~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 100 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 22 de septiembre de 2003 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "100", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Exposición antidrogas. / Wynter, escapado. / Plagiar con | Breves creatividad. / Arte azul. / Alberti digital. / Sin pagar | entrada. / El teatro que camina. / Cine en la | biblioteca. / Chilenos memoriosos. / Nuevos hilos para | Ariadna. / Lo que no hacen los chicos buenos. | | Venezuela y China se miran. / El siglo de Alberti. / | Noticias Constituido formalmente el Centro de Estudios | Cervantinos de Guanajuato. / Presentan tomo 6 del | Diccionario de escritores mexicanos del siglo XX. / | Premio al mejor guión en Puerto Rico gana el dominicano | César Rodríguez. / El spanglish según Stavans. / José | Salgar recibe premio Nuevo Periodismo Cemex-FNPI. / | Celebran en Caracas homenaje al Carrao de Palmarito. / | Pablo Milanés fustiga a los Grammy Latinos. / Familia de | García Lorca se opone a exhumación de sus restos. / | Venezuela propone mercado común del libro. / Falleció el | escritor guatemalteco Mario Monteforte Toledo. / Muere a | los 101 años la cineasta Leni Riefenstahl. / El golpe a | Allende según El Mercurio. / La arepa como objeto | artístico. / Rigoberta Menchú incursiona en la narrativa | para niños. / Conceden el premio Príncipe de Asturias a | J. K. Rowling. / Realizan en Cuba festival musical en | homenaje a Benny Moré. / Murió la gestora cultural | salvadoreña Ana Vilma de Choussy. / Escritor salvadoreño | Julio Díaz-Escamilla gana dos premios de. / Chilenos | rinden tributo a Salvador Allende y Víctor Jara. / | Editores españoles entregan Premios al Fomento de la | Lectura. / Diccionario de comunicación y cultura | publican en El Salvador. / Tensión entre Madrid y La | Habana por cierre de centro cultural. / Incluida la voz | de Gardel en la Memoria del Mundo de la Unesco. / | Fallece en París el compositor chileno Sergio Ortega. / | Barnes&Noble amplía servicios en castellano. / Mario | Benedetti presenta en Madrid El porvenir de mi pasado. / | Fulgencio Argüelles gana el premio Café Gijón 2003. / | Mercedes Sosa expresa indignación ante fusilamientos en | Cuba. / Falleció María Teresa Bosch, viuda del editor | José Manuel Lara. / Academia Canaria de la Lengua | recibirá aporte oficial. / A los 86 años fallece Juan | José Güiraldes. / Investigador mexicano lanza nueva | teoría sobre murales de Cacaxtla. / | EscueladeEscritores.com abre sus puertas digitales. / | Medio siglo de El Llano en llamas, de Juan Rulfo. / Caja | Duero apoyará la preparación del compendio de la nueva | Gramática. / Murió en Lima el poeta Washington Delgado. | / Casa de la Poesía de Maracaibo celebró sus diez años. | / El venezolano Edicson Ruiz en la Filarmónica de | Berlín. / Celebran XI Festival Internacional de Poesía | de Bogotá. / Realizan en Caracas el Primer Mes de la | Fotografía 2003. / Organismos internacionales dictarán | taller a editores centroamericanos. / Programa radial | Tus Poemas por las Ondas reabre convocatorias. / | Propost.org presentará eventos poéticos en Madrid y | Barcelona. / Realizarán en Porto Alegre la IV Bienal de | Artes Visuales del Mercosur. / Encuentro de Poetas de | Morelia será dedicado a Eduardo Lizalde. / Congreso de | Metapoesía celebrarán en República Dominicana. / | Encuentro de Escritores por la Paz de Colombia | celebrarán en noviembre. | | Pablo Neruda | Literatura http://www.uchile.cl/neruda | en Internet | "Crónica de una vida anunciada", Dixon Moya. "Picaresca | Artículos y en dólares", Pablo Gamba. "El tiempo, el hambre, la | reportajes herida", Carlos Barbarito. | | "Constructivismo poético: estética-epistemológica | Sala de ensayo (Sepelio del postmodernismo)", Marco Massoni-Oyarzún. | | Poemas de Mónica Munizaga Yávar. / "La última sutileza | Letras del diablo", Rafael Ortega. / "Al borde de la estación" | (extractos), Claudia Hernández. / "Un supuesto plagio de | Borges", Carlos Briones. / "Una mujer en el espejo" | (extractos), María Milagros Roibón. / Dos textos de Paúl | Tellería. / "Índigo" (extractos), Homero Vivas García. / | "Doña Pringamosa", Iván de Paula. / Poemas de Cristina | Rascón Castro. / "Macualo cumple años", Jairo García | Méndez. / Textos de Dubraska González Gámez. / | "Mercado", Ariel Bermani. | | Antología poética de Luisa Futoransky. | El regreso | del caracol | Diálogo del espejo. | El buzón | Ángel Rosenblat. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/servicios/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/servicios/archivo.htm =========================== CONCURSOS LITERARIOS ========================== Reciba anuncios de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestro exclusivo servicio gratuito. 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Está demasiado fresca nuestra reaparición para considerar el 100, número cabalístico por su redondez, un momento demasiado especial. De alguna manera esta edición no es la centésima, sino la sexta de una nueva etapa de cuyo asombro no terminamos de salir, por lo vertiginoso de su realización y las evidentes dificultades que aún nos acechan. Vaya entonces hasta ustedes, estimados lectores, nuestro sincero augur de salud por siempre, y nuestro agradecimiento por acompañarnos a pesar de todo en el armónico poblamiento de las forestas de la Tierra de Letras. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com === Breves ================================================================ Exposición antidrogas. El Museo de los Niños, en Caracas, ha inaugurado recientemente una exposición en torno al tema de las drogas, para contribuir al combate de este flagelo. Los pequeños visitantes pueden aprender cómo en épocas pretéritas los aborígenes utilizaban las drogas con fines medicinales y religiosos, y son instruidos en actividades de prevención. La iniciativa cuenta con el apoyo de instituciones financieras locales, que ya han preparado visitas para unos 9.000 niños. Wynter, escapado. El escritor panameño Carlos Oriel Wynter Melo (carloswynter@usa.net) publicó recientemente su libro de cuentos El escapista y demás fugas, cuyo texto central fue publicado en nuestra edición 88, el 15 de mayo de 2000. La presentación del libro se realizó el pasado 3 de septiembre en la librería Exedra Books. http://www.letrasdefuego.com/carloswyntermelo.htm Plagiar con creatividad. Normalmente se considera al plagio una actividad deshonesta. Sin embargo, la Escuela de Escritores está convocando a los escritores de habla hispana a presentar relatos que plagien las ideas o el estilo del escritor colombiano Gabriel García Márquez. Los participantes podrán enviar por correo electrónico hasta dos textos antes del 15 de octubre. El ganador recibirá un vale por 350 euros para adquirir libros y, si vive fuera de España, podrá adquirirlos por Internet. http://www.escueladeescritores.com Arte azul. La educadora salvadoreña Catalina del Cid ha fundado el taller de arte para jóvenes Azul Cobalto, un taller de dibujo, pintura y escultura, exclusivamente para adolescentes de 15 a 18 años y sin requisitos de ingreso. Funciona en turnos de 4 a 6 de la tarde, de lunes a jueves, y de 6 de la tarde a 8 de la noche, los viernes. Los sábados se dividirá en dos turnos, uno de 9 a 11 de la mañana y otro de 3 a 5 de la tarde. Los interesados pueden acudir al local 11 del edificio Callven, Nº 188, en la avenida Circunvalación de la colonia Escalón, en San Salvador, o telefonear al 2636853 y 8937449. tallerazulcobalto@yahoo.com Alberti digital. La Fundación Rafael Alberti conmemora el centenario del nacimiento del poeta con una remodelación completa de su sitio en Internet, incluyendo una visita virtual por sus instalaciones, localizadas en la casa donde vivió el poeta de niño en el Puerto de Santa María. Además están disponibles una bibliografía, estudios y tesis publicadas, vías de contacto e información actualizada sobre las distintas actividades que se desarrollan en la fundación, así como grabaciones del poeta recitando sus textos. http://www.rafaelalberti.es Sin pagar entrada. El dominicano Jimmy Hungría coproduce con José Isidro Frías el programa de radio Entrada Gratis, que se transmitirá de lunes a viernes entre 7 y 9 de la mañana por Quisqueya 96.1 FM. Sus oyentes se deleitarán con música clásica, soundtracks de películas, jazz, música brasileña, new age y otros géneros de poca difusión en la radio dominicana. También tendrá notas y comentarios sobre temas culturales y entrevistas con personalidades del quehacer cultural. jimmyhungria@yahoo.com Cine en la biblioteca. Este 25 de septiembre se inicia el cineclub La Venus de Nácar, que proyectará de manera quincenal, los jueves, entre 7 y 9 de la noche, en la Biblioteca Municipal Augusto Padrón. La primera película que verán los asistentes es El espíritu de la colmena, de Víctor Erice. La coordinación de la actividad está a cargo de Carlos Delgado Díaz, egresado en artes, mención cine, por la Universidad Central de Venezuela, y especialista en museología por la Universidad de Valladolid de España. Chilenos memoriosos. La Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos de Chile (Dibam) acaba de presentar su portal Memoria Chilena, un sitio que ofrece acceso a fuentes documentales como impresos, manuscritos, mapas, grabados, fotografías, registros sonoros y audiovisuales, conservados por la institución. El sitio satisfará a usuarios que necesiten información documentada sobre cultura, historia y literatura chilenas. http://www.memoriachilena.cl Nuevos hilos para Ariadna. La publicación Ariadna RC, que dirige el español Antonio R. Polo González (literaturas@ariadna-rc.com), está estrenando diseño y, como siempre, lo hace con los mejores contenidos. Ariadna RC publica poesía, narrativa, ensayo, crónica y otros materiales. Mantiene además una sección de monográficos sin periodicidad establecida, que elabora con la colaboración de sus lectores. http://www.ariadna-rc.com Lo que no hacen los chicos buenos. El escritor peruano Arturo Zúñiga (azetas@hotmail.com) presentará el 8 de octubre su libro ¡Los chicos buenos no hacen eso!, en el Centro Cultural La Noche, a las 7:30 pm. Intervendrán Benjamín Corso, director de la librería Contracultura, de Miraflores, y el crítico literario Javier Ágreda, del diario La República. Centro Cultural La Noche. Esquina de Camaná y Quilca. Telf. 4230299. ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === Noticias ============================================================== *** Venezuela y China se miran "Una mirada venezolana en China; una mirada china hacia Venezuela", es el nombre de la exposición de fotografía, pintura tradicional y caligrafía chinas inaugurada el pasado 30 de agosto en la Embajada de Venezuela en la República Popular China, como un esfuerzo conjunto entre el cuerpo diplomático venezolano y el Centro de Arte y Cultura Beijing Orient Yibang. La muestra fotográfica, que se mantuvo abierta al público hasta mediados de este mes, está conformada por trabajos de cuatro funcionarios de la embajada venezolana: Enrique Badillo (encargado de Negocios), Luis Tenorio (tercer secretario), Douglas Marín (agregado científico) y Wilfredo Carrizales (agregado cultural). Las tomas de los expositores recogen diversos aspectos del mundo chino: la vida cotidiana en Pekín; niños chinos en diversos ambientes; rostros sonrientes en Lhasa y detalles especiales de antiguas esculturas en piedra en un templo budista de la ciudad de Hangzhou, entre otros. Los pintores chinos invitados representaron las imágenes que más les impresionaron de los paisajes del sur y de los Andes venezolanos, así como la flora y la fauna. Los asistentes apreciaron, entre otras cosas, dos obras representando el Salto Ángel, el Parque Nacional Canaima, el cerro Kukenan, los gallitos de las rocas, el tucán, el oso frontino y la réplica de la capilla de Juan Félix Sánchez. Cuatro de estas obras fueron donadas a la embajada venezolana en China. Por su parte, los calígrafos hicieron alarde de su maestría y le ofrecieron al público asistente (más de ciento cincuenta personas provenientes del ambiente diplomático, gubernamental y cultural de China, así como periodistas de diversos medios) la magia de los caracteres chinos mientras surgían de la tinta y se desplegaban sobre el papel. En las palabras de apertura a la exposición, el agregado cultural -y a la sazón uno de los expositores-, Wilfredo Carrizales, destacó la importancia de eventos de esta naturaleza para procurar el acercamiento entre ambas culturas; lo cual fue reiterado por el señor Yang Kangfei, fundador del Centro de Arte y Cultura Beijing Orient Yibang, en un sencillo discurso en el que enfatizó los avances en el intercambio cultural entre Venezuela y China. *** El siglo de Alberti El pasado mes de agosto fue inaugurada en el Museo Nacional Centro de Artes Reina Sofía la exposición Entre el clavel y la espada, un homenaje al poeta Rafael Alberti, de cuyo nacimiento se cumplirán 101 años el próximo 16 de diciembre. Con esta exposición se cierran los actos del centenario del poeta gaditano. A la inauguración asistieron Doña Sofía, la reina; María Asunción Mateo, viuda del poeta; Pilar del Castillo, ministra de Educación, Cultura y Deporte; Manuel Chaves, presidente de la Junta de Andalucía; José García Velasco, presidente de la Comisión Nacional Rafael Alberti; Juan Manuel Bonet, director del museo y uno de los comisarios de la exposición; Rosa Gómez Arias, esposa del presidente de República Dominicana, y otras personalidades del ambiente cultural. La muestra recoge más de mil piezas que definen la trayectoria vital y artística de Alberti. Incluye obras del poeta en sus distintas facetas y obras de amigos suyos de todas las artes. La personalidad polifacética del artista, que cultivó distintas artes, sirve de hilo conductor de la exposición, planteada cronológicamente por los comisarios Juan Manuel Bonet, Carlos Pérez y Juan Pérez de Ayala. Manuscritos, primeras ediciones y traducciones de sus libros, objetos personales, fotografías, decorados, correspondencia, esculturas y pinturas realizadas por el homenajeado y sus amigos son algunas de las piezas que pueden ser apreciadas en esta exposición, que en diciembre será trasladada a Andalucía, donde permanecerá abierta hasta finales de enero. También en el Museo Reina Sofía, este 19 de septiembre se realizó un recital en el que Aitana Alberti, hija del poeta, interpretó con Efraín Amador y Doris Oropesa las piezas que conforman el Viaje sonoro, una suite creada en la década del 40 por su padre, en conjunto con Paco Aguilar. El Viaje sonoro recorre la lírica del laúd desde que llegó a la Península Ibérica, procedente de tierras africanas, hasta nuestros días. La suite reúne piezas de compositores como Juan del Encina, Lully, Rameau, Scarlatti, Bach, Mozart, Albéniz y Falla, e incluye poemas de Alberti. El poeta y Aguilar llegaron a representarla en más de ochenta ciudades y pueblos de la Argentina y Uruguay, acompañados al piano por Donato Colacelli. Este mismo recital se presentará mañana 23 y el jueves 25 en el Centro Cultural Caja de Canarias. *** Constituido formalmente el Centro de Estudios Cervantinos de Guanajuato El 27 de agosto fue constituido formalmente en Guanajuato, México, el Centro de Estudios Cervantinos, en el marco del XIV Coloquio Cervantino Internacional, celebrado en esa ciudad a finales del pasado mes con participación de cervantistas de Estados Unidos, Japón, Chile, Argentina, Colombia, España y Alemania. Este centro será un espacio para la investigación, el estudio y la reflexión sobre todo lo concerniente a Miguel de Cervantes. Funcionará en un edificio de la Plaza del Ropero que fue designado para ello hace varios años por la Universidad de Guanajuato, que también proporcionará el personal académico necesario y los gastos administrativos. El acta constitutiva del centro fue firmada por el ensayista Eulalio Ferrer, el rector de la Universidad de Guanajuato, Sebastián Sanzberro Lastiri, y el gobernador, Juan Carlos Romero Hicks. Ferrer destacó la "capitalidad cervantina" de Guanajuato en América. Otras actividades en el contexto del coloquio fueron las exposiciones El Quijote en el mundo, facilitada por el Centro de Estudios Cervantinos de España, y Los rostros del Quijote, selección de obras del acervo del Museo Iconográfico del Quijote. La actividad fue organizada por el Museo Iconográfico del Quijote, el gobierno del estado, la Fundación Cervantina de México y la Universidad de Guanajuato. *** Presentan tomo 6 del Diccionario de escritores mexicanos del siglo XX La investigadora Aurora M. Ocampo, que comanda un equipo de otras ocho personas, lleva más de cuatro décadas elaborando el Diccionario de escritores mexicanos el siglo XX, una obra monumental que ha sido reconocida como pionera a nivel internacional, y de la cual fue presentado el sexto tomo (de la N a la Q) el viernes 29 de agosto en la Casa de las Humanidades. El sexto tomo del Diccionario fue publicado bajo el auspicio del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), alma máter para cuyo Centro de Estudios Literarios trabajan los investigadores que elaboran esta magna obra de consulta. En el acto de presentación, Ocampo definió a los escritores como la conciencia de un país, toda vez que leyéndolos "nos damos cuenta de que precisan muchas de las inquietudes que nosotros, como gente normal, no hemos sabido expresar. Leerlos presupone contestarnos muchas preguntas que nos hemos hecho y han quedado en el aire". Cuando esté concluido en 2005, el Diccionario constará de nueve tomos y reunirá referencias de unos tres mil autores. El criterio de los investigadores que lo elaboran consiste en reseñar a cualquier persona que haya publicado al menos dos libros de creación literaria o acerca de literatura, por lo que además de escritores se encuentran reflejados los datos de historiadores, filósofos y periodistas, entre otros profesionales. Los investigadores han eludido adrede la responsabilidad de hacer juicios críticos sobre los autores reseñados. Le han dejado esta parte a la crítica especializada, cuyas citas se incluyen en las fichas de cada autor. "Registramos autores de todo calibre, sin importar que algunos hayan publicado por amistad, compadrazgos, influencias políticas o económicas. Nos hemos encontrado con hechos curiosos de que algunos autores fueron muy importantes en alguna época y ahora son totalmente desconocidos". Entre los datos interesantes revelados por Ocampo y su equipo, se encuentra la mayoritaria afición mexicana por la poesía, género en el que el país puede sentirse orgulloso de su producción cuantitativa y cualitativa. El estado "más literario" -donde más escritores han nacido- es Jalisco. Le siguen Chiapas y Veracruz. Querétaro es el que menos narradores tiene, pues hasta la fecha sólo se ha registrado a uno. Los tomos 7 y 8 se encuentran ya en imprenta, por lo que sólo falta terminar la investigación relativa al noveno. Finalmente todos los datos serán vertidos en un CD-Rom para el que ya se han empezado a dar pasos, dando con el soporte informático mayor versatilidad a los datos a objeto de ser aprovechados por investigadores de todo el mundo. *** Premio al mejor guión en Puerto Rico gana el dominicano César Rodríguez El escritor dominicano César Rodríguez obtuvo el primer premio del Concurso de Guionistas Profesionales auspiciado por la Corporación de Cine de Puerto Rico y la Fundación de Cine de Puerto Rico, con su guión para cortometraje Hola, Soledad. Rodríguez recibió el premio el 29 de agosto en la clausura del Festival de Cortometrajes en el Museo de Arte de Puerto Rico. Licenciado en publicidad, es reconocido en Puerto Rico -donde reside desde hace años- como un gran creativo y también escribe narrativa. Trabaja elaborando campañas publicitarias y guiones cinematográficos. Entre sus trabajos se encuentran el guión y la codirección de la película Los días de Doris, producida por Telemundo, y cuyos derechos recientemente fueron comprados por la Televisión Española. El jurado estuvo presidido por la cineasta española Lola Salvador, a quien acompañaron Laura Vélez, directora ejecutiva de la Corporación de Cine de Puerto Rico; Emilio Guede, presidente de Guede Films; Luis González Argueso, director de Asuntos de la Comunidad de Johnson & Johnson, y Luis Alberto Díaz, jefe de la Cátedra de Cine de la Universidad Católica Andrés Bello en Caracas, Venezuela. *** El spanglish según Stavans Este mes sale al mercado el libro Spanglish: The making of a new American language (Spanglish: la confección de un nuevo idioma americano), del investigador Ilan Stavans (México, 1961), quien se ha dedicado en los últimos años a trabajar en torno al fenómeno lingüístico, según informó la agencia noticiosa Librusa. El libro de 274 páginas es publicado por la editorial estadounidense Rayo/Harper Collins. Está basado en las investigaciones de Stavans como profesor en Amherst College en el curso "The sounds of Spanglish" ("Los sonidos del spanglish") y está dividido en tres partes. En la primera parte se hace una radiografía del spanglish desde 1848 hasta la actualidad. Se revisan las variantes que existen en Estados Unidos y en América Latina y el impacto que sobre el fenómeno han tenido la educación bilingüe, Internet y la globalización, así como las reacciones de la Real Academia Española y de los puristas del lenguaje. En las otras dos partes, respectivamente, Stavans brinda un léxico spanglish-inglés con alrededor de 6.000 palabras, y la traducción al spanglish del primer capítulo de Don Quijote de la Mancha, el clásico de la lengua española escrito por Miguel de Cervantes Saavedra. *** José Salgar recibe premio Nuevo Periodismo Cemex-FNPI El periodista colombiano José Salgar recibió en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (México), el pasado 2 de septiembre de manos de Gabriel García Márquez, el premio Nuevo Periodismo Cemex-FNPI, en la categoría de homenaje, por su larga y trascendental labor como periodista en Colombia. Salgar trabaja en el medio periodístico desde los 13 años, cuando se involucró con la linotipia en El Espectador, y durante 35 años mantuvo en ese diario su columna El hombre de la calle. "Entré a un fogón de periodismo, al sitio donde se escribían cosas y se escribían bien. Seis meses después fui nombrado ayudante de redacción", explicó Salgar en entrevista reciente. Una década más tarde fue ascendido a redactor y, a los 23 años, se convirtió en el jefe de redacción del conocido diario colombiano. Desde entonces ha sido dos veces director encargado de El Espectador (una de ellas tras el asesinato de Guillermo Cano, en diciembre de 1986) y, durante 15 años, director del diario El Vespertino, de la misma casa editorial y que circulaba sólo en Bogotá. Además ha sido decano de la Escuela de Comunicación de la Universidad Sergio Arboleda, entre 1997 y 2000. Su trayectoria de siete décadas lo hizo transitar por los oficios de corrector, reportero, editor, jefe de redacción y columnista. Salgar, quien recibió 30.000 dólares, fue elegido ganador por un importante grupo de periodistas y escritores que integran el Consejo Rector del Premio Nuevo Periodismo. Entre ellos se encuentran Gabriel García Márquez, presidente de la Fundación Nuevo Periodismo, Alma Guillermoprieto, Carlos Monsiváis, Germán Rey, Sergio Ramírez y Tomás Eloy Martínez. Los demás ganadores fueron, en la categoría de Internet, el equipo del Clarín.com, de Argentina; en radio, Vanesa Robles, Mario Mercuri y Gilberto Domínguez, de México, y en televisión, Jorge Enrique Botero, de Colombia, todos dotados de un premio de 25 mil dólares. *** Celebran en Caracas homenaje al Carrao de Palmarito El Carrao de Palmarito, como se conoció al cantante de música llanera Juan de los Santos Contreras, fallecido el 9 de diciembre del año pasado, fue objeto el 3 de septiembre de un homenaje en el Teatro Teresa Carreño, en la capital venezolana. El espectáculo, de entrada gratuita, fue organizado conjuntamente por la Presidencia de la República, la Gobernación de Barinas y la Universidad de Los Llanos Ezequiel Zamora. Contó con la presencia de destacados artistas criollos venezolanos, entre los cuales estuvieron René Lara Castillo, Carlos Alvarado y Carlos Piñero "Camarita", quienes interpretaron algunos de los temas que hicieron famoso al Carrao, como Sentimiento llanero, Furia, Mi lindo llano apureño, Luz de ausencia y Chaparralito llanero. Posteriormente, César Bernal y Alexis Unda dieron vida a la diatriba entre Florentino y el diablo, escrita por Alberto Arvelo Torrealba, y en la cual el Carrao se hiciera conocido años atrás por su gran interpretación del papel del diablo. Juan de los Santos Contreras nació el 7 de abril de 1928 en el barrio La Tejería, en el estado Apure. Fue bautizado como El Carrao de Palmarito en 1965, por el parecido de su voz con el canto del carrao, un ave solitaria del llano venezolano. Hasta los 25 años había sido becerrero, ordeñador, llanero de caballo, de a pie, pescador y cantador. En 1955 se mudó a Barinas y empezó a relacionarse con arpistas y con conjuntos de música llanera. Empezó a cantar en vivo en emisoras regionales como Radio Barinas, Ecos del Torbes y la Voz del Táchira, hasta que años después llegó a Caracas para darle el empuje definitivo a su carrera, que coronó en 1998 con el Premio Nacional de Cultura. *** Pablo Milanés fustiga a los Grammy Latinos Para el cantautor cubano Pablo Milanés, la controversia suscitada en relación con los premios Grammy Latinos, que finalmente terminó por favorecer a los cubanos de oposición residentes en Miami en su objetivo de evitar que los artistas de la isla participaran, es un hecho que pertenece a situaciones "tan mediocres, bajas, superficiales", que no influyen en el arte y que califican como un mediocre a "todo el que se presta a ese mundo". Milanés presentó el jueves 19 de septiembre, en el escenario del Auditorio Nacional, su nuevo disco, La más completa selección, acompañado por la Orquesta Sinfónica Nacional de México, cuya batuta le fue conferida en esa ocasión a Enrique Pérez Meza, director de la orquesta homóloga en Cuba. Para el autor de Yolanda, toda la situación "fue un problema de los estadounidenses, no de los cubanos. Yo no veo esas cosas, aquí en la isla no se suscitó ningún problema, sencillamente no los dejaron ir y ya. Creo que fue un problema de los estadounidenses y de tanto artista mediocre que tienen". Los Grammy Latinos (http://www.grammy.com/latin_academy/index_esp.html) fueron entregados el 3 de septiembre en el Anfiteatro American Airlines Arena, de Miami, en medio de un clima turbio y conflictivo. Entes anticastristas como la organización Judicial Watch manifestaron su desacuerdo con la presencia en Miami de los artistas cubanos residentes en la isla pues los consideran "empleados de la tiranía que durante 44 años secuestró los derechos de los cubanos", según palabras de Emilio Izquierdo, promotor de un boicot cultural a Cuba. Entre los artistas cubanos nominados al Grammy Latino se encuentran Juan Formell y Los Van Van, Los Muñequitos de Matanzas, La Charanga Habanera, el legendario jazzista Chucho Valdés, Elíades Ochoa e Ibrahím Ferrer, del Buenavista Social Club. Milanés anunció que actualmente planifica el lanzamiento de una segunda parte de Querido Pablo, en la que participarían Bob Dylan, Peter Gabriel, Stevie Wonder y Sting, entre otros, aunque reconoció que ha perdido algunos contactos y que debe restablecerlos. El cantautor se ha visto aquejado de diversos problemas de salud en los últimos años y en 2001 fue operado de ambas piernas. "Ya camino, corro, hago ejercicio", explicó al comentar sobre su salud. "He bajado 25 kilos, estoy muy bien de salud, mental y físicamente, creo que estoy preparado físicamente para trabajar. Creativamente he estado agotado, tengo muchas cosas acumuladas y sé que cuando empiece a trabajar tendré un caudal de ideas en la mente que desarrollaré, pero no estoy apurado". *** Familia de García Lorca se opone a exhumación de sus restos Una iniciativa para descubrir el paradero de los restos de Federico García Lorca, impulsada por los parientes de un maestro y de uno de los dos banderilleros con quienes el 19 de agosto de 1936 fue enterrado en una fosa común el poeta, no es del agrado de los parientes de este último. La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) representa a los descendientes de Dióscoro Galindo -el maestro- y Francisco Galadí -uno de los toreros-, quienes sí quieren rescatar los restos para darles digna sepultura. Para ello han contactado a Miguel Botella, un antropólogo de la Universidad de Granada que ya ha hecho antes este trabajo en Perú, Chile y Argentina. Según Botella, es fácil ubicar los restos y sólo hace falta que se resuelva el asunto de las autorizaciones correspondientes. La técnica a utilizar sería aplicar sondas electromagnéticas a tres puntos de Fuente Grande -la zona donde el poeta fue ultimado y enterrado- y examinar las imágenes, guiándose por la bastante conocida fisonomía del escritor y por el conocimiento de que Galindo había perdido una pierna en un accidente. Los únicos que se han opuesto hasta ahora han sido los parientes del poeta. Su nieta, Laura García Lorca, recuerda que Isabel, la hermana del autor granadino, "ni siquiera pudo visitar la zona" en virtud del dolor que le producía el recuerdo. Califica la exhumación como una "falta de respeto a un lugar sagrado". En Fuente Grande fueron enterradas más de 3.000 personas. Sin embargo la iniciativa cuenta con apoyo de los otros sectores involucrados: investigadores, parientes de los compañeros de tragedia de García Lorca y hasta de Juan Caballero, alcalde de Alfacar, pueblo en el que se encuentra la fosa común. Y, aunque sólo es necesaria una autorización administrativa del Ayuntamiento, ya solicitada por la ARMH, la oposición de los descendientes del poeta podrían convertirse en un obstáculo. El biógrafo del poeta, Ian Gibson, opina que la exhumación resolvería muchos misterios relacionados con su asesinato. "Un dato sobre su muerte es mejor que cien libros", dice este investigador que ha dedicado la mayor parte de su vida a resolver las incógnitas relacionadas con la muerte de García Lorca. En relación con la negativa de la familia, dice que el poeta "pertenece a la humanidad, no a su familia. Es un emblema, dio su vida por España, es un mártir". La nieta del maestro, Nieves Galindo, apela a las razones de su padre. "Mi padre tenía 27 años cuando se llevaron a mi abuelo. Intentó evitarlo, y acabó en la cárcel. Le segaron la vida, iba para médico y se quedó en albañil. Siempre quiso recuperar el cuerpo de su padre, enterrarlo bien. Murió sin poder hacerlo, pero ahora yo terminaré el trabajo. Tenemos derecho". Por su parte, el nieto homónimo de Francisco Galadí justifica su apoyo a la iniciativa por razones similares. Su padre era un niño de diez años cuando la represión aniquiló a su abuelo. Murió en 1996 sin ver satisfecha su aspiración de hallar los restos paternos. Galadí cree que hay que aprovechar el momento, ya que nunca antes hubo interés en desenterrar los restos. La autorización del Ayuntamiento, por otro lado, pasa por cuatro instancias. Tiene que ser aprobada por el Departamento de Sanidad, ya que se trata de desenterrar restos humanos; Justicia, por las características de las muertes en cuestión, y Medio Ambiente, por encontrarse los restos en una zona hoy en día declarada parque natural. La cuarta instancia son, justamente, los parientes; aunque los de Galindo y Galadí se han mostrado de acuerdo, ya se sabe la posición de los de García Lorca. En un comunicado reciente, los seis sobrinos del poeta -los hermanos Vicenta, Concepción y Manuel Fernández-Montesinos García y Gloria, Isabel y Laura García-Lorca de los Ríos- declararon su negativa. "Estamos convencidos, y en ello basamos nuestras opiniones, de que las circunstancias de la muerte de Federico García Lorca, por lo que se refiere a la constatación de la memoria histórica, son lo suficientemente conocidas como para que en su caso particular no haya que remover sus huesos". *** Venezuela propone mercado común del libro El ministro venezolano de Educación, profesor Aristóbulo Istúriz, llevó a la XIII Conferencia Iberoamericana de Educación, en Bolivia, la