
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XVI     Cagua, Venezuela     N 258
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
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           ~~~~~~~~~~~                        3 de octubre de 2011
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
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           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Ecuatorianos en lnea. / Vampiros en Caracas. / Letras   | Breves
al ataque.                                               |
                                                         |
Un colombiano pierde demanda contra Garca Mrquez. /    | Noticias
Muere el escritor cubano Agustn de Rojas. / J. M.       |
Coetzee visit Chile y Argentina. / Real Academia obliga |
a una web uruguaya a retirar enlaces. / Premio San Juan  |
de la Cruz para Jess Alonso Burgos. / Renen textos     |
esenciales de Andrs Bello en una antologa. / Agustn y |
Leero recibieron la Medalla Bellas Artes de Mxico. /   |
Sergio Pitol habl en China sobre su vida y su obra. /   |
Muere en Santiago el escritor chileno Jos Miguel Varas. |
/ Argentina crear el Museo del Libro y de la Lengua     |
Espaola. / Jurado del Premio Alfaguara ser presidido   |
por Rosa Montero. / Bibliotecas colombianas reciben      |
donacin de la Fundacin de Bill Gates. / Piden          |
inventario cultural a coleccionistas privados peruanos.  |
/ Instituto Cervantes abre en Pars una ruta literaria   |
de Vargas Llosa. / Iglesia rusa califica de pederastas   |
obras de Garca Mrquez y Nabokov. / El mexicano         |
Guillermo Sheridan recibir homenaje en la FIL. /        |
Asesinado en Barcelona el poeta espaol Salvador Iborra. |
/ Sale del mercado el remake de Borges publicado por   |
Fernndez Mallo. / Suspendido por razones econmicas el  |
Premio Torrevieja de Novela. / Publican en formato       |
digital una novela de Saramago. / Hacen llamado para     |
preservar legado de Alfonso Reyes. / El argentino Luis   |
Lozano gana el Premio Clarn de Novela 2011. / Un ex ETA |
gana concurso literario y el gobierno retiene el premio. |
/ iBookstore llega a Espaa. / Entregan a Jos Emilio    |
Pacheco el Premio Alfonso Reyes. / Espaa lanza un sello |
en homenaje a Mario Vargas Llosa. / El poeta Rafael      |
Cadenas ser librero por un da en Caracas. / China es   |
el pas invitado de la Feria del Libro Pacfico, en      |
Colombia. / Garca Lorca y la Repblica Espaola, temas  |
de la XI Feria del Zcalo. / Presentarn en Valladolid   |
la Fundacin Miguel Delibes. / Galeano participar en    |
festival de documental en Tenerife. / Feria de           |
Guadalajara congrega a ms de cuarenta pases.           |
                                                         |
Avatares en la vida y la poesa de Antonio Esteban      | Artculos y
Agero, Gustavo Rubn Giorgi. / Ivo Basterrechea:      | reportajes
Milagros, mujer hecha poesa, Ernesto R. del Valle. /   |
Sobre La doncella negra, de Esther M. Garca, o Electra |
bajo el signo de la polucin, Felipe Gonzlez Alfonso.  |
/ Entretenedores oficiales. Triste destino de algunos   |
intelectuales, Carlos Schulmaister. / El filo de la    |
vida en una novela de McCarthy, Mara Elvira Gonzlez.  |
/ Condensaciones, Rafael Prez Ortol. / Resea       |
crtica de la obra teatral Night Mother, de Marsha       |
Norman, Claudia Cceres Ruiz. / El camino de los       |
sabios, de Walter Riso, Antonio Guerrero Ruiz.          |
                                                         |
Juan Secaira Velstegui: La poesa no tiene que ver con | Entrevistas
las generaciones, entrevista por Augusto Rodrguez Ivn |
Beltrn Castillo: La poesa sigue siendo el lugar de    |
las revelaciones, entrevista por Miguel Antonio Guevara |
                                                         |
Experiencia y huella: los cuentos de scar Collazos,   | Sala de ensayo
Alejandro Jos Lpez Cceres. / Reflexin histrica y   |
subjetividad, Ivn Bedoya Madrid.                       |
                                                         |
Tres poemas de Sergio Manganelli. / Eplogo, Vctor    | Letras
Drax. / Tres poemas de C. A. Campos. / Autoestima,     |
Carlos Alvarado Quesada. / Vveres rojos o cuando John  |
Lennon resucit (extractos), Ral Garca Palma. /       |
Carruaje para un hombre que agoniza, Jorge Castelli. / |
Tres poemas de Cindy Jimnez-Vera. / El ascensor,      |
Marimar Huguet-Jerez. / Poemas de Beatriz E. Mendoza. /  |
El triste, Miriam Daz. / Poemas de Carmen Elena       |
Prez. / Dos relatos de Sandra Becerril.                 |
                                                         |
Franz Kafka.                                             | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
   Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro
                          http://www.cenal.gob.ve
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Mencin de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.org
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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Ecuatorianos en lnea. La revista mexicana Punto en Lnea acaba de publicar
su edicin N 33, en la que se incluye, bajo el ttulo Lo que haremos
cuando la ficcin se agote, una seleccin de cuentistas ecuatorianos hecha
por el escritor Jorge Luis Cceres
(http://www.letralia.com/firmas/caceresjorgeluis.htm). El lector se
encontrar en este nmero con los cuentos Una tarde en el museo del sexo,
de Juan Fernando Andrade, Vida y obra de Antenor Limones, de Fernando
Escobar; Hershlag, de Luis Alberto Bravo; Jamn serrano, de Mara A.
Balladares; Caf anacrnico, de Miguel Antonio Chvez; Bailad,
malditos, de Jorge Luis Cceres; Auto diagnstico, de Solange Rodrguez
Pappe, y Musculosamente, de Esteban Mayorga.
http://www.puntoenlinea.unam.mx

Vampiros en Caracas. La escritora venezolana Iliana Gmez Berbes dictar
en Caracas, a partir del prximo 17 de octubre, un taller de cine y
literatura enfocado en el tema del vampiro como criatura fantstica y mito.
Organizado por Metacarpo Producciones
(http://www.metacarpotalleresdecine.com), el taller analizar la presencia
del vampiro en cine, televisin, Internet y otros medios en los que se ha
colado esta figura de la mitologa contempornea. Los participantes
analizarn textos y pelculas relacionados con el tema, y sern motivados
en la apreciacin, crtica y creacin de obras relacionadas con el
vampirismo. La anatoma del vampiro, la presencia de este mito en todo el
mundo, sus relaciones con personajes histricos, la caza de vampiros, el
erotismo vamprico y otros temas sern abordados en el taller, en el que se
proyectarn adems Nosferatu (1922), de F. W. Murnau, las versiones de
Drcula interpretadas por Bela Lugosi, Christopher Lee y Frank Langella; El
ansia (1983), de Tony Scott; Drcula (1992), de Francis Ford Coppola;
Entrevista con el vampiro (1994), de Neil Jordan, y Soy leyenda (2007), de
Francis Lawrence, entre otros filmes. Escritora, publicista, cuentista,
novelista, profesora de idiomas, guionista de telenovelas y cultora de la
ciencia ficcin, Gmez Berbes (Caracas, 1951) es licenciada en letras,
ttulo obtenido por Las criaturas de la ciencia ficcin, denso estudio
simblico de este subgnero de la literatura fantstica. Suyos son los
libros Confidencias del cartabn (1981); Secuencias de un hilo perdido
(1982); Tornillos de taller (1983), Extraos viandantes (1990) y So que
contaba ovejas electrnicas (indito). Metacarpo est ubicada en el cruce
de las avenidas Francisco de Miranda y 2 de Campo Alegre, en el 5 piso
del edificio Laino (frente al Centro Lido), oficina 51. Para solicitar
informacin sobre el taller, se puede llamar a los nmeros (0212) 266.96.07
 264.73.46.
http://www.metacarpotalleresdecine.com/talleres.html#edicionmicros

Letras al ataque. Hasta el prximo 1 de noviembre est abierta la
convocatoria para quienes quieran participar en el segundo nmero de la
revista letrAtaque, que editan Andrs Pascuas C. y Andrea Vergara G. y cuyo
tema en esta oportunidad ser el espejo. La publicacin recibe textos de
hasta 500 palabras, pero tambin fotografas o ilustraciones (formato JPG),
por supuesto relacionados con el tema general de la edicin. En sus
ediciones 0 y 1, letrAtaque ha abordado los temas de la mentira y la calle,
respectivamente. La revista circula en formatos impreso y digital.
http://letrataque.blogspot.com

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||||||||||||||||||||||||||||||    NOTICIAS    |||||||||||||||||||||||||||||

*** Un colombiano pierde demanda contra Garca Mrquez

    El agente de seguros Miguel Santiago Reyes Palencia, cuya historia fue
    la base para la Crnica de una muerte anunciada, de Gabriel Garca
    Mrquez, demand hace 17 aos a ste y a su hermano Eligio por violar
    su honra. Un tribunal de Barranquilla fall en su contra.

La demanda que el colombiano Miguel Santiago Reyes Palencia introdujo hace
17 aos contra los escritores colombianos Gabriel y Eligio Garca Mrquez,
complet su ciclo el 24 de agosto pasado, cuando el Tribunal Superior de
Barranquilla decidi a favor del Premio Nobel.

Reyes Palencia, el vendedor de seguros que protagoniz la historia real en
la que se basaran Gabriel Garca Mrquez para su Crnica de una muerte
anunciada y su hermano Eligio para La tercera muerte de Santiago Nasar,
deber pagar 2.142.000 pesos (algo menos de 850 euros) en concepto de
costas.

Que se lleven todo, no tengo dinero, pero s salud y optimismo. Que se
lleven todo menos las fotos de mi mam, de mi hijo, de mi esposa y mi
hermana, dice sealando un rincn de su casa del barrio Bellavista.

Con 90 aos a cuestas, Reyes Palencia sirvi de molde para el personaje
Bayardo San Romn, el rico forastero que en la noche de bodas repudia a su
novia, ngela Vicario, al descubrir que no es virgen, rechazo que
desencadenar el asesinato de Santiago Nasar Cayetano Gentile era su
nombre real por parte de los dos hermanos de la muchacha.

Reyes reclamaba desde 1994 la mitad de los derechos de autor de la
Crnica... La denuncia se basaba en que se haba violado su intimidad y su
honra al contar su verdadera historia sin pedirle permiso previamente. La
indemnizacin requerida al Gabo era tambin por la pelcula rodada en
Momps bajo la direccin del italiano Francesco Rossi.

Garca Mrquez ha contado en numerosas ocasiones que l y varios miembros
de su familia fueron testigos de los hechos y que lo que hizo en su libro
no fue otra cosa que la reconstruccin de una historia que todo el mundo
conoca en la regin. Esa fue tambin la argumentacin de sus abogados ante
los jueces.

Reyes Palencia, quien public hace cuatro aos un libro con su versin de
los hechos, haba intentado que Margarita Chica, que as se llamaba en la
realidad su esposa por unas horas, se sumara a la demanda, pero ella no
acept. Chica falleci en 2007.

No me arrepiento de haberla devuelto, pues proced como un hombre. No me
iba a dejar engaar por una nia de manera tan tonta, dijo Reyes en la
poca en que present su demanda.

El hombre asegura sentirse dolido de que el Nobel colombiano no mencione,
en ningn episodio de su vida pblica, a la poblacin de Sucre, donde como
amigos de infancia ambos se baaron en el ro La Mojana, jugaban bola
etrapo y tumbaban mangos y guayabas en el sector de Congoveo. Tambin le
duele el olvido de pocas preadolescentes cuando por sorteo ganaron becas
para estudiar bachillerato, Gabo en Zipaquir y l en Vlez, Santander.

Una vez me lo encontr en Barranquilla y lo salud: Hola, Gabriel!. Me
respondi: Quin eres t?. Le dije que lo iba a demandar y tuve por
respuesta: Haz lo que quieras .

Viudo hace 15 aos de Enriqueta Obregn, Reyes Palencia asegura que buscaba
una indemnizacin para sus hijos, que aunque viven bien y velan por su
bienestar, son casi una docena. Yo estoy paSan Pedro, pero gracias a
ellos vivo sin preocupaciones. Esta noticia no me inmuta, saba hace aos
que este era un caso perdido, por negligencia del abogado.

Fuentes: El Heraldo  El Norte de Castilla  El Tiempo



*** Muere el escritor cubano Agustn de Rojas

El escritor Agustn de Rojas Anido, considerado por la crtica como una de
las figuras cimeras de la ciencia ficcin en Cuba, falleci el pasado 11 de
septiembre a los 62 aos de edad, vctima de una repentina enfermedad.

De Rojas deja una valiosa obra publicada que incluye Espiral (1981), Premio
David de Ciencia Ficcin, aunque no menos valorado fue su quehacer
ensaystico.

Tambin pertenecen a su creacin literaria Una leyenda del futuro (1985),
Ao 200 (1990), Catarsis y sociedad (1992) y Publicano, que obtuviera el
Premio Especial de Novela Dulce Mara Loynaz en 1997.

Segn sus ms allegados, despus de varios aos sin publicar, tena varios
textos inditos, entre los cuales se encuentra una novela a la que se haba
entregado los ltimos cinco aos: La llegada del reino, una continuacin de
Publicano, que al decir de algunos conocedores sera su gran novela.

Miembro de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), De Rojas fue,
adems de escritor, maestro, bilogo y antroplogo.

Fuentes: Radio Habana Cuba



*** J. M. Coetzee visit Chile y Argentina

El Premio Nobel de Literatura 2003, el surafricano John Maxwell Coetzee,
complet una gira por el sur de Latinoamrica, presentndose a mediados de
septiembre en el seminario La ciudad y las palabras, organizado por el
Doctorado de Arquitectura de la Universidad Catlica de Chile, y en el
cierre del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires.

Seoras y seores, quiero dar las gracias a la Universidad Catlica por la
invitacin. Nunca antes haba estado en Chile, este hermoso pas, dijo el
autor de Desgracia el mircoles 14 de septiembre en el Auditorio de la
Facultad de Arquitectura y Diseo de la Universidad Catlica, luego de una
breve introduccin del director del doctorado, Fernando Prez, y ante buena
parte de la escena literaria local.

Coetzee ley ante el pblico dos piezas cortas. No son exactamente
relatos, no tienen estructura dramtica, pero tampoco son ensayos ni son
autobiogrficos, dijo. Tras la lectura, firm ejemplares durante al menos
cuarenta minutos.

El escritor complet su estada en la capital chilena almorzando con
editores de la sede local de Random House Mondadori, quienes le obsequiaron
un ejemplar de las Obras completas de Nicanor Parra. Tambin hizo un
recorrido por Santiago y se reuni con algunos autores.

El seminario ha contado con la presencia de otras figuras de la literatura
mundial, como Jonathan Franzen, Ricardo Piglia, Richard Ford y Julian
Barnes, entre otros. En diciembre ser el turno del Nobel turco, Orhan
Pamuk.

El domingo 18, el autor de Hombre lento particip en la clausura del
Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires, Filba. Fue presentado
por Matilde Snchez, quien describi en la obra del surafricano una
emocin muy contenida y concentrada , que sin embargo llega a puntos de
desnudez que pocos autores consiguen.

Snchez destac la modernidad de la obra de Coetzee: Algunas de sus
novelas hibridan distintos gneros. En Diario de un mal ao rompe la unidad
de la pgina, la convierte en pantalla con dos y hasta tres hipertextos,
que pueden leerse de manera alterna o bien lineal. La segunda razn es que
a menudo ha dado una vuelta inesperada (...) asumiendo la voz de narradoras
y personajes femeninos, explic la periodista de Clarn, quien adems se
refiri a la imagen que el autor construy de s mismo en Verano, la ltima
entrega de su autobiografa: En los tiempos actuales de obsesiva primera
persona, es difcil encontrar memorias ms autocrticas.

Coetzee, despus de un aplauso interminable, ley en ingls un texto
titulado La vieja y los gatos, sin traduccin simultnea ni versin en
castellano del texto.

Hacia el cierre del evento, Pablo Braun, director del festival, anunci que
en 2012 la Fundacin Filba aspira a lanzar el Festival Nacional de
Literatura, que rotara por distintas ciudades de Argentina.

Fuentes: La Tercera  La Voz



*** Real Academia obliga a una web uruguaya a retirar enlaces

La Real Academia Espaola de la Lengua ha obligado al reconocido portal
uruguayo La Pgina del Idioma Espaol (http://www.elcastellano.org) a
retirar los avances que haba publicado previamente de la 23 edicin del
diccionario acadmico, en virtud de que se estara violando leyes civiles y
penales de Espaa.

La carta de intimacin fue enviada por correo electrnico el pasado 15 de
septiembre por el Departamento de Asesora Jurdica del Grupo Planeta,
actuando en nombre y representacin de la Real Academia Espaola, desde
la direccin acalvog@planeta.es, segn inform el editor del portal,
Ricardo Soca, en un editorial sobre el tema
(http://www.elcastellano.org/ns/edicion/2011/septiembre/planeta.html).

Soca explica que llam por telfono al Grupo Planeta, con sede en la ciudad
espaola de Barcelona, a fin de verificar la veracidad del reclamo. Segn
Planeta/RAE, este nuestro modesto portal estara practicando competencia
desleal y cometiendo un ilcito penal de acuerdo con leyes que rigen en
el reino peninsular, agreg.

En la carta, el asesor jurdico de Planeta expone que todos los contenidos
publicados por la RAE lo que comprende buscadores, diccionarios y bases de
datos estn protegidos por derechos de propiedad intelectual y, salvo
para un uso personal y no comercial por parte de los usuarios, no pueden
ser distribuidos, modificados o reproducidos total o parcialmente sin la
autorizacin previa por escrito, por lo que la RAE se reserva el derecho
de emprender acciones legales cuando considere que se est haciendo uso
indebido de su imagen institucional.

Aunque Soca decidi retirar del portal los contenidos cuestionados,
denunci que precisamente la RAE se apropi hace tres aos del nombre La
palabra del da, con el que l ha distribuido un boletn sobre temas
lingsticos a ms de 200.000 suscriptores gratuitos.

Nunca cuestion este procedimiento, caracterstico de la poltica de
ninguneo de RAE, pero es sintomtico que, a partir del momento en que
nuestra buena amiga Silvia Senz se lo hizo notar a la Academia Espaola
mediante un mensaje dirigido a la cuenta en Twitter @RAEinforma, le fue
bloqueada su suscripcin a este servicio de la RAE en esa red social,
agreg Soca.

En el portal uruguayo, que inici sus actividades en abril de 1996
convirtindose en uno de los recursos pioneros del idioma espaol en
Internet, estn publicadas tanto la grabacin de la conversacin telefnica
entre Soca y un representante de Planea
(http://elcastellano.org/planeta.mp3) como la carta de intimacin enviada
por Planeta en nombre de la RAE
(http://elcastellano.org/ns/edicion/2011/septiembre/intimacion.html).

Fuente: La Pgina del Idioma Espaol



*** Premio San Juan de la Cruz para Jess Alonso Burgos

El escritor palentino Jess Alonso Burgos (1952) ha ganado el XII Premio
Internacional de Poesa San Juan de la Cruz con el poemario Estrategias de
la usura, segn desvel el pasado 17 de septiembre la presidenta del
jurado, Clara Jans, quien destac la sencillez y austeridad del libro.

Alonso Burgos, que en la actualidad reside en Manresa (Barcelona), se
impuso a los otros trece finalistas seleccionados entre los 110
participantes de un certamen dotado con 6.000 euros para el ganador y la
edicin del libro en la coleccin Adonais de Poesa de Ediciones Rialp.

Jans seal que el poemario ganador se compone de poemas muy sencillos,
muy austeros, muy ajustados, sin ninguna concesin, de una gran verdad y
muy bien escrito, lo que a su juicio se traduce en un libro que se
aproxima a una prosa muy potica.

Expresa el mundo que se convierte en pasin, aadi Jans, para quien se
trata de un premio muy bien dado, pese a los libros de mucha calidad
que participaron este ao desde todos los puntos de Espaa y pases como
Estados Unidos, Blgica o Alemania, entre otros.

Adems de Jans como presidenta, el jurado estuvo integrado por Antonio
Colinas, Jess Munrriz; Carmelo Guilln; Adolfo Alonso; Carlos Aganzo,
como asesor literario, y Luis Hernndez, como secretario.

Colinas subray de Estrategias de la usura su gran calidad formal y de
contenido, as como el hecho de que no se encuentre en el libro prosa
cortada en trozos, sino con un gran poder de sntesis.

El mensaje rebosa por encima de las formas, sostuvo el poeta leons
afincado en Salamanca, antes de alabar la calidad de los participantes, ya
que en su opinin tres o cuatro libros habran podido ganar este
certamen.

El resto de los miembros del jurado se expres en la misma direccin,
despus de que el presidente de Caja de vila, Agustn Gonzlez, repasara
la biografa de Jess Alonso Burgos, licenciado en derecho por la
Universidad de Valladolid, abogado y en la actualidad residente en Manresa.

En su currculo figuran cuatro libros de poesa, tres de ensayo y una
edicin crtica de Figuras delincuentes y Figuras delincuentes en el
Quijote, del regeneracionista madrileo Constancio Bernaldo de Quirs.

Adems de haber colaborado en diferentes peridicos y revistas espaolas e
iberoamericanas de literatura y filosofa, en 2009 la fundacin Daz-Caneja
public una breve antologa de su obra potica bajo el ttulo Paraso y
exilio (Palencia, 2009).

Este premio, que lleva el nombre del mstico de Fontiveros (vila) y patrn
de los poetas en habla hispana, est organizado por la Caja de Ahorros de
vila y la Asociacin Cultural Colonia Fontiverea Abulense, en
colaboracin con el Ayuntamiento de Fontiveros (vila).

Adems del ganador, entre los otros trece finalistas figuraban tres
escritores de Sevilla y uno de vila, Burgos, Murcia, Alicante, Albacete,
Zaragoza, Badajoz, Pamplona, Madrid y Ciudad Real.

Alonso Burgos toma el relevo de otro escritor de Castilla y Len, el
zamorano Jess Losada Vaquero, que se impuso el ao pasado con el poemario
Corazn frontera, sumndose as a una nmina en la que figuran, entre
otros, poetas como Carmelo Guilln Acosta; Alejandro Lpez Anglada; Jos
Javier Aleixandre; Juan Manuel Rodrguez Tobal o Blanca Sarasua.

Este premio, que qued desierto en una ocasin y que ser entregado a
finales de noviembre, ha recado en dos oportunidades en poetas abulenses y
en cuatro ediciones en mujeres.

El certamen lleva el nombre del mstico abulense san Juan de la Cruz,
patrn de los poetas de habla hispana, nacido en la localidad moraega de
Fontiveros, situada al norte de la provincia.

Fuente: EFE



*** Renen textos esenciales de Andrs Bello en una antologa

El Banco Central de Venezuela (BCV), junto con la Fundacin Biblioteca
Ayacucho, acaba de publicar el libro Antologa esencial de Andrs Bello,
una edicin de bolsillo cuya seleccin de trabajos permite conocer y
estudiar rasgos fundamentales de las facetas como poeta, ensayista,
fillogo y crtico literario de este autor fundamental de las letras
venezolanas e hispanoamericanas.

Prologado y seleccionado por Jos Ramos, el texto est dividido en tres
grandes captulos: Poesa, Crtica literaria y Estudios gramaticales y
lingsticos. En la primera parte destacan creaciones emblemticas de la
potica bellista como El Anauco, Alocucin a la poesa, La agricultura
de la zona trrida, Las fantasmas y La oracin por todos.

De acuerdo con Ramos, esta seleccin de la obra potica de Bello permitir
acercarse a la dimensin formadora y latinoamericanista del creador, pero
tambin a sus ms ntimos temores como ser humano. La Alocucin y La
agricultura concretan estticamente un sistema metafrico para las nuevas
naciones hispanoamericanas, son la expresin y sustancia didctica de una
sensibilidad puesta al servicio de un ideal de formacin ciudadana: disean
los modos de un ser social. El otro sentido de esta potica, el que
forzosamente lleva el signo de la intimidad, perfila al Bello marcado, es
harto decirlo, por las huellas irreversibles de sus exhaustos fantasmas.

En el segundo captulo se ofrece al lector una serie de ensayos del erudito
venezolano dedicados al anlisis de diversas corrientes de la literatura
universal como los clsicos griegos y la obra de los antiguos poetas
castellanos, entre otros.

La ltima parte contiene trabajos destacados en un mbito en el que Bello
se consagr como uno de los grandes maestros, como fueron los estudios
dedicados a la gramtica y la filologa. Figuran en esta seleccin
antolgica el Prlogo a la Gramtica de la lengua castellana dedicada al
uso de los americanos, el Prlogo al poema del Cid y el Uso antiguo de
la rima asonante en la poesa latina de la media edad y en la francesa; y
observaciones sobre su uso moderno.

Para describir la maestra lograda por este autor fundamental, Ramos apela
a la descripcin realizada por otro gigante de las letras venezolanas e
hispanoamericanas como fue Uslar Pietri: Es un maestro. Estudia
incansablemente para ensear a todas horas y en todas las formas. Cuando
traduce a un poeta es para ensear poesa, cuando se entrega a una
investigacin filolgica es para revelar las races culturales de la
sociedad a la que pertenece; cuando escribe crtica lo hace con un tono
docente y orientador.

Este texto forma parte de la Serie Bicentenaria, esfuerzo conjunto del BCV
y la Fundacin Biblioteca Ayacucho para divulgar la obra de autores y
actores fundamentales del siglo XIX, como una manera de rendir tributo al
bicentenario de las independencias hispanoamericanas. En esta serie figuran
adems textos como: Doctrina del Libertador, de Simn Bolvar; De mi propia
mano, de Antonio Jos de Sucre; Miranda y la emancipacin suramericana, de
Jos Mara Antepara; Pensamiento poltico de la emancipacin venezolana,
compilacin de Pedro Grases; Documentos sobre el Congreso Anfictinico de
Panam, compilacin a cargo de Germn de La Reza, y Primeras
constituciones: Latinoamrica y el Caribe, de Nelson Chvez Herrera

Al igual que todas las publicaciones de la variada produccin del fondo
editorial del BCV, la Antologa esencial de Andrs Bello puede adquirirse
en las libreras del instituto emisor en Caracas y Maracaibo, abiertas al
pblico en horario corrido de 9 de la maana a 4 de la tarde, de lunes a
viernes.

Fuente: BCV



*** Agustn y Leero recibieron la Medalla Bellas Artes de Mxico

Acompaados por sus familias y unos cuantos amigos, los escritores Vicente
Leero y Jos Agustn recibieron el pasado 21 de septiembre la Medalla
Bellas Artes, mxima distincin que otorga el Palacio de Bellas Artes de
Ciudad de Mxico.

Agustn y Leero entraron por la puerta de la sala del teatro de Bellas
Artes acompaados por Ignacio Solares y Jess Ochoa. En un breve dilogo
conducido por Solares, evocaron la etapa en que los dos escritores
coincidieron en la revista femenina Claudia, a mediados de los aos 60.

Leero record: Gustavo Sainz y Jos Agustn eran chavitos, dos demonios
que me sorprendieron. Agustn ya haba publicado La tumba y escriba De
perfil; presumo de haber ledo todas las pginas que l escriba con un
solo dedo en la mquina.

Y Agustn seal: Viv esa poca con un gusto enorme. Entonces, Leero,
para sorpresa del propio Agustn y de todo el pblico, sac de su bolsillo
el primer ejemplar de la novela De perfil, que justamente Jos Agustn le
haba dedicado a l y en donde, entre otras palabras, deca: .. con
agradecimiento eterno, devocin, patriotismo y mala letra. Jos Agustn.

Agustn describi que siempre vio con admiracin a Vicente Leero, que lo
percibi como un gran escritor de las letras, tal vez muy serio al
principio, pero poco a poco nos hicimos grandes amigos, de lo cual me
siento muy orgulloso.

Por su parte, Ignacio Solares traz un perfil de cada uno de los autores,
que a pesar de que nacieron en dos dcadas distintas Leero en 1933 y
Agustn en 1944 representan a dos de las figuras ms importantes de las
letras mexicanas, con obra narrativa en la dramaturgia y en el cine.

Solares destac que Vicente Leero, desde medios de comunicacin como
Proceso y Exclsior, ha dado batallas en pos de un periodismo libre. Con
su novela Los albailes abri brecha en las letras mexicanas. Recalc que
es el autor de los guiones ms exitosos en la historia del cine mexicano:
El callejn de los milagros y El crimen del padre Amaro.

De Agustn dijo que sin duda es uno de los ms influyentes autores
mexicanos, con una actualidad impresionante y que revitaliz la experiencia
de la lectura entre los jvenes.

Tras la lectura de fragmentos de la obra de los dos autores por parte de
Jess Ochoa, Teresa Vicencio, directora de Bellas Artes, hizo entrega de
las medallas a ambos escritores y elogi la obra de cada uno de ellos.

Fuente: El Universal



*** Sergio Pitol habl en China sobre su vida y su obra

El escritor mexicano Sergio Pitol, galardonado con el Premio Cervantes en
2005, valor en Pekn, el pasado 22 de septiembre, el desarrollo de su
creacin literaria desde 1961, cuando hizo su primera visita a China,
truncada por el inicio de los acontecimientos que posteriormente
desembocaran en la Revolucin Cultural.

Cuando llegu, Mxico quera entablar relaciones diplomticas con China.
Este era un pas vivo, con una vida teatral febril e intensa y una historia
milenaria bella y sostenida en el tiempo, asegur Pitol, quien, aquejado
de problemas de salud, cedi la lectura de su discurso a un alumno de la
Universidad de Veracruz.

De 81 aos, Pitol rememor, en la conferencia dada en el Instituto
Cervantes de Pekn, su inmersin en China, hecha a travs del Templo del
Cielo, la pera pequinesa o la gastronoma, y truncada por los hechos
previos a la Revolucin Cultural (1966-76), que caus la muerte de al menos
dos millones de personas.

Durante esta dcada, Mao, apoyado por una parte de la direccin del Partido
Comunista, conocida como la Banda de los Cuatro, organizaron una
multitudinaria movilizacin encaminada a desacreditar al ala
pro-capitalista, que tuvo como principales objetivos a personal
cualificado, profesores e intelectuales.

En aquellos meses (estuvo ocho en Pekn) vi cmo la vida cultural se
apagaba y se instauraba un nico pensamiento, el Estado. Cuando ocurri la
catstrofe ya estaba lejos de China, afirm Pitol, quien celebr lejos del
pas asitico el fin de esos das.

Me alegr enormemente cuando aqullos que haban sido castigados volvieron
como vctimas inocentes tras ser perseguidas como demonios, declar el
mexicano, quien tras cuarenta aos sin regresar, asegur haberse
congraciado con China en su segunda visita en 2006.

A mi llegada constat que haba merecido la pena reencontrarse con este
pas. La juventud se asomaba a todos los temas con una curiosidad inusitada
e indita en otros lugares del mundo, afirm el autor de, entre otros, El
taido de una flauta (1973), El mago de Viena (2005) o Biografa soterrada
(2011).

Acerca de la influencia que China ha tenido en su literatura, asever que,
sobre todo, le ha aportado una visin amplia del ser humano y de lo que es
capaz.

Asimismo afirm que la vida y la literatura no tienen diferencia y que
todo aquello que vivimos tendr permanencia en nuestro ser ya que, como
asegur, parafraseando uno de sus ttulos, todo est en todo.

Fuente: EFE



*** Muere en Santiago el escritor chileno Jos Miguel Varas

El periodista y escritor chileno Jos Miguel Varas, Premio Nacional de
Literatura 2006, falleci en Santiago a los 83 aos de edad, segn inform
a travs de Twitter el Partido Comunista, en el que milit el autor, el
sbado 24 de septiembre.

El escritor muri en su casa la noche del 23, coincidiendo con el 38
aniversario del deceso del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda, de cuya
obra Varas era gran conocedor.

Nacido en 1928, Varas estudi derecho y pedagoga y, con 18 aos, public
su primer volumen de crnicas, titulado Cahun, al que en 1950 le seguira
su segundo libro, Sucede.

Esos fueron los inicios de una prolfica carrera, en la que resaltan
ttulos como El correo de Bagdad, Porai Neruda clandestino, Los sueos del
pintor y Los tenaces, este ltimo lanzado en 2010.

En reconocimiento a esa labor, Varas obtuvo el Premio Nacional de
Literatura 2006 y la medalla Pushkin de Rusia en 2007.

Adems, recibi el Premio Municipal de Santiago 2007 por El seductor y, en
tres ocasiones, el Premio Altazor, en 2002 por Cuentos completos, en 2008
por Milico y en 2010 por La huachita.

Sin dejar de lado su vocacin literaria, Varas desarroll tambin una
relevante trayectoria como periodista, que comenz en la revista Vistazo,
en 1952, y un ao despus en el diario comunista El Siglo, del que tambin
fue director.

En 1971, fue nombrado jefe de prensa de Televisin Nacional, durante el
gobierno del socialista Salvador Allende, pero la llegada de la dictadura,
en 1973, le llev a exiliarse en la Unin Sovitica, donde trabaj como
locutor en el programa Escucha Chile de Radio Mosc.

Con el retorno de la democracia, Varas regres a Chile en 1990.

Fuente: EFE



*** Argentina crear el Museo del Libro y de la Lengua Espaola

El primer Museo del Libro y de la Lengua Espaola de Sudamrica se abrir
en noviembre en Argentina, segn anunci el pasado lunes 26 de septiembre
el director de la Biblioteca Nacional de ese pas, el socilogo Horacio
Gonzlez.

No hay un museo como este en la Argentina. Y no lo hay en Latinoamrica,
tampoco; salvo en Sao Paulo, Brasil, donde se hace foco en el idioma
portugus, agreg Gonzlez.

El museo, que estar ubicado en el mismo predio que la Biblioteca Nacional
en el barrio capitalino de Recoleta, es un trabajo surgido a partir de los
esfuerzos culturales e intelectuales de la Biblioteca Nacional en una
materia de la cual antes no haba nada.

El nuevo museo, cuyo estilo moderno fue diseado por el arquitecto Clorindo
Testa, guardar la historia de las lenguas, la escritura y los libros. El
museo es la historia de cmo se comportaron los argentinos frente a este
arcn de joyas que son las palabras, a las que no solemos darle mayor
importancia, y que constituyen el alimento por el cual establecemos el
tejido diario de nuestras relaciones, afirm Gonzlez.

Fuente: AFP



*** Jurado del Premio Alfaguara ser presidido por Rosa Montero

El jurado del XV Premio Alfaguara de Novela
(http://www.alfaguara.com/es/premio-alfaguara-de-novela), cuyo ganador ser
anunciado en marzo de 2012, ser presidido por la escritora espaola Rosa
Montero, segn se anunci el pasado martes 27 de septiembre.

El galardn, que est dotado con 175 mil dlares, se convoca desde el ao
1998, cuando gan el recientemente fallecido autor cubano Eliseo Alberto,
con la obra Caracol Beach. En la edicin ms reciente se impuso el
colombiano Juan Gabriel Vsquez con El ruido de las cosas al caer.

El premio tambin incluye la publicacin de la novela por la editorial
Alfaguara, que la comercializar simultneamente en Espaa, Estados Unidos
y Amrica Latina.

Los autores interesados en participar deben enviar dos originales
encuadernados de manuscritos de no menos de 200 pginas a cualquiera de las
sucursales de Alfaguara en Latinoamrica y Espaa hasta el viernes 30 de
diciembre de 2011.

Desde 1998 han presidido el jurado del galardn autores de la talla de
Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muoz
Molina, Jos Saramago, Luis Goytisolo, Manuel Vicent y Bernardo Atxaga,
entre otros.

Fuente: El Universal



*** Bibliotecas colombianas reciben donacin de la Fundacin de Bill Gates

El pasado martes 27 de septiembre la Fundacin Bill & Melinda Gates
(http://www.gatesfoundation.org) hizo efectiva la donacin de ms de tres
millones de dlares para fortalecer la conectividad y la implementacin de
tecnologas en las bibliotecas pblicas de Colombia.

El proyecto fue anunciado en la Casa de Nario por el presidente
colombiano, Juan Manuel Santos, la ministra de Cultura, Mariana Garcs, y
Deborah Jacobs, directora del programa Bibliotecas Globales de la Fundacin
Gates.

Este proyecto nos va a ayudar a reducir la desigualdad que tenemos, de
manera que un nio del Amazonas pueda acceder en una biblioteca a la
tecnologa de la misma forma que uno de la 85 con Sptima, dijo el
presidente Juan Manuel Santos, quien narr que hace un ao se reuni con
Bill Gates en Nueva York para hablar del programa.

La donacin, que es de 3.286.334 dlares, es para una primera etapa del
proyecto que durar dos aos y consiste en el diagnstico de las
necesidades de conectividad y de formacin de los bibliotecarios en
distintas comunidades. Y para la realizacin de 26 pilotos en bibliotecas
pblicas, 25 de ellas en diversas regiones de Colombia y un piloto en la
Biblioteca Nacional, en Bogot.

Es un proyecto sumamente importante porque permitir mantener conectadas a
las bibliotecas y no dudo de que cambiar la vida de muchas personas, dijo
Jacobs, quien agradeci adems a Microsoft Colombia, que donar el software
para los pilotos.

La iniciativa ya se ha hecho en Chile, Mxico, Ucrania, Bulgaria y Vietnam,
entre otros pases. Bogot ya haba recibido una donacin en 2002 para
BiblioRed.

Para este proyecto el Ministerio aporta 600.000 dlares y el Ministerio de
las Tecnologas de la Informacin y las Comunicaciones se vincula con el
Plan Vive Digital. Con Vive Digital vamos a pasar de 2,2 millones a 8,8
millones de hogares conectados en todo el pas, dijo Santos.

