~~~~~~~~~~~~~~~ Año VIII Cagua, Venezuela Nº 130 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 19 de septiembre de 2005 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "Los enlaces y la filosofía de la comunicación", Jorge | Editorial Gómez Jiménez. | | Cursos claros. / Norma Segades-Manias, letraliana | Breves destacada. / Mirando al sur. / Multifonía en el Celarg. | / El vuelo de la palabra. / Libres del Sur. / Jirafa de | papel. / Cortázar preliminar. / De Cortázar a Saramago. | / Lucífero. | | Jorge Gómez Jiménez dictará taller sobre blogs | Noticias literarios. / Jorge Coaguila publica colección de | reseñas de novelas peruanas. / Pablo Sánchez gana premio | Lengua de Trapo con La caja negra. / Carlos Fuentes | defiende en Berlín a la novela. / Ricardo Piglia gana | premio Donoso 2005. / Lectura en Tránsito lleva poesía y | arte a hospitales chilenos. / Escritores bolivianos | analizaron su literatura. / Diputados bolivianos | repudian a Matilde Asensi. / Ateneo publica "primera | obra literaria puertorriqueña". / Colombiano | Moreno-Durán recibe Premio Nacional de Literatura 2005. | / Escritores gallegos tienen nuevo portal en Internet. / | Tendremos nueva gramática a mediados de 2007. / Nicanor | Parra le habría dado su premio Konex a Bolaño. / | Ejemplares de Pedro Páramo son donados a Casa de las | Américas. / AG Porta gana el Café Gijón de Novela. / | Alfredo Bryce Echenique presenta novelas en Atenas y | Estocolmo. / Marco Schwartz gana el premio Norma de | novela. / Presentarán en Puerto Rico segunda edición de | Hostos Review. / Donan biblioteca del escritor | dominicano Virgilio Díaz Grullón. / Cincuenta poetas | participarán en festival Novissima Verba. / Culturas | verbal y visual serán analizadas en Corrientes. / | Autores se reunirán en Alicante por los niños con | síndrome de Down. / Organizan Festival de Poesía en | Bariloche. / Trujillo organiza la Bienal de Literatura | Ramón Palomares. / Brasil incentivará con literatura el | uso de las lenguas indígenas. / Construyen en Antioquia | el barco Florentino Ariza. / Sergio Ramírez será | invitado principal al Congreso Centroamérica 2005. / | Semana de la Poesía de Caracas homenajeará a Alfredo | Silva Estrada. / Relación entre América y el Quijote | analizarán en un encuentro. / Escritores colombianos y | venezolanos se reunirán en noviembre. / Festival de | Poesía de Sant Cugat reunirá a autores catalanes. / Perú | invitado de honor a la Feria de Guadalajara. / FCE | publica antología de poesía peruana contemporánea. / | Postularán a Gonzalo Rojas al Nobel de Literatura. / | Editorial Bruguera reinicia actividades y lanza premio | de novela. | | The Barcelona Review | Literatura http://www.barcelonareview.com/cas | en Internet | "Miyó Vestrini: la angustia perenne", Valmore Muñoz | Artículos y Arteaga. / "Entorno e identidad: analizando y | reportajes contextualizando los conflictos identitarios del | adolescente en la obra de Alberto Fuguet", Juan | Francisco Ojeda Cárcamo. / "Asomándose al abismo", Ariel | Bustos. / "El carrusel mediático de Barthes y Babel en | Broadway (goce y humillación del texto)", Silvia | Banfield. / "Tres notas", Manuel Garrido Palacios. / | "Desde Garmendia: para hablar con el otro", Juan | Guerrero. / "Delmira, de pasión y de muerte", Aldo Roque | Difilippo. | | Humberto Ak'abal: "Si no fuera por la poesía, el mundo | Entrevistas ya se habría quedado mudo", Pablo Cingolani. | | "El chino Valera Mora", Harold Alvarado Tenorio. / | Especial: "Amanecí de bala", Pablo Mora. | Chino Valera M. | "La concepción grotesca en la obra de José Rafael | Sala de ensayo Pocaterra como forma de denuncia", Elva Marina Mireles. | / "La televisión como parte de un proceso educativo", | Alejandra Ortiz. | | "Diario de Eva", Gloria Dolande y Astrid Salazar. / | Letras "Anunciación. Ángeles y espadas", Ulises Varsovia. / | "Ajedrecistas", Octavio Escobar Giraldo. / Poemas de | Marijosé Pérez-Lezama. / Dos cuentos de Laura Guillén | Ramo. / Poemas de William David Jaramillo Estrada. / | "Sin equipaje", Alfredo Gabriel Salinas. / Poemas de | Daniel Montoly. / "Pío, pío", Jorge de Abreu. / Poemas | de Adriana Serlik. / "Cuatro cuentos pemones", Elbatrina | Rodríguez-Este de Clauteaux. / Poemas de Carla Natalia | Imbrogno. / Tres cuentos de José Donayre. / Poemas de | Marcia Reverón. / "Carta dirigida a Consolación Luna", | Juan de Dios Garduño Cuenca. / "La casa del milagro" | (extractos), Laura Antillano. | | Ahora van por la poesía. | El buzón | John Keats. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/servicios/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/servicios/archivo.htm =========================== CONCURSOS LITERARIOS ========================== Reciba anuncios de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestro exclusivo servicio gratuito. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a: letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com O, si lo prefiere, visite nuestra sección de concursos en el Web: http://www.letralia.com/agenda/concursos === Editorial Los enlaces y la filosofía de la comunicación ========== Internet tiene unas características muy específicas de las que carecen otros medios de comunicación. Al permitir el acceso directo a la información sin que para ello sea un problema la geografía, la red diversificó el esquema tradicionalmente unidireccional de los medios. La red dejó atrás los antiguos conceptos de lector, radioescucha y televidente, les dio participación en el proceso de comunicación y los convirtió, nada más y nada menos, en usuarios. Por supuesto que toda transformación tiene su costo, y la que vivimos en este momento no está fuera de la regla. El costo, sin embargo, lo están pagando los medios que no comprenden adecuadamente que toda la red, aun cuando se ha avanzado mucho desde su creación, sigue manejándose bajo una filosofía inalterable: los enlaces. Un tema relacionado a los enlaces ha dado origen, en diversas ocasiones, a seminarios enteros sobre las estrategias que un medio debe seguir para evitar que sus lectores se "salgan del canal"; esto es, dejen de recibir información en el sitio del medio para ir a buscarla a otro lugar. La mayoría de los medios tradicionales cree resolver el problema mediante la supresión de enlaces activos en sus noticias, a menos que los mismos conduzcan a otras páginas dentro del sitio. Esto, claro, no es una solución: en un mundo cada vez más interconectado, es casi imposible dar una información sin proveer de un enlace que conduzca a alguna parte de Internet. Si el medio en cuestión, para colmo, provee información sobre iniciativas en las que Internet juega un papel importante, el miedo al "cambio de canal" lleva a situaciones realmente paradójicas. En algunos medios se ofrece la dirección del sitio que se está comentando, pero sin que el enlace sea activo, lo que representa para el usuario un esfuerzo adicional -copiar y pegar, a lo sumo, pero es un esfuerzo adicional. En casos extremos, notas sobre sitios en Internet privan por completo del dato más básico: la dirección de los sitios. Es un comportamiento absurdo por parte de un medio guardarse la dirección de un sitio para que los lectores no abandonen el portal del medio en cuestión. Es absurdo porque de hecho esconder una dirección útil obliga a los lectores a abandonar el portal para buscarla por sí mismos. Encontramos este problema a diario mientras recolectamos la información con la que componemos la sección de noticias de Letralia. Los viejos medios olvidan una regla básica en la comunicación: lo único que garantiza que el antiguo lector, y ahora usuario, se "cambie de canal" es que nuestro canal ofrezca la información que él necesita. La sola circunstancia de que en Internet esta información es potencialmente el botón para "cambiar el canal" ha producido choques eléctricos en el sistema neuronal de quienes no hallan el camino para adaptarse a las nuevas realidades. El tema ha sido removido con insistencia, los últimos días, en la blogosfera, tanto en su ámbito angloparlante como en el hispano. He aquí dos casos recientes. El primero, el de la Vegap, una asociación de artistas visuales que pretende cobrar a quienes enlacen a obras de sus asociados expuestas en Internet, lo que obviamente redundaría en que ningún medio enlazaría a tales obras, manteniéndose desconocidas para el gran público. El tema ha sido debatido en Elástico.net (http://elastico.net/archives/005671.html) y en otras bitácoras. El segundo es el de Luca Mori, un blogger italiano que descubrió unas ruinas antiguas usando la aplicación Google Maps y publicó el hallazgo en su bitácora, QuelliDellaBassa (http://www.quellidellabassa.org). Al ser reseñado por los portales de algunos de los grandes medios tradicionales en Internet, éstos omitieron la dirección de la bitácora. Puede hallarse más información al respecto en la bitácora El Diario de un Jabalí (http://diariodeunjabali.com /archivos/categorias/periodismo/la_ventaja_del_periodismo_digital_ desperdiciada.html), entre otras. La información más útil que existe en Internet son los enlaces. Un usuario satisfecho regresará gustoso a la fuente informativa cuando el material que se le ha brindado (los enlaces, entre tanto) es de calidad. Suponer que el usuario "olvidará" dónde obtuvo la información es, sencillamente, menospreciarlo. La corroboración más patente de esto es, claro, la vitalidad con que ha crecido, en los últimos años, la misma blogosfera. Una nueva realidad que aprovecha al máximo el procedimiento de informar mediante enlaces. Por lo general las bitácoras, que no se parecen en nada a los medios tradicionales, no tienen miedo a proveer de enlaces donde el usuario pueda revisar a gusto la información a la que se le está conduciendo. Y a pesar de esto, las bitácoras no hacen sino crecer y crecer. La razón, estimamos, hay que buscarla en el origen de las bitácoras, que son los mismos usuarios. Es de suponer que este problema tiene relación con una mala interpretación del axioma "información es poder". En este sentido, es preciso que los medios que luchan por hacerse un espacio en la red se actualicen: bajo los esquemas de la filosofía de Internet, el poder de la información radica en la manera como fluye. Cuando está encerrada, la información es materia muerta. Y corre el riesgo de pudrirse. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||| FE DE ERRATAS |||||||||||||||||||||||||||| A causa de un error humano, en nuestra edición 128 publicamos la nota "A propósito de Zoraida...", cuya autora es la escritora venezolana Isabel Rivas, como parte del artículo "Esta calle llevará tu nombre", del escritor, también venezolano, Rafael Ortega. Para corregir el error hemos agregado, en la página correspondiente (http://www.letralia.com/128/articulo05.htm), el nombre de Rivas bajo el título de su nota, que hemos dejado en la misma ubicación por parecernos que es el lugar adecuado para que nuestros lectores aprovechen la información que allí se ofrece acerca de la escritora Zoraida García, y que fuera recopilada por Rivas en entrevista con el actor teatral Róger Rodríguez. Desde la Tierra de Letras rogamos a los autores involucrados nos disculpen por esto, que no ha sido otra cosa que, como dijimos, un error humano. ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Cursos claros. La madrileña Ediciones Letra Clara, con más de diez años de experiencia, ha renovado su cartera de servicios. Ahora, además de sus servicios tradicionales como asesoría, corrección y librería virtual, la editorial ofrece un completo taller literario con cursos de creación escrita y creatividad, pensamiento poético y redacción y arte de escribir. Los cursos se realizan en modalidad presencial o a través de Internet. http://www.letraclara.com Norma Segades-Manias, letraliana destacada. La escritora, docente y periodista cultural Norma Segades-Manias, algunos de cuyos poemas han sido publicados en Letralia, fue designada "Ciudadana Santafesina Destacada 2005" la tarde del pasado 8 de septiembre. La distinción le fue impuesta en una ceremonia especial en la Sala de Sesiones del Palacio Municipal de Santa Fe. Segades-Manias es codirectora de la Gaceta Literaria de Santa Fe. Ha publicado El vuelo inhabitado, El amor sin mordazas, Crónica de las huellas y A espaldas del silencio, entre otros. Además ha recibido otras distinciones, como el Primer Premio Provincial Alfonsina Storni (1988), el Segundo Premio Nacional Plaza de los Poetas: José Pedroni (1989), el Primer Premio Regional Edición Rosalina Fernández de Peiroten (1990), el Primer Premio Internacional Edición Villa de Martorell-Barcelona-España (1992), Diploma y Medalla Distinción Internacional Alicia Moreau de Justo por su actitud de vida (1999), y el Primer Premio Nacional a la Excelencia Humana por su meritorio aporte a la cultura (1999). Mirando al sur. El pasado 10 de septiembre fue inaugurada la exposición pictórica "Ica, una mirada al sur", que reúne muestras del trabajo de Raúl Parodi Chilet, Elías Huamaní Quispe y Oscar Paukas, quienes integran el Grupo Naska, de Ica, Perú. De trayectoria profesional significativa, estos artistas plásticos han representado a Ica en diversos países de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. El Grupo Naska inició sus actividades culturales hace más de 16 años. Avenida San Martín Nº 1202 San Isidro; Ica, Perú Multifonía en el Celarg. Desde este jueves 22 de septiembre se dará inicio a la tercera temporada de conciertos del ciclo Jueves de Multifonía, en la Sala Arturo Úslar Pietri del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, en Caracas. En esta oportunidad los asistentes al evento podrán deleitarse con la actuación de la Coral de la Escuela Nacional de Administración y Hacienda Pública y la agrupación Quinto Son. http://www.celarg.org.ve El vuelo de la palabra. Tal es el título del libro de Fernando Lleras de la Fuente que se presentará este viernes 23 de septiembre, a las 7 de la noche, en la Fundación Cultural Chacao, en Caracas. En el acto se presentará un concierto de Los Niños Cantores de Los Teques, así como artistas de la fundación ecuatoriana Sinchi Sacha y una muestra de arte indígena. http://www.chacao.gov.ve/fundacioncultural Libres del Sur. Este viernes 23 de septiembre, a las 8 de la noche, el colectivo de cultura y acción popular "Libres del Sur" presentará un homenaje poético a Maximiliano Kosteki y Dario Santillán, y a todos los caídos en las luchas populares. El evento incluirá textos de más de veinte poetas y será presentado por Alberto Santillán, padre de Darío. El 4 de octubre a las 7 de la noche, el mismo colectivo presentará, en la Sala Ortiz de la Biblioteca Nacional de Argentina, el libro País de vientre abierto, una antología de poesía social de estos momentos iniciales del siglo XXI. http://www.libresalsur.com.ar Jirafa de papel. Este domingo 25 se presentará en Lima, Perú, en el marco de la I Feria Infantil y Juvenil Carlos Oquendo de Amat, el libro de adivinanzas ¡Mamá quiero ver a la jirafa!, de Gabriela Lagos Mayo. Habrá comentarios a cargo de Iris de Alza y Rocío Corchera y una función de títeres de María Laura Vélez. La cita es en el Centro de Convenciones de Plaza San Miguel a las 5 de la tarde y la entrada es gratuita. La presentación del libro es organizada por la Cámara Peruana del Libro y Casatomada Editorial. http://www.cpl.org.pe/Camara/clpagpri.htm Cortázar preliminar. El Centro de Arte Moderno de Madrid está invitando al taller de lectura "Julio Cortázar: preliminares de un gran escritor", en el que Mariángeles Fernández hablará sobre las novelas El examen y Los premios, así como del libro Diario de Andrés Fava, todos del autor argentino. La actividad se desarrollará todos los martes de octubre y noviembre a las 8 de la noche y la matrícula es limitada. http://www.centrodeartemoderno.com De Cortázar a Saramago. Otra actividad que involucra a Cortázar es el ciclo de lecturas que Marita Molfese y Lilí Muñoz organizan en Neuquén (Argentina). El 3 de octubre a las 6:30 de la tarde, en la Biblioteca Popular "Enrique Rocca", (Santa Teresa 1375), se leerán los cuentos "El perseguidor", "Torito" y "Circe", de Cortázar. Al día siguiente a las 6 de la tarde, en la Biblioteca Pública "3 de Octubre" (H. Irigoyen 535) se leerá La caverna, novela de José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998. Ambas actividades son de entrada gratuita y son auspiciadas por la Fundación del Banco de la Provincia del Neuquén. Lucífero. Tal es el nombre de la exposición que la fotógrafa Diana Lebehnson inaugurará en Buenos Aires el 6 de octubre a las 7 de la noche. La muestra cuenta con Ernesto Ballesteros como curador y estará a la disposición del público en el Centro Cultural Recoleta, hasta el 30 de octubre, de martes a viernes entre 2 de la tarde y 9 de la noche y los sábados, domingos y feriados entre 10 de la mañana y 9 de la noche. http://www.dianalebensohn.com.ar ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Jorge Gómez Jiménez dictará taller sobre blogs literarios La revista literaria digital Letralia, Tierra de Letras (http://www.letralia.com), y el sitio Ficción Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org), se han unido para presentar el taller "Técnica y arte del blog literario", que será dictado por Jorge Gómez Jiménez durante el venidero mes de octubre. La iniciativa está dirigida a escritores, lectores, críticos, ensayistas, estudiantes y todo aquel que, aunque carezca de mayores conocimientos técnicos, esté interesado en difundir y compartir sus ideas con los ciberlectores. El taller será dictado por correo electrónico y tendrá una duración de un mes, dividido en doce sesiones (tres sesiones semanales). Jorge Gómez Jiménez es una de las personas con más experiencia en el mundo de la literatura digital en Venezuela. Editor de Letralia, Tierra de Letras, con más de diez años de experiencia en el medio digital mantiene, además, los espacios: Itinerario (directorio cultural de Hispanoamérica), Editorial Letralia, Ciudad Letralia y el blog literario JorgeLetralia (http://jorgeletralia.blogsome.com). Durante el taller, los participantes aprenderán sobre la historia de los blogs, cómo diseñarlos y armarlos, sitios dónde alojarlos, cómo hacer un blog que destaque y toda la información que necesitan para hacer un blog atractivo. Al final del mismo, estarán capacitados para montar su propia bitácora literaria personal. Además, podrán aprovechar la experiencia del coordinador para hacer consultas en línea durante el proceso de construcción de sus blogs. Ficción Breve Venezolana seleccionará los blogs más atractivos por su diseño y contenido y los promocionará en una edición especial, además de pasar a formar parte de sus enlaces de interés y de quedar reseñados en Itinerario, el directorio cultural iberoamericano que mantiene en línea la revista Letralia, Tierra de Letras. El taller se iniciará el lunes 3 de octubre de 2005 y tendrá un costo de Bs. 50.000. Los venezolanos interesados en participar deberán depositar el monto de la inscripción en la Cuenta Corriente Nº 0102-0124-16-0000017734 del Banco de Venezuela, a nombre de A.C. Ficción Breve Venezolana. Fuera de Venezuela, los interesados podrán depositar monto equivalente en la moneda de su país en la oficina de Western Union más cercana, a nombre de Jorge Gómez Jiménez, Venezuela, cédula de identidad Nº 10.750.472. En uno y otro caso, al realizar el depósito deberán enviar un correo con el número de depósito, junto a su nombre y el correo en el que recibirá el material de trabajo. Para mayor información, escríbanos a info@ficcionbreve.org o a info@letralia.com. *** Jorge Coaguila publica colección de reseñas de novelas peruanas Novelistas clasificados como "los clásicos" y como "los más recientes" componen la lista de narradores peruanos cuyas obras son objeto de estudio por parte del crítico Jorge Coaguila (http://jcoaguila.100free.com) en su libro El color de la tierra, publicado en Lima con el sello de Jaime Campodónico Editor. En la categoría de "clásicos" figuran las siguientes novelas, en orden de fecha de publicación: La casa de cartón (1928), de Martín Adán, Matalaché (1928), de Enrique López Albújar, El mundo es ancho y ajeno (1941), de Ciro Alegría, Los ríos profundos (1958), de José María Arguedas, Crónica de San Gabriel (1960), de Julio Ramón Ribeyro, Conversación en La Catedral (1969), de Mario Vargas Llosa, Redoble por Rancas (1970), de Manuel Scorza, Un mundo para Julius (1970, de Alfredo Bryce Echenique, Canto de sirena (1977), de Gregorio Martínez, La violencia del tiempo (1991), de Miguel Gutiérrez, País de Jauja (1993), de Edgardo Rivera Martínez y El nombre del padre (2001), de Isaac Goldemberg. Entre "los más recientes" se incluye Al final de la calle (1993), de Oscar Malca, Los últimos días de La Prensa (1996), de Jaime Bayly y La disciplina de la vanidad (2000), de Iván Thays. Según un comunicado de los editores, estas novelas "son comentadas con sencillez, claridad y honestidad" y el libro es descrito como "una aproximación inteligente a la narrativa peruana", donde además de los textos de Coaguila aparecen fotografías de reconocidos artistas como Herman Schwarz, Daniel Gianonni y Víctor Ch. Vargas. Nacido en Lima y con estudios de comunicación social en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Coaguila ha publicado también La palabra inmortal (1995), una serie de entrevistas al escritor peruano Julio Ramón Ribeyro, En el bosque infinito(1996), El asombro constante (2001) y Entrevistas escogidas, que reúne conversaciones con Bryce Echenique y Vargas Llosa. Para más información sobre El color de la tierra es preciso comunicarse con el autor escribiendo a jcoaguila@hotmail.com. *** Pablo Sánchez gana premio Lengua de Trapo con La caja negra La obra La caja negra, del español Pablo Sánchez (Barcelona, 1970), fue galardonada con el XI Premio Lengua de Trapo de Novela, según el veredicto dado a conocer el martes 13 de septiembre por el jurado, compuesto por la periodista Nuria Azancot, los escritores Fernando Marías, Ramón Pernas y Rafael Reig, y el editor José Huerta. El Premio Lengua de Trapo de Novela es otorgado por el sello editorial homónimo y está dotado con 4.500 euros. A su 11ª edición han concurrido 435 manuscritos, 250 de ellos procedentes de España y 61 de Argentina. La obra ganadora será publicada por Lengua de Trapo en octubre. Azancot dijo que se trata de una "novela de, sobre, contra la literatura, con la suficiente rabia para no aburrir", mientras que Marías la calificó de "reflexión sobre la literatura que se transforma en novela absorbente, de voz propia, imparable". Ramón Pernas destacó su carácter de metaliteratura "y el narcisismo en lo literario" y Rafael Reig, quien confesó detestar novelas sobre escritores, admitió que ésta le había "vencido". Asimismo, Huerta reconoció que La caja negra, a la sazón primera novela de Sánchez, es "una voz nueva, sorprendente, extravagante, atractiva, un autor con conocimiento del oficio. Intrigas, emociones, dilema moral. Un libro sobresaliente a la altura de nuestro premio". La caja negra cuenta, entre ráfagas de humor cáustico, la ascensión y caída de un escritor, y conserva las huellas delirantes de la guerra de dos egos sobredimensionados. Raúl Garay, su protagonista, escribe su primera novela, Indicios del caos, en 1997, y es rechazado por cien editoriales españolas. Sin embargo, en 2001 logra publicarla en la editorial Maldoror, obteniendo un resonante éxito de público y de crítica aunque en 2003 un tal Elías Betancourt, autor de La fosa común (Ayuntamiento de Mérida, 2000), presenta una demanda por plagio, a la que seguirán otras por amenazas e intento de agresión. Las evidencias textuales y la opinión pública favorecen a Betancourt. La pregunta es ¿hubo o no plagio en el caso de Raúl Garay y Elías Betancourt? Pablo Sánchez estudió filología hispánica en la Universidad de Barcelona, donde se doctoró con una tesis sobre la trayectoria del escritor argentino Ernesto Sábato. Desde 2002 reside en México y trabaja como profesor de literatura española e hispanoamericana en la Universidad de las Américas, Puebla. Ha publicado numerosos artículos sobre narrativa hispanoamericana en revistas especializadas. Fuentes: Librusa, Europa Press *** Carlos Fuentes defiende en Berlín a la novela El escritor mexicano Carlos Fuentes, premio Cervantes 1987, hizo el martes 6 de septiembre una encendida defensa de la novela como género literario, alentando el diálogo y rechazando el choque de las civilizaciones en el mundo, al inaugurar el V Festival Internacional de Literatura de Berlín con un discurso redactado íntegramente en inglés. "Hablo como escritor en lengua castellana procedente de un continente que es íbero, indio y mestizo, negro y mulato, atlántico y pacífico, mediterráneo y caribeño, cristiano, árabe y judío, griego y latino", afirmó Fuentes en su mensaje inaugural, sugestivamente llamado "Elogio de la novela". "Si soy fiel a los avances, pero sobre todo a los propósitos, a las conquistas tanto como a las posibilidades de mi propia cultura, no puedo aceptar que vivamos un choque de civilizaciones, porque todas las que acabo de evocar son mías, no chocando, sino hablando, dialogando, disputando para entender, comunicando en mi misma alma la relatividad de todo triunfalismo y toda resignación (...)", agregó el escritor mexicano, quien inauguró el festival junto con el ensayista y poeta alemán Hans Magnus Enzensberger, quien por su parte leyó obras de Stevens Wallace, homenajeando a este poeta