaecer. Volver es trgico: eso muestra la experiencia literaria.
Regresar es contra natura y la aventura se hace epopeya (Homero) o novela
(Proust), pero cuando el mundo y las certezas del mundo se desvanecen y se
expanden, entonces la novela ya no es ms respuesta. La nica manera de
ser un novelista contemporneo es no escribir novelas, deca Saer algunos
aos atrs. La grande en particular y su programa narrativo en general
consolidan esa conviccin. Su escritura en expansin, desde sus textos
fundantes hasta esta entrega final, ha dejado esas formas para experimentar
una literatura del vaco, de la ausencia, de lo real puesto en jaque, de la
interrogacin permanente sobre la memoria, el tiempo y la escritura.



Referencias

 1. SAER, J. J., La grande, Seix Barral, Bs As, 2005.

 2. FOUCAULT, Michel, Lenguaje y literatura, Paids, Barcelona, 1996; pg.
    63.

 3. BARTHES, Roland, Leccin inaugural, Siglo XXI, Mxico, 1968.

 4. SAER, J. J., El concepto de ficcin, Ariel, Buenos Aires, 1997.

 5. PREMAT, Julio, La dicha de Saturno, B. Viterbo, Rosario, 2004.

 6. LEVINAS, Emannuel, La realidad y la sombra, en: LPEZ GIL-BONVECHI,
    La imposible amistad, A. Hidalgo, Buenos Aires, 2004.

** Sergio G. Colautti
   scolautti@atanor.com.ar
   Docente y escritor argentino (Ro Tercero, Crdoba, 1960). Autor de
   Apuntes sobre la narrativa argentina (1992), El revs del crimen
   (cuento, 1995) y La mirada insomne (ensayos, 2006), entre otros.



=== Las mujeres de Pedro Almodvar      Mara Candel de Puerta ============

Volver

Doa Paquita espera la llamada habitual de Pedro para ponerse al da de sus
respectivas actividades. Pedro le cuenta que tiene un amigo que cada vez
que viene un actor o director a Madrid, les organiza una visita al Prado,
otra al museo Thyssen y una cena con l, vamos, que parece que estoy
incluido en la ruta turstica. Doa Paquita se esponja y le pregunta por
su salud preocupada por la vida tan agitada que lleva, hoy ha hecho de
almuerzo gachas, como a l tanto le gustan, le recomienda que se abrigue
bien, porque el invierno este ao no parece dar tregua a la bronquitis. La
conversacin se interrumpe porque Sole, la vecina, est tocando la ventana
para saber cmo amaneci. Las nostalgias se suspenden y quedan atrapadas en
el sistema digital que las comunica.

Volver es un homenaje a la memoria de su madre y a las mujeres de su
generacin. En la Espaa de la posguerra dividida entre vencedores,
vencidos y una gran masa que slo se deja hacer, las mujeres se tuvieron
que amoldar a los convencionalismos de la poca, callar, bajar la cabeza y
seguir por el camino ya establecido. Sin conciencia de gnero ni apenas
derechos, van creando su propio mundo donde mitigan el malestar que les
produce la exclusin. Dan a luz los hijos que Dios les manda, entre
suspiros y rezos dejan a un lado sus aspiraciones y sueos personales,
aprenden que la vida no les va a dar ms oportunidades que las establecidas
como normas de vida para ellas. Las frustraciones se cocinan a fuego lento
mientras aguardan mejores tiempos. Algunas se proyectan en sus hijos, los
animan y apoyan para que estudien y consigan puestos de trabajo bien
remunerados, porque deducen que en la independencia econmica va incluida
la libertad de ser y actuar. Surgen los enfrentamientos generacionales, se
abren las brechas que hacen cuestionar y avanzar. Otras aceptan la vida con
la mansedumbre del trigo zarandeado por los vientos y las lluvias, pero que
resiste, para al final dar el fruto maduro.

La sexualidad se niega para convertirse en obligacin y rutina, y cuando se
asume, produce el malestar y la culpa de lo prohibido, porque el cuerpo es
el templo de Dios, ajeno al propio deseo y al goce de los sentidos. Se
desconoce la carne como fuente de placer, el misterio encarna en ellas como
antes haba encarnado en la figura de la Virgen. La madre sustituye al ser,
a la mujer, a la hembra. Placer y dolor, deseo y culpa se encadenan en
lazos sagrados.

La iglesia se adjudica todos los derechos de juzgar lo que es el bien y el
mal en los temas referentes a la sexualidad humana y en especial, lo que
atae a la mujer. Curas y monjas, cuya sexualidad ha sido proscrita y
desterrada de sus propios cuerpos y de su psiquis, son los encargados de
poner normas morales y juzgar la conducta de los otros. Slo la figura de
la Madre Dolorosa es valorada. La maternidad se trenza con el dolor y la
redencin. La madre tiene que sufrir la incomodidad del embarazo, los
dolores del parto, las dificultades de la crianza y la soledad del
abandono. Porque durante siglos no se habla del placer del encuentro en el
que se engendra, la alegra de participar en el crecimiento y la formacin
de los hijos, la satisfaccin de la tarea cumplida. As la maternidad y la
mujer por extensin queda relegada del goce de su cuerpo, de la visin
ontolgica de ste como ser merecedor de prestigio por s misma. Semilla
que germina auspiciada por unos y la aceptacin mansa de otros.

A Pedro le encantan las historias que cuenta su madre de fantasmas y
cementerios, porque se parecen a las pelculas en blanco y negro que ve
encaramado desde la tapia de la casa de su ta Jacinta. Luego se las cuenta
a su hermano Agustn y a los otros muchachos que se maravillan ante tanta
descripcin. Tambin le gusta or la historia de su nacimiento, aquello del
parto difcil porque eran ms de 5 Kg.

La sombra del patio interior donde se junta el universo femenino para
coser, pelar patatas o simplemente contar historias de mujeres, le sirve al
director para crear un mundo de imgenes que luego, en el transcurso de su
filmografa, va desenmaraando de su memoria y metabolizando con el sabor
agridulce que deja la infancia.

Una y otra vez Almodvar se alimenta de s mismo, como una planta
auttrofa, recurriendo a su mundo interior, a sus vivencias; a las
conversaciones del taller de costura de sus hermanas donde se rene esta
generacin de mujeres que callan y se hacen las tontas para no contradecir
la voluntad masculina, pero que al final son ellas las que deciden los
asuntos domsticos y familiares. Porque Volver es tambin la historia de
tres generaciones de mujeres: abuela, madre e hija, que han ido aprendiendo
unas de otras a vivir solas buscndose la vida con uas y dientes, a
recurrir a cualquier medio con tal de que la vida no las saque del camino.
A travs del personaje de Raimunda (Penlope Cruz) se expone la filosofa
de andar por casa de la mujer vital por excelencia, que necesita del reto y
el desafo para no caer en el sinsentido de los das que se suceden sin ms
novedad que la llegada de la nueva estacin.

Volver es adentrarse en las entraas de la Espaa profunda, en La Mancha
del Quijote, evocada por las aspas elicas que se baten contra vientos que
transportan de unas tierras a otras la locura del progreso; una mirada
continua al pasado, a sus afectos, a los personajes que pueblan su memoria;
a madres, hijas y vecinas, hermanadas por lo cotidiano y la proximidad.
Mujeres que comparten ms lo que ocultan que lo contado, porque Almodvar
slo quiere mostrar ese lado dulce e ingenuo de sus recuerdos. Por eso el
personaje de Agustina acompaa, quiere y calla, como hacen algunas mujeres
solitarias, que se cogen los problemas ajenos como propios, no porque ellas
no los tengan, si no porque en su soledad cobra fuerza el samaritanismo de
la palabra sagrada, que las hace volver la mirada hacia los dems y
olvidarse de s mismas, buscando en el reconocimiento de los otros su
propia aceptacin y prestigio.

La muerte es otro de los puntales de Volver, la cual se asume como una
consecuencia ms de la vida, y no como un hecho transgresor y enemigo. Por
eso las mujeres, en las primeras escenas, limpian y cuidan sus propias
tumbas, mientras conversan unas con otras con la misma rutina que limpiar
la sala de la casa, porque tambin la muerte es del gnero femenino y
entiende de ausencias y afectos.

Almodvar cuenta que su infancia en el pueblo estuvo siempre acompaada por
el fantasma de su abuelo, l muri cuando mi madre era muy pequea, de un
accidente. Por eso dej muchas cosas sin resolver. Luego se le apareci a
un cuado suyo, que se puso enfermo por las apariciones. Hasta que un da
las mujeres le dijeron que no tuviera miedo, que le preguntara al fantasma
que qu quera. La cosa es tan increble que un da el pueblo entero
acompa al cuado de mi abuelo y al espritu de mi abuelo hasta el
cementerio para despedirlo. A m esa imagen de una comitiva acompaando a
un fantasma al cementerio me parece genial (1).

Las mujeres de Volver viven su presente con la vehemencia del que sabe que
despus no habr otra oportunidad. Pero estn encadenadas a un pasado:
Raimunda esconde el cuerpo de su marido muerto a manos de su hija, que lo
mat porque trat de violarla, Soledad esconde a su madre, con la que tiene
cuentas pendientes, y Agustina guarda en su memoria los secretos de sus
vecinas, unidas por lazos de soledad compartida.

La figura del hombre es cuestionada, son fieles representantes del
patriarcado autoritario porque en la mayora de los casos estn ausentes y
ajenos a las problemticas que se plantean. Otros ejercen un papel
meramente decorativo, de relleno o de contrapeso; pareciera que los
recuerdos de la infancia del director, slo se tejen alrededor de la mujer,
de su compaa, del apoyo y la comprensin de stas.

El viento que azota los cuerpos y las mentes de estas mujeres est tan
presente como la evocacin a la tierra a la que se pertenece, como el gran
vientre materno que proporciona y reclama vida. Elementos vitales que
asemejan en su constitucin la fortaleza y el espritu indomable de la
mujer que admira Almodvar.

Volver como Amarcord son pelculas basadas en los recuerdos de la infancia
de sus creadores. Ambas satirizan y cuestionan recorriendo todos los
registros de las emociones humanas. Fellini caricaturiza sus personajes
hasta hacerlos bufones de cortes infantiles, Almodvar recurre al arquetipo
para mostrarlo en sus contrastantes aristas.

Fellini define a sus personajes por medio de la imagen, en la que se
regodea y no escatima, llevndoles de lo potico a lo burlesco, de lo
ertico a lo sacro para dar la visin en conjunto de una poca. Almodvar
lo contextualiza en anlisis psicolgicos haciendo que el espectador lo
interiorice para llegar a sus propias conclusiones.

Ambos utilizan el cine como expresin de un pasado hacia el encuentro de s
mismo en el presente.



Hable con ella

En el 2002 Almodvar da un giro significativo en su filmografa con esta
pelcula. Si bien sigue interesado en hablar de lo que normalmente no se
habla, esta vez sus protagonistas son hombres, y las mujeres son las que
tienen un papel secundario. De nuevo aborda temas orilleros, sacados de las
pginas amarillas de peridicos, de informativos en la televisin; son
noticias de hechos que conmueven y producen sentimientos encontrados; Hable
con ella es una historia que aborda la comunicacin entre los seres, la
soledad, la muerte, la incomunicacin entre parejas, el amor y el desamor.
Pero sobre todo es una pelcula que habla de los sentimientos masculinos y
su complicada manifestacin. Por siglos se ha considerado que es la mujer
la que puede y debe expresar sus emociones individual y socialmente,
mientras que para el hombre esta expresin tiene que estar avalada por la
expresin de otros hombres para que sea socialmente aceptada. Se considera
que el hombre no debe mostrar flancos desprotegidos, debilidades o afectos
y, sobre todo, la expresin de stos, ya que socialmente se le asignaron
roles en los que deba demostrar su fortaleza fsica y su rol de proveedor
del ncleo familiar. Desde el momento en que la mujer se integr a la
sociedad por medio de su incorporacin laboral, ha habido un autntico
replanteamiento social de los valores y conceptos de lo femenino y lo
masculino. Almodvar da un espacio y una voz para que sean ellos los que
cuenten esta historia a su manera, Benigno desde su elocuencia demuestra el
gran amor que siente por el prjimo y especialmente por Alicia, y como
contrapartida, es la cortedad de palabras de Marcos herido por la soledad
en que queda despus de la muerte de su esposa. Ambos se encuentran en la
misma situacin, ambos la enfrentan cada uno a su manera dndose apoyo
mutuo y creando una slida amistad basada en la comunicacin de afectos y
emociones, algo inusual en el universo masculino.

Lydia y Alicia, ambas en estado de coma por distintas circunstancias, son
las receptoras de esos amores. Ambas se expresan con la desnudez de sus
cuerpos, con sus formas sinuosas de redondeces y cavidades misteriosas,
haciendo que afloren los sentimientos masculinos. Benigno y Marcos observan
el mundo femenino con deleite y asombro, Benigno comenta: El cerebro de
las mujeres es un misterio, y en este estado ms.

Lydia es la mujer torero, de apariencia andrgina, su aspecto fsico y sus
modos demuestran fortaleza y decisin, enfrenta al toro y al mundo
masculino del toreo con la misma voluntad de lucha que enfrenta todo en su
vida. Pero detrs de esa fortaleza que emana de sus movimientos y de su
carcter, se oculta su fragilidad cuando se trata del amor por un hombre,
al cual se entrega con la misma ciega locura que al toro. Y es ah donde
siente que pierde todas las batallas y le produce una sensacin de soledad
a la vez que la desestabiliza emocionalmente; porque es de esas mujeres que
el amor lo significa todo, es la entrega total del cuerpo y el alma,
mientras que para l Lydia representa un valor ms dentro de sus
posesiones. Ella espera reivindicarse como ser y lograr su transcendencia
por medio del amor y del toreo, pero al final es el amor el que gana la
partida. Su forma de amar es parecida a la que siente Benigno por Alicia:
incondicional y arrebatada. Lydia desea colmarlo, hacerlo suyo, pero ante
la resistencia de l, la vida pierde sentido y su coraje se vuelve
desesperanza y locura. En una corrida de tarde soleada, Lydia se arrodilla
ante la puerta del toril y espera que sea el toro el que ponga fin a su
vida.

Alicia es la nica hija de un reconocido psiquiatra. Ama la vida que se le
ofrece a travs del arte, en especial la msica y la danza. Est en coma
por un accidente automovilstico, internada en una clnica privada, con
todos los cuidados posibles que el padre puede costear. Tiene un cuerpo
menudo y hermoso, Almodvar se recrea en unos primeros planos y deja que
sea ste el que hable por ella. El enfermero Benigno la cuida casi en
exclusividad. Siente un amor apasionado por ella, cuidndola con esmero y
dedicacin. Tiene la teora de que le oye, por lo que le habla y le comenta
todos los pormenores de la vida que transcurre sin ella. La siente
desvalida por el hecho de no tener ms familia que a su padre, la madre
muri hace aos y como una bella durmiente parece esperar el beso de la
vida para despertar. En el transcurso de una noche Benigno la posee, toma
su cuerpo en un acto que los dems juzgan de violacin, pero para l ha
sido el encuentro de dos soledades. Alicia queda en estado, y aunque el
nio muere en el parto, ella despierta del coma. Benigno es acusado de
violacin y va a la crcel. Almodvar utiliza el hecho del embarazo para
expresar su admiracin una vez ms por la maternidad, el mgico don con que
las mujeres fueron bendecidas y de cmo el amor, sea de quien sea, puede
vencer a la muerte.



Todo sobre mi madre

Vivir generalmente implica riesgos, sacrificios, prdidas y, sobre todo si
la vida se asume desde las orillas, desde los peligrosos bordes que la
circundan. Tarea difcil para unos e imposible para otros. Se reconoce el
valor del pionero, del que abre caminos, porque este acto conlleva asido
firmemente a la soledad por compaa, a la incomprensin de unos, la
intolerancia de otros y la admiracin de quienes se identifican desde la
trinchera en que se puede contemplar la vida. Porque transgredir supone un
constante pulso con la vida, con los valores sociales, con lo polticamente
correcto que no suele dejar a nadie indiferente.

Almodvar sale de Calzada de Calatrava para ir al colegio de los salesianos
y franciscanos en Cceres, tiene 8 aos y el mundo femenino que le ha
servido de nido, se transforma en sobrevivencia en los cerrados espacios de
estas instituciones. Terminado el bachillerato llega a Madrid dispuesto a
estudiar cine en la Escuela Oficial de Cinematografa, pero est cerrada
por Franco. No tiene dinero y conoce a poca gente. Consigue un empleo de
auxiliar administrativo en la Telefnica. En esta empresa pasa 12 aos,
donde se empieza a interesar por el cine y el teatro de vanguardia,
mientras va conociendo a una clase media capitalina con la que no se
identifica y que luego caricaturizar en su filmografa con su habitual
sentido crtico.

En los comienzos de los 80, Madrid es un hervidero de movimientos y
corrientes artsticas. Poco a poco el oscurantismo de la poca franquista
se va superando y se abren espacios a las nuevas voces de la gente joven
que se incorpora al mundo sociocultural del que antes estaban excluidos.
Surgen nuevos movimientos culturales en todas las disciplinas artsticas,
entre ellos, la Movida Madrilea es la que cobra mayor fuerza por su
innovacin y ganas de transgredir el antiguo orden. Almodvar forma parte
activa de ella. Sus ojos escudrian la nueva sociedad de la que no se
quiere excluir, porque l tambin busca su espacio en ella, pero desde la
periferia, desde la autoexclusin consciente. Arropado por la
incondicionalidad afectiva de doa Paquita, explora, conoce, transgrede.
Escribe guiones para cine, una novela corta y en revistas contraculturales.
Aos ms tarde y con apenas presupuesto dirige su primera pelcula, Pepi,
Luci, Bon y otras chicas del montn. En 1985 funda junto a con su hermano
Agustn la productora independiente El Deseo, que a pesar de las
dificultades econmicas por las que atraviesa, empieza a llamar la atencin
de un pblico vido de nuevos proyectos.

Va perfilando sus personajes con la visceralidad que lo caracteriza,
mostrando el lado oscuro de la sociedad, de las grandes ciudades; el
componente humano que habita los extrarradios, los excluidos, los olvidados
que llamaba Buuel de quien hered la insolencia y el conocimiento de lo
genuinamente espaol. Personajes que al igual que los seres humanos que
representan, provocan todo tipo de controversias afectivas y crticas,
porque habla de lo que nadie quiere or, de lo que se esconde o se omite ya
que de alguna manera a todos nos confronta con la indiferencia o el cabreo
que sentimos ante todo aquel que es distinto a lo que nos han enseado como
correcto, bueno, o contradice nuestro concepto de belleza. De este modo nos
enfrenta al mundo de las drogas, de la prostitucin, del sida, de la
donacin de rganos, de la homosexualidad, del travestismo, del laberntico
mundo de la mujer: del que vive al borde de s mismo.

Y lo hace con la naturalidad que l lo ve, porque nos mete en sus zapatos y
nos pasea por las calles de los barrios chinos, donde Manuela se introduce
sin miedo a buscar al padre de su hijo, tratndolos de quien a quien, como
a iguales, sacndonos el recelo a lo desconocido, que en definitiva, es lo
que distancia y asusta. Nos conecta con nuestro lado femenino, el de los
sentimientos y las emociones que, sobre todo en los hombres, permanece
subterrneo e inhibido.



Manuela

Manuela es la madre en su acepcin ms idealizada. Solidaria, abnegada,
dadora de vida y bienestar. Generosa hasta la imprudencia, en ella como en
ningn otro personaje priva el sentido de dar amparo y proteccin; no
discrimina, lo mismo ayuda a una estirada burguesa como la madre de Rosa,
que a la prostituta Agrado. El hecho de haber perdido a su nico hijo, la
sita ms all del bien y el mal, donde van a parar todos aquellos que
estando mutilados viven por la inercia de recuperar algn da lo perdido,
porque la vida ya no le dar ms sorpresas por el hecho de haber
trascendido el dolor. El hijo es la razn de su vida, sentido y proyecto;
la realizacin de su instinto ms primario de proteger y dar cobijo. Su
vida se transforma, como dice Fernando Rzquez citando una obra de
Frobenius, en la que se recoge el caso de una noble abisinia:

      Un hombre es lo mismo desde el tiempo de su circuncisin hasta el
      tiempo de su sequedad. El hombre es el mismo despus de su primer
      amor a como era antes; la mujer es otra cosa desde el da de su
      primer amor y as continua para toda la vida. El hombre pasa una
      noche con una mujer y se va luego; su vida y su cuerpo siguen siempre
      iguales. La mujer concibe. Como madre es otra persona distinta a la
      mujer sin hijos; ella carga el fruto de la noche en su cuerpo por
      nueve largos meses; algo crece, algo crece dentro de su vida y nunca
      la abandonar. Ahora es madre, es y ser madre aunque el hijo muera,
      aunque todos sus hijos mueran porque en un momento dado carg al hijo
      bajo su corazn y no se ir de su corazn nunca ms, ni siquiera
      cuando est muerto.

      De todo esto el hombre no sabe, el hombre no sabe nada; el hombre no
      conoce la diferencia antes del amor y despus del amor, antes de la
      maternidad y despus de la maternidad. El hombre no puede saber nada.
      Solamente una mujer puede saberlo y hablar de esto (2).



Rosa

La hermana Rosa, mujer-nia, mujer-madre que busca amparo y da amparo
mientras late en ella el instinto de la maternidad. Se niega a crecer,
quizs para no verse reflejada en la imagen de sus padres, en especial de
su madre, una mujer atada por los convencionalismos de su clase. Fra y
seca, ha construido su mundo sobre los quehaceres en que se apoyan las
mujeres de su clase social y educacin. Sensible y con la frustracin a
flor de piel, se refugia en la produccin de arte, copiando las pinturas de
Chagall con paciencia y virtuosismo, mientras lleva con resignacin
aprendida del colegio religioso, a su esposo enfermo que, desde hace aos
se ha instalado en el mundo del olvido. Madre e hija, como polos opuestos,
se repelen y se necesitan, a cada una le espanta el mundo de la otra, slo
se reconocen en el afecto comn hacia el padre y en los lazos rotos de la
infancia.

Rosa trabaja para una ONG que atiende prostitutas, alcohlicos, enfermos de
sida. Posee una generosidad y una inocencia suicida. Se pierde en las
profundidades del alma humana, como su madre se pierde en lo superficial:
por instinto y sin conciencia. Rosa busca afecto desesperadamente y la
manera de conseguirlo es regalar ste sin discriminar, sin mirar a los
lados, sin esperar nada a cambio. Para la madre, la vida se volvi un lugar
inhspito, plagado de seres extraos que le producen asco y malestar. Rosa
ve en ellos la oportunidad de un sentido de vida. Aunque es portadora del
virus del HIV y est embarazada, acepta su destino con la misma mansedumbre
que ha aceptado todo en la vida, pareciendo que busca con la muerte la
redencin con la que el mstico espera hacerse merecedor de la dicha
eterna.

Manuela la atendi durante el reposo del embarazo, prometindole que
cuidar de su hijo en un acto de solidaridad entre mujeres que recuerda el
de Fortunata y Jacinta, en la novela de Prez Galds.



Agrado

Carismtica y entraable, la Agrado representa por encima de cualquier
convencionalismo la autenticidad de sus convicciones, vive de acuerdo a lo
que es y piensa, se deja llevar por su instinto, carencias y anhelos. Su
psiquis est encerrada en el cuerpo de un hombre que tiene formas, piel y
vellos que lo delatan. Vive al borde de s misma, en los bordes de una
sociedad que no sabe cmo clasificarla, y de la que ella se defiende con la
nica arma que los dems carecen: la autenticidad.

Hace honor a su nombre que lleva como bandera, con ella se abre los
espacios que quizs permaneceran cerrados dada su condicin. Reivindica el
derecho a disfrutar del cuerpo que posee, que para bien o para mal es el
suyo, el nico que tiene, del nico que puede extraer el placer y la dicha
que la vida le ofrece. Se solidariza con causas que, ms que perdidas, son
innombrables para la mayora, causando complicidad, risas, angustias.

En una escena memorable, cuenta la historia de su vida para salvar a unas
compaeras en un momento de apuro.

Monlogo de la Agrado:

      Me llaman la Agrado, porque toda mi vida slo he pretendido hacer la
      vida agradable a los dems. Adems de agradable soy muy autntica.
      Miren qu cuerpo. Todo hecho a medida. Rasgado de ojos 80.000, nariz
      200, tiradas a la basura porque un ao despus me la pusieron as de
      otro palizn. Ya s que da mucha personalidad, pero si llego a
      saberlo no me la toco. Contino. Tetas. Dos. Porque no soy ningn
      monstruo, 70 cada una. Pero stas las tengo yo sper amortizadas.
      Silicona. Labios, frente, pmulos, cadera y culo. El litro cuesta
      unas 100.000, as que echad las cuentas porque yo ya las he perdido.
      Depilacin definitiva lser, porque la mujer tambin viene del mono,
      tanto o ms que el hombre, 60.000 por sesin, depende de lo barbuda
      que uno sea, lo normal es de dos a cuatro sesiones. Pero si eres
      folclrica, necesitas ms, claro. Bueno lo que estaba diciendo, que
      cuesta mucho ser autntica, seoras, y en estas cosas no hay que ser
      rcana. Porque una es mas autntica cuanto ms se parece a lo que ha
      soado de s misma (3).



Notas

 1. La muerte en La Mancha est llena de vida y de gracia, entrevista a
    Pedro Almodvar por Elsa Fernndez-Santos en El Pas
    (http://abbrr.com/FeF).

 2. RZQUEZ, Fernando (1997). Aproximacin a la feminidad. Editorial Monte
    vila. Pgina 54.

 3. Pgina de Pedro Almodvar en Club Cultura (http://abbrr.com/XBR).

** Mara Candel de Puerta
   puertacandel@cantv.net
   Escritora venezolana (Madrid, Espaa, 1952). Ha publicado cartas en el
   diario El Nacional (http://www.el-nacional.com), donde obtuvo mencin
   especial a la mejor carta de 2005. Tambin ha publicado artculos de
   opinin en el diario El Carabobeo (http://www.el-carabobeno.com).



=== El descifrador de sueos      Ricardo Mena Cuevas =====================

El sueo es ese fenmeno fisiolgico que nos permite desvanecernos dentro
de nosotros mismos, desatarnos de la causalidad de la existencia
espacio-temporal, evadirnos del mundo exterior para imbuirnos en el nuestro
propio, tan vasto y poblado como el primero.

Tiene mucho sentido decir como dijo un filsofo que los seres humanos
hacemos en sueos lo que Shakespeare haca despierto, esto es, vivir y
expresar de forma genial nuestros sentimientos. La vida podra ser un
sueo, ya que no hay indicios ciertos para distinguir el sueo de la
vigilia, como declar Descartes; no obstante, nuestra duda podr hacernos
dudar del contenido o la fidelidad de nuestro pensamiento, pero no podr
hacernos dudar del pensamiento mismo, en el sentido de que no podemos dudar
de que dudamos y, por tanto, de que existimos; de nuestra supervivencia
natural, nace la fe animal apuntada, en su caracterstica honestidad
potica, por George Santayana. La vida no es un sueo como apuntan los
Upanishads o Caldern, sino un teatro en donde todos tenemos un papel que
representar; y esto por la sencilla razn de que somos los seres humanos,
como el mismo Shakespeare escribi en La tempestad, los que estamos hechos
de deseos insatisfechos, de pasiones idealizadas, y de esperanzas rotas que
nos desilusionan y nos decepcionan hasta el punto de pensar que

      Estamos hechos de la misma materia que los sueos,
      Y nuestra vida est rodeada por el dormir.

No es la vida la que es un sueo, sino las esperanzas e ideales que
proyectamos para controlar el tiempo futuro de una vida que slo contiene
un infinito presente. Schopenhauer dice en su magnum opus que despiertos
leemos ordenada y consecutivamente el libro de la vida, mientras que,
cuando dormimos, leemos ese mismo libro de forma desordenada y caprichosa,
sin estar atados a ningn principio de razn suficiente, desde el que
sentimos el espacio, el tiempo y la causalidad. Es en el sueo donde
vivimos innumerables epifanas de las que nos sorprendemos cuando estamos
despiertos; en el despertar postrimero, hay que resaltar, nos es posible
reflexionar e intuir que tanto la poesa como los sueos proceden de la
misma fuente original: el presente espontneo, irracional, y fugaz de la
materia fsica de la que estamos hechos; de esas infinitas formas, algunas
horrendas, que la materia adopta al soportar los cambios continuos del
tiempo en la Naturaleza, aprendemos, como nios, a crear y modelar las
nuestras. 

Es en los sueos donde somos voltiles, como la palabra y la msica; es en
los sueos donde nos hacemos alados y volamos; donde circunnavegamos mares
y ocanos, escalamos montaas y recorremos pacficamente los frondosos
valles lejanos donde reina el Arte de Apolo Febo, lugares todos ellos
representados a imagen y semejanza de nuestras escarpadas y profundas almas
inexploradas e ignotas que luchan por desprenderse de su materialidad, de
su crcel contingente, de lo que muchas veces considera ella su infierno,
su cada en el pecado original: el haberse fijado definitivamente en una
forma determinada y final. El sueo es a la realidad lo que el corazn a la
razn una sinrazn enigmtica sin lgica, sin sentido, sin concierto. Un
filsofo dijo una vez: Lo mejor de la vida hubiera sido no haber nacido,
pensamiento que no debe interpretarse en el sentido de que ese hombre
buscaba la nada y la desaparicin; lo que buscaba ese pensador diciendo
eso, era, sin utilizar su tono apodcito o proftico, el desear regresar a
la infinitud de la potencia amorfa, el seguir existiendo en ese reino sin
tiempo ni inicio ni final que consiste en no haber sido encarcelado en
ninguna forma material.

El poeta, ese ser humano que pretende asir la esencia de las cosas y que,
para ello, prescinde de la existencia fsica que le rodea como la cuerda a
la garganta, / el mar al que se hunde porque busca la clave secreta del
universo, ser tanto mejor poeta cuanto mejor pueda llegar a descifrar las
claves mitolgicas que esconden todos sus sueos. La fuente oculta para
todos los mortales revela verdades aparentes para el poeta original. La
incgnita de ese milagro exige un anlisis final. 

La respuesta me parece simple y sencilla; en lo oculto est lo evidente
para el poeta, para el creador de mitos que l se considera que es; el
poeta original no busca una explicacin filosfica, racional, o cientfica
a su existencia; lo que busca no es una explicacin, sino una creacin:
paralela, mitolgica, protorreligiosa. Se es poeta cuando se es capaz de
bucear en las profundidades abisales del alma humana sin ayudas y a pulmn.
Adjuntamos dos ejemplos para corroborar la tesis de que el poeta es el
descifrador de sueos, el shamn, el mago de la tribu; la prueba documental
nmero 1 que aportamos, pertenece al Parnaso Espaol (1648), edicin
llevada a cabo por Gonzlez de Salas a los poemas de Quevedo; en el Soneto
78 incluido en la Musa IV Ereto, seccin segunda, se Canta sola a Lisi, y
la amorosa pasin de su amante en estos trminos:

      Cerrar podr mis ojos la postrera
      Sombra que me llevare el blanco da,
      Y podr desatar esta alma ma
      Hora, a su afn ansioso lisonjera;

      Mas no de esotra parte en la ribera
      Dejar la memoria, en donde arda:
      Nadar sabe mi alma el agua fra,
      Y perder el respeto a ley severa.

      Alma, a quien todo un Dios prisin ha sido,
      Venas, que humor a tanto fuego han dado.
      Medulas, que han gloriosamente ardido,

      Su cuerpo dejar, no su cuidado;
      Sern ceniza, mas tendr sentido;
      Polvo sern, mas polvo enamorado.

Ntese cmo nos traduce el poeta su sueo; cmo sus ojos se cierran y su
espritu viaja a esa otra parte de la ribera que es el ro del olvido, el
Leteo; mas el poeta, nos dice, no est dispuesto a sujetarse a ninguna ley
existencial, ni siquiera a la ley mitolgica que establece que el que se
baa en el Leteo olvida todo cuanto fue, se es y ha sido. El poeta no est
dispuesto a dejar que esa ley se le imponga, se siente libre en su propio
sueo, porque l sabe nadar sobre mi alma el agua fra, porque le ha
perdido el respeto a ley severa. La prueba documental nmero dos que
aportamos, es este poema de W. S. Landor cuando nos narra lo que
experiment en una noche onrica y espectral:

      I strove with none, for none was worth my strife.
      Nature I loved and, next to Nature, Art;
      I warmd both hands before the fire of Life.
      It sinks, and I am ready to depart.

