
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XVI     Cagua, Venezuela     N 260
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                        6 de febrero de 2012
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
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           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Recordado Zitarrosa. / Salvadores en bytes. / El         | Breves
abecedario de la luna. / Actualizando la letra. / Las    |
mujeres de Picasso. / Encuentros con EUA. / Talleres de  |
El Fungible. / Obra petrolera. / El quinto de Srvulo. / |
Marx en las tablas. / Delibes en imgenes. / Poetas en   |
Cuba.                                                    |
                                                         |
Tepic, capital mundial de los lectores. / Iowa abre MFA  | Noticias
de escritura creativa para autores en espaol. /         |
Falleci el escritor brasileo Bartolomeu Campos de      |
Queirs. / J. J. Armas Marcelo present en Madrid novela |
sobre Bolvar y Miranda. / Muere a los 91 aos el        |
escritor venezolano Gustavo Daz Sols. / Dedican en     |
Salamanca una ctedra a la literatura dominicana. /      |
Cancelada en Santiago de Chile la Feria del Libro del    |
Parque Forestal. / Muri el escritor espaol Carlos      |
Pujol. / Falleci el crtico espaol Miguel              |
Garca-Posada. / Postulan a Jos Antonio Abreu al Premio |
Nobel de la Paz. / Juan Gelman present poemario en      |
Ciudad de Mxico. / Rafael Alcalde gana el LH           |
Confidencial. / Muoz Molina dona sus archivos a la      |
Biblioteca Nacional de Espaa. / Poeta en la luna de     |
Cuba, de Ren Dayre Abella, en Editorial Letralia. /     |
Repblica Dominicana concede Premio Nacional a Armando   |
Almnzar. / Escritores de Andaluca se reunieron en      |
Antequera. / Muere el escritor cubano Humberto Arenal. / |
Publican teatro indito de Azorn. / Premio Casa de las  |
Amricas anunci veredicto. / Ms de cien autores        |
participaron en el Hay Festival Cartagena. / Estado de   |
Coahuila desatendi donacin del escritor Gustavo Sinz. |
/ Feria del Libro Usado homenajea a escritores chilenos  |
sin premios. / Mallorca podra perder el legado de       |
Camilo Jos Cela. / Premio Olof Palme recae sobre la     |
mexicana Cacho y el italiano Saviano. / Bolao siempre   |
quiso ser reconocido como novelista, revelan archivos. / |
Autor cubano Julio Travieso acusa de plagio al espaol   |
Jos Luis Muoz. / Poema del archivo de Gerardo Diego    |
fue escrito por Pedro Soto de Rojas. / Presentan El      |
viajero del tiempo, ficciones breves de Alberto Chimal.  |
/ Ms de 103.000 ttulos fueron publicados en Espaa en  |
2011. / Muere a los 82 aos el dramaturgo argentino Juan |
Carlos Gen. / Sector privado mexicano impulsa           |
iniciativa en pro de la lectura. / B de Books publica    |
novelas en espaol de autores best-sellers en Amazon. /  |
Investigador dona libros valiosos a Biblioteca Nacional  |
del Per. / Premio Biblioteca Breve para el escritor     |
espaol Javier Calvo. / Vctor Garca de la Concha asume |
presidencia del Instituto Cervantes. / Descubren en el   |
Museo del Prado una gemela de la Gioconda. / Muri a   |
los 60 aos la trovadora cubana Sara Gonzlez. /         |
Publican en Espaa una gua de lectura de literatura     |
infantil y juvenil. / Falleci durante el sueo la       |
escritora Wislawa Szymborska. / BCNegra convierte a      |
Barcelona en la capital del crimen. / Bienal Flix      |
Armando Nez Beauphertuy entreg premios. / Fonoteca   |
Nacional de Mxico pondr sus archivos en Internet. /    |
Muere la muequera venezolana Zobeyda Jimnez. / El      |
espaol Jess Snchez Adalid gana el Premio Alfonso X El |
Sabio. / Condenan por plagio a autora espaola de        |
literatura romntica y ertica. / Publican en Mxico una |
antologa de poesa estadounidense contempornea. /      |
Celarg anuncia nuevos talleres que sern dictados a      |
partir de este mes. / Feria del Libro de Cuba estar     |
dedicada a las culturas del Caribe. / Premio             |
Planeta-Casa de Amrica de Narrativa emitir fallo este  |
mes. / Educacin y cultura sern temas de un simposio en |
Cuba. / Confieren doctorado honoris causa a Emili        |
Teixidor, autor de Pa negre. / Ms de 80 autores estarn |
en Festival Internacional de Poesa de Lima. / John      |
Verdon y Chuck Palahniuk asistirn al Gutun Zuria en     |
Bilbao. / Festival Palabra en el Mundo se realizar en   |
ms de cuarenta pases.                                  |
                                                         |
Llueve sobre el mar, Gustavo Daz Sols.               | Especial
                                                         |
Concurshop. / Revista Digital miNatura. / Las Malas      | Literatura
Juntas. / Pas Porttil. / Los Impresentables. /         | en Internet
Romnico Digital. / Creahistorias.com. / Revista Sole.   |
                                                         |
Carlos Fuentes: un estudio extenso y profundo de la    | Artculos y
gran novela latinoamericana, Carmen Malare. / Muerte | reportajes
de Alfonso Cano: cada del ltimo guerrillero            |
legendario, Enoin Humanez Blanquicett. / No es el      |
tiempo el azar, es la vida, Alberto Jos Prez. /       |
Kafka, el nio que le temi al poder, Edgar Borges. /  |
La colombiana impostora, Dixon Acosta. / Cartas desde |
el exilio. Recuperando el ayer, Ronald Castillo         |
Florin. / Verdades que el tiempo ignora, Juan Carlos  |
Recio. / El borrador de mi madre, Carlos de la Hoz     |
Albor. / John Fante, entre la niebla y el polvo, Luis  |
Bentez. / Puyehue personal. Despus de la erupcin del |
volcn, junio 2011, Federico Ivanissevich.              |
                                                         |
La civilizacin es el arte de crear necesidades        | Entrevistas
perfectamente intiles. Con Brossa conversando,        |
entrevista por Efi Cubero. / Ren Rodrguez Soriano:    |
una teora del recuerdo, entrevista por John Jairo      |
Junieles. / Pedro Luis Barcia: Si el hombre tiene pocas |
palabras, piensa menos, entrevista por Mara Alejandra  |
Crespn Argaaraz.                                       |
                                                         |
Escritura y tecnologa (redux), Alberto Chimal. /      | Sala de ensayo
Publicacin, distribucin y oferta de poesa en         |
Nicaragua a inicios del milenio, Jos Jaime Chavolla Mc |
Ewen. / La posvanguardia venezolana: una apuesta por la |
irreverencia, Mara Eugenia Betancourt. / Las palabras |
de Edipo, Julio Pino Miyar.                             |
                                                         |
Postales (extractos), Julio Csar Blanco Rossitto. /   | Letras
El resplandor de la memoria, Mara Teresa Bravo Ban. |
/ Mi bendita jarochez, Melania Jimnez-Reyes. /        |
Terapia del sueo, Jorge Luis Cceres. / Patria       |
Rodeo, Plcido Pignataro Rubn. / Tres poemas de Alba   |
Trazar. / Caa hueca, Ana Elena Costa Neyra. / Poemas  |
de Mariajos Escobar Gmez. / Tres relatos de Humberto   |
Mendoza Rocha. / Poemas de Mireya Ziga Noem. / A la  |
hora de la cena, Eva Prez.                             |
                                                         |
Los esclavos, Alberto Chimal. / Revista de Literatura  | El regreso
Hispanoamericana, del Instituto de Investigaciones       | del caracol
Literarias y Lingsticas de la Universidad del Zulia.   |
                                                         |
Jos Manuel Caballero Bonald.                            | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
   Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro
                          http://www.cenal.gob.ve
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Mencin de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.org
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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

Recordado Zitarrosa. El sello argentino Ediciones Continente acaba de poner
en circulacin el libro Alfredo Zitarrosa: la biografa, que lleg a las
libreras el pasado martes 17 de enero, coincidiendo con los 23 aos de la
muerte del cantautor uruguayo. Fruto de varios aos de investigacin, su
autor, el periodista uruguayo Guillermo Pellegrino, destaca el prlogo,
como valores de su compatriota, su solidaridad, su profundo sentido y
compromiso social, su extrema sensibilidad, su coherencia y su dignidad.
El trabajo est emparentado con Cantares del alma, libro en el que
Pellegrino ya haba buceado en el alma del autor de Guitarra negra. Este
nuevo relato biogrfico se ve enriquecido con ancdotas que, segn su
autor, eran desconocidas hasta ahora, como la del hombre del grabador,
tal como el artista bautiz a un uruguayo que en Madrid se haca pasar por
exiliado uruguayo y era en realidad un espa. En ms de una ocasin,
Alfredo se cuestion su voz, el valor de sus textos, su calidad como
intrprete y la legitimidad del sitio que ocupaban sus canciones en el
terreno de la cancin comprometida de su tiempo, asegura Pellegrino.
Alfredo Zitarrosa, adems de haber sostenido siempre una postura tica en
su quehacer artstico, supo tambin conmoverse por los dramas sociales de
su poca.
http://www.edicontinente.com.ar/Zitarrosa.htm

Salvadores en bytes. El sello peruano Casatomada public en 2010 la novela
Los salvadores de Quispichix, en la que el escritor Amador Caballero
combina elementos de ciencia ficcin, fantasa y mitologa andina. En la
obra, los habitantes del planeta Paccha ven caer su mundo tras la invasin
de las huestes de Ahanash y su emisario, el demonio Lanlaku; pero, as como
la cada de Paccha ha sido profetizada por el sabio Quispichix, tambin se
ha profetizado su salvacin, a manos de tres nios. Caballero ha creado un
blog con reseas sobre el libro (http://opinionesquispichix.blogspot.com)
y, con el objetivo de granjearse una ms amplia comunidad de lectores y dar
a conocer su obra, ha empezado a publicarla, a razn de un captulo cada
dos semanas, en versin digital.
http://salvadoresdequispichix.blogspot.com

El abecedario de la luna. Luna de Poniente es el nombre de la nueva
coleccin de poesa que el sello de la luna libros ha empezado a poner en
circulacin con La mirada desnuda, de Jess Garca Caldern, y Las islas
malabares, de Jos Antonio Ramrez Lozano. La coleccin consta de una
seleccin de 27 libros, hasta ahora inditos, de los mejores poetas de la
Comunidad Autnoma de Extremadura (Espaa), y cada uno de los ttulos se
corresponde con una de las letras del abecedario. Los libros sern
publicados a razn de ocho entregas por ao. En abril aparecern Todas las
islas lejos, de Antonio Gmez, y Bajo tus pies la ciudad, de Antonio Mara
Flrez (http://www.letralia.com/firmas/florezantoniomaria.htm). Los
interesados pueden suscribirse anualmente a la coleccin por ochenta euros.
http://editorial-delalunalibros.com

Actualizando la letra. Ya estn abiertas las inscripciones para el Taller
de Actualizacin Literaria, iniciativa que lleva adelante en Caracas la
escritora venezolana Astrid Lander y que se enfoca en los recursos tcnicos
expresivos para la escritura literaria. El taller cuenta con sesiones de
ejercicios disparadores de creatividad y sesiones especiales con escritores
invitados, para conversar acerca del ars literario y las recomendaciones
ante el acto de la escritura creativa. Los invitados para este semestre son
Eduardo Liendo, Luis Alberto Crespo
(http://www.letralia.com/firmas/crespoluisalberto.htm), Patricia Guzmn,
Karl Krispin, Hctor Torres
(http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm), Willy Mc Key, Mario
Morenza (http://www.letralia.com/firmas/morenzamario.htm) y Rodrigo Blanco
Caldern, as como invitados sorpresa. El surgimiento del acto de escribir
ser uno de los temas principales del taller, junto con la inspiracin y el
trabajo artesanal, los estmulos, la palabra versus la imagen, la
estructuracin del texto, el tiempo literario, el narrador, la
verosimilitud, la brevedad y la originalidad, entre otros. El Taller de
Actualizacin Literaria se dicta en la sede del Centro de Estudios
Junguianos de Caracas (planta baja del edificio Las Teresas, entre las
calles Cali y Orinoco de Las Mercedes) los mircoles de 12:30 a 2 de la
tarde.
http://www.centroestudiosjunguianosenvenezuela.com

Las mujeres de Picasso. La muestra Picasso. El eterno femenino, que se
mantiene abierta al pblico en la sede de la Fundacin Canal, en Madrid,
desde el pasado jueves 2 de febrero y hasta el 8 de abril, desvela la
bsqueda incansable que del universo de la mujer llev a cabo el artista
malagueo a lo largo de su carrera pictrica. Un total de 66 grabados que
Picasso dedic a la mujer entre 1927 y 1964 conforman esta muestra, que
toma su ttulo de una expresin pronunciada por Goethe, que es como el
literato alemn se refiri a la idea de belleza. La muestra se detiene en
14 enfoques diferentes para acercar al visitante a las mltiples visiones
con las que Picasso capt la fisionoma y la intimidad de la mujer: desde
el cubismo, el retrato cortesano, desde edades opuestas y en su papel de
observada y observadora. La exposicin es de entrada libre y se puede
visitar de lunes a domingo entre 11 y 20 horas, y los mircoles de 11 a 15
horas.
http://www.fundacioncanal.com

Encuentros con EUA. Casa del Lector, nuevo espacio cultural de Madrid
impulsado y creado por la Fundacin Germn Snchez Ruiprez bajo la
direccin del escritor y ex ministro de Cultura de Espaa, Csar Antonio
Molina, abrir de forma oficial sus puertas el prximo mes de octubre, pero
desde este mes desarrolla actividades fuera de su sede, todava en obras,
con un encuentro entre escritores estadounidenses y espaoles. El ciclo se
inicia el lunes 6 de febrero a las 19:30 con un dilogo entre el
estadounidense Dinaw Mengestu y el gallego Manuel Rivas. Mengestu, de
origen etope, nacido en Addis Abeba en 1978 y con pasaporte
estadounidense, fue muy aplaudido por la crtica con sus dos primeras
novelas, con las que ha conseguido premios como el Guardian First Book o el
del diario Los Angeles Times, y figura entre en la lista de los 20 under
40 seleccionados por el New Yorker. El encuentro tendr lugar en la
Fundacin Gonzalo Torrente Ballester de Santiago de Compostela. Ambos
autores hablarn de aspectos comunes en su literatura y reflexionarn sobre
la identidad, la cultura del desplazado y el desarraigo. El martes 7,
Mengestu conversar sobre la identidad en la literatura, en la Nave de la
Msica de Matadero, en Madrid, con el escritor argentino Pablo Nacach
(1969). El mircoles 8, La Facultad de Traduccin y Documentacin de la
Universidad de Salamanca ser el marco para el tercer encuentro, que ser
protagonizado por Mengestu y el joven autor madrileo Javier Ruescas
Snchez (1987). El segundo ciclo se desarrollar en marzo, en sede an por
determinar, con el estadounidense Benjamin Kunkel (1972) y el tercero en
septiembre con Gary Shteyngart (Leningrado, 1972), emigrante junto con su
familia a Nueva York.
http://casalector.es

Talleres de El Fungible. Al arribar a su vigsimo aniversario el Premio
Literario El Fungible, el Ayuntamiento de Alcobendas ha programado, para
este martes 7 de febrero, tres talleres exprs de escritura que sern
dictados simultneamente, en horario de 17:30 a 19:30: un taller de novela
negra a cargo de Carlos Salem, uno sobre best-sellers dictado por Vanessa
Montfort y otro sobre las herramientas bsicas del novelista a cargo de
Jorge Eduardo Benavides. Los participantes de cada uno de estos talleres,
previa inscripcin gratuita, podrn asistir al plenario del mircoles 8,
donde Carlos Andrade y Jorge Eduardo Benavides ofrecern una clase que
abordar las tres materias de los talleres anteriores y resolver dudas a
los alumnos. Igualmente, el martes al terminar los talleres, a las 20
horas, el escritor y acadmico de la lengua Luis Mateo Diez pronunciar una
conferencia sobre el arte de la novela y los veinte aos del premio. Las
inscripciones para los talleres estn abiertas en la Mediateca Centro de
Arte Alcobendas (calle Mariano Sebastin Izuel, 9), de 10 a 21 horas. Los
interesados pueden telefonear al 91 229 49 40 para solicitar mayor
informacin.
http://portal.alcobendas.org/es/cargarFichaAgenda.do?identificador=241

Obra petrolera. Este viernes 10 de febrero, el Teatro San Martn de Caracas
y Textoteatro estrenarn Tres noches para cinco perros, la ltima obra del
autor venezolano Gustavo Ott, y que fuera primera finalista del Premio para
Textos Teatrales Madrid Sur 2011. La pieza, con puesta en escena de Luis
Domingo Gonzlez, cuenta la verdadera historia de cinco trabadores
petroleros que se enfrentan a la explosin y el derrame petrolero de la
plataforma Deepwater Horizon, en el Golfo de Mxico. Escrita por Ott en
2010 gracias a una beca/residencia de la Alcalda de Pars y la ETC
Caribai, la obra fue el resultado de una investigacin que realiz el autor
sobre las causas de la catstrofe y los verdaderos responsables de la
misma. Se trata, dice, de una obra a medio camino entre el periodismo, la
novela y el teatro. El elenco es integrado por Ludwig Pineda, Luis Domingo
Gonzlez, David Villegas, Jos Gregorio Martnez y William Escalante, con
escenografa de Rubn Len, musicalizacin y ambientes de Alfonso Ramrez y
produccin de Textoteatro, realizada por David Villegas. El estreno ser el
viernes 10 a las 8 de la noche.
http://www.tsmcaracas.com

El quinto de Srvulo. El prximo lunes 13 de febrero ser presentado en
Barcelona La nia de la colina, quinto poemario del escritor espaol Felipe
Srvulo, que marca el inicio de la andadura del sello in-Verso Ediciones de
Poesa (http://inversopoesia.com). La actividad se realizar en La Casa del
Libro (Rambla Catalua, 37; antigua Bertrand) a partir de las 19:30, y
contar con la participacin del poeta Enrique Badosa; la secretaria
general de la Asociacin Colegial de Escritores de Catalua, Pura Salceda,
y la editora Amlia Sanchs, adems del autor. Srvulo, quien coordina la
web El Laberinto de Ariadna (http://www.ariadna-web.org), ha publicado los
poemarios Hasta el lmite de las violetas (1995), Las noches del sur
(1996), Casi la misma luz (1999) y Cartografa de la materia (2005).
http://bit.ly/wA2ECz

Marx en las tablas. Desde el prximo viernes 24 de febrero se presentar en
el Espacio Plural, ubicado en el Nivel Trasnocho del Centro Comercial Las
Mercedes, en Caracas, la obra de teatro Yo soy Carlos Marx, de la
dramaturga venezolana Gennys Prez (Barquisimeto, 1969). Estrenada por
primera vez en el Teatro Ateneo de Maracay en 2009, en esta ocasin se
presenta con montaje de la agrupacin Teatro Gastronmico, con la actuacin
de Karl Hoffman en el doble papel de Karl Marx y Carlos Mrquez, y Flor
Elena Gonzlez como Jenny Von Westphalen y Jenny Castro. La obra, que gan
en 2006 el I Concurso Nacional de Dramaturgia Innovadora, desnuda a la
sociedad venezolana y desmitifica la histrica figura de Karl Marx,
desdoblado en dos rostros y en dos tiempos: un Karl Marx alemn y otro
venezolano, Carlos Mrquez, inmerso en un mundo de contradicciones,
conflictos sociales, polticos, y existenciales, que lucha poderosamente
por no perder la fe en el humanismo; mientras su esposa, interpretada por
Flor Elena Gonzlez, harta de una sociedad llena de pobreza y desigualdad,
ya no se deja engaar por falsas promesas y slo desea morir limpia, lejos
de la basura. Las funciones sern los viernes y sbado a las 8:30 de la
noche y los domingos a las 6:30 de la tarde.

Delibes en imgenes. La Biblioteca Central de Cantabria
(http://bcc.cantabria.es) acoger desde este lunes 6 de febrero la
exposicin fotogrfica de Maite Puente Los paisajes de Delibes, en la que
se refleja con exactitud el entorno costumbrista del campo castellano, una
de las constantes de la narrativa del escritor vallisoletano. La muestra
permanecer abierta al pblico en la sala polivalente hasta el mircoles 29
de febrero. En su exposicin, Puente versiona las escenas escritas por
Miguel Delibes para sintetizarlas en instantneas que destacan el hecho
antropolgico unas veces, y en otras, el gusto por el lirismo campestre:
nubes estivales, la soledad de las aldeas, las curtidas manos, los ojos
escrutadores y la apretada boca de un hombre, seca como la tierra de esas
aldeas de Castilla. Para el poeta Carlos Alcorta, autor de la introduccin
del catlogo, la fotgrafa acerca al espectador al mundo de Delibes
mediante una serie de imgenes autnomas, pero no exentas para quien
frecuente la obra del escritor, de una concatenacin, de una holgada
ligazn que busca referentes en la escritura, que toma como base
fundamental la geografa castellana y sus habitantes.
http://bit.ly/yR5xyL

Poetas en Cuba. Del 1 al 11 de mayo se celebrar en Cuba el primer
encuentro del Movimiento Poetas del Mundo, que tendr por ttulo La Isla
en Versos y en cuyo marco se desarrollarn lecturas poticas,
presentaciones de ponencias, encuentros con editoriales y visitas a sitios
de inters histrico-cultural. El encuentro, que tendr actividades en
Holgun, Santiago y La Habana, es convocado desde la Casa de Iberoamrica,
institucin que promueve el intercambio acadmico, artstico y cultural
durante todo el ao, como parte de sus acciones dentro de las Romeras de
Mayo, Festival Mundial de Juventudes Artsticas que en 2012 arribar su 19
edicin. Adems, se cuenta con el auspicio de la Asociacin Hermanos Saz y
la Unin Nacional de Escritores y Artistas de Cuba. La inscripcin en el
evento tiene un costo de 250 dlares y se prev planes de hospedaje de 713
y 809 dlares, en habitacin doble o sencilla, respectivamente.
http://www.poetasdelmundo.com

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electrnico a breves@letralia.com.



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*** Tepic, capital mundial de los lectores

La ciudad de Tepic, en el estado mexicano de Nayarit, fue declarada la
noche del sbado 14 de enero como capital mundial de los lectores por los
integrantes del club de lectura Al ritmo de la luz, institucin civil, y
un grupo de amigos y amigas invitados a la celebracin por el 7
aniversario de la citada asociacin. De igual modo, los asistentes al acto
fueron testigos de la proclamacin de esa fecha como da mundial de los
lectores. El acto tuvo lugar en el marco de la tertulia que los integrantes
del club realizan cada sbado desde hace siete aos.

Fernando Garca Ramrez, coordinador de la agrupacin, ley a los
asistentes la declaracin: Con base en dos motivos principales, que son:
a) Mantener nuestro esfuerzo en favor del engrandecimiento de la cultura de
Tepic, de nuestra entidad, de Mxico y del mundo; y b) Intensificar y
sostener acciones de promocin del gusto por la lectura y la cultura en la
entidad y ampliar nuestro campo de accin; declaramos: 1) que el 14 de
enero, a partir de ahora, es el da mundial de los lectores; y 2) que
Tepic, Nayarit, Mxico, es la capital mundial de los lectores.

Un poco antes, Garca Ramrez haba hecho la inauguracin del nuevo club de
lectura recreativa de ciencias y filosofa Como ondas y partculas, que
funcionar todos los domingos, a partir de las 7 de la noche, en el
restaurant de Insurgentes y Universidad, en Plaza de lica.

En la celebracin de aniversario, el profesor Gilberto Montes Rodrguez
dict una charla sobre la galaxia Andrmeda y el sistema solar, y el
maestro Daniel Franco Bautista, a su vez, pronunci una conferencia de
matemticas con el tema El nmero de oro.

Garca Ramrez seal que el club de lectura dispone de una extensin en
Tucson, Arizona (Estados Unidos), cuya organizacin est a cargo de la
maestra y poeta Mara Teresa Velzquez Vzquez, integrante del club. Aadi
el coordinador que otros miembros destacados de la asociacin son Jorge
Flores Lpez y Alejandro Garca Vallejo.

Fuente: Organizadores del evento



*** Iowa abre MFA de escritura creativa para autores en espaol

La Universidad de Iowa, Estados Unidos, abri un Master of Fine Arts (MFA)
en escritura creativa para escritores en espaol (http://bit.ly/Aqy8Jw), el
cual viene a constituir un reconocimiento a otra realidad lingstica y a
la necesidad de potenciar la creacin en espaol, segn afirm la poeta
Ana Merino, directora del nuevo curso, que invirti dos aos en el diseo
del programa.

John Irving, John Cheever, Kurt Vonnegut, Jane Smiley, Toni Morrison o
Philip Roth se cuentan entre los autores estadounidenses que han pasado por
los MFA de escritura creativa, creados para la lengua inglesa en 1936 por
esa universidad pblica norteamericana.

Todos los alumnos, no ms de 15, deben asistir a lo largo de dos aos a
talleres que abarcan gneros diversos como poesa, novela grfica, teatro,
novela policiaca, guion o literatura infantil y completar una tesis.
Decid dejar fuera la divisin creativa entre gneros. Hemos querido que
los alumnos se metamorfoseen en otra voz, dice Merino.

Otro de los puntos fuertes del programa es su proyeccin hacia la
comunidad, con lecturas y talleres en escuelas. El escritor no est en una
torre de marfil sino en el mundo, afirma la poeta.

Los escritores en espaol empiezan a ocupar un nuevo papel en el entorno
acadmico de Estados Unidos. La Universidad de El Paso fue la primera que
incorpor el espaol a su MFA de Escritura Creativa con un programa
bilinge. En 2007, la New York University (NYU) tambin puso en marcha un
posgrado en este idioma.

Nueva York es histricamente un punto de encuentro para escritores en
espaol, explica Lila Zemborain, directora del programa. Los talleres en
NYU van dirigidos especficamente al gnero en el que escribe el alumno y
hay cursos ms tericos sobre el proceso creativo.

Se trata de reflexionar sobre la escritura desde la prctica, apunta
Zemborain. Esta poeta argentina tambin destaca el carcter panhispnico
del MFA. Se han creado nexos entre gente de distintos pases que escribe
en un mismo idioma; se producen lazos y cruces.

Periodista y abogada, Lorea Canales obtuvo el MFA en NYU en 2010. Este ao
sacar la novela Apenas Marta, que sus compaeros y maestros conocen bien.
Me fueron ayudando a subir el nivel de la escritura, asegura. Uno de
ellos, el novelista y poeta dominicano Rubn Snchez Fliz
(http://www.letralia.com/firmas/sanchezfelizruben.htm), ganador de varios
premios, habla de la dinmica en el aula: Cada semana se produca una
cierta tensin entre los contertulios.

El plazo de recepcin de recaudos para el semestre de otoo del MFA
concluy el 15 de enero, pero permanece abierto el correspondiente al
semestre de primavera, que concluye el 15 de agosto. Anlisis literarios,
textos de creacin y trabajos investigativos se cuentan entre los recaudos,
que estn enumerados en la pgina de la universidad (http://bit.ly/Aqy8Jw).

Fuentes: El Pas  Universidad de Iowa



*** Falleci el escritor brasileo Bartolomeu Campos de Queirs

Autor de ms de cuarenta libros para nios y jvenes, el escritor brasileo
Bartolomeu Campos de Queirs muri este 16 de enero a los 66 aos en el
hospital Felicio Rocho de Belo Horizonte, capital del estado de Minas
Gerais, a causa de una insuficiencia renal que le obligaba a someterse a
hemodilisis regularmente.

El autor recibi numerosos galardones, entre ellos el premio Jabuti, mxima
distincin literaria de Brasil, y el Premio Iberoamericano SM de Literatura
Infantil y Juvenil de 2008. El escritor brasileo fue, adems, finalista en
2010 del prestigioso premio internacional Hans Christian Andersen de
Literatura Infantil.

El premio Iberoamericano SM reconoci la trascendencia de su obra que se
manifiesta en la profundidad de los temas que trata, el respeto por el
lector y los retos a los que lo enfrenta, el compromiso con el arte
literario sin concesiones y el carcter potico y filosfico de su obra.

Nacido en el municipio de Papagaios (Minas Gerais), maestro y crtico de
arte de profesin, trabaj en diversos proyectos de fomento a la lectura
impulsados por la Biblioteca Nacional y el Gobierno de Minas Gerais.

Se estren en la literatura en 1974 con O peixe e o pssaro y desde
entonces escribi ms de cuarenta ttulos infantiles, algunos de los cuales
han sido traducidos al espaol, el ingls y el dans. Campos de Queirs fue
autor tambin de ttulos premiados como Onde tem bruxa tem fada (1979) y
At passarinho passa (2004) y diversas obras que figuran en la lista que el
gobierno brasileo enva a las bibliotecas escolares para promover la
lectura.

Fuente: EFE



*** J. J. Armas Marcelo present en Madrid novela sobre Bolvar y Miranda

    En Amrica Latina siempre han triunfado los traidores, afirma el
    autor, quien recuerda que Miranda fue calificado por Napolen como un
    Quijote de la poltica latinoamericana.

Este 17 de enero fue presentada en la Fnac Callao, en Madrid, la novela La
noche que Bolvar traicion a Miranda, en la que el escritor espaol Juan
Jess Armas Marcelo (Las Palmas de Gran Canaria, 1946) se sumerge en las
entraas primigenias del proceso revolucionario venezolano del siglo XIX,
que culminara con la independencia de Venezuela.

Publicada por Edhasa, la novela en la que su autor invirti un cuarto de
siglo narra las cinco horas cruciales en las que Simn Bolvar va a
detener al Generalsimo Francisco de Miranda. Bolvar se dio cuenta de que
el gran obstculo para llegar a ser el gran Simn Bolvar que fue era
Miranda, expuso Armas Marcelo en la presentacin, en un acto en el que
intervinieron Lourdes Ventura y Daniel Fernndez.

En una situacin precaria por razones polticas, militares y hasta
geolgicas un terremoto acababa de arrasar Caracas, en 1812 la naciente
repblica venezolana corre el riesgo de desvanecerse. Hace menos de un ao
se ha declarado la independencia, pero las tropas que Espaa enva para
restablecer el orden en la colonia han tomado Puerto Cabello y otras
plazas.

El 25 de julio, habiendo tomado en consideracin el lamentable estado de la
repblica y el inminente riesgo de una guerra civil, Miranda firma ante el
general Monteverde una capitulacin que restituye los territorios a la
corona espaola. La Primera Repblica cae y Monteverde incumple los
trminos del convenio; la figura del hroe venezolano se resquebraja y la
noche del 30 de julio, cuando se dispone a partir al exterior por el puerto
de La Guaira, es apresado por un grupo de militares liderados por Simn
Bolvar, Miguel Pea y Manuel Mara de las Casas.

Es sobre este, uno de los episodios ms oscuros de la historia venezolana,
que Armas Marcelo se ocupa en La noche que Bolvar traicion a Miranda. El
autor recuerda que Miranda piensa, escribe, viaja y conquista a todos los
mandatarios del mundo; de l Napolen dijo que era un Quijote de la
poltica latinoamericana. Y es tambin gran seductor, lo que hace del
personaje una leyenda semejante a la de Casanova, sostuvo. Miranda es un
hombre de la Ilustracin, de libertades y, en el fondo, lo que se estaba
configurando en mi cabeza era una tragedia clsica, confes.

Entrevistado por el suplemento El Cultural del diario espaol El Mundo,
Armas Marcelo afirma haber manejado tala documentacin existente sobre el
tema, que la historiografa oficial bolivariana ha pasado de puntillas,
segn su opinin. Lo importante de esta novela es que narra esos mismos
hechos pero no desde la perspectiva tradicional, sin ese respeto
sacramental hacia Bolvar. Su gran diferencia es que Bolvar era un hombre
del poder, como lo es Chvez (que se cree el mismsimo Bolvar) y Castro,
mientras que Miranda lo es de la libertad. Y yo, por supuesto, me
identifico ms con el segundo.

La noche en que le detuvo, Miranda le vaticin a Bolvar que l tambin
sera vctima de una traicin y fue exactamente lo que le pas, dice Armas
Marcelo. Bolvar pensaba en sus ltimos das en las profecas de Miranda,
se dio cuenta de que tena toda la razn. En realidad, en Amrica Latina
siempre han triunfado los traidores. Ese es su drama.

Licenciado en filologa y literatura clsicas por la Universidad
Complutense de Madrid (UCM), Armas Marcelo ha sido colaborador en numerosos
medios de prensa, radio y televisin espaoles. Reside entre Madrid y el
pueblo de Alpedrete y viaja con frecuencia a Amrica Latina.

Ha publicado las novelas El camalen sobre la alfombra (1974), Estado de
coma (1976), Calima (1978), Las naves quemadas (1982), El rbol del bien y
del mal (1985), Los dioses de s mismos (1989), Madrid, Distrito Federal
(1994), Los aos que fuimos Marilyn (1995), Cuando ramos los mejores
(1997), As en La Habana como en el cielo (1998), El Nio de Luto y el
cocinero del Papa (2001), La Orden del Tigre (2003) Casi todas las mujeres
(2004) y Al sur de la resurreccin (2006).

Adems, es autor de los libros de ensayo Tirios, troyanos y contemporneos
(1987), El otro archipilago (1988), Vargas Llosa: el vicio de escribir
(1991, 2002) y Cuba en el corazn (1998), y la recopilacin de artculos
Tal como somos (1996), entre otros.

Fuentes: ABC  El Cultural



*** Muere a los 91 aos el escritor venezolano Gustavo Daz Sols

    Lea, en nuestra seccin de trabajos especiales, el relato Llueve sobre
    el mar, de Gustavo Daz Sols.

El escritor venezolano Gustavo Daz Sols, quien fuera Premio Nacional de
Literatura en 1995, falleci en Caracas la tarde del martes 17 de enero, a
los 91 aos.

Hoy se nos fue un maestro de la narrativa venezolana: Gustavo Daz Sols
(1920-2012). Nos deja en herencia sus maravillosos cuentos, dijo en la red
social Twitter el investigador Luis Yslas, director del portal Relectura.

Lamentamos la muerte de Gustavo Daz Sols, quien fuera profesor de la
Escuela de Letras y secretario de la UCV, public en su perfil Eleazar
Narvez, ex vicerrector acadmico de la Universidad Central de Venezuela
(UCV).

Lamentando la muerte de Gustavo Daz Sols, gran cuentista y gran
universitario, escribi en la red social el presidente de la Academia
Nacional de Historia, Elas Pino Iturrieta.

Daz Sols naci en Giria, Sucre, en 1920. En 1938 terminaba el
bachillerato en el liceo Andrs Bello, de Caracas, cuando public su primer
relato, Curandero. En 1942 escribi Llueve sobre el mar y gan el
primer premio del Concurso de Cuentos de la revista Fantoches.

Obtuvo el grado de doctor en ciencias polticas (1944) en la UCV, y el
ttulo de profesor de ingls en el Instituto Pedaggico de Caracas, en
1949.

Fue docente de literatura inglesa y norteamericana en la Escuela de Letras
de la UCV y en el Departamento de Ingls del Instituto Pedaggico de
Caracas. Presidi el Colegio de Profesores de Venezuela y el Celarg; y, en
la UCV, de la que fue secretario, asumi la direccin de la Escuela de
Letras y tambin de la de Periodismo.

Despus de obtener una beca, estudiar en la Universidad de Washington y
casarse, es trasladado por la Creole Petroleum Corporation a Caripito,
estado Monagas, donde dio forma a Arco secreto, con el que triunf en el
Concurso de Cuentos del diario El Nacional en 1947.

Colabor en varias revistas y peridicos, como lite, El Heraldo,
Fantoches, Revista Nacional de Cultura o El Nacional. Fue consultor
jurdico del Ministerio de Educacin. Respetado como uno de los mejores
traductores venezolanos de lengua inglesa, ha vertido al espaol obras de
Eliot, Frost, Joyce, Shakespeare, Whitman y Wordsworth, entre otros.

Su obra narrativa est compuesta por Marejada (cuentos, Ed. Bolvar, 1940),
Llueve sobre el mar (Cuadernos de la AEV, 1943, cuentos), Cuentos de dos
tiempos (Grficas Panamericanas, Mxico, 1950), Cinco cuentos (Cuadernos de
la AEV, 1963) y Cuentos escogidos (Monte vila, 1997), entre otros libros.

Para el ensayista, cuentista y traductor, la escritura siempre fue una
manera indirecta de expresarse. Cuando uno escribe se est expresando; y
la forma de hacerlo puede ser ms o menos directa. As, en vez de
interesarse uno por una forma directa se siente ms atrado por la forma
indirecta. Es una tendencia a la indireccin. Para m resulta difcil
practicar eso que hacen algunos poetas: no buscan un correlato sino que
exponen sus sentimientos de una vez, dijo aos atrs en una entrevista.

Fuentes: El Nacional  El Universal



*** Dedican en Salamanca una ctedra a la literatura dominicana

    Las profesoras Carmen Ruiz Barrionuevo y Eva Guerrero conducirn la
    Ctedra Pedro Henrquez Urea de Estudios Literarios Dominicanos.

El rector de la Universidad de Salamanca (Usal), Daniel Hernndez Ruiprez,
y el ministro de Cultura de Repblica Dominicana, Jos Rafael Lantigua,
suscribieron el pasado 17 de enero un convenio de colaboracin para la
creacin de la Ctedra Pedro Henrquez Urea de Estudios Literarios
Dominicanos, primera en una universidad espaola destinada al estudio de la
literatura dominicana.

Con la firma se establecen las condiciones de colaboracin entre el
Ministerio dominicano de Cultura y la Usal, a travs de su Departamento de
Literatura Espaola e Hispanoamericana, para el desarrollo de actividades
culturales conjuntas tendentes al estudio y a la investigacin de la
literatura dominicana en sus distintas modalidades, estimulando la
cooperacin entre los distintos centros culturales y acadmicos dominicanos
para el estudio y la investigacin de la misma.

Entre otras actividades se desarrollarn seminarios anuales a cargo de
profesores dominicanos, conferencias sobre literatura dominicana impartidas
por especialistas europeos o dominicanos que residan en Europa y
conferencias por profesores y crticos espaoles especialistas en la
materia. Se contempla tambin la puesta en marcha de un programa de
investigacin y desarrollo de la literatura dominicana en Espaa y, por
ltimo, se favorecern las lneas de investigacin para el abordaje de la
literatura dominicana en la Usal.

El objetivo principal de la ctedra es, por lo tanto, establecer pautas
precisas para el estudio de la literatura dominicana, revitalizando su
legado cultural y promoviendo nuevos estudios en torno a sus autores y sus
temticas principales a travs de los estudiantes egresados del Mster en
Literatura Espaola e Hispanoamericana: Estudios Avanzados y el Programa de
Doctorado en Literatura Espaola e Hispanoamericana: Investigacin
Avanzada.

La Ctedra Pedro Henrquez Urea de Estudios Literarios Dominicanos, cuya
titularidad recae en las profesoras Carmen Ruiz Barrionuevo y Eva Guerrero,
lleva el nombre de uno de los ms insignes intelectuales de Repblica
Dominicana. Henrquez Urea (1884-1946) escribi obras tan significativas
como Seis ensayos en busca de nuestra expresin (1928) o Las corrientes
literarias en la Amrica hispnica (1945), primera sistematizacin del
devenir literario en el continente americano.

Fuente: Usal



*** Cancelada en Santiago de Chile la Feria del Libro del Parque Forestal

Por no haberse tramitado a tiempo el espacio para realizarla, fue cancelada
la Feria del Libro del Parque Forestal de Santiago de Chile, evento que se
celebraba cada mes de enero y que este ao llegara a su dcima edicin.

Arturo Infante, presidente de la Cmara Chilena del Libro, entidad
organizadora, asegur el pasado 17 de enero que la causa de la cancelacin
fue la falta de locaciones. Las locaciones se piden con anticipacin y la
solicitud no la realiz la administracin anterior, seala Infante, quien
asumi la direccin del ente en julio pasado.

El anterior presidente, Eduardo Castillo, indica que el problema de la
feria va ms all de una solicitud, aunque no ofrece mayores
explicaciones.

Segn Infante, fue solicitado otro lugar a la Municipalidad de Santiago,
que ofreci dos: un sector del Parque Forestal frente al Museo de Bellas
Artes y el Paseo Bulnes. Pero el primero demandaba una infraestructura de
costo econmico mayor y el otro sera un fracaso, es un lugar que no
tiene vida propia, dice el presidente de la cmara.

La decisin fue tomada por el directorio en forma unnime. Compensaremos a
nuestros socios (editoriales y libreras) en la feria de abril de la Plaza
de Armas. Se agregarn ms puntos de venta, anunci Infante.

Tradicionalmente la feria se ubicaba frente a la entrada del Museo de Arte
Contemporneo e inclua presentaciones al aire libre y descuentos de
verano.

Fuente: La Tercera



*** Muri el escritor espaol Carlos Pujol

El escritor y crtico literario Carlos Pujol Jaumeandreu, miembro del
jurado del Premio Planeta desde 1972, falleci el martes 17 de enero en
Barcelona (Espaa) a los 75 aos de edad.

Fue un hombre con sentido de la independencia y la libertad que siempre se
mantuvo al margen de las modas y de los polticos, seal el hijo del
fallecido, tambin llamado Carlos Pujol.

Doctor en letras, Pujol (Barcelona, 1936) comenz su carrera literaria como
ensayista y en este gnero public diversas obras como Voltaire (1973);
Balzac y la comedia humana (1974); La novela extramuros (1975); Abec de la
literatura francesa (1976) y Leer a Saint-Simon (1979).

En 1983 sali a la luz su segunda obra narrativa, bajo el ttulo de Un
viaje a Espaa, en la que sita el mundo de Balzac en el corazn de la
guerra carlista.

Pujol, considerado hasta entonces un magnfico ensayista y traductor,
consigue ser valorado como uno de los novelistas que cuentan con una
calidad poco comn, con un gran dominio del idioma y cuyas narraciones,
generalmente de carcter histrico, tienen una gran fuerza potica.

En 1984 public la novela El lugar del aire, a la que le siguieron El otoo
en Crimea (1985) y La noche ms lejana (1986) y el ensayo Juan Perucho, el
mgico prodigioso (1986).

Pujol es autor adems de un ensayo sobre la vida del escultor Bernini, Gian
Lorenzo, y de 1900: semblanzas histricas, en el que expuso su visin
personal del fin de un siglo.

En 1988 public El jardn ingls, una novela en la que por primera vez
cultiv el gnero del suspense con una mezcla de humor muy particular y por
la que fue nominado para el Premio Nacional de Narrativa de Espaa.

Siempre estuvo muy influenciado por la novela francesa y anglosajona,
record su hijo, quien record la gran pasin que su padre senta por la
poesa y destac su papel como una de las pocas personas que han difundido
la literatura francesa y anglosajona, tanto como traductor como editor.

En los ltimos aos de su vida, el casi eterno jurado del premio Planeta se
haba prodigado en el gnero de la novela con obras como Dos historias
romanas, Antes del invierno o El teatro de la guerra.

l mismo, en una entrevista, aseguraba que desligaba totalmente su
actividad como jurado de premios literarios, su oficio, de la de escritor
de novelas, su capricho.

Fuente: EFE



*** Falleci el crtico espaol Miguel Garca-Posada

El crtico literario y catedrtico Miguel Garca-Posada muri a los 67 aos
el pasado 18 de enero, en el hospital madrileo de La Princesa, donde
permaneca ingresado desde hace varios meses.

Garca-Posada padeca desde hace tiempo la enfermedad de Parkinson,
dolencia que agrav su estado en los ltimos meses.

El catedrtico, poeta y crtico literario, nacido en Sevilla el 22 de
noviembre de 1944, form parte de los jurados de los premios literarios ms
reconocidos, como el Prncipe de Asturias de las Letras o el Premio
Nacional de Poesa, entre otros.

Doctor en filologa hispnica y discpulo del profesor Fernando Lzaro
Carreter, era conocido tambin por su estudio de la obra de Federico Garca
Lorca, que le llev a publicar varios libros sobre este poeta granadino y
al que dedic dcadas de investigacin.

Catedrtico de literatura en el Instituto Beatriz Galindo, de Madrid, fue
uno de los crticos literarios de mayor prestigio en Espaa, as como
articulista y editorialista del diario ABC y colaborador del Sbado
Literario, de este mismo medio.

En los comienzos de los aos noventa colabor en el diario El Pas, tanto
en las pginas de opinin como en la seccin de cultura del diario.

El 18 de abril de 1989 obtuvo el Premio Luca de Tena por su ensayo breve
titulado La utilidad del idioma, aparecido en ABC el 1 de mayo de 1988 y
que fue presentado bajo el lema Don Quijote.

Entre su produccin lorquiana, figuran los libros Lorca, interpretacin de
Poeta en Nueva York (1982), que corresponde a su tesis doctoral Los poemas
neoyorquinos de Federico Garca Lorca: Poeta en Nueva York y Tierra Luna.

Sobre el poeta granadino escribi los ttulos Federico Garca Lorca (1979),
Federico Garca Lorca. Obras I, II y III (1980), Federico Garca Loca.
Curso de Filologa (1987), Federico Garca Lorca: primer Romancero gitano
(1988).

En noviembre de 1996 inici la publicacin en cuatro volmenes de la obra
completa de Lorca, en la que incluy textos y manuscritos inditos del
poeta.

Tambin investig en la literatura clsica, con artculos sobre San Juan de
la Cruz y Cervantes. Otros libros de ensayo suyos son 40 aos de poesa
espaola (1979) y Lope de Vega (1984).

Fuente: EFE



*** Postulan a Jos Antonio Abreu al Premio Nobel de la Paz

El msico y economista venezolano Jos Antonio Abreu ha sido propuesto al
Premio Nobel de la Paz por la Academia Internacional de Hagiografa, en
reconocimiento por su labor como creador del Sistema de Orquestas Juveniles
e Infantiles de Venezuela.

La organizacin present la postulacin este lunes 23 de enero en el comit
del Premio Nobel, en Oslo. El sacerdote Rafael Febres Cordero, vocero de la
academia, dijo que Abreu ha hecho de la msica un idioma para la paz, por
lo que llena los requisitos para entrar en la lista de aspirantes al Nobel
2012.

Agreg que es la primera vez que se presenta formalmente a un venezolano a
ese galardn y que luego se debe esperar la votacin en octubre. Pero la
sola presentacin ante el comit de Oslo y que haya sido por unanimidad ya
es una noticia, indic.

El anuncio de la postulacin ha recibido ya el apoyo de varias de las
agencias que representan en Venezuela a la Organizacin de Naciones Unidas
(ONU). Mediante un comunicado, las entidades avalaron la propuesta
manifestando que el Sistema ha trabajado durante aos con nuestras
agencias en el pas, pues su misin y la de Naciones Unidas coinciden con
la consecucin de la inclusin y equidad, el desarrollo de capacidades y
las oportunidades que pueden contribuir con la construccin de una cultura
de paz comunitaria.

Asimismo agrega que su proyecto ha sido modelo en la creacin de programas
de educacin musical en ms de 25 pases, algunos de ellos en los que an
persisten conflictos como Colombia, as como otros que han trabajado para
la estabilizacin, como El Salvador y Guatemala.

El Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles fue creado en 1975
por Abreu y desde entonces se multiplica por el mundo como un proyecto para
combatir la pobreza y la exclusin social. El semillero musical se ha
extendido por Sudamrica, en Mxico, Panam, Estados Unidos (Boston, Los
ngeles y Nueva York) y en el Caribe, as como Escocia, Holanda, Suecia,
Espaa e Italia.

En Venezuela, el sistema se transform en un programa social que ha
beneficiado a por lo menos 350 mil nios y jvenes, produciendo al menos
tres generaciones de msicos, incluyendo al laureado Gustavo Dudamel,
director de la Orquesta Filarmnica de Los ngeles.

Por sus destacados aportes, Abreu ha recibido el Premio de la Paz de Sel,
el Premio Prncipe de Asturias de las Artes 2008, la Cruz Austraca de las
Artes, el Premio Erasmus, el Premio Grammy Honorario y el Premio Don Juan
de Borbn de la Msica (2007), entre otros.

Fuentes: DPA  El Periodiquito



*** Juan Gelman present poemario en Ciudad de Mxico

Ningn poema se puede fabricar, expres el poeta argentino-mexicano Juan
Gelman durante la presentacin de su libro Clera buey (1962-1968), cuarta
edicin de su trabajo creativo de esa poca. La actividad se realiz el
martes 24 de enero en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes,
de Ciudad de Mxico.

El poema nace por razones que desconozco, pero nace, dijo Gelman. Y no
hay tema que se pueda imponer. La poesa no es algo que se pueda escribir
por voluntad. Uno escribe poesa cuando la seora poesa viene, golpea la
puerta y conversa con uno. Cuando ya no tiene ms que decirnos, se va y nos
deja.

El libro de Gelman editado primero en La Habana en 1965, luego en 1971 y
1994, y ahora por Posdata Ediciones y la Universidad Autnoma de Nuevo
Len fue presentado en forma de charla con el poeta Jos ngel Leyva.

Gelman cont que en aquellos tiempos laboraba en redacciones periodsticas
de Buenos Aires y al terminar, ya entrada la noche, se pona a crear tanto
que lograba hasta 15 poemas de un tirn, aunque muchas veces se qued
dormido sobre la mquina de escribir. Despus de esos momentos luminosos de
creacin, dijo, vena el muy arduo trabajo de pulimento y seleccin.

Paul Valry deca, y de eso se hizo eco Octavio Paz, que uno no termina un
poema, sino lo abandona. Creo que es exactamente lo contrario, es decir,
que el poema lo abandona a uno. Despus se podr corregir esto o aquello,
mejorar algo, una imagen, pero recuperar el momento de la escritura es
imposible. Y para m ese momento es el ms feliz.

Aquella dcada de los 70 tuvo aos difciles para Gelman, por razones
personales y polticas, y de una sensacin de impotencia, que explic:
Los cubanos haban hecho una revolucin y nosotros en Argentina no
estbamos haciendo absolutamente nada. No haba forma ni caminos polticos
de encontrar la manera de que la Argentina se convirtiera en una sociedad
ms justa. De ah nace ya un sentimiento de impotencia muy fuerte, y de
furia al mismo tiempo. Y por eso el libro se llama Clera buey, porque es
una clera impotente, una clera que no produce hijos.

Ley su poema Gotn: Yo no escrib ese libro en todo caso / me golpeaban
me sufran / me sacaban palabras / yo no escrib ese libro entindanlo
(...). Y, luego de recrear algunas ancdotas gozosas a instancias de
Leyva acerca de aventureros que utilizaban o utilizan poemas suyos para
enamorar, diciendo que son de su autora, Gelman ley Ofelia: Esta
ofelia no es la prisionera de su propia voluntad / ella sigue a su cuerpo /
esplndido como un golpe de vino en medio de los hombres / su cuerpo estilo
renacimiento lleno de sol de Italia pasa por buenos aires (...).

Proveniente de una familia de migrantes europeos, como muchos en Argentina,
Gelman precis a Leyva y a los presentes: Ante todo yo nac en Buenos
Aires. Y agreg: Hay otras migraciones que supongo me atrajeron ms, como
la migracin espiritual, potico-espiritual. Eso en referencia a sus
alternimos de sobrevivencia en aquella poca difcil: John Wendell, Dom
Pero, Yamanokuchi Ando.

Despus de eso reflexion acerca de los misterios de la poesa y de la
llamada poesa poltica: La poesa es lengua calcinada y por eso puede
hablar de todo: de poltica, de la ltima hoja cada del otoo, del nio al
que le peg la madre, de una piedra encontrada en la calle, de problemas
sociales, y hasta puede hablar de amor, cosa que no es tan simple.

No es el sujeto del poema, lo que se suele llamar el tema del poema, el
que determina la calidad de un poema. El nico tema de la poesa es la
poesa. Y con el mismo tema, una piedra encontrada en la calle, se puede
hacer un gran poema o algo que se puede destinar a usos ms sutiles, desde
el punto de vista fisiolgico.

Gelman cont que cuando estall la guerra de Corea, en 1950, le preguntaron
al poeta Paul luard, miembro del Partido Comunista Francs, por qu l no
escriba poemas sobre dicha cuestin si todos sus compaeros lo hacan.

luard les respondi que l escriba un poema de esa naturaleza cuando la
circunstancia exterior coincide con la circunstancia del corazn. Y
Gelman agreg: sta es una definicin que se puede hacer extensiva a todo
poema.

Para saldar el asunto se refiri a los equvocos en torno a la llamada
poesa poltica y dijo que, en el sentido que se entiende hoy, esa poesa
se comenz a escribir desde hace 28 siglos, con Arquloco, un mercenario
griego que cre poemas pacifistas. Otros ejemplos, agreg, son La divina
comedia, de Dante, un gran poema poltico. O Shakespeare, quien escribi
versos de gran belleza sobre la lucha por el poder, en Ricardo III.

Por esa razn pienso que el nico tema de la poesa es la poesa, y que
por eso mismo puedo hablar de todo, mientras sea poesa, claro.

Fuente: La Jornada



*** Rafael Alcalde gana el LH Confidencial

El escritor espaol Rafael Alcalde (Barcelona, 1961) es el ganador de la
sexta edicin del premio internacional de novela negra LH Confidencial,
con la novela La llamada de un extrao, presentada a concurso con el ttulo
provisional Te suena un tal Lpez? El premio, promovido por la Biblioteca
la Bbila (http://bobila.blogspot.com) y convocado por el Ayuntamiento de
LHospitalet y Roca Editorial, ha recado en una obra ambientada en la
Espaa actual, segn se inform este 25 de enero.

El concejal delegado de Cultura del Ayuntamiento de LHospitalet, Jaume
Graells, presidi el jurado, que estuvo conformado por la editora Blanca
Rosa Roca; la jefa de Biblioteques de LHospitalet, Anna Riera; el director
de la Biblioteca la Bbila, Jordi Canal, y dos lectores apasionados por la
novela negra, Nancy Lpez, del Club de Lectura de Novela Negra, y Paco
Camarasa, librero de Negra y Criminal y comisario de BCNegra.

El jurado destaca en esta obra la reflexin que el autor hace sobre la
condicin humana y la desaparicin de la intimidad en una sociedad en la
que las nuevas tecnologas estn al servicio de la comunicacin y de la
seguridad, y la agilidad del texto absolutamente dialogado que progresa
hasta sumergirnos en un thriller de consecuencias apocalpticas.

El premio ser entregado el prximo 24 de marzo en la Biblioteca la Bbila,
en un acto pblico que contar con la presencia del autor. All se
presentar la obra publicada en la coleccin Roca Criminal.

Alcalde es licenciado en filosofa y doctor en economa. Actualmente ejerce
de profesor de bachillerato en Vilafranca del Peneds y, hasta el momento,
ha publicado las novelas B.T. (a la mierda), con la que gan el XI Premio
Narrativa Alfonso VIII convocado por la Diputacin Provincial de Cuenca, y
Diario anciano, Premio de Novela Mario Vargas Llosa 2010, que concede la
Universidad de Murcia.

En ediciones anteriores, el LH Confidencial ha recado en la aragonesa
Cristina Fallars con Las nias perdidas; el vasco radicado en Mxico
Erlantz Gamboa con Caminos cruzados; el cntabro Julin Ibez con El baile
ha terminado; el argentino radicado en Barcelona Ral Argem con Retrato de
familia con muerta, y el mexicano Joaqun Guerrero-Casasola con Ley
garrote. Esta ltima novela ha sido traducida al alemn, el italiano y el
ingls, y ha vendido los derechos para su adaptacin cinematogrfica.

Fuente: La Bbila



*** Muoz Molina dona sus archivos a la Biblioteca Nacional de Espaa

Cuadernos de notas tomadas de libros y peridicos, borradores de novelas,
poemas inditos de juventud y una obra de teatro escrita en 1974 pero an
no publicada son algunos de los documentos personales que el escritor y
acadmico Antonio Muoz Molina (beda, 1956) ha donado a la Biblioteca
Nacional (BNE), segn se inform este 25 de enero.

El legado de Muoz Molina servir para que los estudiosos de su obra
puedan comprobar que los procesos de creacin literaria son muy azarosos;
algo que parece tan organizado cuando se lee un libro puede venir de
casualidades, y siempre de un gran esfuerzo, dice el autor.

En 2010, la directora de la BNE, Glria Prez-Salmern, envi varias cartas
a escritores invitndoles a que entregaran sus papeles para facilitar la
labor de los investigadores. Cuando Muoz Molina recibi esta misiva estaba
fuera de Espaa: Me pareci una idea estupenda, dijo.

El autor de Sefarad aade que esa peticin y el recuerdo de una entrevista
del escritor britnico Alan Bennett en la que deca que haba donado sus
papeles le sirvieron para tomar la decisin. Se trata de un acto de
restitucin a la sociedad. Yo soy militante de lo pblico, de la educacin
y sanidad pblicas, y en vez de vender los documentos prefer donarlos. La
Biblioteca Nacional me parece el lugar donde mejor pueden estar, para que
los consulten los especialistas.

Cartas de lectores, de escritores, cuadernos de trabajo, manuscritos y
notas de lectura son algunos de los documentos incluidos en el archivo. La
jefa del Departamento de Adquisicin de la BNE, Yolanda Ruiz, enumera los
componentes del legado: un borrador de El jinete polaco; apuntes para
redactar los captulos de El viento de la luna; dos cuadernos de trabajo
para Plenilunio; papeles preparatorios de La noche de los tiempos y el
primer borrador de la obra Beatus Ille, que permitir a los expertos
compararlo con la versin final.

Tambin, las invitaciones a actos que recibe el escritor y que l utiliza
para tomar notas, y los eslganes polticos que copia como ideas para su
obra. En ese rastreo de los documentos, Ruiz advierte en este autor una
forma de trabajar meticulosa y metdica. Lo depositado en la BNE se trata,
en conjunto, de una primera entrega a la que seguir otra con dos cajas de
cartas personales, agrega.

Muoz Molina afirma que de vez en cuando est bien limpiar el cuarto y
desprenderse de cosas. De esas cosas, el escritor subraya los cuadernos
con titulares de peridicos que utiliz para La noche de los tiempos,
novela que trata de la Espaa de la II Repblica. Tambin, el material
para contar el proceso judicial de Plenilunio.

El escritor jienense se suma as a otros autores espaoles cuyo archivo
tambin se encuentra en la BNE, como Jorge Guilln y Joan Margarit. Ahora
comenzar el proceso de estudio y catalogacin de los documentos.

La institucin destac en un comunicado que dispone de una aplicacin
informtica creada expresamente para procesar los archivos personales,
que permite una completa descripcin de cada documento para que no se
disgreguen, sino que se mantengan como un conjunto unido, tal y como
estaban en posesin del autor.

Ruiz subraya que la BNE garantiza la preservacin y seguridad ptimas de
este archivo, que por ahora solo podrn consultar investigadores, aunque
en un futuro estar digitalizado para que puedan curiosear los lectores de
la obra de este autor.

Fuente: El Pas



*** Poeta en la luna de Cuba, de Ren Dayre Abella, en Editorial Letralia

Poeta en la luna de Cuba, poemario del escritor cubano Ren Dayre Abella
(Banes, 1945), acaba de ser publicado en versin electrnica en la
coleccin Poesa de Editorial Letralia, el espacio de difusin del libro
digital de la revista literaria venezolana Letralia, Tierra de Letras.

Con una edicin impresa en 2011 a cargo de la editorial estadounidense
Linden Lane Press, de Fort Worth, Texas, el libro pasa revista a las
memorias y querencias, a los viejos amigos, a los buenos y malos tiempos
que Dayre Abella dej en Cuba al partir al exilio en 1980, desde el Puerto
de Mariel.

Encontramos en l (Dayre Abella) a un escritor que ha alcanzado su madurez
literaria, que ha adquirido un estilo propio y que se circunscribe en el
vrtice de una simbiosis de mltiples movimientos literarios, dice la
investigadora puertorriquea Ivette Marie Serrano en el comentario que le
dedica a la edicin impresa, y que tambin se reproduce en esta versin
digital.

Como en la edicin impresa publicada por Linden Lane, en la versin digital
presentada ahora por Editorial Letralia se ha utilizado para la portada la
obra Para Ren, flor del xodo, de la artista cubana Belkis Cuza Mal. El
libro puede leerse en lnea a travs de la direccin
www.letralia.com/ed_let/poeta, donde adems se da acceso a una edicin en
PDF de 68 pginas.

Editorial Letralia es un espacio para la edicin electrnica creado en 1997
por la revista Letralia, Tierra de Letras, para respaldar la obra de los
escritores hispanoamericanos. En sus colecciones Narrativa, Poesa, Ensayo,
Crnica, Infantiles y Especiales publica libros nicamente en formato
digital.



*** Repblica Dominicana concede Premio Nacional a Armando Almnzar

El escritor y crtico de cine Armando Almnzar Rodrguez result ganador
del Premio Nacional de Literatura de Repblica Dominicana, que auspicia la
Fundacin Corripio en coordinacin con el Ministerio de Cultura de ese
pas. El resultado del concurso fue anunciado en rueda de prensa por el
presidente de la Fundacin Corripio, Jos Luis Corripio Estrada, el pasado
26 de enero. La votacin fue unnime.

El jurado estuvo integrado por los rectores de las universidades Autnoma
de Santo Domingo (UASD), Pontificia Catlica Madre y Maestra (PUCMM),
Nacional Pedro Henrquez Urea (UNPHU), Catlica de Santo Domingo (UCSD),
Central del Este (UCE), Instituto Tecnolgico de Santo Domingo, el ministro
de Cultura y el director ejecutivo de la Fundacin Corripio.

Durante la rueda de prensa Corripio llam va telefnica a Almnzar, quien
se confes sorprendido, agradecido y feliz de recibir el reconocimiento.

La entrega formal del galardn, que incluye un premio en metlico dotado
con un milln de pesos y un pergamino de reconocimiento especial, se har
este mircoles 8 de febrero en la sala principal del Teatro Nacional.

Nacido el 22 de mayo de 1935, a Armando Almnzar se le reconoce por su vena
humorstica fuera de lo comn y casi inexistente en la literatura
dominicana. Emplea un lenguaje coloquial y muy colorido, cuyo encanto
radica en el suspenso, en la creacin de personajes interesantes y en
tratar temas actuales.

Es reconocido como una figura representativa de la Generacin del 60. Form
parte del grupo literario El Puo, fundado en 1966, ao en el que
incursiona por vez primera al participar en el Primer Concurso Dominicano
de Cuentos organizado por la Sociedad Cultural La Mscara semilla de lo
que es hoy Casa de Teatro, donde obtuvo el Primer Premio Ex aequo junto a
Abel Fernndez Meja y Miguel Alfonseca, con su cuento El Gato, uno de
los ms antologados relatos dominicanos.

Entre sus obras destacan Lmite, Infancia feliz, Cuentos en cortometraje,
Marcado por el mar y El elefante y otros relatos extraos. En 2001 realiz
una seleccin de sus mejores cuentos y public su Antologa personal. En el
2003 apareci su primera novela, titulada Un siglo de sombras.

Fuentes: Hoy Digital  Listn Diario  Panorama Diario



*** Escritores de Andaluca se reunieron en Antequera

    En el acto de clausura se rindi un homenaje al escritor Antonio Gala,
    en el que el tambin escritor Antonio Hernndez pronunci un laudatio.

El escritor Jos Manuel Caballero Bonald, Premio Reina Sofa de Poesa
Iberoamericana, Premio Nacional de las Letras y Premio Nacional de Poesa,
dijo el pasado jueves 26 de enero que el tambin escritor Antonio Gala
(Brazatortas, Ciudad Real, 1930) se merece todos los homenajes, como el que
el viernes 27 le rendiran 79 escritores andaluces.

Antonio Gala es compadre, viejo amigo, lo he querido y he convivido con
l, por lo que hay muchos motivos para dedicarle un homenaje en el que no
estar, aunque s espiritualmente, seal Caballero Bonald, que pronunci
la conferencia inaugural del Encuentro de Escritores y Escritoras de
Andaluca, realizado en Antequera (Mlaga) y en el que se congregaron 79
autores que analizaron, entre otras materias, la novela y la poesa en
Andaluca, la edicin en la era digital o la universalidad de la lengua
espaola.

La literatura en Andaluca est viva, no s si estos encuentros servirn,
pero sin duda movilizan el inters y suponen un hecho cultural de difusin
y que adems encuentra un eco adecuado, afirm Caballero Bonald.

La actividad, que se celebr en el Hotel Antequera Golf, fue promovida por
la Fundacin Aljabibe y la Federacin Andaluza de Ateneos, con la
colaboracin del Ministerio de Educacin, Cultura y Deportes de Espaa y el
Centro Andaluz de las Letras (CAL), de la Consejera de Cultura de la Junta
de Andaluca.

El acto principal de la clausura fue un homenaje a Antonio Gala, con un
laudatio a cargo de Antonio Hernndez, y las intervenciones de Emilio Lled
y Pablo Garca Baena. Hernndez se remont a los tiempos en los que
Antonio Gala pas de comer bocadillos de calamares a caviar y agreg que
aunque Gala se ha encargado de ponerle humor al pas, nunca se ha ganado
un enemigo.

Creo que a los moribundos se nos suelen hacer bastantes homenajes, dijo
Antonio Gala en un video con el que se supli su ausencia, motivada a
problemas de salud. En el acto se le rindi tributo para ensalzarlo como
maestro del humor espontneo. Gala derroch agradecimientos, uno tras otro:
Siempre hemos odo decir que no hay peor enemigo que el de tu oficio, y
sin embargo no hay mejor amigo que el de tu oficio, porque sabe lo que
cuesta, lo que tiene que darse, lo que tiene que omitirse a veces y te
conoce bien, y por eso agradezco de todo corazn este homenaje que
probablemente sea el ltimo de mi vida, dijo dndole las gracias a casi el
centenar de autores andaluces que particip en las jornadas en su homenaje.

Sobre este tributo, el autor de La pasin turca dijo que le emocionaba
profundamente, antes de enlazar otras palabras ms estremecedoras: Y me
emociona ms no poder estar porque no estoy en situacin de salvar con
gracia este homenaje, pero les mando todo mi corazn.

Entre los participantes estuvieron Pablo Aranda, Rafael Ballesteros, Felipe
Bentez Reyes, Guillermo Busutil, Juana Castro, Juan Cobos Wilkins, Rafael
de Czar, Eva Daz Prez, Rafael Escuredo, Luis Garca Montero, lvaro
Garca, Antonio Gmez Yebra, Rafael Guilln, Aurora Luque, Elena Medel,
Joaqun Prez Azaustre, Cecilia Qulez, lvaro Salvador o Javier Vela.

El consejero andaluz de Cultura, Paulino Plata, explic que el encuentro ha
despertado el inters de muchos escritores andaluces, quienes debatieron en
torno a todos los asuntos ahora en el candelero, como derechos de autor,
nuevos soportes de lectura, edicin digital, internacionalizacin de la
literatura, corrientes literarias y cmo evolucionan.

Plata record que Andaluca tiene una institucin nica en Espaa, el
Centro Andaluz de las Letras, y resalt el crecimiento del 4% en el hbito
lector, que sita a la comunidad casi en la media nacional espaola. Para
el consejero, la creacin literaria tambin constituye un sector de
actividad econmica que genera y mantiene empleo en industrias como
editoriales, distribuidoras, libreras y bibliotecas.

En Andaluca, segn los datos aportados por Plata, existen unas 85 editoras
que generan en torno a 1.275 empleos directos e indirectos.

En la lectura de las conclusiones, los escritores pidieron el
reconocimiento del relato como un gnero autnomo sin dependencia de la
novela, al tiempo que solicitaron el fomento de la lectura de relatos
contemporneos en el mbito escolar y la creacin de una revista de relatos
y cuentos de calidad bajo el modelo de algunas publicaciones americanas.

Sobre la literatura dramtica, la mesa de trabajo concluy que es necesaria
una profesionalizacin: No se dan las condiciones para que los escritores
teatrales puedan ganarse la vida con su trabajo. Los autores solicitaron
que se puedan propagar las obras teatrales mediante la representacin por
el alumnado en centros escolares, as como con la realizacin de una base
de datos digitalizada tanto de textos como de representaciones, y
reivindicaron que se pongan en marcha representaciones de microteatro en
la televisin pblica andaluza completando programas de actualidad.

Destac asimismo el debate sobre nuevas tecnologas y nuevas frmulas de
difusin de literatura, as como los derechos de autor, pidiendo al
respecto una concienciacin por parte de la sociedad. Es necesario un
apoyo administrativo para autores y editores, que a su vez deben trabajar
conjuntamente para digitalizar y crear nuevos formatos que supongan un
nuevo modelo de negocio, se explic durante la lectura de las conclusiones
a cargo de diferentes autores.

Se resalt el ahorro de coste que suponen para las empresas editoras los
formatos digitales y las mayores posibilidades a la hora de articular la
voz de los lectores. Los escritores pidieron la puesta en marcha de una
tarifa plana para fomentar cualquier mbito de la creacin, a travs de la
cual se beneficien los autores de las diferentes disciplinas.

Sobre el gnero, los escritores han pedido una mayor relevancia de las
autoras, ya que en el primer ciclo de la ESO el porcentaje de escritoras
que se estudia es apenas un 8% y ninguna en cuarto de ESO, por lo que se
pide tratar a los escritores individualmente ms que las obras en bloque.

Respecto a la poesa, las conclusiones han determinado que este gnero no
est tan afectado por las nuevas tecnologas, aunque se ha pedido que se
lleve a cabo un censo de poetas andaluces.

En el marco del encuentro, 54 escritores firmaron un manifiesto a favor de
la dignidad pblica de la cultura. As, en dicho manifiesto, firmado por
gente que forma parte de la clase trabajadora de la cultura y a quienes
afecta la crisis econmica que aflige a todos aquellos que viven del
salario, precisan, los creadores muestran su rechazo a un sistema
econmico basado en la avaricia del capitalismo salvaje.

El sistema ha consagrado la desigualdad como norma a escala mundial y la
precariedad y la recesin creciente en la Unin Europea y en Espaa, dice
el manifiesto. Pero la crisis, puntualizan, no afecta tan slo a los
bolsillos sino a los sueos, por lo que reivindican la dimensin utpica
de la cultura como una bandera que nos haga defender y perfeccionar la
sociedad del bienestar frente a todos aquellos poderes que quieran
abolirla.

Adems, los firmantes de dicho manifiesto indican que la crisis y la
sagrada contencin del dficit supone una formidable coartada para
acabar con el pensamiento crtico con respecto al pensamiento nico, un
extremo que en pocas anteriores se articulaba a travs de un mecenazgo
caprichoso por parte de una administracin que debi utilizar mejor sus
presupuestos pero que ahora conduce a la privatizacin del hecho cultural y
a reservar su supervivencia a la comercializacin balad y al puro
espectculo, atendiendo antes al populismo que a la calidad.

En este sentido, estos escritores defienden la cultura como parte
esencial del estado del bienestar, un modelo de civilizacin a cuyo
desmantelamiento estamos asistiendo sin que nadie parezca prestar atencin
a las alternativas que desde la ciudadana empiezan a formularse frente a
esta situacin dramtica, al tiempo que recuerdan que, tal como aparece
recogido en el Estatuto de Autonoma de Andaluca y en la Constitucin
espaola de 1978, la cultura y la educacin son derechos inalienables de
la ciudadana y no podemos consentir que se desmantelen.

Sin embargo, aaden, eso es lo que est ocurriendo en la actualidad con
las instituciones que debieran velar para su proteccin y desarrollo. Al
respecto, resaltan que la educacin y la cultura constituyen un servicio
pblico para la sociedad que todo el mundo quiere, la del estado del
bienestar frente al estado del malestar que nos oprime. Albert Camus
relacionaba la degradacin de los derechos laborales con la degradacin
humana y la emergencia de un ocio zafio, y no solo debemos evitar
doblegarnos ante esa zafiedad del ocio sino que debemos exigir que se
atienda prioritariamente a la formacin de la persona, apostillan.

Igualmente, apuntan los responsables de este manifiesto, la cultura no es
un valor residual sino un testigo de la historia que debe rebelarse
frente a quienes pretenden preservar los intereses de las lites
dominantes. En tal sentido, dicen tener el deber irrenunciable de exigir
que forme parte de las prioridades del Estado para que el Estado, es decir
lo pblico, siga formando parte de las prioridades de la ciudadana; esto
es, para que no se repartan sus ropas los oscuros mercados e intereses
srdidos que lo estn crucificando.

Por ltimo, denuncian que la cultura est viviendo formidables recortes,
no slo en la economa, en los nuevos puestos de trabajo que ha creado
durante los ltimos 30 aos, o en las llamadas industrias culturales, sino
en la capacidad real de que los creadores puedan comprometerse con la
belleza sin sentir la angustia ubrrima de quienes a su lado luchan por la
simple subsistencia. La tica y la esttica conforman la cara y la cruz de
una misma moneda, concluyen.

Los creadores firmantes de este manifiesto son Manuel Snchez, Diego
Rodrguez, Jos Manuel Caballero Bonald, Luis Garca Montero, Antonio
Jimnez Milln, Juan Jos Tllez, Antonio Gmez Yebra, lvaro Garca,
Nicols Ramos, Ins Mara Guzmn, Antonio Manuel Rodrguez Ramos, Luciano
Gonzlez Ossorio, Juan Emilio Ros Vera, Carmen Snchez Melgar, Juan
Ceyles, Rafael Escuredo, Antonio Rodrguez Almodvar, Julio Neira, Teresa
Arce, Pedro Enrquez, Rafael Ballesteros, lvaro Salvador, Balbina Prior,
ngeles Mora, Pepa Merlo, Concha Caballero, Salvador Compn, Juan Luis
Tapia, Trinidad Cano, Jess Garca Caldern, Raquel Rico Linage, Alfonso
Fernndez Malo, Juan M. Molina Damiani, Miguel ngel Olivares, Francisco
Ruiz Noguera, Amalia Bulnes, Braulio Ortiz, Elena Medel, Alejandro Luque,
Pablo Aranda, Antonio Hernndez, Eva Daz Prez, Luis Manuel Ruiz,
Francisco Morales Lomas, Jos Sarria, Roco Macarena, Rafael de Czar,
Guillermo Busutil, Virginia Aguilar, Carmen Camacho, Erika Martnez,
Alejandra Lpez, Jos Mara Vaz de Soto.

Fuentes: EFE  Europa Press



*** Muere el escritor cubano Humberto Arenal

El novelista, ensayista dramaturgo y periodista cubano Humberto Arenal,
Premio Nacional de Literatura 2007, muri a los 86 aos de edad el pasado
jueves 26 de enero. Los restos del fundador de la Unin de Escritores y
Artistas de Cuba (Uneac) fueron sepultados en la Necrpolis de Coln.

Arenal naci el 15 de enero de 1926 y en 1948 se traslad a Estados Unidos
para estudiar el idioma ingls, que ya conoca, as como la literatura y el
periodismo de ese pas. Durante su estancia en el pas del norte se
desempe como redactor en El Diario de Nueva York y en la revista Visin.

Fue el autor de El sol a plomo, la primera novela de la Revolucin Cubana,
as como ms de cincuenta obras teatrales de todos los gneros. Tambin
realiz el guin del largometraje Historias de la Revolucin, de Toms
Gutirrez Alea, fue director artstico de programas televisivos y profesor
fundador de artes dramticas en la Escuela Nacional de Instructores de
Arte.

En 1959 regres a Cuba y fue profesor del Instituto Superior de Arte,
fundador de la Uneac y colaborador en varias revistas, como Casa de las
Amricas, Lunes de Revolucin, Unin, Santiago, La Gaceta de Cuba, Cine
Cubano y Revolucin y Cultura.

Fuente: Notimex



*** Publican teatro indito de Azorn

Una reciente investigacin de los profesores Antonio Dez Mediavilla
(Universidad de Alicante) y Mariano de Paco (Universidad de Murcia) ha
puesto al descubierto el eslabn perdido en la produccin teatral de Jos
Martnez Ruiz Azorn, autor de una decena de obras entre 1926 y 1936. Los
especialistas han recuperado el texto y el ttulo original de la obra
Ifach, que se edita por primera vez con un tercer acto desconocido hasta
ahora y que, a su vez, cambia el final de la obra.

Este hallazgo, resultado de ao y medio de investigacin entre la
documentacin del fondo archivstico de la Casa-Museo Azorn, que alberga
el legado del autor espaol, es una aportacin fundamental al teatro de
Azorn, segn sealan los especialistas, que ahora se plasma en un libro
coeditado por la Obra Social de la CAM y la editorial Biblioteca Nueva. La
publicacin Azorn, teatro desconocido: Judit e Ifach fue presentada el
jueves 26 de enero en el Aula CAM por sus autores.

El libro tambin vuelve a editar la primera obra de Azorn, Judit, escrita
en 1925, que nunca se estren en los escenarios y que permaneci como texto
desconocido hasta 1993, cuando la Obra Social de la CAM edit la obra,
recuperada por los mismos investigadores, Dez Mediavilla y De Paco. Esta
obra, una tragedia escrita para la actriz Margarita Xirgu, se encontraba
agotada en esa edicin nica y ahora la nueva, que se publica en su
redaccin definitiva, llegar a las libreras e incluir dos bocetos
inditos de escenarios dibujados por el hermano de Margarita Xirgu.

Respecto a Ifach, esta es la primera vez que se publica con este ttulo, ya
que la obra primero se radi en 1933 y se estren slo una vez en el
Teatro Principal de Burgos el 23 de abril de 1942 como Farsa docente, y con
ese mismo ttulo se imprimi en 1945, aunque el ltimo acto difiere del
texto original encontrado ahora.

La obra no tuvo mucho xito en su estreno y se imprimi en el 45 con el
tercer acto cambiado. No es fcil saber por qu le cambi el nombre y el
tercer acto, pero puede que como el estreno fue mal eso le llevara a
replantearse la historia y darle una vuelta, explica Dez Mediavilla,
profesor de didctica de lengua y literatura y experto en Azorn, que aade
que la obra fue escrita entre 1926 y 1927 y tampoco sabemos por qu se
estren tantos aos despus de haberla escrito, en el 42, cuando Azorn ya
no estaba volcado en el teatro y tampoco era ese el mejor momento para
representar ese tipo de teatro surrealista, como era el de Azorn.

La recuperacin de la obra original, por otra parte, cambia el final de la
historia, que es ms coherente, ms creble desde el punto de vista
azoriniano, coincide con su teatro superrealista e incluye una referencia
interesante desde el punto de vista local, apunta el investigador. Este
localismo en la obra universal de Azorn reside en el nombre de Ifach, que
es un personaje alejado del mundo que vive en la sierra de Aitana y a cuya
bsqueda acuden los protagonistas de la obra, que no es sino una reflexin
sobre la crueldad del ser humano.

Dez Mediavilla apostilla que el teatro de Azorn era complejo, no era
fcil de representar, y no es casual que tuviera discreto xito, pero tiene
mucho de reto para una compaa de teatro actual. Esta obra no podra
representarse tal y como est, pero estara bien que alguien la adaptara.

El experto mantiene que con estos textos se cierra la obra teatral de
Azorn, al menos hasta el momento, ya que tambin hay entre los documentos
del legado un boceto de teatro sobre santa Teresa y un principio de guin
cinematogrfico sobre la ruta de don Quijote.

Fuente: Informacin



*** Premio Casa de las Amricas anunci veredicto

Escritores de Argentina obtuvieron tres premios y varias menciones del
concurso literario Casa de las Amricas 2012, proclamado en La Habana el
pasado 26 de enero, y en el que tambin resultaron galardonados
intelectuales de Brasil, Hait, Per, Ecuador y Cuba.

