~~~~~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ Edición 78 20 de septiembre de 1999 ~~~~~~~~~~~ ================================================ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ================================================ ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras es ~~~~~~~~~~~ una revista literaria que ~~~~~~~~~~~ difunde el trabajo de escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos contemporáneos ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Miembro de la Biblioteca Circular ** http://bc.encomix.es === Sumario =============================================================== | "Conservación de los recuerdos", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Homenajearán a Borges bautizando una calle de Tartagal | Noticias con su nombre. / Benedetti publica nuevo libro. / | Banderas podría representar a Rubén Darío en la pantalla | grande. / Diagnostican cáncer linfático a Gabriel García | Márquez. / Ejercen censura previa contra película | venezolana. / Clásicos de celuloide. / Premio Pleamar | ganado por la cubana Tania Obbens-Pages Palma. / | Estudiarán castellano como segunda lengua en la | secundaria brasileña. / Definido el jurado calificador | del concurso de cuento para trabajadores. / La Escuela | de Letras anuncia plazo para inscripciones en sus | cursos. / Expresión verbal y dicción. / Grupos de teatro | venezolanos podrán gestionar participación en eventos | internacionales. / Realizarán en Tel Aviv congreso sobre | dislexia. / Calidad en educación a distancia. | | Concurso Literario "Astor Piazzolla". / V Certamen de | Entre bases Narrativa Corta "Villa de Pasaia" 1999. / IV Premio de | Narrativa Vida y Salud. / Concurso Literario de World | Online. / I Concurso de Tanatocuentos. / Juegos Florales | de Santa Coloma 1999. / I Premio Internacional Paradores | de Turismo de España. / Bienal Municipal de Literatura | Ciudad de la Juventud 2000. / IX Concurso Nacional de | Cuento para Trabajadores. / Cuarto Concurso Literario | Gramma. / Cuarto Concurso Literario USAL 1999. / IV | Concurso de Relato Bucanero-Miraguano Ediciones. / | Premio La Nación 1999 de Fotografía Periodística. / I | Certamen Mundial de Fotografía "Naturaleza viva, en | libertad". / V Festival Internacional de Video Erótico | "La Paradoja Erótica". / IX Concurso Anual de Literatura | Pedro Buznego. / I Premio Casa de América de Narrativa | Americana Innovadora. / II Premio Internacional de | Poesía Nicolás Guillén. / 2Ý Concurso Nacional de Cuento | Breve "Valores Morales". / III Certamen USC de Contos de | Ciencia Ficción Isaac Asimov. / I Bienal Internacional | de Literatura de Puerto Rico. / Premio Internacional de | Poesía. / Bienal Latinoamericana de Ensayo "Enrique | Bernardo Núñez". / Bienal Latinoamericana de Literatura | para Niños "Canta Pirulero". / Bienal Latinoamericana de | Literatura "José Rafael Pocaterra". / Bienal de Crítica | e Investigación de las Artes Visuales "Roberto Guevara". | | Los círculos de Paula Varela. / Seminario borgiano. / | Paso de río Peldaños, huellas y utopías. / El cambiante URL de | Cuentos Globales. | | Inlibris. | Literatura | en Internet | "Amores y desamores, libido y conciencia", Octavio | Artículos y Santana Suárez. | reportajes | "Por qué hacer una investigación sociocrítica de la | Sala de narrativa colombiana y mexicana de finales del siglo | ensayo XIX", Nubia Amparo Ortiz Guerrero. / "Agua que da | trabajo mirarla", -ngela Hernández Núñez. / "En torno a | Cayo Valerio Cátulo", Manuel Iván Urbina Santafé. | | "Camiones", Mario César Cámara. / "El infinito y el | Letras de la cero", Horacio Otegui. / "Para no cambiar príncipes por | Tierra de Letras leñadores", Carlos Briones. / "La sed de los cadáveres", | Armando González Torres. / Dos cuentos de Liza | Rosas-Bustos. / Poemas de Daniel Di Trana. / "De guagua | en guagua", Wilkins Román Samot. / Poemas de Manuel | González Navarrete. / "La Trini", Santiago Charro del | Castillo. / "Amor estúpido... y feliz", Jorge Luis | Bustamante Rodríguez. | | Licenciaturas vía Internet. | El buzón de la | Tierra de Letras | Actual. | El regreso del | | Adriana Gibbs. | Post Scriptum | Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras. / Las casas | Coordenadas de la Tierra de Letras. | | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753/ =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Para suscribirse o desuscribirse de Letralia, envíe el comando correspondiente en un mensaje sin subject a listserv@rediris.es: Para suscribirse: subscribe letralia Para desuscribirse: unsubscribe letralia También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/listas.htm === Editorial ============================================================= Conservación de los recuerdos En una de las más celebradas historias de cronopios y famas, Julio Cortázar sugiere que los recuerdos son objetos tangibles que los famas clasifican cuidadosamente, mientras que los cronopios -más preocupados por repartir cariño que por el orden material- los dejan correr por toda la casa. Es casi innecesario acotar que lo hace para retratar contrastantes actitudes humanas. Hace unos días, el director de la Real Academia Española de la Lengua, Víctor García de la Concha, estuvo en Caracas para presentar la Ortografía de la lengua española, que acaba de ser editada sin demasiadas novedades, como ha sido reseñado en los diversos medios. El viaje del académico abarcó otros cuatro países -Argentina, México, Colombia y Chile- y tiene como objetivo honrar el compromiso establecido entre García de la Concha y el rey de España de estrechar las relaciones con las diecinueve academias hispanoamericanas. En entrevista con El Nacional (http://www.el-nacional.com), el visitante habló de las modificaciones a la ortografía, cuyas normas fundamentales continúan siendo las mismas de siempre. Entre los comentarios de García de la Concha hubo uno con el que quiso ejemplificar la atención a las solicitudes de sus iguales de este lado del océano: "Antes el alfabeto español decía: 'a, b, c...'. Ahora decimos: 'a, b alta o b larga, c...' porque así se denominan en distintos países hispanoamericanos. Es un detalle pequeñito, pero indica con qué cuidado está respetada la variedad". Es al menos ingenuo suponer que alguien va a adoptar tal manera de expresarse porque la Academia lo haya decretado. Es cierto que se habla en muchas partes de "b alta" y "v pequeña", pero obviamente esto es útil y funcional cuando el hablante advierte la posibilidad de confusión. A menos que se quiera etiquetar y ordenar los recuerdos a la manera de los famas, este "detalle pequeñito" no tiene razón de ser. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === Letralia en el mundo real ============================================= Si prefiere el correo convencional, puede enviarnos libros, revistas, folletos, cartas, material para publicar y cualquier otra cosa que desee, a la dirección siguiente: Jorge Gómez Jiménez Revista Letralia Calle Ayacucho Norte, NÝ 41-08, Entre avenidas Pichincha y Bermúdez Galpón de Editorial El Tabloide Cagua 2122, estado Aragua (Venezuela) === Déjenos saber su opinión ============================================== Para nosotros es importante saber qué opinión tiene de nuestro trabajo, pues así nos ayuda a mejorarlo. Siéntase en confianza diciéndonos lo que siente en http://www.letralia.com/encuesta.htm, o por correo electrónico en la dirección info@letralia.com. === Noticias ============================================================== *** Homenajearán a Borges bautizando una calle de Tartagal con su nombre A mediados de septiembre fue presentado por un grupo de escritores argentinos, reunidos alrededor del Café Literario Pablo Neruda, el proyecto mediante el cual pretenden convertir a Jorge Luis Borges en el epónimo de una de las calles de la población de Tartagal. La licenciada Marta Juárez (marta-juarez@salta-server.com.ar) indicó que lo que se tiene en mente es avanzar en la idea de bautizar las calles del barrio con nombres de destacados escritores hispanoamericanos. El primer nombre a utilizar sería el de Borges, a fin de aprovechar la visita que el 1 de octubre realizará el escritor Alejandro Vaccaro, presidente de la Asociación Borgesiana de Buenos Aires, a la población de Tartagal. "Si logramos que las mismas calles en que vivimos, en que viven nuestros hijos y en que vivirán nuestros nietos, tengan nombres como los de Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato, Augusto Roa Bastos o Manuel Mujica Laínez, por citar sólo algunos nombres ilustres entre las glorias de la literatura nacional, o como Miguel de Cervantes, Pablo Neruda, Octavio Paz o Gabriel García Márquez, entre los de otras naciones que han llevado la lengua hispana a algunas de sus máximas cotas de perfección, estaremos sin duda fomentando el amor a la literatura entre los habitantes de la ciudad", reza el proyecto enviado al Concejo Deliberante de Tartagal. *** Benedetti publica nuevo libro El escritor uruguayo Mario Benedetti publicó recientemente en España su nueva obra, Buzón de tiempo, en la que mezcla diversos géneros tomando como base una serie de cuentos breves en las que, según el mismo autor, refleja "situaciones cotidianas pasadas por la imaginación". Los cuentos están inundados de la atmósfera montevideana vista a través de los ojos del escritor. Benedetti dijo sospechar que la poesía podría haber contagiado en su obra al cuento, al que considera "el género más difícil". Buzón de tiempo contiene cuatro secciones, mediante las cuales el autor retrató diversos puntos de vista de la realidad uruguaya. Para Benedetti, publicar un libro de cuentos breves es una tarea a la que hay que dedicarle sumo cuidado. "A veces me ha ocurrido que he tenido veinte o treinta, y en el trance de juntarlos, dos o tres no entraban en esa colección". *** Banderas podría representar a Rubén Darío en la pantalla grande El actor español Antonio Banderas es el principal candidato a interpretar al poeta nicaragüense Rubén Darío, en un largometraje de 30 millones de dólares a realizarse el próximo año, según dieron a conocer los productores del filme el 8 de septiembre en Managua. La película, cuyo título será simplemente Rubén Darío, se paseará por la vida del autor de Azul a través de su carrera literaria, sus peripecias vitales y su trabajo como diplomático. Será presentada en el Festival Internacional de Cannes en 2001 y la producirá el francés Jacques Ristori de la Riventosa con fondos provenientes de bancos franceses, suizos y británicos, así como de accionistas españoles. Ristori visitó la capital nicaragüense acompañado por su consejero cultural, Pierre Charles Rolando, para realizar diversos contactos relacionados con la película. El escritor nicaragüense Julio Valle Castillo ha sido encargado para realizar una novela sobre Darío, de quien es uno de los más profundos estudiosos. A partir de ese texto, Valle redactará más tarde el guión, para lo cual trabajará con el francés Jorge Semprún. Rubén Darío será protagonizada por Antonio Banderas si para julio de 2000, cuando se iniciará la filmación, está disponible. El actor español que más éxitos ha recogido en el cine internacional mostró interés en el personaje, y es el único nombre que se ha dado a conocer, aunque diversos actores estadounidenses y europeos se han puesto a la orden para participar. Las ciudades nicaragüenses de Granada y León, donde vivió el escritor, servirán de escenario para la película, además de diversas locaciones españolas, chilenas, francesas, argentinas y de la misma Nicaragua. *** Diagnostican cáncer linfático a Gabriel García Márquez Lo que en junio de este año fuera informado al mundo como síndrome de agotamiento en el escritor colombiano Gabriel García Márquez, fue finalmente diagnosticado como cáncer linfático, según mencionaron diversas fuentes el pasado 13 de septiembre. El premio Nobel de Literatura 1982 fue hospitalizado en la clínica Fundación de Santa Fe, en Bogotá, el 24 de junio, y salió pocos días después. En aquel momento, los médicos que lo trataron habrían hallado un pequeño linfoma y le recomendaron que buscara una segunda opinión profesional. La semana pasada, García Márquez viajó a Los -ngeles para realizarse una revisión, en la que se confirmó el primer diagnóstico. Según las agencias internacionales, los médicos estadounidenses habrían declarado que el escritor estaba progresando con el tratamiento. García Márquez deberá regresar a EUA en los próximos meses para revisarse de nuevo. *** Ejercen censura previa contra película venezolana El filme venezolano Huelepega: la ley de la calle, dirigido por Elia Schneider y producido por José Ramón Novoa, sufrió un acto de censura previa en el municipio Sucre, cuando a mediados de septiembre fue denegada la convocatoria de la junta clasificadora que daría la categoría correspondiente a la película. Para Schneider, tal acción no es más que "un acto de censura previa que, por una parte, no corresponde a las funciones de la Alcaldía, y, por la otra, perjudica no sólo a nuestra película, sino a todas las obras cinematográficas aún por realizarse en Venezuela". La medida habría sido justificada indicando que se trataba de un dictamen del Instituto Nacional de Atención al Menor, Inam; sin embargo, las ordenanzas de los municipios venezolanos prevalecen sobre las decisiones que pueda emitir el organismo. Huelepega: la ley de la calle denuncia la situación en la que viven los niños que deambulan por las calles de las ciudades venezolanas, en las que la miseria los arrastra a drogarse con pegamento para zapatos -que en Venezuela es llamado "pega de zapatero". En el pasado, el cine ha recibido diversos embates de la censura. Durante la primera presidencia del doctor Rafael Caldera, a finales de los años 60, El último tango en París, de Bernardo Bertolucci, fue prohibida por lo que en su momento fue calificado de contenidos pornográficos y atentatorios contra la moral y las buenas costumbres. Más cerca en el tiempo, el filme La última tentación de Cristo, de Martin Scorsese, recibió una prohibición en el estado Táchira por considerársela contraria a los principios católicos. A raíz de los problemas verificados por la película El caso Mamera, de Luis Correa -acerca de un sonado crimen triple cometido por un policía de Caracas hace varios años-, se estableció que las juntas clasificadoras no pueden abstenerse de hacer su trabajo bajo ninguna circunstancia, decisión orientada a evitar futuros casos de censura en la cinematografía nacional. *** Clásicos de celuloide El Banco Central de Venezuela, a través del Departamento de Cultura y Relaciones Públicas de su Gerencia de Comunicaciones Institucionales, está presentando desde el pasado jueves 16 su ciclo "Los clásicos van al cine: dos visiones", en el que se contraponen monumentales adaptaciones cinematográficas de clásicos teatrales realizadas por directores distintos en diversos momentos históricos. El ciclo se inició el pasado jueves 16 de septiembre con Otelo, de Franco Zeffirelli, y continúa el próximo jueves 30 con Otelo, de Orson Welles. En octubre, los jueves 7 y 28 serán presentadas dos versiones de Hamlet, con Mel Gibson y bajo la dirección de Franco Zeffirelli, la primera, y con Sir Lawrence Olivier la segunda. El 4 y el 18 de noviembre serán presentadas las versiones de Henry V de Kennet Branagh y con Sir Lawrence Olivier, respectivamente. Las películas se proyectan en el auditorio del piso 24 a las 4 de la tarde, en la sede del BCV, ubicado en la avenida Urdaneta, en la esquina de Santa Capilla, en Caracas. *** Premio Pleamar ganado por la cubana Tania Obbens-Pages Palma La escritora cubana Tania Obbens-Pages Palma (La Habana, 1969) ganó el I Certamen Internacional Pleamar de la Poesía Romántica, cuyo lapso de recepción cerró el 1 de abril, según informó Carlos Alberto Bonserio, presidente del ente convocante, el Centro Cultural Kemkem (http://www.necocheanet.com.ar/kemkem). Los textos de los ganadores serán incluidos en el disco compacto Pleamar romántico, así como en el libro del certamen, y recibirán diplomas y libros de destacados autores. Las obras se publicarán electrónicamente y en medios de comunicación impresos de Uruguay, Chile, Venezuela, México, Argentina, Colombia, Puerto Rico, Estados Unidos, Suecia, Holanda y Japón, entre otros, y se recitarán en el programa Pleamar, que trasmite la emisora FM 2000 107.7 MHz, de Quequén, Argentina. Tania Obbens-Pages Palma reside en Holanda desde 1997 y recibirá el premio el próximo 30 de octubre, gracias a su poema "En la memoria del tiempo". Además resultaron ganadores los poemas "Náufraga", de la argentina Alicia Beatriz Quiroga; "Te di", de la española Violeta García Pereira; "Mana esta noche", de la argentina María Beatriz Rodríguez Araujo; "Estaba sola", de Juan Carlos Reyes (residente en Australia); "Preferencia", del argentino Andrés Eduardo Pierucci; "Telar", del brasileño Antonio Donizeti Da Cruz; "Desnuda", de la venezolana Mariela Cuore; "Sudor caramelo", del español Duli Folgueral Arias, y "El ángel de la guarda", del estadounidense Miguel Lago. *** Estudiarán castellano como segunda lengua en la secundaria brasileña Durante los próximos cinco años se incorporará en forma paulatina la enseñanza de castellano como segunda lengua en la escuela secundaria brasileña, de acuerdo a una proposición que venía analizándose desde hace un año en el Congreso de Brasil. La propuesta había sido presentada al Ejecutivo brasileño hace más de un año, y después de ser analizada por la Cámara de Diputados, y recientemente por el Senado, fue aprobada finalmente el 15 de septiembre. La lengua de Cervantes será incorporada como materia opcional para los tres últimos años de la educación media, y entre 1999 y 2004 se irá avanzando hasta llevarla a materia regular. El estudio del castellano como segunda lengua tiene como objetivo integrar a Brasil aun más con los países de habla hispana, con los que mantiene estrechas relaciones económicas. *** Definido el jurado calificador del concurso de cuento para trabajadores Los organizadores del Concurso Nacional de Cuento para Trabajadores, auspiciado por la Cooperativa Financiera de Empresas Públicas (Coofinep) de Colombia, han decidido que el jurado calificador estará compuesto por los escritores Luis Iván Bedoya, Octavio Escobar Giraldo y Philip Potdevin, según informó el señor David Jurado (concuento@hotmail.com), comunicador del certamen. Bedoya (Medellín, 1947) es Ph.D. en Literaturas Hispánicas de Washington University, máster en Literatura Comparada de la Universidad de California y licenciado en Filosofía y Letras de la Universidad Pontificia Bolivariana, de Medellín. Ha publicado diversos libros, el más reciente de los cuales es Del archivo de las quimeras (1999). Escobar Giraldo (Manizales, 1962) es médico graduado en 1987, pero se ha especializado en literatura y en 1998 terminó una especialización en Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Caldas. Ha sido director de Literatura del Ministerio de Cultura de Colombia en 1998 y ha publicado, entre otros, el libro De música ligera (1998), que obtuvo el Premio Nacional de Cuento del Ministerio de Cultura en 1997. Por su parte, Potdevin (Cali, 1958) es abogado y obtuvo en 1992 el Premio Nacional de Cuento Carlos Castro Saavedra, el Premio Germán Vargas al Cuentista Inédito y el Premio Cuento Erótico Corto Prensa Nueva. En 1993 recibió la beca de creación de Colcultura en el género de novela para escribir Metatrón, con el que obtuvo el Premio Nacional de Novela Eduardo Caballero Calderón en 1994, año en que publicó su primer libro de poesía. Las bases del Concurso Nacional de Cuento para Trabajadores vienen siendo publicadas en Letralia desde nuestra anterior edición, en la sección Entre bases. El concurso es para escritores colombianos que ejerzan una actividad laboral o social, de tipo manual o intelectual, y su plazo de recepción cerrará el 8 de octubre. Los tres ganadores del concurso recibirán 1.500.000, 800.000 y 500.000 pesos, respectivamente. *** La Escuela de Letras anuncia plazo para inscripciones en sus cursos Hasta el 5 de octubre hay oportunidad para inscribirse en el Curso InterLet de Escritura Creativa, organizado por la Escuela de Letras con la finalidad de propiciar el acceso a la capacitación literaria a personas que por diversos motivos no pueden asistir a las clases presenciales de la institución madrileña. El curso, que empezará el 7 de octubre, tiene tres niveles, cada uno de los cuales se divide en once enunciados o prácticas escritas, y cada nivel incluye ejercicios de escritura narrativa, investigación con el lenguaje e interpretación y composición de textos. Cada nivel tiene un costo de 38.000 pesetas y se pueden crear grupos de hasta veinte personas, quienes se conectarán con una sola clave de acceso y recibirán sus correspondientes certificados a un precio que permite ahorrarse el equivalente a una matrícula de cada cinco. InterLet ofrece, además de capacitación a distancia para escritores, un foro de discusión para intercambiar información con otros alumnos, posibilitándose inclusive la participación de los profesores en las discusiones que se generen. También dispone de un completo centro de información en el cual el usuario puede acceder a revistas, publicaciones y bases de concursos literarios. Usted puede hallar más información en: http://www.escueladeletras.com *** Expresión verbal y dicción El Centro de Formación Continua del Ateneo de Caracas ha organizado el taller "Expresión verbal y dicción", que será dictado en cuatro sesiones, de 6 a 9 pm, entre el 5 y el 8 de octubre, por la profesora Alba Josefina Luisinha Cáceres, posgrado de especialización en Dinámica de Grupos, directora de Gindes, C.A., y docente de inglés. El taller está dirigido a educadores, abogados, oradores, empresarios y personas que necesiten mejorar la calidad de su comunicación oral mediante el adecuado uso del idioma. Los participantes aprenderán las diversas facetas del proceso comunicacional, el uso correcto del idioma y del lenguaje no verbal y métodos para controlar la respiración, además de mejorar la expresión oral a través de técnicas de articulación, dicción tono y voz. Quienes deseen participar en el taller podrán solicitar mayor información por correo electrónico en eventos@ateneo.org.ve, personalmente en la Dirección de Eventos, ubicada en el piso 4 del Ateneo de Caracas, o por vía telefónica en los números 58 2 5761821 / 5778763 / 7486 / 5734799 / 4622, extensiones 301 - 376. *** Grupos de teatro venezolanos podrán gestionar participación en eventos internacionales El Centro Nacional de Aita en Venezuela está invitando a los grupos teatrales venezolanos, en conjunto con la Dirección General Sectorial de Teatro del Conac, a retirar las condiciones de participación en diversos eventos internacionales a realizarse en el transcurso del año próximo. La invitación es extensiva a producciones y artistas de Venezuela que deseen representar al país en congresos y festivales de la talla del Festival Internacional de Liverpool (Canadá), The Meething Place Festival (Dinamarca), el congreso Drama in Education (EUA), el Encuentro de Teatro y Educación de Washington DC (EUA), el Festival Internacional de Teatro de Aruba, el Encuentro Internacional Scena de Teatro y Religión (Alemania), el Encuentro Internacional de Teatro Alternativo Cassandra 2000 (Finlandia), la Olimpiada Teatral para Grupos de Comunidad o Alternativos (India), el Festival de Teatro para Grupos de Comunidad o Alternativos (India) y el Festival de Teatro Infantil (Zimbabwe). Toda la información que requerirán los aspirantes estará disponible hasta el 15 de octubre en las oficinas del Centro Nacional de Aita en Venezuela, ubicadas en el Teatro San Martín, en Caracas. Los proyectos presentados a través de esta institución serán considerados con prioridad. *** Realizarán en Tel Aviv congreso sobre dislexia Con la participación de más de doscientos especialistas en dislexia de todo el mundo, entre el 5 y el 8 de marzo de 2000 se realizará en Tel Aviv, Israel, el I Congreso Internacional sobre Dislexia, actividad patrocinada por el consorcio A.L.S. Health Resort International Hotels. El congreso es organizado por diversas instituciones, entre las que destacan la Fundación Internacional "Eco" de Ayuda al Disléxico, la Asociación de Docentes Israelíes Especializados en Dislexia, la Asociación Israelí de Disléxicos, la Asociación de Neuropsicólogos Israelíes Especialistas en Dislexia y la Asociación Israelí de Padres de Hijos Disléxicos. Los participantes podrán presentar sus trabajos en castellano, inglés o francés. Informes completos acerca de los recaudos a presentar y los plazos pueden ser solicitados por correo electrónico a la doctora Vanessa Van Verklen (aliasals@netvision.net.il), directora de Relaciones Internacionales del Congreso, o por teléfono al 972 9 8996793. *** Calidad en educación a distancia La Universidad de las Américas Puebla, en México, está convocando, a través de su Departamento de Ciencias de la Educación, al VI Congreso Internacional de Educación a Distancia: "Acercándonos a la calidad educativa", a realizarse entre el 24 y el 26 de abril de 2000. Profesores, estudiantes, investigadores, directivos y funcionarios de instituciones educativas, públicas y privadas disertarán, durante tres días, en torno al diseño y puesta en marcha de sistemas completos de educación a distancia desde distintos punto de vista: sociales, políticos, económicos, administrativos y de manejo de personal, entre otros. Además, hablarán sobre los fundamentos pedagógicos de esta modalidad educativa, innovaciones pedagógicas que potencien el trabajo del docente y el aprendizaje del alumno, las relaciones interpersonales generadas entre ellos y las líneas de investigación a seguir para mejorar el estado de la educación a distancia. Las ponencias podrán ser de investigación o de desarrollo con fundamento teórico, y no podrán exceder las 10 páginas (incluyendo bibliografía), a doble