Ntese el calor del fuego como metfora de lo proteico de la Naturaleza, de
la plenitud (que no infinitud) de formas que adopta la materia a lo largo
de su viaje por el tiempo, cuya definicin estriba en ser accin, potencia
que deviene forma, el flujo de los cambios que soporta la materia.

Otros: no debe olvidarse que no somos ms que viajeros en esta vida
temporal; nada ms que un peregrino nos confiesa sentirse Goethe por boca
de Werther cuando observa el horizonte inalcanzable de Weimar; no se puede
ser nada ms, ni nada menos, que la forma de un hombre que viaja. Pero,
viajar hacia dnde? Hacia ese reino sin formas, sin leyes causales, sin
espacio, ni tiempo: hacia la nada temporal, y la nada eterna. Hacia ese
reino en donde las infinitas formas reinan sin estar sujetas a cambio
alguno.

De hecho, esta creacin ensaystica reinaba en ese reino eterno hasta hace
un momento, sin forma prefijada, sin lmites, sin tener letras, ni acentos,
ni comas, ni puntos; ahora, una vez creada y limitada a la forma del
presente ensayo, mi idea de que un poeta es un descifrador de sueos ya
tiene su forma material en mi pensamiento y en el vuestro. Mi idea ha
nacido a este mundo material y formal. Para dejar de ser mortal, para
volver a ser inmortal y eterna, tendr que desaparecer de nuestras mentes y
volver a desaparecer ms all del tiempo. Lo mejor es no haber nacido
nunca si se quiere regresar al reino de la forma intemporal; en su
defecto, lo mejor en segundo trmino, es morir como seres humanos
despiertos, para soar como ideas sin tiempo.

** Ricardo Mena Cuevas
   ricardomenacuevas@hotmail.com
   Escritor espaol (Mlaga, 1975). Abogado de profesin.



=== El tango y la literatura      Mara Alejandra Crespin Argaaraz =======

      Un tango puede escribirse con un dedo..., pero con el alma..., un
      tango es la intimidad que se esconde y es el grito que se levanta
      desnudo.
      Enrique Santos Discpolo.

Que la Argentina naci y creci dividida, que esta divisin que se da en lo
poltico hasta hoy tiene hondas races culturales y por ende se manifiesta
con plena claridad en las artes, particularmente en la msica y en la
literatura, es una verdad que ya no asombra a nadie. El presente trabajo
intenta el somero anlisis de un segmento de esa divisin interna tango y
literatura y de los escasos puntos de acercamiento que desde 1917 (ao de
la aparicin de los primeros tangos literarios) hasta estos ltimos aos
se han intentado producirlo.

Desde fines del siglo XVIII, la separacin entre literatura culta y
literatura popular fue una constante cultural en el Rio de la Plata.
Cuando el fenmeno llam a la reflexin de los especialistas, slo se logr
que una y otra se definieran como irreconciliables compartimientos.
Pareciera que la literatura culta, la de la Argentina visible, como dira
Mallea, diera testimonio de un mundo compartido slo por una clase social
definida por su grado de escolaridad; y que la literatura popular,
estuviese destinada a proferir esas verdades que todos conocen pero que
tienen valores ms altos y slidos para las clases sociales de menores
recursos econmicos. Todo lo cual no es sino un espantoso prejuicio que
endurece a los soportes de la ya consagrada divisin. Contra ella,
rompiendo sofismas y prejuicios, estamos quienes pensamos a nuestra cultura
como un todo, un todo mestizo, sin duda, y la queremos sana, sincera y
perdurable.

Los versos del tango Griseta de Jos Gonzlez Castillo (1924) dan la
pauta del consumo literario de la gente humilde en aquellos aos:

      Mezcla rara de Musetta y de Mimi
      Con caricias de Rodolfo y de Schaunard...
      Alentaba una ilusin,
      Soaba con Des Grieux,
      Quera ser Manon (...)

Se trata de los personajes de Escenas de la vida bohemia, de Henri de
Murger; de Manon Lescaut, del bate Prevost; de La dama de las camelias de
Alejandro Dumas; y de Mim Pinson, de Alfred de Musset (obra en la cual se
definen puntualmente las caractersticas de una griseta, modista o
costurera de extraccin social baja). No es extrao que sean estos mismos
libros citados por Evaristo Carriego en A Carlos de Soussens y en La
viejecita de Froila.

A fines de la dcada del 20 dos tangos incluyen, en forma de cita recitada,
versos de Rubn Daro: Sonatina, en La novia ausente de Cadcamo, y
Juventud, divino tesoro, en Slo se quiere una vez de Barbieri. No
pasar mucho tiempo hasta que Alfredo Lepera realice una fiel parfrasis de
El da que me quieras de Amado Nervo y Gardel la convierta en una cancin
de fama universal. Ms all de la estrecha afinidad con lo argentino que
Nervo y Daro manifestaron siempre, sus nombres se suman a los de otros
escritores extranjeros, con presencia del tango. Y Leopoldo Lugones,
Eduardo Mallea, Ricardo Giraldes, Lynch, Quiroga, Borges... Borges
despreciaba el carcter sentimental de sus letras y prefera la vieja
milonga; otros directamente callan, y nada el tango de ellos.

El nico escritor argentino que aparece con citas y alusiones concretas en
varios tangos es Evaristo Carriego, al cual me resisto a incluir entre los
de la otra literatura, aun cuando Borges haya dedicado un hermoso libro
al anlisis de su obra y de su circunstancia sociocultural.

En El ltimo organito, Manzi evoca el Has vuelto de Carriego, Cadcamo
en Nunca tuvo novio, Magaldi en Puesta del sol, parafrasean los poemas
de Carriego dedicados a las solteronas: La muchacha que siempre anda
triste, La que se qued a vestir santos. En De todo te olvidas
Cadcamo se remite a Tu secreto.

Y qu decir de aquellas huellan que se remontan a obras y autores muy
lejanos en el tiempo y en el espacio? Podemos hablar de dos fuentes de
inspiracin en sentido estricto? Quin garantizara que Catulo Castillo,
Enrique Santos Discpolo, Enrique Cadcamo y otros letristas de tango
tuvieron ante sus ojos las Odas de Horacio, las Tristes de Ovidio, las
Elegas de Teognis, las Rubaiat de Omar Kayyam, con el fin de emplearlas
como fuentes para sus tangos? Pero Horacio al describir a la mujer vieja,
fea, arruinada, ebria para olvidar, que alguna vez goz del amor de
jvenes, incluso del poeta, est presente en Esta noche me emborracho y
Ovidio, al comentar la ingratitud de los hombres, movidos slo por el
inters, que abandonan a los amigos en desgracia, est presente en Yira,
Yira, y otra vez Horacio con su canto al vino como smbolo del tiempo,
olvido, bsqueda de efmera felicidad, velo que oculta a los dolores del
alma, estn presentes en Una cancin y en La ltima curda.

En la dcada del 60 se producen dos fenmenos de acercamiento que, para m,
ofrecen resultados muy distintos. Una es Catorce para el tango y donde
tal nmero de poetas de la otra literatura Borges, Mujica Lainez,
Escard, Sbato, entre otros se asoci con msicos de tango Troilo,
DArienzo, Basso, Piazzola para producir una serie de obras que, salvo
alguna excepcin, resultan hbridos.



La obra potica de Enrique Santos Discpolo en diversos autores, a travs
de la angustia existencial y del dolor por el paso del tiempo

La actualidad de la poesa discepoliana se acenta en perodos crticos
como el que nos toca vivir, cuando los valores se ven desubicados en sus
escalas, y un ansia alocada de quemar etapas, de llegar sabe Dios adnde,
provoca el olvido ms imperdonable: el de vivir a conciencia y con
intensidad cada momento y cada situacin.

El sentimiento de un tiempo que constantemente se va, la necesidad de
superar la angustia, que ese sentimiento engendra, conmueven al hombre y lo
lanzan a actitudes extremas. La llamada crisis del hombre barroco tiene
una identificacin con el mensaje de Discpolo. As es que en el fondo de
la poesa discepoliana en el hecho de que la vida sea mucho ms que el
simple paso por un cuerpo. Los autores incluidos en esta seleccin
participan de las preocupaciones bsicas de Discpolo: el dolor por el paso
del tiempo; la fugacidad de las cosas terrenas, el destino, el desconsuelo,
la angustia existencial.

Los fragmentos escogidos guardan distintos niveles de vinculacin con la
obra discepoliana: algunos se corresponden como fuente, otros participan
sin coincidencias especficas de un determinado pasaje. Asimismo indico
datos biogrficos mnimos para la ubicacin tempo-espacial del autor y del
contexto cultural en que se desarrolla la obra.



Manuel Gutirrez Njera, poeta mexicano que vivi entre 1859 y 1895.

      ltima necat

      Huyen los aos como raudas naves!
      Rpidos huyen! Infecunda Parca
      Plida espera. La salobre Estigia calla dormida.
      Voladores aos!
      Dado me fuera detener convulso
      Horas fugaces, vuestra blanca veste!
      Pasan las dichas y temblando llegan mudos inviernos...



Pedro Caldern de la Barca

      Soneto a las flores

      Estas que fueron pompa y alegra,
      Despertando al albor de la maana,
      a la tarde sern lstima vana,
      durmiendo en brazos de la noche fra.

      Este matiz que al cielo desafa,
      Iris listado de oro, nieve y grana,
      Ser escarmiento de la vida humana:
      Tanto se aprende en trmino de un da.

      Al florecer las rosas madrugaron,
      Y para envejecer florecieron
      Cuna y sepulcro en un botn hallaron.

      Tales hombres sus fortunas vieron:
      En un da nacieron y expiraron,
      que, pasados los siglos, horas fueron.



Francisco de Rioja (1583-1659)

La vida fugaz de las flores habla de la rpida caducidad de todo lo humano.
Aqu expone la teora del renacimiento en una adecuada combinacin del
ideal estoico y cristiano de vida retirada, con lo que se ve una
melanclica advertencia.

      Qu es nuestra vida ms que un breve da,
      Do apena sale el sol cuando se pierde
      En las tinieblas de la noche fra?
      Como los ros, que en veloz corrida
      Se llevan a la mar, tal soy llevado
      Al ltimo suspiro de mi vida.
      Pasronse las flores del verano,
      El otoo pas con sus racimos,
      Pas el invierno con sus nieves cano;
      Las hojas que en las altas selvas vimos
      Cayeron; y nosotros a porfa
      En nuestro engao inmviles vivimos!
      ...Ya, dulce amigo, huyo y me retiro
      De cuanto simple am; romp los lazos.
      Ven y sers al alto fin que aspiro,
      Antes que el tiempo muera en nuestros brazos.



Pierre de Ronsard (1524-1585), poeta renacentista.

      Soneto a Helena

      Cuando al correr de los aos, ya vieja y achacosa,
      Os sentis junto al fuego a devanar e hilar,
      Diris maravilladas mis versos al cantar:
      Ronsard me celebraba cuando era tan hermosa.

      Ya no tendris a nadie para escuchar tal cosa,
      Junto a vuestro labor a medio dormitar,
      Que al ruido de mi nombre se sienta despertar
      Y vuestro nombre alabe con dicha fervorosa.

      Yo estar bajo la tierra, fantasma descarnado,
      A la sombra de un mirto me hallar reposado,
      Y vos en vuestro hogar, anciana y encogida

      Llorareis de mi amor vuestro altivo desdn.
      No aguardis a maana para gozar del bien,
      Recoged desde hoy las rosas de la vida.



Dcimo Magno Ausionio (310-395)

Naci en Burdeos. El inters de Ausonio no tiene lmites; escribe epitafios
a los hroes de la guerra de Troya, a los siete sabios de Grecia, loas a su
pequea finca, donde tan buenos ratos pasaba, epstolas a su amigos.

La poesa llama la atencin por su rebuscada trivialidad y por dar en verso
datos y observaciones que parecen no propios. El paso del tiempo y la vejez
constituyen una autntica obsesin en Ausonio, pero nunca en tonos tristes,
sino con una melanclica resignacin como en el epigrama dedicado a su
esposa:

      Esposa, vivamos como hemos vivido y mantengamos
      Los nombres que en el primer tlamo aceptamos.
      Y no pase ningn da capaz de cambiar nuestra edad;
      Ser yo para ti un jovencito y tu una joven para m.
      Aunque ms viejo que Nstor sea yo y tu rival en aos,
      Aventajes, por tu parte, a la cumana Deifobe,
      Ignoremos nosotros que es una mustia vejez.
      La experiencia es un regalo de los aos,
      Pero que no se deben contar.



Quinto Horacio Flacco

Naci el 8 de diciembre del ao 65 a. de C., en Venosa, localidad de La
Lucania y la Apulia.

      Beatus ille

      Dichoso el que de pleitos alejado,
      Cual los del tiempo antiguo,
      Labra sus heredades, no obligado
      Al logrero enemigo.
      Ni la arma en los reales la despierta,
      Ni tiembla en la mar brava;
      Huye la plaza y la soberbia puerta
      De la ambicin esclava.

Este epodo horaciano es el ms conocido, una de las poesas ms aplaudidas
e imitadas de nuestra cultura, en la cual el poeta hace un delicado y
tierno elogio del campo y de la vida retirada.



La angustia de Discpolo, su desesperacin y una esperanza que slo
encontr en su imaginacin, y su relacin con el mundo es la decisin de
expresar desde el principio algo concreto: su angustia existencial. As se
ve que sus tangos estn rodeados por el fracaso.

La tangustica de Discpolo es una protesta vehemente contra la gente y
contra el hombre. Es importante destacar que la fuerza de los tangos en
Discpolo no radica en palabras sino en imgenes. As es que se llega a lo
cmico por la exageracin del drama, como en Esta noche me emborracho y
en Yira... Yira....

Discpolo adopta una imagen sombra del universo al generalizar las
expresiones ms dolorosas, olvidando las felicidades y contemplando una faz
ingrata.

El sentido didctico del presente trabajo puede llevar a un estudio ms
aproximado y detenido de los autores citados. Hombres que supieron o se
animaron a mirar ms all de los mezquinos lmites de su existencia. Y
sobre todo fueron capaces de crear una obra perdurable a partir de una
experiencia profunda e intransferible.

Si el siglo XXI nos encuentra unidos, acaso no habr entonces otra
literatura ni otra msica, ms que una manifestacin de deseo, esto es
una invitacin al trabajo.

** Mara Alejandra Crespin Argaaraz
   alejandracrespyn@hotmail.com
   Investigadora argentina. Es docente en la Escuela Normal Superior N 2
   en Lenguas Vivas Mariano Acosta, en Buenos Aires.



=== Fbrica de destinos      Rafael Prez Ortol ==========================

Me refiero a unas viejas obsesiones de los humanos. Como si no fuera
suficiente con desentraar cada uno su propio destino, con las delicias,
las penalidades y los abismos inescrutables; cada da observamos ese empeo
voraz de dirigir los destinos de otras gentes, ni siquiera de considerarlas
personas, se acta con ellas como si se tratara de un mero nmero de
elementos insignificantes. Quines se comportan con ese afn manipulador?
Todos lo hemos ejercido en algn momento? Qu pocos seremos capaces de
reconocer esos manejos! Es una tendencia muy difundida, propiciadora de
abusos y tolerada en exceso. Por pereza? Por ignorancia?

Hay escritos y novelas que remueven el caldero de los sentimientos y las
ideas, propician la renovacin reflexiva, sirven de revulsivo e incordian
con amabilidad. Convienen para pocas como la presente, ms dada al
relativismo acomodaticio. Aunque, precisamente por eso, el hecho de que
convengan, no equivale a dar por hecho su anlisis; tampoco equivale a la
elaboracin de conclusiones consecuentes, quiz no se le preste atencin.
Hoy me acerco a los mensajes explcitos derivados de la obra de Vasili
Grossman, Vida y destino; suponen una buena contribucin para quienes
persigan una convivencia mejor entre gente diferente.



I + P = Dignidad

Unas veces funcionamos acuciados por la prisa, en contraste con los
momentos de languidez parsimoniosa, nerviosos o tranquilos. Agobiados desde
fuera, y no pocas veces, desde dentro de uno mismo; las certezas escasean,
y por lo tanto, las dudas se amontonan. Cuando dominan las presiones desde
fuera, esa calma o la agitacin referidas, nos abocan a un estado de
indeterminacin angustioso. Flagrante, si leemos lo ocurrido en checas o en
campos de concentracin; o nos fijamos en las marginaciones derivadas de la
pobreza, polticas dictatoriales, mentiras o tergiversaciones. Ningn
argumento resulta suficiente para la anulacin, y menos para la
eliminacin, de unas personas por las maquinaciones de otras. Cada
individuo, su intuicin, sus inquietudes, sus reflexiones y decisiones;
constituye una presencia insustituible. De ah la importancia de su
participacin a la hora de afrontar la vida en comn. En esta ecuacin,
slo la suma de participacin, con la indefinicin esencial, consigue el
resultado digno.

Y es que cuando uno transita entre las vicisitudes cotidianas, se da cuenta
enseguida de esa parte subyacente por debajo de las apariencias. stas
pueden ser muy descollantes. En la novela hay de todo, asesinatos en masa,
corrupciones, amoros y deslealtades; en los mbitos modernos tambin.
Mientras, en cada grupo social, en cada persona en particular, vibran otras
sensaciones ntimas; sera cuestin de tomar posiciones ante eso,
apreciarlas en lo debido o dejarlas arrinconadas, cada uno ver. Los
poderes, econmicos, polticos, etc.; no apreciarn demasiado las
particularidades, intentarn convencernos para que renunciemos a la defensa
de lo genuino de cada cual; para ellos es un estorbo.

A la indeterminacin propia de nuestras limitaciones, la intentan disimular
con una serie de artilugios. Nmeros y estadsticas. Grficos y esquemas.
Hasta exageraciones y manipulacin de las informaciones si fueran precisas.
Persiguen el objetivo de convencernos de unas realidades inexistentes.
Pretenden conocer bien los entresijos, ellos dicen que saben lo que se
cuece. Nada ms falso! Con una alta frecuencia, descubrimos los abismos
verdaderos que encubran. Corrupciones monetarias, locuras de mandatarios
(Hitler y Stalin en la novela, sin que constituyeran las nicas locuras),
complicidad de ciertos ciudadanos, abandono progresivo de los criterios
saludables. La realidad ofrece numerosas vueltas y revueltas y las lneas
rectas muy estrictas y dogmticas llegan a provocar asco. Dnde qued la
dignidad de unos y otros?



Campos de fuerzas

Son frecuentes los momentos de inquietud en los que uno se siente como
fuera de lugar. Por causas muy variadas. Los hijos crecen y los padres se
sienten desfasados, cambian los enfoques laborales, las polticas
socioeconmicas se ejercen al margen de los ciudadanos o en su contra, se
apela a dogmas cientficos de tres al cuarto, o se vuelven mayoritarias las
tonteras ms supinas. Constituyen un rico muestrario de notorios
desajustes. Vasili Grossman nombraba a los hijastros del tiempo, cada uno
de su tiempo, porque entre unas vicisitudes u otras, acaba uno notando esa
sensacin triste de que su tiempo ya pas. Pero el tiempo pasa siempre. Se
impone la reconversin de ese cuestionamiento. Qu ha hecho cada cual con
su tiempo? No es suficiente con el lamento neutro y falso. Est bien el
planteamiento, pero no una resignacin mal entendida.

De dnde surgir ese afn de simplificacin en falso? Lo intuyo sin
demasiado esfuerzo, ustedes tambin? Sobre todo, cuando por todas partes
nos abruman las complejidades. Analicemos si no es verdad que concurren
numerosos factores simultneos en cada proceso. Si hablamos de felicidad,
como si lo hacemos acerca de los sufrimientos. Shtrum, uno de los
personajes de la novela, se lo pregunta. Donde slo haba varillas, medidas
precisas y lneas; comienzan a percibirse abombamientos, curvas,
hundimientos e irregularidades, tonos grises y turbiedades; no se percibe
la sencillez uniforme, eso s que ser propio de otras galaxias. Los
enrevesados entresijos cunticos, fugas de energa e influencias, ondas y
magnetismos, no cesan en su induccin de complicaciones frente a la
bsqueda de los diferentes conocimientos. Al alma humana, el espritu de
las personas, entraa campos insondables de influencias.

En qu lugar permanecen las pretendidas certidumbres? Quin se empea en
hacernos ver nicamente la simpleza de las cosas? A quin beneficia? El
imperio de la duda y la sospecha, de los indicios y orientaciones, calibra
a diario la fortaleza de las personas, mide su grado de enajenacin o su
aproximacin realista a cada circunstancia. Se genera un equilibrio
inestable, se requerirn personas preparadas ante esa evolucin. Que
aoremos unos puntos de apoyo no equivale a la seguridad de obtenerlos. Los
deseamos, pero quin sabe dnde residen. Ese s que parece un destino
fiero, estamos colocados frente a esos inmensos misterios.



Ejecutores inclementes

Entre los desastres poltico-militares (Vida y destino recuerda muchos), en
plena crisis como la actual o en los avatares del cometido diario; emergen
los lderes con su fuerza y deficiencias a cuestas. Aparecen los crueles y
arribistas, sin reflexin y a veces sin mucha inteligencia; pero apegados
al poder. Cita Grossman a los inteligentes, pero cnicos; aunque saben de
las maldades en curso, corren la cortina y as no perciben los abusos, las
ruinas o muertes ocasionadas. Incluyen en su seno a otra variante, a los
lderes como tmpanos de hielo, negados para cualquier consideracin de las
penalidades ajenas, enfriaron toda sensibilidad. Qu decir de los necios
simplones, meros seguidores de la orden superior, ejecutan sin capacidad de
filtro; pero con la mxima eficacia para aplastar las formas en desacuerdo
con sus jefazos; son lderes en esa capacidad ejecutora.

Son numerosos los prrafos crticos hacia un Espritu de partido, de
aquellas pocas soviticas y estalinistas. Las palabras convertidas en un
simple timo, las bases vilipendiadas y asesinadas al menor cambio de aires,
la democracia atascada en servilismos abyectos. En eso se manifiesta la
encarnacin del socialismo sovitico, en la potencia iluminada del
dirigente. Si lo trasladamos a los tiempos actuales, esos espritus son muy
tentadores para las agrupaciones modernas, partidos polticos,
instituciones o grandes emporios. Ms moderados? Otras maneras? No estoy
tan seguro, sobre todo si uno ampla la observacin por todos los
continentes y las diferentes opresiones, terrorismos tolerados,
connivencias crueles y formas de sojuzgamiento. Las tendencias nefastas no
duermen, slo un freno eficaz aminorar sus efectos.

Aunque no siempre es tiempo de carnavales, no les importa; o bien, al
revs, se desenvuelven en un carnaval continuado todos aquellos con
vocacin de ejecutar consignas. Les gusta o les conviene el disfraz para
las peores aberraciones, atribuyndose un significado y aspectos que no les
corresponden. Pretenden disfrazarse de destino. Kaltluft era ordenado,
metdico y controlaba con buen tino los vagones de deportados, destinados a
las cmaras de gas y a los hornos crematorios; la raza, su pas y unos
ideales, eran el disfraz. Las mal entendidas patrias, salvapatrias, dioses
e ideologas, abundan y sobran; como tambin otros disfraces inoportunos
econmicos, dictmenes colectivos, trapisondas informativas. Con la excusa
del destino se encubren las peores tergiversaciones. Quin es el dueo del
destino? Maa perversa? No nos conviene ser tan crdulos.

Vida y destino saca a colacin unos comportamientos de erradicacin poco
menos que imposibles, a la vista est la facilidad con que resurgen. Se
reflejan actitudes diversas. Confesiones, sinceras o no, totales o
parciales, espontneas u obtenidas bajo variados sistemas de tortura.
Firmas comprometidas de las que nunca se habl, junto a otras muy
ostentosas, siempre consideradas segn la causa suprema. Es decir,
implicaciones y silencios. Algo que no suena tan lejano, no es tan
anacrnico; es suficiente la observacin de armas, flujo de capitales,
tramas de corrupcin y connivencias innombrables. Slo intereses?
Flojera? Ostentacin? Imbecilidad? Orgullo? Maldad radical?

Al fin, estamos ante un destino incierto, pleno de misterios e
inseguridades, trgico para cada viviente, con un final asegurado, pero
personal e intransferible. No obstante, proliferan una serie de fabricantes
sin fundamento. Dnde colocaremos la debida tolerancia ante semejantes
desatinos? La desesperacin o la renuncia no parecen lo ms oportuno. Slo
el inconformismo crtico ser capaz de su superacin, con una dignidad que
no casa bien con esas fbricas de destinos, tan manoseadas a lo largo de la
evolucin de los humanos.

      De nuevo interpelados
      Por ruines fabricantes;
      Slo participantes,
      Seremos reintegrados.

** Rafael Prez Ortol
   rafapzo@wanadoo.es
   Mdico espaol (Pego, Alicante, 1945). Reside en Vitoria, lava. Es
   autor de lava. Geometra sentimental itinerante. Ha publicado artculos
   en La Vanguardia Digital, El Inconformista Digital, Bierzo Noticias,
   Deia y Noticias Mdicas.



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== El amante sin rostro ==================================================
=== Entrevista a Jorge Marchant Lazcano, concedida desde Nueva York =======
=== Jorge Queirolo Bravo ==================================================

Hablar de Jorge Marchant Lazcano es referirse a todo un hito en la historia
literaria de Chile. No solamente es el ganador del Premio Altazor de
Novela, en su versin 2006, sino que tambin podemos decir de l que se ha
convertido en un novelista slido, con un estilo que invita a la lectura y
que jams aburre. Las historias de Jorge nos trasladan a escenarios
interesantes, en los que seguimos los vaivenes de las vidas de personajes
conflictivos o atormentados. Lo bueno es que se trata de tramas tan bien
elaboradas, que captan la atencin del lector desde la primera pgina y no
la aflojan hasta la ltima letra. Recientemente sali la ltima novela de
Jorge Marchant Lazcano, El amante sin rostro, que en s es un thriller
psicolgico muy intenso y digno de ser conocido. A continuacin Jorge
responde, en una entrevista, con sus propios puntos de vista sobre la que
ha sido, sin lugar a dudas, su obra ms entretenida y cosmopolita.

JQB: Hablar del cura Deusto, es un homenaje pstumo a Augusto dHalmar o
resulta una forma de recordar que Chile ya era, en 1942, un pas ms
liberal y tolerante de lo que entonces aparentaba?

JML: Tengo que comenzar diciendo que Chile tiene una gran deuda con sus
grandes escritores del pasado. Cuando a diez aos de su muerte, al parecer,
nadie quiere recordar a Jos Donoso a quien considero el novelista chileno
ms importante del siglo XX, y se le neg la posibilidad del Premio
Altazor por La cola de la lagartija, su obra pstuma, volver a hablar de
las obras olvidadas de escritores, que murieron hace medio siglo, es un
ejercicio muy saludable para nuestra amnesia cultural. Por ello, al
plantearme en El amante sin rostro la presencia de un obispo supuestamente
culpable por su homosexualidad, y castigado por la Iglesia con el
encierro, vuelvo mi mirada hacia el cura Deusto, personaje central de una
novela de Augusto dHalmar creada el ao 20 en Espaa, y publicada por
primera vez en ese pas. Me asombra la capacidad de dHalmar de urdir una
trama como la de esa novela un cura enamorado en secreto de un gitanillo
adolescente, nada menos que en la Espaa oscura, monacal,
aristocratizante, de esos aos. Sin duda, mi mirada a dHalmar pasa ms por
el homenaje, por la relectura de un texto prcticamente olvidado, pero a la
vez valorado por los estudiosos de temticas relacionadas con los gneros
sexuales. Una vez ms tengo que recordar que no soy historiador y no
conozco a la sociedad chilena de 1942, ao en que se le otorga a dHalmar
el primer Premio Nacional de Literatura. Pero est claro que todo el mundo
en Chile saba quin era ese viejo que regresaba de sus peregrinajes por el
mundo, al parecer con una mano por delante y otra por detrs, y adems de
un mitolgico hijo adoptivo lo acompaaba su antiguo prestigio que tambin
pareca mitolgico. Quizs por eso fue posible que se le reconociera como
una especie de padre de las letras. Es bastante inaudito, pero nuestros
padres literarios (lase dHalmar, lase Mistral) no fueron capaces de
tener hijos carnales.

JQB: Qu explicacin puede existir para que, en un pas aparentemente tan
conservador y catlico como Chile, se galardonara a un escritor como
Augusto dHalmar con el primer Premio Nacional de Literatura, siendo que
sus escritos eran bastante irreverentes para el gusto de la poca?

JML: A mi juicio, su gran prestigio. Muchos aos despus, en 1962, tal como
lo consigno en alguna parte de El amante sin rostro, el crtico Alone deja
claro que todos saban quin era dHalmar: Hay algo que hasta ahora nadie
ha dicho claramente, aunque todos lo saben: el uranismo de dHalmar que no
lo explica todo, pero sin lo cual nada se entiende. Uranismo era el
eufemismo para hablar de homosexualidad en esos aos. Y Lafourcade, por su
parte, escribe algunos aos despus en El Mercurio esa ancdota segn la
cual dHalmar andaba por los cerros de Valparaso diciendo: Porque yo soy
el cura... sin cura....

El prestigio de su obra literaria, que comienza con el recio naturalismo de
Juana Lucero, y la perfecta trama psicolgica de Pasin y muerte del cura
Deusto, es mayor que los supuestos secretos personales. Chile, que es el
pas campen del doble estndar, ocultaba, negaba, impeda que escritores
como dHalmar, o como Benjamn Subercaseaux, pudieran manifestarse con sus
verdaderos rostros. Pero no le echemos slo la culpa a la sociedad chilena.
Si el ingls E. M. Forster muri sin ser capaz de publicar su novela
Maurice, impedido por el posible miedo, el problema es mucho ms profundo,
y tiene que ver con el ocultamiento que la homosexualidad sufri con
violencia por muchas pocas.

JQB: Los Bradley vendran a ser el tpico caso de una familia hbrida
estadounidense, al existir en ella una inmigrante? O Isabel es una mujer
totalmente integrada en la sociedad en la que vive?

JML: Es una muy buena observacin la tuya. En la sociedad norteamericana,
especialmente en las grandes ciudades, existe una gran capacidad de
transculturizacin. No hay que olvidar que este pas se ha formado por
distintas oleadas de inmigracin que se han ido superponiendo unas sobre
otras. Con los aos, esos inmigrantes van adquiriendo cierto grado de
prestigio, a mi juicio, descendiente, porque los irlandeses que llegaron
pobrsimos hace un par de siglos, y luego los judos, consiguieron
finalmente un estatus social que probablemente no tienen ni los italianos,
ni los puertorriqueos, ni mucho menos las nuevas oleadas latinas, o
asiticas, o musulmanas.

En ese plano aparece Isabel en mi novela. Ella es un caso totalmente
atpico, porque los chilenos somos bastante atpicos en el panorama latino
dentro de los Estados Unidos. Tal vez porque hablamos diferente, porque una
vez que cruzamos la frontera a Tacna o Mendoza volvemos a creer el cuento
de que somos los ingleses de Sudamrica, y nuestro gobierno quiera vender
la imagen de un pas progresista, casi del primer mundo, en las enormes
pantallas de Times Square.

Para colmo, Isabel pertenece a la clase media alta chilena, llena de los
prejuicios imperantes, y eso la hace sentirse doblemente distinta.

De cualquier forma, el drama que arrastra consigo es lo que define al
personaje y establece su terrible desarraigo. Isabel es una mujer incmoda
consigo misma, con la familia que ha creado, con su pasado, con el pas que
dej atrs pero del cual no se puede, no se podr nunca desprender.

JQB: Es factible ver a Bill Bradley como un tpico arribista que logra
triunfar en la sociedad americana?

