~~~~~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ Edición 61 21 de diciembre de 1998 ~~~~~~~~~~~ ================================================ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA ~~~~~~~~~~~ Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ ================================================ ~~~~~~~~~~~ http://www.americadelsur.com/letralia ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras es ~~~~~~~~~~~ una revista literaria que ~~~~~~~~~~~ difunde el trabajo de escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos contemporáneos ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a letralia@rediris.es ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Miembro de la Biblioteca Circular: http://www.encomix.es/~espada/circulo.html === Sumario =============================================================== | "Postales, intercambios y búsquedas en la Tierra de | Editorial Letras", Jorge Gómez Jiménez. | | Letralia, Web Destacada del Mes en MegaSitio. / | Anuncios Incertidumbre de la proa: nuevo título en la Editorial | especiales Letralia. | | Desastre cultural en Chile moviliza a gestores | Noticias culturales. / Información sobre editoriales venezolanas | en Internet. / Casa natal del poeta Ramos Sucre es | centro de controversia. / José Hierro, entre el orgullo | y la vergüenza. / Darío Fo en España: el artista | representa a su gente y a sus libertades. / Saramago: | los ciudadanos comunes debemos tomar la palabra. / La | Academia y la tecnología. / A los 97 años muere Berta | Singerman. / Criticados premios del Festival del Nuevo | Cine Latinoamericano. / Miquel de Palol obtiene premio | Sant Jordi. / Francis Ford Coppola habla de cine | mientras prepara espaguetis. / Dos venezolanos triunfan | con sendos premios en Europa. / Bartleby: publicar | gracias a los amigos. / Las inexactitudes de Rigoberta | Menchú. / Los 96 de Alberti. / Sábato cuenta su vida. / | Cubano Juan Luis Triana gana primer premio en Iberjazz | 98. / Escritores venezolanos serán recibidos por Monte | Ávila. / Psyche Navegante analizará la sexualidad del | ser humano. / (Tele)informática educativa. / Teatro en | Bolivia. | | Premio Nuestra América 1998. / Premio Alfonso Sancho | Entre bases Sáez. / Premio Pablo Rido. / XLI Concurso Literario | Emecé 1999. / III Premio Primavera de Novela 1999. / | XIII Premio Internacional de Cuentos "Max Aub". / XI | Premio Internacional de Novela "Rómulo Gallegos". / | Concurso Anual Monte Ávila Editores Latinoamericana. / V | Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil. | | La Intercontinental poEtica. | Literatura | en Internet | "Juan Gelman como exponente de la nueva poesía | Sala de latinoamericana", Miguel Correa Mujica. | Ensayo | "¿Alguien tiene una moneda?", Milagros Socorro. / Dos | Letras de la poemas de Antonio Casares. / "Lo que está hecho, está | Tierra de Letras hecho", Carlos Hurtado. / "El gusto cumplido", Elsa | Levy. / "Li Po muere de amor", Édgar Allan García. / Dos | cuentos de Ángel María Herrera Burguillo. | | El plebiscito puertorriqueño. / Benedetti. | El buzón de la | Tierra de Letras | Eloi Yagüe Jarque. | Post Scriptum | Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras. / Las casas | Coordenadas de la Tierra de Letras. | | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753/ =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Para suscribirse o desuscribirse de Letralia, envíe el comando correspondiente en un mensaje sin subject a listserv@rediris.es: Para suscribirse: subscribe letralia Para desuscribirse: unsubscribe letralia También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.americadelsur.com/letralia/listas.htm === Editorial ============================================================= Postales, intercambios y búsquedas en la Tierra de Letras Esta semana empezamos a probar tres servicios gratuitos que hallamos desperdigados por los torcidos caminos de la red. Dos de ellos son vitales para nuestra publicación y el otro es una especie de juguete intelectual para nuestros visitantes. Los tres están en fase de prueba y agradeceremos comentarios y recomendaciones. El primero de los servicios incluidos es el buscador tipo arácnido, que recientemente indexó todo nuestro sitio y es provisto por la empresa FreeFind, que puede ser ubicada en http://www.freefind.com. Es un servicio gratuito que, después de solicitar ciertos datos -incluyendo la cantidad de archivos .HTM que conforman el sitio-, lee cada archivo del sitio y conforma un completo buscador que ustedes pueden ya usar desde nuestra página principal. Así, un viejo anhelo de nosotros como proveedores de contenido, y de nuestros visitantes asiduos como navegantes de la red, parece satisfacerse. El segundo servicio que hoy introducimos es la rotación de banners. Mediante un guión CGI y alojamiento de una base de datos, ambos entuertos tecnológicos resueltos por la empresa Web Ads -que pueden visitar en http://webads.w-dt.com-, disponemos de un sistema de rotación de banners -el equivalente ciberespacial de las vallas del mundo real- que favorecerá enormemente a aquellos sitios culturales que se han suscrito, y a los que se suscriban en lo sucesivo, a nuestra propuesta de intercambio, explicada detalladamente en http://www.americadelsur.com/letralia/promo.htm. Finalmente -y este es el juguete-, hemos aprovechado el servicio de CGI brindado por Cibergreet (http://cybergreet.net), a través del cual ahora podemos ofrecer a los visitantes de nuestro sitio un moderno sistema de postales electrónicas, muy conveniente en estas fechas decembrinas. Iremos incrementando las colecciones de postales con el tiempo, y por el momento hemos incluido algunas fotografías y archivos de sonido que posibilitan la confección de postales especialmente diseñadas para quienes se interesan por la literatura y las artes en general. Pueden usar nuestro servicio de postales en http://www.americadelsur.com/letralia/postales.htm. Quienes se sientan tan impresionados como nosotros por la calidad de estos servicios agradecerán que compartamos este dato adicional: cualquiera puede aprovecharlos, y encontrar una enorme cantidad de servicios similares, visitando el sitio de David Carrero (dcarrero@ferca.net), Lo que es gratis en Internet, ahora con dominio propio: http://www.esgratis.net. Carrero ha recopilado allí cientos de recursos de la red en los que se ofrecen gratuitamente servicios de todo tipo, desde calendarios hasta buscadores, y la mayoría son de una altísima sencillez de uso. Por supuesto, si usted conoce la lengua de Shakespeare le resultará aun más fácil utilizar cualquiera de esos servicios para incrementar el valor de su propio sitio. Se acerca el fin de año, y a este editorial no le queda más que augurar a todos nuestros lectores, de parte de nuestro editor, nuestro equipo evaluador, nuestros ilustradores y el resto de las personas que hacemos realidad la Tierra de Letras, la más satisfactoria concreción de todos sus proyectos e iniciativas en 1999. Como ya hemos convertido en tradición en la Tierra de Letras, nuestros lectores pueden hacerse de una postal de fin de año en este URL: http://www.americadelsur.com/letralia/61/obsequio.zip Con esta edición nos despedimos hasta el tercer lunes de enero del próximo año. Mientras tanto estaremos resolviendo decenas de cabos sueltos que heredamos de diversas circunstancias adversas por las que pasamos este año, haciendo un énfasis muy especial en responder mensajes que nos han llegado en el último mes y arrojar las decisiones que el equipo evaluador tiene pendientes. Hasta entonces, llegue a todos ustedes nuestro abrazo sincero en estos días de celebración y reflexión, y nuestro agradecimiento por el apoyo brindado a nuestra revista en 1998. Jorge Gómez Jiménez, editor http://members.tripod.com/~jorgegj === Letralia, Web Destacada del Mes en MegaSitio ========================== Ayer, domingo 20 de diciembre, recibimos la estimulante sorpresa de que MegaSitio, un proveedor de contenidos de carácter comercial y de servicios a nivel internacional, nos ha conferido este mes su distinción "Web Destacada del Mes", que ostentaremos en nuestra portada desde hoy mismo. Para visitar MegaSitio y nutrirse con sus interesantes servicios, vaya a: http://www.megasitio.com MegaSitio brinda a sus visitantes una plataforma para establecer relaciones comerciales con particulares y empresas de todo el mundo, distribuir avisos clasificados y datos de negocios y otras actividades comerciales de alcance mundial. La distinción "Los Elegidos de MegaSitio" se concede con periodicidad mensual a páginas de la red que, según Javier García Villalba (webmaster@megasitio.com), firmante de la carta, "merecen ser difundidos por su contenido, importancia y/o presentación". El reconocimiento otorgado queda plasmado por un mes en la sección "Los Elegidos del MegaSitio", en: http://www.megasitio.com/distrito/novedad === Incertidumbre de la proa: nuevo título en la Editorial Letralia ======= Del escritor uruguayo Leonardo Rossiello (leonardo.rossiello@rom.gu.se), nuestra editorial electrónica acaba de publicar la versión electrónica del libro Incertidumbre de la proa, un compendio de diez narraciones en las cuales el lector se paseará por una gama de impresiones, desde la nostalgia hasta la esperanza, pasando por la crítica social. Rossiello vive en Suecia, donde trabaja como profesor asistente de investigación en el Departamento de Lenguas Romances de la Universidad de Gotemburgo. Nació en Montevideo en 1953 y ha publicado los libros 8 antologías personales. Poesía uruguaya en Suecia (con José da Cruz, 1991), La horrorosa tragedia de Reinaldo y otros cuentos (1992), además de haber obtenido diversos premios literarios: en 1984 fue seleccionado finalista en el concurso de cuentos Juan Rulfo por "Segundo aire"; recibió la primera mención en el Concurso de la Intendencia Municipal de Montevideo en 1990 por su libro Solos en la fuente y otros cuentos; el primer premio en el Concurso Narradores de la Banda Oriental, en 1993, por su libro La sombra y su guerrero. Cuentos; premio Casa de América Latina en el Concurso Juan Rulfo de 1996 por su cuento "Bicicletas románticas", y el Premio Nacional de Literatura de Uruguay por el libro Incertidumbre de la proa, que hoy presentamos a nuestros lectores. Los visitantes de la Editorial Letralia disfrutarán, en este libro de Leonardo Rossiello, de los cuentos "Incertidumbre de la proa", "Aventuras de Pegoncito en la escuela del Estadio", "Viaje al hijo en la estación final", "La casa de Rasmussen", "Nineta Pomer (Cuento minimalista)", "La soledad del yacuzzi entre las rocas", "Barco en la nieve", "Sangre rota (apuntes para una historia de Santiago)", "Non se face negocio" y "Bicicletas románticas". Por otra parte, Incertidumbre de la proa ha sido ilustrado en su totalidad por el artista venezolano Ángel Montesino, quien preparó una serie de acuarelas especialmente para esta edición del libro de Rossiello, en las que se expresa a cabalidad el sustrato particular de cada narración. Invitamos a nuestros lectores a leer este nuevo título de la colección Narrativa de la Editorial Letralia, en cualquiera de estos URLs: http://edlet.home.ml.org/proa http://www.americadelsur.com/letralia/ed_let/proa === Noticias ============================================================== *** Desastre cultural en Chile moviliza a gestores culturales Patricio Bustamante Díaz, representante legal de la asociación Intijalsu, ha iniciado una campaña para dar a conocer la magnitud de un desastre de naturaleza arqueológica ocurrido en Chile, cuando una máquina excavadora destruyó petroglifos y elementos arquitectónicos precolombinos en el llamado "Sitio 19", hecho ocurrido el 1 de abril de este año. El Sitio 19 es un yacimiento arqueológico ubicado a 15 kilómetros al noreste de San Pedro de Atacama, en Chile. Durante la construcción del gasducto Gas Atacama, una excavadora destruyó varios petroglifos, un camino precolombino y construcciones anexas. Algún tiempo antes, la empresa constructora había sido instruida por la arqueóloga Ana María Barón de un desvío que resguardaría el sitio. Barón es la descubridora del yacimiento arqueológico y estuvo a cargo del estudio de impacto ambiental de la construcción. En su comunicado, Bustamante indicó que "hechos como el acontecido ocurren porque no se considera importante el legado cultural histórico debido básicamente a una gran ignorancia. Este hecho nos compete a todos, ciudadanos, empresarios, autoridades, educadores. Todos debemos tomar conciencia de que esta información es valiosa e irrecuperable". Intijalsu, la organización de la cual Bustamante es representante legal, es agrupa a profesionales de diversas áreas en torno al estudio, difusión y rescate del patrimonio arqueológico. En Internet se puede leer el comunicado de Bustamante, en: http://www.ctio.noao.edu/~boccas/sitio19.html *** Información sobre editoriales venezolanas en Internet La BitBlioteca, el conocido recurso editado por el periodista venezolano Roberto Hernández Montoya (rhernand@analitica.com), y que se dedica a la difusión de textos electrónicos, acaba de publicar su Directorio de Casas Editoriales en Venezuela, que de seguro será de gran utilidad para escritores y lectores de este país. El Directorio de Casas Editoriales en Venezuela incluye cerca de setenta entes que realizan actividades editoriales, entre los cuales -además de las casas editoras propiamente dichas- hay algunos museos, fundaciones y centros de estudios. En cada caso se publican las direcciones real y electrónica (de existir ambas) y los números telefónicos. Visite el directorio en: http://www.analitica.com/bitblio/venez/editoriales.htm *** Casa natal del poeta Ramos Sucre es centro de controversia En el número 29 de la calle Sucre de la ciudad de Cumaná, en Venezuela, nació, hace más de cien años, el poeta José Antonio Ramos Sucre, uno de los poetas más importantes de la literatura venezolana, autor de obras de la talla de Las formas del fuego y El cielo de esmalte. En la actualidad, esa casa del número 29 es el escenario de una de las actividades culturales más constantes en Venezuela: la desarrollada por la Fundación José Antonio Ramos Sucre, una institución creada en 1985 para impulsar la literatura venezolana y conservar la memoria del ilustre hombre de letras. Sin embargo, tal labor se ve amenazada por la inminente desaparición de Corporiente, organismo oficial en cuyo patrimonio se encuentra la casa y que hace algún tiempo la cedió en comodato a la fundación. Isabel Cecilia Ramos, sobrina del poeta, ha solicitado al gobierno que la casa le sea adjudicada definitivamente a la fundación -de la que es presidenta-, pues al liquidarse el patrimonio de Corporiente el inmueble quedaría en manos de un nuevo propietario, comprometiendo así el trabajo de la institución. La fundación recibió la casa en comodato mediante un documento que le garantizaba esta condición durante cincuenta años; con la desaparición de Corporiente, el ente o particular que adquiera la casa tendría que responsabilizarse por el comodato, lo que genera una situación jurídica algo compleja. La casa natal del poeta fue reacondicionada entre 1986 y 1993 con recursos de la fundación. Corporiente nunca precisó utilizar la casa, que desde hace veinte años es centro de actividades culturales y desde hace trece funciona como la sede de la fundación, que también corre con los gastos de administración, mantenimiento y vigilancia. La Fundación José Antonio Ramos Sucre subsiste con recursos provistos principalmente por los familiares del poeta, además de apoyos económicos provenientes de la Gobernación de Sucre, la Universidad de Oriente y el Conac, que se utilizan en la organización y premiación de la Bienal Literaria José Antonio Ramos Sucre, un evento que otorga millón y medio de bolívares y la edición de la obra al escritor que se hace merecedor del premio. Además de la bienal, la Casa Ramos Sucre es el sitio donde tienen lugar diversos cursos de historia, literatura, lingüística y arte, exposiciones, conferencias, conciertos, actividades dancísticas y otros eventos que proporcionan el grueso de la vida cultural del estado, además de ser el centro editor de la revista Trizas de Papel. La presidenta de la fundación celebró una reunión con el doctor Bottini Marín, presidente de la casi extinta Corporiente, y con su consultora jurídica, y se aseguró el apoyo para la adjudicación de la casa. Sin embargo, es necesario que la Comisión de Enajenación de Bienes del Sector Público, con sede en Caracas, apruebe el procedimiento. *** José Hierro, entre el orgullo y la vergüenza "Cuando se recibe un premio como éste, que reconoce el trabajo de toda una vida, tengo un sentimiento contradictorio: entre orgullo y vergüenza", dijo el poeta español José Hierro al saber, el 9 de diciembre, que había ganado el premio Miguel de Cervantes de Literatura en Lengua Castellana, en su edición de 1998. Según el poeta, nacido en Madrid en 1922, tal distinción le enorgullece por la magnitud del reconocimiento, pero le avergüenza por su convicción de que hay escritores de mayor valía que él. José Hierro formó parte del movimiento de poesía social que protagonizaron también Blas de Otero, Gabriel Celaya y Eugenio de Nora en la España de la posguerra. En 1937 publicó el poema "Una bala le ha matado", el primer texto que logró llevar a imprenta. Fue procesado al término de la guerra civil como adherente a la rebelión y permaneció en la cárcel hasta 1944. Hierro ha obtenido antes el premio Príncipe de Asturias (1981), el Premio Nacional de las Letras (1990) y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1995), entre otros. "Los premios", indicó el poeta, "me producen satisfacción, pero no la necesidad de escribir. Lo único que me mueve a escribir es la necesidad de expresarme". La decisión de otorgarle el Cervantes resultó de una larga discusión en la que, finalmente, privó la fuerza de su obra, expresada en especial en "La quinta del 42" (1952) y su último poemario, "Cuaderno de Nueva York". El otro nombre que sonaba con fuerza como aspirante a la distinción era el de Pedro Laín Entralgo. En el jurado participaron Fernando Lázaro Carreter, Federico Pelzer, Domingo Ynduráin, Carmen Iglesias, Victorino Polo, Camilo José Cela, Luis Izquierdo, Mario Vargas Llosa y Guillermo Cabrera Infante -quien no pudo asistir por motivos de salud). Como ganador del premio Cervantes, el poeta recibirá quince millones de pesetas. Un reconocimiento más que justo para quien ha construido con los años una de las voces más sólidas de España, y quien está convencido de que la poesía necesita de la voz del poeta para llegar mejor al público: "Es muy importante que la poesía llegue al público a través de la voz, leída. Porque la poesía se entiende cuando se escucha". *** Darío Fo en España: el artista representa a su gente y a sus libertades El premio Nobel de Literatura de 1997, Darío Fo, visitó Madrid el pasado 9 de diciembre acompañado de su esposa Franca Rame, quien recibiría el 10 el premio León Felipe por los Derechos Humanos. En la recepción realizada en el Círculo de Bellas Artes de la capital española, Fo y su mujer aprovecharon para expresar sus ideas sobre el poder, la injusticia y el teatro. Fo, quien ha venido repartiendo el monto del Nobel entre personas con discapacidades, hizo gala de su experiencia teatral y de su gran bagaje intelectual. Tanto él como su esposa están muy comprometidos en la lucha social, y así lo hicieron sentir: "Hay que dejar de pensar en el artista como aquél que crea formas sublimes, porque artista es sólo aquél que representa a su propia gente y sus libertades, no sólo hay que contar el propio tiempo, también hay que vivirlo y para ello hay que saber luchar, exponerse y si es preciso pagar para sostener las propias ideas y las de los demás..." (Fo). Y: "Nuestro proceso ha sido muy sencillo, hemos desarrollado un discurso político vinculándonos a los problemas de la gente y preguntando a los más desfavorecidos de qué querían que habláramos en nuestros espectáculos, en los que también se ha dado el debate para intentar cambiar las cosas" (Rame). El premio León Felipe le fue concedido a Franca Rame por su actividad en favor del respeto a los derechos humanos. Aunque desde el principio saberse ganadora la hizo sentir muy contenta y orgullosa de su labor, explicó que un mundo justo no tendría por qué premiar a alguien por defender los derechos humanos: "He reflexionado sobre lo que significaba este galardón y he concluido que al margen de estar muy contenta, me parece injusto recibir un premio por haberme portado correctamente con el prójimo". *** Saramago: los ciudadanos comunes debemos tomar la palabra El 7 de diciembre, en medio de una multitud compuesta por trescientas personas, el escritor portugués José Saramago leyó ante la Academia Sueca su discurso como Premio Nobel de Literatura 1998. Un evento que, además de la importancia de la que de por sí está revestido el discurso de un Nobel, significa la primera oportunidad en la historia en que un hombre de lengua portuguesa ocupa el codiciado podio. Después de la bienvenida a cargo del secretario de la Academia, Sture Allén, Saramago inició su disertación haciendo un elogio a la sabiduría humana que se encuentra más allá del dominio de la letra impresa. Y, refiriéndose a don Jerónimo Melrinho, su abuelo materno, un pastor analfabeto que gustaba de contar historias y con quien Saramago vivió hasta la adolescencia, dijo: "El hombre más sabio que he conocido no sabía leer ni escribir". Saramago destacó también el papel formador que en su desarrollo como escritor han tenido algunos personajes de sus propias historias. Entre otros, mencionó al retratista "h" de su "Manual de pintura y caligrafía", quien, según él, le enseñó "la honradez elemental de reconocer y acatar, sin resentimientos ni frustraciones, sus propios límites", y a los campesinos que protagonizan "Alzado del suelo", quienes se vieron obligados "a alquilar la fuerza de sus brazos a cambio de un salario y de unas condiciones de trabajo que sólo merecerían el nombre de infames". El autor también habló de la justicia y de cómo es quebrantada de común por quienes detentan el poder. "La mentira universal ocupa el lugar de las verdades plurales", dijo. Palabras insertas en un contexto irónico: alegando que el Salón Azul del Ayuntamiento de Estocolmo, donde se hizo el acto, era insuficiente ya para los invitados internacionales, la Fundación Nobel no invitó este año a los representantes de los principales partidos políticos suecos, algo que sí se hacía desde 1992. El episodio no podía dejar de tener su lado cómico: Carl Bildt, dirigente del Partido Conservador, decidió invitar a sus colegas a un banquete el mismo día y a la misma hora. El jueves 10, la Academia realizó el acto formal de la entrega del premio. Saramago, quien se presentó en compañía de Pilar del Río, su esposa, y Violante, su hija, recibió la distinción de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia, y fue presentado por Kjell Espmark, responsable del Comité de Literatura de la Academia, como un narrador que ha producido "una ingeniosa versión de la historia que no se deja aprisionar". Allí, Saramago aprovechó para fustigar a los poderosos del mundo por los constantes irrespetos a los derechos humanos y por la franca indisposición a ayudar al prójimo. Según el escritor, "se llega más fácilmente a Marte que a nuestro propio semejante", como indicó cuando comparó la especial atención de la humanidad en la carrera espacial con la completa indiferencia ante las grandes hambrunas. "En este medio siglo, no parece que los gobiernos hayan hecho por los derechos humanos todo aquello a lo que moralmente estaban obligados. Las injusticias se multiplican, las desigualdades se agravan, la ignorancia crece y la miseria se expande". Saramago acusó a las grandes empresas transnacionales, que a su juicio detentan el poder efectivo en el mundo, por impedir el avance de cualquier iniciativa social de los hombres, reduciendo "a casi nada lo que todavía quedaba del ideal de la democracia". Para el escritor, los individuos debemos tomar la palabra al suponer que los gobiernos no harán en el futuro lo que no hicieron en el pasado con los derechos humanos. "Con la misma vehemencia con que reivindicamos los derechos, reivindiquemos también el deber de nuestros deberes. Tal vez así el mundo pueda ser un poco mejor". *** La Academia y la tecnología El Grupo Prisa, la Editorial Santillana y la Real Academia Española firmaron el 10 de diciembre un acuerdo de colaboración que apunta a impulsar la informatización del organismo rector de la lengua. Desde hace algunos años, la RAE ha venido acometiendo un plan de introducción de elementos tecnológicos para ayudar a desarrollar su trabajo. En el mismo acto, Prisa realizó un sustancial aporte económico a la Fundación Pro Real Academia, ente que congrega a medios de comunicación, instituciones financieras y corporaciones españolas. Fernando Lázaro Carreter, director de la RAE, explicó que el convenio era un deseo "largamente aplazado". *** A los 97 años muere Berta Singerman El pasado 10 de diciembre, a la edad de 97 años, murió en Buenos Aires la recitadora Berta Singerman, después de sufrir un paro cardiorrespiratorio, según informó a la prensa su nieta, Silvia Gvirtzman. Singerman fue velada en el Teatro Nacional Cervantes y sus restos fueron sepultados el 11 en el Cementerio Israelita de Ciudadela, provincia de Buenos Aires. Berta Singerman nació en Mozir (Rusia) y se hizo famosa recitando a García Lorca, Neruda, Juan Ramón Jiménez y otros autores en los principales escenarios hispanoamericanos. Su última presentación fue en el Teatro Colón, en Argentina, en 1990. *** Criticados premios del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano El 11 de diciembre se entregaron los premios Coral del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, que distinguieron en primer lugar al filme La vida es silbar, del cubano Fernando Pérez, y cuyas designaciones fueron criticadas por la prensa a causa de lo que fue comentado como escasa calidad en las producciones. El segundo premio Coral fue para El viento se llevó lo que, del argentino Alejandro Agresti. El tercero fue para La vendedora de rosas, de Víctor Gaviria (Colombia), y el premio especial del jurado para Estación central de Brasil, de Walter Salles (Brasil). La vida es silbar también obtuvo el premio de Fotografía en la persona de Raúl Pérez Ureta, al mejor director, Fernando Pérez, y a la actriz revelación, Claudia Rojas. Por su parte, la película de Agresti obtuvo también los premios de guión y mejor actuación secundaria, para Ulises Dumont. El filme de Gaviria recibió también el premio en la categoría de edición y los galardones que conceden la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y la prensa extranjera acreditada en el festival. Estación central de Brasil también recibió el premio a la mejor actuación femenina (Fernanda Montenegro). Un punto especial merece la aguda crítica hecha por diversos medios de comunicación y expertos cinematográficos, en el sentido de que los premios principales eran cuestionables. Se dijo que la película ganadora utiliza la metáfora excesivamente y que el argumento para otorgarle el primer premio Coral -"su valiente y original visión sobre la búsqueda de la felicidad en la Cuba de hoy"- era más político que artístico. *** Miquel de Palol obtiene premio Sant Jordi El viernes 11 fue entregado el premio Sant Jordi de novela catalana, en su trigésimo novena edición, al escritor Miquel de Palol, quien se hace merecedor del galardón por su obra El Quincorn, una historia que ya había sido planteada por Palol en uno de los cuentos de su libro Contes per vells adolescents, ganador del premio Víctor Català de 1997. Palol nació en Barcelona en 1954. Según el jurado, su novela es una historia plena de simbolismo iconográfico y reflexión filosófica. Los jueces del premio Sant Jordi fueron este año Joan Carreras, Maria Mercè Roca, Sebastià Serrano, Emili Teixidor y Pere Verdaguer. La misma noche se entregó el 40º Premio Carles Riba de Poesía, que recayó sobre el poemario L'instant etern, de Enric Sòria. El Riba es el premio más antiguo de los que se entregan en la Nit de Santa Llúcia, importante celebración de las letras catalanas. *** Francis Ford Coppola habla de cine mientras prepara espaguetis El Festival del Nuevo Cine Latinoamericano se ha caracterizado por ser el principal punto de encuentro de críticos y cineastas hispanoamericanos. Además, las actividades que rodean al festival están imbuidas de realismo mágico: en San Antonio de los Baños, donde en 1946 nació el maestro Silvio Rodríguez, el cineasta Francis Ford Coppola, que ha llevado a la pantalla magistrales producciones pletóricas de gangsters o vampiros, preparó espaguetis traídos de su casa a una concurrencia de ochenta estudiantes de la Escuela de Cine. El afamado realizador llegó a La Habana para asistir a la entrega de los premios Coral, que dieron como ganador absoluto al director cubano Fernando Pérez por su película La vida es silbar. Al día siguiente (sábado) partió para San Antonio, donde dictó un taller de cine en el que, principalmente, se dedicó a compartir experiencias con los jóvenes participantes. Coppola explicó a sus alumnos la importancia del trabajo con los actores en el arte de la cinematografía, enfocado desde el punto de vista del director. "Si tienes una buena actuación, no importa dónde pongas la cámara. Claro que, si la colocas bien, todavía mejor". Para el cineasta, el actor funciona como una cuenta bancaria que hará rico al director en la medida en que sea llenada con sentimientos y emociones. El taller terminó con una sesión de cocina en la que obsequió a sus alumnos con espagueti y vino traídos de su propia fábrica. Uno de los jóvenes comensales le preguntó sobre la relación entre el cine y la comida, a lo que respondió: "En el cine trabajas un año en hacer el guión. Necesitas otro año más para conseguir el dinero y los actores para la película. Probablemente tardes otro año en hacerla y editarla, y cuando por fin sale vienen los críticos y dicen, 'bueno..., la película no está mal'. En la cocina empiezas a trabajar dos horas antes, y cuando terminas la gente está hambrienta y se lo come todo encantada. Es una experiencia gratificante, y además los resultados se ven enseguida". Coppola concedió una entrevista al programa Magacine, que la publicará en 1999 en un especial de dos noches dedicadas al realizador. En ella, habló de su afecto por la isla, basado en su natural atracción por "las culturas que tratan de preservar su propia identidad, sobre todo cuando hacen frente a fuerzas que se oponen". *** Dos venezolanos triunfan con sendos premios en Europa Eloi Yagüe Jarque y Luis Enrique Belmonte, ambos escritores venezolanos, tomaron para sí el centimetraje cultural de Caracas a semana pasada, cuando se conocieron, el 14 y el 15 de diciembre, los veredictos de los premios Semana Negra del Concurso de Cuentos Juan Rulfo y Adonais de Poesía, donde resultaron ganadores. Yagüe Jarque obtuvo el premio Semana Negra por su historia La inconveniencia de servir a dos patronos, en la que Cachano, un guardaespaldas, es contratado por Chanchán Chambelán para que asesine a El Chancho, su antiguo jefe. La oferta es duplicada por éste y reduplicada por el anterior. El cuento ofrece al lector cuatro posibles finales. El premio Semana Negra se entrega desde este año a cuentos policiales, en el marco del Premio Juan Rulfo de Francia. Se debe a uno de los organizadores del Juan Rulfo, el mexicano Paco Ignacio Taibó II, representante del género, quien fue miembro del jurado junto con Mercedes Iturbe y Juan Villoro (México), Luis Sepúlveda y Jorge Edwards (Chile), Julio Ortega (Perú), Fernando Ainsa (Uruguay), Alexis Márquez Rodríguez (Venezuela), Silvia Barón-Supervielle (Argentina), Juan Manuel Roca (Colombia), Emilio Sánchez Ortiz (España) y Claude Fell y Aline Schulmann (Francia). Por su parte, el miércoles 15 se supo que Luis Enrique Belmonte había ganado, en España, la 53ª edición del premio Adonais de Poesía. Belmonte es un médico de 27 años que vive en Barcelona desde 1997, y obtuvo el galardón, que reconoce la obra de poetas de habla hispana menores de 36 años, por su poemario Inútil registro. Belmonte ya había obtenido, en 1996, el premio Fernando Paz Castillo, que otorga en Venezuela el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, por el poemario Cuerpo bajo lámpara, y había publicado el libro Cuando me da por Caracol (Ediciones Mucuglifo, 1997), además de haber escrito el poemario Apuntes del extraviado, aún inédito. Inútil registro, que será publicado en la colección Adonais, fue seleccionado por mayoría por un jurado en el que participaron Claudio Rodríguez, Rafael Morales, Luis Jiménez Martos, Pureza Canelo y Rafael García, quienes debieron decidir entre un volumen total de ciento cuarenticinco poemarios, la mayoría de ellos de autores españoles y varios de países de América. Los españoles José Luis López Bretones y Raúl Borrás Catalá, autores de El lugar de un extraño y Diluvio en la mirada, respectivamente, recibieron los accésit y sus obras también serán publicadas. *** Bartleby: publicar gracias a los amigos Dice Joan Manuel Serrat que sus amigos son unos atorrantes pero son sus amigos. En Colombia, el grupo editorial Bartleby empezó hace un año a publicar libros poco comerciales recurriendo a una táctica ajustada a la crisis económica del país: cada autor reúne a ciento cincuenta amigos que aporten el costo de la edición. El director editorial de Bartleby es Francisco González, quien informa que el grupo tiene doce libros en proceso de selección. "Si Roberto Carlos quiere tener un millón de amigos, ¿por qué nosotros no podemos aspirar a 150 o 200?", dice. En un año de trabajo han aparecido ya dos títulos, y esperan publicar tres más para 1999, usando siempre el mismo sistema, que además de garantizar la edición permite a cada "accionista" -por llamarlos de alguna manera- recibir un ejemplar personalizado, con su nombre impreso en las primeras páginas, según comenta José Ignacio Roca, otro de los miembros del grupo. Bartleby debe su nombre al cuento de Herman Melville, cuya frase característica para evitar la carga de un trabajo era que "preferiría no hacerlo". "Nosotros decimos que sí, que nosotros preferiríamos sí hacerlo", explica González. *** Las inexactitudes de Rigoberta Menchú Un libro escrito por el antropólogo estadounidense Robert Stolt intenta, según el New York Times, poner en tela de juicio los méritos de Rigoberta Menchú para haber recibido el Premio Nobel de la Paz en 1992, en el sentido de que la autobiografía de la activista indígena guatemalteca incurre en una serie de inexactitudes. Stolt entrevistó, en un lapso de diez años, a unas ciento veinte personas, a través de cuyas confesiones el antropólogo concluyó que la activista no habría sido testigo presencial de los hechos narrados en la autobiografía, publicada en 1983 con el título Yo, Rigoberta Menchú. Entre las acusaciones hechas por Stolt, una de las más fuertes es la de que un hermano menor de