~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 124 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 23 de mayo de 2005 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "Vértigo", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | El que habla. / El premio de Enciso. / Fallado el | Breves Litterarum. / Coloquios periodísticos. / Mejía para | niños. / Cine venezolano. / Borges y los otros. / Judíos | en Cuba. / El premio de la cultura urbana. | | Carlos Mateos López obtiene premio Ciudad de Zaragoza. | Noticias Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia, escogido para | publicación. / Kristel Guirado gana premio Cofae de | literatura infantil. / Isaac Goldemberg recibe Orden de | Don Quijote. / La Librería Mediática premia a 47 | autores. / Compositor Andrés Levell gana Salón Nacional. | / Revista Peruana de Literatura dedica número especial a | escritores de La Libertad. / Diccionario académico de la | RAE puede consultarse en teléfonos móviles. / Se redujo | el índice de visitas a la Feria de Bogotá. / La Feria de | Buenos Aires, un gran desafío. / Juan Gelman obtiene | premio Reina Sofía. / Roa Bastos dejó novela inédita. / | Garabatosh-k culmina gira en Islas Canarias. / | Historiador argentino acusa a escritora española de | plagio. / Concluyó el Festival de Poesía de Bogotá. / | Celebran en Caracas homenaje a Juan Rulfo. / Presentaron | archivo audiovisual de la literatura bonaerense. / | Festival de Poesia de la Mediterrània reúne a catorce | poetas. / Promueven a Ernesto Cardenal para premio Nobel | de Literatura. / Inventor argentino gana premio con | marcalibros magnético. / Poesía completa de Saramago | publican en castellano. / Se realiza en Madrid congreso | de narrativa peruana. / Festival de poesía de La Habana | arranca este martes. / Autores venezolanos de ciencia | ficción, fantasía y terror promueven tertulia. / | Inaugurarán exposición en Barcelona sobre la visión | oriental de Occidente. / Nueva revista Cuadernos del | Minotauro verá la luz en junio. / Medellín acogerá en | junio a la poesía mundial. / Autores venezolanos | invitados a participar en antología hispanoamericana. / | Crean en Cataluña premio de literatura digital. / | Convocan Premio de Poesía José María Eguren 2005. / | Valparaíso celebrará festival de poesía. / Alfaguara | retomará colección de literatura venezolana. / Anuncian | exposición sobre Cela en Palma de Mallorca. | | La Página de los Cuentos | Literatura http://www.loscuentos.net | en Internet | "Qué pasa con la literatura venezolana", Rafael Rattia. | Artículos y / "Una feria de novela", Luisa Futoransky. / "Pancho | reportajes Villa: Hollywood y su quebrantado amor por los líderes | de izquierda", Napoleón Lizardo. / "Dos curiosidades | lingüísticas", Teodosio Muñoz Molina. / "Un discurso | femenino ecológico hispanoamericano: La loca de | Gandoca", Mónica Perera de Moore. / "Ernest Hemingway y | Horacio Quiroga. Las letras y la muerte", Aldo Roque | Difilippo. / "Epitafio para el amate", Saúl Hurtado | Heras. | | "Por una gramática de las sensaciones", Rafael Toriz. / | Sala de ensayo "El Cristo de Mario Briceño-Iragorry. Un aporte al | análisis del pensamiento católico venezolano", Valmore | Muñoz Arteaga. | | Rescribiendo al Quijote. | Material Cuento "El mercader de libros", de Francisco | especial Garc¡a-Moreno Barco, ganador del II Concurso de Plagio | Creativo de la Escuela de Escritores. | | "Una historia sin importancia", Miquel Silvestre. / | Letras Poemas de Ricardo Daniel Piña. / "Piensa mal y | acertarás", Nina Melero. / Poemas de César Mendoza | Morales. / "Los ausentes", Rocío Uchofen. / "Siquiera un | día", Raúl Márquez. / Cuatro relatos de Róger Vilar. / | Poemas de Luis Raúl Calvo. / "Orar las horas" | (extractos), Rafael Sánchez Villegas. / "Los seres con | quienes muero a solas", Amalia Gieschen. / "Amor y | desamores", microcuentos de José María Gatti. / Poemas | de Erasmo Fernández. / "La decisión", Zoelia Frómeta | Machado. / Tres poemas de Tania María Cabrera Pérez. / | Poemas de Gustavo Javier Córdoba Henao. / | | "Frío", Sergio Parra. | El regreso | del caracol | No es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. / | El buzón Agencia de Fernando Masllorens y Federico González del | Pino. / Investigando sobre Juan Sánchez Peláez. / Una | manera de quererte. / Información sobre Nilce Alvea. / | Literatura erótica. | | Guillermo Francovich. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/servicios/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/servicios/archivo.htm =========================== CONCURSOS LITERARIOS ========================== Reciba anuncios de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestro exclusivo servicio gratuito. 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El aspecto que presenta Internet hoy en día y las posibilidades que ofrece para la difusión de literatura ni siquiera podían ser imaginados hace nueve años. Nunca como hoy han sido tan fértiles los territorios de la red de redes para la proyección de nuestras letras, y eso es algo que -esperamos- el futuro nos permitirá aprovechar para seguir expandiendo la revista de los escritores hispanoamericanos en Internet. En esta, nuestra edición número 124, no podemos asegurar nada. Sólo que seguimos con la misma intención con que nació esta publicación en aquel mayo de 1996 en que empezaron estos nueve vertiginosos años: apoyar a la literatura como arte, sin mayor complicación y sin el absurdo del compromiso. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| El que habla. La sección de debate del número de marzo de El Hablador, que se mantiene en línea, trae dos interesantes trabajos sobre los talleres literarios de narrativa, por Mario Granda, y sobre crítica literaria, por Giancarlo Stagnaro. Además, el dossier de esta edición es sobre Julio Ramón Ribeyro y la entrevista es con Birger Angvik. Trabajos también de Ericka Herbias, Johnny Cevallos, María Clara Maciel y José Andrés Rivas; poemas de John Junieles, Rafael Robles, Paolo de Lima, Diego Gode y Daniel Contreras y cuentos de Jorge Carrasco, Víctor Bejarano, Rodrigo Díaz, Pedro Novoa, José Donayre. http://www.elhablador.com El premio de Enciso. El joven escritor mexicano José Luis Enciso ganó con "Los condenaditos" el XIX Concurso Internacional de Cuentos "Max Aub", convocado anualmente por la fundación homónima, dotado con 6 mil euros y una escultura del artista José Vento. Enciso se alzó sobre otras 638 obras provenientes de todo el mundo. El jurado estuvo presidido por el escritor Agustín Cerezales y compuesto por Nicolás Casariego, Manuel Ramírez, Andrés Ibáñez, Marcos Giralt y Vicente Gallego, éste último en su condición de ganador de la anterior edición. Como finalista fue seleccionado el cuento "Mordechai" de la escritora barcelonesa Deborah Puig-Pey Stiefel. En el apartado comarcal el jurado otorgó el premio a José Manuel López Blay, de Altura, con "La certidumbre de los teoremas". La entrega de los premios es a fines de este mes. http://www.maxaub.org Fallado el Litterarum. "El gran ordenador", de Alfonso Hinojosa Solís, "La partida", de Fernando Molero Campos, y "Promenade por Internet", de Jesús Alonso Ruiz, fueron los ganadores de los tres premios del I Certamen Litterarum de Relatos Cortos, según el fallo publicado el 30 de abril. El tema del concurso era Internet y se recibieron 91 relatos. Además lograron menciones "La isla", de Josefina Solano Maldonado; "Laberinto", de Manuel Sánchez Vergara; "Matando horas", de Sergio Andrés Pérez; "Engañados", de Javier Espeso Salamanca, y "Bienvenido al ciberespacio", de Rebeca Calavia Pérez. Los cuentos permanecerán en el sitio de Litterarum durante un año. http://www.litterarum.com Coloquios periodísticos. El Instituto Dominicano de Periodismo en New York ha organizado un ciclo de coloquios sobre periodismo que se desarrollará desde este viernes 27 de mayo y, desde entonces, cada viernes de junio a las 6 de la tarde. El primer coloquio será sobre periodismo técnico y le siguen "Periodismo y empirismo", "Por qué estudiar una carrera técnica en periodismo", "Periodismo digital en USA" y "Periodismo y lingüística: el spanglish". La actividad es moderada por el doctor Jorge Piña, Obdulia Guzmán y Gabriel Guzmán. Teléfonos: (212) 928-8485 / (212) 928-8100 (Washington Heights, Nueva York) Mejía para niños. Este sábado 28 de mayo a las 12 del mediodía será presentado el libro de poesía para niños La granja de don Hilario, de José Luis Mejía, por Rosa María Bedoya y Heriberto Trejo, en un evento organizado por el sello Alfaguara. Se presentará también la narración musicalizada a cargo de Giugliana Mendoza. Librería Crisol (Óvalo Gutiérrez, Miraflores; Perú) Cine venezolano. El Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), en el marco de los 39 años de la Cinemateca Nacional de Venezuela, presenta desde mediados de mayo un ciclo con lo mejor del cine venezolano. Mañana martes 24 se presenta Oriana, de Fina Torres; el miércoles 25, Homicidio culposo, de César Bolívar; el jueves 26, La empresa perdona un momento de locura, de Mauricio Walerstein; el viernes 27, La oveja negra, de Román Chalbaud; el sábado 28, País portátil, de Iván Feo y Antonio Llerandi; el domingo 29, La quema de Judas, de Román Chalbaud; el lunes 30, Crónica de un subversivo latinoamericano, de Mauricio Walerstein, y el martes 31, Caín adolescente, de Román Chalbaud. Las funciones son a las 5 de la tarde y 7 de la noche en la Sala de Teatro 2 y las entradas oscilan entre 2.500 y 3.500 bolívares. http://www.celarg.org.ve Borges y los otros. El próximo martes 31 a las 7:30 de la noche será presentado en la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, en Buenos Aires (Argentina) el libro Borges y los otros, una compilación de María Gabriela Bárbara Cittadini. La presentación correrá a cargo de Teresita Frugoni (UBA), Miriam Di Gerónimo (Universidad de Cuyo), Alfredo Fraschini (UBA) y Cristina Piña (Universidad de Mar del Plata). Dr T. de Anchorena 1660; Ciudad Autónoma de Buenos Aires Judíos en Cuba. El Congreso Anual del Centro Cultural Cubano de Nueva York se celebrará este sábado 4 de junio con el tema "La presencia judía en Cuba: legado histórico y cultural", en The Roger Smith Hotel (Lexington & 47th St., Nueva York). El congreso será dedicado a Leví Marrero. Para participar, es preciso ponerse en contacto con los organizadores antes del 1 de junio para proceder a la matrícula, que tiene un costo de 70 dólares para miembros del CCC y 100 para el público en general. Teléfono: (201) 869-2558 El premio de la cultura urbana. Hasta el 30 de julio se puede enviar obras al V Premio Anual Fundación para la Cultura Urbana, un particular certamen al que se puede presentar libros en cualquier género. El jurado estará compuesto por Armando Rojas Guardia, Tulio Hernández y Roberto Echeto, quienes emitirán el veredicto en septiembre. El ganador obtendrá 7 millones de bolívares. http://www.fundacionculturaurbana.net ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Carlos Mateos López obtiene premio Ciudad de Zaragoza Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia, escogido para publicación El pasado 15 de abril fue dado a conocer el veredicto del XXIII Concurso de Relatos Ciudad de Zaragoza (http://www.ayto-zaragoza.es/azar/ayto/concurso/relatos.pdf), cuyo primer premio fue obtenido por Carlos Mateos López con el cuento "Descongelar mi corazón en la pequeña cala de llum". El jurado, compuesto por Michel Suñén Montorio, Manuel Vilos Vidal, Ángel Lahoz Callejos y Rafael Ordóñez Fernández, concedió los dos accesits del premio a "El santo invisible", de Fabián Martínez Siccardi, y "Las entregas", de Ángel Cabrera Olgoso. El primer premio está dotado con 3.000 euros y los dos accésit con 1.200 euros. Además fueron concedidas siete menciones de publicación, una de las cuales recayó sobre el cuento "Estocolmo" (http://www.letralia.com/blog/imagenes/estocolmo.pdf), de Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia. Las restantes fueron para "Los comisarios", de Pedro Antonuccio Sanó; "El hombre hecho y deshecho", de Luis Moreno Caballud; "Deseos de Eurídice", de Juan José Mendoza Torres; "Picores de honra", de María Luisa Frisa Gracia; "Jazz Café Alto", de Alberto Jodra Marcos, y "Porcelanas de Gauguin" de Sebastián Menégaz. Los cuentos ganadores y los siete seleccionados para publicación aparecerán en el libro Relatos 2005, que será presentado este 4 de junio en la Feria del Libro de Zaragoza. *** Kristel Guirado gana premio Cofae de literatura infantil El cuento "Los juguetes más grandes", de la escritora aragüeña Kristel Guirado, se alzó con el primer lugar de la II Bienal de Literatura Infantil del Instituto de Altos Estudios de Control Fiscal y Auditoría de Estado, Fundación "Gumersindo Torres" (Cofae), según se supo a mediados del pasado mes de marzo. El cuento de Guirado fue seleccionado por unanimidad por un jurado en el que participaron Nancy Piñango de Medina, Pedro Gil Rivas y Rafael Calcaño (ganador de la edición anterior), quienes destacaron la obra como de "asombrosa calidad literaria, rico en imágenes poéticas y desenfadado vuelo imaginario". El premio Cofae está dotado con 5 millones de bolívares. El jurado otorgó también tres menciones especiales a "El sombrero del mago", de Juan Ramón Pérez González; "Ling, la osa de los bambúes", de Marissa Arroyal, y "El Rey Maíz" de Norys Alfonso. En esta segunda edición, la bienal recibió trabajos de más de cincuenta autores. Guirado es actriz y licenciada en letras, egresada de la Universidad Central de Venezuela. Actualmente, realiza su tesis de maestría en Lingüística en la UCV, casa de estudios para la cual también ha trabajado como investigadora y docente. Ha impartido talleres y cursos de perfeccionamiento de análisis del discurso, poesía, narrativa, ensayo y obra dramática en institutos educativos nacionales. Es miembro fundador de la radio alternativa comunitaria La Voz de Guaicaipuro. Además de este premio, la autora ha recibido los del I Festival de Monólogos "Armando Urbina", la II Bienal de Literatura Nacional "Augusto Padrón" y la Bienal de Literatura Nacional "Semana de la Juventud 1998". De igual manera, ha participado como jurado en importantes encuentros literarios en el estado Aragua. Tiene en su haber diversas ponencias presentadas en jornadas nacionales de lingüística. Como escritora cuenta con publicaciones literarias de libros, monografías, artículos y reseñas. *** Isaac Goldemberg recibe Orden de Don Quijote El novelista peruano Isaac Goldemberg acaba de ser galardonado, en reconocimiento a su trayectoria literaria, con la Orden de Don Quijote, que otorgan St. John's University y la Sociedad Nacional Honoraria Hispánica Sigma Delta Pi, un reconocimiento que en el pasado han recibido escritores como Camilo José Cela, Elena Poniatowska, Carmen Laforet y Emir Rodríguez Monegal. Goldemberg es profesor distinguido de humanidades en Hostos Community College en Nueva York y director del Instituto de Escritores Latinoamericanos y de la publicación internacional de cultura Hostos Review/Revista Hostosiana. Su novela La vida a plazos de don Jacobo Lerner ha sido traducida a varios idiomas y seleccionada por el National Yiddish Book Center de Estados Unidos como una de las 100 obras más importantes de la literatura judía mundial. La Sociedad Nacional Honoraria Hispánica fue creada en 1919 para fomentar la cultura, la lengua y la literatura hispana en el ámbito académico norteamericano y cuenta con más de 527 capítulos en las universidades más importantes de Estados Unidos. Además de los ya mencionados, la Orden de Don Quijote ha distinguido a Fernando Arrabal, Dámaso Alonso, Ricardo Gullón, Antonio Buero Vallejo, Marie-Lise Gazarian, Rafael Lapesa y Manuel Alvar López, entre otros. *** La Librería Mediática premia a 47 autores A mediados de abril se dio a conocer el veredicto del II Concurso de Cuento Breve y Poesía de La Librería Mediática, producción radial sobre literatura que se emite en Radio Nacional de Venezuela, y que dio como ganadores a 47 autores de diversos países. El jurado estuvo constituido por los miembros del equipo de La Librería Mediática, Marialcira Matute, Isidoro Duarte y Antonio Serrano. En el género poesía los ganadores fueron Jean Lacour (Caracas, Venezuela), María Milagros Roibón (Caracas, Venezuela), Federico Iglesias (Argentina), Geraldo Generoso (Brasil), Miguel Echegaray (Argentina), Carlos Ortega (Reino Unido), Horacio Ibarborou (Argentina), Pablo Amaya (Colombia), Carmen Ordaz (Caracas, Venezuela), Diana Castillo (Maracaibo, Venezuela), Gabriel Frau (Argentina), Edgar Bueno (Caracas, Venezuela), Laura Martínez, argentina residenciada en Bolivia, Sergio Minore (Argentina), Hebert Abimorad, uruguayo radicado en Suecia, Roberto Milán (Cuba), Liliana Souza (Argentina), Enrique Ojeda (Caracas, Venezuela), Daniela Saidman (Ciudad Guayana, Venezuela), Mercedes Romero (Caracas, Venezuela), David García (La Coruña, Galicia, España), Pedro Pereira (Merida, Venezuela), Daniel Martinez (Argentina), Jorge Hotasegui (Argentina), Ramón Querales (Barquisimeto, Venezuela), Julidiela Hermoso, venezolana radicada en México, Janet Polanco (Caracas, Venezuela), Gustavo Green (Argentina), Gerardo Sánchez (Caracas, Venezuela) y Silvina Sánchez (Argentina). Por su parte, los ganadores en cuento fueron Julio Parissi (Uruguay), Margot Granado, chilena residenciada en Cuba, Hugo Colmenares (Caracas, Venezuela), Carmen Cristina Wolf (Caracas, Venezuela), Andrés Algara (Caracas, Venezuela), Giondelys Montilla (Barinitas, Venezuela), Leonel Giacometto (Argentina), Víctor Montoya (Suecia), Briquette Rodríguez (Caracas, Venezuela), Iván Humanés Bespín (Barcelona, España), Sidharta Mejías (Caracas, Venezuela), Freddy Siso (Mérida, Venezuela), Marco Tulio Gentile (Chivacoa, Venezuela), Ignacio Barreto (Caracas, Venezuela), Vidal Chávez López (Caracas, Venezuela), Manuel Cabesa (Maracay, Venezuela) y Cristina Rascón (México). Igualmente, se otorgó menciones destacadas a Jean Lacour, David García y Pablo Amaya, en poesía; y a Carmen Cristina Wolf, Andrés Algara, Leonel Giacometto y Briquette Rodríguez, en cuento; se otorgó también mención de honor a Ginger Otero, en representación de los niños y jóvenes alumnos de la Unidad Educativa La Joya en Timotes, estado Mérida, y a los alumnos de Misión Ribas de la Unidad Educativa La Joya, por animarse a participar por primera vez en un concurso literario, y a Marylin Capriles, una niña de 10 años residenciada en Maracay, por su interés en la lectura y en la iniciación a la escritura de cuentos. Los textos de los ganadores fueron leídos durante los programas del martes 26 y jueves 28 de abril, y serán editados en forma de antología radial. Además, cada uno de los autores recibió un juego de veinte libros de la Colección Biblioteca Básica Temática de Autores Venezolanos, editados por el Ministerio de la Cultura de Venezuela. Una nueva convocatoria de este concurso se abrirá en enero de 2006, agregándose la categoría de ensayo libre. *** Compositor Andrés Levell gana Salón Nacional El joven compositor Andrés Levell se impuso el pasado 24 de marzo, con su obra Trance, en el II Salón Nacional de Jóvenes Compositores, certamen organizado por la Asociación Civil Venezuela en Cámara, el Instituto Universitario de Estudios Musicales y la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. El joven compositor nació en Caracas hace 22 años y estudia música desde los 11. Compone desde los doce años y se ha destacado en obras para piano solo, piano y orquesta, orquesta, música de cámara, música vocal, sinfónico-coral y la música para la puesta en escena de una obra teatral infantil sobre Amadís de Gaula. Recientemente ha cursado estudios de Composición Musical con Federico Ruiz en el Instituto Universitario de Estudios Musicales (Iudem) durante dos años, donde actualmente estudia; con Blas Emilio Atehortúa en la Cátedra Latinoamericana de Composición también en los últimos dos años, e informalmente con Carlos Duarte. En octubre de 2003 concibió, diseñó y dirigió el Festival Dédalus de las Artes (http://www.letralia.com/dedalus), proyecto en conjunto con un equipo de trabajo de jóvenes artistas. Actualmente realiza una residencia para creadores otorgada por la UNESCO-Aschberg, consistente en la creación de una obra multidisciplinaria durante el período de tres meses de residencia en el Conservatorio de las Rosas en Morelia (Michoacán, México), además de dictar cursos y talleres para jóvenes compositores del conservatorio. Levell era uno de los trece compositores finalistas del certamen, cuyo jurado, integrado por Eduardo Marturet, Igor Lanz, Rodolfo Saglimbeni, Paul Desenne y José García Guerrero, concedió además el segundo premio a Policromías en la piel, de Oswaldo Torres, y Visiones, de Santos Palazzi, y el tercer premio a Cuarteto de Cuerdas Nº 2, de Luis Ernesto Gómez, y Quinteto de metales, de Jesús Eduardo Milano. Además de estas obras, participaron como finalistas los cuartetos de cuerdas Cinco miradas infantiles de Juan Manuel Sánchez, Los linderos sonoros de Marianela Arocha, Evolución en tres eras de Fabricio Pérez y Leyenda de José Joaquín Corrales; los quintetos de maderas Suite venezolana para quinteto de Edwin Arellano y Quinteto del trébol de Raimundo Pineda; y en el formato de obras para quintetos de metales también se consideró Cuento'e carretera de Heriberto Rojas y Pajarillo Brass de Marco Bonia. Las trece obras fueron interpretadas durante la Muestra del II Salón Nacional de Jóvenes Compositores, que tuvo lugar en la Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño los días sábado 23 y domingo 24 de abril. Las composiciones ganadoras recibieron premios en metálico constantes de 5 millones de bolívares para el primer premio, 3 millones para el segundo y 2 millones para el tercero, así como un Premio Especial del Público consistente en un millón de bolívares, que recayó sobre la obra Visiones de Santos Palazzi. La entrega de los premios se celebró en la sede del Instituto Universitario de Estudios Musicales del Parque Tecnológico Sartenejas el viernes 29 de abril. *** Revista Peruana de Literatura dedica número especial a escritores de La Libertad La Revista Peruana de Literatura acaba de lanzar un número especial dedicado a la literatura del departamento de La Libertad, situado en la zona norte del Perú y cuna de escritores como César Vallejo y Ciro Alegría. De acuerdo con la introducción, la muestra incluye narrativa, poesía, ensayos y reseñas. "Escribe sobre tu aldea si quieres ser universal", dijo Tolstoi, e Isaac Goldemberg lo recuerda para hablar de una remota comarca del norte del Perú, Chepén, donde nació. El autor de La vida a plazos de don Jacobo Lerner reside en nueva York, pero piensa que de esa experiencia nació su preferencia por el tipo de literatura que celebra las alegrías y se duele de los pesares de la vida. En el mismo pueblo nació Eduardo González Viaña. El autor de extraordinarios relatos sobre la inmigración vive también en Estados Unidos, pero cree que recibe los mensajes y la fuerza de un singular paisano. "Cada persona en el mundo tiene un cerro, un río, un árbol. En el desierto del norte peruano donde nací yo, apenas pude hacerme compadre de un cerro. El cerro de Chepén", dice el autor de Los sueños de América. La Revista Peruana de Literatura les pidió que dialogaran acerca de su pueblo natal para el número especial que acaba de lanzar y que está dedicado al departamento de La Libertad, una de cuyas provincias es la de Chepén. Titulado "La Libertad: tierra de poesía", el especial incluye también ensayos sobre la obra de César Vallejo, Alejandro Romualdo y Juan Morillo, así como textos de Gerson Ramírez, José López, Bethoven Medina, Ricardo Vírhuez Villafane, Jacobo Alva, Gustavo Tapia, Javier Agreda y Walter Lingán. Asimismo, esta edición de la revista contiene un estudio de Javier Garvich sobre "Collacocha", otro de Ángel Gavidia, acerca de "Julio Ramón Ribeyro y Santiago de Chuco" y otro de Gustavo Montoya sobre "Ideología, nación e indigenismo". *** Diccionario académico de la RAE puede consultarse en teléfonos móviles La Real Academia Española acaba de producir la versión del Diccionario académico para agendas electrónicas personales (PDA), teléfonos móviles inteligentes, y otros dispositivos portátiles, según informó Europa Press. El formato es compatible con los sistemas operativos más comunes en ese tipo de sistemas, por ejemplo, PalmOS, Symbian y Windows Mobile. El sistema de consulta permite el acceso a las definiciones del diccionario mediante un índice de posicionamiento automático, la búsqueda en el texto completo de la obra, así como la consulta directa desde cualquier libro en formato electrónico. Incluye, además, un sistema de gestión de anotaciones personales. El reducido tamaño de la obra, 11 megabytes, hace posible que la distribución como es habitual en ese tipo de productos se realice exclusivamente a través de las librerías de comercio electrónico de Internet. A las modificaciones hay que sumar los aproximadamente 7.000 cambios que obedecen a razones técnicas, en concreto al nuevo tratamiento dado a los sustantivos femeninos coincidentes con el femenino de adjetivos o sustantivos de dos terminaciones, que ahora aparecen en entrada independiente. Como ejemplos de las enmiendas y adiciones incorporadas a la página electrónica del Drae, están términos como abrefácil, correo, acabijo, atraquina, duples, cuentarrevoluciones o habeas corpus. Con esta incorporación, que recoge lo aprobado por las academias hasta junio de 2004, se añaden al Diccionario académico, con respecto a la segunda tirada de 2001, más de 12.000 modificaciones en total. *** Se redujo el índice de visitas a la Feria de Bogotá La XVIII Feria Internacional del Libro de Bogotá (http://www.feriadellibro.com), que se celebró entre el 20 de abril y el 2 de mayo, cerró con una reducción de visitantes con relación al año 2004. Este año la feria fue visitada por 340.000 personas, casi 80.000 menos que el año pasado. "Si se compara la 18ª Feria versus la versión 2004, en la cual se contó con 428.044 personas, se concluye una reducción en la entrada de colegios teniendo en cuenta que estamos reglamentando el ingreso de los estudiantes con la finalidad de hacer provechosa su estadía en la feria", afirmó Hernando Restrepo Londoño, director general de Corferias, el ente organizador. Juliana Calad, directora de la Cámara Colombiana del Libro dijo que la institución está agradecida con los visitantes. "Su masiva respuesta a este evento nos motiva a seguir promoviendo eventos culturales y literarios, de manera que el número de lectores en el país crezca significativamente". La 19ª versión de la feria contará con Chile como país invitado de honor. Este año el país invitado fue China, cuya representación decepcionó a la mayoría de los observadores. Jesús Aníbal Suárez, editor de Aurora, indicó que "no se vio un esfuerzo por traer ediciones en español ni hacer una representación cultural que les mostrara a los colombianos lo que es el pueblo chino. La gente no encontró nada especial y eso perjudica a la feria, pues el país invitado es un punto de referencia para que asista el público". "La gente se quejó de que no había libros", agregó Alfonso Carvajal, editor de Random House Mondadori. "No valía la pena sólo ir a ver mapas. Sobre todo con la expectativa que generan, pues China fue la que inventó la imprenta, antes que Gutenberg. Lo único importante fue que vino el traductor de El Quijote (Hu Zhencai) y que un libro de Héctor Abad Faciolince, Angosta, hubiera sido escogido como el del año en ese país". Sin embargo, aunque la norma fue la de críticas severas a la selección, otros, como Alberto Sánchez, director comercial para Colombia de Editorial Planeta, la defendieron: "Cada año hay que escoger un país y los más cercanos ya fueron invitados. Era el momento de mirar otros mercados. Esto coincidió con el viaje del presidente Álvaro Uribe y puede generar buenas cosas". Y en ese sentido son los argumentos de defensa de Enrique González, director de la Cámara Colombiana del Libro: "Es posible que la muestra china haya sido pobre. Pero es que, además de que el país invitado se selecciona alternando la región geográfica, no hemos tenido comercio ni intercambio de libros con China. Pero con la visita del director de la Cámara del Libro de China se abren posibilidades para que nuestros autores sean editados allá". Según González, la Cámara Colombiana se comprometió a hacer un listado de los autores nacionales que podrían interesar en Oriente. "Si clasifica uno de nuestros escritores, eso abre un mercado de 1.300 millones de personas". Para Roberto Vergara, subdirector de Corferias, tal vez se había creado mucha expectativa y eso también hizo que los ojos de los críticos estuvieran sobre la oferta de los asiáticos. Suárez, de Aurora, es tajante: "Es la Feria más mala de los últimos cinco años". Vergara se refiere a las cifras para avalar lo que considera un éxito de asistencia: "Un total de 400 mil personas, de las que 120 mil fueron estudiantes. Es cierto que el clima estuvo en contra, por eso estudiamos la posibilidad de hacerla el año próximo en otro mes, pues abril siempre es muy lluvioso". Con todo eso, González dice que se produjeron expectativas de negocios de 18 millones de dólares (eso se refiere a negocios pactados, aunque todavía no estén firmados) y de los que se espera que en menos de tres meses se adelanten tratos por 5 millones de dólares: "El año pasado los negocios fueron de 17 millones de dólares y durante todo el año se exportaron 112 millones de dólares en industria editorial y se importaron 40 millones". Vergara pone el ejemplo de Venezuela, primer país invitado, hace 18 años. Dice que, en su momento, el mercado venezolano estaba dominado por editores españoles: "Se dieron cuenta de que la calidad colombiana era similar a la española y que los precios eran competitivos". Hoy, según las cifras de la Cámara Colombiana del Libro, Venezuela produce negocios por 14 millones de dólares (en el 2004) y México, que es el primer comprador y también fue invitado a una Feria, genera compras por 20 millones de dólares. "Perú fue el invitado de 2004 y hemos visto crecimiento en las ventas en ese país", agrega González. Pilar Reyes recuerda las Ferias en las que España, Argentina y México fueron el eje: "Tuvieron una potente muestra, autores, un desembarco cultural a la altura de una feria como la de Bogotá". Entre las razones esgrimidas para explicar la ausencia de grandes autores y muestras artísticas chinas, se expone la falta de mayor tiempo en la preparación. "Se les pidió que trajeran una muestra similar a la que ofrecieron en el Forum de las Culturas de Barcelona". Los Guerreros de Terracota (patrimonio chino) eran parte de las aspiraciones, pero por trámites y por la agenda de la muestra itinerante, no se consiguieron para la Feria, pero sí para una exhibición en el Museo Nacional (que se verá en el 2007). *** La Feria de Buenos Aires, un gran desafío La Fundación El Libro anunció los resultados de la XXXI Feria Internacional de Buenos Aires "El Libro, del Autor al Lector", uno de los eventos culturales y editoriales más importantes de Hispanoamérica , donde se reúnen editores, escritores, autores, libreros, distribuidores, científicos, educadores y lectores. La feria de este año, celebrada del 18 de abril al 9 de mayo, tuvo como lema "Un escenario para los libros". La cantidad de visitantes superó el millón de personas. Carlos Alberto Pazos, presidente de la Fundación El Libro declaró que: "Estamos felices por los logros de esta edición. Fue, como todos los años, un gran desafío. Hemos privilegiado las actividades profesionales, educativas y todos los actos culturales. Afortunadamente, la recepción del público fue extraordinaria. De hecho, en muchos casos debimos instalar pantallas para que los asistentes pudieran seguir las charlas y presentaciones, al haberse colmado totalmente la capacidad de algunas salas". La feria ocupó 35.500 m². Transcurrió durante 22 días y reunió 1.399 expositores en 340 stands que incluyeron la participación de 40 países y las Naciones Unidas, 22 provincias argentinas, instituciones culturales y educativas, editoriales y librerías. Fue inaugurada por la dramaturga y novelista Griselda Gambaro, considerada por la crítica como una de las escritoras más relevantes de la literatura argentina actual, quien remarcó la importancia de la igualdad de oportunidades y la educación. Según la mayoría de los expositores, las ventas superaron en un 25% las cifras de la pasada muestra. Se realizaron más de 1.000 actos culturales. Los de mayor asistencia fueron las presentaciones de Roberto Pettinato, Alejandro Dolina, Enrique Pinti, Felipe Pigna (con Mario Pergolini y Osvaldo Bayer) y Gustavo Napoli y Fernando Vera, la lectura maratónica del Quijote y todos los dedicados a la orientación vocacional. Entre los invitados internacionales los actos más concurridos fueron los de Fernando Savater, Dacia Maraini, Slavoj Zizek, Fernando Vallejo y Bernhard Schlink. De los actos de países extranjeros los más concurridos fueron los de los Países Árabes, Armenia, Ucrania, Israel , Rusia, Gran Bretaña y Portugal Este año la feria contó con un total de 11 salas-auditorio -una más que el año pasado-, repartidas en 6 pabellones. "Estamos orgullosos de que el público se haya volcado tan entusiastamente a las actividades culturales que ofrecimos. Se trata de un verdadero récord de encuentros de primer nivel", dijo Leandro de Sagastizábal, presidente de la Comisión de Cultura de la Fundación El Libro. Hubo conferencias, mesas redondas, debates, días de países y provincias que participaron como expositores y homenajes, entre los que se destacan el de Augusto Roa Bastos -cuyo deceso se produjo durante la feria- y el de Isidoro Blaisten. No faltaron las tradicionales firmas y diálogos con escritores dentro de los stands de sus editoriales. Se presentaron varios espectáculos teatrales y musicales. También se entregaron los premios del concurso de cuentos de terror para niños, el premio Edenor y se lanzó el concurso de la Fundación Aerolíneas. Asimismo se otorgó el "Premio Fundación El Libro 2005 a la Mejor Creación Literaria del año 2004" a la obra País que fue será, de Juan Gelman. El Patio Infantil, por su parte, ofreció múltiples opciones a los chicos (narraciones, talleres, espectáculos, una biblioteca infantil, el patio de juegos) que -una vez más- colmaron la muestra. El ciclo " El café del encuentro" estuvo a cargo de Luisa Kuliok quien entrevistó a varias personalidades para que hablaran de su relación con los libros. En esta feria se inauguró "El libro del día", un ciclo en donde los escritores y actores se refirieron a libros que integran una biblioteca básica y se sortearon volúmenes entre los asistentes. El Encuentro Nacional "Mirar hacia adelante. Perspectivas, desafíos y potencialidades argentinas en el mundo que viene", en el que importantes pensadores y periodistas reflexionaron sobre el presente y futuro de Argentina. Por décimo año consecutivo se realizó el Encuentro de Narración Oral "Cuenteros y cuentacuentos: de lo espontáneo a lo profesional", con el lema "Una fiesta para contar", que batió su récord de asistentes, con más de 650 participantes. Hubo además narraciones para adultos y niños durante todos los días de la feria. Entre otros se desarrollaron los siguientes cursos: sobre Jean Paul Sartre, a cargo de Tomas Abraham; Juan Rulfo, por Susana Zanetti; Periodismo y literatura, a cargo de Rodolfo Bracelli; Panorama de la ciencia ficción, por Pablo Capanna; y El Eternauta, a cargo de Francisco Solano López y Juan Sasturain; el ciclo "En defensa de nuestro idioma" a cargo de José Luis Moure, Gloria Chicotte, Leonor Acuña y Alicia Zorrilla; y un taller sobre "El arte del espectáculo; el oficio de escribir", con Ernesto Korosky, Alberto Migré", Roberto Cossa y Lucrecia Martel. Y el ciclo Buenos Aires nos cuenta", de mitos y leyendas de los barrios porteños. El Espacio Joven destacó las actividades preferidas por los jóvenes: el homenaje a Einstein, el Tributo a la Luz, las observaciones con telescopio del Planetario de la Ciudad, la práctica de la de informática y el desfile de modelos con jóvenes de todo el país mostrando sus investigaciones y proyectos científicos y tecnológicos. Se hicieron partidas simultáneas y demostraciones de ajedrez y de scrabble. Para conmemorar los 400 años de la publicación de El ingenioso hidalgo don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra, la Fundación El Libro organizó la lectura maratónica de fragmentos de la obra y los participantes fueron: Laura Azcurra, Cristina Banegas, Georgina Barbarrosa, Carlos Belloso, Franklin Caicedo, Julieta Díaz, Alejandra Flechner, Daniel Kuzniecka, Cecilia Milone, Cristina Murta, Boy Olmi, Ana Padovani, Ingrid Pellicori, Lorenzo Quinteros, Alejandro Awada, Jean Pierre Noher, Gerardo Romano y Magdalena Ruiz Guiñazú. El acompañamiento musical estuvo a cargo de Dolores Costoyas y Miguel de Olaso y la coordinación general de María Soledad Lalli. La Biblioteca Popular de Azul Dr. Bartolomé J. Ronco y la Asociación Española de Socorros Mutuos de Azul exhibieron libros y documentos de la colección de la Biblioteca (libros del Quijote y sobre el Quijote). Hubo además varios actos infantiles dedicados al Quijote. Entre el 18 y el 21 de abril se realizaron las XXI Jornadas de Profesionales del Libro, que reunieron a más de 8.000 participantes entre editores, distribuidores y libreros de todo el mundo. Los encuentros permitieron la realización de rondas de negocios y la 38ª Reunión Nacional de Bibliotecarios. A las ponencias y conferencias se sumó el valioso aporte de los expertos Tiziano Vescovi y Herbert Paulerberg, que compartieron sus conocimientos sobre el marketing de los libros con los profesionales asistentes. En el marco de esta nueva edición se realizaron diversas actividades educativas, como las XV Jornadas Internacionales de Educación, el 8º Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro, el 4º Encuentro de Educación, Comunicación, Información y el Libro, el 4º Encuentro de Educación y Orientación para la Salud, el Trabajo y la Solidaridad, el 6º Foro Internacional de Enseñanza de Ciencias y Nuevas Tecnologías, el 8º Congreso Internacional de Promoción de la Lectura y el Libro, el 8º Ciclo Internacional de Enseñanza de Lenguas Extranjeras, el 6º Encuentro de Especialistas del Mercosur Educativo y el 1r Espacio para la Educación Inicial. Se entregó además el premio "XV Jornadas Internacionales de Educación al Mejor Libro de Educación de Edición 2004". Entre los expositores internacionales más destacados se contó con la presencia de Milagros de Corral, Daniel Pennac, Francisco Piñón, Michèle Petit y José Joaquín Brunner. Según Isay Klasse, presidente de la Comisión de Educación de la Fundación El Libro, "hemos ofrecido un programa sin precedentes. Se trata de un encuentro de educadores único en el mundo, con destacados panelistas y expertos que nos han acompañado durante los ocho encuentros". Las escuelas y universidades tuvieron fuerte presencia, no sólo como expositores sino también como asistentes. Es de destacar la visita de la delegación de la Escuela Dr. Isidro Mariano de Zavalía, de Caucete (San Juan), cuyos alumnos viajaron a Buenos Aires por primera vez, invitados por la Fundación el Libro, con el apoyo del Instituto Garrigós. La Fundación El Libro está integrada por la Sociedad Argentina de Escritores (Sade), la Cámara Argentina del Libro (CAL), la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP), el Sector de Libros y Revistas de la Cámara Española de Comercio, la Federación Argentina de la Industria Gráfica y Afines (Faiga) y la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Actividades Afines (Falpa). *** Juan Gelman obtiene premio Reina Sofía El poeta argentino Juan Gelman (Buenos Aires, 1930) ha sido distinguido con el XIV premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, un galardón que reconoce el conjunto de una obra y que convoca anualmente Patrimonio Nacional de España y la Universidad de Salamanca. Dotado con 42.100 euros y la publicación de una antología poética, es el de mayor cuantía en lengua castellana dentro de este género literario. El jurado, que estuvo reunido en el Palacio Real de Madrid, resaltó la poesía "profundamente original, emotiva y rigurosa" del escritor argentino, así como su capacidad para "testimoniar su tiempo histórico e indagar en nuevas formas del español". Está considerado como uno de los poetas más personales de la actualidad y referente indiscutible de las letras hispanoamericanas. Gelman publicó su primera obra, Violín y otras cuestiones, a los 26 años. Tiene más de cuarenta obras en su haber. La profesora de literatura de la Universidad de Salamanca y portavoz del jurado, Ángeles Pérez López, dijo que su obra es capaz de "agrupar distintos tiempos de la lengua dando cuenta del aquí y del ahora". Entre los miembros del jurado se encontraban los poetas Carlos Marzal, Aurora Luque Ortiz, Luis Muñoz, y el anterior galardonado, José Manuel Caballero Bonald. Durante las deliberaciones se barajaron otros nombres, como los de José Emilio Pacheco, Ernesto Cardenal, Blanca Varela y Eugenio de Andrade. Un total de 68 poetas de lengua española se presentaron a un premio cuyo objetivo es reconocer "el conjunto de la obra de un autor vivo que por su valor literario constituye una aportación relevante al patrimonio cultural común de Iberoamérica y España". La candidatura de Gelman fue presentada por la Biblioteca Nacional de Buenos Aires y la Universidad Cristóbal Colón de Veracruz, México. El escritor recibirá el premio de manos de la Reina Sofía en una ceremonia que tendrá lugar en el último trimestre de este año. La vida del poeta y periodista argentino, de 75 años, estuvo marcada por la experiencia de la dictadura, situación de la que no está exenta su literatura. Un hijo de Juan Gelman, Marcelo, y su esposa embarazada fueron secuestrados por los militares, que el poeta combatió como militante político. Los restos de Marcelo fueron recuperados tras varios años de investigaciones y el poeta pudo hallar también, en Uruguay, a la nieta nacida durante el secuestro de su madre, que hasta ahora figura entre los 30.000 desaparecidos argentinos, según denuncias de entidades defensoras de los derechos humanos. *** Roa Bastos dejó novela inédita El escritor más famoso de Paraguay, Augusto Roa Bastos, quien falleció el martes 10 de mayo, dejó un testamento pidiendo la cremación de sus restos para que sus cenizas fuesen depositadas al lado de la tumba de sus padres. Al mismo tiempo, dejó inéditas, en su computadora, la novela Un país detrás de la lluvia y una colección de frases sueltas titulada Metaforismos. El sepelio del escritor se realizó el viernes 13 en el cementerio La Recoleta, de Asunción, donde se encuentra el panteón de sus padres Lucio y Lucía. Roa Bastos tenía 88 años de edad al momento de fallecer en un hospital, a causa de complicaciones cardiorrespiratorias ocurridas tres días después de una cirugía para extirparle un coágulo cerebral, evento que le había provocado una caída en su residencia, donde vivía solo. En declaraciones a los periodistas, su hijo Carlos Roa Mascheroni, de 50 años, explicó que "mi padre escribió su testamento el 27 de agosto de 1991, en Toulouse, Francia, probablemente porque creía que podía morir en el exilio, lejos de su patria. Específicamente, su testamento decía en una parte: 'queda encargada mi compañera (segunda esposa, francesa) José Clara Jiménez de mandar incinerar mis restos mortales y de realizar los trámites en unión con mis hermanos a fin de que estas cenizas sean llevadas y depositadas en el sepulcro familiar' ". Sus restos fueron velados en el Congreso de Paraguay, donde centenares de personas acudieron a despedirlo. El gobierno decretó tres días de duelo oficial y el viernes 13 la administración pública fue declarada en asueto desde el mediodía para que los funcionarios asistieran al funeral. El escritor había pedido también en su testamento "no ser objeto de ningún funeral oficial por parte de políticos". *** Garabatosh-k culmina gira en Islas Canarias Más de 12 mil espectadores, entre niños, jóvenes y adultos de los diferentes centros educativos de Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife, disfrutaron de la obra Sancho Panza y el de La Mancha, de la compañía Garabatosh-k, que dirigen dos artistas venezolanos. La gira culminó el pasado 13 de mayo. Elisa González y Róger Vargas son dos artistas del estado venezolano de Miranda, que desde hace dos años se encuentran en las Islas Canarias desarrollando una interesante labor cultural al frente de su compañía de títeres y teatro Garabatosh-k, llevando diversión, entretenimiento y cultura a los diferentes colegios de todo el archipiélago canario. En ocasión de celebrarse los 400 años de la primera edición de la obra cumbre de la literatura española, Don Quijote de La Mancha, los directivos de Garabatosh-k pusieron en escena la obra, escrita por González y dirigida por Vargas, en colegios, bibliotecas y demás instituciones públicas y privadas que manifestaron interés en la presentación. Las presentaciones de Garabatosh-k en Fuerteventura contaron con el apoyo que el Centro Bibliotecario Insular de la referida isla ha dado a estos artistas mirandinos, realizando además un concurso de cuentos y charlas en varios institutos de secundaria. La pieza de Garabatosh-k comienza con un divertido "bululú" que hace las delicias de los niños explicando quién es y de dónde nace el caballero de la triste figura; seguidamente el episodio de los molinos, así como el encuentro con su amada Dulcinea del Toboso, son representados por los títeres, para finalizar con la frustrada lucha con los leones. Las representaciones, que culminaron el viernes 13, llevaron la obra al Auditorio Insular de Fuerteventura, Auditorio de Gran Tarajal, Centro Bibliotecario Insular, Centro de Educación Obligatoria de Antigua, Biblioteca Municipal de Antigua, Plaza de Betancuria, Centro Cultural de Morro, Centro de Educación Infantil y Primaria La Lajita, Biblioteca municipal de Pájara, Centro Cultural de Corralero, Centro Cultural de Villaverde y el Centro Cultural de Raíz del Pueblo en La Oliva. *** Historiador argentino acusa a escritora española de plagio El historiador y periodista argentino Pablo Cingolani acusó a la escritora española Matilde Asensi (http://www.editorial.planeta.es/03/03_ns.asp?p=&IDAUTOR=24079), en un comunicado enviado a diversos medios, de haber plagiado el producto de sus investigaciones en la región boliviana del Madidi, iniciadas en 2000, para escribir la novela El origen perdido (Planeta, 2003). La novela de Asensi habría sido escrita tomando "gran parte de los elementos y argumentos que construyen la trama y desenlace de su novela, de los materiales (memorias, relatos, crónicas y entrevistas) y archivos de las expediciones al Madidi" realizadas por Cingolani y su equipo de expedicionarios. Agrega el comunicado que El origen perdido "cuenta cómo un grupo de piratas informáticos llega a Bolivia para encontrar la cura a una maldición que sufre el hermano de uno de ellos, a causa de entrometerse en el estudio del idioma aymara. Buscando el remedio al mal se introducen primero en una hipotética cámara secreta en Tiwanacu y luego organizan una expedición -junto con una arqueóloga española, un colega boliviano y una médica estadounidense- que se interna en las selvas del Madidi. Lo hacen para