JML: Bill Bradley, el gringo con el cual Isabel se ha casado, es uno de
esos personajes que parecen imponerse solos en determinadas novelas. En la
medida que Isabel y su historia iban creciendo, fue a la vez surgiendo la
figura de este personaje marginal, pese a que, como buen norteamericano,
debera estar en el centro de todo. Pero es marginal por donde se le mire.
No slo porque proviene de una madre desvalida, catlica y abandonada que
lo ha criado con dificultades en algn sector pobre de Queens, sino adems,
porque se ha casado con la mujer equivocada. No lo veo para nada como un
arribista, pese a que ha logrado crearse un buen futuro como abogado de
inmigracin, y viven muy bien en un sector elegante de Manhattan. Es un
hombre que arrastra una enorme tristeza, una sensacin de encontrarse en el
lugar inadecuado. Eso lo llevar a crear uno de los tensos momentos
iniciales de la trama, con su partida a Baltimore con el propsito de
contarle a su hijo toda la verdad escondida respecto a su origen. Pero es
incapaz de hacerlo y por un buen tramo no sabemos nada de l. Trabajamos a
este personaje con mi editor con una intensa subtrama, y creo que se
convirti no solamente en un personaje central, sino en un buen retrato del
desasosiego moral del americano medio de hoy, a medio camino entre su
sentido del deber y la sensacin de vivir en medio de la maldad.

JQB: Bill Bradley repetidamente se muestra como un individuo incapaz de
afrontar las realidades que se le presentan en el camino. Qu vocablo es
ms apropiado para Bill: sensible, dbil o cobarde?

JML: Es, a mi juicio, un poco de todo. Sensible al momento de advertir en
el pasado que Trisha Borger, la fotgrafa, era su verdadero amor, la mujer
que fue incapaz de encontrar antes de que los Reymond lo deslumbraran con
sus aires de chilenos con clase. Pero al mismo tiempo es dbil al ser
incapaz de tomar una decisin en su vida, y eso lo pagar caro, no slo l,
sino tambin Isabel e incluso sus propios hijos. Pero todas las cobardas
del pasado parecen olvidarse en el momento final de redencin de este
personaje.

JQB: El obispo Juan Bautista Reymond de la novela guarda mucho parecido con
uno que existi en la vida real. Me refiero a monseor Francisco Jos Cox,
quien fuera Arzobispo de La Serena y que actualmente est desaparecido del
mapa, supuestamente retirado a una vida de oracin en algn convento muy
remoto. Te basaste en su caso para crear al personaje de la novela? O ms
bien te fijaste en Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de
Cristo? Hay un poco de los dos en monseor Juan Bautista Reymond?

JML: Lo que ms quise es que hubiera verdad en el personaje de monseor
Reymond. No me resultaba fcil hablar de un sacerdote cado, porque tengo
sentimientos encontrados en torno a ellos, dada mi formacin catlica. Pero
el tema del ocultamiento en torno a estos seres, por parte de la propia
institucin, me parece tan terrible, tan inhumano si se quiere, porque es
una especie de muerte en vida. Este sentimiento de injusticia lo comparto
con Romina, la periodista de la novela que persigue al cura con el fin de
que l haga sus descargos. Pero ya sabemos que eso es imposible, porque una
vez que son encerrados, no se vuelve a saber ms de ellos. Tal vez morirn
en la ms absoluta oscuridad a los ojos del resto de los mortales. Por
cierto, le todo lo que se public en torno al caso de monseor Cox, y me
provoc una tremenda conmocin porque, al parecer, slo se le acusaba de
homosexualidad, como si la Iglesia Catlica, en general, no estuviera llena
de sacerdotes homosexuales. Tambin me inform sobre el caso Maciel (e
incluso se nombra dentro de la novela). Recuerdo tambin haber escuchado
unas historias de primera mano en torno al atractivo que el cura Tato
provocaba entre sus alumnas, pero sta ya es otra historia. El cura Reymond
de mi novela arrastra una fuerte sensacin de atraccin desde su misma
juventud, antes de que se hiciera cura. Tambin se habla de su poder de
seduccin entre muchachos y se crea una imagen casi legendaria del
personaje antes de que aparezca, muy tarde, en escena.

JQB: En el libro describes un hogar para mujeres solas, que no es barato,
est regentado por monjas y es bastante tenebroso. Existen de verdad estos
hogares? Conociste alguno? Son tan terribles? Por qu existen mujeres
mayores que aceptan una vida tan poco agradable y, adems, pagan bastante
por eso? Son masoquistas?

JML: Ese hogar lo conoc en persona, porque mi madre pas un par de aos en
uno de ellos. Se trata del mismo que aparece descrito en la novela. Es el
hogar para seoras que tienen las Monjas de la Providencia en pleno barrio
Providencia, frente al Parque Gran Bretaa. La verdad es que no es tan
tenebroso. No est descrito como un lugar tenebroso en s mismo, sino por
las sensaciones que provoca en otros personajes de la novela. En especial
en los hijos de Isabel, que son norteamericanos y prcticamente no han
visto nunca una monja en sus vidas. Los nios llegan a creer que su abuela
es otra monja. Por qu seoras como mi propia madre toman la decisin de
vivir en ellos? Por distintas razones. En la mayora de los casos, porque
estn solas, y all viven seoras que se valen por s mismas, es una
especie de pensionado. No lo pasan nada de mal, reciben visitas, organizan
reuniones, pero cuando salen, tienen que regresar como cenicientas a las 8
de la noche, o se quedan fuera. Las monjas son bastante clasistas y para
tener cabida all, sus clientas deben tener contactos y currculo social.
Mi mam contaba que haba visitado cuando nia a una ta abuela suya que
era monja de ese convento. Eso le habr servido a la hora de ser
clasificada. Pero despus se aburri y se sali. Mi madre an tena mucha
cuerda y, que yo sepa, no tiene nada de masoquista.

JQB: El final, algo sorpresivo, en el cual el lector se entera que Matas
Reymond ha embarazado a su prima Ana Marie, pareja de Zo, es una alusin
a las reivindicaciones (combatidas por los grupos conservadores y la
iglesia catlica) de la comunidad homosexual para casarse, formar sus
propias familias y adoptar hijos?

JML: Creo que les hemos revelado una gran sorpresa a los lectores, pero no
es mi culpa, sino la tuya. Igual, espero que esto sirva para aclarar mis
puntos de vista respecto al tema de la homosexualidad en esta novela. Sin
duda, hay un intento por establecer el rol de las nuevas familias en el
mundo de hoy. Son temas que pueden parecer casi imposibles en la muy
conservadora en general sociedad chilena, pero que en pases
desarrollados son tema de todos los das, incluso en pases antes tan
catlicos y reaccionarios como era antes Espaa. Ac en Nueva York (tampoco
dir en los Estados Unidos, porque ya sabemos que ste es un pas muy
puritano), cada domingo aparecen ms matrimonios gay en las pginas de vida
social de The New York Times. Por cierto, son casos aislados, de gente con
dinero, pero revelan algo de lo que se est viviendo. Cada vez son ms los
homosexuales que intentan crear sus propias familias, criar sus propios
hijos, cada vez hay ms lesbianas dispuestas a embarazarse, probablemente
por un donador annimo de semen. Es parte ya no slo de las
reivindicaciones, sino de la vida que en justicia se merecen los
homosexuales maduros. Han pasado demasiadas dcadas de ocultamiento, de
vivir en las sombras, en el miedo, en la vergenza, y despus de la
tragedia del sida las cosas comienzan a tomar un curso ms normal.

JQB: Los chilenos de los aos 60, eran conservadores, muy ignorantes o
ambas cosas a la vez? Lo pregunto, porque, al final del libro, Isabel
Bradley confiesa que en su juventud ignoraba la existencia de la
homosexualidad femenina, algo que hoy en da sonara poco menos que
irnico.

JML: Si las cosas eran difciles para los homosexuales, imaginemos lo que
podra haber sido para las lesbianas. De hecho, incluso en los pases ms
avanzados, las lesbianas vivieron en la oscuridad hasta mucho ms tarde.
Las pocas pelculas que el cine norteamericano hizo para describir el
fenmeno, las mostraba como seres depredadores, malvados, altamente
culpables, como en el caso de El asesinato de la hermana George de Robert
Aldrich. Vivir una vida como lesbiana era algo muy complejo y extrao en el
Chile de los aos 50 y 60, por lo que muchas lesbianas se casaban y tenan
hijos. Conozco algunos casos. Una adolescente con formacin catlica
difcilmente se enterara de su existencia y mucho menos preguntara sobre
el lesbianismo a sus profesoras o a sus padres. As pues, la ignorancia de
Isabel no tiene nada de irnico.

JQB: Clasificaras la conducta de Isabel frente a Sanford y Ana Marie, sus
hijos adoptivos, como propia de una mujer con instinto materno? O
solamente es el proceder de alguien que obra con mucha cordura y sentido
comn? O es una combinacin de los dos elementos?

JML: No cabe duda de que Isabel acta con un fuerte instinto maternal,
superando incluso sus propios traumas y sus propios miedos. He ledo que la
conducta de las madres adoptivas es ms ansiosa y ms temerosa o
compulsiva frente a sus hijos, como si tuvieran que demostrar doblemente
que son buenas madres. Al ver el derrumbe inexorable de su matrimonio, y de
su aparentemente perfecta vida, Isabel se preocupa de sus hijos, aunque
ellos ya estn fuera de casa. Cordura no tiene para nada. No parece cuerdo
que revele tantos secretos a su sobrino a quien no conoce, ni que le grite
tales horrores al socio de su marido, ni que acuda al llamado de su primo
sacerdote, ni que atienda a Romina en su departamento. Esos son todos actos
impetuosos, pero si no fuera por tales actos, no tendramos novela. Las
novelas en s mismas no parecen construirse con cordura, sino con pasin,
desgarro y exceso.

JQB: La aventura amorosa de Isabel en su adolescencia, que evidentemente
marca el resto de su vida, es un factor que explica su conducta de mujer
adulta?

JML: Yo creo que la conducta de Isabel a lo largo de la novela es una suma
de todas sus experiencias como mujer. Por cierto, la aventura amorosa a la
cual t te refieres es marcadora para ella en su adolescencia,
especialmente porque tiene una carga emocional muy fuerte. Pero despus
est la probable soledad que debe haber sentido de muchachita al
movilizarse junto a su familia a los Estados Unidos, tras el golpe de
estado de Pinochet en Chile, en 1973. Es muy posible que, por ello, elige
sin cuestionarse mayormente, a un marido norteamericano del cual no sabemos
cun enamorada pudo estar. Y despus debe enfrentarse tal vez con la parte
ms compleja de su vida: la imposibilidad de ser madre. Es posible que eso
sea lo ms duro, al menos en su etapa de mujer casada. Ms aun que las
infidelidades de su marido, y la relacin que Bill establece con Trisha
Borger, su amante, y con quien tiene un hijo. Pero esa imposibilidad de ser
madre biolgicamente, va unida a la maternidad adoptiva. Ama de verdad a
esos hijos? Es algo que ella misma se llega a preguntar y que intentar
develar precisamente a lo largo de la novela, en esos pocos das de accin,
mientras se siente tan unida a su sobrino Matas el hijo que podra haber
tenido en Chile , y resurge el fantasma de Juan Bautista, su primo,
convertido en un sacerdote trasgresor.

JQB: Charitn, la empleada domstica de los Bradley, catlica devota y
observante, representa a la tpica mujer de pueblo con poca instruccin y
fanticamente religiosa? No ser una especie en vas de extincin, si
consideramos el ritmo al que la iglesia catlica est perdiendo su
feligresa, especialmente en Europa y Amrica Latina?

JML: Charitn parti siendo un personaje de apoyo, para convertirse en un
personaje relativamente central. Su nombre como el narrador lo seala,
est relacionado con el de una conocida conductora de la televisin hispana
en Miami, dominicanas ambas. Me temo que no es una especie en vas de
extincin, por mucho que la iglesia catlica pierda a su feligresa, como
ella misma lo cuenta en la novela. Estos seres con poca instruccin,
manipulados por los medios de comunicacin hispanos en los Estados Unidos,
doblegados por el miedo a la deportacin, al terrorismo, a la segregacin,
van a seguir siendo tan fanticos en sus creencias cualquiera que sea la
religin que tengan. Catlicos o pentecostales, seguirn siendo igual de
reaccionarios, apegados a tradiciones obsoletas y a rgidos cdigos
morales. Vienen a Nueva York desde las miserias de sus pases, y siguen
siendo exactamente las mismas personas. Por ese motivo, Charitn acta como
una espa y casi una traidora en la novela. Hace algn tiempo, invitamos a
almorzar a una amiga parecida a Charitn al Village, y ella no quera ir
porque consideraba que el Village en Manhattan era una especie de centro de
corrupcin.

JQB: Fue difcil estructurar una novela que transcurre, casi en su
totalidad, en Nueva York? Recorriste todos los lugares que mencionas? Te
consideras un gran conocedor de esa ciudad?

JML: Gran, gran conocedor, imposible, pero s tengo una buena visin de la
ciudad despus de ms de cinco aos pasando la mitad de la vida ac. Por
ello he situado mis dos ltimas novelas en Nueva York: Sangre como la ma y
El amante sin rostro. No poda dejar pasar esta oportunidad nica que he
tenido de poder vivir en Nueva York. Lo han hecho muchos autores, como fue
el caso del poeta Rosamel del Valle, quien vivi en esta ciudad en los aos
40 y 50 trabajando en las Naciones Unidas, o el mismo Garca Lorca quien
escribi un poemario tras una relativamente corta visita. En el caso de El
amante sin rostro, el gran tema de fondo es el del desarraigo, entendido
como incomodidad en la propia piel. Todos los personajes estn incmodos
con sus vidas, y para ello no poda haber mejor escenario que la gran
ciudad de las inmigraciones. Estructurar una novela como sta signific
tener claro el panorama social de la ciudad. Tal vez lo ms difcil, al
respecto, fue crear el mundo de Isabel y Bill, ya que yo no conozco
matrimonios como ellos en esta ciudad. Son personajes totalmente
imaginados, aunque en el pasado de Isabel en Chile pueda haber huellas de
algunas vivencias personales mas. Recorr en varias sesiones el sector de
la Quinta Avenida, hasta creer haber encontrado el lugar adecuado para el
escenario de los Bradley. Los personajes se mueven luego por los lugares
donde uno mismo se mueve: Lincoln Center, Union Square, Meetpacking
District, Brooklyn, Central Park, Metropolitan Museum of Art.

JQB: Aspiras a convertirte en el novelista latinoamericano de Nueva York?
A ser el primer chileno especializado en escribir novelas sobre esta
ciudad?

JML: Novelas latinoamericanas con personajes en Nueva York hay varias. Tal
vez la ms importante sea Maldicin eterna a quien lea estas pginas, de
Manuel Puig, quien tambin vivi en esta ciudad por muchos aos. A Puig no
se le habra pasado por la cabeza considerarse un especialista en Nueva
York, aunque se pasara todo el da viendo y coleccionando pelculas del
cine de oro de Hollywood. Mucho menos a m. Si apenas consiguiera ser
considerado como un buen observador algo que he hecho, de la realidad de
Queens, presente en ambas novelas, ya me sentira tremendamente complacido.
Pero, quin podra hacerlo? Habr alguien en todo el condado de Queens
que haya ledo una lnea ma?

JQB: Crees que el pblico chileno est a la altura de una temtica como la
de El amante sin rostro?

JML: Absolutamente. Qu tiene de excluyente El amante sin rostro como para
que eso no sucediera? Mi novela tiene verdad, tiene emocin, tiene
misterio, tiene buena letra. El pblico chileno, en general, no vive slo
de best-sellers. Aunque estoy de acuerdo que cada vez se lee menos en
Chile, hay un pblico fiel que lee con generosidad y entusiasmo.

JQB: Cules son tus proyectos literarios para el futuro?

JML: Por el momento, preocuparme de la expansin de mis obras anteriores.
Sangre como la ma ya apareci en Espaa por Editorial Egales y aparece en
francs en Pars en enero de 2009 por Autrement Editions. Estoy en contacto
con una agente espaola para ver la posibilidad de nuevas ediciones de La
joven de blanco y de El amante sin rostro. Tal vez publiquemos en Chile,
con Tajamar Editores, nuevas ediciones de mis primeros libros: La Beatriz
Ovalle y La noche que nunca ha gestado el da.

Y ya comenc a trabajar en una nueva novela, que me lleva nuevamente a la
historia de Chile en el siglo XIX. Pero de eso no adelantar nada ms.

** Jorge Queirolo Bravo
   jqueirolo@yahoo.com
   Editor, escritor y periodista ecuatoriano (Guayaquil, 1963). Reside en
   Chile. Ha publicado varios libros, as como artculos periodsticos y
   entrevistas.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== El sentido de la tolerancia      Rafael Fauqui =======================

Todos los elementos del ensayo tal y como los conocemos hoy estn presentes
en Montaigne: un dilogo individual entre el autor y el mundo, la
utilizacin de argumentos ajenos para reforzar los argumentos propios, la
metaforizacin de experiencias colectivas a travs de imaginarios
personales, el dibujo de las ideas en expresiva ilustracin de las razones,
la utilizacin del ejemplo anecdtico como punto de partida de
generalizaciones alegorizantes... Montaigne habla con y desde la memoria
humana. Su escritura es una certera y amena combinacin de experiencias
personales en comunicacin con el tiempo de la humanidad.

Los antecedentes del ensayo son remotos: los Dilogos de Platn, las Cartas
de Plinio el joven, las Epstolas a Lucilio de Sneca, las Vidas paralelas
de Plutarco... Pero en todas estas obras falta algo que es esencial al
ensayo: la libertad de un yo expresndose sin intermediaciones. Eso lo
sentimos slo a partir de Montaigne. En sus escritos, una conciencia
parlante se expresa; abiertamente, dialoga, ilustra, cuenta. 

En El alma y las formas, Gyrg Lukcs defini al ensayo como forma
encargada de revelar un alma que se abra paso en el mundo. Por eso, dice,
el ensayo debe impregnarse de la vida de quien escribe. Montaigne habla
desde s mismo, se enuncia desde su propia individualidad; desde sta surge
esa palabra con la que podemos compartir visiones, sentimientos, ideas.
Sentimos que Montaigne escribe porque juzga importante compartir eso que le
pertenece: sus certezas, sus incertidumbres, sus deslumbramientos. l nos
habla desde el silencio y la quietud de la vasta biblioteca de su castillo
de Yquem. Y su felicidad, dice, es encerrarse en ella, rodeado slo por sus
libros, para hablarle a sus lectores.

En la presentacin de la primera edicin de los Ensayos, fechada el 12 de
junio de 1580 y que lleva por ttulo El autor al lector, Montaigne
aclara: Este es un libro de buena fe, lector. Desde el comienzo te
advertir que con l no persigo ningn fin trascendental, sino slo privado
y familiar; tampoco me propongo con mi obra prestarte ningn servicio, ni
con ella trabajo para mi gloria, que mis fuerzas no alcanzan al logro de
tal designio. Lo consagro a la comodidad particular de mis parientes y
amigos para que, cuando yo muera (lo que suceder pronto), puedan encontrar
en l algunos rasgos de mi condicin y humor, y por este medio conserven
ms completo y ms vivo el conocimiento que de m tuvieron. Si mi objetivo
hubiera sido buscar el favor del mundo, habra echado mano de adornos
prestados; pero no, quiero slo mostrarme en mi manera de ser sencilla,
natural y ordinaria, sin estudio ni artificio, porque soy yo mismo a quien
pinto.

Es mucho lo que Montaigne ha vivido cuando comienza a escribir. Haba
nacido en 1533 y publica los primeros Ensayos en 1580, esto es, a sus
cuarenta y siete aos. En numerosas oportunidades, Montaigne se refiere a
su edad algo avanzada lo que le permite contemplar las cosas con lucidez y
tolerancia. Encomendme, dice en De la diversin, al amor por arte y
estudio, a lo cual la edad me ayudaba. Haber vivido para llegar a saber y
saber para poder escribir: muchas de las afirmaciones de Montaigne
provienen de cierta forma de lgica incuestionable: sa que ha ido
consolidndose en una experiencia legtima, en una inteligencia y sentido
comn de un hombre que, al vivir, ha conocido y ha aprendido a aprender.

De cualquier tema, Montaigne encuentra algo original que decir. Sus
disertaciones tienen que ver, frecuentemente, con reflexiones sobre las
cosas ms prcticas e inmediatas. Hasta lo ms nimio le resulta expresivo.
l mismo no duda en mostrarse como un ser de carne y hueso. Se describe a
s mismo sin benvolas concesiones: Inclyome en la clase ms comn y
ordinaria de los hombres, y lo que me distingue acaso es la confesin
sincera que de ello hago. Sobre m pesan los defectos ms comunes y
corrientes, pero ni dejo de reconocerlos, ni tampoco de buscarles excusa, y
me justiprecio slo porque conozco lo que valgo (De la presuncin).

Leyendo a Montaigne nos convencemos de la profunda significacin moral de
su escritura. Escribir para entender y entender para ayudarnos a vivir.
Quiz su mejor descubrimiento haya sido la tolerancia. sa es la gran
enseanza que transmiten sus Ensayos. La tolerancia es virtud de sabios. Es
una meta de vida. Es preciso conquistarla y saberla practicar. Significa
una esencial norma de vida. Slo el tolerante es capaz de vivir con
serenidad. Montaigne, en sus escritos, demuestra que ha accedido a ella; y
no slo en un terreno de lo personal, tambin la predica en una visin
colectiva sobre la historia y los pueblos. No debe haber prepotencia,
sostiene, de parte de los pueblos fuertes en contra de los pueblos dbiles.
Lo expresa as en su ensayo sobre el Nuevo Mundo, en el que idealiza a los
indgenas de las tierras descubiertas allende el Atlntico. Una
idealizacin que sugiere una conclusin: ninguna nacin europea tiene el
derecho de sojuzgar a esos seres diferentes habitantes de mundos
diferentes. La mirada de Montaigne es, aqu, una leccin de moral y
tolerancia histricas. 

Montaigne nos muestra cierta manera de entender la escritura: la pgina en
blanco convertida en interlocutora que no acepta la desmesura, que obliga
al escritor a pensar y a repensar las cosas mil veces antes de dejarlas
definitivamente escritas. Escribir no debera permitir nunca ni el grito ni
la vociferacin. Con su obra, Montaigne mostr que nuestra forma de
escribir puede ser, tambin, una forma de ayudarnos a vivir. Una imagen se
repite en las ms diversas culturas y pocas: la vida es aprendizaje y el
aprendizaje el desarrollo de una virtud. Lo dijeron Scrates y Aristteles
en Grecia, y Confucio en China. Montaigne mostr con sus Ensayos que la
virtud poda, tambin, expresarse en bellas palabras.

** Rafael Fauqui
   rafabes@cantv.net
   Ensayista y poeta venezolano (Caracas, 1954). Licenciado en letras por
   la Universidad Catlica Andrs Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve;
   1977), postgrado en sociologa de la literatura en la Escuela de Altos
   Estudios en Ciencias Sociales de Pars (1979) y doctor en ciencias
   sociales por la Universidad Central de Venezuela (UCV,
   http://www.ucv.ve; 1984). Entre 1979 y 1985 dirigi los seminarios de
   literatura venezolana en la Universidad Catlica Andrs Bello. Desde
   1980 es profesor del Departamento de Lengua y Literatura de la
   Universidad Simn Bolvar (USB, http://www.usb.ve), institucin de la
   que es profesor titular y en donde ejerci entre 1989 y 1993 el cargo de
   director de Extensin Universitaria. Ha publicado Espacio disperso
   (Caracas, Academia Nacional de la Historia, col. El Libro Menor, 1983),
   Rmulo Gallegos: la realidad, la ficcin, el smbolo (Caracas, Academia
   Nacional de la Historia, col. Estudios, Monografas, Ensayos, 1985), De
   la sombra el verso (poesa, Caracas, Epsilon Libros, 1985), El silencio,
   el ruido, la memoria (Caracas, Alfadil, col. Trpicos, 1991; Premio
   Conac de Ensayo Mariano Picn Salas, 1992), La voz en el espejo
   (Caracas, Alfadil, col. Trpicos, 1993), La mirada, la palabra (Caracas,
   Academia Nacional de la Historia, col. El Libro Menor, 1994), Espiral de
   tiempo (Caracas, Fundarte-Equinoccio, 1996), Arrogante ltimo esplendor
   (Caracas, Equinoccio, 1998), Puentes y voces (Caracas, Sentido, 1999),
   El azar de las lecturas (Caracas, Galac, 2001) y Testimonios, espejismos
   y desconciertos http://www.comala.com (Caracas, Comala, 2007).



=== Carpe diem: aproximacin a un tpico universal ======================
=== Miguel Dez R. ========================================================

Carpe diem y collige, virgo, rosas

Carpe diem es una locucin latina para expresar un tpico literario, un
tema recurrente en la literatura universal que cobr especial importancia
en el Renacimiento y en el Barroco, pero que, desde las ms antiguas
manifestaciones literarias, llega fresco hasta nuestros das.

La expresin est tomada de la oda a Leuconoe del poeta latino Quinto
Horacio Flaco (65-8 a.C) y es una incitacin a gozar de la vida y la
juventud (coge, agarra el da; aprovecha la ocasin o el momento, vive
a tope la vida) ante la certidumbre de que pronto llegarn la vejez y la
muerte. Este es el texto de Horacio:

      Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi / finem dii
      dederint, Leuconoe, nec Babilonios / temptaris numeros. Ut melius
      quicquid erit pati! / Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
      / quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare / Tyrrhenum, sapias,
      vina liques et spatio brevi / spem longam reseces. Dum loquimur,
      fugerit invida / aetas: carpe diem, quam minimum crdula postero (1).

      [No pretendas saber es peligroso / qu fin, a m y a ti, los dioses
      nos reservan, / ni consultes, Leucnoe, las tablas babilonias. /
      Ser mejor sufrir lo que viniere! / Ya Jpiter te d muchos
      inviernos / o el ltimo sea ste, que fatiga / el mar Tirreno, ahora,
      entre las rocas, / ten sensatez, filtra tu vino y cie, / a este tan
      breve espacio, una larga esperanza. / Huye, mientras hablamos,
      envidiosa la edad: / agarra el da, no te fes apenas del dudoso
      maana (Trad. Paz Dez Taboada)].

Este tema horaciano tuvo una importante recreacin en el poema De rosis
nascentibus del poeta latino-galo cristiano Dcimo Magno Ausonio (310-h.393
d.C.), que en su ltima parte dice as:

      ...La rosa que haca poco brillaba con el fuego intenso de su
      corona, perda el color al caerse los ptalos. Yo estaba sorprendido
      de ver el robo implacable del tiempo huidizo, de contemplar cmo
      envejecen las rosas apenas nacidas. He aqu que la purprea cabellera
      de la flor orgullosa la deja mientras hablo y es la tierra la que
      brilla cubierta de rubor. Tales bellezas, tantos brotes, tan variados
      cambios un nico da los produce y ese da acaba con ellos.
      Lamentamos, Naturaleza, que sea tan breve el regalo de las flores:
      nos robas ante los mismos ojos los obsequios que muestras. Apenas tan
      larga como un solo da es la vida de las rosas; tan pronto llegan a
      su plenitud, las empuja su propia vejez. Si vio nacer una la Aurora
      rutilante, a esa la cada de la tarde la contempla ya mustia. Mas no
      importa: aunque inexorablemente deba la rosa rpida morir, ella misma
      prolonga su vida con los nuevos brotes. Coge las rosas, muchacha,
      mientras est fresca tu juventud, pero no olvides que as se desliza
      tambin tu vida [Collige, virgo, rosas, dum flos novus, et nova
      pubes, / et memor esto aevum sic properare tuum] (Trad. Antonio
      Alvar) (2).

Desde entonces, el carpe diem qued ligado al tema de la brevedad de la
rosa; pues si Horacio exhortaba a aprovechar el presente y, sobre todo, el
tiempo feliz de la juventud, ste encontr su mejor metfora en la efmera
belleza de la rosa, de tan breve vida. Y de esta manera los dos tpicos,
complementarios y con un mismo motivo, quedaron unidos para siempre.



Antecedentes del tpico

Pero, como ya indicbamos, este tema-tpico, formulado con exactitud y
definitivamente en la expresin horaciana del carpe diem, ya se apunta o se
vislumbra en textos literarios muy antiguos.

Un ejemplo sealado se encuentra en la Epopeya de Gilgamesh, considerada la
primera gran manifestacin literaria de la humanidad de la que se tiene
noticia, y cuya versin asiria, que data del siglo VII a.C., recoge una
tradicin sumerio-babilnica de muchos siglos atrs. Siduri, la misteriosa
tabernera que vive en los confines del ocano, le dice al hroe estas
palabras con las que le incita al placer y al gozo cotidiano para
disuadirle de la bsqueda de la inmortalidad que nunca nadie haba
alcanzado jams:

      Gilgamesh, por qu vagas de un lado a otro? / No alcanzars la vida
      que persigues. / Cuando los dioses crearon la humanidad, / decidieron
      que su destino fuese morir / y reservaron la Vida para s mismos. /
      En cuanto a ti, Gilgamesh, llena tu vientre, / divirtete da y
      noche, / cada da y cada noche sean de fiesta, / el da y la noche
      gzalos. / Ponte vestidos bordados, / lava tu cabeza y bate. /
      Cuando el nio te tome de la mano, atindelo y regocjate / y
      delitate cuando tu mujer te abrace, / porque tambin eso es destino
      de la humanidad (3).

Tambin en la Biblia se lee un texto muy parecido al de Gilgamesh:

      ...lleva siempre vestidos blancos y no falte el perfume en tu
      cabeza, disfruta la vida con la mujer que amas, todo lo que te dure
      esa vida fugaz, todos esos aos fugaces que te han concedido bajo el
      sol; que esa es tu suerte mientras vives y te fatigas bajo el sol.
      Y, ms adelante: disfruta mientras eres muchacho y psalo bien en tu
      juventud [...]. Rechaza las penas del corazn y rehye los dolores
      del cuerpo: niez y juventud son efmeras (4).

A Buda (Siddhartha Gautama, 563 a.C-486 a.C.), el legendario y sabio
personaje indio, se le atribuye el siguiente consejo:

      El secreto de la salud, mental y corporal, est en no lamentarse por
      el pasado, preocuparse por el futuro ni adelantarse a los problemas,
      sino vivir sabia y seriamente el ahora.

En la literatura latina, adems de Horacio y Ausonio, otros muchos autores
se acercaron al tema del Carpe diem, como es el caso de Catulo (87 a.C.-h.
54 a.C.) o el de Tibulo (55 a.C.-19 a.C) y Propercio (50 a.C.-15 a.C.):

      Vivamos, Lesbia, amemos; / que nos importe un bledo / el cuchicheo
      de los carcamales. / Puede morir el sol y renacer, / mas, una vez que
      muere nuestra breve luz, / una y eterna noche para dormir nos queda
      (5).

      Pero t, mientras te florece la poca de la vida joven /
      disfrtala... (6).

      Mientras nos permiten los hados, saciemos en el amor nuestros ojos:
      / ya viene una larga noche, y no ha de volver el da (7).

En la lpida de una tumba romana perteneciente al siglo I de nuestra era,
encontrada en la antigua Abdera (Adra, Almera), se lee este epitafio,
impresionante sntesis del carpe diem: No fui nada, y ahora nada soy. /
Pero t, que an existes, bebe, goza de la vida... / y luego ven.

Pero, como decamos, es en los siglos ureos Renacimiento y Barroco
cuando el tema del carpe diem cobra una preeminencia destacada.



Un soneto francs

Para muchos estudiosos, uno de los ms hermosos y originales sonetos sobre
este tema es el del poeta renacentista francs Pierre de Ronsard
(1524-1585). Este sorprendente poema produce una extraa sensacin de
modernidad por su palpitacin cordial y por la inclusin en l, tan directa
y personal, del propio poeta:

      Cuando seas muy vieja, a la luz de una vela / y al amor de la lumbre,
      devanando e hilando, / cantars estos versos y dirs deslumbrada: /
      Me los hizo Ronsard cuando yo era ms bella. // No habr entonces
      sirvienta que al or tus palabras, / aunque ya doblegada por el peso
      del sueo, / cuando suene mi nombre la cabeza no yerga / y bendiga mi
      nombre, inmortal por la gloria. // Yo ser bajo tierra descarnado
      fantasma / y a la sombra de mirtos tendr ya mi reposo; / para
      entonces sers una vieja encorvada, // aorando mi amor, tus desdenes
      llorando. / Vive ahora; no aguardes a que llegue el maana: / coge
      hoy mismo las rosas que te ofrece la vida (Trad. Carlos Pujol) (8).