Menchú, acerca de quien ella cuenta murió de hambre, ni siquiera existió. También se rebate la historia de la activista sobre su carencia de educación: "Ella recibió una educación, habiendo sido becada, como interna, por dos prestigiosos colegios privados operados por monjas católicas". A raíz de las imputaciones de hecho que hace el libro de Stolt y los comentarios del New York Times, se ha generado una discusión sobre si Rigoberta Menchú merecía el Nobel que recibió en 1992. Al respecto, el secretario del comité noruego del Nobel, Geir Lundestad, dijo que no había ninguna razón de peso para proceder a retirarle la distinción. En principio, la autobiografía fue, según Lundestad, sólo uno de los elementos que la Academia consideró para otorgarle la distinción a Menchú, y, por otro lado, "no es el número de sufrimientos soportados por los miembros de su familia durante este período terrible de la historia de Guatemala" lo que determinó la atribución. Yo, Rigoberta Menchú, se convirtió en el estandarte del sufrimiento y la lucha indígena en un país que, como Guatemala, se hallaba sumido en la guerra civil en 1983. Después de su publicación, su autora fue catapultada como una gran luchadora por los derechos humanos, lo que la llevó finalmente a recibir el Nobel en 1992. *** Los 96 de Alberti Rafael Alberti, último exponente de la llamada Generación del 27 y uno de los poetas más importantes de España, celebró el pasado 16 de diciembre sus 96 años, en compañía de su esposa, sus dos hijos y varios amigos y admiradores que acudieron a su casa en El Puerto de Santa María, pueblo de Cádiz cuyo alcalde, Hernán Díaz Cortés, le obsequió una estatuilla de porcelana que representa un marinero, con una placa en la que se inscribió un poema de su Ora marítima. El poeta recibió innumerables obsequios y apagó una vela sobre un pastel de chocolate. En la fundación que lleva su nombre, más de doscientas personas leyeron textos de Alberti, de sus libros Marinero en tierra, Aire que me lleva el aire, A la pintura, Retornos de lo vivo lejano y de su libro de memorias La arboleda perdida, así como de varias de sus obras de teatro. Alberti recibió una caja de dulces firmada por los empleados de su agente, Carmen Balcells, telegramas de felicitación de los actores Nuria Espert, Paco Rabal y Vittorio Gassman, de los escritores Miguel Delibes e Isabel Allende, así como del Gobierno español. El 14, la Fundación Rafael Alberti había presentado la obra teatral El colorín colorado, hasta entonces inédita, un libreto para una obra musical dedicada al compositor Ernesto Halffter, gran amigo del poeta. *** Sábato cuenta su vida El jueves 17, el escritor argentino Ernesto Sábato dio a conocer su libro de memorias, Antes del fin, una novela autobiográfica que narra la infancia y la juventud del autor, y que se pasea a través de diversas reflexiones suyas sobre hechos de la historia contemporánea que ocurrieron durante su vida. Antes del fin, publicada bajo el sello de Planeta, se encuentra ya a disposición del público latinoamericano. En la obra, el autor de libros como Sobre héroes y tumbas, El escritor y sus fantasmas y El túnel, desarrolla sus ideas en torno a la clonación, el consumismo desenfrenado y el enfrentamiento entre el progreso y la naturaleza, además de otros temas de actualidad. Sábato nació en la provincia de Buenos Aires en 1911 y es doctor en Física, graduado en la Universidad de La Plata. Desde 1945, después de haber trabajado en los laboratorios Curie de París, Sábato abandonó la ciencia para dedicarse a las letras. Su actividad en contra de los abusos que cometiera contra la humanidad el último régimen militar argentino, entre 1976 y 1989, le llevó a presidir la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep). En su gestión dirigió la elaboración del informe oficial "Nunca más", donde se acusa al régimen de haber aplicado terrorismo de Estado, conduciendo a la desaparición de más de nueve mil personas. *** Cubano Juan Luis Triana gana primer premio en Iberjazz 98 El Primer Gran Premio Iberoamericano de Jazz, Iberjazz 98, recayó sobre el músico cubano Juan Luis Triana, por su obra Reflexión. Triana recibirá 20.000 dólares y su composición será difundida en los diez festivales de jazz más importantes de Europa y Canadá. El premio Iberjazz es otorgado por la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE) y la Fundación del Autor de España (FAE), y está dedicado a impulsar la composición jazzística en el ámbito iberoamericano. El premio, al que se presentó una treintena de piezas de Brasil, Cuba, Chile, Costa Rica, México, España y Portugal, forma parte de las actividades planificadas en el Festival Plaza, que se celebra anualmente en La Habana y que va por su décimo séptima edición. El jurado estuvo compuesto por el pianista cubano Chucho Valdés, director de Irakere, el español José Alberto Nargos, los argentinos Carlos Franchetti y Fernando González y el puertorriqueño Michael Camilo. *** Escritores venezolanos serán recibidos por Monte Ávila Monte Ávila Editores Latinoamericana, la editorial estatal venezolana, ha decidido abrir sus puertas a los autores inéditos de todo el país, recuperando su papel original de contribuir al fomento de la literatura nacional en todos sus géneros. Hasta el 1º de marzo del año próximo, los noveles escritores de Venezuela podrán presentar sus obras a consideración de la editorial, con miras a ser publicados en sus colecciones. Los autores podrán presentar textos inéditos en los géneros de poesía, ensayo y narrativa. Cada autor podrá presentar varios textos a la vez en uno o más de los géneros señalados. La extensión y el tema son a discreción del autor. Los textos deben presentarse transcritos en Microsoft Word 6.0 o un procesador superior o al menos compatible, así como en cuatro copias impresas por una sola cara, en hojas tamaño carta, a espacio y medio o dos espacios. Cada trabajo deberá identificarse con el nombre completo del autor, el número de su cédula de identidad, su dirección y número de teléfono, además de acompañarse de una constancia de que el autor no ha publicado ningún libro. Este concurso se realizará anualmente y el plazo de recepción se mantendrá vigente entre el 1 de enero y el 1 de marzo de cada año. Los textos deberán enviarse a la sede de Monte Ávila Editores Latinoamericana: Avenida Principal de La Castellana, cruce con 1ª Transversal, Quinta Cristina, Caracas, Venezuela. El concurso dispondrá de tres jurados calificadores, cada uno compuesto por tres escritores o estudiosos de la literatura, y se seleccionará tres obras por cada género. Para la edición de 1999, los miembros del jurado serán Luis Alberto Crespo, Alba Lía Barrios y Carmen Verde (poesía), Luis Barrera Linares, Rubén Wisotzky y Ángel Gustavo Infante (narrativa), y Oscar Rodríguez Ortiz, Carlos Pacheco y Christian Álvarez (ensayo). El veredicto se publicará el 30 de marzo. Como premiación, Monte Ávila publicará las obras seleccionadas en las colecciones correspondientes, además de conceder una suma de dinero determinada en cada edición del concurso, a manera de adelanto por los derechos de autor. *** Psyche Navegante analizará la sexualidad del ser humano La revista Psyche Navegante está auspiciando una serie de seminarios en torno a diferentes aspectos de la realidad psicosocial del hombre contemporáneo. El primero de ellos, "Causas, escenas y razones de la vida erótica", arrancará en marzo de 1999 y se extenderá hasta noviembre, siendo dictado por Ricardo Estacolchic y Sergio Rodríguez. El seminario se realzará el segundo y cuarto martes de cada mes en el Centro Cultural General San Martín, en Sarmiento 1551 (Buenos Aires). Lo conforman diversas conferencias sobre encuentros fallidos, inaccesibilidad del Otro, agresividad en lo imaginario, violencia de la imparidad de lo simbólico, destructividad ciega de lo real, dificultades del falo imaginario, castración simbólica y castración imaginaria, represión, renegación y forclusión, gráfica de la sexuación segun Lacan, deseo y goce, carencia y fantasma, la travesía del sujeto y sus zonas (erógenas) de anclaje y el otro sexo, la madre. El seminario es gratuito, pero se realizará tras entrevista que deberá solicitarse en los teléfonos 54 1 8559981 / 8561792 o por correo electrónico, en la dirección sergioro@cvtci.com.ar. También hay información pertinente en el sitio de la publicación, en: http://www.psyche-navegante.com *** (Tele)informática educativa La ciudad argentina de Santa Fe servirá de sede al III Congreso Internacional de (Tele)Informática Educativa y II Foro de Tecnología, que se celebrará entre el 14 y el 17 de abril de 1999 y cuyos detalles pueden leerse en: http://www.giait.org.ar/congreso3 Los aspirantes a participar deberán presentar sus resúmenes antes del 1 de febrero, y los trabajos antes del 1 de marzo. Los resúmenes no deberán exceder las quinientas palabras. Los trabajos tendrán una extensión máxima de quince páginas formato A4, transcritas en computadora, tipo Arial, Helvético o similar, en 11 puntos, espacio y medio y márgenes de 2,5 cm por los cuatro lados. Los trabajos deberán versar sobre bibliotecas y gestión de información apoyadas por las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, educación, (tele)informática educativa, y tecnología como área curricular. La evaluación de los trabajos correrá por cuenta de reconocidos especialistas argentinos e internacionales, y la aceptación será comunicada a los autores favorecidos, antes del 1 de abril. Los aspirantes podrán enviar sus textos por correo electrónico a las direcciones director@giait.org.ar y emeier@santafe.com.ar. Quienes prefieran la vía postal, deberán remitir el material al Comité Ejecutivo del III Congreso Internacional, Lavaisse 610, 3000, Santa Fe (Argentina). En la página web del evento se puede llenar un formulario de inscripción, además de leer información sobre aranceles y otros detalles. Si desea solicitar información por vía telefónica, use los números 54 042 602390 / 601579 / 690348 (interno 220) y 076 107272 / 107271, o el fax 54 042 690348. También se puede solicitar más datos por correo electrónico, a giait@giait.org.ar. *** Teatro en Bolivia Entre el 15 y el 25 de abril de 1999 se realizará en Santa Cruz, Bolivia, la segunda edición del Festival Internacional de Teatro "Santa Cruz de la Sierra", organizado por la Asociación Pro Arte y Cultura y dirigido a grupos de teatro de todo el mundo y de todos los géneros dramáticos. Los grupos que deseen participar deberán remitir, antes del 31 de diciembre de 1998, una solicitud en la que se incluya el nombre y el autor de la obra, el director, un currículum del grupo, notas de prensa, críticas y un vídeo en formato VHS que servirá de referencia. Las postulaciones serán evaluadas por un comité artístico y las decisiones serán enviadas a los aspirantes antes del 30 de enero de 1999. Los organizadores del festival correrán con los gastos de hospedaje y comida durante los días del evento. Los gastos de transporte deberán ser cubiertos por los grupos. Las propuestas deberán enviarse a la siguiente dirección: Festival Internacional de Teatro "Santa Cruz de la Sierra", calle 24 de Septiembre, Nº 329, casilla de correo Nº 4816. Santa Cruz, Bolivia. Se podrá solicitar información al número de teléfono y fax 59 1 3327937 o a la dirección de correo electrónico cteatro@em.daitec-bo.com. ====================== Envíenos información cultural ====================== Este espacio está destinado principalmente a la divulgación del trabajo de los escritores hispanoamericanos, pero no desdeñamos la difusión de las noticias culturales, que siempre son de interés. Envíenos toda la información que pueda a letralia@rediris.es. === Entre Bases =========================================================== *** Premio Nuestra América 1998 Diputación Provincial de Sevilla MENCIONES: Ensayo. PARTICIPANTES: Escritores hispanoamericanos. CONDICIONES DEL MATERIAL: Puede ser de uno o más autores; tema libre, relacionado con historia, literatura o arte; inédito; idioma castellano; no premiado anteriormente; triplicado; impreso en papel tamaño A4 por un solo lado; 30 líneas de 75 caracteres por página; extensión de entre 300 y 600 páginas. El sobre debe indicar en su exterior la leyenda "Para el Concurso Nuestra América 1998" y, si lo hubiere, el nombre del director del trabajo (en casos de creación colectiva). IDENTIFICACION: Nombre, dirección y breve currículum vitae del autor, indicando el título del ensayo. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 30 de diciembre de 1998. PREMIACION: 500.000 pesetas y publicación de 1.000 ejemplares. Habrá además un accésit de 200.000 pesetas. DIRECCION DE RECEPCION: Ilmo. Sr. Secretario de la Diputación Provincial de Sevilla, Avda. Menéndez Pelayo, 32 - 41071 Sevilla. *** Premio Alfonso Sancho Sáez Ayuntamiento de Jaén (España) MENCIONES: Cuento. PARTICIPANTES: Escritores españoles. CONDICIONES DEL MATERIAL: Tema y marco geográfico libres; idioma castellano; sextuplicado; inédito; no premiado previamente; extensión entre 20 y 50 páginas A4; 35 líneas por página; puede acompañarse con disquete. IDENTIFICACION: Lema; sobre aparte cerrado con el nombre, dirección, teléfono, fotocopia del DNI, breve currículum vitae y una declaración jurada de que el trabajo es inédito en España y el extranjero. JURADO: Se anunciará oportunamente. FECHA TOPE: 31 de diciembre de 1998. PREMIACION: 500.000 pesetas; dos accésits de 150.000 pesetas cada uno. DIRECCION DE RECEPCION: X Premio Alfonso Sancho Sáez de Relato. Sr. Secretario General del Excelentísimo Ayuntamiento de Jaén, Plaza de Santa María, Nº 1. 23002 Jaén. España. *** Premio Pablo Rido Tertulia Madrileña de Literatura Fantástica MENCIONES: Cuento. PARTICIPANTES: Autores de cualquier nacionalidad. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; quintuplicado; mecanografiado a doble espacio en papel tamaño oficio; idioma castellano; tema relacionado con el género fantástico; extensión máxima: 30 páginas de 30 líneas de 70 caracteres. IDENTIFICACION: Seudónimo; sobre aparte sellado con nombre completo, dirección y documentación acreditativa de la identidad del autor (DNI en el caso de los españoles). JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 1 de enero de 1999. PREMIACION: 101.000 pesetas y estatuilla conmemorativa, obra de Silvia Rosende. DIRECCION DE RECEPCION: Francisco Canales (comisario del premio Pablo Rido). Apartado de Correos 116030 - 28080, Madrid (España) INFORMACION: http://www.arrakis.es/~jndro/prerido.htm *** XLI Concurso Literario Emecé 1999 Emecé Editores MENCIONES: Ficción en prosa (novela o cuentos). PARTICIPANTES: Escritores de habla hispana que no hayan publicado ninguna obra de ficción en Emecé Editores en los últimos cinco años. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; no premiado en otro concurso previamente; extensión entre 40.000 y 120.000 palabras; papel tamaño carta o A4 con 30 líneas por página; mecanografiadas a doble espacio; por una sola cara; numeradas; en la portada debe constar sólo el título de la obra; triplicado; material encarpetado por ejemplar. IDENTIFICACION: Se especificará sólo en un sobre cerrado y lacrado, donde se incluirá el nombre completo, la dirección y el título de la obra. JURADO: Será designado al terminar el plazo de recepción. Sus nombres serán dados a conocer al publicarse el veredicto. FECHA TOPE: 8 de enero de 1999. PREMIACION: Diploma y $5.000 que se considerarán como pago a cuenta de los derechos que correspondan al autor, calculados a razón de 10% sobre el precio de tapa de los ejemplares vendidos. VEREDICTO: Abril de 1999. ENTREGA: Conjuntamente con la publicación de la obra. DIRECCION DE RECEPCION: Emecé Editores, Alsina 2048, 2º piso, 1090 Buenos Aires. De 9:30 am a 1:00 pm y de 2:00 a 6:00 pm. INFORMACION: Correo electrónico: editorial@emece.com.ar. Web: http://www.emece.com.ar/concurso.htm. *** III Premio Primavera de Novela 1999 Espasa Calpe / Asociación Ámbito Cultural MENCIONES: Novela. PARTICIPANTES: Escritores de cualquier nacionalidad. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; original; en idioma castellano; no premiado anteriormente; extensión mínima de 150 folios; mecanografiados a doble espacio y por una sola cara; triplicado. IDENTIFICACION: Nombre y apellido del autor o seudónimo, en cuyo caso se incluirá un sobre aparte cerrado con los datos del concursante. Deberá incluirse una certificación escrita del autor garantizando que los derechos de la obra no están comprometidos, y que no ha sido presentada a otro concurso pendiente de resolución. JURADO: Prestigiosas personalidades del mundo literario, un representante de Ámbito Cultural/El Corte Inglés y uno de Espasa Calpe. Los nombres de los jueces serán anunciados oportunamente. Los autores podrán recibir un informe de lectura de su obra, por escrito, y comentarla con el jurado durante la mañana del día del fallo. FECHA TOPE: 15 de enero de 1999. PREMIACION: 25.000.000 de pesetas. VEREDICTO: Marzo de 1999. DIRECCION DE RECEPCION: III Premio Primavera de Novela. Editorial Espasa Calpe. Carretera de Irún, Km 12,200 - 28049 Madrid. INFORMACION: http://www.espasa.com/premioprimavera/bases99.html. *** XIII Premio Internacional de Cuentos "Max Aub" Fundación Max Aub MENCIONES: Cuento. PARTICIPANTES: Escritores hispanoamericanos. CONDICIONES DEL MATERIAL: Tema libre; inédito; quintuplicado; mecanografiado a dos espacios, por una sola cara; extensión máxima de 15 páginas. IDENTIFICACION: Seudónimo; sobre aparte cerrado en cuyo exterior se escribirá el título del cuento, el seudónimo y si se opta al Premio Comarcal; en su interior se incluirá una nota con el título del cuento, nombre y apellido del autor así como su teléfono y una breve nota biobibliográfica. JURADO: Se anunciará oportunamente. Habrá un jurado de selección y uno de calificación. FECHA TOPE: 27 de febrero de 1999. PREMIACION: Premio Internacional de 500.000 pesetas; Premio Comarcal, dotado con 100.000 pesetas para autores nacidos o residentes en la comarca de Alto Palancia; una escultura del artista valenciano José Vento González; edición a cargo de la fundación auspiciante y a Editorial Pre-textos. ENTREGA: 29 de mayo de 1999. DIRECCION DE RECEPCION: Fundación Max Aub, XIII Premio Internacional de Cuentos Max Aub, apartado de correos 111, 12400 Segorbe (Castellón, España). INFORMACION: Teléfono: 34 96 4713866. Fax: 34 96 4713877. Correo electrónico: fundacion@maxaub.org. Web: http://www.maxaub.org. *** XI Premio Internacional de Novela "Rómulo Gallegos" Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Venezuela) MENCIONES: Novela. PARTICIPANTES: Escritores de todo el mundo, con novelas en castellano. CONDICIONES DEL MATERIAL: Novelas publicadas en primera edición entre el 1 de enero de 1997 y el 31 de diciembre de 1998; idioma castellano; 10 ejemplares. IDENTIFICACION: Datos reales del autor. JURADO: Angeles Mastretta (México), Saúl Sosnowski (Argentina), Antonio Benítez Rojo (Cuba), Hugo Achugar (Uruguay) y Carlos Noguera (Venezuela). FECHA TOPE: 1 de marzo de 1999. PREMIACION: US$60.000,00, medalla de oro y diploma. ENTREGA: 2 de agosto de 1999. DIRECCION DE RECEPCION: Fundación Celarg, Casa de Rómulo Gallegos, Av. Luis Roche, cruce con tercera transversal, Altamira, Caracas 1062, Venezuela. *** Concurso Anual Monte Ávila Editores Latinoamericana Monte Ávila Editores Latinoamericana MENCIONES: Poesía, narrativa y ensayo. PARTICIPANTES: Escritores venezolanos que no hayan publicado ningún libro. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; extensión y tema libre; transcritos en Microsoft Word 6.0, superior o compatible; cuadruplicado; una sola cara; papel tamaño carta a espacio y medio o dos espacios; acompañado de disquete; cada autor podrá presentar más de una obra en uno o más géneros, simultáneamente. IDENTIFICACION: Nombre completo del autor; número de cédula de identidad; dirección y número de teléfono donde localizarlo; constancia bajo fe de juramento de que el autor no ha publicado ningún libro. JURADO: Poesía: Luis Alberto Crespo, Alba Lía Barrios y Carmen Verde. Narrativa: Luis Barrera Linares, Rubén Wisotzky y Ángel Gustavo Infante. Ensayo: Oscar Rodríguez Ortiz, Carlos Pacheco y Christian Álvarez. FECHA TOPE: 1 de marzo de 1999. PREMIACION: Suma en metálico (no fue anunciada) y edición de las obras ganadoras en las colecciones de la editorial que correspondan en cada caso. Se escogerán tres ganadores por cada género. VEREDICTO: 30 de marzo de 1999. DIRECCION DE RECEPCION: Monte Ávila Editores, Avenida Principal de La Castellana, cruce con 1ª Transversal, Quinta Cristina, Caracas, Venezuela. INFORMACION: http://www.monteavila.com. *** V Premio Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil Grupo Editorial Norma / Fundación para el Fomento de la Lectura, Fundalectura (Colombia). MENCIONES: Cuento o novela. PARTICIPANTES: Autores latinoamericanos. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano (los participantes brasileños podrán enviar sus textos en portugués); sin compromisos de publicación ni presentación en otros certámenes; tema libre; extensión entre 80 y 200 páginas tamaño carta; orientado a lectores de entre 11 y 18 años de edad; triplicado; mecanografiado en máquina o computador (en este caso, 12 puntos), a doble espacio, sin ilustraciones. Los autores cubanos deberán enviar sólo 1 ejemplar de su trabajo. IDENTIFICACION: Seudónimo; sobre aparte cerrado con datos del autor y currículum vitae. JURADO: Tres autores, investigadores o críticos de literatura infantil, un representante del Grupo Editorial Norma y un representante de Fundalectura, de Colombia. Sus nombres se anunciarán oportunamente. FECHA TOPE: 30 de abril de 1999. PREMIACION: US$15.000 como anticipo de las regalías que se estipulen en el contrato de edición; publicación por la Editorial Norma; participación, con gastos pagados, en un evento nacional o internacional de interés para el área de la literatura. Si el jurado lo decide así, se otorgará un accésit de US$2.000 como anticipo de regalías estipuladas en el contraro editorial, y publicación, a escritores con ediciones en otros campos que no hayan publicado libros para niños y jóvenes. ENTREGA: Durante la 13ª Feria Internacional del Libro de Bogotá (2000). DIRECCION DE RECEPCION: Fundalectura, Premio Literario Norma-Fundalectura. Avenida 40, Nº 16-46. Bogotá, Colombia. INFORMACION: Teléfono: 57 1 3201511. Fax: 57 1 2877071. Correo electrónico: fundalec@impsat.net.co. === Literatura en Internet ================================================ La Intercontinental poEtica http://www.intercontinental.org En nuestra edición 14, y en esta misma sección, Letralia comentó la existencia de una revista sobre poesía editada desde España por Javier González García (jgonzalez@ree.es), en la que tenían cabida poetas de habla hispana y lectores de buena poesía: poEtica (http://www.skios.es/poEtica). Ya hace poco más de dos años de aquella reseña. poEtica ha crecido en contenido y calidad -el diseño de la poEtica actual es uno de los más sobrios y acertados del medio- y se ha convertido en punto de referencia para quienes aman las letras en todo el mundo. Ahora, González García hace un movimiento pocas veces visto en la cambiante y siempre sorprendente red de redes, al reeditar su propio esfuerzo en una nueva publicación más ambiciosa. La Intercontinental poEtica, una especie de linfa de poEtica que se recrece en un dominio propio y con nuevos bríos, ha hecho entrada hace poco tiempo en el territorio de las letras hispanoamericanas, en la forma de una revista trimestral con autores de ambos lados del océano. La Intercontinental poEtica guarda en su estructura un aliento globalizador desde todo punto de vista. Ya la declaración de principios encerrada en su portada apunta a una visión de conjunto de las letras hispanoamericanas como una sola y concreta parcela de la literatura universal: "Este quiere ser el lugar inevitable de la poesía en español y en Internet". Por otro lado, las actualizaciones de la publicación no se convierten en ediciones segmentadas, individuales del conjunto, sino que lo agrandan progresivamente, lo que permite la impresión de que La Intercontinental poEtica es en realidad una antología creciente del arte literario contemporáneo hecho en España y Latinoamérica. Además de su editor, La Intercontinental poEtica cuenta con el esfuerzo conjunto de, hasta ahora, cinco coordinadores: Ketty Alejandrina Lis, de Argentina, Daniel Olivares Viniegra y Raquel Huerta-Nava, de México, María Clara González, de Colombia, y Mario Antonio Rosa, de Puerto Rico; todos poetas de valía cuyas obras pueden encontrarse en la misma publicación, confundidas con el resto del material. La revista presenta al lector, en principio, una Biblioteca con poemarios completos de varios autores. Algunos de ellos son nombres conocidos para quienes estamos en constante contacto con la poesía hispanoamericana que se difunde en la red. Así, el lector se topará con poemarios de Bernardo Casado, Marta Cwielong, Ketty Alejandrina Lis, Graciela Maturo, Andrés Morales, Daniel Olivares Viniegra, Enrique Puccia y Paulina Vinderman. Más adelante el visitante hallará un directorio de poetas miembros, desde el cual es posible acceder a materiales de ellos publicados en la revista. Es destacable la prominente participación de poetas argentinos, que multiplica por varias unidades la de los colombianos, mexicanos, puertorriqueños y españoles. En la presentación, González explica la razón de crear una nueva publicación literaria -que, de paso, tiene un precedente en la anterior poEtica-: no hay manera de justificar que en un mundo globalizado haya poetas cuya obra no se conozca. "¿Cómo es posible que a través de nuestra lengua, con su tremenda tradición y riqueza, no nos hayamos unido antes?", arenga la presentación. "¿Cómo no se conoce la obra de los poetas, no importa del país que sean?". Una serie de objetivos se plantea la revista. En principio, la unión de los poetas de ambos continentes en el esfuerzo conjunto de difundir su obra. Por otro lado, la publicación aparece para "acabar con el olvido y el desinterés a los que está sujeta la poesía. Para terminar con la falta de comunicación y desconocimiento los unos de los otros. Para combatir la preponderancia de la literatura fácil y best-seller. Para que la supuesta dificultad que supone leer poesía... desaparezca". Para entrar en contacto con La Intercontinental poEtica, usted puede escribir a intercontinental@intercontinental.org. Echamos de menos, en nuestra visita más reciente a la revista, indicaciones que permitan a los escritores proponer sus propias obras para aparecer en tales intercontinentales páginas. Escollo insignificante para los poetas de nuestros países, pues estamos seguros de que una simple comunicación con González García o uno de sus colaboradores bastará para alcanzar las páginas de la revista. === Juan Gelman como exponente de la nueva poesía latinoamericana ========= === Miguel Correa Mujica ================================================== Tesis La poesía latinoamericana experimentó una profunda transformación a partir de la segunda mitad del siglo XX. Tan radicales fueron esos cambios que podemos hablar de una renovación no sólo del concepto de poesía sino hasta de su propósito y de sus formas. La poesía de Juan Gelman es uno de los exponentes más tempranos de esa poesía renovada, o como la crítica ha convenido en llamarla, nueva poesía. También intentaremos explicar la evolución del modelo nerudiano de poesía hacia la nueva poesía, con características y valores propios. El universo poético de Pablo Neruda Hemos considerado importante comenzar por definir los conceptos que de poesía y de poeta sustentaba Pablo Neruda. Esos conceptos ayudan a explicar, en gran medida, la esencia de toda su obra poética en tanto producción poética canónica, pero, además, arroja luz sobre lo que toda una época entendía por tales conceptos. En su libro Fundadores de la nueva poesía latinoamericana, Saúl Yurkievich emite una definición de Pablo Neruda que, a pesar de su tono un tanto metafórico, nos ha parecido relevante para acercarnos al mundo poético del escritor chileno. Nos dice Yurkievich: La confusa absorción del cosmos, ese dinamismo arremolinado, ese torbellino de fuerzas en continua mutación, constituye la intuición fundamental de Neruda, una intuición oscura que nos retrotrae a una modalidad preformal de la materia, a lo larval, a lo germinal, a la polución de vida primigenia, a la nebulosa originaria (...). Para Neruda la poesía es una misteriosa transferencia natural, un efluvio proveniente de abajo, de un núcleo de energía radiante del cual el poeta actúa como intermediario (...) (p. 166). Guillermo Sucre intenta definir a Pablo Neruda en su libro La máscara, la transparencia a partir de los textos poéticos nerudianos. Nos dice Sucre al respecto: "(Neruda) es un poeta densamente terrestre, cuya visión parece surgir de una oscuridad primordial" (p. 338). Esa oscuridad primordial de Guillermo Sucre se asemeja mucho a la nebulosa originaria de Yurkievich. Ambos críticos coinciden en que Neruda concebía los orígenes de la poesía (y los del poeta) casi como una condición metafísica, llegada desde otra dimensión, engendrada en un plano sobrehumano, en un más allá místico, muy cercano a lo divino, a lo primigenio, a lo inalcanzable. Podemos decir que en esta medida compartía con Vicente Huidobro ese derrotero esotérico que debía tener la poesía. Huidobro se consideraba, en tanto poeta, como una especie "de pequeño Dios". Su Altazor es una muestra inequívoca de los orígenes esotéricos que el poeta sospechaba tener. Estamos de acuerdo tanto con la definición de Saúl Yurkievich como con la de Guillermo Sucre en lo esencial: Neruda consideraba que el poeta era una especie de médium con la capacidad de recoger ciertos mensajes o códigos que de la naturaleza -o del universo- emanaban. El poeta, no cualquier ser humano, era el ente seleccionado para decodificar esos mensajes. De esta definición se desprende que la poesía para Neruda no era una vocación, ni siquiera un talento, sino más bien una suerte de predestinación inapelable y grandiosa: el poeta era escogido por la providencia, por los dioses o la divinidad para recibir, en calidad de antena o receptáculo, los mensajes trascendentales del universo. De ahí la fuerza, el empuje, la redoblada fe de y en su poesía. Sospechamos que de esta forma de entender el fenómeno poético parte en gran medida la creencia de Neruda en la poesía como entidad capaz de transformar la sociedad y, por consiguiente, el mundo. Si la poesía tiene orígenes divinos, entonces ella ha de poder cambiar la sociedad organizada en el mundo físico, lugar tan lleno de desigualdades, injusticias y dolor. Es entonces comprensible que la poesía de Neruda haya agregado el capítulo político y el social a su agenda. Estos capítulos se avinieron perfectamente con el momento histórico por el que atravesaba el mundo de la época: hacia el final de la década de los 50 triunfa una revolución de porte socialista en Cuba; en la década de los años 60, los norteamericanos invaden nuevamente la República Dominicana; estalla el movimiento hippie en las democracias occidentales y los poetas beatnik (Allen Ginsberg, Gregory Corso, entre otros) ensayan nuevas y revolucionarias formas dentro de la poesía canónica establecida en Norteamérica. La poesía de Neruda se movía a sus anchas en la convulsión de los tiempos. Un canto generalmente canónico Nos dice Olivio Jiménez en la Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea que el estallido y desarrollo de la guerra civil española, de la que Neruda fue un testigo presencial, marcó el inicio de otra de las etapas nerudianas: de esta experiencia resultará una poesía que hará una especie de praxis entre la poesía tradicional y la militante. Nos dice textualmente Olivio Jiménez: De esta conversión, poética y política (se adherirá después al Partido Comunista), surge una poesía de aliento épico, ideológicamente comprometida, teñida de consignas, aunque dignificada por su gran amor a España, a América, al hombre universal. Canto General es el libro más importante de esta zona" (pp. 298-99). La poesía que recibió el mundo en Canto general era una poesía comprometida con las causas del socialismo. Pero circunscribir a Neruda dentro de parámetros tan fijos sería limitarlo. Porque ese compromiso no lo puso en función única y exclusivamente de la defensa partidista de los enunciados básicos del socialismo sino también a favor de toda una filosofía ontológica que resaltaba la importancia del hombre. Observemos el tono de ese poemario clave, Canto general, del cual hemos escogido un fragmento perteneciente a "Alturas de Machu Picchu", e incluido en la Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea, poema que por sí sólo ha hecho una verdadera carrera triunfal: XII Sube a nacer conmigo, hermano. Dame la mano desde la profunda zona de tu lugar diseminado. No volverás al fondo de las rocas. No volverás del tiempo subterráneo. No volverá tu voz endurecida. No volverán tus ojos taladrados (...) (p. 313). Ese fragmento es suficiente para darnos cuenta de la alianza de clases que le tiende el poeta a los desposeídos. Indiscutiblemente, la voz lírica de este poema es la del poeta hablando a las multitudes, a las clases sociales, a los más pobres. Nótese también cómo el poeta se ve a sí mismo en un plano elevado, superior, desde donde intentará rescatar a los de abajo, a las clases más bajas, a los que están en la profunda zona, sin acceso ni a otras latitudes más equilibradas y justas ni al elevado pedestal del poeta. Devenir de Juan Gelman, el hombre Es casi imposible hablar de la poesía de Juan Gelman sin referirse de alguna forma a su vida. Este es uno de esos hombres en que vida y actividad creadora van unidas, ambas forman una especie de alianza inseparable. También podría hablarse de una vida complementada por la literatura, y aun más, por la poesía: es en la página en blanco, en el poema, donde parece verdaderamente residir la actividad política, social e intelectual del poeta argentino. El ingreso de Juan Gelman en la literatura se puede fijar con alguna exactitud: la década de los 50, cuando el joven Gelman se asoció con otros poetas jóvenes alrededor de la revista "Muchachos". A mitad de la década funda, con David Álvarez Morgade, el grupo literario El Pan Duro, cuyos miembros abogaban por una poesía ligada al accionar político. Gelman empieza a publicar en 1956. Su primer libro de poemas se tituló Violín y otras cuestiones. El Pan Duro tiene su apogeo en una época políticamente convulsa: son los años del Mayo Francés, Tlatelolco, Vietnam, Argelia, la Revolución Cubana y la intervención norteamericana en Santo Domingo. Aunque la preocupación política de los miembros de El Pan Duro fue bastante heterogénea, es evidente que tuvieron entre sí muchos rasgos comunes: el rescate de los temas citadinos, el ritmo o cadencia tanguera, el uso prioritario de un lenguaje coloquial en poesía, el entronque de lo estético con lo político. En general podemos decir que la juventud de los años 60 se propuso conquistar un humanismo sin ataduras, sin prejuicios