Actualmente hay 1.104 bibliotecas municipales en Colombia. El mantenimiento
de cada una cuesta unos 45 millones de pesos al ao e incluye el salario
del bibliotecario, la actualizacin de las colecciones, los programas de
lectura, el pago de servicios y la conexin a Internet.

Pero es justamente la conectividad y acceso a tecnologas la gran falencia
que tienen, segn Ana Roda, directora de la Biblioteca Nacional. De ah la
importancia de la donacin de la Fundacin Gates.

Fuente: El Tiempo



*** Piden inventario cultural a coleccionistas privados peruanos

El director de la Biblioteca Nacional del Per (BNP), Ramn Mujica, formul
un llamado a los coleccionistas privados de su pas para que realicen un
inventario del patrimonio cultural con el que cuentan.

Hay una legislacin concreta que dice que todos los objetos precolombinos,
virreinales y de la poca de la Repblica, son patrimonio de la nacin y no
pueden salir del pas, mientras que no estn inventariados, explic Mujica
el pasado 27 de septiembre.

El funcionario reconoci que muchos coleccionistas privados hicieron una
gran labor por recuperar el patrimonio peruano, por lo que debe quedar un
registro del material que poseen.

Lo importante es que esto sea escrito para que quede un registro, no slo
para la seguridad del propietario, sino para los investigadores que deben
tener acceso a toda esta informacin, manifest.

Record que en los ltimos veinte aos se ha venido verificando un saqueo
sistemtico de los libros en la BNP, y agreg que los libros sustrados
tienen como destino coleccionistas peruanos e internacionales, quienes lo
consiguen a travs de algunos vendedores de obras antiguas, as como por
Internet.

Definitivamente hay un circuito comercial para estas obras, uno de los
libros desaparecidos es el de Erasmo de Rotterdam del siglo XVI, que nos
enteramos que hay slo tres ejemplares en el mundo. Son libros que tienen
un valor incalculable, refiri.

En ese sentido, consider como importante la realizacin de un catlogo e
inventario de libros antiguos, pues no existe en la actualidad este tipo de
documentos.

En otro momento, destac el incremento a 19 millones de soles del
presupuesto de la BNP para el prximo ao, con lo que, sostuvo, se podr
mejorar la infraestructura, declarar una reorganizacin de la institucin y
subirle el sueldo a los empleados.

Fuente: Andina



*** Instituto Cervantes abre en Pars una ruta literaria de Vargas Llosa

Los apasionados del Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, pueden
desde este 27 de septiembre recuperar sus pasos perdidos por Pars en un
recorrido literario por la ciudad en la que el escritor peruano asegura que
se convirti en escritor y donde termin su primera novela, La ciudad y los
perros.

El recorrido de Vargas Llosa en Pars, enmarcado en el proyecto de rutas
literarias concebido por la sede francesa del Instituto Cervantes
(http://paris.cervantes.es), propone 18 puntos emblemticos para un
itinerario de algo menos de tres kilmetros que repasa los siete aos que
el escritor pas en Pars, ciudad a la que lleg en 1959.

Mis siete aos en Pars fueron los ms decisivos de mi vida. Aqu me
convert en escritor, aseguraba el autor en La libertad y la vida.

Los viandantes pueden encontrar informacin sobre la ruta
(http://paris.rutascervantes.es/ruta/vargasllosa) en el portal del
Cervantes de Pars, que invita a iniciar la ruta en la Catedral de Notre
Dame, donde el escritor compraba novelas en los puestos de libreros a
orillas del Sena.

El antiguo Hotel Wetter, donde el Premio Nobel se aloj a su llegada a la
capital, sus cafs y restaurantes predilectos o aquellos reflejados en sus
obras, como La Petite Hostellerie, Allard o el Caf de Saint-Germain, y en
los que escriba, adems de libreras donde se abasteca de literatura.

Entre esos lugares se encuentra La Coupole, donde el escritor se premiaba a
s mismo con un cordero al curri cada domingo despus de escribir un
artculo, explicaba, y donde encontraba siempre al escultor suizo Alberto
Giacometti.

Calles y esquinas por las que Vargas Llosa escriba mentalmente mientras
paseaba, por ejemplo, para acudir a su puesto de periodista en Radio
Francia Internacional (RFI) o en la Agencia France Presse, trabajos que le
permitan vivir en la ciudad con la que haba soado en la adolescencia.

Pars era un mito enormemente vigente cuando yo era chico, cuando era
joven. Pars como la capital de las artes, de las letras; Pars como la
ciudad liberada donde haban sido derrotados todos los prejuicios, donde
haba creatividad en las calles... Yo crec soando con Pars, explica el
literato al Instituto Cervantes.

Para el joven Vargas Llosa, Pars era un requisito indispensable si uno
quera convertirse en escritor, en artista, en creador, si uno quera estar
realmente en la vanguardia de la modernidad, agrega el autor, que lleg a
la capital francesa tras cursar un doctorado en Madrid y con la promesa de
una beca que nunca lleg.

Y as fue, recuerda el Premio Nobel, que no haba publicado an nada cuando
lleg a Pars, donde finaliz su primera novela, que haba empezado en
Madrid, escribi la segunda (La casa verde) y un relato llamado Los
cachorros e inici la tercera (Conversacin en La Catedral).

Cuando me fui a Inglaterra en 1966, era ya un escritor. Tena tres libros
publicados, me haba hecho conocido, haba conocido a muchsimos escritores
latinoamericanos y, gracias a Pars, haba comenzado a sentirme yo tambin
un escritor latinoamericano.

Y fue en Pars donde Vargas Llosa conoci a escritores como Alejo
Carpentier, Jorge Edwards, Jorge Luis Borges, Julio Cortzar, Augusto Roa
Bastos o Miguel ngel Asturias, y donde descubri que l mismo era un
escritor latinoamericano, explica.

El recorrido propuesto por el Instituto Cervantes incluye tambin la sede
de la Unesco, donde Vargas Llosa trabaj como traductor, como su amigo
Julio Cortzar, y cuya experiencia emple en su novela Travesuras de la
nia mala.

Confeccionada por el poeta, traductor y narrador peruano Jorge Njar, y
compuesta en total por dieciocho puntos de la llamada Ciudad Luz, la ruta
termina en la clebre Librera Gallimard.

El prximo 11 de octubre, el Ayuntamiento de Pars otorgar a Vargas Llosa
la Grande Mdaille de Vermeil, la ms alta distincin que concede la
capital francesa, donde el escritor fue ms feliz o menos infeliz que en
ninguna otra parte.

Fuente: EFE



*** Iglesia rusa califica de pederastas obras de Garca Mrquez y Nabokov

Un importante responsable de la iglesia ortodoxa rusa, Vsevolod Chaplin,
defendi este 28 de septiembre la necesidad de establecer un debate sobre
la supuesta justificacin de la pederastia en dos clsicos literarios:
Lolita, de Vladimir Nabokov, y Cien aos de soledad, de Gabriel Garca
Mrquez.

Tenemos que debatir para determinar en qu medida estas obras justifican
la pederastia. Es un hecho que en Occidente hubo una opinin muy negativa
sobre ellas, y luego ha cambiado, consider en declaraciones a la radio
Echo de Mosc. Lleg la hora de una revolucin moral, o una
contrarrevolucin si lo prefiere.

La novela de Nabokov, que cuenta la obsesin de hombre por una nia de doce
aos, provoc un escndalo en cuanto fue publicada en 1955. La del
colombiano Garca Mrquez trata el tema del incesto.

Las declaraciones de Chaplin enfurecieron a los escritores rusos.
Adelante, verifiquemos si en la literatura, desde Homero hasta los grandes
clsicos rusos, hay seales de violencia, pederastia y otras cosas
inaceptables, coment con irona el historiador Nikolai Svanidz.

Otro autor, Boris Akunin, inst a la iglesia ortodoxa a no inmiscuirse en
temas seculares y literarios.

El exministro de Cultura, Mijal Chvydkoi, opina que responder a la
propuesta de Chaplin sera perjudicial para Rusia.

Fuente: AFP



*** El mexicano Guillermo Sheridan recibir homenaje en la FIL

Este 28 de septiembre fue anunciado que, por su labor como difusor cultural
y su brillante trayectoria periodstica, el periodista mexicano Guillermo
Sheridan (Ciudad de Mxico, 1950) ser este ao el profesional reconocido
en la vigsima edicin del Homenaje Nacional de Periodismo Cultural
Fernando Bentez, que se realizar el prximo domingo 4 de diciembre a las
17:30 en el Auditorio Juan Rulfo de la 25 Feria Internacional del Libro de
Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), en Mxico.

Un reconocimiento que, seala, le cae bien, porque (Fernando Bentez) fue
mi cuate y nos divertimos mucho, indic Sheridan, quien incursion en el
periodismo haciendo reseas, como todo mundo, hace mil aos, en la
Revista de la Universidad de Mxico, Nexos y el suplemento La Cultura en
Mxico, de la revista Siempre!, cuando era dirigido por Carlos Monsivis.

Luego Fernando Bentez y Humberto Batis me encargaron una columna en el
suplemento Sbado del Unomsuno. Tena que escribir sobre teatro, lo que
era terrible, pues haba que ir al teatro. A veces inventaba obras y hasta
teatros que no existan. Fernando declaraba solemnemente: Ir a ver esa
esencial puesta en escena, hermano!, y me pagaba y ya.

De 1986 a 1999 Sheridan form parte de la mesa de redaccin de Vuelta.
Actualmente es consejero en Letras Libres, donde tiene una colaboracin
mensual y en cuyo sitio web publica el blog El Minutario
(http://www.letraslibres.com/blogs/el-minutario). Sus crnicas se han
reunido en Frontera norte, Lugar a dudas, El encarguito y otros pendientes,
Cartas de Copilco, All en el campus grande y Viaje al centro de mi tierra.

Guionista de la cinta Cabeza de Vaca y autor de la novela El dedo de oro,
Sheridan aclara que, ms que a periodista cultural o a escritor, me dedico
a realizar investigacin acadmica. Estudio y escribo sobre historia de la
poesa mexicana en la Universidad Nacional Autnoma de Mxico. Y en mis
ratos libres he seguido escribiendo crnicas y crtica. En fin, que el
hbito hizo un monje ms o menos anfibio.

El Homenaje Nacional de Periodismo Cultural Fernando Bentez se entrega
desde 1992 en la FIL Guadalajara. Sheridan recuerda que en Mxico ha
habido buen periodismo cultural porque, como en todo el mundo, fueron los
grandes escritores quienes inventaron el periodismo, de Fernndez de
Lizardi a Octavio Paz.

Sin embargo, seala que, aunque en teora el periodismo cultural sirve
para atraerle consumidores a los productos de la cultura, los ndices de
lectura en Mxico diran que, por lo que atae a los libros, que es lo que
me interesa, esa tarea no funciona. Es una pena, pero no hay indicios que
permitan una respuesta ms optimista.

Al periodismo, dice, lo mueven intereses diferentes a los que mueven la
inabarcable cantidad de productos que hoy se agrupan bajo el rubro
cultura. Creo que fue Wilde el que dijo que la tarea principal del
periodismo es preservar la ignorancia de sus lectores. Yo aprecio a un
puado de articulistas y reseistas, pero las secciones culturales no me
interesan: son superficiales, no hay escritura, es un desfile de modas para
las buenas conciencias, la pasarela de los plagiarios, el escndalo o el
sentimentalismo. Sobre el cine y la tele y el Internet y eso, lamento no
decir algo porque no s nada.

Cuando se le pregunta sobre el estado del periodismo cultural en Mxico,
Sheridan prefiere recomendar un ensayo de Gabriel Zaid, que se puede
consultar en el sitio web de Letras Libres, y un cuento de Alejandro Rossi,
El botn de oro, del libro Un caf con Gorrondona: Es genial, e ilustra
mejor que nada las complicidades que rigen el asunto.

Recuerda tambin un ensayo de Monsivis, Del periodismo cultural, donde se
observa el pacto de mutua necesidad entre la cultura y su burocratizacin.
Porque hoy en da no hay municipio en Mxico, ni dependencia oficial de
cualquier orden de gobierno, ni dependencia universitaria, que carezca de
oficina de difusin cultural. Y entonces, claro, se necesita que la prensa
divulgue su labor y genere rditos para los funcionarios.

Al hablar sobre el humor que suele estar presente en sus colaboraciones
periodsticas, Sheridan responde: Siento que ests definiendo a Mark Twain
o a Tom Wolfe, no a m. Pero en fin, reconozco que escribo con excesivo mal
humor. Por otro lado, el humor y el periodismo, y no slo el cultural, se
llevan muy bien. Tengo debilidad por el humor en el periodismo, sobre todo
el involuntario. El humor involuntario en Mxico es parte de la canasta
bsica, y no excluye al periodismo. Por otro lado, supongo que estoy
condenado a arrastrar esta etiqueta del humor, pero dudo que me sometan a
este homenaje por su culpa, o slo por eso. Y agrega, para despejar dudas:
Tambin hago comentarios periodsticos serios sobre asuntos serios.

Fuente: FIL



*** Asesinado en Barcelona el poeta espaol Salvador Iborra

Los Mossos dEsquadra detuvieron este 30 de septiembre a dos personas
relacionadas con el apualamiento mortal del joven poeta valenciano
Salvador Iborra Mallol, sucedido el jueves 29 en Barcelona frente al nmero
12 de la calle Sant Just de la Palma, cerca de la plaza Sant Jaume.

Agentes de paisano del distrito de Ciutat Vella detuvieron a Saodi M. esa
misma noche como presunto autor de los hechos, y a Zakaria Y. M. la maana
siguiente, ambos de nacionalidad marroqu y vecinos de Barcelona. Algunos
vecinos han indicado que Iborra, de 32 aos, baj a la calle despus de que
alguien le llamara por el interfono y que la vctima y el agresor se
pelearon por una bicicleta. Luego oyeron al joven pedir auxilio, tras haber
recibido dos pualadas.

El poeta muri sobre las 6:20 de la maana. Los Mossos dEsquadra fueron
avisados del hecho y cuando llegaron al lugar se encontraron a la vctima,
que no pudo ser reanimada por los sanitarios. La ambulancia lleg diez
minutos despus del aviso de los vecinos, aunque no pudo hacer nada por la
vctima. Los motivos de la agresin todava no se han esclarecido.

Iborra naci en Valencia en 1978 y se encontraba en Barcelona cursando un
mster en humanidades en la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y daba clases en
el instituto de secundaria Jaume Mim, de Cerdanyola del Valls. Era
licenciado en filologa catalana por la Universitat de Valncia (UV).

Haba publicado los poemarios Un llenol per embrutar (Premio Betulia de
poesa el 2003), Les entranyes del foc y el relato negro Shakura, aunque el
mayor reconocimiento lo obtuvo con Els cossos oblidats, que le vali el
premio de poesa Jaume Bru i Vidal de la ciudad de Sagunto en 2009.

Fuente: La Vanguardia



*** Sale del mercado el remake de Borges publicado por Fernndez Mallo

La editorial Alfaguara decidi retirar voluntariamente de las libreras
la obra El hacedor (de Borges) Remake, del autor espaol afincado en Palma
Agustn Fernndez Mallo, ante los reclamos de Mara Kodama, viuda del
gran escritor argentino.

En una nota difundida este 30 de septiembre, la editorial asegura que, en
todo el proceso de edicin del libro, publicado en febrero de este ao,
jams sospecharon que este remake pudiera ser ledo de una manera
negativa contra la persona o la obra de Jorge Luis Borges.

Este sello, con amplia presencia en Hispanoamrica, distingue en su
comunicado entre el alegato jurdico y la discusin esttica. En el
primer caso, nos mostramos respetuosos y dispuestos a ofrecer pruebas
incontrovertibles de buena voluntad. Atendiendo los reclamos de Mara
Kodama, hemos decidido retirar voluntariamente el libro del comercio.

Pero el punto de vista de la editorial es diferente, cuando de aspectos
estticos se trata y asegura que una de las muchas innovaciones que Borges
trajo a la literatura fue la de usar procedimientos pardicos sobre sus
propias influencias, sobre los autores que admiraba y se senta influido.

Si Borges no hubiera existido, Agustn Fernndez Mallo jams hubiera
podido escribir un libro como su Remake, y precisamente por ello, opinan
que el libro de Fernndez Mallo es un gran homenaje a la persona que
invent para la literatura espaola este tipo de procedimientos de
apropiacin y juego.

Borges ide una forma de hacer literatura de la que Fernndez Mallo es un
heredero fiel y agudo. Como sus editores, lamentamos que este libro no se
hubiera entendido en esa clave, concluye el comunicado.

Publicado el pasado mes de febrero, el nuevo libro de Fernndez Mallo (La
Corua, 1967) lleg tras la gran repercusin que tuvieron sus tres novelas
integradas en el Proyecto Nocilla (Nocilla Dream, Nocilla Experience y
Nocilla Lab), galardonadas con diferentes premios y consideradas entre las
mejores de los ltimos aos.

Fernndez Mallo asegur entonces haber quedado fascinado por El hacedor,
de Borges, y cada vez que relea ese libro le sugera nuevas historias,
ideas paralelas o tangentes. Un buen da se anim a escribirlas y el
resultado fue su remake, un libro lleno de humor y una muestra ms de esa
esttica apropiacionista que tanto le gusta a este autor.

El autor de Nocilla aclara que el 98% de El hacedor (de Borges), Remake,
es material original dado que el conjunto naci a partir de las ideas que
le sugera la lectura de El hacedor borgiano: De ah que repita los
ttulos de las prosas y los poemas, pero el contenido no sea ni remotamente
el de Borges.

Segn Fernndez Mallo, lo que se est criticando es una tcnica literaria
que consiste en recoger un legado y transformarlo. La gran paradoja,
subraya, es que fue Borges uno de sus mejores exponentes. El escritor
recuerda que esa tcnica es moneda corriente en mbitos como el de las
artes plsticas y que en la literatura tampoco supone mayor desconcierto
para el lector.

Pese a la confidencialidad del acuerdo, la noticia ha trascendido ahora que
Kodama se encuentra en Madrid, donde el 30 de septiembre present la
edicin artesanal de cien ejemplares de Mi amigo don Quijote (Del Centro
Editores), la transcripcin de una conferencia pronunciada por Borges en
1968, descubierta en la Universidad de Austin (Texas) por el profesor
peruano Julio Ortega y que hasta ahora permaneca parcialmente indita.

Para Mara Kodama, sin embargo, la cosa va ms all del homenaje. Imagine
que si se retir (el libro) es porque es algo muy grave, afirm en Madrid
antes de zanjar: No quiero hablar de eso. Ya est solucionado por los
abogados. Pas 25 aos muy duros (los transcurridos desde la muerte de su
marido), difamada, con mi vida inventada, llevada y trada... Ahora cort
con toda polmica.

En esa lnea, Kodama agreg que evita comentar el tema para no darle
publicidad a la obra de Fernndez Mallo. El asunto est en manos de mis
abogados, se limit a decir la viuda de Borges, a la que le hubiera
gustado que, por lo menos, hubieran pedido permiso para utilizar el ttulo
de El hacedor.

Por su parte, Julio Ortega, descubridor de la charla cervantina de Borges y
lector atento de las nuevas generaciones de escritores en espaol, afirma
desde la Universidad de Brown (Estados Unidos), que la actual es una
polmica triste porque nunca Borges ha estado tan presente en la nueva
literatura espaola como ahora.

En su opinin se trata de un malentendido que se podra haber evitado
haciendo explcito tal vez con unas comillas que la obra es una glosa y
no una copia. Aunque encuentra apasionante fijar los lmites entre una y
otra usando como objeto al creador del relato Pierre Menard, autor del
Quijote.

Finalmente, respecto a las acusaciones de llevar el agua de Borges a su
molino Agustn Fernndez Mallo explica lo difcil que se hace la
promocin de una obra con un ttulo as. Finalmente, sobre su destino como
libro de culto, se rebela: Ser a mi pesar. Yo no quiero que sea un libro
ni de culto ni oculto. Lo que quiero es que se lea.

Fuentes: EFE  El Pas



*** Suspendido por razones econmicas el Premio Torrevieja de Novela

El alcalde de la ciudad espaola de Torrevieja, Eduardo Doln (PP), anunci
este 30 de septiembre que el Consistorio ha decidido aplazar la
convocatoria de una nueva edicin del Premio de Novela, el segundo mejor
dotado de Espaa con 360.000 euros para el ganador, hasta que la economa
permita retomarlo, segn indic el alcalde. Nunca ser una despedida,
sino un aplazamiento hasta que la crisis nos permita volverlo a convocar,
agreg Doln.

La decisin municipal fue dada a conocer por Doln durante la rueda de
prensa en la que se informaba del fallo del jurado de la dcima edicin de
este premio, que ha recado en el escritor cataln Jordi Sierra i Fabra por
Sombras en el tiempo, que ambientada en la posguerra espaola relata la
vida de un emigrante murciano y de su familia en Barcelona.

El alcalde asegur que el Consistorio lo est pasando mal econmicamente.
Debemos suprimir los gastos que no son prioritarios. Asimismo anunci que
el dinero que estaba previsto asignar al premio de novela se destinar a
actuaciones en el rea de Bienestar Social. El consistorio haba ya
suprimido en la pasada edicin el galardn destinado a premiar al escritor
finalista, que estaba dotado con 125.000 euros.

Fuente: La Razn



*** Publican en formato digital una novela de Saramago

Claraboia (Claraboya), una novela indita que Jos Saramago escribi en los
aos cincuenta, est disponible desde este 1 de octubre en formato digital,
dos semanas antes de su publicacin en papel.

La obra, editada en portugus por Caminho, llegar el 17 de octubre a las
libreras de Portugal y Brasil, mientras que su versin en castellano,
cataln e italiano tendr que esperar hasta la prxima primavera, segn un
comunicado de la Fundacin Saramago.

El escritor portugus, fallecido en junio de 2010, haba cumplido 30 aos
cuando decidi entregar el manuscrito de Claraboia a una editorial que
nunca respondi al Nobel portugus ni le devolvi el original. Cuarenta
aos despus, la misma empresa encontr la obra traspapelada en una mudanza
de instalaciones e inform a Saramago de su inters en publicarla.

El autor agradeci entonces la invitacin, pero rechaz la oferta porque
aleg que haban pasado muchos aos y no era el momento, y dej en manos de
los que le sobrevivieran la decisin de editarla.

Saramago public su primera novela, Tierra de pecado, en 1947, y pasaron
casi dos dcadas, hasta 1966, cuando sali a la luz Os Poemas Possveis.

El reconocimiento mundial no le lleg hasta los sesenta aos, con Memorial
del convento (1983), aunque la cima de su xito fue en 1998, cuando se
convirti en el nico escritor de lengua portuguesa en recibir el Nobel de
Literatura.

Fuente: EFE



*** Hacen llamado para preservar legado de Alfonso Reyes

Autoridades de la Capilla Alfonsina, la casa en la que residiera por dos
dcadas el escritor mexicano Alfonso Reyes (1889-1959), llamaron al Consejo
Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) a no olvidar el legado
artstico y cultural del destacado autor.

Alicia Reyes, nieta del autor de Nuestra lengua y otras obras, pidi el
pasado 1 de octubre a la titular del mximo rgano cultural de Mxico,
Consuelo Sizar, el apoyo econmico para crear la Fundacin de Amigos
Alfonso Reyes. La difusora del acervo del tambin diplomtico explic que
con ello busca que el da que ella falte siga adelante su Centro de
Estudios Literarios que se encuentra en la Capilla Alfonsina.

Falta mucho por hacer todava, mi ilusin es crear la Fundacin Amigos
Alfonso Reyes para que el da que yo falte siga adelante su Centro de
Estudios Literarios, coment, agregando que lo que hace falta es dinero,
pues no se trata de crear otro espacio sino de consolidar econmicamente lo
que ya existe en la Capilla Alfonsina.

Record que ese lugar resguarda parte de la biblioteca, manuscritos y
fotografas, obras de arte y documentos del escritor, y es tambin un
centro de estudios literarios donde se imparte un taller de creacin y se
investiga el trabajo creativo del autor regiomontano.

Record que hace poco el diario espaol El Pas public una nota
informativa en la que se haca mencin al Conaculta para que no olvide la
casa de Alfonso Reyes. Est olvidada, pues prcticamente ha sido una labor
de mantenimiento de Alicia Reyes, me ha costado dinero, desvelos y crticas
a veces, indic.

Amante de la obra de su abuelo, dijo recordarlo como un personaje sonriente
y de gran corazn. Era un hombre muy vital, que supo vivir y hacer que los
otros tambin reflexionarn un poco sobre lo bello de la vida y la
hermosura de las letras, expres.

Dentro de la Capilla Alfonsina, Alicia Reyes estimula los estudios del
archivo literario y familiar a su cargo, tanto entre investigadores
mexicanos, como de otros pases. Optimista y segura de que autoridades del
Conaculta se sensibilizarn al respecto, mencion que an existe una vasta
obra indita del autor de Cuestiones estticas, misma que no revel.

Autoridades de la Universidad Autnoma del Estado de Nuevo Len rindieron a
finales de septiembre un pequeo homenaje al intelectual regiomontano
durante una exposicin inaugurada en el Club de Periodistas. Titulada
Alfonso Reyes en la pintura, es un trabajo del pintor mexicano Sergio
Villareal, quien a travs de diferentes tcnicas mixtas, leo, acrlico y
lpiz, presenta un total de 20 piezas con la imagen del ensayista.

Fuente: El Universal



*** El argentino Luis Lozano gana el Premio Clarn de Novela 2011

El escritor argentino Luis Lozano se convirti este 3 de octubre en el
ganador del 14 Premio Clarn de Novela. Llover sobre nosotros, novela
ms bien tallada, fue la elegida entre 516 originales enviados por
autores de Argentina, el resto de Amrica y Europa de un jurado compuesto
por Rosa Montero, Juan Cruz Ruiz y Edgardo Cozarinsky. Ser publicada por
el sello Clarn-Alfaguara y su autor se llevar 150.000 pesos.

Esta novela es muy especial, distinta, sentenci Rosa Montero, miembro
del jurado, cuando le toc hablar de la obra sobre el escenario en el que
se anunci el veredicto, el recin inaugurado Faena Arts Center de Puerto
Madero, en la capital argentina. Tiene algo inquietante, como si detrs
estuviera el zumbido de las abejas; es enigmtica, complicada de entender,
y no puedes soltarla, detall antes de confesar que la haba ledo dos
veces, con verdadero inters. Hay un juego de poder y el que gana es el
escritor.

Luis Lozano, entre eufrico y con esa especie de mareo que no entiendo
bien qu pasa, se acerc a recibir el premio. Muchos escritores hemos
tenido esa sensacin de que estamos escribiendo para nadie, y este
reconocimiento es lo mejor que me poda pasar, declar al agradecer al
jurado.

De 50 aos, Lozano fue editor del suplemento cultural del diario La Maana
de San Carlos de Bolvar, su ciudad natal, y actualmente colabora con
varios medios. En 2002 ya haba sido finalista de este galardn.

La ceremonia fue inaugurada por el editor general de Clarn, Ricardo
Kirschbaum, que celebr el riesgo creativo, la riqueza del disenso, la
polmica y la pluralidad como ejes centrales para una literatura que
incomoda.

A diferencia del periodismo, la literatura genera mundos paralelos que son
el gran disparador del dilogo social, dijo Kirschbaum. A continuacin,
enumer las ideas precursoras de autores como Roberto Arlt, Julio Cortzar
y Osvaldo Lamborghini en su manera de abordar el peronismo, as como de
Beatriz Guido y Ricardo Piglia. El mayor desafo de la ficcin es ir en
contra del pensamiento nico, sentenci antes de felicitar a todos los
participantes por el riesgo de abordar narrativas experimentales.

La planta baja del ambicioso megaproyecto cultural de 1.300 m2 tuvo de
invitados a un nutrido grupo de personalidades de la cultura como Marcos
Aguinis y Eduardo Sacheri; Jorge Telerman, el ministro de Cultura porteo
Hernn Lombardi y Magdalena Faillace, entre los polticos y funcionarios;
Rep y Liniers entre los artistas; Magdalena Ruiz Guiaz, Jorge Fernndez
Daz, Alfredo Leuco, Miguel Wiazki, Andrew Graham-Yoll, Cristina Mucci,
Osvaldo Quiroga y Canela, entre los periodistas y crticos.

Antes de conocer el ganador, todos aplaudieron con entusiasmo el Premio  a
la Trayectoria Cultural que recibi Daniel Divinsky, titular histrico de
Ediciones de la Flor, por su aporte al mundo cultural argentino. El premio
que en oportunidades anteriores recibieron Roberto Fontanarrosa y Ricardo
Piglia fue entregado por Jorge Aulicino, editor general de la Revista .

Juan Cruz Ruiz entreg la segunda mencin para La quema, novela del autor
oriundo de Bariloche Andrs Martn; mientras que la primera mencin,
entregada por Edgardo Cozarinsky, fue para La fortaleza, de Ciro Javier
Morello.

Fuente: Clarn



*** Un ex ETA gana concurso literario y el gobierno retiene el premio

El gobierno regional del Pas Vasco, en el norte de Espaa, concedi este 3
de octubre el Premio Euskadi de ensayo en vasco al poeta y ensayista Joseba
Sarrionandia, un ex miembro de ETA que se encuentra en paradero desconocido
despus de fugarse de la crcel en 1985.

El Ejecutivo vasco, presidido por el socialista Patxi Lpez, decidi
retener los 18.000 euros con los que est dotado el galardn hasta que
Sarrionandia regularice su situacin. El escritor, que cumpla una condena
de ms de veinte aos de crcel en la prisin de Martutene, en San
Sebastin, se fug en 1985 escondindose en uno de los bafles del equipo de
un cantautor que haba acudido al penal para dar un concierto.

El gobierno vasco acepta el fallo (del jurado), pero anuncia que retendr
el importe econmico del galardn hasta que el premiado regularice
plenamente su situacin con la justicia, indic el Ejecutivo.

El gobierno de Lpez asegur no poner en cuestin los mritos literarios
de Sarrionandia, de 53 aos, pero s opone serios reparos a que un
galardn que auspicia y dota econmicamente recaiga en una persona
condenada por su pertenencia a la organizacin terrorista ETA, que,
adems, huy de la crcel y se encuentra fugitivo.

La obra que hizo ganar el premio al etarra fugado es Moroak gara behelaino
artean?, un libro diferente, segn el jurado, con algunos personajes
histricos y reflexiones sobre las guerras coloniales, confesiones
personales e ideas polticas, biografas curiosas y pasajes increbles.

No es la primera vez que se concede un premio literario a Sarrionandia
estando en paradero desconocido. En 1986 obtuvo el Premio de la Crtica de
Narrativa en vasco, un galardn que volvi a obtener en 2001. Su fuga en
1985 no ha impedido que desde entonces publicara un nutrido nmero de
obras, tanto poticas, narrativas y ensaysticas. Tambin ha escrito
literatura infantil y juvenil y ha realizado traducciones de obras
literarias al vasco.

Fuente: DPA



*** iBookstore llega a Espaa

Este 3 de octubre se estren en Espaa la iBookstore, la tienda de libros
electrnicos de Apple para iPad, iPhone e iPod touch, que cuenta ya con un
catlogo de ms de 400.000 ttulos en el mundo y de la que se han
descargado ya ms de 130 millones de libros electrnicos.

La oferta de ttulos incluye obras de numerosas editoriales espaolas, como
los sellos editoriales de Planeta, Random House Mondadori y las editoriales
distribuidas por Libranda (http://www.libranda.com).

Para comprar y leer libros desde la app gratuita iBooks slo hay que tocar
con el dedo la estantera, que se dar la vuelta y mostrar la tienda
iBookstore con miles de libros. En la iBookstore hay zonas de libros
destacados, listas de libros ms descargados y opciones para buscar por
ttulo, autor o gnero. Localizado el libro, basta tocarlo con el dedo para
obtener ms informacin, ojear las crticas y leer un fragmento. Al
descargar el libro, ste pasa a la estantera del usuario. Y slo hay que
tocarlo para abrirlo y sumergirse en sus pginas.

Fuente: La Vanguardia



*** Entregan a Jos Emilio Pacheco el Premio Alfonso Reyes

Jos Emilio Pacheco (DF, 1939) fue distinguido este 3 de octubre por El
Colegio de Mxico (Colmex) con el Premio Alfonso Reyes por su reconocida
trayectoria literaria, as como por su invaluable aportacin a las
humanidades y la cultura hispanoamericana.

El galardn, instaurado el ao pasado con motivo del 70 aniversario de esa
institucin, le ser entregado al escritor el 13 de octubre en una
ceremonia en la que, a partir de las 6 de la tarde, Pacheco ofrecer la
conferencia magistral titulada A treinta aos de Las batallas en el
desierto.

El reconocimiento se suma a los que el autor ha recibido en aos recientes,
como los premios Cervantes y Reina Sofa de Poesa en 2009, la medalla de
oro de Bellas Artes, en ese mismo ao, as como los doctorados honoris
causa por las universidades de Nuevo Len (2009), Campeche y Nacional
Autnoma de Mxico, estos ltimos en 2010.

Para celebrar tres dcadas de una de las obras fundamentales de Jos Emilio
Pacheco, Ediciones Era lanz hace un par de meses una versin conmemorativa
que incluye imgenes captadas por Nacho Lpez, donde plasma esa ciudad de
Mxico que el poeta describe en Las batallas en el desierto. Un adelanto
del volumen se puede leer en la web de Ediciones Era
(http://bit.ly/q8A4ZD).

Aunque la narracin gira en torno a la historia de un amor imposible,
tambin estn presentes aspectos como la corrupcin social y poltica, el
inicio del Mxico moderno y la desaparicin del pas tradicional o el
rescate de las memorias individuales y colectivas de una ciudad que el
autor ama entraablemente.

En 2009, durante su participacin en la Feria del Libro del Palacio de
Minera, Jos Emilio Pacheco asever: La ciudad que escrib en 1981 era ya
una ciudad que no exista. Pero ahora, la ciudad que exista en 1981
tampoco existe ya. Es una tristeza enorme. Es una falta de respeto para los
seres humanos tener una ciudad fea, horrible, que se ha vuelto inhabitable.
Lo nico que permanece es la memoria que guardamos de ella.

El jurado que por unanimidad concedi al poeta el Premio Alfonso Reyes
estuvo integrado por Javier Garciadiego, presidente del Colmex; Jos G.
Moreno de Alba, especialista externo; Rebeca Barriga, Ariel Rodrguez Kuri,
Marco Palacios, Benjamn Preciado y Jean Franois Proudhomme,
coordinadores de los diversos centros de estudios de la institucin, y Luz
Elena Gutirrez de Velasco, del Centro de Estudios Lingsticos y
Literarios.

Este galardn, auspiciado por el Fondo Patrimonial del Colmex, fue
concedido en 2010 al filsofo Luis Villoro y consiste en un diploma y un
estmulo en metlico, cuyo monto no ha sido difundido. A partir de esta
edicin, el Premio Alfonso Reyes, dedicado a un gran humanista, ser
otorgado en aos pares. Mientras, el Premio Daniel Coso Villegas (tambin
creado en 2010 por el Colmex) para reconocer a cientficos sociales, se
entregar en aos nones.

Fuente: La Jornada



*** Espaa lanza un sello en homenaje a Mario Vargas Llosa

Correos present este lunes 3 de octubre un sello dedicado al escritor
peruano-espaol Mario Vargas Llosa, incluido dentro de la serie filatlica
Personajes. Con un valor postal de 0,80 euros, se ha realizado una tirada
de 300.000 ejemplares.

El presidente de Correos, ngel Agudo San Emeterio, acompaado por la
directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, present el nuevo sello
en el saln de actos del Instituto Cervantes.

La serie Personajes ha servido a Correos para rendir homenaje a
relevantes figuras de la sociedad espaola que han destacado en distintos
mbitos a lo largo de la historia.

Premio Nobel de Literatura en 2010, Vargas Llosa (Arequipa, Per, 1936) es
reconocido internacionalmente como uno de los escritores contemporneos ms
importantes en lengua espaola. Obtuvo la nacionalidad espaola en 1993
debido a su vinculacin con nuestro pas y al convenio de doble
nacionalidad existente con Per.

Fuente: Europa Press



*** El poeta Rafael Cadenas ser librero por un da en Caracas

El Buscn (http://www.trasnochocultural.com/buscon.php) tendr este viernes
7 de octubre, a partir de las 5 de la tarde, un librero de lujo: el poeta
Rafael Cadenas. El ganador del Premio Nacional de Literatura (Venezuela,
1985) y del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (Guadalajara,
Mxico, 2009) encarnar el mtico oficio de librero orientando a los
lectores que se acerquen a esta librera ubicada en el Centro Comercial
Paseo Las Mercedes, en Caracas.

La iniciativa, llamada Librero por un da, tiene el propsito de
ensalzar la labor del librero en la ciudad de Caracas; rescatar su
importancia en el engranaje del negocio del libro, su lugar en la
conformacin intelectual de una sociedad y sus aportes a la dinmica
creativa de todo el sector del libro, segn indica un comunicado. El
librero es el enlace, la bisagra, entre el escritor, el editor, el
distribuidor y el comprador final del libro.

Estas actividades se realizarn peridicamente en diversas libreras de la
capital venezolana, tomando en cuenta que circunstancias econmicas han
provocado el cierre de algunos de estos establecimientos. As, escritores
venezolanos de renombre pasarn un da entre lectores y libros.



*** China es el pas invitado de la Feria del Libro Pacfico, en Colombia

Del 14 al 24 de octubre se celebrar en Cali la 17 Feria del Libro
Pacfico (http://ferialibropacifico.univalle.edu.co), evento que en esta
oportunidad recibe como pas invitado a China, y que tendr como sede
principal el campus universitario de Melndez, con presencia tambin en las
comunas del distrito de Aguablanca, centralizada en la Ciudadela Educativa
Nuevo Latir.