Un soneto italiano

Si nos centramos en Espaa, muchas de las versiones poticas del tpico
tienen su origen en un soneto de Bernardo Tasso (1493-1569) que, por su
importancia, reproducimos en italiano, seguido de una magnfica y la nica
conocida traduccin libre espaola:

      Mentre che laureo crin vondeggia intorno / a lampia fronte con
      leggiadro errore; / mentre che di vermiglio e bel colore / vi fa la
      primavera al volto adorno. // Mentre che vapre il ciel puro il
      giorno, / cogliete, o giovinette, il vago fiore / de vostri pi dolci
      anni; e con amore / state sovente in lieto e bel soggiorno. // Verr
      poil verno, che di bianca neve / soul i poggi vestir, coprir la rosa
      / e le pioggie tornar aride e meste. // Cogliete, ah stolte, il fior,
      ah siate preste, / che fugaci son lore, l tempo lieve / e veloce a
      la fin corre ogni cosa.

      [Mientras vuestro ureo pelo ondea en torno / de la amplia frente con
      gentil descuido; / mientras que de color bello, encarnado, / la
      primavera adorna vuestro rostro. // Mientras que el cielo os abre
      puro el da, / coged, oh jovencitas, la flor vaga / de vuestros
      dulces aos y, amorosas, / tened siempre un alegre y buen semblante.
      // Vendr el invierno, que, de blanca nieve, / suele vestir alturas,
      cubrir rosas / y a las lluvias tornar arduas y tristes. // Coged,
      tontas, la flor, ay, estad prestas!: / fugaces son las horas, breve
      el tiempo / y a su fin corren rpidas las cosas (Trad. Paz Dez
      Taboada)].

Los dos ms importantes poemas espaoles sobre el Carpe diem pertenecen a
Garcilaso y a Gngora.



El soneto de Garcilaso de la Vega

      En tanto que de rosa y de azucena
      se muestra la color en vuestro gesto
      y que vuestro mirar ardiente, honesto,
      con clara luz la tempestad serena;

      y en tanto que el cabello, que en la vena
      del oro se escogi, con vuelo presto
      por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
      el viento mueve, esparce y desordena:

      coged de vuestra alegre primavera
      el dulce fruto, antes que el tiempo airado
      cubra de nieve la hermosa cumbre.

      Marchitar la rosa el viento helado,
      todo lo mudar la edad ligera
      por no hacer mudanza en su costumbre.

Garcilaso parece claro que tiene como modelo e imita el soneto arriba
indicado de Bernardo Tasso, pero es importante a este respecto hacer una
aclaracin. El concepto clsico de la imitatio, vigente en el Renacimiento,
no significaba una mera copia y, ni mucho menos, un plagio. Era un
principio, comnmente aceptado, de continuidad y permanencia en la
tradicin clsica, emulando a los grandes maestros y tratando de
superarlos, y esto es lo que sucede con el soneto del poeta toledano.

En los dos cuartetos y en el primer verso y mitad del segundo de la tercera
estrofa, todos los elementos descriptivos, con destacada riqueza de
adjetivos e imgenes, aluden a la primavera: el color de rosa y azucena, el
mirar ardiente juvenil, el cabello dorado, el hermoso cuello blanco y
enhiesto y el dulce fruto primaveral... En los versos restantes lo que
predomina es el invierno: el tiempo airado, el viento helado, la vejez...

En cada uno de los cuartetos, se expresa una proposicin, la conclusin en
el primer terceto y la generalizacin justificadora en el ltimo. En el
ritmo pausado del poema no hay urgencia ni ansiedad, sino que parece ser
una tranquila invitacin a disfrutar de la juventud y de la belleza
mientras duren. La angustia ante la muerte, al contrario de lo que suceder
con el poema de Gngora, est ausente aqu. La serenidad y la invitacin a
vivir en un gozo equilibrado y moderado corresponde a una poca, el
Renacimiento, mesurada y optimista, en absoluto angustiada y desengaada
como sucedera en el Barroco.

Tras la lectura de este soneto, que, como escribi Blanca Gonzlez de
Escandn, es en conjunto una graciosa pintura, delicadamente convencional,
maravillosamente luminosa (9), y olvidada la seria, aunque serena y
natural reflexin del ltimo terceto, permanece en nosotros una impresin
de delicada frescura juvenil que se corresponde con aquella primavera de
la cultura europea que fue el Renacimiento.

La imagen de la bella muchacha a la que se alude, cumple el canon
renacentista de la belleza piel blanca, rostro sonrosado, cabello rubio,
cuello esbelto; y, en torno a l, revolando, el cabello suelto; y, as, la
imagen de la muchacha guarda clara semejanza con la figura de la diosa del
amor, nacida de la espuma del mar, a la que el viento agita la dorada
cabellera en torno al albo cuello, tal y como la represent el pintor
italiano Sandro Botticelli en su cuadro El nacimiento de Venus (entre 1478
y 1486).



El soneto de Luis de Gngora

      Mientras por competir con tu cabello
      oro bruido al sol relumbra en vano;
      mientras con menosprecio en medio el llano
      mira tu blanca frente el lilio bello;

      mientras a cada labio, por cogello,
      siguen ms ojos que al clavel temprano,
      y mientras triunfa con desdn lozano
      del luciente cristal tu gentil cuello,

      goza cuello, cabello, labio y frente,
      antes que lo que fue en tu edad dorada
      oro, lilio, clavel, cristal luciente,

      no slo en plata o viola troncada
      se vuelva, mas t y ello juntamente
      en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

El poema de Gngora se inserta en la larga y fecunda cadena de
reelaboracin del soneto de Bernardo Tasso y a la que hay que sumar la del
de Garcilaso. El tema es el mismo: Goza, muchacha de tus encantos, antes
que se marchiten, pero introduce un cambio notable al no estar presente la
rosa. Las imgenes de la hermosura son aqu otras flores, el lirio y el
clavel, y otras materias como el oro y el cristal, y estas bellas metforas
destacan engastadas en una artificiosa estructura, resultado de una
cuidadosa elaboracin que en Garcilaso apenas estaba esbozada.

El poeta cordobs desarrolla una serie de correlaciones o paralelismos
lxicos que se van organizando con una complicada simetra cuaternaria
determinada por las palabras cabello, frente, labio, cuello metaforizados
en oro, lilio, clavel, cristal, que se repiten desordenados en el primer
terceto. El tema del carpe diem parece quedar aqu reducido a un mero
pretexto que, como ya hemos indicado, le permite al poeta desarrollar toda
una serie perfectamente trabada de bellas imgenes. Adems, de acuerdo con
la esttica y sensibilidad barrocas, Gngora ha tratado el tema de muy
distinta manera a como lo hizo el renacentista Garcilaso. El poeta
toledano, como dijimos en su momento, hace una llamada a gozar de la vida,
sin angustia, tranquila y serenamente, antes de que lleguen, como algo
natural, la vejez y la muerte; en cambio, el poeta andaluz pone el acento
en la caducidad de la belleza y la juventud, en la muerte que todo lo
destruye y en el goce desesperado angustiado, podramos decir de una vida
tan precaria y fugaz. Por todo ello se puede afirmar que es este uno de los
textos que mejor revelan el paso de la plenitud risuea y vitalista del
Renacimiento al desengao del Barroco.

Carballo Picazo resumi los rasgos esenciales del barroco que hay en este
poema: La violencia, la tensin, el dinamismo, el ensombrecimiento de la
visin del mundo y la complicacin en el artificio. La violencia y la
tensin surgen al enfrentarse la belleza de la mujer y la hermosura del
mundo; el dinamismo, del ritmo rpido; el artificio, de las correlaciones,
de los paralelismos; el ensombrecimiento de la visin del mundo, de la
actitud del poeta, atento a un colorido sombro y entregado a un
vocabulario negativo, nihilista (10).

Pero lo realmente estremecedor del poema gongorino es el final: la
luminosidad e imaginera colorista de los versos anteriores y el
desasosegado y frentico ritmo precedente se derrumban y aniquilan en el
violento contraste del ltimo endecaslabo, uno de los ms famosos de toda
la lrica espaola y, adems, el lento y dramtico desfile: en tierra, en
humo, en polvo, en sombra, en nada es absolutamente fiel a la conclusin
del Collige virgo, rosas: Goza de la vida, muchacha, antes que toda tu
belleza se convierta en nada.

Es un final de amargo desencanto, de absoluto pesimismo, en el que los
cinco elementos nominales se dirigen, como nuestra vida, en gradacin
descendente hacia la nada. Muerto el hombre, es enterrado; en tierra, el
cuerpo expele el humo de la descomposicin orgnica; de ella, slo quedan
cenizas, polvo; luego, la sombra del nombre o quiz el recuerdo en la
memoria de algn ser querido; y, tras ello, absolutamente nada. Un verso
que proyecta toda su magia sobre el resto del soneto y lo deja marcado con
su sello y que es imposible imaginarlo en un autor que no fuera un barroco
espaol.

Del acierto de este verso da testimonio el largo desfile de poetas que lo
imitaron, como, entre otros muchos, Lope de Vega (...polvo, humo, nada,
viento y sombra); el portugus Francisco Manuel de Melo (es tierra, es
polvo, es humo, es sombra, es nada); Antonio Mira de Mescua (es polvo, es
rosa pisada, / es viento, es humo y es nada) o Diego de Torres Villarroel
(la tierra, el polvo, el humo, en fin, la nada).

Si volvemos la vista atrs, se pueden rastrear antecedentes del famoso
verso de Gngora en la Biblia. Recordemos la conocida frmula litrgica
Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris (Recuerda, hombre,
que eres polvo, y que al polvo regresars) que el sacerdote catlico
pronuncia cuando impone la ceniza sobre los fieles, el llamado Mircoles de
Ceniza (primer da de la Cuaresma). Esta frmula recoge un versculo del
Gnesis (3, 19) que en la versin latina de la Biblia Vulgata dice: In
sudore vultus tui vesceris pane, donec revertaris in terram de qua sumptus
es: quia pulvis es et in pulverem reverteris (Con el sudor de tu rostro te
alimentars de pan, hasta que regreses a la tierra de la que fuiste
formado: porque eres polvo y al polvo regresars).

Si volvemos al mismo Horacio, nos encontramos con esta expresin
categrica: Pulvis et umbra sumus (Somos polvo y sombra) (11), y estas
palabras y las de Gngora nos llevan a una tumba de la catedral de Toledo
en la que yace enterrado, en pleno perodo barroco, el cardenal
Portocarrero, uno de los espaoles ms poderosos e importantes de su
tiempo. Sobre la lpida de bronce hay una inscripcin en letras doradas que
dice: Hic iacet pulvis, cinis et nihil (Aqu yace polvo, ceniza y nada);
lo cual, sin que indique una relacin directa con el verso del poeta
andaluz, responde a un mismo pensamiento de aquella poca que deca
desdear el oropel de la gloria humana, tan exaltada en el Renacimiento.



Otros poemas renacentistas y barrocos sobre el Carpe diem

Ya hemos dicho que el carpe diem es uno de los temas ms tratados en el
Renacimiento y el Barroco; veamos algunos ejemplos.

Este primer soneto, que sigue los pasos de Garcilaso, pertenece a Bernardo
de Balbuena (1561-1627):

      Mientras que por la limpia y tersa frente / ese cabello de oro
      ensortijado / al fresco viento vuela enmaraado / sobre las tiernas
      rosas del oriente, // mientras la primavera est presente, / de este
      clavel, sobre marfil sentado, / coged las flores y alegras del
      prado, / que el tiempo corre, huye y no se siente. // De qu fruto
      os ser la hermosura / cuando el invierno vista de su nieve / la
      cumbre de oro y encarnadas rosas? // Si la edad pasa, el tiempo la
      apresura, / las hojas vuelan y en su curso breve / hallan y tienen
      fin todas las cosas.

No podemos olvidar otro soneto del mismo Gngora que comienza Ilustre y
hermossima Mara verso tomado, por cierto, de la gloga III de
Garcilaso tambin sobre el tema del carpe diem, y que, como un frentico
grito de ansia por la ms luminosa belleza, de incitacin al rpido goce de
todo lo que esplende y refulge, finaliza con este terceto en el que se
podra condensar toda la poesa barroca: ...antes que lo que hoy es rubio
tesoro / venza a la blanca nieve su blancura, / goza, goza el color, la
luz, el oro!.

Otro de los grandes hitos poticos del carpe diem, con un tratamiento
tpicamente barroco, es un soneto de la gran poetisa mexicana Juana de
Asbaje llamada en religin sor Juana Ins de la Cruz (1651-1695), nombre
con que ha pasado a la literatura (12):

      Mir Celia una rosa que en el prado / ostentaba feliz la pompa vana,
      / y con afeites de carmn y grana / baaba alegre el rostro delicado;
      // y dijo: Goza sin temor del hado / el curso breve de tu edad
      lozana, / pues no podr la muerte de maana / quitarte lo que
      hubieres hoy gozado. // Y aunque llega la muerte presurosa / y tu
      fragante vida se te aleja, / no sientas el morir tan bella y moza: //
      mira que la experiencia te aconseja / que es fortuna morirte siendo
      hermosa / y no ver el ultraje de ser vieja.

Sor Juana presenta una figura femenina, Celia, que contempla una rosa y a
ella se dirige, como trasunto de la propia autora dirigindose a las
jvenes; y, como el viejo Horacio o el caballero Garcilaso, les exhorta a
gozar de su mocedad; aunque, con un enfoque muy personal y valiente, les
aconseja afrontar el destino aciago que espera a todo ser vivo, porque, si
bien es verdad que llega la muerte presurosa, ms vale morir en la
plenitud de la belleza que conocer el ultraje de la vejez, idea en la que
parece latir la conocida frase del poeta griego Menandro: Muere joven el
amado de los dioses.

Evidente relacin con el Mientras por competir con tu cabello de Gngora
presenta el soneto A una dama de Diego de Torres Villarroel (1693-1770):

      Nace el sol derramando su hermosura, / pero pronto en el mar busca
      el reposo; / oh condicin inestable de lo hermoso, / que en el cielo
      tambin tan poco dura. // Llega el esto, y el cristal apura / del
      arroyo que corre presuroso; / mas qu mucho si el tiempo codicioso /
      de s mismo, tampoco se asegura? // Que hoy eres sol, cristal, ngel,
      aurora, / ni lo disputo, niego, ni lo extrao; / mas poco ha de
      durarte, bella Flora, // que el tiempo, con su curso y con su engao,
      / ha de trocar la luz que hoy te adora / en sombras, en horror y en
      desengao.



El carpe diem en el siglo XX

Si de los siglos ureos damos un salto hasta tiempos ms recientes de las
literaturas hispnicas, quiz la expresin ms dramtica y lapidaria del
carpe diem en todo el siglo XX la acu el Divino Rubn en una estrofa de
Poema del otoo:

      Gozad del sol, de la pagana / luz de sus fuegos; / gozad del sol,
      porque maana / estaris ciegos (13).

Con sones especialmente erticos, lo recre tambin la poetisa uruguaya
Juana de Ibarbourou en su poema La hora, dirigido a su amante:

      Tmame ahora que an es temprano / y que llevo dalias nuevas en la
      mano. // Tmame ahora que an es sombra / esta taciturna cabellera
      ma. // Ahora, que tengo la carne olorosa / y los ojos limpios y la
      piel de rosa. // Ahora, que calza mi planta ligera / la sandalia viva
      de la primavera. // Ahora, que en mis labios repica la risa / como
      una campana sacudida aprisa. // Despus... Ah, yo s / que ya nada
      de eso ms tarde tendr! // Que entonces intil ser tu deseo / como
      ofrenda puesta sobre un mausoleo. // Tmame ahora que an es
      temprano / y que tengo rica de nardos la mano! // Hoy, y no ms
      tarde. Antes que anochezca / y se vuelva mustia la corola fresca. //
      Hoy, y no maana. Oh amante. No ves / que la enredadera crecer
      ciprs? (14).

En fin, el tema pervive en nuestros das. Delicadamente lo ha tratado
Francisco Brines en un poema titulado precisamente Collige, virgo, rosas:

      Ests ya con quien quieres. Rete y goza. Ama. / Y encindete en la
      noche que ahora empieza, / y entre tantos amigos (y conmigo) / abre
      los grandes ojos a la vida / con la avidez preciosa de tus aos. / La
      noche, larga, ha de acabar al alba, / y vendrn escuadrones de espas
      con la luz, / se borrarn los astros, y tambin el recuerdo, / y la
      alegra acabar en su nada. // Mas aunque as suceda, encindete en
      la noche, / pues detrs del olvido puede que ella renazca, / y la
      recobres pura, y aumentada en belleza, / si en ella, por azar, que ya
      ser eleccin, / sellas la vida en lo mejor que tuvo, // cuando la
      noche humana se acabe ya del todo, / y venga esa otra luz, rencorosa
      y extraa, / que antes que t conozcas, yo ya habr conocido (15).

Expresin de experiencia de vida es el poema de Paz Dez Taboada dedicado
A un joven, al alba de enero:

      Porque el alba es delgada / como una jabalina / y la noche an nos
      muestra / sus estrellas lejanas; / porque el da se quiebra, /
      sonrosado, en tu rostro, / quiero dejarte en prenda / un consejo
      discreto; / vive, goza la luz, / aprende la maana / y olvida que a
      las rosas / las mustia su belleza (16).

Y de tono crudamente coloquial es el soneto en alejandrinos de Luis Alberto
de Cuenca tambin titulado Collige, virgo, rosas:

      Nia, arranca las rosas, no esperes a maana. / Crtalas a destajo,
      desaforadamente, / sin pararte a pensar si son malas o buenas. / Que
      no quede ni una. Plete los rosales // que encuentres a tu paso y
      deja las espinas / para tus compaeras de colegio. Disfruta / de la
      luz y del oro mientras puedas y rinde / tu belleza a ese dios
      rechoncho y melanclico // que va por los jardines instilando veneno.
      / Goza labios y lengua, machcate de gusto / con quien se deje y no
      permitas que el otoo // te pille con la piel reseca y sin un hombre
      / (por lo menos) comindote las hechuras del alma. / Y que la negra
      muerte te quite lo bailado (17).



Notas

 1. C. I, 11.

 2. Fray Luis de Len tradujo as el dstico final de Ausonio: Coge,
    doncella, las purpreas rosas / en cuanto su flor nueva y frescor dura,
    / y advierte que con alas presurosas / vuelan ans tus das y
    hermosura.

 3. Poema de Gilgamesh, ed. Federico Lara Peinado. Tecnos, Madrid 1988,
    pg. 128-129.

 4. Eclesiasts, 9, vs. 8-10, y 11, vs. 9-10 siglos IV-III a.C.; trad.
    Luis Alonso Schkel y Juan Mateos.

 5. Catulo, 5, 1-6.

 6. Tibulo, I, 8, vv. 47-48.

 7. Propercio, II, 15, vv. 23-24.

 8. El mismo Ronsard finaliza con estos versos su Oda a Casandra:
    ...mientras vuestra edad florece / en su ms verde novedad, / coged,
    coged vuestra juventud: / como a esa flor la vejez / har empaar
    vuestra belleza.

 9. Los temas del Carpe diem y la brevedad de la rosa en la poesa
    espaola, Universidad de Barcelona, 1938, pg. 59.

10. En torno a Mientras por competir con tu cabello de Gngora, en El
    comentario de textos, Valencia, 1973, pg. 76.

11. C. IV, 7.

12. La poetisa mexicana Sor Juana Ins de la Cruz, adems de dotada de
    extraordinaria sensibilidad, fue gran erudita: realiz experimentos
    cientficos y compuso msica y ensayos de temtica variada. Su obra
    literaria la sita en la cumbre del Barroco, pero su concepcin potica
    y su talante intelectual anuncian la Ilustracin, y se la considera uno
    de los primeros talentos enciclopdicos de la cultura hispnica. La
    defensa de lo femenino y de la poblacin indgena se cuentan entre los
    valores de su obra que la aproximan a la modernidad.

13. Poema del otoo y otros poemas, 1910.

14. Las lenguas de diamante, 1919.

15. El otoo de las rosas, 1987.

16. Rumor de vida, 1996.

17. Por fuertes y fronteras, 1996.

** Miguel Dez R.
   pazdiez@mi.madritel.es
   Docente e investigador espaol (Len, 1937). Profesor de literatura
   espaola. Ha publicado, adems de varios manuales y comentarios de
   textos, los libros Ramn del Valle-Incln, Jardn umbro (Madrid,
   Espasa-Calpe, 1993), Antologa del cuento literario (1985) (Madrid,
   Alhambra Longman, 2005) y Antologa de cuentos e historias mnimas
   (Madrid, Espasa-Calpe, 2002). Tambin, en colaboracin con Paz Dez
   Tabeada, ha publicado Antologa de la poesa espaola del siglo XX
   (1991) (Madrid, Istmo, 2004), La memoria de los cuentos. Un viaje por
   los cuentos populares del mundo (Madrid, Espasa-Calpe, 1998) y Antologa
   comentada de la poesa lrica espaola (Madrid, Ctedra, 2005).



=== La fotografa como estrategia narrativa en Cancula: ==================
=== la recreacin de la memoria y la reconstruccin =======================
=== del espectador y el operador      Elsa Leticia Garca Argelles =======

      En ese sombro desierto, tal foto, de golpe, me llega a las manos; me
      anima y yo la animo. Es as, pues, como debo nombrar la atraccin que
      la hace existir: una animacin. La foto de por s no es animada (yo
      no creo en las fotos vivientes), pero s me anima: es lo que hace
      toda aventura.
      Roland Barthes

      Esperar una foto ante un fotomatn; y que saliera otra con otro
      rostro as se iniciara una historia.
      Peter Handke

La escritora chicana Norma Elia Cant recupera su experiencia personal
fronteriza para escribir su narrativa autobiogrfica, a la vez que presenta
a la fotografa como una provocacin y una invitacin a la memoria. Cant
escribe Cancula: Snapshots of a Girlhood en la Frontera (1995), el cual es
traducido al espaol por la misma autora como Cancula. Imgenes de una
niez fronteriza (2001), versin en la que se basa este anlisis. Las
imgenes de la identidad son creadas, recreadas y apropiadas por la autora,
las cuales forman parte de un juego que oscila entre la referencialidad (la
vida de la autora) y la ficcin (la historia de la protagonista, Azucena
Cant).

En Cancula la lectura testimonial, ms inmediata, se presenta en la
autobiografa de Azucena Cant con un tono realista, donde la foto y el
texto escrito relatan la vida de la comunidad mexicoamericana y fronteriza
mediante las fotos familiares y lo etnogrfico como estrategias narrativas
de resistencia. La foto y la narrativa autobiogrfica constituyen
documentos culturales que recuperan y recrean la memoria personal y
colectiva de la protagonista (1). En Cancula se destaca la importancia de
la narrativa etnogrfica y el proceso de ficcin detrs de la recreacin e
interpretacin de las prcticas sociales, legado cultural y vida cotidiana.

      Cant emplea lo ficticio, en el primer sentido, para subrayar el uso
      de la subjetividad y la imaginacin en este texto. Podra decirse que
      es consciente de la visin parcial y subjetiva de la verdad
      cultural e histrica contenida en el texto y lo que se propone es
      ofrecer su true fiction (Lpez, 1999, p. 232).

Lo etnogrfico se articula de la relacin foto-texto, deliberadamente,
ambos borran las fronteras entre la ficcin y la realidad, entre la
representacin y la creacin. La prosa es ficticia y las fotografas son
reales, pero stas pueden ser ficcin tambin, ya que corresponden a
Norma Elia Cant como referente real y no a Azucena Cant, aunque el uso
que Azucena hace de las fotos consiste en referirse a s misma.

La foto familiar es un documento cultural y testimonial, como se aprecia en
la primera foto de Mayo: Dhalia, Bueli, Tino, el primo Lalo y yo posamos
una tarde de mayo frente a la casita de madera por la calle San Carlos
(Cant, 2001, p. 3). Incluso, en el primer relato Las pizcas la foto no
aparece en el texto, pero la imagen que rescata de la memoria es la del
trabajo comunitario y de la familia. Azucena privilegia la lectura
emocional y vivencial de la foto, a la vez que reitera la presencia del
referente en las afirmaciones indicadoras: Mira, esta es mi familia.

La foto familiar se relaciona, generalmente, con una foto sencilla, de
fcil comprensin y accesible; su particularidad consiste en dirigirse a la
emotividad. Las fotos son en blanco y negro y no tienen una intencin
artstica, ms bien son retratos que se toman en las fiestas, los
cumpleaos, afuera de la casa, lugares comunes que revelan una historia en
comn (reiteran el parentesco, el parecido, los rasgos tnicos, y constatan
el origen). De este modo, se narra la geografa, el espacio y el tiempo de
personas que no son celebridades ni conocidas, pero que al presentarlas en
un libro circulan pblicamente como parte de la produccin cultural.

La hibridez formal en Cancula se concentra en el entramado entre la
fotografa, la autobiografa y lo etnogrfico. Este cruce literario se
presenta como ilegal, pues muestra la transgresin y la resistencia del
texto autobiogrfico como una estrategia narrativa. Este texto tambin
puede dimensionarse como un collage de cuentos y fotografas, lo que marca
su carcter experimental e innovador dentro de la literatura escrita por
mujeres y que no haba sido usado de esta forma en la literatura chicana.

Desde la introduccin de Cancula, la autora denomina su narrativa como
autobioetnografa ficticia, trmino que cuestiona los textos aceptados
o gneros tradicionales en el contexto de la produccin cultural del
mainstream. Las narrativas autobiogrficas presentan la maleabilidad e
intertextualidad para integrar diferentes formas de percibir la experiencia
personal, la experiencia colectiva y la experiencia literaria; y en este
caso, tambin la experiencia femenina y fronteriza, y que ha dado forma a
la literatura mexicoamericana (Paredes, 1993). Norma Elia Cant escribe
Cancula recurriendo a la intertextualidad entre la foto y la palabra,
entre el pasado y la actualizacin del mismo a travs de los recuerdos, de
la mirada y de la escritura. Asimismo, la narradora organiza y recrea la
voz desde la oralidad (testimonial y etnogrfica) para engarzarla a un
discurso que escribe (la autobiografa). La conjuncin de estos elementos
permite a Cant construir un texto enriquecido por la memoria y las
fotografas que mira Azucena, mezclando el habla, la escritura y la imagen.

La estrategia narrativa en Cancula, a diferencia de las otras obras,
utiliza la fotografa como un tipo de texto que organiza una estructura
entre la foto y la palabra. Inicialmente, la presencia de las fotos
funciona como un lbum de las etapas de la vida de Azucena, pero tambin
constituye una fuente de reconstruccin de la memoria al mirarlas. El texto
fotogrfico involucra totalmente al lector, ya que lo coloca tambin como
un espectador de la vida de Azucena, que a su vez mira las fotos e imagina
una frontera imaginaria o una frontera habitable. De este modo, Azucena
se transforma en objeto de la foto; es espectadora y creadora de las
imgenes escritas.

La instauracin de la presencia de Azucena se ratifica en las fotos, en las
que el retrato tiene un lugar muy significativo, como menciona Roland
Barthes: La fotografa, adems, empez, histricamente, como arte de la
persona: de su identidad, de su propiedad civil, de lo que podramos
llamar, en todos los sentidos de la expresin, la reserva del cuerpo
(Barthes, 1989, p. 140). En Cancula se presentan fotos que conducen a la
idea del retrato, es decir, la referencia inmediata al sujeto que ha sido
tomado por la cmara, su expresin, su ropa, sus gestos como rasgos
estticos que nos hablan de su identidad. La autora establece una relacin
entre foto, imagen, palabra, relato de vida autobiogrfico y ficcin,
aspectos que confluyen en la rememoracin del pasado, as como en la
construccin y presencia del sujeto femenino. La definicin de la
fotografa es la de una imagen congelada que se reactualiza en la memoria:

      All I can answer is that my book is about memory and photos are one
      way of freezing memories, just like words are one way of freezing
      thoughts and yet both are tenuous and fleeting. We remember
      differently from what the photo freezes and our words often dont
      quite express what we think/feel. I work with the ideas of memory and
      writing but all in a cultural context of the border which itself is
      fleeting and fluid (Cant, en Internet).

Las fotografas estn enlazadas, como se ha mencionado, a las imgenes del
pasado de la protagonista: quines aparecen en la foto, cundo se tom y la
situacin especfica. Azucena se involucra con otros recuerdos, es decir,
pareciera como si al iniciar cada relato tuviera una realidad verificable
de lo que se observa en la foto y, despus, por medio de la ficcin, se
escribieran las historias; elaborando primero descripciones detalladas de
las fotos y despus la reconstruccin de la memoria de las personas a
partir de datos inmediatos, como la ropa, los gestos y la postura.

Al presentar este texto como una narrativa autobiogrfica, se supone que la
foto es una evidencia de la existencia de alguien, esto es, por excelencia
es una prueba irrefutable de la identidad fsica de un sujeto, de su
apariencia ligada a un nombre y a un reconocimiento oficial. No obstante,
en gran parte esta certeza fabricada culturalmente tiene que ver con
procesos de legitimidad al autonombrarse, autodefinirse y autocrearse desde
la propia subjetividad y no desde las instituciones, naciones o discursos
de poder, aunque estas escritoras crean otros discursos de poder desde la
perspectiva femenina y chicana.

El uso de las fotografas en Cancula es una estrategia para recuperar y
recrear el pasado, al mismo tiempo que la narradora crea las historias de
quienes aparecen en las fotos. El uso de stas manifiesta un esquema que se
repite constantemente: la relacin foto-texto generalmente va de la imagen
a la palabra, pero esto no siempre es as, a veces las palabras recuerdan
una foto que no est presente.

Este cruce se observa en varios aspectos relacionados con la fotografa
como fuente para reconstruir y apropiarse de la memoria: [...] What is
required of her now in the autobiographical act is to retrospectively read
the significance of this visual memory, to read into this image a meaning
and an identity (Jay, 1994, p. 201). El texto escrito se va configurando,
a medida que Azucena interpreta y lee las fotografas como imgenes
culturales del pasado, y luego crea otras en la narrativa autobiogrfica
que escribe. La memoria visual se introduce aqu de una manera tangible a
travs de las imgenes (objetos que se guardan, se colocan en un lbum para
ser desempolvados), pero tambin en los recuerdos personales que se
rescriben y reelaboran con el tiempo.

La estrategia narrativa de Cancula sigue un autodesplazamiento del sujeto
mediante la mirada de la foto hacia la invencin de la memoria personal y
colectiva de Azucena y la comunidad; no obstante, la foto tiene un proceso
propio que inspira a Azucena a escribir Cancula. Aqu retomo el texto
Cmara lcida de Roland Barthes, pues segn el prlogo la protagonista de
Cancula tiene la idea de escribir su vida ligada a las fotos despus de
leer este libro, el cual enfatiza el anlisis de la fotografa desde la
subjetividad, interpretacin que influye a la autora y a su personaje.
Barthes menciona cuatro momentos que acompaan el proceso fotogrfico:
operator, spectator, spectrum y punctum. Segn l, la persona puede manejar
un conocimiento de la fotografa, que no es necesariamente esttico o
tcnico, sino emocional y vivencial:

      Heme, pues, a m mismo como medida del saber fotogrfico. Qu es
      lo que sabe mi cuerpo sobre la Fotografa? Observ que una foto puede
      ser objeto de tres prcticas (o de tres emociones o de tres
      intenciones): hacer, experimentar y mirar. El Operator es el
      fotgrafo. Spectator somos los que compulsamos en los peridicos,
      libros, lbumes o archivos, colecciones de fotos. Y aqul o aquello
      que es fotografiado es el blanco, el referente, una especie de
      pequeo simulacro, de eidlon emitido por el objeto, que yo llamara
      de buen grado el Spectrum de la Fotografa porque esta palabra
      mantiene a travs de su raz una relacin con espectculo y le
      aade ese algo terrible que hay en toda fotografa: el retorno de lo
      muerto (Barthes, 1989, pp. 38-39).

En Cancula, el uso de la fotografa se centra en el espectador y el
operador. Azucena participa como una espectadora, ya que su mirada de la
foto gua al lector, el cual, a su vez, tambin es un espectador. Barthes
maneja en su texto varios trminos que definen la percepcin del que mira
la foto y la interpreta, por ejemplo, el punctum y el studium: El punctum
de una foto es ese azar que en ella me despunta (pero que tambin me
lastima, me punza). Un detalle, un gesto que arrebata. La foto deja de ser
cualquiera y adquiere un sentido, al menos para m [...]. El studium est
siempre en definitiva codificado y el punctum no lo est (Barthes, 1989,
pp. 65, 100).