viciados, y en el intento dejaron una visible huella en la historia de Occidente. Juan Gelman formó parte de esa juventud inconforme y soñadora. Fue sin duda un joven de su tiempo, vibrando al centro de sus circunstancias, como habría dicho José Ortega y Gasset. El discurso poético de Juan Gelman se distinguió desde el comienzo por un radicalismo avasallador. Era la suya una poesía peligrosamente atrevida en sus planteamientos más esenciales, una sentida inconformidad, una suerte de grito a todo pulmón sin que al parecer importaran grandemente las consecuencias que el gritar de ese modo podrían acarrearle al autor. No es de extrañar que Gelman fuera a la cárcel por lo menos en dos ocasiones. También conocería, años más tarde, el exilio. Ya en esa época -años 60- Gelman contaba con una voz y una estatura poética definida. Veamos lo que nos dice el crítico Jorge Boccanera al respecto en su libro Confiar en el misterio: Si para algunos críticos la poesía de Gelman de ese tiempo no pasaba de cierto rescate de elementos populares y la revitalización de un argot ciudadano, hubo quienes arriesgaron un poco más al ubicarlo como uno de los representantes más destacados de las últimas promociones (p. 33). No cabe duda de que ya desde Violín y otras cuestiones venía inoculado el germen de la ruptura con la poesía precedente, de porte nerudiano y tendencia whitmaniana. La poesía de Gelman -y por extensión la del grupo El Pan Duro- suscribió temas que caían dentro de lo cotidiano, "con un lenguaje más cerca del habla que de la lengua, prosaísmo intencionado, simulación y parodia, elemento lírico con carga anecdótica, jadeo interrumpido por el relampagueo de las imágenes, metáforas trenzadas dentro de los límites de la paradoja" (Boccanera, p. 35). Esta afirmación de Boccanera nos asiste en el intento por probar que el discurso gelmaniano divergió desde sus comienzos del tradicional discurso nerudiano. La aparición de Gotán en 1963 es la confirmación de esa ruptura. Gotán sale a la luz en un período histórico que frecuentemente se ha llamado neohumanismo en literatura. En su ensayo "La poesía de Juan Gelman o la ternura desatada", Hugo Achugar interpreta el neohumanismo de los años en que aparece Gotán de este modo: Se venía a proponer un modo de ser, así en la poesía como en la vida social. Se trataba de transformar el mundo y no de transformar el mundo con la palabra. No alcanzaba con interpretar o expresar el mundo y la palabra, precisamente, era necesario transformar mundo y palabra (p. 25). No perdamos de vista el año en que apareció la edición príncipe de Gotán: 1963. No se habían disipado todavía las imágenes ardientes de las explosiones atómicas sobre el Japón, ni las de la guerra en Corea y Argelia; aún latía en el aire la proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana. En literatura, en cambio, seguía disuelto en el subconsciente colectivo el principio nerudiano de que la poesía podía cambiar el mundo. Los poetas hispanoamericanos, conscientes de ello, también pretendían cambiar el mundo desde la poesía para lo que asumieron el principio nerudiano al que nos referimos, pero le agregaron otro ingrediente que también debía cambiar: la palabra. En su trabajo "La poesía de Juan Gelman o la ternura desatada", Hugo Achugar expone brillantemente en qué se diferencia esencialmente la poesía anterior de la nueva poesía hispanoamericana. Por su importancia para este trabajo académico, citaremos al crítico en toda su extensión: (...) la nueva poesía reclamaba un presente inédito. Gelman, pero también Nicanor Parra, Ernesto Cardenal, Roque Dalton, Antonio Cisneros, Benedetti, Fernández Retamar y otros muchos, comenzaban a apostar a una lírica de lo cotidiano, de lo histórico, y sobre todo, de lo social (...). Apuesta que disputaba la hegemonía nerudiana de una lírica exuberante y rechazaba en Canto general y en Odas elementales lo que la retórica debía a su dicción anterior. Apuesta que rechazaba la poesía social de los treinta y de los cuarenta en lo que de explícito o de cartilla tenían; apuesta que encumbraba tanto al Vallejo de Poemas humanos y España, aparta de mí este cáliz como al de Trilce. Apuesta que se regodeaba con el Altazor de Huidobro pero buscaba atmósferas y espacios poéticos que hicieran bien común los nuevos territorios que la vanguardia había ganado con excelencia mediante la dificultad (p. 27). Queda claramente expuesto en lo arriba citado que la nueva poesía debía negar la poesía establecida para poder existir como tal, independiente, auténtica, precisamente para no convertirse en vieja poesía. El proyecto político de Gelman, esto es la posibilidad de cambiar el mundo desde la literatura (y, en particular, desde la poesía) es muy similar al de Neruda: la diferencia está en los modos, en las vías poéticas con las que ese proyecto deberá ejecutarse. Sólo añadiríamos al juicio de Achugar arriba citado que, a diferencia de Neruda y Guillén, voceros empoltronados y a la vez distantes de ese proyecto de implicaciones políticas y poéticas muy concretas, Gelman participa con vida y obra en el proyecto mismo. Gelman parece decirnos en Gotán que no sólo debe cambiar la sociedad, el mundo y hasta la poesía, sino que él, poeta y ser humano, se ha propuesto ese cambio desde su atalaya personal. Y en esto radica, a nuestro juicio, la gran diferencia entre la nueva y la vieja poesía: el poeta no cantará ya desde una confortable oficina acondicionada, ni desde la oficialidad, ni desde la condición de vaca sagrada (a propósito de esta última frase, con ella se conocerían más tarde esos intelectuales incólumes) sino desde la trinchera, desde la afrenta y el peligro. El nuevo poeta comparte las vicisitudes y tragedias de millones de almas, entre las cuales figura la suya como una más. El concepto del origen celestial (nerudiano) de poeta escogido por la divinidad se ha derrumbado estrepitosamente. El poeta es un individuo que padece, ama y muere frente al transcurrir de la Historia, obsesión ésta puesta al desnudo por otro de los poetas que integran la nueva poesía, el cubano Heberto Padilla. Gotán: sobre el texto Una lectura preliminar de este libro muestra en seguida que una voz diferente se viene apoderando del discurso poético. No son las metáforas perfectas de Canto general, ni siquiera el ritmo contaminante del Son, sino una especie de discurso cotidiano, enfurecido a ratos, tierno después, sarcástico y esperanzador a veces, con un toque de humor en alguna ocasión. Acerquémonos a uno de esos poemas que hemos seleccionado, al azar, de la sección "Final" de Gotán, al que Gelman no le da título aunque el índice lo recoge con el nombre de la sección, "Final" (p. 43). Ha muerto un hombre y están juntando su sangre en cucharitas, querido Juan, has muerto finalmente. De nada te valieron tus pedazos mojados en ternura. Cómo ha sido posible que te fueras por un agujerito y nadie haya ponido el dedo para que te quedaras. Se habrá comido toda la rabia del mundo por antes de morir y después se quedaba triste triste apoyado en sus huesos. Ya te abajaron, hermanito, la tierra está temblando de ti. Vigilemos a ver dónde brotan sus manos empujadas por su rabia inmortal. Un posible análisis El poema ilustra todo lo arriba expuesto. El discurso poético es otro: las palabras que componen el poema son sumamente cotidianas, de extracción popular, empeñadas en mostrar una sintaxis y una gramática deliberadamente deficientes. El poema alude al asesinato de un hombre que es inmediatamente asociado con Juan. Los dos primeros versos se prestan a variadas interpretaciones, pero detengámonos por lo menos en dos. En primer lugar, el hecho de que haya muerto un hombre y que en el segundo verso ese hombre se identifique con Juan, nos hace pensar en el carácter simbólico del nombre en cuestión. Juan podría representar a cualquier hombre, a todos los hombres, pero también específicamente a Juan Gelman, el poeta. A este juicio se suma el hecho de que el nombre Juan sea de extrema cotidianidad en el mundo hispanoamericano. Juan es también el apóstol bíblico, asociación simbólica que abriría nuevos niveles interpretativos. La voz lírica en este poema nos parece de género femenino; podría ser la de un familiar allegado, una hermana, biológica o de principios, tal vez una figura materna, una madre (a pesar de que en la última estrofa se refiera al hombre muerto como "hermanito"), acaso la Madre Patria, alguien no precisamente educado pero sí enormemente humanizado, omnipresente, alguien que de alguna forma esperaba el inevitable final del hijo. En todo caso, nos inclinamos por una voz lírica femenina, de una gran bondad, ternura y fortaleza. Su tono, levemente irónico, duro, estoico, protector, materno, encierra una protesta ante la tragedia (ante la injusticia) del hombre asesinado, el hijo. Es interesante observar el uso de diminutivos en el poema: hermanito, cucharita, agujerito, vocablos que introducen la ternura del parlante, la cercanía emotiva, el dolor ante el crimen presenciado. Nos sorprende la pasividad condenatoria de esta voz lírica, desde donde parece decirnos de lo estéril de toda explicación razonable o legal a este hecho de sangre, a esta violación de la santidad que debe portar la vida humana. Gelman no pudo haber escogido otra voz lírica más idónea que ésta para comunicar su mensaje de frustración e impotencia. La voz lírica racionaliza la muerte que parece transcurrir frente a sus ojos. No hay aspavientos ni grandes conmociones: se trata indudablemente de una muerte esperada. Que la voz lírica espere de antemano la muerte de Juan nos hace meditar sobre el espacio literario donde supuestamente transcurre el poema, espacio literario y geográfico al parecer pletórico de este tipo de actos criminales. El asesinato no ha sido el resultado de un acto disperso de violencia, sino de un crimen político: los dos últimos versos nos empujan hacia esa interpretación. Releámoslos: Vigilemos a ver dónde brotan sus manos empujadas por su rabia inmortal. En estos dos últimos versos sabemos más del hombre asesinado: la voz lírica sabe que sus manos, esto es, su vida, renacerá por alguna parte. Es una alusión simbólica a la inmortalidad de las ideas del asesinado, las que resurgirán -y tal vez en actos muy concretos- en quienes han de seguir su trayectoria o ejemplo. La rabia inmortal nos parece ser compartida tanto por la voz lírica como por el hombre asesinado. Es esa rabia la que hará brotar las manos del hombre asesinado -o sea, la de sus seguidores- por alguna parte del tejido social. El poema sólo se asoma a la realidad que le precede, pero no la aborda, no la transcribe, precisamente porque es innecesario hacerlo. Abordarla hubiese implicado disminuir la tensión del poema y su profundo impacto en el lector. Será ese lector el encargado de construir la realidad omitida a partir de escasos símbolos verbales diseminados por el poema, pero sobre todo a partir de sus experiencias personales como lector ubicado en una época. He aquí la función del lector en la nueva poesía: la de reconstruir el poema con una interpretación mucho más extensa y exacta, y siempre desde su condición de cómplice. Es menester señalar que el poeta también echa manos a varios interlocutores imaginarios en su discurso. El primer verso de la primera estrofa parece tener una función de cintillo noticioso que anuncia, en tercera persona, un crimen. En los versos subsiguientes de la primera estrofa y en los de la segunda, la voz lírica dialoga con el hombre asesinado, lo interpela en segunda persona del singular, confirmando con ello su cercanía emocional o espiritual con el asesinado. En la tercera estrofa, el interlocutor a quien se dirige la voz lírica cambia súbitamente a la tercera persona del singular: la voz lírica parece hablar para sí misma, pero también para todos nosotros, los lectores. En la última estrofa, la voz lírica se dirige nuevamente al hombre asesinado (en segunda persona), pero los dos versos finales no están dirigidos a él sino a nosotros. Son esos dos versos capitales los que cierran el poema y los que nos producen -a nosotros, los lectores- una violenta sacudida. Otra posible interpretación, no por subjetiva menos interesante, podría ser desde la perspectiva de una premonición revelada o materializada en forma epistolar. El hecho de que haya muerto un hombre cuya sangre recogen "en cucharitas" y que a continuación aparezca, entre comas, la expresión "querido Juan" sugiere la posibilidad de una carta. Sin embargo, nos inclinamos con mayor fervor hacia el punto de vista de la madre (patria, biológica o simbólica) dialogando con el cuerpo del hijo asesinado. Por lo demás, añadiremos que el espacio literario donde se desarrolla el poema es absolutamente urbano, citadino, característica común a la nueva poesía. Es menester que así sea. J. G. Cobo Borda nos dice en el prólogo a su Antología de la poesía hispanoamericana que uno de los rasgos distintivos que asoma en la nueva poesía es precisamente el contexto en que se desenvuelve el poema y que prevalece en la mayoría de los temas: se trata de una poesía medularmente urbana. Nos dice el crítico: Toda la poesía latinoamericana del período 1960-1980, en términos amplios, se puede referir a esa dispersión irradiante que es la ciudad. Espacio propicio tanto para el amor (...) como para la tortura; para el redescubrimiento de la naturaleza, en la artificiosidad de los parques o en la creciente ola verde ecológica, como para el análisis de la propia conciencia, en la soledad a la cual se halla enfrentada (p. 46). Es evidente que el asesinato al que el poema alude ha ocurrido en la ciudad, en ese espacio propicio tanto para el amor como para la tortura. Tangos e intertextualidad En Gotán, Gelman abraza la intertextualidad conjugando discursos y hasta distintos niveles expresivos dentro de un mismo discurso, en los que mezcla lo literario y lo ordinario, el cliché y la retórica del tango. En este libro, el autor se asiste del sentimentalismo del tango no tanto para escamotear su mensaje (aunque también se dedica a revelar y a esconder) sino precisamente para urdirlo, para construirlo a partir de un sistema de valores nacionalmente conocido, aceptado y amado. El nombre del poemario está formado por las dos sílabas de la palabra tango al revés. Hugo Achugar nos dice en su ensayo "La poesía de Juan Gelman" que Gelman se asiste en su poesía de la ternura del tango para traspasar y asumir su realidad, ternura que el crítico califica de "sentimental y coqueta" (p. 36). Esa ternura se convierte en recurso expresivo en la poesía de Gelman, dado que el tango es portador par excellence de toda una filosofía popular ante la existencia. Detengámonos en el poema "Mi Buenos Aires querido", de Gotán, que muestra claramente la manipulación de esa ternura, así como el doble sentido de muchas frases insertadas en el formato del tango. El poema está recorrido por una gran ironía y por una atmósfera político-subversiva, dadas a través de la intertextualidad discursiva: Sentado al borde de una silla desfondada, mareado, enfermo, casi vivo, escribo versos previamente llorados por la ciudad donde nací. Atrápalos, atrápalos, también aquí nacieron hijos dulces míos que entre tanto castigo te endulzan bellamente. Hay que aprender a resistir Ni a irse ni a quedarse, a resistir, aunque es seguro que habrá más penas y olvido (Gotán, p. 23). ¿Un tango? Sin lugar a dudas que sí, pero también un poema de Gelman dentro de la osamenta de un tango. He ahí un excelente ejemplo de una técnica empleada en pura función del lenguaje con unos resultados excelentes. Las implicaciones político-sociales de este poema son evidentes y no creemos necesario explicarlas en detalles. El tango, los héroes populares, el culto a la personalidad, son recursos formales y expresivos de los que Gelman se ha asistido con cierta regularidad en su poesía. Éstos vienen -existen- en un particular sistema de signos que los latinoamericanos comparten y dominan con cierta complicidad no sólo lingüística sino también histórica. Gelman utiliza, manipula esos recursos expresivos excepcionalmente, pues los sabe portadores de una enorme significación extralingüística. El lector va a comprender el mensaje poético no porque éste venga en un español clarísimo, sino porque el verdadero mensaje viene en el idioma que esos recursos han legado a todo un grupo humano, o sea en forma de valores, los que mejor puede comprender una comunidad lingüística y culturalmente uniforme. Un tango es capaz de transmitirle a un argentino -a un latinoamericano- mucho más de lo que su lírica encierra: le transmite también una sabiduría, una experiencia (de amor, de desengaño, de malicia, de dolor o de alegría) común a toda una región lingüística. Hasta el silencio tiene una significación (o varias) en el tango, hasta el suspiro o el súbito cese de un chasquido rítmico. El gran acierto, el gran aporte, de Juan Gelman radica en que, partiendo de una estética de lo cotidiano, de lo intrascendente, de lo popular, de lo marginal si se quiere, atrapado todo dentro del concepto del tango, lo eleva a la categoría de valor trascendente a través de la ironía y el humor, técnicas que lo salvan de caer en el cliché o en la repetición del discurso de partida. Gelman también añade una enorme dosis de sentimentalismo a sus poemas tangueros, sin lugar a dudas excesiva, salvándolos de lo cursi y de lo melodramático. Un poema tanguero de Gelman tiene la extraña habilidad de llevarnos de la mano, en el confortable y conocido formato del tango, por un mundo poético cómplice, en el que como lectores tenemos una misión muy concreta: la