localizar a los 'capacas', los últimos sabios aymaras que se habían refugiado en el bosque tras la invasión española. En plena selva, encuentran a los toromonas y éstos los contactan con los sabios, quienes, finalmente, les revelan unas palabras mágicas para sanar al enfermo". En su primera parte, la novela presenta diversas citas de autores que van desde Umberto Eco hasta Carlos Ponce Sanjinés, y comentarios extraídos de fuentes como la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes o el periódico La Razón. "Citando esas fuentes, la autora parece que pretendiera darle verosimilitud a su narración para llevarla luego a los terrenos de la fabulación. Pero cuando la novela ingresa a su segunda parte -es decir la aventura en la selva-, Asensi toma párrafos, ideas y personajes de las memorias de la Expedición Madidi y las presenta como hallazgos o creaciones propias". Cingolani agrega que Asensi no procedió de la misma manera que en la primera parte, citando la fuente de su información. "Pienso que ella pretendió venderle a su público la idea de que las aventuras que sus personajes viven en la selva boliviana son fruto de su invención. Quizás si les hubiese dicho que eran hechos puntuales tomados de una expedición verdadera entonces quizás habrían leído su novela con otros ojos. A lo mejor se habrían interesado en las fuentes originales y la novela no habría vendido la cantidad de libros que vendió". Las expediciones al Madidi dirigidas por Pablo Cingolani recibieron amplia cobertura en la prensa nacional e internacional y fueron publicadas en Internet (http://www.phfawcettsweb.org/withinmadidi.htm), de donde el investigador argentino supone la escritora española tomó la información. Aunque ya la agencia EFE ha publicado una crónica del periodista Raúl Cortés acotando las similitudes entre la novela y las investigaciones de Cingolani, hasta ahora no se ha producido pronunciamiento alguno al respecto por parte de la escritora ni de Planeta. Cingolani y su equipo realizaron dos expediciones al Madidi, documentaron en texto y video sus viajes y hasta hoy siguen trabajando en este proyecto. Lograron muchos avances y recolectaron nueva información tanto sobre los toromonas como sobre el destino de un agrónomo noruego llamado Lars Hafskjold que desapareció en 1997, también buscando a esta tribu. "Hay indicios de que los toromonas (como los llaman las crónicas históricas) u otra etnia no contactada habitan en el valle y las cabeceras del río Colorado, si es así habría que preservar su aislamiento", dice Cingolani. Cingolani tenía preparado, incluso, el guión de una película. "Nuestro interés siempre ha estado orientado a llegar al público europeo y sensibilizarlo con el tema y lograr apoyo para cerrar el caso de Hafskjold y de los toromonas, pero nunca nos imaginamos que sería de esta manera. De verdad que es un asunto incómodo, que ojalá sirva para reivindicar lo hecho y poder proyectarlo hacia delante. No sé si a la señora Asensi le importe, pero a nosotros sí: queremos saber que pasó con Lars y si existe un grupo aislado, preservarlo en su identidad". El investigador manifestó que por ahora no piensa iniciar acciones legales. "Cuando iniciamos las expediciones al Madidi nunca pensamos encontrarnos algún día con situaciones como ésta. Es desagradable darse cuenta de que el trabajo de uno termina siendo utilizado indebidamente. El objetivo de las expediciones y de todos los materiales, textos y videos, que hemos producido han sido siempre serios. Vamos a hacer las consultas pertinentes para decidir cómo encarar esta situación". Cingolani es historiador y periodista. Nació en Buenos Aires (Argentina) en 1963 y desde 1987 reside en La Paz (Bolivia). Ha trabajado en diversos medios de comunicación y ha organizado expediciones ecohistóricas, explorando, entre otras, la región de Iruya-Baritú, las Cumbres Calchaquíes y la puna jujeña en Argentina, el desierto de Atacama en Chile y casi todos los parques nacionales de Bolivia, en especial en Lípez, Chaco y Amazonía. Publica información sobre sus trabajos en su blog (http://www.cingolani.ssolucion.com). *** Concluyó el Festival de Poesía de Bogotá Del 16 al 21 mayo se realizó el XIII Festival Internacional de Poesía de Bogotá (http://www.poesiabogota.org), organizado por la revista de poesía Ulrika, y en el que se presentaron 40 poetas de Iberoamérica. Entre estos, Raúl Zurita, José María Memet, Eduardo Llanos, Gonzalo Millán, Floriano Martins, Álvaro Matta Guille, Fernando Balsec, Luis Miguel Madrid, Mariano Peyrou y Arturo Gutiérrez Plaza. La Biblioteca Nacional de Colombia fue la sede del evento, en donde se ofrecieron recitales y los seminarios "La poesía en el Quijote desde una perspectiva iberoamericana" y "La poesía chilena hoy". Hubo además recitales en colegios, universidades, centros culturales, bibliotecas barriales, parques, cárceles, tabernas y otras ciudades del país. El festival les dedicó el miércoles 18 a los niños y jóvenes; el jueves 19, a las universidades, y el viernes 20, a las localidades de Bogotá. Entre las actividades destacadas del festival estuvo el homenaje que se le rindió al poeta Harold Alvarado Tenorio el martes 17 en la Biblioteca Nacional. El autor ha traducido obras de Kavafis, Eliot, Brodsky, Heaney y de numerosos poetas de China, país en el que residió. En versiones anteriores de este festival han participado autores como José Emilio Pacheco, de México; Rodolfo Alonso, de Argentina; José Agustín Goytisolo, de España, y Pablo Armando Fernández de Cuba. *** Celebran en Caracas homenaje a Juan Rulfo Escritores de Venezuela y México rindieron un homenaje al escritor mexicano Juan Rulfo (1917-1986), ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1983 y del Premio Nacional de Literatura de México en 1970. El homenaje se realizó en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) el 16 de mayo, fecha aniversario del nacimiento del autor, y contó con la colaboración de la Embajada de México. La actividad central del homenaje fue una conferencia sobre la vida del autor de Pedro Páramo, dictada por el novelista mexicano Daniel Sada y la ensayista y profesora universitaria ítalo-venezolana Francesca Polito. "Rulfo era un escritor único e irrepetible, porque la concepción de su trabajo es absolutamente original y los efectos también", afirmó Sada, ganador en 1992 del Premio Xavier Villaurrutia, uno de los premios más reconocidos en las letras mexicanas. La obra de Juan Rulfo "es escasa pero de gran calidad narrativa, siendo traducida a numerosos idiomas", precisó el comunicado, que destacó a Pedro Páramo y al libro de cuentos El llano en llamas (1953) como las obras más conocidas del autor. En la novela Pedro Páramo, el autor mexicano dio una forma más perfeccionada al llamado mecanismo de interiorización de la realidad de su país, y obtuvo la que se considera una de las mejores obras de la literatura iberoamericana contemporánea. Por su parte, en los quince cuentos que integran El llano en llamas, Rulfo ofreció una prosa sucinta y expresiva de la realidad de los campesinos de su tierra, en relatos que trascendían la pura anécdota social. Sada, quien dijo sentirse en deuda con Rulfo, afirmó que éste "se sintió intimidado" tras el reconocimiento mundial que tuvo su obra, lo que privó para que dejara de escribir. "La fama lo tomó por sorpresa, nunca esperó que Pedro Páramo y El llano en llamas tuvieran el éxito mundial que los llevaran a ser traducidos a todos los idiomas de Europa", destacó. *** Presentaron archivo audiovisual de la literatura bonaerense La Audiovideoteca de Escritores de Buenos Aires (http://www.audiovideotecaba.gov.ar), el primer archivo que reúne voces e imágenes de los protagonistas de la literatura de la capital argentina, fue presentada este 19 de marzo en Radio Ciudad, estación ubicada en el Centro Cultural San Martín, por la subsecretaría de Comunicación Social porteña. La serie de entrevistas audiovisuales producidas por el equipo de la audiovideoteca se editarán en tres formatos para integrarse a los medios públicos porteños, cumpliendo con el objetivo de difundir contenidos que pocas veces tienen espacio en los medios comerciales, resaltaron voceros de la subsecretaría. Será la primera audiovideoteca virtual de Argentina integrada por fragmentos de video, audio y texto de entrevistas realizadas a Osvaldo Bayer, Luisa Valenzuela, Leónidas Lamborghini, Liliana Heker, Arnaldo Calveyra y Alberto Laiseca, entre otros. Se podrán consultar las biografías y bibliografías completas de cada escritor y la audiovideoteca incluye los materiales de "Obra en construcción", un programa documental donde los escritores hablan de su trabajo y leen un fragmento de sus obras, que se transmite todos los domingos por el canal Ciudad Abierta. El equipo de la audiovideoteca está trabajando también en un inventario de los archivos audiovisuales sobre escritores que se encuentran dispersos en instituciones públicas y privadas, a fin de conformar un catálogo completo y un archivo único en su tipo. *** Festival de Poesia de la Mediterrània reúne a catorce poetas Entre el 19 y el 21 de mayo se celebró la sexta edición del Festival de Poesia de la Mediterrània (http://www.cmvillalonga.org/festival04), organizado por la Fundació Casa Museu Llorenç Villalonga y dirigido por Biel Mesquida. El acto central del Festival tuvo lugar en el patio de la Misericòrdia, en Palma, el viernes 20. Catorce poetas representativos de diferentes culturas participaron en el encuentro: David Castillo, Francesc Garriga, Josep Lluís Aguiló, Miquel Cardell y Vicent Alonso, en catalán; Larbi El Harti y Vicente Gallego, en castellano; Girgis Shokry y Hassan Najmi, en árabe; Ghjacumu Thiers, en corso; Moshe Benarroch, en hebreo; Nathalie Quintane, en francés; y Xènia Dyakoneva, en ruso. El poeta árabe Zuhair Abu Shayeb no pudo asistir al evento por motivos personales. "El Mediterráneo no tiene límites, llega a cualquier rincón del planeta", explicó Xènia Dyakoneva, quien nació en San Petersburgo pero lleva cinco años viviendo en Barcelona. "La poesía es la máxima expresión de la literatura y la literatura es la máxima expresión de una lengua", dijo por su parte David Castillo. El festival no pretende representar a los estados, sino a las culturas y las lenguas, según explicó su organizador, Biel Mesquida. El certamen contó este año con dos novedades: un taller para jóvenes en el jardín botánico de La Misericòrdia y un recital de poesía electrónica a cargo de las formaciones Sólo los Solo y Nodomain. *** Promueven a Ernesto Cardenal para premio Nobel de Literatura Intelectuales, críticos, poetas, traductores y estudiantes de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa expresaron en Granada (Nicaragua) su interés por proponer al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal para premio Nobel de Literatura, durante el simposio internacional que se celebró en su homenaje entre el 19 y el 21 de mayo. Los participantes se reunieron en el centro cultural La Casa de los Tres Mundos, de Granada, 45 kilómetros al sureste de Managua, para analizar los Epigramas, Oración por Marilyn Monroe y Canto cósmico, entre otras obras de Cardenal. Los expositores abordaron diferentes puntos de vista, no hablaron sólo del Cardenal místico, sino que hicieron una exposición ordenada de todas las visiones que el poeta y sacerdote tiene sobre la literatura. El simposio lo clausuró el propio Cardenal con un mensaje de agradecimiento a todos los que llegaron a Nicaragua para estudiar su obra literaria. El autor dijo que en español hay pocas palabras para expresar su agradecimiento a los que participaron en el foro literario porque "yo no soy un poeta que se merezca tantos homenajes". Agregó que le ha costado mucho trabajo hacerse poeta, para producir una obra que ha sido en defensa de la humanidad y de los desposeídos. "Lo valioso de mi poesía es que habla por los pobres, por los que no tienen voz y por eso se ha hecho mundial", dijo el poeta. La Comisión Nacional Pro Celebración de los 80 años de Cardenal es presidida por el laureado escritor y novelista nicaragüense Sergio Ramírez. Según el poeta nicaragüense Nicasio Urbina, coordinador del simposio, Cardenal tiene muchas posibilidades para obtener el premio Nobel de Literatura. "Se trata del poeta vivo más importante de Nicaragua y el más famoso a nivel internacional después de Rubén Darío", dijo Urbina, quien imparte clases en la Universidad de Cincinnati (EUA). El poeta nicaragüense Francisco de Asís Fernández, otro de los organizadores del simposio, explicó que en España, Francia, Alemania, Italia y Venezuela ya existen comités para proponer a Cardenal como premio Nobel de Literatura. "Se lo dije al presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños: lo que debe hacer es ponerse a la altura de lo que otros países están haciendo, que reconocen en Ernesto Cardenal una de las voces más altas de la literatura contemporánea", agregó. "No es que estemos queriendo proponer la candidatura de Cardenal para este año, pero hay que tomar en cuenta que hay una fuerte presión de los grandes escritores y de organizaciones culturales en favor del poeta y sacerdote nicaragüense", dijo Fernández. "Creo que el presidente Bolaños hará todo para que un nicaragüense logre un reconocimiento de esa naturaleza". *** Inventor argentino gana premio con marcalibros magnético Flaps (http://www.flaps.com), novedoso marcalibros magnético de página y línea que se adhiere a las hojas sin moverse ni caerse, obtuvo una medalla de oro en la categoría Inventos y Novedades Prácticas, en la 33ª Feria Internacional de Invenciones (http://www.inventions-geneva.ch) realizada en Ginebra. También consiguió un premio especial otorgado por la prensa internacional y una mención por parte de la prensa suiza como el Invento del Mes. El novedoso marcalibros magnético es creación del inventor argentino Nicolás Di Prinzio, cuya empresa Flappers está dedicada al desarrollo y manufacturación de productos específicos basados en patentes de invención. Flaps surgió como respuesta a un accidente bastante común: Di Prinzio estaba recostado en su cama, cuando tomó un libro que estaba leyendo. Al intentar abrirlo, el marcalibros se cayó, perdiendo la página en la que había dejado la lectura la noche anterior. Fue así como se le ocurrió crear un marcalibros que, mediante el uso de imanes, se adhiriera a ambas caras de la página, evitando caídas accidentales e indicando al lector no sólo la página, sino también la línea en que se encontraba al momento de interrumpir la lectura. Además de su función principal, Flaps ofrece un canal de comunicación entre las empresas y el mercado, ya que puede ser utilizado como elemento promocional o publicitario. *** Poesía completa de Saramago publican en castellano En simultáneo para América Latina y en coincidencia con la reciente Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, apareció la versión castellana de Poesía completa, del Premio Nóbel de Literatura José Saramago. La recopilación de más de 600 páginas aporta la versión original en portugués y la traducción al castellano de los poemas de Saramago publicados entre 1982 y 1987 en tres ediciones titulada Poemas possiveis (Poemas posibles), Probablemente alegría y El año de 1993. Desde el prólogo de esta edición, Saramago recuerda que la génesis de algunos de sus versos se remonta a tiempos anteriores a su vocación por la novela, como El año de 1993, escritos en 1975 en pleno fervor revolucionario por el derrumbe de la dictadura portuguesa. *** Se realiza en Madrid congreso de narrativa peruana El primer Congreso Internacional 25 años de narrativa peruana (1980-2005) (http://www.congreso2005.miradamalva.com) se lleva a cabo desde hoy 23 hasta el viernes 27 de mayo, en la Casa de América de Madrid. Inaugurado por Mario Vargas Llosa, el evento tiene como objetivos fomentar el conocimiento y la divulgación de la narrativa peruana de los últimos 25 años, analizar el proceso literario seguido por la narrativa peruana en estos años, fomentar su conocimiento y divulgación, hacer un balance preliminar de la producción de sus narradores, y establecer un intercambio entre narradores, especialistas e investigadores. Paralelamente a las mesas de trabajo, en las que además de ponencias críticas se presentarán testimonios de los narradores, habrá lecturas de narrativa, una pequeña feria de libros, un acto de entrega de libros de narradores peruanos en la Biblioteca Nacional de España, talleres literarios y actos conmemorativos en torno al IV centenario de la publicación de El Quijote. Entre los narradores invitados, residentes en Perú y en otras partes del mundo, se encuentran, además de Vargas Llosa, los siguientes: Fernando Ampuero, Harry Belevan, José Antonio Bravo, Oscar Colchado, Alonso Cueto, Pilar Dughi, Miguel Gutiérrez e Iván Thays (Perú); Isaac Goldemberg y Eduardo González Viaña (Estados Unidos); Jorge Eduardo Benavides, Fernando Iwasaki, Carlos Meneses, Santiago Roncagliolo y Mario Suárez Simich (España); Alfredo Pita y Mario Wong (Francia). Entre los críticos figuran Eugenio Chang-Rodríguez, Rocío Ferreira, Paul Firbas, Rita Gnutzmann, Fietta Jarque, Concepción Reverte Bernal, Eva Valero y Miguel Ángel Zapata. *** Festival de poesía de La Habana arranca este martes El X Festival Internacional de Poesía de La Habana, en defensa de la paz y la preservación del planeta, se celebrará del 24 al 28 de mayo en la capital cubana. El evento estará dedicado al centenario del bardo húngaro Attilas József y reunirá a una junta mundial de poetas por la paz, quienes analizarán acciones concretas para lograr sus objetivos. Como parte del homenaje a József se realizará la presentación de su libro Corazón puro, traducido por el cubano Fayad Jamis, el jueves 26 a las 5 de la tarde en el Palacio de los Capitanes Generales. La junta mundial de poetas por la paz se constituirá el miércoles 25 en la Sala Baire del Capitolio Nacional y en horas de la tarde se presentará una antología de poetas alemanes contra la guerra, que abarca cuatro siglos desde el barroco a la actualidad. El encuentro pretende articular una red permanente de comunicación para promover obras sobre la defensa de la paz universal e intercambiar informaciones sobre el asunto. Entre las personalidades que confirmaron su presencia en La Habana se encuentran Thiago de Mello, Ernesto Cardenal y Edmundo Aray, así como poetas eslavos, persas y africanos que conforman un amplio abanico de procedencia geográfica y tendencias estéticas. La inauguración será en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, donde el pianista cubano Frank Fernández ofrecerá un concierto. El festival tendrá además por sedes numerosas instituciones culturales, escuelas e institutos y subsedes en Cienfuegos y provincia de La Habana. La clausura será el sábado 28 a las 6:30 de la tarde en la Plaza de la Catedral con un gran espectáculo de poesía, música y danzas. Como parte de esta fiesta de la poesía será abierto un salón de artes plásticas de connotados y jóvenes artistas cubanos en el claustro norte del Convento de San Francisco de Asís. *** Autores venezolanos de ciencia ficción, fantasía y terror promueven tertulia Este viernes 27 entre las 5:30 de la tarde y las 7 de la noche se realizará, en la librería Read Books Bookstore & Café, de Caracas, la I Tertulia Caraqueña de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror, evento organizado por un grupo de autores interesados en fomentar el género, al frente de los cuales se encuentra la escritora y física Susana Sussmann (sussmann@fii.org). Jorge de Abreu, uno de los autores involucrados en la actividad, indicó que "el objetivo de este primer encuentro es que los fanáticos de estos géneros nos conozcamos, nos veamos las caras e intercambiemos experiencias". La idea de convocar a los autores caraqueños vinculados al género se fraguó en la lista Comunidad CF. La librería Read Books Bookstore & Cafe está ubicada en la calle París, entre calles Caroní y Veracruz, detrás del Bingo Las Mercedes, en la Quinta Read Books. Puede verse un plano de acceso en http://www.readbookscafe.com/map.gif. *** Inaugurarán exposición en Barcelona sobre la visión oriental de Occidente Este jueves 26 será inaugurada en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (http://www.cccb.org) la exposición Occidente visto desde Oriente, comisariada por el escritor tunecino Abdelwahab Meddeb, y que se podrá visitar en la Sala 3 del CCCB del 27 de mayo al 25 de septiembre de 2005. La muestra es una coproducción del CCCB y la Fundación Bancaja de Valencia, con el apoyo del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya. La exposición se presentará en Valencia del 15 de octubre de 2005 al 15 de enero de 2006. La exposición muestra cómo hemos sido y somos vistos los occidentales -los europeos en particular- por parte del Oriente islámico. En la preparación de la exposición se ha observado, desde el principio, que históricamente los orientales se han fijado mucho menos en los europeos de lo que nosotros lo hemos hecho en ellos. El CCCB ha invitado a una serie de artistas e intelectuales de estos países a dar su visión de Occidente. Los trabajos resultantes son parte destacada de esta exposición, en la que se presentan siete secuencias diferentes y un total de 215 obras. Cada secuencia o apartado de la exposición confronta la mirada del pasado (siglos XII al XIX) con la del presente. Miniaturas, manuscritos, mapas, pinturas y fotografías ilustran cómo el Islam ha visto a Europa a lo largo de los siglos, reflejados con imágenes de otros lenguajes artísticos. La muestra incluye trabajos de nueve artistas plásticos: Marjane Satrapi, Zoulikha Bouabdellah, Mohamed el Baz, Shadi Ghadirian, Jellel Gasteli, Bouchra Khalili, Hassan Musa, Khosrow Hassangadeh y Touhami Ennadre, a quienes se ha invitado a que intenten hacer lo que tradicionalmente no han hecho: dar su visión de Occidente. Adicionalmente, se ha grabado el testimonio de cinco escritores: Houda Barakât, Nilufer Gölë, Sorour Kasmaï, Daryush Shayegan y Salah Stétié. Las entrevistas resultantes se proyectarán en las salas. Meddeb, el comisario de la exposición, es escritor y poeta. Nacido en Túnez, vive en París. Es profesor de literatura comparada (Europa/Islam) en la Université Paris X. Es fundador y director de la revista internacional trasdisciplinar Dédale. Conduce la emisión semanal de Cultures d'Islam en France-Culture (Radio France). Ha publicado dieciséis libros y ha recibido el premio Max Jacob por sus poemas Matière des Oiseaux (2002) y el premio François Mauriac por su ensayo La Maladie de l'Islam (2002). Su obra ha sido traducida a quince lenguas. Coincidiendo con la exposición, el CCCB ha organizado también las jornadas "El Islam europeo", que reflexionarán sobre el lugar que ocupa hoy el Islam en Europa. El objetivo de los debates es discutir cómo es el Islam europeo, ya sea en el caso de las comunidades musulmanas autóctonas de la Europa del Este como en el de las nuevas comunidades aparecidas con la inmigración, y cómo están reaccionando los países europeos ante esta nueva realidad. Entre los ponentes que participarán en los debates destacan Abdelwahab Meddeb, Fred Halliday, Paul Scheffer, Olivier Roy y Nilufer Gölë. *** Nueva revista Cuadernos del Minotauro verá la luz en junio Minotauro Digital (http://www.minotaurodigital.net/cuadernos) lanza el próximo mes la nueva revista de arte y literatura Cuadernos del Minotauro, que tendrá periodicidad semestral y contará con la participación de investigadores y creadores de España, Europa y América. La publicación ofrecerá una visión general del arte y la literatura, aunando el rigor investigador con la capacidad divulgadora de las diferentes disciplinas, ofreciendo también una muestra de la creación actual y recogiendo las principales referencias bibliográficas y artísticas que se sucedan en su ámbito. En el primer número se incluirán textos de creación de autores como Consuelo Triviño (ganadora del Concurso Nacional del Libro de Cuento de Bogotá y actual colaboradora del Centro Virtual Cervantes, http://cvc.cervantes.es), José Antonio Millán (prestigioso lingüista, novelista y ensayista que recientemente ha publicado Perdón, imposible. Guía para una puntuación más rica y consciente), y José Ángel García Caballero (varias veces finalista del Adonais de Poesía), entre otros. En la sección de Estudio se tratarán temas como la escritura pública en el siglo de oro, la literatura de los pueblos indígenas de México, el arte realizado por robots, la figura de Jules Verne, la obra de Giacomett o el graffiti, contando con colaboraciones de profesores de las universidades de Alcalá de Henares, Complutense de Madrid, Universidad Autónoma de Madrid, Universidad de Valladolid, Universidad del País Vasco, Universidad Autónoma de Barcelona o el Penn State University Berks Campus. También se incluirán fragmentos de dos novedades editoriales, La simiente enterrada de Antonio Colinas y ¿Pecadoras o delincuentes? Delito y género en la Corte (1580-1630), de Enrique Villalba Pérez. *** Medellín acogerá en junio a la poesía mundial Entre el 24 de junio y el 2 de julio se celebrará el XV Festival Internacional de Poesía de Medellín, en el que participarán 85 poetas de 52 naciones de todos los continentes además de autores de las ciudades colombianas de Bogotá, Cali, Barranquilla, Cartagena y Pasto, según explicaron los organizadores en un comunicado. El Festival Internacional de Poesía de Medellín ha sido calificado por poetas y periodistas como uno de los mayores festivales contemporáneos de poesía y el más multitudinario del mundo en la actualidad, expresando de esta forma la lucha del pueblo colombiano por la libertad de expresión y por una paz justa y duradera, en medio de la intolerancia de una guerra fratricida que dura ya cuatro décadas y que ha dejado varios cientos de miles de muertos. En el encuentro tomarán parte muchos de los más importantes poetas contemporáneos, entre ellos el Premio Nobel de Literatura Wole Soyinka, los europeos Michel Deguy, Edoardo Sanguineti, Casimiro de Brito y James Fenton; los africanos Jean Baptiste Tati-Loutard, David Rubadiri, Breyten Breytenbach y Antjie Krog; los asiáticos Shuntaro Tanikawa, Ibrahim Nasrallah, Sujata Bhatt y Hannan Awad; y los latinoamericanos Ernesto Cardenal, Juan Manuel Roca, Rigoberto Paredes y Juan Calzadilla, quien encabezará una delegación de siete poetas venezolanos. Dos poetas norteamericanos -Rita Dove y Sam Hamill- y tres iraquíes (Adnan Al-Sayegh, Ali Al-Shalah y Anwar Al-Ghassani) hacen parte del grupo de poetas confirmados al festival. También han confirmado su presencia siete indígenas, chamanes y poetas, entre ellos el navajo Sherwin Bitsui, la cherokee Allison Hedge Coke y el kogui José Gabriel Alimako. El XV Festival Internacional de Poesía de Medellín expresará su línea ascendente de los últimos años, convocando a 150.000 personas en un esfuerzo supremo por contribuir a la democratización de la cultura colombiana, tradicionalmente en manos de una élite, y al abrazo de la diversidad cultural y de las tradiciones poéticas del mundo que configuran el espíritu humano en nuestro tiempo. Auspiciado principalmente por el Municipio de Medellín, por las entidades internacionales Hivos, Doen, France Libertés, Cordaid y por la Embajada de Suiza, entre otras, el evento ofrecerá 108 actividades de acceso libre y gratuito, incluidos 86 lecturas de poemas en universidades, bibliotecas, centros culturales, calles y parques de la ciudad, sindicatos, cárceles y asentamientos de desplazados. También incluirá 7 conferencias, 6 conversatorios con los poetas, 3 cursos y 3 talleres de poesía, una exposición de fotografía del poeta venezolano Enrique Hernández D'Jesús sobre poetas de América y una exposición de pintura de Antonio Samudio. La inauguración se realizará el viernes 24 de junio a las 6:30 de la tarde en el cerro Nutibara con una obra de teatro al aire libre dirigida por Carlos Vieco. Participarán José Gabriel Alimako (Nación Kogui, Colombia), Ernesto Cardenal (Nicaragua), C. K. Stead (Nueva Zelanda), Sujata Bhatt (India), Tarek William Saab (Venezuela), Michel Deguy (Francia), Juan Manuel Roca (Colombia), Antjie Krog (Suráfrica), James Fenton (Reino Unido), Shuntaro Tanikawa (Japón) y Wole Soyinka (Nigeria). *** Autores venezolanos invitados a participar en antología hispanoamericana La Unión Latina (http://www.unilat.org), organismo intergubernamental dedicado al afianzamiento y promoción de la cultura latina, y la Dirección de Literatura del Consejo Nacional de la Cultura (Conac, http://www.conac.gov.ve) de Venezuela, convocan a los jóvenes narradores venezolanos a presentar relatos para participar en una antología de narrativa hispanoamericana. La Antología de Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana reunirá textos de cuentistas hispanoamericanos que para 2005 no tengan más de 26 años de edad, y se publicará entre el cuarto trimestre de este año y el primero de 2006. Los interesados en participar deberán enviar relatos -preferiblemente inéditos- de entre 5 y 20 páginas tamaño carta, escritas en Times New Roman, tipo 12, a doble espacio, acompañados de una breve ficha biográfica-informativa que incluya mención expresa del nombre, el apellido, la nacionalidad, la dirección, el correo electrónico y el teléfono del autor. El material debe ser enviado antes del 16 de julio por correo electrónico a ulatven@cantv.net, representación de la Unión Latina en Venezuela, la cual transmitirá por la misma vía un certificado de recepción y conformidad en el que conste el nombre del autor, el título del relato numerado según el orden de llegada, la fecha de su recepción y la indicación de conformidad con las normas de la convocatoria. Sólo este certificado dará fe de efectiva participación. Al cierre de la convocatoria, la lista de la totalidad de los relatos será enviada a todos los participantes. No se aceptarán ni se realizarán envíos de correo físico. La escogencia de los textos correrá por cuenta de un jurado constituido por un representante de Unión Latina, otro de la Dirección de Literatura del Conac, y un tercero elegido por los dos antes mencionados. Se escogerá un relato por cada país participante y, entre todos los relatos escogidos, se otorgará un premio de 500 euros al más destacado. Además, todos los autores publicados recibirán gratuitamente diez ejemplares de la primera edición, la cual será prologada por un escritor de prestigio. *** Convocan Premio de Poesía José María Eguren 2005 El Instituto Peruano de Cultura de Nueva York y el Consulado General del Perú en Nueva York acaban de lanzar la convocatoria al Premio de Poesía José María Eguren 2005. El Premio Eguren fue instituido en 2004, año en que lo obtuvo Carlos Germán Belli por su poemario La miscelánea íntima (2003). El ganador de este año recibirá 1.500 dólares y un diploma del consulado peruano. El jurado estará conformado por los siguientes escritores y poetas: Isaac Goldemberg (director del Instituto de Escritores Latinoamericanos/Hostos Community College), Eduardo Mitre (profesor de St. John's University), Antonio Muñoz Molina (director del Instituto Cervantes de Nueva York) y Miguel Ángel Zapata (profesor de Hofstra University). El plazo de entrega es el 25 de agosto de 2005. El nombre del ganador se dará a conocer a fines de septiembre de 2005 y la entrega del premio tendrá lugar en el Instituto Cervantes de Nueva York. Los participantes deberán enviar dos ejemplares de sus libros de poesía publicados durante el año 2004, con un sobre donde deben poner sus datos personales: dirección domiciliaria, teléfono, y correo electrónico, a: Premio de Poesía José María Eguren; 11 Straight Lane; Levittown, New York 11756, Estados Unidos. *** Crean en Cataluña premio de literatura digital La Universitat Oberta de Catalunya anunció la creación del I Premio Internacional "Ciutat de Vinaròs" de Literatura Digital, particular certamen literario que pretende "potenciar la creatividad de la literatura mediante las nuevas formas de escritura", según se explica en sus bases, disponibles en formato PDF en http://www.uoc.edu/activitats/vinaros/esp/bases_vinaros_esp.pdf. Los premios se otorgarán a las mejores obras de creación literaria digital en las modalidades de narrativa y de poesía. También habrá una mención especial, Vicent Ferrer Romero, para la mejor obra de literatura digital que utilice prioritariamente la lengua catalana. A los efectos del premio, se entiende por literatura digital "todas las formas de creación literaria nacidas del espacio digital y por el espacio digital, fundamentalmente el ordenador, que no pueden ser publicadas en una imprenta tradicional sin sacrificar o alterar elementos significativos de la obra, así como aquellas con contenidos multimedia u otras características interactivas". Podrán concursar todas las personas mayores de 18 años con obras originales e inéditas de tema libre, no premiadas anteriormente y escritas en inglés, francés, italiano, portugués, español o catalán. Cada participante podrá presentar un máximo de una obra en cada una de las modalidades. Los trabajos se enviarán a Hermeneia (Estudios de Humanidades y Filología. av. Tibidabo, 39, 08018 Barcelona) en un sobre cerrado con la leyenda I Premio "Ciutat de Vinaròs" de Literatura Digital y la modalidad, narrativa o poesía, antes del 8 de septiembre de este año. El sobre contendrá 3 copias del trabajo grabadas en CD. Además se deberá anexar otro sobre cerrado, en cuyo exterior sólo figurará el título de la obra, un seudónimo o lema, en su caso, y la información técnica necesaria para la lectura de la obra; en el interior del sobre figurarán los datos del autor o autores (nombre, dirección, teléfono, correo electrónico), fotocopia del DNI o del pasaporte y país de procedencia, así como un breve perfil de su trayectoria literaria, para preservar el anonimato inicial. El ganador del premio en cada modalidad recibirá 2.500 euros. El ganador de la mención especial Vicent Ferrer Romero recibirá 1.000 euros. A la dotación económica de los premios se le aplicará la correspondiente retención en concepto de IRPF. El jurado estará formado por un presidente, un secretario y cuatro vocales, más tres especialistas en el estudio de la literatura digital de reconocido prestigio que serán nombrados por la Universitat Oberta de Catalunya. La identidad de los jueces se mantendrá en reserva hasta el día siguiente al término del plazo de recepción de obras. La entrega de premios se realizará en acto público durante la Semana de la Literatura, que tendrá lugar en el transcurso de los actos de celebración de la Diada del 9 de octubre. *** Valparaíso celebrará festival de poesía En Valparaíso, ciudad declarada patrimonio cultural de la humanidad que se sitúa a 120 kilómetros al Oeste de Santiago, se realizará entre el 11 y el 14 de octubre el XI Festival Latinoamericano de Poesía, evento que homenajeará a dos grandes poetas latinoamericanos: José Martí, a los 110 años de su muerte; y Gabriela Mistral, a 60 años de haberle sido otorgado el Premio Nóbel de Literatura. El evento es organizado por la Asociación Latinoamericana de Poetas (Asolapo) y su objetivo es estrechar y acrecentar lazos entre poetas latinoamericanos, dar a conocer las realidades poéticas de cada país y contribuir a la reconstrucción de la identidad americana. Las presentaciones se efectuarán en universidades, fábricas, cárceles, el puerto y las calles de Valparaíso. Las inscripciones para participar en el evento están abiertas, según anunció el primer vicepresidente de Asolapo, Luis Arias Manzo, quien tiene la responsabilidad de asegurar el éxito del acontecimiento. Quienes estén interesados en asistir deberán escribir a asolapo@yahoo.com para solicitar mayor información. Entre otras actividades, se realizarán visitas a los museos de Pablo Neruda de Santiago y de Isla Negra, lecturas de poesía ante la tumba del poeta Vicente Huidobro, un acto poético en Melipilla en conmemoración al segundo año de la muerte del poeta Víctor Marín Calquín, visita a los museos de Gabriela Mistral en Vicuña y Monte Grande y actos literarios y culturales en la región de la poeta situada a 500 kilómetros norte de la capital. *** Alfaguara retomará colección de literatura venezolana Luis Barrera Linares, coordinador de la colección de autores venezolanos de la editorial Alfaguara, indicó que la misma será reactivada después de cinco años, por lo que ya se encuentra un equipo de trabajo haciendo el inventario del archivo y preparando respuestas para los autores. "Por lo pronto, inventariar y responder para hacer los planes de publicación de 2005 y adelantar el 2006". En primer término serán reeditados Viejo de Adriano González León, Ajena de Antonio López Ortega, Pirata de Luis Britto García y Los amos del valle de Francisco Herrera Luque. Luego se publicarán, entre otras novedades, Los cristales de la noche de Carlos Noguera, Con la urbe al cuello de Karl Krispin y un libro de Eloy Yagüe que lleva como título provisional Cuando amas debes partir. "Tenemos un libro de Mercedes Franco, Crónicas caribanas, e intentamos contactar con ella a ver si está interesada todavía en publicarlo. También un libro de relatos de Gabriel Jiménez Emán, igual con título provisional, La taberna de Vermeer", indicó Barrera Linares. El escritor -quien acaba de ser designado Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua, para ser incorporado en septiembre- afirmó que se estudia alrededor de cien manuscritos, en su mayoría novelas y cuentos, pocos ensayos, algo de poesía y autoayuda, aunque Alfaguara no edita estos dos últimos géneros. *** Anuncian exposición sobre Cela en Palma de Mallorca El Centro de Cultura de Sa Nostra acogerá en el primer trimestre de 2006 una exposición sobre la figura del Nobel de Literatura español, Camilo José Cela, organizada por la Fundación Sa Nostra y la Consellería de Cultura, en colaboración con la Fundación Camilo José Cela, según anunció el director de la entidad cultural en Palma, Andreu Ramis. Ramis explicó que la exposición está enmarcada en el convenio de colaboración firmado entre la Fundación Sa Nostra y la Consellería de Educación y Cultura, para la realización de un programa conjunto de actividades educativas y culturales en 2005. La exposición será itinerante y además de recorrer el archipiélago balear, visitará Madrid y algún centro del Instituto Cervantes en diversas ciudades europeas. Según Ramis, la muestra hará una valoración de la relación entre Cela y la isla de Mallorca, "donde residió durante una buena parte de su vida y donde escribió algunas de sus obras más reconocidas", dijo. Entre los objetos expuestos y cedidos por la Fundación Camilo José Cela, destacan algunos manuscritos originales, objetos personales y obras de arte pertenecientes al autor y una "buena muestra de elementos epistolares", correspondencia mantenida entre el escritor y personas "dispersas por diferentes puntos del mundo". El objetivo de la exposición, que cuenta con una dotación presupuestaria de 20.000 euros procedentes del convenio firmado hoy, es, a juicio de Ramis, "valorar al personaje como una figura clave de la literatura española y contemporánea", destacó. ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| === La Página de los Cuentos http://www.loscuentos.net =============== El desarrollo de las herramientas para la creación de sitios sofisticados ha redundado, en el campo de la difusión de literatura en la red, en la proliferación de sistemas de autopublicación, sitios en los que cualquier usuario puede mostrar al mundo sus obras sin necesidad de pasar por filtros ni tener conocimientos de diseño. Tal es el caso de La Página de los Cuentos, sitio creado en 1998 y que actualmente mantiene en línea más de sesenta mil textos, entre los cuales abunda el cuento pero no es el único género pues, según se explica en la página inicial, "entendemos que la literatura es un mundo que no merece trabas ni barreras. Quienes quieran compartir con nosotros además de cuentos otros géneros literarios como narraciones, ensayos, poesías, haikus, están cordialmente invitados a hacerlo". El sitio es presentado con la definición que Julio Cortázar hizo alguna vez del cuento: "Un cuento es un relato en el que lo que interesa es una cierta tensión, una cierta capacidad de atrapar al lector y llevarlo de una manera que podemos calificar casi de fatal hacia una desembocadura, hacia un final". Los autores son clasificados en dos categorías: los cuenteros invitados, sección dedicada a los autores consagrados -y en la que puede leerse material de Benedetti, Borges, Bioy Casares y el mismo Cortázar- y cuenteros locales, donde se engloba a todos los usuarios de la comunidad. A su vez, éstos se subclasifican en cronopios y famas: los primeros son los nuevos usuarios, de menos de sesenta días, y sus textos son revisados por un moderador antes de ser publicados. Para participar sólo se requiere proceder a registrarse -el registro es gratuito-, tras lo cual el usuario dispondrá de un panel de control para publicar sus textos, modificar su biografía o ejercer la administración de su cuenta. Otras secciones incluyen un tablón de anuncios sobre los progresos del sitio, un foro de discusión sobre temas literarios, una galería fotográfica, una sala de chat y un directorio de enlaces. Creada por el chileno Giancarlo Girardi, La Página de los Cuentos tiene bien acendrado el concepto de comunidad literaria. De hecho, la moderación de todas sus secciones ha sido distribuida entre diversos miembros, que ofrecen voluntariamente su trabajo y se convierten generalmente en guías de otros usuarios. Así mismo, los usuarios que ascienden al nivel de famas tienen, según las normas del sitio, la responsabilidad de ayudar a quienes vienen llegando. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Qué pasa con la literatura venezolana Rafael Rattia ============== Periódicamente los suplementos culturales en Venezuela sacuden el polvo que se cierne sobre el tema de la producción literaria y, de soslayo, tocan el problema de la crítica literaria como un asunto de primer orden. ¿Es estrictamente cierto que la crítica literaria venezolana acusa un síndrome de agonía? ¿Se puede decir con propiedad que en Venezuela no existe crítica literaria en la actualidad? ¿Goza de buena salud la narrativa que se escribe en estos momentos en esta Tierra de Gracia? ¿Quiénes están escribiendo en la actualidad una obra literaria sólida, rigurosa, consistente y con verdadera vocación de trascendencia histórica? A raíz de la última edición de la Bienal Internacional de Literatura Mariano Picón Salas realizada en la ciudad de Mérida, el escritor venezolano Roberto Echeto presentó una ponencia titulada "La literatura venezolana no va detrás del camión de basura" que, si bien no despertó mayor interés en los asistentes a la bienal, su publicación en el Papel Literario del diario El Nacional logró concitar la atención de importantes escritores venezolanos y, ya era hora, logró abrir las esclusas de lo que promete ser un sano y enriquecedor debate sobre las perspectivas de la literatura venezolana que se escribe en este primer quinquenio del siglo XXI. Entre quienes han intervenido en el debate se encuentran el narrador y ensayista Antonio López Ortega, el narrador venezolano, actualmente residenciado en Salamanca, Juan Carlos Chirinos, el escritor y editor Leroy Gutiérrez, el escritor marabino Milton Quero. A juzgar por la seriedad de los planteamientos se pudiera advertir que existe en el ánimo de los concurrentes al debate una intención auténtica por examinar y diagnosticar el estado en que se encuentra la narrativa nacional de este momento. Ciertamente, tal parece que estamos ante un despertar de la sensibilidad literaria en materia de narrativa: hay en estos instantes en el país una excelente producción de cuentos y novelas que difícilmente podía observarse hace tan siquiera una década atrás. Cuál es el nivel de calidad de todo eso que se elabora desde el relato corto hasta la narrativa de largo aliento, es materia para una discusión que puede costarnos meses y hasta años de discusión pero que no podemos soslayar ni postergar para otra ocasión. Por ejemplo, sé que en la Venezuela aguas abajo, adentro, en la Venezuela profunda se está gestando un corpus narrativo de una envidiable factura. Por los lados de Puerto Ordaz, en el estado Bolívar, hay un escritor, Francisco Arévalo, que se ha atrevido a romper ciertos moldes y ha colocado en el escenario de nuestro panorama narrativo un trabajo que la crítica literaria no ha tomado en cuenta tal vez por su deliberada ceguera. Arévalo es poeta con una poética recogida en varios libros. No le conozco trayectoria ensayística pero apuesto por la calidad de su vena narrativa y vislumbro un futuro provisor para él si continúa por el sendero que ha elegido. En Cumaná, estado Sucre, es narrador magnífico Rubi Guerra, se ha destacado de una manera descollante entre los escritores de su generación; pertenece a ese grupo de escritores entre los que merece la pena destacar a Juan Carlos Méndez Guédez, Slawko Supcik, Israel Centeno. Rubi Guerra comenzó publicando cuentos en la mítica revista Trizas de Papel, de la Casa Ramos Sucre, y aunque sigue cultivando el género del cuento su aliento narrativo ha alcanzado un tempo narrativo que ya lo convierte en todo un novelista de primer orden. Teresa Coraspe, poeta de insoslayable importancia, exhibe una poesía que la crítica literaria aún no ha sabido ponderar. Quienes hacer crítica en Venezuela van a sentir vergüenza de no haberla descubierto a tiempo. Es imposible no voltear la mirada crítica sobre la incisiva y argumentativa vena ensayística de Carlos Yusti. Aparte de su tenacidad para no dejar fenecer loables proyectos literarios se puede considerar como uno de los ensayistas heterodoxos e irreverentes que ha dado el oriente venezolano en los últimos cincuenta años. Es cierto que los escritores menores de 40 años aun no están en los catálogos de Alfadil, Alfaguara, Norma, Planeta; salvo una pequeña veintena que proporcionalmente no es muy representativa de la legión de escritores que escribe una obra para la posteridad. Es cierto que la mayoría de los escritores venezolanos están editados en tirajes de exiguos 500 ejemplares que no llegan ni siquiera a las bibliotecas de sus municipios. Es deplorable la situación de la condición editorial del escritor. Apenas recibe 100 libros gratis para que los obsequie entre sus amigos. No obstante ello no hace merma en la tenaz capacidad creativa y de producción literaria que caracteriza a nuestro escritor nacional. Paradójicamente, mientras más adversas son las condiciones materiales con que el escritor se ve confrontado, pareciera que escribiera más y mejor. Lo mejor de nuestra literatura venezolana no se está escribiendo en Caracas. Es en el interior del país donde se está fraguando la literatura del futuro de esta nación. Y los críticos no han reparado en ello. ** Rafael Rattia rrattia@gmail.com Escritor venezolano nacido en el Delta del Orinoco. Historiador egresado de la Universidad de Los Andes. Fue director-fundador del Archivo Histórico del Delta, director de la Biblioteca Pública Central Andrés Eloy Blanco y coordinador de Actividades Literarias del Ateneo Internacional de Fronteras Casa de las Aguas. Ha publicado el poemario La pasión del suicida y dirige Laberintos de Agua, la página literaria semanal del diario Notidiario (Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido en el suplemento literario Verbigracia, el suplemento cultural de Últimas Noticias, El Impulso, Frontera y la revista Ateneo de Los Teques, así como en las revistas electrónicas El Invencionero, Casi Nada y Sólo Texto. === Una feria de novela Luisa Futoransky ============================= La feria del libro de Buenos Aires cumple treinta y un años. Yo no alcancé a conocerla, quiere decir que me fui antes. ¿Qué hace que primero yo y después los otros, me consideren, calificativos de calidad aparte, escritora argentina? Pero eso es ahora harina de otro costal. En mi juventud no había ferias del libro, cabe señalar que manifestaciones estudiantiles que no fueran reprimidas duramente, tampoco. La vida me hizo asistir luego a presentaciones propias y ajenas, a conferencias, seminarios y ferias variopintas. Por entonces mi credo fue que había que ir a buscar el lector por único que fuera, al lugar donde se encontrase. Arrobarlo, arrullarlo, seducirlo si se dejaba, después. Se agolpan en mi mente recuerdos de otros tiempos, tango dixit y si él lo dice es porque sabe. Así, veo desfilar un encuentro prodigioso con Allen Ginsberg, Gregory Corso, y Milos Forman que tenía sólo en sus espaldas Los amores de una rubia, una lectura con Vossnesenski el impetuoso, todo a comienzos de los 70. Leíamos poemas en un sitio remoto en el fondo de Iowa llamado Ames y asistían al encuentro en ruso, en argentino, muchachas encandiladas por el sonido del ruso que hacía repicar campanas, las del cuore también. En mi rosario figura además un escarceo con Umberto Eco a propósito de las pasiones paralelas en Borges y Pound. Después estuve en la de Frankfurt, una de cal otra de arena, que me abochornó, y tanto. Yo, fantasmeando porque mi novela, De Pe a Pa, única entre millones estuviera en la feria, y ni el editor me esperaba, ni los lectores tampoco. Las ferias más que para vender libros sirven para que los escritores se froten entre sí, saquen a relucir lo que ocultan más o menos exitosamente a sus lectores, fraternicen, se enemisten, trepen la pirámide o la bajen con cierto estrépito. Algunas me han dejado la ñata contra el vidrio, es decir, me invitaron, después me pusieron un misterioso cero en conducta y me desinvitaron como la de Buenos Aires, por ejemplo, que viene a ser mi asignatura pendiente. Es increíble lo que la memoria retiene o desecha. De tanta gente que uno desgrana a lo largo de décadas te queda por ejemplo la presencia en una feria, de las consideradas humildes, en los alrededores de Burdeos, donde sólo retuve que la librera me explicó durante horas un largo y minucioso procedimiento para cocinar lampreas; parece que la empresa de hacerla comestible es ardua, necesita varios días y nunca se sabe. Estuve firmando libros en las ferias de Barcelona, Madrid, París. Acudí entre otros, a un festival, que inopinado, se agolpa ante tu emoción y arrasa. Fue hace casi diez años en Saint Malo. Su título, de por sí atractivo, Etonnants voyageurs. Viajeros asombrosos. En el tren de escritores, qué cosa más oronda -diría Borges-, me tocó sentarme al lado de uno parco y mítico, Coloane. En la propia feria pasé el día firmando poco y oyendo mucho, mano a mano, sillita a sillita con Daniel Gelin, mito del cine francés: hablamos del mar, de su hija María Schneider "que salió del mal trago", creía con fervor, de su mujer actual que conoció en un festival en Israel, de todos sus hijos que eran actores y conseguían vivir de ello, de Buenos Aires que amaba y donde quería filmar La invención de Morel, sin conseguirlo, del mar, de la poesía, de nuevo el mar y su velero y que nos veríamos en París, cosa que no hicimos. La noche fue larga, densa y fraternal, Soriano me contaba que lo que más le había gustado de conocerme era saber cómo eran las locutoras (en Son cuentos chinos... relato las peripecias de Laurita, descangallada en Radio Pekín y Radio Japón) detrás y adelante del micrófono. La cena fue con un Bioy refulgente en toda su seducción. Me doy vuelta y es todo cosechar viento. Ni Gelin, ni Soriano ni Bioy. Quedamos, todavía, de testigos, para recordar ese día, esa noche, ese paréntesis de lujo, Marcelo Pichón Riviere y yo. ** Luisa Futoransky luisa.futoransky@wanadoo.fr Escritora argentina que reside en París desde 1981. Ha publicado Son cuentos chinos (Planeta, 1991), sobre su experiencia en Asia, Lunas de miel (Juventud, 1997) y De donde son las palabras, antología poética, (Plaza y Janés, 1998), entre otros. === Pancho Villa: Hollywood y su quebrantado amor ========================= === por los líderes de izquierda Napoleón Lizardo ==================== El lente de cine probó desde sus inicios ser un arma más contundente que la mítica espada -the lens is mightier than the sword-; así se expresa en el colofón de la película que corre las calles del mundo en su versión DVD: And starring Pancho Villa as himself, protagonizada por Antonio Banderas. El negocio del mito, según el decir de un escritor de la izquierda castro-cubana post59 -y que comento en el artículo "Carpentier. Regate por América"- empezó mucho antes. Un negocio en que el cine hizo uso de la revolución, y ésta del cine. Ni siquiera el séptimo arte había salido de su etapa silente cuando uno de los líderes de izquierda parido por las Américas, a quien acusa la historia de un analfabetismo extremo, se le ocurrió la idea de usar de sus lentes; desplegando los recursos persuasivos del terror y del marketing para que su filmada revolución se conformare en mito. A tierras mexicanas llegó el técnico de filmación, quien como Hollywood-HBO-Mutual se prendó del líder de izquierda; eran días en que la prensa norteamericana difundía noticias aterradoras acerca del personaje; por lo que el técnico debió ingeniárselas para filmar pasajes que sopesaren aquella propaganda... Son muy expresivas las escenas del filme de 2003 en que éste se queda absorto observando al super macho mexicano en sus evoluciones como jinete y/o repartiendo justicia según el albedrío de su pistola. Por más que Hollywood comience a desperezarse de su idilio con los líderes de izquierda, por más que este filme de 2003 -no el de 1914- al fin muestre el lado negativo que pueden acarrear esas lideraturas; se hace el esfuerzo por maldecir en varios idiomas el trayecto histórico de líderes de la Norteamérica derechista, para que Antonio Banderas pudiera decir ante el ofendido pueblo mexicano, que a fin de cuentas los del norte del Río Bravo tendrían más motivos de disgusto con el filme. Ciertamente que Villa tuvo visión histórico-cultural, que el maridaje de las revoluciones y el cine ha tenido muchas repercusiones, de modo que a veces la vida ha imitado al séptimo arte. Ciertamente que del dinero resultante han libado los dos factores, tanto que aún hoy día muchos intelectuales temen divorciarse de la dictadura del mito, o del mito de ciertas dictaduras. A Villa lo vemos disponer de vida y hacienda, muy paternal con la esposa que ruega le devuelvan al marido; es el único caso en que no manosea nalgas de mujer, donde el macho se refrena para no manchar la imagen del bien que se quiere representar en escena; no ocurre sin embargo igual cuando otra esposa viene con el mismo pedimento al final del filme, cuando la ejecución del segundo marido ya habría ocurrido... Es cuando la mujer lo presiona en ataque de histerismo y él la ejecuta con su propia pistola y a quemarropa... Escenas como esta, ya dije, fueron excluidas del filme de 1913-1914; pero el técnico intelectual salidito de Harvard, el del filme de 2003, al fin reacciona con la "hombría atípica de los norteños" según se infiere de cada centímetro cuadrado de la película. Entonces, hay que saludar a HBO por enfrentar la crítica del sur del Río Bravo, por esta libertad que se tomaron, por rescatar las escenas omitidas en 1914. Hubo aquel momento en que Villa, en actitud salomónica, decidiera cuál de dos niños que fungían de ayudantes en la producción fílmica, podía quedarse en esos menesteres, y cuál irse a su guerra; éste último debió morir sin que se le consultasen sus pensamientos al respecto del problema social en su patria. En el contrato estatuido con la industria de cine norteamericana, Villa se comprometía a no efectuar combates nocturnos porque ello resultaba muy difícil para el pobre lente de 1914; cuando al fin llegó la hora de que el generalote tenía que violar los términos por razones estratégicas, el técnico se atrevió a reclamarle, y a resultas de esto el tacto para los negocios* perenne en el general, hizo que se determinara "meterle dinamita" a la iglesia de la fortaleza del Torreón porque quizás algo le decía a su espíritu anticlerical que allí los federales escondían las municiones y el resto del parque militar. Aquello explotó "like a hell", y el infierno iluminado permitió al general preguntar con la sorna que usaría un luminotécnico al exigente director: "¿Suficiente luz ahora, Francisco?; pues ¡acción!". Las prostitutas que abastecían el morbo de la soldadesca salieron muy bien paradas, porque gracias a ellas se salvaron escenas que no podían suplir apenadas inditas; aquellas son las que dan la bienvenida al héroe en escena crucial, cuando el afeminado director de la película, el mismo que vemos secarse los lagrimones durante la première de 1914, ya desesperaba. A Pancho Villa hay que anotarle entre sus virtudes, el que arrastrara fuera de la iglesia a un cura que se había "morfado" a una chica menor de edad; esto en tiempos en que este tipo de escándalos tiene al mundo revuelto, es una tema incluido magistralmente en el guión del filme de 2003. A Antonio Banderas hay que descontarle el mérito de repetir gestos del Zorro cuando por ejemplo funge de padrino de bautizo de un niño, o por el hecho de tener tallas de menos respecto del Villa,** según reza en uno de los artículos que se han publicado. Pero, ¿de dónde le salió a Pancho Villa esa talla gigantesca?, o mejor: ¿por qué el interés de remarcar esto cuando supuestamente la mayor parte de lo que se ha escrito sobre la película converge en respetar tradición y cultura mexicanas, y es proverbial el hecho de que ese pueblo vive orgulloso de la breve talla promedio de sus habitantes? Notas * "Is this the first sign Pancho Villa may have been better at publicity than socialism?" ("¿Es esta (...) una señal de que Pancho Villa pudo haber sido mejor como publicista que como socialista?"). Ver "And Starring Pancho Villa As Himself", a Film Review by Gary Chew (http://www.tulsatvmemories.com/chewvill.html). ** Ver Atlanta Latino, Bilingual newspaper. http://www.atlantalatino.com/detail.php?id=1696. ** Napoleón Lizardo napoleonlizardo@yahoo.com Docente y escritor cubano (Camagüey, 1960). Licenciado en historia y ciencias sociales. Fundó la revista semiclandestina Chispa Joven. Padeció interdicción intelectual al tratar de concursar en eventos literarios nacionales e internacionales. Fue arrestado en 1991 bajo acusación de realizar propaganda enemiga y cinco años después salió exiliado. Fundador del sitio web Literatura Cubana en el Exilio (http://communities.msn.com/LiteraturaCubanaenelExilio). Ha publicado El precio de la cubanidad. === Dos curiosidades lingüísticas Teodosio Muñoz Molina ============== *** Árabes, agarenos, ismailitas, islámicos, musulmanes, mahometanos, moros, sarracenos y turcos Yo soy como las gentes que a mi tierra vinieron: soy de la raza mora, vieja amiga del sol... que todo lo ganaron y todo lo perdieron. Tengo el alma de nardo del árabe español. Así, Manuel Machado (hermano de Antonio), en el poema "Adelfos", se enorgullecía de un pasado cultural que, durante ocho siglos, marcó la vida de la Península Ibérica. Pero no todos vivieron ese pasado de la misma manera, si hemos de creer en la sarcástica cuarteta anónima que han archivado los memoriosos: Llegaron los sarracenos y nos molieron a palos, que Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos. Si bien el vulgo considera sinónimos "árabes", "agarenos", "ismaelitas", "islámicos", "musulmanes", "mahometanos", "moros", "sarracenos" y "turcos" (en algunos lugares de Hispanoamérica), las respectivas etimologías nos remontan a matices nítidamente diferenciadores. En un plan de concesiones, podríamos llegar a admitir como sinónimos "árabes", "agarenos" e "ismaelitas". Para nadie es un misterio que árabe es el gentilicio de Arabia, aunque varios países musulmanes identifiquen un gentilicio geográfico con un gentilicio lingüístico, algo así como llamar "españoles" a cubanos, mexicanos, colombianos, etc, por ser originarios de países que hablan tal idioma. En el capítulo XVI del Génesis, se lee que Sara, al no poder concebir, aconsejó a su esposo Abrahán que intentara engendrar un hijo de su esclava árabe Agar. De ahí nació Ismael. En el capítulo XXI, leemos que Sara, en su vejez, quedó embarazada y alumbró a Isaac, "el hijo de la promesa". Pasado un tiempo, Ismael, por ser el mayor, se burlaba de Isaac y, como Sara no podía soportarlo, exigió que Abraham despidiera a Agar y a su hijo Ismael, quienes, a punto de perecer en el desierto, fueron socorridos por Dios, que consoló a Agar y le anunció: " Ismael será un hombre feroz, que se levantará contra todos y todos contra él y alzará su tienda al frente de sus hermanos". Por lo tanto, árabes, agarenos (por Agar) e ismaelitas (por Ismael), que se consideran descendientes directos de Abraham, son portadores de sinónimos intercambiables. También se llaman ismailitas los miembros de una secta musulmana fundada en Siria, en el 863, por el persa Abdalá. El ismailismo se caracteriza por sus influencias gnósticas y por agregar a los seis profetas del Verbo que admite el Corán (Adán, Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Mahoma), un séptimo Imán (enviado) Ismail, hijo de Dschafer, "el señor del tiempo" o "el jefe de las edades". En la actualidad, la rama chiíta continúa al ismailismo y considera a Alí, yerno de Mahoma, y a sus descendientes como los únicos califas legítimos. Mahometanos, musulmanes, islámicos son sinónimos intercambiables también, pero referidos a una religión que trasciende las barreras geográficas. Mahometano admite sin dificultad el significado de "seguidor de Mahoma". Islámico procede del verbo árabe áslam (obedecer la voluntad de Alá). Musulmán (con el mismo significado) deriva del persa muslimán, a su vez procedente del árabe muslim-aslam. En el 711, d.C., un ejército mahometano al mando de Tariq atraviesa el estrecho de las Columnas de Hércules, derrota al rey godo don Rodrigo, en la batalla del río Guadalete e inicia en España la dominación árabe hasta el 1492. La España arabizada toma el nombre de Al Andalus y fija la capital en Córdoba. A partir de Tariq, el famoso estrecho se llamará de Gibraltar (Yabal-Tariq =montaña de Tariq). Los españoles de aquella época sabían que los musulmanes habían cruzado el estrecho desde la Mauretania romana (actual Marruecos), cuyos habitantes eran conocidos como mauros, y más tarde, moros. Por llegar de donde llegaron, aquellos invasores presentaban todos los matices de la piel oscura, y de ahí, algunos derivados alusivos: moreno, morcillo, morocho, morisco, etc. Según Claudio Sánchez Albornoz (Orígenes de la nación española. El Reino de Asturias. Madrid. Sarpe. 1985), desde finales del siglo VIII las crónicas cristianas se refieren a los árabes como sarracenos: Sarraceni evocati Spanias occupant (Llamados los sarracenos, ocupan las Españas). Se podría decir que el término sarraceno llegó a España como una autodenominación de los mismos árabes (sargiyyin, plural de sargi = oriental). Otra autodenominación de los de los invasores del 711 fue baladí (viejo, indígena), para distinguirse de las posteriores oleadas musulmanas; y lo que comenzó como un timbre de honor, se fue desemantizando hasta concluir en el significado más o menos peyorativo de nuestros días (insignificante, trivial). En los países iberoamericanos, donde la migración árabe ha aportado numerosos contingentes, suele aplicarse turco, no como gentilicio de Turquía, sino como despectivo de los árabes, no importa el país de donde procedan. La costumbre generalizada y aceptada con resignación o con humor, corresponde a los pasaportes turcos que integraban en el Imperio Otomano a sirios, libaneses, iraquíes, palestinos, armenios y árabes. *** Le mot de Cambronne (La palabrota más célebre de la Historia) En su originalísimo y profundo poemario Spoon River Anthology, el norteamericano Edgar Lee Masters, en su colección de epitafios, hace decir al difunto Kinsey Keene, entre otras consideraciones: Well, what Cambronne said to Maitland Ere the English fire made smooth the brow of the hill Against the sinking light of day Say I to you, and all of you, And to you, O world. And I charge you to carve it Upon my stone. (Bien, lo que Cambronne le dijo a Maitland / antes de que el fuego inglés arrasara la cima de la colina / frente a la declinante luz del día, / os lo digo a vosotros, a todos vosotros, / y a ti, oh mundo. / Y os encargo que lo grabéis / sobre mi lápida.) En "El mal poema", Manuel Machado, hermano de Antonio, le aconseja a su admirado Paul Verlaine: Sagesse, cordura... (...) Y, si no, dile el mot de Cambronne. De dos modos diferentes, el poeta norteamericano y el español coinciden apelando con un eufemismo a la misma respuesta que dio el general Cambronne, jefe de la Guardia Imperial de Napoleón en la batalla de Waterloo, cuando le intimaron la rendición. Algunos historiadores dicen que Cambronne contestó con una frase que figura en las antologías del heroísmo: "La Guardia muere, pero no se rinde". Sin embargo también la Historia, o la chismografía, ha recogido otra respuesta más rabiosa y cruda, que elegantemente se disimula en le mot de Cambronne, y que tanto Masters como Machado recogen. Edgar Lee Masters nos recuerda que le dice al mundo y a todos los que están en él, lo mismo que Cambronne, y Manuel Machado recomienda usar la misma palabrota que usó Cambronne en Waterloo. ¿Quién fue este famoso general que ha pasado a la Historia tanto por su heroísmo en un momento supremo como por la palabrota que se ha asociado indisolublemente con su nombre? El general Pierre Jacques Etienne Cambronne (1772-1842) alcanzó el grado de teniente general y participó en todas las guerras de la Revolución Francesa, desde la campaña de la Vendée hasta la malograda expedición a Rusia de Napoleón. Sus soldados lo adoraban tanto por su valor como por su bondad. Por esas cualidades y porque siempre fue leal a Napoleón, el emperador lo nombró conde del imperio y par de Francia. En la batalla de Waterloo, aplicó al pie de la letra su frase de "La guardia muere, pero no se rinde". Herido gravemente y dejado por muerto por sus propios soldados, fue hecho prisionero por los ingleses, que lo llevaron a la isla, donde permaneció hasta su completa restauración. De regreso en Francia, fue sometido a un consejo de guerra que lo absolvió por unanimidad. Su estatua puede verse todavía en la ciudad de Nantes. Para enterarnos de la famosa palabra que empleó Cambronne al intimársele la rendición, preferimos invocar la maestría de Victor Hugo que, en Los miserables, dedicó un extenso capítulo a la batalla de Waterloo: "Cuando esta legión no era más que un puñado de hombres, cuando su bandera no era más que un harapo, cuando sus fusiles agotados de balas no eran más que bastones, cuando el montón de cadáveres fue mayor que el grupo vivo, hubo entre los vencedores una especie de horror sagrado en derredor de aquellos sublimes moribundos, y la artillería inglesa, tomando aliento, guardó silencio. Fue una especie de tregua. Aquellos combatientes tenían alrededor como un hormiguero de espectros, siluetas de hombres a caballo, el perfil negro de los cañones, el cielo blanco, visto a través de las ruedas y de las cureñas; la colosal calavera que los hombres entrevén siempre entre el humo en el fondo de la batalla, avanzaba hacia ellos y los miraba. Pudieron oír, en la sombra crepuscular, que se cargaban las piezas, las mechas encendidas, semejantes a ojos de tigre en la oscuridad, formaron un círculo en torno a sus cabezas, todos los botafuegos de las baterías inglesas se acercaron a los cañones, y entonces, teniendo el instante supremo suspendido encima de aquellos hombres, un general inglés, Colville según unos, Maitland según otros, les gritó: "-¡Rendíos, valerosos franceses! "Cambronne respondió: "-¡Mierda!". ** Teodosio Muñoz Molina molina@fibertel.com.ar Educador argentino. Es profesor de literatura hispanoamericana en la Escuela Superior de Comercio "Carlos Pellegrini", uno de los colegios universitarios de Buenos Aires. === Un discurso femenino ecológico hispanoamericano: La loca de Gandoca === === Mónica Perera de Moore ================================================ La novela La loca de Gandoca, de Anacristina Rossi, expone uno de los grandes problemas pertinentes a la implementación del llamado "ecoturismo". En efecto, existe una contradicción en el mismo término, generada por la idea de que, si bien en una supuesta forma respetuosa, el ser humano tiene el derecho de seguir explotando la naturaleza para su lucro privado y/o oficial. Fundamentalmente, el concepto de "ecoturismo" en Hispanoamérica sigue apelando a un falso sentido de superioridad antropocéntrico, mitigando la obligada responsabilidad del ser humano en relación a la destrucción del medioambiente. No estaría de más anotar la ironía que presenta la noción de "ecoturistas" desplazándose en aviones, con la quema de combustible masiva que esto conlleva, para llegar a lugares donde todavía se pueda apreciar la naturaleza prístina. Más allá de estos argumentos, el término "ecoturismo" puede, a su vez, ser cínicamente utilizado por corporaciones y gobiernos corruptos, para encubrir otros daños ecológicos; con la constante de guiarse siempre y primordialmente por un afán de ganancias monetarias. En el caso específico de Costa Rica: Los problemas del ecoturismo incluyen la dominación extranjera, que es dueña de las instalaciones generales y ecoturísticas, el daño extenso al medioambiente por los constructores y visitantes, y la diversificación de las ganancias hacia otras actividades y países. (Universidad, junio 18,1993) (Monge-Nájera, párrafo 51) (traducción mía). Es decir, la viñeta "ecoturismo" se presta para ser usada por corporaciones oportunistas para concretar proyectos de desarrollo económico, los cuales, a su vez, presionan a los gobiernos locales carentes de recursos y, en muchos y tristes casos, de escrúpulos. En Costa Rica, varios escándalos involucran directamente la corrupción gubernamental con el daño ecológico, en una variedad de proyectos "ecoturísticos" que se extienden desde enormes proyectos playeros como el "Papagayo" hasta pequeñas propuestas "ecoturísticas" tales como la del refugio Gandoca (La Nación, feb. 7, 14, 1992, 6 de marzo de 1993). Este eminente potencial corruptivo dentro del término "ecoturismo" cobra vida en 1990, cuando el gobierno de Costa Rica aprueba una propuesta, un "proyecto hotelero" en el refugio de Manzanillo de Gandoca, de la compañía "Eurocaribeña". En realidad, como Kearns establece, este proyecto comprendía la erección de un consorcio de condominios, con la consecuente apertura para la construcción del sector privado y la extensa urbanización que ésta implicaría (Kearns 313). En el momento que estos hechos ocurren, Anacristina Rossi emprende una campaña de oposición pública a dicho proyecto, la cual, por su parte, genera la concepción de su novela. La divulgación de esta obra tiene, a su vez, el honor de haber sido causante directo de que "Costa Rica fuera premiada en 1993 con el premio Diablo Ecológico en la Feria Internacional de Turismo por tener el ecoturismo más hipócrita" (La Nación, March 31, 1993) (Monge-Nájera, párrafo 52) (traducción mía). En esencia, el texto que aquí analizo retrata las peripecias vividas por la protagonista en su lucha por preservar el refugio Gandoca de daños ecológicos adicionales. Este conflicto está simbolizado en el libro por el personaje de Daniela, quien se opone al proyecto de urbanización del consorcio hotelero italiano de "la compañía 'Ecodólares S.A.'. En la novela de Rossi, el arquitecto y los ingenieros del proyecto son costarricenses de buena sociedad y mucho poder" (19). En la vida real el proyecto fue propuesto y finalmente implementado por la compañía Eurocaribeña con el apoyo del entonces presidente de la república, Rafael Ángel Calderón, y su ministro de recursos naturales, Energía y Minas, Hernán Bravo Trejos (Kearns 314). En este artículo me propongo demostrar cómo un discurso con conciencia ecológica dirige la forma y el contenido en la obra de Rossi. Estos elementos, a su vez, se atienen a los rasgos de la literatura ecológica en el mundo hispano. Conjuntamente, mi enfoque extrae conexiones con las visiones de Ivone Gebara en Intuiciones eco feministas (2000) y las de Jorge Paredes expuestas en su libro El Popol Vuh y la trilogía bananera. Estructura y recursos literarios (P/V/E/R) (2002). De acuerdo a todas estas premisas analizo cómo a través de una visión femenina hispanoamericana, La loca de Gandoca crea un contradiscurso al antropocentrismo. Consecuentemente, la obra es una denuncia, de la explotada naturaleza, desde una perspectiva hispanoamericana. Resistencia genérica En este punto me parece pertinente señalar, como afirma Achugar, "la importancia desde dónde, y quién escribe" (Achugar, 60). La obra de Anacristina Rossi, simplemente articula la necesidad para los hispanoamericanos de reconocer, introspectivamente, de que funcionamos bajo otras influencias culturales con las nuestras, sincretizadas o sepultadas, bajo un eurocentrismo que aún sustenta y domina nuestra realidad americana. Aun así, escrito desde un espacio de urgente crisis, el texto de la autora costarricense vivifica la posibilidad de encontrar maneras nuevas y/o alternativas de interpretar las injusticias de nuestros propios contornos. La loca de Gandoca representa la vanguardia de una forma de narrativa con tono ecológico influida, como todo producto cultural, por la realidad del contexto que la rodea. Para enfatizar las posibles diferencias dadas por distintas perspectivas, según el contexto desde donde cada una parta, es pertinente leer el siguiente pasaje de La loca de Gandoca: Llegó un bicho verde, greñudo y gordito. Lo reconocí en seguida: era el "dueño del monte", entidad legendaria de cuentos y consejas. Lo primero que te voy a pedir, Daniela, es que aclarés a los lectores que no soy metáfora ni un recurso de estilo. Que esto no es realismo mágico. Mi presencia es verdad. -No va tu aclaración. Acabo de afirmarles a mis hijos que el cuyeo es un pájaro mágico. Por lo tanto, vos también podés ocupar esa categoría. -Sí, yo soy mágico pero no porque lo quiera tu estilo, ¿entendés? Explicá que soy un espíritu de los bosques, el espíritu de la enmontazón. Explicá que tenés aliados vegetales, aliados naturales (97). En efecto, para una visión hispanoamericanista, el término realismo mágico presenta una seria dificultad en su designación de lo "mágico". Los elementos dados en la creación literaria hispanoamericana que no se presten a una racionalidad occidental, se les denomina peyorativamente como elementos productos de una creación imaginativa, o mágica. Sin embargo, el llamado realismo mágico valida dos maneras de concebir el mundo a partir de dos ópticas: una que se ajusta a la visión eurocéntrica y otra que es parte de la realidad de una cultura tradicional no-europea; sin que ninguna cause un conflicto de fe dentro del mundo narrativo. Por consecuencia, para el lector costarricense, el "dueño del monte" y la magia asociada con el cuyeo, forman parte de las creencias de la zona, tan o más validas que, por ejemplo, los milagros de Jesús en la tradición judeocristiana. Precisamente, teniendo en cuenta las múltiples argumentaciones que surgen a raíz de las teorías literarias, Rossi reniega de dichas imposiciones, o discusiones, cuando intentan encasillar a cualquier visión de mundo ajena a la occidental, con el rótulo de ficción, superstición ignorante o magia. Por lo tanto, el texto de la autora costarricense también incorpora creencias populares como la siguiente: Ya va a amanecer. Lo sé por el pájaro. El pájaro empieza tit... tit... tit, tit, tit, como un dínamo que se echa a andar y cuando está a toda máquina, para bruscamente y hace ffiiiuuu, ffiiiuuu, ffiiiuuu. Cuando el pájaro hace eso es que va a amanecer (15). En efecto, el conocimiento local de Daniela, tal como el pasaje previo refleja, provee al personaje de una intuición especial y sensible al hábitat que la rodea. Es innegable que la función de la novela La loca de Gandoca consiste primordialmente en la necesidad de dejar constancia escrita sobre ciertos eventos acaecidos en Costa Rica, que culminaron en el deterioro de la naturaleza. Por consiguiente, denunciar la coyuntura ecológica del refugio Gandoca con el subsiguiente detrimento de su flora y de su fauna, es el principal cometido de Rossi. Este propósito cobra simbolismo cuando la voz narrativa piensa "en donde dejar constancia de la canción melancólica del 'Curré' " porque "la palabra es la historia mientras se registre escrita en algún lado" (102). Sin embargo, La loca de Gandoca presenta un aspecto novelesco en sus tácticas retóricas, como la representación de diálogos, las descripciones poéticas, la especificidad de datos y nombres, el realismo mágico, alusiones históricas, cambios temporales y la apropiación de elementos extraídos de la cultura popular. Dentro de estos últimos modos de narrar hay ciertos elementos que apuntan también, consciente o inconscientemente, a una herencia cultural precolombina. Por ejemplo, los cambios temporales, el contrapunto de las historias, con su alternación de discursos íntimo y oficial y el tiempo cíclico de las novelas son todos elementos característicos del Popol Vuh (P/V/E/R 5). Dicha influencia se reconoce en forma explicita en la introducción del libro: " 'Oye bien, hijita mía, palomita mía: no es lugar de bienestar en la tierra, no hay alegría, no hay felicidad. Se dice que la tierra es un lugar de alegría penosa, de alegría que punza', palabras del padre náhuatl a su hija CÓDICE FLORENTINO". Así mismo, la estructura de La loca de Gandoca verbaliza una concepción del tiempo en ruptura con las coordenadas temporales occidentales. El comentario de Daniela: "Me gusta que no haya electricidad y que las actividades deban acomodarse al horario del sol" (26), implica una reafirmación de la posibilidad de libertad de existencia para el individuo; más allá de parámetros y convenciones dados por una sociedad consumista que todo percibe en términos de horas, producción y rendimiento capitalista. Por añadidura, trazando una vuelta circular, el texto comienza y termina con la misma frase: "Odiabas los boleros, Carlos Manuel". A pesar de que un concepto cíclico del tiempo pareciera indicar una situación en donde no suceden cambios, el transcurso circular narrativo de este texto indica una transformación, dado que la novela traza el avance del deterioro ecológico. En efecto, en términos concretos, la lectura de La loca de Gandoca fomenta un cambio de perspectiva con potencial de concienciación ecológica. También es menester recordar que de la mencionada forma, el texto de Rossi se ve iluminado por la tradición oral de las culturas ancestrales y que, de esa manera también la autora se reconoce como una voz que expresa el sentir colectivo en su contexto específico. Si bien la obra no niega ni descarta la posibilidad de un discurso íntimo, el texto no se encierra en una intimidad, ya que asume una misión colectiva ante su pueblo. El texto de Rossi responde así a un compromiso nacional entretejido con la intimidad, para lograr una mayor trascendencia. La autora mantiene una posición estética y ética comprometida con su realidad y circunstancia históricas. Es en la intersección de estas últimas voces, la alternancia entre las descripciones gráficas y reales de la historia y el lenguaje lírico e íntimo, donde emerge un espacio hispanoamericano discursivo cuya voz es la naturaleza marginalizada. Gin(eco)-logía desde Hispanoamérica Para elucidar el peligro de leer ciertas obras a partir de patrones occidentales exclusivamente, paso a considerar la siguiente cita que considero aplicable a mi argumento: El énfasis que las culturas aborígenes mesoamericanas ponen en el funcionamiento de parejas no es arbitrario, ni un instrumento discursivo que sirva para mostrar la otredad. Más allá de las consideraciones estético filosóficas, funcionar en parejas permite la continuación o perpetuación de los pueblos y su vida cultural (P/V/E/R 112). Entonces, aplicando esta propuesta podemos decir que una lectura de La loca de Gandoca que fije su atención en el personaje de Daniela, y relegue el papel de Carlos Manuel como secundario es sumamente problemático. En efecto, si se observa el paralelismo cronológico advertimos cómo el daño ecológico avanza, análogamente al desgaste físico y la eventual muerte de Carlos Manuel: Cuando me di cuenta de que los dueños de los BMW, de los Range Rover y Mercedes seguían y seguían y nadie los metía en cintura, compraban, talaban, drenaban, regaban toneladas de cangrejicidas, cuando llegó la electricidad y empezaron a correr los rumores de que iban a cementar bien la carretera, fue demasiado tarde: yo ya estaba embebida en tu proceso, Carlos Manuel, absolutamente cerrada al mundo y volcada sobre lo que me quedaba de tu amor, sobre lo que me quedaba de tu persona tratando de salvarnos. Fue una extraña coincidencia el que las campanadas de destrucción de esas latitudes y de las campanadas de tu enfermedad sonaran al mismo tiempo (33). Formando un nudo semántico que anuda ambos hilos, el mal que este personaje masculino sufre es una intoxicación que corre sincronizada en el hilo narrativo con la intoxicación, o polución del medio ambiente. No menos significativo resulta el hecho de que el personaje femenino sea iniciado por Carlos Manuel en el aprendizaje de una nueva visión de mundo donde el ser humano se presenta existiendo en armonía y al unísono con la naturaleza. En efecto, dialogando con la memoria de Carlos Manuel, Daniela le dice "Me presentaste a la señora del Atlántico, aquí y en cualquier sitio Yemanyá de Benín" (12). Por lo tanto, este pasaje ilustra la presencia de una conciencia masculina compenetrada con su ámbito natural, y armonizada con su complemento femenino. Recíprocamente, Daniela describe su soledad cuando Carlos Manuel muere como el "desierto plano y unilateral que es la viudez" (63). Esta imagen de continuidad perpetuada y representada por una pareja humana, actúa bajo el patrocinio de Yemanyá, diosa de los elementos naturales. Esta diosa por su parte, se atiene a las características de dioses precolombinos ya que, según Paredes, cada uno de ellos puede ser "tan infalible e impotente como los hombres cuando la situación así los requieren" (Paredes 114). En efecto, esa asociación de imágenes: naturaleza y hombre coexistiendo armoniosamente, se trunca a partir del momento que los excrementos, "las latas en el fondo, las botellas de plástico, los desagües de varias cabinas" llegan al río cuya vera "había sido talada de árboles" (74). En el momento preciso de la narración en que estos daños al medio ambiente se concretizan, Carlos Manuel también muere ahogado. La siguiente afirmación se ajusta también a La loca de Gandoca: Sólo si el individuo es capaz de renunciar a la conducta individual, y acepta la necesidad de buscar y encontrar un complemento en otro ser humano, que lo acompañe a través de su vida y lo secunde en sus empresas, puede aspirar a alcanzar la estatura de héroe (P/V/E/R 70). La "resurrección", o el escape de Daniela del aletargamiento en el cual se hunde a consecuencia de la pérdida de Carlos Manuel, se efectúa como reacción a la evidente avanzada del proyecto constructor. (72) A partir de ese momento, la lucha de Daniela tampoco se da en términos individuales, ya que es todo un movimiento colectivo con los habitantes de la zona el que atenta presentar oposición a la destrucción del medio ambiente. Cuando los grupos locales proponen a Daniela tomar el comando de una resistencia, ella reacciona así: Les contesté que me sentía incómoda, que yo no tenía pasta de líder comunal... Lo único que les puedo recomendar es que exijan un turismo que no dañe a la naturaleza, un turismo modesto, de pequeño tamaño, verdaderamente ecológico. Y una participación directa en el desarrollo: socios, no meseros ni mucamas (55). En términos de lucha, entonces, Daniela está dispuesta a colaborar con su opinión pero no a asumir el control individualista de la misma que podría ser considerado como parte de una conciencia feminista de corte occidental. Sin negar validez a las críticas de un cierto tipo de pensamiento y acción ecofeminista foráneas al continente hispanoamericano, se debe afirmar que el discurso ecológico centra su enfoque en un paralelismo entre las coordenadas dadas por la explotación humana y medioambiental. De acuerdo a Guevara, dicha visión considera que en la medida que todas las mujeres son parte de un destino común, y de maneras pertinentes a sus contextos propios, la lucha ecológica femenina debe ser dirigida a la preservación de toda forma de vida. Es decir, una vez más, la importancia "de quién y desde dónde" surgen los enunciados cobra importancia fundamental. De la misma forma, como señala Carolyn Merchant, el concepto de naturaleza, relacionado con la experiencia de las mujeres, puede tener tanto un significado positivo como negativo, Para la teoría orgánica resultó clave la identificación de la naturaleza -y la tierra en primer lugar- con una madre nutriente: un ser femenino suavemente benefactor que se ocupa de las necesidades de la humanidad en un universo ordenado, planificado. Sin embargo, prevaleció también otra imagen opuesta de la naturaleza como ser femenino: una naturaleza feroz, imposible de controlar, capaz de provocar violencia, tempestades, sequías y un caos generalizado. Ambas se identificaron con el sexo femenino y fueron proyecciones de la percepción humana sobre el mundo exterior (Merchant, 8). La cita que sigue ejemplifica cómo La loca de Gandoca desmantela una percepción del arquetipo de la diosa maléfica. Cuando Daniela descubre que su pareja, Carlos Manuel, ha muerto en un accidente ahogado, la protagonista revela: Fui a llorar a ese río. Ese río y esa playa donde habías muerto eran los mismos en que me habías hecho el amor por primera vez. -Yemanyá, Yemanyá -grité desesperada-, su cuerpo sin vida. Ese cuerpo que yo amaba... lo cobraste vos. -Yo no -respondió inmediatamente la diosa-, fue el río. Los ríos son de Oxúm. Reclámale a él (74). Este pasaje adquiere proporciones fundamentales ya que en la cosmogonía de religiones provenientes de África, tales como la santería, umbanda y el vudú, Oxúm es la diosa hija de Yemanyá. Sin embargo, también es el nombre del río en África desde donde surgen los dioses, y la vida misma, río que por otra parte aún existe en nuestros días y todavía se le rinde culto. Es en este último sentido de río, como sustantivo masculino, que Rossi podría haber utilizado el término. Más allá de establecer una dicotomía entre los géneros sexuales, esta última cita proyectaría una clara intención de invertir la asociación occidental de la naturaleza, como deidad maternal y/o ejecutora de castigos. Sin embargo, en la edición de marzo del año 2002, la autora corrige este detalle, denominando ahora a Oxúm como a un "ella". Si consideramos que el libro original fue escrito mientras ocurrían los hechos descritos en el mismo, este error adquiere un valor metafórico, representativo de la misma urgencia que lo propulsa. Dicha urgencia simbolizaría la apremiante necesidad de hacer conocer la crisis ambiental que el refugio Gandoca estaba a punto de sufrir: "Mire, los refugios bailaron por siete oficinas en menos de un año así que ya yo perdí la cuenta, no sé si en el último capítulo estaban en la Forestal o allí en Vida Silvestre" (128). Como esta cita estipula gráficamente, esa premura no deja tiempo para considerar si la narración se apega escrupulosamente a una reflexión perfecta de la(s) mitología(s) empleada(s). Según Daniela, la situación concreta que interesa detallar es que: "Ocho oficinas distintas en un año, los refugios han bailado por ocho oficinas y siguen bailando. Si esto fuera una novela y no la pura verdad, dirían que el autor abusa del Deux ex machina..." (133). De esta manera, la autora levanta una barrera defensiva, la cual se adelanta a las posibles críticas detallistas que puedan surgir. Por otro lado, es conveniente recordar que los personajes no humanos, ya sean divinos o mágicos, no son proyectados en el libro con un carácter femenino exclusivamente; por ejemplo, el "dueño del monte", "aliado vegetal" de Daniela, es masculino y, también lo es el "cuyeo pájaro sagrado". Por lo tanto, las divinidades en La loca de Gandoca se dan sobre la base de los dos géneros sexuales de acuerdo a la ocasión, sin denotar predilección por ninguno de ellos. Este simbolismo bigenérico implica acogerse a una biodiversidad religiosa. En efecto: Este modelo común es la base de la cual partieron y subsistieron todas las creencias, la cual implica asumir una responsabilidad en conjunto, por salvaguardar la naturaleza en su complejidad biológica. Hablar de la biodiversidad de la religión exige entonces que se explicite a Dios a partir de otras referencias y otras coherencias. Exige también la convivencia entre varias palabras sobre el misterio último sin que necesariamente se excluyan unas a otras. La biodiversidad religiosa significa abrirse hacia el respeto a la expresión plural de nuestras convicciones y, consecuentemente, aceptar el desafío de educarnos para la diferencia (Gebara, 138). Para fomentar esta actitud, a pesar de ser Costa Rica predominantemente católica, Rossi inserta elementos de una cosmogonía de un grupo excluido como el afrocostarricense: "-¿Por qué mejor no prueba el vudú? -Ya probé -contestó la francesa-, y no sirvió para nada... Algo la protege... -Me toqué el pelo largo -reseco y aclarado de tanto sol- y le di las gracias a Yemanyá" (106). En efecto, esta inclusión no es fortuita ya que no es suficiente con sólo ...pronunciarse como algunos políticos, a favor o en contra de la energía nuclear; es preciso una reflexión religiosa fundamentalmente nueva, capaz de romper con el antropocentrismo judeocristiano tradicional, para reencontrar una idea de unidad y una experiencia religiosa del mundo, que en la historia occidental de las ideas fueron siempre combatidas como anticristianas y panteístas, y aun ateas (Berry, 58). La nueva corriente femenino-ecológica en Hispanoamérica, de la cual La loca de Gandoca es una de las novelas pioneras, propone una conciencia cuyos elementos sagrados se manifiestan en numerosos aspectos del universo. Con esta actitud se fomenta un sentimiento de ...admiración y reverencia a las estrellas en el cielo, al sol y todos los cuerpos celestes, a los mares y a los continentes, a todas las formas vivas de los árboles y las flores, a los muchos millares de expresión de vida en el mar, a los animales de los bosques y a los pájaros de los cielos. La principal necesidad para que haya múltiples formas de vida en el planeta es de naturaleza psíquica, más que de naturaleza física (Berry, 59). Es por ese sentido de compenetración con los elementos naturales que Daniela se entrega a la deidad marítima de Yemanyá. De acuerdo al personaje de Carlos Manuel: "Yemanyá acepta pero dice que ya no podrás nunca cortarte el pelo. Yemanyá exigía el pelo largo" (12). A diferencia de los ritos vudúes, los cuales generalmente envuelven el sacrificio de sangre animal, Daniela promete a la diosa no cortarse el pelo en su honor. Por lo tanto, el componente que guía la visión de Daniela es un profundo sentimiento de respeto unitario con toda forma de existencia. No es de extrañar que al sentirse una con todos los elementos de la naturaleza, la protagonista contemple airada la profanación del hombre Esos ríos [del refugio Gandoca] se llaman creeks en mecaitelia, el dialecto local. En Ernesto Creek, un hombre con el trasero pelado defeca en la límpida belleza. Con sus inmensas nalgas al aire, a la vista y paciencia de los que pasamos. Los excrementos flojos caen al agua transparente de Ernesto Creek... El hombre trae un rollo de papel higiénico. Desenrolla un poco y se limpia bien. Arroja el papel sucio a las maravillosas aguas de Ernesto Creek... Va echando los puños de papel lleno de mierda al Creek (21). En forma diametralmente opuesta a la profanación anterior, Daniela concibe el océano en los siguientes términos: -Me gusta tanto el mar. Ese mar. -Hay mares lisos de un azul índigo, mares perfectos como el Océano Pacífico. Hay mares con veinte metros de transparencias, como el Caribe en San Blas. El refugio Gandoca es una cosa distinta. No es un mar porque pasa revuelto diez meses al año. No es azul, tiene alma cambiante, ora verde, ora violeta, ora gris. No se le puede ofrecer al turista tradicional que mide el éxito de sus vacaciones por el bronceado porque muchas veces llueve y no hay sol. Yo lo conozco bien y sé que no es un mar sino un lugar interior, un temperamento, una importante etapa en el conocimiento de sí. Sentarse en las playas del refugio Gandoca es transcenderlo todo, incluso su propia arbitraria belleza, sus flores y sus algas, eternas, perfumadas, putrescibles (25). El perfil ecológico que traza Rossi en el pasaje anterior resulta uno de los más logrados de su obra. En efecto, Daniela no aprecia la naturaleza en términos de ninguna función de servicio; ni siquiera con un valor estético. La naturaleza simplemente existe por un derecho propio. En forma paralela, el dominio y la exclusividad del hombre sobre la naturaleza, aunque sean acentuadamente de estructura patriarcal, no pueden afianzarse sin la colaboración femenina. La historia está repleta de ejemplos femeninos que duplican conductas jerárquicas excluyentes, promovidas por mujeres que actúan como obedientes guardianes del sistema patriarcal. Por consiguiente, La loca de Gandoca no trata de asumir posturas ingenuas de defensa de la mujer, como víctimas débiles de la humanidad. En la novela de Rossi, los personajes femeninos de Ana Luisa, la francesa Dominique, Margarita y doña Medea, se erigen en guardianes de los valores antropocéntricos y machistas. Por lo tanto, el texto de Rossi trata de instigar una actitud crítica; dicha concienciación implica adoptar comportamientos aptos para modificar de forma efectiva las relaciones entre hombres y mujeres, entre los diferentes grupos y pueblos, y tal como el personaje de Daniela vivifica, con la tierra: Soy madre vegetal: los jobos, los cativos, el cashá y los guácimos hijearon. Yo no quiero aquí jardín, quiero la selva. Además no maté nunca los cangrejos porque son como trabajadores municipales, procesan la basura. Es verdad que los cangrejos son grandes y atrevidos, entran a la casa y se llevan el pan, los cepillos de dientes o las cajas de fósforos. Por eso hay que dejar todo bien guardado. Son grandes como gatos pero tampoco me decido a agarrarlos y hacerlos en sopa (59). Es por este razonamiento anterior que Rossi busca expresar lo divino a partir de divinidades que ejemplifiquen no sólo una comunión armónica con la naturaleza sino que, además, pertenezcan a una visión de mundo específica a ciertos grupos [como el negro y/o el indígena] generalmente segregados y excluidos de la visión oficial predominante. A partir de la visión afroamericana, la intimidad especial que Daniela establece con su