estadounidense con motivo del quincuagésimo aniversario de su fallecimiento. El autor de Aura también destacó la imperecedera vigencia de Don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra, como "longseller por oposición al bestseller", en el cuarto centenario de su primera publicación en 1605. "La humanidad prevalecerá, y lo hará porque, pese a los accidentes de la historia, la novela nos cuenta que el arte restaura en nosotros la vida que fue pasada por alto por el paso apresurado de la historia", subrayó. Evocó a Milan Kundera para explicar que un novelista "pertenece a una gran tradición, más que a su país o a su lengua nativa, en la que Rabelais, Cervantes, Sterne y Diderot son parte de la misma familia". Se refería a la familia que propagaba Goethe, la literatura mundial o "Weltliteratur" que cada escritor cultiva independientemente de las literaturas nacionales que -añadía Goethe- "han dejado de representar alguna cosa de importancia". Cervantes, en cambio, "pertenece a una tradición de la que él no puede hablar", deudora de Erasmo y enemiga de la Contrarreforma, pues en el Quijote "la falta de autor apenas disfraza el rechazo a la autoridad". Fuentes llamó a "celebrar el punto de encuentro de todas ellas, el lugar del habla y del pensamiento y de la memoria y la imaginación que cada uno de nosotros lleva consigo, pidiéndonos que participemos en un diálogo de civilizaciones y que neguemos el fin de la historia". En una España decadente, sin la riqueza cultural y económica de los judíos y los árabes, Cervantes, pues, "respondió a la sociedad degradada de su tiempo con la imaginación crítica". Fuentes ve a la sociedad de hoy igualmente degradada y reivindica por eso la voluntad de "responder al paso de la historia con la pasión por la literatura". Los excesos en gastos militares y la estupidez de ideologías como "el fin de la historia" o "el choque de civilizaciones" no deben afrontarse con la "beatitud pasiva" en la que caemos a menudo. "Estamos todos en el mismo barco", dijo en medio de una marejada de aplausos. En el mundo de hoy podemos ser "esclavos de imágenes hipnóticas que no hemos escogido" o "alegres robots que se divierten hasta la muerte", pero no deberíamos olvidar, destacó, el poder del lenguaje como "la fundación de la cultura, la puerta de la experiencia, el techo de la imaginación, el sótano de la memoria, la recámara del amor y, sobre todo, la ventana abierta al aire de la duda, la incertidumbre y la inquietud". El Festival de Literatura de Berlín, clausurado este sábado 17, contó con la participación de 150 autores en los más de 300 actos especiales en los que se leyó novelas, poesías, relatos, cuentos y ensayos contemporáneos ante más de 135.000 espectadores en total, según explicaron los organizadores. Entre los escritores que acudieron a este festival literario están Dana Gioia, Doris Lessing, Arno Lustiger, Kazuo Ishiguro, Kenzaburo Oe, Jonathan Safran Foer, Antoine Raybaud, C.K. Williams, Martin Walser y Joachim Fest. De América Latina participaron Soledad Álvarez (República Dominicana), Chloe Aridjis (México), Juan Felipe Herrera (Estados Unidos, de origen mexicano), Arturo Fontaine (Chile) y Raúl Rivero (Cuba). Fuentes: Diario de Yucatán, Diario del Istmo *** Ricardo Piglia gana premio Donoso 2005 El escritor argentino Ricardo Piglia (Buenos Aires, 1940) fue elegido, el pasado 7 de septiembre, premio Iberoamericano José Donoso 2005, por su contribución a la literatura latinoamericana, mientras que el poeta chileno Germán Carrasco obtuvo el premio Fundación Pablo Neruda por representar a la poesía emergente de los 90. El jurado que distinguió al autor de Respiración artificial destacó la "lucidez crítica" de la obra del narrador y ensayista argentino, siempre un "paso adelante" en las innovaciones estructurales, comentó Javier Pinedo. El coordinador del jurado y profesor de la Universidad de Talca, que es la que otorga el premio, explicó "lo difícil que resulta escribir en Argentina después de autores como (Jorge Luis) Borges y (Julio) Cortázar, por mencionar solamente dos, que llevan en su magistralidad a un punto muerto la novela y el cuento, porque es muy difícil superarlos". Por su parte, el también miembro del jurado y profesor de la Universidad de Bergamo (Italia), Gabriele Morelli, comentó que Piglia es un escritor de múltiples facetas. "Este autor reúne el aspecto de inquietud intelectual que yo como profesor europeo advierto en la gran literatura, la cultura y la historia latinoamericana". Coincidió en la capacidad de Piglia de "renovarse, de buscar formas metafóricas o lingüísticas superiores a la vieja tradición europea". El profesor de la Universidad de Sao Paulo, David Arrigucci Jr., opinó que el autor de La ciudad ausente es un escritor "muy centrado, sobre todo por la conciencia del lenguaje y los procedimientos literarios". Además, destacó, "apareció como un hombre que tenía una formación de historiador y ensayista, y es un novelista muy consciente de sus medios, es decir, parecía una encarnación de lo nuevo en la literatura argentina, de la idea moderna de la obra literaria como un proyecto intelectual y eso lo ha ejecutado Piglia en todas sus novelas y ensayos". El del escritor galardonado no es, según Arrigucci, "el fuego sagrado que había pasado Borges a las generaciones siguientes, sino que en él hay algo nuevo. Es un hombre que habla muy bien, un gran conferencista, un profesor, yo creo que es un hombre de gran dignidad en el campo de las letras". La producción de Piglia, que abarca desde mediados de los años 60 -y que recibirá como estímulo 20.000 dólares, el 5 de octubre-, está conformada por los relatos de Invasión (1967) y Nombre falso (1975), y las novelas Respiración artificial, La ciudad ausente (1992) y Plata quemada (1997), por la que se le concedió el Premio Planeta en 1997. Además es autor de una serie de ensayos que iluminan distintas facetas de la literatura argentina, como los textos incluidos en Crítica y ficción (1986). Este año, el autor publicó El último lector, una serie de artículos en los que propone distintos itinerarios por las formas de la literatura y varias maneras de abordar la problemática de la escritura. Por su parte, el Premio de Poesía Fundación Pablo Neruda, que se otorga anualmente hace 18 años a todos los poetas jóvenes vivos menores de 40 años, fue entregado a Germán Carrasco tras decisión unánime del jurado. Carrasco tiene 34 años y reside en Argentina. El premio le ha sido concedido en virtud de ser un "protagonista de un nuevo grupo generacional que da testimonio de una estética urbana, histórica, política y social, marcada por un vislumbre experimental y un lenguaje propio de los años '90". Fuente: Ansa *** Lectura en Tránsito lleva poesía y arte a hospitales chilenos Con el objetivo de llevar la poesía a espacios públicos de tránsito cotidiano, y exponer en ellos textos y pinturas de poetas y artistas chilenos, este miércoles 7 de septiembre fue inaugurada en el Hospital El Salvador la tercera etapa del proyecto Lectura en Tránsito, que viene precedido de dos exitosas experiencias en 2002 y 2004. Se contempla que la iniciativa llegue hasta catorce hospitales de la Región Metropolitana, con el fin de llamar la atención del transeúnte en esos espacios, asociando la poesía a la gráfica creada especialmente para cada poema. Lectura en Tránsito comenzó en 2002 usando los microbuses como vía de expresión. En 2004 se comenzó a llevar a los hospitales, cubriendo 10 de ellos con diez obras grandes complementando la poesía con las artes visuales. En esa ocasión, 460.000 pacientes y acompañantes se vieron favorecidos por la instancia. Los buenos resultados de las versiones anteriores hicieron que el proyecto se ampliara a más hospitales, esperando llegar a casi 775.000 personas. Para convocar más poetas, se utilizó Internet y se invitó a consagrados como Nicanor Parra, Armando Uribe, Claudio Bertoni, Floridor Pérez, Jaim Hales y Jorge Montealegre, entre otros, quienes aportaron sus textos. Por la parte visual se llamó a artistas como Bororo, Alejandra Méndez y Juan Subercaseaux, dentro de una lista más grande, que crearon las imágenes para ilustrar los poemas. Cerca de tres meses durará la muestra, tres semanas en cada hospital. Cabe destacar que la relevancia del proyecto ha llamado la atención de la empresa privada, que se ha sumado al compromiso permitiendo engrandecer el alcance de la instancia. Los centros de asistencia involucrados en Lectura en Tránsito son el Hospital San José, Hospital Roberto del Río, Posta Central, CRS Peñalolén, Hospital Salvador, Hospital Luis Calvo Mackenna, Hospital Barros Luco Trudeau, Hospital Ezequiel González Cortés, Hospital Lucio Córdova, Instituto Traumatológico, Hospital El Pino (2 sectores), Hospital Sótero del Río y CDT Sótero del Río. El lanzamiento se realizó con la presencia del ministro chileno de Cultura y autoridades de diversas entidades como el Banco del Desarrollo, el Ministerio de Salud, el Gabinete de la Primera Dama y la Corporación del Patrimonio Cultural de Chile. Fuente: Terra Chile *** Escritores bolivianos analizaron su literatura Entre el 8 y el 10 de septiembre se realizó en Cochabamba (Bolivia) el II Foro de Escritores Bolivianos, que bajo el título "La literatura boliviana de principios de siglo XXI" tuvo como sede el Centro Simón I. Patiño de la mencionada localidad. Entre los participantes estuvieron Homero Carvalho (Beni), conocido novelista que reside en Santa Cruz de la Sierra, autor de Santo Vituperio y La ciudad de los inmortales; Óscar Díaz (Chuquisaca), reciente ganador del premio Franz Tamayo en la versión cuento; Guadalupe García (Oruro), coordinadora del suplemento cultural El Duende; Juan Cristóbal MacLean (Cochabamba), que recientemente publicó Por el ojo de una espina; Wolfango Montes (Santa Cruz), uno de los escritores cruceños con más trayectoria, que ganó en 1987 el premio Casa de las Américas con Jonás y la ballena rosada; Giovanna Rivero (Santa Cruz), reconocida narradora, autora de Las Camaleonas; Eduardo Scott Moreno (Cochabamba), reciente ganador del premio Alfaguara de novela, con La doncella del barón Cementerio; y Mauricio Souza (La Paz), autor de Lugares comunes del modernismo. Los autores debatieron sobre las características de la literatura boliviana de principios del siglo XXI, la creación literaria boliviana del nuevo siglo, las perspectivas de la literatura en cuanto a cantidad y calidad de publicación, el estado actual de la novela, el cuento, la poesía y el teatro, y el "boom" de la literatura cruceña. Además de las disertaciones hubo grupos literarios que formularon preguntas a los escritores, y que establecieron charlas el último día del encuentro. De La Paz asistió Los Nadies, de Santa Cruz fue Garabatá, de Sucre el grupo literario perteneciente a la Fundación Cultural La Plata, dirigido por Gabriel Chávez Casazola, y de Cochabamba asistió Calaca. Aparte de los escritores invitados a debatir la temática del foro, Emilio Martínez presentó Cartografías y Gustavo Cárdenas, Andamios, y durante la inauguración fue proyectado el filme Jonás y la ballena rosada, de Juan Carlos Valdivia, basada en la novela homónima de Montes. Las actividades fueron de entrada gratuita. Una primera versión de este foro se realizó en 2004, con el objetivo de reunir a los escritores bolivianos para reflexionar sobre el quehacer literario en el país y como preámbulo para el Encuentro de Escritores Iberoamericanos que se efectúa cada dos años. Fuentes: Los Tiempos, La Prensa (Bolivia) *** Diputados bolivianos repudian a Matilde Asensi El pasado 8 de septiembre la Cámara de Diputados de Bolivia emitió una declaración en virtud de la cual repudian a Editorial Planeta y a la escritora española Matilde Asensi por la utilización arbitraria de nombres y temas relacionados con la Expedición Madidi, una iniciativa de los investigadores Pablo Cingolani y Álvaro Díez Astete, que habría sido plagiada, según informamos en nuestra edición 126 (http://www.letralia.com/126/0608cingolani.htm), por la autora de la novela El origen perdido. En la declaración, que aparece firmada por Norah Soruco de Salvatierra, presidenta de la Cámara de Diputados de la República de Bolivia, los diputados ratifican la declaración de interés nacional de la expedición, emitida en primera instancia el 31 de mayo de 2001, al mismo tiempo de expresar repudio "a los escritos inaceptables de parte de la Editorial Planeta, porque Bolivia es un país libre y soberano y sus embajadas funcionan para representar los intereses de los ciudadanos que viven en ella". Destaca la declaración la renuencia de Asensi a hacer alguna declaración pública sobre las acusaciones de plagio, así como la forma como Carlos Reyes, director de Planeta, cuestionó "de manera agraviante a la dignidad nacional" al desmerecer "las gestiones que estaba realizando el ministro consejero Julio Aliaga de la Embajada de Bolivia en España, y ha pretendido intimidar al director de la Expedición Madidi". "Tales hechos", continúa la declaración oficial, "constituyen un evidente abuso que viola los más elementales principios de protección de la propiedad intelectual de una Nación y de los derechos de autor de los miembros de la Expedición Madidi que debemos defender y reivindicar la labor de nuestros profesionales, dirigidos por Pablo Cingolani y entre cuyos miembros destaca nuestro colega diputado doctor José Luis Ríos Cambeses". La declaración termina declarando "censura pública" al uso de nombres de los miembros de la expedición, así como de sus temas, sin autorización y sin cita, en la novela El origen perdido, de Matilde Asensi, y recomendando al Viceministerio de Cultura, al Ministerio de Relaciones y Culto y a la Embajada de la República de Bolivia en España "la realización de todos los reclamos y gestiones que correspondan para la reparación sobre el daño causado a la Expedición Madidi". A continuación presentamos a los lectores de la Tierra de Letras el texto íntegro de la declaración: La honorable Cámara de Diputados declara: La Expedición Madidi, mediante Declaración Camaral Nº 009/2000-2001 del 31 de mayo de 2001, fue declarada de Interés Nacional en atención a que sus objetivos constituyen un fundamental beneficio para Bolivia y sus proyecciones, como son la defensa y promoción del uso sostenible de los recursos naturales del Parque Nacional Madidi, la exploración geográfica, la investigación etnográfica y la afirmación de la soberanía nacional, con el cumplimiento de misiones y tareas en las regiones más aisladas del país, especialmente en los territorios situados al norte del Departamento de La Paz. Los nombres de algunos de sus miembros y varios de los temas que han ocupado sus trabajos y misiones de la Expedición Madidi han sido arbitrariamente utilizados por la ciudadana española Matilde Asensi en su novela El origen perdido, publicada por la Editorial Planeta de Barcelona y con 14 ediciones en España y muchas otras en varios países del mundo. La citada ciudadana española no ha hecho ninguna aclaración pública con relación al tema y por el contrario, la Editorial Planeta con carta de su director Carlos Reyes -Barcelona, 8/06/2005-, ha cuestionado de manera agraviante a la dignidad nacional, las gestiones que estaba realizando el ministro consejero Julio Aliaga de la Embajada de Bolivia en España y ha pretendido intimidar al director de la Expedición Madidi. Tales hechos constituyen un evidente abuso que viola los más elementales principios de protección de la propiedad intelectual de una nación y de los derechos de autor de los miembros de la Expedición Madidi que debemos defender y reivindicar la labor de nuestros profesionales, dirigidos por Pablo Cingolani y entre cuyos miembros destaca nuestro colega diputado doctor José Luis Ríos Cambeses. Por tanto, a tiempo de ratificar la Declaratoria de Interés Nacional para la Expedición Madidi, expresamos nuestro repudio a los escritos inaceptables de parte de la Editorial Planeta, porque Bolivia es un país libre y soberano y sus embajadas funcionan para representar los intereses de los ciudadanos que viven en ella. Asimismo, declaramos censura pública a la utilización indebida de la Expedición Madidi, sus miembros y sus temas, sin autorización y sin cita, por parte de la ciudadana española Matilde Asensi en la novela El origen perdido. Recomendamos al Viceministerio de Cultura, al Ministerio de Relaciones y Culto y a la Embajada de la República de Bolivia en España, la realización de todos los reclamos y gestiones que correspondan para la reparación sobre el daño causado a la Expedición Madidi. Es dado en la sala de sesiones de la H. Cámara de Diputados a los 8 días del mes de septiembre de 2005. Norah Soruco de Salvatierra Presidenta de la Cámara de Diputados República de Bolivia *** Ateneo publica "primera obra literaria puertorriqueña" El Ateneo Puertorriqueño acaba de lanzar una edición facsímil de lo que podría considerarse hasta el momento como la primera obra literaria publicada en la isla caribeña por un autor puertorriqueño, según informó la agencia noticiosa Librusa.com. "La obra se titula Mucén o el triunfo del patriotismo, y es una tragedia neoclásica escrita por un joven de 18 años, nacido en San Juan, de nombre Celedonio Luis Nebot. Fue publicada por la Imprenta de don Valeriano Sanmillán de San Juan, la imprenta de la Gaceta de Puerto Rico, a mediados del año 1833", indica un comunicado. El presidente del Ateneo, Eduardo Morales Coll, dijo que hasta el momento la historia de la literatura puertorriqueña establecía su punto de partida con la publicación del Aguinaldo Puertorriqueño en 1843, pero el hallazgo de esta pieza teatral abre la posibilidad de una revisión por parte de investigadores y académicos. Morales Coll agregó que será precisamente esa pieza la que abrirá el XXIX Festival de Teatro del Ateneo Puertorriqueño, en febrero de 2006, en un montaje del Laboratorio Gaspard de la Nuit del Teatro Experimental del Ateneo. Mucén o el triunfo del patriotismo fue descubierta en junio de 2002 por Roberto Ramos-Perea, director ejecutivo del Ateneo y director general del Archivo Nacional del Teatro y Cine de la misma institución. El facsímil publicado por el Ateneo se titula Luis Nebot: Obras encontradas, y además de un estudio preliminar sobre la vida y obra del autor, escrito por Ramos-Perea, contiene otras obras de ese dramaturgo puertorriqueño nacido en 1815 y que por primera vez es editado en formato de libro. El texto de Mucén o el triunfo del patriotismo muestra "un lenguaje altamente patriótico y beligerante en contra de la política imperial rusa. En medio de una trama de intenso asunto político, de venganza e intriga, Mucén, general turco, será ejecutado por la traición de uno de sus capitanes", según los editores. Fuente: Librusa.com *** Colombiano Moreno-Durán recibe Premio Nacional de Literatura 2005 El escritor colombiano Rafael Humberto Moreno-Durán recibió el sábado 10 el IV Premio Nacional de Literatura 2005, que otorga desde 2002 la Fundación Cultural Libros y Letras. El trofeo que acredita al ganador del galardón fue recogido por Mónica Sarmiento, esposa del escritor, dado que éste se encuentra muy grave de salud. La entidad entregó, por primera vez, el Premio al Mejor Libro Colombiano de Ficción, que recayó en El penúltimo sueño, de Ángela Becerra, y al Mejor Libro Colombiano de No Ficción, para Espérame en el cielo, capitán, de Jorge Enrique Botero. Ambos premios consistieron en la entrega de sendos diplomas. El Premio Nacional de Literatura fue el resultado de la votación de 3.547 personas en las páginas de la revista digital mensual Libros & Letras (http://www.librosyletras.com), que edita también en formato impreso la homónima fundación colombiana. También se tomó en cuenta los votos de los libreros. Anteriormente el galardón fue otorgado a Germán Espinosa (2002), David Sánchez Juliao (2003) y Manuel Zapata Olivella (2004). Moreno-Durán nació en 1946 en la ciudad de Tunja (Boyacá) y es autor de las novelas Juego de damas (1977), El toque de Diana (1981) y Finale capriccioso con Madonna (1983), agrupados en el volumen Fémina Suite. También escribió Los felinos del canciller (1987), El caballero de la invicta, Mambrú (1996) y El festín de los conjurados, así como los volúmenes de cuentos Metropolitanas (1986), Cartas en el asunto (1995) y El humor de la melancolía, y el ensayo De la barbarie a la imaginación, sobre la literatura latinoamericana. Por su parte, Ángela Becerra, escritora colombiana que reside en Barcelona (España), ganó este año el Premio Azorín de Novela, por El penúltimo sueño, que lleva ocho ediciones en Colombia y es autora también de De los amores negados. Fuentes: Libros & Letras, RCN *** Escritores gallegos tienen nuevo portal en Internet La Asociación de Escritores en Lingua Galega (AELG) presentó la semana pasada su nuevo portal (http://193.144.51.147/aelgweb), que mejora el anterior e incorpora el Centro de Documentación de los Escritores y Escritoras en Lingua Galega. El Centro de Documentación nace con el objetivo de conservar el trabajo de los escritores gallegos y ponerlo a disposición de todas las personas que deseen investigar sobre el legado de la literatura de Galicia. Este ente promoverá también actividades sociales sobre obras de creación, de investigación, de crítica literaria o cualquier otro tipo de documentación que pueda enriquecer el conocimiento del hecho de la literatura gallega. La creación de este centro viene a cubrir la carencia de una entidad que aglutine toda la documentación sobre los escritores gallegos vivos y difunda la obra de los literatos en lengua gallega. El portal web renovado, además de incorporar el Centro de Documentación, ha potenciado y ampliado sus contenidos. Fuentes: AELG, Terra Actualidad *** Tendremos nueva gramática a mediados de 2007 La nueva Gramática de la lengua española, cuya edición académica anterior data de 1931, verá la luz a mediados de 2007 y describirá por primera vez "el español de todas partes" y no sólo el peninsular, informó este 13 de septiembre el director de la Academia Mexicana de la Lengua, José Moreno de Alba. Según explicó Moreno de Alba, tras la edición de 1931 sólo se publicó "un esbozo" de la Gramática en 1973, por lo que era "indispensable" preparar una nueva. Los últimos avances en los trabajos para la publicación de la obra centraron la Reunión Plenaria de Directores de las Academias de la Lengua Española, que desde el lunes 12 reunió en Salamanca a los directores y presidentes de las 22 academias existentes: la española, las iberoamericanas, la estadounidense y la filipina. Una de las principales diferencias de esta nueva edición es que es responsabilidad de todas las academias, no sólo de la española, además de describir tanto la norma española como la americana. Será, refirió, una Gramática científica que "incorporará las viejas, nuevas y novísimas formas de descripción de una lengua" y estará atenta al enorme desarrollo de la gramática y la lingüística en los últimos tiempos. Además, será "exhaustiva", ya que tratará de describir la totalidad de las estructuras de la lengua española, también aquellas que por su complejidad no suelen incluirse, y atenderá a las variedades regionales, "que también deben ser explicadas". Por el momento está listo el 70% de la obra, cuya edición respalda Caja Duero, y está programado terminarla a finales de 2006 para que pueda ser publicada a mediados del año siguiente en dos ediciones diferentes: una grande y un compendio de carácter más didáctico. El ponente es el académico español y gramático Ignacio Bosque, quien prepara el texto de cada capítulo, que después es revisado por un equipo de académicos de España y América, para a continuación pasar a cada uno de los miembros de la Comisión Interacadémica encargada de la supervisión de la Gramática. Una vez incorporadas sus observaciones al texto, éste vuelve a ser revisado por el pleno de la citada comisión, y la versión aprobada por éste órgano es enviada al pleno de cada una de las academias, comenzando por la española. Por otra parte, el secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua, Humberto López Morales, informó de que el borrador final del Diccionario de Americanismos estará listo en tres años, y verá la luz a más tardar en 2009. Se trata de "una vieja idea de la Academia Española" fundada en que "siempre se ha querido tener un gran diccionario de americanismos, porque tenemos aún mucho que aprender y saber de lo que sucede con el español de algunas partes de América", consideró. Dicha obra facilitará el establecimiento de los criterios que deben cumplir los americanismos para pasar al Diccionario de la Real Academia Española (Drae), lo que se podrá hacer de manera sistemática y con mucha más riqueza de información. López destacó que la obra "enriquecerá sustancialmente y con mucho rigor la presencia de América en nuestro gran diccionario literario mayor", además de ser un instrumento de consulta extraordinario para la lectura de textos de países latinoamericanos. El director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, anunció la publicación la próxima primavera del Diccionario Esencial de la Lengua Española, que excluye las palabras en desuso que el Drae recoge de manera obligada. "Palabras en desuso pero que fueron utilizadas por Quevedo, Cervantes o Lope, y es necesario tener registradas", apostilló. De la Concha aludió también al trabajo permanente de actualización del Drae, así como a la presentación, el jueves 15, del Diccionario del Estudiante, que