espacio y en tipo Arial a 12 puntos. Se debe incluir un resumen de entre 250 y 300 palabras y los datos completos del autor. Se puede enviar por correo electrónico a edu2000@mail.udlap.mx, preparado en un archivo anexo en Microsoft Word 98 o anterior. También se puede enviar por correo convencional, en cuyo caso debe incluirse una copia de la ponencia completa impresa en papel tamaño carta con los datos del autor en la portada, un disquete de 3,5"HD con el nombre de la ponencia en su exterior. La dirección es la siguiente: Universidad de las Américas Puebla, Departamento de Ciencias de la Educación; Dr. Antonio Santos Moreno; Ex Hacienda Santa Catarina Mártir; Cholula, Puebla, C.P. 72820, México. Las ponencias serán recibidas hasta el 15 de diciembre de 1999 y los resultados de la selección serán comunicados antes del 15 de febrero de 2000. Los aspirantes a participar pueden formalizar su inscripción a través del número de fax 52 2 2292498 o en este URL: http://gente.pue.udlap.mx/=98asantos/edu2000/index.html ====================== Envíenos información cultural ====================== Este espacio está destinado principalmente a la divulgación del trabajo de los escritores hispanoamericanos, pero no desdeñamos la difusión de las noticias culturales, que siempre son de interés. Envíenos toda la información que pueda a redaccion@letralia.com. === Entre Bases =========================================================== *** Concurso Literario "Astor Piazzolla" Manrique Zago Ediciones / Fundación Astor Piazzolla MENCIONES: Cuento corto. PARTICIPANTES: Escritores latinoamericanos de cualquier edad. Los menores de edad deberán presentar una autorización escrita firmada por el padre, madre o tutor. No podrán participar miembros ni familiares del jurado, de la Fundación Astor Piazzolla ni de Manrique Zago Ediciones. CONDICIONES DEL MATERIAL: Idioma castellano; tema relacionado con Astor Piazzolla y/o lo que su música inspira; inédito; extensión de entre 3 y 10 cuartillas; triplicado; papel tamaño carta a doble espacio; mecanografiado o tipeado en computadora, en cuyo caso deberá usarse el programa Word para Windows y acompañarse de un disquete de 3,5"HD con el texto del cuento; IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con el título del cuento, el seudónimo del concursante y sus datos personales: nombre y apellido, naturaleza y número de documento de identidad, nacionalidad, dirección, teléfono, y de poseerlos, dirección electrónica y fax. JURADO: Habrá un Comité de Preselección integrado por la vicepresidente de la Fundación Astor Piazzolla, profesora Esther Echenbaum Jonisz; la secretaria, licenciada María Susana Azzi y la prosecretaria, señora Lydé Lisant; y un jurado compuesto por Manrique Zago (presidente), Eladia Blázquez, Aída Bortnik, Mónica Ottino, Diana Piazzolla, Isidoro Blainstein, Eduardo Gudiño Kieffer, Eduardo Guibourg y Jacobo Langsner. FECHA TOPE: 21 de septiembre de 1999. PREMIACIÓN: Primer premio: diploma; estatuilla "Astor de Buenos Aires"; 4.000 pesos o su equivalente en dólares y publicación de la obra. Segundo premio: diploma; 2.000 pesos o su equivalente en dólares; estatuilla de Astor Piazzolla y publicación de la obra. Tercer premio: diploma; 1.000 pesos o su equivalente en dólares estadounidenses; estatuilla de Astor Piazzolla y publicación de la obra. Cuarto, quinto, sexto y séptimo premios: diploma y medalla, y la publicación de las obras. Las obras ganadoras serán publicadas por Manrique Zago Ediciones y las estatuillas son obra de Inés López. VEREDICTO: 17 de diciembre de 1999. ENTREGA: 11 de marzo de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Fundación Astor Piazzolla, casilla de correo NÝ 894, Correo Central, (1000). Buenos Aires, Argentina. INFORMACIÓN: Manrique Zago Ediciones, Luis Sáenz Peña 232 (1110). Buenos Aires, Argentina. Fundación Astor Piazzolla: fax 54 11 8155197; correo electrónico: le-piazzolla@sinectis.com.ar. *** V Certamen de Narrativa Corta "Villa de Pasaia" 1999 Asociación Trintxer Kulturala MENCIONES: Narrativa corta. PARTICIPANTES: Escritores de habla hispana o vasca mayores de 14 años de edad. CONDICIONES DEL MATERIAL: Original e inédito; no premiado previamente; extensión máxima: 10 folios; mecanografiado a doble espacio por una sola cara; triplicado. IDENTIFICACIÓN: Título del cuento en su portada; en sobre aparte cerrado, título del cuento; nombre, edad, dirección y teléfono del autor. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 30 de septiembre de 1999. PREMIACIÓN: En ambas menciones se entregará un 1r premio de 80.000 pesetas y un 2Ý de 40.000, además de diploma de certificado para el tercer lugar. Los cuentos ganadores serán editados por la Editorial Birmingham Edit. VEREDICTO: Diciembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Trintxer Kulturala, apartado de correos 35; 20110, Trintxerpe (Guipúzcoa). *** IV Premio de Narrativa Vida y Salud Escuela Universitaria de Enfermería de la Universidad de Alicante MENCIONES: Cuento. PARTICIPANTES: Escritores de lengua castellana o valenciana y estudiantes y profesionales de enfermería. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano o valenciano; extensión entre 3 y 10 folios; mecanografiados a doble espacio en formato DIN A-4 por una sola cara; temática relacionada con aspectos que se deriven de estilos de vida saludable, relativa a situaciones reales o ficticias de salud-enfermedad o vinculadas con el mantenimiento y cuidado del medio ambiente; cuadruplicado. IDENTIFICACIÓN: Sin firma; sobre aparte cerrado con el nombre, teléfono y breve currículum del autor, además del título del cuento y especificación de si el autor es profesional o estudiante de enfermería. JURADO: Personalidades relevantes en los campos de los cuidados de salud y la narrativa. FECHA TOPE: 30 de septiembre de 1999. PREMIACIÓN: Categoría absoluta, 100.000 pesetas y placa; categoría estudiantes y profesionales de enfermería, 25.000 pesetas y placa. Los cuentos premiados y los finalistas serán publicados en la revista Cultura de los Cuidados. VEREDICTO: Primera quincena de diciembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: IV Premio "Vida y Salud" de Narrativa. Universidad de Alicante. E.U. de Enfermería. Campus de San Vicente del Raspeig. A.C. 99. E-03080 Alicante, España. INFORMACIÓN: rgalao@teleline.es. *** Concurso Literario de World Online World Online (http://www.worldonline.es) MENCIONES: Poesía y cuento. PARTICIPANTES: Escritores de habla hispana. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; no presentado a concursos previos; idioma castellano, catalán euskera o gallego (se requerirá traducción al castellano); hasta tres obras por concursante; extensión máxima de 300 líneas de 60 caracteres cada una en 12 puntos (aproximadamente 10 páginas a doble espacio en Microsoft Word en 12 puntos). IDENTIFICACIÓN: Nombre completo; número del documento de identidad o del pasaporte; teléfono de contacto y dirección de habitación. JURADO: Los materiales presentados a concurso serán publicados para que los visitantes de World Online voten por los textos de su preferencia; cada visitante podrá escoger una sola obra de cada categoría; las votaciones se harán entre el 30 de septiembre y el 25 de octubre de 1999. Si por razones técnicas las votaciones quedaran invalidadas, World Online se reserva el derecho de que la elección del ganador quede en manos de un jurado designado por los responsables editoriales, que estaría formado por personalidades del mundo literario de reconocido prestigio. FECHA TOPE: 30 de septiembre de 1999. PREMIACIÓN: 50.000 pesetas para cada categoría. Además, accésits de 10.000 pesetas para los segundos lugares. También se sorteará un premio de 10.000 pesetas entre los votantes. VEREDICTO: 1 de noviembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Las obras, así como los datos de sus autores, deberán enviarse a través de un formulario disponible en http://www.worldonline.es/channels/cul. INFORMACIÓN: http://www.worldonline.es/channels/cul. *** I Concurso de Tanatocuentos Revista Adiós MENCIONES: Cuento. PARTICIPANTES: Escritores de habla hispana. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano; temática referida a algún aspecto de los ritos funerarios; extensión de entre 3 y 10 folios de 30 líneas y 60 espacios cada uno; quintuplicado. IDENTIFICACIÓN: Nombre, apellidos, dirección completa y teléfono del autor, además de una declaración cediendo los derechos de publicación. JURADO: Miembros de la Empresa Mixta de Servicios Funerarios de Madrid, de la Revista Adiós, de la empresa patrocinadora Viajes Nobel y personas de reconocido prestigio en el mundo del arte y la literatura. FECHA TOPE: 1 de octubre de 1999. PREMIACIÓN: Viaje para dos personas a Bali, que incluye billete de avión en clase turista con Garuda Indonesia, alojamiento por 5 noches en el hotel Sol Meliá en régimen de alojamiento y desayuno, traslado y asistencia en español, seguro y bolsa de viaje; además, se publicará el cuento ganador y una selección hecha por el jurado en una edición extraordinaria de la revista. VEREDICTO: Noviembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Revista Adiós. Primer Concurso de Tanatocuentos. Empresa Mixta de Servicios Funerarios de Madrid, S.A. Salvador de Madariaga, 11 28027 Madrid, España. INFORMACIÓN: Web: http://www.emsf.es/revista.htm. Correo electrónico: jpozo@tader.es. Teléfono: 34 1 5108272 / 71. Fax: 34 1 5108286. *** Juegos Florales de Santa Coloma 1999 Pasc, S.A. MENCIONES: Poesía. PARTICIPANTES: Poetas de habla hispana. No podrán participar quienes hayan ganado alguna edición anterior. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; tema y composición libres; extensión de hasta 150 versos, en uno o varios poemas; mecanografiado a doble espacio por una sola cara; un trabajo por persona. IDENTIFICACIÓN: Al final del último verso se deberá indicar el nombre, apellidos, dirección, población y teléfono del autor. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 15 de octubre de 1999. PREMIACIÓN: 100.000 pesetas. Habrá dos accésits de 50.000 pesetas cada uno. VEREDICTO: 19 de diciembre de 1999 a las 12:00 m, en el Teatro Municipal Josep Maria de Sagarra, en el NÝ 27 de la calle President Lluís Companys de Santa Coloma de Gramenet. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Pasc, S.A. Calle América, #23, Santa Coloma de Gramenet. Barcelona 08921, España. INFORMACIÓN: Teléfono: 34 93 3910161. Correo electrónico: jocsflorals@arrakis.es. Web: http://www.arrakis.es/~pascsa/jocsflorals1.htm. *** I Premio Internacional Paradores de Turismo de España Paradores de Turismo de España, S.A. MENCIONES: Prensa escrita, radio y televisión. PARTICIPANTES: Periodistas españoles. CONDICIONES DEL MATERIAL: Trabajos periodísticos difundidos en la prensa escrita, radio o televisión en cualquier idioma, entre el 1 de enero y el 15 de noviembre de 1999, que tengan como tema la Red Paradores de Turismo, la puesta en valor de sus edificios históricos, la potenciación de la gastronomía tradicional, el empleo de los productos de calidad, etc. No tendrá extensión ni formato predefinido. IDENTIFICACIÓN: Datos del autor y fecha en que fue publicado el trabajo. En el caso de trabajos audiovisuales, se deberá acompañar certificado de emisión; trabajos en prensa escrita deberán acompañarse con los originales. JURADO: Personas de reconocido prestigio en el mundo periodístico y literatura de viajes, cuyos nombres serán revelados oportunamente. FECHA TOPE: 31 de noviembre de 1999. PREMIACIÓN: Para cada mención: 1r premio, 1.000.000 de pesetas y 500.000 pesetas en Dinero Paradores; 2Ý premio, 500.000 pesetas y 200.000 pesetas en Dinero Paradores; 3r premio, 150.000 pesetas. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: I Premio Periodístico Paradores de Turismo. Paradores de Turismo de España, S.A. Calle Requena, NÝ 3, 28013, Madrid. *** Bienal Municipal de Literatura Ciudad de la Juventud 2000 Alcaldía del municipio José Félix Ribas del estado Aragua (La Victoria, Venezuela). MENCIONES: Mención Narrativa Rafael Briceño Ortega; Mención Dramaturgia Julio Páez; Mención Narrativa Joven Miguel Villasana. PARTICIPANTES: Escritores venezolanos y extranjeros residenciados en Venezuela. La mención Narrativa Joven está reservada a escritores de hasta 21 años de edad, residenciados en el estado Aragua. CONDICIONES DEL MATERIAL: Original e inédito; cuadruplicado; papel tamaño carta a doble espacio por una sola cara; no premiado anteriormente. No se aceptará más de un trabajo por mención. Extensión mínima: narrativa, libro de cuentos de más de 30 cuartillas; dramaturgia, obra de teatro de más de 25 cuartillas; narrativa joven, grupo de cuentos de más de 10 páginas. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con los datos del autor. Los participantes de la mención Narrativa Joven deberán incluir el nombre de la institución donde cursan estudios (en caso de cursarlos) y el sobre debe mostrar la leyenda "Bienal de Literatura Ciudad de la Juventud, mención Narrativa Joven Miguel Villasana". JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 10 de diciembre de 1999 para las menciones Narrativa y Dramaturgia; 15 de enero de 2000 para la mención Narrativa Joven. PREMIACIÓN: Bs. 500.000 y la edición de la obra, para las menciones Narrativa y Dramaturgia; Bs. 200.000 y diploma en la mención Narrativa Joven. Podrá entregarse hasta dos menciones especiales en cada categoría. VEREDICTO: Febrero de 2000. ENTREGA: Marzo de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Ateneo de La Victoria, avenida Francisco de Loreto c/c Dr. Carías. La Victoria, estado Aragua, Venezuela. INFORMACIÓN: Telefax: 58 44 224953. *** IX Concurso Nacional de Cuento para Trabajadores Cooperativa Financiera de Empresas Públicas, Coofinep MENCIONES: Cuento PARTICIPANTES: Escritores residentes en Colombia que ejerzan una actividad laboral o social, de tipo manual o intelectual, como persona vinculada a una empresa, o como independiente, y que no hayan ganado antes un concurso nacional de cuento ni publicado un libro de cuentos. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; triplicado; idioma castellano; tema libre; papel tamaño carta a doble espacio; extensión máxima de 15 páginas. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte sellado con datos del autor, lo más amplios posible. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 8 de octubre de 1999. PREMIACIÓN: 1r premio, 1.500.000 pesos; 2Ý premio, 800.000 pesos; 3r premio, 500.000 pesos. Se entregarán las menciones que el jurado considere pertinentes, y la publicación de un libro. VEREDICTO: 10 de diciembre de 1999. Será difundido a través de la prensa y por correo personalizado. ENTREGA: 10 de diciembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Carrera 55 40A-20, oficina 1202, Medellín, Colombia, o en el Apartado Aéreo 95632, Medellín. INFORMACIÓN: Edificio Nueva Torre, La Alpujarra, carrera 55, NÝ 40 A 20, of. 1202 A.A 095632, Medellín. Teléfonos: 57 4 2623695 / 1226. Correo electrónico: concuento@hotmail.com. *** Cuarto Concurso Literario Gramma Universidad del Salvador, Argentina MENCIONES: Cuento y poesía. PARTICIPANTES: Estudiantes universitarios o terciarios, pertenecientes a cualquier universidad o institución de educación terciaria de la República Argentina. CONDICIONES DEL MATERIAL: Original e inédito; tema libre; extensión máxima de 8.000 palabras o 20 cuartillas tamaño carta; en poesía se podrá presentar un poema o un conjunto de poemas, con una extensión máxima total de 100 versos; triplicado; las hojas deben estar encarpetadas; mecanografiadas o impresas; cada autor podrá presentar más de un trabajo. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con el nombre y apellido del autor, institución en la que estudia, domicilio y teléfono. En el sobre donde se incluirá el material y el sobre con los datos, deberá constar el seudónimo del autor y el título de la obra. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 15 de octubre de 1999. PREMIACIÓN: El primer premio en cada mención recibirá un diploma, un lote de libros y la publicación de su obra en la revista Gramma. VEREDICTO: Noviembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Facultad de Historia y Letras, USAL, Tucumán 1699 (1050), Buenos Aires, Argentina. *** Cuarto Concurso Literario USAL 1999 Universidad del Salvador, Argentina MENCIONES: Cuento y poesía. PARTICIPANTES: Estudiantes de 4Ý y 5Ý años de educación media de la República Argentina. CONDICIONES DEL MATERIAL: Original e inédito; tema libre; extensión máxima de 8.000 palabras o 20 cuartillas tamaño carta; en poesía se podrá presentar un poema o un conjunto de poemas, con una extensión máxima total de 100 versos; triplicado; las hojas deben estar encarpetadas; mecanografiadas o impresas; cada autor podrá presentar más de un trabajo. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con el nombre y apellido del autor, institución en la que estudia, domicilio y teléfono. En el sobre donde se incluirá el material y el sobre con los datos, deberá constar el seudónimo del autor y el título de la obra. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 15 de octubre de 1999. PREMIACIÓN: El primer premio en cada mención recibirá un diploma, un lote de libros y la publicación de su obra en la revista Gramma. VEREDICTO: Noviembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Facultad de Historia y Letras, USAL, Tucumán 1699 (1050), Buenos Aires, Argentina. *** IV Concurso de Relato Bucanero-Miraguano Ediciones Fanzine Bucanero / Miraguano Ediciones MENCIONES: Cuento de ficción. PARTICIPANTES: Escritores de habla hispana. CONDICIONES DEL MATERIAL: Original e inédito; cada participante podrá presentar más de un cuento; éstos deben estar escritos en castellano y ser presentados por duplicados, mecanografiados o impresos en formato A4; extensión de hasta 25 páginas; doble espacio; máximo de 72 caracteres por línea. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con el nombre completo, documento de identidad, dirección postal y teléfono del autor; en su parte externa figurarán el título de la obra y el seudónimo del autor. JURADO: Miembros de la redacción del Fanzine Bucanero y una persona designada por Miraguano Ediciones. FECHA TOPE: 15 de octubre de 1999. PREMIACIÓN: Lote de libros de Miraguano Ediciones equivalente a 50.000 pesetas, y publicación en una edición del Fanzine Bucanero del año 2000. VEREDICTO: Diciembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Fanzine Bucanero. Apartado de Correos 32. 28230-Las Rozas. Madrid, España. *** Premio La Nación 1999 de Fotografía Periodística Diario La Nación MENCIONES: Fotografía periodística. PARTICIPANTES: Fotógrafos profesionales o aficionados residentes en cualquier parte del mundo. Los menores de 21 años deberán adjuntar la correspondiente autorización de sus padres o tutores para poder participar. No podrán participar relacionados con la empresa S.A. La Nación. CONDICIONES DEL MATERIAL: Una serie fotográfica periodística de un mínimo de tres (3) fotos, publicadas o inéditas, en blanco y negro o color, que describan un hecho como lo haría una crónica escrita; el hecho fotografiado debe haber ocurrido entre el 1Ý de enero y el 29 de octubre de 1999; el fotógrafo deberá adjuntar una sinopsis explicativa sobre la serie fotográfica, en máquina de escribir o computadora; tamaño: 20 x 25 cm (o similar); no serán admitidas fotos trucadas o compuestas; cada fotógrafo podrá presentar la cantidad de series fotográficas que desee, sujeto a la condición de cada una sea enviada en un sobre por separado y en cada uno de ellos conste un seudónimo diferente, aunque el jurado solamente otorgará un premio por participante. Las fotografías presentadas sólo serán juzgadas por su valor periodístico. IDENTIFICACIÓN: En el reverso de cada foto presentada se escribirá el título de la serie y el seudónimo elegido y se presentarán en un sobre en cuyo exterior se pondrá sólo ese último dato; sobre aparte cerrado con el nombre, el número de documento de identidad, domicilio, teléfono y ciudad y país de residencia; los fotógrafos profesionales deberán incluir en este sobre una autorización firmada del apoderado del medio periodístico en el que se desempeñen, en la que conste que las fotografías podrán ser publicadas en el diario La Nación, con mención del autor y del medio en que hubieran sido publicadas. JURADO: Osvaldo Baratucci, presidente de Argra (Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina); Pilar Bustelo, Oscar Piñeiro y Ronald Rypka. FECHA TOPE: 29 de octubre de 1999. PREMIACIÓN: Primer premio: $7.000 a la mejor serie de fotografía periodística argentina o internacional. Segundo premio: $3.000 a la segunda mejor serie de fotografía periodística argentina o internacional. VEREDICTO: 15 de noviembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Premio La Nación (Fotografía Periodística), Bouchard 551 (1106), Capital Federal, Argentina. INFORMACIÓN: http://www.lanacion.com.ar. *** I Certamen Mundial de Fotografía "Naturaleza viva, en libertad" Centro Cultural Kemkem MENCIONES: Fotografía. PARTICIPANTES: Fotógrafos hispanoamericanos. CONDICIONES DEL MATERIAL: Fotografías en torno a la libertad de los animales en el medio ambiente; cada fotografía debe expresar la presencia de uno o más animales viviendo exclusivamente en libertad; inéditas; no premiadas anteriormente; máximo de 5 fotografías por participante; tamaño entre 20x30 cm y 30x40 cm; montadas en cartón del color que desee el autor; color o blanco y negro; arancel de US$20,00 IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; al dorso de cada obra constará el título y el seudónimo del autor; anexar sobre cerrado con el nombre completo, dirección, país, teléfono y correo electrónico del autor; este sobre debe llevar el seudónimo en su parte exterior. JURADO: Estará presidido por el profesor Walter Fumarola. Los demás miembros serán anunciados oportunamente. FECHA TOPE: 1 de noviembre de 1999. PREMIACIÓN: 1r. premio: U$5.000, trofeo y diploma; 2Ý premio: US$1.000, medalla y diploma; 3r. premio: US$500, medalla y diploma; 4Ý premio: US$300, medalla y diploma; 5Ý premio: US$300, medalla y diploma; del 6Ý al 10Ý premio, medalla y diploma. Todos los ganadores recibirán diploma de participación. VEREDICTO: 6 de noviembre de 1999. ENTREGA: 7 de noviembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Centro Cultural Kemkem: calle 527, NÝ 366, Quequén (7631), Provincia de Buenos Aires, Argentina; o R. Falcón 1204, Lomas de Zamora (1832), Provincia de Buenos Aires, Argentina. INFORMACIÓN: http://www.necocheanet.com.ar/kemkem. *** V Festival Internacional de Video Erótico "La Paradoja Erótica" Universidad del Claustro de Sor Juana MENCIONES: Video erótico en categorías video-clip y ficción. PARTICIPANTES: Realizadores mexicanos. CONDICIONES DEL MATERIAL: Video-clips de entre 2 y 5 minutos de duración; videos de ficción de duración abierta; formato Hi-8, U-matic (3/4) o Betacam, en todos los casos acompañado de una copia en VHS; ficha de inscripción y ficha de depósito de pago. La inscripción tiene un costo de 250 pesos mexicanos, a ser depositados en la cuenta 0181687506 del Banco Bilbao Vizcaya a nombre de V Festival Internacional de Video Erótico. IDENTIFICACIÓN: Tanto los videocasetes como sus estuches deberán ser etiquetados correctamente con el nombre y teléfono del responsable; título de la obra, categoría en la que concursa, duración, lugar y año de realización. Los videos seleccionados serán exhibidos entre el lunes 6 y el jueves 9 de diciembre de 1999 en la Cineteca Nacional. JURADO: Un grupo de erotólogos y profesionales de la comunicación audiovisual. FECHA TOPE: 5 de noviembre de 1999. Quienes deseen llevar sus videos personalmente deberán hacerlo sólo el jueves 4 y el viernes 5 de noviembre de 1999 entre las 10 am y las 5 pm. PREMIACIÓN: Cada categoría recibirá un primer premio de $25.000; segundo, $15.000; tercero, $10.000. Los premios serán entregados en moneda nacional o su equivalente en dólares americanos. ENTREGA: 10 de diciembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: V Festival Internacional de Video Erótico, Universidad del Claustro de Sor Juana, Izazaga 92, Centro Histórico. C:P: 06080. México, D.F. INFORMACIÓN: Teléfonos 52 5 7095420 / 3952, extensiones 112, 128 y 134. Correo electrónico: cuch@df1.telmex.net.mx. *** IX Concurso Anual de Literatura Pedro Buznego Casa de la Cultura de El Consejo (Aragua, Venezuela) MENCIONES: Poesía y cuento. PARTICIPANTES: Escritores venezolanos o extranjeros residenciados en Venezuela que no hayan publicado más de dos libros. No podrán participar los ganadores de los años 1997 y 1998. CONDICIONES DEL MATERIAL: Libro inédito con unidad temática; no premiado anteriormente; un sólo trabajo por mención; extensión: cuento, entre 20 y 30 cuartillas; poesía, más de 30 cuartillas; sextuplicado (puede entregarse por triplicado si se acompaña con un disquete con el archivo en Word o PageMaker para Windows); papel tamaño carta a doble espacio. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con el nombre, cédula de identidad, dirección, teléfono y otras informaciones referentes al autor. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 16 de noviembre de 1999. PREMIACIÓN: Bs. 450.000 y diploma para ambas menciones. VEREDICTO: 22 de enero de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Casa de la Cultura Poeta Pedro Buznego. El Consejo, estado Aragua. *** I Premio Casa de América de Narrativa Americana Innovadora Casa de América / Ediciones Lengua de Trapo MENCIONES: Narrativa. PARTICIPANTES: Escritores nacidos en alguno de los países de América. CONDICIONES DEL MATERIAL: Obras narrativas (en el más amplio sentido de la palabra) innovadoras de autores que, prescindiendo de los cauces acomodaticios imperantes, de la obra literaria de construcción oportunista, ajustada a fórmulas estereotipadas, busquen renovar los caminos de la narrativa con sólidos planteamientos formales y temáticos; idioma castellano; rigurosamente inédito; no presentado a otro premio ni con derechos comprometidos; extensión mínima de 140 folios mecanografiados a doble espacio y por una sola cara; una sola copia. IDENTIFICACIÓN: Nombre, domicilio y teléfono del autor, así como fotocopia de documento que acredite la nacionalidad; en caso de firmar la obra con seudónimo, adjuntar plica con los datos señalados. JURADO: Un representante de la Casa de América, un representante de Ediciones Lengua de Trapo y tres acreditados nombres de la literatura hispanoamericana, además de un secretario, designado por los organizadores, con voz pero sin voto. Los nombres de los miembros del jurado serán anunciados durante el fallo del premio. FECHA TOPE: 22 de noviembre de 1999. PREMIACIÓN: 1 millón de pesetas (como anticipo de derechos de autor) y publicación del libro ganador en la Colección Nueva Biblioteca de Ediciones Lengua de Trapo. VEREDICTO: 27 de enero de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: I Premio Casa de América de Narrativa Americana Innovadora, Casa de América. Paseo de Recoletos, 2. 28001. Madrid, España. INFORMACIÓN: Casa de América, teléfono: 34 915 954800; correo electrónico: ateneo@casamerica.es. Ediciones Lengua de Trapo, teléfono: 34 915 318905; correo electrónico: ltrapo@teleline.es. *** II Premio Internacional de Poesía Nicolás Guillén Ayuntamiento Municipal de Othón Pompeyo Blanco (México) / Instituto Quintanarroense de la Cultura / Fundación Nicolás Guillén / Unión de Escritores y Artistas de Cuba MENCIONES: Poesía. PARTICIPANTES: Poetas residentes en los países del Caribe hispano. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma español; tema libre; extensión de entre 40 y 80 cuartillas; triplicado; mecanografiado a doble espacio por una sola cara. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado e identificado con el mismo seudónimo, incluyendo el nombre, domicilio y número telefónico. En el caso de enviar el material por correo electrónico, adjuntar dirección electrónica. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 30 de noviembre de 1999. PREMIACIÓN: US$2.000, publicación del libro con derecho del 10% para el autor, diploma y una obra de arte. El jurado podrá otorgar menciones, cuyos autores recibirán diploma. VEREDICTO: 15 de diciembre de 1999. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Casa Internacional del Escritor de Bacalar, Avenida 3 S/N. Colonia Magisterial. Código Postal 77930. Bacalar, Quintana Roo, México. También se podrán enviar los textos por correo electrónico a Ramón Iván Suárez Camaal (aluxoolo@mpsnet.com.mx). INFORMACIÓN: Correo electrónico: aluxoolo@mpsnet.com.mx. *** 2Ý Concurso Nacional de Cuento Breve "Valores Morales" Rotary Club de Trenque Lauquen / Damas Amigas Rotarianas MENCIONES: Cuento breve. PARTICIPANTES: Escritores residenciados en Argentina. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano (se puede incluir su traducción al inglés); costo de la inscripción: 8 pesos por participar con 2 cuentos, y 5 pesos por cuento si se presentará más de 2 cuentos, pagado mediante giro postal a nombre de Rotary Club de Trenque Lauquen; extensión máxima de 2 páginas; papel tamaño A4 y hasta 34 renglones; triplicado; tema relacionado con valores morales como la solidaridad, la honradez, el compañerismo, el amor a la familia, el altruismo, la dignidad o la justicia. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con los datos del autor. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 15 de diciembre de 1999. PREMIACIÓN: 1Ý y 2Ý premios, dinero en efectivo y certificado; 3r premio, obsequio y certificado; 3 menciones contentivas de certificado. VEREDICTO: 17 de marzo de 2000. Será anunciado a los ganadores por vía telefónica. ENTREGA: 14 de abril de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: 2Ý Concurso Nacional de Cuento Breve "Valores Morales"; Rotary Club de Trenque Lauquen. Casilla de Correo 279. 6400 Trenque Lauquen, Provincia de Buenos Aires, Argentina. INFORMACIÓN: rotaryro@satlink.com. *** III Certamen USC de Contos de Ciencia Ficción Isaac Asimov Universidad de Santiago de Compostela MENCIONES: Cuento de ciencia ficción. PARTICIPANTES: Escritores en lengua castellana, gallega o portuguesa. CONDICIONES DEL MATERIAL: Original e inédito; enmarcado en el género de ciencia ficción; extensión máxima de 15.000 palabras (aproximadamente 20 páginas de 60 líneas y 13 palabras por línea, o 120 Kb en formato TXT); el cuento podrá ser enviado por correo convencional o electrónico; en el primer caso, deberá enviarse por triplicado, mecanografiado o impreso a espacio simple, con tipo monoespaciado a 12 puntos y acompañado de un disquete con el texto en un archivo de Word, Word Perfect o texto ASCII. En el segundo caso, deberá enviarse un mensaje con el cuento, indicando en el subject lo siguiente: "III Certamen USC de Contos de Ciencia Ficción: Cuento" (sin comillas), y un mensaje adicional con los datos personales que se piden en el primer caso. Se aceptarán anexos en Word, Word Perfect o texto ASCII. En este último caso se admitirán barras (/) para indicar cursivas y asteriscos (*) para las negritas. Cada autor podrá enviar todos los cuentos que desee, pero tendrá que usar un seudónimo diferente para cada uno. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con el nombre completo, seudónimo utilizado, documento de identidad, dirección, teléfono de contacto y dirección de correo electrónico del autor. Si el autor es miembro de la Universidad de Santiago de Compostela deberá especificarlo en el sobre, así como el puesto que ocupa. JURADO: Cuatro personas seleccionadas por la organización de las III Xornadas USC de Ciencia Ficción Isaac Asimov, cuyas identidades serán anunciadas oportunamente. FECHA TOPE: 24 de diciembre de 1999. PREMIACIÓN: 1r premio: lote de libros por valor de 50.000 pesetas. Accésit para miembros de la USC y menciones especiales serán anunciados en su oportunidad. VEREDICTO: Antes del 15 de febrero de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: III Certamen USC de Contos de Ciencia Ficción Isaac Asimov, Facultad de Física, Calle de las Ciencias s/n, 15.701, A Coruña (España). El sobre deberá incluir el título del cuento y el seudónimo utilizado. Los cuentos enviados por correo electrónico deberán ser remitidos a corti@bbvnet.com con subject "III Certamen USC de Contos de Ciencia Ficción: Cuento" y "III Certamen USC de Contos de Ciencia Ficción: Datos personales", respectivamente. En la primera línea de los archivos con los cuentos deberá aparecer el título del cuento y el seudónimo del autor. *** I Bienal Internacional de Literatura de Puerto Rico Universidad de Puerto Rico / Fundación Luis Palés Matos MENCIONES: Novela, cuento, poesía, teatro y literatura infantil. PARTICIPANTES: Escritores de habla hispana residentes en España, Latinoamérica, el Caribe o Estados Unidos. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; triplicado; extensión mínima: novela, 200 páginas; cuento, 100 páginas; poesía, 500 versos; literatura infantil, 20 páginas; papel tamaño carta a doble espacio; de ser posible, copia en disquete de 3,5"HD en formato IBM PC. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con datos del autor y fotocopia del documento de identidad. JURADO: Será anunciado oportunamente. FECHA TOPE: 31 de diciembre de 1999. PREMIACIÓN: Todas las menciones contarán con un primer premio de US$6.000 y publicación, y segundo y tercer premio consistente en publicación. VEREDICTO: Junio de 2000. ENTREGA: Entre el 13 y el 21 de noviembre de 2000, durante la Feria Internacional del Libro de Puerto Rico, en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan, Puerto Rico. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Primera Bienal Internacional de Literatura, Editorial de la Universidad de Puerto Rico, apartado 23322, San Juan, Puerto Rico 00931-3322. INFORMACIÓN: Web: http://home.coqui.net/angelma/eventos.htm. Teléfono: 1 2500550. *** Premio Internacional de Poesía MareNostrum, revista literaria bilingüe MENCIONES: Poesía. PARTICIPANTES: Escritores de cualquier nacionalidad. CONDICIONES DEL MATERIAL: Idioma castellano o inglés (en caso de ser requerido, el staff de la revista traducirá los textos, bajo autorización del autor); duplicado; papel tamaño A4 u oficio; doble espacio; tema libre; extensión de hasta 40 líneas; arancel de participación de US$5,00. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con datos del autor. JURADO: Staff de la revista MareNostrum. FECHA TOPE: 1 de enero de 2000. PREMIACIÓN: 1r premio, US$500; 2Ý premio; US$200; 3r premio, US$100; los poemas ganadores serán publicados en la revista y sus autores recibirán una suscripción anual gratuita. VEREDICTO: 1 de marzo de 2000. Será anunciado en la revista MareNostrum. ENTREGA: Marzo de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Revista MareNostrum, 4867 N. Washtenaw St. #3, Chicago, IL 60625, EUA. INFORMACIÓN: fdojcj@prodigy.net. *** Bienal Latinoamericana de Ensayo "Enrique Bernardo Núñez" Ateneo de Valencia, Carabobo (Venezuela) MENCIONES: Ensayo histórico. PARTICIPANTES: Escritores nativos y residentes en los países latinoamericanos y del Caribe. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano; cuadruplicado; extensión máxima de 200 cuartillas; mecanografiadas a doble espacio. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con datos del autor. JURADO: Reconocidas figuras de la literatura latinoamericana, cuyos nombres serán publicados durante el V Congreso de Literatura "José Rafael Pocaterra", en abril de 2000. FECHA TOPE: 28 de febrero de 2000. PREMIACIÓN: US$ 1.500 y publicación por el Fondo Editorial Cubagua. VEREDICTO: Abril de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Ateneo de Valencia, Av. Bolívar Norte c/c Salom. Valencia, estado Carabobo, Venezuela. O al apartado de correos NÝ 1.288. Valencia 2001, Venezuela. INFORMACIÓN: http://www.ateneodevalencia.org. *** Bienal Latinoamericana de Literatura para Niños "Canta Pirulero" Ateneo de Valencia, Carabobo (Venezuela) MENCIONES: Poesía para niños. PARTICIPANTES: Escritores nativos y residentes en los países latinoamericanos y del Caribe. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano; cuadruplicado; extensión máxima de 50 cuartillas; mecanografiadas a doble espacio. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con datos del autor. JURADO: Reconocidas figuras de la literatura latinoamericana, cuyos nombres serán publicados durante el V Congreso de Literatura "José Rafael Pocaterra", en abril de 2000. FECHA TOPE: 28 de febrero de 2000. PREMIACIÓN: US$ 1.500 y publicación por el Fondo Editorial Cubagua. VEREDICTO: Abril de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Ateneo de Valencia, Av. Bolívar Norte c/c Salom. Valencia, estado Carabobo, Venezuela. O al apartado de correos NÝ 1.288. Valencia 2001, Venezuela. INFORMACIÓN: http://www.ateneodevalencia.org. *** Bienal Latinoamericana de Literatura "José Rafael Pocaterra" Ateneo de Valencia, Carabobo (Venezuela) MENCIONES: Cuento y poesía. PARTICIPANTES: Escritores nativos y residentes en los países latinoamericanos y del Caribe. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano; cuadruplicado; extensión máxima: poesía, un poemario de entre 30 y 100 cuartillas, cuento, un libro de cuentos de hasta 200 cuartillas; mecanografiadas a doble espacio. IDENTIFICACIÓN: Seudónimo; sobre aparte cerrado con datos del autor. JURADO: Reconocidas figuras de la literatura latinoamericana, cuyos nombres serán publicados durante el V Congreso de Literatura "José Rafael Pocaterra", en abril de 2000. FECHA TOPE: 28 de febrero de 2000. PREMIACIÓN: US$ 2.000 y publicación por el Fondo Editorial Cubagua. VEREDICTO: Abril de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Ateneo de Valencia, Av. Bolívar Norte c/c Salom. Valencia, estado Carabobo, Venezuela. O al apartado de correos NÝ 1.288. Valencia 2001, Venezuela. INFORMACIÓN: http://www.ateneodevalencia.org. *** Bienal de Crítica e Investigación de las Artes Visuales "Roberto Guevara" Ateneo de Valencia, Carabobo (Venezuela) MENCIONES: Artículos periodísticos, investigación institucional y ensayo crítico. PARTICIPANTES: Escritores nativos y residentes en los países latinoamericanos y del Caribe. CONDICIONES DEL MATERIAL: Inédito; idioma castellano; cuadruplicado; en la categoría de artículos periodísticos concursarán las crónicas, reportajes y entrevistas publicados en los diversos medios de comunicación, impresos o del WWW, de una extensión mínima de 3 cuartillas, publicados a partir del 1/1/98; en investigación institucional concursarán textos producidos para catálogos de exposiciones, textos sobre artistas, y temas de arte, guías de estudio, otras publicaciones de museos, editoriales y fundaciones, publicados a partir del 1/1/98; en ensayo crítico participarán las investigaciones, textos, tesis de grado sobre el tema e inéditas, de un mínimo de 60 páginas. IDENTIFICACIÓN: Sólo se enviarán trabajos firmados con seudónimo en la categoría de ensayo crítico; sobre aparte cerrado con datos del autor. JURADO: Reconocidas figuras del periodismo, la crítica y la investigación del arte de nuestro continente, cuyos nombres serán publicados durante el II Coloquio Internacional de Bienales y Salones de Arte de América del 58Ý Salón Arturo Michelena, en noviembre de 2000. FECHA TOPE: 1 de agosto de 2000. PREMIACIÓN: Artículo periodístico: US$ 500; investigación institucional: US$ 1.000; ensayo crítico: US$ 1.500; en todos los casos se concederá publicación por el Fondo Editorial Cubagua. VEREDICTO: Noviembre de 2000. DIRECCIÓN DE RECEPCIÓN: Ateneo de Valencia, Av. Bolívar Norte c/c Salom. Valencia, estado Carabobo, Venezuela. O al apartado de correos NÝ 1.288. Valencia 2001, Venezuela. En el exterior las embajadas y consulados venezolanos recibirán el material. INFORMACIÓN: http://www.ateneodevalencia.org. === Paso de río =========================================================== Los círculos de Paula Varela. El pasado martes 14 fue presentado el libro Haciendo círculos con un dedo, de la escritora argentina Paula Varela (diegomv@ciudad.com.ar), en un acto celebrado en la Sala Alfonsina Storni del Café Tortoni con la presencia del guitarrista Marcelo Janik y otros artistas. El libro ganó el primer premio del Concurso de Poetas y Narradores Suburbanos y fue publicado por Ediciones Baobab. Seminario borgiano. Con charlas y videos se está desarrollando en la Biblioteca Nacional de Venezuela el seminario "Borges, un siglo", cuyas actividades se extenderán hasta el 30 de este mes. La entrada es gratuita y las actividades se realizan a partir de las 3 de la tarde en la Sala Manuel Segundo Sánchez del Cuerpo 3, AP-2 del complejo del Foro Libertador, al final de la avenida Panteón. Las actividades cuentan con el apoyo de la Embajada de Argentina en Venezuela. http://www.bnv.bib.ve Peldaños, huellas y utopías. Tal es el título del libro que Ekel Iván Marich Nogueira (huellasyutopias@hotmail.com) presentará en sendos actos a celebrarse el 6 y el 10 de octubre. El 6 será a las 8 de la noche en el Salón Dorado de la Sociedad Argentina de Escritores, Uruguay 1371, 1r piso, Buenos Aires; el 10 a las 9:30 de la noche en la Escuela de Educación Media NÝ 201, "Prefectura Naval Argentina", Belgrano 545, Santa Lucía, Provincia de Buenos Aires. El cambiante URL de Cuentos Globales. En las últimas semanas, la publicación electrónica Cuentos Globales, editada desde Marbella por Jesús Ibáñez (cuentos@teleline.es), ha estado cambiando de URL con inusitada periodicidad. La culpa no es de Ibáñez ni de su equipo: Bilbaoweb, la empresa que aloja a Cuentos Globales, ha estado reorganizando sus sistemas. Desde hace unos días, la dirección definitiva es http://web.bilbaoweb.com/gratis/cuentos. +Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === Literatura en Internet ================================================ Inlibris http://www.inlibris.com Los usuarios hispanoparlantes de Internet atraídos por los temas literarios hemos visto cómo, en los últimos años, se han multiplicado los intentos por presentar panoramas aproximados de lo que de literaria tiene la red. Una labor complicada y nada grata, ya que como es sabido el crecimiento de la gran biblioteca es superior a las posibilidades del proyecto más ambicioso; por otro lado, el tema de las letras no es algo fácil de atajar como podría serlo el del software o el de las universidades, por mencionar algo. De los esfuerzos que hemos tenido oportunidad de catar, diremos responsablemente que el más parecido a nuestras ensoñaciones nocturnas es el que ha puesto en marcha la editorial electrónica Badosa EP (http://www.badosa.com), encabezada por el español Xavier Badosa. Aunque ya hicimos referencia a Inlibris en una nota de la edición 77, no podemos dejar pasar la oportunidad de dedicarle este espacio. Los amantes de la buena literatura ya saben, por supuesto, de Badosa EP, una editorial electrónica que ha abierto su propio nicho importante en la historia de la difusión literaria a través de Internet. Badosa hace gala actualmente de un extraordinario bagaje de publicaciones en una plataforma sólida, que combina lo mejor de la programación en la red con una cuidada selección de materiales. Desde finales de agosto Badosa ofrece Inlibris (según la presentación, la suma de Internet y ex libris), un verdadero buscador, que no sólo directorio, pues utiliza tecnología de arácnido para localizar material literario en la red, por lo que quizás si su página tiene que ver con la literatura ya esté listada en su base de datos, que nace con más de cuarenta mil vínculos a sitios dedicados al mundo de las letras y los libros, con una presentación sobria que recuerda a la de la editorial que lo produjo. Inlibris contiene varias características que lo hacen único en la red. Por ejemplo, si usted desea que los resultados, en lugar de ser mostrados en pantalla a la manera tradicional, le sean enviados a su dirección electrónica, no tiene más que marcar la casilla "cc mail" ubicada al lado de la caja donde escribirá la consulta que desea hacer. Además dispone de la posibilidad de registrarse en una versión personal del buscador y un vínculo que, al ser pulsado, produce una lista de diez páginas literarias escogidas al azar. Y todo puede ser mostrado en inglés, catalán o en la lengua de Cervantes. Los vínculos almacenados en la base de datos de Inlibris cubren todas las áreas de la literatura en línea. Además de lo obvio, los textos electrónicos, usted tendrá a su disposición enlaces a revistas literarias, editores que publican textos electrónicos o impresos, autores, diccionarios, talleres, bibliotecas, premios, agentes, géneros y otros aspectos. La validez de los enlaces está garantizada por la tecnología usada por el buscador, que revisa periódicamente la vigencia de su base de datos. El buscador ignora signos de puntuación, acentos, artículos y algunas preposiciones para aligerar el trabajo y estandarizarlo. Su sistema de búsqueda es harto sencillo: escriba tantas palabras como crea necesario para que su consulta sea exitosa y el buscador arrojará enlaces a páginas que contengan todas las palabras introducidas. Si, por ejemplo, busca una página sobre Borges que visitó hace tiempo y de la que no recuerda el URL, pero está seguro de haberla visto en alguna parte del subdirectorio Athens de GeoCities, puede escribir "geocities athens borges" como consulta: Inlibris le mostrará enlaces que contengan la palabra Borges y que estén ubicadas en http://www.geocities.com/athens. Una nota interesante la da el orden en que son mostrados los resultados: primero se ofrecen coincidencias dentro de los materiales publicados por Badosa y luego los que están desperdigados por toda la red. Con un nacimiento tan profuso en perspectivas de éxito, no dudamos que Inlibris se convertirá muy pronto en una de las direcciones más visitadas de la red hispana, ya que es una de las herramientas más útiles que en el área de las letras se han podido crear. === Amores y desamores, libido y conciencia Octavio Santana Suárez === La incesante angustia de un padre desesperanzado por los horrores de una guerra civil y por la pelea ordinaria con sus sórdidas secuelas, +no propiciaba exilios ininterrumpidos en órbitas utópicas?, mil veces subrayó que el remedio no vendría de invertir papeles, porque compraríamos muy caro un mero canje de protagonistas, de opresores a oprimidos; ¡ay, por las tierras dramáticamente binarias!, +una amistad creadora frente a frente con una enemistad destructora?, +el amor domado por la agresión?, +siempre los males necesarios para ganar bienes?, sorprendente mezcla de coacción y convicción, +con la extraña pedagogía del sufrimiento colegimos bienes de males?, mejor barajar y dar de nuevo los naipes. Recuerdo con claridad la exquisita serenidad de una madre esperanzada, +no decía Durkheim que la religión hace humanos a los humanos?; y a pesar de las infinitas vicisitudes que aguantó consiguió con sus desvelos que los demás de su alrededor no visitáramos más de la cuenta los insondables desiertos del interior profundo. +La mente?, +una suerte de bola de nieve de sensaciones?, +una especie de acumulador de datos que envían los sentidos?, +y el concepto clave con que explicar cómo funcionamos?, de una gradación incompleta de azules, cualquiera sospecha el que falta sin la experiencia previa del tono en particular. +Qué pedimos a la vida?, respondería que llegar a ser felices y conservarnos en tal contento, +por qué no denunciamos el absurdo que evidencia una mayoría obstinada en la cruel desdicha?; +acaso un ambiente déspota no engendra una sociedad de déspotas? Y luego vino lo de cambiar de fiebres con el desarrollismo: de disponer de sirvientes pasamos a exhibir chucherías de lujo... mudamos de un nexo personal que implica dependencia a uno impersonal que no acostumbra a llevar la detestable sumisión; quizá el Neanderthal moliera por designios piadosos, +no deberíamos agradecer al mortero el éxito de la agricultura? En un planeta que más parece un gimnasio moral donde probar los tendones del alma con que merecer la otra existencia, juraría que en los postres del período parvulario soporté mis primeras tensiones afectivas... cierta constelación emotiva, que calificaría de indeterminada, obligó a una conducta en ciernes a construir un cosmos a su medida, +todo estímulo externo no conforma un instrumento que motiva?; seguramente, con la perspectiva del trecho transcurrido hallaría la causa en el difícil sosiego de practicar la ambivalente realidad de caminar a solas o en compañía, +con qué nombre llamaríamos al corazón de un niño?, Sol del microcosmos, +y con qué invocación aludiríamos al Sol?, corazón del mundo. Ya que por su escasa devoción al riesgo, la razón ni procura un despegue vertical ni sumerge sus pies en ninguna miseria espiritual, organicé dentro de mi bullente sesera tempranas escenas de héroes y bandidos. Por carecer de materiales más apropiados eché mano de lápices y afiladores, +la punta de grafito sobre el espigado talle de madera no encarnaba de maravilla el arrojo de los audaces, y la acerada cuchilla a ras del achatado dado de metal no representaba a la perfección el arma de los cobardes? Como tamaños pares de criaturas consumían y consumían oportunidades de estudio, al final de la clase tenía que arreglármelas deprisa y corriendo, +quién no aprovecha el aviso de salida y juega a juegos distintos?, espoleado por un condenado toque de campana aprendí a aprender con más y más velocidad; desde entonces gasto muchas horas con los pensamientos más trascendentes en franca deriva y saco a flote las soluciones más urgentes durante los inquietos minutos últimos de la vorágine reflexiva. Hablo de estas cosas por un deseo de continuar por el conocimiento flexible de mí mismo, +no resulta preferible a observar las Tablas de la Ley?, prefiero el soborno al terror. En el exasperante ritual de tomar la lección formábamos el rutinario semicírculo en derredor de la vieja mesa... delante del desleído pizarrón negro destacaba la maestra más atractiva de mi infancia, ¡qué fuerte enamoramiento empecé a padecer por su espléndido plante de mujer!, ¡andaba loco!, +cuándo no me fascinaron por entero sus ajustados suéteres acabados en cuello de cisne?; en cuantas ocasiones logré superar el amargo escollo de mi timidez le supliqué que no volviera a cumplir más años, +por qué demonios insistiría erre que erre con el calendario?, +no entendía que yo quería alcanzar su edad con la ingenua ilusión de casarme con ella?, sigo a Freud con lo de "detrás de cada prohibición hay un anhelo". ¡Uf, por la inmanencia de los hijos de Cronos en Cronos!, de poder empujar hacia atrás el tiempo extraería de la monotonía diaria su boca con frecuencia entreabierta por culpa de una discreta sonrisa de labios maduros, +sentada en una silla encima de la tarima, no asemejaba una diosa griega en plena juventud?, nada me importaba sino su contemplación... ni admiraba a los que precisaban de la zanahoria de los puestos de cabeza, ni rechazaba a quienes se dolían por constar en la cola; me bastaba con idolatrar en secreto a mi ensoñación corpórea de cabellos ondulados vestidos de luto, +no me arrebatan de pequeño las señoras de bustos turgentes y de pelo corto?, ¡lástima que nadie lleve hoy con su elegancia y soltura aquellas sugerentes faldas estrechas!, +libido y conciencia proceden de idénticas raíces?, en los sótanos de una complicidad así entran demasiados pretextos de tortura mutua. En un infierno en el que ni levantamos ni hundimos la voz engendradora, +cabe imaginar un sabor antes de que lo goce el paladar?, a duras penas logramos componer y dividir lo poco que encontramos, ¡trabajosos modos de incrementar el patrimonio! De grande consideré que permanecer pendiente de alguien significa estar a su merced, y que si extendiéramos la capacidad de amar al Universo en peso, descubriríamos una relación que no defraude la voluntad que prodigamos. ** Octavio Santana Suárez, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. octavio@sergied.dis.ulpgc.es. === Por