La Feria del Libro Pacfico se ha constituido en uno de los ms grandes
eventos culturales regionales con sede en Cali, que ha permitido potenciar
la articulacin de saberes, regiones, culturas y autores con la poblacin
de la ciudad de una forma intensiva y amplia.

La exposicin de novedades bibliogrficas; la realizacin de talleres de
sensibilizacin a la lectura y al gusto por los libros como propsitos de
vida, dirigidos a la infancia y la juventud de la ciudad; los seminarios de
capacitacin para docentes en las reas ms crticas del proceso de
enseanza-aprendizaje, en la enseanza de la lengua materna, la literatura,
las lenguas extranjeras, las matemticas, la ldica, etc., estn entre las
actividades principales de la feria.

Tambin habr muestras artsticas de los creadores e intrpretes locales,
regionales y nacionales; conferencias, seminarios y reflexiones de los
autores invitados nacionales y extranjeros; vinculacin de nios y jvenes
con la ciencia y la tecnologa a travs de la Carpa de Melquades;
seminarios, conferencias y encuentros en las comunas en el marco de la
Feria del Libro; vinculacin de las universidades de la ciudad, encabezadas
por la Universidad del Valle, y el Simposio Internacional Jorge Isaacs, un
espacio de seria reflexin sobre la realidad y los logros del colombiano.

China, el pas invitado, har sentir su presencia con algunas de sus
mejores expresiones en la literatura, la ciencia, el teatro, el cine y la
msica. Tambin, algunas actividades de orden acadmico, de las relaciones
econmicas y de los intercambios entre el Pacfico colombiano y la nacin
oriental.

Adems, la feria tendr como personalidades invitadas a escritores,
historiadores y filsofos, entre otros, de pases como Estados Unidos,
Alemania, Espaa, Francia, Colombia y especialmente China. Un espacio de
reflexin y debate en torno a las races culturales, influjos y contrastes
de estos pases.

Fuente: Web del evento



*** Garca Lorca y la Repblica Espaola, temas de la XI Feria del Zcalo

Organizada por la Secretara de Cultura del Gobierno del Distrito Federal,
del 14 al 23 de octubre se celebrar en Ciudad de Mxico la XI Feria
Internacional del Libro en el Zcalo
(http://www.feriadellibro.cultura.df.gob.mx), evento que est dedicado en
esta edicin a los 80 aos de la Segunda Repblica Espaola y los 75 de la
muerte del poeta Federico Garca Lorca.

La feria, que tiene el propsito de atraer al pblico juvenil y adentrarlo
en el mundo literario mediante lecturas y mesas redondas con escritores
consolidados que compartirn sus experiencias, contar con la participacin
de los escritores Elena Poniatowska, Sergio Pitol, Mnica Lavn y Guillermo
Fadanelli, y el caricaturista Eduardo del Ro, Rius, de Mxico, as como
los espaoles Rafael Reig y Juan Carlos de Sancho.

La Secretara de Cultura, que encabeza Elena Cepeda, lanzar en Twitter y
Facebook una convocatoria cuyos ganadores tendrn un lugar en la mesa de
reflexin al lado de los autores participantes.

En esta edicin, la feria estrenar la Jornada de Narrativa Grfica, que
reunir algunos de los ms importantes exponentes mexicanos de ese gnero,
como Rius, Trino, Bernardo Fernndez y BEF, junto con los franceses
Jean-Marc Trobuet y Edmund Baudoin. Habr igualmente talleres sobre la
creacin de historietas y una actividad en la que los ilustradores
realizarn cuatro cartones en cuatro horas.

Cepeda explic que la oferta cultural de la feria es muy variada y cuenta
con la colaboracin del Ateneo Espaol, de la Asociacin de Descendientes
del Exilio Espaol, del Colegio Madrid, del Instituto Luis Vives y del
Centro Cultural de Espaa, todos con sede en Mxico.

De acuerdo con la funcionaria, la Feria Internacional del Libro en el
Zcalo se ha convertido en una plataforma de encuentro entre los lectores y
el sector editorial, pues participan alrededor de 200 editoriales, de las
cuales 112 pertenecen a la Cmara Nacional de la Industria Editorial
Mexicana (Caniem).

El programa incluye 726 actividades, como presentaciones de libros, msica,
artes escnicas y performances, as como talleres, conferencias y
exposiciones.

Cepeda adelant que junto a la oferta de los grandes sellos editoriales, la
feria ser el escenario de un interesante programa de carcter profesional
y cultural, como la entrega del cuarto Premio Iberoamericano de Novela
Elena Poniatowska y el segundo galardn al Mrito Cultural de la Ciudad de
Mxico.

Entre los mltiples actos anunciados, destac el homenaje que se rendir a
Garca Lorca por los 75 aos de su asesinato, en el que participarn Winy
Amaya y Chavela Vargas.

Para mostrar la vitalidad de la cultura y la literatura, la directora de la
feria, Mara Cortina, indic que se instalaron los foros Federico Garca
Lorca, Faro Zcalo, Espacio Reguilete, Teatro Blanquito, Interdisciplinario
y Editorial Zcalo, as como el Caf Literario Adolfo Snchez Vzquez.

Cortina se refiri al segundo Coloquio Hispanoamericano de Periodismo
Cultural como punto de encuentro profesional en el que reconocidos
escritores y periodistas intercambiarn ideas y experiencias.

Tambin se realizar el Encuentro Iberoamericano de Poetas en el Centro
Histrico Vrtigo de los Aires, y participarn los coros infantiles Ollin
Yoliztli y Colegio Madrid.

El vicepresidente de la Caniem, Hugo A. Setzer, constat que la feria se ha
posicionado como uno de los acontecimientos culturales ms relevantes de la
capital mexicana, mencion cifras alentadoras de la edicin anterior y
expres que uno de los principales indicadores es la renta de mdulos por
las editoriales.

Setzer sostuvo que el encuentro creci 3 por ciento en ventas en 2010, en
contraste con 2009, lo que represent 14 millones de pesos. De la
afluencia, seal que un milln 112 mil personas asistieron a la feria del
ao pasado.

Como actividad alterna a la feria se celebrar, los das 14, 15, 16, 21, 22
y 23 de octubre, el Festival Jazzbook.1
(http://www.jazzbookfestival.com.mx), que tiene la idea de unir literatura
y msica para beneficio de lectores y melmanos. El Jazzbook est dedicado
a todo pblico, aunque de manera especial a los jvenes, seal Cortina.

La cartelera est integrada por figuras y propuestas del jazz mexicano como
Wong Gang, Juan Jos Lpez Quartet, Sociedad Acstica de Capital Variable,
Agustn Bernal Cuarteto y Hctor Infanzn. Los presentadores sern Lpez
Narvez, Dehesa, Montenegro, Quirarte, Chavarra y Derbez.

Para el 21 de octubre, Derbez har la presentacin de la agrupacin de
Diego Maroto (sax alto), Gabriel Puentes (batera), Luri Molina
(contrabajo) y Beto Medina (guitarra); el da 22 Montenegro har los
honores al cuarteto de Agustn Bernal (contrabajo), Ottis Ganseda (sax
tenor), Yaury Hernndez (batera) y Miguel Villicaa (piano).

El festival cerrar con el concierto de Hctor Infanzn, quien ser
presentado por Xavier Quirarte. El grupo est conformado por el mismo
pianista, Luis Gmez (percusiones), Adrin Infanzn (bajo), Enrique
Nativitas (batera) y Guadalupe Padilla (bailadora).

Fuente: La Jornada



*** Presentarn en Valladolid la Fundacin Miguel Delibes

La Fundacin Miguel Delibes, constituida ante notario el pasado 15 de marzo
al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento del reconocido
escritor espaol, se har visible el prximo 17 de octubre en Valladolid a
travs de una presentacin acadmica y social en el auditorio del Centro
Cultural Miguel Delibes, informaron fuentes de esa entidad este 28 de
septiembre.

El da elegido coincide con la fecha de nacimiento del autor de Las ratas,
quien este ao hubiera cumplido 91 aos de edad.

La Fundacin Miguel Delibes, de la que forman parte los siete hijos del
escritor, tiene como finalidad el estudio y la difusin tanto de la figura
como de la obra del novelista, as como la conservacin de su legado y el
apoyo de cuantos estudios e investigaciones analicen su literatura.

Elisa Delibes, una de las hijas, preside esa entidad cultural, cuyo gerente
es Alfonso Len y de la que forman parte, entre otros patronos, la Junta de
Castilla y Len, la Diputacin Provincial, el Ayuntamiento y la Universidad
de Valladolid, adems de la Iberdrola y la editorial Destino.

Fuente: EFE



*** Galeano participar en festival de documental en Tenerife

El escritor uruguayo Eduardo Galeano participar en el 6 Festival
Internacional de Cine Documental MiradasDoc (http://www.miradasdoc.com),
que se celebra del 28 de octubre al 6 de noviembre en Gua de Isora
(Tenerife), inform el Ayuntamiento.

Galeano mantendr un encuentro con el pblico el domingo 30 de octubre y
durante su intervencin, bajo el ttulo El arco iris terrestre, el autor
compartir con los asistentes la lectura de algunas de sus obras, entre
ellas, textos inditos.

MiradasDoc est dedicado al cine documental que mira al sur, es decir, a
pelculas documentales que hayan sido producidas o rodadas en frica,
Amrica Latina y Asia y que aborden los problemas sociales de sus pueblos y
las relaciones entre norte y sur.

El director del festival, Alejandro Krawietz, seal que Galeano es una de
esas pocas excepciones que en los ltimos aos de globalizacin y
liberalismo han sabido consolidar, aun como palabra en el desierto muchas
veces, un pensamiento coherente, lcido y progresista sobre la realidad y
su suceder.

Galeano, autor de Las venas abiertas de Amrica Latina, participar a lo
largo de la semana del festival en distintas actividades.

Fuente: EFE



*** Feria de Guadalajara congrega a ms de cuarenta pases

    Fue presentado el programa del mayor evento editorial de habla hispana,
    que este ao arriba a su 25 edicin con Alemania como Invitada de
    Honor.

Del 26 de noviembre al 4 de diciembre la capital del estado mexicano de
Jalisco se convertir igualmente en la capital de la lectura con la Feria
Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), que
este 2011 celebrar sus primeros 25 aos con un amplio programa de
actividades (http://www.fil.com.mx/prog/programa_indice.asp) para todos
quienes, de una u otra forma, han acompaado al mximo encuentro del libro
en espaol en el mundo: desde los lectores y los escritores hasta quienes
con su trabajo impulsan la industria editorial de Iberoamrica. Como parte
de la celebracin, Alemania, Invitada de Honor, se sumar al festejo con
una muestra de sus letras y su cultura que, adems de a Expo Guadalajara,
llegar a diversos espacios de la ciudad.

Una conversacin entre los premios Nobel de Literatura Herta Mller y Mario
Vargas Llosa, la entrega del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances a
Fernando Vallejo y la presentacin de Los 25 secretos mejor guardados de
Amrica Latina forman parte de un ambicioso programa literario con el que
la FIL homenajear a los lectores, y en el que convivirn las grandes
plumas y las voces emergentes de la literatura contempornea. A la
celebracin acudirn Carlos Fuentes, Fernando Savater, Juan Gelman, Antonio
Skrmeta, Doris Drrie, Sergio Ramrez, Carmen Boullosa, Alejandro
Jodorowsky, Enrique Krauze, Almudena Grandes, James Ellroy, Joumana Haddad,
Juan Gabriel Vsquez, Andrs Neuman, Alberto Ruy Snchez, Bi Feiyu, Etgar
Keret, Cristina Rivera Garza, David Le Breton, Magnus William-Olsson y
Mara Negroni, entre ms de 500 autores.

Esta es la feria de todos los que cada ao la hacen suya: quienes vienen a
presentar un libro, los que vienen a escuchar a un autor. Los que van a
ella para vender libros y los que acuden para comprarlos. Esta feria
diversa, compleja, multitudinaria, pero tambin nica, especial, que cada
uno construye ao con ao, comenta Ral Padilla Lpez, presidente de la
FIL Guadalajara. Es una feria en donde Amrica Latina encuentra la mejor
plataforma para la promocin de sus libros, no slo a travs de su
industria editorial, sino tambin con destacadas presencias de autores de
Centroamrica, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Venezuela.

Adems de encontrar un rea de venta de 34 mil metros cuadrados, donde
1.900 editoriales de 42 pases ofrecern sus ttulos a ms de 600 mil
visitantes, el pblico podr acudir a ms de 500 presentaciones de libros,
charlas, conferencias y programas literarios como el Encuentro
Internacional de Cuentistas, coordinado por el escritor mexicano Ignacio
Padilla; El Placer de la Lectura, donde los escritores hablarn de sus
experiencias como lectores, o el Saln de la Poesa, donde nueve grandes
voces de la literatura compartirn con el pblico sus versos en alemn,
rabe, espaol, ingls y sueco.

Alemania, Invitada de Honor a la Feria, brindar al pblico la oportunidad
de acercarse a una muestra selecta de su cultura, que incluye encuentros
con escritores y acadmicos, presentaciones de libros, exposiciones en
diferentes museos de la zona metropolitana de Guadalajara, un ciclo de cine
alemn en el Cineforo de la Universidad de Guadalajara y espectculos
musicales en la Explanada de la FIL, adems de una noche de gala con textos
de Herta Mller y el montaje escnico de Daniel Jimnez Cacho. El corazn
del recinto ferial ser el pabelln que, con el tema Zukunft gestalten
(Disear un futuro), ofrecer a los asistentes la oportunidad de entrar en
contacto con las mltiples facetas de su cultura.

En FIL nios los pequeos entrarn a un mundo englobado bajo el tema 25
historias y contando, que permitir a los visitantes hacer un recorrido
por 25 grandes historias de la literatura infantil, seleccionadas por un
comit de expertos. Los 18 talleres estn todos diseados para dar a los
pequeos herramientas que les permitirn contar e inventar sus propias
historias. Con FIL Joven, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara
ha programado tres grandes encuentros que se realizarn en el Auditorio
Juan Rulfo bajo el esquema Mil jvenes con... en el que participarn
Fernando Vallejo, Fernando Savater y Etgar Keret. El ilustrador Anthony
Browne protagonizar la primera sesin infantil de este tipo, al reunirse
con mil chicos. El programa Ecos de la FIL llega este ao a una cifra
rcord: 81 escritores visitarn 102 espacios de Jalisco para conversar con
estudiantes y lectores en todo el estado.

La Feria es un detonante de conocimiento y, sobre todo, un regalo para
todos aquellos que nos emocionamos y deleitamos con sus frutos: los
libros, indica Marco Antonio Corts Guardado, rector general de la
Universidad de Guadalajara, quien seala que ser lector, en Mxico,
implica formar parte de un colectivo de curiosos que asumen una posicin
crtica e informada ante sus propias realidades. Adems de ser un orgullo
para la comunidad universitaria, la FIL ha dejado una huella indeleble.

En el mbito acadmico, la Feria convocar, de la mano de la Universidad de
Guadalajara, a lo ms selecto del pensamiento contemporneo, con encuentros
sobre comunicacin y sociedad, investigacin educativa, derechos humanos,
cultura democrtica, gnero, naturaleza, lenguas extranjeras e indgenas,
deporte y filosofa. En 25 aos de actividades en la FIL Guadalajara,
seala Marco Antonio Corts Guardado, nuestros investigadores y acadmicos
han entrado en contacto con sus pares de otros pases para reflexionar
acerca del mundo contemporneo, sus problemas y posibles soluciones.

Sumado al programa literario y cultural, ms de 18 mil profesionales del
libro de Iberoamrica y diversas partes del mundo acudirn a la FIL para
participar en programas de profesionalizacin, discutir acerca del presente
y futuro del libro y comprar o vender derechos de autor. Al respecto, Ral
Padilla Lpez indica que en la FIL se discutirn los alcances del libro
electrnico en el marco del Foro Internacional de Editores, y aade que la
FIL ha logrado crear el mercado de derechos en espaol ms importante de
Iberoamrica. El Saln de Derechos ha abierto un camino por el que la
industria hoy transita de manera firme y provee un marco de negocios que
permitir que el libro en espaol se fortalezca hacia el futuro en
cualquier soporte. Esto garantiza que en los aos por venir, FIL
Guadalajara seguir siendo la mejor plataforma, el espacio en donde los
contenidos se vuelven personas, y los encuentros, negocios.

En sus 24 anteriores ediciones, que suman 216 das de actividades, la Feria
Internacional del Libro de Guadalajara ha logrado atraer a ms de ocho
millones de visitantes, generar una derrama econmica anual de ms de 330
millones de dlares para Guadalajara y, sobre todo, convertir a la ciudad
en la capital del libro y la lectura.

Fuente: FIL



|||||||||||||||||||||||    ARTCULOS Y REPORTAJES    ||||||||||||||||||||||

=== Avatares en la vida y la poesa de Antonio Esteban Agero =============
=== Gustavo Rubn Giorgi ==================================================

Un complejo entramado de causas objetivas y subjetivas puede llegar a
determinar la peculiaridad de un poeta, en lo que hace al reconocimiento
masivo y a la valoracin integral de su obra. Circunstancias impredecibles,
inmanejables, que muchas veces no guardan relacin directa con motivos
estrictamente artsticos, a algunos les significa la fama y a otros la
oscuridad.

El caso de Antonio Esteban Agero (Piedra Blanca, 1917; San Luis, 1970)
puede, a nuestro juicio, ser ejemplo del artista casi ignorado por los
grandes pblicos, los crticos, las academias y la aturdida fama; algo as
como la vctima de una dialctica perversa, porque la ltima es lo nico
que otorga la ejecutoria de maestro que llama la atencin de los tres
primeros. En otra ocasin nos hemos ocupado de este notable poeta puntano
(ver Proa, N 58, septiembre de 2003) y de su extraa circunstancia: hoy lo
haremos una vez ms, con mayor profundidad si ello nos es posible, tratando
de penetrar un fenmeno que parece sociolgico antes que personal.



Desde dnde, cundo y cmo

Es dable observar que un hecho del hombre descubrimiento, campaa militar
o simplemente un poema no merece la misma consideracin de sus
contemporneos con independencia del lugar de su realizacin. Del mismo
modo, parece evidente que hay ocasiones en el tiempo que ayudan a que ese
acto o esa obra puedan llegar a ocupar un lugar de privilegio en la memoria
compartida. Este plexo de vinculaciones entre el individuo, su lugar y su
tiempo, configura lo que nos tomaremos la libertad de denominar causas
objetivas. Ya volveremos sobre ellas.

Tambin merece nuestro examen la predisposicin de dicho individuo hacia su
entorno social, es decir, qu opinin le merecen las relaciones en que ste
se desenvuelve, as como su herencia cultural, y qu peso tiene todo ello
en su actitud ante la vida y el mundo. As, entendemos que es lcito
afirmar, dejando a salvo las aptitudes innatas de cada uno, que resulta muy
difcil o derechamente imposible sustraerse a las condiciones objetivas del
entorno, tanto en la labor creativa como en su apreciacin; y que, en el
mismo orden de ideas, deben sopesarse cuidadosamente esas condiciones
objetivas a la luz de las cuales se ha elegido el camino buscado de todos y
hallado por pocos, que con propiedad llamamos estilo. Esta palabra de raz
griega pas al latn como stilus, y nombra al punzn con el que los
antiguos trazaban signos en las tablas enceradas; en sentido figurado,
alude a las improntas que de tal o cual modo dejamos los hombres en la
materia laborable y sensible de nuestras vidas: a grandes rasgos, son las
causas subjetivas. Tambin esto merecer otro comentario.

Por su advenimiento a las letras argentinas, Antonio Esteban Agero
pertenece a la denominada Generacin del 40, gente que supo o debi tomar
distancia de las pirotecnias vanguardistas de sus predecesores
connacionales y latinoamericanos. Hubo entre ellos quienes optaron por la
celebracin del solar natal, mientras que otros se decidieron por una
perspectiva ms audaz, universalista y abstracta. De entre los primeros
brillan an en nuestros das los nombres de Manuel J. Castilla (1918-1980)
y Olga Orozco (1920-1999); entre los segundos resultan insoslayables los de
Alberto Girri (1918-1991) y, sobre todo, por su trascendencia
internacional, Juan Rodolfo Wilcock (1919)-1978). Finalmente, porque su
afinidad con Agero es grande, as como son incuestionables sus mritos
literarios, no queremos ni debemos olvidar a nuestro querido y admirado
amigo Len Benars (1915), el fino poeta de El rostro inmarcesible.

Pues bien, en ese marco temporal, que responde al de una Argentina que
empieza a despertar de su frgil sueo de opulencia, y a un mundo desgajado
y roto por la guerra y las antinomias ideolgicas, canta su canto sencillo,
lmpido y nostlgico el hijo de la villa de Merlo. Alejado y esto no es un
asunto menor geogrficamente de Buenos Aires, miembro de una linajuda
familia lugarea, actor en un escenario econmico y poltico de un medio
felizmente anquilosado, en el que todo es previsible y en el que todo
cambio para ser aceptado debe venir desde arriba, la poesa de Agero gusta
regodearse en una pastoril Arcadia que tuvo al alcance de su recuerdo, y a
la que perciba apenas amenazada por el progreso. Ello lo llev a
consolarse:

      Quin creyera que en este duro siglo
      ruidoso de metales yo encontrara
      un secreto lugar, un cielo amigo,
      bosque sin gentes, olorosas aguas
      un cielo sin aviones,
      una brisa sin muros, perfumada,
      una soledad perfecta y silenciosa,
      y un poblado silencio sin palabras.

      (...)

      No vengis a mi tierra; perdonadme
      este raro deseo; tiembla mi alma
      por la suerte de este aire sin aviones,
      de este viento sin muros, de esta clara
      inutilidad del arroyo; tiemblo, temo,
      por la fuga lunar de las majadas.

            (Poema VI, Pastorales, 1939)

A celebrar:

      Ac por piedras y montes
      vivo mi vida encerrado;
      gustando soles y lunas,
      noches y das muy claros
      luz amarilla en Otoo,
      tibio verdor en Verano.
      Gustando soles y lunas
      vivo mi vida encerrado
      en este anillo de montes
      de un viejo valle puntano.

      Tengo un manojo de libros,
      la fresca paz de mi cuarto,
      y una ventana que se abre
      sobre el dolor de los campos:
      torcidas ramas de tala,
      rugosa faz de quebracho
      dolor antiguo la pena
      sedienta y fiel de mi campo

      (...)

            (Romance de mi vida aldeana, Romancero aldeano, 1938).

Y, dueo del paso de las horas, a disponer el modo de su muerte:

      Tengo elegido el lugar
      a la vera del arroyo
      donde la muerte me apague
      El corazn, este rojo
      corazn, rbol de sangre
      lleno de pjaros de oro

      (...)

      He de morir de tristeza
      o de alegra, de pronto,
      con una rpida muerte...
      no s si un hilillo rojo
      unir mi pecho abierto
      con el agua del arroyo.

      (...)

      En el sendero las ranas
      me cantarn el responso.
      Y un pobre grillo apenado,
      har mi lrico elogio.

            (Poema de mi muerte en el campo, Pastorales, 1939).

Qu nos sugieren estos poemas? A la hora de la ponderacin, en el doble
sentido de sopesar y encarecer, no ha de olvidarse que nadie es capaz de
escapar a su tiempo. He aqu a un hombre refractario a las manipulaciones
formales que son el reflejo de disconformismos personales y sociales
satisfecho de su destino. Aunque nunca insensible a las desigualdades del
mundo, se lo ve ms proclive a describir que a analizar, a pintar los
fenmenos antes que a interrogarse por ellos. Para proponer rupturas es
necesario tomar distancia, salirse de un mbito; as, esta ruptura es en
principio imposible (o dificultosa) cuando uno est ms o menos conformado
a sus circunstancias. Seala Hegel (Introduccin a la historia de la
filosofa, Suplemento, II): La estructura determinada de una filosofa
es, por tanto, no slo simultnea con una determinada configuracin del
pueblo en que se presenta, con su constitucin y forma de gobierno, con la
moralidad, vida social, aptitudes, costumbres y con las comodidades del
mismo, sino con sus ensayos y logros en el arte y en la ciencia, con su
religin, en general, con sus relaciones blicas y externas, con la
decadencia de los Estados en que este principio determinado se ha hecho
vigente....

(...) Si la indiferencia o la insatisfaccin penetra en su existencia
viviente, frente a ella tiene que huir a los espacios del pensamiento.
Scrates y Platn ya no encontraban ninguna satisfaccin en la vida del
Estado ateniense. Platn busc algo mejor que hacer al lado de Dionisio.
Por Roma se difundi la filosofa, lo mismo que la religin cristiana, bajo
los emperadores, en una poca de infelicidad para el mundo y de decadencia
de la vida poltica. La perspectiva idealista del gran filsofo de la
historia fue tomada, invirtindola, por el pensamiento marxista al
describir el comportamiento social como la relacin entre dos estamentos:
la infraestructura econmica y la sper estructura ideolgica y poltica.
En la primera se localizan las relaciones de produccin y las fuerzas
productivas, que son las que condicionan y determinan en ltima instancia
la composicin y el desarrollo de la segunda (vase: Marta Harnecker: Los
conceptos elementales del materialismo histrico, Ed. Siglo XXI, Mxico,
1969).

En la sper estructura encontramos no slo a la filosofa; tambin estn
las instituciones estatales, el corpus jurdico, tal vez el idioma y la
ciencia, la cultura en general. Por eso, cuando los cambios de la
infraestructura, aunque imperceptibles para la mayora, son detectados por
los ingenios ms agudos entre los que se cuentan los artistas se producen
las manifestaciones estticas de ruptura. En otras palabras, el espritu
del creador huye de una realidad social que le es hostil, o extraa, y
trata de reflejar el nuevo estado de las cosas, con lo que retornamos
armoniosamente a Hegel.

Es necesario remarcar que San Luis, en los aos treinta del siglo pasado,
estaba tan lejos del Berln de entreguerras como lo haba estado de la
bullente Pars de los jvenes que asesinaron estticamente a la belle
poque?



Una pequea obra maestra

Ya fue dicho en estas pginas: en el arte de Agero es posible remontarse
desde los romances viejos hasta Hernndez y Garca Lorca, pasando con
provecho por los msticos del Siglo de Oro, especialmente san Juan de la
Cruz y fray Luis de Len, Garcilaso y Lope de Vega, Bcquer y Zorrilla,
Daro, Lugones y los Machado. No recibi influencias extraas a nuestra
lengua sino a travs de aquellos grandes. Hay quien considerar esa
formacin vulnerable por carecer de otros aportes o inquietudes,
especficamente los que labraron las grandes corrientes del medio siglo.
Otros, en cuyo nmero nos contamos, preferirn ver en ese temperamento una
loable pertinacia en el cultivo de ciertas formas clsicas, que revela
agradecimiento y admiracin. O acaso Miguel Hernndez no se dio la mano
con los ms grandes poetas del idioma cuando escribi su Elega en los
mismos tercetos endecaslabos que en perfeccin castellana haba estampado
Quevedo en la Epstola satrica y censoria? Y Dante, no haba hecho lo
mismo trescientos aos atrs, con los divinos versos de La Comedia?
Preservar y transmitir, en materia de artes, puede ser a veces tan
importante como renovar.

Por ejemplo, ciertos creadores son merecidamente recordados por ser los
primeros en decir algo, pero otros pueden alcanzar igual estima cuando la
lectura de su obra nos da la sensacin de que ese tema ya no podr ser
abordado jams, sin la mengua que presupone el recuerdo de su ilustre
precedente. Sobran ejemplos en la literatura, y dejaremos que cada lector
escoja el suyo. Tan sealada impronta, nos parece, es la que Agero
consigui con su poemario Un hombre dice su pequeo pas (1960), en el que
cant para siempre con palabra maestra tipos, historia, paisajes, hbitos y
perfumes de su provincia natal, confirindoles el valor y la nota ilustre
de la universalidad.

Aunque el andar de los aos haba trado a nuestro poeta cierta visin
sombra y una inquietud metafsica de las que dej testimonio en los
irreprochables sonetos de Cementerio de pjaros (1940-1947?):

      Aqu, aqu dentro del pecho mo
      siento el hondo trabajo de la Muerte;
      dientecillos, los suyos, de roco,
      de musgo fiel y de diamante fuerte.

      En mi sangre trabaja; en el esto
      de mis venas es pjaro y serpiente;
      y es la guerra del fuego contra el fro
      En un clima de angustia permanente.

      Oye cmo se enroscan los anillos;
      siente cmo en el hueco de la rosa
      teje y teje una araa su tiniebla;

      mira cmo los ojos amarillos
      vigilan que la sangre luminosa
      pronto se torne manantial de niebla.

            (La muerte y yo)



      Descubr calaveras, calaveras
      calaveras de tordo y golondrina
      no mayores que frutos de moreras
      calaveras de formas femeninas.

      Como flores de raras primaveras,
      como fresas de carne blanquecina,
      como mnimas lunas verdaderas
      sobre la falda de la hierba fina.

      All estaba la sabia calavera
      del lechuzo sutil, la guardadora
      de los mensajes de la brujera.

      Y all estaba la grcil calavera
      por tan menuda casi aterradora
      del picaflor en gesto de agona

            (Las calaveras)

Cuando el diario Clarn convoc a un concurso de poesa adhirindose a los
festejos del Sesquicentenario de la Revolucin de Mayo, Agero opt por los
temas de la tierra natal, largamente madurados, para participar de la justa
que tendra el juicio severo de Enrique Larreta, Fermn Estrella Gutirrez
y Jorge Luis Borges. La autenticidad, la vibracin, el decir castizo de su
lugar y de sus cosas, le valieron el reconocimiento unnime del jurado.

As:

      El idioma nos vino con las naves,
      sobre arcabuces y metal de espada,
      cabalgando la muerte y destruyendo
      la memoria y el quipo del Amauta;
      fue contienda tambin la del idioma,
      dura guerra tambin, sorda batalla,
      entre un bando de oscuros ruiseores
      con su pico de sierpe acorazada
      y zorzales y tmidas bumbunas
      que la voz y la sangre circulaban
      del abuelo diaguita o michilingue
      con persistencia de remota llama;
      rotas fueron las voces ancestrales,
      perseguidas, mordidas, martilladas
      por un loco rencor sobre la boca
      del hombre inerme y la mujer violada.

      (...)

            (Digo la tonada)

Tambin:

      COMPATRIOTAS, dejadme que celebre,
      con emocin de corazn fraterno,
      los oficios del hombre que trabaja
      bajo la luz de mi pas pequeo,
      mientras pulso guitarras interiores
      y la calandria se remonta al cielo.

      (...)

            (Digo los oficios)

Y uno ms, entre tantos otros:

      Y ese tenue temor inadvertido
      que llega a m sobre el silencio blando
      del aire montas con la sorpresa
      de son de mar en caracol guardado?
      Y esa msica azul? Y esos cristales
      suavemente taidos y vibrados?
      Y esa flauta de acentos campesinos
      que murmura detrs de los collados?
      Son los arroyos de mi tierra, el cielo,
      que ha preferido descender cantando
      por arterias de cerro y de llanura
      lquido cielo musicalizado.

            (Digo los arroyos)

Pocas veces, en nuestra literatura, la aldea supo de manera tan contundente
ser el reflejo del mundo.



Conclusin

Estos apuntes han querido dar testimonio de la obra de un poeta que creemos
merece una relectura, al tiempo que han procurado, si no desentraar, por
lo menos aproximarse a las causas que hasta hoy lo mantienen alejado del
favor masivo de los amantes de la poesa.

Se esbozaron causas polticas, econmicas y humanas: ojal nos valgan las
buenas intenciones. Pero dar una conclusin, en tanto oficio de sabios, nos
excede. Podemos arriesgar opiniones y tratar de comprender, tal como hemos
hecho, por qu Agero escribi lo que escribi, y cules fueron las causas
que lo llevaron a preferir el clasicismo, corriendo el riesgo de ser
tachado de anacrnico. Sin embargo, persisti en su intuicin y nos leg
pginas perdurables. Quizs tuvo presentes las palabras de Antonio Machado
a propsito de La tierra de Alvargonzlez, una obra tan cercana a su
temperamento, y de tan entraable patronazgo?

      Pens que la misin del poeta es inventar nuevos poemas de lo eterno
      humano, historias animadas que, siendo suyas, viviesen, no obstante,
      por s mismas. Me pareci el romance la suprema expresin de la
      poesa y quise escribir un nuevo romancero.

Aunque el sevillano abandon luego ese camino, tal vez lo abriera para
otros. Sus palabras, siempre luminosas, nos placen como conclusin, y por
tal las consignamos.

** Gustavo Rubn Giorgi
   gustavogiorgi@arnet.com.ar
   Abogado y escritor argentino (Zrate, Provincia de Buenos Aires, 1955).
   Trabaja como funcionario pblico en el cargo de jefe del Registro Civil
   de Zrate. Ha publicado Cuentos de la resignacin (Editorial Dunken,
   http://www.dunken.com.ar; Buenos Aires, 1997), el libro de relatos
   histricos El profeta y el traidor (Ediciones Proa, Buenos Aires, 2000),
   los poemarios El ltimo bien (Proa, 2001), El retorno de Hipsipila
   (Alloni-Proa, Buenos Aires, 2005) y Acechanza de reflejos (Proa, 2009),
   la coleccin de ensayos Aunque sean los papeles rotos de las calles
   (Alloni-Proa, 2005) y un volumen con el relato El emisoriario y el
   soneto Eleccin (coleccin Biblioteca Mnima del diario Opinin;
   Cochabamba, Bolivia, 2007). Adems, textos suyos aparecen, traducidos al
   italiano, en la Antologia della Poesia Argentina Contemporanea (Edizioni
   Sentieri Meridiani, http://www.sentierimeridiani.it; traduccin de
   Emilio Coco; Foggia, Italia, 2007). Ha dado conferencias sobre cine,
   historia y literatura en Buenos Aires, y en el interior y exterior de
   Argentina. Integra el plantel de colaboradores permanentes de la revista
   Proa, fundada en 1922 por Jorge Luis Borges y en la que ha publicado
   cuentos, poemas y ensayos desde 1998. En 2009 fue jurado, en el gnero
   Novela, para la Faja de Honor 2009 de la Sociedad Argentina de
   Escritores (Sade, http://sade.org.ar).



=== Ivo Basterrechea: Milagros, mujer hecha poesa ========================
=== Ernesto R. del Valle ==================================================

Una nueva voz parece ser cierta en la potica contempornea. Digmoslo ms
claro. Ivo Basterrechea, cubano radicado por algn tiempo en Mxico, nos
llega con su libro Milagros proponindonos algo interesante dentro de la
plurivalente y catica poesa iberoamericana.

Y por qu con este poemario? Porque en l se hace plena e intensa la
esencia potica de este autor.

Es en este libro, dedicado a su esposa de nombre homnimo, que Ivo nos hace
partcipes de los ms variados temas existenciales que agotan al hombre
actual.

En un estilo directo, sin el uso de metforas e imgenes intrincadas o
rebuscadas, alejado de estructuras clsicas, revelando sus herramientas
artsticas y colocando cada poema a una altura de mxima sensibilidad.

Veamos como ejemplo el poema Afecto:

      Qu me exiges?
      Si lavas el cuerpo
      con un pedazo de nieve
      del Kilimanjaro,
      si refrescas la piel
      con un trozo de mar
      de Bora Bora.

Milagros reta al lector desde el primer verso. En el poema Babel, el
poeta no encuentra otro modo de expresin para articular las diferentes
lenguas en que el amor puede establecer su reino o desmoronarlo con un
simple chasquido de los dedos.

La eleccin bblica de la confusin entre los hombres traducida en la falta
de comunicacin, est tratada en este poema, no como algo recurrente sino,
y hasta el final de nuestros das, como un intento de llegar de manera
definitiva al entendimiento humano en brazos del amor. Leamos este
fragmento:

      Babel
      como torre,
      nunca existi.
      Como torre, Babel
      slo existe en tu mente. (...)

Y es que el poeta que hay en Ivo Basterrechea se enfrenta a la crtica y
desesperada situacin del amor que no tiene alas, que emprende el vuelo por
falta gentica del entendimiento y la comprensin entre las parejas, por
eso dice:

      (...) Los gemidos
      de otra carne
      penetran los sueos
      alcanzando el cielo
      y veloces
      atraviesan la noche
      trayendo el vaho hmedo
      por el que tanto clamas,
      cubriendo tu espacio
      y la intimidad
      de tu ego (...)

Pero deja abierto el espacio para la salvacin espiritual, para el
desenfado amoroso. Muestra de lo enunciado se encuentra latente en el
magistral cierre del poema donde la destruccin de la torre de Babel se
humaniza.

      (...) porque la verticalidad
      de la torre
      se hace aicos,
      porque el entendimiento
      al final,
      es el mismo.

En toda la lectura del poemario Milagros encontraremos cierta imparcialidad
retrica, porque al autor no le interesa sorprender con palabras escogidas
e intencionadas.

En Rito, la posesin de la pareja est descrita desde ese otro ngulo en
el cual lo ertico-sensual se halla nebulado por la otra realidad que
atrapa a los amantes de manera agradable pero con cierto atisbo sensorial.

      Rito

      (...) Los dedos imaginan recorridos
      cardinales de cabalgatas
      desorientadas,
      miden cun grande
      es la intimidad que asola
      el contorno de los cuerpos (...)

Tal y como se ve, lo directamente ertico adormece ante la carga de
sentimientos y realidades que no lo limita pero lo encauza a un segundo
nivel de percepcin de manera que ese instante fluye, no hacia el fuego y
el xtasis de la sensualidad.

      (...) Exacerbacin del grito
      enfundado en la rplica
      del eco.
      Desfallecimiento
      de la carne y los tendones,
      flacidez de la mirada
      que tantea el deseo
      y escudria las pulsaciones
      de otro instante.

Alma desnuda, Cubaneando, La virgen de Paul Anka, Yo soy jinetero,
son algunos de los ttulos de Ivo Basterrechea, sin ambicionar renombre,
sin adentrarse a esa riada emocional y competitiva existente hoy en da
entre los que ejercemos la labor de la palabra como un don artstico.

