
         ~~~~~~~~~~~~~~~            Ao XVII    Cagua, Venezuela     N 267
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                     LETRALIA, Tierra de Letras
           ~~~~~~~~~~~                      http://www.letralia.com
           ~~~~~~~~~~~              =======================================
           ~~~~~~~~~~~                         21 de mayo de 2012
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                 ** LETRALIA CELEBRA SUS 16 AOS **
           ~~~~~~~~~~~                  ** CON UN LIBRO CONMEMORATIVO **
           ~~~~~~~~~~~
           ~~~~~~~~~~~                   LETRALIA, Tierra de Letras, es
           ~~~~~~~~~~~                    la revista de los escritores
           ~~~~~~~~~~~                   hispanoamericanos en Internet.
           ~~~~~~~~~~~                     Usted puede enviarnos sus
           ~~~~~~~~~~~                  comentarios, crticas o material
           ~~~~~~~~~~~                   literario a info@letralia.com
           ~~~~~~~~~~~          ~                      *
           ~~~~~~~~~~~        ~~~         JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor
           ~~~~~~~~~~~       ~~~~         Depsito Legal: pp199602AR26
           ~~~~~~~~~~~      ~~~~~               ISSN: 1856-7983
          ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

========= LETRALIA CELEBRA SUS 16 AOS CON UN LIBRO CONMEMORATIVO =========

Letralia celebra este 20 de mayo 16 aos de su primera edicin, publicada
en 1996, y lo hace con un libro conmemorativo que, titulado Letras
adolescentes, se enfoca en esa edad decisiva del ser humano. Con 26 autores
de 9 pases y 209 pginas, el libro ya puede disfrutarse gratuitamente en
la direccin www.letralia.com/ed_let tanto en la Web como en formato PDF.

Ms informacin en nuestra seccin Noticias o en esta direccin:

      http://www.letralia.com/267/0520aniversario.htm



=== Sumario ===============================================================
                                                         |
Periodismo cultural y de espectculo en la prensa        | Breves
zuliana. / El eslabn Sinaiticus, de Sonia Toms         |
Caadas. / Aelita y el poder de Toney, de Jacqueline M.  |
Q.. / La otra vida de T. Loure, de Estrella Cardona      |
Gamio, ahora en Kindle. / La ltima isla, novela de      |
ciencia ficcin de Luis Baselga. / Talleres teraputicos |
de Silvia Hebe Bedini. / Exposicin El Atlas de Borges |
en Lima. / Orillas, revista anual de estudios            |
hispnicos. / Exposicin sobre el editor y coleccionista |
espaol Jos Lzaro. / Jornada Internacional El oficio  |
de la escritura en Sevilla. / Presentacin de poemario  |
del escritor espaol Santiago Montobbio. / Exposicin    |
conmemorativa por el centenario de la artista GEGO. /    |
Exposicin fotogrfica de scar Lucin en Caracas. / La  |
revelacin del otro, de Alberto Jos Prez. / Taller     |
literario Poesa femenina venezolana en Maracay. /     |
Thelos recibe trabajos sobre historia de la ciencia en   |
Amrica Latina. / Isla Flotante abre convocatoria para   |
su quinta edicin.                                       |
                                                         |
Falleci el dibujante argentino Carlos Loiseau, Caloi. | Noticias
/ Alumnos espaoles de secundaria plantearon dudas       |
idiomticas a la RAE. / Philip Pullman es nombrado duque |
de Cittgazze del Reino de Redonda. / Mario Vargas Llosa |
entreg premios del certamen NH. / Acepcin tecnolgica  |
de tableta ser incluida en el Drae en 2014. /         |
Falleci en Buenos Aires el intelectual gallego Manuel   |
Cordeiro. / San Sebastin designada oficialmente Capital |
Cultural Europea para 2016. / Disco rene poesa de      |
Rosario Castellanos traducida a lenguas indgenas. / El  |
tenor Plcido Domingo recibe galardn Camino Real. /   |
Hijo de Fina Garca Marruz recibe en su nombre el premio |
Garca Lorca. / Pars reconoce a Zo Valds con la Gran  |
Medalla de Vermeil. / Publican la ltima carta de        |
Federico Garca Lorca. / Ian Gibson obtiene el Premio    |
Fernando Lara de Novela. / Muri el poeta y dramaturgo   |
argentino Mario Trejo. / La RAE crea sala en homenaje al |
fillogo colombiano Rufino Jos Cuervo. / Tommasso       |
Debenedetti, el hombre que mat al Gabo en Twitter. /  |
Carlos Fuentes fallece a los 83 aos. / Claude           |
Bourguignon Rougier obtiene premio de ensayo Kipus. /    |
Ministerio de Cultura de Venezuela pone en lnea una     |
Multiteca Cultural. / Pospuesta hasta 2013 la II Bienal  |
de Literatura Julin Padrn. / La productora venezolana  |
Amazonia Films se ala con la FNCL y el CNAC. / Falleci |
el escritor peruano Carlos Garca Miranda. / Surgen      |
nuevos datos sobre asesinato del cantautor chileno       |
Vctor Jara. / Paraguay conceder Orden Nacional al      |
Mrito Comuneros a Bartomeu Meli. / Borrador de El      |
Principito fue vendido en 385.600 euros. / Bilbao        |
recuerda a Unamuno en los 75 aos de su muerte. / Vargas |
Llosa designado Hijo Adoptivo de Las Palmas de Gran      |
Canaria. / Presentan la primera antologa potica de     |
Benedetti tras su muerte. / Santillana propicia          |
discusin sobre educacin 2.0 en su Caf CREA. / Muere a |
los 90 aos el msico venezolano Cruz Felipe Iriarte. /  |
Siguen llegando facturas de agua a la casa de Gabriela   |
Mistral. / Concurso de Minicuentos Los Desiertos del    |
ngel recibi 84 textos. / Letralia celebra sus 16 aos |
con libro sobre adolescencia y literatura. / Mara       |
Garca Zambrano gana el XXIX Premio Carmen Conde. /    |
Conmemoran 50 aos de La ciudad y los perros con edicin |
especial. / El venezolano Rafael Cadenas participar en  |
homenaje a Antonio Machado. / Miguel Otero Silva         |
protagoniza en Caracas un dilogo acadmico. / El cine   |
venezolano celebrar en Mrida su octavo festival. /     |
Federico Garca Lorca ser recordado en Nueva York. /    |
Escritores y realizadores para nios y jvenes se renen |
en Valencia. / Dedican a Carlos Noguera el II Congreso   |
Crtico de Narrativa Venezolana.                         |
                                                         |
Ha muerto el ltimo pope de la literatura mexicana,    | Especial:
Rolando Gabrielli. / La novela moderna segn Carlos     | Adis a
Fuentes, Gabriel Jimnez Emn.                          | Carlos Fuentes
                                                         |
Ojos en la noche, Efi Cubero. / Chilo, Juan Franco  | Artculos y
Crespo. / Un poema autobiogrfico de Horacio Castillo,  | reportajes
un servidor de la belleza, Alfredo Jorge Maxit. / La   |
vida exagerada de un hombre llamado Enrique Congrains    |
Martn, Abraham Prudencio Snchez. / El otro monstruo  |
de Gustav Meyrink, Gustavo Rubn Giorgi. / Economa    |
humana, Alfonso Ramrez de Arellano. / Saber y Ganar,  |
parbola de la televisin cultural entretenida, Dixon   |
Acosta. / Josu Landa, el prisionero, John Narvez. /   |
El profesor del deseo, de Philip Roth, Miguel de       |
Loyola. / El regreso de Carlos O. a la novela, Benhur  |
Snchez Surez. / Dina Bellrham, una luz que nos        |
estremece, Augusto Rodrguez.                           |
                                                         |
Antonio lvarez Gil: Nadie es completamente objetivo en | Entrevistas
su arte, entrevista por Ihosvany Hernndez Gonzlez.    |
                                                         |
Santo oficio de la memoria, de Mempo Giardinelli.       | Sala de ensayo
Literatura y memoria en la novela hispanoamericana,     |
Mara del Carmen Castaeda Hernndez. / Los smbolos    |
empleados en el Cntico espiritual de San Juan de la     |
Cruz, Mara Alicia Medina. / En torno a un captulo de |
Rayuela, de Julio Cortzar, Scrates Adamantios         |
Tsokonas. / El amor en los tiempos del clera: sexo y   |
erotismo, s; amor, tal vez, Ren Flores Agreda.        |
                                                         |
Con el tiempo..., Mayra Iturralde Sandoval. / Poemas   | Letras
de Francisco J. Larios. / El ltimo sueo, Ramn       |
Francisco Ruiz Contreras. / Poesa experimental de       |
William Guaregua. / Un hombre va a dejar a una mujer,  |
Marina Vernica Garritano. / Poemas de Jess Prez       |
Romero. / Sabato: en esos instantes, Esteban Ascencio. |
/ Poemas de Beatriz Iriart. / Un da cualquiera, Jorge |
A. Hernndez R.. / Poemas de Ana Mara Olivette Santoni  |
de Strofer. / Dos relatos de Ruth Resndiz Beltrn. /    |
Poemas de Vctor Damin Cuello.                          |
                                                         |
Carlos Fuentes.                                          | Post Scriptum
                                                         |
===========================================================================
             Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Ao
                     http://www.geocities.com/SoHo/8753
===========================================================================
   Premio "La Pgina del Mes" de Internet de Mxico el 3 de mayo de 1998
                         http://www.internet.com.mx
===========================================================================
      Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998
                          http://www.megasitio.com
===========================================================================
    Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999
                          http://www.redchilena.cl
===========================================================================
         Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999
                       http://www.fortressdesign.com
===========================================================================
          Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999
                          http://www.exodusltd.com
===========================================================================
    Premio Mejor Pgina de Poesa, de La Blinda Rosada, en julio de 1999
                         http://blindarosada.org.ar
===========================================================================
   Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
      Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005
                          http://www.lomejorde.com
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
   Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro
                          http://www.cenal.gob.ve
===========================================================================
    Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.se
===========================================================================
Mencin de honor en los premios Stockholm Challenge 2010, Estocolmo, Suecia
                      http://www.stockholmchallenge.org
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|||||||||||||||||||||||||||||||    BREVES    ||||||||||||||||||||||||||||||

*** Periodismo cultural y de espectculo en la prensa zuliana

La periodista venezolana Mara Gabriela Zambrano acaba de publicar
Periodismo cultural y de espectculo en la prensa zuliana, que bajo el
sello de la Editorial Acadmica Espaola discute el espacio que el
espectculo arrebata a la cultura en los medios de prensa del estado Zulia,
de donde es oriunda la autora. Tomando como referencia el diario de mayor
circulacin en ese estado, Panorama, Zambrano mide hemerogrficamente el
peso y tratamiento informativo del periodismo cultural ante el de
espectculos. El libro, de 88 pginas, se puede adquirir por 39 euros en
Morebooks (http://bit.ly/Kb7wRu).
http://bit.ly/JqXn0G



*** El eslabn Sinaiticus, de Sonia Toms Caadas

Ian Dickens, experto profesor de arqueologa de la University College,
junto a su antigua compaera de estudios Rachel Heather y su veterano
maestro de ctedra retirado, August Colins, se unen en la investigacin de
un enigma a medio camino entre la ciencia y la religin, y que yace bajo
las aguas de la mismsima capital de Inglaterra. Tal es la premisa de El
eslabn Sinaiticus, una novela de la escritora espaola Sonia Toms
Caadas, que desde este mes est disponible en formatos impreso y digital.
http://www.soniatomas.com/p/el-eslabon-sinaiticus.html



*** Aelita y el poder de Toney, de Jacqueline M. Q.

Editorial Alhulia public hace pocos meses la novela Aelita y el poder de
Toney, una incursin de la joven escritora espaola Jacqueline M. Q.
(Cdiz, 1992) en la fantasa juvenil. Al cumplir los 15 aos decid que
quera escribir un libro cuya protagonista fuera una chica. De personalidad
alegre, divertida y nada de damisela en apuro. As naci Aelita, escribe
la autora sobre su novela, en la que confluyen una leyenda que envuelve al
abuelo de la protagonista, la duda de si su abuela est viva o muerta y un
extrao poder, entre otros temas. El libro, primero de una saga de cuatro
de la cual ya hay dos ms terminados, tiene 460 pginas y se vende por
18,27 euros en la web de la editorial (http://bit.ly/JrfLXg).
http://aelitayelpoderdetoney.blogspot.com.es



*** La otra vida de T. Loure, de Estrella Cardona Gamio, ahora en Kindle

La escritora espaola Estrella Cardona Gamio
(http://www.letralia.com/firmas/cardonagamioestrella.htm) public a
principios de este ao su novela La otra vida de T. Loure, la historia de
una joven de treinta aos que, a partir de cierta experiencia que le hace
descubrir que est viva, inicia una doble vida, adentrndose en un universo
impensable, por completo alejado de la realidad, y en el que el lector
descubrir las complejidades de sus idlicos afectos paterno-filiales que
la convierten en un ser rebelde y violento con slo una salida posible.
Publicada originalmente en formato impreso por el sello C. Cardona Gamio
Ediciones, la novela acaba de aparecer en Amazon, donde se puede adquirir
para su lectura en dispositivos Kindle.
http://bit.ly/JorcCz



*** La ltima isla, novela de ciencia ficcin de Luis Baselga

Ediciones Hades present el pasado 11 de mayo la novela de ciencia ficcin
La ltima isla, del escritor espaol Luis Baselga
(http://luisbaselga.blogspot.com), en la Biblioteca Pblica Manuel Alvar de
Madrid. La obra parte de la identificacin, mediante el programa SETI@Home
una iniciativa para el anlisis de datos provenientes del espacio
exterior, que existe en realidad y recibe fondos de la Nasa y otras
entidades, de naves extraterrestres que se aprestan a invadir la Tierra, y
del consecuente proyecto de supervivencia que ponen en marcha un genio de
la informtica y sus dos amigos. Una isla en el Ocano ndico albergar a
los supervivientes, quienes a lo largo de los aos aprendern a interactuar
con los invasores. La ltima isla se vende por 18 euros en la pgina de la
editorial.
http://www.edicioneshades.com/la ultima isla.html



*** Talleres teraputicos de Silvia Hebe Bedini

Silvia Hebe Bedini (http://www.letralia.com/firmas/hebebedinisilvia.htm) es
escritora y adems mdica especializada en psiconeurologa y pediatra.
Desde mediados de mayo anunci la realizacin de una serie de talleres
teraputicos:

  Taller de exploracin de las emociones, qu rol cumplen; emociones
   primarias y secundarias; verdaderas y falsas, autnticas y toxicas.
   Juegos interactivos sociales que jugamos con ellas.

  Encuentros entre madre e hija, un espacio sagrado. Para crear un espacio
   de intimidad creativa, de complicidad sanadora orientada al crecimiento.

  Mujeres en bsqueda de s mismas, para recuperar nuestra naturaleza
   vitalmente instintiva, sensual, instintiva y sexual. Orientado a toda
   mujer, y en especial a aquellas que estn transitando etapas de cambio
   (bsquedas de embarazo, embarazos, maternidad, separaciones, cambios de
   rutas...) Personal o grupal.

  Taller de exploracin de similitudes y diferencias, desde lo orgnico
   hasta lo conductual. Para parejas, o para quienes quieran conocer las
   caractersticas fundamentales de cada sexo.

  Taller de exploracin de las emociones canalizadas y exploradas a travs
   del arte.

Todos los talleres incluyen charlas informativas y dinmicas, juegos e
improvisaciones creativas y se basan en autores especializados en los
temas, adems del aporte de Bedini, que tiene el respaldo de
investigaciones y cursos personales (durante una dcada en Estados Unidos)
sobre los principios del Anlisis Transaccional y la Terapia Gestalt.
Participarn especialistas invitados. Los aranceles tienen precios
accesibles.
http://sites.google.com/site/silviahebebedini



*** Exposicin El Atlas de Borges en Lima

Ms de cien fotografas de los viajes del escritor Jorge Luis Borges y
Mara Kodama por el mundo son expuestas en la muestra El Atlas de Borges,
que fuera inaugurada el pasado jueves 17 de mayo en el primer piso del
Edificio V de la Universidad de Lima, con la presencia de la titular de la
Fundacin Internacional Jorge Luis Borges, Mara Kodama viuda del afamado
escritor argentino, y el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires,
Hernn Lombardi. La muestra estar disponible hasta el 16 de junio. El
horario de atencin ser de 8 de la maana a 9 de la noche, y los sbados
de 8 de la maana a 1 de la tarde.
http://bit.ly/JMam0F



*** Orillas, revista anual de estudios hispnicos

Acaba de aparecer el primer nmero de Orillas, revista anual de estudios
hispnicos, dirigida por Donatella Pini y Carmen Castillo Pea, que publica
en espaol e italiano trabajos literarios, lingsticos y tambin
artsticos y culturales. El proyecto, segn indica un comunicado de sus
directoras, nace de la voluntad de navegar entre las mltiples orillas,
reales e imaginadas, de una cultura que se extiende entre Europa y Amrica
y vive en perpetua tensin entre la tradicin y la contemporaneidad,
tratando de redibujar crticamente sus rutas. Los interesados en enviar
trabajos a esta naciente publicacin pueden revisar sus normas editoriales
(http://bit.ly/JCPqUb).
http://orillas.cab.unipd.it



*** Exposicin sobre el editor y coleccionista espaol Jos Lzaro

La Fundacin Lzaro Galdiano de Madrid (Espaa) acoge en sus instalaciones
una muestra con la que recorre la pasin editorial y coleccionista de Jos
Galdiano, con motivo de los 150 aos de su nacimiento. La exposicin,
titulada Itinerario y memoria de Jos Lzaro. Editor, coleccionista,
biblifilo, podr visitarse desde este mircoles 23 de mayo hasta el lunes
17 de septiembre. Se trata de un recorrido a travs de la trayectoria vital
de este mecenas y coleccionista y de las pasiones que centraron su amor por
la cultura a travs de 60 piezas bibliogrficas, repartidas en dos
secciones: la primera presenta el perfil complejo de Lzaro, quien
compaginaba las facetas de intelectual, editor de la publicacin La Espaa
Moderna, coleccionista y aficionado al arte y a los libros, as como su
pasin por viajar, mientras que la segunda se ha articulado en las
distintas salas del museo, por lo que, por primera vez, las obras de arte
de la coleccin permanente estarn acompaadas por incunables y documentos
histricos de poca, contextualizados en un entorno que dialoga con esta
muestra temporal.
http://www.flg.es/museo/museo.htm



*** Jornada Internacional El oficio de la escritura en Sevilla

El aula Luis Cernuda de la Facultad de Filologa de la Universidad de
Sevilla, en Espaa, acoger este viernes 25 de mayo la Jornada
Internacional El oficio de la escritura, una actividad organizada por el
profesor doctor Jos Manuel Camacho Delgado. En el evento participarn
autores de la talla de los venezolanos Juan Carlos Mndez Gudez
(http://www.letralia.com/firmas/mendezguedezjuancarlos.htm) y Juan Carlos
Chirinos (http://www.letralia.com/firmas/chirinosjuancarlos.htm), el
uruguayo Fernando Ansa o los peruanos Fernando Iwasaki y Jos Luis Torres
Vitolas. La jornada se iniciar a las once de la maana y finalizar a las
ocho y media de la tarde con un vino espaol de cortesa.
http://www.siff.us.es/web/?p=6201



*** Presentacin de poemario del escritor espaol Santiago Montobbio

La poesa es un fondo de agua marina, el ms reciente poemario del
reconocido escritor espaol Santiago Montobbio
(http://www.letralia.com/firmas/montobbiosantiago.htm), ser presentado el
prximo 25 de mayo, a las 18 horas, en el Ateneo Barcelons. La
presentacin es organizada por la Asociacin Cultural El Laberinto de
Ariadna, y tendr lugar en el Aula de los Escritores de la Asociacin
Colegial de Escritores de Catalua (Acec), en los espacios del Ateneo.
Sobre el libro, ha dicho Felipe Srvulo
(http://lavoz.cat/content/view/2824/28), coordinador de la asociacin, que
tras su lectura comprob que la poesa, adems de emocionar como tambin
emociona nuestro poeta, poda ser divertida, recorrer caminos intermedios
que, por momentos, invaden el microrrelato. Por momentos se vuelve
surrealista, complejo y, tambin, sencillo, irnico y, sobre todo,
original. Siempre con ese trasfondo que no debe perder de vista el poeta:
la naturalidad de lenguaje y el sentimiento. Santiago abre ventanas a la
expresin.
http://bit.ly/JnzMRM



*** Exposicin conmemorativa por el centenario de la artista GEGO

Nacida en Hamburgo, Alemania, en 1912, GEGO (Gertrud Goldschmidt) emigr a
Venezuela en 1939 y se residenci en Caracas, donde fue reconocida como una
de las ms importantes artistas plsticas, obteniendo el Premio Nacional de
Artes Plsticas de Venezuela en 1979. Residi en Caracas hasta su muerte en
1994. Ahora, al cumplirse cien aos de su nacimiento, la Sala Mendoza
presenta la muestra GEGO: procedencia y encuentro, reveladora seleccin
de ms de cien obras que evidencian puntos de partida de una determinada
lnea de investigacin seguida por la artista en el gnero del dibujo y
que, a su vez, servira como base para otros procesos. La exposicin fue
organizada en alianza con la Fundacin GEGO, bajo la curadura de Josefina
Manrique, con asistencia de Mariana Reyes, y Claudia Garcs en la
museografa. Procedencia y encuentro fue uno de los aforismos que GEGO
anot en sus papeles personales. Se trata de una breve frase asentada sobre
una lnea que, recortada y separada por su propia mano de un contexto ms
amplio, coloc dentro del envoltorio denominado Sabiduras, junto a otros
textos suyos. Apenas una pequea tira de papel que representa una
conclusin tanto en trminos conceptuales como de un proceso cumplido:
escribir, sintetizar, extraer y guardar, dice la curadora sobre la
expresin que titula la muestra. Adems, los espacios del Centro Documental
de la institucin albergarn a GEGO Docente, serie de documentos que se
centra en un aspecto poco revisado en la obra de la artista: el rol del
dibujo dentro del proceso de creacin de sus piezas, incluso aquellos que
han sido calificados, tradicionalmente, como bocetos. Ambas exposiciones
sern inauguradas el 27 de mayo a las 11 de la maana y permanecern
abiertas hasta el 19 de agosto, con horario de visita de martes a viernes
entre 8:30 de la maana y 4:30 de la tarde, los sbados de 8:30 de la
maana a 3 de la tarde y los domingos de 11 de la maana a 3 de la tarde.
La Sala Mendoza est ubicada en el edificio Eugenio Mendoza Goiticoa, en la
Plaza del Rectorado de la Universidad Metropolitana (Terrazas del vila,
Caracas).



*** Exposicin fotogrfica de scar Lucin en Caracas

El cineasta scar Lucin presenta en la sede del Ateneo de Caracas su
primera muestra fotogrfica, 24 cuadros por segundo, una serie de
retratos a otros realizadores venezolanos de distintas generaciones. El
reconocido director tiene en proyecto realizar un completo registro
fotogrfico de cineastas venezolanos, como una manera de contribuir a
constituir una memoria de la cultura de nuestro pas. De hecho, algunas de
mis pelculas tienen que ver con esto. Lucin tiene un doctorado en
ciencias de la comunicacin y de la informacin y ha dirigido largometrajes
como Piel (1998) y Un sueo en el abismo (1991), as como los documentales
Jvito Villalba: el verbo hecho poltica (2008), Carlos Cruz-Diez, la vida
en el color (2006), Mariano Picn Salas: buscando el camino (2001) y El
espacio interior de Carlos Ral Villanueva (2000), entre otros. Fue
presidente de la Cinemateca Nacional de Venezuela y director del Instituto
de Investigaciones de la Comunicacin (Ininco) de la Universidad Central de
Venezuela (UCV). Autor del libro Cerco rojo a la libertad de expresin
(2011), actualmente dicta el taller Narrar con imgenes en Roberto Mata
Taller de Fotografa (RTMF). La muestra, que cont con la curadura de
Ricardo Pea, calific como finalista en el concurso Beca Senior del EFTI,
una de las instituciones ms prestigiosas de Espaa. Ser inaugurada el 27
de mayo a las 11 de la maana y se mantendr abierta al pblico hasta el 6
de agosto en la sede de la institucin, ubicada en la Quinta La Colina, en
la avenida La Salle de Los Caobos, en la capital venezolana.
https://www.facebook.com/ateneodecaracas



*** La revelacin del otro, de Alberto Jos Prez

El prximo 30 de mayo ser presentado en San Fernando de Apure (Venezuela)
el libro La revelacin del otro, una recopilacin de entrevistas hechas por
el reconocido poeta venezolano Alberto Jos Prez
(http://www.letralia.com/firmas/perezalbertojose.htm) a diversos
escritores. El libro hace parte de la serie Vinotinto-Narrativa de la
coleccin Palabreus que edita la Imprenta Regional de Apure. Julieta Len,
Tito Nez, Gabriel Jimnez Emn
(http://www.letralia.com/firmas/jimenezemangabriel.htm), Teresa Coraspe,
Gabriel Mantilla Chaparro
(http://www.letralia.com/firmas/mantillachaparrogabriel.htm), Maura Harvey,
Beatriz Ledezma Marez, Arnulfo Quintero Lpez, Homero Vivas Garca
(http://www.letralia.com/firmas/vivasgarciahomero.htm), Mara Gabriela
Abeal (http://www.letralia.com/firmas/abealmariagabriela.htm), Adham
Joudi, Luca Salerno (http://www.letralia.com/firmas/salernolucia.htm),
Carmen Alida Mndez (http://www.letralia.com/firmas/mendezcarmenalida.htm),
Xiomara Ortega y Dori Rojas Huiza
(http://www.letralia.com/firmas/rojasdory.htm) plasman en sus respuestas
una dimensin de la literatura latinoamericana contempornea. La revelacin
del otro ser presentado por el escritor Jos Gregorio Gonzlez Vivas el 30
de mayo, en el marco de la Feria Internacional del Libro en Apure.



*** Taller literario Poesa femenina venezolana en Maracay

La Casa Nacional de las Letras Andrs Bello organiza en Maracay al taller
literario Poesa femenina venezolana, que se desarrollar a partir del 7
de junio bajo la gua del escritor Aarn Almeida Holmquist. El objetivo del
encuentro, que se realizar en sesiones semanales, ser dar a conocer a los
participantes el trabajo de ocho ilustres autoras venezolanas: Antonia
Palacios, Mara Calcao, Plmenes Yarza, Ana Enriqueta Tern, Ida Gramcko,
Miy Vestrini, Lydda Franco Faras y Hanni Ossott. Cada poeta elegida
simboliza, de manera intensa, la fatalidad de la muerte y la enfermedad, el
desamor y su geografa, la turbulencia de la vida y la desnudez de la
confesin. Las sesiones sern el jueves de cada semana, desde el 7 de
junio, de 4 a 6 de la tarde. La duracin ser de ocho semanas (diecisis
horas, dos por sesin). La actividad, que es completamente gratuita, se
realizar en el Centro Cultural Higuaraya Capanaparo (avenida 19 de Abril,
Mezquita Sur de la Maestranza Csar Girn; Maracay, Aragua). Los
interesados pueden inscribirse en el Higuaraya Capanaparo o bien escribir a
aaron_hari@hotmail.com o llamar al (0424) 317 74 23.
http://bit.ly/KgNbJr



*** Thelos recibe trabajos sobre historia de la ciencia en Amrica Latina

La revista Thelos, que bajo la direccin del doctor Zenobio Saldivia
Maldonado (http://www.letralia.com/firmas/saldiviamaldonadozenobio.htm)
publica el Departamento de Humanidades de la Universidad Tecnolgica
Metropolitana, en Santiago de Chile, ha abierto hasta el 30 de julio el
plazo de recepcin de materiales para su prximo nmero, que estar
dedicado a la historia de la ciencia en Amrica Latina, con particular
inters en el seguimiento de las iniciativas del subcontinente como una
forma de contribuir a la desmitificacin de los enfoques puramente
eurocntricos que an se difunden con fuerza en el medio. Thelos publica
trabajos tericos de hasta 15 pginas, notas de 8 a 10 pginas y reseas de
hasta 3 pginas. Los interesados pueden revisar las normas de publicacin
de la revista en http://thelos.utem.cl/normas-de-publicacion.
http://thelos.utem.cl



*** Isla Flotante abre convocatoria para su quinta edicin

La revista Isla Flotante, que con periodicidad anual es publicada por la
Universidad Academia de Humanismo Cristiano, en Chile, ha abierto hasta el
30 de noviembre el perodo de recepcin de trabajos para su quinta edicin.
Dirigida por Juanita Rojas Cisternas y editada por Patricia Poblete Alday
(http://www.letralia.com/firmas/pobletealdaypatricia.htm), la revista
publica estudios especializados en temas de comunicacin y literatura. Los
interesados debern enviar trabajos originales e inditos de hasta veinte
pginas incluyendo notas, cuadros, figuras y bibliografa,
preferiblemente en formato Word, y acompaados de resmenes en espaol e
ingls, traduccin al ingls del ttulo y palabras clave o descriptores,
tambin en ambos idiomas. Los autores de los textos seleccionados recibirn
dos ejemplares de la revista. Para solicitar mayor informacin es preciso
escribir a ppoblete@academia.cl.
http://bibliotecadigital.academia.cl/handle/123456789/255



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*** Falleci el dibujante argentino Carlos Loiseau, Caloi

El dibujante y humorista argentino Carlos Loiseau, quien como Caloi
populariz el cmic Clemente, muri en Buenos Aires el pasado 8 de mayo a
los 65 aos, a causa de un cncer, informaron sus familiares.

Sus restos fueron velados en la sede del Parlamento argentino, precis el
presidente de la Cmara de Diputados, Julin Domnguez, quien expres su
ms profundo dolor por el deceso de uno de los mximos exponentes del arte
y la cultura nacional y popular de Argentina.

Nacido en 1948 en la ciudad de Salta, capital de la provincia argentina
homnima, Caloi fue autor de unos 30 libros de historietas y del ciclo de
televisin Caloi en su tinta. Su carrera comenz en 1967 y su mayor xito
fue la tira Clemente, que se publica desde hace dcadas en el diario
Clarn, el de mayor tirada del pas sureo.

El personaje naci en 1973 como una suerte de pjaro a rayas amarillas y
negras que no poda volar, mascota del conductor de tranvas de la tira
Bartolo, el maquinista. Con el tiempo perdi el pico y pas a ser el
protagonista casi exclusivo de la tira, alimentndose de aceitunas y con
sus crticas ironas sobre la sociedad, un amante del ftbol, y de La
Mulatona, la exuberante morena que era su compaera.

En 1982, el personaje lleg a la televisin con una animacin que
representaba a decenas de Clementes como hinchas de los distintos pases
que participaban en el Mundial de Espaa, y en particular cre a su
entraable hincha de Camern, un Clemente negro que alentaba al equipo
africano.

El artista muri pocos das despus del estreno de Anima Buenos Aires, un
filme de animacin colectiva sobre distintas historias en la capital
argentina en el que trabaj con su compaera Mara Ramrez y sus colegas
Carlos Nine, Pablo y Florencia Faivre, entre otros.

Fuentes: AFP  EFE



*** Alumnos espaoles de secundaria plantearon dudas idiomticas a la RAE

Las abreviaturas x y q, las tildes de las palabras monoslabas y de las
maysculas, as como los signos de exclamacin e interrogacin son las
principales dudas que han planteado 240 alumnos de secundaria a algunos de
los acadmicos y miembros del equipo de redaccin de la Ortografa bsica
de la lengua espaola, editada por Espasa y cuya presentacin tuvo lugar el
martes 8 de mayo en la sede de la Real Academia Espaola (RAE).

El acto estuvo presidido por el director de la RAE, Jos Manuel Blecua, y
el coordinador de este volumen, Salvador Gutirrez Ordez. Elena Hernndez
Gmez, responsable del Departamento de Espaol al Da de la RAE, y las
redactoras de este volumen, Marta Garca Gutirrez, Encarna Raigal Prez,
Marta Cormenzana Dez y Mara ngeles Blanco Izquierdo, respondieron a las
dudas de los estudiantes.

En palabras de Hernndez, en este volumen se han recopilado las opiniones y
las crticas que se realizaron a la edicin anterior, con el fin de
detectar posibles errores o lagunas. Adems, se estudiaron otras
ortografas para elaborar lo que Blecua describi como obra til y
cientfica de la ortografa espaola.

La primera cuestin formulada por los estudiantes de primero y segundo de
secundaria de cuatro colegios madrileos (Diego Velzquez, Rafaela Ybarra,
Caude y Santa Mara del Camino) ha sido la posibilidad de usar x y q
como abreviaturas de por y que. Segn han respondido las redactoras, es
necesario distinguir los contextos en los que se usa, ya que no es lo mismo
un examen que un mensaje de mvil, aunque han precisado que las
abreviaturas han de finalizar con un punto o una barra inclinada.

Las tildes protagonizaron varias de las preguntas de los estudiantes. Una
de ellas estuvo relacionada con una de las novedades de la ltima edicin
de la Ortografa de la lengua espaola, que afecta a la eliminacin de la
tilde en palabras que en Espaa se pronuncian con dos slabas y que forman
un hiato, pero que en otros pases se dicen de manera diferente, como es el
caso de guion. Segn aclar una de las redactoras, la supresin del
acento grfico no afecta a cmo se pronuncia.

Otra de las tildes que causan problemas a los estudiantes es aquella que se
utiliza en palabras monoslabas, como m y s, y su inexistencia en
otras similares como ti. En este caso, se les explic que se trata de
tildes diacrticas, cuya funcin es la de diferenciar dos palabras que se
escriben de la misma forma.

Los signos de interrogacin y de exclamacin tambin suscitan dudas a los
estudiantes, acostumbrados a utilizar tan solo el signo que cierra la frase
y prescindir del signo con el que se debe abrir una pregunta o una
exclamacin. En ingls no es necesario usarlos al comienzo de una oracin,
pero en espaol se necesita para no confundir el sentido de la expresin,
sealaron.

En la lengua espaola an se mantienen lo que las redactoras del volumen
denominaron fsiles, es decir, formas antiguas de escribir ciertos
fonemas que se siguen empleando en algunos nombres propios, para mantener
la unidad del lenguaje y tambin por respeto a los pases en los que
an se usan.

Es el caso de Mxico y de Texas: a partir de 1815, la RAE decidi que el
sonido de la j no deba escribirse con x, aunque se han mantenido
algunas excepciones. En este sentido, Blecua destac que la x que se
escribe en las palabras citadas, a diferencia de otras como examen o
taxi, han de pronunciarse como la j.

Los prefijos tambin suscitan problemas entre los estudiantes, quienes
preguntaron acerca de la conveniencia de escribirlos juntos o separados de
la palabra a la que acompaan. Las redactoras respondieron que siempre han
de formar una palabra, aunque hay algunas excepciones. Una de ellas es el
caso en el que un prefijo se une a una palabra compuesta por otro prefijo,
como es el ejemplo ex cabezarrapada.

Asimismo, otro de los casos en los que se ha de escribir separado son las
situaciones en las que un prefijo acompae a un nmero o a unas siglas. Por
ello, sub-21 y mini-USB han de escribirse con un guion entre ambas
palabras.

Fuente: IBLNews



*** Philip Pullman es nombrado duque de Cittgazze del Reino de Redonda

El escritor britnico Philip Pullman, autor de la triloga La materia
oscura y Contra la identidad, prologado por Fernando Savater, obtuvo el XII
Premio Reino de Redonda, segn se inform el pasado 8 de mayo. Adems ha
sido nombrado duque de Cittgazze, nombre de un lugar inventado por l en
su triloga, donde la gente vive del robo y la ociosidad. Este ttulo
nobiliario le convierte en miembro del jurado si el autor as lo aceptara.

El galardn fue instituido en 2001 con periodicidad anual para distinguir
en su conjunto la obra de un escritor o cineasta de nacionalidad y lengua
no espaolas, segn un comunicado emitido por el escritor espaol Javier
Maras, creador de esta corte imaginaria.

Considero un muy alto honor este premio, dijo Pullman. El hecho de que
casi todo lo relativo a este reino sea imaginario habla mucho en su favor.
Sus duques y duquesas, sin embargo, no lo son en absoluto, sino muy reales
y admirables, y me siento muy orgulloso de unirme a ellos.

El jurado, formado por personalidades como Pedro Almodvar, John Ashbery o
J. M. Coetzee, destac que Pullman se merece el galardn por su compleja y
brillante creacin de un universo paralelo, con implicaciones polticas y
satricas en la mejor tradicin de la Utopa de Toms Moro y El Pas de las
Maravillas de Lewis Carroll.

El galardn est dotado con 2.000 euros aportados por la editorial Reino de
Redonda. En anteriores ocasiones el premio fue para J. M. Coetzee, John
Elliott, Claudio Magris, Milan Kundera, Umberto Eco y George Steiner, entre
otros.

El Reino de Redonda responde al ideal ilustrado de Repblica de las Letras,
un lugar en el que, se supone, gobierna la Razn. Pero Redonda no es slo
un lugar ideal, sino que existe: fue creado en el siglo XIX por un banquero
britnico llamado Matthew Dowdy Shiell en el territorio de la isla caribea
de Redonda, que pertenece a Antigua y Barbuda.

El dueo de la isla solicit a la reina Victoria de Inglaterra el ttulo
nobiliario de rey, y le fue concedido. Shiell abdic en un escritor al que
financiaba, John Gawsworth. ste, a su vez, vendi el ttulo al tambin
escritor John Wynne-Tyson, quien, en los aos noventa, nombr rey al
escritor espaol Javier Maras, quien ostenta el cargo en la actualidad.
Maras cre una editorial y un galardn homnimos y desarroll la corte de
Redonda, un estamento nobiliario intelectual al que pertenecen reconocidas
figuras del mundo de la cultura.

Fuente: El Pas



*** Mario Vargas Llosa entreg premios del certamen NH

El escritor peruano-espaol Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura
2010, entreg el pasado 8 de mayo en Madrid los premios del certamen de
relatos que la cadena NH Hoteles realiza con su nombre desde hace catorce
aos, y en el que resultaron ganadores los autores Luisg Martn, Gonzalo
Calcedo y Gonzalo Hidalgo en sus tres categoras.

Vargas Llosa estuvo acompaado por el presidente de NH Hoteles, Mariano
Prez Claver, en la ceremonia realizada en el NH Casino de la capital
espaola. A esta edicin de los premios se presentaron casi 2.000 relatos.

Luisg Martn (Madrid, 1962) gan el premio al mejor relato indito, dotado
con 10.000 euros, por su obra Los dientes del azar, en la que habla del
Pas Vasco y del terrorismo, ese estado de fascismo absurdo que debe ser
recordado y del que una parte de la sociedad vasca va a tener que
avergonzarse durante mucho tiempo, dijo el escritor tras recibir el
galardn.

En la modalidad de mejor libro de relatos publicados en 2010 y 2011, dotada
con 5.000 euros en cada caso, resultaron ganadores, respectivamente,
Gonzalo Calcedo por El prisionero de la avenida Lexington (Editorial
Menoscuarto) y Gonzalo Hidalgo Bayal por Conversacin (Tusquets).

En la obra ganadora, Calcedo (Palencia, 1961), autor de catorce libros de
relatos, le da voz a personajes que viven la nostalgia, la prdida, las
rmoras del pasado y el peso de la vulgaridad y lo hace con un relieve
literario que denota su dominio de los recursos del relato.

Hidalgo Bayal (Cceres, 1950) emplea diferentes tcnicas de narracin en
Conversacin, que van desde el monlogo a la confesin autobiogrfica. Con
este libro Hidalgo Bayal fue tambin candidato al Premio de la Crtica,
fallado recientemente en Soria.

Segn Prez Claver, la elevada cantidad y calidad de los relatos
presentados por estos fabulosos escritores es para nosotros una prueba ms
de la relevancia y tradicin de estos premios, que demuestran el firme
compromiso de nuestra compaa por la cultura.

Los miembros del jurado fueron ngeles Caso, premio Planeta 2009 con la
novela Contra el viento y premio Fernando Lara con Un largo silencio; Jos
Manuel Blecua, director de la Real Academia Espaola y catedrtico de la
Universidad Autnoma de Barcelona; Fernando Aramburu, autor de siete
novelas y cuatro libros de cuentos, entre ellos Los peces de la amargura,
premio Mario Vargas Llosa NH en 2007; Jordi Gracia, catedrtico de
literatura de la Universidad de Barcelona y crtico literario en el diario
espaol El Pas; y Jos Luis Martn Nogales, director de la sede de
Pamplona de la Universidad Nacional de Educacin a Distancia y autor de las
novelas Herederos del paraso y La mujer de Roma.

En anteriores ediciones han merecido este galardn escritores como Almudena
Grandes, Luis Mateo Dez, Ignacio Martnez de Pisn, Juan Bonilla, Soledad
Purtolas, Cristina Fernndez Cubas, Jos Mara Merino, Ignacio Padilla,
Fernando Aramburu, Cristina Peri Rossi y Gustavo Martn Garzo, entre otros.

Los organizadores informaron tambin que los amantes de la literatura de
todo el mundo han podido participar en la primera edicin del Concurso de
Microrrelatos NH Hoteles, a travs de los perfiles oficiales de NH Hoteles
en Facebook, mediante el envo de un microrrelato en castellano de no ms
de 200 palabras con el nico requisito de que el protagonista del mismo
fuese un personaje de cualquier obra de Mario Vargas Llosa.

El ganador de este concurso fue Gustavo Arstegui, de nacionalidad peruana,
que invitado por NH Hoteles particip tambin en el almuerzo-coloquio y
entrega de los premios junto al clebre escritor y los ganadores y
finalistas de este reconocido premio.

Fuentes: EFE  Turismo530



*** Acepcin tecnolgica de tableta ser incluida en el Drae en 2014

El Diccionario de la Real Academia Espaola (RAE) incorporar en su edicin
de 2014 la acepcin de tableta que se refiere a los nuevos soportes
informticos porttiles desarrollados hace unos aos por la compaa Apple,
y que representa una adaptacin castellana de tablet, la palabra inglesa
con que se conocen estos dispositivos.

As lo ha anunci el pasado 9 de mayo el presidente de la RAE, Jos Manuel
Blecua, silln h minscula de la Academia, quien coment que tableta es
la ltima de las enmiendas analizadas para su incorporacin en el
diccionario, aunque no pudo precisar cul ser su definicin final porque
nadie sabe lo que sern las tabletas en 2014, dada la velocidad a la que
van la electrnica y la informtica.

El uso cada vez ms generalizado y habitual de las nuevas tecnologas en la
vida cotidiana y los nuevos descubrimientos cientficos son variables que
afectarn a las nuevas ediciones del Diccionario de la RAE.

Blecua coment en relacin a este punto que el Consejo Superior de
Investigaciones Cientficas (CSIC) se dirigi recientemente a la RAE para
pedir consejo en la adaptacin de todas las expresiones anglosajonas que
definen las distintas unidades nanotecnolgicas descubiertas recientemente.
Segn explic, la nanotecnologa constituye un mundo nuevo que debe estar
en el Diccionario porque describe una realidad cientfica con gran
dinamismo en la sociedad actual.

Respecto a la relacin existente entre lengua y ciencia, Blecua record,
parafraseando una cita, que la ciencia empieza con la palabra. En su
opinin, el uso generalizado de nuevos soportes tecnolgicos como los
telfonos mviles inteligentes y de las redes de comunicacin social, que
han impuesto un uso sinttico y comprimido del idioma, no ha afectado para
nada al estado de salud de la lengua espaola.

La lengua no tiene ni buena ni mala salud; se trata de una estructura
extraordinariamente compleja, y estas cuestiones menores no le afectan en
nada, por lo que no hay el mnimo peligro de empobrecimiento del lenguaje,
agreg.

Admiti, asimismo, que las academias de la lengua siempre han ido a
remolque del uso del lenguaje por la sociedad, porque lo imposible sera
que fueran por delante. La misin de la RAE, continu, es ejercer de
notaria de la realidad lingstica espaola y latinoamericana, lo que
obliga a una cierta lentitud en el anlisis y verificacin de los datos.

Aunque ahora, con las nuevas tecnologas todo va mucho ms rpido,
subray, no se puede precisar toda la extensin de una palabra en slo
tres das.

Fuente: EFE



*** Falleci en Buenos Aires el intelectual gallego Manuel Cordeiro

El pintor, dibujante, escritor, promotor cultural y activista poltico
gallego Manuel Cordeiro Monteagudo dej de existir el pasado jueves 10 de
mayo, a los 85 aos de edad, en Buenos Aires, donde vivi por seis dcadas,
tras emigrar en 1952.

La Secretara General da Emigracin de la Xunta expres su pesar por el
fallecimiento de este corus nacido en 1927, y traslad a su familia y
allegados sus condolencias en nombre de la sociedad gallega.

Tambin el secretario general del PSdeG, Pachi Vzquez, transmiti las
condolencias de los socialistas gallegos a su familia, tras sealar que es
una gran prdida para Galicia. Su labor y su ejemplo de vida, comprometida
y reivindicativa desde la cultura, es una herencia que debemos cuidar,
destac.

Sobre su trayectoria vital, a travs de un comunicado de prensa, record
que era el nico superviviente en Argentina de los organizadores del primer
Congreso de la Emigracin Galega, celebrado en 1956, y que fue compaero y
amigo de figuras como Neira Vilas, Blanco Amor, Luis Seoane, Laxeiro o
Maruxa Boga.

En cuanto a su compromiso con esta comunidad, apunt que milit en las
juventudes galleguistas y que promovi distintas organizaciones para
transmitir a varias generaciones el habla, la cultura y la referencia
identitaria de Galicia.

Soy gallego y argentino, porque yo soy de Argentina, que es el pas donde
vivo, pero en mis pinturas slo puedo mostrar lo que llevo dentro, lo que
no puedo cambiar, eso es imposible y por eso no puedo hacer otra pintura
que no sea gallega, lo cit Vzquez de una entrevista mantenida entre
Cordeiro y la primera delegada de la Xunta en Buenos Aires, Mara Xos
Porteiro, en el espacio de arte El viajero.

Fuente: Europa Press



*** San Sebastin designada oficialmente Capital Cultural Europea para 2016

El Consejo de Ministros de Cultura de la UE design formalmente este jueves
10 de mayo a la ciudad espaola de San Sebastin como Capital Cultural
Europea para 2016, ttulo que compartir con la ciudad polaca de Wroclaw.
La decisin supone el ltimo paso en el proceso de nombramiento de la
Capital Cultural, y a continuacin un jurado europeo supervisar el periodo
de preparacin de las dos ciudades para garantizar que cumplen el programa
anunciado.

San Sebastin fue elegida por un jurado europeo en junio del ao pasado,
imponindose a un total de diecisis ciudades espaolas aspirantes, el
mayor nmero de candidaturas hasta ahora presentado por un mismo pas
europeo. Burgos, Crdoba, Segovia, Las Palmas de Gran Canaria, Zaragoza,
Alcal de Henares, Cceres, Cuenca, Mlaga, Murcia, Oviedo, Pamplona,
Santander y Tarragona fueron las otras ciudades postuladas.

El ministro espaol de Educacin y Cultura, Jos Ignacio Wert, afirm el
jueves 10 que los habitantes de San Sebastin merecen dicha designacin,
y aadi que el gobierno espaol aportar lo que le corresponde para que
el evento sea un xito. En su intervencin ante el Consejo, destac
adems el enorme esfuerzo y la enorme calidad y la gran vala de todas las
candidaturas espaolas que se han presentado.

El anterior alcalde de Donosti, el socialista Odn Elorza, promovi la
candidatura de San Sebastin con el apoyo expreso de la entonces ministra
de Cultura, ngeles Gonzlez-Sinde, como una oportunidad para fortalecer el
compromiso social por los derechos humanos y la rebelda cvica contra
cualquier forma de exclusin y de violencia a travs de actividades
culturales que se celebrarn a lo largo del todo el ao en la capital
donostiarra.

El presidente del Comit de Seleccin de la Capital Europea de la Cultura
2016 de la Unin Europea y uno de los miembros del jurado independiente,
Manfred Gaulhofer, declar que la ciudad donostiarra tiene un claro
compromiso con la cultura para contrarrestar su dura historia de violencia
y reconoci que el jurado entendi que hay una clara expectativa de que la
ciudad que represente a la cultura pueda contribuir a frenar la violencia
en el Pas Vasco.

Donosti se beneficiar de unos 800.000 euros de presupuesto comunitario
para financiar las distintas actividades culturales que se promuevan ese
ao, es decir menos del 1% de los costes estimados, segn avanzaron fuentes
diplomticas.

El jurado internacional independiente que evalu las candidaturas para 2016
estuvo integrado por 13 expertos culturales, siete de ellos nombrados por
las instituciones europeas y otros seis por Espaa, incluidos el directivo
de televisin y ex director del Royal Opera House de Londres, Sir Jeremy
Isaacs, y el director general de Graz 2003, Manfred Gaulhofer, ambos
nombrados por la Comisin Europea.

La ex eurodiputada luzemburguesa Erna Hennicot-Schoepges, el vicepresidente
de Sibiu 2007 y actual director del Teatro Nacional rumano Radu Stanca,
Constantin Chiriac, el consultor e investigador cultural alemn Andreas
Wiesand, as como la directora de la asociacin Villa Decius, la polaca
Danuta Glondys, la representante de la Comisin de Educacin del Comit de
las Regiones de la UE y miembro del Gobierno municipal de Viena, Elisabeth
Vitouch, tambin formaron parte del jurado.

La designacin de Capital Cultural Europa surgi en 1985. Siempre se suele
elegir dos capitales culturales por ao. En la actualidad, Guimares
(Portugal) y Maribor (Eslovenia) ostentan el ttulo, Marsella (Francia) y
Kosice (Eslovaquia) sern capitales culturales europeas en 2013, Umea
(Suecia) y Riga (Letonia) en 2014 y Mons (Blgica) y Pilsen (Repblica
Checa) en 2015.

Fuentes: EFE  Europa Press



*** Disco rene poesa de Rosario Castellanos traducida a lenguas indgenas

El pasado 11 de mayo fue presentado en las ciudades de Comitn y San
Cristbal de las Casas, como parte del Festival Cultural Ciudad Real-Baln
Cann de la Universidad Autnoma de Chiapas, en Mxico, un disco con
versiones en lenguas tojolabal, zoque, tzeltal y tzotzil de los poemas del
libro El rescate del mundo, que la poeta mexicana Rosario Castellanos
publicara en 1952, a los 27 aos de edad.

Con este libro, dividido en tres partes: Invocaciones, Cosas y Dilogo
con los oficios aldeanos, Castellanos (1925-1974), traza, con imgenes
precisas, distintos paisajes de Chiapas, y une su voz al coro de hombres y
mujeres indgenas en sus trabajos y vida cotidiana, escribe el poeta scar
Oliva, quien encauz el proyecto que finalmente fue llevado a cabo por el
sello Puertarbor, con la coordinacin general de la etnomusicloga Aurora
Oliva y de Fernando Hjar, promotor de la msica mexicana.

El rescate del mundo es un libro que da cuerpo al aparente silencio de las
piedras, del barro, de los tejidos, de los rboles fundadores, y a la voz
de los ros, para reflexionar sobre la experiencia del mundo, opina Oliva.

El disco contiene grabaciones de los poemas traducidos por Roselia Jimnez
(tojolabal), Mikeas Snchez (zoque), Adriana Lpez (tzeltal) y Enriqueta
Lunez (tzotzil). Las escritoras y poetas de esos idiomas originarios de
Chiapas, escribe Fernando Hjar, asumieron que una traduccin potica no
es nada ms una simple traslacin de una lengua a otra, sino adems una
interpretacin y una creacin. Ellas trabajaron con una dedicacin amorosa
muy grande, para que hubiera autenticidad emotiva en sus versiones, y
pasaran a formar parte de su propio trabajo literario.

La voz en espaol corresponde a la cantante Susana Harp, quien afirma:
Cuando uno dice poesa, la palabra es la que manda, y cuando uno la canta
es la meloda la que marca el ritmo.

Las voces son acompaadas por msica tradicional y nuevas propuestas
sonoras de algunos pueblos indgenas de Chiapas, y creaciones de msicos y
compositores mexicanos, como Eblen Macari, Gerardo Tamez, Gerardo Btiz y
Mario Kuri.

En la presentacin, Natalia Toledo, poeta zapoteca, afirm que slo las
poetas que parieron esas lenguas, las que conocen cmo florecen las
palabras y lo que entraan, pudieron verter los versos de su hermana en
tojolabal, tzotzil, tzeltal y zoque, las voces que sobrevivieron a la
matanza, stas que prearon para siempre a la memoria. Creo mucho en este
tipo de producciones, porque nacen de la necesidad de fortalecer a las
lenguas originarias de Mxico.

Por su parte, Mikeas Snchez expres que comenzar la traduccin de la obra
de Castellanos fue desde el principio un reto. Interpretar la poesa de una
mujer con una visin humanitaria y con un enorme sentido de pertenencia
hacia los pueblos indgenas de Chiapas, no era nada sencillo, pero desde el
epgrafe la experiencia se convirti en goce.

El epgrafe del El rescate del mundo es un fragmento del poema Cancin del
tentador, de la misma Castellanos: Abre la puerta y oye: / Alguien tiende
los brazos y te llama. / Es el mundo que pide tu rescate.

Fuente: La Jornada



*** El tenor Plcido Domingo recibe galardn Camino Real

El Prncipe de Asturias entreg al tenor Plcido Domingo, el pasado viernes
11 de mayo, el primer galardn Camino Real del Instituto Franklin de la
Universidad de Alcal de Henares, que a su vez celebra sus 25 aos.

Don Felipe calific a Domingo de espaol universal y destac sus
vnculos slidos con Mxico y Estados Unidos y su larga y extraordinaria
trayectoria profesional. No slo ha contribuido a estrechar las
relaciones de Espaa con toda Norteamrica sino que ha llevado tambin el
nombre de nuestra Patria, con genio, brillantez y generosidad, a muchos
rincones del mundo, aadi.

Asimismo, el Prncipe ensalz el compromiso social y filantrpico del
artista con los ms desfavorecidos, una cualidad, por cierto, de gran
raigambre en los Estados Unidos de Amrica. Su vinculacin con esta nacin
amiga le ha hecho merecedor de innumerables e importantes reconocimientos,
agreg don Felipe.

En esta lnea, anim a seguir su ejemplo para continuar alimentando en
todo momento los vnculos y la amistad entre nuestros pueblos con la mira
puesta en el progreso y el bienestar de nuestras sociedades y ciudadanos.

El jurado de este galardn a Plcido Domingo destac su dilatada
trayectoria profesional, impulsando las relaciones culturales y humanas
entre Espaa, Mxico y Estados Unidos.

Con este premio, creado por el Instituto Franklin, se reconoce la labor de
aquellos espaoles que, 500 aos despus de la llegada de Ponce de Len a
las costas de Florida, continan, con su buen hacer e intachable
conducta, proyectando y potenciando la imagen de Espaa en Estados Unidos,
informa la Universidad de Alcal de Henares.

Fuente: Europa Press



*** Hijo de Fina Garca Marruz recibe en su nombre el premio Garca Lorca

La poeta cubana Fina Garca Marruz (La Habana, 1923) recibi el pasado
viernes 11 de mayo el VIII Premio Internacional de Poesa Ciudad de Granada
Federico Garca Lorca, en un acto en el que, por motivos de salud, tuvo que
ser representada por su hijo, Jos Mara Vitier, en cuya voz reivindic una
poesa que escapa a la nocin de un fin visible porque la poesa, segn
dijo, no es otra cosa que el secreto de la vida.

La entrega del galardn se celebr en el transcurso de una gala en el
Auditorio Manuel de Falla, donde ley el discurso preparado por su madre
para honrar la importancia del Premio Garca Lorca y de todos los que
dedican su esfuerzo a difundir y enaltecer el misterioso significado de la
poesa.

Garca Marruz quiso trasladar a los asistentes lo particularmente
emocionante que ha resultado para ella obtener este reconocimiento
explicando su vinculacin con la obra del poeta de Fuente Vaqueros
(Granada) desde que era una nia, cuando acuda a la representacin en La
Habana de Bodas de sangre.

Tambin hizo mencin a aquella tarde en que, tras la funcin en el Teatro
Principal de la Comedia, supo del fusilamiento del poeta a travs del
telegrama que recibi la actriz Margarita Xirg: Se hizo un silencio
imponente, el teatro en pleno se levant, empez a aplaudir con fuerza,
eran aplausos interminables, duros, rabiosos y tristes, Margarita Xirg
deca: esos aplausos, para l.

A travs del discurso ledo por su hijo, Garca Marruz indic que sealar
fines a la poesa es no comprender que el poeta ha de vivir dentro de
ella, manteniendo que la poesa no es otra cosa que el secreto de la
vida, por lo que siempre escapar a la nocin de un fin visible.

El hijo de la poeta finaliz su intervencin con la lectura del poema
Cante, incluido en el cuaderno Tierra amarilla, un puado de versos que
Garca Marruz escribi bajo la fascinacin de esas esencias de lo espaol
que haba vislumbrado en su infancia.

Al acto de entrega del premio dotado con 50.000 euros y una escultura de
bronce del granadino Miguel Moreno asistieron numerosas autoridades, como
el embajador de Cuba en Espaa, Alejandro Gonzlez Galiano, y el alcalde de
Granada, Jos Torres Hurtado, entre otros.

Torres Hurtado describi a Garca Marruz como una poeta que busca
profundizar en el sentido de la realidad, en el misterio de las cosas,
tratando de traspasar el mundo de las apariencias.

Fiel al grupo formado alrededor de la revista Orgenes, al que perteneci
junto a otros poetas y a su esposo, tambin poeta, Cintio Vitier, su poesa
refleja tambin su fidelidad a la tierra, a la materia, a la historia, al
hombre y a los sentidos, con una mirada que trasluce entusiasmo y gozo al
trascender lo mirado para acceder a lo invisible , dijo el alcalde
citando a Praena.

