~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 113 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 30 de agosto de 2004 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "La cultura como mercancía", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Cortázar presente en Lima. / Paisajes sin terminar. / | Breves Títeres europeos. / Las fugas de Vinces. / Aprender a | actuar. / Las tres italianas. / Neruda en Nueva York. / | La espera de Adriano. / Editores y libreros se preparan. | / Arte barroco. / Postergada perla. | | Murió el historiador venezolano Pedro Grases. / | Noticias Instituto de Lenguas Indígenas de México no tiene quien | lo dirija. / Falleció el sabio paraguayo monseñor | Mariano Celso Pedrozo. / Montevideo despide a la poeta | Marosa di Giorgio. / Premio Donoso para el poeta peruano | Antonio Cisneros. / Antonio Skármeta obtiene el Premio | Municipal de Literatura de Santiago. / Intelectuales | mexicanos interrumpen demolición del viejo hotel Apolo. | / Problemas de seguridad facilitaron robo de El grito. / | Falleció la actriz y bailarina cubana María Antonieta | Pons. / Alfabetización digital promueven en Argentina. / | Muere el artista colombiano Eduardo Ramírez Villamizar. | / Feria del Libro de La Paz cierra con éxito. / Un | venezolano dirige el Centro Nacional de Música de Costa | Rica. / Ministros proponen combatir la pobreza con | fortalecimiento cultural. / Julieta Fierro ingresó a la | Academia Mexicana de la Lengua. / Murió el escritor | argentino Isidoro Blaisten. / El II Forum de las | Culturas será en Monterrey. / Inauguran la XXVII Feria | Internacional del Libro del Uruguay. / Inaugurado en | Maracay el 29º Salón de Arte Aragua. / Falleció el | pintor español José Puyet Padilla. / Poesía de Ibsen y | literatura judía actual por primera vez en español. / La | Feria de Guadalajara invita a los niños mexicanos. / | Reunida por vez primera toda la obra dramática de | Cortázar. / FCE celebra sus 70 años. / Tercer volumen de | las Obras completas de Dalí incluye textos inéditos. / | Lecturas, performances y conferencias en homenaje a | Gallegos. / Lanzan colección de autores gallegos que | escribieron en castellano. / Donni de Mirande no irá al | Congreso de la Lengua Española. / Evento fotográfico en | Chile involucrará más de cien exposiciones. / Realizarán | en Nicaragua Festival de Poesía. | | Chicos y Escritores | Literatura http://www.chicosyescritores.org | en Internet | "Ernesto Sábato: un pacto para vivir porque el tiempo no | Artículos y para", Amalia Gieschen. / "Jean-Paul Sartre", Héctor | reportajes Miolán. / "Dos artículos sobre la guerra", Domingo | Alfonso Bacalao (hijo). / "Una solicitada de Macedonio | Fernández", Carlos Barbarito. / "Marosa, la testigo", | Héctor Rosales. | | "La poética de Rilke en sus propios textos", Oscar | Sala de ensayo Portela. | | "El milagro", Nicolás Rovegno. / "Alguien tendrá que | Letras decir la verdad al amor", Jota Síroco. / "Catorce", | Martha Beatriz León. / Poemas de Víctor Roberto Sánchez | Chuchuca. / "Pizza cuatro sabores", Álex E. Peñaloza | Campos. / Poemas de Beatriz Martinelli. / "Hacia la | medianoche", Eduardo Cobos. / Cuatro poemas de Sergio O. | Otero. / Dos relatos de Déborah Puig-Pey Stiefel. / | Poemas de Jorge Castillo Fan. / "Un cuento de cine", | Hernando Bolaño. / Haikús y otros poemas de Édgar | Medrano. / "Huérfano de Elisa", Armando Oscar Borgeaud y | Osvaldo Julio Croce. / "Cuadratura de nostalgias" | (extractos), Dubraska González Gámez. / "El arte de la | negociación", Iván Humanés Bespín. / Tres poemas de | Jorge Raúl Pirola. | | Solicitud de ayuda. | El buzón | Charles Baudelaire. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/servicios/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/servicios/archivo.htm =========================== CONCURSOS LITERARIOS ========================== Reciba anuncios de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestro exclusivo servicio gratuito. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a: letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com O, si lo prefiere, visite nuestra sección de concursos en el Web: http://www.letralia.com/agenda/concursos === Editorial La cultura como mercancía ============================== Acaba de concluir la II Reunión Interamericana de Ministros de Cultura de los 23 países de la OEA, un encuentro en el que funcionarios gubernamentales de la región enfrentaron sus puntos de vista sobre la manera como cada cual concibe el desarrollo cultural de nuestras naciones. Uno de los aspectos en que estuvo de acuerdo la mayoría de los participantes fue en la necesidad de contar con indicadores económicos relacionados con la cultura. Es decir, los funcionarios concordaron en que cada país debe profundizar el análisis de la relación entre las inversiones y los resultados de la llamada industria cultural. La razón de esto es que nuestros gobiernos están intentando averiguar si la cultura rinde beneficios reales. "Hablaremos de tú a tú con los economistas", decía al término de la jornada Federico Hernández, presidente del ente cultural del gobierno salvadoreño. Se refería a que, con tales indicadores, será posible defender el papel de la cultura como un recurso valioso para la economía de un país. Como una mercancía. El encuentro generó la decisión de crear un "observatorio interamericano de políticas culturales", ni más ni menos un ente que estudiará el valor económico de la cultura y que, según Sofía Leticia Morales, directora de la Unidad de Desarrollo Social, Educación y Cultura de la OEA, "ayudará a superar la posición marginal de la cultura en las políticas públicas, al aportar evidencias de su impacto político y social". El tema resultó polémico. Sari Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México, comentó que en la nación azteca la cultura es la tercera rama económica. "Las exportaciones de bienes culturales superan a las importaciones, lo que significa que el sector cultura genera una derrama de divisas para otros sectores de la economía". La aseveración incomodó a César Gaviria, secretario general del organismo internacional, quien dijo que la cultura "no puede ser tratada como mercancía; si acaso, las industrias culturales pueden ser vehículos para expresar nuestras visiones culturales y pueden convertirse en fuentes de empleo y crecimiento económico para los habitantes de los pueblos que los generan". Las discusiones desarrolladas en México revelan, sin mayores vueltas, el atraso que en la materia prevalece entre las autoridades de nuestros países. No creemos que sea necesario hacer una colecta de "evidencias" del impacto político y social de la cultura, pues sobran ejemplos en el mundo desarrollado; de hecho, estamos seguros de que una de las razones capitales de nuestros problemas económicos es el nulo apoyo a las iniciativas culturales. La cultura debe ser vista como una mercancía, como un valor de peso en la economía; conclusión a la que cualquiera llegaría sin necesidad de crear un "observatorio" que al final sólo servirá para que funcionarios gubernamentales se den paseos de cuando en cuando por los mejores hoteles de la región, a muy prudente distancia de la pobreza en que vive la mayor parte de nuestros pueblos. La industria cultural, más allá de la producción masiva de las compañías discográficas, las productoras de cine, las editoriales transnacionales, sólo será un concepto tangible cuando desde los centros de poder se destine recursos suficientes para la educación y la cultura. Se trata de un esfuerzo que debe involucrar mecanismos de intercambio comercial, imbricación con el turismo y una deseable transparencia en lo que respecta a los destinatarios de los recursos, que indudablemente no deberán ser las macroempresas líderes en el mercado cultural internacional, sino las iniciativas que desde las bases de nuestras sociedades podrían garantizar el flujo de bienes culturales que reflejen cabalmente la diversidad que en ese sentido nos caracteriza. No nos asusta, como a Gaviria, el concepto de mercancía aplicado a la cultura. Nos asusta, sí, que a estas alturas persistan en el inconsciente colectivo mitos como el de la inutilidad económica de la cultura. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Cortázar presente en Lima. La exposición Presencias, que muestra diversos aspectos de la vida y obra de Julio Cortázar, fue inaugurada en la Pontificia Universidad Católica del Perú, en la capital de este país, el pasado lunes 16 de agosto. Tal como hemos comentado en otras notas sobre esta muestra, la misma está compuesta por fotografías, vídeos, grabaciones y textos del autor de Rayuela. http://www.pucp.edu.pe Paisajes sin terminar. Tal es el título del poemario de la escritora cubano-estadounidense Silvia Brandon Pérez (La Habana, 1949) que acaba de ser publicado por El Taller del Poeta Fernando Luis Pérez Poza con un acertado prólogo de Rubén Vedovaldi. Brandon Pérez es editora multilingüe y abogada, reside en Pensilvania y ha publicado otros libros, tanto en Cuba como en EUA. http://www.tallerdelpoeta.com Títeres europeos. Hasta el próximo 5 de septiembre se desarrolla, en el Parque de El Retiro de Madrid (España), el Encuentro Europeo de Jóvenes Titiriteros Eurotítere 2004, que conjuga a una treintena de jóvenes de diferentes países de Europa (Letonia, Rumania, Polonia, Bulgaria y España). El encuentro está integrado dentro de la 11ª edición del festival de títeres Titirilandia, "Fiesta del Títere de los Veranos de la Villa". http://www.titirilandia.com/Eurotitere%20tit%2004.htm Las fugas de Vinces. Este martes 7 de septiembre, a las 7 de la noche, se realizará la presentación en Venezuela de la novela Las fugas paralelas, con la que el autor peruano-venezolano Octavio Vinces (Lima, 1968) obtuvo el premio Unam/Alfaguara 2003. Las palabras con las que el público será enterado de esta obra serán pronunciadas por el laureado escritor venezolano Adriano González León. Librería El Buscón, Paseo Las Mercedes, Caracas Aprender a actuar. La Fundación Casa del Artista de Venezuela convoca a jóvenes y adultos a sus talleres de actuación, que serán dictados a partir del 16 de septiembre por el cubano Noel de la Cruz, licenciado en artes escénicas. De la Cruz está radicado en Venezuela desde 1994 y ha dictado cursos en múltiples instituciones venezolanas como la Fundación Teresa Carreño, el Laboratorio Teatral Ana Julia Rojas, la Universidad Central de Venezuela y otras. Casa del Artista, piso 3 Teléfonos: 58 212 5713659 / 5761403 / 58 416 8265262 Las tres italianas. El Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar está invitando al cursillo "Tres novelas escogidas del siglo XX italiano", cuyos participantes analizarán, en conjunto con la licenciada Irene Cabrejos de Kossuth, las novelas La conciencia de Zeno, de Ítalo Svevo; El jardín de los Finzi-Contini, de Giorgio Bassani, y El gatopardo, de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. Se recomienda leer las novelas antes o durante el cursillo, que se realizará en seis sesiones semanales a partir del jueves 16 de septiembre. Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar Av. Benavides 3074 (Óvalo de Higuereta), Miraflores Telf. 2161029. Correo electrónico: celacp@wayna.rcp.net.pe Neruda en Nueva York. La Oficina de Asuntos Académicos de Eugenio Maria De Hostos Community College, en el Bronx de Nueva York (EUA), está invitando a la serie de conferencias "Neruda en el corazón", con motivo del centenario del autor chileno. La actividad se realizará el 22 y 23 de septiembre. http://www.hostos.cuny.edu/oaa/upcoming.htm La espera de Adriano. El Pen Club de Venezuela aplazó hasta el 24 de septiembre la fecha de recepción de originales para optar al Premio Bienal de Novela Adriano González León 2004, cuyo veredicto se dará a conocer los primeros días de diciembre. La editorial Norma, casa que editará el libro ganador, ya seleccionó de su catálogo de autores la parte extranjera del jurado, mientras que el Pen Club nombró a tres venezolanos. http://www.letralia.com/agenda/concursos/0409243.htm Editores y libreros se preparan. El seminario "La librería y sus clientes", para el fortalecimiento de las habilidades empresariales de los libreros mexicanos y latinoamericanos, será impartido los días 21 y 22 de octubre en la sede principal del Fondo de Cultura Económica, en Ciudad de México, a cargo de Tiziano Vescovi, coautor de La librería como negocio: Economía y administración, y Herbert Paulerberg, autor de El arte de vender libros: Técnicas de ventas y atención al cliente para libreros. seminarios@sobrelibros.com Arte barroco. Hasta el 23 de octubre se podrá asistir a la muestra de arte barroco hispanoamericano que ofrece desde hace unos días el Instituto Cultural de Providencia, en Santiago de Chile. Vírgenes, ángeles y santos, resplandeciendo sutilmente entre candelabros, óleos y crucifijos son algunos de los elementos de esta exposición, que puede visitarse gratuitamente de lunes a sábado. Av. 11 de Septiembre 1995 Santiago de Chile Postergada perla. El Festival de Cine de Margarita, cuyo máximo galardón será la Perla de Oro, ha sido postergado para la semana entre el 13 y el 21 de noviembre, según fuentes del Centro Nacional de Cinematografía de Venezuela. La programación sigue intacta y, en la Sección Oficial en Competencia, participarán largometrajes de todo el mundo; adicionalmente habrá una sección especial para el cine venezolano. Teléfono: 58 212 2376670 ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Murió el historiador venezolano Pedro Grases El domingo 15 de agosto falleció el historiador, escritor, crítico, bibliógrafo, docente y filólogo Pedro Grases, el primer bibliógrafo venezolano del siglo XX en palabras de su colega Guillermo Morón, y cuya labor en pro de la educación de este país ha sido ampliamente reconocida. La actividad de Grases se hizo sentir en instituciones de la magnitud de la Universidad Católica Andrés Bello, la Universidad Central de Venezuela, el Instituto Pedagógico Nacional, el liceo Fermín Toro, el Colegio América, la Universidad Metropolitana y el liceo Andrés Bello, entre otros. Grases nació en Vilafranca del Penedés, provincia de Barcelona, España, el 17 de septiembre de 1909. Se doctoró en filosofía y letras, así como en derecho, por la Universidad de Madrid (1932). Contrajo matrimonio con Asunción Galofré (1933), de cuya unión nacieron cuatro hijos. Se radicó en Venezuela en 1937, cuando llegó a este país escapando de la Guerra Civil Española. Profesor en universidades como Harvard, Cambridge y Bloomington, se desempeñó en las áreas de filosofía, letras y derecho, y fungió de secretario de la Comisión Editora de las Obras completas de Andrés Bello. Fue también investigador y defensor de los valores culturales. Su obra ha sido recogida en veintiún volúmenes que dieron paso, en 2002, a la creación de una fundación que lleva su nombre y cuyo objetivo es proyectar sus logros y dar continuidad a sus proyectos y estudios. Actualmente esta organización, que ya ha publicado cinco títulos, es coordinada por María Grases, su hija. Entre sus escritos destaca el último volumen editado, Temas para el estudio de Iberoamérica: correspondencia de Pedro Grases con intelectuales de Venezuela, América y Europa, 1948 1994 (Caracas: Fundación Pedro Grases, 2002). Investigadores de la talla de Alexis Márquez Rodríguez y Oscar Sambrano Urdaneta fueron sus alumnos. Según Arturo Uslar Pietri, "la historia de la investigación en el país se divide antes y después de Pedro Grases". El historiador muere antes de que sea inaugurada una placa que dará su nombre a una de las avenidas de la caraqueña urbanización de La Castellana -donde vivió por más de medio siglo-, lo cual se hará ahora a manera de homenaje póstumo. También quedó por realizar la presentación de los dos tomos de su Andrés Bello, documentos para el estudio de sus obras completas, que recogen un segmento epistolar de una de las investigaciones más prolongadas y de mayor rango que se han realizado en toda América. *** Instituto de Lenguas Indígenas de México no tiene quien lo dirija Un grupo de escritores, artistas e intelectuales mayas de los estados mexicanos de Tabasco, Chiapas, Yucatán, Quintana Roo y Campeche solicitaron al presidente Vicente Fox designe cuanto antes al director general del nuevo Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), para que éste pueda comenzar a trabajar. Derivado de la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas, que entró en vigor en marzo de 2003, el Inali cuenta ya con un primer consejo nacional, que en febrero de 2004 elaboró una terna de aspirantes compuesta por el investigador, lingüista y hablante de maya Ramón Arzápalo Marín, el lingüista y hablante de náhuatl y purépecha Fernando Nava López, y el promotor y escritor nahua Natalio Hernández Hernández. Esta terna, de la cual deberá escoger Fox al primer director general de la institución, fue escogida luego de recibir propuestas de instituciones académicas y culturales y organizaciones civiles. El consejo que la elaboró está integrado por académicos y funcionarios de diversas dependencias y es presidido por el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Reyes Tamez Guerra. La solicitud de los escritores, artistas e intelectuales mayas mexicanos se le hizo llegar a Fox mediante una carta, durante el cuarto Encuentro Lingüístico y Cultural de los Pueblos Mayas, concluido en la ciudad de Guatemala el lunes 9. El documento fue dado a conocer en Campeche por uno de los firmantes, el escritor y músico maya Martiniano Pérez Angulo, presidente de la Academia de la Lengua y Cultura Maya de Quintana Roo, con sede en Felipe Carrillo Puerto. Procedente de Guatemala, Pérez Angulo se integró a las sesiones del curso-taller "Apreciación estética en lenguas indígenas de México", organizado en Campeche por la asociación civil Escritores en Lenguas Indígenas (Eliac) con apoyo del Instituto de Cultura de Campeche, la Academia Campechana de la Lengua Maya y la Coordinación General de Educación Intercultural Bilingüe de la SEP. "El retraso de la decisión para nombrar al director del Inali", explicó el escritor maya Jorge Cocom Pech, presidente de Eliac, "puede deberse a la indiferencia constante del gobierno de Fox respecto de los asuntos indígenas o a que no hayan presupuestado recursos para el funcionamiento de las nuevas oficinas de ese instituto". *** Falleció el sabio paraguayo monseñor Mariano Celso Pedrozo En Itauguá, Departamento Central (Paraguay), murió el martes 17 de agosto monseñor Mariano Celso Pedrozo, uno de los grandes conocedores de la cultura popular paraguaya y de la lengua guaraní. Los restos de este sabio paraguayo, quien nació en la misma región el 2 de junio de 1907, fueron inhumados el miércoles 18 en el cementerio local, donde la agrupación "Las Guitarras de Itauguá" le dio el último adiós. Pedrozo fue sacerdote durante muchos años y su título de monseñor es honorífico. Tiene varios libros publicados, el último de ellos La religiosidad popular paraguaya y la identidad nacional. Su poesía en guaraní era honda y sencilla. Es autor de las dos primeras misas folclóricas en guaraní. Fundó el Museo San Rafael, que pertenece a la parroquia itaugüeña. Como un homenaje a su memoria, la Municipalidad de Itauguá declaró duelo oficial por tres días. Dispuso, además, que el pabellón patrio y la enseña de la ciudad estuviesen a media asta durante ese período en todas las instituciones públicas y privadas. La comuna local justifica esas medidas considerando que Pedrozo fue pastor de almas, filósofo, teólogo, sociólogo, poeta, músico, investigador y cultor del idioma guaraní. "Brindó todo su talento y generosidad a su pueblo, poniendo a disposición lo que la vida le brindó", explicó. *** Montevideo despide a la poeta Marosa di Giorgio La poeta uruguaya Marosa Di Giorgio, una de las figuras más respetadas de la literatura de su país en los últimos años, murió en Montevideo a los 71 años el pasado 17 de agosto, según informaron sus allegados. Descendiente de inmigrantes italianos y vascos y nacida en el departamento de Salto, 500 kilómetros al noroeste de Montevideo, en 1932, Di Giorgio dio a conocer su primer libro, Poemas, en 1954, al que siguieron Humo (1955), Druida (1959), e Historial de violetas (1965). Su obra fue reunida en 1971 bajo el nombre de Los papeles salvajes, título luego ampliado en dos volúmenes en 1991 con la inclusión de otros libros: Clavel y tenebrario, La liebre de marzo, Mesa de esmeralda y La falena. Una edición posterior se publicó en Argentina en 2000, en la que se agregó el libro Diamelas de Clementina Médici, dedicado a su madre. La naturaleza y sus mutaciones fueron para la poeta uruguaya la piedra de toque que organiza toda su obra, poblada de figuras invisibles y de arcanos, de mitologías colectivas y personales. "La naturaleza es sobrenatural. Pero además, en mi caso, todo estuvo sombreado, iluminado de un modo extraordinario", dijo la escritora en una entrevista. Lectora omnívora, la escritora uruguaya, valoró más la experiencia de la naturaleza. "Siempre fui muy lectora. Pero no me baso en nada; hay escritores que parten de otros o de una corriente literaria. No es mi caso. Seguramente todo influye, pero no lo noto. Las lecturas que hice fueron todas importantes. Mientras estudiaba, leía un poco al azar; después volví a leer ordenadamente desde el principio de la literatura", contaba. Los restos de la poeta fueron velados hasta el miércoles 18, cuando fueron trasladados hacia su tierra natal en Salto. *** Premio Donoso para el poeta peruano Antonio Cisneros El poeta peruano Antonio Cisneros es el ganador del IV Premio Iberoamericano de Letras José Donoso, que en honor al fallecido escritor chileno entregan el Banco Santander Santiago y la Universidad de Talca, según lo anunció el pasado 17 de agosto en la capital chilena el rector de esta casa de estudios, Álvaro Rojas. Cisneros, escogido por un jurado internacional por contribuir a la renovación de la poesía latinoamericana y acercarla a los jóvenes, recibirá el próximo 7 de octubre una medalla, un diploma y 20.000 dólares, en el marco de la undécima versión de la Feria del Libro de Talca. "Sin ser vanguardista, Cisneros renueva la poesía latinoamericana de manera única. En su obra, que es muy urbana, muestra las contradicciones y dificultades de la vida en América Latina. Tiene una tremenda llegada con los jóvenes, lo que es un gran mérito, ya que acerca a las nuevas generaciones al arte", dijo Javier Pinedo, coordinador de la entrega de este galardón. El autor peruano tiene 61 años y, entre sus obras publicadas, se encuentran Canto ceremonial a un oso hormiguero, El libro de Dios y de los húngaros, Las inmensas preguntas celestes y Playas de fuego. Gracias a esta distinción, Cisneros, quien se impuso a más de 30 candidatos, une su nombre a los del mexicano José Emilio Pacheco, la argentina Beatriz Sarlo y la chilena Isabel Allende, los anteriores ganadores del galardón. *** Antonio Skármeta obtiene el Premio Municipal de Literatura de Santiago Luego de anunciar que el Premio Municipal de Literatura se abrirá a la narrativa infantil en 2005, Joaquín Lavín, alcalde de Santiago, otorgó a Antonio Skármeta el premio 2004 en el género novela, consistente en un millón ochocientos mil pesos, en una ceremonia celebrada en la Municipalidad de la capital chilena el pasado martes 17 de agosto. Skármeta recibe la distinción por su novela El baile de la victoria. También fueron distinguidos, en la categoría cuento, Jorge Calvo por Fin de la inocencia y Juan Ignacio Colil por Ocho relatos; el dramaturgo Nelson Brodt por Siete golpes de arena; José Bengoa, por su ensayo Historia de los antiguos mapuches del sur, y la poetisa Malú Urriola por su poemario Nada, además de cinco menciones honrosas en diversas áreas. Skármeta, en representación de los premiados, agradeció y aplaudió "el esfuerzo democrático de laurear, tanto a las editoriales grandes con presencia internacional, como a las emergentes que privilegian la excelencia, aunque la distribución y visibilidad de sus obras pueda resultar más ardua". El autor de El cartero de Neruda sugirió a las autoridades locales elevar el monto del premio para posteriores ediciones. "La Municipalidad de Santiago debería someter a prueba si las recompensas financieras que ofrece son acordes con los tiempos que corren y con el volumen de premios más recientes, como el del Consejo del Libro, con dotes considerablemente mayores". Actualmente, este galardón -que se entrega anualmente desde 1934- está compuesto por una suma equivalente a los honorarios de los 23 jueces que lo deciden. A este respecto, Alfredo Egaña, secretario municipal, indicó que en efecto el departamento de Cultura de la Municipalidad "está buscando la forma en que el monto del galardón supere los honorarios del jurado. Esto es importante para mantener el prestigio del premio en su justo nivel". *** Intelectuales mexicanos interrumpen demolición del viejo hotel Apolo Antropólogos, arquitectos y estudiantes bloquearon el pasado 19 de agosto las obras de demolición del edificio que albergó el viejo hotel Apolo de Chihuahua, con el propósito de impedir la destrucción de una serie de frescos pintados en los muros del vestíbulo. Durante varias horas los inconformes se plantaron frente a los restos del edificio, situado a un costado del Palacio Federal, e impidieron que la maquinaria de la Secretaría de Obras Públicas del gobierno estatal continuara la demolición para despejar el área donde se planea construir una plaza pública contemplada en el proyecto de remodelación del Centro Histórico desarrollado por el gobernador Patricio Martínez. En una carta abierta apoyada por 150 firmas, un grupo de artistas e intelectuales de la entidad condenó la destrucción del patrimonio arquitectónico y urbanístico de la capital del estado ocurrida en el último cuarto de siglo, en lo que llamaron "un malentendido afán de modernización" de la que fuera considerada todavía hasta las primeras décadas del siglo XX una "villa espléndida". En opinión de los intelectuales, esta ciudad ha sido "convertida ahora por las autoridades y por muchos particulares en un verdadero amasijo de construcciones improvisadas, sin ningún estilo ni sentido estético". Aseguraron que ahora es difícil cuantificar las pérdidas que se han causado al patrimonio cultural de los mexicanos y chihuahuenses, refiriéndose a las recientes intervenciones en el palacio de gobierno y la devastación de algunos barrios de la ciudad. Aseguraron que los gobiernos estatal y municipal actuales hicieron a un lado la normatividad creada por un grupo de especialistas para salvaguardar los pocos ejemplos de arquitectura tradicional y monumental de la ciudad, e inició "un descomunal proceso de acciones de transformación urbana que incluía demoliciones masivas en un área de miles de metros cuadrados, sin contemplar un proyecto integral adecuado". Acusaron al gobierno estatal de usar el control de la prensa local y la presión política para impedir que la opinión de los expertos fuera atendida. "El último de los inmuebles que están intentando rescatar la sociedad civil y especialistas es el hotel Apolo, una construcción de principios del siglo XX que alberga en su interior decoración mural con estucado y pintura mural al óleo en estilo modernista". Al frente del grupo de intelectuales que firma la carta abierta a la ciudadanía, la escritora Micaela Solís expresó que en su momento tanto el Colegio de Arquitectos de Chihuahua como el Consejo Internacional en Monumentos y Sitios intervinieron para que el edificio Apolo fuese excluido de las demoliciones y que, por el contrario, fuera integrado a un "auténtico" proyecto de consolidación y conservación del patrimonio chihuahuense. En respuesta, el gobierno del estado anunció en agosto de 2003 que la parte antigua de la construcción iba a ser conservada. No obstante dicha declaración pública, el lunes 16 de agosto se inició la demolición del inmueble, sin previo aviso a los interesados en su preservación, quienes respondieron solicitando la aclaración de la actual situación del inmueble y exigieron un alto total a los trabajos de demolición del edificio del hotel Apolo. En el marco de estas protestas, denunciaron omisiones de la delegada del Instituto Nacional de Antropología e Historia (Inah), Elsa Rodríguez, quien eludió intervenir en defensa del edificio del hotel Apolo. En rueda de prensa realizada el viernes 20, Solís, acompañada de la historiadora Alma Montemayor, informó que la funcionaria incumplió con su responsabilidad de vigilar y salvaguardar el patrimonio cultural y arquitectónico para impedir la demolición del edificio histórico, a pesar de que arquitectos, antropólogos y estudiantes le pidieron su intervención desde hace varios meses. Aseguraron que el gobierno del estado violó una serie de normas, entre ellas las leyes de Desarrollo Urbano y de Patrimonio Histórico, al demoler más de 20 manzanas del Centro Histórico para construir una macroplaza en un proyecto que nadie conoce hasta ahora. "Ese proyecto llevado a cabo en forma completamente cerrada y sin asesoría especializada o consenso social, ha conducido a la demolición total de varios edificios que abarcan el siglo XVIII al XX", sostienen los intelectuales. Aseguraron que la delegada del Inah, los secretarios de Obras Públicas y Desarrollo Urbano del gobierno estatal y el director del Instituto Chihuahuense de la Cultura deben responder por la omisión de su responsabilidad pública al afectar gravemente el patrimonio cultural e histórico de los chihuahuenses. *** Problemas de seguridad facilitaron robo de El grito El domingo 22 fueron robados del Museo Munch, en Oslo (Noruega), los cuadros El grito y Madonna, del pintor noruego Edvard Munch, en una acción armada que desarrolló a plena luz del día un grupo de hombres armados, quienes habrían aprovechado las aparentes fallas de seguridad de la institución. Según testigos, tres individuos vestidos de negro y enmascarados "como ladrones de banco" realizaron su incursión poco después de las 11 de la mañana, momento en que las salas estaban llenas de visitantes, pese a lo cual simplemente descolgaron los cuadros de la pared. Uno de los ladrones amenazó con un arma a un empleado del museo y luego el grupo se dio a la fuga a bordo de un automóvil negro marca Audi A6. Nadie resultó herido durante la operación, que fue registrada por las cámaras de seguridad del museo, aunque se produjo pánico puesto que los visitantes del museo creyeron que se encontraban ante un acto terrorista. Uno de los visitantes fue llevado al hospital a causa de una crisis nerviosa. Testigos dicen haber visto a cinco individuos que actuaban de manera sospechosa en una calle céntrica de Oslo minutos previos al robo. El prestigioso diario noruego VG publicó el miércoles 25 que la policía había hablado con una mujer que contempló, desde la ventana de su apartamento, cómo dos hombres golpeaban violentamente un par de cuadros, con el fin de despojarles de los marcos. Según la testigo, las pinturas deben de estar lastimadas, ya que los maleantes utilizaron toda su fuerza para conseguir su objetivo. El testimonio de la mujer se ve confirmado porque justo enfrente de su vivienda se hallaron restos de los marcos, así como el Audi en el que huyeron los ladrones. El conductor permanecía en el asiento del piloto mientras sus compañeros se ensañaban con los cuadros. Los delincuentes vaciaron un extintor de incendios en el interior del vehículo para dificultar la búsqueda de huellas. Las obras no tenían seguro contra robos sino contra incendios e inundaciones. La ministra de Cultura, Valgerd Swarztad Haugland, reclamó la falta de seguridad sobre "tesoros nacionales que tienen un gran valor". Se calcula que sólo El grito podría valer 87 millones de euros. "Los cuadros sólo están asegurados contra daños por fuego y agua causados dentro del edificio del museo, pero no contra robo", declaró a la prensa John Oeyaas, director de la compañía Oslo Forsikring AS, encargada de asegurar las propiedades y valores del Ayuntamiento de Oslo. Agregó que su empresa hizo una valoración de las pinturas que debían ser aseguradas contra robo y sustracción, pero el Ayuntamiento de Oslo dijo que "sería demasiado costoso". Por otra parte, agregó que este tipo de valores es "irremplazable", por lo que "no está considerado un bueno uso de recursos" asegurarlos contra robos o hurtos, ya que aunque la galería obtenga una compensación económica, no puede utilizar ese dinero para reemplazarlo. Los expertos afirman que sería imposible asegurar económicamente cada una de las obras que contiene una pinacoteca, pues se trataría de una cifra inasumible para un Estado. Las únicas ocasiones en las que se da cobertura económica a una obra es cuando se ceden para exposiciones temporales en otros museos o forman parte de colecciones permanentes. Gunnar Sorensen, director del Museo Munch, declaró ante la ola de críticas que el sistema de seguridad funcionó: la alarma silenciosa se activó inmediatamente y la policía llegó al lugar en pocos minutos. "Tener campanas sonando o artefactos similares no tiene sentido", explicó Sorensen al defender la utilización de alarmas silenciosas. Agregó que, si hubiera comenzado a sonar una alerta, "los ladrones podrían haberse puesto nerviosos y eso podría haber causado algún daño al cuadro". El espacio de exhibición tiene guardias no armados y los cuadros están colgados de la pared con alambres que activan una alarma en una comisaría cercana si se tira de ellos. El Museo Munch, fundado en 1963, fue establecido en base a la donación del propio Munch a la ciudad de Oslo, a la que dejó cerca de 1.000 pinturas, 4.500 dibujos y 18.000 grabados. Sorensen dijo desconocer qué podría pasar con el cuadro, pero expresó su confianza en que la pintura de Munch pueda ser recuperada. "No sé que harán los ladrones con él, probablemente no puedan venderlo en el mercado abierto así que habrá que ver, pero yo soy optimista". Autoridades del museo pidieron a los responsables del robo que traten las piezas con cuidado. Se teme por los daños que puedan ya haberse producido, pues los ladrones se deshicieron de los marcos, cuyos fragmentos se hallaron en la calle. El director del museo reconoció que la administración del centro recibió en marzo medio millón de coronas noruegas (unos 61.000 euros) para mejorar la seguridad del centro, y ese dinero no se utilizó. Para Tony Russell, experto en recuperación de cuadros que contribuyó a recuperar esa versión en 1994, es posible que los ladrones intenten cobrar un rescate por la pieza, al museo o al gobierno, o la utilicen para negociar con otros criminales. De cualquier manera, Russell indicó que poco pueden hacer las galerías cuando los asaltantes llevan armas de fuego. "Es muy difícil establecer un sistema de seguridad infalible cuando la gente está preparada para utilizar violencia de ese tipo para conseguir sus objetivos". La crítica de arte Raquel Tibol suscribe la opinión de Russell. "No, no puede atribuirse el hecho a la falta de vigilancia ni a la carencia de seguro, pues en este caso el dinero no cuenta. Es el carácter de símbolo nacional lo que importa. Hoy por hoy, el latrocinio de piezas de arte apela al máximo ingenio criminal. Se han producido hurtos en el Museo Van Gogh, en el Louvre, ¿dónde no?". El Museo Munch sólo abrió sus puertas el miércoles 25. Aunque la institución dispone de una segunda versión de la obra -también de Munch-, sus autoridades han decidido no exponerla, y los espacios que ocupaban las obras sustraídas permanecerán vacíos. El museo resguarda además, en cajas fuertes, las placas originales de las obras, pues el artista dejó una prohibición