ecosistema le permite también oír la voz de la fauna en vías de extinción: Los Dueños del Monte ya dimos la voz de alerta y millares de especies están haciendo la valijita, recogiendo sus malitates y sus nidos, alistándose para emigrar. -Estamos haciendo un mapeo del terreno expropiado y pagado en los parques. Allí nos iremos. Claro que hay otros peligros, muchos parques están junto a explotaciones bananeras y ya sabemos que el contacto con los agroquímicos nos puede deformar o matar. Otros parques están atravesados por carreteras y el ruido desquicia. En el parque Braulio Carrillo, el eco de la carretera entre monte y monte es tan fuerte que todos los animales están de psiquiatra (100). Esta perspectiva de La loca de Gandoca es reveladora de un esfuerzo por recuperar valores y símbolos igualitarios y ecológicos -presentes en las religiones ancestrales- que el sistema patriarcal vigente aliena u oculta. La inserción de divinidades africanas de ambos sexos en la novela de Rossi, expresa un compendio de creencias que revelan una dimensión de comunión entre todos los seres vivos y corresponde a tradiciones anteriores a la dominación colonial. En este dogma aparece una comprensión más comunitaria e interdependiente de los procesos vitales, una comunidad donde animales, plantas y seres humanos viven en un mismo ciclo de crecimiento y muerte. Hay, pues, en la obra de Rossi, un sentido de pertenecer a un todo y un respeto a las fuerzas de la naturaleza, como parte de una comprensión de la vida, a partir de la cual todos los seres están ligados por una misma paternidad y maternidad. Las imágenes míticas en La loca de Gandoca emanan de una creencia que nace de la experiencia milenaria de la vida de un pueblo, que fue gradualmente destruida por los colonizadores europeos, los neocolonizadores de nuestro siglo y por los mismos procesos de desterritorialización y territorialización del capital; o sea, también los mismos grupos y clases de poder de Latinoamérica que se benefician con la globalización. Estos últimos explotadores siguen conquistando la tierra y sus habitantes buscando el lucro de una minoría. Las experiencias vitales tal como las proyecta el texto de Rossi, no permiten captar los misterios divinos como una otredad vis-á-vis el ser humano, lo cual apoyaría una imagen de un momento de ruptura o discontinuidad total entre el humano y el "otro" [la divinidad]. En este punto, es pertinente observar el siguiente intercambio entre Daniela y sus hijos: ...estos bosques donde está nuestra casita, mantienen una riqueza de germoplasma de las más promisorias, para el mejoramiento genético de los cultivos tradicionales, para investigaciones fotoquímicas, en el campo de la salud, plaguicidas naturales, etc. Es una reserva de la fuente de materia prima con la cual nuestros antepasados llenaban sus necesidades... -¿Qué es el germoplasma? Me preguntó el mayor. -La fuente de la vida. La posibilidad que tienen las matitas de hacer otras matitas. -¿Cómo el espermatozoide y el óvulo? -Sí, como el espermatozoide y el óvulo pero sin eso. Es la renovación (48). Esta referencia al origen de la vida de distintos organismos proyecta una comparación respetuosa y equitativa. En el fondo, lo que la protagonista puede captar de ese misterio lo logra a partir de límites íntimos y/o de una corporeidad culturalmente situada. Como el libro de Rossi ejemplifica, cuando se capta una dimensión divina y se la puede expresar, Daniela no lo hace como algo situado fuera de ella, aunque tampoco lo reduzca a ella: Me vi afuera, en lo alto, mirando los pájaros, moviendo las hojas. Era una sensación deliciosa ser parte de un árbol, parte de las aves y la noche tibia. Mis brazos, mis piernas, mi pelo, flotaban... El viento me acariciaba porque yo era hojita, tronco, lechuza, vaivén. Una voz me dijo que así sería cuando muriera... Y me di cuenta de que se estaba iniciando el proceso, que eso era morir, ser parte del viento, de los árboles, de los animales (98). Entonces, si ese enigma religioso o mítico está dentro y más allá del humano, Daniela simboliza la imposibilidad de sentir una divinidad como señor todopoderoso ni como juez último; mucho menos como padre creador. Desde el punto de vista de la experiencia femenina, esas imágenes tradicionales de la religión judeo-cristiana evocan otras figuras dominantes marcadamente masculinas y jerárquicas: aquellas que supuestamente modelaron la divinidad a su propia imagen y semejanza. Esas imágenes, por su parte, se sitúan en un universo cultural dualista, en el cual las preguntas sin respuestas siempre desembocan en el callejón sin salida de la limitación cognitiva humana. A su vez, ese universo marcado por la oposición entre el cuerpo y el espíritu sitúa a Dios de lado del ser masculino y nos lleva, en consecuencia, al desprecio de nuestros cuerpos por no asemejarnos a la perfección divina. Esta última característica fue, y sigue siendo, particularmente opresiva para las mujeres a lo largo de la historia del cristianismo. El erotismo latente en el lenguaje íntimo de Daniela exige una revalorización del cuerpo femenino, por las mujeres mismas, ejemplificado en el párrafo siguiente: Acostarse en el mar. Los verdes lechos tibios de thalassia. Ser penetrada hasta el fondo por el mar Caribe cuando el amor alcanza los confines del trópico en un hechizo verde de estuarios aquietados y palmeras que crecen al revés (31). El propósito de dicho discurso es intentar un desprendimiento de absurdos conceptos que conducen a una represión sexual femenina, culturalmente impuesta a partir de creencias eurocéntricas. Reafirmación de la diversidad en la unidad El adjetivo femenino "loca" del título simboliza la resistencia que asume el pueblo, ante los administradores políticos de gobierno del Estado; ya que es seña de irracionalidad. Irónicamente, Rossi enfatiza este argumento para desautorizar el poder argumentativo en cualquier expresión subversiva. La visión alternativa de esta "loca" exige un cambio radical al antropocentrismo y machismo vigentes en el discurso seudoecológico del poder oficial. Por otro lado, no menos significativo en el título, es el anonimato de la palabra "loca" que se contrasta con la especificidad espacial y concreta del nombre propio del refugio Gandoca. La imagen final subraya la presencia de un ser humano anónimo, por ende de potencial colectivo, coexistiendo dentro de un ecosistema específico al que, como indica la preposición "de", pertenece. Esta novela cabe dentro de los parámetros de una práctica carnavalesca que, a su vez, promueve el concepto de que toda vida narrada puede tener una clase de valor representativo. La variedad de ópticas en La loca de Gandoca evocan una polifonía ausente de voces, otras vidas y experiencias posibles, las cuales se proyectan a través de distintos relatos de diferentes participantes en el mismo evento. Por lo tanto, dicho texto se apega a las denuncias de Jean François Lyotard y al Carnaval de Bajtín, en cuanto cuestiona seriamente las metanarrativas occidentales, afirmando, a través de la risa/sarcasmo, el derecho expresivo de los grupos periféricos. Dichos enfocamientos son también una manera de poner en la agenda, dentro de un país específico, los problemas de pobreza y opresión, que no son normalmente visibles en las formas dominantes de representación. Por ejemplo, el texto de Rossi informa: Es por las zompopas -opina la hija de indios-, mis parientes bri bri y cácebar dicen lo siguiente en una proclama que tiene por nombre Cuidando los regalos de Dios: Hay una gran diferencia entre el indio y el blanco. Vea usted las zompopas, como ellas trabajan todas juntas, limpian y cuidan su terreno. Donde viven las zompopas todo está limpiecito porque cortan todas las hojas y hacen sus grandes nidos. Así es el blanco, es muy trabajador, pero destruye la naturaleza. Va limpiando, limpiando, limpiando para hacer sus ciudades, pero allí donde él vive no hay nada. El blanco tala todo lo que es montaña, todo lo que es verde, y donde él vive, ya no quedan árboles, no hay ríos" (137). Es trascendental destacar el carácter de transcripción de la cita, ya que al pie de la misma página la autora declara: Tomada del libro Cuidando los regalos de Dios: testimonios de la reserva indígena Cocles/Kekoldi, pág. 16. Escrito por Paula Palmer, Juanita Sánchez y Gloria Mayorga, publicado por la Vicerrectoría de Acción Social, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica, 1988 (137). Esta forma de transcribir la voz indígena, presentando un testimonio directo dentro de la narración ficticia que el texto de Rossi presenta, apunta a un deseo por otorgar espacios discursivos propios a las voces indígenas y el respeto de la autora al no apropiarse de las voces ajenas. El aspecto formal narrativo dominante de esta novela es la presencia de una voz que habla al lector en forma de un "yo" que reclama un reconocimiento, que quiere y necesita apoderarse de nuestra atención. Esta presencia en la voz narrativa es la marca de un deseo de no ser silenciada o vencida, que quiere imponerse en la institución literaria. Es preciso notar la insistencia y la afirmación del sujeto evidente en el título La loca de Gandoca. Resalta evidente el nombre real del refugio que concierne a esta narrativa ecológica de Rossi, el cual anuncia desde su inicio un anclaje espacial preciso; aun así, hay ciertos cambios sutiles como la denominación de "playa del Árbol de la Uva", la cual en la vida real se llama Punta Uva. En cuanto a la expresión "La loca", como he argumentado antes, ésta se erige representativa de un cuestionamiento de los límites del raciocinio normal. Más que una subjetividad descentrada, esta obra constituye una afirmación de un agenciamiento de enunciación colectivo. La complicidad que el texto establece con los lectores apela a despertar un sentido ético y de justicia, de apoyo a una causa popular poco difundida, que se opone al discurso oficial del conocimiento. De acuerdo a estos parámetros, en la obra de Rossi se enfatiza el convivir armonioso de los negros e indios de la zona con su medioambiente, de quienes Daniela dice: "Pensé que durante siglos, indios y negros habían mantenido intacto ese litoral" (30). Desafortunadamente la heroína declara que una vez implementado el capitalismo: "Esta región ya no nos pertenece. Primero dejó de ser de los indios, luego dejó de ser de los negros, después dejó de ser de los costarricenses en general" (96). Aún así, el grupo negro de Costa Rica sigue siendo, desde entonces, blanco de discriminación y polémica por parte de las clases poderosas. El maestro dice que las comunidades del refugio son volubles y que el gobierno las ha manejado muy mal, el gobierno sólo se acuerda de que los negros existen cuando quieren sus votos o sus tierras. Con los indios es peor, como ni siquiera votan ni entienden español no tienen que molestarse en mentirles (60). Rossi registra no sólo ese olvido estudiado (1) sino también la presencia de un racismo vigente hacia la raza negra. Cuando Daniela intenta abogar por los derechos de los negros, el ministro le contesta: No se meta, mijita, no obstaculice el progreso, los negros de esta región son tan atrasados, tan pobres, les vamos a dar la oportunidad de entrenarse para que sean campeones de patinaje en hielo y ganen todas las medallas de oro en las olimpíadas de invierno, así saldrán del subdesarrollo. Además lo vamos a hacer porque es un salón de patines totalmente ecológico (77). Una de las nociones que saturan el discurso del ministro es la de un progreso afroamericano viable dado únicamente a través de la proeza física. Implícito en este prejuicio surge por extensión la idea de los afroamericanos como genéticamente incapacitados intelectualmente. A partir de esta visión opresiva, Rossi entiende la necesidad de otorgar en el presente, un espacio discursivo propio al elemento negro: ...me rogabas que cantara en creole de la Martinica (...). Lan mé'a ka gémi, la lun' lan ka Fermi, cocotiers kapa' lé, caressé moin, caressé moin (el mar gime, la luna se estremece, los cocoteros murmuran, acaríciame, acaríciame). Solei ka plewé, la lun'lan ka chiwé, cocotiers ka flambé, caressé moin, caressé (el sol llora, la luna se ha desgarrado, arden los cocoteros, acaríciame, acaríciame) (84). Sin intención de quitarle mérito al intento vindicativo de esta cita, debo señalar que las traducciones al español presentes en la misma pueden desvirtuar un tanto el propósito. Por otro lado, si bien la explicación en español parece rendir pleitesía a la clase dominante costarricense de habla hispana, debo señalar que existen dos versiones, dándose la española entre paréntesis, por lo tanto secundaria. De esta manera, el texto afirma la prioridad del elemento negro. Falacia de los discursos oficiales De acuerdo a la visión gin(eco)lógica de La loca de Gandoca, sería primordial en esa agenda lograr desprenderse del antropocentrismo y el apego extremo al consumismo que rige el pensamiento de corte occidental, dado que estos rasgos forman parte del carácter actual de organizar el mundo. En efecto, la novela de la costarricense señala la hipocresía de la metanarrativa del progreso ya que soslaya que ...el progreso es un bulldozer, una aplanadora, que todos los consorcios europeos tienen la mira puesta en nuestras frágiles costas porque nuestros dirigentes partieron a las cuatro esquinas del mundo desarrollado, como chulos, a vender nuestras playas, moviendo tentadoramente el trasero, y que nuestro país ya no es de nosotros (95-96). En el contexto hispanoamericano, el llamado progreso se limita a ser una repetición, ya histórica, de intercambios desiguales y, una concepción del continente, como un repertorio de materias primas a disposición del más inescrupuloso. Respecto de lo dicho, Daniela medita: "América Latina es tierra de tiranos. Los tiranos se caracterizan por decir, ante un objeto que es por ejemplo verde, que el objeto es azul" (41). Gracias a políticos corruptos quienes se deshacen de los patrimonios y del control responsable de los recursos naturales, la autonomía nacional y natural de las regiones se atrofia (2). La tensión entre las proclamas del progreso que aportaría beneficios equitativos a todos los humanos y los resultados concretos corrobora la ineficacia en las premisas de la Modernidad en Latinoamérica. Daniela discute con un ministro: "Nómbreme un solo beneficio que la urbanización le vaya a traer a la comunidad", a lo que el funcionario en cuestión responde: "Empleo, por ejemplo". Daniela irónicamente agrega: "Tendiendo camas o sirviendo tragos" (69). A consecuencia de asimilar discursos occidentales, tales como los beneficios del progreso, el proyecto de la Modernidad, el "desarrollo sostenible" y muchos otros más, conjuntamente con la complicidad de hispanoamericanos corruptos, la depredación ecológica continúa su inexorable marcha. El texto enumera la siguiente clase de atropellos resultante en la implementación de las filosofías discutidas: Que el hecho de que el artículo 73 elimine la exigencia del Plan Regulador y la fiscalización del Instituto de Turismo en las playas de los refugios no le permite al ministro arrogarse potestades de desarrollo turístico en lugar de proteger los recursos naturales. Que en lugar de Plan Regulador para la zona marítimo terrestre debe hacerse un estricto plan de manejo para todo el refugio y que antes de autorizar ningún proyecto turístico u hotel, debe estudiarse la capacidad del santuario. Por ejemplo, su capacidad para soportar la descarga de contaminantes. La descarga de contaminantes. Solamente en el proyecto "Ecodólares", la basura, la mierda y los orines de dos mil personas. En doce hectáreas (45). En realidad, la cita anterior demuestra un fuerte elemento de fricción entre discursos dispares: el pertinente a las leyes forestales y el popular que cuestiona la aplicación real de las primeras. De acuerdo a Bajtín, este elemento conflictivo sirve para sabotear la versión oficial "monológica" de las instituciones del poder (D/P 283-285). En efecto, en ese dualismo de opiniones el sarcasmo presente condensado en el pasaje anterior, ciertas voces Adquieren un carácter no oficial, su sentido se modifica, se complica y se profundiza, para transformarse finalmente en las formas fundamentales de expresión de la cosmovisión y la cultura populares (Bajtín, 12). A su vez, la interacción de discursos opuestos ofrece una perspectiva múltiple de un mismo fenómeno mostrando: ...the complexity of the simple phenomenon of looking at oneself into the mirror: with one's eyes and with others' eyes simultaneously, a meeting and interaction between the others' and one's own eyes, an intersection of worldviews (one's own and the other's), an intersection of two consciousness. Unity not as an innate one-and-only, but as a dialogic concordance of unmerged twos or multiples (Bajtín, 289). Este reconocimiento urgente, por parte de la protagonista, al respecto de la vulnerabilidad medioambiental producto de la avaricia humana, dirige también el enfrentamiento de Daniela con el viceministro: ¿Se da cuenta el viceministro de que para construir esa urbanización hay que talar todos, absolutamente todos los árboles del terreno? ¿Sabe el viceministro que si en el terreno de "Ecodólares" se permite talar todos los árboles para construir, habrá que permitir lo mismo en todos los terrenos? ¿Se ha dado cuenta el viceministro de que los inversionistas europeos adoran cementar? ¿Se da cuenta el viceministro de que legalmente se corre el riesgo de no dejar ni un solo árbol en ese refugio? (37). Esta argumentación de Daniela ilustra cómo hoy, mediante la globalización neoliberalista, el hombre está haciendo el planeta inhabitable. Sustancial parte del problema reside, entonces, en la complicidad en este proyecto de la globalización de aquellos hispanoamericanos con acceso al poder. En efecto, dentro de las posibles alternativas de ayuda estatal para la causa que defiende Daniela se encuentra "un ex gerente de la Chunchi-Cola", del cual el texto agrega: "qué va a entender de biodiversidad" (48). Este último comentario enfatiza la necesidad de replantear la aparentemente insoluble tensión dentro del sistema ideológico imperante, entre el desarrollo con la naturaleza, o, el deterioro de nuestros ecosistemas y las ideologías que lo promueven sin siquiera sentir la necesidad de justificar acciones que, por otra parte, tienen el potencial de repercusiones dramáticas para todos los rincones de la tierra. No menos alarmante es la desequilibrada posición de la gente pobre dentro de las zonas explotadas, ya que es difícil exigir que cuiden de una tierra cuando a ellos mismos los apremian necesidades inmediatas. Rossi considera esta coyuntura particular cuando Daniela expone las consecuencias de la venta que los habitantes hacen de su terreno: Ustedes vendieron por un plato de lentejas la tierra del refugio, la tierra del paraíso. Ahora su paraíso se cotiza en dólares y de él no va a quedar más que una orilla cementada, como Cancún. Pero los bolsillos de muchos hombres estarán rebosantes. Seis o siete hombres tendrán tanta plata que da vergüenza nombrar las cifras (55). Las instituciones tradicionales del poder, como la Iglesia y el Estado, por su parte, cuidadosamente diseñan sus discursos oficiales para ocultar un pensamiento meramente antropocéntricos que, en la realidad, funciona en paralelo con una actitud de menosprecio hacia el entorno natural. Con un eco burlón ante el discurso cristiano tradicional, Rossi comienza, en la página 90 del libro, una larga disertación que inicia con la frase "Ampárame, Excelso Tribunal". De la página 90 a la 94, once párrafos empiezan, o contienen, la palabra "ampárame". Por ejemplo: Todo lo que está de pie va muriendo como soldados al respirar gas letal. Caen los árboles en el zumbido de las motosierras, se secan los pozos y los nacientes, se han secado mis ojos también, excelso Tribunal Constitucional, ampárame de la actitud de quienes, designados por voluntad popular para velar sobre los bienes naturales de nuestro pueblo, aprovechan su investidura en beneficio propio. Ampárame del ministro que entrega los bosques costeros a los inversionistas con la sonrisa en la boca y el whisky en la mano sin aplicar la ley, la norma vigente (76). Esta repetición se proyecta como un procedimiento irónico tomado de la oración cristiana que ayuda a la carnavalización o a la inversión del mundo. La imagen que subyace en dicha sección es la omnipotencia de un tribunal con presunciones casi divinas, prestándose a encubrir hipócritamente un pragmatismo depredador. En efecto, la temática que esta sección discute es la constante hipocresía en los discursos de los inversionistas, los funcionarios y los dirigentes públicos. En realidad Los inversionistas eran personas que odiaban los barriales, los insectos, la selva y la humedad. Les molestaba hasta la alfombra azul de las iponemas, solo querían la extensión. Con inmensa codicia miraban la extensión de arena dorada. Estas personas empezaron a comprar. Después de comprar drenaban porque odiaban los pantanos. Esparcían agroquímicos porque odiaban todo bicho, todo cangrejo. Cortaban la selva porque lo que deseaban era hacer jardines. Talaban los árboles a la vera de los ríos para construir tarimas y no ensuciarse los pies (36). En términos concretos, la implementación del proyecto "hotelero" aporta resultados nefastos para la biosfera del refugio Gandoca. Sin embargo, la novela denuncia: Los gobiernos se llenaban la boca asegurando al mundo entero que el veintiocho por ciento del territorio estaba bajo algún tipo de protección. Y cuando una acudía al ministro de Riquezas Naturales a solicitar que ejercieran esa protección, contestaban que era imposible, que lo único que se podía proteger era eso que llaman "patrimonio de los costarricenses" -que tampoco es tal, cuesta tan caro ir que el ochenta por ciento de los costarricenses no lo verá nunca-: los parques indemnizados. Entonces no era el veintiocho por ciento sino menos del diez por ciento del territorio. Y además ese diez por ciento a punto de morirse... Recuerden que según los científicos los suelos de Costa Rica se pierden a un ritmo de cuatro millones de toneladas por año. Y ciertas cifras nos han señalado como el país más deforestador de la tierra (112-113). A pesar de estos datos, la tecnocracia que domina la orientación del desarrollo en América Latina los ignora, repitiendo, como mantra, formulaciones huecas. Con una falta completa de escrúpulos medioambientales, el ministro cínicamente le advierte a un empleado: "No olvidés la palabra mágica: el desarrollo sostenible. Hay que presentar el hotel de 'Ecodólares' como desarrollo sostenible (...) y no mencionar para nada, repito, la urbanización" (86). Lo anterior prueba que la metanarrativa de la emancipación del hombre por el trabajo, cínicamente utilizada otrora por los nazis, sigue reinando en su falso apogeo bajo distinto disfraz. Sin embargo, los mecanismos que lubrican las ruedas de este metadiscurso son, en definitiva, los mismos: una desmedida codicia, una falsa superioridad racial y la pasividad de los oprimidos. En efecto, al abuso y exclusión en los países periféricos del llamado "mercado libre", se les añade la presión externa en la forma de una deuda impagable, que funciona como chantaje a todo tipo de imposiciones, asegurándose un servilismo ilimitado y un imperialismo de la miseria en forma de la deuda externa (3). En el texto de Rossi, el mismo órgano institucional, supuestamente protector del orden civil, cumple la función de proteger los intereses de la clase dominante, preservando el buen funcionamiento del saqueo medioambiental. Lo anterior se verifica cuando un personaje policía le dice a Daniela: "No obstaculice la inversión extranjera, señora, circule, circule" (96). Según el ministro su "propuesta es jugar con armas económicas y con las mismas armas de los verdes", por lo tanto quiere construir "un Miami en el refugio Gandoca. Un Miami de la selva". Irónicamente, el texto prosigue, dentro del plan también se contará con "un Macdonald ecológico" (115-6). El simbolismo del "Macdonald" es obvio. Esta polemizada cadena de comida rápida proveniente de los Estados Unidos ha adquirido carácter emblemático de globalidad impersonal, no solamente en referencia a una indoctrinación culinaria. En todos los países del mundo, una de las características de la cultura local son sus platos típicos, por lo tanto el éxito masivo del Macdonald en cualquier cultura ajena a la anglosajona tiene el potencial de arrasar con ciertos factores culturales locales. La propuesta, el ministro continúa, consiste en presentar "el proyecto al Fondo Monetario Internacional y al Banco Interamericano de Desarrollo con un plan inteligente de Canje de Naturaleza por Deuda, digo, perdón, Deuda por Naturaleza" (116). Esta última frase tiene fuertes resonancias históricas comunes a todo el continente hispanoamericano. La deuda externa es uno de los instrumentos constantemente manipulados para perpetuar el despojo del medio natural; obviamente, ella también impide la autonomía nacional, la cual se halla supeditada al capricho y diseño de las instituciones monetarias nombradas. Es pertinente asociar esta última cita con la metanarrativa que clama la liberación de la pobreza por el avance capitalista (el "progreso") (Lyotard, 68-69). En relación a esto, concuerdo con la autora costarricense en la urgente necesidad de desenmascarar los metadiscursos, como el del Banco Internacional, por ejemplo, el cual pretende que sus políticas, lejos de contribuir a los grandes problemas de la humanidad, sean más bien un esfuerzo honesto, científico y técnico, para resolver los problemas de los ricos y los pobres. Como burlonamente ilustra Rossi en su obra, el discurso del Fondo Monetario Internacional está lejos de admitir el claro papel de las periferias, con su mano de obra barata y sus riquezas naturales, abierta al saqueo de unos pocos poderosos. Estas zonas, dentro de la cuales Hispanoamérica cobra predominancia, no sólo son el soporte de la economía occidental con su privilegiado estándar de vida, sino también son los lugares del planeta que sirven como basureros a los desechos nucleares e industriales del norte (4). En cuanto a la "Convención Americana de Derechos Humanos", el texto burlonamente enfatiza su metadiscurso hipócrita, interrogando: "¿Qué es eso?" (123). De manera análoga, el ministro en forma cínica agrega "al ser Verde y estar lo Verde de moda captaremos miles de turistas" (117). Conclusión Finalmente, podríamos decir que esta nueva perspectiva ecológica propone una nueva conciencia cultural, diferente de aquella presente en los patrones tradicionales. Esta nueva visión exige relaciones de mayor interdependencia, y solidaridad que las hasta ahora disponibles por un poder esencialmente competitivo. También dicha visión exige formas más comunitarias e igualitarias que las ofrecidas por estructuras jerárquicas y anónimas. En el texto de Rossi se atisba el surgimiento de dicha oposición organizada, simbolizada de la siguiente manera: Uno de los líderes comunales me telefonea, quería contarme que su gente se había organizado y los campesinos le iban a pedir al gobierno que diseñaran, con participación de las comunidades, proyectos de desarrollo respetuosos del bosque y que mientras tanto les dieran un bono alimenticio para poder subsistir y no tener que cortar los árboles para vivir (66). Precisamente, la adopción de una visión ecológica exige el trabajo y la cooperación de grupos de personas que hayan descubierto que es imposible vivir sin que se cuide y respete toda forma de manifestación vital en el planeta a partir de las cuales todo y todos existimos. Esta nueva visión exige, por consiguiente, un rechazo conjunto de los valores intrínsecamente individualistas, a favor de la vida y del bienestar comunitario. Asimismo, la visión del texto de Rossi exige una ética fundada no sólo en un respeto entre y para los seres humanos, sino también dirigido a la tierra, a todos los elementos que la componen. Por lo tanto, esta ética incluye no sólo el cuidado directo de los seres visibles, sino del todo o, conjunto del ecosistema. De hecho, La loca de Gandoca vivifica el pensamiento optimista de Carlos Monsiváis en su ensayo Entrada libre. Crónicas de una sociedad que se organiza, cuando examina aquellos movimientos populares en los que la gente toma el poder en sus manos, muchas veces a despecho del gobierno. Ese anhelo por una sociedad civil en la que, tanto Rossi como Monsiváis, albergan una esperanza utópica, para una verdadera democracia participativa, se cristaliza en el texto cuando Daniela comenta: "Ellos se activan. Los que vinieron a las primeras reuniones explican a los nuevos. Toman la decisión de organizarse. Creo que es exactamente en ese momento que me atraviesa un escalofrío de esperanza" (66). La cita anterior ejemplifica la necesidad de una nueva perspectiva social que opere como oposición ante las fuerzas de control del Estado y/o del mercado. Es sólo por medio de una nueva esfera pública autónoma que se puede plantear un desafío a los valores que rigen las burocracias oficiales. El texto de Rossi incita a encontrar un espacio público consolidado que permita el diálogo y el encuentro entre los diversos sectores que se interesen por encontrar nuevos valores y soluciones a los problemas ambientales. En definitiva, el problema ambiental demanda una pluralidad de enfoques. Notas 1. A modo de ejemplo, en 1953, José Figueres, el político simpatizante de Hitler y Mussolini en la segunda guerra mundial, reforzó su campaña electoral viajando por Limón, "hablando inglés, besando niños y bailando con mujeres negras". Para ensanchar sus posibilidades de victoria, las estrategias políticas de este candidato consistieron también en rebajar la edad mínima de voto a 20 años e instaurar por primera vez en Costa Rica el voto femenino. A pesar de este logro para la primera generación de afrocostarricenses, las comunidades negras continuaron permaneciendo al margen de la historia, como una parte olvidada del patrimonio nacional de Costa Rica (Harpelle, 7-9). 2. Dice Galeano: "Los países más pobres están metidos, con alma y sombrero, en el concurso universal de la buena conducta, a ver quién ofrece salarios más raquíticos y más libertad para envenenar al medio ambiente. Los países compiten entre sí, a brazo partido, para seducir a las grandes empresas multinacionales. Las mejores condiciones para las empresas son las peores condiciones para el nivel de salarios, la seguridad en el trabajo y la salud de la tierra y de la gente" (Galeano, 181). 3. "Los países del sur del mundo, que entregan doscientos cincuenta mil dólares por minuto en servidumbre de deuda, son países cautivos, y los acreedores les descuartizan la soberanía. Por mucho que esos países paguen, no hay manera de calmar la sed de la gran vasija agujereada que es la deuda externa" (Galeano, 156). 4. "Los países desarrollados que forman la Organización para la Cooperación con el Desarrollo Económico organizan la cooperación con el desarrollo económico del sur del mundo, enviándole desechos tóxicos que incluyen basura radioactiva y otros venenos. Estos países prohíben la importación de sustancias contaminantes, pero las derraman generosamente sobre los países pobres" (Galeano, 230). ** Mónica Perera de Moore mmonica@primusonline.com.au Escritora uruguaya (Montevideo, 1953), residente en Australia desde 1972. Licenciada en letras (2000) y maestría en literatura latinoamericana - ecocriticismo (2003) por la Universidad de Monash, Melbourne, Australia. Es secretaria/tesorera de Asle-Anz (Study of Literature and Environment-Australia-New Zealand). Es editora en jefe de Ecocrítica (revista electrónica de estudios en literatura latinoamericana). Ha publicado en Ixquic y en Hispanic Review. Como docente ha trabajado para la Universidad de Canterbury (Nueva Zelanda), y en las universidades australianas de Monash y RMIT. === Ernest Hemingway y Horacio Quiroga. Las letras y la muerte ============ === Aldo Roque Difilippo ================================================== No se conocieron. Nunca se leyeron ni supieron de sus existencias físicas ni literarias. Vivieron bajo casi los mismos influjos: la pasión por la literatura y dominados por la casi enfermiza manía de la muerte. El 2 de junio de 1961 se suicidaba Ernest Hemingway (1899-1961), 24 años antes Horacio Quiroga (1878-1937) hizo lo mismo. Los dos, a kilómetros de distancia, y de influencias culturales y literarias, parecen estar unidos en un destino trágico. Curiosos paralelos emparentan a la distancia a estos dos escritores, cada uno a su manera fundadores de un estilo. Ambos son hijos de suicidas, y los dos se suicidaron. Los dos eligieron para vivir sitios alejados y exóticos de sus lugares de nacimiento: Quiroga en Misiones (Argentina), Hemingway en San Francisco de Paula (Cuba). Los dos sintieron pasión por la caza, tuvieron un especial gusto por la violencia y una fascinación por la muerte. Muchas muertes Si bien algunas diferencias los separaron: Hemingway recibió el Premio Nobel de Literatura, y Quiroga nunca obtuvo ningún premio aunque es considerado hoy día uno de los maestros del cuento latinoamericano, las coincidencias son más que significativas. Los dos truncaron sus vidas casi a la misma edad: Hemingway a los 61 años y Quiroga a los 59, y se casaron varias veces. El padre del escritor norteamericano, Clarence, se suicidó en 1928 y su hermano menor, Leicester , hace lo mismo de un balazo en la cabeza en 1982. El padre de Quiroga, Prudencio, muere accidentalmente con su escopeta de caza en 1879, cuando el escritor salteño tenía apenas dos meses de vida, y cuatro años después su padrastro, Ascencio Barcos, semiparalítico por una hemorragia cerebral, elige la muerte de un balazo de escopeta. Los dos parecían estar atrapados por el misterio de la muerte, y jugaban con ella. Hemingway como corresponsal de guerra, aficionado a la caza, Quiroga en sus incursiones por el Paraná misionero, escopeta en mano, recorriendo ese paisaje agreste y hostil. Ana María Cires, la primera esposa de Quiroga, ingiere una fuerte dosis de sublimado, muriendo tras una larga agonía, y años más tarde sus tres hijos siguieron esa tradición suicida: Eglé, Darío, y María Ester (Pitoca). En tanto la nieta de Hemingway, la bella modelo y actriz Margaux, coincidiendo con el trigésimo quinto aniversario de la muerte del escritor, se suicida tras sobrellevar la pesada herencia del alcoholismo y la depresión. Paralelismos Pero las coincidencias no estuvieron solamente en lo trágico, sino también en lo literario. Ambos hicieron su fama en revistas y publicaciones periódicas. Hemingway publicó su primer libro a los 24 años, En nuestro tiempo (1924), y Quiroga se inició en el libro con Los arrecifes de coral en 1901, a los 23 años. Los dos publicaron en vida casi la misma cantidad de libros: Hemingway 12 y Quiroga 13. Hemingway publica en 1964 París era una fiesta, Quiroga viaja a París en 1900 y escribe en su diario "París es una buena cosa, algo así como una sucesión de Avenidas de Mayo populísimas". Ante la pregunta ¿Qué libros debe haber leído un escritor? Hemingway responde: "...todo lo bueno de De Maupassant, todo lo bueno de Kipling...". Quiroga expresa en el "Decálogo del perfecto cuentista": "Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo". Hemingway utilizó sus experiencias de pescador, cazador y aficionado a las corridas de toros en sus obras. Quiroga utilizó su experiencia misionera plasmándola en su obra. Quiroga expresa: "No adjetives sin necesidad. (...) Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea". En tanto Hemingway manifiesta: "Yo siempre trato de escribir siguiendo el principio del iceberg. Hay siete octavos del iceberg bajo el agua por cada parte que se muestra sobre la superficie. Cualquier cosa que uno sabe y puede eliminar, refuerza el iceberg. Lo que vale es lo que no se muestra". Coincidencias más que sugestivas de dos iconos que no se conocieron, no se leyeron, pero que transitaron a su modo, por casi los mismos caminos literarios. ** Aldo Roque Difilippo aldodifilippo@adinet.com.uy Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una serie de investigaciones literarias e históricas en el suplemento Lecturas de los Domingos del diario La República, y en la revista Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano para el diario La República de Montevideo. === Epitafio para el amate Saúl Hurtado Heras ======================== En memoria de Pancho Hernández, La Zorra, quien ya no contará las historias que prometió contar de Temilpa Viejo. Durante mucho tiempo, el amate fue conocido como un centro de reunión, principalmente de borrachos. Para los chamaquitos, representaba tamaña divertida porque en él, o cerca de él, se alojaban las temibles guachichilas. Las guachichilas son unos rojos insectos voladores que hacen sus panales-hogares en cavidades de paredes, en ramas de árboles, en casas abandonadas y a veces hasta en casas habitadas. El atractivo consiste en torearlas, es decir, apedrearlas para embravecerlas; cuando se enojan, las guachas corretean a los osados chamacos y al que alcanzan lo pican con un aguijón que tienen en la cola, como las abejas. La diferencia es que las abejas producen miel y las guachas sólo producen unos chichones endemoniados de unos cuantos días. Otra de las características que distinguen al enorme árbol secular, de quién sabe cuántos años, es su ubicación a la entrada del pueblo. Él da acceso a la primera calle de Temilpa Viejo. Esto le confiere un atributo esotérico. En torno de él se inventaron varias historias: apariciones de muertos, la Llorona, espantos, quejidos. La verdad es que el amate supo ser fiel guardián de colillas de cigarro, vidrios de envase de cerveza, botellas de tequila o de aguardiente para preparar las bombas (quizá de lo más barato por aquellos tiempos); fue también impasible testigo del saqueo de tierra de los moradores de enfrente cada vez que tenían fiesta. El amate no da flores, sólo fruto: unas bolitas verdes moteadas más grandes que canicas. Algunos dicen que su flor está escondida en su fruto, pero que sólo los ciegos pueden verla y que es lo único que ven con claridad. No hace mucho, en una época del año, los frutos maduros del amate caían desde lo alto de las ramas y se precipitaban al suelo como gotas de lluvia, rebotando como pelotitas al compás de un ¡plop! apagado para luego convertirse en suculento festín de marranos callejeros. Pues hace algunos años era común ver los animales de crianza transitar libremente por las casi calles del pueblo. Tragaban cuanto se les antojaba a su paso y limpiaban la ex hacienda de los excrementos de quienes en sus ruinas defecaban para abonar los totolonchis. Esto lo hacían sobre todo las marranas recién paridas, con las costillas como guitarras de tan flacas, seguidas de su enjambre de marranitos pegados a sus chichis, mientras ellas avanzaban, urgidas, paladeando el aguado excremento humano que escurría entre sus dientes, en pintoresco espectáculo. Como cambia la gente, cambian los lugares. Quién diría que en pocos años esa empinada calle accidentada de piedras en la que está el amate se convertiría en una de las más hermosas de Temilpa Viejo, por su atractiva combinación de concreto con cuatro franjas de adoquín hexagonal rojo en el centro. Entre la barda mal hecha que divide a los dos Temilpas y la calle Mariano Matamoros, se erige el amate, como legendario centinela de este minúsculo pueblito morelense que nos vio nacer a tantos chamaquitos que no conocimos los zapatos durante nuestros primeros años de vida. No faltará un insensible que bajo su sombra se pregunte incrédulo por la magnificencia de este árbol. Pero a los que lo conocimos hace más de treinta años, no nos parece un árbol común y corriente. Al contrario, a veces dan ganas de refugiarse en su enorme tallo y llorar de nostalgia. Cuántos episodios de historias de amor no se habrán escrito bajo su sombra en aquellos años sin luz eléctrica. Sería una ingratitud del enamorado no recordar que bajo el amate vivió los momentos más sublimes con su amada, a quien veía comiéndosela a besos apresurados: no fuera a ser que el día menos pensado se apareciera el furibundo padre de la damisela, incluso uno que otro cornudo, con machete en mano, a salvar el honor o al menos a recoger con el gancho del machete las pantaletas o las pantimedias que a veces por descuido dejaban los atrevidos o los urgidos. Cuántos quejiditos no llenarán su tallo, quejiditos de núbiles que allí han conocido, por primera vez, recargadas en él, en posición de pie e importunadas por los zancudos, las delicias del amor. Muerto el rey, viva el rey. Derrumbado ya hace algunos años el chacuaco, el amate es ahora, junto con lo que queda de la hacienda, y junto con la ceiba de la escuela primaria, uno de los monumentos más majestuosos de Temilpa Viejo. Pero seguramente, su gloria de tantos años no durará mucho, pues esta maldita modernidad, a la que todo le estorba, no se tentará el corazón para derribarlos. Un día menos pensado, con el pretexto de su vejez, o por el paso arrollador de la modernidad, sin familiares que miren por su salud, el amate tendrá la misma suerte que el chacuaco y será derrumbado. Viejo también, aunque no tanto como el amate, el chacuaco fue destruido ante la indiferencia colectiva, o por el temor de morir un día entre los escombros, porque el chacuaco estaba a punto de caer, según. Es el destino de todo anciano: morir en el olvido, sin nadie a quien le importe su suerte. Lo mismo le ocurrió a los monumentales mangos, sus vecinos, a los que todos apedreaban para bajar sus frutos. ¿A quién le interesa un árbol sin dueño, de quién sabe cuántos años? Por eso quiero anticiparme a grabar un epitafio para el amate antes de que la indolencia colectiva socave su existencia en el escándalo ininteligible del progreso que terminará por aniquilarnos pronto. Aunque pareciera el epitafio más grande jamás escrito, minúsculo será comparado con la secular historia de este majestuoso guardián al que todos en Temilpa Viejo conocen bien. Un bosquejo de esta nota es el siguiente: "Aquí nació, vivió y pereció un amate que atestiguó la vida de tantas generaciones, que vio desfilar a los protagonistas de la Revolución Mexicana, incluido, por supuesto, al legendario Emiliano Zapata, quien tenía su cuartel en Tlaltizapán, a sólo unos dos o tres kilómetros del amate; un amate que atestiguó veinte mil riñas callejeras, pleitos de borrachos, cortejos amorosos, desbordamientos del apantle grande y hasta del río... un amate que detuvo indeleble el machetazo letal lanzado desde varios metros de distancia al cuello de quien segundos antes había golpeado con tamaña pedrada la espalda de un lugareño; un amate que escuchó los gemidos de los enamorados pintarrajeados de luna colándose con dificultad a través de sus hojas verdes y relucientes; un amate que miraba a doña Columba Velázquez Mancilla cobrarle a los bailadores que sábado a sábado acudían a la cancha del pueblo a nutrir la ilusión de encontrar en el baile el amor de su vida, en aquellos años en que no se cobraba la entrada, sino a peso la pieza bailada. Entonces pasaba la doña con canastita en mano a cobrar sólo a los varones. La pareja interrumpía su charla y sus brinquitos monorrítmicos y el galán sacaba, apresurado, el importe de la pieza. Una vez resuelto el pago, la pareja volvía a tomarse de manos y cintura y la doña continuaba la cobranza a los demás varones, con la ilusión de completar el presupuesto para la ampliación la capilla del pueblo, hasta que, un día de junio de 1975, rumbo a su tumba, doña Columba Velázquez le dijo adiós para siempre a este coloso vegetal que la miró día y noche, durante varios años, mientras fueron vecinos...". ** Saúl Hurtado Heras saulhurtadoheras@yahoo.com.mx Ensayista mexicano (Temilpa Viejo, municipio de Tlaltizapán, Morelos, 1962). Es doctor en estudios latinoamericanos y profesor-investigador en la Universidad Autónoma del Estado de México (Unidad Amecameca). Ha publicado, entre otros, Por las tierras de Ilom: El realismo mágico en Hombres de maíz (UAEM/UNAM, México, 1997) y ¿Cuál entonces mi creación?: reflexiones para una poética narrativa en Miguel Ángel Asturias (Premio de ensayo Miguel Ángel Asturias, 1999; Editorial Cultura, Guatemala). Trabajos suyos han aparecido en publicaciones especializadas de México y otros países. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Por una gramática de las sensaciones Rafael Toriz ================ Decir lo que se siente exactamente como se siente. Bernardo Soares. Doctoral dictamina el vulgo: las palabras son la cárcel de las ideas. Añado más vulgar y sin grado: las reglas hechas para el pensamiento funestas son; como el cáncer, todo lo infectan, todo lo comen. Es imperioso volver a pensar a través de la conciencia de ser y estar vivo, de ver en la gramática un instrumento y no una regla: se trata, de nuevo, de pensar sintiendo. (Gombrowicz, en algún lado, escribe: "Siempre he creído que la filosofía no debe ser algo intelectual, sino algo que debe salir de nuestra sensibilidad"). Bernardo Soares, desasosegado tenedor de libros, ínclito garabatea: "Obedezca la gramática quien no sabe pensar lo que siente. Sírvase de ella quien sabe mandar en sus expresiones". Así, háblemos como nos plazca, como séntamos y débamos oiendo al coraçao. Gramáticas muchas hay: las de la multitud (Virno), las de la creación (Steiner), las de los sueños (Foulkes), las de los motivos (Burke), las generativas transformacionales (Chomsky) o las de la lengua española (Lyons, Larousse, et al). Y todas ellas son saberes. (Probo vio que era bueno). La gramática del sentimiento deberá ser un credo más allá del pathema greimasciano -unidad mínima de significación sensible- y deberá circundar, sin orden ni rigor, la razón poética (Zambrano) y la ensoñación de la voluntad (Bachelard), así como ver en la poesía conocimiento. La gramática sensacionista deberá ser capaz de analizar sintáctica, sintética y sinápticamente oraciones como ésta de Reyes: "Bi herbano bayor, que se cobía los bocos", o como esta otra de Joyce emulando a un borracho en duermevela: "I can psicoanalooose myself any time I want" -analizar la mente siempre ha sido perdeeerse en el abismo. Desde luego, un cimiento de la sensitive grammar lo constituye Philippe de Beaumanoir con las fatrasies. Están también las jitanjáforas y el gíglico. No cuadra la escritura surrealista. Esa corresponde a otra gramática, acaso a la de la fiebre. No cuadra, sobre todo, porque nunca sale del lenguaje. Si cuadra, y bien, todo tipo de glosolalia, destripamiento verbal, sintaxis farragosa y captaciones alógicas. En cierto sentido, la gramática sensacionista es pariente de la del nonsense, del Disparatario de Rodari y del "Canto VII" de Altazor. Uno de sus teóricos fundamentales, sistematizador del hechizo, es Louis Wolfson, estudioso y practicante de los lenguajes de-mentes; travestista de las lenguas que muestra que tras la palabra yace la palabra, la lengua callada de toda literatura: lengua que es siempre otra. Su sintaxis sabe que la esquizofrenia es un código de lectura y que la palabra encierra la llave. Su lógica es la del delirio. Esta gramática anticlerical desprecia a Wittgenstein (si pudiera, le daría una paliza). Esta gramática comulga con aquel Nietzsche apesadumbrado que temía que aún no estaríamos desembarazados de la idea de Dios mientras no nos deshiciéramos de la Gramática. Derrida, entonces, es un acólito mormón. Esta gramática ni siquiera es una gramática: los verbos transitan si les place o copulan, mayormente, si así lo requieren sus instintos. Los verbos, como los electrones cuando del estado basal pasan a uno excitado, pueden ser otra cosa además de verbos. Pueden ser endecasílabos o espirales de sentido, pueden ser párrafos o artículos, pueden, ontológicamente, dejar de ser y establecerse -ónticos- como entes. Un ejercicio novelístico que acaso haya seguido los preceptos de la escritura sensacionista es At-swim-two-birds de Flann O'Brien, ficción al cubo que sólo puede ser leída a través de una racionalidad distinta a la que conocemos: escritura que escribe que escribe... Esta gramática mucho le debe al Sensacionismo portugués inaugurado por Pessoa; además, reconoce los tres principios del Sensacionismo como propios: a) todo objeto es una sensación nuestra, b) todo arte es la conversión de una sensación en objeto y c) por tanto, todo arte es la conversión de una sensación en otra sensación. El lenguaje, como arrendatario furioso que no usufructúa su propiedad, puede dejar de ser la casa del ser, destruir la morada y habitar la intemperie. La gramática de las sensaciones se escribe con una tinta melancólica y rubicunda, lasciva y a veces tímida. Cf. Leopardi: "Soy tímido con las mujeres, luego, Dios no existe". Además, reconoce como objeto de estudio la lengua de los muriquíes brasileños y los emisores epiteliales de los cocodrilos estudiados por Daphne Soares. La gramática de las sensaciones se escribe con las nalgas. La gramática sensacionista, sin ser una biología de las pasiones, regula laxamente todos los mundos que caben en la piel. ** Rafael Toriz gandel@terra.com.mx Ensayista mexicano (Xalapa, 1983). Becario en ensayo por la Fundación para las Letras Mexicanas en 2004, y anteriormente por otras instituciones. Ha realizado estudios de música en el Conservatorio de la Universidad Veracruzana. Textos suyos han aparecido en revistas especializadas en arte, ciencia, educación y teatro. Cursó talleres de creación dramática bajo la dirección del maestro Emilio Carballido. Recibió una mención honorífica en el Concurso Internacional de Ensayo convocado por la ONU y la República Islámica de Irán (2001) y, en dos ocasiones, obtuvo el primer lugar en el Concurso de Ensayo Científico de la Universidad Veracruzana "Francisco Díaz Covarrubias". === El Cristo de Mario Briceño-Iragorry =================================== === Un aporte al análisis del pensamiento católico venezolano ============= === Valmore Muñoz Arteaga ================================================= 1. A modo de introducción Mario Briceño-Iragorry, escritor venezolano nacido en Trujillo en 1897 y fallecido en Caracas en 1958, va a construir un importante legado en el debate de las ideas ocurrido en Venezuela en las primeras cuatro décadas del siglo; un debate de ideas que pretendió, con algo de éxito, definir los patrones políticos, económicos, sociales y culturales de un país que abría los ojos a la modernidad. Obras de importancia fundamental como Tapices de historia patria, El caballo de Ledesma, Mensaje sin destino, Alegría de la tierra, Aviso a los navegantes, entre otras, comprueban el interés de Briceño-Iragorry por definir el perfil de Venezuela ante el mundo y ante ella misma. En esa búsqueda de conceptos, el trujillano entiende que no puede alcanzar dicha definición sin antes proceder en la renovación del mundo espiritual del venezolano. Según él, nada puede ni tiene sentido sin admitir la presencia de Dios en la vida y obra del hombre; en tal sentido, su análisis social y cultural pasa primero por un análisis espiritual centrado en su fe en Cristo y en la doctrina católica. Es por ello que se siente en la necesidad de fijar posición acerca del Cristo que decide seguir y a quien le va a brindar importantes y hermosas páginas de sus obras. Briceño-Iragorry está convencido de que Venezuela debe transitar un camino revolucionario, debe romper con todo y emprender un nuevo camino, pero esa revolución, ese camino debe estar orientado por un espíritu evangélico. Este espíritu evangélico debe elevarse desde el mismo corazón de la cultura y de la historia. El siglo XX abrió las puertas a la difamación de lo humano, a la postulación del atropello como elemento muchas veces dignificador y a la justificación incomprensible del pecado. Quienes se garantizaban en el siglo XX como garantes de un orden de convivencia fueron los más atroces instigadores de la abominación y la postración del espíritu, baste recordar la Alemania nazi, la Unión Soviética comunista y los Estados Unidos de siempre. Esta alarmante avanzada del materialismo y su interpretación religiosa en el ateismo, preocupó notablemente a Briceño-Iragorry, que entendía al mundo sólo a través un cristianismo evangélico; es decir, centrado en la vida de Cristo, en donde imperan principios fundamentales como la caridad, la solidaridad, la tolerancia y el respeto. Entonces se insinuaba ya en el mundo cristiano y hoy se encuentra vivo y actuante en casi todos los países adscritos a ese credo religioso, un catolicismo innovador que Briceño-Iragorry destaca entusiasmado como "nueva revolución". Su objetivo estaría representado en asideros reales y auténticos donde se proyectaría el mensaje de Cristo rescatado, a casi dos mil años de su presencia en la tierra. (Vera. 1987:68). Briceño-Iragorry va a responder al mundo a través de un Cristo renovado y de pertinencia en la dinámica social. Por ello parte de un Cristo reelaborado por la literatura del siglo XX y por el pensamiento que venía tejiéndose desde Francia por medio de la Acción Católica Obrera. En el Hijo de Agar, publicado en 1954, escribe lo siguiente: En Francia ha comenzado una nueva "revolución francesa". Ahora sus signos no son el despótico gobierno de la diosa Razón, sino la búsqueda de realidad para el Mensaje de Cristo. En Lyon no habrá nuevo Fouché1 que sacrifique masas humanas. De Lyon, por el contrario, salen voces que admonitan para la debida contrición de los culpables (Briceño-Iragorry. 1954:11). Es en este momento donde logra perfilarse la obra católica de Mario Briceño-Iragorry y su visión de un Cristo renovado; un pensamiento pacífico en donde predomina la igualdad entre los hombres en todos los órdenes y un espíritu impulsor que guíe el camino del mejoramiento de las condiciones materiales de la vida y cubra con éxito real las carestías cardinales en el plano de la dignidad humana. En tal sentido, perfilará un Cristo acorde con esta nueva y renovadora concepción del hombre y la sociedad, un Cristo que se tejía ya desde una transfiguración ficcional, un Cristo que decidía a bajarse de la cruz para ensuciarse las manos con los más pequeños y necesitados. En tal sentido apunta hacia el Jesucristo rescatado para la literatura por Papini y Kazantzakis. 2. La literatura y Cristo. Un bosquejo Durante el siglo XX la literatura moderna fijó como patrón para la creación de novelas, poemas y dramas la imagen de Jesucristo. Directa o indirectamente, Cristo cede su imagen para la elaboración de un discurso que permitiera al hombre moderno reencontrarse con la sensibilidad humana. Como ejemplos de ello tenemos La montaña mágica de Thomas Mann, Ulyses de James Joyce, Emanuel Quint de Gerhart Hauptmann, Las uvas de la ira de John Steinbeck, Una fábula de William Faulkner, Gato y ratón de Günter Grass. Por supuesto, también existen ejemplos de escritores que emprendieron la aventura de reescribir la vida de Cristo como Charles Dickens, Selma Lagerlöf. Francois Mauriac, aunque debemos incluir en esta rama a los directores que dieron al cine una nueva dimensión a la presencia del Mesías, desde Pier Paolo Pasolini hasta Martin Scorsese. Hay que aclarar que la figura de Cristo en la literatura moderna a menudo no refleja en absoluto a Cristo en sus acciones relatadas en los Evangelios. El autor es libre de hacer lo que quiera con la figura de Cristo, pero las creencias del escritor determinarán el significado de su imaginería y simbolismo. Pero demasiado a menudo los críticos pasan por alto la distinción, cuando tienden a hablar vagamente de temas cristológicos en literatura, queriendo decir en realidad que una obra tiene forma transfigurativa, o bien hacen de Jesús y Cristo figuras intercambiables (Ziolkowski. 1982:24), como sucede en el caso de Siddharta de Hermann Hesse. De todos estos casos debemos rescatar al Cristo elaborado por Papini y Kazantzakis, que es el eje central en el análisis de Cristo hecho por Briceño-Iragorry en su obra. 3. Mario Briceño-Iragorry frente al Cristo de Papini Giovanni Papini figura como una de las más altas representaciones de la literatura italiana del siglo XX, es un toscazo converso que combatió violentamente el caos mental de su momento. En la primera mitad de su vida, Papini fue un intelectual convencido de que Dios no existía en modo alguno. Sin embargo, en la mitad exacta del camino de su vida, entre la primavera y el verano de 1918, mientras la guerra seguía todavía, en su alma comenzaba la última y decisiva batalla existencial. Cabe decir que esta crisis en Papini no tiene ninguna explicación. En su célebre libro Un hombre acabado escribe: Hijo de padre ateo, bautizado a escondidas, crecido sin predicaciones y sin misas, no he tenido nunca eso que se llama crisis de alma... Para mí, Dios no ha muerto nunca, porque no ha estado nunca vivo en mi alma (Papini. 1982: 67). Sin embargo, el 16 de mayo de 1918 escribía a su amigo Cesare Angelini, entonces capellán militar en el frente, hablándole de una lenta, pero profunda transformación espiritual. Papini afirma haber descubierto la presencia de Dios en su alma, un descubrimiento que siempre había estado en los Evangelios que casi nadie aplica y vive. Un año después comienza a escribir La historia de Cristo que vio la luz en 1921. Desde ese momento, Papini no dejó de ser un cristiano sui generis, violento y polémico, sin cambiar el estilo personal de su dramática juventud, pero dedicada a un solo ideal, el de hacer que los hombres sean mejores después de haberle leído. La historia de Cristo de Papini es un libro en donde desea y logra desentrañar a un Jesús vuelto una maraña por la Iglesia y la vida moderna. Escribe Papini en su introducción: La Gentilidad y la Cristiandad nunca podrán soldarse entre sí. ANTES DE CRISTO Y DESPUÉS DE CRISTO. Nuestra era, nuestra civilización, nuestra vida empieza con el nacimiento de Cristo. Lo que fue antes de su venida podemos buscarlo y saberlo, pero no es más nuestro, está señalado con otros números, circunscrito en otros sistemas, no agita más nuestras pasiones: puede ser todo lo bello que se quiera, pero está muerto. César, en sus tiempos, hizo más ruido que Jesús, y Platón enseñaba más ciencia que Cristo. Todavía se habla del primero y del segundo, pero ¿quién se acalora por César o contra César? ¿Y dónde están, hoy, los platónicos o antiplatónicos? En cambio, Cristo está siempre vivo en nosotros. Existe una pasión por la pasión de Cristo y una por su destrucción. El enfurecerse de tantos contra él dice bien claramente que todavía no ha muerto. Los mismos que se desviven por negar su doctrina y su existencia pasan la vida recordando su nombre (Papini. 1964:11). Papini proviene del corazón del futurismo nacido en Italia a comienzos del siglo XX, que rechazaba la estética tradicional e intentó ensalzar la vida contemporánea, basándose en sus dos temas dominantes: la máquina y el movimiento. Movimiento que no estaba dispuesto a simpatizar con instituciones como la Iglesia, considerada por ellos peligrosamente retrógrada: "Nosotros querremos combatir encarnizadamente la religión fanática, inconsciente y snob del pasado, alimentada por la existencia nefasta de los museos" (Enciclopedia Virtual Encarta). Y probablemente esto hace ganar el interés de Briceño-Iragorry por el italiano, ya que en cierta medida, sus orígenes tienen ciertas similitudes. El joven Briceño-Iragorry fue un librepensador terrible y atomizador: Yo era (...) un violento iconoclasta. Atravesaba a los veinte años esa crisis donde la pedantería supera a la duda y con la cual muchos jóvenes continúan buscando ribetes de distinción. Moda era entonces rebelarse contra la fe de los padres y hacer el antirreligioso (Briceño-Iragorry. 1988:476). Los sistemas filosóficos investigados por Papini no pudieron brindarle ninguna respuesta satisfactoria ante la gran problemática del hombre, allí convergen el italiano y el joven trujillano. Y cuando Briceño-Iragorry define la conversión de Papini, tan sólo está explicando su propia conversión: Su retorno a Cristo es de tal modo obra de una precisa experiencia personal, el resultado de una revisión paciente de sus caudales intelectuales y de su acervo emocional. Su obra está por ello escrita en un lenguaje tan humano que se ha hecho acreedora de comentarios contradictorios de parte de muchos cristianos (Briceño-Iragorry. 1991:248). El Cristo de Papini es un Cristo viril, un hombre que seduce con la energía que le brinda la imagen frente a los mercaderes del templo. Un Cristo feo como el de Alexéi von Jawlensky y de la escuela rusa, "un Cristo posible en medio de la sociedad de los hombres, lleno a su vez del espíritu del Padre Todopoderoso" (ídem). En Papini encuentra Briceño-Iragorry, más allá de las iluminaciones místicas de Kempis y los místicos españoles, un nuevo vitalismo concentrado en la existencia. De ese contacto nace el humanismo trascendente que relucirá en su obra madura. El Cristo de Papini le colocará en el camino de la fe renovada, la que él creyó perdida. Este Cristo es el ágora, el Cristo callejero que la gente espera y anhela el mundo. Imagen capaz de contraponerse con ventaja a tantas desviaciones positivistas consideradas por él como una forma de experiencia demoledora y ascosa (Vera. 1987: 64). Escribe Briceño-Iragorry: El hombre del siglo XX necesitaba oír hablar de Cristo en lenguaje cargado de realidad humana. No era con el estilo denso de los teólogos ni con las frases tetánicas de los místicos como precisaba que hiciese su reaparición en el mundo de los descreídos el Cristo salvador (...) necesitaba hablar un lenguaje rotundo, directo, acendrado, demoledor, como para hacerse oír de oídos tupidos (Briceño-Iragorry. 1969:177). Briceño-Iragorry, desde las páginas de Papini, pretende hacer caminar a Cristo por las calles, a frecuentar lo cotidiano de la vida humana más allá del fingimiento tradicional. El Cristo que va a asumir Briceño-Iragorry será "el Cristo vital renacido en su más sencilla y acogedora realidad" (Vera. 1987:66). El otro autor que va a definir esta nueva visión de Jesucristo en la vida y obra de Mario Briceño-Iragorry será el griego Nikos Kazantzakis y sus dos terribles y vitalistas libros Cristo de nuevo crucificado y La última tentación de Cristo. 4. Mario Briceño-Iragorry frente al Cristo de Kazantzakis Nikos Kazantzakis escribe entre 1948 y 1951 sus dos grandes novelas sobre Cristo: Cristo de nuevo crucificado, cuyo título en griego sería La pasión griega, y La última tentación de Cristo. Luego de su misticismo juvenil, Kazantzakis llegó a reflexionar a Jesucristo como un héroe espiritual en el mismo nivel que otros mitos heroicos de la humanidad. Esta visión de Cristo refleja una actitud que Kazantzakis compartía con varios escritores y estudiosos de la religión de los años veinte. De igual manera y durante su época marxista, el griego llegó a ver el comunismo como una religión, actitud que afectó considerablemente la visión que de Jesucristo tenían muchos escritores en los años treinta. Estas posiciones crearon un desplazamiento del Cristo de la fe al Jesús de la historia humana. "En su obsesión por la psicología del salvador y su imitador moderno, Kazantzakis está mucho más cerca de Hauptmann que de la generación siguiente de escritores" (Ziolokowski. 1982:152). La última tentación de Cristo resulta una visión psiquiátrica de Cristo fundamentada en un estado de profunda exaltación religiosa, con un amor ferviente a él. La actitud del escritor es una mezcla imprudente de la antipatía liberal de la consabida imagen desfigurada de Jesús y la identificación alucinatoria del Quint de Hauptmann. Fue una concepción predominantemente humana de Jesús que originó la amenaza de excomunión del autor de la Iglesia Ortodoxa Griega. Sin embargo, Kazantzakis lo hace para que desde lo humano pueda ser posible entender, amar y seguir la pasión como si fuera nuestra. En el prólogo de La última tentación... Kazantzakis escribe: "Si él no tuviera dentro ese cálido elemento humano, nunca sería capaz de tocar nuestros corazones con tal seguridad y ternura; no sería capaz de convertirse en un modelo de nuestra vidas" (ídem). Lo que intenta rescatar Kazantzakis es justamente un salvador humano, cuya imagen ha sido limpiada de los atributos inauténticos que el cristianismo convencional le ha conferido. Sobre Kazantzakis y sus libros escribe Briceño-Iragorry: Nikos Kazantzakis ha producido un tremendo impacto en la apreciativa cristiana del momento. Su extraordinaria novela Cristo de nuevo crucificado es una formidable requisitoria dirigida a la conciencia de quienes, llamándose cristianos, no se preocupan por nada de los contenidos del mensaje de Cristo (Briceño-Iragorry. 1991:211). Más adelante agrega: El gran problema planteado por Nikos Kazantzakis hunde sus raíces en la atroz falacia que, intentando "comunizar" a hombres que piden pan y comprensión para las clases humildes, es utilizada como expediente fácil para defender la estabilidad de sistemas dirigidos a la explotación del hombre por los poderosos (ídem). Kazantzakis da origen a un nuevo evangelio, un quinto evangelio escrito para el hombre del siglo XX, elevado desde los problemas particulares de la modernidad. Ángel Lombardi hace un análisis próximo al que Briceño-Iragorry establece también en sus lecturas: La cultura contemporánea asume a Jesús históricamente y lo desmitifica a la par que elabora una nueva mitificación, literariamente sustentada (...) personajes y temas asumidos a partir de la vida de Jesús, tal como lo trasmiten los Evangelios. Un Jesús arquetípico cuya vida es reducida a una simbología: nacimiento, bautismo, tentación, milagros, discípulos, pasión y muerte (última cena, agonía solitaria, traición, juicio, crucifixión), mensaje de amor y paz, una nueva vida (Lombardi. 1997: 380). Kazantzakis no es más que la complementación a lo hecho por Papini y que opera decididamente en la vida y obra de Mario Briceño-Iragorry. 5. Visiones cristológicas: los Cristos de Briceño-Iragorry Como queda evidenciado en ambos autores, lo que rescata de ellos Briceño-Iragorry es la imagen de un Cristo al servicio del hombre, pero no desde los altares o el culto, por el contrario es un Cristo viril y revolucionario que sale a la calle a ensuciarse las manos con el pueblo que busca la justicia y la igualdad humana. Sin embargo, es importante destacar acá que el catolicismo de Briceño-Iragorry varió notablemente, y que sus principios y práctica de la fe no fue la misma que expuso en sus primeros escritos y en los de la adultez. Por ello, estamos en la obligación de dividir en tres momentos las apreciaciones que sobre Cristo hizo Briceño-Iragorry. En primer lugar, el Briceño-Iragorry que deambula entre Trujillo y Mérida; segundo lugar, el Briceño-Iragorry de sus días en Caracas hasta aproximadamente los inicios del año 40, y; en tercer lugar, el Briceño-Iragorry que a partir del año 45 construye un nuevo discurso basándose en dos situaciones de quiebre en su pensamiento: el fin de la Segunda Guerra Mundial y el derrocamiento de Medina Angarita. 5.1. Cristo camina de Trujillo a Mérida (1914-1925) La carrera intelectual de Mario Briceño-Iragorry se inicia en Maracaibo siendo él muy pequeño. Apenas contaba con unos 10 años de edad cuando crea junto a unos amigos la revista Venus, una pequeña hoja con intenciones artísticas. Sin embargo, a su regreso en Trujillo aparece Ariel, hoja periodística publicada por él y sus amigos José Félix Fonseca y Saúl Moreno, entre otros, en 1914; es allí donde su actividad intelectual se formaliza y no la abandonaría hasta su muerte. En Trujillo entabla amista con el doctor Julio Helvecio Sánchez. Al viejo doctor lo acostumbraba visitar en el hotel Cruz Verde, allí probó por vez primera el joven las duras reflexiones de Nietzsche: Joven, me di a los humos de la incredulidad y de la negación. Fui ateo. Eso estaba bien con la psicología de la hora. Y claro, a los diez y siete años fui nietzscheano. Me cabe el triste honor de haber sido el primero que habló de Nietzsche en nuestro pobre Trujillo. Y como mi fiebre se las traía, logré transmitirla a aquel viejo admirable que se llamó Julio Helvecio Sánchez, con García, González, Carnevali y [Numa] Quevedo, uno de los más altos representantes de nuestro regional talento. Y el doctor Sánchez llegó a soñar en la muerte libre. Entonces escandalicé a la feligresía trujillana. Don José Miguel Pimentel y don Miguel Manuel Parra comentaban horrorizados mi caso. Sólo el padre Carrillo, con su profundo juicio, se atrevió a desafiar, bondadoso y comprensivo, mis humos de demoledor. "Yo sé que usted volverá sobre la fe de sus padres y, aun más, que prestará buena ayuda a nuestra Iglesia". Aquello era la profecía de mi fracaso como líder de la impiedad. Escribí entonces un artículo tan violento que ningún tipógrafo quiso ampararlo en nuestra destartalada Imprenta Oficial, menos José Rafael Almarza, en quien influía el místico espíritu de su bondadosa hermana Tula" (Briceño-Iragorry. 1999:310). Este será el Mario Briceño-Iragorry que parte hacia Mérida en 1918. Desafiante, anticlerical e iconoclasta. Sobre estos días recuerda Briceño-Iragorry: En Mérida mis días de universidad fueron a la par de escándalos religiosos. No contento de seguir mi propio impulso, hice míos los de Diego Carbonell, entonces rector de la vieja casa de San Buenaventura. Allí, por indicación suya, ataqué a España en el mero día de la raza. Escribí bajo la inspiración de tan buen maestro una defensa de Judas que se hubiera publicado en San Cristóbal si no hubiera intervenido a tiempo don Eustaquio Gómez, a quien debo por ello gratitud. En una Asociación de Obreros, por agosto de 1920, ataqué a los capitalistas con tesis extraída de Marx, a cuya lectura me había dado con afán revolucionario. El propio Obispo pidió no ser invitado a ningún acto literario en que yo llevase la palabra (Briceño-Iragorry. 1999:210). La vida espiritual de Mario Briceño-Iragorry estaba orientada por otros factores ajenos a los que luego él mismo iba a responder con tanta vehemencia y pasión devota. Era Nietzsche quien le ayudaba a dar los primeros pasos. Sin embargo, existe en su primera literatura la presencia de Cristo. Un Cristo que resultaría de sus delirantes lecturas revolucionarias. Así lo comenta Briceño-Iragorry: Mi primera literatura fue literatura de introversión y de angustia personal, los problemas sociales los miré a través de estados personales de conciencia y mediatizados a la visión religiosa. Para ello tuve la suerte de haber dado muy pronto con el Cristo de Giovanni Papini, anticipo del Cristo de Kazantzakis. Ese y no el Cristo glorioso de la alta Teología, era el Cristo que yo buscaba (Briceño-Iragorry: 1996:294). La pasión de Briceño-Iragorry y la propia angustia de hombre moderno lo llevan a indagar el perímetro de sus dogmas personales. Una crítica religiosa apoyada en exaltadas lecturas resulta generadora de mayor angustia y desorden mental, de allí la razón por la cual arremete tan virulentamente contra tradiciones y costumbres, que luego, en su madurez, defenderá. De esa angustia nace una concepción muy particular de Cristo y su razón de ser en la tierra. En primer lugar, hay que decir que las consideraciones religiosas del Briceño-Iragorry de sus primeros libros estaban prendadas de un misticismo panteísta seguramente forjado por sus lecturas de Maurice Maeterlinck. Allí descubre Mario Briceño-Iragorry el dolor en un grado hiperbólicamente angustioso, sólo allí descubre y en un proceso de creciente fe se reencuentra con Cristo, no sin antes haber sido abonado el camino por San Agustín, que sería el primer contacto formal en su camino de iniciación católica. La imagen de Cristo se había esfumado de su ¿mente? y de su discurso había sido borrado por Renán y Nietzsche. Se acercó al Cristo de Kempis2 y a los místicos españoles, pero fue insuficiente; el rostro del salvador se le diseminaba entre conceptos ininteligibles y metáforas alucinantes. "Su ansia de revelaciones requería con ansia verdades vivas, desnudas y anonadantes en su precisión: las únicas capaces de cautivar su espíritu" (Vera. 1987:65). Son sus experiencias entre 1921 y 1925, tiempo en el que publica sus tres primeros libros, Horas, Motivos y Ventanas en la noche. En los dos primeros textos predomina un seudomisticismo al estilo de Maeterlinck y Amado Nervo: ¡En ti mismo, contesta la fe imposible, purifícate para que puedas levantarte sobre las vanidades terrestres, haz en tu interior un templo y lávate en el agua mística de la creencia! (Briceño-Iragorry. 1991:37). Más adelante escribe: Sí, todos pueden juzgar al gran belga [Maeterlinck], porque la desgracia siempre es consecuente y visita en cualquier forma a los mortales, y las almas que se levantan bajo su peso parecen llenas de una sabiduría extraña: la sabiduría del dolor que manda y se hace servir (...) así como las frutas medicinales pueden causar el envenenamiento rápido del organismo o según su cantidad una regularización de las funciones cerebrales y nerviosas, así la desgracia, después de un supremo desgarramiento, puede proporcionarnos un medio de educación espiritual como cualquier escuela de ética o de religión (ídem). En un artículo del libro Motivos describe el proceso por el cual atravesaba y su encuentro con Jesucristo: Épocas de misticismo ha tenido el universo como las tiene la vida de los hombres. En la actualidad atravesamos un período de crisis mística. Este período es consecuencia lógica de la pasada guerra. Ya en el fragor de la lucha los soldados vieron al Nazareno curando heridos en los campos de batalla (ídem). El vacío de Kempis y los místicos españoles con un Cristo más bien sin proporciones humanas es llenado por un nuevo estado de conciencia de Briceño-Iragorry, una conciencia que había comprendido, gracias a Manuel Ugarte, que el artista se debía a la superación de su pueblo, el artista debía sufrir junto a su pueblo, y desde ese dolor superarse a sí mismo. Comenzaba a surgir el compromiso social en la voz mítica de Briceño-Iragorry. Aproximadamente en el año 1925, Mario Briceño-Iragorry lee a Papini y su Historia de Cristo. Encontró a través del italiano a un Cristo metido dentro del dolor del pueblo: Jesús está con nosotros en el taller, en la oficina, en la paz del hogar; Jesús camina por nuestras mismas veredas, Jesús no se ha ido de la tierra y para hallarlo no se necesita el silencio de la cenobia, esa disciplina, ese yermo conventual, ese yermo silente. Esta cenobia, esa disciplina, ese yermo podemos y debemos lograrlos en nosotros mismos por la comprensión de la obra de Cristo (ídem). Conceptos que asoman a Briceño-Iragorry como un adelantado de la teología de la liberación, si tomamos en cuenta que Gustavo Gutiérrez ofreció en 1971 la primera exposición sistemática de esta concepción en su obra Teología de la liberación y que suele identificarse con el movimiento iniciado en Latinoamérica durante la segunda mitad del siglo XX y al que se asocian originalmente los nombres de Gustavo Gutiérrez y Rubén Alves, Hugo Assmann, Juan Luis Segundo, José Miguez Bonino, Leonardo Boff, Helder Câmara, Pedro Casaldáliga, Ignacio Ellacuría, Jon Sobrino, Samuel Ruiz García y otros teólogos católicos y protestantes de las décadas de 1960 y 1970. Ahora se comienza a perfilar la renovación de la fe en Briceño-Iragorry, su idea de Cristo y práctica intelectual como católico convencido. 5.2. Cristo como compromiso social (1925-1945) Durante este período Mario Briceño-Iragorry es nombrado secretario general del gobierno del estado Trujillo (1927), gobernador de la ciudad de Valencia (1928), profesor-fundador de la Escuela de Filosofía y Letras de la UCV (1929), director de Instrucción Primaria y Secundaria y de Instrucción Superior y Especial del Ministerio de Educación (1932), jefe de Misión en Costa Rica (1936), encargado de Negocios en Centro América (1938), ministro plenipotenciario en Panamá y Centro América (1939), director del Archivo General de la Nación (1941), presidente del estado Bolívar y presidente del Congreso Nacional (1945). Entre los libros más importantes durante estos años destacan Lecturas venezolanas (1926), Tapices de historia patria (1936), Temas inconclusos (1942), El caballo de Ledesma (1942) y Palabras de Guayana (1945). De esta serie de libros destacan dos: Temas inconclusos y El Caballo de Ledesma, en donde surge nuevamente la imagen de Jesucristo como propuesta de cambio social. Es importante destacar en este momento que para el año de 1934, Mario Briceño-Iragorry, junto con otros catedráticos seglares, toma la iniciativa de constituir una agrupación o asociación que llevaría por nombre Los caballeros del Espíritu Santo. Esta agrupación, en la cual destacan figuras preeminentes del pensamiento venezolano como J. M. Núñez Ponte y Caracciolo Parra León, fijaba sus bases en la Encíclica de León XIII: Rerum Novarum, así como en la necesidad del estudio del salario justo para los obreros, el establecimiento de un escritorio jurídico para prestar servicios gratuitos a las personas necesitadas de este tipo de asistencia, entre otros aspectos que los hacían adelantados a muchos de los postulados del Concilio Vaticano II. En Temas inconclusos, libro en donde por primera vez asoma Briceño-Iragorry el tema de la crisis, expone ya totalmente perfilada su angustia de hombre al servicio de la fe en Cristo. Páginas en donde Briceño-Iragorry va a verter toda la desazón que le produce el resquebrajamiento de los más básicos principios de la civilización. Allí pintó el profundo dolor que experimentó al presenciar la "desgravitación" de la cultura. Ellas [las páginas del libro] apenas representan la fatiga y el asombro de quien comprende el espantoso sentido frankensteiniano de una civilización que, negándose a sus fines, se creyó constructora de dioses. Hoy, esos mismos dioses la devoran (...). Topará en ellas (...) con nuestras viejas ideas de justicia, de libertad, de democracia y de restauración en Cristo de unos hombres a quienes viene devorando la carencia de fe, de esperanzas y de caridad (Briceño-Iragorry. 1990: 14). El misticismo de Briceño-Iragorry quedaba relegado por un compromiso por el bienestar humano; así mismo, el Cristo asumido por él ha bajado de la cruz para mezclarse con el hombre moderno, para inscribirse en la angustiosa órbita contemporánea, y desde él, tratar de vencer la perplejidad universal provocada por la Segunda Guerra Mundial. Temas inconclusos revela en el autor una inclinación a la reflexión comprometida de lo venezolano y americano inscritos en un destino ecuménico. El Cristo revelado en las páginas de Temas inconclusos, es un Cristo sacrificado en busca de la paz, la tolerancia y la tranquilidad del género humano, en tal sentido es trabajado como modelo de civilización: "Mientras Cristo utilizó la arena movediza para la única sentencia en que se valió de la grafía, nosotros quisiéramos el metal o la piedra aun para los juicios más intrascendentes" (ídem). Y desde ese clima de tolerancia advertido en su libro, reclama el regreso del hombre a su origen trascendente: La hora del mundo reclama un regreso, no a la barbarie de Atila, sino a la gozosa concepción del hombre en su dualidad de materia y de espíritu, es decir, al hombre integral que redescubrió "en sí mismo y en la naturaleza", al decir de Michelet, el Renacimiento y que es el mismo hombre, necesitado de "pan y de verbo", a quien Cristo predicó su Evangelio, no cumplido aún (ídem). En este momento, se agrega un nuevo nombre a la galería de lecturas fundamentales de Briceño-Iragorry, el francés Jacques Maritain. Aunque Maritain no develará en modo alguno un Cristo novelado con las características del Cristo de Papini y de Kazantzakis, si lo terminará de acomodar en la circunstancia del mundo actual, sobre todo de la circunstancia europea; para Maritain no es la novela ni la ficción, es la reflexión formal del ensayo filosófico. Cristo deja de ser hombre modélico para hacerse acción: La guerra, según el curso que lleva, está mostrando, no con el ejemplo digno de piedad de los vencidos sino con el sanguinario de los vencedores, que Cristo está ausente de la tierra y que sus heraldos han padecido de afasia para predicar la esencia cristiana. La guerra ha venido a dar el triunfo a una idea anticristiana. La de la brutalidad. Es como la apoteosis de Barrabás. Como si en la cruz hubiera tenido éste su tránsito y no Cristo (ídem). A partir de entonces el Cristo viril de su juventud asume una nueva transformación en la obra de Mario Briceño-Iragorry, ahora Cristo es la acción que el propio Briceño-Iragorry debe desempeñar en su rol de intelectual y, obviamente, de cristiano. El personaje histórico se funde ahora con la palabra para duplicar su eternidad en el alma humana. Ahora la imagen de Cristo y su presencia es depósito para la palabra constructora de un nuevo orden basado en la paz, la tolerancia, la igualdad, la libertad y el amor entre los hombres. En esta perspectiva llegamos a El caballo de Ledesma. Durante su tiempo como director del Archivo General de la Nación, Mario Briceño-Iragorry no detiene su trabajo intelectual como portador de un mensaje capital para el estudio de la historia de Venezuela. Producto de ese trabajo intelectual se encuentra el rescate de un personaje central en la obra futura del pensador trujillano. Alonso Andrea de Ledesma es reelaborado como arquetipo que personifica la psique venezolana. La búsqueda de arquetipos que representaran la psique no parece haber sido una búsqueda individual de Mario Briceño-Iragorry sino de los hombres que presenciaron la segunda guerra mundial, período en que fue escrito El caballo de Ledesma (1942), quienes contemplaron cómo el ser humano había sido absorbido por las ideologías más absurdas ante las cuales no había ejercitado su libertad sino que había procedido de una manera totalmente irracional e ilógica (Febres. 2002:227). En este pequeño, pero soberbio libro, Mario Briceño-Iragorry hace un registro más puntual en torno a la idea de Cristo y su avanzada en una nueva forma de convivencia social, fundamentada en los más caros principios evangélicos, es por ello que insistimos en la pertinencia de reconocer a Briceño-Iragorry como uno de los fundadores de la teología de la liberación, y como uno de los más importantes propulsores de la doctrina social de la Iglesia forjada en la Encíclica de León XIII. Uno de los capítulos del libro lleva por admonitorio nombre: Crisis de la caridad. En este capítulo Mario Briceño-Iragorry termina de definir su idea de Cristo y el rol que éste desempeña en su alma de atormentado por el caos mundial y nacional. Caridad es algo más que fundar "sopas" para ganar concepto de gente desprendida y filantrópica. Caridad es algo más que ese salvoconducto que, a costa de cortos dineros, procuran lucir ante la sociedad pacata quienes se sienten responsables por actos tenebrosos. Caridad es nada menos que lo contrario del odio. Caridad es amor. Caridad es Cristo frente a Barrabás. La Caridad es Dios mismo en función social (Briceño-Iragorry. 1990:50). Mario Briceño-Iragorry deja bien claro: "Caridad es Cristo frente a Barrabás", pero, ¿quién es ahora Barrabás?, más adelante comienza a dar pistas sobre ello: Pero hay que ver cómo una gran mayoría de quienes atacan las fórmulas de Marx son esencialmente marxistas equivocados. Ignoran el espíritu como fuerza de creación social y profesan, en cambio, el odio como elemento constructivo. Profesan el odio, así como lo escribo, porque no otra fuerza puede movernos a servir el orden permanente de la injusticia. Y la injusticia es violencia contra la caridad. Su odio se distingue del odio que anima a las revoluciones en que es mudo, reflexivo, de meditado cálculo, frío como el carcelero que remacha los grilletes; mientras el otro es odio de reacción contra el dolor, odio que grita contra la injusticia, odio de la calle. El uno tiene prudencia y lustre, el otro tiene sudor y angustia. Pero ambos son odio (ídem). Barrabás es todo aquello contrario a los más altos valores de la humanidad y la cultura, Barrabás es todo aquello que atenta contra el hombre en todos los órdenes posibles, Barrabás es todo lo contrario a Cristo, y si Cristo es quien sirve a los pobres, a los humildes, a los necesitados, a los despojados, a los marginados; entonces se hace más que evidente quiénes tienen la desdicha de encarnar a Barrabás. El mundo moderno en cuanto a materialismo exacerbado representa a Barrabás hecho palabra, obra y omisión. Sólo que, como el Barrabás de Par Lagervist, existe la posibilidad de la conversión. Quien acompañe a Cristo en esta nueva misión sobre la tierra. 5.3. Cristo rumbo al exilio El 18 de octubre de 1945, cuando es derrocado por un golpe militar el presidente Medina Angarita, supuso un golpe muy duro para el carácter civilista y cristiano de Mario Briceño-Iragorry. La tolerancia y el respeto pregonado por él en sus libros anteriores son vilipendiados por el régimen naciente. La venganza y la retaliación se transformaron en el modo de hacer política y justicia en Venezuela, en este sentido no se ha avanzado mucho; en todo caso, esta circunstancia golpea terriblemente el espíritu de Mario Briceño-Iragorry. Paralelamente, la familia transita por una dolorosa crisis económica. Al punto de que el sostén económico de la familia resulta una fábrica de mermeladas improvisada por su esposa y sus hijas. Curiosamente el régimen de Betancourt le ofrece la oportunidad de participar en el gobierno a través de algún cargo burocrático, cosa que rechazó para solidarizarse con quienes lo acompañaron en el gobierno de Medina, entre ellos Arturo Úslar Pietri, de quien se quejaría luego por haber dado muestra de solidaridad con él durante el exilio. En todo caso, Briceño-Iragorry inicia en 1945 un largo proceso de angustia y amargura que lo acompañará hasta su muerte trece años después. En este último periplo en la vida de Briceño-Iragorry lo vemos asumiendo una postura política y religiosa más radical, hecho que le garantizará el destierro en 1952. de estos años son sus libros Casa León y su tiempo (1946), El regente Heredia o La piedad heroica (1947), Virutas (1951), Mi infancia y mi pueblo (1951), Introducción y defensa de nuestra historia (1952), Mensaje sin destino (1952), Alegría de la tierra (1952), Aviso a los navegantes (1953), El hijo de Agar (1954), Patria arriba (1955), La hora undécima (1956), Saldo (1956), Los Riberas (1957), Diálogos de la soledad (1958) y Cartera del proscrito (1958). De esta colección destacarán varios libros, todos fundamentales en la bibliografía de Mario Briceño-Iragorry. Para efectos de este estudio trabajaremos con: Mensaje sin destino, Aviso a los navegantes, El hijo de Agar y Prosas de llanto. Mensaje sin destino es, sin lugar a dudas, el libro más reconocido de Mario Briceño-Iragorry. En él puede encontrarse todo su proyecto ideológico. Es el libro en donde explica la crisis de pueblo por la cual atraviesa Venezuela y que no le permite anclarse en el pleno desarrollo anhelado por los intelectuales del siglo XX. Cristo vuelve a aparecer en el mismo orden de ideas de sus libros anteriores, al servicio de la causa pacífica. En este libro ataca apasionadamente los regímenes totalitarios de América Latina, en especial el venezolano (Marcos Pérez Jiménez), ante ellos impone la presencia de Cristo como camino para vencer estas sobras abandonadas en el camino por Barrabás: Nada más lúgubre y pesado que la marcha de una comunidad totalitaria, donde no haya comprensión ni tolerancia para los valores contrarios y para las aspiraciones opuestas, y donde, por lo contrario, se imponga una fuerza que quiera la unanimidad del sufragio de las conciencias. Cristo mismo, según interpreta don Juan Manuel en viejo romance, "nunca mandó que matasen ni apremiasen a ninguno porque tomase la su ley, ca Él non quiere servicio forzado, sinon el que se face de buen talante e de grado" (Briceño-Iragorry. 1990: 204). Nuevamente apunta hacia la crisis de valores humanos y cristianos que es la causa de los males por los cuales atraviesa la humanidad. Una humanidad que construyó sus esperanzas de espaldas a Dios, una humanidad desahuciada sin propósito de trascendencia, vacía y sin sentido. La humanidad que despertó luego de un sueño intranquilo, al igual que el kafkiano Gregorio Samsa, transformada en bicho, en un repulsivo insecto. Este nuevo milenario encuentra al hombre en medio de una crisis espantosa de fe. Están rotas todas las tablas de los valores morales; Cristo ha sido sustituido por Mammon; y, por consiguiente, es al nuevo dios a quien se rinde último sacrificio. El lucro ha quebrantado la lógica reflexión, y la política y la guerra se miran como felices oportunidades de pingües ganancias (ídem). Las bases de la utopía socialista forjada en él por Rodó, Martí y Ugarte, así como el sentido vitalista de Cristo de Papini y Kazantzakis, han dado frutos. Mario Briceño-Iragorry ha decidido embarcarse en la aventura de cristalizar un proyecto político basado en los principios inculcados en él y que galvanizó la filosofía de Jacques Maritain. Cristo no volverá a la cruz, Cristo mantiene su agónica respiración desde la pluma del trujillano, quien a su vez, teje desde su discurso literario la angustia como manera de exorcizar los demonios acumulados en las fauces de una modernidad mal concebida. Los ojos de Briceño-Iragorry se abren hacia América Latina. Se reconoció heredero de Simón Bolívar, José Martí, José Enrique Rodó, Manuel Ugarte, José Vasconcelos, entre otros, pero vislumbrados a través del traslúcido cristal de la fe en un Cristo vivo y ardiendo de dolor por los pueblos sacudidos por el imperialismo, el autoritarismo (América Latina era una cárcel), y los desmanes que como consecuencia de lo anterior si hicieron parte de la cotidianidad. En medio de este mundo contradictorio, todos hablan de la paz. Pero todos fabrican la guerra. Hasta aquellos que debieran hacer suyas las palabras de Cristo diariamente leídas a la hora del misterio eucarístico, invocan la necesidad de destruir hombres, por otros presentados como enemigos de la justicia, de la libertad y del orden, en razón de encararse con el monopolio explotador de las potencias imperialistas o de luchar en el interior de los Estados contra fuerzas que les niegan la posibilidad de vivir una vida ordenada de trabajo (Briceño-Iragorry. 1990: 267). Aviso a los navegantes es un libro que tiene como columna vertebral examinar los problemas del nacionalismo en relación con la historia patria, con la tradición del pueblo y con el sentido y trascendencia habitual del nacionalismo latinoamericano. El incesante tesón de Briceño-Iragorry por avivar en el país la conciencia defensiva de la propia personalidad de la nación se encuentra trabajado a la luz de su concepción de Cristo. El libro es escrito en el exilio de Madrid, y desde allí a través de la evocación de figuras fundamentales de su juventud (Ugarte y Martí, sobre todo) hace un llamado a la unidad latinoamericana en defensa de material y moral de la dignidad humana del hombre americano. En uno de los textos que componen el libro cuyo nombre es "Control de la vida y de la muerte", se discurre acerca de la III Asamblea General de la Unión Internacional para la Protección de la Naturaleza que sesionó en Caracas en 1953, y en particular de la participación del delegado norteamericano Vogt, en la cual afirmó que en el mundo sobraba la mitad de la población, a causa de la desnutrición, el analfabetismo y la carencia de higiene; y que por ello, aconsejaba el control de la natalidad como único medio para detener el inhumano progreso del número de hombres. Sobre ello reflexiona Briceño-Iragorry airadamente por la indignación y responde: El hambre, el analfabetismo y las enfermedades se explican mejor por la mala distribución de la riqueza y por la permanencia de esquemas económicos, cuyo mejor soporte son las guerras, encaminadas a mantener en vigor la explotación de los pueblos atrasados. Ese sistema lo propugnan muchos que invocan para sí el nombre de cristianos como bandera defensiva. Ese sistema, para vestirlo de seriedad y de respeto, algunos lo llaman derechista, y se dicen entonces derechistas cristianos. Olvidan éstos que Cristo tomó con la mano derecha el látigo de que se valió para castigar a los usureros, a los ladrones, a los cambistas que buscaban protección bajo la sombra sagrada del templo del señor. El único sistema derechista posible en el orden cristiano sería el que repitiese la acción de Cristo sobre las espaldas de los especuladores sin entrañas que atizan el odio y la guerra entre los hombres y los pueblos (ídem). En otro de sus libros fundamentales, El hijo de Agar, en donde desarrolla temas signados por una solicitud de justicia para el hombre, de paz para los pueblos, de belleza para el espíritu, y por una preocupación por los problemas del hombre del mundo, que lo hace continuación de sus anteriores trabajos. Aquí otra vez fustiga a la modernidad con el Cristo socialista. El problema material del mundo es problema de hambre, de insuficiencia y de esclavitud, frente a la abundancia, al lujo y a la licencia. Jesús nos aconsejó la perpetuidad del ayuno como camino para ganar el cielo. Se preocupó de dar comida a sus oyentes; a Marta dijo que María había recogido como contemplativa la mayor parte, mas no declaró baldío su afán por el horno y por la mesa; aun después de la Resurrección, se dio a reconocer de los discípulos de Emaús por la manera de fraccionar el pan. Para su nombre no pidió homenaje volátil de incienso y mirra. Ordenó que la comunidad cristiana que nacía a la vida lo recordase cuando se juntara a manteles para la comida reparadora (Briceño-Iragorry. 