qué hacer una investigación sociocrítica de la narrativa ========== === colombiana y mexicana de finales del siglo XIX ======================== === Nubia Amparo Ortiz Guerrero =========================================== Ideología y literatura Michel Pecheux y John Beverley nos dicen que "las ideologías no están hechas de ideas sino de prácticas"; lo que plantean es que la literatura constituye una práctica ideológica específica, con algunas sugerencias al final sobre las tareas de la crítica literaria, particularmente en el contexto latinoamericano (1). La función de la ideología, dice Althusser, consiste en "interpelación del individuo en sujeto", interpelación hecha a través de "la representación de una relación imaginaria entre el individuo y sus condiciones reales de existencia" (2). Es interesante señalar que "relación imaginaria" aquí no quiere decir "irreal"; involucra más bien el concepto lacaniano de lo imaginario como un orden o estado psíquico previo al lenguaje y a la formación de una clara identidad, donde el individuo comienza a desarrollar un sentido de sí mismo como sujeto. El trabajo ideológico consiste en producir, articular, sujetos con identidades coherentes de género, clase, etnia, nacionalidad, apropiadas a su lugar y dentro de un orden social concreto. Podemos decir que en toda sociedad el lenguaje es el sistema simbólico principal a través del cual los seres humanos que la componen representan su relación con las normas y los proyectos de la colectividad social. Esto nos lleva a afirmar que el terreno de la interpretación ideológica es esencialmente, aunque no exclusivamente, el discurso. La literatura, como una práctica discursiva especial es, entonces, en esas sociedades donde se ha desarrollado, una práctica ideológica por excelencia. Francoise Perus al respecto plantea: "Sin duda, el desarrollo material de la sociedad se acompaña necesariamente de una creciente división y especialización del trabajo material e intelectual, que reediten las formas de aprehensión y representación de la realidad, y las distintas esferas de aplicación del saber. Pero la literatura, que no es propiamente un saber, sino una práctica especifica en la ideología, situada al nivel de lo vivido, sentido y percibido, no participa de la misma manera que las distintas disciplinas científicas de la creciente división social del trabajo intelectual..." (3). El concepto de ideología y práctica ideológica desarrollada por Althusser que acabamos de bosquejar, permite conceptualizar de diferente manera la relación entre arte e ideología. Si la ideología es lo que constituye el sujeto con relación a lo real, entonces el campo de la ideología no se limita a cierta "visión del mundo" o "programa político" o forma de conciencia "enajenada" como la religión, sino abarca el conjunto de prácticas de significación social: es decir, la cultura. Desde el punto de vista de la ciencia, cualquier ideología comprende una estructura de equivocación análoga a la idea lacaniana de la etapa-espejo en la formación de la psique. Sin embargo, un sujeto individual o colectivo toma conciencia de sí mismo como tal solamente a través de un continuo proceso de interpelación. En otras palabras, la ideología es la condición de toda práctica social; y toda práctica social es una práctica en una ideología (4). En relación con esta noción de "verdad para el sujeto" y la paralela problemática de la ideología, Etienne Balibar y Pierre Nacherey han desarrollado el concepto de un "efecto de realidad" o "pseudorreal" en la representación literaria. Según ellos, un texto literario -una "ficción" en el sentido genérico que confiere Borges a esta palabra-, lejos de reflejar lo real de la sociedad y la historia (como la epistemología mimética de Lukács, por ejemplo), da más bien una sensación de lo real, mediatizada por el deseo. El texto literario en su materialidad articula un espacio social ficticio, imaginario -o, como en el caso más explícito de la utopía literaria, una sociedad imaginaria-, es capaz de producir en el lector sensaciones de nostalgia, bienestar, asco, temor, peligro, odio, etc. (a través de -entre otras muchas formas de significación literaria- la identificación del lector con el héroe, por ejemplo). La literatura es una forma de experimentar lo real, confirma o problematiza la relación del sujeto con lo real. Lo que Jean Franco ha escrito con respecto al Macondo de Gabriel García Márquez -"ficción", como se sabe, que funciona como una condensación simbólica de la historia y la sociedad latinoamericana- quizá pueda ayudar a aclarar o por lo menos concretar el uso del concepto de un imaginario social literario. Ella señala que en García Márquez, tanto como en la novela del boom en general, se duplica el concepto cultural del autor. Esto equivale a decir que la narrativa de García Márquez no es la representación de la realidad histórica y social de América Latina (es o ha sido algo que sería el objeto de estudio de las ciencias sociales, por ejemplo), sino más bien la representación de la realidad de esas identificaciones imaginarias a través de las cuales se ha "percibido", "vivido" y "sentido" esa realidad. Un texto como Cien años de soledad no sólo es una representación dentro de la ideología -un imaginario social- que presenta una manera de "percibir", "sentir" el pasado histórico y el potencial de América Latina en su etapa de liberación nacional. En su momento histórico de origen, los textos que componen el canon literario (tanto como el mismo canon como institución cultural) tienen una pertenencia de clase y, consciente o inconscientemente, cumplen la función de asegurar las condiciones de dominación social. Parte de la tarea de la sociocrítica ha sido demostrar precisamente esa "determinación social de la forma literaria" negada como posibilidad por el formalismo. Pero, +por qué? +Con qué visión estratégica de la relación entre literatura, crítica literaria y política de masas? Volvamos al problema de la distinción entre arte e ideología con la cual comenzamos. Si como sugerimos, esta distinción carece de rigor, sin embargo, puede tener un valor coyuntural en ciertas circunstancias: precisamente, como ideología. Estamos conscientes de la validez de la observación de Walter Benjamin acerca de que todo documento de la civilización es también un documento de la barbarie. La literatura es, al menos en la forma en que se presenta como institución social ante nosotros, un fenómeno determinado por la lucha ideológica burguesa contra la cultura feudal o precapitalista. Su generalización como forma cultural en el mundo moderno depende, entre otras cosas, de su utilidad ideológica como sucedáneo secular de las formas discursivas de la religión o la narración oral épico-mitica; la teología de la imprenta y el advenimiento. Aunque sea parte de la ideología de lo literario concebir a la literatura como un modo de expresión "universal", aquello que la literatura interpela no es él "genero humano" o la "nación" o el "pueblo", sino más bien al "público lector": es decir, en toda sociedad de clases, las llamadas "clases educadas". Como se sabe, en muchos países éstas son, a su vez, una fracción muy pequeña de la población, dados los problemas de analfabetismo o alfabetización parcial, y a veces la falta de desarrollo o institucionalización de la misma literatura nacional. Sin embargo esto no quiere decir que carecen de importancia. Las "clases educadas" presentan una gama de posiciones socioculturales contradictorias que pueden ser movilizadas a favor o en contra de un proyecto político concreto. Para Gramsci, uno de los terrenos de la constitución de lo nacional-popular como forma de hegemonía es, precisamente, la literatura. Como se sabe en muchos países de América Latina, para estudiantes, profesores, profesionales y técnicos de todo tipo, así como para sectores de la burguesía nacional, no existe siempre una identidad de intereses con el Estado oligárquico dependiente, representado en su forma más característica, aunque no única, por la dictadura militar, dada entre otras cosas la incapacidad de dicho Estado para llevar adelante un proyecto de desarrollo nacional propiamente burgués. En este contexto, la articulación diferencial de un interés nacional-popular antioligárquico puede tomar la forma de una creencia que el bloque de poder dominante no permite, o es incapaz de adelantar, el desarrollo pleno de la cultura -tanto las formas elitescas (bellas artes, poesía, literatura, educación universitaria) como las populares (lenguas y culturas indígenas o minoritarias, fiestas y otras tradiciones populares). La máxima eficacia política se consigue precisamente con la caracterización de la misma oligarquía como filistea. Lo "estético" en sí, a diferencia de su carácter generalmente afirmativo dentro de una situación de normalidad burguesa, puede en este caso agudizar un sentimiento de desacuerdo con el status quo nacional, y servir como estímulo y contexto a la vez para una concientización personal y política. De allí, la función de la poesía o de la canción en el desarrollo del compromiso revolucionario en varios movimientos latinoamericanos, recientemente, por ejemplo, en el sandinismo y las organizaciones populares salvadoreñas. Es el caso de poetas como Roque Dalton, Ernesto Cardenal, no se trata simplemente de averiguar la presencia de una "conciencia social" en su poesía, como si fuera otro elemento -positivo o negativo- de su eficacia estética. El problema, al contrario, es entender cómo condiciona el éxito o fracaso estético de su poesía su eficacia política para organizar y alentar el movimiento revolucionario en sus países: cómo, en otras palabras, se comprometen en la producción de una "literatura de partido", para acudir a un concepto de Lenin (con la salvedad de que tanto el partido como la literatura van a ser distintos de aquéllos tradicionalmente asociados con el leninismo). Insistir en la importancia de las prácticas artísticas y críticas dentro de un proceso de movilización política no quiere decir que todas o cualquiera de ellas sean igualmente relevantes en un contexto dado. O que cuenta como significante cultural importante (y para quien está mediatizado por tradiciones nacionales y regionales en compleja interacción con formas culturales internacionales y distinciones de gusto relacionadas con diferencias de raza, clase, género, edad, etc.). Por una serie de razones, sin embargo, la literatura como ideas o institución ha tenido un valor ideológico especial en América Latina: v.g. la función del barroco literario como signo de una autoridad metropolitana en la Colonia (donde el dominio de la escritura misma era algo que distinguía al colonizador de las masas indígenas colonizadas), pero también como un modo de expresión para una naciente conciencia criolla; el papel del escritor liberal-romántico durante la guerra de independencia como una especie de "conductor de pueblos", capaz de "informar" a través de su retórica los procesos de liberación y formación nacional; el cultivo del esteticismo y de la poesía en particular por los intelectuales orgánicos de la oligarquía terrateniente desplazada por el imperialismo a fines del siglo XIX (fenómeno que ha estudiado Françoise Perus en su libro Literatura y sociedad en América Latina: el modernismo); o la idea del escritor genial con foco simbólico de la voluntad nacional y por lo tanto posible candidato presidencial (Sarmiento, Gallegos, Neruda, la siempre discutida y postergada candidatura de García Márquez en Colombia, etc.). En sociedades donde, a causa de un desarrollo cultural y pedagógico desigual, el analfabetismo está muy extendido, la poesía y la retórica política tienen la virtud de presentarse a la transmisión oral. Al mismo tiempo, incluso ante la población analfabeta o aquellos que tienen un limitado acceso a la literatura culta, se le atribuye al escritor y a la literatura un aura de autoridad y carisma. Sergio Ramírez, novelista y ex presidente del gobierno sandinista en Nicaragua, observa por ejemplo que la figura de Darío "siempre estuvo en el alma popular nicaragüense, como un gran orgullo intuido e incomprendido, un genio de hazañas ignoradas, que venía de lejos vencedor de la muerte y triunfaba sobre cualquier otro genio, como señor de los ingenios, versificador infinito y fabricador de rimas imposibles, porque la poesía como tal, y la inspiración, son valores frente a los que rinde su admiración sin límites este pueblo". En un sentido más directamente político el letrado como líder revolucionario es parte de una larga e importante tradición en América Latina que va desde Tupac Amaru, el Padre Hidalgo, hasta Fidel Castro. Su figura y/o su obra constituyen un significante ideológico donde la "iletrada" voz del pueblo puede convertirse o encontrarse a sí misma reflejada en un discurso de poder equivalente a, y por lo tanto capaz de desplazar, la cultura oficial de las clases dominantes. La narrativa colombo-mexicana y la problemática político-social Se ha seleccionado para un trabajo de investigación el aspecto de la sociocrítica en la narrativa colombo-mexicana de finales del siglo XIX, concretamente la obra de Eugenio Díaz y la del mexicano Manuel Payno, ambos escritores costumbristas. Ya decíamos que el asedio hubiera podido ser desde el estudio de la organización política, o desde la economía, la evolución histórica del país o el aspecto religioso. Es en la narrativa colombo-mexicana y en casi toda la de América Latina, donde se brinda un testimonio inmediato. Al respecto son muy claros los planteamientos que hace Fernand Braudel, cuando manifiesta que para tener un conocimiento personal de América, se tiene que leer su admirable literatura, la cual es directa, ingenua y decididamente comprometida: permite hacer miles de viajes con la imaginación y su testimonio es de una claridad tal que supera a todo lo que los reportajes, los estudios sociológicos, geográficos e históricos pueden ofrecernos (5). La narrativa europea ofrece también un valor testimonial; pero la sociedad en que nace tiene un grado tal de complejidad que no puede ser totalmente significativa de la realidad social, Román López Tamés plantea que en Colombia como en toda Iberoamérica, Argentina sería una excepción por razón de evolución histórica, clima y población, la novela denuncia su raíz en la épica, dimensión ya diluida en el largo camino de la historia europea. "Podría decirse que las obras de Gallegos, Rivera, Carpentier, Asturias o García Márquez tienen una función social, perdida en los países de larga tradición cultural, una tendencia a ofrecer un mundo en su plenitud y señalar los lineamientos de la colectividad que nace en balbuceos, ofrecer modelos de conducta o rechazos, horizontes de valores morales. Porque la narrativa colombiana insiste en temas que se repiten obsesivamente como en relatos épicos y traslucen una pretensión testimonial y didáctica" (6). En Europa hay tal pluralidad de status y roles, que hacen múltiples los mundos de la novela, cada vez más lejos de su fuente y necesidad de ser en la épica. García Gual recuerda que Hegel consideraba la novela como la moderna epopeya burguesa en una sociedad prosaicamente organizada (7). En Colombia, México, en América, tan multiétnica y pluricultural, existe una necesidad común: "Perfilar su fisonomía, crear el hombre americano mestizo y ofrecer a los que detentan el monopolio de la historia un repertorio de logros culturales originales" (8). Podemos anotar de esto que el continente recién nacido posee como un aliento épico y que la narrativa es participe de cosmogonías, leyendas y fundaciones míticas. Lukács lo plantea: "¡Bienaventurados los tiempos que pueden leer en el cielo estrellado el mapa de los caminos que les están abiertos y que se ve seguir por la luz de las estrellas! Para ellos todo es nuevo y no obstante familiar" (9). Pero todo esto se vislumbra como imposible. En Colombia, México, especial América Latina, desean construir su propia vida no fijándose en esquemas como el europeo, donde todo parece desencantado. He aquí que el colombo-mexicano mire, abre bien sus ojos a su entorno e inicia su propio camino. Entre los factores de la lenta adquisición de toma de conciencia, construcción de morada histórica, el principal es el crecimiento demográfico en cruce racial incesante. Quizás sean hoy Colombia y México los países que están más cerca de lo que Vasconcelos llamaba la raza cósmica, triétnica, distinta del indio, del negro y del blanco. Este hombre nuevo tiene en su textura nerviosa, aún no sedimentada, tres concepciones del mundo, que son a su vez interpretaciones míticas. Es el abuelo blanco y el abuelo negro de Guillén, el quechua que habla por la boca de Arguedas. Observar este proceso es como asistir, si privilegiadamente pudiéramos, al nacimiento del mestizo romano-germano-árabe. Y el mestizo americano se manifiesta con narraciones que tienen el vigor y la ingenuidad normativa de la epopeya, y con el lenguaje directo, alegato, difícilmente llamada novela, de la denuncia social. Rulfo y sus luvinas en busca afanosa de los pasos perdidos de todas las mitologías hasta llegar al embrión de lo americano. García Márquez cree que ha llegado el momento de decir muchas, +pero es que antes los escritores no lo hacían? Analizar la relación existente entre las dos realidades, que son la sociedad y la obra de ficción, es el primer objetivo de esta investigación. Viene un gran interrogante, +es la novela un mero trasunto de la vida? El lema de la sociología literaria es la naturaleza del mundo logrado y coherente, y su vinculación con el entorno es uno de los más citados. El autor toma de la vida, está condicionado por la lengua, sistema que le impone en última instancia una forma de concebir el mundo. Goldmann dice: "Creo, en efecto, que tratar de comprender la creación cultural al margen de la vida global de la sociedad en que se desarrolla es una empresa tan inútil como tratar de arrancar, no provisionalmente y por necesidades de estudio, sino de una manera fundamental y duradera, la palabra a la frase o la frase al discurso" (10). Al pretender usar la narrativa como medio de conocimiento de la realidad colombiana, no queremos descartar los aportes que hace la sociología sobre ella. La narrativa tiene un tiempo determinado y nos brinda aspectos políticos, sociales, históricos, entre otros, de toda una comunidad. Aunar ambas dimensiones: la obra como logro formal y estético y su vinculación con una realidad social es la pretensión difícilmente alcanzada. Una sociología de la novela estudia el origen social del escritor, sostenimiento económico, trasfondo social de la obra, influencia en la sociedad. Escarpit estudia la relación con el público, los procesos de edición, distribución y consumo, problemas que parecen periféricos pero que aportan luz como condicionantes de la labor del autor. Luego viene el gran interrogante: +qué hace el novelista? López Tamés nos dice: "Elabora con la palabra un mundo cerrado, narración que empieza y termina. Hay un paralelo entre lo escrito y lo vivido, pero no es historia, por ejemplo, con la pretensión de decir una época objetivamente, deja de deslizarse la escala de valores del autor, como pone de manifiesto la sociología del conocimiento. Por otra parte, el historiador, el sociólogo se sirve de categorías: generaciones, estilos, tipos ideales, como en Weber, generalizaciones que suponen una inevitable simplificación de la realidad empírica. Los tipos ideales de Weber no están lejos de los personajes del novelista o las formas de vida de Spranger" (11). Goldmann ya nos había hecho estos planteamientos. Hay una especie de dialéctica fecunda entre la obra imaginaria y las condiciones sociales y económicas de los grupos sociales. La novela será un epifenómeno de un pensamiento colectivo. Hay una homología entre estructura de la obra y la de ciertos grupos sociales a los que el autor pertenece. La relación esencial entre la vida y la creación imaginaria no se refiere a los contenidos, son a lo que se llama estructura mentales, categorías que organizan a la vez la conciencia empírica de un grupo social y el universo imaginario creado por el artista. Hay una diferencia entre el autor colombo-mexicano y el europeo, y es la distancia que media su vida y ámbito y el tema de la obra. Balzac o Galdós escudriñan el mundo que escriben. Cualquiera que sea el status del personaje, hay una identificación y posibilidad de vivir cualquiera de esas vidas. Entre el autor y el tema, en Colombia como en México, la distancia es grande. Es un mundo lejano. Hay muchos mundos en un país sudamericano, que no pueden ser abordados con la caracterización europea de clases sociales. En su definición hay algo más que el criterio económico y la concientización. Inevitablemente, el escritor, como dotado que está de medios de cultura y expresión eficaz, pertenece o se asocia a la clase rectora, propietaria de la tierra y de los medios de producción, así como a la oligarquía política tradicional. Entran así, en la narrativa colombo-mexicana, las ansias de extender la justicia social, quedándose a un lado la agonía, manifiesta en las letras contemporáneas del mundo, por explicar y situar al hombre -en cuanto hombre: naturaleza e individuo- dentro de los límites del universo. De forma que si se pregunta cuál es el espíritu distintivo de nuestra novela última, habría de pensarse inevitablemente en su carácter sociológico con su acusada índole de muestrario de miserias, problemas y dolores sociales: carácter que aleja a la novela de la consideración del destino individual humano y que recuerda igualmente aquel "realismo social" vigente en otras latitudes y cancelado hoy. Si de hecho no nos corresponde dilucidar el acierto o el desatino de la literatura y el arte "comprometidos", es decir, colocados al expreso y directo servicio de una ideología, debemos, en todo, registrar su aparición y permanencia en la obra de ficción, afirmando que tal urgencia es causa, quizás, de la ineptitud subjetiva para incorporarla debidamente a la creación artística, ha redundado las más veces en gravoso arrastre de la significación poética exigible a toda obra que ambicione aparecérsenos con un poco de solicitud por su plaza y dignidad en la historia de las letras. Notas 1. Beverley, John. Ideología, deseo, literatura. En: Revista de Crítica Literaria Latinoamericana. Año XIV, NÝ 27, primer semestre de 1989; p. 7. 2. Althusser, Louis. Ideología y aparatos ideológicos del Estado, en notas para una investigación, 1971. En: Revista Milenio, NÝ 4, 1989; p. 4. 3. Perus, Françoise. Historia y crítica literaria. La Habana. Casa de las Américas, 1982; p. 25-26. 4. Beverley, Op. Cit. p. 11. 5. Braudel, Fernando. Las civilizaciones actuales. Madrid, Tecnos, 1966; p. 371. 6. López Tamés, Román. La narrativa actual en Colombia y su contexto textual. Valladolid: Universidad de Valladolid, Colección Castilla, NÝ 3, 1975; p. 38. 7. García Gual, Carlos. Los orígenes de la novela. Madrid: Itsmo, 1972; p. 24. 8. López Tamés, Op. Cit. p. 16. 9. Lukács, George. Teoría de la novela. Buenos Aires: Siglo XX, 1966; p. 29. 10. Goldmann. Literatura y sociedad. Barcelona: Martínez Roca, 1969; p. 208. 