contiene 40.000 entradas y "está atento tanto a España como a América", para que los jóvenes tomen conciencia de la riqueza de nuestra diversidad lingüística. En la sesión del miércoles 14 los académicos trabajaron sobre la revisión de la Ortografía para "actualizarla pedagógicamente, pormenorizarla y estudiar lo pertinente en relación con nuevas técnicas de escritura", concluyó. Fuente: Informativos TeleCinco *** Nicanor Parra le habría dado su premio Konex a Bolaño Hasta el Balneario de Las Cruces viajó, el pasado 13 de septiembre, el presidente de la Fundación Konex, Luis Ovsejevich, para entregarle personalmente a Nicanor Parra (San Fabián de Alico, 1914), Premio Nacional de Literatura de Chile y director de la Escuela de Literatura de la Universidad Diego Portales (http://www.udp.cl), el premio Konex Mercosur 2004, que esta entidad argentina instituyó para honrar a las figuras más destacadas del arte y las letras. "Otro premio inmerecido. Yo se lo hubiera dado a Bolaño", dijo Parra al ser inquirido sobre el trofeo de platino que la Fundación Konex le otorgó al considerarlo el mejor representante de las letras en Chile. La Fundación Konex, que existe desde 1980, entrega un reconocimiento a las figuras argentinas destacadas en el arte, las ciencias, la música y el deporte. Borges, Maradona y Mercedes Sosa fueron distinguidos con el trofeo. Sin embargo, con la intención de ampliar sus objetivos, el año 2002 instituyó el premio Konex Mercosur, para galardonar a los artistas de los países miembros del bloque económico: Chile, Paraguay, Uruguay, Perú, Brasil y Bolivia. El trofeo debutó en la categoría Letras en 2004, aunque los ganadores fueron anunciados recién este año. Junto al poeta chileno, recibieron el Konex Mercosur: Mario Vargas Llosa (Perú), Augusto Roa Bastos (Paraguay), Rubem Fonseca (Brasil), Idea Vilariño (Uruguay) y Néstor Taboada (Bolivia). Nicanor Parra está a punto de publicar sus Obras completas bajo el sello español Galaxia Gutenberg, con prólogo del crítico español Ignacio Echevarría, que se suma a sus ya conocidos Hojas de Parra, Sermones y prédicas del Cristo de Elqui o la reciente traducción de la obra de Shakespeare, Lear rey y mendigo. Fuente: Universidad Diego Portales *** Ejemplares de Pedro Páramo son donados a Casa de las Américas Una edición de 550 ejemplares de Pedro Páramo, la obra maestra de Juan Rulfo (1917-1986), especialmente producida para los lectores cubanos, fue entregada simbólicamente a la Casa de las Américas (http://www.casadelasamericas.com) por uno de los hijos del escritor y la fundación que preserva la memoria y difunde la obra del célebre autor jalisciense. "No tengo nada que ver con la cuestión política, prefiero que el hecho mismo sea el que hable", dijo Víctor Jiménez, presidente de la Fundación Juan Rulfo, quien hizo notar, sin embargo, que la edición tiene los logotipos de esa entidad, de la editorial catalana-mexicana RM y una bandera cubana. El gesto, precisó Jiménez, fue una iniciativa de la editorial, que fue respaldado por la fundación. Jiménez y Juan Francisco Rulfo viajaron por primera vez a Cuba para entregar la donación y hablar, respectivamente, en Casa de las Américas, de la vocación del autor de El Llano en llamas por la arquitectura y la fotografía y de su personalidad. El homenaje a Rulfo se realizó en ocasión del cincuentenario de Pedro Páramo y como parte de las jornadas de la cultura mexicana en la isla, que desarrollan de manera conjunta la Embajada de México y las principales instituciones culturales cubanas. En la sesión estuvieron el presidente de Casa de las Américas, Roberto Fernández Retamar, y el embajador mexicano, José Ignacio Piña. La erudición de Rulfo en las artes visuales tiene testimonios, dijo Jiménez, como los cerca de 400 textos sobre arquitectura mexicana, que muestran "una evidente relación con su fotografía". Por su parte, Juan Francisco Rulfo leyó fragmentos de Aire de las colinas. Cartas a Clara, una recopilación epistolar entre el escritor y su esposa, en su época de novios. Los textos íntimos, que la viuda de Rulfo permitió sacar a la luz -dijo Juan Francisco- contradicen la versión generalmente aceptada de que el narrador fue un hombre taciturno, retraído, alejado del humor y las pasiones, y en cambio muestran su "cara desconocida". El hijo de Rulfo explicó que su padre tuvo un fuerte celo por distinguir entre su obra y su vida privada, por lo cual solía estar lejos de la prensa y hasta de las fotografías. Esa actitud, agregó, se reflejaba en la frase con que el escritor rehusó alguna vez una sesión de fotos: "Si lo que interesa es mi obra, ¿para qué quieren mi retrato?". Parte de la edición especial de Pedro Páramo está en la aduana del aeropuerto de La Habana y otra parte aún en México. Casa de las Américas informó que, cuando ambos lotes estén disponibles, serán distribuidos en las bibliotecas de Cuba. Fuente: La Jornada *** AG Porta gana el Café Gijón de Novela El escritor catalán Antoni García Porta, o AG Porta (Barcelona, 1954) ganó la LIV edición del Premio de Novela Café Gijón 2005 con su libro Cazadores de no mundos, según se anunció el pasado jueves 15. El fallo del premio, convocado por el Ayuntamiento de Gijón y dotado con 18.000 euros y la publicación de la novela ganadora, fue dado a conocer en un acto celebrado en el Café Gijón del madrileño paseo de Recoletos. El año pasado había sido ganado por Lázaro Covaldo, con Criaturas de la noche. Porta, que ya se había presentado a este certamen con su primer libro, Consejos de un discípulo de Morrison y un fanático de Joyce (Premio Ámbito Literario de Narrativa 1984), que escribió junto a su amigo Roberto Bolaño, señaló que ésta es una novela ambiciosa y arriesgada y en la que ha trabajado durante diez años. "El título obedece a esos mundos quiméricos que van persiguiendo los protagonistas", añadió. La alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, fue la encargada de proclamar el vencedor durante un acto que tuvo lugar en el propio Café Gijón del madrileño Paseo de Recoletos. El jurado, presidido por la escritora Rosa Regàs e integrado por José María Guelbenzu, Mercedes Monmany, Marcos Giralt y Ponç Puigdevall, destacó "la extraordinaria densidad literaria" de la obra. Regàs, a la sazón directora de la Biblioteca Nacional, afirmó que el jurado no había tenido grandes problemas al elegir al ganador. "No ha habido un gran debate, todos estábamos convencidos y llegamos a la misma conclusión", añadió. Asimismo, destacó "el riesgo en la construcción formal de la novela". Entrevistado por el periódico La Voz de Asturias (http://www.lavozdeasturias.com), Porta dijo haberse sentido sorprendido por el premio. "Cuando vi que se presentaban 254 novelas me dije: 'Otra vez será' ". Agregó que, sin embargo, siempre se tiene "la esperanza de que pase. El escritor que no es de éxito (supongo que los que tienen éxito piensan todo lo contrario), que escribe en su casa, recibe buenas críticas y ahí se acaba todo. No te encuentras lectores por la calle que te digan que les gustó la novela y eso reconforta. A todos nos ocurre lo mismo". Cazadores de no mundos, la obra con la que se adjudicó el galardón, es, según él mismo, una novela "un poco enrevesada" en la que confluyen al final, tras discurrir en paralelo durante la mayoría de sus páginas, varias historias. "Todo arranca con la historia de amor entre un viejo guitarrista y su joven amante (una pianista precoz que en realidad quiere ser escritora). En realidad, se trata de una novela de espejos. El escritor escribe una novela en la que aparece la niña y ella a su vez también escribe. Hay un punto de novela policíaca e incluso de ciencia ficción. La historia que escribe la niña se llama No mundo y describe un mundo paralelo, pero el título responde a que todos los personajes son buscadores de quimeras". Sobre la novela que en los 80 escribiera con el hoy fallecido Roberto Bolaño, explicó que la misma "surgió de manera espontánea. Éramos amigos y escribimos esta novela y un cuento que igual se publica algún día, aunque planteamos otros proyectos. No la considero una gran novela pero se dijo que avanzaba el tema de Pulp Fiction por lo bestia". El premio Café Gijón para novelas cortas fue instituido en 1949 por el actor Fernando Fernán-Gómez y un grupo de tertulianos del célebre café. Posteriormente, hasta llegar a 1975, el establecimiento hostelero fue el encargado de convocar el premio, pero sin garantizar la publicación de la novela ganadora. En los ochenta se produjeron efímeros intentos de recuperación, en 1983 y 1984 con el patrocinio de Radio Cadena Española y Polar Ediciones, y en 1988 con el respaldo de Plaza & Janés. Finalmente, en 1989, tras una pausa debida a la remodelación de las instalaciones del café, el Ayuntamiento de Gijón decidió dar un nuevo impulso a este premio, abandonando ya la especificación de novela breve y con un considerable aumento de su dotación económica. Desde su creación, reconocidos autores como Ana María Matute, Carmen Martín Gaite, Eduardo Mendicutti y José Carlos Somoza han pasado a formar parte de la lista de agraciados con el premio. En esta edición de 2005, de los 254 originales presentados -6 menos que el año pasado-, 172 pertenecían a autores españoles, 25 han procedido de otros países y de 57 se desconoce su origen geográfico, al estar bajo plica. De Argentina llegaron 5 novelas, 3 de Cuba, 2 de Alemania, Chile y Francia y 1 de Brasil, Ecuador, Estados Unidos, Holanda, Israel, Marruecos, México, Perú, Puerto Rico, Suecia y Uruguay. Fuentes: ABC, Europa Press, La Voz de Asturias *** Alfredo Bryce Echenique presenta novelas en Atenas y Estocolmo El destacado narrador peruano Alfredo Bryce Echenique presenta hoy lunes 19, en la capital de Grecia, la traducción al griego de Un mundo para Julius, la obra que lo consagró en el mundo de las letras hispanoamericanas. El acto se realiza en el Instituto Cervantes de Atenas. La traducción, realizada por Yergos Rouvalis, fue publicada bajo el sello griego Scripta. La novela indaga en los universos de un niño que descubre los esplendores y el dolor de la existencia en el contexto de una sociedad en crisis. Además, el lunes 31 de octubre el escritor presentará otra traducción, esta vez de su novela El huerto de mi amada, que acaba de ser llevada al sueco por Peter Landelius, y lanzada al mercado por Fischer & Co. La obra será presentada en la sede de Estocolmo del Instituto Cervantes. Con esta novela, Bryce Echenique -quien es uno de los vocales del Cervantes (http://www.cervantes.es) en representación de las letras y la cultura hispanoamericanas- obtuvo en 2002 el Premio Planeta. En la obra, uno de los grandes éxitos de venta del autor, un adolescente beato y enamorado sirve como pretexto para un paisaje nostálgico y vital del Perú de los años cincuenta. Fuente: Instituto Cervantes *** Marco Schwartz gana el premio Norma de novela El periodista hispano-colombiano Marco Schwartz ganó el premio Norma de Novela para Iberoamérica, dotado con 30.000 dólares, por su obra El salmo de Kaplan, informaron fuentes culturales esta semana. Convocado este año por vez primera, el premio -al que se presentaron 621 manuscritos de 16 países- incluye la publicación de la novela, y se entregará en Cali el jueves 22 en el XII Festival Internacional de Arte. Los entes convocantes son Editorial Norma (http://www.norma.com) y la Asociación para la Promoción de las Artes (Proartes). Schwartz, de 49 años y natural de la ciudad caribeña de Barranquilla, fue seleccionado por unanimidad por un jurado compuesto por la escritora brasileña Nélida Piñón, el argentino Eduardo Berti y el colombiano Rafael Humberto Moreno-Durán. Schwartz reside desde 1986 en Madrid, es nieto de inmigrantes judíos polacos y, según el jurado, El salmo de Kaplan retrata de manera "inteligente y divertida" el mundo de las comunidades judías en la costa caribeña del norte de Colombia. El periodista residió en Jerusalén entre 1971 y 1974, estudió Ingeniería en Colombia y trabajó en el diario El Heraldo, de Barranquilla, y en la revista española Cambio 16. En 2004 publicó las obras Los amores en la Biblia y Vulgata Caribe. Actualmente cubre la política diplomática y los viajes del presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para El Periódico de Catalunya. El grupo Editorial Norma, fundado en 1960, pertenece al grupo Carvajal, una multinacional colombiana con presencia en más de veinte países. Al premio podían optar escritores de cualquier nacionalidad con novelas inéditas presentadas en castellano, que no hubieran sido premiadas o estuvieran concursando por otros premios. Fuente: Terra Actualidad *** Presentarán en Puerto Rico segunda edición de Hostos Review El número 2 de Hostos Review, "Open Mic/Micrófono abierto: Nuevas literaturas Puerto/Neorriqueñas /New Puerto/Nuyor Rican Literatures", será presentado en Puerto Rico en tres actividades entre el 21 y el 23 de septiembre, según explicó el escritor peruano Isaac Goldemberg, director de la publicación. La primera presentación, el miércoles 21, es auspiciada por el Departamento de Inglés, Humanidades y Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico y tendrá lugar en el recinto de Mayagüez de la mencionada casa de estudios. Esa misma noche habrá una lectura de micrófono abierto. Al día siguiente, la revista será presentada tanto en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras como en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe en el Viejo San Juan. El viernes 23 la presentación será en Lares, coincidiendo con la celebración del Día de Lares. En las presentaciones y lecturas participarán los poetas y escritores residentes en NY: María Luisa Arroyo, José Irizarry, Mariposa, Tony Medina, Anthony Morales y Flaco Navaja, así como los profesores Juan Flores (Hunter College) y Mayra Santos-Febres (Universidad de Puerto Rico, Río Piedras), editores invitados del número. En ambos recintos universitarios los escritores visitarán varias clases para sostener conversatorios con los estudiantes. Goldemberg agregó que este número de Hostos Review reúne poesía y narrativa de escritores emergidos alrededor de 1990, dándose énfasis a aquéllos cuyas poéticas se alimentan de la experiencia del hip-hop, y transitan otras formas de difusión artística pública, tales como la lectura en café-teatros, el spoken word y el micrófono abierto. El escritor anunció igualmente la aparición del tercer número de la revista, dedicado a los escritores peruanos que residen en Estados Unidos, y en la que se ofrecen textos de más de setenta de estos autores. El número de 355 páginas, titulado "Destellos digitales: escritores peruanos en los Estados Unidos, 1970-2005", estuvo a cargo del poeta peruano Roger Santiváñez, profesor en Temple University. El volumen reúne poesía, narrativa y crítica literaria acerca de temas tan diversos como "La poesía de Carlos Germán Belli", "García Márquez en Ara-Cataca", "Encuentros cercanos entre Cervantes y el Inca Garcilaso", "Desplazamientos del bien y el mal en el mundo colonial andino", "Imágenes de Europa en la obra de Julio Ramón Ribeyro" y "Memoria y herencia en el teatro de María Teresa Zúñiga". En la introducción, Santiváñez sostiene que "hay una cierta melancolía que informa algunos poemas, relatos y notas críticas que se filtra como un background, no necesariamente en el tema sino en la subyacente perspectiva desde donde se yerguen personajes de allá y también sus voces coloquiales, su modo de frasear el español en las ciudades y el campo del Perú; y en ese particular sonido se va expresando una visión latinoamericana del mundo". Entre los autores incluidos destacan Julio Ortega, José Miguel Oviedo, José Antonio Mazzotti, Cecilia Bustamante, Eugenio Chang-Rodríguez, Eduardo Chirinos, Mariela Dreyfus, Eduardo González Viaña, Gregorio Martínez, Beto Ortiz, Laura Riesco, Miguel Ángel Zapata, Jorge Ninapayta, Héctor Velarde, Pedro Granados, Marita Troiano y el mismo Goldemberg. El nuevo número será presentado el 13 de octubre en el Instituto Cervantes de Nueva York y el 29 de noviembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México. Hostos Review es una publicación del Instituto de Escritores Latinoamericanos, con sede en Hostos Community College de The City University of New York. Fuente: LAWI Noticias, Librusa *** Donan biblioteca del escritor dominicano Virgilio Díaz Grullón La biblioteca del escritor dominicano Virgilio Díaz Grullón, quien falleciera en Santo Domingo en 2001, pasará a manos de la principal organización cultural de su natal provincia de Santiago, por decisión de su viuda, Aída Bonnelly de Díaz, quien hará entrega de la donación el viernes 23 de septiembre. El Centro León recibirá la biblioteca Díaz Grullón en un acto titulado "Más Allá de Virgilio", y que servirá de marco para rendir homenaje póstumo al autor de Más allá del espejo y Los algarrobos también sueñan. Nacido en 1924 en Santiago, al norte de Santo Domingo, Virgilio Díaz Grullón figura entre los principales narradores de la literatura dominicana del siglo XX. Entre sus libros se encuentran también Un día cualquiera y Crónicas de Altocerro, pero el conjunto de su obra narrativa aparece bajo el título De niños, héroes y fantasmas. Fuente: Librusa *** Cincuenta poetas participarán en festival Novissima Verba Del 26 de septiembre al 1 de octubre se realizará en Lima y Cusco (Perú) el IV Festival de Poesía Novissima Verba, Edición Internacional, que contará con la presencia de más de cincuenta poetas entre peruanos y extranjeros. El evento se creó en 2002 al interior de las aulas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Novissima Verba cuenta hasta el momento con dos ediciones en Lima y una a nivel nacional. Su origen está vinculado a lo que se ha llamado la "Generación del 2000" de la poesía peruana; es decir, a la producción poética elaborada por jóvenes provenientes básicamente del ámbito universitario, de carácter grupal y dada a conocer a partir de ese año. La cuarta edición se llevará a cabo del 26 al 28 de septiembre en diferentes auditorios de Lima y los días 30 de septiembre y 1 de octubre en Cusco. El ingreso a todos los recitales es libre. Fuente: Perú Informa *** Culturas verbal y visual serán analizadas en Corrientes El miércoles 28 y jueves 29 de septiembre se realizarán en Corrientes (Argentina) las VII Jornadas de Educación, Literatura y Comunicación, evento que con el título "La permanencia de la palabra en la cultura de la imagen" contará con ponencias de destacados intelectuales argentinos e internacionales en torno al paso de la cultura verbal a la cultura visual. Como en años anteriores, las jornadas están organizadas por la Secretaría General de Extensión Universitaria, Delegación Corrientes; el Departamento de Letras de la Facultad de Humanidades, y la Carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE, http://www.unne.edu.ar). Los paneles el encuentro se referirán al "Texto e imagen, las nuevas formas de creación cultural"; "Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en las escuelas del futuro. ¿hacia el ocaso del texto?"; "La cultura de la imagen y su influencia en la construcción de identidades multiculturales", y "La crisis de la cultura verbal: nuevas formas de producción literaria". Se contará con prestigiosos panelistas especializados en las temáticas mencionadas, entre ellos Roberto Polimeni, Orlando Van Bredam, Daniel Molina, Alejandra Rey, Teresa Artieda, Aldo Lineras, Gabriela Vicentin, Rubén Zamboni, Sandra Savoini, Silvia Alejandra Rach, Patricia Pujalte, Enrique Gamarra, Jorge Sánchez Aguilar, y Emilio Chuaire. Las actividades, que tendrán lugar en las instalaciones del Salón Auditorio del Hogar Escuela (avenida Pedro Ferré 2755), están dirigidas a docentes y estudiantes de todos los niveles, estudiantes y profesionales de la comunicación social, artistas de todas las disciplinas, aficionados a la literatura, periodistas de todos los medios de comunicación y público en general. Los interesados podrán obtener mayor en la Secretaría General de Extensión Universitaria, Delegación Corrientes (Córdoba 974), de lunes a viernes en el horario de 7:30 de la mañana a 1 de la tarde y de 3 de la tarde a 8:30 de la noche. Fuente: Momarandu Diario Digital *** Autores se reunirán en Alicante por los niños con síndrome de Down Hasta el viernes 30 de septiembre es el plazo para solicitar la inscripción al IV Encuentro de Escritores y Poetas que, a favor de los niños con síndrome de Down, se realizará en la Casa de Cultura de El Campello (Alicante, España) el sábado 19 de noviembre a las 7 de la noche. El evento es convocado por la Asociación de Nuevos Escritores de El Campello (Anuesca), y para participar es preciso enviar un mensaje a encuentroescpoe@terra.es incluyendo un poema de 20 a 25 versos, un pequeño currículum vitae de 5 líneas y la dirección de correo electrónico del participante. Sólo se admitirán solicitudes por esta vía. El viernes 30, los recaudos de quienes se inscriban se entregarán al comité de selección. Los poetas seleccionados serán avisados el 20 de octubre y, entre tanto, no se mantendrá correspondencia con los participantes. Anuesca no se hará cargo de los gastos de viaje y alojamiento de los poetas. Fuente: Juannavidad *** Organizan Festival de Poesía en Bariloche Entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre se realizará, en la Escuela de Hotelería y Gastronomía de Bariloche, Patagonia (Argentina), el Festival Internacional de Poesía Bariloche, en el que se espera participen unos 60 poetas argentinos y chilenos. La actividad es organizada por el Grupo de Poesía "El diente en el ojo", que integran Eliana Navarro, Marcela Caracho, Rubén Aguerre y Graciela Cros, y será de entrada libre y gratuita. Precedido por una fuerte expectativa ya que hace tiempo que Bariloche no realiza un certamen de nivel internacional, el Festival de Poesía ha sido por ello tomado como un estímulo extraordinario para la poesía barilochense y patagónica de ambos lados de la cordillera. Para lograr este festival se cuenta con el apoyo de la Dirección Municipal de Cultura de Bariloche, la Agencia Río Negro de Cultura y el Instituto Balseiro, en su 50º aniversario. El evento tendrá dos invitadas de excelencia, las poetas chilenas Rosabetty Muñoz (Ancud, Chiloé) y Verónica Zondek (Valdivia). La apertura del festival será el viernes 30 a las 5 de la tarde con la instalación del poema mural de Juan Gelman, Editorial Limón /Fasinpat, en el Hospital local. Luego se realizarán las acreditaciones en la Escuela de Hotelería y Gastronomía y se pronunciarán las palabras de bienvenida. Posteriormente se hará una charla y lectura con las poetas Muñoz y Zondek y la noche se cerrará con un brindis y una mesa de lectura en la que participarán Andrés Cursaro (Comodoro Rivadavia); Mariela Lupi (Neuquén); Liliana Campazzo (Viedma); Martina Cianis (Bariloche) y Raúl Mansilla (Neuquén). El sábado 1 de octubre habrá una feria de libros, con exposición y ventas en la Escuela de Hotelería y Gastronomía. El domingo 2 las mesas de lectura estarán integradas por Bruno di Benedetto (Puerto Madryn); Selva Soledad Sepúlveda (Villalonga); Silvia Rodríguez (El Bolsón); Horacio Herman (Bariloche); María Ester Marteleur (Bariloche); Rafael Urretabizkaya (San Martín de los Andes); Graciela Ruiz (Bariloche) y Miguel Ángel Sabatini (Cutral.Có). Finalmente el cierre estará a cargo de Muñoz y Zondek. Entre otros participantes, se espera a Arturo Castagnetto (Bariloche); Carlos Blasco (Plaza Huincul); Amelia Rigada (Bariloche); Graciela Rendón (San Martín de los Andes); Tomás Watkins (Neuquén); María Cristina Venturini (San Martín de los Andes); Gustavo Werffeli (Bariloche); Iris Giménez (Viedma); Pablo Betesh (Neuquén); Andrés Kurfirst (Neuquén); Valeria Resenite (Esquel); Carina Nosenzo (Gral. Roca); Julio Aguirre (Bariloche); Manuel Bendersky (Buenos Aires). También participarán en lecturas de poemas y mesas redondas: Sebastián González (Neuquén); Carolyn Riquelme (Bariloche); Carmen Parés (Chile); Gerardo Burton (Neuquén); Verónica Merli (Bariloche); Cristian Carrasco (Neuquén); Sergio De Matteo (Santa Rosa); Aldo Novelli (Neuquén); Laura Calvo (Bariloche); Victoria Cocconi Neuquén). Otros poetas participantes serán: Griselda Fanese (Neuquén); Luisa Peluffo (Bariloche); Carlos Patiño (Buenos Aires); Angela Jerez (Neuquén); Juan Sebastián Villarreal (Neuquén); Ricardo Costa (Neuquén); Jorge Spíndola (Trelew); Raúl Artola (Viedma); Sebastián Di Silvestro (Bariloche). Fuente: El Ciudadano *** Trujillo organiza la Bienal de Literatura Ramón Palomares Entre el 2 y el 6 de noviembre se realizará en el venezolano estado Trujillo la II Bienal de Literatura Ramón Palomares, que este año homenajeará al artista plástico, crítico de arte y escritor, Carlos Contramaestre, y que servirá de marco para conocer los logros del Plan Nacional de Promotores de Lectura y disfrutar de la IV Feria Nacional del Libro Trujillo 2005. Pedro Ruiz, coordinador de la bienal, manifestó que el evento es la afirmación de un programa de difusión de la literatura venezolana y trujillana, puesto en marcha hace cinco años. Para participar como ponente en el evento es preciso presentar una ponencia dedicada a experiencias de promoción de lectura, realizadas dentro o fuera de Venezuela, en espacios académicos formales, comunitarios y otros no convencionales. Podrán participar ponentes de cualquier edad y nacionalidad, con una ponencia escrita en español para ser desarrollada en no más de 20 minutos, con un máximo de 20 cuartillas. Se recibirán los trabajos impresos en