propuesta de crear el mercado común latinoamericano del libro, instancia que tendría el objetivo de masificar la lectura en las naciones de la región. La propuesta fue presentada durante este evento, que cerró el 5 de septiembre, como una posible solución al estancamiento de la industria editorial latinoamericana. Este particular mercado editorial consistiría en un fondo financiero para facilitar el acceso de la población al libro y para fortalecer la industria editorial. Dispondría de fondos provistos por los bancos centrales y por los ministerios de educación, finanzas, producción, comercio, relaciones exteriores y otros organismos de cada nación. Además, actuaría como mecanismo de compensación de saldos deudores por la importación de libros e insumos; y se encargaría de la asignación de líneas de producción editorial que cubran la demanda latinoamericana. Como parte de la propuesta se planteó la creación de la "divisa libro", una especie de unidad de cuenta que sería manejada por los bancos centrales en los intercambios, con lo que se evitaría el uso de reservas internacionales y se daría estabilidad a las transacciones de la industria editorial. *** Falleció el escritor guatemalteco Mario Monteforte Toledo A los 92 años murió el pasado 5 de septiembre el escritor Mario Monteforte Toledo, considerado el segundo novelista más importante de Guatemala, después de Miguel Ángel Asturias. La causa de la muerte fue una insuficiencia cardiaca, según informaron sus familiares. Abogado y sociólogo, además de ser académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, Monteforte Toledo había publicado novelas, libros de cuentos, obras de teatro y trabajos de investigación. Para el momento de su muerte revisaba los detalles de postproducción de una película basada en su novela Donde acaban los caminos, de 1952. Había recibido condecoraciones como la Águila Azteca de México y la Gran Cruz de Ecuador. Entre sus novelas destacan Anaité (1946, su primera novela), Entre la piedra y la cruz (1948), Una manera de morir (1958), Llegaron del mar (1966) y Los desencontrados (1976). Entre sus libros de cuentos se encuentran La cueva sin quietud (1950), Cuentos de derrota y esperanza (1962), Casi todos los cuentos (Antología, 1982), Pescualito (cuento para niños, 1991) y La isla de las navajas (1992). En teatro llegó a publicar Los gringos (1976), El santo de fuego (1976) y La noche de los cascabeles (1987). Además tenía una vasta obra ensayística, de más de dieciocho títulos, entre los que se cuentan Guatemala, monografía sociológica (1959-1965), Las piedras vivas (1965), Mirada sobre Latinoamérica (1975), Literatura, idea y lenguaje (1983), Los signos del hombre (1984) y Palabras del retorno (1992), así como el más reciente, Las cosas y el olvido, que presentó en junio de este año. Con una intensa vida pública entre 1946 y 1951, fue presidente del Congreso y vicepresidente de la República durante el período de Juan José Arévalo. Luego fue designado embajador ante la ONU en 1951 por el presidente Jacobo Arbenz, sucesor de Arévalo, pero después del golpe de 1954, se retiró a un exilio de 35 años que transcurrieron principalmente en México, aunque también vivió en Francia, Inglaterra, Ecuador y Estados Unidos. Al regresar a su país, dijo en una entrevista, en la que le preguntaron qué era lo peor del exilio: "El retorno, y encontrar que las mujeres que uno ama son abuelas o ya aman a otro". Los restos de Mario Monteforte Toledo fueron incinerados. Una parte de las cenizas fue sepultada en el Cementerio General de Tegucigalpa, y el resto fue esparcido el domingo 7 de septiembre en el lago de Atitlán. Según informó su sobrino, José Toledo, en esa región tuvo Monteforte su primera hija, Morena, con una indígena, a principios de los 50, hecho que le inspiró su novela Donde acaban los caminos. El país fue declarado en duelo por tres días, por el presidente Alfonso Portillo -que le confirió póstumamente la Orden del Quetzal en grado de Gran Cruz-, y el Congreso Nacional también le hizo un homenaje en el Vestíbulo de Honor del Palacio Legislativo. *** Muere a los 101 años la cineasta Leni Riefenstahl Después de una larga vida de controversias y logros cinematográficos, el pasado 8 de septiembre murió en su casa a orillas del lago de Starnberg, al suroeste de Munich, la cineasta alemana Leni Riefenstahl, reconocida como una de las más importantes creadoras en su género pero cuestionada por su patente apoyo al nazismo. Horst Kettner, su camarógrafo y compañero de 59 años, informó a la prensa que la muerte de Riefenstahl transcurrió "como si estuviera durmiéndose", de una manera tranquila, sin padecimientos. "Su corazón, sencillamente, se paró", dijo Kettner. Los restos de la directora fueron incinerados el viernes 12 sin ningún tipo de ceremonia ni la presencia de un sacerdote. Riefenstahl es la autora de los documentales El triunfo de la voluntad y Olympia, de 1934 y 1938, respectivamente. Dos cintas que dejan ver la genialidad de una cineasta que ha sido calificada como la mejor del siglo XX a nivel mundial, pero que constituyen, para muchos, una apología a Adolf Hitler. Nacida en 1902, Leni Riefenstahl empezó en las artes como bailarina después de tomar clases de pintura y dibujo. Llegó a ser prima ballerina en los años 20. Luego conocería el cine y llegaría a protagonizar cinco películas, pero incómoda como actriz se arriesgó a dirigir y en 1932 presentó La luz azul, su primer largometraje, en el que además de dirigir ocupó el papel protagónico. El filme obtendría un premio en la Mostra de Venecia y le pondría en el dudoso lugar de honor de ser la favorita de Adolf Hitler, quien en 1933 asumiría el poder en Alemania. El nazismo en el poder asoló la escena fílmica alemana. Directores como Fritz Lang y Robert Wiene fueron prácticamente lanzados al exilio, así como personalidades del arte, la literatura y las ciencias. Para Riefenstahl, sin embargo, se abrió una caudalosa válvula financiera y logística para la realización de sus monumentales creaciones cinematográficas en homenaje al nazismo: después de una película de aventuras, la directora hizo dos filmes sobre los congresos nacionalsocialistas en Nuremberg, La victoria de la fe y El triunfo de la voluntad. En 1936, Riefenstahl aplicaría sus magistrales innovaciones en cuanto a ángulos de filmación y técnicas de montaje para hacer Fiesta de los pueblos y Fiesta de la belleza, dos cintas conocidas en común como Olympia y que retratan la magnificencia nazi que rodeó a las Olimpiadas de Berlín en 1936. Esta película se estrenó en una función privada para Hitler en 1938, el día de su cumpleaños. Al caer el régimen del führer, Riefenstahl asumió una postura pretendidamente inocente sobre sus creaciones. Respondía a sus detractores -e incluso a los jueces que luego determinarían responsabilidades en relación con la guerra- aduciendo que su trabajo era meramente cinematográfico y que desconocía tanto la existencia de los campos de concentración como de los demás horrores del nazismo. Riefenstahl mantuvo esta postura hasta su muerte. Pasada su época afortunada Riefenstahl emprendió varios proyectos que en general terminaron en fracasos. En la década de los 70 hizo un extenso trabajo fotográfico entre los nubios de Sudán que, si bien fue reconocido como un material de extraordinaria fuerza, revivió la duda sobre las inclinaciones nazis de la cineasta. Su último trabajo fue un mediometraje, Impresiones bajo el agua, con tomas submarinas hechas por ella misma a los 97 años de edad. Su muerte hizo resurgir el dolor de muchas heridas que se expresaron en la prensa de diversos países. El diario francés Libération, en un reportaje sobre Riefenstahl titulado 100 años de nazitud, la define como "la musa del nazismo" y exige que se impida la indulgencia respecto a ella. Para el diario holandés De Telegraaf, el nombre de Hitler estuvo siempre asociado al de Riefenstahl, "la directora favorita del führer". El Times de Londres, después de recordar que ella había sido calificada de malvada, heroína, mentirosa, embaucadora, racista y víctima de una sociedad patriarcal, citó al historiador cinematográfico Liam O'Leary, para quien ella "fue un genio artístico y una imbécil política". "No sé de qué debería disculparme", dijo Riefenstahl en una entrevista, en relación con sus filmes en apoyo a Hitler. "No puedo disculparme de haber hecho El triunfo de la voluntad. La hice en 1935, mucho antes de la guerra, y recibí todos los premios imaginables. A ningún periódico se le ocurrió decir que era una película de propaganda nazi. Tras la guerra, empezaron a decir que sí lo era". *** El golpe a Allende según El Mercurio El 8 de septiembre fue presentado en la Galería Animal, en Santiago, el libro 1973 imágenes, una colección de fotografías relacionadas con el gobierno de Salvador Allende y con el golpe que lo derrocó hace 30 años, pertenecientes al archivo del diario El Mercurio. El libro tiene 202 páginas, presenta más de 190 imágenes en blanco y negro y cuenta con un prólogo del escritor chileno Jorge Edwards. Las imágenes no se limitan al acontecer político. Abordan la realidad chilena en general de la época y están agrupadas en ocho capítulos temáticos: Vida cotidiana, Juventud, Cultura y espectáculos, Manifestaciones, Vida política, Gobierno, El día 11 y Nuevo régimen. Las fotografías representan cerca del 10% del archivo original, que en su mayoría desapareció el 14 de julio de 1987 tras el desbordamiento del río Mapocho. Gran parte de las fotografías fueron digitalizadas directamente ante la ausencia de negativos. Otras fueron rescatadas desde microfilmes o están incorporadas al sistema del diario. La selección estuvo a cargo de los periodistas Macarena García y Esteban Cabezas. *** La arepa como objeto artístico El próximo 23 de octubre será inaugurada en Caracas la Expo Arepa, evento organizado por el Círculo Creativo Venezuela, con el apoyo de la Sala Espacio-Arte del Complejo Cultural Trasnocho, en el marco del lanzamiento de "La Arepa" como imagen de este grupo de profesionales de la publicidad, según informó la publicación especializada En el Medio. La exposición pretende incentivar a directores de arte de todas las agencias de publicidad de Venezuela, creativos publicitarios con aptitudes artísticas, así como a pintores y fotógrafos, a expresar su visión particular de la arepa, la torta de maíz considerada el icono por excelencia de la gastronomía venezolana. La recepción de obras se inició el pasado 9 de septiembre. La muestra, cuya curaduría estará a cargo de Víctor Guédez, estará integrada por un total de cuarenta obras, divididas en las disciplinas pintura, fotografía, diseño e ilustración. Las piezas participantes deben estar definidas en dos dimensiones y medir hasta 65 x 50 centímetros; además, estar montadas e ir acompañadas de su ficha técnica: nombre del artista, título de la pieza, técnica y tamaño final. Durante la clausura del evento se realizará la subasta de las 40 obras, monto que será repartido entre el artista, los organizadores y la Fundación Daniela Chappard. Aquellas piezas que se coticen mejor en su categoría recibirán el primer premio de "Expo Arepa 2003". *** Rigoberta Menchú incursiona en la narrativa para niños El 10 de septiembre fue presentado, en el Centro Nacional de las Artes de Ciudad de México, el libro El vaso de miel, una colección de cuentos infantiles escritos por la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú en colaboración con Dante Liano, Premio Nacional de Literatura en Guatemala, según informó la agencia Librusa.com. Menchú dijo que la experiencia representa un cambio en su vida, pues considera el oficio de cuentista como una oportunidad para "venerar la armonía, la vida, la convivencia, el valor que todos tenemos, y dejar un poco de lado las tragedias, las matanzas, los muertos, las torturas, todo lo que yo he visto y vivido a lo largo de todos estos años". Editado por Alfaguara Infantil, El vaso de miel está compuesto por una serie de cuentos basados en leyendas tradicionales mayas que resaltan valores como la armonía, el amor familiar, la identidad y la tolerancia. *** Conceden el premio Príncipe de Asturias a J. K. Rowling Sin duda alguna constituyó una sorpresa de rango internacional que el jurado del premio Príncipe de Asturias de la Concordia fuera concedido a la escritora británica Joanne Kathleen Rowling, autora de la serie de novelas Harry Potter, según se anunció en la ciudad española de Oviedo, Asturias, el pasado 10 de septiembre. Los jueces tomaron su decisión basándose en que "la obra de Rowling trasciende el ámbito literario" y que se ha convertido "en un vínculo de unión entre continentes y generaciones que promueve la imaginación como fuente de libertad al servicio del bien y la cooperación y la solidaridad entre las personas". El Príncipe de Asturias de la Concordia es el más importante de estos premios. Aunque Rowling no se ajusta exactamente a los parámetros hasta ahora prevalecientes para la concesión de este galardón -que siempre tuvo cierta connotación política-, el jurado justificó su decisión en la constante renovación del espíritu de los premios, según explicó Ramón Álvarez Rendueles, uno de los jueces. La nominación de J. K. Rowling a estos premios fue propuesta por el director del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música, Andrés Amorós, y la catedrática de Literatura Española de la Universitat de Barcelona, Rosa Navarro, y se basó en que la serie en la que se narra las aventuras del joven aprendiz de mago ha sido un estímulo para la creatividad y el amor a la lectura en personas de las más diversas etnias del planeta. De Harry Potter se han presentado ya cinco novelas, siendo la más reciente Harry Potter y la secta del Fénix. La serie ha vendido en total más de doscientos millones de ejemplares y ha sido traducida a más de cincuenta idiomas. Su autora, J. K. Rowling, pasó de ser un ama de casa con serias dificultades económicas a convertirse en una de las personas más exitosas en el mundo, y según la agencia Efe se sintió "honrada, emocionada y fascinada", al recibir la noticia de este importante galardón, contentivo de 56.000 dólares y una escultura del artista español Joan Miró. Los ganadores de las restantes categorías del premio, que será entregado en octubre por don Felipe de Borbón en persona, son el periodista polaco Ryszard Kapuscinski y el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez (Comunicación y Humanidades); las escritoras marroquí Fátima Mernissi y estadounidense Susan Sontag (Letras), el filósofo alemán Jürgen Habermas (Ciencias Sociales), Jane Goodall (Investigación Científica y Técnica), el Tour de Francia (Deportes), el pintor español Miquel Barceló (Artes) y el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva (Cooperación Internacional). *** Realizan en Cuba festival musical en homenaje a Benny Moré Entre el 11 y el 14 de septiembre se realizó en Santa Isabel de las Lajas y Cienfuegos, en Cuba, el Festival Internacional de Música Popular Benny Moré 2003, evento que reunió a diversas figuras de la música latina y que se empalmó con un encuentro de músicos cubanos y puertorriqueños, el 8 y 9 de septiembre, en la Casa de la Música Habana EGREM. Entre los participantes internacionales estuvieron la agrupación La Timba Loca (Estados Unidos), fundada en Boston en 1998 por el arreglista y pianista Gonzalo Grau, con músicos de distintos países, y que en 2002 lanzó su primer disco compacto, Más allá de La Habana; la jazzista chilena Claudia Acuña; la banda japonesa Kachimba 1551, creada en 1998 por Taro Oshiro; la banda Adisa Jelani Andwele, o AJA, de Barbados, y el músico mexicano Pepe Arévalo, quien asistió en calidad de invitado especial. Por Cuba participaron Eliades Ochoa, Juan Formell y Los Van Van, Elito Revé y su Charangón, Cándido Fabré y su banda, Issac Delgado y su orquesta, La Familia Varela-Miranda, Pupy y Los que Son Son, Augusto Enríquez y su Mambo Band, Equis Alfonso y Los Naranjos. En el marco del festival, entre el 11 y el 13 de septiembre se realizó el coloquio La música popular tradicional y folclórica en el contexto actual de la cultura, en el que participaron destacados especialistas en la materia. *** Murió la gestora cultural salvadoreña Ana Vilma de Choussy El jueves 11 de septiembre murió en San Salvador, víctima de un cáncer de colon, la gestora cultural Ana Vilma de Choussy, calificada desde diversos sectores de esa nación centroamericana como su "más grande ejecutiva cultural". Su trabajo por la cultura salvadoreña se inició formalmente en 1989, cuando fue invitada por su cuñado, Mario Cristiani, a participar en el Patronato Pro Patrimonio Cultural (PPPC), del que era presidente. Con una sensibilidad natural por las artes, la hasta entonces ama de casa de 39 años -había nacido en San Salvador en 1950- no pudo negarse. Con estudios de decoración en Suiza y casada con el arquitecto Salvador Choussy, con quien tuvo dos hijos, Ana Vilma de Choussy impulsó el Patronato hasta convertirlo en una institución efectiva en el desarrollo de actividades en pro de la cultura salvadoreña. Su trabajo tuvo el apoyo de instituciones privadas y oficiales, con las que editó libros sobre pintura nacional, impulsó labores de restauración artística y rescató diversas instituciones culturales. Para el medio cultural salvadoreño, sin embargo, su mayor éxito fue hacer que la empresa privada y el gobierno central se interesaran en el tema. En 1998 dejó el patronato y se retiró a su casa por motivos de salud. Tras nueve años de intensa actividad, había contribuido a la gestión de al menos cuatro grandes proyectos. *** Escritor salvadoreño Julio Díaz-Escamilla gana dos premios de dramaturgia El dramaturgo y narrador salvadoreño Julio Díaz-Escamilla se ha hecho acreedor de dos importantes premios de dramaturgia en Guatemala, país donde reside desde 1966. Las obras galardonadas son Un continente para llorar, en los LXVI Juegos Florales Hispanoamericanos de Quetzaltenango, y Geranios en botón, en el Certamen Permanente Centroamericano 15 de Septiembre. El escritor, quien recibió ambas noticias con menos de quince días de diferencia, dijo que "Un continente para llorar es como decir que cierra mi quehacer dentro de lo aristotélico, y Geranios en botón es una obra en el 'formato', si es que hay que elegir una palabra, dentro de lo moderno, que rompe esquemas". Díaz-Escamilla nació en San Salvador en 1957. Ha escrito más de 30 obras de teatro entre comedias, tragedias, musicales, infantiles y alternativo, así como un libro de cuentos y algunos trabajos poéticos. Ha producido los programas radiales Así canta Guatemala, Voces de oro, Cuerdas y voces, Vía libre y Fin de semana. En Guatemala dicta talleres de dramaturgia en la Facultad de Humanidades de la Universidad Mariano Gálvez. Entre sus obras de teatro han sido representadas Gringa término medio, Don Juan te odio, Al fin juntos amor mío, Un hombre compartido, Europa Plus y otras. Su trabajo le ha valido aparecer en el Diccionario de artistas guatemaltecos del diario Prensa Libre. *** Chilenos rinden tributo a Salvador Allende y Víctor Jara Entre las actividades realizadas para recordar los treinta años del golpe de estado contra Salvador Allende, en Chile, destacaron el evento El sueño existe, dos jornadas de conciertos en las que participaron Silvio Rodríguez, Los Prisioneros, Joe Vasconcellos, el Gran Circo Teatro y otros artistas, así como el tributo rendido al cantor Víctor Jara, una de las primeras víctimas de la dictadura de Pinochet. El sábado 6 de septiembre, Silvio Rodríguez presentó el concierto más aplaudido de la jornada, en el que cantó ante más de 40.000 personas, quienes bajo la lluvia le oyeron interpretar temas como Santiago de Chile y Te recuerdo, Amanda, de Jara, entre otros. Rodríguez aprovechó su participación en el evento para leer un saludo del prisionero cubano Ramón Labañino, quien permanece recluido en una cárcel de Texas, Estados Unidos. Seis días después, el 12 de septiembre, el Estadio Chile fue rebautizado Estadio Víctor Jara, en una ceremonia a la que asistieron artistas, políticos, ex presos políticos y dirigentes de asociaciones de derechos humanos. El documento que le dará al recinto el nombre del cantante asesinado por la dictadura fue suscrito por su viuda, la británica Joan Turner, y el director de Chiledeportes, Ernesto Velasco, en representación del gobierno del presidente Ricardo Lagos. Trascendió que la Fundación Víctor Jara podrá utilizar el estadio quince días al año. En el acto se descubrió una placa en relieve con el rostro de Víctor Jara y parte de su último poema, escrito justamente en el estadio mientras era prisionero y veía cómo torturaban y asesinaban a sus compatriotas. La placa fue instalada en el hall del recinto, en cuya remodelación han sido recientemente invertidos 220 millones de pesos. Víctor Jara fue detenido el 11 de septiembre de 1973 en la Universidad Técnica, desde donde fue llevado al campo de concentración instalado en el Estadio Chile, donde fue torturado y posteriormente asesinado. Su cadáver fue arrojado a un costado del Cementerio Metropolitano de Santiago junto a los restos de otras cuatro personas. De allí fueron llevados a la morque, donde los rescató su viuda, quien salió del país para regresar 10 años después. El cuerpo de su esposo presentaba 44 orificios de bala, golpes, fracturas y desgarros en las muñecas. Turner recordó los días previos al golpe como normales. "Yo estaba feliz con Víctor ese septiembre, dando clases de danza a jóvenes. Él me esperaba, íbamos a nuestra casa. En eso estábamos cuando nos encontramos con el golpe. Entonces la vida se me cortó en dos mitades". Jara tenía 40 años de edad y era profesor de una de las universidades estatales que impartía los planes de educación dispuestos por el gobierno de Allende desde 1970. El Estadio Chile es techado y se encuentra en el centro de Santiago. Los días posteriores al golpe fue, al igual que el Estadio Nacional, centro de detención y tortura. Joan Turner recordó en la jornada del 12 que muchos chilenos se sentían reacios a entrar en este estadio, "porque había sido torturada o había sabido lo que aquí sucedió, que es lo que pasa con muchos lugares en Chile, que vieron el horror de esos años". *** Editores españoles entregan Premios al Fomento de la Lectura La Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) anunció el pasado 12 de septiembre los ganadores de los Premios al Fomento de la Lectura 2003, concedidos al diario ABC, a Radio Televisión de Andalucía y al programa El Ojo Crítico, de Radio Nacional de España. Los Premios al Fomento de la Lectura fueron creados en 2002 para reconocer el trabajo que los profesionales del periodismo realizan en el estímulo a los hábitos lectores. Este año serán entregados el 2 de octubre durante la Feria Internacional del Libro Liber 2003, en una ceremonia donde también se rendirá un homenaje al esfuerzo de los bibliotecarios españoles, en representación de los cuales recibirán el premio Isabel Fonseca y Manuel Carrión. El jurado destacó los valores que en ese sentido ostentan los medios y el programa que figuran como ganadores. El diario ABC, fundado hace un siglo, fue destacado por su "atención y dedicación constante al fomento de la lectura". El programa El Ojo Crítico, dirigido por Paz Ramos, acaba de cumplir 20 años en antena, tiempo en el que ha desarrollado un trabajo valioso en ese sentido. En la categoría de televisión, Radio Televisión de Andalucía (RTVA) ha sido elegida por "la importante labor que la televisión autonómica andaluza ha desarrollado con la emisión de más de mil spots sobre el fomento de la lectura". Igualmente, se concedió mención especial al programa El público lee, que transmite el Canal 2 de Andalucía, "por la originalidad en el tratamiento de la lectura". *** Diccionario de comunicación y cultura publican en El Salvador El sábado 13 de septiembre se presentó en la Universidad de El Salvador el Diccionario moderno de la cultura, comunicación e información, del periodista Julio César Grande, una obra que se espera llene un vacío conceptual prevaleciente en la nación centroamericana en estas áreas. Para el autor, muchos de los términos utilizados en los textos sobre comunicación y cultura "son demasiado especializados", lo que le llevó a emprender este trabajo. Grande investigó uno a uno los términos más difíciles y repetitivos hasta completar su reciente Diccionario, que puede ser adquirido en la Librería Universitaria de la UES (y próximamente en otras librerías de El Salvador) por $6. Este libro, según el autor, viene a servir de apoyo a todos los estudiantes y profesionales en estas áreas y para el lector en general. En la presentación, a cargo del doctor Luis Melgar Brizuela, se destacó que "todos sufrimos ese caos terminológico, esa continua variación del concepto de un término, y un diccionario como éste es una respuesta a ese caos, de manera que es un reto muy amplio que creo que el autor ha sabido salvar". Grande ha publicado anteriormente diversas investigaciones sobre comunicación, como San Juan Nonualco: adonde el diablo nunca baila (1992), La influencia de la televisión (1999) y Fundamentos de periodismo económico (1999), así como un trabajo sobre periodismo cultural que se halla aún inédito. *** Tensión entre Madrid y La Habana por cierre de centro cultural En medio de un clima tenso entre Cuba y la Unión Europea, a raíz de las recientes actitudes violatorias de los derechos humanos en la isla, el gobierno de Fidel Castro ordenó cerrar el Centro Cultural de España, institución creada en 1995 para el fomento del intercambio cultural entre ambas naciones. Una representación del gobierno español entregó a las autoridades cubanas, el pasado 14 de septiembre, las llaves del Centro Cultural de España, junto a un acta que denuncia que la decisión "unilateral" de Cuba lesiona las libertades de expresión y participación. El centro había sido creado tras un convenio vigente por 20 años, suscrito por los gobiernos de ambos países. Sin embargo, el pasado junio, Fidel Castro ordenó el cierre del centro acusando a sus funcionarios de adelantar acciones en contra de su gobierno. Según se establecía en el convenio, España tenía hasta noventa días para hacer entrega de las instalaciones. Como parte de los requisitos burocráticos, los representantes españoles consignaron un acta en la que manifestaron "total rechazo a esta medida unilateral de las autoridades cubanas, carente de cualquier tipo de justificación". *** Incluida la voz de Gardel en la Memoria del Mundo de la Unesco A mediados de este mes se anunció que 800 discos originales de Carlos Gardel, pertenecientes al coleccionista uruguayo Horacio Loriente, han sido incluidos por la Unesco en el Programa Memoria del Mundo, un registro creado por el organismo internacional para preservar las obras maestras del patrimonio intangible y la riqueza de la tradición oral. Los discos fueron grabados entre 1913 y 1935, año en que murió el llamado "Zorzal Criollo". A raíz de la decisión de la Unesco, los discos serán conservados con sus portadas, con la colaboración del gobierno de Uruguay, que presentó la propuesta. La decisión fue adoptada por el Comité del Programa Memoria del Mundo, reunido en la ciudad polaca de Gdansk, donde también fueron incorporados los documentos originales donde quedaron plasmadas las veintiún reivindicaciones originales de las protestas que en 1980 lideró el dirigente Lech Walesa en el astillero local, de donde surgió el sindicato Solidaridad. Este programa fue creado en 1993 y ya contiene 91 colecciones fonográficas, documentales y fílmicas, que corresponden a 45 países. Además de la voz de Gardel y las proclamas del movimiento sindical polaco, fueron incluidos otros testimonios de la historia, como el documento original de la Declaración de los Derechos Humanos de Francia, de 1789; los archivos que se conservan en Chile referidos a las violaciones a los derechos humanos en el período 1973-1990, el negativo original de Los olvidados, película de Luis Buñuel, los documentos del Fondo de los Jesuitas de América, el pergamino de la Confederación de Varsovia y el Patrimonio Documental de los Esclavos del Caribe. *** Fallece en París el compositor chileno Sergio Ortega El compositor chileno Sergio Ortega falleció el 15 de septiembre en el hospital Saint-Louis de París, a los 65 años, víctima de un cáncer de páncreas. El autor del tema revolucionario "El pueblo unido jamás será vencido" residía en Francia desde que en 1973 salió de Chile a raíz del golpe que derrocó al presidente Salvador Allende, para cuya campaña electoral había compuesto también el tema "Venceremos". Ortega nació en 1938 en Antofagasta, al norte de Chile, y fue alumno del compositor Gustavo Becerra. Dedicó su vida al cultivo por igual de la música popular y la académica. En Francia dirigió durante 20 años la prestigiosa Escuela Nacional de Música de Pantin, ciudad al norte de París, donde vivía. Poco tiempo antes de morir presentó en Finlandia la ópera Esplendor y muerte de Joaquín Murrieta, basada en una obra teatral de Pablo Neruda, y acababa de terminar Pedro Páramo, ópera inspirada en el libro homónimo del escritor mexicano Juan Rulfo. Sus restos fueron repatriados a Chile, donde sus amigos y colegas anunciaron que harán realidad próximamente su proyecto de escenificar un "Concierto Rojo" con cantantes de diversas naciones emparentados por sus tendencias izquierdistas. *** Barnes&Noble amplía servicios en castellano La cadena estadounidense de librerías Barnes&Noble incrementó sus servicios en castellano, desde las prestaciones que brinda su sitio en Internet (http://www.barnes&noble.com) para los hispanoparlantes hasta la presencia de títulos en castellano, en los anaqueles de todos sus centros en Estados Unidos. La decisión de una de las mayores empresas relacionadas con el mercado editorial en el mundo, obedece a la creciente clientela de habla hispana y a la importancia económica que esto le suma a la producción editorial en nuestro idioma. Mike Ferrari, director de marketing de la cadena, informó que se ha verificado "incrementos de dos dígitos en las ventas de libros en español en los últimos cuatro años", según reporta un cable de AP. Los nuevos títulos que ofrecerá Barnes&Noble en castellano abarcarán todos los géneros, desde la autoayuda hasta la narrativa. Además, su sitio en Internet abrió una sección especial que incluye un servicio de venta de libros, entrevistas con los autores, lista de best-sellers y una guía de las tiendas que ofrecen libros en la lengua de Cervantes. *** Mario Benedetti presenta en Madrid El porvenir de mi pasado El escritor uruguayo Mario Benedetti presentó en el Círculo de Bellas de Artes de Madrid, el pasado 16 de septiembre, su última publicación, El porvenir de mi pasado, colección de cuentos que aparece bajo el sello de Alfaguara. Con 83 años a cuestas y más de ochenta libros publicados, Benedetti definió el libro como "de tema fantástico". El porvenir de mi pasado reúne episodios autobiográficos, reflexión política, humor y numerosas referencias al "exilio y desexilio" que le impusieron las dictaduras militares de América Latina en la segunda mitad del siglo XX. "El porvenir de mi pasado está diciendo que hay cosas del pasado que quedaron muertas, que no existen más, como muchas veces la infancia que se ha quedado en penitencia para siempre. Pero hay otras cosas del pasado que sobreviven y que abren una brecha hacia el futuro y ésas son las que yo quiero rescatar: aquellas cosas del pasado que van a tener vigencia en el futuro". El libro está dividido en cuatro secciones tituladas "El gran quizás", "Utopía", "Brindis" y "La tristeza". Está compuesto de una serie de cuentos que parten, en su mayoría, de sucesos cotidianos y de situaciones en las que se ha vuelto envuelto. Habla también de sus múltiples oficios antes de que se dedicara de lleno a la literatura, cuando para vivir tuvo que hacer de taquígrafo, vendedor, cajero, contador, funcionario público y periodista, entre otras cosas, así como de la persecución política de que fue víctima en Uruguay, Argentina y Perú, países donde fue sistemáticamente amenazado de muerte. Benedetti explicó que este libro, además de presentar el tema fantástico por vez primera en su obra, "también es el libro en el que está más presente