11. López Tamés, Op. Cit. p. 21. ** Nubia Amparo Ortiz Guerrero, docente e investigadora colombiana nacida en Popayán en 1956. Licenciada en Literatura y Lengua Española por la Universidad del Cauca, donde se especializó en docencia de problemas latinoamericanos e hizo la maestría en literatura latinoamericana y colombiana, además de haber realizado diversos cursos y seminarios sobre temas literarios, políticos y filosóficos. Actualmente cursa la maestría en estudio sobre problemas políticos latinoamericanos en la misma universidad. Ha publicado artículos e investigaciones en revistas universitarias. Actualmente imparte clases en la Universidad del Tolima, la Universidad del Cauca, la Universidad Cooperativa de Colombia y la Universidad Ucica. nuortiz@caucatel.com.co. === Agua que da trabajo mirarla (1) -ngela Hernández Núñez =========== Pensando en la manera efectiva de presentarles un paisaje de la literatura dominicana, escogí la poesía, nuestro producto capital. Apremiada por el deseo de abarcar, tomé el atajo de los movimientos literarios, para enseguida comprobar que la poesía aúlla cuando es cercada por criterios clasificatorios. De modo que decidí conversar con los poetas, vivos y muertos, quienes me sugirieron hablar sobre poemas de diáfana respiración, representativos de momentos claves y conteniendo a la vez una imagen del corazón de esta isla. Mirada singular sobre sus ciclos, los/las poetas cuentan otra historia, mutante y entera como todo presente. En ésta, palabras y sabios silencios reflejadores de la acústica del alma, abren mirillas tipo "Aleph", por las que accedemos al tiempo de una cultura, a la geografía del sentir, a las urgencias existenciales. La poesía provoca al vínculo activo. Confluencia aparentemente casual, alineación presumiblemente temporal, lugar y fecha en fortuita avenida, la poesía es llave/hecho pasmando la rutina, azuzando el encuentro, la suavidad del naufragio, el goce reencarnador. Imagen atrapada junto al ojo, echado a la sal preservadora del océano, abandonando por instantes la sustancia tangible, como una más de las ecuaciones civilizatorias. Bajo su ley revientan las dualidades: el amor entre hacedero e imposible, hambre y abundancia cohabitando, orfandad donde sobra madre y padre, desamparo espiritual en saturaciones litúrgicas. Residencia del fugaz presente, cobijada en reserva de continuación. Aflicciones de la realidad riñendo con una verídica previsión de júbilo. La poesía es rebosadero del creador y creadora. +stos, oído especial para la savia insinuada en ecos y lenguajes, son a su vez orilla colmada de pueblo y época. Todos los poetas y las poetas de esta centuria labran un mirar de rebeliones, pasos, pérdidas e invenciones. Con cien nombres, para que cada año posea el suyo, con periplos de caracol y travesías de águila, con éxtasis contemplativos y fases de combates, con lo nativo presidiendo en oportunidades y en otras la tensión conciliadora con el mundo... A la postre, las oposiciones se complementan. En este momento, ellos, poetas de República Dominicana, nos prestan sus ojos para mirar. Aída Cartagena (1918-1994), sola "como una piedra humana," sujetando "con sueño sus sueños" y toda Antilla, nos dice: "Pensarán que he llegado demasiado temprano, / acaso un poco tarde. Tal vez no hubiera / llegado a ningún otro tiempo / para reemplazar mi turno. / Pero no creo que yo esté aquí de más, / y además prefiero estar aquí ahora, / y desatarme a veces, / y recoger las negaciones /...". En lúcidas penumbras contactamos a Freddy Gatón Arce (1920-1994), sabiendo que "Dios puede llegar, conmovedoramente creado / para siempre... Pues, en resumen, Dios es un hecho / desesperadamente hermoso / o demasiado exacto / para comenzar a cada instante". Y Lupo Hernández (1930) en la diurnidad de su Círculo, confiesa: "No es cierto que la muerte me acompañe, / que cada día muera algo de mí con ella. / El hombre que yo soy no perece conmigo. / Hace tiempo que ha muerto y me acompaña ahora, / ... El hombre es movimiento perpetuo. Luis Alfredo Torres (1935-1992), arrastrando su extremidad inútil y su cuerpo con más vejez que edad por la calle El Conde, y los crisantemos que Antonio y yo nunca le llevamos al barrio caliente en que residía, y el funeral cubierto por la caridad pública y el vate coetáneo que le desdeña por su alcohólica blandura... eclipse y afición encarna este poeta, imagen de la ciudad-encrucijada que entrevé y nos traduce: "Proserpina, reina de los infiernos, / címbalo que retiñe, Proserpina, / desde que devoraste a los dulces pastores danzantes / y ceñiste la enlutada corona, / se pudrió el buen racimo que pendía / de la hermosura y la luz. / Brotó sangre y hubo muertos y cárceles y muertos, / y el día, cuyos frutos la larga lluvia torna / perfectamente sanos, alegres y comibles / cruzó como en cenizas por las viejas espaldas / de la ciudad sumergida en el mal". Más acá, Jeannete Miller (1944), recostada en el quicio de la vida, conjura las veleidades del femenino: "Yo / que necesito plantas, luz / palabras de ternura / que me siento a pensar en mi desgracia a plena tarde / medio masoquista / fea / profesora / ... / que sólo con palabras / me palpo / me proyecto / interpongo ideas a la carne / levanto largos muros de metal frío, devorante / entre los otros y / yo". Y recientes. Carmen Sánchez (1960), festiva en sus dudas: "Aquí va un pedazo de mí / detrás de los espacios dejados por los mares secos / por los niños solos / por las hojas muertas / (...) con los ojos oscuros del sol a cuestas / mirándome como me mira el ciego / preguntando por las sombras inmortales...". Alejandro Santana (1960), borde claro del pozo citadino: "En otra edad anduve con el hombre / pero entonces la rabia / no paseaba en corceles / ni la duda era un río / ni borrachas espadas oscuras se hundían / en el urbano crecimiento de la carne". Antonio Acevedo (1969), delicia de pausas y oquedades: "Recobra uno su paso de tenue luz / y salta enfermizo al corazón de la noche. / (...) +Quién rueda conmigo / hasta el asombro? / +quién coloca en mis labios / esa negra flor, ese puñal? / La noche nace de su espuma / como el ser de la ceniza". Ellos y ellas, entre muchos otros, se encargan de mostrarnos la fluencia de un diálogo que se releva y retoma continuamente, rodeando el mapa de los años y azares... Ahora, abreviemos las pupilas para atender el visionar de tres poetas: Tomás Hernández Franco, Franklin Mieses Burgos y René del Risco Bermúdez. Los dos primeros del jalón poético que tuvo lugar en la década del 40, coincidiendo con una pausa al aliento democrático -chasco luego- y la actividad intelectual de inmigrantes españoles. El tercer poeta que abordaremos pertenece a otro hito anunciador de mixturas y nuevos acuerdos entre la subjetividad personal y la corriente del orbe colectivo. Tuvo lugar en los sesenta. Tomás Hernández Franco: los presentes del pensamiento Tomás Hernández Franco (1904-1952) fue diplomático, funcionario importante de un dictador que odiaba las letras a extremos que se cuenta no leía ni siquiera su correspondencia más intima. Sólo la claridad misteriosa de los procesos creativos puede explicar la independencia y lucidez de los principales textos literarios de Hernández Franco. En 1921, con 17 años, viaja a París, regresando a Santo Domingo en 1927. En 1942 en El Salvador publica "Yelidá", considerado una de las cimas de la poesía dominicana. No deja de ser una curiosa paradoja que este poema discurra en Haití, tomando en cuenta los vínculos del autor con la dictadura trujillista y el encono letal que cultivó el dictador hacia los haitianos. "Yelidá", dice Manuel Rueda (2), es "el enfrentamiento de dos mitologías por recuperar la sangre que les pertenece, por un lado Damballá-Queddó, Badagris, Wangol y el papaluá Luipié del voudu, y por el otro los liliputienses dioses infantiles de la nieve, los duendes del trineo y del reno". Este poema resume el sincretismo frondoso de nuestras Antillas. Las querellas y el connubio entre las raíces africanas y europeas, mitos, sentimientos y cosmovisiones, implantándose en territorio común, azuzados por el látigo de las metrópolis, y más aun por las contingencias y el involucramiento minucioso de los dioses. Yelidá es hija de Madam Suquí, que antes había sido mamuasel Suquiete: "virgen suelta por el muelle del pueblo hecha de medianoche a toda hora con hielo y filo de menguante turbio grumete hembra del burdel anclado calcinada cerámica con alma de fuente himen preservado por el amuleto de mamalúa Clarise eficaz por años a la sombra del ombligo profundo". El padre de Yelidá es Erick: "el muchacho noruego que tenía alma de fiordo y corazón de niebla (...) En el más largo mes del año había nacido en la pesquera choza de brea y redes salpicadas por las olas (...) Y Erick creció en su idioma de anzuelo y de corriente (...) como todos los muchachos de la playa mitad Tritón y mitad ángel. (...) a los quince años conocía mil golfos y sin contar el ya remoto y salobre seno de la madre ni un solo pensamiento de Noruega le había caminado entre las cejas rubias. (...) A los veintidós años Erick tenía la mirada gris azul densa de su alma puesta en dique y una voluntad de timón y quilla por llegar a las islas de las montañas de azúcar donde -decía su tío- las noches olían a cedro como las barricas de ron". Pero al fin y al cabo, advierte el poeta, esta no es la historia de Erick y Madam Suquí, sino de Yelidá, la que vino al mundo: "en un vagido de gato tierno y mientras se soltaba la leche blanca de los senos negros de Suquí alegre de todos sus dientes y de sus formas rotas por el regalo del marido rubio y Yelidá estaba inerme entre los trapos con su torpeza jugosa de raíz y de sueño pero empezó a crecer con lentitud de espiga negra un día si un día no blanca los otros nombre de vudú y apellido de káes lengua de zetas corazón de ice-berg vientre de llama hoja de alga flotando en el instinto nórdico viento preso en el susurro de la noche con fogatas y lejana llamada sorda para el rito". La nacida de vientre retinto y vientre claro, parte y ajenidad en las germinaciones, se desplaza por los fueros de la hibridez. Opresión e instinto desplegando arroyos de follajes, relámpagos y sal. Marisma íntima, las sangres/memorias heredadas que en pasión se desatan. Así, en el vientre de Yelidá "se le dormía la música y la danza". "asesina del viento perdido entre los dientes de la gruta ahí se estaba vegetal y ardiente en humedad de hongo y de liquen caliente como lo caliente cosa de hoja podrida fermentada en penumbra tiempo y luna hecha de filtro y de palabra rara en el agua del charco con su verde y su larva y su ala a medio nacer y su andar de meteoro Yelidá deshojada a sí y a no por éxtasis de blanco y frenesí de negro profunda hacia la tierra y alta hacia el cielo en secreto de surco y en místico de llamas". Las raíces negras y las raíces blancas se embellecen en aleatorias desembocaduras amorosas. Ambiguo es el final, propio a lo que aún está ocurriendo, a lo que no cesa de suceder. Yelidá-isla, la aventura de sus habitantes, sigue siendo. Pausada como desplazamiento de medusas, apuesta al meridiano caos del continuo alumbramiento. Hernández Franco transgredió su propio accionar político para fundar en la historia larga, en la "historia vista como paisaje" (3), una noción integradora y distintiva de lo que somos. Yelidá no es como Erick, ni tampoco como Madam Suquí, ella tiene que dar con su propio proyecto de existencia. De espaldas a las sombras: Franklin Mieses Burgos A los gestadores de la Poesía Sorprendida se les ha acusado de practicar una estética evasiva, indiferentes al infierno político en que florecieron. Sin embargo, como testimonio del poder revelador de la poesía, hallamos en Franklin Mieses Burgos (1907-1976) una de las descripciones más sugestivas sobre la atmósfera de humillación espiritual, introversión y parálisis del pensamiento propias del período 1930-1961. El poeta propone ascender sobre el pesimismo, insinúa música ante el envaramiento anímico, la palabra renovada frente al mutis enfermante. La sonoridad de sus versos desliza, a punto de allanar relieves significativos. Nos obliga a recular para percibir mejor la alegoría tramada en estructuras poco menos que invariables. Irresistible me resulta su elegía al amigo que se suicidó lanzándose desde la altura de varios pisos. El poeta se abstrae de esta muerte burda. Y le canta como si se hubiese ahogado de belleza: "+Quién ahora, llorando, te alzará desde el fondo solitario del mar, para sólo pensar desesperadamente en el vidrio desnudo de tu limpia sonrisa, en aquella tu carne color de azúcar parda, después que los peces hambrientos se comieron el último paisaje de sol que había en tus ojos? (...) +Traslúcida y radiante como un cristal muy fino deambulará tu sombra en torno de estas islas caribes que te dieron ese estupor de cielo mojado de aguardiente? (...)". Los fragmentos siguientes pertenecen a Clima de eternidad, publicado en 1944, coincidiendo con el primer Centenario de la República. (La palabra "Patria", aupada en afanes de domesticación, debía estar moviéndose en las bocas juveniles, unida al apellido del "benefactor"). Disidente, la voz del poeta declara: "Un longino de piedra clava lanzas oscuras al costado del mundo Oh mi joven amigo, camarada ya es hora de partir cantando hacia la tierra donde florece el árbol de las nuevas palabras (...) Aquí ya nada queda con que puedan tus manos de livianas arenas levantar otra torre de música a la orilla despoblada del viento, (...) La vida es sólo un ancho cementerio sembrado de vocablos extintos (...) Aquí ya nada queda; vamos sobre los muertos con una inmensa flor de hielo en la cabeza vamos sobre los muertos levantando ciudades erigiéndoles falsos monumentos al miedo de nuestra propia y honda soledad enterrada de horror hasta los huesos. (...) El corazón es solo fino río de sangre, mudo cauce sepulto donde el rostro encendido de un ángel se refleja, donde siempre es de noche, (...)". La Casa de la Poesía Sorprendida, se le llamaba al hogar de Franklin Mieses Burgos. Hombre tributario de conocimientos y afectos, se le atribuye el liderazgo de los sorprendidos. La vocación de apertura cultural de este grupo es notoria, así lo atestiguan y practican: "La Poesía Sorprendida saluda a todos los trabajadores intelectuales de ambas Américas... Saluda a todos los luchadores del pensamiento y la sensibilidad de todas las latitudes de la Tierra, de todos los climas e idiomas, en una fe invariable, permanente y sagrada por el respeto a la creación del hombre". "Lejos de negar la realidad, la Poesía Sorprendida la interpreta, pero entre cogerla en bruto e interpretarla media un mundo" (4). El don solar del Caribe, traspasando esta inquieta cultura en conformación, avanza por los poemas de Mieses Burgos resistiendo al nacionalismo chato, fomentado por la educación oficial e impuesto por la fuerza pública. El antihaitianismo, la religión católica -por entonces aliada a Trujillo- y el anticomunismo, eran los pilares de la formación ciudadana. Mieses Burgos celebra e interpela de modo personal. "Ahora, como siempre, en otros paralelos y en medio de mi isla subjetiva, buscando la latitud exacta de un mar definitivo, donde no sea posible reeditar el aliento mortal de los monzones ni el ecuador de hornos que estalla desde el rojo pulmón de los veranos Lejos de la espesura de carne sumergida donde el bongó retumba lascivo desde el negro confín de los abuelos (...) Oh, trópico encendido, yo estoy hablando ahora desde tu abrupta tierra de amor y de huracanes, donde todos tus propios elementos se hallan sujetos todavía al estado inicial de su forma primera: (...) Ahora bien, yo me digo: Si el odio no es el estéril amor de los demonios, si el odio no fecunda como el amor, entonces es lo propio situarse sobre un punto conspicuo del espacio desde donde se puedan amar todas las cosas, sean éstas oriundas del cielo o del infierno. (...)". (Trópico íntimo) En Paisaje con merengue, el poeta reta los prejuicios urdidos alrededor de la cultura dominicana; verificables en la opinión popular como en historiadores nativos y cronistas extranjeros. Pero para el poeta funda más la fiebre que se prolonga en rescoldo frutal, los aromas convertidos en aceleración, las herramientas del artista y del labrador, la humareda del alma, la sequía, el dolor marcando en detalles inasibles la memoria. "Por dentro de tu noche solitaria de un llanto de cuatrocientos años; por dentro de tu noche caída entre estas islas como un cielo terrible sembrado de huracanes; entre la caña amarga y el negro que no siembra porque no son tan largos los cabellos del agua; inmediato a la sombra caoba de tu carne: tamarindo crecido entre limones agrios; casi junto a tu risa de corazón de coco frente a la vieja herida violeta de tus labios por donde gota a gota como un oscuro río desangran tus palabras, lo mismo que dos tensos bejucos enroscados bailemos un merengue: un furioso merengue que nunca más acabe. -+Que somos indolentes? +Que no apreciamos nada? +Que únicamente amamos [la botella de ron, la hamaca en que holgazanes quemamos el andullo del ocio en los cachimbos de barro mal cocidos que nos dio la miseria para nuestro solaz? (...) -+Que hay muchos que aseguran que aquí entre nosotros, la vida tiene el mismo tamaño del cuchillo? (...) -+que dentro de la escala de los seres humanos hay muchos que suponen que nosotros no vamos más allá del alcance de un plato de sancocho? (...) -+Que el machete no es sólo en nuestras duras manos un hierro de labranza para cavar la tierra pequeña del conuco, sino que muchas veces se ha convertido en pluma para escribir la historia? (...) Puede ser, no lo niego; pero ahora, entre tanto, bailemos un merengue que nunca más se acabe, bailemos un merengue hasta la madrugada: que un hondo río de llanto tendrá que correr siempre para que no se extinga la sonrisa del mundo. (...) bailemos un merengue de espaldas a la sombra (...)". Las incertidumbres se resuelven en maniobra lúdica: bailar un merengue. El baile funde naturaleza y hacer humano; representa la sabiduría del cuerpo, la espiral de la sangre recuperando las intuidas promesas, el abanico de posibilidades. El baile es conversión y comunión. El viento frío: René del Risco Bermúdez En la madrugada del 20 de diciembre de 1972, el vehículo conducido por René del Risco Bermúdez choca contra un árbol, próximo al mar. El poeta pierde la vida. +Accidente o suicidio? No hay que irrespetarlo especulando en esta zona insondable. Para entonces cuenta con 42 años, caracterizados por la unidad de pasión política y vocación literaria. Ha conocido el exilio y la cárcel. El auge libertario de los primeros años de la década del sesenta tuvo su cima en la derrota de los residuos de la dictadura, la elección de un gobierno constitucional y, luego, la lucha por reponer este gobierno, derrocado. La ocupación del país por marines de EUA, la guerra, las ideas socialistas, el presentimiento de libertad, hicieron de la mitad de la década una zona candente, polarizada en extremo. En el libro El viento frío, aparecido en 1967, René del Risco revela el sentimiento de la juventud que se había batido con todos sus recursos. Es un libro emblemático en este sentido; la vida y la muerte se tocan, remeciendo sus versos. +l, con otros escritores, había fundado el grupo El Puño durante la guerra de abril de 1965. Se le estima como uno de los más altos poetas de las promociones literarias y artísticas que asumieron la fusión de arte y responsabilidad política. Este hombre de corazón caleidoscópico ha pasado por demasiadas batallas. Y su sentir luce inconmovible. La temible evidencia de que la perentoriedad del vivir pospone luchas, al tiempo que genera nuevas demarcaciones y estrategias que desarman las grandilocuencia de la pasión ideológica, e incluso, el decoro camaraderil. El cómplice de ideas se torna indiferente o emigra. La lumbre que debía relucir en la historia se percibe débil, vacilante. Poco a poco, la proyección de novedad devela una holografía de polvo. Hay que vivir a toda costa. Son treguas en las que se pacta con el bochorno del desastre, aunque el vivir en paz sea lujo pasajero. Algunos se acogen únicamente para no evitar la metamorfosis que los convertiría en monstruos semejantes a los que combaten. Es el viento frío del que nos habla René del Risco. "Ahora estamos frente a otro tiempo del que no podemos salir hacia atrás, estamos frente a las voces y las risas, alguien alza en sus brazos a un niño, otros hay que destapan botellas buscan entretenidamente alguna dirección, una calle, una casa pintada de verde con balcones hacia el mar... Debo buscar a los demás, a la muchacha que cruza la ciudad con extraños perfumes en los labios, al hombre que hace vasijas de metal, a los que van amargamente alegres a las fiestas. Debo saludar a los camaradas indiferentes y a los que viajan hacia otra parte del mundo, porque todo ha cambiado de repente y se ha extinguido la pequeña llama que un instante nos azotó, (...) Ahora se acaban aquellas palabras, se harán ceniza del corazón, se quedarán para uno mismo... Es hermoso ahora besar la espalda de la esposa, la muchacha vistiéndose en un edificio cercano, el viento frío que acerca su hocico suave a las paredes, que toca la nariz, que entra en nosotros y sigue lentamente por la calle, por toda la ciudad... Estas voces de la poesía dominicana se han movido en las zonas de descarga de sus respectivos tiempos. En sus escritos la palabra excede límites para ensanchar la comprensión. Ellas nos han prestado sus observatorios, telar de sentires en infinitas proximidades. Territorio de ecos y correspondencias en el ámbito de nuestra cultura. Notas 1. Tomado del poema de Manuel del Cabral, definiendo la poesía: "Agua tan pura que casi / no se ve en el vaso de agua / del otro lado está el mundo / De este lado, casi nada... / Un agua pura, tan limpia / que da trabajo mirarla". 2. Manuel Rueda. Dos siglos de literatura dominicana. Poesía. Colección Sesquicentenario de la Independencia Nacional. Volumen X. Santo Domingo, 1996. SEEBAC y la Comisión de Celebración. Pág. 517. 3. Aludimos a una idea de Octavio Paz en Tiempo nublado, partiendo de la visión de los mayas sobre la cuenta corta y la cuenta larga de la historia. El poeta que nos ocupa quizá era un súbdito de la política del terror, en la cuenta corta; sin embargo, en la cuenta larga su aporte subvierte el patrón cultural recurrente en Trujillo y, luego, en Balaguer: negar o despreciar nuestro legado africano. Manuel Rueda. Dos siglos de literatura dominicana. Colección Sesquicentenario de la Independencia Nacional. Volumen X. Tomo II, Poesía. Santo Domingo. 1996, pág. 45. 4. Freddy Gatón Arce. Citado en Manifiestos literarios de la República Dominicana. Andrés L. Mateo. Cuadernos de Estudios 1. Biblioteca Nacional, Santo Domingo, 1984, pág. 44. ** -ngela Hernández Núñez, ingeniera química, docente y escritora nacida en 1954 en República Dominicana. Entre 1979 y 1986 dio clases en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Ha sido corresponsal del Servicio de Prensa para la Mujer de Interpress Service (IPS) y de Fempress. Ha participado en diversos proyectos de capacitación para mujeres y diseñado cursos y talleres para ONGs y otras instituciones. Participó en la fundación del Centro de Solidaridad para el Desarrollo de la Mujer y en la organización del congreso La Mujer en la Literatura Dominicana (1989). Es autora de los poemarios Edades de asombro (1990), Arca espejada (1995) y Telar de rebeldía (1998) y de los libros de cuentos Alótropos (1990) y Masticar una rosa (1993). Ha recibido premios por, entre otros, sus cuentos "Cómo recoger la sombra de las flores" y "Umbral de milenio". Cuentos suyos se han publicado en antologías en Estados Unidos, Chile, Austria, República Dominicana. Reside en Santo Domingo. proyecto.97003@codetel.net.do. === En torno a Cayo Valerio Cátulo Manuel Iván Urbina Santafé ======== La memoria de Cayo Valerio Cátulo (84-54 ac) soporta desde hace veinte siglos el peso del elogio que amerita la agudeza de sus sátiras contra Julio César y su favorito, Mamurra, y la descarnada sensibilidad de sus poemas a Lesbia (Lesbia o Clodia, hermana de Publio Clodio, el hermoso, mujer célebre por su belleza y su liviandad) y soporta, con el estoicismo de quien está inerme en el tiempo, el peso de la crítica que en nombre del "aristocratismo" intelectual considera su obra "sentimental y grosera", viejo asunto discutido en el siglo XVII en "La querella entre antiguos y modernos" y que esconde dentro de sus presupuestos la arbitraria preceptiva -superada en la actualidad- de que hay términos, formas y hasta temas que no caben dentro del ámbito de lo artístico en general y de lo poético en particular. La pasión de Cátulo por Lesbia, el sufrimiento del poeta por el empeño de ésta en desconocer su amor y entregarse a la disipación, se transporta desde la ternura (que se emparenta espontáneamente con el ridículo en la definición de las cartas de amor del poeta brasileño Pessoa) en curso por la alabanza que la ceguera del amor motiva, hasta la confesión desesperanzada de las facetas más irracionales y turbias -y por ende más desoladoras- de su sentimiento. Mas si le cabe al amor el epíteto de ridículo, con mayor razón puede aplicársele al despecho y al desamor. El alma se obnubila y deja que el sentimiento se agigante cuanto más lejano e imposible se mantiene el objeto del deseo. Por ello, haciendo inventario de las consideraciones de orden estético, y aun trascendiéndolas, podemos "perdonar" a Cátulo el "sentimentalismo" de que se le acusa e incluso la "grosería", habida cuenta de la inagotable potencialidad semántica que ella encierra cuando se precisa poner de manifiesto una pena de calibre inusual. La sensibilidad del poeta se concreta en imágenes que acuden también a los sentidos del lector con toda su carga significativa. Diáfanas evidencias sensoriales comunicando afectos para los que no hay un vehículo mejor. Esto traduce en el segundo poema de la edición de Lafaye: "Gorrioncillo, juguete de mi niña, que brincas o que te le acurrucas en su seno o le picas la yema de su dedo cuando te aguijonea para que más la muerdas. +Qué deseo la incita a juguetear contigo? +De qué dolor se alivia? Seguro se aligera de una pasión quemante. Contigo yo quisiera jugar como ella lo hace y soliviar los tristes desvelos que me aquejan". Conviniendo en un orden expositivo que somete a la cohesión lógica la "ilógica" del amor-pasión se alude ahora a la loa que transfigura la persona amada, merced a esa dinámica que lleva al amante a centrar su atención en lo mejor del otro, su "roca del ser". Por ello, no es un exabrupto la conclusión que a Cátulo le resulta de comparar a Lesbia con otras mujeres, apreciadas por su belleza en esa época: "Lesbia es hermosa; no porque sea toda lindísima, sino porque arrebató las bellezas a todas". Es el amor el autor de esta síntesis de bondades, que no presupone siquiera la "virtud" -en el sentido maniqueísta que se endilga al término- ya que, sin desconocer los yerros de la amada y sus reales consecuencias, se sobrepone a ellas en favor de la Verdad que ha vivenciado en el ser del otro: "Hasta dónde ha llegado mi mente, Lesbia, por tu culpa que se ha perdido en una lealtad de tal modo que ya no puede quererte por perfecta que te hagas ni dejarte de amar por más que lo intentes". Franca superación del error por la visión de la bondad. Muy a pesar del mismo Cátulo que, tocado por la desesperación o el sentido común, en un comprensible intento de justificarse ante sus amigos y reivindicarse con la cordura, le envía a Lesbia su "parco" mensaje. "Que viva esforzándose con sus libertinos en un solo abrazo para todos ellos; no amando a ninguno, destruyendo a todos con sus liviandades; y que no respete mi amor pues su infamia lo mató de un tajo, como en la labranza transita el arado y troncha a su paso la flor del otoño". Este es Cátulo, en la elemental contradicción que lo humano encierra, tomándolo inabarcable a todo paradigma científico, filosófico o teológico, y que tal vez sólo se descifra en la esencia inagotable de la intuición artística. El mismo Cátulo que se reconoce y se define en la dialéctica que alimenta desde siempre el motor de la historia y perfila de alguna manera el destino de la humanidad. "Odio y amo. +Por qué así? quizás me preguntes. No lo sé pero siento que es así y que sufro". Y nada más oportuno para concluir esta reseña-diálogo sobre un autor de la dimensión humana y artística de Cátulo que transcribir la lección inmortal que tal vez algún lector pueda tomar como consejo a destiempo. "Deja, pobre Cátulo, de hacer locuras; Da por perdido lo que ves perdido. Brillaron antes para ti radiantes soles cuando ibas y veías por donde te llevaba una niña, a la que amabas como nunca será amada ninguna. Muchos eran los juegos que le