En esta 53 edicin del Premio concursaron obras en las modalidades de
teatro, literatura para nios y jvenes, literatura brasilea y literatura
caribea en francs o creole.

Los escritores argentinos Ignacio Apolo y Laura Gutmann ganaron en teatro
con El tao del sexo, valorado por el jurado como un texto audaz y
original que lleva a dialogar con el universo de las relaciones humanas.

Otra autora argentina, Josefina Porcelli, se alz en literatura para nios
y jvenes con su novela Mi hermano lleg de otro planeta un da de mucho
viento, en la que los evaluadores resaltaron la sensibilidad y acierto
narrativo con que describe la diferencia fsica y la prdida de un ser
querido.

Los libros No te mueras, de Mariela Filkenstein, y Prohibido soar, de
Carlos Marianidis, ambos de Argentina, recibieron menciones en esos gneros
literarios, en tanto el premio de narrativa Jos Mara Arguedas fue para su
compatriota Ricardo Piglia por Blanco nocturno.

En literatura brasilea result distinguida la obra O aluf Rufino.
Trfico, escravidao e liberdade no Atlntico negro (1822-1853), de Joao
Jos Reis y Flavio dos Santos, y en literatura caribea en francs o creole
obtuvo el premio Le sang et la mer, del haitiano Gary Vctor.

El premio extraordinario de estudios sobre la presencia negra en la Amrica
y el Caribe contemporneos, que fue convocado este ao por primera vez,
recay en el ttulo Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad, de
la sociloga cubana Zuleica Romay.

El fallo seleccion el ttulo The trouble with unity: Latino politics and
the creation of identity, de Cristinba Beltrn, para ganar el premio de
estudios sobre latinos en Estados Unidos.

Asimismo, los premios de carcter honorfico del certamen, el de poesa
Jos Lezama Lima, fue otorgado al libro Obra cierta, antologa potica, de
Humberto Vinueza, de Ecuador, y el de ensayo Ezequiel Martnez Estrada fue
concedido a Promesa y descontento de la modernidad, del peruano Ral Bueno.

Entre los 22 jurados de doce pases que evaluaron las 377 obras
concursantes estuvieron el cineasta brasileo Orlando Senna, el dramaturgo
argentino Vctor Winer, el narrador y ensayista talo-espaol Carlo
Frabetti, el escritor estadounidense Renato Rosaldo, el politlogo y
economista cubano Esteban Morales, el poeta francs Francis Combes y la
actriz, poeta y dramaturga salvadorea Jorgelina Cerritos.

El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano fue el invitado especial
del Premio Literario Casa de las Amricas 2012 y el encargado de inaugurar
las jornadas de actividades del certamen iniciadas el 16 de este mes.

El programa se desarroll durante once das con paneles de intelectuales,
conferencias y la presentacin de las obras ganadoras en 2011, entre ellas
La bota sobre el toro muerto, del cubano Emerio Medina Pea (cuento), y Su
paso, del argentino Carlos Enrique Bischoff (literatura testimonial).

Desde su creacin en 1959, tras el triunfo de la revolucin liderada por el
ahora ex presidente cubano Fidel Castro, el Premio Casa de las Amricas es
considerado uno de los galardones con mayor historia y prestigio en la
regin, y ha recibido ms de 25.000 originales de 52 pases.

Fuente: EFE



*** Ms de cien autores participaron en el Hay Festival Cartagena

La msica, la literatura, las ideas, el dilogo y el nimo festivo fueron
algunos de los componentes de la ltima versin del Hay Festival Cartagena
de Indias (http://www.hayfestival.com/cartagena), realizada entre el 26 y
el 29 de enero. Conversatorios, talleres, conciertos, charlas y ms de cien
autores visitaron la ciudad y participaron incluso en el Hay Festivalito
Comunitario que lleg a seis localidades de Cartagena.

Una vez ms, la ciudad amurallada y otras ciudades de Colombia respiraron
literatura, conocimiento, creatividad y celebracin. Durante cuatro das,
ms de cien personajes de las artes y las letras cumplieron su cita con la
cultura e hicieron parte de una programacin de ms de un centenar de
encuentros alrededor de temas como el periodismo, la creacin literaria, el
quehacer cinematogrfico, el medio ambiente, la cocina y el mundo
contemporneo.

El actor colombiano John Leguzamo abri el festival el jueves 26 con un
conversatorio junto al director del diario bogotano El Tiempo, Roberto
Pombo, en el que el clebre artista relat, en tono de humor, cmo lleg a
convertirse en un cotizado actor de Hollywood.

Sus ancdotas y chistes, en el repleto teatro Adolfo Meja, dieron paso al
certamen, una de las versiones del original Hay Festival, nacido hace 23
aos en Hay-on-Wye, un pueblo de Gales y cuyo espritu traspas fronteras
hasta extenderse a ciudades de cuatro continentes: Europa, Amrica, Asia y
frica.

Estamos encantados; en esta edicin empezamos con ms de 70
conversatorios, traemos ms de cien artistas, escritores y msicos, entre
ellos Carlos Fuentes, Jonathan Franzen, y en el concierto inaugural con
Carlinhos Brown, adelant la directora del festival, la espaola Cristina
Fuentes, quien detall que el Hay Festival siempre ha sido una gran
reunin de escritores y personajes de la cultura y el objetivo es seguir
consolidndolo.

La directora del Hay de Cartagena destac especialmente la presencia del
Premio Cervantes mexicano Carlos Fuentes como uno de los platos fuertes,
protagonista, el viernes 27, de un conversatorio con los escritores
colombianos Juan Gabriel Vsquez y Santiago Gamboa, y el sbado 28, de otro
en el que, junto al presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, analiz el
rumbo que estn tomando las sociedades actuales.

En su conversatorio del viernes, Fuentes afirm que la novela nunca
desaparecer, pese a la competencia del periodismo, porque la ficcin no
conoce fronteras. Ironiz sobre la relacin entre la vida vivida y la
vida novelada, con referencias a la Italia de Silvio Berlusconi, al
comparar la situacin por la que atraviesa ese pas europeo con el
naufragio del crucero Costa Concordia, y a su ex primer ministro con el
capitn del barco.

Pero ante todo defendi a ultranza la novela como gnero literario y se
reafirm en que El Quijote, de Miguel de Cervantes, es lo mejor que se ha
escrito en lengua espaola, as como que a esa biblia latinoamericana
slo puede acercarse Cien aos de soledad, de su querido amigo, el
colombiano Gabriel Garca Mrquez.

Sobre la competencia que ejercen los medios de comunicacin e Internet, el
autor de La muerte de Artemio Cruz record que fue Balzac el primero que
plante el conflicto entre novela y periodismo. Y la novela sobrevive
(...), no creo que muera, nada la ha matado hasta ahora porque este gnero
dice lo que no podra decirse de otra manera.

Durante un conversatorio en el teatro Adolfo Meja de la ciudad colombiana
de Cartagena, repleto de pblico, Fuentes relat cmo la generacin a la
que l mismo pertenece, conocida como el boom latinoamericano, entendi
que para romper con una literatura bastante pobre que vena del siglo XIX
era necesario imitar a Europa y a Estados Unidos.

Aquella generacin busc recuperar el pasado perdido, fue el caso de
Mario Vargas Llosa, Gabriel Garca Mrquez o Julio Cortzar, frente a la
actual generacin de autores latinoamericanos, que cuentan historias de lo
que pasa hoy con una gran variedad temtica.

Este comentario se lo dirigi a los dos colombianos encargados de
presentarlo y entrevistarlo, Vsquez y Gamboa, a los que asegur que ya
pertenecen al nuevo boom latinoamericano. Ustedes estn ms liberados
que nosotros, (escriben) cosas que no podamos hacer por el mandato de
recuperar un pasado, aclar.

Por ltimo, Fuentes confes que tiene una novela, que no se atreve a
concluir, sobre el que fuera el jefe del M-19, Carlos Pizarro, asesinado
cuando aspiraba a la Presidencia de Colombia tras la desmovilizacin de esa
guerrilla y entregar las armas. El motivo es que es demasiado cercana a la
realidad y sufre desvos, indic este maestro de las letras consciente de
que los novelistas no pueden competir con la realidad.

Otro autor cuya participacin en el Hay Festival destac fue el
venezolano-espaol Boris Izaguirre, quien se mostr orgulloso de asistir a
esta cita como autor latinoamericano, pese a haber desarrollado su carrera
literaria en Espaa.

Izaguirre promocion su ltima novela, Dos monstruos juntos, cuyo argumento
gira precisamente en torno a una historia de amor de una joven pareja
espaola que se quiere y sobrevive a la crisis, y de lo fcil que es
corromperse, matiz.

He vivido en una Espaa muy especial, la de los ltimos 20 aos, que ha
ido a una riqueza econmica y cultural que se ha exportado al mundo
hispano y ahora Espaa va a darse cuenta de que Latinoamrica es su
salvacin, afirm el autor.

El Hay se ha convertido en una forma de compartir y disfrutar de la
compaa de autores colombianos e internacionales, segn confes el
escritor guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, quien calific el evento como una
verdadera celebracin del trabajo literario que se abre a un pblico muy
generoso.

Para m, que vengo de un pas como Guatemala, donde no es solo difcil
encontrar libros sino encontrar gente, es un lugar de encuentro nico, es
una celebracin no solo de nuestro trabajo, sino de las artes en general,
matiz.

Premio Nacional de Literatura en 2004 y autor de, entre otras novelas, El
cuchillo del mendigo; el agua quieta, Rey Rosa afirm que lo interesante es
que el mercado est fuera, no se trata de una feria de libros, es ms
hedonista, ms compartir ideas y pensamientos.

Los 39.000 asistentes a la sptima versin del Hay Festival de Cartagena
ratificaron el xito notable que ha tenido el evento, que, adems, sita a
Cartagena, ciudad caribea del norte de Colombia, como un referente de la
literatura hispanoamericana.

En esta oportunidad, las redes sociales tuvieron un protagonismo destacado
en el desarrollo del festival, ya que 3.200 usuarios de Facebook y 2.400 de
Twitter en Colombia, Espaa y Estados Unidos, principalmente, interactuaron
en temas relacionados con este encuentro literario de cuatro das. El Hay,
que har la octava versin en 2013, cerr el domingo 29 de enero tras
acoger 94 eventos.

Fuentes: Caracol Radio  EFE  Terra Colombia



*** Estado de Coahuila desatendi donacin del escritor Gustavo Sinz

A pesar de que en marzo de 2011 se firm un convenio para formalizar la
donacin que hizo el escritor Gustavo Sinz (Ciudad de Mxico, 1940) de
toda su biblioteca, dotada de ms de 72 mil libros, a la Coordinacin de
Bibliotecas del Estado de Coahuila (Mxico), no se dio seguimiento a la
misma y ahora la donacin ser recibida por un patronato independiente de
empresarios.

As lo denunci el pasado 26 de enero la titular de la editorial
independiente Atemporia, Alejandra Peart, quien expres que hace ms de
tres aos el escritor quien recientemente obtuvo el Premio Strega 2011 en
Italia por su novela El tango del desasosiego (Atemporia) don miles de
ttulos en impecable estado, adems de otros miles de pelculas, revistas
y obras de arte originales al Estado, sin seguimiento.

Indic que el Estado, municipio o instancias, no han hecho nada al
respecto e inform que el autor de Gazapo slo solicitaba un buen
resguardo de los materiales y que l pudiera dirigir unas cuatro veces al
ao algn taller o curso de forma gratuita; incluso propuso invitar a un
colega suyo Premio Nobel de Literatura, a dar ctedra.

Fuente: Vanguardia



*** Feria del Libro Usado homenajea a escritores chilenos sin premios

Como un homenaje a grandes autores nacionales no galardonados se define
la Feria del Libro Usado de la Universidad Mayor, de Santiago de Chile, que
se inici el pasado 26 de enero y permanecer abierta al pblico hasta el
prximo domingo 12 de febrero.

Esta vigsima versin de la Feria del Libro Usado est dedicada a aquellos
grandes escritores y escritoras que, con una obra impactante y digna de
todos los reconocimientos, no han recibido en nuestro pas los galardones
que merecen, explic el director de Extensin y Vinculacin con el Medio
de la casa de estudios, Horacio Marn.

Marn record los inicios de la feria hace dos dcadas, cuando nos
reunimos con Luis Rivano, a quien conoc junto con Violeta Parra y Mal
Gatica en la Feria de Arte y Artesana que se realizaba en al Parque
Forestal.

En aquel entonces fundamos la Agrupacin Nacional de Artistas
Independientes (Anai), idea a que Luis Rivano puso toda la pasin para que
saliese adelante. Convocamos a distintos libreros, conocedores y amantes de
la literatura, muchos de los cuales han permanecido con nosotros
organizando este encuentro durante toda su trayectoria, relat.

La actividad est catalogada como uno de los panoramas culturales
imperdibles del verano en Santiago. Segn el fundador de la feria, este
encuentro ha sido visitado por miles de personas, varios presidentes de la
Repblica, representantes de los poderes del Estado, ministros, cardenales,
embajadores, estudiantes, trabajadores y familias que disfrutan el eterno
placer de sostener un libro entre las manos. Esta iniciativa ha incentivado
el gusto por la lectura y ha sido un lugar de encuentro para todos sin
distincin.

El evento est abierto al pblico en el campus Santo Domingo de la
Universidad Mayor, en calle Santo Domingo 711, en la comuna de Santiago, a
pasos de la estacin de Metro Bellas Artes, entre las 10 y las 21 horas.

Apoyan la realizacin del encuentro la Municipalidad de Santiago, el
Ministerio de Educacin de Chile, el Consejo Nacional de la Cultura y las
Artes, la Sociedad de Escritores de Chile, la Agrupacin de Libreros y
Anticuarios, el Grupo de Libreros Pablo de Rokha y una serie de libreros
independientes.

Fuente: El Mostrador



*** Mallorca podra perder el legado de Camilo Jos Cela

    El hijo del autor de La familia de Pascual Duarte lleva ms de un ao
    esperando respuesta del gobierno mallorqun. De no llegarse a un
    acuerdo, el legado podra ser trasladado a Galicia.

Camilo Jos Cela Conde, hijo del escritor espaol Camilo Jos Cela, Premio
Nobel de Literatura 1989, negocia con la Xunta para trasladar a Galicia el
legado de su padre en Mallorca, isla en la que residi el autor durante 35
aos, y cuyo gobierno no ha respondido en casi quince meses a la propuesta
de conservar las cartas, manuscritos, poemas inditos, pruebas de imprenta,
proyectos de diversas obras, pinturas y dibujos, fotografas y la vasta
biblioteca del escritor.

El 27 de enero, Cela Conde inform al patronato de la Fundacin Charo y
Camilo Jos Cela su intencin de retirar la oferta de ingreso al organismo
que se haba hecho al gobierno mallorqun. Llevamos un ao y casi tres
meses esperando una respuesta a la peticin oficial; no nos han dicho nada
y creo que ya est bien, apunt Cela Conde. El Govern de Mallorca, por su
parte, se justific alegando que nadie les haba pedido nada directamente.

Durante la reunin, sin embargo, Cela Conde tom la resolucin de insistir
con el gobierno e indic que remitir a las actuales instituciones isleas
(a los nuevos equipos de gobierno en el Govern, el Ayuntamiento de Palma y
el Consell) una carta reiterndoles la propuesta.

Por otra parte, tambin se convino durante el encuentro que los esfuerzos
de la fundacin para conseguir la participacin institucional se extendern
ms all de la misiva que mandarn a los responsables polticos. Tambin
vamos a intentar hablar con ellos y explicarles la importancia de este
patrimonio, seal el antroplogo, porque a lo mejor ni siquiera se han
enterado bien de qu es lo que queremos, apunt.

Cela Conde cree que hay que conceder el beneficio de la duda a los nuevos
que acaban de entrar en la Administracin: Justo han aterrizado y creo que
debemos darles una oportunidad y unos meses para que decidan sobre esta
cuestin y se pronuncien, consider.

El patronato de la fundacin es totalmente consciente de la contingencia de
crisis actual y de las bajadas en los presupuestos pblicos; sin embargo,
queremos saber si estn interesados en hacer algo con lo que dej aqu mi
padre, y a partir de ah estudiar qu podemos hacer y ver hacia dnde nos
dirigimos, continu.

Hay muchas posibilidades, no todas pasan por crear un museo, sino que se
pueden organizar seminarios, cursos, exposiciones itinerantes con algunos
de los bienes de la fundacin o varias actividades de investigacin. El
abanico es muy amplio, manifest Cela Conde.

En cuanto a las negociaciones con Galicia que vienen adelantndose
informalmente desde julio de 2011, Cela Conde no puede revelar con quin
ha mantenido conversaciones, pero asegura que sus interlocutores se han
mostrado muy interesados y le han ofrecido apoyo econmico. Ya me han
dicho que s. Ha habido un primer encuentro, ms que nada, para saber
quines ramos unos y otros, y digamos que falta una conversacin final
para fijar cmo se harn las cosas, explic el hijo del Nobel.

Fuentes: Diario de Mallorca  El Pas  Faro de Vigo



*** Premio Olof Palme recae sobre la mexicana Cacho y el italiano Saviano

La mexicana Lydia Cacho y el italiano Roberto Saviano fueron distinguidos
con el premio Olof Palme, que concedi el galardn por el extraordinario
gran valor, al poner en riesgo sus propias vidas en la solitaria lucha
por sus ideales y sus prjimos. El premio, dotado de 75 mil dlares, les
fue entregado el viernes 27 de enero en el Parlamento sueco.

El fallo indica que los dos periodistas y escritores nos recuerdan la
necesidad de mirar tambin a los pases que consideramos democracias,
pases donde especialmente las mujeres y los nios son explotados de la
forma ms dura, esclavizados y destruidos con ayuda de las redes criminales
globales, que tambin amenazan la democracia como sistema.

Cacho, nacida en la ciudad de Mxico en 1963, es una escritora, periodista,
feminista y luchadora por los derechos humanos conocida por sus acusaciones
de corrupcin a la clase poltica de su pas. Ha recibido numerosos premios
periodsticos, y entre sus libros destacan Los demonios del Edn, Memorias
de una infamia y Esclavas del poder.

Saviano, de Npoles, y nacido en 1979, lleg a la fama en 2006 con su libro
Gomorra, en el que dio cuenta de los negocios de la Camorra, lo que le ha
obligado a vivir desde entonces con proteccin por la amenaza de muerte de
la mafia.

La Fundacin para la Memoria de Olof Palme fue creada en 1986 por la
familia del popular primer ministro, asesinado ese mismo ao, y la
direccin del Partido Socialdemcrata Sueco. Busca promover y reconocer el
entendimiento entre las naciones y la seguridad internacional.

Instituido en 1987, el premio tambin ha sido concedido a figuras y
entidades como Amnista Internacional, la dirigente palestina Hanan
Ashraui, la opositora birmana Aung San Suu Kyi, Nobel de la Paz en 1991; y
el ex secretario general de la ONU Kofi Annan.

Fuente: EFE



*** Bolao siempre quiso ser reconocido como novelista, revelan archivos

El diario espaol La Vanguardia revel este 29 de enero el contenido de
varios papeles originales del escritor chileno Roberto Bolao, contenidos
en los archivos que la agencia de Carmen Balcells traspas al gobierno
espaol. En ellos se aprecian reflexiones del narrador, fallecido el 15 de
julio de 2003, y se advierten sus gustos y obsesiones.

Has estado en una tienda de campaa llena de viento? / Has estado en una
tienda de campaa llena de besos? / Partes militares. Pantanos pintados con
fidelidad loca por Dante Gabriel Rossetti. Con estas frases inicia Roberto
Bolao las primeras pginas de un cuaderno de tapas marrones que forma
parte del archivo.

Es blues esta maana, aunque escuches saxos suspendidos de los marcos de
las ventanas, aunque t mismo llores tan suavemente con el piano callejero;
un alba presente que se reparte en dos: no se le escapa ni un globito de
aire; la ternura de reposar la cabeza en ese milagro, en esa mirada tuya
que te devuelven las vitrinas mientras vas entrando a la ciudad, contina.

En seguida, tras un espacio en blanco punteado slo por una estrella a modo
de signo de punto y aparte, prosigue: Quiero escribir una novela y ya ni
siquiera tengo paciencia para mandarme un poema largo, cmo voy a hacer
esto, seor? As se lamentaba en las maanas este hroe de Kavafis en su
ratonera barcelonesa, con un libro sobre los rayos lser en su mano
izquierda y otro escrito por Fritz Leiber en la derecha. 

En el cuaderno de espirales fechado el 15 de agosto de 1978, Roberto Bolao
declara su ferviente deseo de ser novelista. No quiero escribir ms
poemas: Quiero escribir una NOVELA, pero me cuesta tnto empezar, escribe
con tilde en la a del adverbio, como queriendo acentuar as las fatigas que
vea en su propsito.

Bolao lleg a la literatura por medio de una apasionada vocacin potica.
En Mxico fund el movimiento infrarrealista, en oposicin al dominio que
ejerca entonces Octavio Paz. Aunque l siempre se considerara poeta, el
clich de un Roberto Bolao que se pas a la narrativa por razones
alimenticias no es cierto.

El escritor chileno, transterrado primero a Barcelona y despus a Blanes,
no cejara en su empeo de ser valorado como novelista. No lo logr
plenamente hasta 1996, despus de aos de escribir y reescribir textos que
acumulaba en carpetas y todo tipo de cuadernos, sin que lograra verlos
publicados en Espaa.

El reciente acceso a los archivos de la agencia Balcells (que rechaz El
Tercer Reich y Monsieur Pain) y el actual estudio de los del propio autor
demuestran que Bolao quera ser novelista desde muy joven y deseaba
publicar la novela El Tercer Reich, que est recibiendo crticas elogiosas
en los principales diarios y revistas de Gran Bretaa y Estados Unidos.

Las ventas de El Tercer Reich, que ha sido publicada por Farrar, Straus &
Giroux, superan los 20.000 ejemplares a los pocos das de llegar a las
libreras. The Economist lo compara elogiosamente a un cruce entre Thomas
Mann, el juego de mesa Clue y un fanzine de juegos de guerra. NPR la
califica de brutal y perfecta y The New York Times se pone en la piel de
un editor de 1990 que creyera errneamente que la novela no estaba
suficientemente acabada. 

Los cuadernos inditos, escritos durante la poca de Los detectives
salvajes, subrayan tambin la vinculacin de esta novela con la generacin
beat, destacada por la crtica norteamericana y por autores como Rodrigo
Fresn y Juan Villoro, que no vacilan en situar Los detectives salvajes
como heredero contemporneo de On the road. El mismo Bolao rindi homenaje
a Burroughs en Amberes.

En los archivos del escritor es palpable su inters por los beatnik. En una
de sus pginas se muestra fascinado por Kerouac y Mexico City Blues y se
apresta a traducir ocho de sus 242 coros. En 1955, escribe Bolao, en un
cuarto de azotea del Distrito Federal, en el edificio donde tena un
pequeo departamento el viejo ladrn y morfinnamo William Garver (el Bill
Gains de Burroughs y de Kerouac), este ltimo escribi la mayora de los
doscientos y pico poemas que conforman Mexico City Blues. En esa poca yo
todava no cumpla dos aos de edad y Kerouac no se imaginaba cunto
manipulara la maquinaria cultural burguesa sus sueos: la necesidad de
trastornar los espacios neutros de la vida cotidiana, transformndose. Y
despus: Regresar al DF de noche, cuando en las calles mojadas por la
lluvia se reflejan los rostros de ciertas hadas. Caminar como un
ornitorrinco por las avenidas interminables.

Bolao apreciaba cmo Kerouac abre su cuerpo y su movimiento a los
hechizos tiernos de Mxico DF y de repente es la ciudad (la locura
mexicana) la que empieza a circular en l, igual que si un platillo volador
soado por David Cooper, el Antipsiquiatra, diera vueltas alrededor de un
nio demente. Bueno, Kerouac fue un poeta sencillo, un nio fiel, de esos
que escriben textos y los hacen circular (por sus nervios o por sus venas o
por sus espejos), improvisando con lo primero que apareca en el atardecer
privilegiado del DF. Hasta que un da aparecieron por esas calles Ginsberg,
Corso, los dos germanos Orlovsky, y Kerouac volvi con ellos a USA (cuando
K. le ley sus poemas a Ginsberg, ste slo dijo Extra! Sper! Son buenos,
Jack . 

A Bolao le gustaba esa escritura a ritmo de free-jazz, el beat, la vida
nmada de Kerouac, esa bsqueda de la anomala en el interior de lo
establecido como normalidad. Qu pensaba de Kerouac? Kerouac, el viejo,
dispona su caos como una serie de cajoncitos, cada uno pudindose abrir y
dar una idea, una sensacin, un color extraamente autnomo. Ready-mades
del hombre que pasaba los 30 aos, pero que segua siendo el muchacho
apoltico norteamericano que juntaba jazzistas negros, dioses indios y
experiencias mexicanas, como otros juntan estampillas. Kerouac, elaborando
el discurso del vaco para llenar, de esta manera, los espacios hechos
trizas por el amor. Sin entender ms que un lado de las condiciones
objetivas (desarraigo-fiesta-desarraigo) de una generacin de jvenes que
ni en sus peores pesadillas imaginaban los aos de desempleo y crisis
econmica que necesariamente llegaran.

En los archivos del escritor se puede comprobar hasta qu punto era un
fantico de los juegos de guerra. Hay varias libretas de juegos descritos
con todo detalle y, en especial, un cuaderno en el que se plantea las
condiciones de victoria opcionales para El Tercer Reich, con todas sus
variantes, segn los movimientos de los ejrcitos de Francia, Italia,
Inglaterra, Estados Unidos, la URSS, Japn o Alemania. Detalla las muertes
de los generales, dibuja mapas del territorio, la disposicin de las
tropas, de la artillera, los blindados, las condiciones climticas o el
dominio y reparto del mundo.

En los citados archivos, tambin se encuentra una carta a la filloga
chilena Soledad Bianchi, que le public en varias antologas de poesa
chilena en el exilio. Mi familia paterna es de origen gallego y cataln,
escribe el autor de 2666. Mi abuelo paterno naci en Galicia, tuvo nueve
hijos y muri de una conmocin cerebral tras caerse de un caballo. Mi
familia materna es chilena, descendientes de una burguesa venida a menos
(incluso a espantoso). Mi abuelo materno fue coronel de ejrcito y muri de
un ataque al corazn en el ao 62, en su cama y jubilado, con dos solas
aficiones: jugar al ajedrez y decorar jarrones con trocitos de papel
recortados de revistas de colores.

En otra carta, ella le comunica que regresa a Chile, y Bolao, de 33 aos,
imagina que tal vez algn da yo sea el nico chileno en Europa,
tramitando mi residencia cada dos aos o mi permanencia anual o mi permiso
turstico cada tres meses. Le dice que llega tarde a un concurso de novela
del que su amiga le ha enviado las bases. Antes de fin de ao espero tener
terminadas dos novelas que me han costado, tesoritos de su pap, miles de
Ducados, litros y litros de t Hornimans, unas cuantas pesadillas y el
hallarme hoy por hoy sin blanca ni trabajo fijo (porque eso es otra cosa,
tan terrible como trabajar, pero paralelo, demonio sesgado o algo as),
adems de enfermo imaginario segn un par de mdicos catalanes molierizados
hasta la nusea y bastante jodido segn yo mismo, morador en el limbo de
las distonias neurovegetativas. Pero mis nias se acercan a esta realidad
y me muero de ganas de ver cmo las tratarn los editores!.

Por lo dems, prosigue Bolao en su carta, y pese a lo obsceno que pueda
tener la palabra, soy feliz (...). Mis amigos son chicos duros a los que
les importa un pepino la literatura. Obreros en paro y pescadores, todos
muy jvenes y con un tormento especial (...). Poca poesa es la que
escribo.

Fuente: La Vanguardia



*** Autor cubano Julio Travieso acusa de plagio al espaol Jos Luis Muoz

El escritor cubano Julio Travieso denunci desde La Habana, el pasado 29 de
enero, que el espaol Jos Luis Muoz
(http://www.letralia.com/firmas/munozjoseluis.htm) ha plagiado su novela
Llueve sobre La Habana en una obra publicada posteriormente a la suya con
idntico ttulo, igual temtica y mltiples similitudes de contenido, a
lo que el acusado ha respondido aduciendo que se trata de una coincidencia.

De plagio nada de nada, sino una coincidencia con el ttulo que advert
cuando la ma estaba en la calle. Es un asunto desagradable pero son cosas
que pasan, escribi Muoz (Salamanca, 1951) a El Nuevo Herald va e-mail,
indicando que nunca coincidi en La Habana con Travieso (La Habana, 1940)
porque estuvo all hace muchos aos en viaje turstico, no cultural.

Llueve sobre La Habana, de Muoz, fue publicada por La Pgina Ediciones en
2011, dos aos despus de la publicacin en Espaa de la novela del mismo
ttulo escrita por Travieso, y que ya haba aparecido en 2004 en Cuba y en
2008 en Brasil y Rusia. La obra del cubano ha sido traducida tambin al
ingls.

La de Travieso es una historia ambientada en La Habana de los noventa del
siglo pasado, durante los difciles aos del llamado Periodo Especial, y
retrata el mundo de las jineteras (prostitutas), y la marginalidad y la
degradacin social que gener en Cuba la crisis por la cada del campo
sovitico. La de Muoz sita tambin en esa poca una trama sobre
asesinatos de jineteras que son investigados por un veterano polica
cubano.

Segn Travieso, adems de la asombrosa coincidencia del ttulo, la
temtica e incluso parecido en las portadas de la edicin que ha podido
consultar, hay mltiples similitudes en la obra de Muoz con su novela
como escenarios, personajes, motivos, frases o secuencias.

Si en mi novela hay dos jineteras, personajes principales, en la que ha
presentado Muoz tambin hay dos. Si en mi novela La Habana y su entorno en
los aos 90 son parte intrnseca de la obra, en Muoz tambin. Tal
coincidencia de un tema y un perodo tan puntual es muy sospechosa,
refiere el autor cubano.

La cubana Agencia Literaria Latinoamericana, con sede en La Habana y que
representa los derechos legales de escritores cubanos, apoya esta denuncia
de plagio tras cotejar los dos textos y afirma que Jos Luis Muoz ha hecho
un burdo reacomodo de los temas de la novela de Travieso en lo que
constituye una verdadera falsificacin.

Por su parte, Muoz, de 60 aos, reconocido autor de novelas policacas y
uno de los fundadores de la Semana de la Novela Negra en Gijn, seal el
lunes 31 de enero, en su respuesta pblica a Travieso, titulada Caen
chuzos de punta sobre La Habana (http://bit.ly/yHMmXY), que acusar a un
escritor de plagiario es un asunto grave, es como tildar a un juez de
prevaricador.

La vida de la literatura est llena de pleitos y lances de este tipo, pero
no creo que esta publicidad indeseada sobre esas dos novelas que
transcurren en La Habana y escritas a uno y otro lado del ocano les sea
favorable sino todo lo contrario, escribi Muoz en su alegato, enviado a
varios medios.

Sobre el ttulo de Llueve sobre La Habana, que Muoz present en noviembre
en la Feria Internacional del Libro de Miami, explic que ste le vino a la
mente cuando vio una foto en blanco y negro publicada en El Pas Semanal, y
en la que un joven negro y su pareja iban en moto por una calle habanera
bajo la lluvia.

Tanto me gust la foto que incorpor un captulo con ese nombre, Llueve
sobre La Habana, inspirndome en ella. Y tanto me gust el ttulo de ese
captulo que decid que fuera tambin el de la novela. Y as fue, sin ms,
porque adems consider que esa frase recoga la tristeza de mi historia
policial que era, sobre todo, sentimental, expres Muoz, cuya novela se
centra en los asesinatos de prostitutas y tiene un fuerte tono de crtica
sobre la vida en la capital cubana.

Travieso, escritor, traductor y profesor universitario, es autor de catorce
libros de relatos y novelas, entre ellas El polvo y el oro, premio Mazatln
de literatura en Mxico y Premio de la Crtica cubana, entre otros.

Muoz, por su parte, ha destacado en la narrativa negra espaola con
ttulos como El cadver bajo el jardn, ltimo caso del inspector Rodrguez
Pachn o El corazn de Yacar y ha recibido, entre otros premios, el Tigre
Juan, el Azorn, La Sonrisa Vertical, el Caf Gijn, el Camilo Jos Cela y
el Ciudad de Badajoz de Novela.

Fuentes: EFE  El Nuevo Herald



*** Poema del archivo de Gerardo Diego fue escrito por Pedro Soto de Rojas

Pedro Soto de Rojas (Granada 1584-1658) es el autor de una fbula en verso
hallada en el Archivo Personal de Gerardo Diego, el autor de lo que ya se
considera como la gran joya del Siglo de Oro que la Fundacin Gerardo
Diego ha cedido a la Biblioteca Menndez Pelayo, segn se anunci en rueda
de prensa el pasado 30 de enero.

El responsable de la recuperacin de este texto, con ms de 900 versos, fue
el propio poeta cntabro, que copi el largo poema en el ao 1919, sin
conocer su autor, de un manuscrito que encontr en la Biblioteca Menndez
Pelayo, y lo coment en un artculo publicado en 1929. Ambos documentos
permanecan inditos.

En 1920, cuando Gerardo Diego tena 23 aos y estaba preparndose para una
plaza de oposicin a un instituto que no sacara en la biblioteca
Menndez Pelayo, su director, Miguel Artigas, le pas una serie de
documentos para que los examinara. Entre ellos capt su atencin una fbula
que, ante su estilo, en un primer momento, pens que era de Luis de
Gngora, figura a la que admiraba. Pero se puso a investigar y descubri
quin era su autntico autor: el poeta granadino Pedro Soto de Rojas,
seguidor de Gngora.

Gerardo Diego escribi un artculo sobre este hallazgo en el que aprovech
para reivindicar a Gngora y realiz una copia manuscrita de ese texto que
su hija, Elena Diego, custodi durante aos en su archivo personal.

Entonces, Gerardo Diego, gran amante de la obra de Gngora, apreci
parecidos con el gran maestro del Siglo de Oro. Ahora, casi cien aos
despus, se conoce a su autor verdadero y se recupera una obra cuyo
original se haba perdido en algunos de los traslados de los fondos de la
Biblioteca Menndez Pelayo, con lo que la entrega de este manuscrito en la
actualidad supone en el fondo una devolucin, aunque en forma de
facsmil, pero con una copia muy especial pues es de puo y letra del poeta
santanderino.

La Fundacin Gerardo Diego desvel la autora en la rueda de prensa, en la
que la catedrtica de literatura espaola de la Universidad de Barcelona
especialista en literatura de la Edad de Oro, Rosa Navarro, defini el
texto como un tesoro del patrimonio literario, que gracias a la labor de
la familia de Gerardo Diego ha salido a la luz. Y es que cuando la familia
encontr el manuscrito se lo pas a la fundacin y sta a Navarro, que
defini la autora exacta.

Navarro Durn cont cmo Diego inicialmente pens que el texto, que
apareci en un cuaderno muy deteriorado, era del propio Gngora, de tan
bueno que era, pero luego descubri que era de otro autor, algo que intuy
al encontrar vestigios de palabras similares y de frmulas estilsticas.

Asimismo, destac la labor investigadora de Diego en una poca en la que no
se contaba con los medios que hay en la actualidad. Y del propio texto, ha
puesto en valor que est escrito con la estructura de una silva, algo poco
habitual en las fbulas.

El poema se titula La fbula de Alfeo y Aretusa y cuenta cmo el ro
Alfeo se enamora de la ninfa Aretusa, que era la mejor cazadora del cortejo
de la diosa Diana. En forma humana, el ro la persigue por toda la Arcadia,
y ella, agotada por el esfuerzo de la carrera, pide socorro a la diosa
Diana, quien la rodea con una espesa nube. Aretusa acaba convirtindose en
un fuente, cuyas aguas finalmente se mezclan con las de Alfeo, en su
condicin original de ro. Es una historia que aparece narrada en las
Metamorfosis de Ovidio.

Al acto no pudo asistir la hija de Gerardo Diego, Elena, que conserv el
manuscrito, pero s estuvieron presentes igo de la Serna, presidente de
la Fundacin Gerardo Diego; Rosa Navarro, catedrtica de literatura
espaola de la Universidad de Barcelona y especialista en literatura de la
Edad de Oro, y Rosa Fernndez Lera, directora en funciones de la
biblioteca.

Fuente: El Diario Montas



*** Presentan El viajero del tiempo, ficciones breves de Alberto Chimal

El escritor, novelista, historiador y filsofo britnico Herbert George
Wells (1866-1946) public en Londres, en 1895, su colosal obra La mquina
del tiempo (The time machine); ahora, 117 aos despus, el mexicano Alberto
Chimal escribi una coleccin de ficciones breves titulada El viajero del
tiempo.

Este 31 de enero, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes de
Ciudad de Mxico, se present este material de Chimal, un conjunto de
alrededor de un centenar de breves ficciones que recuerdan a The time
machine, una extraordinaria novela de ficcin de 16 captulos y un eplogo
basada en la teora del eternalismo.

Por sus escritos relacionados con la ciencia, en 1970 se decidi, en honor
del escritor britnico, llamar H. G. Wells a un astroblema lunar ubicado
en el lado oscuro de la Luna. Se convirti en un autor famoso por sus
novelas de ciencia ficcin y, con Julio Verne, es considerado precursor de
este gnero.

El libro de Chimal est integrado por ficciones que giran alrededor del
mismo asunto y personaje, llamado El viajero del tiempo, el mismo
protagonista de la novela clsica de la ciencia ficcin La mquina del
tiempo, de H. G. Wells, segn declar.

Al contrario que Verne, padre del detalle y la explicacin minuciosa, Wells
describe la mquina, a propsito, de modo superficial y a la ligera, con
algunas pinceladas de color (...tena partes de metal, cristal de roca y
marfil...); para Chimal no todas las historias deben ser contadas
extensamente.

Indic que en aquella novela al personaje nunca se le identifica con un
nombre, simplemente se le dice El viajero del tiempo. Despus de que ha
viajado al futuro y ha visto la decadencia y la declinacin de la especie,
se vuelve a ir, regresa a contarlo, y se va, pero ya no regresa para contar
aqu lo que ha visto.

El entrevistado aadi luego que mi juego es que el viajero todava anda
por ah, circulando por el tiempo y el espacio en su mquina, descubriendo
toda clase de cosas extraas y encontrndose con gente rara y famosa,
explorando la vastedad del tiempo, porque este es un tema que se me hace
muy interesante.

Abon a sus declaraciones que con ese tema le gusta jugar en la mini
ficcin y que los viajes del personaje son en todas las pocas. El viajero
del tiempo visita la actualidad, o la poca de los dinosaurios. Un da est
con Elena de Troya y en otro con Sigmund Freud y despus puede llevar a
Platn al cine.

Para Chimal, lo interesante de usar esta imaginacin es que los escenarios
que permiten personajes como el viajero del tiempo son enormes. Uno puede
imaginar gran cantidad de cosas y dado que se desarrollan en tan breve
espacio, a continuacin se puede empezar rpidamente con otra historia.

A travs de la red social Twitter (http://twitter.com/albertochimal),
Chimal explora territorios de la literatura, resultado de lo cual es su
primer libro, 83 novelas, que tiene el mismo origen que El viajero del
tiempo, pues ambos se gestaron en la red social a raz del esfuerzo que
hago por escribir minificciones diariamente.

Por ello, con este libro, el autor apuesta por el reconocimiento de lo que
ocurre alrededor y de lo que se cuentan las personas, pues consider a la
minificcin como un gnero del conocimiento compartido o de complicidad
con el lector.

Narrador, dramaturgo y ensayista con estudios en la Escuela de Escritores
en la Sociedad General de Escritores de Mxico (Sogem) y en la Universidad
Nacional Autnoma de Mxico (Unam), Chimal (Estado de Mxico, 1970) ha sido
profesor, colaborador de suplementos culturales y poeta.

Fuente: El Informador



*** Ms de 103.000 ttulos fueron publicados en Espaa en 2011

Las editoriales espaolas publicaron ms de 103.000 ttulos durante el ao
2011 en todos los formatos (papel, digital, y otros) y en todas las
lenguas, segn los datos recogidos por la Agencia del ISBN y hechos
pblicos el pasado 31 de enero. En estas cifras no se incluyen los libros
catalogados por la agencia producidos por autores-editores.

Por comunidades autnomas, Madrid y Catalua siguen siendo las regiones con
mayor volumen de actividad editorial, con 65.000 ttulos publicados entre
ambas (63,11%), seguido de Andaluca, 14.423 ttulos (13,99%), Valencia,
6.864 ttulos (6,66%), Galicia, 2.996 ttulos (2,91%) y Castilla y Len,
2.542 ttulos (2,47%).

Durante 2011, las editoriales publicaron 97.211 libros en las lenguas de
Espaa. Al margen de los publicados en castellano, que representaron 81.825
ttulos (79%), los libros en cataln ascendieron a 10.919 ttulos (11% del
global), seguido de los editados en gallego, 1.855 (2%) y en Euskera,
1.442% (1%). Un 6% de los libros publicados en Espaa se realizaron en
otras lenguas, un total de 5.866.

Asimismo, el nmero de las traducciones de libros de otras lenguas ascendi
a 22.437. De ellos, el mayor porcentaje fueron los traducidos del ingls,
10.718 (47%), seguido del castellano (traducido a otras lenguas), 4.012
(17%), francs, 2.342, (10%) e italiano, 1.207 (5%).

Hay que destacar, asimismo, que 3.574 sellos editoriales publicaron al
menos un libro durante 2011. De todos ellos, 217 publicaron ms de 100
ttulos; juntos representan el 62% de los libros editados en Espaa durante
el pasado ao. Con los datos de la Agencia del ISBN el Ministerio de
Cultura de Espaa elabora su Panormica de la edicin espaola
(http://www.mcu.es/libro/MC/PEE/index.html).

Por otra parte, la Agencia del ISBN registr un total de 17.843 obras en
formato digital a lo largo de 2011, un 38% ms con respecto a lo recogido
en la Panormica de 2010. Estas cifras representan el 17% del total de los
libros registrados por la Agencia del ISBN en Espaa durante 2011 y
reflejan el creciente inters del sector editorial por ofrecer a sus
lectores ttulos editados en formato digital.

En Espaa, la industria editorial mueve anualmente cerca de 3.000 millones
de euros, un 0,7% del PIB y da empleo, directo e indirecto, a ms de 30.000
personas. Las 889 empresas editoriales agrupadas en la FGEE representan
cerca del 95% del sector, y a lo largo de 2010 editaron ms de 220 millones
de libros y cerca de 80.000 ttulos con una tirada media por ttulo de
3.790 ejemplares.

Fuente: Europa Press



*** Muere a los 82 aos el dramaturgo argentino Juan Carlos Gen

Juan Carlos Gen, conocido hombre de teatro de origen argentino, falleci
en Buenos Aires, el martes 31 de enero, a los 82 aos, vctima de un
cncer.

Gen se destac como dramaturgo y actor. Comenz su carrera teatral en los
aos 50. Tras el golpe militar en Argentina, ocurrido en 1976, se traslad
a Venezuela, donde vivi hasta 1993. Desde comienzos de los 80 estuvo a
cargo de programas de formacin teatral entre latinoamericanos de distintas
nacionalidades, surgiendo as el llamado Taller Actoral Permanente (TAP).

En Caracas fund el Grupo Actoral 80 en 1983, y all desarroll su trabajo
esttico marcando una tendencia dentro del teatro venezolano. Estuvo a
cargo de la reconocida compaa hasta 1993, cuando regres a Argentina.

Durante su estada en Venezuela dict clases en la Universidad Central de
Venezuela y luego en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de la
Plata, en Argentina.

Al regresar a su pas, dirigi el Canal 7 y el Teatro San Martn de Buenos
Aires. En los aos recientes, dirigi el Instituto de Estudios Teatrales
para Amrica Latina, dependiente del Centro Latinoamericano de Creacin e
Investigacin Teatral (Celcit), organismo al cual estuvo vinculado durante
toda su vida.

Gen naci en la capital argentina el 6 de noviembre de 1929. Comenz a
actuar en televisin, luego dirigi para la pantalla chica y posteriormente
su inters se dirigi tanto al cine como al teatro.

Como actor integr el elenco de pelculas como Tute Cabrero y Quebracho.
Igualmente, fue libretista de Cosa juzgada para televisin y de las
pelculas La Raulito y Golpes a mi puerta, esta ltima coproduccin
argentino-venezolana dirigida por su compatriota Alejandro Saderman e
interpretada por actores venezolanos.

Entre sus obras teatrales figura El herrero y el diablo, y entre sus
ensayos sobre el arte que cultiv est Violencia y teatro. Las ltimas
obras que llev a los escenarios como director fueron los clsicos Hamlet,
de William Shakespeare, y Bodas de sangre, de Federico Garca Lorca, ambas
en Buenos Aires.

Fuentes: AVN  El Universal



*** Sector privado mexicano impulsa iniciativa en pro de la lectura

Como parte de los esfuerzos plurales por hacer de Mxico un pas de
lectores, y con el objetivo de sumar al menos 2 millones 12 mil horas de
lectura en un ao, mediante la motivacin de sus ms de 320 mil empleados y
sus familias, ms de cuarenta pequeas, medianas y grandes empresas
privadas asentadas en Mxico lanzaron el Reto Leer Ms
(http://www.retoleermas.com) el pasado martes 31 de enero.

Dicha iniciativa es parte de las diversas acciones del Movimiento Social
por el Fomento a la Lectura Leer para Aprender, que pugna por una cultura
de la lectura y una educacin de calidad y es encabezado por el Consejo de
la Comunicacin, organismo de la iniciativa privada que coordina la
participacin de los empresarios en diversos temas sociales.

Adems de leer ms, hay que leer mejor, lo cual quiere decir que debe
encontrarse todo el significado que tiene cada libro, advirti de entrada
el escritor y promotor de la lectura Benito Taibo, uno de los
participantes, durante el anuncio realizado en la biblioteca de la
Fundacin Miguel Alemn, en Polanco.

Segn el Consejo de la Comunicacin, Leer Ms busca mejorar el nivel
acadmico de los trabajadores, apoyar en la educacin de sus hijos y sumar
esfuerzos para tener un mayor impacto en sus familias y en la sociedad.

Record que entre los muchos beneficios de la lectura, sta permite
desarrollar capacidades y abre oportunidades que son necesarias para lograr
un mayor crecimiento profesional, desarrollo humano y competencias
ciudadanas.

Taibo agreg que un libro cambia la vida de las personas que lo leen, y
aunque reconoce que ese texto en s no cambia el mundo, ste s puede ser
transformado por los nios y los adultos que leen libros.

El presidente del Consejo de la Comunicacin, Pablo Gonzlez, destac que
las empresas participantes del Reto Leer Ms reconocen la importancia de
desarrollar capacidades y ofrecer oportunidades como temas fundamentales
para construir el Mxico que todos queremos.

Entre las empresas que se han sumado hasta el momento se encuentran bancos,
cementeras, licoreras, cerveceras, papeleras, panaderas, de cine, de
pinturas, de box, medios de comunicacin y tiendas de autoservicio.

La presidenta y directora general de General Electric Mxico, Gabriela
Hernndez, precursores de la iniciativa, destac que con ste y otros
proyectos se incrementan las ventas y la productividad de las empresas, y
comparti en un video testimonios de empleados sobre el impacto positivo de
la lectura en sus vidas.

Scot Rank, presidente ejecutivo y director general de Walmart de Mxico y
Centroamrica, augur que, con facilidad, las empresas que se sumarn
aumentarn a mucho ms de 40, que la cifra del reto rebasar los 3 millones
de horas y que el nmero de beneficiarios y sus familiares sern ms de 500
mil.

El Consejo de la Comunicacin record que el pasado 25 de enero se firm el
Reto 1 de 2 Nios en Bueno y Excelente, para que un milln de nios puedan
salir de los niveles insuficiente y bsico. Este reto lo firmaron la
Secretara de Educacin Pblica, las 32 autoridades educativas estatales
del pas, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educacin y ese
consejo.

El Reto Leer Ms comenz de manera formal el 1 de febrero y concluir el
mismo da del mismo mes, pero de 2013. Para sumarse a esta iniciativa las
empresas pueden registrarse en la pgina web de la iniciativa
(http://www.retoleermas.com).



*** B de Books publica novelas en espaol de autores best-sellers en Amazon

B de Books, el sello de Ediciones B para libros digitales, comercializa
desde el pasado 1 de febrero a un precio nico de 0,99 euros una serie de
novelas que, habiendo sido rechazadas por las editoriales, fueron
publicadas en Internet por sus autores y lograron colarse en la lista de
los vendidos de Amazon.com.

Estamos ante una nueva armada de escritores que ha nacido en Amazon, y
nosotros les permitimos salir de ah, estar disponibles en todas las
libreras y plataformas digitales, explica Luca Luengo, editora
responsable del lanzamiento. Ahora hay muchos autores que se autopublican
en Internet, pero dentro de unos meses se van a multiplicar por miles, as
la editorial hace una funcin de filtro: ofrece al lector garanta de
calidad y contenido. Despus del fichaje de John Locke, que ya ha superado
el milln y medio de e-books vendidos, B de Books apuesta por estas
promesas annimas del best-seller en espaol.

Realidad aumentada naci en octubre de 2010. Su autor, Bruno Nievas,
pediatra almeriense de 39 aos, ha logrado ms de 42.000 descargas
gratuitas de su pera prima. Navegando por la red encontr por casualidad
un programa para escribir narrativa, me gust tanto que me puse a escribir
en plan chorra para aprender a manejarlo. A los pocos meses dio con una
historia que tena sentido, una novela de ficcin que mand a varias
editoriales. Nievas guarda todas las cartas de rechazo.

Ante el fracaso de su Realidad aumentada en el mundo de los editores,
decidi colgarla gratis en Internet. La gente me escriba, me daba ideas,
hacan sugerencias... no daba abasto a contestar todos los correos ni los
tuits. Un editor jubilado y una periodista que trabajaba en una revista se
ofrecieron a revisarla y editarla. A cambio de nada!, relata el pediatra.
Se considera un autor 2.0 o 3.0, aunque no se atreve a llamarse
escritor ni cambiara su consulta en Almera por la dedicacin exclusiva
a escribir.

La implantacin del e-book ha sido decisiva para estos escritores. Fernando
Trujillo y Csar Garca Muoz, autores de El secreto del to scar y Juicio
final, respectivamente, se definen a s mismos como lectores de digital.
Trujillo, por la ventaja de cambiar el tamao de la letra, y Garca Muoz
porque no pesa y no gasta papel.

La tendencia se est invirtiendo, y creo que las editoriales se van a
llevar una pequea sorpresa, dentro de unos aos el papel no se va a comer
un coln, pronostica Csar Garca. Amigos y socios de una empresa de
informtica, se confiesan frikis de las series. Ideamos una serie que a
nosotros nos gustara ver y nos divirti la experiencia. Empezamos a
escribir para concursos, ganamos alguno (en 2010 Garca gan el premio de
novela El Fungible por Kilmetros de sueos) y eso nos motiv, explica.
Pero las puertas editoriales se les cerraban y encontraron un hueco en
Internet. Conscientes de que estn lejos de convertirse en un John Locke o
en una Amanda Hocking, estos dos informticos se conforman con poder
escribir y formar parte del primer gran lanzamiento de best-sellers
espaoles por la editorial.

Armando Rodera haba trabajado durante aos en el sector informtico,
especializado en Internet y redes sociales, hace unos aos se present a
las oposiciones de interino por la Comunidad de Madrid, pero los recortes
le empujaron a la cola del Servicio Pblico de Empleo Estatal. En 2004
escribi su primera novela, El enigma de los vencidos, la mand a las
editoriales pero se qued ah, apunta Rodera.

Con mi segunda novela pas lo mismo. As que este verano la sub a
Internet a travs de mi web. La puse a un dlar, que es el precio normal
para los autores indi (independientes). Cuando me quise dar cuenta estaba
entre los libros ms vendidos en el ranquin de libros hispanos en Estados
Unidos.

Rodera asegura que el momento ha influido en el xito, y que la llegada del
Kindle a Espaa ha sido crucial. El da de Navidad, y sobre todo el de
reyes, se vendieron una barbaridad. El enigma de los vencidos est ya en
todas las plataformas digitales y, en mayo, en formato de bolsillo.

Blanca Miosi (http://www.letralia.com/firmas/miosiblanca.htm), diseadora
de moda peruana afincada en Venezuela desde hace ms de dos dcadas. Su
novela El manuscrito 1: El secreto, tambin fue rechazada por las
editoriales. Como tena libres los derechos digitales de mis novelas, y vi
que algunos amigos escritores publicaban en Amazon, me anim a publicar
tres de ellas. El manuscrito fue la ltima que saqu, casi a finales de
septiembre de 2011, a partir de noviembre las ventas se dispararon.

El xito de ventas y las reseas de lectores y blogueros llamaron la
atencin de B de Books. Elegimos estas novelas porque son las que han
triunfado en Amazon, y porque estn dentro de nuestra lnea editorial: para
un pblico amplio, mucho thriller, tramas de misterio y policiacas, afirma
Luengo, que est convencida de que si los libros (en papel) necesitan que
alguien los compre y despus los lea, los e-books requieren que alguien los
lea y despus se escuche al lector.

Fuente: El Pas



*** Investigador dona libros valiosos a Biblioteca Nacional del Per

El investigador estadounidense David Block, bibligrafo de estudios
latinoamericanos de la Universidad de Texas, don 15 ttulos valiosos que
figuran en la lista de libros perdidos de la Biblioteca Nacional del Per
(BNP), segn se anunci este 1 de febrero.

Block hizo entrega oficial a la Direccin Tcnica de la BNP de estos
ejemplares que forman parte de la lista de libros y documentos faltantes
publicada en el marco de la campaa Se buscan libros perdidos de la
Biblioteca Nacional del Per.

Se trata de El pensamiento de William Harvey en la medicina peruana, de
Juan B. Lastres (Edicin San Marcos, 1957); La gesta emancipadora del Per,
1780-1819, de J. M. Valega (Empresa Editora Peruana, 1940); Recuerdos del
regreso de Europa a Bolivia y retiro a Tacna: en el ao de 1865, de Narciso
Campero (Pars, Libro de A. Bouret, Hijo, 1874).

Asimismo, Los incas del Per, de Clements R. Markhan (versin castellana de
Manuel Beltroy; prlogo de Julio C. Tello; Lima, Sanmarti y Ca, 1920); El
departamento de Ancachs y sus riquezas minerales, de Antonio Raimondi
(Enrique Meiggs, Lima; Imprenta de El Nacional, 1873), y Cuentos peruanos,
de Arturo Jimnez Borja (prlogo de Enrique Pea; Lima, Editorial Lumen,
1937).

Tambin, Ancient America in notes on American Archeology (New York, Harper
& Borthers, Publishers, 1872); Relacin de la jornada y descubrimiento del
ro Manu (hoy Madre de Dios) por Juan lvarez Maldonado en 1567, de Luis
Ulloa (Sevilla, C. Salas, 1899); Biblioteca Andina: Part one; The
chroniclers, or, the writers of the sixteenth and seventeenth centuries who
treated of the pre-hispanic history and culture of the Andean countries, de
Means Philip Ainsworth (New Haven, Connecticut, 1928).

A estos se suman Caete: apuntes geogrficos, histricos, estadsticos,
arqueolgicos, de Eugenio Larrabure y Unanue (Lima, Imprenta del Estado,
1874); La revolucin del Cusco del 3 de agosto de 1814, de Jos Uriel
Garca (Cusco, 1914); La fundacin de Trujillo: recopilacin de artculos y
trabajos histricos sobre dicha fundacin, edicin de la Junta del Cuarto
Centenario de la Fundacin de Trujillo (Trujillo, 1935), y Anales
judiciales de la Corte Suprema de Justicia: ao judicial de 1908, edicin
de la Corte Suprema de Justicia del Per (Lima, Imprenta El Lucero, 1908).

Completa la lista los textos Mis ascendientes, de Manuel Bustamante de la
Fuente (edicin privada, Lima, 1955), y Transcripcin de los artculos y
discursos de los lderes, oradores y parlamentarios; y de Haya de la Torre,
edicin de Fergac (Aprismo, 2 edicin, Lima, 1933).

Asimismo, el investigador norteamericano don a la BNP el archivo personal
de Magda Portal, escritora, poeta peruana, feminista y activista poltica
peruana, figura relevante del siglo XX.

Lo meritorio del caso es que el investigador norteamericano adquiri estos
valiosos ejemplares en libreras y sitios web, con su propio peculio. Esta
es una manera de recuperar los libros faltantes, que se suma a la
devolucin de los ejemplares que tienen sellos y huellas de pertenencia
institucional.

Block viene realizando una campaa entre los investigadores, bibligrafos,
editores y libreros, peruanos y extranjeros, para identificar y adquirir
ejemplares de los ttulos que la Biblioteca Nacional del Per necesita
reponer.

Fuente: Andina



*** Premio Biblioteca Breve para el escritor espaol Javier Calvo

El escritor barcelons Javier Calvo obtuvo este mircoles 1 de febrero el
Premio Biblioteca Breve 2012, que convoca la editorial Seix Barral con una
dotacin de 30.000 euros, con la obra El jardn colgante, una novela
policial ambientada en la Transicin espaola, con agentes secretos, grupos
armados y un meteorito.

La editora Elena Ramrez, en nombre del jurado, indic que se trata de un
ttulo en el que aparece una Espaa de la Transicin, en una geometra
fantasmagrica, con juegos de duplicidades y desdoblamientos, con un
dominio del ritmo, personajes magistralmente delineados y un brillante tono
pardico.

Pere Gimferrer otro miembro del jurado que considera que Javier Calvo
tiene cierto parecido fsico con el ladrn y violador norteamericano Caryl
Chessman cree que el nuevo trabajo del avezado autor barcelons aborda
una poca casi imposible de tratar desde una perspectiva histrica
normal. En su opinin, Calvo ha escrito como una novela de espionaje
distorsionada con una ptica cercana a la ciencia ficcin.

El ganador del premio, que quiso dedicarlo especialmente a Claudio Lpez,
su editor durante una dcada en Random-House Mondadori, afirm en rueda de
prensa que ha conseguido el legendario Biblioteca Breve gracias al ao
2011, uno de los ms extraos e indescriptibles de nuestras vidas.

En este sentido, ha rememorado los movimientos sociales de protesta que
ocuparon plazas y calles en todo el mundo, las agencias de calificaciones
econmicas que expulsaron gobiernos o cuando se vio a una Europa en
hundimiento constante. Esta situacin, entiende, lleva a no ver el final,
a que el futuro se vuelva borroso, con una sensacin de que todo ha
terminado, como de apocalipsis.

Su intencin, a la hora de sentarse ante el ordenador, no fue tanto ofrecer
respuestas a los problemas del mundo actual sino que ha intentado buscar
con El jardn colgante el momento inicial a cuando haba empezado todo
esto, preguntndose por el presente, y escogiendo 1977, cuando se supone
que la Espaa democrtica empieza.

Tras documentarse recorriendo la prensa de la poca l contaba con cuatro
aos en ese momento se dio cuenta de que era otro mundo muy distinto al
actual con, por ejemplo, terroristas que eran vistos como mrtires y hroes
romnticos.

Por otra parte, sostiene que tratar sobre la Transicin tiene la ventaja de
que el lector ya sabe de lo que se habla, aunque la ptica de la novela
diste de otras escritas anteriormente sobre esta cuestin.

Dijo, asimismo, sentirse muy orgulloso de una imagen que aparece en el
relato en la que Barcelona, la ciudad donde transcurre la accin, es como
una princesa dormida y flotando en el mar, prisionera de un hechizo que es
Espaa. Mi intento era escribir una novela poltica, sobre las mentiras,
ms que sobre la Transicin. Mi meta final, simplemente, era coger la
sensacin de hundimiento y desazn que haba a mi alrededor y construir un
artefacto literario que lo describiera.

Sobre el ttulo, confes haberlo copiado de una cancin, e indic que
refleja el momento de un pas donde los vnculos del pasado han sido un
poco puestos en suspenso.

Nacido en Barcelona en 1973, Javier Calvo debut como narrador en 2001 con
los relatos de Risas enlatadas y en 2003 public su primera novela, El dios
reflectante. Su ltimo ttulo es Corona de flores, premio Memorial Silverio
Caada.

El jurado de esta edicin del premio, al que concurrieron 365 manuscritos y
cuya novela ganadora se encontrar en las libreras a partir del da 21 de
febrero, estuvo integrado por Jos Manuel Caballero Bonald, Alicia
Gimnez-Bartlett, Pere Gimferrer, Elena Ramrez y Gonzalo Surez.

Fuente: EFE



*** Vctor Garca de la Concha asume presidencia del Instituto Cervantes

    Quien fuera director de la RAE por doce aos llega al Cervantes tras la
    negativa del Nobel Mario Vargas Llosa a asumir su direccin, y con el
    reto apremiante de reforzar la presencia del centro en el medio
    digital.

Vctor Garca de la Concha asumi el pasado mircoles 1 de febrero la
presidencia del Instituto Cervantes, en una ceremonia realizada en la sede
central de la institucin, y en la que estuvieron presentes los seis
directores que lo han precedido en sus veinte aos de historia, los
ministros espaoles de Educacin, Cultura y Deporte, Jos Ignacio Wert, y
de Asuntos Exteriores, Jos Manuel Garca Margallo, as como numerosos
representantes de la Real Academia Espaola, que dirigi desde 1998 hasta
2010.

El nuevo director plante algunos de los retos que deber enfrentar el
Cervantes, entre ellos su expansin por Estados Unidos y Brasil y por
pases de extremo oriente como China, India, Corea y Japn.

Reforzar la presencia del Cervantes en el espacio digital es un reto
apremiante de esta institucin, que ha de buscar alianzas con los grandes
grupos de comunicacin en ese campo, de la misma forma que, aunque ya haya
muchos hispanoamericanos que trabajen en el Cervantes, hay que ir mucho
ms all para formar un frente comn que nos permita enriquecer ese gran
patrimonio que es la lengua, dijo el nuevo director.

El ministro de Educacin asegur que el Gobierno est firmemente decidido
a impulsar el Instituto Cervantes como el buque insignia de una accin
cultural coordinada, que proporcione a Espaa una plataforma de visibilidad
global y facilite algo tan importante como la promocin internacional de la
cultura en espaol.

El Gobierno quiere integrar toda la poltica cultural en una accin
transversal que coordine su dimensin educativa, su dimensin industrial y
su dimensin exterior, asegur Wert, quien, en momentos de recortes
presupuestarios como los actuales, seal que no se escatimar un solo
dobln de los que sean necesarios para potenciar y fortalecer la marca de
Espaa.

Al igual que haba hecho Wert, Garca Margallo agradeci a Carmen Caffarel,
antecesora de Garca de la Concha, el esfuerzo ingente que ha realizado
en estos aos, y record que el actual gobierno espaol se rige por el
principio de la excelencia y por eso quiere que est el mejor en cada
puesto.

Estoy seguro de que con Vctor (Garca de la Concha) hemos acertado de
pleno, subray el titular de Asuntos Exteriores, antes de aludir a la
expectacin con que ha sido acogido el nombramiento del nuevo director en
los dos hemisferios y a las numerosas personalidades que asistieron a la
toma de posesin, entre ellas los escritores Arturo Prez-Reverte y Javier
Sierra.

Garca de la Concha asume la presidencia del Cervantes das despus de que
se conociera, a mediados del mes pasado, la negativa del escritor
peruano-espaol Mario Vargas Llosa a ocupar el cargo, que le fuera ofrecido
en primera instancia.

Mediante una carta remitida al presidente del Ejecutivo espaol, Mariano
Rajoy, el autor de Travesuras de la nia mala declin el ofrecimiento,
aunque reiter su disposicin a seguir colaborando con esta institucin. El
ganador del Premio Nobel 2010 era para el Ejecutivo espaol el candidato
ideal para representar a la lengua castellana en todo el mundo, pues tiene
la nacionalidad espaola desde 1993 y un gran prestigio internacional.

Es la segunda vez que Vargas Llosa rechaza esta oferta, despus de que en
1996 el entonces presidente del gobierno espaol, Jos Mara Aznar, le
hiciese una propuesta similar. En esa ocasin, el escritor argument que
poda servir mucho ms a Espaa, a la cultura y al gobierno de Aznar,
conservando la independencia y libertad que haba tenido hasta entonces.

Fuentes: EFE



*** Descubren en el Museo del Prado una gemela de la Gioconda

Las bodegas del Museo del Prado han sido el escenario, como se anunci el
pasado 1 de febrero, de uno de los ms importantes descubrimientos de la
historia del arte: los conservadores de la pinacoteca han hallado en sus
fondos una rplica de la Gioconda de Leonardo da Vinci, pintada por uno de
sus pupilos favoritos, probablemente Andrea Salai (que a la postre se
convertira en uno de los amantes del maestro) o Francesco Melzi.

Los expertos del museo han empleado varios meses en estudiar, limpiar y
quitar el oscuro barniz que cubra la tabla en la que fue pintada la que
por muchos aos fue considerada, en el seno del Prado, como una copia ms
y bastante banal del retrato ms clebre del arte mundial.

Tanto los mximos expertos del Prado como los del Museo del Louvre han
aceptado ya el carcter oficial del hallazgo, y han subrayado la
importancia del mismo. Con toda probabilidad, la obra ser cedida
temporalmente a sus colegas del Louvre por los responsables del Prado. All
ser exhibida en la misma galera donde se encuentra la Gioconda, la obra
ms visitada del museo parisino.

Los expertos aclaran que no se trata de una mera copia del retrato de las
muchas que pululan por el mundo, sino de un verdadero retrato paralelo
ejecutado de forma simultnea por el alumno mientras el profesor pintaba su
obra maestra. Hay que subrayar, adems, que el tamao de original y rplica
es prcticamente el mismo: 77 x 53 centmetros para el primero, y 76 x 57
para la segunda.

El discpulo de Leonardo habra ejecutado la rplica a medida que el
maestro toscano iba pintando el original en su estudio de Florencia, lo que
adems arrojar nuevas informaciones sobre la forma en que se trabajaba en
los gabinetes de los grandes maestros.

Diversos estudios fotogrficos y radiolgicos efectuados sobre el cuadro
arrojan resultados que, muy probablemente, van a cambiar el rumbo de las
teoras e interpretaciones en torno al inmortal retrato de la que, segn la
tesis ms respetada, pudo ser la joven Lisa Gherardini, esposa de un rico
comerciante florentino llamado Francesco del Giocondo.

Durante mucho tiempo, los expertos del museo madrileo creyeron que la obra
que dorma en sus depsitos y que incluso lleg a ser colgada durante un
tiempo en sus paredes haba sido pintada por un artista flamenco u
holands: el soporte, tabla de roble, no era utilizado por los artistas
florentinos, que preferan el uso de otros soportes, como el nogal. Pero
estudios posteriores arrojaron nuevos resultados: el material en que estaba
hecho el soporte de la copia de la Gioconda no era roble sino,
precisamente, nogal.

Otro de los motivos cruciales de que la pintura permaneciera escondida
durante siglos se refiere al fondo del retrato, totalmente oscuro, por
contraposicin al original del Museo del Louvre, en el que puede apreciarse
el verde paisaje de la Toscana. Hoy se cree que ese fondo negro fue aadido
al cuadro en el siglo XVIII. Los restauradores del Prado emplearon meses en
despojar a la tabla de ese velo y se toparon con la luz, el color y el
trazo de los mismos paisajes del norte de Italia presentes en el original
de Leonardo da Vinci.

Los restauradores de la pinacoteca madrilea continan retirando las
sucesivas capas de barniz que durante ms de 500 aos han ido tapando el
rostro de la joven del cuadro. Con toda lgica la obra objeto del hallazgo
goza, tras ser convenientemente saneada, de un estado de conservacin muy
superior al de la Monna Lisa del Louvre.

En efecto, el rostro del original de Pars permanece oscurecido por el
barniz envejecido por el paso del tiempo, lo que hace que el aspecto de la
muchacha del cuadro parezca el de una mujer de mediana edad, mientras que
el del Prado ofrece ahora la visin de una chica de unos 20 o 25 aos.

El equipo directivo del Prado, con su director Miguel Zugaza a la cabeza,
tena previsto presentar en sociedad este hallazgo el da 23 de este mes,
pero una ponencia presentada a mediados de enero en un congreso celebrado
en Londres ha precipitado las cosas. En dicha reunin de expertos en
pintura del Renacimiento se lleg a mostrar una fotografa que mostraba el
proceso de limpieza: el antes y el despus de la copia, con el fondo negro,
y sin l.

Tambin se habl en el congreso londinense (celebrado de forma paralela a
la exposicin de la National Gallery Leonardo da Vinci, pintor de la corte
de Miln) de las pruebas de reflectografa por infrarrojos efectuadas en
la tabla; dichas pruebas fueron comparadas con las que en 2004 se aplicaron
al original del Louvre, arrojando sorprendentes resultados en cuanto a la
similitud con el original.

Ana Gonzlez Mozo, una de las especialistas de la pinacoteca madrilea,
present una ponencia en la que estableca la evidencia de que la copia
sali del estudio de Leonardo. Las razones por las que el maestro dese y
permiti que un discpulo ejecutara una rplica de forma paralela a su
trabajo es todo un misterio.

Fuente: El Pas



*** Muri a los 60 aos la trovadora cubana Sara Gonzlez

La cantante y compositora Sara Gonzlez, considerada la voz femenina ms
emblemtica del Movimiento de la Nueva Trova Cubana, que fund junto con
Silvio Rodrguez y Pablo Milans, falleci en La Habana el mircoles 1 de
febrero a los 60 aos.

En la tarde de este mircoles muri en La Habana la cantante y compositora
Sara Gonzlez, fundadora del Movimiento de la Nueva Trova Cubana y su
voz femenina ms representativa, seal el portal oficialista Cubadebate
(http://www.cubadebate.cu), sin precisar las causas de su muerte.

Gonzlez, quien haba sido sometida en septiembre pasado a una ciruga de
colon, dej la impronta de su voz en el corazn de los cubanos, dijo la
televisin local. Los restos de la trovadora fueron cremados y sus cenizas
expuestas el jueves 2 en la sede del Instituto Cubano de la Msica.

Nacida en La Habana el 13 de julio de 1951, Gonzlez ingres en 1966 en el
Conservatorio Amadeo Roldn, para estudiar viola ya tocaba la guitarra, y
luego ejerci como profesora de guitarra y solfeo, antes de incursionar en
el canto en los aos 70.

Duea de una melodiosa y potente voz, en 1972 particip en la fundacin del
movimiento de la Nueva Trova Cubana, emblema de la denominada cancin
poltica de Amrica Latina, junto con Rodrguez y Milans, entre otros
trovadores, e integr el renovador Grupo de Experimentacin Sonora del
Instituto Cubano de Cine (Icaic).

Con distintas agrupaciones musicales o acompaada por su guitarra, Gonzlez
llev su msica a Estados Unidos, y varios pases de Europa, Asia y Amrica
Latina, y comparti escenario con Joan Manuel Serrat, Chico Buarque,
Mercedes Sosa, Daniel Viglietti y Pete Seeger, entre otros. Tambin hizo
msica para cine, radio y televisin.

Entre sus composiciones musicales ms conocidas estn Girn: la victoria,
que dedic al triunfo de los cubanos en la invasin de Baha de Cochinos en
1961; Qu maravilla, He, qu dice usted y Cancin de los CDR.

Fuente: AFP



*** Publican en Espaa una gua de lectura de literatura infantil y juvenil

Harry Potter y la piedra filosofal, de J. K. Rowling; El Animalario
Universal del Profesor Revillod, de Miguel Murugarren, o Algunos nios,
tres perros y ms cosas, de Juan Faras son algunos de los 153 ttulos que
aparecen en 150 libros infantiles para leer y releer
(http://bit.ly/AoAapB). Se trata de una gua para orientar la lectura de
nios de hasta 12 aos editada por Club de Libreras Kirico, por iniciativa
de la Confederacin Espaola de Libreros (Cegal), con el apoyo del
Ministerio de Educacin, Cultura y Deporte.

La seleccin se realiz a travs de criterios como calidad literaria,
calidad en la ilustracin, libros con historias interesantes. En
definitiva, aparecen aquellos que los libreros hemos ledo y hemos
mantenido con ellos experiencias lectoras de emocin y encantamiento, como
se afirma en este catlogo, en el que tambin se tuvo en cuenta las
opiniones de las personas que entran en las libreras.

El grupo de objetivos es muy nutrido. En primer lugar, claro est, servir
de orientacin en la compra de libros para padres, docentes y
bibliotecarios. Sin embargo, con ella se invita tambin a los libreros a
tener ttulos que merece la pena conservar como patrimonio de la infancia
para transmitir a las generaciones posteriores, al tiempo que se anima a
los editores a mantener ciertos libros y no descatalogarlos en favor de las
novedades.

150 libros infantiles para leer y releer est a la venta en las libreras
espaolas al precio de 7,50 . Se articula por edades y ttulos, y cada
referencia cuenta con una resea de su argumento, sus publicaciones en
otras lenguas del Estado espaol adems del castellano, una biografa del
autor o del ilustrador y la trayectoria de este libro en el panorama
literario mundial, con el fin de poder situarlo en el contexto de la
historia de la literatura infantil.

Fuente: ABC



*** Falleci durante el sueo la escritora Wislawa Szymborska

La poeta polaca Wislawa Szymborska, premio Nobel de Literatura 1996, muri
el pasado mircoles 1 de febrero a los 88 aos en Cracovia, vctima de un
cncer de pulmn. Falleci en casa, tranquila, mientras dorma, explic a
la prensa su secretario personal, Michal Rusinek, quien record que la
escritora fue siempre una fumadora incorregible a pesar de las constantes
advertencias de los mdicos.

Aunque Szymborska, nacida en Kornik (oeste de Polonia) el 2 de julio de
1923, es la poeta ms conocida de Polonia, tuvo que esperar hasta la
concesin del Nobel en 1996 para que su obra llegase al resto del mundo. La
autora destac por una poesa llena de humor y por su hbil juego de
palabras.

Szymborska, que a los ocho aos se traslad a Cracovia, se incorpor muy
pronto al mundo literario de esta ciudad del sur de Polonia, para dedicarse
por entero a la poesa.

Licenciada en filosofa polaca y en sociologa por la Universidad
Jagelloniana de Cracovia, trabaj desde 1953 hasta 1981 como crtica en la
revista Zycie Literackie (Vida Literaria), con la columna Lectura no
obligatoria, en la que comentaba libros de los ms diversos temas, y
tambin public en el influyente semanario Tygodnik Powszechne y en la
seccin de libros del peridico Gazeta.

En cuanto a su propia obra, Szymborska debut en 1945 con el libro Busco
las palabras; en 1952 edit el poemario Por eso vivimos y posteriormente
publicara Preguntas planteadas a una misma, en 1954, una obra en la que
revela el carcter introspectivo de su obra.

Entre sus otros libros se encuentran Llamada al Yeti (1957), que los
crticos consideran el momento clave de su potica pues a partir de
entonces se aleja del realismo socialista; Poemas escogidos (1964), Cien
consuelos (1967), Poemas (1970), Por si acaso (1972), Poemas escogidos
(1973), Tarsius y otros poemas (1976), Un gran nmero (1977) y Poemas
escogidos II (1983).

Posteriormente edit La gente sobre el puente (1986),  Poesa (1987),
recopilacin de la mayor parte de su obra potica, Velada del autor: Poemas
(1992) o Fin y principio (1993).

Szymborska tradujo a no pocos poetas franceses, sobre todo del perodo
barroco. Asimismo, en la dcada de los ochenta colabor, con el seudnimo
Stancykowna, con la publicacin polaca Arka y la revista parisiense del
exilio Kultura.

Sus obras representan las cumbres ms altas de la poesa polaca
contempornea, junto a la de Czeslaw Milosz (Premio Nobel 1980), Tadeusz
Rozewicz y Zbigniew Herbert.

Se lleg a describir a Szymborska como la Mozart de la poesa, dada su
abundante inspiracin y la maestra con que usaba las palabras. Escribi
una poesa reflexiva y moralizante, intimista, irnica y llena de
paradojas, eligiendo siempre palabras sencillas y claras, frecuentemente
coloquiales.

De su poesa se desprende una consideracin antropolgica basada en la
finitud humana, en la debilidad del hombre frente a la naturaleza, con el
hombre en el centro de sus interrogantes, retomando de esa forma la
tradicin de la poesa realista polaca.

Sus obras han sido escasamente traducidas al espaol, en Mxico antes que
en otros pases: en las revistas mexicanas Plural, Proceso y La Semana de
Bellas Artes y en varias antologas de los aos setenta y ochenta.

En 2009, y tras aos de silencio de la poeta, apareci en espaol, casi al
mismo tiempo que su publicacin en Polonia, el poemario Aqu, editado por
Bartleby y traducido por Gerardo Beltrn y Abel A. Murcia Soriano, director
del Instituto Cervantes de Cracovia. Dos aos antes Igitur haba publicado
su libro Dos puntos y, en 2004, la misma editorial, el poemario Instante.

Otros traductores suyos han sido Krystyna Rodowska, Jan Zych, Andrzej Sobol
Jurczykowski, Karl Dedecius, Xaverio Ballester y Fernando Presa Gonzlez.
Su poesa cuenta en cambio con una gran cantidad de lectores en lengua
alemana, ingls, francs, chino, japons, rabe, hebreo y en las lenguas
escandinavas.

Obtuvo el Premio de Literatura de Cracovia (1954) y el Premio del
Ministerio de Cultura de Polonia (1963). Tambin gan el premio Z.
Kalenbach de la Fundacin Koscielskich de Suiza, el Premio Goethe en 1991,
el Premio Herder en 1995 y el del PEN Club polaco el 30 de septiembre de
1996.

El 3 de octubre de 1996 fue galardonada con el Nobel de Literatura por la
precisin irnica con la que ha iluminado fragmentos de la realidad humana
en su contexto histrico e ideolgico. El premio le fue entregado en
Estocolmo el 10 de diciembre de 1996 por el rey Gustavo de Suecia.

Fuente: EFE



*** BCNegra convierte a Barcelona en la capital del crimen

Ms de 60 autores y especialistas en novela negra de una decena de pases
participan desde este jueves 2 y hasta el prximo sbado 11 de febrero en
la sptima edicin del certamen literario BCNegra
(http://www.bcn.cat/bcnegra), que en esta ocasin homenajea con el premio
Pepe Carvalho al griego Petros Mrkaris.

Creador del detective Kostas Jaritos, Mrkaris recibir el galardn este
jueves 9 a las 19 horas, en una ceremonia que tendr lugar en el
Ayuntamiento de Barcelona. Luego, el viernes 10 a las 19:15, el autor
participar en una conversacin con Lorenzo Silva, bajo la moderacin de
Jordi Cervera, sobre la situacin poltica, econmica y social de su pas.
La actividad se realizar en La Capella.

El comisario del festival, Paco Camarasa, explic que en el marco del
certamen han sido programadas ms de 30 actividades entre exposiciones,
mesas redondas, clubs de lectura e intercambios y firmas de libros.

La tradicional cita, que convierte cada ao a Barcelona en la capital del
crimen literario, asume de este modo el reto de hacer a los ciudadanos
protagonistas, ms all de consumidores culturales, para lo cual se
cuenta con la colaboracin de libreras y bibliotecas, as como de 36
editoriales.

Entre las actividades adicionales, se realizar una exhibicin de la unidad
canina de los Mossos dEsquadra y se rendir homenaje al primer director de
la Oficina Antifraude de Catalunya, David Martnez Madero, fallecido hace
un ao.