Estos trminos matizan la relacin de la narradora con la fotografa pero
no son objeto de este anlisis, sin embargo, Azucena, como espectadora, se
siente atrada por varios elementos de la foto, es decir, siempre hay un
detalle que llama su atencin y que se convierte en un acto de confesin.
La mirada de Azucena se detiene en algn gesto, un objeto o detalle con
insistencia; su actitud frente a la foto es sumamente emotiva y guiada por
una interpretacin personal; sta ha dejado una huella y se queda impresa
en la memoria y en el texto que escribe. La lectura de la narradora, en
este momento, es independiente de los cdigos culturales, pues, a pesar del
contenido histrico o testimonial, guarda un sentido vivencial; por
ejemplo, en la siguiente escena del relato Caballito de madera, donde un
objeto es lo que dirige a la narradora a reescribir el pasado: Voy montada
en el caballito de madera que Buelito me hizo usando sobrantes de madera.
Lo pint del color de los coyoles rojos, rojos como los recuerdos (Cant,
2001, p. 7). Aunque siempre inicia con la eleccin de un aspecto
significativo de la foto, contina de manera detallada y, poco a poco, se
distancia de una descripcin totalmente objetiva o realista.

La construccin de la memoria se centra aqu en la presencia de las fotos
como textos que ayudan a recordar, pero que tambin apuntan a la recreacin
de tal proceso; de este modo, la narradora mira el spectrum, el que aparece
en la foto como una huella del referente de alguien que ya no existe y
marca el retorno de lo muerto, pero, a su vez, hace evidente el artificio
de la imagen.

El relato Hbito de monja es el nico en que aparece la foto al final del
texto escrito; esto es curioso, porque aparece el hermano que ha muerto, lo
que es significativo, porque a la vez que recuerda el sujeto amado, reitera
su ausencia y el espectculo en que se transforma la foto. Aqu, la
fotografa no es un tema que propicie la historia narrada, aunque,
generalmente, es un pretexto o un inicio para divagar en los recuerdos:

      Seguro que se hubiera graduado y no ido a la guerra y no lo hubieran
      matado. El sentido de culpabilidad debi ser tremendo. Tal vez por
      eso me culp a m, la mayor, porque no le habl, yo que hablo ingls,
      que soy la mayor. [...] Y entonces llegan las medallas, purple heart
      y otras, con las pertenencias que el Army nos regresa. Las pone en un
      marco, junto con la foto del joven de diecisiete aos, uniformado,
      con ojos soadores, labios delgados, la faz dorada que lleva el
      orgullo como insignia (Cant, 2001, p. 208).

La narradora menciona constantemente a la persona que toma la foto el
operador segn Barthes, presentando la fotografa como una imagen-acto,
es decir, sta no puede concebirse sin el instante en que se concret como
imagen. El momento de la toma o la pragmtica de la foto seala la relacin
con el referente, ubicndolo en un espacio y en un tiempo: Para m, el
rgano del Fotgrafo no es el ojo (que me aterra), es el dedo: lo que va
ligado al disparador del objetivo, al deslizamiento metlico de las placas
[...]. Amo ese ruido y ese gesto (Barthes, 1989, p. 48).

El operador o el fotgrafo se integran a travs de la recreacin de
Azucena, imaginando cmo se tom la foto, quin la tom, cules fueron las
circunstancias. Este aspecto enriquece la fotografa como texto y, adems,
permite imaginar el pasado de Azucena de una manera potica:

      Hace setenta aos, una nia de cinco aos posa sentada en la canoa en
      el lago del parque de San Antonio, con un remo en las manitas. El
      fotgrafo del parque, con su cajita en un tripi, mide con exactitud
      [...]. El agua apacible como una cama recin tendida, los pajarillos
      vuelan y llaman su atencin. No, no, mira ac, mira, mira, ella
      voltea a ver una pata con sus patitos al lado de su padre. Los patos
      entran al agua sin cuidado mira, mira, le dice l. Ella lo mira.
      Oye click y la luz encandilada. Ya dice su padre y con la cuerda
      jala la canoa hacia l (Cant, 2001, pp. 191, 192).

El operador es un sujeto presente dentro del texto escrito, y
evidentemente, no es visible en la foto; pero aqu se reflexiona acerca de
la ausencia del operador, quien forma parte de la historia annima, puesto
que como persona ha sido borrado de la fotografa. Esto es fundamental,
ya que las narradoras y sus autoras tambin buscan hacerse visibles como
sujetos en un contexto histrico y poltico. El proceso de afirmacin y
borramiento en las fotos ilustra los procesos de inclusin y exclusin; es
decir, con la presencia de las fotos, la autora se incluye a s misma como
sujeto femenino en el texto autobiogrfico para establecer una visibilidad,
al igual que sucede con la protagonista; se legitima la imagen de la
autora, aunque siempre se est borrando en la voz de la narradora y
viceversa.

Este proceso parece una obsesin para la narradora (y desde luego para
Norma Elia Cant), ya que estas descripciones sealan tambin la foto como
una creacin subjetiva por parte del fotgrafo. En Cancula se enumeran
varias personas que toman fotos en diferentes pocas, desde un fotgrafo
profesional hasta los familiares de Azucena, pero siempre a travs de la
imaginacin de sta. La narradora recrea en el texto lo que posiblemente
habr pensado el fotgrafo, o la intencin de quien tom determinada foto,
concretando la imagen, creando un recuerdo:

      Si se quiere comprender en qu consiste la originalidad de la imagen
      fotogrfica, obligatoriamente hay que ver el proceso, ms que el
      producto, y esto en un sentido extensivo; que se tomen en cuenta no
      slo el nivel ms elemental, las modalidades tcnicas de la
      constitucin de la imagen (huella luminosa), sino tambin, por una
      extensin progresiva, el conjunto de los datos que definen, en todo
      los niveles, la relacin de sta con su situacin referencial, tanto
      en el momento de la produccin (relacin con el referente y con el
      sujeto-operador: el gesto de la mirada sobre el objeto: momento de la
      toma), como el de la recepcin (relacin con el sujeto-espectador:
      el gesto de la mirada sobre el signo: momento de la re-toma de la
      sorpresa o del error). Es por tanto todo el campo de la referencia lo
      que entra en juego para cada imagen. En ese sentido, la fotografa es
      la necesidad absoluta del punto de vista pragmtico (Dubois, 1994,
      pp. 61-62).

Azucena evidencia que la identidad es una recreacin y apropiacin sujeta a
la ambigedad de la memoria y de la imaginacin. Esta manera de organizar
los breves relatos y las fotos, refuerza la intencin de Norma Cant: dar
presencia a los diversos sujetos de la familia y mostrar la propia versin
y verdad de lo que recuerda cada uno.

Lo anterior da sentido a la foto, no slo para Azucena sino tambin para el
espectador (lector), quien capta el significado y la existencia de las
personas que describe la narradora, lo que ratifica y atestigua una
historia de lo que ha sido. El hecho de que este evento ha sucedido y fue
fotografiado autoriza, a travs del dispositivo automtico que oprime el
dedo, y capta una imagen favoreciendo la singularidad del referente; es
decir, los seres y los objetos estn all porque han sido accionados y,
aunque se puedan inventar o imaginar diversas historias acerca de ellos,
cualquiera que sea nuestra interpretacin al mirarlos, ellos siguen estando
all.

En Cancula, la fotografa muestra la reconstruccin de la memoria y de la
identidad de Azucena Cant mediante un proceso dinmico para lograr una
expresin propia: una imagen propia. Nuevamente, a travs de las fotos y
las imgenes de la chicana, Norma Elia Cant desglosa el subtexto de la
autobiografa de Azucena, y lleva a cabo una revisin de los usos y
estereotipos de lo mexicano al apropiarse de las influencias culturales,
como se ve en la fotografa de China poblana uno:

      Sonriendo, miro directamente a la cmara, con los ojos casi cerrados,
      haciendo muecas bajo un sol brillante. Debe ser medioda, pues no hay
      sombra alguna. Acabamos de llegar del desfile de la celebracin de
      George Washington. Con las manos tomo la falda de china poblana y con
      un pie apuntando a la derecha poso para la foto [...]. Y me siento
      como la Chalupa en el juego de la lotera, como Mara Flix, Dolores
      del Ro, una estrella de cine vestida con traje tpico. De pronto
      todo se esfuma, como el remolino que se levant inesperadamente y nos
      dej todos llenos de polvo (Cant, 2001, pp. 67, 68).

En esta historia llama la atencin la foto que le acompaa, debido al
artificio que hay detrs de concebirse como china poblana. En la foto y el
texto se retoma lo mexicano no como una esencia, sino como una eleccin
creada. En esta primera foto de Azucena, ella est vestida con un traje de
china poblana y se observa a s misma como artista del cine mexicano, o
como si fuera una ilustracin del juego de la lotera. El sujeto femenino
est en un proceso de recreacin constante, donde es evidente la
representacin y la negociacin de la identidad. De acuerdo con Paul Jay,
se puede manejar esto en el momento en que la persona se encuentra
posando, es decir, ya hay de por medio un simulacro de la representacin
del yo en la fotografa:

      Posing involves a dramatic struggle for control and authenticity, a
      struggle between intentionality and convention, the essential and the
      objectified. Posing, for Barthes, is a site, or theater, of
      self-creation in which the subject desires to project something
      delicate and moral, to literally work upon the skin from within, to
      let drift, to mean and be his profound, essential self. But it is
      also a theater of conventions and rituals working to appropriate that
      self for its own ends (Jay, 1994, p. 194).

En Chicana poblana dos, la narradora enfatiza el legado cultural mexicano
y el proceso de apropiacin. La foto de este relato exhibe a la madre de
Azucena posando para el fotgrafo con un disfraz que desarticula un
argumento de autenticidad. Esta imagen muestra las distancias y los
acercamientos de la influencia cultural mexicana y atestigua una
representacin de una chicana como si fuera mexicana:

      Mami no tiene ni los diecinueve aos cuando se toma la foto vestida
      de china poblana, con todo y caballo, en la plaza frente a la iglesia
      del Santo Nio. Levanta la falda y apunta con el pie como se lo
      indica el fotgrafo, y el sombrero de charro de ala ancha grita en el
      bordado: Viva Mxico! Ella, que ni naci en Mxico. Ella, que se fue
      como a la edad de diez aos sabiendo slo leer y escribir en ingls,
      porque las monjas en la escuela El Sagrado Corazn, en San Antonio,
      no permitan espaol [...]. Mami, que desde los diecisis es el
      sostn de la casa, posa con una mano deteniendo el sombrero de
      charro, con la otra se levanta la falda bordada con lentejuela para
      que el guila con la serpiente en el pico se vea claramente en la
      foto (Cant, 2001, pp. 70-71, 73).

Estas dos fotos y el texto que le acompaa muestran la yuxtaposicin entre
la imagen visual y la informacin reconstruida del pasado y la misma foto
en el relato. La representacin femenina de la madre y la hija, evidencia
la reificacin de imgenes de lo mexicano; puesto que la foto enfatiza el
rescate y la continuacin de un legado cultural, mientras que las historias
de los personajes muestran diferentes elecciones de acuerdo a sus contextos
histricos y geogrficos, al igual que las chicanas modifican y reinventan
la lectura de s mismas y de sus textos literarios.

La eleccin de la fotografa va ms all de una mera estrategia narrativa,
un tema afectivo, o el juego entre la referencia y la ficcin, como se ha
mencionado a lo largo de este trabajo; ms bien, presupone un instante que
se rescata del olvido por alguien que casi nadie recuerda y la punzada que
provoca al lector al ver la foto, de una manera vivencial y reflexiva. Este
texto revisa las diversas posibilidades de la presencia y la
visibilidad de una escritora chicana que reelabora las imgenes fijas, es
decir, les brinda movimiento a travs de la inclusin de diferentes voces
que siguen por generaciones habitando la frontera.



Bibliografa

  BARTHES, Roland (1989), La cmara lcida. Notas sobre fotografa,
   Barcelona, Paids.

  CANT, Norma Elia (1995), Cancula: Snapshots of a Girlhood en la
   Frontera, Albuquerque, University of New Mexico Press.
   . (2001), Cancula. Imgenes de una niez fronteriza, Boston, Hougton
      Mifflin Company.

  DUBOIS, Philippe (1994 [1983]), El acto fotogrfico. De la
   representacin a la recepcin, Barcelona, Paids.

  JAY, Paul (1994), Posing: Autobiography and the Subject of Photography
   en Ashley Kathleen et al., eds., Autobiography and Postmodernism,
   Amherst, University of Massachusetts Press.

  PAREDES, Raymund A. (1993), Mexican-American Literature: An Overview,
   en Ramn Gutirrez y Genaro Padilla eds., Recovering the U.S. Hispanic
   Literary Heritage, Houston, Arte Pblico Press.



Notas

 1. El trabajo etnogrfico se entiende como: a research process in which
    the anthropologist closely observes, records, and engages in the daily
    life of another culture an experience labeled as the fieldwork method
    and then writes accounts of this culture, emphasizing detail. These
    accounts are the primary form in which fieldwork procedures, the other
    culture, and the ethnographers personal and theoretical reflections
    are accessible to professional and other readerships (Fischer y Marcus,
    1986, p. 18).

** Elsa Leticia Garca Argelles
   elsalet32@hotmail.com
   Investigadora mexicana (1968). Es profesora-investigadora en el
   Doctorado en Humanidades y Artes de la Universidad Autnoma de Zacatecas
   (http://www.uaz.edu.mx).



=== Reciprocidad      Ingrid Chicote ======================================

Antes de que el hombre reglara su convivencia, desarroll la episteme en
cada uno de los sistemas de cultura, sobre todo guindose por sus creencias
superiores para poder establecer diferencias entre lo adecuado de un
comportamiento individual que, a su vez, tendra implicaciones dentro de lo
social, desarrollando un sistema de normas y valores que dieron paso a los
conceptos de moralidad, tica y derecho.

Este es origen de los primeros libros sagrados como el I Ching, la Biblia
cristiana, el Corn y cantos vedas, dando paso a la teleologa o ciencia
que trata de explicar el universo en trminos finales o causas finales,
proponiendo que el mismo tiene una intencin o un propsito. 

Aristteles explicaba, desde su filosofa, que un fenmeno o proceso debe
buscarse no slo en el propsito inmediato o en su origen, sino tambin en
la causa final, dndole explicacin a la razn o el porqu el mismo se da o
fue creado.

En el estudio del conocimiento humano o episteme se congregan gran cantidad
de conceptos, y entre ellos los griegos abordaron la axiologa o la teora
del valor. Y esto, es decir VALOR, no tiene que ver con la matemtica
solamente.

La axiologa analiza los principios que permiten considerar que algo es o
no valioso y consideran fundamentos para tal juicio. La investigacin de
una teora de valores ha encontrado aplicacin a la tica y a la esttica
porque ambos conceptos contienen una relevancia importantsima en la
convivencia humana.

El hombre es capaz de discernir y de hacer juicios de valor tan vlidos
como los dems juicios de la razn basados en la amor, respeto, bondad,
probidad, austeridad, rectitud, honradez, honor, justicia, integridad,
pulcritud, virtud, delicadez, conciencia, decencia, decoro, dignidad,
entereza, buena fe, fuero de conciencia, honestidad, pureza.

Para ello cabe citar la frase de Voltaire que expresa que Sinceridad no es
decir todo lo que se piensa, sino no decir o hacer nunca lo contrario a lo
que se piensa y es all cuando encontramos razonamientos a ciertos valores
universales como el de libertad o dignidad, explicados por Skinner, quien
expresa que todos los conceptos ticos, o bsicamente, estos conceptos, se
contraponen a la cotidianidad individual, a las historias de vida y a las
correlaciones que entrelazan la convivencia humana, explicando que cada uno
de estos conceptos es relativo a la convivencia social. 

Todos estamos correlacionados, todos estamos involucrados en el sistema de
poder que nos hace movernos socialmente en diferentes formas y que la
libertad como tal no existe: todos somos interdependientes. Convivimos con
los otros y la dignidad que tenemos es evitar traicionar lo que pensamos,
mas no existe una dignidad o una libertad individual. Todas estn
supeditadas a la coexistencia en la que nos hallamos inmersos.

La gran tradicin de la tica humanista nos ha legado los fundamentos de
sistemas de valor basados en la autonoma y en la razn del hombre. Estos
sistemas se construyeron bajo la premisa de que para saber lo que es bueno
o malo para el hombre debe conocerse la naturaleza del mismo y sus
correlaciones con los dems humanos con los cuales hace vida colectiva.

Dice una frase del I Ching que la naturaleza del hombre es originalmente
buena. Por lo tanto podemos deducir que es el conjunto de condiciones,
valores, normas y estilos de vida lo que hace que el mismo elija la
direccin de tal o cual naturaleza.

La tica humanista se basa en el conocimiento de la naturaleza humana y la
tica axiolgica desarrolla la teora de los valores, los cuales se aplican
a todos los principios y a la esttica moral.

Es decir, al desarrollo armonioso y coherente del ser humano consigo mismo
y con los dems, aplicando primeramente el respeto como norma
importantsima hacia s mismo y hacia los otros. Respeto es lo que contiene
la frase anteriormente citada de Voltaire.

Respeto y amor son los valores ms elevados de la convivencia humana y los
que, lamentablemente a veces comprendemos bajo nuestros intereses
personales. Nietzsche deca que ...es imposible comprender al hombre y a
sus perturbaciones emocionales y mentales sin comprender la naturaleza de
los conflictos de valor y de los conflictos morales. Es decir su modo de
convivencia y la cultura en la que el mismo desenvuelve.

En este sentido el progreso de la psicologa tiene que ver en el retorno
a la gran tradicin de la tica humanista, que contempl al hombre en su
integridad fsica y espiritual, creyendo que el fin del hombre es ser l
mismo y que la condicin para alcanzar esa meta es que el hombre sea para
s mismo.

Valdra la pena preguntarse si el hombre, siendo para s mismo, no
contempla una relacin egosta y de dominacin con el resto de los dems
humanos. En este sentido, podramos decir que el hombre, siendo para s
mismo, debera conservar un valor de accin de reciprocidad con los dems
positivamente. Quien vive para s mismo solamente, intentando aplicar esa
condicin, que es hasta primitiva y de sobrevivencia, debera considerar
que ante todo es un ser social, que vive en la interrelacin con los otros,
no slo desde el punto de vista humano, sino tambin econmica, poltica y
culturalmente. Todos nos relacionamos y de alguna manera codependemos
dentro de la convivencia.

Dice Nietzsche en As habl Zaratustra, considerando el amor que El uno va
hacia el prjimo porque se busca a s mismo y el otro porque quiere
perderse en s mismo. Pero podemos repensar que el amor, como principio
del valor, es un fenmeno de abundancia y proporciona al individuo la
fuerza para dar lo mejor de s a los dems, constituyndose en una
afirmacin de productividad espiritual y creativa.

Amar a otra persona es solamente una virtud si emana de esta fuerza
interna, pero es un vicio si es la expresin de la incapacidad bsica de
ser uno mismo (Nietzsche). He all cuando hay que aplicar los valores
ticos. El amor, como fuerza primaria de la vida, la reproduccin y la
existencia, no puede convertirse en una excusa para la esclavitud, sino en
la potencia, el motor que mueve lo mejor de nosotros mismos hacia los
dems.

Y en este sentido ha habido infinidad de personajes que nos han dejado
mensajes muy claros sobre la naturaleza del amor. Y es que el mismo es
necesario para relacionarse con los dems, para mantener el entusiasmo con
la vida, para tener el estmulo suficiente para continuar con la tarea
cotidiana de vivir.

No se puede mantener bajo la esclavitud porque pierde su esencia y, en
cuanto al amor de enamoramiento, ese es el ms confuso porque nos hace
abordar todas las pasiones, emociones y acciones, muchas veces egostas e
irrespetuosas hacia el objeto amado.

Para poder establecer una tica humanista o axiolgica clara, hay que
revisar muy bien este concepto, porque el objeto del amor no es el egosmo,
es la posibilidad de dar lo mejor de nosotros cada da. Dice la Biblia, por
ejemplo: Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el
amor, pero la ms importante de las tres es el amor.

Finalmente habra que reflexionar sobre la frase de Fromm contenida en El
arte de amar cuando, en el captulo 3, se refiere a los objetos amorosos:
El amor no es esencialmente una relacin a una persona especfica, es una
actitud, una orientacin del carcter que determina el tipo de relacin de
una persona con el resto del mundo, no con un objeto amoroso. Es decir,
una relacin de reciprocidad con todo lo que nos rodea.

** Ingrid Chicote
   ingridchicote123@gmail.com
   Escritora venezolana (Caracas, 1965). Terapeuta en medicina tradicional
   china egresada de la Escuela Nei-Jing (http://www.nei-jing.com) y de la
   Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve). Actualmente cursa
   estudios de pregrado en la carrera de Educacin Integral en la
   Universidad Nacional Experimental Simn Rodrguez (UNESR,
   http://www.unesr.edu.ve). Ha dictado talleres y cursos de literatura,
   filosofa y desarrollo de la creatividad en instituciones pblicas y
   escolares, y ha sido ponente en diversos eventos culturales y
   educativos. Ha recibido diversos reconocimientos por sus aportes en la
   cultura, la educacin, la literatura y el quehacer comunitario. Se ha
   desempeado como redactora y jefa de Redaccin del Diario La Antena
   (http://www.diariolaantena.com.ve). Textos suyos han sido publicados en
   El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), El Clarn
   (http://www.elclarin.net.ve), El Siglo (http://www.elsiglo.com.ve), el
   peridico Universidad Concejista, de la UNESR, y otros medios. Ha
   publicado el poemario Piedras concentradas (Fondo Editorial Senderos
   Literarios, 1997). Actualmente se desempea como docente de teatro en la
   Unidad Educativa Bella Vista en la parroquia del mismo nombre, en Cagua,
   Aragua.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Historia de un secreto (1937)
       Irina Troconis

   *** En la redondez del tiempo (extractos)
       Miguel Crispn Sotomayor

   *** Dos relatos
       Rafael Prez Llano

   *** Destello
       Oscar Ivn Londoo Zapata

   *** Yo te enseo literatura
       Estefana Ramrez Galicia

   *** Poemas
       Carla Striker

   *** Scubo
       Gonzalo del Rosario

   *** rbol vaco
       Mnica Lpez Bordn

   *** Eufemia
       Julio Carreras (h.)

   *** Escrito por puales (extractos)
       Christian Ampuero

   *** Paulina en peligro
       Ral Harper

   *** De amores sin decir
       Ana Aguilar

   *** El tercer secreto
       Mercedes Torija

   *** Textos
       Mara Gabriela Abeal

   *** Diana
       Mara Celeste Vargas Martnez

   *** Casa de herejes
       Nelson Gonzlez Leal



=== Historia de un secreto (1937)      Irina Troconis =====================

             I wrote this book for B.J.L: Argentinean, inexistent and real.
    With you I share those days, lost in Time, and that Time, lost in days,
                                           in which I dream that I wake up.

        La verdadera locura quizs no sea otra cosa que la sabidura misma
                        que, cansada de descubrir las vergenzas del mundo,
                     ha tomado la inteligente resolucin de volverse loca.
                                                             Heinrich Heine

Hoy recuerdo (y no quiero recordar) esa torrencial tarde de febrero en la
que, cansado ya de aferrarme a vanas promesas, decid buscar empleo en La
Biblioteca. Gracias a la recomendacin de un buen amigo, logr obtener un
puesto humilde en el cual mi nica funcin era la de catalogar libros, una
tarea vana, casi frvola, e irremediablemente infinita. Los vea distantes,
temerosos quizs de algn roce innecesario que alterara la seguridad de su
existencia. Los vea cautivos, condenados a un eterno vagar de mano en
mano, de huella en huella. Los vea irreales, fugitivos de un laberinto que
abarcaba todo el espacio, y todo el tiempo. Los vea, o al menos los crea
ver, aunque hoy dudo si alguna vez existieron, o si yo exist para ellos.
Mi jornada empezaba a las 8 de la maana. Luego de cumplir con la
diplomacia del aseo personal, me diriga con dolorosa frecuencia al caf
que quedaba al frente de La Biblioteca. Ah, un mate y un gato eran mi
regular compaa (ayer el mdico me prohibi el mate, y con afilada
elocuencia me inform de mi alergia crnica al pelo de gato). Siete minutos
y veinte segundos despus, me hallaba estornudando (dulce irona!)
mientras situaba el desgastado ejemplar de El hacedor (1) bajo la comodidad
de la E, y el menos gastado y menos aclamado ejemplar de Historia universal
de la infamia, de autor desconocido, bajo la soledad de la H. El resonar de
las horas se perda en los hexgonos donde soaban impasibles los libros y
donde yo, cansado de buscar, leer y catalogar, mova descuidadamente las
piezas de un viejo ajedrez que algn otro acomodador, siglos o das atrs,
haba abandonado a la suerte del futuro contrincante. Era un juego
interesante, casi ridculo, ese ajedrez solitario, donde la misma mano que
triunfaba era la que caa abatida. Fue jugando una de esas partidas que el
inesperado suceso del encuentro ocurri. Uno de los peones diminutos, luego
de ser derribado por un caballo, rod bajo la mesa de caoba (hexagonal) en
la que estaba situado el tablero (tambin hexagonal) y se detuvo frente a
uno de los libros que ocupaba la parte inferior izquierda del estante ms
pequeo. No sin cierto tedio me acerqu a recoger la pieza perdida, pero en
su lugar, tom el libro cuya asombrosa insignificancia llam descaradamente
mi atencin. En la cubierta llevaba escrito en letras azules, enormes y
frgiles, el ttulo Casos psiquitricos: Esquizofrenia. Dos o tres lneas
ms abajo se encontraba el nombre de su autor; Jorge Luis Borges. Los pocos
aos que estuve en la Universidad estudiando Psicologa me haban enseado
que el doctor Borges (2) era la figura ms destacada en el campo de la
Psiquiatra, sus libros: Principios bsicos de la psiquiatra y Gua de la
exploracin psicopatolgica sintomtica eran el viejo y nuevo testamento de
la biblia psiquitrica para estudiantes y maestros. Se deca que el doctor
Borges haba ejercido su profesin en Buenos Aires, donde haba vivido con
su esposa y sus cuatro hijos en uno de los suburbios ms ricos de la
capital. Su muerte (3) fue motivo de profusos y nostlgicos comentarios y
editoriales en todos los peridicos del pas. Con antiptica admiracin
comenc a leer las primeras pginas. Todo el material estaba compuesto de
informes de pacientes con las ms raras manifestaciones de esquizofrenia
(4). Slo uno llam mi atencin. El ltimo informe estaba escrito a mano
(los otros informes estaban impresos) en una tinta negra que mostraba la
letra inclinada y temblorosa del doctor Borges. La idea de ser la primera y
nica persona en leer este anexo improvisado hizo que me detuviera y leyera
con sumo cuidado las descripciones del informe, cuyo contenido reproduzco a
continuacin:

      NOMBRE Y APELLIDO DEL PACIENTE:

      EDAD: 76 aos

      ESTADO CIVIL: Divorciado

      PROFESIN: Escritor

      MOTIVO DEL EXAMEN: Valorar el origen y el motivo del trastorno

      DATOS EN LOS QUE SE BASA EL INFORME: entrevista semi-estructurada con
      el paciente, exploracin psicopatolgica sintomtica y conductual,
      informes clnicos aportados

      ENTREVISTA Y EXPLORACIN PSICOPATOLGICA: Durante la entrevista el
      paciente mantiene una actitud correcta en el trato, calmado y
      colaborador. Al igual que en las sesiones anteriores, me pide con
      extrema cortesa que cubra el espejo rectangular localizado al fondo
      de mi oficina. Sus ojos, ya casi enteramente enceguecidos, huyen de
      la luz de la lmpara que despus de dos o tres minutos decido apagar.
      Con total control de su cuerpo se sienta en el silln de cuero negro
      al frente de mi escritorio. Siguiendo mis anotaciones, le pido que
      mueva el dedo ndice de su mano derecha. El paciente mueve el dedo
      ndice de la mano izquierda. Seguidamente le pido que repita despus
      de m: Pablito clav un clavito. El paciente con gran dificultad
      repite: Clavito pabl un Pablito. Finalmente le pido que oponga el
      dedo pulgar derecho al dedo ndice derecho. El paciente no logra
      realizar ningn movimiento. Luego del examen fsico doy inicio a la
      entrevista. Comienzo preguntndole qu hizo hoy en la maana. El
      paciente me responde: Doctor, hoy fui a tomar mate en el caf
      Cumparsita con Pierre Menard y Funes. Inmediatamente le pido que me
      describa a sus dos nuevos compaeros. El paciente responde: Funes es
      un joven de 19 aos con una memoria implacable. Sabe francs, ingls,
      portugus y latn. Recientemente sufri un accidente que lo dej
      incapacitado y slo permite que Pierre o yo lo saquemos de su cuarto.
      Pierre Menard es un escritor francs cuya ms reciente obra es el
      Quijote. Le pregunto si est consciente de que el Quijote es la obra
      de Miguel de Cervantes, un escritor espaol ya muerto. Me responde:
      Doctor, yo s que estoy casi ciego, pero soy escritor y s
      perfectamente que el Quijote es la obra de Cervantes. El Quijote de
      Menard es igual al Quijote de Cervantes pero, en mi humilde criterio,
      es tambin infinitamente mejor. Luego de tomar nota de la reciente
      aparicin de estos dos personajes imaginarios, le pregunto qu hizo
      despus de tomar mate con Pierre y Funes. El paciente me responde:
      Despus del mate fuimos a la casa de Carlos Argentino, quien
      recientemente se cas con Emma Zunz, hija de Emanuel Zunz, que
      algunos conocamos bajo el nombre de Manuel Maier. Como siempre,
      luego de hablarnos acerca de sus nuevas invenciones y de las
      mltiples puertas que el Segundo Premio Nacional de Literatura le
      haba abierto, bajamos todos a contemplar el Aleph. Rpidamente tomo
      nota de la ms innovadora invencin del paciente, esa nueva palabra,
      Aleph, e inmediatamente le pido que me explique qu es el Aleph. El
      paciente responde: Es el lugar donde estn, sin confundirse, todos
      los lugares del orbe, vistos desde todos los ngulos. Es el universo,
      doctor, todo est contenido all, en esa pequea esfera tornasolada,
      desde ah lo hemos visto todo, incluso lo hemos visto a usted doctor,
      bebiendo copiosamente dos o tres botellas de vino. Con un caliente
      escalofro, tomo nota de todo lo que el paciente dice. Seguidamente
      le pregunto por Otto Dietrich zur Linde, Hladk, Yu Tsun y Lnnrot,
      sus compaeros de charla y mate de la consulta pasada. Un cambio
      sbito se produce en la cara del paciente quien, llorando, me
      responde: Todos murieron, doctor, asesinados por laberintos
      indescifrables. Otto fue fusilado por torturador y asesino, Hladk
      fue asesinado por el plomo alemn luego de pactar con Dios el trmino
      de su obra magistral, Yu Tsun muri en la horca y Lnnrot fue
      asesinado por las balas de Scharlach. Todos murieron en su propio
      cielo, pensando que era el infierno, doctor. A veces quisiera morir
      como ellos, doctor, una muerte heroica, inalcanzable para un
      escritor, alcanzable para un asesino, un torturador, un fantasma o
      quizs una ilusin, a veces siento, o quiero sentir, que soy una
      ilusin, doctor, no siente usted lo mismo?. Los continuos
      escalofros hacen que mi mano tiemble, pero sigo anotando. Los ojos
      ciegos del paciente estn enfocados en los mos con una atencin casi
      tenebrosa. Le pregunto acerca de sus proyectos como escritor, y el
      paciente responde: Todava estoy trabajando en el diseo de Tln,
      doctor. Le alegrar saber que he escogido a la Psicologa como la
      nica disciplina de Tln. He decidido tambin que en Tln no existe
      el plagio y que todo libro que no encierra su contra libro es
      considerado incompleto. Aqu tengo uno de los conos de Tln. Es del
      tamao de un dado y es pesadsimo, quiere verlo, doctor?. No,
      muchas gracias respondo y anoto con escasa seguridad: El paciente
      crea en su mente planetas y objetos incongruentes. Sin yo preguntarle
      nada me dice: He estado pensando en crear tambin una nueva versin
      del papel jugado por Judas en la muerte de Jesucristo. Soy un fiel
      partidario de la teora que establece que Jess, al decir que iba a
      ser traicionado, no estaba profetizando o enunciando, sino ordenando
      e incluso rogando, usted qu opina, doctor?. Suena interesante,
      respondo, y anoto garabatos ininteligibles en mi libreta. Con calmada
      ansiedad, el paciente saca de su portafolio paquetes de hojas,
      cuidadosamente atados, y me los muestra. Puedo ver los ttulos,
      irresistiblemente familiares, en la primera hoja de cada paquete. Las
      ruinas circulares, Funes el Memorioso, Pierre Menard, autor del
      Quijote, El Sur, La muerte y la brjula, El Aleph, El milagro
      secreto, El jardn de senderos que se bifurcan, y muchos otros que mi
      nerviosismo me impide observar. Con angustia desesperada me levanto y
      me dirijo hacia la parte de atrs de mi oficina. Busco y revuelvo los
      mltiples informes de Psiquiatra hasta que por fin encuentro lo que
      con tristeza y resignacin llevo aos escondiendo. Ah estn,
      desgastados, los paquetes cuidadosamente atados, increblemente
      idnticos a esos que l me muestra. Abro la ventana para que el aire
      seque el sudor de mi frente y de repente una corriente inesperada
      hace que la manta negra con la que siempre tapo el espejo caiga,
      misteriosa, culpable. Huyo del reflejo pero ste me atrapa primero,
      mis ojos capturan furiosos el espacio vaco e inexistente que ocupa
      mi paciente. El silln de cuero posa tranquilo, sin una sola arruga,
      sin alteraciones, invencible, solitario. Con dolor y rabia ataco el
      cristal, y siento la caricia afilada de miles de reflejos pequeos
      que vuelan hacia mi cara, felices de estar libres, de multiplicar mi
      agona. S que ya no queda tiempo, l tambin lo sabe y me mira
      impaciente, aguardando con ansias mi decisin. No hay lugar para los
      dos, no en este tiempo ni en este espacio. Quizs en otro laberinto
      el resultado sea distinto, pero ahora me apresura el ahora. S que la
      respuesta est ah, metalizada, escondida en una de las esquinas de
      la primera gaveta a la izquierda. Con ternura paternal la tomo entre
      mis manos, la acaricio, siento el palpitar de la carga... cierro los
      ojos y me pregunto si alguien en algn lado me observa desde el
      Aleph....