Desde su modesto hogar junto a su esposa Milagros, en el West Kendall de
Miami Dade, el poeta y editor va formalizando de a poco la inmensa riqueza
de sus vivencias plenas de felicidad y angustias, unida a la tremebunda
inquietud que le hace perseguir sus mariposas azules, sus globos rojos y la
Estrella Polar junto a sus eternos duendes y su querida e inquieta perra
Onix o Nia.

En otra dimensin personal de la potica de Ivo, podemos enmarcar como
leitmotiv cierta modesta irona que va al rescate de la eterna, casi
gentica ansiedad del hombre ante el desarrollo del mundo computarizado o
ciberntico.

En su poema A travs de la noche, el poeta desmitifica el amor virtual
envuelto en las redes y vericuetos computarizados. Leamos lo siguiente:

      (...) Cuando abras la laptop
      encontrars huellas del chat,
      del da anterior
      y descubrirs horas
      de letras invadiendo el intercambio (...)

O tambin, en este final dolorosamente cierto e inhumano:

      (...) el amor rueda
      y rebota de un lado para otro,
      que nuestro amor
      es plasma
      que tiene su espacio
      y el ter, su ego.

Por eso me atrevo a decir que Milagros no es un poemario, es una tentativa,
lograda o no, de establecer la dignidad de la especie humana en su lugar y
espacio a pesar de que su ajuste a la modernidad le marque el espritu con
la huella del hierro incandescente y cotidiano de la vida.

Cruzar estas pginas a pie o en un jet supersnico es decisin del lector;
ahora, eso s, que tenga en cuenta el precio que ha de pagar si no intenta
recoger los cdices que el poeta le ha dejado para su riqueza espiritual.

      Ivo Basterrechea

      Licenciado en economa. Escritor, poeta, guionista y editor. Naci en
      Cuba, vivi en Mxico, piensa y existe en los Estados Unidos de
      Amrica. Es miembro de Poetas del Mundo y Remes.

      Administrador del Foro Literario Poesa y Prosa Iberoamericana.
      Trabajos suyos han sido publicados en varios medios de prensa de
      Mxico y en diferentes antologas, de Espaa. Ha publicado el
      poemario Alma desnuda y Cubaneando, diccionario cubano-espaol.
      Reside en Miami, EUA.

** Ernesto R. del Valle
   yarabey@gmail.com
   Poeta cubano (Camagey). Reside en Estados Unidos. Fundador de la
   Brigada Hermanos Saz. Ha publicado en diarios y revistas de Cuba,
   Santo Domingo, Argentina y Espaa. Sus poemas aparecen publicados en
   diferentes antologas. Obtuvo el Premio de Cuentos Cortos en el primer
   Concurso de Relatos para el Estado de la Florida, auspiciado por
   Ediciones Voces de Hoy (http://www.vocesdehoy.net). Ha publicado el
   libro de cuentos Mircoles de Ceniza (Miami, Voces de Hoy, 2010). Es
   editor de la revista literaria Guatin
   (http://delvalle-wwwrevistaliterariaguatini.blogspot.com).



=== Sobre La doncella negra, de Esther M. Garca, =========================
=== o Electra bajo el signo de la polucin      Felipe Gonzlez Alfonso ===

En la primera de las cartas que Rainer Mara Rilke envi a Franz Xaver
Kappus como respuesta a sus inquietudes artsticas, el poeta consagrado le
seala al novato que la poesa, para ser notable, no necesita dar cuenta de
experiencias inditas o portentosas: si al poeta su vida le parece pobre de
temas es porque no es lo suficientemente poeta como para descubrir la
maravilla que se oculta tras lo sencillo. Ni la biografa ms rida carece
de hechos o experiencias dignas de poetizarse: he ah la experiencia comn
de la infancia, seala el poeta en lengua alemana. Y es hacia la infancia
eje determinante de todo el libro a donde, en un primer momento, en la
seccin Ojos de nio, dirige la mirada el poemario La doncella negra, de
Esther M. Garca.

Se trata de una infancia, eso s, marcada por la ausencia del padre y del
hermano, por el odio hacia la madre; familia en ruinas, cuya configuracin
dialoga con la tradicin al replicar el esquema relacional de los
personajes de la Orestiada de Esquilo. En el poema Demiurgos se describe
la gestacin mtica de esta Electra-poetiza hecha de arena y huesos de
pjaro, mitad humana, mitad divina, y destinada a la degradacin del
consumo ms brutal: As nac / Un frgil esqueleto / dentro de un paquete
de carne molida / lo csmico de mi linaje se diluy como agua / Me venden
en el supermercado caro de la vida. Sin embargo, lo sabe, su mitad elevada
terminar por liberarse: Pero no me desanimo / Mis huesos se juntarn de
nuevo / y oh, poderoso milagro ancestral! / saldr volando / porque los
seres como yo / nunca mueren. La reflexin es la del lugar o la necesidad
del poeta en el contexto del capitalismo, donde es susceptible de
convertirse en un producto.

En el poema Abandono se perfila la figura del padre; Agamenn cado por
los efectos de la polucin (nos enteramos ms adelante) cuya gradual
ausencia es interpretada, en un delirio compensatorio, como un mensaje del
amor en negativo: Me qued sola llorando / en medio de la plaza / por ms
que grit su nombre / no apareca ni l ni su mirada / pens lo que ha
ocurrido es / para decirme cunto me ama . En el poema El lenguaje no
slo se introduce el tema de la tormentosa y ambivalente relacin con la
madre, sino el de la adquisicin del lenguaje, que se le traspasa a la
poetisa como una contagiosa peste. As, gana la herramienta de su arte,
pero al mismo tiempo pierde la relacin directa con lo real. Amor y odio a
la madre, amor y odio al lenguaje que ella le entrega: Tal vez quieres
pensar fue aquel ser limpio y perfumado, / aquel monstruo protector y bien
amado, el que inici la pesadilla. Aqu aparece como intertexto especfico
el sueo de Clitemnestra que vaticina la venganza de sus hijos: mientras
amamanta a una serpiente sta le extrae del pecho un cogulo de sangre.

Como figura contrapuesta a la del padre lejano, aparece, en el poema El
msico, un Orestes tierno y protector, que llena con sus acordes la
frialdad del hogar destruido. Sin embargo, el hermano tambin se encuentra
ausente y la msica embasada ya no es capaz de producir el efecto balsmico
que orfismo invertido repela a las alimaas del hogar: Mientras
nosotros aqu, en la oscuridad, / omos grabaciones sin que nada se ilumine
/ y los animales rastreros y los insectos / siguen como siempre
acechndonos a cada instante. En El plomo se nos proporcionan ms datos
de la historia familiar. La hablante vive sola con la madre en un pueblo
arrasado por el plomo de la misma fbrica que min la vida del padre hace
cinco aos. Como la comunidad que describe, el poema se resquebraja en
varias escenas en donde vemos ya a nuestra Electra-poetisa mirando sus
manos carcomidas y malformadas, ya el colegio donde los nios apenas pueden
respirar. Poco a poco se visualiza el itinerario del veneno desde las
chimeneas industriales hacia los ros y de ah a las caeras y por ltimo
a la sangre de los habitantes. Sangre maldita por la polucin como la
sangre de los tridas por los crmenes familiares: De su gran chimenea
roja / desprende como costra marranosa plomo y / mercurio en el ro cercano
a las casas / Ya en pocos das ser el agua / en el vaso en que siempre
bebo. En el ltimo poema de esta parte, Caracoles, se introduce el tema
del aborto; ltimo en la suma de los descalabros familiares que volvern a
aparecer en las otras secciones, espejos de la primera. En este sentido, el
ncleo temtico del libro ya estara aqu completo.

En La doncella negra, se desarrolla la salida de la infancia y la
intensificacin del odio a la madre. No obstante, an se recuerda con
nostalgia su proteccin, aunque la nia de antao resulta asesinada por la
irrupcin de la joven, que nace quebrada. La seccin tercera, Eros, da
cuenta, precisamente, de la dimensin amorosa de la hablante,
previsiblemente hostil dado el trauma familiar; la relacin sexual se
analoga a un crimen, a una lucha en que un alma busca borrar a la otra, y
el pene masculino resulta ser un pual. La seccin Galera es una serie
de cfrasis glosadas que replican artsticamente los traumas familiares de
la primera parte: El grito de Munch, l nimo desgarrado; Saturno devorando
a sus hijos de Goya, la freudiana relacin con el padre; La cama volando de
Frida Kahlo, el aborto; El suicidio de Dorothy Hale y La columna rota de la
misma pintora, el sujeto angustiado y herido por la desintegracin
familiar. La siguiente seccin, Lugares para habitar, funciona ya no como
espejo, sino como una serie de mundos posibles en donde la quebrada Electra
eventualmente podra habitar en el futuro. De este modo, se debate entre la
esperanza utpica (La jaula, rbol), el repliegue hacia el pasado
amargo (Caja de cartn) o la aceptacin del presente con sus pros y sus
contras (I love the streets).

En la ltima seccin, Entropa, se produce una suerte de sntesis o
condensacin de pasado, presente y futuro, justamente en tres poemas que
cierran el libro bajo el signo catico de otras tantas posibilidades (y es
clara la eleccin de esta Electra urbana y un tanto gtica): la entrega a
la peligrosa belleza de la poesa, a la frivolidad de la vida posmoderna, a
la trampa mortal de una madre monstruosa y su lingstico veneno.

Queda en evidencia, pues, un trabajo minucioso tanto en la estructura
global como en la progresin temtica trabajada en cada poema que primero
se expone, luego se profundiza, y por ltimo se reelabora, para concluir en
una unidad conceptual notablemente bien pensada. Los recursos expresivos
son variados y precisos: desde el juego grfico hasta la onomatopeya; de la
notable aliteracin (Levitas levemente y te lleva el viento), al poderoso
efecto visual de las imgenes. Y todo dentro de una velada y tal vez
inconsciente estructura mtica, tan cara a los modernistas anglosajones, y
a Eliot en particular. A sus veinticuatro aos Esther M. Garca ofrece un
poemario de innegable valor literario, con un discurso potente en trminos
de actualidad y en agudo dilogo con la tradicin.

** Felipe Gonzlez Alfonso
   fa.gonzalez.alfonso@gmail.com
   Escritor chileno (Santiago, 1980). En 2003 gan el Concurso Nacional de
   Poesa organizado por las Juventudes Comunistas (http://www.jjcc.cl) en
   conmemoracin de los treinta aos de la muerte de Pablo Neruda. En 2005
   y 2008 obtuvo el primer lugar en el Concurso de Cuentos de la revista
   Grifo (http://www.revistagrifo.cl), convocado por la Universidad Diego
   Portales (http://www.udp.cl). En 2007 fue finalista en el Concurso
   Internacional de Cuentos Juan Rulfo, organizado por Radio Francia
   Internacional (RFI, http://www.espanol.rfi.fr), y en 2009 finalista del
   Concurso de Cuentos de la revista Paula (http://www.paula.cl).
   Actualmente finaliza estudios de licenciatura en lengua y literatura en
   la Universidad Alberto Hurtado (UAH, http://www.uahurtado.cl).



=== Entretenedores oficiales ==============================================
=== Triste destino de algunos intelectuales      Carlos Schulmaister ======

Al grito de La tica ha muerto, viva la esttica!, los intelectuales
oficialistas, llenos de fervor y fatuidad, se han lanzado a producir
contenidos simblicos diversos, en escenarios acadmicos y mediticos en
los que, cual habilidosos esteticistas, reinterpretan y reescriben cien
veces si es preciso los discursos y las acciones del gobierno en lnea con
sus conveniencias, ocultando sus imperfecciones, reduciendo sus impurezas
con sofisticados afeites y drenajes manieristas del lenguaje, en base a
culteranismos fashionables, que luego se replicarn en todo el sistema
educativo y cultural hegemnico.

Algo similar a lo que realizan los asesores de imagen con las formas de la
apariencia de sus contratantes, en tiempos de campaas electorales. Pero si
stos pueden disimular los achaques de la carne o las neurosis de sus
majestades slo hasta cierto punto, ya que como simples ilusionistas que
son no pueden hacer milagros, los intelectuales oficialistas, en cambio, le
hacen increbles fotoshop a la realidad, garantizando satisfacciones
virtuales masivas al mejorar su apariencia, al crear climas estimulantes de
euforia y entusiasmo y al avalar ad literam la panoplia de improvisaciones,
reacciones y berrinches de aquellas, basadas en limitaciones intelectuales,
infantilismo y narcisismo, emergentes habituales de la egolatra.

Pero si las limitaciones intelectuales de los gobernantes son superables
con ciencia que pondrn los tcnicos y especialistas siempre que se est
dispuesto a escucharlos, el infantilismo y el narcisismo (lase autismo)
que a menudo poseen en grado superlativo no tienen remedio cuando no existe
all la conciencia, por lo que las consecuencias inmediatas las pagar
siempre la sociedad, hasta que llegue el momento adverso de que sta les
pase la factura. Ese momento siempre llega.

Ms grave aun es que las justificaciones mercenarias no puedan corregir, ni
mucho menos disimular o desviar la atencin de la sociedad respecto de todo
lo negativo y perjudicial para la vida social y de la nacin toda cuando
ello es deliberadamente decidido y ejecutado por los gobernantes con la
cabeza fra y con jactancia.

Esto significa que debemos incluir en el anlisis la variable de las
intenciones aparentes y ocultas de stos como determinantes de sus
acciones, lo cual nos pone frente a la contradiccin flagrante entre las
necesidades, los anhelos, los derechos y la voluntad mayoritaria de la
ciudadana, constantemente subrogados por las necesidades, conveniencias y
anhelos particulares de los gobernantes y sus funcionarios de mayor nivel.

Si la constitucin real de nuestros sistemas republicanos instala de hecho
el hiperpresidencialismo y el populismo, el resultado fatal ha de ser el
padecimiento crnico de la democracia y la repblica.

Sin embargo, el soberano, el pueblo, desplazado, manipulado, engaado y
estafado preferir la continuidad de hecho y de derecho del mal gobernante,
por temor a abrir la puerta a las hoy antiguas e inservibles aventuras
golpistas de inspiracin fascista o comunista bajo la advocacin de
smbolos y valores revolucionarios como la libertad, la igualdad y la
solidaridad, y digo revolucionarios porque siguen siendo utopas.

Los polticos opositores harn lo mismo por temor a ser tildados de
fascistas aun cuando sean liberales o conservadores. Sus fervores liberales
de otros tiempos los llevaron a pensar, al retorno de la vida democrtica,
en novedosos institutos jurdico-polticos de accin popular para abrir la
poltica a la participacin real y a la posibilidad de corregir rumbos
rpidamente. No obstante, veinticinco aos despus, si algn poltico
opositor planteara su implementacin sera escarnecido universalmente por
propios y extraos.

Eso revela que tambin existe un miedo terrible a utilizar la constitucin
hasta las ltimas consecuencias, pues ello afectara otra mtica variable
poltica: la gobernabilidad, cuya laxitud permite y justifica entonces el
estiramiento de las leyes para salvar los fines del sistema jurdico
(...!).

Nuestra pobre cultura poltica se revela en varios puntos especficos:
entre otros en el desconocimiento terico prctico del republicanismo y la
soberana popular, por consiguiente de la constitucin nacional; y por eso
mismo se desconoce que cualquier gobernante puede ser dictador y fascista
sin un coup detat basado en la fuerza y a cargo de militares, gendarmes,
policas, comandos civiles ni milicias populares; simplemente basta
reformar la constitucin para cumplirla y hacerla cumplir en lo que a aqul
le conviene, e incumplirla en lo que no.

Definiciones conceptuales, jurdicas y polticas tan complejas, necesarias
y urgentes como terrorismo, genocidio y crmenes de lesa humanidad flotan
en el limbo de la opinin y el relativismo tico que todo lo invade en
procura de diluir los debates fundamentales y penetrar en todas las mentes
planteando combates de retaguardia para consumo y entretenimiento del
cholulismo nacional.

As es posible hallar a muchos intelectuales percibidos vulgarmente como
progresistas, ejerciendo, por ejemplo, una omnipresente crtica lapidaria
por cierto totalmente procedente y de perfiles humanistas, a los desvos
histricos de la Iglesia Catlica, como el desgraciado concepto de guerra
justa, entre otros, que habilitaba al eje cortesano-eclesistico a realizar
crmenes horripilantes, aggiornado luego por la filosofa poltica en los
tiempos recientes del Estado-Nacin. Y sin embargo, esos mismos
intelectuales, antiimperialistas y etc. (sic) no aplican un equivalente
dictamen de la razn y la tica a las acciones de cuo similar cuando son
llevadas a cabo por gobiernos que se titulan revolucionarios, socialistas o
comunistas.

Proceden, pues, del mismo modo que los polticos, que tienen como gua
prctica que no hay mejor defensa que un buen ataque... a los argumentos
contrarios; e igual que los estrategas militares, que realizan maniobras
diversionistas para confundir al enemigo... la sociedad, o desviar su
atencin; y que la Iglesia preconciliar, que sostena la tesis de la guerra
justa e injusta, en consecuencia, violencia justa e injusta.

Cuando pienso que esta labilidad de la moral poltica de ciertos
intelectuales obedece a motivaciones innobles, tan poco elevadas como el
mantenimiento de ciertos privilegios, no puedo menos que pensar con
admiracin en Juan Bautista Alberdi, especialmente en Alberdi el Viejo,
cuya pasin intelectual y su honestidad es conmovedora. Deberan leer dudo
que lo hayan hecho El crimen de la guerra, para aprender que un verdadero
intelectual camina hacia adelante y no mira atrs para andar borrando sus
propias huellas a intervalos regulares, como hacen ellos.

      Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo
      ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y l se
      acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpacin y la
      tirana. Un justo celo es la garanta de la libertad republicana, y
      nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo
      magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente.

            Simn Bolvar (Discurso ante el Congreso de Angostura, 15 de
            febrero de 1819).

** Carlos Schulmaister
   cschulmaister@navego.com.ar
   Docente y escritor argentino (Saavedra, Provincia de Buenos Aires,
   1950). Reside en Villa Regina, Provincia de Ro Negro. Es profesor de
   ciencias sociales y didctica de las ciencias sociales en institutos de
   formacin del profesorado. Adems de diversos textos en Internet, ha
   publicado De la patria y los actos patrios escolares; Los intelectuales.
   Entre el mito y el mercado y Gestin cultural municipal. De la
   trastienda a la vidriera. Es columnista de opinin del diario Ro Negro
   (http://www.rionegro.com.ar), de General Roca.



=== El filo de la vida en una novela de McCarthy ==========================
=== Mara Elvira Gonzlez =================================================

      La carretera
      Cormac McCarthy
      Mondadori, 2007
      Premio Pulitzer 2007

Un hombre y su pequeo hijo, aferrados al amor o a la mutua necesidad de
compaa, caminan hacia el sur. La carretera es el nico camino y el
peligro mayor. La posibilidad de encontrar cualquier cosa que les ayude a
continuar viviendo se agota junto con las esperanzas de una vida estable.
Estados Unidos ha sido devastado por una tragedia nuclear y entre los pocos
sobrevivientes se encuentran algunos temibles seres de extrema crueldad,
agrupados y armados para sobrevivir.

Como en una radiografa, el esqueleto del presente se presenta en aquel
futuro desolado, en el que aparecen de pronto iconos inservibles de aquella
cultura del confort. Una lata de cocacola, indispensable en un mundo en
technicolor, o un carrito de supermarket asoman desvados un instante y se
borran enseguida. En la novela, el presente es todo lo que existe y es en
blanco y negro, o tal vez en gris y negro. Lo verdaderamente necesario est
muerto, contaminado o es peligroso.

Al lenguaje tampoco le sobran follajes: es escueto y eficiente en la
creacin de una obra de arte que nos permite reconocer ciertas mentiras y
otras tantas verdades. No hay piedad con las referencias a cualquier zona
de comodidad. El ritmo es cardaco. El tono jams nos deja en el vaco de
la desesperacin o la tristeza. Es extrao como un tema tan duro nos deja
sensaciones contradictorias de verdadera riqueza espiritual. Tal vez sin
proponrselo? En el dilogo esencial de aquel padre y su hijo estn las
claves para un lector que participa en la comprensin de la esencia humana.

En escenarios de soledad y aridez, la brillante imaginacin de Cormac
McCarthy utiliza los despojos de la tierra oscurecida y muerta para
percibir la vida. Nada menos que la vida de todos.

El autor naci en Rhode Island, estado de New York. Vivi varios aos en
Knoxville, Tennessee, lugar en donde fueron ambientadas sus primeras
novelas. Ha publicado El guardin del vergel (Premio Faulkner, publicada en
espaol por Debate en el ao 2000), Suttree (publicada en espaol por
Mondadori en 2004), No es pas para viejos (llevada al cine) y Todos los
hermosos caballos.

** Mara Elvira Gonzlez
   mariaelviragonzalez@cantv.net
   Escritora venezolana (Caracas). Reside en El Limn, Maracay (Aragua).
   Fue docente en Maracay y en el Instituto de Lenguas Extranjeras de
   Beijing (China). Ha sido traductora en la Universidad Central de
   Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y en forma independiente para
   diversas publicaciones. Fund y dirigi durante varios aos la revista
   Libros de Venezuela, que circul en el pas y en bibliotecas del
   extranjero. La mayora de sus trabajos estn inditos, aunque dos
   cuentos breves se publicaron en el diario El Periodiquito
   (http://www.elperiodiquito.com), de Maracay, y su cuento Ojos verdes
   fue publicado en la pgina web Escuela de Escritores
   (http://www.escueladeescritores.com) como finalista del concurso Relatos
   Breves con Banda Sonora.



=== Condensaciones      Rafael Prez Ortol ===============================

      De lo sencillo y lo diverso
      De la confluencia y la sustancia
      Con la fuerza de un instante
      Y con el misterio distante
      Os traigo los cuatro relatos
      Que osaban estar velados

*** La quinta

El casern era antiguo, con enormes desconchones en sus paredes; la humedad
del ambiente competa con ese rango solitario de un edificio deshabitado.

Al cobijo de sus soportales acudan grupos de nios juguetones.

De pronto, un da cedi la puerta desvencijada, la curiosidad arrastr a
los pequeos por un recorrido a travs de las dependencias interiores; all
observaron un piano cubierto de polvo, unas partituras en desorden y esa
sensacin de remotas presencias, esbozada en una fotografas rotas y
deslucidas.

A partir de dicha experiencia, llevaron consigo la compaa inseparable de
un nuevo compaero, el recuerdo entraable de la quinta abandonada.



*** Ensimismado

Una vez sobrepasado el primer crculo, disfrut en la esfera del
conocimiento. Desde sta, alcanz el segundo crculo, logrando el acceso a
la esfera de los chismorreos; all le resultaba entretenido el ejercicio
con los rumores.

En la tercera esfera le ocuparon las ensoaciones y no aparecieron nuevos
pasadizos. La frustracin le dej turbado.

Pens inmediatamente en el retorno para intentar nuevos comienzos, mas las
vas de comunicacin no permitan el retroceso; slo funcionaban en un
sentido de la marcha.

No le fue posible el regreso.



*** Violento tornado libertario

El viento del este acercaba las partculas calenturientas de afanes
desmedidos.

Por el oeste progresaban adherencias de afinidades inciertas.

La respuesta helada proveniente del norte aada matices violentos.

Mientras, el sur se sumaba con turbulencias de fuertes arrebatos.

Fueron influencias liberadas de cualquier mediacin, envalentonadas y con
aires de un protagonismo inusual.

La devastacin sobrevino por falta de encauzamientos.



*** Divinidad

En un debate reciente se ventilaba la eterna discusin sobre el sentido de
la vida; en una palabra, de lo divino y de lo humano se apuraban las
argumentaciones.

El coloquio encresp las actitudes, porque cada ponente intent agotar las
posibles respuestas. Quien apuntaba a las esencias divinas, no enlazaba con
el partidario de la pura materia. Quien adoptaba actitudes
intervencionistas, no consegua estimular a los conformados con la
predestinacin absoluta.

Los barruntos de un posible acuerdo apuntaban a lo imposible, resultara
difcil una conclusin comunitaria.

La respuesta vino de fuera, era una decisin personal.

Hubo un rey que decret lo impensable, desde ese da dejaba de ser divino.

** Rafael Prez Ortol
   rafapzo@wanadoo.es
   Mdico espaol (Pego, Alicante, 1945). Reside en Vitoria, lava. Es
   autor de lava. Geometra sentimental itinerante. Ha publicado artculos
   en La Vanguardia Digital, El Inconformista Digital, Bierzo Noticias,
   Deia y Noticias Mdicas.



=== Resea crtica de la obra teatral Night Mother, de Marsha Norman ======
=== Claudia Cceres Ruiz ==================================================

En 1983 la obra Night Mother, de la estadounidense Marsha Norman, fue
montada por primera vez en Estados Unidos y obtuvo el premio Pulitzer a la
mejor produccin dramtica. Night Mother (Buenas noches, mam) llega a
reestrenarse en Chile en el Teatro San Gins de Bellavista. Dirigida por
lvaro Rudolphy, el montaje es protagonizado por las destacadas actrices
nacionales Coca Guazzini y Paola Volpato, quienes interpretan una trama
conmovedora e intensa acerca de la complicada vida y relacin que puede
existir entre una madre y una hija.

La obra se estructura en un solo acto que dura aproximadamente noventa
minutos. Con slo dos personajes sobre el escenario, Guazzini (Thelma) y
Volpato (Mnica), se da inicio a la dramaticidad cuando Mnica le avisa a
su madre acerca de sus intenciones de suicidarse esa misma noche. Esta
detonante confesin marca una gran intensidad dramtica, forma un conflicto
entre ambos personajes, se inicia una oposicin de fuerzas e intereses,
puesto que Mnica siempre defiende su ideal, en cambio la madre hace lo que
sea por disuadirla de aquella idea. Aquella tensin entre ambos personajes
se da desde el principio hasta el final de la obra y es el eje que da
unidad al drama. Desde un comienzo, el espectador puede entrar fcilmente
en el juego de lo representado como real en el escenario, es imposible que
no asocie su vida real a lo que ve, en este caso, la vida cotidiana de
estas dos mujeres comunes y corrientes que pueden amarse y odiarse a la
vez, una relacin que comienza a desbaratarse de a poco en un amplio
dilogo lleno de pesares, agresividad, humor e irona, que quizs en ms de
alguna ocasin el espectador ha vivido en su vida ntima, pero que sin
embargo no elimina la negacin del carcter real de lo que est
percibiendo; puede existir en l una denegacin e ilusin constante frente
al desarrollo de la obra.

De acuerdo a los componentes lingsticos textuales, estos dilogos entre
madre e hija permiten al espectador ir configurando el carcter de cada
personaje, ya que despus del clima intenso de la confesin suicida de
Mnica se sabe de ella que su padre est muerto, que su matrimonio termin
en divorcio, que su hijo es un delincuente y que adems como mujer nunca ha
tenido autonoma a la hora de tomar una decisin. La emisin de este
discurso en el desarrollo de la accin por parte de Mnica permite entender
por qu es una mujer de personalidad atormentada y desesperanzada y cmo a
la vez el acopio de estas vivencias se encamina hacia una catstrofe final.
La catstrofe del suicidio es el objeto, lo anhelado por un sujeto llamado
Mnica, la cual planifica su muerte desde hace mucho tiempo, todo lo tiene
calculado e incluso cualquier imprevisto que su madre pueda sufrir en un
futuro. Ella tiene el control de su vida aquella noche y nada la detendr,
ni siquiera el oponente u obstaculizador de su empeo, en este caso la
madre, quien se encargar de hacerle entrar en razn, hacer todo lo posible
por prolongar el tiempo, buscando cualquier quehacer para su hija, como por
ejemplo, que le haga un manicure en sus manos o botar las ollas para que
sta las ordene. Le rogar; sin embargo, esto no bastar para evitar el
desenlace que se aproxima.

A travs del desarrollo de la obra y en especial en el desenlace final, el
espectador puede percatarse de subcdigos que emplean las actrices en su
representar, de esta forma puede comprender de mejor manera cmo modulan
stas la intensidad de la accin dramtica puesta en escena. La intensidad
de la voz se expresa de distintas formas a lo largo de la obra; en el caso
de la madre existen susurros que indican la intimidad de la relacin que
existe entre ella y su hija, la expresin de sus sentimientos ms
profundos, que llegan a conmover a quienes los escuchan, como en el momento
en que le dice a Mnica que no puede irse, que no le haga eso, que ella no
le dijo que iba a ser tan pronto, que tena miedo y que la quera. Otro
tipo de susurro que hace conmover es cuando Mnica, antes de encerrarse en
su pieza, le dice a su madre: Buenas noches, mam, a modo de despedida
final. Producto de esto se dan intensidades de grito que se relacionan con
la desesperacin e incontencin de la madre al ver que el momento final ha
llegado, la madre grita varias veces el nombre de su hija una vez cerrada
la puerta, le grita que la deje entrar, que no lo haga, etc. Finalmente,
despus de escuchar el estrepitoso e impactante balazo, el espectador
aprecia un instante de silencio profundo y desgarrador a la vez, debido al
insondable dolor y frustracin de la madre por no haber podido revertir
aquella situacin, donde despus de la pausa expresa que la perdone, que
crea que era suya. Simultneamente a esto, se dan subcdigos gestuales
donde las actrices se caracterizan por movimientos o posturas que adoptan
sus cuerpos en la obra. En el caso de Mnica, su postura es una espalda un
poco inclinada, y sus movimientos de cuerpo y manos son acelerados sobre
todo en momentos intensos que afectan directamente a su persona, ya que
siempre en este momento busca ocuparse de cualquier cosa como, por ejemplo,
en pleno dilogo o cuando su madre le grita, toma una escoba y se pone a
barrer. Estas caractersticas indican que su personalidad trata de una
mujer insegura tanto mental como fsicamente. Asimismo, existen miradas que
marcan desencuentros en ellas, como cuando Mnica mira y le dice a su madre
que no bromea con lo de suicidarse, entonces la madre la mira en silencio
no logrando comprender cul es el verdadero motivo que la lleva a tomar
aquella decisin. Otra caracterstica complementaria importante en las
actrices tiene que ver con los subcdigos de vestuario y maquillaje; en el
caso de la madre, su vestimenta se corresponde a la edad que representa, de
una persona mayor que viste con faldas de tonos oscuros, en esta ocasin
color caf con cuadritos y un chaleco verde. El vestuario es sencillo, para
nada fino, propio de una persona de clase media baja. En Mnica, la
vestimenta tambin es sencilla, e incluso pareciera no estar acorde con su
gnero femenino, ya que usa unos pantalones de modelo masculino, stos son
de color plomo un poco desgastados, usa un delantal azul y una polera
blanca de manga larga. Esta vestimenta indica al espectador que Mnica no
es una mujer delicada y femenina para vestirse, no demuestra vanidad o
inters por verse mejor, de hecho, indica con esto ser una mujer
descuidada, producto de las amarguras con las que vive. En cuanto al
maquillaje, en ambos personajes es comn y realista. En la madre no hay
mayores ornamentos en su rostro, es un rostro plido igual que el de
Mnica, ambas expresan un descuido o un desinters que se relaciona con la
personalidad de ambas.

Junto a los subcdigos complementarios de estos personajes, se encuentran
los subcdigos que hacen mencin a la escenografa. Entre los elementos
materiales de decoro que conforman este espacio escnico, el espectador
puede observar cmo se representa una casa comn y corriente con paredes
que contienen algunas grietas, la cual lo lleva a travs de la ilusin a un
espacio reconocible que se divide en cocina, comedor y living. La cocina,
pintada de color celeste, contiene muebles comunes y un refrigerador un
poco antiguo para estos tiempos. En el comedor el tono es verde, la mesa es
redonda, unas repisas llenas de frascos y libros y un living con un sof
antiguo un poco desteido. En conjunto con esto se encuentran la luz y el
sonido. La iluminacin focaliza la atencin del espectador en las escenas
de mayor peso dramtico, como la escena donde la madre golpea
desesperadamente la puerta una vez que Mnica se encierra para matarse, y
cmo luego llora apoyada en la puerta que tiene concentrada la mayor parte
de luz en ella y su rostro. A esta intensidad de la luz se suma el sonido,
el cual tiene como finalidad apoyar la ambientacin y comprensin del
desarrollo dramtico. Por ejemplo, el sonido del tic-tac del reloj, cada
vez que Mnica recurre a buscar algo a la pieza, indica que la madre frente
a este hecho se inquieta por temor de que su hija cometa lo que tiene en
mente. Otro sonido de igual importancia es el balazo, debido a que el
espectador al escucharlo puede llegar incluso a saltar de la impresin y a
su vez da por entendido que esto marca el desenlace final; el suicidio de
Mnica, una tensin que lo tuvo inquieto a lo largo del drama, por saber si
sta se matara o si su madre podra evitarlo. Despus del balazo se retoma
una cancin que aparece al comienzo de la obra, la cancin es ambigua,
parece ser un disco rayado que contiene un gemido doloroso y con esto
concluye la obra.

La obra Night Mother, ms que tratar del suicidio y de la difcil relacin
que se da entre Mnica y su madre, trata acerca de la conformidad que
muchas veces sentimos al tener fsicamente cerca a nuestros seres queridos.
Esta conformidad hace que nos alejemos e incomuniquemos de quienes ms
queremos. Luego vienen los cargos de conciencia como los que senta Thelma,
quien se preguntaba acerca de qu haba hecho mal, en qu haba fallado.
Thelma termin por darse cuenta que con la persona que haba compartido
tantos aos e intimidades, finalmente no se conocan; madre e hija eran
unas perfectas desconocidas. Thelma quiere remediar esto a ltima hora,
ella ve que el tiempo se le va y no lograr conocer a su hija. La
interpretacin sobrecogedora que hace Coca Guazzini y Paola Volpato, logra
traspasar la sensibilidad humana, ya que refleja algo tan usual que se da
en nuestros tiempos como es la incomunicacin en la familia, debida a
diferentes motivos, pero que muchos pasan por alto o quizs hacen la vista
gorda frente a esta situacin. Hay padres que no se interesan por lo que
sus hijos sienten, lo que quieren o no quieren, slo se limitan a tomar
decisiones por ellos, no les permiten formar una identidad propia, que sean
autnomos, en fin, piensan que por ser sus hijos, sangre de su sangre, les
pertenecen en su totalidad, como el caso de Thelma cuando su hija muere y
dice: Perdname. Pens que eras ma. Se piensa que son de su exclusiva
propiedad y que pueden hacer y deshacer a su antojo lo que quieran con
ellos. Esta obra es verdaderamente un montaje que vale la pena presenciar,
ya que toca las debilidades ms profundas que pueden existir en el interior
de un ser humano. La representacin de la historia es trabajada con un
profundo profesionalismo actoral que invita al espectador a reflexionar
acerca de la comunicacin familiar.

** Claudia Cceres Ruiz
   clancr@gmail.com
   Docente chilena. Es profesora de lengua castellana y comunicacin.
   Estudiante de magster en literatura latinoamericana y chilena en la
   Universidad de Santiago de Chile (http://www.usach.cl).



=== El camino de los sabios, de Walter Riso      Antonio Guerrero Ruiz ====

Qu puedo encontrar en las palabras? O dicho de otra forma: qu puedo
encontrar en un libro, al margen de las hipostasas de la realidad? En mi
tarea como lector he encontrado una sorpresa literaria. Por casualidad pas
hace semanas por una librera de barrio. En el escaparate detect un
trabajo desconocido: El camino de los sabios. Se trataba tambin de un
escritor nuevo para m: Walter Riso. Lgicamente tuve que entrar y examinar
aquella obra. Tras leer una sinopsis y algunos prrafos no puede
resistirme; lo compr. Para un estudiante de segundo ciclo de filosofa
aquello tena un inters especial. Se trataba de un ejemplo de filosofa
prctica. (Nada de manuales de autoayuda) Por si debo decirlo todo, esa
expresin: la filosofa prctica representa un reto y una exigencia de para
filsofos actuales. Podra concebirse como una obligacin de lo profesional
y de lo cotidiano; tal vez una demostracin de aquello que se qued en
desuso en el terreno de las utopas.

Para bien, este libro supone un experimento literario que hace eco de
posibilidad prctica. En forma de ensayo predica que el pensamiento clsico
an est vigente. Lo hace con relatos biogrficos de filsofos y con
resultados de experimentos con pacientes. Walter Riso, talo-argentino, que
trabaja como psiclogo en Barcelona, ha demostrado que la filosofa, que va
desde algunos presocrticos hasta la poca helenstica y romana, nos es muy
til todava. Parte de un planteamiento muy simple: nuestra mente dispuesta
culturalmente tiene unos patrones. stos se han transmitido por diferentes
vas; pero su estructura est intacta desde el momento de la creacin
grecolatina se refiere a la formacin de ideas y de conductas vinculadas
al pensamiento tales como la idea de lo bueno y de lo malo, del placer, de
la felicidad y de las consideraciones sobre el libre albedro. Bajo esta
hiptesis efecta un trabajo de campo y descubre que una mente con
disociacin, bajo el yugo de una enfermedad mental, no slo es consecuencia
de factores personales y/o circunstanciales; tambin lo es por la
modificacin de su estructura mental cultural. Segn Riso, si somos
capaces de restaurar la estructura cultural la curacin del paciente es
mucho ms rpida. O dicho de otra forma, recordar o informar de las ideas
que nos inculcaron antes de la enfermedad sirve para mejorar y por lo tanto
para aspirar a la felicidad individual. De esta forma la filosofa se
convierte en algo extraordinario: una terapia cognitiva. En el desarrollo
del ejercicio psicolgico se establece un dilogo, adoctrinal, con el
profesional. En este viaje no slo se prctica un anlisis de la existencia
del enfermo; tambin se debate cules son las creencias ahora y antes de la
enfermedad.