el humor, pues creo que llega una edad en la que más vale reír que llorar y en este libro he intentado divertirme yo primero y después divertir al lector", aunque recalcó que "también hay algunos cuentos de la muerte, de la tristeza". El escritor, originario de Paso de Los Toros, Uruguay, acababa de recibir el miércoles 10 -aunque no personalmente, pues asistió en su representación el cantautor uruguayo Daniel Vigliett-, el Premio Nicolás Guillén, que otorga en Italia el proyecto Carovane, ente promotor de la cultura y el arte del Tercer Mundo. *** Fulgencio Argüelles gana el premio Café Gijón 2003 El jurado del LIII Premio de Novela Café Gijón 2003 anunció el 17 de septiembre que la novela ganadora es El palacio de los ingenieros belgas, del escritor asturiano Fulgencio Argüelles, quien recibirá 18.000 euros y verá publicada su obra bajo el sello Acantilado. Argüelles, un psicólogo nacido en Aller, Asturias, en 1955 que aseguró no asistir a eventos literarios "porque no tendría tiempo para escribir", expresó su satisfacción al conocer el fallo del jurado y dijo que ganar este concurso representaba una oportunidad muy importante para llegar a un mayor público. El palacio de los ingenieros belgas trata sobre un aprendiz de jardinero que aprende sobre el amor, el sexo y el poder a través de la experiencia. La obra transcurre en un pueblo de Asturias a finales de los años 20 y principios de los 30, durante el ocaso de la dictadura de Primo de Ribera y la llegada de la república en España. El autor, quien se confesó admirador de Rulfo y García Márquez, ha publicado Letanías de lluvia (premio Azorín 1992), Los clamores de la tierra (1997) y Recuerdos de algún vivir, Oviedo (1999), además de diversos cuentos. El jurado, que leyó más de cuatrocientas novelas este año, estuvo presidido por Rosa Régas, a quien acompañaron José María Guelbenzu, Mercedes Monmany, Marcos Giralt, Pons Puigdevall, Jaume Vallcorba y Carlos González Espina como secretario. Además de conceder el premio al autor asturiano, se otorgó mención especial, como finalista, a Manderley, novela del escritor madrileño Antonio Fontana. *** Mercedes Sosa expresa indignación ante fusilamientos en Cuba La cantante argentina Mercedes Sosa, quien se reconoció como luchadora a favor de la Revolución Cubana en diversos frentes, expresó su indignación ante el fusilamiento, en marzo, de tres jóvenes que trataron de secuestrar una embarcación. Sosa se hallaba en Buenos Aires el 17 de septiembre presentando ante la prensa argentina su segundo Grammy Latino, obtenido en virtud de su disco Acústico. Allí dijo, en relación a Fidel Castro, que "hasta aquí llegó mi amor, con el asunto de que se mató a esos chicos que trataron de escapar, que se asesinó", y que "uno debe tomar posiciones nobles ante las cosas que no están bien hechas". "Pienso que he luchado mucho por Fidel en Cuba, en Miami y en otras partes del mundo, y creo que ya es tiempo de que tenemos que no aceptar todo, porque entonces vamos a caer en dictadores", explicó la famosa intérprete de 68 años que en otra época estuviera afiliada al Partido Comunista. "Es comprensible que mucha gente se escape de la isla porque quieren estar en Miami. Es su forma de pensar y no puedo hacer una crítica adversa a la gente que se quiere escapar", añadió la cantante. *** Falleció María Teresa Bosch, viuda del editor José Manuel Lara Cuatro meses después de su esposo, el 17 de septiembre murió en Barcelona la viuda de José Manuel Lara Hernández, María Teresa Bosch, considerada como una figura decisiva en el desarrollo del grupo Planeta, fundado por su esposo en los años 40. Sus restos fueron enterrados el jueves 18 en el panteón familiar en el Cementerio de Montjuïc, donde también descansan los de su esposo, después de un funeral en la Iglesia Sant Josep Oriol de la Ciudad Condal, la misma donde centenares de personas despidieron en mayo a Lara Hernández y donde en 1941 contrajo nupcias la pareja, bautizaron a sus hijos cuatro hijos y hasta celebraron sus bodas de oro. Sus exequias reunieron a los más diversos representantes del ambiente editorial español. Aunque no tenía expreso poder decisorio en Planeta, María Teresa Bosch se convirtió en la más estrecha colaboradora de su esposo, dedicándose a la lectura y selección de textos que luego se convirtieron en grandes éxitos y a diversas actividades que conllevaron al desarrollo de la literatura española desde mediados del siglo XX. Fue en honor de María Teresa cuando, en 1952, Lara Hernández fundó el Premio Planeta, entonces con dotación de 40.000 pesetas. El premio se entrega el 15 de octubre de cada año, coincidiendo con el aniversario de María Teresa Bosch. Las personalidades que asistieron a los actos en su homenaje recordaron que fue ella quien leyó el manuscrito de Los cipreses creen en Dios, la obra de José María Gironella que representó el inicio del despegue de Planeta. Pere Gimferrer habló de ella calificándola como "una mujer extraordinaria, de una gran finura en la lectura y selección de textos", mientras que para el escritor Carlos Pujol "fue una figura de primer orden, aunque estuviera siempre en un segundo plano". Jordi Vilajoana, consejero de Cultura de la Generalitat, también destacó su importante labor y calificó su muerte como una pérdida inesperada. "Se ha ido una persona que apoyó en todo momento la actividad de su marido, fue uno de los pilares de su vocación editorial y un elemento decisivo en la consolidación de la industria editorial en Cataluña". *** Academia Canaria de la Lengua recibirá aporte oficial La Academia Canaria de la Lengua recibirá un aporte del gobierno español para su funcionamiento anual por más de 94.000 euros, según informó su presidenta, Yolanda Arencibia. La institución contará para ello con un presupuesto estable, tras un convenio firmado el 17 de septiembre con la Consejería de Educación, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, al frente de José Miguel Ruano, además de su nueva sede dentro de poco oficialmente establecida en el Instituto Cabrera Pinto de La Laguna. Como contraprestación, asesorará a la Consejería a la hora de elaborar los contenidos curriculares de los textos referidos a lengua y literatura, labor que de algún modo ya venía ejerciendo, aunque de modo informal. La Academia Canaria de la Lengua fue creada en 1999 para desarrollar el estudio y defensa del habla de las islas. Ya ha designado 23 de los 27 académicos que la compondrán definitivamente y ha celebrado su primer congreso. *** A los 86 años fallece Juan José Güiraldes Aviador, publicista, periodista y escritor, el argentino Juan José Güiraldes -sobrino del autor de Don Segundo Sombra, Ricardo Güiraldes- falleció el 18 de septiembre en San Antonio de Areco, Argentina, a los 86 años de edad. Le sobreviven su mujer, Ernestina "Tachi" Holmberg Lanusse, sus siete hijos y más de cuarenta nietos y bisnietos. Llamado cariñosamente El Cadete por sus tempranos estudios en el Colegio Militar de la Nación, Güiraldes era defensor y difusor del sentimiento gaucho. "Nuestra raza", decía, "nació de una raza muy vieja y de una tierra muy nueva, y al salpicarse de rojo el damasquinado verde de la tierra, nació una amalgama de tierra y hombre que fue nuestro parto original. El gaucho es el arquetipo del ser nacional". Güiraldes había nacido en 1917 y, al egresar del Colegio Militar, siguió estudios como aviador militar, recibiendo sus insignias y diplomas junto a un reducido grupo de cadetes en diciembre de 1937. Estudió derecho aeronáutico y ciencias sociales e hizo la escuela de Estado Mayor de la británica Royal Air Force. En 1949 dirigió el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. En 1951, durante el gobierno de Juan Perón, pasó a retiro, pero al poco tiempo recuperó la actividad militar tras la Revolución Libertadora para alejarse definitivamente poco después luego de la caída de Lonardi. Fue designado presidente de Aerolíneas Argentinas en 1958, destacando su gestión como un período modernizador. Sus críticas a las posteriores gestiones de Aerolíneas o a algunos manejos políticos le valieron días de prisión durante distintos gobiernos. También intentó el acercamiento entre frondizistas y peronistas, en 1963. De un marcado sentimiento nacionalista, Güiraldes publicó algunos libros como Tiro aéreo y El poder aéreo de los argentinos, entre otros, y fue pieza clave en el apoyo de la industria publicitaria a los soldados argentinos que pelearon contra Gran Bretaña en la guerra por las islas Malvinas. Sus restos fueron velados en el Museo del Parque Criollo Ricardo Güiraldes, en San Antonio de Areco, ciudad cuyo cementerio los recibió, junto a los de su padre y su tío, el viernes 19, después de una misa en la iglesia local, convertida en monumento histórico justamente por gestiones de Güiraldes. *** Investigador mexicano lanza nueva teoría sobre murales de Cacaxtla El mexicano Andrés Santana Sandoval, investigador del Centro Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah) en Tlaxcala, presentó recientemente su teoría según la cual los murales de la zona arqueológica de Cacaxtla, hasta ahora considerados creación de grupos olmecas-xicalancas, habrían sido realizados realmente por paleolmecas. La propuesta de Santana responde al hecho simple de que la aparición de los olmecas-xicalancas no corresponde con la época en la que esas pinturas fueron hechas. Según sus investigaciones, este grupo étnico llegó a esa región en el año 800 de nuestra era, mientras que los murales llamados La batalla y Templo rojo fueron realizados antes de esa fecha, "además de que el desarrollo de Cacaxtla hace pensar que hubo una ocupación anterior". La tesis de que estos murales habían sido pintados por olmecas-xicalancas fue establecida años atrás por el historiador Diego Muñoz Camargo, quien aseguró que estos grupos habitaron Cacaxtla, lo que sentó la convicción general de que los murales habían sido creados por este grupo. Santana explicó que "hay investigaciones que plantean que el grupo de olmecas se subdividió y surgieron los paleolmecas del grupo mazateco popolaca y los olmecas-xicalancas, que son más tardíos; ambos son parientes, pero los paleolmecas son los verdaderos constructores de Cacaxtla y autores de las pinturas murales". Los olmecas-xicalancas indujeron en la región sacrificios de niños y realmente fueron los destructores de Cacaxtla, sitio que ocuparon a partir del año 300 y en el que desde entonces establecieron una ocupación permanente. Sin embargo, Santana aclaró que es difícil establecer fechas exactas para una interpretación real de los hechos, y que la mayoría de los datos están perdidos en el tiempo. "Es casi imposible saber las lenguas que hablaban o cómo se autodenominaban, pues aunque nosotros los llamamos teotihuacanos o xicalancas no sabemos cuál era el nombre que ellos se daban y creo que no lo vamos a saber". *** EscueladeEscritores.com abre sus puertas digitales El pasado viernes 19 se inauguró en una sala de Madrid la nueva sede internáutica del centro virtual EscueladeEscritores.com, acto en el que los directores de la escuela interactuaron con escritores y alumnos de la institución. El nuevo portal se desprende del ya conocido Taller de Escritura de Madrid y ya comenzó la matriculación para sus talleres virtuales de escritura. En sus primeras semanas de funcionamiento ha recibido más de 5.000 visitantes, según informó su vocero, Daniel Saavedra (daniel@escueladeescritores.com). EscueladeEscritores.com ofrece un amplio catálogo de cursos virtuales en áreas como narrativa, escritura creativa, novela, periodismo y guión; además, se anunció la apertura de un curso intensivo de escritura en español, destinado a no hispanohablantes con un buen dominio de nuestro idioma, y un taller quincenal de poesía dirigido por el poeta español Jesús Urceloy. El panel de profesores lo conforman una decena de profesionales con mucha experiencia tanto en la formación de redactores como en la educación virtual. La dirección está a cargo de la filóloga Isabel Cañelles, quien lleva más de diez años dedicada a la formación de escritores a través de cursos a distancia y presenciales. *** Medio siglo de El Llano en llamas, de Juan Rulfo La celebración de los cincuenta años de la publicación de El Llano en llamas, el libro de cuentos del mexicano Juan Rulfo, convocó a escritores y especialistas en literatura de todo el mundo, quienes expresaron su respeto y admiración hacia el autor, fallecido en 1986. Diversos homenajes se realizarán en universidades e instituciones culturales hasta finales de año, cuando se realizará el acto central en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. En ese evento, más de cincuenta especialistas en la obra de Rulfo participarán en mesas redondas, conferencias magistrales, ciclos de cine y exposiciones, entre otras actividades relacionadas con la vida y la obra del autor de la novela Pedro Páramo y a la vez el escritor mexicano más traducido a otras lenguas. Entre las actividades más importantes destaca el encuentro académico "El Llano en llamas, cincuenta años", organizado por la Fundación Juan Rulfo, el Instituto Nacional de Bellas Artes y más de quince instituciones educativas en otras tantas entidades del país, que se inició ayer domingo 21 de septiembre en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes y que se extenderá hasta los primeros días de diciembre. Además, el viernes 19, el escritor mexicano Carlos Fuentes inauguró, acompañado por Juan Francisco Rulfo, hijo del autor de El Llano en llamas, la exposición "Juan Rulfo, fotógrafo" en el Instituto Cervantes de Atenas, Grecia, muestra que se presentará en Buenos Aires, Argentina, donde podrá apreciarse a partir del 15 de octubre. En noviembre se dará a conocer el libro Noticias de Rulfo, trabajo biográfico emprendido por Alberto Vital, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, en el que se establece que, aparte de no haber abandonado nunca el oficio literario, que cultivó en diversas formas, llevó adelante un proyecto para terminar lo que posiblemente sería una novela de tema indígena. Además destaca la incursión de Rulfo en la fotografía. La investigación de Vital fue apoyada por la UNAM, las universidades Autónoma de Tlaxcala, de Guadalajara, Autónoma de Aguascalientes y el Fondo de Cultura Económica. Traducido a ochenta idiomas y a cuarenta lenguas indígenas, El Llano en llamas está compuesto por los relatos "Nos han dado la tierra", "La Cuesta de las Comadres", "Es que somos muy pobres", "El hombre", "En la madrugada", "Talpa", "Macario", "El Llano en llamas", "¡Diles que no me maten!", "Luvina", "La noche que lo dejaron solo", "Paso del Norte", "Acuérdate", "No oyes ladrar los perros", "El día del derrumbe", "La herencia de Matilde Arcángel" y "Anacleto Morones". Su edición original no incluye "El día del derrumbe" ni "La herencia de Matilde Arcángel", que fueron agregados en una edición posterior. Pablo Rulfo, uno de sus hijos con Clara Angelina Aparicio Reyes, cuenta que de esos primeros 2.000 ejemplares su padre debió de adquirir al menos la mitad, para regalarlos a sus amigos. "La primera edición tardó más de cuatro años en agotarse. Sinceramente, él nunca se imaginó que viviría de su obra", dijo. Coincidiendo con el aniversario del libro, el escritor colombiano Gabriel García Márquez recordó que su lectura le salvó de un "hueco creativo". El premio Nobel 1982, quien envió su relato del episodio al programa radial mexicano De una a tres, del periodista mexicano Jacobo Zabludovsky, afirmó que "el escrutinio a fondo de la obra de Juan Rulfo me dio por fin el camino que buscaba para continuar mis libros". En su particular estilo, García Márquez explicó que entonces tenía 32 años y se encontraba en México desde "el mismo día en que Ernest Hemingway se dio el tiro de la muerte, el 2 de julio de 1961, y no sólo no había leído los libros de Juan Rulfo, sino que ni siquiera había oído hablar de él". Había publicado apenas "cinco libros clandestinos", tras los cuales se sentía bloqueado "y estaba buscando por todos lados una brecha para escapar". Fue entonces cuando Álvaro Mutis le llevó Pedro Páramo. "Aquella noche no pude dormir mientras no terminé la segunda lectura; nunca, desde la noche tremenda en que leí La metamorfosis de Kafka, en una lúgubre pensión de estudiantes de Bogotá, casi 10 años atrás, había sufrido una conmoción semejante. Al día siguiente leí El Llano en llamas y el asombro permaneció intacto". El escritor agregó que en todo ese año todos los autores le parecían menores, y que aún hoy, al releer al mexicano, se convierte de nuevo en "la víctima inocente del mismo asombro de la primera vez". Nacido en 1917, Rulfo quedó huérfano en tiempos de la revolución de los cristeros (1926-1928), durante varios años estuvo en un orfanato de Guadalajara y en 1933 pasó a Ciudad de México. Dos años después de El Llano en llamas publicaría Pedro Páramo, su única novela, y finalmente en 1982 se publicó El gallo de oro, guión de cine. Rulfo era un escritor tímido y difícil de satisfacerse respecto a su propia obra, lo que le llevó a diversos actos de inmolación literaria, como cuando en 1939 destruyó los originales de su novela El hijo del desaliento, que se desarrollaba en un ambiente urbano y de la que sólo queda el relato "Un pedazo de noche", el texto más antiguo que se conserva de Rulfo. Esa especial característica de Rulfo le convirtió en un autor infértil del que sólo se conocieron esas dos obras de rango universal y varios trabajos menores. *** Caja Duero apoyará la preparación del compendio de la nueva Gramática La entidad financiera Caja Duero concederá a la Real Academia Española aportes por 375.000 euros, que serán empleados en la realización del Compendio de la nueva gramática oficial de la lengua española, obra que tendrá entre 400 y 500 páginas y que deberá ser presentada en 2005, coincidente con la Gramática oficial de la lengua española, que con más de 1.500 páginas reemplazará a la más reciente hasta ahora, publicada en 1931. Caja Duero hará en total tres aportes anuales de 125.000 euros cada uno, según el acuerdo firmado por su presidente, Sebastián Battaner, con el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, el pasado 19 de septiembre, en un acto al que también asistió la consejera de Cultura, Silvia Clemente, quien destacó el apoyo del ente financiero al desarrollo de la cultura, y el director general de Promoción Cultural, Enrique Sáiz. La decisión de editar el Compendio se tomó en el último Congreso de la Lengua celebrado en Puerto Rico para "fijar la atención en la normativa y subrayar lo correcto, incorrecto e inevitable", según García de la Concha. García de la Concha hizo referencia al léxico, la gramática y la ortografía como las tres grandes obras de unidad de nuestra idioma a través de las 19 academias existentes en Hispanoamérica, la filipina y la norteamericana. La Gramática oficial de la lengua española estará lista a finales de 2005 y será dedicada a universitarios y profesores. *** Murió en Lima el poeta Washington Delgado Un derrame cerebral masivo acabó con la vida del poeta peruano Washington Delgado Tresierra, la medianoche del sábado 20 de septiembre, en el Hospital Edgardo Rebagliati de la capital peruana. El escritor había sido declarado clínicamente muerto el jueves 19, cuando fue recluido. Nacido el 26 de octubre de 1927 en el Cuzco, Delgado era Premio Nacional de Poesía en su país y miembro de la Real Academia de la Lengua Española. Estudió literatura en España entre 1955 y 1958, favorecido por una beca, después de haber estudiado en las universidades Católica y Nacional Mayor de San Marcos, de la que además era profesor emérito y ex decano de letras. Los restos del poeta fueron velados en los claustros de esta universidad y su entierro se realizó el domingo 21. Su hijo, Luis Delgado, informó que obras nuevas del escritor están siendo editadas en España. *** Casa de la Poesía de Maracaibo celebró sus diez años La Casa de la Poesía de Maracaibo, en el estado venezolano del Zulia, celebró el pasado 21 de septiembre los diez años de su fundación, con un evento denominado "Diez años conjurando la palabra" en la Casa de la Capitulación de esa ciudad del occidente venezolano. Xiomara Rivas Pérez, presidenta de la institución literaria, anunció que el recinto sería tomado en esa ocasión "por el arte, la historia, fantasmas del pasado, la recreación, la palabra, el teatro y la música". Después de unos minutos a oscuras en que los asistentes presenciaron un ambiente de misterio y expectación, con música de tambores como fondo, fueron conducidos al interior de la Casa de la Capitulación, en el que recibieron la bienvenida con la representación histriónica de decenas de fantasmas que dieron a la mansión un aire espectral. En el marco del evento, en cuya organización participó también la Asociación de Escritores del Zulia, fue presentada una obra de teatro con los artistas del Taller de Regional de Teatro, como parte de un gran homenaje al poeta Camilo Balza, "por haberse convertido en un gran cultivador de la palabra al compilar los más extraordinarios sonetos", en palabras de Pérez Rivas. *** El venezolano Edicson Ruiz en la Filarmónica de Berlín Este mes se integró, como solista de la Orquesta Filarmónica de Berlín, el contrabajista venezolano Edicson Ruiz, quien de esta manera tocará bajo la batuta de Sir Simon Rattle, director de la agrupación desde septiembre de 2002. Con sus 18 años de edad -los cumplió el 11 de mayo-, Ruiz se convierte en el músico más joven de esa orquesta, y además es el primer latinoamericano en convertirse en solista de la misma, con la que ya ha hecho dos giras por Europa. Catalogado por su maestro, el veterano contrabajista alemán Klaus Stoll, como "uno de esos gigantescos talentos que buscábamos desde hace tiempo para la orquesta y que no se encuentran fácilmente", Ruiz se mostró muy contento, y dijo que consideraba esta "una gran oportunidad que estoy tratando de aprovechar para empezar a madurar como persona y a enriquecerme como músico". *** Celebran XI Festival Internacional de Poesía de Bogotá Poetas de España, México, Venezuela, Costa Rica, Perú, Chile, Colombia y Estados Unidos se reúnen esta semana en la Casa de Poesía Silva, de Bogotá, para participar en el XI Festival Internacional de Poesía de esa ciudad, entre el 22 y el 29 de septiembre, según informó la agencia informativa literaria Librusa.com. En el evento, auspiciado por el Instituto Distrital de Cultura y Turismo, el Ministerio de Cultura de Colombia, las embajadas de los países participantes y otros entes, habrá lectura de poemas, mesas redondas, discusiones sobre diversos aspectos del género y otros temas relacionados con la poesía hispanoamericana. Por el país invitado, España, participarán los escritores Fernando Lanzas, Luis Antonio Villena, Ana Rosetti, Luis García Montero, Carmen Nozal, Rodolfo Hasler, Blanca Andreu, Francisco José Cruz y Esther Zarraluki. Por los países latinoamericanos estarán los mexicanos José Vicente Anaya y Alejandro Ordorica; los venezolanos Leonardo Padrón y Carmen Verde; los costarricenses Norberto Salinas, Rodolfo Dada y María Amanda Rivas; los peruanos Ricardo Silva-Santisteban y Alberto Benavides; el chileno Oscar Galindo y la argentina Ana Wajszczuk. Colombia, entre tanto, será representada por Mario Rivero, Rogelio Echavarría, Nicolás Suescún, Jotamario Arbeláez, Armando Romero, Geovanny Quessep y Miguel Méndez Camacho. *** Realizan en Caracas el Primer Mes de la Fotografía 2003 Este 25 de septiembre será inaugurado el Primer Mes de la Fotografía Caracas 2003, evento colectivo auspiciado por la Embajada de Francia en Venezuela, en el que participarán trescientos fotógrafos y noventa espacios expositivos, en un extenso programa que comprende exposiciones nacionales e internacionales, así como charlas y talleres, y que se desarrollará hasta el 26 de octubre. La agregada cultural de la Embajada de Francia en Venezuela, Agner Nordman, explicó a la prensa venezolana que la iniciativa surgió a partir del interés que en reiteradas oportunidades ha demostrado el público venezolano hacia las distintas exhibiciones fotográficas organizadas por la Embajada de Francia. Asimismo destacó el apoyo que este evento ha recibido por parte de importantes instituciones, galerías, espacios alternativos e instituciones públicas y privadas, donde se promocionará la fotografía contemporánea e histórica en sus diferentes géneros: documental, artístico y publicitario. *** Organismos internacionales dictarán taller a editores centroamericanos El Cerlalc, el Grucal, el GIE, el Fondo de Cultura Económica y la Universidad Tecnológica de El Salvador organizan, en el marco de la Alianza Global para la Diversidad Cultural de la Unesco, el Programa de Formación y Asistencia Técnica para Editores de Centroamérica, dirigido a pequeñas y medianas empresas editoriales de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. El objetivo del programa piloto es crear un espacio de integración entre editores centroamericanos y ofrecerles formación asistida que los ayude a cualificar proyectos editoriales en elaboración y contribuya a hacerlos más competitivos en el mercado editorial de la región. Los editores recibirán asistencia técnica por correo electrónico del 1 de octubre al 15 de diciembre de 2003 y del 1 de febrero al 15 de marzo de 2004, a cargo de un grupo de tutores especializados que harán seguimiento continuo de los proyectos editoriales seleccionados. Estos tutores realizarán, además, un diagnóstico de la viabilidad del proyecto editorial, elaborarán un conjunto de recomendaciones relacionadas con el producto, su concepción editorial, cronograma, análisis de costos y estrategias de mercadeo y comercialización. El programa se complementará con un taller presencial durante la semana del 17 al 21 noviembre de 2003 en San Salvador, dirigido a los responsables de los proyectos editoriales. La Alianza Global para la Diversidad Cultural es una iniciativa de la Unesco lanzada en 2002 con objeto de promover el desarrollo de las industrias culturales locales y la protección del derecho de autor. Para solicitar información por correo electrónico, escriba a mideaza@cerlalc.org, wegomez@utec.edu.sv o a globalalliance@unesco.org, o visite los sitios en Internet de los entes involucrados: Cerlalc http://www.cerlalc.org Universidad Tecnológica de El Salvador http://www.utec.edu.sv Alianza Global para la Diversidad Cultural de la Unesco http://www.unesco.org/culture/alliance *** Programa radial Tus Poemas por las Ondas reabre convocatorias El programa radial Rincón Literario: Tus Poemas por las Ondas, que difunde poemas inéditos de autores de habla hispana a través de las ondas hertzianas y también por Internet, está cumpliendo diez años y acaba de reabrir sus convocatorias, tras el período vacacional de verano. Así lo informó la productora y locutora del espacio, Edith Checa, quien agregó que en 1993 empezó a emitirse este programa como una forma de dar a conocer la obra de poetas de escasa difusión en España. Más adelante y con las ventajas de difusión que ofreció Internet, se han incorporado textos de autores de casi veinte países, además de difundirse charlas didácticas con poetas de la categoría de Antonio Colinas, Enrique Gracia Trinidad o Juan Carlos Suñén. Rincón Literario: Tus Poemas por las Ondas se transmite cada sábado a las 11 de la noche (hora española) en la emisora Radio 3 de la Radio Nacional de España bajo el auspicio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, y además puede oírse en su sitio web, en el que están grabados los últimos 100 programas. Checa informó que el programa se transmitirá desde el 4 de octubre de este año hasta el 22 de mayo de 2004, y recordó que la finalidad del mismo es "animar a los jóvenes a la escritura, dar a conocer el nombre y la obra de poetas noveles y, por supuesto, animar a la lectura a todos los oyentes del programa de radio". Para participar en el programa, es preciso enviarle a Edith Checa una selección de poemas inéditos (no publicados en papel), de tema y técnica libres, escritos en castellano, todos juntos en un mismo archivo en formato de Microsoft Word y acompañados de los datos del autor: nombre y apellidos, dirección postal y teléfono. Checa aclaró que "la extensión idónea para ser leído un poema en radio es una extensión similar a un soneto como mínimo y tres sonetos como máximo. Es decir, que la lectura en voz alta del poema dure como mínimo 45 segundos y como máximo 2 minutos". Advirtió que no serán considerados los envíos en los que se evidencie que hay otros destinatarios simultáneos además del programa, y pidió a los aspirantes que respeten especialmente la solicitud de que los poemas sean enviados en un mismo archivo, ya que de lo contrario se multiplica innecesariamente el trabajo. *** Propost.org presentará eventos poéticos en Madrid y Barcelona El colectivo Projectes Poètics Sense Títol, Propost.org, anunció que celebrará en octubre y noviembre los eventos Intervocálica.exp, en Madrid, y Proposta 2003, en Barcelona, actividades que acogen innovadoras propuestas poéticas que utilizan medios y lenguajes diversos como la electrónica, la performance y el vídeo. Ambos eventos tienen páginas en Internet en los que es posible obtener información sobre su desarrollo y mecanismos de participación: Intervocálica.exp http://www.intervocalica.net Proposta 2003 http://propost.org/proposta2003 Intervocálica.exp se celebrará el 4 y 5 de octubre en La Casa Encendida de Madrid en el marco del Festival de Música Experimental y Electrónica Experimentaclub (http://www.experimentaclub.com), y contará con la presencia de autores de varias tendencias y generaciones casi desconocidos para el público madrileño, como Bartomeu Ferrando, Enric Casasses, Anne-James Chaton (Francia) y Jörg Piringer (Austria), entre otros. Además, entre el 5 y el 8 de noviembre se realizará la cuarta edición del Festival Proposta, que tendrá como escenario el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona y en el que se desarrollará una programación centrada en la manipulación electrónica de la voz y una vertiente lúdica de la poesía. Ambos eventos parten, según un comunicado difundido por Propost.org, "de un concepto abierto y actual de la poesía, y pretenden dar a conocer a un público amplio propuestas poéticas que experimentan con nuevos formatos y con otras disciplinas". Poesía, polipoesía y poesía sonora son los nombres que le han dado a estas propuestas, y que aseguran romperán "con el tópico de la poesía hermética y encerrada en el libro y a su vez con los tópicos anquilosados de las vanguardias". Los poetas presentes en estos dos festivales, procedentes de varios países de Europa e incluso de Canadá, presentarán sus textos manipulados electrónicamente, con bases pregrabadas, con el soporte de proyecciones de vídeo o cajas de ritmos o a través de performances. *** Realizarán en Porto Alegre la IV Bienal de Artes Visuales del Mercosur Este 4 de octubre será inaugurada en Porto Alegre, Brasil, la IV Bienal de Artes Visuales del Mercosur, uno de los más importantes eventos del arte contemporáneo de América Latina, en el que participarán 76 artistas de 13 países. Los escenarios de la bienal serán cinco espacios distribuidos por el centro histórico de Porto Alegre, capital del sureño estado de Rio Grande do Sul. El tema central del evento, que cuenta con la curaduría general de Nelson Aguilar, es la arqueología contemporánea, y se dividirá en tres amplias exposiciones internacionales: "El delirio sobre el Chimborazo", "Arqueología de las tierras altas y bajas" y "Arqueología genética". "El delirio sobre el Chimborazo" cuenta con 12 artistas americanos y europeos, quienes presentarán obras "inspiradas en la trayectoria del Libertador Simón Bolívar", destacándose las video-instalaciones del dúo del brasileño Mauricio Dias y el suizo Walter Riedweg, así como la del estadounidense Ari Marcopoulos; las esculturas de la colombiana María Fernanda Cardoso y la pintura del venezolano Arturo Herrera, entre otros. En la muestra "Arqueología de las tierras altas y bajas" será presentada la producción artística precolombina transandina, amazónica y del litoral atlántico. Participarán 100 piezas con hasta 4.000 años de antigüedad, provenientes de Colombia, Bolivia y Perú, además de Brasil. "Arqueología