Asimismo, el evento contempla exposiciones como la que acoge la Biblioteca
Jaume Fuster sobre Gimlet, la revista sobre novela negra que dirigi Manuel
Vzquez Montalbn creador del detective literario Carvalho y otra en la
Biblioteca Pblica Ars, donde se presenta por primera vez la coleccin
Joan Probasta sobre Sherlock Holmes.

Entre los invitados que participan en las mltiples charlas y mesas
redondas programadas se encuentran los ingleses Jake Arnott, David Peace y
Anne Perry; los nrdicos Inger Wolf, Jussi Adler-Olsen, Gunnar Sataalesen,
Anders Roslund y Brge Hellstrm; los estadounidenses Jeffery Deaver y
Karin Slaugther; los italianos Maurizio Giovanni y Marco Mavadi; el francs
Patrick Bard y la argentina Claudia Pieiro, entre otros. Todas las
conferencias podrn ser seguidas va Twitter a travs de la cuenta
@bcncultura.

BCNegra 2012 tiene programadas asimismo charlas para escolares centradas en
novelas juveniles, y ofrece una promocin exclusiva para ver la obra de
teatro La vampira del Raval, basada en los hechos reales que narran la
historia de Enriqueta Mart, juzgada por el secuestro de nios a principios
del siglo XX.

Fuentes: BCNegra  La Vanguardia



*** Bienal Flix Armando Nez Beauphertuy entreg premios

El pasado 2 de febrero fueron entregados en el auditorio Hugo Chvez
Fras, de la Alcalda de Maturn, Monagas (Venezuela), los premios de la
Bienal Literaria Flix Armando Nez Beauphertuy, que estuvo dotada con
15.000 bolvares y recay sobre los escritores venezolanos Luis Moreno
Villamediana, en poesa, y Limber Antonio Salazar Ilarraza, en narrativa.

Ximena Bentez, Ana Mara Oviedo y Csar Seco, los jueces de la mencin
poesa, escogieron el libro Carcasa, de Luis Moreno Villamediana, por
haber apreciado y valorado en el mismo rigurosa voluntad constructiva, que
se cumple mediante una lograda unidad temtica en torno a la descomposicin
de la materia, a travs de un lenguaje experimental alejado de las formas
tradicionales del gnero, lo cual augura que estamos en presencia de una
voz que est en bsqueda de la realizacin plena de una obra.

El jurado tambin concedi menciones especiales a Cristbal Deffit por
Cuerda floja, Jess Alfredo Maita por Instancias y Omer Quiaragua por Nadie
entiende este amor de miseria.

En narrativa el jurado estuvo compuesto por Carlos Noguera, Ivn Padilla
Bravo y Luis Pealver, quienes decidieron otorgar el premio a Limber
Antonio Salazar Ilarraza por Memorias de la carne, en virtud de la
constante presencia de la vida cotidiana como mbito donde se despliegan
historias a un tiempo fluidas y apasionantes, la nitidez y la fuerza del
lenguaje, la slida estructura narrativa, la conjuncin de temas diversos
que no alteran el sentido general del libro y el poder de la palabra para
construir imgenes y presentar cosmovisiones.

Enmarcada en la celebracin de los 250 aos de la fundacin de Maturn, la
Bienal Literaria Flix Armando Nez Beauphertuy es organizada por el
captulo Monagas de la Red Nacional de Escritoras y Escritores Socialistas
de Venezuela, en conjunto con el Instituto Municipal de Cultura (Inculmat)
de la Alcalda de Maturn y el Gabinete Estatal Monagas del Ministerio de
la Cultura.

Fuente: Gabinete Estatal Monagas



*** Fonoteca Nacional de Mxico pondr sus archivos en Internet

La Fonoteca Nacional de Mxico (http://www.fonotecanacional.gob.mx), que
cuenta con un acervo sonoro de alrededor de 400 mil documentos, anunci
este 2 de febrero que a mediados de mes se podr consultar sus archivos en
lnea, segn indic lvaro Hegewisch, director de la institucin.

Ya estn digitalizadas 37 mil horas de todo el acervo. La cifra se
incrementar hasta 50 mil a finales de 2012, esfuerzo que se suma al
proyecto Cerebros digitales de palabra, sonido e imagen, que dio a
conocer en enero el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
(Conaculta).

Aunque el acervo sonoro de la dependencia es uno de los ms ricos de
Amrica Latina, Hegewisch tiene planeado aumentarlo con el apoyo de los
comunicadores y creadores mexicanos, a fin de realizar el primer archivo de
banda sonora del cine mexicano en colaboracin con el Instituto Mexicano de
Cinematografa (Imcine). La institucin convocar a periodistas,
comunicadores y medios de comunicacin a resguardar sus archivos sonoros en
las bvedas de la Fonoteca.

Podemos preservar las cintas y audios de las entrevistas que han hecho los
periodistas, pero ellos seguirn siendo sus poseedores. Deseamos hacer un
catlogo de periodismo sonoro, nos interesa hacer conciencia entre los
comunicadores del valor que tienen los documentos que producen da a da,
que son testimonio de la historia de Mxico, dijo.

El director explic que otro de los proyectos que impulsarn durante 2012
es la creacin de una coleccin de radio indigenista. Se trata de un
patrimonio que en algunos casos est en alto riesgo por las condiciones
climticas en las que se encuentra. Iniciamos el programa con el rescate de
la radio Zongolica en Veracruz, se hizo un proyecto piloto y preservamos
todo, sostuvo.

El funcionario precis que trabajar con las comunidades indgenas requiere
establecer lazos de confianza, por ello el trabajo se realiza junto con la
Comisin Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indgenas (CDI).

Haremos un proceso de diagnstico del material y estabilizacin de los
soportes fsicos, despus se digitalizar y catalogar. Esto ya lo hicimos
con las 400 cintas de la radio Zongolica. Ese acervo est protegido, pero
ellos siguen siendo sus dueos. El proyecto es muy importante porque
promueve el rescate de archivos en nuestro pas, y queremos consolidar
nuestro liderazgo a nivel iberoamericano en este sentido, coment.

La Fonoteca Nacional tambin tiene inters en las colecciones del Instituto
Nacional de Bellas Artes. Por lo pronto trabajarn en las grabaciones de
eventos realizados en el Palacio de Bellas Artes entre los aos 60 y 90.
Adems queremos integrar los archivos de danza y teatro porque hay
composiciones musicales que poseen los creadores o los familiares y estn
en riesgo de perderse; vamos a preservar el archivo sonoro escnico.

A raz del homenaje que se hizo para los 80 aos del cine sonoro en Mxico,
la Fonoteca Nacional dise una estrategia para rescatar las bandas sonoras
del cine mexicano. Es una coleccin que no existe y queremos formar a
travs del Conaculta y el Imcine, adelant.

Hegewisch sostuvo que estn creando un programa de formacin tcnica
especializada en colaboracin con la Asociacin Internacional de Archivos
Sonoros y Audiovisuales (Iasa), que podra convertirse en el primero en su
gnero en lengua espaola.

Implementaremos un programa de capacitacin tcnica para la preservacin y
conservacin de soportes fsicos analgicos y digitales. No hay
bibliografa en espaol y los maestros tcnicos especialistas son de habla
francfona, germana e ingls. Deseamos ser un centro de competencia tcnica
para la preservacin sonora en espaol. La Fonoteca est generando una red
iberoamericana de archivos sonoros a travs de la cual realizar un
programa de formacin que empezar obviamente en Mxico, dijo Hegewisch.

Agreg: Por ejemplo, el proyecto de rescate de las radios indgenas
implica una formacin tcnica. En el DF dimos cursos a los responsables de
esos acervos y mantendremos una actualizacin virtual. El objetivo es que
el programa tenga certificacin de la Iasa porque no hay estudios
universitarios acreditados acadmicamente.

El director de la Fonoteca indic que otra de las cuestiones importantes es
que la preservacin digital requiere de la migracin y actualizacin
tecnolgica.

Los cerebros digitales sern dispositivos que almacenarn miles de
documentos que estn o estarn depositados en servidores de la Fonoteca
Nacional, de la Biblioteca Vasconcelos y de la Cineteca Nacional.

Para los archivos sonoros se han creado 14 audiotecas, una red virtual en
siete estados, con materiales de la propia Fonoteca Nacional, Radio
Educacin, Direccin de Culturas Populares, adems de Radio Unam, el Imer,
la Comisin Nacional de Pueblos Indgenas, el acervo histrico de la XEW,
la coleccin de Thomas Stanford, y las colecciones particulares de Carlos
Blas Galindo, Julin Carrillo y Luis Herrera de la Fuente, entre otros.

La Fonoteca es el cerebro digital del patrimonio sonoro y desde 2008 se
busc la digitalizacin. El acervo es realmente muy joven, poco valorado y
en riesgo de perderse; se empez a grabar a partir de la segunda mitad del
siglo XIX, el primer audio identificado en la Fonoteca es de Carl Lumholtz
en 1896, dijo.

Uno de los objetivos de los cerebros digitales es que ms personas puedan
tener acceso a esos documentos sonoros histricos, patrimonio de Mxico.

Sirve mucho digitalizar, pero si no lo catalogamos es como no tener nada.
Obtener la informacin de los archivos es uno de los grandes retos de la
Fonoteca y lo estamos haciendo al generar catlogos temticos. Adems no
sabemos qu pasar con la tecnologa ni cmo va a evolucionar pero tenemos
que trazar el plan para que est en la mira de las siguientes
administraciones, que encuentren un plan trazado y puedan tomar
decisiones, sostuvo.

Hasta ahora es posible buscar archivos en el inventario en la pgina de
Internet de la fonoteca, en el que se puede ver el ttulo del archivo y en
qu soporte est resguardado.

En la audioteca existe un espejo en baja resolucin y a travs de una
interfase accesible para el usuario hay catlogos generales de todo el
acervo de la Fonoteca Nacional, que est en incremento peridicamente.

Los acervos que se pueden consultar en la Fonoteca generarn ciclos de
escuchas, como los programas Sonidos en peligro de extincin o Los
tesoros de la Fonoteca, que pueden provocar otros programas que involucren
una interaccin entre los usuarios.

Las audiotecas tendrn promotores del escucha en donde habr un
responsable, lo que deseamos es que cada vez haya ms acceso a los archivos
y que sea rico el acercamiento, dijo.

Fuente: El Universal



*** Muere la muequera venezolana Zobeyda Jimnez

Este 2 de febrero muri en Barquisimeto, Lara (Venezuela), la artesana
venezolana Zobeyda Jimnez, vctima de un infarto durante una intervencin
quirrgica que debi realizrsele en la clnica San Juan, a raz de una
cada accidental sufrida das atrs en Bogot, Colombia, y que le produjo
fracturas en el brazo y la pierna izquierdos.

La cultora, cuyo oficio de muequera le vali en 2006 el Premio Nacional de
Cultura en su mencin Cultura Popular, falleci el mismo da en que cumpla
70 aos. Sus restos fueron trasladados a Pritu (Portuguesa), su pueblo
natal.

Jimnez haba nacido en 1942 y en 1962 egres como educadora de la Escuela
Normal Simn Rodrguez de Valencia (Carabobo). Se cas con Ramn Ochoa y
fue madre de cinco hijos. En los aos 70 comenz hacer sus muecas y fund
la Casa de las Muecas de Trapo, ahora reconocida por la Unesco como museo.
Su trabajo manual iba acompaado de la creacin literaria, especialmente de
poemas y manifiestos.

Su estado natal la honr con la designacin de Patrimonio Cultural Viviente
y Herona del Estado, entre otros reconocimientos, como la Orden
Bicentenario del Libertador, la Orden Monseor Unda y la Orden Padre
Esteller 2000 y 2001 (Primera y Segunda Clase). Adems recibi
reconocimientos internacionales en la extinta Unin Sovitica, en Mxico y
en Cuba, donde conoci al poeta Nicols Guilln en la Unin Nacional de
Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).

Ilustr libros y llev su arte a las crceles venezolanas, invitando a los
reclusos a elaborar muecas y cantar canciones. El poeta Jos Joaqun
Burgos la bautiz Santa Zobeyda de la Mueca y ella se autocalificaba
como militante del amor.

En la presentacin de su blog Zobeyda la Muequera
(http://zobeydalamunequera.blogspot.com) se define como maestra, pulpera,
educadora, facilitadora de la subversin, pintora, poetisa, vestidora de
muertos adultos y nios, resguardadora de corazones guerrilleros. Creadora
de muecas que inspir una cancin al cantautor Al Primera (1941-1985),
deca que tena tres edades: la que le pona el gobierno, la que le ponan
los mdicos y la que ella crea tener, siete aos.

Fuentes: Ministerio de Cultura  RNV  Zobeyda la Muequera



*** El espaol Jess Snchez Adalid gana el Premio Alfonso X El Sabio

El escritor y sacerdote espaol Jess Snchez Adalid (Don Benito, Badajoz,
1962) obtuvo el Premio de Novela Histrica Alfonso X El Sabio en su
undcima edicin con Alcazaba, segn inform este 3 de febrero en nota de
prensa la Fundacin CCM. Alcazaba traslada al lector al siglo IX, en pleno
emirato, cuando en Al-Andalus se produce una inusitada rebelin que pondr
en jaque el absoluto poder de Crdoba.

Las novelas de Snchez Adalid constituyen una reflexin acerca de las
relaciones humanas, la libertad, el amor, el poder, y la bsqueda de la
verdad, y entre sus publicaciones han tenido un gran xito La luz del
Oriente, El mozrabe, Flix de Lusitania, La tierra sin mal, En compaa
del sol, El cautivo, La sublime puerta y El caballero de Alcntara.

El jurado del concurso, compuesto por Soledad Purtolas como presidenta,
Silvia Grijalba, Fermn Bocos, Martn Molina y Carmen Fernndez de Blas
como secretaria, emiti su fallo en el Palacio de Benacazn, sede de la
Fundacin Caja Castilla-La Mancha. Los miembros de este tribunal resaltaron
en Alcazaba la descriptiva y elegante narracin y la perfecta
documentacin de la obra.

El autor, tras conocer el fallo del jurado, declar sentir una gran
alegra y mucha satisfaccin al recibir un premio tan prestigioso y
asegur que el Premio Alfonso X el Sabio es un orgullo para cualquier
novelista. En mi caso, me ilusiona contribuir a que la nueva novela
histrica espaola est en el importante lugar que le corresponde en
nuestra literatura, aadi.

Licenciado en derecho por la Universidad de Extremadura, Snchez Adalid
ejerci durante dos aos como juez, profesin que abandon para convertirse
en el prroco del pueblo extremeo de Alange. Se doctor en derecho en la
Universidad Complutense de Madrid, llegando despus a estudiar filosofa,
teologa y una licenciatura en derecho cannico por la Universidad
Pontificia de Salamanca. Suele colaborar en revistas como National
Geographic y Ciencia y Vida, as como en Radio Nacional de Espaa.

En 2007 recibi el premio de novela Fernando Lara y la Medalla de
Extremadura, mxima distincin institucional que concede la comunidad
homnima, como reconocimiento por sus obras.

Fuente: ABC



*** Condenan por plagio a autora espaola de literatura romntica y ertica

Un juez de Barcelona (Espaa) conden a Carmen Robles, escritora de novela
romntica y ertica, a indemnizar con 12.255 euros a la autora Sonia Urbino
por plagiar un libro suyo en sus dos novelas, segn se anunci este sbado
4 de febrero.

En su sentencia, el juzgado mercantil nmero 5 de Barcelona declara que las
obras de Carmen Robles Cmo aman las mujeres? y Estel, amor y miseria han
infringido los derechos de autor de Urbino sobre su obra Finos encajes en
mi piel desnuda, y condena a las editoriales a retirarlos del mercado.

El fallo deriva de la demanda que la autora Sonia Urbino present en
septiembre de 2010 por infraccin a los derechos a la propiedad
intelectual, al considerar que las novelas ertico-romnticas publicadas
por Carmen Robles, de las que se vendieron medio centenar de ejemplares,
eran una mera copia de su novela.

El juez ha condenado a Robles en base a un informe pericial que detect en
sus dos novelas, publicadas por las editoriales Clamo y Ddalo, 188
coincidencias, respecto a la escrita por la demandante, en el tema, los
personajes, el tiempo y las tcnicas narrativas.

El informe seala otras 23 coincidencias en recursos narrativos, 67
smbolos, 8 figuras retricas y 9 recursos lingsticos y concluye que
Robles copi profusa y extensamente las obras de Urbino, en entre 65 y 68
por ciento.

La sentencia remarca un indicio revelador de dicho plagio: el manuscrito de
una de las novelas de Robles contena un error de concordancia mencionaba
equivocadamente a los abuelos paternos en vez de los maternos que
sorprendentemente tambin contena la obra de la demandante.

El juez cree que la autora del libro original, defendida por el letrado
Jordi Roman, tiene derecho a ser resarcida econmicamente por el
enriquecimiento injusto por aquellos que han explotado la transformacin
de unas obras a costa de los derechos del titular.

Carmen Robles, vicepresidenta de la ONG Cooperaci Activa, cedi cada euro
de sus libros a una asociacin contra la mutilacin femenina, pero la
sentencia deniega a la demandante la cantidad correspondiente a las
donaciones, porque la propia presidenta de la asociacin manifest al juez
que nunca recibi nada de la escritora.

El juez tampoco accede a la pretensin de la demandante de que se publicara
su sentencia en dos peridicos de tirada nacional, porque, en su opinin,
se tratara de una medida absolutamente desproporcionada dada la falta de
notoriedad de las obras impugnadas.

Sonia Urbino alegaba en su demanda que la propia autora confesaba el plagio
en la nota que abre su pgina web oficial: Un da, durante una sobremesa,
se me ocurri criticar una novela que estaba leyendo por su falta de tacto
y lenguaje obsceno a la hora de hablar de sexo. Casi todos estuvieron de
acuerdo, y alguien con mala idea, pregunt: Podras mejorarlo?. Mord el
anzuelo, y dije, s.

Sin embargo, para el juez, ello en ningn momento puede ser tenido en
cuenta como un reconocimiento del plagio por la demandada, puesto que no
hace referencia a la obra de la seora Urbino.

Fuente: EFE



*** Publican en Mxico una antologa de poesa estadounidense contempornea

Grandes de la poesa norteamericana, como Hart Crane, John Ashbery, W. S.
Merwin y Charles Wright, fueron incluidos en La escuela de Wallace Stevens:
un perfil de la poesa estadounidense contempornea, que ser presentado
este martes 7 de febrero en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de Mxico.

El volumen cuenta con estudios introductorios del crtico estadounidense
Harold Bloom (Nueva York, 1930), y edicin, traduccin y notas de la
mexicana Jeannette L. Clariond (Chihuahua, 1949), quien dar a conocer el
volumen acompaada de Jos Mara Espinasa y Hernn Lara Zavala,
prestigiados conocedores de la literatura angloparlante. El moderador ser
Hctor Orestes Aguilar.

A decir de Bloom, Las auroras de otoo, de Wallace Stevens, poema con que
abre esta antologa, es una obra capital del siglo XX, del que surge un
rbol genealgico que incluye a poetas como A. R. Ammons, Amy Clampitt,
Henri Cole, May Swenson, Jay Wright, William Wadsworth y Li-Young Lee.

Hernn Lara Zavala adelant que La escuela de Wallace Stevens es un libro
muy atractivo, interesante, porque dicho poeta es un escritor a la altura
de Robert Frost, T. S. Eliot o Ezra Pound, tan grande como los ms
grandes.

El hecho de que Harold Bloom haya podido identificar no slo a Stevens
como el pionero o el fundador de una escuela, sino adems que haya podido
incorporar en ella a otros poetas igualmente significativos, es muy pero
muy importante, aadi.

El autor de Charras y Pennsula, pennsula afirm tambin que el libro es
muy bello y tiene muchos otros atributos: una seleccin impecable, que
empieza como es natural con Stevens, curiosamente con una obra poco
conocida, Las auroras de otoo .

Ah es donde destaca el papel de Bloom y de la editora (Clariond) en una
mancuerna increble. El primero, seleccionando a los poetas, y la segunda,
seleccionando los poemas. Se aade a lo anterior que se trata de una
edicin bilinge, con una magnfica traduccin. Que sea bilinge es un reto
enorme para la traductora porque el lector puede cotejar cmo resolvi cada
verso, pero tambin da la certeza de cmo se interpret.

Todos estos poetas son poetas complejos, de ningn modo sencillos, de gran
dificultad no slo en su lenguaje sino en sus giros, con frecuencia
oscuros. Todos valen muchsimo la pena, continu Lara Zavala. Incluye al
mismo Wallace (del que Borges hizo alguna traduccin), y a muchos otros
poetas reconocidos y que forman parte del canon, como bien dice Bloom:
Elizabeth Bishop, James Merrill, John Hollander, Mark Strand, Anne Carson.

Subray que es una gran obra que da a conocer la poesa norteamericana
contempornea y su enorme riqueza. El trabajo de Jeannette L. Clariond, con
esa acuciosidad que la caracteriza, demuestra y confirma que ella misma es
una poeta. Es una gran aportacin para todos los lectores en general, y
para los de poesa en particular, as como para los maestros y estudiantes
de letras inglesas, concluy el escritor.

Clariond es autora de varios poemarios: Mujer dando la espalda, Desierta
memoria, Todo antes de la noche, Amonites, Nombrar en vano y Leve sangre,
entre otros.

Se ha ocupado de traducir a Roberto Carifi, Alda Merini, Charles Wright,
Primo Levi y Andrea Zanzotto (recientemente fallecido), entre otros
autores. Recibi el Premio Nacional de Poesa Efran Huerta y el Gonzalo
Rojas; obtuvo la beca Fundacin Rockefeller-Conaculta, la de traductores
de Banff y del Vermont Studio Center for the Arts.

Fuente: El Informador



*** Celarg anuncia nuevos talleres que sern dictados a partir de este mes

El Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos (Celarg,
http://www.celarg.gob.ve) ha abierto las inscripciones para una serie de
talleres que se dictarn en su sede de la avenida Luis Roche de Altamira,
en Caracas.

El primero es el X Taller de Formacin Actoral para mayores de 18 aos,
facilitado por Jnnifer Gsperi, que se efectuar los martes y jueves desde
el 7 de febrero hasta el 5 de abril, en horarios de 6 de la tarde a 9 de la
noche, con una inversin de 450 bolvares mensuales (sin inscripcin
adicional).

Le sigue un taller intensivo de actuacin y expresin corporal a cargo del
profesor Noel de la Cruz, los mircoles desde el 15 de febrero al 1 de
agosto, de 6 de la tarde a 9 de la noche, y con un segundo nivel que se
efectuar del 12 de septiembre al 12 de diciembre.

Adems, del 3 de marzo al 4 de agosto, De la Cruz dictar el taller de
actuacin y expresin corporal los sbados entre las 9 de la maana y las 2
de la tarde, con un segundo nivel entre el 8 de septiembre y el 8 de
diciembre. Ambos talleres tienen un costo de 500 bolvares por
participante.

Entre el 19 de marzo y el 23 de abril ser dictado el primer nivel del
Taller de Oratoria del periodista Juan Montilla. El taller se desarrollar
los lunes en horario de 6 de la tarde a 9 de la noche, con un costo de 500
bolvares por participante (un solo pago).

El Taller de Iniciacin al Dibujo de la artista Carla Romero, concebido
para jvenes (a partir de 15 aos) y adultos, contar con ocho sesiones,
que se efectuarn los martes desde el 20 de marzo hasta el 15 de mayo, en
horario de 6 de la tarde a 8 de la noche, con un costo de 400 bolvares.

Finalmente, el taller de fotografa y literatura Narrativas visuales vs.
Visiones narrativas, facilitado por Lorena Gonzlez, se desarrollar los
martes y jueves, a partir del 28 de febrero, en horario de 7 a 9 de la
noche, con un costo de 400 bolvares (un solo pago).

Para solicitar mayor informacin sobre los talleres, el interesado puede
escribir a la direccin electrnica promocioncelarg@gmail.com o telefonear
a los nmeros (0212) 2852721 / 2990.

Fuente: Celarg



*** Feria del Libro de Cuba estar dedicada a las culturas del Caribe

La 21 Feria Internacional del Libro de Cuba abrir el prximo jueves 9 en
La Habana dedicada a las culturas del Caribe con invitados de unos cuarenta
pases, entre los que destaca el escritor mexicano Sergio Pitol.

Como es habitual, el evento ser inaugurado en la fortaleza colonial de San
Carlos de La Cabaa de La Habana, donde tendr su sede principal hasta el
domingo 19 de febrero.

En esta edicin estarn presentes unos 127 expositores, de ellos ms de
sesenta extranjeros de pases como Alemania, Espaa, Argentina, Australia,
Blgica, Ecuador, Canad, Francia, Irn, Japn, Mxico, Per, Rusia y
Venezuela.

Hasta el momento se han confirmado unos 206 invitados de cuarenta pases,
con una importante representacin de autores del Caribe, entre ellos Marcio
Veloz Maggiolo (Repblica Dominicana), Hilary Beckles (Barbados), Pauline
Melville (Guyana) y Lasana Sekou (Saint Martin).

La feria dedicar un espacio especial al escritor Sergio Pitol, Premio
Cervantes 2005, con un coloquio sobre su vida y obra y otras actividades en
referencia a su trabajo como traductor y editor.

Tambin est confirmada la participacin de la venezolana Carmen Bohrquez,
los argentinos Vicente Battista y Miguel Bonasso, el italiano Carlo
Frabetti y el brasileo Frei Betto.

Las editoriales cubanas han puesto nfasis en la publicacin de obras del
gran Caribe, y junto a las presentaciones de libros y coloquios
literarios y acadmicos sobre el tema se ha organizado un amplio programa
artstico que incluye una gala de homenaje a Bob Marley.

Otras actividades previstas son los encuentros de traductores y editores
literarios, y de jvenes escritores de Amrica Latina y el Caribe.

Dedicada asimismo a los intelectuales cubanos Ambrosio Fornet y Zoila
Lapique, esta 21 edicin de la feria entregar los premios nacionales de
Literatura, Ciencias Sociales, Diseo y Edicin otorgados en 2011.

El ao pasado la Feria fue marco de un encuentro entre el ex presidente
Fidel Castro y varios de los intelectuales cubanos y extranjeros invitados
al evento, a los que el lder cubano convoc para una nueva reunin este
ao.

Preguntada sobre esa convocatoria, la presidenta del Instituto Cubano del
Libro, Zuleica Romay, dijo que hasta el momento no existe confirmacin de
que Fidel Castro vaya a sostener una reunin similar en los das de la
feria.

Castro, de 85 aos y retirado del poder desde 2006 por una enfermedad,
inst en aquella ocasin a los intelectuales a salvar la especie humana y
jugar un rol activo ante problemas que la amenazan como una eventual
guerra nuclear y las crisis alimentarias a causa del cambio climtico.

Fuente: EFE



*** Premio Planeta-Casa de Amrica de Narrativa emitir fallo este mes

El fallo del Jurado de la quinta edicin del Premio Iberoamericano
Planeta-Casa de Amrica de Narrativa (http://bit.ly/z5URxS) se dar a
conocer el prximo 14 de febrero en Madrid. La capital espaola suceder
as a Bogot, que fue sede en 2007 del premio convocado conjuntamente por
Editorial Planeta y Casa de Amrica; Buenos Aires (2008), Mxico D.F.
(2009) y Santiago de Chile (2011).

El premio se otorga a una obra original e indita escrita en castellano y
tiene una dotacin de 200.000 dlares americanos para la obra ganadora. A
esta quinta edicin se han presentado 454 novelas, 320 de las cuales
proceden de Amrica, 107 de Espaa y 5 del resto de Europa, adems de 21
que no especifican procedencia. Los pases americanos con mayor nmero de
obras participantes son Argentina, con 91; Mxico, con 67; Colombia, con
52, y Venezuela, con 28.

El jurado est integrado por los escritores Alberto Manguel (Argentina),
Carmen Posadas (Uruguay) y Clara Snchez (Espaa). A ellos se unen los
representantes de las dos entidades que convocan el galardn: Imma Turbau
(directora general de Casa de Amrica) y Carlos Revs (director editorial
del Grupo Planeta). Completa el jurado Ricardo Sabanes (Divisin
Internacional del Grupo Planeta), quien actuar como secretario sin voto.

En la primera edicin (Bogot, 2007) result ganadora la novela El enigma
de Pars, del escritor argentino Pablo de Santis. En 2008 (Buenos Aires)
obtuvo el galardn la novela La casa de Dostoievski, del autor chileno
Jorge Edwards; en 2009 (Mxico, D.F.), el premio recay en la novela Ella,
que todo lo tuvo, de la colombiana ngela Becerra, y en 2011 (Santiago de
Chile) result ganadora la obra Los das del arcoris, de Antonio Skrmeta.

Fuente: Casa de Amrica



*** Educacin y cultura sern temas de un simposio en Cuba

Hasta el 18 de febrero es posible enviar propuestas para participar en el
IX Simposio Internacional sobre Educacin y Cultura en Iberoamrica, evento
que organiza la Universidad de Ciencias Pedaggicas Juan Marinello
Vidaurreta y que tendr lugar del 20 al 24 de marzo en el Hotel Acuazul de
la Playa de Varadero, en Matanzas, Cuba.

Entre los temas que se abordarn en el simposio se encuentran la relacin
entre la educacin, la cultura y la identidad; la formacin y
perfeccionamiento del personal docente; el proceso de educacin en la
escuela; enfoques y posiciones terico-metodolgicas en torno a la
educacin artstica; historia y tendencias actuales de la cultura, la
educacin y el pensamiento educativo en Iberoamrica; significacin
cultural y educativa de la obra de Jos Mart; escuela, comunidad-sociedad,
educacin y cultura; impacto de las tecnologas de la informacin y la
comunicacin en la educacin y la cultura, y la universidad en
Iberoamrica, sus procesos, sus tendencias de desarrollo y los desafos que
enfrenta en la contemporaneidad.

Adems de la exposicin de ponencias por parte de los participantes, habr
mesas redondas, talleres y conferencias impartidas por prestigiosos
especialistas reconocidos internacionalmente, as como visitas a centros
culturales de la comunidad, recorrido histrico cultural por la Matanzas y
otras actividades. Asimismo, se brindar espacio para organizar la
colaboracin y presentacin de proyectos de intercambio cientfico y
acadmico entre instituciones.

La cuota de inscripcin ser de $100 pesos convertibles cubanos (CUC) para
todos los participantes, lo que incluye la admisin a las sesiones del
evento, la matrcula en uno de los cursos impartidos, materiales y
constancia de participacin. Los pagos se harn efectivos al arribar a la
sede del evento.

La solicitud de inscripcin deber ser enviada antes del 18 de febrero
indicando nombre completo, direccin, institucin, telfono y direccin
electrnica. Se podr participar en calidad de ponentes u observadores, y
los participantes podrn llevar acompaantes. Los organizadores han
dispuesto una oferta para el alojamiento. Para solicitar informacin sobre
este punto o sobre los requisitos formales de las ponencias, el interesado
puede escribir a la direccin electrnica simpoeducacultura@gmail.com.

Fuente: Organizadores del evento



*** Confieren doctorado honoris causa a Emili Teixidor, autor de Pa negre

La Universitat de Vic (UVic), de Barcelona (Espaa), investir por primera
vez de un doctorado honoris causa al escritor y pedagogo cataln Emili
Teixidor en un acto a realizarse el prximo 23 de febrero, a peticin de la
Facultad de Educacin, Traduccin y Ciencias Humanas.

El autor de Pa negre ser el primero en recibir este ttulo honorfico por
la UVic, que cumple 15 aos de su reconocimiento por parte del Parlament.
El Patronato de la Fundaci Universitria Balmes otorgar a Teixidor el
ttulo de doctor honoris causa por ser uno de los escritores en lengua
catalana ms reconocidos y convertirse en uno de los clsicos modernos de
la literatura para pblicos de todas las edades.

El nuevo honoris causa de la UVic ser apadrinado por el decano de la
Facultad de Educacin, Traduccin y Ciencias Humanas, Francesc Codina,
mientras que el primer rector de la universidad, Ricard Torrents, se
encargar de pronunciar la laudatio durante el acto de investidura.

Emili Teixidor i Viladecs (Roda de Ter, 1933) est licenciado en derecho,
letras y periodismo y ejerci de maestro durante sus primeros aos de
trabajo. Inici su produccin literaria a finales de los aos sesenta,
llenando el vaco que exista en la literatura infantil y juvenil y
obteniendo el premio Literatura Catalana de la Generalitat por El prncep
Al en 1988, ao en que llega su primera novela para adultos, Retrat dun
assass docells.

Otros premios y honores recibidos por Teixidor son la Creu de Sant Jordi de
la Generalitat en 1992, el premio Crtica Serra dOr de literatura juvenil
de 1995 o el Premio Nacional del Ministerio de Cultura de Literatura
Infantil y Juvenil de 1977.

Fuente: La Vanguardia



*** Ms de 80 autores estarn en Festival Internacional de Poesa de Lima

La capital peruana se convertir, del 29 de marzo al 1 de abril, en sede de
la primera edicin del Festival Internacional de Poesa de Lima (FipLima,
http://www.fiplima.com), que convocar a ms de 80 poetas de Amrica,
Europa, Asia y frica, segn inform la Municipalidad de Lima.

Organizado por la asociacin Frnix-Poesa y la municipalidad, el certamen
buscar en cada edicin celebrar a los exponentes de las letras poticas de
cada pas: el primer celebrado ser Argentina, con 10 autores.

El municipio capitalino inform que destacan entre invitados extranjeros la
danesa Pa Tafdrup, ganadora del Premio de Literatura Nrdica; el brasileo
Ledo Ivo; y el espaol Juan Carlos Mestre, Premio Nacional de Literatura de
su pas.

As tambin, figuran el uruguayo Luis Bravo, el argentino Leonardo
Martnez, el cubano Jos Kozer, la escritora de San Marino, Mile Ercolani y
el chileno scar Hahn. A ellos se suman Salhi Abdel-Illah, de Marruecos,
Indran Amirthanayagam, de Sri Lanka, y Barnab Laye, de Benn.

Los recitales, presentaciones y conciertos del certamen se desarrollarn en
diversos distritos de la capital como Miraflores, San Isidro, el Cercado de
Lima, Barranco y Los Olivos.

El evento contar con la participacin de 33 escritores peruanos, como
Carlos Germn Belli, Antonio Cisneros y Carmen Oll, as como otros jvenes
escritores.

Tras la clausura del festival se editar una publicacin de poesa
argentina contempornea, a cargo de los poetas Jorge Ariel Madrazo
(http://www.letralia.com/firmas/madrazojorgeariel.htm) y Julio Salgado.

Adems, la revista Frnix dedicar su dcimo nmero a presentar una muestra
de todos los poetas invitados al FipLima 2012. Patrocina la Asamblea
Nacional de Rectores (ANR).

Fuente: La Repblica



*** John Verdon y Chuck Palahniuk asistirn al Gutun Zuria en Bilbao

Ha abordado gneros como el epistolar y la autobiografa y ha contado con
nombres como Ismal Kadar, Jorge Semprn, Salman Rushdie y el filsofo
Slavoj Zizek. Para su quinta edicin, el festival literario Gutun Zuria,
que cada ao organiza Alhndiga Bilbao y que llegar a la capital vizcana
en abril, tendr invitados como John Verdon, autor de S lo que ests
pensando y No abras los ojos, y Chuck Palahniuk, autor de El club de la
lucha.

El festival se celebrar a partir del 16 de abril y se prolongar durante
una semana para terminar coincidiendo con la celebracin del Da del Libro.
El centro cultural y de ocio dio a conocer el pasado martes 31 de enero un
avance de los nombres que participarn en una cita que llevar por ttulo
Secretos y mentiras y que contar con la literatura norteamericana como
invitada.

En una edicin en que Gutun Zuria prestar especial atencin a la
literatura periodstica, el festival contar tambin con la presencia del
ganador de un premio Pulitzer, Bill Keller, director hasta septiembre de
The New York Times, y de Philip Gourevitch, colaborador del New Yorker, que
a lo largo de su carrera ha denunciado temas como el genocidio de Ruanda y
la vejacin en las crceles a los detenidos de Irak.

Es una de esas personas que siempre han luchado por poner en evidencia
este tipo de situaciones, segn explic la consejera delegada de Alhndiga
Bilbao, Marian Egaa, y para llegar a que la democracia americana sea
transparente.

Otros nombres como el diplomtico Inocencia Arias, Rosa Calaf, Almudena
Grandes y Manuel Rivas, que llevar a cabo un encuentro con personas del
centro penitenciario de Basauri, completarn el cartel de una cita que
mirar tambin a la relacin entre la ciencia y las humanidades.

Gutun Zuria se acompaar de un prefestival que comenzar a finales de
marzo y en el que se proyectarn documentales estadounidenses que abordan
temas como los menores no acompaados que llegan al pas sin papeles, la
evolucin de la sociedad afroamericana o el papel de las mujeres.

Fuente: El Mundo



*** Festival Palabra en el Mundo se realizar en ms de cuarenta pases

Del 10 al 22 de mayo se celebrar, a travs de diversos eventos en ms de
cuarenta pases, la sexta edicin del Festival Internacional de Poesa:
Palabra en el Mundo (http://palabraenelmundo.blogspot.com), un encuentro
que naci hace ms de un lustro en apoyo al Festival Internacional de
Poesa de La Habana, Cuba, con la idea original de difundir ese acto y
organizar lecturas con poetas que no pudieran asistir a la isla.

Entonces, y de manera paulatina, el entusiasmo de los participantes logr
cosas inslitas, afirman los organizadores: lecturas de poesa en una
crcel, en parques, plantaciones, envo de poemas por Internet, por
celular, lecturas en hospitales, escuelas, coloquios en universidades,
lecturas en la montaa, en idiomas nativos, en autobuses. La meta es
cubrir todos los espacios para leer y hacer poesa, seala Tito Alvarado,
poeta, ensayista, periodista, conferencista y promotor cultural.

Con el apoyo, en un principio, del tambin poeta y periodista argentino
Gabriel Impaglione (http://www.letralia.com/firmas/impaglionegabriel.htm),
Alvarado, quien es presidente del Proyecto Cultural Sur, consigui
multiplicar las voces participantes y las miradas espectadoras del Festival
Internacional de Poesa: Palabra en el Mundo.

Este ao, del 10 al 22 de mayo, el encuentro avanza en cantidad, calidad y
en lugares donde se realizarn las acciones, las cuales sern ms de 2 mil.
Enfrentamos esta sexta edicin con mayor confianza en que la poesa es
mucho ms que palabras, en que s puede movilizar la conciencia, el canto,
la voluntad, para hacer de la Tierra un planeta donde las guerras sean algo
imposible, aade.

Detalla que la prxima primavera se lograr un encuentro en verdad
internacional, pero que no tiene la repercusin o la bombstica de otros
festivales. Nuestro efecto es ms silencioso, va acumulando energa para
otros saltos de calidad, va abriendo una senda tan amplia como las
necesidades y potencialidades humanas. Pensamos en la dcima edicin: 60
pases, ms de 3 mil acciones, con casi 30 mil poetas leyendo sus
creaciones a un pblico extraordinario, que comienza el trnsito de
espectador a actor de su propio destino.

La Habana ser la sede principal del cierre del Festival Internacional de
Poesa: Palabra en el Mundo, as como de la apertura del Festival
Internacional de Poesa de La Habana, que este ao acoge al quinto Congreso
del Proyecto Cultural Sur, organizacin de creadores que es el alma de la
fiesta, aquello que nadie ve, pero ah est haciendo posible lo imposible,
reitera Alvarado.

Al estar todos los organizadores del festival repartidos en el mundo, no
hay un acto central; es ms, creemos que la descentralizacin y la
horizontalidad son dos de los grandes mritos de este encuentro. Tampoco
podemos hablar de simultaneidad en sentido estricto, pues los distintos
husos horarios no lo permiten. En cada lugar que se asume a realizar una
parte del festival, la clave de solucin social ser el ser humano en su
dimensin de creador, en su aspiracin de pleno desarrollo de su
potencial.

Cualquier persona se puede sumar al Festival Internacional de Poesa:
Palabra en el Mundo organizando una o varias lecturas de poesa. Las
actividades pueden ser en cualquier escenario imaginable. Lo central es
que sean con poetas en vivo y que se logre convocar un pblico, si es con
otras artes mejor; si el pblico son veinte personas y cinco los poetas,
bien; si son ms, mucho mejor, concluye Alvarado.

Fuentes: Festival Palabra en el Mundo  La Jornada



||||||||||||||||||||||||||||||    ESPECIAL    |||||||||||||||||||||||||||||

=== Llueve sobre el mar      Gustavo Daz Sols ===========================

      (Nota del editor: a mediados de enero falleci en Caracas el escritor
      venezolano Gustavo Daz Sols. Tena 91 aos. Hoy, como un tributo a
      quien fuera uno de los renovadores de la narrativa de Venezuela del
      siglo XX, ofrecemos este relato que, escrito en 1939, cuando era
      apenas un muchacho de 19 aos, le mereci el premio de la revista
      Fantoches y su entrada a la historia de las letras venezolanas).

Por la calle del casero larga calle caliente y llena de polvo camina a
trancos un negro fornido, alto. De alguna parte sale arrastrndose el grito
campechano:

Negro Jos Kalasn, cara! As lo saludaban siempre los amigos. El negro
prosigue, balanceando el cuerpo como un mstil. La cabeza redonda, cubierta
de pelo lanoso y pasudo, bien asentada sobre el cuello robusto, voltea a
uno y otro lado segn sea de donde venga el saludo.

Y para cada uno tiene el negro Jos Kalasn su risa blanca, ancha,
generosa.

Epa, negro Kalasn! Para dnde vas tan apurao!

El negro torna a voltear. Los ojos le brillan alegres. Los labios gruesos y
violceos se estiran, se despegan. Y sale la risa otra vez. Los dientes
blanqusimos de Jos Kalasn como pedacitos de pulpa de coco destacan
firmes sobre el rostro oscuro.

El saludo lleg de la pulpera y hacia ella va el negro, riendo todava.

Gu, vale, y esde cuando ta ust por aqu?

Desde hace un rato, mi negro responde el otro.

El otro (caraqueo esmirriado, cetrino, mirada inteligente, sombrerito de
fieltro echado hacia atrs), de vez en cuando se presentaba por el casero.
Nadie saba a qu iba all. Pero como era bromista y zalamero, todos lo
toleraban. Y si alguno alguna vez no pudiendo contener la curiosidad le
preguntase:

Bueno, caraqueo, no se caliente y dgame una cosa. Ust en qu se ocupa
por aqu?

l responda sin titubear, evadiendo la respuesta:

La mujer de quin?

No juegue, caraqueo lamentbase el burlado.

Ust siempre mamndonos el gallo!

Y todos coreaban riendo:

Ah, caraqueo tigre, caray!

Ahora est sonredo, misterioso, frente al negro Jos Kalasn, dndole
palmadas sobre los brazos robustos.

No se echa un palito conmigo, ah, negro?

Caray, mi hermano, ta muy temprano pa eso. Pero viniendo de ust, venga
el palito!

As me gusta, no ve! Ah, negro, caray! Siempre dispuesto. Verd, negro?

Gu, yo soy voluntario y ust lo sabe... Y el caraqueo, haciendo una
transicin:

Oye, negro, y cundo ponemos otro sancocho como aqul? Te acuerdas,
negro?

Y pa no!

Palo e bicha tena ust esa noche, negro. Pero as es como se pone ust
bueno!

Sobre el mostrador, cubierto con una plancha de zinc, rugosa de huequitos y
abolladuras, estn los dos vasitos de vidrio grueso, llenos de aguardiente.
El caraqueo toma uno y lo ofrece al negro.

Jos Kalasn bebe el contenido en un trago. Igual gesto hace el caraqueo.
El lquido meloso pasa suave por la garganta, dejando un rastro caliente.
Rebrillan los ojos del negro. Entreabre los labios anchos, hmedos, y deja
ver su risa blanca, llena de satisfaccin. El caraqueo, bajando la voz y
ponindose confidencial, le pregunta:

Bueno, negro, y qu hubo de la negrita aquella que estabas bregando en el
sancocho?

Y el negro, remedando al preguntn:

Gu, a m me pueden registr!

Ya veo que me ests cogiendo los tiritos! exclama el caraqueo. Ah,
negro bandido ste, caray! De perinola que te la pegaste. Si esa negrita
estaba as por ust!

Y hace con los dedos de la mano derecha un gesto significativo. El negro
mira los dedos del caraqueo con los ojos brillantes y de nuevo abre su
risota blanca y guapa.

Otro palito, negro?

Bueno...

En la pulpera hay sombra fresca, acogedora. Afuera, el sol refulge y
quema.

Cae a plomo sobre la calle polvorienta del casero. Se derrite sobre el
mar. El mar se agita, sudando brillos. Escandila, hace doler los ojos.
Adentro, en la pulpera, hay fresca, sabrosa sombra.

Otro palito, mi negro!

chale!



II

En una ensenada mansa de la costa haba nacido el poblacho. Los hombres
fueron llegando y levantaron sus ranchos donde mejor les pareci. Los unos
junto al mar, porque eran pescadores. Los otros se fueron aproximando a la
montaa para estar cerca de las haciendas de cacao donde trabajaban. Y los
que vivan de los pescadores y los peones los alzaron en el medio. Eran los
ms grandes. As, el de la pulpera, el de la Comisara, el del turco de la
tienda y otros ms.

El tiempo form dos hileras de ranchos. En el medio de las dos hileras
qued una larga franja de tierra caliente. Era la calle. La calle naca,
all arriba, en la entrada de una gran hacienda de cacao y vena a morir,
aqu abajo, a la orilla del mar.

El embarcadero era un remanso. A treinta, quiz cincuenta metros de la
orilla, haba una barrera de arrecifes que en la bajamar asomaba su spera
cresta. En la pleamar ya no poda verse. La barrera de arrecifes separa el
remanso del otro mar, bravo, azul, que se ve all lejos. Por el ancho
camino del mar pasan los veleros serenos, raudos, escorados, segn est el
viento. Pasan tambin sobre el filo del horizonte los grandes
trasatlnticos tiznando el cielo, dejando sobre las olas hondas una estela
de espumas trituradas.

Hacia la derecha, el cerro rspido, pedregoso, cae de bruces sobre el mar.
Desde el embarcadero puede verse el caminito calcinado que se escurre por
entre rocas y cardones, como con miedo a pincharse. El caminito une al
puerto de los pescadores con el puerto oficial que est a menos de una
legua.

All hay un muelle grande, unas cuantas casas y un cuartel.

Aqu, en la orilla mansa del agua, crecen mangles y cocoteros. Mangles
verdinegros, desmayados, quietos. Altos, rumorosos cocoteros. Agitando en
el viento recio y salitroso sus penachos rebeldes.

As parecen jvenes caciques indios.

Pero eso fue hace ya mucho tiempo.



III

Un rancho largo, bien encalado, con dos puertas irregulares. Sobre la pared
estas palabras: Las Brisas. Era la pulpera de Monchito.

De da casi nadie iba a la pulpera. Pero de noche era muy visitada. Sin
embargo, casi todos eran los peones de las haciendas cercanas. Escaseaban
los pescadores. stos, por lo general, tenan algo en qu pensar o algo que
hacer (el golpe que llev el bote hoy contra las rocas; el anzuelo que
troz la pica; el cordel que se enred).

Los otros hombres, los peones, esos slo queran olvidar.

Inclinado sobre el mostrador, Monchito mestizo soturno y grun atenda a
los contertulios y a ratos mezclbase en su charla.

Los hombres eran mestizos taciturnos y reticentes, mulatos jactanciosos,
negros dolorosamente alegres. Del techo de la pulpera penda una gran
lmpara de kerosene que esparca su luz dura y brillante unas veces
amarilla, otras azul por todo el local. La luz baaba los rostros
cansados, los rostros alegres, los rostros severos. Un extrao livor los
pintaba, cubrindolos de misterio y de fatalidad.

Ms all de la zona iluminada adivinbanse sumidos en la penumbra rollos de
mecate en forma de ocho, alpargatas, potes, machetes.

La luz de la pulpera de Monchito es la ltima que se apaga en el casero.
Cuando ya la noche es grande y densa todava se ve en la puerta un grueso
chorro de luz. Es muy potente la lmpara de Monchito. Su luz puede verse
desde lejos, desde el mar. As decan los pescadores. Deba, pues, ser
verdad.

A un lado un grupo abigarrado charlaba entre risotadas speras. A otro,
jugaban al domin. Y ms all, ms metido en la penumbra, un hombrecito
magro, solitario, punteaba un cuatro. En medio del bullicio de la pequea
sala, por entre las carcajadas y el seco golpe de las piedras de domin
sobre la mesa, poda percibirse claro, distinto, el sonido menudo del
cuatro. Todo el ruido del recinto se filtraba a travs de aquel hombrecito
oscuro y sala destilado en pequeas, finas gotas sonoras. Y las notas que
salan de la pulpera igual que la luz de la lmpara grande se iban con
la brisa que retornaba de la tierra adentro y podan orse, tambin, desde
el mar.

Caan dos, tres, cuatro horas. Y cuando el silencio era macizo en el
casero, Monchito gritaba palmoteando:

Bueno, pues, vmonos todo el mundo que voy a cerrar! Vamos a ver cundo
pagan!

Bueno, el sbado, seguro responda uno por todos.

Y desfilaban los hombres oscuros, como sombras.

Ya en la calle, empezaban a sumirse en la noche. Entonces, cuando ya los
hombres se haban ido, cuando ya Monchito haba apagado su lmpara, se oa
imponente la eterna voz del mar. Arriba, en el cielo, muy arriba, las
estrellas. Abajo, el casero brotaba en la oscuridad, rebrillaba en la
noche como una enorme risa de negro. Detrs, la montaa negra, ms negra
que la noche, llena de extraos ruidos. Y envolvindolo todo, dominndolo
todo con su ronco rumor, el mar.



IV

Otro rancho, un tanto ms vertical, menos destartalado que los otros, con
un zcalo azul ail y remiendos donde los dems mostraban agujeros y
grietas, era la Comisara. Arriba, sobre la puerta, aleteaba una desteida
bandera venezolana. Las puntas de la bandera eran jirones, como si la
hubiese azotado una tempestad.

Era gente apacible la del casero y el comisario poco tena que hacer. ste
no era uno de aquellos terribles, de grandes bigotes, machete y revlver al
cinto. No; este comisario era un hombre aindiado, sin relieves, un poco
tmido, amigo de todo el mundo. El revlver que le haban entregado por
gracia de su cargo nunca precis usarlo en los cinco aos de su residencia
all y a veces hasta se le olvidaba sacarlo a la calle, tan intil le era.

El comisario tena una hija. Nieves: una triguea de carnes recias,
robustas caderas y un raro color sooliento en las piernas. Miraba de un
modo inquietante, misterioso. Deba oler a cama revuelta, tibia.

Nadie en el pueblo saba qu haca la nia Nieves adems de acompaar y
atender a su padre. Casi nunca sala de la casa. Algunas veces, a medioda,
cuando ms sola estaba la calle, se la vea caminar con un pao de mano
sobre la cabeza. La brisa le pegaba el vestido al cuerpo potente. Entonces,
los hombres que estuvieron en la pulpera se asomaban a la puerta para
verla.

La nia Nieves pasaba pisando fuertemente, con un despreocupado taconeo y
su pao de mano sobre la cabeza. Los hombres le miraban las piernas
desnudas, con un extrao color de sueo y decan:

Qu hembra, mi hermano!

Quin pudiera!

Que va, negro sa no es pa nosotros!

Era la conclusin de siempre.



V

En la hacienda de cacao vecina al casero trabajaban treinta, cuarenta,
hasta cincuenta hombres. El cacaotal es soledoso, lleno de fresca humedad.
La humedad olorosa a caracol, a escondido musgo enfra la piel y es buena
para que vivan el cacao y los mosquitos. El sol resbala por entre los
bucares y guamos altsimos y forma pequeos trocitos de luz sobre la tierra
tapizada de hojas.

A veces el sol se oculta detrs de una nube. Entonces es casi noche en el
cacaotal. El follaje parece compactarse. Los cacaos parece se pegaran unos
a otros y se hicieran ms bajos. Entonces se hace un silencio grave, un
silencio profundo, un silencio inquietante. Puede orse el vuelo de un
insecto, la cada de una hoja.

Los hombres salen al cuaimeo: limpiar de monte el pie de los rboles. Van
curvados. Algunos llevan los torsos desnudos. Otros usan franelas.
Desteidas franelas a rayas. Sucias franelas blancas.

El garabato agarra el monte y desnuda el dbil tallo de las hierbas.
Entonces pasa el machete a ras de tierra.

Juaj! Juaj!

Los hombres siguen avanzando por entre el cacaotal. Los torsos desnudos
brillan. Los otros se presienten a travs de las franelas sudadas. El
machete sigue pasando, veloz a ras de tierra.

Juaj! Juaj!

El zancudo sanguinario se para sobre las espaldas duras. O sobre el cogote.
Se queda quieto un instante como si estuviera pensando. Luego, con el pico
busca el poro sobre la piel. Entonces se va a fondo. Planta su taladro y
empieza a chupar. El hombre, distrado, sigue manejando el machete.

Juaj! Juaj!

El zancudo se va hinchando poco a poco. El abdomen le va creciendo,
llenndosele de sangre. Cuando est harto saca el aguijn y se va volando
pesadamente. Parece como si ya fuera a desprenderse, ahto, borracho de
sangre. Pasan algunos das y puede venir la fiebre. Entonces el hombre
curvado dentro del chinchorro tiembla y delira.

Otras veces el hombre siente el pinchazo y de un manotn instintivo aplasta
el mosquito. El hombre, entonces, maldice en voz baja y sonre.

Otra cosa son las culebras. Casi siempre es la cuaima terciopelo. Otras
veces es la coral o la macaurel.

El hombre mete el garabato para desnudar las hierbas y alcanza a ver la
culebra que huye o que se enrosca para morder. El hombre voltea a todos
lados buscando un bejuco.

El hombre piensa: no se debe matar culebra con palo. Con machete tampoco.
Si se separa la cabeza del cuerpo, la cabeza sale disparada, volando, y
puede alcanzar a alguno. Entonces el hombre muere con la cabeza podrida
prendida al cuerpo.

Otras veces se clava la cabeza en el tronco de un rbol. El rbol se seca.

El hombre corta un bejuco y le cae a bejucazos a la culebra. El bejuco pasa
silbando por el aire:

Juij! Juij!

La culebra hace bruscas contorsiones, lanza mordiscos desesperados. El
bejuco sigue cayendo recio, inclemente.

Juij! Juij!

Las contorsiones se hacen ms lentas. Ahora son voluptuosas. La culebra se
mueve como una mujer. La culebra agoniza. Ya muerta, todava distiende los
anillos con extrao, misterioso movimiento. Entonces el hombre coge un
palito, engarza la culebra y la tira a un lado. El hombre se estira, alto,
vencedor. Piensa en la culebra un instante y se vuelve a curvar.

Tibio sol chorrea por entre los rboles. El silencio es grave, el silencio
es profundo, el silencio es inquietante.



VI

El negro Kalasn tambin avanza con la cuadrilla. La espalda ancha y
musculosa se cubre de sudor. Brilla la piel cuando la toca la luz que se
mete entre los rboles. Brilla el machete como la piel.

La izquierda empua el garabato. La derecha maneja el machete con ritmo
acompasado.

El negro suda y piensa. Piensa que es duro el trabajo y que despus no
habr sino para el vasito de ron malo. No hay ni siquiera para una buena
mujer. Y la nia Nieves? Que va, sa no puede ser para l. Qu va, negro,
qutate eso de la cabeza. As le dicen los amigos cuando l la mira pasar
con su pao sobre la cabeza. Con su andar pendenciero y su extrao color
sooliento en las piernas. Qu va, negro, qutate eso de la cabeza. Era
la conclusin de siempre.

Las palabras vibran, laten en su cerebro. Caen lentas como gotas en su
sangre. Le corren por el cuerpo todo. El cuerpo baado en sudor. La mano
aprieta con fuerza el machete. Los antebrazos se hinchan. Las venas se
llenan de sangre, levantan la piel. Los golpes caen recios, acompasados,
tajando el silencio del cacaotal.

Juaj! Juaj!

El negro sigue avanzando. El monte primero es una masa de troncos rugosos,
de hojas y mazorcas rojas, violceas, amarillas. Poco a poco se va
esfumando. El negro suda y piensa. Ya no ve por dnde pisa. Avanza, avanza.

Sbitamente, un agudo dolor. Alto, como un grito de la carne. Dolor afilado
y caliente que le muerde, taladra, quema la carne, y le sube por las venas.
Y un rabo negro aterciopelado que huye por entre la hojarasca, se pierde
sin ruidos, desaparece.

Maldita bicha!

El negro suelta el machete y se agarra fuertemente la pierna con ambas
manos.

Las palabras volaron a travs del cacaotal. Los otros hombres vinieron a
asistir al negro Jos Kalasn.

Ya los ojos se nublan. Ya la pierna comienza a hincharse. El dolor es
agudo, tremendo. Muerde, abrasa. La carne gime y se retuerce. El negro se
estira y tiembla. Se muerde los labios violceos.

Maldita bicha!

La saliva espesa sale en burbujas lentas por el canto de los labios
apretados.

Maldita bicha!

Entonces uno de los hombres dijo:

Vamos a llamar a Simangal..!

Simangal: el hombre raro, misterioso, enciende un fuego reverente en la
mirada de los hombres rudos.

Simangal: el brujo, el curandero. El nombre que nadie pronuncia, pero que
ninguno olvida.

Simangal: nico recurso en los momentos de trance, cuando los hombres se
mueren y hay que salvarlos. No es natural del pueblito. Lleg un da
cualquiera y levant un rancho. Cundo? Con quin? Nadie lo sabe.
Simangal tiene la edad del tiempo. Los ms viejos del casero, cuando
nios, haban aprendido a respetar a Simangal.

El rancho del brujo es como cualquier otro. La nica diferencia es que
tiene la puerta siempre cerrada.

Alguna mujer caritativa del pueblo le lleva comida de vez en cuando? Cmo
es? Qu aspecto tiene? Nadie lo recuerda. Hace aos no sale de su rancho.
Primero practicaba las curas y los ensalmos personalmente. Despus, cuando
pasaron muchos aos, no volvi a salir ms. Ahora enva su sombrero
andrajoso y mugriento para que lo pongan sobre la herida. El sombrero es
como una prolongacin de l mismo. Mientras est sobre la herida, l all
en la fosca penumbra de su rancho alarga sus manos huesudas, entorna los
hondos, extraos ojos y reza sus secretas oraciones.

Por eso los hombres dicen:

Vamos a llamar a Simangal...

El que lo dijo esta vez parti presuroso por entre los rboles, hacia el
pueblo.

Los otros hombres llevaron a Jos Kalasn en peso hasta su rancho y all
aguardaron.

Pasaron diez, veinte minutos.

Los hombres rodeaban al negro Jos Kalasn en la semioscuridad del rancho.
La pierna estirada del negro apareca levemente hinchada. La piel estaba
febril.

Entonces apareci en la boca del rancho el que haba ido en busca de
Simangal. Todos voltearon hacia l. Preguntaron con los ojos.

El hombre permaneci silencioso y miraba extraamente al negro Kalasn.

Qu hubo? inquiri roncamente uno de los hombres. Y Simangal?

Todava se arrastraron unos instantes de angustioso silencio. La tensin se
estiraba. Ya iba a reventar. Entonces el hombre habl:

Simangal dice que no tiene que venir.

Cayeron despaciosos otros segundos. El hombre continu:

Simangal dice que al negro Jos Kalasn no le hace nada la culebra.
Simangal dice que l sabe...

Las palabras brotaron lentas de los labios del hombre. Quedaron flotando en
la penumbra del rancho. Fueron trepando por la sangre de los hombres.
Chocaron, rebotaron y despus se quedaron fijas, vibrando en el interior.

Simangal dice que al negro Kalasn no le hace nada la culebra. Simangal
dice que l sabe....

Nadie habl ms. Los hombres se quedaron confundidos, pensando. Luego
abandonaron silenciosos el rancho.



VII

Simangal dice....

La noticia se meti en todos los ranchos del casero.

Entraba pronto en el alma de las mujeres humildes y supersticiosas. Invada
lenta el pensamiento de los hombres, y all se quedaba girando, misteriosa.

Simangal dice....



VIII

El negro Jos Kalasn san a los pocos das. Volvi al trabajo. Pero ahora
ya no tena su risa ancha, blanca, siempre en los labios. l mismo no se
comprenda ya. Parecale como si l, el negro Jos Kalasn, haba muerto y
que ahora era otro distinto. Ya le costaba abrir los labios gruesos y hacer
sonar su risa guapa y bulliciosa. Y cuando hablaba, las palabras eran otras
y sonaban raro.

Los hombres observaban al negro y decan:

El negro Kalasn est cambiao!

Estar embrujao?

A veces, en el cacaotal, mientras l estaba inclinado cortando monte, los
otros dejaban de trabajar y se le quedaban mirando intrigados.

Aguitelo, hermano, aguitelo. Parece que va dormido.



IX

A m no me hace nada la culebra. La culebra que pica y mata. Simangal lo
dijo. Yo soy el negro Jos Kalasn!.

Las palabras resuenan en su cerebro. Se le meten en la sangre y l siente
que la sangre acelera su marcha, que las venas se le hinchan y le brotan
bajo la piel. Hace un calor sofocante aun bajo los bucares en el cacaotal.
El calor se tie de humedad y se hace espeso. Casi puede tocarse con las
manos.

Los hombres avanzan curvados. Los machetes resuenan.

Juaj! Juaj!

El negro Kalasn agarra el monte con el garabato y descarga recios
machetazos:

Juaj! Juaj!

Soy un negro caliente y la culebra que pica y mata no me hace na. Simangal
lo dice y es verd.

El negro suda. Por debajo del pantaln grueso y burdo, l siente las
piernas musculosas, recias, rezumando caliente sudor. El sudor le hace
cosquillas en las piernas, en los muslos potentes.

El calor cae sobre los hombres curvados.

El pensamiento vuela hasta el casero. Sabrosa que est la nia Nieves.
Sabrosa y dura. Con sus piernas gordas y amarillas. Con su extrao color
sooliento sobre la piel. Sabrosa cuando ella pasa con su pao sobre la
cabeza, a medioda, cuando el sol est caliente, sabroso. Qutate eso de
la cabeza, negro. As decan siempre. Que va, l es el negro Jos Kalasn.
Si lo pica la culebra que mata, a l no lo mata. Simangal lo dice y, por lo
tanto, no hay la menor duda, es verd!.



X

Noche grande, inmensa sobre el casero. Arriba, muy arriba, la luna
amarilla, redonda, brillando. La luna pinta las cosas con extraas
tonalidades. Cae sobre el mar y el mar brilla y suena de un modo distinto.
Saca filos a las hojas de los cocoteros que relucen como cuchillos. Chorrea
la luz friolera sobre los ranchos destartalados y los ranchos brillan,
parecen ms blancos que de da. Clara, clara se ve la calle. Larga, desde
el monte hasta el mar. Las dos hileras de ranchos blanquean; refulgen en la
noche como una inmensa risa de negro. En la playa los pescadores conversan.
Los pescadores hablan tranquilos y miran el mar.

Es raro. Hay luna y parece que va a llover. Nubes hinchadas, oscuras, van
por el aire devorando estrellas. Amenazan ocultar la luna. La luna,
redonda, amarilla, resbala por el cielo y nunca acaba de caer. La brisa
hmeda, potente, llena de olores removidos, silba, ronca sobre el mundo. Es
raro: hay luna y parece que va a llover.

Las nubes negras, como humo de incendio, pasan raudas. La luna inquieto
color de sueo resbala por el cielo y nunca acaba de caer. Abajo, en la
playa, los pescadores han dejado de hablar. Ahora miran fijamente el mar.
El mar grue como un borracho y escupe espuma contra las rocas. Despus
chupa la arena que suena con spero, hondo ruido.

Desde el fondo remoto de la noche y del mar vienen truenos sonoros,
inquietantes.

All lejos se estremece el cielo agrietado de relmpagos.



XI

Adentro, en la pulpera de Monchito, los hombres beben. El negro Jos
Kalasn juega al domin en una mesa y toma precipitadamente vaso tras vaso
de aguardiente.

Te vas a rasc, negro...

El negro sigue bebiendo. Por la puerta de la pulpera sale un raudal de
luz. Desde adentro puede verse un pedazo de calle. Es una mancha ocre. La
mancha ocre de la calle se llena primero de puntitos oscuros. Se va
poniendo ms y ms oscura.

Alguien dijo:

Viene el agua!

Comienza a llover. Sobre el ambiente tibio y sabroso de la pulpera se oye
caer el agua. La lluvia hace como si mascara la paja del techo.

Arrecia la lluvia. Las gotas se sienten ahora ms gruesas, como piedras.
Suena fuertemente el agua. Avanza, cerca los ranchos. A veces viene una
racha de viento del mar y el ruido se hace ensordecedor. El rancho de la
pulpera tiene ahora una enorme importancia. Parece como si afuera no
hubiese lluvia. De la calle llega un olor sofocante de polvo mojado.

Jos Kalasn bebe otro vaso de aguardiente.

Buena noche cogi ust pa rascase!

S, buena noche.

Las palabras hacen eco en su interior y le regresan profundas, redondas,
como dichas por otra persona.

El negro se pasa la mano por la cara como si quisiera quitarse algo que le
molesta. Siente gruesa, enorme la nariz. La respiracin se hace difcil,
sonora. Del abismo de su vida le vienen trepando torvos pensamientos. Las
voces se han hecho sordas en el interior de la pulpera. Afuera, suena
recia, compacta la lluvia.

El negro echa la silla hacia atrs buscando una posicin ms cmoda. Siente
sobre sus espaldas algo que lo empuja a levantarse, a irse no sabe a dnde.
Son unas largas manos huesudas, con grandes uas encorvadas, amarillas.

La lluvia ha levantado un vaho caliente que invade la pulpera.

Monchito, mi hermano, chame otro!

La voz del negro es spera, gruesa.



XII

Cuando se sinti borracho sali de la pulpera.

La calle, antes dura y polvorienta, era ahora un fangal oscuro, resbaloso.
En el turbio espejo de algn charco poda verse deformada la cara de la
luna resbalando en el cielo, abandonadamente.

El negro Kalasn avanz. Los pies se le hundan con torpeza en el fango
baboso. El viento pasaba ululando sobre el casero. All lejos, el mar,
como un insomne monstruo contenido, quejndose.

Ahora siente otra vez las flacas manos huesudas que lo empujan. Las uas
encorvadas, amarillas.

Cuando lleg a la comisara empuj violentamente la puerta.

El negro camin en el interior como un torpe animal. Se balanceaba,
apoyndose en las paredes para no caer.

El comisario salt de la cama. Todava en la penumbra del sueo cogi el
revlver y grit al negro. El negro avanz hacia l, siniestramente.

El comisario dispar dos, tres, cinco veces.

En la oscuridad sonaron los golpecitos como pequeos chispazos alumbrando
el silencio.

Entonces el negro tumb al comisario en un rincn.

La nia Nieves, all en el cuarto, lanz un grito.

El negro camin guiado por su instinto. Apareci inmenso en el umbral como
una alta sombra arrancada a la noche. En el interior dio lentos, pesados
pasos. Los brazos extendidos buscaban el cuerpo de la hembra entre las
sombras.

El tiempo hizo un poco de luz en la habitacin.

En la penumbra la cama extenda su amplitud lechosa. La mujer temblaba
inmvil, pegada a la pared. El negro avanz todava ms.

Dnde tas t, mi vida?

Un grito delat su presencia. El negro ahog en un lento, interminable beso
los otros gritos que luchaban por salir.

Afuera en el patio el viento meca las ramas de los rboles. Las hojas
cabeceaban golpeadas por las gruesas gotas.

Bajo la noche sobre el mar la lluvia bata en el viento sus metales.



XIII

El comisario corri hacia el puerto. Tramont atropelladamente el cerro
rspido chocando contra las rocas, hirindose con las espinas de los
cardones.

All explic, jadeante, demudado, lo que ocurra.

Un negro embrujado, un negro borracho, loco. Le dispar cinco tiros y
ninguno sali. Ese negro no lo mata nada. As lo dijo el brujo. Es verdad,
capitn, es verdad ! Le digo, cinco tiros y ninguno sali!

El militar ech una mirada entre burlona e incrdula sobre el hombrecito
tembloroso y mojado.

Vamos a ver!

Cuando llegaron ya el negro haba huido.

La nia Nieves, entre sollozos, les indic por dnde. Los hombres armados
avanzaron. Atrs venan los otros, los de la pulpera. All lejos en el
fondo de la calle la luna hizo saltar de la oscuridad la figura del negro.

Sonaron tiros.

Va herido ! Va herido! grit alguno.

La silueta se perda a ratos en la noche protegida por la sombra y la
lluvia cenicienta. Despus apareca ms adelante.

Continu la persecucin unos instantes. Otros tiros atravesaron la noche.

Frente a un rancho desvencijado encontraron al negro muerto. Tena la cara
cas hundida en el barro. Gotas de agua enlunada que se enredaban en la
grea lanosa comunicaban a la cabeza un raro brillo.

La lluvia ya menuda caa sin ruido sobre el cuerpo todava redondo de
vida.

Los soldados miraron el cadver con sus impasibles miradas de soldados.

Entonces uno de los hombres que vena atrs alz la vista y mirando el
rancho dej caer estas palabras:

Tena que morir aqu. Frente a este rancho.

Bajo la noche sobre el mar la luz de la luna bajaba al sesgo en la lluvia
blanca.

** Gustavo Daz Sols
   http://www.letralia.com/firmas/diazsolisgustavo.htm
   Escritor venezolano (Giria, Sucre, 1920; Caracas, 2012). Premio
   Nacional de Literatura 1995. Doctor en ciencias polticas por la
   Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve; 1944) y
   profesor de ingls por el Instituto Pedaggico de Caracas
   (http://150.187.142.39; 1949). Fue docente de literatura inglesa y
   norteamericana en la Escuela de Letras de la UCV y en el Departamento de
   Ingls del Instituto Pedaggico de Caracas. Presidi el Colegio de
   Profesores de Venezuela y el Centro de Estudios Latinoamericanos Rmulo
   Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve) y fue consultor jurdico del
   Ministerio de Educacin de Venezuela (http://www.me.gob.ve). Fue
   secretario de la UCV y director de las escuelas de Letras y de
   Periodismo. Estudi en la Universidad de Washington
   (http://www.washington.edu). Colabor en varias revistas y peridicos,
   como lite, El Heraldo, Fantoches, la Revista Nacional de Cultura
   (http://bit.ly/91LUGR) o el diario El Nacional
   (http://www.el-nacional.com). Respetado como uno de los mejores
   traductores venezolanos de lengua inglesa, verti al espaol obras de
   Eliot, Frost, Joyce, Shakespeare, Whitman y Wordsworth, entre otros. En
   1942 obtuvo el primer premio del Concurso de Cuentos de la revista
   Fantoches con el cuento Llueve sobre el mar
   (http://www.letralia.com/260/especial01.htm) y en 1947 el Concurso de
   Cuentos de El Nacional con Arco secreto. Public los libros de cuentos
   Marejada (Ed. Bolvar, 1940), Llueve sobre el mar (Cuadernos de la AEV,
   1943), Cuentos de dos tiempos (Grficas Panamericanas, Mxico, 1950),
   Cinco cuentos (Cuadernos de la AEV, 1963) y Cuentos escogidos (Monte
   vila, 1997), entre otros libros.



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      La gran novela latinoamericana
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a toda su grandeza y majestuosidad, a la vez que refleja la visin de
palimpsesto que el autor proyecta en esta obra, no slo de la literatura
latinoamericana sino de toda la literatura: de una cosa sobre otra que
arranca de la que est escondida debajo de ella. Este es el hilo central
del anlisis de Fuentes: toda creacin literaria contiene una anterior, y a
esa anterior se antepone otra; todas marcadas por el tiempo y el espacio,
en la historia; tiempo y espacio que se diluyen en la forma presente para
presentar una cara nueva.

Con el descubrimiento de Amrica se abri la visin de espacio que coincide
con las ideas del Renacimiento y ste, segn Fuentes, es una de las claves
profundas de gestacin de la novela Iberoamericana (1.p.19). La rgida
visin del hombre en la poca medieval marcada por el geocentrismo y la
escolstica, da paso a una amplitud de espacio en donde la naturaleza se
presenta desproporcionada, excesiva, hiperblica, inconmensurable
(1.p.16), y de ah surge el sentimiento de asombro de los primeros
exploradores que se contina en las narraciones de autores como Rmulo
Gallegos, Alejo Carpentier, Gabriel Garca Mrquez.

Una naturaleza exuberante se extiende ante los descubridores, cada cosa
nueva necesita un nombre, flora y fauna se abren ante sus ojos en un
escenario paradisaco: aves exticas de intenso colorido, animales
inimaginables, rboles, plantas y flores que exaltan los sentidos. Esto
impresion a los cronistas de la poca, entre los cuales se destaca Bernal
Daz del Castillo, considerado por Fuentes nuestro primer novelista
(1.p.25). Cuando lleg con las huestes de Corts al Nuevo Mundo, Bernal
Daz del Castillo slo tena 24 aos. Sus crnicas fueron acabadas en 1668
a la edad de 73 aos; por tanto, en su relato nos enfrenta a diferentes
hombres en su dimensin real bajo la perspectiva de cincuenta aos ya
pasados, hombres que tomaron parte en la conquista. Es decir, Bernal, al
igual que Marcel Proust, dice Fuentes, rememor un mundo lejano en el
tiempo, slo que en lugar de magdalenas mojadas en t, los resortes de la
memoria en Bernal eran los guerreros, el nmero de sus corceles, la lista
de sus batallas(1.p.29) y tambin esta naturaleza nueva. El sentimiento de
asombro de Bernal, en sus propias palabras, fue ver cosas nunca odas, ni
vistas, ni aun soadas, como veamos (1.p.31). sta es pica y novela,
sostiene Fuentes: pica porque se funda en la realidad, en lo sucedido en
la historia y en Bernal pica no individual sino de cada uno de los hombres
que participaron en ella (1.p.34); novela porque Bernal Daz del Castillo
transforma los hechos del pasado y los rememora en un suceso continuo que
est siendo ledo en el futuro... pero que realmente tiene lugar en el
presente, donde tanto la obra literaria y el lector siempre y finalmente se
encuentran (1.p.34-35). La memoria est en el suceder que es el moderno
recuerdo del novelista, caracterizada por cinco rasgos profundamente
novelsticos, presentes en la obra de Bernal: la caracterizacin de
individuos concretos; la atencin al detalle de acontecimientos banales que
borran la imagen heroica de los individuos (Corts pierde una alpargata en
Champotn y cae en el lodo); la murmuracin; la presencia de retratos
sociales (que reflejan las ambiciones seoriales en Corts y los
conquistadores); y la teatralidad y la intriga, utilizada en el caso de la
conquista para impresionar a los indios (1.p.35-36).

Con este deseo de expansin todos los dramas de la Europa renacentista van
a ser representados en la Amrica europea: el drama maquiavlico del poder,
el drama erasmiano del humanismo, el drama utpico de Toms Moro (1.p.38).
Amrica pasa a ser la utopa de Europa, y esto se refleja en la literatura.
Son tres las ideas centrales de la libertad renacentista, representadas por
Toms Moro, Maquiavelo y Erasmo de Rotterdam: Toms Moro y su idea de la
Utopa, textualmente lugar que no existe, afirmacin de lo que debera
ser; Maquiavelo y su idea de actuar sobre lo que es para formular su
idea de gobierno; y Erasmo de Rotterdam que nos invita a pensar con
relativismo para plantearnos lo que puede ser. El Prncipe de Maquiavelo
no fue publicado hasta 1532, despus de la conquista de Mxico, pero, dice
Fuentes, Corts antecede y es prueba viva del maquiavelismo... pues El
Prncipe es una alabanza de la voluntad y una negacin de la providencia,
un manual del hombre nuevo del Renacimiento que se prepara para convertirse
en el nuevo estadista (1.p.38).

La literatura hispanoamericana, afirma Fuentes, es una trada nacida de
los mitos de las culturas indgenas, de las epopeyas de la conquista y de
las utopas del Renacimiento (1.p.126), donde tiempo y espacio adquieren
una nueva dimensin en lo que se denomina cronotopa, caracterstica de la
narrativa en lengua espaola de nuestro hemisferio, es decir la
transformacin del espacio en tiempo: transformacin de la selva de La
vorgine en la historia de Los pasos perdidos y la fundacin de Cien aos
de soledad. Tiempo del espacio que los contiene a todos en El Aleph y
espacio del tiempo urbano en Rayuela. Naturaleza virgen de Rmulo Gallegos,
libro y biblioteca reflejados de Jorge Luis Borges, ciudad aural e
intransitable de Luis Rafael Snchez. Para Rulfo la cronotopa americana,
el encuentro de tiempo y espacio, no es ro ni selva ni ciudad ni espejo:
es una tumba (1.p.127). En Rayuela, de Julio Cortzar, encontramos a
Talita y Traveller, a La Maga y Oliveira, caracterizacin de personajes que
responden al relativismo de Erasmo, al Elogio de la locura. El Aleph de
Luis Borges es el espacio que contiene todos los espacios. He aqu la
limitacin del lenguaje, el espacio de todos los espacios no puede ser
descrito con el lenguaje, porque una visin simultnea no puede ser
expresada sino sucesivamente, porque el lenguaje es una sucesin de
palabras. Dentro de esta concepcin Fuentes afirma que Erasmo y su
espritu de la irona, del pluralismo y del relativismo, ha sobrevivido
como uno de los valores ms exigentes, aunque polticamente menos
cumplidos, de la civilizacin iberoamericana, desde Cervantes a Cortzar
(1.p.21).

Para los europeos del Renacimiento el Nuevo Mundo carece de tiempo, carece
de historia por tanto ellos transforman a ste en una Utopa... La
invencin de Amrica es la invencin de Utopa (1.p.21). Esta es una
corriente que fluye en ambas direcciones porque la conquista de Amrica
permea la literatura europea, donde entran el amor y la imaginacin sin
Dios, como los conciben la Cleopatra de Shakespeare y el Quijote de
Cervantes (1.p.18).

Al abordar el arte y la literatura hispanoamericana, nos asegura Fuentes,
hay que tener en cuenta esta trada (mito, epopeya, utopa) en el mbito de
todos los perfiles bosquejados por la historia: indgenas, negros,
ibricos y, a travs de Iberia, mediterrneos: espaoles y portugueses,
pero tambin judos y rabes, romanos y griegos que fueron amasados en
una vasta cultura mestiza, la cultura de las Amricas (1.p.67). De all
emergi la cultura urbana: la ciudad devino protagonista tanto de nuestra
novela moderna como de la tradicional: Buenos Aires en Arlt, Borges,
Macedonio, Sbato, Cortzar, Bioy Casares; Santiago en los novelistas
chilenos; Lima en Vargas Llosa y Bryce Echenique; La Habana en Lezama Lima;
la ciudad de Mxico en Gustavo Sainz y Fernando del Paso (1.p.67).