Mil emociones y un temblor infinito me invadieron al terminar de leer lo
que para mis ojos era un descubrimiento invaluable. Con una rapidez que
pareca salvajismo arranqu esas ltimas pginas de la recopilacin de
informes del doctor Borges y las guard presuroso en mi bolsillo. Con
delirios de grandeza me imaginaba a m mismo vendindole la historia a
todos los peridicos de Argentina y ganando sumas enormes de dinero. Un
dolor punzante y el tibio roce de la sangre me despertaron de mi vigilia.
Al bajar la mirada me di cuenta de que la emocin que me invadi al
desgarrar las pginas me impidi ver el fragmento de espejo que estaba
oculto entre una de ellas, an cubierto de la sangre de su anterior dueo.
Mi sangre comenz a fluir abundantemente, mezclndose con la de l, y el
horror de no poder distinguir las dos sangres hizo que huyera despavorido
de La Biblioteca, con el espejo an en mano.

Hoy guardo en las profundidades de mi closet las pginas de esa historia
junto al pedazo de espejo. A veces me levanto y pretendo olvidar que estn
ah y que soy el dueo de un secreto casi terrible que no puedo, an cuando
quiero, publicar. No he vuelto a La Biblioteca. He dedicado los das de mis
horas a escuchar tangos viejos y olvidados y a escribir en un diario que
compr recientemente y que contiene esta y muchas otras historias. Tal vez
algn da alguien publicar mi diario o lo usar como trabajo final en
alguna clase de espaol, no lo s. Por lo pronto seguir en mi parte del
laberinto, tratando de ignorar las voces y los personajes que, desde ese
nefasto da, se entretienen hacindome compaa. Extrao el sonido del
silencio y la luz de la soledad.

Maana comprar un gato.



Notas

 1. Recuerdo que el nombre del autor no estaba registrado en el libro. En
    mis tardes de aburrimiento me entretena pensando en posibilidades de
    autores que podan haber escrito ese libro. Pensaba en figuras como
    Jos Luis Lomas, Rodrigo Lpez y Diomedes Castro, pero ninguno de sus
    estilos pareca acoplarse al estilo del autor incgnito.

 2. Quien perdera gran parte de su renombre al ser identificado luego de
    su muerte como uno de los ms fervientes admiradores de Pern, a quien
    invitaba con regularidad a su casa a beber mate y hablar de literatura
    antes de que ste subiera al poder.

 3. La causa de su muerte se ha mantenido en secreto a lo largo de todos
    estos aos. Algunas fuentes especulan que el doctor Borges muri de
    intoxicacin alcohlica. Otras, menos amarillistas, comentan que muri
    de un paro cardaco.

 4. Recuerdo vagamente el informe de un hombre de temprana edad que
    afirmaba ser el sueo perdido de un padre que lo aguardaba impaciente
    cerca de las ruinas circulares. El informe deca que das despus de la
    consulta este joven fue internado de emergencia en el Hospital San Juan
    de Dios con quemaduras de tercer grado luego de haber tratado de
    caminar a travs de una fogata.

** Irina Troconis
   itroconis11@amherst.edu
   Escritora venezolana (Mrida, 1989). Estudiante de derecho y francs en
   Amherst College (http://www.amherst.edu), Estados Unidos.



=== En la redondez del tiempo (extractos)      Miguel Crispn Sotomayor ===

*** Ruptura

Rompo la puerta
que me enmudece
y me olvida.

Rompo la cuerda
el lazo
y la rama que lo sostiene.

Rompo el rayo
que alumbra
cuando apetece.

Rompo la fe
y las imgenes.

Rompo el reloj.



*** Apocalipsis

      A los damnificados del huracn Gustav. Agosto 2008.

Las rosas y los girasoles
estn muriendo,
los pjaros y los peces
son menos cada da.
Los glaciares se derriten
y la tierra se seca o se inunda.
Los huracanes matan y empobrecen aun ms.
Crece el hambre y las muertes evitables.
Los del Norte gritan que la culpa es nuestra.
Nos acusan de intentar sobrevivir
y de entretener la miseria copulando, sin condn.
Los del Sur sabemos que es el egosmo y la avaricia de ellos
la que viste de luto al Planeta.
Dicen que veremos caer a los ngeles
porque el cielo est lleno de huecos.



*** Pequea profeca

La primavera se ha ido consumiendo
y llegar el verano en arco iris.
Alguien vendr maana
a describir el tiempo que pas,
a sealar el rumbo,
perdido en su momento
y a reventar los libros
con fbulas contadas como reales.
Despertarn de los cantos y las loas.
Regresarn los llantos
por aquello que fue, y olvidarn
los martirios y las tarjas.
Regresar el otoo y los pjaros
emigrarn en busca del olvido.



*** Homenaje a Nicola

      Para Nicola Tommasoli,
      joven asesinado por neofascistas italianos.

No lo sabas, Nicola.
No podas saberlo.
Ni siquiera imaginar
que en la Ciudad del Amor
encontraras el odio
y la muerte.
Y qu muerte
Cinco tus torturadores, cinco
fueron tus verdugos.
Tu sangre, Nicola,
cubre a Verona.
Cubre a Romeo y a Julieta.
Verona, ahora es Nicola.



*** Mis amigos poetas

Mis amigos poetas
no estn con los famosos en las antologas.

Mis amigos poetas odian la hipocresa,
le cantan a los duendes
y se mueren de pena por la muerte de un nio.

Mis amigos poetas apoyan las huelgas
y reciben balas
cuando disparan versos a la polica.

Mis amigos poetas estn en las marchas
y cargan estandartes del Cristo de La Higuera.
Se oponen a las guerras y a las oligarquas.

Mis amigos poetas
jams tendrn el Nobel.

** Miguel Crispn Sotomayor
   arcomar@cubarte.cult.cu
   Poeta cubano (1948). Es ingeniero agrnomo pecuario egresado de la
   Universidad de La Habana (http://www.uh.cu, 1970). Ha escrito los
   poemarios En la distancia y Fantasmas de Quijote, publicados en la
   revista argentina Inventiva Social
   (http://inventivasocial.wordpress.com). Este ltimo tambin fue
   publicado en Poesa.org (http://www.poiesologia.com, Venezuela) y,
   ambos, adems, han sido reproducidos por revistas de otros pases.
   Colabora con publicaciones digitales como Poemas en Ail
   (http://poemasenanil.zoomblog.com), Misioletras
   (http://www.misioletras.com), La Buhardilla, Territorio de Encuentros
   (http://alejandraoviedo.com.ar), Con Voz Propia
   (http://convozpropiaenlared.blogspot.com), La Mquina de Escribir
   (http://lamaqdeescribir.blogspot.com), La Iguana
   (http://laiguanarevistadepoesia.blogspot.com), Mapuche
   (http://revistaliterariamapuche.blogspot.com) y otras, editadas desde
   Argentina; en las revistas Artesana Literaria (Israel) e Isla Negra
   (http://isla_negra.zoomblog.com, Italia), as como en Rincn de Poesa
   (http://www.rincondepoesia.com), en la pgina web del poeta Sergio Borao
   Llop (http://www.aragonesasi.com/sergio, Espaa), y en La Jiribilla
   (http://www.lajiribilla.cu, Cuba). Poemas suyos han sido publicados en
   otras de Brasil, Mxico, Espaa y Estados Unidos, y traducidos al
   italiano y al portugus. Tambin han sido ledos en emisoras radiales de
   Argentina, Per, Estados Unidos y Francia. Poeta fundador del Primer
   Museo de la Poesa Manuscrita (San Luis, Argentina) y director del
   Movimiento Cultural del Proyecto de Contrainformacin
   ArgosIs-Internacional en la Red.



=== Dos relatos      Rafael Prez Llano ===================================

*** Variacin inesperada del tamao de un arma

La mayora de las bolsas de basura grandes son negras. Las hay tambin
azules o verdes, pero emplean tonalidades mates que delatan su condicin.
Parece que alguien se sinti obligado a quitarles viveza a los colores para
contener la basura. Las negras, curiosamente, son ms brillantes.

El otro da estaba a la puerta de la oficina principal de un banco
procurando no parecer un atracador a ojos de un vigilante provisto de un
revlver ms grande que l (de hecho, el arma no dejaba ver a la persona),
cuando sali una empleada de limpieza arrastrando una de esas bolsas negras
y brillantes repleta de cosas. La mujer dio los buenos das a la mano que
acariciaba el arma y se detuvo un momento para dejar pasar a una clienta
equipada con un bolsito granate tubular.

La clienta, de pronto, sorprendida, seal la bolsa y pregunt: Pero,
mujer, qu lleva usted ah?.

La empleada respondi con firmeza: Qu quiere que lleve? Lo nico que
puedo sacar de un banco: basura.

La dama del bolsito tubular se perdi en la oscuridad interior y el
revlver redujo ostensiblemente su tamao.



*** Variaciones mercantiles

Arruinado el negocio familiar y forzado a ocultarme de los acreedores que
rodeaban mi domicilio, permanec durante varios das encerrado en la gran
nave de embalaje que haba sido la materializacin de mi orgullo de
empresario. Ahora era un desierto de paredes altas y ventanas como entradas
de palomar que dibujaban tringulos de cielo sobre la penumbra. Las
mquinas se las haban llevado los agentes del embargo y el espacio,
sometido a juicio, caera tarde o temprano bajo las piquetas. Pero,
mientras tanto, era mi refugio.

La oficina de la nave, un cajn de aluminio y cristal, se alzaba sobre un
tillado en el extremo opuesto al portn. All instal un catre y un
frigorfico y comenc a repasar en el ordenador las cuentas que me haban
llevado a la quiebra.

Buscaba excusas, pero mis descuidos no caban en la lgica de las hojas de
clculo, que no admita funciones de estrs ni dilapidaciones en el club.
Al final, desist de la inocencia. Era culpable: aceptar lo evidente, me
dije hipcrita, tambin es una victoria.

El mismo da de la rendicin encontr en el ordenador un juego, obsequio
del suministrador informtico, y aprend a manejarlo. Era un juego muy
ingenioso. Se trataba de dirigir un mundo, un pas de parajes rocosos
sumidos en las tinieblas, con exiguos claros en los que unos seres muy bien
definidos deban establecerse y proliferar construyendo fbricas,
cuarteles, mercados, incluso laboratorios y bibliotecas, cultivando la
tierra y organizando ejrcitos para expandirse. Y yo tena que dirigirlo
todo. Adems, por supuesto, haba enemigos: bestias feroces que atacaban
por sorpresa, mataban a mis sbditos y destrozaban los edificios, y gentes
de otras naciones en construccin que me disputaban con saa los terrenos
cultivables y las minas.

No soy mal estratega, a pesar de todo. Aguant durante varios das, muchas
horas cada da y cada noche, todas las presiones. Mientras me concentraba
en aquella larga partida, pretenda no or los ruidos del exterior: a ratos
la lluvia y a ratos los camiones que se llevaban de la explanada y del
muelle de embarque las migajas de mi patrimonio, flejes oxidados, envases
defectuosos, cartones disueltos en la calima cida de los parajes
industriales y toda la porquera que se puede encontrar en ese extrarradio
gobernado en otro tiempo por perros vagabundos, ratas y drogadictos hasta
que el nivel de toxicidad determin su extincin. Sordo al sonido de mi
despojo, me creca en la lucha contra las bestias y los guerreros de los
clanes del otro lado de los pantanos. Rechazaba los ataques, bombardeaba
ciudades, asaltaba posiciones, ocupaba nuevas tierras tras sangrientas
peleas y construa los edificios que fundamentan la civilizacin.

De pronto, no vi enemigos. Todo era mo. Pero algn oponente deba de
quedar oculto entre las sombras; de lo contrario, el ordenador hubiera dado
por concluida la partida. Algn miembro de otro clan acechaba entre las
rocas o las brumas, que slo se deshacan cuando las iluminaba la presencia
de mis tropas. Busqu en vano durante ms de una hora. Cansado, hice una
pausa. Por primera vez, el silencio que habitaba se me hizo inquietante.
Aguc el odo. Nada: la misma paz hueca. Arriba, tringulos de atardecer.

Desech los miedos (tanta soledad en tanto espacio...) y me concentr en la
pantalla.

Orden a mis huestes recorrer todo el mapa. Abajo, en otro mundo, el portn
de la nave bostez como un gigante. Por fin, encontr lo que buscaba. Era
un obrero acurrucado entre dos rocas, hambriento, exhausto junto a la
entrada de una mina, como si todava esperara encontrar el mineral que
necesitaba su reino. Sin demora, uno de mis guerreros acab con l de un
golpe de cimitarra. El ordenador proclam mi victoria con letras rojas.

Sal de la oficina. En medio de la nave (se iluminaban con linternas, como
ladrones) salud a los agentes de la demolicin. No esperaban encontrarme
all. Uno de ellos me mostr la ltima resolucin judicial. Yo sonre y les
dije que deba de tratarse de un error o de una broma, porque estaba seguro
de haber vencido. Pero no me hicieron caso.

Luego, camino de la ciudad en la ambulancia, me dije que ya era tiempo de
convertirme en otra persona.

** Rafael Prez Llano
   rfp1g1@gmail.com
   Escritor espaol (Santander, Cantabria). Textos suyos aparecen en
   antologas, revistas y peridicos de muy variado tipo. Mantiene el blog
   literario Unos cuantos textos (http://unoscuantostextos.net).



=== Destello      Oscar Ivn Londoo Zapata ===============================

                                             A A.V. porque tu luz es la ma

*** Destello

La noche se funde con las sombras,
el fro hace estragos en mi piel,
la colapsa, la estremece.
La clida luz de vela rompe
con los demonios que acechan,
son los miedos, la penumbra.
Hace fro y la noche es larga como una sombra,
que se desdibuja al contacto del dedo con la llama.
Una mariposa danza alrededor de la mortal luz,
es atrada por una fuerza poderosa
que desvanece su voluntad,
la hipnotiza, la enreda cual hiedra voraz.
Sin ms recelo entrega su cuerpo a la llama,
a la luz, esa luz mgica,
que atrae por sus destellos de colores,
juego cromtico de centellas ondulantes.
Slo le queda morir abrazada a la llama.
Sabe que estar mejor,
la mariposa conoce su destino,
morir en la llama, ser una con ella.
Pero se alegra de morir,
porque ahora estar con el fuego,
con la luz que vela sus pasos, sus huellas.
Miro la mariposa cmo se consume,
cmo abre sus alas para que el fuego la bese, la acaricie.
Y te recuerdo.
No lo puedo evitar.
Te veo en el fuego, en la llama.
Te confundes entre los colores
y el tornasol de mi mirada en la luz.
Tu presencia agita la llama, agita mi corazn.
Te invoco como en un sueo ancestral,
y me entrego a tu fuego, a tus llamas.
Abres los brazos y me tomas en tu pecho.
Acaricias mis besos con tus dedos de fuego,
me sientes tuyo, slo tuyo.
Ya el dolor ha desaparecido,
mi carne se ha acostumbrado a tus labios,
a tu sed infinita que consume,
y mientras mi carne se hace cenizas,
me pierdo en tu mirada
que callada busca en tu alma la verdad del amor.
Mis brazos buscan tu rostro
se hacen uno con el fuego de tus ojos.
Y me tienes as, consumado, perdido.
Muriendo en placer por ti, contigo.
No apagues tus besos, ni tu mirada,
no desaparezcas en la infinita brisa,
yo me quedar a tu lado,
hasta que mi ltimo aliento desaparezca.



*** Hoy

Hoy que he decidido borrar mi coraza,
apareces en la noche callada,
en la noche cmplice, compaera.
Hoy que el amor ha entrado en mi casa,
pronuncias mi nombre
y con un soplo lento detienes la agona.
Hoy que mi amor despierta
y tu voz danza en la soledad del alba,
liberas mi alma de la melancola.
Hoy preso en las redes de tus manos
se silencia la noche,
y despiertan las caricias.
Hoy que te encuentro en cada amanecer y en cada ocaso,
y dibujo tu figura en un bosque de papel,
hoy tu voz hace eco en el silencio.



*** Miradas

Miradas que susurran al amanecer,
escapan del ritmo hipntico de las voces,
frente a frente, lado a lado
alejan las sombras inertes,
Miradas que cruzan palabras,
que a veces se buscan y otras escapan,
miradas blancas, numricas,
silencios cautos, seguros.
Tu mirada me busca,
mi mirada te sigue,
tu voz me consuela,
mi voz te inquieta.
Es un juego de miradas y de voces,
ecos de silentes amores,
huellas de una hiedra que apresa,
anhelos de un amanecer bravo.
Dirige tu mirada a mi alma,
no esperes que se ahogue sola,
presto espero tu arribo,
el viento ser testigo mudo.



*** Un lugar para existir

Trato de imaginarte
y te encuentro en cada voz, en cada eco,
en cada caricia que surca mi piel,
en cada amanecer.
Tratas de imaginarme
y me encuentras en cada destello de luna,
en cada caricia que surca tu piel,
en cada anochecer.
Trato de imaginarte
y apago el sol de un soplo seguro y decidido,
para encontrar tu noche cautiva,
tus manos blancas infinitas.
Tratas de imaginarme
y enciendes la luna con un beso ardiente,
para encontrarme en tu noche,
en tus manos taciturnas.
Y ahora, juntos sin remordimientos, ni historia,
vagamos por el abismo ancestral,
tratando de encontrar
un lugar para existir.

** Oscar Ivn Londoo Zapata
   oscarivan84@yahoo.es
   Estudiante de ltimo semestre de Licenciatura en Lengua Castellana de la
   Facultad de Ciencias de la Educacin de la Universidad del Tolima
   (http://www.ut.edu.co). Integrante del Grupo de Investigacin en
   Competencias Comunicativas de la Facultad de Ciencias de la Educacin.
   Coinvestigador del proyecto Caracterizacin y evaluacin del desarrollo
   de competencias en la comprensin y produccin textual de los
   estudiantes de pregrado de la Universidad del Tolima. Autor del estudio
   discursivo Anlisis crtico de los discursos evaluativos de los
   docentes de lengua castellana de los grados dcimo (10) y once (11) de
   algunas instituciones educativas de Ibagu. Colaborador en la seccin
   Facetas del peridico El Nuevo Da (http://www.elnuevodia.com.co), de
   Ibagu. Miembro de la Asociacin Latinoamericana de Estudios del
   Discurso (Aled).



=== Yo te enseo literatura      Estefana Ramrez Galicia ================

                                                Para: Malco Prez Galicia y
                                                Raymundo Villanueva Galvn.
                                                      Por dejarme conocer a
                                              medias la potica de su vida.

Yo, una Zorramrez, sin hbito, que pongo riquezas en mi entendimiento y
no mi entendimiento en riquezas. Yo, una mujer de plata de las de antes,
una Zarca sin ojos azules, pero con el nimo loco, de querer robarte: Te
declaro mi sentir, mis intenciones de pasin y convoco a los laberintos de
Borges, a la filosofa de Revueltas, a Cortzar y su extraamiento y hasta
a Antonio Machado y a todos los pequeos hroes guerrilleros literarios y
habidos bajo la melancola de mi sangre a que te asedien y te sometan
contra la pared de mis pensamientos, a que sitien sin piedad y clarifiquen
la constante temtica de tus labios traicioneros y tan reales, antes de que
realice una aproximacin crtica y estructural a tus piernas y
conservadoras sendas que defienden las galas de tu piel color atardecer.

Que corran los versos con sinalefa y encabalgamientos suaves vaivenes y te
quemen mis lneas sagradas; saladas: que tumben el botn de tus pantalones.
Que mis dedos mermen la resistencia de tus preguntas, ejemplificando con
palabras literarias las ficciones de tu cuerpo que slo sabe de escenarios
simblicamente atractivos... ambiguos...

Ser una lectora participante de tu libro abierto, una lectora cmplice,
recorrer el museo que es tu cuerpo... incendiar con el tratamiento
intimista de tu personaje, tu estructura narrativa, all en la potencia
onomatopyica de tus fonemas.

Mi llama doble, mi sonata de verano, trnate duende y tnel y cbrete con
la mscara del amor inmortal romntico, derrite la mantequilla sartreana y
permteme analizar tu obra abierta, si no crees que te enseo pregntale a
Umberto Eco. Permteme analizar tu texto y contemplarlo. Permteme
identificar tus temas y subtemas con la ilusin utpica de tus sentidos.
Pronto! porque tengo que ayudarte a comprender la literatura y rendir
informe.

Tengo que fundamentar mi trabajo con cita textual, buena presentacin y
caligrafa, por supuesto bibliografa y epgrafe. Pasemos cada pgina de tu
libro. Anda, recustate y leamos, escribamos juntos la tarea...

** Estefana Ramrez Galicia
   estnya_tlalloca@yahoo.com.mx
   Escritora mexicana (Cocotitln). Egresada de la Licenciatura en Letras
   Latinoamericanas del Centro Universitario UAEM Amecameca, de la
   Universidad Autnoma del Estado de Mxico (Uaem, http://www.uaem.mx).



=== Poemas      Carla Striker =============================================

*** cidamente sulfrico

cidamente sulfrico
ser el ltimo poema que te har,
para que te mueras al tragarlo,
para que no digieras su papel.

Entonces lo agridulce de tus labios
sabr lo que es sorber cido a diario.



*** Explicacin

Por qu
no puedo
hacer poemas
tan cortados?

Porque
me parecen
sospechosos.



*** Antes de

Antes de existir la poesa
los poemas eran piedras y zapatos,
eran botellas y naranjas.



*** Para la noexistencia

Compongo un Himno Nacional
para la noexistencia
pero no es suficiente.

Redacto un epitafio por encargo
para la noexistencia
pero no es necesario.

Escribo una nota suicida
para la noexistencia
y se va complacida.



*** No se puede escribir de las cenizas

No creo que se pueda escribir de las cenizas.

Al contrario s puedo escribir con las cenizas:

de veinte poemarios a medio transcribir,
de un poema de amor hazmerrer,
de una antologa para morir.

No se puede escribir de las cenizas
y menos un mircoles santo

pero s puedo inventar un camposanto.

Donde slo florezcan margaritas blancas.
Donde los circos puedan abrir carpa.

** Carla Striker
   carlastriker@hotmail.com
   Escritora venezolana (Barquisimeto, Lara, 1986). Es tcnica superior
   universitaria en mercadotecnia y estudiante de literatura. Ha publicado
   Neruda regresando con la brisa (2006).



=== Scubo      Gonzalo del Rosario =======================================

Chihiro sola caminar sobre mi estrs. Pensaba que era un alma en pena
descubrindose muerta a mi lado o flotando azulado; golpendome los muslos
hasta sangrar y mordiendo mis dedos mientras los besaba.

Recuerdo cuando se rea al arrancarme el cuero cabelludo gritando que no
durara mucho, que fuese paciente al succionar. Apretaba los botones de mi
negacin como la humareda de mi verde plastilina.

Sus tijeras me absorban el sexo. La imaginacin de su plida belleza
posterior, un tringulo negro, altos tacones, lado b, estigmatizados por
una pluma degolladora de peces sonrisa, debilitaba mi eleccin.

Te voy a ahorcar hasta devorar tu yugular, pateando tus pies y
aplastndolos con clavos en la guerra de tus bolsillos. Ahora mismo me
golpeo con tus sesos que van directo a mis besos.

Mi alergia a tus vellos me quemaba las arterias, resaltabas tus pezones con
mis lapiceros, en ruegos, al pisar los enchufes y tus aretes a la
corriente.

Morda mi mierda, rea a martillazos, el miedo de decir lo indeseable Te
ests viniendo, te ests viniendo a golpes sobre mi cama. Mientras todos se
divierten, yo estaba triste.

La madrugada sola terminar nuestro idilio.

Sin embargo, aparecas en mis dibujos, en mis sueos, en mi cena. La
fantasa de mi pared con tu cabellera. Tus prpados simbiosis de dientes en
cadenas.

Rogaba por respirar tras tus odos. Y mis papeles arrugados dimitieron por
hacerle el amor a cada ojo de mis libros.

Te encontr en la niebla esperando a Godot. Caste como Alicia, leas como
Matilda, implorabas como Araceli. Mis opiniones de payaso en el almuerzo
desnudo buscaban la verdad, mientras tu retrato envejeca y tu cadver
quera orinar. Durante veinte aos hablaron sobre nosotros alrededor del
mundo, que me haba convertido en un insecto y t, en la mujer del mdico
que me guiaba.

Saborearte. Zambullndote en helado. Esperaba que se derritiera para
absorber la disolucin de la azcar sobre tu cuerpo.

Solamos platicar sobre helarte. Aguardabas con un diminuto vestido
deshojado, mientras morda tus hombros. Luego te levantabas, te despedas,
te vestas y yo, bajo el pavimento, inundaba sabanas.

Ya no fumes, no me lances, usa mi pubis como horno y apacigua tus
antepasadas ansias de can. O no me volvers a ver jams.

Cuando me dejaste una pluma fragante sobre el monumento, la llev morada y
la cel en nuestro cofre atemporal. Mas por las noches, dorma en mi nariz,
intentando percibir aquel aroma de tu sexo previo al dolor.

Te senta cercada mediante aqulla, como si en realidad fenecieras en el
suplicio ms que en nuestra madrugada.

Extraaba mi descalcificar.

Dnde andas, Chihiro? Ya no apareces ni en la quimera de mi cama. Es
difcil recordar cada uno de tus dientes en las heridas de mis dedos.

La neurosis me abrasa la nostalgia. No quiero leer, no quiero dibujar, mi
mano plagada de espinas ama tus plumas.

As cada golpe proyectado a tus pestaas sollozantes, simbolizara una
dcima de mi amor. Aquella noche, fue la nica vez donde la tregua por
inocularte, nos saci la cacera.

Me arrodill, como siempre. Bes sus pies, ador sus tobillos, lam sus
pantorrillas, necesitaba grabarme su sabor, su esencia, mi delicia, mis
mejillas entre sus muslos, mis labios junto a su lengua; mis manos, ella
respirando, mis dedos, muy lento, mis yemas, completo mutismo, su piel,
exhalaba sobre mi piel.

Acerqu mi boca al lugar odiado. Conforme gateaba con la cima de mi lengua
la sima de sus rosas, ella emiti las primeras espinas. Continu hasta que
mis rodillas contuvieron la evolucin. Coloqu mis odos sobre su llanura y
danc hasta colocarla entre sus senos y trep serpenteando por las
pequeas. Las lam con mis dientes. Extenderlas, rozar, jugar con el sonido
de nuestras viscosidades. Guiaba mi sexo al cardinal, lo implant, Chihiro,
am tus siete gritos secos en crculos. Sentir la muerte cubriendo la
delicia de nuestra esquizofrenia coital.

Seguamos adheridos, emergiendo por la acogida; ninguno de los dos quera
evaporarse. Clav violenta sus uas en mi espalda, para recordarme que me
am ms de lo que demor mi retorno.

Sus garras me intoxicaban de sueo, sueo, sueos de sublime blanco, dulces
de leche, manjar blanco, acciones doradas, paraso estanco, sutilezas,
venganzas, bancos... cielo, purgatorio, infierno... eres la prometida
infernal, invernal, sideral, irreal... One, two, three, four, five, six,
seven, all good children go to heaven... (1).

Aparte de mi punzante insomnio, mis ojos se haban soldado. Mi hermosa
Chihiro desnuda, y yo, sabiendo que no era cierto, que slo su rostro era
mo, que la mutacin es real hasta para la ficcin.

La despedida bostezara al estirar sus cabellos. Chihiro extendi sus
temibles alas. Me abraz. El patio era celeste e iluminado. Desech la
mirada, era demasiada luz para unos ojos acostumbrados a las tinieblas.

El viento parafraseaba su cuerpo y desapareca entre las nubes junto a su
genuino perfil. Mis prpados llagaban mi memoria y la convertan en golpes
blanquecinos de una delicada mano estrujando fuertemente vidrios
reventados.

Gustavo despert de golpe, no saba por qu estaba desnudo, sudoroso,
cansado y magullado; tampoco lo que haca una pluma blanca, y de olor muy
agradable, sobre su almohada. Slo hasta que subi la mirada, y vio colgado
en la cabecera un cuadro de la Virgen Mara con el Nio en brazos, pudo
comprender las imgenes de aquel sueo tan confuso del que acababa de
salir. Sonri como si estuviese apreciando el retrato de alguien conocido,
y sin saber por qu, muchas lgrimas cayeron sobre las innumerables plumas
esparcidas sobre su cama.



Notas

 1. The Beatles. You never give me your money. Abbey Road. 1969.

** Gonzalo del Rosario
   gonzalodelrosario@hotmail.com
   Escritor peruano (Trujillo, 1986). Estudia lengua y literatura en la
   Universidad Nacional de Trujillo (http://www.unitru.edu.pe). Es
   integrante del grupo literario Pluma de Carne. Sus cuentos han sido
   publicados en las revistas literarias Scienciales (Universidad Nacional
   de Educacin, http://www.une.edu.pe, Lima), Remolinos
   (http://es.geocities.com/revista_remolinos, Lima), Revista Voces
   (Madrid, Espaa) y Fracturas (http://www.freewebs.com/revistafracturas,
   Chile). Ha publicado Cuentos pa kemarse (Editorial Alternativa Orem,
   http://edicionesorem.blogspot.com, 2008). Mantiene el blog literario
   http://web-ad-ass.blogspot.com.



=== rbol vaco      Mnica Lpez Bordn ==================================

                                   Me asusta el gran vaco en que me muevo.
                                                           Leopoldo de Luis

*** Bujas verdes

ramos voces en lo verde.

Es irremediable,
somos de lo humano, la flor iluminada
sin sepultura en el tiempo.

Esta vez, nos encontramos ante un septiembre
que haba quedado a la derecha del hablar perdido.
Embebimos exilios y nombres,
nos inventamos una muerte bella, inmortal, al alba.
Imagnate!, somos la patria libre,
la alegra de los ojos, mi amor,
la alegra de los ojos,
en lo verde.

La voz escrita en los libros
de alguien que anuda los trozos
en el corazn del lenguaje.

La voz de alguien que piensa
a la altura de la boca,
en toda la vida que hay en ellos.

ramos voces en lo verde,
de lo humano, la flor iluminada
sin sepultura en el tiempo.



*** La memoria

Ir rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Pedro Salinas

Enterrar los olvidos prendidos
en el pronombre colgado de un verso.
Olvidar lo olvidado,
las creencias de tener que ser,
entre todas las gentes,
un despojo.
No quiero vivir con los fantasmas
de la tradicin,
el Bien y el Mal
hundiendo el mundo,
quebrando la balanza.