Desde esa Habana caribe y universal, a lo largo de todo el convulso siglo
XX nos ha llegado la obra de Fina Garca Marruz, que hoy vemos reconocida
en Espaa con el Premio Internacional de Poesa Ciudad de Granada Federico
Garca Lorca, y que lo fue tambin con el Premio Reina Sofa de Poesa
Iberoamericana que hace tan solo unos das ha obtenido otro gran poeta que
fue invitado del Festival de Poesa que hoy clausuramos, el nicaragense
Ernesto Cardenal, aadi el alcalde granadino.

Torres Hurtado dej convocada la edicin 2013, cuyo ganador se conocer
este otoo, y que ser la primera en estar dotada con slo 30.000 euros, en
lugar de los 50.000 que han obtenido los ocho primeros ganadores. Ya este
ao el patio de butacas del Manuel de Falla que acoge desde su
restauracin el acto solemne de entrega se ha visto reducido a la mitad.

Este ao concurran al Premio Federico Garca Lorca un total de 41
escritores de Espaa e Hispanoamrica. Como ya ocurriera en aos
anteriores, Espaa encabezaba la lista, con un total de ocho candidatos,
seguida de Argentina con seis, Colombia con cuatro, y Mxico y Chile con
tres.

En la pasada edicin fue elegida ganadora la escritora espaola Mara
Victoria Atencia (Mlaga, 1931), y en la edicin anterior el premio fue
para el tambin espaol Jos Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera,
1926). Antes, en 2008, lo gan el hispano-mexicano Toms Segovia; en 2007,
el valenciano Francisco Brines; en 2006, la peruana Blanca Varela; en 2005,
el mexicano Jos Emilio Pacheco, y en 2004, el ovetense ngel Gonzlez.

Fuentes: El Mundo  Europa Press



*** Pars reconoce a Zo Valds con la Gran Medalla de Vermeil

La escritora cubana Zo Valds recibi el pasado viernes 11 de mayo la Gran
Medalla de Vermeil de Pars, la ms alta distincin que otorga la capital
francesa, de manos del alcalde Bertrand Delano, quien alab su papel en la
defensa de los derechos humanos en todo el mundo.

Delano destac la armona existente entre el compromiso de Valds con la
justicia como mujer de cultura y los valores de Pars, ciudad para la que
ningn combate por los derechos humanos es ajeno.

Es una pena que en estos eventos siempre haya un lado ms formal, lament
el alcalde, pero en este caso se trata de un homenaje de corazn. Ya tiene
muchas distinciones literarias, pero Pars tiene algo con usted que se
encuentra en el orden de lo ntimo, agreg.

La escritora, que reside en Francia desde 1995, cuando huy del rgimen
castrista, dedic esta distincin a la verdadera disidencia cubana, frente
a la falsa oposicin creada por el actual dirigente (Ral) Castro II para
controlar y vigilar a los opositores reales.

Hasta que no llegu a esta ciudad, no entend lo que era el verdadero
sentido de la libertad; aqu aprend a no tener miedo, dijo Valds
visiblemente emocionada. La autora mencion a escritores disidentes ya
fallecidos como Guillermo Cabrera Infante o Reinaldo Arenas, pero tambin a
opositores que actualmente se encuentran en prisiones cubanas.

Tras la ceremonia, la autora de Lobas de mar asegur que la mxima
distincin que podra recibir sera ver una Cuba democrtica.

Valds (La Habana, 1959) ha extendido su lucha por los derechos humanos a
otras causas fuera de Cuba, como los derechos de la infancia y de las
poblaciones en zona de conflicto o de catstrofe natural, especialmente en
Hait.

Este hecho fue recordado por el alcalde de Pars, quien asegur que la
ciudad siempre estar a su lado en ese compromiso con la justicia y la
libertad.

Fuente: EFE



*** Publican la ltima carta de Federico Garca Lorca

El diario espaol El Pas hizo pblica el pasado 12 de mayo la que ahora se
considera la ltima carta de Federico Garca Lorca, que fechada en Granada
el 18 de julio de 1936, muestra los esfuerzos del poeta por consolar a su
enamorado Juan Ramrez de Lucas.

En tu carta hay cosas que no debes, que no puedes pensar. T vales mucho y
tienes que tener tu recompensa. Piensa en lo que puedas hacer y
comuncamelo enseguida para ayudarte en lo que sea, pero obra con gran
cautela. Estoy muy preocupado pero como te conozco s que vencers todas
las dificultades porque te sobra energa, gracia y alegra, como decimos
los flamencos, para parar un tren, escribe el autor de La casa de Bernarda
Alba.

Ramrez de Lucas era entonces un estudiante de 19 aos y quera ser actor;
de hecho, haba tenido ya la oportunidad de probarse en el Club Teatral
Anfistora, creado por Pura Ucelay para estrenar, entre otras, las obras de
Garca Lorca. ste haba decidido aceptar la invitacin de Margarita Xirgu
para viajar a Mxico pero quera marcharse con el joven, para lo que
necesitaban la aprobacin del padre del muchacho, un reputado mdico
albaceteo. El poeta haba cumplido 38 aos pero a su amante le faltaban
dos para alcanzar la mayora de edad.

Seguramente Garca Lorca tena los contactos necesarios para salir de
Espaa con papeles falsos junto a su pareja, pero se neg a hacerlo.
Ramrez de Lucas deba convencer a su familia, pero al hablar con su padre
ste amenaz con poner el asunto en manos de la Guardia Civil si intentaba
salir de Albacete sin su autorizacin. Lo haba mandado a Madrid para
estudiar administracin pblica y, pese a los buenos resultados escolares,
haba defraudado su confianza. Su vida paralela como actor en el Anfistora
no encajaba para nada en sus planes, y menos aun su relacin sentimental
con un poeta homosexual.

Otoniel, el mayor de sus 10 hermanos, miembro de las Juventudes Socialistas
y el nico que conoca su doble vida, trat de intermediar a su favor, pero
fue en vano. Simultneamente, desde la Huerta de San Vicente en Granada,
Garca Lorca telefoneaba animndole a que fuera paciente y comprendiera a
su familia. Pensaba que se impondra la razn y acabaran entendindolo.

Tras la llegada de la carta que ahora ha publicado El Pas, Ramrez de
Lucas perdi el rastro del poeta. El arresto de Garca Lorca, en casa de la
familia Rosales, y su fusilamiento, no fueron conocidos en los primeros
momentos en la confusin de la guerra. El asesinato del poeta dej a
Ramrez conmocionado. Su sentimiento de culpa no hizo sino aumentar con el
paso de los aos.

Yo pienso mucho en ti y esto lo sabes t sin necesidad de decrtelo pero
con silencio y entre lneas t debes leer todo el cario que te tengo y
toda la ternura que almacena mi corazn, prosigue el poeta. Los tres
folios, escritos a mano, con palabras subrayadas y alguna tachadura,
llegaron a su destino cuatro das despus, antes de que se cortaran las
comunicaciones entre la zona republicana y la nacional. Ese mismo da se
conoca el alzamiento franquista. La sublevacin militar no tardara en
convertirse en guerra civil.

El valor documental de estos folios, junto con el poema, los dibujos y los
cuadernos, en los que Ramrez de Lucas cuenta sus recuerdos sobre la
relacin de ambos, deber ser determinado por los historiadores, pero para
eso hace falta que los herederos den el visto bueno a la publicacin.
Hermanos y sobrinos se debaten sobre qu hacer con los documentos, que ya
han merecido el inters de un gran sello editorial.

Para los partidarios de sacarlos a la luz se trata de una cuestin de
tiempo, pero otro sector de la familia se niega a utilizar el histrico
material. La trascendencia de los documentos podra ser de enorme
importancia, puesto que aportaran nuevos datos sobre los ltimos das del
poeta.

Dado que se trata de una carta fechada el mismo 18 de julio de 1936, el
hispanista irlands Ian Gibson quien ha dedicado buena parte de su vida a
Federico Garca Lorca considera que podra tratarse de la ltima misiva
del poeta de la que se tiene constancia, aunque sea difcil determinarlo al
cien por cien. Segn mis datos, el pintor Pepe Caballero le escribe una
carta a Garca Lorca en esos das y se la devuelven diciendo que en esa
direccin ya no viva nadie, explica Gibson.

A sus 73 aos, el escritor considera que su cabeza se encuentra repleta de
nombres y de fechas pero le bast escuchar los apellidos Ramrez de Lucas
para situarse en el tiempo: Vive todava? Hice todo lo posible por
entrevistarme con l pero fue imposible. Saba que era fundamental su
relacin con Garca Lorca pero no logr hablar con l y eso supuso una gran
frustracin. Cuando consegu hablar con l me dijo que no quera verme, que
l mismo preparaba su propia versin de los hechos, pero supongo que era
una manera de quitarme de en medio.

La relacin haba sido descubierta por el escritor Agustn Penn, quien
viaj a Granada en 1955 para investigar la muerte de Garca Lorca, dejando
constancia de ello en unas anotaciones que posteriormente seran
publicadas, en primera instancia, por Gibson, y despus recogidas tambin
en la edicin que Marta Osorio realiz de la maleta de Penn. Pero se
trataba, en ambos casos, de unas pocas lneas perdidas entre cientos de
pginas.

Ramrez de Lucas muri en Madrid en 2010, a los 93 aos. Durante aos
guard los recuerdos que le unan a Garca Lorca dibujos, cartas, un
poema, su diario, sobreponindose a todos los peligros que conllevaba
haber tenido relaciones con un poeta tan estigmatizado por el franquismo.
En la carta de tres folios quedaban las ltimas palabras que le enviaba el
poeta. A los pocos das de recibirla, Albacete quedaba bajo el mando
republicano y Granada en poder de los nacionales, lo que agrav la
situacin de Garca Lorca.

El poeta, tan famoso como carismtico, se encontraba en la cumbre de su
fama. Bodas de sangre se estaba traduciendo al francs y estaba a punto de
publicarse Poeta en Nueva York. Margarita Xirgu lo haba invitado a Mxico
pero en los planes de Garca Lorca tambin se encontraba la idea de
regresar en otoo a Madrid para estrenar Doa Rosita la soltera. Sin
embargo, en el otro bando solo importaba su fama de rojo y de homosexual.
La situacin en Granada se volva insostenible. Su cuado, el alcalde
socialista de la ciudad, Fernndez Montesinos, fue arrestado el 20 de julio
en el Ayuntamiento y fusilado el 16 de agosto, dos das antes del asesinato
de Garca Lorca.

Como algunos espaoles que no podan acreditar un pasado glorioso al lado
del bando nacional, Ramrez de Lucas se alist tras la muerte de Garca
Lorca en la Divisin Azul, donde fue herido gravemente en la batalla del
ro Lovat. Posteriormente fue condecorado.

Ms tarde, y con la ayuda de Luis Rosales, Ramrez de Lucas busc trabajo
en el diario espaol ABC. Se gan la vida como periodista y crtico de arte
y arquitectura y rehizo su vida sentimental con un compaero con el que
comparti treinta aos. Ni siquiera a l le cont nada sobre ese amor de
juventud.

Mucho tiempo despus, seguramente cuando la herida dejada por esa relacin
frustrada de manera tan dramtica, Ramrez de Lucas comenz a verter todos
sus recuerdos en unos cuadernos, en los que cuenta la poca que le toc
vivir, los momentos junto a Federico y sus ideas polticas. Todo ello
podra ser de enorme valor para los historiadores. Hace dos aos, poco
antes de fallecer en un hospital madrileo, leg los documentos a una de
sus hermanas. Su ltima voluntad fue que los documentos en su poder se
conocieran.

La vuelta a escena de Ramrez de Lucas ha sido saludada por los expertos
lorquianos, dada la importancia histrica que supone que afloren nuevos
documentos que ayuden a comprender mejor la historia. Laura Garca Lorca,
sobrina del poeta, que conoca la existencia de la carta, asegur que
podra tratarse de material de enorme inters para el archivo de la
Fundacin Lorca.

Una novela de Manuel Francisco Reina, Los amores oscuros, que Temas de Hoy
publica este 22 de mayo, recupera la relacin de ambos. Tras dos aos de
investigacin exhaustiva que ha volcado en su novela testimonial, Reina
tiene claro que Ramrez de Lucas fue el protagonista ltimo de los Sonetos
del amor oscuro.

El escritor condena la destruccin, por parte de familias espaolas, de
cartas, fotografas y documentos histricos importantes. Que se acabe la
vergenza!, dice a El Pas. Ya es hora de descorrer este velo de silencio
que, por absurdas cuestiones morales, lleva a la gente a destruir papeles
histricos aun en estos tiempos en los que hay libertad de expresin. La
Ley de Patrimonio Histrico Artstico debera ser extensible al tema
documental.

Su idea es que el Estado, lo mismo que es expropiable un castillo o se
paran unas obras porque se han encontrado unas ruinas arqueolgicas,
debera tener la potestad de hacerse con los papeles de personajes
fundamentales en la historia de Espaa, para que puedan ser usados por los
investigadores.

Fuente: El Pas



*** Ian Gibson obtiene el Premio Fernando Lara de Novela

El escritor e historiador irlands Ian Gibson, conocido por su faceta como
bigrafo del poeta espaol Federico Garca Lorca, result ganador este
sbado 12 de mayo del XVII Premio Fernando Lara de Novela, dotado con
120.200 euros, con la novela La berlina de Prim, sobre el asesinato del
general Juan Prim y Prats en 1870.

La novela se ambienta en los estertores de la I Repblica y cuenta la
peripecia de un joven irlands que llega a Espaa para aclarar las
circunstancias del asesinato del general y apresar a sus asesinos, toda una
licencia histrica, ya que, como Gibson asegur al recoger el premio, se
trata de un crimen an sin resolver.

La historia transcurre en 1873 y el protagonista, personaje de ficcin,
resultar ser hijo ilegtimo de uno de los compaeros del general Torrijos,
que tambin fue fusilado en una playa de Mlaga por su lucha en favor de la
libertad, segn explic el autor.

Las primeras palabras que dijo Gibson al conocer que era el ganador, en el
transcurso de una cena de gala celebrada en el Alczar de Sevilla, fueron:
Andaluca me est gustando cada vez ms, porque me ha dado muchas cosas,
muchos amigos, me ha permitido conocer a Gngora, Garca Lorca o los
Machado, y me ha ofrecido la idea de escribir esta novela, momento en el
que confes que llevaba en el bolsillo la Medalla de Andaluca que hace
unos aos le otorg el gobierno regional y que estuvo acariciando todo el
rato, mientras el jurado fallaba el premio.

En la conferencia de prensa posterior a la concesin del premio, Gibson
seal que son las primeras pginas de ficcin que escribe en su vida, ya
que nunca se ha permitido inventar nada en sus libros de historia y en sus
biografas: Delante de Dios digo que nunca lo he hecho, declar solemne.

Incluso para este libro dijo haber investigado durante meses en los
cincuenta tomos del sumario judicial del asesinato de Prim, hoy mal
conservados, deteriorados por la humedad y apenas legibles, segn explic
el autor, quien asegur que ha descubierto muchas cosas nuevas sobre el
caso, aunque se ha resistido a desvelar el final porque no sera sensato.

Gibson asegur que el asesinato de Prim fue planificado en las alturas,
que en su preparacin hubo mucho dinero porque los asesinos
desaparecieron de la faz de la Tierra y el caso qued sin resolver pese a
que se trataba del hombre ms poderoso de Espaa, presidente del gobierno y
valedor del rey Amadeo I de Saboya.

El historiador record que el asesinato se produjo cuando Amadeo ya haba
embarcado para Espaa, y asegur que de haber seguido el general con vida
la Casa de Saboya hubiera podido consolidarse en Espaa, lo que hubiera
cambiado la historia del pas.

Entre los personajes histricos secundarios de la novela estn el pintor de
cementerios Gumersindo Daz y el abuelo de los hermanos Machado, Antonio
Machado Nez, y entre los hechos histricos el primer enlace ferroviario
entre Madrid y la frontera francesa, un trayecto que se cubra en 27 horas,
pero que acab con el aislamiento de la capital espaola.

Gibson calific de atrevimiento el haber escrito su primera novela en
espaol, aunque no es el primer libro que escribe en este idioma, a la vez
que brome diciendo que escribe el espaol mejor que lo habla y atribuyendo
a la mala leche que le recuerden de vez en cuando el acento que conserva
pese a la cantidad de aos que lleva viviendo en Espaa.

El hispanista present su novela bajo el ttulo El retorno de Boyd y con el
seudnimo Araceli Domnguez. El jurado estuvo compuesto por ngeles Caso,
Fernando Delgado, Pere Gimferrer, Ana Mara Ruiz-Tagle, y Emili Rosales,
secretario con voto.

En nombre del jurado, Fernando Delgado destac la atmsfera y la
ambientacin de la novela, en cuyas pginas se recrean el Madrid y la
Sevilla de la poca, de la que entonces era dueo el todopoderoso duque
de Montpensier, cuya posible intervencin en el asesinato de Prim ha dejado
Gibson en el aire.

Por su parte, ngeles Caso manifest que le debe mucho a Gibson, al
tiempo que resalt la capacidad descriptiva del hispanista, quien en La
berlina de Prim hace una descripcin bellsima de Coto de Doana, con un
sentimiento de paisaje muy britnico.

Finalmente, y preguntado sobre cmo se ha desarrollado el proceso de
votacin, Delgado precis que haba ambiente desde el primer momento de
opcin por esta novela, en una edicin donde las diez finalistas
destacaron por la calidad y por su alto nivel. Por ltimo, el escritor
tinerfeo explic que el otorgamiento del Fernando Lara a Gibson es un
acto de justicia potica.

Entre las obras ganadoras de este premio en ediciones anteriores estn,
entre otras, El amargo don de la belleza, de Terenci Moix, en 1996; La
sonrisa de la Gioconda, de Luis Racionero, en 1999; Los colores de la
guerra, de Juan Carlos Arce, en 2002; El ltimo laberinto, de Mercedes
Salisachs, en 2004; El alma de la ciudad, de Jess Snchez Adalid, en 2007;
Esperando a Robert Capa, de Susana Fortes, en 2009; o Contigo aprend, de
Silvia Grijalba, en 2011.

Fuentes: EFE  Europa Press



*** Muri el poeta y dramaturgo argentino Mario Trejo

Mario Trejo, dramaturgo, poeta, director de teatro, guionista de cine y
periodista que colabor en la creacin junto a Astor Piazzola del tango
Los pjaros perdidos, entre otros, y que entrevist a personalidades como
Ernesto Che Guevara y Salvador Allende, muri a los 86 aos el pasado
domingo 13 de mayo.

Nacido en la provincia de Buenos Aires el 13 de enero de 1926, Trejo
recibi en 1957 el Premio Municipal de Buenos Aires y el Premio Nacional
Florencio Snchez por la obra No hay piedad para Hamlet, que escribi junto
con Alberto Vanasco. La obra fue editada en 1960 y estrenada en 1965 en el
teatro El Altillo, bajo la direccin de Alberto Coust.

Entre 1952 y 1953, colabor y ejerci el cargo de secretario de redaccin
en la revista Letra y Lnea, dirigida por Aldo Pellegrini. Entre 1958 y
1960 tuvo a su cargo, en Canal 7 TV de Buenos Aires, tres programas de
entrevistas.

Tambin escribi obras para televisin, como Historias de jvenes (Premio
Martn Fierro, 1959) y Desnuda Buenos Aires. Su formacin periodstica se
inici en el diario La Prensa, de Buenos Aires. Entre otras cosas fue
crtico teatral en El Nacional (1958-59) y tuvo a su cargo la seccin
literaria de la revista Confirmado, que diriga Jacobo Timerman (1967-68).

Dirigi la seccin Artes y espectculos de la revista Primera Plana
(1970). En Europa trabaj para las empresas Harvey (Roma), Anasa (Madrid),
y ASA Press (Pars). Entre sus entrevistados figuran Ernesto Guevara,
Yasser Arafat, Salvador Allende, Abba Eban y Ben Gurin, entre otros.

Astor Piazzolla le puso msica a algunos de sus poemas, entre ellos,  Los
pjaros perdidos, del que existen cerca de cincuenta versiones en Europa y
en Amrica Latina (Susana Rinaldi, Eugenia Len, Milva, Ral Lavi, Rossana
Falasca, Lolita Torres entre otros).

Por su parte, la cantante Jeanne Lee y el trompetista Enrico Rava llevaron
al disco sus poemas en ingls Quotations Marks y Let me be (Quotations
Marks, Japo Records, New York, 1972). Trejo fue distinguido en 2008 por la
Fundacin Argentina para la Poesa con el Gran Premio de Honor y, en mayo
de 2010, se public un nuevo libro suyo, Los pjaros perdidos, con prlogo
de Guillermo Saccomanno, ao en el que tambin contrajo matrimonio con su
compaera Mara Fernanda.

Fuente: Urgente24



*** La RAE crea sala en homenaje al fillogo colombiano Rufino Jos Cuervo

La Real Academia Espaola (RAE) inaugur este 14 de mayo una sala que lleva
el nombre del fillogo y lingista colombiano Rufino Jos Cuervo (Bogot,
1844; Pars, 1911), de cuya muerte se cumpli un siglo el 17 de julio de
2011.

El acto cont, entre otros, con la presencia del director de la RAE, Jos
Manuel Blecua; el director del Instituto Cervantes, Vctor Garca de la
Concha; la directora del Instituto Caro y Cuervo de Colombia, Genoveva
Iriarte; y el embajador de la Repblica de Colombia, Orlando Sardi de Lima.

La conferencia inaugural de la sala corri a cargo de Genoveva Iriarte,
quien glos la figura del fillogo en un discurso titulado Rufino Jos
Cuervo: a las puertas de la modernidad. En ella, Iriarte record que el
instituto que dirige, bajo la gida de Rufino Jos Cuervo, est empeado en
recuperar la rica historia cultural colombiana, defenderla y difundirla.

Iriarte calific a Cuervo de lingista de la modernidad y pionero de la
lingstica. Asimismo, record que el fillogo colombiano siempre rechaz
el desdn con el que los espaoles miraban el lenguaje en Amrica y que
aluda a que los vocablos eran los mismos que llevaron sus antepasados.

La directora del Caro y Cuervo tambin seal que el fillogo colombiano
recogi un valioso compendio de literatura de la poca y destac su
ahnco investigador.

Por su parte, Vctor Garca de la Concha se refiri a la biografa El
Cuervo blanco, de Fernando Vallejo, que saldr a la venta este 23 de mayo,
y en la que se recoge una particular semblanza del fillogo colombiano.
Segn Garca de la Concha, entre otros aspectos, este es un libro
eruditsimo, radicalmente anticlerical y una biografa que se hace
hagiografa.

El director del Cervantes y director honorario de la RAE calific este
volumen de literariamente bellsimo y el mejor retrato de Cuervo.
Asimismo, aludi a su gran obra: el Diccionario de construccin y rgimen
de la lengua castellana, en la que, segn Vallejo, busca un estudio de la
vida de nuestra lengua a lo largo de la historia.

Garca de la Concha record tambin que Cuervo siempre deca que se trataba
de dar luz sobre las palabras que se prestaban a una singularidad
lingstica.

Por su parte, el embajador de Colombia incidi en que Cuervo dedic 30 aos
de su vida a este diccionario, que no pudo concluir debido a problemas de
salud, pero que termin finalmente el Instituto Caro y Cuervo.

Jos Manuel Blecua concluy el acto apuntando que Cuervo fue un ciudadano
ejemplar y generoso que orden entregar todos sus bienes a los pobres de la
comunidad. Asimismo, le calific de trabajador infatigable y buscador
constante de avances en la ciencia lingstica.

Fuente: Europa Press



*** Tommasso Debenedetti, el hombre que mat al Gabo en Twitter

El impostor italiano Tommasso Debenedetti es el autor del rumor sobre la
muerte del escritor colombiano Gabriel Garca Mrquez que un supuesto
Umberto Eco anunciara el pasado 14 de mayo a travs de una falsa cuenta en
Twitter, abierta por el suplantador de identidades, segn confirm el
martes 15.

La cuenta @UmbertoEccoOffic hoy inactiva deca que siguiendo la voluntad
del escritor la noticia de la muerte de Garca Mrquez ser anunciada
oficialmente en las prximas horas por su hermana. A las 23 horas, el
supuesto escritor italiano Eco refera en ingls: La muerte de Garca
Mrquez ha sido confirmada por su hermana Ada.

El rumor, que se propag por las redes sociales, llev al presidente de la
Fundacin Nuevo Periodismo Iberoamericano, Jaime Abello, a desmentir la
muerte del Nobel colombiano, de 85 aos. Tambin a travs de Twitter,
Abello dijo: No se dejen engaar por rumores, por favor.

Casado y padre de dos hijos, profesor de italiano, hijo y nieto de ilustres
crticos literarios (Antonio y Giacomo), Debenedetti, de 43 aos, se
declara satisfecho de la labor realizada. Me gusta ser el campen
italiano de la mentira. Estoy seguro de que he inventado un gnero nuevo y
espero poder publicar nuevas falsificaciones, dijo.

Paco Ignacio Taibo II fue la penltima vctima de Debenedetti, que public
el 17 de agosto de 2011 una supuesta carta del escritor mexicano en el
diario de los obispos italianos Avvenire sobre la Jornada Mundial de la
Juventud (JMJ). Escribo con el nombre de escritores famosos para demostrar
que los medios de comunicacin no comprueban nada y que es fcil
manipularlos, explic en aquella ocasin.

Considerado en Italia como un genio de la invencin de entrevistas,
Debenedetti comenta que se toma la suplantacin de identidades y las cartas
falsas como un juego, y que no gana nada con ello ms que divertirse.

Debenedetti se ha convertido en un personaje famoso en Italia por sus
entrevistas inventadas a personalidades como Nadine Gordimer, Philip Roth,
Abraham Yehoshua, Herta Mller o Toni Morrison, publicadas en varios
peridicos italianos.

Adems, logr suplantar al peruano Mario Vargas Llosa, a la espaola
Almudena Grandes o al italiano Umberto Eco en Facebook, un medio del que
dice es bellsimo, aunque peligroso. Cualquiera puede ser quien quiere
ser.

Fuente: EFE



*** Carlos Fuentes fallece a los 83 aos

El mexicano Carlos Fuentes, uno de los escritores fundamentales de la
literatura contempornea de habla hispana, dej de existir este martes 15
de mayo a los 83 aos de edad en el Hospital ngeles del Pedregal, en la
capital mexicana, a causa de una hemorragia general, segn confirmaron
fuentes del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Carlos Fuentes ha muerto en su Mxico. Su ausencia sacude a la patria de
la . Gracias por sus letras y su pensamiento. Adis, Maestro!, escribi
en su cuenta de Twitter la presidenta del Conaculta, Consuelo Sizar, quien
adems envi un abrazo a la esposa del escritor, Silvia Lemus, en estos
difciles momentos.

A los pocos minutos de que la noticia fuera difundida, el presidente Felipe
Caldern lament el deceso de Fuentes. Lamento profundamente el
fallecimiento de nuestro querido y admirado Carlos Fuentes, escritor y
mexicano universal. Descanse en paz, escribi en Twitter el mandatario.

Fuentes acababa de ser designado doctor honoris causa por la Universidad de
las Islas Baleares, a propuesta del Departamento de Filologa Espaola,
Moderna y Clsica, como un reconocimiento al autor de una obra literaria
extensa y muy premiada, como expresa el comunicado emitido la maana del
martes. El escritor recibi distinciones similares de las universidades
Veracruzana, Autnoma de Sinaloa, de Quintana Roo, de Veracruz, de Puerto
Rico y de la Michel de Montaigne, y fue miembro honorario de la Academia
Mexicana de la Lengua.

Hace apenas unos meses, Fuentes public La gran novela latinoamericana, un
minucioso estudio que eleva la literatura del continente a toda su
grandeza y majestuosidad, a la vez que refleja la visin de palimpsesto que
el autor proyecta en esta obra, no slo de la literatura latinoamericana
sino de toda la literatura, segn escribi la ensayista chilena Carmen
Malare en nuestra edicin 260
(http://www.letralia.com/260/articulo01.htm).

En entrevista reciente publicada por el diario espaol El Pas
(http://bit.ly/KOCtMK), Fuentes anunci que acababa de terminar una nueva
novela titulada Federico en su balcn, en la que Friedrich Nietzsche
aparece resucitado en un balcn a las cinco de la maana y yo inicio con
l una conversacin. El sello Alfaguara anunci el mircoles 16 que esta
novela aparecer a finales de ao, y ser presentada en la Feria del Libro
de Guadalajara.

Ms prxima est, segn la editorial, la aparicin programada para junio
de Personas, un libro de memorias en que Fuentes perfila a una serie de
personajes pblicos a los que conoci y lo influenciaron, como el cineasta
espaol Luis Buuel, el presidente francs Franois Mitterrand y escritores
como Julio Cortzar y Pablo Neruda.

Adems, habl de El Baile del Centenario, para la que ya tena captulos,
notas y personajes, y en la que recorra los diez aos que transcurrieron
desde la celebracin del centenario de la independencia en septiembre de
1910, que lo organiza Porfirio Daz, y la celebracin del fin del
centenario en 1920, que la organiza lvaro Obregn con Jos Vasconcelos.

Su editor Ramn Crdoba anunci tambin que Fuentes planificaba otro
volumen de ensayos, Pantalla de plata, una revisin de sus pelculas
favoritas hasta los aos 40.

Nacido en ciudad de Panam en 1928, Fuentes era autor de ms de veinte
novelas como La regin ms transparente, Cambio de piel o Terra nostra, con
la que gan el Premio Rmulo Gallegos en 1977. Tambin obtuvo el Premio
Cervantes 1987 y el Prncipe de Asturias 1994. En 2008, al arribar a sus
ochenta aos de edad, su pas le rindi un caluroso homenaje.

Los restos del escritor fueron despedidos en el Palacio de Bellas Artes de
Ciudad de Mxico con un servicio religioso al que asisti slo un reducido
grupo de familiares, amigos e invitados. A los escritores Jess Reyes
Heroles y Elena Poniatowska, se sum el presidente Felipe Caldern, uno de
los oradores de la ceremonia: Ha fallecido uno de los ms grandes
escritores mexicanos de todos los tiempos, quizs el ms reconocido y el
ms admirado de este siglo XXI, dijo. Tras la ceremonia privada, el museo
abri sus puertas dejando entrar a cientos de personas para despedirse de
Fuentes.

Fuentes: EFE  Notimex



*** Claude Bourguignon Rougier obtiene premio de ensayo Kipus

    La ensayista venezolana Mariana Libertad Surez result finalista con
    un trabajo en el que compara sendas investigaciones de Mara Jess de
    Alvarado y Olga Briceo sobre Manuela Senz y Simn Bolvar.

La investigadora y ensayista francesa Claude Bourguignon Rougier result
ganadora, de manera unnime, del premio nico de la I Bienal Internacional
de Ensayo Revista Kipus, certamen convocado en 2011 por el rea de Letras
de la Universidad Andina Simn Bolvar. El jurado integrado por los
escritores y acadmicos Jaime Huenn, de Chile; Celina Manzoni, de
Argentina, y Hugo J. Verani, de Uruguay, llegaron a este acuerdo luego de
las deliberaciones sostenidas el 15 de mayo en la sede de esta casa de
estudios, en Quito (Ecuador).

Dotado con 3.000 dlares, el premio se le otorga a Bourguignon por su
ensayo Bio-poltica y Gran Relato Nacional: presencia espectral del mundo
aborigen en tres novelas de la selva, firmado con el seudnimo Lupuna,
porque a partir de un anlisis literario, histrico y antropolgico de
tres novelas de la selva: La vorgine (Colombia, 1924) de Jos Eustasio
Rivera; Canaima (Venezuela, 1935) de Rmulo Gallegos y Sangama (Per, 1942)
de Arturo Hernndez, la autora analiza los modos en que la articulacin de
discursos propone, en los tres casos y a travs de diversas estrategias, la
reproduccin de estereotipos etnogrficos heredados del siglo XIX que ponen
de manifiesto la continuidad de los prejuicios que hacen de los pueblos
indgenas de la selva una rmora para la consolidacin de la nacin.

Bourguignon naci en Aix en Provence, Francia, en 1957. Es profesora de
espaol en un instituto de Nyons. Su rea de investigacin son los estudios
decoloniales, imaginarios, construcciones nacionales, raza y modernidad. Ha
participado en varios coloquios y seminarios sobre literatura y cultura
latinoamericana.

El jurado tambin recomend la publicacin, en los prximos nmeros de la
revista Kipus, del trabajo Pensar a un(a) impensable: un dilogo entre
Amor y gloria: el romance de Manuela Senz y el libertador Simn Bolvar
(1952), de Mara Jess de Alvarado, y Manuela Senz, la divina loca
(195...?), de Olga Briceo, firmado con el seudnimo Brbara de la
Torre, que pertenece a la escritora venezolana Mariana Libertad Surez
(Caracas, 1974).

Tambin se recomend la publicacin de Bocetos de una gramtica liberal:
de la glorificacin del trabajo agrcola a la consagracin simblica de los
Andes, de la ecuatoriana Alejandra Zambrano, quien realiza estudios de
doctorado en la Universidad de Texas-Austin, y La imaginacin en un
burdel. Un sueo latinoamericano hecho ficcin: los prostbulos
novelescos, de Flix Terrones
(http://www.letralia.com/firmas/terronesfelix.htm), escritor y crtico
peruano radicado en Francia.

Fuente: UASB



*** Ministerio de Cultura de Venezuela pone en lnea una Multiteca Cultural

Con 120 bienes culturales descargables, el Ministerio de Cultura de
Venezuela activ su Multiteca Cultural
(http://www.mincultura.gob.ve/multiteca), una coleccin de contenidos que
incluye libros, revistas y otras publicaciones, as como msica, video y
otras piezas audiovisuales.

El titular de la cartera, Pedro Calzadilla, hizo el anuncio el pasado 15 de
mayo a travs del programa radial La Bodega Cultural, que conduce en la
emisora Alba Ciudad 96.3 FM. Lo que nos queda es trabajo por delante,
apunt el ministro, quien destac que segn datos del Estudio del
comportamiento del lector (http://bit.ly/Jq7Gpf), realizado recientemente
por el Centro Nacional del Libro (Cenal), 40% de los lectores venezolanos
realizan la actividad por un medio digital.

Destac que en los ltimos tiempos se ha puesto sobre el tapete el tema
sobre la cultura y medios digitales y apunt que el estudio revela un nivel
de penetracin considerable que no puede pasar desapercibida.

Libros de la editorial Biblioteca Ayacucho, discos de agrupaciones como Las
Voces Risueas de Carayaca, artistas del joropo como Yustardi Laza y
cantoras de msica de protesta como Yolanda Delgado, videos como Bolvar
nuestro, Colonia de nadie y La representativa, son parte de los bienes que
ya estn disponibles en el portal.

Fuente: AVN



*** Pospuesta hasta 2013 la II Bienal de Literatura Julin Padrn

La II Bienal de Literatura Julin Padrn
(http://www.letralia.com/concursos/120629.htm), que organizan en Venezuela
la Red de Bibliotecas e Informacin del estado Monagas (Redbim) y la
Alcalda del municipio Acosta (Monagas), ha sido pospuesta para agosto de
2013, con lo que se enmarcar en la celebracin del tricentenario de la
fundacin de San Antonio de Capayacuar.

As lo inform la Redbim (http://www.monagas.gob.ve/redbim) el pasado 15 de
mayo, a travs de un comunicado que recoge declaraciones de la licenciada
Olidys Rodrguez, directora general de la institucin: Dada la cercana
con el proceso eleccionario que se efectuar en octubre 2012, los entes
organizadores han acordado enmarcar esta segunda Bienal con la celebracin
del tricentenario de la fundacin del pueblo natal del insigne escritor
Julin Padrn, hecho acontecido el 7 de agosto de 1713.

El certamen literario, que fue convocado en los gneros de cuento, novela
corta y el gnero ensayo con temas relacionados al estado Monagas, tena
plazo hasta el 29 de junio y se haba previsto como fecha de publicacin
del veredicto el 3 de septiembre. La dotacin era de 15.000 bolvares para
el ganador de cada gnero.

Fuente: Redbim



*** La productora venezolana Amazonia Films se ala con la FNCL y el CNAC

La Distribuidora Nacional de Cine Amazonia Films
(http://www.amazoniafilms.gob.ve), de Venezuela, anunci este 16 de mayo la
firma de un convenio de cooperacin con la Fundacin del Nuevo Cine
Latinoamericano (FNCL) y el Centro Nacional Autnomo de Cinematografa
(CNAC), con el objetivo de desarrollar programas de distribucin,
exhibicin y difusin, as como iniciativas en la formacin acadmica de la
Facultad de Artes Audiovisuales, todo lo cual permitir un mayor
crecimiento de los profesionales audiovisuales de Venezuela.

El acto tuvo lugar en los espacios del Rectorado de la Universidad Nacional
Experimental de las Artes (Unearte), y cont con la presencia de Vctor
Luckert, presidente de Amazonia Films, Juan Carlos Lossada, presidente del
CNAC; Alquimia Pea, directora general de la FNCL; Susana Molina,
vicepresidenta del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematogrficos
(Icaic); Rafael Rosal, director general de la Escuela Internacional de Cine
y Televisin de San Antonio de los Baos (EICTV), y Elinor Cesn, rectora
de Unearte, quienes dan pie a esta alianza interinstitucional.

El acuerdo impulsar programas conjuntos en el rea de formacin que
abarcan talleres, postgrados, diplomados, encuentros, intercambios de
docentes y estudiantes, adems de programas de becas y el otorgamiento de
materiales impresos para el arraigo de los estudios audiovisuales que se
adelanten.

En este acuerdo de cooperacin profundizaremos en la investigacin y
publicaciones del cine latinoamericano y desarrollaremos proyectos
conjuntos en el mbito editorial; adems, reconocemos que es necesaria la
distribucin y exhibicin del cine latinoamericano en nuestros propios
pases, inform Vctor Luckert, presidente de Amazonia Films.

Por su parte, Juan Carlos Lossada, presidente del CNAC, destac la
importancia de esta alianza: Todo el trabajo de la FNCL nos ha movido a
hacer este convenio para ahondar esos efectos en nuestro pas. Ya no hay
ms tiempo que perder en nuestra bitcora de Amrica Latina y el Caribe,
debemos aprovechar las experiencias y los esfuerzos que se han producido,
para tributarlos a favor de proyectos nuevos.

Asimismo, recalc el entusiasmo para realizar procesos de transformacin, a
travs de la FNCL y la EICTV, en Unearte, en aras de convertirla en un gran
centro de formacin de pensamiento e investigacin en el mbito
audiovisual: Estamos muy animados de empezar a construir una agenda de
trabajo muy activa que convierta en poco tiempo, a la Facultad de Artes
Audiovisuales en un gran centro de formacin del pensamiento e
investigacin para la incorporacin de nuevos cineastas en este proceso
creciente que tenemos en Venezuela.

La FNCL participar en el desarrollo de estos planes acadmicos con su
valiosa experiencia en su gestin por el fortalecimiento de la obra flmica
latinoamericana; asimismo, se concentrarn energas en la distribucin del
cine latinoamericano en distintos espacios de exhibicin, indic Alquimia
Pea, directora general de la Fundacin.

Unos de los acuerdos que adelant Amazonia Films con Unearte comprende la
programacin de pelculas en la sala Margot Benacerraf, y la entrega de la
coleccin de pelculas de la productora a la videoteca de esta casa de
estudios, con el fin de que sirvan como instrumento de consulta para
investigadores, profesores y estudiantes; igualmente se ofrecer a la venta
la coleccin en DVD de Llvate el mejor cine a tu casa en la librera de
la universidad.

Fuente: Amazonia Films



*** Falleci el escritor peruano Carlos Garca Miranda

El pasado mircoles 16 de mayo, y tras complicaciones de salud, dej de
existir en Lima el escritor peruano Carlos Garca Miranda
(http://www.letralia.com/firmas/garciamirandacarlos.htm), segn anunci en
un comunicado la Casa de la Literatura Peruana.

Nacido en 1967 y adscrito a la generacin de los noventa, el escritor
destac como docente universitario en su alma mater, la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), donde haba realizado estudios de
Maestra en Literatura. Tambin tena estudios de doctorado en la
Universidad de Salamanca, Espaa.

Hizo su debut literario en 1992 al ganar el Primer Premio en los Juegos
Florales Interuniversitarios de la UNMSM con su libro de relatos Cuarto
desnudo, que public la Editorial Dedo Crtico en 1996. Tambin fue
finalista en el Premio de Novela de la Universidad Nacional Federico
Villarreal con su libro Las puertas (Lima, 2002). Como ensayista, public
el libro Utopa negra: identidad y representacin cultural en la narrativa
negrista de Antonio Glvez Ronceros (Lima, 2009).

Garca Miranda public ensayos y cuentos en revistas especializadas del
Per, as como de Espaa, Estados Unidos y otros pases, y fue incluido en
varias antologas. Mantuvo el blog literario caf y cigarrillos
(http://cafecigarrillos.blogspot.com), en el que escriba sobre actualidad
literaria y anunciaba la frecuente publicacin de sus libros, as como la
inclusin de sus textos en antologas y revistas.

Letralia public en 2004 su cuento Cazadores
(http://www.letralia.com/117/letras03.htm), con el que un ao antes haba
obtenido una mencin como finalista en la XII Bienal de Cuentos Premio Cop
(Lima). Tambin, en 2005 y 2007, respectivamente, los cuentos Otelo
(http://www.letralia.com/123/letras15.htm) y Aysa Uilca
(http://www.letralia.com/175/letras09.htm). El sitio de promocin literaria
ConocerAlAutor.com mantiene un video en el que el escritor habla acerca de
su novela Las puertas, y que puede ser apreciado en
http://www.conoceralautor.com/libros/ver/MjEwMA==.

Fuentes: Casa de la Literatura Peruana



*** Surgen nuevos datos sobre asesinato del cantautor chileno Vctor Jara

Un canal de televisin chileno desvel el pasado 16 de mayo que el FBI tom
declaracin recientemente a un ex militar chileno que vive en Florida, y al
que antiguos reclutas acusan de ser el autor del homicidio del cantautor
Vctor Jara, en 1973.

El interrogatorio al ex teniente Pedro Pablo Barrientos Nez por miembros
de la Agencia Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) se produjo
a raz de un exhorto emitido por la justicia chilena, segn la
investigacin del canal Chilevisin.

El ex recluta Jos Paredes, al que la justicia chilena proces en este
caso, afirm en una grabacin que Barrientos fue el autor material del
asesinato de Jara, ocurrido en el Estadio Chile actualmente Estadio Vctor
Jara pocos das despus del golpe militar del 11 de septiembre de 1973.

Localizado en Florida por el equipo de periodistas, Barrientos reconoci
que formaba parte de un regimiento militar que actu en los das del golpe,
pero neg tanto haber asesinado a Jara como haber estado en el Estadio
Chile.

Al da siguiente del golpe de estado, Vctor Jara fue detenido en la
Universidad Tcnica del Estado (UTE), en la que era profesor, y conducido
al Estadio Chile, convertido en prisin y centro de tortura por los
militares.

Segn testimonios de supervivientes y ex soldados que declararon en el
proceso, los encargados del estadio se ensaaron con Jara, una figura
simblica de la experiencia socialista que el presidente Salvador Allende
encabez en Chile, al que torturaron de forma brbara.

El cadver del cantautor y director teatral, con casi 40 impactos de bala,
fue abandonado en la calle e identificado en el Servicio Mdico Legal por
su viuda, la estadounidense Joan Turner.

Fuente: EFE



*** Paraguay conceder Orden Nacional al Mrito Comuneros a Bartomeu Meli

La Cmara de Diputados del Congreso del Paraguay, en su sesin
extraordinaria del pasado mircoles 16 de mayo, resolvi por amplia mayora
aprobar el proyecto de resolucin que establece la condecoracin con la
Orden Nacional al Mrito Comuneros al sacerdote jesuita espaol Bartomeu
Meli, por su gran y valioso aporte a la cultura de esta nacin
suramericana.

Meli naci en la ciudad de Porreres en Mallorca, Espaa, en 1932, y se
afinc en Paraguay en 1954. Se destaca por ser un gran estudioso del idioma
guaran, adems fue presidente del Centro de Estudios Antropolgicos de
1970 hasta 1976, y director de las revistas Estudios Paraguayos y
Suplemento Antropolgico.

Public una gran cantidad de obras, entre las cuales se destacan: El
Paraguay inventado, El guaran conquistado y reducido y La lengua guaran
en el mundo colonial.

El diputado patriaquerisista Sebastin Acha tambin apoy la mocin,
recordando que el padre Meli recibi el premio Bartolom de las Casas por
su entrega a las causas de los pueblos indgenas y su defensa a la lengua
guaran.

Meli ha identificado el guaran como la sntesis de la cultura paraguaya,
tenemos que honrarlo con esta distincin, seal el diputado.

Fuente: ltima Hora



*** Borrador de El Principito fue vendido en 385.600 euros

El borrador hasta ahora desconocido de la obra maestra de Antoine de
Saint-Exupry, El Principito, que fuera descubierto recientemente, como
informamos en nuestra edicin 266
(http://www.letralia.com/266/0516principito.htm), fue vendido en Pars en
la subasta organizada por la casa Artcurial al precio de 385.600 euros,
segn se anunci el pasado mircoles 16 de mayo.

El borrador, escrito con letra casi ilegible, data de 1941 y tiene un texto
indito y variantes de dos captulos del clebre libro de Saint-Exupry. Su
precio estimado previamente se situaba entre 40.000 y 50.000 euros.

Escalas de Patagonia, un manuscrito de 24 pginas, que data de alrededor
de 1932, considerado uno de los ms bonitos borradores de Saint-Exupry se
vendi a 162.500 euros a un coleccionista sudamericano. Su precio estimado
se situaba entre 50.000 y 60.000 euros.

Un coleccionista que pidi permanecer en el anonimato haba puesto en venta
unos 30 manuscritos de Saint-Exupry. La subasta totaliz alrededor de 1,4
millones de euros, ms del doble de la estimacin inicial.

Fuente: AFP



*** Bilbao recuerda a Unamuno en los 75 aos de su muerte

El Ayuntamiento de Bilbao ha preparado, para recordar al filsofo y
escritor Miguel de Unamuno en su 75 aniversario luctuoso, un amplio
programa cultural que incluir visitas guiadas gratuitas por los lugares de
la ciudad vinculados a su vida, conciertos, exposiciones, conferencias,
proyecciones de libros y otros eventos.

Es el personaje ms peculiar, ms famoso y en todo caso ms polmico que
hemos tenido en Bilbao, dijo Iaki Azkuna, alcalde de la ciudad, al
presentar, el pasado 16 de mayo, la programacin que ensalza la vida y obra
de Unamuno, uno de los ms importantes intelectuales de la generacin del
98, quien naciera el 29 de septiembre de 1864 en la villa vizcana y
falleciera el 31 de diciembre de 1936 en Salamanca.

Entre las muestras destaca la exposicin que el Archivo Foral acoger entre
el 29 de junio y el 14 de septiembre, y en la que se recopilarn ms de
medio centenar de ilustraciones realizadas por el escritor y que han sido
cedidas por la Universidad de Salamanca. Segn explic Azkuna, la muestra
se complementar con curiosidades cientficas que mostrarn la variedad de
intereses del autor de San Manuel Bueno, mrtir.

El ayuntamiento bilbano tambin ha puesto en marcha una serie de visitas
guiadas entre mayo, junio y septiembre para conocer los rincones de la
capital vizcana que marcaron la vida de Unamuno. Cada una de ellas se
centrar en una poca concreta de la biografa del escritor. La de este
mes, por ejemplo, est dedicada a su infancia y recorre tambin la
evolucin social y cultural de Bilbao.

Junio estar centrado en la etapa de formacin del autor, con sus salidas a
Madrid y Salamanca y su aficin a viajar en tren. La visita guiada
programada para septiembre contar con la participacin de Jos Antonio
Ereo, escritor y profesor de la Universidad de Deusto y uno de los mayores
expertos en la vida y obra de Unamuno.

Ereo guiar al pblico por lugares importantes en la biografa del autor,
desde la vivienda en la que naci en la calle Ronda hasta la Bilblioteca
Bidebarrieta pasando por la misa en los Santos Juanes o el Instituto
Vizcano donde estudi. Adems, el 1 de octubre dictar la conferencia El
primer Unamuno, en la que analizar la importancia de la infancia del
escritor en la configuracin de su personalidad, as como sus primeros
contactos con el saber y sus inquietudes polticas y religiosas

La Biblioteca Bidebarrieta acoger hasta final de ao un variado programa
que desgranar los distintos aspectos de la vida de Unamuno. Jean
Claude-Rabat, catedrtico de civilizacin espaola en la Sorbona de Pars
y autor del libro Miguel de Unamuno: biografa, ser el encargado de
iniciar el programa de conferencias el 11 de junio. Rabat abordar en la
ponencia la relacin entre el autor vasco y su ciudad natal.

La lectura dramatizada de Fedra el 28 de septiembre, a cargo de Gaitzerdi
Teatro, es otra de las actividades programadas para este aniversario. A su
vez, se recordar una de sus obras ms importantes, La ta Tula, con la
proyeccin de la pelcula homnima. Realizada en 1964, este largometraje ha
recibido numerosos galardones, como el del Festival de Cine de San
Sebastin o el de Pelcula de Oro en el Festival de Mlaga.

El programa de Bidebarrieta se completar el 26 de octubre con la lectura
del cuento Solitaa, ambientado en Bilbao. Carmen Pardo y Juan Viadas
darn voz a la obra. Finalmente, el maestro Joaqun Achcarro pondr en
diciembre el colofn a este aniversario mediante un concierto de piano.

Fuente: La Vanguardia



*** Vargas Llosa designado Hijo Adoptivo de Las Palmas de Gran Canaria

    En un encuentro con la prensa, el Premio Nobel de Literatura 2010 atac
    al peronismo en Argentina, al que consider barbarizante.

El escritor peruano-espaol Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura
en 2010, fue investido formalmente como Hijo Adoptivo de Las Palmas de Gran
Canaria, en un acto protocolario celebrado el pasado mircoles 16 de mayo,
y con el que el literato asegur sellar su fraternidad con el
Archipilago canario.

El alcalde de la capital grancanaria, Juan Jos Cardona, fue el encargado
de entregar el ttulo de Hijo Adoptivo a Vargas Llosa en un acto de Honores
y Distinciones realizado a escala reducida en el Teatro Prez Galds, ya
que el escritor no pudo acudir a recogerlo en persona el 23 de junio de
2011.

Cardona agradeci el nombramiento a su predecesor, Jernimo Saavedra, que
firm el acta que otorgaba la designacin a Vargas Llosa en diciembre de
2010. Saavedra, ahora diputado del Comn, presenci el acto en las primeras
filas junto a otros ex alcaldes como Pepa Luzardo. Tambin asistieron el
presidente del gobierno canario, Paulino Rivero, y el del Cabildo de Gran
Canaria, Jos Miguel Bravo de Laguna, entre otras autoridades.

Tras leer la secretaria general del Ayuntamiento el acta de nombramiento,
Cardona procedi a entregarle el ttulo de Hijo Adoptivo. Tras los aplausos
de rigor, Vargas Llosa dedic al pblico unas palabras de agradecimiento.
No necesito decirles a ustedes lo emocionado y agradecido que estoy por
esta distincin que generosamente me concede esta muy noble y muy leal
ciudad, dijo.

El premio Nobel agradeci la hospitalidad de la ciudad en todas sus
visitas, un sitio en el que, dijo, ha conocido gentes admirables y
entablado amistades que enriquecieron su vida. Ahora aado esta nueva
deuda y desde luego har cuanto est a mi alcance para corresponder a este
reconocimiento. Espero tener siempre como un extraordinario estmulo en mi
trabajo de escritor esta fraternidad que hoy da queda sellada con este
ttulo. Desde luego que voy a tratar de comportarme en adelante con la
misma nobleza y la misma lealtad que ostenta esta tierra.

Tras esta primera intervencin del escritor, Cardona tom la palabra en el
atril para dar las gracias a Vargas Llosa y ensalzar tanto su obra
literaria como su ideario poltico. Sus ideas sobre el nacionalismo, o
como l lo califica, esa ideologa o ms bien religin provinciana, de
corto vuelo y excluyente, nos da la pista de la altura intelectual de un
hombre que nos ensea cada da el valor del respeto y la tolerancia, dijo.

Cardona se identific con otras manifestaciones parecidas del escritor como
la defensa que el hispano peruano ha hecho de la monarqua espaola, una
institucin muy vlida y muy necesaria para Espaa.

Tras el discurso del alcalde de la ciudad, los cerca de mil espectadores
invitados al acto pudieron disfrutar de la actuacin del timplista Germn
Lpez, quien interpret en homenaje a Vargas Llosa el vals peruano La flor
de la canela y el clsico andino El cndor pasa.

El gran amigo y colaborador de Vargas Llosa, el escritor grancanario Juan
Jos Armas Marcelo, fue el encargado de dar paso al homenajeado. Con un
discurso sobre la vida y obra de Vargas Llosa, Armas Marcelo glos la
carrera literaria del homenajeado estableciendo un paralelismo con el
canario Benito Prez Galds.

El escritor del siglo XIX y Mario Vargas Llosa tienen mucho que ver y su
vidas novelescas tienen tanto en comn como sus propias narraciones sobre
la vida; hay ms coincidencias que diferencias entre ambos. El comentario
dio paso al escenario al protagonista, quien a lo largo de hora y cuarto
desgran la gnesis de su novela La ciudad y los perros.

Previamente, en un encuentro con la prensa, Vargas Llosa culp al peronismo
de la autodestruccin que, a su juicio, est llevado a Argentina al
subdesarrollo, el empobrecimiento y el populismo, y compar su trayectoria
con la que llev al poder en Alemania a Adolf Hitler.

Defendi que Amrica Latina vive uno de los mejores momentos de su historia
en trminos de democracia, libertades y prosperidad, y rechaz que exista
conflicto alguno entre las dos orillas del Atlntico, sino excepciones,
como Argentina, Bolivia o Venezuela.

El escritor se centr en particular en la situacin de Argentina, que
record era un pas del primer mundo cuando tres cuartas parte de
Europa estaban en el subdesarrollo, que fue la primera nacin que acab
con el analfabetismo y que, hasta mediados del siglo XX, disfrut de una
prosperidad envidiable.

El autor de La casa verde sostuvo que esa dinmica se quebr de una manera
trgica para Argentina y para los argentinos sin que haya habido ningn
factor externo que conspire contra su desarrollo, sino por la irrupcin
del peronismo, cuyas polticas estn teniendo como consecuencia el
empobrecimiento y la barbarizacin del pas.

Ese flagelo se lo imponen los propios argentinos y se llama peronismo.
Bueno, no es el nico caso en la historia: los alemanes con Hitler hicieron
una cosa parecida y por lo menos han salido de eso. La tragedia de
Argentina es que nunca ha salido de eso, manifest.

El escritor peruano lament adems que, hoy, el peronismo abarque todo el
espectro poltico de un pas que hace dcadas era ejemplo por su clase
media, por su modlico sistema educativo y por el gran nivel cultural de su
sociedad civil.

Ahora tenemos un peronismo que es todo: es la extrema derecha, es el
centro, es el centro izquierda, es la extrema izquierda, es la democracia y
es el terrorismo, es la demagogia y es la insensatez... Todo es el
peronismo, denunci.

Vargas Llosa se refiri tambin a la actual presidenta del pas, Cristina
Fernndez de Kirchner, para describirla como un ejemplo flagrante de la
vocacin autodestructiva en la que, desde su punto de vista, est
atrapada Argentina desde hace aos.

Adems, opin que la tensin que ahora se est viviendo entre Espaa y
Argentina tras la nacionalizacin de YPF no es un hecho aislado, sino un
episodio dentro de muchsimos otros, de polticas puramente demaggicas,
puramente presentistas.

Ese es un problema que no slo tienen los espaoles con Argentina, lo
tienen sobre todos los argentinos con Argentina, por la insensatez de las
polticas de la seora Kirchner. Esta seora practica unas polticas
populistas, absolutamente demaggicas e insensatas que a quienes van a
perjudicar, sobre todo, es a los argentinos, sentenci.

Fuentes: EFE  La Opinin de Tenerife



*** Presentan la primera antologa potica de Benedetti tras su muerte

La Fundacin Mario Benedetti y la central sindical uruguaya PIT-CNT
presentaron este 17 de mayo en Montevideo el libro Itinerario, la primera
antologa potica que se publica del escritor tras su fallecimiento, justo
cuando se cumplen tres aos de su muerte.

El libro se present en un acto que tuvo lugar en la sede del PIT-CNT en la
capital uruguaya, y que cont con la presencia de los ms destacados
miembros de la Fundacin Benedetti encargada por l mismo antes de su
muerte de preservar e impulsar su legado literario y social, adems de
importantes lderes sindicales y amigos del autor de La tregua.

Segn Ariel Silva, secretario de la Fundacin Benedetti y responsable de la
seleccin de los poemas que aparecen en el libro, la idea de la publicacin
surgi de la editorial del PIT-CNT, que pidi permiso a la fundacin para
editar un libro de Benedetti.

As, la fundacin cedi al sindicato los derechos para la edicin de la
antologa y para recibir en exclusiva los beneficios que reporte su venta,
en memoria del apoyo histrico que Benedetti ofreci siempre al PIT-CNT y
para que su editorial Primero de Mayo pueda seguir publicando en el futuro.

Silva, quien fuera secretario personal de Benedetti hasta su muerte en
2009, apunt que la seleccin de textos de un autor tan prolfico como
Benedetti fue difcil, ms aun teniendo en cuenta que en sus textos todo
parece vlido para una antologa y que escribi en pocas muy distintas,
dejando en todas vestigios de su momento vital de cada instante que era
necesario reflejar.