de construir la realidad omitida deliberadamente por el poeta. Con la aparición en 1982 de su segundo libro de poemas en el exilio, Citas y comentarios, Gelman deja sólidamente establecida la unión de lo literario con la tradición del tango popular, o sea, la unión de la historia con lo sentimental. Si bien Gotán sirvió para desmitificar el concepto tanto del poeta como del arte, Citas y comentarios coloca a un mismo nivel la tradición cultural popular argentina, esto es el tango y la poesía de los místicos españoles, recurso poético éste último del que se sirve el autor para unirse él mismo con lo ausente. Sin embargo, a diferencia de los místicos, Gelman no se ve como un elegido al que le es dado hacer contacto, sino como un hombre cualquiera que padece su momento histórico. Detengámonos en el poema "Comentario XVIII (Gardel y Lepera)" para ilustrar lo que decimos: sucede que / de día / de noche / soy el castigado por tu ausencia / vos linda como un sol / y tenés piececitos como dulce esperanza que andan por mi saliva como tus ojos / soñándome / olvidándome sangrándome de adiós / ... (Olivera-Williams, p. 176) En este poema Gelman compara la soledad del poeta exiliado con la soledad que experimenta un anónimo amante que ha perdido a su amada, pero valiéndose del modelo estructural y sentimental del tango. La praxis con la poesía de los místicos españoles se ve todavía con más claridad en el poema "Cita I (Santa Teresa)": "porque sin vos / ¿qué soy sino desastres? / ¿adónde voy a parar desviado de vos? / misericordia mía / sol mío / sol que soleas en medio del amor" (Olivera-Williams, p. 176). Como dijimos arriba, la unión con la poesía mística española es un recurso poético del que se vale Gelman para estructurar su mensaje. Conclusiones La poesía de Juan Gelman se aparta del modelo nerudiano en boga en Hispanoamérica a comienzos de la segunda mitad del siglo XX, creando con ello un nuevo tipo de poesía que revierte concepciones tan sagradas e inamovibles como la del poeta y su función, la de la poesía y el lenguaje, la función del lector y la intertextualidad. En esta medida, esa poesía ha sido sumamente innovadora y francamente revolucionaria. Obras consultadas Achugar, Hugo. "La poesía de Juan Gelman o la ternura desatada". Como temblor del aire. Ed. Lilián Uribe. Montevideo: Vinten, 1995. Boccanera, Jorge. Confiar en el misterio. Buenos Aires: Sudamericana, 1994. Dalmaroni, Miguel. Juan Gelman. Buenos Aires: Almagesto, 1993. Gatell, Angelina. Neruda. Madrid: Epesa, 1971. Gelman, Juan. Gotán. Buenos Aires: Horizonte, 1963. ----------------. Cólera Buey. Buenos Aires: La Rosa Blindada, 1971. ----------------. Relaciones. Buenos Aires: La Rosa Blindada, 1973. González Cruz, Luis F. Pablo Neruda, César Vallejo y Federico García Lorca. Madrid: Anaya, 1975. Jiménez, José Olivio, Ed. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea. Madrid: Alianza, 1981. Neruda, Pablo. Veinte poemas de amor. Bogotá: Seix Barral-Planeta Colombiana, 1985. Olivera-Williams, María Rosa. "Citas y comentarios de Juan Gelman". Como temblor del aire. Ed. Lilián Uribe. Como temblor del aire. Montevideo: Vinten, 1995. Rodríguez Monegal, Emir, ed. The Borzoi Anthology of Latin American Literature. New York: Knopf, Inc., 1977. Sucre, Guillermo. La máscara, la transparencia. México: Fondo de Cultura, 1985. Uribe, Lilián. "Juan Gelman: poesía sin interrupciones". Como temblor del aire, Ed. Lilián Uribe. Montevideo: Vinten, 1995. Yurkievich, Saúl. Fundadores de la nueva poesía latinoamericana. Barcelona: Barral, 1971. --------------. "La violencia estremecedora de lo real". Como temblor del aire. Ed. Lilián Uribe. Montevideo: Vinten, 1995. ** Miguel Correa Mujica, escritor cubano. Tiene 41 años y reside en Nueva York desde 1980. Profesor adjunto en la City University of New York, donde termina el doctorado en literatura española e hispanoamericana con una tesis sobre Reinaldo Arenas. Ha publicado la novela Al norte del infierno (1984) y se prepara a publicar la novela Fragmentos del discurso humano. Publica crítica literaria en diversas revistas hispanoamericanas. MgCorrea@aol.com. === Letras de la Tierra de Letras ========================================= *** "¿Alguien tiene una moneda?", Milagros Socorro *** Dos poemas de Antonio Casares *** "Lo que está hecho, está hecho", Carlos Hurtado *** "El gusto cumplido", Elsa Levy *** "Li Po muere de amor", Édgar Allan García *** Dos cuentos de Ángel María Herrera Burguillo === ¿Alguien tiene una moneda? Milagros Socorro ====================== SALÍ DE LA HABITACIÓN CON UNA EXCUSA Y ME DIRIGÍ AL TELÉFONO PÚBLICO. En el camino me crucé con una enfermera que venía con una bandeja repleta de jeringas y medicamentos. Me saludó por mi nombre y me preguntó si mi esposo dormía. Las risotadas provenientes del cuarto ahogaron mi respuesta y ella sonrió mirando al techo y meneando la cabeza. Nuestros amigos no eran lo que se dice una compañía apropiada para un convaleciente. Tampoco yo lo era. Estaba demasiado atemorizada; no exactamente ante la muerte o ante mi eventual viudez y consiguiente indefensión. Me horrorizaba pisar liviano, poner caritas, sostener una mano, hacerle de anfitriona a la piedad, acostumbrarme al olor a alcohol, a las palanganas de agua tibia, al brillo acerado de los ojos de Federico luchando en la oscuridad con el miedo a la muerte. Estaba demasiado oprimida por aquella exultante sensualidad que me atenazaba todo el tiempo, lo que equivale a decir que me acometía en los peores momentos... que por aquella época eran todos. Federico palidecía con el brazo pegado a una sonda y yo miraba hacia el jardín imaginando escenas de húmeda violencia. Me levantaba y subía el volumen al televisor. Deberías irte un rato, me decía, te ves cansada. Todo está bien, le contestaba yo mirando las flores apiladas en un rincón. ¿Te subo las almohadas? A LA CUARTA JORNADA ME DEJÉ CONVENCER DE PASAR LA NOCHE en nuestro apartamento. Entré al baño del hospital, me tomé dos pastillas y abandoné la habitación con el último amigo en despedirse. El aire de afuera me sentó como una incursión al extranjero, un territorio tibio y desconocido donde la vida transcurría pegada a los faros de los carros. Nada hay tan bochornoso como el alivio que se experimenta al dejar atrás la orilla donde flota el enfermo amado. Asomé la cara por la ventanilla y aspiré la brisa proveniente del lago, los pescados muertos ofrecían hilillos de su aroma mezclado con el vaho salino que provenía de la costa. Hubiera dado un brazo a cambio de un hombre anhelante esperando en mi apartamento, que entonces encontré en sombras, silencioso e impregnado del olor de mi propio perfume. Encendí el aire acondicionado, me quité la ropa y me metí debajo de las sábanas. Las pastillas habían hecho un efecto rápido por lo que en menos de un minuto estaba dormida. Me sobresaltó el teléfono. Un amigo poco informado de los últimos acontecimientos me alertaba de que en el canal 8 estaban poniendo Gilda. Mastiqué un parte médico y colgué. Sintonicé la película en el momento en que ella se está cepillando la melena con la cabeza inclinada y la nuca ofrecida a las masas. Gilda se incorporó en un gesto vigoroso y la cámara lamió su aspecto a contraluz. El pelo alborotado brillando con la llamarada de su deseo. Los ojos me ardían, no lograba mantenerme despierta. Volví a dormirme. El insistente llamado del timbre me sacó del sopor. Había amanecido. Envuelta en una sábana corrí hasta la puerta y me encontré una pareja de policías. A las siete de la mañana la luminosidad me provocaba lágrimas de confusión. Ofrecí disculpas y fui a buscar mis lentes de sol; mi bolso estaba sobre una butaca justo al lado del montón de vidrios a que había quedado reducido mi frasco de perfume. Mis pies quedaron impregnados de un penetrante aroma dulce y ácido. Enrollada en la sábana, el cabello enmarañado, los lentes oscuros y perfumada como para entrar en la batalla, me enfrenté a los oficiales. Además, encendí un cigarrillo. Escenas de Gilda se mezclaban en mi cabeza con la visión de Federico disminuido ante la artillería médica; mi cuello ardía de deseo, un deseo sin rostro, universal, se diría. Ustedes dirán. El cigarrillo me produjo un mareo que, disculpen ustedes otra vez, traté de mitigar tomando un poco de agua. Los tipos se miraban entre sí. Algún vecino aseguraba que mi perro era su perro. ¿Címbalo? Pero si está conmigo desde hace más de un año, desde que nació pues. Fui al lavaplatos a apagar el cigarrillo. No entiendo. ¿Quién afirma que mi perro es su perro? Tendría que pasar por la estación de policía a averiguarlo. Por lo pronto, tuve que dar mis datos a los oficiales. Nos despedimos. INTRODUJE UNA MONEDA EN LA RANURA Y MARQUÉ UN NÚMERO AL AZAR. Contestó un niño y colgué. Disqué otro. Contestó una voz cascada como de anciano. Colgué. A la tercera contestó un joven. En susurros le hablé de mis apetitos más profundos. Lo hice rápido, con la boca pegada al auricular. En silencio, el hombre escuchaba; no dio ninguna señal de su presencia pero yo sabía que estaba allí. Una señora se puso detrás de mí en actitud de esperar por el teléfono. Hundí el interruptor y le pasé la bocina, tibia por mi contacto. Federico descansaba sentado en la cama con la espalda apoyada en la cabecera y el médico estaba de pie junto a él. Ambos me miraron en silencio cuando entré con los lentes de sol ocultando mi turbación. La operación es mañana, me dijo Federico y fijó su mirada en el médico quien se despidió después de una pausa. Nos quedamos solos. Era el momento para hablar de los niños, de todo lo que sobrevendría después. Después de nada, dije casi gritando. Tú te duermes, ellos te rajan, después te ponen mucho yodo y dentro de tres días nos vamos para la casa. Ven, me pidió. Y yo me acosté a su lado con la cara pegada al costado que al día siguiente sería trabajado por cuchillos helados. Le conté que Címbalo era objeto de un contencioso. Se rió sacudiendo todos los músculos del pecho como si estuviera llorando. El pánico había logrado reunirnos. Después de vagar por inmensas llanuras de desencuentro, el miedo era un ladrillo sobre el cual bailábamos muy juntos una guaracha de desconcierto, antibióticos y ansiolíticos. Le describí el aspecto que yo exhibía cuando cayó la ley "casi de madrugada". Permaneció callado y serio. Agregué detalles, exageré mi descomposición. Me pidió permiso para ir al baño. Deshice mi abrazo y él se incorporó. El atisbo de su espalda por la hendija de la bata del paciente me hirió dolorosamente. Hasta entonces era yo la que cada tanto mostraba jirones de carne sufriente y suya la mano suave que me secaba el sudor de medianoche cuando despertaba aterida por malos sueños y preguntas sin respuesta. Miraba el bonito mosaico del piso cuando escuché el chorro de la orina al caer en el estanque. Un hombre fuerte, sin duda. Esa vitalidad podría más que mil perversos augurios, aposté. Vinieron dos enfermeras a llevárselo para hacerle nuevos análisis. Los análisis de la víspera. En el baño quedó el tufo del cigarrillo y en el agua de la poceta una colilla flotando. DOS HORAS DESPUÉS LO REGRESARON COMO A UN TORO DESMORONADO TRAS LA LIDIA. Devolvía un líquido verdoso por la boca y respiraba con dificultad. Cabrones, dije como la esposa a la que entregan, desecho, un reo recién torturado. Llévame al baño que quiero fumar, me pidió. No tenía sentido negarse. Lo acompañé con un ojo puesto en sus hombros encorvados y el otro en la puerta, previendo la irrupción de los cabrones. Cerré filas con él, quizá como nunca. La atmósfera de intimidad que se cernía entre nosotros me cerró la garganta. Quería abrazarlo -o abrazarme yo a él, que no es lo mismo-, quería librarlo, librarme. Provoqué ventoleras con una toalla para disipar la espesa nube de humo. Llegaron sus hermanos y aproveché para salir. Fui hasta la terraza a fumar un cigarrillo. La atmósfera estaba insoportable con todas esas sillas de ruedas y esas embarazadas sobándose el ombligo con las rodillas separadas. Di la espalda a aquel mundo horroroso y dejé escapar de mi boca un jadeo asordinado. Me encaminé al teléfono público ensayando un número que formé sacando dígitos de nuestras fechas de nacimiento. A LAS NUEVE DE LA MAÑANA LA HABITACIÓN PARECÍA LA SEDE DE UN COCKTAIL. El padre de Federico le comentaba los resultados del beisbol de grandes ligas, recuento inútil ya que para esa hora el enfermo había leído tres periódicos y visto los noticieros de dos canales. Los amigos competían en ingenio y la verdad es que si hubiera logrado retenerlos ya tendría yo un inventario de chistes como para animar una fiesta de seis horas. Uno celebraba las ocurrencias cómodamente apoyado en el sostén de la botella que destilaba un medicamento en la vena del condenado; el otro estremecía la cama, en una de cuyas esquinas se hallaba sentado, cada vez que rompía a reír; alguno se ofreció para repartir el café que la madre de Federico trajo en un gran termo; y no faltó un bocón que juró haber visto al médico bien borracho la noche anterior por lo que el pronóstico más benigno apuntó a que la segura equivocación del cirujano desproveería a Federico de cierto apéndice no del todo sobrante entre sus piernas. Los cabrones aparecieron en la mitad de una estruendosa carcajada que quedó congelada en el rostro de Federico. Aunque todos esperaron afuera mientras lo ponían en la camilla rodante, el ruidoso cortejo lo acompañó hasta la misma puerta del pabellón. Me miró. Le advertí con la mirada que no toleraría boberías. Regresamos a la habitación. Nadie hacía bromas. Ese carajo es muy fuerte, balbuceaba su mejor amigo. Las revistas pasaban de mano en mano. El aire acondicionado parecía desbaratarse cada vez que hacía un cambio. Entré al baño para lavarme la cara, necesitaba un minuto de soledad. Me senté en la poceta y me quedé contemplando el estacionamiento por la ventana. Hurgué en mi monedero. Nada. Cuando salí todos se habían ido, con la excepción de la madre de Federico que rezaba el rosario y el padre, que revisaba las páginas deportivas con los espejuelos rodados hacia la punta de la nariz. Le pedí a mi suegro unas monedas. DE TODOS LOS HOMBRES CON QUIENES HABLÉ EN ESAS CINCO MALDITAS HORAS que duró la intervención, sólo uno me siguió la corriente y aportó sus propias perspectivas al asunto en cuestión. Dime quién eres, me rogó, podríamos encontrarnos. Pasa que en ocasiones mi voz es muy bella. Es, sin titubeos, lo mejor de mí. Le dije que ya estábamos encontrados, que no hacía falta más. Y le recité mis obsesiones mientras mi esposo era tasajeado sin piedad en una camilla donde yacía sin conocimiento. En algún momento suspendí la comunicación con el desconocido y nunca supe a qué numero había llamado. Después de cada incursión al teléfono regresaba a la habitación abatida. Dolor y culpa es quizá la mezcla que más me conecta a la vida. También el feroz deseo que a veces me domina. Claro que en el deseo hay dolor y culpa; en la culpa hay deseo y dolor; y en el dolor, deseo y culpa. Son mis ángeles guardianes; como todos, severos y vengativos. Pasadas unas horas vino el médico y me transmitió las buenas noticias. Todo había salido bien y los temores eran del todo infundados. Total, Federico regresaría a la casa en pocos días y apenas estaríamos cinco años pagando la deuda del hospital. Superada la estadía en terapia intensiva, la fiesta se reanudó en la habitación. Los familiares de los internados en recámaras vecinas venían a suplicar que bajáramos el tono de las tertulias, lo que avivaba la animación. Federico se recuperaba de hora en hora así que al segundo día de la operación ya protestaba si algún visitante se tomaba libertades con la gelatina que le traían a las once de la mañana con el almuerzo. La promesa de una larga vida volvió a colocarnos en riberas opuestas. El día de la salida, mientras una amiga metía nuestras pertenencias en una maleta, salí al pasillo a hacer unas llamadas telefónicas. Pero cuando respondió la persona indicada, mi voz se negó a fluir en el registro acostumbrado. No sé qué pasó. No hablé de las divinas posiciones ni del moroso lamer puesta de hinojos. En cambió, brotó de mí un desafinado sollozo que el interlocutor cortó de raíz tirando el teléfono. ** Milagros Socorro, periodista y escritora venezolana nacida en Maracaibo en 1960. Trabaja como periodista independiente en diversos medios impresos, como la revista Exceso, el diario El Nacional y la revista Bigott. Ha publicado Una atmósfera de viaje (cuentos, 1989), Catia, tres voces (testimonio, 1994) y Alfonso "Chico" Carrasquel. Con la V en el pecho (testimonio, 1994). Está en prensa el libro de cuentos Actos de salvajismo, con el que obtuvo el premio de narrativa de la Bienal José Antonio Ramos Sucre (Cumaná), en 1997. Sus textos se pueden leer en La BitBlioteca, en http://www.analitica.com/bitblio/msocorro. msocorro@facilnet.com. === Dos poemas Antonio Casares ======================================= *** Leitmotiv ¿En qué dios se inspiró, qué oscuro numen le dio el bello perfume de las rosas, cómo hizo caber todas las cosas en el breve recinto de un volumen? En él todas las cosas se resumen, Las más terribles y maravillosas, Las más sublimes y las más tediosas, Y aquellas que en el fuego se consumen. Él volvió a unir lo igual y lo disperso, El futuro y el hoy, el hoy y el antes, Los mundos materiales con la Idea. En El Quijote cabe el universo, Pero ¿qué habría sido de Cervantes, Si no hubiese soñado a Dulcinea? *** Invocación al ágata "...caminaron hasta el ágata". (Neruda) Piedra soñada, piedra del jardín de los sueños, astro puro de los abismos nunca hollados o las