hojas tamaño carta, a doble espacio, en letra Times New Roman, tamaño 12 puntos, acompañadas de su correspondiente versión digital (formato Word) en disquete o CD, incluyendo además una sinopsis de una cuartilla. El material deberá ir acompañado con los siguientes datos: identificación y dirección de la institución o agrupación, nombre(s) completo(s) del autor o autores, números de cédula, número telefónico y dirección electrónica. Los trabajos participantes serán recibidos hasta el 30 de septiembre en la Coordinación Trujillana de Cultura de la Gobernación Bolivariana de Trujillo (avenida Carmona, Parque Los Ilustres, Concha Acústica; Trujillo, estado Trujillo). Las ponencias presentadas serán evaluadas por un Comité de Arbitraje que notificará su aceptación o rechazo, así como el cronograma de ponencias, durante la primera semana del mes de octubre de 2005. Los participantes aceptados deberán ajustarse al cronograma de ponencias establecido por los organizadores, a desarrollarse en distintos municipios del estado Trujillo. Los participantes deberán confirmar su asistencia al evento antes del 1 de noviembre. Los gastos de hospedaje, traslados internos y alimentación de los participantes seleccionados (un máximo de dos participantes por agrupación o institución) correrán por cuenta de la Coordinación Trujillana de Cultura. El traslado hasta el estado Trujillo quedará a cargo de los participantes. Las ponencias serán publicadas por el Fondo Editorial "Arturo Cardozo" de la Coordinación Trujillana de Cultura de la Gobernación Bolivariana de Trujillo como parte de la Memoria de la II Bienal de Literatura "Ramón Palomares". Para mayor información, comunicarse con la Coordinación Trujillana de Cultura, por el teléfono: 0272 2366868 o a través del correo electrónico culturatrujillo@latinmail.com. Fuente: Coordinación Trujillana de Cultura *** Brasil incentivará con literatura el uso de las lenguas indígenas La literatura brasileña, que durante siglos ha sido publicada casi exclusivamente en portugués, se abrirá a ediciones en lenguas indígenas para impedir la muerte de cerca de 160 hablas autóctonas del país, según anunció el coordinador de Educación Escolar Indígena del Ministerio de Educación, Kleber Mattos. "La gran novedad es que no serán cartillas de alfabetización en lenguas indígenas, que ya existen, sino poesías, cuentos, mitos, historias, ensayos... Textos más literarios que pedagógicos y todos escritos por autores indios", agregó Mattos. Se trata de un proyecto anunciado por el ministerio y la Universidad Federal de Minas Gerais que prevé la producción, publicación y distribución inicialmente de 22 libros, con tirada variada, en diferentes lenguas indígenas. "Nuestra intención es reforzar la alfabetización en las lenguas indígenas. Desde 1994 existen cartillas pedagógicas en esas lenguas que están dirigidas a los alumnos, pero no existen obras literarias para ofrecer a quienes ya se alfabetizaron en su lengua materna", indicó el funcionario. Las comunidades beneficiadas con la iniciativa viven en los estados de Mato Grosso (centro-oeste), Pernambuco (nordeste) y Minas Gerais (sudeste), y en el Parque de Xingú, una gigantesca reserva en la Amazonía que alberga a indios de varias comunidades. El proyecto, al que el Gobierno destinó un millón de reales (unos 415.000 dólares), prevé la publicación de muestras de literatura en lenguas indígenas como maxacalí, ikpengue, tapirape, funió, xavante y bororó. Los libros fueron encargados por el Ministerio a un grupo de indios que estudia en la Universidad Federal de Minas Gerais, una institución que comenzó a formar profesores indígenas hace diez años y en la que ya se han graduado tres promociones. En grupos según su lengua, estos estudiantes de pedagogía tendrán libertad para escribir lo que deseen y sobre lo que quieran. De acuerdo con Mattos, muchas veces el trabajo que realiza el Ministerio de Educación para alfabetizar a las poblaciones indígenas en sus propias lenguas se pierde porque, al no tener nada para leer en su idioma, terminan olvidando lo que aprendieron. Aparte del objetivo pedagógico del proyecto, se trata de la primera vez que Brasil, un país que alberga unos 220 pueblos indígenas diferentes, cuenta con un plan concreto para estimular la literatura en lenguas autóctonas. "Ya hay algunas producciones de autores indígenas en su lengua materna, pero son aisladas y producto de iniciativas de organizaciones no gubernamentales", dijo Daniel Munduruku, director del Instituto Indígena Brasileño para la Propiedad Intelectual (Inbrapi). "Lo que más hay es literatura indígena en lengua portuguesa y algunas publicaciones bilingües", agregó. Según el dirigente del Inbrapi, el gran problema es que, como las comunidades son pequeñas, las ediciones tienen que ser muy reducidas y los temas muy específicos, lo que hace costoso y comercialmente inviable cualquier iniciativa. "Además, los autores indígenas están interesados en escribir en portugués para tener una mayor difusión. Ellos quieren que sus comunidades y sus historias sean conocidas fuera y para ello tienen que publicar en portugués", explicó. Otro problema, según acotó Mattos, es que muchos pueblos, a pesar de conservar sus costumbres, tienen como lengua materna el portugués, e inclusive existen otros que se alfabetizan exclusivamente en portugués. Por otro lado, según él, "no todas las lenguas indígenas establecieron normas de grafía, por lo que no tienen escritura. En varias comunidades los niños aprenden primero el portugués y luego la lengua de su comunidad". Mattos explicó que el gobierno se comprometió en 1995 a alfabetizar a todos los indios en su lengua materna y que ello, paradójicamente, implica que algunas escuelas utilicen precisamente el portugués. Según las estadísticas del Ministerio de Educación, Brasil cuenta con 147.000 alumnos indígenas en 2.228 escuelas especiales. De los cerca de 7.500 profesores, un 90 por ciento es indígena. El porcentaje de estudiantes es elevado para un país en el que la población indígena es calculada en 450.000 personas sólo en las aldeas. "La posibilidad de publicar obras literarias en sus lenguas autóctonas le permitirá a esa población preservar sus conocimientos, darle un nuevo medio de expresión a su literatura, no únicamente el oral, y reflexionar sobre su existencia", según Munduruku. Fuente: Terra Actualidad *** Construyen en Antioquia el barco Florentino Ariza Gracias a una iniciativa turística, Florentino Ariza, uno de los personajes más famosos del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, volverá a navegar por el río Magdalena, pero prestando su nombre a un barco de pasajeros. Florentino Ariza, el eterno enamorado de El amor en los tiempos del cólera, será el nombre de la embarcación que transportará 84 pasajeros por el emblemático río colombiano a partir del mes entrante, luego de ser construida en un astillero del noroeste departamento de Antioquia. El barco tendrá las características del descrito por García Márquez en su afamada novela, es decir, muy parecido a los utilizados a comienzos del siglo XX para surcar ese mar de agua dulce que atraviesa prácticamente todo el territorio colombiano. "Es una copia a escala de los barcos a vapor de rueda trasera que navegaron por el Magdalena", señaló Gustavo Márquez, constructor de la embarcación. Además, la nave tiene dos pisos y está construida en acero para que pueda navegar 200 kilómetros sin estaciones. Consta de salón-comedor, cocina, restaurante, bar, cabina, baños y terraza. En el primer piso puede albergar a 36 viajeros y en el segundo, a 48. Márquez recordó que la idea de construir un barco que navegara por el principal río de Colombia surgió hace varios años, cuando la Corporación Autónoma del Río Magdalena (Cormagdalena) vio la necesidad de fomentar la actividad turística en su parte alta. Esa zona acoge principalmente a las poblaciones de Flandes, en el departamento de Tolima, y Girardot, en Cundinamarca. Adelantó que el buque tendrá su centro de operaciones en la población tolimense y se moverá hacia el sur dependiendo de las aguas mínimas y máximas que tenga el Magdalena. Por su parte, Freddy Humberto Pérez, subdirector de Desarrollo Sostenible y Navegación de Cormagdalena, aseveró que "la iniciativa es recuperar el río de manera turística en el Alto Magdalena". "Entendemos que esa zona mueve mucho turismo y qué mejor que rescatarlo con un buque similar a los que se utilizaron a comienzos del siglo pasado para colonizar estos pueblos con malecones a la orilla del río", destacó Pérez. Fuente: Prensa Latina *** Sergio Ramírez será invitado principal al Congreso Centroamérica 2005 El escritor nicaragüense Sergio Ramírez será el invitado principal en el Congreso de Escritoras y Escritores de Centroamérica 2005, que tendrá lugar en Panamá del 3 al 6 de octubre próximo, informaron los organizadores del evento. Realizado por la Asociación de Escritores y la Universidad Tecnológica de Panamá, el evento reunirá a un centenar de narradores y literatos de Centroamérica durante cuatro días, en los que Panamá se convertirá en la capital de la literatura centroamericana. Los escritores debatirán sobre literatura, ofrecerán recitales y presentarán sus más recientes obras. También se tratarán asuntos gremiales y se ofrecerán conferencias y mesas redondas sobre asuntos relacionados con la escritura. Centroamérica 2005 será asimismo una oportunidad para que los escritores de los seis países centroamericanos interactúen y compartan su reciente producción. Durante el congreso habrá venta de libros de los autores participantes, y el público podrá compartir con los propios escritores. La Asociación de Escritores de Panamá, fundada en 2004, es una entidad sin fines de lucro cuyo objetivo es promover la literatura y a los autores nacionales. A la fecha, hay más de 57 escritores panameños afiliados, todos los cuales han publicado al menos un libro y muchos de ellos han sido galardonados con premios nacionales o internacionales. La asociación también organiza el Premio de Novela Corta "Ramón H. Jurado", y la coedición de libros con la Universidad Tecnológica de Panamá y el Instituto Nacional de Cultura. Con una destacada trayectoria como escritor y político, Sergio Ramírez nació en 1942 y es graduado en derecho por la Universidad de León. Se incorporó a la oposición contra el gobierno de Anastasio Somoza, a cuya caída en 1979 se integró a la junta de gobierno que tomó el poder. En 1984 fue designado vicepresidente de su país, cargo al que renunció posteriormente. Premio Alfaguara en 1998 por Margarita, está linda la mar, Sergio Ramírez publicó hace poco la novela Mil y una muertes, en la que el autor reflexiona sobre la estética del arte y la creación literaria. Su página oficial está en http://www.sergioramirez.com. Fuente: EFE *** Semana de la Poesía de Caracas homenajeará a Alfredo Silva Estrada Entre el lunes 3 y el viernes 7 de octubre de 2005 se llevará a cabo, en el Centro Cultural Corp Group y la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, la XII Semana Internacional de Poesía de Caracas, en homenaje a Alfredo Silva Estrada. Organizado por la Casa de la Poesía Pérez Bonalde, el evento contará con la participación de poetas invitados de Argentina, Brasil, Colombia, España, Francia, Italia, México, Perú, Vietnam, Trinidad & Tobago y Uruguay. La programación especial de esta edición rendirá homenaje a la labor poética de Silva Estrada, pero también cumplirá con el propósito de celebrar los 15 años de trabajo ininterrumpido de la Fundación Casa de la Poesía Pérez Bonalde, institución que, bajo la presidencia del escritor Santos López, ha ofrecido un importante espacio de intercambio poético entre escritores venezolanos e internacionales y lectores de todas las edades. Entre las actividades que se desarrollarán durante los cinco días de la Semana de la Poesía, se encuentran recitales poéticos, conferencias, conversaciones y presentaciones de libros, gracias al patrocinio del Ministerio de la Cultura-Conac, la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, la Fundación Cultural Chacao y la Fundación Cultural Corp Banca, y con la colaboración de Monte Ávila Editores y la Fundación Biblioteca Ayacucho. Santos López, presidente-fundador de la Casa de la Poesía Pérez Bonalde, y principal organizador de la Semana Internacional de la Poesía, uno de los eventos culturales más exitosos en Venezuela, recuerda que el mismo se inició en 1990, con un programa titulado "Los poetas en compañía", el cual se realizaba todos los domingos en el Teatro Nacional y que, de inmediato, resultó ser todo un éxito entre el público caraqueño. "Después presentamos este proyecto en el Centro Cultural Consolidado, hoy Corp Banca, y fue así como iniciamos un viaje de éxitos que ha contado con la visita a Venezuela de grandes figuras de la poesía provenientes de 25 países", agregó. En 15 años de actividades la Casa de la Poesía Pérez Bonalde también logró establecer (además de la Semana Internacional de la Poesía), la realización anual de talleres de poesía; la creación del Concurso de Poesía para Liceístas, así como el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde, y la aparición de dos sellos editoriales que llevan por nombre Colección La Diosa y Papeles de la Casa. Alfredo Silva Estrada, poeta homenajeado de esta edición, nació en Caracas en 1933. Ha publicado una extensa obra poética y, además, se ha destacado como traductor de poesía en lengua francesa. De la casa arraigada (1953), Literales (1963), Los moradores (1975), Los quintetos del círculo (1982), De bichos exaltado (1990), Acercamientos. Antología poética (1992) y Por los respiraderos del día. En un momento dado (1998) son algunos de sus títulos. En 1997 recibió el Premio Nacional de Literatura. Fuente: El Nacional *** Relación entre América y el Quijote analizarán en un encuentro Un grupo de académicos y estudiosos de la obra de Miguel de Cervantes analizarán la relación entre su obra máxima y el continente americano, en el congreso "Las utopías americanas del Quijote", que se desarrollará entre el 5 y el 7 de octubre en la Universidad de Salamanca (http://www.usal.es), dentro de las actividades organizadas en el IV Centenario de la publicación de la primera parte de la obra cumbre cervantina. En el encuentro, programado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, se darán cita entre otros autores Juan Manuel de Prada, Fernando Arrabal y Fernando Sánchez Dragó, informaron fuentes de la organización. La Facultad de Filología de la mencionada casa de estudios fungirá de sede del encuentro, que abordará el aporte cultural y literario del Quijote para descubrir, a través de las épocas, la impronta del autor, el carácter utópico y el espíritu idealista de las letras hispanoamericanas, según el instituto convocante. Además, el objetivo es alentar el diálogo entre los escritores de ambos lados del Atlántico, "en esa especial comunidad de la lectura compartida del clásico cervantino", añadieron dichas fuentes. El congreso concluirá en la jornada del 7 de octubre con la lectura de pasajes de El Quijote por parte de Mempo Giardinelli y Juan Manuel de Prada. Fuente: Terra Actualidad *** Escritores colombianos y venezolanos se reunirán en noviembre Entre el 3 y el 6 de noviembre se realizará en la ciudad de San Cristóbal el XIII Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano, actividad organizada por la Asociación de Escritores del Estado Táchira (http://aet.tripod.com.ve) y por su homóloga del departamento colombiano del Norte de Santander, y que este año se dedicará a homenajear al poeta venezolano Alberto Arvelo Torrealba en el centenario de su nacimiento. Luis José Oropeza, presidente de la AET, y Homero Vivas García, secretario de Finanzas, indicaron que dado el carácter de este homenaje se recomienda que las ponencias giren en torno a la vida y obra del poeta Arvelo Torrealba y su proyección en la literatura contemporánea venezolana. Alberto Arvelo Torrealba nació en Barinas el 3 de septiembre de 1905, en medio de una familia de poetas. Su madre Atilia Torrealba de Arvelo era una reconocida poeta de esa ciudad llanera y sus tíos paternos Alfredo Arvelo Larriva y Enriqueta Arvelo son ampliamente conocidos en el mundo de la poesía y las letras venezolanas. Desarrolló una exitosa labor diplomática como consejero en la Embajada de Venezuela en Francia, embajador extraordinario en Bolivia y embajador en Italia. Durante el bienio 1964-1965 se le concedió el Premio Nacional de Literatura. Luego de una fecunda labor en el campo de la literatura, la pedagogía y la diplomacia, murió en Caracas el 28 de marzo de 1971. Entre sus obras más conocidas se encuentra Florentino y el Diablo, gran poema mítico ambientado en el llano venezolano. Editorial Letralia publicó en 1997 la primera versión digital de este poema, conjuntamente con La BitBlioteca, y aún puede leerse en http://www.analitica.com/bitblioteca/aarvelo/diablo.asp. El Encuentro de Escritores Colombo-Venezolano se realiza anualmente, en forma alternativa, en las ciudades de Cúcuta (Colombia) y San Cristóbal (Venezuela), convirtiendo a ambas sedes, durante los días de desarrollo de las actividades, en capitales de la integración cultural colombo-venezolana, según indicaron las fuentes. Además, el evento reúne a destacados creadores de ambos países, en un ámbito en el que se expone lo más reciente de su producción literaria, se confrontan ideas y tendencias y se incrementan los lazos de amistad que secularmente ha unido a los autores de ambos lados de la frontera. Entre los sitios que fungirán de sede del encuentro están el Ateneo del Táchira, la Biblioteca Pública "Leonardo Ruíz Pineda", la Universidad de Los Andes, la Biblioteca Pública de Colón, la Casa de la Cultura de Michelena, el Centro de Profesionales de Rubio y la Casa Steinvorth de San Cristóbal. Los delegados se registrarán en el hall del Hotel del Círculo Militar, el jueves 3 de noviembre a las 2 de la tarde. La instalación oficial del encuentro se celebrará a las 8 de la noche en el Ateneo del Táchira. El viernes a las 9 de la mañana se desarrollará la conferencia magistral de Colombia, a la que seguirán a las 10 las ponencias de los participantes y, a las 11, la correspondiente conferencia magistral de Venezuela. En la tarde se realizará un recital poético en la Universidad de Los Andes y en la noche el recital de nuevas voces, en el Ateneo del Táchira. El sábado 5, Venezuela presentará otra conferencia magistral a las 9 de la mañana; habrá lectura de ponencias a las 10 y la conferencia magistral de Colombia a las 11, también en la biblioteca. Esa tarde habrá simultáneamente dos lecturas, en las casas de la cultura de Colón y Michelena y en el Ateneo de Rubio. Por la noche se desarrollará el Recital Mayor, en el Ateneo del Táchira, y un brindis. El día de la clausura, el domingo 6 de noviembre, se abrirá a las 9 de la mañana con una conferencia magistral, seguida de un gran recital a las 10 de la mañana. A las 11 serán entregados los certificados y las delegaciones serán despedidas al mediodía. La inscripción en el evento tendrá un costo de 200.000 bolívares por persona. Cada participante disfrutará de alojamiento por tres noches, comida por cuatro días, refrigerios, agasajos, material de apoyo, afiches, trípticos, carpetas, participación en lecturas de textos, ponencias, transporte interno en la ciudad y certificado de asistencia. Para los asistentes que no requieran de hospedaje el costo será de treinta mil bolívares para el público general y quince mil para estudiantes. Los montos podrán pagarse también en pesos colombianos o dólares estadounidenses, según el cambio correspondiente. Fuente: Asociación de Escritores del Táchira *** Festival de Poesía de Sant Cugat reunirá a autores catalanes Del 16 al 19 de noviembre, unos 40 poetas participarán en el V Festival de Poesía de Sant Cugat, anteriormente conocido como Nit de Poesia de Sant Cugat. La teniente de alcalde de Cultura de Sant Cugat, Àngels Solé, y el director de la Institució de les Lletres Catalanes, Jaume Subirana, presentaron en días pasados las novedades que acompañarán el cambio de denominación y que lo han de convertir en "un festival de referencia", según dijo Subirana. La primera novedad es la figura del director del Festival, que cambiará cada año y que en esta ocasión es el poeta Vicenç Llorca, quien resaltó que los casi 40 poetas participantes reflejarán "la riqueza y diversidad generacional, estética y geográfica de la literatura catalana". El Festival también estrenará también la figura del Poeta de Honor, que este año será Màrius Sampere. Otro de los nombres confirmados es el de Raimon, que ofrecerá en un recital sus versiones de poetas clásicos catalanes. Además de la primacía de los recitales, se programarán lecturas en librerías y se buscará la complicidad de los lectores infantiles. Fuente: ABC *** Perú invitado de honor a la Feria de Guadalajara Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique encabezan la lista de los invitados especiales de la XIX Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que este año se realizará entre el 26 de noviembre y el 4 de diciembre, y estará dedicada a Perú. La lista de invitados incluye también a Carlos Germán Belli, Isaac Goldemberg, Jorge Eduardo Benavides, Mariela Dreyfus, Eduardo Chirinos, Antonio Cisneros, Iván Thays, Julio Ortega, José Miguel Oviedo, Miguel Ángel Zapata, Roger Santiváñez, Eduardo González Viaña, Marita Troiano, José Antonio Mazzotti y Carmen Ollé, entre otros. Los organizadores de la feria han dicho que Perú cuenta con un "ambicioso programa" preparado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y diversas entidades peruanas (Instituto Nacional de Cultura, Biblioteca Nacional, Prompex y Promperú) que integran una comisión nacional creada para la ocasión. El programa del Pabellón de Perú contempla una serie de actividades que incluye varias exposiciones bibliográficas, entre las que destaca una dedicada íntegramente al Inca Garcilaso de la Vega. Los organizadores del evento agregaron que, a partir de esta semana, su sitio en Internet se presenta con una nueva imagen ante los cibernautas. Quienes visiten el enlace www.fil.com.mx se encontrarán con un sitio totalmente rediseñado y reorganizado pensando en la comodidad de sus usuarios, según informó Myriam Vidriales, coordinadora general de Prensa y Difusión del evento. El sitio permitirá consultar información detallada sobre las actividades de la Explanada, presentaciones de libros, conferencias y datos sobre los invitados de la 19ª edición de la Feria, o bien conocer los requisitos para participar como profesionales. Un nuevo y más ágil menú de navegación, un mayor número de imágenes que enriquecen cada sección, y nuevos apartados, son algunas de las novedades que el sitio de la FIL Guadalajara presenta. El Club de Lectores es una de las principales innovaciones que ofrece el portal. Después de registrarse en línea, sus miembros recibirán noticias acerca de actividades en torno al libro y la lectura, y serán los primeros en obtener información actualizada sobre lo que acontece en la Feria. También destaca la creación del nuevo portal de Promotores de lectura, un subsitio dedicado a esos profesionales del mundo de libro que concentran sus esfuerzos en formar nuevos lectores. Otro de los cambios en la página tiene que ver con el Salón de Derechos, ya que dejó de formar parte del área de Profesionales para convertirse en una sección independiente, con información completa sobre los servicios que ofrece, los lineamientos para participantes, una liga para descargar la solicitud de registro, así como el catálogo de las editoriales y agencias literarias que acudieron al Salón en 2004. La sección de Prensa incluye un buscador de noticias, que permitirá consultar con facilidad los comunicados publicados en este sitio desde 2002 a la fecha. De la misma manera, la zona de Información general agregó dos nuevos apartados: Guadalajara, que describe los puntos que hacen de esta ciudad uno de los destinos culturales y turísticos más importantes de México, destacando sus sitios más atractivos y vías de comunicación, además de incluir algunos enlaces de interés; y Datos generales, el lugar ideal para quienes se acercan por primera vez a la página de la FIL Guadalajara, ya que ahí encontrarán una serie de atajos que los llevarán directamente a las secciones de mayor interés, al igual que el apartado de Preguntas frecuentes, que ahora contiene más información. Por otra parte, se informó que ya comenzó el período de preventa de boletos para asistir a la feria. Los interesados en obtener por adelantado sus entradas deben acudir a las oficinas de la avenida Alemania 1370, en la colonia Americana. Este período cerrará el próximo martes 15 de noviembre. El costo de los boletos en preventa es de diez pesos para el público en general, mientras que en taquillas, la entrada a la FIL Guadalajara costará quince pesos para niños, estudiantes y maestros con credencial, y veinte pesos para adultos. La preventa está abierta tanto a particulares como a grupos. Las personas que vivan fuera de esta ciudad y quieran aprovechar el descuento, pueden hacer su reservación vía telefónica y pagar mediante un depósito bancario; los boletos se les entregarán el día de su llegada a Expo Guadalajara. Para la compra de boletos se debe llamar en horario de oficina a Alma Pecina, coordinadora de Taquillas de la FIL Guadalajara, al teléfono (33) 38100331, extensión 282, o escribir al correo electrónico