El libro qued estructurado as en dos partes, una que recupera pasajes
por los distintos rincones de la obra de Mario, con poemas
imprescindibles de todas sus pocas, apunt Silva. Esta parte es la que
da nombre al libro, pues como dijo la presidenta de la Fundacin Benedetti,
Sylvia Lago, son un itinerario por su vida, destac.

La otra parte del libro la forman poemas agrupados en bloques temticos
como el amor, los homenajes que Benedetti realiz a otros poetas como
Antonio Machado o Jos Mart, o a los luchadores sociales como el Che
Guevara o Salvador Allende.

En cualquier caso, como siempre, Silva seal que el lector del poemario
se encontrar con un hombre que habla de forma directa y con un lenguaje
conocido, con un Benedetti que describe su poca en funcin de sus
vivencias personales y con un individuo que habla de los temas esenciales
de la vida.

Mario deca que el poeta es aquel que responde aunque no le pregunten y
pregunta cuando nadie le responde. Eso es lo que hay, culmin.

Fuente: EFE



*** Santillana propicia discusin sobre educacin 2.0 en su Caf CREA

El pasado jueves 17 de mayo se dio inicio al Caf CREA, una iniciativa de
la editorial Santillana que tiene el objetivo de conformar un punto de
encuentro para que los educadores puedan compartir, debatir y reflexionar
sobre innovacin educativa en el contexto digital.

El proyecto nace a partir de la comunidad Inevery CREA
(http://ineverycrea.net), que cuenta con casi 1.300 docentes que ya han
generado y compartido 1.500 contenidos digitales, y que pretende abrir un
espacio en la red para que los docentes de todas las reas y niveles
educativos puedan compartir el conocimiento que generan da a da en su
trabajo.

Con periodicidad trimestral, cada sesin del Caf CREA contar con un
ponente de reconocida trayectoria, tras cuya charla se abrir la
conversacin, generando as el intercambio de experiencias en la comunidad
educativa CREA. Todos los foros sern retransmitidos en streaming desde la
web www.ineverycrea.net y seguidos en Twitter. A travs del hashtag
#cafecrea, los internautas pueden dejar sus propuestas y preguntas previas.

La primera sesin, realizada entre las 17 y las 19 horas del jueves 17,
tuvo lugar en el Centro de Innovacin Ballesta (Ciball), vinculado a la
Catedral de la Innovacin del Ayuntamiento de Madrid, un punto de encuentro
tecnolgico para innovadores. El tema fue Aprendizaje aumentado y cont
con la moderacin de Dolors Reig, psicloga social y editora de El
Caparazn (http://www.dreig.eu/caparazon), uno de los blogs en lengua
espaola ms incluyentes en el mbito de la innovacin, la educacin y la
tecnologa.

Reig disert sobre los nuevos entornos creados en la red y su influencia en
el sistema educativo. Adems explic cmo el aprendizaje aumentado permite,
a travs de Internet, que cualquier individuo est permanentemente
conectado a la inteligencia colectiva, y expuso las competencias del nuevo
perfil del profesor comprometido con las nuevas tendencias.

Fuente: El Pas



*** Muere a los 90 aos el msico venezolano Cruz Felipe Iriarte

La tarde del pasado jueves 17 de mayo dej de existir a los 90 aos de
edad, en un centro asistencial de Macuto, Vargas, el maestro Cruz Felipe
Iriarte, segn inform Alexis Cceres, director general del Gabinete de
Cultura de la referida entidad.

Nacido en La Guaira en 1922, Iriarte fue reconocido en 2005 como Patrimonio
Cultural del estado Vargas, y fue autor de numerosas canciones
tradicionales, entre las que destacan El frutero y Juana y Jos, entre
otras.

Sus inicios artsticos se remontan a 1940, con el profesor Juan Bautista
Marcano; posteriormente, pasa a la Escuela Superior de Msica Santa
Capilla, donde es preparado en teora, solfeo y armona por Vicente Emilio
Sojo, Primo Mosquini, Antonio Estvez y Salvador Llamozas. Simultneamente
realizaba trabajos de albailera y carpintera para costear sus estudios.

Realiza sus primeras composiciones y se aboca a la formacin y direccin de
orfeones, corales y estudiantinas, como el Orfen de la Electricidad de
Caracas, seccional La Guaira, el Orfen del Instituto Puerto de La Guaira,
el Orfen del Cuerpo de Bomberos del Distrito Capital, el Orfen de la
Universidad del Caribe y la estudiantina de la Escuela Nutica de
Venezuela, entre otros.

Como pedagogo imparti sus conocimientos en las distintas escuelas
municipales del estado Vargas, en el Liceo Jos Mara Vargas, el Instituto
de Comercio Licenciado Aranda y en la Escuela de Formacin de la Polica
Metropolitana, en Caraballeda. Fue instructor de cuatro y guitarra popular
en la Escuela de Msica Pablo Castellano. Sus aportes ms importantes estn
en el nfasis que hizo en las composiciones del merengue venezolano.

El pasado 27 abril, un centenar de msicos agrupados en 11 orquestas
tpicas de Venezuela homenajearon al maestro varguense en la Sala Jos
Flix Ribas del Teatro Teresa Carreo, en Caracas. Cceres coment que el
pasado viernes 11 de mayo, el maestro Iriarte asisti y dirigi la Coral
del Instituto Autnomo Aeropuerto Internacional de Maiqueta Simn Bolvar
(IAIM).

Otro de los homenajes que conoci en vida fue el Complejo Cultural de
Vargas, honrado con su nombre. Todas las corales del estado Vargas tienen
su sello, su nombre, agreg Cceres. La msica de La Guaira es Cruz
Felipe Iriarte.

Entre otras obras de Iriarte se cuentan Esto es La Guaira, Cre, La
negra Dorotea, Esperanza, El Guaireo, Te am, Lgrimas tristes,
Hortensia, Imposible y El negrito Juan.

Muchos msicos han versionado las obras de Iriarte, y la ms difundida ha
sido, sin duda, El frutero, de la cual hay versiones corales e
instrumentales de gran calidad.

Fuente: El Universal  MPPC



*** Siguen llegando facturas de agua a la casa de Gabriela Mistral

Las cuentas por el suministro de agua siguen llegando a nombre de Lucila
Godoy nombre verdadero de la poeta chilena Gabriela Mistral a la llamada
Casa de Las Palmeras, que la escritora compr en 1925 y que hoy pertenece
al Municipio de La Serena, en la IV Regin de Coquimbo, en Chile, segn
inform el diario El Mercurio el pasado 17 de mayo.

Efectivamente, el servicio asociado a la direccin avenida Francisco de
Aguirre 300, La Serena, se encuentra vigente y a nombre de Lucila Godoy,
propiedad utilizada actualmente por el Departamento de Extensin y Cultura
de la Municipalidad de La Serena, precisa Tamara Silva, jefa del rea de
Clientes de la sanitaria Aguas del Valle.

El inmueble est ubicado en un cntrico sector de la ciudad y hay planes de
habilitar all una muestra museogrfica para recrear la vida en los aos en
que Mistral la habit junto a su madre y hermana. La ganadora del Premio
Nobel de Literatura de 1945 lo compr luego de participar en el proceso de
reforma educacional en Mxico, con la intencin inicial de instalar all
una escuela agrcola.

Segn los registros, la Casa de Las Palmeras sigui siendo utilizada por
cercanos a la poeta y posteriormente vendida a terceros. En 2008 el
Gobierno Regional de Coquimbo la compr a Cornelio Galleguillos
Galleguillos por un monto cercano a los $400 millones y finalmente la
traspas al Municipio de La Serena.

No tenamos conocimiento de eso (la cliente de la cuenta del agua). Nos
parece una vuelta al pasado bien atractiva (...). Quizs en algn momento
podramos recuperar y ver este hecho fortuito para hacerlo ms
tursticamente llevadero, dice Pablo Herman, encargado de la ruta
patrimonial Camino a Gabriela, que recorre once hitos lugares donde
vivi, hizo clases y dio sus pasos como poeta en un camino de 150
kilmetros a travs de la IV Regin.

En Aguas del Valle aseguran que no han recibido ninguna solicitud para
modificar al titular que figura en el documento. Para cambiar el nombre de
una propiedad en la boleta de servicios basta con acercarse a alguna de
nuestras oficinas con un documento que acredite este cambio (la escritura)
y realizarlo, precisa Tamara Silva.

No obstante, el alcalde de La Serena, Ral Saldvar, afirma que se decidi
conservar el nombre de Lucila Godoy en el papel, porque pese a que es un
instrumento domstico, tiene un valor simblico y patrimonial.

Mientras tanto, ya se desarrolla el proyecto para la Casa de Las
Palmeras, que contempla a partir de marzo de 2013 una muestra que refleje
la vivienda tal como era en los aos 20. Ya se hizo un guin museolgico,
a cargo de Pedro Pablo Zegers, un mistraliano reconocido. Va a recrear cmo
era la casa y cmo la ocupaba cuando vivi. El municipio tambin quiere
gestionar all las actividades culturales de la comuna, dice Herman.

Adems, el patio de la casa albergar a la nueva biblioteca regional, con
una superficie de 5.440 metros cuadrados, distribuidos en cuatro pisos y
con una inversin de US$10 millones.

Fuente: El Mercurio



*** Concurso de Minicuentos Los Desiertos del ngel recibi 84 textos

Concebido como una forma de incentivar la produccin literaria tanto en
Aragua como en toda Venezuela, el Concurso Nacional de Minicuentos Los
Desiertos del ngel cerr la recepcin de obras el pasado viernes 18 de
mayo con una amplia convocatoria: participan 84 textos de autores
residenciados en los estados Zulia, Portuguesa, Lara, Carabobo y Aragua,
as como del Distrito Capital.

As lo dio a conocer Yadira Prez
(http://www.letralia.com/firmas/perezyadira.htm), de la Coordinacin de la
Oralidad y el Pensamiento Escrito del Instituto de la Cultura de Aragua
(ICA), quien calific de exitosa esta edicin del referido certamen de las
letras.

Prez tambin dio a conocer los integrantes del jurado, que este ao sern
los escritores Eloi Yage, de Caracas; Gonzalo Fragui
(http://www.letralia.com/firmas/fraguigonzalo.htm), de Mrida, y Jhoerson
Yagmour, de Aragua, ganador de la anterior edicin del concurso. Ellos
tendrn la responsabilidad de escoger el texto ganador y los finalistas,
que sern incluidos en una publicacin del ICA.

De acuerdo con las bases del concurso, el veredicto deber darse a conocer
el prximo 21 de julio de 2012, en el marco de un evento pautado por los
organizadores.

Fuente: ICA



*** Letralia celebra sus 16 aos con libro sobre adolescencia y literatura

Letralia celebra este 20 de mayo 16 aos de su primera edicin, publicada
en 1996, y lo hace con un libro conmemorativo que, titulado Letras
adolescentes, se enfoca en esa edad decisiva del ser humano. Con 26 autores
de 9 pases y 209 pginas, el libro ya puede disfrutarse gratuitamente en
la direccin www.letralia.com/ed_let tanto en la Web como en formato PDF.

La adolescencia, y particularmente a la relacin entre el adolescente y la
literatura, es el tema de este libro, el dcimo de su coleccin
Especiales y el sexagsimo de su andadura. Los textos que conforman el
libro narran la aventura de la juventud desde diversos ngulos: recreando
la revelacin del amor y el sexo, denunciando situaciones de maltrato,
diagnosticando y describiendo las particulares maneras del adolescente y su
posicin ante el mundo de los adultos.

El 20 de mayo de 1996 apareci la primera edicin de Letralia, Tierra de
Letras, escribi en la presentacin del libro el editor de Letralia, el
escritor venezolano Jorge Gmez Jimnez. Desde entonces han transcurrido
los aos que ubicaran a un individuo en el centro mismo de su
adolescencia. Y, aunque no es igual al de los humanos el tiempo de las
publicaciones electrnicas, al arribar a sus diecisis aos Letralia ha
querido rendir tributo a esa edad decisiva.

Entre los autores venezolanos incluidos en el libro se encuentran Mario
Amengual, Manuel Cabesa o Vanessa Estefana Prez Moreno, pero tambin
otros que han desarrollado vidas y carreras en el exterior, como el
arageo Wilfredo Carrizales, quien reside en China; los larenses Juan
Carlos Chirinos y Juan Carlos Mndez Gudez y el peruano-venezolano
Domnico Chiappe, los tres en Espaa.

De la nacin ibrica podrn leerse materiales de Miguel Aguado Miguel,
Felicidad Batista Faria, Alberto Bellido Esteban, Estrella Cardona Gamio,
Roco de Juan Romero, Marisol Llano Azcrate, Eva Medina Moreno y Alfonso
Ramrez de Arellano.

Otra nutrida representacin es la de Argentina, con Milly Epstein Jannai,
Julio Csar Parissi, Rolando Revagliatti, Mara Fernanda Rossi, Yvette
Schryer y Fernando Sorrentino. Adems, el uruguayo Horacio Centanino, la
guatemalteca Tania Hernndez, la panamea Isabel Herrera de Taylor, la
mexicana Mara Celeste Vargas Martnez y el chileno Ulises Varsovia.

Creada en 1996 en la ciudad de Cagua, Aragua, Letralia es la primera
revista cultural venezolana en Internet y la primera publicacin literaria
que se difundi por correo electrnico en todo el mundo de habla hispana.
Su proyecto Editorial Letralia, que se inici en 1997, lleva a la Web
libros digitales en espaol de acceso gratuito.



*** Mara Garca Zambrano gana el XXIX Premio Carmen Conde

La escritora espaola Mara Garca Zambrano (Elda, Alicante, 1973) se
convirti este 21 de mayo, con su libro Menos miedo, en la ganadora del
XXIX Premio Carmen Conde de Poesa de Mujeres, que convocado por
Ediciones Torremozas (http://www.torremozas.com) est dotado con la
publicacin del libro en esa prestigiosa casa y la entrega de cincuenta
ejemplares a la autora ganadora.

Garca Zambrano estudi ciencias de la informacin y estudios de doctorado
en literatura y comunicacin en la Universidad de Sevilla, tiene cursos de
postgrado en letras modernas en la Universidad de Pars-Saint Dennis y de
literatura en la Universidad de Buenos Aires. Es profesora de lengua
castellana y literatura en secundaria y bachillerato.

La autora participa habitualmente en recitales y est incluida en la
antologa Poesa en Sidecar. En 2007 obtuvo el XX Premio Voces Nuevas de
Torremozas y tiene publicado el poemario El sentido de este viaje
(Alicante, 2007). La obra con la que acaba de obtener el Carmen Conde,
Menos miedo, ser publicada en la Coleccin Torremozas de Poesa de
Mujeres.

El jurado de esta edicin, a la que concurrieron 129 libros de diversos
pases, estuvo compuesto por Mara del Pilar Palomo, Jess Hilario Tundidor
y Antonio Porpetta.

Fuente: Torremozas



*** Conmemoran 50 aos de La ciudad y los perros con edicin especial

Medio siglo despus de la concesin a La ciudad y los perros, primera
novela de Mario Vargas Llosa, del premio Biblioteca Breve (1962), la Real
Academia Espaola (RAE) y la Asociacin de Academias de la Lengua Espaola
(Asale) rinden homenaje al acadmico y premio Nobel de Literatura con una
edicin conmemorativa, a cargo de la editorial Alfaguara, del libro que
marc el inicio de su trayectoria literaria.

Tal como se indica en la presentacin de esta edicin, que saldr a la
venta este mircoles 23 de mayo, la aparicin de la novela marc un paso
importante en la superacin de la temtica indigenista, de la bsqueda de
races y valores prehispnicos, avanzando hacia un terreno cotidiano, la
realidad presente del ciudadano americano, vertebrado, todo ello, en nuevas
formas de novelar para la literatura hispnica basadas en la
experimentacin con la tcnica narrativa. Esta innovacin de fondo y forma
convierte a Vargas Llosa en punto de referencia fundamental de la narrativa
hispanoamericana actual.

La coordinacin de la presente edicin ha sido encomendada a la Academia
Peruana de la Lengua y a su presidente, Marco Martos, cuyo texto inicial
rastrea las fuentes literarias de Vargas Llosa. Acompaan a este volumen,
revisado por su autor, los estudios de Jos Miguel Oviedo (Per), Vctor
Garca de la Concha (RAE), Daro Villanueva (RAE), Javier Cercas, Carlos
Garayar (Per), John King (Estados Unidos) y Efran Kristal (Per).
Completan el libro una bibliografa, a cargo de Miguel ngel Rodrguez Rea,
y un glosario y un ndice onomstico elaborados por Carlos Domnguez y
Agustn Panizo.

La ciudad y los perros, traducida a ms de treinta lenguas, est ambientada
en el Colegio Militar Leoncio Prado, donde adolescentes y jvenes internos
reciben formacin escolar secundaria bajo una severa disciplina militar.

En opinin de Marco Martos, desde el punto de vista lingstico, Mario
Vargas Llosa, ahora que su verbo ha alcanzado una dimensin universal,
entrega permanentemente al mundo la modalidad peruana de manejar el
espaol, palpable en esta primera novela, ms que en ninguna otra salida de
su pluma, y permite que sea conocida en todos los lugares donde se habla
nuestro idioma comn.

La obra se inscribe en la serie de ediciones conmemorativas de la RAE y la
Asale, en la que tambin figuran Don Quijote de la Mancha, de Miguel de
Cervantes, Cien aos de soledad, de Gabriel Garca Mrquez, La regin ms
transparente, de Carlos Fuentes, y las antologas de Pablo Neruda y
Gabriela Mistral.

Fuente: Europa Press



*** El venezolano Rafael Cadenas participar en homenaje a Antonio Machado

El poeta venezolano Rafael Cadenas, ganador en 2009 del Premio FIL de
Literatura y Lenguas Romances antiguo Premio Juan Rulfo, clausurar el
prximo domingo 27 de mayo a las 12:30 horas, junto con el pianista canario
Jorge Robaina, un homenaje de poesa y msica a Antonio Machado por el
centenario de su libro Campos de Castilla.

El Ayuntamiento de Segovia, Accin Cultural Espaola (AC/E) y la Direccin
General de Poltica e Industrias Culturales y del Libro del Ministerio de
Educacin, Cultura y Deporte de Espaa, organizan conjuntamente este
festival, que bajo el ttulo En la casa del poeta: dilogos de msica y
poesa se celebrar del 25 al 27 de mayo en la antigua pensin de Segovia
en la que residi Machado entre 1919 y 1931.

En el homenaje participarn tambin otras duplas potico-musicales,
protagonizadas por los escritores y msicos espaoles Antonio Gamoneda con
Cuco Prez, Olvido Garca Valds con Chefa Alonso y Juan Carlos Mestre con
Amancio Prada.

Elvira Marco, acompaada por el alcalde segoviano, Pedro Arahuetes, y la
edil de Cultura, Clara Luquero, presentaron el pasado 16 de mayo el
festival, que segn la concejal ha querido servirse como algo ntimo y
exquisito. Luquero explic que se eligi como escenario el patio de la que
fue casa del poeta, en la calle Desamparados, un lugar sencillo y humilde
convertido hoy en museo, con aforo para no ms de 120 personas.

El ciclo, que segn la edil ser un bocado cultural exquisito con momentos
tocados de emocin, combinar los versos de autores galardonados con
premios como el Nacional de Poesa, el Cervantes o el Juan Rulfo con la
interpretacin de prestigiosos msicos, que ofrecern gneros diversos,
desde los ms clsicos a la electrnica.

Antonio Gamoneda abrir el festival el viernes 25 a las 19 horas junto al
acordeonista segoviano Cuco Prez, quien presentar algunas piezas
inspiradas en las letras del autor ovetense afincado en Len.

La novelista, ensayista y poeta Marif Santiago, investigadora del dilogo
entre filosofas y creacin artsticas, y la compositora leonesa Mara Jos
Cordero, voz del grupo de msica sefard Sigma, recogern el testigo a las
20:30 horas para hacer un recorrido por sus 25 aos de amistad a travs de
la poesa y la msica.

El sbado 26 a las 12:30 horas, Teresa Sebastin, pionera en la
presentacin de textos en interaccin con otras disciplinas artsticas,
actuar junto con el guitarrista y compositor Suso Siz, referente en
msicas de vanguardia y experimentales y la New Age en Espaa. A las 19
ser el turno de Olvido Garca Valds, Premio Nacional de Poesa y
directora del Instituto Cervantes de Toulouse, que unir sus versos a los
ritmos de la saxofonista y percusionista Chefa Alonso.

Juan Carlos Mestre y Amancio Prada, ambos con gran vinculacin a la
provincia segoviana, cerrarn a las 20:30 horas los espectculos del sbado
con un recuerdo a las influencias de Machado en otros poetas y el influjo
de otros creadores en el autor de Campos de Castilla. El domingo ser el
turno de Cadenas y Robaina, en la actividad de clausura.

La muestra se incluye en los actos del Ministerio para rendir homenaje a
Machado en el aniversario de la publicacin de Campos de Castilla. En el
programa tambin figuran durante este ao la inauguracin de una exposicin
itinerante en Soria y la Universidad Complutense de Madrid y la grabacin
de un documental sobre el autor.

Las entradas para asistir a los espectculos pueden adquirirse a un precio
de tres euros a partir del pasado sbado 19 de mayo en el Centro de
Recepcin de Visitantes de Segovia y en la web www.reservasdesegovia.com.

Fuente: Europa Press



*** Miguel Otero Silva protagoniza en Caracas un dilogo acadmico

Como parte de la programacin del ciclo Dilogos de la Academia, que
organizan la Academia Venezolana de la Lengua y Cultura Chacao, se ofrecer
un nuevo encuentro el prximo martes 29 de mayo a las 6 de la tarde, en la
Sala Cabrujas (Los Palos Grandes), en el que se conversar sobre la vida y
obra de Miguel Otero Silva (1908-1980), uno de los escritores ms
importantes y verstiles de la Venezuela contempornea.

El dilogo estar a cargo de Alexis Mrquez Rodrguez (Individuo de Nmero
de la Academia Venezolana de la Lengua) y Edgardo Mondolfi Gudat (profesor
y miembro de la Academia Nacional de la Historia), quienes compartirn con
los asistentes sus conocimientos sobre este insigne intelectual.

Novelista, poeta, ensayista, periodista y humorista, Otero Silva estuvo
vinculado con algunos de los ms prestigiosos peridicos venezolanos del
siglo XX. Quien fuera fundador, director y jefe de redaccin del diario El
Nacional, se ali adems con varios de los humoristas ms connotados de
Venezuela en la fundacin y redaccin de El Morrocoy Azul, uno de los ms
notables semanarios de humor en el pas latinoamericano.

Como novelista, Otero Silva es autor de algunas de las novelas venezolanas
fundamentales, como Fiebre, Casas muertas, Oficina Nmero 1, Cuando quiero
llorar no lloro, La muerte de Honorio, Lope de Aguirre, prncipe de la
libertad y La piedra que era Cristo.

Su obra potica se recoge en los volmenes Agua y cauce, Elega coral a
Andrs Eloy Blanco, Sinfonas tontas, La mar que es el morir, Las
celestiales y Umbral. Sus ensayos, de variados temas, aparecen en El
cercado ajeno, Ocho palabreos y Tiempo de hablar. Igualmente public las
compilaciones Prosa completa y Obra humorstica completa.

El pblico podr aproximarse a la vida y obra de este gran escritor el
martes 29 de mayo a las 6 de la tarde, en la Sala Cabrujas de Cultura
Chacao, ubicada en la Avenida Francisco de Miranda con 3 Avenida de los
Palos Grandes, nivel C-1 del Centro Comercial El Parque. La entrada es
libre.

Fuente: Cultura Chacao



*** El cine venezolano celebrar en Mrida su octavo festival

La ciudad andina de Mrida, en el homnimo estado venezolano, ser la sede
del 8 Festival del Cine Venezolano (http://bit.ly/Jyi7Ix), evento que del
3 al 7 de junio confrontar a diecisiete largometrajes de ficcin cifra
record en la categora y en el que habr, adems, numerosas muestras
paralelas.

En esta edicin del festival participan los largometrajes Patas arriba, de
Alejandro Wiedemann; El manzano azul, de Olegario Barrera; Er relajo del
loro, de Jhon Petrizzelli; Alias Bambi C4, de Eduardo Barberena; Cenizas
eternas, de Margarita Cadenas; Er Conde Jones, de Benjamn Rauseo; Memorias
de un soldado, de Caupolicn Ovalles; Travesa, de Jess Rondn; Todo por
la taquilla, de Geyka Urdaneta; De repente, la pelcula, de Luis Armando
Roche; Historias de la urbe, de Carla Forte; Cuidado con lo que sueas, de
Geyka Urdaneta; La pura mentira, de Carlos Malav; Brecha en el silencio,
de Andrs y Luis Rodrguez; Solo en casa, de Manuel Pifano; The Aspern
Papers, de Mariana Hellmund, y Sunset Junction, de Jess Rodrguez.

Los realizadores Mara Ros, Marcel Rasqun, Alejandro Bellame y scar
Lucin, junto a Gabriel Retes, uno de los cineastas ms destacados de
Mxico, asumen el reto de evaluarlas para otorgar los laureles a Mejor
Direccin, Guion, Montaje, Msica, Sonido, Actor y Actriz, Actor y Actriz
secundarios, Direccin de Fotografa, Direccin de Arte, Cmara, Mejor
pera Prima, Mejor Pelcula y Premio del Pblico.

Adems, el actor y director Miguel ngel Landa ser homenajeado por su
trayectoria escnica, mientras que Jorge Jacko lo ser por sus ms de
cuarenta aos dedicado a mejorar las condiciones de postproduccin de cine
en Venezuela.

Parte del evento es tambin el Maratn Atmico Iberoamericano, que premiar
a pequeas producciones y que cuenta con un jurado compuesto por Michael
Labarca, Pablo Imperatori, Carl Zitelmann, Geyka Urdaneta y el chileno
Matas Bize. Los premios incluyen una moto y una tableta electrnica; los
ganadores en los dos renglones podrn viajar a Los Angeles Latino
International Film Festival (Estados Unidos) y a un festival en Europa.

Adems de las usuales proyecciones y talleres en las salas de cine
existentes en Mrida, el cntrico Teatro Csar Rengifo se une al festival
para proyectar los documentales La Casa del Ritmo, de Javier Andrade; La
Vida Boheme informa, de Carl Zitelmann; Los sueos de Jos Castillo, de los
hermanos Rodrguez; Cabrujas en el pas del disimulo, de Antonio Llerandi;
rase una vez un barco, de Alfredo Anzola; Yo, indocumentada, de Andrea
Baranenko, y El misterio de las lagunas, de Atahualpa Lichy.

Habr tambin producciones extranjeras invitadas: El bulto,
Bienvenido/Welcome y Arresto domiciliario, de Gabriel Retes, y Sbado y La
vida de los peces, de Matas Bize. Asimismo, producciones regionales como
Al otro lado, de Luis Cerasa; El juego final, de Javier Castro; El salvaje,
de Jos Salaverra, y PMP2L, de Enrique Rodrguez. Tambin se proyectar el
filme Los aos del miedo, de 1987, como parte del homenaje a su realizador,
Miguel ngel Landa.

En la parte formativa, adems de la direccin de actores, la actualizacin
tecnolgica y la gestin de la Plataforma del Cine y del Audiovisual, se
agregan la direccin de arte, la exhibicin y distribucin de cine, los
videos musicales, el 3D y desarrollo de guiones, entre otros.

Fuente: Web del evento



*** Federico Garca Lorca ser recordado en Nueva York

El Instituto Cervantes ha organizado para el mes de junio una exposicin
sobre la correspondencia del poeta y dramaturgo espaol Federico Garca
Lorca, as como la presentacin de un libro y una ruta por los lugares de
la ciudad donde residi, homenajes en el marco de los 114 aos de su
nacimiento.

Garca Lorca (1898-1936) se traslad a la Gran Manzana en 1929, y all
escribi una de sus ms clebres obras, Poeta en Nueva York.

El lunes 4 de junio se celebrar una mesa redonda durante la cual se
inaugurar la exposicin Geografa postal, que recoge la coleccin de
correspondencia que la familia Garca Lorca y sus amigos De los Ros
intercambiaron entre 1910 y 1960.

Esta correspondencia, que se exhibir hasta el 7 de julio en la sede del
Instituto Cervantes, constituye un retrato intimista de la historia del
siglo XX y supone una aproximacin a la vida y la obra del autor de La casa
de Bernarda Alba.

El 5, da del nacimiento del escritor, se prev una ruta por los lugares
que marcaron su estancia en la Gran Manzana, como la Universidad de
Columbia, en la que se hosped; la Casa Hispnica de la facultad, donde
sola ofrecer conciertos de piano, o el barrio de Harlem, donde se enamor
del jazz y de la cultura negra.

El paseo, al que los organizadores han invitado un ao ms a los seguidores
del poeta, estar aderezado con poesa, sangra y msica flamenca, a cargo
de los expertos lorquianos Walter Krochmal y Norberto Bogard, as como de
la actriz Wanda Arriaga y la cantante Lara Garrido.

El 13 de junio se presentar el libro El amante uruguayo, del peruano
Santiago Roncagliolo, quien desgrana la figura del escritor uruguayo
Enrique Amorim en su relacin con Garca Lorca, cubierta de incgnitas,
como su parte de responsabilidad en el asesinato del poeta, si rob su
cadver o si fue su amante en Argentina.

Con fotografas tomadas por el propio uruguayo, Roncagliolo cuenta la
historia de Amorim, uno de los personajes ms enigmticos del mundo
hispano, que se haca pasar por Jean Paul Sartre o saboteaba a Pablo
Neruda, y cuya vida supone tambin un recorrido por la historia del arte y
la literatura del siglo XX.

Fuente: EFE



*** Escritores y realizadores para nios y jvenes se renen en Valencia

Del 21 al 23 de junio se celebrar en Valencia, Carabobo (Venezuela), el 7
Encuentro con la Literatura y el Audiovisual para Nios y Jvenes,
actividad que tendr lugar en los espacios de la Universidad
Latinoamericana y del Caribe (Plaza Cristbal Mendoza de Valencia) y que,
coordinada por la Fundacin La Letra Voladora
(http://laletravoladora.blogspot.com), cuenta con la participacin de la
Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), la Misin Sucre, el Centro
Nacional del Libro (Cenal) y el Centro Nacional Autnomo de Cinematografa
(CNAC).

La actividad tiene el propsito de convocar a maestros, padres y madres,
escritores, editores, ilustradores, diseadores, realizadores de cine,
promotores de lectura del libro y el audiovisual dirigidos a nios y
jvenes, para abrir un dilogo constructivo que conduzca a desarrollar
procesos de comunicacin efectivos a travs de estos medios, en direccin a
estos pblicos especficos de manera masiva.

El programa de este ao incluye un homenaje a la revista Tricolor con 63
aos de historia como publicacin del Ministerio de Educacin. En esta
actividad, que ser moderada por la escritora Laura Antillano
(http://www.letralia.com/firmas/antillanolaura.htm), participarn Omar
Cruz, Luis M. Garca, Man Puerta Aponte y Csimo Mandrillo.

Tambin se realizar un homenaje a Rafael Rivero Oramas director fundador
de Tricolor y quien fuese tambin pionero del cine venezolano como
realizador y a la escritora Carmen Delia Bencomo, poeta, narradora y
dramaturga. Los ponentes en este evento sern Lilian Prez, Karelyn
Buenao, Anbal Arteaga, Aracelis Reyes y David Figueroa.

Igualmente, habr foros sobre el documental como gnero cinematogrfico, la
promocin de la lectura para diversos pblicos, el trabajo de editores,
ilustradores y diseadores, la creacin de series de televisin dedicadas a
nios y jvenes, la literatura como medio de expresar las diferencias y
acrecentar la tolerancia, y muchos otros tpicos de inters.

Las actividades sern de entrada gratuita e incluirn talleres de
literatura y cine, as como recitales de poesa, con el patrocinio del
Cenal, el CNAC, el Ministerio de Comunicacin e Informacin (Minci), la
Universidad Latinoamericana y del Caribe, la UBV y la Universidad de
Carabobo (UC). Los interesados en participar en el encuentro pueden
escribir a laletravoladora@yahoo.com.

Fuente: La Letra Voladora



*** Dedican a Carlos Noguera el II Congreso Crtico de Narrativa Venezolana

Del 5 al 7 de diciembre se realizar en Porlamar, Nueva Esparta
(Venezuela), el II Congreso Crtico de Narrativa Venezolana Inventando los
das (http://congresocriticodenarrativavenezolana.blogspot.com), evento
organizado por el Instituto de Investigaciones Literarias de la Universidad
Central de Venezuela (UCV) y que estar dedicado al anlisis de la
trayectoria literaria del novelista Carlos Noguera.

La actividad, que se celebrar en la sede del Programa Nueva Esparta de la
UCV, tiene por finalidad reunir a diversos especialistas del rea de la
crtica y de la investigacin para debatir sobre las diferentes modalidades
del cuento, la novela y otros gneros narrativos de Venezuela.

Adems de la obra novelstica de Noguera, el congreso se enfocar en temas
como el anlisis del discurso, el estado actual de la teora y crtica
literarias, la literatura comparada, la tradicin de lo moderno, la
transicin entre el mestizaje cultural y el multiculturalismo, relecturas
de figuras, autores y movimientos, marcas del Caribe, gneros emergentes y
nuevos formatos (blogs, redes sociales), ruptura y legitimacin en la
corporacin literaria, polticas culturales y edicin, promocin y mercado.

La conferencia central estar a cargo de Wilfrido H. Corral (California
State University, Sacramento), y la presentacin de la obra de Carlos
Noguera ser realizada por el escritor Jos Balza.

Los interesados en participar debern suministrar antes del 1 de septiembre
los resmenes de sus ponencias, de no ms de 250 palabras (indicando cuatro
palabras clave y la filiacin institucional del ponente), a la direccin
electrnica investigaciones.literarias@gmail.com, especificando en el
asunto II Congreso Crtico de Narrativa Venezolana.

Los autores de las propuestas aceptadas recibirn posteriormente las
instrucciones para formalizar la inscripcin en la pgina del congreso. Los
aranceles tienen un costo de 500 bolvares para ponentes, 300 para
asistentes, 200 para estudiantes con ponencias y 100 para estudiantes
asistentes. Para solicitar informacin, el interesado puede llamar al
telefax (0212) 6930565.

Fuente: Web del evento



||||||||||||||||||||||||||||||    ESPECIAL    |||||||||||||||||||||||||||||
|||||||||||||||||||||      ADIS A CARLOS FUENTES      ||||||||||||||||||||

Se ha ido uno de los mayores autores de habla hispana, y con l toda una
leyenda de la poca ms legendaria de la literatura en espaol. El escritor
chileno Rolando Gabrielli recorre a Fuentes no desde una perspectiva
biogrfica sino mediante la revisin de su personalidad y de su significado
en el contexto literario y poltico de Mxico y del continente. Por su
parte, el venezolano Gabriel Jimnez Emn ha recuperado para los ojos de la
Tierra de Letras las palabras con las que recibi a Fuentes en la
Biblioteca Nacional de Venezuela en 1995, y en las que retrata las ideas
del mexicano en torno a la novela contempornea, a la luz de la entonces
reciente publicacin de su libro Geografa de la novela.



=== Ha muerto el ltimo pope de la literatura mexicana ====================
=== Rolando Gabrielli =====================================================

Ha muerto Carlos Fuentes, heredero de la mexicanidad y universalidad de
Octavio Paz, uno de los cuatro mosqueteros principales del Boom
latinoamericano, novelista, abogado, crtico y polemista inagotable, un
intelectual sin fronteras que naci en Panam, estudi y se hizo escritor
en Chile, continu en Argentina y no dej de escribir, ni de dar la vuelta
al mundo, y menos de pensar en su trgico e inseparable Mxico, donde se
desarrolla, plantea y origina su obra literaria. Un enamorado de la novela,
gnero al cual le dedic centenares de pginas para demostrar el porqu de
su existencia, permanencia e importancia. Un mexicano esencial, de su
tiempo, que no se sinti nunca llamado por ningn falso clarinete de la
historia. Sus ltimas semanas de vida fue a despedirse de sus viejos pagos,
un viaje de Ulises al revs, Argentina y Chile, dos pases que le formaron,
donde tena grandes amigos. Haba escrito un ltimo libro a cuatro manos
con el ex presidente de Chile, Ricardo Lagos, y haba tenido una velada con
Skrmeta y otros amigos. En la Feria de Buenos Aires se despidi con una
visin de lo que mejor saba hacer, ver el mundo y la literatura con luces
largas, globales, las culturas, y olfatear el porvenir y mirar tambin,
recorrer las vsceras de su patria. Hizo hasta el final de sus ltimas
horas lo que ms le gustaba a este lector inagotable, expresar sus ideas
literarias y polticas, propiciar una mejor convivencia entre los pueblos,
viajar y, desde todos los plpitos, hacer or su palabra. Pareca ms
mexicano de lo que pareca o haca notar.

No escribi Pedro Pramo y le hubiese gustado, Cien aos de soledad ni
Rayuela, ni La vida breve ni Los pasos perdidos, ni La casa verde, pero
como buen discpulo de Octavio Paz fue crtico, estudioso, un ensayista
depurado y un escritor culto en el estricto sentido del trmino, que
cultiv la literatura propia y ajena. Un hombre de su tiempo y, quizs ya
lo he dicho, anteriormente o ms adelante o siempre. Sin embargo, es la
historia, el tiempo, los lectores, los que se encargan de poner las obras
en su preciso lugar. Carlos Fuentes lo saba y adverta para s mismo, como
lo hizo Paz sobre su poesa.

Defendi la novela, se abraz a ella como Nietzsche al caballo de Turn,
siempre una respiracin nueva, la narrativa vive, un Quijote lanza en
ristre contra los molinos de viento que asoman con sus interrogantes,
dudas, para insistir que la novela es ms que un cuento de nunca acabar.

24 horas antes de su repentina muerte en un hospital mexicano, lea las que
fueron sus ltimas palabras pblicas llenas de esperanza, donde deca que
el trabajo es su fuente de juventud y tener siempre un proyecto pendiente.
Me pregunt en ese instante, cuando an tena vida y nos acompaaba con su
lcida palabra, si entre sus proyectos pendientes tena leer a Bolao o ya
lo haba hecho, l, un lector consumado de todas las actualidades. Una gran
incgnita que nos deja, no le alcanz el tiempo, no sabemos. Mi
interrogante se originaba en el pas donde naci: Panam.

Vivi en Brasil, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, fue un hombre
cosmopolita como su palabra, la que defendi a capa y espada en todo el
mundo, sin complejos y siempre documentado.

Escribi sistemticamente, en su mquina de rodillo y teclado, unas 20
novelas y miles de artculos, ensayos y opiniones, y siempre le tom el
pulso a su inmenso y amado Mxico, Estados Unidos, Amrica Latina y el
mundo. Uno de los pocos intelectuales que no se arremangaban las mangas ni
hacan morisquetas o remilgos para decir lo que pensaban, criticar,
proponer ideas, recurrir a la historia, fustigar el presente y reclamar un
futuro ms digno.

Hablaba espaol, pero representaba la lengua de la humanidad en azteca,
maya, desde el dolor, conviccin y profunda visin mexicana de la vida,
aunque su universo se ampliaba a todas las culturas, razas, credos y
colores, y su nica frontera, seguramente, fue el odioso muro de la
frontera vecina.

Carlos Fuentes nos ha sorprendido con esta partida repentina en la flor de
su vibrante intelecto, y con la muerte de Octavio Paz y Carlos Monsivis,
quizs Mxico cierra un ciclo de guilas que no dejarn de remontar altura
mientras exista un lector aguzado. Juan Rulfo forma parte de estos pioneros
de la vida y la muerte.

Mxico ha sido un pas de asilo y husped de grandes escritores, poetas y
novelistas, un lugar privilegiado donde Garca Mrquez escribi Cien aos
de soledad, Malcolm Lowry, Bajo el volcn, Roberto Bolao tom como
escenario el pas azteca para sus novelas Los detectives salvajes y 2666,
lvaro Mutis su narrativa y poesa, el irreverente autor de La puta de
Babilonia, Fernando Vallejo, y los espaoles Len Felipe, Luis Cernuda,
Toms Segovia. La poeta chilena, Gabriela Mistral, es punto y aparte.
Mxico le erigi estatuas en vida.

La tierra de Carlos Fuentes ha sido generosa en asilos y en derramar
sangre. El autor de Aura y La regin ms transparente no escribi con
guantes de seda sobre Mxico, ni en el ltimo instante de su vida. Viva,
senta, adverta, analizaba la zozobra de un Mxico que le estaba fallando
a su propia historia.

Este es un homenaje a su coraje, valenta, lucidez, honestidad, compromiso
insobornable con Mxico hasta el final de sus das. Sobre Enrique Pea
Nieto, candidato del PRI a la Presidencia mexicana y favorito hasta el
momento, dijo: Este seor tiene derecho a no leerme. A lo que no tiene
derecho es a ser presidente de Mxico a partir de la ignorancia, eso es lo
grave. Es un hombre muy ignorante. No lee, no sabe el monto del salario
mnimo ni el precio de la tortilla.

Los problemas del pas son muy grandes para candidatos muy pequeos,
subray sobre los dems presidenciables, a los que no les dio respiro, ante
el abismo de incertidumbre que vive el pas azteca. No hay uno al que yo
le d mi voto y lo lamento porque siento que es la ltima oportunidad
poltica que tiene Mxico, advirti.

Sus restos no permanecern en Mxico. Ya haba decidido permanecer para el
infinito en el cementerio de Montparnasse de Pars, junto a sus hijos
Carlos y Natasha. Su deseo, descansar donde est su amigo Julio Cortzar,
Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Samuel Beckett. En Argentina cont
que ya haba dejado preparada la lpida, das antes de morir. (La muerte es
tan pblica en Mxico / y popular como la vida, / la sacan a pasear y se
abrazan a ella / como una amiga eterna).

Tengo un monumento muy bonito esperndome, dijo a la prensa durante su
visita para la Feria Internacional del Libro. Se acerca el momento de ir a
ocuparlo.

Cuando mueren o desaparecen del escenario pblico figuras de esta
omnipresencia, tal vez se abran nuevos derroteros a la novela y a la
literatura. Carlos Fuentes cubri un gran ciclo de mucho ms de medio
siglo, un tiempo humano vasto, inimaginable para algunos, pero cuyo
resultado ha sido muy fructfero para Mxico, Iberoamrica y la palabra en
espaol. Ha sido un guardin del idioma, su primer espadachn en muchos
aos. Quizs hoy no se vislumbre su sucesor, pero la historia se encarga de
ello, el tiempo, las circunstancias, y Mxico est en un momento histrico
que requiere no solo de una voz, sino de muchas voces. Mxico est de luto,
no solo por la muerte de su voz ms personal y memoriosa, sino por los
crmenes contra las mujeres, periodistas, gente comn y corriente.

Fue tambin un poltico correcto en el lugar correcto, se movi en las
cumbres de la poltica latinoamericana, europea y norteamericana, con
amigos puntuales, presidentes y ex presidentes, pero no fue criticado como
su amigo Gabriel Garca Mrquez. Dej correr el sedal en el carrete de la
vida y de la novela latinoamericana. Un hombre de debates, foros, ideas,
vivi en la ciudad ms poblada de la tierra y nunca perdi la voz, el
dilogo, la palabra. El DF es una Babel sin proponrselo, creci casi por
arte de magia de los propios mexicanos, que cada da amanecan con ms
habitantes, casas, colonias, calles, inmigrantes, lenguas nativas,
edificios, voces, voces de las cuales Carlos Fuentes nunca se separ y supo
convertirse en un eco fructfero que recorri el mundo. La ciudad se miraba
el rostro y sumaban millones, las manos se multiplicaban, los brazos, pies,
cabezas, lenguas, ojos, un cuerpo gigante se devoraba todo lo que pisa el
transente comn y corriente. El DF no se rinde ni a su inconmensurable
silencio. La muerte no se la gana a Mxico.

** Rolando Gabrielli
   http://www.letralia.com/firmas/gabriellirolando.htm
   Periodista y escritor chileno residenciado en Panam. Poeta, narrador y
   ensayista. Ha obtenido diversos premios y menciones literarias en Chile,
   Mxico y Panam. Ex funcionario internacional, corresponsal extranjero
   en Colombia y Panam. Ha dirigido y editado diversas publicaciones y
   artculos suyos han sido publicados en Amrica Latina y Europa. Es el
   autor de la avenida Fechado en Panam, en nuestra Ciudad Letralia
   (http://www.letralia.com/ciudad/gabrielli) y mantiene un blog en
   http://rolandogabrielli.blogspot.com.



=== La novela moderna segn Carlos Fuentes      Gabriel Jimnez Emn ======

      (Nota del editor: en 1995 el escritor mexicano Carlos Fuentes visit
      Caracas. El 26 de octubre de ese ao, el venezolano Gabriel Jimnez
      Emn salud su presencia en la sede de la Biblioteca Nacional de
      Venezuela con el texto que publicamos a continuacin, en el que
      ofrece un anlisis de la visin de Fuentes sobre la novela
      contempornea).

Poblar los desiertos que rodean los oasis de la satisfaccin, dar voces al
motn del silencio, llenar las pginas en blanco de la historia,
recordarnos y recordarles a nuestros contemporneos que no vivimos en el
mejor de los mundos posibles. El novelista ha extendido los lmites de lo
real, creando ms realidad con la imaginacin, dndonos a entender que no
habr ms realidad humana si no la crea, tambin, la imaginacin humana,
anota Carlos Fuentes en uno de los prrafos finales de su libro Geografa
de la novela (Alfaguara, Madrid, 1994). Este ttulo tambin corresponde al
ensayo ltimo del libro, donde Fuentes hace una reflexin sobre los
sentidos de la novela, entendindola como posibilidad amplia de vindicar la
extraordinaria riqueza del mundo.

Desde hace tiempo estuve esperando que un escritor hispanoamericano se
asomara a la ventana de la novelstica mundial con sentido ecumnico y
cosmopolita, y debo admitir que Fuentes cubri mis expectativas. La mayor
parte de la prosa de interpretacin que se escribe en Amrica Latina peca
de nacionalista, de parcial o de tercermundista, lo contrario de las
razones que esgrime Fuentes en su libro. De los once escritores que aborda
el mexicano en esta obra hay slo cuatro hispanoamericanos: Borges, Roa
Bastos, Sergio Ramrez y Hctor Aguilar Camn. Pero en la reflexin
inicial, denominada Ha muerto la novela?, Fuentes cita con frecuencia a
Garca Mrquez, Carpentier, Rulfo, Onetti, Csar Aira, Luis Rafael Snchez
y otros, lo cual nos confirma su perenne preocupacin sobre la ficcin en
Amrica. En este trabajo introductorio Fuentes nos dice que la imaginacin,
trabajada por la experiencia, produce el conocimiento, y que el problema
se desplaz de la pregunta Ha muerto la novela? a la de Qu puede
decir la novela que no puede decirse de ninguna otra manera?. Todo ello
otorgando a la realidad o a la informacin cotidiana un rango superior:
Al territorio de lo no-escrito, que siempre ser, ms all de la
abundancia o parquedad de la informacin cotidiana, infinitamente mayor que
el territorio de lo escrito. Lo saba Tristram Shandy, cuyo problema era
escribir diez veces ms rpido de lo que haba vivido....

Uno de los aspectos que ms atrae de la concepcin de Fuentes es la
abolicin de los dogmas tejidos a menudo en torno a la creacin
novelstica, a saber: el realismo contra la fantasa y aun contra la
imaginacin; el nacionalismo contra el cosmopolitismo, y el compromiso
contra el formalismo, el artepurismo y otras formas de la irresponsabilidad
literaria. Me seduce la vindicacin de la fantasa que establece Fuentes
para la obra narrativa, y la severa crtica que hace del realismo. En la
obra de Franz Kafka ve, por ejemplo, una descripcin de la universalidad
de la violencia como pasaporte sin fotografa de nuestro tiempo, cosa que
no era muy bien vista por las mentalidades filantrpicas de los aos
cincuenta, segn las cuales la novela deba ser el reflejo fiel de una
supuesta realidad que, de serlo, debera bastarse a s misma sin necesidad
alguna de libros. Ni la novela ni la literatura en general tendrn que
responder a un programa progresista, ni reflejar los buenos sentimientos e
ilusiones de la clase poltica. La novela, la narrativa en general, es en
cierto modo una crnica donde se muestra toda la inhumanidad del hombre
para humanizarlo, buscar sus propias carencias y enfrentarlo con sus
pequeeces y miserias. Me atrae esa idea segn la cual el arte se mueve en
el terreno de la libertad, para ensearnos lo que no sabemos, y todo a
travs de la capacidad de imaginar, pues la novela ni muestra ni demuestra
al mundo, sino que aade algo al mundo, crea complementos verbales del
mundo. Dentro de este proceso de gestacin, las cuestiones bsicas quiz
sean disolver las fronteras artificiales que se han establecido entre
realismo y fantasa, y el otorgar cierta intemporalidad al hecho
creativo que, aun cuando refleje el espritu del tiempo donde nace, no es
idntico a l.

Concuerdo con Fuentes cuando afirma que nuestra literatura comienza a ganar
prestigio en el mundo cuando rechaza los cdigos del realismo, a partir de
escritores como Borges, Asturias, Carpentier, Rulfo y Onetti. Con ellos,
nuestro lenguaje y nuestra inventiva se han expandido, ms all de los
dogmas del compromiso o el nacionalismo. Ello no significa la invalidacin
histrica del realismo, ni mucho menos que tengamos que prescindir de
escritores como Faulkner o Rmulo Gallegos, cuyas obras se abren hacia el
pasado, pues segn nos dice Fuentes no hay futuro vivo con un pasado
muerto, y aun ms: La tradicin y el pasado slo son reales cuando son
tocados y a veces avasallados por la imaginacin potica del presente.

Pocas veces me he sentido tan estimulado con la lectura de un ensayo sobre
ficcin como con este libro de Fuentes, escrito sin aires doctorales,
magistrales o acadmicos. Es el ensayo de un novelista, realizado con
frescura y fervor, pero tambin sin complejos culturales: es un escritor
que arroja una mirada en gran angular a escritores modernos de todo el
mundo. Nos dice el mexicano que el tiempo de la escritura es finito, pero
el tiempo de la lectura infinito; el significado de un libro nos mira desde
el porvenir, y privilegia en el arte de la novela el instrumento ms
complejo de crtica global, creativa, interna y externa, objetiva y
subjetiva, individual y colectiva, rematando su juicio con esta afirmacin
admirable: La novela es el arte que gana el derecho de criticar el mundo
slo si primero se critica a s misma. Finalmente, vindica Fuentes para la
novela el que es acaso el acto que nos justifica mejor, en nuestro breve
paso por la tierra: Leer una novela: acto amatorio que nos ensea a querer
mejor y que nos ensea tambin a tener conversaciones esplndidas con
nosotros mismos.

Por supuesto, hay otros asuntos que podramos llamar tcnicos, entre
ellos dos conceptos asomados por Bajtn, como la conjuncin de tiempo y
espacio que hace visible el tiempo de la novela en el espacio de la misma,
y el de la novela dialgica, o de dilogo mltiple con el lector. Asimismo,
la nocin de lo excntrico o lo inacabado, de lo que no es an, sino de lo
que est siendo. Esta idea de lo inacabado puede asociarse, creo, a la de
una novela abierta como la de Italo Calvino, Si una noche de invierno un
viajero, que en cada captulo ofrece una novela nueva, y nos deja en la
permanente duda o tensin de cmo va a continuar; todo ello mediante un
extraordinario humor.

Estas son apenas breves glosas sobre la parte inicial de Geografa de la
novela. Sera un tema de reflexin independiente referirse a cada uno de
los ensayos que lo componen. Llama la atencin que Fuentes dedique su
primer acercamiento a Borges, que nunca escribi una novela, y se refiera a
l diciendo que aboli las barreras de la comunicacin entre las
literaturas. Leyendo a Borges nos dimos cuenta de que no haca falta ser
eruditos para acercarnos sin complejos a autores europeos o de cualquier
pas lejano; todo lo que necesitbamos era sensibilidad e imaginacin. En
Borges est presente, como dice Fuentes, la defensa de la imaginacin
parcial contra el absolutismo filosfico. A travs del juego, el humor y la
irona, Borges impide al pensamiento instalarse autoritariamente, como un
absoluto.

Son muchos y muy ricos los juicios contenidos en este trabajo sobre Borges,
como para pretender comentarlos aqu. Apenas podr referirme de manera
fragmentaria a algunas frases suyas sobre los autores estudiados.

Sobre Juan Goytisolo: Descubri la manera de escribir la novela del otro,
el inmigrante y sus desplazamientos. Lejos de toda intervencin
filantrpica o panfletaria, dot al evento y sus protagonistas de un
narrador y de una materia narrativa (...).

Sobre Augusto Roa Bastos: Los temas de este gran autor hispnico son el yo
y el otro, el destino individual y el destino histrico visto como destino
compartido. Al escribir la novela y la historia, escribe una vida que slo
puede ser nuestra si asumimos la responsabilidad de comprender la vida del
otro.

Sobre Sergio Ramrez y su novela Castigo divino: Novela escrita con la
diversidad de lenguajes que identifica el estilo mismo de la novela a
partir de Cervantes, pero sobre todo con el estilo de la novela cmica,
Castigo divino incluye al lenguaje del cine, supremo espectculo de lo
moderno.

Sobre Milan Kundera: La prdida del paraso, leemos en La vida est en
otra parte, slo nos permite distinguir la belleza de la fealdad, no el
bien del mal. Adn y Eva se saben bellos o feos, no malos o buenos. La
poesa est al lado de la historia, esperando ser descubierta, ser invitada
a la historia por el poeta que confunde el idilio violento de la revolucin
con la tragedia serena de la poesa.

Este lugar potico tambin tiene un eco en Artur Lundkvist, cuya ficcin
puede resumirse en la frase: S que estoy viajando todo el tiempo, y en
Italo Calvino, novelista de novelistas, a mi modo de ver el escritor ms
notable de Europa en los ltimos treinta aos, por lo menos: Calvino ve la
superficie de las cosas slo para darse cuenta de que es su mente la que
observa y su mente ve lo que imagina: lo objetivo y lo subjetivo, lo
superficial y lo profundo, se resuelven en el acto imaginario, es decir,
una potica radical basada en la bsqueda de lo que espera ser dicho
(...). Los dems novelistas estudiados son Gyrgy Konrd, Julian Barnes y
Salman Rushdie.

Yo aadira en esta lista al propio Carlos Fuentes, cuyas obras breves me
interesan personalmente ms que las de largo aliento. Y no me interesan por
breves, sino por intensas. Releo frecuentemente Aura, Gringo viejo y
Cumpleaos, y ahora comienzo a deleitarme con el humorismo dramtico de
Diana o la cazadora solitaria. Sobre stas he escrito algunas pginas que
pienso completar algn da.

Que me dispense Carlos Fuentes por hacerle or sus propias palabras. Con la
certeza de tener hoy entre nosotros a uno de los hombres ms lcidos del
continente, yo quiero decirle que no sucumbiremos nunca a un modelo
tirnico de la existencia; que estamos, como l, inmersos en la aventura de
imaginar la realidad para hacerla ms humana.

** Gabriel Jimnez Emn
   http://www.letralia.com/firmas/jimenezemangabriel.htm
   Escritor venezolano (Caracas, 1950). Su obra narrativa y potica ha sido
   traducida a varios idiomas y recogida en antologas latinoamericanas y
   europeas. Vivi cinco aos en Espaa y ha representado a Venezuela en
   eventos internacionales en Atenas, Pars, Nueva York, Mxico, Sevilla,
   Salamanca, Buenos Aires, Santo Domingo, Ginebra y Quito. Ha publicado
   los libros de cuentos Los dientes de Raquel (La Draga y el Dragn,
   1973), Saltos sobre la soga (Monte vila, http://www.monteavila.gob.ve,
   1975), Los 1.001 cuentos de 1 lnea (Fundarte,
   http://www.fundarte.gob.ve, 1980), Relatos de otro mundo (1988), Tramas
   imaginarias (Monte vila, 1990), Biografas grotescas (Memorias de
   Altagracia, http://edimemorias.blogspot.com, 1997), La gran jaqueca y
   otros cuentos crueles (Imaginaria, 2002), El hombre de los pies perdidos
   (Thule Ediciones, http://www.thuleediciones.com, Espaa, 2005), La
   taberna de Vermeer y otras ficciones (Alfaguara,
   http://www.santillana.com.ve, Caracas, 2005) y Haba una vez... 101
   fbulas posmodernas (Alfaguara, 2009), entre otros, as como las novelas
   La isla del otro (Monte vila, 1979), Una fiesta memorable (Planeta,
   http://www.planetadelibros.com/editorial-editorial-planeta-8.html,
   1991), Mercurial (Planeta, 1994), Sueos y guerras del Mariscal (Comala,
   http://www.comala.com, 2001; Ediciones B, http://www.edicionesb.com,
   Bruguera, 2007), Paisaje con ngel cado (Imaginaria, Yaracuy, 2004) y
   Averno (El Perro y la Rana, http://www.elperroylarana.gob.ve, 2007); los
   libros de ensayo literario Dilogos con la pgina (Academia Nacional de
   la Historia, http://www.anhvenezuela.org, Caracas, 1984), Provincias de
   la palabra (Planeta, Caracas, 1995), El espejo de tinta (Fondo Editorial
   Ambrosa, Caracas, 2008), Una luz en el camino: fundamentos de tica
   para adolescentes (Biblioteca Bsica Temtica, Caracas, 2004), Espectros
   del cine (Cinemateca Nacional, http://www.cinemateca.gob.ve, Caracas,
   1998) y El contraescritor (El Perro y la Rana, Caracas, 2008); los
   poemarios Materias de sombra (Premio Monte vila de Poesa, 1983),
   Narracin del doble (Fundarte, 1978), Baladas profanas (La Oruga
   Luminosa, 1993) y Proso estos versos (Crculo de Escritores de Cojedes,
   1998), Historias de Nairam (Fondo Editorial del Caribe, Anzotegui,
   2007), y las antologas y trabajos de investigacin Relatos venezolanos
   del siglo XX (Biblioteca Ayacucho, http://www.bibliotecayacucho.gob.ve,
   1989), El ensayo literario en Venezuela (La Casa de Bello,
   http://www.casabello.gob.ve, Caracas, 1988), Mares: el mar como tema en
   la poesa venezolana (Banco Unin-Ateneo de Caracas, Premio Anda, 1990)
   y Ficcin mnima: muestra del cuento breve en Amrica (Fundarte,
   Caracas, 1996), entre otros, as como antologas literarias con estudios
   sobre Vctor Valera Mora, Luis Fernando lvarez, John Lennon y Bob
   Dylan, Brian Patten, Baica Dvalos, Jos Lezama Lima, Vicente Huidobro,
   Ludovico Silva, Salvador Garmendia y Adriano Gonzlez Len. Ha recibido
   diversos reconocimientos, como el Premio Municipal de Narrativa del
   Distrito Federal, el Premio Romero Garca de Narrativa del Consejo
   Nacional de la Cultura, el Premio Nacional de Narrativa Orlando Araujo y
   el Premio Solar de Ensayo de la Fundacin de Cultura del Estado Mrida
   (Mrida, 2007) por el libro El espejo lcido. Es traductor de poesa de
   lengua inglesa y editor independiente. Dirige la revista y las ediciones
   Imaginaria, dedicadas a lo inquietante y lo fantstico, y es coordinador
   general de la Fundacin Elisio Jimnez Sierra. Ha sido coordinador de
   la Plataforma del Libro y la Lectura (Ministerio del Poder Popular para
   la Cultura, http://www.ministeriodelacultura.gob.ve), director general
   del Gabinete Ministerial de Cultura en el estado Yaracuy y miembro de la
   Junta Directiva Nacional de la Red de Escritores de Venezuela
   (http://rednacionaldeescritoresdevenezuela.blogspot.com).