proponías y ella se sometía a todos tus caprichos. Ahora ella ya no quiere, no quieras tú tampoco, no merece la pena seguir lo que huye ni acostumbrarse a vivir entre tormentos. Resiste, aguanta obstinadamente. Adiós, niña, Cátulo no va a ceder ni va a solicitarte si tú no quieres. Pero a ti ha de pesarte su indiferencia. ¡Ay de ti, miserable! +qué vida te espera? +Quién irá a verte? +quién te verá bella? +A quién amarás y qué labios vas a morder ahora? Resiste tú, Cátulo. Aguanta. No cedas". ** Manuel Iván Urbina Santafé, docente y escritor colombiano nacido en Pamplona en 1967 y residente en Cúcuta. Textos suyos han sido publicados en periódicos regionales. Autor del poemario Para que tú los entiendas (1997) y coordinador de la revista taller "Salida de Emergencia: Taller de la Palabra", que circuló en Cúcuta entre 1997 y 1998. Segundo lugar en el Premio Nacional de Poesía Universitaria (1998) de la Universidad del Quindío, en Colombia. salidaemergencia@hotmail.com. === Letras de la Tierra de Letras ========================================= *** "Camiones", Mario César Cámara *** "El infinito y el cero", Horacio Otegui *** "Para no cambiar príncipes por leñadores", Carlos Briones *** "La sed de los cadáveres", Armando González Torres *** Dos cuentos de Liza Rosas-Bustos *** Poemas de Daniel Di Trana *** "De guagua en guagua", Wilkins Román Samot *** Poemas de Manuel González Navarrete *** "La Trini", Santiago Charro del Castillo *** "Amor estúpido... y feliz", Jorge Luis Bustamante Rodríguez === Camiones Mario César Cámara ====================================== A Borges 1 Bruto Scannia. Ese que veo ahí. Aparto las ramas y cada vez que lo hago es como si recién lo descubriera. Un verdadero hallazgo. Este ligustro inunda el barrio, se multiplica; a algunos molesta, pero a nosotros nos sirve de tapadera, nos esconde y nos ayuda. Nuestros escondites deben tener pinos y ligustros. Pinos para que Martín se recueste y ligustros -o arbustos o como quiera que se llamen- para escondernos. Más que escondites son simples terrenos sin dueño a la vista. En ellos nos sentimos como dentro de una torre con un agujerito preparado para ver. Hace tres horas que espiamos al Scannia. En ese tiempo me he dedicado a comparar y recordar. Comparé este camión que ahora veo con el Ford de hace dos semanas y la verdad es que no sé cuál de los dos me gusta más. Yo siempre defendí al Scannia y en ciertas oportunidades me he agarrado a trompadas por estos camioncitos, pero tengo que admitir que el Ford plateado de hace dos semanas me desorientó, transformó mi férrea postura en un tembladeral. Me sudaban las manos por el deseo de robarlo. Transportaba cables. Discutimos mucho antes de hacer nada. Hasta que se me ocurrió que algún enchufe tendríamos que arreglar. Santo remedio. Nos largamos a correr como perros y casi ladrando nos llevamos un cordel que contenía miles de metros de negro cable. Recordé, también, mi debut con una rastrojera color granate, que encontré cerca de mi casa. Fue hace poco más de un año, en una tarde de intenso olor a mar. Caminaba con mi rifle de aire comprimido dispuesto, más que a cazar, a dejar que las horas se desenvolvieran y me dieran la excusa para encontrarme nuevamente con el sueño. Y entonces surgió ella. Toda mi vida, cada acción de mi existencia, como un vector enloquecido fue a dar contra ese grupito de graciosas chapas. No pude resistirme. Si aquella imagen hubiera sido una trampa de la muerte, yo ya no estaría en el mundo de los vivos. Me acerqué a contemplarla, la toqué, acaricié el metal brillante. Amé sus faros y fue en ese momento que mi vocación más profunda se completó. Me asomé a la caja, abierta, y tomé de ella un martillo. Aquel acto me reveló qué grado de placer era capaz de alcanzar. Corrí y corrí con el martillo como un tesoro inhallable y me encerré en mi cuarto a empezar una vida nueva. Unos meses más tarde llegó Martín Nilsen. Nos hicimos amigos, lo sumé a mi trabajo, le inculqué mi profesión. Todo eso recordaba mientras miraba este Scannia que se parece a un insecto gigante, un enorme ciempiés dispuesto a llegar hasta el fin del mundo. Creo poder acercarme sin peligro. Camino hasta la cabina. El chofer tiene colgado un banderín de Racing y un chupete en miniatura. Seguro que si lograra entrar y revisara la guantera encontraría una foto del hijo, un morochito bien gordo vestido para la ocasión con una remerita celeste y blanca. A modo de protector solar, tiene un pedazo de pana pretendidamente fileteada. Me juego que sobre el paragolpes trasero hay un fragmento de algún tango. Camino, busco la respuesta. Quiero satisfacer mi intriga. Llego a la parte trasera y descubro la cara de Carlitos grande, pintada con su clásica sonrisa de zorzal. Martín está a mi lado. +l observa el camión, yo lo contemplo, me extasío. Viajo montado en mi deleite. Regresamos a esperar. Martín vuelve a su pino. Siempre se sienta acurrucado. Dice que piensa, que así se dedica a pensar. Ahora va a prender un cigarrillo. Veo el chispazo que sale de la caja de fósforos, una explosión azul y amarilla con un sonido como de gas que pronto se estabiliza. Acerca la llama al cigarrillo y lo prende, lo va quemando y el tabaco se transforma en una brasita color oro líquido, para después obtener un verde mortecino, que la hace parecer apagada si uno no supiera que el tabaco tiene el aspecto del barro seco. La noche aún no llega, sin embargo se intuye. Fijo mi vista en la puerta azul del Scannia, que cambia y se hace violeta, que vuelve a cambiar y se hace bordó y cuando quiero reflexionar acerca de la penumbra, la puerta ya es una masa oscura que adivino azul pero que tiene el color de la oscuridad. La noche agazapada por el oeste, una vez más invadió esta parte del mundo sin que yo pudiera identificarla. Me doy vuelta y dejo que Martín acabe con el proceso de avivar y opacar la brasita. Entonces lo invito, le digo, lo conmino, le ordeno. Martín se levanta, se sacude la tierra adherida que tenia en el culo y avanza. Avanzamos. Vamos a robar el camión. +Que hay? Ni me había fijado. Gaseosas. Muy bien. Hoy serán gaseosas. La cuestión es robar. 2 -+Qué querés que haga? -Llévala al cine y cómprale maní con chocolate. -Si pudiera. -No entiendo. +Te vieron pinta de maricón? -Quieren que salga, está muy sola. -Que vaya a ver un desfile de modas. -Soy el hermano, no sé si te acordás. -Sos el hermano, no el niñero. -Ya te expliqué. -Y yo no entendí nada. -Está todo el día encerrada. -Es una mujer, me parece lógico. -Si me negaba me tenía que quedar con ella. -Entonces no vengas más. -ndate a tomar un heladito y de paso miran vidrieras por la peatonal. -No hace falta dejar de robar nada. -Es peligroso. -No si no se mete. -+Y cómo hacemos para que no se meta? -Nos espera en el terreno y listo. -+Cuándo viene? -Mañana. 3 Estoy subido a un 1114. Lo único que escucho es un grillo y el campanilleo que provoco con las botellas. Un tilín-tilín que me hace acordar a un reloj que hay en mi cuarto. Miro alrededor, deduzco cuál será la casa del chofer del camión. Jamás digo dueños, los camiones no tienen dueños, sólo choferes. La casa elegida es pequeña, tiene porche y una puerta color verde laurel. Allí, el chofer debe estar con su amante: una gorda campesina que lo esperará con las piernas flojas y los brazos abiertos una vez a la semana. De tanto robarles conozco sus costumbres, sus miserias, sus caminos. Los tengo divididos en dos grandes grupos. Están los que surcan el país: nómades atemperados por la vida, buscadores que utilizan el camión como coartada, y están los otros: miserables repartidores de ciudad, vencidos sedentarios. A los primeros los respeto; a los segundo, ni justicia. El camión sobre el que estoy parado es conducido por un chofer del primer grupo. Lo sé porque es de Budweiser y los de Budweiser vienen de Buenos Aires. Miro con insistencia la casa y no me cuesta nada imaginar al hombre montado sobre la mujer, empujando, dispuesto a derramarse con facilidad y encontrar rápidamente la placidez del sueño. Por la mañana, supongo, emergerá atontado a causa del vino y con cierto desagrado contemplará con quien ha pasado la noche. Deseará salir pronto de aquella casa, subir, montar el camión, calentar el agua, preparar el mate en silencio. La ruta le parecerá linda, sólo eso, no tendrá palabras para describir el vapor que el campo desprende cuando el sol derrite las heladas. Bajará la ventanilla y dejará, por unos instantes, que el aire del amanecer lo acaricie. Entonces llegará y la ciudad, la gran ciudad, le parecerá un monstruo devorador y sin pensarlo siquiera, querrá volver cuanto antes a su camino. Merece que le robemos, me digo. Es el peaje por tanta tranquilidad. Martín toma las botellas que le arrojo. Me siento diferente, me duelen las mandíbulas de tanto apretármelas y los huesos de mis manos parpadean. Sigo pasando botellas. No se cuántas irán. Detrás de los arbustos está Marta, quietita, tiene los ojos como los de una liebre, aferrados al camión, al movimiento acompasado de mis manos. Su transparencia me enturbia. Sacudo una botella, lejos, se rompe. Salto del camión y huimos. 4 Marta dice que no va a tomar, que ella no toma. Está sentadita muy cerca de su hermano. Abro dos botellas, le doy una a Martín. Hace una semana que nos acompaña. Casi no habla, se ríe. Me mira y se ríe. Lo mira a Martín y se ríe. Mira a los árboles y se ríe. Brindamos por el Mercedes. Después del primer trago pienso que la chica no es un problema. Hasta diría que es más piola que su hermano. Así, calladita como es, no jode para nada. Abrimos otras dos botellas. La cerveza está tibia. Martín dice que en Londres se toma caliente. Es cierto, le respondo, pero es otro tipo de cerveza, no esta mierda. Esta es como huevo batido. Pura espuma que escapa de la botella y se arrastra como babosa hasta mis manos. Después de la botella diez o doce me sale compadrear, decir frases ingeniosas, humillantes. Mi destinatario es Martín. De repente no lo soporto y busco una excusa cualquiera para atacarlo. Y Martín me la da, anuncia que son casi las nueve y se tiene que ir. A mí esa frase, dicha así, entre los árboles y los yuyos, me enerva, me subleva. La encuentro ridícula y cobarde y me lleno de burbujas, me bebo dos o tres botellitas de golpe. Me lanzo. Lo insulto y su cara, más anónima que nunca, se me hace desconocida. Que te vayas, le digo y él me mira. Quizá den un buen programa en la TV y puedas verlo calentito en la mierda de comedor de tu casita. Y me abalanzo, me avalancho con ganas de acabarlo. Pero algo pasa. Se me confunden las manos. Se van de mí. Quedo indefenso, sin brazos. Soy un rostro gigante expuesto a sus puños. Y recibo, recibo. Pero no siento dolor. Todo dura el ladrido de un perro, el repiqueteo de un grillo, el croar de una rana. Quedo acostado sobre la hierba fría. Se me cuelan las estrellas a través de las ramas del pino. Todo es quietud en estas afueras. Siento la tierra girar sobre su órbita. El tibio líquido que es mi sangre me acaricia las mejillas. Me descubro avergonzado por lo que Marta pueda pensar. El asomo de una ternura me entristece. No quiero visitar ese sentimiento. Quiero odiarla con locura. 5 Estoy abriendo. Ya abrí. Es Marta. Parece que no recuerda mi simulacro de Agamenón. Intento una disculpa que no es escuchada. Ella tapa mi voz, habla a los empujones, como si hubiera venido corriendo. Casi no entiendo lo que dice. La hago repetir todo, desde el principio. Cuenta que hay un camión, que descubrió un camión muy raro. Le pido que me lo describa. Es muy largo. Eso no me dice nada, le digo. Muy ancho. +Muy ancho? Eso sí que no suena. Quiere que la acompañe. Le pregunto por Martín. Tuvo que salir, después va para allá. +l lo había visto. Sí, sí, me dice. Me apura, me inquieto. Le digo que me espere, que voy a ponerme un suéter y vuelvo. Llegamos al lugar y lo único que encontramos es una camionetita miserable, una Dodge desvencijada que no habría mirado ni en mis épocas de principiante. Un montón de fierros descoloridos y resoldados decenas de veces. Furioso le digo que mi tiempo de camionetitas ya pasó, que yo ya estoy para otra cosa. Su estupidez me enferma. Tengo ganas de pegarle, grito para no perder el control. Ella se pone blanca, corre hacia un terreno. La sigo con una sensación de culpa que aumenta a cada paso. Cuando llego está sentada contra un pino, le pido perdón. Me dice que me arrodille y me arrodillo y hablo, hablo sin parar, no quiero parar nunca de hablar. Su voz se abre paso por entre la mía, me ordena sentarme. Cumplo con su pedido, si me pidiera que me arroje bajo las ruedas de un camión también lo haría. Me atraen sus ojos grises, su boca que muestra un instante el aire que respira y la lengua como una viborita. Comienzo a recitarles camiones: bruto Scannia ese aquel que robamos hace unos días y luego, antes, el Ford plateado como la armadura de un caballero y mucho antes un Mercedes color oliva que visitamos una noche templada. Y ella me dice que se siente como una camioneta con todas las puertitas abiertas para mí y quiere la robe. Confundido como estoy no puedo distinguir un puto color. Caigo. Pero hay más. Nos desnudamos. Y seguimos. Ya no sé. Esta noche voy a soñar. 6 Hace como si yo no existiera. Se le arrima a Martín, más que su hermana parece su novia. Estuvieron así desde que me pasaron a buscar. No quiero mirar, sin embargo miro y sufro. Finjo mostrarme más atento que nunca. Es un día calmo, particularmente luminoso. Caminamos sin rumbo. De repente Martín lanza un grito. Yo me detengo. Ante nosotros se alza un auténtico Mercedes con acoplado, doble cabina y un televisor enorme (esto último lo imagino yo). Quiero conmoverme frente al hallazgo, no lo consigo. Busco con desesperación algún sentimiento que me remita a mis antiguas sensaciones, sólo encuentro indiferencia. Esa mole de metal es entonces nada más que una mole de metal. Nos alejamos. Nos ubicamos en nuestro terreno más cercano. Cada uno juega su papel a la perfección. Martín se sienta contra un pino y hace que piensa, Marta se le refriega como un gato y se ríe y yo contemplo el camión detrás de los arbustos. Así pasamos la tarde, esperando que la luz desaparezca. Una vaga intencionalidad suicida me hace proponer un ataque antes de lo aconsejado para estos casos; deseo para expresar mi despecho a la vez que mi valentía. Nos acercamos. La puerta de la caja está cerrada con candado. Logro abrirla con el golpe seco de una piedra. Marta está junto a nosotros. Sin saber de qué manera está parada junto a nosotros. No tengo fuerzas para mandarla al terreno. La situación se ha descontrolado. Quiere subir, que suba. Subamos todos y hagamos una gran fiesta. Invitemos a vecinos y parientes, pongamos música, divirtámonos. Encima hay que ayudarla. Queda con el culo al aire de tanto estirar las piernas. El interior de la caja me hace imaginar el vientre de una ballena. Es frío, húmedo, oscuro. Lo recorro como si fuera a encontrar algo sobre esta superficie vacía. Siento que Martín se acerca, posa su mano sobre mi espalda. Enfoco mis ojos sobre los suyos y descubro un urgente pedido de reconciliación. Nos abrazamos y silenciosamente volvemos a comunicarnos. Nos separamos. Somos pesados navegantes en un territorio desconocido. Después de algunos minutos quedamos enfrentados, los tres. Los miro, me escrutan. Los contemplo, me vigilan. Los estudio, me observan. Súbitamente me encuentro triste. Fui un miserable que se atrevió a deshonrar su vocación. Me aparto. Nadie habla. Retrocedo, los veo por última vez y son para mí los hermanitos Nilsen, una foto congelada dentro de un remoto lugar; en la imagen no sonríen, ni se mueven, apenas se ven sus ojos, milagrosamente idénticos, que brillan y se opacan y se apagan. Salto de la caja y trabo la puerta con candado. Se me agotan las calles, se me gastan las piernas. No sé lo que va a pasar ni quiero saberlo. Busco un terreno dónde descansar. Una joya como esa jamás había arribado a este pequeño pueblo, pienso mientras corro. Me voy deteniendo. Me detengo. Nunca me habían tocado este tipo de camiones que un día llevan cintos y al siguiente regresan con vacas para volver a salir con muebles. Soy un hombre afortunado. Sonrío, me río. Puedo definir mi pasión, tallarla como se trabaja la madera. Estoy otra vez detrás de los arbustos. Acechante. El aire que me rodea comienza a espesarse. Me propongo descubrir el exacto nacimiento de la noche. Quizá hoy sea mi día de suerte. ** Mario César Cámara, escritor argentino nacido en 1969 y residente en Buenos Aires. mario20@arnet.com.ar. === El infinito y el cero Horacio Otegui ============================= (Nota del editor: el presente es uno de los poemas de La luz del reflector, recientemente publicado, el segundo poemario y el cuarto libro del autor, que puede conseguirse en Buenos Aires en la Antigua Librería Tomás Pardo, en Maipú 618, o por correo electrónico en libreriapardo@ciudad.com.ar). Dice Krishna: "Todo se enturbia con el deseo, como el fuego con el humo, o un espejo con el polvo, y así se ciega el alma". (Texto atribuido al teatro Wayang, Indonesia). "En vista del conocimiento, es preciso saber utilizar esa corriente interior que nos lleva hacia una cosa, y a su vez, la que después de cierto tiempo nos aleja de ella". Federico Nietzsche. Del cincel y la roca, o la mano en Altamira y el oso en Combe d'Arc hasta el mapa de bits y sus mil puntos por campo: El albur en la misiva. Y en medio de los tiempos el inocente grafito fervoroso con que escribo. De aquel remoto asombro ante la visión de un fuego helado, lejos en la luna hasta el ojo electrónico o el haz de láser que ejecuta música: la interpretación y sus riesgos. En la mitad de esta historia tu mirada profunda sobre mi letra desnuda. En todo sitio de la humanidad hay hambruna, y siempre la sed las que nunca, por fortuna, alcanzaremos a saciar. ** Horacio Otegui, escritor argentino. Ha publicado un volumen de cuentos y una novela, premiada por el Fondo Nacional de las Artes de Argentina. hotegui@hotmail.com. === Para no cambiar príncipes por leñadores Carlos Briones =========== Estábamos en el Botadero de los Cerrillos, al otro lado del callejón Lo Errázuriz, cuando vimos pasar unos autos, con jóvenes y señoritas, que se estacionaron detrás de la fábrica. Ese día no teníamos ganas de trabajar. Los camiones habían descargado como siempre después del mediodía. En verano uno nunca tiene ganas de trabajar, en enero sobre todo. Se piensa en las vacaciones o en la gente que se ha ido a la playa. Uno piensa en el mar, en el campo, en la montaña, pero no se piensa en trabajar. Y cuando uno piensa no dan ganas de trabajar. Estábamos casi todos: el Alejo, el Moco, el Coño, el Tarzán, el Terrible, el Carchón, el Resorte y el Pelé. Para trabajar era un buen día, era lunes, pero hacía mucho calor. Estábamos sólo mirando la basura recién traída. Esa basura impersonal, recién traída y en desorden, sin un olor definido. El Terrible había hecho un intento de ponerse a trabajar, pero como nadie lo había seguido, se había sentado nuevamente. Estábamos sentados nada más, sin hacer nada, sin hablar. Lo que juntábamos se lo vendíamos todo al Pirata: vidrios, huesos, trapos viejos, papel, fierros y metales en general. Para negociar con el Pirata había que ser muy audaz, y aun así, siempre se podía caer en la trampa de su gran simpatía: y ahí, uno estaba perdido. El Pirata, don Vangurt, era implacable. Nadie sabía de dónde venía ni dónde vivía, tampoco nadie se interesaba mucho por saberlo, pero era el único que se atrevía a entrar en los suburbios de la infamia; es decir: Villa Progreso, Villa Independencia y Villa Libertad. Cuando en el colegio nos preguntaban de dónde veníamos, nosotros contestábamos "de las Villas", pero la gente sabía que veníamos de los suburbios. Hasta la Higuera del Diablo había un cercado de alambres de púa, era el límite de un campo de entrenamiento de la Fuerza Aérea de Chile, después seguía la parte trasera de la fábrica de paneles de betón San José, que estaba demarcada por los mismos paneles y llegaba hasta el Canal de los Muertos. De largo tenía, más o menos, unos dos kilómetros. Los paneles eran de un color gris muy pálido y estaban inmaculados, sin una raya, pero llenos de polvo. Cuando llegaron los jóvenes y las señoritas, primero nos acercamos a mirar, sin cruzar el camino. +A qué venían?... Nos miraron, sin temor, y nos sonrieron, mientras sacaban de los autos tarros con pintura, brochas y escobas. Algunos se pusieron delantales blancos, así como los peluqueros. +Qué eran? +Qué venían a hacer..? No se notaba que tuviesen miedo. No nos miraban con desconfianza. El Moco, que era el hermano inmediatamente mayor del Coño, dijo en voz baja: -Son artistas locos. Nadie dijo nada porque la observación parecía bastante seria. Casi todos llevaban barbas y el pelo muy largo, así como los artistas, y unos lentes chiquitos, así como los que estudian mucho. Después el Carchón dijo con naturalidad: -Son políticos -y luego agregó con sabiduría-, de esos que hacen revoluciones. El Carchón sabía de esas cosas; a su padre lo habían matado en una huelga de obreros textiles. -Las minas están buenas -dijo el Alejo. Los pintores hicieron unos bosquejos y empezaron a darle color a una inmensa bandera chilena, una de las señoritas terminó la parte azul, se dio vuelta hacia nosotros y nos preguntó: -+Qué tal? +Les gusta? -Está tan bonita que parece que fuera de verdad -dijo el Resorte, lleno de entusiasmo y totalmente despreocupado. En eso, un barbudo pelirrojo, que después bautizamos como Jesuscristo, sacó un paquete de Liberty y encendió uno. El Alejo me dijo entonces: -+A... que se te hace pedirle uno, Bandido? -pero no le hice caso. -¡Voy cinco kilos de hueso! -dijo el Carchón-. +Quién dijo yo? +Quién...? -¡Voy en contra! -saltó el Tarzán-, pero con medio de cobre. -¡Hecho! -dijo el Coño-. ¡Va el medio de cobre! -El Tarzán quiere achicarte, Bandido -me susurró el Pelé. Yo lo sabía; nadie apuesta medio kilo de cobre por una tontería. Me demoré un poco, pensé lo que iba decir y crucé el callejón Lo Errázuriz. Lo hice con soltura, pero cuando estuve al lado del pelirrojo, se me olvidó todo. Me impresionaron sus manos, sus ojos azules, sus zapatos de gamuza, su estatura, su voz tranquila y amable. Era la primera vez que yo veía a un tipo que no era de las Villas, que estaba en el corazón de las Villas y que no tenía miedo de estar en las Villas. Con un gesto le pedí lo que quería. Me dijo que bueno, pero que no le diera a los muy chicos. Llamé al Terrible y al Carchón. Después le hice una seña al Coño, que era un poco más chico, pero el más fumador de todos nosotros. Luego el Carchón le hizo una seña al Pelé que cruzó haciéndose el desentendido, iba tan concentrado en su actuación que ya a este lado del callejón, tropezó con un tarro de pintura, y lo dio vuelta, pero haciendo gala de su gran personalidad, pidió disculpas. -¡Perdone, señorita..! Pero es que venía mirando el cuadro que está quedando tan bonito que no me di cuenta. La señorita le dijo que no tenía importancia; y después le preguntó el nombre. Con eso bastó: al Pelé le funcionó la artillería media hora sin parar. Le contó su vida con lujo de detalles; pero no las veces que lo habían llevado preso. Se quedó sin fumar, por supuesto. La señorita lo mandó a buscar agua para preparar más pintura. El Pelé fue corriendo. Loco de felicidad, ebrio de ternura, trastornado. Así, sin cambiar, el Pelé fue feliz por mucho tiempo. Esa señorita, que se llamaba Maite, pasó a ser, y en propiedad: la mina del Pelé. Al poco rato, y casi en contra de su voluntad, cruzó el Moco. -¡Está mal la paloma! -les había gritado a los pintores. -+Por qué? -le preguntó el Gordo que hacía los bosquejos. -¡Porque las palomas volando llevan las patas escondidas! Válida la observación, el Gordo le borró las patas a la paloma. Fue a uno de los autos y trajo un paquete de chocolates; le ofreció varias veces. El Moco le dio las gracias, pero no cruzó. A la cuarta o quinta invitación ya no aguantó más: cruzó. Algo extraño debe haber ocurrido, algo determinó que la Brigada contara con un pintor más. Finalmente cuando ya íbamos en el tercer cigarrillo, cruzó el resto: unos acarreaban agua, otros revolvían la pintura o desempolvaban la pared. La Brigada creció, y también las manchas en la pared. La Brigada le hacía propaganda a Salvador Allende. Se pintaron más de quinientos metros de banderas, palomas, puños, caras, perfiles y frases como El cobre es nuestro... o Hay que seguir con la Reforma Agraria. Se hizo tarde y los pintores se cansaron. Nosotros queríamos que siguieran, pero se sentaron y nos pusimos a conversar. Sabían preguntar muy bien, pero cuando nosotros preguntábamos, a veces, no entendíamos sus respuestas, sus explicaciones eran demasiado largas y al final se producían silencios un poco embarazosos. En uno de esos silencios el Coño les dijo: -El Bandido sabe decir poesías. -+Sabes recitar? -me preguntó la señorita Rosario. -Recitar, como los artistas, no -dije-. No, no puedo. -+Y entonces cómo lo haces? -me preguntó un rucio, medio pelado, que para nosotros quedó como el Alemán. -Así como cuando se va por un camino solo y se habla solo -contesté. -+Te sabes muchas poesías? -me consultó un joven que parecía doctor, pero que estaba estudiando para ingeniero. -Re'hartas -dijo el Terrible-, y las arregla, les cambia los nombres, y a veces donde hay un príncipe pone un leñador. Nos reímos todos, pero a mí me dio un poco de vergüenza, y cuando me preguntaron por qué lo hacía, contesté: -Porque la poesía, es poesía por sobre todas las cosas. Un breve instante fui el centro de toda la conversación, pero cuando me preguntaron qué quería ser cuando grande, contesté: Nada. Entonces no me preguntaron nada más. Luego salieron los carpinteros, los choferes, los presidentes de la República, los pilotos, los jugadores profesionales de fútbol, hasta que llegaron a Carchón que dijo que quería ser millonario. Se quedaron callados y se miraron entre ellos. Luego una señorita le preguntó: +Y por qué? -Porque no quiero pasar nunca más hambre