taquillas@fil.com.mx. Asimismo, las escuelas que deseen incorporar a sus estudiantes de preescolar y primaria a las actividades podrán hacer sus reservaciones hasta el 11 de noviembre. El tema de FIL Niños será los cuentos de Hans Christian Andersen, autor danés de quien se celebra este año el bicentenario. El pabellón de FIL Niños es un espacio de dos mil metros cuadrados, concebido especialmente para pequeños de tres a doce años, con actividades didácticas alrededor de la lectura diseñadas para introducir a los niños en la lectura. El pabellón albergará catorce talleres y dos carpas de espectáculos, en las que se presentarán más de cien funciones a lo largo de los nueve días de la feria. Una de las novedades que FIL Niños presentará en su edición de 2005, es la instalación de dos carpas de espectáculos y la segmentación de los mismos, puesto que han sido diseñados de acuerdo con la edad de los pequeños. Un segmento estará dirigido a niños de tres a ocho años y otro, a chicos de nueve a doce. Además, el pabellón contará con un salón de lectura para padres y maestros, con servicio de café, en donde se impartirán talleres y charlas de promoción de la lectura, a los que podrán inscribirse sin ningún costo. Las visitas escolares a la FIL se realizarán del 28 de noviembre al 2 de diciembre en tres horarios: de 9 de la mañana a 12 del día, de 12 del día a 2 de la tarde y de 3 a 6 de la tarde. El costo de la inscripción es de diez pesos por cada niño, con lo que tienen derecho a participar en un taller, ver un espectáculo y hacer un recorrido por el área de venta de libros que se instalará este año, en la que nueve editoriales ofrecerán títulos infantiles a bajo precio, en once stands diseñados especialmente para los pequeños. Los maestros que acompañen a los niños no pagarán boleto, siempre y cuando no rebasen la cantidad de dos por grupo. Las escuelas y grupos que estén interesados en participar en FIL niños deben comunicarse con Óscar Moreno, quien podrá darles información detallada sobre el programa y los horarios de participación. Pueden llamar al teléfono (33) 38100331, extensión 249, de 9 de la mañana a 2 de la tarde y de 4 de la tarde a 7 de la noche, o escribir a la dirección infantil@fil.com.mx. La Feria Internacional del Libro de Guadalajara es considerada la mayor fiesta cultural y editorial de habla hispana. En ella participan cada año más de mil 500 casas editoriales de 35 países, así como cerca de 350 autores de todas las latitudes. En la pasada edición, acudieron a la Feria más de 450 mil personas, un número similar a las páginas visitadas que registró su portal de Internet. Fuentes: LAWI Noticias, FIL Guadalajara *** FCE publica antología de poesía peruana contemporánea El Fondo de Cultura Económica de México presentará la antología de poesía peruana contemporánea La mitad del cuerpo sonríe en la FIL Guadalajara, el 29 de noviembre, a las 8 de la noche. El poeta y crítico, editor de Ediciones El Tucán de Virginia y director del Festival Internacional Letras en Tamaulipas, Víctor Manuel Mendiola, es el autor de la antología. En opinión de Mendiola, "la poesía moderna peruana del siglo XX goza de un gran prestigio no sólo por tener como puntos de referencia las obras de César Vallejo y, atrás de él, de César Moro y Martín Adán, sino por esa cualidad tan peculiar de romper las formas y los contenidos de la tradición lírica para reordenarlos en una nueva poesía, donde alcanzan un grado muy alto de desarrollo el rigor verbal y la expresión del mundo". Agregó que "la poesía peruana moderna ha quebrado los moldes y preceptos del pasado para reutilizarlos, ya fragmentados, en una visión tan viva como culta. En esta literatura todo tiende hacia el futuro. Nada se queda atrás. Lo remoto y lo actual sólo adquieren valor como recursos de lo nuevo, mitos e historias se desarticulan para volverse utopía y proyecto de vida cotidiana". En esta antología el lector encontrará poemas de Javier Sologuren, Jorge Eduardo Eielson, Blanca Varela y Carlos Germán Belli, Arturo Corcuera, Rodolfo Hinostroza, Antonio Cisneros, Julio Ortega, Jorge Pimentel, Isaac Goldemberg, José Watanabe, Carmen Ollé, Enrique Verástegui, Carlos López Degregori, Miguel Ángel Zapata, Róger Santiváñez, Domingo de Ramos, Rossella Di Paolo, José Antonio Mazzotti, Rocío Silva Santistevan, Luis Fernando Chueca, Maurizio Medo, Monserrat Álvarez, Lorenzo Helguero, y Lizardo Cruzado. En la presentación de La mitad del cuerpo sonríe participarán, como moderador, el editor del FCE Joaquín Diez Canedo y, como comentaristas, Julio Ortega, Isaac Goldemberg, Miguel Ángel Zapata, el poeta mexicano José María Espinasa y el autor de la antología, Víctor Manuel Mendiola. Mendiola es, además, autor entre otros libros, de las antologías Sol de mi antojo (Plaza & Janés), El Corazón Prestado. El Mundo Precolombino en la Poesía Mexicana de los Siglo XIX y XX (Ediciones Cal y Arena); y los libros de poesía Vuelo 294 (FCE), Tan oro y oro (UNAM, ganador del Premio Latino de Literatura 2005) y Tu mano, mi boca, 60 variaciones sobre el plato (Editorial Aldus). Fuente: Librusa *** Postularán a Gonzalo Rojas al Nobel de Literatura El 20 de diciembre la Universidad Andrés Bello formalizará la postulación del escritor chileno Gonzalo Rojas para el Nobel de Literatura 2006. La iniciativa partió de los alumnos de Rojas en la mencionada casa de estudios y cuenta con el apoyo del Consejo Superior. En una ceremonia presidida por el rector, Manuel Krauskopf, el decano de la Facultad de Humanidades y Educación, Vicente Cordero, y un grupo de estudiantes de distintas carreras, la institución informó la semana pasada que se embarcará en esta campaña, para lo cual ya han abierto el sitio Tercer Nobel de Literatura para Chile (http://www.gonzalorojasnobel.cl), donde los lectores de Rojas en Chile y en el mundo pueden manifestar su intención de adherirse a la postulación. El Rector Krauskopf explicó que para la Universidad este era un momento de gran importancia, ya que "Gonzalo Rojas además de ser uno de los escritores más reconocidos a nivel mundial, es parte de la Universidad Andrés Bello, conviviendo y compartiendo con sus estudiantes como profesor titular". Luis Felipe Cordero, alumno de derecho, señaló que "la idea nació de nosotros, de un grupo de jóvenes de distintas carreras, que nos sentimos cercanos a la obra de Gonzalo Rojas y a su persona, porque creemos que el poeta goza de una gran cercanía con la juventud. Por eso, no dudamos en pedir el apoyo primero de la Facultad de Humanidades y Educación y, luego de la Rectoría, quienes nos dieron todo su respaldo", afirmó. Con la idea de contar con el máximo respaldo posible, tanto en importancia como en cantidad, ya han sido remitidas cartas al presidente de Chile y a los ministros de Educación y Cultura, para que adscriban oficialmente al proyecto. Además se solicitará la colaboración de jóvenes de otras universidades, tanto chilenas como extranjeras. La universidad ha previsto una serie de actividades de promoción. Además del sitio donde recogerá las adhesiones en Internet, publicará las obras Dueto, que mezcla la pluma de Rojas con el pincel de Roberto Matta, y Las sílabas, una recopilación de sus poemas. El decano de Humanidades y Educación, Vicente Cordero, afirmó que "la iniciativa de los alumnos tiene un gran valor, pues se hace eco de la necesidad del máximo reconocimiento que debe tener la figura de Gonzalo Rojas", atendiendo a la gran cantidad de distinciones que el poeta tiene en su haber. Entre estos galardones, además del Nacional de Literatura de 1992, se cuentan los premios Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1992), José Hernández (1997), Octavio Paz de Poesía y Ensayo (1998), Doctor Honoris Causa de la Universidad Andrés Bello (1998) y el Cervantes (2003). Fuentes: Tercer Nobel de Literatura para Chile, La Segunda, Chile.com *** Editorial Bruguera reinicia actividades y lanza premio de novela La División de Edición de Libros del Grupo Zeta recuperará en enero de 2006 el sello editorial Bruguera, de la mano de la escritora y editora Ana María Moix (Barcelona, 1947). Con este motivo se ha creado el Premio Noveles de Bruguera, que pretende dar a conocer nuevos talentos y obras de calidad de autores españoles y latinoamericanos desconocidos. Una de las peculiaridades de este galardón, dotado con 12.000 euros, es la constitución del jurado que lo otorgará. En esta ocasión será el escritor Eduardo Mendoza el único encargado de hacerlo, una decisión nada habitual en los premios literarios. Mendoza, que se confesó un lector constante, es calificado como uno de los mejores novelistas españoles vivos. Es autor, entre otras, de las novelas La verdad sobre el caso Savolta, La ciudad de los prodigios y El año del diluvio. El escritor se mostró satisfecho con la idea de apadrinar este premio que le ofrece la oportunidad de "esperar algún descubrimiento" literario. Reconoció la responsabilidad que tiene en esta empresa y confesó que cuanto más tiempo lleva leyendo libros menos entiende las razones del éxito y el fracaso de muchos de ellos. Asimismo, señaló que "es curioso ver cómo en la literatura hay modas, igual que en la Pasarela Cibeles". Por su parte, Moix explicó que la aspiración del Grupo Zeta con la creación del Premio Noveles de Bruguera es conseguir que autores "no mediáticos", puedan "abrirse camino en un mundo editorial tan salvaje como el que existe hoy día". La primera edición del libro ganador constará de 8.000 ejemplares. El galardón se concederá a un relato de ficción escrito originalmente en lengua española, por un autor novel y con una extensión mínima de 150 folios. El plazo de entrega de manuscritos terminará el 31 de diciembre de 2005 y el premio se fallará en la primera quincena del mes de febrero de 2006. La obra ganadora se publicará a comienzos de abril del mismo año. Por su parte, el sello Bruguera iniciará su colección con una media de 12 o 14 títulos al año. Fuentes: Actualidad Terra, Ediciones B ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| === The Barcelona Review http://www.barcelonareview.com/cas ========== Este mes ha llegado a su edición número 50 esta reconocida publicación española. The Barcelona Review, revista internacional de narrativa breve contemporánea, se publica desde abril de 1997 en inglés, catalán y castellano, y llega en sus ediciones bimestrales hasta unos cinco mil lectores en más de 90 países. Considerada entre las cinco mejores páginas literarias según la revista estadounidense Writer's Digest, y como "la mejor revista literaria electrónica de ficción contemporánea internacional" por la editorial Doubleday, The Barcelona Review presenta en su número 50 un repaso de la labor cumplida en todos estos años. Una de las características de esta revista es la inclusión de textos de autores noveles e inéditos al lado de autores ya reconocidos. Tiene razón el editor de la versión en castellano, Ernesto Escobar Ulloa, cuando habla del rango del archivo de autores de la revista: "La sección de ediciones anteriores conserva todo lo publicado desde el primer número, y podemos afirmar sin temor a equivocarnos que dicha sección se ha convertido en un auténtico e imprescindible archivo de clásicos contemporáneos". Las versiones en inglés y catalán son editadas por Jill Adams y Dolors Udina, respectivamente. Entre los autores publicados por The Barcelona Review se encuentran Juan Goytisolo, Sergio Ramírez, Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas, Alberto Fuguet, Edmundo Paz Soldán, Juan Bonilla, Javier Marías, Cesar Aira, Juan José Saer, Jaime Bayly, Iris Zavala, Ilan Stavans, Fernando Ampuero, Concha García, Antoni Clapés, Francisco Casavella, Jorge Eduardo Benavides, Juan José Millas, Santiago Roncagliolo, Juan Francisco Ferré. Sobre el material que reciben, dice Ulloa: "Nos gusta la escritura potente, atrevida y bien hecha. Deseamos abarcar desde el ciberpunk a la posmodernidad de los noventa o a un concepto clásico pero bien entendido de la literatura, es decir: cualquier cosa que nos llegue directamente a las tripas". La revista acepta material por correo electrónico, tanto de narrativa como de artículos y ensayos. Es preciso leer antes las condiciones para publicar, donde se indica la extensión recomendada para cada género y otros datos importantes para quien aspire a aparecer en sus páginas. La evaluación de los textos se realiza bajo un riguroso criterio estético, pero en cualquier caso priva la calidad literaria por sobre otras consideraciones. La existencia de publicaciones como esta fortalece el papel de Internet como un medio para la difusión de la literatura de habla hispana, y contribuye a la creación de nichos de calidad que muchas revistas impresas, por diversas razones, jamás alcanzan. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Miyó Vestrini: la angustia perenne Valmore Muñoz Arteaga ========= De repente han pasado 50 años del nacimiento de Apocalipsis. No muchos están recordando tan importante acontecimiento en el panorama de las letras zulianas. Muchos recordarán otra vez a Hesnor Rivera y a César David Rincón, y con justa razón, son los dos rostros más visibles del grupo. Tras su sombra descansa la obra de otros que, quizás en menor medida, también contribuyeron en la renovación de las artes en el estado. Otros que no tienen una obra tan representativa, pero que marcan el significado de un esfuerzo, privado las más de las veces por controversiales aficiones cósmicas. De esa oscuridad surge la voz amarga de Miyó Vestrini, la única mujer del grupo. Contaba en ese momento con unos 18 años y un gran entusiasmo que compartía con César David, contemporáneo con ella. Venían de la experiencia de los talleres de expresión artística que se brindaban en el Liceo Baralt a encontrarse con la voz surreal de Hesnor Rivera, quien regresaba de Chile y de La Mandrágora. No se conocen trabajos poéticos de Miyó durante Apocalipsis, pero la semilla plantada en el Piel Roja vio florecer en 1971 su primer libro Las historias de Giovanna, al que siguieron El invierno próximo (1975), Pocas virtudes (1986) y Valiente ciudadano (1994), este último publicado tres años después de su trágica desaparición en 1991. La obra de Miyó Vestrini es sumamente particular. Ella representa la voz urbana de Apocalipsis, una voz que decanta el devenir de la mujer inmersa en la modernidad, en sus posibilidades y limitaciones. Los poemas de Miyó figuran un enlace entre la memoria -acariciada por el ensueño- y la dolorosa verdad que se desnuda en lo cotidiano. Entre sus versos se teje y desteje una tensión, una angustia por vivir desde la muerte. Si bien en muchos de los poemas de los demás miembros de Apocalipsis la muerte se presenta como una metáfora penetrante, como una ventana hacia el universo del ensueño, en Miyó se plantea como una posibilidad real, como una vía de expiación, como una caricia salvadora. Miyó Vestrini es una militante de la muerte. Cree en ella con una firmeza inusitada. Si en la poética venezolana se ha llegado a afirmar que la muerte es un camino anhelado (Luis Enrique Mármol, Cruz Salmerón Acosta, José Antonio Ramos Sucre, entre otros) en Miyó Vestrini se vuelve más que una expresión lúdica. En Las historias de Giovanna escribe: Hacíamos votos por una muerte dulce y hoy, continente de flores claras, sofocadas por el humo de los hornos, sabemos que cierta forma de morir más ruda nos espera. En su segundo poemario la muerte asume la personificación de un invierno próximo: Han concluido los paseos, los silencios amables, el ruido sobre la grava, tu cuerpo fatigado. Cuando llegue el invierno próximo estaré en el cerro tendida, enojada, estremeciendo el techo de madera. La muerte no permanece oculta. Miyó nunca la ocultó, mucho menos su angustia de mujer del siglo XX. Las tensiones que se tejen en la mujer que habrá de compartir su tiempo entre tantas contradicciones a las cuales las obligan las normas y la cotidianidad. Entonces se veía forzada a: Apretar los párpados para no ver la luz del mediodía. Se veía obligada a gritar su desesperación en la poesía, ahí era posible, allí se le permitía esa exquisitez de exigir el control remoto para cambiar los canales, ponerse pantalones y largarse o por lo menos escaparse a la perspectiva de los que mean detrás de un árbol. En la poesía podía ironizar con su destino de cocinera pelando papas. Miyó unía su grito silencioso al de Teresa de la Parra, Enriqueta Arvelo Larriva, María Calcaño, y tantas otras, que se creyeron aquella frase hueca y poco realista de que todos somos iguales. La mujer, desde Miyó, estaba dormida, aletargada entre la mesa de bordar y el rutilante olor a cebolla perdido para siempre en los rincones de una cocina limpia y de vez en cuando ocultarse entre las telarañas del techo justo en el momento en que es desamada. La verdad logró descubrirla, ella siempre estuvo esperando en el fondo de una botella. La verdad estaba desnuda en la angustia, en la desesperación que sudaba desde muy niña, aquellos días tranquilos que pasaron como una ráfaga de viento. Nuevamente la muerte reaparece entre la poesía y la realidad. La muerte hermosa y larga, respiradero de esperanzas, camino por donde escapar del desorden de la casa: No en vano he sido tan cruel, no en vano deseo cada tarde, que la muerte esa simple y limpia como un trago de anís caliente o una palmada cuyo eco se pierde en el monte. En Valiente ciudadano, su último poemario, ya agotada por el vivir desviviendo, pide a Dios poner fin al dolor y que la muerte se reafirme como una esperanza diferente a la vida: Dame, señor, una muerte que enfurezca / Dame, señor, esa muerte de la intemperie que sorprende y tranquiliza. Pide que se le reconozca en su integridad humana: Haz, señor, que aquel hombre con piel inédita reconozca en mí al animal de los olivares. Que su cuerpo pese sobre el mío y haga dulce la entrada al fuego. Su angustia como mujer y poeta aumentaba al darse cuenta de que un hombre había descubierto el mundo por ella y como castigo por su tardía reacción fue dejada en mitad del camino entre el sol y la niebla. La mujer y su vocación de sombra apurada la hería profundamente. La mujer y su condición de prostituta perenne, esa cuyos hijos son blancos y sus hombres negros. La mujer y su herencia anfitriona de la frustración era hereditario: Vete a la mierda, me dijo mi madre cuando le reclamé todo esto. Se dio vuelta hacia la pared y murió. Ocupé su sitio Detrás de la mesa Y dejé que peinaran mi cabello. Valiente ciudadano se torna entonces en el texto más duro de cuantos conforman su obra. Una dureza, a veces, implacable, terrible, inicua. Quizás tratando de arrancar de su alma toda la rabia acumulada para partir ligera, suave como lo soñara en su juventud. Una poesía descalza posada sobre un largo camino de vidrios y cristales rotos. La sutileza se vuelve ironía juguetona: La muchacha aplicada, escribió debajo: si ves a un blanco durmiendo, no lo despiertes; está soñando con un negro que lo viola. Sus poemas se vuelven espacios para ocultar el rostro detrás de cierto prosaísmo y una vuelta a la narratividad. La estética de sus palabras se entrelaza con aquello que supone hermoso de la urbanidad. La intensidad de los poemas se agolpa tras los supermercados, los bares; entre los, a veces fastidiosos, vecinos. Entre las hortalizas en la cocina, o el jabón de baño. El dilema de las crisis de pareja se vuelve constante en algunos pasajes del poemario, las crisis propias de la modernidad: Cuando le pregunté por qué no había llamado / me explicó que lo habían enterrado vivo / y que no le pusieron teléfono. En otro poema escribe: Nos comprometimos a vivir juntos, / a amarnos, / a honrarnos, / hasta que la muerte nos uniera […] El tiempo nos hizo indolentes y tristes / Comencé a hacerle el amor / vestido / y de prisa. Miyó logra advertir que el amor y la modernidad no pueden andar juntos, por lo menos el amor que ella aprendió, seguramente, en Neruda, en Éluard, o en algún registro perdido de la Generación del 27 española. La modernidad habla de rapidez, de inmediatez, de objetividad. El amor habla de eternidad, de compromiso, del otro. El cansancio venció a la palabra. Ya no sabía qué ni cómo decir las cosas del corazón. La mujer, al igual que el hombre, es tiempo que se acaba. Miyó quizás asumió que el hombre era su igual al borde de la muerte. La hojilla acarició sus brazos mientras el universo hacía espacio para cantar en otros tonos sus canciones. Quería dejar de temblar detrás de alguien, quería ser el temblor mismo. La poesía nos recuerda a Miyó y sus pocas virtudes, entre ellas ser mujer, demasiado mujer, y vivir desde la angustia su circunstancia. Miyó Vestrini es la otra voz de Apocalipsis que alcanza la inmortalidad de igual a igual. ** Valmore Muñoz Arteaga vajomar@cantv.net Docente y escritor venezolano (Maracaibo, 1973). Profesor de literatura en la Universidad Católica Cecilio Acosta y en el Colegio Alemán de Maracaibo. Ha publicado Epistolario: Mario Briceño-Iragorry-Mariano Picón Salas, Mario Briceño-Iragorry desde la vigilia y otros ensayos, Bajo la caligrafía de la noche y La memoria de la noche. === Entorno e identidad: analizando y contextualizando ==================== === los conflictos identitarios del adolescente =========================== === en la obra de Alberto Fuguet* Juan Francisco Ojeda Cárcamo ======= Históricamente la literatura ha tratado de hacer una representación de la realidad; con la salvedad evidente de los géneros de ciencia ficción y más allá de las subjetividades propias de los escritores, ese objetivo se ha logrado. Desde esa perspectiva, la cuestión esencial de este trabajo será, de aquí en más, estudiar de qué manera Fuguet muestra a los jóvenes que aparecen en su novela Mala onda, y el tratamiento que él hace de los conflictos de identidad de dichos jóvenes. Asumiendo la novela como una representación más o menos fidedigna de la realidad, buscaré clarificar los factores que intervienen en tales conflictos, y la manera como lo hacen, usando como objeto de estudio a su protagonista. Teniendo presente que en la construcción de la identidad de una persona converge una serie de aspectos y/o elementos, encaminaré el estudio por dos que considero más relevantes, como los son los factores de orden psicológico y social. En esa dirección, sustentaré mi tesis en material bibliográfico de un nivel y rigurosidad acorde a un estudio de esta naturaleza. Si bien, es un poco ambicioso el querer trazar el nivel o estado identitario de un personaje, del cual sólo tenemos referencias gracias al libro, me valdré de la generosidad narrativa de Fuguet para formarnos una imagen, coherente espero, de los jóvenes que toman palco en la novela. En lo que respecta a la dimensión psicológica, observaré a los personajes siguiendo las teorías de Marshall, por considerar que son las que más se ajustan a la realidad de la obra (en rigor a la de los jóvenes que intervienen en ella). Culturalmente miraré la novela teniendo como punto de encuentro estudios humanistas posmodernos realizados en Hispanoamérica. Primeramente, haré una contextualización del escenario literario en que se escribe esta novela, mirando a grandes rasgos sus motivaciones estéticas e ideológicas, sin perder de vista el objetivo del estudio. El análisis de los conflictos identitarios, y su posterior contextualización, se hará mediante la observación de las relaciones interpersonales de los jóvenes entre ellos, con sus padres, con la autoridad, con el resto de la sociedad, etc. Para ello es pertinente realizar una descripción general de la atmósfera social y cultural, en la que se lleva a efecto la trama. Por otro lado, pretendo definir la postura que asume el autor en relación a los conflictos existenciales de sus personajes, y qué busca él decir o expresar mediante su obra. "...Las historias mostradas por la nueva narrativa latinoamericana poseen una perspectiva profundamente subjetiva, individual, donde la realidad está tamizada de símbolos que circulan, que se escapan y que nos muestran la existencia de otros seres humanos, otro tipo de personajes. El héroe es reemplazado por un antihéroe juvenil, que dialoga a garabatos, consume alcohol y drogas, escucha música extranjera, se burla de lo nativo, es clasista, tiene una sexualidad desatada, y en definitiva es el prototipo de un homus urbanus actual..." (1). La categorización del protagonista como un antihéroe se ajusta fielmente al perfil de Matías Vicuña (protagonista de Mala onda) (2), lo que grafica el alejamiento de la juventud chilena del ideal de héroe literario, y por ende social, concebido tradicionalmente como un ser virtuoso, valiente, leal, esforzado, religioso, etc. En Mala onda, Alberto Fuguet nos ofrece una visión detallada de los adolescentes de clase alta en el Chile de los 80, con sus defectos y virtudes, centrando el relato en los conflictos identitarios de los jóvenes. Estas problemáticas se advierten en la relación de ellos con sus familias, con sus pares, con sus profesores, con la sociedad y con la autoridad. Resulta evidente que el clima social y político que vivía el país mientras esta generación de adolescentes crecía, afectó de cierta forma su normal desarrollo identitario. La suerte de burbuja en que vivían insertos los aislaba del resto de la sociedad y les negaba la posibilidad de verse enfrentados a realidades distintas a las suyas. El acceso fácil al dinero, a los aparatos tecnológicos, las salidas nocturnas, la falta de comunicación con las familias, la ausencia de alguien en quien creer y a quien sentirse ligado, entre