Cmo aborda Fuentes todos estos perfiles, todos estos tiempos y todos
estos espacios? Fuentes indica que es imposible abarcarlos todos, ms
imposible aun es resumir la aproximacin que hace el autor a ellos, slo se
intenta aqu invitar al lector a recorrer las pginas del libro lenta y
reflexivamente, a saborear la historia y la literatura en este largo
quehacer de la novela latinoamericana, porque la novela, como gnero
literario, es un cruce de caminos del destino individual y el destino
colectivo expresado en el lenguaje y no hay novela sin historia, seala
Fuentes, desde Cervantes, cuando el Quijote sali de su casa y ya no fue
capaz de comprender el mundo hasta entonces transparente... la novela
acompaa al hombre en su aventura dentro de un mundo repentinamente
relativizado (1.p.105). La historia y los individuos participantes en ella
es lo que ha venido a engendrar la imaginacin hasta nuestros das cuando
nos ha entregado el asombro de lo real maravilloso, el realismo mgico,
cspide del boom de la novela latinoamericana.

El boom, que histricamente abarca entre mediados de los aos cincuenta y
mediados de los setenta, ampli los horizontes literarios hasta entonces
enmarcados en lo rural o lo urbano, nacionalismo o cosmopolitanismo,
realismo o fantasa. En Cien aos de soledad, de Gabriel Garca Mrquez, se
encuentra la tensin entre Utopa, Epopeya y Mito (1.p.262), cuyo tiempo
es la simultaneidad, donde los hombres se defienden con la imaginacin del
caos circundante, de las selvas y los ros, del inmenso, devorador magna
suramericano (1.p.265). En lo urbano, encontramos al chileno Jos Donoso y
al argentino Julio Cortzar. El primero nos hace transitar por el horror de
sus pasillos sin destino, patios sin uso, moradas ciegas. Nos enfrenta a
sus fetos y sus perros, sus gigantes cabezones, sus imbunches y bebs
duplicados... Al contrario de Cortzar, donde las casas son tomadas, en
Donoso las casas ya fueron tomadas desde siempre (1.p.293).

Antecesores al boom fueron aquellas novelas que reflejaron la naturaleza
del poder en la poca post independista de Amrica Latina. Sarmiento, con
su Facundo de 1845, nos muestra la Argentina de la ciudad y el campo, donde
predomina la forma arcaica de dominacin, lo que Sarmiento denomina la
barbarie. En esta etapa entran tambin el cubano Cirilo Villaverde y
Cecila Valds (1839; 1882), costumbrista y romntica, el chileno Alberto
Blest Gana, con Martn Rivas (1862)... Manuel Payno en Mxico con Los
bandidos de Ro Fro (1888-1891) y Vicente Riva Palacio con Monja, casada,
virgen y mrtir (1.p.76). En poesa, Rubn Daro, que la renueva en
castellano (en Amrica y Espaa) dejando un legado ambicioso y rico a los
novelistas... (1.p.77). As tambin la novela misma es transformada por un
brasileo; Joaquim Mara Machado de Assis (1.p.77). Porque no se puede
olvidar a nuestros primos de la lengua castellana cuya constitucin como
repblica lleg ms tarde (1839-1908). Segn Fuentes, Machado de Assis
(1.pp.77-86) recobra por una parte la tradicin de La Mancha: el humor
cervantino al que el autor brasileo le da su toque propio, mezcla de risa
y melancola que se resuelve, en ms de una ocasin, en irona (1.p.82); y
por otra, el hambre universal de abarcarlo todo (1.p.86) como en el Aleph
de Borges.

De la barbarie, a barbarie y civilizacin con el venezolano Rmulo
Gallegos y su visin de la violencia del siglo XX (1.pp.91-108) a los
mexicanos: Mario Azuela con Los de abajo, pica del desencanto
(1.pp.108-121) cuyos personajes son las vctimas de todos los sueos y
todas las pesadillas del Nuevo Mundo (1.p.114); Juan Rulfo y su Pedro
Pramo, quien consagra varios gneros tradicionales de la literatura
mexicana; la novela del campo, la novela de la revolucin, abriendo en vez
una modernidad narrativa... (1.p.126) ya que cuenta la historia pica del
protagonista, pero esta historia es vulnerada por la historia mtica del
lenguaje (1.p.133), presente este ltimo en la bsqueda del padre. De la
naturaleza agreste y desolada de Rulfo a la indomable vegetacin de la
selva, a ser tragado por ella, como en la novela La vorgine (1924), de
Jos Eustasio Rivera, o a la empresa utpica de Carpentier y Los pasos
perdidos (1.pp.161-195), donde se retrocede en tiempo y espacio a lo
profundo de la selva para encontrar la utopa.

Entre los perfiles culturales de Amrica Latina se hace mencin especial al
barroco, cuyo representante ms prominente en las letras es Jos Lezama
Lima. El barroco se da en lo que Lezama Lima llama contraconquista de lo
puramente europeo por lo indo-afro-iberoamericano (1.p.224). En su poesa
(Las eras imaginarias) y narrativa (Paradiso) Lezama Lima propone, segn
Fuentes, que la memoria debe adquirir la plenitud de la forma, incluyendo
la tragedia que debe ser restaurada por medio de la imaginacin y por medio
de ella tambin debe ser rescatada para que no sea solamente catstrofe
(1.pp.224-225).

Para Fuentes el boom de la novela hispanoamericana tiene sus matices:
pre-boom, boom, post-boom, mini-boom, e incluso anti-boom
(1.p.333), que el lector acucioso podr detenerse a estudiar en detalle en
el libro mismo. Mencin y anlisis especial merece el escritor de Paraguay
Augusto Roa Bastos y su novela Yo el Supremo, aparecida en espaol en 1974
basada en la vida del tirano de ese pas, Jos Gaspar Rodrguez de Francia,
que gobern entre 1816 y 1840, declarndose Dictador Perpetuo. Esta
novela, explica Fuentes, es un dilogo de autor a autor para entender al
dictador, en el cual se hace uso de la imaginacin para as llegar a
entender a su pas, creando con ello una segunda nacin de la imaginacin
y la cultura... fuerza real de un pueblo, no la frgil nacin del discurso
oficial y el archivo histrico (1.p.303). Y como la historia
latinoamericana est tan poblada de dictadores, esta temtica que Miguel
ngel Asturias abord en El seor Presidente y Vargas Llosa en La fiesta
del Chivo, no ha cesado hasta nuestros das: est presente en Purgatorio de
Toms Eloy Martnez, con el tema de los desaparecidos y las prcticas
siniestras de la dictadura militar en Argentina entre 1976 y 1981
(1.p.354). Tambin en Carlos Franz, escritor chileno quien en su comedia
negra, Almuerzo de vampiros, nos muestra al narrador movindose entre dos
mundos: el de Pinochet y el anterior a la dictadura (1.pp.381-384).

Dentro de la literatura hispanoamericana contempornea, varias novelas son
analizadas por Fuentes en el contexto de esta disociacin entre lo que
es, lo que debera ser y lo que puede ser, entre la postulacin
escrita, oficial y burocrtica de una formacin social justa que se ajuste
a nuestra realidad histrica, y la realidad a la que dicha postulacin
desemboca, pasando por la sociedad civil, las dictaduras y los sueos
hechos aicos de la revolucin nicaragense. En esta bsqueda por la
realizacin de nuestros sueos, la gran ciudad cobra importancia como foco
central en que se desenvuelven las contradicciones de los planteamientos de
Maquiavelo, Erasmo y Toms Moro. En este contexto y posterior al boom
est la generacin literaria del crack en la que figuran escritores
mexicanos como Jorge Volpi, Ignacio Padilla, Pedro ngel Palou, Eloy Urroz,
Cristina Rivera Garza. Dichos autores reclaman el derecho a la diversidad,
son crticos de lo intil o rebasado (1.p.360) y en su narrativa rompen
violentamente con usos y costumbres de una sociedad poltica que no se
resigna a abandonarlos. De ah la palabra crack, del ingls, onomatopeya
para significar una ruptura sbita. Pero eso no quiere decir que la ruptura
estilstica involucre rompimiento con la tradicin literaria, porque, nos
dice Fuentes, las grandes formas de la gestacin mito, pica, utopa
culminan pero se adaptan a la escritura (1.p.359). Por esto, no puede
haber creacin sin tradicin. Los autores contemporneos no pueden escribir
como Garca Mrquez, Rulfo, Cortzar, Gallegos, Rivera, etc., pero tampoco
pueden escribir sin ellos (1.p.359). Esto conlleva una advertencia contra
el chovinismo literario que rechaza toda influencia extranjera. Alfonso
Reyes, quien se vio sometido a la crtica chovinista, dio una contestacin
a este problema en A vuelta de correo, diciendo, cita Fuentes: La nica
manera de ser provechosamente nacional consiste en ser generosamente
universal. Pues nunca la parte se entendi sin el todo. No, nadie ha
prohibido a mis paisanos y no consentir que a m nadie me lo prohba el
inters por cuantas cosas interesan a la humanidad (1.p.358). Porque, en
el fondo, La novela es un cruce de caminos del destino individual y el
destino colectivo expresado en el lenguaje. La novela es una reintroduccin
del hombre en la historia y del sujeto en su destino; as es un instrumento
para la libertad (1.p.126). Uno se pregunta si esta frase no se aplica
tambin a la poesa, a la reivindicacin que formula Neruda del hombre
americano donde el poeta, en su Canto general, modela su propia voz en la
historia de la Amrica Latina.

Dos preguntas quedan latentes al acabar este libro: la omisin que se hace
de dos reconocidos autores de la novela hispanoamericana, directamente
ligados al hilo central que atraviesa el anlisis de Fuentes. El primero es
el peruano Jos Mara Arguedas, cuya novela, Los ros profundos, es
relevante a la trada mito, epopeya, utopa, que desarrolla Fuentes. En
esta novela se palpa la escisin entre mito indigenista, destruido despus
de la Conquista, y la dura existencia del indio bajo el nuevo orden.
Ernesto, el protagonista, cuando quiere retornar a la comunidad indgena,
encuentra que la han reducido a un estado subhumano, diciendo: Ya no
escuchaban el lenguaje del ayllus; les haban hecho perder la memoria
(2.p.40). William Rowe, en su introduccin a la novela de Arguedas editada
por Pergamon Press in 1973, nos dice que Ernesto no se retrae a la memoria
solamente, sino que confronta el pasado con el presente, cuyo efecto es
dilucidar el conflicto entre mito y realidad presente, para intensificarlo.
De esta forma su conexin con lo indgena es subjetiva y lo devuelve a la
realidad para enfrentarla con la fortaleza espiritual que en ella
encuentra. Hay en la obra de Arguedas un reencuentro entre la memoria y el
presente para reconciliar la ruptura de estos dos tiempos; no, como
sostiene Vargas Llosa en la introduccin a la edicin chilena de Los ros
profundos, de reclamar un retorno del protagonista al pasado, cuya
conciencia est alienada del presente. El segundo autor olvidado por
Fuentes es el chileno Roberto Bolao, que en su novela Estrella distante
trata la temtica de la dictadura; en otra, Los detectives salvajes,
siguiendo la tradicin de Cortzar, se retrata la ciudad en los escenarios
de Mxico, Nicaragua, Estados Unidos, Francia, Espaa, Austria, e Israel, y
tambin en frica. En esta novela se introduce una forma de humor grfico,
reduccionista, como el lenguaje escrito que encontramos en los aeropuertos
internacionales para obviar las barreras lingsticas (3.pp.577).

Fuentes no olvida, eso s, a las escritoras latinoamericanas, comenzando
por sor Juana Ins de la Cruz y Gabriela Mistral, muestras poticas del
mestizaje, y a las contemporneas que han tomado como escenario de sus
novelas a la ciudad en contraposicin a lo rural. Entre ellas se encuentran
ngeles Mastretta, Carmen Boullosa, Cristina Rivera Garza (de Mxico);
Matilde Snchez (de Uruguay); Luisa Valenzuela y Sylvia Iparraguirre (de
Argentina); sin dejar de lado a una brasilea, Nlida Pin, cuyas novelas
analiza en bastante detalle; y otras como las chilenas Marcela Serrano e
Isabel Allende; Laura Restrepo, colombiana; y la mexicana Laura Esquivel, a
quienes menciona de paso enfocando el anlisis de sus obras desde la
perspectiva general del desarrollo literario en Amrica Latina. Aunque por
un lado no analiza en profundidad el carcter feminista que se trasluce en
ellas (excepto en algunos casos, como en una novela de Cristina Rivera
Garza, p.371), por otro, rechaza abiertamente el machismo que
indudablemente ha minimizado el aporte de escritoras a la literatura del
continente latinoamericano.

Y as, al final de este libro el crculo se cierra: 439 pginas de lenta e
intensa lectura que nos devuelven al porqu de la portada del libro, a esta
imagen de palimpsesto en la literatura. Es esta una obra de gran erudicin,
de un anlisis profundo que abre el horizonte de la literatura a terrenos
inesperados para el lector.



Bibliografa

 1. Carlos Fuentes, La gran novela latinoamericana, Alfaguara, Santillana
    Ediciones, Madrid, 2011.

 2. Jos Mara Arguedas, Los ros profundos, Pergamon Press, London, 1973,
    First English Edition. Introduccin por William Rowe.

 3. Roberto Bolao, Los detectives salvajes, Editorial Anagrama, Barcelona,
    1998.

** Carmen Malare
   http://www.letralia.com/firmas/malareecarmen.htm
   Docente chilena (Longavi, 1950). Profesora de francs y espaol en el
   Reino Unido. Ha publicado la novela La voz del silencio (Editorial
   Maranatha; Talca, Chile) y el estudio Development Education in the
   Spanish Classroom, en la revista Vida Hispnica N 30 (otoo de 2004),
   de la Association for Language Learning del Reino Unido.



=== Muerte de Alfonso Cano: cada del ltimo guerrillero legendario =======
=== Enoin Humanez Blanquicett =============================================

Alfonso Cano fue a mis ojos un personaje gris, sombro, distante,
reservado, escurridizo y sin encanto; dueo de una estampa melanclica que
no inspiraba una mala palabra ni un mal pensamiento. Ese aspecto es tambin
resaltado por Luchino (http://lamula.pe/members/luchino), un comentarista
de blog peruano para quien su rostro es el de un idealista generoso. A
diferencia de otros personajes del bandolerismo nacional y del bandidaje
patrio, cuya vida est llena de matices que podran servir para escribir
cientos de crnicas literarias y novelas sociolgicas o histricas y
componer corridos prohibidos abundantes en metforas atrabiliarias o paseos
vallenatos plenos de parbolas intemperantes, Cano es un hombre cuya efigie
slo alcanza para escribir una noticia policial de corte elemental. De no
ser por sus orgenes sociales y por el perfil que se proyect de l, el
final de su vida de rebelde se hubiese podido cerrar con una nota
periodstica del siguiente corte: El Gobierno colombiano inform que en la
madrugada de hoy fue abatido alias Alfonso Cano, en un paraje montaoso del
departamento del Cauca. Al momento de su muerte el jefe guerrillero se
encontraba acompaado de un nmero reducido de combatientes.

A diferencia del Mono Jojoy, cuya sola fotografa generaba escalofro y su
voz campechana infunda respeto; de Manuel Marulanda, cuya mirada torva
generaba desconfianza; de Carlos Castao, cuyo rictus de perturbado con
poder produca temor, o de Rodrguez Gacha, cuyos modales montunos
producan recelo, Cano fue un tipo fro e indescifrable, con un semblante
que no produca a simple vista ninguna emocin. Por eso escribir una
crnica, para resear su vida y su cada, resulta un desafo de talla mayor
para cualquier escritor que quiera abordar el asunto desde una perspectiva
diferente a los clsicos clichs que sobre l se han difundido.

Sus conmilitones lo describen como un guerrillero intelectual, conocedor
profundo de la historia del pas, con una gran capacidad y un carisma
especial para interlocutar, para cohesionar en torno al logro de la paz,
incluso ms all de las estructuras de esa guerrilla. En uno de los tantos
textos en los que le rinden homenajes pstumos afirman que fue un nio
bien, que renunci a los privilegios que le correspondan a su acomodado
origen social e indignado usemos ese trmino de moda por la cotidiana
injusticia social de nuestro pas y la violencia poltica, que le
envenenaron la cabeza, decidi sacrificar su condicin de clase. De
acuerdo con su percepcin de las cosas, fueron esos dos motivos los que lo
llevaron a abandonar las fras calles bogotanas, empujndolo hacia el
monte, donde termin de camuflado y enfusilado, compartiendo su camino
con un grupo de campesinos y citadinos, que han dado origen a un proceso
sociolgico [que se ha] arraigado en muchas regiones de Colombia, hasta [el
punto] de constituirse en un fenmeno raizal. Segn ellos, en un pas
medianamente normal, Cano no hubiese sido quien fue, sino un brillante
acadmico, investigador social o un dirigente poltico de un partido
rosado (Webguerrillero, http://bit.ly/wr5Zl0).

El elemento intelectual y su origen de nio bien son los dos aspectos de
la personalidad de Cano que resaltan tambin los cronistas de los diarios
colombianos y extranjeros, frecuentemente acusados por los compaeros de
ruta del abatido jefe insurgente de no difundir jams informacin veraz
sobre el movimiento guerrillero y de propalar sobre ste y sus jefes slo
intoxicacin meditica, morbo y propaganda oficial de guerra. En el
perfil postrero que John Saldarriaga escribi de Cano para El Colombiano,
un diario conservador et fier de ltre, son esos dos elementos que
conducen la crnica. En efecto, Saldarriaga abre su informe afirmando que
Cano fue un intelectual que se trag la selva. A rengln seguido nos
cuenta que naci el 22 de julio de 1948 y que el hecho de que hubiera
salido marxista y de extrema izquierda representa una de las ms altas
ironas de la vida, pues su padre era un conservador laureanista que lo
bautiz Guillermo Len para rendirle un homenaje a Valencia, el segundo de
los presidentes del Frente Nacional. En adelante el cronista se explaya
sobre su condicin de pequeo burgus chapineruno, sus lecturas, sus
amistades y pasatiempos universitarios, el camino que lo condujo al monte y
los momentos memorables de su vida de jefe guerrillero (El Colombiano,
http://bit.ly/zUfoZz).

Por su parte el bloguero peruano La Mula lo define desde el titular de su
nota como un intelectual de sueos violentos. En los dos pargrafos que
preceden el reporte de la agencia EFE que el bloguero reproduce, ste
sostiene: La historia de Guillermo Len Senz Vargas es la de un nio de
la clase media alta colombiana al que no le falt ni familia, ni dinero ni
estudios; es la historia de un joven que devoraba libros de historia y
ciencias polticas; la de un adulto que sinti el triunfo de Fidel Castro
en Cuba como un triunfo suyo (La Mula, http://bit.ly/AAHu9H).

De su lado Daniel Lozano, del diario Pblico, de Espaa, que titula su nota
El intelectual que prefiri el rifle a las ideas, nos presenta desde la
misma perspectiva una crnica que nos permite apreciar un mayor nmero de
matices, pues Lozano se esfuerza por colorear la personalidad gris de Cano
a partir de la literatura, los titulares de prensa sobre su muerte y las
opiniones de analistas polticos que se han ocupado de versar sobre su
final trgico. En lo que concierne a Manuel Koba, del portal Kaos en la
Red, ste resalta que Cano fue un intelectual de la revolucin que vivi
y luch con el pueblo (Kaos en la Red, http://bit.ly/zKSH2K). En ese
mismo sentido abunda el escritor James Petras, para quien Alfonso Cano es
uno de los ms brillantes intelectuales, trabajador, guerrillero, de su
poca. Para Petras, Cano tena oportunidades de ganarse la vida como un
pequeo burgus, profesor acadmico y en cambio sacrific todo por su
compromiso con la lucha por el pueblo y muri luchando fusil en mano contra
toneladas de bombas cayendo sobre su campamento (Rebelin,
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=139059).

En sntesis, la mayora de los medios: tanto los tradicionales como los
contestatarios, terminaron de una u otra forma editorializando sobre lo
mismo; recordndonos que Cano fue un intelectual de origen pequeo burgus,
que termin escupiendo balas en la selva, como titul y vers El Pas de
Cali (El Pas, http://bit.ly/Ak94i6). Palabras ms, palabras menos, fueron
esos dos aspectos los que definieron su marca de comercio e hicieron de l
un guerrillero legendario.



El intelectual que no se dio cuenta de un cambio de poca

Aunque Alfonso Cano no fuera al momento de su muerte la ltima personalidad
guerrillera de importancia mayor, que deambulara por los parajes cerriles
de la geografa colombiana, su muerte cierra la aldaba sobre un captulo de
la historia nacional: la era de la fascinacin por la lucha guerrillera. En
adelante, las figuras rebeldes que an sobreviven terminarn desdibujndose
definitivamente ante los ojos de la opinin pblica. Su depreciacin
histrica y poltica terminar por convertirlas en iconos vivientes de un
pasado aciago y doloroso que, a pesar de haber germinado en el valle de la
esperanza y el romanticismo, termin marcando la vida de la nacin con el
hierro candente del luto, el odio y el miedo. Bien los sintetiza Limero
(http://lamula.pe/members/limero), un comentarista del blog La Mula, para
quien en Amrica del Sur estos movimientos luchan por nada [...] y lo que
comienza como sueos de cambios y progreso termina desconsoladamente en
crmenes, secuestros y narcotrfico.

Cada vez es ms evidente que, para el ciudadano del comn, el mejoramiento
de las condiciones de vida de los ms necesitados en Colombia no pasa por
una mesa de negociacin con las guerrillas. Despus del fracaso estruendoso
de las negociaciones de paz del Cagun, donde qued en evidencia la
ausencia de un programa del lado de la dirigencia guerrillera para negociar
con el Establecimiento la inclusin de los sectores marginados a la vida
nacional, el nmero de los que creen que la redencin de los pobres del
pas llegar por la va de una revolucin armada que derroque al sistema,
como se crey en el pasado, se ha reducido a sus mnimas proporciones. En
marzo de 2007 la revista Semana inform que un sondeo de la encuestadora
Gallup revel que el rechazo de los colombianos a las Farc y al ELN se
situaba en el 97% (Semana, http://bit.ly/xnJwsg).

Los niveles de rechazo que hoy registra en la opinin pblica el fenmeno
insurgente contrasta con los niveles de aceptacin que tuvieron los grupos
rebeldes en los aos 70, 80 y comienzo de los 90, momentos en los que entre
el 25 y 35% de los colombianos manifestaba cierta simpata por la
insurgencia. En esos tiempos el hecho de asumir la defensa de las posturas
insurgentes generaba cierto prestigio intelectual en algunos sectores de la
sociedad latinoamericana. Como bien lo evoca Luchino
(http://lamula.pe/members/luchino), cuando Alfonso hizo sus votos de
profesin de fe, todo pareca que l apuntaba en la direccin buena, era
la poca en que ser joven y opuesto a las ideas que lo condujeron al
sacrificio, era un real contrasentido.

Desafortunadamente para el pas, la primera vctima del guerrillero Alfonso
Cano fue el intelectual en formacin Guillermo Len Senz Vargas. Cuando
se leen las entrevistas concedidas por el dirigente guerrillero, uno puede
darse cuenta de que ste enfrascado en la estrategia militar y la lucha
guerrillera no tuvo tiempo para percatarse de que la historia avanz con
aceleracin en las ltimas dcadas y que su credo, o religin terrenal
ya no era el instrumento adecuado para interpretar la nueva realidad social
nacional y global. Sumergido en el da a da del conflicto, Cano no tuvo
tiempo para darse cuenta de que, a pesar de los altos niveles de
desigualdad que acusa el pas, la organizacin guerrillera que comandaba
haba perdido paulatinamente su autoproclamada condicin de defensora de
los derechos de los campesinos y que sus sacrificios y su lucha haban
comenzado a ser percibidos por el pueblo como un ideal, que no tena
nada que ver con el bienestar del pueblo.

El creciente rechazo que ha manifestado la opinin pblica frente al
fenmeno insurgente, visto desde el ngulo de la historia y al tenor de la
luz del espritu de los tiempos que corren, no es de poca monta. Ese
fenmeno puede explicarse a partir de varios factores: la torpeza de la
guerrilla, la cada del campo socialista, el ascenso de la globalidad y el
empoderamiento de los discursos que la atraviesan, que han convertido a la
sociedad civil en interlocutora directa del Estado. Eso explica en gran
parte porque despus de la segunda mitad de los aos 90 la dirigencia
subversiva ha mostrado una gran dificultad para sintonizar sus prcticas
con los discursos, que movilizan a los sectores ms activos de la sociedad
colombiana, como el discurso sobre la defensa de los derechos humanos, la
democracia deliberativa, la proteccin de los animales y el cuidado del
medio ambiente, los derechos de los nios y de gnero, los derechos de las
nuevas generaciones, etc. Estos discursos, que para la mayora de los
revolucionarios de viejo cuo no pasan de ser una manifestacin de la
mentalidad pequeo burguesa, estn hoy en el centro de la agitacin social
y su ascenso ha puesto sobre el tapete otras formas de lucha que le han
quitado vigencia a las utopas rebeldes y al romanticismo guerrillero.

Son esos nuevos discursos globales, que han remplazado al viejo discurso
revolucionario, los que nos ofrecen las claves para entender por qu los
jvenes de nuestro tiempo, aunque tengan el corazn lleno de odio contra el
sistema y se sientan frustrados por el mal manejo de la cosa pblica por
parte de lites dirigentes corrompidas, no estn dispuestos a morir
annimamente con un arma en la mano, en un lugar recndito de la geografa
planetaria. Para esa generacin de infantes, que vino a este mundo delante
de un televisor, viendo durante la primavera de 1989 la accin heroica de
un estudiante chino que enfrenta a una caravana de tanques del Ejrcito del
pueblo, armado de un simple bolso y un paraguas en la Plaza Tiananmen,
resulta ms potico recibir una paliza de la polica o morir en una masacre
pblica, delante de las cmaras de televisin (YouTube,
http://youtu.be/9-nXT8lSnPQ).

Suena hedonista, pero as es. La revolucin contra el rgimen libio, el
levantamiento contra la dictadura siria, la primavera rabe, las
movilizaciones de los indignados en las cuatro esquinas del mundo y la
oposicin frrea de los estudiantes chilenos y colombianos a los proyectos
de reformas neoliberales a la educacin superior, son una prueba elocuente
de que la accin revolucionaria no se juega hoy en los farallones de la
Sierra Maestra, ni en las cuestas andinas del Macizo Colombiano, sino en
las calles y plazas de los centros urbanos.

Los movimientos sociales de los ltimos 20 aos nos muestran que, para los
espritus utpicos de nuestro tiempo, toda la gloria que poda alcanzarse
por la va de la lucha armada ya fue alcanzada por alguien. Para ellos es
evidente que ya no habr un nuevo Che Guevara, ni tampoco otro Fidel Castro
entrando a La Habana, con una paloma posada sobre el hombro, al frente de
un ejrcito de rebeldes barbudos, sudorosos y felices. Tampoco habr nuevos
guerrilleros sandinistas entrando a Managua, poniendo al dictador en fuga
en medio de la algaraba del pueblo.

Lo que nos muestran los grandes movimientos ciudadanos, que se han generado
en Colombia en los ltimos 15 aos, es que la nueva dirigencia social
colombiana es consciente de que las pginas de gloria que podan escribirse
a travs de la lucha guerrillera en el pas, ya fueron escritas por alguien
y las que no se escribieron antes del fracasado proceso de paz del Cagun,
ya no se escribirn jams. Dentro de esa lgica, todo indica que no habr
un segundo cura guerrillero que muera heroicamente tratando de arrancarle
el fusil a un soldado en pleno combate, ni tendremos a otro Jaime Bateman
Cayn (http://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_Bateman_Cay%C3%B3n) que
desaparezca para siempre a bordo de un avin en las selvas del Choc. En
fin, no habr otro Jacobo Arenas, ni otro Tiro Fijo, ni un nuevo Cura Prez
muriendo de viejo en su cambuche en medio de la manigua, derrotando por la
va de la muerte natural a un Estado dbil, que no fue capaz de capturarlos
o de abatirlos, a pesar de que puso precio a su cabeza y anunci durante
aos, por todos los medios y a los cuatro vientos, que se pagara
recompensa a quien diera razn de sus paraderos.

En consecuencia, la toma del poder por la va de las armas parece ser cada
da que pasa un capitulo agotado, una quimera que no despierta el
entusiasmo de nadie, un sueo que se ha transformado en pesadilla dantesca.
Con respecto a ese punto vale aqu traer a colacin lo anotado por
Destellos Humanos
(http://www.publico.es/comunidad/usuario/Destellos+humanos), uno de los
comentaristas de la nota sobre la muerte de Cano en el peridico Pblico de
Espaa. Segn l, los movimientos guerrilleros en Latinoamrica que se
propagaron por el continente en el siglo pasado tuvieron un significado y
una significacin histrica con grandes diferencias respecto a los
movimientos armados que an hoy existen (generalmente centrados en
actividades comerciales ilcitas por encima del sustrato ideolgico que
pretenden conservar).

En esa misma direccin apunta el columnista independiente y escritor lvaro
de Jess, para quien los movimientos guerrilleros perdieron la confianza
del pueblo por la mentira, el total desinters por la paz, y el desarrollo
de los pueblos, aunado a la escalada del negocio de la droga justificado en
la financiacin de la guerra. Esos y otros hierros terminaron
convirtindolos ante la opinin pblica en bandidos armados, con
territorios dominados para el delito. Su imagen se desdibuj aun ms
cuando comenzaron a perseguir al pueblo que decan que defendan. ste,
ante el horror del secuestro y las pescas milagrosas, como de los
inhumanos ataques a las poblaciones, ha decidido rechazar abiertamente sus
desafueros, porque se dio cuenta de que no ser el camino de la guerra y
el sometimiento por la fuerza, la va que lleve a la nacin hacia el fin de
las injusticias de los poderosos, ni hacia el desarrollo social, econmico
y cultural.

El declive que hoy registra la utopa insurgente en Colombia comenz con el
fracaso de las negociaciones de paz en el Cagun. Despus de ese momento el
fervor por la lucha armada, que marc la vida de tres generaciones de
colombianos, se ha extinguido aceleradamente. Por eso son pocos los que han
salido a protestar la muerte de Cano. La decadencia de la utopa
guerrillera ha prosperado a pesar de que las Farc no han dejado de gritar
a todo pulmn que en nombre de los humildes de Colombia, los
guerrilleros de las Farc entraremos a Bogot, de la mano del Libertador,
con Manuel, con Jacobo, con Jorge, con Ral, con Ivn Ros y con todos los
cados, [...] en los puos levantados del pueblo, cabalgando en la
insurreccin, para instaurar en la plaza de Bolvar el nuevo gobierno
patritico y bolivariano inspirador de nuestra lucha, poniendo fin a la
opresin y alcanzando, al fin, la justicia social para todos (comunicado
de las Farc-EP, http://bit.ly/yS5tEm).

Hay un evento que nos da algunos indicios de la desvalorizacin que ha
sufrido en los ltimos tiempos la lucha guerrillera como vehculo de
reivindicacin social en Colombia: el movimiento estudiantil de defensa de
la Universidad Pblica. A pesar de que la muerte de Alfonso Cano se produjo
en medio de la ms importante agitacin universitaria de los ltimos 40
aos en el pas, sta no ha perturbado el espritu del Movimiento
Estudiantil. El comportamiento asumido por los estudiantes frente al hecho
nos indica que algo ha cambiado profundamente en el sector estudiantil con
respecto a la actividad insurgente, pues en el pasado los estudiantes se
contaban entre los primeros en salir a condenar las acciones armadas en las
que se arrebataba la vida a los dirigentes de izquierda o en las que se
daba de baja a uno que otro reconocido icono rebelde.

Lo que ha pasado con la muerte de Cano y el movimiento estudiantil de
defensa de la Universidad Pblica me recuerda un episodio que sucedi el
da de la muerte de Pablo Escobar en la Universidad de Crdoba. Ese da los
estudiantes del programa de Ciencias Sociales se encontraban en asamblea
general para definir el curso de una huelga estudiantil que llevaba ms de
un mes. La discusin estaba en su mejor momento cuando un estudiante entr
gritando al recinto donde se realizaba la asamblea: Acaban de matar a
Escobar, acaban de matar a Escobar..!. Su exclamacin slo gener un
murmullo tmido entre los asistentes. El estudiante que diriga la reunin
mir al heraldo con un poco de asombro, luego mir a los concurrentes para
escrutar lo que reflejaba su semblante por causa de la noticia. Acto
seguido dijo: Continuemos con el orden del da y luego comentamos el
incidente. Al final de la reunin uno de los dirigentes estudiantiles ms
importantes de ese momento les dijo a los pocos estudiantes que an
quedaban en la sala... Algo importante ha pasado en el pas despus de que
se expidi la Constitucin del 91 y se desmovilizaron el M19 y el EPL. Si
la muerte de Escobar hubiese sucedido en los aos 80, los estudiantes no
hubisemos dudado un minuto para salir a la calle a rechazar el hecho, a
vivar al muerto y a condenar el intervencionismo del imperialismo yanqui en
Colombia.

A pesar de todos los eventos que condimentan la actual coyuntura poltica
colombiana: la discusin sobre la reparacin a las vctimas, la restitucin
de las tierras a los desplazados, la develacin de los escndalos de la
parapoltica, de las chuzadas, de los falsos positivos y de las ollas
podridas de corrupcin que comprometen al anterior gobierno, la opinin
pblica colombiana; el pas de a pie, profundiza da a da su distancia
frente a la lucha guerrillera y a todo tipo de manifestacin armada
irregular.

La consolidacin de otros mecanismos de protesta social, como la clebre
corzatn que oblig al presidente del Senado a pesar de su arrogancia
inicial a enmendar la plana, y las crticas en las redes sociales, que han
llevado a Pachito Santos a pedir disculpas por sus siniestras
recomendaciones al gobierno sobre el manejo de la protesta estudiantil, son
eventos que nos llevan a considerar que la muerte de Alfonso Cano, la
ltima figura de corte legendario que le quedaba a las Farc, va a
profundizar la depreciacin del rol de los grupos armados de todo gnero
como voceros del descontento y la indignacin social.

En consecuencia, la nica salida que hoy les queda a personajes como Gabino
y a los altos jerarcas del ELN, que componen el Coce, as como a la mirada
de comandantes de menor rango que se aprestan a integrar el Secretariado
Mayor de las Farc, si quieren ocupar un lugar aceptable en las pginas de
la historia nacional, es la negociacin con el Estado de las condiciones de
su retorno a la vida civil.

A pesar de que un gran porcentaje de los reportajes que se escribieron para
resear la muerte de Cano se concentran en presentarlo como un intelectual
rebelde, hay en todas partes personas que resaltan que la intelectualidad
no es la principal caracterstica de Cano. Por ejemplo Machiavelli Jobs
(http://www.publico.es/comunidad/usuario/MACHIAVELLI+JOBS), comentarista
del peridico Pblico de Espaa, sostiene que un intelectual nunca hara
eso [preferir el rifle a las ideas], por muchos estudios que tuviera y
muchas obras que hubiera ledo y escrito, cuando coge el rifle deja de ser
intelectual, del tirn!. Otro comentarista de peridico que est
sintonizado con la misma tesis es Petete
(http://www.elpais.com.co/elpais/users/petete), de El Pas de Cali, para
quien si Cano hubiera sido intelectual no hubiera hecho tanto dao a su
pas..., no hubiera matado tanta gente y no hubiera abusado del pueblo
colombiano. As que para l, Cano de intelectual nada. Por su parte
Hctor Riveros Serrato sostiene que Cano no fue ni intelectual ni amigo de
la paz, como se ha credo por largo tiempo. En su parecer Alfonso Cano fue
un individuo posedo por un delirio mortal (El Espectador,
http://bit.ly/ygzNwG).

Pero, en fin si realizamos la reconstruccin de su vida a partir de las
notas tanto de la prensa burguesa como de la prensa revolucionaria, es
bajo la etiqueta de intelectual que Cano entrar en los casilleros de la
historia. En los peridicos electrnicos y los portales de Internet afines
a su causa, sus partidarios sostienen que los intelectuales de la talla de
Cano, al contrario de los los intelectuales pequeos burgueses que pasan
su vida en cmodos gabinetes y oficinas de estudio terico [...], ponen a
prueba sus diplomas, reconocimientos tericos y ttulos acadmicos en la
prctica revolucionaria, los arriesgan en la prctica, poniendo en juego su
vida en forma absoluta e incidiendo de manera determinante en el curso
mismo de la historia (Anncol, http://bit.ly/z6ToSP).

Por su parte la gran prensa lo presenta como un nerd como esos que
pintan las pelculas de Hollywood, apasionado por la historia, obsesionado
con los libros sobre poltica, que despus de entrar a la Universidad
Nacional se convirti en lder de las Juventudes Comunistas y en el ao
1981, luego de un carcelazo, se sumerge en montaas colombianas, busca a
los jefes de las Farc y se declara su nuevo pen, contrariando las
intenciones del Partido Comunista, que quera enviarlo a estudiar a Mosc
para protegerlo de las autoridades que ya conocan de la incidencia que
empezaba a tener. Por esa va el chico flaco, dbil, de pelo revuelto,
gafas de lentes gruesos, que creci en el barrio Chapinero de Bogot en
medio de un ambiente tpico de clase media: sin lujos mayores, sin hondas
carencias, se convirti en el mximo lder de las Farc, gracias a su
formacin ideolgica y capacidad estratgica (El Pas,
http://bit.ly/Ak94i6).

Siendo honestos, hay que reconocer que Alfonso Cano incidi de manera
determinante [y cruenta] en el curso mismo de la historia colombiana de
las ltimas dos dcadas. Eso nadie se lo va a negar. Forjado intelectual y
polticamente en la agitacin y el dogma: Agitacin y Dogma era la
divisa de la clula comunista a la que perteneci el estudiante Guillermo
Len Senz Vargas en la Universidad Nacional; Cano perdi o no adquiri
nunca los reflejos indispensables que le permiten a todo intelectual
percibir antes que la gente del comn los signos de un cambio de poca. Sin
duda alguna su diagnstico sobre el origen de la guerra en Colombia es
adecuado. Su tesis que sostiene que la guerrilla revolucionaria no existe
en nuestro pas [...] por una orden impartida desde el antiguo campo
socialista, sino que surgi por causa de la marginalidad social y la
violencia poltica ejercida de manera sistemtica por la lite del poder,
es coherente desde el punto de vista histrico.

De otra parte, la salida que planteaba al conflicto: un acuerdo de paz que
condujera a cambios de fondo, democrticos, a la vida institucional y a
las reglas de convivencia, basados en la concepcin revolucionaria de su
movimiento guerrillero y su visin de la Nueva Colombia, nos muestran que
era el jefe rebelde el que gobernaba al espritu de Cano y no el
intelectual (ABP Noticias, http://bit.ly/y8yQgN). De hecho, eso explica por
qu las Farc dicen que persistirn en buscar una solucin poltica a la
confrontacin pero sin previo desarme, porque para Cano la
desmovilizacin era sinnimo de inercia, de entrega cobarde, de rendicin
y traicin a la causa popular y al ideario revolucionario (...), una
indignidad (El Mundo, http://bit.ly/zurfzV). En conclusin, para Cano y
los que piensan como l la paz slo se conseguir en Colombia cuando las
Farc hagan una revolucin armada que viabilice su proyecto de paz con
dignidad y justicia social y sobre esa base las partes difcilmente
llegarn a un acuerdo poltico que ponga fin al conflicto.

Alfonso Cano fue un personaje producto de su poca y de la sociedad en la
que naci, creci, se reprodujo y muri. Una de mis amigas dice que hay
varios hechos que se asociaron para marcar de manera negativa su destino:
haber nacido el 22 de julio de 1948, tres meses y trece das despus del
evento que dio el pitazo inicial de la violencia poltica de a mediados del
siglo XX; ser hijo de una familia conservadora, cuyo padre laureanista lo
bautiza con el nombre para hacerle un homenaje de un poltico, que de
presidente de la repblica durante el frente nacional orden el ataque a
Marquetalia en mayo de 1964, y haber crecido en un periodo agitado en el
seno de una sociedad violenta y excluyente. Segn mi amiga la conjugacin
de todas las malas energas que representan esos eventos determinaron el
sino trgico del pequeo Guillermo Len. En efecto, toda esa carga
histrica negativa segn ella lo ungi de un karma protervo que hizo de
l lo que fue. Esos elementos configuraron un albur que lo predestin para
entrar en las paganas de la historia por la puerta de la violencia y a
travs del dolor, lo cual se hubiese podido evitar de haberse llamado
verdaderamente Alfonso, Cantalicio, Mamerto, Godofredo o Vicente o de
haberse saldado la operacin Marquetalia con la muerte o captura de Tiro
Fijo y Jacobo Arenas, sus posteriores mentores.

Particularmente no le doy crdito a esa teora, porque no creo que los
signos ocultos que se develan a la luz de la astrologa incidan sobre el
curso de la vida de un individuo. Pero mi amiga, que es fantica del tarot
y la quiromancia, sostiene que el entrecruzamiento de todos esos arcanos
funestos en la vida de ese individuo marc su existencia. Para ella, las
vivencias de Cano, de la cuna a la tumba, representan la trama perfecta de
una novela, que le puede prodigar la gloria literaria a quien la escriba,
si el escritor tiene la genialidad suficiente para descifrar las claves que
se esconden detrs del personaje y su poca.

** Enoin Humanez Blanquicett
   http://www.letralia.com/firmas/humanezblanquicettenoin.htm
   Periodista colombiano (vereda La Octavia, corregimiento de Loma Verde,
   Crdoba). Es licenciado en ciencias sociales con nfasis en
   investigacin. Ha cursado una maestra en historia, perfil
   contemporneo, campo Amrica Latina y el Caribe, especialidad historia
   de las migraciones, en la Universidad de Qubec en Montreal
   (http://www.uqam.ca). Desde los aos 80 ha estado vinculado a diferentes
   medios de comunicacin, en los que ha trabajado como locutor de radio y
   reportero independiente, presentador de noticias y creativo
   publicitario. Desde 2004 sus anlisis sobre la actualidad
   latinoamericana y norteamericana se han publicado en la revista Semana
   (http://www.semana.com). Tambin ha publicado en El Magazn
   (http://blogs.elespectador.com/elmagazin) de El Espectador
   (http://www.elespectador.com) y en peridicos canadienses.



=== No es el tiempo el azar, es la vida      Alberto Jos Prez ===========

      Das de azar
      Fidel Flores
      Poesa
      Ediciones Icum
      Maturn, Monagas (Venezuela), 2011
      ISBN: 978-980-6710-38-2
      52 pginas

Todo es azar y peligro en la vida, menos la muerte y las oraciones que
acompaan al hombre en su trnsito, que sirven de disfraz para los dolores,
para lo que en algn momento pueda llamarse un tiempo feliz, dichoso; el
hombre apostando por algo que nunca logra obtener, pasa de un mundo
emocional a otro, indistintamente de la poca del ao, del gobierno de
turno y la cancin de moda, la bohemia y las estaciones lunares, el hombre
es ldico por naturaleza, por eso aunque muchas veces la muerte sea
sorpresiva, el poeta, nico ser dichoso y festivo en el dolor, la cultiva
con esmero de ebanista. Ya quisiera yo entender un poco ms en qu consiste
tanta dedicacin del poeta en cantar las sombras, lo oscuro de unas huellas
que a veces, las ms de las veces, rompen como una ola marina, sin forma
pero acercndolo de nuevo al comienzo de la trocha que crea cima, en su
final:

      ...de aqu no se regresa
      nadie reza por nadie
      no hay misericordia
      esta tierra se lo traga todo...

A Das de azar corresponden estos versos; Fidel Flores, su autor, llanero
de Pueblo Nuevo del Caris, poeta de obra conocida y celebrada por quienes
nos gloriamos de ser sus amigos y otros que no lo son, pero que por igual
aplauden su lrica, la sentencia sin tregua, la ingrimitud y el silencio
que se convierten en su mortaja, sin que, fuera del crculo del mundo de su
poesa, se vean, y sistemtico, el poeta, nos lleva como en una densa nube
por sus cantares:

      no hubo tregua
      ni reinos que defender
      slo rencor por alimento
      hierba seca
      y animales muertos
      nada en que pensar
      ni en que ocupar la soledad.

O cuando ya no tiene remedio y son las noches, las manos que guan, los
acordes musicales que embelesan para que el poeta nos deje su manifestacin
de hambre, por un mundo, como siempre, desconocido, donde el eco de la
palabra que sentencia no se hace esperar, las seales son insistentes,
luces que invitan al descubrimiento de este libro: Das de azar, siendo su
autor, como ya dije, Fidel Flores, el maestro poeta de los horizontes del
llano oriental, revelndose con una poesa que va transparentando las
trochas, senderos, que llevan, antes de perderse en los surcos que guardan
la memoria del hombre, a la casa de los hombres, que como Fidel Flores,
brindan siempre, la posibilidad de la belleza del azar de los mundos de la
palabra:

      Me voy de aqu
      regreso a los farallones
      desnudo
      entre cielo y tierra

** Alberto Jos Prez
   http://www.letralia.com/firmas/perezalbertojose.htm
   Poeta, editor y comentarista literario venezolano (El Samn, Apure,
   1951). Ha obtenido reconocimientos por su obra potica entre los cuales
   vale mencionar el Premio nico de Poesa de la Bienal de Literatura de
   la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) por su
   libro Homenajes (1991), y el Premio de Poesa de la Universidad Nacional
   Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora (Unellez,
   http://www.unellez.edu.ve), por el poemario El espejo y la memoria
   (1987). Tambin ha publicado los poemarios Los gestos tardos (1975), El
   libro de Barina (1985), Marca (1984), Olor de amor (1995), Como si
   valiera un siglo (1996), Retrato de memoria del corazn de una mujer
   (1997), Un poeta como yo (2006) y la antologa potica El poeta de quien
   les hablo (1999).



=== Kafka, el nio que le temi al poder      Edgar Borges ================

A la obra de Franz Kafka regreso no slo a travs de sus libros, tambin
vuelvo a ella cuando me pierdo en el entramado del mundo (la
burocratizacin de las salidas, la pretensin de sistematizar el todo, el
ruido, la no vida). Siempre he credo que en La metamorfosis, El proceso,
El castillo o Carta al padre se esconde un nio que le temi al poder (la
inquebrantable verdad del poder). Entre los numerosos anlisis que le han
dedicado al tema Kafka y poder, el de Elias Canetti describe muy bien la
vulnerabilidad del escritor checo por no hallarse en la sociedad de los
fuertes. Desde el ttulo, El otro proceso de Kafka, Canetti se acerca al
temor que su escritor favorito senta hacia la autoridad como forma
absoluta de interpretacin de la vida. Segn Canetti, para Kafka el poder
era el camino contrario a la libertad: Dado que teme al poder en
cualquiera de sus manifestaciones, dado que el autntico objetivo de su
vida consiste en sustraerse al poder en cualquiera de sus formas, lo
presiente, reconoce, seala o configura en todos aquellos casos en que
otras personas lo aceptaran como algo natural (p. 152).

En Kafka, padre y Estado son el mismo monstruo que devora utopas. Y el
utopista sabe que el poder le quiere moldear la mirada (la que descubre los
espacios invisibles). En su fuga (de la prisin externa) el escritor
encuentra la puerta de la ficcin. Y la abre para descubrir un universo que
le permite vivir alejado de la rigidez que aceptaron los otros, como quien
huye hacia la habitacin de su infancia. Sin embargo, en la misma soledad
de sus sueos, siente que lo alcanza la frialdad de las leyes de un mundo
demasiado mecanizado para pretenderse humano. Y en respuesta devuelve una
magistral interpretacin del mandato adulto que (desde el absurdo)
adoctrina la magia infantil. Canetti se explica que para Kafka la
literatura era una metamorfosis constante, un acto humilde y supremo de
cambio (el ilusionista cuyo acto maestro es su propia desaparicin del
mundo de hombres sin alma), una de las dos opciones que tena el
ficcionista negado a participar en el circo del endurecimiento de las
sensibilidades. La otra va era implosionarse junto al circo, pero Kafka no
tena vocacin de kamikaze. Uno se hace muy pequeo, se transforma en
insecto con el fin de ahorrarle a los dems la culpa que cargan por no amar
y por vejar al prjimo; uno se desapetece de los dems, que con sus
repulsivas costumbres no cesan de acosarle (El otro proceso de Kafka, p.
65).

El otro da me detuve ante el siguiente titular: La urbana ha multado ms
de 100 veces a un indigente sin techo y sin recursos. De inmediato cerr
el peridico (negado a buscarle alguna explicacin al suceso) y pens en el
creador de Gregorio Samsa, el escapista que se convirti en bicho para no
ser un adorno ms de la familia y del trabajo. Kafka, el corredor de
seguros que en sus momentos libres volaba hacia la nada; Kafka, la
fragilidad del amor en un mercado de ruidos; Kafka, el sujeto que se le
fug (como el joven que huye de la milicia) al proyecto del hombre cemento
(una data, muchos nmeros, ningn ser). Franz Kafka, como un indigente de
la dureza del mundo, vivi sin saber exactamente qu hacer con la
sensibilidad que sacuda su existencia. La casa, la educacin, la sociedad.
Una respuesta para todas las preguntas; una realidad para todas las
posibilidades; la uniformidad de las emociones (el espectculo global que
frivoliza el yo particular de cada uno), el imperio de lo tangible. Quin
dijo que fuera fcil dejar de ser el nio de la imaginacin poderosa para
convertirse en un adulto servidor de las pesadillas de la burocracia? Se
le permite a un adulto soar realidades mltiples en un mundo educado para
una realidad absoluta? Y no puedo evitar que Kafka renazca, as como en la
noticia sobre las multas contra el indigente, en cada nio que corre por
los laberintos de su juego sin sospechar que afuera, en la oficina del
mundo, lo espera una telaraa de acero que amenaza con helar su fuego.

** Edgar Borges
   http://www.letralia.com/firmas/borgesedgar.htm
   Escritor y periodista venezolano (Caracas, 1966). Autor de la radioserie
   La fuga de don Quijote, transmitida por Radio Exterior de Espaa
   (http://www.rtve.es/programas/radioexterior) en el marco del IV
   Centenario de Don Quijote de La Mancha (2005). Ha publicado los libros
   de relatos Sueos desencantados, Mis das debajo de tu falda y El vuelo
   de Can y otros relatos, las novelas La monstrua, la mujer que jams
   invitaron a bailar, Quin mat a mi madre? (finalista del III Premio
   Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches, 2008) y La contemplacin (I
   Premio Albert Camus 2010), y el monlogo Lavoe contra Lavoe, la tragedia
   del cantante, as como el relato Quin mat al doble de Edgar Allan
   Poe? (http://www.letralia.com/poe), publicado en 2009 en edicin
   bilinge, en espaol e ingls, por Editorial Letralia
   (http://www.letralia.com/ed_let), de Venezuela, y Grup Lobher
   (http://www.gruplobher.es/blog), de Espaa. Sus relatos han sido
   publicados en diversas antologas.



=== La colombiana impostora      Dixon Acosta =============================

Desde hace unos meses hay una colombiana en boca de muchas personas, o
mejor debera decirse en boca y ojos de medio mundo, siendo la protagonista
de una pelcula que por su trama llama la atencin de las masas, con un
argumento de fcil digestin, una nia bogotana que presencia la muerte
violenta de sus padres y, al crecer con la semilla de la venganza, se
convierte en una letal asesina.

Se trata del mismo libreto reciclado del cerebro detrs de la pelcula, el
francs Luc Besson, quien inici un subgnero flmico de accin femenina
con la pelcula Nikita y una larga serie de versiones en cine y televisin.
La historia podra perfectamente haber acontecido en una realidad que como
la nuestra ha sido contaminada por la violencia poltica y social, con
terribles efectos en nios y jvenes colombianos. Sin embargo el relato
cuenta con una serie de imprecisiones y falsedades que justifican las
crticas y reclamos que incluso han surgido desde el Ministerio de
Relaciones Exteriores de Colombia.

En este caso no se trata slo de la etiqueta que representa para los
espectadores del mundo la identificacin del nombre de Colombia con los
fenmenos violentos, sino la manera como se ha simbolizado a la nacin. No
se trata de la primera representacin falseada y caricaturesca del pas en
el cine extranjero. Sobre el tema, quien firma el presente artculo es
autor de un libro con ms de trescientas referencias cinematogrficas de
Colombia, algunas de las cuales han sido filmadas en otros pases,
simulando paisajes y personajes colombianos (1).

Recordamos en su momento presentaciones tan deplorables como Romancing the
Stone (Dos bribones tras la esmeralda perdida, 1984), Collateral Damage
(Dao Colateral, 2001), o Mr. & Mrs. Smith (Sr. y Sra. Smith, 2005); en
esta ltima se esbozaba una Bogot totalmente desconocida en su paisaje
urbano, arquitectura, clima y acentos lingsticos de los supuestos
colombianos que all aparecan.

Lo inexplicable es por qu algunos realizadores no ruedan sus historias en
nuestro territorio y prefieren otros lugares, que hoy por hoy son ms
peligrosos para la industria del cine, si acaso los motivos de seguridad
son la justificacin para que productores y directores no aprovechen
nuestra diversidad de paisajes, personas y climas. Incluso el gobierno
nacional ha creado incentivos, como exenciones y facilidades migratorias
(as lo prueba la normatividad de visas de la Cancillera) a los
realizadores forneos que deseen filmar en nuestro suelo.

En el caso de Colombiana, la pelcula objeto del presente comentario y
titulada en nuestro medio con el maquillado nombre de Venganza despiadada,
la protagonista es de origen dominicano (Zoe Saldaa, quien interpreta a
Cataleya), y las escenas que supuestamente ocurren en Bogot fueron
filmadas en Mxico (como ha sido el comn denominador de otras pelculas en
el pasado), aparte de la connotacin criminal del argumento flmico.

Algunos dirn que los colombianos no deberamos resentirnos tanto con
historias extranjeras que remarcan el estereotipo violento de nuestro
gentilicio, cuando incluso productoras de cine y televisin nacionales han
realizado series y pelculas en las cuales la reputacin de hombres y
mujeres del pas no sale bien librado, argumento que comparto plenamente,
pero al menos en esas producciones las locaciones colombianas son reales.

No se trata de negar los problemas o maquillar nuestra realidad, e incluso
justificando la libertad creativa de los libretistas y directores de
ficcin, lo mnimo que podramos esperar de estos productores es que las
historias que se dice transcurren en Colombia, efectivamente se filmaran en
nuestro pas, ya que los espectadores del mundo podran tener una mejor
aproximacin a nuestra realidad fsica y, si fuera del inters de sus
realizadores, las mismas obras artsticas se beneficiaran con un toque
veraz, as el contexto siga siendo tan complejo.

Est visto que Colombia, en el cine extranjero, resulta ser como ciertas
historias de Hollywood, una comedia liviana con la capacidad de terminar en
pesada tragedia.



Nota

 1. El ttulo del libro es Colombia en el cine universal: la caza de citas
    (http://bit.ly/w5fGlD) y puede conseguirse a travs de la editorial
    Autores Editores.

** Dixon Acosta
   http://www.letralia.com/firmas/moyadixon.htm
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== Cartas desde el exilio ================================================
=== Recuperando el ayer      Ronald Castillo Florin ======================

Siempre he credo que todo poeta es un exiliado, un paria agreste que lucha
diariamente con el maldito sistema que lo obliga o pretende obligar a salir
de su quehacer escribano para envolverlo en su tentculo alienante,
inmisericorde, estpido, y as lanzarlo a su juego de naipes donde uno
siempre pierde.

He ledo con mucha emocin el poemario de mi buen amigo Leoncio Luque
Ccota, Exilio interior y otros poemas devastados, poemario digno de ser
ledo no solo por placer potico aunque bien cumple ese rol sino por el
alto contenido antropolgico, social y hasta poltico que en l se
desenvuelve, pues no solo toca la realidad del peruano migrante, sino la
relacin con sus semejantes y su actuar ante la sociedad. Este poemario,
creo yo, debe ser lectura obligatoria de todos los que hemos venido al
monstruo capitalino a buscar un progreso, y no me refiero a la persona
que camina de un lugar a otro, sino al que ha nacido tambin en esta Lima
antropfaga, pero que sus races estn cimentadas en alguna provincia de
esta nacin. Aunque muchos alienados se consideren limeos por haber nacido
aqu, en realidad no lo son porque el nacimiento es solo un accidente
geogrfico, pues las races estn en otra parte y solo fueron trasplantados
de jardn. En consecuencia, no se es limeo por el hecho de nacer en esta
tierra.

Exilio interior merece ser ledo desde un contexto marginal, desde el
extremo de la ciudad; este poemario tendr eco en quien al leerlo se
identifique con la realidad que en ella se desarrolla, yo lo he ledo tres
veces y la ltima vez lo le desde otro mbito, estuve en un autobs desde
el centro de Lima hasta Villa El Salvador, y en el camino el buen
conductor, como confabulando a mi lectura, coloc msica popular, adecuada
para todo provinciano que aora o recuerda sus races, era msica chicha a
un volumen considerable donde muchas personas movan los labios repitiendo
las canciones que el repertorio ofreca. Fue ah donde empec a leer,
nuevamente, el poemario, y fue una experiencia formidable. El comps
musical, la realidad del texto, mi experiencia personal, hicieron que
experimentara los poemas de manera diferente, existencial, potico, desde
el yo del autor. Me apropi de los poemas tanto que sent la historia de
los migrantes como la ma en verdad lo es y como la de todos los que
estaban viajando conmigo.

El poemario arranca su travesa, a manera de tour, describiendo la realidad
del poeta, vive en Pamplona: la de San Juan de Miraflores, la del cerro y
sus migrantes, la popular, la de culturas mezcladas, la del pueblo, la de
las fiestas provincianas, la del pie del cielo. Est dividido en tres
partes, con poemas que van desvistiendo de a poco la travesas de la gente
que se cimenta en una tierra y donde decide plantarse y hacer suyo el
lugar sin olvidar nunca sus costumbres. En esta travesa el poeta camina
junto a Casandra me trae a colacin la aventura de Dante y Beatriz y
juntos van describiendo desde el ser del poeta hasta la realidad de las
personas.

La humanidad / busca su identidad en la guerra / mientras nosotros en
recuerdos, le dice el poeta a su gua, pues aora la tierra dejada atrs,
la fuente misma de su pensamiento y su ser, invitndonos a pensar en el
tema central de muchos: el ansia de la tierra.

El poemario va a lo largo de su aventura entonando las realidades de
Pamplona, describiendo cmo fue antes de estar poblada, e incluso describe
cmo la humanidad en su afn de avanzar desgasta y expulsa a otros seres de
su hbitat, pues el poeta nos menciona que antes haba lagartijas en ese
desierto, y que ahora son las personas quienes han ocupado su espacio. Los
aos que ya no conozco en mi memoria / desaparecen como / lagartijas entre
la arena / junto al cementerio / donde busco mis races.

En este poemario, Luque nos invita a no dejar atrs la memoria histrica,
pues muchos solo viven pensando en el futuro dejando al olvido lo que
vivieron o tuvieron que vivir sus padres para que puedan estar en un lugar
cmodo, donde pueden recoger sueos / de caf, cigarro & emoliente. Hay
que ensalzar que este poemario es ganador de un Horacio, premio importante
en la poesa peruana, y que reconoce en Leoncio su vena potica y lo
ratifica como una voz importante en la poesa peruana, pues sus poemas son
escritos desde sus labios carcomidos de amor / que nos obsequia el
tiempo.

** Ronald Castillo Florin
   http://www.letralia.com/firmas/castilloflorianronald.htm
   Escritor peruano (Caete, Lima 1979).Curs sus primeros estudios de
   literatura en la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica
   (http://www.unica.edu.pe), que interrumpi para estudiar filosofa en el
   Instituto Superior de Estudios Teolgicos Juan XXIII
   (http://www.isetjuan23.edu.pe), en Per, y teologa en Studium
   Theologicum (http://www.studium.com.br), en Brasil. Actualmente termina
   su carrera de lengua y literatura en la Universidad Marcelino Champagnat
   (http://www.umch.edu.pe). Edit, junto con el poeta Leoncio Luque Ccota,
   la revista virtual e impresa Trombosis Literaria
   (http://trombosisliteraria.blogspot.com). Ha publicado el poemario
   Prncipe esquivo (Casa Barbieri Editores,
   http://casa-barbieri.blogspot.com; 2007). Obtuvo el premio Saint Jordi
   Da del Libro en Barcelona (Espaa). Tiene inditos varios cuentos y
   un poemario. Mantiene el blog Scubo escritor en
   http://sucuboescritor.blogspot.com.



=== Verdades que el tiempo ignora      Juan Carlos Recio ==================

La lectura a mis contemporneos me ha permitido no juzgar basado en
cercanas tanto de estticas como en la forma de plantear el concepto de lo
que se quiere comunicar, y sin que el estilo necesite ser novedoso. A veces
conviene un poco de hojarasca, sentir al poeta que en su bsqueda equilibra
su dominio de la palabra y el adaptarse a una forma ms sincera con su
potica. En ese sentido lo original no tiene por qu crearnos una
expectativa que pretenda sublimizar el efecto del logro de la propuesta,
mejor es cuando uno conoce al poeta por su espiritualidad mucho ms que por
un rasgo fsico o de carcter.

Con Ihosvany Hernndez me ha sucedido cuando camino junto a sus versos, y
siempre me sorprende de un poeta que sin alejarse de su manera de
comunicar, no cae en reiteraciones, ni regala ese tiempo donde l sabe
crear la atmsfera que queda despus que ha cantado los sentimientos, y
despus que ha vivido para contar lo que ve o le llega, sin que uno
necesite perfeccin o tonos que luzcan gestos estridentes; tampoco da giros
para llamarnos la atencin.

Me gusta lo he dicho antes cuando el poeta sabe ofrecer y llegar sin esas
piruetas o corte al lenguaje, que cuando quiere caer a filosofar sobre una
idea, el tema no sale reflexivo y seguido usa otros versos de puentes y se
aleja como una corriente de aire que destruye el contacto con nuestros
sentidos, esto suele ser comn mucho ms de lo debido, y ocurre con la
misma frecuencia con la que muchos tratan de escribir como si nos repasaran
las leyes de lo que es la poesa, algunos alcanzan una perfeccin en la
forma y se consideran poetas logrados por esa limpieza de logro formal;
pienso que por suerte para Ihos, l explora ms con el discurso y lo hace
con el instinto y la inspiracin de sentar sus temas, sin que reflejen un
estado de locura que necesita ser lanzada; al contrario, domina muy bien la
fuerza con la que carga los motivos de contextualizar, como uno de esos
boleros que le cantan al sentimiento y hacen catarsis de inmediato con el
receptor.

Tambin, maneja lo referente a las aproximaciones de sus lecturas con mucho
acierto sin que fuerce a que sea una traslacin de lo que lo inspir; es
una propuesta que hace ruptura de todo lo que llega externo o ajeno al
sentimiento donde el poeta se expresa sin ataduras; como tal lo considero
mucho ms sensible e intimista, hecho que tal vez lo aleja de muchos de los
que llaman novsimos, tambin, por una suerte de ser operativos en ese
campo de constante referencia a los clsicos, a nombrar mucho de lo que el
boom literario en ese momento mueve, y que por lo general tienden a
repoblar sus textos, como son: excesos de intertextualidad y caricatura de
personajes y autores a los que muchas veces se ha llegado por lo que
escriben terceros al respecto, sin que se note una lectura que refresque el
uso de esos motivos literarios. Ihosvany, aun con su carga de estos tiempos
de posmodernidad, sin que se excuse por ello, no cae en esos abusos y se
muestra muy equilibrado al respecto.

Miremos entonces cmo a veces quedan en la ciudad los reflejos que
deslumbran los charcos despus de la lluvia, con sus voces, figuras y
siluetas que dan vida a la belleza y que no necesita dejar de ser cotidiano
para asomarnos. Cada ciudad tiene su rbol y su elegancia; cada poeta un
alma que exponer. Ihosvany Hernndez, sin temor a equivocarme, sabe hacerlo
con la suya. Disfrutemos de su poemario Verdades que el tiempo ignora, que
nos llega publicado por Linden Lane Press, editado por Belkis Cuza Mal y
con bellas ilustraciones de Daniel Zafra.

** Juan Carlos Recio
   http://www.letralia.com/firmas/reciojuancarlos.htm
   Poeta y narrador cubano (Santa Clara, 1968). Ganador de la primera
   mencin en el Concurso Julin del Casal de la Unin Nacional de
   Escritores y Artistas de Cuba (Uneac, http://www.uneac.org.cu; 1991). Ha
   publicado los poemarios El buscaluz colgado (Editora Capiro, 1991;
   Premio Fundacin de la Ciudad de Santa Clara), La pasin del ignorante
   (Ediciones Hoy no he Visto el Paraso, 2011) y Sentado en el aire
   (Capiro, 2011). Desde 2000 radica en Nueva York (EUA). Poemas suyos han
   aparecido en revistas impresas y digitales de EUA, Cuba, Canad y
   Espaa. Mantiene el blog Sentado en el aire
   (http://www.sentadoenelaire.com).



=== El borrador de mi madre      Carlos de la Hoz Albor ===================

El olor a borrador me trae con nitidez a la memoria el recuerdo mi madre.
Ocurre que, cuando nios, la mayora de las veces a mis hermanos y a m nos
toc estudiar con libros usados; y una de las primeras tareas, que ella
abanderaba con alegre diligencia, consista en dejar lo ms limpias
posibles y dispuestas para la lectura y la escritura aquellas hojas que
antes haban pasado por otras manos diferentes a las de sus hijos.

Conformaban el infaltable ritual de comienzo de ao algunas como etapas
cuyo recuerdo tengo fresco: primero, la excursin al mercado en busca de
los libros; luego, encaminar nuestros pasos durante largas y largas horas
adentrndonos por los parajes en que se levantaban los tenderetes que
comerciaban este tipo de mercanca de ocasin; al final, la aventura de
hallarlos en un estado digno y no permitir que su compra fuera a significar
mucho desmedro en la siempre dbil economa de la casa. Mi madre tena
claro que deba proveernos de los tiles indispensables para acudir al
colegio, pero tambin se preocupaba por cuidar otros menesteres asimismo
importantes para nosotros.

Cualquier esfuerzo, sin embargo, se volva insignificante e indigno de ser
mencionado si lo comparbamos con el goce que nos deparaba, al regreso,
sacar los libros de la bolsa e irlos regando sobre la mesa familiar y
comprobar que algunos apenas tenan trazadas unas cuantas lneas y que slo
restaba forrarlos de nuevo para empezar a llevarlos al colegio.

Cuando, por el contrario, el libro se encontraba bastante manoseado, prueba
de que su anterior propietario le haba dado buen uso o al menos haba
andado de ac para all con ste debajo del brazo, se nos daba por
escudriar la letra, que nos permita no sin cierta arbitrariedad juzgar
al tipo de estudiante que lo haba tenido en su manos: laborioso o
desganado, creativo o conformista con la realidad, metdico o desordenado.
Despus vena la labor de ir haciendo desaparecer con el paso del borrador
las respuestas y creaciones que quizs a aquel otro nio le haba costado
tantas horas de esfuerzo y dedicacin y acaso algunas lgrimas.

A veces suceda que en medio de aquella faena nos encontrbamos con la
recompensa de algn apunte que nos haca meditar o rer por la idea que
encerraba. Mi madre se detena en ste por un rato y lo lea en voz alta
para nosotros, tras lo cual nos interrogaba queriendo saber nuestro parecer
sobre la idea que esas palabras sugeran. Ms de una logr sobrevivir de
esta manera a la mano implacable de mi madre, que la dejaba inclume y
agregaba sin querer con ese gesto un detalle pintoresco a las hojas del
libro. A pesar de que muchas de ellas despus las repasaba con lpices de
colores diferentes y mostraba a mis amigos ms allegados, ahora no recuerdo
ninguna, pero s se me aparece en la mente la sonrisa clara de mi madre
celebrando el hallazgo. Cada vez que recuerdo ese hecho, me pregunto si no
estar all el origen de la devocin que siento por la palabra escrita.

Azul y con rayas blancas para las huellas del lpiz o alargado y de tonos
grises para las dejadas por el bolgrafo, el borrador en las manos de mi
madre se converta en una herramienta eficaz que ella saba mover con
mtodo y presteza sobre las hojas. Los ttulos de grandes letras, las
lneas en letras ms pequeas, las planas hechas de manera mecnica, los
nmeros, los signos, a veces pequeos bocetos de dibujos, iban dando paso a
la blancura de una hoja que ella al final soplaba y acariciaba con amor,
pues haba quedado lista para ser usada por nosotros. Era, sin duda, su
manera sutil de decirnos cun confiada estaba en que a la maana siguiente,
al momento de entregarnos a los deberes escolares, volveramos a llenarlas
con los trazos de las ideas y ocurrencias de nuestras mentes y corazones
infantiles, que ella nunca se cansaba de acicatear.

El que provoca en m el olor a borrador no es, por lo tanto, un recuerdo
triste, ni magnificado por la nostalgia. Desde que me hice maestro, se
convirti en uno de mis olores cotidianos, que me sigue a casa y se queda
conmigo incluso en los das de asueto y en las largas temporadas en que no
me toca a ir al colegio. Eso s: cuando lo percibo en cualquier saln de
clases, acostumbro a seguirlo con un afn que del que a veces yo mismo me
sorprendo, pero que quizs muy pocos podran notar.

Despus de que doy con su origen, me dispongo sin grandes gestos muy cerca
de la mano que borra y borra como lo haca mi madre y all, a su lado, me
pongo a pensar que detrs de este nio que ahora intenta desaparecer el
yerro que cometi, debe de haber tambin una amorosa y paciente madre que
muchas veces tom entre su mano la mano de su hijo para ensearle que,
detrs de ese sencillo acto de pulcritud y honestidad que no permite dejar
pasar por alto los errores, hay de algn modo una reafirmacin de la
confianza en aquellos a quienes ms amamos.

      (de Apuntes de un profesor)

** Carlos de la Hoz Albor
   http://www.letralia.com/firmas/delahozalborcarlos.htm
   Escritor y educador colombiano (Barranquilla, 1966). Ha publicado el
   libro de cuentos Una mosca que no deja dormir (Letra por Letra, 2006).
   Trabajos suyos han aparecido en revistas y diarios de su ciudad y de
   Colombia, as como en portales literarios. Mantiene un blog en
   http://carlosdelahoz.blogspot.com.



=== John Fante, entre la niebla y el polvo      Luis Bentez ==============

La editorial argentina El Fin de la Noche (http://elfindelanoche.com.ar)
public a comienzos de agosto de 2011 el ensayo titulado John Fante: entre
la niebla y el polvo (ISBN: 9789871491346), del autor Juan Arabia (Buenos
Aires, 1983). El estudio, de 92 pginas, resea inteligentemente la vida y
la obra del gran narrador norteamericano. Fante (1909-1983) fue reconocido
como maestro literario por Charles Bukowski (1920-1994) y su obra ms
conocida es la que se conoce como la saga de Arturo Bandini, serie de
cuatro novelas protagonizadas por un lter ego del escritor. El ensayo de
Juan Arabia se cierra con una entrevista realizada por el estudioso
argentino a Dan Fante, hijo del clebre narrador, quien brinda detalles de
la compleja relacin con su padre.

El libro se puede comprar en formato papel o electrnico, pero tambin se
lo puede leer gratis desde la pgina de Ediciones El Fin de la Noche
(http://elfindelanoche.com.ar/archives/3244).

Juan Arabia naci en Buenos Aires en 1983. Estudi Ciencias Sociales en la
UBA, y pintura con Ricardo Garabito. Es fundador y director de la revista
literaria Megafn, editada en formato digital y papel hasta 2009.
Actualmente edita la revista de poesa Buenosairespoetry
(http://www.buenosairespoetry.com).

Seala Arabia en el prlogo a su ensayo: Sabemos que a la corrupcin del
hombre le sigue la corrupcin de las formas de vida y su lenguaje; y que el
precio de llevar una forma de vida distinta, una vida que amenace a los
valores divulgados para hacer temblar al paraltico idioma, pueden valerle
a un hombre el reconocimiento que merece. John Fante no conoci xito
alguno durante toda su vida que, en gran parte, estuvo dedicada a la
literatura. Termin escribiendo guiones de cine, un arte en el que las
palabras suelen amansarse en su transposicin a imgenes. Creo que escribi
para cambiar al mundo, para cambiar a las personas, acaso para preservar su
identidad y su experiencia. Y que si nada ha cambiado todava, al menos
para nosotros existe esa posibilidad en su literatura llena de amor,
honestidad y valenta. Testigo ltimo pero suficiente, capaz como a l
mismo le gustaba decir de poner de punta los pelos del culo de un lobo.

** Luis Bentez
   http://www.letralia.com/firmas/benitezluis.htm
   Escritor argentino (Buenos Aires, 1956). Es miembro de la Sociedad de
   Escritoras y Escritores de Argentina (SEA, http://www.lasea.org.ar); de
   la Academia Iberoamericana de Poesa, Captulo de Nueva York (EUA), con
   sede en la Columbia University (http://www.columbia.edu); de la
   International Society of Writers (EUA); de World Poets Society
   (http://world-poets.blogspot.com; Grecia) y del Advisory Board de Poetry
   Press (India). Ha recibido el ttulo de Compagnon de la Posie de la
   Association La Porte des Potes (http://www.laportedespoetes.com), con
   sede en la Universit de La Sorbonne (http://www.paris-sorbonne.fr;
   Pars, Francia). Entre otros reconocimientos ha recibido el Primer
   Premio Internacional de Poesa La Porte des Potes (Pars, 1991); el
   Segundo Premio Bienal de la Poesa Argentina (Buenos Aires, 1992);
   Primer Premio Joven Literatura (Poesa) de la Fundacin Amalia Lacroze
   de Fortabat (Buenos Aires, 1996); Primer Premio del Concurso
   Internacional de Ficcin (Montevideo, 1996); Primo Premio Tuscolorum Di
   Poesia (Sicilia, Italia, 1996); el Tercer Premio Eduardo Mallea de
   Narrativa (Buenos Aires, perodo 1995-1997); el Primer Premio de Novela
   Letras de Oro (Buenos Aires, 2003); el Accesit 10me Concours
   International de Posie (Pars, 2003) y el Primer Premio Internacional
   para Obra Publicada Macedonio Palomino (Mxico, 2008). Sus ms de
   veinte poemarios, ensayos literarios, novelas y obras teatrales han sido
   publicados en Argentina, Chile, Espaa, EUA, Mxico, Venezuela y
   Uruguay. Obras suyas han sido traducidas al ingls, francs, italiano,
   alemn y macedonio.



=== Puyehue personal ======================================================
=== Despus de la erupcin del volcn, junio 2011 =========================
=== Federico Ivanissevich =================================================

La ciudad de Neuqun sigue aplastada por un manto. Igual, no detiene
nuestros movimientos. Hay momentos que podramos dar brazadas.

Afecta los materiales ferrosos, mucho ms que a los tejidos humanos. Otra
constatacin, con su diagonal, de que no somos de hierro.

Aqu estamos acostumbrados a los polvos. No a ste. Tiene otro olor y
tambin otro color, pero no dejamos que se escape de la percepcin general
que tenemos del polvo. Hemos aceptado, sin contubernios ni asambleas ni
decisiones a dedo, que la nube del fondo de la tierra participe del humor
que suele generarnos el polvo.

Un da es ms denso que otro y cubre veredas, coches, zcalos y escalones;
cualquier clase de superficie. Se larga a su vez a hacer glisados, con
final degrad, finamente soplado hacia el interior de todas las casas y
todos los departamentos. El dibujo del ngulo de apertura sobre el suelo va
de acuerdo a la boquilla. Cuando caen cenizas, uno se da cuenta que el
mundo est lleno de tajos, fisuras, huecos; juntas enojadas, resistencia a
adherir.

La ceniza volcnica es abrasiva. Adems de corroer y transmitir
electricidad al humedecerse, contagia su aspereza. Las vueltas de cerradura
se ponen speras, cualquiera sea el motivo de la cerradura. En el giro que
conducimos al auto, cruje la direccin. El embrague chirrea al pisarlo.
Avisan que se oxidan los rulemanes de los ejes de las ruedas y del
alternador. La bomba de agua, el eje del ventilador, las pastillas de
frenos, los pistones. La chapa del coche tambin se oxida, como las cadenas
olvidadas en la intemperie.

A la ciudad rionegrina de Ingeniero Jacobacci no llega casi asistencia
porque nadie quiere andar por ah. De los tres primeros camiones que
llevaban barbijos, agua potable, colirio para los ojos y otras minucias
indispensables, ninguno sali como vino. Uno de ellos ni siquiera lleg.
Los filos del talco volcnico reventaron el motor 30 kilmetros antes del
destino. Se mete por todos lados, como las pesadillas en los sueos.

Dos semanas despus los transportistas seguan negndose a viajar a la
rionegrina Lnea Sur, incluida Jacobacci. Finalmente arrib un tren desde
San Antonio Oeste cargado con 35 mil fardos. Slo el quince por ciento
sirvi para alimentar el ganado. El resto, pasto mezclado con hojarasca y
basura, y fardos ardidos. Los principales damnificados fueron las
comunidades mapuches. Sacaron fotos.

Todo lo que cae o decanta ha sido horas antes gas. Al tocar el fro de la
alta libertad, solidifica en piedra pmez. Es decir, la piedra de slice,
magnesio, calcio, potasio, aluminio, sodio, poco cloro-flor-azufre, ms
hierro y titanio, se produce a miles de metros de altura. Las pmez ms
grandes y la arena gruesa, descienden en la zona ms cercana al volcn,
Villa La Angostura y alrededores, hasta Bariloche. El resto forma una pluma
montada sobre el viento. Es como un inmenso cndor mineral que va
espolvoreando el encargo que le dio el volcn. Una vez depositado el
material sobre el suelo, lo toma el viento y muestra sus bailes.

La zona lacustre de Bariloche, Villa La Angostura, Traful y San Martn de
los Andes no se salva del espolvoreado. Slo que tiene el privilegio de
sumarle arena gruesa y lluvia, que mitiga las irritaciones y provoca
cortocircuitos, adems de tapar los desages de las casas, de las calles y
las descargas naturales de los cerros, instalando el peligro de violentas
vomitadas. Eso pas en la ruta a Chile. Un deslave se llev ms de treinta
metros de asfalto y la acumulacin de cenizas mojadas aplast la confitera
y oficinas de la aduana.

El viento casi nunca sopla argentino, en direccin a Chile. El Pacfico nos
la ha jurado desde el comienzo de los tiempos continentales. Moriremos sin
saber por qu. Slo podemos describirlo.

Jacobacci, vieja localidad de 10 mil y pico de habitantes, querra sacarse
de encima al menos 100 kilmetros de los que la separan de Bariloche.
Sentarse a no ms de 20, para poder alternar el fino entalco con arena
gruesa y un poco de lluvia. Condenada de antemano con tres aos de sequa
intensa y dos ms de sequa media, permanece en la maldita franja de la
Lnea Sur; plena estepa patagnica, al oriente, en posicin casi horizontal
al volcn.

Jacobacci debi suspender las clases con la primera descarga de cenizas. El
receso contina y continuar hasta fines de julio, o sea, casi dos meses.
Aunque no caiga ms ceniza, necesitan al personal administrativo y a los
docentes para trabajar sobre las nuevas situaciones.

La cantidad de ceniza-polvo que cay en las primeras dos semanas sobre esa
zona, poda ser tranquilamente multiplicada doscientas veces si la
comparamos con la recibida por la ciudad de Neuqun. En realidad all hay
ms, porque la que no cae de arriba, llega en vuelo. Hay ms de 120
kilmetros de superficie entalcada al oeste de Jacobacci, lista para que el
viento la haga despegar. El mayor desastre ocurre en las soledades de los
campos de crianza de ganado menor, sobre los crianceros, los animales, las
vertientes y aguadas, la vegetacin. Cuando nos ponemos contentos en
Neuqun, la desgracia est cayendo en esa zona. Y al revs. En trminos de
cenizas, no podemos hermanar los deseos ni el nimo.