genética" será el segmento especial y presentará un mapa genético de la propia bienal a partir del trabajo del genetista y profesor de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil), Sergio Danilo Pena. Además de los países que forman el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y los asociados Bolivia y Chile), la muestra reunirá obras de artistas de Colombia, Cuba, Estados Unidos, México, Perú, Venezuela y Alemania. *** Encuentro de Poetas de Morelia será dedicado a Eduardo Lizalde Entre el 7 y el 12 de octubre se realizará en México el Encuentro de Poetas del Mundo Latino Morelia 2003, que estará dedicado a Eduardo Lizalde y contará con la participación de 29 poetas de 18 países de Latinoamérica, Canadá y Europa, además de 40 escritores mexicanos que ofrecerán lecturas de obra en ocho mesas. El evento se realizará en las ciudades de México y Morelia, y aunque originalmente se había pautado que durante sus jornadas sería entregado el Premio Internacional de Poesía Gatien Lapointe-Jaime Sabines, que recayó en su primera edición sobre el escritor, poeta y editor mexicano Alí Chumacero, el mismo será entregado en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. El galardón consta de 50 mil pesos en efectivo y se otorga a un poeta vivo. El año próximo será conferido a un escritor canadiense, fórmula de alternancia que se mantendrá de manera anual. Este premio fue establecido por el Seminario de Cultura Mexicana, el Festival Internacional de la Poesía y la editorial Ecrits des Forges. Además del Seminario de Cultura Mexicana, el encuentro es auspiciado por la Universidad Nacional Autónoma de México, los gobiernos de Michoacán y el Distrito Federal, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes. *** Congreso de Metapoesía celebrarán en República Dominicana Entre el 10 y el 13 de octubre se realizará en la Casa de Teatro y en la Casa de la Metapoesía, en Santo Domingo, República Dominicana, la tercera y última sesión del I Congreso Internacional "Metapoesía y Creación Literaria en los albores del siglo XXI", que bajo el lema "Del Caribe para el mundo" reunirá a autores e investigadores de Cuba, México, Venezuela, Estados Unidos y Brasil, además del país anfitrión, según informaron Darío Tejada, coordinador general, y la profesora Miriam Mireles, coordinadora por Venezuela. El evento, que es convocado por el Círculo Internacional de Estudios Metapoéticos (CIEM), el Movimiento Internacional de Metapoesía (MIM), la Fundación Culturarte (Nueva York) y la Casa de Teatro de Santo Domingo, conmemora los trece años del lanzamiento del movimiento de metapoesía en Santo Domingo. Sus organizadores toman como referentes el artículo "La corte de los poetas", de Guillermo Carnero y publicado en 1983 por la Revista de Occidente, y el libro La poesía en el espejo del poema: la práctica metapoética en la poesía española del siglo XX, de Leopoldo Sánchez Torre, entre otros. Los asistentes al congreso discutirán sobre la metapoesía, el metalenguaje y la metacreación en América, así como el metalenguaje en la poesía; la vinculación entre psicoanálisis, literatura y filosofía postmoderna, y el movimiento de metapoesía en el mundo. Además, en esta última sesión se presentarán los documentos canónicos del movimiento internacional de Metapoesía y el Círculo Internacional de Estudios Metapoéticos (CIEM), así como el sitio web Metapoesia.com. La participación en el evento es gratuita y abierta al público, y contará con tres ámbitos: una parte teórica de exposiciones y debates; una artística, con recitales, conciertos y exposiciones de metapoesía visual y arte metaonírico; y una parte lúdica, con noches de descarga musical y metapoética, brindis dionisíacos y la tarde hedonista en vivo "Metapoetas en cueros" con el paisaje del Mar Caribe al desnudo. Habrá igualmente un Recital-Fiesta Metapoética Internacional, con lecturas, metapoesía visual, multimedia y arte metaonírico; la exposición de artes plásticas "Imágenes metaoníricas", con obras de artistas dominicanos, venezolanos, mexicanos y estadounidenses; la presentación de libros de Delfos Editores y MetaStudio Press; el concierto "Metapoemas del Caribe" con The Music Trust, de Nueva York, y bailarines dominicanos, y un concierto de música caribeña con Manuel Jiménez. Para participar o solicitar información, puede escribir a tejeda26@yahoo.es o a metapoesia@aol.com. *** Encuentro de Escritores por la Paz de Colombia celebrarán en noviembre Entre el 14 y el 17 de noviembre se realizará en Caicedonia, Valle del Cauca (Colombia), el III Encuentro Nacional e Internacional de Escritores por la Paz de Colombia, evento al que asistirán autores como Oscar Collazos, Gustavo Álvarez Gardeazábal, Jorge Franco, Arturo Guerrero y otros, según informó la agencia Librusa.com. El alcalde de Caicedonia, Miguel Gualteros Forero, destacó que su municipio "ha sido el lugar desde donde los escritores nacionales e internacionales han hecho los últimos dos manifiestos más importantes como un aporte a la paz del país". Manuel Tiberio Bermúdez, coordinador general del encuentro, expresó satisfacción por la posibilidad de "tener en nuestra ciudad a estos pensadores para que debatan sobre los poderosos y el poder como generador de violencia contra los sueños de amor y paz". Al evento asistirán también Enrique Hidalgo, Germán Pinzón, Joe Broderick, Jota Mario Arbeláez, Julio César Londoño, Oscar Piedrahíta, Raúl Zelick, Ricardo León Peña Villa, Piedad Bonet y Adriana Herrera, entre otros. ====================== Envíenos información cultural ====================== Este espacio está destinado principalmente a la divulgación del trabajo de los escritores hispanoamericanos, pero no desdeñamos la difusión de las noticias culturales, que siempre son de interés. Envíenos toda la información que pueda a info@letralia.com. === Literatura en Internet ================================================ Pablo Neruda http://www.uchile.cl/neruda Hace exactamente treinta años, un golpe de estado encabezado por Augusto Pinochet acabó en Chile con el gobierno socialista del presidente Salvador Allende, quien cayó acribillado durante la sangrienta jornada. La irrupción del gobierno de facto en Chile inauguró una triste época marcada por la desaparición de personas adversas al régimen y por el exilio de otros tantos. La muerte de Allende fue la válvula que aceleró el despliegue mortal del cáncer en la humanidad del poeta Neftalí Reyes Basoalto, a quien la humanidad recordará por siempre como Pablo Neruda. Doce días después del golpe, el 23 de septiembre, completamente desmoralizado por las acciones que dieron trágico fin al gobierno y a la vida de su amigo Salvador Allende, Neruda se despidió de su residencia en la tierra mientras sus casas de Valparaíso y Santiago eran asoladas por la barbarie fascista. El episodio es recogido por el poeta en los últimos párrafos de su autobiografía, Confieso que he vivido: "Escribo estas rápidas líneas para mis memorias a sólo tres días de los hechos incalificables que llevaron a la muerte a mi gran compañero el presidente Allende. Su asesinato se mantuvo en silencio; fue enterrado secretamente; sólo a su viuda le fue permitido acompañar aquel inmortal cadáver. La versión de los agresores es que hallaron su cuerpo inerte, con muestras visibles de suicidio. La versión que ha sido publicada en el extranjero es diferente. A renglón seguido del bombardeo aéreo entraron en acción los tanques, muchos tanques, a lucha intrépidamente contra un solo hombre: el presidente de la república de Chile, Salvador Allende, que los esperaba en su gabinete, sin más compañía que su gran corazón, envuelto en humo y llamas". La Universidad de Chile ha publicado en la red, para recordar al autor de Canto general, un completo trabajo monográfico que se pasea por las diversas facetas del poeta, cuyo centenario será celebrado en grande en 2004. Los visitantes de este sitio, además de tener acceso a una rigurosa cronología preparada por Margarita Aguirre, disfrutarán de una deslumbrante colección de textos e imágenes que abordan desde el devenir literario del escritor hasta sus mujeres y, cómo no, sus colecciones. El sitio incluye además información acerca de los objetivos y directrices de la Fundación Pablo Neruda, creada en 1986 por disposición expresa de Matilde Urrutia, viuda de Neruda, quien en su testamento la instituyó, formuló sus estatutos y designó directores y consejeros. De la misma manera, se publican detalles de las actividades conmemorativas de la fundación por los 30 años de la muerte del poeta. Imprescindible como fuente en Internet para el conocimiento de la vida y la obra de Pablo Neruda, este sitio representa un justo tributo de la máxima casa de estudios chilena, a favor de la cual el escritor dispusiera en los años 50 la donación íntegra de su biblioteca para ser aprovechada en el estudio de la poesía. === Crónica de una vida anunciada Dixon Moya ========================= (Nota del editor: trotamundos por su desempeño como diplomático, el colombiano Dixon Moya, primer secretario de la embajada de su país en Managua, Nicaragua, participó en la organización de una exposición fotográfica sobre Gabriel García Márquez, inaugurada recientemente en el Teatro Nacional Rubén Darío, donde podrá ser visitada por todo el mes de septiembre. Cada imagen se acompaña con una cita extraída de algún texto del premio Nobel de Literatura 1982 y, como colofón, La Prensa Literaria, el suplemento literario del diario La Prensa, publicó en http://www-ni.laprensa.com.ni/archivo/2003/agosto/30/literaria/critica /critica-20030830-01.html el presente artículo de Moya en torno al garciamarquiano libro de memorias Vivir para contarla, artículo que hoy, con la anuencia de su autor, nos complace publicar en Letralia). La memoria suele ser antónimo de amnesia. Esta palabra dicha en plural y condensada en libro puede ser síntesis de una vida o sinónimo de otra palabra clave: historia. En cierto libro de reconocido autor universal, hay un pasaje en donde se narra que los habitantes de un pueblo de nombre mítico, sufren del mal del olvido aunado a la enfermedad de insomnio y para no claudicar ante la falta de memoria, deciden escribir los nombres de objetos, seres y sucesos. El anterior prefacio es buen pretexto (pre-texto), para comentar la lectura muy personal del libro Vivir para contarla, primer volumen de la autobiografía del maestro Gabriel García Márquez. En la presente y breve nota, enfatizaré en la relación estrecha entre literatura (ficción) e historia (realidad). Ante todo debo aclarar que no pertenezco al coro de áulicos que cada vez que sale un libro de García Márquez exclaman que se trata de su mejor obra, aquellos que le llaman Gabo o Gabito con sorprendente confianza. Tampoco soy miembro del ejército secreto de cazadores de gazapos e imprecisiones en sus textos, grupo que sospecho se mueve por el combustible de la envidia. Hay una anécdota que resume muy bien el juego entre lo real y lo ficticio que en manos de García Márquez se convierte en obra de arte. Se trata del episodio de la matanza de las bananeras, relato que su abuelo coronel no se cansaba de contar y marcó por su crudeza al niño, futuro premio Nobel. El problema es que a pesar de consultar diferentes fuentes, el reportero nunca pudo establecer el número real de muertos, algunos hablaban de pocos, decenas o centenares. Entonces el escritor, para darle visos de magnitud literaria le puso cifra concreta: tres mil muertos. Sin embargo, el recurso novelístico se ha convertido en el dato oficial, pues maestros y libros de historia retoman el número de la novela para enseñarlo como información cierta. Encuentro tres grandes capítulos: los años de infancia mágica, el hallazgo del frío con violencia, y finalmente su nacimiento como escritor. La primera parte de la obra rastrea los orígenes de García Márquez y su entorno familiar, es el retorno a las horas dichosas de la infancia. El lector habitual de García Márquez reconoce las claves y huellas del mapa que luego trazaría en cuentos y novelas. Macondo es la niñez, si quisiera ubicarse geográficamente trasciende el perímetro de Aracataca para confundirse en un mundo mágico llamado "el Caribe"; tal vez por ello esta parte pareciera ser un relato más, producto de la mente calenturienta y creativa de García Márquez, sin embargo se concluye que esa mente es producto de aquel medio. El segundo capítulo es la metáfora del recuerdo de un niño cuando su padre lo llevó a conocer el hielo, pues se trata del descubrimiento de una nueva realidad matizada por el frío y la violencia política de un país descuadernado. La narración del encuentro con una ciudad triste, disfrazada de elegante, Bogotá, centro introvertido de la nación, desde cuyos cafés se pontificaba y legislaba sobre esa colcha de retazos llamada Colombia, considero que es la mejor parte de estas memorias. Como dije antes, el primer capítulo de la infancia ya se conocía por sus obras de ficción, pues como dice el escritor sus cuentos y novelas no son más que fantasías sobre su vida. En cambio, su estancia en Bogotá, sus recuerdos de la Universidad Nacional, la primera máquina de escribir que nunca utilizó, pero sobre todo el recuento del 9 de abril de 1948, posee una fuerza y un tono nuevo de una historia mil veces contada. De nuevo García Márquez juega con la historia, sobre el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, lanza un dato (dardo) para los investigadores, la presencia de un misterioso hombre elegantemente vestido, que dirige en la penumbra las primeras acciones de violencia para luego desaparecer en un auto negro. La tercera parte es su doble nacimiento (reconocimiento) como literato y reportero, sin que prevalezca una actividad sobre la otra. Los inicios inciertos, las horas sin reposo frente a las máquinas de escribir de los periódicos costeños, las tertulias con los amigos inclementes frente a sus primeros escarceos, la lenta consagración en la sala de redacción de El Espectador, en donde a fuerza de narrar historias de desastres, desplazados por la violencia y náufragos rescatados, se va convenciendo de su vocación como contador de historias. Vivir para contarla se convierte en lo que podría llamarse la "crónica de una vida anunciada". Al leerla se descubre de nuevo la naturaleza, el estilo, la forma y el fondo de un autor cuya propia vida se mezcla con la historia de nuestra patria. El libro ofrece además una grata noticia sobre este híbrido entre novelista y reportero, pues confiesa que está dispuesto a vivir cien años. Y conociendo la legendaria longevidad de las gentes del Caribe, creo que no se trata de otro verso de ese poeta de la exageración. En mucho tiempo no se veía que una noticia cultural eclipsara las cotidianas informaciones sobre nuestro conflicto, la política, los goles y las dosis diarias de silicona ambulantes. Noticieros audiovisuales, periódicos de papel e intangibles (Internet), abrieron sus reportes con la noticia de un libro que no es sólo la memoria de un hombre, sino la de un pueblo, famoso por su mal de amnesia. Esa quizás es su mayor virtud, como en el legendario libro que cito sin nombrar en el primer párrafo, Vivir para contarla es un buen remedio contra el insomnio y el olvido. Bogotá, noviembre de 2002. ** Dixon Moya dixonm@hotmail.com Diplomático colombiano aficionado a la literatura. Fue cónsul de Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y ha publicado artículos en revistas de su país. === Picaresca en dólares Pablo Gamba ================================= Hay quienes dicen que la supervivencia en el mundo de hoy depende de que la lógica que lo rige se haga carne en los más aptos. Jonathan Franzen, por ejemplo, cuyo Gary Lambert de Las correcciones actúa al ritmo de sus "mercados mentales". En otras partes del planeta, sin embargo, son ley de vida las artimañas de lazarillos y buscones. Ave de ese corral es Violetta, la protagonista de la novela Diablo guardián, del mexicano Xavier Velasco, que ganó el Premio Alfaguara 2003. Ella es una pícara self-made, que dice que toda su sangre es wannabe. El rechazo a su familia de clase media -sus padres hablan en inglés entre ellos, la obligan a teñirse el pelo de rubio y la tratan como a una sirvienta- la impulsa a robarles más de 100.000 dólares, con los que se marcha a Estados Unidos. Su fuga es la huida hacia un cuento de hadas, en el cual la cenicienta se convierte en una princesa bruja que habla en una mezcla de mexicano e inglés de historietas. Es esa manera de contar su cuento lo que la convierte en un gran personaje. Xavier Velasco logra así que los clichés de la sociedad de consumo se llenen de vida y confronten a los lectores con su apego hacia toda esa seductora basura. Quizás esta sea la forma más lúcida de cuestionar a la sociedad, en vez de encaramarse en un elevado pedestal crítico para denunciar la alienación. En el cuento de Violetta se hacen realidad las promesas de la publicidad. Aunque ella se considera una mercancía de Sears, llega a hacer el amor sobre un montón de billetes en un probador de Saks, y se convierte en uno de esos consumidores ricos tan importantes para Bush: "Personas como yo estimulan el crecimiento económico de los países". El cuento de hadas es también un videojuego, en el que cada tanto se asciende al next level -del consumismo a la drogadicción, por ejemplo- hasta llegar a un punto en el que todo se vuelve "demasiado cool" y comienza el retorno, primero a Nueva York, donde Violetta cae en las garras del chulo Nefastófeles, y luego a México, donde se convierte en prostituta elegante. Allí, Nefastófeles reaparece como vicepresidente de una agencia publicitaria que lava dólares, la cual contrata a Violetta para conservar a los clientes a cuenta de favores sexuales. En esa misma empresa trabaja como creativo Pig, quien vive sumido en la soledad, acosado por El Pensamiento, alias la nada. Para contrarrestar su tendencia a experimentar pasiones cuya intensidad "se mide por la soledad que la precede", Pig se habla a sí mismo en inglés, un idioma en el que "no era pensable más tendencia que la de la razón". Pese al antídoto, confunde a Violetta con "una suerte de novela resurrecta porque había decidido que la nada sólo podía existir más allá de sus ojos". Alberto Fuguet, quien fue jurado del Premio Alfaguara, tituló Neoliberalismo mágico un artículo que publicó en Foreign Policy en 2001, y el final de Diablo guardián tiene algo de magia hecha con dinero, esa varita por la que todos queremos ser tocados: Pig y Violetta -con dos millones de dólares robados- se fugan hacia un amor que ella compara con un Corvette amarillo. "La gente se pasa la vida contándose mentiras para que pasen por verdades, cuando es más divertido lo contrario", se justifica Violetta. "La verdad se disfraza de mentira para que uno pueda soportarla". ** Pablo Gamba pablogamba@hotmail.com Periodista y licenciado en letras (Caracas, 1967). Egresado de la Universidad Central de Venezuela. Fue jefe de redacción de la revista Folios, de Monte Ávila Editores. Ha publicado críticas en El Nacional, El Universal, Venezuela Analítica y el semanario La Brújula, del Conac, entre otros medios. http://www.angelfire.com/rebellion/pablogamba. === El tiempo, el hambre, la herida Carlos Barbarito ================= Héctor Rosales http://www.hrosales.com El manantial invertido. 5ª ed. aumentada. 16 p. Colección Las otras voces / Serie Pliegos. Montebarna Ediciones. Barcelona, 2003. Tal vez el único tema posible sea el tiempo -me dijo una vez el poeta en alguno de nuestros diálogos a la distancia. En esto pensaba mientras leía su más reciente plaquette, una edición de bella factura y aun más bello contenido. No recuerdo con exactitud cuándo y en qué circunstancias supe de este poeta uruguayo radicado en España. Sí sé que ya son más de dos décadas de amistad postal y ahora cibernética, pobladas por fecundos intercambios de libros, cartas, mensajes por correo electrónico y archivos adjuntos. El tiempo, el mismo que nos trae arrugas y fatigas nuevas, también fue dándole a nuestra relación una progresiva consistencia y acercó nuevos materiales a nuestras respectivas literaturas. Signo visible de la madurez de Rosales es esta su nueva edición que aumenta otras anteriores de una de sus colecciones poéticas esenciales. Quizás escribimos para exorcizar el tiempo que, parafraseando a Enrique Molina, nos madura para la muerte. Quizás escribimos por miedo a la muerte. O para no enloquecer. De todos modos, un raro, difícil, cansador oficio que, digámoslo con franqueza y sin dramatismo, paga poco y nada y nos exige todo o casi todo. Imagino en estos poemas, en su elaboración, lo usual: prolongados esfuerzos de prueba y error, dilatadas vigilias, acumulación de horas que la razón cree minutos y sobre la cabeza -ahora traigo a colación una de mis obsesiones- una viga a punto de romperse y caer sobre quien escribe. Estamos hechos de horas. Los libros que escribimos están hechos de horas. Las horas, en su avance, adquieren múltiples rostros, diversas formas: nos empujan hacia el extravío, hacia las sombras (Última frontera), nos revela nuestra fugacidad, la fugacidad de lo que creemos bello (La cita y el filo), nos aproxima cierta revelación (Brisa) o confirma nuestra atávica ignorancia (El novio de la seguridad). Ante el paso de las horas, nos dice Rosales, es necesario aferrarse al deseo (que devora en un instante sin poder nunca saciar del todo el hambre, El ansia), a cierta locura (como la del anticuario, Rehén), a una especie de superstición literaria (Receta del trébol encendido), en fin, maniobras, artilugios que permiten, al menos, conciliar el sueño, asegurar -eso sí, con alfileres- el próximo despertar luego del paréntesis nocturno. Pero, como bien lo expresa el citado poema Última frontera, la lucidez del poeta es superior a esos juegos de la mente. Allí, sin vueltas, en un texto que considero central, núcleo de la obra, está grabado a fuego nuestro destino, el destino del hombre. Un viaje de progresivo despojo, de sucesivas pérdidas, un prodigioso extravío que lleva, desconectados los sistemas, hacia un puerto que es el postrero y del que, nos dice el poeta, supimos desde siempre, desde cuando jugábamos a ser lo que seríamos luego: Hasta ese horizonte creímos avanzar... Mas / ahí veo la calle donde jugué cual niño astronauta. Este breve escrito apenas si roza la superficie de los ricos materiales que componen El manantial invertido. Es, simplemente, una invitación a su lectura. Concluyo con unas líneas ante las cuales experimenté una profunda emoción porque hablan de cuanto nos ocupa, nos duele y maravilla: Parte la punta el lápiz en el pulcro papel... / Tú / has dado vuelta la cara y he visto la herida / del grafo... / Te busca su quebrado mensaje, un bisturí / de madera sin letras hacia dentro, / hacia el mástil. ¿Escuchas la grieta? / ¿Asumes la nieve, tus huesos, tu inminente / ausencia en el papel? Muñiz, Buenos Aires, 3 de agosto de 2003. ** Carlos Barbarito barbarito694@hotmail.com Escritor argentino nacido en Pergamino en 1955. Ha publicado diversos libros, como Teatro de lirios (1985), Caballos y otros poemas (1990), Bestiario de amor (1992), Desnuda materia (1999) y Puntos de fuga (2002), así como otros títulos en ediciones artesanales y en colectivas. En Internet textos suyos pueden leerse en su página web, http://www.writers.net/writers/25829, así como en los sitios Brindin.com, Etcétera (Brasil) y Caminos de Pakistán (España). Ha obtenido, entre otros, el Premio Fundación Alejandro González Gattone, el Premio Fundación Argentina para la Poesía, el Premio Raúl Gustavo Aguirre de la Sociedad Argentina de Escritores y el 3r Premio Enrique Pezzoni del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Integra el Consejo Editor de la revista Matérika de San José de Costa Rica y el staff de Los Noveles. === Constructivismo poético: estética-epistemológica ====================== === (Sepelio del postmodernismo) Marco Massoni-Oyarzún =============== "Y Dios el Señor formó de la tierra todos los animales y todas las aves, y se los llevó al hombre para que les pusiera nombre". Génesis 2:19. El concepto constructivismo nace por primera vez en la URSS, en la década del veinte, cuyos artistas atribuyen especial significado a que se pongan de manifiesto los aspectos constructivos de la forma y de los recursos materiales para crearla; alcanzó su mayor difusión en la arquitectura. En la literatura emergió como una vanguardia que, a la postre, sería el realismo ruso. Pero, será a mediados del siglo XX y comienzos del XXI, cuando el concepto adquiere una nueva connotación, abriéndose de lleno a la epistemología otorgada por las ciencias cognitivas, y que tendrá su piedra angular en el "lenguaje". Así, el constructivismo actual abarca desde las ciencias duras, como la física, donde ha producido la teoría del caos, la cibernética, la informática y la filosofía. En fin, el concepto constructivismo reúne a todas las ciencias, la cultura y el arte; podría atreverme a decir que es el nuevo Renacimiento de la humanidad y que, bajo su sombra, alberga a las ciencias del espíritu y las ciencias de la naturaleza. Mi tesis se basa en que el origen del lenguaje es la poesía, más aun, en el espíritu mismo de ésta, la "metáfora"; por consiguiente, el "constructivismo poético", si bien nace posterior a los diferentes constructivismos, será este último el origen de los anteriores. La metáfora: la poesía (creación) del lenguaje, el origen del habla Los lingüistas, en su afán de construir una ciencia del lenguaje, nos lo han entregado como un "factum" que nos está impuesto, olvidándose de pensar en el origen de éste, y que como poeta ha sido mi campo de reflexión, encontrando la respuesta en la misma poesía, en su espíritu, en la metáfora. Este tropo que viene del griego metvfora y significa traslación; de meta, que significa más allá y yerw, que significa llevar, es a mi entender la raíz del lenguaje, toda vez que al nombrar se está en la metáfora, es decir, se está trasladando un elemento real a uno imaginario; el primer gesto del lenguaje es poético; cuando se nombra, se traspasa el "ente" tangible, real, físico, a un elemento imaginario, la "palabra". Por consiguiente definiré el lenguaje como la traslación de elementos a un sistema común que sirve para interactuar a través de él. Ahora que nos hemos acercado a la génesis del lenguaje, entraremos en la clasificación de la metáfora. Distinguiremos dos niveles de metáfora: simple y compleja; el primero para hacer referencia a la naturaleza misma del lenguaje, por ejemplo: "árbol", metáfora simple, pues tiene un referente físico, tangible, real, al cual se está metaforizando, a través de una estructura fonética y grafemática. La dicotomía entre significante y significado, materia de estudio de la lingüística, no es más que el estudio de la mutación metafórica del lenguaje. En el segundo caso, que hemos definido como metáfora compleja, nos servirá para referenciar las estructuras complejas de la metáfora, donde entra la poesía, la ciencia, la filosofía y el arte. En la poesía, por ejemplo: cae la pestaña del cigarro, en este verso se ha cambiado ceniza por pestaña para producir un efecto estético, un cambio en el sentido ordinario; al decir cae la ceniza del cigarro, sólo estamos ante una cadena de metáforas simples gestadas en la oración, pero el sólo hecho de trasladar ceniza por pestaña vuelve compleja la decodificación del mensaje, la oración se convierte en verso, tiene un fin estético y se requiere de mayor competencia semántica para decodificar, y estamos así en la metáfora compleja. Entonces, la metáfora compleja es "la metáfora dentro del lenguaje", y dentro de ésta, se sustentan todos los relatos. La construcción de la desconstrucción: constructivismo poético La dialogía instaurada por Derrida con Heidegger llevará al primero a fundar el pensamiento desconstructivista, cuya piedra angular será su "retrait", traducida originalmente como "retirada" -aunque pienso que sería mejor emplear el concepto "repliegue" o "recogerse"- de la metáfora. Si bien Derrida otorga al tropo el valor que merece, al punto de establecer que la metáfora pasa por alto cualquier cosa, intenta replegarla para fundar su escuela, y será en este repliegue de la metáfora donde está la crítica o el vacío de su pensamiento. Al "retrait" la metáfora, lo que está verdaderamente replegando es: la "metáfora compleja", y lo que Derrida no ve es que sigue quedando la "metáfora simple", la poesía del lenguaje, que queda ahí, "casinvisible", en el "borde" (uso el termino en el sentido arquitectónico), "borde" que deja la huella de la ola sobre la arena, donde la ola es la metáfora compleja y la arena la metáfora simple, entonces la metáfora compleja se re-pliega al golpear sobre la arena y deja la huella húmeda, que es la poesía, el "constructivismo poético". Estéticamente queda demostrado, en la poesía constructivista, toda vez que al desconstruir "mi lengua materna escrita", por medio de la sinéresis, no pierde el "sentido", la "semanticidad", sino que al contrario se transforma en un nuevo relato, una nueva metáfora. El poema que antecede esta metaforicidad lleva implícita a su vez otra metáfora en la forma, la dualidad textual metaforiza la teoría del caos, donde dos tiempos (textos) están enlazados, y la forma se vuelve sentido, y la desconstrucción, inevitablemente, construcción. ** Marco Massoni-Oyarzún literaturasur@yahoo.es Poeta chileno (Santiago, 1975), estudiante de pedagogía en lengua castellana y comunicación de la Universidad de Los Lagos. Dirige la revista electrónica Claroscuro. Textos suyos han sido traducidos al francés, alemán e inglés y publicados, respectivamente, en el periódico mundial de poesía Le Monde Poétique (Francia, 1998) y en las antologías Poesie der Welt (Frankfurt, 2000) y Poetic anthology of all America (Nueva York, 2001). Ha publicado Relaciones peligrosas (1993), La Tierra es América (1995), El espejo roto (1996), Poemas para a(r)mar (1997), Versos desnudos (1999), Trilogía vital (2001) y Monólogo del poeta (2002). === Letras ================================================================ *** Poemas Mónica Munizaga Yávar *** La última sutileza del diablo Rafael Ortega *** Al borde de la estación (extractos) Claudia Hernández *** Un supuesto plagio de Borges Carlos Briones *** Una mujer en el espejo (extractos) María Milagros Roibón *** Dos textos Paúl Tellería *** Índigo (extractos) Homero Vivas García *** Doña Pringamosa Iván de Paula *** Poemas Cristina Rascón Castro *** Macualo cumple años Jairo García Méndez *** Textos Dubraska González Gámez *** Mercado Ariel Bermani === Poemas Mónica Munizaga Yávar ===================================== *** Jugada Una cuerda sólo una cuerda sostiene mi vida giro amarrada a una tela que no tiene que caer. Miro desde lo alto nueve cabezas me miran la función entera para nueve un ajedrez marcado de reinas decrépitas, oscuras, odiosas. Y si esta vez caigo, si le doy verdadera emoción a todo esto y caigo si soy parca de mi destino, si cambio lo que tengo que cambiar. *** Males de mar Me revuelvo y me convierto en caracol, esqueleto de mar pegada a las raíces arenosas desérticas. En el fondo del océano no quedan peces que salgan a cazar estrellas. *** Trazos Con goma de borrar rastrearé tu silueta, para encima dibujar otra y otra y otra, hasta que el papel se rasgue con los poros abiertos y tú te pierdas ahí *** Al terminar la función Las flores de tu entierro vendrán a visitarte una mañana y te contarán viejas historias que aún no habrás vivido. Tendrás nuevas melancolías contra las cuales luchar hasta desaparecer, caracol dormido, espacio de silencio entre un parpadeo y otro. No volverás a ver la memoria. *** Arco iris Cada vez que hacemos y deshacemos el amor nace un niño distinto, nuevo de colores. Y ese niño a veces se escapa, otras nos llama a seguirlo, o se queda estancado, atrapado dentro de nuestra soledad. Pero esta vez te pido que dejemos de hacernos niños y nos convirtamos nosotros en ellos, para ver si así nos pintamos de colores. ** Mónica Munizaga Yávar monicamunizaga@latinmail.com Escritora chilena (Santiago, 1979). Es licenciada en literatura y lingüística hispánica, graduada en la Universidad Católica de Chile. === La última sutileza del diablo Rafael Ortega ====================== (Nota del editor: el venezolano