otros factores, contribuyeron a que los jóvenes de la época de dicho estrato socioeconómico adoptaran actitudes y comportamientos de sus pares de otros países, a los cuales conocían por medio de la televisión, las películas, las revistas de música en inglés, etc. En suma, ante la carencia de un referente identitario sólido, los adolescentes optaron por construirse una identidad híbrida a partir de varias influencias, como las antes expuestas, convirtiéndose literalmente en verdaderos mosaicos culturales. La corriente literaria surgida a inicios de los 90 denominada como realismo virtual por sus expositores, viene a dar un giro importante a la narrativa latinoamericana, mostrándonos una variedad de obras donde Latinoamérica y sus habitantes tienen un rostro diferente. La ciudad como escenario perfecto para esta renovación de la escritura, se eleva a una categoría de personaje alegórico. Una flor que nos ofrece en cada pétalo un episodio distinto. Este escenario surge como respuesta al mundo rural, al menos algunos autores lo han planteado explícitamente. Han querido establecer una suerte de rebeldía ante la literatura que ha engendrado una imagen de Latinoamérica selvática, rural, indígena, pobre, es decir una imagen coherente con la que se tiene en Europa de nuestro continente. Si bien los estilos han cambiado hay una misma visión de América Latina que predomina desde La vorágine, de José Eustasio Rivera, hasta Cien años de soledad, de García Márquez, o Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda: somos selváticos, primitivos que vivimos arriba de los árboles, y somos cultural e intelectualmente inferiores. El mismo Alberto Fuguet plantea, junto a Sergio Gómez, este sentimiento de postergación y el anhelo de una reivindicación al decir: "Los árboles de la selva no nos dejaban ver la punta de los rascacielos" (3). Este giro temático superpone el realismo virtual al realismo mágico, que busca una identidad para el continente: ¿quiénes somos?, y cambia el sentido de tal búsqueda orientándola hacia una identidad personal: ¿quién soy yo? Mirando a Matías Debemos entender a Matías Vicuña (en adelante MV), un joven chileno de 17 años y de un estrato socioeconómico alto, como una suerte de patito feo entre sus pares. MV es, en un inicio parcialmente ajeno y disímil al patrón de comportamiento de los jóvenes de su condición. Ya en los primeros pasajes de la novela se puede advertir una visión autorreferente y simbólicamente omnisciente frente al mundo, de igual forma se hace patente una preocupación ciertamente lúdica hacia su persona y el país. "...Pensé en Chile y en mi vida, que es como lo que más me interesa..." (4). Las lecturas que pueden hacerse a partir de estas palabras apuntan principalmente a concebir una imagen de joven consciente de la relación de su vida personal con el país. De igual forma se infiere la idea de que Vicuña cree, inconscientemente, tener poder para decidir sobre ambas cosas. La seguridad y madurez que muestra en su actuar y decir es de alguna forma sospechosa, pero en ningún caso hace prever los conflictos de identidad que presentará más adelante, y durante toda la obra da la sensación de que pese a tales conflictos Matías de alguna forma parece tenerlo todo bajo control. Sin embargo con igual prontitud se hacen ver los rasgos de una baja autoestima: "...Un pendejo de un país que nadie conoce y que a nadie interesa. Un país que se cree lo mejor, como yo aquí, que se hace el conocedor pero en el fondo entiende poco y nada..." (5), MV trata de situarse en un punto medio de la realidad, se siente y se sabe superior en muchos sentidos a sus amigos, asimismo se cree tremendamente inferior a otras personas ajenas a su mundo (social, económico y cultural), a las cuales admira con cierta culpabilidad. Otro aspecto que puede causar su baja autoestima es la indiferencia de sus padres hacia él. Desde el inicio de la historia se muestra a MV como un joven que constantemente está buscando respuestas y explicaciones para todas las situaciones a las que se ve enfrentado, evidentemente sus contradicciones y cuestionamientos existenciales van aumentando en profundidad gradualmente a medida que la trama avanza. A sus 17 años es lo suficientemente maduro como para comprender que su futuro personal se relaciona recíprocamente con el del país, por lo mismo a lo largo del relato expresa su sentimiento de frustración por entenderse condenado, por ser nada más que un adolescente de un país tercermundista, por tener el mismo destino que otros tipos inferiores a él (sus amigos, conocidos y familiares) y por no poseer las armas suficientes para desligarse de su condición y emanciparse como lo han hecho las personas a las que admira. Estas armas no son otras que la valentía y la madurez necesarias para enfrentar su destino y cambiarlo. Matías entiende que tal cambio debe emerger desde su interior, y justamente en ese punto creo que radican la mayoría de sus incógnitas identitarias. Si bien MV ve todo tan decadente a su alrededor, y ciertamente sabe que su sentencia está firmada para acabar como los demás, muestra un optimismo bastante claro sobre la mejora en la situación de su entorno. Y sabe que debe hacer algo al respecto, pero no tiene claro qué es, ni muy bien por qué debe hacerlo. Considerando que la aventura de Matías comienza en Río de Janeiro y que él es un hijo de la dictadura, las posibilidades de que un individuo sometido a tal cambio de hábitat se replantee ciertas cosas sobre sí mismo y su entorno son altas, pese a ello él parece nunca perder la calma y si eso ocurre lo oculta. "...El adolescente deberá responder a la pregunta fundamental: ¿quién soy yo? y para encontrar la respuesta deberá afrontar algunas tareas durante los años que siguen a la pubertad..." (6). En tal sentido MV está realizando tales tareas, comenzando a construir una imagen de sí mismo y a discriminar el tipo de vida que le acomoda más llevar, para tal efecto resulta decisivo el medio social donde creció y los componentes identitarios que éste puede ofrecerle o heredarle. El pertenecer a una familia adinerada, estudiar en un colegio privado, vivir en un barrio exclusivo, ser hombre, mestizo (aunque después descubre su ascendencia judía), son aspectos no elegidos por él para construir su identidad, pero que sin duda juegan un rol considerable dentro de dicho proceso. Matías y el mundo La identidad (en el sentido de pertenencia cultural) ya no sólo se construye desde la perspectiva de un barrio, una ciudad o un país. En las últimas décadas, como fruto de la globalización, la identidad o las identidades, se construyen más bien a partir de hechos comerciales que cohesionan a los consumidores de una determinada marca de ropa, los seguidores de un estilo de música o los hinchas de un equipo de fútbol, dentro de un segmento identitario común. En esos casos se habla de un nosotros, en desmedro del yo, sin mayores cuestionamientos ni reflexiones sobre quienes forman parte de ese yo colectivo. Desde esa visión, podemos inferir entonces que el conflicto identitario de Matías estalla cuando quiere salir del yo colectivo y construirse un yo personal. Teniendo presente el contexto sociopolítico en que se desarrolla Mala onda, y la circunstancia familiar de Matías, resulta particularmente curiosa la contradicción de emociones que le produce la ciudad y los habitantes de ésta. Por un lado, desde los primeros pasajes de la novela, él hace patente su rechazo acérrimo hacia el barrio alto y la gente que deambula por sus calles, restaurantes, bares, centros comerciales, etc. De igual forma se advierte la afabilidad con la que reacciona frente a los barrios de clase media, a esa parte antigua de Santiago, que descubre por casualidad. El centro de la ciudad y sus transeúntes, aquellos que de cierta forma, Matías aprecia pese a ser tan distinto a ellos. Es preciso distinguir que esa negación respecto de ser como las demás personas de su entorno, no significa que él renuncie a su estilo de vida. Matías, conciente o inconscientemente, va forjando su identidad en primera instancia mirando a los demás. Su "yo" lo construye definiendo o caracterizando un "tú" o un "él". Esta noción, que resulta a primera vista bastante simple, encierra una complejidad no menor y acarrea consigo la necesidad de que se genere un proceso de autoafirmación personal. MV constantemente observa detalladamente a las personas con las que interactúa a diario, realiza verdaderos catastros de las actitudes y reacciones de ellas, pero a contrapartida no hace una introspección. Si bien MV no tiene claridad respecto de cómo quiere ser, sí tiene plena conciencia de cómo no quiere ser, o sea desde su observación a las demás personas (y a sus identidades) hace un juicio crítico de tales comportamientos y/o actitudes, tomando para sí aquello que le resulta atractivo o cercano a su realidad. "...Los rasgos significantes de la identidad serán, desde esta perspectiva, regulados por la ubicación del sujeto que se autoidentifica étnicamente, y que otorga significado a su actuar y al actuar de los demás, en un eje que va desde lo más cercano a lo más lejano, pasando por categorías geográficas y políticas tales como cultura de país o idiosincrasia de nación..." (7). La autoidentificación étnica no se hace presente de forma significativa en la identidad de Matías, y tampoco le genera mayor interés sentirse identificado con sus raíces familiares (en el siguiente apartado ahondaré más en ese punto). Esta idiosincrasia nacional a la que hace referencia Forno, en el caso de Mala onda, es un corpus identitario (en el mayor sentido del término) lleno de significaciones y relaciones complejas, originadas por un estado de subyugación cultural a una nación distinta a la propia. Matías se desenvuelve en el barrio alto santiaguino (el sector de más reciente data dentro de la ciudad), que es concebido como una suerte de copia a escala de una ciudad modelo o una ciudad ideal. Dentro de la novela, más concretamente en las conversaciones de Matías con el Paz, se advierte que se le confiere a la ciudad de Manhattan ese título de paraíso urbano. "...Un día en Manhattan equivale a seis meses en Santiago..." (8). La distancia geográfica de Matías (y sus pares) con tales urbes y los adolescentes que habitan en ellas es disminuida por los mass media, haciendo que la televisión por cable, las películas, revistas, discos, entre otros, logren homologar sus comportamientos e ideas. Esta igualdad simbólica se circunscribe como uno más de los efectos de la globalización, y cohesiona a la juventud en torno a imágenes falsas o manejadas por intereses políticos, económicos y sociales, aboliendo sus rasgos identitarios naturales. Esta negación de lo propio, en el caso de Matías, se refleja por sus actos e ideas como la expresada en el párrafo anterior. La crisis identitaria estalla cuando Matías se da cuenta de lo que pasa a su alrededor, y siente que tiene que alejarse de eso, y en ese alejamiento interviene una serie de factores que desencadenan la sublevación que él vive al irse de su casa, imitando a Holden Caufield (9), con quien se siente identificado. La no identificación de Matías con su entorno es, en cuanto a las actitudes humanas inadecuadas o malas, de acuerdo a su escala de valores, llámese hipocresía, corrupción, engaño, mediocridad, etc. Por otra parte él no deja ni censura, el abuso de alcohol y drogas de sus amigos o su padre, mucho menos el gasto desmesurado de dinero en chiches tecnológicos u otros productos menos vitales. Los que se importan como si fueran de suma importancia para vivir, y él los usa, y no concibe su vida sin ellos, lo que él repudia tiene que ver con los sentimientos. Si observamos detalladamente a Matías podremos concluir que él presenta varias actitudes que lo sitúan dentro de un estatus identitario en mora, ya que él siempre está proclive a experimentar sensaciones y experiencias nuevas, y nunca se arrepiente de ellos. Contrariamente a lo que suponemos, él en su constante búsqueda de experiencias nuevas y su ímpetu para experimentar, no se compromete con lo que está descubriendo, y no ve tales sensaciones como un camino para resolver sus problemas. De igual forma la relación con su familia lo excluye de dicho estado. De acuerdo a varios estudios, generalmente los jóvenes se sienten identificados con sus familias, pero no integrados ni respetados en ellas, de eso se desprende que la búsqueda de una identidad personal en los adolescentes tenga mucho que ver con la necesidad de tener un espacio y una opinión dentro de sus familias y a la postre en la sociedad. La familia como el núcleo básico social, en este sentido, puede definir o influir en la relación de los jóvenes con el resto de la comunidad. Es un error bastante recurrente el querer abordar el desarrollo de la identidad desde una perspectiva puramente psicológica, obviando los factores sociales, que en definitiva son los que delimitan y aglutinan los rasgos distintivos de la identidad de cada persona. Siguiendo tal idea, Fuguet amalgama ambas dimensiones (psicológica-social) en el conflicto identitario de Matías, logrando que en sus acciones esta dualidad recíproca se haga patente. Matías no se identifica mayormente con su familia; ese puede ser el origen de su distanciamiento y posterior rechazo a sus amigos, conocidos, y hacia aquellos que pertenecen a ese estrato socioeconómico de nuevos ricos, arribistas e hipócritas. Él está solo, tiene una familia y amigos pero vive abandonado, buscando valores y afectos sinceros en una sociedad degradada. La nula comunicación entre los miembros de su familia y la decadencia moral de sus amigos, sumado a los diálogos con personas ajenas a su círculo social (Flora Montes y Alejandro Paz) hacen que él quiera construirse una identidad propia, diferente a la de sus conocidos. Es sabido que en la identidad de una persona desempeña un papel importante la presencia de referentes familiares o cercanos del mismo género. Considerando que los modelos masculinos que Matías tiene en su familia son francamente patéticos (un tío que es un diplomático frustrado, y que en definitiva no hace nada aparte de conversar sobre sus viajes por el mundo; un abuelo que niega su ascendencia judía por avergonzarse de ello; un primo que es la gran promesa de la familia porque se graduó en hotelería en el Inacap; y un padre que juega a ser adolescente), es evidente que la concepción que Matías tiene de ellos no puede ser diferente a la que tiene, y de igual forma, es claro que esa carencia de un modelo adecuado dificulta aun más su búsqueda identitaria. La suma de estas razones, entre otras, apunta a encasillar a Matías en un estado de identidad difusa, porque todo en él son contradicciones, dudas e incógnitas. También esa categorización de su identidad se ve reforzada por el abuso que realiza en el consumo de alcohol y drogas, además de no comprometerse con nada ni nadie, ni siquiera con él mismo. Hay dentro de la novela un pasaje en el que Matías descubre por casualidad su ascendencia judía, y la reacción de él es de un sentimiento de alegría, y se muestra orgulloso de serlo. De este sentimiento se pueden hacer varias lecturas, pero consideramos que las principales se refieren a que Matías se alegra porque descubre algo para presionar a su familia, un arma para poder ser escuchado. Él puede sentir que descubrió el talón de Aquiles de su familia, sin embargo consideramos más acertada esta asimilación que dice que la felicidad que él muestra se debe a que por primera vez se siente parte de algo. Y también, porque él descubrió que era parte de tal segmento social, o sea es un logro personal. El hecho se sentirse situado en un grupo social, aunque sea de forma alegórica, le da esperanzas de poder solucionar su mala onda. La idealización del hombre judío por excelencia siempre ha sido Jesús, sin embargo Matías no orienta su búsqueda de una identidad en esa dirección. Religiosamente él no muestra una mayor cercanía ni compromiso con la religión que profesa su familia (profesa en sentido figurado, pues se puede decir que son católicos porque es la religión de las personas de clase alta santiaguina). Él descubre en Caufield un amigo, alguien que lo entiende y a quien se siente ligado social y étnicamente. Gracias a su profesora de castellano, Flora Montes, él descubre que Caufield es judío, igual que él. Matías superpone al modelo de hombre judío tradicional, encarnado en Jesús, el de Holden Caufield, de quien se siente más cercano. Mala onda y The catcher in the rye: ¿juego intertextual o apología de la juventud urbana posmoderna? Si bien es cierto que la novela Mala onda está llena de guiños y/o alusiones a películas, revistas, libros, canciones, etc., se entiende que la relación intertextual con la novela The catcher in the rye de Salinger, se eleva por sobre las demás citas. Gran parte de las acciones y diálogos de este obra de Fuguet son fragmentos de comerciales de TV cable, canciones, películas y revistas en inglés, lo que da señas inequívocas de su carácter posmoderno. La relación de los jóvenes con esta cantidad de objetos y/o medios tecnológicos es de novedad, y ciertamente de una dependencia. Matías describe detalladamente cada uno de los espacios donde se encuentra, iniciando tal descripción con los aparatos y productos (importados) presentes en el lugar, o en su defecto repudiando aquellos enseres propios de la cultural chilena tradicional, como por ejemplo los sillones floreados en tono pastel de las casas de Macul, la tienda donde golpea el monito, la gomina broncato, el Club de la Unión, o en relación al primer caso nos invita a mirar televisión en mute, usar corbatas Givenchi, masticar chicles Freshen Up canadiense (con jarabe verde al centro) o ver la hora en la oscuridad gracias a los dígitos rojos de la radio reloj o tomar un trago en el Juancho's. La lectura que hacemos de este juego intertextual apunta básicamente a vislumbrar una defensa de los jóvenes de la ciudad, de sus identidades difusas e híbridas. La relación metafísica que se establece entre Matías y Holden, viene a actualizar la postura social clásica respecto a la identidad, desde el plano religioso. Si vemos a los católicos como la sociedad adulta y a Jesús como el camino de solución a los problemas, y recordamos que las acciones y consejos de Jesús se encuentran en la Biblia (de la cual puede considerársele protagonista), es fácil distinguir que Holden en su calidad de hombre judío reemplaza a Jesús y The catcher in the rye a la Biblia. En esa dirección Matías se entiende como la juventud en su conjunto, que a diferencia de pedirle ayuda a Jesús, como los adultos, se la pide a entes más cercanos a ellos, como por ejemplo Holden. Matías, en su búsqueda de una salida a sus problemas identitarios, encuentra una vía de escape en la novela de Salinger, a la cual eleva a una categoría de Biblia, ya que ella extrae las enseñanzas y consejos que pueden servirle en su diario vivir. Matías (y Fuguet), hacen una actualización de la relación del hombre (ese al que llaman homo sapiens) con la divinidad, claro está, desde una perspectiva profundamente subjetiva y sustentada en la realidad posmoderna. En esta actualización (a modo de defensa) se muestra cómo Matías renuncia al catolicismo (religión de los adultos) y se adhiere u opta por una más directa y menos comprometida, una donde se siente comprendido y en la cual ve a la divinidad más cercana a él y su realidad, a diferencia de Jesús, a quien ve muy distante. Otro signo de tal paralelo (Biblia-The catcher in the rye, y Jesús-Holden) es el hecho de que Matías lee la novela de Salinger en inglés, es decir en la lengua universal de la actualidad, una acción equivalente a leer la Biblia en hebreo (lengua de los judíos y la universal de la antigüedad). Si bien el inglés es la lengua universal, no es menos cierto que es aún excluyente, ya que al igual que lo que ocurría con el hebreo, sólo lo dominan bien las esferas cultas. Aunque en rigor en la actualidad dominan mayoritariamente el inglés las personas con más medios económicos. Matías dice que conoció a Holden Caufield (por intermedio del libro), y que siente ganas de hablarle y contarle lo que le pasa. Esta situación se asemeja en demasía con lo que ocurre cuando una persona lee el evangelio por primera vez, y dice "Conocí a Jesús", confiriéndole a la experiencia lingüística de leer, un sentido de acto divino salvador, en el cual se desdobla del texto la esencia del personaje para volcarse sobre el lector. Las ganas de Matías de hablar con Caufield vienen a recordar la oración y su importancia en la relación del hombre y la divinidad. De esta forma le confiere al texto un sentido didáctico, lo insinúa como una herramienta para salir adelante. De igual forma Matías escucha música, lee revistas, ve películas y habla en inglés, pero no se desespera por conocer o vivir en los Estados Unidos, sólo siente debilidad por sus bienes materiales, tecnológicos, económicos, artísticos, etc. Al igual que lo que ocurría con los antiguos judíos, que pese a dominar la lengua y usar el sistema económico del gran imperio romano (hoy EUA). Caufield, al igual que Jesús, es un intruso dentro del imperio. En conclusión se aboga por esclarecer que los jóvenes buscan los mismos ideales que la religión tradicional (católica), pero en escenarios más actuales y cercanos a ellos. Los jóvenes necesitan en quién creer, pero Jesús es muy antiguo. "...Los referentes identitarios se forman ahora, más que en las artes, la literatura y el folklore, que durante siglos dieron los signos a las naciones, en relación con los repertorios textuales e iconográficos provistos por los medios electrónicos de comunicación y la globalización de la vida urbana..." (10). García Canclinni nos explica y describe muy acertadamente lo que ocurre en el proceso de desarrollo de la identidad personal (y por ende social), en la sociedad posmoderna. Matías Vicuña es sólo uno de los miles de jóvenes que se enfrentan a este tipo de conflictos. Las claves para superarlos son complejas, y sería irresponsable de mi parte sugerir alguna en particular; sin embargo, afirmo enérgicamente que la literatura puede hacer un gran aporte en pro de ello, especialmente esta novela (por eso la he elegido para trabajar el tema de la identidad), ya que ofrece muchas variables e invita a reflexionar sobre la cultura juvenil, y sus características (positivas y negativas). Tal aproximación, sin duda, ayuda a clarificar nuestros problemas de identidad, por medio de una lectura crítica. Al menos, en mí causó ese efecto cuando la leí en la enseñanza media (11). * Este trabajo fue escrito inicialmente dentro del curso "Desarrollo psicológico de la identidad del adolescente", dictado por el profesor doctor Roberto Chacana Arancibia, en la carrera de pedagogía en lengua castellana y comunicaciones, impartida por la Universidad de Los Lagos. Osorno, 30 de mayo de 2005. Notas 1. Zúñiga, Jorge. Signos de globalización en la nueva narrativa hispanoamericana. Tesis de grado en filología hispanoamericana. Facultad de Filosofía. Univerzita Karlova. 2000. 2. Fuguet, Alberto. Mala onda. Santiago de Chile, 1991. Planeta (todas las citas desde esta edición). 3. Fuguet, Alberto; Gómez, Sergio. McOndo. Barcelona, 1996. Mondadori. p. 10. 4. Fuguet, Alberto. Op. Cit. p. 10. 5. Fuguet, Alberto. Op. Cit. p. 13. 6. Palacios, Jesús; Marchesi, Álvaro; Coll, César. Desarrollo psicológico y educación, 2ª edición. Madrid. 2003. Alianza Editorial. p. 471. 7. Forno Srparovich, Amílcar . Multiculturalidad e interculturalidad: explorando las determinantes contextuales de la identidad. Ensayo leído en el 4º Encuentro "Revisitando Chile", organizado por la Comisión Bicentenario y la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Austral de Chile. Valdivia, 2004. 8. Fuguet, Alberto. Op. Cit. p. 51. 9. Protagonista de la novela The catcher in the rye, de Salinger. 10. García, Néstor. Consumidores y ciudadanos: conflictos multiculturales de la globalización. México D.F, 1995. Editorial Grijalbo. p. 95. 