Los opacos cristales, conformados en un setenta por ciento por slice
vtreo, filoso, puntiagudo, hacen estragos no slo en toda clase de motores
y transformadores y aisladores elctricos, sino tambin en las tripas y
dientes de las ovejas, que no saben qu comer ni qu tomar. Levantan polvo
con las pezuas en busca de pasto y lo respiran. Nunca la oveja le pone la
cola al viento. La brisa ataca entonces sus ojos, el talco lima sus dientes
y a las matas no las deja respirar. Ms al norte, en la provincia de
Neuqun, las damnificadas son las cabras y sus chivitos.

Sobre la composicin txica, hay una versin del Centro Atmico Bariloche y
otra de algunos investigadores, integrantes del Conicet. Para unos no es
peligroso el revuelto de metales solidificados, todos con su xido, dixido
o trixido antepuesto. Para otros, hay que prestar mucha atencin a las
microburbujas de cloro, azufre y flor, encerradas en cada piedra pmez.
Combinados con el agua forman tres clases de cidos llenos de u y de i. Las
fuentes de agua con que se abastecen varias poblaciones estaran por lo
menos bajo riesgo. Nadie sabe qu combinaciones se producen en el ducto del
volcn.

Algunos dicen que en cinco, seis o siete aos se obtendrn beneficios con
la mineralizacin de la tierra. Otros afirman que con la prxima
generacin. Y otros ms, que es puro cuento. Andrs Folgueras, creo que as
se llama, doctor e investigador en geologa, apoyado sobre estudios
realizados hasta la fecha, sostiene que estas cenizas slo favorecern un
poco a la estrecha franja que goza de un clima suficientemente hmedo como
para provocar cierta descomposicin. El gris debe pudrirse para ser bueno.
El resto, semidesrtico, dramticamente entalcado, extendido por la
provincia de Ro Negro, el sur y el centro de Neuqun y el norte de Chubut,
est condenado a perder alrededor de 750 mil animales, o sea, unos miles
ms o unos miles menos de la mitad de todos los animales, lo cual no
significa nada para quienes lo van a perder irremediablemente todo. Y
cualquiera sabe por qu. El que maneja su campo desde Buenos Aires u otra
ciudad, mandar sus majadas a parir a La Pampa. Entonces, desde el punto de
vista del ser humano, paleoltico o twittero, siempre son ms los
perjuicios que futuras bendiciones. El sur de Mendoza, con humedad y
estructura de suelos igual a la patagnica, slo que con menos fros y
menos vientos, recibi en la dcada de 1930 una descarga de cenizas
semejante. Tardaron setenta aos en recuperar la misma cantidad de ganado
que haban perdido.

Un ltimo pincelazo para las polticas de estado sobre el asunto, polticas
que, por favor, no reduzcan a culpas exclusivas de la actual gestin
nacional y la anterior K el juego compulsivo de la mitad de los
argentinos: en el pas no se monitorean en forma permanente los pocos
volcanes peligrosos que tenemos. Ni siquiera el Copahue neuquino, el ms
peligroso de todos, sobre cuya ladera existen dos poblaciones, Termas del
Copahue y Caviahue, habiendo tenido a principios de los 90 cuatro
erupciones. Las nubes de gases estuvieron muy cerca de quitarle el
componente humano a la turstica Caviahue. Y sabiendo como hoy se sabe, por
lectura satelital, que el volcn se ha estado deformando. Un lado se
desinfl, aparentemente por la revuelta interna de aquellas cuatro
erupciones. Y esos movimientos son geolgica y vulcanolgicamente
preocupantes, porque adems arriba hay dos lagunas que descargaran sus
aguas calientes y sulfurosas sobre el borde de Caviahue.

Chile tiene dos mil volcanes, sesenta de los cuales estn catalogados como
peligrosos. Veinte de ellos son monitoreados diariamente, cuarenta lo sern
en el 2013 y los veinte restantes muy poco tiempo despus. Igual, no hay
que confiarse demasiado. La escala de peligrosidad, fijada por la
proximidad de las ltimas erupciones y vaivenes ssmicos, a veces vuela en
pedazos. El Chaitn, volcn chileno, se llev un pueblo de 6.000 habitantes
en el 2008. No se monitoreaba porque su ciclo de erupciones importantes
tena entre 9.000 y 10.000 aos, con algunos eventos hace 6.000 aos. As
de irracional es la naturaleza.



Sal de madrugada de Neuqun y, para comenzar, el indicador de carga de la
batera se cay. A poco de andar, la luz de los faros pareca de velador.
Sin razn constatable, de golpe el indicador se levant, oscil y volvi a
caer. El temor no era slo quedarme sin luces, sino tambin sin
limpiaparabrisas, sabiendo que me esperaba un temporal, o quedarme sin
arranque en el medio de la nada. Pegu la vuelta, perd una hora y se
arregl solo. Volv a salir.

Me haba pasado exactamente lo mismo veinte das atrs, al partir para dar
la vuelta anterior por la cordillera. Esa vez me coloqu detrs de un
camin iluminador y continu viaje. Encenda las luces solo cuando vena un
vehculo en sentido contrario, para llegar al menos con dos velas a Cutral
C. El topnimo de la localidad petrolera significa agua de fuego. Est
ubicada a 110 kilmetros hacia el oeste de Neuqun, en direccin a Zapala.
Antes de llegar al emblema neuquino del petrleo, desapareci la falla, as
que continu por buen augurio. El problema no se volvi a repetir, por lo
que al regreso no pude mostrarle al electricista nada, y no era cuestin de
ponerme a cambiar por las dudas el regulador de voltaje, la bobina y
desarmar el alternador.

Esta vez pas lo mismo. Cuando desapareci la falla, desapareci la falla.
Mir cientos de veces la aguja de carga elctrica durante los 185
kilmetros hasta Zapala. Ni una sea rara. Tom entonces la ruta nacional
40, que baja por las serranas de Catan Lil hacia La Rinconada y el puente
sobre el ro Colln Cur, a otros 180 kilmetros, pero de Zapala. Durante
el trayecto fui bordeando, literalmente, la interminable nube de cenizas
que se diriga en direccin noreste. Le met pata para avanzar antes que se
corriese un poquito sobre mi izquierda y me alcanzase. Pata es un decir,
con combustin a gas en un Renault 12 a carburador y 300 kilogramos de miel
encima, ms un par de otras cositas. Recin cerca de La Rinconada me cubri
la nube. Por pocos kilmetros, pues ah, en el puente, el camino se desva
bastante hacia el oeste, hacia el centro de la cordillera, para recorrer
los 40 kilmetros que separan dicho cruce de la ciudad de Junn de los
Andes. En realidad, la nube de material volcnico no descargaba en ese
momento. Tapaba todos los reconocimientos que tenemos del cielo y oscureca
de forma notable el medioda, pero le haba dejado el trabajo al viento.
ste, como un mercenario, levantaba los cinco centmetros de ceniza ya
depositada sobre el suelo, y al demonio. Pero, despus de todo incluida la
acumulacin de talco adentro del auto, al constatar esta distribucin de
tareas, ms afn a las experiencias patagnicas, me sent ms tranquilo.

Dej la miel encargada por el ruso para su verdulera de Junn de los Andes
y segu viaje a San Martn. El paisaje, cada vez ms gris, ms opaco. No
slo haban cado cenizas sino paisajes tambin. El material ya era ms
grueso que el voltil talco previo. San Martn estaba por el momento fuera
del rea de descarga volcnica, por lo que las atenciones urbanas se
concentraban, momentneamente, en el temporal de lluvia y viento, y sus
efectos frente a las obstrucciones de cenizas. Ya haban pasado palas
mecnicas por las calles cntricas, pero seguan indemnes los montculos
acumulados en las veredas por los frentistas. Hice mi rutina de ventas, muy
menguada lgicamente y restringida a la miel. San Martn segua sin clases
y con largos cortes de luz, pero demostraba reaccin. Deban evitar los
taponamientos en los desages, la cada de techos de las escuelas e
instituciones pblicas por acumulacin de material volcnico y cuidar el
abastecimiento de agua potable. Aunque se insista con que la ceniza no era
txica, mejor no probar los lmites de su ingesta, considerando adems que
las partculas son filosas. En ese momento, la emergencia y las acciones de
prevencin, ms los negros augurios sobre la temporada turstica, todava
no dominaban el podio del miedo. El mayor impacto padecido hasta entonces
por la poblacin haban sido los truenos. Tambin los pequeos movimientos
ssmicos, pero sobre todo los truenos, y unos rayos rojizos y cortos
localizados en altura. Truenos raros, que hacan temblar hasta la madera de
las casas con sus bajos. El origen hay que buscarlo en el contacto violento
de los gases despedidos por el volcn con el aire de altura.

A la maana siguiente continuaba lloviendo muy fuerte. Tena dos opciones
para llegar a Bariloche. O regresaba a Junn de los Andes y al puente del
Colln Cur unos 80 kilmetros, para recorrer otros 100 kilmetros hacia
el sureste hasta empalmar la ruta que va a Bariloche, es decir, toda una
vuelta bastante larga, o me lanzaba por la ruta de los 7 Lagos, al interior
de las montaas, para pasar por Villa La Angostura, el pueblo ms impactado
por el volcn. El riesgo de esta opcin era grande, pues adems de la
ceniza acumulada en el camino, no saba cun deteriorada estaba por la
lluvia nocturna, as como obstruida por las ramas de los rboles desgajados
por el viento. La informacin de Vialidad era parcial. Ni la cuadrilla
haba andado esa maana por ah. Mi racionamiento fue simple. Por el lado
ms seguro todo asfalto, con circulacin de vehculos agregaba kilmetros
y estaba expuesto con mayor probabilidad a la nube y su descarga de cenizas
en polvo. Una deduccin manipulada, pero en fin. Aunque si acertaba,
retrasaba considerablemente mi viaje. Agregu a mi especulacin una nevada
de la tarde anterior en esa ruta ms segura, la 237, ocurrida en un
trayecto que no iba a transitar. Por el camino de los 7 Lagos, en cambio,
todo era claramente inseguro. Pero quiz podra pasar y ver cmo haba
quedado uno de mis puntos de ventas. Y acercarme a un suceso natural que,
con mucha suerte, te toca una vez en la vida.

A medida que me internaba, aumentaba la cantidad de ceniza depositada. Las
caas coihues, cada vez ms dobladas por el peso, apuntaban al suelo. Lo
mismo suceda con las ramas de los rboles jvenes y especialmente con los
de hojas ms grandes. La impresin de peso resultaba bastante abrumadora.
Tras la cortina de lluvia comenzaron a recortarse estampas de animales.
Concretamente vacas, toros y terneros, parados en el medio del camino, cada
vez con mayor frecuencia. No logr ver uno siquiera que no tuviera el lomo,
la cabeza y la nariz cubiertos por una capa de cenizas compactada por el
agua. Nada de manchones. Cobertura total, como la que soportaba el suelo y
la que vera despus sobre metros y metros de lagos y lagunas. La cobertura
gris uniformaba el lomo del destino de todos esos animales. Entre las
razones que desconozco, era evidente que los rumiantes suban o bajaban al
camino para aprovechar los surcos de agua menos turbias. Portaban tambin
cenizas, pero incomparablemente menos que los torrentes que descendan de
la montaa. Todos los arroyos, arroyuelos y chorrillos bajaban al lmite
del desborde y con una cantidad impresionante de material gris. Si el lago
Lcar mantena todava su color, no ocurra lo mismo con aquellos otros que
vea a medida que avanzaba. Con notoria turbidez, haban mutado del color
habitual al turquesa y hasta a un verde claro, un verde de algas. En los
lagos ms pequeos y lagunas menos profundas, uno poda preguntarse sobre
el destino de la fauna ictcola, absorbiendo partculas abrasivas por sus
branquias.

Entre los pequeos grupos de ganado bovino que fui encontrando, en una zona
densa en vegetacin, poco antes del cruce sobre el Pichi Traful, se
present otro motivo para bajar la velocidad y dos cambios. Aqu y all,
ramas de rboles tendidos sobre la ruta. Algunas cortadas por los de
Vialidad seguramente el da anterior, dejaban un paso angosto por uno u
otro lado. Otras ramas, que impresionaban ms por el follaje que por el
dimetro de sus palos, haba que pasarlas despacio por encima. El sector es
una sucesin de curvas y contracurvas en bajada de una montaa escarpada.
En esas circunstancias, presiona la incgnita de qu se hallar en el
prximo giro.

Despus de las dos primeras y grandes cadas de cenizas, en algn momento
las mquinas viales haban limpiado el camino, apilando en los costados el
material. Las precipitaciones volcnicas posteriores se compactaron con el
agua de lluvia. Por eso, dentro de todo, se poda transitar. A lo sumo, uno
estaba unos centmetros ms arriba de lo habitual.

Algo anunciaba la negrura del cielo ms adelante. Ni por equivocacin poda
confundir eso con las nubes bajas y los tonos plomizos de una buena nevada.
Diluvio, deba ser un verdadero diluvio. Reacomod entonces el nylon que
protega mis talonarios de ventas y otras cosas colocadas en la bandeja que
el Renault 12 tiene bajo el tablero. Con lluvia intensa suele gotear lindo
y sucio desde la cavidad externa de la calefaccin. Met la mano en la
mochila con el fin de comprobar que llevaba suficientes bolsas de plstico
para enfundarme en caso de tener que meter las patas en el barro gris. De
paso, repas un par de prevenciones argentinas ms, como los alambres.
Estaba a unos 10 o 15 kilmetros antes del desvo a Villa Traful. Atrs
llevaba un gran machete, filtros de aire de repuesto, tapa de distribuidor,
bujas, cable acelerador y herramientas. Hasta ese momento, despus de
recorrer unos 60 y pico de kilmetros, no me haba cruzado con un solo
vehculo. Nadie. Pero nadie. As ingres a la negrura.

La explicacin lleg antes de volver a hacerme la pregunta. Diluvio,
efectivamente un diluvio, pero con barro. El pastiche arrojado desde la
negrura empez a lentificar el limpiaparabrisas. Lo puse a mxima velocidad
y trat de avanzar ms rpido, no slo para salir de esa cloaca area sino
para alivianar el esfuerzo del limpiaparabrisas. Si fallaba, estaba frito.
Esa cosa me cubrira en segundos y quedara varado. Los sancochos golpeaban
la chapa y el parabrisas como si me hubiera metido en las coordenadas de un
ataque masivo, en zona de guerra; nada ms que nada menos, entre un bichito
humano y la naturaleza, tratando de escapar del inmenso poder de fuego de
la naturaleza. Racionalmente no existe tal guerra. Es un indicador de
nuestra imbecilidad. Civilizada imbecilidad. Pero, alguna forma simblica
ha debido tomar el instinto de supervivencia! Ha sido parte necesaria de
la evolucin humana! Mala sea..., no hemos dejado atrs nuestra
prehistoria, al menos en estos temas.

Despus de andar 5 kilmetros con el limpiaparabrisas como escudo mecnico,
mientras acercaba cada vez ms los ojos a un par de turbias franjas del
vidrio mejor barridas, justo de mi lado el brazo de la escobilla dijo
basta. Qued inmvil sobre el borde externo del parabrisas, suspendido en
el aire. No poda detenerme, as que semirrecostado sobre el asiento del
acompaante, con mis brazos estirados al volante, segu manejando gracias
al trabajo de la otra escobilla. Con lo que acababa de pasar, no tena ms
opcin que acelerar la marcha un poco ms, a pesar de la posicin de manejo
y la escasa visibilidad. No saba cuntas idas y vueltas ms iba a resistir
el mecanismo derecho, del lado del acompaante que no tena.

Fueron 15 kilmetros oscuros, de infierno. De golpe, as como haba
entrado, sal del rea de cobertura del surtidor de barro volcnico.
Llova, pero agua. Par y grit. Emit un sonido poco civilizado, que no
podra repetir. Re, tambin fuerte. Experimentaba una mezcla de haber
traspasado un obstculo de alto riesgo, en una gran aventura infantil, y
una sensacin de contacto con mi instinto animal de supervivencia. Sonar
como literatura de mala estopa, inverosmil, presuntuoso, pero sent un
resabio de animalidad. Y desde ya, el descomunal poder de la naturaleza,
sin los velos protectores de presencias humanas. Ni rastros de un hombre.

Par, hice pis bajo la lluvia, toqu los granos gruesos lanzados por el
volcn, y gracias al bolso de herramientas arregl el limpiaparabrisas.



Entrar a Villa La Angostura fue una historia completamente distinta. En vez
de los miedos ligados a la propia supervivencia, golpeaba la pregunta por
la supervivencia de un pueblo. Me impactaba hacerme esa pregunta. He pasado
durante aos por la Villa, por ventas y en camino hacia Bariloche. El gris
cubra los jardines de las primeras viviendas y hosteras. En los frentes
de las casas se acumulaban las descargas de los techos. Algunos pocos
automviles o camionetas, enterrados e irreconocibles, exponan con crudeza
la cantidad de ceniza precipitada. Tambin las calles internas,
intransitables. Al asfalto de la ruta se lo infera, debajo de la capa gris
compactada. Las motoniveladoras haban empujado la arena suelta a los
costados. Esa primera imagen urbana, con los ingresos vehiculares de las
casas totalmente tapados, las viviendas todas sin luz, la ausencia de
habitantes a la vista y de autos circulando, y todo, pero todo bajo un
uniforme gris, calaba los huesos.

Cruc a los bomberos. El camin intentaba, avanzando de cola, abrir una
huella de cincuenta metros hasta un importante establecimiento educativo.
No pudo ingresar. Vi un par de grupos de cuatro o seis hombrecitos
amarillos sobre algunos techos. Despus ms, todos subidos a los techos,
con palas anchas, escobas gruesas y otros elementos. Cruc el primer camin
del ejrcito e inmediatamente la primera cuadrilla de la empresa provincial
de electricidad (Epen), intentando limpiar las cenizas acumuladas sobre un
transformador. Cruc ms hombres cubiertos con capas amarillas, ms
trabajadores del Epen y cada vez ms fajina militar. Acababan de llegar
nueve camiones de una unidad militar de la ciudad de Neuqun. Despus
seran treinta, con equipos y personal, ms cincuenta mquinas viales
despachadas al lugar por la provincia. En un punto de reunin, al lado de
la principal estacin de servicio, una ambulancia camuflada, dos Unimog,
camionetas militares 4 x 4, parte seguramente del grupo arribado desde la
unidad militar de Bariloche. Un par de enormes camiones petroleros con
cmaras de succin se preparaban para intentar destapar algunos desages.
El movimiento en la Villa era completamente extrao, ajeno, sin sus
pobladores, sin mis compradores, sin visitantes. Un latido vivo de la
desolacin.

Los hombres amarillos trabajaban contra el reloj de una nueva cada de
ceniza fina, mezclada con arena gruesa, agua o nieve. Los techos no
aguantan tanto peso. Se vienen abajo, como sucedi en un corraln del
pueblo y en la confitera y la aduana del paso internacional Cardenal
Samor, ex paso Puyehue. Otras construcciones de la Villa, con sectores de
vidrios o paneles trasparentes, ya haban padecido tambin roturas o el
colapso.

En toda La Angostura, el nico negocio abierto era el supermercado Todo,
abastecido por un grupo electrgeno. Ni una verdulera, ni un almacn, ni
un mercado ni una carnicera ni un kiosco. Nada abierto. Tampoco los
negocios de la cotizada avenida principal. Las veredas, vacas. La
Secretara de Cultura convertida en el comando de operaciones, donde
coordinaban acciones el Ejrcito, la Gendarmera, Defensa Civil provincial,
el Epen, empleados municipales y los primeros voluntarios. Por la radio
municipal solicitaban la colaboracin de los propietarios de vehculos 4 x
4. Todava haba, y habra por varios das, muchos lugares dentro del ejido
urbano que la coordinacin no poda asistir de forma continuada. No daban
abasto ni con los trescientos cincuenta auxiliares enviados desde
diferentes organismos provinciales y nacionales. Pobladores del Brazo
Machete, al que se accede nicamente cruzando el lago, haban pedido por
radio agua limpia y algunos elementos. Los doce centmetros de arena
volcnica que cubran el pelo del lago, ya haban hecho trizas el motor de
una lancha de la Prefectura. Una segunda lancha lograra sortear la gran
alfombra, pero le fue imposible regresar. Rompieron el motor all. El grupo
de Prefectura debi quedarse del otro lado del lago por dos das, hasta que
otra embarcacin logr sacarlos.

Treinta kilmetros a la redonda de la villa, la arena volcnica alcanzaba
los cuarenta centmetros de altura. El clculo en el casco urbano no bajaba
de las 2 mil toneladas por manzana. Otros decan 3 mil. Un da sacaron unas
cuantas toneladas, otro da se cubri todo de nuevo. Para el que toma mejor
dimensin de las cosas a travs del volumen, he aqu el dato a casi tres
semanas de la primera erupcin: el volcn haba descargado un total de 4,5
millones de metros cbicos de arena y ceniza, slo en el rea urbanizada.
Seis meses les llevara a quinientos trabajadores, dedicados todos los
das, limpiar la zona urbana. Diez meses para incluir los barrios
suburbanos. Encima, no hay lugar para depositar tanta arena volcnica, ni
siquiera extendiendo un manto sobre todas las playas de los alrededores.
Villa La Angostura no es una ciudad tpica, por lo que las ilusiones de
darle a la gran alfombra gris un fin constructivo con algunos de los nuevos
desocupados, no modificaba demasiado el nimo. De no hallarse
inconvenientes, la arena volcnica servira para fabricar bloques, con la
ventaja de poseer propiedades trmicas, aunque tambin gran capacidad para
oxidar hierros.

La villa seguira por otra semana completa sin luz. Los barrios ms
populosos, como el Malln, Piedritas y otros, pasaran tres semanas sin
luz. No podan restablecer el servicio elctrico por los mltiples
cortocircuitos causados por la ceniza al mojarse. Inutilizaba los
aisladores de los quinientos postes de luz que estn plantados en la villa,
as como conductores y transformadores. Tambin en Neuqun las cenizas
haban hecho lo suyo, dejando a 200 mil personas por largas horas sin
electricidad. Pero en la villa, sin luz quiere decir, adems, sin agua. Y
tambin, en una alta proporcin, sin calefaccin, pues se utilizan
radiadores y paneles elctricos a falta de red de gas. Tampoco haba acceso
a Internet y escasas posibilidades telefnicas. Haba cado el sistema de
telefona fija as como dos de las tres compaas de telefona mvil que
operan en la zona, ninguna de las cuales, valga recordar, da servicio a la
totalidad de los barrios de la villa. Depende de dnde vivas, te retiene
una u otra compaa. Las escuelas, desde ya, permanecan y permaneceran
cerradas. En realidad, casi todo permanecera cerrado. De sus poco ms de
11 mil habitantes censados, entre 3 mil y 3 mil quinientos abandonaron la
localidad. Villa La Angostura viva exclusivamente del turismo y ahora
ningn negocio haca caja. Los empleados, sin trabajo. Los comerciantes,
sin ingresos. Los rentistas, sin el alquiler. Rota la cadena de pagos, ms
all de los tranquilizantes provinciales que le daban al intendente para
que siembre optimismo en los medios, a los catorce das ya haba negocios
cerrados definitivamente. No hay ninguna proyeccin fiable sobre cunto
tiempo continuar tosiendo el Puyehue. Y seguir estando a 37 kilmetros.



Me haban asombrado los mantos de ceniza sobre el agua contra las costas
angosturenses. Sin embargo, comparado con lo que estaba viendo camino a
Bariloche, parecan poca cosa. El fenmeno en la profunda baha que forma
la Pennsula Huemul, del mismo lago Nahuel Huapi, cortaba la respiracin.
Pareca que la playa del fondo haba avanzado cientos de metros lago
adentro. No haba viento, as que la cobertura gris no se mova, provocando
una sensacin muy similar a la experimentada frente a un salar: al mirar la
superficie, tan plana, tan uniforme, se pierde la nocin de la distancia.
El punto que uno asegurara est a doscientos o trescientos metros, en
realidad termina estando a ms de seiscientos. No puedo arriesgar un tamao
para esa superficie gris, slo decir que era inmensa.



Bariloche, comparado con lo que haba visto, no pareca tan golpeada, a
pesar de la impresin que causaba ver los montculos de ceniza todava
sobre la mismsima Mitre, la calle principal desde el punto de vista
turstico. La ciudad haba padecido la noche repentina y el registro
oficial identificaba ciento cuarenta casas afectadas. Diez das despus de
la gran precipitacin, continuaban completamente cerradas dieciocho
escuelas y cada dos por tres se suspendan las clases en forma general,
desde la primaria a la universidad. De los 15 mil turistas esperados en la
temporada baja de junio, no haba ninguno. Fuera de esos, los empaquetados
ausentes, alguno que otro sacaba fotos al lago, manchado hasta donde daba
la vista por islas de cenizas a la deriva. Aqu tambin un mazacote de
ceniza flotante indiferenciaba los bordes del lago y avanzaba unas decenas
de metros aguas adentro, pero ni por asomo en las proporciones de la
Pennsula Huemul. Despus me dara cuenta del porqu.

A falta de excursiones, uno de los atractivos tursticos era juntar piedras
llovidas de no menos de dos centmetros de ancho y fotografiar el
leopardismo del lago. Unos turistas caminaban por ah, entre las rocas.
Pisaron el lago y se hundieron. Los tuvieron que sacar. Con viento, las
olas parecan dunas en movimiento. Ni siquiera en la rompiente asomaba el
agua.



Emprend a primera hora de la tarde el regreso a Neuqun con la vista
puesta en la densa nube de cenizas que avanzaba hacia el este. Deba
cruzarla. Hasta las dieciocho o diecinueve horas segua habilitada la ruta.
Despus, a esperar hasta las nueve de la maana siguiente.

Qu ancho tendra la nube? Antes de empezar a responderme, hall otra
respuesta, a por qu las costas de Bariloche y Dina Huapi tenan menos
cenizas en flotacin que la baha encerrada por la Pennsula Huemul. El
gran lago estaba descargando la polucin volcnica por el ro Limay, cuya
naciente se encuentra al final de Dina Huapi, al este. Arenas y cenizas
cubran el ro de borde a borde. Una manga gris y compacta bajaba a lo
largo de 60 kilmetros. Ya haba alcanzado y cubierto la cola del embalse
Alicur. Tarde o temprano llegara al muro de la presa, levantada casi 60
kilmetros ms all. Dependa del caudal de ingreso de agua y de los
vientos. La empresa hidroelctrica haba comenzado a bajar el nivel del
embalse para dejar el pelo del agua a la altura exacta del vertedero. Con
la ayuda de mallas similares a las usadas en los desastres petroleros,
podran conducir la gran masa pmez hasta dicho vertedero y desembarazarse
de ella. De lo contrario, las arenas flotantes mezcladas con cenizas
caeran por los conductos que alimentan las turbinas y las haran pedazos.
Todava no haba respuestas a cmo controlar los efectos del posible
material en decantacin. Tampoco cul de las cuatro represas ubicadas ro
abajo iba a cargar con la tarea de confinar o retener esa masa monstruosa.
O no.

La visibilidad se haba reducido bastante en el anfiteatro del Limay. Desde
el camino, que da una gran curva paralela al ro, costaba divisar la manga
gris que avanzaba doscientos metros ms abajo. De golpe el aire se puso
mucho ms sucio y la ceniza dentro del auto se volvi insoportable. Me puse
la mascarilla ms hermtica tena de dos clases, la capucha de la campera
y unas antiparras para natacin. Tuve que sacrmelas inmediatamente, a
pesar de que me expona a la picazn. Si poco vea ya sin ellas, con ellas
mucho peor. Estaba ingresando a otra experiencia tan intensa como aquella
lluvia de barro. Las lneas blancas y amarillas de la ruta, y obviamente el
asfalto, totalmente ocultados. No haba diferencia entre carretera y
banquina. Desaparecan tambin los puntos de referencia. Guardarral,
carteles viales, sus postes, rocas, todo estaba cubierto con el mismo gris,
estuviera en posicin vertical o inclinado hacia adentro. Algo haba pegado
la ceniza a todo. En cuestin de un par de segundos baj la luz. Se hizo de
noche. Como un desmayo. Como la luz que se va apagando al perder el
conocimiento. No lo digo solo para dar una imagen. Dud seriamente si me
estaba pasando algo a m. Temo ms lo que viene de m que lo que llega de
afuera. Tard unos buenos instantes en procesar que eso ocurra en el
exterior.

Deba seguir manejando. Apenas me serva forzar el recuerdo del camino. Lo
conozco, lo transito todos los meses, pero para esto mis registros no me
servan un corno. Solo lograba reconocer algunos fragmentos sobresalientes
del trayecto, pero no poda ubicarlos. Vi una parte de paredn muy cerca de
la ruta, pero no consegu completarlo y diferenciarlo de otros paredones.
Me faltaba el contexto. Concentrarme en reconocer lo conocido era gastar
mucha atencin, para reconfirmar que no tena nocin de dnde estaba. Todos
sabemos que la otra variable referencial, la percepcin del tiempo, en
circunstancias como estas enloquece.

Ningn auto me haba pasado y yo no haba pasado a nadie, as que accidente
con otro vehculo no tendra, o al menos su probabilidad era muy baja. Lo
difcil era mantenerme dentro de la ruta, a pesar de que iba a muy poca
velocidad. Tena la sensacin de que me haba tragado un tnel. Por lo
oscuro, por el encierro, por el aire viciado. Ni loco iba a parar. La noche
dur lo suficiente para volverse interminable. Despus, de a poco, comenz
el ocaso, algo de luz, pero sin mejorar demasiado la visibilidad.

Un total de 80 kilmetros de ancho ocupaba la bendita nube. Cerca de la
confluencia del Colln Cur, recin me sent liberado. No quiere decir que
me haba abandonado la ceniza en suspensin, pero s un infierno. El
segundo infierno. De cualquier modo, entre uno y otro, por razones
bronquiales, prefiero morir bajo una lluvia de piedras.

Di gracias al autito. No se ahog. Slo algunas partes de friccin
chillaban ms que de costumbre.

No somos nada sin luz.

Ahora s un poco ms sobre qu sentir si sobreviene la noche.

** Federico Ivanissevich
   http://www.letralia.com/firmas/ivanissevichfederico.htm
   Escritor argentino (Gran Bretaa, 1953). Reside en Neuqun y trabaja
   como vendedor. Entre 1991 y 1993 public diversos artculos en
   peridicos y revistas de Neuqun y de Villa Dolores (Crdoba), referidos
   fundamentalmente a la temtica socioambiental. Adems ha publicado, bajo
   el seudnimo Santiago Dusen, los libros Al costado del camino
   (Editorial Limn, Neuqun, 2005), El deber (Narvaja Editor, Crdoba,
   2006) y Backstage (edicin de autor, Neuqun, 2006).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== La civilizacin es el arte ===========================================
=== de crear necesidades perfectamente intiles ==========================
=== Con Brossa conversando      Efi Cubero ================================

      Brossa

      Abriendo los jardines de Mari Caardo, al lado del Veldromo, aqu
      en Barcelona, se alza la A brossiana, puntiaguda y abierta. Como una
      escalera, o una pirmide que desafa la altura, la siguen unos puntos
      suspensivos formados sobre el csped junto a unos signos de
      interrogacin y, finalmente, cerrando el conjunto, otra A destruida
      cuyos diseminados fragmentos sobre la hierba nos advierten lo efmero
      de todo, lo que arrasa el transcurrir del tiempo o tal vez lo que el
      ser humano destruye. La A que abre puertas al sueo del inicio, a los
      espacios intocados que aguardan, y el final resuelto en esa A
      desmoronada, frustrando la esperanza del principio tal vez como
      advertencia del fracaso, quizs tambin del triunfo, esos dos
      impostores.

      Le gustaban las escalas a Joan Brossa, y como una cruel burla del
      azar en el que confiaba, una cada por las escaleras de su domicilio
      de la calle Gnova precipit su muerte en 1998. Lo recordar siempre
      lleno de vida. Un ser libre y coherente que supo asimilar lo ms
      innovador y lo ms puro; la nada luminosa de un instante apresado y a
      su vez la sombra inquietante de lo que puede tambin acecharnos; el
      acerado filo de una navaja abierta sobre el terciopelo de un lujoso
      estuche o la amenazadora perversidad bajo una imagen de impoluto
      candor.

      Bajo la inocente apariencia de unos simples objetos, se esconde la
      identidad paralela de lo subversivo. Frente a una realidad que nos
      supera, el poeta revela o proyecta esos fantasmas que cercan los
      universos cotidianos. Desde cualquier ngulo, este juego de espejos
      enfrentados a travs de un poema visual brossiano nos sacude y
      provoca, apuntando hacia el interior del que indaga, sin agredir,
      pero con un efecto corrosivo que socava determinados esquemas y nos
      induce a reflexionar. Trampas de Brossa, trampas de nuestro tiempo:
      trampantojos bajo una veladura de irona tan poderosa y custica, tan
      sutil e incisiva, tan desmitificadora, y, a veces, revestida de una
      cierta ternura que desarma con su cierto temblor esperanzado. Una
      obra extensa e importante que abarca tanto los textos poticos y de
      teatro como la poesa visual y de poemas objeto que ha estimulado a
      casi todas las generaciones de artistas relacionados con el arte
      conceptual de Espaa y de otros muchos lugares. Un reconocimiento a
      nivel internacional o el que su nombre figure entre los creadores ms
      significativos de nuestra poca no hicieron tambalear sus principios
      ticos y estticos ni enmascarar o cambiar las aristas de una
      personalidad tan libre, compleja e independiente como la suya. Mago o
      prestidigitador, notario de este tiempo que no detuvo jams la marcha
      de su creadora diversidad, Brossa observa lcido e incisivo tras las
      gafas ventanas de su larga experiencia sin jams detenerse, inmerso
      en una permanente bsqueda y conservando intacta la curiosidad,
      frente al vaco del extraamiento. Fiel a s mismo, procurando eludir
      el peso de lo accesorio, escapando a la estatua, Joan Brossa atraves
      la vida como dira Picabia: Rojo, azul, desnudo del todo, con una
      msica de pecador sutil, dispuesto hasta el lmite para la fiesta.

Algunos califican su obra de dadasta y aunque, y como ya sabemos, dad es
el primer balbuceo del nio, su obra lejos de balbucear ms bien impacta al
espectador con su dardo lcidamente irnico...

Me parece que dicen que es dad en el sentido de hacer limpieza. De
higiene. El movimiento dad hizo higiene, se carg muchas cosas. Y luego,
ya despus vino el surrealismo que se sistematiz. Y a m me parece que, a
mi obra, si se le ha de poner una etiqueta, podramos decir neosurrealista
o algo as, o postsurrealista. Aunque yo no creo en las etiquetas. Mi obra
es la imaginacin. Lo que pasa es que el surrealismo tambin era la
imaginacin, pero no era el primero que cargaba el acento en ella...



Ah! Moblidava que un poema / no pot ser redut a mercadera: / per a la
societat una cosa que no/ entra en lintercanvi de bns comercials / no t
cap valor

Brossa, puede definirse la potica?

La potica es como definir la poesa. Se dicen muchas frmulas. Y yo digo:
Es el reflejo emocional del pensamiento. Y hay otra que dice: La poesa es
hacer de la prosa otra cosa.

Me quedo con la primera definicin.

Bueno, se pueden decir muchas cosas, porque potica es todo. Todo es
potico. Lo que pasa es que la sensibilidad del que mira es el que hace que
sea una obra de arte. Pero todo se puede poetizar. Todo. Hay que tener
sensibilidad para hacer que lo que veas sea interesante. Hay gente que ve
muchas cosas y no aprecia nada. Y hay gente que ve las mismas cosas y saca
conclusiones. Alguien dijo que la poesa es hacer pequeos vehculos de la
realidad.

...iluminar esa realidad.

O apagarla si est demasiado iluminada.



Mor el dest sota un ruixat de bales / y cauen en lengany soldats com
billets

Pienso ahora en una de sus creaciones, Intermedi; las armas frente a los
atriles... Quin dirige la orquesta, Joan? O, mejor, quin lleva la
batuta?

(rpido) La poltica... los polticos. (Duda; reflexiona...) No, no
exactamente... Parece, aparentemente que son los polticos pero son los
postfinancieros. Yo estoy convencido de que la gente que dirige el mundo no
se conoce. Ahora, conoces los tteres, pero no los que tiran de los hilos.
Los que realmente los manejan estn en la sombra... (Cruza una lnea dura y
preocupada por su expresin. Despus, como si hablara consigo mismo...).
Esas sombras s que tendran que iluminarse!



Em surt un nmero que mobliga / a situar-me damunt una oca. / Torno a
tirar

Dau al Set, Dado al siete... sigue apostando a ese nmero aunque en
realidad ese nmero no figure en el dado?

El siete es un nmero favorable, dicen; yo soy ateo pero me atrae lo
desconocido no sacralizado.

Por cierto, y ya que hablamos de nmeros simblicos, usted naci el
19/1/1919. Curiosa combinacin numerolgica...

S, y en la calle Wagner de Barcelona.

Le gusta Wagner?

S, pero no lo wagneriano, como me gusta Lorca pero no lo lorquiano, o
Picasso pero no los picassianos. Ellos marcan la ruta y luego viene la
prole. Hala! Todos detrs!... Y me gusta el nueve mucho. Quizs por esto
le tenga simpata al nueve: por la fecha de mi nacimiento y porque nueve en
cataln es nou y nou tambin significa nuevo.

...siempre el principio como rito inicitico. Por eso en sus poemas
visuales tiene a la letra A como emblema de algunas de sus creaciones?...
Laberinto, imn, qu simbolismo tiene para Brossa esa letra tantas veces
repetida?

Es la puerta de la literatura. La literatura entra por la A y sale por la
Z. Entre la A y la Z estamos todos.

Tambin tiene forma de escalera; y a usted, Joan, parecen gustarle mucho
las escaleras...

S, tiene forma de escalera de mano... (Su rostro adquiere la expresin
pcara de un nio, luego hace con dos dedos el gesto de caminar, a modo de
comps). Y tambin de andar. Alfa, la que abre.

Una vez dijo Italo Calvino que el rechazo del pasado inmediato era la
condicin necesaria para recuperar el pasado olvidado, el nico que hace
posible segn l la expresin de lo nuevo. Cree que esto es as?

Yo siempre digo que la tradicin se tiene que continuar. No repetir, por
qu hacer una cosa que ya est hecha? Lo que pasa es que la tradicin sirve
para continuarla. Es un punto de partida para desarrollar el arte.

...La frase iba dirigida hacia el simbolismo inicial que antes
apuntbamos. Como punto de partida hacia algo. No como regresin sino como
un intento de recuperar en cierta forma la pureza inaugural de los inicios.
Ese era ms o menos el sentido de la pregunta.

Ah!, bien, bien. Est bien. Es una frase. Una burbuja... La buena
burbuja. Juan Ramn Jimnez tiene tambin una frase sobre la tradicin que
tambin est muy bien. Juan Ramn entenda la tradicin como conquista. No
como herencia.



i els ulls miren els ulls, miralls de sempre

S que le gusta Vermeer. Por qu le parece Vermeer insuperable? Qu le
apasiona tanto de l?

Vermeer es un realista genial. Por eso, como me gusta Vermeer, me gusta lo
abstracto. Encuentro que despus de Vermeer, qu quieres hacer ms?
Repetir la tradicin? (Rotundo) Hay que continuarla. La prueba, por
ponerte un ejemplo, es el caso de Dal. Si t coges la cesta de Dal y la
de Vermeer, la de Dal es un cromo.

...la luz de Vermeer, de los cuadros de Vermeer es pura transparencia. Y
aquellas baldosas blancas y negras, los ventanales gticos... Casi siempre
retrataba el mismo espacio.

Yo he estado en Delft y la luz es igual. Exactamente igual que la de sus
cuadros. Pero ahora hay fotgrafos extraordinarios que incluso obtienen
efectos que no obtiene Vermeer. Esas fotos en blanco y negro contrastadas
son impresionantes. Ahora la fotografa se mueve. La del cine. La evolucin
hace cambiar las cosas... Otras tcnicas.

Y... Aparte de Vermeer?

Lucas Cranach que era un surrealista... Aquellos cardenales.

...y aquellos desnudos femeninos tan cargados de joyas. Pintores actuales,
Joan...

Actuales me gusta mucho Picasso. Ahora, te digo una cosa, yo una vez,
estando en Pars, coincid con una exposicin antolgica de Picasso... Muy
antolgica. Muy importante, que haba en el Petit Palais y en el Gran
Palais. Toda llena de Picassos. Y en una revista se deca: El pintor del
futuro. Yo creo que Picasso cierra una poca; pero la cierra
brillantsimamente, no? Afortunadamente. Pero, para m, el que abre es
Duchamp con el Ready-made. El Objet Trouv y abre unas posibilidades...
Mete el arte en una va que es posible andar un poco. Andar un poco esta
va... El arte conceptual.

Es esa mirada trasgresora que ms tarde han querido imitar pero que no se
puede imitar... Existen papanatas que se han puesto a copiar como
desesperados. Otra cosa es seguirlo.

Hay papanatas concretos. Como este... (Adopta una actitud de desdn) Cmo
se llama..? Este que expuso en la Fundacin Mir... el de las Sopas
Campbell...

(Intuyo que sabe perfectamente el nombre, pero desea remarcar su
indiferencia. Le sigo el juego) ...Warhol.

se, Warhol (masculla). Warhol (repite). Papanatas..! Sin Duchamp no hay
Warhol. Y si Warhol no fuera americano, no habra Warhol.

Diseo publicitario bien manejado..? (dejo caer).

S, se le da mucha importancia. La cosa sencilla. El cromo... elevarlo a
la categora de Arte. Yo creo que no lo consigue. Es un papanatas para m.
Y es vctima del influjo de Duchamp. Duchamp trabaj poco, eh?, que l
poda trabajar mucho. Con el hallazgo del Objet Trouv poda hacer mucho, y
l realiz media docena. Y ya est. El concepto es el que cuenta.

Ahora mismo recuerdo aquella obra suya: Desnudo bajando la escalera.
Qu movimiento! Qu maravilla de composicin!

Desnudo bajando la escalera es un cuadro futurista. l, adems, hubo un
momento en el que dijo que la mejor actividad que poda tener un hombre era
jugar al ajedrez...

(Re con ganas... Me hubiera gustado recoger en una fotografa la alegra
de Brossa, esa simpata desacostumbrada que guardaba para estos momentos,
pero era especial y tuve buen cuidado de crear una atmsfera cmplice de
confidencias sin cmaras curiosas... Por otro lado se hubiera puesto la
mscara de seriedad o de mal genio o de irnica distancia siendo en
realidad tan vulnerablemente nio).

...Y se qued en la actividad mxima prosigue divertido. Y conste que no
jugaba por ganar algo, jugaba para jugar. Eso est muy bien se contesta a
s mismo ...que ahora todo el mundo juega para ganar algo.

Parafraseando a Picasso, Brossa busca o ms bien encuentra?

De todo. A veces cuando busco no encuentro y cuando no busco encuentro.



GAG
Harpo Keaton
Bster Marx

Creo que el cine es otra de sus pasiones, qu director es su favorito?

Tengo varios. A m me gusta mucho Dreyer. De los que hay actualmente, Jim
Jarmusch. Extraos en el Paraso, Mistery Train. Es un director joven,
bueno, relativamente... Y no hace efectos especiales sino que hace cosas
muy simples. Con un gran dominio de los actores adems.

Fellini..?

Me gusta Fellini antes de La Dolce Vita; despus Fellini eructa.

Ja, ja, ja..! Repite, vaya!

Repite, s. Es muy espectacular. Un poco vaco... muy muy egocntrico.

Y ya que valora tanto la imagen, qu le parece Intolerancia de Griffith?

Me gusta. Fue muy interesante. Esta pelcula impact a Lenin. Cuando vio
esta pelcula dijo una cosa muy interesante. Dijo que el cine era al Arte
lo que la electricidad a la industria.

...no conoca yo esa frase.

Pues apntatela porque est muy bien. l cre en Mosc una Escuela de Cine
de la que han salido Pudovkin, Eisenstein. Toda esa gente. (Me muestra la
fotografa de Eisenstein) Lo tengo aqu...Y El acorazado Potemkin y Octubre
sigue explicndome entusiasmado. Los montajes que tiene...

(Parece ahora mismo joven, muy joven, con una vitalidad llena de
entusiasmo. Observo cmo disfruta con la obra de muchos y es contagiosa su
fidelidad a estos creadores lejanos en el tiempo pero avanzadsimos en el
suyo, constato que a Joan Brossa le interesa sobre todo la autenticidad...
Por eso conectamos).

Si comparamos sigue diciendo el cine que se hace ahora, pues parece
teatro filmado. O casi. Ha perdido ese impacto que tena el mejor cine mudo
y que tambin tena el primer cine sonoro. La parte hablada es la comercial
en el cine sonoro y en aquel momento conservaban el valor de la imagen y,
entonces, la parte sonora era para dar a entender mejor la imagen, no?
Para recalcar. Para acentuar mejor la imagen... Ahora mueven muy bien la
cmara, estupendo, pero hablan mucho; en cambio el cine es la imagen... Y
hay teatro. Es curioso que el teatro se acerque al cine y el cine al
teatro... Entre las primeras pelculas sonoras hay una donde conservaban el
valor de la imagen que me gusta mucho: El ngel azul, de Sternberg, con
Marlene Dietrich...

...Lola-Lola.

(Comienza a tararear la msica de la pelcula mientras mira hacia el
frente, absorto, recordando... De pronto exclama admirativamente) Emil
Jannings, otro fenmeno!



Estrofa, crida, deixat dors i emblemas! / El pensament traspua aquests
poemas / i obre les ales al vast horitz

Sigue prevaleciendo en Brossa el Arte como un acto de libertad, o la
excesiva demanda que ltimamente le asalta puede, en cierta medida, lastrar
esas alas..?

Ja, ja... Puede lastrar, puede lastrar. Pero de momento no.

...no se deja.

No, no me dejo. ltimamente tengo muchas demandas pero la gente que viene
a pedir algo ya sabe a dnde va. Yo, como no soy un profesional ni tengo un
taller ni tengo empleados, etc. Pues puedo decir que no. Tranquilamente.

Si Joan Brossa tuviera empleados, no sera Brossa. Al menos la imagen de
libertad que proyecta no sera la misma. Se metera en esa dinmica de
comercialidad en la que muchos caen.

Efectivamente, lo mejor es no meterse en ella. S, porque despus la
sociedad est muy montada en ese sentido, no? Yo creo que la civilizacin
es el arte de crear necesidades perfectamente intiles.

Mantiene el equilibrio entre querer y poder?

Caramba, esto es bsico! Esta es la frase que yo he tenido siempre. Esto
es lo que te hace vivir.

...De ah el sentido de la pregunta. Conozco esa frase...

Yo, esto lo pongo siempre como ejemplo. Lo sabes muy bien. Esto es bsico
y es una cosa que se olvida porque la situacin, la civilizacin, te mete
en una serie de perspectivas... Compra esto, compra lo otro. Unas
tentaciones que realmente... Yo siempre digo que la escuela tendra que
ensearte quin eres t.

...El ser ms que el estar.

Claro... Y la escuela te ensea a joder al que tienes al lado. Tienes que
ser ms que el que tienes al lado! Por esto yo la escuela no... (Pensativo,
con tristeza) Yo sal de ella sabiendo lo que no quera, pero no sabiendo
lo que quera.

En poesa, sigue buscando esa emocin impactante de la que hablaba
Lorca?

No. Yo creo que la poesa es un elemento para dar persuasin al mensaje.
Puede ser una brillantez o una falta de brillantez. Segn el mensaje.

Un iluminar la oscuridad u oscurecer la claridad como antes apuntaba...

S, exactamente.

Qu le desasosiega?

Esa ansia de dinero que es lo que dirige el mundo. Lo ms bajo. El dinero,
los intereses, la vanidad, el prestigio personal. Eso es lo que me
inquieta. Yo he procurado eludirlo con todo lo que comporta eludir pero
tengo ya setenta y ocho aos. Y me parece que ya veo el final de la
montaa...

El final, Brossa? Usted, que siempre inicia el camino?

Bueno, veo el final de la montaa porque encuentro que la vida es un
viaje. Entonces, es un viaje donde vas subiendo y cuando ests ya ms
arriba, es cuando ves el panorama... Y es que yo encuentro que madurar es
saber ser esencial. Entonces, cuando subes la montaa y llegas arriba, eres
esencial y dejas muchas cosas por el camino.

Andar ligero de equipaje, como deca Machado...

Exactamente como Machado pensaba. Aunque no sea mi poeta preferido.

Y cul es su poeta preferido?

Vallejo, Lorca, Alberti, Foix, Papasseit, Miguel Hernndez...

(Iniciamos entonces en torno a la poesa un largo coloquio. Joan Brossa se
muestra apasionado. A m me encanta escuchar cmo, de memoria, recita para
m largas tiradas de versos de Lorca y de Miguel Hernndez, me cuenta
historias preciosas, como por ejemplo, que con diecisiete aos marcha al
frente con un libro de Lorca en el bolsillo, como all, en el frente, entre
las trincheras, se hace de un ejemplar de poemas de Alberti que haban
impreso los mismos soldados, y que muchos aos despus cuando ambos,
Alberti y Brossa, junto a Octavio Paz, en 1988, reciben en Pars la medalla
Picasso de la Unesco, l lleva al poeta gaditano ese ejemplar manoseado que
conservaba desde las trincheras y la gran emocin de ste al tenerlo en sus
manos y hojearlo...).

Mira, Efi me dice: Y el monte gato garduo / eriza sus pitas agrias.
Puede haber algo ms surrealista que estos versos, y otros poemas de
Lorca..? No pueden, no han podido superarlos.



Llampec que espurneja i xiula. Poeta de tarda sana. / Els meus ulls sempre
et segueixen entre un Pirineo de branques

      (De Elega a Miguel Hernndez)

Dicen que actualmente hay una gran crisis en el mundo del arte. Cmo
contempla un creador como usted este periodo?

A m me haban dicho que volvera a renacer la paz en el Arte. Yo no lo
s. No puedo contestarte porque no estoy al corriente. Yo, de todos modos,
veo que los artistas, as, de cierto nombre, venden casi igual, eh?
Siempre se la carga la gente de abajo. Los artistas jvenes s que lo han
sentido. De todas formas yo atiendo a lo que dicen o a lo que veo porque en
este caso yo no tengo ningn criterio. Nietzsche tiene un captulo en As
hablaba Zaratustra en el que llega a una ciudad y hace una descripcin de
la ciudad como es ahora ms o menos... Todo est podrido. El dinero. La
gente mentirosa, los valores por el suelo, etc., etc... A l lo reciben una
cantidad de personas que le advierten: No te metas en la ciudad. Todo es
falso, nada es verdad, es sucia, hay mal olor, etc.. l los escucha. Y
cuando han terminado de decir barbaridades, l dice: Y vosotros, qu
hacis aqu? Donde no se puede amar se debe pasar.

Sabemos que usted se halla inmerso en lo que ama; y Nietzsche... es mucho
Nietzsche.

...Era un basurero. En el buen sentido. Para m, la gente que ms me ha
ayudado, debido a la educacin que intentaron darme, han sido Nietzsche y
Freud. Son dos tos que hacen y piensan.

Dicen que no puede escribirse igual despus de Nietzsche.

Como no se pueden escribir novelas despus de Joyce, en ese sentido de
plano y contraplano.

Cuixart afirma que hoy impera el dadasmo de perfumera y que vivimos los
tiempos de los fabricantes de cuadros y los especuladores. Asimismo usted
afirmaba tambin en unas declaraciones que el dinero ha hecho del arte un
engendro y que el arte de hoy tiene mucha tcnica, mucha metodologa pero
poca realidad profunda, quiz porque sta no interesa. Tan mal andan las
cosas en el arte para adoptar ese tono apocalptico y que haya tantas voces
clamando en el desierto?

S, eso no lo tienen. No saben llegar o no quieren. Algunos hacen pura
metodologa sin contar con el yo profundo. Acaso porque esa realidad les
llevara por un camino donde quizs no venderan cuadros. Quizs no les
interesa llegar... O no saben llegar.

Puede que exista un exceso de cultura televisiva...

(Rpido) Y cmo definiras t la televisin?

Pues en este momento me descoloca... quizs como un trasto perfectamente
prescindible o acaso como ladrn de horas...

...Algo ms sutil.

Uffffffff, no me sale nada! Prefiero que sea el ingenio o el genio de
Brossa quien la defina.

(con una sonrisa pcara) ...Es el chicle de la vista.

Ja, ja... O sea que masticamos las imgenes con aire ido.

Exacto. No alimenta. Masticas. Pasas el rato... Y poda ser un gran
elemento! Cuando un elemento puede ser importante y se utiliza mal es
terrible. Porque tambin es importante, destruye todo lo que encuentra. A
la gente cuando sali la radio le diran: Ah, la radio! Pues ahora s que
habr cultura musical! Pero lo que deca Stravinski: Esta proliferacin
de msica es mala para la msica.

El arte, se quiera o no, ser siempre elitista..? Para la inmensa
minora, citando a Juan Ramn?

Siempre ha sido as, eh? Siempre lo ha sido.

Joan Brossa puede ser absolutamente trasgresor y exquisitamente clsico.
Hay sonetos suyos de gran belleza... Pensando en alguno de ellos,
Nocturnlia, por ejemplo: Pura contra la nit la meva m... Y, citando
el verso que cierra Abecedari y, cambiando su sentido afirmativo por una
interrogante, le pregunto con sus propios versos: Entre les lletres de
labecedari encara resta molt per descobrir? (Entre las letras del
abecedario an queda mucho por descubrir?).

Yo creo que s pero, claro... me parece que vivimos una poca que... Todo
eso que hemos dicho hasta ahora: que es el triunfo de la mediocridad. De la
gran mediocridad que hay... Pero (pensativo) tiene algo muy interesante.
Tiene una tcnica que el poeta no puede desaprovechar... Sin dejar, claro,
de ser poeta. O sea, que la poesa te presenta retos. Como por ejemplo la
poesa visual. Actualmente la imagen tiene una gran importancia... por qu
el poeta no utiliza la imagen y as sigue el sentido de la poesa visual?
Yo digo que la poesa visual no es dibujo ni pintura sino un servicio a la
comunicacin. Y adems un cambio de soporte a la naturaleza.

Hacer pensar acaso con una mayor carga o fuerza conceptual que la idea
expresada sobre el papel?

S, son prolongaciones de este camino que seal Duchamp, que ahora ya se
ha dado ms! Pero por esto yo te deca antes que, para m, Duchamp era el
futuro y Picasso era el final brillantsimo de una poca.



Lloc: dues habitacions qualssevol, que / recorre lespectador acompanyat de
lactor

Teniendo una obra tan extensa, tambin en lo que a teatro se refiere (seis
volmenes, tengo entendido), aunque prefiera llamarlo poesa escnica,
cmo es que apenas se representa?

Esto no soy yo quien lo ha de decir. Yo creo que si mi teatro se
representara bien tendra xito. Sin duda. Mi teatro ha sido mal
interpretado. El teatro de poetas siempre es mucho ms interesante. El
novelista no tiene el sentido de la sntesis. Y el teatro es sntesis. El
novelista hace una cosa largusima, en cambio el poeta sabe sintetizar. El
novelista no. Mi teatro ha sido mal interpretado porque, para decirlo en
cuatro palabras, es un teatro que pretende ser testimonio de la poca...
pero yo maquillo el dilogo.

Claro, Joan, usted es poeta..!

S. Pero hay autores que maquillan la intencin. Yo maquillo el dilogo y,
entonces, si haces un teatro en que maquillas el dilogo, viene el director
y maquilla el montaje. Entonces es un lo.

Salvo honrosas excepciones, los directores con los poetas no suelen
encajar demasiado...

Mira, precisamente el otro da vino a verme un seor de Pars amigo de
Beckett y me pregunt por mi teatro. Y yo le dije que haba problemas por
esto, porque te deforman la obra y... sabes qu me dijo? Parece que
estoy oyendo a Beckett! Cuando le estrenaban una obra, tena un disgusto
enorme. Yo la escena sigue diciendo la veo muy simple tambin. Se alza
el teln, aparece un seor... ahora, cuando abren la boca es cuando crean
el clima. Y esto no lo entienden los directores! Entonces, claro, para
decir un dilogo maquillado hay que inventarse cosas, no? Es como decir
versos. Si hay un teatro de versos que te lo dicen como prosa, pues no va.
Y un teatro maquillado que tampoco es verso, sino que parece que los
personajes parece que piensen, parece que hablen, ah tiene que haber un
director hbil para que todo esto lo coloque en su atmsfera.

Aunque se le habr recordado hasta la saciedad su vinculacin con Dau al
Set, puesto que como es sabido usted fue el eje primordial, vertebrador del
citado grupo, yo le pregunto: transcurridos los aos, qu queda ahora de
ese espritu fundacional o inaugural? Sigue de alguna forma latiendo esa
rebelda que marc una poca, o el tiempo llega a diluir, o atemperar al
menos, los ideales aquellos que pretendan remover o cambiar una sociedad
enarbolando el Arte como revulsivo?

Yo creo que sin decir nombres en la mayora de Dau al Set se han
atemperado los ideales. Creo que bastante en un tanto por ciento de
personajes de Dau al Set... Yo me acuerdo de aquella poca. Se hablaba
mucho. Se deca que la obra de arte tena que ser un vehculo para cambiar
la mentalidad de la sociedad. Pero ahora resulta que miras despus de
treinta aos y es la sociedad la que ha cambiado al artista. Han cado en
la trampa...

Para ratones?

Para lagartos. Ha pasado con Dau al Set como tambin pas con el
surrealismo. Mir fue el nico que se mantuvo pero los dems...

Mir no hizo demasiadas concesiones.

Mir es un personaje al que he tenido muy en cuenta. A veces he dicho, y
ahora te lo repito a ti, que casi la alegra que he tenido en mi paso por
el mundo es haber conocido a Mir.

(Disimuladamente lo observo; me conmueve especialmente cuando por esos ojos
a menudo esquivos, aparece la admiracin, el reconocimiento, la fidelidad
al amigo que se fue... pasa por el estudio una corriente de melancola...
Callamos. De pronto recuerdo unas frases de Mir, decido romper el silencio
creado, recuperar la viveza del dilogo antes de que la palabra
languidezca).

La tierra, la tierra, algo ms fuerte que yo o Hay que pisar la tierra
porque la fuerza entra por los pies.... Son frases de Mir...

Siempre haca unos pies muy deformados, en el sentido de muy grandes. l
en una ocasin dijo una frase preciosa, dijo: Mi obra no es una hoja de
dietario. Es una fuerza que se expande.

En los ltimos tiempos le llueven a Joan Brossa todos los premios habidos
y por haber. Le asusta esa vorgine? No teme quedar sepultado por esa
imparable avalancha de medallas y distinciones?

(Me mira fijamente, re con ganas).

Ja, ja! Uy, uy... qu irnica!

Permtame la irona... Seor Brossa.

S, s. La vida sin irona es un chasco... No, no. Yo encuentro que el que
cre los premios tena buena intencin. Pero despus... Ya se conocen. Los
homenajes tienden a degenerar.

Depende, claro... Bueno, ironas aparte, creo que es importante y hermoso
el reconocimiento en vida.

Yo tambin me deca a m mismo, que el hecho en el que yo haya sido
siempre un investigador en literatura, un experimentador, pues... Que
otorguen una distincin a un experimentador quizs abrir una grieta en
este muro terrible alzado contra los experimentadores. Quizs permitir
respirar un poco a este tipo de arte que siempre ha sido marginal.

Esa poesa marginal, entre comillas, est alcanzando cotas muy altas de
reconocimiento. Recientemente usted recibi de manos de nuestros reyes la
Medalla de Oro de Bellas Artes entre otros muchos galardones...

S, a m me dieron antes de esto una medalla del mismo tipo, en Barcelona.
Pero no la quise.

Por qu?

Pues muy sencillo. Yo no la quise porque poco tiempo antes haban dado
esta misma medalla a dos conocidsimas fundaciones; y yo dije, no la
quiero. No la quera por esto. Y dije o ellos o yo.

Por esto..? No entiendo...

Pues porque ellos utilizan la cultura para lavar la imagen, y yo le
adjudico un sentido creativo. Entonces si ellos son dos contra uno, pues me
retiro.

En todo hay clases, no, Joan..?

Hombre, ellos utilizan la cultura como coartada de prestigio! Yo no tengo
nada que ocultar.

(Seguidamente Brossa me hace la siguiente observacin: Esto procura
ponerlo porque se ha dicho pero no del todo el porqu yo renunci a esta
medalla... Y se fue el nico motivo... Mi agradecimiento al Ayuntamiento
de Barcelona es total subraya).

Tiene sentido en la actualidad, cuando la tecnologa parece dominarlo o
absorberlo todo, seguir luchando contra corriente?

La tecnologa te puede ayudar. Como antes deca de la imagen, que
actualmente hay un gran desarrollo de la imagen donde el poeta puede
potenciar su teora visual. Ahora, el caso es no traicionarte. Por ejemplo,
yo no escribo a mquina a pesar de que dicen que eso es fantstico. Yo
escribo con lpiz, mi compaera me pasa a mquina, y ya est.

Su obra parece establecer un permanente dilogo entre Oriente y Occidente.
Hay mucho de filosofa zen en sus obras...

Yo el zen, a mi modo de ver, lo he tenido en este sentido... La prueba es:
cuando sal de la escuela, no me gustaba lo que me haban dicho y tuve que
hacer un esfuerzo como dice Sartre de desaprender. Y despus descubr mi
paralelismo con el zen, porque yo creo que el azar es un elemento
importante que le da perspectiva a tus cosas si t sabes escoger. El azar
yo lo definira en que, para la persona que piensa, el azar proporciona
siempre lo que necesitas. No creo que sea un disparate. Necesitas una cosa
y, no sabes cmo, te viene. Esto, claro, parece que haga ahora
literatura... Estas cosas cuando se escriben o se cuentan pierden el valor.
Son cosas ntimas. Pero, cuando ests en buen contacto con el azar afirma
convencido siempre te proporciona lo que necesitas.

Y ya para terminar, Joan, para un creador como usted, la intuicin
prevalece por encima de la razn?

S, siempre. Yo digo una cosa que la he tenido siempre como tao. Y es lo
que sigue: que la intuicin requiere una lucidez subconsciente y esta
lucidez subconsciente es la que me interesa. Y la razn, en cambio,
requiere una lucidez consciente... Pero yo termina diciendo prefiero la
lucidez subconsciente que lleva ms lejos.

      (Esta entrevista fue publicada en 2001 en los nmeros 56, 57 y 58 de
      Revistart, http://www.revistart.com).

** Efi Cubero
   http://www.letralia.com/firmas/cuberoefi.htm
   Escritora espaola (Granja de Torrehermosa, Badajoz, 1949). Estudi
   historia del arte, lengua y literatura en Barcelona, donde reside. Ha
   publicado los poemarios Fragmentos de exilio (1992), Altano (1995),
   Borrando mrgenes (2004) y La mirada en el limo (2005). Poemas y relatos
   suyos han formado parte de las antologas Kylix (1992), Estrechando
   crculos. Antologa de escritores extremeos y colombianos (1999), La
   narracin corta en Extremadura. Siglos XIX y XX, T. III (2000),
   Ficciones ERE (2001), Antologa de poetas extremeas (Mrida, 2002),
   Compilacin de relatos y Cuentos ilustrados (2004), entre otras. Es
   corresponsal de la revista Frontera en Barcelona y colaboradora habitual
   de Revistart (Revista de las Artes) y Ventana Abierta, entre otras
   publicaciones. Ha publicado tambin numerosos artculos, prlogos y
   extensas entrevistas (Javier Cercas, J. A. Goytisolo, Joan Brossa, Arnau
   Puig, Jos Mara Valverde, Rafael Moneo, Rufino Mesa y otros). Parte de
   su obra ha sido traducida al francs Peut ce vent, por Alain R.
   Vadillo, al braille y al ingls sobre la obra de Domnech, Chiaroscuro
   y Meditations, editado por Washington Green Fine Art Publishers
   (Birmingham; http://www.washingtongreen.co.uk). Tambin ha participado
   en varias exposiciones de arte contemporneo con la revista objeto
   Lalata, con poemas visuales: Efigrafas, Strangers in the night,
   Pinzamientos, nfalos, presentes en Estampa, Arco, Euskal Erico Poesa
   Esperimentalaren i. Jardunaldiak, Sin.Con.Texto (Espacio Contemporneo
   Arte Toledo), o ArtistaAlbacete en el Palazzo Magnani (Reggio Emilia,
   Italia), en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de
   Madrid (UCM, http://www.ucm.es), entre otras.



=== Ren Rodrguez Soriano: una teora del recuerdo =======================
=== John Jairo Junieles ===================================================

Creo que se trataba de Peter OToole quien deca, con nimo burln, que la
vida era una piscina llena de basura en la que era imposible no ponerse a
nadar, el secreto consista en intentar salir de all oliendo a violetas.
Algunas vidas parecen honrar esa idea, existencias que hablan del lado
soleado de la calle, de su belleza y esplendor, pero tambin de la otra
orilla, maleva e indecorosa. Vidas como la del dominicano Ren Rodrguez
Soriano, quien nos ha concedido esta entrevista.

Rodrguez Soriano juega con el lenguaje, pero lo ms interesante es que el
lenguaje accede a jugar con l, y esa reciprocidad no es fcil hallarla,
con plenitud, en la obra de un creador. No s por qu, pero creo que es un
hijo espiritual de Joao Guimares Rosa, el gran escritor brasileo. A eso
creo que se refera el escritor y crtico Marcio Veloz Maggiolo, cuando
dice que Ren tiene el don de manejar la poesa que deshiela el misterio.
No es necesario que el cuento sea un dechado de ejercicios tcnicos, su
pluma nos lleva por el remolino de la fantasa que puede ser una teora del
recuerdo.

Rodrguez naci en Constanza, Repblica Dominicana (1950), vivi quince
aos en Miami, y desde hace un ao lo encontramos en Houston. Pero como l
suele decir, nuestra verdadera patria es la del idioma de nuestros sueos:
el espaol. Sus libros tienen una larga lista de reconocimientos en su pas
y ultramar, los ms recientes el Premio Nacional de Novela de la
Universidad Central de San Pedro de Macors 2007, gracias a su novela El
mal del tiempo, y el Premio de Poesa otorgado por la misma Universidad
Central en San Pedro de Macors 2008, por su libro de poesa Rumor de pez.

Rodrguez Soriano acostumbra jugar baloncesto con los muchachos de la
calle, parece de lejos un faro caminando con sus casi dos metros de
estatura. Frente a las incertidumbres de nuestro presente, ante el mar casi
infinito de portadas en las tiendas, se levantan las palabras de Rodrguez
como una luz que brilla slo para nosotros, que nos acompaa y redime. Algo
que, como dice Eduardo Gonzlez Viaa, inscribe las historias de Rodrguez
dentro de la mejor tradicin narrativa latinoamericana. Ren es
cofundador y coordinador de la revista digital mediaIsla
(http://mediaisla.net/revista), con trece aos de existencia, desde donde
desarrolla una intensa labor de difusin y promocin de la literatura
latinoamericana.

Para quienes llegan a Ren Rodrguez Soriano por primera vez, qu podemos
decir sobre l. Cules son esas seas inevitables cuando se pregunta por su
identidad.

De seguro, no lo s. Tal vez raros acordes, contrapunteos y dislates o un
innegable aroma de pinares, descampados y arroyuelos que se me sale por los
dedos, que escriben, se piensan y se me desbandan casi siempre a lomo de un
lapicito rombo, salvado a puro pulso de la estampida que me arroj desde el
monte hacia inciertas llanuras del espanto y la llovizna. Me seducen, me
dejan mongo y sin cordura los tantlicos tableteos de los teclados, los
tambores y el trastabilleo de las slabas, los fonemas y los monemas
manotendose con persistente perversidad hasta engendrar la frase que,
feliz o infeliz, enciende el verbo o la palabra a todo tren sobre el papel
o el aire. Me encantan las palabras y, ya lo he dicho, arrojarlas como
dardos o pinceles sobre el lienzo del dilogo, sin condones, sin reglas.
Nunca miento, ni siquiera cuando digo la verdad.

Parecen existir ms preguntas que respuestas en su obra, ms viajes que
horizontes prometidos. Qu visin tiene de su estilo literario, es decir,
de su forma de organizar y presentar historias, ideas y sensaciones.

Enarbolo la flauta o el pincel con la misma impericia o ineptitud con la
que pulo losas o tablaos; perfilo historias que carecen de historia y que
por carecer de ella generan una intrahistoria que est en la inexistente
otra orilla. Es como un juego en el que las reglas y preceptos no
interfieren con el trnsito de los cuerpos o las cosas; un juego corporal,
una realidad que acontece en un universo neutro y sobre todo ertico, por
encima, y del otro lado de todas las leyes de la chata censura policial de
la razn. Escribo o nado en los terrenos de la transgresin, ms all de
normas y prejuicios, hasta los lmites del cuerpo tal vez. Algo as como un
intento de decir o transmitirlo todo o nada: tocar ciertas fibras o ciertas
melodas, corretear por los patios de la tarde sin alborotar las palomas;
decir verdades o mentiras sin pasar facturas; volar, surcar los aires.
Dialogar con lectores sin gnero, sin sexo ni bandera y, sobre todo,
respirar menos viciado el aire y sus alrededores.

En su proceso de escritura prevalece el discernimiento, el anlisis,
experiencia o la imaginacin?

Escribo, sueo que escribo o viajo por los sueos y me veo que escribo
soando que escribo, como Elizondo. Degenerado y desgeneracionado como he
sido y vivido hasta hoy, tal vez.

Qu opinin le despierta hoy lo que antes denominaban literatura
latinoamericana, todava podemos llamarla as?

Soy del Caribe, y aunque estoy convencido de que nada sonoro me es ajeno,
no estoy tan seguro de que encuadre dentro de la definicin con la cual,
acadmicos y estudiosos, nos engloban. Dudo, siempre dudo, de las
definiciones y aparcelamientos; me aburren las fronteras con sus sangrudos
y biliosos agentes de inmigracin y Aduanas. La literatura es la
literatura; la preceptiva, la veo ms bien como parte de aquel baldn de
conocimientos intiles que nos tuvimos que engullir a empujones en los
incmodos pupitres de antao. De modo que la literatura con apellidos ralos
o pomposos me resulta poco menos que un oscuro vellocino tras el cual
tendremos que embarcarnos, quizs a naufragar, en los vastos mares de
incomunicacin y asedio en que nos ha sometido este tiempo de estrechas
aperturas.

Qu contribuye a su fe como escritor, esas cosas que no dejan que el
fuego creador se extinga en medio del cansancio y la incertidumbre?

La sed.

Cmo deseara ser recordado?

Como sapo o gusano, el bronce es una tentacin que ya nadie se resiste a
desmontar tarjas, estatuas y bicornios cuando aparecen los chinos en
escena, comprando todo, todo.

      Rodrguez Soriano Bsico: (Constanza, 1950) Ha recibido distinciones
      como el Talent Seekers International Award 2009-2010, el Premio UCE
      de Poesa 2008, el Premio UCE de Novela 2007, el Premio Nacional de
      Cuentos Jos Ramn Lpez de Repblica Dominicana (1997), entre otros.
      De sus libros publicados destacan Races con dos comienzos y un final
      (1977), Todos los juegos el juego (1986); Su nombre, Julia (1991), La
      radio y otros boleros (1996), Queda la msica (2003), Slo de vez en
      cuando (2005), Apunte a lpiz (2007), El mal del tiempo (2008) y
      Rumor de pez (2009). Su pgina web: www.rodriguesoriano.net

** John Jairo Junieles
   http://www.letralia.com/firmas/junielesjohnjairo.htm
   Escritor colombiano (Sinc, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e
   investigador de temas literarios. Estudi Derecho y Ciencias Polticas
   en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundacin
   para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en
   la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones
   de un barrio en la frontera (poesa), Temer por m al final de estas
   lneas (prosa potica) y Papeles para iniciar el fuego (poesa).
   Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de
   Literatura Ciudad de Bogot (2002) y ganador de la Beca Nacional de
   Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos
   pueden leerse en su weblog (http://jjjunieles.tumblr.com).



=== Pedro Luis Barcia =====================================================
=== Si el hombre tiene pocas palabras, piensa menos =====================
=== Mara Alejandra Crespn Argaaraz =====================================

      Pedro Barcia naci en Entre Ros y vive en La Plata. Es doctor en
      Letras, titular de la ctedra de Literatura Argentina de la
      Universidad Nacional de La Plata, director de investigacin de la
      Universidad Austral y miembro correspondiente de la Real Academia
      Espaola. Desde 2001 preside la Academia Argentina de Letras y, desde
      2008, es el vicepresidente de la Academia Nacional de Educacin. Su
      ltimo libro, en coautora con Gabriela Pauer, es Diccionario
      fraseolgico del habla argentina.

      Para ver esta entrevista en video:
      http://www.youtube.com/playlist?list=PL610661CD57BB68E0

Cmo se refleja el lenguaje en los medios? Estos empobrecen el lenguaje
actual?

Hay de todo. Los diarios son los que tienen tal vez el mejor lenguaje,
porque para la produccin del diario todava queda un espacio de revisin,
correccin y supervisin, pese a que han desaparecido los correctores y por
eso se filtran los problemas. El mayor desajuste lingstico de los diarios
lo tienen los ttulos porque tratan de captar la atencin y lo que hacen es
forzar el lenguaje, romper la sintaxis, y ah es donde cometen desafueros
sintcticos. Pero en general nuestro periodismo es bueno. Tenemos
colaboraciones de hombres como Vargas Llosa o, en el caso de Tucumn, Tomas
Eloy Martnez, cuando viva; todo esto hace que mejore el nivel. Esta
presencia de intelectuales no se da tan frecuentemente en televisin o en
radio. En televisin tenemos gneros que son absolutamente descartables
desde el punto de vista del idioma. Los gneros que hoy en da estn muy
desaforados son los programas de chismes; tienen dos caractersticas:
pobreza y vulgaridad. En segundo lugar, son muy limitados los programas de
ftbol, que es una pena, ya que la Argentina fue un modelo. Haba gente de
altsimo nivel y hoy quedan muy pocos: Enrique Macaya Mrquez o Vctor Hugo
Morales, el resto improvisa mucho y no tiene dominio del sistema. La radio
presenta un desafuero lingstico y hay demasiada letrina. Mi tesis es que
una puteada, un insulto, una mala palabra son efectivos cuando son
colocados insospechadamente en medio de un lenguaje terso, pero si usted
lleva todo el lenguaje a una cloaca, pierde efectividad. Pero lo ms grave
de todo es la pobreza en materia de recursos para la expresin. El hombre
piensa con palabras; si tiene pocas palabras, piensa menos. Es importante
que en una democracia la gente est habilitada para hablar, porque puede
hacer sus reclamos, sus denuncias. Los pobres indgenas tobas que estn en
la Avenida 9 de Julio no tienen capacidad expresiva para defender lo que
quieren y entonces pasan a ser ciudadanos de segunda porque no son
escuchados. El otro recurso que queda es la violencia; lo que no se dice
con las palabras sale con un sopapo.

Hoy en da existen el chateo y los mensajes de texto. Eso tambin
empobrece el lenguaje?

Cada hablante lleva a los medios electrnicos la capacidad o discapacidad
lingstica que tiene. A m no me afecta escribir en Twitter dentro de los
140 caracteres porque aunque abrevie y anule la sintaxis, cuando tengo que
escribir algo formal lo s hacer. No es el caso del pibe que no tiene ese
dominio del sistema. La pobreza lingstica de nuestros chicos es muy grave
y se va acentuando ao a ao. En los ltimos 10 aos, hemos pasado de unas
1.500 palabras activas que el joven usaba a 600 palabras. Hemos reducido la
capacidad evolutiva. El joven no quiere dar lecciones orales porque los
docentes no conocen el dominio de la oralidad. Luego pasan a la
universidad: no hay dilogo con los alumnos y entonces, durante 15 aos,
una persona no ejercit el derecho a hablar. Han convertido a la escuela en
un instrumento para ensear a leer y escribir, cuando es lo menos que los
chicos hacen en la vida. Lo que ms hacen es escuchar y hablar. El dilogo
est desterrado de la escuela y de la sociedad argentina. En televisin dan
pena las personas que estn en una mesa redonda y no se escuchan. El modelo
que tienen los muchachos para la muerte del dilogo est encumbrado en los
mejores lugares del pas. Cuando usted no le ense a un joven a leer antes
de los 18 aos (leer en el sentido de que no pueda pasar un da sin leer),
entonces no ha logrado lo que tena que lograr como docente.

Entonces, dnde aprendemos a hablar los argentinos?

Mi generacin aprendi a hablar en la mesa de casa, y cada cual tena su
turno para hablar. Mi padre era tremendo, me peda que fundamentara cada
cosa para no opinar ligeramente. Mi padre era un hombre de mediana cultura
pero de mucha sensatez. Ahora, dnde aprende un chico a hablar? La escuela
no le ensea y en la mesa no estn los padres (porque estn trabajando o,
si estn en la mesa, hay un televisor encendido). Qu les queda? El
televisor e imitar a los que estn en televisin. Y la televisin es una
ctedra insomne, no descansa. Hay distintos tipos de alumno esponja, que
absorben todo sin discriminacin: el alumno embudo, que se esfuerza por
retener algo y se le va todo; el alumno colador, que se queda con la
porquera y deja pasar lo bueno; y aquel que se queda con el grano.

Alguna vez usted dijo que los periodistas eran inocentes cuando le
preguntaban acerca de las malas palabras.

El que es ingenuo es el que espera que un presidente de la Academia, como
yo, se sorprenda frente a malas palabras. Por mi oficio estudio las malas
palabras, las defino y las incorporo en el diccionario. Para m es como
trabajar en un laboratorio con grmenes; no ando contaminando a todos
porque estudie el germen de la viruela. Hemos incorporado en El habla de
los argentinos una cantidad enorme de expresiones que la gente considera
como malas palabras; por ejemplo, tirar la goma. La mala palabra, como
tal, no existe; depende del contexto. Cuando la mala palabra se incorpora
al diccionario, al lado tiene una indicacin que dice vulg. Entonces
preguntan: ahora podemos decir cualquier cosa porque la palabra esta en el
diccionario? No! Fjese qu marca tiene. Si la marca dice vulgar es para
gente de poca educacin lingstica.

Se han suprimido algunos acentos de vocablos?

En principio la ley estaba dicha. Los monoslabos no van acentuados:
fue, dio, vio no llevan tilde. Se dan algunos casos de discusin como
guin. Es una palabra que no lleva acento en la o si se la pronuncia
monosilbicamente. En el caso de los pronombres demostrativos este, ese
y aquel no tiene sentido que se acenten porque son palabras acentuadas
de por s. Otro caso es el de solo que solamente se acenta cuando es
adverbio de modo. Yo creo que el contexto ayuda a entender. Yo slo tomo
caf; yo tomo caf solo.

Cul es su trabajo como presidente en la Academia Argentina de Letras?

Me lleva mucho tiempo y no tengo sueldo por lo que hago; un tercio de mi
da est dedicado a la Academia. Abr, bsicamente, dos o tres frentes de
relacin: uno es el de la vinculacin con los medios; nos hemos asociado a
Adepa (Asociacin de Entidades Periodsticas Argentinas) y se ha convertido
en una especie de extensin. Hay preocupacin por el periodismo joven y por
la buena lengua. Tambin nos hemos asociado Fopea (Foro de Periodismo
Argentino) y se han roto los muros. Mi intencin es acercarme a los medios,
por una voluntad de asistencia, y no venir con el dedito magistral marcando
esto se dice, esto no se dice. El destino de la lengua depende de los
medios de comunicacin y si no cuidan la lengua y revisan lo que dicen, se
va a perder mucho. Otro frente es el de los auspiciantes y descubr mi
trabajo como gestor. Repsol, por ejemplo, ha publicado la coleccin La
Academia y la lengua del pueblo, que registra el lxico del mate, ftbol,
carne, vino, pan, dinero y carpintera.