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=== Ojos en la noche      Efi Cubero ======================================

Slo tiene ojos! dicen que exclam la ta del pequeo Pablo al nacer
ste cuando, delgadsimo y frgil, comenz a abrirlos. Esos ojos
penetrantes y profundos que todo el que lo conoci resalta y que las
fotografas se encargan de rubricar. Es la mirada de la dureza y de la
seduccin, la fijeza abrasiva de atrapar lo que observa sin darle tregua al
tiempo ni resquicio al olvido. Dos tneles que horadan la materia donde la
luz responde al final de esa noche impenetrable, la mirada que absorbe, que
succiona, que grita, que est en el Minotauro y en Teseo, sutil como ese
hilo de Ariadna que zigzaguea por el laberinto.

Con la fijeza hostil de los sumerios, la paciente, hiertica expresin de
El escriba sentado, y tambin la pureza fija y espiritualizada de los ojos
abiertos a los valles de Boh en las pinturas de San Clemente de Tahull; el
movimiento vivo, la geometra del vrtigo y todas las vanguardias de
entreguerras, de postguerras, y ms all del tiempo, bailndole en la
chispa que enciende la pasin de la candela y baila entre colores y lneas
y deseos y lances posesivos, arranques imprevistos, alegra de vivir, y
rabia. E ira...



Yo pienso en esos ojos cuando me detengo en la Sala Guernica ante el
Guernica. Pienso en cada mirada que golpea en la pared de sombra.

Pienso en la piel de Espaa en pocas distantes cuando el lienzo exiliado
reclamaba la luz de libertades y tuvo que esperarlas tantos aos.

Pienso en todas las pieles, vejadas, maltratadas de todas las convulsas
geografas donde la crueldad de la guerra omnipresente afila sus aceros y
hay ausencia de luz, como en el cuadro, y gritos de dolor y de impotencia y
hay crueldades, torturas, y hay hambre e infortunio y no hay colores ni
calor de vida... Justo lo que este cuadro denuncia o representa.



El 10 de septiembre de 2011 se cumplieron treinta aos de la llegada del
Guernica a Espaa. El Museo Reina Sofa, que lo alberga desde el 92,
prepar una serie de actividades culturales que se desarrollaron a partir
del 2 de noviembre hasta el 25 del mismo mes. Hubo mesas redondas, se
impartieron conferencias, se pudo visitar una exposicin ntegramente
dedicada a estas tres dcadas e incluso fueron espectadores de un montaje
escnico de la obra teatral de Picasso El deseo atrapado por la cola en una
versin de Guillermo Heras. Ahora, un robot diseado para auscultar las ms
precisas tramas lo recorre en la noche captando los gemidos de sus fibras
ms ntimas para que el deterioro no llegue al corazn de sus urdimbres.

Desde el principio este cuadro se erigi en icono de la cultura frente a la
barbarie ms terrible y abyecta.

Toda la ira, todo el dolor se halla aqu representado; la noche de las
noches sin consuelo; la huella helada de Can, una abrasada accin
ensangrentada que turba las conciencias llenndolas de horror y de ceniza,
y todo estructurado, perfectamente armado por la mano que ordena y la
mirada que escenifica el odio y lo plasma en un pulso fijando la locura
inhumana del hombre.

La Espaa pendular de la peor de las posibles guerras se halla reproducida
con la mancha indeleble y ms cainita, y de paso la sangre derramada de
todo lo inocente que a lo largo del tiempo ha sufrido en su carne la marca
del verdugo.

Qu tremendo poder tiene ese cuadro que nos deja en suspenso, plantados
ante l e hipnotizados prendidos en la vorgine de la desolacin ms
desgarrada!

Podemos recoger en esta expresionista distorsin que asume ese legado de
las cubistas experimentaciones, la fuerza y la pasin de otros motivos ms
hondos, infinitamente ms humanos, ms espirituales, lanzando ese clamor,
ese alarido sin fronteras, esa profunda compasin sin lmites, ni medida,
ni espacios, a la que infunde un alma en el espanto de la soledad del ms
atroz de los desamparos.

Las vctimas del mundo, de cualquier tiempo o lugar, de cualquier poca, de
cualquier masacre, de cualquier terror, nos claman, nos increpan impotentes
frente al hondo vaco de las desesperanzas.

La historia se desnuda ante esos brazos que se alzan imprecatorios e
implacables hacia un lugar sin nombre, haca el vaco ms negro.

Hay cicatriz de calcinados vientos en el piafar de espanto del caballo que
simboliza al pueblo, la voraz elega nos petrifica y esa piet doliente que
sostiene en sus brazos la muerte innumerable y repetida de tantas rotas
maternidades con esa desgarrada transparencia, con su ntido, dramtico
mensaje.

El 1 de mayo de 1937, como es sabido, y como encargo del gobierno espaol,
republicano, de Pars, para el Pabelln de la Exposicin de la capital
francesa dedicado al Progreso y a la Paz, Picasso comienza el cuadro que
marcar la historia ms reciente y todas las historias. Tiene fresco el
dolor de ese Guernica destruido por las bombas de aquella escuadrilla de
Heinkel-111 y, despus, completado todo el arrasamiento por los aviones de
Junker 52, dejando caer bombas incendiarias durante todo el da sobre la
pequea e indefensa ciudad, pero sobre todo tiene vivo el dolor y la
impotencia de las vctimas en esa cuarteada y desventurada piel de toro y
de todas las vctimas de cualquier aniquilacin, de cualquier guerra.

El 4 de junio, en poqusimo tiempo, lo terminar. Su compaera entonces,
Dora Maar, ir fotografiando cuidadosamente la composicin de ese leo
sobre lienzo de 349,3 x 776,6 cm. Y lo har en cada trazo, cada plano
anguloso, cada sobreposicin y cada transparencia, cada estado de nimo,
cada smbolo y cada contraste, cada desgarro sobre ese gris negro de
sombras homicidas al que atraviesan claridades de amarillo y de blancos muy
sutiles, un azulado plido, un palidsimo ocre...

Fotografa al caballo, eje vertical dividiendo la tela, tringulo que lo
enmarca en el centro de los dos cuadrados, en el primer cuarto del
rectngulo, el toro, con esos ojos romnicos que todo lo observan con
brutal indiferencia, y est la ventana con la mujer del quinqu y est el
hombre descuartizado de los ojos abiertos y la mano crispada, el brazo
desmembrado sostiene el puo de la rota espada con una flor que nace como
viva esperanza, la mujer con el nio muerto, la que clama al cielo, la casa
ardiendo, la ventana de fuego, el tejado en llamas, la obsesiva luz de la
lmpara encendida...

Opresivo, dramtico, estremecedor a la vez que desafiante y persuasivo,
esta obra supera toda previsin y toda lgica, ya sea conceptual, esttica,
crtica o simblica y es la culminacin de todo un universo de intuiciones
e ideas, de sentimientos o experiencias y donde la rabia, el odio y la ms
honda compasin y la ternura tienen cabida...

Nosotros contemplaremos este cuadro, siempre, con dolor. Con un profundo
respeto emocionado.

** Efi Cubero
   http://www.letralia.com/firmas/cuberoefi.htm
   Escritora espaola (Granja de Torrehermosa, Badajoz, 1949). Estudi
   historia del arte, lengua y literatura en Barcelona, donde reside. Ha
   publicado los poemarios Fragmentos de exilio (1992), Altano (1995),
   Borrando mrgenes (2004) y La mirada en el limo (2005). Poemas y relatos
   suyos han formado parte de las antologas Kylix (1992), Estrechando
   crculos. Antologa de escritores extremeos y colombianos (1999), La
   narracin corta en Extremadura. Siglos XIX y XX, T. III (2000),
   Ficciones ERE (2001), Antologa de poetas extremeas (Mrida, 2002),
   Compilacin de relatos y Cuentos ilustrados (2004), entre otras. Es
   corresponsal de la revista Frontera en Barcelona y colaboradora habitual
   de Revistart (Revista de las Artes) y Ventana Abierta, entre otras
   publicaciones. Ha publicado tambin numerosos artculos, prlogos y
   extensas entrevistas (Javier Cercas, J. A. Goytisolo, Joan Brossa, Arnau
   Puig, Jos Mara Valverde, Rafael Moneo, Rufino Mesa y otros). Parte de
   su obra ha sido traducida al francs Peut ce vent, por Alain R.
   Vadillo, al braille y al ingls sobre la obra de Domnech, Chiaroscuro
   y Meditations, editado por Washington Green Fine Art Publishers
   (Birmingham; http://www.washingtongreen.co.uk). Tambin ha participado
   en varias exposiciones de arte contemporneo con la revista objeto
   Lalata, con poemas visuales: Efigrafas, Strangers in the night,
   Pinzamientos, nfalos, presentes en Estampa, Arco, Euskal Erico Poesa
   Esperimentalaren i. Jardunaldiak, Sin.Con.Texto (Espacio Contemporneo
   Arte Toledo), o ArtistaAlbacete en el Palazzo Magnani (Reggio Emilia,
   Italia), en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de
   Madrid (UCM, http://www.ucm.es), entre otras.



=== Chilo      Juan Franco Crespo ========================================

Desde haca aos me atraa la idea de viajar a Chilo, sobre todo desde que
una noche escuchara por la clebre BBC (quin te ha visto y quin te ve!)
el relato de Robinson Crusoe que me atrap a temprana edad (entonces con
8-9 aos se realizaba el examen de ingreso para el bachillerato) y me llev
a mirar mapas y mapas de un pas lejano y, se me antojaba, maravilloso, en
donde esa literaria isla exista en la realidad. Diversos avatares fueron
posponiendo el viaje aunque en varias oportunidades estuve al otro lado de
la cordillera pero, por alguna u otra razn, el paso no se realizaba.

Lleg 2011, el reto: una ruta que ya me haban desaconsejado algunos
colegas por lo duro que es hacerlo en invierno y, aun ms, va terrestre.
Quiz por eso, el gusanillo prendi y program el viaje en pleno invierno
chileno (es lo que tiene vivir en el hemisferio norte, las vacaciones
coinciden con la peor temporada en el hemisferio sur y no hay forma de ir
en verano. O tienes mucha pasta o puedes tomarte las vacaciones cuando
quieras: ambos supuestos no se daban en mi caso): billetes de avin
Barcelona-Santiago de Chile y Dios proveer.

Y lleg el semestre de los tres inviernos: me explico. Llegu a la regin
del sur en la segunda quincena de julio. Una tempestad de nieve descomunal
(el volcn ya hizo de las suyas poco antes de partir de Espaa y algunas
rutas las dej impracticables) pero de la que, curiosamente, escap. Cuando
atravesaba la cordillera, a pesar de las nevadas, no haba sido tan crudo a
lo que otros aos suele suceder a pesar del gran grosor que haba, aunque
se recrudecera la tempestad cuando ya estaba en Via del Mar para
reponerme del largo periplo y realizar la vuelta a casa. Ante nosotros, una
vez ms, lo peor de cada viaje, el retorno, la vuelta a la dura realidad.
Despus lleg el invierno en el otro confn del mundo: Beijing las
impresiones pueden orlas en Carta de Beijing, de Radio Internacional de
China, difundida el 8 de enero de 2012 y el nuestro que nos obsequi con
un buen temporal de nieve y fro siberiano aunque por la zona en que resido
apenas dur 24 horas.

La experiencia chilena te deja un sabor de boca que parece inacabado y te
incita a pensar que ms pronto que tarde volvers. Los amigos, algunos
cultivados desde hace dcadas, algunos conocidos por la Onda Corta; se
portaron de maravilla. Y luego los que se fueron haciendo en el diario
patear en la angosta franja chilena que han sido legin y han hecho posible
ese gran cargamento de momentos agradables. A todos: MILES DE GRACIAS.

Qu poner? Bueno, me centro en Chilo porque all estuve ms tiempo y,
cranme, mereca la pena. Si adems le agrada el marisco, no hay duda, este
es un buen lugar (aunque su salud puede resentirse). La gastronoma all le
dar muchas satisfacciones y, personalmente, me devolva a mis tiempos
vigueses de mi lejano servicio militar. Era un cro cuando sal de casa y
entonces, gracias a la mili, me recorr Espaa:
Tarragona-Cartagena-Madrid-Vigo-San Fernando-Las Palmas-Barcelona. El
gusano viajero se enquist y me ense que eso es algo ms que una
UNIVERSIDAD. Es un placer a pesar de los interminables trayectos en los ms
variopintos sistemas de transporte que, de una u otra manera, te ensean a
desempolvar la modorra y a enfrentarte al mundo. Cuando tomaba el tren en
Santiago de Chile en mi primer tramo hacia el sur, cul no sera mi
sorpresa al abordar el vehculo (slo haba sido modificado el interior)
que a mis 19 me transport a realizar el campamento en Cartagena. Busqu la
chapa y ah estaba: fabricado en Andoin (Guipzcoa) hace ms de 50 aos y
sigue funcionando. Igualito que los cacharros que nos venden hoy.

La llegada a Chilo se produjo desde la mtica ciudad portuaria de Puerto
Montt que tantas veces escuch a travs de las ondas libres de Radio Mosc,
especialmente de Escucha Chile: Vctor Jara te haca vibrar. Tras el
descanso de la primera semana de viaje y las visitas tursticas a la zona:
Puerto Varas, Llanquihue, Laguna de Todos Santos, etc., se iniciaba,
finalmente, el gran reto hacia el Sur. Sera capaz de llegar? Qu me
esperaba en esos confines del mundo? La suerte estaba echada, as que manos
a la obra y como dicen en mi pueblo: carretera y manta.

A media maana taxi a la terminal para abordar el bus regular hasta Castro,
previo paso del transbordador entre Pargua y Chacao. Aunque parezca
extrao, esa maana el astro rey se port como un campen, despus todos
los das hubo lluvia. Fue un tranquilo paso que nos dejaba en el tramo
final de la Panamericana que arranca en Alaska y muere en Punta Lapa (Hito
Cero, Quelln) tras haberse recorrido 20.000 kilmetros. Fueron algo ms de
200 kilmetros desde que pisamos tierra chilota.

Las islas hoy sobrepasan los 150.000 habitantes, y dira que son Galicia en
miniatura. Fue Hernando de Quiroga (Monforte de Lemos, Lugo) el que, siendo
gobernador de Chile, organiz su conquista y la denomin Nueva Galicia. El
que la visita rpidamente entiende el porqu de tan acertado topnimo. La
franja atlntica de la isla (aunque se puede decir de todas ellas) est
prcticamente deshabitada y es un inmenso parque natural que, por s mismo,
es una verdadera joya. En el sur est el Parque Tantauco que tampoco
desmerece una visita y en donde el actual inquilino de La Moneda tiene una
peculiar finca de descanso que, prcticamente desde que lleg a la
Presidencia, no ha utilizado.

Los espaoles llegaron aqu en 1567. Fue un ao antes cuando, con motivo de
la guerra de la Araucana, todo qued en punto muerto. Ruiz de Gamboa
(recuerden la emisora de radio que lleva su nombre y a la que alud en mi L
Aniversario de Radio Chilo) recibi el encargo secreto de zarpar hacia la
regin, los caballos pasaron nadando por la parte del Canal de Chacao
atados por los indgenas a sus dalcas (balsas) y, tras una semana de
bajada, se instalaron en lo que bautizaron como Castro y que hoy funge como
coqueta capital insular. Las crnicas dicen que no hubo ni violencia ni
vctimas. All los espaoles encontraron chonos y huilliches (en total unos
10.000 que se prestaron a compartir el territorio insular con unos 200
gallegos), que todava perviven y explotan esa acuicultura intensiva que
inunda las mesas espaolas y en donde un avispado empresario espaol se
hizo multimillonario con productos que all prcticamente nadie les hace
caso, pero el trasiego constante de camiones hacia el continente no deja de
destrozar una ruta terrestre con inusitada rapidez. La vida fue tan dura
que aquellos primigenios gallegos acabaron marcados en el ms silente
sincretismo.

Pero si algo hay que diferencie las islas de otras latitudes son sus
iglesias: todas de madera y, en algunos casos, sin un solo clavo
(emocionante la de Achao), que fueron levantndose por los frailes
(dominicos y franciscanos), aunque, como en otras latitudes del imperio
espaol de la poca, los verdaderos evangelizadores fueron los jesuitas a
partir de 1608. Entonces la msica tena un papel de primera importancia en
toda la parte religiosa (vean La misin), as que los catequistas, o
fiscales como entonces se les conoca, realizaron una impresionante
actividad en todo el archipilago y ah hay que buscar los antecedentes del
folclore chilota de nuestros das.

Las pequeas capillas se fueron convirtiendo en iglesias, tarea que se
acometer con fuerza a partir del XVIII con la llegada de los expertos
artesanos jesuitas procedentes de diferentes puntos de Europa Central y
que, como en tantos otros lugares, escribieron pginas inigualables en la
historia (aunque hoy muchos quieran hacer creer que fueron unos ignorantes
y juzguen unos hechos desde una perspectiva ajena al momento histrico en
que sucedieron, o sea: descontextualizando el fenmeno). Si les interesa el
tema, recuerden que la Unesco las declar patrimonio de la humanidad y slo
cuando ests all entiendes el porqu (la organizacin pone, al parecer,
ese marchamo con facilidad. Recuerdo el terrible espectculo de otro
patrimonio que visit en la isla de Mauricio en el 2010 y debera
avergonzar a la comisin que dio el visto bueno a una parte de la zona
portuaria, aunque seguramente pensaban que nadie la visitara). Las
iglesias de madera de Chilo impactan y no te dejan indiferente, casi 200
hay por todo el archipilago, de ellas 16 forman ese precioso cuadro de
honor llamado a proteger para las generaciones futuras y pueden visionarse
tranquilamente desde casa con slo un clic. Recordemos que en Acud, la
primera ciudad que se visita tras llegar desde tierra firme, se arri una
de las ltimas banderas espaolas del continente americano en 1826.

El Parque Natural es una de esas zonas inimaginables; el problema eran las
lluvias ni un solo da me escap de ellas, as que la naturaleza en
invierno no es la mejor opcin a pesar de su lujuriante y verdosa cubierta
vegetal; un par de lagos (Huillinco y Cucao) junto a una infraestructura
bsica permite disfrutar de la zona, especialmente si es aficionado a
dejarse llevar por los mltiples senderos trazados por anteriores viajeros.

Los amigos polares tienen en Acud una referencia importante, fue el puerto
central de los balleneros de la Antrtida hasta bien entrado el XIX. A una
veintena de kilmetros est la pinginera Puihuil (especies Humboldt y
Magallanes) que requiere una visita aparte y slo en temporada, los pjaros
no estn all de forma permanente aunque algunos se lo prometan con los ms
inusuales argumentos. Como consuelo hay otras especies pero la visita en
invierno no la aconsejo a nadie, sobre todo por el estado de la mar y el
fro.

Detenerse, si el tiempo lo permite, es una delicia, no hay problemas de
transporte, slo hay que ir bien provisto de chubasquero (olvdese del
paraguas, all con el viento es otro trasto intil) y buen calzado, djese
llevar, hable con los parroquianos, ellos son los mejores guas que me
encontr para los casos prcticos, sobre todo a la hora de comer.

Evidentemente, es el viajero el que administra su tiempo y por lo tanto el
que mejor conoce sus posibilidades para recorrer el archipilago, aunque
uno est en el fin del mundo hay un sinfn de posibilidades para el
transporte. Entre islas y tierra firme el trasiego es constante y slo las
dificultades de la travesa por motivos climatolgicos pueden retrasar los
enlaces con otras zonas patagnicas y australes. Hay alojamiento bastante
aceptable y competitivo, si puede alqulese una cabaa, en mi caso,
pretendiendo continuar viaje hacia la Patagonia, tras los primeros
informes, baj hasta Quelln porque desde esa ciudad zarpa el navo con
destino a Puerto Chacabuco.

Cabaas Los Aromos, en la carretera de Punta Lapa (finaliza en el Hito
Cero), fueron mi particular QTH chilota. El nico inconveniente que me
encontr fue al tener que manejar la estufa de lea, pero cuando le coges
el truquillo ya es coser y cantar. Si viaja lo mejor es que se lleve unas
cuantas pastillas para encender barbacoas de las que utilizamos en Espaa y
all le solucionarn ms de un encendido, sobre todo porque la lea es muy
dura, por ello tiene un alto poder calorfico, pero le cuesta prender y
esas pastillitas son un recurso que uno encuentra a faltar.

En Quelln hay buena teca, aunque sin lujos; tambin hay un pequeo museo
etnogrfico donde la rica mitologa de este pueblo austral tiene su cabida,
incluso descubrir algn crneo limpiamente abierto por los primitivos onas
que le har hacerse preguntas. Los miradores de las montaas prximas son
excelentes atalayas sobre la baha y las islas adyacentes. Calles bsicas,
muchas sin asfalto y agua a raudales no deberan amilanarle. En la
costanera hay diferentes servicios para turistas y la naviera que expende
los billetes hacia el sur. Es el puerto de partida para destinos que, al
menos en las guas al uso que llevaba de Espaa, no aparecen. Por lo tanto,
djese un tiempo y sorprndase. Olvdese de las prisas y disfrute de todo
lo bueno y bello que le ofrece esta joya de la naturaleza. El nativo es
parco en palabras, pero rota la primera impresin, no hay problema, salvo
que en cualquier rincn nos salga la sorpresa. Trate con sencillez y cree
confianza: todas las puertas se le irn abriendo, ello le permitir
descubrir una regin distante y distinta que le dejar muy buenos
recuerdos, por no decir imperecederos.

** Juan Franco Crespo
   http://www.letralia.com/firmas/francocrespojuan.htm
   Docente e investigador espaol (Alhama de Granada, 1953). Profesor de
   primaria, licenciado en geografa y estudios de doctorado en historia de
   Amrica. Ha colaborado regularmente desde los aos 70 con publicaciones
   especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca),
   DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japn), y otras de
   Argentina, Uruguay, Per, Mxico, Estados Unidos y Espaa, entre otros
   pases. Durante varios aos tambin colabor en el mundo de la radio con
   diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos
   son radiados para Amrica Latina a travs del espacio Frecuencia RM, en
   la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatlico,
   El Eco Filatlico y Crnica Filatlica y mantiene una seccin, sobre
   filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista
   Educacin y Biblioteca, as como en las publicaciones electrnicas
   OpusMsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa
   (http://www.natureduca.com).



=== Un poema autobiogrfico de Horacio Castillo, ==========================
=== un servidor de la belleza      Alfredo Jorge Maxit ====================

Copete

El poeta argentino Horacio Castillo (Ensenada, 1934-La Plata, 2010) es,
segn crticos literarios autorizados, uno de los ms autnticos
representantes de las letras argentinas de todos los tiempos.

(Para ingresar a un conocimiento pleno de su poesa, intente el lector de
Letralia conseguir un ejemplar de la siguiente edicin: Horacio CASTILLO:
Por un poco ms de luz: obra potica 1974-2005. Crdoba, Editorial Brujas,
2005. Y si se trata de un conocimiento crtico: Gustavo MARTNEZ ASTORINO:
Alegora y tardo-modernidad: una lectura alegrica de la poesa de Horacio
Castillo. Buenos Aires, Ediciones Dunken, 2005.)

Mientras tanto, el motivo de esta nota radica en acercarles un poema de
alto contenido autobiogrfico y palpable belleza: Contrapunto (de Cendra,
2000).

Quienes lo lean sern testigos de una poesa de variados matices y
constante hermosura; versos epopeya de rosas dejados, dejadas, ah, en el
umbral de lo desconocido.



1. El poema

Contrapunto

      No tengo cundo acabar
      y me envejezco cantando

            Jos Hernndez

      des gedenkt man
      soweit des heiligen baumen frucht gedheit

      (recuerdo memorable
      que vivir mientras el rbol sagrado pueda florecer)

            Stefan George

La tarde, sollozando, se inclin hacia occidente,
los pjaros huyeron hacia los ltimos restos del da
y se elev desde lo ms hondo del silencio,
como un rosario, el antiguo contrapunto.



EL CAUTIVO

Pregunt al Pjaro de la Montaa por el rbol que Canta
y me seal un bosque y en el bosque un rbol,
pero el rbol era demasiado corpulento para arrancarlo.
Toma una rama dijo el Pjaro y plntala en tu jardn.
Eso hice: tom una rama, una pequea rama
del rbol que Canta y la plant en mi jardn.



EL DESCONOCIDO

Ilusin, fantasmagora, recurso nupcial, maniobra para
exorcizar el misterio.



EL CAUTIVO

Fui flauta y por m pas la congoja del mundo,
fui campana y celebr las glorias de la luz,
fui cuerda y me puls el pavor de los cuerpos,
fui tambor y redobl por la materia doliente.



EL DESCONOCIDO

Eres mudo, tu lengua es lengua de seas.



EL CAUTIVO

Nac con la boca abierta a lo inefable.



EL DESCONOCIDO

Una boca llena de cal.



EL CAUTIVO

Llena de plomo, llena de excremento, llena de cera, llena de sol.



EL DESCONOCIDO

La boca de ganso.



EL CAUTIVO

Por la que alguien habl.



EL DESCONOCIDO

Un coro de ventrlocuos.



EL CAUTIVO

El canto que se canta a s mismo.



EL DESCONOCIDO

Croar de ranas.



EL CAUTIVO

Una epopeya de rosas.



EL DESCONOCIDO

No hay rosas del otro lado.



EL CAUTIVO

Las dejo en el umbral.



EL DESCONOCIDO

Se pudrirn como tus huesos, bajo la lluvia.



EL CAUTIVO

Sent su aroma y eso nadie me lo podr quitar.



EL DESCONOCIDO

Un perro olfateando la msica de las estrellas.



EL CAUTIVO

Has recogido alguna vez un ptalo del suelo?



EL DESCONOCIDO

Recog arena y la vi correr entre mis dedos.



EL CAUTIVO

Serv a la Belleza y a ella encomiendo mi espritu.



CODA O ROMANCE

La vida cabalga en un caballo blanco
La muerte cabalga en un caballo negro
Por eso la vida es invisible de da
Por eso la muerte es invisible de noche
La vida y la muerte se encuentran al amanecer
Comparten el pan, cambian sus caballos
Y la vida cabalga en un caballo negro
La muerte cabalga en un caballo blanco
Entonces la vida es visible de da
Entonces la muerte es visible de noche
La vida y la muerte se encuentran al atardecer
Comparten el vino, cambian sus caballos
Y la vida cabalga en un caballo blanco
La muerte cabalga en un caballo negro



2. Del dilogo con el autor

Segn Horacio Castillo, este poema reformula el duelo de Fausto y
Mefistfeles, o ms exactamente de Santos Vega y el Diablo. En rigor se
trata de una payada entre el cantor (el poeta), identificado como El
cautivo, y la muerte, el tiempo, el nihilismo, encarnados en El
desconocido. De all que el autor coloca como epgrafe un verso del Martn
Fierro, de Jos Hernndez, y reformula otro del Santos Vega, de Rafael
Obligado.

      No tengo cundo acabar / Y me envejezco cantando: Martn Fierro, I,
      51-52.

      dess gedenk man / Soweit des hilgen baumes frucht gedeih: Versos
      pertenecientes al poema Der Saitenspieler (El aeda).

      La tarde, sollozando, se inclin hacia occidente: El verso adapta
      el comienzo del Santos Vega, de Rafael Obligado: Cuando la tarde se
      inclina / sollozando al occidente.

      Pregunt al Pjaro de la Montaa por el rbol que canta: Las mil y
      una noches (Noche 779).



3. Un servidor de la belleza

Se trata a mi juicio de un extraordinario poema metapotico. El poeta
habla de la poesa y de la labor del poeta; no slo de la suya, aunque de
la suya canta.

El tema esencial es el del canto del poeta, la ltima significacin de la
poesa. La del poeta puesto en dilogo en payada, en antiguo contrapunto,
como ha quedado ya sealado, con el misterio del destino humano.

Los epgrafes han elegido, por una parte, dos versos de la obra ms popular
de la poesa argentina, el Martn Fierro, obra que comienza precisamente
con estas palabras: Aqu me pongo a cantar; por otra, dos versos de El
aeda (bardo o poeta) de Stefan George, poeta alemn del siglo XX, de quien
alabara Rodolfo Modern  no casualmente, amigo, poeta, colega acadmico y
estudioso de la poesa de Castillo la belleza impecable de sus versos.
Tambin la poesa del autor de Contrapunto ha sido admirada por su
perfeccin formal. Y qu decir de la hondura y extensin de su potico y
sorprendente pensamiento!

Como anotara el propio autor, su poema comienza con una reformulacin de
los primeros versos del Santos Vega. Precisamente, la del canto del
atardecer, que ya preludia la muerte del payador Vega, cosa que suceder al
final del poemario, al ser vencido por Juan sin Ropa: el desconocido de
nuestro poema; el diablo, en el de Obligado.

Queda manifiesta, as, la apertura de Castillo a todo lo que tiene que ver
con la literatura con la poesa, especialmente al juntar, en este caso,
poemarios argentinos escritos en lenguaje gauchesco y en lenguaje culto,
como tambin versos de un poeta alemn, transcritos en su propia lengua.

El rbol sagrado de Stefan George no es otro que el de Hernndez o el del
pasaje citado de Las mil y una noches: el rbol de la Poesa. A ese rbol
acudi siempre el poeta: desde Arte potica, primer poema de Materia
acre, 1974: Hasta quedar vaco, slo reseca piel, / odre para colgar del
primer rbol, / extenuada matriz de lo voltil, acaso de la luz.

sa ha sido su tarea, segn Contrapunto: Eso hice: tom una rama, una
pequea rama / del rbol que Canta y la plant en mi jardn.

As ya lo haba declarado Horacio Castillo al final de su disertacin del
25 de junio de 1998, al ser incorporado como Acadmico de Nmero de la
Academia Argentina de Letras. (Es de notar que el nmero de la noche no
coincide con el de la anteriormente citada, probablemente por tratarse de
dos versiones distintas.)

      Seoras y seores:

      Un nio que miraba el mundo por los visillos sinti de pronto que su
      boca se llenaba de palabras y de msica. No entendi qu ocurra,
      pero fue como si hubiera agregado a su naturaleza un nuevo sentido:
      slo a travs del mismo poda percibir el mundo, sentir el mundo,
      interpretar el mundo, padecer el mundo; slo a travs de ese nuevo
      sentido la realidad cobraba plenitud.

      Y desde entonces el nio no hizo sino esperar ese advenimiento,
      preguntar al Pjaro de la Montaa por el rbol que Canta, ese rbol
      del que habla la noche 938 de Las mil y una noches. El pjaro le
      seal un bosque, pero al acercarse vio que el rbol buscado era muy
      grande y muy alto y que no poda llevarlo consigo. Entonces el Pjaro
      le dijo: Toma una rama y plntala en tu jardn. Yo no he hecho ms
      que eso: he tomado una pequea rama del rbol que canta y la he
      plantado en mi jardn.

No deja de ser una seal para el quehacer potico advertir que Contrapunto
va precedido por el poema Prosa del pjaro, en la que el pjaro guarda
silencio: Pero el pjaro segua callado, mirndome con su ojo redondo e
inescrutable. Y mientras los vecinos espiaban por la medianera bata sus
alas, tomaba carrera y levantando vuelo se perda en una lejana claridad,
como de incendio, como de aurora.

Pero siempre quedan las preguntas Qu quieres, pjaro?, A qu
vienes?. Y quedan los ruegos humanos y el ofrecimiento del poeta: Mi alma
por una ltima sensacin. Y queda el vuelo del pjaro como mensaje en una
lejana claridad. Ser por aquello de Dice Eurdice? Lo lejano, slo lo
ms lejano perdura (en: Alaska, 1993).

El lector puede ir advirtiendo, entonces, y eso que se trata de la
consideracin de un solo poema, que su obra como ocurra con las de los
simbolistas es un todo, una unidad. Muchos de sus textos intertextualizan
entre s.

La obra potica de Castillo es una sinfona!

Nada que sea humano le es ajeno.

      EL CAUTIVO

      Fui flauta y por m pas la congoja del mundo,
      fui campana y celebr las glorias de la luz,
      fui cuerda y me puls el pavor de los cuerpos,
      fui tambor y redobl por la materia doliente.

Ante la afirmacin de lo que El cautivo ha llevado a cabo, se levanta han
visto la voz de El desconocido, un representante ms de los que, en Ciudad
del sol, no podan ni comprender ni tolerar el quehacer de los poetas:
Cmo podan soportar que llamramos al pjaro magnolia? (...). Cmo
podan soportar que llamramos a la rosa destino, / ellos, los que creen
que las bellotas son bellotas? (En: Alaska).

Y es en el contrapunto propiamente dicho donde se da, evidentemente, el
clmax del poema. Cmo va a entender El desconocido, el tiempo, la muerte,
el nihilismo, la sociedad consumista, que el decir potico no es una
ilusin, una fantasmagora, un croar de ranas, sino un croar del alma
hasta que cese el espanto y empiece la eternidad? (en Tuerto rey, 1982).

La obra potica de Castillo es una sinfona!

No. El desconocido, el mundo ajeno, jams podr entender. Es que como
afirmara una vez Horacio Preler, un reconocido poeta y muy amigo suyo: La
poesa de Horacio Castillo apunta a lo ms alto. No apunt, apunta,
porque sigue y seguir apuntando mientras el rbol sagrado pueda florecer.

El cautivo slo importa la voz del desconocido aqu por las respuestas que
provoca tambin lo ha dicho hermosamente: Nac con la boca abierta a lo
inefable. Y su poesa ha sido eso, una epopeya de rosas. Y si bien es
cierta la objecin de El desconocido o demonio: no hay rosas del otro
lado; no es menos cierta la respuesta del poeta: Las dejo en el umbral,
porque se es el lugar en donde vive la poesa de Horacio Castillo.

Por eso como quien defiende el motivo fundante de su vivir, ante la
estocada de la muerte, el poeta responde con la permanencia en l del
llamado de la otra voz de la Poesa, esa voz que le ha permitido llegar
casi palpar a las cercanas de lo inefable: Sent su aroma y eso nadie
me lo podr quitar.

Y unos versos ms abajo confiesa su convencido vasallaje: Serv a la
Belleza y a ella encomiendo mi espritu.

Ni siquiera en estos tiempos de incertidumbre, en estas postrimeras,
rebaj el poeta la elevada pretensin de su vida y su palabra. Acaso no ha
nacido del manuscrito de su experiencia, la anotacin del fragmento 2 de
Sphairon?

      un alma debe ser robusta para soportar lo desconocido

            (en Los gatos de la Acrpolis, 1998).



4. Coda o romance

Aunque el epgrafe inicial, el de Martn Fierro, declara: No tengo cundo
acabar, todo contrapunto encuentra un final; al menos en los poemas y en
la vida personal.

El ttulo del poema tiene que ver, en un sentido primero, con el
contrapunto de los payadores en ejercicio. Pero, si se observa bien, en el
poema de Horacio Castillo no hay puntos, como parecieran requerirlo las
maysculas con que se inicia cada verso. Es que se trata de otro
contrapunto, como ya qued apuntado. Y estos vocablos del mismo campo
semntico recuerdan el origen latino de la palabra y su relacin con el
cantus, con la msica. Escribi el Arcipreste de Hita: Bien o mal qual
puntares te dir ciertamente / qul t decir quisieres, y faz punto, y
tente.

El Diccionario fija las siguientes acepciones para la voz del ttulo: 1.
Concordancia armoniosa de voces contrapuestas. 2. Arte de combinar, segn
ciertas reglas, dos o ms melodas diferentes. 3. fig. Contraste entre dos
cosas simultneas.

El poema canta el contraste fundamental de la experiencia humana:
vida-muerte. Tal anttesis es el ncleo, el trasfondo del poema. Y el arte
de su combinacin, de su estructura, es el del quiasmo, que consiste tomo
parte de la definicin del Diccionario de retrica y potica de Helena
Beristan en repetir expresiones iguales, semejantes o antitticas,
redistribuyendo las palabras, las funciones gramaticales y/o los
significados en forma cruzada y simtrica, de manera que, aunque se
reconozcan los sonidos como semejantes, o las posiciones sintcticas como
equivalencias contrapuestas, ofrezcan una disparidad de significados que
resulte antittica, pues el cambio del orden de las palabras influye en el
sentido. Se trata de una anttesis cuyos elementos se cruzan.

Unos pocos textos de Castillo que van intertextualizando formalmente con el
ncleo de Contrapunto.

De Estado de tibieza: Ni fro ni caliente, ni vida ni muerte (en Tuerto
rey).

De San Agustn, I, 3: As fornica el alma, y en la ardua lucha, / en su
vida mortal, en su muerte vital (en Alaska).

En Los gatos de la Acrpolis, el poema El pecho blanco, el pecho negro no
slo coincide en el tema sino en la forma, en la estructura. Y en ese mismo
libro, inmediatamente anterior a Cendra, la obra de Contrapunto se
reitera en el fragmento 19 de Sphairon la diccin madre:

      Por donde la muerte entr en la vida la vida entrar en la muerte
      dijo.

Coda del poema, pero tambin romance de la vida y la muerte, del da y la
noche; intercambios de los caballos blanco y negro y fraternidad del pan y
del vino, sin punto final en ningn verso. La anttesis existencial ha sido
poticamente superada y el lector ya habr comprobado que Coda o romance
es otra rosa de la epopeya potica de su autor.

Concluyendo:

Contrapunto: Recuerdo memorable / que vivir mientras el rbol sagrado
pueda florecer.

Contrapunto: Una de las ramas que Horacio Castillo, un servidor de la
Belleza, tom del rbol que Canta, y la plant en el jardn universal de la
Poesa.

** Alfredo Jorge Maxit
   http://www.letralia.com/firmas/maxitalfredojorge.htm
   Escritor argentino (Coln, Entre Ros, 1942). Despus de 42 aos de
   residencia en la ciudad de Buenos Aires, ha regresado a su pueblo natal.
   Es autor de ocho libros de poesa. Entre ellos, Des/habitaciones (2006),
   Sombras de luz (2007), En trnsito (2008) distinguido, como tambin La
   poesa desde los poemas (2009), con la faja de honor de la Sociedad de
   Escritores de la Provincia de Buenos Aires y Cada luz (2011). Ganador
   del Premio Internacional Federico Garca Lorca (2011), otorgado por la
   Ctedra Libre de Cultura Andaluza (http://catedraandaluza.blogspot.com)
   y Ediciones Hesprides, por su obra Cuento sonmbulo. Ha escrito tambin
   obras teatrales una de ellas, El curioso impertinente, publicado por
   Letralia en el libro digital en homenaje a Don Quijote de La Mancha
   (http://www.letralia.com/ed_let/quijote) y varios trabajos de crtica
   literaria.



=== La vida exagerada de un hombre llamado Enrique Congrains Martn =======
=== Abraham Prudencio Snchez =============================================

La vida de Enrique Congrains fcilmente podra ser la historia desaforada
de un hombre que hizo de su vida una novela compleja y exagerada. Como
impulsado por un misterio poderoso y sin lmites, en 1954, a la edad de 22
aos, public un conjunto de cuatro cuentos bajo el ttulo de Lima, hora
cero; al ao siguiente, profundizando aun ms en la problemtica social,
public Kikuyo.

Con el mismo desenfreno y fervor colabora en revistas literarias tales como
Ya y Pan, de marcada tendencia izquierdista. Disconforme con su realidad,
se sumerge a una intensa actividad poltica; este apasionamiento lo lleva a
formar parte de las lneas trotskistas. Tan ciega fue su pasin por el
devenir de la nueva ideologa, que una tarde de invierno se vio involucrado
en un asalto, con pistola en mano, a una agencia bancaria; el argumento fue
simple e irrefutable: la guerrilla necesitaba fondos para imponerse a su
nueva realidad. Sin embargo, su desproporcionado accionar tuvo
consecuencias inmediatas, y como no poda ser de otra manera, fue a dar con
sus huesos en la carceleta del palacio de justicia. La osada le cost tres
meses de encierro.

Para cumplir su cometido, analizando el terreno hostil de los aos 50 en
esa Lima convulsionada, no slo se qued con la tinta y la pluma. Tal
empresa requera de una editorial, y como en esos aos ninguna de las
editoriales, que apenas se podan contar con los dedos de la mano, avalara
su locura, cre su propia editorial. Fue as como, bajo su humilde pero
propio sello, public sus primeros libros.

No era raro encontrarlo por las calles, paquete en mano, promocionando,
cual vendedor de feria, sus propios textos. Mario Vargas Llosa dice que se
presentaba as: Cmpreme este libro, del que soy autor. Pase un rato
divertido y ayude a la literatura peruana. Obviamente, con tal eficaz
argumento, la gente no tena ms salida que ponerse la mano al pecho.

Con la misma intensidad de siempre, pero esta vez ya establecido en
Argentina, publica No una sino muchas muertes (1957), novela que fue
llevada al cine en 1983 con el fulminante ttulo de Maruja en el infierno,
dirigida por Francisco Lombardi con guin del poeta Jos Watanabe.

Tras la publicacin de este libro, cuando estaba en lo mejor de su
produccin y para sorpresa de cristianos y moros, Enrique Congrains
abandona la literatura y, como si fuera poco, en 1963 se aleja del Per por
tiempo indefinido. Desde ese momento se vuelve un trotamundos, de Argentina
pasa a Venezuela, Chile, Mxico, Cuba, Colombia.

Su espritu de hombre emprendedor lo lleva de inventor de jabones iniciado
en Lima a promotor de concursos de lectura veloz, crea proyectos
inverosmiles como el ajedrez de tubo, el arte de la microonda, escribe
recetarios de cocina peruana, de medicina natural; como impulsor cultural
se ve tentado a crear una gran editorial cuya infraestructura traspasara
fronteras, como editor bate rcord vendiendo ms de 250.000 de sus ya
famosas colecciones biogrficas de cientficos. Junto a un grupo de amigos
se ve tentado de crear Multidic, que era nada menos que un diccionario de
diccionarios (compuso 108 diccionarios especializados); sin embargo, este
proyecto se ech a perder por la aparicin inesperada de un hombre llamado
Bill Gates, que lleg a nuestra edad de piedra con un invento fabuloso:
Encarta. Enrique Congrains y sus amigos tuvieron que dar un paso al costado
e ir tras los pasos de otras locuras.

Tales hazaas no resultaban de simples quimeras sino requeran de una
fuerte inversin, y para la admiracin de muchos incrdulos, no slo haba
gente sino tambin instituciones que aprobaban sus osados proyectos
prestndole dinero.

Tuvo ideas que, tras su aplicacin, resultaron todo un xito; de la noche a
la maana la fortuna pareca sonrerle, pero las ms de las veces, por no
decir en todas, su locura resultaba todo un fracaso, las consecuencias
eran obvias, en lugar de ganarlo, el dinero pareca hacerse humo en sus
manos, la bancarrota era un estado de nimo habitual, fue as como
perseguido por la pesadilla de las deudas; muchas veces se vio obligado a
salir de un pas entre gallos y media noche.

Muchos de sus amigos, con el sueo de hacerse ricos de la noche a la
maana, quedaron en la ms completa ruina, y muchas instituciones, al no
obtener resultados por las vas cordiales, se vieron obligadas a abrirle
procesos judiciales a diestra y siniestra. Se dice que bajo esta situacin
lleg a tener ms de 20 rdenes de embargo.

Ante tal apremiante situacin slo haba una opcin: desaparecer del lugar
y establecerse en otro para comenzar de cero, hasta que de salto en salto
fue a dar a Bolivia. Aqu se estableci, un poco ms tranquilo, porque
haba averiguado personalmente que en este apacible lugar no haba
extradicin por deudas.

Permaneci as sumido casi en el ms completo anonimato. Se le perdi tanto
de vista que algunos le daban por muerto, y no era para menos, porque para
evitar los juicios y reclamos no tuvo ms remedio que cambiarse de nombre.
Muchos cuentan que nuestro querido escritor se presentaba como Antonio
Rodrguez Sols. Este solcito hombre de negocios haba tomado el lugar del
endeudado narrador Enrique Congrains; los acreedores, al no encontrarlo por
ms de tenerlo frente a frente y en persona, se daban media vuelta y
regresaban tras sus pasos totalmente convencidos de que el diablo se haba
llevado el alma de ese pobre deudor. Pero ni ellos ni el mismo Antonio
Rodrguez Sols saban en realidad quin era Enrique Congrains.



II

La irrupcin precoz de este autor en el escenario literario peruano marc
un punto de quiebre en la temtica reinante del momento. Lima, hora cero,
se convierte as en el texto fundacional, con este libro inaugura el
realismo urbano en el Per.

El inmigrante, antes de la irrupcin de Congrains, se encuentra rumbo hacia
la tierra prometida; los jvenes, sobre todo, ven a Lima como la ciudad
donde pueden cumplir sus sueos, porque haba tantos negocios que era
imposible que no haya trabajo.

La pluma de este joven autor nos cuenta de esos mismos personajes pero ya
instalados en los pueblos jvenes, en los arenales, en los lugares donde en
esos aos era imposible pensar instalarse y poder vivir todo el tiempo que
se les antoje. As se form el cerro San Cosme, el Agustino, San Juan de
Miraflores, Zrate, Comas, los Olivos, y un largo etctera.

Es el sujeto migrante de la Sierra que llega cargado de ilusiones. No hay
otra solucin, Lima es la nica ciudad donde podrn progresar y dejar de
ser unos olvidados, pero de olvidados pasarn a tener otra categora
acaso peor que la anterior, sern desde ese momento unos marginados y
sern tratados de esa manera por aquellos que ya haban estado all desde
un inicio, pero sobre todo por aquellos que han llegado unos das antes.

En El nio de junto al cielo, acaso unos de sus mejores cuentos, retrata
esta realidad: Esteban, recin llegado de su Tarma natal, pide
autorizacin para conocer la ciudad, quiere recorrer el lugar, pero l no
est en Miraflores o San Isidro como hubiera querido sino en la periferia,
lejos de todo, haba descendido desde el cerro hasta la carretera, y a
medida que se sumerge se iba preguntando incrdulo: Eso era Lima, Lima,
Lima?. Con sus apenas diez aos no tuvo mejor frase para nombrar esa
realidad, ese lugar no era el imaginado sino la bestia con un milln de
cabezas.

Esa gran bestia formada por gente venida de todas partes, tratando de
sobrevivir como mejor podan. Sin embargo, esa bestia de un milln de
cabezas lo recibe con una sorpresa: apenas bajado del cerro San Cosme,
Esteban encuentra diez soles; esta aparente suerte era un juego ms del
destino, pues no solo encuentra los diez soles sino tambin a Pedro, un
nio sin padres que sobreviva gracias a su astucia. Podramos decir que
Pedro era igual que l solo que haba llegado antes y ya se haba habituado
a esa realidad; la experiencia de la vida le haba enseando que si deseaba
sobrevivir en ese mundo tena que perder todo tipo de moral y sentimientos;
es por esta razn que al enterarse de la buena suerte de su afortunado
amigo, no duda en proponerle un prspero negocio, Esteban invertira los
diez soles y l su conocimiento de la vida.

Esteban, emocionado, pensando que la Bestia no era tan mala como haba
credo, se deja llevar sin saber lo despiadada que poda ser. Pedro, para
finalizar su plan, distrae al ingenuo muchacho mandndole a comprar algo
para comer; este descuido es bien aprovechado para desaparecer con el
dinero y toda la ganancia de la venta de las revistas. Esteban, horas
despus, se resigna, Pedro no estaba en ese lugar, ni en ningn otro, la
Bestia no perdonaba a los ingenuos ni a gente de buena fe. Mientras regresa
a casa, por su cabecita seguramente pasaba que si quera vivir en ese
lugar deba actuar como Pedro o quiz peor.

Con un lenguaje propio de los aos 50 Enrique Congrains plasma esa Lima
llena de contrastes, violenta y difcil. Se inserta en la vida del
inmigrante para contarnos con un lenguaje sencillo y directo la serie de
desdichas que pasan los desraizados en el afn de instalarse en esa nueva
realidad. El sujeto migrante de la sierra ser un tema recurrente en sus
tres primeros libros.



III

Cuando todo el mundo ya se haba olvidado de l y cuando los libros
escolares reeditaban sus cuentos como mejor homenaje a quien en vida fue
Enrique Congrains, una maana de invierno de 2007 irrumpi entre patadas y
puetes en el escenario literario limeo. Pero no vena solo, traa bajo el
brazo un par de libros, El narrador de historias y 999 palabras para el
planeta Tierra, y como si fuera poco tambin trajo consigo una pata de mono
que blanda en el aire como un arma contundente.

Muchos lo tomaban, ya sea de cerca o de lejos, como un loco de atar, y
otros como un excntrico sin parangn, pero en realidad solo fue una
persona que quera hacer de su vida lo que a l le daba la gana; se fue por
donde quiso y escribi lo que quiso, se resisti hasta el ltimo segundo de
su vida a formar parte de ese mundo cotidiano y frvolo, y de haber podido
hubiera continuado con sus locuras, pero la muerte lo andaba siguiendo
desde haca tiempo con la misma urgencia que sus acreedores.

El 6 de julio de 2009, en la apacible Cochabamba, acosado por problemas
respiratorios, dej este mundo para irse al mundo de la imaginacin que l
haba creado de manera tan precoz.

** Abraham Prudencio Snchez
   http://www.letralia.com/firmas/sanchezabrahamprudencio.htm
   Escritor peruano (Ancash, 1979). Es licenciado en literatura peruana y
   latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM,
   http://www.unmsm.edu.pe) y magster en literatura general y comparada
   por la Universidad de La Sorbona (http://www.sorbonne.fr), en Pars
   (Francia). Ha publicado el libro de relatos La vida no vale nada (2005),
   la novela El da de mi suerte (2006) y la nouvelle Hojas de otoo
   (2009). Ha traducido y prologado a Maurice Blanchot, Julien Gracq y
   Marguerite Duras. Ha sido conferencista sobre literatura peruana en las
   universidades Paul Valry-Montpellier 3 (http://www.univ-montp3.fr),
   Complutense de Madrid (http://www.ucm.es) y en la Escuela Normal
   Superior de Pars (http://www.ens.fr/?lang=en). Asimismo colabora en
   diversos medios literarios. Actualmente sigue estudios de doctorado. Ha
   sido finalista del Premio Internacional Juan Rulfo 2008.



=== El otro monstruo de Gustav Meyrink      Gustavo Rubn Giorgi ==========

                                  A Bocha, Silvia y Piki, en viaje a Praga.

Hasta donde yo s, la novela El Golem (1915) de Gustav Meyrink ha sido
alabada mayoritariamente por sus climas inquietantes de horror, fantasa y
pesadilla. As Borges que la tradujo al castellano pudo decir: Harta de
sonoras noticias militares, Alemania acogi con gratitud sus fabulosas
pginas, que le permitan olvidar el presente (1). Por tanto, me propongo
aqu manifestar otras virtudes que en el libro hallo y que se relacionan
con su potencia alegrica, su carcter anticipatorio y su aguda percepcin
de la realidad social.

El Golem transcurre en la Praga de comienzos del siglo XX, cuando la ciudad
del Moldava era la capital del reino de Bohemia, uno de los estados
vasallos del Imperio Austro-Hngaro. Cuenta la tradicin que en su famosa
judera tuvo lugar en el siglo XVI un acto demirgico llamado a provocar,
como toda accin irresponsable de ejercicio del poder, terribles
consecuencias:

      (...)

      Los artificios y el candor del hombre
      no tienen fin. Sabemos que hubo un da
      en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
      en las vigilias de la judera.

      (...)

      Sediento de saber lo que Dios sabe
      Jud Len se dio a permutaciones
      de letras y a complejas variaciones
      y al fin pronunci el nombre que es la clave.

      (...)

      El rab lo miraba con ternura
      y con algn horror. Cmo se dijo
      pude engendrar este penoso hijo
      y la inaccin dej, que es la cordura? (2).

Pero el mal ya estaba hecho. La criatura iba a aparecer cada 33 aos por la
ventana de una habitacin redonda e inaccesible del ghetto, avisando
crmenes y males a los hombres.

La entreverada trama de El Golem concita sueos que se desdoblan en otros
sueos, pesadillas, especulaciones metafsicas y tambin lo necesario para
hacerla atractiva a los grandes pblicos: ocultismo, exotismo, amor y un
asesinato misterioso. Bien construida, enigmtica o irnica segn lo
requiera el pulso de la narracin, es capaz de pasar de sus cumbres de
irrealidad al sosiego engaoso (por conocido) de nuestra vida cotidiana,
all donde creemos hallarnos a salvo de las atrocidades del fabulador.

Provocar esa ilusin, tal vez, sea el mayor de sus mritos.

                                    ...

Las circunstancias personales de un autor nunca resultan absolutamente
ajenas a sus creaciones, ni pueden afectar indiferencia por la sociedad y
su tiempo. Aunque se trate de literatura de evasin o de gnero, las buenas
letras siempre o casi siempre terminarn reflejando su entorno y aun sern
capaces de proyectarse a los das venideros. La crtica ha sealado esa
capacidad del artista para entresacar en forma inconsciente o deliberada
elementos que suelen pasar inadvertidos para la mayora.

      El artista suele ser anticipador. Su sensibilidad capta las crisis
      cuando an no estn manifiestamente definitivas, a la vez que suelen
      chocar con l, conflictualmente, los contenidos pasados (3).

Gustav Meyrink naci como Gustav Meier en Viena en 1868, y muri en
Starnberg en 1932. Es decir, que conoci el esplendor y la ruina de
Austria-Hungra. Si intentamos un ejercicio de composicin poltica y
social del Imperio de los Habsburgo en la poca de El Golem, daremos con
ciertas variables que explican su eventual disolucin poltica as como un
avanzado estado de descomposicin social. Meyrink debi, por lo menos,
intuir esas variables.

El centenario Reino de Bohemia fue establecido en el siglo XIII en el marco
del Sacro Romano Imperio y permaneci en ste hasta que la dinmica de las
guerras napolenicas determin su extincin. Entre 1806 y 1867 form parte
de Austria, ao en que fue asignado a esta parte de la corona dual por el
Compromiso Austrohngaro. (A tan agitada historia poltica, signada por la
subordinacin, debemos la principal acepcin del trmino de raz latina
defenestracin, que recuerda la poca paciencia de los habitantes de Praga
husitas en 1419, aristcratas en 1618, quienes zanjaron diferencias con
sus enemigos tirndolos por la ventana. A los comunistas se les achacara
la misma aficin en 1948). El carcter a la vez aluvional y residual del
nuevo Estado determinara una frgil coexistencia por la diversidad
tnica, religiosa y cultural entre hngaros, alemanes, checos, ucranianos,
eslovacos, croatas, italianos, serbios, eslovenos, rumanos y polacos, los
que a su vez deban fidelidad al emperador pero tambin al reino, a la
ciudad libre, al condado, al ducado, al magraviato, al condado principesco
o al Estado en que residan.

Se ha sealado que el Golem es a la vez el otro yo del narrador y un
smbolo incorpreo de las generaciones de la secular judera (4); la
primera aseveracin hace a la estructura del libro mientras que la segunda
se refiere a su interpretacin. Aunque es fcil coincidir con ambas, en
especial desde el punto de vista de la tradicin, cuesta no ver asimismo en
el rescate del mito los conflictos reprimidos en amenazadora latencia,
propios del mosaico de intereses contrapuestos del imperio.

As planteadas las cosas, adivino una objecin del que lee: si tal fuera,
el libro no sera sino un registro tardo del estallido de esas fuerzas
contrapuestas, porque cuando sali a la venta ya se luchaba en todos los
frentes de la Gran Guerra. Esto tiene mucho de verdad visto a la distancia,
pero no lo entendieron as los contemporneos, que encontraron en la
fantstica narracin una va de escape al agobio del presente. Este dato de
la realidad no hace mella en la formidable potencia alegrica de El Golem
sino que, antes bien, demuestra que sus primeros lectores dejaron pasar
esas constataciones por obvias o porque ya no eran una simple amenaza.
Ingenuamente aceptaron el presente griego de la novela como los polticos
dictaron el Tratado de Versalles, sin advertir que aqulla vislumbraba lo
que ste ayudaba a parir: la etapa ms negra de la Civilizacin.