11. Leí por primera vez a Fuguet cuando estaba en 2º medio. Primero Sobredosis y luego, Mala onda. Desde ese momento me gustó la manera como trata los conflictos adolescentes. Le agradezco a mi profesora de lenguaje y comunicación de ese curso, la señora Maritza Gómez, por haberme permitido (a mí y a mis compañeros) conocer la obra de este autor que escribe sobre jóvenes chilenos, como yo, como mis amigos, pese a que no se considera la lectura de sus obras dentro del programa entregado por el Ministerio de Educación. ** Juan Francisco Ojeda Cárcamo juanfoc@123mail.cl Escritor chileno (Ancud, Chiloé, 1986). Estudiante de pedagogía en lengua castellana y comunicaciones en la Universidad de Los Lagos. Textos suyos han aparecido en una revista de literatura del Colegio "Ramón Ángel Jara" de Los Muermos (Provincia de Llanquihue), donde se afianzó su perfil humanista. === Asomándose al abismo Ariel Bustos ================================ Cuando el ámbito literario se debate en una lucha estéril entre las figuras agotadas que se niegan a retirarse para conservar los privilegios de pertenecer y las nuevas generaciones incapaces de ofrecer algo más que las provocaciones con las que buscan irrumpir, cabe preguntarse si todavía hay espacio para una tercera posición, donde una fuerza narrativa arrase con esa falsa tensión y le dé aire a una literatura que sólo sabe mirarse el ombligo, superando obstáculos impuestos desde el principio. El libro de cuentos Signo de los tiempos, de Romina Doval (Buenos Aires, 1973) obtuvo en 2001 el premio Estímulo a la Creación Literaria y Teatral otorgado por la Secretaría de Cultura argentina. Sin embargo, rehén de la crisis que estalló a fines de ese mismo año, su edición se vio postergada durante tres años. Ni siquiera pudo cantar victoria al salir a la arena literaria tanto por la desidia de Ediciones Colihue a la hora de difundirlo como por la propia honestidad que pende sobre él como una condena, negándose a encajar en la autocomplacencia en que se regodea gran parte de nuestras novedades y eligiendo en cambio dar testimonio de su época. Así, lo que debería ser un arponazo en el corazón del sistema narrativo argentino es tan sólo el pinchazo de una aguja: un texto de culto sólo conocido por unos pocos afortunados. En los diez cuentos que integran el libro, Doval recupera para las letras argentinas el sentido de la tragedia. Sus personajes se resisten al presente que les toca vivir; un fuego sagrado los impulsa (o impulsó) a intentar otra realidad menos aplastante, pero fuerzas superiores a ellos terminaron por derrotarlos. Es imposible entonces tender lazos de comunión con los otros y la conciencia de saberse títere del destino sólo deja lugar a la resignación y el vacío que separa a los protagonistas y les impide poder afirmar puentes. Desde "Esos adornos rotos", el primer cuento, con su furiosa narradora adolescente atrapada entre la apatía de su padre y los juegos de seducción de su madre, hasta el cierre con sabor a frustración de "La maquinita de la risa", su autora parte de situaciones cotidianas -como una noche de discoteca o las jornadas en la escuela- para decirnos que el infierno no sólo son los otros, sino también nosotros mismos. Así Jorge, el ex ladrón de "Espacio compartido", apenas podrá disfrutar de una legalidad conseguida a costa de una traición a su pasado; así el ansia de un refugio a salvo de las convenciones sociales en el monólogo interior de la protagonista de "Muñecas", o el adolescente que huye de su casa en el cuento que da título al libro. Con una prosa directa y cruda, maestría en los diálogos -verdaderos misilazos verbales que se escupen sus personajes- y la visión profunda que le permite mostrar a estos seres en conflicto con un presente que no eligieron heredar, Doval demuele cuento a cuento el canon argentino actual, conduciéndonos por un mundo áspero y desolado, donde se impone ser despiadado como único resquicio de vida. Resulta irresistible la imagen que nos entrega el espejo de estas historias, aunque esa imagen sea la de las miserias que albergamos en el fondo de nuestros abismos. ** Ariel Bustos arilinares@yahoo.com.ar Escritor argentino (Buenos Aires, 1983). Ha publicado diversos cuentos en revistas electrónicas como Resonancias (http://www.resonancias.org), El Interpretador (http://www.elinterpretador.net), Almiar (http://www.margencero.com), Zona Moebius (http://www.zonamoebius.com) y El Hablador (http://www.elhablador.com), y en los sitios literarios Sane Society (http://www.sanesociety.org) o La Lupe (http://www.lalupe.com). === El carrusel mediático de Barthes y Babel en Broadway ================== === (goce y humillación del texto) Silvia Banfield =================== ¿Sabes que hace 25 años murió Roland Barthes? No, y no seas rebuscado, ¿quién era Barthes? Le miré el rostro de interrogante, como sin desayuno, tan virgen, un futuro incierto. Que estas cosas sucedan en la redacción de un diario, sorprenden hasta a quien hace la página de obituarios, la única que cuenta con protagonistas nada de ostentosos, más bien sobrios, quitados de bulla. Tal vez la humildad se base en un protagonismo no deseado. Aquí la línea de la vida termina siendo recta, finalmente. El zigzag de la genuflexión humana seguirá viajando por el corredor de los vivos. La muerte en una curva sólo espera. A Barthes se lo llevó el azar, como a esta conversación inútil, que sale por la ventana a una pequeña terraza y salta al vacío, es paloma, es de nadie, voz en el desierto de la palabra. Me asomo y la veo caer suavemente en una escalerita de luz, doblándose en la cintura su cuerpo femenino, de esponja, en un suéter color pastel, y las formas del cuerpo van marcando cada escalón como idolatrando las sombras, su último, auténtico contenido. Y se detiene, vuela, cierro los ojos sobre la ventana, ya no me pertenece. Barthes, con su cara árabe, enigma de zorro parisino, sus signos de duende hosco, solitario, iluminado. Se siente a esta hora un sabio silencio, no de olvido, sino de la majestad de la ausencia del francés. El azar es un signo contrario, a veces, y RB, que nos venía tocando la flauta de la palabra, descubriendo, develando los textos en su placer, desencanto, advirtiéndonos que la lengua era fascista. Opresora por naturaleza, la lengua que masca la manzana prohibida, Barthes le otorga el placer de la seducción, y yo diría que se cuelga del miedo para impulsar el vértigo de su descubrimiento. A cada signo, una vela. Un ser utópico, un viaje sostenido en el tiempo, el closet con su página en blanco, Barthes le daba la vuelta a la esquina del tiempo, un solitario alumbrado en la noche. Trajeaba las palabras, vestía de significados la atmósfera que construía, no se reconocía en el tiempo, ni en las huellas que dejaba la sombra del placer. Textos para beber una, dos, mil veces, bañarse otras tantas sucesivas, tejido de la tela en la araña, velo que el sentido vuela, la palabra en su aroma, la puerta es de hierro, sésamo en el sueño, abismo en su cerradura, el tiempo indefinido que la memoria retiene, olvida, juega a ser pasado, porque el futuro siempre da un paso hacia delante y no se detiene en el recuerdo que fija el pasado. Barthes no desnuda la palabra, les abre sus piernas y ausculta por el hueco oscuro que insinúa el lenguaje, y lo que podría ser un acto más apropiado para el Moulin Rouge, él lo erotiza, le recorre los pisos subterráneos con una pequeña vela medieval para documentarla en su luz opaca, y la desmantela de su inquisición para hacerla más libre, sorprendente, auténtica, poética. Averno y Cielo del texto El texto es su averno y cielo, boomerang de su propio impacto, entre el que lo construye y su destinatario. R.B., Roland, toca las vértebras del placer, indaga en la sensible piel, el lomo de las palabras y sus significados reales bajo sus indóciles piernas, y acierta cuando advierte que sólo lo nuevo es el goce. Por el contrario, el mensaje opresor -lenguaje encrático-, aparentemente pedagógico, siempre oficial, rotundamente comprometido con el discurso estructurado de antemano, es la máquina repetidora, banal que sigue taladrando hoy la sociedad omelette del siglo XXI. Barthes, ya somos una tortilla de huevos en descomposición, el discurso oficial tiene el triple encanto del salto mortal de la mentira, y cómo resucitan los dueños de la mala fe en medio de sus palabras totalitarias. Barthes es un poco el James Dean del lenguaje nuevo, su incansable búsqueda detrás de la pared, intentando interpretar la música ordinaria de Babel, lo que tejen las hilanderas del poder, los poderes fácticos de Ciudad Gótica y por ello podemos calificarlo como al protagonista de Rebelde sin causa: Forever Young. Sueña como si fueras a vivir para siempre. Vive como si fueras a morir hoy, James Dean, sentenció una vez sus días con esas mágicas palabras, con las cuales vivió y murió en la plenitud de su tiempo. ¿Siempre habrá un Este más allá del Paraíso? No lo sabemos, pero JD trajo una música nueva, como las palabras de Barthes, sólo que se la llevó demasiado temprano. Dean fue un ritmo de lo nuevo, no de la moda, que inauguró después como un subproducto de su original modo de vivir. La moda es una repetición, inaugura el destello de un presente, pero es corta de piernas, porque no es más nueva por ponerse de moda, y el encanto de su éxito radica en su efímero presente, futuro casi inexistente, su muerte repentina, inadvertida. La moda es como esos textos que saben a naftalina, huelen a hospital, a epístolas por encargo, pasan y no perduran en el corazón. Es un preámbulo de la pequeña felicidad. La moda cambia, cambia, se aburre de sí misma, busca rostros, trajes nuevos, en un mismo espejo. Pende de un hilo, hilván, de la puntada "mágica", de una gracia, gusto de época, de la arquitectura del flash de la publicidad y del discurso que pone a rodar la talentosa orquesta de lo nuevo. La moda es O.K. Se sudan en la moda las braguetas que no se tienen. Caen las bragas y penetra la moda en la pasarela de moda: Milano, París, Nueva York. Lo nuevo no es el espejo o lo que en él ya no se reflejará. Lo nuevo es el goce, la fuga hacia delante, precisa Barthes. Ya advertía en El placer del texto (1973), que a pesar de los nuevos libros y expresiones artísticas, el sentido era el mismo. Hoy la banalidad dejaría sin habla a R. Barthes, porque se ha apoderado del escenario editorial una cultura bastarda inédita en el pasado, un orgasmo pagado por el Ejército de Salvación. El último peldaño de Babel Barthes construye su propia escalera hacia Babel, peldaño por peldaño, nunca sube hacia un mismo lugar, y no espera un triunfo o una derrota del texto y la palabra en el mismo lugar del cuadrilátero. Fue un buzo en el diván del texto, incursionó en él y en la cultura, con toda la libertad de pensamiento, creatividad, y heredó una curiosa manera de convivir con los productos culturales más allá de los usos primitivos del consumismo y de la mirada topo. Fue un crítico de la crítica, y cómo le hace falta una voz de su espíritu y grandeza a esta Caja de Pandora horrorosa que suena como matraca en el mundo del espanto y deja volar sangrantes degollados pájaros de mal agüero, cuyos plumajes, alguna vez de colores encendidos, caen convertidos en cenizas. El tiempo es un círculo veloz que se borra en sí mismo. La vieja máscara se maquilla mal y su colorete descubre la inocencia del espejo. ¿De qué se ocuparía hoy el francés en un mundo sin oráculos, ni videntes y con un puñado invisible de intelectuales que opinan sobre la marcha de la columna del horror? París sería un laboratorio, radar, ojo sobre el ojo, una fábrica de reciclaje donde se auscultaría y diagnosticaría qué hacer con el basurero global. Urracas, arqueólogos, restauradores, semiólogos, lingüistas, sociólogos, poetas, taquígrafas, psíquicos, lunfardistas, vendedores de fuegos artificiales, escritores de folletines, mandarines del ocio, profetas desempleados, mimos, artistas del trapecio, abogados sin tribunales, especialistas en Diarios de Vida, titiriteros, ventrílocuos, finalmente forenses. Todos tan necesarios para entender el pasaje del camello por el hueco de la aguja, descifrar el aroma en El Jardín de Rosas que penetra el planeta global, y cuando nos habla el mediático chofer del cine mudo, sólo vemos el gesto, la mueca, el babélico discurso de un mundo más seguro. Y todo estalla mas allá de la alucinante retórica, del vacío que deja el cuerpo, la voz del delito. Qué nos diría Barthes de este espectáculo alucinante, donde las palabras y los hechos se disfrazan de una supuesta, falsa, increíble veracidad made en el poder fáctico, y en el reciclaje los hechos serán negados antes de que el gallo de la medianoche cante. Barthes hoy escribiría La humillación del texto, la espiral infinita de la mentira y el miedo. Mirando desde su pasarela, el francés, adivinado en la sobra de sus palabras, en el esqueleto de la Torre Eiffel, arrastrando las erres como un viejo Citröen después de la Segunda Guerra Mundial. Roland de Rolando en su Chanson, el terrible Barthes, comiendo con el gusano de las palabras la realidad del intertexto, la excusa inalterada de un nuevo miedo, la infancia que nunca acaba en un parque francés. El miedo en el vacío, el horror en una escalera de fuego sobre Manhattan o la ventana sin ojos sangrante en Faluya, la mueca despeinada, y el texto cuenta su historia de rodillas en camino bursátil de la palabra, la vieja trampa del cocodrilo que llora a su víctima. El texto recorre los subterráneos envuelto en papel de diario, entra a un bar, prefiere ver la TV entre las ruidosas copas, adivinar en el flash el tiempo pasado, como fue ayer, y dejar el hilo, el curso quemante del nuevo bautizo de la muerte, y seguirá arrastrándose el ruido en su garganta, hasta llegar a casa, sentarse en el sofá y dejar correr el agua de la tina del baño... letra mojada, Barthes, sólo palabras liberando su estrés y corre el telón. (Mi editor sigue entre sus cinco teléfonos atado al hilo de la voz, hipnotizado en el pequeño canto del deber, las otras palabras que sólo él escucha le arrastran el oído, los sentidos, y de sus gestos el rostro nos comunica noticias para archivar en el olvido, informes bajo el truco de la inocencia de un mundo mejor, lo veo como el espejo de la infelicidad, la noche triste del deber cumplido, ese crepúsculo del solitario, lunar negro de un mediodía cualquiera, el Editor naufraga en el hilo, su corbata torcida, su cuello acalambrado, las noticias simplemente se le atraviesan en su cuerpo ya vencido. Si alguien le abrazara o palmoteara la espalda, saldría un polvillo azufrado, los restos de una comida mal asimilada, crujiría como un aceite repasado el sartén por días, y caería en pequeños cubitos sin posibilidades de armar. Todo tan rápido y yo no aceptaría el cargo aunque se desplomara bajo mis pies el diccionario, el alfabeto, la Biblioteca del Congreso, o me arrastraran entre papiros y llamas a la vieja legendaria Alejandría y me hicieran académica de la lengua de Babilonia. Todo por una calle sin tiempo con el Poeta, la montaña que mide nuestros pasos, el principio del aire, la palabra, un comienzo dibujado en las manos, su rosa favorita, sólo el presente para un futuro repetido. Las estaciones que dejan sus nostalgiosos olores / la piedra que es camino, todo en la vereda de la vida / los largos pasos del horizonte / un poco el día subiendo con Dios una escalera sin fin. / Leyendo el poema que te traduce el corazón / sintiendo las manos que son de dos / el día que es morado rosa azul / un pájaro con sus alas / un nido con sus críos / no más alto que el sol / en la nube perfecta / vamos tú y yo soléandonos. El vapor medieval, la otra luz del texto El Editor sigue literalmente atrapado en los cables y mensajes, no se resiste y no pareciera necesitarlo. En la dulce entrega está el placer de la conquista. Es insuperable el cuadro que crea su imagen de derrota mezclada con esa súplica que se niega a traducirse en socorro. Quisiera reír, por momentos zafarse, aunque fuera entrando a un baño y dejar caer el agua sobre el rostro como un manotazo de la nada que borra todo por encima de los pensamientos. Su saco verde me hizo imaginar la cancha de golf desamparada en miniatura que mantiene en el cuarto contiguo a la redacción. Sólo tres hoyos: el 7, 11, 13 y unos montículos y pequeños fosos de arena ridículos, y al fondo un paisaje que se pierde, fuga en sí mismo, veranea como un trébol despeinado, con toda la suerte del mundo. El mediodía nos mordía los talones: no habría mesa creativa, mejor, ni de ideas, ni opiniones, consultas, y sólo me llevaría mi agenda con una seña de suerte. Son los días llenos de cables: textos en el intertexto y viceversa, los movimientos recogidos en el silencio de un gato de angora. Debajo de su grueso abrigo puede llegar a esconderse la noche, el manto secreto de las palabras. Alzo la mano en señal de adiós y me voy con Roland traduciendo el viento de la historia que se la lleva como un cometa sin nombre anclado en alguna azotea, aunque el cielo seguirá estando lejos. Un águila de acero deja caer sus sueños y vuela. Barthes se iría de picnic cada día en el Central Park en medio de este paisaje de Ali Babá y los 40 ladrones, seguramente con una motosierra se instalaría a cortar en rodajas la Bolsa, las boutades del New York Times y de toda la prensa que viene ejerciendo la mentira disfrazada de libertad, democracia, pluralismo, ingredientes básicos de un mundo mejor, porque ser libre es algo difícil con los vientos cruzados que corren en estos tiempos y otros por venir. Los días pasan agachados, con muletas de mula que sigue la huella por la montaña sin ojos dormida en el silencio del precipicio que le espera. En alguna parte de la ruta se descabeza el tiempo, el cuerpo se deshoja, sin ojos se desvencija la humanidad en el corredor de la muerte, sin prisa en el original cementerio de la noche, y una alforja roja de peces cae del silencio de la montaña, rueda porque tiene que rodar. Un ejercicio natural de la sombra sobre el objeto. Si la palabra recurre al miedo, se gasta. Si hace fiesta con el verbo, puede ahogarse en la retórica. Si es paciente en el acantilado de su fe, puede perdurar. Pero si imita, copia, plagia, se hace bastarda. La palabra es aventura, el pequeño gran viaje de la soledad. El duende de las orejas rojas azules verdes amarillas que juega sobre una ola. El parabrisas me abre la lluvia, aclara el paisaje. El día no desaparece en vano, el turno de la noche es su bien ganada oscuridad. Nunca piensa que un mantel blanco le arrebatará el reinado en su rutina. Entre el bien y el mal, la noche escoge su propio silencio. La infernal rutina monologa cada noche con el insomnio. En la cuerda floja, todos los gatos sonríen. La oscuridad les enseña a ser transparentes, como a las palabras. Vocales negras, consonantes oscuras, sílabas de noche, abecedario nocturno, Babel, sólo Babel viste de luto cuando están de fiesta las palabras. Doblé por la recta donde me dirijo, y es curva tal vez la línea oscura, en la derecha sombra, el camino virtual, pero real, lo que rueda en cuatro el trébol, el ciego hallazgo de un nuevo día. La lluvia también se agota y deja un vapor medieval. ¿Profeta del closet o voyerista del lenguaje? ¿Barthes le quitó la coraza a las palabras? ¿Fue Quijote, Sancho, Sade, bailaor, gitano de su destino, torero, cirujano-poeta, forense, voyerista de la palabra, profeta del closet? ¿Caracol, laberinto, escalera, desierto, cúpula, bastón, mantel, túnel, muro, enredadera? El paisaje es un mundo distinto enrarecido que estalla en la resaca de un borracho, el tiempo no existe. Roland, las distancias son un kilómetro menos cada segundo, pero nada es nuevo, sólo distinto, ni el futuro cambia, porque nunca como ahora se hizo ruina antes de existir. Estamos ante un presente repetido. Un mall le saca la lengua a otro mall, el Mal al Bien, la muerte repite el gesto, pero no al muerto, toda flor expira y volverá a estar fresca sobre un nuevo ataúd o frente a mi escritorio, detrás del ventanal, en el jardín que la mano cultiva y poda. Tantas cosas, cositas, aparatitos, deseos, apetitos, sueños inconfesables, imágenes, juegos, conexiones, de hendiduras a fálicos propósitos, el hombre más oscuro, ajeno, que ancho y profundo, ligero de equipaje, desnudo de ideas, abandonado de propósitos comunes, encantado en la ranura digital/virtual/mediática/visceral, la pasión del miedo y su ascensor moral, la caja menuda de espanto, Pandora de horror, de humor violeta. Me pregunto, Barthes, qué haría con este cerro de mentiras, trucos del poder fáctico, cañerías circulares que gotean sin fin, las enseñanzas de los señores de la Guerra, de los Apóstoles de la ruina, Caballeros de la tortura, en este mundo del precioso disparate. La generación del Error se complace en presentar un mundo mejor, más seguro, en Marte, sin petróleo, con gases volátiles, abismos geográficos profundos, un espacio sin ejércitos de salvación de ninguna especie posible salvadora, ni Casa Blanca, ni corredores de la Bolsa, ni Oriente ni Occidente, ni chateadores, ni ONU, ni golfistas o vendedores de souvenirs, ilusiones, solos, completamente, más bien el espacio marciano deshabitado como el primer sueño rojo de la noche, un sitio simplemente sin semáforos, ni sastres, ni tribunales con abogados o esa gendarmería ciega de fronteras inexistentes, el espacio nuevo de la noche de Marte, del alba de Marte, del Marte de Marte en el calendario rojo del planeta conquistado por la ilusión, desesperación, ambición, intromisión terrícola. Qué diría Barthes de Las crónicas marcianas de Bradbury, quien espera en su casa en Los Ángeles que un martesnauta, en un día de estos, cualquiera supere la performance de las pequeñas maquinitas robotizadas y clave la bandera un Martes 13. Probablemente le interesaría al francés más Fahrenheit 9/11, de M. Moore, y se hubiese detenido a penetrar en su cortometraje, instalado con escalpelo de un verdadero gourmet del texto y sus circunstancias, detrás de la imagen, el horror, el futuro aplastado por la vieja ilusión de la libertad. Tal vez en la portada de un nuevo libro se habría abrazado a la magnífica estatua de Nueva York, esa francesa generosa, complaciente, soñadora, ilusionada en un hombre sin límites, libre de libertad y oportunidades: hombre dream. Sentado una tarde con Barthes en N.Y., deshojando margaritas -me quiere mucho, poquito, nada, me quiere- el Hudson ronco de fuerzas no vencidas por los aceites, ni el tiempo, sus aguas corren las horas, los días, el calendario, los ayeres, las torres sobre un tablero de ajedrez, Roland mueve una pieza con la gracia de quien se acomoda un sombrero al partir y yo siento en Manhattan un ruido de sirenas, el polvo rojo, húmedo, el calor en el pecho de la ciudad, su corazón arde, sólo el viento encuentra su espacio, y pasa, nada sobrevive casi al atroz juego mortal de la muerte. ¿Tablas con el futuro, se interroga? No, un ataúd, toco madera, Nueva York no para de reír, llorar, bailar, cantar, fornicar, la Gran Manzana es el gusano y el Paraíso, luz y sombra, marzo la cubre de nieve, su ilusión es blanca, Woody se lamenta de sus pequeños presupuestos, Manhattan, Manhattan no abandones a tu juglar, pasa el rollo y se sienta en una banca a contemplar la ciudad que se mueve como un muñequito, olvidada por Superman, en manos del Hombre Araña, pero con su telar propio. Barthes teje su texto en el hilo fino del tiempo perdido, asoma el ojo del sueño, camina hacia Broadway con una llave enorme -alguien pensaría que son de la ciudad- pero no, en una esquina un aviso indica: a la vuelta de esta esquina descansa el Príncipe de las Tinieblas, cruza Wall Street su cuerpo convertido en moneda, las calles van cambiando sus señales, las direcciones ya no son las mismas, las personas parecieran hablar de atrás para adelante, los mensajes se cruzan -algunos murmuran en voces crecientes: Barthes, Barthes-, un telón blanco cae sobre el Central Park con la siguiente leyenda: Yo chateo con Dios, pasa una mujer envuelta con un letrero y hace señas obscenas con el dedo obsceno vertical: La vagina no es un monólogo, la calle es un coro: El amor libre es una estatua, Nueva York la leyenda viva del miedo y la libertad, el francés no camina por sus calles, viaja, levita, flota como un signo idolatrado, caen flores de los edificios, perfume francés, un olor a queso y ratón recorre la ciudad, es Mickey en una esquina dirigiendo el tránsito (no lo vayan a atropellar nuevamente), un nuevo cartel desciende sobre la acera: Fantasía, tú eres mi realidad... Se sube el telón... Flash... Hace 25 años, Roland Barthes, crítico, semiólogo y teórico de la literatura, fue atropellado por una camioneta al salir de la casa de Jack Lang, quien sería ministro de Cultura en Francia. Murió en un hospital de París, como un desconocido, porque ese día no llevaba documentos de identidad. (Se baja el telón). Babel, la palabra no tiene futuro Roland, Roland, en el placer está el texto, la ciudad se goza a sí misma, nubes rosadas, grises, blancas, celestes, negras, comienzan a entonar en los alrededores de Broadway la letra Nada nuevo bajo el sol / un rayo de luz no me viene mal / Si tu corazón arde / todo estará bien, Nueva York / El sol no está a la derecha ni a la izquierda / sólo está sentado ahora que tú sueñas / Un camino cuando es verdadero, tiene luz propia / Nunca intentes alquilar el sol / para iluminar una mentira / Como todos, el sol tiene frío de noche / Cierra los ojos y abrirá una nueva mañana. Llega Roland Barthes a las puertas del teatro, y sobre una cama encuentra la tercera edición de Siglo XXI (1980) de su libro El placer del texto. Una joven con rasgos cosmopolitas, pelo ensortijado de varios colores y que sus amigos le llaman Babel, comienza a desabotonar sus largas piernas de guitarra, el ojo mágico de la cámara se detiene donde el placer escribe su mejor texto. Sólo arroja miradas de júbilo. Dibuja en el aire la felicidad que la retrata, el sueño que la habita, la escena que la desdobla. Babel está feliz, sabe que no es cuerpo de hierro sino piel, jugoso melocotón, alma de estrella adivinada por el tacto de los ojos. Brilla la cápsula de su cuerpo y se siente cómo N.Y. se desnuda detrás de las persianas y una luna tibia endulzará sus coños esta noche. ¿El lugar más erótico de un cuerpo no está acaso allí donde la vestimenta se abre?, se pregunta con razón Barthes y la pregunta le calzaba en toda su estatura a Babel, plácida en el lecho siempre virgen del texto, ella, muñeca en open, espuma del lenguaje, fosforosa infusión del idioma, lengua bilingüe, viva, golosa, divertida, porosa en el verbo, carnal en las formas y todos los contenidos. Babel desordena los sentidos. Crece el verbo en tus noches. En ningún sitio lubrica más el texto que en su propio vacío. Se crece en la tibia profundidad y se oxigena la palabra. Babel ya es una rosa descifrada en el misterio. Roland no se detiene, vestido de blanco bajo la nieve de N.Y., una gran sonrisa para un inmenso espacio para el sueño, globos rojos sobre el techo de