** Mara Alejandra Crespn Argaaraz
   http://www.letralia.com/firmas/crespinarganarazmariaalejandra.htm
   Investigadora argentina. Es profesora superior, egresada en 1989, del
   Instituto Nacional de Enseanza Superior N 2 Mariano Acosta, en
   Buenos Aires. Tambin es licenciada en literatura clsica grecolatina.
   Ha participado en diversos congresos y simposios de literatura comparada
   en diferentes universidades argentinas. Textos suyos han sido publicados
   en Hispanista (http://www.hispanista.com.br) y Ariadna-RC
   (http://www.ariadna-rc.com).



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Escritura y tecnologa (redux)      Alberto Chimal ====================

      (Nota del editor: en septiembre de 2011 se realiz en el Museo
      Nacional de Antropologa, en Ciudad de Mxico, el Simposio
      Internacional del Libro Electrnico, evento que reuni a algunos de
      los ms reconocidos especialistas en el tema. El texto del mexicano
      Alberto Chimal que ofrecemos a continuacin es la ponencia con la que
      el autor de Los esclavos particip en la mesa Ciberliteratura).

Antes de hablar de literatura debo hacer un rodeo: hablar de los cambios en
la escritura a secas a comienzos del temprano siglo XXI. Estoy en una
posicin privilegiada para discutir el tema, aunque slo por casualidad:
soy de las ltimas generaciones que no tuvieron computadoras en su
educacin bsica; crec, como millones, con la idea de que la mquina de
escribir era el lmite de lo posible.

Descubrir las nuevas tecnologas y adaptarse a ellas, como tuvimos que
hacerlo entre mediados de los aos ochenta y el comienzo del siglo XXI, no
fue fcil. No se ha escrito an el texto de microhistoria que discuta y
fije definitivamente esa experiencia colectiva, irrepetible, pero este es
un buen momento para hablar de ella y notar, por lo menos, lo significativa
que resulta: de hecho, en los ltimos veinticinco aos el periodo del
ascenso del libro y la edicin electrnica la escritura (incluyendo por
supuesto la escritura literaria) ha sufrido modificaciones al menos tan
grandes como la publicacin y la lectura.

Aprender a escribir al comienzo de aquel periodo ya implicaba el uso de dos
tecnologas diferentes, complementarias pero slo de forma imperfecta y
azarosa. Primero, la educacin bsica enseaba la escritura a mano, que
para los aos setenta utilizaba la letra de molde en vez de las ligaduras
tradicionales pero de todas formas implicaba un acercamiento despacioso y
gradual a la composicin de los signos y pona un gran nfasis en la
caligrafa; luego vena la mquina. Al menos en el sistema educativo
mexicano, las clases de mecanografa solan darse junto con lecciones de
taquigrafa en un curso de la escuela secundaria; el enfoque, por supuesto,
era estrictamente prctico, orientado al trabajo de oficina y con el
objetivo primordial de premiar la velocidad y la eficiencia. (A todos los
alumnos nos mandaban llevar un cubreteclas, que era un rectngulo de tela
opaca que se aseguraba sobre el teclado para obligarnos a escribir sin ver,
y las sesiones de trabajo estaban pensadas para crear la costumbre de
utilizar todos los dedos: eran largas repeticiones de series de letras que
recorran el teclado QWERTY de lado a lado, de arriba abajo, del centro a
los extremos y viceversa.)

El paso de formar signos a mano a marcarlos directamente en el papel, por
as decir, no implicaba un acercamiento mayor a la escritura como actividad
habitual ni mucho menos como actividad comunicativa o expresiva. No slo el
nfasis en mecanografiar adecuadamente era ms pesado y desalentador que
las pginas de crculos y lneas que eran los primeros pasos de la
caligrafa a mano: adems, las mquinas de escribir no aparecan con tanta
frecuencia en la vida cotidiana como aparecen hoy las computadoras
personales, y en todo caso el trabajo mecanogrfico estaba asociado
estrictamente con un objetivo preciso crear documentos legibles que en
general no se presentaba con frecuencia ms all de la escuela.

nicamente quienes estbamos interesados en la escritura aparte de las
obligaciones ms inmediatas llegbamos a pensar en otros propsitos para la
mquina y para la pluma, aunque sospecho que nadie pensaba en la escritura
a mano como aplicacin de una tecnologa. Este inters ya era antiguo, de
hecho, e implicaba cierta mstica de los aparatos de escritura que se
conserva todava en el lugar comn de la pluma de ave y el tintero,
obsoletas desde el siglo XIX, como emblema del escritor. En el siglo XX, a
esa imagen se agregaron las fotografas y relatos, fetichistas y
fascinantes, de los autores con sus mquinas de escribir.

De la prevalencia de esa mstica del tiempo relativamente largo que la
mecanografa llevaba como parte de la cultura, y que la haca una presencia
tan reconocible como el lpiz o la pluma provino la gran resistencia al
cambio que se vio ante la llegada de las primeras computadoras personales y
sus primeros usos literarios. A mediados de los ochenta Gabriel Garca
Mrquez caus polmicas al usar una computadora personal para acelerar la
escritura de El amor en los tiempos del clera; en la misma poca, cada
tanto aparecan en peridicos o suplementos entrevistas con autores del
momento sobre la computacin y la electrnica, y la mayora se apresuraba
a responder que esos aparatos no le interesaban, que le parecan una
novedad intil, y que prefera no separarse de su confiable Olympia
porttil o de su carpeta de argollas.

Una preocupacin de entonces eran las posibles modificaciones o el
deterioro del estilo literario. Ahora podra parecernos que nadie tena,
en realidad, suficiente informacin para llegar a una conclusin
significativa sobre ese tema, justamente porque los procesadores de texto y
los programas de autoedicin eran herramientas tan nuevas y porque los
cambios ms radicales vendran despus. Las primeras modificaciones
notables fueron, de hecho, en otros aspectos de la prctica de la
escritura, y en especial en el acercamiento a la composicin. Las numerosas
prestaciones de la edicin digital de texto condujeron a una relajacin de
la disciplina escolar de la escritura y tambin al descubrimiento de una
flexibilidad insospechada: cortar, copiar y pegar; recombinar fragmentos;
la mera posibilidad de borrar un signo introducido errneamente sin el
riesgo de estropear una hoja impresa, todo trajo una idea opuesta al ideal
de perfeccin y rapidez de la enseanza tradicional. En su momento, la
importancia de este cambio fue comprendida por pocas personas: ms que
incrementar la eficiencia de los usuarios, como anticipaba el discurso
triunfalista del momento, la escritura digital iba a hacer justo lo
contrario. Iba a permitir que el trabajo con el texto se volviera
provisional, tentativo, vacilante: experimental.

                                   * * *

Un texto que se multiplica: que se acumula, con el tiempo, en versiones
ligeramente distintas unas de otras que forman, por lo tanto, la historia
de su propia creacin. Ensayos y errores juntos en carpetas virtuales que
pueden abrirse cuando se desee para recortar los textos, desintegrarlos,
rearmarlos en nuevas configuraciones y volverlos a guardar. De vez en
cuando, tras la aplicacin de rigor o paciencia (o tras la llegada del
hartazgo), un escrito que se juzga listo para ser ledo por alguien, y
entonces es duplicado una o varias veces, en diferentes lugares, para que
no se pierda.

Escritos y prcticas como los anteriores, que se volvieron comunes sin que
mediara mucha reflexin tras el asombro inicial, son de los primeros
atisbos de la actual revolucin de la escritura literaria, si as se le
puede llamar: de los cambios que tienen lugar ahora mismo y cuyo fin
todava no podemos avizorar, pero que comenzaron todava en el siglo XX.

(Hay que insistir en esto: discutir el uso de las herramientas digitales no
es hablar del futuro, como se empean en decir muchas personas, sino del
presente, y de hecho de una parte del presente con abundante y muy visible
historia.)

Aunque siguen teniendo un sustrato material y por lo tanto sujeto a
deterioro, los signos ya no estn, ni se perciben, como fijos en piedra; su
fluidez, la facilidad con la que pueden producirse y transformarse, hace
que ninguna versin determinada de un mismo texto deba ser considerada
definitiva y que, por lo menos mientras no sea impresos o fijados en otro
medio, pueda existir en un estado de indeterminacin: de posibilidades
siempre abiertas. El movimiento, el cambio en la conciencia del escribir
ocasionado por este cambio concreto, fue liberador. La mstica de la
mecanografa comenz a desdibujarse, a medida que el cuerpo concreto de la
mquina de escribir se volva obsoleto, y tal vez termine por desaparecer
del todo en nuestro presente de aparatos intercambiables y de
almacenamiento cada vez ms intangible; a la vez, la escritura a mano se
volvi todava ms perifrica: sus restricciones no desaparecen del todo
pero se vuelven mucho menos apremiantes a medida que una porcin cada vez
mayor de la poblacin mundial escribe ms en aparatos electrnicos de lo
que nunca escribir sobre papel. Las nuevas generaciones no conocern
directamente la experiencia liberadora que he descrito, pero crecern con
nuestros recuerdos de ella y sabrn que viven y escriben de modo distinto.

Por supuesto, ese movimiento tambin engendr como otros avances de la
ingeniera de software en aquel tiempo una confianza nueva y excesiva en
las herramientas digitales. La broma o queja sobre quienes se creen
diseadores grficos slo por tener acceso a Photoshop u otro programa
semejante se podra haber hecho tambin sobre ms de un usuario de Word o
Quark XPress de aquellos tiempos: una imagen olvidada de entonces es la de
incontables escritos de autores primerizos, saliendo poco a poco de una
impresora de matriz de puntos, con el texto en quince fuentes diferentes y
todo en negritas itlicas subrayadas sombreadas: ilegible por partida
doble, o triple.

Pero durante aos: de hecho, hasta 1995 o 1996, la popularizacin de la
escritura digital sigui firmemente encuadrada en un mundo editorial que
desembocaba en la impresin y la difusin de lo impreso del mismo modo que
a principios del siglo XX. nicamente ciertos pasos del proceso tradicional
de la creacin del texto escrito se modificaban: los canales de difusin
seguan siendo los mismos. El segundo gran cambio de la poca lleg, desde
luego, con los navegadores de internet y la explosin de desarrollo de
aplicaciones y servicios para publicacin en la red que los sigui.

Conocemos las etapas principales de ese desarrollo: los servicios de
alojamiento de sitios personales, los sistemas de manejo de contenidos, las
redes sociales. Para apreciar su importancia basta fijarse en los
prejuicios que han existido en su contra. Antes mencion las notas
periodsticas en las que escritores del siglo XX se referan en trminos
despectivos al uso de las computadoras para escribir. En lo que va del
siglo XXI ha habido varias actualizaciones de esas muestras de desprecio:
hacia 2002 o 2003 se dedicaban a los blogs, que entonces se encontraban de
moda; ms recientemente se han dirigido a la escritura publicada en
Facebook o los textos mnimos de Twitter. Cada cierto tiempo aparece una
nueva remesa de entrevistas y reportajes sobre el tema en la que quienes
opinan repiten, ms o menos, lo mismo: lo que se publica en esos medios no
es literatura, carece de rigor y de calidad, representa una degradacin de
la actividad literaria, etctera.

La insistencia prueba que los medios criticados son populares,
evidentemente, y tambin que siguen vigentes muchos viejos prejuicios
contra lo popular y no slo contra las nuevas tecnologas. Tambin es
interesante notar que, irnicamente, la popularidad de la escritura en
lnea se debi, entre otras causas, a una ilusin triunfalista de muchos
aspirantes a escritor: la idea de que publicar en la red, gratuitamente,
permitira a cualquier persona crearse instantneamente un pblico lector.
(Ya sabemos que no sucede as, desde luego, y conocemos algunas
dificultades muy particulares de la tarea de difundir textos literarios por
Internet.)

Sin embargo, la idea recibida ms importante que se revela en esas
opiniones adversas es la de que la escritura en lnea desea alcanzar los
mismos objetivos que la escritura pensada para los medios tradicionales,
seguir su mismo camino y desembocar en los mismos tipos de textos.

                                   * * *

Los cuestionamientos de las diferentes formas de escritura literaria tienen
contrapesos, al menos, en peridicos y otros medios tradicionales: de tanto
en tanto se busca a autores conocidos, o no tanto, que defiendan la validez
de los medios electrnicos y de los textos literarios que se crean en
ellos. Las opiniones, reflexiones y hallazgos de muchos de ellos son
valiosos. Pero limitar la discusin a un enfrentamiento entre escritores
establecidos, como se acostumbra, es injusto: ni las posibilidades de la
escritura en Internet se agotan en la literatura o sus alrededores, por
supuesto, ni quienes escriben en Internet se asumen necesariamente como
literatos o habitantes del mundo cultural en el sentido convencional que
tienen esos trminos.

El carcter incierto de la escritura digital: su flexibilidad, su
posibilidad de existir en constante mutacin, se vuelve aun ms complejo
con la publicacin en lnea porque sta, en todas las formas que ha
adoptado hasta el momento, tiende a lo fugaz. Los textos slo estn
brevemente en la pgina principal, al comienzo del resumen de noticias o la
lnea de tiempo, y luego son reemplazados por otros, ms recientes. Los
signos quedan aun ms lejos de parecer fijos, inmutables: no slo pueden
modificarse antes de su publicacin, e incluso despus, sino que toda
publicacin tiene una fecha de caducidad y sta suele ser prxima. La
escritura digital no acab con la idea de la perfeccin, pero s la volvi
menos apremiante: trivializ mucho del esfuerzo de la creacin aunque
tambin dio, al menos, la alternativa de concentrarlo de otro modo, menos
en las rutinas estrictamente fsicas de la escritura o en sus rasgos ms
superficiales. Por su parte, la escritura en lnea no destruye la idea del
texto acabado, definitivo, pero la vuelve problemtica: nos enfrenta con la
certidumbre de que la posteridad es una ilusin y absolutamente nada
sobrevive para siempre.

Los escritores de este tiempo pueden continuar, si lo desean, los modos y
los hbitos de sus antepasados, y muchos lo hacen. Pero tambin hay nuevas
variedades de autores. Muchos se distancian deliberadamente de un medio
literario del que desconfan o en el que se sienten incmodos o
constreidos; otros nunca se han acercado a l y tienen orgenes y
aspiraciones diferentes, condicionadas ms por su vida en lnea que por los
ejemplos del pasado. Se puede observar, por ejemplo, la enorme profusin de
escritura literaria en Twitter. Aunque la mayor parte de los muchos
millones de mensajes diarios que se publican en esa red son, en el mejor de
los casos, comunicaciones de mnimo alcance, ruido de fondo de un entorno
social ms o menos limitado, la escritura con propsitos expresivos abunda:
la restriccin del tamao de los textos publicables (140 caracteres) fuerza
a la brevedad pero tambin a la concisin, y vuelve menos onerosa la
redaccin apresurada; la fugacidad de la publicacin facilita la
eliminacin de los textos imperfectos y estimula la creacin de nuevos
textos. Rapidez en vez de lentitud y abundancia, incluso exceso, en vez de
contencin. Gneros breves de la literatura impresa como el aforismo o la
minificcin se dejan trasplantar sin dificultad a este medio distinto y
otros nuevos otros grupos de textos con caractersticas afines aparecen.
Variaciones sintcticas, acercamientos a la crnica, poemas, competencias
de ingenio, palndromos y otros juegos. Muchos de ellos no tienen
influencias librescas y ni siquiera las buscan: una parte cada vez mayor de
quienes se interesan en semejantes modos de escribir no slo se comunican
habitual o hasta exclusivamente desde un teclado de computadora o de
telfono, como ya he dicho, sino que se ha formado con lecturas de sitios
web, revistas electrnicas y, si acaso, ebooks y archivos PDF. Por otra
parte, este grupo no tiene en alta estima al libro impreso ni a la
validacin implcita en la tarea de saltar las vallas de la publicacin
convencional. Si algunos entre ellos se deciden a publicar, a dar forma a
un trabajo completo y unitario, puede que decidan no esperar y lancen sus
propias ediciones electrnicas; tambin puede que se contenten con las
opciones disponibles de recoleccin de notas y enlaces que permiten a
cualquiera realizar una curadura de sus propios textos, o de los textos de
otros, con muy pocos recursos.

En el fondo, Twitter, como cualquier otra de las formas de comunicacin
disponibles por Internet, no es ms que un recipiente o un canal. Lo que se
escribe en l queda condicionado parcialmente por las restricciones del
medio pero, al menos en potencia, es capaz de superarlas o, mejor aun, de
aprovecharlas: de cambiar su forma para ajustarse a lo que el medio le pide
y a la vez de descubrir, en esa forma, posibilidades nuevas. Aqu estn las
modificaciones en el estilo literario que anunciaban, sin saber realmente a
qu se referan, quienes teman por Garca Mrquez en los aos ochenta.

Sin embargo, el proceso que acabo de describir es el mismo que ha tenido
lugar desde los comienzos del lenguaje: su transmisin oral, con la que
comenzaron todas las culturas humanas, exiga una atencin permanente de
los escuchas y el uso constante de la memoria por parte de los hablantes,
pero permiti el florecimiento de la narracin breve y de la poesa en sus
formas clsicas; la escritura manual dio pie a la existencia de textos de
ms largo aliento y consolid la lectura lineal como el modo fundamental de
descifrar y experimentar el texto; la imprenta de tipos mviles y sus
numerosos descendientes ocasionaron la difusin explosiva de lo escrito, y
el ascenso de la novela como la conocemos actualmente, a la vez que fijaron
numerosos aspectos de la produccin material y el consumo de libros.

La ciberliteratura, que as podemos llamarla, no es ms, ni menos, que la
continuacin de esas transformaciones en otros medios.

Por otra parte, las transformaciones precisas que propone, y en especial
las de la escritura, pueden ser incluso ms radicales que las que trajo la
invencin de la imprenta. El desprestigio de la idea de la permanencia de
la obra memorable, del canon literario plantea muchas alternativas aparte
de las que ya he mencionado, y la ms inquietante podra ser la de los
escritores que se negaran a rescatar sus textos y los dejaran perderse, lo
que en el mundo en lnea de hoy es ms simple y ms definitivo que en
muchos otros momentos de la historia. Puede ser que a muchos creadores, de
los que en otras pocas hubieran sido miembros de grupos y generaciones
literarios, les interese solamente la experiencia momentnea de la creacin
alrededor de otros, de otras presencias manifestadas en otros textos, en el
entorno virtual de su preferencia: que ignoren por completo el futuro y no
les moleste permanecer en el leer/escribir colectivo.

Esta opcin no considera la publicacin de libros ni de ningn otro
documento que pueda ser testimonio o recuerdo a largo plazo del acto
creativo. Imposible saber si una prctica as podra volverse mayoritaria,
pero ya hay quienes crecen en ese tipo de escritura: trabajo para el
instante, resignado (o entusiasmado) con su total agotamiento.

                                   * * *

Todava hoy, a pesar del contacto y el uso constante, muchas personas
siguen creyendo que la escritura, y en especial la escritura literaria, son
del todo ajenas a la tecnologa. La idea es absurda: si no proviene de la
costumbre y el hbito de las formas tradicionales de la escritura, puede
venir quiz de la visin popular que reduce la percepcin de la tecnologa
a la tecnologa avanzada. No nos hara mal recordar que la escritura misma
es una forma de tecnologa, que se ha servido de otras para seguir
cumpliendo con su propsito de siempre: servir de extensin y amplificacin
a la memoria humana por medio del lenguaje. Lo olvidamos, en pases como
ste, a causa del atraso del sistema educativo y la separacin creciente
entre las ciencias y las humanidades; este olvido, me parece, contribuye a
que olvidemos tambin el valor de la literatura de ese uso especfico del
lenguaje y la escritura, que usa la tecnologa para sus propios fines
porque la aleja de nosotros: le quita una forma de ser menos inasible y de
verse como parte de la existencia cotidiana.

En Mxico este problema es un poco ms urgente porque la distancia a la que
me refiero es aun ms grande y penosa que en otros lugares. La literatura,
para la mayora, tambin es innecesaria. La marginacin de la cultura
literaria es un crculo vicioso: como se da desde la escuela, que
privilegia la lectura utilitaria y estrictamente para fines prcticos
inmediatos, ocasiona que se contraiga cada vez ms el mercado editorial. La
contraccin asegura que la mayor parte de los escritores no pueda
mantenerse jams con su trabajo, como ha venido sucediendo desde hace
dcadas. Esta dificultad ocasiona que, en lugar de buscar lectores que de
todas formas no estn all, o estn muy lejos: en otros pases y otros
medios literarios, muchos escritores intenten acomodarse en el sistema
realmente existente de otros modos: como diletantes, como pluriempleados,
como becarios profesionales, como funcionarios. Las obras que se producen
no necesitan ser ledas salvo por otros colegas, y no lo son. La cultura
literaria se margina un poco ms, y as sucesivamente.

El nico rasgo positivo que veo en una situacin as es que ambientes como
ste resultan excelentes laboratorios de la escritura literaria todava por
venir.

No es slo que, como se discute desde hace tiempo, parezca que la figura
del artista profesional como lo entendemos hoy est en extincin
precisamente a causa de la distribucin digital. Lugares sin influencia de
un mercado local que prcticamente no existe, o de un mercado global que no
necesita el trabajo local, son terreno frtil para lo que podramos llamar
una escritura pobre. Pobre econmicamente, por supuesto, recordando la
definicin del teatro pobre: reducido deliberadamente a sus elementos
mnimos de creacin, del polaco Jerzy Grotowski. La escritura pobre es ms
factible en situaciones como la presente, en la que abundan herramientas
gratuitas y las reglamentaciones de los nuevos medios no han terminado de
subordinarlos a los poderes fcticos que desean controlarlos. Es una
escritura que parte de la imposibilidad de su subsistencia no para
amoldarse sino para volverse ms extraa: para experimentar siempre ms
radicalmente, arriesgarse de maneras absurdas, equivocarse
espectacularmente. O, de vez en cuando, para entregar logros que hubieran
sido imposibles de realizarse en cualquier otro ambiente.

En Mxico ya suceda algo semejante desde el siglo pasado, que tuvo un
canon poderoso pero tambin una literatura riqusima en sus mrgenes, para
los que se cerraban todos los canales de distribucin y reconocimiento
normal. Pero ahora esos mrgenes, sospecho, estn en Internet, y quienes
los habitan, aunque siguen siendo menospreciados e ignorados en los
recuentos de la alta cultura, estn por una vez ms adelantados que sta,
desarrollndose en un medio que an no terminamos de aceptar pero en el que
est no solamente el presente que ya vemos, sino el verdadero futuro de la
escritura y, de hecho, de casi todas las formas de nuestra relacin con el
lenguaje: el que no haremos ni veremos nosotros.

Sera comprensible que esa perspectiva nos inquietara. Tal vez el autor
profesional desaparezca efectivamente en el mundo entero y su papel se
reparta entre todos nosotros; tal vez la jerarqua del libro y la
publicacin no slo se modifique sino desaparezca por completo; tal vez los
gneros literarios tradicionales se transformen hasta volverse
irreconocibles, lo que sera, por lo dems, perfectamente normal: lo mismo
sucedi en el tiempo de Gutenberg, por ejemplo.

Quin sabe qu suceder, pues, con esa nueva escritura y con quienes la
practicamos. En esto me incluyo a m pero tambin a buena parte de ustedes.
En el peor de los casos, estoy seguro de que quien lo desee, y muchos que
no se lo proponen, seguirn interpretando el papel mtico del escritor: el
que es anterior incluso a la escritura, porque es el del cantor o el
contador de historias: el miembro de una comunidad que, para beneficio de
ella, impulsaba el uso del lenguaje y lo dedicaba a crear o a preservar
grandes historias, a expresar los hechos ms tremendos y ms conmovedores,
a servir como depsito de una memoria fiel, capaz de vivir ms que
cualquier individuo y de preservar la identidad y la experiencia de su
tribu, de su nacin o de su pueblo. Eso ocurre ya, a su modo, todos los
das en Internet. La forma de la experiencia actual es muy distinta, y
desde afuera no termina de poderse ver, e inquieta porque sus escasos
rasgos visibles son tan extraos. Pero nosotros somos quienes la estamos
viviendo.

** Alberto Chimal
   http://www.letralia.com/firmas/chimalalberto.htm
   Escritor mexicano (Toluca, 1970). Maestro en literatura comparada por la
   Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx). Fue
   artista residente en el Banff Centre for the Arts
   (http://www.banffcentre.ca; Canad, 2002). Imparte cursos y talleres
   literarios en la Universidad Iberoamericana (http://www.uia.mx) y en la
   Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de Mxico
   (Sogem, http://www.sogem.org.mx), adems de ser un tallerista muy
   solicitado para cursos presenciales y virtuales. Es coordinador del
   Taller de Narrativa Virtual de la Universidad del Claustro de Sor Juana
   (UCSJ, http://www.ucsj.edu.mx) y ha sido miembro del jurado de Caza de
   Letras (http://www.cazadeletras.unam.mx), concurso-taller por Internet
   organizado por la Unam. Ha publicado la novela Los esclavos (Almada,
   http://www.almadia.com.mx; Oaxaca, 2009); el ensayo La cmara de
   maravillas (Universidad de Guadalajara, http://www.udg.mx / Arlequn,
   http://edicionesarlequin.com.mx; Guadalajara, 2003); la traduccin de
   Poliziano, de Edgar Allan Poe (La Guillotina, Mxico, 2010); las obras
   de teatro El secreto de Gorco (Corunda / Conaculta,
   http://www.conaculta.gob.mx; Mxico, 1997) y Canovacci (Instituto
   Mexiquense de Cultura, IMPORTANCIA, http://portal2.edomex.gob.mx/imc;
   Toluca, 1998); la antologa Viajes celestes (Lectorum, Mxico, 2006), de
   cuento fantstico del siglo XIX, y los libros de cuentos Los setenta
   segundos (Centro Toluqueo de Escritores, Toluca, 1987), La Luna y
   37000,000 de libras (Centro Toluqueo de Escritores, Toluca, 1990), YYZ
   (La Tinta del Alcatraz, Toluca, 1991), Tradiciones y leyendas (Jos
   Antonio Alcaraz, Mxico, 1996), Vecinos de la tierra (Centro Toluqueo
   de Escritores, Toluca, 1996), El rey bajo el rbol florido (IMC, Toluca,
   1997), Historias del predicador, el mago y el rey (Mixcatl, Mxico,
   1998), El ejrcito de la luna (tunAstral, Toluca, 1998), Gente del mundo
   (Tierra Adentro, Mxico, 1998), El pas de los hablistas (Umbral,
   Mxico, 2001), stos son los das (ERA, http://www.edicionesera.com.mx;
   Mxico, 2004), Polo (edicin de autor, Mxico, 2005), Grey (ERA, Mxico,
   2006), Cinco aventuras de Horacio Kustos / Five Adventures of Horatio
   Kustos (edicin bilinge, Desde La Otra Orilla, Mxico, 2008), La ciudad
   imaginada y otras historias (Libros Magenta, http://librosmagenta.com /
   Secretara de Cultura del DF, http://www.cultura.df.gob.mx; Mxico,
   2009), 83 novelas (edicin de autor, Mxico, 2011), Siete: los mejores
   relatos de Alberto Chimal (edicin y prlogo de Antonio Jimnez Morato,
   Salto de Pgina, Madrid, 2012) y El viajero del tiempo (Posdata
   Editores, http://www.posdataeditores.com; Mxico, 2012). Ha aparecido en
   las antologas Los mejores cuentos mexicanos (Planeta,
   http://www.planetamexico.com.mx / Joaqun Mortiz, 2000 y 2001),
   Generacin del 2000 (2000), compilada por Agustn Cadena, Ciudadanos de
   Ficticia (2001), El hombre en las dos puertas (2002), Nuevas voces de la
   narrativa mexicana (Planeta-Joaqun Mortiz, 2003), Di algo para romper
   este silencio (2005) y Grandes Hits vol. 1 (Almada, 2008), compilada
   por Tryno Maldonado. Ganador de los premios nacionales de cuento
   Nezahualcyotl (1996), Benemrito de Amrica (1998), Kalpa (1999) y San
   Luis Potos (2002), as como del premio de narrativa Sizigias (2001 y
   2005) y la Beca para Jvenes Creadores (1997-98) del Fondo Nacional para
   la Cultura y las Artes. Ha colaborado con cuentos, reseas, artculos,
   ensayos y traducciones de poesa en Letras Libres
   (http://www.letraslibres.com), Quimera (http://www.revistaquimera.com),
   Replicante (http://revistareplicante.com), Laberinto, Guardagujas, El
   ngel, Generacin, La Jornada Semanal
   (http://www.jornada.unam.mx/suplementos/semanal.php), Tierra Adentro
   (http://www.inia.cl/link.cgi/Documentos/TierraAdentro), Luvina
   (http://www.luvina.com.mx), Complot y Hoja por Hoja
   (http://www.hojaporhoja.com.mx), entre muchas otras publicaciones.
   Textos suyos han sido traducido al ingls, el francs, el italiano, el
   hngaro y el esperanto. Mantiene una pgina literaria en
   http://www.lashistorias.com.mx.



=== Publicacin, distribucin y oferta de poesa en Nicaragua =============
=== a inicios del milenio      Jos Jaime Chavolla Mc Ewen ================

Este breve artculo reflexiona sobre la produccin, distribucin y oferta
nacional de poesa en Nicaragua (1). Situado en el periodo transecular de
1998 al 2006, este ejercicio de diagnstico hace un acercamiento para
arrojar luz tanto sobre la realidad concreta del imaginario social de
patria potica, como sobre posibles tendencias en la apreciacin
socioesttica de la poblacin consumidora. A la par de ello, insertar a la
poesa dentro de una visin vinculada con industrias locales, como la
periodstica y la editorial, nos permite evaluar de manera inicial algunos
aspectos de desarrollo cultural y econmico-material del pas. Los
resultados expuestos se basan tanto en la recopilacin y procesamiento
estadstico de material hemerogrfico de artculos y notas que refieren a
este proceso como a entrevistas hechas y en las experiencias vivenciales de
investigar este campo de actividad entre los aos 2006 y 2007.

Aunque las realidades culturales, sociales y lingsticas de Nicaragua son
mltiples y variadas, la imagen centralizada y dominante es la de una
patria potica o como una Repblica de poetas (Valle-Castillo, 2001:1).
No obstante, existen posturas que cuestionan esta imagen, partiendo
mayormente de considerar los contextos socioeconmicos del pas. De hecho,
Sergio Ramrez, en una entrevista por Mario Benedetti, afirm que la
poesa ha podido vivir en Nicaragua sin lectores... para ser un buen
poeta... le bastaba ser reconocido como tal por la crtica extrema
[externa] y alguna crtica de adentro (Ramrez en Benedetti, 1992). Esta
declaracin revela una disyuntiva entre la imagen proyectada hacia el
exterior y la realidad nacional. Entre otras cosas, implica la dependencia
de los escritores sobre estructuras extranjeras y, posiblemente, la
ausencia de un campo activo de produccin concreta a nivel nacional. No
obstante que la gran parte de estudios sobre la literatura y poesa
nicaragense se hace con base en producciones conocidas internacionalmente,
es importante no asumir que sta es la nica con la que cuenta esta nacin
centroamericana.

Diferentes razones poltico-econmicas histricas especficas han llevado a
los escritores y promotores culturales nicaragenses a publicar fuera de su
pas. stas son en su mayora coyunturales involucrando censuras estatales
y la ausencia de medios locales que apoyan la produccin de libros.
Asimismo, tambin se puede considerar que existen diferencias entre los
accesos a los circuitos internacionales de difusin. Dicho simplemente,
algunos autores tienen mayor posibilidad para insertar sus obras en el
mbito internacional ante otros dispares cuyas creaciones son obligadas a
permanecer dentro de sus fronteras. Por ello, conocer ms a fondo sobre la
literatura nicaragense y reflexionar sobre su reputacin literaria ocupa
distanciarse de las obras en circulacin internacional y enfocarse ms bien
a la creciente produccin y oferta tangible de poesa local.

Durante la poca estudiada, Nicaragua contaba con cerca de cinco y medio
millones de habitantes repartidos en aproximadamente 130 mil kilmetros
cuadrados (Inide, 2005: 24). Su geografa volcnica y tropical, junto al
factor de desarrollo socioeconmico e industrial lento y mltiples veces
intervenido promovi una concentracin poblacional en la costa del Pacfico
a la vez que una gran falta de infraestructura de todo tipo en el resto del
pas. Es considerado el segundo pas econmicamente ms pobre del
continente, con casi la mitad de su poblacin en condicin de pobreza (CIA,
2011). Adems, regionalmente es uno de los que sufren ms de analfabetismo,
que viraba alrededor de 20% durante los primeros aos del 2000 (Arrien,
2006: 4). Estas condiciones indiscutiblemente obstaculizan su desarrollo
nacional, incluyendo ste en su dimensin cultural-literario. No obstante,
como ya se mencion, es aqu donde se ha desarrollado una compleja
construccin simblica basada en la poesa. Sin menospreciar los
antecedentes sociales y poltico-culturales de este proceso, es importante
tambin valorar los medios y las actividades que la justifican de manera
tangible (2). Especficamente, se refiere a las expresiones materiales que
cobran las producciones de los escritores poetas, que incluyen a los
suplementos culturales y a las revistas literarias como medios de difusin
y claro, el libro de poesa.

Desde inicios del siglo pasado, el medio tradicional para distribuir
literatura y para difundir la imagen de los autores es el suplemento
cultural periodstico. En el caso de Nicaragua, aparte de vnculos
familiares entre los escritores y los propietarios de los peridicos,
existen otros factores que pueden explicar esta preferencia. Mayormente, el
peridico se ajusta al contexto econmico nacional y suple el vaco
generado por la ausencia histrica de una industria editorial (cfr.
Saballos, 1990: 3). Esta ausencia fue compensada durante la dcada de la
revolucin sandinista (1979-1990), cuando editoriales estatales publicaron
cientos de ttulos y distribuyeron miles de ejemplares a nivel nacional. No
obstante, los efectos de la contrarrevolucin y luego de los gobiernos
neoliberales que le siguieron, mantuvieron al libro-objeto como un lujo
fuera del alcance de muchos nicaragenses. Incluso para los mismos
escritores, publicar en una editorial nacional simplemente no se
consideraba como una opcin (Petrie, 2005). Por ello, el suplemento se
consolid no slo como el medio ms accesible, pero tambin como el que
daba mayor garanta de difusin.

Durante los aos estudiados, los suplementos culturales ms importantes son
dos: La Prensa Literaria (LPL) y el Nuevo Amanecer Cultural (NAC). Aparecen
los fines de semana en los diarios La Prensa y El Nuevo Diario,
correspondientemente. Aunque los datos de operacin y distribucin no son
fcilmente accesibles, se estima su venta combinada fue de entre 80 a 90
mil ejemplares a nivel nacional en cada aparicin (cfr. Kodrich, 2002:
210). Aunque esta cifra representa mnimamente a la poblacin total, por la
calidad social y compartida de un peridico es posible que cerca de medio
milln de personas, o sea 10% de la poblacin total, fueran expuestas a
estos suplementos cada sbado y domingo. Evidente entonces, este grado de
alcance favoreca la difusin, proceso en que los mismos suplementos se
esforzaban por publicar una gran cantidad de talento nacional. De hecho, en
aquellos aos por un bajo costo de cinco crdobas, un lector poda adquirir
la edicin cultural de estos diarios y a travs de un ao conocer muestras
de aproximadamente 120 poetas en La Prensa Literaria y de unos 70 en el
Nuevo Amanecer Cultural, los cuales en su gran mayora nicaragenses
(Chavolla, 2009: 119).

El suplemento cultural de mayor antigedad y tradicin en Nicaragua es La
Prensa Literaria. Fue fundado en 1926 y luego dirigido por el poeta
vanguardista Pablo Antonio Cuadra desde 1958 hasta el 2000, cuando lo
relev a la tambin poeta y periodista Marta Leonor Gonzlez. La historia
del diario La Prensa incluye sobrevivir a la dictadura somocista, misma que
asesin a su entonces director por promover posturas progresistas. Tambin
super las censuras impuestas por la administracin sandinista durante los
ochenta cuando se opuso abiertamente a sus polticas revolucionarias. Si
bien estos eventos lo caracterizaron como polticamente activo y opositor,
la esttica promovida en este suplemento tendi hacia lo tradicional y
ortodoxo, frecuentemente basado en lealtades con su director.

La contraparte en muchos sentidos del periodismo nicaragense representado
por La Prensa est concentrada en El Nuevo Diario (END) y su suplemento,
Nuevo Amanecer Cultural. Creado durante la ltima dcada del siglo XX, este
diario surgi como el portavoz independiente de los esfuerzos sandinistas y
de las perspectivas de izquierda en general. Despus de la derrota
electoral del partido gobernante del Frente Sandinista de Liberacin
Nacional en 1990, END sustituy de forma natural el espacio que ocupaba el
rgano oficial de esa administracin, Ventana. Este antecedente provey al
suplemento las pautas para determinar los autores y las estticas que
aparecieron de entre sus pginas culturales.

Tanto por su accesibilidad econmica como por su alcance de entre la
poblacin, estos suplementos histricamente favorecieron la produccin
nacional que inclua la de autores reconocidos internacionalmente, como la
de aquellos que no lograban an exponerse fuera del pas. Si bien cada uno
de ellos contaba con una lnea ideolgica y esttica definida que
cohesionaba y apoyaba autores en distintas esferas polticas, las
condiciones sociopolticas y econmicas cambiantes durante los ltimos aos
del siglo XX y los primeros del XXI obligaron a estos peridicos a cambiar
sus modelos para representar a la cultura literaria. Como se ver
enseguida, la emergencia de otras fuentes impresas de estmulo cultural
proveyeron a los autores con ms opciones para difundir sus obras. Ello,
junto con otros retos como un pblico lector diferente al acostumbrado,
amenazaron la hegemona de estos suplementos en atraer lectores.

La transicin secular del XX al XXI se acompa con un relevo de
consumidores de los diarios: de un sector lector principal de entre 40 y 60
aos de edad, a otro de jvenes profesionistas, de entre 25 y 40 (Kodrich,
2002: 210). La imagen de los suplementos por lo tanto se adapt. El
concepto de cultura, antes fijo a marcos ms o menos ideolgicamente
cerrados y estrictamente literario-poticos, se acopl para dar mayor
atractivo visual y ms inclusin de poesa nueva que rompa con las
estticas predominantes previas. Empero, si bien este y otros cambios
pueden considerarse como respuestas a una sucesin generacional entre la
poblacin, tambin es por la cada de los sandinistas en 1990 y por los
procesos ideolgicos que acompaaron a las siguientes administraciones
neoliberales, en que el medio periodstico no fue el nico sector
industrial afectado. El sector de productores culturales vio disminuir sus
apoyos provenientes del gobierno con la salida de los revolucionarios de la
presidencia, pero a la vez se abrieron nuevas posibilidades de iniciativa
privada que no los limitaban a los suplementos como nico medio de
difusin. Con ello, los cambios de imagen atestiguados en los peridicos
tambin pueden responder a una competencia inesperada: una incipiente
industria editorial de revistas y libros independientes.

Durante las dcadas que dieron paso de un siglo a otro, los lectores
consumidores nicaragenses fueron presentados con una variedad de opciones
fuera del suplemento cultural-literario para conocer y apreciar la obra
potica de sus connacionales. Esta oferta fue provista especialmente por
escritores jvenes. La emergencia de estas nuevas promociones de poetas se
caracteriz por la formacin de colectivos que publicaban sus propias
revistas literarias. En aquellos aos se poda encontrar hasta cinco
revistas en circulacin simultnea, de entre las que ms destacaron fueron
Literatosis, 400 Elefantes y Anide, de la Asociacin Nicaragense de
Escritoras. El xito de estas revistas rpidamente agotadas se debi a la
ampliacin de su concepto cultural. Si bien cada una de manera distinta, la
creatividad en sus abordajes culturales rebasaba a la de los diarios
tradicionales.

La ya desaparecida, controversial y varias veces autofinanciada Literatosis
circulaba en tirajes de 300 ejemplares y represent a un grupo de alrededor
de 10 a 20 poetas. Este grupo puso su apuesta para captar lectores en
acompaar su poesa con muestras de artes visuales y noticias culturales.
Eventualmente abandonaron el formato impreso por uno digital,
marcaacme.com, que para el ao 2006 ya lograba cerca de 50.000 hits al mes.
La revista 400 Elefantes, producto de un grupo de membresa voltil de
aproximadamente 10 personas, fue de tirajes un poco mayores, aunque con
apariciones irregulares. Su estrategia para atraer reconocimiento y
construir prestigio fue complementar su poesa con artculos de crtica
literaria, lo cual la convirti inmediatamente en una autoridad entre las
esferas de escritores jvenes. Por su parte la revista de la Asociacin
Nicaragense de Escritoras, que en los aos revisados contaba con cerca de
80 miembros, fue el proyecto con ms potencial de supervivencia. Adems de
haberse consolidado en un nicho mercantil de gnero, distribua nacional e
internacionalmente alrededor de 1.000 ejemplares en que su abundante
contenido literario se acompaaba con muestras de arte visual de mujeres
artistas nacionales.

Estas revistas, si bien continuaron con una tradicin histrica en
Nicaragua de promover a colectivos de poetas emergentes, es de notar que no
slo atendan a la falta de opciones de estmulo cultural. Tambin buscaban
participar en un ambiente nacional diferente al de sus antecesores en que
el reconocimiento del oficio potico ya no dependa exclusivamente de
factores poltico-ideolgicos. Si bien el apoyo internacional continu como
un factor, para estos actores en cuestin la difusin inclua creatividad
en alcanzar masivamente a la poblacin, como el grupo de Literatosis al
optar por los medios digitales o como el de 400 Elefantes que se insert en
medios acadmicos profesionales. Estos esfuerzos cimentaron las
justificaciones de que en Nicaragua haba escritores desconocidos a los
circuitos internacionales y por lo que haba necesidad de formalizarlos en
la institucin del libro; del poemario. Empero, ya cancelado el Estado
promotor de la cultura y su sustitucin por uno de mnima interferencia,
para estos efectos se ocupaba nuevamente el apoyo internacional y mucho
autofinanciamiento, que agradablemente pudieron reactivar la industria
editorial nacional.

La produccin de libros en Nicaragua era prcticamente nula antes de la
revolucin sandinista en 1979, momento en que el Estado la empez a
estimular directamente a travs de las editoriales Nueva Nicaragua y
Vanguardia. No obstante, estos esfuerzos desmantelados por los gobiernos
subsecuentes no resultaron suficientes para consolidar una industria
nacional. De hecho, tanto antes como durante la revolucin sandinista, los
mismos textos escolares, fundamento para cualquier industria de libro,
fueron importados (Ross, 1990). Todava despus de esos aos, esta
dependencia continu. Aunque no hay lineamientos ni una tradicin prctica
de editoriales por reportar o clasificar su informacin comercial, en
especial de aquellas ms comerciales como Hispamer, Pavsa y Anam, se
estima que en el 2007 estaba valuada en poco ms de 15 millones USD, de los
cuales la importacin de libros representaba el 80%, y la oferta domstica
menos del 20% (cfr. Uribe, 2003) (3). Pero, aunque estas cifras implican
una debilidad en la produccin material local, hay otros datos que apuntan
a su crecimiento y a una reduccin de su dependencia en el extranjero.

Segn la oficina del ISBN en Nicaragua, en 1998 slo tres casas editoriales
registraron ttulos de poesa. Pero, para el ao 2001 este nmero crece a
14 y para 2005-6, ya hay registros de ms de 20 editoriales a nivel
nacional produciendo poemarios. Las editoriales ms constantes en este
esfuerzo desde mediados de los noventa incluyen al Centro Nicaragense de
Escritores, financiado por una organizacin no-gubernamental (ONG) noruega.
Tambin sobresalen Universitaria, posible por una alianza entre diferentes
instituciones de educacin superior; Anide, financiada por una ONG
holandesa; Fundacin UNO, subsidiada por un banco local; y la muchas veces
autofinanciada 400 Elefantes. Esta lista es representativa del sector en
que resalta la continuidad de la participacin internacional, pero tambin
revela un crecimiento de editoriales independientes, que de manera conjunta
son responsables por cerca de la mitad de los ttulos publicados en esos
aos.

El aumento de editoriales tambin se acompa de un crecimiento en la
cantidad de ttulos. Al final del siglo XX hay un promedio de entre 100 y
150 ttulos nuevos anualmente. Pero despus del 2001, esta cifra sube a ms
de 300. La mayor parte de stos son textos escolares, de inters general,
tcnico-profesionales y religiosos. Aunque poemarios y otros libros de
poesa representan entre el 4 y 8% del total, es evidente que hay un
incremento en la produccin formal de este gnero literario: desde apenas 4
ttulos en 1998 a ms de 30 en el 2005-6, indicando que los escritores
nicaragenses contaban con mayor acceso a los medios de publicacin. Sin
embargo, estos registros del ISBN necesitan cuestionarse en el sentido de
si este aumento en publicaciones se puede traducir en una mayor oferta
accesible a los lectores nacionales.

Existen varias posturas locales que afirman la ineficiencia distributiva de
estos ttulos, su no-venta y el colmo de su almacenamiento (Petrie, 2005).
En parte, ello se debe a que ms de la mitad del pas no cuenta con
infraestructura tan bsica como carreteras, o de formas de transporte de
carga eficientes para movilizar estos libros. Agregar a estas dificultades
logsticas la condicin de pobreza casi generalizada result en mantener al
libro-objeto como un producto de lujo. En el 2007, un poemario de un autor
joven como Ezequiel DLen Mass, Hctor Avelln o Eunice Shade, o asimismo
de autores consagrados como Ernesto Cardenal, Francisco de Ass Fernndez o
Vidaluz Meneses variaban en precio desde 40 hasta 300 crdobas. En trminos
cotidianos, estos costos representaban desde 2 hasta 15 salarios mnimos
diarios (4). Pero justamente por esta disparidad entre oferta y
accesibilidad resaltan algunas estrategias de los editoriales y colectivos
de poetas que irrumpieron al escenario de producciones culturales durante
estos aos.

La editorial Distribuidora Cultural, por ejemplo, aunque no se conoce por
registrar ttulos de autores fuera de los cannicos, como Rubn Daro y
Salomn de la Selva, asocia sus publicaciones rsticas y de bajo costo en
acorde a los contenidos de programas de escolaridad bsica para garantizar
su distribucin y lectura. La editorial Leteo, por su lado, que argumenta
la venta de libros como absurdo considerando el contexto econmico
nacional, ha logrado suficiente apoyo del sector privado para regalar
tirajes completos de sus poemarios. El ya mencionado grupo 400 Elefantes,
con un sello editorial del mismo nombre, enfrenta esta situacin con
organizar recitales en escuelas, parques y otros sitios de inters general
para regalar algunas de sus publicaciones y vender otras. Por otro lado,
hay grupos que al parecer abandonan casi por completo la idea de difundir
poesa en su formato impreso, y no necesariamente por tomar la opcin de
digitalizar sus productos. El comit del Festival Internacional de Poesa
de Granada ilustra lo anterior con organizar anualmente una semana completa
de recitales en que las masas son expuestas, casi involuntariamente, a la
modalidad oral de la poesa de cientos de poetas nacionales e
internacionales. Sus eventos, realizados desde el 2005, se insertan en un
marco de intencin turstica, en donde la promocin y venta de libros cobra
un lugar secundario ante la construccin de una imagen cultural de la
ciudad, con la que busca una declaracin de la Unesco como Patrimonio
Cultural de la Humanidad.

Pero despus de estas consideraciones tcnicas, surge la pregunta ms
especfica de qu clase de poesa se est consumiendo en Nicaragua. Aunque
la respuesta puede ser amplia y variada segn los parmetros, una forma
bsica e inicial para abordar esta pregunta es con base en las
clasificaciones promocionales y en el gnero de los autores que se incluyen
en la oferta entonces presente tanto en los suplementos como en los libros
publicados.

Como es de esperar, la industria periodstica es la ms rpida en abordar
los intereses poblacionales y la primera en arriesgarse con autores nuevos,
aunque es tambin de esperar que, tratndose de la misma comunidad letrada,
comparte algunas tendencias con ella tambin. Durante el periodo estudiado
en La Prensa Literaria que coincide con la direccin de la poeta Gonzlez,
de los 110-120 poetas que publica al ao, la presencia de autores
emergentes desde los aos noventa rpidamente ha cobrado mayor presencia,
desde una cuarta parte de la cantidad total hasta la mitad para el 2007. No
as en libros publicados, en que autores jvenes estn casi ausentes hacia
el final del siglo. Sin embargo, segn los registros del ISBN, los poetas
nuevos logran reclamar autora por una tercera parte de los ttulos
publicados a partir de los aos 2000. Ello, gracias mayormente a
publicaciones por concurso, como el Festival Interuniversitario de Poesa;
a los premios de la Asociacin Nicaragense de Escritoras y del Centro
Nicaragense de Escritores, as como a las gestiones independientes de
grupos como 400 Elefantes.

En cuanto al gnero del autor cuya obra se difunde entre la poblacin, las
mujeres histricamente han cedido su representacin. Exceptuando pequeas
fluctuaciones, las mujeres representan una tercera parte de los poetas que
aparecen en los suplementos culturales, cifra similar a la encontrada en
las difusiones orales del Festival de Granada durante el mismo periodo. La
tendencia contina en la publicacin de libros, aunque con mayores
oscilaciones debidas ms por la coincidencia de premios literarios, en
donde libros de mujeres poetas pueden representar entre cero y hasta el
40%.

Estas caractersticas anteriores sobre la oferta nos pueden llevar entonces
a considerar que el consumo de poesa posiblemente tienda por la hecha por
hombres, y de stos, mayormente de promociones ya consolidadas en el canon
nicaragense. Dicho en otra forma, si nos referimos a la estrategia de
ventas de la ya mencionada editorial Distribuidora Cultural, el gusto
social es el que coincide con los antecedentes de escolaridad primaria de
la poblacin.

Como conclusiones sobre el mercado nacional de la poesa nicaragense,
podemos pensar que las caractersticas cuantitativas de la oferta tangible
de este producto no equivalen con la magnitud del mito identitario.
Sociocultural e histricamente, aunque el referente potico es un eje en la
identidad nicaragense, es revelador que las infraestructuras necesarias
para sostener un mercado de distribucin y consumo de libros de poesa
estn prcticamente ausentes en este pas durante la etapa estudiada. Estas
deficiencias, que se originan en factores como analfabetismo y pobreza,
atacan la misma funcionalidad editorial y distributiva, y por ende, la
accesibilidad social a estos productos. Sin embargo, y admirablemente, los
poetas, en su mayora entonces emergentes, recurren a estrategias de
compensacin, muchas veces insertas en proyectos culturales de dimensiones
que rebasan lo meramente literario. No obstante, tcticas como el impulso a
la difusin oral, o por vas no-tradicionales como el Internet, an
compiten a desventaja con su propia realidad, como los poetas que en
bsqueda de lectores continan publicando en el extranjero, y la limitada y
orientada capacidad adquisitiva de los consumidores.



Bibliografa

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   Nicaragua, Managua, 2007.

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   entrevista a Sergio Ramrez, Nuevo Amanecer Cultural, 8 de agosto de
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  PETRIE, Henry: Empujar la carreta cuesta arriba, ponencia en el I
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   octubre de 2005), Revista Panamea de Cultura MAGA, 2006, N 59.

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  SABALLOS, ngela: Poetas, recuerdan que editar un libro antes era como
   ir al cielo?, Nuevo Amanecer Cultural, 31 de marzo de 1990, p. 3.

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   Nuevo Amanecer Cultural, 3 de febrero de 2001, pp. 1, 6.



Notas

 1. Todos los datos referidos, al menos especificados de otra forma, estn
    basados en mi tesis doctoral en Estudios Latinoamericanos: Colectivos
    poticos emergentes en Nicaragua, 1990-2006, Universidad Nacional
    Autnoma de Mxico (Unam), 2009.

 2. Para una revisin sobre los antecedentes que contribuyeron a construir
    la imagen potica de Nicaragua, se puede referir a Chavolla, Jaime: La
    identidad potica en la tierra de poetas y puetas, en Variedad de
    gneros y siglos en la literatura latinoamericana, de Patricia Cabrera
    (coord.), Mxico, Unam, 2010.

 3. Partiendo de cifras estimadas por la Unesco y la Organizacin de
    Editoriales Independientes (OEI), ambos considerados en el estudio de
    Uribe.

 4. Basado en PIB per capita de un ingreso de US$2/da (2007).

** Jos Jaime Chavolla Mc Ewen
   http://www.letralia.com/firmas/chavollamcewenjosejaime.htm
   Investigador nicaragense (Los ngeles, California, EUA; 1974). Es
   doctor en estudios latinoamericanos por la Universidad Nacional Autnoma
   de Mxico (Unam, http://www.unam.mx). Sus publicaciones incluyen La
   identidad potica en la tierra de poetas y puetas (en Variedad de
   gneros y siglos en la literatura latinoamericana, Unam, 2010) y La
   poltica cultural en la Nicaragua neoliberal (en LOrdinaire
   Latino-amricain,
   http://w3.ipealt.univ-tlse2.fr/ordinaire-latinoamericain.htm; N 211,
   Universidad de Toulouse, http://www.univ-tlse2.fr; 2008).



=== La posvanguardia venezolana: una apuesta por la irreverencia ==========
=== Mara Eugenia Betancourt ==============================================

La visin retrospectiva sobre el perodo de la posvanguardia venezolana,
analizado por dos crticos de nuestra literatura como Pedro Daz Seijas y
Juan Liscano, ha de convertirse para nosotros en un apasionante recorrido
por las diferentes voces de poetas y narradores que han dejado de manera
significativa su marca en nuestra literatura.

Tomando como base el anlisis realizado por Daz Seijas en su libro
Historia y antologa de la literatura venezolana (1986), y por Liscano en
Panorama de la literatura venezolana actual (1995), podemos acercarnos a la
produccin literaria del perodo 1951-1970. Es necesario hacer la acotacin
de que en ningn momento ni Daz Seijas ni Liscano se refieren a esta fase
como posvanguardia, sino que hacen un balance de la literatura venezolana
abarcando un perodo muy amplio y considerando tambin a las generaciones
de escritores anteriores, las cuales desarrollaron una actividad literaria
sin interrupcin, como son los casos de Arturo Uslar Pietri y Miguel Otero
Silva, por ejemplo, pertenecientes a la generacin de vanguardia del
perodo 1928-1930 (Daz Seijas, 1986: 217-247).

La posvanguardia literaria venezolana corresponde a la etapa 1951-1970 (1),
caracterizada por la aparicin de movimientos de escritores que coincidan
en la bsqueda de la novedad desde una postura radical. En general, sus
propuestas e inquietudes fueron plasmadas en manifiestos en los que se
planteaba su espritu de renovacin del arte, en un intento de ruptura o
reaccin contra las formas tradicionales de la literatura, y procurando la
libertad en los contenidos y en el lenguaje.

Cada poca trae consigo sus propias disconformidades, ideas y proposiciones
que pretenden convertirse en absolutas y definitorias del curso histrico;
sin embargo, la revisin del panorama de la literatura venezolana de este
perodo convierte su estudio crtico en una vorgine de vertientes e
influencias, y por lo tanto difciles de clasificar.

Lo concreto es que en las bsquedas literarias de esta etapa resulta
ineludible tomar en cuenta la situacin poltico-social del pas y las
influencias recibidas de Europa. Los deseos de cambio y renovacin en lo
interno marcaron un nuevo rumbo en la produccin literaria venezolana, lo
cual a su vez se sintonizaba con las tendencias literarias y con los
procesos sociales mundiales.

En Venezuela, el activismo poltico alentado por el fervor revolucionario
de grupos de izquierda provoc un radicalismo que se torn en violencia. De
hecho, el perodo comprendido entre 1951 y 1970 estuvo marcado por una
intensa agitacin poltica, esttica e ideolgica. En lo poltico, fue
relevante la lucha contra la dictadura de Marcos Prez Jimnez (quien
estuvo en el poder desde 1952 a 1958), la cual origin un gran consenso
entre sus opositores. En lo literario, Pedro Daz Seijas identifica dos
grupos que venan perfilando un nuevo movimiento potico: Cantaclaro y
Sardio. Aunque el espritu de cada nueva corriente contemple una actitud de
ruptura con los movimientos literarios precedentes, aspirando a convertirse
en la voz representativa de su entorno ms cercano, no se puede obviar el
influjo que ejerci la vanguardia en esta nueva etapa llevada a cabo por
las generaciones anteriores. Por ello, al aproximarse a una definicin de
las tendencias de este perodo debe tomarse en cuenta esa influencia.

La vanguardia literaria en Venezuela apareci a comienzos del tercer
decenio del siglo veinte, cuando llegan las ideas y teoras producidas en
el mundo despus de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, las influencias
de los movimientos de vanguardia (2) como el creacionismo, el ultrasmo, el
dadasmo y el surrealismo provenientes de Europa (3) son recibidas con
cierto retraso, ya que fueron movimientos que se haban iniciado en la
dcada del 20 (siglo XX); no obstante, esas corrientes incidieron en la
obra de algunos escritores de la generacin de vanguardia venezolana,
animados por ciertas intenciones iconoclastas.

Luego, en el ao 1938 surge el Grupo Viernes, el cual manifest sus
pretensiones de reunir las excelencias de dos generaciones (Liscano,
1995: 141); sin embargo, su influencia se extendi a las generaciones
siguientes. De esa manera, se puede afirmar que la generacin de vanguardia
venezolana, formada paralelamente con la reaccin poltica contra la
dictadura de Juan Vicente Gmez (1908-1927), y la llamada generacin
Viernes (1936-1941), constituyen los antecedentes ms inmediatos de las
nuevas tendencias literarias de la posvanguardia. A este respecto Daz
Seijas considera que:

      El proceso esttico que se opera en nuestra poesa, en forma radical,
      desde los das de Viernes, no se detiene posteriormente en ningn
      momento. Eso s, el contagio y la confusin en quienes aspiran a
      inscribirse, como mensajeros de la palabra potica, producen una
      idntica actitud de bsqueda y una numerosa adhesin a tales
      propsitos (...). Observaramos que a partir de Viernes, el famoso
      grupo renovador de la poesa venezolana, frente al saldo romntico y
      modernista, vigente hasta los primeros aos de la dcada de los
      treinta en el pas, lo que fue la influencia surrealista en un primer
      momento, procedente especialmente de Francia en los das posteriores
      a la primera gran conflagracin mundial, se ha desinteresado hasta
      caer en el ms oscuro desconcierto del propio objetivo de la palabra
      potica. Los ms jvenes poetas venezolanos pareciera que hubiesen
      renunciado a los efectos buscados por la poesa a travs de la
      palabra, que haban venido siendo obtenidos por la presencia de ese
      metalenguaje, en el que predomina la impertinencia de los trminos de
      la predicacin (Daz Seijas, 1986: 285).

Tanto Daz Seijas como Liscano observan el peso de la violencia poltica en
Venezuela en la produccin potica y en la narrativa de la poca estudiada
por nosotros (4). Por ejemplo, de las luchas clandestinas contra la
dictadura de Marcos Prez Jimnez surgi el Grupo Cantaclaro (1950), cuyos
integrantes tenan una orientacin poltica de izquierda. En el primer y
nico nmero de la Revista Cantaclaro se esboz el nimo del grupo en tres
puntos bsicos de su manifiesto: 1) Cantaclaro es un grupo de
revolucionarios progresistas e integrales; 2) Cantaclaro cree en un Arte
[sic] del hombre y para el hombre; 3) Cantaclaro cree en la personalidad
cultural de Amrica (en Santaella, 1992: 53).

Los poetas de este grupo fueron Miguel Garca Mackle, Rafael Jos Muoz y
Jess Sanoja Hernndez. Rafael Jos Muoz (1928-1981) colabor en revistas
literarias y public Crculo de los 3 soles (1969) texto que lo consagra
como poeta; mientras que Jess Sanoja Hernndez (1930), poeta y ensayista,
se afianz en el estudio de las realidades sociales, lo cual ocasion que
su creacin potica fuera postergada por el anlisis poltico.

Daz Seijas opina que la poesa del Grupo Cantaclaro respira un aire
pico, en que la naturaleza y el hombre cobran dimensiones extraordinarias
(Daz Seijas, 1986: 277).

En cuanto al Grupo Sardio (1958-1961), Daz Seijas resume que el espritu
de sus poetas buscaba un remozamiento del lenguaje y pugnan por la imagen
de trminos casi inaprehensible [sic]. Lo csmico y la angustia universal
del hombre parecen bullir con fuerza en sus obras (Daz Seijas, 1986:
277).

Daz Seijas menciona dentro del Grupo Sardio a los poetas Guillermo Sucre,
Ramn Palomares, Luis Garca Morales, Edmundo Aray y Francisco Prez
Perdomo. Por su parte, Juan Carlos Santaella seala como parte de este
grupo a Adriano Gonzlez Len, Elisa Lerner, Salvador Garmendia, Rmulo
Aranguibel, Rodolfo Izaguirre, Efran Hurtado y Hctor Malav Mata
(Santaella, 1992: 57).

Fuera de los grupos Cantaclaro y Sardio aparecieron otros poetas: Juan
ngel Mogolln, Manuel Vicente Magallanes, Dionisio Aymar, Juan
Calzadilla, Efran Subero; mientras que en Maracaibo nace el grupo potico
Apocalipsis (1955), cuya figura central fue Rgulo Villegas (1928). El
grupo fue animado por Hesnor Rivera quien, como Juan Snchez Pelez, viaj
a Chile y estableci contacto con el Grupo Mandrgora, de filiacin
surrealista. Los mritos de Apocalipsis fueron romper con una tradicin
potica regional anclada en el retoricismo de las glorias locales de
finales del siglo XIX, y ofrecer una produccin potica renovadora y
espontnea (Liscano, 1995: 179).

Daz Seijas refiere que a partir del ao 1942 comienzan a aparecer los ms
importantes libros, especialmente de poesa, que definiran una etapa de
nuestra literatura diferente a la anterior. No obstante, en relacin, por
ejemplo, con la novela de los aos posteriores, seala que el cultivo de
este gnero fue limitado y pocos narradores haban superado la fuerte
generacin encabezada por Arturo Uslar Pietri en el ao 1928, debido quizs
a las diferentes tendencias y a una aparente indecisin que haba
caracterizado a la novela de esos aos (Daz Seijas, 1986: 272).

Los escritores de novela que se mencionan para esta etapa son Al Alejandro
Lasser, Enrique Muoz Rueda, Gloria Stolk, Salvador Garmendia y Argenis
Rodrguez, entre otros (5).

En lo atinente al desarrollo del cuento, Daz Seijas considera que son
pocos los nombres que sobresalen en este perodo, y que a la generacin del
42 habra que agregar los libros que esos mismos autores publicaron, entre
los que menciona a Hctor Mujica (La ballena roja, 1961), Oswaldo Trejo
(Aspasia tena nombre de corneta, 1953), Arturo Croce (La ciudad aledaa,
1959) y Oscar Guaramato (La nia vegetal, 1956) (6); no obstante, s
destaca la aparicin de Adriano Gonzlez Len y Hctor Malav Mata en los
concursos de cuentos del diario El Nacional (Daz Seijas, 1986: 282).

Igualmente subraya el valor que tuvieron los medios de divulgacin de ideas
y tendencias filosficas y estticas, aunque de manera tmida, en las
pginas literarias de diarios como El Nacional, El Universal y ltimas
Noticias; y de revistas como la Revista Nacional de Cultura y Zona Franca,
entre otras, medios que sirvieron para dar cauce a diferentes
manifestaciones literarias.

Daz Seijas y Liscano coinciden en apuntar que los narradores surgidos de
los grupos literarios, y que se formaron al calor de las modas e
influencias forneas, pretendan una ruptura total con la vieja tradicin
narrativa venezolana; principalmente con el denominado ciclo de Peona,
el cual comprende desde la publicacin de la novela Peona (1890), de
Manuel Vicente Romero, hasta la novela Doa Brbara (1929), de Rmulo
Gallegos. Sin embargo, a pesar de que esa ruptura no fue del todo lograda,
y sus resultados no han podido superar el subdesarrollo en el terreno de
la ficcin (Daz Seijas, 1986: 283), fue positiva la bsqueda emprendida
por los ms jvenes narradores de aquel momento, tales como nuevos enfoques
ticos y estticos, as como el papel del lenguaje dentro del mensaje
narrativo.

En contraste con la visin de Daz Seijas en cuanto la escasez de
narradores en este perodo, Liscano recalca los diversos intentos
narrativos realizados en la dcada del 50, caracterizados por una
produccin literaria ajena al ruralismo y el paisajismo, adems de la
aproximacin a la temtica de la condicin humana y a la vida del hombre de
la ciudad. Novelistas como Enrique Muoz Rueda, Al Alejandro Lasser y Lina
Jimnez; y los cuentos de Enrique Izaguirre y de Rafael Zrraga, cuya
temtica se apega a la realidad del sexo o de la condicin miserable del
trabajador, dan cuenta de esa nueva narrativa (Liscano, 1995: 80).

Igualmente, surgen los nombres de Jos Balza, Jess Alberto Len, Francisco
Massiani, Laura Antillano, Luis Britto Garca, Ramn Bravo, Carlos Noguera,
Argenis Rodrguez y David Alizo; autores nacidos despus de la dcada de
los treinta y cuya obra presenta una marcada tendencia por la ruptura.

Fuera de este grupo, y pertenecientes a la generacin anterior a los aos
30, se destacan Salvador Garmendia, Adriano Gonzlez Len y Gustavo Luis
Carrera, quienes produjeron una obra narrativa de verdadera trascendencia
despus del vaco dejado por Rmulo Gallegos y Guillermo Meneses. Algunos
jvenes nacidos despus de la dcada del 50, como Jos Napolen Oropeza,
entre otros, se estaban formado en los talleres literarios del Centro de
Estudios Latinoamericanos Rmulo Gallegos y en la revista Hojas de
Calicanto, fundada por Antonia Palacios (Daz Seijas,1986: 283).

Ambos crticos destacan la aparicin de la novela Piedra de mar (1968) de
Francisco Massiani, en la cual se maneja un lenguaje testimonial; y Luis
Britto Garca con su libro de cuentos Rajatabla (1970), en el cual se
aprecia un gran poder verbal. Asimismo, mencionan a Ramn Bravo, Carlos
Noguera y David Alizo, quienes ofrecen variadas tendencias en la concepcin
del ejercicio narrativo; y Argenis Rodrguez, para quien el nivel
semntico del relato es lo fundamental, sin mayores artificios de tcnica
discursiva (Daz Seijas, 1986: 284).

Los cambios polticos y sociales trajeron consigo nuevos modos para
expresar la relacin del hombre con su entorno. Muchos de esos autores
pretendan una ruptura con el viejo estilo esttico y hacer antiliteratura
como una forma de liberar el lenguaje de sumisin a la cultura y al
sistema (Liscano, 1995: 85). Por ello, comienzan a experimentar con un
lenguaje ms cercano a lo humano, y que, a su vez, permitiera el
desenmascaramiento y la subversin. La narrativa de este perodo se orient
hacia el nihilismo, fuera de las moralejas o conclusiones edificantes sin
que se excluyera la toma de conciencia y la necesidad de poner en tela de
juicio los valores tradicionales (Liscano, 1995: 85).

A partir del ao 1958 el Grupo Sardio lleg a ser el ncleo principal de
las nuevas tendencias y de los propsitos de revisin literaria y cultural
del pas. El grupo, conformado por poetas, narradores y artistas plsticos,
comenz a canalizar las nuevas inquietudes literarias y aspir a
representar la nueva sensibilidad y a orientar a las promociones
intelectuales recientes (Liscano, 1995: 86). Tambin concurran en Sardio,
adems de los escritores ya mencionados anteriormente, Gonzalo Castellanos
y el artista plstico Manuel Quintana Castillo.

Sardio sufri los rigores de la dictadura y luego del ao 1958 el grupo
resurgi con la publicacin de sus editoriales Testimonios, donde
enunciaba ideas, formulaba crticas, propona valoraciones, defina el
compromiso (Liscano, 1995: 85). Los propsitos del Grupo Sardio
contemplaban una firme obligacin con la cultura nacional as como la
prctica de un humanismo poltico de izquierda que lleve a los vastos
sectores desasistidos del pas una educacin racional y democrtica y que
incorpore a nuestro pueblo al goce profundo de los grandes valores del
espritu, entre otros aspectos que fueron ampliamente expuestos en su
manifiesto (Santaella, 1992: 57-67).

Lo comn entre los integrantes de Sardio era la influencia recibida por el
sartrismo, adems de la de escritores como Simone de Beauvoir, Thomas S.
Eliot, Dylan Thomas, Franz Kafka, Albert Camus, entre otros; al igual que
de escritores del boom latinoamericano tales como Alejo Carpentier, Ernesto
Sbato, Miguel ngel Asturias, Juan Rulfo y Jorge Luis Borges, quienes
sustentaban ideas como la universalizacin de nuestra literatura evitando
la obra de inspiracin regional, la cual, por excesos del color local,
haba viciado de raz gran parte de nuestras manifestaciones artsticas
(Liscano, 1995: 86). Igualmente expresaron una fuerte condena a la
dictadura por representar la negacin de la esencialidad humana y de la
inteligencia.

Posteriormente, la situacin poltica del pas repercuti en la unidad de
Sardio y algunos de sus integrantes se disiparon. De ese resquebrajamiento
surgi El Techo de la Ballena (1961-1965), grupo que concret los
propsitos revolucionarios que haban comenzado a dividir a los integrantes
de Sardio, en el marco de las confrontaciones polticas y de la
insurreccin literaria. Los integrantes de El Techo de la Ballena se
propusieron subvertir el orden mediante el lenguaje y el arte. El grupo
sirvi para canalizar las inquietudes de muchos escritores, tales como las
represiones e inhibiciones lingsticas y conceptuales (Liscano, 1995:
174).

Por medio de tres manifiestos titulados Para la restitucin del magma
(1961), Segundo manifiesto (1963) y Por qu la ballena? (Rayado sobre
el Techo, N 3), publicados en una revista titulada Rayado sobre el Techo
(Liscano, 1995: 88), el grupo plantea sus enfoques estticos e ideolgicos,
expuestos, adems, con cierta agresividad, lo cual define su carcter
fundamentalmente polmico (Santaella, 1992: 69).

Tambin aparecieron algunos libros como Asfalto-infierno (1963), de Adriano
Gonzlez Len; Los venenos fieles (1963), de Francisco Prez Perdomo, y
Duerme usted, seor Presidente? (1962), de Caupolicn Ovalles. Lo ms
importante de este grupo de escritores, dice Liscano, es que quedaban las
experiencias literarias vlidas y audaces que sacudieron en su raz nuestra
poesa y nuestra prosa y se abrieron a la imaginacin y al delirante juego
semntico (Liscano, 1995: 88).

En distintos momentos animaron El Techo de la Ballena Carlos Contramaestre,
Edmundo Aray, Efran Hurtado, Caupolicn Ovalles, Adriano Gonzlez Len,
Salvador Garmendia y Juan Calzadilla, con predominio de los poetas sobre
los prosistas (Liscano, 1995: 88).

En pleno perodo de efervescencia poltica en el pas, aparecieron los
libros Los pequeos seres (1959), de Salvador Garmendia, y los relatos de
Las hogueras ms altas (1957), de Adriano Gonzlez Len; ambos escritores
han sido calificados como iniciadores de la renovacin narrativa que estaba
en marcha. En Los pequeos seres Salvador Garmendia logra una narrativa de
realismo visceral de aparente objetividad y en la que se destaca el detalle
fsico, los objetos y la condicin alienada y baja de la gente. Por su
parte, con Las hogueras ms altas Adriano Gonzlez Len consigue magnificar
el apego a la realidad. Los dos escritores se mantuvieron en una lnea
continua de narrativa nacional (Liscano, 1995: 89).

En general, la novela de este perodo present diversas posibilidades
expresivas basadas en un realismo abierto y con un estilo en el que se
acenta la escritura hablada y una reaccin contra el estilo culto y el
barroco del realismo mgico (Liscano, 1995: 94), pero tratando de mantener
su propio horizonte. En cuanto al lenguaje, Liscano aprecia dos tendencias
generales: la que concede al factor esttico una importancia mayor y la
que reacciona contra l aparentemente y practica un estilo derivado del
modo de hablar corriente, con sus imprecaciones y excesos, sus groseras y
sus modismos, su despojamiento imaginfero [sic] y su poder de expresar
sucintamente las reacciones ms crudas del ser humano (Liscano, 1995: 94).
Para Liscano, Adriano Gonzlez Len y Salvador Garmendia tipificaron esas
dos tendencias, sin descartar, uno, el estilo bajo, y el otro, la
escritura culta.

Por su parte, los narradores Jos Balza, Jos Santos Urriola y Luis Britto
Garca mantienen una actitud esteticista ante el fenmeno narrativo. En
cambio, el lenguaje hablado, la crudeza y la ruptura lrica predominan en
las narraciones de Ramn Bravo, Argenis Rodrguez, Jos Vicente Abreu y
Francisco Massiani. Liscano apunta que de una literatura impersonal,
interesada en exponer los problemas hacia fuera, se pas a una literatura
personalizada, en que el autor habla en primera persona, no propiamente
como hroe, sino como testigo y mediante su presencia se despliega la
realidad exterior (Liscano, 1995: 96).

Entre los aos 1961 y 1966 se formaron muchos grupos y aparecieron
numerosas revistas afines a los objetivos de subversin del lenguaje y de
los valores establecidos. Entre stas sobresale Tabla Redonda; sin embargo,
esta revista procur evitar el tema de la violencia poltica y el lenguaje
potico catico, con lo que se despoj de la explosin anrquica provocada
por grupos como El Techo de la Ballena. La revista fue dirigida por Jess
Sanoja Hernndez y cont con la colaboracin del poeta Rafael Cadenas
(Liscano, 1995: 175).

Otra novedad que surgi en ese perodo fue el Grupo En Haa (1962), cuyos
integrantes eran para ese momento estudiantes universitarios: Jos Balza,
Carlos Noguera, Jorge Nunes, Lubio Cardozo y Teodoro Prez Peralta; luego
se sumaron escritores como Armando Navarro, Anbal Castillo y Argenis Daza
Guevara, entre otros. Miembros ms jvenes y pertenecientes a otros grupos
tambin colaboraron en sus publicaciones. En Haa no precis (...) [de]
manifiesto o declaraciones de posiciones estticas doctrinarias ni
pretenciones [sic] valorativas polmicas (Liscano, 1995: 179), debido,
quizs, al agotamiento causado por las actuaciones combativas de El Techo y
Sardio. Por otra parte, tambin se liber de la politizacin. Con el sello
de En Haa fueron publicados interesantes libros de poesas de Argenis Daza
Guevara, Carlos Noguera, Jorge Nunes, Vctor Salazar y Anbal Castillo. En
Haa se caracteriz principalmente por su eclecticismo artstico. La tnica
de la produccin potica del grupo fue muy diferente, ya que a veces adopt
una marcada actitud introspectiva, como por ejemplo Oscilaciones (1966) e
Imgenes y reflejos (1967) de Jorge Nunes; mientras que la poesa de Anbal
Castillo, en Evasiones (1965), elude la confrontacin consigo mismo para
volcarse en una aventura del lenguaje (Liscano, 1995: 179).

En relacin con el tema de la violencia poltica y las luchas
revolucionarias tratadas en la narrativa de la poca, Liscano apunta que
mientras unos alcanzaban un respetable nivel de autenticidad testimonial en
forma directa, otros sin embargo caan en la retrica verbal y demaggica
en un estilo que quera ser literario, pero que en definitiva resultaba
mala literatura y careca de autenticidad. Por ejemplo, Britto Garca en
Vela de armas (1970) resalta las luchas armadas en Venezuela, pero exagera
lo que quiere ser una denuncia lingstica y poltica del allanamiento a la
Universidad Central. Por su parte, en Largo (1968), Jos Balza se siente en
la necesidad de rendir tributo a la violencia poltica, aadiendo a la
trama difusas participaciones de su personaje principal en acciones
subversivas (Liscano, 1995: 97).

Liscano hace la excepcin de la novela Los habituados (1961), de Antonio
Stempel Pars, pues fue la obra que se alej del tema de la violencia para
adentrarse en un conflicto de tipo psicolgico convirtiendo a su
protagonista en su propio delator. Esta obra escapa por completo a los
simplismos inspirados por una militancia unilateral y a los excesos
retricos (Liscano, 1995: 97).

Tratando de hacer un resumen general de la literatura del perodo de la
posvanguardia venezolana, Liscano sintetiza este lapso con el realismo
mgico de Gonzlez Len, el realismo expresionista de Salvador Garmendia,
el realismo subjetivo y los rasgos de neopicaresca de Renato Rodrguez, las
tcnicas filtradas del nouveau roman de Ramn Bravo, la experimentacin
psicolgica y estetizante de Jos Balza, el realismo testimonial y
documental de Jos Vicente Abreu y Argenis Rodrguez, las parodias de Luis
Britto Garca y Carlos Noguera, y el aporte de Francisco Massiani en su
propsito de expresarse en un estilo oral (Liscano, 1995: 122).

En las diferentes proclamas y manifiestos de los grupos de la posvanguardia
y de su produccin literaria se puede apreciar cierta analoga en los
objetivos que cada uno de ellos persegua. Esa aproximacin nos permite
considerar que estamos frente a un ciclo en el cual el denominador comn es
el rechazo a todo lo anterior, siempre con el nimo de transgredir el
sistema imperante y manifestar la disconformidad con lo cannicamente
establecido, para luego surgir con la promesa de un cambio. Los poetas y
narradores se convierten, as, en una especie de profetas que buscan
mediante el lenguaje la reivindicacin de las causas ms nobles.

Para tener un acercamiento a la poca de nuestra posvanguardia hay que
tomar en cuenta la complejidad y diversidad de tendencias que se
entrecruzaron en la formacin personal de cada uno de los poetas y
narradores. Tambin hay que incluir en el anlisis la propia realidad del
momento y las necesidades expresivas de cada escritor, enmarcadas dentro de
una geografa nica, un sistema poltico-social especfico, as como el
contexto histrico y cultural venezolanos. Los poetas y narradores de este
perodo conformaron, junto con el paisaje, un mosaico de nuestra cultura,
en la que coexistieron lo autntico venezolano con lo forneo, as como
cierta tensin entre lo nuevo y lo viejo, en un intento por lograr una
unidad siempre en un marco de rebelda innata, la cual parece
caracterizarnos. Pedro Daz Seijas y Juan Liscano toman esas variables en
sus anlisis, lo cual nos permite tener una panormica general de la
literatura venezolana del lapso en estudio.

De tal manera, todas sus apreciaciones sugieren que la postura general de
los posvanguardistas fue de una clara apuesta por la irreverencia mediante
el cuestionamiento y la disconformidad. La disidencia en la literatura se
presenta como un estado del pensamiento animado por el impulso de
transgredir los lmites de los sistemas literarios canonizados para
invertir los valores tradicionales; sin embargo, persiste una reflexin,
incluso filosfica, sobre el acto creativo que ya no slo obedece a razones
estticas, sino a los procesos sociales en los que se ve envuelto el
escritor para quien crear, en circunstancias polticas o sociales extremas,
constituye un desafo al poder, incluso a la vida, desde el arte y la
literatura.