El autor de esta obra, que ha obtenido resultados extraordinarios en su
propia consulta, utiliza las ideas de los filsofos para que sus pacientes
reflexionen sobre s mismos y para que reconstruyan su personalidad.
Enfrentarse a las creencias y a la cultura es una forma de restauracin
individual. Al mismo tiempo es una forma de difusin de la filosofa. En el
groso del libro se estudia a muchos filsofos de la antigedad. Quizs, y
coincido con ello, se ha detenido en varios casos por su peculiaridad:
Scrates, Epicuro y Digenes. El primero era un provocador por excelencia,
que se autodenominaba el tbano. Su tarea consista en acosar a preguntas
a su adversario hasta que ste llegaba a contradicciones mayutica.
Entonces, y slo entonces, Scrates deca que slo sabamos que no sabamos
nada. Ese es el camino para comenzar por el principio. La vanidad
intelectual nos pierde y nos pervierte. Epicuro reflexionaba sobre el
placer. No de un placer puramente hedonista y lujurioso, al estilo de
ciertos patricios romanos posteriores. Su placer era reflexivo y consista
en alejarse del dolor, de toda clase de dolor. Al final se quedaba en paz,
en su jardn, envuelto por una agradable incertidumbre. Podra decirse que
era un optimista: todo lo revesta en su conciencia de la mejor manera
posible para acercarse a la felicidad y disipaba de la misma aquellos
pensamientos que le conducan a las angustias. Por ltimo, Digenes
requiere para m una atencin especial. Cuando dijo que cada vez que
observaba a las personas se daba cuenta de lo que admiraba a los animales,
lo dijo todo. Su vida de perro (cnico significa perro en griego clsico)
consista en plantear una contracultura. No se dejaba dominar por normas ni
costumbres; todo lo contrario, viva sin ms a su manera, efectuando sus
necesidades ntimas a la vista de cualquiera. Era el otro gran provocador
de la antigedad porque sus actuaciones pblicas llamaban la atencin
poderosamente y reflejaba que vivir era mucho ms sencillo de lo que
pareca. Vivir as era un puro acto de valenta porque exiga vivir sin
tener en cuenta los comentarios de los dems. En una ocasin fue visto
pidiendo limosnas a una estatua. Cuando le preguntaron por lo extrao de su
comportamiento respondi que as se acostumbraba al rechazo de los dems:
para hacerse ms fuerte.

Es indudable que los ejemplos que Walter Riso utiliza y sus propias
estadsticas clnicas demuestran que la filosofa es til hoy en da. Su
reto ha sido el siguiente: ver la filosofa desde el punto de vista de la
psicologa. Su logro, sin duda, un prototipo de filosofa prctica
admirable. A m no me cabe duda de que este libro va a formar parte de mi
biblioteca. El descubrimiento de su existencia, en una vieja librera que
suelo visitar, me demuestra que los libros, los textos, pueden tener muchas
cosas en su interior. Como si de un organismo vivo se tratara, al
exprimirlos escupen miles de historias: algunas son relatos que desdibujan
la realidad; otras son narraciones que encuentran los entresijos de nuestro
interior; y otras ensean que es posible una sabidura adoctrinal til y
necesaria.

** Antonio Guerrero Ruiz
   antonioguerrero_ruiz@yahoo.es
   Escritor espaol (1971). Tiene un diplomado en relaciones laborales por
   la Universidad de Huelva (UHU, http://www.uhu.es) y estudia filosofa en
   la Universidad Nacional de Educacin a Distancia (Uned,
   http://www.uned.es). Ha publicado Cuntanos tu mensaje (Diputacin de
   Almera, http://www.dipalme.org; 2007), Agenda mgica literaria (Lagarto
   Ediciones, 2008), Los chicos feos tambin quieren bailar (Lagarto
   Ediciones, 2008), Coleccin de relatos de Oria (Diputacin Provincial de
   Almera, 2008), Djame salir (Crculo Rojo,
   http://www.editorialcirculorojo.com; 2009) y Almera: autores del crimen
   (Crculo Rojo, 2009). Entre otros reconocimientos, ha ganado el I
   Concurso de Microrrelato de Realizarte.com (http://www.realizarte.com;
   2000), el I Concurso de Relato Corto La Gaceta del Condado (Huelva,
   2005), el I Concurso de Relato Corto Cuntanos tu mensaje (Diputacin
   de Almera, 2007), y el XIV y XV Concurso de Relato Corto Biblioteca
   Central de El Ejido (2007 y 2008). Textos suyos han sido publicados en
   Resonancias Literarias (http://www.resonancias.org), El Coloquio de los
   Perros (http://www.elcoloquiodelosperros.net) y Salamandria
   (http://www.salamandria.com).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Juan Secaira Velstegui ===============================================
=== La poesa no tiene que ver con las generaciones =======================
=== Augusto Rodrguez =====================================================

Juan Secaira Velstegui (Quito, Ecuador, 1971). Licenciado en comunicacin
y literatura, Pontificia Universidad Catlica del Ecuador. Ha publicado el
libro Obsesiones urbanas, ensayo crtico acerca de la narrativa de Humberto
Salvador, editorial El Tbano, Quito, en el 2007. El poemario Construccin
del vaco, editorial Sarasvati, Nueva York, en el 2009. Mencin especial
del premio de poesa ngel Miguel Pozanco 2008 (Espaa). Un cuento suyo fue
uno de los triunfadores del Primer Concurso de Cuento y Relato 2008,
organizado por el Taller Cultural Retorno, y se public en el libro El
premio. En el 2008 se adjudic un accsit en el certamen de poesa de la
revista espaola Katharsis. Forma parte del libro Trayecto cero, por ser
uno de los ganadores del I Concurso Nacional de Poesa, El Retorno, 2009.
Obtuvo una mencin en el certamen internacional Heptagrama de poesa, 2010.
Parte de su obra se encuentra en la antologa de poetas de Ecuador y
Argentina, Ruptura y desafos de la nueva poesa argentina y ecuatoriana,
Embajada de la Repblica Argentina, Flacso-Ecuador, junio del 2010. Uno de
sus cuentos forma parte del libro Los engendros de la luna, septiembre de
2010. Sus textos constan en publicaciones nacionales y extranjeras.

Juan, cundo y por qu empiezas a escribir? Qu poetas o escritores son
tus referentes o tus autores de cabecera?

Desde nio, gracias a la influencia familiar de mis padres, comenc a
borronear cuadernos. En la adolescencia eso se hizo ms consciente,
acompaado de otro hbito familiar: la lectura. Mi padre me llevaba
continuamente a las libreras de mi ciudad, Quito. Mi madre, alegre y
vital, escuchaba mis primeros intentos de algo difuso. A ms de eso, un
punto crucial fue el ir descubriendo cosas que me alejaban de la nocin de
una vida placentera; por ejemplo, de nio estuve cerca de morir en un
terrible accidente automovilstico. Esa experiencia, unida a otras ligadas
con la prdida, me hizo entender que nadie es lo suficientemente invisible
para ser feliz. Luego el trayecto ha ido entre el dolor y el placer; el
recuerdo y el olvido; la plenitud y la carencia. Nombrar a autores precisos
sera ser infiel con el recuerdo, pero he sido un lector de lo clsico y lo
contemporneo, tanto del Ecuador como de otras partes. Adems de libros de
cabecera he tenido inquietud por la pintura y por la msica; todo esto en
perfecta soledad y sin la necesidad de demostrarlo o convertirlo en una
pose intelectual. Las referencias se van desprendiendo de uno mismo, en un
proceso medio enfermizo, como las venas que van apareciendo y reflotando
del cuerpo, y a los autores de cabecera los voy cambiando porque soy
curioso y me gusta descubrir continuamente.

Has publicado un libro de ensayos, Obsesiones urbanas (2007), y un
poemario denominado Construccin del vaco (2009). Qu me puedes decir de
estos libros?

El ensayo supuso una investigacin que me llev a ser organizado y
preciso, adems de que me trajo grandes satisfacciones, como conocer a la
familia de Humberto Salvador, y a muchos que ignoraban su talento. A estas
alturas eso lo veo como algo especial, porque era mi primer libro que lleg
a ser conocido, con todo lo que eso supone, como un bautizo con temores y
revelaciones. Por cierto, entiendo que existan escritores a quienes no les
guste la obra de Salvador, sus razones tendrn; lo que no concibo es que
ellos no acepten bajo ningn concepto la crtica hacia su propia obra;
extrao comportamiento porque intocables no hay, no debera haber.
Construccin del vaco ha sido una experiencia de gran intensidad, donde la
gente, no nicamente los especialistas sino tambin los lectores en
general, han visto y detectado cosas que me han asombrado, se han
identificado con varios poemas y eso es hermoso porque escribirlo fue una
experiencia tanto de la razn como del sentimiento; es un libro que bucea
en la incontrastable e imposible relacin entre los seres humanos. Slo
puedo agradecer tanta apertura de dichos lectores, tanto cario, tanta
comprensin y afecto.

Tu poesa se nutre de una gran gama de imaginarios sociales, artsticos y
culturales muy diversos, qu me puedes decir al respecto sobre tu propia
potica?

En realidad, nada, porque no me gusta hablar de mi propia obra, creo que
lo bacn sera que quienes la han ledo pudieran decir algo, a favor o en
contra, con satisfaccin o con ira, pero ellos, no yo. Hablar de uno mismo
siempre ser una aberracin, la triste configuracin de un personaje, y eso
no vale. Aunque un rockstar s me habra gustado ser. Pero lo escrito por
John Cheever: Lo que ms hallo en este momento es una suerte de soledad.
La belleza misma del mundo visible parece derrumbarse, s, incluso el amor.
Creo que ha habido un paso en falso, un viraje equivocado, pero no s
cundo sucedi ni tengo esperanza de encontrarlo, es una buena sinrazn
para intentar buscar una esperanza. Y Rimbaud dice: El poeta se hace
vidente por un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos.
Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; busca por s mismo,
agota en s todos los venenos, para no quedarse sino con sus
quintaesencias. Lo que determina que buscar la totalidad y la perfeccin
desde la convencionalidad lo nico que produce son obras que ms se
emparentan con tareas escolares que con propuestas vlidas. Por eso me
gustan unos versos de Martn Gambarotta: No es lo que quiero decir / es
casi lo que quiero decir / es lo que est al costado / de lo que quiero
decir. Y Leopoldo Mara Panero aade que la poesa no tiene ms mensaje
que el de su propia belleza. Ante lo cual, digo yo, todo envanecimiento o
colectivismo anti literario muere penosa y lentamente.

S que tambin escribes narrativa, he podido leer algunos cuentos tuyos en
la Web, antologas y en revistas, qu me puedes decir de esto?

Lo mismo que digo en la respuesta a la pregunta anterior. Aadir que
escribo desde el disfrute y tambin desde el atosigamiento de una soledad
que no puedo explicar y que he aprendido a llevar a cuestas, desde la
extraeza y la otra orilla; no por hacerme el distinto sino porque las
cosas de la vida han resultado as. Por eso a veces es mejor leer la obra
que conocer al autor, y aun mejor todava, en primer trmino, joderse uno
mismo antes que nada. Y efectuarlo con enjundia, irona, humor y un montn
de desprendimiento.

Eres un joven crtico literario y trabajas en la docencia. Qu tan
importantes e influyentes son los crticos literarios en la actualidad?

Cuando actan desde la perspectiva de analizar la obra, los crticos son
importantsimos, pero cuando se dedican a socavar la integridad personal de
los autores, son detestables y absolutamente prescindibles. Estoy en contra
de las cofradas que anhelan erigirse como las exponentes absolutas de la
literatura ecuatoriana; es penoso que existan mafias de ese calibre y que
pretendan decir lo que es malo y bueno simplemente desde la defensa de
ciertos prejuicios enquistados en una mala lectura terica. Tampoco estoy
de acuerdo con quienes creen que cualquier cosa es arte, porque se
convierte en popular o falsamente erudito o representativo de algo. Pero no
vale la pena hacerse mala sangre; ante ese cinismo mejor es contraponer el
pudor resplandeciente del acto creativo, y seguir con la pasin de escribir
hasta que el cuerpo aguante.

Qu piensas de la joven poesa ecuatoriana actual?

Que existe, que est visibilizndose, que hay que leerla, con placer, que
no es lo mismo que complacencia; que la poesa est latente y vigente y
muchos de sus apasionados escritores persiguen mucho ms que la fama
inmediata y facilista, o el agradar a todos. Que la poesa no tiene que ver
con las generaciones, con parmetros ajenos a la literatura, con la edad,
mocedad o decrepitud de quien la escribe sino con la fuerza de sus versos.
Y que todo lo que rodea al artista, el referente social, los contactos, el
despliegue propagandstico, la confeccin del artificio pre y pos, es lo de
menos.

He escuchado en numerosas ocasiones que supuestamente la poesa slo la
leen y la consumen los mismos poetas, crees que es as? Cmo crear
mecanismos para que la poesa llegue a otros sectores de la sociedad, pero
sin que pierda su parte radical o subversiva?

La poesa exige cosas que la velocidad y fatuidad de la sociedad rechaza;
una lectura atenta, una comunin, un deseo frentico y a la vez mesurado,
un desafo ldico y vital; el subvertir lo establecido con honestidad.
Lectores s hay, pero silenciosos, y tal vez as sea mejor, quin sabe. Lo
que no se puede es obligar, eso va contra la esencia del arte.

Actualmente en qu proyectos literarios ests?

Escribiendo un libro de poemas, influenciado de manera indirecta por la
pictrica absolutamente irreverente y talentosa de Luigi Stornaiolo, por
esa demencia genial de su obra. Y por cierto tipo de msica, que expande
mis sentidos, y me hace ser otro, al menos por siempre. Cuando digo
influencia me refiero al desequilibrio del trazo y del sonido, que han
alucinado estos momentos, no slo de la obra que estoy escribiendo sino
tambin del resto de mi vida.



*** Naturalmente preso

      Y de lo nico que me considero artista es de la supervivencia:
      en un mundo de locos rabiosos llegu a la vejez.

            Fernando Vallejo

Refugiado en mi propio hogar
voy dando mordidas a ciegas
canbal refulgente en el hervidero de la desesperacin.

Preso del apellido
del nombre
del currculo
de la tradicin.

Nada me sostiene
asirse se asemeja a caer al abismo.

No soy
mi voz fue desechada
mi cuerpo obligado a progresar.
Solamente reconozco mis dientes
filudos
sangrientos.
Lo dems: de pap
de mam
eventuales abrazos nocturnos
diques de un buque maldito.

El filo se hunde tibiamente
sigo mordiendo
devorando historias
sentndome sobre mis antepasados.

El eco destruye mis odos
un bocado ms.
Alas fraternales
vuelven a cobijar mis vaivenes
rectas
perfectas
incrdulas.

Seguir buscando mi voz
cuando el abrazo seco haya concluido
y la soledad
crepite en mis huesos.



*** Hilera

La sala de masajes luce a medio llenar,
tubo sudado, ventanas empaadas.

La cerveza viene y va junto con las miradas
cuerpos caminando por inercia, voces transando
siempre transando.
Todo puede ser negociado, desde el saludo hasta la fantasa ms bizarra.

La msica embala a los clientes
mueven la cabeza, superiores;
delfines, lobos, camaleones.
Fingir: segundo verbo ms conjugado en este lugar.

Isabel, la administradora, me abraza y me sirve un ron cargadsimo.
Veo empotrados en las paredes unos televisores gigantes
y apagados. Le pregunto a Isabel por qu,
me dice: antes ponamos pelculas 3 equis
pero los clientes las vean y se iban en blanco.

Los muy pajeros, protesta ella con una mueca de ese no es el negocio.
Imagino la pelcula y la hilera de hombres ansiosos por entrar al bao.
Irona. Todo por bien hacer, aade Isabel.
Tomo un sorbo ms, me saco las gafas. Sonro.



*** Hormiga/s

El instante, un fulgor, exhalacin que desaparece con el pestaeo. Pensar
en inmortalidades? Creer en sueos comunes? Hablar en nombre de otros? A
cuenta de qu motivaciones hacerlo? En un cuerpo prestado, buscando
respuestas en los lugares equivocados y tratando de escapar de Quito, la
bella, la callada, donde supuestamente no ocurre nada.

Me afeito, no me miro en el espejo, por intuicin y costumbre, queriendo
causarme dao, algo que me despierte, me mueva. Sin espuma ni crema, en
seco; das blindados en medio de una guerra subterrnea e imparable.
Sonro, no hay pena, tampoco conformismo; cierro el grifo. Los rezagos de
rencor desaparecen con los restos de barba, con el agua sucia y helada.
Salgo brevemente, es el turno de otro ser. Otro annimo.

Me siento en una de las bancas de ese parque cuyas letras ya forman,
patticamente, la palabra hogar. Las personas pasan, como hormigas, me
miran de reojo, siento sus ojos en mis entraas. Unos se tapan la boca,
otros murmuran con sarcasmo y hasta con odio, mientras mueven sus cabezas y
observan al cielo, antes azul, hoy rojo intenso. Toco mi rostro, la sangre
cae a borbotones, mancha mi nica vestimenta, humedeciendo con su calor un
da ms en esta ciudad.

** Augusto Rodrguez
   elfrancotirador79@hotmail.com
   Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Periodista, editor y
   catedrtico. Ha publicado los poemarios Mientras ella mata mosquitos
   (2004), Animales salvajes (2005), La bestia que me habita (2005), Cantos
   contra un dinosaurio ebrio (Barcelona, Espaa, 2007), Matar a la bestia
   (recopilacin; Guadalajara, Mxico, 2007), La gramtica del deseo
   (recopilacin; La Paz, Bolivia, 2009; Monterrey, Mxico, 2009; Neuqun,
   Argentina, 2009) y Voy hacia mi cuerpo (Lima, Per, 2010). Se dedica a
   la ctedra y colabora en publicaciones peridicas con artculos,
   reseas, entrevistas, comentarios literarios en Ecuador y otros pases.
   Sus textos aparecen en varias antologas locales y en pases como
   Espaa, Chile, Mxico, Per, Uruguay, Venezuela, Nicaragua y Argentina.
   Ha obtenido el Premio Nacional de Poesa David Ledesma Vzquez (2005),
   el Premio Nacional Universitario de Poesa Efran Jara Idrovo (2005),
   mencin de honor en el Concurso Nacional de Poesa Csar Dvila Andrade
   (2005), finalista del III Premio Internacional de Poesa Mrius Sampere
   (Espaa, 2007), finalista del VII y VIII Premio Internacional de Poesa
   Joven Martn Garca Ramos (Espaa, 2008-2009). Es uno de los fundadores
   del grupo cultural guayaquileo Buseta de Papel
   (http://grupobusetadepapel.blogspot.com). Ha participado en varios
   festivales poticos, encuentros literarios, ferias de libros dentro y
   fuera de su pas natal como Toda la poesa al asador: Encuentro de
   Poesa Ecuador-Argentina (Alianza Francesa de Quito, 2005), Encuentro
   Nacional de Literatura Ecuatoriana Alfonso Carrasco Vintimilla (2005),
   Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL; Mxico, 2007), III
   Encuentro Latinoamericano de Poesa Actual Poquita Fe (Santiago de
   Chile, 2008), I Encuentro de Jvenes Escritores Latinoamericanos del
   Alba (San Cristbal, Venezuela, 2008), VI Festival Internacional de
   Poesa de Granada (Nicaragua, 2010) y III Festival de Poesa Joven
   Ileana Espinel Cedeo (Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamn
   Carrin, CCE, http://cce.org.ec; 201 Fiesta del Libro Abril Libros Mil
   (Ministerio de Cultura del Ecuador,
   http://www.ministeriodecultura.gov.ec; 2010), Encuentro Nacional de
   Poesa Voz a Vos (CCE, 2010), II Encuentro Internacional de Poetas en
   Ecuador Poesa en Paralelo Cero (2010) y Feria Internacional del Libro
   Cuba 2011. Parte de su obra potica est traducida al ingls, al rabe,
   al cataln y al francs. Poemas suyos han salido en importantes
   peridicos y en revistas impresas o virtuales de Ecuador, Mxico,
   Argentina, Espaa, Colombia, Estados Unidos, Chile, Cuba, Canad,
   Venezuela, Nicaragua, Per y Uruguay. Editor de la revista literaria El
   Quirfano y de El Quirfano Ediciones (http://elquirofano.blogspot.com).



=== Ivn Beltrn Castillo =================================================
=== La poesa sigue siendo el lugar de las revelaciones ===================
=== Miguel Antonio Guevara ================================================

Ivn Beltrn Castillo naci en Medelln. Periodista desde los veinte aos,
poeta secreto en las salas de redaccin y guionista ocasional de cine,
trabaj en el diario El Tiempo, y despus fue cronista de las revistas Al
Da, Credencial, Diners y Complot, con las que recorri su pas en varias
ocasiones para escribir extensos reportajes sobre distintos aspectos de la
realidad nacional. En 1988 particip en la fundacin de la revista
literaria Comn Presencia y de su conversin en fundacin.

Fue nominado cuatro veces al Premio Nacional de Periodismo, el que gan en
1995. Gan el Premio Nacional de Poesa Bogot 450 aos en 1988 y el premio
cinematogrfico pera Mayor del Ministerio de Cultura de Colombia en 2004.

Public el poemario Consagracin del espejismo, la Antologa de la poesa
colombiana 1953-2003 de la editorial El perro y la rana de Venezuela, as
como las antologas Cuentistas bogotanos, poetas bogotanos y Con-fabulacin
100. Ha dirigido hasta la fecha ese semanario con ms de 60 mil
suscriptores y con frecuencia escribe en l columnas de opinin y
reportajes. En la actualidad escribe sus piezas para la revista Panorama de
las Amricas y Diners y prepara dos libros: Consagracin del espejismo II y
La vida de los sonmbulos, una novela.

MAG: Mi inters como entrevistador es ofrecer un dilogo que genere inters
en el lector por el trabajo hecho por el entrevistado, lo que lo rodea en
su hecho de creador. En este caso particular, me gustara aprovechar tu
vasto conocimiento de la poesa colombiana. Ofrecer pistas para un intento
de sintetizar vas para llegar o al menos percibir la potica colombiana
(no malinterpretemos el dilogo como un pseudo manual o gua de lectura).
Imaginemos que tomas de la mano a aquellos interesados en conocer la
palabra, la voz alzada en otros predios, como siempre digo: el dilogo
cruzado necesario que nos lleva a indagar en un inters comn, el epicentro
multisignificante; la poesa. Has asumido los oficios de poeta, editor,
periodista, antologista y compilador. A grandes rasgos, podras contarnos
qu revelacin te ha atribuido este profundo trabajo? Segn tu percepcin,
en qu lugar de la literatura latinoamericana reside la esencia de la
poesa colombiana?

IBC: La poesa sigue siendo el lugar de las revelaciones. Un espacio para
desdecir o atenuar milagrosamente la palabra oficial y la versin
consuetudinaria de la realidad. Entindaseme bien: hablo de que ella es el
territorio posible de toda la libertad, de todo el deseo, un porvenir
labrado desde la entraa de la memoria, donde el hombre encuentra y abraza
una ms grande y ms vasta significacin. Olvidada por el establecimiento,
arrojada a la insularidad, quimera insaciable, singularidad bellsima que
afirma a cada ser viviente como una catedral nica aqu donde la
pretensin es uniformar por lo bajo ella es necesariamente un instrumento
esencial para el cumplimento de la promesa humana. Entonces la poesa
colombiana no es otra cosa que un glorioso captulo de nuestra divina
otredad.

MAG: Entre tus proyectos de editor encontramos el espacio web
Con-fabulacin. Espacio que nos confirma que no prescindes de las
herramientas tecnolgicas como va para un trabajo que por pertenecer a
estos predios del ciberespacio no desfallece de carcter crtico. Un nombre
que nos destaca un marcado ejercicio ldico, cada vez que lo leo me huele a
trinchera, a plataforma abierta, como bien lo dice una entrada en donde
comentas los sealamientos y ataques hechos al trabajo, es un proyecto
liberador e incluyente. Al alejarte de esos vicios del mundo de la cultura
elitista, qu te ha dejado esa experiencia de 50.000 lectores, visitantes
asiduos en la gran autopista de la informacin?

IBC: Con-fabulacin es el nombre que le dimos a la tentativa de crear una
presencia disidente y transgresora en la prensa colombiana, caracterizada
casi siempre por su adocenamiento, por estar hecha para amansar y adormecer
y nunca para despertar conciencias, ni menos aun para escudriar la
realidad pugnaz. Nuestra prensa es, en su gran mayora, la vocera de un
mundo en decadencia donde a menor entendimiento, menor cuestionamiento,
menor imaginacin, menor incertidumbre y menores reparos frente al discurso
reinante, las personas son ms gratificadas, aunque sea otorgndoles un
lugar insignificante y una visibilidad atroz. Lo que quiere ese semanario
es romper la trgica distancia existente entre los emisores y los
receptores, devolviendo a la comunicacin su sentido original, de estirpe
casi mtica.

MAG: Por tus palabras al describir el oficio del antologista, en la
antologa de poesa colombiana editada en nuestro pas, asumimos que
sufriste el riesgo de callar y elevar voces, qu tan hondo has guardado
ese oficio culposo de componer una antologa?, acaso te refugias en esos
versos de Gonzalo Mrquez Cristo: pretendo que todo lo perdido se
convierta en poesa?, o por el contrario te reclaman los invasores
restos del recuerdo?

IBC: Cuando buscaba un ttulo para la Antologa de la poesa colombiana
preparada para la editorial El perro y la rana, de Venezuela, le en
incontables ocasiones el puado de poemas que prefera de toda aquella
profusin de imgenes, de sensibilidades, de bsquedas. Y en aquella lnea
deslumbrante de Mrquez Cristo (pretendo que todo lo perdido / se
convierta en poema) encontr una definicin, pasmosa por su econmica
hondura, sobre lo que represent, representa y representar la poesa: el
lugar donde se nombra lo postergado, lo inenarrable, lo desaparecido, lo
innominado y lo abortado. El espacio donde la memoria sensible ajusta,
reintegra, convoca. Por eso la escog para el ttulo del libro.

MAG: Imagina que en este momento te conviertes en un agente literario;
hblanos de alguna voz o voces emergentes de tu pas que recin te hayas
encontrado y quieras dar a conocer en el resto del continente.

IBC: En esto de las promesas literarias y de los autores novsimos existe,
paradjicamente, una gran ficcin, quiz ms deslumbrante e ingeniosa que
aquella que nutre los ms cotizados productos editoriales de la hora.
Tambin aqu vemos la huella de los que yo llamo los seores feudales de la
realidad. En Colombia hay ahora una suerte de nuevo Boom comercial de la
literatura que crea una sensacin de bonanza, de apoyo, de luminosas
posibilidades, cuando la verdad es que la desproteccin y la insularidad de
los hacedores de belleza continan su marcha procaz y rampante. Los
recientes premios internacionales a autores como William Ospina, Juan
Gabriel Vsquez, Antonio Ungar y Santiago Gamboa son una desmesurada
impostacin y los habita, repito, una curiosa y secreta corriente
ficcional. Pero, para desmedro de valiossimos autores que no estn tocados
por el rey Midas, el xito de estas voces ha terminado creando una lite
privilegiada que parece detentar el poder de la literatura, empezando
porque impone el gusto, las tendencias y las elecciones de los lectores
mayoritarios, todava demasiado precarios para indagar por su cuenta y
riesgo donde estn las vetas de autntica riqueza. Yo dira entonces que la
verdadera literatura est ausente y apostara que, de cambiarse el esquema
actual de la circulacin literaria, se estaran abriendo las puertas de un
jardn inesperado de barroca y exuberante vegetacin. Lstima que hasta los
prestigios de la imaginacin terminen en manos de los piratas y de los
reductores de conciencias.

La poesa colombiana, aunque suena un poco paradjico, frecuentemente
habita en donde no la esperamos. Como el gato que nos salta al cuello vaya
a saber de dnde, hallamos su hermosa huella, tan humilde y esencial al
mismo tiempo, en un pequeo libro mal editado y casi clandestino, en un
recital sin mucho pblico, en la conversacin fraterna de algn amigo
escritor, en reportajes y crnicas que no pretenden otra cosa que ser
periodismo. Esto te lo sealo porque a mi juicio el uso que se ha hecho
entre nosotros de la palabra poesa es tan reiterado y manido como para
terminar esterilizndose. Colombia, pas de poetas, dicen, y la ridcula
frase juega en contra de la poesa. Tal vez por eso, aqu existe una
oficialidad de la poesa, unos escritores que han usurpado el nombre y que
lo utilizan para cosas extrapoticas, como otro glido smbolo de nuestra
mitologa retrica, como lo hacen con la bandera o con el cndor de los
Andes. Pero la verdadera poesa se resiste a ser encapsulada de una forma
tan grosera, y contina siendo la visitante insurgente, la puerta
inesperada. La verdad, en Colombia hay muchos poetas pero muy poca poesa.

MAG: Ernesto Volkening, en un artculo viejsimo sobre la narrativa
colombiana, evoca frases de aquel inolvidable personaje de la literatura de
tu pas: rsula Iguarn; lo usa como epgrafe, dice algo as como los aos
de ahora ya no vienen como los de antes. En ocasiones he observado cmo
muchos escritores latinoamericanos escriben con nostalgia sobre el pasado
de la literatura de nuestro continente, de sus personajes, en el caso
particular de mi pas, de aquellos das cuando Garca Mrquez tomaba caf
en bulevares caraqueos, Neruda visitaba y escriba en diarios conocidos,
en fin, cmo vislumbras el futuro de la literatura latinoamericana?

IBC: Como hija legtima, subversiva y vital de la imaginacin, esa cosecha
que defiende al hombre de los embates terribles de su vulnerabilidad y de
una condicin algo fantasmagrica, no puedo menos que fiarme a la
literatura, esa doncella puntual. Pienso que es ella la nica forma
tolerable de creer en el futuro. Entonces, no tanto por lo que las grandes
casas editoriales impulsan y publican, sino ms bien por estar
cotidianamente en contacto con las pulsiones, exorcismos y, sobre todo, del
trabajo puntual, disciplinado y juicioso de tantos autores, creo es posible
que nos hagamos expedir nuestra partida de renacimiento.

** Miguel Antonio Guevara
   miguel.contacto@gmail.com
   Promotor cultural venezolano (Barinas, 1986). Estudia sociologa en la
   Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel
   Zamora (Unellez, http://www.unellez.edu.ve). Colaborador asiduo en
   publicaciones venezolanas e internacionales. Editor de El Caracol de
   Espuma (http://elcaracoldeespuma.blogspot.com), panfleto literario de
   distribucin mensual. Autor de la plaqueta Pensando el poema (Ediciones
   Madriguera, 2011) y ganador del VII Premio de Poesa de la Universidad
   de San Buenaventura (http://www.usbbog.edu.co; Cali, Colombia) por el
   poemario Hay un ruido que se escurre por debajo de las puertas.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Experiencia y huella: los cuentos de scar Collazos ===================
=== Alejandro Jos Lpez Cceres ==========================================

      (Nota del editor: nacido en 1942, el escritor colombiano scar
      Collazos es una de las ms importantes voces de la narrativa
      contempornea de su pas. Su paisano Alejandro Jos Lpez Cceres
      ofrece a los ojos de la Tierra de Letras este ensayo, que sirvi como
      prlogo al volumen que la Biblioteca de Autores Afrocolombianos
      dedic a Collazos, editada por el Ministerio de Cultura de Colombia).

I

Aunque a todos nos ocurre, muy pocos tienen conciencia plena de ello. La
vida nos propicia una multitud de experiencias, nuestra existencia
transcurre en escenarios diversos, el mundo se nos aparece repleto de
objetos y de eventos. Todo esto deja rastros profundos en nosotros. Sin
embargo, la posibilidad de expresar estticamente dichas huellas exige una
sensibilidad especial. En el caso de los escritores, abundan aquellos que
saben referir una ancdota de manera divertida gracias a esta habilidad,
sus libros suelen venderse a granel; pero el arte del relato no se agota
all. La entretencin, por el contrario, es un mecanismo que est al
servicio de algo mucho ms entraable. Porque, esencialmente, la narracin
es una forma de conocimiento. Por fortuna, incluso en estos tiempos tan
proclives a la banalizacin perviven autores que mantienen su arraigo
respecto de la tradicin literaria. Contar es el modo privilegiado que
siempre hemos tenido para comunicarnos el resultado de las experiencias
vitales. Hoy nos repiten hasta el cansancio que un libro es ms importante
cuanto ms se venda, pero los alcances artsticos no se dejan medir
toscamente: una obra se torna valiosa en la medida en que nos permite
ensanchar nuestra comprensin de la vida. Esto no significa que haya de
tener una moraleja o algn tipo de enseanza explcita; al contrario, un
relato capaz de penetrar en las complejidades de la condicin humana se
resiste a cualquier tipo de simplificacin.

Cuando uno se asoma a la obra cuentstica de scar Collazos (Baha Solano,
Colombia, 1942), se pregunta de dnde proviene la tremenda fuerza que
emanan sus relatos. Y, si leemos despacio, muy pronto hallamos respuesta:
de la experiencia; es decir, de la vivencia o del testimonio. Sus ficciones
estn compuestas a partir de lo sabido, por eso respiran sinceridad; sus
historias estn contadas desde adentro, por eso transmiten conocimiento. A
lo largo de su extendida carrera literaria, scar Collazos ha escrito cinco
libros de cuentos (1). Ahora bien, las narraciones pertenecientes a estas
colecciones han sido reeditadas en diversos momentos y pases,
especialmente aquellas que conformaron los dos primeros volmenes. Resulta
importante destacar al menos tres de estas publicaciones. La primera tuvo
lugar en Cuba y fue realizada por Casa de las Amricas, en su coleccin La
Honda, en 1970. Dicha seleccin fue repetida el mismo ao por la editorial
Arca, de Montevideo, pero con la incorporacin de un cuento indito: Esta
maana del mundo a solicitud de Marta Traba, el volumen adopt
precisamente este ttulo. Dos dcadas ms tarde, en 1993, la Universidad
del Valle public en Colombia una edicin titulada Primeros cuentos
(1964-1968).

Detengmonos un momento ms en los relatos que integran las dos colecciones
iniciales. El libro de 1966 fue escrito por Collazos durante su periplo
entre Buenaventura y Cali, cuando su vocacin de escritor sorteaba an todo
tipo de escollos. De hecho, debi trabajar en mquinas de escribir que le
prestaban; al principio, en la oficina de su padre, quien gerenciaba en el
puerto una empresa de autobuses. Ya en Cali fue Enrique Buenaventura quien
le facilit las del TEC y lo vincul como asesor de dramaturgia, en 1964.
Por aquel entonces, Manuel Meja Vallejo auspici en Medelln una aventura
llamada Editorial Papel Sobrante. All fue acogido El verano tambin moja
las espaldas, el debut de Collazos como narrador. Las cosas cambiaron para
l a partir de entonces. Por una parte, el maestro antioqueo le regal una
porttil Lettera 22 Olivetti; por otra, este libro le dio al joven autor
inmediata notoriedad nacional (2). Gracias a ello le sucedi algo
inesperado: David Consuegra el legendario pionero del diseo grfico en
Colombia le solicit nuevos cuentos inditos y le pag 200 dlares por
ellos. As fue como al ao siguiente, en 1967, se public Son de mquina.
Un mes despus emprendera scar Collazos su primer viaje a Europa.

Una lectura hecha al cabo de los aos nos permitira afirmar que, a la
postre, estos dos volmenes son uno solo. Me explico: los personajes que
abordan y los dramas que indagan pertenecen al mismo universo; de igual
modo, las elaboraciones en su lenguaje y en su narrativa corresponden a un
horizonte anlogo de exploracin. Procuremos adentrarnos un poco ms en
esta apreciacin. Y empecemos sealando un par de rasgos caractersticos,
generales, de dichos relatos: su filiacin realista y sus entornos urbanos.
El primero lo corrobora el crtico scar Lpez cuando afirma que Collazos
no se sale del marco realista desde el que examina con voluntad crtica los
escenarios y los individuos, y su papel activo o pasivo en la permanencia
de un caos del que no se avizoran salidas promisorias (3). Sera
importante precisar, eso s, que no estamos refirindonos a un realismo
como el que se estilaba en los cnones tradicionales del cuento colombiano,
de corte costumbrista. Collazos se ha interesado aqu en explorar ciertos
mbitos vitales sensaciones, sueos, pensamientos procurando acercarse a
sus propias dinmicas de proyeccin, a aquella sintaxis anmala; por eso
incorpora recursos novedosos, tcnicas de la narrativa contempornea, como
el fluir de la conciencia. Podemos hallar entreverados, en algunos de estos
relatos, fragmentos muy cercanos al monlogo interior. As sucede en el
cuento titulado Nuevas para la familia, en el cual se narran los
aspavientos generados por un hecho frvolo en una familia del puerto: tras
ser elegida reina de la universidad, una de las hijas ha salido
fotografiada en el peridico ms importante del pas. Los deliquios de la
madre son narrados en primera persona, caticamente, con lo cual se resalta
la estulticia que rige toda aquella situacin. Este mismo recurso aparece
en El lento olvido de tus sueos, slo que esta vez se encuentra al
servicio de subrayar la angustia que le genera a un blanquito de doce aos
su insercin en una ciudad repleta de negros y, de otro lado, la tirana
patriarcal, hecha de prohibiciones absurdas y castigos brutales.