                                    ...

Pero volvamos a los aos en que transcurre la accin de El Golem, a uno
cualquiera de ellos, digamos 1909 o 1910. Las grandes ciudades del imperio
ven desfilar a diario una mirada de provincianos arribados en busca de
fortuna y se convierten en escenario de su fracaso: buscavidas,
prostitutas, delincuentes de toda laya, artistas fracasados, estudiantes
crnicos, vagos. Uno de estos ejemplares pasea su desesperacin por las
calles de Praga:

      Maestro Pernath, soy tan pobre que ni yo, casi, puedo comprenderlo,
      mire, me veo obligado a ir medio desnudo y como un vagabundo, y, sin
      embargo, soy un estudiante de medicina..., un hombre con formacin!

      Se abri la capa y vi, con asombro, que no llevaba camisa ni
      chaqueta, vesta el abrigo sobre la piel desnuda (5).

Al mismo tiempo, en Viena, otro estudiante fracasado arrastra su miseria:

      ...en noviembre de 1909 (...) se vio en la necesidad de abandonar el
      cuarto amueblado en que viva (...) por carecer de dinero para cubrir
      el alquiler correspondiente. Despus de varias noches de dormir en
      los bancos de los parques pblicos o en algn caf, encontr una cama
      en un dormitorio pblico (...), en un apartado barrio al sudoeste de
      la ciudad (6).

El primero de los individuos es Charousek, el estudiante bohemio y
protagonista central de El Golem; el segundo, un pintor austraco mediocre
llamado Adolf Hitler. Ambos vuelcan su resentimiento en la profesin de
odios irracionales envenenados por el racismo.

Charousek:

      Animales de rapia, degenerados y sin dientes, a los que se les ha
      quitado su fuerza y sus armas dijo Charousek mirndome dubitativo.
      (...)

      Aaron Wassertrum, por ejemplo, es millonario, posee casi un tercio
      del barrio judo. No lo saba usted, seor Pernath? (7).

Hitler:

      As, pues descubr finalmente quines eran los espritus perversos
      que guiaban equivocadamente a nuestro pueblo (...). Conforme conoca
      mejor a los judos, ms disculpaba a los trabajadores (8).

Eso, a pesar de compartir penas y recibir beneficios de los judos.

      Quera (Wassertrum) regalarme un abrigo continu Charousek en voz
      alta. Lo he rechazado, agradecido, por supuesto. Ya me calienta
      bastante mi propia piel (...) (9).

      (...) en 1910, a la edad de 21 aos (...), Hitler usaba un abrigo
      negro, muy viejo, que le haba regalado Neumann, un judo hngaro
      husped del asilo para varones (10).

Ambos comparten el delirio paranoico y la decadencia fsica.

      Ya era as de pobre cuando provoqu la cada de esa bestia, de ese
      todopoderoso y famoso doctor Wassory, y an no hay nadie que sospeche
      de m (...).

      Mir horrorizado a Charousek. Estara loco? Deban ser fantasas
      febriles las que lo hacan inventar tales cosas (...). Est tsico y
      las fiebres de la muerte dan vueltas en su cerebro (11).

En tanto, un hombre de ...cara huesuda y hambrienta (...) sobre la que los
ojos grandes y saltones constituan el rasgo dominante. En suma (...) una
aparicin que se ve muy de vez en cuando entre cristianos, se preguntaba:
Existe algn negocio sucio, alguna inmundicia, principalmente entre el
mundo oculto, en la que no participen o participe cuando menos un judo?
(12).

Estos paralelismos confluyen siniestra y simblicamente en un elemento: la
sangre. La sangre como factor de discordia entre razas, la sangre como
provocada por el encono homicida, la sangre como vector de enfermedades
contagiosas y mortales, la sangre como resultado del coito.

Por ejemplo, Hitler y Charousek comparten la duda acerca de sus orgenes y,
consecuentemente el odio hacia una sangre impura que temen o fabulan sea
la propia:

      Odio?, Charousek ri convulsivamente. Odio no es la expresin.
      Todava est por crearse la palabra que pueda expresar mis
      sentimientos hacia l. Odio su sangre. Comprende usted esto? La
      huelo como un animal salvaje, aun cuando haya una sola gota de su
      sangre en las venas de un hombre... y apret sus dientes y eso me
      sucede a veces aqu en el ghetto. (...) ...Y... que mi propio
      cuerpo... se volvi para que yo no viera su rostro est lleno de su
      asquerosa sangre... s, Pernath, por qu no lo va a saber usted? l
      es mi padre!... (13).

Como casi todos, el bigrafo de Hitler que seguimos, Allan Bullock,
establece que con toda probabilidad, nunca sabremos quien fue el abuelo de
Adolfo Hitler, el padre de Alois. Se ha sugerido, sin comprobacin de
ninguna clase, que puede haber sido un judo. Sin embargo, esto puede ser
verdad (14).

Parece evidente que el antisemitismo, el chauvinismo y la intolerancia
religiosa han respondido, en el caso de los pueblos de Austria-Hungra, al
miedo a la hibridacin. En efecto, en una sociedad tan diversa y cambiante,
la pertenencia a un grupo puro debi verse como garanta de seguridad
entre los pobres y las clases medias as como de llave de acceso al poder
econmico y poltico entre las clases altas. Penosamente, nadie vio que lo
nico que dejaba contentos a todos, en ausencia de estimulantes soluciones
de los conflictos sociales, era el fascismo. Los ricos siguieron as en la
cumbre de la sociedad y los miserables se creyeron parte de una nueva era
que los reconoca mejores que los judos, los gitanos, los eslavos, los
homosexuales, los negros, los enfermos. Mejores que alguien, en suma.

Para terminar esta relacin del personaje y el hombre que vemos como su
reflejo, una breve noticia de la muerte de ambos. El estudiante bohemio
Charousek termina sus das abrindose las venas y descargando (orgistica u
orgsmicamente) su sangre en la tumba de su presunto padre; quien sera
llamado el cabo bohemio, porque remontaban el origen de su apellido al
checo Hidler o Hiedler, famosamente se dio muerte con cianuro y bala
inmediatamente despus de casarse en extrao himeneo, a la vez ertico y
tantico.

                                    ...

En 1915, Gustav Meyrink rescat una vieja leyenda juda para componer una
novela de horrores que distrajo a los pueblos centroeuropeos de otro
horror, ms cercano y tangible. Pero, querindolo o no, junto al monstruo
medieval puso otro que hace posible rastrear la matriz y el perfil de
futuros espantos. Casi al mismo tiempo, Paul Wegener, con la pelcula del
mismo nombre del libro, inaugur lo que Krakauer denominara una procesin
de tiranos (15) que, pasando por el doctor Caligari, terminara en el
Tercer Reich. Casualmente, El gabinete del doctor Caligari fue escrita por
el austraco (como Hitler) Carl Mayer y por el bohemio (como Charousek)
Hans Janowitz.

Habr en nuestros das, en algn lugar especialmente convulsionado del
mundo, nuevo Golem y nuevo Charousek qu indagar, o ser nuestro destino
resignarnos a la tragedia y a la caza tarda de reflejos histricos?



Referencias

 1. Biblioteca Personal, Prlogo, Hyspamerica, Madrid, 1985.

 2. El Golem, El otro, el mismo, Emec, Buenos Aires, 1964.

 3. MAHIEU, Jos Agustn, Breve historia del cine argentino, Eudeba, Buenos
    Aires, 1966, pg. 48.

 4. BORGES, Jorge Luis, ibdem.

 5. MEYRINK, Gustav, Der Golem, cap. Praga.

 6. BULLOCK, Alan, Hitler, Ed. Bruguera, Barcelona, 1969, Primer Volumen,
    pg. 18.

 7. MEYRINK, ib.

 8. BULLOCK, ib, pgs. 26 y 27.

 9. MEYRINK, ib. Cap. Necesidad.

10. BULLOCK, ib. Pg. 20.

11. MEYRINK, ib. (5).

12. BULLOCK, ib. Pgs. 20 y 25.

13. MEYRINK, ib. (9).

14. BULLOCK, ib. Pgs. 10 y 11.

15. KRAKAUER, Sigfried, De Caligari a Hitler, Ed. Nueva Visin, Buenos
    Aires, 1961, pg. 93, y pg. 41, Presagios.

** Gustavo Rubn Giorgi
   http://www.letralia.com/firmas/giorgigustavoruben.htm
   Abogado y escritor argentino (Zrate, Provincia de Buenos Aires, 1955).
   Trabaja como funcionario pblico en el cargo de jefe del Registro Civil
   de Zrate. Ha publicado Cuentos de la resignacin (Editorial Dunken,
   http://www.dunken.com.ar; Buenos Aires, 1997), el libro de relatos
   histricos El profeta y el traidor (Ediciones Proa, Buenos Aires, 2000),
   los poemarios El ltimo bien (Proa, 2001), El retorno de Hipsipila
   (Alloni-Proa, Buenos Aires, 2005) y Acechanza de reflejos (Proa, 2009),
   la coleccin de ensayos Aunque sean los papeles rotos de las calles
   (Alloni-Proa, 2005) y un volumen con el relato El emisoriario y el
   soneto Eleccin (coleccin Biblioteca Mnima del diario Opinin;
   Cochabamba, Bolivia, 2007). Adems, textos suyos aparecen, traducidos al
   italiano, en la Antologia della Poesia Argentina Contemporanea (Edizioni
   Sentieri Meridiani, http://www.sentierimeridiani.it; traduccin de
   Emilio Coco; Foggia, Italia, 2007). Ha dado conferencias sobre cine,
   historia y literatura en Buenos Aires, y en el interior y exterior de
   Argentina. Integra el plantel de colaboradores permanentes de la revista
   Proa, fundada en 1922 por Jorge Luis Borges y en la que ha publicado
   cuentos, poemas y ensayos desde 1998. En 2009 fue jurado, en el gnero
   Novela, para la Faja de Honor 2009 de la Sociedad Argentina de
   Escritores (Sade, http://sade.org.ar).



=== Economa humana      Alfonso Ramrez de Arellano ======================

Como afirmaba el profesor de economa Carlo Cipolla, el resultado de los
intercambios entre los seres humanos se puede clasificar segn cuatro
posibilidades, cada una de las cuales remite a una actitud o posicin:
malvada, ingenua, estpida o inteligente. La primera de ellas, la malvada,
se rige por el principio de yo gano y t pierdes. Es la que impera en los
juegos con apuestas, en la economa competitiva de mercado y en otras
muchas relaciones humanas en las que lo intercambiado no es monetario ni
material, por ejemplo, en la competicin deportiva o con rivales amorosos.
Las personas que siguen este principio tienden a creer que se trata de una
ley natural y universal. Todos estamos sujetos a ella, afirman, la
diferencia es que unos la aceptamos y tratamos de ganar y otros, que suelen
ser los perdedores, no la aceptan e intentan justificar su debilidad con
principios ticos muy nobles pero increbles. No hay ms que observar el
comportamiento del reino animal para darse cuenta de que la supervivencia
del individuo y de la especie dependen de que se cumpla la ley del ms
fuerte. En general, esta conviccin est ms arraigada entre los hombres
que entre las mujeres, pero las cosas estn empezando a cambiar. Lo del
macho dominante, la conquista del territorio o el sometimiento de los
adversarios, ya no debe leerse exclusivamente en clave masculina. Es ms
correcto hablar de la persona dominante o del sometimiento de los/las
adversarios/as.

La segunda posibilidad es la representada por la posicin t ganas y yo
pierdo, genricamente denominada como ingenua. Claro que detrs de esa
ingenuidad, aparente o real, pueden esconderse muchas cosas. A simple vista
parece reflejar tendencias masoquistas, un exagerado miedo al xito o una
imperiosa necesidad de admirar y depender del triunfador, para lo cual es
necesario, previamente, perder. Tambin es la estrategia de quienes
manipulan al otro alabndolo y otorgndole el papel de ganador para que
hagan lo que ellos desean, por ejemplo sustituir la rueda pinchada del
coche: Eres tan fuerte! o la declaracin de la renta: Se te dan tan
bien estas cosas!. Tambin hay una extraa fortaleza en la prdida que el
cine moderno ha sabido explotar con el personaje del antihroe. Pero quien
mejor supo ilustrar esta ltima posibilidad fue el maestro El Roto, que en
la ltima edicin del diario donde escriba se dirigi a sus compaeros con
una vieta que deca: Tranquilos, tos, los perdedores somos invencibles.

Cuando el resultado de la transaccin es que todos pierden, nos hallamos
ante un juego estpido. Segn Cipolla, el estpido es el personaje ms
peligroso de todos, ya que su actividad ni siquiera est dirigida por la
bsqueda del bien propio y egosta, por lo que su conducta resulta
imprevisible. El dao puede alcanzarnos en cualquier momento y sin ninguna
lgica. Un ejemplo elocuente de este tipo de relacin es la dinmica que a
veces establecen los polticos entre s, ms preocupados por atacar al
adversario, por evitar que gane, que por hacer algo productivo. De tal
manera que el resultado, despus de un enorme gasto de energa por ambas
partes, ni siquiera es cero; es menos que cero. El deterioro alcanza a
ambos contendientes, pero adems de esas prdidas particulares hay una
prdida ms general que se extiende a toda la sociedad. En la medida en que
la conducta de los polticos es pblica y ejemplar (aunque se trate, como
en este caso, de un mal ejemplo), su fracaso nos concierne a todos.
Desgraciadamente todos bajamos con ellos un peldao en la escala del buen
gusto y el sentido comn. Todos perdemos, y eso por no hablar de lo que nos
cuesta como contribuyentes mantener el estpido juego que practican. Un
peligro aadido que tienen los estpidos es que los dems tienden a
infravalorar su capacidad de hacer dao.

Finalmente, aunque muchos no quieran creerlo por pesimismo o maldad, existe
la posibilidad de interacciones materiales e inmateriales inteligentes que
se rigen por el principio de todos ganan. Es el caso extraordinario del
intercambio de conocimientos. El conocimiento enriquece a los que lo
comparten. Su acumulacin no conduce a fenmenos especulativos perversos,
es una materia prima indispensable pero inagotable, ya que su distribucin
lo acrecienta en vez de agotarlo, no produce inflacin y no contamina. Algo
parecido ocurre con las obras de creacin y las relaciones que se
establecen entre su creador y su pblico destinatario. Tambin ocurre cmo
no? con en el amor, la amistad, la solidaridad o la generosidad, pero
constituyen un captulo aparte ya que desbordan ampliamente los clculos de
la ciencia econmica.

** Alfonso Ramrez de Arellano
   http://www.letralia.com/firmas/ramirezdearellanoalfonso.htm
   Psiclogo espaol, especialista en psicologa clnica y psicoterapia de
   familia. Ha trabajado como actor y director de teatro. Actualmente
   desempea sus funciones en el mbito de las drogodependencias, en el que
   ha recibido el premio Reina Sofa 1989 y Mencin de Honor 2008. Adems
   recibi el premio al mejor artculo de 1996 de la revista europea taca
   por su trabajo Drogodrama y dramadependencia y fue finalista del
   premio periodstico Enrique Ferrn. Compagina la publicacin de relatos
   en revistas literarias con artculos de divulgacin cientfica en prensa
   diaria. Es autor de los libros Actuar localmente en (drogo)dependencias
   (GID), Problemas emergentes en jvenes y adolescentes (CSZ) y Manual de
   supervivencia del empleado pblico o cmo defenderse del poltico de
   turno (Almuzara), as como de diversos captulos y colaboraciones en
   libros y manuales. Colabora habitualmente con los medios del Grupo Joly
   (Diario de Sevilla, http://www.diariodesevilla.es). Tambin ha publicado
   relatos y artculos en las revistas El Ciervo (http://www.elciervo.es),
   Cuadernos para el Dilogo y El Siglo que Viene.



=== Saber y Ganar, parbola de la televisin cultural entretenida =========
=== Dixon Acosta ==========================================================

Saber y Ganar no es un programa de concurso cultural de la televisin
espaola que acaba de cumplir 15 aos; es decir, no es slo eso, se trata
de un fenmeno global que rompe fronteras gracias a Internet, pero sobre
todo porque se trata de la mejor muestra de cmo la cultura puede llegar a
ser un xito de televisin, destronando a las novelas enculebradas, a la
mediocridad de los realities, al facilismo de la desnudez, el escndalo y
el chisme.

Decir que un programa cultural presentado por un seor de gafitas que no es
un galn, una voz grave de un hombre invisible y una dama que no es modelo
de ropa interior, emitido a media tarde, luego del almuerzo, lo que
equivale en Espaa a decir que compite con el mejor invento de la madre
patria, es decir con la siesta, sera un xito de programacin, de por s
es un mrito. Comprobar que este mismo espacio, modesto en su produccin
pero pleno de inteligencia y buen humor, se mantiene por quince aos como
uno de los de mayor audiencia en su pas de origen y gracias a las
emisiones por el canal internacional de TVE (el canal pblico de Televisin
Espaola) e Internet, en donde puede verse en directo o diferido, es
seguido por el pblico hispanohablante del mundo entero, resulta ser un
portento.

As es, uno de los fenmenos televisivos en todo el mundo, y no es
exageracin, tiene una frmula simple de xito, combinar en las dosis
adecuadas la cultura general, pruebas ingeniosas, presentadores y
concursantes que terminan convirtindose en figuras muy cercanas, porque
tambin el espectador ocasional siente que hace parte de esa gran familia.
Es como algunas iglesias, en donde la palabra y la manera como se dice
hacen parte de su aceptacin. El demiurgo responsable de esta mezcla
alqumica es Sergi Schaff, su director y creador.

Jordi Hurtado, presentador del programa, es culpable en buena medida del
favoritismo del programa, es simptico y no transpira soberbia, es el ideal
vecino que uno quisiera tener por su carisma y amabilidad, sabe cmo
felicitar a los ganadores y consolar a los perdedores. La tarea del
ilustrado se la endilga a Juanjo Cardenal, la voz en off, quien las pocas
veces que ha mostrado su rostro ha subido los ndices de sintona, pues se
trata del sabio invisible. Para fortuna de Colombia, Juanjo mantiene una
relacin especial con nuestro pas, pues en ms de una oportunidad lo ha
expresado. Les acompaa Pilar Vsquez, quien ofrece el toque femenino, la
solidaridad para los concursantes y quien generalmente esconde las pistas
que deben adivinar los participantes en una seccin del programa.

La sustancia del concurso es el ingenio de las pruebas y de las preguntas.
Secciones que se han vuelto legendarias como Cada sabio con su tema, La
pregunta caliente, La calculadora humana, El duelo, ltima llamada y
El reto. En la nueva edicin del fin de semana, han innovado con otros
captulos como El nombre oculto. Por el programa han pasado miles de
concursantes y a pesar de las crisis econmicas han entregado una buena
suma de dinero, antes pesetas y ahora euros (maana no sabremos), pero se
ha ido conformando una cofrada de concursantes especiales, aquellos que
han superado varias metas, los magnficos cuando pasan la cifra de siete
mil puntos y los centenarios, unos pocos que han llegado al programa 100 y
a quienes el programa les dedica un programa de celebracin especial con un
bono extra, el llamado minuto de oro, en donde el concursante puede
expresar lo que desee durante 60 segundos, pues todos sabemos que en
televisin el tiempo es oro.

Bueno, yo que pensaba que difcilmente iba a destacar algn producto
televisivo que no fuera remembranza de la infancia o la juventud,
afortunadamente me he equivocado (como suele ocurrirme) y peor aun, me
permito recomendar a quienes se han perdido de esta maravilla que lo
sintonicen o lo busquen en la siguiente pgina:
http://www.rtve.es/television/saber-y-ganar.

Qu bueno elogiar algo que no es comercial sino producto de la televisin
pblica. Ahora bien, una advertencia al lector, tenga mucho cuidado al
ingresar a esa pgina o al sintonizar el programa, es peligroso por lo
adictivo. Se corre el riesgo de comprobar que la cultura puede gustar de
una manera insospechada.

** Dixon Acosta
   http://www.letralia.com/firmas/moyadixon.htm
   Diplomtico colombiano aficionado a la literatura. Fue cnsul de
   Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente
   desempea un cargo diplomtico en Nicaragua. Ha publicado artculos en
   revistas de su pas.



=== Josu Landa, el prisionero      John Narvez ===========================

Canon City, de Josu Landa, es una lectura filosfica de El canon
occidental, el ensayo de Harold Bloom que incluye como apndice una lista
de los mejores libros de todas las pocas, lista que al momento de su
publicacin result ofensiva para muchos crticos literarios y de la que el
propio Bloom abjur algn tiempo despus, alegando haberla escrito por
presiones de un editor interesado en incluirla como un elemento de alto
impacto comercial que incrementase las ventas del libro.

Aun cuando dicho catlogo tenga este origen en cierto modo desilusionante,
Bloom ha realizado en El canon occidental la posibilidad de una gnosis o
conocimiento total de la literatura, situando a Shakespeare en el centro de
un sistema ordenado segn una periodificacin de cuatro edades, adaptacin
del calendario de Vico para la historia natural de las naciones, y
jerarquizado aristocrticamente, algo que resulta de una lectura que Bloom
ha trasladado de Pndaro. El canon de Bloom es un campo de batalla entre
escritores al que se entra solamente por fuerza esttica; la canonizacin
de un escritor es el premio a las victorias que haya tenido sobre las
grandes figuras de la tradicin, o a su forma de dar la pelea: Milton y
Tolstoi, por ejemplo, tienen en comn el ser contendores de Shakespeare,
cuyo Otelo no llegan a ensombrecer sus amplificaciones csmicas en El
paraso perdido, como tampoco El rey Lear pierde ante el ataque tolstoiano
en Hadji Murad. En el canon literario nada se da por nada, lo que podra
frustrar las esperanzas de muchos escritores, especialmente las de los ms
dbiles.

Por eso para algunos el canon literario representa ms bien un lugar de
penas y dolor. Canon City es un ttulo que alude a Canon City, una ciudad
de los Estados Unidos famosa por una crcel que funciona en ella. El
sentido de la comparacin que hace Josu Landa es mostrar al canon literario
como una ciudad penitenciaria y a Harold Bloom como el siniestro carcelero
de esa prisin. Landa asume el papel de abogado defensor de quienes han
sido arrojados a las mazmorras; en ese rol hace lo que puede por liberarlos
del ogro que se deleita acosndolos. Sus argumentos, de carcter
contencioso, se centran en el concepto de heteronoma, una voluntad
impuesta, en este caso la de Harold Bloom, sobre la autonoma que
idealmente debera guiar a cada lector en sus elecciones literarias. Landa
no cuestiona el valor de los autores que han sido incluidos en el canon; se
queja de los que han sido excluidos y por consiguiente echados en prisin
junto a sus lectores, un enfoque que parece ms bien una lectura de Vigilar
y castigar aplicada a la literatura.

Y es que a medida que leemos la exposicin de motivos de Josu Landa
descubrimos que el abogado es a su vez uno de los presos de Canon City, un
drama que no pueden ocultar sus pginas y que constituye la parte
verdaderamente humana del libro. Porque Landa no es un abogado que trabaje
impersonalmente en representacin de unos pobres reos; es alguien que
participa de sus penas como uno ms. Por eso su alegato adquiere a los ojos
del pblico el valor de un testimonio de alguien que ha sido vctima de
Harold Bloom.

La hermosa propuesta de Josu Landa se resume en que el nico canon vlido
sera el que hiciera por separado cada lector librado a su propia suerte.
Con ello quisiera lograr que un canon heternomo se desmoronase en
incontables cnones autnomos, que brotaran de la masa de lectores que
hubiesen elaborado amablemente su lista de libros favoritos, sin imposicin
de elecciones puesto que todas las listas seran iguales en valor. De esa
manera Josu Landa invita a sustituir la realidad de los libros cannicos
por un vago concepto de literatura que en la prctica podra ser llenado
con cualquier cosa en nombre de la democracia de la lectura y de la
soberana del lector. Pero existen lectores de lectores, lo que puede
apreciarse sin necesidad de salir de Canon City, cuyos presos no han podido
leer a Shakespeare, debido con mucha probabilidad a los malos tratos que el
carcelero les inflige. Es de lamentar que Shakespeare, Cervantes y Milton
sean algo abrumadoramente real, y que un concepto, por amable que fuere,
ocupe tan mal el lugar de la poesa.

El valor del libro de Landa proviene de su fino manejo de la irona, que ha
sabido vestir un argumento favorable a El canon occidental con las ropas de
la refutacin. Una lectura superficial encontrar en Canon City litigio y
nimo de pelea; un lector atento se sorprender por la convincente manera
en que Landa confirma detalle a detalle la teora de Harold Bloom, algo que
un apologista declarado no hubiera podido hacer mejor.

** John Narvez
   http://www.letralia.com/firmas/narvaezjohn.htm
   Escritor venezolano (Maracaibo, 1981). Licenciado en letras por la
   Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Tesista de la
   Maestra en Estudios Literarios de la misma universidad. Trabaja como
   bibliotecario en la Casa de Estudio de la Historia, perteneciente a la
   Fundacin Empresas Polar.



=== El profesor del deseo, de Philip Roth      Miguel de Loyola ===========

Tener un libro de Philip Roth bajo el brazo es una garanta en estos
tiempos, cuando la novela y los autores famosos, en su mayora, se han ido
acomodando a los facilismos y al poder de la Industria Editorial. Roth no
ha claudicado en su carrera de ir en busca de sus obsesiones primarias,
tendientes a desnudar la fragilidad existencial del hombre, de su
conciencia y moralidad, al margen de la cosa meditica, al margen de la
tendencia universal de la novela al best-seller, al kitsch, a la literatura
de entretencin.

Desde luego, se trata de una apuesta personal, como todo quehacer
artstico, que le ha permitido penetrar la corteza de la sociedad
norteamericana hasta niveles insospechados, mostrando los cambios radicales
impuestos por las nuevas generaciones, a partir de su propia experiencia de
joven norteamericano descendiente de una familia juda afincada en los
Estados Unidos. Su larga carrera literaria, adems, le ha permitido tomar
distancia para recrear completamente la evolucin o involucin del siglo
XX, y aun del XXI de la sociedad en que vive, tocando los temas universales
del hombre de todos los tiempos. Sus novelas son una fuente inagotable de
preguntas, preguntas que no hay en la novelstica de entretencin, y donde
el lector no tiene nada que pensar, solo deglutir, tragar sin pensar.

Las novelas de Philip Roth, por el contrario, llevan al lector a pensar y
repensar lo descrito, aun cuando ste el lector no quiera hacerlo, porque
la narracin, construida con la perfeccin de la pluma de Roth, permite
alcanzar el grado de la reflexin. Podemos preguntarnos, y de hecho nos
preguntamos: dnde est la magia?, dnde radica la diferencia? Las
novelas de Roth son tanto o ms entretenidas que las otras, pero
trascienden el plano de la entretencin toda vez que indagan los lugares
ms recnditos y complejos de la conciencia de sus personajes. La morosidad
con que trabaja la auscultacin de sus espritus marca la gran diferencia.
Roth, en sus novelas, termina haciendo psicoanlisis, no slo hasta echar
fuera los conflictos y demonios de sus personajes, sino hasta tratarlos
como un psiquiatra.

Aqu, en las novelas de Roth, dira tal vez Michel Foucault, la literatura
acta como poder pastoral, en tanto recoge los problemas del hombre que
ayer recogan las instituciones eclesisticas en el confesionario. Pero es
un hecho que la literatura de Roth, y la buena literatura en general, asume
desde tiempos ignotos tales perspectivas, toda vez que penetra la
conciencia humana y la recrea ante los ojos de lector para que pueda verse
retratado en ella, cual espejo capaz de entregarle una imagen aproximada de
s mismo. Esa es la cuestin.

Si ayer la novela impona hroes y heronas admirables que llevaban a soar
mejores mundos posibles, hoy nos remite al patetismo de nosotros mismos, en
tanto conciencia, en tanto seres conscientes de una existencia enmarcada
por las circunstancias, por la estructura, diran los estructuralistas, y
desde donde esa conciencia vocifera y clama por su libertad. Aunque slo se
trata de un clamor, de un malestar que no alcanza la accin, pero s
permite el descubrimiento y la penetracin de la conciencia del individuo
hasta profundidades antes impensadas, como ocurre con los personajes de
Roth, quienes son capaces de verbalizar sus ms recnditos pensamientos.

En El profesor del deseo estamos, por cierto, frente al narrador personaje
prototipo de sus novelas. David Kepesh, a quien ya hemos conocido en otras
narraciones. Es quien nos cuenta su situacin, graficndola, proyectndola
con las vivencias correspondientes. La novela comienza hablando de Kepesh
cuando adolescente, y nos llevar hasta alcanzar la madurez del personaje.
Un personaje que recorre un largo periplo de infortunios, la larga Odisea
de todos los tiempos, tras salir del hogar y enfrentar al mundo, arrastrado
por la veleta de los instintos ms primarios, aquellos que brotan ms
naturalmente, y los que han sido, no obstante, reprimidos por la cultura,
segn Freud, haciendo del hombre moderno un neurtico, como efectivamente
lo parece Kepesh, quien carga desde nio una conciencia culposa, abominando
de sus ancestros judos, en quienes ve las races de su malestar y de su
falta de adaptacin. Sin embargo, tras el moroso y acabado discurrir de la
novela, comprobaremos poco a poco la necesidad y sentido de tales ataduras
impuestas para sofocar los instintos, porque el hombre liberado a ellos
puede inferirse tampoco consigue la ansiada felicidad, sino ms bien la
destruccin de s mismo. La insatisfaccin y el deseo no tienen lmites, y
estn all permanentemente recordando la esterilidad de la existencia y el
trgico final de la misma, parece decir Roth en esta novela y en otras de
su misma autora.

David Kepesh, el protagonista, es un joven que ha nacido en un hogar bien
constituido, amparado por las clsicas costumbres judas, aunque no del
todo diferentes a las paganas. Sus padres son propietarios de un hotel de
montaa, el Hungarian Royale, donde viven y trabajan bastante a gusto, y
donde se cra David, admirando e imitando a los personajes que por all
pasan durante la temporada veraniega. Es un estudiante sobresaliente que
consigue una beca Fullbright para ir a estudiar literatura a Londres. All
conocer a Elisabeth y a Birgitta, dos jvenes con quienes convivir en la
ms abierta promiscuidad, despertando en l, particularmente su relacin
con Birgitta, una necesidad insaciable de placer sexual.

La conciencia es deseo, y desea el deseo del otro, postula Hegel. Y aqu,
esta idea genial planteada por el filsofo, y que ayer serva para
ejemplificar la dialctica del Amo y el Esclavo, podra servirnos ahora
para clarificar el problema del deseo desatado en Kepesh, en tanto instinto
insaciable y dominador del otro. Slo manejable mediante el uso o
imposicin de la razn, de esa armadura, coraza o camisa de fuerza
tendiente a inmovilizar los instintos impuesta por la cultura. Como,
efectivamente, vemos que ocurre con el personaje en tanto avanza hacia la
madurez, ayudado por consecutivas sesiones psicoanalticas y los
correspondientes antidepresivos para anular tales ansiedades, y disparan al
individuo hacia otro horizontes, aunque, en su caso, no logre conseguirlo
del todo.

El profesor Kepesh, no obstante, de regreso a su pas y a su trabajo de
profesor universitario, se casar con Helen por su belleza, siguiendo el
derrotero insaciable de sus instintos. Una joven norteamericana que ha
llevado una vida singular, huyendo de su hogar a los diecisiete aos tras
el amor de un millonario chino. Arrastrando, por cierto, un pasado
incompatible con el matrimonio. El quiebre de esta relacin traer funestas
consecuencias en la personalidad de Kepesh, quien caer, una vez ms, en
horrendas depresiones y largas sesiones psicoanalticas. Pero, andando el
tiempo, conocer a otra chica, esta vez a Claire, una joven profesora de su
misma universidad, acaso tan dotada fsicamente como la otra, pero bastante
ms cuerda, con quien termina por establecer nuevamente una relacin
amorosa de mayor peso. Aunque dudando en todo momento en la dificultad de
sostener esa relacin en el tiempo, por causa de aquel deseo sexual por
siempre insatisfecho.

Ahora bien. En las novelas de Roth hay tpicos que se repiten, y se repiten
hasta el cansancio. No obstante, el autor sigue insistiendo, todava
insatisfecho del desarrollo y presentacin de los mismos. Este David Kepesh
en nada se diferencia del protagonista del Animal moribundo, ni tampoco
mucho, digamos, de El mal de Portnoy, donde la obsesin central se
concentra en el deseo sexual del protagonista. Y, por cierto, cabe
preguntarse por la insistencia de Roth en este asunto especfico. David
Kepesh, el protagonista, nace en un hogar, ya lo dijimos, bien constituido,
donde sus padres realmente parecen seres ejemplares, sacados poco menos que
de un pasaje bblico. Por otro lado, el hijo, David Kepesh, mientras se
cra bajo el alero de los padres, es siempre un hijo y un alumno
sobresaliente. Y sin embargo, una vez que sale al mundo se vuelve un joven
insatisfecho, desbordado por instintos sexuales insaciables y por la culpa
que stos mismos van generando en su conciencia.

Podemos preguntarnos qu quiere darnos a entender el autor con esta
simbiosis del personaje, a quien es posible ver como un joven normal y
tranquilo, acorde a su situacin familiar, de pronto desconcertado ante el
mundo desatado en su personalidad por los instintos. Busca Roth de esta
manera cuestionar la realidad de los jvenes norteamericanos, perdidos en
un libertinaje de exploracin sexual nunca antes visto? Busca dar a
entender que una vez desatados los frenos de la libido las sociedades estn
perdidas? Pretende graficar los problemas que surgen una vez abiertas las
compuertas del placer? O, sencillamente, est buscando retratar el mundo
actual tan distinto al de su poca?

En cualquier caso, cualquiera sea la respuesta, las novelas de Roth estn
marcando un hito. Y es cosa de ver en otros novelistas ms jvenes de su
misma lengua sus ms notables influencias.

** Miguel de Loyola
   http://www.letralia.com/firmas/loyolamiguelde.htm
   Escritor chileno (San Javier, regin del Maule). Realiz estudios
   universitarios en la Pontificia Universidad Catlica de Chile, donde se
   titul de profesor de estado con mencin en castellano en 1981, y obtuvo
   en 1994 el grado de magister en letras con mencin en literatura. En esa
   misma casa de estudios obtuvo sus primeros premios literarios entre 1978
   y 1981. Particip en el Taller Literario de Roque Esteban Scarpa y
   Alfonso Caldern, y ms adelante en el de Jos Donoso. En 1981 obtuvo un
   primer lugar compartido en el concurso literario de la revista La
   Bicicleta. Ha publicado el libro de cuentos Bienvenido sea el da
   (edicin del autor) y la novela Despedida de soltero (Lom Ediciones). Es
   secretario de redaccin de la revista literaria Proa y miembro del
   Crculo de Crticos de Arte de Chile. Tambin es editor de Ensayo y
   Crtica Literaria de Letrasdechile.cl.



=== El regreso de Carlos O. a la novela      Benhur Snchez Surez ========

                                                         Para Ins de Pardo

                                La vida est llena de infinidad de absurdos
                              que ni siquiera necesitan parecer verosmiles
                                                     porque son verdaderos.

                                                           Luigi Pirandello

                                La muerte es el remedio de todos los males;
                                           pero no debemos echar mano de l
                                                    sino hasta ltima hora.

                                            Jean-Baptiste Poquelin, Moliere

Consideraciones generales

Hasta hace poco se pensaba que incluir en la ficcin rasgos personales o
familiares era poco menos que vergonzoso, egosmo extremo o falta de
elegancia, aunque lo cierto es que, si lo analizamos con detenimiento, casi
toda la literatura parte de un entorno familiar.

O, para decirlo de otra manera, surge del mundo que conoce el escritor, as
lo que escriba sea producto solo de su imaginacin. Qu conocemos ms que
la familia? Por qu, entonces, se ha evadido el compromiso de llevarla a
la literatura y de ponerla en escena, con todos sus defectos y
posibilidades? Claro, me refiero a la propia familia, a esa desnudez que
tanto espanta al individuo y a la sociedad, por lo que se es tan proclive a
la invencin y a la mentira, segn Freud, y que los escritores remiten a
otras familias, imaginadas o reales, donde estn convencidos de que
confluyen sus conflictos y los de la humanidad.

Aquella creencia sobre la familia tambin era llevada de la mano por la
manida discusin sobre la rural y lo urbano, que tantos desafueros y
desconocimientos ocasionara en nuestra historia literaria en el siglo
pasado, en donde lo rural pasaba a ser lo vergonzoso y la metrpoli la
cspide de la inteligencia y la vanguardia.

Meras especulaciones, por fortuna, en las que, sin embargo, muchos
perdieron el rumbo y se negaron a s mismos desarrollos ms autnticos. Tal
vez esa vergenza estuviera asociada a la tambin socorrida premisa de la
bsqueda de universalidad, bsqueda que fuera uno de los conflictos
intelectuales ms acuciantes que nos endosara el proceso de reconocimiento
de nuestra razn de ser y su inclusin en la civilizacin occidental. Esa
misma que nos ha tocado padecer desde los tiempos de don Cristbal.

De quienes cayeron en la trampa de hacerse universales porque anclaron los
escenarios de sus ficciones en el viejo continente, pocos pasaron el
examen. Y, quizs por esos mismos complejos, a muchos de nuestros
escritores los oblig la sociedad a nombrar sus escenarios con nombres
imaginarios, algunos de los cuales pasaron al cenit de la literatura, como
Macondo, el ms trascendental de todos.

Con el paso del tiempo, la vergenza de nombrar el solar nativo ha dado
paso a una eclosin de lo local, en el entendido de que lo universal son
los sentimientos y las emociones, no los escenarios donde se sienta o se
expresa o se ejerce el imperio de los hombres. Tal vez este regreso a los
primordiales entornos sea una respuesta al acoso de la globalizacin, esa
propuesta impersonal y deshumanizante que padecemos, aunque para unos pocos
d tan jugosos dividendos.

Entonces la familia vuelve a ocupar el sitio que le corresponde, principio
y final de todas las cosas. A fin de cuentas es en la familia donde nacen y
crecen casi todos nuestros fantasmas, donde se le suelta la rienda a los
grandes amores y tambin a los odios profundos, donde se heredan las culpas
o los fracasos, los xitos y las virtudes, las perfecciones y los defectos.
Y es indisoluble del territorio de la infancia, el ms preciado y saqueado
de los tesoros del hombre.

Volviendo al principio, las historias personales y familiares son el eje de
la novela de hoy, en el sentido de la totalidad que encarnan: accin,
conocimiento, ideologa, y de la que no se excluyen los procesos
escriturales como lo intertextual y lo hbrido, lo metaficcional, la
semntica, el desarrollo tecnolgico, la lingstica, mucho menos el bagaje
intelectual, como punto de vista, que pueda aportar el paradigma que elija
el escritor para desarrollar con l sus percepciones del mundo.

Para ejemplo ah estn Libertad, la novela de Jonathan Franzen, tan
reconocida en estos momentos por los medios como uno de los conos de la
novela estadounidense de hoy; la novela Purga, de Sofi Oksanen, la
finlandesa que ha puesto a su tierra a recorrer los idiomas del mundo; y
aqu est Vernica resucitada, novela con la cual regresa Carlos Orlando
Pardo a la ficcin de largo aliento, y que empieza desde ahora a reclamar
la atencin, tan ansiada aunque impredecible, de los lectores.

Por centrarse en la familia estas novelas adquieren el aliento de obras
autobiogrficas, sin dejar de ser ficcionales, aunque, en un sentido ms
amplio, las experiencias y conocimientos de los contemporneos tambin
pueden pasar a ser personales y hasta familiares cuando son captados y
asimilados por el escritor. La cultura, entonces, se convierte en familiar
al hacerse propia en el entorno vivencial del escritor.

Por lo anterior pienso que Vernica resucitada se enmarca dentro de este
concepto de novela moderna que, partiendo de un hecho tan particular y
local como la familia, reafirma y refresca la historia nacional. La hace
nueva y la comprende. La reescribe y la testifica. Y cumple con creces el
reto de narrar la familia con el valor suficiente para desnudarla pero, al
mismo tiempo, con la calidad necesaria para inmortalizarla a travs de la
literatura.

Ese transcurrir de Vernica, ese insertarse con acierto en la vida comn,
es un desarrollo que comprende tambin el desarrollo del pas a travs de
un tiempo relativamente largo, una poca, que abarca varias vidas, uno de
los tantos requisitos que ha de ostentar un suceso para ser Historia. Pero
como no es Historia, ni como definicin ni como tratado de sucesos, as se
sustente en hechos reales, el uso del lenguaje vendr a darle la
connotacin de novela, su carcter literario, y ser el dilogo que entable
con el lector, entre su realidad y la ficcin, el que finalmente permita
que la obra haga parte del conocimiento general. Para el lector, lo narrado
debe parecer real, es decir histrico, verosmil, nica manera de lograr
que se sienta identificado con l.



La novela

Vernica es una mujer que se ha negado a s misma como familia porque su
objetivo de alcanzar su utopa personal le indica que debe abandonar a su
esposo y a sus hijas, pero, al mismo tiempo, ella ha sido negada por su
familia, porque ya la considera ubicada en ese otro lugar que queda despus
de la vida.

Mayor negacin que la ausencia parece no existir sobre la tierra. Y la
novela, para m, es una gran metfora sobre la ausencia, ms que del dolor
o de la enfermedad, ms que de la inevitabilidad de la muerte.

El juego comienza cuando Vernica necesita recuperar su tiempo perdido, a
sabiendas de la dificultad de lograrlo y, cuando menos lo piensa su
familia, se hace visible cuando ya la vida le seala que es improbable que
alcance ese objetivo. El smbolo ms contundente del lazo espiritual de esa
relacin es la foto que Arturo, esposo de Vernica, conserv toda la vida
bajo el colchn, pero que slo es descubierta por sus nietos despus de su
muerte.

Y es una gran metfora porque en el fondo es el narrador quien desea
recuperar la vida de Vernica para escribirla, para narrarla y dominar la
catarsis que produce estar entre lo conocido y lo desconocido, entre el
rumor y la verdad, entre la ficcin y la realidad, entre la invencin y los
hechos cumplidos, aquellos que, por supuesto, ya no podrn cambiarse, ni
siquiera repetirse. Tambin est su deseo de aclarar episodios de otro
tiempo para calmar su curiosidad y completar la biografa familiar que,
hasta ese momento, ha permanecido inconclusa, a merced de los vaivenes y
caprichos del tiempo.

Pues bien, lo cierto es que Vernica resucita, no de la muerte sino de la
negacin y del olvido, y esa es la ancdota de esta novela que Carlos
Orlando Pardo empez a madurar desde los tiempos de su juventud, capturando
detalles, compartiendo ancdotas, sumando recuerdos, conservando frases
inconclusas y miradas reveladoras, filtrando datos a la sazn
inverosmiles, pero siempre rodeados de la magia de lo fantstico, de lo
increble, de lo trascendental, de lo burlesco y de lo que, para un
escritor como l, es algo que no se puede dejar de escribir.

La familia, entonces, se reafirma como la razn y la esencia de la novela.
As que la memoria del narrador es fundamental para que la historia
adquiera credibilidad y para que discurra de forma clara y amena ante los
ojos del lector, como en efecto ocurre a lo largo de sus pginas. Un
narrador as es un testigo fabuloso, ya que, como se ha dicho tantas veces,
a fin de cuentas no somos ms que lo que recordamos. O, como se dice
ligeramente por ah, lo que no se recuerda ya ha dejado de existir.



Una gran historia de amor

Vernica resucitada es una totalidad armnica porque el autor no ha dejado
fisuras ni en sus personajes ni en su trama ni en la historia, y porque ha
sabido completarla con detalles de la poca, datos precisos que identifican
el momento, cuando no ocupando los olvidos con imgenes y episodios que ha
sabido sacar con paciencia del depsito incalculable de su imaginacin y su
experiencia. Se acerca, entonces, a lo que dijera Fiodor Dostoievski: La
verdad es siempre inverosmil; para darle verosimilitud, hay que mezclarle
un poco de mentira.

Pero la novela es ante todo una gran historia de amor, primero entre
Vernica y Arturo, la raz, el origen de esta saga, cuya ruptura no impide
que contine cada uno por su lado en la bsqueda del reencuentro, que se
sustenta en la conservacin del recuerdo, en la nostalgia del pasado, en la
conformidad con la ausencia, y despus deriva hacia sus hijas y sus nietos,
que siempre apuntalan su bsqueda vital en el respeto, el afecto y el amor.
Es ah donde se bifurcan las historias, destinos que confluyen despus, en
la poca de las decisiones, los arrepentimientos y el adis.



El mundo de la pista de aserrn

La novela tambin es un homenaje a las artes escnicas, ya el circo, ya el
teatro, ya la literatura que se dialoga, pero siempre el arte concebido
para el escenario. Es como si la unidad de la familia la constituyera un
cordn invisible centrado en la actuacin, primero en la forma como
Vernica y Arturo se evaden de sus respectivos hogares con el anhelo del
circo, punto de encuentro bajo el cual construyen sus noches de gloria en
el trapecio y, despus, en la manera como sus descendientes continan la
bsqueda inconsciente del aplauso, ya Sofa e Ins con la msica y el
canto, como Las Alondras del Llano, ya Sofa con Luis Alberto en el
teatro y en la televisin, ya sus nietos ensayando el circo, la comedia y
la escritura, como el escenario mayor, y, al final, una biznieta haciendo
contorsiones para los aplausos, prefigurando una nueva artista en la saga
familiar.

Pginas memorables, estas del circo y la vida al interior de la carpa, ese
universo que se traslada como el aire, que es ubicuo y siempre est presto
a impulsar el mundo mgico de la fantasa. Un valor agregado, dira yo, a
las calidades de esta novela donde, si una clave tuviera que buscarse, esa
es el trapecio que oscila como un sueo entre la parafernalia del
espectculo, las luces, los gritos de asombro y los aplausos interminables
grabados en el corazn.

Adems, a pesar de ser una tragedia acumulada, sobrellevada por distintas
ausencias y abandonos, o la narracin del desarrollo de una familia
acompaada por lo trgico, es, sin embargo, una novela optimista, de
victoria frente a la adversidad, con la cual su autor nos entrega la
dimensin de sus conceptos sobre la vida a travs de unos seres nacidos
para el arte, que hicieron lo que queran o lo que tenan qu hacer para
copar sus das y noches de creacin, a pesar de los obvios despeaderos de
las dudas, las equivocaciones y la culpa o la resurreccin anhelada en el
perdn.

      Mi vida es ahora la suma de lo que merezco y no puedo dormirme
      fcilmente. Me despierto con frecuencia como si la paz me fuera
      esquiva y no pudiera respirar. Ahora la noche es triste y slo se
      ilumina cuando florecen los aplausos de otros das donde aparezco
      alucinada y luminosa, pero pronto surgen las sombras al comprender la
      verdadera dimensin del instante en que me fui (p. 229).

As son las introspecciones de Vernica en los momentos supremos de la
lucidez y del adis.

Reveladora de la sociedad colombiana del siglo pasado, desde principios de
siglo hasta la muerte definitiva de Vernica en la dcada de los ochenta,
tres generaciones, escrita con el lenguaje clido, preciso de las
remembranzas y de la sencillez, lo ms difcil de lograr para un escritor,
y a travs de varios planos narrativos que se entrecruzan, Vernica
resucitada sale a la vida pblica en procura de los aplausos, tal vez
prolongacin de aquellos que le valieran volar por los aires en su realidad
pretrita, y le merecen ahora el honor de una novela como esta.

As, Carlos Orlando Pardo resucita a Vernica para que contine alojada,
merecimientos del destino, en el mundo de la pista de aserrn, es decir, en
el mundo de la magia y la ficcin.

** Benhur Snchez Surez
   http://www.letralia.com/firmas/sanchezsuarezbenhur.htm
   Escritor colombiano (Pitalito, Huila, 1946). Ha publicado las novelas:
   La solterona (1969), El cadver (1975), A ritmo de hombre (1979), La
   noche de tu piel (1979), Venga le digo (1981), Memoria de un instante
   (1986), y As es la vida, amor mo (1996); los libros de cuentos Los
   recuerdos sagrados (1973) y Cuentos con la Mona Cha (1997); los libros
   de ensayo Narrativa e historia (1987), Identidad cultural del Huila en
   su narrativa (1994) y Esta noche de noviembre (1998).



=== Dina Bellrham, una luz que nos estremece      Augusto Rodrguez =======

A Dina Bellrham (Edelina Adriana Beltrn Ramos) Milagro, Ecuador,
1984-2011, la conoc en el ao 2007 por un amigo del colectivo que me
recomend leerla. Ella nos conoca y nos vena siguiendo la pista. Le dije
que la invite a una reunin. La invit. Lleg un da y nos ley algunos
poemas. Desde ese momento saba que estbamos ante una poeta distinta,
interesante, real, pero que deba pulir ms sus trabajos y su estilo. Lo
hizo poco a poco. Posteriormente form parte del grupo cultural Buseta de
Papel. Fue una estudiante de medicina. Gan la Primera Mencin del Concurso
de Poesa Ileana Espinel Cedeo 2008. Public dos poemarios: Con plexo de
culpa, Allpamanda Editores, Quito, 2008, y La mujer de Helio, Quirfano
Ediciones, Guayaquil, 2011; y tengo en mis manos su ltimo poemario
indito: Je suis malade (que ya habamos hablado para publicarlo en el 2012
y as lo har). Present su primer libro. Publiqu su segundo. Sacar su
tercer libro, y junto a otros poetas, espero publicar un libro que recoja
toda su produccin potica, inclusive sus cartas. Decir a estas alturas que
hemos perdido a una de las mejores poetas de este pas es casi un lugar
comn, y sobre todo porque pocos entienden en verdad esta afirmacin (este
pas nunca lo entender). Una de las pocas poetas que al leerlas nos
estremecen, nos muestran otro mapa mental, otra sensibilidad. Siempre cre
que Dina Bellrham nos hablaba desde un castillo lejano, distante, con una
prosa potica y una libertad creativa (onrica, surrealista a ratos,
experimental) que rompa los tristes moldes de la poesa ecuatoriana y los
lanzaba en pedazos al infinito. Hemos perdido a una luz natural, a una gran
amiga. Y yo he perdido a una verdadera hermana. A continuacin les adjunto
algunos de sus poemas inditos:



*** fugacidades

                  El cuerpo se acuerda de un amor como encender la lmpara.
                                                        Alejandra Pizarnik.

Las muertes momentneas se escabullen en los retretes mientras gasto mi
sexta ua. Vos golpeas horizontal tu disnea y el tiempo pasa por ti como
los trenes del sur: marchitos. Yo soy el vaco devorado por polillas y
espectros, soy ms que eso, soy el repetido roer de los bales abandonados
en los ticos. Me aman vestida pues mi fachada produce nuseas y lgrimas,
elevar mis piernas y gritar, elevar mis piernas y romperme en miles de
voces. Los besos en la boca cuestan veinte dlares y me estoy quedando sin
monedas. Qu difcil parar las llamas cuando el incendio lleva aos
transitando en las mismas llagas. Meretriz. Soy tu meretriz de cartera, y
siempre termino en el bao suplicando muerte a mi reflejo. Las sonrisas se
disocian cuando caen las cutculas. Prendo otro dedo, roncas y absorbes las
paredes. El vaco resbala a mis pies. Hacernos los cuerdos no conviene
cuando las lgrimas nos tiemblan en los ojos, cuajadas, estacionadas. Por
eso nunca encendemos las luces, para que los amores no aparezcan cual
fantasmas suplicando abrir sus tumbas.



*** la insensible

la insensible
jams nutri el bonsi
que habitaba en su ojo
descubri que abrir las piernas
era ms fcil que abrir los brazos
por eso revienta sus grifos
y enciende sus cuernos.
la insensible
mat la cuna y los pezones del hambre
naci columpio
y pronto se deshizo de los nios,
amarla es irrumpir el silencio de las piedras.
la insensible
por insensible dejar hurfana su sombra.
romper su voz de lluvia
para olvidar la melancola de los dientes.
la insensible transita en su distole,
como su padre hecho ovillo
en alguna botella fermentada de espinas.
importa poco su esqueleto ftil
y la jaura carcomiendo los retratos.
la insensible prefiri arrancar sus odos
a los relmpagos en su pecho.



*** tratado de la realidad

era mi rodilla el bastn hambriento de polillas,
precaria, trmula, descansada de iglesias,
porque mi realidad cuando pas
era slo una sospecha...
las lucirnagas no necesitan interruptores
ni faros que guen su cada al abismo;
mi lluvia suicid la lumbre y los espejos.
porque mi realidad siempre vena
absorta y enredada en camillas blancas.
era mi sonrisa la oreja de Van Gogh
en un florero de mi estancia,
rea luego de las visitas y los tentempis;
porque mi rostro era una simulacin
de edificios y autos estacionados,
porque el mar no es mar
sin mis huesos atados como madrpora en el fondo,
porque el amor no es amor
desde que muero por costumbre ilcita
y me resucitan por limosna en los barcos.
era falda y dedo gangrenado al filo de la luna
alimentaba a los peces del dios mudo y ahorcado,
del dios que pari panes en un cuento de ogros;
porque mi fe se cay con los dientes de leche,
y en el sudor de un nio en el semforo en rojo.
era una mueca de porcelana con afeites de tulipanes,
pero otras muecas rompieron sus rieles,
porque mi realidad cuando pas
era una sospecha
roja, cancergena,
mundana



*** sndrome del miembro fantasma

lo bello de un pie gangrenado
es su ausencia en la tierra;
por eso los ojos se van al pasto
y maduran como naranjos.

el cuerpo estorba
       aprieta
no entra
  en el vientre de los sorbetes
ni en la estufa de mi abuela,

por eso amo mis pies lilas
cubiertos de hormigas



*** perfrasis del poema

Es claro que ste es el poema gobernante, prolfico.

Pero mi tortuga est hambrienta. Quisiera rozar mi dedo ndice en su
cabeza, que sencillamente me la imagino viscosa como sus patas traseras;
todas mis fobias se concentran en unos besos hasta que mi boca queda
plisada en el vidrio donde la observo, y mi mano cuenta escudos en su
caparazn: mi tortuga se eleva, y pienso que ama tanto mis dedos en sus
placas que le he provocado un orgasmo.

Todo mi cuerpo se concentra en el poema que va a nacer. Ldico, y mi
cerebro se llena de cabezas de penes; debera masturbarme antes de
escribir. La tierna, muda, pug, de ojos intranquilos, que me recuerdan a
alguien que una vez me cort algo, est extraada; mi cuerpo es violento,
mi mano baja y atrapa una ola, hasta que es arrastrada al fondo y pierde
los dedos. Mi vejiga est hinchada que debo correr con el short junto a los
pies y mi perra espera en la puerta del bao, cuando realmente no alcanzo a
verla; se rompen otras olas: mi mascota me parece una fotografa vidriosa.

Me vuelve el poema, que debo, es obvio, hay que escribir, todas las ideas
estn metidas en los pulmones; pero la flema se ha movido, no s si est, o
se fue en la ola, o se quedaron prendidas en el filo de uno de mis vellos
pbicos, o est en medio de la ua, junto con estreptococos, cuando baj mi
mano. He cocinado mis pies dos horas en la tina, mi rostro es un anciano en
el espejo, pero los senos siguen erectos, rosados como las vulvas de las
nenas en aquellas maternidades donde sus nombres estn escritos tan
bellamente, mientras sus familias las miran desde el vidrio, y plisan sus
manos, adems de sus bocas.

De lo desnudo que estaba mi reflejo ahora tiene medias de colores azules y
verdes haciendo cuadros, hay dos centmetros de piel hasta llegar a una
licra, la chompa blanca es amplia que podra entrar un librero o una nube.
El poema reposa en mi saliva, y estoy otoal. Yo misma soy hija, y tengo
dos hijos, la nia duerme en el piso, almohada y osito del tamao de ella,
no puedo abrazarla, tan finsima, entra en mi cuello, si pudiera contarle
fbulas... es muda, no habla como el otro, oscuro como la noche. Mi amiga
me pregunta si escribo poemas, en este instante ella es la liebre olvida
su antigedad que perdemos tiempo presentndonos continuamente. Miento. Le
he dicho que el poema es magnfico, y vuelve a su etereidad: el asesino
aparece en escena apenas dos amantes terminan una buena actuacin coital.
Remos hasta que nuestra columna se curva, me duele exageradamente el
diafragma que recuerdo que no hay poema.



*** los amorosos annimos

Ser la cazadora de los unicornios en los cuentos donde los castillos apenas
se reconocen o son fosas donde descansan los sapos que jams se convertirn
en prncipes, ni siquiera en hamacas en donde reposar mis voces maniatadas
es vicioso, cancergeno. Todos quieren dos piernas abiertas en el desayuno
y espaldas nutridas de llanto para no recordar los rostros. Queremos
zapatos de fiestas y huellas descalzas para transitar en casa sin que
ningn reflejo o timbre nos moleste en los paseos onricos, queremos andar
solos y acompaados cuando la entrepierna murmura como esquizofrnico en
plena escena idlica. El reloj nos gana la carrera siempre, y ya es tarde
cuando no nos reconocemos en las fotos del bautizo del hijo del mejor
amigo, ni en el carnet de secundaria, cuando ramos embriones, ebriamente
felices. Yo he lamido heridas ajenas slo por asegurarme una bufanda en
tiempos glidos, aunque iba ahorcando la esperanza y los amores con besos
de nios. Crecemos y se nos mueren las alas. Nos hacemos mundo y giramos
pretritos, insanos. Yo me he vuelto el dragn de los cuentos, pero ya me
cansa eso de buscar escondites en cuerpos vacuos que slo desgastan sus
pasos en sbanas y noches mustias. Me cans de los amorosos annimos y sus
lapsus de primaveras.