Gracias al estudio crtico de nuestra literatura realizado por Juan Liscano
y Pedro Daz Seijas, podemos concluir que la posvanguardia de la literatura
venezolana (1951-1970) fue una etapa caracterizada por la aparicin de
movimientos e individualidades con un importante espritu renovador del
arte. Debido a la situacin poltico-social que atravesaba el pas en
aquella poca muchos escritores mantuvieron una postura radical contra el
sistema imperante, lo que gener variadas posiciones de pensamiento pero en
general, y a pesar de las diferencias, las promociones de autores surgidas
en ese perodo coincidieron en la bsqueda de la innovacin literaria tanto
en el manejo del lenguaje como en el tratamiento de los temas. En algunos
casos, tom gran relevancia el tema de la violencia poltica, lo cual
repercuti de manera significativa en sus obras evidenciando un intento de
ruptura o reaccin contra las formas tradicionales de la literatura.



Bibliografa general

  CASTRO MORALES, M. B. (1995). Creacionismo. En Diccionario
   enciclopdico de las letras de Amrica Latina. Tomo I (pp. 1.252-1.253).
   Caracas: Biblioteca Ayacucho/Monte vila Latinoamericana.

  DAZ SEIJAS, P. (1986). Historia y antologa de la literatura
   venezolana. Tomo I (5 edicin). Caracas: Ernesto Armitano.

  LISCANO, J. (1995). Panorama de la literatura venezolana actual (2
   edicin). Caracas: Alfadil.

  OSORIO TEJEDA, N. (1995). Vanguardismo. En Diccionario enciclopdico
   de las letras de Amrica Latina. Tomo III (p. 4.943). Caracas:
   Biblioteca Ayacucho/Monte vila Latinoamericana.

  SANTAELLA, J. C. (1992). Manifiestos literarios venezolanos. Caracas:
   Monte vila.

  SIN FIRMA (1979). Dadasmo. En Enciclopedia Concisa Sopena. Tomo II
   (p. 706). Barcelona, Espaa: Ramn Sopena.

  SIN FIRMA (2000). Surrealismo. En El Pequeo Larousse Ilustrado (p.
   946) (6 edicin). Santaf de Bogot: Larousse.

  VIDELA DE RIVERO, G. (1995). Ultrasmo. En Diccionario enciclopdico
   de las letras de Amrica Latina. Tomo III (p. 4.772). Caracas:
   Biblioteca Ayacucho/Monte vila Latinoamericana.



Electrnicos

  INSTITUTO AUTNOMO BIBLIOTECA NACIONAL (s/f). Bibliografa venezolana.
   Formato CD-ROM, volumen II espaol/ingls. Caracas.



Notas

 1. El trmino posvanguardia manejado en este trabajo ha sido previamente
    establecido en el proyecto Historia de la literatura venezolana: una
    presentacin interactiva, que lleva a cabo el Instituto de
    Investigaciones Literarias, del cual se ha desprendido el presente
    artculo.

 2. Con el nombre de vanguardismo se designa, en los estudios literarios (y
    del arte en general), el movimiento renovador, de carcter  agresivo,
    polmico y experimental, que se manifiesta con diversas modalidades en
    el mundo occidental sobre todo a partir de la primera dcada del siglo
    XX (Osorio Tejeda, 1995: 4843).

 3. El creacionismo [fue] una teora potica de vanguardia () postulada
    desde 1916 por el poeta chileno Vicente Huidobro () Esbozado en
    Amrica y desarrollado en Europa, el creacionismo parte del modernismo
    () y confluye en las vanguardias (), el creacionismo aporta nuevos
    elementos a su definicin: en primer lugar, una radicalizacin de la
    posicin del artista creador frente a los valores degradados y la
    crisis de la sociedad del momento (), en segundo lugar, incorpora una
    conciencia nueva del lenguaje como instrumento expresivo y como lmite
    de la comprensin de la realidad (Castro Morales, 1995: 1252-1253).

    El Ultrasmo surge en Madrid, en 1918, en las tertulias  presididas por
    Rafael Cansinos-Assns () acicateado a su vez por la presencia del
    chileno Vicente Huidobro () quien deslumbra a Cansinos con su
    creacionismo. El ultrasmo espaol, que termina aproximadamente en
    1922 aunque pervive enriquecido en los poetas de la llamada Generacin
    del 27 en Espaa, ofrece una doble vertiente: la voluntad de
    revolucin, de ruptura con la tradicin literaria, sobre todo la
    inmediatamente anterior, y la de renovacin en mltiples planos:
    escalas de valores que rigen la sociedad, tonos y temas literarios,
    concepto de la funcin del poeta y de la poesa, experimentacin
    formal, etc. (Videla de Rivero, 1995:4772).

    El dadasmo: [fue la] Escuela de arte y literatura, que, aparecida a
    principios de 1916, estuvo en boga en Francia y en Suiza durante
    algunos aos, y cuyo programa, puramente negativo tiende a hacer
    extremadamente arbitraria, si no a suprimir completamente, toda
    relacin entre el pensamiento y la expresin. En oposicin al
    expresionismo, el dadasmo puede considerarse como el extremo lmite
    () entre los vocablos y la significacin () El iniciador de esta
    escuela fue Tristn Tzara () Integraron este movimiento grandes poetas
    como Breton, Aragn, Soupault y Eluard, () Francis Picabia y Marcel
    Duchamp entre muchos artistas de primer orden (Enciclopedia Concisa
    Sopena, 1979: 706).

    El surrealismo [fue] un movimiento literario y artstico, surgido
    despus de la primera guerra mundial, que se alz contra toda forma de
    orden y de convencin lgica, moral y social, frente a las que, con la
    expresin de funcionamiento real del pensamiento opuso los valores
    del sueo, del instinto, del deseo y de la rebelin () Definido por
    Andr Breton () se dio a conocer por publicaciones () y por tomas de
    posicin polticas () Aunque fracasara [el grupo surrealista] en su
    intento de resolver la antinomia poesa-accin, el surrealismo hizo
    sentir su influencia sobre todas las formas artsticas. En el mbito
    hispnico influy sobre algunos poetas de la generacin del 27 (Larrea,
    Cernuda, Aleixandre) y () sobre escritores latinoamericanos como Csar
    Moro y Octavio Paz (Diccionario Pequeo Larousse, 2000: 946).

 4. En el capitulo Cuarto tiempo de su libro Panorama de la literatura
    venezolana actual (1995), Liscano refiere ampliamente las subversiones
    polticas y literarias de ese momento.

 5. Si bien Daz Seijas hace un anlisis del ltimo lustro de la dcada de
    los 70, tomando en cuenta otros escritores cuyas primeras
    publicaciones aparecen en fecha posterior a la que nos interesa en este
    artculo, en dicho balance se pueden identificar una gran cantidad de
    poetas y narradores surgidos en el perodo de la posvanguardia.

 6. Cabe subrayar que los escritores mencionados no entran en el perodo
    que se est evaluando.

** Mara Eugenia Betancourt
   http://www.letralia.com/firmas/betancourtmariaeugenia.htm
   Investigadora venezolana (Caracas, 1959). Tesista de la Escuela de
   Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve).
   Su produccin permanece indita.



=== Las palabras de Edipo      Julio Pino Miyar ===========================

                                          Padre, acaso no ves que ardo?.
           Sigmund Freud, y la interpretacin psicoanaltica de los sueos.

(Introduccin)

Sigmund Freud repite para la cultura la vocacin inmemorial, una vez
pronunciada por el poeta latino Virgilio: Donde ello era yo all
devendr. Ciertamente el pensador austraco estremeci el obscuro
underground sobre el que reposaba la despreocupada vida burguesa del
individuo moderno. La escala moral de valores y las ms selectas
construcciones del espritu occidental, fueron sbitamente puestas en
peligro por una nueva ciencia emergida; el psicoanlisis. Este mtodo de
investigacin clnica provoc una crisis que hizo incluso peligrar el
paradigma de la razn tal como nos llegaba a travs de la herencia de la
Grecia clsica, ya que no slo se invirtieron los conceptos bsicos de la
psicologa, al considerar al inconsciente el fenmeno primario de la
conciencia, sino que, a partir del estudio de la enfermedad de la neurosis,
fueron puestas al desnudo las motivaciones ms ntimas del sujeto
psicolgico.

De origen judo, nacido en el oriente europeo, en una antigua regin del
extinto imperio austro-hngaro y discpulo directo de Charcot, notable
especialista francs en enfermedades orgnicas del sistema nervioso, Freud
inici su carrera en el siglo XIX como neurlogo, e interesado en llegar a
comprender las verdaderas relaciones entre la mente y el cuerpo, convencido
de que ambos trminos tenan una diferencia verbal no sustantiva. No
obstante, el profesor viens se sumergi en estudios que intentaban
demostrar la autonoma de la experiencia psicolgica sobre otras formas de
vida y conferan al plano simblico, recreado por la imaginacin ldica, un
espacio preponderante en la interpretacin y tratamiento de las
enfermedades mentales. A partir de los datos obtenidos mediante el estudio
del paciente neurtico, la investigacin psicoanaltica de comienzos del
pasado siglo extrajo consecuencias pretendidamente universales, las cuales
devinieron en una postulacin metapsicolgica: la formulacin de una teora
general del hombre y la cultura. Para esto ltimo el psicoanlisis aventur
la siguiente conjetura:

La experiencia histrica de la humanidad se conserva y repite en cada
experiencia individual, haciendo que la filognesis, entendida como el
trnsito general de la civilizacin, sea correlativa con la ontognesis,
entendida como lo estrictamente particular de la existencia y condicin
humanas. A partir del descubrimiento previo de la personalidad neurtica,
Freud globaliz el concepto hasta convertirlo en la pieza clave para la
comprensin del comportamiento humano, entre tanto, la cultura era
entendida como un fenmeno psicolgico de sublimacin ante un origen
singularmente mrbido.

El pensamiento freudiano fue un inconfundible hito en la historia
filosfica de Occidente. Despus de l, la ciencia especializada volver a
insistir en el aspecto bioqumico de los padecimientos mentales, dejando
intencionalmente a un lado la historicidad del paciente y los valores que
brotan de la interaccin social. En franca oposicin, el psicoanlisis
elabor una excepcional doctrina amparada en el concepto sociohistrico del
trauma. Pero aun ms: los estudios llevados a cabo por Freud, guiados por
la inferencia de un trauma ancestral, parecan restablecer por va
histrica la tesis religiosa judeocristiana del pecado y la culpa
original.

Para el analista, en los albores de la humanidad se haba cometido el peor
de los crmenes: el Padre fue asesinado por el hijo para usurpar su lugar
de autoridad en la comunidad y poseer sexualmente a su madre. Ese crimen no
fue en modo alguno contingente, relataba una experiencia universal del
hombre quien, despus de realizar ese acto, levant todas las prohibiciones
posibles para impedir que se repitiera, puesto que amenazaba desde adentro
el orden social establecido y la condicin misma de su estructura
psicolgica. Para Freud estos hechos tenan un doble campo de aparicin y
de lectura: el que l localizaba, en su condicin de especialista, en la
imaginacin neurtica de sus pacientes, y aquel en que los datos los
provea la historia; especficamente la nueva etnologa que, con sus
investigaciones de campo en las comunidades primitivas que todava
subsisten, aportaba un extraordinario material, apto para ser sumado como
indispensable prueba emprica, a la teora psicoanaltica del hombre y la
cultura.

El pensador austraco dedujo consecuencias tericas generales que el
estudio de esas pequeas sociedades que conservan en estado larvario la
memoria del ms remoto pasado de la humanidad, pareca corroborar en parte:
toda gens organiza su vida sobre los presupuestos de la rotunda prohibicin
del incesto y el asesinato a manos de otro miembro de la colectividad, y
tales prohibiciones poseen un carcter hondamente religioso,
primordialmente asentadas en el culto al ttem; entendido como el elemento
espiritual que articula la comunidad en una estrecha relacin de parentesco
no consanguneo, y que considera tab la sexualidad endogmica y auspicia,
consecuentemente, la exogamia. Dicha organizacin socio-totmica era
principalmente econmica, poseyendo un carcter manifiestamente fraternal.

El ncleo medular de la neurosis fue definido como el complejo de Edipo,
debido a que el mito clsico describa, aproximadamente, una de las
primeras formas en que hizo aparicin la sexualidad, ya fuese desde un
punto de vista filognico la comunidad primitiva u ontognico la
infancia del paciente. En este sistema de pensamiento, la neurosis,
padecida simblicamente por Edipo, posea una etiologa evidentemente
histrica que se reproduca en cada experiencia individual: la represin
social de su deseo. El individuo primitivo reprimido reflejaba una conducta
que lo acercaba al individuo neurtico edpico de nuestro tiempo, quien
no haba hecho otra cosa que interiorizar mentalmente el sentimiento de
represin. Siguiendo este esquema, la represin que pesa sobre ambos los
conduce no slo a introyectar el deseo, sino a oponer a la realidad el
culto subjetivo a lo imaginario, creyendo por igual en la omnipotencia de
las ideas y confirindole a las cosas propiedades psquicas. De este modo,
el salvaje construye un mundo animista sustentado en las representaciones
del alma y asentado sobre un orden social totmico de prohibiciones,
castigos y recompensas; mientras el sujeto moderno reproduce ese mismo
sistema de disyunciones, aunque de una forma completamente ilusoria, entre
tanto se evade del presente para acogerse a las reminiscencias de la
infancia, o a las sublimaciones que, en ocasiones, proporciona la
experiencia del arte. La internacin psicolgica de su deseo desrealiza
cruelmente la existencia del sujeto psicolgico, quien es substrado de su
presente personal, exponiendo su vida al perenne fracaso ante los suyos. La
neurosis sufrida por Edipo se vuelve as la neurosis de la cultura, porque
lo que le sucede en abstracto al grave personaje, es lo que en la prctica
ha podido vivir el individuo occidental en su angustioso, extenso y
errtico periclitar.

Edipo, figura capital de la escena griega, fue invocado por Freud siglos
despus para que representara ante el pblico moderno la arcana tragedia
sofoclea, esta vez prologada por l. Para el psicoanalista, en el personaje
clsico se concentran por igual arte, religin, sociedad, sexualidad y
economa. Mas, si es cierto que Edipo de alguna manera parece poder
explicar a la cultura, sta muy pocas veces lo ha explicado
convincentemente. Edipo, si nos atenemos a la teora general del
psicoanlisis, es el sujeto esencial de la cultura; l es su affaire
interesante.



Uno

Segn la tradicin clsica, atesorada por Sfocles en su tragedia Edipo en
Colono, Edipo, anciano, ciego y guiado por su hija Antgona, se encontr
con Teseo, rey de Atenas, en los momentos postrimeros de su vida. Teseo,
segn antiguas versiones donde se confunden la historia y la leyenda, era
el pico libertador de Atenas del tributo impuesto por los prncipes
cretenses, el olvidadizo amante de Ariadna y el vencedor del Minotauro en
su laberinto. Edipo le hizo una peticin al hijo de Egeo que posea la
fuerza de una promesa o de un testamento: que su cuerpo fuese enterrado en
Colono, dentro de los permetros de la Ciudad-Estado de Atenas; que el
lugar de su tumba se mantuviera en secreto y slo fuera de su conocimiento,
y que ese secreto se conservase de generacin en generacin. Si esa
tradicin perduraba, Atenas se vera libre de todo mal y sera grande entre
todas las ciudades de la Hlade.

Federico Nietzsche escribi en su primer libro de juventud, El nacimiento
de la tragedia, a propsito de Edipo: Es sin dudas el personaje ms
doliente de la escena griega (...) pero al final ejerce a su alrededor, en
virtud de su enorme sufrimiento, una fuerza mgica y bienhechora, la cual
sigue actuando incluso despus de su muerte.

Edipo es el hroe que lucha contra la maldicin del incesto, su leyenda
narra la intensidad de ese desigual enfrentamiento, del que no ha podido
salir intacto, pues en su figura se perciben los jirones sangrantes de una
existencia violentada ms all de sus lmites; entre tanto, la leyenda del
laberinto donde cohabita el Minotauro condujo a Teseo al fondo de un dilema
que para los griegos alcanzaba una significacin dramtica: si el bien y la
belleza supremos son verdades correlativas, por qu debemos llegar a ellos
por va de la degradacin de la existencia, cuyo periplo es un sinuoso
pasaje que amontona en su centro el horror y la concupiscencia? No es
acaso este camino el que ha propiciado, por sorprendente paradoja, la
sabidura de los hroes?

No es exactamente cierto que los griegos secularizaron el arte al separarlo
de la religin, y esto explicara su acentuada diferencia sociocultural con
respecto a las grandes civilizaciones asiticas. El gran imaginario
helnico esto Nietzsche lo pudo ver como pocos responde a una aguda
inquietud metafsica donde la experiencia artstica comienza a ocupar el
lugar que ocupaba antes la religin, haciendo suyas sus preguntas
fundamentales, pero que al reubicarlas en el contexto de la expresin y la
belleza, harn variar su milenaria significacin. Lo que hay en el arte de
empresa eminentemente secular, guarda una estrecha relacin con la
problemtica histrica del hombre. En sus orgenes, esa empresa fue
concomitante con la religin y, como ella, estuvo destinada a construir por
va paralela el mito originario de la especie, teniendo como auxiliar a la
metfora que, por un lado, sirvi para elaborar el imaginario cultural, y
por el otro, para establecer al hombre sobre una de sus tantas definiciones
posibles. Por eso, si la religin se viese hipotticamente reducida al
mbito de la metfora, y el arte se proyectara primordialmente hacia las
preguntas por el significado y el sentido de las cosas, ambas experiencias
culturales intercambiaran papeles en un libre juego de vasos comunicantes,
y la primera pudiera ser entonces comprendida como una manifestacin
alegrica de carcter esttico, y, el segundo, como una pregunta axiolgica
que adopta una forma alegrica.

Edipo y Teseo son los respectivos vencedores de la Esfinge y el Minotauro.
Con las particulares victorias de estos dos hroes culturales se vieron
representados los ideales trascendentales de la civilizacin helnica: la
lucha contra lo inacabado e informe por medio de la intuicin figurativa, a
travs de la aprehensin sensible de la forma y de la idea. Aunque la
victoria sobre los monstruos es siempre parcial, de algn modo permanecen
en la sombra y a la espera. El difcil triunfo sobre ellos es como un ciclo
que se repite, mientras el enigma propuesto a Edipo por la Esfinge parece
irnicamente aludir a su propio destino: Quin es ese ser que al amanecer
camina a gatas, al medioda en dos pies y en la noche en tres?. Edipo,
nio, adulto y al final viejo, enfermo y ciego, apoyndose en un bculo.
Qu es lo que se muestra siempre como inacabado e informe y perpetuamente
extraviado en la lnea torcida de un rizoma? El destino mutilado del
hombre, quien no ha podido acceder a su plena condicin de figura. Porque,
no es en el contexto de esa civilizacin originaria en la que las fuertes
tensiones entre la leyenda y la historia expresaron por primera vez la
problemtica milenaria de la especie?

Slo hay una figura en el teatro helnico que puede rivalizar con Edipo en
dolor y consternacin, esa figura clsica es Orestes perseguido y
enloquecido por las Erinias. Es como si ambos mitos se encontraran y
bifurcaran a un mismo tiempo; el primero, al corroer desde adentro la
familia humana, por medio del parricidio y el incesto; el segundo, al
consumar el asesinato de la Madre en nombre de los principios que sostienen
la idealidad paterna. En la tragedia de Esquilo, Las Eumnides, se describe
as a estos seres fatdicos los cuales atormentan al trida despus de que
ste ha consumado su crimen: (...) carecen de alas, son negras y su slo
aspecto inspira horror. Aludiendo al destino irrevocable anank que
ronda inclemente a los personajes clsicos, sentencia Freud: El orculo
pronunci la misma maldicin sobre nosotros antes de nuestro nacimiento.

No sabemos hasta qu punto sera lcito indagar por qu del mismo modo en
que existe para el psicoanlisis freudiano el complejo de Edipo, no fue
nunca convenientemente establecido el complejo de Orestes. No obstante,
el psicoanlisis termin delineando, aunque fuera de una manera parcial, el
llamado complejo de Electra, ejecutora junto a Orestes de la venganza de
los hermanos. En un ensayo sobre el etnlogo estructuralista francs,
Claude Lvi Strauss, el escritor mexicano Octavio Paz afirma no es
textual: si en las sociedades occidentales, establecidas originalmente
dentro de los lmites psicolgicos que prescribe el rgimen patriarcal,
Edipo traza la escabrosa parbola de un constante regressus ad uterum que
no acaba nunca de completarse, en sociedades donde los lmites psicolgicos
los fija desde milenios la figura materna, la paradoja consiste no en
querer llegar a la Madre, sino en la imposibilidad de salir de ella.
Desde este ngulo, el mito de Orestes es anterior al de Edipo, puesto que
si el segundo supone la crisis que subyace en una organizacin social donde
las prerrogativas del Padre y las impugnaciones del hijo se enfrentan
inexorablemente, el primero demarca el lmite donde nace un nuevo tipo de
sujeto psicolgico emergido sobre las ruinas de la ms antigua de las
sociedades; el matriarcado. Entre tanto, en el ciclo de la leyenda tebana,
Padre y Madre se convierten en fragmentos de la ms radical transgresin,
porque es el futuro de la familia en s el que es puesto a prueba, y su
disolucin o reconstitucin involucra el porvenir humano en su conjunto; al
destino de la especie encarnado en la persona psicolgica del hijo de Layo
y Yocasta.

Hay en Orestes como en Edipo algo que los confina al no-lugar de la
locura, de la marginacin patolgica, y al intento de subversin en s de
todos los valores, mientras se nos presentan siempre a la espera, colocados
en el umbral de todo conocimiento, y como algo a punto solamente a
punto de nacer. Porque ambos asoman como entidades potenciales que no
acaban de configurarse enteramente en el mapa de nuestra geografa
existencial. Edipo no existe, no obstante est ah, siempre al acecho....
Pero justamente por ser un delirio, un elemental fantasma ldico, es que
persiste irremediable en su latencia, poniendo a prueba el destino secular
de la humanidad.

Bronislaw Malinowski, uno de los fundadores de la etnologa moderna, aun
admitiendo su inestimable deuda con Freud, expuso, con sus investigaciones
de campo sobre las sociedades matriarcales, la incapacidad de la propuesta
psicoanaltica para hacer de Edipo el protagonista omnipresente del
comportamiento universal del hombre. Ya que el personaje clsico, como
figura psicolgica extrema, no puede aparecer all donde el Padre todava
no ocupa ese lugar de autoridad que ser luego disputado por el hijo. Por
tanto, si el complejo no puede demostrar su universalidad, es porque no
es del todo consustancial a la naturaleza humana y fracasara como ncleo
de una teora global del hombre y la cultura. En trminos generales, si
entendiramos los mitos de Orestes y Edipo como conceptos encerrados en sus
respectivas particularidades, difcilmente coincidiran como postulados
universales, y el psicoanlisis por s mismo se volvera incapaz de
elevarlos a esa posicin. Por eso es que Edipo, como Orestes, slo puede
existir en el rea interior de un tringulo psicolgico, que es como un
campo de fuerza traspasado por mltiples interacciones, donde se gesta no
slo la personalidad del hijo, sino en la que se le otorga un lugar
especial a la precondicin psicolgica de los padres.

Deberamos considerar que la propuesta ms importante que nos dej el
freudismo, no es que el complejo de Edipo, estratificado, tenga que ser
el ncleo definitivo de su metapsicologa, sino que con el estudio de la
neurosis se haya podido definir el rasgo ms universal del comportamiento
humano. Para ello, lo principal sera aislar convenientemente la figura
psicolgica de la cual brota la imaginacin neurtica, partiendo de una
interpretacin mucho ms libre e integradora. Imaginacin neurtica que
pudiera ser entendida como un concepto laxo y a la vez dinmico, que se
desliza desde las figuras de Agamenn, Clitemnestra y Orestes, al mito de
Edipo y sus padres, debido a que no se encuentra sujeta a una precondicin
inamovible y estrictamente fijada a una leyenda, para de esta manera
resistir mejor la prueba de lo universal, y finalmente plasmar lo que
realmente es en su instancia ms esencial y constitutiva: El complejo
medular del hijo en el contexto tambin medular de la sociedad humana.

Esto ltimo tal vez explicara la universalidad que posee la prohibicin
del incesto (Lvi Strauss), establecida con la aparente intencin de ubicar
al hijo dentro de un orden social muy bien delimitado. Por eso es que los
mitos de Orestes y Edipo fracasan en cuanto pretendemos convertirlos en
nociones que describiran por separado el comportamiento global del gnero
humano, en la misma magnitud en que se reconstituyen en cuanto se renen en
la figura antropolgica del deseo y la imaginacin desbordante. Si, como
hemos dicho, el mito de Orestes se halla ubicado en el momento en que se
produjo la extincin de la sociedad matriarcal, junto a Edipo compone el
complejo irresuelto de la neurosis, y define su otro polo psicolgico. Pues
ambas leyendas parecen insertarse en nuestra naturaleza para inmediatamente
desvanecerse, esquinndose en el lugar ms remoto del tiempo y la
consciencia.

O. Paz ha escrito: El hombre es un ser enfermo, y su enfermedad se llama
fantasa. La fantasa es esa experiencia universal que despliega a lo
largo de la historia sus ms variadas formas y es del todo correlativa a la
existencia plural del hombre. Pero, qu emociones contenidas edpicas?,
orestianas? proliferan en el interior de cualquier elucidacin acerca de
estos seres trgicos? Por qu es que esas lacerantes pesadillas nos
conciernen? Y sobre todo, por qu es que alcanzan para siempre, y gracias
a la Tragedia tica, ese valor absolutamente universal, como si el arte
clsico pudiera brindarles, con respecto a la humanidad, ese estrecho
vnculo que la historia y la sociedad le negaron en parte?



Dos

En las ltimas dcadas del siglo XIX, por la misma poca en que Freud
iniciaba sus investigaciones, el arquelogo prusiano Heinrich Schliemann
descubra en Asia Menor las ruinas milenarias de Troya, junto al estrecho
del antiguo Helesponto y entre los ros Escamandro y Simois. Y del mismo
modo en que Troya se encuentra inscrita a una particular geografa, el
pensador austraco nos entreg las primeras detalladas descripciones sobre
la geografa interior del subconsciente, y su extraordinaria labor, como la
de Schliemann, fue arqueolgica.

Si nos situsemos en el peregrino caso Schreber, quien constituye, por su
invaluable testimonio, uno de los paradigmas de la psiquiatra moderna,
veramos que ese testimonio fue utilizado por Freud para iniciar desde l
una de sus grandes excavaciones en los estratos inferiores de la
conciencia. Aquel gran perturbado que fue Schreber asumi, con respecto al
valor de las palabras, una actitud semejante a la de un poeta como Federico
Hlderlin, quien resumiera en una frase esa compleja relacin existencial
con la omnipresencia del lenguaje padecida por el sujeto psicolgico: La
Palabra es la morada del hombre. Anota por su parte Schreber en su
memorabilia alucinada: (...) palabras que se introducen por la fuerza en
el espritu de uno y que se desarrollan all como cuando uno recita una
leccin de memoria. La voluntad nada puede hacer contra estas palabras. De
modo que uno se ve forzado a pensar sin tregua. Ms all de ese pensar
sin tregua, detrs de ese pertinaz enclaustramiento en la morada del
verbo, y de ese exceso de significacin que de tanto decir termina por no
significar, qu es lo que el gran paranoico que era Schreber, o el
extraordinario poeta que fue Hlderlin, nos quisieron expresar? Sobre todo
cuando el lenguaje deviene en letana interminable, en insaciable monlogo
circular pronunciado a la manera de un agotador catecismo. La pregunta
sobre el significado de la Palabra es la misma que O. Paz restablece a
nivel literario, y que Lvi Strauss le hiciera al lenguaje: Qu quiere
decir, decir?. Interrogacin que resultara ambigua si no fuera porque el
testimonio de Schreber, como el del poeta, alcanzara en ocasiones una
acentuacin mstica: (...) era como si cada noche durara varios siglos, de
modo tal que, durante esta inmensidad de tiempo, bien podan haberse
operado en la especie humana, en la tierra misma y en todo el sistema
solar, las transformaciones ms profundas. Cul es el papel que juega el
lenguaje en relacin a esta certeza paranoica? Tal vez la creencia de que
si el lenguaje se detiene, el universo entero colapsara, y que, en esa
interminable noche soportada indistintamente por el loco y el poeta, la
labor inestimable del pensamiento y la poesa consiste en salvar al mundo.

Frente a toda la angustia que provoca la conciencia culpable, el paciente
neurtico despliega en su interior la cortina del lenguaje, con la
intencin de que su palabra sustituya a la realidad, que de algn modo la
fantasa resuelva aquello que su vida acuclillada no ha podido solucionar y
lo devuelva a la ilusin de un temps retrouv, que es tambin el tiempo
magnfico de Dios y de los ngeles.

Segn Freud, la homosexualidad reprimida de Schreber era pbulo de su
comportamiento neurtico, y supona un agudo conflicto con la figura
paterna que de algn modo podra reproducir frente a sta, una pasiva
actitud de idolatra ms cercana a la ideacin caracterstica de un Orestes
que a la de un Edipo parricida. No obstante, en su delirio Schreber cree
ser la mujer de Dios como si Edipo y Orestes nada tuvieran que hacer
all, y el sndrome del hijo se diluyera en la noche terrfica de la
sexualidad ms absoluta. Mas, quin es el que fornica? El hijo? El
padre? La mujer de Dios? Sigue Schreber encerrado en el tringulo
original de la familia? No es ese Dios que lo posee que la posee a ella,
insaciable meretriz el Padre fundamental?

En el libro de la interpretacin de los sueos de Freud, existe este pasaje
sobrecogedor: la noche de la muerte del hijo, el Padre le visita en su
recmara; all est el hijo amortajado y el Padre, agobiado por el
cansancio, se ha ido a recostar a la habitacin contigua... No es acaso
ese sueo compartido que ambos experimentan, el que denuncia a esa pequea
muerte que es la sexualidad? Sumergido en ella el hijo atraviesa los
angustiosos linderos de la muerte psicolgica y reaparece bajo el slogan
rutilante de la mujer de Dios. El caso Schreber represent una de las
exploraciones ms profundas del inconsciente, all el pensador austraco
anduvo por las ruinas de la personalidad humana, rode los abrojos
milenarios de su sexualidad deshecha, vislumbr lo que para l era la
tragedia irresuelta de la especie, y se detuvo horrorizado.

Pero prosigamos con el sueo que el propio Freud tuviera y que alcanzara
merecida importancia para exploradores posteriores del inconsciente, como
el psiclogo estructuralista Jacques-Marie Lacan: una de las velas se ha
cado y ha prendido fuego a las vestiduras del nio, a los graves
cortinajes de su fretro, y el Padre despierta en la habitacin contigua al
horror de Thnatos. Y estas son las palabras que salen del umbral del
inconsciente: Padre, acaso no ves que ardo?. La habitacin contigua es
el lugar de las obscuras visiones, aunque tambin del mito ms prolongado
de la historia de Occidente: el Sacrificio del Hijo y el Dios que,
inconscientemente, no le escucha ni le mira y le deja morir. El sueo
paterno de la muerte del hijo sacrificado, mximo smbolo para la familia
cristianizada, como nos lo recuerda el psicoanalista francs, qu
refleja? Que Thnatos reina all donde el Padre no nos escucha. Pero, qu
catstrofe ha acontecido que el fundamento originario de todos los dilogos
no puede reanudarse, y las figuras principales del tringulo psicolgico
Padre, Madre e hijo ya no se comunican entre s? Pues el Padre se ha
convertido en slo una postulacin de la razn terica teolgica, entre
tanto el hijo ha sido intilmente sacrificado en su altar... pues el sueo
de la muerte del hijo no era sino el deseo reprimido del Padre. No es
esta la intil remesa de casi dos mil aos de civilizacin cristiana?

El mito del Dios nico, entrevisto en las pesadillas de Orestes y en las
emociones laceradas de Edipo, pertenece a ese tortuoso territorio,
explorado un da por el psicoanlisis, en el que la fantasa y el delirio
nos advierten de un ambiguo significado de las cosas que nos asalta y
subvierte en el interior de nuestra conciencia. Porque, acaso no es
Orestes el hijo que regresa de un largo exilio para levantar ante la Madre
el ideal del Padre muerto con la misma conviccin de quien opone un
concepto abstracto frente a la naturaleza corruptible? El mito de Orestes
no slo simboliza el fin de la sociedad matriarcal, sino que tamaa
idealizacin de la figura paterna indica que ha emergido una nueva actitud
psicolgica, la cual describe un cambio conceptual acontecido en el cielo
de la especulacin teolgica. De tal magnitud y lugar, como si lo ms
importante fuera despejar las huellas objetivas de semejante idealizacin y
con ella, las razones psicolgicas que ulteriormente dieron motivo al mito
de Dios. Y para eso, Orestes y Edipo convergen en una unidad dialctica
que, por un lado, los dispara a extremos opuestos, y, por el otro, tiende a
sintetizarlos en un complejo orden cultural vivido agnicamente por el
paciente neurtico.

Buscando todava respuestas vayamos a Un recuerdo infantil de Leonardo da
Vinci, aproximadamente como el psicoanlisis se acercara a esta figura
ejemplar del Arte del Renacimiento italiano. Y estas son palabras textuales
de Leonardo: Parezco predestinado a ocuparme muy particularmente del
buitre, puesto que uno de mis primeros recuerdos de infancia es el de que,
estando todava en la cuna, un buitre vino hacia m, me abri la boca y con
su cola me golpe varias veces los labios. Siglos despus, el estudioso y
contemporneo de Freud, Oskar Pfister, realizaba un peculiar hallazgo en el
cuadro del artista Santa Ana, la Virgen y el nio con el cordero: oculto
entre los pliegues del ropaje de la Virgen estaba la sombra disimulada de
un buitre, tal como si fuera un acto fallido del inconsciente el que all
hubiese dejado su impronta. La figura obscura del pjaro, aparecida en la
frtil imaginacin del nio que fuera Leonardo, se transfiere a la silueta
en sombras localizada en la pintura, y, en los dos casos, remite a una
experiencia de dudoso signo, vivida por el pintor en la ms temprana
infancia. Porque lo que ha hecho Leonardo es trasladar su experiencia,
severamente traumtica, a la experiencia original de el Hijo de Dios;
como si mediante una inslita vivencia, el artista alcanzara una intuicin
universal que modificara incluso el concepto del pecado original, ya que
era como si el nio-Divino hubiera cado tambin vctima del maleficio
del buitre simblico. Es este un postulado de la imaginacin delirante y
del sueo ms abstracto y cruel de la especie? Cmo podra reconstituirse
el sujeto psicolgico despus de una experiencia semejante, en caso de
haber sido sufrida en la realidad y ms all de los smbolos? Es el buitre
otra prefiguracin del Padre abstracto? Y, es el mismo Padre que reaparece
con todo su poder y esplendor en los libros del Pentateuco del pueblo
hebreo, donde tramar la perdicin futura del hijo de los Evangelios, una
vez que la Biblia se insertara, en calidad de testimonio sagrado, como
forma constituyente del sueo mrbido de la civilizacin de Occidente?

Cuando Freud abord la personalidad psicolgica del individuo incorporado a
una tradicin y sociedad judas, globaliz la prctica de la circuncisin
para convertirla en el smbolo universal del complejo de castracin, a
travs de la cual el Padre reafirmaba su radical virilidad sobre el hijo,
en un contexto donde el orden de la familia reproduca al de la sociedad:
la leyenda bblica del sacrificio de Isaac a manos de su padre Abraham,
como prueba suprema de lealtad exigida al gran patriarca por el Dios
antropomrfico del Sina, reflejaba una tradicin milenaria de evidente
sujecin psicolgica que ha quedado inscrita en la estructura de la familia
occidental, y que se transfiere, a travs del smbolo de la circuncisin,
de Dios al hombre y del Padre al hijo.

A partir de esto cabra preguntar, por qu no se acost nunca en el divn
psicoanaltico a la figura del Padre? Por qu es que el psicoanlisis deja
a ste, como particular figura del tringulo familiar, al margen de sus
investigaciones? Acaso porque el Padre representa el indiscutible
principio de autoridad en un doble sentido, social y psicolgico, y
colocarlo en entredicho habra significado poner en peligro el orden
establecido de la civilizacin y la cultura? Por tanto, del mismo modo en
que el psicoanlisis traslada a la persona del hijo la leyenda edpica, no
sera trasladable a la persona del Padre la leyenda del dios Saturno,
devorador de sus hijos? Para el artista que fue Leonardo, la experiencia
unignita del hijo, vinculada a la sombra letfera de un buitre entendida
como incesto y progresiva devoracin es concebida in extremis, y como tal
reinstalada en el cuadro de la familia de Dios. Mientras la tradicin
cultural, convencionalmente establecida, nos ofrece la descripcin de un
mrtir enteramente desexualizado, ubicado en el contexto de una soledad
csmica que lo aparta intencionalmente de los accidentes de la familia
humana en aras de la sublimacin ms absoluta. De esta manera, la
personalidad evanglica de Jess expresa el miedo ancestral que puede
sentir el individuo occidental ante su propia sexualidad, y es justamente
ese manso camino el que ha elegido el hombre cristianizado, sometido
posteriormente a la investigacin psicoanaltica.

Pero, qu resultados perentorios arrojaron estas sucesivas investigaciones
arqueolgicas? Quizs dejar bien restablecida la conciencia de culpa para
el individuo occidental, a partir de un intento de racionalizacin del mito
bblico de la Cada original que lo reconstitua cientficamente, para
instalarlo en la historia mediante la hiptesis de un trauma de suma
consecuencia para la humanidad. Para el analista, el enfermo neurtico no
slo posee la capacidad de reproducir los elementos capitales de esa
supuesta lesin original, en la cual se lee la abominable historia del
mundo, sino que en su propia perversin enumera la condicin irredimible
de su naturaleza.

La consciencia del neurtico es as un lugar en penumbras donde se
manifiestan conocimientos fragmentarios, inconexos, y criterios no
convenientemente esclarecidos. Detrs de la supuesta coherencia de las
cosas parece habitar un trasfondo ignoto, una circunstancia nebulosa que
abarca una forma de vida mucho ms profunda, una experiencia vital tal vez
ms intensa, que vierte de manera discontinua sobre nosotros un significado
radical que la conciencia no acaba de concientizar. No obstante, la
situacin del no-consciente no debera ser entendida como un espacio
escatolgico donde Edipo y Orestes se manifiestan ajenos al mundo; por el
contrario, ambos inciden permanentemente en l por medio de las fallas de
la conciencia. La persistente actividad del inconsciente no es una autnoma
condicin per se, sino que es el resultado objetivo e inagotable de una
relacin: la represin social que pesa sobre el individuo, y el modo en que
esa represin ha sido revertida bajo la forma bifurcada de una especfica
significacin cultural. El inconsciente, lo demuestra Freud, es slo el
rea no concientizada de la cultura, del mismo modo que la cultura es el
mbito donde el sujeto, de una manera u otra, proyecta constantemente su
actividad.

El hroe clsico debe as sortear el laberinto pendiente de un hilo que le
otorgue un sentido y una coherencia, no debiendo detenerse demasiado en los
recodos donde acechan su propio deseo y las elucubraciones ms tortuosas. Y
de la misma manera en que la pasin incestuosa de Ariadna, la soledad
onanstica del Minotauro y el parricidio involuntario perpetrado por Teseo
consumado en la figura del rey Egeo componen la verdadera naturaleza del
Laberinto Minoico, el anlisis psicoanaltico quiso ser el sentido y el
hilo de Ariadna que permitiera acceder a los enigmas del inconsciente,
aunque su contenido fuera en realidad inagotable, porque se sustentaba
sobre la funcin creadora del deseo. Eso es, primordialmente, Edipo y
Orestes, y es adems Teseo y Schreber: el deseo proyectado bajo la forma de
una red que extiende dramticamente en el espacio y en el tiempo la madeja
de la cultura. Y como en el laberinto, toda experiencia existencial se
encuentra bifurcada entre lo que es y lo que creemos ser, entre lo que
somos y el deber ser. No es por eso casual que las bases, tanto
sociohistricas como psicolgicas, del imperativo moral categrico
(Kant), hayan sido propuestas y explicadas por Freud: la represin ante el
deseo; la autorrestriccin frente a la fuerza edpica de una trasgresin
que terminara por rebasar los lmites admitidos por la civilizacin.



Tres

En el Teatro griego ms originario, el personaje que encarnaba al dios
Dionisos se presentaba como el puro acontecer del deseo, exteriorizando
sobre el escenario la catarsis provocada por la embriaguez del vino y la
danza ditirmbica. En ese teatro, el dios era concebido como la
escenificacin intransferible del ser. Para Nietzsche, si Jess de Nazaret
repeta la culpa trgica de Dionisos, como el Nazareno, el infalible
destino del dios de las bacantes era ser sacrificado para renacer en los
festivales ticos de la vendimia. Pienso que no se ha meditado lo
suficiente que esa relacin nica que tuvo el griego con el dolor, que
tanto conmueve a Nietzsche, preludia el nacimiento histrico del
Cristianismo. Por eso es que los primeros actores buscaban ser semejantes
al dios, intentando conservar la fuerza inaugural del arte de la tragedia,
devenida con el tiempo en drama, y con el Cristianismo, en auto
sacramental.

Una de las caractersticas que soporta el teatro por la poca de Eurpides,
es que Dionisos, como peculiar prefiguracin del ser, ha comenzado a
desaparecer de los escenarios. Su plasmacin escnica implicaba una
integracin tan grande del arte con la vida de la simple apariencia con la
nuda realidad en un instante en que el espectador esttico todava no ha
aparecido y donde las obras no eran sino una gran fiesta popular. Era la
Tragedia, el sublime canto del chivo, porque ese teatro era el gran
festival de la pandemocracia. Es muy difcil encontrar un pensador que haga
una defensa de la cultura popular tan apasionada, como la que realiza
Nietzsche en su primer libro de juventud. Para l, la autntica tragedia
muri en manos de Eurpides y de Scrates. Del primero, porque elabor, con
la genialidad de un precursor, el complejo arte de la representacin
dramatrgica; del segundo, porque con l el ser dej de ser un postulado
colectivo del pueblo, para convertirse en patrimonio exclusivo del
filsofo, en materia de especulacin, en tesis acadmica y en estricta
resultante del rigor terico.

Orestes y Edipo fueron hroes dramticos, ya que pertenecan a ese segundo
momento de la escena griega. Pero ambos conservaron los nexos originales
del hombre con la naturaleza trgica de la existencia, y es la rmora vital
que autores como Esquilo y Sfocles supieron expresar en sus respectivas
obras. Siglos despus, William Shakespeare escribir la tragedia Hamlet,
prncipe de Dinamarca. Y para decirlo con palabras de Freud y Lacan, esa
obra reforzar y en cierto sentido explicar a Edipo.

Hamlet es el personaje universal en quien primero cristaliz, en su forma
ms acusada, la interrogacin ontolgica. Lo paradjico es que la pregunta
sobre el ser slo puede aparecer ante su carencia ms manifiesta, cuando
hace mucho que ha dejado de estar entre nosotros, quedando confinado a la
erudicin y al abuso extenuante del lenguaje. Remitindose a Federico
Hlderlin, el filsofo alemn Martin Heidegger nos repite: ...se le
entreg al hombre el ms peligroso de los bienes, la Palabra (...). Porque
mediante la Palabra el hombre qued preso de la sutil tasacin del
pensamiento y confundi lo esencial con lo no esencial. Por eso, si la
Palabra nos salva tambin nos condena; nos salva, porque por ella se alza
la Casa del hombre, con sus misterios, maravillas y ensoaciones; nos
condena, porque en esa Casa las ventanas y las puertas estn clausuradas, y
ese prolongado enclaustramiento engendra la nusea. Deca Hamlet que en esa
peculiar Mansin lo terrible eran los sueos. Y este criterio encierra una
verdad tautolgica: lo terrible son los sueos porque nos hacen soar.
Cul es el sueo de ese clebre personaje del teatro isabelino que se hace
eco de las pesadillas de la especie? Aquel que nos susurra que el verdadero
peligro, la abrumadora profundidad abisal, est bajo nuestros pies, y es en
vano toda huida, puesto que aun refugiados en el espacio huero y diminuto
de un cascarn de nuez, nos alcanzaran los obscuros sueos monstruosos.
Si la conquista del ser significa la sanacin ms integradora, su obsesiva
bsqueda no es del todo ajena a la locura; Hamlet nos lo recuerda a cada
instante. El fantasma del rey que se le apareciera al prncipe en la alta
cima de una de las murallas del castillo en sombras, no es otro que el
Padre escatolgico, el mismo que causara la perdicin de Orestes y la
agona culpable de Edipo. Ya que el Padre opera como un fatal veredicto
sobre nuestra conciencia: otorgarnos una misin, aunque sta fuese
terrible.

Hay una frase harto elocuente ya citada, pertenece al sueo de Freud, que
sita la problemtica relacin con el Padre en su ms exacta configuracin:
...acaso no ves que ardo?. Quien habla es obviamente el hijo, y lo hace
desde el abarcador horizonte de su ubicacin medular. Esa oracin se
convierte en una de las piezas claves de interpretacin, puesto que es en
su relacin inmediata con el Padre, que la Palabra del hijo cobra sentido y
dimensin universal, no slo porque ste pretende franquear los lmites
psicolgicos de la familia, sino porque suea con reabrir, desde un nuevo
espacio presuntamente conquistado, el dilogo con el Autor universal,
portador de la fuerza gensica del Logos y la autoridad de la Tradicin. Si
Edipo parece decirnos que habitamos un mundo donde los signos nos engaan y
nuestro destino es cruel y perverso; Hamlet, en su lugar, nos hablar de
una prevaricacin que confunde y extrava a la vida: el reino ha sido
subvertido por la codicia, un traidor ocupa el trono de su padre y su madre
disfruta sobre un lecho infame.

Hay un momento, acaso nico, de infernacin, que puede llegar a ser vivido
por el sujeto neurtico como la ausencia ms absoluta de significado, o al
menos, como si los extraviados signos indicaran hacia una direccin donde
las fuentes de lo cognoscible o racionable quedasen desbordadas. Le sucede
a Hamlet el mismo fenmeno psicolgico que se pudo constatar en el caso
Schreber? Nos expone como respuesta el psicoanlisis, describiendo una
conducta que a ratos nos recuerda la del prncipe dans: (...) Schreber
parece haber perdido todo vnculo con los dems. Lo atribuye a un derrumbe
temporal y lo llama su tiempo sagrado. As es como Schreber tiene que
vrselas con fenmenos tan extraos que superan todo lmite; escapan al
mismo Dios. Se trata de lo inconmensurable, de la singularidad extrema.
Schreber se siente como si se hallara, pues, ante una alteridad radical y
se descubre a s mismo inaccesible.

Hamlet como Schreber, percibe que el universo se desploma, que los valores
ms irreemplazables han sido mancillados, y lo que sucede en la tierra y en
el cielo sucede en su propia Casa: Edipo termina su vida desterrado,
enfermo y ciego; Hamlet, por su parte, enloquece y muere. Mas, qu es lo
que los distingue? En la gran pieza isabelina, lo que est en ciernes en
Edipo posee all una significacin de primer orden: la Ciudad poltica
agoniza y las instituciones de los hombres ya no pueden ser legtimas. Para
ambos el profundo conflicto no se resuelve, en el caso del rey Edipo,
porque Tebas, como Ciudad elegida para realizar en ella su misin, ha
quedado estigmatizada por la transgresin de las leyes consanguneas; en el
caso del prncipe dans, porque los problemas que suscita la existencia
cada poca tiende a volverlos insolubles. Pero si hay algo en la locura del
prncipe que recuerda esencialmente al tebano, es que pocos personajes de
la literatura universal han sido tan escarnecidos, estando aun ahtos de un
pletrico sentido. Si a Edipo le ha sido prohibido su deseo, a Hamlet le
fue embargado por sus mayores su derecho a ser, y ambos sucumben por igual,
buscando ansiosamente una nueva visin del mundo. Pocas obras del arte han
encarnado con tanta vehemencia ese extrao maridaje entre razn y sinrazn,
mito y significado. Pero, sobre todo, cmo un mundo absolutamente
corrompido por la maldad humana puede todava estar dispuesto a entregarnos
sus contenidos ms profundos, hacindolos resurgir de los marjales del
escarnio y la desesperacin.

No obstante, Hamlet insiste en que hay algo en lo que no se ha equivocado,
algo fundamental que ha podido entrever en la densa niebla de la
existencia. Y es ese aterrador lugar comn que nos sucede a todos, pero sin
embargo hace mugir y retroceder a las estrellas (Lon Bloy). Y es
precisamente all donde se atrinchera la abrumada existencia en ese
formidable cielo que no es para nada especulativo porque ya no se ignora
que hay un lugar en que todo es cierto. Que hay algo sobre lo cual no
podemos hacer concesiones.

Cuando la Esfinge interrog a Edipo en la cima de la acrpolis tebana, lo
que la hizo sentirse vencida y arrojarse al abismo no fue la coherencia de
la respuesta, fue la entereza del hroe. En el hijo acerbo de Layo y
Yocasta se alzaba la voluntad de un significado, la paciente capacidad de
un menester, la asombrosa intencin de escoger, pese a los hombres y los
dioses, su privilegiado destino. Ese regressus ad uterum que atenaza toda
existencia edpica, y que es, intrnsecamente, su verdadera tragedia
psicolgica, pero que es tan persistente que obliga a rehacer una pregunta:
qu buscaba Edipo en realidad? Acaso no fue el significado omitido por
sus mayores sobre su condicin natural, lo que le arrastr al peor de los
infortunios, enfrentado como nadie a la verdad de su ser para dar paso a la
muda certeza y al movimiento que lo llevara a estar por fin en plena
posesin del autntico en s de su conciencia, como de la amarga
comprensin de su destino? Para qu derrib entonces el mito de la Esfinge
y liber a su pueblo, si renunciando ms tarde a su reino inici el largo
camino del destierro, culminando su extraordinario periplo ante las puertas
de la mtica ciudad de Atenas y frente a la mirada escrutadora de Teseo, en
quien confi su hermtico y dramtico testamento?

Si bien es cierto que, siguiendo el laberntico camino de lo edpico, se
llega a la Madre, es cierto adems que Edipo no se detiene y contina
avanzando, quizs como intentando mostrarnos la instancia vertebrada de una
intuicin fortalecida al calor del ms temerario de los peregrinajes
existenciales: aquel que explora las vas de lo que Erich Fromm
probablemente llamara una sociedad no represiva, altamente gratificante,
situada ms all del principio paterno de autoridad, y donde reinara, en la
regin de la ms extrema lejana, un universo regido por el Principio del
Placer.

Si era ese y no otro el secreto contenido de la rebelin edpica contra la
autoridad del Padre el oculto utpos del gran proyecto de la
transgresin, por qu es que todas las rebeliones del hijo contra el
Padre han estado destinadas al fracaso? Seguramente porque constituyen la
Revolucin imposible, en la que el hijo victorioso termina restaurando en
s mismo la antigua autoridad, y prolonga con esto la agona milenaria de
la especie. Sin embargo, el psicoanlisis trasluce no haber comprendido
cabalmente que el contenido radicalmente subversivo que retena para s el
mito iba mucho ms all de una simple revuelta existencial contra la
autoridad paterna, pues apuntaba hacia la configuracin de una nueva
cultura y sociedad humanas. Ya que si es cierto que la conducta del
personaje clsico, en principio ciegamente instintiva, lo aparta de la vida
en la comunidad, conducindolo a la soledad y al ludibrio, l se percibe a
s mismo como portador de una gran misin que le desborda, de un
significado, acaso trascendental, desde el cual ambiciona reorganizar su
pasado, actualizar su presente, explicar aquellas grandes verdades
omitidas, comprendiendo para eso el valor teraputico de la memoria,
convirtindola en el sentido y la coherencia de su propia historia,
hacindose de esta manera carne de la experiencia ms universal del hombre.
Pues frente a Edipo se levanta el sol de la utopa y el sueo irrenunciable
de su progenie. Si la enfermedad padecida por l es tal vez incurable, es
incurable porque lo constituye (O. Paz), porque dicha enfermedad ha
terminado por develar el contenido innegociablemente humano de su
naturaleza. Si la enfermedad es esa condicin que describe una prdida
esencial, es adems la vigencia del mito: el origen y el destino del
hombre. La neurosis se vuelve as el tiempo y la vida perdidos que vierten
sobre nosotros su latencia, operando bajo la forma de una tenaz
reminiscencia.

Como posible alternativa, y a tono con una particular corriente
materialista del pensamiento etnolgico y filosfico del siglo XX, el
tambin profesor como Fromm, de la Escuela de Frankfurt, Herbert Marcuse,
propuso en su libro Eros y civilizacin una correccin marxista al sistema
de ideas elaborado por Freud, la cual servira para poner de relieve los
presupuestos sociohistricos que la clsica definicin freudiana del
Principio de la Realidad no desarrollara suficientemente. Reinstalando
para eso al sujeto psicolgico en el contexto de una estrecha relacin con
una realidad ms vasta y problematizada: la historia y sus diferentes
estadios de socio-produccin econmica. Porque lo que a todas luces parece
suceder es que Edipo ya no ignora que la batalla hay que situarla en otra
parte.



Cuatro

Como resultado del impacto que el advenimiento de la Modernidad ocasionara
en la religin, subvirtiendo sus vnculos histricos con la sociedad y
poniendo en crisis sus grandes sistemas de pensamiento, el psicoanlisis
pareci ocupar por un breve tiempo el ministerio que la Iglesia haba
asignado al lugar sacramentado del confesionario, y el pecado confesado del
creyente se troc en la consciencia exteriorizada del neurtico. El largo
camino de la expiacin, seguido durante siglos por el hombre cristianizado
que buscaba la conciliacin con el Padre celestial, de alguna manera parece
evocar la suerte psicolgica del individuo recostado en el divn
psicoanaltico, quien, mediante la libre asociacin de ideas, se somete al
examen interpretativo de un clnico. Tanto el devoto como el neurtico
manifiestan su relacin con el pasado personal por medio de un
remordimiento interminable, el cual contiene la fatiga milenaria de la
especie erosionada por el tiempo sucesivo. Para ambos slo el acto de
contricin ms prolijo, concebido como peticin de indulgencia ante una
autoridad socialmente reconocida, pudiera llegar a reparar esa grieta
localizada en el tejido de la existencia.

Deca Freud que el artista era quien nico poda curarse a s mismo, y es
que hay algo, en la particularsima experiencia del arte, que recuerda la
honestidad original del confesionario, aunque superado por el rigor
solitario de la autoconciencia. Para el pensador austraco, el arte era el
campo privilegiado del neurtico, su rea indivisa de expansin
existencial. La verdad del artista es as la verdad radical del mundo,
porque esa verdad ha sido construida mediante el registro de una
subjetividad avasalladora, y porque detrs de la ilusin se encuentra el
conocimiento (H. Marcuse). Debido a esto es que Nietzsche pudo ver en el
arte helnico la consumacin del reino de la ilusin alzado por el hombre
frente a la devastadora crudeza de la realidad, y fue eso lo que l
aproximadamente llam la autntica metafsica del mundo. Esto ltimo deja
el camino abierto al criterio de que la religin colinda, en ocasiones, con
la experiencia artstica, en el terreno del proyecto mutuo de la
imaginacin, la acuciosa intuicin y la profusa sensibilidad. Pero sobre
todo, porque indistintamente el arte, o la religin, han provisto desde
siempre al individuo de una justificacin moral de la vida.

En vas de la elaboracin de su metapsicologa, Freud, oportunamente, se
preguntaba si la religin no era una neurosis obsesiva de carcter
universal. La neurosis, como la religin, nos habla de un paraso
fracturado y de un tiempo congelado donde hibernan las imgenes prodigiosas
e imposibles del deseo. Y ambas reflejan por igual un conflicto irresuelto,
un nudo capital localizado en el entretejido que existe entre el
ordenamiento de las cosas y la historia cmplice de las ideas. El lenguaje
metafrico y la coherencia interna que poseen los mitos cosmognicos,
expresan asimtricamente el orden de las cosas pero lo expresan, como si
esa idealidad pudiese estar interrelacionada, en ltima instancia, con una
realidad socio-determinada. Aquello que Marx aproximadamente denominara un
orden de relaciones sociales mitificado por la religin, paradjicamente
lo que hace es poner en evidencia las cercanas relaciones de las ideas y el
mundo, pues las formas ms relevantes de idealidad religiosa se encuentran
ubicadas en el campo histrico, donde terminan por alinearse en el espacio
objetivo de una configuracin sociocultural.

Tempranamente Aristteles aconsejaba una interpretacin de los textos que
distinguiera entre la literalidad y la alegora. El mito inaugural del
paraso perdido, tal como lo narra el Gnesis bblico, hace especial
nfasis en la desaparicin de un arcano ordenamiento del mundo, y que esa
catstrofe inicial condujo a sus habitantes primigenios a construir fuera
de los antiguos lmites establecidos por Dios-Padre, una nueva norma
fundada por el trabajo y la vida en sociedad. Si el pecado de acceder al
conocimiento les hizo concupiscentes, llevndolos a abandonar para siempre
la inocencia salvaje del Edn, tambin les hizo contraer la enfermedad del
progreso creando instrumentos de labor, instituciones y civilizacin. La
fbula de la Cada original narra metafricamente el comienzo de la
historia a partir de sus dos actividades principales, intrnsecamente
relacionadas: la produccin econmica y la reproduccin sexual (Federico
Engels).

Cuando Freud explic el orden interno de las sociedades totmicas por medio
de las prohibiciones, castigos y recompensas, lo que hizo fue coincidir con
los postulados bsicos del Gnesis, segn Moiss. El profesor viens
entenda las prohibiciones como el mecanismo que desde su interior habilita
la existencia de la sociedad humana, en el mismo grado que el Dios-Pter lo
hiciera, convirtindolas en la regla capital del paraso, y de su posible
transgresin, el principio moral de la expulsin. Esto no es casual, los
libros que integran el Pentateuco y componen la primera parte de la Biblia,
fueron unos de los primeros y ms importantes documentos a los que tuvieron
acceso los incipientes estudios etnolgicos del siglo XIX. Por eso, al
dejar implcita la relacin entre la prohibicin impuesta por el Dios-Pter
de no comer de el rbol del conocimiento y la prohibicin totmica como
aparece en las primeras culturas, el psicoanlisis convirti el viejo mito
de la expulsin en fundamento del gnesis histrico del hombre.

Ese mtico fin de un orden primario, pudiera ser entendido como la
disolucin histrica de la Fratria original? Fueron Adn y Eva alegoras
bblicas de la primera formacin tnica que habitara sobre la tierra? Es
acaso Adn el smbolo del primer hombre lesionado por el conocimiento y el
mitolgico punto de partida de la larga herencia filogentica?

En la comunidad primitiva la prohibicin obligaba a una sexualidad
exogmica que le impeda proliferar en el interior del grupo parental, la
cual buscaba preservar las identidades de padres, hijos y hermanos
comunales, concebidos ms all de los lazos filogenticos. Y los preservar
del mismo modo que ms tarde la familia de orientacin consangunea
proteger la identidad de sus miembros y su propia cohesin, con el rechazo
a toda forma subterrnea de sexualidad. Si partimos de que las primeras
organizaciones sociales estaban establecidas sobre una amplia red parental,
la cual involucraba, en funcin de la produccin econmica y el reparto
equitativo, a todos los individuos inscritos a un mismo rbol totmico,
la prohibicin del incesto tena un alcance universal, y su transgresin
cobraba el sentido de una irreparable lesin en el corazn de la
fraternidad.

La definicin del incesto no es un concepto inmutable, socialmente
invariable, debido a que el modo de entenderlo ha cambiado segn los
diferentes estadios del desarrollo histrico. Por tanto, esa condena no es
un postulado abstracto de la consciencia moral, porque dicha prohibicin ha
aparecido siempre sustentada por un medio social especfico, o por un grupo
tnico en particular. Por supuesto, en la Fratria, el incesto no puede ser
descrito como relaciones sexuales practicadas entre padres, hijos o
hermanos consanguneos, ya que all el vnculo estrictamente biolgico no
existe, o simplemente carece de valor. Por otra parte, la idea de un Padre
inserto en el hecho biolgico de la procreacin y a quien se le asigna un
rol concreto en un grupo humano, es relativamente tarda. No slo porque al
individuo primitivo le era difcil reconocer el nexo causal entre el acto
de la cpula y el nacimiento de un ser ocurrido nueve meses despus, sino,
esencialmente, porque las relaciones originales del Padre y el hijo se
adheran a un espacio eminentemente social donde mutuamente se reconocan y
donde recprocamente construan sus identidades.

No obstante, el motivo original de la prohibicin puede seguir teniendo una
explicacin freudiana: preservar a la comunidad de una sexualidad
indiscriminada que aniquilara las identidades parentales, sumergindola en
el caos. Es muy posible que haya existido una rivalidad prehistrica en el
interior de los grupos humanos antes de que llegaran a establecerse en una
definida formacin social, y esa rivalidad era hondamente instintiva, ya
que eran esos mismos instintos los que conducan al macho y a la hembra al
apareamiento y a la tarea comn de la supervivencia. Y esas caractersticas
ancestrales eran recordadas por la cultura de la prohibicin en tiempos
fraternos. Aunque en su disposicin ms precisa, la condena universal del
incesto estaba dirigida a evitar el apareamiento en el interior de la
comunidad, debido a que creara grupos que, inicialmente fundados por la
atraccin sexual y la necesidad instintiva de la reproduccin, atomizaran
la vida comunal y terminaran por establecerse como pequeos ncleos de
economas y vidas independientes. Obviamente para que esto sucediera tena
que morir la cultura totmica y sus arcanos dioses tribales.

Entonces, bajo qu condiciones se sita la contradiccin histrica que
desintegr la antigua comunidad fraternal y determin el surgimiento de las
familias consanguneas, las cuales auspiciaban las relaciones sexuales
dentro de un mismo grupo?

La primera forma de propiedad privada, socialmente instituida, fue erigida
por la familia de alineacin consangunea, que por un lado se reticul
sobre s misma frente a la sociedad, en su calidad de propiedad exclusiva
del Pter-familia, quien convirti la riqueza, la mujer y los hijos en
patrimonio, y por el otro, cre las variantes de organizacin familiar
sindismicas y monogmicas como hoy las conocemos. Aunque para esto ltimo
tuvo que trasvalorar el significado original de la prohibicin del incesto,
imponindosela al hijo, quien de su antigua condicin de hijo libre y
universal de la comunidad, se vio reducido al estrecho recinto de la ley
paterna y la Propiedad, las cuales seran a su vez legitimadas por una
moral abstracta y un nuevo orden sociocultural. El fin de la organizacin
fraterna trajo inevitablemente consigo la abduccin de la Madre y la ruina
del hijo. Cuando esto ocurri fue que las figuras del Padre y el hijo se
volvieron antagnicas y apareci, reclamando su sitio en la historia de la
cultura, la neurosis edpica.

Pudiera ser comprendida dicha neurosis como una consecuencia en estricto
de un largo proceso de desnaturalizacin de la condicin humana, provocado
por la fractura de las relaciones originales del hombre con la naturaleza,
que condujera al fin del universo totmico y de las reglas que regan all
el parentesco, los roles de la sexualidad, la produccin econmica y el
reparto equitativo de la riqueza? Lo cierto es que Edipo naci en un
momento histrico que el etnlogo Malinowski situaba en tiempos de la
aparicin del rgimen patriarcal. La insurreccin de Edipo contra la
familia consangunea, y el carcter abiertamente neurtico que ese
enfrentamiento posee, no pueden ser separados de esta circunstancia. De lo
que se desprende que el conflicto no est dado a-histricamente entre el
hijo y el Padre ancestral, el conflicto tiene lugar en el momento
especfico en que entran en contradiccin las leyes del desarrollo y el
antiguo estatus fraternal de la comunidad: el efecto aniquilador que sobre
sta tuvo la aparicin de las primeras formas de propiedad, las nuevas
relaciones de produccin y la atomizacin social derivada por el inters
sexual y econmico de los grupos en particular.

Como observa H. Marcuse, aquello que Freud llamara el Principio de la
Realidad no es una entidad inmutable, concebida como una categora
abstracta desprovista de historicidad, debido a que lo real se encuentra
sometido al incesante cambio y transformacin que le imponen los estadios
del desarrollo, adscritos a los diferentes modos de produccin. De esta
manera, el profesor de la Escuela de Frankfurt propuso una correccin al
pensamiento freudiano que qued definida como el Principio de actuacin,
el cual parta del principio cardinalmente activo que describe la actitud
volitiva del hombre con respecto a la realidad, quien la rehace al
entregarle una determinada configuracin histrica.

Del mismo modo que produccin econmica y reproduccin sexual mutuamente se
entrelazan en un espacio singularmente humano, a travs de oposiciones
dialcticas como poblacin y consumo, todo sistema de produccin contiene
en su gnesis una norma de reglamentacin sexual. De esta manera, trabajo y
sexualidad se vinculan entre s como los pares opuestos y complementarios:
si el fin inmediato de la sexualidad es el placer, la consecuencia
inmediata del trabajo es traspasar el umbral de un consciente proceso de
hominizacin que comienza por abarcar a la sexualidad, entregndole un
lugar en el entramado social. Aunque a la abstraccin que supone la
separacin arbitraria de trabajo y capital (Marx), le sucede la abstracta
escisin de trabajo y sexualidad. En el mismo nivel instaurado por el
rgimen de la propiedad en que el trabajo se aliena y se des-hominiza, la
sexualidad pierde, a su vez, su hominicidad para dejar de ser gratificante.
Y es en ese recinto asfixiante donde habita la consternacin de Edipo y se
justifican las energas anmalas de su violencia.

Si, para Freud, el enfrentamiento entre el Padre y el hijo compone el
binomio central del cual la historia entera depende, y para Marx, siguiendo
los pasos de Hegel, naturalizar el concepto es entregarle a la naturaleza
un significado conceptual que se vuelve histrico, el concepto que define
la naturaleza de lo edpico no es tampoco separable de su historicidad. Es
en ese terreno donde el binomio freudiano adquiere su plena connotacin,
porque de lo que se trata es de llegar a entender el fundamento social de
ese antagonismo, y de las circunstancias objetivas que explicaran la
permanente reactivacin en la historia misma de dicho conflicto.

Si Moiss en Gnesis se encarg de injertar, al principio mitificado de la
historia, la familia patriarcal a-histricamente constituida, Freud no
pudo, en ltima instancia, ver ms all en la historia del hombre que su
origen filogentico. Mientras la naturaleza de lo edpico condenada a
estar inscrita a una filogenia que articula en torno a la figura sublimada
del Padre, prevaricacin y Propiedad expresa unas relaciones histricas
alienadas, donde la neurosis y la religin no son otras cosas que
respuestas equvocas de la consciencia a un orden del mundo enajenado. Por
eso es que Edipo puede ser descrito como una conciencia desdichada que pone
en evidencia una disfuncin de la sociedad, la cual se proyecta como una
dislexia fundamental que afecta al pensamiento, e incluso a la coordinacin
en s del cuerpo social. Aquello que el pensador austraco llamara con
nfasis el malestar de la cultura, creada por el sentimiento de perenne
embarazo que trae consigo una vida reprimida, no es que tenga su causa en
la conducta edpica, sino que Edipo porta consigo los males y las culpas de
la humanidad.

Pero, hasta qu punto sigue siendo sostenible la hiptesis de un trauma
convertido en agente causal del comportamiento neurtico, y que de hecho
guarda para la humanidad una lectura tico-religiosa con la nocin del
pecado original?

En sus reflexiones sobre el psicoanlisis, Carl Jung, uno de los pioneros
junto a Freud de lo que devino en llamarse psicologa profunda, lleg a
decir que lo que su propia experiencia clnica demostraba, era que no se
trataba de convertir la terapia en un mtodo que se dedicara a extraer el
trauma alojado en la vida del paciente, del mismo modo en que opera un
escalpelo sobre un tumor maligno. Por el contrario, lo que se deba hacer
era intentar rescatar en el neurtico su historicidad, entendida como el
valor que la recuperacin teraputica le asigna a la memoria, pero en un
sentido primordialmente activo en cuanto creativo. Para Jung era el
presente el que tena la capacidad de reactivar la neurosis y
retroalimentar los traumas; por tanto, es tambin desde el presente donde
se decide si puede salvarse o no la personalidad psicolgica, en la justa
medida en que la existencia del paciente se libere de las determinaciones
factuales que fijan la enfermedad a un orden abstractamente causal, que no
slo lo despoja de su responsabilidad objetiva, sino del significado
teleolgico de su conducta moral. Jung lleg inclusive a afirmar que si el
neurtico quera curarse estaba obligado a emprender la difcil tarea de
superarse a s mismo. Cosa esta ltima que ha sido desde siglos objeto
exclusivo de las religiones, y que la propia religin cristiana hered,
proponindonos, a partir de las predicas exaltadas de san Pablo, la
necesidad de un hombre nuevo no concupiscente, esencialmente entregado a
la prctica cultural de nuevos valores.

De todos los sucesivos desgarramientos que ha padecido el individuo a lo
largo del tiempo, es la separacin de la existencia de su propia
historicidad el inmerecido despojo de ese contenido vital el que ms
corroe la estructura de su ser. El hombre, al perder su historicidad, corre
el riesgo de dejar de ser semejante a s mismo y de ser asaltado en ese
sitio, tan cercano a l, por la anomia y la ajenidad. Sin embargo, existe
en el idioma alemn una palabra que otorga a la memoria una capacidad
probablemente nica, y que no guarda al parecer equivalencia en otro
idioma. Tal palabra encierra el concepto de erinnerung. Por l lo que es
recuerdo, estricta cifra que registra en el tiempo el paso indiferente de
eventos, personas, fechas y lugares, se transforma en voluntad creadora; en
capacidad de unir el tiempo sucesivo a un proyecto de vida dotado de
mximas integraciones. Pues si la conciencia, como resultado del carcter
cclico que le confiere su condicin de naturaleza, siempre termina por
retornar a s, lo hace porque no puede seguir siendo extraa a una historia
que le pertenece desde el corazn de su significado, y es, tambin,
volicin unificadora del contenido de lo humano. Cuando la memoria
recuperada abre por fin las puertas de su historicidad, el orden y la
coherencia de la vida quedan por fin esclarecidos, y la actividad objetiva
y cognoscente del individuo se despliega sobre el amplio horizonte de su
propio destino.

Si fuera cierta la tesis freudiana de que siempre hay un recuerdo omitido,
y es el mismo inconsciente el que se esfuerza por retenerlo en las sombras,
debido a que la concientizacin de esa experiencia inhibida podra poner en
peligro el equilibrio psicolgico, es cierto adems que lo que debera
retornar del olvido es el hombre plenamente reconstituido, donde pasado,
presente y futuro seran para l slo formas esculidas que adopta la
conciencia para relacionarse con el significado preterido de su condicin
natural. Existe as un fenmeno definido por Freud como conversin, el cual
tiene al parecer su origen en una severa lesin que ha sufrido el sujeto
psicolgico, que de algn modo sufri tambin la cultura, y ha provocado un
rea en particular de amnesia, como si las historias respectivas del
individuo y la humanidad se negaran a revelarnos sus ms profundos
contenidos. Entonces, es concomitante el pasado cultural de la humanidad,
que a ratos se nos presenta como una superficie en ruinas, con la memoria
arruinada del neurtico?

Es en ese sentido que podran repensarse las ruinas de Troya descubiertas
para la Modernidad por Schliemann, como uno de esos espacios rotos que, en
ocasiones, nos exhibe la cultura. Troya, si nos atenemos a los testimonios
que nos dejara la literatura helnica, es una de las formas que adopta
histrica? ficcional? la mala conciencia. Si Troya realmente existi es
cierto el pecado de Grecia, y sus ruinas, descubiertas hace ms de un
siglo, sirven para prestar testimonio de una conciencia culpable que
atenaz a Occidente en el perodo clsico. Luego, qu significado poseen
los inciertos abrojos que crecen en ese paisaje abrasado? Lo que el arte de
la antigedad nos indica es que, si Ilin es la memoria esplndida que
traza el periplo magnfico de Homero y la Tragedia tica, es adems la
memoria arruinada de las profecas culposas de Casandra, del llanto
desconsolado de Pramo en la muerte de Hctor, de la cruel inmolacin de la
virgen Ifigenia, o del horroroso destino de Orestes, porque los conflictos
que prestablece la sangre son en realidad insolubles; a la vez que componen
el motivo radical de la splica de la madre Anticlea ante Ulises, quien
continuaba aferrado en los nferos a las sombras fugitivas de sus padres:

      Hijo, no permanezcas ms tiempo en este valle de lgrimas, asciende
      hacia la luz.

Despus de esos paisajes desolados que a ratos nos muestra la cultura, se
encuentra la posibilidad de ascender al presente histrico que es,
difanamente, el lugar excepcional donde laboran y se congregan los
hombres. Por eso, si el Adn bblico representa simblicamente el principio
de la larga herencia filogentica, Jess de Nazaret, en cambio, es el hijo
universal cuyo legado no hay que buscarlo en las obscuras races de la
sangre, sino en el magisterio que se entrega a la reconstruccin de los
lazos espirituales que se unifican en la Fratria primordial. Un hijo que
pretende recuperar su antigua libertad y reencontrar, a partir de ella, al
Padre universal en el terreno de los valores compartidos. Y un Padre cuyo
contenido histrico no bate como un viento helado desde la sombra
emblemtica del Sina, donde se amontonan las tablas del Declogo moral;
por el contrario, su signo inconfundible es el arcoris que asoma sobre la
cima desnuda del monte Ararat, despus de que fueran borradas por los
torrentes del Diluvio las generaciones que engendrara Can y slo quedaran
en pie los hijos universales de Abel.

Hay en definitiva un lugar que Freud denomin con las nociones especulares
de limen y umbral, en el que la conciencia se abre hacia la sospecha de una
verdad largamente obliterada. Dicha verdad, como seala Lacan, no es una
particular alusin al inconsciente, concebido como el romntico pramo
donde moran las secretas divinidades de la noche, esa verdad tampoco nos
anuncia la llegada del esperado prncipe de las profecas, del predestinado
que habita en la mgica canasta de tradiciones que componen el vasto
cosmorama de Oriente y Occidente; es en realidad una certeza mucho ms
humilde; una intuicin ms ntima. Pues lo que est llamado a retornar
desde el umbral de la protoconciencia hacia la realidad, es el dolor que se
aciclona en el campo ontolgico la llama en que arde donde se gesta y
pervive lo real, y es, adems, una forma especfica de sensibilidad. Edipo,
esa bella figura clsica, es el portador esencial, en cuanto histrico, de
ese dolor, y en l se realiza el misterio de esa encarnacin.



(La Constitucin de Teseo)

El nacimiento de la Ciudad-Estado en la antigua Grecia tiene un valor sin
duda extraordinario para la historia civil y sociocultural de Occidente,
aunque su origen se pierde detrs de un horizonte francamente mitolgico.
Los antiguos anales le asignan al rey Teseo la puesta en vigor de una
constitucin por la cual se erigi en Atenas una democracia poltica. Segn
la leyenda, con la Constitucin de Teseo es que el antiguo espacio jurdico
de las pequeas sociedades comunales se fusion en un espacio mucho ms
amplio, regulado por una ley cvica que congregaba a los ciudadanos en
torno a un gora. Esta constitucin quiso entregarle al hombre la nueva
condicin de hijo libre y universal de la Ciudad, y fue la especfica
respuesta histrica con la que la Atenas clsica busc superar los
conflictos intiles de la sangre y, a la vez, el antiguo orden totmico
negado por las leyes del desarrollo.

Fue la aparicin de la propiedad privada lo que hizo colapsar a las arcanas
hermandades, causando la divisin de la sociedad en clases y el desarrollo
de un mercado que convirti al dinero en la principal pieza de transaccin.
No obstante, el hombre griego necesitaba poder garantizar la cohesin
interna de la sociedad ante las nuevas formaciones econmicas emergidas, y
acudi para esto a un principio universal que haba estado presente en la
Fratria original. Ya que todo proyecto histrico, si aspira a salvarse,
debe comenzar por fortalecer aquellos principios que sustentan la
mancomunidad.

La democracia ateniense es la fuente institucional donde surgen por primera
vez en Occidente los derechos polticos del individuo-ciudadano,
prudentemente alzados frente al despotismo de los emperadores asiticos. El
nuevo orden instaurado comenz a dejar atrs la excesiva sujecin a la
tradicin y al pensamiento religioso, terminando por convertir a la vida en
una entidad eminentemente mundana, sustentada a travs del dilogo y el
reconocimiento recproco, tal como si en la Ciudad del tica hubiera
alboreado una lograda Modernidad mediterrnea.

En el captulo de Jena, Hegel fundament el origen del hombre sobre las
premisas intransferiblemente histricas de sociedad, trabajo y lenguaje,
pero el acceso del individuo a la realidad del presente es slo viable si
dichas premisas le permiten recuperar su responsabilidad moral, su
horizonte teleolgico, as como dejarlo provisto de un destino civil. En la
tragedia de Antgona apreciamos la valiente defensa de los derechos y
valores individuales frente a la totalidad abstracta del Estado, y es ella
precisamente quien acompaa a su padre, Edipo, cuanto ste deja implcita
con su llegada a Colono su ltima utopa, como el legado que, en la persona
de Teseo, el tebano quiso dejarle a Atenas. Y es exactamente en ese lugar
en que nace la Ciudad-Estado, donde se abren las puertas a la interrogacin
sobre el carcter todava inconcluso de semejante legado, el cual halla su
crtica ms formidable en la siguiente observacin de Engels: Lo que
perdi a Grecia no fue la democracia, sino un sistema esclavista que
proscriba la existencia del trabajador libre.

Por tanto, la pregunta si ser posible o no reconstruir para la humanidad
en su conjunto la fraternidad colectiva, no slo ha quedado inscrita en el
seno de la crtica marxista al rgimen de la propiedad, sino que se
encuentra adems ceida al alegrico lugar donde la tradicin clsica sita
la tumba de Edipo: en el interior de los permetros jurdicos de Atenas.
Con su muerte, Edipo se libra de todos sus estigmas en la misma magnitud en
que alude a su integracin a una colectividad mucho ms grande, hondamente
vvida y gratificantemente humana. Puesto que si, segn Freud, el tebano
est en el comienzo ms obscuro y agnico de la historia, se encuentra
tambin sealndonos el final, pero como una ardiente tentativa un deseo
incolmado e inclume que no acabar nunca de cerrarse.

      Este trabajo fue publicado previamente en la revista Destiempos, N
      29 (http://www.destiempos.com/n29/pino.htm), marzo-abril de 2011.