No quiero.

Ir rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Soy del amor que me escribe,
rojo, en la medida del alma sin cuerpo.

De nadie y de todos,
como tu desnudez.



*** rbol vaco

Me asusta el gran vaco en que me muevo.
Es tan indecente la queja
desde este despertar soberano...

El mundo est en cada uno de nosotros.

Agarro tu pecho inslito,
bestia conjugada de amor y besos,
paisaje solcito del universo sin lmites.
Busco en el vaco un signo turquesa
que me gue hacia la luz del silencio sonoro.
La respuesta es el eco mudo
que interroga al mar por algn anhelo.
Desanudo tu lengua, desnudo tu piel
y, vaco, te pongo palabras.

Me pronuncio cada noche.

La postrera muerte siempre invita
a beberse el ocano de un sorbo.



*** La maleta de piel de pjaro

Humedecidos pjaros allan
en la maana
el agua de la soledad.

Vaco.

y la maleta de piel de pjaro
se llena de gaviotas.
Canciones marineras
recuerdan el destino partido
en esquirlas prisioneras.
Guardo la lluvia en un cajn
y tomo su nombre.

Esta vez, no jurar en vano.

El vuelo del pjaro es alto,
me sostiene del abismo.
Ped un billete de ida
sin posibilidad de regreso.



*** Sentado borracho en mi atad

Ebrio de sombras y castigos,
me siento
borracho
en mi atad.

Lo constru una tarde de invierno
sobre la nieve de la montaa,
blanco como la luna,
fuerte como la tierra.
Al fin y al cabo, vivir con los gusanos,
con los huesos deshechos,
con el humus maloliente,
de la putrefaccin.

Qu difcil, morirse!
Qu difcil!
Incluso con diez copas
sobre esta alma malcriada,
sentado, borracho,
sobre mi atad.

Miro alrededor,
observo,
saco el pecho
para que ningn lagarto
piense
que tengo miedo.

Borracho, s,
pero sin miedo;
muerto, s,
en atad blanco
vivo de la tierra frtil
de los vivos.
Acuno la desesperacin
que arrastra mis pies,
pido por caridad
que me dejen dormir esta noche
en el albergue de indigentes.
Cmo? me gritan
Cmo un poeta puede pedir
esa locura!

S, seores, poeta, poeta de la vida,
del pueblo, de las fiestas, de la calaa baja,
de los burdeles, de las putas baratas,
de los amantes enamorados.

Mrenme! Mrenme bien!
Aqu estoy,
Sentado, borracho, en mi atad
en primera lnea de batalla.

La tempestad mece
el abismo de mi alma
mientras escribo versos
a la muerte
para morir,
para irme acostumbrando
a futuros inquilinos malsanos:
los gusanos
de mi atad blanco.

      (A Charles Baudelaire)



*** Pjaros insondables, volad

Beso la algaraba
de nuestro goce infinito.
Palabras,
slo palabras
y rondamos
un porvenir de amor.

Beso,
beso tus soledades, tus sonrisas,
las tristezas dulces
de los encuentros futuros.

Entrego este cuerpo a los dioses,
algn verso me nombrar
en una maana fra de invierno.

Pas el da.
Nieva
y vuelo sin alas en el sueo
de vivir abrazada a tu cintura.

Pjaros insoldables,
volad
aunque cueste la vida.



*** palo del deseo

Suea el poeta en la vigilia.
Los relmpagos dictan su propia voz entrecortada
en paradojas memorables.
Descubre entre las sbanas a una mujer,
y sus manos vacilan un instante.

Recorre pausadamente
el abrigo azul de la piel en primavera.

Resuena el eco del yo, del t...
un nosotros que divide la realidad y el deseo,
las nubes, los pjaros perdidos, las espadas,
los hombres, labios en mares
nacidos de corazn de nadie.

Dicta el poeta caminos donde arden los recuerdos
y decide guardar las huellas del pasado
en el olvido verdi-negro
de una habitacin sin nombre.
Fija su imagen en pronombres y metforas.
Escribe un verso:... Me llaman....
Levanta la cabeza y t,
desnuda, acaricias el borde del poema.

Amas la palabra viva, palo del deseo.

      (A Magdalena Salamanca)

      (de rbol de sol, Grupo Cero, 2001)

** Mnica Lpez Bordn
   monica@monicalopezbordon.com
   Poeta y periodista espaola (Las Palmas de Gran Canaria, 1976). Es
   licenciada en ciencias de la informacin (periodismo) por la Universidad
   Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es, 1999), donde tambin ha
   hecho un mster en televisin (2000) y la licenciatura en teora de la
   literatura y literaturas comparadas (2005). Ha sido jurado de concursos
   literarios y ha participado en diversos recitales poticos. Ganadora del
   Premio Nacional de Poesa Hernn Esquo (2006). Ha publicado el poemario
   rbol de sol (Grupo Cero, http://www.editorialgrupocero.com, 2007) y es
   coautora de Mitos azules (2004). Textos suyos han sido publicados en
   Luces y Sombras, Constantes Vitales, Poesa Galicia, Las 2001 Noches
   (http://www.las2001noches.com), Paralelo 30
   (http://br.geocities.com/paralelo_30) y La Urraka
   (http://revistalaurraka.blogspot.com), entre otras revistas. Desde 2003
   publica la columna semanal Vivir para contarla en el peridico Puerta
   de Madrid. Ha trabajado para medios como la Agencia EFE
   (http://www.efe.com), Telemadrid (http://www.telemadrid.com), Televisin
   Espaola (http://www.rtve.es) y Radio Nacional de Espaa
   (http://www.rne.es), entre otros. Actualmente es directora de
   Comunicacin de Grupo Cero y coordinadora de prensa, comunicacin e
   imagen de la Asociacin Comarcal de Empresas de Daganzo, Ajalvir y
   Paracuellos de Jarama (Acedap, http://www.acedap.com). Tiene una pgina
   personal en http://www.monicalopezbordon.com.



=== Eufemia      Julio Carreras (h.) ======================================

*** I

      Ah, tu cabeza me asust!... Flua de ella una ignota vida... Pareca
      no s qu mundo annimo y nocturno...

      Delmira Agustini

1

Quin iba a decirme que el amor ira a traer aparejada esta angustia, tres
amores despus de la ida, y el alma que no acierta en la alegra,
melancola, destellos de segundos, ms, belleza ms perfecta pero no calma
el corazn, cada vez. Deambula el espritu del poeta de aqu a all sin
posarse, las manos, delgadas, largas, y su voz, honda y lenta, ojos de
almendra, pelo de cerveza efervescente y esa ausencia, ese silencio, tal
vez fuera el camino por el que yo no debiera de haber ido. Tres idas y se
repite: de nuevo estoy a las puertas del sepulcro.



2

Pero regreso y te encuentro, inmvil frente a m, tu nariz de aletas
anhelantes, los labios en serena sonrisa, qu raro, me dices, s, me parece
extrao tu amor, y ya lo creo, puesto que no soy ms que la caparazn
apenas contingente de un monstruo de mil facciones, sangre violenta y me
miras, y tus ojos derraman una ptina de frescor sobre mi escaldada alma,
Eufemia, te digo, no entiendes nada, no sabes nada pero sientes o vas a
sentir, no s, eres exquisitamente distante de todo y prxima, en tu alma
(sensacin de distancia como en el cuadro, en el cuadro del desierto ocre y
plano, cubierto de lneas marrones convergentes y mi figura solitaria en
algn lugar, mirndote, desde fuera y t en el horizonte).



3

Alberto encarna el suspiro de un nio nacido en el balbuceo de un
pensamiento, Eufemia flota silenciosa en la alborada, a su lado. Los
algarrobos sin hojas destejen harina sobre el cielo violceo; amanece.
Flota, tu pelo espumoso, tu velo, celeste, en el aire de la madrugada, tus
pies largos, tus manos largas. Eufemia. Rodillas agudas y piernas doradas.
Se acercan unidos por los hombros a la orilla del agua, luego la muchacha
arrima su pie. Se estremece, le mira, riendo (risa de dientes, Eufemia,
risa dorada). De pronto, cae. Las manos de Alberto se estiran, horror no
puede alcanzarla, Eufemia lentamente cae, flotando y el agua la traga,
abajo del ro se la ve difusa, figura de pjaro azul que se desvanece
horror y Alberto no puede alcanzarla. Despus desaparece para siempre.



4

Has vuelto a la vida, puede afirmarse... y lo haces llorando me dijo
Adriana con ademn de perplejidad. Es cierto. No s qu me pasa ment.
An tena el rostro mojado. Me sequ con el borde de la sbana. Me toqu la
cabeza con cautela. La tena cubierta con algo duro. El mdico,
benevolente, me explic: Se la hemos vendado con gasa enyesada, para
proteger la zona de la operacin.



*** II

      Por ti me duelen los pesados perfumes del esto: por ti vuelvo a
      acechar los ginos que precipitan los deseos, las estrellas en fuga,
      los objetos que caen.

      Pablo Neruda

1

Que renunciar a ti fue como arrancarme el corazn, no lo sabes. No soportar
los tirones de los sentimientos, no poder aclarar un camino; los recelos,
las miradas, esa maraa interior que laboriosamente ha creado sobre
nosotros y en nosotros la Humanidad (Adriana, los chicos, mi madre, mi
padre, mis parientes, los parientes de mis parientes, toda la ciudad est
llena de ellos aqu y all, hacia atrs en el tiempo, las paredes estn
cargadas de sus pensamientos), rostros de humo que sobrevuelan mi nimo al
ir a verte, mi corazn en vez de cantar al cielo se desliza como
apesadumbrado, tiene miedo... miedo de amar, Eufemia, estoy loco!...
Adriana me mira desde dentro de m, incapaz de darme alegras pero bien
capaz de impedrmelas, hasta el grado de que no puedo amar, Eufemia.
Producir tal vez un milagro tu voz distante, la no escuchada, o te
consumirs callando? La simple enunciacin sea quizs una esperanza, acaso
no est perdido mi corazn an.



2

La sola idea de que me olvides acenta aquel escocer atvico del alma sin
cambiar el escepticismo esencial de mi razn; la voz de tus imgenes se
vuelve, por ratos, ms verdadera que lo que supuestamente hay de verdad en
esto y sin embargo sucede, se arrastra inevitable por entre los segundos,
qu pesadez el pensar, Eufemia, si tan slo pudiera abandonarme a la paz
de tu cuerpo, tu flotar; pero ni aun me est permitido en esta crcel el
dejarme ir sin hacer nada! Tanto mi cuerpo como mi pensamiento son ajenos y
no puedo remediarlo. A menos que tu amor sirva el milagro de hacerlo todo
posible sin mortandad ni violencia, s que yo solo no pudiera; tal cometido
excede la dotacin que se me dio poseer.



3

No viniste. La plaza estaba llena de ruidos bajo el cielo gris, gente
cruzando a mi lado y mirndome siempre me miran, las torres de la iglesia
infladas de luz, sobrevolando el prtico, tallas barrocas de terminacin
sutil, vitraux, fragmentos de vidrios astillados por alguna pedrada cruel
percibo, la Virgen, no viniste. Mi corazn pese a estar preparado incub
tristeza, la tristeza angustia, melancola de ti. Luego me fui caminando
despacio, por entre el humo de los autos, la niebla, las luces de los
comercios, el violeta espeso del cielo.



4

Adriana te sacude tomndote del brazo, te sacude con violencia y la miras
sorprendida, el corazn lo tengo dentro de esa leve opresin que no cesa,
las manos y los pies atados sin poder hacer nada, tiemblas sin defenderte y
Adriana sigue su tarea precisa, por fin consigue conmover tu cuerpo y un
pedazo de tu cabello cae, luego tu frente y as de a pedazos vas
desmoronndote y por fin desapareces. Al lado se oyen las respiraciones y
el silencio, el fru-fru del delantal almidonado de alguna enfermera y esta
soledad que no cesa. Adriana se ha ido apenas se desmoron tu cuerpo,
seguramente ha subido satisfecha a su auto gacel, ha viajado las pocas
cuadras hasta casa aspirando su propio perfume de colonia y cosmticos y
tal vez un cigarrillo francs; mi corazn est aqu de nuevo, junto a lo
que no soy, adentro de este cuerpo. Adnde vagars ahora que no puedo
imaginarte?



5

Ella me mir como asombrada con sus ojos caf. Te sucede algo? me dijo.
No s. Tal vez he estado soando. Eufemia se qued mirndome largo rato,
junto al ro. Yo segua silencioso. Cuando se me dio hablar, dije: Qu
extrao!... Adriana... los chicos... mi familia, la familia de mi
familia... parecan tan reales!

** Julio Carreras (h.)
   julio.carreras@gmail.com
   Escritor, msico y pintor argentino (Santiago del Estero, 1949). Estudi
   pintura y msica desde pequeo y en su juventud toc la guitarra
   elctrica en conjuntos de rock. Escribi en el diario El Liberal y
   trabaj como periodista en las revistas Posicin (Crdoba) y Nuevo
   Hombre (Buenos Aires), adems de trabajar como corresponsal en Crdoba
   del diario El Mundo (Buenos Aires). Militante del Partido Revolucionario
   de los Trabajadores, en 1976 fue hecho prisionero por la dictadura,
   junto con su esposa, en San Francisco de Crdoba. Tras siete aos de
   prisin, desempe diversas actividades culturales. Edit la revista
   Quipu de Cultura y fue director del suplemento "Cultura y Educacin", y
   ms tarde jefe de editoriales, de El Liberal. Tras una experiencia
   fallida como impresor dirigi el diario en lnea Pantalla de Noticias y
   fue coordinador general de la Asociacin de Periodistas de Internet.
   Escribe para varias revistas y medios, en papel e Internet. Termin de
   escribir 5 novelas, 2 libros de cuentos, uno de poesa y otros textos.
   Una de sus novelas fue traducida y editada en Italia. Mantiene su blog
   en http://tinkunaku.blogspot.com y una pgina personal en
   http://juliocarreras.galeon.com.



=== Escrito por puales (extractos)      Christian Ampuero ================

*** Potica

Algunos tienen su luto en las manos
con su puado de flechas y nervios dispuestos
yo tan slo una hoja de hierba
llena de voces que relampaguean al aire
como una honda herida abierta
entre la sed y el estanque donde muero
casi al borde del destiempo
donde me escarbo
y resucito en las letras
en el tembloroso reflejo de esta travesa al exilio.



*** Si te fueras

Si te fueras
cambiaran de pronto
las formas y los fondos
configurantes del paisaje
y saldran de aqu
aletargando el minuto
que nos es concedido
ese gato o ese perro que llevamos dentro.



*** Lejanas

Tu recuerdo cuece todava
los huesos y races donde llueves
y tocarte
es apretar el gatillo
y empezar a dispararle al tiempo.



*** Con todo cuidado

Con todo cuidado
me quitar los vestidos
y todos los estorbos
los dejar caer a tus pies
encadenados a su ajena voluntad
y hallar la palabra
con la que pueda nombrarte
lejos del negligente ritual
o quiz el silencio
ms extrao y salvaje
que pueda darle un sentido a los muertos.



*** A veces necesito

A veces necesito sacudir las moscas que me habitan
quitar las insomnes telaraas del tedio
al golpe certero de tu aliento
ltima certeza para deshacer los laberintos
de mis dudas y complejos
cuando de repente me pides que te escuche
o que te hable sabiendo que mi palabra es torpe
enfermiza por naturaleza
y me hace sin embargo patticamente libre
atado a la oxidada cadena de mi encierro
aydame entonces a presagiar lo inmune de tus manos
para atravesar todas las sombras
que aprenda como t a perder mis escamas
y ceder mis muros
a la lluvia desatada por tu boca
donde flota mi lengua como un sueo
recorriendo las grietas de tu orilla indefensa.



*** Slo dame de tus pieles

Slo dame de tus pieles
para deshacer esta herrumbre del tiempo
y encajar con mis vacos
inmolndome en tu fuego
humillar los altos muros del desamparo.



*** Ritual

Aqu es donde te busco
lejos de la ciudad
precipitadamente
al eco frgil de mis plegarias
en torno a mi solitario claustro
pero de repente
cuando oigo venir tu nombre
que me eriza los poros
acabo con mis penitencias.



*** Sobredosis

No quiero otra noche sin tu cuerpo
ni otra droga para saciar los vacos
el viaje es largo
y comienza en las venas
donde mis adicciones te exhalan
y tu recuerdo txico invade
el humo caldeado del desierto
donde alucino y te busco
para volar aun con las alas rotas.



*** Cavernas

Guardara bajo mis sbanas
lo que me queda de tus frgiles vrtebras
el remanente de tu voz esparcida entre mis restos
echando lava o espuma por mis crteres
como una intensa marea
hasta romper en m la suficiente orilla
donde suelo creer que t despertars.



*** Simientes

Es mi palabra que te busca y engendra
como un animal omnvoro y profano
hasta que el silencio deje de serlo
partido a cuchillazos
poblndote de pjaros y rboles
y ardiente materia
para arrebatar tus races
y untar cortezas y vsceras
con la primitiva herencia de la nostalgia
bajo un cielo lluvioso
haciendo charco y blando lodo
en la humeante llanura de tu cuerpo
boca abierta al incesante desove de mis larvas.



*** Consigna

Traigo slo un lento instante
para atravesar la madrugada
por entre sbanas y alambres
un conjuro de uas
y de dientes
donde por fin
rindas tu estremecido pecho agreste
ante mi roja llamarada.



*** Para las constantes mutaciones

Para las constantes mutaciones
de la especie insurrecta
o para las huestes ignotas
del espiral extravo
o del aniquilamiento
en medio de la manada en errancia
y del inhspito desierto
bajo una noche cualquiera y sin lmparas
me decido otra vez
por cada tomo innombrable de tu cuerpo
frgil y tenaz
como un lecho ardiente
de inmolados sepulcros
donde mi prdiga lengua ha de clamar
y lamerte el polvo con todos mis muertos.

** Christian Ampuero
   jc7ampuero@hotmail.com
   Escritor peruano (Satipo, 1977). Reside en Lima. Estudi periodismo en
   la Universidad de San Martn de Porres (http://www.usmp.edu.pe), y
   posteriormente abandon la carrera. Cuenta adems con estudios en
   teologa y apologtica. En 1991 obtuvo el primer premio en el Primer
   Concurso Nacional de Poesa Csar Vallejo. Trabaja en el rea de
   logstica en una compaa de aviacin. Mantiene el blog
   http://jorgeampuero777.blogspot.com.



=== Paulina en peligro      Ral Harper ===================================

I

Paulina est en peligro. Al menos eso me ha dicho por telfono. Tan slo lo
dijo y colg. Ya no soporto ms estos arranques de Paulina, quisiera que
comprendiera que cuando le digo que estoy siempre dispuesto a salvarla, no
me refiero a SIEMPRE, de todo, de cualquier pequeez que a ella se le
ocurra. Soy su hroe, su Superman de bolsillo, su amigo confiable.
Maldicin!, nada ms que su amigo confiable. La verdad no s qu se trae
Paulina conmigo. Mi madre me lo pregunt esta maana en el desayuno: Qu
se trae Paulina contigo? Yo no supe qu responderle. Es vergonzoso que
hasta ella perciba que Paulina me tiene avasallado, seducido hacia el lado
oscuro (pero la fuerza est contigo, me digo). El caso es que salgo a su
encuentro sin demora, pensando ms en llegar pronto, que en el supuesto
peligro que corre. Si me tomo mi tiempo, podra enfadarse. La ltima vez me
cronometr 6 minutos 22 segundos, y me reproch que si hubiera sido un
infarto ya estara acompaando a Kurt Cobain y a Cantinflas.



II

Ocurri el pasado diciembre. Mi familia haba rentado una cabaa para pasar
las festividades. En la cabaa de al lado se hospedaba Paulina con sus
padres. La primera noche descubr que a ella le gustaba baarse desnuda en
la piscina mientras todos dorman. La verdad, slo se quitaba la parte
superior del biquini, pero eso ya era suficientemente inquietante para m.
Estoy seguro de que desde la primera noche supo que la observaba, porque en
las siguientes desfilaba sensualmente junto a la piscina, se paraba en
direccin a mi ventana, dejaba caer muy lentamente aquella maravillosa
pieza superior, y yo la vea nadar. La noche del 31 pasamos con mis padres
a desearles un feliz ao a nuestros vecinos. Paulina me ignor cuando me
acerqu a ofrecerle mis mejores deseos (y yo que ya senta que ramos
ntimos). Esa noche tuve que esperar hasta las cuatro de la madrugada por
el bao de Paulina. Desfil con torpeza, esforzndose a cada paso para no
tropezar. Estaba borracha. En un momento se detuvo e intent quitarse la
blusa, pero sta se le enred en el cuello y Paulina cay en la piscina,
golpeando su cabeza con el borde. Corr en su auxilio y me zambull en el
agua enrojecida. Apenas s tuve fuerzas para mantenerla a flote. Empec a
gritar. Pronto aparecieron sus padres y tambin los mos. Desde entonces me
convert en su hroe.



III

Llego a casa de Paulina en poco ms de 5 minutos, dejo la bicicleta en el
antejardn y toco a su puerta. Nadie responde. Insisto dos veces ms antes
de comenzar a preocuparme. Recojo una piedrita del suelo y apunto a la
ventana de su habitacin en el segundo piso. No pasa nada. Qu diablos
sucede?, me pregunto irritado. A lo mejor Paulina juega a hacerse la muerta
o la desmayada. Pero si de verdad corre peligro? Seguramente me culparan
por no haber hecho nada y pasara de hroe a cobarde, o peor aun, a
culpable. Por mi propia seguridad repito: Paulina est en peligro.
Recuerdo la imagen de la piscina y pienso que salvarla me ha hecho
responsable de ella y que en adelante es posible que mi vida consista en
eso, en salvarla una y otra vez. Miro hacia el garaje y advierto que la
puerta est entreabierta. Me acerco y entro. Grito: Paulina, estoy aqu!
Nadie responde. Un escalofro me asalta: y qu si ha entrado algn
bandido? Puede que est amordazada y por eso no responde a mi llamado.
Levanto una escoba y camino, sigilosamente, a travs de la cocina. Trato de
imaginar con qu voy a encontrarme, qu har, y qu ser de m si las cosas
salen mal. Oigo a alguien que solloza. Salgo de la cocina y veo a Paulina
tendida en el sof de la sala, envuelta en una toalla, recin salida de la
ducha.

Siempre voy a tener que esperarte tanto? me dice.

Pienso en disculparme pero decido que es intil. Le digo:

Ya estoy aqu. Ests bien?

Si hubiera sido un asesino el que viniera por m, ya me hubieran
acuchillado como a la chica de Psicosis. No comprendes que ser hroe no es
un juego?

Me siento en una silla lejos de ella. Pienso que sera maravilloso que
desfilara por la sala y dejara caer su toalla; pero ya me ha dicho que
tendr que esperar a las prximas vacaciones para verla desnuda. Como
premio.

Pero, cmo entraste en la casa? me pregunta.

La puerta del garaje estaba abierta le digo.

Algo suena. Paulina me mira con preocupacin y brinca del sof, confundida.
Yo agarro con fuerza el palo de la escoba.

** Ral Harper
   raulharper@hotmail.com
   Escritor y guionista colombiano (Cali, 1977). En 2007 public su primer
   libro de cuentos, Vagabundos VIP. Ha realizado estudios en creacin
   literaria en el Taller de Escritores Universidad Central
   (http://www.ucentral.edu.co/humanidades/teuc.htm, 2008) y en el Taller
   de Cuento Ciudad de Bogot (http://tcuentobogota2008.blogspot.com,
   2008). Hace parte del grupo literario Seis Escritores en 87 Calles.
   Actualmente se encuentra trabajando en su segundo libro de cuentos a
   publicarse en 2009.



=== De amores sin decir      Ana Aguilar ==================================

Tmame por el intelecto
resblate en mi piel
como lo haces entre mis palabras;
clavaste tu risa en mi espalda,
y yo, la mirada en tus labios.
No pronuncies nada aqu y ahora,
djaselo a la soledad
y al vaco...

===

De entre los escombros recojo la carta rota,
declaracin olvidada y pisada de amor.

Hace mucho crea en la inocencia
no eran necesarias audiencias
ni juicios
para demostrar del corazn el ardor,
del alma la pureza,
del cuerpo la fidelidad.

Cunto se vive en algunos amaneceres
cunta dicha y cunto desencanto...
la postmodernidad sugiere estar sola
o, por lo menos, libre y escptica
pero slo me da sentido de vaco
y debraye y locura y hartazgo...

Creo todava en unicornios
en amores autnticos, como milagros
la pasin es mi mvil y dialctica
la voz, canal de verdad y de canto
Pero a nadie le importan ms estos menesteres

===

Las serpientes acechan de nuevo:
envuelven mi alma dejndome inmvil,
sus colmillos se clavan en mi carne,
la deshebran.

No voy a resistir esta vez.

===

Necesitaba verte
no saludarte, o estrecharte;
necesitaba verte
aunque fuera mientras escribas,
yo lea y t escribas
te lea, mientas escribas,
yo lea para ti y t escribas.

T me pides que te escriba
que lea y escriba
que lea
lo que has escrito.

Ningn minuto es suficiente
entre dos cmplices que escriben y leen
que se escriben y se leen
que a veces se ven...
Tal situacin conduce
a la prxima cita
estar en tu rincn de visita
ser bi-cita
hablaremos y escribiremos
ser
antes que concluya esta semana...

===

Sola,
cae la noche y nadie aqu,
es verano y no sal
no me ba
tampoco com.
Espero el viento del Sur,
con tu respuesta
al borde
resolviendo incgnitas
de la ecuacin del estar
o no.

Extrao tu locura
te amo, dear borderline
pero ocupo este momento
para tejerme sueos

Sola,
nadie lo percibe
soy indiferente,
inexistente...
invisible.

** Ana Aguilar
   fridathamon@hotmail.com
   Poeta mexicana (Ciudad de Mxico). Estudia ciencias de la comunicacin
   en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam,
   http://www.unam.mx). Su produccin permanece mayoritariamente indita.
   Mantiene el blog potico Exilio hacia la Luna
   (http://exiliohacialaluna.blogspot.com).



=== El tercer secreto      Mercedes Torija ================================

An no puedo creer lo que me est ocurriendo. Me gustara pensar, como
hicieron los dems, que mi superioridad me ha llevado a esta situacin; sin
embargo, ahora me doy cuenta de que ha sido mi propia estupidez la que ha
hecho que me encuentre aqu, solo, esperando no s bien qu, sin ms
compaa que una nia que an no ha cumplido los once aos. Cuando me mira,
tengo la impresin de que sus ojos me acusan. No la culpo. Yo estoy aqu
por voluntad propia, mientras que ella ha sido encerrada aqu con el nico
propsito de servir a los eglatras intereses de una especie en extincin.
Al principio, me pareci una gran idea burlar al destino, pero ahora slo
deseara que ambos desapareciramos. Pero existe un problema; mejor dicho,
dos. El primero, no tengo forma de autodestruirme y el segundo, no soy un
asesino y jams podra hacerle dao a esta pobre criatura indefensa cuyo
nico pecado ha sido llegar al mundo en el peor momento posible.

Comenzar por el principio.

Aquella maana me levant un poco ms temprano que de costumbre, debido a
que todos los medios de comunicacin haban anunciado que aquel da, doce
de agosto de dos mil ocho, el Papa desvelara un secreto que la Humanidad
ha deseado conocer desde que supo de su existencia. Si slo se hubiera
tratado de una cuestin religiosa, yo, debido a mi agnosticismo, no le
hubiera prestado la menor atencin, pero el Santo Padre hizo hincapi en
que lo que iba a decir no era slo importante para la cristiandad, sino
para todos los hombres, independientemente de su religin o creencia. Por
ello, con mi caf y mis magdalenas, me dispuse a escuchar la revelacin del
gran secreto, aunque reconozco que me preocupaba ms evitar que los pedazos
hmedos de la magdalena a medio comer cayeran en el caf, algo repugnante
para m, que lo que el Papa nos pudiese contar.

Por fin la televisin conect con la ciudad de El Vaticano. El sucesor de
Pedro an no haba aparecido, por lo que nos ofrecieron panormicas
variadas de la muchedumbre concentrada en la Plaza de San Pedro. Poco
despus, el Papa sali al balcn, provocando una ovacin entre el gento
concentrado en la plaza. Alz los brazos pidiendo silencio, carraspe y se
acerc al micrfono.

Hermanos todos comenz, gracias por acudir a mi llamada. Lo primero que
quiero hacer es desmentir que esto sea una maniobra de la Iglesia para
recuperar fieles. En absoluto. Si os he reunido aqu es para daros a
conocer algo de lo que slo hemos sido informados los sucesores de Pedro:
el tercer secreto de Ftima; es decir, la fecha del fin del mundo.

Sonre con escepticismo. Haban pasado casi dos meses desde la ltima vez
que se nos haba anunciado el Apocalipsis y me sorprendi que la Iglesia
participara tambin en aquel juego, pues solan ser los jefes de las
diferentes sectas quienes anunciaban una y otra vez el fin del mundo. Por
el revuelo y las risas que se oyeron, supe que no era yo el nico que
dudaba de la veracidad de aquella afirmacin. La Iglesia ha jugado
demasiadas veces con eso de arrepentos, hermanos, que el fin est
prximo como para que ahora hiciramos caso sin rechistar. El Papa esper
pacientemente a que se hiciera de nuevo el silencio antes de continuar
hablando.

Si os lo desvelo hoy no es por capricho continu sino porque la Virgen,
cuando le transmiti su mensaje a sor Luca de Jess, dej instrucciones
precisas de cundo deba darse a conocer su mensaje. Segn la Virgen, quien
fuera la cabeza de la Iglesia catlica en este momento, debera revelarlo
exactamente tres meses antes de que se produjera el acontecimiento. Por lo
tanto, os lo repetir tal y como se lo han ido transmitiendo mis
antecesores en el cargo unos a otros: el fin del mundo tendr lugar el
trece de noviembre de dos mil ocho.

El Papa tuvo que hacer frente a una nueva ola de escepticismo y burla.
Pidi calma para poder continuar.

Para finalizar, os dir que ese da la Tierra no estallar en mil pedazos
ni comenzar la tercera guerra mundial ni un cometa chocar contra nuestro
planeta. Segn reza el Tercer Secreto, ese da la Humanidad, simplemente,
desaparecer. Como hombre que soy, no s qu pensar. Como cabeza de la
Iglesia os aconsejo que os preparis espiritualmente para lo que pueda
acontecer, y as poder estar tranquilos y en paz cuando llegue el momento.
Tambin rogara a los dirigentes de las naciones que tomen este aviso en
serio, y preparen todo lo necesario para hacer frente a lo que est por
llegar. No os puedo contar lo que ocurrir exactamente porque no lo s. Lo
que s os pido es que actuis con calma, sin decisiones precipitadas, ya
que, como sabis, cuando dejemos esta vida, nos espera el juicio de Dios.

Dicho esto, el Papa desapareci del balcn. No pude reprimir una sonrisa
burlona. Aquello me recordaba a un padre avisando a sus hijos de que, si no
se portaban bien, vendra el hombre del saco. Me com la ltima magdalena,
me limpi las migajas de la corbata y me puse en movimiento para llegar al
trabajo.

Sin embargo, el anuncio hecho por el Papa iba a tener ms repercusin de la
que yo haba imaginado. En el fondo, el ser humano contina sintiendo un
terror atvico a la muerte, al ms all, a lo que le espera despus; no en
vano, todas las religiones tienen un Bien y un Mal, un Cielo y un Infierno,
cada una en su estilo. Cuando se nos anuncia la muerte como prxima,
aparece en nosotros la necesidad imperiosa de hacer balance y el temor a
pensar en qu platillo caeremos. Por todo ello, la noticia comenz a
sembrar el temor en los corazones de los hombres; no slo el miedo a la
muerte de cada uno, sino tambin a la extincin total de la raza humana.
Por ms que no queramos reconocerlo, somos bastante ms antropocntricos
que nuestros antepasados. Nos molesta la idea de que nuestra especie, en la
cspide de la pirmide, desaparezca. Lo que me result realmente difcil de
comprender fue la reaccin de los seguidores de otras confesiones
religiosas; yo haba supuesto que no creeran una palabra de lo que dijera
el Papa; ms aun, que lo utilizaran para criticar la decadencia de la
religin cristiana. Pero, sorprendentemente, los lderes de las otras
religiones confirmaron tal fecha como correcta, aunque nunca indicaron qu
les haba llevado a conocerla con tanta exactitud. Todo aquello provoc que
nuestra vida se viese profundamente alterada y que, perplejos e indecisos,
nos preguntramos qu hacer. Supongo que estbamos esperando lo que siempre
se espera que aparezca en los trances difciles: un lder. Alguien que se
haga cargo de la situacin y nos muestre cmo resolverla. Curiosamente, ese
lder apareci aqu, en Espaa, una maana en la que se invit a los
oyentes de una emisora a participar en una tertulia en torno al Tercer
Secreto. Llamaron cientos de ellos, dando cada uno su opinin, a cul ms
peregrina. Cuando faltaban pocos minutos para finalizar el programa
intervino un oyente madrileo, a quien el locutor avis de que tena poco
tiempo para hablar.