y nunca más frío. Se volvieron a quedar callados, esta vez por un rato más largo, hasta que Carchón preguntó: -+O no? Luego nos explicaron una serie de cosas que deben de haber sido muy interesantes, pero lo cierto es que no entendimos casi nada. Finalmente se fueron. Les dimos la mano, así como se les da a los amigos. Las señoritas, al partir, tenían esas miradas dulces y los jóvenes esa tristeza tan parecida a la ternura. Así terminó para nosotros esa tarde maravillosa. Fue una tarde cualquiera, pero es una tarde que yo recuerdo. Ninguno de nosotros llegó a ser presidente de la República. El Carchón no fue millonario, pero llegó a ser un gran dirigente minero, fusilado el día 21 de septiembre de 1973 en Chuquicamata. El Moco y el Alejo murieron en Santiago. El Resorte apareció en un cementerio clandestino. El Coño y el Pelé están desaparecidos. El resto no sé dónde está. Con excepción del Tarzán que fue atropellado el año pasado en Roma, y yo que sigo aprendiendo poemas de memoria para no cambiar príncipes por leñadores. París, 1991 ** Carlos Briones, escritor y periodista chileno nacido en Santiago en 1948. Vivió en Alemania entre 1974 y 1992, período en el cual fungió de traductor, conductor de programas, entrevistas y reportajes, locutor, productor de programas de TV y otras actividades similares. Ha publicado material narrativo y poético en revistas de España, Alemania, Argentina y Chile. Reside en su país desde 1993, trabajando para diversos medios de comunicación y colaborando con organizaciones sociales y culturales. carbri@entelchile.net. === La sed de los cadáveres Armando González Torres ================== (Nota del editor: los siguientes poemas del escritor mexicano Armando González Torres permanecen inéditos, como parte de su poemario La sed de los cadáveres). Lastimosa lascivia hace frágil el linaje que arrastra indelebles máculas pues el patriarca para estuprar enarbolaba un lábaro falaz: cebaba a su víctima con pervertidos néctares fingíase efigie desvalida o apacible forma, volvíase tal vez hombre bestial o bestia mansa que inducía a su propia, muelle y dulce descendencia y en cópula infeliz decretaba el cruel destino de una estirpe inaudita por delirios agobiada. *** Esmirriados montajes de concreto, impudicia de abyectos materiales, mezcla pánica de gestos y lenguas, carroñas con su pena, pesadumbre acechando las sucias construcciones donde surgen eléctricas bellezas. Las calles de colores carcomidos, el aire con sus númenes zumbones la marca testaruda del insecto, el vaho, la emanación de la comida, el menstrual aroma de las hijas hacinadas en muros tan estrechos. Ciertos viejos dormitan en hamacas; los guerreros reposan taciturnos evocan el combate pernicioso, liza cruel que precediera la ruina; las bestias yacen en el arenal alzan polvo con su resuello inquieto. (Yo pude haber ganado la indulgencia; redimir quizá mi depuesta estirpe en tan poblados y dolientes lares; pero mácula infame y rutinaria ocupaba mi testa y condenábame a la desmemoria, al guiño estéril). *** Hijos de la fornicación indigna engendros de estupro y de insanía sin duda reconoces su figura se deslizan por calles subrepticias acaparan comidas nutritivas desperdigan patéticas sonrisas pronuncian frases mansas pero infames dícense consecuencia del declive del siglo y sus frágiles criaturas, recitan salmos para el perdón ejercitan retóricas piadosas para aliviar la seña del origen mas no esperes repriman la blasfemia si la lluvia mancha sus pobres ropas o si la húmeda hez que anega arrabales se impregna en sus zapatos desgastados *** Torvas tardes aguardan de fatiga, un atroz e inexplicable suplicio nos asedia, un perjuicio sorprendente acecha las espaldas, sobresalta nuestras almas agrietadas, derrama suciedad en los cabellos macilentos. Asombro, vilipendio, éxtasis no. Diríase que es producto de anatema o frase impía vertida en arrebato el viento hinchado sobre nuestros ojos la lluvia de ceniza, la sequía la ausencia de los dones y el acopio de jornadas indolentes, de días insepultos y caminatas sórdidas por los infaustos barrios de la infancia: (han marcado mi rostro los verdugos yo he vencido en virtud de la renuncia vestigios numerosos de mi sangre amagan territorios enemigos). *** Por la delicada red del misterio por el sutil círculo aleatorio que gobierna los instantes sublimes que preside la fe, el deseo y la lágrima por ese azar fiero o compasivo fuimos siervos del signo sometido inquirimos remotos alfabetos que envilecían la lengua de la tribu probamos con retóricas espurias que enfermaban de labia la garganta. Esos años de fuego convulsivo esas tardes de ansia y paradoja conocimos la sed de los cadáveres y bebimos el líquido piadoso. ** Armando González Torres, poeta y ensayista nacido en Ciudad de México (1964). Ha publicado en numerosas revistas y suplementos culturales de su país. En 1995 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Gilberto Owen y en dos ocasiones ha sido becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Es autor del libro La conversación ortodoxa (1995). agonzale@banxico.org.mx. === Dos cuentos Liza Rosas-Bustos ==================================== *** Antes de lo del jardín "Reloj, no marques las horas". Bolero de Armando Manzanero. Recuerdo que estuve meciéndome demasiado rato antes de que pudiese darme cuenta hacia dónde realmente se dirigía mi cuerpo. Mi incapacidad para mover las manos me privó de la libertad que hubiese querido para desenvainarme de todo lo que en aquel momento me aprisionaba tanto por dentro como por fuera. Al culebrear los caminos llovían calambres desde mi sur. Nunca supe la razón. Había miles de piedrecillas incrustándose en la planta de mis pies y tardé demasiado tiempo para darme cuenta de que había permanecido sobre ellas por demasiado tiempo. Así estuve meciéndome a mí y a mi carga por largo rato, turnándose mis pies y no me sorprendí de que los minutos se extendieran. La experiencia me lo había enseñado. Subir cuestas con pendientes demasiado inclinadas suele hinchar a las expectativas y al tiempo. Nadie me recibió al llegar a la cima, lo que me regaló una ambivalencia, de esas que sienten los que llegan a casa y se entregan a la sorpresa de estar solos y la incertidumbre resultante de la vacuidad dejada por los ausentes. Debo admitir que me costó acostumbrarme a ella, como al cuerpo le costaría acostumbrarse a la ausencia de extremidades. Hubo un momento al contemplar la vastedad de la ciudad que me di cuenta de que siempre había querido estar solo, pero me había costado decir que sí y decir que no. Cuando alguien me acompañaba, tenía dificultades negando mi compañía. Cuando alguien me preguntaba si su presencia era un estorbo, tenía dificultades asintiéndolo. Cuando quería que alguien marchara, difícil era tomar riendas y dibujar límites para impulsar a alguien a la acción. Tuve problemas para pedir las cosas y aquello fue algo que siempre me causó inconvenientes. Además de ciertas historias que por ahí contaba, tuve a veces que recurrir a la violencia en los lugares menos indicados para hacerlo, por lo que una vez incluso fui culpado por quebrantar la ley. Pero tuve suerte. Mucha gente se puso de mi parte y más de algún escriba me salvó de los eventos que sin querer protagonicé. Esto de ser un mago y de contar demasiadas historias impresiona a cualquiera, especialmente cuando no falta quien embobado por las cosas que uno cuenta no lo interrumpe a uno para no cortar el hilo mágico gravitante entre palabras y hechos. Hubo ocasiones en que me era difícil congeniar incluso con amigos a quienes les guardé siempre un respeto enorme, amigos que se me fueron añadiendo desde que dejé a mi familia y hasta que me convertí en adulto. Cada pedazo de ellos hacía un amigo muy grande que me mantuvo en la cúspide de popularidad por mucho tiempo. Ellos también se embobaban, a veces, con mis historias. Durante cenas más o menos formales en las cuales me dedicaba a recitar mis cosas, solían aplaudirme demasiado, más de lo que verdaderamente hubiera merecido. Pero para eso, dicen, están los amigos, para aplaudirle a uno las gracias. Qué raro que aún no haya podido fabricar ningún cuento para dibujarlos a ellos. A propósito, dónde andarán mis amigos ahora. Qué raro que no llegan. Seguro que vendrán. Han pasado casi tres horas. Ya casi se pone el sol. Desde donde mi cuerpo emerge puedo percibir toda la ciudad extendiéndose como un abanico. El viento no sopla como yo quisiera y nadie llega aún. Es duro en realidad enfrentar soledades a mediana edad, cuando uno no decide si viene o si va y cuando la vida en cuenta regresiva comienza a cobrarnos a incómodos pagos lo que nos ha otorgado. Nunca me casé. No creo que haya podido mantener hijos con la frente en alto y el gobierno la verdad mucho no ayuda. Además, el trabajo de alguien que se mueve de aquí para allá no otorga prórrogas ni salarios formales de los que aquellos que uno ama y le aseguran la estabilidad puedan realmente depender. Tampoco existen lugares donde uno pueda asumir que el hacer crecer hijos sea un proceso asegurado. De los niños también he hablado y a la gente parece gustarle. Les gusta todo lo que digo, los cuentos y las metáforas. Qué bien. La bendición de decir bien las cosas me acompañará mientras dure mi capacidad para conectarlas. Para ello dependo de las personas y los amigos que en sus monólogos, diálogos y triálogos las dejan escapar. Me pierdo en la imagen de sus caras enfrascadas que aún no está e inconscientemente desvío mi cabeza hacia otro ángulo. Arriba llueven miles de aves negras de rapiña, que se disputan un elemento que va más allá de mi alcance visual y temporal. Miro al suelo y veo la tierra granulosa y salpicada de huellas haciéndole un hueco a mis pies. Menos mal que la tierra está blanda. La planta del pie me cosquillea regalándome un relajo que mi espíritu no espera. Cierro los ojos y compruebo que de estos retazos de tiempo está fabricada la felicidad. Siento un extraño placer y termino cabizbajo ignorando lo que a mi alrededor sucede, diluyéndome en una sonrisa. No creo en nada ni nadie más que en mi familia, mis amigos y mi padre y siento casi la certeza de que soy feliz. La brisa me acaricia el hombro derecho que comienza a sufrir los estragos de haber cargado con el encargo. Lo muevo para que no se me duerma y creo que la gente que me observa hace un rato me ha dado por loco. Me conocen, mas qué me importa. Pierdo en autoridad, gano en relajo. Una cosa quita a la otra pero ésta le regala a algún potencial evento miles de cosas más; como una megaguerra en las puertas de adentro y en las de afuera, una de esas que los arcángeles jamás hubiesen podido soñar. Mis amigos han quedado de encontrarme aquí. Debí haber adivinado que alguien o algo habría de interponerse en su camino. Hace tiempo que los siento lejanos y, la verdad, no sé lo que sucede pero prefiero no adivinar. Demasiado el tiempo, demasiados compromisos, demasiado el sacrificio de regalar el tiempo. Yo gano en popularidad y cada vez ellos se vuelven más y más invisibles. No importa. Admito que me he dado por vencido y recibo la ley de la vida que otorga asistencia a cambio de asistencia y que impulsa al andaribel a subir solo al nivel en el que se encuentra aquél que te ayuda, ni menos ni más. Para qué complicarlo todo. Es así y punto. Escucho a alguien gritar desde algún punto de la ciudad. Los muros crían ecos de una fuerza enajenable que me apabulla por algunos momentos pero que al deshincharse me devuelven la estabilidad. Oscurece. Los recaudadores de impuestos auguraban una noche desierta. Nadie les creyó y yo no fui la excepción. Así sucedió. Pero hay algo más que se respira en el aire, algo que mis sentidos no logran descifrar. Tengo cinco ventanas vueltas hacia los eventos que han de llegar en el minuto próximo. Pero las expectativas son cortinas demasiado gruesas a través de las cuales no alcanzo a adivinar ciertos signos y mi mente es incapaz de diluirlos en significado. La espesura del paisaje me atonta mientras se mezcla con una neblina que se apelmaza y me dibuja un aura. A pesar de la dificultad, admito que tener un pequeño anticipo me daría al menos un retazo de felicidad pero tengo la certeza de que así no será. Qué bien. Comienza a ventear. Las ropas que envuelven a los pocos que veo pasar coletean como los crines de los caballos al galopar. Estoy cansado y creo que la paciencia se me acaba. Al caer el sol me daré por vencido porque no habrá ni nadie ni nada, ni siquiera mis sentidos para poderme augurar que mis amigos vienen, que me escuchan, que al ver su ejemplo otros se ponen a escuchar. Tal vez sea hora de que marche. Es tarde. La vida sigue y mañana los buscaré o en el mercado o en el templo o en sus casas, donde hasta ahora los he salido a buscar. Me paro, me apronto a arrojar la última mirada cerro abajo y diviso, te diviso, Pedro amigo, con sandalias y pies limpios como te las dejara ayer. Te miro tambalear en tu vaivén inconfundible, Pedro, veo a tus piernas sostener tu cuerpo fuerte y maleable a los vientos, ése de pescador mientras intuyo que vienes a buscarme para ir a nuestro jardín. Me apronto a sonreírte, Pedro, y veo a Judas adornado por un séquito cuya procedencia realmente no distingo. La masa, tal parece se juntó antes de ascender a mí. Después de todo, los hombres se equivocan. Dejo caer hacia un lado el asta de madera que me dijeron que trajera, me hago hueco en el pardo lomo veteado y me apronto a sentarme a esperar. *** Cambalache Pincoya Hace un tiempo atrás dos cosas sucedieron. Una fue lo mío y lo otro lo de ella. Ella me miraba y sonreía. Ella, enigmática y volátil, con ojos gravitando entre lo taciturno y lo punzante, con cejas dibujadas y rostro de niña felina, maleable como el más dócil de los metales. Ella parda y radiante como las aleaciones de cobre. Ella más básica: ella, piel color greda. Sabía que era una de nosotras, incapaz de atarse a naturaleza alguna y pendulante al mismo tiempo de todos sus teoremas posibles. Sentía su mirada flotante, silenciosa, certeramente alejada de la gravedad del mundo que nos rodeaba, fluctuando en un espacio ancho y libre. Y mi mirada, carente del peso gravitatorio de los cuerpos, no pudo menos que entregarse al enigma y sentarse en el refugio del vacío a observarla en silencio. Y sucedió. Sucedió que sucumbí a un sistema que podría ser traidoramente disoluble y probé suerte a la intemperie, un poco más allá de las fronteras del espíritu, nada más que con mi cuerpo. Nadie bailaba. La aburrida concurrencia aún no decidía por darle un clímax físico a una tertulia que había tenido ya su trance intelectual y que comenzaba a traducirse en carnal. Eran ya las doce y el desenlace discurría entre demasiadas caras con sus respectivas gentes quedándose apernadas o dando demasiadas vueltas. Hasta que, contagiada por la agudeza de una salsa conocida y pegajosa a la que todos estaban indiferentes, me abrí paso y le ofrecí una pieza a la mujer más invisible de la concurrencia, una valiente que accedió y que me distrajo para probarme a mí y a ella lo alejadas que estábamos ambas, la piel color greda y yo, de aquel tiempo y espacio. No importaba quién era. Importaba que mi energía interior rebotase en ella. Llevaba una camisola de seda rosa abierta a mitad de cuerpo, dejando entrever un busto hinchado a fuerzas por un sostén de encaje negro, como si los senos pequeñitos y saltarines no fueran suficientes para inspirar belleza. Con la invisible todo era distinto. Voluminosa y rítmica me dedicaba pasos seguros sin jamás perderme de vista. Nuestros cuerpos bifurcaban y se contraían en el vaivén rítmico y el mundo, entretenido por la novedad, pronto se abrió paso a nuestro pequeño espectáculo. Parecíamos la pareja que no éramos. Su falda corta rozaba los confines de la mía y sus tacones de charol rojo hacían juego con mis botas altas. No recuerdo el color de su vestido. Me preguntó edad y lugar de procedencia, a lo que yo contesté hábilmente ambigua: "Pues, adivina", mientras su aliento me auguraba un cariño que tal vez jamás podría corresponder por culpa de la de piel color greda. Pero el hechizo de encontrarse arde con los desencuentros. Recuerdo que mientras bailaba, miré a ambos lados y noté su vacío. Ella había desaparecido. La música ofreció una tregua a mi pensamiento y a la tortura de su recuerdo que algo en mí se negó a aceptar. Apelé a las imágenes rogando que el espectáculo me diera refugio y el sosiego del hambre mental que producía la falta de la imagen que proyectaba su cuerpo. Mientras bailaba, buscaba. Había mujeres altas y bajas, mujeres de sombreros alados. Mujeres con shorts negros y medias de seda, mujeres con caras de niños bailando desnudas ofreciendo entre tiras negras sus tetillas y sus encantos endurecidos por una ejemplar musculatura. Mujeres femeninísimas cuya indumentaria invisible podría haber empapado de ganas a cualquiera. Pero la color greda no era como ellas y, a diferencia de todas, no aparecía. Una salsa con letra democrática no alcanzaba a ser lo suficiente electrizante como para ofrecerme un descanso mental donde morara la nada, donde ni ella ni la estrepitosa mujer invisible de zapatos de charol que bailaba conmigo pudiesen encontrarme. Afortunadamente, nada duró mucho. Pronto, entre tanto ritmo, entre vuelta y vuelta, por entre los besos de algunas, caricias de otras y sus atosigantes despedidas de algunas emergieron sus pupilas sigilosas posándose en mi imagen. Respiró mi alivio. No se iba con nadie. Estaba sola. La sentí. Creo que la energía derrochada por mi cuerpo le dio coraje para capear el espesor de la concurrencia y el humo. En un par de vueltas quedó encumbrada en una posición estelar en una esquina del improvisado piso de baile desde donde me dedicó miradas a quemarropa. Mi cuerpo, contagiado por la energía de la salsa y la de la invisible de zapatos de charol finalmente pudo responderle. Entonces, lejanas de tontos y miedos, lejanas de tanto tonto y de tantos miedos fuimos uno, fuimos una. Abandoné a mi compañera de baile, envalentoné mis actos y derroché la energía esa que se derrocha sólo en los instantes en que se tiene más miedo, en esos instantes en los que o es el cielo o el abismo, lo blanco o lo negro, sólo aquellos instantes que desembocan en los más intensos momentos. No recuerdo si fui yo o ella, lo que sí me acuerdo es que hablamos lo suficiente como para escarbar los minutos previos a nuestro encuentro. De cerca, era inesquivable. Imposible desviar mis pupilas hacia otra imagen, la de su cabello caoba y sus pupilas tiznadas de negro, la de su porte inconfundible y sus pantorrillas perfectas de esas de las que yo carezco y que sólo pertenecen a los travestis. Poco después supe sus gustos y su procedencia y ella lo supo también. Se llamaba Ernesto, Ernestina y yo Ana. Era un ilegal. Yo no. Nadie nos preguntó nada en el civil. Una mujer, un hombre. Una pareja como tantas. Era imposible pensar que era de teatro ese amor que nos reventaba por los ojos. Han pasado algunos años y mi madre lo adora, la adora. Son ellos y ellas quienes nos rechazan. Hemos sido sistemáticamente echados del edén que propició nuestro encuentro y bienvenidos en el infierno desde donde salimos. Ayer, cuando llevábamos a nuestra hija a la peluquería (se llama Ernestiana) el peluquero, ex pareja de Ernesto, no nos quiso atender. A él le dio mucha pena. A mí no me dio pena, me dio rabia, la verdad. Pero luego pasó. Una hija y la más bella de las mujeres: una con pantorrillas extensas y cutis canela... el mejor antídoto para maldecir sin culpa. Nuestra pequeña sonríe mucho, pero es tenaz. Carga con ella mi carácter de amazona y mis largas piernas. Los ojos, cejas y la tez pertenecen a Ernesto. Naturalmente tiene también el color de la greda, gracias a ella o gracias a él y gracias a mí. ** Liza Rosas Bustos, escritora chilena nacida en Valparaíso en 1969. Reside en Nueva York (EUA), donde trabaja como profesora de español de la Escuela Internacional de la ONU. Colabora para el periódico literario Puente Latino de Nueva York y forma parte del Espacio de Escritores del Bronx Writer's Corps. Cuentos suyos han aparecido en las revistas Hybrido (Departamento de Español en City University of New York) y Conciencia (Universidad de Nueva York). sup7@aol.com. === Poemas Daniel Di Trana =========================================== *** +ltimo acto Nada podrá detener las mareas Ni las brisas, ni los vientos demoníacos que azotan las azoteas desnudas, las usinas desiertas y los parajes más errantes de los paisajes más hostiles No habrá un minúsculo reducto donde esconder la risa donde moldear las almas donde aplacar la ira ni posponer las frías mañanas del olvido. No habrá descanso ni puertas, ni atajos, ni cornisas. Nada podrá detener las mareas ni la sal corrosiva de sus dientes canibalescos, impiadosos, arma sutil que cercena las entrañas sagradas de los cuerpos casi limpios. Nadie podrá ser parte de este caos Ni juez, ni espada, ni palabra. Nadie tiene en sus manos la estocada que detenga el fluir silencioso de los mares. *** Ajenas Mis noches tenían sabor a mar Inmensas, oscuras, profundas Muchas veces (o siempre) frías, saladas, distintas a las tuyas. No conozco tus noches. Mis noches rompían el hervor del sol que claudicaba inhibido frente al sosiego del mal que se hacía presente cada noche, Distintas a las tuyas son mis noches De azar, de miedos de comisuras partidas por el frío y serpientes borrachas de deseo. Sibilas errantes Devoradoras de la piel de los hombres errantes. *** De los fondos ríos Me he visto en la obligación de someterme a la indecisa levitación de mi alma me he visto caer agonizar en tu seno revolcarme en tu regazo y gozar de la piedad de tu consuelo. Me he visto zozobrar en tus orillas maniatando mis verdades a la profunda base de tus sueños. Me he visto vapuleado errático oxidándome en el hierro de las horas, y casi a punto de abandonar las ligaduras del consuelo Me he visto avasallado sin forma intimado por el barro abrasador de las turbias aguas de los fondos fríos de los fríos ríos. ** Daniel Di Trana, escritor argentino nacido en Villa Maza (Provincia de Buenos Aires, 1966). Reside en la actualidad en la ciudad de Mar del Plata. Ha publicado en varios diarios y revistas, y en el libro Buenos Aires y sus escritores. Antología. Cursa actualmente la Licenciatura en Filosofía en la Facultad de Humanidades, UNMDP. alkimia@arnet.com.ar. === De guagua en guagua Wilkins Román Samot ========================== "La guagua en que transito, precipitándose por la explanada, me deja en la parada del pasado y prosigue su viaje hacia otra angustia". De Magaly Quiñones. En la 1ª parada: Iba con la velocidad del reloj que desea llegar antes de que sea demasiado tarde. Pero como quiera fue así. Dejó de palpitar la pepa de su pasajero y la misis me dijo que lo tomara con calma, que a todos nos habría de llegar el día, que a todos... aunque a mí más bien me llegó la tarde. Fue a eso de las tres de la tarde. Sí, a eso de las tres, pues todavía la campanada de las tres no sonaba: ding, dong... Cuando pasamos por la iglesia, el cura como que se dio cuenta de mi partida y comenzó la santa misa. -Que en paz descanse su cuerpo y su alma pueda subir a las alturas de los cielos a servir al Dios padre. Mas yo le dije desde adentro de la caja: -A servir al Dios padre irá tu alma, que yo no fui ni soy y tampoco seré mozo. Yo no te niego que tuve mala vida. Que fui conserje, cocinero y hasta mendigo, pero yo pa' allá arriba no voy a hacer lo mismo que hice acá abajo. Si es pa' lo mismo que me dejen acá abajo un ratito más. Acá me mantengo un ratito más con los cupones, si es que a Rubén y su trulla no le dan su independencia. Entonces sí que me voy. Mira Dios, déjalo pa' más tarde, que esto está malo y si me voy pa' arriba fue porque se puso peor. Por la 2ª parada: En el cementerio el Señor de la sotana negra continuó diciendo: -Y en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo le decimos adiós al alma de quien en cuerpo presente fuera, nuestro amigo y compueblano, Diplo de la Plaza. Bueno, pues que Dios bendiga a los aquí presentes y recuerden que allá en las alturas de los cielos nos esperan "calles de oro y de cristal", siempre y cuando vivamos a imagen y semejanza del Dios padre. Y desde la caja le dije: -Entonces al pobre lo que le espera es otra angustia. Rumbo a la 3ª parada: -Que llegue pronto porque si no me terminan de comer los gusanos. Postdata: el autor escuchó concordar a unos pasajeros en torno a que hay que vivir el momento, pues el resto (del tiempo) viene por añadidura (entre el 6 y el 20 de octubre de 1997, calle Bosque, edificio Bosque #22, Mayagüez, Puerto Rico). ** Wilkins Román Samot, escritor puertorriqueño nacido en 1975. Ganó en 1996 el primer premio en el certamen literario +ster Feliciano Mendoza con el ensayo "El candado y las cadenas del espíritu" y el del Instituto Comercial de Puerto Rico (ICPR), con el cuento "El patriota en la diáspora". Ha publicado textos en diversos medios, como los semanarios Claridad y Visión, el periódico Diálogo y la revista Magüey. Bachiller en sociología en la Universidad de Puerto Rico. snikliw@olemail.com. === Poemas Manuel González Navarrete ================================= *** Sacrilegio del cuerpo Espacio de misterio, un cuerpo de mujer nos fortalece. Se adentra, pegajoso como un Dios, y expía nuestras culpas. Nadie, ni Cristo ni sacerdotes impide el sacrilegio. Símbolo al fin, una mujer se torna desmesura, angustia despiadada por el sexo, identidad y odio, salvación, secreto. nada, ni comunión ni rezos, ni la hostia que en mi lengua desvanece redimirán la sangre. *** Probar su filo Para Teresa Impaciente la espada busca probar su filo. Se yergue, tiembla un poco, emprende el vuelo... Del mar vienen las voces que maceran mi oído, ecos que persuaden la piedra a pinceladas. Llegan de allá desaforados cantos, apremio; una mano que sujeta, deseo; el susurro que crece, grito; los afligidos ojos, deceso. ...rasga el aire decidida, abre en la carne un tajo y parte, rectamente, mi inagotable