expresa en su testamento referente a impedir las reproducciones. Noruega ha lanzado una cacería en todo su territorio para recuperar una de las cuatro versiones del cuadro. Las fuerzas policiales de Oslo mantienen la teoría de que las obras de arte se encuentran aún en la ciudad, ya que consideran irrealizable que los maleantes pudieran sacarlas por tierra o aire, debido a los controles que se establecieron nada más producirse el suceso. La policía sigue varias pistas. Según la prensa noruega, los motivos responderían a una de tres hipótesis: un robo por encargo, un "secuestro" destinado a obtener un rescate y una acción espectacular con el objetivo de llamar la atención. "Está claro que puede haber varios móviles. Seguimos tres pistas pero puede haber otras", declaró Iver Stensrud, inspector de la Policía de Oslo. Hasta ahora "no hemos recibido ninguna petición de rescate", agregó. Al parecer los inspectores noruegos se han puesto en contacto con sus homólogos suecos, más experimentados en este tipo de robos. Charles Hill, antiguo inspector jefe de Scotland Yard para crímenes relacionados con el arte, quien cooperó en la recuperación de El grito en 1994 tras su primer robo, considera que la policía noruega debería ofrecer algún tipo de recompensa para favorecer nuevas pistas. Una revista noruega, Se Og Hor, por su parte, ha llevado esta idea a la práctica ofreciendo una recompensa de 100.000 coronas noruegas (unos 12.200 euros) por los dos cuadros robados. "La policía no quiere, en estos momentos, ofrecer una recompensa", dijo el inspector jefe Iver Stensrud. Pero, cuando en 1994 robaron el otro original del cuadro en la Galería Nacional de Oslo, las autoridades ofrecieron una recompensa de 500.000 coronas. Según Leif A. Lier, investigador jefe de la policía en el caso, la recompensa ayudó a localizar el cuadro. "No creo que sea tan fácil sin dinero", dijo. Un grupo de millonarios noruegos, amantes del arte, está considerando ofrecer una recompensa con dinero procedente de sus propios bolsillos. La propuesta ha sido liderada por Petter Olsen, el hijo menor de un armador noruego, que tiene en su poder una de las cuatro versiones que Munch hizo de El grito a partir de 1893. Una investigación del canal noruego TV2 ha arrojado que, semanas antes de que se efectuara el robo de los famosos lienzos, entre los criminales de los bajos fondos de Oslo corría la voz de que los jefes de Noka, una conocida banda de delincuentes profesionales, ofrecían cientos de miles de coronas a quien cometiera el robo de los cuadros, para así poder mantener ocupadas a los cuerpos de seguridad y evitar, por un tiempo, el acoso policial al que estaban sometidos. Noka atracó a finales de marzo una oficina de cambio en la ciudad de Stavanger. Los ladrones actuaron de forma profesional y huyeron con un botín de casi 100 millones de euros en moneda extranjera. La policía noruega inició entonces una caza sin cuartel y, siempre según el canal de televisión, aparte del dinero que la banda pagó a los ladrones por robar los cuadros, éstos piensan pedir "una recompensa como bonificación por las molestias", pasado un tiempo prudencial para que los miembros de Noka tengan un respiro. Por su parte, Erik el Belga, como se conoce a René van der Berghe (Nuiville, Bélgica, 1940), el ex ladrón de arte más famoso de Europa y hoy retirado en Málaga, recibió con sorpresa las hipótesis policiales sobre el destino del cuadro. El Belga, que inauguró la pasada semana un museo de imágenes religiosas pintadas y donadas por él, en Cúllar Baza (Granada), ha copiado esa obra en numerosas ocasiones. "La policía tiene a veces mucha fantasía", ironizó Erik, para quien la desaparición sólo puede vincularse a un coleccionista privado. "Detrás de un robo así siempre hay uno", insiste, al tiempo que descarta Oriente Medio como destino, porque "un árabe no compra este tipo de cosas, ni actúa así". A su juicio, El grito es una de las pocas obras capaces de suscitar aún el deseo de alguien de poseerlo en exclusiva. "Tiene una gran carga esotérica y mística, una espiritualidad no vista desde el gótico", asegura. "Ojalá me equivoque, pero no creo que el cuadro vuelve a aparecer". El Belga indica que tales características podrían ayudar a esclarecer el perfil de la persona que encargó el robo. "Ha tenido que ser una persona con una personalidad similar a la de Edvard Munch. Alguien enfermizo, casi rozando la locura". Según él, quien encargó el robo "debe de ser una persona atormentada" que lo ha adquirido para su disfrute privado. Esta personalidad obsesiva del posible coleccionista evitaría que el cuadro viera la luz algún día, al no tener ningún objetivo material. "Lo quiere sólo para él, no para pedir un rescate. Y cuando esa persona desaparezca, el cuadro posiblemente desaparecerá con él". El Belga ha dedicado su vida al robo y la falsificación, actividades delictivas que él interpreta como "salvar miles de obras que estaba tiradas en la calle". En los años 80 robó numerosas piezas del patrimonio románico catalán, lo cual le llevó a pasar 37 meses en la Cárcel Modelo. Actualmente asesora a coleccionistas y museos, y pinta escenas religiosas que regala a conventos. El viernes 27, la policía informó que su última línea de investigación se dirige hacia el sur de Europa, exactamente hacia la Costa del Sol, donde los criminales adinerados han fijado su residencia en los últimos años. Según las fuentes policiales, se comenta en el círculo hamponil noruego que cada ladrón recibió 500.000 coronas noruegas por apoderarse de las dos obras de Munch. El autor intelectual del encargo podría ser un nuevo rico de Noruega, afincado junto al Mediterráneo, que habría acumulado su fortuna en los años 80 con el contrabando de alcohol y droga. Se cree que este individuo tendría pactada su venta a una persona en Dubai. Aunque la policía, y la misma sociedad noruega, no quiere descartar otras. Las dos obras sustraídas se encuentran entre los trabajos más valiosos de la colección del museo Munch. Otra versión de El grito -pues Munch realizó varias- ya había sido robada en 1994. En aquella época, dos ladrones cometieron el robo en la Galería Nacional, tras saltar la valla del edificio y entrar por la ventana sin barrotes de la sala en la que se encontraba su objetivo, valiéndose de una escalera de mano. La acción sólo les llevó 50 segundos. Mientras, el país celebraba la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno de Lillehammer. Tres meses después de su sustracción, El grito fue localizado en el Hotel Aasgaardstrand. Las investigaciones policiales determinaron que el autor del delito era Paul Enger y éste fue condenado a seis años de prisión. Enger, quien también había robado la pintura en 1988, negó estar implicado en esta oportunidad. "Las armas no son mi estilo", aseguró, "soy un caballero". Con este robo se incrementa el número de obras desaparecidas en los últimos años. Ante el crecimiento del mercado negro del arte, el FBI y la Interpol crearon páginas web que ofrecen informaciones sobre las piezas extraviadas en el mundo, y que pueden visitarse en http://www.fbi.gov/hg/cid/arttheft y http://www.interpol.int. Del mismo pintor han sido robadas también la obra El vampiro, en 1988, y la litografía Madonna en 1990. En todos los casos anteriores las obras fueron recuperadas. La versión de El grito sustraída el domingo data de 1893. Según expertos en arte, tiene para la capital noruega la misma significación que la Mona Lisa para París. Algunos expertos consideran que el valor de la obra puede ascender a unos 500 millones de coronas (unos 62 millones de euros). La reina Sonia de Noruega expresó en TV2 que "es muy triste que algo así pueda ocurrir con reliquias nacionales. Debemos pensar cómo asegurarlas mejor". Esta versión de El grito mide 83,5 por 66 centímetros y fue pintada en 1893 con ceras, pastel y témpera sobre papel cartón. Con su marcada expresión de conflicto y tensiones, es un símbolo de la enajenación del hombre moderno. La obra forma parte de una serie llamada El friso de la vida, que Munch calificó como "un poema de vida, amor y muerte". Es una de las obras más reproducidas industrialmente y se considera un cuadro paradigmático del expresionismo, cuyo más conocido representante fue justamente Munch. Uno de los mayores exponentes del expresionismo nórdico, Edvard Munch nació en Loten, en el este de Noruega, en 1863. Comenzó a pintar en Oslo a los 17 años, pero pasó muchos años estudiando y trabajando en Francia y Alemania. Se encontraba en Berlín cuando creó El grito, cuadro cuyo personaje central se encuentra apoyado en la baranda de un puente, con la boca abierta, el rostro entre las manos y una inquietante expresión de angustia sobre un marco de colores distorsionados. En una ocasión el pintor describió la experiencia que lo llevó a pintar la obra -citado por el experto en arte Miliko A. García Torres-: "Caminaba yo con dos amigos por la carretera, entonces se puso el sol; de repente, el cielo se volvió rojo como la sangre. Me detuve, me apoyé en la valla, indeciblemente cansado. Lenguas de fuego y sangre se extendían sobre el fiordo negro azulado. Mis amigos siguieron caminando, mientras yo me quedaba atrás temblando de miedo, y sentí el grito enorme, infinito, de la naturaleza". Pocos años después de pintar El grito, Munch sufrió una crisis nerviosa y regresó en 1908 a Noruega, donde pasó el resto de su vida. Murió en 1944, a los 81 años, y siempre manifestó una pasión intensa por reflejar el sufrimiento y los miedos de la humanidad, pasión que plasmaría en sus cuadros Melancolía, El niño enfermo, El pecado y Ansiedad, entre otros. *** Falleció la actriz y bailarina cubana María Antonieta Pons La actriz y bailarina cubana María Antonieta Pons, una de las rumberas más célebres de la llamada época de oro del cine mexicano, falleció en un hospital privado de Ciudad de México este lunes 23, a los 82 años, de causas naturales, según informó Juan Imperio, secretario de la Asociación Nacional de Actores (Anda). Desde 1970 se mantenía alejada del ambiente artístico, donde brilló con su voluptuoso físico junto a otras estrellas de la época como Rosa Carmina, Meche Barba, Amalia Aguilar y su compatriota Ninón Sevilla. Nacida en La Habana el 11 de junio de 1922, llegó en plena adolescencia a México e incursionó de inmediato en el celuloide. Sus sensuales bailes quedaron grabados en numerosas cintas, desde 1938 con su debut en Siboney, de su esposo Juan Orol. Entre sus películas destacaron: Una estrella y dos estrellados (1959), Las mil y una noches (1957), Teatro del crimen (1956), La mujer del puerto (1949), Konga roja (1943) y Noche de ronda (1942), entre muchas otras. Entre un centenar de producciones destacan algunas dedicadas al género infantil y comedias rancheras, aunque serían las rebosantes de bailes exóticos, que ejecutaba con vaporosos trajes de plumas, las que cautivaron al público. Pons actuó junto a las grandes figuras de la época como Pedro Armendáriz, Sara García, Germán Valdés (Tin Tan), Enrique Rambal, Blanca Estela Pavón, Manuel Dondé, Luis Aguilar y Lola Beltrán, en una trayectoria de cerca de tres décadas. *** Alfabetización digital promueven en Argentina El presidente argentino Néstor Kirchner participó este lunes 23 de la ceremonia de partida de las primeras 10.000 computadoras que se distribuirán en escuelas de su país, en el marco de la "Campaña Nacional de Alfabetización Digital" que impulsa el Ministerio de Educación. La ceremonia se realizó en las instalaciones del Ejército en Campo de Mayo, ya que la Fuerza se encargará de la entrega de las cerca de 55.000 computadoras que en total compondrán esta iniciativa. El mandatario estuvo acompañado por los ministros de Educación, Daniel Filmus, y de Interior, Aníbal Fernández, así como por el jefe del Ejército, teniente general Roberto Bendini. Filmus aseveró que esta entrega "implica un fuerte cambio cultural que es enseñar a través de las computadoras". Anunció igualmente que se equipará a todas las escuelas técnicas medias y de formación docente y también a las 1.200 escuelas más pobres de educación básica. Durante esta primera etapa se distribuirán 10.200 computadoras a 706 escuelas, 369 centros educativos técnicos y 200 institutos de formación docente. El Ministerio de Educación, a través de un convenio con la Oficina de Servicios de Proyectos de las Naciones Unidas, invertirá en total unos 90 millones de pesos en esta campaña, que se desarrollará hasta 2006. Además, con el apoyo de empresas y de sociedades civiles se reciclarán otras 5000 computadoras. *** Muere el artista colombiano Eduardo Ramírez Villamizar El pasado lunes 23 de agosto dejó de existir en la clínica El Bosque de Bogotá, a los 81 años, el escultor y pintor colombiano Eduardo Ramírez Villamizar, uno de los artistas plásticos más importantes de su país en los últimos años. El maestro había nacido en 1923 en Pamplona. Su muerte ocurrió la noche del lunes tras un infarto sufrido el pasado viernes, luego de que se sintiera mal, durante un viaje rumbo a su casa de campo en La Vega (Cundinamarca). Fue hospitalizado y poco después sufrió el infarto. El escultor fue el menor de los 11 hijos de Jesús Ramírez Castro y Adela Villamizar Cote. Estudió arquitectura, y después arte y decoración, en la Universidad Nacional de Bogotá, donde además dictó clases, así como en la Universidad del Cauca. Al dejar los estudios de arquitectura, "comenzó a pintar en términos expresionistas", según algunos biógrafos, y es considerado "el artista que introdujo el abstraccionismo en Colombia". Se le reconoce en el ámbito plástico latinoamericano y mundialmente por su "arte geométrico", como lo ilustra la obra Amarillo-Rojo-Negro, óleo sobre lienzo de 1954. Su primera exposición individual fue en 1945, en la Sociedad de Ingenieros de Bogotá. Estudió y trabajó en Nueva York y París. A su regreso a Colombia, en 1954, empezó una exitosa y larga carrera siempre experimentando con las formas geométricas. Recibió el primer premio del Salón Nacional de Artistas en tres oportunidades -una como pintor y dos como escultor-, representó a Colombia dos veces en la Bienal de Sao Paulo y expuso en museos de Nueva York como el Guggenheim y el MoMA. Gran parte de su obra se encuentra en zonas públicas y galerías de distintas ciudades de Estados Unidos, así como en Bogotá y en Cúcuta, capital del departamento del Norte de Santander. Como admirador del arte público, donó esculturas a varias ciudades del país. Su obra ocupa, junto con la de Édgar Negret, el lugar más privilegiado de la escultura colombiana. Según el crítico, investigador e historiador de arte Eduardo Serrano Rueda, con la muerte de Ramírez Villamizar "el arte colombiano pierde a uno de sus más grandes exponentes en la historia; uno de los últimos y únicos artistas que trabajaron dentro de los parámetros del arte sin ningún tipo de concesiones a la anécdota o a la literatura". El artista se mantuvo activo hasta el último momento; sus trabajos recientes forman parte de la exposición "Relieves", inaugurada esta semana en la Galería Diners. Álvaro Medina, autor de varios textos sobre la vida y obra del artista, lo considera un ejemplo. "Trabajó continuamente, con mucho rigor, con un gran sentido de lo que quería decir con su pintura, y su escultura. Pero sólo logró una definición personal rotunda tardíamente, cuando comenzó a hacer la serie Machu Picchu, a los 64 años". *** Feria del Libro de La Paz cierra con éxito Como un éxito fue calificada la Feria Internacional del Libro de La Paz (Bolivia), clausurada este 24 de agosto tras recibir una mayor afluencia de visitantes que la edición anterior y verificar igualmente un incremento en sus ventas y en la cantidad de actividades culturales celebradas. La asistencia masiva del público paceño, el incremento de las ventas de las editoriales y las librerías del país, así como la creciente demanda por autores bolivianos mostraron que, a pesar de la piratería, el mercado del libro legal gana terreno en la nación suramericana. Según algunas de las empresas que participaron del evento literario, la feria se ha afirmado como una institución cultural en Bolivia. Antonio Shuldzewski, gerente administrativo de Librería Gisbert, dijo que la organización del evento literario fue lo más destacable de la feria, junto con la incorporación del Día Internacional de la Cultura, donde 10 países, a través de sus embajadas, dieron una muestra de sus costumbres, su arte y su gastronomía. "La agenda cultural ha estado mejor que la del año pasado", afirmó. "Se ha notado una mayor afluencia de gente", señala Mónica Barrón, gerente comercial de Editorial Santillana, quien dice que el cambio en la fecha de inauguración ayudó a que las ventas de los expositores se incrementen. "Antes era a fin de mes, cuando la mayoría de las personas no cuenta con dinero". Para Ernesto Martínez, gerente de la Librería Martínez-Acchini, se debe resaltar la actitud del público paceño que respondió positivamente a los 12 días de feria. "El incremento y entusiasmo de los visitantes nos llena de esperanza porque muestra que el libro legal tiene su lugar". Sin embargo, agregó que existen aspectos que deben ser mejorados: "La infraestructura de la feria necesita de mejoras para dar mayor comodidad tanto a las actividades culturales, los expositores y asistentes". El cuentista Germán Araúz sostiene que ha sido un escaparate para ver la nueva actividad literaria en el país y que a su vez "ayudó a mantener en vigencia a los autores conocidos". Para el novelista Manfredo Kempff, quien presentó en la feria su más reciente novela titulada El águila herida, los escritores bolivianos "hemos estado bastante cotizados". Kempff también destacó las mesas de trabajo, coloquios y conferencias que se desarrollaron los 12 días que duró el evento literario. "Yo creo que nuestra feria va a alcanzar niveles importantes en relación con las ferias del continente", señaló el escritor. Manuel Vargas apuntó a los reconocimientos, a través de homenajes, que se hicieron a varios autores nacionales. "A los que están aún con nosotros como Néstor Taboada Terán, Mariano Baptista Gumucio y Víctor Hugo Viscarra, y a los que ya no como Jorge Suárez", recordó Vargas. Los autores coincidieron en señalar que en el próximo encuentro las editoriales deben bajar los precios de los libros. También concluyeron que, ante el crecimiento del evento literario, el Campo Ferial está quedando pequeño. "Se tiene que buscar un lugar más amplio y cómodo", afirmó Manuel Vargas. *** Un venezolano dirige el Centro Nacional de Música de Costa Rica El pianista venezolano Juan Francisco Sans fue nombrado este 24 de agosto director administrativo del Centro Nacional de Música de Costa Rica, que agrupa la Orquesta Sinfónica, el Instituto de Música, el Coro Sinfónico y la Compañía Lírica Nacional de ese país. En declaraciones que publicó el diario La Nación, el ministro costarricense de Cultura, Guido Sáenz, dijo que con el nombramiento del venezolano, en sustitución del costarricense Dimas Madriz, se intenta dotar de más dinamismo a la dirección administrativa del Centro Nacional de Música. Sáenz explicó que el objetivo es que esta dinámica marche paralela con los cambios que está llevando a cabo en la dirección artística y musical de la Orquesta Sinfónica Nacional, el japonés Chosei Komatsu. Sans, pianista, director y compositor, ha sido profesor de la Escuela de Artes y de la maestría en musicología latinoamericana de la Universidad Central de Venezuela. En Costa Rica, el músico venezolano ha sido profesor en la Universidad Nacional y ha dirigido el Coro Sinfónico Nacional. *** Ministros proponen combatir la pobreza con fortalecimiento cultural Este martes 24 de agosto concluyó en Ciudad de México la II Reunión Interamericana de Ministros y Altas Autoridades de Cultura de los Países Miembros de la OEA, evento en el que participaron delegados culturales de 34 países quienes acordaron combatir la pobreza por medio del fortalecimiento cultural, la reducción de las diferencias sociales y la creación de fuentes de empleo. Durante la clausura de la actividad, los funcionarios consignaron la Declaración de México, en la que concluyen que existe la necesidad de "fortalecer e impulsar a todos los actores en el ámbito cultural, incluyendo las industrias creativas que constituyen uno de los sectores más dinámicos de nuestras economías, y que son generadoras de empleo y riqueza". En el plan de acción, los delegados solicitaron a la Comisión Interamericana de Cultura (CIC) y a la secretaría técnica, el seguimiento de dicha iniciativa para determinar áreas de mutua cooperación. También subrayaron "el papel de la cultura en todos los sectores del desarrollo como el comercio, la economía, la educación, la ciencia, la tecnología y el turismo", y señalaron como prioritarias "la formulación de políticas de desarrollo sostenible". Las decisiones serán implementadas por la CIC, además de que serán tomadas en cuenta como aspectos referentes durante la IV Cumbre de las Américas, que se efectuará en Argentina en noviembre del año próximo. Enrique Iglesias, titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), presentó el proyecto para la Fundación Interamericana para la Cultura y el Desarrollo, que busca establecer una alianza con los gobiernos y la iniciativa privada de los países miembros del BID y de la OEA. Esta fundación sería independiente del organismo que dirige y contaría con especialistas en materia cultural. Además, agregó, funcionará con equidad y analizará "las uniformidades en los conflictos que en este rubro tiene la región y buscará la integración social". En el foro, celebrado en el Centro Nacional de las Artes de la capital mexicana, los delegados también aprobaron la fase pre-operatoria del Observatorio Interamericano de Políticas Culturales (OIPC), expuesto por Sofíaleticia Morales, directora de la Unidad de Desarrollo Social, Educación y Cultura de la OEA. Los objetivos de la OIPC son facilitar el intercambio de información sobre políticas culturales, divulgar la información especializada sobre este sector, y promover y recolectar datos sobre las políticas culturales de los países integrantes, además de contribuir con la creación de indicadores y vincular electrónicamente a los distintos actores. "Tenemos un portafolio de 30 programas consolidados, los cuales fueron ofrecidos por los ministros y en ellos figura el diálogo que tuvieron con la sociedad civil", explicó Morales. Sari Bermúdez, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), y anfitriona de la reunión, manifestó que el trabajo grupal es para "otorgar apoyo a las industrias culturales como motor de cohesión social, trabajar juntos y consensar políticas culturales". El ministro chileno José Weinstein, quien propuso a su país como sede de la tercera reunión ministerial en 2005, dijo que las zonas marginadas deben ser prioritarias "para que tengan un papel esencial dentro de las artes, así como la democratización de la oferta cultural de calidad". Al respecto John Ellis David Williams, de Barbados, señaló que la preservación del patrimonio cultural está vinculada al bienestar de los más pobres. "La juventud debe enfocarse a su lenguaje, tradiciones y creencias, para que no sólo reconozcan a Mickey Mouse y Michael Jordan". El saqueo del patrimonio cultural y la inclusión de la gastronomía mexicana en la lista de la Unesco fueron algunas de las solicitudes de apoyo que manifestaron los delegados de Perú y México, respectivamente. El primero hizo eco entre los ministros quienes resaltaron la labor de Estados Unidos en la recuperación de bienes culturales. Mientras que la segunda petición no causó ningún efecto en los delegados. Finalmente, en un acto paralelo al encuentro ministerial, los países centroamericanos firmaron el Memorando de Entendimiento para la creación de la Comisión de Acreditación y Promoción de Proyectos Culturales para Mesoamérica, para realizar proyectos educativos y culturales en torno del Plan Puebla-Panamá, que busca "el bienestar de la sociedad". Venezuela participó en la reunión con una delegación presidida por el ministro de Estado para la Cultura, Francisco Sesto, a quien acompañaron la directora general del Consejo Nacional de la Cultura (Conac), Silvia Díaz Alvarado, y miembros de la Cancillería, quienes plantearon posibilidades de desarrollo en el área. *** Julieta Fierro ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua Julieta Fierro, una de las más sobresalientes pioneras en la divulgación de la ciencia dentro y fuera de las fronteras de su país, ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua. La científica mexicana tomó posesión de la silla XXV, para la que fue elegida el 24 de julio de 2003, en un acto que se celebró en la capital mexicana este 26 de agosto. Fierro estudió en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam), que le otorgó una licenciatura y una maestría. Actualmente es investigadora en el Instituto de Astronomía de esa casa de estudios. Ha publicado más de 20 títulos de divulgación científica, además de escribir sobre astronomía, vulcanismo, sonido, agua y temas relacionados con la materia interestelar. Es conocida por su constante presencia en los medios de comunicación, así como por su labor museográfica en museos mexicanos y del exterior. Además, ha recibido numerosos reconocimientos, como el Premio Nacional de Divulgación de la Ciencia, el Premio de la Academia del Tercer Mundo a la Popularización de la Ciencia, el Premio Kalinga, el Premio al Mérito Ciudadano de la Ciudad de México, el Premio Klumpke-Roberts y la Medalla de Oro Primo Rovis. La silla que ocupa Fierro perteneció, de 1953 a 1967, a José María González de Mendoza; de 1969 a 1971, a Amancio Bolaño e Isla; y, de 1976 a 1992, a Porfirio Martínez Peñaloza. En su discurso, Fierro pidió a los miembros de la academia -entre los que se cuentan Alí Chumacero, Carlos Montemayor, Margit Frenk y Ernesto de la Peña- imaginar "un caracol, un caracol de jardín", idea a partir de la cual la científica narró la historia de 14 mil millones de años del universo, de la Tierra, de esos gasterópodos con casas de piedras espirales, de la humanidad misma y de la lengua española. "Los caracoles son parte de la vasta familia de gasterópodos, poseen una sola concha univalva enrollada, de allí que se les conozca como helícidos (...). Existen 35 mil especies vivientes de gasterópodos y se han documentado 15 mil fósiles, son los moluscos más exitosos". Las palabras fósiles documentadas, agregó, son sólo una muestra pequeña de la evolución de la lengua y son necesarias para comprender los matices del presente en transformación. "El número de palabras de la lengua española es mucho mayor que el de las especies de helícidos. Las voces incluidas en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua son 87 mil". En la narración contada por Julieta Fierro no faltó la imaginación y el lirismo: "Nuestra baba puede o no dar asco, sin embargo, al igual que la del caracol, que se convierte en rastro estelar cuando emerge el sol, se transforma en fruto de placer luminoso en los actos de amor". Ruy Pérez Tamayo dio respuesta al discurso de ingreso de Julieta Fierro a la Academia Mexicana de la Lengua, al cual calificó de "bello", mientras a ella la consideró como la "campeona" de la divulgación científica en México y América Latina. *** Murió el escritor argentino Isidoro Blaisten El narrador y poeta Isidoro Blaisten, miembro de número de la Academia Argentina de Letras, falleció este viernes 27 de agosto a los 71 años de edad, como consecuencia de una afección pulmonar, en el sanatorio Mater Dei de la capital argentina. Blaisten, reconocido como una de las figuras más lúcidas y prestigiosas de las letras argentinas, había nacido en Concordia, Entre Ríos, en 1933 y se convirtió en una de las figuras más lúcidas y prestigiosas de las letras argentinas. De joven se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó a desarrollar su actividad literaria, aunque también incursionó en la publicidad y en el periodismo. Comenzó su actividad literaria en la revista Siglo XX, con Juan Caros Portantiero y Héctor Julio Rodríguez Tomé. Frecuentó la publicidad y el periodismo -escribía una columna en el diario Democracia- y trabajó de fotógrafo de niños. En 1965 publicó su primer libro de poemas, Sucedió en la lluvia, premiado por el Fondo Nacional de las Artes, que hace cuatro años lo distinguió por su trayectoria. Sus textos publicados en la revista literaria El Escarabajo de Oro fueron su bautismo de fuego en el género de cuentos. En un hecho poco frecuente, en 1968 logró los tres primeros premios del concurso latinoamericano de cuentos organizado por la publicación. Luego publicaría La felicidad (1969), La salvación (1972) y El mago (1974), por el que recibió el Premio Municipal de Narrativa. En 1980 publicó Dublín al Sur, considerara una de sus obras cumbres, por la cual recibió el tercer premio nacional de Literatura. Luego, en 1982 le siguieron Cerrado por melancolía, Cuentos anteriores, una recopilación de sus mejores textos y Anticonferencias, en el cual desde el humor proponía crear un nuevo género entre el ensayo y la narrativa. Su obra literaria se completa con Carroza y reina (1986) y Al acecho (1995). Este año había publicado su primera novela, Voces de la noche. Amante de la literatura, trabajaba en una librería de San Juan y Boedo, punto de reunión de muchos escritores. Su calidad literaria obtuvo reconocimiento internacional, por lo que la mayoría de sus obras fueron traducidas al alemán, al inglés y al francés. El novelista chileno José Donoso lo definió como uno de los más importantes narradores argentinos de su tiempo. En Cerrado por melancolía reflexionaba: "A lo mejor escribir no sea más que una de las formas de organizar la locura". *** El II Forum de las Culturas será en Monterrey La ciudad mexicana de Monterrey será la sede de la segunda edición del Forum Universal de las Culturas, que se celebrará en 2007 y contará con una especialización temática en la sociedad del Conocimiento. Así lo anunciaron este 27 de agosto el alcalde de Barcelona, Joan Clos, y el gobernador del Estado de Nuevo León, José Natividad González. La Fundación Forum aprobó el proyecto de Monterrey, que Natividad presentó formalmente durante su visita a Barcelona, a la espera de que la decisión "se formalice en septiembre, con un acto solemne de traspaso del testigo", al finalizar el Forum de Barcelona 2004. Desde el momento en que recibió el apoyo del presidente de México, Vicente Fox, Monterrey fue la candidata más firme. Fox envió personalmente una carta al Forum para dar el respaldo de su gobierno a la candidatura de la capital de Nuevo León. Basado en la cultura, el conocimiento y el desarrollo sostenible, el proyecto de Monterrey aseguró que aprovechará los errores de Barcelona para no repetirlos y propone un Forum de sólo 90 días (comprendidos entre septiembre y noviembre). Aunque parece ser que contará con menor presupuesto que Barcelona y con más modestas previsiones de asistencia, Monterrey ganó rápidamente terreno frente a las otras dos candidaturas, la ciudad japonesa de Fukuoka y la sudafricana de Durban. Esta semana, las organizaciones que participaron en el diálogo "Derechos culturales y desarrollo humano", del Forum, acordaron crear una alianza global para defender los derechos culturales, sobre todo en los países más desfavorecidos. La decisión fue anunciada por el asesor especial de los debates y consultor en políticas y proyectos culturales, Bob Palmer. Un total de 600 personas, entre activistas de derechos humanos, funcionarios de organismos internacionales, políticos, artistas e investigadores, han asistido a este diálogo, del que también saldrá CulturalRights.org, el primer portal electrónico sobre derechos culturales. El sitio fue presentado oficialmente en la sesión de clausura, se puede consultar en tres idiomas y supone el primer paso para la fundación del Observatorio de Derechos Culturales que diseña la Fundación Interarts, principal promotora del diálogo. La nueva herramienta, que fomentará el intercambio de experiencias entre expertos en derechos culturales, ayudará a incrementar el volumen de informaciones comparadas que analizan la contribución de la cultura al desarrollo humano, frente a la proliferación de estudios sobre el impacto de la educación o la salud. Tanto la alianza como el portal, que será su vehículo de comunicación, permitirán cohesionar un movimiento "muy fragmentado", a diferencia de las plataformas de defensa del medio ambiente y de las pacifistas, según ha explicado Palmer. Ponentes de los cinco continentes han subrayado la necesidad de que el desarrollo humano reconozca la importancia de la cultura. *** Inauguran la XXVII Feria Internacional del Libro del Uruguay La XXVII Feria Internacional del Libro del Uruguay fue inaugurada este viernes 27 de agosto en la capital del país suramericano. En la actividad participarán destacados autores de Argentina, Colombia y Brasil, entre otros, así como varios locales. En la apertura, a la que asistieron autoridades diplomáticas de varios países, los organizadores informaron de la presencia de la escritora colombiana Laura Restrepo y sus colegas argentinos Gustavo Roldán, Laura Gutman, Horacio González, Sergio Sinay, Pacho O'Donell y José Pablo Feinmann. Las letras brasileñas serán representadas por María Lizete dos Santos, de la Universidad de Río de Janeiro, y Aníbal Braganca, de la Universidad Fluminense, que darán dos conferencias. En la feria, que se extenderá hasta el 12 de septiembre, Argentina, Brasil, Paraguay, Venezuela, Rusia y Polonia están representados con escaparates oficiales para promocionar a sus escritores, destacó el presidente de la Cámara Uruguaya del Libro, Boris Faingola. Además de los talleres de lectura, charlas, conferencias y mesas redondas, habrá espectáculos musicales y un encuentro nacional de libreros de todo el país. El sábado 11 se realizará la entrega de los premios Bartolomé Hidalgo, considerado el más importante para los escritores uruguayos. Durante la muestra se realizará un juego denominado "Rayuela", en el cual los asistentes deberán encontrar en los diferentes escaparates frases de la obra del mismo nombre del escritor argentino Julio Cortázar, de cuyo fallecimiento se cumplieron 20 años en febrero pasado. El ganador de ese juego recibirá un premio de 170 dólares para comprar libros en la feria. *** Inaugurado en Maracay el 29º Salón de Arte Aragua El talento y la creación de 61 artistas venezolanos provenientes de los estados Anzoátegui, Carabobo, Lara, Mérida, Nueva Esparta, Trujillo y Zulia, así como de Caracas y del estado anfitrión, Aragua, se exhiben desde el pasado sábado 28 de agosto, y hasta el 23 de octubre en el 29º Salón Nacional de Arte Aragua. Este encuentro artístico es considerado una referencia clave de las artes visuales en Venezuela y se está desarrollando en el Museo de Arte Contemporáneo de Maracay Mario Abreu, Macma. La presidenta de la Fundación Macma, Gladys Pirela de Terán, informó que "a pesar de las dificultades económicas hemos mantenido el interés por seguir desarrollando este evento artístico". El jurado, compuesto por Antonieta Sosa, Luis Ángel Duque, Gilberto Bejarano, Aquiles Ortiz y Mauricio Navia, seleccionó 61 obras de mediano y gran formato -en su mayoría pinturas- de un total de 400 recibidas. Para esta ocasión se tomaron en cuenta las cualidades plásticas de las piezas presentadas y se agruparon siguiendo elementos expresivos como la materia, la forma y el trazo. Se prevé que los jueces se reúnan el próximo 15 de septiembre para tomar las decisiones a que haya lugar. Para la selección de las obras, la directiva del Macma visitó las diferentes