1990:16). Esto lo escribe mientras ve desilusionado cómo los dirigentes del primer mundo autoproclamados defensores del hombre y del orden, pactan inescrupulosamente con los verdugos de los pueblos, los saqueadores de toda esperanza. El capitalismo avanza sobre el hambre y la paz de los pueblos, y sin embargo, es propuesto como una solución cristiana al problema humano. A esto responde Briceño-Iragorry: "El mundo capitalista es tan enemigo de las soluciones cristianas como del mundo marxista. Y lo es porque el capitalismo es anticristiano y porque el imperialismo es la supervivencia de la Roma pagana que degolló a los Apóstoles" (ídem). Asoma como respuesta el despertar de una revolución amparada por la palabra ductora de Cristo, una revolución que viera al hombre desde los ojos de Dios vivo y que tiene sólo dos caminos para transitar: "Bajo los auspicios cristianos que hoy amparan las aspiraciones de los obreros de Francia, o se hace al empuje iconoclasta de la táctica marxista" (ídem). La decepción por el mundo moderno ha llegado a tal punto en Briceño-Iragorry que considera la posibilidad de que, si Cristo volviese físicamente a la tierra, sería prohibido por la sociedad laxa y genuflexa por el consumismo. Esto lo escribe a propósito de la puesta en cartelera de una película de Curzio Malaparte llamada El Cristo prohibido, reflexiona Briceño-Iragorry: Si Cristo reapareciera se le prohibiría predicar el amor y la paz. Cristo está prohibido en el seno de una sociedad corrompida, traidora y criminal, cuyos pilares se quebrarían a sólo el enunciado de la palabra evangélica, pero que, vana y paradójicamente, se empeña en ser llamada "sociedad cristiana" (ídem). Las mismas bocas que hablan de Cristo son las mismas que proclaman la muerte del hombre, los mismos que alzan sus voces destempladas contra quienes azotaron a Jesús son los mismos que proponen la violencia como única alternativa para salir de la crisis. Los mismos que imploran por el pan de la vida amasado con el cuerpo inmolado del Señor son los mismos que niegan el pan de trigo al hambriento. La paciencia de Mario Briceño-Iragorry se revela contra la hipocresía de los poderosos y de las élites sociales, inmundas de llanto inocente: Hoy Cristo y Francisco [de Asís] carecerían de tribuna pública para recomendar la paz. El mundo, este mundo falso que se dice defensor de la cultura cristiana, quiere la guerra. Olvidó el Nuevo Testamento y ha puesto sus ojos en las figuras guerreras de la vieja ley. Hablar hoy de paz es posición peligrosa para un cristiano. (...) Antes que matar hombres inocentes, debieran los gobiernos saciar el hambre de paz, el hambre de justicia, el hambre de decoro que padecen los pueblos. Todo esto podría hacerlo Cristo si no estuviese prohibida su palabra conjugante de voluntades (ídem). Sin embargo, es en Prosas de llanto donde la decepción y la desesperanza de Mario Briceño-Iragorry se hacen más evidentes. La risa del festín en donde el alma del hombre fue el primer bocado, no permitieron escuchar la atronadora voz de Cristo que gritaba desesperada desde el corazón de la humanidad su palabra de esperanza. Ni siquiera el látigo espantador de mercaderes parecía suficiente en el propósito de vida del hombre moderno. Para Mario Briceño-Iragorry parecía llegar el fin de toda esperanza, ni siquiera su gran conciencia utópica daba crédito a los nuevos valores establecidos. Mientras hablaba de paz, de justicia, de Cristo hecho hombre, sobre Hiroshima y Nagasaki dos bombas atómicas le abrían los ojos al hombre en nuevas formas de masacrar, más efectivas y más modernas, exterminar a la raza humana ya era una empresa de agotador sacrificio. Su palabra y la imagen de Cristo parecen sobrar en el mundo moderno, en la filosofía que por fin transformó en cosa la sensibilidad humana. Lo que vemos hoy, ¡oh, Yochito Kiyomi!, es la negación absoluta del Misterio de amor que anunció María el mensajero divino. Algo, en realidad, sobra en el orden del mundo presente de los hombres: o las bombas funestas o la caridad de Cristo (Briceño-Iragorry. 1992:59). 6. Conclusión El Cristo edificado por Briceño-Iragorry en su obra no es más que una expresión de su propio espíritu, sacudido por la incomprensión humana. Como concibió a Cristo de igual manera lo hizo con el hombre, el mundo y su práctica cristiana. Todo era expresión de su sensibilidad utópica. El sueño de un mundo mejor sucumbió ante la terrible realidad: lo que mueve al mundo no es el interés colectivo, sino los intereses particulares que reposan en las manos de quienes detentan el poder. Cristo, incluso en el propio discurso de Mario Briceño-Iragorry, ha sido nuevamente crucificado con la previa aceptación de Barrabás como señor de la vida moderna. Sin embargo, la presencia de Cristo, aún después de su nueva crucifixión, en el corazón de los que, como Mario Briceño-Iragorry creemos que la humanidad todavía es posible, es constante. No puede morir lo que es eterno, y por más que el hombre en su afán destructor crucifique en su corazón a Cristo, siempre está la alternativa de la resurrección; porque la pasión no culmina hasta que Cristo vuelve por sus fueros sobre las fauces de la muerte. 7. Bibliografía - Briceño-Iragorry, Mario (1988-1992). Obras completas. Ediciones del Congreso Nacional de la República: Caracas, Venezuela. - Enciclopedia Virtual Encarta. © 1993-2000, Microsoft Corporation. - Febres, Laura (2002). La historia en Mario Briceño-Iragorry. Universidad Metropolitana: Caracas, Venezuela. - Lombardi, Ángel (1997). Catedral de Papel. Universidad del Zulia: Maracaibo, Venezuela. - Papini, Giovanni (1964). Historia de Cristo. Editorial Diana: México, México. - Papini, Giovanni (1982). Un hombre acabado. Editorial Bruguera: Madrid, España. - Vera, Elvira (1987). El humanismo trascendente de Mario Briceño-Iragorry. Ministerio de Educación: Caracas, Venezuela. - Ziolkowski, Theodor (1982). La vida de Jesús en la ficción literaria. Monte Ávila Editores: Caracas, Venezuela. Notas 1. Joseph Fouché, duque de Otranto (1758-1820), político francés, conocido como el padre del espionaje político moderno. Nació el 21 de mayo de 1758 en una localidad próxima a Nantes. Aunque se formó como seminarista, nunca llegó a ser ordenado sacerdote; abandonó el clero para dedicarse a la enseñanza. Mientras ejercía como representante de la Convención en Lyon, eliminó a la oposición contrarrevolucionaria de la ciudad con una brutalidad sin límites, y llegó a ejecutar a más de 1.600 ciudadanos. 2. Tomás de Kempis (c. 1379-1471), monje y escritor alemán aceptado por lo general como autor de Imitación de Cristo, un devocionario que gozó de una muy extendida influencia. ** Valmore Muñoz Arteaga vajomar@cantv.net Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura en la Universidad Católica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemán de Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceño-Iragorry-Mariano Picón Salas, Mario Briceño-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos, Bajo la caligrafía de la noche y La memoria de la noche. ||||||||||||||||||||||||| MATERIAL ESPECIAL ||||||||||||||||||||||||| === Reescribiendo al Quijote ============================================== (Nota del editor: el cuento "El mercader de libros", del puertorriqueño Francisco García-Moreno Barco, de Mayagüez, resultó ganador del II Concurso de Plagio Creativo de la Escuela de Escritores [http://www.escueladeescritores.com], certamen en el que participaron 170 relatos cuyos autores recrearon la obra maestra de Miguel de Cervantes desde diversas perspectivas. A continuación presentamos el cuento ganador, seguido del acta emitida por el jurado). *** El mercader de libros Francisco García-Moreno Barco El cuerpo de don Gabino Ezpeleta apareció lívido y verdoso. Una tremenda brecha a la altura de la ingle le encharcaba de sangre el jubón. Lo sacaron entre cuatro marinos y lo metieron en una saca. Un cura bendijo los restos del comerciante e inició una oración inaudible. Cuando el cadáver cayó al agua había ya algunos tiburones esperándolo. La diáfana mañana de marzo en que embarcó la nao que lo habría de llevar a Nueva Granada sintió una punzada en el lado izquierdo del corazón; una especie de presagio de que, a su edad, debería estar cuidando nietos en vez de embarcarse en aventuras ultramarinas. Sin embargo, no hizo caso. Tampoco tenía nietos a los que cuidar. Espoleó al mozo que lo acompañaba para que metiera deprisa el resto del equipaje: unos cuantos sacos pesados de conservas, sábanas de Holanda para las damas, cueros de vino manchego, higos de Almohariz, quesos de La Serena, varias fanegas de cebada y unas cuantas cajas claveteadas con el sello de aprobación del Santo Oficio de Sevilla que a todas vistas contenían libros purgados por la censura eclesiástica. En los brazos, don Gabino atesoraba una caja sin precintar. Nadie dudaba de su contenido. Las últimas regulaciones inquisitoriales incluían entre los libros prohibidos todas aquellas obras carentes de contenido edificante; pero a pesar de las advertencias y de las severas penas con que se castigaba el comercio de obras prohibidas en las Américas, el número de comerciantes del ramo aumentaba cada año. Don Gabino esperaba sacar una buena tajada de la partida de libros que llevaba: tres Olivante de Laura, cuatro Primaleón, otros tres Los cuatro libros de Amadís de Gaula y seis Hazañas de Bernardo del Carpío, pero, sobre todo, del ejemplar único de Don Quijote y Sancho Panza, con el que esperaba engolosinar a la dama de algún rico hacendado indiano. Colocó la caja prohibida en el fondo de la bodega, en la parte más estrecha, escondida por las otras cajas y los sacos de víveres, empujando a los otros mozos de carga que se quejaban del trato del viejo. Un viento animoso de popa los colocó en ocho días en las Islas Afortunadas, pero varios días después el viento se aflojó y la flota se quedó varada en medio del mar como un montón de cascarones en un charco. A don Gabino se lo llevaban los demonios mientras que el mozo se dedicaba a sestear todo el día. No había mucho más que hacer. En las noches el viejo comerciante desaparecía en la bodega y no se le veía durante horas. Después volvía jadeante, inquieto, y con la mente perdida en sabe Dios qué asuntos. El mozo lo veía acostarse y revolverse intranquilo en su hamaca. Los días se sucedían iguales y la desidia perdía a los marinos que se jugaban a las cartas su ración de rancho. Don Gabino seguía desapareciendo al anochecer. El cuarto día, cansado de seguir los juegos de los marinos, el mozo siguió a su amo hasta la bodega. Aprovechando la luz de la vela del viejo, bajó los escalones enmohecidos por la humedad. Al acercarse a la bodega sintió un olor nauseabundo, mezcla de carnes secas a medio pudrir, bacalao salado, tocino rancio y heces humanas. Don Gabino se metió en la panza apestosa del barco y atrancó tras de sí la puerta. El mozo se acercó con cautela y pegó la oreja al portón. Escuchó al viejo remover sacos, empujar fardos y amontonar cajas. Intentó ver entre las juntas de la puerta sin distinguir más que sombras. Entonces, tras un silencio espeso, escuchó al viejo murmurar. Parecía como si estuviera rezando una letanía o como si hablara con alguien, pero, era imposible que hubiera alguien más allí; la bodega era demasiado pequeña y estaba excesivamente llena de trastos como para esconder a alguien. Del fondo de la cueva llegaba un lamento agostado, un carraspeo de anciano tísico. Por momentos, las voces parecían multiplicarse; ya no era la voz aguardentosa del comerciante, sino una voz suave e infantil, como de mujer. Viejo puto -pensó para sí- así es que ésas tenemos. Un ruido sordo le obligó a apartarse y esconderse tras una celosía. Aún pudo escuchar un trasiego de ropas y un revuelo de pendencia en el fondo de la bodega; algún grito ahogado. Los golpes arreciaron por un momento y pensó que estaban matando al viejo, pero unos minutos más tarde salía de la oscuridad alisándose el pelo y atacándose los calzones. Atrancó la bodega y pasó delante de él murmurando maldiciones y tocándose una herida en la mejilla. Al siguiente día les despertó el ajetreo en cubierta. Una leve brisa erizaba la superficie del mar y los marinos se afanaban en desplegar las velas, buscaban como perros en celo la dirección del viento, tensaban el foque, arriaban la cangreja y por todos lados no había más que confusión. Don Gabino mostraba una sonrisa esperanzada. No obstante, a pesar del entusiasmo inicial, la nave no se movió más que unos cuantos metros y conforme el sol fue subiendo en su órbita el viento fue desapareciendo y el coraje en la tripulación aumentando. El viejo había ido cambiando la sonrisa por una mueca de decepción e impotencia. Al rato había desaparecido de la cubierta, pero el muchacho sabía donde hallarlo. Bajó varias escaleras, pasó de largo las cocinas y se internó en lo más profundo de la barriga de la nave. La puerta estaba cerrada a cal y canto tal como imaginaba. Se repitieron los ruidos de la noche anterior: el viejo tísico se quejaba del frío y la humedad que le reblandecían los huesos, una voz más gruesa se lamentaba de la escasez de comida y del aburrimiento de comer diariamente tasajos; que no sólo de pan vive el hombre -se dolía- y daba al diablo el hato y el garabato. Pero, sobre todo, le llamó la atención la voz de la mujer. Sollozaba y maldecía la hora en que decidió hacer ese viaje a ninguna parte con una partida de locos, engañada por falsas promesas de ríos de leche y montañas de oro. Pero por mi agüela que si este viaje no termina depriesa -clamaba- me van a ver vuesas mercedes pronto arrejuntarme con alguno de esos marinos que me dé mejor vida, que ésta no hay Dios que la aguante. Don Gabino le instaba a bajar la voz con promesas remotas y so pena de que alguien les oyera y el viejo tísico hacía aspavientos escandalizado por la frescura de la niña. Por Dios, señora, que antes he de verme muerto que permitir que vuesa merced manche su dignidad con la canallesca, que ya presiento yo que esto es obra de los malignos encantadores que no pueden reprimir la ojeriza y la inquina que me tienen. Dos semanas estuvieron estancados en las aguas durante las cuales no pasó una noche en que don Gabino no fuera a la bodega y discutiera con los curiosos personajes, ni hubo noche que el mozo no lo siguiera. Pegado a la puerta como una salamanquesa no perdía palabra de las continuas porfías sobre la comida y las condiciones de la estancia y los escarceos de don Gabino con la moza; en más de una ocasión llegó a oír al tísico jurar entre toses atravesar de una estocada al que se atreviera a ponerle la mano encima a la sin par doña Dulzaina. La misma mañana en que tiraron el cuerpo de don Gabino al mar, una brisa cálida con olor a tierra mojada preñó las velas y lanzó la nave hacia adelante. La mesana crujió por la presión y los marinos entraron en una actividad frenética para aprovechar el viento al máximo. El mozo supo que ésa era su ocasión para bajar a la bodega. El portón al que tantas noches se había pegado cedió a su empuje y sintió el tufo caliente del interior. En el fondo, donde su amo solía pasar las noches hablando había un revoltijo de cajas y sacos. Se acercó temerosamente y oyó como una especie de bufido sordo en el rincón más profundo. Allí estaba la caja con los libros prohibidos. Había uno caído y deshojado. Se acercó y leyó el título "Don Quijote de la Mancha". A sus espaldas sintió un removerse de cuerpos y el silbido inconfundible de una espada desenvainada. *** Acta Final del Jurado Habiendo finalizado el plazo de recepción de relatos del II Concurso de Plagio Creativo, dedicado en esta edición al Quijote, se contaron hasta 170 relatos que cumplían los requisitos de las bases. Estos feroces relatos fueron leídos con paciencia y sabiduría por los nunca bien alabados miembros del jurado, que dieron en seleccionar 17 textos semifinalistas a los que procedieron a enfrentar en justa votación. En dicha votación, cada miembro del jurado distribuyó a su discreción los siguientes puntos: • 9 puntos para el relato más inspirado y cabal. • 7 para el segundo. • 5 para el tercero. • 3 para el cuarto. • 2 para el quinto. • 1 para el sexto. Finalizada la votación y contados todos los votos emitidos, el aventajado jurado del II Concurso de Plagio Creativo, compuesto por María Tena, Jorge Gómez Jiménez (director de Letralia.com), David González Torres (director de Aviondepapel.com), Isabel Cañelles, Daniel Saavedra, Mar Redondo y Jesús Pérez, actuando Javier Sagarna de secretario sin voz ni voto, acuerda proclamar: • Ganador, con 36 puntos, al relato titulado El mercader de libros, presentado a concurso bajo el seudónimo "Marquino", y cuyo autor es Francisco García-Moreno Barco, de Mayagüez (Puerto Rico). • Finalistas: • 2º clasificado, con 27 puntos: El sueño del escritor, presentado a concurso bajo el seudónimo "Jasón" y cuyo autor es Eloy Serrano Barroso, de Madrid (España). • 3os. clasificados, ex aequo, con 14 puntos: Show business, presentado a concurso bajo el seudónimo "Rocinante", y cuyo autor es Ignacio Heres Artime, de Luanco, Asturias (España) y El sepulcro de don Quijote, presentado a concurso bajo el seudónimo "Adriano", y cuyo autor es Santiago Delgado Martínez, de Murcia (España). • 5º clasificado, con 13 puntos: A través del ojo de la cerradura, presentado a concurso bajo el seudónimo "Cero", y cuyo autor es Miguel Ángel Villanueva Villanueva, de México D.F. (México). • 6º clasificado, con 12 puntos: De la admirable aventura de Don Quijote con el Escudero del Corazón Salpimentado, presentado a concurso bajo el seudónimo "Urganda la desconocida", y cuya autora es María del Mar Testón Núñez, de Cáceres (España). Asimismo, como es de justicia y menester atendiendo a las sacrosantas leyes de la caballería, el jurado se postra a los pies de la muy noble y discreta doña Yesenia Pumarada, casta dueña del corazón del invicto caballero don Francisco García-Moreno, cuya afilada pluma ha sabido prevalecer y triunfar en esta descomunal batalla de letras con otros 169 autores, y proclama humildemente que no hay en todo el reino, y aún en el mundo entero, doncella más gentil, bella y discreta, ni honra más limpia y bien guardada que la suya. Bellacos serán los que osen negarlo. También ordena que el bachiller Javier Sagarna, honrado secretario de este concurso, se hinque de rodillas a los delicados pies de la susodicha dama no bien finalice la lectura de esta acta, rinda su espada, y así permanezca en tanto dure la pública lectura del relato vencedor. Por otro lado, el muy ilustre jurado ordena que, para mayor gloria del triunfador y sus valientes rivales finalistas, esta aventura, que haría palidecer al mismísimo Amadís y aún a los doce pares de Francia y que en adelante habrá de llamarse "de los relatos", sea publicada en la página web de la muy sabia Escuela de Escritores para su conocimiento cabal en las cinco partes del mundo, y que a los mencionados contendientes les sean otorgados, a más del aplauso y admiración de los lectores, los premios y beneficios dispuestos en las bases del II Concurso de Plagio Creativo. A saber: • 700 euros en efectivo y publicación del texto en la página web de la Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com), Letralia (http://www.letralia.com), Aviondepapel.com, Literaturas.com y los portales literarios del mundo hispano que sean menester, para el relato ganador: El mercader de libros. • Publicación del texto en la página web de la Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com), para los esforzados finalistas. También es de ley felicitar a todos los autores participantes por el trabajo realizado y agradecerles su participación. Por último, y como es deber inexcusable, el jurado aprovecha la ocasión para ponderar las famosas hazañas del más valeroso y cuitado de los caballeros, don Quijote de la Mancha, agradecer a don Miguel de Cervantes Saavedra que con tan buen tino supiera glosarlas. Madrid, a 23 de abril de 2005 El Secretario, Javier Sagarna. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Una historia sin importancia Miquel Silvestre *** Poemas Ricardo Daniel Piña *** Piensa mal y acertarás Nina Melero *** Poemas César Mendoza Morales *** Los ausentes Rocío Uchofen *** Siquiera un día Raúl Márquez *** Cuatro relatos Róger Vilar *** Poemas Luis Raúl Calvo *** Orar las horas (extractos) Rafael Sánchez Villegas *** Los seres con quienes muero a solas Amalia Gieschen *** Amor y desamores. Microcuentos José María Gatti *** Poemas Erasmo Fernández *** La decisión Zoelia Frómeta Machado *** Tres poemas Tania María Cabrera Pérez *** Poemas Gustavo Javier Córdoba Henao === Una historia sin importancia Miquel Silvestre ==================== Después del rancho me quedé solo en la cochera. Sobre la vetusta mesa de despacho releí la carta de Carmen. Rodeado por aquel decorado anacrónico de película de Alfredo Mayo con guión de Jaime de Andrade, sentí de nuevo cómo la angustia de mis veintidós años pugnaba por romper en forma de lágrimas. Me las aguanté como tantas otras veces. No me apetecía soportar la sorna del tenientito Márquez si me sorprendía sollozando en el garaje de la batería de Plana Mayor. Aquel cachorro fascista, abnegado creyente de un credo falso de banderas y sangres espesas, no me podía ni ver. A Martín, el otro conductor de mi reemplazo, le trataba con la displicencia bondadosa que se reserva a los bobos o a los pobres, pero a mí me reservaba una inquina agria, como la que merecen los traidores y los judas. Yo era de su clase, y eso no me lo perdonaría nunca. Yo no era uno de esos mendrugos medio analfabetos extraídos de los más desfavorecidos estratos de esta España nuestra que tanto amaba: es decir, para él, yo no era un sirviente. Por eso me exigía que comprendiese que mi deber era acorde con mi cuna. Pero, de alguna forma, se daba cuenta de que me ciscaba en su patria, en su ejército y en su honor amargo de batallas perdidas, y eso lo exasperaba tanto como ver escupir sobre las hostias consagradas. Aunque bien me cuide de decirlo nunca, de sobresalir o de hacerme notar. Sólo que yo no era tan listo como Martín para hacerme el tonto de una forma tan perfecta. El bueno de Martín, con esa cara de pan, sus enormes orejas de soplillo, y ese aire vacuo de no enterarse de nada. Era de algún pueblo desconocido de Cuenca; un buen tipo, para nada tonto, que se pasó la mejor mili que yo haya visto. Lo logró fingiendo una estulticia impermeable a los himnos y las órdenes. Nadie le pedía adhesión a los valores marciales. Con que hiciese su trabajo bastaba. A mí, sin embargo, no sólo me pedían que fuese buen soldado, sino que además querían me creyese la comedia de un honor de cartón piedra. Encendí el maltrecho radiocasete. Sonó Rosendo y su Pan de higo. Intenté escribir una respuesta a mi novia, adecuada a mi estado de ánimo. Pero aquello ahondaba mi soledad. En su última carta no me enviaba las dulces promesas de amor que tanto necesitaba. Por el contrario, me decía con lucidez abrasiva que todas mis hiperbólicas declaraciones de sentimientos apasionados estaban motivadas por mi situación de secuestrado legal y no por un amor verdadero. Sí, claro, por supuesto que vivir encerrado en un frío caserón, rodeado de muros y de tipos con galones dispuestos a joderte, exacerba el sentimiento y que se llegan a decir cosas exageradas. Pero se quiere de una forma muy intensa y estúpida con veintidós años cuando se está en el ejército. Lo atestiguan millones de epístolas de amor enviadas desde los cuarteles, plagadas de faltas ortográficas. Sentado a la vieja mesa, a punto de empapar los folios de amargura, mi reino de camiones todo terreno fue invadido por alguien que me hizo olvidar las tribulaciones de enamorado adolescente. Era Benito, mi primer amigo en la Brigada Paracaidista. Había estado ingresado en el Gómez Ulla un par de semanas. En un análisis de sangre le habían detectado restos de heroína. Cosa bastante frecuente en nuestro cuerpo. En ese caso te planteaban dos opciones: seguir como si nada hubiese pasado pero con un arresto, o licenciarte por inhábil. Él había entrado voluntario, pero ya había quedado suficientemente decepcionado de un régimen tiránico y arbitrario, de tanta mamonada injusta justificada con la sempiterna excusa de que formábamos parte de un cuerpo de élite. Así que, harto de todo, optó por la licencia. El inconveniente era que entonces te hacían pasar por un expediente médico, con el objeto de declararte incapaz para el servicio por trastorno mental. Para cumplir con el trámite te internaban en el hospital militar, en la planta de psiquiatría. Mientras nos fumábamos unos chinos, me relató la inolvidable experiencia vivida. Gran parte de los internos, debido a su extrema demencia, vegetaban permanentemente atados a sus camas. A todos sin excepción los duchaban en grupos con mangueras a presión en unas salas con azulejos blancos hasta el techo, y, por supuesto, también a todos los mantenían narcotizados durante el día entero. Contaba que como en un sueño nebuloso había visto allí a gente aparcada desde hacía años: oficiales, hijos de militares y soldados de reemplazo. Un día entraron sanos en un cuartel, y luego quedaron allí almacenados como trastos inservibles. Igual que en Alguien voló sobre el nido del cuco, aseguraba con un hilo de voz, aguantando todo lo posible el humo envenenado que subía desde el papel de aluminio. Yo sentía su marcha, porque lo quería de veras, pero me alegraba por él. Dieciocho meses de mili se pueden hacer eternos. Supongo que él también estaba harto de aguantarse las lágrimas, de tener que andar con ese fingido aire chulesco, como de vaquero. Harto de las bromas cuarteleras, de las conversaciones estúpidas, de las revistas guarras con las páginas pegadas por el semen reseco, del nocturno murmullo masturbatorio, del espantoso olor del tigre, de los ratones en la taquilla, de las maniobras a cero grados, del toque de diana, del toque de bandera, del toque de oración, del toque de retreta, de formar, de formar y de formar. Benito era de Salamanca, y como yo mismo, un estupendo chaval de buena familia; estudiante en la Universidad Pontificia, con una novia adecuada y una maldita cabeza loca que le había llevado a alistarse en los paracaidistas. A su primer chino le invité yo. Al año de mi licencia nos vimos en su ciudad; yo había ido a un congreso de derecho penal que se celebraba allí; fui con una nueva novia y sin haber vuelto a fumar heroína desde que abandoné el cuartel. Él seguía siendo el mismo tipo fantástico, pero su novia le había dejado, ya no estudiaba, y en su casa le obligaban a seguir un programa de desintoxicación. ** Miquel Silvestre miquelsilvestre@hotmail.com Escritor español (Denia, 1968). Licenciado en derecho. Ha publicado las novelas La dama ciega (Trymar, 2002) y Mariposas en el cuarto oscuro (Barataria, 2003), y el libro de relatos Dinamo Estrellada (Barataria, 2004). === Poemas Ricardo Daniel Piña ======================================= *** Hoy mi poesía no dice metáforas audaces, apenas informa. "...En un libro no hay nada que comprender, pero sí mucho de qué aprovecharse. Nada a interpretar ni a significar, pero mucho a experimentar...". Jazmín (tres meses) siente que hablamos por teléfono con su mamá (mi amiga Ana) sobre fotografía y pintura. Y la dulzura se hace todo cifras. Eso es el florecimiento secreto del amor. Jazmín demanda consideración. Delicadeza. Hablábamos de sobreponernos a las imágenes y a las palabras. Hablábamos de la consigna de la revista: Imagen y poesía. Y la curiosidad ocurría. Nos invadía. Huía gateando. O llegaba de un golpe. Se iba flotando. O nos seguía. Esto es el "recorrido" del significante a través de la historia. (Pensé...) Yo sacaba pensamientos del amor. (¿Podrá pensarse el amor?). El recipiente que contiene a cada manifestación del arte es demasiado delgado. -Tanto como una porcelana china. No es conveniente azucarar los sentimientos. Ni es conveniente hacer aparecer a la sensibilidad de la poesía obsesionada por la imagen faltante. El tiempo es fragmento. Hace brotar y madurar los sentidos. Sólo el tiempo completa. Jazmín y la poesía merecen su debida atención. Son todo dedicación, y en lo posible: recurrente. viernes cinco de diciembre de dos mil tres recinto diega en buenosayres miserable epígrafe de gilles deleuze, "rizoma" a tone skrjanec (eslovenia - 1953) a jimena delfante i.m. a blanca castellón a ana gilligan y a jazmín === *** A esa muerte banal. Hasta prejuiciosa. (El caldo kitsch.) La muerte exacta. Criminal. La muerte itinerario del [dolor. Esa muerte que despierta y siente que se equivoca pero sin embargo sabe que es una extranjera y que su lugar es observar el auge de cada uno de los latidos. Su espacio es el cálculo por el paso permanente de la presión. Esa presión de un ojo que actúa de curioso, de invertebrado, de caótico. Presión del frío ovillado como un ramo de flores dedicado al mismo resplandor. === *** Una vuelta al arte del estereotipo. (O "el caldo kitsch" II.) ¿Por qué deberemos sostener a la belleza enfrentada a su valor utilitario? ¿Qué significan los valores ideales? ¿A qué se deberá la apariencia de las posesiones? ¿Por qué habremos heredado los rituales desgraciados de la burguesía? ¿Por qué esa distancia entre las formas y los manifiestos? martes veintitrés de diciembre de dos mil tres recinto diega en buenosayres miserable a abraham moles (francia) por "el kitsch" a blanca castellón (nicaragua) a jimena delfante i.m. === *** Ingenuidad de la poesía en el siglo XVI. ("El caldo kitsch" III?). Puede pensarse por igual, lo que se vivió y lo que está por vivirse. El siglo XVI fundó la mayoría de América en ciudades-órganos. Fluidos de nutrientes. Fluidos de desperdicios. Corrientes de poder. Corrientes de extracción y esclavitud. ¿Cómo será excederme de mí mismo y abusar de la profundidad de mis dedos? ¿Cómo será la emoción en la materia de mi saliva cayendo por tus muslos? ¿La poesía estará aquí? ¿Habré trabajado lo suficiente para ello? A lo largo de la historia, las industrias de los imperios se nutrieron de las riquezas de las colonias. Irradiaron a cambio, exterminio, pestes, hambre, esclavitud. Un natural sistema de órganos que demanda materiales. Que la poesía siga recostada ingenuamente en su lado bucólico. Y las excavaciones allá adelante serán nudos en la piedra esperando por nuestros cuerpos para completar la escena. martes treinta de diciembre de dos mil tres recinto diega en buenosayres miserable a néstor boscoscuro por "escudos urbanos" a abraham moles (francia) por "el kitsch" a jimena delfante i.m. === *** Sujeto del texto. Sujeto de la cultura. Sujeto de la salvación. Hay un placer que proviene de la cultura. El sujeto del texto es un sujeto abreviado que reproduce la verdad conflictiva de la naturaleza humana. Estructura de la palabra: obligación de proveer a los sentimientos del poder irrumpir en el papel con marcas de tinta. El dolor del recuerdo del sol posado en tu piel, oscurece todo en torno a mí. El poema es signo de mis manos deseando tu biología. Por llevar mucho tiempo compartiendo el cuerpo con la cultura, deambulo por el lenguaje sin tener el menor indicio de salvación. miércoles once de febrero de dos mil cuatro recinto diega en buenosayres miserable a pedro jesús lopez acosta (cuba - 1970) a jimena delfante i.m. a roland barthes por "el placer del texto" 1973 a víctor redondo (buenos aires - 1953) === *** Sujeto del texto. Sujeto de la cultura. Sujeto de la salvación. (Segunda parte.) ¡Inmediato es el placer de la palabra! ¡Rojo, verde, amarillo! Se descompone la música de la tarde en el aire. La potencia de la palabra se puede mostrar desgarrada [y victoriosa. Es un sol oscuro triunfante. Es pensamiento de placer, [de goce. Los hombres conquistamos el terror, el hambre, el [espanto. Y nos suicidamos cuando recuperamos el aliento. ¡Las posesiones! El dolor del recuerdo del sol posado en tu piel, oscurece todo en torno a mí. El poema es el signo de mis manos. Y al hundirnos maravillosamente en ese sueño queremos excedernos de significados. (El país del placer y de las palabras.) Alcanzamos a pensar que es la última tentación, por eso temblamos en el final y para siempre. ¡Oh..! ¡Entiendo la desgracia! ¡La libertad! ¡Entiendo que ninguna necesidad puede miniaturizar este deseo de completud! ¡Entiendo la lástima y el aplauso! Y entiendo que tantas hermosas y frescas palabras se hundirán como barcos en el fin. La oscuridad será una estatua deforme que me recuerde la revelación de la ceguera. miércoles dieciocho de febrero de dos mil cuatro recinto diega en buenosayres miserable a karina macció y romina freschi (zapatos konex) a jimena delfante i.m. a roland barthes por "el placer del texto" 1973 a víctor redondo (buenos aires - 1953) === *** ¿Por qué los fantasmas de la poesía piden salvación en las escalinatas de los templos? I. Por qué seremos animales que interrumpen la calle con los propios corazones ensangrentados de inmovilidad. De olvido. Y el filo de la selva cierra nuestras bocas, nuestros ojos. Y nos pone la mortaja. Y el horizonte se espesa de metáforas. Y enuncia los fermentos de la poesía. Y todo se vuelve amor. En la luz exacta del poema. Y nos conducimos por vez primera al amor. El poema es un pantano de deseos. II. Tanta ciudad envilecida por el motor perenne de la codicia. Por tanto esfuerzo por encadenar cada uno de los frutos económicos. Haremos la estética de una industria que se agusana por el falso esfuerzo. Sus frutos se pudren. Se convierten en desechos. En obscenidad. En violación y asesinato. miércoles siete de enero de dos mil cuatro recinto diega en buenosayres miserable a jimena delfante i.m. === *** ¿Por qué los fantasmas de la poesía piden fórmulas para no equivocarse? Uno. La carne malherida devuelve olores negros. Los cuerpos se hacen invisibles. La selva arde de instinto esperando que los destinos se parezcan a la lluvia. La carroza de los animales se conduce al borde de la selva. Hipnotizados por el metálico vuelo de los insectos, empezaremos a rastrear, a enumerar, a enredarnos con cadáveres. Las víctimas del poema. Dos. Vigilamos lo que podemos perder. Fórmulas de mercadeo. Fórmulas burguesas de propiedad. Fórmulas de placer en el capitalismo. Fórmulas de volver a sentir la belleza de la juventud alimentada de sexo. Las cosas parecen moverse para terminar en el amontonamiento. En la superficie de cada sufrimiento se consigue todo lo que asegura equivocarse para perder el rumbo, o frenar y atascarse, u olvidarse de la piedad y rodar por el mundo en lugar de custodiar las provocaciones. martes trece de enero de dos mil cuatro recinto diega en buenosayres miserable a jimena delfante i.m. ** Ricardo Daniel Piña rdpina@yahoo.com Escritor argentino (Buenos Aires, 1962). Fue delegado sindical al regreso a la democracia (1983). Textos suyos aparecen en la antología de poesía joven argentina Poesía en la fisura (Ediciones Del Dock, 1995), realizada por Daniel Freidemberg. Obtuvo una mención especial en el Concurso de la Dirección de Bibliotecas Municipales (1993) y un primer premio compartido en el Certamen de la Municipalidad de Vilallonga (2001). Ha publicado textos en las revistas Morimbia, Moriana, El escriba de Pilar y en la Revista del Personal del Congreso de la Nación. Ha publicado Provocación de la infancia, Primera Antología Encargada por Washington Cucurto, Sentimiento Bielsa, Guerrero del imperio, Instrumentos y cuerdas, Frágil, La poesya ese synthoma y Debajo animal. Textos suyos han sido publicados también en diversas páginas literarias de Internet. === Piensa mal y acertarás Nina Melero =============================== "Todas las mujeres son putas. Unas te cobran al contado, otras a largo plazo. Pero todas, tarde o temprano, te acaban cobrando. Digo". Y cuánta razón tenía mi padre, que Dios le tenga en su gloria. Cómo chillaba el condenado, cuando mi madre le desconectó aquel Viernes Santo en el hospital de la beneficencia. Si ya lo decía el señor médico, que no estaba muerto del todo. Pero bueno, ya no les importuno más con memorias mías, que, al fin y al cabo, nada tienen que ver con lo que voy a relatarles. Yo por entonces era un chaval, y como todos los chavales, poca o ninguna atención prestaba a los sabios consejos que mi progenitor, el hombre, iba desgranando entre cerveza y cerveza, mientras me acariciaba el pelo y se rascaba aquella barriga tan dura que tenía. Así es que, cuando me llegó el turno, caí de lleno en todas las trampas que me iba encontrando. Panza arriba. Siempre fui una buena persona, y por lo mismo me sigo teniendo; pero es saber popular que nunca a bondad demasiada mucho seso acompaña. Así que allí crecí, en la Corredera Alta de San Pablo, tierno como encía de recién nacido, arrullado entre los secos pechos de mi madre. Un lunes de marzo los días empezaron a deslizárseme demasiado rápido, llevándoseme cachos muy preciados de mí, de los que yo, por aquel entonces, estaba deseando desprenderme. En la fatigosa caminata en busca de pechos más cálidos, tropecé con animales hermosos, con sonrisas desdentadas y perversos duendes en busca de presas incautas. Y yo, que creía poderle contar los pelos a un gato en marcha, me aproveché de la situación todo lo que pude y un pellizco más. Por ahí zumbando con unas y con otras, me lo pasaba de vicio, y encima me hice mis ahorrillos, sacándoles los cuartos de donde no los tenían. Lo cierto es que ahora me doy cuenta de que lo único que pasaba es que me daba un miedo terrible de que alguien me hiciese daño, así que procuraba no instalarme dentro de nadie más tiempo del que marca la sana prudencia. Pero dado que ningún estado de alerta es seguro pasada media noche, y como lo que tiene que suceder, siempre sucede, llegó ese día tan temido y deseado en el que me encontré a mí mismo, cazador cazado, atado y bien atado con una correa demasiado dulce como para que nadie con un mínimo concepto de la suerte y las leyes de probabilidad intentara escabullirse. La chica, que Quiteria la cristianizaron, era una buena moza, limpia y obediente, y virgen, que era lo que a mí me hacía falta. Bien que la quise, y eso que difícil me lo pusieron las malas lenguas, para arriba y para abajo con las intenciones viperinas de las hembras de barrio pobre. Ya ves tú, qué iba a tener yo, que nací ya con una mano delante y otra detrás, que ella quisiese sacarme. Y como para remate, yo siempre tuve un agujero en cada mano, el poco dinero que ella sacaba colocando tarteras de plástico a amas de casa aburridas, se lo tragaban las máquinas tragaperras y demás artefactos diseñados para arruinar economías familiares. Lo nuestro era, como se dice, puro "contigo pan y cebolla", y en láminas muy finas, porque si no, no nos llegaba. ¿Qué me iba a querer sacar la buena mujer, si no teníamos donde caernos muertos? Tuvimos una niña, Quiteria la pusimos también. Mi mujer me daba ánimos, porque decía que si no salíamos adelante por ella, jamás lo haríamos. Así que bien me afané, en mi nuevo trabajo de arrastracajas en Mercamadrid. Volvía a las dos de la tarde, me acostaba, me levantaba a las cuatro de la mañana, arrastraba bultos, volvía otra vez a las dos de la tarde. Y mi hija, que vaga y golfa nos salió, crecía por el día, sin yo poderla ver; de manera que una vez que se levantó a orinar por la noche y coincidimos en el retrete, le metí un buen viaje, creyendo que era mi mujer, y tal sorpresa me llevé cuando se volvió y le vi la cara, que decidí programarme mejor las horas de salida al trabajo, no fuera que me la volviese a encontrar. Mi mujer, que quería enderezarla, me decía siempre que le metiese caña, que lo que necesitaba aquella niña era mano dura. Y mano dura tuvo, con tan mala fortuna que le dio de lleno en un diente y se le cayó rodando por el suelo de la cocina. Yo, como me daba un poco de pena verla, encima de fea, así toda desdentada, le prometí que le pondrían otro, y desgastándome un poco más el espinazo, y sacándole lo que pude a mi madre, le mandé poner un diente de oro, que se viera que era de buena familia, aunque tuviésemos que apretarnos bien el cinto aquel mesecito, que Dios no nos lo vuelva a traer. Vinieron épocas mejores, y la niña se nos despendolaba por momentos. Mi mujer, que me daba mis lentejitas y me acostaba cuando volvía del trabajo, molido como burro viejo, me contaba las andanzas de la niñita, la madre que la trajo. Había que meterla en cintura, y yo, al fin y al cabo, era su padre, aunque dudas sobre ese respecto a ningún hombre nos falten. Mi mujer tenía razón, yo estaba siendo muy blando con aquel pendón desorejado que teníamos por hija. Así que le encajé otro, y otros dos dientes que salieron rodando, toda la boca roja y rota. Cómo lloraba, y qué alaridos daba. Pero bueno, el que hace una hace dos, así que me dispuse a quemar un poco más de llanta en el trabajo, y me las arreglé, como buenamente pude, para comprarle otros dos dientes a juego. Con lo que me sacaron por los dos dientes de oro nos dejaron a dos velas, así que tenía que andar todo el santo día buscando motivos para castigarla sin cenar, que eso que nos ahorrábamos, y además era para amortizar su dentadura. Pero mi hija, que ya tenía la boca que le relumbraba de tanto diente de oro, no se enmendaba ni a la de tres. Y encima mi mujer decía que la guarra aquella, la muy descarada, andábase burlando de su padre, y que se jactaba de que más de un par de amigos míos ya la conocían mejor que yo. No podía dar crédito a lo que cada día me contaba mi mujer, los ojos me lloraban de la rabia, el cinto se me deslizó solo de las presillas al entrar en el cuarto de mi hija. Chillaba, se retorcía, negándolo a voz en cuello, encima, la mentirosa. Le dejé el culo morado, la cara como un ecce-homo; y mucho lo siento, pero a mí cada vez me quedaba menos paciencia y conciencia que me remordiese. Sin embargo, y bien sabe Dios que no fue mi intención, la hebilla del cinturón se me escapó y le fue a dar un latigazo en plena cara, y buena puntería siempre la tuve, así que dos muelas que le salieron volando. La boca de mi pobre hija se había convertido en una caverna sangrante, las encías siempre desgarradas. Mi madre era más agarrada que un chotis, pero a base de ruegos y melaza, aderezados con esos besos secretos míos que tanto le gustaban, sus buenos dineros le saqué, a la urraca, que había estado arañando algunos durillos a la pensión durante los últimos añejos. Me dio pena desplumarla de aquella manera, pero qué se le va a hacer; a ella no le debe quedar ya mucho tiempo por delante, y a mi hija le espera toda una vida desdentada. Nada, nada. Poco a poco, mi niña iba teniendo el hocico que parecía la cueva de Alí-babá, con sus dientes, sus muelitas de oro. Yo no tenía que preocuparme demasiado, porque aunque yo no estuviese al tanto durante el día, de las andanzas de la malnacida aquella, ya me informaba puntualmente mi mujer, que mucho me quería, siempre desviviéndose por traer a la cría al buen camino. Hasta que volví un mediodía, dispuesto a devorar mi plato de lentejas y meterme al sobre, cuando me di cuenta de que la niña estaba en casa. Me extrañó un poco, pero pensé que estaría enferma, así que no le di más importancia. Tenía hambre, estaba cansado. Tiré directo para la cocina, mi mujer no estaba, no debía de haber vuelto todavía de sus reuniones tupperware. Entonces fue cuando los vi. En el fregadero, entre las tazas sucias del desayuno. Mis alicates estaban bajo el grifo abierto de la pila. Cerré el grifo, me rasqué la cabeza. Fui al cuarto de mi hija, a preguntarle que qué demonios pasaba. Estaba acostada, tapada con la colcha. Me acerqué despacio, debía de estar enferma. Le di un golpecito en el hombro. Quiteria... otro golpecito... Quiteria, qué te pasa... dónde está tu madre.... Quiteria, hija... Mi hija se vuelve de pronto, un hilo rojo goteando en la sábana; abre la boca. Del agujero podrido, en carne viva, sólo aciertan a salir medias palabras. La sacudo, no entiendo, no sé lo que está pasando. Hasta que al final, entre sollozos, creo oírla decir: ella, todoz... ze ha ido... todoz me loz arrancó... por favor no me peguez, yo no... Jamás volví a ver a mi mujer, ni a los dorados dientes de mi hija Quiteria, que supongo se pasó el resto de su vida comiendo gachas. Por lo que a mí respecta, no tengo nada más que decir. Ya ve usted, cuánto disgusto en tonto, por no escuchar a mi padre, que Dios lo tenga en su gloria... ** Nina Melero nina.melero@gmx.net Traductora y docente española (Madrid, 1979). Se dedica a la traducción literaria y a la enseñanza del español como lengua extranjera en el Reino Unido. Actualmente realiza trabajos de investigación sobre la traducción de textos artísticos dentro del programa de doctorado de esta especialidad en la Universidad de Salamanca. === Poemas César Mendoza Morales ===================================== *** Sigo en la espera La sangre acartonada en el reloj Ya corre por los vientos. Aquí todo es polvo, El cuerpo, la sangre, los sueños. Ya suena mi nombre en las calles, En la mirada ajena que espera la nota roja. Los cielos reclaman a su hija, El tibio rumor que se baña en las tierras De mi cuerpo agusanado. *** Un 2004 Esta mañana desperté en los escombros de algún lugar desbaratándome en las notas del suicidio matutino, del café de la mañana, de la podrida hora de pensarse vivo; pude más de lo que creí, el caminar bajo el techo de algún salón inhabitado, un almuerzo que detestar; aquí sigo tras la puerta, despedazándome en palabras, llorando mi partida. Zapatos negros acompañándose bajo el eucalipto, las orillas del pan que desayuno, lupita -perfume penetrante- reflejo en la ventana, brazos rotos sobre la espalda, un calendario de cristos heridos bajo el peso del hombre. *** Atado a la realidad Atado a la realidad, evitando mi presente, el futuro suicida cuelga de mi cuello; un octubre gotea de una rama de mi brazo, un pájaro de noche pintado en mi grito se quiebra, estalla en el vacío. La cruz que acaricia mi espalda, los demonios del armario, mi voz de tinta, el abandono, el infierno en su sonrisa, me devora, en el atardecer del olvido, en la espuma del misterio, toda la infancia. Atado al presente, evito lo real, donde los verdugos tejen sus voces y el dolor se hizo ternura; el insomnio ya no duerme a mi lado, la banqueta de mi casa y toda la maraña del ayer se pudren de silencio. El presente evita mi realidad, el pensamiento me aturde, las flores y sus tallos vertebrales, las fronteras, la sangre de mi silencio, mi cuerpo desnudo, la sensación de hambre, las palabras no escritas, los grados centígrados, los tejidos de mi ropa, los huesos del espejo, todo, me ata a la realidad. ** César Mendoza Morales pecadourbano@hotmail.com Escritor mexicano nacido en Chihuahua (1984). Estudia Ciencias de la Comunicación en la Universidad Regional del Norte. Ha publicado una plaquette poética y textos suyos han aparecido en la revista Arenas Blancas, de Nuevo México. === Los ausentes Rocío Uchofen ======================================= Llegamos al atardecer. Estábamos cansados. Habían sido dos horas de viaje desde Nueva Jersey. El vecindario al que arribamos, típicamente suburbano, se veía silencioso, y sólo los graznidos asustados de los cuervos nos dieron la bienvenida. Varios tonos azul oscuro manchaban el cielo. Salí del auto y observé la casa. No me gustó. Era vieja, estilo victoriano; se me antojó marchita, triste, desigual. Ethan sacó las llaves y entró. Lo seguí con desencanto. Por dentro reinaba un olor a antigüedad que hasta me hizo toser. Tuve que salir, había empezado a lagrimear por la alergia al polvo. Supe que nos esperaba mucho trabajo, eso me desanimó. Pero, como decía Ethan, al menos era un sitio decente donde dormir. Esa noche barrimos el piso y dispusimos un sitio para pernoctar en la sala. No pudimos subir al segundo nivel porque los focos parecían quemados, pues no se encendían al mover el interruptor y yo moría de miedo, entonces Ethan sacó nuestras viejas bolsas de dormir del auto y nos acomodamos. Dolly nos había contado sólo la mitad de lo que le faltaba a la casa, yo no me sentía molesta con ella, puesto que a fin de cuentas nos estaba haciendo un favor al dejarnos vivir allí por la temporada, sin embargo, tampoco estaba feliz. Ethan sentía lo contrario. Estaba entusiasmado por todos los arreglos que había que hacer, no dejó de hablar hasta que se quedó dormido, y como yo prefería escuchar su voz a los quejidos de la casa, lo dejé por esa noche. El sueño me vino muy tarde, creo que mientras aguzaba mi oído a unas finas pisadas que, preferí pensar, eran ratones. Al día siguiente me despertaron los graznidos de los cuervos. Me levanté, Ethan ya había tomado una ducha y estaba concentrado en arreglar la avería de la luz eléctrica del segundo nivel. Me dijo que el baño de la habitación mayor estaba limpio. Subí. Había dos grandes ventanas que daban al jardín interior, desde mi posición se podía vislumbrar un árbol inmenso que