En lo que toca a los escenarios de estos cuentos iniciales, nos encontramos
todava en ciudades pequeas de la costa pacfica colombiana: Baha Solano
y Buenaventura. All subsisten vnculos con los imaginarios parroquiales;
pero, al mismo tiempo, se vislumbran ya conflictos propios de la
modernidad. Refirindose a sus primeras narraciones, Luz Mery Giraldo ha
anotado que, en Collazos, los espacios y situaciones urbanas se tejen en
dimensiones humanas y existenciales contemporneas; como Ruiz (Daro),
Collazos penetra en las nuevas modalidades del pensamiento, sentimiento y
accin de la vida actual (4). De esta suerte, podemos toparnos con
historias como la que se nos cuenta en Son de mquina ttulo que
rememora aquella guaracha que se hiciera famosa en la voz de Rolando
Laserie. En ella, Ernesto, el joven inmigrante que se ha desplazado a Nueva
York, epicentro del sueo americano, est de regreso al puerto de
Buenaventura. Pero el entorno que halla no se corresponde con la ciudad de
sus recuerdos y sus amigos, ni es lugar propicio para sus ambiciones
actuales; as que la vida est jugndole una mala pasada, pues ya ha
empezado a aorar la ciudad del otro lado, la discoteca Paladium y el
esplendor de su rumba. Ni aqu ni all: tendr que viajar nuevamente y, en
lo sucesivo, la nostalgia se le impondr como destino. Tambin encontramos
en estos dos libros inaugurales, decamos, relatos que dan cuenta de
mentalidades ms aldeanas, caractersticas de urbes pequeas, en formacin;
entonces vemos aparecer esa religiosidad fantica, por ejemplo, propia de
horizontes espirituales intransigentes y retardatarios. Tal vez el cuento
que mejor ilustra lo dicho es El eclipse, donde el padre Maldonado ha
profetizado, en tono a la vez supersticioso y apocalptico, un fenmeno
natural que habr de acabar con el pecaminoso puerto. Y es que, en general,
las figuras de autoridad que operan en este universo donde los personajes
transitan de una historia a otra se manifiestan de modo enfermizo. Otra
muestra de ello se nos presenta en el drama que vive Alberto, el chico de
once aos que protagoniza Las causas perdidas. Su madre lo mand a
confesarse y el padre Gmez lo ha atendido en el solitario silencio de la
iglesia. Pero su hermano mayor, quien narra lo sucedido, se percata de que
el muchacho ha vuelto a casa demasiado pronto, presa de un mutismo
particularmente significativo.

Buena parte del anecdotario que se desarrolla en estas ficciones gravita en
torno a contextos familiares, vistos desde perspectivas adolescentes. De
all la recurrencia de temas como la iniciacin sexual, la insercin al
grupo, la rebelda frente a la autoridad patriarcal; todo lo cual nos pone
sobre una cuestin de particular inters cuando nos aproximamos a esta
escritura: sus influencias. Collazos no oculta, asume; no alardea, afirma;
no especula, revela. Si bien su carrera se inici en pleno auge del llamado
Boom latinoamericano asunto sobre el cual har un par de anotaciones ms
adelante, sus primeros cuentos estn marcados por una presencia muy
particular, como el mismo autor se lo dijo recientemente en una entrevista
al periodista Carlos Ernesto Garca:

      Para m fue una gran revelacin haber ledo a los dieciocho aos a
      John D. Salinger, y en especial su libro El guardin en el centeno
      (...); me di cuenta de que hablar desde la autobiografa de un
      adolescente, o desde la niez, era perfectamente lcito. Y ste
      perteneca a un mundo que no era el mundo rural y mtico de Faulkner,
      ni siquiera el de Garca Mrquez. Mi infancia y adolescencia
      transcurrieron en un puerto. Los puertos, por pequeos que sean, son
      el mayor de los smbolos del cosmopolitismo. Entonces, con Salinger
      descubr que era posible hablar de la adolescencia y del disgusto y
      del encabronamiento que todo adolescente tiene sobre las estructuras
      familiares inmediatas: sobre el principio de autoridad, sobre la
      moral, sobre el sexo. As, fue como una apertura y una legitimacin
      de aquello que yo quera hacer (5).

Desde luego, aquellos relatos de Collazos dialogan con muchos otros
autores, lo cual se evidencia, sobre todo, al observar sus tcnicas
narrativas. En este orden de ideas, se destaca su clara disposicin para
acoger las particularidades del lenguaje oral y sus registros ms
populares, de suerte que se vuelve notoria en su escritura una actitud
abierta a la experimentacin. Esto nos pone sobre la pista del Boom y, muy
especialmente, de Vargas Llosa y Cortzar. En su momento, Alberto Duque
Lpez seal adems otros dos ascendientes estilsticos Cepeda Samudio y
Cabrera Infante y describi su experiencia como lector de Collazos en los
siguientes trminos: Las manos del autor van moldeando las superficies y
los contornos de las figuras, las ampla, las recorta, las empequeece a su
antojo y de todo ese ruido de jergas y palabras de la calle, de tecnicismos
de la nueva ola y expresiones diarias, sale la prosa estupenda de sus
cuentos (6).

Adems del entramado familiar, tambin aparecen otros mbitos en estas
historias. En Jueves, viernes, sbado y este sagrado respeto recorremos
detalladamente la vida en un prostbulo. Y las relaciones de pareja con
sus dinmicas de pasin, reproche o abandono constituyen el ncleo de
narraciones como Puertas abiertas, distancias cerradas, Kodac 120 y
Esta maana del mundo. En lo que respecta al modo como Collazos nos
introduce en este universo para entregarnos su testimonio o su vivencia,
tal vez podramos aventurar la metfora de una cmara invertida. Como si
dijramos: en el cine vemos siempre los escenarios, las acciones, los
cuerpos; ahora bien, si queremos acceder al mundo interior de los
personajes, habremos de hacerlo infirindolo a partir de lo que percibimos
en la pantalla. En estos relatos, Collazos apela al procedimiento inverso.
Nos muestra la intimidad de sus protagonistas pensamientos, sensaciones,
sentimientos; entonces, durante el recorrido que vamos haciendo por el
relato, el mundo de afuera ir ganando nitidez, paulatinamente, hasta
llegar a hacerse claro. Dicha manera de narrar le otorga a estas historias
tanta organicidad como poder persuasivo. Con razn el crtico Ernesto
Volkening salud tempranamente los primeros libros de Collazos, as: Su
visin del mundo se distingue por la intuicin de la coherencia e
inseparabilidad de todas las cosas, la ausencia de barreras infranqueables,
sea entre un acontecimiento y otro, sea entre la experiencia ntima del
individuo y su medio (7).



II

Hubo un momento en el cual la figura de scar Collazos tom un fuerte
protagonismo en la escena literaria de Latinoamrica. A finales de 1969, el
gran crtico uruguayo ngel Rama le solicit un escrito para el semanario
Marcha, de Montevideo; as fue como, atendiendo este requerimiento, el
colombiano le entreg un ensayo titulado La encrucijada del lenguaje. El
tema tratado era la relacin entre escritura y compromiso poltico.
Inesperadamente, dos de las grandes firmas del Boom Vargas Llosa y
Cortzar respondieron al ensayo en cuestin, con lo cual se gener un gran
debate de rplicas sucesivas que fueron seguidas en todo el continente.
Meses ms tarde se public en Mxico un libro con la recopilacin completa
de la polmica (8). Collazos se desempeaba entonces como director del
Centro de Investigaciones Literarias adscrito a la Casa de las Amricas, en
Cuba, cargo en el que haba reemplazado a Mario Benedetti desde enero de
1969 y en el cual permanecera hasta diciembre de 1970. Durante aquellos
aos trabaj en la mayor parte de las historias que integraran su tercer
libro de relatos: Biografa del desarraigo; despus regres a Europa.
Dichas circunstancias personales dejaron un rastro palpable en esta nueva
obra. Adems de las caractersticas que ya conocamos en sus ficciones
anteriores, las de ahora dejaban ver en menor o mayor medida el espritu
del compromiso. Comentemos un poco ms las particularidades de esta
coleccin.

Lo primero que llama la atencin del libro en referencia es su condicin
miscelnea. Mezclados con los cuentos, se leen en estas pginas algunos
poemas y crnicas. Curioso: los tres textos en verso integrados aqu son
quizs los nicos de este gnero publicados por el autor: Baha Solano
que en la primera edicin apareca sin ttulo, Los Snobs y Literatura
e impotencia. Esto significa que la conocida disposicin de Collazos para
experimentar se ha hecho extensiva esta vez a la estructura misma del
volumen. Por otra parte, el espectro de los escenarios en los cuales
suceden estas historias tambin se ha ensanchado. El Prlogo que es un
relato y no un ensayo, como podra suponerse a juzgar por el rtulo que lo
anuncia transcurre en la Buenaventura de los libros iniciales. Se trata de
un regreso al entorno familiar que ya conocamos; pero, como a continuacin
nos desplazamos hacia la Bogot de Fortuna en el stano, el Pacfico hace
las veces de punto de partida (9). Lo que sigue es un periplo del autor y
sus criaturas por ciudades nuevas, como Medelln, Cartagena o Pars; es
decir, su insercin en experiencias vitales inesperadas. La extensin de
estas narraciones vara; de hecho, muchas de ellas son relatos cortos. Y en
lo que respecta a los temas, las dos mayores obsesiones que atraviesan la
obra de Collazos vuelven a estar en el ncleo: la marginalidad, como en
Prlogo o en Biografa del desarraigo; y el erotismo, como en
Ceremonias del fuego o en Nosotros los incurables. Sin embargo,
decamos atrs, hay en este libro un asunto que no apareca en los
anteriores: el compromiso manifiesto. ste puede advertirse unas veces en
la trama argumental y otras en la perspectiva desde la cual se cuenta.

Si bien es cierto que en alguno de los primeros cuentos de Collazos se
vean ya alusiones a grandes episodios polticos de la vida nacional, esto
no cobraba peso protagnico en la historia contada. Pero en la nueva
coleccin podemos leer relatos como Noticias, en el cual se narra la
manifestacin de una turba enfurecida tras la muerte del sacerdote Camilo
Torres, cuyo deceso se produjo en un combate con tropas del ejrcito. Todo
ello visto desde la representacin de una escena domstica en la casa del
capitn Arturo Gutirrez y su esposa Margarita. La situacin de este
militar, habilidoso jinete, no puede ser ms infame: casi inmvil, ahora
cabalga sobre la silla de porcelana del retrete adonde lo ha mandado un
brutal dao de estmago; entretanto, su mujer lo trata con desdn, motivada
por la impericia que lastra a su marido en las lides amatorias. Tambin los
avatares de la militancia aparecen en algunos de estos relatos, como en
Los vecinos nunca sospechan la verdad. Gracias al fino manejo del punto
de vista, esta ficcin logra transmitirnos de modo convincente el drama de
un joven que vive en la clandestinidad y que es muerto a balazos por tres
hombres sin uniforme. Pero no ocurre lo propio en otros cuentos de este
libro: hay veces que el compromiso del escritor ha obrado en detrimento de
la narracin, como sucede con Historia y colonialismo. Aqu se nos relata
lo sucedido a Rosa, una mesera; tras vivir una larga y degradante
prostitucin, esta mujer termina suicidndose. El narrador asume una
actitud de compasin hacia su protagonista y el texto adquiere tintes de
denuncia, con lo cual se desdibuja su personaje para terminar convertido en
un caso social. El volumen se cierra con la crnica que le da ttulo al
conjunto: Biografa del desarraigo. Se trata de una esplndida pieza de
literatura testimonial que nos transporta a una Pars marginal, aorada, a
una ciudad repleta de sueos rotos y realidades implacables. En este relato
acaso el mejor del libro, Collazos nos entrega las propiedades ms
entraables de su escritura: sinceridad y experiencia.

A golpes, su cuarto volumen de cuentos, tambin se edit en 1974. Collazos
haba arribado a Barcelona en 1972, justamente el ao en que la escritora
uruguaya Cristina Peri Rossi lleg a la ciudad en condicin de exiliada. La
editorial Lumen le encarg a ella dirigir la coleccin Palabra Menor, en la
que aparecieron ttulos de autores como Ana Mara Moix, Alejo Carpentier,
Max Aub, Julio Cortzar, Felisberto Hernndez y Beatriz de Moura; tambin
numerosas traducciones. En dicha serie, precisamente, fue acogido el nuevo
libro de scar Collazos, el cual inclua seis relatos. A propsito del
hecho de que este autor colombiano haya publicado dos libros el mismo ao
en dos de las editoriales ms importantes de la lengua espaola: Siglo
XXI, de Buenos Aires, y Lumen, de Barcelona, valdra la pena mencionar una
circunstancia que ha sido muy discutida y bastante polmica. Me refiero al
efecto eclipse que operaron los escritores del Boom sobre la generacin
siguiente en lo que toca al vnculo con editores y lectores. En el caso de
Colombia, adems de Collazos, la cohorte en cuestin incluira a Germn
Espinosa, R. H. Moreno-Durn, Fernando Cruz Kronfly, Fanny Buitrago,
Ricardo Cano Gaviria, Marvel Moreno, Luis Fayad, entre otros narradores de
notable calidad literaria (10). En efecto, resulta innegable que se
present en los aos 60 y 70 un despliegue editorial y publicitario sin
precedentes en nuestra lengua. Y su epicentro fue la ciudad de Barcelona y
el llamado Boom latinoamericano; sin embargo, no es del todo cierto que los
escritores de la generacin posterior hayan sido invisibilizados por
completo, pues, en mayor o menor medida, sus obras han sido publicadas en
editoriales de prestigio y han conseguido forjar sus propios nichos de
lectores.

Pero volvamos a los relatos integrados en A golpes. En stos encontramos a
un escritor mucho ms maduro; es decir, con un dominio pleno del arte
narrativo. Porque sorprende la tremenda precisin en el manejo que Collazos
despliega aqu de tcnicas muy complejas, sobre todo el punto de vista. Una
buena ilustracin podemos hallarla en el texto titulado Testigo
presencial, donde se aborda la historia de Martn Llanos, personaje que ha
presenciado un crimen callejero cuya vctima es un joven muchacho. El
hombre se debate moralmente entre la culpa que le genera su silencio y el
coraje que requerira para llevar a cabo el acto de denuncia las
caractersticas de los responsables apuntan, en ese contexto de violentas
represiones, a un crimen de Estado. La narracin nos transporta a travs
del dilema tico y el testimonio ilusorio de Llanos frente a las
autoridades. Aparece, entonces, un tema que ya haba esbozado Collazos en
relatos anteriores; pero que, en este libro, toma una mayor resonancia: la
verdad. No como entidad unvoca y constatable sino como aquella versin de
los hechos que termina imponindose socialmente; de all que el modo como
se cuentan resulte crucial. Esto se lo repite a s mismo Martn Llanos,
como nos lo repite el narrador de Circulacin de la verdad al abordar el
caso de Margarita Snchez Gutirrez, una mujer que ha aparecido muerta en
el cuarto de su pensin. Diramos: Collazos regresa as sobre un asunto que
ya lo haba interesado antes, aunque esta vez lo hace con mayor nfasis.
Por otra parte, hay un elemento novedoso en este volumen, un rasgo
narrativo que no conocamos en los tres anteriores. Me refiero a lo que
sucede con el tono del cuento final: Cortejando al Este. Estamos ante una
parodia sobre la poltica y el arte de la seduccin. Joo, un brasilero
asentado transitoriamente en La Habana, pretende a dos mujeres: Eva, de
Bratislava, y Marina, de Praga. La narracin est impregnada de un fuerte
aire humorstico, algo que se incrementar con la llegada de la rusa Elena,
joven bella y desinhibida. No, no habamos percibido antes en el Collazos
cuentista este registro de naturaleza cmica.



III

La fecha llama la atencin, y mucho: 2000. Este fue el ao en que se
public la quinta coleccin: Adis, Europa, adis. Quiere decir que
durante ms de veinticinco aos dej de escribir cuentos scar Collazos? No
exactamente. Si bien centr su atencin especialmente en otros terrenos la
novela, el ensayo, el periodismo, hay un hecho significativo, en relacin
con este gnero, que podramos rememorar. En 1982, Collazos gan el Premio
de Cuentos Ciudad de Len, en Espaa, con un libro titulado De un amor a
otro mar. Al parecer, la edicin que realiz el Ayuntamiento fue muy
deficiente y este volumen nunca lleg a las libreras. El autor no lo
menciona cuando se refiere a su propia bibliografa. Resulta bastante
probable que algunos relatos integrados en la coleccin que se public en
el 2000 hayan sido reelaboraciones provenientes de aquel libro. Otros
habran sido escritos posteriormente, como por ejemplo Alguien llama a mi
puerta, en el que se advierten aspectos de una Cartagena ms reciente y,
sobre todo, referencias culturales nuevas recordemos que scar Collazos
regres a Colombia y que, a partir de 1989, se radic definitivamente en la
ciudad heroica. Adis, Europa, adis, no slo incluye cuentos compuestos
aqu y all sino que recrea contextos europeos y colombianos. Cuando Marcos
Fabin Herrera le pregunt por las peculiaridades de esta obra, Collazos
respondi:

      En este libro de cuentos hay dos topografas culturales: la
      provinciana de mis orgenes, incluso el escenario de la Bogot actual
      (en el ltimo cuento) y el desarraigo de aquellos personajes que
      viven en Europa. No hay desarraigo sin la evocacin obsesiva de las
      races, que es lo que hace el pintor Ernesto [en el relato que da
      ttulo al volumen], murindose en Pars (11).

Sin embargo, la variedad de entornos y las obsesiones temticas del autor
son quizs las nicas trazas que este nuevo libro comparte con los
anteriores. Me explico: la formalidad narrativa y la textura de la prosa
han cambiado ostensiblemente. Mencionemos algunas de estas
transformaciones, y empecemos sealando que scar Collazos ha sido siempre
un escritor fuertemente vinculado con la tradicin literaria, un gran
lector. El dilogo que ha sostenido con sta se expresa no slo en sus
diversas influencias sino tambin a travs de recursos alusivos, como
aquellos epgrafes que suelen anteceder los relatos de sus tres primeros
libros. En ellos podemos leer citas de Saul Bellow, Enrique Lihn, lvaro
Mutis, Karl Marx, Cesare Pavese, Allen Ginsberg, Saint-Exupry, Aim
Csaire, Thomas Mann, Carlos Monsivis, Juan Carlos Onetti, o
Louis-Ferdinand Cline. Pues bien, en este quinto libro ha cambiado el
lugar del dilogo en cuestin. Tenemos que algunos de sus personajes son
lectores en ejercicio, de manera que en el interior de la narracin
aparecen observaciones puntuales a diversos autores y obras. Y ms aun:
leemos en stas verdaderas pinceladas de crtica literaria que pasan por el
homenaje, el sumario, la anticipacin, el anlisis, o la detraccin. As,
por ejemplo, en Adis, Europa, adis, se nos habla de Faulkner y su Luz
de agosto, de Maupassant y su Bel ami, de Neruda y su Tango del viudo,
entre otros. O en Soledad al final del coche cama, de la fuerza que tiene
la intriga en Extraos en un tren, de Patricia Highsmith. O en Invitada
del tiempo, de la famosa revista Selecciones y de Vargas Vila. O en
Alguien llama a mi puerta, del Pereira de Tabucchi y el Gaviero de Mutis.
Todas estas anotaciones se implican simblicamente con la trama que se nos
est contando cada vez: estamos frente a relatos de una admirable factura
literaria. Ahora bien, entre las ocho narraciones que componen esta
coleccin, hay por lo menos dos que considero magistrales, absolutamente
memorables. Una es Soledad al final del coche cama, en la cual se nos
cuenta la historia del seor Hernndez y su esposa, quienes viajan por
primera vez de Madrid a Barcelona, en un moderno tren. Se trata de una
alegora entraable sobre la soledad y la culpa. La otra, Mariposa sin
alas, sucede en Bogot y nos habla de Nicols Herrera Ros, un bellsimo
travesti que ha llegado a la capital buscando realizar sus sueos. Aqu se
dan cita la crueldad y la desilusin.

Pero decamos atrs que es en la narracin y en la prosa donde ms se notan
los cambios. La escritura de Collazos en este nuevo volumen ha dejado atrs
el experimentalismo que caracterizaba los anteriores. ste se corresponda
con aquel registro esttico que estaba en boga durante los aos 60 y 70
heredero de las dinmicas propiciadas por las vanguardias artsticas
durante la primera mitad del siglo XX. Ahora, en estos cuentos ms
recientes, encontramos que la sencillez de las frases favorece una sintona
expedita con el lector de hoy. El uso de una puntuacin ms ortodoxa, as
como las frmulas tradicionales para referir los parlamentos de los
personajes, nos ponen sobre la pista de un autor que busca claridad y
comunicabilidad, dos valores literarios sumamente apetecidos en la
narrativa actual. Ya en lo que toca a las influencias que se advierten en
esta ltima etapa de su obra, quisiera destacar dos fuentes generales. Por
una parte, la novelstica contempornea de suspenso como las narraciones
de los ya mencionados Tabucchi y Highsmith; por otra, el cuento clsico
del siglo XIX. La primera se nota en el esmero con que han sido dispuestos
los entramados; es decir, el modo como se encadenan las acciones en funcin
de que el lector vaya hasta el final de cada historia buscando despejar
alguna incgnita concreta o, para referir un caso puntual, en la forma
como est narrado el relato Mariposa sin alas, la cual nos recuerda
aquellas anforas del lenguaje oral utilizadas por Tabucchi en Sostiene
Pereira. La segunda influencia podramos ilustrarla indicando los ecos que
se perciben de un relato como La obra maestra desconocida, de Balzac, en
el cuento titulado Adis Europa, adis; o las resonancias de aquellas
apariciones misteriosas que tanto apasionaban a Poe y Maupassant, en
Alguien llama a mi puerta.

Bien sea metido en los avatares de la experimentacin, o sorteando las
particularidades del compromiso poltico, o lidiando con los requerimientos
que en la actualidad plantea la cultura de masas, scar Collazos nos
entrega siempre la experiencia de un escritor que ha estado atento al pulso
de su tiempo. Sus cuentos son el testimonio y la vivencia de un viajero
infatigable que ha trasegado geografas diversas, que ha empleado a fondo
su pluma desde una sinceridad a veces descarnada pero siempre reveladora.
La suya es sin duda una de las obras narrativas ms slidas de la
literatura colombiana contempornea. Y recorrerla es una gran fortuna para
cualquier lector.



Notas

 1. COLLAZOS, scar. El verano tambin moja las espaldas. Editorial Papel
 Sobrante. Medelln, 1966.

    Son de mquina. Editorial Testimonio. Bogot, 1967.

    Biografa del desarraigo. Editorial Siglo XXI. Buenos Aires, 1974.

    A golpes. Editorial Lumen. Barcelona, 1974.

    Adis, Europa, adis. Seix-Barral. Bogot, 2000.

 2. As consta en la apostilla que Marta Traba redactara cuatro aos ms
    tarde, para la contratapa de la edicin uruguaya mencionada atrs: El
    libro sorprendi a los expertos y recibi el espaldarazo de los dos
    mejores escritores contemporneos, Gabriel Garca Mrquez y lvaro
    Cepeda Samudio. scar Collazos, chocoano (o sea, proveniente de las ms
    pobres, abandonadas y selvticas provincias de Colombia), silencioso,
    torpe, insurrecto, se volvi la nueva figura de la literatura
    nacional. Cfr. COLLAZOS, scar. Esta maana del mundo. Arca.
    Montevideo, 1970.

 3. LPEZ, scar. scar Collazos: del compromiso poltico al disenso, su
    narrativa. En: XXVIII International Congress of the Latin American
    Studies Association. Actas electrnicas. Ro de Janeiro, junio de 2009.
    Pg. 7.

 4. GIRALDO, Luz Mery (seleccin y prlogo). Nuevo cuento colombiano
    1975-1995. Fondo de Cultura Econmica. Mxico, 1997. Pg. 12.

 5. GARCA, Carlos Ernesto. scar Collazos, una rueda suelta de la
    literatura en el carnaval de la muerte. En: Contrapunto, N 45, El
    Salvador, enero 14-20 de 2008.

 6. DUQUE LPEZ, Alberto. Los cuentos de scar Collazos. En: El Heraldo,
    Barranquilla, enero 30 de 1968.

 7. El texto del cual procede esta referencia se cierra haciendo mencin a
    una expectativa. Y sta consiste en si Collazos podr expandir su
    talento narrativo ms all del gnero cuentstico; es decir, hacia la
    novela. Dicho texto aparece a manera de prlogo, sin fecha ni otros
    datos, en la edicin de los cuentos que hizo la Universidad del Valle.
    La expectativa mencionada implica que este artculo fue escrito antes
    de 1975, ao en que se public Crnica de un tiempo muerto, la primera
    novela del autor. VOLKENING, Ernesto. scar Collazos, un cuentista de
    la costa del Pacfico. En: COLLAZOS, scar. Primeros cuentos
    (1964-1968). Universidad del Valle. Cali, 1993. Pg. 9.

 8. Varios autores. Literatura y revolucin y revolucin en la literatura.
    Siglo XXI. Mxico, 1970.

 9. A propsito de la reedicin que la Universidad del Valle hizo en el ao
    2006 de la novela Los das de la paciencia (1976), Hernando Urriago
    escribi una resea en la cual destacaba el papel que juega
    Buenaventura como origen de todo el itinerario vital y literario de
    Collazos: Si es cierto que un escritor est hecho de las lecturas que
    dan sustento a su memoria, tambin es verdad que su cuerpo simblico le
    debe mucho a sus vivencias, en las que pueden agolparse los amores, los
    triunfos y las frustraciones, los sueos y las desesperanzas, y tambin
    los viajes por el mundo o por el interior de s mismo (...). Todas las
    lecturas y todos los viajes primigenios pero fundacionales de scar
    Collazos fueron emprendidos desde Buenaventura. URRIAGO, Hernando.
    scar Collazos y su primera patria literaria. En: Revista
    Entrelibros, N 2. Programa Editorial de la Universidad del Valle.
    Cali, 2006. Pg. 5.

10. El escritor y crtico Eduardo Garca Aguilar, quien realiz una
    excelente antologa de relatos escritos por estos autores, afirmaba en
    el prlogo: Catalizador desde diferentes estilos y temas de esa
    modernidad subyacente desde los aos cincuenta, el vendaval del boom
    narrativo latinoamericano centr de repente la mirada en los grandes
    mandarines del movimiento durante tres dcadas y dej a esta nueva
    generacin de narradores en una especie de purgatorio del que an no
    salen. GARCA AGUILAR, Eduardo (seleccin, prlogo y notas). Veinte
    ante el milenio: cuento colombiano del siglo XX. Universidad Nacional
    Autnoma de Mxico. Mxico, 1994. Pg. 10.

11. HERRERA, Marcos Fabin. Ni hroe ni villano: simplemente un escritor
    con conciencia de poca. Entrevista con scar Collazos. En: revista
    Espculo, N 33. Universidad Complutense de Madrid. Madrid,
    julio-octubre de 2006.



Bibliografa

  COLLAZOS, scar (2000): Adis, Europa, adis. Seix-Barral, Bogot.

    (1974): A golpes. Editorial Lumen, Barcelona.

    (1974): Biografa del desarraigo. Editorial Siglo XXI, Buenos Aires.

    (1966): El verano tambin moja las espaldas. Editorial Papel Sobrante,
     Medelln.

    (1970): Esta maana del mundo. Arca, Montevideo.

    (1993): Primeros cuentos (1964-1968). Universidad del Valle, Cali.

    (1967): Son de mquina. Editorial Testimonio, Bogot.

  GARCA AGUILAR, Eduardo (1994): Veinte ante el milenio: cuento
   colombiano del siglo XX. Universidad Nacional Autnoma de Mxico,
   Mxico.

  GIRALDO, Luz Mery (1997): Nuevo cuento colombiano 1975-1995. Fondo de
   Cultura Econmica, Mxico.

  Varios autores (1970): Literatura y revolucin y revolucin en la
   literatura. Siglo XXI, Mxico.



Revistas y otros:

  DUQUE LPEZ, Alberto: Los cuentos de scar Collazos, El Heraldo, enero
   30 de 1968.

  GARCA, Carlos Ernesto: scar Collazos, una rueda suelta de la
   literatura en el carnaval de la muerte, Contrapunto, 2008, N 45.

  HERRERA, Marcos Fabin: Ni hroe ni villano: simplemente un escritor
   con conciencia de poca. Entrevista con scar Collazos, revista
   Espculo, 2006, N 33.

  LPEZ, scar: scar Collazos: del compromiso poltico al disenso, su
   narrativa, XXVIII International Congress of the Latin American Studies
   Association, 2009, actas electrnicas.

  URRIAGO, Hernando: scar Collazos y su primera patria literaria,
   revista Entrelibros, 2006, N 2.

** Alejandro Jos Lpez Cceres
   alejolopz@hotmail.com
   Escritor y realizador audiovisual colombiano (Tulu, 1969). Ha publicado
   los libros Tierra posible (crnicas, 1999), Entre la pluma y la
   pantalla: reflexiones sobre literatura, cine y periodismo (ensayos,
   2003), y Dal violeta (cuentos, 2005). Reside en Cali, donde dirige la
   Escuela de Estudios Literarios
   (http://estudiosliterarios.univalle.edu.co) de la Universidad del Valle
   (http://www.univalle.edu.co).



=== Reflexin histrica y subjetividad      Ivn Bedoya Madrid ============

Por qu guardamos en la memoria ciertos aspectos de los hechos en que
hemos participado y olvidamos todo lo dems? Se recuerdan slo los que
dejaron alguna huella afectiva o squica en nosotros, que luego, ms
adelante, o mejor ms tarde, slo se podra reconocer su influjo o
resultado en nuestra vida squica actual? Es la memoria un trabajo de
seleccin de tal modo que al recordar ciertos hechos y prescindir de otros,
lo hace en beneficio en ltima instancia del estado actual del yo, para que
ste est lo mejor estructurado posible para que exista el mejor equilibrio
entre los diferentes elementos constitutivos de su estructura squica?

Esta seleccin mnmica debe ser entonces un proceso complejo del que como
en los dems procesos squicos no somos conscientes en su efectuacin o
elaboracin. Se podra pensar hasta qu punto esta memorizacin es
efectuada por un yo que estara trabajando ms all del yo consciente, por
un yo previo al racional, con procedimientos onricos, inconscientes o en
concreto no racionales y que por lo tanto no se rigen con los parmetros o
criterios de racionalidad o estructuracin del yo consciente. No es el
cogito el que rige este proceso mnmico sino el facio (vivo): ACTO
(funciono, vivo) luego, EXISTO. Mi existencia se demuestra por mi vida no
slo consciente que estoy realizando, que se est efectuando en este
momento, ya, en el ahora, resultado de todos los procesos racionales,
squicos o biolgicos previos y que se siguen realizando en este mismo
momento presente, sin que tenga que ser consciente, o sea, sin que yo tenga
plena conciencia de su estructuracin o elaboracin.

Resalto en este anlisis (o apreciacin) el que estos procesos
metarracionales se realizan sin la plena conciencia del yo, es decir, que
para su efectuacin no tienen que ser atribuibles (o imputables) a un yo
consciente. Es como si este yo consciente no fuera plenamente autnomo o
autoridad (o causalidad) de todo lo que yo hago o pienso. En el sueo es
cuando se revela ms directamente este estado de cosas. Uno suea, pero
podra decirse tambin que los sueos ocurren en m, yo slo recuerdo
cuando despierto algn o algunos sueos, o en otros casos, queda un estado
mental (o una sensacin) de que se ha soado, aunque en este caso no se
recuerde en forma ntida qu fue lo que se so (el tema o las escenas que
se soaron) como s se recuerda luego de otras noches.

En el sueo, entonces, o mejor, despus de despertar, tengo la conviccin
de que no soy plenamente consciente de todos los procesos que se siguen
llamando mentales que me ocurren o que se desarrollan o efectan en m.
Por eso se puede decir muy bien que se elaboran en m, porque yo no los
planeo o pienso para realizarlos. (No los planeo u organizo previamente
para que se den lo mejor posible) No, simplemente ocurren en m, y luego,
s, me detengo a analizarlos, a examinarlos para ver si hubo algn error,
si comet alguna falla, si ofend, con lo que dije o dej de decir, a
alguien con quien estaba actuando o hablando, etc.

En general, cuando nos referimos a los estados mentales, siempre tenemos
algunas reservas. Nos queda la impresin de que algo se nos oculta, de que
no podemos comprender o alcanzar a captarlo todo. Lo mental siempre va a
tener ese carcter de oscuridad, de ser un mundo inextricable, del cual no
se ha dicho ni se podr decirlo todo, porque siempre va a ocultarnos todos
sus secretos aun a nosotros mismos. No nos comprendemos completamente: por
eso a veces actuamos como actuamos, sin comprender del todo por qu
adoptamos tal o cual actitud, por qu respondimos o hablamos como lo
hicimos y, aunque lo intentamos remediar despus, no lograremos corregir
del todo la falta o el dao que hicimos con algn acto nuestro no pensado
que realizamos y del que slo despus, en la calma que sigue a la actividad
cotidiana, tenemos conciencia de sus implicaciones morales o squicas y
podemos ver en un contexto objetivo diferente.

Tal vez haya que tener en cuenta que sta es realmente la condicin humana:
no podemos conocernos plenamente, aunque en toda su historia el hombre ha
tratado de todas las formas posibles de lograr este autoconocimiento y
autocontrol sin conseguirlo como quizs se pretendi en un principio. De
todas formas seguimos actuando o tenemos que seguirlo haciendo aun sin
tener este autoconocimiento, porque en ltima instancia no se lo necesita
para poder vivir o actuar, o aunque se sospeche que tenindolo
orientaramos la vida o las acciones de otra forma ms efectiva o menos
lesiva, por lo pronto, para nuestros propios propsitos, pero al no poder
lograrlo tenemos que resignarnos a no contar con dicho autoconocimiento. O
tenemos que vivir con la pretensin o la ilusin de que s nos conocemos
aunque en el fondo sabemos que no es as, que en lo ms profundo de nuestra
siquis hay un yo oculto, o una dimensin desconocida que algunos han
llamado inconsciente, supery, daimon, mi otro yo, mi lado bueno, pero no
lo podemos decir muy clara o ntidamente. De pronto se revela en nuestros
sueos o en algunos recuerdos o ensoaciones que tenemos en el momento ms
inesperado: vienen a la memoria presente un conjunto de recuerdos o
momentos de la vida pasada, aun de la ms temprana infancia, que sin saber
cmo y por qu, estn de algn modo grabados o guardados en algn resquicio
oculto o muy profundo de nuestra mente o entendimiento.

Deben estar guardados de alguna manera en la mente para poder ser
recordados en el momento presente. Deben estar registrados fsica o
biolgicamente en el cerebro para poder ser actualizados y volver a, o
permitir, revivir todo ese mundo o contexto existencial que ya ha pasado o
ha sido vivido. Por haber sido vividos es por lo que se recuerdan. Al haber
sido vividos es por lo que dejaron esa, alguna huella, un rastro, que qued
registrado y por eso podemos volver a ellos por alguna relacin
inconsciente que an mantienen con el presente. (Sera el mismo
procedimiento informtico por el que se puede activar, por ejemplo, algn
dato determinado que estuviese en el disco duro de un computador?).

Habra que pensar si lo que hace revivir algn recuerdo es un motivo
(podemos llamarlo estmulo) del presente, que tiene alguna relacin
afectiva o imaginativa con eso que se est reviviendo. Quiere decir esto
que el presente est, tambin de algn modo, en relacin con el pasado, que
todos los hechos del presente, o lo que vivimos ahora, lo que estamos
viviendo en el presente, proviene del pasado, tiene su entidad desde el
pasado, o sea, que se han estructurado en el tiempo y sin este transcurrir
no se hubiesen podido constituir. Venimos del pasado, o tenemos una
relacin con ese pasado, de una manera incomprensible o que an no hemos
indagado como se debiera haber hecho, dada su importancia para la
estructuracin del actual estado de cosas. (Esto podra ser interpretado
como puro historicismo, en el sentido de que se estara afirmando que no
somos sino en la medida en que provenimos de un pasado, o que somos slo en
cuanto que hay un pasado atrs que nos estara definiendo en cuanto sujetos
existentes en el presente. No seramos, entonces, ms que resultado del
desenvolvimiento temporal de una serie de acontecimientos si no se
hubiesen dado stos, entonces, no seramos, no existiramos, seramos el
resultado de un desarrollo histrico impensado, no predeterminado, pero que
ya se dio, como se tena que haber dado y no de otra manera, porque ya
qued fijado como tal en el pasado y por esto ha dejado las huellas que
dej y quedan grabadas en nuestra subjetividad, y por eso, y slo por eso,
somos lo que somos.

Podemos cambiarla o superarla si no estamos de acuerdo con ella o no la
aceptamos como nuestra carga ancestral, familiar o histrica pero esa
determinacin histrica ya ha marcado, ya ha caracterizado de tal modo
sta, nuestra subjetividad, que por eso podemos decir, que por esto somos
lo que somos: somos en la medida en que nos venimos constituyendo desde el
pasado. Desde un instante del presente nos podemos asomar a ese pasado que
ya qued definitivamente vivido como efectivamente lo fue y por eso, porque
ya pas, porque ya se vivi, ya no lo podemos cambiar, porque no podemos
devolver la pelcula de nuestra vida y corregir lo que habra que corregir
de ella. Ya ha quedado fijada as, como se vivi, y la nica recuperacin
que podemos hacer de ella es mediante el recuerdo, la rememoracin que se
hace ms por razones artsticas, literarias que por otras ms rigurosas,
cientficas o tericas podramos decir. Porque qu sentido tiene volver al
pasado, retrotraer lo que se vivi, si no es por razones histricas, en el
sentido de determinar o esclarecer la ocurrencia de un acontecimiento (por
ejemplo, en el caso de un delito o accidente de los que habra que
investigar o determinar fielmente cmo fue que ocurri, quines
intervinieron en l) cuando hay alguna confusin o desconocimiento de los
mismos.