regiones del país a fin de establecer contacto con las instituciones culturales y sus artistas. No obstante, la representación está compuesta en su mayoría por creadores caraqueños. El estado anfitrión está representado por 8 obras, mientras que el resto del país intervino de la siguiente manera: 2 de Anzoátegui, 3 de Carabobo, 33 del Distrito Capital, 3 de Lara, 2 de Mérida, 2 de Nueva Esparta, 1 de Trujillo y 7 de Zulia. Según los organizadores, los artistas participaron en el establecimiento de las bases y hasta ofrecieron propuestas para la escogencia del jurado. "Eso lo convierte en un evento abierto", aseguró Pirela. Los asistentes al acto inaugural presenciaron la obra Viaje blanco, rojo y negro, del grupo Teatro del Encuentro, donde actúan los jóvenes Elivet Henríquez y Hermes Yzaguirre, bajo la dirección de José Jesús González. También se presentó la obra El cabeza e'vidrio, iluminista, de los actores Edgard Mata y Cherry Tortolero, de Mariara (Carabobo). Este podría ser el último Salón Aragua que se celebre en la sede actual del Museo Mario Abreu. Hacia mediados de agosto podría estar inaugurada la primera etapa de sus nuevas instalaciones, ubicadas en la antigua Ganadera de Maracay. Se trata de una edificación ubicada en un área de 2 hectáreas en el sector Santa Rosa, construida durante el mandato de Juan Vicente Gómez. Gustavo Torres, arquitecto encargado de la obra, explicó que se han "rehabilitado" los espacios, preservando la estructura original para dar cabida a este museo, el cual se perfila como uno de los más grandes de Venezuela, con un total de 17 salas de exhibición, un auditorio, jardín escultórico, tienda, café, centro de información y hasta una estación de policía. El proyecto cuenta con el respaldo económico de la Gobernación de Aragua y el Conac. En cuanto a su culminación, Torres afirmó: "Si contamos con el dinero y no se presentan contratiempos podemos tener listo este complejo cultural en un período de dos años". *** Falleció el pintor español José Puyet Padilla El pintor español José Puyet Padilla falleció la madrugada del 28 de agosto en Madrid, a los 82 años, a consecuencia de un derrame cerebral. Puyet Padilla era miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, de Málaga, y había hecho toda su carrera en Madrid, aunque su obra, cercana al impresionismo, es conocida también internacionalmente, sobre todo en Estados Unidos. Nieto del famoso maestro José Padilla, uno de los grandes artistas españoles del siglo XIX, llevaba ya cinco años sin pintar tras haberse quedado ciego, pero hace apenas dos meses había expuesto en su ciudad natal. "No nos lo esperábamos. Se había recuperado muy bien de una reciente operación", declaró la mujer del pintor, Asunción, quien, no obstante, añadió que su ánimo se había resentido bastante desde que perdió la visión. Puyet Padilla expuso en numerosos países, incluido Japón; tenía obras en diferentes museos e instituciones y vendió gran parte de sus cuadros en Estados Unidos. El tenor español Plácido Domingo posee una importante colección de sus trabajos. *** Poesía de Ibsen y literatura judía actual por primera vez en español Editorial Losada anunció a finales de la semana pasada que publicará, por primera vez en español, la poesía completa del escritor noruego Henrik Ibsen, apenas conocida en España, y traducida por el escritor Jesús Pardo. Ibsen publicó 26 obras de teatro y un volumen de poemas. Su obra dramática es muy conocida, pero su poesía es desconocida en español. Ahora se traducirá por primera vez esta producción que se dio a conocer en 1871. En la poesía completa Ibsen expresa angustias similares a las que hay en sus personajes dramáticos por salir del estuche de la necesidad en el que la naturaleza ha encerrado el deseo de ser humano, la misma aspiración a una existencia más libre y más feliz, una existencia más libre y más feliz, una "aspiración al sol", luminosa y cálida. También por primera vez, Losada publicará obras de la narrativa y el ensayo judíos contemporáneos, de autores residentes en Israel y otros en el exilio: Aharon Appelfeld, Albert Cohen, Hans Jonas, Yehuda Elberg y David Bankier. Los Relatos completos de Franz Kafka estarán también entre las novedades, y recogerán en su primera parte lo que este escritor publicó en vida (apenas la mitad de ellos), y en la segunda los relatos póstumos. Con Queso, de Willem Elsschot, comenzará la incorporación de la literatura de los Países Bajos, a la que también se dará continuidad y Venus rajada, de Georges Didi-Huberman, es el título que abrirá la nueva colección de arte. Igualmente, en la colección de libros de bolsillo "Clásicos de Losada" se publicará Memorias del subsuelo, de Fedor Dostoievski, en una nueva traducción hecha directamente del ruso. *** La Feria de Guadalajara invita a los niños mexicanos FIL-Niños, la sección de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx) en la que, entre el 27 de noviembre y el 5 de diciembre, podrán los más pequeños disfrutar de talleres y espectáculos, está convocando al proceso de inscripción de las escuelas que deseen participar. Las inscripciones podrán formalizarse hasta el viernes 12 de noviembre, y las escuelas que se inscriban podrán llevar a sus alumnos entre el 29 de noviembre y el 3 de diciembre. Concebidas especialmente para niños de tres a doce años, las actividades didácticas alrededor de la lectura se desarrollarán en un amplio pabellón de 2.000 metros cuadrados, en donde estarán instalados los 17 talleres que se ofrecerán, así como la carpa de espectáculos en donde los libros y la imaginación serán los actores principales. Todas las actividades de FIL-Niños este año se estructurarán alrededor del tema del cuento. Se ha seleccionado el cuento "El cuadro más bonito del mundo", del autor español Miquel Obiols, como el hilo conductor de todas las actividades y como el eje de la ambientación que se realizará. Las visitas escolares se realizarán en tres horarios: de 9 de la mañana a 12 del mediodía; de 12 del mediodía a 2 de la tarde, y de 3 a 6 de la tarde. El costo de la inscripción es de diez pesos por cada niño, lo que les permitirá participar en un taller, ver un espectáculo y hacer un recorrido por el área de venta de libros que se instalará especialmente este año, y en la que doce editoriales ofrecerán fondos infantiles a bajo precio en stands diseñados especialmente para los pequeños. Los maestros que acompañen a los niños no pagan boleto, siempre y cuando no rebasen la cantidad de dos por grupo. Las escuelas y grupos que estén interesados en participar en FIL-Niños deben comunicarse con Alejandra Bravo o Esperanza Gollás -quienes proporcionarán información detallada sobre el programa y los horarios de participación- al teléfono 33 3 8100331, extensión 249, de 9 de la mañana a 2 de la tarde y de 4 a 7 de la noche; si se prefiere hacer contacto por correo electrónico, deberán escribir a la dirección infantil@fil.com.mx. *** Reunida por vez primera toda la obra dramática de Cortázar En septiembre saldrá a la venta en las librerías españolas, bajo el sello Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg, el volumen II de las Obras completas de Julio Cortázar, en el que se ha logrado reunir por primera vez todas las piezas teatrales escritas por el autor de Rayuela. Como "escasa, aunque de enorme interés", calificó el crítico argentino Saúl Yurkievich -coordinador de estas Obras completas que abarcarán en total nueve volúmenes- el conjunto de la obra dramática de Cortázar. El libro incluye también las primeras novelas de Buenos Aires, tres obras nacidas antes de que el escritor argentino (Bruselas 1914-París 1984) se fuera a vivir a la capital francesa: Divertimento (1949), El examen (1950) y Los premios (1960), todas conectadas con el período del teatro, y cuyos personajes mantienen actitudes envueltas en el hábitat bonaerense de mediados de siglo, con sus sabores, sus mitos o su singular idioma, señala Yurkiévich. El examen, la más importante del volumen, según este experto, alude al período peronista y anuncia "extraordinariamente" la posterior Rayuela, "con su misma técnica, composición de mosaico o visión caleidoscópica". Colérica novela de rechazo del autoritarismo populista, en ella Cortázar predice y augura, unos años antes, lo que iba a ser el entierro de Eva Perón, "con todo su culto necrófilo y expresionista", destacó el crítico, de aquellos momentos que impresionaron al escritor "ante la amenaza de subversión generalizada, en un país a la vez carnavelesco". "El pavor y rechazo que provocó en Cortázar, en medio de la dinámica creada, ver a las masas sudorosas avanzar por el elegante centro de Buenos Aires, lo representó en esta novela de forma vívida y dinámica con constantes cambios de estilo y forma, con múltiples saltos, todo mezclado no sólo de fantasía sino de humor y de ese juego que en él era siempre nuclear", explicó el crítico. La dramaturgia de Cortázar comprende en total cinco piezas, tres de ellas propiamente teatrales: Dos juegos de palabras I, Tiempo de barrilete y Pieza en tres escenas II, así como Nada a Pehuajó, una experiencia teatral del absurdo señalada como "kafkiana, divertida, ágil y perturbadora", en torno a una prohibición, y que se estrenó con éxito en París el año pasado; y, finalmente, Los reyes, poema dramático sobre el Minotauro, el primer intento teatral que Cortázar escribió febrilmente en pocas horas de una jornada de 1947, y Adiós, Robinson, diálogo radiofónico donde las ambientaciones escénicas están suplantadas por ambientaciones sonoras. Construido en cinco escenas, Los reyes gira sobre dos espacios: el laberinto donde está encerrado el Minotauro y el palacio de Cnossos, donde viven el rey Minos y su hija Ariana, "libertad/cárcel, rey/prisionero, vida/muerte se intercambian y se invierten de la misma manera que Cortázar intercambia la naturaleza inmutable del mito clásico", comenta de esta pieza Steven Bodly, profesor de la Universidad de Cambridge y autor del prólogo. Cortázar escribe a su amigo Sergio Sergi una carta sobre sus alusiones a la condición humana contemporánea en esta obra donde se pregunta por qué Teseo -ley y orden-, mataba a los monstruos; "porque monstruo es aquel que escapa a la codificación, es lo libre, el individuo puro, sin especie", le dice, y "por eso el Minotauro representa al poeta", anarquista espiritual, es decir, a él mismo. Yurkievich afirma que Cortázar "fue el verdadero hombre de letras, formado prematuramente -cuenta con un libro de sonetos clásicos que escribió con 13 años-, que aspiraba a cambiarnos la vida. De ahí la importancia de su literatura. Cargada de problemática actual, la obra de Cortázar con los conflictos que él mismo padeció, su opción de vida, adquiere hoy la mayor vigencia en el mundo tecnológico y avasallador para evitar ser arrastrados por la sociedad masiva". "Él quiso prestigiar lo nimio y lo magno en lo humano, formar nuestra sensibilidad y prestar atención al acto más banal para que el simple hecho de girar el picaporte de una puerta no fuera automatizado y cobrara valor", subrayó, afirmando que por todo ello nadie puede hoy ignorar su obra "estremecedora", su afán por "abrir las mentes, por movilizar la lengua", o "su percepción acerca de la realidad, ininteligible, condicionados como estamos por prejuicios y fijaciones". "Cortázar quería sacarnos de nuestras casillas para hacernos recuperar el espíritu y poner en movimiento todas las facultades humanas", agregó Yurkievich, que agradece la deuda que "la calidad, rigor y fidelidad" de esta edición mantiene con Aurora Bernárdez, primera esposa del escritor, y con el editor Nicanor Vélez. *** FCE celebra sus 70 años Cerca de 92 millones de ejemplares publicados, más de 9.000 títulos y 79 colecciones son el balance del Fondo de Cultura Económica (FCE, http://www.fce.com.mx), editorial estatal mexicana que se prepara para celebrar su 70º aniversario con, entre otras actividades, la publicación de una serie conmemorativa de 70 títulos representativos de su vasta producción, una colección coordinada por Martí Soler y compuesta por ediciones únicas que no serán reimpresas. A partir de septiembre y a lo largo del año irán apareciendo los títulos. Los primeros cinco serán Extremos de América, de Daniel Cosío Villegas; La clase política, de Gaetano Mosca; Teoría de los sentimientos morales, de Adam Smith; Ideología y utopía, de Karl Mannheim, y Visión de Anáhuac, de Alfonso Reyes. Después se tiene planeado publicar El laberinto de la soledad y anexos, de Octavio Paz, y Estudios mexicanos, de Pedro Henríquez Ureña, entre otros. Fundado en 1934, el FCE es dirigido desde 2002 por Consuelo Sáizar, y en toda su trayectoria ha producido cerca de 92 millones de ejemplares, más de 9.000 títulos y 79 colecciones, además de una producción anual de decenas de libros del catálogo general y obras para niños y jóvenes. Según Sáizar, el éxito de las operaciones de 2003 fue tan extraordinario que los ingresos propios de FCE (191.400 millones de pesos mexicanos) superaron el último presupuesto asignado por el gobierno federal (143-900 millones). La funcionaria enumeró además las actividades que dejarán testimonio de este aniversario: la creación de una moneda conmemorativa en oro y plata, la emisión de un billete de lotería para un sorteo este 3 de septiembre y la cancelación de un sello postal. También, el 21 de septiembre se hará la premiación del VIII Concurso Leamos la Ciencia para Todos, cuyos trabajos recibidos este año llegaron a ser más de 60.000 procedentes de todo México. Finalmente, Sáizar desveló proyectos para después de la celebración del 70º aniversario, como la inauguración de un Centro Cultural en una de las zonas más concurridas de Bogotá, Colombia, y la remodelación en Ciudad de México, a cargo de Teodoro González de León, del antiguo cine Bella Época, que con un costo de 40 millones de pesos será convertido en el Centro Cultural Rosario Castellanos, con servicio de librería, proyección cinematográfica y área infantil. Se espera que parte de esos trabajos estén listos en noviembre para poder iniciar actividades a más tardar en febrero de 2005. El FCE, destacó la funcionaria, "tiene números sanos. Y estoy convencida de que el Estado debe seguir invirtiendo en instituciones culturales y éstas tienen que trabajar con enorme claridad y eficacia". De igual manera, se festejará el 50º aniversario de La Gaceta y se editará un ejemplar especial de la revista El Trimestre Económico, que también cumple 70 años. Y, a partir del 6 de septiembre, funcionará la librería virtual del FCE (http://www.fondodeculturaeconomica.com), donde se podrá consultar el catálogo y adquirir libros. *** Tercer volumen de las Obras completas de Dalí incluye textos inéditos En septiembre circulará, bajo el sello de Editorial Destino, del Grupo Planeta, el tercer volumen de las Obras completas de Salvador Dalí, que recogerá la poesía, la prosa, el teatro y el cine, con algunos textos inéditos. En este volumen se incluyen poemas, proyectos cinematográficos, escénicos y escritos en prosa inéditos hasta el momento. Con este libro, Destino rinde homenaje al genio de Cadaqués. Se trata de uno de los ocho volúmenes que compilarán la obra completa del artista. Entre las novedades destacan cuatro poemas inéditos, entre ellos el titulado "Me como a Gala", que completa el tríptico en honor a su musa que Dalí inició con "La mujer visible" y "El amor y la memoria". Dentro del apartado de narrativa, entre los ocho textos incluidos, se encuentran cinco que se publican por primera vez ("Relato", la versión íntegra de "¡Viva el surrealismo!", "Teresa y el hombre tronco", "Prólogo" y "El loco de Ordis"). Mención aparte merecen las creaciones de Dalí para la gran pantalla: la mujer surrealista que compuso para los hermanos Marx en 1937 y el guión de Moontide, escrito en 1941 al amparo de Fritz Lang, que habían permanecido inéditos hasta ahora. En cuanto a la labor escénica del artista, el volumen recupera la trilogía de ballet Bacanal-Laberinto-Sacrificio y su personal versión de Las nubes, de Aristófanes. El tercer volumen de estas Obras completas apuesta por el Dalí más desconocido para reivindicar sus facetas de escritor y cineasta. El autor del prólogo y las notas, Agustín Sánchez Vidal, explica ampliamente la importancia de incluir inéditos en un proyecto que reúne la actividad creadora de un genio universal. *** Lecturas, performances y conferencias en homenaje a Gallegos En el marco de la celebración de los 30 años de la creación del Celarg, los 120 años del nacimiento de don Rómulo Gallegos y los 40 años de la creación del Premio Internacional de Novela que lleva el nombre del ilustre escritor, y bajo el título "Gallegos en escena", este jueves 2 de septiembre arranca en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) un ciclo de lecturas dramatizadas y performances que abordan la obra del escritor desde la perspectiva de nuevos lenguajes e interpretaciones contemporáneas, y que se realizarán, con entrada gratuita, cada jueves y viernes de septiembre y octubre a las 7:30 de la noche. Paralelamente, el 1 de septiembre se inicia la serie de conferencias "Gallegos múltiple", que permitirá comprender mejor al autor y su entorno, mediante el análisis de su polifacética vida y obra como escritor, político, educador y cineasta. El ciclo de lecturas dramatizadas y performances, que se desarrollará bajo la coordinación del director teatral Daniel Uribe, se extenderá hasta el 21 de octubre en la Casa de Rómulo Gallegos, ubicada en la avenida Luis Roche de Altamira, en la capital venezolana. En el caso de las lecturas, ocho jóvenes directores que han venido afianzándose en el medio teatral venezolano, se aproximaron a textos, algunos de ellos desconocidos para muchos, mediante una investigación, ubicación y revisión de sus guiones para cine y teatro que les ha permitido remontarse casi a los orígenes literarios del autor de Doña Bárbara, ya que la mayoría de estos textos fueron escritos entre 1902 y 1913. Los performances han sido preparados por cinco creadores de distintos campos y tomarán a partir del 3 de octubre todos los espacios del Celarg, estacionamiento incluido, para incorporar al público a propuestas nada convencionales. La primera lectura del ciclo, La doncella -un drama en el que destacan la dimensión social del personaje y los elementos de poder en el conflicto social-, será representada por dos elencos distintos, el 2 y el 16 de septiembre, dirigidos por Citlali Godoy y José Rafael Briceño. Se trata de un guión cinematográfico sobre Juana de Arco, un tema completamente extraño a la obra galleguiana, y que el autor escribiera por encargo en 1948. Godoy -quien también actúa- dirigirá a la primera actriz Aura Rivas, junto a Salomón Adames, Alfonso Rivas, Armando Volcanes, Salvador Pérez Castro, Martín Camacho, Denise Formoso, José Gregorio Becerra y Cayamal Martínez, en una pieza coreográfica de danza contemporánea ambientada en los años 70 y apoyada en elementos del cine. La coordinación musical está a cargo de Gilberto Márquez y Kreilis García, la asistencia de producción de José Gregorio Becerra y la asistencia técnica de Sain-ma Da. La versión de Briceño respeta el dinamismo del guión y su carácter fragmentario. El joven director opina que Gallegos se aprecia en este trabajo como "un autor sumamente responsable con el hecho de contar una historia que ha sido contada muchas veces y en la cual, más que demostrar, muestra las cosas con palabras. Es un texto con una gran profundidad psicológica, pero que permite cualquier lectura que se quiera hacer". La producción artística estuvo a cargo de Tetelo Fernández y la dirección general de Virginia Aponte. Le sigue El milagro del año (1913), que será representada el 9 de septiembre y el 7 de octubre por dos elencos dirigidos por José Tomás Angola y Dairo Piñeres. Este cuento, que el autor de Cantaclaro escribió primero como obra de teatro, transcurre en un pueblo de pescadores cuyos habitantes esperan año a año un milagro que su patrona les cumple puntual Angola, quien dice que "Gallegos como dramaturgo era muy buen narrador", apela en su representación a una recreación del mundo radial de los años 50, en la que son las voces y entonaciones, así como el juego de efectos sonoros, los que construyen la historia. Su elenco lo integran Ignacio Serrano, José Manuel Vieira, Linsabel Noguera, José Antonio de Córdova, Lilo Schmid, Luis Carreño, Mibelis Acevedo, Neo Rodríguez y Gabriel Calderón. Piñeres, por su parte, enfatiza el aspecto mágico-religioso del texto y el manejo del antihéroe. El director trabajó con Johana González, Adriana Devia, Milfred Miralles, Yehilyn Rodríguez, Kellyns Herrera, Oriana Orozco, Rosa Mirabal, Alexander Rivera, Darío Soto, César Betancourt y Carlos Chacón, todos alumnos suyos del Instituto Universitario de Estudios Teatrales (Iudet), en un diálogo en el que las voces son los personajes, como un concierto de cámara en el que los actores fungen de instrumentos. Posteriormente, en sendas presentaciones el 23 de septiembre y el 14 de octubre, la cineasta Carmen La Roche y el director teatral Luis Alberto Rosas llevarán a escena Los ídolos o los predestinados, la primera obra de teatro escrita por Gallegos, fechada entre 1902 y 1910. Es una pieza que plantea la imagen de los ídolos dentro de la sociedad y el reclamo de las masas, personificado en la figura del fracasado estudiante de un seminario que regresa a su pueblo sin la ansiada sotana. La Roche, quien se apoya en el tema recurrente del bien y el mal y en el planteamiento galleguiano de la moral y la ética, presentará un espectáculo en el que los actores se integrarán con cuatro monitores con escenas de la contemporaneidad venezolana, a fin de destacar la vigencia del texto de Gallegos. Su elenco lo integran Gabriel Blanco, Josué Gil, Daniel Jiménez, Luke Grande, Dairo Piñeres, Miguel Gutiérrez, Relvin Suárez, Esther La Roche, Lina Spinetti y María Teresa Rodríguez. El otro director, Luis Alberto Rosas, ya ha llevado a escena a Gallegos en diversas oportunidades en los espacios del Celarg. Afirma haber entrevisto a un Gallegos "más narrativo que teatral". Su elenco está compuesto por Francis Romero, Mayra Africano, José Tepedino, Rodolfo Drago, Adela Romero, Gustavo García, Denis Ayala y él mismo. El 30 de septiembre y el 21 de octubre será representada la lectura de El motor con dos elencos dirigidos por Consuelo Trum e Ignacio Márquez. Esta es la única obra teatral de Rómulo Gallegos que llegó a escenificarse estando vivo el autor, y narra la historia de un hombre que se empeña en la construcción de un avión pero, ante la ausencia de un motor en el pueblo, y de otros elementos tecnológicos, canaliza sus esperanzas a través de su posibilidad de soñar. Para Trum, la pieza retrata el atraso de 40 años en que está sumida la Venezuela de esa época, a través del sueño de volar en el que desgrana sus días un personaje que, al concluir la obra, demuestra que aunque miles han intentado cambiar el mundo, solamente han llegado a tocar al que está a su lado. La joven directora estará al frente de Richard Hernández, Carlos Aponte, Jojhan Zambrano, José Antonio Barrios, John Moroney, Lenni Márquez, Esperanza Rodríguez, Claudia Aponte, Roberta Zanchi y Tibisay Martínez, con musicalización de Julia Carolina Ojeda e iluminación de Manuel Finol. Márquez, en su visión de la obra, hará énfasis en la clásica dualidad galleguiana entre la civilización y la barbarie, y planteará el uso del espacio como elemento escénico para invitar al espectador a penetrar en el "laberinto" de la historia en una relación de intimidad con los actores, que en este caso serán Anabel Llorca, Lorena González, Mariele Araujo, Ignacio Barreto, Augusto Marcano, Dixon Dacosta, Arnaldo Mendoza y el mismo Márquez. El vestuario es de Mariele Araujo y la música de Ignacio Barreto. En relación a los performances, que conjugan diversas artes en arriesgadas proposiciones, todos se desarrollarán en el hall del Celarg. El primero, el 3 de septiembre, será la pieza Blanco y negro, una adaptación del bailarín, coreógrafo y músico Javier Trujillo, director de la Compañía de Danza Flamenca, acompañado por la actriz Denitze Lecaros. Haciendo uso del baile para representar en dos calles la mezcla de razas y el poder de las clases sociales, este trabajo se inspira en la novela Pobre negro. El viernes 10, Nuria Martín y Stalina Svieykowsky, de la Escuela Armando Reverón, representarán Percusias y argucias, una original visión de Doña Bárbara en la que podrá verse a Marisela recorrer las calles de Altamira, desde la controversial Plaza Francia hasta el Café Celarg -en la Casa de RG, dos cuadras hacia el norte-, donde se enfrentará a doña Bárbara, la devoradora de hombres. El 17, Alfredo Caldera, diseñador de iluminación, músico y director teatral y ganador del premio al Mejor Performance en el I Festival Nacional Juvenil de Teatro y Danza, presenta Mano Carlos, un trabajo inspirado en el cuento "La rebelión", cuyo tema es la migración del campo a la ciudad. Caldera presentará su propuesta en un recorrido desde el hall del Celarg hasta el estacionamiento, con un elenco integrado por Denitze Lecaros, Vantroy Sánchez, Tomás Ayala, Edwin Portes, Carolina Gentile y Mari Alejandra Prato, con los músicos Iñigo Salas (guitarra) y Maite Guédez (teclado). El 24, el actor y fotógrafo César Rojas Mariño traerá al presente el relato "La hora menguada", de 1919, donde una mujer simula un embarazo para justificar el nacimiento del hijo que su hermana tendrá de una relación adúltera con su esposo. En el performance de Rojas Mariño, el hijo de ambas hermanas, Gustavo Adolfo, es un perdedor, un trabajador despedido de un cibercafé -el performance se desarrollará en el Infocentro del Celarg- que el día de su cumpleaños intenta enviar por Internet un mensaje a sus madres, pero un apagón se lo impide. Para cerrar, el 1 de octubre, el artista y comunicador Pedro López, presidente del Centro de Arte y Comunicación Turagua, presentará su propuesta Giros, donde intenta establecer un diálogo entre el campo y la ciudad mediante un canal de energía entre cielo y tierra, apelando al baile del sebucán, una expresión popular de raíces indígenas, replanteado de una forma contemporánea. Las conferencias del ciclo "Gallegos múltiple" serán dictadas todos los miércoles hasta el 8 de diciembre, a las 6 de la tarde, en la Sala de Lectura de la Biblioteca Isaac J. Pardo, con la participación de reconocidos investigadores e intelectuales venezolanos. La primera conferencia será dictada el miércoles 1 de septiembre por Orlando Rodríguez, de la Escuela Superior de Artes Escénicas Juana Sujo y la Universidad Central de Venezuela (UCV), y versará sobre la obra dramática de Gallegos. Una semana después le sigue la especialista Dora Dávila, del Celarg y la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), con su charla "Los símbolos del respeto. Rómulo Gallegos y sus condecoraciones". Luego, el 15, Raquel Rivas, de la Universidad Simón Bolívar (USB), dictará su conferencia "Itinerario de la razón populista: Venezuela 1920-1940". El 22 de septiembre, Domingo Irwin, de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel), quien disertará sobre el golpe de Estado propinado contra el gobierno de Rómulo Gallegos en 1948. Le seguirá, el 29, el doctor Simón Alberto Consalvi, miembro de número de la Academia Nacional de la Historia, quien hablará sobre el pensamiento político de Gallegos. Luego, el 6 de octubre, José Miguel Acosta, de la UCV, dictará su conferencia "Rómulo Gallegos y Estudios Ávila". El 13 de octubre, el académico Rafael Fernández Heres, de la Academia Nacional de la Historia, hablará de las ideas educativas de Gallegos, y le seguirán Carlos Pachecos (USB) y Mirla Alcibíades (Celarg), el 20 y el 27, con sus conferencias "Antes, entonces y ahora. Rómulo Gallegos como significante estético y político en la cultura venezolana" y "La producción intelectual de Gallegos como respuesta crítica al centenario de la Independencia", respectivamente. "El Cuaderno guayanés: la escritura como resto, Canaima de Rómulo Gallegos", será la conferencia que el 3 de noviembre dictará Rafael Castillo Zapata (UCV-Celarg). Será seguido el 10 de noviembre por Carolina Guerrero (UCV-Celarg), quien describirá cómo el positivismo deja ver su impronta en El último Solar, y una semana más tarde por Florance Montero (UCV) con su charla "El pensamiento de Rómulo Gallegos en La Alborada". El 24 de noviembre le toca el turno a Gregorio Valera-Villegas (USB-Celarg), con su conferencia "¿Cómo se forma, cómo se narra el extraño? La identidad narrativa en Reinaldo Solar de Gallegos". El 1 de diciembre, Enrique Nóbrega, de la UCV y el Museo de Ciencias, disertará sobre el desarrollo político durante el gobierno de Gallegos y finalmente, el 8 de diciembre, Roberto Hernández Montoya, presidente del Celarg, dictará su conferencia "El Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos". *** Lanzan colección de autores gallegos que escribieron en castellano Este 12 de septiembre empezará a circular el primer número de la Biblioteca Gallega de Autores en Castellano, una colección editada por el diario La Voz de Galicia (http://www.lavozdegalicia.es) en la que se incluirán cuarenta escritores de esa región de España que, por razones históricas, escribieron o escriben en castellano. Murguía, Rosalía y Otero Pedrayo son algunos de los autores básicamente comprometidos con el idioma gallego que, sin embargo, dieron grandes obras a la literatura en castellano. Igualmente, la colección incluirá autores como Valle-Inclán, Fernández-Flórez, Camilo José Cela y Torrente Ballester, que optaron por el español para la mayor parte de sus creaciones. La Biblioteca Gallega de Autores en Castellano reúne por primera vez a cuarenta autores con una influencia trascendental en la historia de la literatura española a los que une su lugar de origen. Una producción que abarca desde la novela, el cuento y el teatro hasta la poesía y el ensayo, pasando por libros imprescindibles de la gastronomía. En algún caso el título seleccionado no es el más conocido del autor, por existir una edición reciente del mismo o porque hay tantas que es fácil de encontrar, dándose además la circunstancia de poder disponer de otros textos de pareja calidad y menos populares. Es el caso de Fernández-Flórez, de quien se incluye Volvoreta y no el más conocido El bosque animado. Además, esta iniciativa ofrecerá a sus lectores un recorrido histórico por la creación de los autores gallegos en castellano que parte de Los hidalgos de Monforte, de Benito Vicetto (1851), para llegar a nuestros días con autores como Julián Ríos, Ramón Pernas, Javier Alfaya, César Antonio Molina, Lola Beccaría, Blanca Riestra y Luísa Castro, pasando por grandes clásicos como Emilia Pardo Bazán, Manuel Murguía, Álvaro Cunqueiro, Dieste, Camba y otros. También abundan los autores que fueron popularizados por la pequeña pantalla o por el cine, como Torrente Ballester en el caso de su Crónica del rey pasmado, Martínez Barbeito con El bosque de Ancines, de Fernández-Flórez con Volvoreta o de Pérez Lugín con La casa de la Troya. Por géneros, la narrativa es la gran protagonista de la colección, pero también hay textos fundamentales y muy difíciles de encontrar como el Ensayo histórico sobre la cultura gallega de Otero Pedrayo; el teatro de Lauro Olmo y de Horacio Ruiz de la Fuente; un libro de cocina trascendental como La cocina práctica de Picadillo, o la poesía de un clásico contemporáneo como José Ángel Valente junto a la de Pimentel o Lorenzo Varela. La lista de autores hasta completar los cuarenta todavía contempla otras muchas grandes firmas, como Julio Camba con La casa de Lúculo; José María Castroviejo y El pálido visitante; Eugenio Fernández Granell con Isla cofre mítico; Elena Quiroga y Viento del norte; Cristina Sánchez Andrade con Bueyes y rosas dormían; Lola Beccaría con La debutante; Susana Fortes y su Querido Corto Maltés; Salvador de Madariaga con Sanco Panco; Daniel Sueiro y su Los conspiradores; Ramón Pernas y Paso a dos; o Marta Rivera de la Cruz representada por su novela Que veinte años no es nada. *** Donni de Mirande no irá al Congreso de la Lengua Española Definitivamente, este 25 de agosto se conoció que la reconocida lingüista argentina Nélida Donni de Mirande no participará en el III Congreso Internacional de la Lengua Española, a celebrarse en Rosario, Argentina, en noviembre próximo, tras una espinosa controversia que enfrentó al gobierno argentino con la Real Academia Española (RAE). La lingüista, objetada por su desempeño político-académico en la Universidad Nacional de Rosario (UNR) durante la dictadura militar, envió su renuncia al director de la RAE, Víctor García de la Concha; al director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina -coorganizadores del congreso-, y al presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, secretario ejecutivo del III Congreso. Con palabras precisas, la lingüista -que participó en los congresos anteriores de Zacatecas y Valladolid- expresó que su renuncia responde a "la campaña de discriminación política e ideológica" y "la censura a la que he sido sometida en los últimos meses, sin dárseme el mínimo derecho formal a defenderme". Subrayó que se aleja para "evitar la continuación de una polémica que ha alcanzado una repercusión escandalosa dentro y fuera de la Argentina, además de preservar mi dignidad personal e intelectual". La investigadora dijo: "Sólo en Rosario sufro esta discriminación, no en el resto del país ni en el exterior, ya que mi trayectoria personal, académica y científica ha sido absolutamente honorable, como mis colegas han reconocido". A mediados de agosto, la Secretaría Ejecutiva del Congreso había reincorporado a Donni de Mirande como participante. Pero la Comisión Ejecutiva, presidida por la subsecretaria de Cultura, Magdalena Faillace (en ausencia de Barcia), comunicó en una carta a García de la Concha la decisión oficial de reconocer sólo la lista de participantes presentada el 12 de julio en la Casa de Gobierno, en la que no figuraba la lingüista, tras un acuerdo ad hoc alcanzado entre el director de la RAE y la subsecretaria Faillace para facilitar la presentación del congreso. Faillace negó que hubiera discriminación de tipo político en la exclusión de la lingüista Donni de Mirande. "Soy licenciada en Letras, pero nunca me enteré de la existencia de Donni de Mirande hasta que recibimos las impugnaciones de la intendencia de Rosario y de la Universidad Nacional de Rosario", señaló, agregando estar "entristecida porque a través de la Comisión Ejecutiva propusimos que se invitara a Noé Jitrik, director de literatura hispanoamericana de la Facultad de Filosofía y Letras, uno de los académicos de mayor prestigio del país. Él es el verdadero excluido de este congreso". El 17 de febrero pasado, la subsecretaria de Cultura recibió una carta del decano de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario, Darío Maiorana, en la que enumeraba los cargos que Donni de Mirande había ocupado durante las sucesivas dictaduras militares y en la que advertía el malestar que ocasionaría su participación en el Congreso de la Lengua dentro del ámbito académico rosarino. Además, el intendente de Rosario, Roberto Miguel Lifschitz, el rector de la UNR, Ricardo Suárez, y los prestigiosos lingüistas Nicolás Rosa y Nora Mugica -quienes debían compartir la mesa con la objetada profesora- enviaron notas en las que rechazaban la incorporación de Donni de Mirande. En 1966, Argentina sufre un golpe de estado tras el cual se destituye al presidente Arturo Illia y se procura el ascenso al poder del general Juan Carlos Onganía. Las universidades argentinas, que condenan el golpe, son