Lo s repuso el hombre. Pero creo que deberan escucharme, porque he
encontrado la solucin a nuestro problema.

Todos los anteriores que nos han llamado tambin replic secamente el
locutor, un poco harto ya de oyentes iluminados.

S admiti el hombre. Pero convendr usted conmigo en que ninguno ha
dado una solucin realista. Lo que yo propongo es muy sencillo y, lo ms
importante, es factible.

Adelante, pues le invit el locutor.

En primer lugar, creo que debo presentarme. Mi nombre es Sergio Fernndez
y llamo desde Madrid.

Cuando quiera, Sergio le invit el locutor.

Lo que yo propongo es una solucin muy sencilla, que consta de tres
puntos: en primer lugar, creo que deberamos aceptar que, efectivamente,
dentro de tres meses ya no estaremos aqu, por lo que deberamos cambiar
nuestro modo de vida. Amigos: nos quedan tres meses escasos de existencia,
as que, en lugar de continuar con nuestra rutina habitual, hagamos lo que
siempre hemos deseado hacer, cualquier cosa que se nos ocurra, siempre y
cuando no daemos a los dems, claro est. No es momento de madrugar ni de
meterse en interminables atascos. Disfrutemos del tiempo que nos queda; de
ese modo, abandonaremos la vida felices, habiendo realizado nuestros
deseos, y sentiremos que nuestro tiempo en la tierra habr merecido la
pena.

Un buen consejo alab el locutor.

El segundo punto de mi disertacin va dirigido a las naciones poderosas
prosigui Sergio. Deben pensar una cosa: el mundo, tal y como lo
conocemos ahora, slo subsistir durante tres meses, como ya sabemos.
Pasado ese momento no existir la economa de mercado, la libre
competencia, el capitalismo, el socialismo, la inflacin ni el paro; por
todo ello, pienso que es el momento idneo de donar esa inmensa cantidad de
excedentes que guardan las naciones desarrolladas y drselo a los ms
desfavorecidos. As, se conseguir un doble efecto: por una parte, hacer
justicia con esa pobre gente, y por otra, las conciencias se vern
reconfortadas. Ser una obra de caridad que, por seguro, ser tenida en
cuenta en el momento de presentarse ante Dios Nuestro Seor. Y, aunque slo
sea por un tiempo, esa gente podr tener algo de lo que no ha gozado jams:
comida, bebida y medicinas abundantes. Yo creo que es una medida que nos
favorecera a todos. Y lo ltimo que quera decir, y con esto ya termino,
es que, aunque la mayora no sobrevivamos, s podramos evitar la extincin
del Hombre. Por lo que dijo el Papa, podemos suponer que todo lo dems, la
naturaleza, lo que nos rodea, continuar como ha sido hasta ahora. Yo parto
de la base de que esa profeca fue formulada hace mucho tiempo, cuando el
hombre haba logrado poco ms que asomarse al infinito mundo de
posibilidades que la ciencia y la tcnica le proporcionaran ms tarde.
Afortunadamente, hoy en da ya no es as. Mi propuesta consiste en disear
un recinto donde un hombre y una mujer, previamente seleccionados, estn
seguros hasta que llegue el fatdico da. Una vez haya pasado ste, ambos
volvern al mundo y sern los padres de una nueva Humanidad.

La noticia de la intervencin de Sergio Fernndez corri como la plvora,
primero por toda Espaa para despus extenderse a todos los confines del
mundo. Los cientficos la recibieron con entusiasmo y los estadistas
decidieron que era polticamente correcta. Se organizaron convenciones
cientficas y polticas a las que Sergio Fernndez asisti como invitado
principal.

Desde un cierto punto de vista puede resultar cmico, pero a m me pareci
decepcionante que a alguien que lo nico que hizo fue hablar utilizando el
sentido comn se le considerara una mente sumamente brillante. Supongo que
se debi a que, por aquel entonces, los medios de comunicacin haban
logrado, casi por completo, hacer olvidar al ser humano que puede y debe
pensar por s mismo y formarse sus propias opiniones sobre los hechos que
acontecen en sus vidas, en lugar de corear lo que vocean otros. Pareca
que, finalmente, los dirigentes mundiales haban logrado hacer de los
ciudadanos lo que siempre haban deseado: borregos incapaces de pensar.

Un mes despus de que Sergio Fernndez hablara en la radio, los habitantes
de los pases del Tercer Mundo se vieron inundados de alimentos, medicinas,
ayuda econmica y humanitaria como nunca hubieran podido imaginarse. Ellos,
creo que por suerte, no tenan la menor idea de la proximidad del fin del
mundo ni conocan a Sergio Fernndez; simplemente, creyeron que, por fin,
los pases con recursos y los ciudadanos con sentimientos se haban
conmovido verdaderamente de su situacin. Las televisiones de todo el mundo
difundan las imgenes de sonrientes nios esquelticos que, por primera
vez, saciaban su hambre y su sed. A la mayora hubo que proporcionarles
alimentos especiales, debido a la fuerte desnutricin que sufran. Por
primera vez, tambin, parecan felices.

Los cientficos, por su parte, se pusieron a trabajar con la mayor
celeridad posible. Haban comenzado la construccin de una cmara
subterrnea, totalmente acorazada para proteger a sus ocupantes de
cualquier acontecimiento que tuviera lugar en el exterior. Su
funcionamiento era bastante simple: a las 00:10:00 horas del trece de
noviembre de dos mil ocho, es decir, diez minutos despus de que hubiera
terminado el da del juicio final, se abrira una compuerta que permitira
a las personas protegidas en el interior acceder a la superficie por un
tnel preparado al efecto. Era sencillo, fcil de disear y de llevar a la
prctica, por lo que la solucin fue aceptada inmediatamente y, poco tiempo
despus, comenz a construirse.

Entonces se plante el mayor problema de todos: quines estaran en la
cmara? Quines cumpliran los requisitos para ser los nuevos Adn y Eva?
El asunto era algo espinoso. Se decidi, en una muestra ms del machismo
que imperaba en nuestra sociedad que, al ser su misin primordial repoblar
la tierra, la mujer que estuviera all debera ser lo ms joven posible. Se
opt por una nia; de ese modo, el hombre que fuera su pareja tendra
tiempo, mientras ella creca, para construir un lugar apto para vivir y
criar a sus hijos. El varn debera ser joven y fuerte. Ambos, bien
parecidos, sin enfermedades ni taras fsicas ni genticas, inteligentes y
con capacidad para solucionar los problemas que se les fueran presentando;
con la informacin sobre todos los ciudadanos que podran ser candidatos,
los cientficos hicieron una primera seleccin, resultado de la cual fueron
preseleccionados cinco hombres y cinco nias.

Yo fui uno de los cinco hombres.

En un primer momento no me hizo ninguna gracia. Dijeran lo que dijeran,
reconstruir el mundo era una tarea que no me seduca en absoluto, por lo
que me negu en redondo. Luego, tras conocerse mi negativa, comenc a
recibir miles y miles de cartas rogndome que aceptara, dicindome que
sera recordado como un gran hroe, y que tendra en mis manos la
oportunidad de construir un mundo mejor. Poco a poco mi vanidad super mi
reticencia. Quiz todo aquello era una segunda oportunidad, un nuevo
comienzo a partir del cual nacera una nueva raza humana que vivira en
armona con la Naturaleza, sin esquilmar los recursos naturales ni destruir
el planeta que nos da cobijo. Esta idea fue seducindome y, al poco,
acept. Me llevaron al Centro Superior de Investigaciones Cientficas,
donde me hicieron las ltimas pruebas. Despus de contrastarlas con los
otros cuatro candidatos, yo result, entre casi tres mil millones, el nico
varn que reuna todos los requisitos exigidos. Una vez elegido, me
presentaron a Claudia, una encantadora nia de once aos, que sera mi
futura compaera. Sus padres estaban muy orgullosos del destino de su hija.
No pude evitar preguntarme si realmente lo hacan por su hija o por ellos
mismos.

Era el tres de noviembre cuando los cientficos nos llevaron a la cmara.
Me mostraron los compartimentos donde estaba la comida, el agua, todo lo
necesario para el cuidado de Claudia, las herramientas... etc. Me
aseguraron que no haban olvidado nada. Como no saban si cuando yo saliera
a la superficie habra o no electricidad, me proporcionaron un generador y
una dnamo; as como mscaras de gas, pastillas potabilizadoras de agua...
todo lo necesario para cualquier situacin adversa que se presentara. Me
mostraron cmo sabra que tena el camino libre hacia la superficie.
Confieso que en esos momentos me senta un autntico hroe, un hombre
especial, con una misin casi divina. Aquello era fabuloso. Poda ver la
envidia reflejada en todos los rostros, tanto en los de quienes me conocan
como en los que no.

Nuestra entrada en la cmara fue retransmitida por todos los medios de
comunicacin y calificada como el acontecimiento ms importante desde la
aparicin del Hombre sobre la faz de la tierra. Me condecoraron con todo lo
que se les ocurri, y me entregaron un pequeo cofre que contena las
condecoraciones para imponer a Claudia cuando sta fuera mayor. Descendimos
a la cmara y la cerraron. Ya slo caba esperar a las 00:10:00 del trece
de noviembre, fecha de comienzo de nuestra gran misin. Esperaba con
impaciencia la llegada de aquel momento. Satisfecho, me tir en la cama y
observ, sonriente, a Claudia durmiendo plcidamente.

Hoy es catorce de noviembre de dos mil ocho. Miro el reloj y lo acerco a mi
odo para comprobar que funciona correctamente, ya que marca las 03:00:00 y
an no he escuchado el chasquido que me indica que podemos salir. Varias
veces he intentado yo mismo abrir la compuerta que da a la superficie, pero
no lo he conseguido. Agotado, me siento en la cama y enciendo un
cigarrillo. No tengo modo de saber si la Humanidad ha desaparecido o si,
por el contrario, la vida en la Tierra no ha experimentado el menor cambio
y, simplemente, se han olvidado de nosotros, ahora que no nos necesitan.
Estoy angustiado. Peridicamente golpeo las paredes y grito con todas mis
fuerzas, esperando or algo que nos d alguna esperanza de salir de aqu.
Miro a Claudia. Me aterra la idea de que tenga que crecer en este cubculo,
pero me asusta aun ms el hecho de tenerle que explicar el motivo por el
que est aqu. Cmo se le explica a una nia que fue encerrada de por vida
con el consentimiento entusiasmado de sus padres, slo porque formaba parte
de un plan concebido, sin preguntarle a ella si quera formar parte de l o
no? Cuando la miro, mis ojos se llenan de lgrimas. Mis manos,
ensangrentadas de tanto golpear, a duras penas pueden ya cuidarla. Me
pregunto qu ser de nosotros. Temo que pronto perder la razn. La idea de
estar enterrado vivo me est volviendo loco. 

An no puedo creer lo que me est ocurriendo. Me gustara pensar, como
hicieron los dems, que mi superioridad me ha llevado a esta situacin; sin
embargo, ahora me doy cuenta de que ha sido mi propia estupidez la que me
ha trado hasta aqu. Soy el nico hombre sobre la faz de la tierra que
conoce su destino. He descubierto, demasiado tarde, que sta es la mayor
tortura que puede sufrir un ser humano.

** Mercedes Torija
   metorija@hotmail.com
   Escritora espaola (Madrid, 1967). Trabaja como auxiliar administrativo.
   Su trabajo literario permanece mayoritariamente indito.



=== Textos      Mara Gabriela Abeal ======================================

*** Poema 33

Yo s que estuve all,
en los sitios donde no transita mucha gente,
en los ojos de las fieras sin domar,
en el roce
que transmite la intencin original
de las pieles que no saben de fronteras.
Yo s,
llegu a lugares
donde no cantaron las sirenas,
encerr tu esencia entre mis manos,
desapareci la brjula del tiempo
y el mar se convirti en Mesopotamia.
S
que invent besos de litigio,
realic conjuros
para no llorar con las cebollas,
ni quitarle las capas al recuerdo
y quedar desnuda en la memoria.
Yo s
lo que no aparece entre los libros,
a qu reino inconquistable
viajan los huesos que renuncian,
dnde va el vapor de los besos en invierno
y los momentos que se ocultan en valijas.



*** Crnica de una mujer pequea (de Crnicas de una mujer pequea)

No voy a buscar comparaciones ni siquiera imgenes para contarte lo que
siento, si sentir son las palabras desbocadas que florecen cuando sin
pensarlo me cruzo con tu nombre. En ese instante el mundo se detiene, el
aire huele discordante y vuelo por los senderos del letargo repasando tu
rostro en mi memoria. Me gusts, no puedo ocultarlo, por lo menos sobre
estos pentagramas con tu forma, me convencen tus vocales a tal punto que
las consonantes me llevan de la mano a cruzar el lmite de la locura. Me
gusts de todas las maneras, si el gustar se traduce al desvaro que
produce el contacto de tu boca.



*** Poema 69

Absulveme de las culpas
dame la libertad
quiero perder la razn
y tropezar con las piedras
que corrompen la mesura.
Qutame el cinturn
que castra los movimientos
llname de interrogantes
y en los surcos mentales
cultiva siempre misterio.
Arrncame los grilletes
que reprimen a mis manos
y escribe sobre la piel
que en esta vida o en otra
del goce de mis pecados
se har cargo tu boca.

** Mara Gabriela Abeal
   mgabi7@ciudad.com.ar
   Escritora argentina (Mar del Plata). Fue finalista del Premio
   Internacional de Poesa y Cuento Rosala de Castro. Su libro Cotidianos
   apareci bajo el sello de Ediciones de la Revista Icam.



=== Diana      Mara Celeste Vargas Martnez ==============================

                                                                   A Diana,
                                      porque tus pasos siempre sean firmes.

Aquella maana Diana despert ms temprano que de costumbre, sac su
pequea mochila hecha con hojas de durazno, la coloc en sus hombros y
emprendi su camino. Antes de salir, silenciosa, se dirigi a la habitacin
de su abuelo, abri la puerta y lo observ durmiendo tranquilo. Pareca un
beb con un sueo profundo y sereno, incapaz de ser perturbado por el mundo
exterior.

An el cielo estaba oscuro cuando Diana sali de su pequea casa que en
realidad era un chcharo tirado sobre el pasto del jardn. Un da la duea
del jardn arroj sobre las hierbas un puado de chcharos secos, todos
crecieron menos uno, el cual fue habitado por Diana y su abuelo. Ah
construyeron su casa. Montaron el chcharo sobre un largo trozo de madera,
bajo la fuente, para evitar que en tiempo de lluvias se inundara.
Construyeron una escalera de ramas de pino y un techo de paja para evitar
que el sol diera directamente sobre la casa. Tambin le hicieron en la
parte trasera un balcn con una cisterna, pues la fuente tena una
pequesima grieta, donde manaban algunas gotas de agua que servan para
los alimentos y los deberes del hogar. Dos gotas llenaban las cubetas de
Diana y diez su baera. El interior de la casa haba sido construido con
ayuda de un gorgojo, quien coma la parte interna de casi todas las cosas.
El pequeo animal cavaba tneles que a nuestros amigos servan de
corredores.

De esta forma Diana tuvo su propia habitacin con su cama de heno y sus
muebles hechos de la corteza que se desprenda de los rboles. Tambin hizo
la habitacin de su abuelo, la cocina, la sala y el bao, donde una bella
tina hecha con una flor de Azahar invitaba a disfrutar de un buen bao.

Los alimentos eran preparados todos los das por Diana, quien tomaba de la
huerta las frutas ms maduras y suculentas que poda haber en toda la
regin. Ellos slo se alimentaban de frutos, puestos sobre hojas de
hierbabuena que les servan de platos.

Sus ropas las hacan algunas veces con tela de araa, que era muy
resistente y los mantena calientes. Y en otras ocasiones con algodn que
el abuelo de Diana, don Fermn, consegua en el huerto en un solitario
arbusto que creca escondido entre los pinos. De ah tambin hacan las
cobijas, los zapatos y los tapetes de la cama.

En realidad eran felices en aquel lugar. Cada mes los visitaban amigos,
igual a ellos, que vivan en los huertos vecinos. Mientras en das comunes
vivan rodeados de toda la vida que puede existir en un huerto.

As, tras de su casa viva la seora araa con sus ms de treinta hijos,
quienes todo el da bajaban y suban por la pared de la fuente. Enfrente se
encontraba la casa del seor pulgn que en algunas ocasiones los llevaba
fuera del huerto a dar un paseo, slo tenan que montarse sobre su espalda
y en unos cuantos pasos estaban cerca del ro. Aunque tambin estaba la
casa del seor y la seora cochinilla, dos excelentes vecinos a quienes
slo vean cuando la lluvia inundaba por completo su vivienda subterrnea.
As que a la familia cochinilla no le queda otra opcin que mudarse bajo
una maceta cerca de la zarzamora. Pero adems, en las plantas de frijoles
viva una gran familia de gusanos medidores que todo el da iban de una
rama a otra en busca de alimento. Y qu decir de las hormigas a quienes
Diana les haba pedido una y mil veces que no treparan por el tronco de su
casa, pues tena miedo que en cualquier momento se viniera abajo, pero rara
vez le hacan caso.

Todos haban aprendido a vivir sin molestar a los vecinos. Todos excepto la
rata. Una vieja rata que gustaba de salir por las noches y roer cuanto
objeto encontrara tirado sobre el pasto. Cuando la Luna sala, los
habitantes del huerto escuchaban el terrible ruido provocado por sus
dientes al masticar, mas un da el escarabajo, ya bastante molesto, le
encontr a la vieja rata una nueva madriguera muy cerca del puente, como a
cien metros de ah, donde tambin haba un basurero. Sin pensarlo, la rata
se mud inmediatamente a su nuevo hogar y slo en contadas ocasiones vena
a visitar a sus amigos.

Y aunque la casa del seor grillo no estaba cerca de la fuente, sino ms
all de los rboles de durazno y de las higueras, era uno de los miembros
ms queridos de la comunidad: todas las noches llenaba la oscuridad de una
dulce y apacible meloda que corra alegre ms all del huerto, ms all
del ro y de la montaa.

En realidad, l estaba enamorado secretamente de la pequea Diana, pero
nunca se haba atrevido a declararle su amor por temor de que ella lo
rechazara, pues l era slo un insecto, mientras Diana era uno de esos
pequeos duendes que resguardan los bosques de la voracidad de los humanos.

Pero aquella maana Diana puso en marcha una idea que haba estado pensando
durante das: ira a hablar con los humanos dueos del huerto. Todo haba
comenzado dos semanas atrs cuando una tarde en que el Sol an no se
ocultaba, dos hombres y una mujer llegaron hasta la fuente para conversar.
Como en ese momento era la hora en que todos los pequeos animales del
huerto se renen a charlar, escucharon la conversacin: en cuatro semanas,
esa propiedad y dos ms seran vendidas a una compaa constructora con el
fin de hacer un bello hotel de lujo que sirviera para distraccin de los
hombres ricos de la ciudad. Seran treinta habitaciones, con vista a las
montaas y en lugar de los huertos se creara una zona de esparcimiento con
dos albercas, una cancha de tenis y un espacio para juegos.

Los animales callaron al escuchar semejantes palabras: terminaran con su
huerto. sa fue una fra y dura tarde para todos ellos, eran muchos los
aos que haban pasado en ese lugar. Nadie dijo nada. Todos se marcharon
silenciosos a sus hogares. Todos menos el seor grillo que triste vio cmo
Diana y su abuelo se abrazaron.

Los siguientes das, don Fermn estuvo triste: no comi, no jug y ni
siquiera les narr los tan esperados cuentos a los hijos de doa araa. A
partir de ese momento para l todo fue silencio. Cuando Diana le preguntaba
si la sopa de capuln haba quedado bien, si no estaba fra el agua de
fresa, o si el agua de la baera era lo suficientemente caliente para l,
slo la vea con sus grandes ojos negros y no deca nada.

Por ello, aquella maana, Diana emprendi muy temprano el viaje.
Silenciosa, cuidando de que los hijos de la seora araa no la vieran, baj
por las escaleras y rode la fuente. Pero apenas haba avanzado algunos
metros cuando de pronto sali a su encuentro Pepe, uno de los miembros de
la familia cochinilla; el hijo nmero 72, para ser exactos. Y por ms que
Diana trat de ocultar sus verdaderas intenciones, Pepe no se separ de
ella.

As que ambos tuvieron que emprender el viaje. Cuando el Sol sali, ellos
apenas se encontraban a dos metros de la fuente, cerca del huerto de los
jitomates. Tendran que caminar ms rpido si deseaban llegar antes del
anochecer.

A medioda ambos tuvieron hambre, Diana sac de su mochila un trozo de
zarzamora y una cereza, mientras Pepe fue en busca de algunos desperdicios
de jitomate eran sus preferidos. Despus emprendieron la marcha, y en su
camino se encontraron con un gran nmero de animales que curiosos
observaron su paso. Nadie dijo nada cuando escucharon de los propios labios
de Diana el motivo de su viaje. Es ms, se corri la voz entre los animales
y sin que Diana y Pepe se dieran cuenta aqullos empezaron a organizarse.

Por la tarde, ya se haba corrido tanto la voz que lleg hasta odos de don
Fermn que una pequea duende y su acompaante, una insignificante
cochinilla, iran a ver a los humanos para convencerlos de no destruir su
huerto.

Don Fermn inmediatamente mand llamar al seor Grillo y juntos fueron en
busca de su nieta. Al poco tiempo los encontraron, con los enormes saltos
del grillo era fcil recorrer la distancia que a Diana y a Pepe tanto
trabajo les haba costado.

Despus de hablar con su nieta, don Fermn se dio cuenta que no la hara
cambiar de opinin. As que los cuatro se encaminaron hacia la casa, aunque
para su sorpresa no lo hicieron solos, ya que al llegar al huerto de las
coles un gran nmero de animales los esperaba. Tambin ellos iran a ver a
los humanos.

As, el nutrido grupo formado por araas, caracoles, ciempis, escarabajos,
lombrices, cochinillas, hormigas, chapulines, orugas, mariposas, abejas y
uno que otro gorrin, quien haba prometido dejar a un lado sus deseos de
alimentarse durante el viaje, se encamin hacia la casa de los humanos.
Aquellos que eran de paso lento fueron ayudados por los ms rpidos para
acortar el tiempo.

Unas horas ms tarde todos ellos estaban frente a una de las ventanas de la
sala tratando de que los humanos los vieran, y no tuvieron que esperar
mucho ya que la nia ms pequea se acerc a la ventana y grit de tal
manera que sus padres corrieron a ver qu pasaba. Inmediatamente la seora
fue a la cocina y trajo consigo un frasco de insecticida para dar muerte a
ese enorme grupo de insectos. Pero cuando estaba a punto de hacerlo todos
los animales hablaron al mismo tiempo, de tal forma que su voz se escuch
fuerte y pareca una sola.

Los humanos no podan creer lo que estaba pasando: miles de insectos
hablaban y ellos podan entenderlos. Al principio el asombro hizo que
ninguno de los humanos se moviera de su lugar, y despus el dilogo tan
convincente de los pequeos animales los hizo que permanecieran largo rato
cerca de la ventana.

Slo de esa forma los animales y los duendes lograron convencer a los
humanos de la importancia de los bosques, los ros y los huertos. No slo
porque stos eran su hogar, sino porque eran parte importante de la vida
del mismo hombre.

      (Diana pertenece a una serie de cuentos para nios sobre hadas y
      duendes titulada Pies pequeos, grandes dedos).

** Mara Celeste Vargas Martnez
   tete_c27@yahoo.com.mx
   Escritora y periodista mexicana (Mxico, DF, 1976). Es licenciada en
   periodismo y comunicacin colectiva por la Universidad Nacional Autnoma
   de Mxico (Unam, http://www.unam.mx), Campus Acatln. Actualmente es
   especialista en estudios sobre animacin. Tiene inditos los libros
   Animando un siglo... Historia mundial del dibujo animado y Hecho en
   Mxico, historia de la animacin mexicana. Ha impartido conferencias
   sobre animacin, cmic y literatura en diversas universidades. Textos
   suyos han sido publicados en Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org),
   Ariadna (http://www.ariadna-rc.com), Destiempos
   (http://www.destiempos.com), Remolinos
   (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Caminos Abiertos
   (http://www.revistacaminosabiertos.blogspot.com), as como en la revista
   Visin Universitaria (Mxico, 2006), entre otras.



=== Casa de herejes      Nelson Gonzlez Leal =============================

I

Hace aos que tomo nota de todo lo que observo, y en verdad observo poco.
Frente a m una ventana semiabierta. A travs de ella, un cuerpo que se
desnuda sin prisas. Es intil ese cuerpo, de hombre o de mujer, es intil.
No despierta en mi ms que silencio.

Sin embargo, no hay que preocuparse mucho.
Nadie ha muerto, nadie, salvo mi memoria, y es como si no importara.



II

Tras el espejo el Marcelo, loco y triste, y yo sentado sobre la alfombra
escribiendo poesa.

Obtusa imagen de la nostalgia que no sirve para remendar la piel que se me
cae. Indago en la lepra, introduzco el dedo en la llaga y escucho el
quejido de Dios.

Qu s yo de estas cosas, slo poeta, a ratos poeta! Qu s yo del
silencio de los astros o de la bulla en el cielo, si me duermo a cada rato
en la espera. De aqul, del de ms all, de ese s hay que aprender. Su
paso, su sonrisa, hasta su duda.



III

Como en casa de herejes ven y toma por mi cruz tu sacrificio.
Luego no digas nada, nada. Haz de ti el silencio y lo profundo de mi ro,
ese que viene por la sangre lleno de secretos.

Ven, muchacha triste, loca atrevida, y plntame el amor en la memoria,
crucifcame de ti y luego vete, blasfema siempre, sudada siempre, tras el
amor nostlgico, como en casa de herejes.



IV

Tu nombre es un nombre cualquiera, pero es tu nombre y tambin tu culpa.
Como el mo, donde ya no canta el gallo.

No queda un solo atardecer, nada similar a la cada de una luna o de un
triste sol, que poco importa lo que sea el desperdicio. Tu nombre es tu
nombre de pila, sin voltios, ni fuerza, ni adrenalina. Pura msica
distante, lejos del Caribe invocas.

Algn poeta dir tal vez que fuiste grande, pero nadie te conocer en el
entresijo de la literatura, porque tu nombre no suena, no tiembla, no
trastabilla, ni come, ni juega, ni tira de la fina cuerda.

Ubica la fortaleza, de tu nombre no hay aldabn con filigrana, slo voceo
de mercado y quizs, tal vez, si tengas suerte, de peridico en ltima
pgina, baado en sangre, baado en lodo, tan humano, tan humano, tan
humano.

Y ser entonces cuando te vean y te recuerden. Cmo has cambiado!



V

Irnico este decirte lo que veo, lo que pienso detrs de ti, la puerta que
se abre y deja entrar la posibilidad. Recustate, sobre la grama si es que
la hay y emborrchate. Ms tarde no habr tiempo, ni tic tac del reloj que
no te alcance.

Ese es el rostro que tenemos, transfigurado en esencia de las horas y el
oblicuo deseo. Oblicuo o directo, como el zarpazo de un gaviln, tu animal
favorito?

Vulvete, pjaro inquieto, y mira adentro, en lo hmedo, y palpita y coge
la soledad del vuelo, animal escptico, curva del trino y del alto canto de
la arrechera.

Zarpazo siempre zarpazo y herida. Lluvia y trueno, y ojos que no ven el
corazn que siente. Irnico, de verdad irnico, el mar y sus olas y tambin
el cielo donde te baas.



VI

Marchar de un lado a otro, siempre de un lado a otro, sin posta, slo te
      [deja el caminar baldo.
Escasa valija la que cargamos echada al hombro de la supervivencia.
Est llena de nudos y lo sabes Amor que te dejas el ms preciado de los
      [besos el de Judas
el de ella tercamente adolescente y sexualmente hereje
Vuelve a la msica de los cafetales al tambor Amor baldo Amor y loco
      [corazn sin estafeta. A dnde llegas si no tienes nombre? A quin
      [se te remite?
Amor caribe marcha en pos de la locura y no importa cunto demore el viento
      [y el aroma de ella en llegar



VII

El sonido de tus besos, la msica de tus besos, la humedad de tus besos y
      [el brillo fresco de tus ojos. Inexacta matemtica.
Raz de dos al cuadro multiplicada por el redondo de la hipotenusa da igual
      [a ti desnuda sobre el aire de mi boca.
Amor bolero y cmplice que no te suelto porque me muero
Y adems no me da la gana

Raz de dos la tuya y la ma imbricadas en el poema, superpuestas quiero
      [decir como el redondo de la hipotenusa
o la cancin ranchera que escuchamos totalmente desnudos sobre la barra de
      [esa cantina que es nuestra cama
Amor raz que me bebe oscuro y tenue nbil
raz de dos
peligro de la matemtica pura e inexacta que se alienta en nuestros ojos
      [cuando nos vemos as hmedos y tristes groseros y deseosos
como el sonido de tus besos, la msica de tus besos y la profunda humedad
      [de tu sexo
raz de dos Amor bolero



VIII

Guardo retazos del ngel que apareci una tarde danzando entre canciones de
      [mirra
Y de Eva desnuda guardo la descripcin de su ombligo y mi perplejidad ante
      [el sonido del mar que en su sexo se oculta
La mirada de sus ojos y su extrao desafo Eva alucinada Eva que te quiero
      [Eva danza fugaz y eterna danza y dominio del sol que es su guadaa

Y me dice, cuando no la veo: los ngeles hacen eso y mucho ms Eva que soy
      [yo el ngel que no es ella.



IX

Qu vuelo me ofreces? Hacia cul redencin? Djame mejor la tarde encima
      [y sus sombras como fantasmas que ya no asustan
Har con ellas un souvenir para el recuerdo que no llega
Luego lo dir, lo dir todo, como un maldito sopln de la hereja

Dir, por ejemplo, que conozco bien las estrategias del olvido y que el
      [plan es buscarse una tarea absolutamente opuesta a la causa del
      [recuerdo
T, yo, todos y el porvenir atascado en tus ojos de sirena
bajando lentamente hacia las olas del mar
que se lo lleva, que se lo lleva
Que se lo lleva todo
Hasta el vuelo que me ofreces y la falsa redencin

** Nelson Gonzlez Leal
   negole@hotmail.com
   Escritor y periodista venezolano. Ha publicado Entre grillos y soledades
   (poesa, Edit. Petroleum, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1986), Una pista
   sutil (relatos, Edic. SCEZ, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1988), y Esa
   pequea porcin del paraso (novela, Edit. Comala, Caracas, Venezuela),
   y particip en la antologa Un paseo por la narrativa venezolana. Ocho
   relatos cortos (Edit. Resma, Santa Cruz de Tenerife, Espaa, 1988).
   Tambin ha publicado textos en diarios y revistas locales e
   internacionales, impresos y en Internet.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

...si los escritores y los artistas se relacionan, aun si de un modo
secular y personalizado, con sistemas de percepciones, tendencias de
pensamiento y visiones del mundo y de la naturaleza, no es porque requieran
muletas sobre las que apoyarse, es porque buscan y encuentran, donde las
haya, claves de sentido y determinaciones de coincidencia en su trato con
el caudal del acontecer. Es por apego y compromiso con lo que no sabran
cmo ignorar del tiempo y lugar en que les toc hacer lo que tenan que
hacer, con la mano derecha y la mano izquierda. Es por solidaridad con la
actividad humana cosechada en el tiempo. Es para ver el mundo con la suma
de ms ojos y ms recursos expresivos e intelectivos que los humildemente
suyos propios.

      Victoria de Stefano, La refiguracin del viaje (2005).



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