Pienso la vuelta al pasado como una recuperacin de una dimensin de la
vida que ya ha quedado definitivamente determinada o fijada en el tiempo:
ya se vivi, ya ocurri, y por tanto no se puede volver a tener, a vivir.
Tuvimos unas experiencias, realizamos unos hechos o participamos, con
cierto grado de actividad o compromiso, pero ya no queda de ellos ms que
un rastro, el recuerdo en la mente de lo que o cmo lo hemos vivido.
Rehacer dicha dimensin perdida o superada definitivamente mediante el
texto escrito tiene un efecto teraputico, sealado segn casualmente lo
he escuchado en un programa de radio por siclogos que lo emplean como
parte de su trabajo de asesora a personas que presentan alguna
problemtica, como depresin o baja autoestima o prdida del sentido de
vivir. Destacaban en dicho programa que recuperar desde el pensamiento ese
pasado ya vivido, mediante el relato biogrfico era como recrear un espacio
interior en el que era posible volver a revivir las experiencias subjetivas
vividas y por esto mismo, al poderlas visualizar, se tena una objetivacin
sobre aquellos traumas o problemas que estaran perturbando el estado
actual o presente de la vida. Al realizar esto, al objetivar lo que frenaba
o sujetaba al yo, mantenindolo encadenado o fijado en un pasado, se
consegua una especie de liberacin o de superacin que haca que el yo
actuara con una libertad como la que tiene quien se ha liberado de una
opresin o yugo que impeda que levantara vuelo. Por medio de la escritura
se tiene una fuerza para mirar hacia el pasado, de tal forma que ste ya no
sea oprimente o determinante. No es que se consiga olvidar el pasado, sino
al contrario, se recuerda precisamente para comprenderlo o retrotraerlo.
As se le estara quitando lo negativo a dicho acontecimiento biogrfico ya
vivido y el efecto, inconsciente, en el presente sera de una liberacin
con efecto de superar un estado traumtico manifiesto en una depresin o
prdida del sentido de vivir.

** Ivn Bedoya Madrid
   jbedma@hotmail.com
   Investigador colombiano (Medelln, 1949). Licenciado en filosofa y
   letras por la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB,
   http://www.upb.edu.co; Medelln) y magster en investigacin
   socioeducativa por la Universidad de Antioquia (Udea,
   http://www.udea.edu.co; Medelln), donde adems es profesor titular en
   la Facultad de Educacin. Autor del ensayo Pedagoga: Ensear a pensar?
   (Bogot, Ecoe, http://www.ecoeediciones.com; 2005) y de la resea
   crtica Comenio. Pampedia, publicada en Educacin y Pedagoga
   (http://ayura.udea.edu.co/publicaciones/revistaedupedu.htm, Medelln,
   Facultad de Educacin de la Udea, http://ayura.udea.edu.co; 1992/93),
   as como de Epistemologa y pedagoga, en colaboracin con M. Gmez
   (Bogot, Eco, 2004) y de El saber pedaggico y las condiciones de
   enseanza de las ciencias, incluido en Cuatro ensayos sobre pedagoga y
   saber (Medelln, Lealon, 1986).



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Tres poemas
       Sergio Manganelli

   *** Eplogo
       Vctor Drax

   *** Tres poemas
       C. A. Campos

   *** Autoestima
       Carlos Alvarado Quesada

   *** Vveres rojos o cuando John Lennon resucit (extractos)
       Ral Garca Palma

   *** Carruaje para un hombre que agoniza
       Jorge Castelli

   *** Tres poemas
       Cindy Jimnez-Vera

   *** El ascensor
       Marimar Huguet-Jerez

   *** Poemas
       Beatriz E. Mendoza

   *** El triste
       Miriam Daz

   *** Poemas
       Carmen Elena Prez

   *** Dos relatos
       Sandra Becerril



=== Tres poemas      Sergio Manganelli ====================================

Hay que tener cuidado
de no tropezar con un domingo,
sobre todo a las siete de la tarde.

Que ese da no te rocen
las hebras de la telaraa,
o la espina flamante
de un antiguo dolor.

No bebas
ni la copa turbia,
ni el caf espeso
de la pena arbitraria.

Ni se te ocurra
desempolvar ayeres.

O almorzar pesadillas.

Es terrible el domingo,
con su santificada soledad
y ese desamparo de sptimo da.

Parece que Dios
tiene cerrado su shopping de milagros.

Nunca tropieces con esa jornada feroz,
sobre todo en sus tardes homicidas,
cuando tus ojos se vuelven pozos
que pueden ahogarte para siempre.

Jams le des la espalda
a la tristeza un domingo,
mucho menos si tras la puerta
viene cayendo el sol.

Te matan sin pudor.

Son das despiadados.

Nunca tropieces con un domingo
          mucho menos a las siete de la tarde.

                         Yo s lo que te digo.

===

Alas al viento
y corazn desnudo,
cantando en las corolas,
zumbndole a la vida
su reclamo de polen y ternura.

Abeja libertad
y dulce desenfado.

Enjambre de colores
frgil anocheciendo,
verbo y agua profunda,
nctar de luz
en la mirada oscura.

Abeja maravilla,
que mis ojos descubren
al filo del destino.

Panal de encrucijadas,
almbar y aguijn,
mensajera de exilios,
primavera fugaz.

Abeja reina,
dolor de soledad,
matriz y colmenar.

Antes de desvelar
su vrtigo y sus ansias,
su laboriosa marcha,
las flores fueron incoloras
porque en su ombligo
funden los matices.

Abeja obrera,
florista desvestida
y abrigo de los grillos.

La noche me hallar
sin tiempo y sin estrellas,
anhelando un perfume de azcar,
el vuelo a la deriva,
o el sbito vibrar de su cuerpo
en mi almohada.

Abeja de olvido,
que borrar la huella
de frutas y de estambres.

En las lluvias de abril,
su miel me sabe a ausencia.

===

Lo ms complicado de la muerte
no es morir,
sino acostumbrarnos a que el mundo
se las arregle sin nosotros,
que ni siquiera perciba
nuestro silln vaco,
el polvo en nuestros libros.

Lo triste es aorar,
debajo de la tierra
o zumbando en el aire
el beso de los buenos,
la taza de caf,
la balada de amor,
o el ardid asesino.

Lo maravilloso es
que entre tanto despojo,
nos abriga el recuerdo
de ausencias que sentimos.

Solo algo consuela:

             el corazn del grillo
                              en la palma de Eos.

** Sergio Manganelli
   smanganelli@hotmail.com
   Escritor argentino (Haedo, Provincia de Buenos Aires, 1967). Sus
   trabajos han sido publicados en una docena de diarios argentinos, as
   como diarios de Mxico. Ha colaborado con revistas literarias de
   Argentina, Espaa, Mxico, EUA y Puerto Rico. Entre 1991 y 1998 ha
   obtenido una treintena de premios literarios.



=== Eplogo      Vctor Drax ==============================================

Existe un mito muy comn con respecto a los suicidas: si amenazan con
hacerlo, es para llamar la atencin. Yo me imagino que quien estableci ese
precepto era un buen cristiano, buscando proteger a su mente de una
realidad que no poda abrazar. La verdad es que todos los suicidas dan
seales serias de lo que estn por cometer. Lo que queremos es que alguien
nos tome de los hombros y nos diga De qu ests hablando? Si tienes
tantos motivos para vivir!. Pero en nuestra sociedad de Blackberry y
Facebook, de rumbitas nocturnas y arenita-playita, nadie tiene tiempo para
hacerlo.

Me levant hoy y supe que este era el da. No era la primera vez que dije
estas son las ltimas 24 horas ni la primera en que tena la certeza.
Haba diseado un proceso delicado, un Cmo Suicidarse Para Dummies. Como
si importara, realic el ritual matutino diario. Me lav los dientes,
orin, me com lo primero que consegu en la nevera (una manzana). Fui al
balcn y admir a una ciudad que no notara mi ausencia. Es decir, yo saba
que tena a gente que llorara mi muerte. Buenos amigos, familiares que me
amaban, conocidos que se sentiran perturbados. Pero, qu diferencia haca
eso en el gran esquema de las cosas? Diez aos en el futuro, las cosas
seguirn iguales y t no sers ms que una imagen dentro de un marco.

El suicidio es una forma de homicidio. Ests matando a otra persona
casualmente, resultas ser t. Esas cosas pasan. Nadie sufre un golpe y
dice Se acab! Me voy a matar hoy!. Es una cuestin progresiva. Vas
viendo que las cosas que acostumbraban a darte placer resultan
insuficientes. El punto, el objeto de ser humano, se difumina. Y empiezas a
imaginarte a tus entornos regulares sin ti; te imaginas muerto e imaginas
la reaccin de quienes pueden descubrirte. Te imaginas las respuestas de un
grupo muy especfico de personas y te los imaginas tiempo despus, viviendo
como siempre lo hicieron. Para poder suicidarte necesitas
des-personalizarte. Como todo asesino necesita ver a su vctima como un
objeto, t tambin aprendes a verte como un medio para un fin. Nadie se
suicida deprimido, porque cuando ests deprimido no tienes energas para
nada. Es cuando empiezas a salir de la bruma que consideras: Bueno. Quiz
este es un buen momento para terminar. Necesitas un poquito de
determinacin y calma, porque una vez comiences, tienes que seguir hasta el
final.

Con la libertad de saber que el maana no importa, me enfund en franela,
jeans y botas y sal a dar un paseo. El aire de la maana estaba espeso y
el calor que haba ahogado a nuestros das pasados fue derrotado por un
fro profundo, un perpetuo cielo gris. El da de maana, el sol seguir
oculto detrs de esas nubes. El mundo seguir girando. T no estars ah,
pero eso no importa.

Porque es un plan al que uno le dedica tiempo, haba detallado cul era el
mejor mtodo para abandonarlo todo. Para cortarte las venas de las muecas,
tienes que hacerlo en diagonal, a lo largo del brazo, nunca horizontal
(podras sobrevivir, en contradiccin directa con tus metas). Desde las
palmas hasta el codo. Tambin, si no quieres esperar a que se te duerman
los brazos y te llegue un hormigueo intenso a la boca, tienes dos arterias
importantes en el cuello. Son gruesas, as que no deberas fallarlas.
Estars fuera del juego en cuestin de minutos. Por qu hay tanta gente
que elige este mtodo metido en una baera de agua caliente? Porque as se
ayuda al flujo de sangre al exterior. Te fijas? Ellos lo saban porque lo
investigaron; no es impulsivo. Para el suicida, esto es un proyecto de
vida.

Termin en la panadera. Vagando, con las manos en los bolsillos y el olor
a pan caliente en la nariz, alborotndome el hambre aunque no quera
comer. A mi lado, una seora estudia los dulces en una vitrina. Se detiene,
se da cuenta de que la estoy mirando, me mira durante cinco segundos,
tratando de determinar si somos conocidos. No lo somos. Ella vuelve al
estudio de su glucosa y sus carbohidratos, de todas las cosas que el doctor
le dijo que no comiera porque la haran morir.

La verdad es que estoy cansado de sentirme deprimido y no poder levantarme
de la cama para terminar todas las cosas que quiero hacer. Hablamos de una
enfermedad cuya raz es la vida.

Un mtodo bastante menos sangriento es la ingestin de txicos. Te tomas un
veneno y te sientas en la sala de tu casa, a ver si el cielo se abre y
aparece una escalera y una gran voz te dice Ven a la luz, hijo. Aunque
dura poco, esto te va a doler. Tus rganos se apagan uno por uno,
llevndote al infarto. Minutos despus, tus sentidos dejan de pasarle
informacin a tu cerebro. No te duermes. Ests ah, desapareciendo poquito
a poco. Lo que es peor, es posible que te acobardes a mitad de camino, te
pares del silln y le cuentes a alguien que te ests muriendo. Te vas a
salvar y la gente va a enfocar en ti la clase de atencin que siempre
quisiste evitar.

Volv al apartamento con la frente sudorosa, un poco fatigado. Beb agua
directo de la jarra. Trat de pensar en la ltima persona con la que habl,
la ltima persona que me vio con vida, y no puedo acordarme de nadie en
particular. Quiz es mejor as. Tengo planes para esta semana. Planes para
dentro de unos meses. Ponerte planes a futuro para salvarte del nimo
suicida no funciona.

Por motivos dependientes de la personalidad de cada quien, es posible que
elijas al ahogamiento como mtodo de salida. Esta es la forma de suicidio
que ms fuerza de voluntad requiere. Porque a menos que te arrojes atado al
mar, o cuentes con un compaero que ponga una lona en la piscina mientras
ests nadando, tu mejor opcin es meter la cabeza en una cubeta con agua.
El principal problema es que tus instintos lucharn para mantenerte con
vida. La idea es que tus pulmones se llenen de agua, pero lo que tu cuerpo
va a hacer es tragar, llevndola a tu estmago. Si prefieres ahorcarte,
tate las manos. Hazme caso.

Fui a la cama y permanec acostado, mirando al techo, sin pensar realmente
en nada. Las manos detrs de la cabeza, respirando lento, pasando segundos
con los ojos cerrados. No suena el telfono. Nadie escribe por celular.
Nadie toca la puerta a preguntarte si tienes luz o si tienes Internet.
Nadie aparece para darte ese toquecito en el hombro que te d cinco minutos
para pensar y optar por continuar. Si el universo conspira para hacerte las
cosas realidad, entonces el universo no quiere que nadie ms intervenga.
Tras una vida de planes imperfectos, existe un momento en el que todas las
cosas se dan para que tengas xito. Me levanto, abro el closet y saco el
mtodo que yo eleg.

Un disparo a la cabeza es la forma ms rpida e indolora de morir. La bala
entra en el crneo y rebota, asegurando que no te levantes. Si bien en
teora suena efectivo, hay quienes lo han hecho mal, resultando en una
existencia mucho peor que la que buscaban terminar. Se meten el can del
arma en la boca, se apuntan a la nuca y bang. Esto no te mata
instantneamente. Te mata el shock y la prdida de sangre. Pasa lo mismo si
te disparas en la sien. Existe una pequea posibilidad de que la bala erre
(sobre todo si ests temblando y sollozando) y no te mueras en el acto.
Tienes que hacer esto bien; tienes una sola oportunidad.

Sentado en el borde de la misma cama donde re, so, com, imagin mil
futuros perfectos y bes dulces labios, cierro los ojos e introduzco el
can del revlver en mi boca. Hacia arriba, sintiendo el fro metal en el
centro del paladar.

Respiro. Abro los ojos.

Respiro.

Nunca quise que este fuese el final, pero as fue como se dio. Con lo que
ha estado pasando, es mucho mejor que todo quede como est, que los
momentos perfectos permanezcan suspendidos en el pasado, que el futuro no
se llene de ms promesas incumplidas. As, con todas las memorias perfectas
que tienes de m, quiero tomar mi asiento en la bveda de tu memoria. No
vas a entenderlo ahora y me duele hacerte dao. Pero con el tiempo, pasar.
Y quiero que me recuerdes sonriendo. Porque cuando las cosas fueron buenas,
t fuiste toda la felicidad que yo conoc.

Respiro. Cierro los ojos.

** Vctor Drax
   victorcuottod@gmail.com
   Escritor venezolano (Caracas, 1986). Abogado egresado de la Universidad
   Santa Mara (USM, http://www.usm.edu.ve). Textos suyos han sido
   publicados en diversos blogs literarios, como Hombre Muerto Caminando
   (http://newnoirtimes.blogspot.com) y Letras a Litros
   (http://letrasalitros.blogspot.com), este ltimo formado a partir del
   Primer Rally Metropolitano de Escritores, en el que obtuvo mencin de
   honor. Tambin ha publicado en el fanzine de terror Necronomicn
   (http://necronomicon.avcff.org) y en la revista literaria Herederos del
   Caos (http://herederosdelcaos.blogspot.com).



=== Tres poemas      C. A. Campos =========================================

*** la espada de damocles

de chiripa o de chepa nos fijamos en el tarro de la basura,
en el culo de la vecina o en las horas muertas
de los desocupados, de los desempleados

nos fijamos en la obra de la mazorca de maz
al desgranarse,
del aguacate al caer y a tientas seducirnos

nos fijamos en el futuro sin ocultrselo al pasado,
sin hacer sentir mal al presente,
al espejo que otrora reflejaba menos displicencia

tomamos nota de que el santo asunto no es para tanto,
ni el de ellos, ni el de nosotros,
de que no lo somos ni nunca a ciencia cierta
lo seremos

hacemos hincapi en el comportamiento surrealista
de las teoras, de los sentimientos,
en el comportamiento paracaidstico, pirmano de los vuelos,
de las palabras o las pruebas cuando se compaginan entre s,
entre nosotros

tomamos nota de lo mucho que la bruma ayuda,
la distancia,
el olor a yodo de la mar, a descubrimiento



*** sndrome de stendhal

lo cierto es que me toca a m hacerlo a diario,
a m asegurarme de que todava sigo yo inofensivo,
contino fuera de peligro,
por el hecho, azaroso, bochornoso,
de que nadie me visita,
de que slo son dos o tres pelagatos
los que constancia tienen de mi existencia,
de mi importancia,
me toca a m por la mutua influencia, desconfianza,
por el hecho de que casi ya no nos escribimos,
no intercambiamos confidencias como otrora,
ni pareceres ni mujeres,
me toca a m visitarme, inyectarme soma, droga,
asegurarme de que sigo con vida,
lo cierto es que a nadie ms le concierne,
a nadie ms le conviene



*** terruo

si contino en babia
es porque el corazn se empecina en sugestionar
a la razn,
es porque el alma quiere seguir jugando a las escondidas
y mi cuerpo lo que quiere es irse a acostar,
irse a que le mimen

es porque babia me atrae,
en babia se me distrae, en cuenta se me toma
e, incluso, los chistes de mal gusto se me celebran,
se me aplauden en las casas de dudosa reputacin

es porque a los ojos de los babianos
soy algo as como otra constelacin menor,
otra atraccin turstica del lugar,
y no se me exigen credenciales
ni cartas de recomendacin para participar,
para que se me considere

es porque el presente no se lleva bien con la esperanza,
no se siente a gusto
cuando tiene que elegir entre el pasado y el futuro,
entre la historia y la ciencia ficcin

es porque me cuesta el descaro de la teora,
su chantaje,
la poltica exclusivista, poco generosa de la alegra

** C. A. Campos
   l_tmartin@hotmail.com
   Escritor dominicano nacido en Santiago. Desde 1984 reside en Nueva York,
   EUA. Escribe tanto en ingls como en castellano.



=== Autoestima      Carlos Alvarado Quesada ===============================

Lo que ms le preocupaba era el carcter irreconocible de su rostro. Es
decir, tena cara de desconocido. No lo lleg a saber, sino a travs de la
experiencia. Lleg a conocer personas, pero en los segundos y terceros
encuentros, stas no lo recordaban o reconocan, por lo que se vea
obligado a presentarse de nuevo como si fuera la primera vez.

Inicialmente, cuando le ocurri esto las primeras veces, intent evocar en
sus interlocutores la memoria de aquel encuentro original. Algunos
asentan, con cara de duda, para salir al paso del momento incmodo; otros,
los honestos, hacan genuinamente un esfuerzo por recordar, pero no lo
lograban.

Percatndose de la situacin, trat de hacerse notar en las presentaciones,
y se esforzaba por decir cosas ingeniosas y hacer observaciones agudas.
Pero si bien sus interlocutores llegaban a recordar lo que deca, no podan
precisar si haba sido l o alguien ms el autor de tales reflexiones
notables.

Se marc la cara, modific su peinado, jug con las formas de su barba, se
tatu el brazo, se perfor la piel, cambi de colonia varias veces y afin
su voz. Pero ninguna de estas acciones logr hacer la diferencia. Segua su
rostro siendo ms que annimo.

Conforme se fueron acumulando experiencias de desencuentro, tambin se fue
conformando con el fenmeno y se convenci de que tena una cara que no
dejaba huella en la memoria de los dems, un semblante plano, llano, uno
que resbalaba ante la mirada de los otros. Como si la suya fuera la
gentica del olvido ajeno. El tema no era menor. Lo angustiaba.

Una maana se despert sofocado porque sus dientes trituraban algo duro que
se parta en piezas menores, y no eran sino sus propios dientes lo que
machacaba, hasta percatarse de la pesadilla molar.

Regal al perro, porque el ingrato tampoco lo reconoca como amo, ni
siquiera con el olfato. Se negaba a orinarlo.

Pidi a Dios por ayuda, pero l tambin pareci olvidarlo. Mont en clera
y cometi crmenes atroces, pero fueron perdonados por desatencin.
Sobresedo por el olvido. Incurri en deudas monumentales, pero fueron
condonados por la despreocupacin de los acreedores. Procre multitud de
hijos, pero nunca nombraron su memoria porque sus madres no recordaban al
dueo de la semilla, y por ende, no cobraban la pensin alimenticia.

Finalmente un da, se raj un pedo estrepitoso que, sin duda, llev placer
a su colon, por la vibracin interna que acarici sus tripas. Y se
complaci, por una vez, de sentir placer, aunque fuera auto infligido.
Entonces ah, comprendiendo lo que significa no ser nadie, supo que siempre
poda contar consigo mismo.

** Carlos Alvarado Quesada
   carlosalvaradoquesada@gmail.com
   Escritor costarricense (San Jos). En 2006 public el libro de cuentos
   Transcripciones infieles (Ediciones Perro Azul,
   http://perroazuleditorial.blogspot.com) y en 2007 la novela La historia
   de Cornelius Brown (Editorial Costa Rica,
   http://www.editorialcostarica.com; Premio Joven Creacin). Aparece en la
   antologa de relato costarricense Historias de nunca acabar (Editorial
   Costa Rica, 2009).



=== Vveres rojos o cuando John Lennon resucit (extractos) ===============
=== Ral Garca Palma =====================================================

*** De grandes rboles con tallos milenarios

A la misma hora decimos
nac porque abro los ojos como la primera vez

Te levantas no cuando a lo lejos cantan los gallos
sino tarde porque alguien te invit a una fiesta
o a recordar cuando eras nio
con seguridad tendrs cansados los ojos
de mirar tantas batallas
En el gallinero hay un canto y hoy no sabes
por qu esas melodas estn all
entre tu ceja izquierda y esta carretera larga
verde ro cielo elementos del fuego
entre Barinitas y Barrancas
A quin acusar porque el gallo
ese que pensabas picoteando all mismo
en la disminucin de la reseca
est ms cerca de Apure
y es que en partes de esta ciudad est prohibido
alimentar aves de corral y otras especies
Ah y la cancin es siempre la de los Beatles
esa decretando en cul generacin ests

antes revuelta protesta psicodlicos planes
ahora clsicos del pop
alimentados en gallineros entre la selva



*** De la observacin como parte del mtodo cientfico

Antes aqu estaba el puerto del Ro Santo Domingo
o Santo Domingo River
An se escuchan los muchachos y muchachas
preparndose para embarcarse hacia Trinidad
Ciudad de Nutrias o Ciudad Bolvar

Mi sonrisa no es con los muertos
capaces de iluminarse y saber
que sta es la Ciudad Marquesa
desde aqu los federales
iniciaron la constancia del ataque
por el encuentro entre el Demonio
los callados semblantes y la decisin
forjndonos a decir slo vayamos

La alegra es porque Liverpool
es una ciudad portuaria y centro industrial
y aqu en cambio el olor del bagre
indica sus visitas al Atlntico y a lo mejor ms all
donde me convierto en uno de los integrantes
de los cuatro del pop
slo por ver nadar un pez entre las rocas



*** Parbola en dos fases

Los magos ya no son seres con un secreto
y afn para llegar hasta a ti
       comer en tu oreja izquierda
              desaparecer entre ganglios y el comienzo
de la clavcula

retornar aos despus como tu suegra
intentando el dominio del horizonte
con orqudeas y terciopelos
cerca de la ventana
Lo asombroso ahora est en Europa
en manantiales contaminados
sin cansancio para ser distrados
Tambin camina por los pisos
de enormes rascacielos en Dubi
al igual que panteras con sus ojos de luz
Se escap de la vitrina
de pequeos pases
cuando ya no haba
a quin decir
o contar de dnde viene la raza humana
Ya nadie ve en el asombro su linaje del sol
y mucho menos a dos torpes muchachos
llamados Adn y Eva fugitivos de la orden
de no reproducirse y ser



*** Aunque ahora no sea importante decir ol

Una vez ms en el trax
indagando ms arriba sobre la tetilla izquierda
para los hombres
las mujeres pueden crearlo disimuladas
Nos fragmentaremos el corazn
todos al mismo tiempo
haciendo un hueco con el meique
Ser la bsqueda del tesoro
y las venas abundantes de condimentos
o pimentones rojos con hojas escarlatas
Habr borbotones de sombras y trenes
arribando a estaciones antes desconocidas
Seguro en esa cavidad recin creada
viven las notas musicales
y extensos prrafos de 1960
con sus novelas latinoamericanas
Tambin temerarias voces
all recitarn aquello de palpo ceniza
y nada
o el verso de Goytisolo:
el da en que este asunto, y otros muchos,
se den por terminados



*** Cuando pareces venir o estar en otro mundo

Para que un da domingo sea importante
debes vivir aqu
a las faldas de los andes venezolanos
esperando en un tobogn
llegar al llano y esparcirte
en el gran ro
Oyendo silbos de espectros
o ratones que negros gatos asustan
Ver hacia los lados
dejndote atraer por el fondo
asombrado de estar aqu y no en lo escrito
junto al recuerdo de una bruja quemada
en plena inquisicin
Viva en Barinitas donde trescientos aos despus
una poetisa revelaba esto
de la interpretacin de los das de la semana
y el sonido invariable
del penltimo ejercicio de la contemplacin
bajar o subir del aire



*** En honor al ave de los siete colores

Trinos dorados
alrededor de la casa
                     explotan sin importar la hora
una y otra vez es tambor suave

despus ms fuerte
contra la copa de los rboles
descubriendo
       si hay verde pero al ras del suelo

Ha llovido
todava se puede decir de los amaneceres
              tenemos piernas exorbitantes llenas de msculos
porque comemos carne y levantamos la arteria tibial posterior

Dnde nos llevar esta catstrofe
convertida en silencio desguarnecido
con su buena cara
impulsndonos a or la acrobacia
la hendidura en vuelo
lo humano que se aleja



*** Del cultivo de las orqudeas rojas

Cuando yo viva en Mucuches
mis hijos pasaban cerca de la ventana
sin esperar nada a cambio
porque toda la andanza era el pramo
para ellos solos
Trazaban otra tierra donde los tulipanes
se prometan el color
l nico posible en estas pginas
Tambin conceban un padre
a quien le costaba escribir
los principios metafsicos de la poesa
Vivir era aprender a echar races areas
colosales y comprometidas con el sol

esperar a los insectos en su desesperacin
por el polen
Cerrando la ventana no s si obstrua
la visin de la escarcha
las zanahorias en el jardn
su techo donde apenas
parece de da
anulando el advenimiento de la verdad
o incluso si en su actuar es apresurada
la presteza
de visualizar su espalda



*** Cunto dara por ser un haik

A la misma hora cuando se levante Lennon
y comiencen mil trompetas a sonar
deshojadas
permitiendo en el mundo
un sonido diferente

con desgano y roco
sobre la camisa roja estornudando
me ayudar con algunas letras de la cruz
de mi sarcfago todava tibio
y tambin he de encontrar a la resurreccin
Sigiloso
por los mismos diarios regresando
con sus mentiras y verdades
asumiendo la serenidad terrenal

Me encontrar con frases y frases convertidas
en poemas ya olvidados
All estar mi hallazgo
en ingls por la paz
y en hind con vehemencia
brotarn lagartos gigantescos
donde trato de respirar de nuevo



*** Orgulloso de ti

Porque ests viva y hablas
eres an
la nia que vena a ensear
algn bebedizo
para la tos de mayo

Mi hija es una bruja sabia
conoce los secretos del futuro
Est pendiente si cambiamos
y ve en nuestros cuerpos
dolores-terror-herida-cicatrices
(Sabe sobre hojas de menta
y ese conocimiento es lo propuesto
para discutir a qu se denomina lrica)
Puede abrir una conversacin
relacionada con las mejores frutas
para los amantes atascados
La poesa es una vikinga
con alas rojas fosforescentes
y yo la considero
la primera habitante de Marte
con cualquier cara que le coloques

vive reconociendo
ignoradas recetas medicinales



*** Ceremonias para ocultar la muerte

Me inscribo en un curso de ingls
y lo aprendo en seis meses
al rato sin darme cuenta estoy subiendo
porque varios sujetos me han llamado por otro nombre
dejndome all
refrescando el cuerpo inmvil
o un esbozo ms
de aquello denominado trampa

El vaivn de los das
sin describir
metido en esta oportunidad
de agujerear el sentido
              alguna vez aquello
quiso ser marcha

slo es la cola otra vez
revisitada por la indolencia
de videos fotos trovas
que sin querer
ya no reclaman
ni provocan morder
La verdad sin variar es la misma
demoledora taca

** Ral Garca Palma
   garciap_20@hotmail.com
   Docente y escritor venezolano (Caracas, 1958). Reside en Barinas. Es
   profesor de sociologa en la Universidad Nacional Experimental de los
   Llanos Occidentales Ezequiel Zamora (Unellez,
   http://www.unellez.edu.ve). Ha publicado los poemarios Ya no vas a poder
   tejer el cielo. Poesa 1988-89 (Caracas, Centro de Estudios
   Latinoamericanos Rmulo Gallegos, Celarg, http://www.celarg.gob.ve;
   1990; Coleccin Voces Nuevas), Un lugar prximo a ser fecundo (Barinas,
   Icam, 1995), Lugar sin monumentos (Mrida, Mucuglifo, 2005) y No sabemos
   dnde tejer su forma (Caracas, El perro y la rana,
   http://www.elperroylarana.gob.ve; 2005), y los libros de ensayo Historia
   y ficcin en Armas Alfonzo (Barinas, Fundacin Cultural, 2000), Armas
   Alfonzo. Ensayos sobre su obra (Caracas, Consejo Nacional de la Cultura,
   Conac, 2000) y El ensayo lezmico (Caracas, El perro y la rana, 2007).



=== Carruaje para un hombre que agoniza      Jorge Castelli ===============

                       Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres
                                   y que la justicia es slo para aqullos.

                                                                      M. B.

Con la definida certeza de los moribundos, el hombre sabe mejor que nadie
que la vida est escurrindose de entre sus manos. Flotando en la atmsfera
de la exigua habitacin hay aromas varios: alcanfor y ungentos poco
identificables que la negra Paula, empleando un pauelo embebido en lquido
verde, aplica, para aliviar las horas, sobre la frente del hombre. Todo
ser intil, sin embargo: un carruaje viene marchando sobre las calles de
tierra; un lento, polvoriento, inexorable carruaje que ha de detenerse en
poco tiempo ms justo ante la casa del hombre cuya vida se extingue.

Fuera del cuarto tenuemente alumbrado con apenas un candil, la ciudad de
los Buenos Aires amanece a un da que estar colmado de negociaciones y
nerviosismos. Todos son ahora enemigos de todos. Qu habr sido de
aquellas luminosas ideas de unidad y de perseverancia revolucionaria? Nada
resulta hoy, dentro de este mundo, ms lejano que aquel mayo irrepetible.

Debimos haber sido ms implacables murmura el hombre que agoniza, sin
abrir sus ojos.

La negra Paula deposita el pauelo dentro de una vasija que hay hacia el
costado de la cama y lo embebe una vez ms en el lquido verde. Luego lleva
nuevamente el trozo de tela fina a la frente del enfermo.

Y mi hermana Juana?

Se retir a descansar un momento, doctor.

Y Castro? Y Sullivan? Estn aqu?

Tambin se retiraron un momento, doctor. Pero ya regresan, ya regresan
todos, doctor.

Debimos haber sido ms implacables repite l, siempre con los prpados
cerrados.

S, doctor. Debieron serlo. Descanse usted ahora, doctor concilia la
negra, sin dejar de sostener el pao hmedo sobre la cabeza del hombre.

Por qu permitimos que nos derrotaran as?

S, doctor. Por qu lo permitieron? Pero ahora no hable, doctor. Ahora
descanse, doctor.

Es que nos vencieron menos los de afuera que los de adentro, Paula.

Hay un crucifijo muy modesto, de madera sin lustrar, colgando de la pared y
coronando la cabecera de la cama; hay una pequea mesa, con el candil y con
la vasija de lquido oloroso y verde, hacia la izquierda del lecho; hay una
silla algo rota, dispuesta sobre un costado, de cuyo respaldo cuelga una
vieja chaqueta que acaso pertenezca, ya intilmente, al hombre que agoniza.
Y eso es todo, no hay ms que eso, apenas eso.

El carruaje, negro como la noche que ya comienza a declinar, avanza con
llamativa lentitud en busca de su destino. Es el da anterior al inicio del
invierno. Hace fro. Son las siete en punto de la maana.

La fiebre ha hecho estragos sobre el hombre que agoniza, quien abre ahora
bruscamente sus ojos.

Hay fuego dice de pronto. Hay fuego, Paula.

No hay ningn fuego, doctor. Le parece a usted, pero no hay ningn fuego.
Mejor descanse, doctor.

La negra Paula, que no es ni muy vieja ni muy mala, podr creer lo que ms
le plazca. Pero lo cierto es que el fuego est all, all noms, arrasando
los campos, los montes, la tierra entera. Y por delante del fuego, la
multitud: cientos de seres melanclicos y oscuros marchando a paso corto,
llevando consigo sus pocas pobrezas. Y por detrs del fuego, ms fuego aun:
la ciudad hueca, abandonada, librada enteramente al ingreso de un enemigo
que no hallar otra cosa que no sean casas ardiendo y calles despobladas;
la ciudad entre y por detrs del fuego, entonces, el mismo fuego que se
consume lentamente ahora, sin daar enseres ni cortinados, y sin que Paula
haya logrado apreciarlo ni por un instante.

En medio de la empobrecida habitacin, tose el hombre que agoniza. Tose dos
veces. Tres veces. Una tos dbil y poco promisoria. La mano de la negra
Paula no deja de confortarlo.

Qu nos han dejado de todos aquellos sueos? pregunta el hombre. De
qu asuntos no nos despojaron? De qu senda no nos apartaron?

Pero Paula ya no responde.

Valieron la pena? Valieron la pena aquellos sueos, Paula?

El carruaje no se detiene: sus cuatro caballos avanzan a paso lento. Ese
paso, sin embargo, es incesante. El destino final del carruaje se halla
cercano.

El hombre que agoniza ve ahora otras ciudades. Algunas de esas ciudades se
despliegan a orillas de correntosos ros de color marrn; algunos nombres
de aquellas ciudades coinciden con nombres de batallas; y algunas de esas
batallas, no todas, han sido derrotas. El caudal de los correntosos ros de
color marrn se ve abruptamente enriquecido entonces por otros ros de
color rojo. Hay gritos, estruendo, retumbar de caones, caballos
enardecidos ante el miedo, soldados que caen muertos con sus caras
hundindose en el barro.

El desorden de crear una revolucin piensa el hombre, sin hablar.

Y enseguida, empujado por el delirio de la fiebre altsima, seala:

Monteagudo ha enloquecido, Paula. Sabe usted lo que ha dicho? Ha dicho
que sera necesario pasar a degello al menos a la mitad de la gente de
esta ciudad, para armar despus un nuevo mayo. Eso es lo que ha dicho.

Y reafirma:

Monteagudo ha enloquecido, Paula.

Y enseguida pregunta:

Monteagudo ha enloquecido, Paula?

El carruaje viene avanzando por la calle De La Santsima Trinidad, cruza
frente al Cabildo, comienza a emprender los ltimos tramos del viaje.

El hombre que agoniza cree ahora estar releyendo algunos prrafos escritos
por un general, el famoso general de Maipo, en carta donde se lo nombra a
l, al hombre que ahora agoniza, enviada al diputado cuyano Godoy Cruz:
Lleno de integridad y talento natural, no tendr los talentos de un Moreau
o de un Bonaparte en punto a milicia, pero crame usted que es lo mejor que
tenemos en la Amrica del Sur.

Comienza a clarear despacio sobre la ciudad del gran ro. El da va a
abrirse, ya no falta mucho. En pocas horas ms, Buenos Aires estallar en
tres gobernaciones al mismo tiempo.

Mi primo est en Tiahuanaco, en el corazn del Collasuyo. Alcanzas a
verlo, Paula? Est entre ruinas, frente al lago sagrado, hablando con los
indios, explicndoles de quin es en realidad la tierra. Juan Jos, debes
hablar ms fuerte para que todos puedan orte; ms fuerte, Juan Jos, que
tu voz llegue a Buenos Aires, a las orejas de los mandones que no nos
quieren ni a ti ni a m, como tampoco quieren al Seor Secretario... Ms
fuerte, Juan Jos, que te escuche la gente, aun y sobre todo aquellos que
no desean escuchar.

Doblando la ltima de las esquinas, y enfrentando ya el final, el carruaje
lento, polvoriento, inexorable, se detiene en la calle Santo Domingo, justo
frente a la antigua casa paterna, la de paredes lisas y rejas con adornos
repujados en hierro.

Con el viejo amo o con ninguno, Paula. Eso mismo le dije al ingls de
mentn curvado y altanera sin lmites. Con el viejo amo o con ninguno.
Pero mejor con ninguno, Paula... Mejor con ninguno, porque para eso y para
nada ms fue que hicimos una revolucin; porque para eso y para nada ms es
que se hacen todas las revoluciones.

Paula cabecea tenuemente en la silla algo rota: el cansancio ha logrado
vencerla. En su mano izquierda ha quedado aprisionado fuertemente, sin
embargo, el pauelito embebido en lquido curador.

La puerta, mitad despintada y mitad verde, se abre silenciosamente.

El hombre es alto, viste de negro y sus botas brillan de un modo casi
impertinente. No ingresa en el cuarto; observa, de pie, desde la galera.
Lleva una capa pesada, que bien debe protegerlo del fro de la maana.

Es hora, doctor indica entonces.

El hombre que ya no agoniza sale de su camastro y camina hacia la puerta de
la habitacin.

Hay que avisar a Paula dice, sealando a la mujer en la silla.