constelaciones interiores, ojo translúcido de un mundo a través del cual se ve lo invisible, página de un poema nunca escrito, bella como una música de oboe o una noche de amor bajo la luna, cuando las estrellas son los ojos del amor. Nacida en aquel río de Sicilia, hoy, como tantas cosas, olvidado, tú eres nuestra memoria de la historia: Eneas fue por ti el héroe que esperábamos, diste el laurel al esforzado atleta, fuiste ornamento de los sacerdotes, y allá en Egipto joya de las tumbas, pues el dios Ptah sin ti no era divino, y camafeo de la vida eterna, y dulce copa de los Tolomeos, y sello de Basílides el Gnóstico. Ahora, piedra sagrada o lágrima de Dios, aunque sé bien que llego tarde a todo, yo te quiero invocar por vez primera, como si el tiempo no hubiese pasado y el mundo conservase la inocencia perdida. No te pediré nada sobrenatural, ni que detengas los diluvios o hagas del universo una casa perfecta, sino que me devuelvas a la vida y al sueño del amor, sin el cual no es posible estar en este mundo, pues sin él nada existe. Y puesto que tendrás el privilegio de oír los latidos de su corazón, ¿podrás decirme acaso sus secretos? Dile si no que todavía la amo. Yo, que no supe conservar su amor como la piedra más preciosa, ni ser el ser más afortunado de la Tierra, y estoy condenado desde entonces, tal vez eternamente, como un réprobo, al infierno de haberla perdido. ** Antonio Casares nació en una aldea de los Picos de Europa, en 1946. Vive en Bilbao, donde trabaja como profesor. Publicó El infierno de los días (poemas) en 1978. Ha escrito ensayo, novela, cuento, teatro, letras de rock para "Bloque" y un libreto de ópera, aunque su obra permanece mayoritariamente inédita. vgarciaal@nexo.es. === Lo que está hecho, está hecho Carlos Hurtado ===================== Ambos jóvenes permanecieron parados en medio del callejón observando el cadáver en silencio total. Lo único que llenaba sus oídos era la lluvia nocturna estrellándose contra las capuchas de sus chaquetas. -¡Mierda! -suspiró Mario. David no lo escuchó. Siguió paralizado, sus ojos fijos en el cuerpo desparramado en la acera. Las gotas de lluvia caían violentamente sobre el cadáver. -Intentó robarme la mochila -dijo David. Su mirada seguía pegada al cuerpo-. Pensé que estaba armado. Pensé que tenía un revólver. La expresión en su rostro era difícil de interpretar. En su mano derecha todavía sostenía la navaja sangrienta que unos segundos antes había incrustado con violencia en el cuello del ladrón. David todavía estaba respirando en forma agitada. Sus ojos permanecían fijos en el sujeto a quien le había quitado la vida. No podía haber tenido más de 14 anos. Su pelo largo tapaba su cara y lentamente se iba formando un charco de sangre alrededor de su cabeza. Tenía puestos una musculosa blanca y unos jeans anchos. -El hijo de puta se lo merece -declaró David sin mucha convicción. Seguía respirando aceleradamente, parado al lado del cadáver, con el cuchillo en la mano como si estuviese esperando que se parara de nuevo para clavárselo otra vez. Mario, parado a su lado, movía la cabeza de lado a lado, mordiéndose los labios y buscando algo qué decir. -Creo que lo mataste -miró a su alrededor y vio que no había un alma en el callejón. Eran las cuatro y media de la mañana. Ambos jóvenes habían salido de la discoteca a las cuatro y, luego de acompañar a la novia de David a su casa, se dirigían a la parada de colectivo. Habían salido a festejar porque acababan de graduarse de bachillerato. Se habían juntado con todos sus compañeros de salón en la discoteca. Esta sería la última noche en la cual estarían todos juntos, antes de la universidad. La mayoría de sus compañeros de curso se iban a estudiar a Buenos Aires o a Córdoba. Mario ya estaba inscrito en la Universidad de Cornell en Nueva York. Mañana tenía que estar en el aeropuerto a las nueve de la mañana para abordar su vuelo con destino a Estados Unidos. David se iba a Córdoba para trabajar en el negocio de su padre. La universidad no estaba en sus planes futuros. Nunca había sido buen estudiante y apenas logró terminar la secundaria. Había estado a punto de ser expulsado del colegio más de un par de veces. Esa noche, David había empezado a tomar desde temprano. Antes de entrar en la discoteca se había tomado unas cervezas, y luego de haber entrado, tres o cuatro tragos fuertes. Como bien sabía Mario, esto no era inusual para David. Había noches en las cuales tomaba el doble de lo que había consumido esa noche. Más de una vez, los encargados de seguridad lo habían sacado de discotecas a la fuerza por pelearse o por formar alborotos. Esa noche su comportamiento había sido relativamente bueno y la había pasado bien. -¿Querés un cigarro? -le había preguntado David a Mario luego de dejar a Patricia en casa. -Me niego a fumar Marlboro. -Jodete, entonces. Ambos siguieron caminando por las calles oscuras del centro de Santa Fe. David disfrutaba su Marlboro mientras Mario pensaba en su futura vida en Nueva York, un lugar completamente nuevo y desconocido para él. -Mi viejo dice que está nevando en Nueva York -dijo Mario sin esperar respuesta-. Me voy a cagar de frío. David se rió. -¿Te vas a Nueva York para estudiar en una de las mejores universidades de Estados Unidos y lo único que podés decir al respecto es "Me voy a cagar de frío"? -A ver si caminás más rápido, tengo que despertarme temprano mañana para ir al aeropuerto. -Acordate que yo también tengo que ir para despedirte -dijo David con seriedad. -Sí, seguro -le respondió Mario con sarcasmo-. Con todo lo que tomaste esta noche, vos no te vas a despegar de tu cama a las 8 de la mañana ni aunque se estuviera quemando tu edificio. -Ya veremos -le respondió David. De repente comenzó a lloviznar. Siguieron caminando hacia la parada de colectivo hablando y chistando. Las calles estaban completamente desoladas a esa hora. La única persona con la cual se cruzaron fue un vendedor de diarios que se encontraba parado en la esquina de una calle principal. Pero esa mañana el tránsito todavía no daba señales de circulación. David relataba una anécdota de esa noche. -Estaba meando en el baño de la discoteca y al pelotudo que tenía atrás se le cae el trago y me mancha el pantalón. Yo lo insulto y me doy vuelta para empujarlo. Resulta que era un gordo de como 300 kilos y 2 metros de alto. El tipo me mira a los ojos y me dice: "Si no querés que esto se ponga feo, mejor que te vayas antes de que te reviente la cara". Yo me le quedo mirando un instante, meto la mano en el bolsillo, y te juro que contemplé sacar la navaja que compré con vos en cuarto año. -¿La tenés con vos ahora? -preguntó Mario sorprendido. Se acordaba de aquel día cuando la compraron. Habían decidido que la necesitaban para protegerse contra los negros que los trataran de asaltar en la calle. Ambos compraron una en una tienda de pesca. Eran de esas que saltaban automáticamente al apretar un botón, típica de las películas de pandilleros. Mario ni siquiera se acordaba dónde había guardado la suya. Nunca la llevó a ninguna parte y se había olvidado completamente de ella. Pero David la llevaba a todas partes, seguro de que algún día le sería útil. -Por supuesto -le respondió David, orgulloso-. Sabés que la llevo a todas partes. Y como para comprobarlo la sacó de su mochila y empezó a jugar con ella. -Como te contaba -continuó David-. Yo lo estaba mirando a los ojos y tenía la mano en el bolsillo agarrando la navaja. Cómo me hubiese encantado clavársela en la panza al gordo pelotudo ese. Pero no lo hice. Había demasiada gente en el baño. -Y luego de clavársela, ¿qué harías? -preguntó Mario-. Llamarían a la policía y te meterían en la cárcel. -A mí no me asusta la policía -le respondió David con orgullo. Esta vez fue Mario el que se rió. -No sabés lo que estás diciendo. Vos no tenés las bolas como para clavarle una navaja a nadie y mucho menos para ir a la cárcel -le dijo-. Así que no te hagas el pandillero. -No sé si tengo las bolas como para hacerlo o no, pero en ese momento sentí que lo podía hacer. -Caminemos más rápido -dijo Mario preocupado-. En serio se me hace tarde. Metámonos por el callejón. El callejón era un atajo que les evitaba caminar dos cuadras de más. Lo único molesto es que estaba lleno de basura e involucraba treparse por una reja. -Me parece una buena idea -declaró David. La entrada al callejón estaba a mitad de la cuadra donde se encontraban ahora. Caminaron unos metros más y doblaron a la derecha, emprendiendo el camino por el callejón. Treparon la reja y siguieron caminando, David jugando con la navaja y Mario apurándolo. -Vamos a perder el colectivo -advertía Mario-, y no tengo plata para un taxi. De pronto, Mario escuchó unos pasos apurados acercándose hacia ellos desde atrás. David también los escuchó y se empezó a dar vuelta para ver quién era. Antes de que terminara de girar por completo, el ladrón ya los había alcanzado y le trató de arrancar la mochila a David de un tirón para poder seguir corriendo. Pero la mochila no cedió con facilidad. David terminó de girar y, antes de pensar en lo que hacía, le clavó la navaja al sujeto violentamente en el cuello. Mario observó todo esto, inmóvil y atónito. Mario estaba seguro de que el ladrón nunca supo lo que le había sucedido. Se quedó quieto, con el cuchillo todavía incrustado en el cuello y mirando a David con expresión sorprendida. David seguía sosteniendo el mango de la navaja y ahora jaló con fuerza e hizo que se zafara del cuello del ladrón. La sangre empezaba a fluir de la herida como un río naciente. En ese momento Mario se dio cuenta de que el sujeto era tan sólo un niño, por lo menos tres años menor que ellos. Empezó a sentirse enfermo del estómago y no pudo contenerse. Se agachó y vomitó en el suelo sucio del callejón. No logró observar cómo el ladrón permaneció parado unos segundos más mirando a David, y luego de tambalear de lado a lado un par de veces, cayó desparramado en el piso, como una torre derrumbándose. Y era así que ahora se encontraban ambos jóvenes parados bajo la lluvia sobre el cadáver de un niño de 14 años en un callejón vacío. -No se está moviendo. ¡Lo mataste! -exclamó Mario por segunda vez, ahora con un toque de histeria en su voz. Permanecieron parados en silencio por un largo rato; cada uno trató de reorganizar sus pensamientos, buscando una explicación coherente para lo que había sucedido. Mario siguió observando la figura en el suelo. El charco de sangre se iba agrandando alrededor de la cabeza del cadáver. Sólo había un pensamiento que Mario podía distinguir con claridad: Tenemos que hacer algo. ¡Tengo que hacer algo! ¿Llevarlo a un hospital? ¿Llamar a la policía? ¡Es tan sólo un niño, por Dios! Probablemente tiene una madre; un padre; hermanos; amigos... -Vámonos de aquí -dijo David interrumpiendo sus pensamientos. -¿Qué? -Está muerto. No podemos hacer nada. Alguien lo encontrará en la mañana y será lo mismo -dijo David decididamente. -No -le respondió Mario, quien se encontraba sorprendido por la frialdad de su amigo-, no estaba muerto hace unos minutos. No, no no. Vos lo mataste. -Defensa propia -dijo su compañero mirándolo fijamente a los ojos-. Yo no asesiné a nadie. Fue tan sólo un accidente. Como si lo hubiese atropellado un auto. Vos querés pasar la mañana en la estación de policía. Mirá, tu viejo te está esperando en Nueva York. Vámonos a la mierda rápido antes de que alguien nos vea. ¡Vámonos! -Pero es un pendejito. ¡Un niño! -la reclamó Mario, empezándose a sentir enfermo otra vez. -Vámonos. Vos sabés que te querés ir. Lo que está hecho está hecho. No se lo mencionamos a nadie y listo. Mario se mantuvo observando al cadáver unos momentos más. Luego mirá a la cara de su amigo. Esa cara decía: Seamos cobardes. Nadie se tiene que enterar. Andá a tu casa y luego al aeropuerto. Tomate ese avión y chau. Miró al cadáver una última vez. David agarró firmemente el brazo de Mario y lo empezó a alejar del cuerpo. ¿Cuál será su nombre?, se preguntó, y ambos jóvenes se echaron a correr. ** Carlos Hurtado, escritor venezolano nacido en Caracas. Tiene 19 años, ha residido en Miami (EUA) y Mendoza (Argentina). carlhurt768@cantv.net. === El gusto cumplido Elsa Levy ====================================== (Nota del editor: el cuento "El gusto cumplido", que reproducimos a continuación, fue publicado originalmente en 1996 como parte del libro de cuentos de autoría colectiva De acá y del más allá, La Luciérnaga Editores, México). Ya estuvo bueno, comadre Cirila y compadre Demetrio, y tú también, Obdulia, pongan otra cara. Ni hablar, Cornelio se nos fue, colgó los tenis, Dios lo recogió en su seno, estiró la pata. No podemos hacer nada, de seguro que mientras a nosotros cuatro se nos arruga el corazón, él está rete contento en el más allá, como dice el señor Cura. Fíjense, a lo mejor hasta anda de parranda como tanto le gustaba, quién quite y con las once mil vírgenes, o de perdida echándose la copa con "El Alcanfor". -¿Cuál Alcanfor? -Compadre, ¿no te acuerdas del teporocho aquel que se murió de una guarapeta en las fiestas patronales? -¡Ah, de veras!, ya me acordé. Fue al que encontraron abrazado de una botella de ron. -Sí, pero de las de cuatro litros, y estaba vacía. Nunca lo dije, pero yo se la regalé. Volviendo a lo de Cornelio, hasta puede andar desplumándole las alas a las angelitas. -Qué irrespetuoso eres, viejo. Cómo puedes hablar así después de que acabamos de venir del entierro de tu primo Cornelio. -No me regañes, Obdulia, no es irrespetuosidad, es que cuando era niño mi mamá me llevaba a todos los velorios del pueblo. La tenía que acompañar a rezar la noche entera, y de pilón, como le chiflaba mirar a los muertos, me hacía detener la tapadera de los cajones mientras ella repasaba letanías y rosarios. Yo sin querer también los veía, y luego duraba durante semanas enteras soñando sus caras. A mi abuelo y a mi abuela, antes de que los bajaran a la tumba les tuve que dar un beso de despedida; todavía tengo el frío de su pellejo en los labios. Odio los velorios. Por un lado de la caja los familiares chilla que chilla, y retacados en un rincón de la casa, los amigos que dizque van a dar el pésame y se la pasan contando chismes del muerto y bebiéndose el café con piquete. Yo pienso que de una buena vez los velorios deberían de ser de otra manera. -A qué compadre tan rejego. ¿Y cómo se te ocurre que debían de ser los velorios? -Pues primero, como les decía al salir del panteón, a lo hecho, pecho. Ya se murió el difunto, pero no por eso se va a acabar el mundo; entonces, los familiares a estar contentos porque su muertito ya descansó, ya pasó a mejor vida, ya es espíritu. Luego, los amigos a festejar y acompañar al occiso a su última morada, de la misma forma como se han pasado buenos momentos en vida. -Oiga, compadrito Toribio, a poco quiere que mi viejo lo acompañe a su última morada, toque y toque la guitarra y cantando a grito pelado como lo hacen diario que ustedes se van de parranda. -Pues sí me cuadraría, comadrita Cirila. Saben, lo he pensado muchas veces, y ya que estamos entrados en gastos les voy a pedir una cosa, bueno, no se las voy a pedir, se las voy a exigir, sobre todo a ti, Obdulia, que eres mi mujer. -Viejo, no te pongas tan serio que me asustas. -Nada que me asustas que no soy el diablo, y paren oreja de lo que quiero. Cuando yo me muera, quedan prohibidas las chilladas, las rezadas y las cuatro velas alrededor del cajón. A propósito del cajón, el mío tiene que ser cuadrado. -¿Cuadrado? ¿Y por qué, compadre Toribio? -Ahora la enteraré Cirilita con lo que le voy a decir a mi mujer. Fíjate bien, Obdulia; antes de que me entiese, me vistes con mi traje de charro, me peinas con goma y me pones el sombrero negro; luego que te ayuden a sentarme en un sillón de la sala. Ahí a mi alrededor pido que estén mi familia y mis amigos. Tú, Demetrio, que has sido mi mejor amigo, además de compadre, te encargarás de que no falte el vino, y sin discutir, la música. Me gustaría que todos estuvieran alegres, así como nos hemos puesto en las fiestas de mis cumpleaños. Luego, ya que estén hasta atrás y antes de que se echen a dormir la mona, quiero que me metan al cajón, sentado, no acostado pues entonces ya voy a estar como palo de escoba, y que me acompañen hasta el meritito panteón cantando los sones que tanto me gustan. ¡Ah Obdulia!, y nada de besos, no se les vaya a enfriar la jeta como a mí. -Viejo, eso que estás diciendo es un sacrilegio. -Será melón, será sandía, pero exijo que así me despidan de este mundo. Y ay de ustedes si no lo hacen como les acabo de decir, ya me encargaré de venir por las noches a jalarlos de las patas. Han corrido tres años desde aquella plática entre compadres. Obdulia y sus seis hijos lloran sin consuelo al lado del cajón horizontal, en donde reposa amortajado lo que fuera la envoltura terrenal de Toribio. Cuatro cirios enmarcan el ataúd. No muy lejos, los compadres Demetrio y Cirila suspiran apesadumbrados entre trago y trago del té de canela con piquete. El cuarto de velación se encuentra atiborrado con los rezos de las congregantes de la Asociación de la Vela Perpetua de San Martín Pescador. Ninguno de los asistentes puede ver ni escuchar lo que sucede en la atmósfera traslúcida de la parte alta de la habitación. ¡Es el colmo! Tanto como se los exigí a los tres y ahí me tienen acostado en el cajón, cinchado como paca de rastrojo, rodeado de cuatro velas; además todos chillando y rezando. Estoy por darles un sustito para que se les quite lo incumplidos. Toribio se desplaza al lado de su mujer y trata de sacudirla por los hombros, pero su afán se pierde en el vacío. Insatisfecho flota hasta donde se