cortaba con su silueta la luz del sol mañanero. El cuarto estaba completamente vacío salvo por esquirlas de vidrio que se me antojaron pedazos de espejo; caminé alrededor, me llamaron la atención los estampados en las paredes, que asemejaban flores o serpientes en un delicado azul. El baño debió haber sido una obra de arte, Ethan había intentado acondicionarlo en pocas horas. Era totalmente blanco, se podía vislumbrar tras los restos de polvo que resistieron la limpieza y la tímida corrosión de los caños cuya pátina dorada se podía vislumbrar con un poco de imaginación. Así empezamos a vivir allí, a mediados del verano. No hicimos mucha amistad con los vecinos, eran pocos porque las casas eran inmensas en esa calle y había una media de tres por bloque. Además, muchos pensaban que la casa seguía abandonada. La única persona que tuvo a bien darnos la bienvenida fue Hank, el vecino de la propiedad que estaba a la derecha. Él había conocido a los abuelos de Dolly y se había enterado de los planes de ella para la casa. Estaba feliz porque sabía muy bien que ella había rechazado una oferta millonaria para usar el terreno de la casona en un plan de construcción de cuatro pequeñas casas estilo townhouse, de las que son idénticas y están pegadas una a la otra como niños siameses, algo que no era del agrado de nadie en el vecindario, que a toda costa defendía su clásica configuración. Si no lo hacemos, esto también se va a tugurizar, dijo, aludiendo a los nuevos proyectos que se construían al otro lado de la avenida, no tan lejos de nuestra calle. Hank fue muy amable, incluso habló de contratar a Ethan en un futuro, ya que Dolly había hablado muy bien de su trabajo como ebanista y restaurador. Al mes de nuestra llegada, la casa empezó a adquirir un aspecto más decente. Ethan se había dedicado sobre todo a los pisos y los adornos de la gran escalera. Dijo que, con paciencia, aquel salón iba a quedar grandioso y Dolly lo adoraría. Yo seguía escuchando los ruidos en las noches, y temblaba los fines de semana cuando a Ethan se le daba por irse al centro de la ciudad, a tomarse un par de cervezas en la taberna, para no perder la costumbre. Muchas veces le rogué me dejara acompañarlo, pero él era muy terco y decía que los dos necesitábamos esos escapes suyos para vivir en paz. Él se iba a las 8 y no regresaba hasta las 11:30, no era mucho tiempo, pero el necesario para vivir un infierno. No subía a las habitaciones, porque tenía miedo de las sombras que proyectaba el gran árbol a la distancia; no entraba a la gran cocina porque estaba segura de que había ratones o algo peor aun que me espantaba el sólo pensarlo; entonces me quedaba en la antesala y encendía las luces, mientras cogía una de mis revistas para leer. Muchas veces empezaba a caer rendida de cansancio sobre el sillón en el que me sentaba, sin embargo no lograba conciliar el sueño, puesto que tenía la impresión terrorífica de que alguien me miraba mientras bajaba desde las habitaciones para atraparme, y la alfombra envejecida de los escalones silenciaba los pasos de mi observador. En esos momentos hasta podía escuchar un tintineo difuso en el silencio sepulcral de las noches en esa calle, y mi imaginación jugueteaba hasta hacerme sentir roces, respiraciones, crujidos extraños. Pero, aunque siempre tuve unas ganas locas por echarme a correr y nunca regresar a la casa, me contenía hasta el máximo, porque sabía muy bien que no tenía hacia dónde ir. Las mañanas no eran tan abrumadoras salvo por el sonido detestable de los cuervos. Ellos estaban siempre allí, a toda hora; cuando cocinaba, cuando ayudaba a Ethan con alguna cosa que estuviera haciendo en la reparación, cuando me iba a recostar en los jardines a descansar. Eran la equivalencia a los vecinos entrometidos que no teníamos. Nos acosaban con sus picos largos, muchas veces los encontré husmeando en alguna cornisa de las ventanas, eran tremendamente audaces y dueños absolutos del árbol inmenso del jardín. Los pajarracos molestaban, pero al menos me hacían compañía. También había ardillas y mapaches; las primeras eran esquivas y apenas se le podía vislumbrar entre la hierba; los segundos aparecían al atardecer, a merodear por los tachos de basura, eran unos animales hermosos y astutos, pero yo no quería saber nada con ellos, porque sabía que eran portadores de rabia. Ethan, mientras tanto, continuaba con la refacción, cada día me admiraba más su trabajo, no es que antes no lo hubiera visto hacerlo, pero esta vez era distinto, sobre todo porque significaba una prueba de que, a pesar de su absurda caída en las drogas, la rehabilitación era un hecho y él había recuperado su vida nuevamente; además, era la primera vez que convivíamos en una de las casonas que él restauraba, esto, aunque me doliera admitirlo, gracias a Dolly quien siempre confió en él. Después de perder nuestro apartamento por falta de pagos y la declaratoria en bancarrota a la que tuvimos que ampararnos, por ser la única salida al estado calamitoso en el que el vicio de Ethan nos arrastró; nos vimos obligados a parar de sitio en sitio, primero donde mi familia, quienes sólo nos aguantaban por escasos meses o semanas; lo que yo ganaba en la lavandería era muy poco y apenas alcanzaba para ayudarlos con la renta o comprar víveres. Cuando ninguno de ellos nos quiso dar posada, empezamos con los amigos, Ethan daba muestras de rehabilitación, pero a ellos les molestaba sus escapadas a las cantinas, cada noche; si bien él nunca llegaba mareado, o les había hecho una de esas escenas tristes con las que los borrachos pierden amistades para siempre, era seguro que ese comportamiento irregular daba mucho que desear y llenaba de inseguridad a nuestros anfitriones. Además estaba el hecho de que Ethan había perdido su renombre como ebanista serio, y la gente que lo contrataba como restaurador ya no quería saber nada más con él. A veces sólo le ofrecían trabajos de albañilería que él despreciaba y lo hundía en el mal humor. Hasta que apareció Dolly. Al inicio sospeché, ella lo vino a buscar una mañana a la casa de una amiga mía, quien nos había acogido por la semana; la tal Dolly era una mujer un poco subida de peso, con el cabello rubio recogido en un moño increíble que acababa en forma de roseta sobre su cabeza. Ethan no estaba porque había conseguido un empleo temporal en una construcción, yo la recibí; me contó, sin mucha vergüenza, que había conocido a mi marido hacía dos noches en una barra, que habían conversado y él le había contado acerca de su profesión. Ella, por casualidad, conocía algunos de las casonas locales que él había restaurado hace años, le gustaba mucho el trabajo y por eso, luego de pensarlo y consultarlo con su asesor, había tenido una idea interesante, pero necesitaba hablar con Ethan, pues eran cosas de negocios que sólo podría tratar con él. Eso me molestó un poco, porque creí sentir cierta desfachatez en lo que contaba y también, una pizca de desprecio hacia mi persona, en la mirada inclemente que sus ojos azules le daban a mi cara famélica y cansada, o a mi delantal sucio (había estado cocinando para mi amiga, como una forma de pagarle el hospedaje), incluso, a mis manos medio hinchadas por el calor. Cuando, en la noche, le conté a Ethan acerca de la visita de Dolly, él sonrió y salió de inmediato, no regresó hasta muy tarde en la madrugada (algo que molestó un poco a mi amiga la dueña de la casa y aceleró el fin de nuestra estadía allí), tenía una sonrisa con sabor a cerveza en los labios. Me dijo "Tengo trabajo, querida" y luego se echó a dormir. A la mañana siguiente me enteré de todo. Dolly había heredado una casona de sus abuelos paternos, un sitio añorable para ella, en un condado de Nueva York, llamado Staten Island, un sitio interesante, tranquilo, donde la casa era un punto histórico no oficial y, hasta tenía nombre: "Hollandöllern Haus", un edificio con sabor a historia de, si bien no los primeros habitantes de la isla, pero de una familia respetable de finales del siglo XIX. Dolly quería hacer de la casona un museo donde exhibir, no solamente las bellezas arquitectónicas de la casa, sino también una serie de artefactos y curiosidades que su familia acumuló con el correr de los años, entre ellas la famosa vajilla utilitaria de la depresión, los trajes de su bisabuela, la belleza de los "quilt" cosidos a mano y diseñados por las delicadas manos de las mujeres de su apellido, durante años de asimilación a una cultura que ahora los abarcaba y los hacía parte del tesoro histórico local, de una isla que empezó su vida en sociedad a partir de la llegada de inmigrantes europeos. Ethan, cuya experiencia con casas estilo victoriano era inigualable, estaba de lo más animado. Yo no sabía qué decir, me alegraba la idea del trabajo, pero sentía que lo perdía. Yo había seguido junto a él, a pesar de todo por lo que habíamos pasado, porque lo amaba sinceramente e intuía que necesitándome como apoyo ante tanta adversidad, me haría irreemplazable en su vida. Pero aparecía entonces aquella Dolly, con su elegancia y con un movimiento de sus manos, mi Ethan ya tenía un trabajo que no lo avergonzaba y una salida a tanta depresión. En realidad, esperaba que él me dijera cuáles eran los planes para nosotros, puesto que en ese momento estábamos en Jersey City, sentados en el mirador que da a la isla de Manhattan, con nuestras cuatro bolsas negras llenas de ropa, zapatos y una que otra cosa personal, esperaba que me dijera: "Querida, supongo que irás conmigo a Staten Island". Pero no lo dijo. Cuando me enteré que Ethan y Dolly habían decidido que él viviría en la casa, durante el tiempo que durara la restauración, sentí que se me acababa el mundo. No me había mencionado en ningún momento, ¿cuál era su plan para mí? Yo que lo había acompañado en las buenas y las malas, ahora me veía amarrada a una bolsa de plástico con mi vida adentro, como una pordiosera en el parque, escuchando a mi marido de años relatar su vida futura en un proyecto, pero sin tomarme en cuenta. Sin embargo me quedé callada y lo escuché, mientras la brisa que venía del río nos revolvía los cabellos, y los turistas que merodeaban por allí, en busca de una foto del recuerdo, nos lanzaban miradas de conmiseración. Nosotros los "sin casa", que dábamos mal aspecto a la ciudad. Aquella noche dormimos en un hotelucho plagado de cucarachas y ratones. Dolly le había adelantado un dinero a Ethan y esto era lo más decente que podía conseguir, sobre todo si teníamos en cuenta que necesitaba comprar un auto, puesto que era necesario para el transporte en Staten Island, y herramientas de su profesión, ya que en los años en los que lo atrapó la droga, las perdió todas, al venderlas por unos cuántos dólares para satisfacer su adicción. Fue entonces cuando él me preguntó cuáles eran mis planes, yo me quedé callada y sólo atiné a llorar, "pensé que siempre íbamos a estar juntos", le dije. Él pareció no escucharme, mientras murmuró que tal vez eran tiempos difíciles y yo debería decidir, tal vez necesitábamos pensar bien en lo que había sido nuestra vida juntos; yo lloré más y le pedí que no me dejara, que me llevara con él, porque sinceramente, no tenía a dónde ir. Creo que lo convencí. Esa noche no dijo nada, pero a la mañana siguiente murmuró casi entre dientes que iba a buscar un auto de segunda mano y yo debía ordenar nuestras pertenencias, porque en dos días nos mudábamos a Nueva York. El aleteo de los pájaros me saca de los recuerdos. Ethan martilla incesantemente en el piso superior. Hemos tenido que instalar mallas metálicas en los ventanales, porque la casa había perdido todas las que tenía y ahora es necesario, hay un padecimiento que se llama "el virus del Nilo" puede llegar a ser mortal, y la están transmitiendo los mosquitos. Todo el condado de Nueva York está en alerta, lo escuché por la radio, sobre todo aquí, en esta isla, en donde ya hay varios casos de personas y animales infectados. El alcalde de la ciudad ha ordenado una fumigación. Los residentes, por nuestra parte, debemos usar repelentes y tratar de cerrar las ventanas al atardecer (algo casi imposible en nuestro caso, puesto que el calor del verano es insoportable, y no tenemos siquiera un ventilador). Hoy noche fumigarán, va a pasar un coche rociador por las calles, el líquido es inofensivo para los humanos, han dicho, sin embargo Hank ha pasado por la casa a contarnos que ayer hubo una manifestación en el city hall, mucha gente protestó porque no creen que el insecticida sea inofensivo, y el medio ambiente está en peligro también. Alguien tiene que sacar la cara por los animales que absorberán el rocío de químicos, nos dijo, su cara tenía cierto tono de preocupación, cierta tristeza. Ya casi no vemos ardillas en el jardín, las tardes son silenciosas y los graznidos de los cuervos en el gran árbol son apenas imperceptibles. Ethan dice que, en un par de meses más, el trabajo estará casi listo. Han pasado casi cuatro semanas y, a pesar de las fumigaciones, siguen apareciendo casos de infección. Ahora hay pocas aves, dicen que ellas son las primeras víctimas, no se sabe si del virus o de la fumigación. La foto de Ethan salió en el periódico local hace unos días, él está entusiasmado, alabaron su trabajo en "Hollandöllern Haus", en ningún momento mencionaron su pasado de adicción, más bien alabaron la calidad de su restauración y compararon el aspecto que está tomando la casa bajo sus manos artísticas, con una foto de archivo en la que se ve a la casona en su apogeo. Luego de eso, ha llegado gente importante a conversar con él. Lo veo más animado que nunca, e incluso piensa en que deberíamos pensar en la posibilidad de empezar una vida aquí, tal vez en la zona más urbana donde la renta es económica y yo pueda conseguir algo qué hacer. Yo estoy de acuerdo e imagino nuestra vida, mientras paseo por el jardín para recoger cuerpecillos inertes de gorriones cuyas patitas constreñidas parecen ramas secas rodeadas de mosquitos. Los días pasan, hay noches en que Ethan ya no tiene ganas de pasearse por la barra de un bar y se queda a mi lado, yo ya no le tengo más miedo a la casa, ha renacido y es como si sus sombras se ocultaran bajo el nuevo barniz de renovación que está tomando. Las habitaciones se ven hermosas, hermosísimas con los detalles interiores que siempre tuvieron. Ahora el trabajo es en los pisos, han llegado dos personas más que trabajan sólo por las mañanas y siguen las direcciones de Ethan acerca de la sustitución de placas de madera. Según el álbum de fotos que tenemos, el revoque exterior de la casa cada vez se parece más al original. En un mes dará por terminada esa parte, tal vez tengamos que empezar a buscar un sitio a dónde ir puesto que ya el interior estará listo y empezará la parte de decoración, algo que necesita espacio y no será un trabajo exclusivo de Ethan, sino de otro especialista en la materia. No es un gran problema, puesto que ya le han encomendado la restauración del hall central del ayuntamiento y también está en conversaciones para trabajar a medio tiempo en la casa museo más importante de la isla. Me va a dar pena dejar esta casa, lo reconozco, me adecué a ella a fin de cuentas. El verano se ha ido también y con él desaparecen poco a poco los miedos al virus del Nilo, las protestas en el City Hall cambiaron de tema, se centran ahora en la reconstrucción de la zona cero de Manhattan. Los mapaches han desaparecido de los tachos de basura; Hank, con una cara de preocupación ambiental, dice que la otra vez encontró dos de esos animales muertos en el campo de golf, se extraña el sonido natural de trinos y graznidos al salir el sol. *** Las hojas de los árboles toman el color amarillo del otoño y caen sin cuidado sobre el jardín, se amontonan, no hay pisadas pequeñas que las hagan crujir bajo sus patitas. Se me antoja triste el panorama, pero prefiero no pensar. Hay tantos parques y jardines en esta isla, tanto verdor, tal vez pronto regresen los pájaros. *** Hoy vamos a mudarnos. Hemos conseguido un apartamento en una zona distinta, pero dentro de la isla, un sitio donde los jardines son pequeños y el espacio para vivir es diminuto, pero al menos es nuestro y no encierra tanta oscuridad. Amontonamos nuestras pertenencias en la cajuela del carro. La luz del día agoniza lentamente. El cielo crepuscular se ve vacío. Recuerdo la tarde en la que arribamos a este lugar, entonces me doy cuenta de que hay otros grandes ausentes esta vez, los cuervos; ellos también han desaparecido, hará tiempo que ya no se les ve, pero no me había dado cuenta, sus graznidos sin gracia habían sido mi compañía, hoy no están para decirme adiós. Hank sale a la puerta de su casa para despedirse. El auto avanza. A veces creo divisar una que otra mancha oscura, un bulto de plumas negras inmóvil a un lado de la pista, la velocidad me impide verlo bien. Me pregunto si son los cuervos. No sé qué responderme y miro al cielo. ** Rocío Uchofen hamlet242001@yahoo.com Narradora y poeta peruana (Lima, 1972). Estudió lingüística y literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Dictó talleres de creación literaria para la Asociación Cultural Libro Abierto. En 1991 participó del Segundo Encuentro de Narradores Jóvenes. Sus cuentos y poemas han sido publicados en antologías y revistas de América y Europa. Se ha dedicado a la docencia en el área de lenguaje, literatura y razonamiento verbal. Actualmente radica en Nueva York, desde donde dirige el sitio Híbrido Literario y un taller virtual dedicado al cuento corto. Ha publicado el poemario Liturgias clandestinas (El Taller del Poeta Fernando Luis Pérez Poza, 2004) y el libro de relatos Odalia y otros sin esquina (The Latino Press, 2004). === Siquiera un día Raúl Márquez ===================================== (Nota del editor: los textos que presentamos a continuación forman parte del poemario inédito Siquiera un día, del escritor venezolano Raúl Márquez, una de las firmas del colectivo editorial Nadie nos Edita, del estado Táchira. Márquez fue uno de nuestros atentos anfitriones cuando asistimos al Encuentro Colombo-Venezolano de Escritores, en San Cristóbal, en 2003). *** He perdido el raciocinio He descartado en un abrir y cerrar de puertas las arduas tautologías los procesos socráticos de una intelectualidad un tanto barroca y abstrusa He devenido progresivamente en una especie de inmaterialidad de signo callejero y torpe Soy un talante sin sorpresas un arquetipo etéreo provisto de calle y orgasmo Una sustancia bioquímica cualquiera con tendencia a la poemancia al extravío *** Espejo Desde entonces tu imagen se llamará olvido y que no importe la noticia del adiós *** Brindis La inestabilidad me brinda la copa rota del hastío: pájaros de muerte surcan un cielo resquebrajado por la lluvia *** Nostalgia Después de todo no habrá tiempo ni espacio A trasluz divisaremos una ciudad adormecida en los confines de la lluvia. *** Nubes Hay columnas que el tiempo no ha derribado Piedras en cuyo interior palpitan vocales o relámpagos Rostros asiduos de preguntas bajo estaciones que el mar aún desconoce. *** Después de la lluvia Tal vez algún día la lluvia se parezca a ti. Tal vez una noche fortuita de marzo bajo la ira y el relampagueo del mundo logremos encontrarnos Como cuando descalzos y sumisos comprendíamos la vida detrás de los insomnios. *** Certeza Tal vez sea lo mejor y el tiempo nos dé tarde o temprano un poco de consuelo. *** Siquiera un día Siquiera un día un día no más y la muerte será vencida con un golpe de suerte. *** Botella vacía Una botella vacía atesora en el fondo de su diafanidad un beso del aire *** Encuentro Las estrellas dispusieron el encuentro: Nos dedicaron la glacial frescura De una noche común y corriente, Y la bulla y la gente tropezando con las piedras, Y unas cuantas sombras, Y la imagen de tu cuerpo Transfigurada por el sueño Y tu voz a regañadientes como nacida desde lejos, Y unas cuantas botellas vacías, Y rastros de carmín y sobresalto sobre la camisa Y unas cuantas ráfagas de lluvia más allá de las nubes Y tu pulgar derecho apto para colmar toda la noche Y la exacta curva de tu vientre Y la corteza de tu piel incesante como rotación o latido Y la languidez de tu mirar lejano Y la lejana melancolía sin fondo ni pena Y tu sonrisa desesperante y clara como el día Y el verano de tu pubis tan ajeno y tan tibio Y tu rostro en claro-oscuro Y tus maneras, tus gestos, Y, en fin, Todo aquello que somos o podemos llegar a ser, Y lo que va apagándose inexorablemente lejos de nosotros Como estas palabras tardías O este día que se extingue como todos los días. *** Intemperie La docilidad agrieta los poros que en la superficie moran con la mirada cegada abatida de intemperie *** Abismo De tanto buscar y no encontrar se va desdibujando la comisura de los labios la mirada pierde color y sobresalto Inmaterializándose sutil En su borde más profundo *** Ofrenda Y te ofrendaré un camino de luces y perfumes agrestes y tu posesión será un mar silencioso poblado de botellas vacías. ** Raúl Márquez radamarca@yahoo.es Escritor venezolano (Caracas, 1974). Reside en El Piñal, Táchira, desde la infancia. Trabaja actualmente en la tesis de grado para el título en educación por la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (Maracaibo, Zulia), y ejerce como docente en la Unidad Educativa Fe y Alegría "Rubén Darío Mora", de Naranjales. En 2000 participó en el "Taller de Poesía Venezolana" dictado por el poeta Ernesto Román Orozco y ese mismo año obtuvo el primer premio de poesía en el Concurso Nacional de Literatura de Fe y Alegría. Ha publicado los poemarios Lírica ofrenda (Fe y Alegría, Caracas, 2001) y Reverso de reloj (Nadie nos Edita Editores, San Cristóbal, 2002). Además textos suyos aparecieron en la antología Los dragones de papel (Nadie nos Edita Editores-Conac, San Cristóbal, 2004). === Cuatro relatos Róger Vilar ======================================= *** Los mermas Aunque inundan el bosque, nadie ha podido hacer una descripción fidedigna de los mermas. Los niños hojean libros de zoología en busca de sus formas y de sus hábitos, pero los diagramas los conducen al lobo, pues en su primera etapa un merma tiene el cuerpo de este animal. ¿Cómo identificar en una manada al merma? Un explorador armenio asegura que se debe detectar al macho o hembra más silencioso, al que suele apartarse de la manada, oler las piedras, el musgo, aullar cuando ninguno aúlla. Y es que el merma no se siente bien en ninguna compañía, la ansiedad lo devora y acaba abandonando la manada. Se interna entre las sombras, deja de cazar, duerme muchas horas, semanas enteras. Todo su cuerpo empieza a correr hacia un punto impreciso, no material, que supuestamente se encuentra en su pecho. El pelo se hunde en la piel, los colmillos en la encía. Luego se queda en carne viva, y es posible ver el movimiento de sus pulmones y el latido del corazón. Durante las primeras heladas los órganos fluyen hacia el punto espiritual en el pecho del merma. Si alguien lo encuentra en esos momentos podría apreciar cómo los riñones adoptan la forma de un río y los intestinos parecen cataratas. Cada hueso se vuelve un silbido del viento. Nada queda ya del lobo, el merma ha alcanzado su plenitud. Sale de la madriguera y aúlla junto a nosotros, nos muerde el cuello, nos lame la superficie del corazón, pero nada vemos pues el espíritu sopla donde quiere y su llegada es impredecible. *** Parefagia El periodista estaba a la caza de una historia descabellada. Le trajeron una muchacha de belleza indígena. Tenía dieciséis años, leía a Chesterton, amaba las Crónicas vampíricas y su familia la había condenado al ostracismo en aquel manicomio. Él imaginó su artículo en primera plana, pero la hermosura de la loca le provocó una erección. Le tocó las manos, eran muy suaves. "Me pico con una aguja", dijo ella. Levantó un poco las mangas y se vieron las cicatrices. Su antiguo novio también se sajaba. "¿Y se beben la sangre uno al otro?", preguntó el reportero, quien ya pensaba estar a punto de grabar la frase que lo consagraría como confesor de vampiros. "No, yo misma me bebo mi sangre para recuperar a mi familia. Tengo la sangre de todos. Yo estoy segura que el día en que me quede sin una gota de sangre los habré recuperado uno a uno". El periodista, desconcertado, iba a preguntar a qué sabía la sangre, pero se dio cuenta de que era una pregunta tonta. Ella lo arrastró hacia el interior de un baño. Cuando empezó a desnudarla vio que algunas partes de los brazos eran sólo piel cicatrizada sobre los huesos. El seno izquierdo estaba totalmente rebanado. Retrocedió con susto. Intentó abrir la puerta, pero la cerradura se había trabado. Miró a la loca. Tenía un muslo carcomido y el otro de una belleza de la que sólo pueden hablar las palabras pronunciadas durante un sueño y que luego se olvidan. "¿Por qué te comiste tu seno? Seguro era bellísimo". "Es que ahí estaba mi madre. La eché a mi estómago". Intentó convencerla de que no devorara su otra mama, pero ella lo silenció. "No he podido arrancarme los ojos, ahí está el día en que mi padre jugó conmigo junto a un arroyo. Usted me los arrancará a mordidas y luego me los echará en la boca. Iba a negarse, pero la loca lo arrinconó y le introdujo una larga aguja en el pecho. "Dos o tres centímetros más y le llega al corazón". Entonces él empezó a devorarle las pupilas negras. La sangre caía a borbotones, mojó los labios de Paola, eran un maquillaje espectral. El periodista no pudo evitar besarla. Ella succionó de la lengua de él los pedazos de ojos y empujó la aguja hasta matarlo. Volvió sola y ciega a su dormitorio. Durante las inspecciones forenses el director del periódico encontró la grabadora, escuchó la historia, y la publicó en primera plana. *** Gucumatz Sé que el cielo está vacío. Sé que no existe nadie que pueda articular la palabra cielo ni concebir su vacuidad. La palabra es un don de los hombres, no de los dioses. Por tanto, haber constatado esta ausencia de astros y galaxias es una designación que en mí no tiene razón de ser. Las palabras engendran el tiempo, ponen en marcha mi ocaso, pues un dios bajo los siglos es como un pez en el desierto, la piel se le calcina en el decursar de la arena mientras se añora aquel momento antiguo en que todo estaba en suspenso. Cuando sólo existía un cielo infinito sobre un mar infinito. Sus aguas son frías, y a veces el esplendor de unas plumas interrumpen su quietud. Las plumas se agitan, sus colores llamativos atraen al dios que se cobija bajo ellas y comienza a soñar las sílabas, los nombres, las oraciones... Yo fui ese dios. En mi pesadilla suicida pronuncié la palabra luz, la palabra sol, la palabra luna, y los días comenzaron a rodar. Hubiera podido sustraerme a ese ensueño, hubiera podido huir a grutas donde la luz del astro no fuese más que una quimera. Pero era hechizante, y tras las primeras formas intuí otras más siniestras aun. La insondable serpiente sobre la que los guerreros levantaron Chichén Itzá. La partícula de infinitud que enmascara al Coodz Poop. Y cuando ya no me quedó ninguna historia que urdir, ningún milenio por configurar, mis últimos sueños se diseminaron en la selva interminable. Ahora el cedro y el roble con sus raíces me sumergen en el silencio de la tierra. No oigo a las hormigas correr en sus cuevas ni al agua circular en el subsuelo. Ignoro si los minerales siguen intercambiando moléculas. El tiempo que yo mismo inventé me ha convertido en su víctima. Ya nadie me necesita. *** El oscuro pájaro del placer Escucho que la cama de mi madre cruje. Parece que se levanta. Un pájaro negro traspasa la puerta de mi cuarto. Sólo puedo verle la parte inferior de las patas, tiene las uñas destrozadas, partidas en el nacimiento, sangran. Sobre la cabecera de mi cama empieza a perder altura, ya viene de caída. Aparto rápido la cara y cierro los ojos. El cuerpo se precipita sobre las almohadas, oigo cómo sufre tratando de incorporarse sobre sus patas, pero a juzgar por el sonido siempre cae de lado. Ya no se esfuerza más, quizás se dio por vencido. No quiero ver, el corazón me palpita y mis manos aferran la sábana, en lugar de plumas palpo unos dedos suaves entre los pliegues, los tomo, abro los ojos, es una muchacha bellísima, su rostro es exacto al de una fotografía de mi madre cuando tenía quince años: un contraste delirante entre la blancura de la piel y los cabellos negrísimos, peinados al estilo de María Félix en La diosa arrodillada. Empiezo a bajar la sábana, aparecen las bases de los senos. Grandes, duros, redondos. La mano me tiembla. Ella levanta las cejas en una expresión de: "¿no es esto acaso lo que quieres?". Asiento. Pone uno de sus pezones en mi boca. Empiezo a succionar, se hace más grande y duro, mana de él una leche dulce y tibia. Jugueteo, le paso la lengua. Esto la excita. Se frota entre los muslos. Grita y grita de placer. Aumenta la leche en mi boca, ya es demasiada, se sale, empapa la sabana, sigue subiendo alrededor de mi cuerpo. Estoy como en una alberca tibia. Quito mis labios de su pezón y beso su boca. Una y otra vez nos acariciamos con las lenguas. El nivel de la leche baja y sólo quedan las sábanas mojadas. "Me voy, tengo que reponerme", dice. Se levanta, abre la puerta de mi cuarto y escuchó el vuelo de un pájaro que se dirige hacia el cuarto de mi madre. ** Róger Vilar fernands47@hotmail.com Escritor cubano (Holguín, 1968). Reside en México. Licenciado en educación artística por el Instituto Superior Pedagógico E. J. Varona (La Habana). Tiene además un diplomado en creación literaria por la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México. Ha publicado los libros de cuentos Corceles en la pradera (Holguín, 1986) y Aguas de la noche (Holguín, 1987), ambos editados por el Ministerio de Cultura de Cuba, y La era del dragón (Edamex, 1998). Cuentos suyos aparecen en las antologías Los últimos serán los primeros (1993) y Anuario de narrativa 1994 (1994), ambas de la Editorial Letras Cubanas. Ha publicado material ensayístico en revistas y medios mexicanos. En 2004 fue finalista del premio internacional de cuento "Almafuerte", convocado por la editorial argentina Bellvigraf, con "Asterius", por lo que este cuento apareció en la antología Escritores hispanoamericanos en el mundo. En México ha trabajado como reportero, guionista y asesor de producción y ha ocupado cargos gerenciales en medios de comunicación. === Poemas Luis Raúl Calvo =========================================== *** 88 Buenos Aires El telón levanta sus ventanas de odaliscas. Es una noche más en un Buenos Aires vulnerado por fantasmas que inoculan sus estigmas, pero un zumbido de música herida invade las capas más feroces de la jungla. Detrás de la persiana un verde ocre huele a miseria escondida y la ciudad duerme hasta llagarse de inercia por claveles nacidos a destiempo. *** Regreso Los muertos regresan de vacaciones desparramando su alma en un florero. En esas aguas vírgenes de odio escurren el hastío. Los muertos regresan del exilio a reclamar por exiguas pertenencias adquiridas a dialogar con la piel dolida por su ausencia germen hacedor del olvido. Acaso ignoren que el dolor lleva un disfraz de fiesta en las mejillas. *** El grito Hemos visto noches de miradas eternas. Los crucifijos esperan el reencuentro con sus dioses. Mañana es posible. Las ciénagas han muerto de frío a la intemperie. Ahora, tus ojos no vacilan en el llano. Las comadres enlutecen de rubor cuando el grito quiebra nuestros huesos. Respirar en la brasa es comenzar de nuevo la vigilia del beso demorado. *** Transmutación No aquietaremos la pasión en las aguas frutales ni en los versos triangulares de César Vallejo. Nos han arrastrado a un extremo vulnerable, a la / sospecha. El cebo destroza las vísceras del poema pero el centro teje y teje la cordura aunque las locas del diluvio se aseen en verano. *** Los amantes Dicha y ocaso, gravidez de los rituales. Línea oblicua del amor en las maletas del viajero. Los perros ladran su tormento en las trenzas de la /dama. Hueco de rencor, antiguos maleficios. ¿Quién ha robado los bastones del ciego buscando luz en las tinieblas? Nadie separa nuestros cuerpos de la tierra pero ellos, los amantes, no esperan el orgasmo para saciar su sed de cruzas elegidas. *** Vigilia Juliana espía desde la cornisa con sus ojos de rastrillo y la sopa de invierno. El latido de una hija nos contiene en el andamio. *** La Grotesca La Grotesca sufre en las piedras de cianuro. Arrojadas al fuego, abatidas por la furia de cerebros desahuciados son el polvo de la bruma. La mansedumbre abraza los cabellos del ángel besa sus alas de ciruela y se recuesta en las costillas del demonio. De tanto en tanto nos vemos como somos desplazando el filo del cuchillo en la crueldad de la madrastra. *** La estrechez del mundo En el límite de todo, tú adorada mía ahora que la sal del hierro no corroe los ligamentos del esperma, vienes a mí blanca, etérea, elevando tus ojos rojizos por las gargantas del océano. Condenado amor, la estrechez del mundo se interna en los mares ultrajados allí donde la luz del ciego y las camas de alquitrán ya no alcanzan para contener la esclavitud de los siervos. Bella amante de fin de siglo, tu mirada me precipita al abismo y así permanezco acosado por la esclerosis de los cuervos que soplan en mi nuca una sentencia de antiguas verdades. El hechicero que besó la horca por última vez aplaudiendo a su verdugo, las calaveras de trapo galopando en los caballos de la muerte y ese terror acumulado en la falsa renguera del enano mestizo. Esta visión endemoniada de las cosas es la furia reflejada en tus caderas de agua hoy, que los muros han caído y las alcobas muestran su miseria de lana estamos juntos en la región deshabitada del fuego. *** La mirada Esa pesada carga del deseo purifica la razón del violinista. Ella sabe que el virtual descubrimiento pasa por sus ojos allí donde los monstruos más sagrados atormentan el caldo del cartero. Imperfecta y deleznable su piel amarga restituye al visionario de Manhattan. Por ella, el Mar Mediterráneo ahogó la voz del depravado, en una tarde de abril en Buenos Aires. Esa pesada carga del deseo transpone fechas y ciudades heredera del silencio, el primer grito partió de su incestuosa pupila. Siempre fue así y ella lo intuye desde el calvario de Otelo y Desdémona. Una mujer en la noche piensa cómo pulverizar la mirada. *** Casa tomada Es la historia de siempre, los intrusos se apoderan hasta de nuestros miedos más infantiles. Nada dejan librado al azar. La consumación del sueño, el asesinato de Trenton deslizado en la silla vacía del primer morador, las constelaciones de los primitivos enamorados que alguna vez pernoctaron por las raídas habitaciones. Por allí no pasaron ni arquitectos de medio pelo, ni ingenieros con la lengua doblada por el derrumbe del edificio contiguo ni la mano de obra desocupada por las atroces muertes del pasado. Alguien se equivocó de paradero y confundió la humedad de los cimientos con la barrendera de trenzas doradas, la ironía del tuerto con los rojos zócalos de la intemperie la pasión del amor con la seguridad del hastío. ¿Quién es quién en este desamparado aguantadero sin rosas ni madreselvas para ofrecer a las visitas hospitalarias? De algo estamos seguros: no habrá abogado capaz de aplicar la consabida ley de desalojo. Si han tomado la casa, es hora de partir hacia otro lugar. *** La vida real La vida real es un desgastado sacerdocio. En las altas ciudades, miles de fieles confinan sus almas para apaciguar el fuego de la carne la dorada caridad de la limosna el religioso orden de los días por venir. Habíamos dejado todo en manos de los dioses, la deidad de la cuaresma y los santos evangelios éramos buenos y santos y la tierra del paraíso nuestro más preciado bien. Pero tú, que renegaste de dogmas y costumbres y elegiste la libertad a ciegas a los prometidos reinos de la sabiduría, hoy deambulas por la espesa niebla del ocaso con la cabeza gacha y las manos atadas a un dudoso banquete. *** Señales de alarma Hay una historia personal en el fondo del vacío los rasgos de la infancia son la ausencia de toda presencia. Hay una suma de datos registrados como meros prontuarios, una acumulación de hechos que trascienden la humedad de las formas, el peso del color o la longitud del párpado. En ese territorio aborigen desnudamos la huella del recuerdo y la convertimos en señal de alarma para futuras deserciones. Pero ¿quién abandona a quién cuando dos cuerpos se separan y se instaura el olvido? ¿Quién derriba la capa de oxígeno y transforma la identidad de un rostro en desoladas convenciones? Acaso presentimos que un beso es más que un beso cuando el hielo nos tapa en las luctuosas noches de misa y arrastramos los restos de memoria, el imaginario creado para aceptar que el nombre puesto es una tácita derrota que debemos velar, como se vela a un muerto en los ascensores de luto. ** Luis Raúl Calvo luisraulcalvo@yahoo.com.ar Poeta y psicólogo clínico argentino (Buenos Aires, 1955). Dirige la revista cultural Generación Abierta (Letras-Arte-Educación), fundada en 1988 y declarada de interés cultural de la ciudad de Buenos Aires en 2000. Desde 1992 dirige el Café Literario "Antonio Aliberti", en el Café Montserrat, en el que han participado más de 800 escritores y 400 artistas plásticos argentinos y extranjeros. Ha coordinado talleres literarios y tuvo a su cargo, entre 1997 y 2001, la promoción cultural del Centro Cultural Roberto Santoro. Miembro de la Asociación de Poetas Argentinos, colabora en diversas publicaciones del país y del exterior. Poemas suyos han sido traducidos al inglés, al francés y al italiano. Ha sido incluido en más de veinte antologías de poesía, de su país y del exterior, y en el Breve diccionario biográfico de autores argentinos -desde 1940-, de Silvana Castro y Pedro Orgambide (Atril, 1999). Ha publicado los poemarios Tiempo dolorosamente resignado (Generación Abierta, 1989), La anunciación de la partera (Correo Latino, 1992), Calles asiáticas (Plus Ultra, 1996) y Bajos fondos del alma (Generación Abierta, 2000). === Orar las horas (extractos) Rafael Sánchez Villegas =============== para Bárbara, por las horas que pasé escuchando su voz, por su respiración congelada NO HURGAR LO SUFICIENTE podría ser un pecado si fuera un dios sabelotodo. Archivos, carpetas y documentos no hacen memoria, son impulsos originados del símbolo. Hora, canción dormida o cachucha de los Lakers son lo que son en coincidencia. Imposible cerrar el recuerdo; el recuerdo nos hallaría antes. Perdona por no abarcarlo, los ángulos escasean. Espérame, platiquemos en otra cita, cuando yo sea más viejo y tú una respiración congelada. === LA MADRE ES LA MADRE y cuando la chingamos perdemos la noción del espermatozoide. Lo entendiste así. Útero protegido por barrotes de cuna, de metal rosado. Las trompas de Falopio a la altura de tus oídos, ovarios como aretes; el vientre vacío y tú parada sobre media luna, rodeada de estrellas. Esfuerzo inútil, a fin de cuentas tu boca es vagina y las palabras te penetrarán igual. === ¡UN, DOS, TRES POR EL ÁRBOL HERIDO! Miserables gusanos: voces prometidas unilingua carcomían las entrañables horas. Esos dos "sí" convocaban pájaros sin nido desde rotaciones plácidas. No habrían de ser hojas el bastión frente a un otoño prematuro, desganado heredero del tiempo, carente de lluvias, repleto de Sol. === SOY CALCOMANÍA ENVIDIOSA en la ventana trasera de un camión. Tercas navajas pasean de tu hombro al cabello que me diste. No te advierto que su boca es un abismo, los besos caerán en suspensión absoluta. El silencio, cansado de tanto llorar, se cobra en tu ruina. No podrás viajar por siempre, es momentáneo del escape cuando son traicionados los días comunes. === PIEDRAS QUE SIGUEN MI DOLENCIA (la que dura por absurda ley) evolucionaron desde tus cabellos, probada la quietud. Vaciados los penosos cantos restan uñas largas, sin ablandar siquiera. No le niegues a mis labios la esperanza de tu cuello, de lágrima ignorante. Derrama charlas cotidianas, entiende la naturaleza de mis conjuros. Escucharé desde abajo todo el tiempo que tú dances. === OSCURECES BAJO MIS MANOS en medida desafiante, retando sudores de infancia con cuadros de explícita ternura, descarnada y diabólica. Oscureces y amaneces lumínica, vertida en más arrullos que los considerados por el apartheid en bruto de mi pulgar izquierdo, doblado en cuatro partes desiguales. Oscureces en agobiante retroceso, más allá de la luna, salada tres veces sobre la fuente de tu mirada, espía del purgatorio. === LO ENFERMIZO DE MI VIDA se extiende más allá de las paredes de tu alma, casa de reciente factura. Habitantes volátiles, rubores suplicantes sosteniendo pigmentos del Sol, violento expirar de sentidos encontrados. Poros dilatados en metamorfosis absoluta señalan que sedas retorcidas no podrán amar. Ahora, sólo falta que argumentos de coyotes roben humo. === ESCAPA EL HOMBRE con arcillas y cuñas antiguas, como delirante ensueño, de mirtos vencidos, de etéreos cuidados. Edifica en su mugriento latido sencillos cubos gélidos, anonadada la centella para entonces. Piensa las protuberancias del valle sangrante, las reanima bajo paganas fórmulas, que sólo él entiende y nunca muestra. === TELÉFONO DE PUTAS, nocturno el recuerdo y se inclina al asiento. La Burana le abraza y una canción es atada. Trata de colocarse entre la ducha y sus piernas; encuentra la ducha, sus piernas se alejan. Sabe que el peso se aligera y le aterra no poder pintarla más. Blusa de lienzo rasgada y su sombra no se proyecta igual. Nada es parecido, ya sabe distinguir de la terquedad todo lo que no le pertenece. La putrefacción ha tocado su aliento. === EL AGUA CUENTA MI TIEMPO y el miedo sigue tus pasos. No hay lugar sin orar las horas. Tus ojos se apoyan como los míos cuando despierto. Suaves o violentos pasos, no hay juicio merecido. He citado el sudor para respaldarme. === ¿POR QUÉ LOS ÁRBOLES ESTÁN HECHOS DE PALABRAS? La causa debe estar en la tierra que los nutre, sábana blanca, muerta. Cierra los ojos bajo el llanto y cempasúchiles, sólo entonces reconoces todo. Te haces gusano, mil gusanos. Revives para morir de nuevo en la tierra, en el barro que no perdona ni olvida. No es, sin embargo, un coro sin más. Las raíces no impiden la caída de los árboles ante cualquier viento: no las raíces sino anhelos idos, meros soles en cuanto a la podredumbre de la vida. Certezas y palabras, hojas y memoria, son hijos favoritos del dios-hoyo, última negación humana, toque de queda para amantes, sueños fumados. === ME TEMO que el principio fue siempre alcohol, pájaro muerto. Cola de chora, tu allá, ajena al movimiento. Dormir y cerrar los ojos son signos distintos, imposible compartirlos. Las gotas de llanto son más secas que aquel que las enjuga. Este principio es andar de topos, con todo y tractores para temer. En ti y en mí las hojas no pasan; aparece el rollo Pétalo que derrama el sanjón. Cauces cruzados, vidas fortuitas para perderse. === PRIMERA VEZ QUE ESTUVE AJENO, sin contar días ni lágrimas. Oraciones ocupadas en alcanzar a Menocchio, colgado en gusanos voladores como sogas. ¿La paternidad tendrá sabor a queso? Solo, sin intenciones claras, me vi acompañado. Es cierto que ya me había ido cuando el torito encendido aún corría; de sus restos sólo multitudes saben platicar. === UNA VEZ EL ROSTRO DEL CIELO (que no evita arrugas para las horas) tomó decisiones importantes. El camino a recorrer desde inocentes besos hasta la revuelta de sentidos no es inabarcable: dos pasos bastan en su muerte: uno de día y otro llegando a casa. Todo giro se vuelve al Sol; al Sol oculta para reconocernos cuando seamos viejos. No hay traiciones, las huellas habitan huecos. Sostiene la tierra el movimiento de las almas, el encuentro y desazón de cuerpos. Espíritus, bebidas flamables para todas las fiestas; amigos, ceños liberados sin problema de faltas. === LLEGAS A MI DESPERTAR: una risa grotesca llena la cabeza invertida. Dominar los poros y la piel antes de la traición; adelantar los escudos sin más flechas que gestos. Eres lo que planeo para evitar la derrota, el orgullo encontrado. Este pasado extraño, con sabor a cigarro desesperante, se toma ahora con hechuras de memoria. Sensible poder el finito control. === NI DESPIERTA, NI DORMIDA: hablaste soñando. Buscaba en tu cadera, bajo túnica rehecha, un síntoma de reivindicación. La rueda mecánica cumple su vuelta, se descompone. Miras cuando te beso y sé entre las pestañas que me reconoces al fin. La trascendencia cortada regresa a mi, después de confesarse la ternura que me afecta, tan ajena a la noche de Garibaldi. Fracaso despiadado revelado como un silencio arrogante, cuyo peso me puedo tragar para vomitarlo, completadas las manecillas sobre la galaxia de basuras pragmáticas. === CUCHILLOS A LAS HERIDAS, medicina absurda de efectivo temor. Es cierto, mi excusa son los ciclos a cerrar. Labios que no saben a ti son la caja rápida para gastar la eliminación. Adquiero mayor certeza de tus ojos, que engloban lugares sin caminos. Vivir aires es conocer que soy a ti, que el campo se cruza y que nos miran los volcanes que rodean nuestra casa. === 11:07 PM Te veo sonreír desde el Mololoa; después viene la corriente. Soy fiel al culto público y personal de tu corazón, sé que aún late y lo alcanzo arrodillado. Hoy, más que nunca, la distancia: tu pecho cubierto y mi boca de curiosidad pescada. Nunca había notado las obsidianas de tus uñas: arrancan el alma para lanzarla al cauce. Juré fidelidad, hoy cumplo mojado. Tu corazón río abajo, ÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄÄ más abajo del horizonte, café y grana como los sueños adolescentes. Río vuelto corazón, corazón hecho agua. ¿Dudas que pueda traer el destino a un altar? === 11:45 PM Habitar lenguas diversas es hazaña: pocos espacios como el nuestro. La tinta nada con saliva, de la garganta al olvido. Las cebras del paladar despiertan para huir; manada al corazón, enorme refugio del abandono. Espera, melodioso terremoto la calma, el pacífico mar de no saber. Luz sin provecho, inmisericorde adiós la estrangula. Enemigos de la voz, se abre la diplomacia entre nosotros; caemos en señales de arriba y de abajo, a la vez. Todo llanto es mostrado en el shofar, no para que el universo lo vomite, sino para conmover mis entrañas. Las toxinas lo advierten. Comunicación terminada. === 11:57 PM El mejor cuadro del museo se titula: "Picasso era un buen boyler". Mientras lo admira, no duda que la clave del genio está en el piloto, en mantenerlo callado. Se agacha, vuela y se dobla, analiza la obra desde cualquier cantidad de espíritus. ¿En dónde estuvo el error? Lo había imitado al extremo de la realidad virtual, pero el fracaso siempre vestía smoking. Presta atención a un guía: "obra de infinita ternura hecha con pinceles violentos"; los turistas gringos exclaman, se retuercen y suspiran. Siempre es lo mismo, motivadores de objetos factibles de animación. Él no es así. ¡No señor! Su juicio es elevado, aunque hoy juegue el papel de fanático vencido, loser de la imagen. Anuncio nocturno en el periódico: "EXPOSICIÓN DE RECUERDO CONOCIDOS". Atento al arte de la crítica, decide visitar el museo una vez más. === 12:00:01 AM 1 Lluvia que resbala por la hoja: más allá del tiempo, tres soles quemándose por no desear su lugar. 