*** encenderme

Acostumbrada a reposar en los ceniceros y en las cloacas. Eso de encenderme
la luz del velador en media pesadilla es atroz. Desnuda me anuncio tumba
para asustar a los prncipes y me vuelvo a esconder en las hojas de
Alejandra: su silencio es perpetuo, como el gas de la estufa cuando lo
dejas hambriento queriendo que pase lo atemporal. Que me traguen los
rboles otoales, las sillas de ruedas, el purgatorio; que me secuestre
Cerbero en su ua ponzoosa; que se mueran esas alevillas que renacen las
lceras. Todo el miedo lo he bebido en una danza de falanges, estacionadas
como fiestas de diabticos crnicos. Rompen mi ventana los picos de pjaros
relmpagos, de pjaros sonrisas, de pjaros murmullos. Incrdula, hasta de
m reflejo que me rasgua tiempos de arena y cocteles. Es difcil acercarse
a la humanidad cuando hueles con impotencia las flores que vienen a
regalarte cada maana en tu lpida.



*** a

                                   Ms que por la A de amor estoy por la A
                                                        de asma, y me ahogo
                                                     de tu no aire, breme

                                                             Gonzalo Rojas.

La tumba me zumba desde la epiglotis. Cmo duele lanzar un grito en medio
de los rboles. Respirar se me ha vuelto tan desesperante. Ah disnea!, esa
capacidad la tuya de dejarme trmula en media vereda, en media cena, en
media distancia hacia el apocalptico murmullo de los bronquios, que gimen
su tortura; y pensar que quera usar la bufanda para apresurar el salto de
canguro del miocardio. Estn de luto las sextas uas. Vocifero una espuma
de hemates y las palabras me salen cortadas, ahogadas... La tos es la
muerte del amor de cantinas. La tos no escatima splicas a la afona verde
de los insectos. Y pensar que siempre quiero marcharme dejando las maletas
debajo del catre, y el abrigo puesto en el cuerpo de otra.

** Augusto Rodrguez
   http://www.letralia.com/firmas/rodriguezaugusto.htm
   Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Periodista, editor y
   catedrtico. Ha publicado los poemarios Mientras ella mata mosquitos
   (2004), Animales salvajes (2005), La bestia que me habita (2005), Cantos
   contra un dinosaurio ebrio (Barcelona, Espaa, 2007), Matar a la bestia
   (recopilacin; Guadalajara, Mxico, 2007), La gramtica del deseo
   (recopilacin; La Paz, Bolivia, 2009; Monterrey, Mxico, 2009; Neuqun,
   Argentina, 2009) y Voy hacia mi cuerpo (Lima, Per, 2010). Se dedica a
   la ctedra y colabora en publicaciones peridicas con artculos,
   reseas, entrevistas, comentarios literarios en Ecuador y otros pases.
   Sus textos aparecen en varias antologas locales y en pases como
   Espaa, Chile, Mxico, Per, Uruguay, Venezuela, Nicaragua y Argentina.
   Ha obtenido el Premio Nacional de Poesa David Ledesma Vzquez (2005),
   el Premio Nacional Universitario de Poesa Efran Jara Idrovo (2005),
   mencin de honor en el Concurso Nacional de Poesa Csar Dvila Andrade
   (2005), finalista del III Premio Internacional de Poesa Mrius Sampere
   (Espaa, 2007), finalista del VII y VIII Premio Internacional de Poesa
   Joven Martn Garca Ramos (Espaa, 2008-2009). Es uno de los fundadores
   del grupo cultural guayaquileo Buseta de Papel
   (http://grupobusetadepapel.blogspot.com). Ha participado en varios
   festivales poticos, encuentros literarios, ferias de libros dentro y
   fuera de su pas natal como Toda la poesa al asador: Encuentro de
   Poesa Ecuador-Argentina (Alianza Francesa de Quito, 2005), Encuentro
   Nacional de Literatura Ecuatoriana Alfonso Carrasco Vintimilla (2005),
   Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL; Mxico, 2007), III
   Encuentro Latinoamericano de Poesa Actual Poquita Fe (Santiago de
   Chile, 2008), I Encuentro de Jvenes Escritores Latinoamericanos del
   Alba (San Cristbal, Venezuela, 2008), VI Festival Internacional de
   Poesa de Granada (Nicaragua, 2010) y III Festival de Poesa Joven
   Ileana Espinel Cedeo (Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamn
   Carrin, CCE, http://cce.org.ec; 201 Fiesta del Libro Abril Libros Mil
   (Ministerio de Cultura del Ecuador,
   http://www.ministeriodecultura.gov.ec; 2010), Encuentro Nacional de
   Poesa Voz a Vos (CCE, 2010), II Encuentro Internacional de Poetas en
   Ecuador Poesa en Paralelo Cero (2010) y Feria Internacional del Libro
   Cuba 2011. Parte de su obra potica est traducida al ingls, al rabe,
   al cataln y al francs. Poemas suyos han salido en importantes
   peridicos y en revistas impresas o virtuales de Ecuador, Mxico,
   Argentina, Espaa, Colombia, Estados Unidos, Chile, Cuba, Canad,
   Venezuela, Nicaragua, Per y Uruguay. Editor de la revista literaria El
   Quirfano y de El Quirfano Ediciones (http://elquirofano.blogspot.com).



||||||||||||||||||||||||||||    ENTREVISTAS    ||||||||||||||||||||||||||||

=== Antonio lvarez Gil ===================================================
=== Nadie es completamente objetivo en su arte ==========================
=== Ihosvany Hernndez Gonzlez ===========================================

      Antonio lvarez Gil (Melena del Sur, Cuba, 1947) reside desde 1994 en
      Estocolmo, Suecia. Su obra discurre de manera paralela a su vida y
      refleja los conflictos y avatares de su pueblo, tanto en la isla como
      en su ya largo peregrinar por el mundo. Ha publicado doce libros en
      Cuba, Uruguay, Puerto Rico y Espaa. Entre sus mltiples galardones
      se encuentra el Premio Vargas Llosa de novela de 2009 por la obra
      Perdido en Buenos Aires. Entre sus libros ms importantes se
      encuentran Delirio nrdico (2004), Nunca es tarde (2005), La otra
      Cuba (2005), Concierto para una violinista muerta (2007), Despus de
      Cuba (2009) y Perdido en Buenos Aires (2010). lvarez Gil figura en
      varias antologas del cuento contemporneo. Cuentos y artculos suyos
      han aparecido en publicaciones de Espaa, Italia, Suecia, Estados
      Unidos y Latinoamrica. Es miembro de la Asociacin de Escritores de
      Suecia. http://alvarezgil.com.

      Callejones de Arbat puede adquirirse en Amazon
      (http://amzn.to/MhFGCo) y en Barnes & Noble (http://bit.ly/K8lSkj).

Un periodista cubano, empleado en una organizacin internacional
relacionada con el ex campo socialista europeo en Mosc, trabaja en un
libro sobre poetas rusos de la primera mitad del siglo XX. Investigando
sobre sus vidas y obras conoce de injusticias cometidos contra ellos. Pero
alguien se entera de la existencia de este trabajo, y los representantes de
Cuba en Rusia se hacen de una copia. A partir de este momento, el escritor
caer en problemas. De esto trata Callejones de Arbat, la nueva novela de
Antonio lvarez Gil (La Habana, 1947), quien cuenta con novelas como
Delirio nrdico (2004), Concierto para una violinista muerta (2007) y
Perdido en Buenos Aires (2010), entre otras.

El tiempo y el espacio de Callejones de Arbat...

En Mosc, en 1990. Por entonces la perestroika haba comenzado a erosionar
los pilares que sustentaban al rgimen totalitario en la antigua Unin
Sovitica, provocando, entre otros efectos, una cierta apertura en los
mecanismos que regan los destinos de la sociedad.

En las pginas de los principales diarios y revistas aparecan
continuamente reportajes que ponan al descubierto el siniestro entramado
de la represin sobre los artistas e intelectuales en las dcadas
anteriores, e incluso posteriores, a la muerte de Stalin.

Como no poda ser de otro modo, los ecos de la perestroika sovitica se
sintieron muy pronto en las naciones europeas pertenecientes al llamado
campo socialista.

Todo aquello termin con la cada del muro de Berln.

En tu novela el protagonista investiga sobre algunos poetas de la Edad de
Plata de la literatura rusa...

Aparecen Anna Ajmtova, Boris Pasternak, Marina Tsvetyeva y otros grandes
escritores reprimidos por Stalin y censurados en la Rusia de entonces.

Pero hay tambin referencias a El maestro y Margarita, la extraordinaria
novela de Mijal Bulgkov. En la trama de Callejones de Arbat esta obra de
Bulgkov es puesta en escena en un imaginario teatro de Mosc. En ese
contexto, el periodista cubano vive un intenso romance con una actriz
hispano-rusa que interpreta el papel de Margarita en la pieza. Los amantes
parecen desdoblarse y confundirse con la pareja de enamorados de la stira
de Bulgkov.

Cunto de ficcin y cunto de realidad?

Los hechos histricos son reales, tomados de mi experiencia vital. Pero
tambin de libros o documentos contrastados. En cambio, la trama misma de
la novela, los personajes y sus historias, as como las situaciones que
viven o atraviesan son producto de mi imaginacin.

La ciudad de Mosc y los escenarios de la ficcin s corresponden con los
reales. Al menos como eran stos en la poca del relato.

Y por qu has elegido este ttulo, Callejones de Arbat?

Por el papel que desempea aqu la novela El maestro y Margarita, de Mijal
Bulgkov.

Quien haya ledo esta obra sabr que se desarrolla en una zona de Mosc muy
cercana a los lugares donde transcurre la accin de Callejones de Arbat. En
particular, la casa del maestro, en la ficcin del autor ruso, se encuentra
en uno de los callejones de la regin de Arbat, que es un barrio de Mosc
que yo conozco muy bien, y en el cual quise ubicar los principales
escenarios de mi novela.

Adems, como he dicho ms arriba, la actriz que es coprotagonista de mi
historia acta en una imaginaria puesta en escena de la novela de Bulgkov.
Y en general, los hroes de mi ficcin leen con gran devocin el texto del
escritor ruso.

Por otra parte, los personajes de El maestro y Margarita son la ltima
visin que tienen los protagonistas en la escena final de mi novela.

Por ltimo, Mijal Bulgkov es uno de los escritores que en su momento
fueron proscritos y marginados por el rgimen sovitico. Y por eso he
querido rendirle una especie de homenaje en estas pginas.

La idea de esta nueva novela...

La idea que subyace en el fondo de esta novela es la de mostrar algunos
aspectos del conflicto que ha existido, y existir siempre, entre la lite
gobernante en los pases de rgimen totalitario y los artistas e
intelectuales que se atreven a mantener su propio discurso ideolgico, y en
ocasiones esttico, frente al estipulado por la poltica cultural oficial,
y las normas imperantes en el pas.

Si los artistas no se avienen a los requerimientos del poder, si no se
incorporan al coro de los incondicionales al lder de turno, son suprimidos
de la escena pblica. Y, si persisten, pueden llegar a ser aplastados
fsica o moralmente.

Tampoco es raro verlos condenados al silencio, el ostracismo, la reclusin
y, con frecuencia, obligados al exilio, segn los tiempos que corran y la
suerte, o la mala suerte!, del culpable.

Expectativas..?

Mis expectativas son altas, como me ocurre generalmente con cada libro que
termino. Cuando me enfrento a la escritura de un texto lo hago siempre
pensando que se trata de mi obra mayor, de la definitiva.

Luego el resultado es el que es, y unos libros son ms apreciados que
otros, algo que a veces depende de ciertos factores extraliterarios, como
la casa que los saca a la luz, la inversin realizada en su lanzamiento y
promocin o algunos otros mecanismos de carcter ms bien econmico.

En el caso de esta novela, debo decir que desde el inicio fui muy ambicioso
con ella, tanto en su planteamiento como a la hora de llevarlo a la
prctica. Me puse metas muy altas, dada la importancia del tema y lo
cercano que lo siento.

Antes de sentarme a escribir realic un enorme trabajo de investigacin,
traduje textos del ruso y me le o rele un nmero importante de obras de
los poetas y narradores de la llamada edad de plata de la literatura
rusa. Luego me sumerg en la escritura de la trama con una pasin y
dedicacin extremas.

Y as trabaj durante varios meses, hasta que estuve satisfecho con el
resultado final.

Pero con la ltima escena del libro termin mi responsabilidad como
escritor. Ahora las cosas ya no dependen demasiado de m. Seguramente sern
otros los encargados de decir la ltima palabra sobre la novela.

En cuanto a su alcance, es difcil predecir cmo funcionar el libro en el
mercado, qu dir la crtica, qu aceptacin tendr entre los lectores:
tanto cubanos como de otras nacionalidades.

Algunos escritores y crticos amigos que han tenido la oportunidad de
leerlo me han reconocido sentirse conmovidos por el texto. Algo similar me
ha dicho la editora de Terranova Ediciones, que, por cierto, piensa hacer
una gran campaa de promocin en Puerto Rico y el resto de los Estados
Unidos.

Ms all de esto, es difcil decir qu ocurrir con Callejones de Arbat.

Por el momento solo se puede leer en formato digital, pero para cundo
podra estar editada en papel?

Segn los editores, dentro de unos pocos meses podr adquirirse tambin la
versin en papel. No tengo, sin embargo, la fecha exacta de este evento.

Crees que esta novela pueda ser leda por los lectores de dentro de la
isla, si en verdad se produce una apertura, o tolerancia literaria entre
ambas orillas?, refirindome al pasado debate en la Uneac. Lo ves como
otra utopa, o como una probabilidad cercana?

La novela puede ser leda por cualquiera que sienta inters por el tema. Yo
la escrib sin prejuicios de ningn tipo y espero que as sea recibida por
los lectores, cubanos o no, tanto si residen en la isla como en el
exterior. Otra cosa es que no veo muy probable que sea publicada en Cuba.
Al menos en un futuro cercano.

Una ltima pregunta: Mario Vargas Llosa afirma que la autenticidad o
sinceridad del novelista est en aceptar sus propios demonios y en
servirlos a la medida de sus fuerzas. Partiendo de esta idea, cmo
Antonio lvarez Gil acepta sus propios demonios y los coloca a favor de la
literatura?

Yo pienso que esas dos palabras que mencionas son esenciales a la hora de
proyectarse en la vida, no slo en la literatura. Sin ellas las personas
nunca sern bien acogidas en ningn lugar.

Hay que tratar de ser siempre mejores, de superarse continuamente y de
saber elevarse desde los propios defectos y errores. Pero tambin hay que
saber presentarse como quien uno es, y no como aqul que nos gustara ser y
que en realidad no somos. Pienso que si uno va por el mundo ejerciendo de
algo que en realidad no es, nunca ser tomado en serio, ni como escritor ni
como ser humano.

Ahora, si por demonios se entienden las vivencias personales y las
preocupaciones ticas y estticas del escritor, el modo de ver y apreciar
la realidad de su pas y del mundo, pues es natural que empleemos esos
demonios en la construccin de nuestra fbula. Usamos toda la informacin
de que dispone la memoria, todo el bagaje de diversa ndole que vamos
acumulando a lo largo de la vida. As es, al menos, en mi caso concreto.

En cada obra que escribo, e incluso en cada artculo que publico, va mucho
de m, de mis experiencias personales y de mi propia sensibilidad artstica
y humana en general.

El escritor tiene la facultad de crear mundos a la medida de sus fuerzas y
sus deseos, de su apreciacin sobre el tiempo en que vive y la realidad que
lo rodea. Pero le es imposible escribir sin trasvasar al texto los juicios
y opiniones que alientan en su mente. De un modo u otro, en su obra est
presente no slo aquello que desea proclamar en pblico, sino tambin lo
otro, lo que no est explcito pero que llega igualmente hasta el
entendimiento del lector. Y, en mi opinin, con un alto grado de
parcialidad.

Nadie es completamente objetivo en su arte. Siempre, y no slo en el mundo
presentado y en los caracteres de los hroes que creamos, sino tambin en
cualquier artculo, en cualquier argumento que se esgrima, cosa que se
escriba o respuesta que se d en una entrevista, ah estarn presentes
nuestros propios demonios, como los ha llamado Vargas Llosa.

** Ihosvany Hernndez Gonzlez
   http://www.letralia.com/firmas/hernandezgonzalezihosvany.htm
   Poeta cubano (La Habana, 1974). Reside desde 2004 en Montreal (Canad).
   Escribi libretos radiales para la emisora cubana Radio Progreso,
   mientras estudiaba licenciatura en historia en la Universidad de La
   Habana (http://www.uh.cu). Tiene inditas las novelas El mejor sitio del
   mundo y La salida. Obtuvo el segundo premio en el evento literario
   Tendiendo Puentes (http://home.oise.utoronto.ca/~lared/Ganadores.htm;
   2005), convocado por la Universidad de Toronto, con el cuento Saln
   Sahara, y que aparece en la antologa bilinge Ruptures, continuities
   and re-Learning, The political participation of Latin Americans in
   Canada (http://www.wier.ca/~%20daniel_schugurensky/ruptures.html). Fue
   finalista del II Premio Internacional de Poesa Desiderio Macas Silva
   (http://www.ayc.com.mx/listafin06.htm), convocado por ediciones Azafrn
   y Cinabrio, de Mxico, con el poemario Das despavoridos como ciervos.
   Mantiene una bitcora literaria en
   http://laparadadelosmangos.blogspot.com.



|||||||||||||||||||||||||||    SALA DE ENSAYO    ||||||||||||||||||||||||||

=== Santo oficio de la memoria, de Mempo Giardinelli ======================
=== Literatura y memoria en la novela hispanoamericana ====================
=== Mara del Carmen Castaeda Hernndez ==================================

El propsito de dar significado a los hechos humanos para interpretarlos y
entenderlos pertenece tanto a la literatura como a la historia. La historia
brinda el discernimiento del pasado que cumple con la necesidad de dar
sentido y comprender los acontecimientos. La literatura, principalmente la
narrativa, es el recurso que posee la memoria para relatar la historia de
lo que fue. Reflexionar lo pasado es pensarlo; inmortalizar lo pasado es
obligarse a contarlo.

No hay literatura sin memoria, afirma Juan Mars. Esta aseveracin ser
siempre vlida ya que la memoria de lo acontecido sigue estando siempre
vigente en los textos escritos.

En literatura, como dice Karl Kohut, asociamos la memoria con gneros
literarios que evocan el pasado como la novela, el teatro y la poesa, al
igual que la biografa y la autobiografa. En todos estos gneros o
subgneros, la literatura se aproxima a una disciplina semejante: la
historiografa.

Michel de Certeau aclara en Historia y psicoanlisis, entre ciencia y
ficcin, que la historiografa decimonnica, por su lucha contra la
fabulacin genealgica, contra los mitos y las leyendas de la memoria
colectiva o contra las derivas de la circulacin oral [...], crea una
distancia en relacin al decir y al creer comunes (1998:51) para
certificarse como conveniente y diferente al discurso oficial.

La memoria colectiva comprende, de acuerdo con Jan Assmann, las
reminiscencias compartidas por los individuos que han vivido en un tiempo y
espacio determinado, as como los recuerdos de sucesos de un pasado lejano
y definitivo, que pertenecen a una historia ancestral o mtica.

Para Aleida Assmann la memoria individual abarca la memoria episdica, la
semntica y la motrica; la memoria colectiva se refiere a experiencias de
una comunidad, y la memoria cultural se basa, no slo en el proceso
restringido de recuerdos de una comunidad y una generacin, sino en largos
periodos de tiempo que se presentan en forma de ritos, monumentos,
edificios u obras escritas que perduran a lo largo de la historia de una
determinada sociedad.

Tomar en cuenta la memoria colectiva representa relacionar acontecimientos,
memorias individuales y la imaginacin en un texto historiogrfico,
aproximndolo a los textos de ficcin, es decir, la literatura como un
discurso lgico de la historia y la ficcin que la vuelve imaginable y
significativa.

El presente histrico establece el punto de referencia para la memoria
colectiva, abstraccin que aglutina una multitud indefinida de variantes.

Segn Jean Bessire, el relato literario reproduce estructuralmente las
singularidades espacio-temporales de la relacin memoria-literatura, y
expresa que el pasado es lo que otorga fuerza al acto de la narracin del
presente y seala que el juego de la fuerza y del acto no es el juego de
la causa y del efecto, sino el de una actualizacin paradjica, que muestra
los momentos del tiempo como copresentes respecto de s mismos (Bessire,
2004: 7).

Y es precisamente esta incongruencia la que podemos constatar en Santo
oficio de la memoria, donde pasado y presente conviven en el acto de la
narracin. En oposicin a la estructura del relato tradicional histrico o
el de cierta tradicin literaria que establece lo secuencial y cronolgico
como pauta a seguir, la novela de Giardinelli rompe con la lgica del
tiempo lineal y responde a una lgica distinta, propia de la memoria
individual discontinua que est al mismo tiempo atravesada por lo que
podemos llamar el tiempo colectivo. Esta lgica supone conocerse a s
mismo y al entorno desde una perspectiva circunstancial que examina los
significados del mundo y de las historias, desde otro mbito.

El debate sobre la memoria en Latinoamrica entraa una incursin a la vida
poltica y cultural de la dcada de los setenta y a las problemticas
surgidas por la instauracin de la violencia sin precedentes, instalada y
sostenida por diferentes sectores sociales.

Santo oficio de la memoria es, ms que un texto puramente literario, una
representacin esttica de la memoria, de la memoria colectiva.

La literatura constituye slo una parte de la memoria colectiva, pero, como
dice Kohut, se trata de una parte privilegiada.

La memoria colectiva es, ciertamente, una memoria poltica, y que, segn
Hugo Vezzetti, se fundamenta en una prctica social que implica acciones
destinadas no a fijar el pasado, sino a facilitar su indagacin, y que
precisa de elementos, sustentos e instrumentos que se encuentran en el
texto literario: Me interesa situar la memoria en un espacio de problemas,
que se abren en la medida en que no se trata slo de la recuperacin
testimonial ni de las construcciones fijadas del pasado sino de una
dimensin abierta a una prctica de la inteligencia (Vezzetti, 2002:34).

La mencin que hace Vezzetti sobre la prctica social nos lleva a
reflexionar sobre el conflicto de considerar a la memoria colectiva no como
un desarrollo estable sino como procesos de construccin de memorias.
Elizabeth Jelin opina: Lo colectivo de las memorias es el entretejido de
tradiciones y memorias individuales, en dilogo con otros, en estado de
flujo constante, con alguna organizacin social y con alguna estructura,
dada por cdigos culturales compartidos (Jelin 2001: 22).

Norbert Lechner y Pedro Gell han denominado a estos elementos como la
verdad de la memoria, es decir, el juego de significaciones establecido
entre hechos y ficcin.

En Santo oficio de la memoria se percibe un tiempo circunscrito por
referentes determinados que permiten un marco en el cual coexisten tantos
tiempos como subjetividades existen. La memoria surge no como un paradigma
universal absoluto y concluyente sino como proyecciones que se ocupan de su
propia lgica temporal y que desarticulan la linealidad del relato
cronolgico para dar lugar a la duda, a la imprecisin temporal y a la
imaginacin.

As, la memoria organiza otra forma de leer, diferente de la historia. Si
bien la memoria es social y colectiva, pues como plantea Paul Ricoeur, se
evoca tambin con los recuerdos de los otros, la subjetividad que la
articula detona otras perspectivas como la emotiva y la afectiva que la
Historia no toma en cuenta.

En La memoria, la historia y el olvido, Ricoeur sugiere que no debe existir
una subordinacin entre historia y memoria, ya que en conjunto participan
en la representacin del pasado y el vnculo con el pasado es el enlace
directo de la memoria, y plantea la relacin entre memoria e imaginacin.

La lectura del tiempo pasado que efecta Ricoeur se enfoca tambin en el
olvido, que es percibido como un atentado contra la fiabilidad de la
memoria, la muerte anunciada de los recuerdos (2004:357).

Para construir su identidad el ser humano necesita la historia y la
memoria, una identidad narrativa. De modo que la escritura se convierte
en la frontera entre la memoria y la historia.

Aleida Assman seala tres dimensiones de la memoria: su relacin con la
identidad personal, con la historia y con la nacin.

Pierre Nora observa que cuando la memoria se asocia a los individuos existe
una frontera clara entre memoria e historia: los individuos tienen su
memoria, las sociedades su historia, pero la colectivizacin de la memoria
ha suprimido esta nocin. El trmino memoria ha adquirido un sentido tan
general que usualmente reemplaza a [...] el trmino historia, y a poner la
prctica de la historia al servicio de la memoria (Nora 2008: 29).

Asimismo Nora define el concepto de memoria como aquellos mbitos donde se
concreta y alberga la memoria, mbitos en los tres sentidos de la palabra,
material, simblico y funcional, pero simultneamente en grados diverso
(Nora, 2008: 33).

Nora hace una distincin entre historia y memoria: la memoria es la vida,
es absoluta, arraigada en lo concreto, el espacio, el gesto, la imagen y el
objeto, en permanente evolucin y con constantes distorsiones; expuesta al
razonamiento del recuerdo y del olvido. Tambin es afectiva, mgica,
mltiple, colectiva, plural e individualizada. Por otro lado, la historia
es la reconstruccin inconstante e incompleta de la representacin del
pasado: una operacin intelectual, inherente, que conlleva un discurso
crtico y que pertenece a todo y a nadie.

Para Nora la nica relacin entre historia y memoria es desde la
perspectiva de anlisis de las ciencias sociales, es decir, reconstruir la
historia nacional alrededor de los lugares de memoria.

Esta reconstruccin de la historia nacional argentina es lo que Mempo
Giardinelli logra en la novela que nos ocupa.

La estructura de Santo oficio de la memoria est determinada por el relato
de sus personajes femeninos a travs de una memoria que se entreteje en
oposicin con la exgesis oficial. As, el relato principal es el de la
memoria subjetiva y sirve para fundamentar la identidad:

Franca dice:

      No era normal que l cambiara sus decisiones, pero el argumento de
      la mujer fue que esa maana amasara panciotti, y si l tena una
      debilidad culinaria sa era los panciotti que amasaba ella, habilidad
      que muchos aos ms tarde heredaran todas sus nietas menos yo.
      Antonio prometi estar de regreso con el tren de las doce y media.

      En el exacto medioda contara aos despus Angela
      Stracciattivaglini a su hijo Gaetano, y ste a su hijo Enrico, y
      Enrico a su hijo Pedro, y Gaetano y Enrico y Pedro y ella a m, como
      yo ahora a usted empez a sentirse inquieta y desasosegada y
      nerviosa (1997:19).

Yuri Lotman dice que la escritura es tambin una forma de la memoria. Para
Lotman la correlacin entre literatura escrita y mito puede ser explorada
en dos aspectos: el evolutivo y el tipolgico. En el primero, el mito
irrumpe en los textos literarios artsticos como fragmentos que han perdido
ya su significado inicial. Por lo tanto, mito y literatura nunca coexisten
en el tiempo.

En el segundo aspecto, mito y literatura son ideados como mundos culturales
independientes, organizados inseparablemente desde el punto de vista
estructural.

El cruce lleva al choque intertextual del mito en la literatura a travs
del tiempo circular, un eterno retorno que fisura la cosmovisin occidental
adquirida en un orden hegemnico, orden que a su vez se reproduce por la
sucesin lineal de la escritura. En este sentido la palabra de todos se
individualiza y por lo tanto se desacraliza, se despoetiza.

De acuerdo a su autor, Santo oficio de la memoria debi haber sido una
novela sobre la guerra de Malvinas (1). Giardinelli explica que al
enterarse, el 20 de abril de 1982, desde Mxico, de la inminencia de la
guerra, pens en escribir sobre ese acontecimiento. Pero se decidi por
escribir una novela sobre la memoria, que ostenta una perspectiva tanto
individual como colectiva y que, con los diferentes puntos de vista de los
personajes, nos hace testigos de la formacin de una cultura nacional.

Como ejemplo tenemos el fragmento siguiente:

      Yo no s por qu en todo el mundo se interesan tanto por el
      peronismo. Lo consideran un fenmeno incomprensible, una ilusin
      ptica, un pase de magia, casi un sinnimo de la Argentina moderna.
      Explicar a los argentinos es como intentar una axiologa de la
      inconsciencia. Y el peronismo es su aspecto ms indescifrable. Pero
      yo me largu como un gil (1997:325).

En la novela de Giardinelli nos encontramos con el relato autobiogrfico de
los personajes en el que la funcin del recuerdo, de la memoria personal,
logra una narracin de indiscutible calidad literaria.

Cada narrador funciona como testigo de una hazaa colectiva, como
recaudador y compilador annimo de una serie de testimonios y de fuentes
que presentan diversos modos de la narracin oral.

La polifona se presenta como artificio retrico para revelar una
manifestacin ms compleja: las voces de una identidad, la transmisin de
una cultura. Esta pluralidad de voces reproduce el anonimato colectivo,
pero siempre aparece un narrador primordial, que en una suerte de
contrapunto coral funciona como la voz del pueblo.

Santo oficio de la memoria presenta elementos biogrficos y vivencias
personales que se mezclan con el discurso novelesco y la ficcin.

De manera que podemos constatar que la intencin del escritor en la novela
es la de dilucidar el presente a partir de las experiencias pasadas. La
reconstruccin de las cuatro generaciones de los Domeniconelle representa,
hasta cierto punto, la historia de Argentina.

En una entrevista el autor habla de la estructura coral en donde las voces
son muchas, y todas disonantes, disociadas, caticas. Como la memoria
(Giardinelli 1997:270).

El futuro est presentido por el pasado. La tragedia revolotea alrededor de
los varones de la familia.

En el tiempo presente de la narracin, los dos hombres en medio de ese
remolino de figuras femeninas representan el destino trgico. Pedro
enfrenta a la fatalidad de que al regresar encontrar la muerte que le
vaticina el coro de voces femeninas. As, como dice Ricoeur, deber
mostrar cmo la dimensin epistmico, veritativa de la memoria se
compagina con la dimensin pragmtica vinculada a la idea de ejercicio de
la memoria (2004:79).

El personaje que sirve como transcriptor para estructurar la novela y,
por lo tanto la historia y memoria, es el el Tonto de la buena memoria.

El Tonto de la buena memoria y la buena caligrafa es el nico personaje
innominado en la novela, es el director tras bastidores. Conforme avanza el
relato, el lector percibe cada vez con mayor intensidad su presencia. Se
vuelve en el mediador entre los hablantes, en receptor que al mismo tiempo
establece un dilogo. l recuerda, escucha, ordena y fija en la memoria
esas voces heterogneas.

Memoria, historia, viaje, recuerdo, exilio y olvido son los temas
recurrentes que brotan incesantemente en Santo oficio de la memoria.

Al final el Tonto, con su mirada, su memoria y su escritura perturbadora y
obsesiva, perturba y provoca el desasosiego y recelo. l tambin acepta que
su memoria est formada de olvidos transitorios (Giardinelli, 1997:539),
sino que su escritura comienza a reflejar los problemas de su aislamiento
fsico e interno.

De manera que el olvido se vuelve la otra cara de la memoria, de la
inmanencia, de la vida para asentarse en el presente y aceptar los retos
que presente el futuro.



Nota

 1. Mempo Giardinelli sobre Santo oficio de la memoria.
    http://www.literatura.org/Giardinelli/sobre_Santo_oficio.html



Bibliografa

  ASSMANN, Aleida. Espacios de memoria. Formas y transformaciones de la
   memoria cultural. Mnich, C. H. Beck, 1999.

  ASSMANN, Jan. Das kulturelle Gedchtnis: Schrift, Erinnerung und
   politische Identitt in frhen Hoch-kulturen. Mnchen: Deutscher
   Taschenbuchverlag, 1992.

  BESSIRE, Jean. Las dificultades de la literatura y la memoria. Pars:
   Press de la Sorbonne Nouvelle, 2004.

  DE CERTEAU, Michel. Historia y psicoanlisis. Mxico: Universidad
   Iberoamericana, 2003.

  GIARDINELLI, Mempo. Santo oficio de la memoria. Argentina: Seix Barral,
   1997.

  JELIN, Elizabeth. Los trabajos de la memoria. Madrid: Siglo Veintiuno,
   2001.

  KOHUT, Karl. Literatura y memoria. Cahiers du Criccal, N 30. Pars:
   Press de la Sorbonne Nouvelle, 2003.

  LOTMAN, Yuri M. La Semisfera II. Madrid: Frensis Ctedra, 1998.

  NORA, Pierre. Les lieux de mmoire. Prlogo de Jos Rilla, Montevideo:
   Trilce, 2008.

  LECHNER, Norbert, y Pedro GELL. Construccin social de las memorias en
   la transicin chilena, en: JELIN, Elizabeth, y Susana G. KAUFMAN
   (comps.). Subjetividad y figuras de la memoria. Buenos Aires: Siglo XXI,
   2006.

  RICOEUR, Paul. Temps et rcit. Pars: Seuil, 1983-85.
   . La historia, la memoria y el olvido. Madrid: Trotta, 2004.

  TODOROV, Tzvetan. El jardn imperfecto. Luces y sombras del pensamiento
   humanista. Barcelona: Paids, 1999.

  VEZZETTI, Hugo. Pasado y presente. Guerra, dictadura y sociedad en la
   Argentina. Buenos Aires: SXXI, 2002.

** Mara del Carmen Castaeda Hernndez
   http://www.letralia.com/firmas/castanedahernandezmariadelcarmen.htm
   Investigadora mexicana (Mxico, D.F., 1951). Es licenciada en lengua y
   literatura hispnicas por la Universidad Iberoamericana
   (http://www.uia.mx; 1972-1976). Tiene una maestra en psicologa de la
   salud por el Centro de Estudios Universitarios Xochicalco
   (http://www.xochicalco.edu.mx), de Tijuana (1997-1998).



=== Los smbolos empleados en el Cntico espiritual =======================
=== de San Juan de la Cruz      Mara Alicia Medina =======================

Antecedentes

Juan de Yepes elige el nombre de San Juan de la Cruz durante su vida
religiosa. Recordemos que San Juan de la Cruz sufri toda clase de
persecuciones, las cuales le hicieron llegar al penal de Toledo, donde fue
atormentado, intimado a la muerte, extorsionado y en estado agnico, en
aquella pocilga, fue donde inici las magnficas composiciones de su obra
cumbre: el Cntico espiritual.

San Juan de la Cruz tuvo una personalidad genuinamente potica, su
preparacin intelectual fue excelente: la filosofa de Aristteles y
Platn; el santo conoci, perfectamente, la Biblia, la teologa de Santo
Toms y la de los grandes Padres de la Iglesia. El maestro distingui la
poesa popular, como la culta de influencia italianizante. Su inspiracin
potica, su misticismo y su esfuerzo formal se unificaron y crearon poemas
insuperables.

El propsito de San Juan de la Cruz fue transmitir su vivencia mstica, y
siendo un amante de la poesa lo consigui. Su aspiracin fue divulgar el
conocimiento mstico como l lo viva, sin pensar que sus obras serviran
de orientacin para los lectores afanosos en escalar esa espiritualidad. La
mstica o espiritualidad de un ser est, ntimamente, relacionada con sus
pensamientos, porque stos emanan del centro de su alma.

Mancho Duque, en su obra Palabras y smbolos en San Juan de la Cruz, habla
sobre la mstica del santo: ...llega a tocar el misterio en su desbordante
plenitud y balbucir lo que puede de esa experiencia... La poesa es una
penetracin real, aunque parcial, del misterio. Y el paradigma de todos los
misterios es Dios (1).

Dmaso Alonso asevera: La poesa de San Juan de la Cruz es misteriosa como
un aerolito. Es, en su origen, lo que los paganos llamaban monstrum, signo
enviado por la divinidad  (2).



Smbolos

Parte de la riqueza mstica-potica de San Juan de la Cruz se basa en los
smbolos utilizados en sus composiciones. Al recordar el concepto de esta
figura retrica, la percepcin de su obra ser mejor valorada.



Concepto de smbolo

Beristan expone este significado:

      Smbolo es aquel signo que, en la relacin signo/objeto, se refiere
      al objeto que denota en virtud de una ley o convencin que es su
      condicin constitutiva, y que suele consistir en una asociacin de
      ideas generales que determina la interpretacin del smbolo por
      referencia al objeto. Su carcter reside en el hecho de que existe la
      convencin de que ser interpretado como signo aunque nada establezca
      una conexin entre signo y objeto (3).



Caractersticas de los smbolos

Mancho seala algunas caractersticas:

  La caracterstica semntica fundamental del smbolo consiste en evocar,
   sugerir, implicar, pero nunca sealar con precisin.

  El autntico smbolo es de naturaleza viva. Esto es, est preado de
   significaciones que no slo superan la comprensin intelectual y el
   inters esttico, sino que suscitan una cierta vida.

  La imagen simblica tiende a expresar el sentido de la aventura
   espiritual de los hombres impelidos a travs de las categoras
   espacio-temporales.

  El smbolo se basa en una intuicin totalizadora de la realidad, que
   permite captar en toda su complejidad el sentido ltimo de la dialctica
   Dios-hombre-cosmos.

  El smbolo encierra en s un carcter dicotmico propio, que engloba lo
   concreto y lo abstracto, lo material y lo espiritual, lo intuitivo y lo
   conceptual, lo subjetivo de la expresin y lo objetivo de la
   significacin, etc. (4).



Opiniones sobre los smbolos en la obra de San Juan de la Cruz

De Santiago emite:

      Los conceptos empricos, como oscuridad y luz, noche y da, soledad y
      sociedad, interno y externo, adquieren en el pensamiento de este
      mstico un valor especulativo y una significacin mstica. Las ideas
      terrenales como montaa, valles, bosques, islas, corrientes y aires,
      devienen figuraciones de la divinidad (5).

Orozco afirma:

      La asociacin del smbolo a la palabra, o mejor dicho, el empleo y
      valoracin de los elementos de la Naturaleza como smbolos, no es
      cosa que el santo poeta haya hecho en el momento de componer sus
      versos. Montes, valles, fuentes, flores o rosas constituyen para l
      no slo imgenes de algo hondamente gustado y contemplado, sino
      representaciones de una serie de ideas, smbolos y abstracciones que
      el santo haba unido a la palabra o imagen de una forma tan
      continuada e insistente que el trmino haba adquirido para l una
      suma de significados o representaciones (6).

Blecua comenta: ...el uso del smbolo, de la alegora y de la comparacin,
imprescindibles para aclarar conceptos o anlisis demasiado sutiles (7).

Barroso reflexiona:

      El Cntico espiritual, que por ser la obra potica ms amplia es en
      la que ms abundan las imgenes visionarias (...), imagen que, por
      lo dicho, puede ser denominada, asimismo, simblica. Y clasifica: un
      pajarillo es como un arco iris... Serie real: pajarillo = pequeez,
      gracia, indefensin = nio pequeo, indefenso... Serie irreal: arco
      iris (colores lavados, limpios, puros) = pureza = nio puro... (8).

El empleo de los smbolos en la obra de San Juan de la Cruz es consecuencia
de la vida espiritual que rega al santo, porque una composicin proyecta
la vida y el pensamiento del escritor y sus obras plasman el valor
especulativo o terico de los sentimientos vivenciales en contemplacin con
Dios. El santo los expres por medio de seales o abstracciones que agreg
a las palabras, que adquirieron, as, un significado espiritual, el mismo
que l senta en sus experiencias de amor con el Amado, Dios; el idealismo
mstico incluye el enigma de la comunicacin con el Altsimo, ya que este
vnculo es individual en cada ser humano con el Creador y es la razn de
ser un enigma.



El Cntico espiritual

Es la narracin de 40 canciones desde que el alma comienza a servir a Dios
hasta que llega al ltimo estado de perfeccin que es el matrimonio
espiritual. Durante el Cntico espiritual el alma camina por los tres
estados o vas espirituales: la purgativa, son ejercicios de amor entre el
alma y el esposo, Cristo, y es el relato del efecto de la oracin; en la
iluminativa se realiza el encuentro con Cristo, y en la unitiva se cumple
el matrimonio espiritual y se habla del estado de perfeccin que ha
alcanzado el alma. Las estrofas son liras con rima consonante y asonante.



Algunos smbolos empleados en el Cntico espiritual

Amado - montaas

      A dnde te escondiste,
      Amado, y me dejaste con gemido?

Ruano de la Iglesia, carmelita descalzo, manifiesta:

      Llmale Amado para ms moverle e inclinarle a su ruego, porque cuando
      Dios es amado con grande facilidad acude a las peticiones de su
      amante... De donde entonces le puede el alma de verdad llamar Amado
      cuando ella est entera con l, no teniendo su corazn asido a alguna
      cosa fuera de l... (9).

      Mi Amado las montaas
      los valles solitarios nemorosos
      las nsulas extraas,

Prez expone:

      Serie real: Amado [Omnipotencia = grandeza] emocin de grandeza en la
      conciencia.
      Serie irreal: Las montaas [Tamao enorme = grandeza] emocin de
      grandeza en la conciencia (10).

Dmaso Alonso afirma sobre Mi Amado las montaas:

      Otras veces, en fin, no existe verbo, porque la cpula sustantiva no
      ha sido expresada... Esta ausencia de cpula, este subdividirse de
      los miembros no verbales de la oracin, tienen como resultado una
      gran condensacin de materia (11).

Ruano de la Iglesia asevera:

      Las montaas tienen altura, son abundantes, anchas, hermosas,
            [graciosas, floridas, olorosas.
      Estas montaas es mi Amado para m (12).

Yo estoy de acuerdo con la opinin de Ruano de la Iglesia cuando San Juan
llama Amado a Dios, porque el Seor siempre escucha la splica del hombre
si l es amado y buscado. Adems, llama la atencin en la cancin uno: en
que es el hombre quien busca a Dios, ya que, comnmente, ha sido Dios quien
ha ido al encuentro de la humanidad, porque su deseo es la redencin del
hombre. Hay que considerar que la primera cancin es una oracin del alma
en busca de su Creador; el alma gime o solloza porque no lo encuentra, y el
sufrimiento es porque ya fue herida o vulnerada en un encuentro espiritual
sutil, leve, momentneo.

San Juan ve a su Amado, el Altsimo, en las montaas, en los valles, en los
ros o nsulas y en el zumbido del aire, ya que la grandiosidad de la
naturaleza refleja la magnificencia de su Creador y la humildad de San Juan
halla, en el centello y en la belleza del entorno natural, al Artista
creador. La naturaleza es el principio de la humanidad en el Gnesis.



Noche

Mancho asegura:

      El dinamismo de este smbolo genial est relacionado, por una parte,
      con la propia experiencia mstica reflejada, y, por otra, con las
      especiales caractersticas del verdadero smbolo potico... As el
      smbolo nocturno se va desarrollando en sucesivos planos de
      ahondamiento: natural, sensible, intelectual, sobrenatural, etc... El
      smbolo de la Noche va a potenciar el surgimiento de una serie de
      smbolos secundarios en cada uno de los tres ejes o directrices
      smicas... (13).

Es decir, Mancho clasifica los smbolos secundarios en dimensiones y ejes,
como se describe a continuacin:

  Dimensin progresiva: salida, puerta, camino y senda.

  Dimensin interiorizadora: entrar.

  Dimensin sublimadora o ascendente: subida, monte, cumbre, escala y
 vuelo.

  Eje de la negacin: desnudez, vaco, sequedad y silencio.

  Eje especfico lumnico: oscuridad, tiniebla, nube, ceguera, vista,
 ojos, luz, lumbre, rayo, fuego, llama, inflacin y calor.

  Eje de la inmensidad espacial e ntima: abismo, mar, desierto, etc.

      La noche sosegada,
      En par de los levantes del aurora,
      La msica callada,
      La soledad sonora,
      La cena que recrea y enamora.

Orozco cita: ...la noche, smbolo fundamental de su doctrina (14).

Lpez-Baralt y Pacho recuerdan sobre el verso subrayado, anteriormente:

      En este sueo espiritual que el alma tiene en el pecho de su Amado,
      posee y gusta todo el sosiego y descanso y quietud de la pacfica
      noche, y recibe juntamente en Dios una abisal y oscura inteligencia
      divina, y por eso dice que su Amado es para ella la noche sosegada
      (15).

La noche es un smbolo que la Biblia nos recuerda:

 1. La tierra estaba desierta y vaca y las tinieblas cubran el abismo y
    el espritu de Dios revoloteaba... (Gen. 1, 1).

 2. ...y llam Dios a la luz, da y a las tinieblas, noche... (Gen. 1,
    5).

 3. Hoy, esta misma noche, antes del segundo canto del gallo, me habrs
    negado tres veces (Mc. 14, 30).

 4. Era como la hora sexta, y se produjo obscuridad sobre toda la regin,
    hasta... (Lc. 23, 44).

Los incisos expresan:

 1. La creacin del mundo.

 2. La creacin de la noche.

 3. La traicin a Cristo.

 4. La muerte de Cristo.

San Juan de la Cruz utiliz el signo de la noche porque est ntimamente
relacionado con Dios y con Cristo en sucesos muy importantes, como son la
creacin, pasin y muerte. Es significativo decir: ...esta misma noche...
me habrs negado tres veces.... La aseveracin de Mancho en que el smbolo
de la noche se desenvuelve en planos sucesivos de avance natural,
intelectual y sobrenatural, porque la Biblia as los aplica en sentido
literal y no literal, es un discernimiento intelectual preciso. Observemos
que San Juan de la Cruz extrae un valor semntico del sustantivo noche:
sosegada, porque es una caracterstica de la noche, como puede ser
perturbada, su antnimo. Pudiera ser que el adjetivo sosegada fue utilizado
por San Juan de la Cruz para presentar la noche sosegada que Cristo no tuvo
en su pasin y muerte; el santo le ofrece esa noche de paz en su oracin.



Valles - nsulas
silbo - aires

      Mi Amado, las montaas,
      Los valles solitarios nemorosos,
      Las nsulas extraas,
      Los ros sonorosos,
      El silbo de los aires amorosos.

Garcilaso de la Vega:

      speras montaas
      suave canto
      fieras alimaas

Dmaso Alonso compara los adjetivos utilizados por Garcilaso de la Vega con
San Juan de la Cruz y dilucida:

      Observemos que todos los adjetivos del ejemplo de Garcilaso son
      antepuestos, eptetos, y todos los del de San Juan son pospuestos. El
      epteto implica un juicio analtico; el adjetivo pospuesto, un juicio
      sinttico. En el sintagma analtico se extrae del sustantivo una
      cualidad inherente a l para realzarla por medio del adjetivo; en el
      sinttico se atribuye al sustantivo una cualidad no inherente a l
      (16).

Ruano de la Iglesia formula:

      Valles solitarios: ...son quietos, amenos, frescos, umbrosos, de
      dulces aguas llenos... Estos valles es mi Amado para m...

      nsulas extraas:...estn ceidas con la mar y allende de los mares,
      muy apartadas y ajenas de la comunicacin de los hombres; y as, en
      ellas se cran y nacen cosas muy diferentes de las de por ac, de muy
      extraas maneras y virtudes nunca vistas de los hombres, que hacen
      grande novedad y admiracin a quien las ve. Y as, por las grandes y
      admirables novedades y noticias extraas alejadas del conocimiento
      comn que el alma ve en Dios...

      Silbo de los aires: Por aires amorosos se entienden aqu las
      virtudes y gracias del Amado... Y al silbo de estos aires llama una
      subidsima y sabrossima inteligencia de Dios y de sus virtudes, la
      cual redunda en el entendimiento del toque que hacen estas virtudes
      de Dios en la substancia del alma (17).

Se debe apreciar que Dmaso Alonso nos enriquece con la estilstica del
adjetivo epteto.

El estado de contemplacin que vivi San Juan de la Cruz guard secretos
que estn fuera de la comprensin del hombre comn, esos enigmas o
vivencias son las nsulas extraas para el santo y mucho ms sorprendentes
para la usual humanidad; es decir, Mi Amado es las nsulas extraas, que
semeja a decir: Mi Amado es inslito, desconocido, misterioso. Dios ha sido
y es un misterio para la humanidad y el santo lo saba. En el silbo de los
aires amorosos, el silbo llama la atencin por su sonido; Dios llama
nuestra atencin por el resueno de los aires amorosos o virtudes humanas,
que nos hacen caer en cuenta y pensar en que, esas virtudes vienen de Dios
y ellas nos incitan a buscarlo a l, porque emana amor y son amorosos.



Salida

      En la interior bodega
      de mi Amado beb y, cuando sala
      por toda aquesta vega,
      ya cosa no saba
      y el ganado perd que antes segua.

Mancho declara: La salida o xtasis, elemento desencadenante y
constitutivo de toda experiencia mstica, es un proceso de
descondicionamiento del alma en el que sta va reducindose a su solo
centro (18).

Valente y Lara enuncian:

      Salida/salir puede significar lo mismo: olvido de s, aborrecimiento
      de todas las cosas, huida de los enemigos, alejamiento de los gustos,
      que entrar dentro de s saliendo de todas las cosas por el afecto y
      deseo. En un mismo texto se dice que el salir, espiritualmente
      hablando, puede ser de dos maneras: de todas las cosas y de s mismo
      (CB 1, 20). En el lenguaje sanjuanista, el salir significa
      exactamente entrar dentro de s (19).

San Juan de la Cruz recita: cuando sala del interior bodega de mi Amado.
Mi opinin coincide con la de Mancho. En esta oracin el santo quiere
expresar, cuando sala su alma del estado de contemplacin con Dios, sala
y se extraviaba. Tambin estoy de acuerdo con la aseveracin de Valente y
Lara, el santo se olvida de s mismo en lo que quiere y su alma est a
disposicin de su Creador. Al renunciar a todo lo mundano, sale de s misma
para percibir durante la fase contemplativa la esencia y el amor del Amado.



Soledad

      En soledad viva
      y en soledad ha puesto ya su nido,
      y en soledad la gua
      a solas su querido,
      tambin en soledad de amor herido.

Dmaso Alonso sostiene: Esta insistencia no es sino un subrayar en lo
fontico la importancia de la nocin soledad, y los comentarios lo hacen
bien patente, pero, si atendemos al origen literario, hemos de reconocer su
relacin con ciertos artificios de los cancioneros (20).

Yo recuerdo que en el Antiguo Testamento, Dios pens en la soledad del
hombre:

      Y dijo Yahv Dios: No est bien que el hombre est solo; voy a
      hacerle una ayuda semejante a l (Gen. 2, 18-19).

Que el hombre estuviera solo fue significativo para Dios.

El smbolo de la soledad es revelador en la pasin de Cristo en el huerto
de Getseman y pudo haber sido una razn para que San Juan de la Cruz lo
utilizara:

      ...y les dice: Sentaos aqu mientras yo me retiro all a orar: ...y
      oraba diciendo: Padre mo, si es posible sea alejado de m este
      cliz; pero no se haga como yo quiero, sino como quieres t (Mt. 26,
      36-37).

Cristo en soledad or por el cliz o sufrimiento que vea venir, en soledad
encomend su alma al Padre.

      Djoles entonces: Anegada en tristeza mortal est mi alma. Quedaos
      aqu y velad conmigo (Mt. 26, 38).

En soledad sinti su alma la congoja de la muerte, como la intuye todo ser
humano ante los sucesos que distingue venir.



El Cntico espiritual y el Cantar de los cantares

Segn los crticos, el Cntico espiritual tiene semejanza con el Cantar de
los cantares de Salomn: en el Cntico el Amado es Cristo y la Esposa el
alma humana. La Biblia nos ensea que Yahv fue quien busc al pueblo
infiel de Israel, o sea, fue el Amado quien estuvo buscando a la Esposa
infiel; de igual forma fue Cristo quien vino a fundar a la Iglesia y a
buscar la salvacin del hombre, muriendo en la cruz; hoy da contina el
Padre Celestial en busca de la redencin de la humanidad.

Y considero significativo localizar algunas de las semejanzas simblicas en
las obras:

      Cntico espiritual

      No quieras despreciarme;
      Que, si color moreno en m hallaste,
      Ya bien puedes mirarme
      Despus que me miraste (33).

      Cantar de los cantares

      Esposa: Soy morena, pero hermosa
      hijas de Jerusaln, como las tiendas de Cedar,
      como los pabellones de Salomn
            (1r poema)

El color moreno recuerda a los moros o tal vez representa a la comunidad
juda, pobre y fervorosa que volvi a su pas despus del destierro, cuando
Israel hubo perdido su independencia y su territorio, Palestina.

      Cntico espiritual

      Y luego a las subidas
      Cavernas de las piedras nos iremos
      Que estn bien escondidas,
      Y all nos entraremos,
      Y el mosto de granadas gustaremos (37).

      Cantar de los cantares

      Te conducira a la casa de mi madre,
      t me iniciaras, yo te dara a beber vino
      aromtico, del mosto de mis granadas.
            (8 poema)

Ruano de la Iglesia emite: Despus que me miraste, quitando de m ese
color moreno y desgraciado de culpa con que no estaba de ver.... Las
granadas significan aqu los misterios de Cristo y los juicios de la
sabidura de Dios y las virtudes y atributos de Dios que del conocimiento
de estos misterios y juicios se conocen en Dios... (21).

Lpez determina las caractersticas de la potica del delirio del Cantar
de los cantares:

      La frecuente incoherencia verbal;
      La dislocacin de los versculos carentes a menudo de ilacin que los
      una;
      Las frases nominales;
      Los cambios abruptos de paisaje;
      Los desplazamientos temporales injustificados;
      La fuerte ambientacin oriental (cedros, inciensos, perfumes);
      El erotismo y la incontenible pasin con la que los amantes se buscan
      y se celebran mutuamente (22).



Conclusiones

Primera:

  El misterio de la unin del alma con su Creador se refleja en el Cntico
   espiritual porque la obra descubre el secreto del amor a Dios o del amor
   humano.

  El Cntico espiritual enuncia, en su gnero literario, la expresin
   espiritual del misticismo de San Juan de la Cruz, y revela la presencia
   de:

     La naturaleza.

     La ternura al Altsimo a un ser humano.   

     Emite un sentido literal y no literal del lenguaje, que le atribuye
      su valor semntico.

     Ofrece una riqueza estilstica.

     Evoca el Cantar de los cantares del Antiguo Testamento y otros libros
      de la Biblia.

     Expone misterios teolgicos.

Segunda:

  Los conceptos mencionados con anterioridad darn al lector una idea ms
   clara del significado propio, literario y mstico del Cntico espiritual
   de San Juan de la Cruz.

Tercera:

  El Cntico espiritual fue, y contina siendo, una gua espiritual para
   el hombre que busca a su Creador. Meditemos las palabras de San Agustn:
   Nos hiciste, Seor, para ti, e inquieto est nuestro corazn hasta que
   descansemos en ti, verdad siempre antigua y siempre nueva (23).



Bibliografa

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  OROZCO DAZ, Emilio. Estudios sobre San Juan de la Cruz y la mstica del
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  VALENTE, Jos ngel, y Jos LARA GARRIDO. Hermenutica y mstica: San
   Juan de la Cruz. Coleccin Metrpolis. Mxico: El Colegio de Mxico, A.
   C., 1997, p. 217.



Notas

 1. MANCHO DUQUE, Mara Jess. Palabras y smbolos en San Juan de la Cruz.
    Madrid: Fundacin Universitaria Espaola. Universidad Pontificia de
    Salamanca. 1993, p. 598.

 2. ALONSO, Dmaso. Poesa espaola. Ensayo de mtodos y lmites
    estilsticos. Garcilaso, fray Luis de Len, San Juan de la Cruz,
    Gngora, Lope de Vega. Quevedo. Biblioteca Romnica Hispnica. Madrid:
    Editorial Gredos, S.A., 1971, p. 270.

 3. BERISTAN, Helena. Diccionario de retrica y potica. 8 ed. Mxico:
    Editorial Porra, S. A., pp. 468 y 469.

 4. MANCHO DUQUE, Mara Jess. Palabras y smbolos en San Juan de la Cruz.
    Madrid: Fundacin Universitaria Espaola. Universidad Pontificia de
    Salamanca, 1993, pp. 138, 140, 141, 148 y 149.

 5. DE SANTIAGO, Miguel. San Juan de la Cruz. Poesa completa. Madrid:
    Ediciones 29, 1989, p. 37.

 6. OROZCO DAZ, Emilio. Estudios sobre San Juan de la Cruz y la mstica
    del barroco. Granada: Universidad de Granada, 1994, p. 199.

 7. BLECUA, Jos Manuel. San Juan de la Cruz. Poesas completas y otras
    pginas. 7 ed. Espaa: Editorial Ebro, S. L., 1971, p. 15.

 8. PREZ BARROSO, ngel. Un poeta actual del siglo XVI. San Juan de la
    Cruz. Santo Domingo, Repblica Dominicana: Instituto Tecnolgico de
    Santo Domingo, 1992, pp. 63 y 66.

 9. RUANO DE LA IGLESIA, Lucinio. San Juan de la Cruz. Doctor de la
    Iglesia. Obras completas. 14 ed. Madrid: Biblioteca de Autores
    Cristianos, 1994, p. 746.

10. PREZ BARROSO, ngel. Un poeta actual del siglo XVI. San Juan de la
    Cruz. Santo Domingo, Repblica Dominicana: Instituto Tecnolgico de
    Santo Domingo, 1992, p. 81.

11. ALONSO, Dmaso. Poesa espaola. Ensayo de mtodos y lmites
    estilsticos. Garcilaso, fray Luis de Len, San Juan de la Cruz,
    Gngora, Lope de Vega. Quevedo. Biblioteca Romnica Hispnica. Madrid:
    Editorial Gredos, S.A., 1971, p. 296.

12. RUANO DE LA IGLESIA, Lucinio. San Juan de la Cruz. Doctor de la
    Iglesia. Obras completas. 14 ed. Madrid: Biblioteca de Autores
    Cristianos, 1994, p. 792.

13. MANCHO DUQUE, Mara Jess. Palabras y smbolos en San Juan de la Cruz.
    Madrid: Fundacin Universitaria Espaola. Universidad Pontificia de
    Salamanca. 1993, pp. 598, 141, 142 y 143.

14. OROZCO DAZ, Emilio. Estudios sobre San Juan de la Cruz y la mstica
    del barroco. Granada: Universidad de Granada, 1994, p. 200.