** Julio Pino Miyar
   http://www.letralia.com/firmas/pinomiyarjulio.htm
   Poeta, ensayista y narrador cubano (Santa Clara, 1959). Radica en
   Estados Unidos desde 1987. Colabora en calidad de ensayista con prensa
   escrita de Cuba, Estados Unidos y Amrica Latina. Ha sido prologuista de
   varios libros de literatura. Escribi las palabras del catlogo del
   Primer Premio Internacional de Pintura de la Bienal de La Habana de
   2001. En 2003 realiz en Tel Aviv una exposicin conjunta de fotos bajo
   el rtulo El libro de los rboles desnudas. En 1995 fund en Miami la
   revista cultural Los Conjurados. Tiene en La Habana tres libros en
   proceso editorial.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Postales (extractos)
       Julio Csar Blanco Rossitto

   *** El resplandor de la memoria
       Mara Teresa Bravo Ban

   *** Mi bendita jarochez
       Melania Jimnez-Reyes

   *** Terapia del sueo
       Jorge Luis Cceres

   *** Patria Rodeo
       Plcido Pignataro Rubn

   *** Tres poemas
       Alba Trazar

   *** Caa hueca
       Ana Elena Costa Neyra

   *** Poemas
       Mariajos Escobar Gmez

   *** Tres relatos
       Humberto Mendoza Rocha

   *** Poemas
       Mireya Ziga Noem

   *** A la hora de la cena
       Eva Prez



=== Postales (extractos)      Julio Csar Blanco Rossitto =================

*** Herrumbres

Esta ciudad tiene pjaros de piedra que duermen en las ventanas
y rboles donde el sol deposita
huevos de tormenta
En las casas se detiene el tiempo
practica herrumbres en las orillas del muelle
Alguien dej sus pasos
retumbando en las paredes
Un prcer abrig sueos
olorosos de agua
Algunas tardes solamos apaciguar
el canto donde dorman las toninas
despus del sacrificio.



*** Ciudad

El polvo de los planetas
durmi sobre tus ruinas
Fue una noche de marinero celeste
petrificado en la arena
de un ro que lleva al fin del mundo
cuando surgiste de las aguas:
serpiente de arcilla
y tierra y sombra de galaxia
Crec de tus muros
oxidados al sol
Vine de tus miasmas
de tus ventanas flotando en la tarde
del arcanglico redoblar
de tambores bajo el magma.



*** Fotografa

Estamos ah
Transentes abrigamos los ecos del planeta
el perpetuo roce de las esferas
contra el viento del espacio
Alguien sonre
otros intentan sobrevivir
T no ests
Ah
amparados en otro tiempo
donde las piedras
parecen madurar.



*** Puente

Me adoleces
Transfigurado doblo a hierro
tu crepsculo
levantado por gaviotas inexistentes
y enormes caballos blancos
Desde aqu
atestiguo tu imagen
aletargada en el eco de las espinas
que convulsionan cinturas de odalisca
Te nombro Gran Sultn de las Esferas
Tu cabeza flota sobre el azul
como un nio confundido.



*** Piedra

Flotas sobre el ro
pez ciego del tiempo
Doncellas lavaron tus mrgenes
donde una serpiente de sueo
(cola roja cuerpo verde
corona sobre la cresta)
adultera la corriente
Dicen que en las noches
un capitn de espumas
bautiza sus mstiles
Roca
Piedra
Corazn de las aguas.



*** Padre

      Oigo mis huesos
      construir mi cuerpo.

            Reynaldo Prez S

Una tarde en los confines del lamento
detenido T donde el abismo traza sus bordes
tomaste una tijera
y cortaste hojas de esperanza
para alimentar a las palomas
Todava no era la hora
No calentaba la corona del sol
los pistilos de la aurora
La arena se escapaba de tus manos
como el agua
como el incienso
como el ladrido desesperado
de un can ciego en el misterio
Venas de tus instintos
y tapaste el sol con un dedo.



*** Historias

En los ojos de la tristeza
esta ciudad navega sus enseres
Hojas de rboles facilitan
una mgica torpeza del tiempo
agotado en herrumbres
de calaveras insomnes
Capitanes y soldados atestiguan
un osario
de antiguas batallas limosas.



*** Lluvia

Agua de polvo de piedra
extiende cristales sobre las calles
que eternizan transentes multiplicados
Tributo de linfa engorda el ro
arrastrando bales y padeceres
enjambres de nostalgia amarillos de eternidad
cronogramas de suicidas ocres de porcelana
tapices de ciegos
El Gran Saurio conduce una ciudad eterna
hacia un Delta equinoccial.



*** Virgen

La brisa de tus manos
pulsa el ojo de los inocentes
Intento herirme a tu costado
con palabras que derram en el sueo
Eres desde el origen
la ternura aromada en las flores
de un laberinto que ilumina
Siempre apaciguo los dolores
en el manantial de tu gracia.



*** Testimonio

Miras desde la ventana
los gigantes brazos de los rboles
arropando el solar de la casa
No hace fro Huele a diciembre
En el closet desfallece una imagen de Scrates
que a dos tiempos
rinde testimonio por las voces no repetidas
el vapor de alguna sombra
trasponiendo el arco de la puerta
y el eco de guirnaldas suspendidas
ataviadas de misterio.



*** Hermanos

Fuimos eso que el tiempo no desgasta
por el abuso del inocente vicio de la vida
Habamos intentado ocultar lmparas
en los zaguanes donde la noche rasguaba rabipelados
volcados contra las lminas del miedo
agazapados entre los horcones de una casa que volaba
tan ausente como un misterio
tan redonda como las dudas
Hoy estamos y no somos la misma huella
intentada en el ro que discurre
desde las cuencas remotas de un diluvio absoluto.

** Julio Csar Blanco Rossitto
   http://www.letralia.com/firmas/blancorossittojuliocesar.htm
   Escritor venezolano (Ciudad Bolvar, 1964). Reside en Cabudare (Lara).
   Es ingeniero electricista de profesin. Ha publicado los poemarios El
   sol como por dentro (Casa de la Cultura-Ateneo Carlos Ral Villanueva,
   Ciudad Bolvar, 1982), Enseres (Grupo Editorial Eclepsidra, Caracas,
   2000) y Fbula del pez y la colmena (Maltiempo Editores, Barquisimeto,
   2004). Textos suyos han sido incluidos en las antologas Poesa de
   Monagas, Bolvar y Delta Amacuro, compilada por Cipriano Fuentes
   (Fundarte, http://www.fundarte.gob.ve; Caracas, 1983) y El cunaguaro
   melanclico II (Casa de la Cultura Carlos Ral Villanueva, Ciudad
   Bolvar, 2003). Ganador del Premio Municipal de Poesa Eduardo Mathas
   Losada (Maracaibo, 1989) por Otras maneras del despojo, de la IV Bienal
   de Literatura Antonio Arriz (Barquisimeto, 2006) por De nosotros una
   orilla y del Premio Nacional de Literatura Freddy Hernndez lvarez
   (Barcelona, Anzotegui, 2011) por Doblar el hierro. Es miembro del
   consejo editor de la revista Maltiempo, editada en Barquisimeto.



=== El resplandor de la memoria      Mara Teresa Bravo Ban =============

Jos Bravo, mi abuelo, naci en 1904 en Lorca, provincia de Murcia, en el
rido sudeste espaol. Fue el superviviente de cinco hermanos que no
sobrevivieron en su primera infancia. Historias de hambre, miseria y
alpargatas. Su padre era maestro itinerante y buhonero. Parece ser que
recorra haciendas y cortijos enseando a leer a los hijos de los
campesinos, aunque los capataces lo echaban porque no queran campesinos
que supieran leer y escribir, era peligroso. Siempre el conocimiento ha
sido liberacin. En un mundo de caciques, los capataces eran el brazo
ejecutor de la ley del amo y quien impeda que cualquier instruccin
llegara a la mano de obra esclava que un da pudiera pensar y rebelarse.

Pero a mi abuelo su padre le dej un gran legado: el aprendizaje de una
esmerada caligrafa y una ortografa perfecta, como una sea muy
distinguida de cultura y conocimiento, casi nicamente patrimonio de los
eruditos de entonces y los escribientes profesionales. Tambin la base
matemtica adelantada, ms all de las cuatro operaciones, sino
conocimientos de nmeros enteros y racionales, as como las reglas del
inters y del inters compuesto, y la resolucin de problemas por la regla
de tres directa e inversa.

Suficiente herencia como para sobresalir como lite, en un mundo rural en
que los porcentajes de analfabetismo superaban el 90%.

Increble tambin cuando recuerdo que todo ese bagaje lo recibi hasta los
8 aos, pues esa es la edad en que se qued hurfano.

Viajaban padre e hijo con su burra Onagra, cuando una noche un fulminante
ataque al corazn acab con la vida del padre. Al amanecer, unos campesinos
encontraron a Jos, mi abuelo, abrazado a su cadver y casi muerto de fro.
La parroquia y el consistorio se encargaron del sepelio, pero la burra
Onagra, su nica posesin, sirvi para pagar los gastos del entierro.

Volvi a su pueblo, andando y descalzo. Desde entonces, l y su madre
Simona tuvieron que sobrevivir trabajando en todo cuanto encontraban, hasta
lleg a trabajar en las minas de Mazarrn y emigraron hasta guilas, el
ltimo pueblo limtrofe con Almera. All fue donde cambi su vida.

Ignoro quin le ense o cmo aprendi el alfabeto Morse que de pronto se
convirti en una pasin. Un da el destino le puso en bandeja una gran
oportunidad.

La Compaa Inglesa de Ferrocarriles, concesionaria de los ferrocarriles
del sudeste de Espaa, convoc una oposicin para una plaza de
telegrafista.

Pero uno de los requisitos imprescindibles era, segn la costumbre de
entonces, llevar una recomendacin de algn cacique local.

Naturalmente mi abuelo era pobre, el hijo de Simona no tena botas, ni
zapatos, slo alpargatas, y los recomendados de los caciques locales eran
gente de bota que hubiera dicho Miguel Hernndez, adems l era un
muchacho de tan solo 16 aos y los otros pasaban la veintena.

Pero Jos, mi abuelo, no se dej intimidar por el rechazo y se present
ante el tribunal de la oposicin. Era una prueba pblica, le invitaron a
marcharse, pero l no lo hizo, se qued en un segundo plano, empeado en
hacer la prueba, como los dos seoritos aceptados.

Sac su cuaderno. Empez la caza de sonidos cortos y largos y el arte de
traducirlos en palabras. Acababa antes que nadie, con diligencia, con
velocidad. Un miembro del tribunal no le quit ojo e intrigado por la
perseverancia de aquel joven y su insistencia en querer eliminarse, se
levant, fue hacia l y le pidi el cuaderno.

Cuando descubri la joya de su caligrafa y ortografa perfecta y la
velocidad con que haba captado los mensajes una velocidad digna de los
grandes telegrafistas de los trasatlnticos, entre ellos el Titanic se
qued estupefacto. Sin decir una palabra, lo ense a los eminentes
miembros del tribunal de oposiciones. Deliberaron entre ellos decidiendo
darle la oportunidad de examinarse.

La noticia corri como la plvora por el pueblo, que acudi en tropel a ver
cmo se jugaba el todo por el todo: o quedaba en ridculo y era el
hazmerrer del pueblo, motivo para chanzas crueles, o se converta en un
hroe que demostraba ante todos que la perseverancia y la bravura eran las
mejores armas para conseguir los sueos.

Y pas la prueba brillantemente. La plaza de telegrafista fue suya. Aunque
ingres como meritorio y tuvieron que pasar dos aos antes de cobrar su
primer sueldo como telegrafista de la Compaa Inglesa de Ferrocarriles.

Aquella gesta siempre fue un modelo y un orgullo para todos nosotros, sus
descendientes. Mi abuelo Bravo hizo honor a su apellido y nos abri el
camino de los sueos. Nada es imposible y siempre hay que luchar por lo que
se desea

A los 18 aos se fug con Mara, de 15, mi abuela. Desde el pueblo donde se
establecieron enviaron estas fotos
(http://www.letralia.com/260/articulo10.htm) a las familias, para que
comprobaran el buen aspecto y lo bien que vivan ambos con el sueldo de
telegrafista.

Tuvieron 4 hijos, uno de ellos fue mi adorado padre.

Jos Bravo fue un gran telegrafista y vivan bien; pero la guerra civil
volvi a traerles hambre, miseria y estraperlo. La falsa acusacin de una
partida de estraperlo lo llev a la crcel de Cartagena. Dicen que llor
tanto y tanto que el falso acusador retir los cargos ante el juez.

Al da siguiente de su libertad, se volvi a reincorporar a sus trenes en
la estacin de Alicante, ciudad a la que se haban trasladado en 1939,
cuando acab la Guerra Civil.

Mis abuelos vivan en una casa muy grande del barrio de Benala, en
Alicante, muy cerca de la enfermera en donde en 1942, muri de tisis el
poeta Miguel Hernndez.

Yo viv en esa casa los primeros 5 aos de mi infancia.

All convivan tres generaciones, llegu a conocer a mi bisabuela Mara,
que era tuerta, una gran devoradora de libros, con su nico ojo. Tambin
los tos, tas y primos de mi padre y visitas familiares ocasionales que se
quedaban temporadas, pues haba sitio para todos.

Haba un gran patio, con los animales que eran mis compaeros, las
tortugas, los pjaros, los conejos de indias... y hasta haba jaulas de
grillos que cantaban en las noches de verano.

Era una gran familia y yo una nia pequea, que entre todos iban
depositando un poquito de los sueos de cada uno ellos.

Una tarde hace poco, recordndolos, me di cuenta de que aquella casa de mi
infancia ya estaba vaca y no quedaba ninguno, solo mi madre con 82 aos.

Los busqu y busqu, emocionada y llorando, en las cosas pequeas que me
llegaban: desde el queso de bola que me daba mi abuela, hasta los vestidos
almidonados que me haba cosido y bordado mi madre; la mano de mi ta y el
cario de todos.

Me di cuenta de que estaban en m, yo era un poco de todos ellos, y es
entonces cuando les escrib este poema.

      El resplandor de la memoria

      En esta casa en donde la orfandad se multiplica
      a la velocidad de vrtigo
      llevo tanto tiempo buscando vuestro amor,
      tan sencillo, tan cotidiano, en la pura ternura de las cosas.
      Oh, luz de la memoria!
      tesoro de los gestos minsculos
      Os he encontrado en el espejo: soy yo misma!
      Vosotros me llenasteis de amor y de esperanza,
      por eso siempre ser una mujer creyendo
      en la bienaventuranza de los hombres.

** Mara Teresa Bravo Ban
   http://www.letralia.com/firmas/bravobanonmariateresa.htm
   Docente y escritora espaola (Alicante, 1954). Reside en Tarragona y es
   maestra de enseanza primaria. Antloga de poesa universal,
   dinamizadora de bibliotecas escolares e institutos para el fomento de la
   lectura y la poesa como vivencia existencial. Fue coordinadora de la
   revista literaria Generacin. Imparte talleres de creatividad literaria
   y divulgacin de la poesa en el Instituto de Ciencias de la Educacin
   (http://www.ice.urv.cat). Colaboradora de numerosas revistas literarias
   y pedaggicas como WebIslam (http://www.webislam.com) e Isla Negra
   (http://isla_negra.zoomblog.com), entre otras. Ha publicado los
   poemarios Sombras de la razn (Coleccin Ibn Gabirol, Mlaga, 1981),
   Entre las crines del viento (Editorial Salobe, Mlaga, 1984), Liturgias
   del crepsculo (Pliegos del Crotaln, Coleccin de Vctor Infantes,
   1985) e Invitacin a la metfora (Editorial Mlaga; Marruecos, 2005).
   Muestras de su trabajo se pueden leer en su pgina web,
   http://www.espaniflac.bravehost.com/bravobanon.html.



=== Mi bendita jarochez      Melania Jimnez-Reyes ========================

*** Ancestral

Quin lo ha podido hacer,
integrar tiempo y espacio,
a fuego suave, despacio,
y lograr un nuevo ser?
A m me toc nacer
en tierra que fuera olmeca,
y totonaca y huasteca.
Culturas de propia luz
que habitaron Veracruz,
an no est su sangre seca.

Ciudades monumentales,
esas caritas sonrientes
que a veces muestran dos dientes
y cabezas colosales.
Sus vestigios ancestrales
me recuerdan que estoy viva
que no voy a la deriva
que formo parte de un verso
que llamamos universo
como atmica cautiva.



*** Mujeres

Mujer india, en ti me veo,
sintiendo un amor sin par
por el que vino del mar,
t eres presa, l tu reo.
Y de ese ardiente deseo
uno de tus dioses quiso,
porque as era preciso,
que encarnara la simiente
y con tu cuerpo y tu mente
has dado vida a un mestizo.

Y tambin me veo en ti,
llegando a tierras extraas
y trayendo en las entraas
mil capullos de alel.
Tienes la piel negra, s,
y no quisieras querer
noches de amor y placer
con el que de Espaa vino,
pero intuyes que es tu sino
y un mulato ha de nacer.

Entenderte yo lo intento
criolla de intensa mirada,
en propia red atrapada,
escondiendo un sentimiento.
Tus dudas son el tormento
que entorpece tu destino.
Consideras desatino,
amar al indio orgulloso
o al negro tan musculoso?
Vencer el amor genuino.



*** Mi canto

Sangre mestiza y mulata
siento correr por mi vena,
tie mi cara morena,
disea esta nariz chata.
Mezcla de razas delata
(creo que fueran ms de tres).
Que el tiempo resulte juez
de ese biolgico examen
y que los genes proclamen
mi bendita jarochez.

** Melania Jimnez-Reyes
   http://www.letralia.com/firmas/jimenez-reyesmelania.htm
   Escritora mexicana (Tlacotalpan, Veracruz, 1951). Es doctora en ciencias
   y se dedica a la investigacin cientfica. Escribe en prosa y en verso.
   Se ha presentado como declamadora en programas de radio, en encuentros y
   en festivales y ha sido finalista en un par de concursos de dcimas. En
   2006 grab un disco declamando sus dcimas, en 2008 public un libro de
   dcimas y actualmente se halla preparando un segundo libro.



=== Terapia del sueo      Jorge Luis Cceres =============================

Usted dijo que nunca ms iba a suceder, que las pesadillas se iran si
segua al pie de la letra el tratamiento que me indic. Dijo tambin que
lograra dormir una noche entera sin desvelarme y sin despertar precipitado
en horas de la madrugada. Si me he atrevido a ingresar de esta manera a su
consulta, Doctor, es porque no aguanto, por ms tiempo, estar despierto;
debo dormir, necesito descansar, pero no puedo debido al miedo que siento
en cuanto cierro los ojos. No crea que no he intentado todo lo que usted me
ha indicado, desde tomar las pldoras que me recet a las horas precisas,
hasta inscribirme en clases de yoga y meditacin para canalizar mi energa.
Acud tambin a un centro especializado en relaciones personales para
conseguir una cita con alguna chica o relacionarme con otras personas, tal
como usted me sugiri en la ltima consulta, pero nada ha dado resultado.
Slo he conseguido relacionarme con una maniaca que me persigue, que
constantemente me acosa con palabras de amor que descubro cada da en mi
contestador telefnico, y que, para colmo, se ha inscrito en las clases de
yoga y meditacin que yo frecuentaba. Por esa razn, abandon las clases de
la misma forma que abandono todo lo que empiezo. Debo confesar que, la
primera vez que entr en su consultorio, sent que usted era el hombre
indicado para resolver mi problema. En cuanto mir uno de sus libreros y
descubr mi primera novela en una de sus estanteras, cre haber encontrado
a la persona que entendera mis preocupaciones, alguien con quien hablara
sin tapujos sobre cualquier tema. De esto hace cunto tiempo, Doctor?,
cinco, seis aos! y an sigo, todos los meses, acudiendo a su consulta
para que me cure. Tal vez nuestra relacin se ha convertido en una
costumbre, una muy mala costumbre, desde que usted me ayud a resolver el
final de mi segunda novela. Digo que es una mala costumbre porque cada mes
malgasto mi dinero en su consulta slo para encontrar ms preguntas que
respuestas a mi problema. Creo que usted se ha conformado con verme mal,
con verme acabado, y en parte le comprendo, porque es con mi dinero con el
que se paga la gran vida que lleva. Me tiene chantajeado, porque una
miserable vez me sugiri un final para mi novela y yo lo acept de buen
agrado confiando en su buena fe. Para que lo sepa, Doctor, llevo escritos
cuatro libros sin su ayuda; bueno, tal vez, con una mnima y simple idea,
me ayud en mi segundo libro. Ahora que lo recuerdo, creo que fue en el
tercer captulo. Me encontraba estancado y durante das no supe cmo
continuar con el relato, su idea me ayud a superar la hoja en blanco que
tena en frente y tambin le dio ttulo a mi obra: Los perversos sueos
del nunca jams. La verdad es que no hemos vuelto a conversar sobre ese
tema y vindolo de este modo, ahora ya le debo una idea y un libro, y creo
que de seguir con esta conversacin, le deber toda mi obra literaria a un
simple terapeuta del sueo.

Y entonces, a qu le tiene tanto miedo?

A cerrar los ojos para siempre y a ser olvidado. Recuerda el sueo que le
he contado en cada sesin, aquel que me desvela todas las noches.

S, claro que s, pero refrsqueme la memoria. De qu va el sueo?

En mi sueo, yo puedo ser cualquier persona a la que admiro, sea escritor,
msico o actor. ltimamente, sueo que soy Ian Curtis, vocalista de Joy
Division. Me ha dado por recopilar toda su discografa, hasta me he ledo
su biografa, la cual est escrita por su propia viuda. La mitad de las
cosas ah narradas me parecen exageradas. Curtis era un tipo depresivo, con
problemas, como todos; pero, lo que me atrae de l, es su personalidad
autodestructiva, que al final, lo convirti en un mito. La carne y el
hueso, Doctor, pueden podrirse, pero lo importante es labrarse un nombre
que perdure por sobre el tiempo.

Y entonces, qu le inquieta de su sueo?

Lo que me inquieta, Doctor, es que cuando yo soy Ian Curtis y muero, todo
lo que he logrado se convierte en polvo. Nada de lo que hice en vida se
recuerda y todo se pierde en el olvido. Lo mismo ocurre en mis anteriores
sueos cuando soy: Andrs Caicedo o Heath Ledger o Rozz Williams o Kurt
Cobain. Lo nico que cambia, cuando soy todos ellos, es la ridcula forma
como enfrento la vida y la maravillosa forma como enfrento a la muerte;
pero al final, nunca encuentro la recompensa que da el reconocimiento de
las masas. Me siento desahuciado, Doctor, y es que ahora he comenzado a
escribir una nueva novela, la cual no logra superar la primera pgina. He
pensado una posible interpretacin para mi sueo: creo que el cambio de
rostro significa inestabilidad o que no me siento seguro de m mismo o que
no estoy conforme con mi apariencia. Las vidas breves y apasionadas que
tomo prestadas en mis sueos, pueden ser las vidas de mis hroes modernos y
decadentes, que tanto me hacen soar y su muerte es, tal vez, el camino que
tanto busco hacia la inmortalidad.

Y ha probado ser usted mismo en sus sueos, seor Echamendi?

No, Doctor, porque de hacerlo, entonces deber morir y tengo miedo de que
al morir, mi obra y mi nombre se pierdan conmigo para siempre.

Entonces lo mejor ser vernos el prximo mes.

** Jorge Luis Cceres
   http://www.letralia.com/firmas/caceresjorgeluis.htm
   Escritor ecuatoriano (Quito, 1982). Es graduado en leyes por la
   Universidad Internacional del Ecuador (http://www.uide.edu.ec) y tiene
   una maestra en criminologa y ejecucin penal por la Universidad
   Autnoma de Barcelona (UAB, http://www.uab.es). Ha escrito los libros de
   cuentos Desde las sombras (Ediciones El Conejo, Quito, 2007) y La flor
   del fro (Ediciones El Conejo, Quito, 2009). Como antologador prepar
   una muestra electrnica de narradores contemporneos ecuatorianos para
   la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx)
   bajo el ttulo Lo que haremos cuando la ficcin se agote (Punto en
   Lnea, Mxico, 2011). Ha sido incluido en la antologa binacional
   contempornea peruano-ecuatoriana de cuento El desafo de lo imaginario
   (Lima, 2011). Varios de sus textos han sido publicados en revistas y
   suplementos impresos y virtuales de Mxico, Per, Venezuela, Argentina y
   Chile, como Punto en Lnea (http://www.puntoenlinea.unam.mx; Unam), El
   Otro Cielo (http://www.otrocielo.com), Los Poetas del 5
   (http://www.lospoetasdelcinco.cl), entre otras. Ha colaborado como
   conductor del segmento cultural El Crculo Imperfecto de Radio La Luna
   (http://www.radiolaluna.com). Obtuvo la beca Maec-Aecid (2009-2010)
   otorgada por la Agencia Espaola de Cooperacin Internacional para el
   Desarrollo (Aecid, http://www.aecid.es). Tambin estudi escritura
   creativa en el Laboratorio de Escritura
   (http://laboratoriodeescritura.com) de Barcelona, Espaa.



=== Patria Rodeo      Plcido Pignataro Rubn =============================

*** Cdigo Procesal Penal

Sagrado Corazn de Jess
por ti las pualadas
y los balazos.

Por ti
el calvario del pueblo
cuyo nico mandamiento
es derramar su sangre.



*** Dejad toda esperanza

No podrs escapar.

Guardia infatigable.
Evangelio del carnicero.
Sudor fro en los molares.
Canto de gallo con olor a plvora.
Maana que engendra hielo.
Presos saqueando el cadver.

No podrs escapar.

T y yo,
sombra que pretendes alejarte,

nunca tendremos consuelo.



*** Calabozo

Tiemblo cuando se acercan,
cuando siento el golpe fro.

En la oscuridad del calabozo
hieren los luceros.



*** Pabelln

Me entrego a la ltima batida
donde las pistolas mueren
con estertores de luz.



*** Patio

Unos cuantos cadveres
tirados en el piso
esperan ser besados.

Bajo la displicente
mirada judicial

madres absortas
no reconocen a sus hijos.



*** Morgue

La comunin del chuzo
con tu carne,
jornada tras jornada,
no hace mella.

Hermoso tu cuerpo.

Hermoso el chuzo en tus heridas,
de las que no mana sangre,
sino ter y un cirio.



*** Repblica

Un pueblo
que ha extraviado la piedad
apaga cigarrillos en su pecho,
golpea su cabeza contra el agua,
electrifica sus genitales.

Un pueblo
que ha extraviado la piedad
se convierte en verdugo.

Ningn tormento le complace.

** Plcido Pignataro Rubn
   http://www.letralia.com/firmas/pignatarorubinplacido.htm
   Escritor y periodista venezolano (Caracas, 1977). Es licenciado en
   comunicacin social por la Universidad Santa Mara (USM,
   http://www.usm.edu.ve).



=== Tres poemas      Alba Trazar ==========================================

*** Raza campesina

Es el amanecer y, al blanco ro,
llega el viento que baja la montaa;
como nios que juegan en el trigo,
corre la luz del sol a la maana.

Abren los campesinos en la tierra
los surcos de la vid y de la vida,
espiga y pan y flor de blanca via,
es la mujer la tierra amanecida.

Es la savia del hombre que la habita,
fecunda la tierra en su raz viva,
en las rosas abiertas de los senos,
que nutren a la raza campesina.

Canta la tarde una cancin de nios,
en la oracin los olmos susurrantes,
entre la piedra silencioso el ro
busca los pechos de la ra madre.

Los pjaros del viento tejen nidos
cincelan cuencas en el espacio azul
y cuelgan desde el cielo florecidos
los dorados racimos de la luz.

La Tierra y Hombre y Mujer, montaa y ro...
La misma arteria de la sangre pura
que alimenta la entraa, con sus hijos
y en panales de miel nutre la vida,
la simiente que Dios ha bendecido.



*** Alfonsina amada

      Dedicado a Alfonsina Storni

Tus rosas, Alfonsina Amada,
tus sublimes rosas,
donde el alma tuya
floreca blanca.
Blanca!

No tuvo la Tierra un rosal
como el que tu alma
celosa guardara.
Y no tuvo rosa ms pura,
ms blanca!
como blanca y pura la rosa de tu alma!

Alfonsina Amada,
Qu rosal ocultaba el mar?
Que fuiste con alas de ncar
anhelante!
A cortar la rosa ms negra y fatal.

Alfonsina Amada,
entre resplandores celestes,
del cielo contemplando ests.
Este mar que amaste y cantara tu alma
en tu poesa inmortal!

Alfonsina Amada!
Al nacer t, una aurora susurr a la brisa alada:
Ved, y cortad rosas en los florecidos valles del mar
y en conchas de plata recoged las rosas ms blancas!
Que la nia tiene en sus pupilas castas,
dos rosas de mar!

Alfonsina Amada
qu blanco rosal se cubri de rosas,
que T nos dejaras para ir a cortar!

      (del libro Luz de estrellas)



*** Nios

Los das de mi vida                                   
tienen nombre.
Un nombre amado,
sin lmites,
sin cielo.
Un nombre que pronuncio
en mi desvelo;
est cerca, est lejos...
Nios! Nios!
Oh! No alcanza
el corazn
para este amor inmenso.
Qu no diera por no ver sombras
en sus rostros anglicos;
por volcar en sus almas,
un puado de trinos
y tornarlos alegres,
y secar con un ptalo,
de sus ojos, el ro.
Por qu lloran los nios?
Por qu, un llanto
ms all de sus fuerzas
los quebranta,
y les dobla la frente,
en un gesto de olvido.
Y se van... como sombras,
por un largo sendero.
Y de pronto se vuelven,
como fieras, heridos.
El adulto se asombra,
ajusticia,
a ese joven que equivoc
el camino.

Es muy tierno el capullo,
est solo...
Un umbral es la cuna.
Una madre perdida...
ha dejado su sangre
que se agosta en la vida!
Ved, aqul, que sus manos
en plegaria se elevan.
No, no reza
por un pan que no come
hasta el cielo protestan!

Y all estn, con la mano
extendida... La limosna, seor...
Una flor que se corta,
y temprano marchita.

No los ven, se arrinconan!
Temerosos, huidizos.
Un regazo muy tibio,
un regazo...
s, para un lirio dormido.
Para un nio con fro!
Dnde tienen el alma
los que siembran de muerte
paisajes de delirio.
No los ven!
No les parte la entraa
el grito
de esa carne que se abre
como flor de martirio!

Los das de mi vida
tienen nombre
Nios!... Nios!

      (del libro Luz de estrellas)

** Alba Trazar
   http://www.letralia.com/firmas/trazaralba.htm
   Escritora argentina (Morn, Argentina, 1925-2008). Fue miembro de la
   Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires
   (http://sepescritores.zoomblog.com), con la que particip en numerosos
   actos con sus poemas y audiovisuales. Public los poemarios Luz de
   estrellas (1976), Paisajes de luz y cielo (2004) y Ro de amor (2007).
   Dej la obra pstuma El cntaro (2008) y materiales inditos.



=== Caa hueca      Ana Elena Costa Neyra =================================

                                                              Para Leonardo

En la profundidad de la noche formas brillantes invaden la obscuridad y
cual grandioso animal colonial hundido en la penumbra surges desde el marco
de mi puerta. Me miras y sonres, travieso pilar en llamas, encendido,
radiante. Caminas como una lucirnaga en gracia que danza alrededor de la
nada.

Te miro asustada. Tu insomnio es ahora mo. Cierras los ojos y sonres. Tu
mirada inflamada ve hacia lo eterno. Tu instinto puro practica la enseanza
del silencio. Eres lo que eres, un soplo que me lleva hacia una quietud sin
deseos.

Me levanto, me acerco y te observo, pequeo cerro blanco. Volteo y ya no
ests. Fluyes como el canto sigiloso del jilguero, tu risa cautiv mi
corazn al punto que mi tristeza se eclips y naci el crepsculo. Lejos de
este nido, por primera vez, el resplandor lo cubri todo y es tu cuerpo el
que crea un universo que encierra el caos. Pequeo escriba de la palabra,
liberas la esclavitud de mi memoria y cortas con tu espada el hilo circular
del tiempo.

Rendido descansas en mis brazos y alguna parte tuya recorre un lejano lugar
del mundo y con tus sueos reconstruyes esta creacin leve. Y a veces
cuando noctmbulo despiertas te quedas mudo cual sagrado espectador de
piedra. Te miro desde la noche, piedrecita recogida, resplandeciente como
una luz diamante, dulce guerrero autctono, erguido como tallo de yerba,
ser instintivo que vuela como el cndor emancipado mirando al pie de la
hondonada, pequea sabidura que envuelto en frazadas y llevo lejos de este
infierno. Huyamos de este hosco confinamiento, crucemos juntos translcido
este velo.

A lo lejos me llamas con un lenguaje primitivo que traductora interpreto,
alma vieja que la oscuridad materna oculta su esencia, plenitud humana bajo
el hechizo materno, visin asombrosa de una seora dormida, bruma entre
nubes, viento fro que se aleja, lluvia que toca las maanas y sobre los
charcos, como la tierra, flotan los ptalos blancos de tantas quimeras,
ceguera de un tiempo sin contrastes en donde slo ingresa el descanso.

Despierta, respira, que ah afuera se oye un silbido de aire largo, rumor
hondo sobre la quena. Escucha le digo, y entre frondosos juncos una
cancin se eleva en silencio dibujando un largo camino. Me miras lo peor
ya ha pasado, un soplo, aliento puro, pasto fresco. Hueles esa misteriosa
fragancia que penetra desde algn acantilado. Volver a recuperar el sueo
nuestra eterna bsqueda, me recuesto a tu lado para que las pesadillas no
revuelvan tus agrietadas noches, ni despiertes a la orilla de un precipicio
en bruma. Desierto sin final, falda misma de la condena, huida de mi propio
pensamiento. Y cuando intento necia reconstruir un sentimiento viejo (Esa
torpe necesidad que tenemos nosotras). Ese aciago momento que nunca olvido,
ese inocente instante ahora cado. T lo consumes en un horno de arcilla,
en un fuego incandescente, me liberas de una muerte fra, incendias el
tiempo hueco y contemplas impvido, sobre el alba, la destruccin sin
huellas.

Recogido este rastro mudo escribir en el aire una historia que no se deja
ver en el papel. Huella incolora, palabra que se revela sin voz, tertulia
de silencios, inspiracin callada. Todo se disolver sin lmites de tiempo
como el desplome del ltimo giro cansado de una rueca. Debajo de tus ojos,
una lgrima rondar calmosa tu mejilla, se escurrir, humedecer tus labios
y se perder bajo un hondo surco de ro. Dormido, despierto tus latidos,
palpitarn infinitos. Adagio lento y reservado, nima honda de la fuerza.

Podra pretender que ya no existo, hacerte creer que no siento en esta
crcel de piel y huesos y hacerme ausente en un segundo rendido, destruir
el muro de voces y conciertos que tae cada soplo de esta urbe inerte. Pero
me quedo quieta como una vela encendida que se apaga triste en esta noche,
que brilla tenue y se sacude entre las sombras como una vaga transparencia
muerta. No es el cuerpo el nico que soporta el estremecimiento del alma?

Me librar de ansias y deseos imperfectos. Ser como una quena hecha de
caa hueca sonora honda y simple para que tu ntimo aliento arranque notas
que invadan este mundo imperfecto. Sonars como el viento que esparce una
fragancia blanda, atento, sigiloso, silbando entre el follaje. Gorgoteo
lento lleno de abundancia que juega con las sombras en un sueo asombroso.
Una guerra fra donde la paz cansada se duerme oyendo la tormenta.

Una noche de incienso, una estrella sedienta, la tierra que en su encierro
cultiva llanto. La niebla noctmbula entre hmeda y fra cubierta de sueo
se levanta. Arropado de quietud, tus ojos como espejo reflejan la noche.
Abismo hondo, mirada de Sirio nocturno. Aturdes mi entendimiento, ardes en
llamas, siglos de memoria, historias sin fin y sin nombre, leyendas de
pueblos perdidos que en la cordillera quedan entretejidos colgando a lo
lejos.

T me despiertas, llamado de libertad, danza que retumba en honda
ceremonia. Tu nombre, grito de oracin dirigido al fuego, despertar del
sol, poder vibrante, niebla del engao destruida bajo mis ojos. T naciste
como el cosmos sosegado, extraordinario, infinito. Transformaste este
espacio vaco en un lugarcito eterno y una fortaleza creci lento con tu
nombre.

Eres el punto en donde empieza todo lo que existe. Apareces y desapareces
inagotable, conocedor de un tiempo imaginario. Me liberaste de viejas
memorias, convocaste ritos con tus manos. Sentimiento ms all del Espritu
de la muerte. Me he fugado del centro de mi existencia para vivir oculta en
un mundo que entra en tu garganta.

Todava tus labios no me hablan, slo tus ojos curiosos pactan mi rumbo
revelado. Tus dedos no me abandonan. Tus dedos nunca me sueltan. Tus dedos
se apoderan de mi fuerza y sujetan mis sentidos y quizs algn Dios convoc
este hechizo porque tu pequeez dormida se ha convertido en una experiencia
luminosa que domina mi voluntad al punto que esta cayana vaca ya no
piensa. Y si tu sosegada turbulencia anticipando su reino mudo fund este
rinconcito tibio. Acostado junto al calor de tu cuerpo susurro melodiosos
cantos. Murmullos mgicos, ntimos y profundos se oyen a lo lejos. Detrs
de este velo, cansado del incesante vagabundeo. Tu rostro reposado, plcido
de recuerdos descansa. En nuestra soledad, embriagada de ilusiones, mi ser
salvaje vigila tu cuerpo de las sombras. Mis ojos ya sin prpados observan
tu rostro reposado. Tus manos liberan el silencio limpio y quieto y cuando
te acompao, en mi rendicin, vaca de m, veo un jardn lleno de flores.

** Ana Elena Costa Neyra
   http://www.letralia.com/firmas/costaneyraanaelena.htm
   Escritora peruana (Lima, 1978). Bachiller en literatura por la
   Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
   http://www.unmsm.edu.pe), con estudios en la Pontificia Universidad
   Catlica del Per (PUCP, http://www.pucp.edu.pe). Estudia una maestra
   en filosofa con mencin en historia de la filosofa. Trabaja en la
   revista Soy Mam y Mujer, Mamagazine. Es editora de la publicacin
   mensual Participacin y Cultura, revista mensual de la Cmara de
   Comercio de Lince. Tambin trabaja como docente en el Instituto Tcnico
   de Administracin de Empresas (Itae, http://www.itae.edu.pe) y en el
   Centro de Estudios e Investigacin para el Desarrollo Nacional (Ceiden).
   Algunos de sus ensayos y ponencias han sido publicados por revistas de
   investigacin literaria.



=== Poemas      Mariajos Escobar Gmez ===================================

Esta noche he sido
devorada por el espejo
mi realidad en negativo se hace transparente
entro en una casa poblada
habitada por ellos
en cada uno el reflejo
se hace fragmentario
es hondo
insondable
Puedo caer dentro del reflejo y ser transportada a otro
                                                            y a otro
en donde soy una
     mltiple-caleidoscpica
Las formas que devuelven los espejos
                  son dismiles                  
ante ellas
el grito surge
pero nada se oye
          y soy varias y una
     u  n  a     e  n      p   e   d   a   z   o   s
en la casa de los espejos.



*** Alumbramiento

En su vientre estn contenidas
las fuerzas dormidas
que durante el da
pugnan por salir
Ella las olvida
de vez en cuando      en un silencio una voz                  y nada ms
Acostada en la cama
sus manos
a cada lado del vientre
y de pronto lo hala        lo desgarra
                 y todo surge
Un torbellino
de crislidas amorfas
de sombras antropfagas
y caballos de mar deformes
vuelta tras  vuelta  tras vuelta
tras vuelta tras vuelta
Ella
manjar sangrante de monstruos nocturnos
               Luego se para
                    y descorre las persianas

===

Dorma, se acercaba la medianoche. En mis ojos estaba la bruma. Esa que se
forma tras el caer: dorma. De pronto una serpiente alada sali por mi
boca, me enrosc. De mi ombligo surgi un rbol, pleno de manzanas que,
durante el paso de la noche, crecieron y se maduraron. De mis odos
crecieron un par de arbustos espinosos, que me rodearon. Una de las
manzanas del rbol cay en mi estmago. Y yo sent que todo haba empezado,
un calor que se expanda desde mi vientre a todo mi cuerpo, un calor que al
llegar a mis manos las helaba. De mis venas nacieron sombras que se
esparcieron recortadas por todo el cuarto, pero no les prest atencin. Las
semillas de la manzana cayeron en mis senos, y una nia se arrull en ellos
y se qued dormida. Con las luces de la maana, todo segua all. Hasta la
nia, con sus ojos tranquilos, interrogantes. La tom en mis brazos y se
deshizo en polvo.

===

De puntillas me asomo
a la grieta florida del insomnio
magma de barro
hecho cenizas
Abrazar la hoguera cada noche
hasta que mi piel calcinada
se acrisole
Derramar un poco de alcohol
para los muertos
convocarlos con el canto
explorar la grieta
y ver cara a cara
                 cara y cruz
al insomnio
con sus flores sangradas

===

t
habitante crepuscular
que vives en m
                        calladito
Enrscate en mis ojos
multiplcate
vibra
pero no te muestres



*** La antesala

Una mano sobre el espejo
testigo silente del da a da
ese que duerme
gran ojo despierto
pero si lo toco me es ms cercano      menos hostil
hueco     acuoso    testigo mudo
Acaso es l lo cierto?
o la realidad anda dormida por zaguanes desperdigados en la memoria
el ojo se metamorfosea
se invierte
                                           o la que cambia soy yo
al tocarlo
el espejo vomita
o vomito yo
sobre la conciencia
algo muerto
Sangre fluvial
               plagada de peces dormidos
en el vestbulo
Mi mano se hunde
                   paso de un zagun a otro
ando descalza
pisando peces podridos  pegajosos
triste antesala de eso que Es



*** Queda la sed

En mi lengua hoy
se desnuda un alacrn
en mi pie la orqudea
contraparte de la ponzoa
Con la vista trato de fijar
                    la realidad a la que quiero atarme   
aquel poste esa calle ese nio llorando y su madre
aquel carro y la moto y la seora que lleva pan
                              cuadro tras cuadro
                              una lnea tras otra
pero el boceto interior queda borrado
no logro aprehenderlo
En el horizonte matinal
he buscado la hebra que me lleve
 al reflejo
la permanencia
Ha transcurrido el da
                            queda la sed



*** Esperas

Algo de noche tienen tus alas
algo de rfagas   tus pezuas
silente me miras desde la ventana
Algo de calor hay en tus huesos
y hasta de fiebre     se dira
Siento como ma tu pstula
la herida abierta
Siento como ma la espina en tu ojo sangrante
la cicatriz                 la carne viva
esa que se abre cada noche   que no cesa de torturarnos
Silente me miras desde la ventana
all ests dispuesta a ser mi alteridad
a ser esa contraparte    doliente      febril    antropfaga
Con la noche en tus alas
merodeando
mi espacio nocturno
Con rfagas en tus pezuas
arandome la cara
con tu mirada fiera
me miras desde la ventana
y esperas

** Mariajos Escobar Gmez
   http://www.letralia.com/firmas/escobargamezmariajose.htm
   Escritora venezolana (Caracas, 1986). Licenciada en letras de la
   Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y cursante del
   pregrado de psicologa en la misma casa de estudios. Entre 2003 y 2005
   form parte del Circuito Licesta de las Letras. Ha participado en
   diversos talleres de poesa y de promocin de lectura, as como tambin
   en recitales. Particip en las bienales Ramn Palomares y Juan
   Beroes (2005). Dict el taller de poesa Sembrando poemas en Sanare
   (Lara). Miembro del colectivo Los Fulanos Esos, que dicta talleres en
   comunidades, organiza recitales, murales, cuentacuentos y dems
   actividades culturales. Mantiene un blog literario en
   http://lagrietafloridadelinsomnio.blogspot.com.



=== Tres relatos      Humberto Mendoza Rocha ==============================

*** Alfonsito

Nunca te fes de una mujer que te mete prisa para que te corras. No te
quiere, lo prometo. Y menos cuando lo hace exagerando los jadeos o cuando
intenta provocar el orgasmo susurrando cosas a tu odo con voz de puta, o
de nia. Si la muy zorra hace eso, puedes apostar tu quincena a que no te
quiere. Alfonsito, mi interlocutor, no habla demasiado. Quiz porque ha
llegado muy cansado a casa, o porque solo tiene cuatro aos. Creo que me ha
pedido un consejo amoroso, algo as, el chamaco no vocaliza bien del todo,
yo voy por la quinta cuba y la realidad es cada vez ms apestosa.

Hay poco que saber sobre las mujeres: No hay mujeres feas, Alfonsito, todas
tienen algo profundamente femenino que las hace deseables. Casi todas ya
saben que si quieren que un tipo se pase la vida detrs de ellas no deben
corresponderle del todo. Pero las muy tontas acaban hacindolo, sobre todo
aquellas que dicen: No me quiero enamorar de ti. Las mujeres que dicen
eso necesitan desesperadamente amar y ser amadas, entregarse a un cuerpo
diferente que las proteja y les otorgue un valor y un significado que no
poseen. Debes saber tambin que la inmensa mayora no se enamoran de ti,
sino de la idea que deciden tener de ti. Alfonsito, has entendido eso? Es
importante porque podemos caer en la tentacin de pensar que nos quieren,
cuando lo nico que aman es la imagen que se han hecho de nosotros. Una
extraa mezcla entre sus carencias y otras cosas que no sera bueno que te
dijera. Eso responde muchas preguntas cuando todo acaba y te revuelcas en
la autocompasin.

Alfonsito no pareca mostrarse muy interesado, probablemente todo esto ya
lo saba. Pero cuando le dije aquello de que meter prisas era para zorras,
el chico me mir como si la seal de la tele se hubiera ido justo antes de
que empezara Bob Esponja. Ahora si me prestaba atencin. S, Alfonsito, la
que te quiera aguantar estoica todos tus tropiezos aunque intuya que ests
pensando en otra para irte y no regresar. No hay ms, aguantar lo que
tenga que aguantar porque la imagen que se ha hecho de ti compensa la
espera.

Al final tendrs que tomar una decisin entre desearla o vivir con ella,
hay quienes dicen que va contra la naturaleza desear algo que tienes,
aunque ni siquiera te merezcas ese algo. Si decides vivir con ella hazlo,
pero solo mientras sepas que ni la muchacha mas buena de clase lograr
que renuncies a resolver el enigma morboso de una desconocida. La
convivencia es criminal porque mata el misterio. No hay criatura lo
suficientemente fascinante sobre la tierra que no se desinfle bajo la bruma
cotidiana de los besos que se dan antes del desayuno; ni desconocida lo
suficientemente vulgar para que no despierte un cosquilleo de curiosidad en
ti.

Ay, Alfonsito, s que todo esto lo aprenders ms tarde. Adems, no siempre
fue as y puede que t tengas ms suerte.

El hombre que realmente soy nunca ha seducido a una muchacha. Poco se puede
esperar de un tipo que, pasados los treinta, todava se ruboriza cuando una
chica guapa le mira a sus ojos; pero eso no ha impedido que alguna vez se
enamoren de m. Leyeron en mis ojos una esperanza que no existe. Ellas no
saben (Alfonsito est empeado en arrancar un brazo de su juguete de La
Mole) que hace mucho tiempo que perd la nica batalla que mereca la pena
librar. Porque siempre hay un primer carpintero que talla el hueco, su
fondo y su forma, y ese punto ciego ser la medida celular de todo lo que
vendr despus. Ese espacio permanece normalmente vaco y siempre que
vuelva a llenarse, con la cantidad exacta del primer depsito, pensars que
habra sido imposible sin ella. De no ser por ella, nunca hubieras tenido
ese espacio vaco ni sentido de llenarlo.

Alfonsito me mira entonces a los ojos, sonre triunfal, me muestra la palma
de su mano, sobre ella, un musculoso y naranja brazo.

Mira, soy ms fuerte que La Mole.

Chinga, has entendido algo de lo que te he dicho, nio?

S, te han hecho dao y ahora dices palabras feas.

Psame el tequila, Alfonsito.



*** 91 centmetros

Vive exactamente a 91 centmetros de donde debera estar. Tiene 31 aos,
frontera en la que, segn Beigbeder, uno es demasiado viejo para ser joven
y demasiado joven para ser viejo. Casi nunca le ocurren cosas graves. Nadie
se muere a su alrededor. Nunca ha puesto un pie en Egipto, por ejemplo.
Tiene demasiados recuerdos dolorosos, tantos que ya no sabra meterlos
todos en la bruma apcrifa de la mala memoria. (Quiz solo se pueda tener
la conciencia limpia si se tiene mala memoria). Ha conocido el tiempo en el
que todos sus amigos beban hasta vomitar, luego ese otro en el que todos
se drogaban hasta sangrar, despus la poca en que se casaban y defendan
el matrimonio delante de los amigos solteros con la saliva llena de
condescendencia, y ahora camina por aquella frontera, en la que todos se
divorcian antes de morir; sus amigos se separan como si el destino hubiera
escrito el significado de sus vidas en la ltima frase. Nunca ha tenido una
idea original, es slo un buen atracador intelectual. No es mala persona.
Lee y escribe todos los das.

Ha conocido el amor, lo suficiente como para saber que los que ms aman no
son precisamente los que mejor aman, y que el amor de un perro nunca es
plenamente correspondido. Le cuesta soportar la torpeza de las emociones
horizontales. Vive exactamente a 91 centmetros de donde debera estar y no
soporta que lo quieran por lo que fue, por lo que es, o por lo que ser;
nicamente quiere que lo amen por lo que no fue, por lo que no es, por lo
que no ser nunca. Hizo todo lo que deba: naci en el seno de una familia
bien, hizo la primaria en un colegio de monjes, ingres a una universidad
privada donde coincidi con personas inteligentes, algunas incluso le
dieron trabajo ms tarde, se comprometi con la chica ms guapa que
conoca. Todo iba bien, era razonable y previsiblemente feliz, hasta que
cay el meteorito y lo conden a vivir a 91 centmetros de su cuerpo. Desde
entonces, cada maana se levanta con el insoportable deseo de no hacer
nada.

Ahora viste de negro, ya no sonre, cree que es la persona ms triste que
ha conocido. Solo 91 centmetros lo separan de donde se supone que debera
estar. Una distancia demasiada corta para llamar la atencin, suficiente
para que el mundo entero le d la espalda. Est exactamente a 91
centmetros de sus responsabilidades, de tus palabras, de tus labios, de
tus insultos, de sus fracasos, de sus victorias, de sus orgasmos, de sus
textos, de sus amigos, de su placer, de sus padres, de mis recuerdos, de
sus inquietudes, de su lectura, de tu bondad, del olor de tu pelo, de sus
manos y de tu sombra, de su conciencia y de tus virtudes, de sus sueos y
de tus decepciones, del aire y de la tierra, de lo que odia y de lo que
ama, de todas las personas que podra haber sido, de todas las cosas que no
har.

Salvo un cazo con la leche reposando, no existe nada ms siniestro que l.



*** Se enamor

Me contaron que me enamor de una mujer mediocre, y eso fue como pintar la
risa de Dios en un lienzo blanco en el pincel mojado en blanco de titanio.
Les aseguro que era precioso, pero nadie ms poda verlo, ni siquiera ella.
Y cuando pas el tiempo suficiente olvid el sonido de esa risa, ser
porque nunca la o, en ese caso tampoco yo pude verlo. Me dijeron que me
enamor de una mujer mediocre. Sola disparar con una pistola de fogueo
todas las palabras sagradas. Me miraba la camisa mientras me tocaba las
piernas como curioseando pero no encontraba los agujeros de bala. Me
sorprenda seguir con vida y pensaba: Quiz solo tiene mala puntera.
Pero no tena mala puntera, es solo que su pistola era de fogueo y yo no
lo saba. Con ella no haba manera de morirse. Cuando le dije que era mejor
dejarlo, que con ella no haba manera de morir y que yo lo que quera era
fallecer. Ella slo supo mirarme con cara de besugo, es la cara que pone
siempre cuando no entiende algo, o cuando lo entiende, no s, es la cara
que tiene cuando le dicen cosas que no quiere escuchar. Incluso cuando pone
esa cara es guapa, realmente bonita, se los prometo.

Era imposible estar con ella y no estar desesperado, como colarse en una
fiesta y no poder beber tranquilo porque sabes que tarde o temprano vendra
alguien y te pedir explicaciones. Era imposible decirle algo bonito y no
sentir que tirabas monedas a uno de esos pozos de los deseos. Le robaba un
verso a Casariego y le deca: Van Gogh quiere pintarte los labios antes de
morir. Pero claro, ella pona cara de pozo de los deseos, o de besugo, y
se compraba un sombrero. Es muy frustrante que no te entiendan, pero tengo
que reconocer que estaba realmente hermosa con ese sombrero. Cuando le dije
que era mejor dejarlo, me pregunt si lo deca en serio. Le contest que
s, que con ella no haba manera de morirse, y que morir era lo que quera.
Entonces me dijo: T sabrs, pero yo creo que te ests equivocando. Nadie
dijo nada ms. No haca falta. Cada uno se fue por donde haba venido. Slo
yo iba dejando un rastro de sangre. Esa bala s me dio.

** Humberto Mendoza Rocha
   http://www.letralia.com/firmas/mendozarochahumberto.htm
   Escritor mexicano (Morelia, Michoacn, 1996). Es estudiante de
   bachillerato.



=== Poemas      Mireya Ziga Noem =======================================

*** Por los ojos de la jaca

Y cuando en un abrazo le dijo: Me voy
pens que estaba dormida

Ojos de salamandra
ojos de sapo tuerto
ojos de perro que quiso ser caballo
ojos de mula triste
de nia que vomita
de vaca agonizante

Ojos de prisionero
de cantante de moda y otros cantos

Que se tragan a la noche
a la virtud
a la muerte

Ojos que han estado en la vera
(que se han saciado de plasma)
nadando por monte ardiente
(que se han vestido de llamas)
trepando por tierras arcillosas y oscuras
(que se han chupado un limn)
un pasado y calaveras
(que se han perdido en las venas de animal momificado)

Batracios y reptiles
por los ojos de la jaca
van al jardn de la luna
(Lagartija sin sol
afliccin precipitada)

Ronda de mezquinos enanos y gigantes oscuros.

Llor.



*** La humanidad entorpece su esqueleto de pjaros

      Livia Hidalgo

La humanidad entorpece
Su esqueleto de pjaros
Pjaros sordos cantan
Al oxgeno de mis vrtebras

La humanidad pierde
Su caparazn de gladiolos
Gladiolos ennegrecidos
Por el humo de mis pies

La humanidad entorpece
Su esqueleto de pjaros
Pjaros enloquecidos
Huesos del ltimo rbol.



*** Tu cuello se vol

      La ilusin del camino inverso
      Fotografa de Luis Gonzlez Palma

Sin tiempo pelo ptalo de girasol cubra por fuera el corazn
sobre mi abrigo en contraste
y el resto de tu cuerpo haba encontrado el horizonte

Mis brazos quisieron retener
pero tus piernas flotaban en la lejura

Perdidas en el vrtice de un volcn
tus caderas geman de azufre
y boca no besaba la ma

Los oxidados ojos ya no podan contar nada
               Los ojos plumaje slo laman la distancia

               Si penetro tu pelo con las manos
               llego as de pronto a tu garganta
               y me encuentro all con velas encendidas.



*** Flores de plstico

Es tierra de torturados

El pez de ojos vacuos
llor una perla

Las anguilas suban
al mar de los sargazos
a desovar las cras

Vmito astillado

Peces antiguamente azules
roan carnes rosadas
desaguadas y ptridas
y osamentas
caan a las profundidades
del mar del fin del mundo

Es tierra de torturados
flores de plstico

El mar se vesta con crespones

Y las cuencas servan
de nido de cangrejos.



*** ltimos cantares

Como una soga se hizo nudo el camino
Hileras de nomeolvides flectaban la cabeza
Una vaca enorme de vsceras abiertas
Pastaba en medio del huracn de hierbas

El viento borr la senda y hasta la misma huella
Peces voladores danzaban en un comps de espera
La vida se te iba del tajo a borbotones
Marchabas al encuentro de otras vsceras abiertas

Procesin descarnada hasta de sangre era
Miembros articulados como desordenadas piezas
Iban piernas y esternones levantando bandera
Abiertas vsceras geman los ltimos cantares.



*** Montado en la joroba de un ngel

A un ngel
que fue mi carne
para llenar su cuna

Un llanto cada vez ms dbil
Una angustia crecida

Se ira montado en la joroba de un ngel triste?

Tal vez despus pasado el tiempo
terminado el ciclo
vuelvas a yacer en mis brazos
a dejar mis senos secos
y llenos de ti.

** Mireya Ziga Noem
   http://www.letralia.com/firmas/zuniganoemimireya.htm
   Escritora chilena (Antofagasta, 1941). Es tecnlogo mdico de la
   Universidad de Chile (http://www.uchile.cl) y publicista de la Escuela
   de Comunicacin Mnica Herrera (http://www.monicaherrera.com). Ha
   publicado el poemario Montado en la joroba de un ngel (MAGO Editores,
   http://www.magoeditores.cl; Santiago, 2007). Textos suyos han sido
   incluidos en varias antologas como Seleccin Nueva Poesa 2005, del
   concurso Carlos Pezoa Vliz convocado por la Fundacin Nueva Poesa, o
   Plaza Italia, antologa de poetas y narradores de MAGO Editores.



=== A la hora de la cena      Eva Prez ===================================

Aquella maana, Penlope se cans de esperar. Luego de tejer el velo y
antes de deshacerlo por ya no saba cuntas veces, decidi salir a dar una
vuelta por el jardn y sentarse a la orilla de la fuente, a remojar sus
manos marcadas por el telar. Atrs quedaba el ruido del festn de sus
pretendientes y las quejas de Telmaco por ser un adolescente y no poder
enfrentarlos y no entender la ausencia de Ulises luego de tanto tiempo
acabada la guerra de Troya.

Sentada a la sombra de un manzano, Penlope mir la luz de la tarde entre
las hojas y vio una manzana madura y, tendiendo la mano para cogerlo, se
dijo: Y pensar que por una como sta, empez toda esta historia de guerra
y ausencia.

Era de oro oy a sus espaldas.

Claro, eso justifica que las tres diosas ms poderosas del Olimpo
arrastren a los hombres a la guerra dijo, mordiendo la manzana antes de
volverse y encontrarse con Atenea, Afrodita y Hera.

Los hombres fueron a la guerra porque quisieron. Si Helena decidi irse
con Paris, fue asunto de ella dijo Afrodita, con una sonrisa pcara.

Y t los ayudaste a escapar coment secamente Atenea.

Claro que lo hizo! clam Hera. Poco le importaron los votos
matrimoniales ni sus hijos. T la sedujiste y abandon todo por irse tras
un pastor venido a ms.

Debo decir que los mritos de la seduccin fueron slo del pastor declar
Afrodita con desparpajo. Mala suerte si Menelao no tena los mismos
atributos. Claro, como t tienes a Zeus, seguro te complace... igual que a
todas las dems.

Bueno, como sea, Menelao recuper a Helena y ahora estn muy felices en
Esparta... as que puedes dejar de preocuparte por ellos, Hera dijo
Penlope, lanzando lejos el corazn de la manzana, cansada de la discusin
de las diosas y sin entender por qu la incordiaban con eso. Si tan
preocupadas estn por los matrimonios ajenos, deberas decirme dnde est
Ulises, que no est aqu.

Bueno, por eso estamos aqu carraspe Atenea, al tiempo que se acomodaba
su yelmo. Has odo las ltimas noticias?

No...

Ulises est con Calipso! dijeron al unsono Hera y Afrodita, si bien
enfurecida la primera y jocosamente la segunda, mientras Atenea y Penlope
se ponan rojas como una manzana; de pena, la primera, de rabia, la
segunda.

Pues bien, al terminar la guerra de Troya, en la emocin del pillaje y el
saqueo, Ulises haba tenido a bien rescatar a Casandra de las manos y otras
partes de yax, tal vez un poco tarde, pero pudo haber sido peor. La
pitonisa, agradecida por el gesto, le recomend irse derechito a casa, sin
mirar a los lados o, de lo contrario, se las vera negras. Por supuesto, no
le crey. Nadie le crea a Casandra, a pesar de haberse demostrado que
siempre tena razn, como la situacin de caos en la ciudad amurallada
demostraba ampliamente.

El caso es que Ulises tom sus tesoros recin saqueados, sus prisioneros de
guerra y sus guerreros y embarc... rumbo a Ismaro, a completar el pillaje.
Luego de diez aos de guerra, deban llegar a casa con un botn que
justificase tanta ausencia en casa.

Una cosa llev a la otra y Ulises, queriendo o sin querer, conquist la
enemistad de buena parte de los olmpicos quienes, por turno, lo hicieron
naufragar de isla en isla en el mar Egeo, que tiene bastantes. Finalmente,
haba llegado a la isla de Calipso, quien regentaba un burdel, pero que se
dej conquistar por el aspecto desvalido del nufrago musculoso y barbado
que haba trado la marea hacia sus costas.

Luego de unos cuantos caldos de nade y asados de jabal para recuperarlo
de la prolongada inmersin en el reino de Poseidn, la madama consider que
ya era el momento de calentarle los pies, antes que la hipotermia se le
adelantara... y as durante unos cuantos aos en los que el guerrero se
dedic a una vida sibarita. Hay que admitir que la isla de Calipso no slo
era un reconocido burdel del Egeo, tambin era famoso por sus caldos y
asados, que hacan que ms de un guerrero se perdiera en sus costas.

Volviendo a taca, Penlope no se tom muy bien la noticia de que su esposo
tena unos cuantos aos de juerga en el burdel ms afamado de la
antigedad, mientras ella lidiaba con pretendientes abusivos, un hijo
adolescente y los problemas propios de un reino sin rey y con leyes
machistas que no la reconocan como reina. As que entr bufando a su
cuarto mientras daba un portazo que habra hecho temblar los cristales, de
haberlos habido.

Camin de un lado al otro de la habitacin, hasta tropezar con el telar
que, todo hay que decirlo, result ser el chivo expiatorio ideal para la
furia de la reina. Cuando se sinti un poco ms relajada, mir los restos
de madera, clavos y tejido que la rodeaban y se sinti satisfecha de su
obra.

De todas formas, no me gusta tejer se dijo.

Una lstima, porque lo hacas y deshacas muy bien, que te lo digo yo
dijo Atenea, apareciendo repentinamente en medio del desastre y mirando
reprobadoramente a su alrededor. De todas formas, es cierto, eres ms del
tipo pensador... Si no, no te hubieras imaginado ese plan.

Y t qu quieres ahora? No me siento muy respetuosa en este momento, te
lo advierto.

Pues es una lstima, porque, la verdad, vena dispuesta a ofrecerte mi
ayuda dijo la diosa, mientras se sentaba en la ventana y se quitaba el
yelmo.

Ayuda para qu? Para que regrese Ulises? Fjate que no estoy muy segura
de estar interesada en eso.

Pues no. La verdad ya el astuto Ulises no es de mi predileccin. He estado
viendo tus acciones y me parece que estaba patrocinando al que no era.
Vengo a decirte que, si decides tomar las riendas del reino, te apoyo.

S, claro, porque la sociedad lo va a aceptar.

Mujer de poca fe! Si la diosa de la sabidura te apoya, por qu no
habran de hacerlo los hombres sabios de tu reino?

Porque no son muchos, me temo. Basta con ver a los pretendientes que
asedian mi palacio y mi reino... aunque es cierto, siempre fui yo quien
llev las cuentas del pas.

Y por eso no se ha hundido, como el resto de los pases sin rey que nos
rodean. Bueno, como t quieras, si ests interesada, un sacrificio en el
templo y hablamos y con una nube de humo, desapareci, dejando a Penlope
ahogada y en su mar de maderas astilladas.

Ya se fue la mojigata? pregunt Afrodita, saliendo del armario de la
esquina.

No tienen los dioses otros mortales que confundir hoy? respondi
Penlope entre toses.

Confundir, yo? ri la diosa. Ay, Penlope! Qu poco me conoces.

Lo suficiente...

No, no, no... si as fuera, no seguiras tejiendo mir los trozos de
madera y los jirones de lana regados por el cuarto, aunque ya veo que lo
has dejado. No, Penlope, has pasado mucho tiempo en las garras de Hera y
el amor matrimonial, teniendo todos esos pretendientes guapos a tu
disposicin. Ya me he pasado un rato jugando a ser una criada y te puedo
asegurar que hay ms de uno que vale la pena...

Empiezo a creer que me fastidian los hombres, la verdad fue la respuesta
seca de la reina.

Muy bien, pues para eso, hay unas cuantas amazonas que estaran encantadas
de ayudar a una cuarentona de buen ver como t a olvidar a su marido. No es
algo desdeable, djame decirte, puedes preguntarle a Artemisa, si
quieres... Pero preveo que se acerca la seora del Olimpo, mejor me voy.
Pinsalo, podras divertirte y ser reina a la vez.

Fuera de aqu, casquivana! rayos y truenos acompaaron la llegada de
Hera, a la vez que Afrodita se desvaneca en un suspiro de amor dentro del
armario del que haba salido.

Sabe tu marido que usas sus rayos cuando no est o es una venganza por
los cuernos que te pone? pregunt Penlope con un absoluto desprecio a la
muerte, mientras se recostaba del armario, para cubrir la huida de la diosa
del amor.

No deberas hablar de los cuernos ajenos, querida, sino aprender a llevar
los tuyos con dignidad.

Si sabrs t de eso...

Los hombres son as, Penlope, pero poco a poco aprenden. Ya vers, s que
Ulises te extraa.

Desde hace siete aos o cinco minutos?

Importa eso? Lo que importa es que est construyendo una balsa para
volver a ti. Y cuando llegue, slo ser reconocido por sus amigos de
infancia, matar a todos tus pretendientes, que tambin fueron sus amigos
de infancia y abrazar a su hijo y saludar a su perro y, finalmente, te
abrazar a ti, lleno de sangre y pelos de perro. No es eso suficiente?

Pues... sabes qu? NO. La balsa la debi construir hace diez aos para
llegar a casa. Debera dar gracias porque yo no soy Clitemnestra, que le
puso los cuernos a su marido y luego lo mat. Pero por lo menos, l se
apresur en regresar y no se entretuvo en burdeles de playa.

Pero Penlope! Espera un poco y sers recordada en la historia como la
mujer fiel y la muestra del amor y la fidelidad conyugal.

Y eso cmo se vive en la actualidad? Y por qu nadie le dijo a Ulises
que fuera l tambin un ejemplo de eso? Pues no! Si l quiere una esposa
fiel, ms le vale que llegue a cenar esta noche.

Pero eso es ya!

Correcto! Y, ahora que lo pienso, deberas ir a hacerle la cena a Zeus,
que ya debe estar por llegar.

Pero la isla de Calipso est muy lejos dijo Hera, bastante insegura.

Seguro que tu esposo hace el mismo recorrido ms rpido que el mo. Pero
tienes razn. Le dar hasta maana a la cena dijo, mientras Hera se
desvaneca entre nubes, lluvia y relmpagos, dejando el piso hecho un
charco donde flotaban los restos del telar.

A la maana siguiente, Penlope decidi que no iba a tejer. Tampoco tena
dnde hacerlo, de todas formas. En lugar de eso, se puso unas ropas
sencillas y sali por la puerta de atrs del castillo, dejando atrs el
escndalo de la juerga que empezaba temprano. Dejmoslos tranquilos, sea
como sea, hoy es el ltimo da de farra para ellos, llegue Ulises o no. Me
cans de ser el botn de los guerreros, se dijo, mientras caminaba rumbo a
los templos.

En la plaza central de los templos, encontr a varios dioses, que la
miraron como preguntndose qu ira a buscar ella ah, y a dnde se
dirigira primero. Sin mirar a los lados se acerc a Atenea, que se haca
la desentendida, mientras conversaba con Artemisa y la miraba por el
rabillo del ojo.

Vienes a corroborar algunos comentarios de Afrodita, Penlope? pregunt
con una sonrisa la diosa cazadora.

Otro da te preguntar unas cuantas cosas, pero no hoy. Vengo a hablar con
Atenea.

Me debes un escudo nuevo, Artemisa ri la diosa de la sabidura. He odo
que Hefestos tiene un nuevo modelo que me gustara probar.

Con lo bien que me hubiesen cado las sandalias nuevas que apost,
Penlope dijo Artemisa, antes de encaminarse a su templo, donde una
sacerdotisa la miraba con adoracin, dejando a Penlope y Atenea mirndose
con picarda.

Mientras tanto, Hera haba esperado que Zeus descendiera del Olimpo y,
tomando prestado un cmulo ltimo modelo, con rayos llameantes saliendo en
todas direcciones, se dirigi a hablar con Calipso.

La encontr concentrada en un nuevo tipo de guiso de jabal, que, esperaba
ella, tuviera efectos afrodisacos para volver a convencer a Ulises de
abandonar la idea de una balsa para volver a un reino que, luego de veinte
aos, lo ms probable ya tuviese un nuevo rey que no aceptara gustoso que
llegase un nufrago a deponerlo.

Buen da, Calipso surgi una voz desde una nube.

Tu marido no est aqu, si es lo que ests buscando... y tampoco s dnde
est dijo Calipso con desdn.

No busco a Zeus, busco a Ulises! un relmpago cay en la cazuela que
mova la madama, rompindola en pedazos y regando guiso de jabal por toda
la cocina. Libralo y djalo volver a taca, o te hago cerrar tu puticlub
insular venido a ms.

Volver a qu, oh gran seora? Un reino que debe tener otro rey, una
esposa que debe tener otro esposo, un hijo que debe tener otro padre? Por
qu no quedarse aqu, saboreando mis guisos y otras cosas?

Porque el reino no tiene rey, el hijo no tiene padre y como tal se
comporta y la esposa... le dio chance para llegar esta noche o lo deja sin
reino, sin hijo y con cuernos dijo Hera, saliendo de la nube, y probando
un poco de guiso, que haba cado sobre un pan. Hummm..! Y me das la
receta, tambin.

Eso sera abuso de poder, Hera. Una de dos: Ulises o el guiso, elige.

Dfe hafgo derar el buticluf! dijo Hera, con la boca llena.

Entonces, ninguno! Igual lo quieres cerrar, entonces, nada Calipso
termin de recoger los trozos de cazuela y agarr una pierna de jabal
ahumada, y con ella, seal a la diosa. A menos que ests dispuesta a
negociar.

Qu propones? pregunt Hera, mirando la pierna.

Ulises y la receta, y dejas de perseguir mi negocio y de hablar mal de m
en las reuniones del Olimpo.

No pretenders que te invite...

Con que me dejes hacer mis fiestas en paz, me conformo.

Y me das la receta?

Y la del caldo de nade, si quieres. Pero tendrs que distraer a Poseidn,
si quieres que Ulises llegue esta noche contest la madama, cortando un
trozo de jabal ahumado y pasndoselo a la diosa.

Qudate la receta del caldo y distrelo. Ya vi sus hipocampos en la orilla
contest Hera, agarrando, adems, otro trozo de pan.

Esa maana, Ulises termin su balsa y, sin despedirse, zarp rumbo a taca.
Tuvo suerte, y encontr en su camino un barco con su mismo rumbo y, Eolo
mediante, alcanz las costas de taca poco antes de la cena.

El porquerizo real, su amigo de la infancia, lo reconoci de un lado al
otro de la playa donde desembarc y, jubiloso, corri hacia l, seguido de
su perro, el cual haba huido de los pretendientes. Vindolo cansado y
hambriento, lo llevaron hasta su choza, donde le dieron algo de comida,
mientras el porquerizo le pona al tanto de lo que ocurra en su reino y su
palacio.

Cuando Ulises se enter de que una horda de pretendientes tena cercados a
su trono y su esposa, decidi ponerse en marcha, no sin antes hacer un
plan: ira de incgnito, para ver lo que ocurra con sus propios ojos y
tomar las acciones necesarias. Era un hroe y no tema a unos cuantos
pretendientes ahtos de vino y comida. Adems, quera comprobar la
fidelidad de Penlope y llegando de sorpresa se enterara realmente de cmo
estaban las cosas en casa.

Y all se fue Ulises, ya de noche, vestido como un mendigo y preguntndose
cmo hara para reconocer a su hijo luego de veinte aos. Cuando lleg a
las afueras del castillo, oy un gran escndalo, lo cual le hizo sospechar
que la fiesta de los pretendientes se estaba saliendo de madre. Su
preocupacin aument cuando le pareci or al fondo la voz de su amada
Penlope, lo que interpret como que la reina participaba en el jolgorio.
Esto no puede ser, no lo permitir, se dijo, apretando el paso y entrando
al saln por una puerta secundaria, apretando su espada, dispuesto a hacer
justicia a su ttulo de rey.

Sus viajes y experiencias no lo haban preparado para lo que encontr. Los
gritos s, pertenecan a los pretendientes, ms no eran de placer, como
tampoco lo fue el grito de Penlope que haba escuchado antes. Frente a l,
Penlope sentada en el trono, mientras un ejrcito comandado por la propia
Atenea pona en fuga a los pretendientes, matando a aquellos que no
corriesen lo suficientemente rpido. A los pies del trono, los sabios y
consejeros del reino observaban todo con satisfaccin, mirando de vez en
cuando a su inmutable reina.

Ulises contempl estupefacto cmo la sala quedaba vaca de pretendientes, y
el ejrcito pona sus armas a los pies de la reina, y los sabios le rendan
homenaje, al tiempo que la misma Atenea la reconoca como reina de taca y
ella, regia, se ergua en el trono. Ulises sali de la penumbra donde se
ocultaba y qued paralizado cuando sus ojos se encontraron con los de la
reina.

Llegaste tarde le dijo ella, me cans de esperarte.

** Eva Prez
   http://www.letralia.com/firmas/perezeva.htm
   Escritora venezolana (Caracas, 1979). Se desempea como diseadora,
   editora y fotgrafa. Ha publicado el relato Reflejos en el diario
   Nueva Prensa de Oriente (http://www.nuevaprensa.web.ve) y con De qu
   te res, payaso? obtuvo el segundo lugar en el concurso de minicuentos
   de la Revista Cultural Prisma
   (http://revistaculturalprisma.blogspot.com), de Venezuela.



|||||||||||||||||||||||    EL REGRESO DEL CARACOL    ||||||||||||||||||||||

=== Los esclavos      Alberto Chimal ======================================

      Novela
      Editorial Almada (http://www.almadia.com.mx)
      Mxico, 2009
      ISBN: 978607411011-1
      152 pginas

Srdida y punzante, Los esclavos
(http://www.almadia.com.mx/v2/catalogo.php?id_libro=81) es la primera
novela de un autor que, desde la tribuna bifronte de sus exitosos libros de
cuentos y de los talleres literarios que ha dictado, se ha sabido labrar un
slido prestigio en la literatura mexicana: el toluqueo Alberto Chimal
(http://www.letralia.com/firmas/chimalalberto.htm).

Mediante dos historias paralelas, Los esclavos se sumerge en las dinmicas
del poder ms primario, el que ejerce un individuo sobre otro
convirtindolo en, ni ms ni menos, un esclavo. Los mecanismos que permean
hasta la sumisin la voluntad de los escarnecidos personajes de la novela
incluyen violencia, dinero, sexo y pornografa infantil, actuando como
fondo un mundo contemporneo desdibujado por una ptina de corrupcin y
marginalidad.

La premisa de la novela quizs se resume en una frase que escribe uno de
los amos representados en ella:

      Golo piensa que a todos les gustara mandar, y quienes lo niegan slo
      tienen miedo, conciencia de la nulidad de todo ser y todo esfuerzo, o
      bien un deseo todava mayor de obedecer, de desaparecer en la
      voluntad del otro (en cursivas en el original).

Los esclavos discurre a travs de cinco partes, cuatro de ellas
identificadas con las letras de la a a la d y la otra titulada Aos
despus. Pero no estn dispuestas en un orden lineal, por lo que la novela
misma es un juego de control en el que el lector debe continuar hasta el
final si es que quiere entender a cabalidad las brutales historias que la
componen.

Maestro en literatura comparada por la Universidad Nacional Autnoma de
Mxico (Unam), Chimal imparte cursos y talleres literarios en la
Universidad Iberoamericana y en la Escuela de Escritores de la Sociedad
General de Escritores de Mxico (Sogem), adems de ser un tallerista muy
solicitado para cursos presenciales y virtuales. Adems de Los esclavos y
algunos libros de ensayo y dramaturgia, ha publicado varias reconocidas
colecciones de cuentos, como Gente del mundo (1998), Grey (2006) y 83
novelas (2011). Textos suyos han sido traducidos al ingls, el francs, el
italiano, el hngaro y el esperanto.



=== Revista de Literatura Hispanoamericana ================================
=== Instituto de Investigaciones Literarias ===============================
=== y Lingsticas de la Universidad del Zulia ============================

      Revista de humanidades
      Ediciones del Instituto de Investigaciones Literarias y Lingsticas
      de LUZ
      Maracaibo (Venezuela), 2011
      ISBN: 0252-9017
      160 pginas

Una vez ms llega a nuestras manos, desde la Universidad del Zulia, esta
publicacin semestral que se enfoca en estudios sobre literatura
hispanoamericana y crtica literaria. En esta ocasin, el Instituto de
Investigaciones Literarias y Lingsticas de esa casa de estudios nos ha
remitido el nmero 62, correspondiente al perodo enero-junio de 2011.

Sustanciosa como siempre, esta edicin de la Revista de Literatura
Hispanoamericana inicia con un editorial de Steven Bermdez Antnez,
miembro del consejo editor, sobre el papel de la ficcionalidad en la
literatura. El primer trabajo es un estudio de la periodista chilena
Patricia Poblete Alday sobre la presencia de los rboles enfermos en la
narrativa del escritor Roberto Bolao.

David Rozotto, de la Universidad de Ottawa (Canad), desarrolla a
continuacin su propuesta de que El general en su laberinto, de Gabriel
Garca Mrquez, es una reescritura del Quijote en la segunda salida del
antihroe cervantino. Anglica Tornero, de la Universidad Autnoma del
Estado de Morelos (Mxico), explora la combinacin del melodrama
cinematogrfico mexicano en la escritura literaria a travs de la novela
Melodrama, de Luis Zapata. Miguel ngel Nicholls Anzola, de la Universidad
Incca de Colombia, escribe sobre la narrativa del trujillato y el complejo
de Electra poltico.

Luego, y desde la misma Universidad del Zulia, la investigadora Yraida
Flores Sangronis analiza el proyecto literario del escritor venezolano
Orlando Araujo. Vctor Carreo, de la Facultad Experimental de Arte del
Centro de Investigacin de las Artes de LUZ, analiza la representacin de
los fenmenos de la migracin y el cruce de fronteras en la literatura y el
cine venezolanos.

Adelso Luis Ynez Leal, de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda), aborda
el problema racial y el papel que en el mismo tiene el mestizaje a travs
de su anlisis de la novela Pobre negro, del escritor venezolano Rmulo
Gallegos. Finalmente, Milton Daniel Castellano Ascencio, de la Universidad
de Buenaventura (Colombia), analiza cmo se construye el concepto de
lectura en el espacio de la escuela.

La suscripcin a la Revista de Literatura Hispanoamericana tiene un costo
de 60 dlares anuales. Asimismo, la publicacin que es editada con
financiamiento del Consejo de Desarrollo Cientfico y Humanstico (Condes)
est abierta a la participacin de cualquier investigador venezolano o
extranjero. Para solicitar mayor informacin, el interesado puede escribir
a revliteraturahispanoamericana@gmail.com.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

La poesa siempre ha sido minoritaria y debe seguir sindolo. Bueno, hay
muchas clases de poesa, hay una poesa popular, realista, narrativa....,
que puede tener cierta amplitud de miras en cuanto a lectores. Pero la
poesa reflexiva que yo defiendo, la poesa mezclada con la filosofa, es
minoritaria como lo es el arte abstracto o la msica dodecafnica, y debe
seguir sindolo porque es una poesa para leer descansadamente con
paciencia y con espritu abierto para que entre todo lo que no se entiende
pero que se intuye.

      Jos Manuel Caballero Bonald, en: Escribir poesa a mi edad es
      deshonesto (http://bit.ly/zzjfsy), entrevista con Pedro Valln para
      el diario La Vanguardia (16 de enero de 2012).



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  Atentos: nuestra prxima edicin circula el lunes 20 de febrero de 2012