pecho. *** Minucias Un hombre evade la tristeza... es muerto. Otro convoca la sonrisa... cae fulminado. +Qué hacer si la primavera se hace la desentendida? *** Paradoja Afuera, día gris, una llovizna interminable. Aquí, un haz de luz separa el entrever de cuerpos y hiere la palidez de un rostro ensimismado. En el verano impasible: una mirada centellea perversa y enciende el sol en este vagón del metro. *** Matinal Escucha cómo en la calma goza la mar sus arpegios de agua. Marfil y madera, sonido de peces que brillan y saltan. Mira cómo las manos de líquido azul acarician la playa y siente el vaivén con que el viento nos mece y nos canta. De lo alto, en rápida escala, notas de luz se desgajan, esperan el tiempo de preñar las olas -cristales de plata- y hacer de la canción una sonata. *** Haikús Lluvia de estrellas, fulgor que lame la piel, es la candela. Canta la brisa, la mar en calma, leve, como ceniza. Despierta niña, que el colibrí ya agita las campanitas. ** Manuel González Navarrete, escritor mexicano nacido en Mérida, Yucatán. Es licenciado en Educación. Ha publicado algunos artículos en periódicos y revistas e imparte talleres de creación literaria para adolescentes. vazgonz@dsi.com.mx. === La Trini Santiago Charro del Castillo ============================ A comienzos de agosto llegó el primer viento terral, ese viento que lleva fuego en sus alas y que nosotros siempre creíamos que venía del desierto del Sahara. El terral barrió las calles durante algunos días. Pero el calor que desprendía, como vapor de agua hirviendo, nos dejaba durante la jornada amodorrados y sudorosos en las calles del barrio, sin ganas de levantar los pies para patalear la pelota y tampoco nos dejaba fuerzas para correr detrás de ella. Los legionarios desfilaron sudando por la calle, con sus mangas remangadas y a paso ligero, al son de los tambores. Se dirigían al puerto, a embarcarse para Ifni, a defender a su compañeros asediados por los moros. El mediodía que Chico se cayó del árbol, fue el primer día de aquel tórrido viento. Habíamos estado arrojando piedras con tirachinas a los gorriones, que cada vez se subían a las ramas más altas de los eucaliptos, huyendo de nuestros proyectiles. Luego, en vista de que los gorriones se nos alejaban como blancos probables, nos pusimos a tirarnos piedras entre nosotros. Sólo nos quedamos allí Chico y yo. Los demás huyeron despavoridos. De pronto, Chico se encaramó a uno de los árboles. Acababa de empezar la escalada por el tronco, cuando apareció el guardia municipal con sus correajes negros y su enorme gorra de plato gris. Mientras el guardia miraba enojado hacia arriba, se oyó el crujido de una rama y Chico cayó al suelo de costado. Se le quedó inmovilizado el brazo derecho. El guardia nos dijo que se había partido el brazo. Lo convencí para que me dejara llevarlo al puesto de socorro. En el puesto de socorro le escayolaron el brazo y le cosieron algunos puntos en la frente, donde se había hecho una raja, por la que apenas había sangrado, a pesar de su anchura. Cuando llegamos a su casa, la madre nos dijo que cualquier día nos mataríamos, ya que, evidentemente, estábamos dejados de la mano de Dios. Después de almorzar en silencio, le conté a mi abuela lo que le había pasado a Chico, mientras ella le decía a mi tío que esos legionarios habían llegado a Melilla procedentes de Ceuta. Luego me mandó a dormir la siesta, sin apagar la radio. Entre sueños, me puse a pensar en la Trini. Durante un tiempo, Chico no podría venir a los acantilados con ella, como hacíamos todos los domingos. Apenas pude dormir con ese calor que había traído el terral. Sobre las seis o las siete, después de merendar una barra de pan con mantequilla de chocolate y un vaso de leche, me fui para la casa de Chico. Allí hablamos un rato sobre el guardia y sobre los demás de la pandilla. Le noté desanimado, con aquella venda en la frente y su brazo escayolado, tumbado en el sofá de la salita. Decidí ir a visitar a la Trini, pero, antes de llegar a su casa, me acordé de Chico. Volví a casa de Chico. Me senté a su lado, en un taburete que había cerca del sofá. Me dijo de mala gana que jugáramos al parchís, que lo sacara del primer cajón del trinchero. La madre vino con la merienda y se la puso encima de la mesa. Chico no se movió. -+Tienes ganas de jugar al parchís? -le pregunté. -Sí. -+Te duele el brazo? -No. ¡Saca las fichas! Esta vez no desplazaba las fichas a su antojo. Las colocaba donde debía, según los números que marcaban los dados. Estaba claro que Chico no se encontraba muy bien. Se escucharon de nuevo los tambores de los legionarios. Me asomé al balcón. Desfilaba una compañía con menos soldados que la de antes. Chico siguió sentado en el sofá. La madre me dijo que me fuese, que Chico estaba cansado. Al día siguiente, casi a la misma hora, volví a su casa. -+Era bonito el desfile? -me preguntó. -Sí -le dije. -+Iba el borrego? -No. El borrego desfiló por la mañana, +no te acuerdas? -Mi padre dice que los moros no se quedarán con Sidi Ifni, que si abandonamos Sidi Ifni, querrán quedarse después con Melilla. -Chico, mi tío dice que la Trini tiene, por lo menos, la misma edad que él. -¡Eso cómo va a ser! Si tu tío tiene veintitrés o veinticuatro años. -Mi abuela tiene un mosqueo conmigo que no veas. No quiere que vayamos a los acantilados con la Trini y eso que me lleva ocho o nueve años. -Me cago en la leche. Este año me voy a perder las tetas de la Trini. +Has visto cómo le quedaba el bikini el año pasado? -Sí. Este año tengo que tocar a la Trini. -No se va a dejar. Además, como se entere tu abuela, te va a inflar a palos. El día siguiente era domingo. El terral no se había marchado del todo. Pero el agua de los acantilados estaba fría aquella mañana. Siempre que el cielo amanecía azul y despejado, el agua helaba las carnes. El padre del Rafi sacaba de las bolsas los arpones para pescar pulpos. La Trini apareció con su bolsita amarilla, estampada de bordados de rosas. Acababa de bajar por el monte. Llevaba unos pantalones cortos blancos y una camiseta amarilla, como el bolso. Nos tiramos al agua dos o tres de la pandilla. El padre del Rafi desapareció debajo del agua con su arpón, sus gafas submarinas y sus aletas, todo de color negro. Nuestras voces se repetían en eco cuando chocaban con una enorme gruta que había cerca de donde nos bañábamos. De la radio que había encima de una roca se escuchaba una canción de Antonio Molina. Cuando vi que la Trini se iba a dar una vuelta por las rocas, me subí al cantil y la seguí. No se había quitado todavía la ropa. Se sentó en la arena, en la sombra, detrás de una roca. Me quedé de pie, delante de ella. -+Qué miras? -me preguntó. -Nada, a ti. -Déjate de tonterías. Eres un niño. -+Y si fuese mayor? +Te dejarías tocar? La Trini empezó a reírse. Le noté cómo se le movía el jersey a la altura del pecho. -+Pero no sabes que ya tengo novio? -al escuchar aquella pregunta, se me puso la piel de gallina. Luego me dijo que su novio era uno de los legionarios que se habían ido en un barco de guerra a Sidi Ifni. Cuando dijo aquello se puso seria. Se levantó, se quitó la ropa dándome la espalda y se tiró al agua de pie, tapándose la nariz. Al poco, escuché un grito de la Trini cuando estaba en el agua. Se había asustado con el pulpo marrón que le estaba enseñando el padre del Rafi, que acababa de emerger del fondo con las gafas submarinas encima de la cabeza. Al día siguiente, el Chico salió de su casa y vino a visitarme. Me preguntó por la Trini, si la había sobado. Le dije que se había echado un novio legionario y me contestó que eso era un rollo, que el próximo domingo pensaba ir a los acantilados, y que a pesar de su brazo escayolado él le iba a atacar, que yo era un crío y que como él era mayor que yo, que ella lo iba a desear como a un hombre. Cuando apareció mi abuela con la fuente de pescado frito, el Chico se calló. Empezamos a comer pescado y a beber vino tinto de una garrafa. Mi abuela, antes de irse a la cocina, nos dijo, mirando al Chico: -+Sabéis que la Trini se va mañana a Málaga? Me lo ha dicho su madre esta mañana, cuando la vi en el mercado -nos quedamos fríos, a pesar del vaso de tinto que nos habíamos zampado. Mi abuela continuó: -Se va detrás del legionario. ¡Hala! Así está mejor para vosotros. ** Santiago Charro del Castillo, escritor español nacido en Melilla en 1955. Se graduó de economista en 1978 y ejerce en la especialidad de temas tributarios y contables. Ha publicado artículos sobre economía en medios de Málaga, donde reside, y un relato en la antología Cuentos que llevó el cartero (1998), con varios autores. charroas@arrakis.es. === Amor estúpido... y feliz Jorge Luis Bustamante Rodríguez ========= Ella nunca me haría caso. Definitivamente, no aceptaría ser mi enamorada. Ella no era de esa clase de chicas que están con cualquiera, no. Ella era de esas que buscan un enamorado alto, bien parecido, deportista si es posible y, sobre todo, con auto. Yo por esa época cumplía a duras penas con los dos primeros requisitos. Pero el cuarto estaba lejos, muy lejos de mi alcance. En ese tiempo cursaba yo el último ciclo de los Estudios Generales Ciencias en la Universidad Católica. Mis padres con gran esfuerzo podían pagar la universidad que, como todas en el Perú, es bastante costosa. Estudiaba ingeniería informática, la carrera de moda. "Tienes que estudiar una carrera lucrativa, que esté de moda", decía mamá. "Si vamos a hacer el esfuerzo de pagar esa universidad, que al menos te asegure un futuro promisorio", añadía papá. Estas frases se repetían especialmente cuando yo decía que la carrera no me gustaba, que odiaba la física, que mi vocación era la psicología -y las chicas de esa facultad. Finalmente ellos tuvieron razón, mi carrera es muy lucrativa. Y el prestigio de la universidad me sirvió para conseguir un buen trabajo, buen sueldo, buen auto y para, ahora sí, acceder a chicas como Lucía. ¡Caray! +Qué diría Lucía si me viera hoy? Seguro que se caería de espaldas pues ahora su fama de interesada es muy conocida en la élite limeña, de la que ella fue una vez parte, cuando estaba casada con un prestigioso abogado, de la Católica también, que tenía un bufete muy conocido hasta que se metió con el gobierno y fue, extrañamente, deportado. Después de aquel incidente ella se divorció y se casó a los pocos meses con un cirujano prestigioso, quien al descubrir sus intenciones, que para ese tiempo ya se hacían algo conocidas, le pidió rápidamente el divorcio. ¡Ay, Lucía, si me vieras ahora! Cuántas ganas me dan de ir a buscarte a Miami, donde dicen que estás, trabajando de anfitriona, acompañante y qué sé yo más. Seguro que a mis brazos te lanzarías (y en mi BMW raudamente te sentarías). Pero Fiorella, tu gran amiga, ahora mía también, dice que sería un gran error. No sé cuál error sería más grande, si el quedarme o el ir. Yo todavía sigo enamorado de ti, como antes, como siempre, observando esa foto que un día en los pasillos de Letras se te cayó y yo, después de dudar, me la quedé y guardé con mucho esmero. En aquel 4Ý ciclo de Estudios Generales Ciencias nos permitían llevar un curso electivo en la Facultad de Letras. Me matriculé, sin pensarlo dos veces, en psicología. Y en esa, la primera clase, miércoles 10 de marzo de 1995, 11:00 am, la vi por primera vez. Yo me senté, como era mi costumbre de niño aplicado -léase nerd-, en la primera fila. Ella y sus dos amigas, Fiorella una de ellas, llegaron tarde así que no tuvieron más remedio que sentarse adelante también. Lucía a mi derecha, Fiorella a mi izquierda y la otra, de quien no recuerdo ya su nombre, detrás de mí. ¡Oh, el paraíso! Ojos verdes a la derecha, ojos celestes a la izquierda. Pelo castaño a un lado, rubio al otro. Mas el pelo rubio y ojos celestes de Fiorella nunca me impresionaron, ni aun ahora que, seguramente, ella quisiera. Me impactaron esos grandes ojos verdes, rodeados de aquel pelo castaño de aspecto despeinado, grandes labios rojos y nariz respingada, esbelta figura, no más de 55 kilos, muy acordes con su 1,72 m de alto. Dos horas bastaron para enamorarme, una eternidad me sobra para contemplarla, para amarla. Mas ella nunca se fijó en mí. No al menos como yo hubiera querido. Para ella, yo sólo era su profesorcito de matemáticas, nada más, ni siquiera su amigo, a pesar de que yo traté de serlo. Lucía, Fiorella y..., por más que quiero no me puedo acordar su nombre, siempre llegaban tarde a clases así que siempre se sentaban cerca de mí. Ellas, Lucía especialmente, al enterarse de que yo era de Ciencias (+me delató mi ropa?, +mi forma de hablar..?; debió ser mi código, no sé), me habló un día a la salida de clases, yo no me atreví a hablarle antes por mi timidez, y me preguntó muchas cosas, entre ellas, si sabía Matemáticas 2. "+Mate 2? +Derivadas, verdad? Pasé con 15 o 16, no estoy seguro". "Sí, me encantaría enseñarte". "El jueves no puedo, mejor el viernes... +A la una..? Listo, una y media... +En la sala de estudios..? En la rotonda... OK, en la rotonda de Letras, viernes a la 1:30 pm". "Nos vemos", dijo con una sonrisa -¡qué sonrisa!- de por medio. Y así desde aquel viernes me convertí en su profesor particular de matemáticas, de ella y de sus amigas. Cada quince días, el viernes antes de la práctica del sábado, nos reuníamos en la rotonda de Letras. De allí íbamos a la sala de estudios o a la Biblioteca Central. Para cuando acababa ya el ciclo, Lucía se mostraba muy amable, iba a pasar Matemáticas 2 llevándolo por primera vez, tenía por qué. Incluso me pidió mi teléfono y me llamaba a veces, aunque sólo para pedirme que le explicara algo que no había entendido bien. Fiorella y..., +cómo se llamaba?, siempre fueron muy amables conmigo, especialmente Fiorella, a quien, por ello, llamé años después para que fuera mi contadora. Pero Lucía del Valle y Bardales venía de buena familia. Acostumbrada a ciertas comodidades que, definitivamente, en ese tiempo, un chico como yo no le podía dar. Yo no tenía carro, no tenía buen apellido ni nada. A las justas tenía para llevarla en combi. +Cómo la iba a invitar a salir entonces?. "Invítala, no seas zonzo, ella no es tan pituca como parece, ella es muy buena, sólo que tiene sus cositas de niña comodona, tú sabes", me decía Fiorella. Sin embargo yo nunca tuve el valor de invitarla. Menos cuando me enteré, al final del ciclo, que estaba en amoríos con aquel estudiante de derecho, que para esa época ya manejaba un Volvo y que años más tarde sería su esposo. A quien sí invité a salir fue a Fiorella, ella es muy linda, aunque finalmente ella pagó todo. "Gracias a ti pasé mate en prima, te debo una... En realidad todas te debemos una... Pero... Tú sabes como es Lucía, poco efusiva". Interesada, eso es lo que era, y sigue siendo, Lucía del Valle y Bardales. Aquel ciclo, el primero de 1995, terminó con pena y sin gloria, o mejor dicho sin Lucía, para mí. Lucía siguió llamándome después, los siguientes dos ciclos en los que tuvo que llevar Matemáticas 3 y 4. Fiorella también me llamaba, a veces, pero no sólo para pedirme que le enseñara, sino también para saber cómo estaba. "+Sigues enamorado de Lucía..? Ya olvídala, vas a ver que pronto vas a conocer a la chica que realmente te merece". Mentira. Hasta ahora no la conozco. +Fiorella? Siempre fue mi amiga, no sé, sólo la veo así. +Estúpido? Tal vez. Luego de aquellos dos ciclos de reuniones cada viernes antes de la práctica del sábado, con llamada un día antes, no la volví a ver más. Salvo una que otra vez que me la encontraba en alguna cafetería o por algún lado de la universidad. Ella ya sólo me saludaba, bien del brazo de aquel prometedor estudiante de derecho, aunque ya no manejara un Volvo del año, sino más bien de un par de años atrás, ya más viejo y usado, pero Volvo al fin. Por supuesto que ella no sabía que mi situación económica había cambiado, ya para ese entonces mi papá tenía un puesto de gerente en una compañía constructora y años más tarde, ahora sí se enteró y me llamó, una cátedra en macroeconomía en nuestra universidad. Cargo que nos permitió agobiarnos del gran peso del pago mensual de la universidad y con el cual papá empezó a pagar la cuota mensual de un auto, hace rato que se lo merecía, y al año siguiente la cuota de otro carro para mí. -+Aló? +Carlos? -+Sí? -¡Hola!, soy Lucía... -Ah... Hola -dije yo con suma extrañeza, aunque no tanta después de recordar que papá había salido en el boletín de la universidad. -+Cómo has estado..? +Qué tal la facultad? Ya acabas este año, +verdad? -Bien, gracias... No, el próximo, me faltan tres ciclos todavía. -¡A que no sabes a quién vi..! ¡A Fiorella..! Hace tiempo que no la veía; tú sabes, está trabajando y ya no viene mucho a la universidad... Te mandó saludos, siempre se acuerda de ti. -Gracias. -Hablamos un montón, como una hora. Me dijo para reunirnos, salir un sábado en la noche, a Barranco, a tomar un par de chelas. +Ya tienes novia? Llévala, porque yo voy a ir con mi amorzote, Antonio, te acuerdas de él, +verdad? Y Fiorella me contó que también tiene enamorado, no me acuerdo cómo se llama, seguro que lo lleva... -Ah. Pero... Yo no tengo enamorada... -¡Ay Carlos! Tú siempre tan poco sociable... ¡Vamos, afuera esa timidez..! ¡Ya está..! Yo te consigo una amiga... +Te acuerdas de Claudia..? estudió con nosotros un par de veces, mate, está en mi facultad... -+Claudia?, no me acuerdo. -No importa, te va a encantar, es guapísima, buenísima gente, muy linda... A ver... +Qué te parece este sábado..? No, no, es muy pronto, mejor el otro... Sí, el otro... Déjame ver que cae... ¡15! Listo, el 15 nos reunimos... A las 11:00 en la Plaza de Barranco... O no, mejor ven a mi casa, le digo a Fiorella que venga también... Nos tomamos algo aquí y luego nos vamos... +Te acuerdas de mi casa, no..? -Sí, creo. -Bien, entonces el próximo sábado, 15, a las 11:00... Mejor 10:30, en mi casa, +ok? -Ok. -Bueno Carlos, tú siempre tan hablador conmigo... +Con Fiorella no eres así no..? En fin, ya tengo que colgar, si no mi mamá me mata, dice que ando colgada del teléfono nomás... Nos vemos el sábado... Chao... Un beso... -Chao. Después de aquella sorpresiva llamada, hablé con Fiorella. Me dijo que le parecía genial que nos reuniéramos después de tanto tiempo. -+No sigues enamorado de ella o sí? -... -Ya olvídala. Esa noche del sábado 15 a las 10:30 en punto llegué a su casa en mi Peugeot color negro. "¡Qué bonito auto!, +no te parece Lucía?", dijo su mamá. "Es más bonito que el de Antonio". "¡Caray, mamá! Tú y tus cosas". "Pasa, hijo, toma asiento, +te sirves algo..? +Un whisky..? +Con hielo..? Tengo un JW que está exquisito... Sírvete, hijo". Los demás llegaron un momento después. Fiorella y su enamorado, en taxi y Antonio en su auto, cada vez más viejo pero Volvo al fin. "Ay, me olvidé, Carlos, Claudia no podía venir, tenía un compromiso, lo siento... No te molesta, +no?". Esa noche fue un desastre. Lucía como siempre no paraba de hablar y de diez cosas que decía, once eran tonterías. Que mi papá se va a comprar un auto nuevo, un Volvo tal vez, como el de Antonio. Que Antonio ya está haciendo prácticas en un estudio de abogados. Que mi mamá y yo nos vamos a ir a Europa en vacaciones. Que... +A quién le importaba? Sólo a ella, pobre egocéntrica. Antonio, con sus aires de rico, no dejaba de hablar de la Facultad de Derecho y de cómo después iría a la Academia de Diplomacia, cosa que nunca hizo. José Carlos, el enamorado de Fiorella, aburridísimo él, sólo tomaba y contestaba con monosílabos. Fiorella, molesta con Lucía por lo que me había hecho, sólo cruzaba palabra conmigo y con José Carlos, quien apenas le contestaba. "+Nos vamos?", dijo José Carlos después de unas horas. "Ok", respondió Fiorella aún angustiada por lo mal que había salido aquella noche del reencuentro de viejos (+?) amigos. "Yo también me voy". "No te vayas, Carlos, quédate un rato... Mira... Allá en la barra, esa chica, hace rato que te está mirando, me he dado cuenta, +por qué no vas y le invitas un trago?". "Estoy cansado, lo siento, para otra vez será... Chao, Lucía; adiós, Antonio". Nunca más nos volvimos a reunir, claro, después de eso, a nadie le sobraban ganas. Y no he vuelto a saber de Lucía, sino sólo lo que se dice por allí. Una vez le escribió a Fiorella desde Miami, una pequeña carta, muy triste. Pero el lazo entre Fiorella y Lucía se había roto ya. Fiorella se había dado finalmente cuenta de la clase de mujer que era Lucía, quien a pesar de ser como es, siempre fue amable con Fiorella, hasta sincera se podría decir. En la carta le contaba que le iba mal, que no era feliz, que quería regresar a Lima pero tenía miedo de lo que se decía sobre ella. "Además, no puedo regresar. +Que haría allí? Sabes bien que nunca ejercí mi carrera, estaría pateando latas. De lo que me dejaron mis padres como herencia, ya no me queda nada". Fiorella me entregó aquella carta, para que la leyera. "Quédatela si quieres, Lucía hace tiempo que murió para mí... Y tú deberías hacer lo mismo... Sigues enamorado de ella, +verdad? ¡Olvídala! ¡No seas estúpido!". Hasta ahora conservo esa carta, siempre tentado a escribirle o, en un arranque de locura, a viajar hasta Miami y buscarla. Seguro que ahora sí me haría caso. Pero, +de qué me serviría? Yo sigo enamorado de ella; pero, como dice Fiorella, ella no me conviene. ¡Ay, Fiorella! Tú siempre tan preocupada en mis asuntos. ¡+Cómo no me enamoré de ti?! ¡Qué tonto que fui, que soy! ¡Ja!, como si uno pudiera ordenarle al corazón. ¡Qué tontería más grande! Y si no se puede, +por qué entonces no voy corriendo en este mismo momento a Miami, busco a Lucía y me caso con ella? +Qué podría perder? +Dinero? Me sobra. Al menos sería feliz. Sería feliz pensando que ella se casó conmigo porque me quiere y no por mi dinero. Sería feliz cada vez que ella iría corriendo hacía mí diciéndome que se fue de compras y encontró cosas geniales, agradeciéndome con una noche ardiente. Porque, de hecho, ella me querría menos que a sus abrigos de Mink o que a su Jaguar o a esos lindos zapatos que combinan tan bien con el rojo fuego del carro. Pero eso a mí no me importa, así soy feliz. Y no me importa porque ella siempre tuvo una gran cualidad: su perfecta hipocresía. Tan hipócrita que hasta mamá le creyó cuando dijo sí, el día de nuestra boda. Tan hipócrita que cada vez que hacemos el amor, tres veces por semana o cuando a ella se le antoja, luce feliz, complacida y, al día siguiente, amanece radiante y tan bella como siempre. Tan hipócrita que... me hace muy feliz. ** Jorge Luis Bustamante Rodríguez, escritor peruano nacido en Lima en 1979. Estudiante de ingeniería informática en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Aficionado a la literatura, la música clásica y el teatro. jorgeluis@chasqui.lared.net.pe. === El buzón de la Tierra de Letras ======================================= *** Licenciaturas vía Internet 11 de septiembre de 1999 Estimado Jorge Gómez: En esta oportunidad, quisiera consultarle acerca de licenciaturas a realizar vía Internet, sobre literatura infantil y juvenil iberoamericana y universal. Yo tengo el título, otorgado en Uruguay, pero me gustaría explorar más en el tema. En mi país no hay tal licenciatura, causa por la cual le hago este pedido. Desde ya le quedo muy agradecida. Alicia Tendler (alitenpo@adinet.com.uy) Montevideo, Uruguay === El regreso del caracol ================================================ *** Actual La Dirección de Cultura de la Universidad de Los Andes (http://www.ula.ve) publica periódicamente la revista de estudios literarios Actual, que reúne en sus páginas a varios de los autores más importantes de Venezuela y otros países hispanoamericanos. En su número 39 (enero-marzo 1999), que nos llegara recientemente, la revista se enfoca en las letras del Brasil, en una edición monográfica titulada "Otras visiones del Paraíso: la literatura brasileña revisitada". El volumen de 318 páginas reúne firmas de la talla de Tânia Pellegrini, Beatriz Resende, José Francisco da Silva, Antonio Carlos Secchin, Judit Gerendas y otros autores que disertan sobre temas tan diversos como la producción cultural brasileña contemporánea, el discurso de los conquistadores, las tendencias actuales de la poesía brasileña o la obra de autores específicos como Benedicto Monteiro, Rubem Fonseca, Aluísio Azevedo y Clarice Lispector, entre otros. Actual, que viene con el cuadro Antropofagia (1929), de Tarsila do Amaral, en la portada de este número, es dirigida por Eduardo Zuleta y coordinada por el poeta Lubio Cardozo. === Post Scriptum ========================================================= "Busco un autor que me quite el sueño, / que prescinda de marcalibros". Adriana Gibbs, "Tratado meteorológico". En: Parece otoño (1993). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviar algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede obtenerlas en el Web visitando la página http://www.letralia.com/publicar.htm. Si lo prefiere, puede recibirlas por correo electrónico escribiendo un mensaje a info@letralia.com, con la palabra "Condiciones" en el subject, o simplemente dando un doble click de ratón en el enlace siguiente: mailto:info@letralia.com?subject=Condiciones. === Las casas de la Tierra de Letras ====================================== Si usted no está suscrito a Letralia, o lo está pero le falta algún número, puede conseguir las ediciones en los siguientes sitios, a donde llegan simultáneamente con su aparición. Sitio de Letralia http://www.letralia.com/archivo.htm Página informativa http://www.rediris.es/list/info/letralia.html Tulane University, http://www.tulane.edu/~latinlib/letralia (sólo Nueva Orleans, EUA ediciones de texto hasta la del 16/9/96). DC BBS BBS del Decanato de Ciencias de la Universidad Centro Occidental "Lisandro Alvarado". Barquisimeto, Lara, Venezuela. Telnet a obelisco.ucla.edu.ve o a 150.186.96.4. Login: bbs Sendanet BBS ftp://ftp2.sendanet.es/ftp/letralia. España. SSDA Boletines electrónicos argentinos adscritos al Sistema de Soporte de Distribución de Archivos, a donde Letralia es subida por Horacio Massimino (dodo@mail.cano.com.ar). 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