15. LPEZ BARALT, Luce, y Eulogio PACHO. San Juan de la Cruz y el Islam.
    Estudio sobre las filiaciones semticas de su literatura mstica.
    Mxico: El Colegio de Mxico, A. C., 1985, p. 98.

16. ALONSO, Dmaso. Poesa espaola. Ensayo de mtodos y lmites
    estilsticos. Garcilaso, fray Luis de Len, San Juan de la Cruz,
    Gngora, Lope de Vega. Quevedo. Biblioteca Romnica Hispnica. Madrid:
    Editorial Gredos, S.A., 1971, p. 303.

17. RUANO DE LA IGLESIA, Lucinio. San Juan de la Cruz. Doctor de la
    Iglesia. Obras completas. 14 ed. Madrid: Biblioteca de Autores
    Cristianos, 1994, p. 647.

18. MANCHO DUQUE, Mara Jess. Palabras y smbolos en San Juan de la Cruz.
    Madrid: Fundacin Universitaria Espaola. Universidad Pontificia de
    Salamanca. 1993, p. 162.

19. VALENTE, Jos ngel, y Jos LARA GARRIDO. Hermenutica y mstica: San
    Juan de la Cruz. Coleccin Metrpolis. Mxico: El Colegio de Mxico, A.
    C., 1997, p. 217.

20. ALONSO, Dmaso. Poesa espaola. Ensayo de mtodos y lmites
    estilsticos. Garcilaso, fray Luis de Len, San Juan de la Cruz,
    Gngora, Lope de Vega. Quevedo. Biblioteca Romnica Hispnica. Madrid:
    Editorial Gredos, S.A., 1971, p. 282.

21. RUANO DE LA IGLESIA, Lucinio. San Juan de la Cruz. Doctor de la
    Iglesia. Obras completas. 14 ed. Madrid: Biblioteca de Autores
    Cristianos, 1994, pp. 885 y 871.

22. LPEZ BARALT, Luce. San Juan de la Cruz y el Islam. Estudio sobre las
    filiaciones semticas de su literatura mstica. Serie Estudios de
    Lingstica y Literatura, XII. Mxico: El Colegio de Mxico, A. C.,
    1985, pp. 35 y 36.

23. SAN AGUSTN, Obispo de Hipona. Confesiones. Argentina: Colihue Clsica,
    2006, cap. I.

** Mara Alicia Medina
   http://www.letralia.com/firmas/medinamariaalicia.htm
   Escritora mexicana (Ciudad de Mxico, 1951). Licenciada en lengua y
   literaturas hispnicas por la Universidad Nacional Autnoma de Mxico
   (Unam, http://www.unam.mx) con la tesis Anlisis de la obra dramtica
   Doa Beatriz (La sin ventura), de Carlos Solrzano, en relacin con la
   Potica de Aristteles y elementos de diversos mtodos literarios
   contemporneos (en proceso de publicacin). Se dedic a la docencia
   ejerciendo como profesora de literatura y redaccin de textos en el
   Colegio Nacional de Matemticas (http://www.conamat.com), Instituto
   Morelos (http://www.imu.maristas.edu.mx) e Instituto Esperanza en Ciudad
   de Mxico. Ha publicado diversos ensayos, como Dios en la obra de
   Antonio Machado y el guin teatral y cinematogrfico Vida, muerte:
   Poesa?



=== En torno a un captulo de Rayuela, de Julio Cortzar ==================
=== Scrates Adamantios Tsokonas ==========================================

      Todo es escritura, es decir fbula. Pero de qu nos sirve la verdad
      que tranquiliza al propietario honesto? Nuestra verdad posible tiene
      que ser invencin, es decir escritura, literatura, pintura,
      escultura, agricultura, piscicultura, todas las turas de este mundo.
      Los valores, turas, la santidad, una tura, la sociedad, una tura, el
      amor, pura tura, la belleza, tura de turas. En uno de sus libros
      Morelli habla del napolitano que se pas aos sentado a la puerta de
      su casa mirando un tornillo en el suelo. Por la noche lo juntaba y lo
      pona debajo del colchn. El tornillo fue primero risa, tomada de
      pelo, irritacin comunal, junta de vecinos, signo de violacin de los
      deberes cvicos, finalmente encogimiento de hombros, la paz, el
      tornillo fue la paz, nadie poda pasar por la calle sin mirar de
      reojo el tornillo y sentir que era la paz. El tipo muri de un
      sncope, y el tornillo desapareci apenas acudieron los vecinos. Uno
      de ellos lo guarda, quiz lo saca en secreto y lo mira, vuelve a
      guardarlo y se va a la fbrica sintiendo algo que no comprende, una
      oscura reprobacin. Slo se calma cuando saca el tornillo y lo mira,
      se queda mirndolo hasta que oye pasos y tiene que guardarlo
      presuroso. Morelli pensaba que el tornillo deba ser otra cosa, un
      dios o algo as. Solucin demasiado fcil. Quiz el error estuviera
      en aceptar que ese objeto era un tornillo por el hecho de que tena
      la forma de un tornillo. Picasso toma un auto de juguete y lo
      convierte en el mentn de un cinocfalo. A lo mejor el napolitano era
      un idiota pero tambin pudo ser el inventor de un mundo. Del tornillo
      a un ojo, de un ojo a una estrella...

            Julio Cortzar. Rayuela. Captulo 73.



1. Si todos terminamos como el napolitano, Qu ser del tornillo? No
representa la nica victoria posible sobre la Nada?

Yo pienso que si todos terminamos como el napolitano, el tornillo dejara
de ser. Asimismo creo que no representa la victoria, la nica victoria
posible sobre la Nada. Quiz el napolitano pag con su vida y gast sus
aos viendo y pensando las formas y las apariencias de la realidad. Pero, a
pesar de que muri, yo me inclino por reflejar al napolitano como el
inventor de un mundo. Quiero decir, no muri vanamente.

El tornillo fue en un principio risa, tomada de pelo, irritacin
comunal... Pero creo, como el mismo napolitano lo hizo, en la necesidad de
todos por objetivar eso llamado verdad. La verdad objetivable y el sujeto
que la objetiva. O, al menos, intenta hacerlo. Pero sabemos cunto hay de
verdad en lo huidizo de nuestro objeto: valga decir todas las turas de este
mundo.

Pero si no somos nosotros quienes contemplamos el tornillo, quin lo har?
El problema planteado es el siguiente: la creacin del Universo y su
representacin; la divisin de lo cognoscible en diversas categoras, a
veces antagnicas y no sinrgicas; el nacimiento de la filosofa, de las
artes; la imposibilidad de hacer objeto o asir la belleza, por ejemplo, o
el amor o los valores, ideas stas y conceptos abstractos, invenciones y
riquezas humanas.

La verdad como una invencin meramente humana le es propia a cada hombre y
a cada mujer. Cada cual lleva su verdad. En este sentido, la verdad debe
ser producto de bsquedas individuales, sean de carcter espiritual,
intelectual o emocional o de otra ndole. Qu pasara en el mundo si todos
conociramos una verdad nica e irreprochable? Me refiero a una tal
doctrina o principio general que gobierne todas nuestras acciones.

Quiz el resultado de conseguirnos con una verdad dura como una nuez podra
ser la eliminacin de lo diverso, de las identidades, de lo subjetivo, de
lo inherente al Ser humano. La ciencia y la escritura de invencin seran
como dos fuerzas en conflicto. Se nos propone la segunda: es decir, la
verdad como una invencin que necesariamente es en el mundo de la escritura
y, ms particularmente, en el mundo de la literatura.

La literatura viene a ser como escritura de la invencin humana. Es ella
que hace del tornillo una risa, tal como si hiciera risible nuestro
orgulloso poder sobre la verdad. Nos dicen que la literatura debe ser
efecto de la invencin, no de la certeza ni de tesis concluyentes. No
pgina cerrada sino puerta abierta. Por qu habramos de contentarnos con
la paz del objeto conocido y apropiado? Creo que es fcil contentarse. Sin
embargo, la tarea que impone la literatura, por otro lado, es de dimensin
prometeica.

Creo que el napolitano era un filsofo. Lo que a nosotros toca es la
conciencia de nuestro valor. Nuestro valor no es otro que ver el tornillo
como una primera creacin, como deca Morelli: un dios o algo as, pero
visto por una representacin posible de la creacin, de la invencin, entre
tantas otras, ciertamente dismiles. Somos nosotros, personajes de
literatura, criaturas mismas de la invencin, los portadores de la llama
literaria, que debe, como poco, balancear el mundo totalitario de verdades
precisas y archivables; as, sin ms.

Hemos sido llamados a litigar, no por la posesin de la verdad, pero s
como comunicadores de lo incomunicable, lo posible inverosmil o al revs,
lo imposible verosmil, lo inenarrable, lo indecible. En fin, todo aquello
que es recreacin de la realidad o de la imaginacin. Todo eso que siempre
ha estado ah, sobre nuestras estpidas narices, y no hemos siquiera mirado
contemplativamente. Pero esta vez no como el napolitano sino para un fin
distinto y ms emocionante: el ver el eterno girar del tornillo y darnos
cuenta de lo mismo. Eso mismo es el principio y el final, nacimiento y
muerte, con una y inclusiva. Dejar ser al tornillo, no aprisionarlo con
nuestros razonamientos ad infinitum.



2. No sern la irona, la autocrtica incesante, la incongruencia, la
imaginacin al servicio de nadie las que ponen en evidencia la irona y la
incongruencia misma de una rayuela que no sirve para nadie y no lleva a
ninguna parte sino al vaco? Sin embargo, queda el juego que con un guio
travieso o un golpe zen en la cabeza triunfa de la Nada.

Yo creo que s queda un juego que triunfa de la Nada. En Rayuela parece
como si las cosas fueran eso: un juego, algo ldico. Me parece que la
irona, la autocrtica incesante, la incongruencia... se justifican por
ser ellas mismas la gran irona de un lugar literario ficcional, azaroso.
Por otra parte, Cortzar nos propone una lectura antinovelstica de
Rayuela. Dar brincos de un lado a otro, ah est el juego: la rayuela. Para
m, como lector de esta obra cortazariana, supuso un esfuerzo colosal y
casi antinatural, algo como un mecanismo complicado pasar de la obra
propiamente dicha a los captulos prescindibles o hacerlo en sentido
inverso. Pero sabemos que la intencin de Cortzar es que seamos sus
cmplices.

Entre otras cosas, Cortzar seala en el captulo 79 tres tipos de novela:
romntica, clsica y Rayuela. A este libro Cortzar lo trata de antinovela,
siempre teniendo como referencia lo catico de su modo de lectura y no
tanto por su estructura u organizacin. l tambin nos presenta dos tipos
de lectores, el lector-hembra y el lector cmplice. Para Cortzar la
creacin se une a la interaccin entre autor y lector. El lector cmplice
como sujeto al juego del autor. Jugar este juego es resultado de una
invitacin a participar en l.

El juego de Rayuela est ntimamente ligado a la decisin del lector. El
lector tiene la decisin acerca de seguir el juego de la mano de Cortzar o
conformarse a ser un lector-hembra. Ms all de los malabares de Oliveira,
Traveler y Talita, est el gran acertijo de la Nada. En la composicin de
Rayuela estos personajes se hallan Del lado de ac o de este lado y Del
lado de all o del otro lado. No obstante esta relativa organizacin las
conexiones estn ausentes. Unas parecen ser conexiones de la vida de Julio
Cortzar en Francia (de este lado) y las otras de la vida en Argentina.
Parece obvio a simple vista pero es importante que lo digamos aqu.

Cortzar nos convierte en lectores copartcipes de su creacin. All quiz
est el motivo suyo al escribir. l afirma en el captulo 79 que quiere
simultaneizar el tiempo del autor con respecto al de su lector. Hacer que
el lector viva el tiempo del autor puede ser una experiencia atractiva y
poco usual, dado que el autor de novelas clsicas slo quiere dejar un
mensaje, educar, formar. En estos trminos ms o menos redondos habla
Cortzar acerca de las intenciones de los autores de novelas. Podemos
apreciar su idea expresa acerca de su intencin con respecto a nosotros los
lectores. En este ideal, el captulo 79 es bastante autobiogrfico y
demuestra el plan general o el bosquejo cortazariano. l tiene una
expectativa tambin por parte de sus lectores, sea con un guio travieso o
un golpe zen en la cabeza.

Yo dira que el 79 es el captulo donde se explica mejor Cortzar acerca de
qu est buscando y procurando de nosotros. Es una especie de revelacin
oriental, como si fuera un satori o despertar del ser. Nos est diciendo
qu papel est jugando l en todo esto y cmo debemos asumir nosotros la
seria empresa de vivir la rayuela como si fuera l quien jugara con nuestra
persona.

Cortzar habla de complicidad y copadecimiento. Nos refiere que existe un
misterio tras el cual debemos ir en bsqueda. De all la complicidad.
Ahora, el copadecimiento estara ms asociado al lector-hembra, quien se
conforma con la fachada que, como dice el mismo Cortzar, las hay muy
bonitas. Es copadecimiento porque el autor tambin se decepciona y padece
si alguno de sus lectores no halla lo que deba estar buscando. De all
copadecimiento, pues es de ambas partes implicadas.

Los recursos utilizados en Rayuela, como la irona, la autocrtica
incesante, la imaginacin al servicio de nadie, conllevan a un plano
confuso en la lectura de esta obra. Yo tengo la idea de que Julio Cortzar
nos hace jugar la rayuela con el mismo proceso de lectura. Esto para
aquellos lectores que, como yo, intentamos deshacernos de nuestros hbitos
usuales de lectura y aceptamos las reglas del juego, acaso por una buena
parte de los captulos prescindibles. Sin embargo, si no hubiera intentado
esta lectura desordenada y errante no hubiera entendido el sentido del
juego, o hacia dnde gira el reloj, por ejemplificar con un smil ms
prctico. No hubiera yo comprendido que la rayuela es el juego que salva de
la Nada a la novela de Cortzar.



3. Cmo resolver el dilema del salto al abismo donde otros permanecen en
sus casillas ilusorias? Tal vez la risa o, tal vez, el humor manifestndose
en esa inmediatez vivencial (cap. 79)

Yo creo firmemente en la respuesta psicolgica para resolver el dilema del
salto al abismo. Pienso que el tratamiento psicolgico puede crear
alternativas o enfrentar el salto al vaco. La risa es una de esas
alternativas. La confianza genera tambin cambios positivos. La ubicuidad
juega aqu un papel fundamental. El jugador de la rayuela en la vida comn
o en su casilla ilusoria debe tener nocin clara sobre su situacin y
ubicacin en el plano temporo-espacial. Debe asimismo conocer a qu casilla
le corresponde llegar, con sus ventajas y limitaciones, suponiendo de
antemano dnde est esa persona parada.

A veces pensamos que estamos ante un abismo y no es as. Slo es as cuando
no queremos o nos sentimos en franca incapacidad para continuar el juego,
la rayuela, la vida. Pero si uno se detiene y fija su posicin en un marco
objetivo, la cosa cambia un poquito. La cosa no es otra que aprender a
movilizarse ante una situacin y no quedarse paralizado. La accin produce
variacin de nuestro entorno. Como reza un pasaje de la Biblia: la piedra
que despreci el constructor, sa es la piedra angular. La realidad es ms
tranquilizadora que nuestras reflexiones y cavilaciones ms hondas. A veces
hurgamos demasiado en nuestra mente en bsqueda de algo que ya est en uso,
que ya tenemos, que forma parte de nuestras facultades. Dentro de nuestras
facultades estn las opciones y si nos detenemos un rato siquiera a
explorarlas conseguiremos el remedio a nuestras angustias y malestares.

Opino, de esta forma, que carecemos en nuestra sociedad de ritos
iniciticos. Como podemos aprender, sabemos que en otras culturas, incluso
en la nuestra (aunque parezca contradictorio), se cuenta con ritos de
iniciacin. En estos ritos o rituales el hombre o la mujer jvenes
entienden y comprenden cmo enfrentar una situacin de estrs como puede
serlo un cambio o una nueva adaptacin a un medio social adverso o
amenazante. Pero el ser humano cuenta con la ayuda de otros que, como
ellos, han pasado por tales experiencias de cambio.

La inmediatez vivencial es slo aparente, creo yo. Pero explota al mximo
su potencialidad, eso s. Pues resulta claro que ubicarnos en el mismo
plano donde est ubicado el autor de Rayuela puede ser un tanto embarazoso.
Pero no dejamos de sentir cario para ese ser humano que, como una gran
travesura, se atrevi a hacernos partcipes de un juego infantil del que su
memoria no se hubo desligado jams. Sentir el vaco que siente Horacio o
Traveler proyectados sobre el cuerpo de Talita, ste sostenido por el azar
o el destino, nos hacen revivirlo de una manera tensa aunque est matizada
con el humor tpicamente argentino. Todo el malabar hecho por Talita tan
slo para alcanzarle unos clavos y una carga de mate a Horacio Oliveira. Yo
dira que el grado de tensin alcanzado en esos captulos de Rayuela se
parece a La autopista del sur, cuento que encontramos en Todos los fuegos
el fuego.

** Scrates Adamantios Tsokonas
   http://www.letralia.com/firmas/tsokonassocratesadamantios.htm
   Ensayista grecovenezolano (Caracas, 1979). Egresado de la Escuela de
   Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve,
   2007). Se dedica a investigar y redactar ensayos con miras a su
   publicacin como libros, en diarios, o revistas.



=== El amor en los tiempos del clera: ====================================
=== sexo y erotismo, s; amor, tal vez      Ren Flores Agreda ============

El amor en los tiempos del clera es una extraordinaria narracin, con un
lenguaje embrujado y unos personajes hipcritas, cnicos y entregados al
sexo. Las descripciones en el texto son muchas veces en extremo
detallistas, para deleite de unos y odio de otros, no se sabe si
obedeciendo a las necesidades del relato o por el embelesamiento de
escribir tan bien del que sera vctima el propio novelista.

Sin embargo este artculo no es de crtica literaria, con frecuencia
pretenciosa, enredada en s misma y ms imaginativa que la obra de ficcin
que examina. Nuestro inters radica en examinar ciertas ideas que del sexo,
erotismo y el amor se desprenden de la lectura de la novela, publicada en
1985. El examen est vertebrado alrededor de tres grandes ejes: sexo,
erotismo y sexualidad, sobre los cuales no ofrecemos definiciones,
esperando compartir con los lectores el entendimiento usual de los mismos.
En conclusin, una historia de un sexo brutal, erotismo depurado y un amor
enteco y descolorido.



Sexo ms sexo

La primera alusin al sexo (Garca Mrquez, 2008) figura cuando la amante
de Jeremiah de Saint-Amour, un artista estrafalario de pasado oscuro,
recuerda a la muerte de ste que: ...ms de una vez conocieron la
explosin instantnea de la felicidad... (p. 24). Asumimos, por la
sequedad de la expresin, que se tratara de una experiencia bsicamente
fisiolgica. Refrendado poco despus, cuando nos enteramos de que la
relacin entre ambos era de tercer orden porque Saint-Amour ...amaba el
mar y el amor, amaba a su perro y a ella... (p. 25). Los primeros son
insondables y misteriosos; los segundos invocan una relacin asimtrica e
incluso falta de reciprocidad. Un sexo detonante de vida efmera. Buen
comienzo para los personajes que conoceremos ms adelante cuya sexualidad
est por lo regular enrejada por vsceras y egosmo.

Lbrenos la mesura de caer en la ligereza de Palencia Roth (1987) de llamar
a todo amor y a partir de all adjudicarle a Garca Mrquez (GM) una
nueva taxonoma del mismo, contraria a cualquiera diferenciacin hasta del
sentido comn, y tampoco en la irrisin de convertir al novelista en
especialista en vejez como lo hacen no pocos crticos, que en la academia
ya hay muchos de verdad, como recuerda Bayer, K. (2005).

Florentino Ariza, uno de los personajes centrales de la novela, en un viaje
por barco, fue violado y perdi su virginidad en la oscuridad de la noche.
La titular fue una pasajera que l no pudo identificar, quien lo introdujo
violentamente en un camarote donde lo esperaba desnuda. Un sexo de
incomunicacin, desprovisto de cualquier posibilidad de respeto o bondad,
pleno de instintividad, slo un cortocircuito.

A partir de all, no se sabe por qu y tampoco parece importar al
novelista, el personaje se convenci de que el amor ilusorio por Fermina
poda ser atemperado por una experiencia sexual real (p. 166), llevndolo
despus por caminos imprevistos (p. 172). Tenemos presente que la
interpretacin de los hechos en base a la fra ciencia sexual puede
colisionar con la fantasa al servicio del mejor inters de la novela. Sin
embargo una relacin sexual annima, breve, violenta, sin contacto cara a
cara, sin interlocutor real, ms pobre incluso que el autoerotismo, es
impensable pueda modular y ms revertir la acendrada pasin de Florentino
por Fermina, el otro actor de la aparente historia de amor.

Entonces, la consecuencia deducida por el narrador no guarda relacin con
el correlato bioqumico cerebral desatado por la pasin y menos con la
poderosa fuerza del amor y sus constantes humanas y fsicas, al comienzo y
en el transcurso del mismo. Los caminos impensados que le sucedieron, la
promiscuidad, el amor convenido y comercial, no pueden achacrseles a una
violacin en la oscuridad. Los estudios contemporneos sobre los efectos de
la violacin en varones y mujeres, adems, constatan su debilidad si es de
una mujer a un hombre a diferencia de un varn por otro varn.

La violacin habra facilitado a Florentino su subsiguiente experiencia
sexual en la lnea de compensar el amor idealizado. Fue un encuentro
circunstancial el que tuvo con una mujer sola: la Viuda de Nazaret, con
quien, desde entonces, tuvo relaciones sexuales tan impersonales como
regulares.

La violencia del episodio sexual vivido en el barco podra, segn la teora
de GM, haber de pronto disociado el amor ideal de la parte material sexual
y dejado por as decirlo al instinto ms libre, absolviendo a la persona de
la responsabilidad de entrega en cuerpo y alma al ser amado. Podra de
pronto ser una disociacin propia de mentes en extremo indiferenciadas o
profundamente sensoriales. La cuestin es que en todos esos aos Florentino
traz un plan de conquistar mujeres a raz de la experiencia que haba
tenido con la viuda de Nazaret, ...que le abri el camino de los amores
callejeros... (p. 109), segn pensaba para mitigar el dolor del rechazo de
Fermina.

Con la viuda practic todo tipo de poses pero sta, parece, ...careca de
talento mnimo para la fornicacin dirigida... y sus orgasmos eran
inoportunos y epidrmicos... (p. 175). GM recoge por completo la
divulgacin del sexo de las revistas del corazn: el varn, director sexual
de la mujer, y el orgasmo femenino al servicio de aqul. Para empezar, un
inexperto Florentino no reuna las condiciones para dar clases a nadie, y
menos a la viuda que traa consigo un caudal de experiencia. Otra cosa, GM
creera que para cosas tan sencillas como los movimientos y posiciones del
coito debera tenerse un talento y prcticas especiales, sin tener en
cuenta que los seres humanos estamos equipados genticamente para el coito.
Sus variedades son muy pocas, estn limitadas por las caractersticas
fsicas del cuerpo y alguna novedad atrevida forzando la anatoma se puede
adquirir con facilidad y sin pasar por un curso previo. Esto s podra
saberlo el colombiano muy bien hace un cuarto de siglo cuando escribi la
obra.

Hablar de la viuda como que ...sus orgasmos eran inoportunos y
epidrmicos dara a entender que la persona tiene control real sobre el
momento en que experimenta el placer sexual, y que los orgasmos deben tener
unas caractersticas determinadas que el narrador no menciona. Los
conocimientos del orgasmo femenino son nuevos y ahora sabemos que varan
mucho en oportunidad e intensidad, e incluso no hay una correlacin
necesaria entre la experiencia subjetiva del placer y las expresiones
exteriores del mismo. El autor podra haberse beneficiado, pero no tuvo
oportunidad, si hubiera ledo el trabajo de Kleinplatz (2009) sobre las
condiciones que caracterizan al gran sexo. Adems (por qu no?),
Florentino podra no haber sido la pareja genticamente deseable para la
viuda, y de all que esos orgasmos fueran epidrmicos no por culpa de ella
sino de l, siguiendo a King (2010).

Florentino practicaba un sexo subordinado a la anatomofisiologa, en
cualquier sitio, por ejemplo, cerca de la torre de un faro como imaginando
...que algo de sus amores... les llegaba a los navegantes en cada vuelta
de los destellos o en una casa donde se escuchaba el fuerte reventar de
las olas y donde ...el amor era ms intenso porque tena algo de
naufragio (p. 200). El faro llevara en todo caso sus desventuras y la
intensidad, no del amor, trmino usado en un modo extremadamente
abarcativo, sino de las primitivas emociones que viva.

Tambin en la novela GM nos informa de su visin del impulso sexual, el
insumo base del erotismo, aunque no necesariamente del amor. Su mensaje
propone la necesidad de dar camino libre a la libido, afirmando lo
pernicioso que sera ...la abstinencia de la viudez (p. 175). El escritor
maneja una concepcin bastante elemental del sexo, contraria a la doctrina
ertica de la segunda mitad del siglo XX, por la que la vida sexual se
sustenta en las relaciones interpersonales satisfactorias y la fisiologa
est ms bien detrs y a su servicio.

Para Juvenal, otro de los grandes personajes de la novela, llega el momento
en que su vida de marido feliz de Fermina se colma de pura dopamina
cerebral instigado por la figura extica y el anuncio de placeres carnales
que advirti en una mulata a la que conoci accidentalmente. Son emociones
de alta sensorialidad, verdaderas trampas puestas delante de mujeres u
hombres desprevenidos en las que irremediablemente sucumben, pierden la
razn y despus de vivir las embriagueces del cielo y el infierno juntos,
recobran la conciencia cuando por lo general es demasiado tarde.

Pero sucedi lo que tena que suceder: Fermina descubri la infidelidad y
l en un claro proceso de subordinacin la acept al comienzo
indirectamente para al final terminar contndolo todo, y la decisin de
ella de irse de la casa. Un traidor que no sabe mentir est perdido antes
de empezar. Cmo Fermina descubri la infidelidad? GM tuvo ac la
oportunidad para llevarnos literalmente de la nariz a travs de la
historia. Reemplazando las intuiciones de las que por lo general la mujer
se vale para develar el engao, por una habilidad singular: la del olfato
de Fermina. Acertadamente el novelista transmuta la impregnacin culpable
que la traicin imprime en el espritu del infiel a un dato fsico: el olor
carnal que los amantes comparten por los jugos y sudores que intercambian.

La causa de la desgracia de Juvenal haba sido una paciente del hospital,
Brbara Lynch, con la que vivi una gran pasin sexual extramarital con un
sexo apurado y angustioso, inevitable a sus 58 aos de edad y treinta de
casado: ...pero l malgastaba todo... y haca un amor de pnico con los
pantalones enrollados en las corvas, con el saco abotonado para que le
estorbara menos, con la leontina de oro en el chaleco, con los zapatos
puestos, con todo, y ms pendiente de irse cuanto antes que de cumplir con
su placer (p. 279).

Afectado su sistema inmunolgico, el sexo culpable lo llev a sufrir
mltiples dolencias y a necesitar alguien con quien desahogar sus temores,
y lo hizo con Fermina: ...el ser que ms lo amaba y al que ms amaba en
este mundo... (p. 281). La enfermedad del sexo en Juvenal se metastasi a
otros rganos y sistemas orgnicos con la facilidad de un terreno frtil en
declinacin psicofsica. Juvenal escogi el mejor mdico para estos casos:
la esposa, el ser a quien haba emponzoado. Ningn infiel encuentra
verdadero alivio en el consultorio del psiquiatra que lo escuchar,
aliviar sus culpas con teoras sobre la conducta humana y soporferos
frmacos que no son bsicamente diferentes a los consejos psicolgicos. El
verdadero alivio, sanacin y expiacin de la vergenza debe ser frente a la
persona a quien se ha humillado. GM identifica muy bien la dinmica del
engao marital pero no se anima a desarrollar este muy rico material
psicolgico.

En resumen, el sexo, en esta seccin, comienza con las relaciones sexuales
de un personaje marginal, Saint-Amour, que termina suicidndose, y la mujer
con quien establece un vnculo meramente fsico. Luego la violacin de
Florentino, intrascendente en s misma, pero curiosa por las consecuencias:
el sexo como paliativo para el amor apasionado de unos jvenes inocentes.

A partir de all la vida sexual de Florentino resulta muy intensa,
altamente visceral e impulsiva pero simple, como no poda ser de otro modo,
y por eso nunca llega a tomar vuelo literario pese al esfuerzo del
novelista. Finalmente, los grandes peligros del estmulo sexual que
enceguecen al casado Juvenal lo conducen a la infidelidad y la angustia y,
en el mismo plano instintivo, la vigencia del olfato animal explotado por
Fermina.

Desde luego, el desconocimiento de la sexualidad por parte de GM,
explicable claramente en el caso del orgasmo femenino, lo hace
identificarse con las creencias populares del momento.



Erotismo sin duda

El doctor Juvenal Urbino era un mdico perteneciente a una muy distinguida
familia de la ciudad, de reputado ejercicio profesional, catlico y
conservador. Tena 28 aos cuando regres de Pars luego de completar sus
estudios de medicina y las muchachas del pueblo estaban seducidas por su
personalidad y fortuna familiar. De l, como recurso estilstico, se citan
unas frases cursis: el bistur es la prueba mayor del fracaso de la
medicina o en todo caso sola decir en clase la poca medicina que se
sabe slo la saben algunos mdicos (p. 19).

Lorenzo, el padre de Fermina, inmediatamente de conocerlo lo escogi para
futuro esposo de su hija. Le aportara el linaje que l no tena para ser
bien recibido en la alta sociedad. Aprovech entonces unos malestares de su
hija y la visita del mdico para examinar a la enferma e intentar
establecer una relacin entre Juvenal y Fermina. Esta fue ocasin para
espectar una escena de la mayor sutileza ertica: cuando el mdico examina
a Fermina Daza. Durante la inspeccin se evidenci que: no era fcil saber
quien estaba ms cohibido, si el mdico con su tacto pdico o la enferma
con su recato de virgen dentro del camisn de seda, pero ninguno mir al
otro a los ojos... (p. 137).

El tacto pdico no era otra cosa que un tocar el cuerpo de la joven con
manos temblorosas y dubitativas porque el objeto de encantamiento le
inspiraba necesariamente una mezcla de respeto y miedo a la vez. El recato
de virgen y el no mirar a los ojos al galeno era natural por el pudor de
ella. Pero los ojos del doctor, para quien los exmenes fsicos eran una
rutina, tenan otro sentido, no quera por nada delatar que la atraccin
por ella se contaminara con algn rasgo de lascivia. Sin embargo, en esta
escena el proceso psicolgico de enamoramiento es meramente conductual pues
GM no se aventura ni a las comillas ni al monlogo, tampoco al soliloquio,
ni a nada ms.

Tambin el erotismo se desenvuelve en todo su esplendor y con gran lujo en
el relato, que muestra como tantas otras veces la destreza narrativa de GM,
de las tres primeras noches de la luna de miel de la pareja de Juvenal y
Fermina. En el camarote del barco, los lectores voyeuristas, sentados en
los mejores palcos, atisbamos las idas y venidas erticas: fsicas y
psicolgicas, subjetivas y viscerales, que en rfagas sucesivas, alternadas
y en otros momentos subsumidas, vivieron los recin casados. GM nos dice
que l [Juvenal] era consciente de que no la amaba (p. 184). En todo caso
sexo y erotismo se encontraron por su cuenta, burlaron al novelista y
cobraron autonoma en complicidad con el lector.

Las historias posteriores, incluidas las de Ausencia Santander y Sara
Noriega, siguen mostrando una sensorialidad desplegada sin rubor pero no
aaden nada al sexo ni al erotismo tal como se vena desarrollando en la
novela, y parecen ser ms bien un alarde de GM. Una ocasin para abrumarnos
con el dominio de la narracin y la hechicera de la palabra o lo que puede
ser la necesidad compulsiva del autor por escribir y encantarse a s mismo.
Aunque, como lo ha declarado el mismo GM, estas y otras figuras son
comodines sin mayor pretensin y cuya presencia cumple el papel de preludio
de la obra de fondo, el amor de las figuras centrales (GARCA MRQUEZ, G.;
2000).

Puede decirse que en el examen fsico de Fermina y en los das de luna de
miel de Juvenal y la joven el relato resulta cautivador, con escenas bien
trabajadas por la habilidad del narrador. Son unos momentos erticos a
manera de pinceladas que se suceden durante el examen mdico que Juvenal le
hace a la jovencita, en el que como hemos dicho el desarrollo psicolgico
cede a la descripcin fsica del hecho. Las cosas son mejor aun en los
detalles de la noche de bodas de Juvenal y Fermina, aunque aqu tambin el
vaco en lo psicolgico, con vivencias fugaces, inmediatas, sin memorias,
temores, dudas o anticipacin de la lujuria y entrega prximas. La vocacin
por el erotismo del escritor tiene sus antecedentes en su defensa del ex
presidente Clinton con ocasin del sexo precario con su asistente, cuando
se pregunta: Ahora bien: sera justo que este raro ejemplar de la especie
humana tuviera que malversar su destino histrico slo porque no encontr
un rincn seguro donde hacer el amor? (GARCA MRQUEZ; 2008).

Detengmonos un poco en las tres noches. Los usuales miedos de Fermina,
presentes en las mujeres por razones evolutivas, se fueron difuminando sin
darse cuenta. l mintiendo, hacindose pasar como el mdico que la cuidar,
proteger y en lo sexual, ser un amigo en el que puede confiar, y entonces
en ese trance se sentan antiguos amigos (p. 180).

Desde luego que la seguridad de ella empieza a instalarse durante la poca
de enamorados, cuando l no intenta tocarle ...ni la yema de los dedos
antes de la bendicin episcopal... (p. 180). Ya en la cama, los primeros
tocamientos fueron con tal delicadeza, y con ella vestida, que la
sugerencia de l de que se cambiara y se pusiera la camisa de dormir fue
sentida como algo muy natural. Aun as, Fermina no las tena todas consigo
y se acost acurrucada lo ms lejos de l. Juvenal le toma la mano y, con
una estrategia perversa de distraccin, le empieza a contar de sus viajes
por el mar, con voz queda e intimista. Pero ella, al sentirlo desnudo,
revivi el temor femenino ancestral, y por eso Juvenal gast varias horas
en acercarse lentamente a ella. Le habl de todo lo que le vena a la
mente, siempre para alejarla del tema central de la noche, la inminente
penetracin. As, poco a poco, fue acariciando su cuerpo menos en las zonas
ergenas, con lo que le dio la tranquilidad necesaria para que ella misma
tomara la iniciativa de quitarse el camisn.

Cuando Juvenal astutamente se dio cuenta de que ella estaba preparada, toc
sbitamente pero en forma superficial una zona sensible de su cuerpo: el
pezn. Fermina experiment una verdadera conmocin por ser una seal de
peligro pero tambin del placer que vendra luego. Aun as ella se
avergonz y l como amante diestro la calm con una mentira contundente,
que le dio buenos resultados: soy mdico, no te preocupes. Al darse cuenta
el marido de que ya haba ganado su confianza sigui adelante ms
activamente, tanto as que ella tambin empez a participar en el
encuentro. Entonces l, ya seguro de lo que haca, llev la mano de Fermina
hasta sus genitales: un animal en carne viva (p. 182). El lector podr
descubrir entonces toda la intriga que desenvolva Juvenal controlando todo
lo que poda su urgente instinto.

Una descripcin clave para entender el erotismo de este encuentro nupcial
est en el instante en que Juvenal se dedica a avanzar cada vez ms y
cogindole la mano ...se la cubri de besos hurfanos, primero el
metacarpo spero, los largos dedos clarividentes, las uas difanas, y
luego el jeroglfico de su destino en la palma sudada (p. 182), toda una
conducta magistralmente elusiva. Enseguida, seguro ya de la ingenuidad de
Fermina, es que la lleva al encuentro del animal, exhibiendo gran
hipocresa, por no ser compatible la ternura y el recato de las caricias
con un ser, el animal, a punto de morder. Aparte, un Juvenal engaando al
propio Juvenal, con la disociacin fisiolgica de por un lado el sistema
simptico que lo mantiene detenido y, simultneamente, el parasimptico que
inunda sus rganos con una sangre al rojo vivo.

De nuevo la contencin de ella, no sobrepasada completamente, y l dale a
entretenerla con el embuste de las lecciones de anatoma como el profesor
que era. Sin embargo ya no hubo obstculos para que la besara en la boca
pero aun, cuando se acerc a la zona ms ntima, que es lo que quera hace
tiempo, ella, como era de esperar, encendi el alerta.

Sorprende que en ese momento tan pleno de emociones l tuviera tiempo para
pensar que no la amaba, pero ...estaba seguro de que no habra ningn
obstculo para inventar un buen amor (p. 184). Por la paciencia mostrada
podra decirse que a veces el erotismo era eclipsado por la corteza
cerebral y que un buen amor no era otra cosa que un matrimonio como
mandaban los cnones de la poca. Despus de un periplo de quiero pero no
quiero, te voy a morder pero mira que te acaricio, Fermina arri todas las
velas y lo esper desnuda dispuesta a todo.

El narrador tranquiliza al lector y cuenta que ...lo hicieron bien...
pero, por qu ...casi como un milagro? (p. 184), luego de dos jornadas
de astucia, sutileza y farsa, que Juvenal haba manejado tan diestramente?
Bastaron esas horas de amor para que se nos diga que en poco tiempo se
entendan como amantes antiguos (p. 184). Pareciera que GM, impresionado
por la maestra del relato, l mismo lo termina creyendo y calmada su
ansiedad se dice a s mismo que en el sexo ya no habr problemas.



Amor tal vez

Florentino trabaj desde muy joven en una agencia postal y hubo cierta
ocasin de llevar un telegrama al padre de Fermina, a su misma casa.
Despus de cumplir el recado y al momento de salir vio por la ventana a una
nia, en ese entonces de 13 aos, junto a una mujer mayor leyendo juntas un
libro. Cuando la jovencita, que no era otra que Fermina, casualmente lo
mir, provoc en l un cataclismo de amor que medio siglo despus an no
haba terminado (p. 69).

El autor se ha comprometido a partir de aqu a desplegar un cuento de amor,
pero tanto sexo y erotismo pareciera lo dejaron exhausto. Amor por dcadas
es un decir, fue casi todo el tiempo una relacin lejana, con
exasperaciones pasajeras de Florentino. Desde ese entonces empez a
espiarla sigilosamente para contemplar todo lo que poda y grab en su
mente ese modo de andar de venada que le haca parecer inmune a la
gravedad (p. 71), y se desencaden en su mente todo un proceso de
idealizacin de la nia: esa es la historia de amor de la novela.

A travs de cartitas Florentino declar su amor a Fermina, que poco despus
correspondi con misivas tambin amorosas para terminar apasionndose uno
del otro y despus de un tiempo acordar casarse en el momento en que la
joven pudiera, es decir, dentro de dos aos, ...cuando ella terminara la
escuela secundaria... (p. 90).

Pero los escritos que intercambiaban no eran iguales. Los de ella ...eran
cartas de distraccin, destinadas a mantener las brasas vivas pero sin
poner la mano en el fuego; l, a diferencia, ...se incineraba en cada
lnea (p. 85). Era, podra decirse, una relacin ms, corriente, entre
enamorados, en la que el impulso lo pone el varn y la discrecin la mujer.

El padre, enterado de tales devaneos, en un intento desesperado por cortar
esas relaciones, la llev fuera de la ciudad por espacio de tres aos. Pero
cuando Fermina regres l empez nuevamente a espiarla y hacerse el
encontradizo, hasta que en una ocasin se toparon cara a cara. All fue
cuando Fermina inexplicablemente ...volvi la cabeza y vio a dos palmos de
sus ojos los otros ojos glaciales, el rostro lvido, los labios
petrificados de miedo..., que le record la primera vez que estuvieron
cerca, pero en esta oportunidad ella ...no sinti la conmocin del amor
sino el abismo del desencanto (pp. 121-122). A partir de all no quiso
saber ms de l y le devolvi cartas y regalitos que Florentino le haba
hecho a travs de los aos y por su parte le reclam las cosas que ella le
haba enviado. A qu se debi este cambio sbito? No se sabe, aunque
tampoco afecta a la novela, creando ms bien un misterio a tener en cuenta.
Todo queda en un enamoramiento frustrado.

Pero la pasin de Florentino, cumplidos ya los 27 aos, se mantuvo,
digamos, firme, pese al rechazo sufrido por parte de Fermina. Cierta vez la
vio en el atrio de la catedral con seis meses de embarazo y sigui
enamorado de ella, tomando ...la determinacin feroz de ganar nombre y
fortuna para merecerla (p. 189). Y as fue. Su ascenso laboral en los
prximos treinta aos en una compaa que serva barcos en el Caribe lo
llev a ser su propietario.

Aos despus las vivencias de Florentino siguen presentes cuando la
vigilaba todas las veces que poda, aun cuando ella con su esposo y amigos
concurra a un restaurante. Deleitaba sus ojos contemplndola, cuando
conversaba, usaba los cubiertos y el ir y venir de su cuerpo. Cierta vez,
al ver la imagen de Fermina reflejada en el gran espejo del restaurante, se
le ocurre la idea de perennizar ese momento. Con argucias convence al dueo
del local, compra el espejo y lo cuelga en su casa: ...no por los primores
del marco, sino por el espacio interior, que haba sido ocupado durante dos
horas por la imagen amada (p. 260). Un verdadero refinamiento de la
necesidad de poseer doblemente a la amada, en la fantasa pero tambin en
una especie de recreacin en tres dimensiones y en movimiento. Pero sin
duda un ardor liviano, una llama apaciguada, de la que no nos sentimos
culpables como deba ser.

Cuando muere el esposo de Fermina en un accidente, enterado Florentino, por
ese entonces un soltern, interviene activamente en los preparativos del
velorio. Terminada la ceremonia pasa la factura a la viuda recordndole su
amor: ...he esperado esta ocasin durante ms de medio siglo, para
repetirle una vez ms el juramento de mi fidelidad eterna, mi amor para
siempre (p. 64). A lo que ella, desconcertada porque justamente lo
esperaba, replica: Lrgate... (p. 65). Para de inmediato pensar cmo es
que no haba reparado conscientemente el drama que haba protagonizado a
los 18 aos y que toma vida en ese momento. Recordemos que nunca se haba
sabido por qu ella lo rechaz, aunque despus comenzara a fantasear sobre
los momentos y lugares en los que se haban encontrado.

Ya en la parte final de la novela somos informados de cmo el recuerdo del
esposo muerto permanece pero no se interpone en una nueva relacin afectiva
con Florentino, asentada en los requiebros afectivos de la juventud.

Fermina Daza tena 72 aos y ...haba perdido ya la andadura de venada de
otros tiempos... (p. 32), y adems despus de cincuenta aos de vida con
Juvenal no pudo ninguno de ellos saber: ...si esa servidumbre recproca se
fundaba en el amor o en la comodidad... (p. 38), dando a entender que
estaba lista para algo ms. Desde luego bastante comn en las parejas que
viven juntas por dcadas y lo mismo cuando de pronto reaparece un romance
de juventud del cual brotan recuerdos amables.

Pero en este nuevo encuentro entre el hombre y la mujer la relacin se ir
fortaleciendo por la habilidad del enamorado de llegar a ella con la mayor
delicadeza, mediante mensajes que la sorprenden por sabios ...meditaciones
sobre la vida, el amor, la vejez, la muerte... (p. 338). Florentino hace
gala de la mayor astucia para acercarse a la viuda. No est claro de qu
modo se mantiene el lazo entre ambos, aunque tampoco ste sea un asunto que
interesa explicar a la novela. Segn el autor, la vida prostibularia de
Florentino lo ayud a mantener el amor y los recuerdos romnticos que vivi
en su juventud, sumados a la soledad en que qued, habran hecho efecto en
Fermina. El mensaje es que las cosas imposibles pueden conseguirse con la
constancia, no importa que se est cerca de la muerte, y que el sexo y el
erotismo son ms intensos y patticos que el amor.

Hasta que llega el momento de las relaciones fsicas, que no haba
necesidad de recrear, salvo si se tuviera preparado un desarrollo literario
exquisito, que no fue el caso. Escuetamente nos informamos que la vista de
unos cuerpos muy avejentados no constituye ningn obstculo para la
intimidad, pues el afecto y la ternura han derrotado a las arrugas y
discapacidades, incluyendo la disfuncin erctil de l.

Pero el acercamiento emocional y fsico de los dos se fue introduciendo de
manera impensada y sutil, como sin planearlo. Un cario indito, una
verdadera experiencia de aprecio etreo, entre un hombre cercano a los 80 y
una mujer pasados los 70. Seres humanos que en la soledad insoportable de
sus vidas, l por la espera y ella por la compaa (amor o comodidad?),
encuentran justamente el nexo que les confirma que siguen siendo seres
necesarios.

El entusiasmo de Florentino por Fermina comienza con un flechazo, apenas la
vio y de lejos. La ciencia no ha podido explicar por qu ocurre la
atraccin sbita entre los sexos, aunque para la novela ese asunto no tiene
la mayor importancia. La ilusin, no la devocin, se mantiene por dcadas,
aunque atenuada despus del rechazo de Fermina y su matrimonio con Juvenal,
y revive con intensidad de tanto en tanto como lo constatamos con la compra
del espejo para capturar una imagen que oscilar entre la realidad y la
ficcin.

Aguilera (2011) se detiene en la distincin que hace GM entre los amores
de planta y los amores de paso, que para la sexologa mdica es una
distincin clave en el concepto del amor de pareja, y rubrica la idea
popular de que el sexo extramarital es en cierto modo mejor, artstico y
libre. En todo caso, la realizacin vital de Florentino, Juvenal y
Fermina se dio en los amores de planta.

Piensa tambin Aguilera que en la novela amor y erotismo estn separados,
pero no lo vemos as en las relaciones entre Juvenal y Fermina y tampoco,
al final de sus vidas, entre Florentino y la misma Fermina. El sexo puede
guardar independencia del erotismo, pero ste y la pasin amorosa pueden
manifestarse separados o juntos y la novela no puede desconocerlo.

Es el amor que Ortega (2009) llama burgus, municipal y domstico, que
por ser inferior no dara lugar a un fervor narrativo. Sera este amor
dejado de lado en la historia de la novela, desplazado por el sexo
aparatoso y turbulento por ser, seguramente, ms fcil de tratar
literariamente que aquel otro apacible, subjetivo y pleno, de la pareja
estable, en que se da el sexo fabuloso, citando nuevamente a Kleinplatz
(2009).

La novela desde el punto de vista de la sexualidad no es realmente una
historia de amor, a diferencia de lo que cree el mismo GM (Morales de Font,
1988). Afirmamos que es ms bien un relato de sexo y erotismo. El discurso
amoroso, aunque quiere hegemonizar la narracin, es opacado a lo largo de
la misma por los momentos de incandescencia del sexo fisiolgico y de un
erotismo afincado en potentes sensaciones.



Bibliografa

  AGUILERA, M. T. El erotismo en la obra de Garca Mrquez, Magnolia
   Central, 17 de mayo de 2011.

  BAYER, K. Generations, Cosmetic Surgery and Cosmetics: Redefining the
   Appearance of Age. San Francisco:29, 3, Fall 2005.

  GARCA MRQUEZ, G. El amor en los tiempos del clera, Verticales de
   Bolsillo, Grupo Editorial Norma, 2008.
   . El amante inconcluso, Cambio, 2 de noviembre de 2008.
      http://bit.ly/JkbYyj.
   . El personaje equvoco. SoloLiteratura, 2000.
      http://sololiteratura.com/ggm/gaboelpersonaje.htm.

  KLEINPLATZ, P. J., MNARD, A. D., PAQUET, M.-P., PARADIS, N., et al.
   The components of optimal sexuality: A portrait of great sex ,
   Canadian J Human Sexuality, 18, , 2009.

  KING, R., BELSKY, J., MAH, K. y BINIK, Y. Are There Different Types of
   Female Orgasm?, Arch Sex Behavior, 40, 5, Oct. 2011.

  MORALES DE FONT, H. El humor: un ingrediente ms en El amor en los
   tiempos del clera, Revista Comunicacin, Volumen 3, Ao 8, N 1,
   agosto de 1988.

  PALENCIA-ROTH, M. La primera novela de Garca Mrquez despus del
   Premio Nobel, Boletn Cultural y Bibliogrfico, 12, XXIV, 1987.
   http://bit.ly/KPkHW3.

  ORTEGA, J. Sexo y novela en Garca Mrquez, Milenio Semanal, 18-10,
   2009. http://www.msemanal.com/node/1345.

** Ren Flores Agreda
   rflores@terra.com.pe
   Mdico psiquiatra peruano (Lima, 1936). Ha publicado trabajos en las
   reas de salud mental, drogas, sexualidad y educacin mdica. Fue
   presidente de la Sociedad Peruana de Sexologa y de la Sociedad Peruana
   de Sexologa Mdica.



|||||||||||||||||||||||||||||||    LETRAS    ||||||||||||||||||||||||||||||

   *** Con el tiempo...
       Mayra Iturralde Sandoval

   *** Poemas
       Francisco J. Larios

   *** El ltimo sueo
       Ramn Francisco Ruiz Contreras

   *** Poesa experimental
       William Guaregua

   *** Un hombre va a dejar a una mujer
       Marina Vernica Garritano

   *** Poemas
       Jess Prez Romero

   *** Sabato: en esos instantes
       Esteban Ascencio

   *** Poemas
       Beatriz Iriart

   *** Un da cualquiera
       Jorge A. Hernndez R.

   *** Poemas
       Ana Mara Olivette Santoni de Strofer

   *** Dos relatos
       Ruth Resndiz Beltrn

   *** Poemas
       Vctor Damin Cuello



=== Con el tiempo...      Mayra Iturralde Sandoval ========================

Me desped de l a mi manera, le bes el cuerpo con el mismo ahnco de los
primeros meses de relacin, cuando l aseguraba que me esperaba desde
siempre, cuando an yo le crea. Le acarici los labios con los dedos y se
neg a lamerlos como frecuentemente lo haca. La parsimonia de sus manos y
sus movimientos casi mecnicos se clavaban en mi vientre con un dolor
agudo, crudo, pero era mi despedida, as que continu acaricindolo,
mordindolo, lamiendo su sudor revuelto con mis lgrimas que no importaban
nada. Volvi su mirada a m cuando rasqu su espalda, pero no hubo besos de
su parte, su boca estaba cerrada, parca, muda. Llevaba prisa por terminar,
su urgencia ya no era yo, ni el deseo, su cuerpo estaba all sobre m, pero
su mente estaba en otro lado y yo saba perfectamente dnde.

Conoc a Mariana y a su esposo algunos aos atrs, amigos ntimos de
Armando, cada vez que coincidamos, la actitud de Armando era distinta;
frente a ellos no dejaba de admirarme, de halagarme y aunque era un tanto
incomodo para m, me fui acostumbrando a que l buscara mi mirada en cada
movimiento, claro que en aquel entonces no percib su farsa. Me vea a m
para evitar mirar hacia Mariana. Cunto tiempo llevaba enamorado de ella?
Nunca lo supe. Era evidente para todos esa aficin por ella, pero yo estaba
ciega. Ignoro si el esposo de Mariana alguna vez tuvo la sensacin de que
la relacin entre su mujer y su mejor amigo no era comn, normal o
convencional, nunca supe si alguna noche perdi el sueo como yo, por
pensar ello. l era un hombre guapo, delgado, bien vestido y culto, hablaba
poco y a m apenas si me saludaba, lo llegu a conocer mejor a travs de la
boca de Armando y creo que, en cierto modo, hasta le tom cario. Falleci
al cumplir los treinta y nueve y tras su muerte, el luto fue tanto que nos
alcanz para todos, Armando se entreg a una de sus peores depresiones,
Mariana se dedic al cuidado de sus hijos, Luisa de diez y Javier de pocos
meses, y yo a ser una sombra en la vida de todos ellos.

Errneamente pens que los das de duelo se borraran poco a poco con el
pasar de los das, de los meses, pero nunca imagin que llegaran a pesar
tanto los primeros aos. Armando dej de dormir en mi casa, quera estar
solo, le hastiaba mi presencia, odiaba mis consejos y, aunque no lo
aceptara abiertamente, s que lo haca ms que todo por permanecer cerca de
Mariana.

El trabajo en la editorial me traa embestida, como es costumbre al
acercarse las fechas de navidad, cuando todos los proyectos se etiquetan de
urgentes, as que le di a Armando el tiempo necesario para que viviera su
duelo y durante largas semanas ni siquiera coincidimos, a veces hablbamos
por mvil un par de minutos, intercalando preguntas montonas como: Cmo
ests?, Cmo sigues? O frases huecas como: Si necesitas algo, avsame.

Nos jactbamos de llevar una cordial relacin como de esos amigos que se
podan contar casi todo, nos apoybamos, nos reamos de la vida y nunca
llorbamos uno frente al otro, supongo que ninguno deseaba sentirse
inferior o vulnerable, intentbamos hasta donde era posible comprendernos,
pero sobre todo tenamos muy en claro el espacio de cada uno, Armando jams
se mezcl con mis amigos, aunque l sola invitarme frecuentemente a sus
reuniones. Comulgbamos adems, del gusto por los libros, si bien sus
escritores favoritos nada tenan que ver con los mos, las plticas se
hacan largas y muy gratas, me encantaba su voz cuando citaba algunos
fragmentos de sus obras preferidas, le gustaba observar mis ilustraciones,
o por lo menos pona inters en ellos, ms del que yo pona en sus asuntos,
hablbamos de tantas cosas y, a decir verdad, jams tuvimos una charla
sobre un proyecto de vida en comn. Pens que sera cuestin de tiempo
decidir vivir juntos o viajar, pero jams tuvimos ese tipo de charlas ni
antes ni despus de la muerte de su amigo; sus visitas se hicieron menos
frecuentes, llegaba a casa alguna noche, unas pocas horas, con prisa, pues
siempre estaba al pendiente de las necesidades mnimas o tontas de Mariana
y sus hijos, a veces senta celos de ellos, a veces era coraje, pero
siempre lo disculpaba y terminaba por callar los comentarios que se me
encharcaban en la boca. Tena miedo de herirlo, pero tambin tena miedo de
perderlo. As que optaba por extasiarme con el olor que su cuerpo dejaba en
m, era grato que se quedara en mi cama, en el aire de la alcoba, me
gustaba adems revivir todas aquellas imgenes en mi mente, de los dos
mientras hacamos el amor, para despus sentirme ms sola.

Esa noche, la ltima, la de mi despedida, tras eyacular fuera de m como
ltimamente era su costumbre, lo apart de mi lado y fui directo a la
ducha. Me ardan sus montonas caricias, su desprecio, su frialdad, en
pocas palabras me dola aceptar que en realidad no me amaba. Bajo el agua
de la regadera pens en encararlo, exponer lo mal que me haca sentir con
sus desprecios, con su falta de inters, con su sexo siempre a medias,
estuve all dejndome azotar por los recuerdos del Armando de un par de
aos atrs e intent reanimar a la mujer que aos atrs lo fui y lo fui
para l, estuve tanto tiempo bajo el agua que sin darme cuenta estaba ya
fra y me sorprend temblando.

Al salir lo encontr sentado bajo el farol de la terraza, llevaba puesto el
pantaln y la camisa abierta, fumaba, sostena entre sus manos un libro, no
me fue difcil enterarme cul, Crimen y castigo, de Dostoievsky, por suerte
sus ojos estaban fuera de mi alcance y yo por fortuna lejos de ellos. Me
qued observndolo, haba perdido peso, se le vea desgastado, abatido, lo
mir como un total desconocido, ese que vagas noches deambulaba en calidad
de fantasma por el corredor de mi casa. A qu precio intentaba retenerlo a
mi lado? Y digo intentaba porque Mariana desde tiempo atrs haba ganado
la partida. No era necesario comprobarlo con mis propios ojos, bastaba la
actitud de Armando y el hecho de que jams permiti que me acercara a ella,
la escudaba con pretextos, al inicio fue el luto, despus sus compromisos,
los mos, los de l y jams volv a hablar con ella, mucho menos a verla.

Armando se abroch la camisa, no dijo ms nada, me dio un beso en la
mejilla y se march. El armario vino a confirmar lo deshecho de nuestra
relacin, haba encontrado tan solo una camisa de l, esperando al final de
la fila de mis vestidos, estaba casi nueva, olvidada, con las mangas
arrugadas y lnguida y plida como mi rostro frente al espejo, la dobl al
igual que dobl mis manos y renunci a l, o lo que quedaba de l.

A la maana siguiente renunci a la editorial y me dediqu a consultar
algunos vuelos acompaada de una desolacin que traspasaba hasta mi sombra;
prepar una maleta ligera, saqu las macetas a la terraza, as tendran
opcin de sobrevivir si llegaba a tiempo la temporada de lluvias, fue ah
donde lo encontr, el libro, lo tom y decid guardarlo en mi equipaje,
saba que era absurdo, me recordara a Armando a cada minuto, pero a veces
es imposible renunciar a todo. No quise despedirme de nadie, ni siquiera de
l, y para ser sincera a esa edad lo que menos me importaba era dejar
direcciones. Sin embargo varias veces me pregunt: Qu hubiera hecho si mi
mvil hubiera timbrado antes de subir al avin? Ignoro mi reaccin al
escuchar la voz de Armando tan parca y tan seca haciendo preguntas tontas,
sin un verdadero inters, sin saber que me marchaba y tal vez para siempre.
No llam.