No es necesario responde el de las botas brillantes.

Enseguida salen a la calle, luego de cruzar la galera y un largo pasillo
repleto de tiestos. Desde el lado del ro, la claridad del da comienza a
ser un hecho cabal.

El de negro abre la portezuela del carruaje. Los caballos parecen algo
inquietos. El otro hombre coloca su pie derecho sobre el estribo de madera
y antes de subir, pregunta:

Valieron la pena aquellos sueos?

Soy un simple cochero, doctor. No sabra cmo responder a su pregunta.

El hombre que ya no agoniza ingresa en el carruaje. El de las botas
lustradas cierra la portezuela. Luego da un pequeo rodeo, sube al pescante
y fustiga a los caballos.

La ciudad de los Buenos Aires est all, tras la cortinilla que el hombre
que ya no agoniza cierra meticulosamente. El fro y la hora han puesto poca
gente en las calles. El carruaje cruza los caminos, ahora con la velocidad
del viento. Nadie repara en l.

Valieron la pena aquellos sueos?

Ya amaneci por completo. El da, y por razones muy ajenas a la partida del
hombre que ya no agoniza, atravesar hoy toda suerte de disputas y
agitaciones.

El carruaje se ha alejado prontamente: ya casi no es posible verlo, gracias
a la polvareda que alza a su paso y a la distancia recorrida. Sin que nadie
lo advierta, lleva en la caja un puado de sueos que tal vez, con suerte,
no se resquebrajen del todo, logrando regresar algn da a la ciudad, de la
mano de otros hombres.

** Jorge Castelli
   jcastelli@hotmail.com
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1956). Es poeta, cuentista, novelista
   y dramaturgo. Coordina talleres literarios. Ha obtenido mltiples
   premios nacionales e internacionales, destacndose el Premio La Nacin
   de Novela y el Premio de Narrativa Ciudad de Alcal. Es autor de los
   libros de cuentos El lugar de Fanny y Aquella flor en el centro del
   caos, y de las novelas El delicado umbral de la tempestad y Las campanas
   de la revolucin. En 2008 su obra teatral Whitelocke, un general ingls,
   fue estrenada en el Teatro Nacional Cervantes
   (http://www.teatrocervantes.gov.ar) de Buenos Aires, con gran recepcin
   por parte de pblico y de crtica. A principios de 2011, Editorial
   Sudamericana (http://www.edsudamericana.com.ar) pondr en vidrieras su
   nueva novela, El purpurado cuello.



=== Tres poemas      Cindy Jimnez-Vera ===================================

*** Juego rayuela

Giro en el desequilibrio
  sosiego del ojo del huracn
lloro con una cebolla
cortada por la escarcha
de uno de mis tacones rosa
descoso puntos de sutura
con el hilo
de mi vestido blanco
despego en bocanadas
por las cintas adhesivas
que cubren mis labios
miro la aureola
sobre la cabeza del hogar
que no me habitar ms
floto entre nubes
ciudad desempolvada
transito los ptalos
de rojos tulipanes
que me cargan
hacia la memoria del tiempo
juego rayuela
entre planetas innumerables
ro mezclando letras
de sones boleros y tangos
canto letanas
con lenguas multicolores
para un templo desendiosado
creo un jardn de estrellas fugaces
y decido quedarme.



*** Escapismo

Sers expulsada del circo
a la primera lamida
del escozor del caramelo
de su manzana de Adn.

Te llamars escoria
entre malabaristas alados
por actos de acrobacia
sobre sus piernas desnudas.

Sers desterrada
por abrir las jaulas
de las bestias
con sus pelos
en tus uas.

Bordars tus sueos
sobre su almohada
de algodn de azcar.

Cortars su melena
con los filos de tus colmillos
encenders la carpa con gemidos
y huirs por el arco de su cintura.



*** Piedra pmez

Despus de tantos aos,
ya no imagino que cosas dir
cuando me llame
no me ocupo que mi contestadora
de mensajes de voz suene
a enfermera de sex shop
ya no le asigno un sonido especial
  a su nmero
en el nuevo modelo de telfono mvil
que me regal estas navidades
  eso s
si llama l
le he pedido a Keity
  mi pedicurista
que no conteste
me encuentro ocupada
exfoliando sus caricias con una piedra pmez.

** Cindy Jimnez-Vera
   cindyjvera@gmail.com
   Escritora puertorriquea (New Jersey, EUA; San Sebastin, Puerto Rico,
   1978). Textos suyos aparecen en el portal de literatura puertorriquea
   En la Orilla (http://www.enlaorilla.com). Ha sido incluida en la
   antologa puertorriquea Fantasa circense y en la revista dominicana
   Ping Pong (http://www.revistapingpong.org). Posee una licenciatura en
   literatura comparada y una maestra en ciencias y tecnologas de la
   informacin de la Universidad de Puerto Rico (UPR, http://www.upr.edu).
   Es bibliotecaria escolar y profesora universitaria. Dicta conferencias y
   talleres a nivel nacional e internacional sobre la biblioteca escolar,
   el libro y la lectura. Maneja el blog Versos desde mi Blackberry
   (http://versosdesdemiblackberry.wordpress.com).



=== El ascensor      Marimar Huguet-Jerez =================================

Se meti en el ascensor como todas las noches. Dio al botn de su piso, un
tercero, casi sin mirar, entrenado por la costumbre de la rutina ms
memorizada. Se mir en el espejo para verse las ojeras y el mal olor de una
de sus muelas, los cabellos alborotados apenas ninguno de ellos se
mantena ya en el sitio original en el que haban sido cuidadosamente
dispuestos temprano por la maana. El cansancio dormitaba a sus anchas en
su rostro. Se dio la vuelta para salir, sabiendo que en dcimas de segundo
el ascensor parara para darle paso a su salida: un mecnico movimiento que
lo llevaba metido dentro, milimtricamente grabado, incrustado de manera
extraa en sus cromosomas. Pero algo inesperado tom las riendas de su
ritual danza inconsciente. La cabina sigui ascendiendo. Pas el cuarto
piso, el quinto, el sexto, el sptimo..., y, lo ms inslito, el octavo. El
edificio no tena ms que ocho pisos y, sin embargo, el ascensor continu
su camino vertical como si fuera lo ms normal y esperado de la existencia.
Un piso ms, otro, otro... El pnico lo invadi mudamente, le paraliz el
rostro, le empalideci la piel. Las palabras quedaron enganchadas en algn
desconocido lugar entre los pensamientos y la garganta, sin emitir sonido
alguno, sin mojar los labios. La boca cual barro agrietado. De repente, una
parada sbita, seca, inesperada, que deba haberse ejecutado largos
segundos antes. El temor de empujar la puerta. La decisin inevitable del
proceder. Demasiado tarde. Alguien haba llamado ya al ascensor desde un
piso inferior. Alivio temporal. Pero una inmensa perplejidad ante los
acontecimientos que se deslizaban ante l sin el menor control comenz a
anegarlo, impvidamente. Justo en ese instante, la cabina par con una
lentitud viscosa en el segundo piso. No se atreva a abrir, pero decidi
empujar el fro metlico de la puerta roja. Las palabras quien o lo que
llamara al ascensor no est saltaron a su mente, como en una especie de
ascenso fsico, palpable, que le dej la piel rojiza y caliente,
temblona... Sali sigilosamente, con la respiracin speramente acelerada.
Alguien hablaba unos pisos ms arriba. Conversacin intrascendental de
vecinos que se cruzan, a pesar de sus deseos, al ir a bajar la basura: Qu
fro ms condenado; S, pues parece que esto no es nada, que nos viene un
temporal de muy Seor Mo en un par de das, con nevada y todo; Hala, a
casita, que este fro se nos va a agarrar a la garganta y vers maana. A
cuidarse. La conversacin le calm temporalmente por lo cotidiana, o, lo
que es lo mismo reflexion, en una especie de arrebato filosfico
inoportuno, por su cercana a lo absurdo de la normalidad.

Pero ese pequeo instante circense o as lo calific l en sus
pensamientos se quebrant por el ruido seco y amenazador de lo que se
senta como unas enormes piernas bajando la escalera a una velocidad
amedrentadora. El miedo lo invadi nuevamente. No saba si bajar, subir o
esperar... Quizs los pasos se detuvieran, quizs fueran a uno de los
apartamentos situados antes de llegar al piso donde l se encontraba, el
piso que se haba convertido en su nico confidente temporal. Los pasos
estaban ya a la vuelta del rellano. Una especie de adolescente, embuchado
en una enorme sudadera con capucha de igual tamao y que cubra su rostro,
pas como una exhalacin, saltando los escalones de tres en tres,
levantando aire al paso de su velocidad pavorosa, emitiendo un sonido
brutal de deportivas inmensas que machacaban el suelo. Igual que apareci,
desapareci vertiginosamente de su campo de visin, y con l, gradualmente,
los sonidos de sus zancadas sobrecogedoras.

La luz se apag y el sonido martilleante del contador se fue con ella. Pese
a la cerrada oscuridad, decidi subir al tercer piso, su piso, tanteando el
pasamanos, guiado por la familiaridad de una escalera que, pese a la
penumbra, haba subido y bajado tantas veces. Una ascensin lenta, medida,
eterna. Lleg a su rellano y reconoci su puerta, a la que llam
tmidamente. La eternidad de la espera ms breve. De pronto, se dio cuenta
de que la puerta estaba ligeramente abierta. La empuj gradualmente, con
una impresin hbrida de miedo y lentitud. Nadie. La oscuridad que lo
enfrent hizo que su corazn latiera a una velocidad que se haca nueva
entre sus sensaciones hasta el momento experimentadas. Sus piernas se
atrevieron a emprender el primer paso, largo, lento y tembloroso. Desde su
posicin nueva vislumbr, sobresaltado, que los muebles no estaban.
Igualmente, y para su estupefacta extraeza, su preciado parqu era ahora
una vieja y polvorienta moqueta gris que, adems, estaba agujereada por lo
que parecan colillas de cigarros que haba tirados por todas partes.

Un deseo inmenso de salir corriendo de aquel horrendo lugar que no poda
reconocer lo llev al portal y a salir a la calle. El aire fro y puro de
la noche le despej la cabeza. Fue entonces cuando advirti que las tiendas
de alrededor no eran las que l acostumbraba a ver todos los das. Pero
reconoca los edificios de alrededor... Por fin, alcanz a leer el nombre
de la calle, Avenida de los Recuerdos... Espera, acert a decir en su
mente todava aturdida por el alcohol de la noche, Esta calle es justo la
anterior a la ma... Menudo susto.... Por fin, aunque con dificultad,
logr enderezar el paso hacia su calle. Lleg al portal, entr, no sin
antes ver salir de l a un adolescente encapuchado en una ancha sudadera,
lo que le cautiv la atencin por unos momentos sin poder saber o recordar
exactamente por qu. Llam al ascensor, pero esta vez opt por subir como
pudo las escaleras que lo separaban del tercer piso. Al llegar, jadeante,
abri la puerta; esta vez us las llaves. Los muebles donde tenan que
estar, el parqu donde tena que estar... Encontr una nota en la mesa del
comedor: Alberto, al final he decidido salir con mi compaera de trabajo.
Hablamos maana. Por cierto, cuidado con el ascensor, alguien se qued
encerrado esta tarde durante un buen rato... Usa las escaleras y haz
ejercicio, que no te vendr mal..! :0). Besos. Un impulso inconsciente lo
condujo a salir del apartamento y llamar al ascensor. En la neblina de su
aturdimiento, pudo comprobar que... la cabina del ascensor tena trece
botones! El edificio tambin tena trece pisos. Otra vez? Cmo poda ser?
Adnde se haba ido el edificio de ocho plantas en el que l haba vivido
todos estos aos? Qu pieza del rompecabezas haba trastocado
supuestamente el alcohol aquella noche? Jur y perjur no volver a beber
nunca ms. Decidi darse una ducha fra y meterse en la cama. Se qued
dormido, la habitacin girando a una velocidad insoportable...

Al da siguiente, su novia le dijo que el vecino del octavo haba fallecido
durante la noche. Aparentemente, un muchacho forz la entrada, rob el piso
y el anciano muri de un ataque al corazn durante el proceso. An
trastornado por la ingesta de alcohol de la noche anterior y por la noticia
que le acababa de dar su novia, se asom a la ventana. Vio su imagen
reflejada en los cristales de las ventanas del edificio de enfrente,
aturdida, incrdula. Sobre ella, en las ventanas superiores, poda
distinguir el reflejo amenazante y asfixiante de diez pisos que se hallaban
por encima de l. Tras una precipitada y embriagante sensacin de vrtigo,
le asalt la necesidad de mirar atropelladamente hacia abajo, como
arrastrado por una extraa fuerza gravitatoria, certero de que algo lo
reclamaba. Entre el bullicio de la gente de la maana, su mirada qued
suspendida y petrificada en un corpulento adolescente cuyos ojos,
ensombrecidos ttricamente por una enorme capucha gris, lo observaban
fijamente mientras que su imponente torso, al que envolva una inmensa
sudadera, dejaba entrever un extremadamente desmedido y como quimrico
nmero ocho.

** Marimar Huguet-Jerez
   huguet@tcnj.edu
   Escritora espaola (Madrid, 1970). Licenciada en filologa inglesa en la
   Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). Mster en
   literatura peninsular y latinoamericana, y doctorado en literatura
   peninsular. Profesora de lengua, literatura y cultura espaolas en The
   College of New Jersey (http://www.tcnj.edu; Ewing, New Jersey, EUA). Ha
   publicado artculos sobre teatro contemporneo y otros temas, as como
   entrevistas y ficcin. Textos suyos han aparecido en Estreno, Anales de
   la Literatura Espaola Contempornea, Letras Peninsulares, Lingstica y
   Literatura (de la Universidad de Antioquia, http://www.udea.edu.co;
   Medelln, Colombia), Ars Theatrica Contempornea: Stichomythia. Revista
   de estudios sobre el teatro contemporneo (del Departamento de Filologa
   Espaola de la Universitat de Valncia, http://www.uv.es), Grafemas y
   Letras Femeninas.



=== Poemas      Beatriz E. Mendoza ========================================

*** Esa Parte Que Se Esconde

De tu cuerpo intocable slo reclamo
una muesca del iris de tu ojo izquierdo
que hice ma una noche en que me hund en tus ojos
hasta que la luz del da los invadi cegndome.

De tu cuerpo intocable slo reclamo
ese centmetro de piel en tu espalda
que bautic a punta de besos hace ya mucho tiempo
consumida por un amor que ahora sirve de nada.

Tambin (se me olvidaba)
un cachito de tu pelo
y el lunar que tienes en el lugar impdico.
Pero sobre todo, sobre todo es ma,
esa parte que se esconde a los ojos del mundo.



*** Cmara de Torturas

tame.
Ata mi cuerpo al tuyo
Con una sola y extensa caricia
interminable como esta noche.

tame.
Encadena mis pies a tus pasos,
mis manos a tu pecho,
amordaza mi boca con tus besos
y venda mis ojos con tu llanto.

Tortrame con el peso implacable
de tu cuerpo sobre el mo
y entierra el filo de tus caderas angulosas
en la carne blanda de mi vientre blanco.

Asfxiame con tu respiracin.
Abofetame con tu cabello.
Quema mi piel con el contacto de la tuya
y marca mi rostro con la huella de tu lengua al rojo vivo.
Fustiga mi espalda con tu saliva ardiente
y doblega mi cuerpo bajo la fuerza de tus manos.

Cuando me rinda,
cuando me entregue,
cuando por fin confiese,
recoge mi cuerpo abandonado
y depostalo en la celda inexpugnable de tu piel
tras los barrotes de tus piernas y tus brazos.

Da entonces a mi boca
el alivio de tus lquidas palabras,
a mi frente el descanso del sueo.
S mi salvador y mi verdugo
y espera junto a m
la llegada del alba,
el arribo de la prxima jornada.



*** Cuando Vuelva

Cuando vuelva
estars esperndome
y sabrs que he llegado
porque una brisa suave,
que huele a mar y a ro,
invadir tu cuerpo
como en un presagio.

Cuando vuelva
tirar por el suelo las maletas
junto al tiempo de espera
y mi vida con otros
y correr a encontrarme con tus ojos
para ver si an estoy ah dentro.

Nos miraremos como extraos.
Estars ante m como en un sueo
y no le creer a mis ojos
que te imaginaron,
que miraron tus fotos
todo este tiempo.
Mintieron.
S, claro, ya recuerdo:
el arco de las cejas pobladas,
el verde de los ojos profundos,
el blanco de tu piel suave.

Cuando vuelva
besar tu boca como por primera vez,
me dars tu mano en un contacto tmido,
de mariposas volando en el estmago
y temblor bajo los pies.
Yo tendr un regalo para ti:
mis senos cargados y el hueco de mi vientre.
T tendrs para m
el olor de tu pelo y el sonido de tu voz.

Cuando vuelva
pegar mi cuerpo al tuyo
y te tendr desnudo entre mis brazos
como tanto anhel.
Despus,
en un silencio de habitacin en calma
y con una sonrisa de placer,
te comer a besos.

Cuando vuelva
si regreso
ser para quedarme.



*** Tus Manos

Tus manos
no fueron hechas
para armar avioncitos
o apretar botones.

Tus manos
grandes
fueron hechas
para mi cuerpo,
para sostenerlo en el aire
o arrastrarlo por la cama.

Tus manos son
para hurgar en mis entraas.
Qu harn ellas sin mi cuerpo?
Estarn vacas,
plidas.

Hace rato no me extraas
pero tus manos,
tus manos
por la noche me reclaman
y se te hinchan los dedos
y preguntas qu pasa
y t, tonto, slo ignoras
que ellas en m,
a fuerza de caricias,
hicieron su casa
y ahora vagan solitarias,
nmadas,
ajenas,
sin que sepas
que tus manos
an me aman.



*** Huyes de m

Por qu huyes de m
nio asombrado
si lo nuestro pudo ser
no ms que un juego tonto
y con tu negativa
lo has tornado
en obsesin fatal,
comportamiento impropio.

Olvidaste ya
que fuimos puro verso
que hace slo unos das
que tocamos el cielo
y tu sudor perlaba
y me inundaba toda
y tu sonrisa ingenua
habitaba mis besos.

Quiero ir hasta tu puerta,
pedir explicaciones,
plantarme frente a ti
con las manos en jarras,
tirarte contra un muro,
violarte con dulzura,
decir que ahora te odio,
gritar de pura rabia.

Mas no tengo el valor
y me consuelo
dejando en estos versos
toda mi ira,
escribo estupideces,
me encapricho
y te mato de amor
todas las noches.

Tonto, tonto, tonto
y ms que tonto.
Te di mi corazn
a cuentagotas.
Hoy huyes con l
y te maldigo.
Por eso amo el papel,
este es mi grito.

** Beatriz E. Mendoza
   butis73@yahoo.com
   Periodista y escritora colombiana (Barranquilla, 1973). Es productora de
   Noticias al Minuto para Telefutura Network (EUA,
   http://www.univision.net/corp/en/telefutura.jsp). Su cuento "Toita" fue
   publicado en Rompiendo el silencio, relatos de nuevas escritoras
   colombianas (Planeta, 2002) y "El fin de la amistad" en el anuario de la
   revista literaria Baquiana (http://www.baquiana.com). Adems ha
   publicado poemas en las revistas literarias Puesto de Combate, Baquiana
   y La Casa del Hada. Textos suyos pueden leerse en su pgina personal,
   http://www.geocities.com/butis73.



=== El triste      Miriam Daz ============================================

Toms haba alcanzado sus sesenta y siete aos en soledad y sin otra
posesin que el mal carcter y la casa familiar. Sus padres haban muerto y
su hermana se haba ido del hogar treinta y dos aos atrs. Viva con tres
perros que lo haban seguido en sus pasos solitarios mucho tiempo. Una
chica vena una vez por semana a traer algunos comestibles, pero Toms no
la dejaba ir ms all del viejo zagun. Nadie saba cmo viva este hombre,
nadie lo visitaba.

El tiempo haca su trabajo, su tarea perversa de borrarlo todo. Haba
terminado con las glicinas del patio y con el amarillo vibrante de aquellas
paredes. Las grietas de los aos hicieron un caprichoso mapa sin tesoro que
ahuyentaba toda esperanza. Los techos demasiado altos haban quedado en
propiedad de las araas y el stano se lo haban agenciado las cucarachas.
La casa estaba bien repartida.

Toms no necesitaba demasiado. Esperaba a la muerte con esa mezcla de
impotencia y ansiedad, con el espritu con el que se espera a la chica ms
linda del barrio, con la esperanza de los milagros y la certeza del
fracaso. Qu se puede hacer cuando ya no queda nada?

En otros tiempos ellos eran una familia prestigiosa, eran las pocas del
cultivo de la moral y las costumbres buenas. El padre de Toms era
escribano. Llevaba siempre sombrero y se descubra unas veinte veces por
cuadra, todos lo conocan y todos coincidan en el mismo comentario: Qu
excelente persona. Su esposa era una seora de puntillas y enaguas, de
perfume y pauelito blanco alojado en la manga. Tena veinte aos menos que
su marido y cumpla con todas las destrezas de las agujas. Los objetos de
la casa llevaban su huella en punto cruz, las almohadas tenan los nombres
bordados en hilo perl y la ropa interior se conservaba mezclada con hojas
de menta.

En el invierno acostumbraban a colocar los frutos de los pinos en el horno
y llenar la casa de calor y de aroma a bosque. En ese clima naci Toms que
traa el ms difcil de los temperamentos, esa oscuridad irascible que no
lo abandonara ni siquiera en la muerte.

Cuando los hijos llegan tarde a la vida de sus padres, de tal modo que ms
que padres parecen sus abuelos; se les mima de tal modo que le quitan toda
posibilidad de lucha. Pronto Toms se convirti en un nio enfermizo y
deprimido. La tristeza lo abraz desde temprano y la escuela no consigui
que lo abandonara. Cuando lleg a los catorce, sus padres se vieron
invadidos por la necesidad de una hermanita para el nio que estaba
totalmente entregado a la melancola. Adoptaron a Rosita, una nia que
buscaron el da de la virgen de los milagros del orfanato ms grande de la
ciudad. Tena dos aos y no era buena candidata para la adopcin por tener
su pierna derecha notablemente ms corta que la izquierda. Era hija de una
adolescente de trece aos, perteneciente a una de las familias ms ilustres
de la ciudad. Al parecer el padre no era otro que un to de la joven. Todos
interpretaron el defecto de la nia como un castigo de Dios. Fue dejada en
el orfanato sin ms pertenencia que su desgracia.

La bautizaron con el nombre Rosa de los Milagros en honor a la virgen y fue
colmada por la desesperacin de todos.

Durante once aos Rosa fue sometida a treinta y dos operaciones para
corregir su defecto. Paulatinamente pas de usar aquellos coturnos negros a
las sandalias normales, incluso a la coquetera. Nunca le refirieron su
origen incestuoso, pero como si tuviera una memoria oculta, su corazn
empez a agriarse. Miraba a Toms con la furia de la hija ilegtima.
Termin por volverse ciega al amor y todo su cuerpo tom la temperatura de
los implantes metlicos que tena en su pierna. Finalmente su madre
comprendi que esta nia slo era un castigo para el triste Toms, as que
la present en sociedad, contrajo matrimonio y se fue a vivir a otra
ciudad. No regres nunca ms, hasta la maana en que la polica fue a
buscarla.

Toms sucedi a su padre en profesin y en cartera de clientes cuando ste
muri. Se convirti en viejo antes de tiempo, pareca el esposo de su
madre. En las tardes se sentaban en el jardn a tomar el t. l lea el
diario y ella rezaba el rosario, pero ni siquiera Dios acuda a esa reunin
tan desolada.

Toms nunca conoci ntimamente a una mujer, la nica lencera que lleg a
ver fue la de su madre y la de su hermana. Cuando se qued solo, se encerr
para siempre. El barrio lo olvid a tal punto que nadie ms pens en l.

La maana del lunes, la muchacha que traa los vveres golpe sin recibir
respuesta. Slo se escuchaba el ladrido incesante de los perros. No se
preocup, sigui su camino pensando que l no quera recibirla. Al
siguiente da se repiti la escena con una pequea diferencia, slo un
perro lloraba. Estaba un poco inquieta y decidi dejarle la bolsa en el
zagun. Al tercer da, slo recibi silencio tras los golpes en la vieja
puerta y la indiferencia de la bolsa que an estaba all. Decidi pedir
ayuda a los vecinos y pronto la polica estaba en el lugar.

Al abrir la puerta se encontraron con un cuadro terrible. Toms llevaba
varios das de muerto. El perro ms fuerte haba comido a los dos ms
pequeos y cuando ya nada haba, empez a alimentarse del cadver. Esa fue
la noticia que conmovi al barrio aquella maana. Esa fue la noticia que
hizo regresar a Rosita despus de treinta y dos aos.

Se la vio molesta dirigiendo al personal de limpieza, se la vio fastidiada
arrojando todos los libros de Toms en un contenedor pblico. Dos das le
bastaron para vender la vivienda a una empresa de construccin que
procedera a su demolicin. Slo dos das necesit para deshacerse de las
viejas sbanas que llevaban su nombre, de la coleccin de agujas de su
madre, de la ropa que sobrevive a los muertos, de los sombreros de su
padre, de la carne mutilada de su hermano.

Para acelerar la evaporacin del tiempo, fumaba desesperadamente. Envuelta
en humo cerraba las puertas para siempre, sepultaba a la familia ajena,
enterraba definitivamente un pasado rancio.

Se fue con la certeza de no regresar jams dejando atrs una casa vaca con
un perro aguardando en la puerta.

** Miriam Daz
   miriamrebeca@hotmail.com
   Escritora argentina (Salta, 1966). Es actriz de teatro, dramaturga y
   psicloga. Mantiene una bitcora en
   http://elgoceesepeligrosoplacer.blogspot.com.



=== Poemas      Carmen Elena Prez ========================================

*** Facundo

Para qu escribir
divagar o crear?
El sol despert en el ocaso,
en la oscuridad del sueo
el verbo se desvanece,
porque no hay nada qu decir.
Se ha ido el poeta, el cantante
el vagamundo sin rumbo
pero con destino.
Aquel que un da so que poda y
realmente pudo.
El verbo baado de cotidianidad
La palabra escamoteada
en el velo de la realidad
y la alteridad del ser.
Hasta siempre, Facundo...



*** Se ha ido

Mi alma llora tristeza blanca
ces el canto del ruiseor
yace en el suelo
cuerpo inerte
hoja cada del madrigal
estro convertido en vaco
voz perdida en el silencio
ciega mirada
vaga sonrisa
el fuego se extingui y
se llev la quimera de sueos.



*** La espera

aceras     transentes
vitrinas     semforos
calles con huecos
rostros malditos
hipcritas seres,
se persignan
La cpula desgastada
mantiene su altura
Una prostituta
acecha a un cliente
An sigo esperando
el abrazo aniquilador
de la realidad.

** Carmen Elena Prez
   p.salome55555@yahoo.es
   Escritora y docente venezolana (Maracay, 1974). Profesora de lingstica
   y literatura y magster en Literatura Latinoamericana. Participante
   activa desde 2001 del Simposio de Literatura Venezolana, evento que ha
   publicado cinco ponencias de la autora sobre la valoracin e
   investigacin de algunos escritores venezolanos. Particip en un taller
   de creacin potica en 1997. Particip en el II Festival de Teatro
   Nacional Magosom en 1999. Tiene experiencia en tteres y narracin oral.
   Actualmente es docente de tercera etapa y a nivel universitario.



=== Dos relatos      Sandra Becerril ======================================

*** Cadver

Escucho la lluvia llorar estrellndose en mi ventana y a mis venas latir y
quejarse por el flujo de odio que las contamina. Mis ojos hablan con la
verdad que implica que mi espejo sangre mi imagen, que mis manos tiemblen
ante este fro que las acompaa desde que nacieron como maldicin aferrado
a mis articulaciones que se rompen sin cesar frente a los ecos del pasado
que no dejan vivir a un futuro que ruega lo respeten, lo dejen ser libre.
Pero no puede, no puede ser libre. No debe de ser libre. No tiene el
permiso de mis pulmones, ni stos tienen el aire que necesitan para vivir
ms que yo. Y miro las voces fluir de las bocas huecas y sin sentido que
rodean estas letras que no existen sin existir por ti. Y espero un rastro
de ingenuidad en tus sonrisas que lloran ms que las carcajadas que da la
vida frente a nosotros.

La ciudad se infecta como un gran cuerpo enfermo que est a punto de morir
y nosotros, el virus, se expande devorando sus entraas de acero. Mis
dientes rechinan como sus carreteras con los peces de hierro que las
ensucian, como las nubes que estran el cielo manchndolo de terrible
felicidad.

Me encierro en un libro, me cobijo con sus pginas, vivo en l para que
nadie observe mi vivir. Y siento un escalofro que juega con mi espalda
molestndola como montaa rusa. Y mis pensamientos juegan en mi cabeza como
parque de diversiones, enfermizo. Me cosquillea la oreja cuando hablas de
m a la distancia, lo s porque lo s, porque lo siento, porque as debe de
ser aunque no sea en realidad.

Y escucho los molestos latidos que me rodean, como bombas tratando de que
la vida llegue a su flujo sanguneo, de que sus cabezas sean capaces de
aludir este grito que se hunde en las maraas del presente. Y pienso y
pienso y pienso. Y muero y muero y muero. Y cada vez que muero renazco
convertida en m. En este ser. En lo que soy. Lo que soy... soy estas
letras que se suicidan cortndose la tinta con adjetivos mal usados, soy
uno ms en el nido de peces de acero que ruedan por las venas de la ciudad,
soy un virus ms que carcome los intestinos de este ser sangrante. Mucha
sangre, mis manos entintadas con este lquido maloliente, de costra,
palpita en l la venganza de un andar que no debi existir cerca de m.
Porque soy la tentacin de un asesinato. Soy un cadver ms en este atad,
en esa fosa comn que ya es ma, mi hogar. Y desde aqu, mientras veo cmo
los gusanos pican y escogen esta carne que me envolvi como regalo desde
que nac, respiro el polvo que cubre la madera de este huevo que los vivos
me asignaron como mi lecho eterno. Escucho las pisadas de ellos sobre m,
colocando estpidas flores para recordarme, una lpida con un epitafio que
dice mi nombre, quienes me recuerdan, fechas, fechas, fechas que odio, que
no importan, que sufren conmigo, que me acompaan en una eternidad de
latidos incesantes que no han de acabar nunca. Y oigo cmo se van... me
dejan... me abandonan, derraman unas lgrimas sobre la lpida y huyen a
seguir viviendo. Porque dicen que la vida sigue. Los he escuchado decir
esta estpida frase tantas veces que la s de memoria y mi memoria recuerda
cuando yo la deca tambin y rea y s, la vida sigui y sigue aqu debajo,
aunque ms abajo de m no hay nada ms que rocas, polvo y ms insectos
ansiosos de carne fresca, de ojos, de lenguas que empaparon el sudor de
otros cuerpos que tambin han de ser devorados sin piedad por los mismos
insectos.

Y mientras un gusano termina de comer mi dedo meique, abro los ojos, las
cuencas disponibles que no tienen ya nada dentro. Y los espero, sonro,
porque t tambin has de llegar hasta este punto, todos estarn aqu y
entonces veremos qu vida puede ms y qu vida es la que contina viviendo.



*** Te necesito...

Rubn lleg por fin a su casa. Las llaves se le cayeron en un charco de
lodo, no pudo agacharse a recogerlas por lo que, con dedos temblorosos,
toc el timbre. La dulce voz de su esposa se escuch por el interfn; Rubn
trat de contestar la tpica pregunta de Quin? Slo pudo escupir sangre.
Al fin Graciela abri. Por un momento vacil en abrazar al hombre en la
puerta quien pareca un vagabundo; dud para despus abrazarlo y ayudarle a
entrar apoyado en su hombro. Rubn cojeaba. Al llegar a la sala le ayud a
recostarse en un silln; la habitacin estaba arriba y en esas condiciones
no podra subir los escalones. Inmediatamente llam al mdico y limpi cada
una de sus heridas con amor mientras le preguntaba en voz baja, como si no
quisiera que la escuchara: Qu te sucedi? Quin te golpe? Reconociste
a alguno?

Rubn negaba con la cabeza y la miraba a los ojos. Vea borroso. La escena
era conmovedora: la esposa compasiva y abnegada curando a su marido con
devocin y ternura. Tan slo recordar que pensaba separarse de ella una
semana antes... Qu gran error hubiera sido!

Al fin lleg el doctor. Lo revis y de inmediato pidi traslado al
hospital. En su casa no podran curar el brazo fracturado, coser las
heridas y el esguince de cuello. Graciela se ofreci a pagar todos los
gastos y a quedarse con Rubn en la noche. Se acomod en un silln viejo y
rodo junto a la cama del paciente. No se quej del fro; durmi como perro
fiel a sus pies. De vez en cuando se levantaba de su incmodo lecho para
checar que su marido se encontrara bien. A Rubn, ms que las heridas, le
dola haber tratado as a su mujer, haberla maltratado como lo haba hecho
le avergonzaba. Justo aquel da en la maana le grit que ya no la
necesitaba ms. Se dio cuenta de que la necesitaba a su lado ms de lo
imaginado. Se prometi a s mismo jams volverlo a hacer, incluso le pas
por la cabeza la idea de que se mereca la golpiza. Todo sucedi muy
rpido. Unos tipos lo interceptaron fuera de su trabajo, lo obligaron a
subirse a una camioneta negra y ah lo patearon; le pegaron con bats, le
dieron puetazos hasta que la cara de su vctima pareci una mole de carne
con sangre. Despus lo dejaron tirado cerca de su casa. Rubn quiso parar
un taxi, pero ninguno se detuvo. l no los culpaba, despus de todo por la
facha que traa ni siquiera l se hubiese detenido. Mientras casi se
arrastraba por las calles lleg a la conclusin de que era vctima de una
venganza. Tal vez su amante o alguno de sus clientes...

Pasaron los das y Rubn regres a su casa acompaado de su fiel esposa. Se
qued profundamente dormido. Graciela se acerc para besarlo y se percat
de que incluso roncaba. Lo arrop bien y, justo cuando iba a recostarse a
su lado, oy el timbre de la puerta. Descalza, sac una bolsa que mantena
escondida en un cajn y baj con ella tratando de no hacer ruido. Abri. Un
tipo gigantesco y gordo la salud. Quera pasar.

No! grit ella. Toma el dinero y vete.

Le avent la bolsa y cerr la puerta. Suspir. Todo estara bien ahora.
Cuando volte para subir las escaleras, sorprendi a Rubn observndola con
lgrimas en los ojos y un bat en la mano derecha. La mir con un odio que
ella jams haba visto.

Perdname, Rubn! se tir a sus pies. Es que necesitaba que me
necesitaras tanto!

** Sandra Becerril
   sbecerril@shamra.com.mx
   Escritora mexicana. Egresada del Centro de Excelencia Educacional, curs
   tambin los siguientes talleres: Fotoperiodismo (Escuela Activa de
   Fotografa), Mdulos Literarios I y II, Teora y prctica del cuento I y
   II, en la Sociedad General de Escritores de Mxico (Sogem,
   http://www.sogem.org.mx). Estudi un diplomado en literatura fantstica
   y ciencia ficcin en la Universidad del Claustro de Sor Juana
   (http://www.ucsj.edu.mx), fue becada por el escritor Marcial Fernndez;
   estudi creacin literaria en la Sogem y actualmente estudia Novela en
   la Universidad Iberoamericana (http://www.uia.mx). Ha recibido menciones
   honorficas en el concurso La Identidad de mi barrio, organizado por
   la delegacin Tlalpan; en el primer Encuentro Estudiantil Fotozoom;
   Concurso Nuevos Talentos, organizado por Foto Regis (2002); concurso
   Juana de Amrica por el texto rase una vez..., y concurso Espejo
   Roto de relatos de terror. Adems fue seleccionada por Fujifilm Mxico
   (http://www.fujifilm.com.mx) para publicacin como profesional de esa
   casa. Textos suyos han aparecido en las revistas Luz Directa, Fotozoom,
   Expansin, Expresin Autnoma, poca, Lneas, Crtica, Voces de la
   Primera Imprenta y Universo del Bho, y en las antologas Escritores
   hispanoamericanos en el mundo, de editorial Bellvigraff; Antes de que
   las letras se conviertan en araas, Palabras sin piel y en la coleccin
   especial para el Festival de Cine Macabro 2007, prximo a editarse. Fue
   corresponsal y redactora de artculos especiales para deportistas para
   el Diario Nacional Deportivo. Ha publicado la novela La calle de las
   brujas (Editorial Justine) y el libro El legado de las abejas (Coleccin
   Especial de Nutricin Deportiva). Imparte diversos cursos de redaccin y
   creacin literaria desde 2004. De estos talleres ha surgido la antologa
   Sueos de tinta, editado por Ediciones Shamra, coleccin de textos de
   diversos alumnos. Mantiene una pgina personal en
   http://www.shamra.com.mx y una bitcora en
   http://sandra-becerril.blogspot.com.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

En general, creo que slo debemos leer libros que muerdan y araen. Si el
libro que estamos leyendo no nos despierta como un golpe en el crneo,
para qu molestarnos en leerlo? Para que nos haga felices, como dices t?
Cielo santo, seramos igual de felices si no tuviramos ningn libro. Los
libros que nos hacen felices podramos escribirlos nosotros mismos si no
nos quedara otro remedio. Lo que necesitamos son libros que nos golpeen
como una desgracia dolorosa, como la muerte de alguien a quien queramos
ms que a nosotros mismos, libros que nos hagan sentirnos desterrados a los
bosques ms lejanos, lejos de toda presencia humana, como un suicidio. Un
libro debe ser el hacha que quiebre el mar helado dentro de nosotros. Eso
es lo que creo.

      Franz Kafka, carta a Oskar Pollack (1904).



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