Rafael Ortega ha cultivado, con gran tino y arrestos innovadores, la narrativa breve. Además guarda con Letralia una relación especial: es uno de los autores cuyos textos aparecieron en nuestra segunda edición, la última exclusivamente dedicada a literatura venezolana. En nuestro número 100, regresa con una selección de relatos de su libro La última sutileza del diablo [2002]). *** Mil rostros "Existió una persona que podría entenderme. Pero fue, precisamente la persona que maté". Ernesto Sábato. La situación comenzó a intrigarme cuando pude comprobar, en otros casos, la certeza de aquel viejo refrán que menciona algo sobre un río y unas piedras con el fin de advertir que detrás de cada rumor hay un poco de verdad. De pronto me vi en la prolija tarea de atar los cabos que descuidadamente ella había dejado sueltos. Recordé los frecuentes paseos dominicales que solía dar sin mí, su hermetismo cuando le preguntaba algo sobre su vida pasada, los cambios repentinos de mi nombre al llamarme y cuando me dijo: "No te enamores de mí porque soy como una gitana y poseo mil rostros". Me dediqué a espiarla, descuidando por completo mis actividades laborales, como animal que acecha a su presa para hacer satisfactoria la cacería. Interrogué a conocidos y hasta logré sobornar a algunos para que me confesaran detalles sobre ella. Fue así como pude dar con un lugar llamado: "Aquí Comienza el Final de la Tristeza". ¡Vaya nombre para un prostíbulo de segunda! Una vez dentro, me dirigí en medio de la penumbra hacia la barra y ocupé un banco que estaba cerca de la caja registradora con la intención de comunicarme con mayor facilidad con el encargado. Le pedí una cerveza mientras ensayaba en mi cabeza la manera de entablar una conversación. Pensé que sería una verdadera estupidez mostrarle la fotografía y preguntar por ella, así que cuando trajo la bebida le inquirí: -¿Qué tal es aquí el ganado? -¡Calidad! -me respondió. -¿Cuál será la más buenota de todas? -Depende de cuáles sean sus gustos. Le di una descripción casi exacta de mi consorte y el hombre asintió con la cabeza. Me dijo que una mujer semejante frecuentaba el lugar, sólo los domingos por la tarde. Pagué la cuenta y me disponía a salir, cuando me topé con un conocido que no había visto en años. Nos sentamos en una mesa con la finalidad de tomarnos unos tragos y conversar sobre el pasado. Las horas se fueron volando al compás de las copas y en un momento de conmoción etílica le confesé mi dilema. -¡Así son todas -expresó-, cada mujer tiene algo de puta y madre, sólo que algunas no saben equilibrarse! Continuamos bebiendo hasta perder la conciencia y salimos del lugar cantando a gritos no sé cuál canción. Sólo recuerdo que cuando llegué a casa la encontré recostada en el sofá mirando la televisión con un cigarrillo encendido entre los labios... bordeé su cuello con mis manos y apreté con ganas, mientras observaba cómo sus ojos se tornaban vidriosos tratando de renacer entre tanto humo. *** Los pájaros De los días de escuela son pocos los recuerdos gratos que conservo. Uno de ellos eres tú, Blanca Rosa. Tu piel nacarada, tu sonrisa frágil, tus ojos de ónice y aquel atardecer cuando nos quedamos dormidos en lo más alto de la montaña contando las aves que pasaban sobre nosotros. Hoy al cruzar la plaza, camino a la iglesia, los pájaros han vuelto a evocar tu imagen, pues logro distinguirte entre la muchedumbre llevando de la mano a un niño que supongo será tu hijo. Por la sobriedad de tu traje negro, intuyo que la desgracia se ha cernido sobre tu vida. Alzo mi mano e improviso un saludo, mientras tú pareces no advertir mi compungida presencia ni tampoco la de los preciosos pájaros que una vez contamos entre sueños. *** El destino El hombre transitaba por los recovecos de su memoria, mientras una ráfaga de viento abofeteaba su rostro con la finalidad de hacerle entender los misterios del infinito. En ese pequeño instante pensó en el suicidio. Era demasiado pronto para comprender que había muerto cuando soñaba. *** La mueca del gato Observamos a un hombre menudo y enjuto parado frente a la puerta de un bar. Le escuchamos salir de sus labios: "Más comprensivo que yo, nadie". A su lado, vemos a un enorme gato negro que maúlla quejumbroso, advirtiéndole la proximidad de unos pasos. Una mujer, notablemente ebria, sale del bar colgada del brazo de un cliente y frunce el entrecejo al encontrarse con nuestro personaje. El hombre los sigue con la mirada hasta que se desvanecen en la oscuridad con una expresión amarga en el rostro. Observa el reloj y emprende la partida con el gato en brazos. Va tras la sombra de sus pasos, cansado de ellos. Advertimos que comienza a caer un rocío sobre su frente. "Es la primera lluvia, será eterna". Y así fue. *** La última sutileza del diablo "La última sutileza del diablo es la diferencia entre el infierno y el corazón". E.M. Cioran. Antonio estaba borracho, sin un centavo y con muchos ánimos de seguir la juerga. Debía -de cualquier manera- hacerse de algunos billetes lo más urgente que fuera posible o de lo contrario desfallecería. Caminó varias cuadras a la deriva hasta encontrarse con un compañero de tragos que andaba en condiciones similares y le propuso entrar al bar de la esquina a ver si había allí algún conocido que los convidara a beber cualquier cosa, siempre y cuando fuese licor. ¡La vida entera por una botella!, farfullaba alegremente aquel par de borrachines. Al llegar al sitio donde las luces rojas describían con alevosía la palabra bar, entraron. Lograron pasar desapercibidos durante largo rato mientras buscaban entre la multitud casi al borde de la desesperación algún rostro que se les hiciera familiar. Un joven que fungía de mesero surgió debajo de una gruesa capa de estridencias y smog. -¡Buenas noches!, ¿qué desean tomar los caballeros? -preguntó con voz meliflua. -¡Por los momentos, nada! -se apresuró a contestar Antonio-. Esperamos a un compañero que no tardará en llegar. El joven, obviamente, no se tragó aquel cuento, pero pareció no darle mayor importancia, pues se retiró contoneándose de manera exagerada, lo cual provocó en ambos una explosión de hilaridad estruendosa. Todavía no paraban de reír, cuando notaron la presencia de dos caballeros parados frente a ellos. -Disculpen, señores, ¿nos acompañan con un trago? -se adelantó a decir uno de los hombres, quien a juzgar por su apariencia parecía ser serio y respetable. Llevaba encima un fino traje de lino blanco que debió costarle una fortuna. El otro, de aspecto más humilde, se limitó a sonreír con un aire entre tímido y nervioso mientras movía la cabeza afirmativamente. Antonio y su amigo aceptaron la proposición sin remilgos. ¡Qué más da! Cuando se es tan pobre como una rata no son muchas las alternativas que se ofrecen. ¡Total, lo más importante es beber!, ese era su lema. -¡Con mucho gusto, compañeros! -respondieron al unísono. Tomaron asiento al fondo del establecimiento, en una mesa cercana al urinario, e improvisaron una tertulia donde destacaba el hombre del traje blanco por sus exquisitos modales de sangre azul y su facilidad de expresión. ¡Un verdadero oráculo digno de ser atendido con fruición por sus interlocutores! Progresivamente, la conversación fue subiendo de tono: -Sepan ustedes, estimados caballeros, que eso de las relaciones contra natura no tiene nada de nuevo ni extraordinario. De la antigua Grecia se conoce la leyenda de un poeta llamado Támiris, quien fue el primero en cortejar a uno de su sexo: un tal Jacinto. Se afirmaba que la hermosura de dicho mancebo era tal que logró enloquecer de amor hasta al mismísimo dios Apolo. Desde tiempos ancestrales, el hombre ha manifestado ser propenso a los placeres de los sentidos. Prueba de ello es la aparición del lucrativo oficio de la prostitución en la historia de la humanidad. Resulta impresionante la manera como sucumben civilizaciones enteras ante el hechizo del disfrute carnal. Tal es el caso de China, donde se llegó a registrar un total de dos millones de sifilíticos más trescientos mil casos de otras enfermedades venéreas. Hizo una breve pausa para beber un trago, mientras dirigía expresiones oferentes con los ojos hacia Antonio. -En realidad, no soy partidario del sexo en látex porque me parece que dificulta el orgasmo, pero de alguna forma hay que protegerse. Tampoco comparto esas reflexiones arcaicas y retardatarias sobre la moral, pues como lo dijo Kant: "A través de la razón, fijamos nuestras propias leyes morales". Eso de que el libertinaje desvía el verdadero cauce de los sentimientos y contribuye a desarrollar hábitos deshonestos e inmorales, es pura palabrería fingida. Antonio, visiblemente incómodo por toda aquella apología a la lujuria, además de las insistentes miradas que el caballero de blanco le dirigía, interrumpió para pedir permiso porque tenía que ir al baño. La excusa le resultó pertinente para idear el plan que le libraría de tan engorrosa situación. Se levantó de la silla, dio un vistazo hacia donde estaba su compañero y notó que cabeceaba de sueño. No importaba, le dejaría para que durmiera la mona. Se dispuso a orinar, advirtiendo que alguien entraba y se situaba detrás de él. Sintió un zarpazo hambriento que aprisionaba sus testículos con fiereza. No hubo necesidad de voltear a mirar, pues sabía de quién se trataba. Sólo se limitó a girar sobre su eje y asestó un puñetazo hacia el objetivo, haciéndolo caer de bruces. Subió la bragueta de su pantalón y salió del urinario, abriéndose paso entre las mesas, en dirección hacia la puerta para ganar la calle. Caminó hacia la noche, mientras se alejaba del lugar dando tumbos, en la búsqueda de algún conocido que le invitara a una copa para pasar el trago amargo. ** Rafael Ortega rafaelortega@letralia.zzn.com Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es técnico superior universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y periódicos venezolanos, así como en las antologías Narrativa aragüeña en Tierra de Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretaría de Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificción aragüeña (Secretaría de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 publicó su libro de cuentos La última sutileza del diablo. === Al borde de la estación (extractos) Claudia Hernández ============ A Ednodio Quintero Es verdad que te estoy esperando a nadie le interesan estas sombras cada momento voy junto a tu cama hacia ese apartamento repleto de caballos queda abierto el libro ya no hay historia sólo niebla caliente el espejo girando y mis labios dentro. === De este nácar no saldrán perlas como animal marino que soy comulgo en el agua son muchos los ríos que desembocan aquí y quizás me pierda yo probablemente llueva te tocara mi agua el recuerdo a mordiscos eso si no te cumbres. === Si yo te hablaba del pez era sólo una forma que apenas podríamos detener un brillo que se desliza por toda memoria y no otro algo pequeño que se nombrara con dos o tres palabras la aleta rompiendo el agua ese ojo único sin parpadeo quise decir sólo eso. === El Sur también era mío bajaba tranquilamente y escuchaba las voces mezclándose en una canción era lindo y tristísimo completamente ajeno de lo que yo venía el Sur me repito dentro de la tarde cada hoja tiembla ante la débil brisa voltear no significa nada en estos momentos querida hermana paso la mano por la baranda medio oxidada y me da grima mientras el frío crece junto con la noche es imposible leer ene este estado tal vez caminar un poco seguir bajando hasta la Patagonia donde todo es soledad el fin de mundo sí olvidar un poco y alivianarse si sigo caminando ¿daré la vuelta al mundo? y después qué tendría que bajar de nuevo pasar por un país y luego otro soñar con Buenos Aires podría ser un círculo que recorrería hasta el cansancio un poco de miedo sudan las manos por momentos cierro los ojos logro verme en el balcón sin cantos ni nada solo la brisa que bate el vestido mansamente y vuelvo al Sur al Sur al Sur. === Tendremos que esperar que esta sombra de noviembre se diluya el aire se hace espeso en el paisaje blanco del Caribe a qué otro rumbo partir el agua simple de la noche tocando la levedad de la mano y está todo ahí, surcando la niebla transparente de la luz el azul casi perenne al que estamos divinamente condenados si hay una brisa que me empuja es esta que viene del océano me hace girar como niña y recoger caracoles que nunca más veré todo está allí, quieto en lo blanco lo que recuerde será intervenido por un carro de heladeros que atraviesa la calle con un tango por un camino sinuoso lleno de árboles y nieblas por donde se llega al mar qué más iremos a encontrar ese callejón donde nos fuimos perdiendo agua salada repicando en los talones mas ya no hay sino este paso un minuto apenas donde encontramos decirnos === Todo calla afuera raramente el calor del domingo revuelve los objetos y nos adormece las vueltas que doy en mi dormitorio ¿a dónde me llevan? la cama como centro del diminuto mundo donde se escribe este poema ¿cómo nombrar esta distancia sin que aparezca este gesto? hemos de detenernos aquí cercanos al mediodía quisiera encontrarte en otra parte en Ciudad de México por ejemplo con todos sus millones de habitantes abrirme paso entre unos y otros y llegar a una fuente el ruido nos hará invisibles en esa ciudad... seremos humo también un remolino pequeño que levanta la ventisca deberíamos volver a los puentes a las ciudades atravesadas por el agua hay un momento donde ya no hay giro el vértigo de la espiral que nos asoma había querido acortar las distancias y eran papeles palabras empapadas de tinta azul y brisa. ** Claudia Hernández claudiasofia99@yahoo.com Poeta venezolana nacida en Caracas (1970). Es profesora de lengua y literatura y reside en Maracay. Es promotora cultural y coordina talleres literarios desde mediados de los 90. Ha publicado el poemario El humo que me intenta (1997) y ha sido incluida en la antología Poesía de Aragua (1966-1996), de Efrén Barazarte. Textos suyos han sido publicados en diversos medios impresos nacionales y extranjeros. === Un supuesto plagio de Borges Carlos Briones ====================== Se preparó un café, miró por la ventana, el cielo azul del amanecer estaba impecable; marcó el número de Rosa Río-Zugmann; escuchó su voz, de hembra, de mujer profundamente dormida, no su voz profesional, no la que estaba en su recuerdo, y cortó. Pensó que no tenía sentido haberla molestado. Terminó el café, encendió un cigarrillo y salió a caminar. Le gustaba pensar caminando. El ayudante o secretario del almirante a cargo del Canal Nacional de Televisión, le había dicho a Carlos Juan Molineros que llamaría de nuevo. Querían que participara en un programa que se efectuaba los viernes a las diez de la noche. Molineros pensó en Rosa Río-Zugmann, que fuese una sugerencia suya. Se la imaginó, con desparpajo y delicadeza, arreglándose el sostén. Le pareció verla otra vez sacándose una hebra de tabaco. No se había llevado la mano a la boca: había sido la cabeza y el busto que se habían acercado a la mano y al brazo inmóvil; el codo no se había movido de su rodilla. Luego se tocó la comisura de los labios. Otras mujeres, constantemente, se arreglan el cabello o la falda; Rosa Río-Zugmann se acomodó una vez el sostén y varias veces se tocó la comisura de los labios. Que sea una sugerencia suya, pensó. Pero al mismo tiempo le pareció exagerado suponer que esa mujer pensase en él. Sin embargo tenía la certeza que iba a decir que sí. A las ocho, su madre le sirvió una sopa de mariscos; luego estaban prometidos duraznos con crema y otras delicias que no había probado en sus quince años en Europa. Al poco rato llaman a la puerta. Su madre sospecha que se trata de algún vecino. Como siempre, se cubre las manos; y abre. Con sorpresa y alegría ven surgir la figura de Mario Venegas, acompañado de una mujer que no es de por esos lados. Mario se ve bien; su acompañante, mejor. Le dice que trabajan en Public Relations. La mujer, además de tener todo bien dispuesto, tiene una mirada inteligente. Ignoran, o dan por entendido, el verdadero trasfondo. Conversan con soltura y cinismo. Mientras discuten, Molineros se dirige a ella; compara sus rasgos con los de Rosa Río-Zugmann. Está inspirado, elocuente. Pero Mario es persistente. Molineros piensa que darle buenas razones a los militares es ayudarlos a convencerse de lo contrario. A las nueve salen para el Canal. Ella conduce. Quieren que haga su número de intelectual jodido, pero con autenticidad. Con algo de actualidad, pero discordante, le dice Mario. Molineros piensa en los duraznos con crema. Algo discordante. No puede evitar recordar, con cierta nostalgia, la última vez que se vieron en Río Blanco, en 1966, en el regimiento Escuela de Alta Montaña. Habían terminado su servicio de conscripción militar; Molineros regresaba a Santiago, y Mario partía a Colina; había sido aceptado en la Escuela de Fuerzas Especiales del Ejército. La mujer conduce con pericia y dedicación, no participa en el diálogo. Durante todo el trayecto Molineros la mira; es más bien plana, pero sus ancas son de antología. Por la calidad de la ropa que lleva, Molineros se imagina el grado que debe tener. Mario, desde el asiento de atrás, hace su trabajo con ahínco y delicadeza. Molineros piensa: Estoy obligado a reconocer que me sorprendes, muchacho. Mario es el que trabaja; Molineros concluye entonces que es de menor graduación. Mientras lo escucha, se le ocurren preguntas para la mujer, pero no se las hace. No es bonita, pero tiene un rostro agraciado. Molineros está seguro de que ella lo percibe: desde que los vio aparecer en la entrada de la casa de sus padres, la ha observado con atención. Le gusta esa sonrisa que la mujer puede mantener indefinidamente, pero ahora que va concentrada le gusta más. Le gustaría ponerla furiosa, sacarla de ese papel enigmático, y que la mujer, sin dejar su elegancia, le dijese, sin dramatismo: Bien, hablemos. Llegan al Canal; los otros invitados consumen bebidas refrescantes y cafecitos, mientras son empolvados por muchachas encantadoras y homosexuales que exageran su homosexualidad. Los invitados no hablan entre sí. Reina un ambiente de peluquería inglesa. Algunos fuman puros. Primeramente, Molineros pensó que el nerviosismo del personal del Canal era simplemente una pose, pero realmente estaban, si no nerviosos, inquietos, expectantes. Una vez maquillados, pasan al Estudio B. Son seis, sin contar al Moderador: un capitán de carabineros que, de civil, parece dependiente de sastrería antigua. Se encienden las luces rojas de las cámaras. Comienza el Prisma Político y Cultural de los Viernes: Improvisado y desde todos los ángulos... El Moderador hace las presentaciones. Desde la ubicación de Molineros es imposible guiarse por uno de los monitores; de manera que no tiene la sensación de estar en pantalla. Molineros trata de juntar argumentos y busca la mejor manera para dilatarlos en diez minutos... Algo discordante. El número Uno es un plato fuerte: un señor habituado a las cámaras, de voz y de aspecto agradables. Censurado hasta hace poco, tiene un curriculum vitae de varias páginas: comunista, diplomático durante Salvador Allende, después del golpe de Estado de 1973 tomó la rara decisión personal de regresar al país y dedicarse a los negocios. Habla de sus amigos, casi todos muertos o en el exilio. Su relato ágil, entretenido y bien enhebrado puede durar horas. A los nueve minutos el Moderador le hace una seña; pero el hombre está en sus recuerdos. A los doce lo interrumpe abiertamente: el invitado le pide paciencia y le dice que hace más de dieciséis años que no habla con su pueblo. Ocupa quince minutos. Molineros comienza a relajarse. Le agrada comprobar una de sus teorías: los comunistas cuando son burgueses verdaderamente cultos, no tocan temas doctrinarios, y están a este lado del Muro, son realmente encantadores. Interviene un partidario del régimen militar. Un señor que es famoso porque es sacerdote, porque no habla bien, pero fundamentalmente porque ha sabido eludir la Justicia con espectacular impudencia. Todo el mundo comenta que es homosexual. Incluso ha sido acusado de homicidio, pero es una persona que se maneja muy bien, tanto en los bajos fondos, donde -se dice- busca relajar sus tensiones, como en las altas esferas militares y eclesiásticas. Es fácil acusarlo, lo difícil es probar las acusaciones. Algunos se han atrevido, pero han terminado flotando en el río Mapocho o electrocutados. Es uno de los rectores de una agrupación ilícita llamada Logia Blanca. Se dice también que es del Opus Dei. Denigra, con pasión, a algunas de las figuras mencionadas por el invitado anterior. Dice que se siente en la obligación de hacerlo. Justifica lo injustificable: las detenciones arbitrarias, los fusilamientos, las torturas y descree de los desaparecidos. Habla sin interrupción: dieciocho minutos. Molineros piensa en Rosa Río-Zugmann que lo definió como repelente. Se la imagina en el mismo Estudio, sonriente, equilibrada, sesuda, calculadora. Bella y sola, como la muerte. Como esa idea que Molineros tiene de la muerte: un sopor orillero, suave, penetrante, que adormece y que no es la brusca solución de ningún enigma. Le excita pensar en la muerte y en Rosa Río-Zugmann, siente un cosquilleo que lo obliga a cruzar y descruzar las piernas, le gustaría poder acomodarse los genitales, simplemente por hacerlo, ya que en realidad no le molestan. En tercer lugar interviene un editor de revistas, un militante de la resistencia en el exilio, un arquitecto del engaño. Lo mira antes de comenzar; hace varias alusiones a la doble disidencia; lo cita en una. Molineros se siente casi culpable de no gustarle y de no escribir como los autores de su combativa colección. Entrega un informe amplio, insulso e indigno, del quehacer de Los concertados. Se demora doce minutos, y pide disculpas. El exponente es una especie de santón, de casi dos metros y que con el pelo corto o largo es un adefesio. Se comenta que hay que mantenerse a distancia de este exponente de la cultura: huele mal; para algunos, por su popular halitosis, para otros por el mal olor de sus ropas. Como autor, no es gran cosa, pero sabe obtener recursos. Luego habla una mujer con un cuello de piel; feísima; que dice la fecha y su lugar de nacimiento, y ser hija, esposa y madre de soldados. Habla de la Alta Poesía. Cita sólo nombres extranjeros. Molineros desconoce la exacta dicción de los nombres chinos, persas y japoneses que menciona; pero tiene la certeza de que los italianos, franceses, ingleses y alemanes han sido todos mal pronunciados. Molineros recuerda la descripción que hicieron de ella en una revista de la Resistencia: Tiene las piernas más delgadas que los brazos; el cuello muy largo, la cabeza chica y el pelo muy corto. De los senos para arriba, parece un avestruz, y de los senos para abajo, también. De los autores nacionales, la mujer destaca a un historiador de temas militares, famoso por sus libretos radiales, y anuncia su poema Al soldado. Molineros mira el reloj, divertido interiormente. Pero el Moderador logra imponerse. La señora termina brevemente invitando a los telespectadores patriotas a presenciar la Parada Militar, mañana, en el Parque Cousiño. El Moderador corrige la información señalando que ya no se llama así, sino Parque General Bernardo O'Higgins. Mientras habla el penúltimo invitado, el Moderador le hace una seña a Molineros, con los dedos le indica: cuatro, para la persona que está hablando y tres para él. Molineros le contesta de la misma manera, señalándole que le basta con uno. El Moderador se muestra amable y le hace la V de la victoria con los dedos, indicándole el tiempo que le corresponderá. Molineros se pone nervioso. No tiene nada que le pueda agradar a Rosa Río-Zugmann y que sea de actualidad y discordante. El tema de la mujer que habla es El antimilitarismo y la antimuerte. Se declara poeta de invención varia y ecologista; y explica el argumento de uno de sus cuentos que ha titulado El amor a la vida, el odio a la muerte. De izquierda, pero una anticomunista fervorosa. Tematiza los países del Campo Socialista; se confunde en la mención de las capitales de Hungría y Rumania; y algunos hechos ocurridos en Checoslovaquia los sitúa en Polonia. Para Chile no es grave situar la famosa Primavera de Praga en Polonia. A los cuatro minutos exactos el Moderador le da las gracias. La mujer no es vulgar, pero parece vulgar. Es inteligente, pero no tiene clase. Molineros piensa que en Chile, excepto Rosa Río-Zugmann, nadie tiene clase. La mujer es lo que en Chile se llama una gorda de población. Esa mujer ha publicado cuatro libros; para Molineros, tres muy malos y uno muy bueno, el primero. Es perfectamente ubicable; si no está en su casa, o en alguna de las revistas donde publica, está en la cárcel. No es fea, es común. Molineros se siente atraído; y piensa que es mujer para luchar junto a ella; si los partidos políticos no existieran, habría que inventarlos para personas como ella. Silencio. Molineros se siente perdido. Recurre a Borges. Cada vez que lo hace, encubre su falta de imaginación, confesándola. Pero esta vez, no sabe por qué, no lo hace. -El suicidio..., en Japón..., un pueblo guerrero, es, me parece, una doctrina, y creo que la esencia de su práctica comporta una severa disciplina del honor. Algo de lo que se han olvidado nuestros vistosos generales... Con alguna incomodidad siento que soy injusto; pero acabo de leer La Guerra de las Malvinas, La Guerra Antisubversiva en Centroamérica, y... A mí no me han desplazado, que son las confesiones literarias de un general bruscamente dado de baja y ahora dedicado a la gastronomía. Se dice que Homero se ahorcó por no haber entendido la adivinanza de los pescadores; que Festo, uno de los favoritos de Domiciano, se mató para disimular los estragos de una enfermedad a la piel... Y así también conocemos los ejemplos de: Catón, Séneca, Temístocles, etc... He citado estos ejemplos porque sospecho que todavía se sigue pensando que el suicidio es una forma de cobardía... Acabo de ver en Europa una serie de televisión donde aparece con detalles el suicidio de Hitler... En 1973, aquí, se argumentó el suicidio; y se negó, porque para todos el suicidio es una forma poco honorable de morir, y judicialmente nadie quiere cargar con la muerte de un presidente, menos históricamente... Para mí, el cine norteamericano ha comercializado con productos baratos las artes marciales que no son capaces de imitar, porque sus guerreros no tienen la magnificencia de los grandes vencedores ni el necesario honor que debe tener todo vencido. Nosotros, que presumimos de justos y de valientes, pensamos igual: no toleramos que nuestro enemigo sea una persona honorable. Silencio. Molineros mira al Moderador. El Moderador lo mira con los ojos muy abiertos. Molineros no sabe qué decir ni qué hacer. Se saca los lentes. Al terminar, nadie se despide de él; sólo la mujer de El amor a la vida, el odio a la muerte le dice que no lo van a entender; que con esos aires a lo Borges, no será bien visto por los antipoetas que postulan un discurso desnudo de toda retórica. Le recomienda un texto suyo, inédito, de entre varios manuscritos fotocopiados que le obsequia y le argumenta que está hecho para ser leído en Europa. Lo ha titulado, y se lo hace notar, simplemente: Ella. Mario lo lleva de vuelta a casa; conduce lentamente, con indolencia. Molineros se da cuenta de que no necesitan comportarse como cínicos, ya que esencialmente, y sin esfuerzo, lo son. Mario le pregunta si está casado; le contesta que sí, pero que vive solo. Después lo interroga sobre las alemanas; y Molineros le cuenta lo que se le cuenta a un muchacho hijo de una empleada doméstica, que conduce un Cadillac blanco, que no es propio, con una abolladura del porte de un zapallo en la puerta derecha. Luego hablan de filatelia. Mario le dice que finalmente se ha decidido por los sellos chinos. Al bajarse Molineros le dice que esa es una de las mierdas que más odia. -Pensé que habrías cambiado -le contesta Mario. Molineros no dice ni sí ni no. Mario parte. No han quedado de juntarse otra vez. A los pocos metros, Mario se detiene, pone marcha atrás con violencia y se detiene justo frente a Molineros: -Le caíste bien a F A -le dice y parte de nuevo con violencia. No le deja tiempo para preguntar ¿quién es F A? En casa de sus padres no vieron el programa. En uno de los otros canales daban: ¡Mírame a los ojos, María!, cap. Nº 975 de Herencia del destino, una de las 15 teleseries diarias que ofrece la programación nacional. Puedo estar tranquilo, piensa Molineros. Los duraznos con crema no han cambiado, tienen el mismo sabor y la misma elegancia de postre de día domingo de hace quince años. Esa suavidad de seno, de nalga, núbil. Esos senos, para Molineros, siempre son los senos de su mujer. Su mujer provocándolo. Después de un café con crema, una copita de coñac, un puro fumado con muchas ganas y la cómplice satisfacción de su madre y de sus hermanas de verlo disfrutar: teléfono. Un amigo periodista le pregunta cómo se le ocurrió meterse en ese lío, que si con Borges ha pretendido granjearse la simpatía de los intelectuales de derecha, ha elegido mal el tema; que si su idea fue seducir a los literatos de izquierda que manipulan didácticamente sus declaraciones, también se ha fregado. Le explica que La Concertación es una realidad, que lo habían considerado, que a pesar de sus irreverencias lo consideraban, los seguían considerando, pero que eso había cambiado radicalmente. Le anuncia contundente réplica en la mejor revista del país. Luego le pregunta: -¿No te ha llamado nadie más? Molineros piensa en Rosa Río-Zugmann, que le debe una respuesta, que le había dicho que les fascinaba su sapiencia pero que les aterraban sus comparaciones con la realidad, y devuelve la pregunta: -¿Debo esperar la llamada de alguien? A medianoche recurre a su mujer; la llama a Alemania y le cuenta la brutalidad que ha cometido. -No creo que pase nada -le dice su mujer-. ¿Qué importancia tiene que tú hayas sugerido que los generales son cobardes? Esta interpretación no le gusta a Molineros, y se preocupa, porque su mujer nunca ha sido radical en su manera de pensar. ¿Qué me puedo esperar de los que se han quedado anclados en los extremos y ven solamente en blanco y negro?, se pregunta preocupado. Borrosamente percibe el argumento de un relato o artículo que le permita defenderse. En la cuarta o quinta copita de coñac se da cuenta de que no tiene opinión sobre el tema militar; pero sí sobre las instituciones; respecto al individuo frente a las instituciones. Al fin y al cabo todas pretenden "ordenar", "uniformar", "militarizar", piensa un tanto molesto. Se da cuenta de que le cuesta pensar. Le resulta más fácil y placentero imaginar. No quiere recordar, pero recuerda. Lo militar, para Molineros, no puede ser más que un mosaico de puntuales antipatías. Comenzó a anotar, para descubrirse, para ver hasta dónde podía llegar, para saber lo que pensaba, para convencerse de que le daba igual que los militares, pasados y presentes, fuesen o no valientes. Escribió valientes, pero originalmente pensó cobardes. Anotó: No me interesa su doctrina (y ninguna doctrina en particular). Pero dudó. Tachó el verbo rechazar que lo había puesto en primera persona; y al margen anotó dos términos: desinterés y desagrado. Pensó: Si la verdad absoluta no existe, entonces lo que tenemos, hasta el momento, es pura lotería; pero no lo escribió. Se imagina que Rosa Río-Zugmann lo llama y, finalmente, acepta. Se imagina que le habla de La conjura de los concertados, de la transversalidad. Piensa en los orígenes: jura, con jura, conjurados. Certeza, cierto, con cierto, con certeza, concertados, concertación. Concertación transversal. Se imagina un buen artículo sobre la tolerancia y el equilibrio, a partir de la ética. Se siente bien. Pero no le sale la primera frase. Para distraerse hojea las fotocopias que le entregó la autora de El amor a la vida, el odio a la muerte. En diagonal lee la primera página de Ella, pero en la segunda se concentra. La gorda de población lo distrae, lo entretiene, pero se cansa de leer; no se le ocurre nada; la gorda común y el coñac lo ayudan a tranquilizarse, pero no a encontrar la primera frase. Y sabe que es pésima receta empezar a producir sin haberla parido o copiado. La maldita, fundamental