Llegu a Madrid a refugiar mi tristeza en los bares de la Calle de Las
Letras, a acostarme con hombres de los cuales ni siquiera su nombre quedaba
grabado en algn lugarcito de mi memoria, a caminar por la Gran Va de
madrugada acompaada de nuevas imgenes que mi mente maquilaba de Armando y
Mariana, sola preguntarme a menudo: Qu sera de ellos ahora sin m? Los
imaginaba felices juntos, desnudos, durmiendo despus de hacer el amor, me
la imaginaba a ella envuelta en sus brazos como muy al principio l lo
haca conmigo, siendo arrullada por la respiracin de Armando muy cerca de
su odo. A veces haca el esfuerzo de no llorar al imaginarlos como una
familia feliz, con hijos, como los que Armando siempre dese tener, pero al
final terminaba siendo un San Lzaro, como deca mi abuela, y ahogada entre
alucinaciones y mis propias lgrimas, abrazaba fuertemente el libro de
Dostoievsky, el nico recuerdo palpable de Armando, el solo hecho de saber
que lo tuvo entre sus manos me reconfortaba y aunque nunca sent inters
por sus pginas, una fuerza interior me oblig a abrirlo. Comenc a
hojearlo. Segunda edicin, julio de 1985. Por qu? Porque es imposible
seguir as, he aqu la razn! Es preciso razonar y ver las cosas como son,
en lugar de llorar y clamar que Dios no las permitir!, le en la pgina
trescientos, la frase se me peg como chicle y mientras segua hojendolo,
algo se desliz por mi pecho, por las piernas hasta el suelo, una
fotografa. Las manos me temblaron mientras la sostena, el corazn quera
escapar haciendo un hueco por la garganta, ya no eran alucinaciones mas,
frente a m, Armando y su entraable amigo, desnudos, besndose y tras
ellos un recuerdo familiar vino a estrujarme y a traspasar una daga por el
pecho, reconoc el respaldo de mi cama.

Con el tiempo he compadecido a Mariana, con el tiempo han dejado de dolerme
los recuerdos y con el tiempo he podido dejar de pensar en l, en ella, en
ellos.

** Mayra Iturralde Sandoval
   http://www.letralia.com/firmas/iturraldesandovalmayra.htm
   Escritora mexicana (Chihuahua, 1975). Es licenciada en contadura
   pblica. Desde 2004 participa en talleres de narrativa impartidos por el
   gobierno del estado de Chihuahua (http://www.chihuahua.gob.mx); de 2008
   a 2010 asisti al taller presencial de narrativa en Chihuahua y en 2010
   curs el Taller del Relato Breve en Madrid, Espaa. Algunas de sus obras
   han sido publicadas en Argentina y en Venezuela.



=== Poemas      Francisco J. Larios =======================================

*** la poesa es una gata desconocida

no por ntima dicha,
sino en soledad;

Qu ms remedio
que besar con calma el largo
detalle de sus dedos!

no la indigesta luz de las aceras, no,

ella no entiende de esas cosas
y ella, en dolorosa hereja rezar
su propia maldicin

descartar zapatos y calzones
y ha de enroscarse
como una gata pobre en el rincn,

en el canto ms muelle

(muelle digo yo,
y sorbo
el deleite ms pequeo:
su regusto)



*** cuasipoema con injerto de foto
    (invitacin irracional a la paz, tras cinco mil aos de guerra)

sobre tantas
            y tan muertas sospechas de amistad
apenas logro balbucear incoherencias

busco la Iluminacin te digo busco una luz
       sin palidez

hay
muchos colores en la cara;
y luego, absurdamente (as es el dolor,
no es cierto?) cualquier rama de estas ser
gentil y frgil en tu espera; indiferente, adems,
por su propio bien.

Todo lo cual me agota, deshuesa mi voluntad.
Es la pesadilla de la flor sin soporte,
la flor de la paz nacida sin su tallo
(ya Milton lo supo).

En vista de cuya suerte claudico y dejo, como bien apreciars,
que una banal fotografa te diga lo que falta.



*** antepoema sin solucin aparente

Y qu si mi almohada me despierta
con un susurro teolgico?:
la creacin del hombre muestra que el
errar es divino.
Errar. Y luego,
el cacareo impaciente
de las ideas,
mi lucha agotadora por
domarlas.

Hoy ser un da complejo me digo; y digo complejo
como una cortina, y cortina como una represa.

Todo prepara la fotografa plcida
mientras
en el fondo, cardenales disputan.



*** momento de la luna en mi mente

la luna es una estrella en paz, por fin
ocupada en crecer y menguar, y poco ms;
en tan cotidiana placidez, cmo no ser feliz?



*** momento del sonido amable

No puede el mundo
                       ser ms grande que este momento
del amanecer que gorjea en magno desorden; todo cabe, todo
        se hace escuchar,
tanto el bho como el lejano motor que sube una pendiente
y el perro que singular alla;
no puede ser nunca la luz
                       ms aliento
que cuando apenas
musita.



*** no con el viento

de este lado del corazn tus palabras,
nunca olvidadas, para mi mal;
las que curan, cuando callan,
las que hieren, un hilo de sangre siempre
nunca se van con el viento, nunca olvidadas.



*** inters en homnidos de baja intensidad

Ni siquiera mi depresin es profunda.

Soy el que anda de gente a gente y unos piensan
qu fortuna y otros tiene ms de lo que se merece.

No son sonoras sus voces;
                              van por el mundo y nunca se sorprenden,
ya tienen el manual y las pginas
                              radas les bastan.

No conocen la soledad y el miedo; van
de rito en ritual a costumbre y hbito, y llenan
su cuarto de amuletos,
                       y nunca se sorprenden.

Saben llorar cuando les toca,
buscan el sustento y preparan
                              fructferas empresas;

no conocen el fracaso,
ni saben notar que yo les noto
                              y que en cierta forma sostienen
mi ligero inters en el entorno
                              nunca intenso, tampoco.



*** marzo

hay das que la tristeza
domina con dulzura,
otros que subyuga
con tirnica crueldad

hoy es mircoles y es marzo y es
cualquier calendario el que se agota

y es la fra venganza por haber soado ingenuo
que un da
la tristeza cambiara

son das as, los que se borran
tan pronto de la vista de los otros
que no quieren dejar de soar
todava

son las ponzoas
de la vida misma envenenando
la razn

son el motivo de caretas y jolgorios
bajo el ojo sagaz que no perdona

es mircoles,
y es marzo,
y es cualquier voluntad
        que se desploma

** Francisco J. Larios
   http://www.letralia.com/firmas/lariosfranciscoj.htm
   Escritor nicaragense (Managua, 1959). Reside en Estados Unidos. Ha
   publicado el poemario Cada sol repetido (Anan Ediciones, Managua,
   2010).



=== El ltimo sueo      Ramn Francisco Ruiz Contreras ===================

La luz del amanecer le dio plena en la cara. Palp, junto a su cama, sobre
una mesa desordenada y hmeda, sus lentes. Una sensacin de irrealidad le
hizo contenerse. Descorri bien la cortina para lograr aferrarse a la
verdad de que an estaba vivo. Ah estaban el prado, la verja despintada, y
los seres vivientes que a esa hora pasaban por la calle. Con aspecto de
muerto, dud de nuevo de si su existencia era real frente al espejo y
recorri, con los ojos marchitos, la habitacin de siempre. Al frente, a
travs de la puerta entreabierta, vea la tenue luz que dejaba encendida en
su laboratorio por si una sbita idea le sorprenda en medio de la noche.
Como era usual, haba tenido un sueo, y esto llenaba de estupor la poca
calma que el clido ambiente del sol le obsequiaba. Un ser poderoso, sin
rostro definido, sostena entre sus manos un semihombre medio inerte,
mientras hurgaba en su vientre con precisin de cirujano. Luego de extraer
una costilla de su pecho, una figura delicada y menuda empezaba a agitarse
entre sus dedos. Y aunque breve, la escena pareca detenerse
interminablemente.

Trat de concentrarse en la ntida imagen. Ahora recordaba bien; el relato
de un ente colosal que escarbaba en los huesos de un hombre para crear, de
uno de ellos, una mujer. Hubiera querido recordar las palabras, pero le
result imposible. Slo una idea vaga de su oscuro significado le llegaba a
la cabeza. Busc entre los libros olvidados de su biblioteca; all encontr
el volumen, forrado en cuero, de un negro inexpresivo. Lo abri con ansia
en las primeras pginas. La magnfica historia se hallaba en el captulo
que hablaba de la creacin, su continua obsesin. Entre dientes, ley para
s mismo: Entonces Dios hizo caer sueo profundo sobre Adn, y mientras
ste dorma, tom una de sus costillas, y cerr la carne en su lugar. Qu
repugnante haba sonado siempre todo esto! Y de la costilla que Dios tom
del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre. Un ser sacado de un
miembro de otro ser! Todo era tan mtico! Dijo entonces Adn: Esto es
ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne, sta ser llamada Varona,
porque del varn fue tomada. As de simple? En conversaciones de colegas
se haba rehusado contundentemente a decir los milagros de la ciencia.
Sostena que la ciencia no era milagrosa; simplemente, era cuestin de
fsicas y qumicas. Confiaba indeclinablemente en su extrema lucidez, pero
esta vez, una refinada intuicin la posea con ardor. Por supuesto, todo
haba sido una farsa, una mentira infame sostenida por siglos. Su
conclusin era definitiva; la semejanza y la evidencia sobrepasaban todo
deseo de controvertir. Vala la pena detenerse a contemplarlo un poco ms
de cerca. Dios... no era l, precisamente, el nico hacedor de prodigios?
Dios no haca milagros! Slo aplicaba los principios de la ciencia! Ja,
ja, ja! Qu misterioso le pareca ahora el mundo en que viva! Dej el
pesado libro por ah y entr en la habitacin donde el olor a sustancias y
alcoholes le caus, por primera vez, un intenso vrtigo. Mir los tubos,
las pipetas a su alrededor y se extra de cmo haba contemplado hasta
entonces el mundo. Una trampa de la qumica en su cuerpo le hizo sentirse
superior; esperaba que nada en su aspecto revelara su descubrimiento. Tuvo
miedo de volver a entrar en sueo; podra llegar otra revelacin que
hiciera tambalear su acierto. La nueva concepcin le resultaba
satisfactoriamente creble. De repente intuy que quizs en otro sueo la
parte adicional del misterio le fuese revelada. El inquietante cmo, por
supuesto. Un afn inaplazable le posey en segundos. Lo cierto era que ya
no se engaaba. La humanidad entera era producto de una clonacin! Vaya
descubrimiento! Un modelo original y una repeticin de ste ad infinitum.
Dios mismo era un experto clonador! Qu tonto haba sido todo hasta
entonces! Cunta reflexin ridcula e intil! Sin duda, era ingenuo creer
que el universo y sus seres fuesen producto de la magia. Ahora la dbil
lnea entre lo posible y lo imposible se quebraba. Y pensar que durante
tanto tiempo la religin y la ciencia haban reido... Un as asomaba bajo
la manga de su ingenio prestado. Una y otra vez hoje el pesado volumen.
Era posible hacer algo durante la espera? Con el paso de las horas su
deseo desemboc en una poderosa certidumbre que era necesario llevar a la
mxima prueba. En numerosas ocasiones, dedicado a la investigacin de la
clonacin humana, haba experimentado la indefinida sensacin de estar
inmerso en una fantasa irrefutable. En un instante percibi fugazmente que
las cosas son ms claras y sencillas de lo que parecen. Que basta con
observar la escondida analoga de las realidades que el estado de vigilia
no alcanza a describir. Demasiada razn, that was the question. Poda un
sueo someterse al escrutinio infalible de la ciencia? Eso esperaba. Quera
conservar para s esa placentera impresin que el genio saborea cuando el
enigma de las cosas se pone de su lado. Durante horas trat de discernir la
lnea divisoria; de la conciencia no llegaba nada. No tena ganas de
dormir, y forzarse a hacerlo no garantizaba hallazgo en absoluto.
Seguramente llegaran a acusarle de supersticioso... Su repugnancia hacia
la supersticin era total, y los hechos fortuitos no merecan ser tenidos
en cuenta. Siempre habra una forma de explicar los sucesos del mundo.
Era tan fcil extraviarse! Tan fcil divagar!

La falleciente luz de atardecer que mora en el espacio le inquiet un
poco. Mir al infinito, ansioso por saber qu invisibles movimientos
ocurran a lo lejos. De nuevo, oje el volumen. Quizs alguna clave, algn
signo escondido palpitara debajo de las letras. Pas su mano por su cabeza
calva; su cara de muerto haba adquirido un color de ceniza que el espejo
confirm sin compasin. El fresco de la noche y la esperanza le fueron
propicios. Sinti pesadez en la frente y un gusto singular al sentir la
distensin en sus msculos. No seran necesarias ms revelaciones, respir
confiado. Lentamente fue quedando en medio del silencio y de la nada, de
las sombras. Entre brumas, apareci el cortejo de rostros semiocultos y el
antiguo volumen en lo alto. Como en una ceremonia de leyenda fue despojado
de sus ropas y llevado a la hoguera, donde ardi hasta el amanecer.

** Ramn Francisco Ruiz Contreras
   http://www.letralia.com/firmas/ruizcontrerasramonfrancisco.htm
   Escritor colombiano (Ccuta, 1964). Licenciado en lingstica y
   literatura. Realiz estudios de coros y piano. Se desempea como docente
   de lengua castellana en enseanza secundaria. Ha sido promotor cultural,
   comentarista musical, tallerista en la seccin de msica del rea
   Cultural del Banco de la Repblica (http://www.banrep.gov.co), oficina
   Ccuta. Fue presentador del programa Rapsodia en la emisora de la
   Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS, http://www.ufps.edu.co)
   y colaborador del magazn Imgenes del diario La Opinin
   (http://www.laopinion.com.co).



=== Poesa experimental      William Guaregua =============================

El escritor venezolano William Guaregua participa en esta edicin con una
serie de catorce poemas que hacen uso de la imagen para ofrecer un sentido
integral. Por ello, invitamos a los lectores de nuestra edicin en formato
texto a que visiten la direccin www.letralia.com/267/letras04.htm, donde
podrn apreciar a plenitud el trabajo de Guaregua.

** William Guaregua
   http://www.letralia.com/firmas/guareguawilliam.htm
   Poeta y narrador venezolano (Barcelona, Anzotegui, 1962). Ingeniero
   egresado de la Universidad de Oriente (UDO, http://www.udo.edu.ve),
   donde fund el suplemento literario estudiantil El Mstil Roto
   (1986-1988). Dirigi por dos aos (1997-1999) el suplemento cultural
   Fragua, del diario El Oriental (http://www.elorientalonline.com), de
   Maturn (Monagas). Ha publicado los libros de poesa Slo piel intensa
   (1990, Editorial La Espada Rota), Cotidianas (1992, Departamento de
   Tecnologa Educativa UDO-Anzotegui), De tanto andar en solitario (1999,
   Fumcultura) y Pentagrama (2003, Litolila). Ha colaborado con diversas
   publicaciones peridicas, incluyendo la Revista Nacional de Cultura y ha
   escrito para diversas exposiciones de artistas plsticos de Venezuela.



=== Un hombre va a dejar a una mujer      Marina Vernica Garritano =======

Es intil buscar, unos minutos antes, las cosas buenas. Pero de todos modos
lo intenta. Le sudan las manos y la frente, pero no importa, porque cuando
termine la cosa, habr un alivio raro; ese alivio que no es del todo
placentero pero que trae cierta calma. Como supona, ella llegaba tarde. Y
quiz en el fondo contaba con eso, con los minutos de espera en los que
podra volver a las cosas buenas, a los primeros tiempos, a ese frenes
original que toda vez que intentaba ser rescatado de las manos del tiempo
se tornaba algo agrio, con gusto a sucio y aceitado. Es imposible, pero
sigue intentando. El mozo se le acerca para ver si ya ha decidido qu
tomar, pero l con un gesto de la mano lo despacha, porque piensa que es
una falta de respeto pedirse algo antes de que ella llegue; cualquier cosa
podra activar la histeria o un caudal demasiado amplio de reproches. As
que no se pide nada y mira cmo el cielo se llena, de repente, de oscuras
nubes. Quiz llueva, haba dicho su abuela, que saba todo lo que iba a
ocurrir con el clima de acuerdo a lo que dictaminaran sus callos. Y qu
otra cosa necesita, piensa mientras la espera sentado a una mesa que est
en la calle, para que la tarde sea ms deprimente.

Ya lleva media hora de espera. Y sigue buscando las cosas buenas, que nunca
son suficientes y que parecen haber pasado en otra vida. Recuerda a una ex
novia a la que odi con toda su alma cuando la muy asquerosa lo dej por un
actor. Cmo la insult en soledad; cmo se arrepinti de no haberla dejado
l antes, cuando la enga con esa otra; cmo se cobij en la lstima ajena
de las mujeres de su familia que saban cmo cochinear la memoria de la muy
desubicada soando mentiras, urdiendo disparates; y luego cmo pens salir
ileso entre los comentarios generales de sus amigos, es una puta, no te
calents. Y enterarse, despus de muchos aos, de que la muy inmunda era
feliz, inmensamente feliz con el mismo actor por el que lo haba dejado; y
guardarse en el rencor como en una especie de refugio eterno.

Ahora es su turno. El turno de volverse ese asqueroso que planta bandera y
se manda a mudar con otra. Pero pensarlo as es tan cruel, retrocede.
Pensar todo desde afuera y no desde adentro es tan poco solemne, tan falto
de la realidad de alguna nube en el cielo, tan mentirosamente lmpido. Ella
an no llega y l piensa en las primeras horas juntos, en lo bonita que
sola ser su sonrisa antes de la rabia; en las tardes bajo la parra; en los
domingos de recorrer calles desconocidas; en los chistes bajo las sbanas.
Pero nada basta. Nada parece ser suficiente, porque est ya en los minutos
finales; en la gracia de los ltimos momentos, como si fuera un cuento que
se acaba, que alguien est terminando de contar en la soledad tremebunda de
una habitacin llena de antiguos fantasmas.

Y ella finalmente llega y l siente que algo se le traba en la garganta.
Claro que la ve ms linda, porque para eso sirven los minutos finales en
realidad, para joder donde no tienen que joder, para meter el cuchillo
hasta el fondo donde saben que duele. Creo que va a llover, dice ella
mientras se acerca a l para darle un beso, frase que demuestra el peso de
los aos y que ya no es necesario saludarse como se saluda el resto de la
gente; una frase minscula y absolutamente comn que deja en claro que la
cotidianidad ha entrado por todos los rincones y ha llenado todo de un moho
insoportable.

Ella se sienta y llama al mozo. l piensa si no es mejor dejarlo para otro
momento, pero luego de unos instantes de mirar el cielo se arrepiente. Y el
por qu quisiste venir ac? de ella que ms que una pregunta parece ser
una excusa barata del destino que intenta que la cosa empiece de una buena
vez. Y mentir antes de comenzar (porque me gust...), y seguir mintiendo
(qu lindo da...) y pensar cmo habr que largar todo para que ella
entienda y no se ponga nerviosa ni acuda al llanto. Pero se pone a hablar y
l la escucha, mejor dicho, hace que la escucha mientras por dentro escoge
las palabras. Ella habla y habla y habla, pero l no le presta atencin.
Quiz si siguen juntos un poco ms... un tiempo breve, tal vez. Pero no. La
cosa no se revierte con el tiempo. l quiere poder vivir sin culpas y ahora
ella dice que tiene que ver a unas amigas y que su madre la llam esa
maana. De repente, con esa virtud de pitonisa que tiene la mayora de las
mujeres, larga el vos ests raro que lo descoloca y ya no le permite
ocultarse en mentiras o en pensamientos. Pero gracias al mozo por
interrumpir con dos cortados y una medialuna. A partir de ah es ms fcil.
La sonrisa impuesta, tocarle la mano, mirarla para ver si ella sabe lo que
est por pasar, sonrer, sonrer, sonrer, pero no demasiado, se da cuenta,
porque puede sospechar y largar todo ella, y finalmente ganar terreno y
entrar en una batalla irreversible, en la que est seguro que perder,
porque las mujeres pueden ser as de brujas cuando se lo proponen. Tambin
pueden ser testarudas, de ah la necesidad de decir algo antes de que se
vaya el mozo para llevar la conversacin hacia otro lado, porque entiende
que no est preparado todava.

Le pregunta sobre su tesis y ella hace una mueca de frustracin, de estar
harta del sistema y de creer que nada de todo eso tiene sentido, salvo el
amor. Salvo el amor, piensa l como si le estuvieran extirpando una parte
de su cuerpo mientras un enano fornido y risueo salta a su alrededor con
un entusiasmo fenomenal. Ella se pone a hablar de cuando fueron al parque
Lezama juntos. No lo conoca. En realidad ella no conoca a la gran ciudad.
Nada especial, dice, todo lo mismo: contaminacin y olor a muerte por todos
lados. Y eso es lo que l ahora comprende que ya no soporta. Esa necesidad
casi patolgica de encontrar mierda en todos lados. La mirada del mundo
desde la ptica de un adicto al desastre, a la catstrofe, a las
conspiraciones. l es ms liviano que todo eso, ms adaptado a la
conciencia colectiva, y ahora siente que algo lo impulsa a tener la fuerza
que necesita para poder decirle lo que le tiene que decir.

Pero quiz porque el azar es ms dueo de los instantes que cualquier otra
cosa, ella le sonre, le acaricia la cara y le dice que lo ama. l vuelve a
ese primer da sobre su cama, cuando ella vestida le deca que nunca haba
soado en colores. Recula. Obviamente. Porque ella ahora es suave, con una
mirada esponjosa y una vitalidad adolescente, le parece. Decide que no va a
decirle nada, que debe tomarse ms tiempo para pensar. Termina este
pensamiento y se larga a llover. Ella se refugia en su pecho y juntos se
sientan en una mesa de adentro del caf. Los dos estn mojados como si
hubieran estado horas bajo la lluvia, porque el agua cay demasiado rpido,
sin darles tiempo a nada. Pero ahora que las luces le pegan a ella en la
cara, una sensacin agria y triste sube por su garganta. Sabe que es el
momento para decrselo, y mientras ella llama al mozo para que le traiga
otra medialuna (la otra qued hecha una pelota de pasta inconsistente sobre
la mesa de afuera), l comprende que tiene que ser hombre y juntar valor.

Tengo algo que decirte, por fin empieza. Ella se pone seria pero no
demasiado, como si no comprendiera del todo lo que est por ocurrir. El
mozo interrumpe, una vez ms, pero ahora a l no le hace nada de gracia.
Algo de que pruebe la torta de la casa y ella pregunta qu tiene adentro.
l mira por la ventana la lluvia que apareci de repente y que cae
intolerante sobre las cosas. El mozo habla de la torta y de la artesana
del lugar y ella se re. l observa la lluvia y piensa en su abuela, luego
la mira. No hay nada all. No hay nada para l, pero ella no lo mira en
absoluto porque se re con el mozo, que ahora se acerca a la mesa con la
torta y hace que la cuchara que trae en su mano izquierda d una voltereta
en el aire. Pirueta que ella aplaude como hacindole un chiste. Es verdad
que la torta se ve increble.

El mozo le sonre mientras ella se hace duea del primer bocado. Y, sin
ofrecerle ni un poquito piensa l lo mira. Luego, como cayendo a la
realidad desde una perfecta fantasa, ella le pregunta qu quers decirme?
Y l, mirando al mozo y despus a la lluvia que cae con insistencia,
afuera, en otro lugar casi, le responde: nada. Nada.

** Marina Vernica Garritano
   http://www.letralia.com/firmas/garritanomarinaveronica.htm
   Escritora argentina (La Plata, 1986). Escribe en ingls, francs y
   espaol. Ha publicado los libros de cuentos A Merlina y De escritores y
   miserias. Ha trabajado para revistas y sitios en Internet tanto en
   ingls como en espaol. Mantiene dos pginas personales en
   http://burana.yolasite.com y http://ficcionreal.webs.com.



=== Poemas      Jess Prez Romero ========================================

*** El otoo de mi soledad

Con las manos ocultas en el vientre vaco de unos guantes
sin alma, lleg el Otoo despeinado y triste.
Se fum un cigarrillo sentado en una esquina del silencio
y sin esperar la cena, 
se fue por la ventana de los recuerdos, llevndose escondido
entre el barro de sus zapatos, el calor de las caricias
que mis manos y mis labios
haban derramado sobre tu cuerpo
y el fuego que provocaba tu mirada dentro de mi corazn.

Desnudo de pudor como la conciencia negra del trnsfuga,
se detuvo un momento sobre una alfombra de hojas cadas,
para contemplar con tristeza, los tonos grises de los rboles
que parecan un bosque de chinchetas
y la extrema soledad de los bancos vacos del parque
                       donde tantas veces nos juramos amor eterno.

Sin derramar ni una lgrima que delatara su dolor,
cantando por buleras, se perdi una madrugada
                   en el sombrero de copa de un nuevo y triste amanecer.



*** El dolor de una ruptura irreversible

Amargamente embriagado por el dolor del vino aejo,
que fermenta oculto en el vientre
                                 sin alas de la soledad...
Hoy he roto las pginas rosas de un viejo calendario
y he prometido,
con la mano sobre la imagen de una fotografa tuya,
                                 no volver a pensar en ti.

He creado un luctuoso ramillete de flores muertas
con las hojas perennes
de las dudas que embargan los cimientos sin cal
de mi corazn
y he tirado al mar el orgullo insolente de tus labios
que cubre con un cierto halo de irona y misterio
                           la mgica sensualidad de tu sonrisa.

He caminado, arrastrando mis pies de lagartija
por los caminos sin rostro que conducen
al final de ninguna parte
y he recorrido la distancia que nos separa eternamente
para jugar al esconder
junto a la puerta de la universidad del llanto
donde duermen olvidados tus recuerdos y tus caricias.



*** Como los juncos de ojos negros

Como los juncos de ojos negros que nacen en primavera
y mueren en silencio
locamente enamorados de los encantos del agua:
La soledad se quita los zapatos
y, sin pudor ni vergenza, juega desnuda con los labios
amantes de la noche
como juegan los gorriones entre los brazos de las enredaderas.

Galopa invisible (como un grito de pelo largo)
sobre la alfombra de hojas muertas, que cubren
con sus manos de vieja hechicera la pdica desnudez
de las piedras,
para llegar hasta m vestida de madrugada
por el nico camino que conduce al duro corazn de cristal,
donde solo habitan los dientes de humo 
que muerden caprichosamente las nalgas de los recuerdos.



*** Cuando te nombro

Cuando te nombro: La risa caprichosa que nace
entre los labios desnudos del viento,
levanta la falda que cubre las rodillas de la tarde
y un susurro de uas cortadas besa suavemente
el vuelo de las gaviotas.
Un aleteo de pestaas rotas inunda la vagina
del sueo
y un laberinto de caricias empapadas de sudor
se derraman
por las blancas paredes que sujetan entre suspiros
                               los capiteles de la inocencia.



*** Largas son las madrugadas

Largas son las madrugadas sin sentir sobre mi cuerpo
el calor que tu cuerpo mitad volcn en erupcin
y mitad potro desbocado
cada amanecer sin freno que lo sujete
galopa al comps de una meloda cuatro por cuatro.

Sin sentir sobre mi boca
el leve jadeo de tu boca temblorosa y muda
abriendo puertas y ventanas en las paredes del silencio
y habitando las cornisas donde duermen las golondrinas
                                y el bho espera su presa.

Largas son las madrugadas sin ti...

** Jess Prez Romero
   http://www.letralia.com/firmas/perezromerojesus.htm
   Escritor espaol (Montellano, Sevilla, 1952). Desde muy joven particip
   en movimientos obreros y culturales. Junto a varios jvenes cre el
   grupo de teatro independiente Despertar. Actualmente pertenece al
   colectivo de teatro El Gallo Rojo y colabora en la creacin de guiones y
   canciones. Ha publicado El rostro de la luz (Imprenta Zambrano, 1979),
   El sol no amanece en mis ojos (Editorial Bairescat, 2007), Cien poemas
   de amor (Lulu, 2010) y Como un grito (Punto Didot, 2011).



=== Sabato: en esos instantes      Esteban Ascencio =======================

      (Nota del editor: en 2010 apareci la novela Sabato: en esos
      instantes, en la que el escritor mexicano Esteban Ascencio convierte
      al autor de Sobre hroes y tumbas en personaje de ficcin, de una
      ficcin basada en su vida. Hoy ofrecemos a nuestros lectores tres
      captulos de esta obra).

*** 57

En estos instantes...

Matilde se acerca.

Un dolor la lleva a refugiarse. Pero no es un dolor como cualquier otro,
este es un dolor elevado a una potencia desconocida, dirase que este es un
dolor ms all del dolor.

Sin importarle lo difusa y distante de la mirada de Ernesto, la busca
pensando en la tarde de ese invierno a la orilla del ro, cuando le pidi
que mirara aquel remolino parecido al vestido de la mujer que bailaba
girando con los brazos tendidos a los lados y la cabeza ligeramente
inclinada y perdida la mirada. Apenas mueve los pies, pero no deja de
sonrer a todo aquel que la mira.

Piensa en Dios. Y a Dios le pide que no los abandone, ella lo lleva en el
corazn. Dios murmura, no nos desampares. Seor, t que ests en el canto
de los pjaros dice, aligera este sufrimiento.

Pero no es cierto, ella sabe que no es cierto, y nadie, nadie en estos
momentos lo sabe mejor que ella. De dnde viene ese dolor? Qu misterioso
dolor es el que le aqueja? Por qu necesita mirarse en los ojos de
Ernesto? Y si es un presentimiento, un presentimiento nada ms, pero, qu
tipo de presentimiento es el que le causa tanto dolor?

No lo comprende, es demasiado para ella. Y en este momento lo es ms que
nunca, desconoce lo que le pasa.

Ahora la vista se le nubla, desea llorar pero no puede.

Y si Dios est en su corazn por qu le duele tanto?

Pero eso no es todo, poco antes de llegar con ellos tiene una visin y la
gente la mira como agnica, pero Matilde no deja de sonrerles, sonre a
pesar de haber visto a la muerte. All estaba, era un campo oscuro donde
lloraba esa mujer y, aun no aceptndolo, saba que esa mujer era ella.
Sin embargo, eso no la inquieta tanto, quien verdaderamente la inquietaba
es el hombre con los brazos abiertos caminando hacia la mujer, mas, la
distancia era imposible.

Sofocada llega antes de que el muchacho hable, pide disculpas por
interrumpirlos pero no hace falta, los jvenes entienden y se alejan. El
muchacho, mientras se despide, solicita a Ernesto que lo reciba en Santos
Lugares. Sabato lo mira amablemente y acepta.

As sucedieron los hechos antes de que Matilde, refugiada en Ernesto,
llorara, jams haba sentido tanta angustia como esa noche. A Ernesto le
dijo: Hace unos instantes tuve un fuerte deseo de morir, creo que mi
muerte puede evitar otra. De algn modo aquel dolor la mataba.

Salieron...

Y entre los rboles en aparente calma volvi a ver a aquel hombre parado
ante a un acantilado mirando el agitado mar como si fuera la ltima vez.
Matilde, por instinto, se precipita hacia l..., pero no puede evitarlo...

Ernesto, que en ese momento la abraza, pregunta: Qu sucede, Matilde?

Qu extrao es todo esto dice Matilde. Qu terrible es no saber lo que
me pasa, quin es esa persona? Qu querr decirme? Qu significado tiene
su presencia? Y la msica? De dnde viene esa msica? Dios mo, aydame,
dame fuerza. No me dejes caer en esta tentacin. Estoy vaca, casi sin
vida, casi olvidada.

Por favor, Dios mo, aleja este pensamiento de mi cabeza. Seor qu es
todo esto? De dnde viene? Y este temor? Y esta angustia? Qu he hecho,
Seor? Cul es la causa? Si tan slo supiera quin es esa persona. Acaso
me estoy volviendo loca? Dios, aydame, locura? Cmo es la locura? Como
un murmullo? Como la msica? Cmo es la locura? Y esa msica. Era
Schumann, lo s, el triste Schumann, Dios, cunto miedo, de dnde viene
todo este miedo. No es normal. Purifcame, Seor, dame fuerza, te lo
suplico, dame fuerza, Dios mo.



*** 58

Pero no fue sino hasta esa tarde en Buenos Aires...

Cuando Matilde le cont a Ernesto detalle a detalle lo sufrido en Madrid:
Cre que esa noche morira dijo Matilde, todo tan real y distante al
mismo tiempo. El viento, la msica, los relmpagos. Jams vi el rostro de
ese hombre. No pude verlo.

A veces pienso que me habita, la otra madrugada despert llorando. Las
mismas imgenes, idnticos los sonidos, los mismos seres. Nada cambia.
Llevo das pensando en eso. Soando lo mismo. Esa noche en Madrid, habr
sido un presentimiento? No lo s, pero sigo preguntndome quin es ese
hombre, qu desea. Estoy convencida de que quiere decirme algo. Si no es
as, por qu se present ante m?

No lo s, Matilde. Pero lo que has dicho me parece una premonicin, ms
cercana a la muerte que a la vida. Recuerdas los versos de Vallejo, los que
te le hace tiempo, aquellos que dicen: Hay golpes en la vida tan fuertes,
/ golpes como del odio de Dios. Los recuerdas?

S, los recuerdo. Pero no estoy segura de que sea una premonicin, y si lo
es, mi deseo no es pensar la muerte. No quiero pensarla esto respondi
Matilde, aunque senta lo contrario.

Tampoco yo quise decir eso coment Ernesto. No quise decir que tus
palabras tuvieran muerte. Lo que dije fue que a m me hicieron pensar en su
cercana. Y si ese hombre te busca a ti, precisamente a ti, no creo que
desee hacerte dao, te busca para que le ayudes, quiz para que le ayudes a
no irse. Creo que as sucede con los que se van, se van desconociendo su
tiempo, y buscan la manera de permanecer, de acercarse a alguien.

Si fuera cierto lo que dices, Ernesto...

A nadie le gusta la muerte, Matilde la interrumpi Sabato.

Y si no nos gusta, por qu la pensamos? pregunt ella, por qu
entonces la pensamos?

Es involuntario, Matilde. Se piensa y nada ms.

Entonces, crees que haya sido un aviso de la muerte?

Quiz. Pero, el tuyo, adems de sueo, fue una visin. Viste cosas que no
toda la gente ve. El sueo dibuj un fragmento de la realidad y, aunque
parezca absurdo, los sueos son reales, son sentimientos profundos.

Y si tuvieran razn, si la muerte est prxima. Nunca antes haba sentido
tanto escalofro como esa noche.

No pienses mucho en eso, Matilde. Es cierto, los sueos nos dan lecciones,
terribles lecciones a veces.

Llova cuando abandonaron el parque Lezama. Llova como haca mucho tiempo
no vean. Ninguno de los dos en ese momento lo pens. Cmo podan pensarlo,
a quin se le hubiera ocurrido...

Cuando Matilde dijo que tuvo necesidad de caminar, no mencion que el
instinto materno la invadi, lo tena presente, y lo saba, pero no lo
coment. Ese era el miedo del que hablaba. Quera ahogarlo en ella, que no
saliera de ella. Porque si aquel presentimiento fuera la muerte, no estaba
dispuesta a dejar que se acercara. Esto lo haba pensado desde aquella
noche en Madrid, pero en ningn momento acept ese pensamiento. Ella hara
cualquier cosa para alejarla, slo que la muerte no se evade. Adems,
quin puede intervenir en el destino de un hombre cuando las
circunstancias se presentan de modo tal que el hecho es absolutamente
inevitable? Y sin embargo..., quin determina que as sucedan las cosas,
quin determina el destino? Quin?

Quiz por eso Matilde lo desconoci esa noche...



*** 59

Desde hace das sufre esos dolores.

Estoicamente camina como si no los padeciera.

Parece muerta mirando las manecillas del reloj.

Son los recuerdos pienso, los recuerdos vinindosele encima como una
avalancha de felicidad, arremolinndose en ella para que no deje de contar
sus historias, las historias donde es la protagonista, la herona, la que
padece. Pero no siempre los recuerdos vienen como una avalancha de
felicidad. Uno se da cuenta al mirar las lgrimas deslizarse sobre las
mejillas, o a veces cuando en los ojos se mira la quietud que provoca el
espanto.

Una madrugada hace poco, fue la madrugada de ese sbado, Matilde le
pregunt a Ernesto: Por qu ser que cada noche siento ms fro?. l no
supo responder, la abraz tierna y cariosamente como si fuera una nia
indefensa, y luego le bes la frente y cubri sus manos con las suyas
soplando entre ellas para que no se le enfriaran, mientras pensaba:
Cunto ms grande es la mujer que el hombre!. Poco despus abandon la
recmara, sali despacio para no despertarla, pero Matilde no dorma, se
haba acostumbrado nicamente a cerrar los prpados y a escucharlo. Le
gustaba escucharlo, y aunque ya no tena sentido el tiempo para ella, se
entusiasmaba oyndolo hablar del pasado, sobre todo cuando hablaba de los
jvenes que fueron un da. Ella intentaba pensarlos, trataba de saber qu
haba sido de ellos, de ellos, los protagonistas de sus historias.

A veces crea que era el viento, nicamente el murmullo del viento,
entrando por la ventana, haciendo ecos, y de esos ecos nacan los relatos.
Entonces se quedaba casi inmvil, con apenas un ligero movimiento en los
prpados, no quera perder ningn detalle, no quera alejarse. Siempre dijo
que ella era una mujer hecha de viento.

As imaginaba las historias, compuestas de los sonidos del viento,
aligerando la pesadumbre y la desdicha. Llevaba meses quejndose, no se
daba cuenta, como si los quejidos no fueran suyos, como si no los
escuchara. Todo lo asociaba con el viento, as, lo que escuchaba no eran
precisamente quejidos, sino murmullos, y estiraba el cuello para que el
viento rozara sus mejillas.

En esos momentos apareca ese pensamiento que le haca abrir los prpados
como enormes ventanales por donde se ve el universo, desconocido y
centellante. Sus ojos se iluminaban como los de la nia sorprendida mirando
las estrellas, y pidindole a Dios que no la dejara sola. Y al escuchar
esas vocecitas detrs del rbol, se vea corriendo, y todo terminaba al
cerrar los prpados. No se saba si dorma. A veces le escurran lgrimas
del rabillo de los ojos, a veces Ernesto, mirndola y sin darse cuenta, le
peda a Dios por ella. Le peda tener fuerza para llevarse las dolencias de
su cuerpo.

Nunca sucedi as.

Una noche la escuch balbucear y se pregunt: Dnde ha quedado tu voz?.
Mirndola desde el otro extremo de la cama, la distancia le pareci
insalvable, y le doli que no supiera que estaba all, quera decirle,
gritarle, quera que lo escuchara: Matildita, aqu estoy pensaba, he
estado aqu toda la tarde y no pienso irme hasta que no abras los ojos, y
nos miremos como antes. Pero Matilde no los abri, tampoco dijo nada, nada
poda. Las palabras estaban revueltas, amontonadas en su garganta, como un
hervidero de hormigas, como un remolino en el fondo del ro, as se le
amontonaban las palabras. Como el dolor que poco a poco mata, como el
sufrimiento abultado en el corazn que lo hincha sin que uno se d cuenta.

Es el juego de Matilde.

Pero no es un juego cualquiera, ni siquiera ella sabe que lo juega.
Simplemente trata de recordar, de eso se trata el juego, de recordar, y
ella escuch alguna vez decir que cuando uno cierra los prpados, los
recuerdos deseados vuelven.

** Esteban Ascencio
   http://www.letralia.com/firmas/ascencioesteban.htm
   Escritor mexicano (Ciudad de Mxico, 1965). Estudi sociologa en la
   Universidad Nacional Autnoma de Mxico (Unam, http://www.unam.mx).
   Entre sus libros se cuentan Me lo dijo Elena Poniatowska (1997),
   Memorias de un poeta: dilogo con Gonzalo Rojas (2002), Poesa y tango:
   encuentros con el poeta Horacio Salas (2003) y Los cntaros de la noche
   (2005). Dirige el sello Laberinto Ediciones.



=== Poemas      Beatriz Iriart ============================================

*** Anhelo

Peregrinan a la deriva
la inocencia
las sonrisas
las lgrimas yertas
de descarnados pmulos.
Repetidos das de pies descalzos
desvn de la incertidumbre.
Anhelo que sus valles infrtiles
se desplacen por montaas y ocanos
para resurgir estelarmente
con el fraguar del hierro
con la aurora cegando entes
con el penltimo y postrero equinoccio.



*** Ankh

Las profecas
anunciaron nuevamente
su soberana sobre
criaturas y deidades.
Y de recnditos parajes
y lgubres ruinas
se escucha el grito remoto
del paria.
Un hombre
un fauno
uno, unos...



*** Dictadura onrica

      ...la diferencia que menos se perdona es el ejercicio de la
      libertad. Por ella supuestamente matamos pero, por sobre todo, nos
      matan....

            Fragmento de La Casa Lila, de Viviana Marcela Iriart.

No supe arroparte
en el pauprrimo hueco compartido.
Ni protegerte de la feroz
tirana.
La crueldad es cobarde.
Tu ocaso
es ahora EL MO.
Es tarde.
Las Diosas claman con ansiedad
por un perdn
INMERECIDO.



*** El vergel

      A la memoria de Ral Zeleniuk

En el vergel
han florecido siete
de tus incipientes damas de noche
siete fueron tus gritos
siete son los recuerdos
siete tus muertes
y tus incipientes damas de noche
traen siete vidas
cuando desaparece el sol
y yo
aguardo.

** Beatriz Iriart
   http://www.letralia.com/firmas/iriartbeatriz.htm
   Poeta argentina (La Plata, 1954). Textos suyos han sido publicados en
   Archivos del Sur, Escritoras Unidas y Compaa
   (http://escritorasunidas.blogspot.com), Literatura del Maana
   (http://literaturadart.blogspot.com), Proyecto Editorial Banda Hispnica
   (http://www.jornaldepoesia.jor.br/BHBHportal.htm), La Prensa-The Press
   (http://www.laprensathepress.com) y Letras Uruguayas.



=== Un da cualquiera      Jorge A. Hernndez R. ==========================

Fren en el mismo instante en que la luz del semforo cambi. Declinaba el
medioda. A esa hora el candente sol haca arder el pavimento y, a lo
lejos, la metralla del invierno se dejaba or de nuevo. Fij su rostro en
el retrovisor y sonri. La vida era un circo con diferentes pistas. Al
frente, el conductor del vehculo al cual segua compraba una hora en la
hmeda entrepierna de una vendedora de rosas; y al costado, sobre la acera,
la pordiosera que una maana le augur que tendra la suerte de morir en un
da cualquiera, intentaba convencer a un transente de sus vaticinios
acerca del fin del mundo.

Mientras esperaba, infectado por el letargo que le provocaban el calor y la
espera por el cambio de luz, activ la bomba de agua del parabrisas y de
pronto todo comenz a tornarse borroso. Convencido de que su ceguera era
producto del agua sobre el dplex y del bailoteo de la escobilla se estreg
los ojos y esper a que parara; pero al abrirlos nuevamente y ver aun ms
borroso dedujo, sin saber cmo, que la causa de que no pudiera ver con
claridad la luz del stop del carro que tena delante estaba dentro de s.
La senta invadirlo. En el rumor que roa y quemaba sus entraas; en un
ruido como el ronroneo suave del motor o el de la mquina del reloj
analgico que en el tablero pispileaba las tres con cinco.

Asustado por la certidumbre del principio del fin, y sin que eso fuera
suficiente para controlar el escalofro que se adue de su cuerpo, se
pein con los dedos y volvi a estregarse los ojos, pero esta vez, a
diferencia de la anterior, ya no vio nada; tampoco escuch nada. Lo nico
que le hizo saber que an estaba ah fue la tranquilidad que corrompa
rpidamente las clulas de su cuerpo hasta convertirlas en una masa
putrefacta, y el aleteo de cientos de somorgujos que invada sus odos.
Primero acercndose para alejarse luego mientras lo dejaban vaco. Para
entonces, el vehculo delantero haba iniciado la marcha y los conductores
que lo seguan, azuzados por los gritos insaciables del hambre de cualquier
cosa, lo apremiaban con sus clxones.

** Jorge A. Hernndez R.
   http://www.letralia.com/firmas/hernandezrjorgea.htm
   Escritor salvadoreo (El Triunfo, Usulutn). Licenciado en contadura
   pblica. Es autor de El muerto y otros cuentos (Coleccin Juegos
   Florales, Direccin de Publicaciones e Impresos de Concultura, 1998) y
   La iguana verde y otros relatos (col. Juegos Florales; Concultura;
   1998).



=== Poemas      Ana Mara Olivette Santoni de Strofer =====================

*** Envidia

Yo que todo lo tengo y nada me falta,
Nada tengo y todo me falta.
Mi raz, asida a una piedra angular,
No se soporta a s misma,
Mis ramas deambulan sobre mi tronco,
Buscando un aire que no habita en este lugar,
Complejas son mis hojas y el perfume de mis flores,
Sin embargo este rbol no quiere ser rbol de este lugar,
mira desde lejos arbustos de vida simple que florecen sin piedad,
Respirando sin queja el aire turbio que los rodea,
Este rbol que soy quiere ser arbusto de vida simple,
que no cuestiona, que no padece, simplemente vive y sonre,
No les importa el aire que habita en este lugar,
No les importa no tener ramas giles, ni complejidad de hojas y perfumes,
Se conforman con simplemente ser y creer
Y yo he perdido mi fe y ya no quiero ser ms.



*** Enredada

Enredada est la raz del rbol cado,
Roco y mugre cuelgan de lo que fue su sombra,
Alocadas estn las hojas en el crter rodo,
Colmillo y fuste agreden lo que fue su honra.

Enredada est la rienda del tiempo cado,
Aullido y lustre cuelgan de lo que fue su aurora,
Ahogadas estn las bocas en el beso perdido,
Papiro y lumbre consumen lo que fue su fuerza.

Enredada est la razn del sabio cado,
Olvido y cruces cuelgan de lo que fue su antorcha,
Apagadas estn las palabras en el gesto escondido,
Ombligo y yunque derrotan lo que fue su historia.

Enredada est la que llora el rbol cado,
Roco y mugre confunden lo que fue su sombra,
Asombradas estn las sobras en crter podrido,
Colmillo y fuste pierden lo que fue remesa.

Enredada est la pasin del tiempo cado,
Aullido y lustre retuercen lo que fue su aurora,
Amarradas estn las manos en beso exprimido,
Papiro y lumbre repelen lo que fue querido.

Enredada est cancin del sabio cado,
Olvido y cruces anuncian lo que fue su antorcha,
Sentenciadas estn las horas en el gesto sin brillo,
Ombligo y yunque desprenden lo que fue su nido.



*** Insomnio 

La noche est sedienta de mis horas,
Perturba mi cabeza con sonidos mudos que tropiezan con las sombras,
Mientras las sbanas y las almohadas batallan con mi boca,
Me tapo, me destapo, me doblo, me tuerzo con destreza.
mientras otros roncan la oscuridad me quiebra,
Retumba a golpe llano sobre el colchn y sus quejas,
Me muevo, me arropo, me escondo, me escapo hacia el bao.
Miro en el espejo si la noche me ha estampado sus estragos,
Dos surcos azulados bajo mis ojos se han plasmado,
Y la noche prosigue impertrrita, disonante caminado hacia la aurora,
Sin embargo falta aos, siglos, milenios de espera sobre mi cama,
Para que el alba me rescate de este tedioso insomnio. 



*** Uno

Uno es la soledad de todos,
El singular aislado del plural,
La anttesis de comunidad,
La piedra desprendida del cauce
Y alejada por la corriente.
Uno no se entiende en su haber de Cronos,
Busca sin saber qu buscar
Sin saber qu encontrar,
Aora en su incomprendido haber sin lugar
Uno quiere ser dos y tal vez tres,
Quiere la magia de saberse acogido
No quiere ser ms la orilla del prembulo,
Ni el inicio de los cuentos,
Uno tan solo quiere sentirse acunado
Entre las pginas de su propia historia.

** Ana Mara Olivette Santoni de Strofer
   http://www.letralia.com/firmas/olivettesantonidestroferanamaria.htm
   Artista plstica dominicana (1964). Trabaja como decoradora en una
   compaa de eventos en la que es socia. Diseadora de interiores
   egresada de la Universidad Pedro Henrquez Urea y licenciada en artes
   aplicadas e ilustracin por la Escuela de Diseo de Altos de Chavn. Su
   trabajo artstico se ha visto en diversas exposiciones colectivas e
   individuales.



=== Dos relatos      Ruth Resndiz Beltrn ================================

*** Mariana

Cincuenta aos enclaustrada en este cuerpo grafitiado por callos y
moretones, con las tripas irritadas de tanta rabia y tanta hambre.
Venciendo a tropezones las cargas de una vida que se hunde. Todos los das
termino con el agua ftida hasta el cogote. Todas las maanas, con la
sequa en el alma.

Cinco aos como sentencia en este convento de la pureza y la monogamia.
Caminando contigo, paso a paso preocupada por tus cuestiones. Encargndome
de tus asuntos. Cuidndome de tus traiciones. Curndome las infecciones.

Cinco meses como penitencia. Encerrada en esta crcel. El veredicto de
violencia estall en mi sien. La del castigo era yo. A pagar mis deudas.

Cinco meses sin que pisaras el catre de la visita conyugal. Esperndote con
mi manta para tapar la intimidad de los que no somos.

Cinco meses con tu ausencia.

Cinco das para mi salida. De vuelta a la libertad de las calles
secuestradas por las mafias y el veneno.

Cinco das para que empiece a buscarte. Cinco das para encontrarte. Cinco
das para... porque te voy a encontrar.



*** Rodrigo

Rodrigo, Otro cambio de escuela?  Cuntos llevamos? Seis para ser exactos
y apenas comenzamos la preparatoria. Y, ahora? Una escuela religiosa, con
ms estructura, ms disciplina, vuelta al temor a Dios, sobre todo cuando
los padres se agotan, cuando la moral ya no se justifica.

Bienvenido, Rodrigo, al rebao del Seor, a la posibilidad de un vida
eterna, en cmodas mensualidades, financiada por las confesiones semanales.
Sabemos de tus problemas de actitud, es normal, a tu edad... lo que
necesitas es templar el espritu, nosotros forjaremos tu carcter.

Eres el ms pequeo de tu casa, tu padre prefiere el golf, tu madre ya se
cans, piensan que tal vez tu crianza es como una industria de autos al por
mayor; con el molde del primero se hace la produccin en masa.

Agradas, enterneces, estorbas, aburres. Dnde te colocas, Rodrigo? Qu te
molesta ms, el castigo o la indiferencia? Sabr Dios...

La soledad castiga, ensombrece, no es verdad? Se te agotan las opciones a
tan temprana edad, qu caray.

Y de repente la luz. La voz suave de ese sacerdote, confesor y confidente.
Se mir en ti, te reconoci como el adolescente que l mismo fue. Sin dolo,
y lleno de fe, comparti su estrategia.

Busca, busca hasta encontrar el ngel que hay dentro de ti; en cuanto le
encuentres sabrs que no ests solo, que el dolor no es en balde, que
purifica, y sigue ese camino.

Y buscaste, tenazmente, y viste al ngel y lo tomaste de la mano y
decidiste caminar a su lado.

El sendero se dibujaba a lo alto. Sentiste tus alas. Pero la gravedad es
ms contundente que el deseo. Rodrigo, dejaste de pisar.

** Ruth Resndiz Beltrn
   http://www.letralia.com/firmas/resendizbeltranruth.htm
   Escritora mexicana (Ciudad de Mxico, 1966). Estudi ciencias de la
   comunicacin en la Universidad Intercontinental (UIC,
   http://www.uic.edu.mx) y filosofa en la Universidad Nacional Autnoma
   de Mxico (Unam, http://www.unam.mx). Forma parte del taller literario
   de la escritora Beatriz Rivas. Textos suyos aparecen en las antologas
   Primavera y Verano de la Editorial Benma. Tambin ha publicado Desechos
   txicos, un libro de minificciones.



=== Poemas      Vctor Damin Cuello ======================================

*** por la forma de mis manos

s
que
falta
poco

de noche tal vez

mientras llegues poema
la
espera
vale



*** Los colibres de Samuel Ruiz

Una vez
(en medio de libros, recuerdos y mates)
Dorita Giannoni
me ense:

      Para los pueblos originarios
      los colibres
      son mensajeros del ms all

      Pequeas uniones
      entre el mundo de los dioses
      y el nuestro

Me parece tan potico y hermoso
(lo que me ense Dorita)
que siempre lo llevo presente.
Siempre...

Por eso no me sorprende ver colibres en el patio
apenas quince minutos de enterarme
que muri
Samuel Ruiz, obispo de Chiapas.



*** para componer un corazn

es fcil hermano
agarrs el corazn lo parts as
le sacs el juguito
y antes de coserlo
lo rellens con lo que quieras:
lucirnagas
piedritas
hojas de malva
cualquier cosa

menos tristeza, claro



*** antonio puigjan me bendijo el otro da

y con l
me bendijeron:
francisco de ass y jess el obrero de nazaret
mons. podest y su amor por clelia
carlitos bustos y su compromiso con la vida
olga y luis ardez
el pelado angelelli y su odo en el pueblo
los poemas de casaldliga paco urondo javier heraud
la sonrisa de un nio del comedor del p. farinello
los hermanos de trelew y la tablada
el abrazo de patricio rice y ftima
los sueos de un mundo mejor de camilo torres y el che
la dignidad de jaime de nevares
la comunidad de ernesto cardenal
y 30.000 sueos por cumplir

todos y cada uno de ellos
se hicieron presentes

con semejante bendicin
vale la pena seguir.



*** Baado Tacumb

      (Mt. 25, 37 - 40)

      para Germn, Irma, Bruno, Mara y Jorge

Desde una casita de madera
me brinds tu sonrisa
y tu mano tendida.
Diez pasos ms adelante
te descubro dibujando pajaritos en la arena.

Y si vuelvo mi rostro:
ya ests en otra parte
esperando mi encuentro.

Mire hacia dnde mire...
Vaya por dnde vaya...
Siempre ests.
Siempre...

Qu lindo saber que vos, Seor,
acompas mis das
en el Baado Tacumb. 



*** la iglesia que nos robaron*

      para arturo blatezky, flix gibbs y pablo agero

la iglesia que nos robaron
tena un solo corazn
y una sola alma
comparta las cosas
y todo era de todos
(nadie pasaba necesidades)

en la iglesia que nos robaron
se poda participar de las decisiones
a nadie se le prohiba su palabra
y si alguno se equivocaba
lo perdonaban
(comprendan que nadie es infalible)

se adoraba en espritu y en verdad
la nica autoridad era el servicio
y saban que
en el preso
en el hambriento
en el desnudo
en el desocupado
en todos los que sufren
se esconde el mismo dios

la iglesia que nos robaron
nunca precis de riquezas
lugares de poder
ni gobiernos
el mundo entero le perteneca
y se reconoca fcilmente por dos cosas
primero: por el gran amor que se tenan unos a otros
segundo: por llevar a la prctica la palabra de jess el obrero
hasta las ltimas consecuencias

aunque fue hace mucho
que nos robaron la iglesia
todava hay esperanzas de recuperarla

s que no es fcil
y que es un trabajo pequeo
(pequeo como un grano de mostaza)
pero as tambin es el reino de los cielos

vale intentarlo
yo me animo
vos te anims?

      (*) La Iglesia dej de ser cristiana en el 313, cuando comenz a ser
          la Iglesia oficial del Imperio y empez a ser invadida por los
          sectores de poder... (p. Jos Comblin, en una entrevista de
          1998).



*** otoo

me voy cubriendo de hojas
con vos de la mano



*** Haiks para Carmen Carmona

1

Desde que sabes
mi nombre el mundo ya no
parece extrao.



*** 2

Un ptalo del
cerezo huye detrs de
los colibres.



*** 3

Cuando te vayas
hacia dnde, pjaro,
nuestras miradas?



*** cuidado con los ojos cuando llores

al secarlos
despacio
sabes?

Se
vuelven frgiles
por
las lgrimas

es tan extrao el mundo de la pena



*** gorriones en la tapia

no
esperan nada
slo comentan
las cosas del barrio



*** Coplas de Juan Uva

1

Una lgrima de sol.
S, de sol, una lgrima.
Qu otra cosa eres, hoja seca,
en mi ventana?



*** 2

Una noche mgica
es el presagio de tu sonrisa.
Pero qu presagia esta lluvia
que no trajo golondrinas?



*** 3

Adems de soledades, tristezas y pulgas,
con mi perro compartimos otras cosas:
Un pedacito de cielo, con gorriones amigos
y una lluvia celeste, que te nombra.



*** apareci de golpe

no s cmo pero all estaba
creo que puedo reconocerlo si alguien muestra una foto
cmo olvidarme
la cosa que all estaba
sonri
mir para un lado mir para otro lado
y lo dijo
suave
directo
lo dijo
ni siquiera respir
lo juro
fue slo un segundo
s un segundo nada ms
lo pienso y no puedo dormir
ser posible?

el mundo es redondo (dijo) redondo redondo

ser?

** Vctor Damin Cuello
   http://www.letralia.com/firmas/cuellovictordamian.htm
   Poeta y artista argentino (1976). Difunde sus poemas en plazas, calles,
   pequeas revistas literarias, centros culturales, bibliotecas y por
   Internet. Ha publicado Poemas y Una flor bajo la lluvia.



|||||||||||||||||||||||||||    POST SCRIPTUM    |||||||||||||||||||||||||||

Un capitalismo autoritario, ya sin enemigo comunista totalitario enfrente,
se cierne como posibilidad desgraciada en algunos horizontes del mundo. Su
amenaza no slo a la lectura y al libro, sino al empleo libre y creativo de
los propios medios audiovisuales, slo puede ser contrarrestada por un
orden democrtico pleno, por una vigilancia poltica pluralista sobre el
uso de los medios y sobre todo, por una decisin, poltica tambin y
tambin social, de mantener en su grado ms alto de abundancia, calidad y
eficacia, los programas de educacin pblica, de bibliotecas pblicas, de
libros de texto gratuitos y de plena libertad para la creacin escrita.

      Carlos Fuentes, Lectura. En: En esto creo (2002).



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