intervenidas, con violenta participación de la policía, la noche del 29 de julio, en lo que se conoce como "la Noche de los Bastones Largos", y durante la cual las fuerzas del orden literalmente apalearon a estudiantes y docentes. Poco después, el 7 de septiembre de 1966, Nélida Donni de Mirande inicia su vertiginoso ascenso en el mundo universitario. Mientras cientos de profesores, en octubre de ese año, presentaban masivamente sus renuncias, Donni de Mirande escalaba posiciones: en octubre ya había conquistado el status de titular de cátedra y un mes después accedía a la dirección del Instituto de Investigaciones Lingüísticas. En 1968 fue nombrada directora de la carrera de Letras y en 1972 fue decana interina de la facultad durante nueve meses, hasta que fue removida por las autoridades democráticas que llegaron de la mano del presidente Héctor Cámpora. Pero cuatro años más tarde, con el golpe de marzo de 1976, Donni de Mirande regresó: primero como directora de la Escuela de Letras y luego del Departamento de Lingüística y Lenguas Clásicas, cargo que ocupó hasta que renunció en octubre de 1983. El decano de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, Darío Maiorana, recordó, en reiteradas oportunidades, que al menos 82 personas vinculadas con esta facultad desaparecieron durante la última dictadura. En una carta de opinión publicada el 23 de agosto en un diario rosarino, la lingüista rechazó imputaciones del decano de la Facultad de Humanidades de Rosario, Daniel Maiorana, que le adjudican haber ocupado cargos políticos durante gobiernos militares. "Siempre fui independiente en mi pensamiento y no es verdad que haya ocupado puestos políticos durante mi trayectoria universitaria", dijo la investigadora en su carta. También renunció al congreso el historiador Armando Alonso Piñeiro, molesto por la falta de información sobre su intervención, tras "haber efectuado repetidas llamadas sin respuesta" a Faillace, según expresó en su renuncia. Donni de Mirande se defiende en declaraciones ofrecidas este 26 de agosto, por correo electrónico, a la periodista Silvina Friera, del diario argentino Página/12. "Toda esta situación, además de lamentable y bochornosa, no tiene proporción con el acto del que se trataba, es decir, una exposición de unos minutos en un congreso internacional que no organizó ni el gobierno nacional ni la Facultad de Humanidades y Artes de Rosario". La lingüista subraya que los cargos universitarios que desempeñó fueron, "no sólo en los gobiernos de facto sino también en los constitucionales -ya que tengo más de 30 años de trabajo en la universidad, aparte de los 20 últimos años fuera de la Facultad de Humanidades y Artes de Rosario-, fueron académicos, no políticos, salvo que se piense que la actividad universitaria debe ser siempre política e ideológica y no como muchos pensamos eminentemente educativa, científica y cultural, al servicio de la comunidad". Donni de Mirande concluye sus declaraciones así: "Si se me discrimina por haber trabajado durante gobiernos militares en esa etapa desgraciada de la Argentina, le recuerdo que millones de argentinos hicieron lo mismo dentro y fuera de las universidades nacionales y, aun más, muchos panelistas argentinos del Congreso tienen una trayectoria similar a la mía por cuestión cronológica, sin que en sus respectivos sitios de trabajo, otras universidades nacionales, se los haya discriminado por tal motivo. ¿No es paradójico? Nadie es profeta en su tierra, pero aquí la exageración es grotesca". *** Evento fotográfico en Chile involucrará más de cien exposiciones El 10 de noviembre partirá oficialmente Fotoamérica 2004, un gran evento que ya involucra a más de un centenar de exposiciones fotográficas, nacionales e internacionales, y actividades afines en museos, galerías de arte, parques y otros sitios públicos de Santiago y regiones. La iniciativa, inédita en Chile, se desarrolla bajo diversos nombres en otros países: Mirafoto (Perú), Mes de la Luz (Argentina), Fotoespaña (España), Fotoseptiembre (México) y Parisphoto (Francia). A cargo del megaproyecto están Verónica Besnier y Cristina Alemparte, quienes han visto crecer la iniciativa hasta llegar a constituirse en el evento fotográfico más ambicioso de la historia de Chile. Las actividades tendrán lugar en Santiago, Valparaíso, Antofagasta, Rancagua, Valdivia, Concepción, Talca, Temuco, Ancud y Viña del Mar hasta el 20 de diciembre. "Entre las muestras de mayor realce están las de Henri Cartier-Bresson en el Museo de Bellas Artes, con 155 fotografías; Cuerpos pintados, de Roberto Edwards, en la Plaza de la Constitución, con 120 fotografías, y la tradicional muestra de la World Press Photo, en la Corporación Cultural de Las Condes", señala Verónica Besnier. La exposición de Cartier-Bresson, fallecido recientemente, se presentará entre el 15 de noviembre y fines de enero en la Sala Matta del Museo de Bellas Artes, con una curatoría realizada especialmente por el editor Robert Delpire, quien adaptó para Chile la muestra gigante presentada en Berlín el mes pasado y que contenía 350 fotografías. Además de los museos más importantes del país, al evento se han agregado más de veinte galerías de arte, universidades y centros culturales en un circuito que movilizará, según las estimaciones, a más de 600 mil personas en 40 días. "Se expondrán y comercializarán fotografías en todos los lugares imaginables, incluyendo baños públicos, ascensores de Valparaíso, discotecas, urgencias de la Posta Central, Hospital Salvador, Santiago Centro y en una gran cantidad establecimientos universitarios. La idea es sensibilizar y abrir la mayor cantidad de puertas en pro del arte fotográfico", dice Cristina Alemparte. "Durante esos 40 días, las principales librerías del país harán un esfuerzo por promover este tipo de libros con precios especiales y organizar talleres y mesas redondas. A este movimiento también se ha plegado la Asociación de Decoradores de Chile, que incluirá a la fotografía como un elemento de decoración artística en casas y sitios de trabajo", señala Verónica Besnier. Y, según explica Cristina Alemparte, el 27 de noviembre en el Parque Forestal se realizará la actividad Fotolibre, que invita a la ciudadanía a mostrar sus trabajos: "No son los profesionales, sino las personas comunes y corrientes que aman este arte, quienes colgarán sus fotografías con ganchos para la ropa en una exhibición pública y gratuita". Al final del día, un jurado profesional elegirá las mejores imágenes y entregará diversos premios y reconocimientos. Conjuntamente con las actividades ya planificadas, la organización de Fotoamérica 2004 imprimirá una guía con más de 150 páginas en la que estarán presentes todas las exposiciones, una reseña de las mismas, horarios de visita y algunos trabajos que se incluyen en cada muestra. Además, la guía-catálogo incorporará mapas de Santiago con los lugares geográficos de las exposiciones y las estaciones del Metro que se encuentren más próximas a cada exhibición. *** Realizarán en Nicaragua Festival de Poesía El I Festival Internacional de Poesía de Granada, Nicaragua 2005, dedicado al poeta de este país Joaquín Pasos (1914-1947), se celebrará del 3 al 6 de febrero próximo, según confirmó el comité organizador la semana pasada. En el evento, que se realizará en la ciudad de Granada, a 45 kilómetros al sur de la capital, Managua, participarán jóvenes poetas junto a reconocidos escritores nicaragüenses y bardos de destacada trayectoria internacional. Granada celebra este año el 480 aniversario de su fundación (1524) por el conquistador español Francisco Hernández de Córdoba. Según trascendió, habrá lecturas y recitales de poesía, talleres literarios, mesas redondas y paneles, mientras una de las sedes será la Casa de los Tres Mundos, una bella mansión de estilo colonial. Uno de los objetivos es establecer anualmente un Festival de Poesía en la también conocida como la Gran Sultana, al que asistan intelectuales de esta nación centroamericana y el extranjero para contribuir a hacer de la mencionada ciudad un destino turístico y cultural. De manera complementaria se desarrollará una programación artístico-cultural con conciertos y exposiciones de artes plásticas. ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| Chicos y Escritores http://www.chicosyescritores.org Tener hijos y tener Internet no es, definitivamente, una buena dupla. No es sólo que la proliferación de sitios con material poco recomendable se una a la perfidia con que generalmente son orientados los canales de encuentro que brinda la red, que ponen en vilo el alma de más de un padre cuando sabe que sus hijos están conectándose lejos del control familiar. Es, además, que los pocos sitios que se pueden encontrar en nuestro idioma para el disfrute o la educación de nuestros hijos son en su mayoría portales de compañías interesadas -canales de televisión, jugueterías...- o simplemente son hechos por adultos que no parecen comprender bien la psicología de los niños. De todos estos problemas carece el sitio Chicos y Escritores, una especie de parque temático sobre literatura que, a no ser porque sabemos que no es así, hace pensar que ha sido construido por niños: el lenguaje, las ilustraciones, el diseño y las actividades planteadas actúan como verdaderos motores para poner a funcionar la creatividad de los pequeños y, lo más importante, con literatura. El sitio ofrece en primer lugar un espacio para que los niños envíen sus historias, llamado "Tu texto para la red". Los pequeños escritores que quieran que otras personas lean sus relatos deben antes registrarse, luego de lo cual se encontrarán con un formulario en el que se les piden algunos datos básicos y se les ofrece la opción de enviar el relato directamente desde una caja de texto o mediante archivo adjunto. Además, pueden leer en la misma sección los relatos enviados por otros niños; a nuestros lectores adultos les recomendamos paseen su mirada por allí, pues hallarán gratas sorpresas. Quizás los más pequeños necesitarán ayuda de sus padres en este y otros apartados del sitio, aunque se sabe que hoy en día muchos de ellos dominan la tecnología mejor que sus padres. Además de fomentar con ello el interés por escribir, el apartado siguiente se ocupa del interés por la lectura. Como cuando salen de un cine con ganas de comentar la película, en "Leer y compartir" los niños pueden dejar comentarios sobre los libros que han leído. Una rápida revisión a este apartado permite entrever los gustos de los niños contemporáneos: historias que parezcan reales pero que no dejen de aportarle magia a la realidad. Aparte del ubicuo Harry Potter, hallamos muchos comentarios sobre textos que, sin dejar de ser escritos para niños, se sumergen en el género policial o en el de terror. La siguiente sección, "Trabajando con...", involucra a escritores adultos con sus pares infantiles. Esta parte del proyecto es especialmente interesante porque pocas veces, admitámoslo, son atendidas las necesidades creativas de los pequeños en el mundo de los adultos. Aquí los niños sugieren ideas, de tú a tú, a los adultos, y éstos van construyendo la historia de acuerdo a las propuestas recibidas. Algunos niños con habilidades para el dibujo se animan y hasta ilustran las historias. Hasta ahora han trabajado en esto el mexicano Francisco Hinojosa, la argentina Graciela Montes y el colombiano -y letraliano por demás- Triunfo Arciniegas, quien, dicho sea de paso, es el amigo entusiasta que nos condujo a estos parajes. Para los más inquietos han sido creadas las dos últimas secciones. En la de concursos, los niños han jugado con adivinanzas, mentirotototas, recetas imaginarias y la creación de un relato a partir de una frase inicial. Los ganadores reciben diversos premios y su participación queda reflejada en el sitio. En "El lugar secreto", cada lunes se publica un desafío para que los niños elaboren sus propios juegos de palabras. Una "Carta a los adultos" brinda algunas precisiones sobre el origen y la orientación del sitio. Desarrollado por el Fondo de Cultura Económica y la Universidad Nacional Autónoma de México sobre una idea original de Emilia Ferreiro -quien participa en la coordinación general-, Chicos y Escritores está pensado para niños de 4 a 12 años. A los adultos se les pide simplemente que lean los textos de los niños, prestando especial atención a la manera como ellos enfrentan y dan respuesta a problemas de muy variada naturaleza. Se les anima igualmente a respetar la originalidad de los relatos escritos por los niños, ya que los profesionales que trabajan en el sitio harán las correcciones a que haya lugar, aunque la tendencia es a dejar que la imaginación del niño sea la medida del texto. A los padres de niños muy pequeños, que aún no saben leer ni escribir, se les pide que participen a título de secretarios, descifrando para ellos las múltiples vías de participación que ofrece el sitio. Chicos y Escritores burla eficientemente la inclinación de ciertos adultos a imponerle a sus hijos el interés por la literatura. Sus propulsores saben, pues salta a la vista que llevan años trabajando en esto, que la literatura es en muchos aspectos algo que debe ser disfrutado, y no puede disfrutarse algo que es impuesto. Por ello se plantean, además de la simple remisión de textos para recibir comentarios de otros pequeños autores, actividades en las que los niños, quizás sin saberlo, potencian por sí mismos ese interés, al establecer relaciones lúdicas con las palabras. Una última palabra: olvídese por un momento de que es un adulto y lea lo que los niños están diciendo en este sitio. Le garantizamos una experiencia renovadora. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Ernesto Sábato: un pacto para vivir porque el tiempo no para ========== === Amalia Gieschen ======================================================= (Nota de la autora: el presente artículo intenta reflejar el sentimiento de la mayoría de los jóvenes que acompañan al Ernesto Sábato cotidiano y, bajo ningún punto de vista, una opinión política de la autora sobre el desempeño del Ernesto Sábato intelectual en el seno de la destrozada sociedad argentina). "Ernesto Sábato Quiso ser enterrado en esta tierra Con una sola palabra en su tumba: PAZ" (1). Ese abismo de paz emplazado entre la vida y la muerte, abismo misterioso que seduce y que -aunque desespera- es necesario aguardar sin premuras, al ritmo del reloj nuestro de cada día. Mientras unos se ocupan en vivir, otros buscan anticiparse a ese instante que nunca jamás se podrá recordar, porque luego de ocurrido le continúa la muerte, es decir, el olvido infinito. Quizá por eso, esta mañana Anita se levantó angustiada. Frases como "todos somos cadáveres momentáneamente en vida" coqueteaban con ella este día mortuorio y desheredado. Así es como, abstraída por el Ángel del Abismo, montó su bicicleta a fin de arrostrar al autor de esos anagramas: el ex científico, el pensador, escritor y pintor, Ernesto Sábato. Fue inconsciente y soberbia al convencerse de que alguien internacional recibiría a una veinteañera insignificante sólo por haber consumado el sacrificio de viajar durante dos horas desde la Cancha de River hasta su casa en Santos Lugares a pedal, atravesando tenebrosos caminos de tierra, peligrosos descampados, fábricas abandonadas, mercadillos de pulga ilegales, atiborrados por hierros corroídos, inútiles, retorcidos como fantasmas. Sin embargo, había de verdad algo meritorio en ese recorrido: advertir el preludio de lo que vendría. Porque no todo era terrible en el sendero de la peregrina. "Boliches con mostrador de estaño", vecinas cotilleando rato largo en las esquinas, frutas abandonadas a su suerte, flores del jardín / dos por un peso, evidenciaron que hay un cara y ceca conviviendo en la misma realidad. Santos Lugares la recibió vestida de pueblo y estación de trenes. Estación olvidada, un cementerio plagado de vagones y grúas como cientos de brazos, rendidos bajo la tierra o alzados al cielo gris de los fantasmas. Santos Lugares es la periferia en la que Ernesto Sábato eligió proyectar su imagen marginal (2) hacia Buenos Aires y el resto del mundo, hace cincuenta y ocho años. Antes de iniciar allí su vida literaria, Sábato había perpetrado un itinerario en busca de cierta paz contrapuesta a las inmensas conglomeraciones humanas. Ya se sabe que su infancia había transcurrido en Rojas, que había estudiado en La Plata, que recibido de científico había vivido sobre la calle Tagle, a metros del Automóvil Club Argentino. Que harto de la megalópolis, el escritor Enrique Wernicke lo había conectado con el cineasta Federico Valle, quien le alquiló una tapera sin ventanas ni agua corriente en sierras cercanas a Carlos Paz. Allá escribió Uno y el Universo (1945), un libro de ensayos que actuó como bisagra entre la ciencia y la literatura. Pero era una vida muy dura. "Nos teníamos que calentar con el mismo sol de noche con el que nos alumbrábamos, y a eso de las siete nos metíamos en la cama, de puro frío que hacía", relató (3). Era necesario volver a Buenos Aires. Valle le alquiló su casona de Santos Lugares, un barrio que se alejó de la capital porteña para terminar acercándose a los parajes de la infancia, pese a que la realidad indique que Santos Lugares dista sólo dos kilómetros de Villa Devoto. Se ha dicho que Anita había arribado a la estación, pero no que ignoraba cómo seguir. Pregunta a una señora que baldea la vereda. Un hombre que porta anteojos como los de Luis Barrionuevo irrumpe. "¡A Sábato acá no lo queremos!", espeta como varios parroquianos trabajadores desocupados añorantes de Perón y Evita. Espetan porque reprueban las teorías expuestas en El otro rostro del peronismo (1956) o porque invocan al escritor como un violento jugador de fútbol, que pegaba patadas enfurecido si perdía algún partido. "¡Era muy malo, rompía la pelota!", denuncia el vecino. Sábato ha reconocido que se ganó el alias de rompecanillas (4) en el equipo de la Universidad de la Plata, donde cursó su doctorado en ciencias físico-matemáticas a fines de los años treinta. Otros construyen referencias afables; son aquellos llevados por el azar hacia un Ernesto Sábato cotidiano, que hace cola en el correo o que pasea al perro; la esperanza de un dios al alcance de todos. Pero también hay gente que olvida, y nace el mito. -Don Ernesto hace años que no vive acá, se fue a la capital -despista la señora que baldeaba su vereda. Después de la muerte de su mujer, Matilde Kusminsky-Richter (1998), este hombre se ha quedado solo. Desbarrancado, porque no hay quien frene el desmedro de mañas y desmemorias. Desde hace cuatro años que no se lo ve salir de su casa. Sus cuidadoras hacen lo imposible por no exponer su fiel salud nonagenaria a los depredadores, y lo consiguen con admirable esmero. No quieren que tome frío. Mantienen al mito vivo. Seis cipreses centenarios, ojivales, custodian y oscurecen la casa. Anita presiona el timbre y espera. Emergen Roque, el perro, y una mujer sonriente. "Sábato tuvo una mala noche, pesadillas", advierte mientras se aproxima pisando las baldosas del patio, ese damero gigante, blanco y negro como el que tapiza el bar donde Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato jugaron a la reconciliación, a ser trebejos retocados con el mismo color. Anita no puede creer estar penetrando en la casa, ni sabe cuáles son las razones. Escucha a Betty, la mujer sonriente, relatar sus inicios como matrona de los Sábato. "Hace más de veinte años, cubría a Gladys cuando ella vacacionaba; terminé quedándome". Son fragmentos de frases. "Cuesta reconocer en el Sábato sencillo al escritor imbricado. Pero uno es el otro". La casa se acerca a Anita, las paredes descascaradas, desnudándose, regresando al polvo de ladrillo como Ernesto al polvo de la tierra. Allá está su biblioteca, rozagante de Borges, Di Benedettos, Kordons, coronada por un Soldi, un Berni, un Castagnino, un Guayasamín, su casa natal, un retrato de Jorge -el hijo- dibujado por Silvina Ocampo con notable sensibilidad. Y en un rincón, amparados por el Ángel, los libros franceses de Matilde, mujer "especial, que siempre ha estado presente, aparte, misteriosa, como mi gatita Michina ahora mismo tirada a los pies de la fogata, sola y con nosotros" (5), según las definiciones de S. en alguna reunión. Sube Anita la escalera. La puerta del cuarto de Matilde enfrenta un cuadro que resguarda un programa musical dedicado a ella por Chango Estrella. Pensar que detrás de esa puertita impenetrable estuvo postrada tantos años, detrás esa puertita ensombrecida por otra que triplica sus dimensiones. Ahora el descenso, la cocina, el comedor adornado con las pinturas de su nieta Marina, el samovar ruso y las ediciones de Sur, ahora Anita atravesando el umbral del estudio, sumándose al círculo de los queridos y remotos muchachos que están sentados alrededor de Ernesto Sábato. ¿Qué se puede sentir en un momento como éste? ¿Felicidad? ¿Nervios? ¿Humildad? ¿Y por qué tenía que saber Anita que hace décadas que don Ernesto toma el té con jóvenes desconocidos? Ernesto cuenta 92 años. Enfundado en jeans gastados, camisa rosa, suéter bordó (regalo de Diego Curatella) y Hush Pupies que se repetirán en las visitas siguientes. Al sonreír, su cabeza ladeada; al escuchar a Joan Baez gemir junto a la Negra Sosa, ojos emocionados. Y al reflexionar, cejas prensadas y contemplación de las profundidades del ombligo. La Gran Vena por la que fluyen pensamientos se dilata como un trueno a la derecha de su frente. Pero no estalla. Sábato está callado, acompañado por sus testigos. Los pajaritos cantan ("hablan"). Anita balea al silencio: "Aunque usted no lo sepa, siempre lo he querido". Sábato llora y del llanto engendra a su madre. "Mamá me sobreprotegía, pero yo la necesitaba para vivir". Ernesto Sábato es, como Salvador Dalí o Vincent Van Gogh, el nombre de su hermano muerto. "Eso me marcó profundamente, ¿yo era el muerto o era yo?". Quizá el muerto se encarnaba en él durante sus noches de niño sonámbulo, que al caminar sobre un charco soñaba pisar víboras. "Papá tenía un molino harinero, era un buen hombre, pero estaba demasiado lejos". Lejos es una figura sentimental. S. era el penúltimo de once hermanos, todos varones. "Mamá había buscado una mujer, pero yo le salí bien hombre", remarca pícaro. Otro hermano se fugó con un circo que pasó por Rojas. "Es pena que ya no se vean más circos, eso es símbolo de una sociedad indiferente a los columpios del azar". Quizá haya escrito novelas para regresar al niño que en sus noches sonámbulas encarnaba al hermano, el muerto. Lo cierto es que intentó abstraerse de las pesadillas con el mundo luminoso, perfecto, racional, de los teóricos comunistas y las ciencias ("los científicos no saben nada de la realidad") escudándose en seudónimos como Ugarteche o Ferri. Aun así -contra su voluntad-, las fuerzas soterradas del hermano habían trazado su destino. Ya en esa novela inconclusa escrita en París, La fuente muda, de la cual un fragmento fue publicado por Sur y que no conocimos completa porque a Ernesto se le ocurrió quemarla, decía, en esa obra descansan los gérmenes de las tres novelas posteriores. El mito de Moro y Desdémona aparece en La fuente... y sería la red en la que Juan Pablo Castel y María Iribarne harían sus piruetas de amor-traición sin caerse. La madre real de Ernesto se corporiza en la madre de Carlos, alter ego; la madre real se convierte en la madre de todo hombre, hermana a los desconocidos, de manera que es nombrada en el clamor de un moribundo que, en definitiva, es clamor de vida, es resistencia a la muerte, es Ernesto Sábato. Su viejo ovejero alemán, que está olfateando ávidamente las facturas, carga el segundo nombre de su amo, Roque. Su dueño (Ernesto) se llama Roque en homenaje a Roque Saénz Peña, el presidente que promulgó el voto secreto y obligatorio. Ergo, el perro lleva el nombre del presidente. "Roque es tan bueno", se complace momentáneamente. "Esa gente que dice: ¡qué animal! es bastarda; debería gritar: ¡qué ser humano!". Los chicos lo dejan hablar, están esperando alguna frase reveladora. Finalmente, Sábato concede: "El perro es bueno, fiel, los seres humanos somos todo lo contrario". La casa está a dos cuadras de la estación, no obstante, ni el ruido ferroviario se escucha cuando los jóvenes deciden callar. "Si vivo acá, además del silencio, es porque la gente es muy afectuosa, me quiere mucho". -Y usted quiere a la gente, ¿no? -pregunta Anita. -Yo la acepto, la respeto. El hombre más malo del mundo, es el seudónimo que la prensa popular le endilgó a Aleister Crowley, escritor británico que ritualizaba brujerías. Si bien Sábato no es el satánico Crowley, varios estudios descubren en sus obras cierta magia apocalíptica, que él mismo parece sustentar luego de haber prologado a Ludovica Squirru o epilogado a Víctor Sueiro, luego de haber leído libros sobre ocultismo que aun hoy duermen en su biblioteca, luego de haber titulado "El alquimista" a un cuadro, o de haber escrito sus novelas tejidas por fuerzas misteriosas que encuentran en las casualidades, causalidades que intentan explicar lo inexplicable. Nació en un infausto 24 de junio, día de aquelarre. En el primer ejemplar de la enciclopedia Mitomagia, que dirigió en 1969 y constó de ocho fascículos, anticipa el que será leit motif de su por entonces próxima novela (6): el significado de Abaddón. Significado esotérico y apocalíptico, reconozcamos, "ángel del exterminio", que hizo de las suyas en la vida de Sábato, sin lograr exterminarlo jamás, aunque tantas veces lo tentara con el suicidio. Día y lugar precisos mediante, no son pocos los proyectos de autodestrucción pergeñados junto a sus amigos, de los franceses y de los otros. Colegas como el pintor canario Oscar Domínguez se cortaban las venas. S. sobrevivía a los intentos. La seducción del suicidio, desde la necesidad de fugarse del destino correspondiente al hermano fallecido que terminó siendo el suyo. Pero suicidándose se habría hallado absolutamente sólo con su alma, atribulado en el limbo. Aunque la aclamaba, le escapaba a la muerte. Abaddón suele atribuirse en Sábato pequeñas travesuras cotidianas. Erguido, levanta su diestra solemne. Los pajaritos dejan de cantar. "Un misterioso acontecimiento" se produce en estos momentos, "anochece y todo es diferente". Ernesto alza enhiesta la diestra con una medialuna tibia ante los ojos desesperados de Roque, su perro fiel, que gime y gime de ansiedad nunca saciada. Los remotos muchachos se inquietan ante semejante crueldad. Sábato, por fin, cede ante el llanto bestial y Gladys retira a Roque de la presencia de su amo. Anochece. Sábato confiesa que todas las medialunas han sido envenenadas por él. Anochece. Los pajaritos han dejado de cantar porque los corre la noche, porque "perciben la carga negativa de la oscuridad". La estatua de Ceres, la original, la que le costó adquirir cuando la municipalidad decidió reemplazarla por otra, mira desde el patio a través de la ventana. La mirada se dirige a quien hizo que Martín y Alejandra, los protagonistas de Sobre héroes y tumbas (1961), se encontraran por primera vez frente a Ceres. Esos dos seres no necesitaban citarse para encontrarse. Lo mismo que los protagonistas de Rayuela (1963), la gran novela armable de amor de Julio Cortázar, quien sentía que la noche era el umbral que los artistas atravesaban para penetrar el mundo onírico y renombrar las cosas que en la oscuridad son otras diferentes a las de la vida cotidiana diurna. La Maga y Oliveira andaban sin buscarse, pero sabiendo que andaban para encontrarse. Torvo, Sábato desecha coincidencias. "Yo era apático con Cortázar, no me llevaba mal, pero estábamos distanciados por cuestiones políticas y disímiles concepciones sobre la revolución, sobre todo". "Aquí, sin ir más lejos, en Buenos Aires, jóvenes que se pretenden revolucionarios (que al menos se pretendían en ese momento: es probable que ya tengan buenos empleos y se hayan casado honorablemente) recibían con alborozo el proyecto de una novela que podría leerse de adelante para atrás o de atrás para adelante. Hablan de las masas y de las villas miseria, pero, como aquellos marqueses, son podridos y decadentes exquisitos" (7). Artur Lindqvist, secretario de la Academia Sueca, en una entrevista publicada en el madrileño Diario 16, luego de justificar el hecho de que Jorge Luis Borges no haya sido galardonado con el Premio Nobel, explicaba que a Sábato le fue negado el reconocimiento "porque su obra es escasa" (sic). Al hablar al respecto ante la prensa, Ernesto más que defenderse a sí mismo, lo adargó a Borges. Él ha sido un admirador del autor de El Aleph desde joven: "los que llegamos después (de Borges) le debemos mucho, sobre todo en lo que a lenguaje se refiere (...). Cuando yo era estudiante lo seguía con fervor, así como por diferentes motivos admiraba a Roberto Arlt. Y ya de grande pensé que un escritor argentino ideal debía ser la síntesis de esos extremos" (8). Decía esto mucho antes de que llegara a la síntesis una vez transcurrida la última dictadura, mucho antes de que las digresiones u omisiones políticas los separaran definitivamente. Claro que mantuvo una admiración intelectual que lo llevó -antes del divorcio- a aceptar la conciliación de un Orlando Barone de 35 años, quien los reunió en bares como el Plaza Dorrego, citaciones de las que surgió el libro Diálogos Borges-Sábato (1976). Ernesto anotaba las ideas de Borges in situ. La última vez que se verían, relata Barone, sería en el Cementerio de la Recoleta con motivo del sepelio de la madre de Borges. "Pero yo corté con él, después de la dictadura, nunca más", le dice S. a la preguntona de Anita rebanando el aire con las manos. De todas maneras, es innegable que lo quiso desde que lo conoció vía Adolfo Bioy Casares, y emociona cuando imposta la voz, lo imita, "caramba, caramba", y le sale muy bien. A raíz de un accidente que casi le costó la vida (1938), los problemas congénitos de la vista se acentuaron y Borges adquirió progresivamente la ceguera que lo doblegó pese a las cirugías para evitarla, muchas solventadas anónima y económicamente por la anfitriona de estos escritores y directora de Sur, Victoria Ocampo. Borges, al quedar ciego, siguió escribiendo. Sábato, al correr el riesgo de perder la vista, decidió abandonar la literatura y liberar sus sueños a través de la pintura (1979-1984). "Mi oculista me advirtió que debía elegir entre seguir escribiendo o la ceguera. Le pregunté entonces si podía pintar. Me dijo que sí. Me puse contento porque desde chico quería dedicarme a la pintura", contó a Clarín. Sus gruesos anteojos enmarcan unos pequeños ojos atormentados por su existencia. Cualquiera pensaría que alguien que calza esos abotellados cristales es incapaz de leer sin ellos. Pero vean que cuando Anita le tiende El túnel para se lo autografíe, un Ernesto carente de lentes interpreta claramente el primer y el último capítulo, lectura entusiasta en matices, con el libro pegado a las narices y los ojos exudantes de lágrimas. Ana se apena de que su memoria humana sea la única que pueda atestiguar cada imagen y cada sonido de la lectura de este libro que nació del dolor. Luego del té, Ernesto invita a los remotos muchachos a pasar al atelier, otrora "el cuarto de Jorge", fallecido en un accidente automovilístico (1995). "Paradójicamente, la muerte de mi hijo me llevó a una necesidad visceral del sentido de la vida absoluta" (9) -Anita recuerda palabras leídas en los diarios. "Hay días en que me invade la tristeza de morir y, como si pudiera ser la muerte engañada, me atrinchero en mi estudio y me pongo a pintar con frenesí, confiado en que ella no me arrebatará la vida mientras haya una obra sin terminar entre mis manos" (10). La muerte y las pesadillas, por sinestesia, transformadas en Virgina Woolf, Jean-Paul Sartre y Vincent Van Gogh infernales. La parca y él, protagonistas andróginos de pinturas sabatianas, timadoras surrealistas. Un cuadro fue comprado por Amalia Lacroze de Fortabat por -sostiene- cien mil dólares, capital que la multimillonaria se habría arrepentido de desembolsar. "A Amalita la quiero mucho, somos grandes amigos", se resiste, finalmente agrega: "la actitud mercantilista es una porquería, esperan a que muera para que algo valga más; lo que ignoran es que viviré mucho más, tanto como mi abuelo de 104 años". Su atelier huele a seres entrañables que ya no están. Debajo, en el sótano, el piano que tocaba Jorge. Allí vivió Federico Valle. Arriba, arrinconada, una Singer con esta inscripción: "La máquina de mamá. ¡Cuántas lágrimas, cuántos recuerdos, cuánto amor!". Hay una calavera de su época platense. Sábato se espeja: "ese soy yo". Un remoto muchacho se arremanga frente al cuadro de Franz Kafka dejando a la intemperie un tatuaje que copia a esa pintura. Por su parte, Anita descubre un Informe sobre Palomas y -sobre el atril- un óleo húmedo, diferente de los anteriores, nocturnos, éste es -según uno de los jóvenes- "abstraccionista cromático" y -completa Sábato- significa la muerte, de los objetos. Anita sigue husmeando, exhuma de una caja fotos de quienes ya no existen, las ojea y las extiende hacia los demás. Entre ellas, una del pianista chileno Claudio Arrau, acostado en un sillón, fingiendo leer. "Yo tuve una relación muy estrecha con la música. Fue un impacto fuerte y lamentable la muerte de Astor Piazzolla, inesperada, él era grande y lo que pensábamos hacer también era grande, me refiero al Sobre héroes y tumbas melódico, que quedó incompleto. Qué vachaché", dice. "Qué vachaché", repite Discepolín, repite tango, repite la muerte en el barro, la resistencia a morir, repite el dolor por la muerte de los otros. "A Pedro Henríquez Ureña lo conocí como profesor de castellano en el secundario del Colegio Nacional y se fue de este mundo viajando en tren para dar clases". Henríquez Ureña introdujo el primer texto literario de Sábato en el universo Victoria Ocampo; se trataba de un análisis que Ernesto le hacía a La invención de Morel, de Bioy Casares. "Ureña era un hombre loable, humilde, cabal, familiero, es una perdida irreparable; le debo mucho de mi carrera a él". Anochece la noche y los trasnocha a todos. Es hora de bostezos, de regresar a la "ciudad monstruosa y despersonalizada" a través del túnel atemporal del tren que los espera en el cementerio de vagones y caleras. Sábato posa y firma los libros, ya sin leerlos, con los ojos vueltos hacia adentro. "Me alegra tanto divertirme con ustedes, con tanto cariño", dice. "Los jóvenes me hacen feliz, me salvan de la angustia", se conmueve y sonríe. Anita lo abraza con paroxismo ("gracias, gordita bonita"). Si ha comprendido qué significa "todos somos cadáveres momentáneamente en vida" es porque vive la frase en carne propia. Algo de sí ha muerto para ella, porque se ha trasvasado hacia Sábato. A cambio, Anita recibe la angustia, como respuesta necesaria. (La angustia referida por S., angustia por días alargados y deformados como tenebrosos espíritus sobre las paredes del tiempo. Sábato pronuncia el silencio y al pronunciarlo, encarna el pacto implícito de este día particular, desheredado de otros días en los que reinaba el dios Infancia. Sábato es un adulto y los adultos, fantasmas de ese dios Infancia muerto. Ernesto huye a la condición de fantasma acordando un contrato con los remotos muchachos que aún poseen una infancia, agonizante, pero todavía infancia. Un convenio a presentirse. Un pacto para poder vivir, mientras su tiempo no se detenga.) Ahora estos jóvenes, que -para acceder a la casa- fueron citados previamente, desandan el camino sin ser los mismos, recogidos en una común intimidad, recorren un pasillo en cuyas paredes cuelgan fotos de personajes que actuaron en la novela de la vida del escritor: de sus padres inmigrantes, de Jorge, y de Elvira, hija de un amigo y asistente desde hace 23 años. Llegan a la puerta con el llanto de la muerte en el cogote. Saben que están escindiéndose, cada vez más remotos. Anita se ha quedado en Sábato, devenida en un personaje, en tiniebla, en recuerdo, o en la nada. Salen al jardín pero Sábato no los sigue porque, advierte Betty, hace frío. Entonces, Sábato, desde la cocina, pide que no lo dejen solo, que la muerte no lo deje solo: -Ya que vinieron hasta acá, los espero en mi entierro. Sábato es uno de esos hombres minúsculos que desatan grandes pasiones, pasiones que devienen en tragedias, tragedias que transforman al hombre minúsculo en mayúsculo. Un héroe de nuestro tiempo. Era -es- Héctor Yánover, el librero más famoso de la Argentina, quien subraya que Jorge Luis Borges fue ciego por fuera pero que veía por dentro las enigmáticas tinieblas humanas. Esta temática ha invadido a Sábato desde siempre, desde sus obsesiones más oníricas que ni él ha descifrado todavía, obsesiones que se encarnaban en Allende, su personaje de El túnel (1948), insuflaban su cenit en el Informe sobre ciegos (1961) y repuntaban en sus pinturas manchadas por el horror de la noche. Anita descubrió que Sábato intentaba atravesarse hasta alcanzar esas tinieblas mediante el recuerdo, las pesadillas, las bromas, la evasión del tiempo y el encuentro con los jóvenes, todo esto -al fin y al cabo- para escaparle no a la muerte, sino a la ineludible soledad de la muerte (11), para rehuirle a la seducción de ese abismo en que no cabe la palabra instante, para alejar unos años más ese vacío de eternidad, de paz, de esencia, en el que las manecillas del tiempo deciden detenerse, justo ahí, entre la vida y la muerte. Notas 1. Ernesto Sábato, Abaddón El Exterminador, Buenos Aires, La Nación, 1991, pág. 428. 