y maniática primera frase. Suena el teléfono. Atiende. Su mujer lo llama desde Colonia: Camilo, su único hijo, quiere hablar con él. Camilo le pregunta -en alemán-, si en Chile es tan conocido como para salir en la tele. Molineros le contesta que en Chile cualquiera sale en la tele; pero se arrepiente y le agrega que en su caso es mera casualidad. Luego habla con su mujer y ella le repite que cree que no va a pasar nada, que más podría pasar para el otro lado, pues se podría interpretar como que los generales de izquierda ya deberían... hace mucho tiempo... y no... La comunicación es defectuosa. Molineros quiere explicarle que la Izquierda no tiene generales; pero se da cuenta de que no vale la pena. Su mujer le pregunta si se ha tomado las cápsulas contra la gastritis. Le dice que sí. ¿Cuáles?... Unas que hay en Chile. Le pregunta si ha ido al médico y a qué médico. Molineros le dice que en Chile son las cinco de la mañana. Silencio. Le pregunta qué está haciendo. Molineros miente: Escribiendo, le dice. Cortan. La vieja receta funciona. Se prepara un café, se siente confundido, y marca el número de Rosa Río-Zugmann; escucha su voz, de hembra, de mujer profundamente dormida, no su voz profesional, no la que está en su recuerdo. Corta. Piensa que no tiene sentido haberla molestado. Termina el café, enciende un cigarrillo y sale a caminar. ** Carlos Briones cbj@entelchile.net Escritor y periodista chileno nacido en Santiago en 1948. Vivió en Alemania entre 1974 y 1992, período en el cual fungió de traductor, conductor de programas, entrevistas y reportajes, locutor, productor de programas de TV y otras actividades similares. Ha publicado material narrativo y poético en revistas de España, Alemania, Argentina y Chile. Reside en su país desde 1993, trabajando para diversos medios de comunicación y colaborando con organizaciones sociales y culturales. === Una mujer en el espejo (extractos) María Milagros Roibón ========= *** Una mujer en el espejo Me asustan los reflejos, el blanco de tus manos, la noche sin persianas. ¿Sabes? Conozco tu piel de camarones; tu voz de sepia clara; y tus dedos: dedos perfectos, redondos, limados. ¿Sabes? Saboreo tu soledad resbalando en la ventana, y creo que es sublime la desnudez de una mujer en el espejo que desafía tiempos sin palabras. *** Mujer fetiche Caen violines sobre los tejados. Mujer fetiche, mujer de lunas. Le temo a la danza de los escorpiones. ¿Por qué huir de la muerte? Si al final del ritual, no somos nada. ¿Para qué los hechizos? ¿Para plasmar silencios en palabras? Caen plenilunios sobre tu vientre. Mujer fetiche, mujer profana. Detesto la compasión de tus pupilas. ¿Por qué las almas? ¿Para coquetearle a la muerte, mientras desgarramos la vida a dentelladas? Mujer que le teme al juego ambiguo de las almas. Mujer fetiche, mujer de agua. *** Mujer de luna Sembró algas en la pureza de sus manos. Ciñó a su cintura un lazo de estrellas fugaces. Caminó lánguida por los caminos de agua. (La mujer desnudó las oquedades de la muerte) Las esencias nocturnas bostezan sobre su cuerpo. Sus pechos dormitan bajo el cielo gris y sus manos evaporan caricias. (Penetró en los sortilegios de la nada) La luna le mordisquea los labios. *** La mujer con sombrero La mujer con sombrero dejó su equipaje, y se marchó detrás de la ventana. de un sábado negro. *** El silencio El silencio otea desde un balcón y nada lo detiene: ni los otros silencios ni las otras palabras. Se reinventa a sí mismo, se desgarra y cae, cae, estrepitosamente. Su ombligo de viento se estrella en el asfalto mojado, en la vereda de mármol, en la mirada lasciva del transeúnte bajo espejos, bajo tenues formas apagadas, y una voz alimenta la carroña del cuerpo sin vida. *** Miradas El escalpelo de las manos, los espejos rotos, un violín sin cuerdas detrás de las ovejas, un elefante, el circo de la tarde. Los impresentables de siempre luciendo cadenas y una copa, en un mazo de cartas resbalando estaciones. Y las velas y una voz que calla en su jaula sin saber qué pasos, qué murallas agudizan el tiempo o la calle cuando detenemos miradas. *** Detrás del cristal Desde mi corral, observo apacentar ovejas: negras blancas quietas Ojos ovinos huyen por el espejo. Detrás del cristal, somos piedra. *** Punto y coma Adoro el jazz. La piel blanca quema. Ser negra es moda. Yo quisiera ser más que una moda. Punto y coma. Mi padre decía que la cerveza borra las penas. Murió de cirrosis. Su ataúd reza: "No beba". Punto y coma. *** Cuerdas Cuando los violines agonizaban en el salón, Mister Fix fue práctico: cortó sus cuerdas y las vendió por un centavo. *** Poeta en blanco La palabra suspende su vuelo: entre la nada y la hoja en blanco. *** El borracho En el bodegón, el vaso. En el callejón, la muerte. ** María Milagros Roibón milagros@lapachogestion.com Abogada argentina (Rosario, 1976), egresada de la Universidad Católica Argentina. Es una de las creadoras del portal literario Poetas en la Red (http://www.poetasenlared.com.ar) y la comunidad Mundo Arte (http://groups.msn.com/MundoArte). Ganadora del primer lugar en poesía del Certamen Internacional de Poesía y Prosa "Azul" (http://www.artiquicia.com/azul/ganador.html). === Dos textos Paúl Tellería ========================================= *** Hoy peligra tu envoltura A Olga Araníbar Tenia que gritar fuerte para comunicarme, tenía que respirar hondo antes de pasar por tu rincón del recuerdo, pues el olor de tu maquinaria destilaba algo así como humedad y pudredumbre. Hoy parece ser que tu rostro ya no es más porcelana. Los surcos que guardan algunas ilusiones, rebeldías y sueños, son ahora la más clara indicación de tu camino al sepulcro. Estas ahí monumento de humildad, estas ahí calentando las encías en tu tan adorada esquina, sin saber siquiera que la luz que te calienta ignora tu destino y más aun tus desgarradoras plegarias en silencio. Sé que tendría que llorar o quizás callar, pero la verdad, morir en vida es más doloroso que mis lágrimas saladas, o tal vez pueriles, que adornan el paisaje cotidiano de mi indeferencia. Me mantengo en esta angustia verdaderamente teatral, cuando ya no puedes verme y mucho menos escucharme. Tenía que evitar fusionar juventud y dolorosa experiencia, tal vez porque esto permitía respirar el aire mío y solamente mío, no el purificante olor de muerte que ahora inunda tus pasillos. Hoy callo y no por reverencia o tal vez respeto, callo porque lloro sin saberlo, porque se me hace mierda el cerebro, porque el féretro está tras la puerta, porque maldigo, mil veces maldigo y aún sonrío sin tú saberlo. Hoy escupo mi conciencia, la recojo humildemente, mientras tú ya hueles a osamenta. Sé que ya no hace falta más reflexión o lectura, sé que ya no interesa repetir las plegarias iniciales del tiempo. Si no hay plegaria que exista, peor aun, ni siquiera hay espacio que ayude a calmar el bendito olor del tiempo, tan humano, ¡carajo!, tan tuyo, tan de miedo y tan de vida. Vuelvo a oír tus gritos nocturnos, vuelvo a vivir el silencio de tu encierro, de tu carne ya gastada, de tu alma que no espera, mientras creo comprender el milagro de la derrota que hoy alberga la maquinaria desgastada. Tal vez por eso no valía la pena crear algún misterio que calmara las ansias de esperanza y desvarío que callaban en tu mente, cuando en realidad tú entera eras jubilo y absurda existencia, tú eras náusea y carne. Tal vez por estos pequeños misterios crea que hoy ya no importa crear la fantasía de un dios consolador de los suicidas, cuando tú respiras aire pasajero y muerte que te espera. *** Izalco Empezar a orar en silencio al mar de los rendidos, dejando las líneas volar y hacer luego una pausa. Encontrar luz en la espesa niebla que se eleva a la hora de duendes y brujos, para correr el telón disolviendo la silueta del monstruo, llevándolo al profundo espacio donde oran los muertos con Farabundo. Este ritual se repite persistente al despedir al sol y saludar la luna. Entonces emerge altivo el Dios de los Mayas, preparando un nuevo día, un nacimiento en el cual sepultar en azufre el oxígeno profundo de El Salvador. No me preguntes cómo fue que humedecí mis ojos en su esperanza. No me digas cuánto di, corriendo la sed de tus calles. Me queda la fuerza de sus días de veredas que aún llora sangre y muerte. Regresaré en sal, seré la mirada muda en cal que tú ofreciste, la ofrenda de siglo perdidos que no entiendes. Volveré en maíz y vida para lavar la sangre y resguardar la mirada limpia del que calló regando la tierra con esperanza. Volveré en el cáliz que tiñó Romero. Volveré en el sueño que grabó Farabundo, en las piedras de Izalco. ** Paúl Tellería paultellant@hotmail.com Escritor boliviano residente en La Paz. Ha publicado textos en Bien puesto, Bestia salerosa y otros suplementos literarios de su país. Es coeditor de la revista literaria ABRApalabra (http://www.geocities.com/Paris/1122/abra.htm). === Índigo (extractos) Homero Vivas García =========================== (Nota del editor: desde el estado Táchira, en Venezuela, nos llega este Índigo poemario del escritor y abogado Homero Vivas García, uno de los motores del Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano que este año se realizará en la ciudad tachirense de San Cristóbal. Hoy, Letralia se complace en presentar algunos de sus textos). No de sangre llenaré la boca De lirios serán plenos los bolsillos del alma Tomaré de ti sólo un aliento Compartirás mi senda Vivirás en la lúcida penumbra === Manchar lo vacuo Decir por eso vivo Evadir las rutas obligadas Buscar los escondrijos conocidos de esos Dioses Voltear la regla los destinos === De nobles aguas especies y cristales Con alquimias soterradas está hecho El Hacedor De flamas teñirá las albas las fronteras las comarcas aún extrañas Índigo lo unge y osará cubrir el horizonte === Quiero alcanzado panal apurar la gota del aliento Esconder los dedos fugitivos los susurros y este navío bogando en la marisma === Tarde comienza la furia Las heladas espigas avanzan Él encercado en la tiniebla viste la armadura Clama los combates === Casi Supremo Él con ojos de mares lleno Salobre la saliva apura el acíbar Se viste con las sedas La fragancia lo llueve Dice a la bestia estamos solos y posee a la ausencia Velan las siemprevivas La epístola no leída y un violín viajero de otro siglo ** Homero Vivas García homerovivas@yahoo.com Escritor venezolano (San Cristóbal, Táchira, 1953). Es miembro de la junta directiva de la Asociación de Escritores del Táchira y de la junta organizadora del Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano que se celebra anualmente en ambos países desde 1992. Abogado de profesión, ha publicado poesía, entrevistas y reseñas en periódicos y revistas literarias venezolanas e internacionales. Ha publicado, entre otros, los poemarios Ciudadela sitiada e Índigo (2002). === Doña Pringamosa Iván de Paula ==================================== Doña Pringamosa: cadáver ilustre cuya familia velaba dentro de un ataúd de caoba. En vida, fue una curandera tramposa quien por unos pocos pesos descifraba aquellas enfermedades desconocidas por la ciencia, incluyendo vejámenes del corazón, de aquellos que solamente pueden resolverse mediante acciones fatalistas. Gracias a su talento, eran centenares las mujeres que hacían filas en el frente de su casona para consultar sus dolencias, también atendía las visitas de machos alicaídos quienes en alguna ocasión perdieron su virilidad sin jamás recuperarla. Su familia -integrada por cuatro personas- siempre dependió de sus dones. Por eso, el día que murió, en medio de los llantos verdaderos o fingidos, la hija mayor decidió unilateralmente levantar un altar para crucificar a la madre muerta; los demás hermanos aceptaron sin objeciones. Posteriormente, decidieron exponerlo al público; temían por el vaho que causaría la esperada putrefacción durante las primeras horas. Sin embargo, luego de transcurrido el período reglamentario, el aroma del incienso permaneció intacto; también el día siguiente y el día siguiente del siguiente... La señora se mantuvo tan lozana que parecía suspirar apaciblemente. La ubicaron en la sala adherida a la pared; sus ojos continuaban abiertos como si escrutaran a quienes le clavaban las manos. A los cuatro días abrieron la galería; la gente ansiaba ver y tocar, impregnarse de sus dones místicos. Una hora de aquellos encantos costaba veinte pesos. Los días pasaron y al poco tiempo la familia se acostumbró a su ausencia, que se transformó en presencia perenne ya que a la madre nunca la bajaron. Entraron viudas buscando consuelo extraterrenal, chulos que fueron cubeados por sus putas durante alguna noche de puñales hambrientos, vírgenes que deseaban ser desvirgadas por dominicanyorks deportados, putos soñadores de otros putos limpios del VIH, cornudos que querían zafarse de sus ornamentos. Veinte pesos por favor: camine hasta al fondo de la fila y espere su turno. Se extasiaban frente a Ella, caían en un trance vulgar fingiendo emociones perniciosas... La hija negociante se colocaba al lado del cliente, con un cronómetro contaba los diez minutos; luego lo redujeron a cinco cuando la fila se duplicó, después habilitaron bancos de madera acolchados para que los visitantes pudieran aguardar por sus turnos con mayores comodidades, luego instalaron un toldo sobre la entrada de la galería para apaciguar las provocaciones solares. Laboro como reportero para un canal UHF, logré adelantarme a los demás medios para preparar un reportaje exclusivo; conseguí ocultarme debajo del sofá ubicado frente a la Santa, he estado aquí desde hace dos días sin comer, dormir, cagar o mear aguardando el momento en el que la dejen sola aunque sea por algunos minutos, la voy a fotografiar y con toda la información obtenida armaré el reportaje que hará palidecer a la competencia y a mis jefes, quienes por fin me aumentarán el sueldo, supongo. Tengo el pálpito de que hoy será la oportunidad, la familia desde temprano se quejaba del cansancio acumulado, han transcurrido varios días consecutivos sin que peguen un ojo, estoy segurísimo de que caerán rendidos, aunque luego se lamenten por los pesos que perderán durante el reposo. Mientras tanto, me adherí mucho más a la pared. Respiraba con dificultad, eran tan asquerosos que jamás se agacharon para barrer el polvo que ensució mis ropas. A las diez sacaron a todos los visitantes; a quienes no cumplieron su horario se les prometió completárselo a la mañana siguiente. La hija menor -una púber a quien ya se le adivinaban sus deliciosas curvas de mujer- se encargó de apuntar rápidamente los nombres y cédulas en una mascota; esto para evitar que nadie se colara sin pagar. Media hora después, escuché cuatro cierres de puertas consecutivos. Salí de mi escondite, preparé la cámara, me acerqué; la verdad que esos ojos observaban como si estuvieran vivos, esa fue mi primera impresión, la segunda que parecía gentil y la tercera que le urgía chismear conmigo. De vez en cuando, me volteaba para confirmar mi soledad, después me aproximé hasta casi besarla. Me agarró los testículos, estacó sus ojos mirándome como si fuera un delincuente... Sus uñas eran largas y filosas, pero acariciaban_ Sus labios tejieron una sonrisa indispuesta. Los oprimió hasta que sangraron, se reía silente mientras me los retorcía, aunque la golpeaba no me alcanzaron las fuerzas para liberarme... Los apretó hasta que estallaron... Me estrelló contra el piso, me desnuqué con el impacto. Como cada madrugada a las cuatro, la hija mayor se aproximó hasta el altar con dos velones gigantescos que colocaba debajo de los pies de la Divina Madre. Encontró al cadáver del reportero y a su cámara que disparaba flashes sin manipulación humana. Sonrió levemente, pensó que si no hubiera abandonado la carrera de medicina ese difunto era un excelente candidato para practicar las lecciones de anatomía. Lo arrastró hasta el patio, buscó una bolsa negra tamaño familiar, lo cubrió. Regresó a la sala sosteniendo varios pañales húmedos para limpiar los charquitos de sangre que todavía salpicaban el suelo. ** Iván de Paula iva_depaula@yahoo.com Escritor dominicano nacido en Santo Domingo, donde reside. Está por publicar sus libros de cuentos Matador de conciencias, Escritos corrosivos y Cuentos obtusos. Sus textos se pueden leer en su página web, http://www.geocities.com/SoHo/Workshop/6992. === Poemas Cristina Rascón Castro ==================================== *** Mi cama está llena de nubes la primera llegó con el alba -como un buque perdido alcanza un faro- y tocó mi cuerpo dormido en la sábana las otras llegaron a ritmo de tiempo desgranado: ya no hay espacio por dónde amar no son de algodón son burbujas ciclópeas inabarcables no puedo sentir ni verte a través de ellas mi corazón sin embargo las sujeta como una cría al pelaje de su madre y descansa. *** Aridez los recuerdos gotas de saliva mi corazón tiene sed *** Sino Pasos voces cataduras en la calle y tú me frenas. Agazapas mi pasado mi sonrisa adolescente y me llamas por mi nombre. Me conoces y yo digo encantada... Hablamos una noche de presente, pretérito y futuro con los pies rozando el río que arrastra ya nuestra voz como el recuerdo vertiginoso iza la duda: serás tú o alguien como tú... Acaso ya eres o somos en otra careta del cubilete cuántico: lugares y tiempos curveando la divina travesura de Moebius. La compuerta se abre y aquí tú aquí yo somos también algo distinto y lejano como luz de bengala hecha añicos en el agua; como tu mirada roca de Sísifo que va y viene va y viene sin descanso. Ahora que mi hombro en tu regazo es otra buena alternativa de esas muchas que rondan la memoria de lo que no ha pasado. Cargamos una misma pregunta un hueco gravado en el universo que escondemos a la gente... Un rostro de la infancia me hilvana en la calle pasos voces cataduras y sus ojos me regalan dulce melancolía de viajero solitario. Prisma hexaedro y a la vez un solo espejo, tu mirada. ** Cristina Rascón Castro crisapple@yahoo.com.mx Economista mexicana (Ciudad Obregón, Sonora, 1976). En narrativa ha recibido los primeros lugares en el Concurso Estatal Juvenil de Cuento (Sonora, 1994), el Concurso de Cuento Adolfo Bioy Casares (Nuevo León, 1998) y el Concurso Nacional de Cuento Udem (Nuevo León, 2002). Ha publicado narrativa, poesía y traducción en diversos medios mexicanos e internacionales. Cursa una maestría en Políticas Públicas en la Universidad de Osaka (Japón) y colabora con el equipo del portal de lengua y literatura japonesa Nipoweb.com. === Macualo cumple años Jairo García Méndez ========================== Macualo se despierta con la acidez que le llega hasta la garganta y recuerda que ese día cumple cincuenta y cuatro años y no ha hecho algo que en realidad valga la pena. Abre los ojos y observa en el techo las manchas abultadas, caras de viejos, producidas por las filtraciones. Recuerda el día en que se despertó, abrió los ojos y vio cuando se desprendió un trozo de la pintura del techo, le cayó en la frente y le salpicó los ojos, y aquellas incontables noches en que se ha despertado con los pies mojados y la cama húmeda, por las goteras que caen siempre que llueve, desde hace diez años. Se baja de la cama, busca las pantuflas entre los periódicos regados en el piso, se envuelve en la toalla, abre la puerta y ve la figura triste y desamparada de la Nena, su casera, que aún ronca en el colchón tirado en el piso que le sirve de cama, y se pregunta por qué no ha intentado poseerla. Atraviesa la sala, mira a través de la ventana, el tronco del árbol que cortaron el día anterior, un árbol que se cansó de vivir y se murió de viejo. Recorre el pasillo hacia la cocina, se da cuenta de que las telarañas siguen creciendo en el ventanal de bloques huecos, abre la puerta descuadrada del baño que en los buenos tiempos de esa casa era el baño de la sirvienta, se encuentra con las cinco cucarachas que ni siquiera tienen la delicadeza de esconderse cuando entra, pues saben que Macualo es incapaz de pisarlas o rociarles insecticida. Se quita los dientes postizos, los coloca al lado de la llave del lavamanos, le pone pasta dental al cepillo de dientes y comienza a limpiarse las pocas muelas que le quedan. El sabor a menta de la pasta dental lo reconforta un poco. Se afeita y se mete debajo de la regadera: un chorro triste de agua comienza a mojarle los pocos cabellos que tiene y la cabeza inmensa que le ha crecido en los últimos tiempos. Enjabona su cuerpo flaco y macilento, sus músculos contraídos, su abdomen que parece un balón de fútbol, sus flacas y lampiñas piernas, sus pies planos y ahongados. Cuando sale del baño, la Nena, con su aliento pestilente, con su nariz inmensa, le ofrece la taza de café que siempre le ha ofrecido desde hace diez años. Da las gracias entre dientes tal como lo ha hecho todas las mañanas, y la Nena suelta, como un a la orden, un chorro de aliento que siempre le recuerda la acidez de su estómago. Termina su café en el cuartuchil y coloca la taza debajo de la silla, como siempre lo ha hecho, y sabe que en la noche la llevará a la cocina con otra cucaracha ahogada en el asiento. Cincuenta y cuatro años y nada que valga la pena. Cincuenta y cuatro años y sigue con los mismos recuerdos, con la misma cara de bolsa que le permite a los perros orinarse en sus pies, con las mismas costumbres y dolencias, con el mismo susto que le producen los tipos más aptos que él, con las mismas ganas de romperle la cara a su jefe y mandarlo a la mierda, con las mismos deseos de sacar el pipí frente a la secretaria del jefe y orinarse en su cara, masturbarse y lanzarle el semen en la cabeza, con el mismo hombre que una vez se apoderó de él y no ha sido capaz ni de aceptarlo, ni de sacudírselo, ni de coñacearlo, ni de mandarlo a la mierda. Cierra la puerta de la casa, como siempre, metiendo la llave en el cerrojo para no provocar los gritos asfixiados y chillones de su casera. Baja los escalones, ya son pocas las baldosas que quedan. Observa el tronco del árbol fantasma que siempre estuvo allí, sin que él se diera cuenta. Decide alterar sus hábitos y se acerca a detallar el tronco, lo roza con sus temblorosos dedos, de tanta resaca seguida, de tanta bebentina solitaria, y le brilla un recuerdo: el día en que con Miriam, la miona de la escuela, hace cuarenta y siete años, sembró un pino detrás de la única aula de aquella escuela primaria. Toma su ruta hasta la avenida Libertador, donde está la parada de autobuses. Piensa, como todos los días desde hace diez años, que hay ochocientos pasos exactos desde la casa donde está su cuartuchil, hasta la parada donde aborda el autobús. Camina por la acera izquierda de la calle 11 de la urbanización más vieja que existe en la ciudad. Puede cerrar los ojos e ir diciendo el color de las rejas de las casas, los números con los cuales están signadas y el momento en el cual tiene que voltear a la izquierda, en la esquina. La cuadra que deja atrás es sucia, las casas llenas de moho negro por tantos años sin pintar, esta cuadra no: las casas tienen cuidados sus jardincitos, recién pintadas sus fachadas y rejas, y limpia la calle. En la siguiente esquina cruzará a la derecha y allí está La Macarena, la casa donde viven las morochas que desde hace cinco años le hacen recordar a Ana, la única mujer que le ha permitido besar y sentir un cuerpo debajo de él. En el momento justo en que cruza en la esquina, desde hace cinco años, ve a las morochas regresar de sus trotes matutinos, unas tipas altas y con culos y tetas de anuncio publicitario, con unas bocas grandes, labios pronunciados y sensuales. Los próximos doscientos treinta y dos pasos pensará en Ana, recordará el único día en que la vio desnuda, un cuerpo hermoso, piel de durazno, un pecho lleno de pecas y unos senos hechos con pincel, perfectos. Cuando pasa justo al frente de la escuela, recuerda cómo su cuerpo de mierda no le funcionó. Sus manos se pusieron mantecosas, contrastaban con la suave piel de Ana, sintió ganas de ir al baño, sus labios se resecaron, pero Ana se los besó. Se puso con torpeza encima de ese cuerpo bello, con dolor de barriga. Ana le acarició la espalda, con sus suaves manos y le tomó la cabeza, le acarició los cabellos y le dijo mi amor, la única vez que escuchó un mi amor de una dama, salvo el de la secretaria del jefe que se lo decía, pero de seguro lo llamaba mi amor y pensaba plasta de mierda, perro sarnoso, culo de perra parida y otras lindezas de ese estilo. Ana no, Ana lo había llamado así con cariño, quizás con un poquito de amor, el único poquito que había tenido en su vida. Pero cuando él trató de penetrarla, cosa que había ensayado tantas veces, había visto películas pornográficas y se había masturbado una y otra vez, ensayando cómo la iba a penetrar y lo rico que la iba a hacer sentir, tuvo que aflojar el culo, pensando que se trataba de una pequeña ventosidad inoportuna que de seguro Ana le perdonaría. No, ¡coño!, ¡no!, no era un viento como decían las chamas de la universidad, sino mierda, pana, mierda fututa, y la acidez se le hace insoportable, como todos los días, en la esquina donde cruza a la izquierda y le quedan doscientos sesenta y ocho pasos para llegar hasta la parada. Él sabe que el perro lo espera. No tendrá tiempo ni voluntad para darle una patada. No, el maldito perro se acerca cuando él llega a la parada. Macualo se para en el rinconcito, junto a la foto de la rubia de la Cerveza Regional, tan buena que le ofende y que de seguro lo mira con asco. El puto perro no lo ha perdonado durante los malditos diez años que tiene viviendo en esta urbanización. Ni siquiera ha determinado si se trata de diferentes perros o es uno solo, a Macualo ya no le importa, para él es el mismo hijo de puta que se acerca moviendo la cola, levanta la pata, apunta y zapatos chorriados de miaos de perro. Cinco minutos, diez minutos, media hora o una hora después se para la buseta que lo dejará a tres cuadras de la oficina. Esta vez no tiene tanta mala suerte: le toca como vecina de asiento una señora limpia, olorosa a jabón Camay, que lo mira con cierto dejo de lástima, de pobrecito mijito, se queda viéndolo un rato y Macualo entiende que debe saludar, buenas, musita y la señora, buenas, cómo le va mijito, por qué tan tristico, usted no sabe que Cristo lo ama y una cháchara evangélica lo invade durante los treinta y cinco minutos que dura el recorrido de la pinga buseta hasta la calle 13, con carrera 23. Y Macualo amén hermana, es cierto hermana, aleluya hermana, hasta prontico más nunca hermana. Se baja arrecho de la buseta, camina una cuadra y se mete en una panadería a revolver su acidez con el primer negrito cortico del día. Compra la primera caja de cigarrillos Cónsul, la destapa mientras sale de la panadería, enciende el primero de los cuarenta y tres cigarrillos que se fumará, y recuerda, como siempre, desde hace treinta años, el día en que llegó a buscar trabajo en el escritorio jurídico. Muerto de hambre y con ganas inmensas de fumar, sin medio en el bolsillo, sacó fuerzas de donde no tenía, entró en aquella casa vieja que cinco años después se convertiría en una de las oficinas más pretenciosas de la ciudad. Una tipa desabrida lo atajó con un a la orden, que le sonó al revés. Pero la necesidad tiene cara de perro y dijo que necesitaba trabajo. Justo en ese instante entró el doctor, simpaticón, un tipo chiquito, moreno y con ojos verdes. Mire doctor Cancino, dijo la Dilcia con sorna, que así se llama la ahora flamante recepcionista y mandadera del otro doctor, el cojo, este señor -y el señor le sonó a vasito de pupú- viene a buscar trabajo. El doctor Cancino puso la sonrisita seductora, manipuladora, que luego resultaría mierdosa, y le dijo que pasara a su oficina. Macualo se sienta, nervioso, inseguro, sintiendo el estómago arder, y responde que sabe redactar documentos, libelos, informes, amparos, interdictos, intimaciones, diligencias, separaciones de cuerpos, rupturas fácticas, que, en fin, incluso sabe redactar sentencias, pero que no era abogado y que tenía muchísima hambre. La sonrisita mierdosa se le dibujó de nuevo en la cara al doctor Cancino. Hagamos una prueba, recuerda que le dijo y llega al garaje de la oficina, se fuma otro cigarrillo antes de entrar, abre el candado de la puerta de su lugar de trabajo. Desde las ocho de la mañana hasta el mediodía, Macualo estará redactando documentos de compraventa, pretensiones cambiarias ficticias, contestaciones, cuestiones previas, recusaciones y decisiones judiciales, que tantas congratulaciones y plata le producen a su jefe. Si pudiera, piensa, entre copias de documentos y expedientes, si le mentara la madre, si lo coñaceara, si le dijera lo mierda que es, lo bruto que es. A las diez de la mañana llama el doctor, da órdenes e instrucciones que Macualo no obedece, pues el tipo es ignorante, es un burro togado y cargado de plata. Si en vez de explicarle por escrito, con citas de jurisprudencia y doctrina calificada, si en vez de enseñarle derecho, lo insultara, le dijera que es un jumento en materia jurídica, que es un belitre, que merece ser fornicado por un asno. Pero no, a Macualo le apasiona el derecho y cumple con sobras sus obligaciones, por lo cual gana lo necesario para comer, tomar cerveza, fumar y pagar el alquiler, aunque los últimos tres días de cada quincena, aguante hambre, pero fuma y toma. Al mediodía sale del mohoso cuarto adonde lo destinaron desde hace treinta años, recorre una cuadra y allí está el restaurancito donde almuerza. Mientras espera que la mesonera marimacha y mal encarada le sirva, recuerda que allí supo el día en que se jodió el país, fue como una sombra que le cayó encima, como una premonición, como un temblor, como si le hubiese caído tierrita del techo. Recuerda que entonces decidió irse a las guerrillas, luchar, matar, por un país más justo. Pero no lo hizo y ahora está allí con las manos temblorosas que apenas le permiten llevarse la cuchara a la boca. Recuerda el día en que su madre se murió de hambre e indigencia en una mierda de hospital, con unos médicos mediocres, con unas enfermeras rebuznosas. Termina el almuerzo, paga y se dirige a la panadería por el segundo y tercer negrito cortico. Se fuma tres cigarrillos, compra el segundo paquete de Cónsul y regresa a su trabajo. Y si se armara una verdadera revolución, una revolución guevarista, piensa. Este país sería otra vaina, no sabe si una vaina mejor, pero sería otra, distinta, sin tantas sonrisas mierdosas como la de su jefe. Desde la una hasta la seis y media de la tarde, Macualo estará metido entre documentos con errores ortográficos y horrores de sintaxis (una vez leyó una sentencia de cinco páginas con quinientos treinta y dos errores ortográficos). Redactará tres solicitudes de separaciones de cuerpos, dos contestaciones de demandas, una sentencia, una denuncia mercantil y una demanda de rendición de cuentas. Corregirá los documentos redactados por la secretaria del doctor y recibirá dos mariquiadas, dos hijoeputadas y tres mentadas de madre, pues es la forma como el doctor se desestresa de las labores tribunalicias. Y si pudiera meterle un coñazo, piensa al salir de la oficina a las seis y media de la tarde. Camina dos cuadras hasta la panadería y pasa al frente de la casa donde residió durante veinte años. Recuerda a doña Carmen, una viejecita que le pareció simpática durante la primera semana e insufrible, aunque buena gente, durante el resto de los veinte años. Se le dibuja la sonrisa mientras recuerda que un día le contó cuarenta y cinco palabras en un minuto: hablaba hasta por el culo. Él llegaba, turulento como siempre, y ella se apostaba en el marco de la puerta del cuarto y comenzaba una perorata que duraba hasta que a ella le daba sueño y se despedía sin esperar respuesta, pues Macualo se dormía con la cantaleta de doña Carmen en los diez o quince minutos de haber llegado. Recoge El Nacional en el quiosco que está al frente de la panadería, entra, saluda a Antonio, el nuevo mesonero, se sienta y le traen el cenicero y el cuarto negrito cortico del día. Enciende un cigarrillo, se da cuenta de que cada vez le cuesta más levantar la taza de café, maldito pulso, abre el periódico y comienza a sufrir con las noticias, a maldecir a los imbéciles políticos, a las asquerosas y rebuznosas sonrisas de los diputados y hombres del gobierno. Llega a las páginas de opinión, y se divierte leyendo una parodia que le hacen a una expresión del doctor Escarrá, uno