encuentran sus compadres e intenta tirar de sus manos las tazas de canela; su propósito no da resultado. Molesto por su impotencia se escurre al centro del cuarto y se sienta arriba del féretro. Mi última voluntad, el único deseo que pedí en toda mi vida, y no me lo cumplieron. Obdulia sigue pensando que lo que yo quería era un sacrilegio, y mi compadre Demetrio es un rajón. Ya es de madrugada. Toribio no deja de observar a su familia y a sus amigos. Su rostro ha cambiado de expresión, ya no refleja disgusto. Pobres, se ven requete tristes; ahora ya puedo entrar en sus sentimientos y sé que sufren por mi muerte. Mi vieja sí me quería y siempre me fue fiel. Mis hijos me respetaban y me amaban también. Mis amigos me tenían buena ley, se la pasaban bien en mi compañía y nunca me traicionaron, sobre todo mi compadre Demetrio. Bueno, aunque yo no sufro sé que los voy a extrañar a todos. Tuvieron razón Obdulia y los compadres en no hacer lo que les pedí, realmente hubiera sido un escándalo y un mal ejemplo para el pueblo. Ahora están preocupados porque yo les dije que vendría a jalarles las patas si no me velaban como yo quería; cómo me gustaría poder decirles a los tres que no lo haré. Toribio mira con amor infinito a su esposa, a sus hijos, a sus compadres, a las rezanderas, a todos los que acompañan a su cuerpo en la última despedida. Repentinamente la habitación se llena con el estruendo de la música de un mariachi que toca el son de La Negra. Poco a poco van representándose ante los ojos de Toribio, primero sus dos abuelos que traen entre sus manos en actitud de ofrenda, un traje de charro y un enorme sombrero negro ribeteado en plata; luego, "El Alcanfor" abrazando una enorme botella llena de ron. Le sigue su primo Cornelio que tira de la mano a la interminable fila que forman las once mil sonrientes vírgenes. Y para terminar, el contingente de todos los difuntos del pueblo a los que acompañó en sus velorios. Estos últimos sostienen una pancarta en la que se lee: "Toribio, bienvenido al más acá". Toribio salta del ataúd, se mete dentro del traje de charro, se acomoda el sombrero, da un trago a la botella de ron que le ofrece "El Alcanfor", prepara la garganta, y, mientras lanza un huaco sostenido, zapatea con brío frente a las once mil vírgenes. Abajo se escucha el murmullo de una letanía: "Consoladora de los afligidos... Ruega por él...". ** Elsa Levy, escritora mexicana nacida en Colima, reside actualmente en Guadalajara, Jalisco. Tiene una licenciatura en Psicología y una maestría en Letras. Ha publicado los libros El vuelo de la iguana (cuentos, 1991), con el que obtuvo el Premio Colima ese mismo año, Bajo la piel (cuentos eróticos, 1992), Pre-textos de Inverecundia (cuentos irreverentes, 1994), Tinta fresca (cuentos breves, 1995), Los cuentos de Tati (cuentos infantiles, 1996), Otras sombras de la luz (cuentos fantásticos, 1997), Entonces, la crisálida (novela por entregas, 1997), La cabaña de El Moro (novela corta, 1998) y fue compiladora de Erótica, antología del cuento erótico en Jalisco. Además, ha sido incluida en los libros colectivos De tanto contar, Poesía peregrina, De acá y del más allá, Nombrario, Los siete pecados capitales. Minificciones y La mentira. Sus cuentos han sido publicados en revistas y periódicos nacionales de México. elsalevy@jal1.telmex.net.mx. === Li Po muere de amor Édgar Allan García =========================== En cuanto a Li Po, dénle un vaso de vino y les escribirá cien poemas. Tu Fu desciendo del monte tong y entro al hondo valle de otoño estoy borracho como ciruela macerada y he soñado que escribiré un poema tigre un poema impregnado de shen chí versos que otro hombre leerá o deberá leer al borde de un abismo quince mil lunas más tarde la poesía es eso: una roca que dura y perdura como el árbol de jade donde cantan los inmortales todo lo demás es río que pasa alegre crecerá la hierba sobre los despojos de chu fantasma entre fantasmas será el poderoso suan tsung oh esplendor de chang an oh espada que brillas invencible en mano del guerrero oh amor que atormentas el corazón de li tai po todo será devorado por el gran dragón nocturno solo tú mi hao fang sobrevivirás hu wei hsiung hua como cáliz que dura y perdura ¡salud pasajeros del fugitivo relámpago! ¡vamos! ¡ehá! ¡sigan bebiendo mientras el poeta les canta versos ebrios! che tcheng siao nao ling t'sang cheu kong ming fu kuei ru ch'ang ts'ai hang chuei yi ying si pe liu...* ¿qué sucede? ¿por qué ha dejado de entonar el poema? ¡silencio! (no es la flauta de wang lung la que así suena entre los juncos de ibis) ¡es ella! ¡por todos los dioses es ella! que se vayan los músicos que apaguen las antorchas (el recuerdo de yang kuei fei ha lanzado por los aires a li po) ¡ay díscola! ¡ay bella! ¡ay deliciosa! (y ahora se revuelca sobre el pasto húmedo gimiendo) ¡ay tirana! ¡ay amor! ¡ay anillo de jade! pero ¿qué ha pasado con el poeta? ¿no fue él quien nos dijo al oído dejemos las ánforas vacías antes de que venga la luna? ¿acaso no era él quien gritaba asen el cordero aderecen viandas preparen ágape porque el hombre -ese viajero en tránsito- ha de entregarse por entero a la dicha? y dijo nada se compara con la embriaguez eterna y gritó ¡todos lo escuchamos! los cuerdos se quedan solos y olvidados ¡la poesía es un barco ehá naveguemos sin rumbo hasta el amanecer! pero caramba señores ¿acaso no saben cómo son los poetas? (li po sigue gritando bajo la bruma ya no es el rey del vino desafiando a los dioses ya no canta abrazado a los inmortales de k'iu ping melocotonero incendiado el corazón de li po sólo encuentra alivio bajo las negras aguas de la luna) ¡ay bella! ¡ay tirana! ¡ay amor que me desangra! * Ahora que he terminado el poema y paseo por la orilla, / me río de los triunfos, de los honores y de las riquezas: / como las aguas del Han, los hombres no pueden remontar su curso jamás. Li Po. ** Édgar Allan García, escritor ecuatoriano de 39 años. Tiene en su haber cerca de quince libros, entre los cuales se cuentan poemarios, cuentos, literatura infantil, ensayo y antologías. Ha obtenido importantes premios en su país y los internacionales de cuento Plural (México, 1992) y Susaeta (Bogotá, 1993). Es traductor y profesor universitario de creatividad y expresión. Sus textos se pueden leer en su página personal, http://www.inter-dec.com/edgarallan. garsol@ecuanex.net.ec. === Dos cuentos Ángel María Herrera Burguillo ======================== *** El enamorado El joven discípulo corría por los pasillos alocadamente al encuentro con su Maestro, tenía que comunicarle algo importante. Algo que nunca antes le había acontecido en su joven vida y se hallaba muy feliz por dicho suceso. Llegó por fin ante el gran Maestro y le dijo lleno de júbilo, pero con el respeto debido al anciano sabio: -Maestro, estoy enamorado. -Me alegro, hijo mío -dijo serenamente el Maestro-; dime, ¿y cómo sabes que estás enamorado? -Mi corazón salta de júbilo, mi razón anda loca, no hago más que pensar en ella, en su presencia se me olvidan las palabras... -Bien, bien, pero aparte de esos signos superficiales, ¿porqué sabes que estás enamorado? -¿Qué quieres decir, ilustre Maestro? -repuso el discípulo intrigado. -Supongo que estarás de acuerdo conmigo en que todo lo que me has narrado, y hubieras seguido narrándome tan agitadamente si no te llego a interrumpir, son hechos superficiales, algo accesorio; de hecho no todos los enamorados los tienen, por lo que no son lo esencial para saber si estás enamorado. Sabrás que la esencia de algo es lo que hace que una cosa sea exactamente lo que es, y no sea otra cosa. Por tanto debes decirme que la posees la esencia del amor, y eso es lo que hace que estés enamorado. Y ahora, quitando los signos externos, lo superfluo y lo accesorio, respóndeme de nuevo, ¿por qué sabes que estás enamorado? -No lo sé, Maestro -dijo apenado el joven aprendiz. -Retírate a reflexionar y vuelve cuando sepas la respuesta. El muchacho se retiró como le indicó su Maestro y después de larga reflexión volvió a presentarse al Maestro. -Maestro, sé que estoy enamorado. -Excelente; dime, pues, ¿por qué sabes que estás enamorado? -No sé exactamente por qué, simplemente lo sé. Eso es lo que siento. -Muy bien, hijo; bien has aprendido que el amor es un estado del alma, tal vez el más puro y perfecto, y que como cualquier otro sentimiento se tiene o no, no solamente por sus manifestaciones externas. Pero desgraciadamente no siempre sabemos cuándo lo poseemos. Me alegró que tú lo sepas, y como estoy feliz por ti te haré un regalo muy especial. El Maestro sacó de un pequeño armario que tenía a su lado una cajita azul con unas raras inscripciones en su parte superior y se lo entregó al discípulo. -Toma, en el interior de esta caja está resumido todo por lo que te aman. Cuando alguien lo usa, puede saber con la suficiente práctica por qué le aman todos los demás. Pero ten cuidado, también sirve para ver por qué te odian y puedes descubrir cosas de ti que a lo mejor no te gustan. Si aprendes a usarlo inteligentemente, te puede ayudar mucho a lo largo de tu vida. El joven lo abrió y contempló con asombro su imagen reflejada en el espejo del fondo de la caja. *** Sandra Nota del autor: el problema de esta historia es que es real. Pero parece tan lejana, tan fuera de nuestra realidad, que tiene todo el aspecto de un cuento, en el amplio sentido de la palabra. Además, he cambiado algunos nombres y situaciones para que sólo parezca eso, un cuento. La verdad es que esta historia comenzó hace mucho, cuando yo era muy pequeña. Fue aquel misionero, uno de tantos que van por los colegios tratando de explicar lo que han vivido en países lejanos, ya ni siquiera recuerdo su nombre; pero sé que fue él, el que me metió el gusanillo de ir al Tercer Mundo a salvarlo. Fui creciendo, y con la edad, también cambió mi idea de salvar aquel Tercer Mundo, comprendí que mi labor podía ser muy pequeña, pero no insignificante; eso mantuvo en mí la llama misionera. Tenía 21 años, la flor de la vida según dicen, con toda la energía de una joven estudiante de ingeniería. A la que esa "experiencia" de la que hablan los mayores, no ha enseñado que no es posible soñar. Yo por fin iba a realizar mi sueño, me iba a ir a Sudamérica, al Potosí. El nombre de esta ciudad es el que se usa para definir la palabra ironía, ya que en aquella ciudad de Potosí, más bien poco. Tardé tiempo en habituarme, lo normal después del cambio de horario, clima, costumbres, comidas, forma de expresión, y 736 picaduras de mosquitos... Pero lo importante de esta historia no es cómo lo pasé allí, ni todo lo que aprendí, para lo cual no haría falta un cuento sino una novela, y en fascículos. Lo que pretendía es conseguir expresar cómo miraba Sandra. Sé que puede parecer una insignificante tarea el describir cómo era aquella tierna mirada infantil, pero aún ahora no sé si seré capaz de conseguirlo en plenitud. La conocí en el barrio marginal donde habíamos sido asignadas Reyes y yo: -Hola, chicos, estas son las chicas que han venido desde España para ayudarles con su tarea este verano, se llaman Reyes y Concha, salúdenlas -dijo la hermana presentándonos. Un descompasado "hola" sirvió para darnos la bienvenida. Pronto nos hicimos con el grupo, la verdad es que no importa el lugar, los niños son niños en cualquier lugar del planeta. El primer día había una niña que no hablaba, era Sandra, simplemente permanecía sentada en su pequeña silla de madera peruana; mirando cómo los demás chicos jugaban, estudiaban o alborotaban nomás, ensortijando su liso pelo con uno de sus dedos. Cuando la mirábamos o la invitamos a participar con los ellos, se limitaba a sonreírnos moviendo los hombros al unísono. Pasaron unos cuantos días, Sandra tomó algo de confianza; a mí me tocaba enseñarla matemáticas. Más concretamente, aquel día tenía que enseñarla los números desde el 20 al 29. Así visto, la misión parece fácil, sobre todo teniendo en cuenta que Sandra era capaz de recitar desde el 1 al 100. Puedo asegurar que nunca lo he pasado tan mal como el día del "20". -Bueno, ¿qué número es éste? -Catorce. -Pero, Sandra, ¿qué número es el primero? ¿Es un uno? ¿No habíamos dicho que los números que empiezan por dos se dicen "veinti" y luego el número? Ella sonreía y asentía con los hombros igual que cuando estaba sola en la silla. Así una y otra vez, y sin avanzar nada, toda una tarde. Paciencia y simple tienen desde entonces para mí otro significado. Peor fue el día que fui a su casa. Sandra era huérfana, había sido recogida por doña Ana, que cuidaba de sus dos hijos, que algún día heredarían lo poco que poseía. -Toma, Conchita -era como me llamaban cariñosamente-, espero que le guste el arroz -ese plato de arroz era su única comida del día. -Está delicioso -dije yo-; por cierto, muchas gracias por dejar que Sandra vaya a la escuela. -No importa, ella sabe que si acaba toda su labor acá puede ir con ustedes. De todos modos no sé de qué la va a valer. -La cultura es muy importante, siempre viene bien -dije yo con mi mentalidad europea. -Pero no en este sitio; lo que yo quiero para ella es que sea una chica limpia, trabajadora, honrada y que llegue a ser una buena sirviente. La cultura es muy linda pero poco útil para ella. En ese momento llegaron dos que no conocía. Tenían aspecto distinguido. Doña Ana miró a Sandra; al ver que ésta no se movía la empezó a decir qué mal educada estaba y cosas por el estilo que no comprendí ya que se lo dijo en su dialecto. Yo permanecí quieta, comiéndome los demonios. Los días fueron pasando, y con ellos aumentó mi cariño hacia Sandra. Llegó el día de la despedida; fui a su casa, ella no quería verme ni hablarme. Yo, entristecida, cogí mi mochila y me dirigí hacia el autobús que llevaría al avión, fue mientras me marchaba cuando una voz infantil me quebró el corazón gritando. ¡Conchita, que sepas que voy a llorar cuando te vayas! Tardé meses en asumir que aquella vida era la realidad de Sandra, y que lo mejor que podía hacer doña Ana por ella era prepararla para que sea una chica limpia, trabajadora, honrada y que llegue a ser una buena sirviente. Tarde más en darme cuenta de lo poco que podía hacer y de la cantidad de niños que había como Sandra. Pero desde entonces, empeño cada uno de mis días en hacer ese poco que me ha sido asignado, del que soy responsable. Me he dado cuenta de que la intención inicial de mi historia era describir la mirada de Sandra, aquella que me penetró y que fui incapaz de mantener, aquella mirada del necesitado, que me advirtieron que jamás podría olvidar, aquella pureza, aquel amor, aquella pobreza antigua y futura; pero hoy no puedo más; las lágrimas me impiden pensar en algo nomás. ** Ángel María Herrera Burguillo, informático y escritor español de 24 años. angelmaria@angelfire.com. === El buzón de la Tierra de Letras ======================================= *** El plebiscito puertorriqueño 13 de diciembre de 1998 El 13 de diciembre de 1998, a cien años de la invasión yanqui, los puertorriqueños derrotamos el intento suicida de la estadidad. ¡Sí al español! ¡Sí a la nación! ¡Sí a la independencia que ya somos! Ivanóskar Silén-Acevedo (IvanElsa@aol.com). *** Benedetti 11 de diciembre de 1998 Hola. Soy Cynara Menezes, del diario Folha de São Paulo, Brasil. He leído en su site en Internet sobre el libro de Benedetti, Poemas revelados, pero no he podido saber nada más sobre eso. ¿Dónde se encuentra la Editorial Losada? ¿Saben cómo puedo obtener un ejemplar del libro? Me gustaría mucho escribir un artículo con fotos para mi periódico... ¿Me pueden ayudar? Muchas gracias, Cynara Menezes (cynara@folhasp.com.br) L: La dirección de la Editorial Losada, según lo que pudimos encontrar en un listado de editores en la red, es Moreno 3362, 1209 Buenos Aires, Argentina. Sus teléfonos son 54 1 8623347 / 3751 / 8638608 / 8640434. Sus números de fax son 54 1 8640434 / 8623347 / 3751. Ignoramos si tiene dirección en el Web o de correo electrónico, aunque no hallamos nada en una extensa búsqueda que realizamos. === Post Scriptum ========================================================= "El periodista y el policía tienen mucho más en común de lo que quieren admitir: ambos andan en la búsqueda de la verdad, lo cual implica a veces que los periodistas tengamos que actuar como detectives". Eloi Yagüe Jarque, entrevista concedida a Zayira Arenas, del diario El Nacional (16 de diciembre de 1998). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviar algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede obtenerlas en el Web visitando la página http://www.americadelsur.com/letralia/publicar.htm. Si lo prefiere, puede recibirlas por correo electrónico escribiendo un mensaje a letralia@rediris.es, con la palabra "Condiciones" en el subject, o simplemente dando un doble click de ratón en el enlace siguiente: mailto:letralia@rediris.es?subject=Condiciones. === Las casas de la Tierra de Letras ====================================== Si usted no está suscrito a Letralia, o sí está suscrito pero le falta algún número, puede conseguir las ediciones en los siguientes sitios, a donde llegan simultáneamente con su aparición. Sitio de Letralia http://www.americadelsur.com/letralia/archivo.htm http://letralia.home.ml.org/archivo.htm Página informativa http://www.rediris.es/list/info/letralia.html Atarraya http://venezuela.mit.edu/atarraya. Tulane University, http://www.tulane.edu/~latinlib/letralia (sólo Nueva Orleans, EUA ediciones de texto hasta la del 16/9/96). DC BBS BBS del Decanato de Ciencias de la Universidad Centro Occidental "Lisandro Alvarado". Barquisimeto, Lara, Venezuela. 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