2. Autocalificado de Outsider. Orlando Barone, La importancia de llamarse Sábato, Revista Argentime, año II, número 11. 3. Por qué vivo aquí, testimonio recogido en www.santoslugares.com. 4. Verona, Eduardo: "¿A quién no le hubiera gustado hacer aquel golazo de Maradona?", revista El Gráfico, Nº 4.087 (3 de febrero de 1998), págs. 36-42; citado en El Pasajero, año 3, número 19, pág. 14. 5. Conversación con la autora. 6. Anticipa (en una carta) a la revista Gente (la carta) a su querido y remoto muchacho. Califica en ambas a Schumann de desdichado y maravilloso, y expone los casos Sainte-Beuve vs. Stendhal/Balzac/Schumann. Ver De Sábato, Revista Gente, Nº 100, año 2 (22 de junio de 1967), pág. 49. 7. Ernesto Sábato, Abaddón El Exterminador, Buenos Aires, La Nación, 1991, pág. 116. 8. Sábato sobre Borges, Revista Gente, Nº 106, año 3 (3 agosto de 1967), pág. 11. En este artículo, además, dice: "Luego nos separó esta ardua realidad de la Patria, que ha separado a tantos argentinos. No sé si él ha sentido este alejamiento. Yo sí, mucho". 9. Un pesimista que llega a la esperanza después del dolor, Clarín, Información general (20 de diciembre de 1998), págs. 58-59. 10. Sábato: "No soy un viejo gagá", Crónica (26 de junio de 2000), pág. 22. 11. Sobre héroes y tumbas: "...sus ojos estaban vueltos hacia adentro, como cuando se piensa en cosas pasadas y se trata de reconstruir oscuros recuerdos (...) a sus pies el abismo negro, una fuerza irresistible lo empujó de pronto a saltar hacia el otro lado (...) como si se sintiese impulsado a saltar a través de un oscuro abismo hacia el otro lado de su existencia....". Advertencia: Anita es un personaje de ficción. Cualquier parecido del relato con la realidad es pura coincidencia. Agradecimientos: En primera instancia, al cálido Diego Curatella y a las deferentes Betty y Gladys. En otra, al poeta Ariel Fleischer, a Martina Marengo, Alejandro Marzioni, Gustavo Salvini, Nahuel y Fabio, sin cuya colaboración Anita hubiese vivido un encuentro diferente. ** Amalia Gieschen agieschen@datafull.com Periodista y poeta argentina (Buenos Aires, 1982). Colabora en la redacción de diversas revistas culturales de su país y del extranjero, así como en la producción de algunas emisoras argentinas de radio y en la traducción de libros del inglés al español. Su primer libro, Deciles de amor para el mesonero del pueblo, será editado en España por El Taller del Poeta (http://www.tallerdelpoeta.com), editorial dirigida por Fernando Luis Pérez Poza. === Jean-Paul Sartre Héctor Miolán =================================== Sartre, ese filósofo de la ética incuestionable, para este 21 de junio habría cumplido noventa y nueve años, pero la muerte, esa enemiga y amante de la vida de los filósofos y los poetas, le venció en su querido París, mas no la política y las prebendas del sistema. La figura de Sartre crece más aun. Alguien desde la derecha intelectual, Bernard-Henry Lévy, dijo que el siglo pasado francés fue del filósofo. Yo digo que todos los siglos serán de Sartre, por la sencilla razón de que éste, al igual que los grandes filósofos, se eternizará, tanto como Platón, Aristóteles, Nietzsche, Heidegger, Lukács, Benjamín y otras especies raras que pare la humanidad cada cierto tiempo; especies estas que se distinguen como moscas entre leche de las demás. A Sartre, y siento que tengo que contarlo, lo conocí por referencia automática y gráfica, repito, lo conocí en reportajes de la revista Vanidades, allá por los finales de los sesenta. Esta revista la leía en casa de una tía situada en la capital. En ese mismo espacio fue que leí por primera vez a otros filósofos como Julián Marías y Ortega y Gasset, en los periódicos Listín Diario y El Caribe. Confieso que Sartre primero me conquistó como intelectual éticamente hablando por su conducta superadora de E. Zola; porque su inteligencia preclara la puso al servicio de todos los indefensos del mundo y tuvo el coraje de rechazar el premio Nobel allá por los sesenta, específicamente en el 1964. Era, en lo filosófico, avanzado, y su evolución al marxismo, entiendo, se quedó en el camino, pero en lo político fue más o igual que cualquier marxista, tan revolucionario. Admiro de Sartre su hondura y compromiso intelectual, también sus análisis filosóficos, aunque no comparta sus puntos de vista existencialistas, que lo ubican dentro de cierto eclecticismo, pero reconozco que él creó su propia filosofía dentro de esta corriente dominada ideológicamente por la fenomenología y el idealismo reaccionarios. Su literatura está y estuvo bañada por ese humanismo existencialista, el cual lo diferenciaban del existencialismo anterior a él, de Kiekergaard y Heidegger y otros enredados en el reaccionario postmodernismo de hoy, lacra ideológica que pretende sustituir la filosofía progresista de Sartre y los marxistas. El vulgo de hoy goza con el capítulo sartreano de lo erótico y su relación amorosa con Simone de Beauvoir, quiere ser reduccionista y evade hincarle el diente a la filosofía que éste construyó. Porque Sartre no se quedó en la simplicidad de historizar la filosofía, la teorizó, la exprimió, la hizo imaginación y su ontología, aunque no estoy de acuerdo en todo con ella no se quedó en la simple interpretación del lenguaje y el ser. No le buscó simple metaforización a las palabras filosóficas y literarias; en pocas palabras, no contrabandeó con ellas como hacen ciertos hermeneutas de hoy. El concepto sartreano de filósofo se ve en su obra Crítica de la razón dialéctica, donde le dio un duro manotazo a los seudofilósofos de ayer y de hoy, los cuales entonces no pasaban de ser simples filósofos de academia. Veamos lo que dijo Sartre: "No es conveniente llamar filósofos a los hombres de cultura que siguen a los grandes desarrollos y que tratan de arreglar los sistemas o de conquistar con los nuevos métodos territorios aún mal conocidos, estos hombres son los que dan funciones prácticas a la teoría y se sirven de ella como si fuera una herramienta para construir o destruir: explotan la propiedad, hacen el inventario, suprimen algunas modificaciones internas; pero siguen alimentándose con el pensamiento vivo de los grandes muertos...". Y más luego dice: "Propongo a estos hombres relativos les llamemos ideólogos" (Sartre, J. P., Crítica de la razón dialéctica, pág. 18, Tomo 1, Editorial Losada S.A., Argentina, cuarta edic., 1995). Esta concepción de Sartre aún hoy se puede discutir y desmenuzar en toda su entereza teórica y filosófica. Pone a pensar y a identificar y a desmitificar lo que es realmente un filósofo. Dejo en la mesa esta consideración sartreana y espero la tomen con instrumentos rudimentarios, modernos o postmodernos. ** Héctor Miolán miolan_hector@hotmail.com Poeta, ensayista y crítico literario dominicano residente en Nueva York. Realiza actividades de promoción cultural en la comunidad dominicana en Estados Unidos. Ha publicado en periódicos y revistas literarias dominicanas. Fue director regional, encargado de la ciudad de Nueva York, de la revista Libre, que circula en Tierraweb.com bajo la dirección del escritor Alfieris Bonilla. Pertenece al grupo de investigaciones científicas y culturales Siglo XXI. === Dos artículos sobre la guerra Domingo Alfonso Bacalao (hijo) ===== *** Guerras sin Tom ni Sonia No existe tal cosa, ejércitos buenos, ejércitos malos. Existen soldados, con una orden: matar a los soldados enemigos antes que los soldados enemigos los maten a ellos. La segunda opción es tomar prisioneros. El problema de tomar prisioneros es que media hora antes unos y otros intentaban devastarse. Que es, cuando menos, dar lo mejor de sí en una conflagración. Ningún tratado internacional, que los hay por muchos, sobre los modales a observarse con los prisioneros de guerra, ha entendido bien ese resentimiento. "¡Que le des un vaso de agua! Está bien, está bien... Pero conste, sargento... Me lanzó una fragmentaria cuatro kilómetros atrás...". De las guerras tengo que decir, son buenas para que cada quien enseñe lo peor de sí mismo, o lo mejor, pero esto es menos usual. A nuestra especie no la vemos de común mostrando bondad en situaciones que no son extraordinarias, de ahí mi escepticismo para que la muestren cuando la vida y la muerte son la apuesta puesta sobre la mesa. No me sorprenden las barbaridades de la guerra porque la guerra es, en sí misma, una barbaridad. Vidas sorprendidas en su último aliento, despropósitos y más despropósitos, la guerra convierte en normal lo que no puede ser normal. El asesinato de la madre judía embarazada de seis meses, y los de sus cuatro hijas. La tragedia de los palestinos desplazados a guetos, listos a morir por orden alfabético. ¡No, no me sorprenden! Tampoco deben sorprendernos las torturas a civiles iraquíes a manos del ejército estadounidense. No deja de pillarme, sí, que nos conmovamos por unas historias y que otras en cambio, las excusemos como normales. Es esa visión rosa, a mitad de camino entre la estupidez y un razonado cinismo, a según que, hay ejércitos buenos, la que tanto me enfada. A mis hijas que tengo, y a los otros que ya vendrán, pretendo enseñarles, al menos, el buen juicio que no distinga a unos seres humanos de otros. A que con serenidad y mucho de bondad sean lineales en la harta complicada misión de un acendrado espíritu de justicia. A eso y no a otra cosa me refiero. Tengo, como muchos(as) otros(as), la enorme responsabilidad de no llenar las páginas de los periódicos de enunciados y sugerencias que hagan aun más inhóspito este mundo. Yo pretendo honrar esa responsabilidad. De ahí que no acepto, porque no se puede aceptar, el morbo que algunos políticos venezolanos le ponen a un eventual conflicto armado con Colombia. ¿Será que combatirán en la hora menguada de la frontera volátil? No lo creo, correrán de primeros. La falta de cojones y la sobrada imbecilidad son desproporciones simultáneas en este tipo de personajes. *** Verdades elípticas Las guerras no arrancan en los campos de batalla. Las ráfagas inaugurales, acaso superiores a las de utilería, están lejos de constituir el auténtico primer misil. ¡La selección del enemigo! Tras el infamante atentado contra Las Torres Gemelas del World Trade Center el 11 de septiembre de 2001, el presidente Bush escogió el suyo, Saddam Hussein y la desconsiderada dictadura baazista. Sirvió Bin Laden, financista e ideólogo confeso del atentado, a efectos de reconocer, salvo Persia, la cartografía comprendida desde Mazar-e Sharif hasta Al Basrah, y para el emplazamiento militar en oriente medio. La salafia jihadia o salafismo combatiente, la red swarming del millonario terrorista, amplísima y de comandos descentralizados hace que -como apunta David de Ugarte-, tomada en su conjunto, sea poco vulnerable, y no constituía como tampoco la reducción de un solo hombre, victoria categórica. Por otra parte, acerca del Saudí, pronto tendría la administración americana que dar hartas explicaciones sobre el morreo de vieja data entre su familia y la de Bush, generosamente compiladas por el director Michael Moore -ganador de un Oscar en 2000 por su controversial documental Bowling for Columbine- en Fahrenheit 9/11. Una peli tan surrealista como cierta, demasiado para el gigante Disney, que pese a su experiencia con la fantasía, ha decidido vender lo que antes produjo a la Miramax Films de los hermanos Weinstein. Un año antes el cronograma táctico norteamericano lucía invencible. Superioridad tecnológica-militar asfixiante y lealtad unánime -razonada en la guerra como doctrina preventiva- de las grandes cadenas televisivas. El tiempo de la guerra formal cayó vencido, así el tirano, en su lugar una cruenta e irreductible resistencia cobró finalmente las omisiones acordadas, la fidelidad patriótica se hizo incómoda tras interminable goteo de videos, boletines, imágenes y crónicas filtradas en las webs encargadas, para mayor inri, de erosionar el antiguo dogma sobre cómo el control de los grandes media garantizaba la opinión pública. En su lugar se erige algo de lo que en lo sucesivo oiremos hasta el cansancio, el swarming informativo. Hermano bermejo del swarming bélico. Nueva dimensión social de la tecnología, ya no unidireccional en mandos corporativos y sí de hilos o reticular. Dice Ugarte que vencer no es igual a controlar el terreno, aunque ayuda, agrego yo. La forma contemporánea de conflicto es el swarming, no la batalla de tanques. Una guerra irregular en la que distintos grupos y tendencias, no coordinados explícitamente entre sí, en una suerte de orden espontáneo del caos y apenas centralizados en la doctrina común de sus filas, aumentan su virulencia hasta aislar a los ejércitos tradicionales sin dejarles posibilidad real de respuesta. En Venezuela el swarming ha servido como modelo teórico. La guarimba, por ejemplo, una red como dirección, sin jerarquía, en la que cada quien sabe lo que se debe hacer. El swarming informativo que practica el gobierno para evitar el aislamiento en el monopolio editorial y, finalmente, el verdadero modelo organizativo del llamado proceso, la red de redes. ** Domingo Alfonso Bacalao (hijo) domingobacalao@netuno.net.ve Abogado y ensayista venezolano (1968). Artículos suyos son constantemente publicados en revistas, diarios, semanarios y otros medios de comunicación impresos y electrónicos de Venezuela y otros países. === Una solicitada de Macedonio Fernández Carlos Barbarito =========== Entre enero y mayo de 1945 circuló en Buenos Aires la revista Latitud. Dirigida por Jorge Thénon, Enrique Amorim, Leopoldo Hurtado, María Rosa Oliver, Antonio Berni, Norberto Frontini, Horacio Cóppola y Luis Falcini, fue una publicación mensual que, como muchas en la historia de la literatura argentina, tuvo una duración fugaz. En el número inaugural, Lázaro Riet (seudónimo de Enrique Amorim), da a conocer una crítica a la obra de Macedonio Fernández. Lamentablemente no pude leer ese texto, sí logré tener acceso a la respuesta del escritor, publicada en Papeles de Buenos Aires, cuyos directores eran los propios hijos del autor de Museo de la novela de La Eterna, Jorge y Adolfo de Obieta, en el número 5. Papeles de Buenos Aires se difundió desde la capital argentina entre setiembre de 1943 y mayo de 1945. Se publicaron cinco números. Entre sus colaboradores merecen citarse a Enrique Molina, Olga Orozco, Oliverio Girondo, Juan Carlos Paz, Luisa Sofovich y Witold Gombrowicz. *** Solicitada (de Agradecimiento) A Lázaro Riet: Si mi carrera literaria fuera un éxito, la actitud de Ud. podría ser, o no, envidia. Como fracasos no se envidian, seguro estoy de la sinceridad de su juicio. Pero, tan, tan justo no es. Tan, tan mal no escribo. Quizá no le guste saber que Ud. me ayuda; siempre he creído que la simple "mención de autor" beneficia a éste, igual con adjetivaciones adversas que con aprobaciones. Los dos estamos en lo mismo: en cobrar existencia. Yo paso todo el invierno en quitarme el frío. Y todo el año en quitarme la inexistencia. A ello Ud. me ayudó; no tanto como para hacerme resucitar, como hicieron conmigo tantas veces Scalabrini Ortiz, Borges, Hidalgo, González Lanuza, Soto, Bernárdez, González Carbalho, Marcos Finguerit, G. Laferrere, Denis-Krause (de Gómez de la Serna no digo que me resucitó pues hasta puedo decir que me nació). Particularmente H. Rega Molina inventó un Obituario de Resucitados e inauguró la Sección conmigo, el más muerto y resucitado por año. Todo viviente es inmortal, sólo que el hombre lo es con miedo de muerte; y sólo se lo quita consiguiendo que le tuesten la "existencia", y este tostado, esta consistencia se la da a su existencia la mirada (mención, publicación) a su existir y su nombre. Las ciudades, en partes las patrias y la unidad universal de la humanidad, no han sido hechas porque el hombre sea sociable; no lo es, sino conventillero: toda la publicidad, cátedras, libros, oratoria, arte, es para que nos vean la existencia; sin color, olor ni sabor, el agua no tuesta el pan. La vida que nos miran se calienta. Quedemos agradecidos. (Sería largo enumerar todo lo que, de puro conventillero, ha hecho el hombre: casi toda la Historia. Mandar, entrometerse, enjaular a las tribus felices y hacerlas trabajar a horario, cambiar íconos, misionar, imponer opiniones, cambiar modos de vivir y gobiernos). Me quedé pues sin lo único que hubiera podido darme creencia en un éxito: me sigue faltando el primer envidioso. Creo muy certera su crítica en cierta parte; creía saber yo sólo dónde estaba mi falla principal. También se puede acertar descubriendo algo bueno en un autor. No hay que especializarse tanto. Creo en su éxito, y se lo deseo, en los talentos de crítico, que son dos. También opina que el libro es innecesario. Pero, ¿qué hago yo ahora? O Ud. no es un crítico necesario o si lo es debe darme el remedio. ¿Cómo hago para que no exista, si ya está publicado? Ayúdeme Ud. a financiar su inexistencia de presente. O si no, Ud. es mal conveniente pues es antisocial señalar defecto no remediable; la crítica necesaria vale por lo que ilumina y auxilia y hasta reconduce a uno a la autocrítica, en la que somos tan remolones. Ya dije, a propósito de la Historia, lo que no debemos ser; hay que elegir entre no entrometerse o ayudar. Es fuerte cosa verse clasificado "autor innecesario"; en mi inocencia me fié; los críticos por usual cortesía no ponen tanta Cantidad en sus vocablos de censura. Nos han preparado mal para la Verdad, que es la única preocupación de usted. Agradezco la mención y lo saludo. Macedonio Fernández (En Papeles de Buenos Aires, Nº 5, mayo de 1945) ** Carlos Barbarito barbarito694@hotmail.com Escritor argentino (Pergamino, 1955). Ha publicado diversos libros, como Teatro de lirios (1985), Caballos y otros poemas (1990), Bestiario de amor (1992), Desnuda materia (1999) y Puntos de fuga (2002), así como otros títulos en ediciones artesanales y en colectivas. En Internet textos suyos pueden leerse en su página web, http://d-sites.net/barbarito, así como en los sitios Brindin.com, Etcétera (Brasil) y Caminos de Pakistán (España). Ha obtenido, entre otros, el Premio Fundación Alejandro González Gattone, el Premio Fundación Argentina para la Poesía, el Premio Raúl Gustavo Aguirre de la Sociedad Argentina de Escritores y el 3r Premio Enrique Pezzoni del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Integra el Consejo Editor de la revista Matérika de San José de Costa Rica y el staff de Los Noveles. === Marosa, la testigo Héctor Rosales ================================ Ayer estuve repitiendo su nombre durante toda la jornada. Se lo dije a la gente que me acompaña en el trabajo, lo escribí en mails y en una pequeña hoja de papel reciclado, muy parecida a las que ella empleaba en sus singulares cartas manuscritas, que llegaron a mí como señales de un lago verde, ancho, hondo y apacible, ubicado en el centro de mis raíces, en el centro del bosque del sur. No obstante, yo sabía que el agua escrita trasladaba igualmente vedadas turbulencias y que guardaba como un amuleto transparente las más diversas codificaciones de los minerales, animales y plantas que se tuteaban en el fondo. La lectura de su obra literaria corroboró con lujo estas impresiones epistolares. Hoy, recorriendo en internet las apuradas notas necrológicas que le destinan distintos periódicos, hallé unas declaraciones suyas que deseo subrayar: "Hasta los cuatro años fui, me parece, como todo el mundo. Pero ahí sufrí una perturbación... Decía los cuatro años... entonces quedé, me transformé en una testigo, sensible y ardiente, de todas las cosas". "Mi protagonismo era como testigo: las cosas pasaban, yo las miraba en profundidad, con una atención extrema y dolorosa. Quedé expectante". Años atrás, durante una de mis visitas a Montevideo, Marosa me había regalado dos volúmenes que reunían prácticamente la totalidad de lo publicado hasta el momento. Bajo el título Los papeles salvajes (I y II, Arca, Montevideo, 1989 y 1991 respectivamente) quedé delante de un inmenso muestrario de hallazgos narrativos y poéticos, unificado por una voz de intensa claridad, hechicera, embriagadora, que instala al lector en un mundo donde todo puede suceder. Recuerdo las sagas familiares, las figuras de la madre, la abuela, la hermana, sus peculiares alimentos, los miedos, la recurrente evocación de los escenarios cotidianos, el entorno de confortable y sin embargo amenazante naturaleza, el transcurrir de un tiempo que parecía detenido, los seres y actos criados en el seno de una imaginación que mezclaba candidez, perversión, amor, fidelidad a una niñez y juventud mitificadas, violencia, ternura y, lo que más me conmovió, lo que la autora no nombraba directamente pero estaba agazapado en cada fibra de su largo discurso visionario: una voz insólita que estaba contando más allá de vegetaciones, ritos, maquillajes, extravagancias, faunas y fantasías, una de las más rotundas experiencias de soledad que yo haya conocido. Confieso que no tengo ánimo (nadie tan incapaz de obituarias como este servidor) para desarrollar aquí algunas notas sobre el muy personal universo estilístico de nuestra autora. Había pensado, incluso, en escribir un poema, embargado como estoy por esa sensación de despojamiento que deja la imprevista muerte de un ser querido. Pero otra amiga, Rosario Vidal, me aportó hace un rato un inmejorable aliado. Charo me acercaba en un mail un soneto de otra extraordinaria poeta uruguaya (de la misma raza espiritual de Marosa y amiga suya), Concepción Silva Bélinzon (Montevideo, 1903-1987), precisamente dedicado a la autora que nos reúne en estas líneas. Junto a Concepción, pues, expresamos: Más sabes que los astros A Marosa di Giorgio Más sabes que los astros la armonía del que siempre te tuvo, en su corona, la cascada del bosque que pregona tu voz más que el silencio yo diría. Sobre dolientes líquenes vigía hasta la niebla misma te perdona; y el lagarto inceleste se abandona por luz tan verdadera que lo guía. En su gran Mano de Oro tu cabeza, junto al niño que cuidan las doncellas no conoces secretos ni flaquezas. Como el sol en las uvas moscateles, supiste madurar con las estrellas la rueda se derrumba en tus laureles. María Rosa di Giorgio Médicis (Salto, 1932 - Montevideo, 2004), fallecida este martes 17 de agosto, trascendió sus fronteras hasta convertirse en una de las más importantes escritoras uruguayas y latinoamericanas del siglo XX. Desde su libro inicial, Poemas (Salto, 1954), al que siguieron títulos como Humo (Santa Fe, Argentina, 1955), Druida (Caracas, 1959), Historial de las violetas (Montevideo, 1965), Magnolia (Caracas, 1965) hasta esa formidable recopilación ya mencionada: Los papeles salvajes, cuya primera edición data de 1971 (Arca, Montevideo) y la más reciente y aumentada (Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires) es de 1999, la poesía de Marosa di Giorgio ha ejercido una poderosa influencia en nuevos creadores y una aceptación de público y crítica en constante crecimiento. También su narrativa, atravesada por el mismo aliento poético, y con libros como Mesa de esmeralda (Montevideo, 1985), Camino de las pedrerías (Planeta, Montevideo, 1997) y Reina Amelia (Buenos Aires, 1999), entre otros, contribuye a una amplia respuesta de lectores, que además han venido colmando los recitales que la autora ha ofrecido en distintos escenarios de su país y del exterior, o en los festivales poéticos de Rosario (Argentina) y Medellín (Colombia). En este último obtuvo en el año 2001 el premio internacional de poesía en lengua castellana por su obra Los papeles salvajes. Un hecho decisivo para el prestigio internacional de Marosa fue el dossier sobre su trayectoria realizado por Diario de Poesía (Nº 34, Buenos Aires, 1995). El año pasado, coincidiendo con la distribución en España de las ediciones argentinas de Los papeles salvajes y Reina Amelia, y de un recital que Marosa ofreció en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (enero 2003), el suplemento Babelia (El País, Madrid, 29-03-2003) publicó a una página una entrevista con la poeta y una reseña literaria que extendieron todavía más el número de lectores interesados en abordar el universo marosiano. Esta noche regreso a un agosto de 1986 en Montevideo. Entro en un célebre café de la Plaza Libertad, ese "Sorocabana" donde hace años ejerce su reinado de inefable testigo vital Marosa di Giorgio. Me presentarán a la poeta descendiente de italianos y vascos, a la druida que vino del norte salteño para radicarse en la capital uruguaya en 1978. Reconozco de inmediato su pelo largo y rojo, sus labios que aprietan ese mismo color y escuchan todo lo que ocurre, compruebo en la mirada oscura, tibia y directa, algo lejano sellado de tristeza y suprema comprensión. Nos saludamos. Compartimos mesa y amistades. Comienza el diálogo. Llegarán después sus versos, la fascinante ruta por sus páginas, el cariño fraterno y compañero, los puentes de papel. Y aquella eterna lámpara en el bosque violeta, que hoy enciendo con su nombre. ** Héctor Rosales hrosales@cafeinternet.es Poeta uruguayo (Montevideo, 1958). Desde 1979 reside en Barcelona, España. Ha publicado los libros Visiones y agonías (Barcelona, 1979; 2ª ed. corregida y aumentada, New Jersey, 2000), Espejos de la noche (Madrid, 1981), Carpeta 1 (Barcelona, 1982), Espectros (Gijón, 1983), Desvuelo (1ª ed., Montevideo-Barcelona, 1984, 2ª ed. corregida y aumentada, Barcelona, 1997; 3ª ed., 1999, 4ª ed. e-book, San José de Costa Rica, 2001), Alrededor el asedio (tres eds.: Montevideo, 1989/92/93, Primer Premio 1992, Ministerio de Educación y Cultura, Uruguay), Habitantes del grito incompleto (Montevideo, 1992) y Mientras la lluvia no borre las huellas (Barcelona, 2002). Además ha publicado diversos folletos, como El manantial invertido (cuatro eds.: 1994/96, 1995), y las breves antologías Voces en la piedra iluminada / Diez poetas uruguayos (Toledo, 1988) y Chapper, las espinas del verso (Montevideo, 2001). Su obra es reseñada en antologías, catálogos, libros colectivos y publicaciones de diversos países; algunos de sus textos se han traducido al francés, portugués, catalán, gallego, polaco, inglés y alemán y ha colaborado en numerosas revistas de arte y literatura. Su página web en http://www.hrosales.com contiene material literario y notas biobibliográficas del autor. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === La poética de Rilke en sus propios textos Oscar Portela ========== Si sólo en imágenes habita el hombre, en el espíritu, que ata al hombre a la totalidad, se hallará también lo salvador. La mirada del poeta deberá ser de tal modo que pudiera ver aun en lo terrible y en apariencia sólo repulsivo lo que Es, y que también tiene importancia con todo el resto de lo existente. "Así como no se admite elección alguna, tampoco se permite al creador que se aparte de ningún ser existente: un solo rechazo -afirma R. M. Rilke, y es menester escucharlo sobre todo hoy-, en cualquier momento lo arroja del estado de gracia, y lo convierte irremediablemente en pecador (Cartas a Cézanne) y también enfatiza: "Acostarse con un leproso y compartir con él todo el calor de uno mismo hasta la calidez del corazón en las noches de amor: es necesario que eso haya sucedido alguna vez en la vida de un artista como superación hacia una nueva beatitud". Esta beatitud es una nueva manera de comunión entre hombre y mundo, no un relegarse místico en las entrañas de un absoluto allende el habla y las apariencias. "Ah", canta ditirámbicamente Rilke, "nosotros contamos los años, y hacemos divisiones aquí y allá; acabamos y comenzamos y vacilamos entre lo uno y lo otro. Pero hasta qué punto es uno todo lo que nos sucede, cuánta relación hay entre una cosa y otra; surge y crece, y va hacia sí misma, y nosotros en el fondo sólo tenemos que estar aquí, pero simplemente, pero con empeño, como la tierra que consiente las estaciones, clara y oscura, y totalmente inserta en el espacio, no anhelando descansar sino en la red de los influjos y fuerzas en que las estrellas se sienten seguras" (Cartas a Cézanne). Y así llegamos a ver en la muerte no la duplicidad ontológica que mancha todo ente y la percepción de todo lo real, sino "el lado de la vida que no se halla vuelto hacia nosotros y que nosotros no iluminamos"; es preciso -insiste Rilke en una carta al conde von Hulewicsz-, que tratemos de realizar la mayor conciencia de nuestro existir, que se halla en los dos ilimitados dominios y se nutre inagotablemente de ambos. La verdadera forma de la vida, y la sangre del más amplio circuito, corre a través de ambos; no hay un más acá ni un más allá, sino la gran unidad, en la cual los seres que nos rebasan, los "ángeles", encuéntranse en su morada. Y ahora, la posibilidad del problema del amor en este mundo, ampliado así por su más importante mitad, total al fin y a salvo". En otra parte concluye Rilke esta afirmación: "Fortalecer la confianza en la muerte desde las más hondas alegrías y magnificencias de la vida y a la misma muerte, que nunca fue algo extraño, y ajena, hacerla de nuevo como a la callada cosavedora de todo lo que vive, más reconocible y palpable" (Epistolario español). Y ya en el vislumbre de la total unidad donde todo instante conlleva en sí la impronta de lo eterno porque pertenece a la totalidad del Ser, Rilke escribe: "Este ligero estar ahí de un hombre, de un viviente, sobre la cara de la muerte, es como el hechizo de aquel poema griego en que dos amantes intercambian sus vestidos, y así confundidos y trasmutados se abrazan cada uno en la envoltura y en el calor del otro". (Epistolario español). Suprimidos los dualismos de la diferencia ontológica, preparados para recibir a los muertos que viven en nosotros, podemos también advertir: "tensa y animosa, sin prisa, la estrella cayendo a través del espacio de la noche, era como si cayera al mismo tiempo a través de mi interior", y en otra parte escribe también: "la llamada de un pájaro, sobre la cual yo tuve que cerrar los ojos, son simultáneamente en mí y fuera de mí como en un espacio único e indiferenciado"... Al fin, encontramos el alma de Orfeo, padre del poema, origen de lo invisible que se encarna y rehuye eternamente lo visible. Él es el Dios de la transformación y su canto (el canto del poeta) es la reunión de todo lo que Es. Por eso pudo Rilke escribir en los Sonetos orfeos: "Canto es existencia". El canto es la fuerza pura que atrae todo ente en pos de sí, hasta la noche del desamparo sagrado; así lo afirma Heidegger cuando dice: "El canto ni siquiera necesita imitar lo que hay que decir". El canto es el pertenecer al todo de la recepción pura. El cantor es atraído por la corriente del viento del inaudito medio de la naturaleza plena. El canto es él mismo: "Un viento" (Sendas perdidas, trad. Rovira Armengol). Rilke es, en este sentido, el único poeta órfico de nuestra edad. Orfeo representa la necesidad de que todas las cosas desaparezcan: "¿No es demasiado si el vaso de rosas a veces sobrevive? / ¡Oh! ¿Cómo no comprenden que le es preciso desaparecer?" (V. S. de Orfeo). Mas, "por encima del cambio y del movimiento / más vasto y más libre / perdura aún tu preludio. Dios que empuñas la lira". El ángel donde se opera la transformación de lo visible en invisible es vástago del Dios de la lira, que fundió en su canto redentor los reinos de Dionisos y Apolo; lo invisible e inmensurable y el ámbito mesurable, que hace al aparecer de cada ente en su ser. La lira de Orfeo es la música del Dios que hace mover los mundos; el canto es la ley más profunda de todo lo que existe. Orfeo es, de este modo, el poeta de lo abierto en donde el divorcio contra todo lo que es queda superado en la "reminiscencia inversora" donde la muerte es: "'La ley ("gesetz"), así como la sierra ("gerbirge") es la unión de las montañas ("berge") es el conjunto de su estructura" (Heidegger, Sendas perdidas). No puede dejarse de lado la afirmación de Blanchot de que Orfeo convierte el movimiento de morir en movimiento infinito y posibilidad infinita de seguir muriendo en el interior de lo que es, por lo cual se regresa eternamente desde el no ser al ser. Por fin el hombre se ha convertido en pastor y guardián del ser contra el elaborar objético y su medida; la caducidad de todo ente y de todo el mundo sujeto a la representación y a la conjunción de lo "realizable del elaborar y lo objético del mundo". (Heidegger). "Para nosotros", dice Rilke, "es grande ser flor". Su itinerario se remonta constantemente a las faldas del monte Kaukaión. Como Orfeo, Rilke va en busca del amor (Eros es más antiguo que cualquier otra divinidad) y por él cruzó de lo visible a lo invisible: "Tal como somos nosotros, los fugitivos, pasamos sin embargo por entre las fuerzas perdurables para cumplir un cometido divino"; también para salvar al todo de la noche del mundo (el corto día de la técnica) acudió a la revelación de la palabra poética que es cura por la luz: Orfeo o Arpha: de "aquel que cura por la luz" (Edouard Schure); hablar así es ya una transparencia gloriosa, dice Blanchot en El espacio literario. Como Orfeo, Rílke se convirtió en su propio canto, haciendo de la naturaleza la trascendencia misma, la unión de todas las cosas en el país de los hiperbóreos y el camino que conduce al templo de Delfos: "Almendros en flor, la única tarea que podemos realizar aquí es la de / reconocernos, sin el menor resto de duda / en la manifestación de lo terrenal" (Epistolario español). A partir de Holderlin, de Rilke, de Nietzsche, es posible pensar hoy el significado de esta frase: "No hay nada nuevo bajo el sol sino lo antiguo en el inagotable poder de metamorfosis de lo inicial...". "La historia es acontecer (advenimiento) (ankuft) de aquello que no ha dejado de ser, y nada sino esto viene a nosotros" (Heidegger, Principios del pensamiento). Sólo por ello podemos nosotros cantar con Rilke en medio del corto día de la técnica: "La existencia aún reserva encantos; en cien lugares está todavía en sus comienzos / un juego de fuerzas puras / y a las cuales nadie toca a menos que se arrodille y venere" (XX, S. a Orfeo). La veneración del poeta sólo se dice celebrando; la celebración del poeta es el fundamento de un originario acordar, tomar medida de lo que es (el ente), la celebración es el cofundamento que recibe el mundo en cuanto tal y su correspondiente hábitat; la celebración es el corresponder del hombre a la libertad como fundamento; es el libre claro de lo abierto en donde luz y sombra juguetean libremente recreando de este modo, eternamente, el mito y la génesis del poetizar y devolviendo al hombre, el cetro de una nobleza verdadera: el antiguo poder de desaparecer para que lo invisible y lo visible, el tiempo y la eternidad, se funden en la belleza de una rosa. La misma, por supuesto, del epitafio de Rainer María Rilke, por todos conocido. ** Oscar Portela portelao@hotmail.com Escritor argentino. Ha publicado los poemarios Senderos en el bosque (Torres Agüero Editor), Los nuevos asilos (Botella al Mar, Buenos Aires), Recepciones diurnas, celebraciones nocturnas (Editorial Crisol, Corrientes), Auto de fe (Municipalidad de Corrientes), Había una vez (Botella Al Mar), Memorial de Corrientes (Editorial Tiempo, Corrientes), Golpe de gracia (Editorial Marymar, Buenos Aires), Selección poética (edición bilingüe, Ediciones del Correo Latino, Buenos Aires), La memoria de Láquesis y Fresas salvajes (1ª ed., Ediciones de la Universidad Nacional del Nordeste, UNNE; 2ª ed., Dunken, Buenos Aires) y El maldito asombroso (Editorial Tiempo), así como el ensayo Nietzsche, sonámbulo del día (Editorial Tiempo). Obtuvo el Primer Premio Nacional Carlos Gordiolla Niella con su poemario Estuario, publicado por la Comisión del Cuarto Centenario de Corrientes. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** El milagro Nicolás Rovegno *** Alguien tendrá que decir la verdad al amor Jota Síroco *** Catorce Martha Beatriz León *** Poemas Víctor Roberto Sánchez Chuchuca *** Pizza cuatro sabores Álex E. Peñaloza Campos *** Poemas Beatriz Martinelli *** Hacia la medianoche Eduardo Cobos *** Cuatro poemas Sergio O. Otero *** Dos relatos Déborah Puig-Pey Stiefel *** Poemas Jorge Castillo Fan *** Un cuento de cine Hernando Bolaño *** Haikús y otros poemas Édgar Medrano *** Huérfano de Elisa Armando Oscar Borgeaud y Osvaldo Julio Croce *** Cuadratura de nostalgias (extractos) Dubraska González Gámez *** El arte de la negociación Iván Humanés Bespín *** Tres poemas Jorge Raúl Pirola === El milagro Nicolás Rovegno ======================================= El auditorio estaba repleto de gente, la cual se había aglomerado desde muy tempranas horas con la ilusión de poder verlo, de poder escucharlo y simplemente de estar cerca de él. A pesar de los esfuerzos del alcalde, el viejo Matías, quien fungía de comisario desde que mataron al teniente Salas, la policía se sentía totalmente incapaz de controlar a la gente quien seguía apelotonada en la puerta del antiguo cine del pueblo, a pesar que un lacónico letrero anunciaba que las localidades estaban agotadas. Yo fui el empresario que lo descubrió, yo fui la persona que lo sacó adelante, que lo amamantó en los vericuetos del arte escénico, el que lo parió ante multitudes que gritaban desaforadas ante su simple presencia. Fui yo el que tuvo la visión el día que hizo su primer milagro. Nos encontrábamos en el río, matando la tarde del domingo, después de un extraordinario y suculento almuerzo como sólo los ofrecen en la sierra sur. Me disponía a descansar en la hamaca cuando se oyeron gritos de mujeres. Dos de ellas corrían hacia nosotros gritando que el hijo de la Martina se había caído al río, que la corriente se lo llevaba y que se estaba ahogando. Traté de correr hacia el río, pero su voz me detuvo. Di vuelta y lo vi. Estaba totalmente sin ojos, temblando y musitando entrecortadamente un lenguaje que jamás había escuchado, salvo al padre Hilario en las misas dominicales. Entonces, el fluir del río se detuvo, y pudieron rescatar al muchacho. Sin embargo, nadie se dio cuenta del milagro. Ni del río que detuvo peligroso caudal, ni los diez segundos en los cuales se le rescató al hijo de la Martina. Nadie recordó cómo fue, todos decían que, efectivamente, había sido un milagro, pero no compartían la visión que experimenté. Parece que tampoco él se había percatado mucho del prodigio que acababa de realizar, porque siguió jugando con sus amigos como si nada especial hubiese ocurrido. Pero allí tuve la primera impresión, la visión, el presentimiento. Pero tenía que ocurrir nuevamente para confirmar, para desechar cualquier pensamiento que esto tenía que ver con la casualidad, con la suerte. Dos semanas más tarde, Aurelio, el hijo de los Escobar, murió de fiebre tifoidea. Él se le acercó al cajón blanco donde se encontraba el cadáver del niño, lo tocó, y el cadáver dio un salto y comenzó a toser. Nadie se dio cuenta cuando él lo tocó. Todos los allí presentes no dieron crédito a lo que veían, y en forma parecida creyeron en la intervención divina para recuperar y resucitar al niño. Definitivamente, era un milagro. Comencé a entrenarlo durante más de seis meses. Recorríamos los pueblos, y yo traía a su presencia cojos, ciegos y toda una sarta de enfermos que él sanaba sin problema alguno. Todos regresaban diciendo que el niño los había sanado, pero ya para entonces estábamos en camino hacia el siguiente pueblo. La fama del niño comenzó a generar una enorme expectativa entre las personas de la sierra sur. Fue allí cuando tomé la decisión de realizar presentaciones y curaciones masivas, donde el niño daría toda su alma, todo su corazón, toda su fuerza para curar tanto a cojos como a tullidos, a malsanos como a poseídos, a tísicos como a hemorroísas, a mancos como a mudos, a ciegos como a sordos. Nuestra primera presentación fue todo un éxito. Hizo caminar a tres cojos, hizo dar a luz a una niña virgen y realizó un acto de levitación durante veinte minutos mientras el auditorio entonaba el rosario. Yo gané cerca de tres mil dólares en esta presentación, mientras que él ganó el cariño y respeto del pueblo. Si lo vieras hoy, era un niño, ni siquiera sabía claramente lo que hacía. Los curas trataron de hablar y de discernir con él en ese idioma, pero el niño lo único que quería era jugar. Y dormía casi diez horas diarias, sin que nada interrumpiera su sueño, no se daba cuenta aparente de su poder, de su habilidad, y también del peligro que significaba para la sociedad y para él mismo. En todos los pueblos hice dinero con el niño. La gente se agolpaba desde muy temprano en la mañana para comprar entradas; daba pena verlos queriendo saber dónde se hallaba el portento de los milagros, aquél que devolvería la alegría de las familias al hacer ver a un ciego o caminar a un cojo, o hacer escuchar a un sordo. A todos curó, a todos sanó, comenzaron también a invitarnos a almuerzos de agradecimiento, a pedirnos más cosas, a exigirnos que mejoremos su situación económica. La Iglesia mantenía su total escepticismo con respecto a sus poderes de milagro, aunque no sacaron ningún comunicado que afirmara o negara dichos poderes, como si estuvieran esperando algo más. En la última presentación en la ciudad de Puno, una turba enardecida por tocarlo casi lo mata, lo tuve que rescatar casi sin respiración. Porque después de todo, era humano, eso estaba a la vista. Dormía, comía y hacía sus necesidades como cualquier persona. Su conversación era razonable para cualquier muchacho de diez años de edad, jugaba igual que el resto, como si fuera absolutamente ajeno al poderío que mostraba durante las curaciones. Finalmente, tomé la decisión de llevarlo a la capital, explicándole que ya aquí no existía ningún futuro, además de que, siendo honesto, había curado a cuanta persona se le había puesto al frente, por lo tanto, nuestro negocio no podía florecer más en estas zonas. Por otro lado, la capital está más poblada, lo cual incluye toda una población de tullidos y deformes que era necesario ayudar. Las finanzas iban bien, mi cuenta bancaria cada día aumentaba, y ciertamente pagaba mis impuestos, por lo que nadie podía acusarme de explotador o de tratante de menores de edad. Cuando llegamos a Lima, fuimos inclusive invitados a un programa de televisión, donde un descreído animador lo invitó a que hiciera un milagro delante de cámaras. Para esto, trajo a un ciego y le pidió que lo hiciera ver. Él se acercó, puso sus deditos en los ojos del invidente, y en pocos segundos comenzó a exclamar que veía, que ya podía ver. A la salida del local, había más de cinco mil personas esperándonos coreando el milagro y pidiendo una intercesión de mi muchacho para ellos. Nos presentamos en varios locales, y nuevamente la multitud estaba agradecida, enardecida por este portento de milagros. Sin embargo, lo que sucedió al final de una función fue el detalle que confirmó su santidad y designio divino. Comenzó a palidecer y levantó las manos al cielo. Pensé que iba a realizar otro milagro de levitación; sin embargo, volteó, me miró con ternura, y me dijo: "Adiós, padre", y poco a poco ascendió al cielo. Nunca más lo vi. Ahora regento una asociación que lleva su nombre. Todos los días recibo visitas de esas personas, los cojos, ciegos, mancos, que esperan nuevamente ser como nosotros. Y él creo que los sigue ayudando. No los cura más, pero intercede en nombre de estos pobres. Y mi cuenta bancaria, sin duda alguna, pues creo que es el mayor de todos los milagros realizados. ** Nicolás Rovegno rovegno@markham.edu.pe Ingeniero industrial peruano (Lima, 1961). Ha publicado cuentos en sitios literarios en Internet. Ha participado en proyectos literarios en Perú, y fue gerente comercial de la Editorial Santillana en Lima. === Alguien tendrá que decir la verdad al amor Jota Síroco =========== El amor es un trozo de papel hecho pedazos (Charles Bukowski). Es el amor lo que destruye al hombre (Nicanor Parra). Alguien tendrá que decir la verdad al amor, alguien debiera gritarle al oído que sólo hay temblores en la fiebre, que perdió la luna el rímel, el misterio y la canción cuando lo de la Nasa, que no hay citas rondando las esquinas y en las tabernas cerraron los rincones donde nos besamos. ¿Qué te puedo contar si ni siquiera ya los camioneros se masturban anónimos frente a los almanaques? ¿Quién sabe si alguna vez la luz te descubrió joven y consciente de que a nadie podría ofender el deseo, que era la mirada tan pura como la desvergüenza y el pudor no aguantaba ni el primer asalto? Quién sabe si alguna vez el desnudo volverá a romper la mañana y gritará la mentira de un poema de amor. ¿Quién sabe si podríamos soportar tanto sufrimiento? Alguien tendrá que cantar las cuarenta al amor pues no quedan espadas como labios, ni paños de oro, noches de vino y rosas, alguien tendrá que recordar a ese farsante que pintan bastos en la partida gris de las alcobas. Cánsate de ser bueno /a Es de plomo, lamento la confesión a estas alturas, no poder decir "Basta" o "Hasta aquí hemos llegado" y dar un puñetazo en donde corresponde a quien exactamente corresponde, poner una vela al diablo, especialista en fuego no lo olvides, pero no puede ser no hay más cera que la que se derrite... por tus huesos. Por eso, insisto, alguien tendrá que cantarle al amor la verdad del barquero, la que murmura a voces que sólo existe la orilla que se aleja, que hay mar de leva y que los tiburones huelen la claridad y la sangre a través del fango, habría que decir que se ha tragado el tiempo más cuerpos que la dinamita. No sé si alguien volvería a bailar el tango de las sábanas blancas, el sabor de la sombra, la insolente lágrima de la roca, el llanto salado de la tersura. Quizá exista quien pueda recordar al tacto el origen del deseo y la razón de ser de la primera luna. Pero seamos justos alguien tendrá que pegar las cartas rasgadas y leer los poemas secretos, alguien tendrá que descubrir cada uno de nuestros laberintos, el origen de nuestra tristeza y la desaparición del canto, alguien tendrá que buscar los cuatro pies al gato del amor antes de que se atreva a sacarnos los ojos. A veces me parece que no estás, -otras soy yo el que falta- que volaron las cenizas de las horas y corremos sin mirar hacia atrás, en dirección contraria, por ver si la vida es o no es un círculo cerrado Alguien tendrá que sacarle los colores al amor que no es rojo pasión como pintaron, que es rojo de vergüenza y amarillo quizá como bandera vaticana, azul como el olvido, verde como el pensamiento nocturno de los viejos. Cuando sólo me quede un segundo de vida, exactamente eso un mínimo segundo, el menguante suspiro antes del sueño, te querré con la fuerza de las horas, los años que la vida regala, te intentaré robar entre la fiebre un beso. Alguien tendrá que medir las costillas al amor, ese niñato, ponerle a la altura de las circunstancias, mirarle a los ojos con la frialdad del polo y no permitir siquiera un parpadeo antes de obligarle cantar por soleá los misterios de dolor, la pena que esconde, las soledades que hasta los ciegos ven. A estas alturas, cuando tan sólo siento la urgencia impertinente de nunca tener prisa, la insufrible pasión de amar sin sobresaltos, la obsesión terca y dura de atesorar caricias... A estas alturas en las que uno se cae y besa el suelo o la cabrona muerte sisea sin mirarte... me amanece un día de perros y no sé a qué árbol quedarme, corazón. Alguien tendrá que partirle la cara al amor, para que aprenda, zumbarle el hígado, noquear su estudiado silencio. Hacerle que escupa los dientes ya que no echa la palabra del cuerpo... tan cínico como un jesuita. Yo no te haré pasar ese mal trago, esa resaca agria del olvido, lo más que puedo hacer es aguarte la fiesta, apagar las estrellas demasiado temprano, proponer al sereno un error en las llaves y decirte lo siento como saben decirlo los farsantes. Alguien tendrá que reírse en las mismas narices del amor, ante su pasmo, frente a su orgullo frente a su altiva desfachatez. Alguien tendrá que avergonzar al amor, llamarle gordo, bajito, torpe, calvo y hasta ma-ri-pon-són, (él se siente muy mal con esas cosas, fijaos si es imbécil) porque nunca le dijeron tales lindezas. No mientes el amor en casa del ahorcado ni el poema en casa del poeta ni la muerte en casa del cadáver. No mientes el amor, ni mientas. Alguien tendrá que plantarle cara al amor, olvidar su sonrisa, su seducción, sus artes... sus malas artes... alguien tendrá que cantar su ordinariez, su petulante eterna adolescencia, sin olvidar ni una sola de sus trampas, ni una sola de sus conquistas, ni uno solo de sus engaños, alguien tendrá que llamarle tahúr de taberna y triste arramplasueños. No hay otra escapatoria que el regreso, ninguna cueva más que la palabra, por eso guardaré entre las hojas de un libro de cristal una mirada inmensa como el mar nocturno, una sonrisa in fronteras, mi callada ong del desconsuelo, y un beso pequeño y clandestino (como la ORT) Alguien tendrá que pararle al amor el reloj de la espera, desparramar la arena de la clepsidra, colgarse del tiempo como de una soga para dejarlo tirado en la noche, alguien tendrá que clavarle la fina daga del minutero en la misma fuente de la sangre, alguien tendrá que enseñarle lo que es la soledad. Yo sé que no nací para estar solo, fue a finales de siglo, aún puede recordarlo la lujuria, borraron con sus labios el rastro frío de la madrugada y apagaron con su sola presencia las hogueras insomnes de la sangre. Sus besos, sus adioses, ni fuerza siquiera me dejaron para doblar las esquinas, ni bajo tortura os diría sus nombres, se escribieron quizá con la tinta del olvido, sí podría hablaros de sus ojos. Alguien tendrá que pararle los pies al amor, ponerle zancadillas hasta hacerle doblar el corazón ante las lágrimas de los abandonados, frente el silencio de los sufrientes, junto el aullido eterno de los suicidas, alguien tendrá que ponerle firme y dormir alerta ante la amenaza inevitable de otros veinte poemas. La línea escurridiza del deseo limita al norte con el corazón y al sur con el silencio, no hay dios ni ayuda que pueda detenerlo. Se engancha en el proyecto de veladas caricias, le enerva una voz, le quiebra una mirada, le distrae un murmullo, le sobresalta el roce de una tela. Aquellos que se ríen del deseo soportan la cadena de la soledad y quienes no sucumben en sus brazos guardan la pena eterna de su ausencia. El deseo no tiene edad, ni sabe de perdones. Alguien tendrá que partirle las piernas al amor, hacerle arrodillar ante el fracaso, por las palabras mudas, los besos, la pasión, la sobredosis, los versos que tú nunca escribiste ni yo tampoco, las noches, las caricias, los gemidos anónimos, la sonrisa ardiente de los esqueletos... Yo le pago esta ronda al olvido a la luna del día, a los hielos de agosto, vendrán a pedir cuentas los clochards de París, los mimos de Venecia, los viejos carteristas de la calle Alcalá... Pero tomo y obligo yo le pago esta ronda al deseo, a los ojos que nunca rieron, a las bocas que nunca han mordido, yo le pago esta ronda al infierno. La verdad nadie debería escupir al amor, sí tendría que ser obligatorio fiarse tanto de él como de un puente de juncos en los oscuros rincones de los puertos, darle un beso de Judas en la frente, uno de la camorra entre los labios y ofrecerle promesas a traición... los trucos que de él aprendimos, en los que se ensañó. Malo sería perderme entre tus brazos, peor aun perdernos, por eso miénteme, engáñame, hazme llegar al cielo pero prométeme que pase lo que pase nunca me llamarás cariño, ni honey, por supuesto, ni, claro está, mi vida. Alguien tendrá que curar la ceguera al amor, para que no oscurezca tantas tardes de abril, tantos abrazos, para que apunte allí donde es más necesario: hacia los nombres solos sin su flecha, hacia los corazones con el "y" vacío. En la hora descuidada de la siesta descuidadamente nos miramos, más cuidado pusimos en los besos, ágiles en las manos, mudos en la palabra, casi perfectos fuimos en el engaño. Por eso, cuando supe de tu temprana muerte, abracé la pasión como bandera y puse precio a la noche. Alguien tendrá que sentar al amor frente a las tardes del domingo, frente a las noches sin fin de los inviernos, alguien tendrá que cortarle la lengua en los cines, en los asientos traseros de los coches, en las siestas de marzo y en las noches de agosto, alguien tendrá que ponerle mordaza a los besos, al temblor gris del alba, alguien tendrá que regalarle silencios como gritos. Ya no tengo valor para la huida, porque no me queda tiempo para el olvido. ** Jota Síroco malandar@msn.com Escritor español (Guadalajara, 1949). Licenciado en filología hispánica, es además profesor de lengua y literatura españolas, actor y autor teatral. Ha publicado Charladramas (Ediciones del Callejón del Gato, Sanlúcar de Barrameda, 1993), Cuentos de Sanlúcar (Forum Libros, Sanlúcar, 2002), Cuentos de Sevilla (Padilla Editores, Sevilla, 2002) y la antología de poesía erótica ¡Joder con los poetas! (Padilla Editores, 2003). === Catorce Martha Beatriz León ====================================== Cuando se tienen catorce y uno es más que común y más que silvestre, es una sorpresa vivir lo que después será recordado como lo más significativo, lo que se recuerda con más cariño aunque no sea el primer beso que y que no se compensa de manera inversa con el dolor de una muerte o la perdida de la inocencia a gotas, característica fundamental de eso que llaman la madurez con sus decisiones serias y compromisos. Y si, en días así como este, cuando la quincena no cuadra, el fregador está lleno de corotos y el marido la hace sentir a una de ochenta aunque se ande sólo por la mitad, ese momento regresa, generando la excusa que se estaba buscando para olvidar por un rato el tedio de lo cotidiano y flotar entre nubes... Porque sólo se pueden tener catorce cuando se acepta ser el centinela de la hermana mayor en su fiesta de graduación en contra de ambas voluntades, siendo una compañía insegura, tímida e incómoda, aunque este cheque sí hay que mandarlo y el cable se quede para la próxima vez. Edad donde se trata de aprender a trancazos a cerrar el sostén sin ver los broches y se sale apurada al liceo, y el varón estrella de la noche pasea su mirada con desdén sobre sus recientes ex compañeras de estudio que lo acosan y la fija en ti y tú te sonrojas, pero qué barbaridad, cómo ha subido la luz. ¡Carajo, apaguen ese televisor si no lo están viendo! Cuando te invita a bailar la mano la tienes de hielo, y ni tú misma escuchas el sí que das, sí, pasé por casa de tu mamá hoy y le dejé su bendita bandeja, ella como que cree que yo me la quería quedar, yo la verdad no lo podía creer, que podía verme, me hacía preguntarme la baja estima característica de esta etapa, y sí, hay que desocupar el fregador por etapas, porque con la amontonadera de corotos y restos que son incapaces de tirar en la basura parece que se tapó, hay que buscar el destapador de cañerías. Finaliza la canción y lo que pensabas que era debut y despedida sigue, así como sigue jodiendo este muchacho que ni estudia, ni ayuda ni hace nada. Las manos no se sueltan al terminar el set y yo ni la muevo a pesar de sentirla dormida y estar incómoda, como incómoda me siento cada vez que llamo a la bendita oficina y me contesta la Yolanda esa, ¡cuidadito con una vaina, pues! Ya sentados y yo con la mirada humillada sólo con monosílabos contesto sus preguntas, así como humillada me siento cada vez que Maruja, mi amiga, me dice lo gorda que estoy, esa es ella que tiene un marido con real que le permite el botox, los masajes, la peluquería y el amante. La sorpresa no pasa aún a pesar de que la noche sí lo hace, repitiéndose como si se hubiesen ensayado las paradas a bailar, la conversación casi monólogo y la mano acalambrada, chico, es que tengo calambre en una pierna y no me pude poner la pijama, no, no te estoy invitando a nada ni cambié la excusa del dolor de cabeza, no me quites toda la cobija y voltéate para no oírte roncar más tarde. Ya parece que compartiésemos una sola extremidad a la hora de regresar a casa, con mis tacones trata-de parecer-mayor en la mano libre debido al dolor de pies, mano que envidiosa encuentra al menos en qué ocuparse, sí, mamá, yo me ocupo de llamar al seguro y buscar los exámenes, hay que ir el próximo viernes, ¿no? Y mucho antes de que los primeros besos, abrazos, drogas, relaciones, rompimientos, desilusiones, enfermedades, hipotecas, pruebas, supermercados, bautizos, velorios y demás formaran parte de mis vivencias, un simple beso de despedida en el cachete me sacó de órbita y la simpleza de ese roce me hizo obviar la posibilidad de aquel momento que se convirtió luego en realidad: no habría reencuentro y aquí me encuentro, sin recordar ni siquiera su nombre, ni cómo era y sin saber sus razones para preferirme, esa noche entre todas, ese día especial cuya importancia me transfirió sin motivo ni razón, como no hay razón para que sea la hora que es y el trabajo esté atrasado: ¡la carne no se terminó de descongelar y cómo está de sucio el piso! De todas maneras se quedará lo demás para mañana, ya la novela va a empezar. ** Martha Beatriz León romerofa@bellsouth.net Escritora venezolana (Caracas, 1962). Ha publicado artículos de opinión en el diario El Nacional (http://www.el-nacional.com). === Poemas Víctor Roberto Sánchez Chuchuca =========================== *** Alfabético metal A Pablo Neruda Tu primer canto de lágrimas no lo debió escuchar Parral sino Toledo porque hiciste del verbo una espada. El alfabético metal cortó la carne intangible del silencio y fuiste padre de una hemorragia de pétalos verdes. Mis ojos bebieron de esa sangre y ella hizo despertar una fiesta en mi interior. No pude estrecharle la mano a tu palabra y tampoco pude regalarle un abrazo a tu voz, pero no importa. Tu muerte se extravió en las orquídeas que cultivaste en la blanca sabana y en las noches maquilladas de añil. *** Poema a mí mismo No soy bonito ni con la pluma ni mirándole los ojos al espejo. No soy músico, peor poeta y ni siquiera loco. Mi ausencia es puntual en las misas, soy partidario de la mentira verdadera y me encanta descuartizar las horas gastando tinta. Hice papel higiénico las novelas de Carlos Cuauthémoc. Me divorcié de los antidepresivos y he renunciado irrevocablemente a ganar el privilegio de ser un poblador del paraíso. *** Pincel geográfico A Jorge Carrera Andrade Como nadie sabías colorear los paisajes, no con acuarelas sino con hermosos poemas, tu pincel geográfico le dio vida a los temas profundos y humanos que viste en tus viajes. Soldado de las letras, poeta verdadero, tu caminar por distintas latitudes hizo florecer tus artísticas virtudes, de Latinoamérica el vanguardista primero. De la naturaleza, el encanto supiste encontrarlo; conocedor de la ruin tiranía, tu canto del desvalido estuvo a su favor. Talento e ingenio tan profundo fueron las llaves que te abrieron el mundo. *** El mar El mar es el cielo caído hecho agua. Es profundidad, soledad, nostalgia, es medida suprema. Comparo lo que te amo con el mar y me doy cuenta de que él es ínfimo, mínima gota, fragmento diminuto. No puedo olvidarlo porque él no es sólo mar. Es tierra que formó tus ojos. ** Víctor Roberto Sánchez Chuchuca vicsanchu@yahoo.com Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1978). Estudiante de ciencias sociales; su producción se encuentra aún inédita. === Pizza cuatro sabores Álex E. Peñaloza Campos ===================== El mediodía había pasado de largo, perdiéndose en algún remoto escondrijo perteneciente al tiempo y del que jamás retornaría. Tenía aún mucho trabajo pendiente y también estaba hambriento. El frugal desayuno de esta mañana había sido completamente digerido y aprovechado hace ya unas cuantas horas. Ramírez y Susana, los dependientes, y Rosaura, la cajera, se habían retirado hacía un buen rato a almorzar. ¡Dichosos ellos que tan sólo tenían que cumplir un horario! Me tocaba cerrar el negocio por unos cuantos minutos y tratar de comer algo por ahí. Por un instante estuve tentado a pedir por teléfono comida china o una pizza, pero me contuve. Necesitaba urgentemente despejar la cabeza y estirar un poco las piernas ya que los números y los revelados me tenían estresado y a punto de estallar. Tranqué el negocio y me encaminé a la feria. Allí estaban situados, uno tras otro, infinidad de negocios dedicados a la venta de comida; estaban los chinos y sus fritangas, dos burguers con sus especialidades y ofertas, los vegetarianos, los criollos, los mexicanos, los tradicionales, los españoles, los tejanos y la pizzería. Me apeteció esta última. Conocía muy bien a uno de los dependientes, quien era cliente asiduo del negocio. La feria lucía atiborrada de comensales cada cual tratando de satisfacer sus necesidades alimenticias del caluroso mediodía. En el patio exterior la divisé. Estaba sentada solitaria y se me antojó tan frágil y desvalida. No le conocía el nombre pero nos habíamos saludado en varias oportunidades. Trabajaba de dependienta en una boutique situada como a cuatro locales más hacia el fondo de la fototienda de la que soy propietario. Vestía un ligero conjunto rosa que acentuaba sus exquisitas formas y dejaba entrever desnudas un par de hermosas piernas cruzadas una sobre la otra. ¿Sería que esperaba a alguien? Me armé de valor y me acerqué a su mesa. Desde que la vi por primera vez esperaba una oportunidad como aquella. -¿Esperas a alguien? -interrogué con voz trémula. Me dedicó una mirada entre curiosa y picaresca. Se veía divinamente bella. Una leve sonrisa asomó a sus carnosos labios cuando finalmente me reconoció. -No -contestó luego de algunos segundos-. Sólo estoy haciendo hora para entrar al trabajo. Sería como la una y media; generalmente todos los negocios en el centro comercial, entre ellos la fototienda, se reabrían a las tres. Faltaba una hora y media. Asomé tímidamente otra pregunta. -¿Ya almorzaste? Tardó también unos cuantos segundos en responder. Tal vez por pena. -No. Hoy no tuve tiempo de ir hasta mi casa -su voz sonaba deliciosa. No quise preguntarle el porqué no estaba comiendo algo en este mismo instante. La respuesta era obvia: no tenía dinero. Ya estábamos casi a fin de mes y, seguramente, todavía no había cobrado la quincena. -¿Qué te parece si compartimos una pizza? -aventuré. Iba a pedir una mediana para mí, pero bien podía pedir una familiar y compartirla con ella. Valía la pena. La sentí dudosa y mimosa. -Oh... me da pena -contestó con un tono de voz que perturbaba mis sentidos. -Qué pena ni qué nada -insistí-. No te preocupes. Me disgusta comer solo; será un placer almorzar en tu compañía. Terminó por acceder. -Bueno..., está bien. -¿Cómo la quieres? Iba a pedir una cuatro sabores con doble queso, jamón, champiñones y anchoas. -Es que... -se sentía dudosa e insegura-, es que no me gustan las anchoas -balbuceó taimada y coqueta. No podía dejar de embriagarme con sus embrujadores ojos negros y con su melodiosa voz. -Bueno... ¿qué te parece entonces, en vez de anchoas, pepperoni? -Okey. -¿Y qué te traigo para beber? -Una Pepsi estará bien. Gracias. Le dediqué la mejor de mis sonrisas, volteé y me encaminé al patio interior en donde se encontraba ubicada la pizzería. En la cola delante de la caja -que era donde también se hacían los pedidos- estaban en fila cinco personas. Yo era la sexta. Pacientemente me acomodé al final de la fila. -Me da una familiar cuatro sabores: doble queso, jamón, champiñones y pepperoni -pedí cuando por fin llegó mi turno. -¿Y para beber? -interrogó el encargado de la caja. -Dos Pepsis medianas. -Sólo tenemos Coca-Cola. -Bueno -claudiqué-. Entonces que sean dos Coca-Colas. Pensaba que la diferencia no era significativa después de todo. El encargado de la caja-toma-pedidos apretó solícitamente unas teclas en la registradora y por el revés de ésta pude apreciar el costo de mi pedido. -Son siete mil cuatrocientos con el IVA -confirmó el cajero. Le alcancé un billete de diez mil. Me alcanzó un ticket y el vuelto. -Espere a que lo llamen por el número -indicó. Era un hombre de mediana edad, probablemente era el dueño del establecimiento o el gerente. Salí de la fila y vi el número: era el ciento dieciséis. -¡Ciento cuatro! -llamó de pronto uno de los otros dos dependientes del mostrador, que eran los que entregaban las pizzas. Ninguno de los dos era el cliente de la fototienda. Lástima; quizás hubiese podido acelerar mi pedido. Faltaban aún doce pedidos para que saliera mi pizza cuatro sabores que me disponía a disfrutar con..., con... ¡Imbécil! -me dije-. ¡Te olvidaste de preguntarle su nombre! Bueno, ya tendré bastante tiempo para estar junto a ella y averiguarlo. Tenía que aguardar... -¡Ciento cinco! -...sólo once pedidos más. Desde donde me encontraba aguardando la pizza no podía distinguirla, así que enrumbé hacia el patio exterior. Al llegar al umbral que separa ambos patios la divisé. ¡Se veía tan hermosa! -¡Ciento seis! -alcancé a escuchar, casi imperceptiblemente. Iban rápido, por lo que preferí volver a la pizzería. Me reconoció y me dedicó otra de sus seductoras sonrisas. Le hice una señal con la mano levantada como dándole a entender que tenía que esperar un poco más. Sin dejar de sonreír levantó ligeramente los hombros dándome a entender, a su vez, que no importaba, que me esperaba. ¡Me sentía tan dichoso! -¡Ciento siete!... ¡Ciento ocho! -casi los vocearon simultáneamente. Antes de llegar a la pizzería divisé a una antigua cliente del negocio y que también trabajaba en el centro comercial. Tenía bastante tiempo que no la veía y la última vez que estuvo en la tienda quedó debiendo casi la mitad de un revelado. No era mucho, es cierto, pero como buen administrador prefería no sentar malos antecedentes. No le cobraría -así descaradamente- porque la vi acompañada y no quería hacerle pasar vergüenza; únicamente la saludaría cortésmente y le preguntaría cuándo volvería por la fototienda, que la extrañábamos, etc. Así fue. Me entretuve poco tiempo con ella. Al principio se mostró esquiva y asustada. ¡El que la debe, la teme! -pensé-. Cuando cayó en cuenta de que no le iba a cobrar ahí mismo, se mostró amable y, al final, se despidió afablemente más o menos con estas palabras: -Pasaré mañana por su negocio, señor Espinosa. Gracias por acordarse de mí. Y continúe hacia la pizzería. -Señor Espinosa... señor Espinosa -oí que alguien me llamaba por mi apellido, un poco atrás y a la izquierda de donde me encontraba. Volteé hacia esa dirección y vi que eran los administradores del condominio del centro comercial que me hacían señas con las manos para que me acercara a ellos. No les debía cuotas de mantenimiento ni tenía nada pendiente con ellos, así que me aproximé a su mesa. Seguramente querían consultarme algo o simplemente saludarme. -Señor Espinosa -me dijo sonriente el más grueso y de mayor edad de los dos-, le tengo una grata noticia. -¿Qué será? -pregunté extrañado. -¿Se acuerda del localcito en el que estaba interesado para fin de año? Ya me había olvidado del pequeño local para el que hace algunos meses les había solicitado información y me habían contestado, en esa oportunidad, que ya se encontraba arrendado. Era un minilocal en el que me interesaba montar un negocio de estampado y venta de franelas. -Ah... sí. -Bueno. La persona que lo iba a arrendar se echó para atrás. Se encuentra disponible. ¿Está usted aún interesado? Claro que sí lo estaba. -Pues... sí. Aún queda tiempo para montar algo antes de fin de año -contesté. -¿Qué está pensando montar en él? -volvió a preguntar el hombre grueso. -Un estampado y venta de franelas. -¡Espléndido! -exclamó el más delgado y joven-. Está mandado a hacer para ese tipo de negocio. ¿Cuándo pasa por la oficina para tratar el asunto? -¿Estará bien mañana como a las siete y media, luego de cerrar el negocio? -De acuerdo -comían unos grasientos chop-sueys con pollo y camarones. -Bueno. Gusto en saludarlos, sigo camino -me despedí de ellos a la vez que les mostraba mi ticket para darles a entender que llevaba prisa; eran capaces de cerrar el trato allí mismo. Llegué a la pizzería. No voceaban ningún número. -¿Por qué número van? -pregunté a uno de los despachadores que cargaba puestas unas gruesas gafas. -Creo que por el ciento diecisiete. Menos mal -dije para mí-. Eso quería decir que mi pedido estaba ya aguardando. -Qué bien -exclamé mientras le alcanzaba el ticket-, ¿me puedes alcanzar mi pedido? -¿Qué número es? -El ciento dieciséis. -Ese ya lo retiraron. -¡¿Cómo que ya lo retiraron?! Yo tengo el ciento dieciséis. El tipo toma el ticket y lo mira y remira. Se da cuenta de que es realmente el ciento dieciséis y de que en algún lado se ha deslizado un error. Busca entre los tickets que corresponden a los pedidos ya entregados y cae en cuenta de qué se trata la equivocación. -Oh, lo siento mucho, señor -se excusa mientras me alcanza un ticket por siete mil cuatrocientos bolívares que corresponden a una pizza familiar de cuatro sabores: doble queso, jamón, champiñones y anchoas, con dos Coca-Colas. Es el ciento diecinueve-. Creo que hicimos una entrega equivocada. -¿Cómo que equivocada? -estoy molesto-. ¡Quiero mi pizza! Dentro de mí me pregunto qué imbécil ha podido contratar a este otro imbécil para despachar pizzas. El despachador mira alrededor del establecimiento, como buscando algo o alguien. -Busco al cliente que se llevó su pedido, ¿no lo ve usted, señor? Era un tipo alto y grueso, viste jeans y camisa beige manga corta. No. Ninguno de los dos lo logra precisar. Además, ya se la debe estar comiendo. -Señor -propone finalmente el cajero-toma-pedidos-propietario-gerente que está pendiente del show-, si desea puede esperar el pedido del ciento diecinueve. Ya debe estar por salir. -Lo que pasa es que no me gustan las anchoas. Raudo el dependiente de las gruesas gafas se dirige hacia la cocina. Regresa al poco tiempo. Se