de los más lúcidos constituyentes en la dramática Asamblea Nacional Constituyente. El doctor Escarrá había pedido silencio en una de las reuniones más jacobinas que se vivieron, pues, según él, un niño está por nacer. Un niño está por nacer y el articulista se imagina a la Soberana pujando en una cama asistida por el doctor Escarrá, quien luego de recibir al niño, pone una cara de terror y anuncia que al niño hay que hacerle algunas operaciones, pues salió con un brazo más gordo y largo que el otro, unas piernas gruesas y muy cortas, un corazón muy grande y un ojo en la frente. A las siete y media de la noche se para, paga los dos cafés y se dispone a recorrer las ocho cuadras que hay desde la panadería hasta la Cervecería Reiner, como lo ha hecho desde hace diez años. Camina por la acera de la carrera 21, donde hay dos edificios inmensos y abandonados producto de la última crisis financiera. Cuántas familias que habitan en la inmundicia podrían vivir aquí, piensa. Llega al semáforo de la avenida Morán, cruza y camina por la acera izquierda. Observa las casas y recuerda el día en que llegó hasta la quinta donde vivía Ana. Muerto de la borrachera y pidiendo perdón en susurros. Nadie se enteró, pues no tuvo el coraje de gritar lo que sentía, lo que comenzó a matarle de a poquito. Pasa al frente de la Facultad de Ciencias Jurídicas y sabe que le quedan tres cuadras para llegar hasta la cervecería. Recuerda que ya tenía aprobadas todas las materias del tercer año de la Carrera de Derecho allá en la Universidad Andina, pero lo ocurrido con Ana y la muerte de su viejecita lo descoñetaron y tuvo que salir huyendo de los Andes, luego huyó de los Llanos y paró el trote y decidió morirse en esta ciudad, emborrachándose todos los días para poder soportar esta vida tan arrecha que le tocó. Esas heridas, piensa, lo dejaron sin piel ante la vida, y así iba, sintiendo en demasía. Entra a la cervecería y lo recibe Oswaldo, con un abrazo y una felicitación ebria. Se ve envuelto en humo y un cumpleaños feliz que sus compañeros de palos le dedican. Hay una torta pequeña en la barra, justo en el sitio donde acostumbra sentarse flanqueado por Oswaldo y Juan. Don Rafael, el dueño de la cervecería, lo felicita y le sirve la primera Polar vestida de novia que tanto lo reconforta. Cantan nuevamente el cumpleaños feliz y Macualo sopla la velita que ya languidece. Oswaldo aprovecha para abrazarlo nuevamente y Juan, con su ojo de vidrio, sonríe. Brindan por Macualo y comienza la ingesta que terminará quince o veinte cervezas después. Macualo se sorprende, como lo hace todos los días, con los adelantos de la telenovela que escribe Oswaldo desde hace diez años, y se alegra porque Juan promete que mañana sí traerá la guitarra y cantará Mujeres divinas y Viejo, las canciones favoritas de Macualo. Oswaldo le pide que le hable sobre el último amparo constitucional interpuesto por voceros de la sociedad civil, en contra de alguna decisión del gobierno. Macualo se toma un trago de la tercera cerveza y comienza a explicar, con erudición, con voz de profesor veterano, los avances del amparo constitucional en el nuevo texto magno y en las recientes decisiones del Supremo. Cuando ya explicaba los alcances de la decisión en el caso mencionado por Oswaldo, los hábitos de los tres contertulios son interrumpidos por un tipo relativamente joven, pequeño y con un flux que no se sabe si le quedaba pequeño o grande, quien se dirige a Macualo: Caramba, doctor, me da mucho gusto conocerlo. Domina usted la materia constitucional. Yo soy Luis Tascón, soy juez. El tipo le agarra la mano a Macualo y le da unas palmadas en la espalda. Macualo se desconcierta, no sabía que alguien más lo escuchaba. No sabe cómo reaccionar. Dice gracias, pero yo no soy doctor. Veo que usted es modesto, a los abogados nos llaman doctor sin serlo. Tampoco soy abogado, disculpe. El tipo se queda perplejo, se disculpa y se retira a la mesa donde hay dos personas más. La interrupción deja en silencio a los tres compañeros de palos. Oswaldo trata de romper el silencio hablando de las mismas lecturas de las que ha hablado desde hace diez años y pregunta por los nuevos libros que Macualo de seguro ha leído. Cuando Macualo se dispone a hablar sobre la novela más reciente de su admirado Vargas Llosa, es nuevamente interrumpido por el juez, quien se limita a decirle: Me gustaría que fuese a verme, de repente me puede ayudar con el enorme trabajo que tengo en el tribunal. Aquí está mi tarjeta, llámeme y nos ponemos de acuerdo para hablar. Disculpe la interrupción. El juez se retira a su mesa y Macualo no sabe qué hacer con la tarjeta. Mientras escucha los denuestos de Oswaldo sobre Vargas Llosa, a quien tilda de camaleón, poco serio, acomodado y etcétera, Macualo se desconcierta con la posibilidad de trabajar en un tribunal. Siete cervezas después, Macualo decide retirarse y ante el asombro de Juan y Oswaldo, se disculpa alegando tener un sueño espantoso. Pide tres cigarrillos y paga la cuenta. Atraviesa la avenida Venezuela, retoma la Morán, camina por la acera derecha y se descubre pensando en el futuro. ¿Por qué no trabajar en un tribunal? ¿Por qué no terminar su carrera? Lo hará, buscará los papeles en la Universidad Andina y se inscribirá en la Facultad de Ciencias Jurídicas, y mandará a la mierda a su jefe rebuznoso. Tres cuadras después, cruza a la derecha y toma las calles de una urbanización por donde saldrá justo a la avenida Libertador, a la altura de La Botella. Claro que puedes, Macualo, piensa, claro que puedes. Serás abogado y te harás respetar, y vivirás como gente, y no tendrás que verle crecer más la nariz a tu casera. Claro que puedes, Macualo, claro que puedes, y llega a la Libertador, observa el barcito de la esquina donde ha entrado pocas veces y decide completar las quince cervezas diarias. No hay Polar, pero no importa, hoy puede hacer una concesión, pide Brahma, se toma tres cervezas y sigue pensando en el futuro, cosa que no hacía desde hace treinta años. Cuando se para, siente un mareo extraño, sale del barcito, le dan ganas de vomitar, siente la acidez revuelta con cerveza en la garganta, pero no desiste del hábito de encender en esa esquina el cuadragésimo tercer cigarrillo del día. Ya se te pasará Macualo, serás abogado, tú puedes Macualo, se dice y se dispone a atravesar la avenida Libertador, caminará los setecientos pasos que hay desde la otra esquina hasta la casa donde vive, y serás abogado, Macualo, tú puedes, pasará por el frente de la escuelita y se acordará del primer día en que fue a clases, pasará por el frente de La Macarena y sentirá una erección, recordará a Ana por última vez en el día, Macualo, tú puedes, y comienza a atravesar la avenida, pensará en lo sublime que significa estar dentro de la mujer deseada, y no ve los semáforos, Macualo, tú puedes, le encandila la luz de una gandola y le aturde un cornetazo, Macualo, tú... ** Jairo García Méndez jjgmendez@hotmail.com Abogado y profesor universitario venezolano (Mesa de Quintero, Mérida, 1969). Es egresado de la Universidad Católica del Táchira, especialización en derecho administrativo, profesor de derecho constitucional y derecho administrativo en la Universidad Fermín Toro, actualmente cursa el doctorado en ciencias, mención derecho, en la Universidad Central de Venezuela. Ha publicado el ensayo Entre enmiendas, revocatorias y formalidades constitucionales, Nº 1 de la serie Cuadernos del Ciudadano (Ediciones de la UFT, Barquisimeto, 2001). Autor de monografías jurídicas publicadas en revistas especializadas. Ha publicado artículos de opinión en El Nacional, Tal Cual, El Impulso y Venezuela Analítica. === Textos Dubraska González Gámez =================================== *** Amarga Amarga llegando inevitablemente tarde a todo a la vida al despertar a sembrar las margaritas que se deshojan solas Amarga mil veces repetidamente amarga caduca extranjera atando a esta amanecida perenne torcida mis manos llenas de siluetas escarchadas y vacías Amarga mil veces cansadamente amarga caduca molesta robando unos ojos para incrustarlos en mi mirada ciega pasmada de una agonía condenada y ancestral Amarga mil veces fatigadamente amarga caduca hastiada durmiendo este llanto en la indecible sustancia de tu voz arenosa remedada y sustraída Amarga mil veces asqueadamente amarga caduca aborrecida muriendo rápidamente este dolor en el corazón letrado de un tormento idílico verdugo y divino Amarga mil veces difunta amarga caduca liquidada Amarga *** Conjugándonos Yo la insigne la nefasta la violenta la perdida la más puta como siempre la vendida Tú el extraño el recordado el emigrado el más dulce como siempre el vendido Él el aliado el amante el albacea del deseo el más dispuesto como siempre el complacido Ella la asesina la sanguinaria la Bernarda la terrible la más tierna como siempre la pagada Nosotros los desterrados los sin nombre los enamorados los más crueles como siempre los hechizados Ellos los insomnes los náufragos los dolientes los más fuertes como siempre los deudores *** Existo Existo, porque trato inútilmente de corregirte las palabras para poder armar las mías en mis desvelos Existo, porque tu ruina me duele inmensamente desnuda las grietas y me comprime el alma Existo, porque no sirvo para las despedidas por eso nunca terminaré de escribir mi renuncia *** Renuncia última letra final aparte tardío no quiero verme coser mis venas con los hilos de tu martirio no quiero verme reventar tu alma con poemas de despidos última letra final aparte tardío quiero seguirme en las huellas que dejaron las rosas crecidas de mi vientre quiero seguirme en esta renuncia a tiempo en las voces de todos mis silencios *** Morir Morir entre nubes fuego brutal que abraza la perra maldita te espera perra callejera preñada de demonios hechicera Morir entre besos dulces fuego materno de estrellas la perra pagada te venera perra vagabunda violada por espíritus traicionera Morir entre lágrimas amargas fuego de tumores rojizos y mortales la muerte inclemente te llega perra errante parida por azar embrujada Morir entre cenizas deshecho dormido fuego virgen de dolores la muerte violenta y grosera *** Tus manos Tú borrador de recuerdos hoja suelta mano zurda negada infantilmente a escribirme Tú diluyente de memorias papel en blanco mano derecha derramando tinta a raudales buscando torpemente un lienzo para dibujarme *** Empuña los claveles Empuña los claveles de la despedida hasta que florezcan las semillas de la esperanza, y junto a otro pueda construir jardines floridos y distantes. Rompe este cielo, hazlo llorar toda la lluvia de este mundo, para que así mi llanto huela a tierra húmeda y reverdecida. Arranca todos los escombros de cruces del templo remoto, que cansado de esperar el perdón enterró sus ansias y lisonjas. Golpea fuerte este sentimiento tardío de clemencia, para que sientas con esos puños la solidez de la hembra que ya no te extraña. Violenta la tierra que sembramos juntos, para poder asegurar en mi memoria el desierto hostil e infértil de tus huellas. Extirpa toda remembranza del encuentro, del recuerdo nublado de quererte y flagelarnos, para que podamos nombrarnos en otra alma y en otro lienzo. Sujeta fuertemente los puñales que clavaste en mis entrañas, porque en un arranque de ira pueden hacer retoñar violetas y margaritas, deshojando el dolor enterrado desde el último día. Destroza definitivamente mis deseos fugaces de inmortalizarte, para que puedas dormir tranquilo en la casa ajena, en la elegida. Sacude el estupor producido por el olor de otro cuerpo, por la dolencia del extraño sentimiento y rememora lo que fue tuyo, las rosas espinosas que se clavaron un día en el vientre. Destierra la lástima de no poder ver el pasado sin estremecerte, antes que se conviertan en cadenas pobladas de extrañezas y rencores. Triunfa definitivamente en la lucha imposible de inhumar la ausencia y el destierro. ** Dubraska González Gámez dubygg@yahoo.com Licenciada venezolana en artes (Guatire, Miranda, 1972), reside en Caracas. Obtuvo su título en la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, casa de estudios donde actualmente trabaja como profesora. === Mercado Ariel Bermani ============================================ Ningún problema tiene solución. Ninguno de nosotros desata el nudo gordiano; todos nosotros o desistimos o lo cortamos. Decidimos bruscamente, con el sentimiento, los problemas de la inteligencia, y lo hacemos o por el cansancio de pensar, o por timidez de sacar conclusiones, o por la necesidad absurda de encontrar un apoyo, o por el impulso gregario de regresar a los demás y a la vida. Como nunca podemos conocer todos los datos de una cuestión, nunca podemos resolverla. Para llegar a la verdad nos faltan datos suficientes, y procesos intelectuales que agoten la interpretación de esos datos. Fernando Pessoa. Libro del desasosiego uno. Nadie debería estar solo, piensa ahora Mercado. Le sirve otra copita de ginebra a su amigo Juan Bender y sirve una para él. Bender vacía la ginebra en dos sorbos. Mercado le mira esa zona de la cara que va desde la nariz hasta la pera, mira especialmente los labios, y piensa que nadie debería estar solo. Bender disfruta el gusto áspero de la ginebra bajando por su carne y empieza a sentir las puntadas de una melancolía inevitable en el pecho. A pesar del calor de esta noche se ha abrigado con el grueso gamulán que usa siempre. Tose. Están en un bar, sentados en taburetes, frente al mostrador. El tipo de la barra los espía mientras seca copas y canta entre dientes una milonga que se llama La bifurcada. Levanta la voz en esa parte que dice: "Si te llevás la tele, chuchi, dejame el colchón". Mercado se ríe. ¿Quién canta eso?, pregunta. Qué, dice el tipo. ¿Quién canta eso?. No sé, la pasan en la radio. Me gusta, dice Mercado. "Andá por la sombra y cerrá bien el portón", canta el tipo. Me gusta, dice Mercado. Haciendo un gran esfuerzo para no desperdiciar ni una gota, el pulso flojo, Bender sirve ginebra para tres. Tomá un poco que te va hacer bien, dice. Gracias, acepta el tipo de la barra -calvo, petiso, gentil. Yo los invito en la próxima vuelta, dice. Salú, propone Bender y se limpia los labios con la manga del gamulán. Salú, responden los otros. Como en los libros de Hemingway, dice Bender. ¿De quién?, pregunta el tipo. Éste sabe de libros, dice Mercado, palmeando a Juan Bender. Hemingway, dice Bender. Salú, repite el tipo. Salú, repite Mercado. Un lugar limpio y bien iluminado, dice Bender, eso es. Claro, dice el tipo. Hacía años que no venía por acá, se confiesa Mercado. Colinas como elefantes blancos, dice Bender. Todo está distinto, dice Mercado, todo cambia. En el club no pude reconocer a nadie. El mar cambia, se ríe Bender. El viejo Ricardi está muerto, dice Mercado. Ahora el casero es el boludo del hijo, y ni se acordaba de mí. El equipo anda bastante bien, dice el tipo. Bender vuelve a llenar las copas. Solamente Darío Villa llegó a jugar en primera, dice Mercado. Villa, repite el tipo, jugaba de once. Los otros fueron quedando en el camino, dice Mercado. Villa anduvo bastante bien, dice el tipo. Yo lo entrené, dice Mercado, podía haber sido un gran jugador. ¿Y ahora qué hace? No sé, dice Mercado. Y se toma su ginebra. Hemingway, dice Bender. Ernesto. Su amigo está borracho, dice el tipo. La puta, como estoy, dice Mercado. Ya casi es de día, dice el tipo. Desaparece por una puerta lateral y vuelve, unos minutos después, con una escoba. Perdonen pero tengo que preparar todo, dice. Y empieza a poner las sillas sobre las mesas y a barrer. Tenemos que irnos, dice Mercado, en voz baja. Bender está con la cabeza apoyada en el mostrador, los ojos cerrados, golpea la pared con la punta de sus mocasines. No sé para qué volví, dice Mercado. dos. Salen del bar y caminan hasta la cancha, casi sin darse cuenta. Al llegar al portón cerrado, al observar, con pena, las luces apagadas, las tribunas vacías, comprenden que ya es hora de buscar un lugar cómodo donde pasar la noche. Se conocen desde que eran chicos, Bender y Mercado. Vivían en el mismo barrio, formaron parte del mismo grupo de amigos, compartieron el banco en la escuela primaria. En la escuela secundaria ya no estuvieron juntos porque Mercado no tenía paciencia para el estudio y le sobraba fortaleza física para el desarrollo de los deportes. Practicó varios, mal, hasta que se dio cuenta que lo suyo era el fútbol. Pero se dio cuenta tarde, porque a los veinte años no lo admitieron en ningún club de las cuatro categorías profesionales y tuvo que buscar otra alternativa. Probó con una gran cantidad de trabajos: fue albañil, chofer de taxi, vendedor ambulante, cartero, hasta que su amigo Bender le presentó al presidente de un club de fútbol de la cuarta división y lo contrataron como entrenador para las categorías infantiles. Así se produjo el encuentro entre Mercado y el club, un romance lleno de idas y vueltas que duraría veinte años. Hay que dormir, dice Mercado y Bender asiente. A pesar de la borrachera conserva intactos los reflejos, el sentido de la realidad. Caminan hasta la ruta. Suben a un colectivo y sacan dos boletos para volver a la ciudad. Ocupan dos de los asientos del fondo. Bender es canoso, alto, panzón. Ya pasó los cincuenta años. Mercado es petiso, ancho, gordo, tiene la misma edad que su amigo pero parece más gastado, más viejo, como si ya hubiera superado los sesenta. La calvicie avanza sin piedad sobre su cabeza dejando zonas arrasadas. Sin embargo, todavía conserva un puñado de pelos ondulados, sin canas. tres. Luego de tantos años de entrenar chicos en la escuela de fútbol, de comer fideos con tuco los domingos al mediodía, antes de ir al club; y comer asado los domingos a la noche, cuando volvía del club. Luego de tantos años de acostarse en una cama que tenía el colchón hundido en el medio, para dormir siempre con la misma mujer, que se fue poniendo cada vez más agria, más gritona, más insatisfecha. Dormir espalda contra espalda. No tocar, no ser tocado, no desear, no ser deseado, compartir, tan sólo, el chalet sin revoque, con pintura vieja, arruinada, la comida, las conversaciones desganadas, triviales, y sentir que la vida se escabulle, el amor se va, se transforma en tedio, en sequedad, no vuelve. Luego de tantos años de buscar otras mujeres en las esquinas, en los prostíbulos, pagar por el goce de una descarga rápida pero no intensa, que apenas servía para calmar la necesidad; y olvidar, enseguida, lo que acababa de hacer, volver al mundo gris, sin gusto. Luego de tantos años de enamorarse en secreto de las madres de sus pequeños jugadores, pero nunca poder decirlo, espiarlas desde la ventanita del vestuario, o desde la boletería, mientras tomaba mate con el viejo Ricardi. Luego de tantos años de lavar su Valiant blanco una vez por semana, dedicarle cuarenta minutos a la entusiasta ceremonia que se dividía en los siguientes pasos: limpiar, mojar, enjabonar, enjuagar, secar, lustrar. Luego de tantos años de levantarse tarde, dormirse tarde, fumar cuatro paquetes diarios de cigarrillos, es decir, ochenta cigarrillos por día; y tirarse la ceniza en la ropa. Luego de tantos años de vivir así, así, ahora camina por una calle céntrica de la ciudad, junto con su amigo Juan Bender, ambos esquivan gente, se cubren de la lluvia, conversan. Luego de tantos años en el club, en el chalet sin terminar, en el Valiant que finalmente tuvo que vender cuando perdió el trabajo, Mercado ha tomado la decisión de cambiar de vida. Hace tres días fue abandonado por su mujer, o, para expresarlo mejor, hace tres días su ex mujer le pidió por favor que se fuera, que se buscara otro lugar para vivir, que la dejara en paz. Y él ha decidido viajar, dejarse llevar a dónde lo empuje la suerte, saltar el cerco, morder la cola del futuro, quebrar el letargo, la inercia, la indolencia, irse al carajo de una reputísima vez. cuatro. A partir de la muerte de su esposa, la vida ha comenzado a resultar más difícil para Bender. Desde lo más elemental: cocinar, lavar los platos, la ropa, hasta lo más complejo, llenar el vacío de los días con ocupaciones, proyectos, planes para el futuro; o planes para la semana siguiente. Intentó continuar con las rutinas adquiridas en los últimos años, pero ya no era posible levantarse a la hora habitual, tomar el colectivo, dar sus clases de lengua y literatura en el colegio, almorzar, volver a casa, dormir siesta, salir otra vez, dar sus clases en el profesorado; regresar tarde, cenar, ver los noticieros saltando canales; dormirse en el sillón, vestido. Por eso dejó el trabajo sin avisarle a nadie, sin renunciar, sin recuperar sus libros, sus papeles. Y también abandonó el departamento que había compartido con ella durante treinta y dos años. Juntó el dinero y lo distribuyó en su billetera, las caras de los próceres apiladas, derechitas; desenchufó los electrodomésticos, trabó las ventanas, cerró la puerta, tiró la llave en el hueco del ascensor. Tampoco volvieron a verlo en el bar donde solía tomar su ginebra de los sábados por la noche, su cerveza de los domingos por la tarde. Hace tres días se reencontró con su viejo amigo, alquilaron una habitación de hotel en el centro de la ciudad, viajaron en trenes, en subtes, en colectivos; volvieron al barrio donde habían compartido el impreciso territorio de la infancia; vaciaron en sus cuerpos una buena cantidad de botellas de vino, de ginebra, de whisky, de cerveza, y fumaron hasta perder el gusto del tabaco, hasta sentir que la lengua se volvía insensible, hasta quedar con el paladar seco. Sin embargo, cada vez que Bender se acuerda de su mujer tiene que hacer un gran esfuerzo para sentir pena, tristeza, para extrañarla. Mercado se suele preguntar, sin atreverse a formular esta pregunta en voz alta, por qué su amigo se desestabilizó tanto cuando ella murió. Tomando en cuenta que no sólo había dejado de quererla, sino que ni siquiera le importaba lo que pasara con ella, es extraño que se haya derrumbado hasta el extremo de perder el eje, el interés por sus ocupaciones, sus placeres y abandonarlo todo. cinco. Se volvieron a encontrar, como en las épocas en que compartían el banco en la escuela, como en las épocas de las primeras salidas nocturnas, que incluían ginebra, putas, otros amigos: pasar las horas jugando al billar, pasar las horas en los prostíbulos, usando mujeres viejas que mentían con deleite y amaban sin pasión, que mentían con pasión y amaban sin deleite. Se volvieron a encontrar. Una llamada telefónica de Mercado bastó para que Bender saliera de su letargo de viudo reciente y recuperara el gusto por las caminatas, los tragos, la conversación. Ahora los despierta el sol, que les entibia la cara. Tenés un pucho, pregunta Mercado, los ojos cerrados todavía. Qué, dice Bender, sin incorporarse, tapado hasta el cuello con una frazada verde, mugrienta. Un cigarro, ¿tenés? Se acabaron. ¿Se acabaron? Ni uno queda. Salen de las pequeñas camas, vestidos -no se habían tomado el trabajo de quitarse la ropa-, y se abrigan. Mercado con un saco. Bender con el gamulán. Luego de ponerse los zapatos abandonan la habitación, recuperan sus bolsos, avanzan rápido por el pasillo, se cruzan con dos empleados del hotel y les piden cigarrillos. Ninguno de los dos fuma. Estos deben ser putos, dice Mercado, en voz baja y Bender sonríe sin mostrar los dientes. Cómo que no fuman. ¿Para qué viven, entonces?, murmura Mercado, mientras cruzan el hall de entrada, esquivan gente, llegan al kiosco, se mojan, porque ha comenzado a llover, así es el clima en esa parte del mundo. Compran cinco paquetes de cigarrillos y los distribuyen en los bolsillos. A dónde vamos, pregunta Bender. A donde nos lleve la vida, responde Mercado, que ya tiene la ropa manchada con ceniza. seis. Basilio Bartel se despierta molesto, con un fuerte dolor en uno de los dedos, se trata del dedo índice de la mano derecha. Comprueba que la botella sigue ahí, atorada. Trata de recordar el momento en que ese objeto ingresó a su vida pero nada sucede, no hay respuestas: no le alcanza con hacer el esfuerzo, concentrarse, ayudar a la memoria asociando libremente los hechos vividos en los últimos días. Hace fuerza con la otra mano para sacarla pero la botella ni siquiera se mueve. Comienza a pensar que tendrá que continuar viviendo así, con una botella de cerveza adherida al cuerpo. Si se tratara de la mano izquierda sería diferente, la usa menos, con ella no escribe, no come, tampoco abre la puerta de su casa, no pasa las páginas de los libros, es su mano inútil, y en general lo incita a protagonizar las peores torpezas: casi toda la vajilla que rompió en su vida la tuvieron como protagonista absoluta. Pero su extremidad superior derecha es, en verdad, tan importante como sus ojos, su nariz, sus piernas; sin la diestra ya no sabría cómo manejarse. Además, a nadie le gusta dar un apretón de manos con la zurda, ni ser palmeado con una botella. Se baja de la cama, entra en el baño sin prender la luz, no posee la fuerza de voluntad necesaria para observarse en el espejo con atención. No quiere ver su cabeza mal rapada, su cara mal afeitada. Aprisiona el sexo con la mano torpe y se mira a sí mismo orinar larga, copiosamente y salpicar la tapa del inodoro. Levanta el dedo embotellado y lo acerca, con furia contenida, al espejo del botiquín. Amaga dar el golpe pero enseguida baja la mano, abre la canilla, deja correr el agua. Con mucho jabón humedece el pico del envase. Prueba, sin violencia, pero la botella no cede, parece que hubiera nacido ahí. Utiliza todas sus fuerzas, lastimándose, y lo único que consigue es aumentar el dolor. Se sienta en el bidet, cierra los ojos, apoya la espalda contra los azulejos. siete. Considerando los obstáculos, repite Bartel, en voz baja, acordándose de la frase escrita por otro, la distancia más corta entre dos puntos puede ser la línea sinuosa. Camina por el departamento, desnudo todavía, sin resolver qué es lo que hará: y no sólo qué hará con la botella. Qué hará con su mujer, con su hijo, con el trabajo en la biblioteca, con la vida que ha venido llevando en los últimos años. Es hora de cambiar, dice, pero esta vez usa toda la voz, lo afirma con decisión, como si tuviera un interlocutor a pocos metros de distancia. Y de rajar, dice. Se viste con dificultad, no está acostumbrado al uso intensivo de la mano izquierda. Guarda un poco de ropa en un bolso de mano. Agrega libros, todo el dinero que encuentra en la casa. Entra en el baño, prende la luz, se concentra en la observación de su cabeza. Busca una máquina de afeitar descartable, se enjabona el cuero cabelludo, la cara. Usa la mano izquierda con torpeza. Rápidamente comienzan a brotar delgados hilos de sangre. Cubre las heridas con pedacitos de papel higiénico. Unos minutos después su aspecto se ha modificado. Tiene marcas, cortes, en la cabeza, en la cara. No puedo salir así, piensa. Pero tampoco está dispuesto a esperar. Tampoco estoy dispuesto a esperar, piensa. La única alternativa que se le ocurre se encuentra en el fondo de uno de los cajones del ropero. Se apura para llegar al dormitorio, busca la bolsa de papel madera donde su mujer ha guardado la barba, la peluca. Se trata de unos postizos que él nunca usó pero que no quiso devolver, fueron prestados por un pariente para ser lucidos en una fiesta a la que finalmente no asistieron. La peluca le da calor, pero cubre su cabeza por completo. La barba le pica, le molesta, pero él sabe que no tiene otra opción. No tengo otra opción, piensa. Se mira en el espejo del baño y no le resulta desagradable su nuevo aspecto. Ahora luce el pelo largo: le llega hasta la altura de los hombros; y la barba recortada, pareja, prolija, negra. El único elemento que desentona en su apariencia es ésa botella. Por más que se esfuerce no consigue sacarla, tampoco consigue recordar en qué circunstancias ha metido el dedo índice de la mano derecha en el envase de cerveza. No podría explicar desde cuándo ese recipiente vacío ha comenzado a formar parte de su cuerpo. ocho. Bartel siente que no lo miran, a pesar de la peluca, la barba. Camina con prisa, sin rumbo, concentrado en el núcleo de la idea que se le acaba de ocurrir, analizando los aspectos menos convincentes, los riesgos que podría correr. Pisa baldosas rotas, hunde las zapatillas en charcos de agua, esquiva las bolsas de basura, los excrementos con que los perros van cubriendo cada día las veredas de la ciudad. Ha comenzado a olvidar que de su mano derecha cuelga, incomodándolo cada vez menos, la botella. Hay gente en los bares, en las paradas de colectivo, gente protagonizando largas colas frente a puertas entreabiertas, un diario doblado bajo el brazo, gente pidiendo monedas, escarbando en la basura, cruzando calles, avenidas. Entra en un sitio pequeño, poco iluminado y se ubica en una mesa que está pegada a la ventana. Pide café con leche, medialunas. Hace el esfuerzo de perfeccionar la idea que le da brillo a sus ojos, a sus dientes, pero no consigue agregar detalles, imaginar de qué forma podría llevar a cabo la acción. En principio, es evidente que no lo hará solo. Tiene que buscar dos socios, o tres. Humedece las facturas en el café. Las traga casi sin masticarlas. Llama al mozo para pedirle más medialunas, más café. Se levanta, camina hasta el baño. Estudia la cara que le presenta el espejo. Se ve más viejo, a pesar de que la peluca cubre por completo su cabeza. Parece otro. Soy otro, piensa. Soy otro, dice, en voz alta. Abre la canilla, deja correr el agua sobre sus manos, sus dedos. La botella perdió los últimos restos del papel que le adjudicaba un nombre al líquido que contenía. Vuelve a la mesa. Mira por la ventana. Mastica. Traga. Mastica. La lluvia, leve, comienza a caer, sin furia, sobre el asfalto. nueve. Ahora los ve llegar, mojados, fumando; estudia los movimientos de ambos, la forma en que se acomodan en las sillas, la manera de llevarse las facturas a la boca, de tomar el café, de encender los cigarrillos. Trata de oír lo que dicen pero le resulta difícil, trabajoso. No sólo por la distancia que hay entre su mesa y la de ellos, sino por el modo en que hablan: lento, en un volumen bajo, dejando transcurrir largos silencios entre las palabras de uno y las palabras de otro; es, además, una conversación poblada de sobreentendidos, de gestos, muecas, movimiento de las manos. Al verlos entrar al bar comprendió, en forma automática, que se trataba de las personas que estaba necesitando. Se levanta, elige una mesa cercana al lugar que ellos ocupan. Trata de adivinar qué dicen, qué piensan, mientras elabora un plan rápido para llegar al diálogo en forma natural. Ninguno de los dos advierte la cercanía del intruso. Continúan con un intercambio de palabras que sólo podría seguir una persona familiarizada con la lógica que manejan esos hombres. Suele ocurrir que los amigos que llevan mucho tiempo juntos accedan a una zona imaginaria común, a un universo de símbolos compartidos, y construyan una sociedad difícil de comprender para los ajenos, los extraños. Bartel sabe que debe evitar la obviedad, no puede presentarse ante ellos y decirles tengo un plan, los invito a colaborar conmigo, en calidad de socios, para dar el golpe que nos cambiará la vida. Además, por supuesto, debe tomar en cuenta que su situación de hombre con el dedo en una botella no es la mejor para llevar adelante su nuevo perfil de negociante. Llama al mozo, pide una cerveza, tres vasos. Esconde su mano menos presentable detrás de la espalda. Hay que apurarse, piensa. Puede ocurrir que se levanten y se vayan, no me den tiempo para entrar, convencerlos. Se para, se muda de mesa, en forma brusca, dejando de lado el protocolo, las precauciones que deben tomarse en estos casos; se traslada con la cerveza, los vasos, la silla. ¿Puedo?, pregunta mientras se acomoda y llena los vasos. Puede, responde Mercado, dejándose llevar por la curiosidad. Bender asiente, seducido por el vaso con cerveza que ha quedado a centímetros de sus manos. Soy Bartel, dice él. Bender, dice Mercado, señalando a su amigo. Mercado, dice, señalándose a sí mismo. No me gusta tomar solo, dice Bartel. Hizo bien en venir, dice Mercado. Permiso, dice Bender y se apodera del vaso. El silencio pesa, se alarga, Bartel no sabe cómo empezar, de dónde sacar las palabras necesarias. Cómo llueve, dice, de pronto, mirando por la ventana. Mucho, dice Bender, volviendo a llenar su vaso. A qué se dedican, se arriesga Bartel, sabe que esa