2 Entre la lluvia temprana y la tardía: hubo en el tiempo tres soles que, al no desear su lugar, se apagaron, quemándose. === SABER QUE SABES es la última hinchazón neural cuando apareces, limpiando con tersa manera imponentes reflejos, vasos de asfixia. Arrullo en las palabras, mirar la cuna-fin, de ordinario caricias olvidar en las manos. Ciencia de contar sueños múltiples con baba despierta, ida, augurada en vocales rumorosas como estrellas, de saber la savia. ** Rafael Sánchez Villegas proteico@yahoo.com.mx Escritor mexicano (Tepic, 1981). Pasante de la Licenciatura en Historia por la Universidad de Guadalajara. Director general de Editorial Decires desde 2002. Junto con su hermano, Omar Sánchez Villegas, coordina Cataficcia. Revista de cuento hiperbreve (http://www.cataficcia.tk). Creador y administrador de Cliogénico. Historias para la Red (http://www.cliogenico.tk). Ha publicado artículos, ensayos, cuentos y poemas en periódicos, revistas y libros colectivos de Tepic, Guadalajara, San Luis Potosí (México), La Habana (Cuba) y Madrid (España). Ha publicado el poemario Galería Prosaica presenta (Universidad Autónoma de Nayarit / Fundación Cultural Julián Gascón Mercado, A.C., 2004). Además, es coautor de libros de texto para bachillerato. Ganador del cuarto lugar en el Concurso de Cuento Corto de la Universidad de Guadalajara (2003) y del segundo lugar en el Concurso Estatal de Poesía Joven Nayarit 2004, entre otros. === Los seres con quienes muero a solas Amalia Gieschen ============== "Ésos son, hermano mío, los seres con quienes muero a solas, fantasmas que harán brotar un día" Luis Cernuda a todos mis fantasmas y a todos los desaparecidos De esta manera comenzaron a citarnos a ciegas los dolores arrostrados la pasividad con que asistimos al cercano, por impiadoso, abismo de [distancia este, ese que forjamos a vívida imagen y semejanza nuestra / posición ante [el mundo esta, esa bisagra oxidada de tiempo entre el pasado infiel y el futuro [imperfecto los padres los hijos vos el amor imperecedero esa búsqueda fútil la impronta de una palabra dicha al vacío eco en el abismo y la razón, soterrada, pero jamás de rodillas *** El epicentro olía, olía debajo de las faldas donde el epicentro olía, olía Habría que haberse disculpado o permitirse la admisión Pero mi cuerpo obraba dilatándose sin que yo se lo pida La noche pujaba en los relojes era tarde, imposible entrar holgadamente sin avergonzarme patrañas nidales, adultos-fantasmas de la infancia, orgías cementadas para negar mentiras me impedían oler el epicentro que alguien debajo de las faldas olía y yo presentida toda de inútiles palabras, buscaba en esos ojos (yo no sé qué me habían hecho sus ojos) dar a luz una orfandad jubilosa y un espantoso exterminio *** Eras una mariposa en su único día tu vuelo perseguía el fuego aromaba el de Fafner tu vuelo acaudalaba de calma los cuencos de mis [entrañas *** (La eternidad vive un instante y su muerte, toda la vida) *** Blandiendo aspas de tabaco y escupen polvo o reflejan avispas de cobalto hacia este pobre habitáculo donde habita oro avellanado y otros rezan. No son fantasmas. No obstante, que parezca y aparezcan desde el pasado [cercado. Así, mientras la falsa edad de las luces miopeiza de la levadura el levantamiento de la maza y de esta nada nada, los aparecidos nadales nadarán la nada. *** (Escenario) Amarillo sobre celeste y gris sobre amarrillo un farol que penumbra claramente al cementerio del centro un abrazo negado y la puta yugular cortazariada. *** Me abstengo porque tengo que abstenerme del funeral ritualizar al canto que late en la boca siempreviva su quinina de los muertos en el saxo de un negro que envidia del alma esos cinco gramos menos en los seudónimos tercermundistas de quienes no pueden zafar del desenlace en las tantas inconmensurables lágrimas que no llora para no mensurarlas ese invisible -por cotidiano- extranjero en su tierra que jamás profetizó (temía cruzar los brazos fetales sentarse como mota fecal permanecerse esencial mientras lo fatal se paseaba lentamente) *** Si pudiera escuchar voces epístolas de niebla persiguen exigiendo que se hable su silencio ¿serán ellas, del habitáculo al tálamo de la intimidad al río rechazado? llegan pero callo porque ellas (al menos no hablo ese otro silencio) *** oruga cirujeando en un frasco abigarrado, La Insultada soy articulista que corre acorralada por las fustas del gran pulpo gusano horadando carozo de un durazno. Me hundo, la casa que se debe devorar porque Javier no está Benítez Ramón frustrado eso soy *** soy lo que no soy sí que te soy los soy que no me soy que me define la ausencia de los presentes en su ausencia *** (no creas que no me soy porque no quiero habitarme aquí otoñado en invierno, el puente de la distante distancia distancia quiero habitarme en el aquí que ellos hubieran frustrado para mí de no ser por) *** basta silencio sin mentirse ni olvidarse de los ellos basta que te toque la boca con un beso no basta basta basta que sólo si no saben podremos saber si sabe a sal la salada sal que sala sólo si no saben podremos saber si es que sólo existo a través de tu fe sólo si no saben podremos saber si es que sólo existo a través de tu [palabra infame cofre del dracma piratal escondido en las entrañas de la orilla del [plata escondidos estamos como eslabón de un tesoro escondido "aventureros que se abstengan" (sic) "el que busca no encuentra" (sic) los valientes derruidos que esos nos despierten de esta muerte (sic) *** ya ves, la fe y la palabra hincaron su sopor hasta romperme la comisura de los labios y la costura delantera del pantalón me he quedado desnuda en la noche desnuda ahí justo donde una estrella sobre el sexo le da lumbre a este maldito universo (sic) ** Amalia Gieschen agieschen@datafull.com Periodista y poeta argentina (Buenos Aires, 1982). Colabora en la redacción de diversas revistas culturales de su país y del extranjero, así como en la producción de algunas emisoras argentinas de radio y en la traducción de libros del inglés al español. Su primer libro, Deciles de amor para el mesonero del pueblo, será editado en España por El Taller del Poeta (http://www.tallerdelpoeta.com), editorial dirigida por Fernando Luis Pérez Poza. === Amor y desamores. Microcuentos José María Gatti ================== *** Despedida La besó. Volvió a besarla. Siguió besándola. La encerró entre sus brazos. Acarició sus hombros. Ella volaba, soñaba, reía. Un instante de amor es eterno. La besó una vez más. No podían separarse. No deseaban dividirse. Ella cruzó la avenida. Él la observó atento. Ella volvió la cabeza. Él la saludó con un gesto. Ella se perdió entre la gente. Él se quedó sin la gente. Ella llegó a su oficina. Él dispuso el día libre. A las 20 ella regresó a la esquina. Él nunca regresó. Ella cree que encontró la infidelidad. Él cree que conoció la libertad. *** Testigos Una rosa amarilla. Dos copas de champagne. El celular cerrado. La corbata de seda. El vestido naranja. Esos zapatos comprados en Italia. El llavero con monograma. Los gemelos de oro. Los canapés de salmón rosado que aún esperan. Tres velas: una roja, una verde, la otra, lila. El reloj pulsera de Bulgari. Las batas de baño. La cartera negra arrancada a Ferragamo. La música que sueña con una melodía que detiene la escena. Él ya no piensa en la Bolsa, en las Letras de Cambio ni en el mail de la empresa. Ella olvidó los libros, la rutina pilates y su clase de estética Sobre la cama, dos cuerpos pactan la primera tregua. *** Perfume Cruzaba el parque en diagonal. Siempre a las 18,30. Siempre sola. Él la observaba desde la ventana, oculto detrás del voile. Los días de lluvia parecía más bella. No le importaba conocer su historia, si tenía pareja, si estudiaba, si vivía sola. La bautizó Estrella, era un nombre distinto. Al llegar el otoño fue a su encuentro. Cruzó el parque en diagonal y pasó a su lado con los ojos cerrados. Hace un mes que ella abandonó la tarde sin una despedida. Ahora su habitación tiene un extraño aroma a fresas marchitas. *** Metáfora Nada quedó dicho. Jugaron al supuesto. Había que entender que las verdades no siempre se verbalizan. Sin embargo, algo sugirieron. Él fijó el señalador en la página 64, donde había subrayado: "El resto del día fue igual al anterior, como el día siguiente será igual que aquél". Ella dejó presente en el imán adherido a la puerta de la heladera que "hay un minuto para el ser humano que puede quedar reducido a la nada. Si las miradas pudiesen matar, estaría muerta". La palabra siembra, el silencio recoge. *** Error No se equivocó. Los años marcaron la distancia. Yo le había prometido que nunca la dejaría, que ella sería la última mujer, que jamás podría compartir otro cuerpo, otra mirada, otro sexo. No se equivocó: la olvidé con el paso del tiempo. Ya no creo que sus labios hayan sido tan dulces, sus enojos tan adolescentes y que su edad no fuera la marcada diferencia. No se equivocó. Yo cometí la imprudencia de creer en el amor. Ella me enseñó a descubrir la sospecha. ** José María Gatti josemariagatti@terra.com Escritor, periodista y psicólogo social argentino (Buenos Aires, 1948). Miembro numerario del Instituto Internacional de Periodismo "José Martí" de Cuba. Columnista del suplemento literario "Laberinto" del diario Milenio de México. Colaborador permanente del diario Página 12 de Argentina. Trabajos suyos pueden leerse en Librusa, Red Literaria, Deusto.com y Aldea Educativa. Se especializa en literatura norteamericana, puntualmente en la vida y obra de Ernest Hemingway. Pertenece al grupo de investigadores de la Biblioteca Nacional de Argentina. Ha publicado Hola Hemingway. Una mirada centenaria. === Poemas Erasmo Fernández ========================================== *** Voz germinar Para revestir de verde la montaña aparece mayo con su carro floral, en este mes todo esplende, la fertilidad con la juventud anda ganosa; por otra parte parece andar la gente: orgullo ni envidia serían las causas de vivir en el vientre de ballena que es nuestra ciudad. Este no es el jardín de cuando niño me hablaron, aquí el verdor vive en zozobras, se sufre mucho en este erial urbano. Al poeta no le queda sino flotar sobre la aparente realidad, recoger ecos del habla, para hacerla imagen de otros y de sí mismos. Soplará la palabra árbol y al germinar flor y fruto: el poeta reclinará su cabeza bajo la enramada, no para meditar, sino para vivir a plena luz su sueño. *** Mar de la inocencia Para calmar el frío mientras llueve, los recuerdos y una taza de café humeante como la niebla expandida por los riscos de la serranía. Aquí abajo se hace tarde, una bandada de pájaros se encaja en lo amarillento del pastizal y un trueno grita desde el árbol más alto. Al dar tregua el chubasco, los adultos comienzan a salir tal si vieran por vez primera el mundo. Los niños con los ojos fijos en el arco iris, en el burbujear del agua corrediza; ponen un barquito de papel a surcar el mar: ese ilimitado mar que es la inocencia. *** Ciudad humedecida Cuando llueve, esta ciudad no espera por nadie, la gente saca sus paraguas, se guarece en los recodos de los almacenes quejándose del mal tiempo. Mientras la lluvia lava, arrastra huellas, cosas perdidas e inmundicias; en las esquinas los carros parecen un cardumen hambriento. En cuanto escampa en esta ciudad, las bombillas reflejan ojos de agua, coloreadas sombras: los transeúntes andan vaporosos como si flotaran. *** Con los pies en el día El día de hoy lo piso fuerte para sentirlo intenso, para vaciar lo acumulado que tanto nos pesa. Lo pretérito salvaguarda deseos, falsas esperanzas. Hoy disfruto el sol joven, aquí voy entre la gente apresuradas por llegar ayer, por vivir mañana. Yo voy despacio, los veo a ellos, al paisaje, y la lluvia. Con la luna en la cara abrazo a mi Carmen y sonrío. No fuerzo la noche, la festejo. *** Canción en camino Ya han brotado flores en el campo ya ha llegado el tiempo de cantar. Cantar de los Cantares Del pasado, de lo venidero, (con la paciencia de gotas de rocío) madura sus simientes el poema. Plantado en la tierra, el presente torna agreste la vida, colinda ahí la realidad; territorio minado por la angustia, incomprensiones, querencias con el pie quebrado por donde pasamos musitando un poema del Cantar de los Cantares: para quitarnos un peso de encima, para sacudir el infortunio y por un instante poder cantarle a la felicidad por si nos visita. *** Clonado el día La escena que ahora veo sucedió tal vez en otro lugar, en otro momento. Por esa puerta entreabierta saldrá una mujer con su bebé en un coche, esa monja y ese mendigo se mirarán extraño. Cuatro estudiantes se burlan de un chino a quien estremeció un frenazo. Ahora el gordo con su perro; los dos de sport. El día trajo su duplicado, -otros no podrán comprenderlo-, ah, esta mujer de rojo faltaba en el ambiente, la cual sacude su paraguas frente a mí diciéndome hasta luego. *** El poeta insomne El poeta insomne mira el reloj que pende del cielo, verifica si es hora de salir al patio a oler las siemprevivas, o salir a la calle a pescar una imagen benévola o un resfriado. Mira el plomizo día, decide seguir alelado con el trinar de un pájaro que viene de lejos. Paula es la silueta en la puerta del cuarto, extiéndele las manos y es niebla. Seguramente la recuerda en verano cuando es invierno, seguramente es una idea suya, o una treta del ensueño causada por el abandono. *** Como quiere el sueño No levantes la voz por si la lluvia, anda despacio, en silencio; no toques un objeto sonoro ni suenes los zuecos en el piso. Quédate tranquilo mientras goterones preñen las malvas en el patio. No prendas luz, no debes asomarte a la calle a ver el vértigo abrir las puertas de esta casa; es estricto el misterio y podría asombrarte. No levantes la voz por si la lluvia, a ver si los fantasmas los alarma un embrión de brisa o mi padre desande con su guitarra muerta y el aroma del café nos aleje como requiere el sueño. *** Fragua en el Henri Pittier El clima de esta tarde lo asfixia la quema del parque: lo constata un dragón de nube encallado en lo alto, y el lívido tentar del espejismo; por eso no se mueve una rama, por eso no hay parpadeos en la sombra. Este sopor canicular adviene en días como éste, Día amorfo, desfasado de horario; hecho añicos por la decadencia del futuro inmediato de una ciudad jardín convertida en desierto. *** Casona a punto de caer bajo los aguaceros a Aly Pérez ¿Qué hay con vida en una casa vieja sola y derruida? ¿Se oirá el eco de la voz de los padres al amanecer? ¿Sonarán los trastos en la cocina, olerá a tilo, a retama en las noches brumosas y con lluvia? ¿Llegará a nuestros oídos lo sincero de una confidencia? Qué hay de vivo bajo estos aleros, sino flores húmedas y el rastro de alguna lagartija. Qué misterio esconde una casa abandonada y triste, si a la vista sólo están el musgo, la corteza y raíces: maquillaje ingrato de lo que una vez fuera regocijo de nuestro entorno. Todo esto pregunto por si alguien me oye y viene a saludarme a darme la bienvenida. *** Pan poema a Gabriel Ortega Como el día es claro, de lanudo cielo y agradable brisa, aprovecho para darle reposo a este cuerpo a punto de estallar de cansancio. De pronto, un olor a pan fresco viene hacerme recordar que este ayuno es involuntario. Nada puedo hacer al respecto porque en él navego hacia el estío. Refugiado en esta desolada casa, me siento solamente acompañado por un trozo de lápiz. ** Erasmo Fernández erasmofernandez@letralia.zzn.com Poeta venezolano (Chivacoa, Yaracuy, 1948). Gran parte de su obra se encuentra publicada en periódicos y revistas literarias del país. Es coautor, junto a Jaime Betancourt y Zoraida García, del primer número de los Cuadernos del fondo de la casa. Reside en Maracay (Aragua) y es editor de la revista La Honda y el Pájaro. Ha publicado los poemarios Esperas y la ausencia (1992) y Caminatas (2002), ambos con la Editorial La Liebre Libre (Maracay). === La decisión Zoelia Frómeta Machado =============================== Para Amir por confiar Zaida decidió no ir al trabajo y quedarse un poco más en la cama con esa actitud indolente que solía irritar a su marido. El dolor del brazo la había molestado toda la madrugada. Se volteó con lentitud y fijó sus ojos de almendras en las vigas carcomidas del techo de la amplia habitación. Su casa de más de 150 años, la había heredado de su abuela antes de morir. Le gustaba la casa, el olor a madera que sudaban los muebles antiguos y labrados, los roperos ingleses de cedro que daban un olor especial a sus ropas. Amaba esta casa desde niña, pensó, y recordó aquellos días cuando su padre la llevaba a ver a la abuela en su día de cumpleaños, entonces aprovechaba para jugar con los primos mayores que casi nunca veía, porque así lo dispuso su madre que no soportaba el "estiramiento" de la familia, como dijo alguna vez a su padre, y nunca les pudo perdonar que no la quisieran. Entonces Zaida no entendía esas cosas de dinero, o de clases, sabía que le gustaba ir a la casa de la abuela y le hubiera gustado hacerlo con más frecuencia, para disfrutar de su compañía, le gustaba que le contara de sus viajes, la historia de la familia, o que le dijera cómo debía caminar, cruzar las piernas o saludar a los caballeros, así era la abuela de chapada a la antigua, pero ella aprendió a amarla y escuchar con atención sus consejos. La abuela dormía en la más confortable de las habitaciones de la casona colonial -que hoy era su recámara-, una habitación espaciosa e iluminada desde donde podía ver el paisaje de su jardín, en especial el espectáculo luminoso y colorido de sus orquídeas, sus flores favoritas. También allí estaban, dispersos por todos lados, los objetos traídos por la abuela de sus viajes y que ahora, cada uno le recordaba esos lugares extraños y exóticos de los que tantas veces le contó. Zaida los miró con ternura y, por qué no, cierta tristeza por aquellos días de la infancia ya idos. Recordó que mientras la abuela le contaba esas historias, tomaba sus manos pequeñas entre las suyas fuertes y suaves. Eran hermosas sus manos, en cada gesto había una certeza y una pasión que encantaba a todos, en especial a ella. Pensó cuánto le gustaba lanzarse con frenesí a sus brazos y apretarla muy fuerte mientras la besaba, hasta escucharla decir riendo: "Basta, chiquilla, basta". Olía a jazmín y Zaida después en su casa recordaba ese olor suave y dulzón y sentía como si la abuela estuviera allí para protegería de todos los peligros. Hoy sabe que ese olor estuvo destinado a acompañarla siempre. Después de la muerte de la abuela desapareció y ella sintió nostalgia de aquel olor que ya no estaba para devolvérsela. Hasta aquel mediodía, que en una ola de aire inesperado regresó. Luego comenzaría a sentirlo en todos los sitios de la casa por donde andaba. A ella le parecía que en cualquier momento iba a escuchar su voz protectora: "Zaida, Zaida, dónde te escondes niña". El recuerdo de su abuela la llenaba de paz, una paz que desborda sus sentidos. Así lo ha estado sintiendo en estos días que ha pensado todo el tiempo en ella, que la trae metida en la cabeza. En especial esta mañana, que rondan ideas extrañas que la confunden y excitan. ¿Qué será mi vida a partir de ahora? Pensaba. Sentía que era arrastrada noche adentro en medio de un silencio inesperado y doloroso. Sacudió con fuerzas la cabeza como si quisiera espantar esos pensamientos. Hoy no desea salir a la calle, no quiere hablar con nadie, a pesar de esa paz, hay una tristeza que no deja de rondar desde que recibió la noticia, sabe que es inevitable. Recordó el día que fue a verla a su regreso de la Universidad. No quiso decirle a su madre, a pesar de que sabía que las cosas entre ellas habían cambiado, lo que había sido por mucho tiempo un silencio desafiante, era ahora una amistad discreta y serena entre dos mujeres de más de 50 años que se respetaban y querían a su modo. La imagen que vio esa mañana, no ha podido olvidarla. Tendida sobre la cama estaba la abuela, envuelta entre sábanas que olían a sudor y vejez. Aquel cuerpo esbelto y fuerte que conocía tan bien, estaba frente a ella, gastado y enjuto. Demacrado por la desmemoria y la enfermedad, apenas reconocible. Allí estaba lo que quedaba de su querida abuela, que apenas tuvo fuerzas para reconocerla, y decir algunas torpes palabras sin hilvanar. El encuentro resultó tan profundamente triste que deseó no se repitiera otro igual en su vida. Hacía dos años, le contó después una de las enfermeras, había comenzado la arteriosclerosis. Luego se cayó y se fracturó la cadera, desde entonces, apenas reconocía a sus hijos: "Pero sí le puedo decir señorita que pregunta todos los días por usted". Le dio gusto saberlo, también ella en España había pensado en ella, y aunque sabía que estaba enferma, su padre nunca le dijo toda la verdad. Ahora entendía que no había querido preocuparla, hubiera regresado de inmediato. Prometió mudarse esa tarde. Su corazón le decía que había muy poco que hacer por un cuerpo y un espíritu que se resistían a luchar. Daba la impresión que ya se había cansado de estar viva. Pudo verlo en sus ojos claros que por un instante brillaron de alegría al volver a verla. Entonces levantó una de aquellas manos marchitas y la sostuvo con ternura entre las suyas y lloró. Cómo pudieron ser tan diferentes y adversas las cosas, se lo ha preguntado mil veces. Aquel sería un día trágico, el peor de su vida, pero entonces estaba lejos de sospechar hasta dónde las circunstancias pueden conducirnos y cambiar nuestra vida para siempre. De pronto todos los acontecimientos se suscitaron de golpe con una brutalidad silenciosa y cruel. Como la llama de un cerillo que estalla, los recuerdos volvían a estar muy claros en su cabeza. Podía ver y sentir la catástrofe con la precisión y exactitud que ocurrió, pero no quería recordar, tampoco la imagen de aquel gato negro que atropelló en España y la voz chillona y sucia que le gritó desde algún lugar: "Quedarás maldita para siempre y te perseguirán las desgracias". No es que fuera supersticiosa o creyera en maldiciones y esas cosas, pero desde entonces sospechaba la perseguía la tragedia. Creía estar segura que su vida pudo ser mejor, a pesar de aquel oráculo maldito, si se hubiera casado con Andrés o se hubiera quedado en España al terminar la universidad. Hacía 20 años que estaba casada con un hombre al que creyó amar para siempre y con el que soñó vivir el resto de su vida. Hoy se daba cuenta que había construido una vida falsa, que se habían derrumbado todas sus ilusiones. Sus días transcurrían entre una Zaida de vida profesional exitosa que todos conocían y admiraban y otra, sumisa, que se había acostumbrado a callar y bajar la cabeza con humildad pensando que aquella obediencia era parte del amor. La verdad, era que no se comprendían, que su matrimonio se había ido a bolina vertiginosamente sin que ninguno de los dos se atreviera a poner fin a la situación. Cada vez escaseaban las conversaciones y aumentaban los pretextos, las excusas y las prisas. ¿Cuándo comenzó todo? No podía recordar exactamente pero desde hacía algún tiempo se venía cuestionando su vida, su felicidad, que tantas veces él, le tiró en cara. "¿Qué te hace falta? Tienes todo para ser feliz". Pero a qué llamaba su marido tener todo. Él que cada día estaba más distante, frío, y de pronto, ella se quedó al margen de su vida. Esa no era la felicidad que necesitaba, lo necesitaba a él, cerca, como al principio, necesitaba su compañía. Así le dijo y le reclamó muchas veces, pero nunca se atrevió a decirle, a pesar de tener ganas de gritarlo con todas sus fuerzas: ¡No soy feliz, todo se fue al carajo! Sí, se acabó -dijo en voz alta. Se fue para dar paso a los silencios, al cansancio, a los enojos constantes. ¿Qué pasó? ¿Dónde estuvo su error? Entonces no supo o no quiso saberlo y decidió olvidar y continuar una farsa donde no sabía qué papel ocupaba, sólo estaba ahí, con sus odios alimentados de tanta frustración. Hasta hoy, que mirando las carcomidas vigas de su cuarto, comprende que estuvo equivocada desde el principio. Ella lo amaba. ¿Y él? Una vez creyó que sí, hoy no sabía. El amor de uno solo no basta para hacer una vida juntos. ¿Cómo sospechar que el amor a veces no es suficiente y se convierte en decepción? No, no estaba arrepentida de su matrimonio. Siempre dio todo lo que pudo y hasta hace tres meses estaba dispuesta a darlo todo. Hoy era diferente; reconocía que ella tenía parte de culpa, no siempre supo cómo resolver muchas situaciones, pero aun así estaba segura que nada justificaba la falta de amor. "Lo que le pasa a tu marido, es lo que a cualquier hombre que se ha quedado atrás y vive con una mujer exitosa y con dinero", había comentado una de sus amigas, pero no podía entenderlo. Además, su marido era un hombre tan seguro, que nunca se le ocurrió pensar que algo semejante pudiera lastimarlo. No, la razón era otra, había dejado de amarla, así de sencillo. No la amaba. Pero, ¿por qué seguía con ella? ¿Acaso sentía lástima de su amor? ¿Por misoginia? El timbre del teléfono la sacó de sus pensamientos. No quería hablar con nadie. Cerró los ojos y el rin, rin se fue apagando en su cabeza hasta quedar un silencio lacio, donde la mano de la abuela acaricia su cabello mientras ella mira sus ojos azules y almendrados como los de su padre y los de ella. Está diciendo algo pero no puede escucharla, sólo ve la tristeza blanda que escurren sus ojos. Abuela, estoy muriendo -dice, aun cuando sabe que no puede oírla. Desea que tome sus manos y le diga que no tenga miedo, que está ahí para cuidarla, que todo va a salir bien. Necesita retenerla pero sabe que al abrir los ojos, se habrá marchado como lo hizo una vez para siempre. Recién había cumplido 43 años, y no tenía hijos. Aunque le hubiera gustado tener dos, para que se acompañaran -mírala a ella, sin hermanos. Claro en ocasiones los hermanos no son lo que se espera, es el caso de Nuria su amiga. Ya era demasiado tarde para pensar en eso y pasó la mano por su vientre. "Cualquier momento es bueno para tener hijos", había dicho Javier, pero nunca llegó ese momento. Tampoco ella hizo el esfuerzo por buscarlo, estaba tan ocupada con sus proyectos. Además él tampoco nunca se lo pidió, y ella prefirió dejar que ese deseo cayera al olvido como otros tantos. ¿Por qué siempre tuvo que esperar que él decidiera por ella? Sus ojos cansados por la mala noche se detuvieron entre las vigas, como queriendo encontrar una respuesta más allá de la oscura madera del recuerdo. Le dolía el brazo, era un dolor agudo e insoportable como aquel que ha sentido muchas veces frente a la indiferencia de Javier. Se sintió deprimida y con ganas de llorar. Te estas poniendo pesimista, quién lo diría, verdad, tú la fuerte, la que parece tener siempre todas las respuestas, dijo, mientras mira las vigas y descubre una pequeña salamandra que la observa, sus ojos y los del reptil por un instante se encontraron y todo su cuerpo se estremeció, sus manos comenzaron a sudar y un leve temblor, como un escalofrío, invadió su cuerpo. No sabía por qué, desde hacía un tiempo, estos indefensos animales le causaban tanto pavor: "Es que le tienes miedo, sólo eso", había dicho Javier. No era cierto, cuando niña las cazaba para jugar. Volvió a levantar la mirada buscándola pero la salamandra había desaparecido. Es posible que hubiera alucinado. No, estaba segura que se había visto un instante en el fondo de aquellos pequeños ojos tan negros como la boca de la muerte. Nunca había pensado en la muerte como algo cercano, tangible, no sabía por qué de repente tenía miedo. Ojalá estuviera la abuela, tal vez pudiera decirle que se siente estar muerto. Vaya cosas en que piensa. Decidió levantarse y darse una ducha. Bajaría a desayunar y luego iría al jardín a ver sus orquídeas. Ojalá pudiera jugar un rato con su perro, el doctor se lo ha prohibido. En ese momento la sorprendió el temblor de un llanto inesperado. Se había prometido no llorar y enfrentar esta situación con valentía. Odia esas gentes que necesitan las compadezcan. Se odia por ser débil. Ahora comprende que no hay fórmulas o recetas para las situaciones inesperadas. Estaba indefensa y sola. A pesar de tantos tropiezos no está preparada. Nunca estamos lo suficientemente preparados para las desgracias. De lo que sí estaba segura, era de que le urgía tomar una determinación. Las decisiones siempre fueron muy dolorosas en su vida y no quería ahora equivocarse, tenía miedo. ¿Miedo a la soledad? ¿Miedo al que dirán, a fracasar, a que todos de pronto supieran su verdad? Se sentó al borde de la cama y dejó que sus piernas colgaran, le gustaba esa sensación de pesadez. Deseaba tanto, que Javier estuviera ahora con ella, que le hiciera el amor como en aquellos días de recién casados, cuando parecía que no se cansarían uno del otro. Abrió las piernas y pasó lentamente su mano por su sexo, su cuerpo se estremeció. Echo la cabeza hacia atrás y recostó su cuerpo a la cabecera de la cama. Cerró los ojos y las lágrimas corrieron veloces por sus mejillas. Entonces le vino a la memoria aquel día nefasto que le dieron la noticia del accidente de sus padres, fue el mismo que regresaba de ver a la abuela. Nunca pudo tener aquella conversación con su madre. Se fue sin que pudiera decirle todo lo que traía cargando desde hacía muchos años. Amaba a su madre, a pesar del carácter difícil que tenía. A pesar de algunos silencios, las incomprensiones, los malos entendidos que pudieron existir y se clavaron como una espina y ha tenido que guardárselos para ella y cargarlos como su cruz. Desde entonces, su vida cambió. Comenzó su lento peregrinar por una noche que al principio creyó infinita pero que ahora sabe está por terminar. Cuánto deseaba dar marcha a tras a todo, como en las películas, detener el tiempo y volver a comenzar pero ya no era posible. Lo que comenzó siendo un mal sueño que se repitió varias veces, ahora podía verlo con mucha más claridad. Esta ahí, como en un enorme lienzo, claro, transparente, tanto que puede tocar sus miedos, ver sus pisadas torpes y sentir cómo le pesan las piernas cansadas del largo viaje. Sintió frío, un frío agudo y roñoso que le subía por las piernas hasta el estómago. Apretó sus manos al vientre con fuerza y gritó, gritó hasta sacar un poco de aquel frío que la congelaba. Se levantó y quedó de pie frente al espejo. Estaba cansada y triste. En el fondo del cristal la fotografía de la abuela le sonrió. Voy a hacerlo, abuela, voy a hacerlo. Dijo y vio sus ojos, sus grandes ojos de almendra, demacrados por el desvelo, que la miraban con cierta tristeza inquisitiva. En el reloj de la cómoda dieron las 10:00 de la mañana. Aún faltaba para que llegara Javier. No desea estar a su regreso. No desea explicar nada. Ya habrá tiempo. Sí, tiempo es lo que ella necesita. Tiempo para creer en por qué las cosas resultan muy pocas veces como uno quisiera. Cómo quería volver a tener una tarde como aquella de España y se vio en un parque a finales del otoño escuchando un cuarteto de jóvenes tocar música de Mozart. Después siempre evoca ese momento como el más hermoso de su vida. Sólo necesitaba una segunda oportunidad. Decidió que iría a la peluquería para cortarse y pintarse el cabello. ¡Dios mío! Cómo no pude imaginar. La vida para mí siempre fue un enorme calidoscopio y ahora ese calidoscopio se cierra de golpe. ¿Qué estuvo mal? Sé que hay muchas cosas que nunca me atreví a cuestionar, que nunca me detuve a mirar, que dejé pasaran sin detenerme a valorar sus certezas o irrealidades. En ocasiones, por muchas vueltas que damos, seguimos en el mismo sitio. Nunca se había preguntado si era una mujer cobarde. Tenía dudas, y sabía que en algunas ocasiones había actuado torpe y sin sentido. ¿Podía llamarle a eso miedo, precaución o sólo inseguridad? Al menos hoy estaba segura de lo que necesitaba y quería hacer. El dolor del brazo le molestaba hasta irritarla, pero no tenía que darle tanta importancia. Así sería de ahora en adelante, había dicho el médico. Solo debía tomar la pastilla y esperar. -No desesperes -se dijo muy bajo como si alguien pudiera escucharla. ¿Cómo ocurrió todo? Fue aquella tarde que jugaba con su perro, en un intento de tomar la pelota, él se vino hacia ella y chocó con su brazo izquierdo, entonces apareció aquel dolor insoportable, se dejó caer sin fuerzas y apretó su brazo al piso frío, hasta que fue pasando y pudo levantarse y subir a su habitación. Desde ese día comenzaron los dolores, al principio creyó que se había lastimado, o tal vez tenía una leve contractura, pero las molestias que al principio eran espaciadas comenzaron a hacerse frecuentes. Hasta que tuvo que ir al hospital. Después vendrían los días difíciles. El reloj marcó las 11 de la mañana. Sintió hambre y recordó que aún no había dado de comer a Otto. Además debía llamar a la editorial para lo de su libro de cuentos. De repente se sintió optimista a pesar de que hacía hoy exactamente tres meses de aquel 2 de mayo que el doctor confirmara sus sospechas y que ella decidiera ocultarlo o a todos, en especial a Javier. ¿Por qué no se lo dijo? Estaba segura que era lo mejor. Se quedó por un instante viendo su imagen en el espejo. De súbito un olor dulce a jazmín le regresó el recuerdo de una vida pasada donde había una mujer feliz. Pensó entonces en esa otra que le teme a las salamandras y está ahora frente a ella, mirándola fijamente, con unos ojos enormes de almendras tristes y cansados. Puede ver cómo tiemblan sus manos mientras se quita el anillo que se aferra a su dedo izquierdo y lo pone sobre la palma de su mano, lo mira varias veces, podría parecer que dudaba. Levanta la vista y la mira, se miran como queriendo reconocerse, como si alguna vez se hubieran visto, como si cada una de ella conociera la verdad de la otra, sonríen, sólo se escucha en medio del silencio detenido entre el espejo y la imagen el tintinear del aro al caer. ** Zoelia Frómeta Machado zocar02@hotmail.com Escritora cubana (Bayamo, 1960). Licenciada en literatura y español y técnico medio en periodismo. Catedrática en la Universidad Veracruzana de las asignaturas "El Quijote" y "Literatura Latinoamericana Contemporánea" (1999-2001). Ha publicado ponencias, ensayos y artículos sobre diversos temas de literatura, en Cuba, Colombia y México. Ganadora del premio de poesía en el Concurso Nacional Santiago de Literatura (Santiago de Cuba, 1993), el premio de poesía del Concurso Nacional "Al Sur está la Poesía" (Granma, Cuba) y mención honrosa en el Concurso Internacional de Poesía "Safo" de la revista homónima (Chile, 1996), entre otros. Ha publicado los poemarios Pasos de ciego (Ediciones Bayamo, Cuba, 1995), Ave de tránsito (Ediciones Unión, La Habana, 1997), Exilio (Ediciones Exilio, Colombia, 1997) y Pasión de los delfines (Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1999). Textos suyos fueron incluidos en la Antología cósmica de 8 poetas cubanas (Frente de Afirmación Hispanista; México, 1998) y en la Antología de la poesía cósmica cubana (Frente de Afirmación Hispanista, 2002). Además ha publicado textos en antologías y revistas en Chile, España, México, Brasil, Colombia, Argentina y Venezuela. === Tres poemas Tania María Cabrera Pérez ============================ y pasarán los días como barcas, nadie destupirá el velo, no ha sido casualidad ver viajar el tiempo, mi susurro madre perdura en la estela se agolpa como el corcel a su jinete, como la lengua a la palabra, crea sensaciones y recuerdos se alimenta de la única sorpresa y navega. === *** La ternura se conoce Las calles del perdón Bien te conozco Amor, A pesar de los disfraces Aquí me tienes Desnuda Ampliando el círculo para ser, Confiar y soltar amarras, El mar amplio Y un diminuto pez Que cruza la línea, Convirtiendo al dolor en viento en zona para crear. === *** Fotografía Partagas Tu cuerpo ladeado para alcanzar el cigarrillo Del suelo La mirada fija en el humo de tu tiempo que ahora recorres pleno de Sabiduría Un coche que acumula kilómetros Una inmensidad que se desborda en el mar Tu cuerpo ladeado buscando el vicio de lo efímero, La boca del fuego esperando su ceremonia Y en la cocina unos ojos vacíos de font vella que aligeran la soledad, Nada es constante y el cuerpo inaugura encuentros Tu cuerpo ladeado recupera su sonido partagas Y la boca del fuego llena su ceremonia Mientras tus manos buscan afanosamente El comienzo de la niebla. ** Tania María Cabrera Pérez emiokan@hotmail.com Escritora, actriz y directora teatral cubana (La Habana, 1971). Ha escrito varias obras de teatro presentadas en Cuba y en España, país en el que reside actualmente. Tiene escritos varios poemarios y cuentos para niños. === Poemas Gustavo Javier Córdoba Henao ============================== *** Tristeza Camino no sé si hay alguien esperándome a la sombra de los últimos árboles o si acaso ya todos se han marchado. La misma brisa que llega como ayer nos trae murmullos, viejas ilusiones y el silencio nos canta con su voz lejana con la voz de las hojas caídas en la tarde en su vocablo extraño la tristeza del alma *** Hallazgos No sé de dónde viene tu nombre quién proyectó tu ruta hacia estas soledades entre escuadras antiguas en incienso en el gran libro amarillo del tiempo Afuera, el sol envejeció de pronto todo nos es extraño y dulce este silencio tuyo tímido, inmediato... Sólo nosotros seguimos siendo los mismos. *** Huida Ya no bastó cerrar las puertas y echarme al olvido o abrir las ventanas y dejar entrar los árboles: toda esta ausencia tuya se ha puesto a mirarme quiere dejarme aquí, sonámbulo expuesto al viento de la noche Ya no bastó conjurar este fantasma: triza mi sueño, me desvela se convierte en esa lluvia desesperada allá afuera donde naufragan las luces de los faros Habla toda la noche Pero con mi voz En mi garganta ...ya no hace más que pronunciar tu nombre ** Gustavo Javier Córdoba Henao gustavo.javier.cordoba.henao@agip.it Poeta venezolano (Maracay, 1959). Ingeniero de sistemas egresado del Instituto Universitario Politécnico "Luis Caballero Mejías". Reside en Ravenna (Italia). Textos suyos han aparecido en Denunciamos (Órgano de Expresión del Grupo de los 47), publicación semanal del IUPLCM. ||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL |||||||||||||||||||||| === Frío Sergio Parra (http://www.sergioparra.com) =================== Novela Septem Ediciones (http://www.septemediciones.com) España, 2005 ISBN: 84-95687-77-1 126 páginas "Dios mío, ¿con quién me había casado? ¿Tan desesperada y ciega había estado? Ese hombre apagado y gris... ¿cómo había sobrevivido hasta ahora? ¿Cómo había estudiado, trabajado, hablado con los demás? ¿De dónde había obtenido las fuerzas? ¿Reductos de una voluntad primigenia? ¿Corrientes de las emociones ajenas que lo arrastraban como a una hoja huérfana por un río caudaloso?". Tales son las preguntas que sobre el carácter de su matrimonio con Fred se hace la enfermera Ana, protagonista de esta particular novela del español Sergio Parra, en la que se mezclan con cuidada sutileza el relato de ciencia ficción y la reflexión sobre el amor. El equilibrado producto de este cóctel es una narrativa directa, sin los manierismos tecnológicos en los que incurre mucha literatura que quiere ser -sin lograrlo muy bien- de ciencia ficción, y sin la estética rosa de las novelas de amor. Básicamente la historia gira alrededor del control de las emociones por medios científicos, que es la solución que Ana le encuentra a sus inquietudes sentimentales respecto a su matrimonio. La llegada de un enigmático vecino se convierte en un inesperado obstáculo para sus objetivos y le aporta a la novela un giro extraordinario poco antes del final. Ganadora del Premio Ategua Castro del Río 2003, Frío es la tercera novela de este autor barcelonés nacido en 1978. También es su tercera novela premiada, lo que dirá mucho a sus nuevos lectores sobre la calidad de este escritor. La primera es Wath hath God wrought, finalista del Premio de la Universidad Politécnica de Cataluña de Ciencia Ficción en 1999 y publicada en 2003 por Valis Especial. La segunda es La granja de Dios, que fue publicada en disco compacto por PC-Actual tras recibir, en 2001, el primer Premio de Literatura de esta prestigiosa revista. Cuentos de Parra, por otra parte, han aparecido en diversas antologías y publicaciones. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === No es triste la verdad, lo que no tiene es remedio ==================== 18 de abril de 2005 Amigo Jorge: Estuve leyendo la nota sobre los derechos de autor y las editoriales en tu país. Lejos de hacer una crítica sobre cosas que ocurren en medios que no conozco -caso concreto, el panorama editorial en Venezuela en la actualidad- sí puedo comentarte brevemente lo que aquí pasa al respecto. Casi todas las editoriales de peso -comercial- forman parte de grupos editoriales -A forma parte de B que forma parte de C y todas están relacionadas con D que a su vez conforma un conglomerado de empresas que incluyen, además de lo editorial, relaciones con hamburguesas y tractores. Los capitales son diversos, siempre de allá, y esto quiere decir de España, Francia, Alemania, etc. Así, Sudamericana, otrora orgullo del país, forma parte de Planeta que, si mal no recuerdo, forma parte de Bertelsmann y vaya uno a saber a qué grupo terrestre o extraterrestre pertenece esta última multinacional. Todas, eso sí, editan lo que se vende y sólo eso. De poesía, ni hablemos. Colihue es una de las pocas editoriales que sobreviven -mi mujer editó allí hace ya cinco años, el libro sobre el lenguaje en los primeros años- se vendió bien, lo sabemos, claro: los conceptos por derecho de autor son algo esotérico, inescrutable y el autor debe conformarse no con lo que le corresponde por ley sino lo que le parece a los editores y lo que le parece a los editores es, siempre, una mínima parte de lo que debiera ser. Es esto o esto -dicen. Adiós. Ahora, los poetas debemos buscar en sellos pequeños, casi siempre al borde de la improvisación, de la desaparición; y pese que esto pareciera algo romántico, no lo es: se limitan a llevarlo todo a la imprenta, le adosan su sello y el autor carga con 500 o 1.000 ejemplares y que se arregle, luego, por supuesto, de pagar de su bolsillo los costos. Otras, esto es de una gran vileza, dicen que distribuyen y mienten; se limitan a darle al autor lo que llaman "la mitad de la edición", que es... toda la edición y, el resto, lo que ellos dicen que distribuyen, no existe. El autor paga como bueno lo que es muy malo. Quedan los premios, que aquí son pocos y a veces la edición prometida a los premiados no se cumple. "Creer en otra cosa", me decía un amigo poeta, "es como creer en los Reyes Magos". La triste verdad. El estado de las cosas. Entonces, Jorge, no resulta extraño "el yo te doy esto y vos me das esto", el amiguismo, las traiciones y todo eso; no lo justifico, constato que son frutos de un árbol torcido y podrido por dentro. Yo siempre creí, lo creo y lo creeré, con Wittgenstein, que ética y estética es una misma cosa. Y, ante el panorama que se abre ante mis ojos, "me mudé, con mis petates, al extranjero", publiqué un libro de poemas en Costa Rica y para octubre o noviembre haré otro tanto en España. Ni siquiera este último libro circulará en Argentina, ni mínimamente, porque costaría casi cuatro veces lo que costará en España. Hoy día, Jorge, además de Diario de Poesía casi no hay revistas literarias con peso y valor y si hay alguna o algunas salen como y cuando pueden. Es así, "no es triste la verdad", dice la canción, "lo que no tiene es remedio". Yo quisiera que hubiese un remedio pero no lo veo y hace ya mucho que esto es así. Hace poco leía un artículo en Internet que hablaba de una lenta y progresiva desaparición de la literatura argentina. Sebrelli habla de una profunda decadencia. Duele. Este mar está oscuro y no hay puerto a la vista. Supongo que como fuera Harry Potter dueño y señor de la Feria del Libro de Buenos Aires hace dos años, ahora lo será El código Da Vinci. En un stand, lo recuerdo bien, la fotografía de Ludovica Squirru, escritora de horóscopos, era del mismo tamaño que la de Rulfo. Un abrazo. Carlos Barbarito barbarito694@hotmail.com === Agencia de Fernando Masllorens y Federico González del Pino =========== 20 de abril de 2005 Hola, mi nombre es Emyliano Santa Cruz y resido en la ciudad de New York (EUA), estoy interesado en comunicarme con la agencia de Fernando Masllorens y Federico González del Pino, ya que quiero poner en escena la obra El gran regreso que ellos han traducido, si por favor tienen e-mail o teléfono de la agencia me gustaría tenerlo. ¡Muchas gracias! Emyliano Santa Cruz emymagico@yahoo.com === Investigando sobre Juan Sánchez Peláez ================================ 30 de abril de 2005 Hola, Me llamo Javier Perrin. Soy de Bordeaux y estudiante en historia del arte. Actualmente, hago un trabajo sobre Suzanne Martin, una pintora y poeta que conoció a Juan Sánchez Peláez. Podemos decir también que los dos han vivido, durante varios años, en el mismo apartamento, en París. Quería saber si es posible tener contactos (e-mail o teléfonos...) de personas que lo hayan conocido mejor para entender testimonios que vienen a confirmar esta información. Cordialmente, Javier Perrin perrin-patric@wanadoo.fr === Una manera de quererte ================================================ 4 de mayo de 2005 El motivo del presente e-mail es solicitarles información sobre el escritor argentino Eduardo Gudiño Kieffer, en concreto sobre sus poemas. Les estaría muy agradecida si pudieran informarme sobre el libro en el que está publicado el poema titulado "Una manera de quererte", del que tengo una versión cantada, en un disco antiguo. No consigo encontrarlo en ninguna de las librerías donde yo vivo y me gustaría saber en qué libro está e intentar conseguirlo a través de Internet. Muchas gracias de antemano por su colaboración. Lourdes Sancho López sanloplo@jcyl.es === Información sobre Nilce Alvea ========================================= 7 de mayo de 2005 Señor Jorge Gómez Jiménez: Mi nombre es Fabián Alberto Alvea, vivo en la provincia de Mendoza, Argentina; el motivo de estas líneas es para solicitarle información sobre el señor Nirce Alvea. Usted se preguntará cómo llego a usted; se lo explico en pocas palabras. Buscando información sobre mi familia en la Web, encuentro que el señor Nirce Alvea participa como integrante de un jurado junto a Roberto Giusti, Nabor Zambrano, José Pulido y Mireya Valderrama, en el cual se le entrega un Premio Nacional de Periodismo a la periodista venezolana Milagros Socorro y si mal no recuerdo fue entregado el día 25 de junio de 1999. El tema es que me he tomado el atrevimiento de solicitar su ayuda porque considero que usted quizás posea información de cómo localizar o contactar a esta persona, claro está, siempre que se le esté permitido, si tiene la posibilidad de contactarse con él, por favor, hágale llegar mi inquietud o bien mi e-mail. Desde ya muy agradecido y disculpándome por las molestias causadas, le saludo atentamente. Fabián Alberto Alvea fabianalberto33@hotmail.com === Literatura erótica ==================================================== 10 de mayo de 2005 Buen día: Me llamo Elías Cazasola, de la Universidad Federico Villarreal. Me place saludarlos, quien les habla lo hace con la intención de solicitarles información de literatura erótica, exposiciones de ésta, poemas y pinturas, foto; en fin, todo lo relacionado con expresiones artísticas de tema erótico. La información es para un trabajo universitario. Elías Cazasola amida_elohim@hotmail.com ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| "Es un hecho notorio que la moral del hombre está en nuestros días por debajo de su capacidad técnica y que la necesidad de cultura es más que nunca imperiosa para evitar que los recursos técnicos manejados sin sabiduría tengan efectos catastróficos". Guillermo Francovich, Pachamama. Diálogo sobre el porvenir de la cultura en Bolivia (1944). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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