le nota afligido. -Lo siento mucho, señor. La ciento diecinueve ya se encuentra en el horno. Si quiere puede esperarla o le puedo mandar a elaborar una nueva pizza. -¿Cuánto tendré que esperar por una nueva? -Como quince a veinte minutos. Ni hablar; ahora sí llevo prisa. El dependiente se queda mirándome, esperando una toma de decisión por mi parte. Yo estoy dudando y dentro de mí me pregunto en cómo es que vine a desembocar en esta incómoda situación. Lo único que yo deseaba era comer una pizza en buena compañía y ahora esto se ha convertido en un problema patéticamente existencial. Decido que, en caso dado, ella le quitara las anchoas a las tajadas de pizza que se coma; yo no tengo problema. -Tomaré la ciento diecinueve. -Muy bien, señor. Su pedido estará listo en un rato. Ni modo. Termino por resignarme. A veces es mejor no nadar tanto contra la corriente. -Bien -accedo-. Esperare aquí, sin moverme. -¡Ciento dieciocho! Total que el rato viene siendo como de cinco minutos. -¡Ciento diecinueve! -vocea, finalmente, el otro dependiente que estaba en la luna acerca de la confusión de tickets. Le alcanzo el que quedó en mis manos. Es el ciento dieciséis. -Lo siento mucho, señor. Estoy llamando al ciento diecinueve y no al ciento dieciséis. Estoy a punto de explotar cuando, afortunadamente, intercede el cajero. -Despáchalo así -le ordena-. Hubo un error, no importa. Por fin cargo en una bandeja la bendita pizza cuatro sabores y las dos gaseosas. Ahora sí -como te llames-, te voy a conocer mejor y voy a aprovechar para tener una agradable tertulia contigo. Miro el reloj, son cinco para las dos. Aún tengo más de una hora para disfrutar de tu compañía. Quién sabe; tal vez surja algo prometedor. Salgo al patio exterior de la feria y allí está aún ella. En su mesa y sentado en frente se encuentra un tipo alto y grueso vestido con jeans y camisa beige manga corta. Ambos están disfrutando de dos refrescantes Coca-Colas y de una apetitosa pizza cuatro sabores: "Mi" pizza número ciento dieciséis. Desilusionado y turbado busco con la mirada un apartado y solitario lugar en donde poder beber dos gaseosas y comer tranquilamente la pizza cuatro sabores tamaño familiar, la número ciento diecinueve. ** Álex E. Peñaloza Campos alexpealoza@yahoo.com.ar Contador uruguayo (Montevideo, 1950). Su familia salió de Uruguay por razones políticas y se estableció en La Paz, Bolivia, en 1956. Allí obtuvo los títulos de bachiller en humanidades (1967) y contador general (1968) del Instituto de Educación Bancaria. Se radicó en Venezuela en 1968 y actualmente vive en Los Teques, Miranda. Sus cuentos permanecen, en su mayoría, inéditos. === Poemas Beatriz Martinelli ======================================== *** No digan insistir en el amor creer que una tarde cualquiera tropecé con él tal cual me lo diseñó algún ángel de esos que deben abundar sin un trabajo fijo porque nadie los toma como prudentes son demasiado pretenciosos e imagineros insistir en que en algún lugar un alma complemento de la mía está confiada esperando que hay una casa blanca a orillas de un arroyo unos robles altos que dan albergue a los nidos una ventana sin rejas inundada de geranios desparramados malvones en macetones con patas como los que recuerda mi niña insistir que mi mundo es mi mundo menudo ese que diseñaba con el dedo bajo las sábanas en las silenciosas noches de invierno no digan que me he equivocado no lo digan aunque sea estricto *** No me aten cuando los pájaros de mi nido extravían la ruta me pierdo en silenciosos laberintos busco las plumas aturdidas y una que otra ala que me guíe al refugio cuando las mariposas no encuentran la flor donde posarse es un vuelo de alas desgastadas y un color que se va desliendo cuando las laboriosas abejas hacen huelga la reina sale de su panal en busca de otras colmenas y así entre vuelos y plumas suelo evadirme para de algún modo aferrarme a esta morada aunque escribo en todas sus paredes -No me aten quiero escapar de mí- *** Vuelo Voy a caminar por tu orilla Un día de estos El cordón de tus zapatos Logrará atarme a tu pisadas O simplemente perderé el rastro *** Pero si tan sólo supieras si la explicación fuese innegable si no importara el porqué ni el cómo es posible que mi andar dibujando mariposas y mis manos acariciando nidos en lo alto de los sueños tuviera una prueba una razón revelada pero si tan sólo supieras que no hay explicación ni es evidente ni es importante el porqué ni el cómo de éste mi hallarse ** Beatriz Martinelli beatrizmar@3net.com.ar Docente y escritora argentina (Buenos Aires, 1941). Profesora en artes visuales especialidad pintura y grabado y profesora superior de dibujo y grabado. Ha publicado en formato digital Pintando palabras (http://www.yoescribo.com/autor.asp?id_usr=o13c6Lo1834Hm010N8U0) y textos suyos fueron incluidos en la antología de poesía, pintura y grabado Todas las voces, una voz (Uned, 2002, http://www.uned.es/cemav/rincon.htm), en la antología de poesía contemporánea Las caras del amor (Versal Editorial Group) y en las colecciones Sensibilidades (verano y otoño-invierno de 2002). Sus series Cuentos virtuales, Cuentos con mocos y Cuentos en la ciudad han aparecido en los periódicos El Deportivo y La Voz del Pueblo (Atlanta, Georgia, EUA). Ha publicado también Beatriz Martinelli: sus mejores poemas (Escuela Superior de Comunicación Gráfica, México). Obtuvo el primer premio en Poesía de la Sociedad Argentina de Escritores (Sade, 1998). === Hacia la medianoche Eduardo Cobos ================================ a María Gabriela López Ven acá bombón y te mostraré mis petardos mis más secretas y oscuras detonaciones Roberto Merino A la Ceni Blixen la minifalda le quedó pintada, y le pareció que estaba sin uso. Se miró al espejo como diez veces, acariciándose las nalgas de vez en cuando. Su hermanastra Clementina le dijo que se probara unas medias negras, que tenía por ahí. Estaban rotas, justo en la entrepierna. La Blixen pensó que no importaba, porque pese a lo corto de la minifalda no se iba a notar, a no ser, claro, que se agachara bruscamente y le quedara todo al aire. Probó de nuevo ante el espejo, mirándose detenidamente, se gustó como hacía mucho tiempo que no se gustaba. Cuando salió de su minúscula pieza, la mirada de las tres hermanastras se posaron en su culo; no pudieron disimular la envidia. No es que ellas fueran mucho más feas: se sabe que no hay mujer que lo sea, sólo las hay mal arregladas que no sacan provecho de lo mucho o poco que tienen; todo el mundo así lo dice. Pero las proporciones de la Ceni eran casi exageradas, le dijo, bajito, la Clementina a la Juana. Lo mejor era dejarla en la casa, no vaya a ser que la confundan con una ramera en la fiesta, alegó la mayor Ludovina Helena. A la Ceni la cara se le enrojeció de furia y corrió taconeando a la cocina, a hablar con su madrastra. La señora comparó a las cuatro. Sentenció que era mejor que su hijastra fuera más adelante a otra fiesta, además, sólo tenía quince años y en esa pinta no podía salir ahora a la calle, así que si quería seguir llorando, mejor se fuera a su pieza, porque a esa fiesta, no iba, y se acabó. La Ceni dio un portazo. Poco a poco fue perdiendo el llanto. Sonó el timbre e imaginó a Hugo, Paco y Luis besando a sus respectivas en el umbral de la puerta. Escuchó con rabia esas malditas risas y los autos alejarse hacia la fiesta. La madrastra se encerró a ver TV en el dormitorio; lo de costumbre, la telenovela de las nueve y todo eso. Vieja estúpida, sólo una ignorante puede ver esa porquería, se dijo. Salió por la ventana a llamar por teléfono al Chalo, compañero de colegio, pretendiente desde hacía años y, entre otras cosas, dueño de una moto. Lo encontró en su casa, le dijo que la pasara buscando para salir a dar una vuelta, como otras veces lo habían hecho. A la media hora se encontraron en la esquina. El Chalo casi se volvió loco al verle las tremendas piernas y el culo, sin embargo, nada de tetas. Por supuesto no dijo nada, él había sido siempre un caballero y no pensaba dejar de serlo por el momento. Se acomodó abrazando por la cintura al Chalo, éste sintió un estremecimiento en algunas partes del cuerpo y el fuerte olor a perfume. Se dijo que la Ceni andaba en algo, algo raro. Le preguntó adónde iban a pasear. Ella se acercó al oído para que escuchara mejor: a Tobalaba con Providencia, le susurró, allí me voy a encontrar con mis hermanastras, es una fiesta de gente con billete. El Chalo, ante todo, resolvió seguir siendo un caballero, lo cortés no quita lo valiente, se argumentó. Iban más o menos a setenta y cinco, que era lo máximo que daba la Yamaha 80. El ruido era irritante para los transeúntes, pero ellos se sentían felices, aunque por diferentes razones, ella iba a su fiesta de sociedad y él llevaba a su amada apoyada en el cuerpo. El Chalo comenzó a inquietarse y lo de caballero casi lo manda al traste. Pese a la tentación se conformó con correrle mano por las piernas, cosa que la Ceni no rehusó, ella quitó las manos de la cintura de éste para ponerlas casi en su entrepierna, por si acaso. Así se fueron por las calles durante más o menos cuarenta minutos, lugares que conocían, la avenida Matta y Bandera, cosas cotidianas, hasta que llegaron al lugar de la fiesta. La verdad es que era un lugar elegante. A la Ceni se le iluminó la cara. Casi ni se despide del Chalo, se devolvió a besarle la mejilla muy cerca de la boca, y la vio alejarse moviendo todo, como nunca, con suma gracia le pareció. Sin duda, ese alejarse al Chalo le serviría de material de apoyo por muchas sesiones, hasta quién sabe, ocurriera un milagro y lo quisiera de otra forma, como algunas mujeres quieren a sus hombres. En la entrada le pidieron que se identificara. Dijo su nombre y el de sus hermanastras. Preguntó si habían llegado. El tipo, que ella encontró super elegantísimo, le pasó una máscara. Para qué es esto, dijo. Es una máscara que sirve para cubrirse el rostro, rezongó el portero, esta fiesta es de disfraces. Ah, entiendo, respondió la Ceni. Aunque no entendía nada, igualmente se la puso, no quería pasar como una desubicada. Desde la escalera la fiesta se veía harto buena. Esta era la primera fiesta de la Blixen, pero se sentía como pez en el agua. A lo lejos, en el jardín, divisó a sus tres hermanastras, que se reían con Hugo, Paco y Luis, de una manera escandalosa, le pareció. Sin embargo, ya no les guardaba ningún tipo de rencor. Se fue acercando a ellos, sin quitarse la máscara, al estar a unos metros, se sentó al lado de un fulano, que bien podría haber sido su padre o incluso de más edad. De inmediato le produjo confianza y se puso a conversar con él. Le contó que hasta los diez años fue hija única, su padre, de origen danés, de allí su apellido Blixen, había tenido fama de gran industrial. Se trasladaron a este extraño país, cuando él se casó por segunda vez con una señora que tenía tres hijas, las que están allí, las ve. Pero Von Blixen se murió, después de un largo tormento, hasta vomitaba verde. Mi madrastra siempre estuvo con él, personalmente le preparaba las comidas; la señora heredó casi todo lo que mi padre tenía, me dejó a mí la casa donde vivimos todas, pero sólo puedo heredar a los dieciocho, dijo la Ceni poniendo cara de circunstancias, cosa que no se vio por la máscara. Anselmo, que era el nombre del señor, de inmediato se acordó de la Traci Lords, una artista porno-adolescente, una teenager en la jerga de esos videos, hacía ¿cuántos años?, el tiempo pasa volando entre sus intersticios, se dijo con cierta melancolía. Anselmo pese a su reiterada oposición a las grandes empresas, se había convertido en un traficante de renombre internacional, entre los más íntimos le llamaban el Príncipe. Y estaba allí con el único fin de conseguir, de forma anónima, una mujer lugareña, que fuera sumamente joven. Así es que las cosas para él se presentaban de perillas, claro, si todo continuaba por el curso que se ofrecía. La Ceni se encaminó hacia donde conversaban sus hermanastras, éstas al parecer no la reconocían con su máscara. Al verla de pie, Anselmo se sintió estimulado por sus atributos y no pudo despegar los ojos de su minifalda, nada de tetas, se dijo, no importa. Más que una conversación, lo que se escuchaba eran las risas sobre cualquier cosa. Hugo, Paco y Luis sufrían todavía de miedo escénico. Este mal lo habían adquirido en la infancia, porque su tío los había obligado a trabajar indiscriminadamente en el mundo del espectáculo, de allí el trauma. Hugo, que siempre había sido el más chistoso, no desaprovechaba cualquier oportunidad para desprestigiar al tío. Que enloqueció por los millones de su protector, el muy asqueroso, agregó Luis. Sí, continuó Hugo, poco antes de morir en Baltimore, alucinando en un callejón, tenía la barriga blanca llena de cortes, intentos de suicidio, por supuesto. Todos se rieron, pero la Ceni no entendió nada. Después volvió a conversar con Anselmo, que ya se le había puesto dura. En el patio las parejas estaban buscando dónde hacerlo. La música comenzaba a ponerse más animada. Desde el exterior como invitados especiales rugían los instrumentos del grupo Divididos: Es la época de la boludez, se escuchaba en el ambiente. Y los que bailaban hacían el coro. La Ceni empezó a sentirse más libre y le abrió el cierrecler a Anselmo, que se lo agradeció con una caricia en las orejas, metiéndole los dedos como un tirabuzón. Se le condujo, como tantas veces ha pasado en otras ocasiones, hacia el miembro erecto, pero de pronto Anselmo se sintió cohibido, y quiso llevarla donde no los vieran, después de todo podría haber sido su hija, se recriminó. Entre las matas la Ceni se comportó como una verdadera asidua, cosa que no dejó de sorprender a Anselmo, que hasta el momento la tenía como una primeriza. La succión comenzó a tener los efectos esperados y el Príncipe le dijo que parara; tenía problemas de precocidad. Se desplazaron al estacionamiento, al auto descapotable envidia de muchos. Allí Anselmo palpó el culo virgen de la Ceni, la colocó mirando hacia el capó, se bajó los pantalones hasta las rodillas e intentó introducirse, pero no cedía para nada, en el intento casi se le va el impulso único, pensó en guardarlo para la otra vía. En un susurro le dijo que se voltease, y comenzó a succionar de nuevo. Rompió el himen sin saberlo; esa experiencia nunca la había tenido, sólo se dio cuenta que algo extraño pasaba cuando la sangre le embadurnó la entrepierna. Después sacó un Gitanes del bolsillo y lo prendió con el zippo recién ganado a un tipo del cartel de Cali en una apuesta de pool. Se sintió poderoso. La Ceni yacía en el asiento sin comprender nada, sólo la sospecha de ya dejar de ser niña. Como pudo fue ordenando sus ropas, salió del auto y Anselmo la llamó para darle unos billetes verdes, que ella no conocía. Los colocó entre el calzón y la media negra rota. Era cerca de media noche, a lo lejos el ambiente se llenaba con las primeras campanadas, tenía que llegar pronto al hogar, porque presentía que algo le podría ocurrir. Al irse caminó a la calle, se encontró con el Chalo que la esperaba; se subió a la moto. Después enrumbaron camino a la casa, que en algún momento sería suya. ** Eduardo Cobos eduardocobos@hotmail.com Escritor y traductor chileno (Santiago, 1963). Ha traducido y antologado en libros a los brasileños Moacyr Scliar, Lêdo Ivo y Affonso Romano de Sant'Anna, este último junto a Eduardo Estévez. Sus artículos y relatos han sido publicados en Imagen, Babel, Revista Nacional de Cultura, Verbigracia de El Universal, Ateneo, Actualidades del Celarg y Anuario de la Universidad Central de Venezuela (UCV), entre otras ediciones periódicas. Por otra parte, ha sido merecedor de la beca Conac para la Promoción Literaria (1997); primer premio en el III Concurso de Literatura de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, 1999); 2º premio Bienal de Cuentos de la Dirección de Cultura de la UCV (2002) y primer premio del IV Festival Literario de la UCV (2003). === Cuatro poemas Sergio O. Otero ==================================== *** Obsequio De un tiempo inmemorial que guarda, Celosa en su redondez calcárea, Sus miles de silencios ancestrales Que se cobijan en sus pétreas aristas, Me observa callada, imperturbable. Sabiduría de aguas profundas Que entraron por sus fauces otrora, Le otorgan la suficiente arrogancia, La firme serenidad pretérita Para hacerme saber contemplado Sus gastados bordes marroneados Son arenas detenidas que se pierden, Hacia dentro de su corazón, hoy vacío, Para plasmar marinos colores azulados Vacía cuenca que me examina Su pie, negro de aguardar andanzas, Retorcido en un visceral enredo, Quieto ya de profundidades recorridas La sostiene firme, altiva y señera En su amenazante puesto de vigía. Guarda en su seno una muesca, Profunda, lateral y vieja herida, Su suave cuerpo munido de quietud Anidaba en ella y hoy su ausencia Su vacío, otra ausencia me señala Superpuestas capas de la vida Le forman, ordenadas, laja sobre laja Capa sobre capa, obedientes, fila sobre fila Su exterior de antiguo animal marino, Que en queda actitud me aguarda. Me pregunto si habrá logrado conmover Su inalterable memoria de los siglos, Alcanzada quién sabe en qué comienzo, Quién sabe en qué abismos, en qué simas Tu mano al separarla de la tierra. La misma quietud que perturbaste, Cuando de salados confines fue quitada, Arrastró consigo, incansable, laboriosa Hasta ese pequeño rincón de mi biblioteca Desde el que hoy, con esmero, me adueña Todo aquel que a mirarla se atreve No ven en ella más que una simple ostra, Petrificada ostra de ostroso lucimiento, Son mentes que no observan, son ojos que no ven La huella de tu mano, el perfume de tu piel. Y si no ven esto, que es tan evidente, Cómo pedirles que vean, que sientan Que escuchen, palpiten, comprendan Lo vívido de tu presencia, de tu voz Diciendo simplemente: la tomé del mar Y la ostra, antigua, vetusta y macerada, Cobra el sonido de tu risa, y fiel lo guarda, Atesora el brillo de tus ojos, y lo oculta Y luego me lo obsequia, para que a solas Pueda recordarlo, disfrutarlo, tenerlo, amarlo La huella de tu mano, el perfume de tu piel El sonido de tu risa y el brillo de tus ojos El blanco de tus dientes, el roce de tus labios Tu presencia, toda tu presencia, toda ella entera Gracias a la ostra, todavía hoy conmigo tengo. *** Estoy caminando Estoy caminando una calle cualquiera Mis ojos no miran, Para eso están los de los otros, Para que miren Por donde yo transito mi paso cansado Y que se cuiden, De mi andar apresurado y pausado Pues mi apuro se debe A que estoy en una ciudad sin perros. No, no son perros esos Que llevan con cuidadoso cuidado De a cuatro, cinco o diez Los paseaperros de veredas ocupadas, Esos son canes, tristes Canes de departamentos apilados. Los perros son otros, Los de dientes afilados, de colas libres, Ondeantes, sucios Lomos, patas fuertes y de orines marcados. Esos son los perros Que esta ciudad no tiene, no quiere. Como no quiere hombres, Ni mujeres esta ciudad desea ni quiere Le basta con los oficinistas, Los abogados, los doctores, los taxistas, Le alcanza con las modelos, Las vendedoras, las floristas y alguna que otra Puta alzada en celo Por eso me camino despacio, lento, terco Una calle cualquiera, Por eso es que no veo, que vean otros Lo que no quiero ver. Que ellos gasten sus ojos viendo lo que no está Que gasten sus zapatos, Apurados, corriendo corridos todos los días, Todos los meses, los años A mí me basta con el andar apurado, urgente, De caminar por dentro, Por donde tus manos anduvieron y siguen andando, Por esa esquina dibujada, Tal vez hasta pintada y acuarelada en besos Y para eso no necesito ni quiero Ojos que vean lo que yo veo, y siento y quiero. Hasta tal vez no necesite Caminar una calle cualquiera, basta que me pare En un adoquín de luna Y vea hombres y mujeres, y perros, muchos perros De dientes apretados, De patas fuertes, de lomos sucios, de colas libres, Para eso tengo estos ojos Los que no tienen otros, los que nadie más tiene. *** Almas gemelas Llegas, arrebujada de palabras, Cubriendo con letras tu frescura. Te hojarascas en frases escogidas... Prolijamente escogidas, Para cubrir a la ansiosa niña Que en una tierra sin agua, Va en busca de su libertad querida. Te recibo con humos de silencio, Acuno tu gramática en mirar callado, Y en el sigilo con que arrullo La pausa vehemente de tus tiempos... Te descubro nuevamente niña Sobria, prudente de valor alzada. Blindada y blandiente atizas mi alma, Sin saber sabiendo cuán atizada está. Y te vuelves, grácil, al escudo de tus verbos, A la adjetivación constante de niña asustada Que todavía busca, incesante, inconsciente, Sentir cobijo suave, profundo y tierno. Veo verte venir, con la sonrisa letrada, Y me amplío, callado... para que te expandas Hasta el límite justo, preciso, estudiado, De la niña encantada, que en la comisura deja, Apenas asomado, el deseo querido y temido, De un tiempo pasado, de un tiempo alcanzado. Te asomas mujer, verborrágica y tierna, Desgranas mil temas, prolijos, fecundos, Intentando evitar que en los ojos del cuerpo, En los gestos del alma, atisbe la niña guardada. Infantil te retozas, gozosa de tu madurez En un juego sencillo de candor y empeño. Pero hay un momento, imperceptible, fútil, En que rindes tu condición de mujer Y la niña se asoma, sonriente y confiada Y toma con su mano, por mí esperada Mi vida y mi sueño, por tanto guardado. Dos almas gemelas, distintas e iguales, Al final de un camino se han encontrado. *** Yo no pisé Manhattan Yo no pisé Manhattan, Tampoco fui a Miami, Jamás estuve en Davos, No conozco Francfort, No vi el sol de Mónaco, Ni brumas en Londres, No sé del frío de Montreal, Ni del calor de Cancún Ni de la bohemia de París, Ignoro cómo es Roma, Sólo sé el nombre de Berna Nada vi de Nueva York, No tuve marchas en Madrid No me aturdieron las bombas en Gaza. No me emocioné en Moncada, No pasé hambre en Somalia No tuve miedo en Saigón, No lloré en Hiroshima ni en Nagasaki, No me desangré en Nigera, Ni en Laos, Camboya o Liberia. No me despedacé en Montenegro, No estuve tembloroso en Tel Aviv, No corrí ni he muerto en Tlatelolco, No fui invadido en Afganistán No me atrincheré en Irak, No he sido sospechoso en Dublín. Como bien puedes ver, no he sido Un ciudadano, de esos que llaman Del mundo, de recorrer el mundo. He sido un simple mortal sedentario, Aferrado a mi tierra, mis amores, mi cielo, Y sin embargo y no obstante ello, Me he desgarrado en todos y cada uno De esos tantos lugares del mundo, en muchos con bronca, porque en ellos, ciegos ojos de duras caras matan, con sonrisa en los labios y apretones de manos, Y en otros, porque han lacerado mi alma Mil muertes injustas, mil niños llorando. ** Sergio O. Otero seroma@hotmail.com Abogado y escritor argentino (Comodoro Rivadavia, 1951). Su producción literaria permanece inédita. === Dos relatos Déborah Puig-Pey Stiefel ============================= *** Usura "Past all expressing...". El Mercader de Venecia, W. Shakespeare. Era un hombre huesudo y le llamaban Midas. Había estudiado en la universidad, en París, se dice, pues alguien creyó haber evocado allí su presencia ínfima. Pero de eso hacía ya mucho tiempo y no se podía estar seguro. Nadie retenía ningún rasgo de su vida, ni un solo detalle cierto de su extraña identidad; toda información sobre su persona se desvanecía en el aire como una nebulosa vacía. Le reconocían por algunos fragmentos de su conducta. Por titubeos en el caminar, por retales de su mirada, señales ambiguas que emitían sus manos cuando alguno debía negociar con él. No parecía andar entre la gente. Al hecho curioso de no dejarse fijar en memoria alguna, se unía su aspecto de caricatura, su espalda doblada, los trapos viejos que usaba para vestir. La boca apretada, la marca indómita que su oficio dejaba traslucir y que Midas no podía eludir, ni disimular. No hay nada que domestique, ni empolve, ni dulcifique el rastro inequívoco que deja un usurero al pasar. Por esas cosas le reconocían y casi por nada más. Yo le conocí a través de un documento, cuando Midas ya llevaba muerto más de un siglo. Creo que al principio tuve la misma impresión que sus contemporáneos. Cualquiera que fuera la forma en que toparas con él, su existencia era sólo un dato y aquellos que le habían tratado personalmente no tuvieron mayor conciencia de que se moviera en una realidad corporal. No le conocieron mejor que yo, que le compadecí en el siglo veinte, cuando descubrí su historia en los viejos archivos de un notario escrupuloso y decimonónico que también hacía mucho que estaba muerto. Midas nació el veinticuatro de julio de mil setecientos ochenta y cinco, en una familia rica, antigua y nada extravagante, en una casa que ya no existe, en una ciudad que no importa nombrar. Por lo que yo sé, pues él lo dejó dicho, creció cómodo y rodeado de gente. Jamás estuvo solo ni descuidado, ningún oscuro episodio le marcó. Nada apuró su infancia ni le condujo a su infierno ningún pecado anterior. Tuvo un padre que fue todo estruendo y vitalidad; corpulento, amable, paternal, fue un jugador listo y un fructífero negociante que supo multiplicar la fortuna heredada. Tampoco podía reprochar nada a su madre. Dulce y equilibrada, excepto por el empeño que puso en enseñarle a contar y en inculcarle precisiones aritméticas. Filosofía de un orden material y espiritual, para el niño no era más que una obligación educativa. Pero luego se transformó en juego, después degeneró en vicio, y finalmente se convirtió en una obsesión absurda y desesperante. Mientras eso no sucedió, Midas fue, más o menos, una persona. Creció, viajó y tuvo amigos. Nunca se enamoró. Destacó por su inteligencia, por cierta timidez viscosa y por su destreza en materias contables. Justo empezó a ser un sujeto extraño cuando quedó solo en la vieja casa de sus padres: entonces aumentó su manía de calcularlo todo. Se entregó, sin dominio ni descanso, a secuencias interminables de posibles beneficios, a balances e inventarios, a infinitas sartas de números y anaqueles de libros de cuentas. Se convirtió en prestamista. Desangró a sus vecinos implacablemente y les tentó cuando los veía pobres y desesperados; se perdió en el vértigo de la avaricia. Y años más tarde, cuando se preguntó a la gente por su paradero, se supo que había cultivado aquel triste don: en lo que concernía a su presencia, a su humanidad, nada suficiente podía ser recordado. Ni el color de sus ojos, ni su estilo de voz, ni el tono de su familia. Ni si le habían visto a las tres caminando deprisa, o si estuvo o no estuvo en tal lugar u ocasión. Sólo le recordaban por el daño que había hecho y porque después se arrepintió. Su verdadera existencia se materializaba en consecuencias. Dejaba sus huellas en los dramas de sus deudores y en el alivio de otros cuyas deudas perdonó. Quizás fue la comprensión de este hecho lo que dio un giro a sus obsesiones. Un día, tal como sólo puede hacerse una vez en la vida, Midas trazó en ella un ecuador infranqueable, dejando al otro lado todo su pasado. Renunció mentalmente a seguir siendo el que había sido, borró los años felices de su infancia y deseó limpiar su alma del dolor y la vergüenza de los de su madurez. Algo, en su mismo delirio, le había hecho comprender: la esencia de su pecado era horrible. Tenía que devolver, restituir la riqueza de la que se había apropiado. Reparar el daño, borrar el crimen, consagrarse a la devolución de todo lo robado. Pero supo que no bastaba con perdonar las deudas y repartir su fortuna, pues ¿qué era, en realidad, lo que ilegítimamente acumulaba en sus cuentas? ¿Dinero? No. No era dinero. Era tiempo. El tiempo de la vida que los demás gastaban en deberle a él. Tiempo vendido a un alto interés, tiempo y sangre, tiempo y traición, tiempo y descrédito. Su deuda no era sólo con los hombres. Era una deuda monstruosa que había contraído con Dios y que crecía con el paso del tiempo, que se doblaba por sí misma, se expandía, se multiplicaba, igual que el dinero que prestaba. Un día de sol festivo -un día limpio de verano- despejado y dulce como el perdón, Midas desapareció tras dejar una declaración estrafalaria, escrita de su puño y letra, en casa del notario. Zanjaba las deudas, lo regalaba todo. Con lenguaje frío y un estilo testamentario, contaba su triste vida de usurero consumado. Añadía algunas notas biográficas (sin extenderse, sabía que nadie lo iba a recordar después) explicaba el cómo y el cuándo de su revelación y se comprometía a una misión de locos. Pretendía acumular tres años de tiempo no vivido, para regalarlo. Tres años era el plazo en que hubiera recuperado el dinero de los préstamos que tenía pendientes. Desde ese instante, quedaban liquidados para siempre. Por una inversión descabellada, pero lógica, saldaría su magnífica deuda con Dios, no sólo renunciando a los beneficios de esos años futuros, sino dejándolos de vivir. Prometía volver con ese montante acumulado para cumplir con una ley sagrada que había transgredido. Ya no iba a cobrar, año tras año, gota a gota, el caudal de la vida de sus desgraciados clientes, sino que iba a donar su propio tiempo -disponible, intacto, redimido- tal como lo entregaba la Naturaleza para que se viviera sin interrupción, ni deudas, ni intereses. El notario se quedó atónito. Jamás había oído nada parecido. Pensó que aquellos despropósitos mejor hubieran ido a parar a manos del sacerdote, mucho más hábiles en detectar mixtificaciones teológicas. O que bien podría haberlos recibido el médico, seguro de que un caso de especulación mental tan excepcional hubiera hecho saltar de alegría a su inflamable corazón científico. Pero una mezcla de ética profesional y miedo íntimo impulsó al notario a tomarse en serio las pretensiones de Midas. No sólo legitimó aquel documento, sino que lo guardó toda la vida en una carpeta azul marino en la que también se hallaba un somero informe de las pesquisas que efectuó, inútilmente, para encontrar al pobre Midas, quien no volvió a aparecer, ni pasados los tres años, ni nunca más. Allí, de una forma helada que me impresionó, se explica escuetamente cómo Midas fue buscado. Se interrogó a la gente de su ciudad (que fue la beneficiaria de su gran fortuna) se preguntó a los estupefactos deudores que había perdonado, se entrevistó a alguno al que le sonaba haber sido su amigo y condiscípulo, y se indagó en otras ciudades, hasta haber agotado todos los posibles rincones. Un tiempo después, en una de esas ciudades, algunos vieron deambular a un hombre, cuyas señas no alcanzaban a precisar, que decía haber pasado tres años intentando regalar tres años, de tal forma infausta que su regalo imposible había crecido a un interés del cien por cien durante ese mismo plazo y que entonces debía encomendarse a la penosa tarea de regalar seis años de su tiempo no vivido, malgastado en intentar regalarlo. Vagaba aterrorizado y argüía que tenía una deuda que crecía y crecía, que si no lograba saldar con vida, él moriría y la deuda no dejaría de crecer. El terror de Midas obedecía a su razonamiento de que lo que hay después de la muerte es precisamente tiempo no vivido. Tiempo que se acumularía para siempre, sin que nadie pudiera rescatarlo del infinito, que sería la garantía de un vagar fantasmal, agónico y culpable para toda la eternidad. Para él que, más allá aun del más allá, sería un espectro incluso entre los espectros. Pasó mucho tiempo y nada más se supo de Midas. El notario murió. Su moral legalista le impidió dejar cerrados algunos casos irresueltos y ordenó en su testamento que se conservaran decenas de carpetas azules, hasta que esos casos llegaran a algún tipo de término. Es por eso por lo que hoy he podido quemar la carpeta de Midas. La casa del notario es ahora mi casa, una de esas casas que se caen de viejas, pero que uno compra por no se sabe qué razón del corazón. La he pagado cara, a causa de otra sinrazón, compitiendo con una inmobiliaria especializada en lofting. Yo misma he pintado las habitaciones y he descubierto y saneado ese curioso archivo compuesto de una treintena de expedientes raros entre los que se encontraba el del prestamista loco. Su historia me conmovió tanto que no pude tolerar leerla bajo esa forma de acta o instancia, disimulada la silueta de un recuerdo que de por sí se escapa, camuflada la complejidad de la usura y enterrada la conciencia de ese pecado. Por esa razón he escrito este cuento. He creado un espacio de tiempo invisible, sintético, o invivible. He escrito la historia de Midas con la esperanza de que, cada vez que alguien la lea, un poquito de su tiempo no vivido haya sido redimido y regalado y su deuda vaya disminuyendo, poco a poco, deducidas así pequeñas cantidades de la suma que se acumula en el infinito. Hasta que un día esa deuda se haya saldado y Midas descanse en paz, del todo olvidado. *** La "Agenda Kronos" cambió la Historia Nadie podía sospecharlo entonces, cuando ese utensilio de apariencia inofensiva, tapas de piel sintética, separadores de plástico y anillitas de metal, se puso de moda rabiosa en el mundo entero. No es que tuviera nada especial. De hecho, no era ni siquiera original, era un "remake" de modelos antiguos, como los que antaño habían poblado las mesas de tantas oficinas anodinas, con sus hojas ribeteadas en rojo y un horrendo soporte para empotrarlas. La "Agenda Kronos" era un modelo de bolsillo. Tampoco es que fuera un objeto bonito. Se descosían las costuras del lomo y llevaba siempre, en la contracubierta, la descolorida reproducción de una obra pictórica que se malograba con la sobreimpresión "Kronos, Agenda Anual". Así que no era un objeto bonito. Bien mirado, era horroroso; nunca nadie pudo explicarse, inteligiblemente, cuál fue la causa de su éxito. Fue un acierto, parece ser, fabricar ejemplares distintos. Algo así como agendas con sorpresa. El año, claro está, era el mismo para todos, pero en cada página, flotando bajo una fecha encarnada, se leían pequeñas frases, pedacitos de sabiduría variopinta, refranes populares, fragmentos del ingenio de algún autor. Sentencias que habían convulsionado al mundo, o lo habían destrozado o divertido, trocitos de la Biblia, del Corán, del Capital, antiguos proverbios chinos, anécdotas de Chesterton, pensamientos de Santo Tomás, máximas feministas, recetas milenarias, poemas indios...Todo lo que el mundo había pensado lo llevaba impreso la "Agenda Kronos", despedazado en cientos de volúmenes diferentes, desplegando en un inmenso abanico de hojitas de papel el esfuerzo brutal que siglos y siglos habían sufrido para entender algo de algo y poder decir algo sobre algo. La gente se aficionó a esta agenda. Mejor aun, la compró desesperadamente, la usó con furia metódica, la intercambió, la regaló, esperó anhelante al año siguiente las nuevas frases que deparase una nueva agenda. Y fue extraño y milagroso. El mundo, como hechizado por una corriente de organización, se aplicaba en asumir y practicar la parte de saber colectivo que había tocado a cada uno, en cada agenda, cada día. Naturalmente, los saberes eran contradictorios. Pero eso fue lo que nos salvó. El ávido banquero, un martes de octubre, gracias a una frase de Engels u otra de San Agustín, juraba ascetismo o vendía sus préstamos a precio de saldo. El hombre sesudo aprendía los tesoros de la frivolidad. El político obsesivo hacía votos de silencio. El tímido asténico tomaba la filosofía de un magnate. Sacando un poco aquí, poniendo un poco allá, paulatina y misteriosamente, todo fue equilibrándose de tal modo que hoy en día ya no hay exceso, ni dogma, ni dominio que dure más de un día en ninguna parte. No somos ya ni demasiado ricos, ni demasiado pobres, ni creyentes ni descreídos, ni pusilánimes, ni extremistas, ni siquiera moderados. Ha surgido el milagro de la verdadera individualidad donde cada