pregunta puede resultar peligrosa, pero ya la hizo, ya se lanzó a la caza de compañeros de ruta, de socios. Al notar que la respuesta no llega, que no le queda otra alternativa, sabe que debe profundizar el ataque. Yo soy bibliotecario, dice, y los mira a los ojos. Trabajo en una biblioteca, dice. Yo era profesor, dice Bender, pasando los dedos por el vaso, vacío. ¿Se jubiló?, pregunta Bartel. Dejé de ir, dice Bender, me aburría. Y él, dice Bender, señalando a Mercado, era director técnico de un equipo de fútbol, pero lo echaron. Mercado deja salir el humo del cigarrillo por la boca, por la nariz, la cerveza se entibia en su vaso. En unos minutos, seguramente, Bender se apropiará de ella. ¿Le gustan los libros?, pregunta Bender, animado por los tragos -a medio vaso de la borrachera. Mucho, responde Bartel, preocupado, no quiere que la conversación derive hacia títulos de libros, argumentos, autores. A mí me gustaban, dice Bender, ahora los odio. Mercado sonríe. Se levanta. Vamos, Juan, dice. Odio los libros, dice Bender, y vacía el vaso de su amigo, de un sorbo. No se vayan todavía, pide Bartel. Por qué, pregunta Mercado. Tengo un negocio para ofrecerles, dice Bartel. Los tres se miran. Se siente la tensión en el ambiente, el aire se vuelve denso, cuesta respirar. Qué decís, pregunta Mercado, molesto, acercándose a Bartel. Bartel se levanta. Queda al descubierto la botella que cuelga de su dedo. Qué tenés ahí, pregunta Bender, acercándose a Mercado, mirando a Bartel, comprobando que es el más alto del trío y el más corpulento. No puedo sacar el dedo, dice Bartel. ¿Querés que te ayudemos a sacar el dedo?, pregunta Mercado, más calmado. No, dice Bartel. ¿Entonces?, pregunta Mercado. Nada, responde Bartel, nada, perdonen. Se mueve, los esquiva, se aleja. Pibe, grita Mercado, vení. Qué, dice Bartel. Vos estás mal, pibe. Quiero ayudarte, dice Mercado. No hace falta, dice Bartel, nadie podría ayudarme. Yo sí, dice Mercado. diez. Compran dos pizzas, dos botellas de vino y se acomodan en la pieza del hotel, sin zapatos, sentados en la cama. Mastican, tragan, beben, como si los tres fueran amigos de toda la vida. A Bartel ya no le molesta la botella en el dedo, habla moviendo las manos, como es habitual en él, en sus maneras, y más de una vez ese constante movimiento obliga a Bender, a Mercado, a correrse, a esquivar el botellazo involuntario que gira, dibuja círculos en el aire, se acerca peligrosamente. De todas maneras han comenzado a tomarle cariño a ese joven que tiene la edad del hijo que ellos no hicieron; les resulta gracioso, con los pelos largos, la barba, la botella, el cuidado que se toma al hablar, al elegir las palabras; ellos comprenden que se trata de un tipo culto, que ha llevado una vida sosegada, apacible, por eso resulta patético cuando narra su plan, la idea delirante que ha estado planeando durante días, meses; es evidente que el pibe leyó muchos libros, piensa Bender; sólo así es posible entender la estructura, la forma que le asignó a su extraño proyecto de enriquecimiento espontáneo, mágico. Un blanquito que quiere hacerse el malo, piensa Bender. Un pichi -un salame, un pancho- que quiere afanar y tiene menos calle que una monjita de clausura, piensa Mercado. Antes de que Bender comience a saberse borracho, y pararse en la cama e improvisar un larguísimo discurso sobre la historia del peronismo, antes que Bartel hable de su mujer, de su hijo, de sus compañeros de trabajo en la biblioteca, Mercado toma la palabra, pide silencio, apoyando un dedo en sus labios, sonríe, y, al sonreír, deja su boca despoblada al descubierto, se ve claramente que le faltan dos dientes, tres muelas; Mercado se apropia de la expectativa que ha generado en los otros, salta de la cama, camina alrededor, las manos en la espalda, y, finalmente dice: amigos míos, no seamos pelotudos, basta de perder el tiempo acá, en esta ciudad de mierda, hay que irse... -interrumpe su monólogo, los mira, se rasca la cabeza-, hay que irse. Ahora mismo. ¿Irse?, pregunta Bartel, ¿a dónde? Al mejor lugar del mundo, dice Mercado, satisfecho, vos seguíme, pichón, y tu vida va a tener sentido, nos vamos al mejor lugar del mundo. once. Mira la lluvia. Desde que era una niña le gusta ver la lluvia cayendo sobre los techos. Centra su mirada en la calle. Apoyada en la ventana de su habitación de hotel observa a todos esos seres que apuran la marcha para no mojarse, o para mojarse poco, menos. Además de la lluvia, le gustan los cuerpos, las personas. Nunca se cansa de escuchar, de comprender, de callarse para dejar que su amigo ocasional o su amiga de toda la vida, hablen, cuenten, se sientan comprendidos. Su verdadero placer es ése, saber permanecer en silencio, atenta, mientras los otros exponen, monologan, evacuan la pena, la tristeza. En realidad, nadie tiene mucho para decir. A nadie le ocurre algo verdaderamente importante, digno de ser recordado. No es una mala opción ir olvidando los días a medida que van pasando, qué es lo que nos queda, piensa ella, qué vamos a llevarnos al otro mundo, los días son iguales entre sí, pura repetición, pura rutina, las aventuras que puede vivir una persona se reducen al mínimo movimiento elemental, indispensable: ir al supermercado, comprar yerba, esquivar las bolsas de basura, los perros, los mendigos, volver a casa. No es mucho el dinero que pudo ahorrar pero ha llegado el momento, piensa, de cambiar de aire, de ciudad, de rutina, de hotel. Antes de dormirse siente que su cuerpo se afloja, su mente se afloja, sus recuerdos queman. Le vuelven esas imágenes que guarda desde que era una niña: la lluvia cayendo sobre las calles de tierra de su pueblo, los perros ladrando, todos los chicos de la cuadra saliendo al barro, a los charcos y ella, la ropa empapada, el pelo mojado, largo, suelto, canta y baila, los ojos rojos como el fuego. La Gatita, la llaman. O Gatita, a secas. Ha sido un hombre, el único que hubo en su vida, quien comenzó a llamarla así. Desde que él se fue, ella se presenta como Gatita. Conserva el apodo desde la época en que era joven, gemía despacito envuelta en el cuerpo de aquel hombre, y hundía las uñas, con suavidad, en ese pecho, esa espalda. doce. Pagan en la recepción del hotel. Salen a la noche, a la lluvia, se suben a un taxi. Bajan en una de las estaciones de trenes más grandes de la ciudad. Compran tres boletos. Se acomodan en dos asientos dobles, las piernas estiradas, relajados, felices, en paz. Los distrae una mujer, que pide permiso y ocupa el asiento que ha quedado libre. Sube su valija al portaequipajes. Se sienta, sin mirarlos, apoya la cara en la ventanilla. Se trata de la Gatita, que finalmente ha decidido cambiar, viajar, abandonar la ciudad, instalarse en un pueblo pequeño, empezar de nuevo. Tomó la decisión mientras veía caer la lluvia desde su pieza de hotel. Armó la valija, no llamó a nadie -no se despidió de nadie-, tomó un taxi hasta la estación, compró el boleto, y ahora tiene enfrente a Mercado, a Bender, y tiene al lado a Bartel, los tres la espían con curiosidad: no se trata de la clase de mujer que le gusta a Bartel, Bender no mira mujeres desde que quedó viudo, sólo se dedica a beber, a emborracharse, y Mercado odia a todas las mujeres, las que conoció, las que encuentra por la calle, las que tuvo, las que quiso tener pero no pudo, a todas las detesta por igual, suele decir que lo último que haría es volver a enroscarse con una de esas perras; si lo asaltan las necesidades sexuales, las resuelve por sí mismo, envuelto en la tibieza de las sábanas, o recurre al sexo rápido, en la calle, con cualquier puta o travesti que le cobre un precio razonable. A ella tampoco le ha ido bien con los hombres. A excepción de su único amor, que la dejó hace años, que la cambió por otra cuando la Gatita comenzaba a ponerse vieja, nunca tuvo otro romance, nunca compartió sus días, sus noches, con otro compañero. El viaje es largo. En general, y a pesar de la dureza e incomodidad de los asientos, los pasajeros duermen, duermen para olvidarse del estado de transición en que se encuentran, para suspender la incertidumbre que implica no estar en el sitio de la partida ni en el sitio de destino, para no sentir la angustia del movimiento hacia lo desconocido: lo que está por suceder, en otro lugar, con otra gente. Pero Mercado no duerme. Mira por la ventanilla. La Gatita tampoco. Cada tanto se cruzan sus miradas y ellos están por hablar, están a punto de decirse algo, y sonríen, mirándose abiertamente. Quedan al descubierto los dientes amarillos de él, los dientes amarillos de ella, las arrugas de ambos, las ojeras, la luz tenue que reflejan los ojos. Tengo unas empanadas que están muy ricas, dice ella, sin mirarlo. Podemos compartirlas. Gracias, dice él, pero debo confesarle que me marea comer en los viajes. ¿Que lo marea comer en los viajes?, pregunta ella. Exactamente, responde él. Usted se lo pierde, señor, ¿señor? Mercado. Supongo que Mercado es su apellido, ¿pero cuál es su nombre? Mercado. Perdone, dice ella, molesta, y hace correr el cierre de su bolso de mano. Abre el paquete y saca una empanada. La muerde. ¿Y usted, pregunta él, cómo se llama? Gatita, dice ella, conteniendo la risa, volviendo a morder, limpiándose los labios con una servilleta de papel. Supongo que Gatita debe ser su apodo, a mí me gustaría saber cuál es su nombre. Gatita, repite ella, los ojos brillosos. Claro, dice él, rascándose una oreja. ¿Continúa su ofrecimiento de compartir las empanadas?, interroga, después, usando su tono de voz más neutro, más impersonal. Por supuesto, dice ella, y ofrece el paquete para que Mercado elija. Elige cuatro. Devuelve el resto, acomoda las elegidas sobre sus piernas, cruzadas. Se mete una, entera, en la boca, la mastica. Ella desvía su mirada, ha comenzado a sentir un malestar creciente; la situación le revuelve el estómago, le da arcadas. Teme no poder contener las ganas de vomitar. Cierra el paquete, lo guarda, ha perdido el apetito en tan pocos minutos. Sabe que no podrá terminar de comer la empanada mordida. ¿No la quiere?, pregunta Mercado, señalando la empanada que ella ha mordido dos veces -pero que ahora no sabe dónde esconder, cómo tirarla por la ventanilla sin llamar la atención de los otros pasajeros. No la quiero, responde la mujer y él acerca la mano abierta. trece. El comisario tiene las piernas apoyadas sobre el escritorio. Se rasca los testículos con las dos manos. Perdone, Cabeza, pero me pica, se excusa delante de su hombre de confianza, un oficial petiso, de pocos dientes, que se ocupa de llevar adelante los trabajos más delicados de la brigada. No tiene por qué disculparse, señor, para eso es el jefe. ¿Para rascarme? No, faltaba más, señor, para no dar explicaciones. Salvo en una sociedad completamente justa, dice el comisario, lo mejor en la vida es ser jefe. Y se ríe. El oficial también se ríe, dejando al desnudo su boca despoblada. El comisario abandona el escritorio, camina sin apuro hasta un mueble metálico que está cerrado con candado. Venga Cabeza, ordena. Abra eso. El oficial saca la billetera, busca con los dedos arrugando los billetes de cien pesos. Extrae una llave pequeña. La mete en la cerradura del candado, lo abre, lo retira. El comisario se acerca. Permítame señor, dice el otro. Amontona papeles, corre cajas, biblioratos, sellos; ahí está, dice y le entrega el paquete al comisario. Cierra la puerta del mueble, vuelve a poner el candado. Clausure, Cabeza, dice el comisario. Se acomoda en su silla, deposita las piernas en el escritorio. El oficial se apresura hasta la puerta de la oficina, la abre, mira hacia los costados, la cierra, hace girar la llave. Apaga la luz principal, enciende un velador, desconecta el teléfono. Venga Cabeza, en ese cajón está el alimento para el espíritu. El oficial abre el cajón, saca la botella, elige dos vasos de whisky de la repisa que se encuentra al costado de la puerta y donde conviven, en extraña armonía, unos pocos libros, adornos de porcelana, fotos de niños, carpetas, más fotos: el comisario montando un caballo, el comisario abrazando a una mujer, el comisario abrazando a un intendente, a dos ancianos, el comisario jugando al truco, el comisario saludando desde el interior de un patrullero. El oficial llena los vasos. El comisario prueba: está bueno, dice, e invita a su hombre de confianza a imitarlo. El otro bebe un buen trago, se limpia los labios con la manga. ¿Qué es?, ¿frutilla?, pregunta. Error, Cabeza, error, es guinda. Licor de guinda. Riquísimo. Me gusta, dice el oficial, me gusta más que el de chocolate. El de chocolate, dice el comisario, es muy amargo. Amargo como la vida, dice el oficial. Como la suya, Cabeza, dice el comisario, mi vida es dulce. Bueno, agrega enseguida, basta de cháchara. Abre el paquete rompiéndolo. Se encuentra con un nuevo envoltorio. Ay, Cabeza, dice, qué cuidadoso es usted. Rompe el segundo envoltorio y descubre la existencia del tercero. Sonríe. Los papeles caen el piso. El oficial se agacha, los recoge, los tira en el cesto. El tercer envoltorio es el último. Ahora el comisario debe abrir una bolsita de plástico y podrá tener entre sus manos, finalmente, el contenido del paquete que el oficial, su hombre de confianza, ha preparado para él. Antes de hacerlo se limpia las manos con una toalla. Se peina con los dedos, acomodando el pelo hacia el centro de su cabeza, la zona más castigada por la calvicie. Se alisa el bigote. Baja las piernas. Se pasa la lengua entre los labios. Sírvame un poco más, Cabeza, ordena. Pero todavía tiene el vaso lleno señor, protesta el otro. Más lleno lo quiero, completamente lleno lo quiero, que rebalse. Rompe la bolsita y se encuentra con el puñado de fotos. Bebe, se limpia la boca y las manos con la toalla. Acomoda las fotos sobre el escritorio. El oficial no interviene, no se mueve, mira de lejos, cierra los ojos para beber, suspira. Bien, Cabeza, muy bien, dice el comisario y el otro sonríe, vuelve a suspirar pero esta vez con más ímpetu, feliz. El comisario se detiene en cada imagen, estudia los detalles, los gestos, las formas, las proporciones. Dedica varios minutos a cada foto. Que buena, dice, cuando se encuentra con una pose que llama su atención o con un cuerpo que lo excita. Luego de mirarlas todas les otorga un orden. Vuelve a examinarlas, cambia algunas de lugar, se concentra en otras. Venga Cabeza, dice después, quiero que contemple el miembro de éste sujeto. El oficial se acerca, sus caras se juntan, sus respiraciones se mezclan. Mire comisario qué bestia, parece el miembro de un caballo, aporta el otro, venciendo su timidez. El comisario vuelve a pasarse la lengua entre los labios. ¿Le gusta Cabeza? Claro señor. Le pregunto si le gusta lo que ve. No entiendo señor. Le pregunto, Cabeza, si le gusta la grandísima pija de ese sujeto. No señor, yo soy bien macho. ¿Seguro Cabeza?, pregunta el comisario. Seguro señor. El comisario baja sus manos, pasa los dedos por la rodilla del oficial, por la pierna, sube la mano hasta dejarla quieta, estirada, sobre los testículos del hombre que ahora cierra los ojos, se endurece. ¿Bien macho, Cabeza?, ¿o bien machito? Bien macho señor. Un machote es usted, Cabeza, dice el comisario. ¿Usted sabe que yo lo quiero Cabeza?, siempre lo quise. El otro no habla, no contesta, permanece tenso, sin atreverse a impedir el nuevo acoso de su superior pero sin colaborar con él. Sabe que en unos segundos las lágrimas comenzarán a caer sobre sus mejillas, que terminará suplicando que lo dejen en paz, que lo echen si es necesario, pero que por favor no lo sometan a tanta humillación. Pero el comisario le baja el cierre. Machote, dice, machote, repite, mientras se arrodilla, mientras hunde la cabeza en las piernas abiertas, mientras se apodera del sexo de su hombre de confianza y lo lame, lo besa, lo chupa, lo abandona, lo escupe, lo recupera, lo cubre con saliva. catorce. Vestido con el uniforme de la policía provincial, el hombre al que todos conocen como el cabo Centurión -y el comisario llama Cabeza-, sale de la comisaria, molesto, furioso. Camina pensando: me lo hizo otra vez, el maldito puto me lo hizo de nuevo. Mueve los brazos, el disgusto le seca la boca. Uno de estos días lo mato, piensa. Se mete en el patrullero, apoya la cabeza en el volante. Enseguida se incorpora, pone el auto en marcha, seca sus lágrimas. Cruza el pueblo a gran velocidad. No quiere perder más tiempo, necesita volver a su casa, quitarse la ropa, bañarse para expulsar de su cuerpo el pestilente aroma que el comisario ha dejado en su memoria. Estaciona a pocos metros del chalet que ha comprado con un crédito que le otorgó la fuerza. Entra, enciende las luces, el televisor, abre la heladera. Come, parado, fríos, los fideos que sobraron de la noche anterior. Siente que el vómito se le forma en el pecho, le sube por la garganta. Se apura hasta el baño, levanta la tapa, se arrodilla, vomita. En ese momento oye los gritos, los disparos. Se incorpora, mareado. Corre hasta la puerta de calle, el arma gatillada; abre con cuidado, ve pasar al hombre, que se desespera por eludir a sus dos perseguidores. Trata de sumarse a la persecución pero los otros son rápidos, se pierden a lo lejos, terminan la cuadra, doblan y él resbala, cae, la frente sobre la vereda. El hombre al que persiguen, que lleva un bolso negro apretado contra su pecho, encuentra un hueco en el alambrado que rodea un terreno baldío, salta, entra, siente el movimiento de la bala que ingresa en su cuerpo, se arrastra hasta encontrar un árbol. Cierra los ojos, descubre el sabor de la muerte en su boca. Los otros pasan de largo, no lo vieron arrojarse de cabeza contra el alambre, caer, rodar, desangrarse. Algunos minutos después, con el bolso apretado, la vista en blanco, consigue volver a la calle, sabe que la estación de ferrocarril está cerca. Se le ha ocurrido la estúpida idea de ir a esperar el tren. quince. Un poco antes del amanecer los tres hombres y la mujer bajan del tren, pasan el molinete de la estación, llegan al pueblo. La mujer se adelanta, trata de alejarse lo más rápido posible pero algo la detiene: se encuentra con la sangre esparcida en la calle. Mercado, dice, grita. Los tres se apuran hasta ver al hombre muerto en la vereda, a pocos metros de la estación, y lo rodean -ella vomita-, y se miran sin saber qué hacer. Es Mercado el que toma la iniciativa, después de todo tiene gran experiencia en el manejo de grupos. Salgan, dice. Se arrodilla. Apoya su cabeza en el pecho del hombre que yace, tendido boca arriba. Se levanta, enseguida encuentra los dos agujeros de bala en el pecho. El revólver en la cintura. Roba el arma, sin saber por qué, y la esconde en uno de los bolsillos internos del saco. Se levanta, mira a los otros, les hace señas, les comunica, con las manos, que deben irse, que lo mejor es seguir, olvidarse. Ella no está de acuerdo y lo dice: hay que llamar a la policía, suplica. La policía no, dice Bartel, pensando en la botella que le cuelga en el dedo. Y en la peluca. Y en la barba postiza. Cómo explicarlo. Además, es probable que su mujer haya recurrido a las autoridades policiales para que averigüen su paradero. La policía no, dice Bender, que piensa en el colegio, que sabe, también, que el director probablemente haya recurrido a las autoridades policiales para denunciar el abandono de las clases que ha efectuado el profesor Bender. Ella no se deja convencer, abandona el grupo y lo que encuentra es un bolso negro. Se acerca. Lo patea. Bartel también se acerca. Se agacha, lo abre. Gira la cabeza, le guiña un ojo a Mercado. Enseguida todos husmean el interior del bolso. Rajemos, dice Bender. Lo cierran, lo llevan. Corren, arrastrando valijas. Ven las luces de los patrulleros, oyen las sirenas. Acá, grita Mercado, y se meten, se recluyen, en un terreno baldío. Enseguida la estación y sus alrededores se llena de voces, de linternas, de gritos, de pasos, de perros, de curiosos, de corridas, de luces, de policías. dieciséis. No podemos seguir acá, piensa Mercado. No podemos seguir acá, dice. Escondé eso en tu valija, le dice a la mujer, y Bartel entrega el bolso, que rápidamente es introducido entre las ropas, los cosméticos. Hay que irse, piensa Mercado. Se levanta con la intención de encabezar la fuga, la retirada. Hay que irse, dice. Salen, precavidos, con miedo, pero al encontrarse con las otras personas, que buscan, conversan, y con los policías, que tratan de persuadir, en algunos casos, y de obligar, en otros, a la enorme cantidad de curiosos, para que vuelvan a sus casas, comprenden, con alivio, que nadie nota la presencia de los cuatro forasteros, que nadie los observa, que no resultan sospechosos. Se desvían, se apartan, llegan a la ruta. Encuentran un taxi. Cargan el porta equipajes con los bultos, se acomodan, Mercado adelante, los demás atrás. El taxista los espía mientras enciende un cigarrillo. A dónde vamos, pregunta, malhumorado, es evidente que se sabe el único habitante del pueblo que no está disfrutando del único acontecimiento extraordinario que ha ocurrido en los últimos años. Llévenos a un hotel, al mejor hotel, piensa Mercado. Y lo dice, con voz segura, firme, dueño de la situación y también, por qué no, de lo que vaya a ocurrir, en el futuro inmediato. Dice, cambiando el orden de la frase que había construido en su mente, vamos al mejor hotel del pueblo. El taxista sonríe. No sé si es el mejor, responde, pero en esta época del año no hay otro. Llegan en pocos minutos. Mercado paga el viaje, recuperan las valijas. A pesar de que se trata de un pueblo que vive del turismo, al conserje le sorprende la presencia de los cuatro extraños. Debe ser porque los turistas acuden en verano, para gozar del sol, del mar, de la playa, por eso los otros dos hoteles permanecen cerrados y los restaurantes y las casas de video juegos y las pizzerías y los bares. El pueblo cambia, a partir de las últimas semanas del año, deja de lado su aspecto solitario, sus comercios cerrados, y es invadido por decenas de personas. Y se vuelve próspero durante casi tres meses. Pero ahora, en el comienzo de la primavera, estos cuatro turistas constituyen una verdadera rareza. diecisiete. ¿Y ahora?, pregunta Bartel, emocionado, oliendo los billetes, besándolos. ¿Qué hacemos ahora? Nunca en mi vida había visto tanta guita, dice Mercado, y se rasca la cabeza. Bender sólo fuma, sentado en la cama. Cuando termina un cigarrillo enciende otro. Las colillas van amontonándose en el piso. La Gatita suspira, mirando por la ventana, concentrada en su contemplación del mar. Ahora nada, responde Mercado. Hay que comer. Y después hay que irse, lejos. ¿Irse?, pregunta Bartel. Claro, dice Mercado, si empezamos a gastar esta guita vamos en cana. No hay que gastar ni un centavo, contesta Bartel. Y continúa: descansemos un poco, unos días, después dividimos el dinero y nos separamos. Yo creo que lo mejor es desaparecer ahora mismo, irnos a la mierda, afirma Mercado, levantando la voz. Me parece que sería sospechoso, dice Bartel, a cualquiera le resultaría extraño que nos vayamos a las dos horas de haber llegado. El pibe tiene razón, interviene Bender, que ha sacado una petaca de whisky del interior de su gamulán. Guardá eso, lo reta Mercado. ¿Por qué?, se defiende Bender. Porque te ponés en pedo enseguida, vos, y sos capaz de contarle a todos lo de la guita. Andá a cagar, dice Bender, y destapa la botella. Echa un trago en su boca. Retiene el líquido, hace gárgaras, lo traga de a poco. Dejá eso, grita Mercado, acercándose. No me toqués, grita Bender, y es inevitable darse cuenta que está enojado: se le enrojecen los ojos, se le hinchan las venas del cuello. Yo me voy, dice la Gatita, parándose. Vos te quedás, amenaza Mercado. Yo también me voy y quiero mi parte, interviene Bartel, con voz débil. Nadie se mueve de acá, ordena Mercado y los tres lo miran. Hay un revólver en su mano. Martilla. Apunta a Bender, a Bartel, a la Gatita. Nadie se mueve de acá, repite. dieciocho. Bajá eso, pide Bender, luego de algunos segundos de tensión y Mercado retrocede. No te hagás el pelotudo si vos en tu puta vida tocaste un arma, dice Bender. De acá no se van, grita Mercado, pero ya no les apunta, guarda el revólver atrás, en su espalda, tal como lo ha visto en muchísimas películas. La Gatita llora, Bartel tiembla, Bender tirita de furia. Los cuatro permanecen inmóviles y sin mirarse. Tenemos que hablar, propone Mercado, bajando la voz. Y se acuerda en forma automática -así es la memoria- de su mujer. Ella fue la que dijo tenemos que hablar. Mercado no sabe por qué ha repetido la frase que comenzó a quitarle lo poco que aún le quedaba, la frase que ella usó para abrirle paso al torrente de palabras agraviantes que había estado almacenando, tal vez durante años, para esa noche, para dejarlas caer con odio sobre él. Hablar. Mercado piensa que las personas depositan una gran expectativa en el diálogo. Tardan demasiado en darse cuenta que las palabras engañan, que nadie se toma el trabajo de escuchar lo que el otro tiene para decir, que nadie piensa o cree realmente en lo que está diciendo. En general el diálogo sólo cumple la función de aplastar el silencio, suele decir Mercado cuando está borracho, cosa que ocurre en muy raras ocasiones. La noche en que su mujer le dijo tenemos que hablar, él destapó la botella de whisky que le había regalado el presidente del club unos días antes de echarlo y llenó su vaso. Bebió de golpe, sintiendo el mareo, y se dispuso a escuchar las quejas y los insultos de ella. Pero no pudo seguir sus argumentos porque lo distrajo una mosca que se posó en la pava. Quiso sacarla pero el peso de su mano golpeó el mate, desparramando la yerba caliente sobre el mantel. No hay nada qué hablar, dice la Gatita. Yo a ustedes no los conozco, vine acá de vacaciones, la plata no me interesa. A mí sí, dice Bartel, y quiero mi parte. Bender termina con la botellita y la tira contra la pared. Basta, grita. No sean imbéciles, grita. Mercado se sienta en la cama, la cara cubierta con las manos, y le vuelve la imagen de su mujer llorando. No tengo nada para decir, había dicho él, no creo que la vida de las personas se arregle con palabras. Y preparó la valija. Abrió la puerta, dejó su juego de llaves sobre la mesa, se fue sin saludar. Pero ahora la extraña. No podemos separarnos, sería sospechoso, dice Bender. Yo no sigo con ustedes, es más, ya mismo voy a ir a la comisaria, dice la Gatita. Vos te quedás, amenaza Bender. Quiero mi parte, dice Bartel. Mercado se para, los mira, sonríe. Tenemos que sacarte esa botella, le dice a Bartel, guiñándole un ojo. Usted, Gatita, es una mujer digna. Juan, nosotros somos amigos de toda la vida. Camina. Se detiene, las manos en la espalda. Sabe que se le acabaron los argumentos, no encuentra la forma de continuar, de convencerlos. Escuchen, dice, haciendo el último esfuerzo. Esta es mi propuesta. Ya falta poco para la noche. Dormimos acá, dividimos la guita y mañana salimos, nos vamos. Cada uno por su lado. ¿Está bien? Yo me quedo, dice la Gatita. Y no me interesa la plata robada. Yo también me quedo, dice Bartel, pero con mi parte. Mercado vuelve a sentarse, vuelve a esconder la cara entre las manos. Me quedo, dice Bender. Me gusta este lugar. Pienso morirme acá. Mercado se levanta, saca el arma, apunta a su amigo, a la mujer. Dame la guita, el bolso, le ordena a ella. Se lo cuelga en el hombro derecho. Abre su valija, extrae los documentos. Los tres retroceden, en silencio. Quietos, grita. Sale de la habitación. Se apura. Atraviesa el pasillo, baja los dos pisos por la escalera, llega a la recepción, a la vereda, a la calle. Empieza a correr, se cae, se levanta. Le duelen las piernas. ** Ariel Bermani kordon@filo.uba.ar Profesor argentino (Buenos Aires, 1967), trabaja como no docente en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Textos suyos han aparecido en diversas publicaciones de su país, como V de Vian, Dialéktica, Bajomundo, Anélidos y Algoritmos, Mankato y La Bizca. Ha sido incluido en las antologías Buenos Aires nunca duerme (1997) y La selección argentina (Tusquets, 2000). Edita en Internet la revista literaria semanal Kordon, que se distribuye por correo electrónico. === El regreso del caracol ================================================ ** Luisa Futoransky: antología poética Fondo Nacional de las Artes, Colección Poetas argentinos contemporáneos Buenos Aires (Argentina), 2003. 118 pp. Treinta antologías ha publicado el Fondo Nacional de las Artes en su colección Poetas argentinos contemporáneos, que reúne, en tres series de diez volúmenes cada una, textos de autores de ese país que no aparecen en los catálogos de las editoriales comerciales. La iniciativa, lanzada a partir de 1996, ha incluido a escritores que, como explica en su presentación, "ya sea por residir tanto en el interior como en el exterior del país, no han alcanzado la difusión que la calidad de sus obras merecería". Así, forman parte de la colección poetas de la talla de Horacio Armani, Jorge Boccanera, Olga Orozco, Juan Gelman, Leopoldo Castilla y otros. En la lista destaca, con el número 25 de la serie, el nombre de Luisa Futoransky, periodista que asegura guardar fidelidad absoluta sólo a la poesía y que hemos tenido el honor de publicar en Letralia en diversas oportunidades -la más reciente en nuestra edición 99-, cuya antología en esta colección abarca textos escritos desde 1963 hasta 2001. Una vasta muestra que permitirá al lector conocer diversas facetas creativas de esta singular escritora que no ha vacilado en abordar la poesía desde ópticas completamente diferentes entre sí, en poemas y crónicas inundados de un lenguaje delicioso. Imbuidos algunos de sus primeros textos en la contemplación americanista, Futoransky se recuerda "rica y bella en Trujillo / -esa ciudad de mancos y de cojos, / estigmatizada quizá por la crueldad de sus mayores- / fui rica y bella en Trujillo / mientras él repetía: / 'No son hermosos los hijos de Pizarro' / y temblábamos de leyendas y de pieles / despertando las piedras sabiamente dispuestas / en este profundo laberinto del encuento" (extracto de "De Trujillo, con amor"). En otros se verifica el paladeo de lo clásico: "mientras Penélope goza con amigos y enemigos, / ¡oh! estúpido Ulises, / babeas literatura por esta agua fastuosas / para el prestigio de la muerte / y el olvido" (extracto de "Egeo"). Otros denuncian la barbarie del mundo urbano: "los ruidos amigos que me tienden habitantes desconocidos / el repartidor de diarios a las 3:15 / el repartidor de lácteos a las 4:15 / el repartidor de pan a las 5:40 // la vecina que orina / el amante que parte / los cirujas que revisan los tachos de basura" ("Insomnio en la Rue de Charenton"). Todos, en definitiva, componen un volumen que vale la pena leer como testimonio de la vida plena de una incansable trotamundos. Futoransky, quien reside en París desde 1981, ha publicado Son cuentos chinos (Planeta, 1991), sobre su experiencia en Asia, Lunas de miel (Juventud, 1997) y De donde son las palabras, antología poética, (Plaza y Janés, 1998), entre varios otros títulos en diversos géneros. Ha recibido el Premio de Artes y Letras de Francia y ha sido merecedora de las becas de la Fundación Guggenheim de Estados Unidos y del Centro Nacional de Letras de Francia. El regreso del caracol es el espacio de la Tierra de Letras en el que comentamos libros, revistas, discos u otros materiales que nos llegan de todo el mundo a través del snail mail, correo caracol o, simplemente, correo ordinario. Usted puede enviarnos sus producciones a esta dirección: *** Jorge Gómez Jiménez - Revista Letralia Calle La Victoria, Nº 03-16 Urbanización Francisco de Miranda (Fundacagua) Cagua 2122, estado Aragua, Venezuela === El buzón ============================================================== *** Diálogo del espejo 11 de septiembre de 2003 Buen día: ¿Conocen alguna página donde se pueda encontrar digitalizado el texto del cuento de García Márquez Diálogo del espejo? Saludos de lejos, Sveto Terziysky S.Terziysky@sof.bulbank.bg L: No lo sabemos, pero seguramente alguno de nuestros lectores podrá ayudarlo. === Post Scriptum ========================================================= "El deber revolucionario del escritor es escribir bien". Ángel Rosenblat. === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede obtenerlas en el Web visitando la página http://www.letralia.com/gente/publicar.htm. 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