cual, en este océano magnífico, paraíso de la relatividad y del todo-es-según-se-mire, sabe mostrarse cauto y distinguido a la hora de ordenar su agenda y su vida. Hoy conocemos tres verdades. Que mientras queden trocitos de cosas dichas, viviremos en el mundo que no pudieron conseguir todas las revoluciones de la Historia. Que todas las revoluciones de la Historia, convenientemente troceadas, impresas y mezcladas, funcionan. Y que el cuadro reproducido en nuestras agendas, que no es otro que "Saturno comiéndose a sus hijos", fue aceptado invariablemente sin rechistar: sabíamos, en el fondo, que al Tiempo hay que darle algo de carnaza. Algo mitológico y siniestro con que entretenerlo, para que nos deje en paz. ** Déborah Puig-Pey Stiefel dpuigpeys@provimar.es Antropóloga y escritora española (Barcelona, 1960). === Poemas Jorge Castillo Fan ======================================== Hubo un jardín o fue el jardín un sueño? Borges ¿Hubo luna en nuestro sueño o fuimos un error con dos ventanas? (el puente de tu cuerpo se me apaga) ¿Hubo error en nuestro sueño o fuimos las ventanas de la luna? (el puente de mi cuerpo se te apaga) ¿Hay lunas? ¿Hay sueños? O sólo error (y sin ventanas) Y sin embargo he sido error (tú: mi ventana) Y eras un sueño (Yo fui tu luna en la ventana). De Canción triste de cualquier hombre (Ángeles del Abismo Editores; Talara, 1998). === La intensidad jadeante El bordoneo indecible de los nervios El cajón de los días manchado de tristezas penetrantes Sólo basta el invisible espejo y descubrir que soy el único viajero que visita mis escombros El último desgarro entre tus sueños El indómito relincho que despierta los tres brillos de tu cuerpo En fin: el fósforo y la puerta el tránsito y la senda en que retorno a mí en que regreso a ti por todo el curso de tu ausencia. De Lámpara de fiebre (Editorial Delirio; Lima, 2003). === *** Lienzo (Líen eso) La palabra acampando sobre las ráfagas del acto Las arterias del sueño y sus fosforescencias y su fósforo y su esencia las arte-risas del sueño El alma vórtice del fuego vértice del juego El corazón sus incesantes danzas sus lanzas acezantes su compás de carne marcando a sombraluz el tiempo de la voz y de la hoz definitivas Los alcances del aire más los dedos de otros aires precipitándose por los abismos sin fin La locura y sus caricias rojas y su cópula frenética sobre las ascuas Los ojos secretos disparos en la noche Los ojos astros Los ojos antros Los ojos estos Los ojos estros Los ojos ostras Los ojos hostias Los ojos lunas Los ojos dunas Los ojos dudas Los ojos hiel Los ojos miel Los ojos lluvia Los ojos Yo-vía Los ojos llovían Los ojos raíz Los ojos raíl Los ojos Tú Los ojos Tú en Él Los ojos túnel Los ojos cúspides azules (en Hiroshima alguien pintaba sólo ojos) Las claves del sentir sus aguas misteriosas sus espejos de sangre viva su ebriedad en hilos sucesivos su ubriedad de incisivos filos Los vértigos reptantes como el amor vencido entre celestes gozos El reposo de agua pura sobre los campos azotados por la sed inexorable: cuerpos nuestros que se repiten entre los escombros en flamas de espera de esperanza La frente en llamas en ya máses infinitos El infierno en mi mente El inminente invierno Poesía hirviente Hiriente poesía El destino El des-tino El desatino ¡El des a ti NO! De Yo soy aquel espejo (Editorial Delirio; Lima, 2003). ** Jorge Castillo Fan castillo_fan@hotmail.com Escritor peruano (Piura, 1967). Miembro del Movimiento Internacional de Metapoesía. Ha publicado Insurrección del silencio (Sindicato de Petroperú; Talara, 1994), Eco del fuego (Artetéreo Ediciones; Piura, 1995), Revólver del amor (revista La Tortuga Ecuestre; Lima, 1996), Canción triste de cualquier hombre (Ángeles del Abismo Editores; Talara, 1998), Lámpara de fiebre (Editorial Delirio; Lima, 2003) y Yo soy aquel espejo (Editorial Delirio; Lima, 2003). Poemas suyos han sido publicados en revistas como El Último Golpe Literario, Gafas Redondas, El Fósforo Insomne y Ángeles del Abismo, entre otras, así como en las antologías Homenaje al centenario de César Vallejo, Poetas de la región Grau (revista Intihuatana; Sullana, 1992), El verdor del algarrobo, Muestra de 8 poetas piuranos (revista La Tortuga Ecuestre; Lima, 1997), y Karminka, antología de la poesía piurana, de Julio Aponte (Juan Gutemberg Editores; Lima, 2000). http://www.castillofan.cjb.net. === Un cuento de cine Hernando Bolaño ================================ "La casualidad y la suerte han sido demasiado determinantes en mi vida para que no las reconozca cuando aparecen, aunque sea bajo formas adversas". Maruja Torres. Fue en un puesto de libros usados de la Avenida Luis Carlos López y en una tarde que hoy mi recuerdo resume en las apresuradas horas de un calor indolente en donde me reencontré con aquella historia. Años atrás había perseguido su urdimbre con la voracidad exquisita de un loco en cada una de las diez entregas que día por día publicara con gran despliegue un diario capitalino: La aventura de Miguel Littin clandestino en Chile. En la breve verticalidad que ocupaba aquel libro se quedó atrapada mi atención y en mi cara sentí dibujarse una mirada de encanto. No había en ese atiborre lugares de prominencia, por lo que mi ejemplar reposaba allí, homogéneo e intacto, al azar de cualquier curiosidad y entregado a la intuición de Aníbal que, sin alardear de tactos fundamentales en el oficio de las ventas librescas, me sorprendió atrapado por esa recóndita curiosidad que nos impulsa hacia la pretensión de saber lo que podría estar ocurriendo dentro de un libro mientras sus páginas permanecen cerradas. Llamó mi atención por el simple hecho de haberlo perdido varias veces en el lapso de cinco años y me hice a él sin que mediaran regateos ni remilgos -dos mil pesos-, despidiéndome al lugar de mis lecturas dispuesto a releer y ser feliz. No sospechaba siquiera que mi reencuentro habría de sobrepasar los lindes de lo insólito porque al abrirlo, justo en su primera pagina, encontré una dedicatoria deliciosa que el mismo Miguel Littin hacía a una desconocida de nombre María Fernanda. La letra era encrespada y resuelta con prisa pero de legible caligrafía. Se notaba que Miguel Littin había padecido el asedio de un cazador impenitente, de esos incisivos e implacables que no cejan hasta lograr el objetivo, y que lo habían abordado en un cruce apresurado, sin saludos, sin reverencias; sólo diciéndole con el arrojo que padecen los emboscados de amor, "Yo amo a María Fernanda y ella te admira. Si le dedicas este libro en mi nombre me ayudarías a conquistarla". Y, por supuesto, quién no aplaza la prisa para colaborar con las causas del amor. De inmediato imaginé a María Fernanda recibiendo el regalo antecedida por un preámbulo romántico -cena, flores o algo parecido-, pero en cuanto me asaltó la suspicacia comencé a dudar del final feliz de aquella historia, porque noté de inmediato la forma inaudita como ella misma perdía su cauce. Me resultaba absurdo e inconcebible que aquel regalo, arrancado a la desvergüenza y sobrepuesto al ridículo, estuviese ahora haciendo parte de una mercancía de segunda mano; feriado a un postor de ocasión al igual que se feriaban artículos de cuero, prendería de oro goldfield, sahumerios y abalorios; que perteneciera al acervo misceláneo de aquel bazar de cambalacheros de la Luis Carlos López; que hibernara con desesperanza en el esmirriado anaquel de un librero sin tacto ni conciencia para el oficio. Nunca pude olvidar aquel episodio por su coincidencia y particularidad, aun cuando tampoco creí nunca en su trascendencia hasta aquella noche de jueves de cóctel cuando en el foyer del Auditorio Getsemaní, mientras asistía al lanzamiento del festival de cine, el ocio me asentó en la confirmación de que la vida siempre se nos presenta desprotegida de cualquier casualidad: esa noche, después de unos actos solemnes, conocí a María Fernanda. En un principio su nombre no me revelaría detalles que pudiera catalogar como significativos, pero en tanto comenzó a comentar apartes del filme de Resnais que acababan de proyectar -Hiroshima, mon amour. Había leído que era el preferido de Littin- con la precisión de los conocedores, tuve indicios de su erudición en torno al tema e, inevitablemente, brotó en mí ese sentido de nostálgica concordancia que me permitió revivir la sensación producida por aquella dedicatoria veloz y apasionada, o como la pensaría desde un principio, casi temeraria. Mis sentidos se aguzaron y la imagen de aquella mujer, como en las más eficaces construcciones novelescas, se fue transformando de una simple figuración estética en el ser humano amplio y jovial que me haría saltar el cercado de la discreción. Durante un largo rato temí que se notara mi contenida impaciencia y me limité al simple ejercicio de masticar galletitas con grullere y dar vueltas a un vaso en el que se desleían unos cubos de hielo pero, antes de que esto ocurriera, mi espera tuvo su oportunidad. Todavía disfrutaba de la gracia que me había causado su comentario respecto de la forma como se producían sus reacciones frente a las escenas de algunos directores -las calificaba de naturaleza afectiva: algunas de Kubrick, por ejemplo, le producían urticaria, y otras de Spielberg, una congestión nasal que incluía estornudos y hasta molestias reumáticas-, cuando ensayé mi primer golpe, dudando todavía si lo hacía por el efluvio de su Estée Lauder o por la altura de su conversación. La abordé en una pausa difícil que le permitieron sus interlocutores y, esquivando los cánones impersonales de la formalidad, le pregunté sin ambages si para ella tenía algún significado el nombre de Miguel Littin. Con un apacible gesto de salón me dio un sí desconcertante; tan rayano en lo natural, que fue engorroso lograr un nuevo resquicio para acuñar otra pregunta, otra intervención más audaz, una que no me hiciera sentir como el propietario de la más enternecedora estupidez. Me había traicionado la agudeza. No había dejado de solazarme con la novelesca idea de por lo menos entornar su mirada, zancadillear las palabras de su respuesta o, mejor aun, lograr en ella un sobrecogimiento de pudor en donde se compensara mi arbitrariedad, o en donde mi presencia le inspirara el único sentimiento que de seguro me devolvería la importancia: el de la complicidad. Al siguiente día la volví a ver. Otra vez desenvuelta y ágil. Portaba el único rostro de complacencia a pesar de que acabábamos de padecer un filme francés que había dejado en mí y en todo el auditorio un leve regusto de inconformidad. Su prisa se notaba más en su rostro que en sus movimientos. Lo pensé y no me equivoqué, porque al poco tiempo sus pasos cruzaron por entre la concurrencia y bajaron la escalera. Desde el segundo piso pude ver cuando, en medio de aquella noche prematura y serenada, ella atravesaba la calle adoquinada del Arsenal esquivando a saltitos los charcos y se perdía tras el umbral de un barcito sugerente y discreto. Imposible negarlo, mi intención seguía siendo acuñar otra pregunta. Aquella que me permitiera hilvanar la hebra que aún mi curiosidad mantenía asida por un extremo y, azuzado por esa audacia incorregible que pone en nosotros la intriga, se me ocurrió seguirla, elevando mi chapucero oficio detectivesco al rango de máxima virtud. Dentro palpitaba otro mundo, uno más lento y resignado, como movido al son del saxofonista que con mansedumbre arrancaba notas al instrumento en medio de una penumbra fácil. Su interior no era grande ni alto y su concurrencia, a primera vista, se podía calificar de escasa. Las conversaciones no se subían de tono y hasta el mesero que me asistió en la barra tomó mi pedido con cierto aire de confidencialidad. Un whisky en la roca había ordenado antes de que mis ojos descubrieran a María Fernanda ya acomodada en torno a una mesa con personas que a juzgar por sus atuendos y sus perdidos gestos, eran extranjeros. Ella tomó asiento en un lugar que le esperaba y saludó con la informalidad propia de los asistidos por la confianza mientras un mesero se apresuraba a atenderle. Intercambiaron algunas palabras, coincidieron en sonrisas hasta cuando se dio el acuerdo y yo lo pude escuchar ordenando en la barra, justo por encima de mi hombro derecho, para una mujer con complaciente claridad: -Un martini para la señora María Fernanda Esteves -dijo. Apenas entonces me di cuenta de que estaba escuchando por primera vez aquel apellido y que, por supuesto, sería imposible borrarlo de mi memoria. Así que no lo dejé escapar y comencé a considerarlo como esa otra señal que me arrimaba hacia las inmediaciones de una aprensión que, si bien había nacido años atrás en forma de curiosa dedicatoria, ahora se convertía en el leitmotiv de una intriga que me traía suspendido de los cabellos. Alcancé a tomar mi segundo y último trago invirtiendo el tiempo en pensar que debía buscar una ocasión con horizontes más despejados y un camino menos escabroso para llegar hasta ella. Creo que ahora ya lo saben: me trastornan hasta el asombro los azares que riega la vida en nuestro camino -tienen algo de premonitorios-, y me atrapan hasta la obsesión las mujeres con pasado. Al día siguiente, antes de salir hacia la primera de las películas enlistadas en la programación, enfundé en mi bolsillo aquel ejemplar que le había comprado más a la nostalgia que a Aníbal, como quien enfunda un arma; y me preparé para la nueva sesión con todos los sentidos en orden y dispuesto a disparar a quemarropa. La tarde había entrado con ese brillo de trópico que se torna a veces insoportable y a la entrada del auditorio se arracimaba un gentío en el que se mezclaban cineastas, críticos, periodistas, curiosos, espectadores y ociosos. Comencé a buscar con la mirada a María Fernanda, ya sabía seguirle la pista. Me fijaba con detenimiento en cada uno de aquellos grupos que se notaban dentro de la concurrencia repasándolos con detenimiento, pausando en cada rostro y sin dejar de asegurarme de que mi arma seguía conmigo pero, después de un momento, me di cuenta de que aún no había llegado. Entonces, mientras la intriga me otorgaba esa tregua, yo me dediqué a repasar la lista de las películas del día y a descubrir que aquella extraña sensación que ahora me asía era frágil y breve pero desgastante; tanto como el rencor, sólo que menos virulenta, pero sí más apremiante. Repasaba a la ligera la programación cuando me encontré, como un aderezo del destino, una película de Miguel Littin, era la segunda en el orden. Incrédulo y con una urgencia de la que intentaba sacudirme, me dirigí a la información en donde me confirmaron no sólo la presentación del filme, sino también la presencia del director en el auditorio. Me asaltó entonces el pensamiento de que debía haber algo de injusticia ante semejante sino, porque sentí que la consternación que me invadía en ese instante hacía peligrar mi prudencia, más aun cuando me percaté de que todos los presentes dirigían la mirada a un mismo sitio: la entrada del foyer. Ambas puertas bascularon en un mismo sentido y un pequeño tumulto entró de golpe arrastrando una suave andanada de calor al tiempo que disminuía la prisa y cruzaba el quicio. En un principio no logré localizarlo. La última imagen que hallé de él en mi memoria fue aquella cotidiana y resentida que lo hizo entrañable durante una entrevista de televisión en la que con el tino de una fina ironía, se refería a la dictadura de su país sin poder soportar la evidencia de ese corrosivo sentimiento entre la nostalgia y la ira. -Le llaman depresión. Es el encanto principal que imprime el exilio-. Sin embargo, lo identifiqué por su risa corroborando con complacencia la veracidad de aquel capítulo del libro: "Si te ríes te mueres". Pero el asombró me atornilló al piso y engatilló mi arma al observar que a pesar de las atenciones que brindaba al público de un lado y de otro, su mano derecha se mantenía enlazada a la de María Fernanda Esteves en una dualidad inobjetable, en esa actitud de mutua posesión que confiere a sus víctimas el amor. ** Hernando Bolaño hbolano@yahoo.com Arquitecto colombiano (1961). Es profesor en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, de Cartagena de Indias. Ha publicado cuentos en la revista Letralia y en el diario El Universal. Ganador de la 2ª Convocatoria de Premios y Becas Distritales a la Creación e Investigación Artística de la Alcaldía de Cartagena con su novela Al azar de un amor. === Haikús y otros poemas Édgar Medrano ============================== calles de abril. tu mirada en la brisa: hojas y nubes. === ríe la tarde. ventanales de rojo. torpe reloj === llegas de golpe: enciendes la noche de nubes tristes. === piraguas marchan a la noche secreta: cocuyos sin luna. === versos: cigarras amanecidas en un sueño perdido. === lluvia del lago. en la orilla compiten sol y recuerdos === un día cualquiera la niña no tuvo dónde descansar su tristeza; te soñó rodeada de flores y calles amanecidas pendiendo de tus fríos labios. === de noche tus pasos hollan tanta soledad que es rito o mueca. === Vuelvo a la noche. Tanta luz cegó nuestra búsqueda. En la calle sólo dejamos harapos y sílabas enfermas. Desde el fondo de la habitación alguien señala mi mano derecha. Sudorosa, parece un dios cansado de absolutos. Tal vez es la única salida: la silueta de un vuelo que hemos olvidado. ** Édgar Medrano edgarmedranouno@hotmail.com Docente, investigador y escritor venezolano (Maracaibo, 1955). Ha publicado el libro Ausencias, presencias y oficio. === Huérfano de Elisa ===================================================== === Armando Oscar Borgeaud y Osvaldo Julio Croce ========================== Por tan poca cosa sentirse secretamente feliz, por levantarse temprano un domingo a jugar a la soledad -Elisa viajó a Buenos Aires- y ensuciarse los dedos con la tinta fresca del infaltable diario local. Luis saborea un poco de queso blando, los ojos yéndose por la ventana con los ruidos leves del madrugón. Planifica el día entero entre surcos de silencio que el ronroneo de la heladera abre en la mañana fresca. Desde su casa natal, cuando las tardes eran más lentas, escuchaba el jadeo de las máquinas ferroviarias intentando subir cuestas imaginarias; cada tanto el silbato pidiendo auxilio, la voz de su mamá llamando al calor seguro de la cocina, el vaso de leche, las tostadas con manteca. Había en aquella melancólica embajada una radio eléctrica sobre un estante del armario; él rezaba en voz baja alguna lección; escuchaban tangos, boleros, valses; crepitaban alegría las milanesas y el guardapolvos escolar desde el respaldo de una silla era centinela con distintivo azul. Ceba un mate; el periódico -partitura que nadie silba- tendido bajo la pava y el estuche de los anteojos, escarabajo marrón. Corta una última tajadita de queso, lo devuelve al refrigerador. Desliza su sombra entre manchas de sol. Desde el dormitorio, a la íntima luz del velador, percibe desinflarse el pulmón de la calle; tabletean las persianas asordinadas de algunos negocios; mira sobre la cómoda una pequeña caja de madera labrada que su padre muerto hizo, como pudo, a los doce años. Renueva la certeza: algo ocurrirá alguna vez. Sale sin apuro; contempla la casa detenido en la isla de su vereda. Ha de sufrir las ausencias de luces, piensa; tendrá insomnios sin pasos apurados, aliento caliente en las siestas de verano. Con los años le parece cada vez más grande; posee rincones donde pararse a llorar, cajones cerrados para siempre. Luis camina dominguero, recorre todo con la mirada del último acomodador del cine América. Una esquina resplandece dentro suyo; lo detiene el recuerdo de una sombra: pantuflas, camiseta blanca, pantalón pijama. Tantos años sentado en el escalón de mármol ahuecado de pisadas, jubilado vigía de aquella casa colonial, paredes oscuras, yuyos en la cornisa. A veces, memora el paseante, lo encontrábamos apoyado en el plátano junto al cordón, buscando entre los cables con su mirada en alto, esperando vaya a saber qué. Tal vez la muerte que al final llegó. Algunos bocinazos lo hacen reaccionar en medio del tránsito; se apura; llega a la otra orilla. Equilibrista entre tiempos, entra a la panadería; piso recién lavado, aroma antiguo de cigarrillos negros. Fecundo olor de levadura cae sobre el platillo de la balanza, cruje pan caliente en la bolsa, milonguea el aire por la cortina desmemoriada de colores. Luis vuelve por las diez de la mañana; canta entre árboles. Justifica un vino tinto de buena calidad en el almuerzo: por tantos ayeres, por la pobre Elisa que andará perdida entre parientes capitalinos y ganas de subir a cualquier ómnibus que la devuelva por aquí. Sobre la pared llagada de humedad y pintura verde cuelga un espejo con la puerta del bar por donde aparece el hombre llevando la bolsa preñada de pan. Ante sus ojos dos sillas de plástico, el petrificado borracho de costumbre, el paisaje nevado que desespera cagado por moscas; un almanaque Ferretería París -escultural rubia semidesnuda, sonriente, ofrece pomos de "Pegamento Pajarito"- eterno en Abril 14. Las fotos se burlan, piensa Luis, esta mujer es una abuela sin remedio; echa los codos sobre un mostrador encharcado de caña. Abraza con la zurda una botella de cuello largo, etiqueta sobria, Vino Fino Tinto, pregunta cuánto es, saca billetes con la derecha, como prestidigitador manco. Sale del espejo y del bar. El borracho dice salud; responde lo mismo. Cruza la plaza; vuelve de la mano segura de papá, disipando el miedo con fuerza, rescatado de otra mañana infantil con cielo oscuro y palmeras como pájaros terribles. De regreso en su casa Luis prepara la comida en silencio, nítida la presencia del abuelo. Corta y agrega hojitas de laurel en la cacerola abollada de cumplir su misión; las hornallas sisean suaves en esta cocina que también es mano protectora. Desde allí cada año Elisa anuncia que los días se acortan y él siente que ha perdido algo para siempre. Por sobre el hombro puede verla planchando en la luz opaca del atardecer, pero hoy está solo. Tiende un mantel, un plato, sirve directamente de la cacerola. Se sienta, despliega aquella servilleta con iniciales bordadas que era de la abuela, mastica despacio, siente el sabor de los bocados, paladea el vino, deja que lo envuelva la radio sin apuro. Dos, tres pitazos de sobremesa, lee artículos políticos, sirve café con dos de azúcar. Se descalza; imagina las costuras de brea -venas de las calles sin nadie- los gorriones entre la siesta, que huyen del cielo inaguantablemente azul. Al rato busca la calma de la siesta. Cuando se despierta decide pasar el trapo de piso por las baldosas del patio; dan las seis, llega otro golpe de añoranza. Huérfano de Elisa elige una silla desvencijada, una voz profesional que lee la síntesis final de la jornada desde otra radio, más chica. Más tarde pone en marcha la bandeja giradiscos, herencia de su adolescencia. Busca en un estante alejado de los discos compactos, saca el sobre cuadrado de un vinilo, mira la foto, extrae el círculo negro, limpia una pelusa, apoya la púa con suavidad. Luis vibra como cada vez con la música de Piazzolla. Marejadas de sombra inundan todo; Elisa tardará todavía un poco; el bandoneón lo disuelve en la penumbra rayada por los focos que corren sin rumbo atrás de la persiana. ** Armando Oscar Borgeaud y Osvaldo Julio Croce cosadenegros@delta.com.ar Escritores argentinos; ingeniero electromecánico el primero (Zárate, Buenos Aires, 1956) y técnico químico el segundo (Campana, Buenos Aires, 1952). Han publicado cuentos y novelas en diarios argentinos. Borgeaud conduce el programa radial Matinal, principalmente sobre literatura. Croce conduce desde 1990 un programa radial sobre jazz, blues y otras fusiones musicales. Han publicado en un diario y por entregas las novelas El capote verde -aventuras de Domingo F. Sarmiento en Zárate- y Paraísos nevados; así como el cuadernillo Achuecando mocasines y el libro El hombro de la esquina. Juntos han filmado una docena de cortometrajes en super 8. === Cuadratura de nostalgias (extractos) Dubraska González Gámez ===== A mi padre. *** Esperar Aquí sentada vendrás a auxiliarme a renombrar este estado infértil y dolido. Ausencia terminal y arruinada banca rota. Esperaré tu mano enredada en los hilos de mi patria suelo extranjero pidiendo crédito a mi memoria. Retornaré silente a tu huella vestigio de esperanza. Hombre nacionalizado por mi cuerpo. *** Doler Ser sólo una queja y una lamentación Hanni Ossott Desde la antigüedad está consagrada mi pena, ella intenta sobrevivir en los remedios de mis dolencias, yo insisto en su muerte preparo la bienvenida a su morosa llegada. Espero con mi dolencia dolor inútil esta enfermedad crónica y terrible, de angustias y desvelos constantes perennes. Búscame médico particular cabecera de cama virgen dolorosa milagrera para esta enfermedad incurable que es tu ausencia, necesito milagrero y fusilarte en mi historia convertir mi palabra en verdugo de este entierro, solicito redentor, matar el dolor este sadismo barato de volver a tu imagen deshuesada y liquidada hecha polvo por el viento. *** Querer soledades inexorables la tuya excesiva o ausente la mía a la deriva sin ti Marijosé Pérez-Lezama Sombras ilustres desfilan por mi lecho, mañanas frías sombra matinal el antiguo fantasma de mis sábanas el odiado y mal marido. Tardes de besos tibios aparece el nombrado tiernamente constante y quejoso con su piel de costumbres y cariños. Noche celebrada sombra nocturna, la más digna y deseada alimento de mis días jugando con las locuras de mi vientre esculpiendo ese querer maldito de recordarlo siempre. Y en el tiempo él el de siempre la sombra perfecta, rendida y buscada el amado tú en ella endiosado y sepultado queriendo a tientas y distante el desfilar de todos mis encuentros. *** Prostituir qué dolor cuando las palabras pesan y se clavan como cercas Rafael García Casanova Temes la incidencia de este verbo, la resaca fantasmal de mis palabras. Yo prostituta roja flor semilla rocío sólo vientre acerco la daga inmoral al recuerdo de tus caricias. Yo nombro temiendo siempre errar el día y hora del próximo cliente, equivocar y olvidar cuerpos confundirlos en el apuro por deshacerme del prostituto despecho que me asalta. Temes leer y no ver el recato de una monja rosa sigues temiendo porque mis noches son noctámbulas solares, de gemidos contados y pagados de curvas encontradas que renacen con sólo mirar las ganas que tienes de encontrarme. *** Consumir Te recuerdo eso no es nuevo, diagnóstico crónico lo nuevo es, mis cuidados intensivos delicados. Me estoy consumiendo los últimos besos que dejaste en las paredes internas de mis huesos. ¿será que me estoy muriendo? Alucino un querer mejor más útil y cercano, te lo digo te lo escribo te lo anuncio y lo repito. Te recuerdo, eres mi diagnóstico crónico. *** Brevedad, seducciones y palabras Nombrar la metáfora de tu llegada. Reescribir los versos de mi lecho. Contar una a una las vocales de tu boca. Escuchar los gemidos de tus tonos. Derramar la tinta en nuestro vientre. Estallar tu cuerpo con todos mis acentos. Exclamar una a una tus pasiones. Corregir las comas y puntos del deseo. Seguir la sangría de mis senos, para escribir punto y aparte con tus besos. Sucumbir ante la sintaxis de este encuentro. *** Tus manos Tú, borrador de recuerdos hoja suelta mano zurda negada infantilmente a escribirme. Tú, diluyente de memorias papel en blanco mano derecha derramando tinta a raudales buscando torpemente un lienzo para dibujarme. *** Cuadratura de nostalgias Silencio, llegaste aquí para quedarte invierno de nostalgias lleno de palabras. Silencio estás aquí y amanecí con ganas de enterrarte. No te vayas declárate tibio ante mis manos tendido, ya sabes te espera la madera, la pared acolchada de mi cuerpo. Permanece, hasta que se apague la luz del último cirio. *** Monólogo Existes, es mi verdad cruel anuncio del soliloquio mortuorio de mis labios. *** Puta inútil Te espero de rodillas remolino preso de rencores con los pétalos sueltos de mi otoño con mi puta inútil buscando cadenas y condenas de hierro para trabar mi sexo a tu deseo. *** Hombre imperfecto Todo tuyo siempre todavía. Tuyo todo por siempre hasta hoy luego, tuyo siempre porque para ser lo necesito, siempre todo tuyo, siempre aunque siempre nunca sea Darío Jaramillo Agudelo Para entrar en mí no necesitas pedir permiso. Tú estás, perteneces habitas, resides en mí. Sin embargo, si quieres te extiendo formalmente la licencia para que puedas todas las noches pasearte endiosado por los vapores de mi lecho. Hombre imperfecto de mi cuerpo. *** Clavada Aquí te espero. Clavada como una estaca a los pies de mi cama, con mis huesos fríos a punto de romperse. Te espero, con mis ojos fijos en la puerta de esta casa. Te espero, si no vienes igual te espero. Si tardas días meses años si me olvidas si te vas a los brazos de otra si no llegas nunca te espero, y si mueres te espero con mis pies clavados al borde de tu tumba. Te espero siempre aquí clavada. ** Dubraska González Gámez dubygg@yahoo.com Licenciada venezolana en artes (Guatire, Miranda, 1972), reside en Caracas. Obtuvo su título en la Escuela de Artes de la Universidad Central de Venezuela, casa de estudios donde actualmente trabaja como profesora. === El arte de la negociación Iván Humanés Bespín ==================== La policía rodeó al asesino y los curiosos no tardaron en llegar. Los más atrevidos ocuparon las primeras posiciones, tras los coches de policía, pese a ver que el asesino tenía una pistola en la mano derecha. Algunos, los menos valerosos observaban desde la otra acera. El asesino amenazó con el arma y preguntó varias veces si tenía ya lo que había pedido. El que debía ser el agente principal, por rango capitán o comisario, se acercó con las manos en alto haciendo valer toda la psicología aprendida en estos años en el cuerpo. -No, no podemos darle lo que pide. -¿Les llevaría mucho tiempo encontrarlo? -Depende, ¿quiere una víctima cualquiera? -Cualquiera me sirve. Mejor hombre -contestó el asesino. -¿Lo mataría a quemarropa? -Sí, a despecho. El comisario, o capitán en defecto, sacó una libreta de apuntes y apuntó. -Descríbamelo -dijo. -Alto, joven, corpulento, con cara de haber conquistado a muchas mujeres. -¿Está casado usted? -Bien, sí, podríamos decir que sí. -¿Lo haría con esa pistola? ¿No prefiere otra arma? -No, la pistola va bien. -Y lo mataría a quemarropa, ¿no? -Sí, me ensañaría con varios tiros en el pecho, como si se tratase de una venganza amorosa, tampoco quiero que luego tengan problemas con el móvil del crimen. -Espere, no vaya tan rápido -le interrumpió el policía que anotaba todos los detalles. -Lo mataría porque él y mi mujer, ya sabe... Antes de que acabara con la respuesta se acercó un joven policía al oficial de rango superior, eso hizo que el asesino moviera el arma más nervioso que nunca y el público de las primeras filas gritara asustado. El joven se cuadró, dijo que era un encargo para el oficial. Hasta que el comandante o capitán no dejó de garabatear el joven tosió varias veces, llamando la atención. Cuando ya pudo decir todo lo que pensaba, se acercó y susurró al oído del oficial que era un caso difícil y que los hombres estaban desmotivados, que no era un asesinato con alicientes, las pistas eran vagas, imprecisas. Siguió con que habían estado desde horas intentando encontrar al que debería ser el muerto futuro, el asesinado, pero que nada, la investigación se complicaba cada vez más y el tiempo se agotaba. Y lo dijo con cara triste, derrotado, con el vaso de café en la mano. El superior miró a su inferior desde su distancia de oficial graduado y no le respondió nada, tan sólo sonrió al asesino y le preguntó que qué trabajo le gustaría que tuviese la víctima. -Policía -contestó el asesino devolviéndole la sonrisa. ** Iván Humanés Bespín ivah@telepolis.com Escritor, licenciado en derecho y asesor jurídico español (1976). Reside en Cornellá (Barcelona). Ha sido ganador del XVI Premio de Narraciones Cortas Ciudad de Jerez (2003) y del XIII Premio de Narraciones Cortas El Fungible (Alcobendas, 2003). Además ha sido ganador, accésit, mención especial y finalista en otros certámenes literarios. Ha colaborado en diversas revistas literarias y textos suyos han aparecido en publicaciones colectivas. === Tres poemas Jorge Raúl Pirola ==================================== *** Manifiesto de la simple alegría Mi vecina lava la vereda, a pleno sol, y de contenta, casi, le pone una sonrisa a la mañana. La aventura de ser, nomás, vecina, abuela, amiga y buena gente le sube por la sangre provinciana hasta la altura de los gratos modos. No imagino este sitio sin vecinas lavando las tristezas, sin tonos pueblerinos que saluden, el simple acento de la mano en alto. Esta fortuna de encontrarnos todos, de sabernos las luces y las sombras, se alimenta del mate compartido, del "buenos días" y el común idioma. Que lava la vereda a pleno sol como quien lava el alma. *** A solas No esperaba de vos ni mucho más ni mucho menos que lo que yo te he dado. Tal vez me enamoré de tus silencios cuando mi catarata de palabras te hablaba de mis anhelos a plena luz de domingo. No esperaba de vos ni mucho más ni mucho menos que esta mirada triste, casi ausente. Porque donde hay un dolor que cala hasta los huesos, una necesidad de irse lejos, la esperanza se parte en mil pedazos y hasta la poesía es una pregunta. No esperaba de vos ni mucho más ni mucho menos que todo lo que has dado. Como esta valentía de quedarte poniendo el hombro a tantas ilusiones que siguen siendo nuestras, para siempre. *** Entonces... Mi casa vieja tenía una vereda ancha de árboles tan antiguos como el barrio. Mi casa vieja tenía una pobreza digna y el patio haciendo ronda al paraíso Mi casa vieja tenía el artesanal aroma de la vida sencilla en la mesa. Mi casa vieja tenía preguntas, bienvenidas, rebeliones, confidencias, regocijos y ausencias. Y algún poema que dejé olvidado cuando el destino me llevó el alma a otro punto cardinal. ** Jorge Raúl Pirola jrpirola@hotmail.com Escritor y periodista argentino (Esperanza, Santa Fe, 1951). Textos suyos han sido publicados en el libro Palabras de la aldea (Municipalidad de Esperanza, 1998), de distribución gratuita. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === Solicitud de ayuda ==================================================== 25 de agosto de 2004 Buenos días: Necesito contactos para introducir el proyecto para la sede de una escuela de danza en Cocorote, estado Yaracuy (Venezuela). Somos una asociación debidamente registrada, fundada hace 6 años, sin fines de lucro, y en la actualidad contamos con 50 niñas, niños y adolescentes pero no tenemos sede propia, tenemos una en calidad de comodato, pero está en muy malas condiciones. Hemos acudido a los entes del gobierno regional, así como del municipal, pero no hemos tenido ninguna respuesta; es por ello que acudimos a ustedes como una publicación preocupada por instituciones de cultura, para ver la posibilidad de ayudarnos. En espera de una respuesta satisfactoria, Marina Arrieche marrieche@hotmail.com L: Aunque nosotros no estamos en posibilidad de brindarles ayuda tangible, publicamos su carta en la espera de que alguno de nuestros lectores le sirva de canal para lo que necesita. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| "Los jóvenes escritores que hablando de un colega novel dicen con acento matizado de envidia: '¡Ha comenzado bien, ha tenido una suerte loca!', no reflexionan que todo comienzo está siempre precedido y es el resultado de otros veinte comienzos que no se conocen. Charles Baudelaire, "Consejos a los jóvenes literatos" (1846). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede obtenerlas en el Web visitando la página http://www.letralia.com/gente/publicar.htm. 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