Broadway, la felicidad es un carrusel de helados de fresa, todo signo se borra asimismo, es contrario a su propio espejo, es paréntesis blanco de su pasado, ruido prisionero en su campana, y aun así persiste en ser señal de su mensaje y cuerpo de su verbo. Todos se calzan sus máscaras. El teatro es un vivo ejemplo de la realidad, genuino pretexto, a veces, de la vida. Un mimo de rojo cruza la calle repartiendo The New York Times, la edición de 2013, con un titular de portada: La muerte es un negocio eterno y usted nace como un accionista. Barthes ya está con Babilonia. Ella susurra palabras, pareciera estar orando, una ceremonia de preparación, al borde de la cama, las palabras rozan con el precipicio, de canto van cayendo, amontonándose sin sonidos. A Babel ya no se le entiende nada. Alguien le pasa una escalera azul a Roland. Es una jovencita vestida de estrella. Le gritan sky, sky, y él sube otro escalón y vuela. La multitud grita, ríe, llora, están verdaderamente excitados, son un muestrario de deseos, se sienten parte de un reglamento, cuerpos bajo sospecha, fichas de lecturas posibles, nadie les llamará por su nombre hasta que cierren un ataúd con sus cuerpos. Si morí, no me lo recuerden, diría un epitafio. Los obituarios debieran tener otros contenidos. Por ejemplo, la muerte debiera pagar el entierro, brindar un seguro de vida en la eternidad. Asegurarse que la muerte es de por vida. Confiar en la muerte es asegurarse el futuro. Mother/Mamá, la historia se repite Miles de neoyorkinos comienzan a llegar a Broadway con objetos atemporales, algunos reciclados del pasado siglo (un tiempo ya absurdo), otros con la moda de las últimas 24 horas, vienen trajeados con lo mejor de su closet, traen guitarras, instrumentos de viento, muchos clarinetes, saxofones, unos vienen con un cartel sobre sus espaldas y la leyenda dice: "sólo traigo mi cuerpo", mujeres que vienen a compartir sus sentidos, el olfato -es una gran orquesta humana silenciosa que se desplaza, según las emisoras que comentan esta procesión sin precedentes-, una suave nieve no impide el paso, no niega la trascendencia del momento, la ciudad está en manos del deseo, la policía ha desaparecido, los automóviles se detuvieron, avanza la marea como en un sueño, una gelatina que se acomoda en las calles, el movimiento es el lenguaje (nadie se conoce, nadie se olvida, todos están), N.Y, la manzana favorita del forastero, reza un mensaje, un grupo de hombres de color juntos conforman una leyenda en sus pechos: "Humor negro de fábrica", sólo dejan ver una ancha sonrisa con una hilera de dientes de oro, color, todo es color, y la muchedumbre sigue bajando por las calles con sus carteles: Babel, no digas una sola palabra; Roland, tú eres mi objeto favorito; No sólo se goza por un solo lado; Cadáver, la muerte no detiene a N.Y.; The New York Times: la mentira es un orgasmo disfrazado de noticia; Léeme los labios, Barthes, Léeme los ojos, pero léeme; Soy un texto de vacaciones, disfrútame; La palabra es una hoja de Otoño; La frase es el cuerpo del delito; Soy un libro abierto, hojéame... Sólo quiero respirar aire en el Central Park, que la tarde caiga como un océano lentamente, sin pasado, sin presente, sin futuro, que el tiempo se escriba a sí mismo, haga su historia lentamente, como la nariz de un pez sobre el cristal de un acuario. Toda prisión es un acto personal, una decisión solitaria, un movimiento que el tablero de ajedrez te deja jugar. El cuerpo camina en el vacío hacia Broadway a una última función: El lenguaje es Kamasutra. Y viene un estreno: Babel ama las lenguas muertas. Hay telones que se bajan solos, épocas que tiemblan de miedo, lugares más comunes que otros, tiempos e historias repetidas, escenarios volátiles, avances que deshumanizan más que otros, caminos siempre más cortos o más largos, guerras más cruentas, salvajes, injustas que otras, uno y el otro en la balanza de todos, el largo sueño mediático del siglo aldea, somos la inagotable caja negra a punto de vaciar información, un dato, el coro de la noche griega, polaca, americana. ¿Hay que estar viejo para contar historias o ser olvidado por el tiempo? ¿La historia se repite por vieja u olvidadiza? Es banquete, calavera, verde prado, desierto, un cuento largo de nunca acabar, un cocodrilo que respira bajo el agua, el sueño de un idiota que cree en la historia. La noche se da vuelta en su almohada plástica, los hechos se consuman, las personas los consumen, los poderes fácticos los divulgan consumados. ¿Consumíos los unos a los otros y eso es lo global? Actual es mi pasado inconcluso. ¿Hay que estar en una secta para ser sectario? ¿Es más frío el cielo que el infierno? ¿Qué nos enseñan nuestros hijos? Mother/Mamá, la historia se repite. (Siempre un paréntesis, Barthes, Roland, y me pregunto si se puede soñar con un Poeta. ¿La nube siempre será más alta que mis pies? ¿Cuántas escaleras para alcanzar un poema? ¿Cuántas palabras para hacer una escalera que alcance el poema? Prefiero comer frambuesas, mientras la ecuación se hace en mi cabeza. Romper el silencio, clavar un clavo en la luz, dejar que el olor de una mandarina se confunda en una habitación. Tal vez surja el poema como una cabeza de agua, el río que todo se lo lleva o la flor de la noche que sueña el poeta. Detrás del poema, el poema, lo que el río y el tiempo llevan.) Macero un texto en el acordeón del abecedario, Roland. Primero sobre su orilla, luego me detengo en el ombligo, donde respira íntima, solitariamente la palabra y los contenidos de un imaginario, que el texto construye para sí mismo. La palabra cautiva en su bóveda, y la lengua en su pequeña caverna muda, monologa. Pulso en su mediodía el texto, la luz que arrebata su sombra e ignora el espacio. Es una coraza o un tierno lirio. A veces siento que me ignora, pero nunca deja de ser mi cómplice. Es un camaleón convencido de sus colores y ocasiones. Se mimetiza para representarse mejor el silencio. ¿La palabra me adivina el pensamiento o yo muerdo su anzuelo? Mientras más escribo, aprendo a ser inédita, repetirme en el futuro, a quebrar el cuerpo del texto en el trigo. ¿Barthes, quién nos espía antes de escribir, quién nos condena por escribir, quién dijo la primera palabra y también prohibir? ¿Qué no nos quiso decir Roland Barthes y nos dijo finalmente? ¿Dónde estamos, frente a qué: en el Banquete de Platón, La Última Cena o dentro del Circo Romano? La lengua es fascista, opresiva, dijo Barthes. ¿Estaba leyendo el futuro? Me pregunto qué haría ahora con este museo de la palabra digital, un encantador del verbo como usted. Roland caminando en un bazar lleno de palabras, donde los clavos no causan dolor al fakir y la alfombra mágica sobrevuela los idiomas que Babel enreda en el enigmático, intraducible abecedario de sus piernas. Un mapa entre sus manos, viendo la posibilidad de que ningún camino le conduzca a la Casa Blanca y tal vez le agradaría una hamaca, para contar en las ardientes, tórridas noches de la palabra: un Nerón, se balanceaba como un elefante sobre una telaraña. En la Red se puede entrar una, mil veces, a un mismo lugar, por la falsa puerta que deja entrever El Jardín de Rosas. Ahí seguirán resonando los pasos que el mundo acepta a regañadientes. El Gran Inquilino los seguirá dando por todos nosotros. Del final tenaz epilogar No todo es goce en el texto, ni placer. Babel no es feliz. El texto sonríe, goza, llora, se traga sus propias palabras. Si es cómplice, alcanza la gloria. Vuela sobre los pies, asciende los cielos. El Texto no es un ángel, ni un salvador. El texto tiene una casa propia, su misterio, dolor, objetivos, sueños, propósitos, alcance, manera de sobrevivir, y sobre todo, decir. Los poetas nos hablan de la música del texto. En ese lenguaje no debiera haber más concesión que su encantamiento, la magia del Verbo en su máxima tensión. Donde la cara de todas las monedas es una sola. La casa del Texto le pertenece al lector, juez y parte de unas mismas palabras. Puede ser su ruina, si el Texto no responde a las necesidades del lector. Tiene sus propios resortes, guiños, pausas, paréntesis, movimientos, enigmas. Un texto nos puede dar todo, hasta el silencio. Debe ser un viaje, la rueda que gira, un espacio nuevo. La palabra es asombro, un encuentro, monólogo con la soledad del otro. El texto es mudo, pero de alguna manera nos habla. Todo texto, si es verdadero, exige una averiguación personal, íntima. Hay que saber estar a solas con el texto. Él nos responderá, sacudirá en algún momento. De alguna manera nos pedirá que nos pongamos en su pellejo. Texto, textura, piel, más hondo, el ojo del texto nos mira, absorbe. Surge como una canción que se tararea a sí misma, y es la voz interior del texto que nunca se apaga si afinamos el oído. El texto no se defiende, se escribe, presenta. Está siempre en las manos de Dios, el lector. Al texto se le humilla cuando no se le lee, se le mal interpreta, se le da un uso incorrecto, cuando dejamos irnos por nuestro propio ruido interior. No sólo un lector está en capacidad de humillar el texto por olvido, negligencia, gusto personal, miopía. Es ya un hábito que editores, periodistas, editoriales, escritores, escribidores anónimos, jurados de concursos literarios, periódicos, gobiernos, relacionistas públicos, exhiban sus odios, bajas pasiones e instintos, celos, envidias, y pongan en juego sus doradas, lujuriosas bilis, y como aves de rapiña desciendan sobre el texto. En la noche primate del tiempo, todo es posible. En Internet el texto es aparentemente libre, pero también está expuesto a los vicios del despojo anónimo, su manipulación, a inconfesables actos depredadores, sutiles maquillajes, castramientos, el perverso acto del mancillamiento. La golosa gelatina lo traga, centrífuga, expande, difunde y convierte en oración pública. Bajo sus alas negras rezan los cuervos y el texto es mutilado, descuartizado, vampirizado, es mudo testigo de ruines personajes, que le plagian, ocultan, burlan, olvidan, desechan, y suelen divulgarlo a medias o apropiarse de sus raíces. Por eso, en las noches, bajo las estrellas llenas de nieve, con sus lámparas verdes, los escritores de weblogs dejan sus tibias sábanas, avanzan por los corredores de la libertad en sus casas y se montan en sus pequeñas laptops iluminadas por el deseo y cuentan sus historias, hacen las cuentas con los poderes fácticos. En los mediodías, cuando el tráfico arde en algunas capitales, ellos se concentran frente a la pantalla y vacían sus palabras. Es el pájaro que vuela de la jaula. Ya la noche seguirá durmiendo más segura. Hay quienes aún ponen de rodillas el texto y el espejo les devuelve la mirada. Se sienten las tijeras en el aire, las cortadoras de césped, pequeñas espadas, cuchillos, filosos dientes de viejos dinosaurios perdidos en sus catres de bronce, como abuelitos de la prehistoria. Cuando los medios reciclan la banalidad, erigen altares a la estupidez, construyen palacios al lugar común, la palabra, el texto, las relaciones humanas, se empuercan un poco más cada día. Talk show -la mentira real-, la palabra y el gesto, todo el mensaje da la vuelta olímpica por el Coliseo Romano, y el Verbo esclavo soporta la arena, el león que lo decapitará. La humillación más grande del texto proviene de la mentira, el engaño, la simulación. La orquesta mediática está tocando la simulación del Verbo como en los mejores tiempos del Titanic. El humo es negro, en la Santa Sede de la palabra. Lo que no saben es que el texto seguirá respirando en el lector. ** Silvia Banfield silviabanfield@yahoo.com.mx Profesora, escritora y periodista free-lance (Argentina). Conferencista y aficionada al tango, prepara una novela titulada La frontera de papel rojo y un libro de crónicas. === Tres notas Manuel Garrido Palacios =============================== *** Habaneras La canción ha sido desde siempre la compañera inseparable del ser humano, haya ido éste a la Gloria o al Infierno, al placer o a la guerra. Con canciones lo durmieron: las llamaron nanas; con canciones jugó a la comba, al teje, a la rueda, en cuyos versos iban escondidas normas del ser y del saber estar que habrían de servirle para cuando se midiera de adulto por los caminos; con canciones se acercó al amor, o celebró sus logros, o reafirmó sus creencias, y así hasta llegar a las endechas que se le han venido dedicando en el último viaje. La forma de la canción puede ser como decía un viejo libro: una modulación de la voz: pero vamos más al fondo. Hay canciones, en especial si son tradicionales o si no han sido pasto del olvido como las que hoy se venden "de usar y tirar", que suelen llevar en sus pliegues algo tan complicadamente simple como la nostalgia. Si el individuo se aleja del terruño y siente cantar algo que aprendió de labios de la abuela o de la madre, se le vendrá encima el pueblo, la casa familiar y todo el peso de la memoria grata. La música repentina le hará cerrar los ojos para mirar hacia dentro, allá donde mora el ánimo. Lo mismo pasa si ahora -décadas después para unos; absolutamente presente para otros-, surge inesperadamente en la radio de costumbre una canción cualquiera de Lennon y McCartney. El corazón regresará errante a un tiempo mágico en el que dos y dos parecían ser cinco aunque siguieran siendo cuatro. La habanera entra de lleno en este marco de sensaciones con un derecho propio que la avala: nada menos que el de haber sido cantada y mimada por varias generaciones desde que gentes de España fueron a Cuba y al volver trajeron la semilla del son, la sembraron por estos lares y floreció pujante, como si en los entresijos de sus cadencias, aquellos seres repatriados contaran cantando a sus descendientes lo que pasó en Cuba, dejando claro que de todo el barullo humano no quedaron a flote las maldades, ni las venganzas, ni las muertes, sino algo tan bello como la canción, habanera en este caso, para alimento del espíritu común que, al igual que el idioma, une -debería unir- a los que habitan ambas orillas. Viene a cuento el cuento porque durante el trayecto en el tren AVE desde Sevilla a Madrid, un grupo de muchachas y muchachos "que no dejarán desiertas ni las calles ni los campos", han venido entonando habaneras sólo interrumpidas por el altavoz anunciando sus cosas o por los insoportables conciertos de los teléfonos móviles. Sus voces han impregnado de emoción contenida el vagón y los viajeros se han sentido inmersos en los sones que le sugerían sabe Dios qué momentos íntimos por las tierras cubanas. Para el que esto escribe, el lánguido ritmo, el compás que parecía descompás, las hermosas letras, dijeran lo que dijeran, hablaran de lo que hablaran, hacían honor en su hondura a uno de nuestros grandes poetas que, palabra arriba o abajo, dejó pura esencia al cantar en sus versos: "...hoy me basta con la canción". *** Ni zorro ni lobo De nuevo la incansable Academia Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York, que dirige el doctor Odón Betanzos, se ha pronunciado ante los miembros de las 22 academias de la Lengua Española que hay en el mundo y los rectores de planes de estudios de español en las universidades de EUA, sobre el fenómeno lingüístico conocido como espanglish, que es tomar, no palabras, sino meros sonidos de dos lenguas para sacar otro ¿vocablo? con el que entenderse cuando la cosa no da para más. La Academia advierte de esto a los educadores universitarios americanos de la difusión del espanglish en la vida pública y los invita a reflexionar, antes de aceptar en sus planes a los defensores de esta deformación del español y del inglés, bajo el argumento de que el inmigrante de habla española debe aprender el inglés por ser el idioma del país que lo acoge, pero sin marginar su lengua materna, porque resulta grotesco que ambas lenguas se hablen mal. Ni zorro ni lobo. El español de EUA está representado por focos mexicanos y puertorriqueños en el ámbito de Chicago; por el mexicano al sudoeste, el puertorriqueño al este (junto al dominicano y al sudamericano, en especial en Nueva York), y el cubano en la Florida. A este cuadro se suman gentes de Centro y Sudamérica radicados en grandes urbes como Washington. Inmigrantes, en principio, de escasa formación, que empiezan a transformar los vocablos ingleses que oyen en palabras espúreas, a medias entre lo anglosajón y lo español; por ejemplo, dicen "troca" por camión, "lonche" por almuerzo, o "basketa" por cesta. Durante años esta mezcla no sale de lindes: hogar, amigos, calle... Pero las vías informáticas amplían su área al adoptar los usuarios términos ingleses españolizados, como "uplodear" por cargar; "dounlodear" por descargar; "deletear" por borrar; "chatear" por charlar; "printear" por imprimir... Esto, sumado al aliento recibido desde círculos universitarios por personas con una ambición desmedida por distinguirse, conocedores, además, de la existencia de buenos equivalentes, como son los diccionarios de informática en inglés y en español, favorece rápidamente la difusión del espanglish. Para apoyar esta jerga se unen ahora los diccionarios de espanglish, usados en ciertos centros universitarios, hechos que surgen en momentos en los que hay gran interés en el sector hispano por aprender bien tanto el inglés como el español, idiomas que tienen en EUA incontables medios para ello. Visto así, impulsar el espanglish suena a atentado contra las lenguas que integran dicho nombre. El espanglish aún no hiere en lo hondo a estos idiomas, teniendo en cuenta los 40 millones de hispanohablantes que viven en EUA; pero seguro que podría afectarlos sensiblemente cuado dentro de tres décadas los hispanohablantes superen los 60 millones. Está claro que alentar el uso del espanglish en EUA es allanar un camino para, a la larga, imponerlo en amplios sectores, deformando así las lenguas de Shakespeare y de Cervantes, que sólo respeto merecen. *** Crítica Tengo una buena amiga, poeta por más señas, a la que una pluma especializada -al parecer- le ha hecho un estudio concienzudo de los versos que ha publicado en su último libro. ¡Criatura! (me refiero al crítico). La poesía de mi amiga es sencilla, inteligible a primera lectura, de las que no necesitan que se tenga el diccionario al lado para consultar rebuscamientos, poesía de las que llegan antes al corazón que a los nimbos metafísicos de los canalillos mentales. No es madeja. Es hilo suelto. No se viste de nada: sólo es poesía. No sé por qué el interés del plumífero en cogerle las vueltas a la escritura poética de mi amiga, que, dicho sea de paso, no le ha pedido ni que abra el libro. Una vez le preguntaron a Luis Buñuel si el oso que se arrimaba al madroño en una de sus películas tenía algo que ver con el decimocuarto sentido oculto de un madrileño de Lavapiés que pasaba por la Puerta del Sol por casualidad. El director de Calanda dijo: "No sé por qué ve usted tantas cosas donde no las hay. Eso no es más que un oso, como podría haber sido un caballo, y un madroño, como podría haber sido un eucalipto". Mi amiga la poeta me ha dado el intragable texto que le ha hecho el crítico y me lo he zampado mientras se aromaba de café el estudio. Al final he sacado en limpio lo único obvio del asunto: que mi amiga resulta que es poeta y que ha escrito unos versos en una fecha y otros en la siguiente. Si acaso, por exprimir una gota exótica de sus páginas y por seguir el ejemplo buñueliano, en algún párrafo previo a los ejemplos versificados, señala el crítico: "La autora escribe estos versos a su pueblo". Y a continuación pone los versos que mi amiga la poeta escribe a su pueblo para que sepamos todos que son esos versos y no los anteriores. Así todo, sin que la supuesta aguja necesaria que podría ahondar en la bella entraña haya salido de su funda. Repito y creo, al igual que mi amiga la poeta, que en su obra no hay que ir más allá de lo que se ve y se lee, pero así ha sucedido; el de la pluma ha tenido la vana osadía de otear el infinito cuando el infinito estaba a pie de umbral. Si detrás de cada palabra no hay más que eco, ni el eco ha captado el crítico a pesar de su esfuerzo. ¡Lástima de tiempo, de papel, de tinta, de todo! La crítica-lío que le ha costado tanto trabajo hacerla no ha pasado de reescribir, a base de notas al pie, el libro de mi amiga, o de poner renglones largos entre sus renglones cortos, que es como hay quien se empeña en distinguir la prosa del verso. Un tormento capaz de hacer odiar la poesía de por vida. Y el acordeón de camino. Habrá que pedir muy seriamente al Destino que tentaciones de este tipo no caigan jamás cerca de uno, porque, analizada a su vez dicha crítica en plan recrítica, es como si los sencillos versos de mi amiga se hubieran traducido a un idioma ininteligible, con lo claros que son y lo certeramente que saben alcanzar el alma con sólo leerlos. Por supuesto, aunque a ella le importe un bledo la crítica del crítico especializado y reaccione como si se hubiera topado con el lobo en el bosque, sí que lamenta, con razón, que tanta gente gaste su vida criticando, no creando. ** Manuel Garrido Palacios elclan@inicia.es Escritor y realizador español (Huelva, 1945). Miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York. A partir de una sólida formación en dirección cinematográfica ha dedicado su actividad como guionista y director de televisión (NKD de Japón, WDR de Alemania, TVE España). Ha sido miembro del jurado del Festival Internacional de Cine de Glaway, y del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. Ha dirigido series televisivas como Raíces, Todos los juegos y La Primavera en Doñana, entre otras, y ha recibido premios dentro y fuera de España por ellas. Entre otras obras, ha publicado, en ensayo, Aún existen pueblos: etnografía de lugares dispersos (Salamanca: Centro de Cultura Tradicional, 1994), Voces de la Sierra (Fuenteheridos: Libros de la Huebra, 2000), Cartaya (Barcelona: Lunwerg, 2003) y Una mirada a Huelva (Huelva: Fundación Caja Rural del Sur , 2004); en narrativa, los libros de relatos Viaje al país de las leyendas (Valladolid: Castilla, 1997) y Noche de perros (AR.Abelardo Rodríguez Ediciones, 1999), así como la novela El abandonario (Palma de Mallorca: Calima, 2001); y en poesía, Brocal (1964 Col. Litoral, 1) y Soneto (Málaga: Corona del Sur, 2001), entre otros. Además aparece en las antologías Quince líneas: relatos hiperbreves (Barcelona: Tusquets, 1996) y Relato español actual (Unam, México 2002 - FCE, España 2003). Ha publicado textos y reseñas críticas en EOM: El Otro Mensual (http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Ha recibido diversos premios, como el "Querido Borges" de narrativa (Los Ángeles, California, EUA), el "Rodríguez de la Fuente" y el Premio Nacional de Periodismo "Ciudad de Cádiz", entre otros. === Desde Garmendia: para hablar con el otro Juan Guerrero =========== Algunas veces, mientras charlábamos en la plaza del parque Carabobo, en la Caracas de inicios de los años setenta, estudiantes como éramos del liceo Andrés Bello, solíamos quedarnos hasta bien entrada la tarde. Al caer la noche, veíamos llegar a la librería El Gusano de Luz a un señor anciano, trajeado de negro que siempre, casi a la misma hora, entraba a no sabíamos qué. Tantas veces le vimos arribar. Nosotros le decíamos el viejo. Cierta vez una profesora de la asignatura castellano nos dijo que era don Julio Garmendia. Para nosotros fue casi igual. Pero después nos leyó unos cuentos extraños y nos dijo que ese señor los había escrito y que vivía solo en un hotel. Años después, ya como estudiante de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela, redescubrí la obra de Julio Garmendia (1898-1977), autor, como muy pocos en esa época, reconocido como de valor intelectual en las letras nacionales. Esto que describo tiene como una especie de deuda que deseo saldar con aquellos autores, que por razones fundamentalmente estéticas, han sido mal leídos y, sobre todo, mal estudiados. Por ello es premisa inicial advertir que si coloco a Julio Garmendia la etiqueta de narrador ficticio es apenas una banalidad para establecer un diálogo. Nunca he sido partidario de nomenclaturas para estudiar a un determinado autor y menos su obra. Así pues, encuentro algunas claves discursivas en el ejercicio escritural de Garmendia que deseo compartir. Ante todo sí veo en algunos intelectuales venezolanos la tradición cultural que les determina en un momento histórico para mostrar una estética. Por ello deberíamos revisar ciertos autores, como Luis López Méndez, quien hacia 1888 concibe un cuento, "El beso del espectro", donde se vislumbran rasgos de un narrar de acontecimientos fantásticos, así como en su otro escrito, "La balada de los muertos", publicado tres años después (Sandoval, 1997). Extraños trabajos éstos porque, al decir de Sandoval, López Méndez era esencialmente positivista, como lo eran casi todos los intelectuales de finales del siglo XIX. Pero si encontramos muestras de narraciones en la cuentística nacional sobre acontecimientos de hechos que trastocan la realidad hasta devenir visión subjetiva, o como lo afirma Cortázar, Otra realidad, es pertinente afirmar que la misma naturaleza del ser latinoamericano es un acontecer de eso que denominamos fantástico. ¿Cómo obviar las narraciones, descripciones de los cronistas de Indias? Me atrevería a invitarles a que se imaginaran los rostros de los antiguos reyes, clérigos e hijosdalgo, cuando leían las notas de quienes enviaban sus relatos desde la otra parte del mundo. Seres sin cabeza y con ojos en el pecho. Mujeres desnudas cabalgando en veloces corceles indomables. Ciudades de oro. Seres que encantaban desde las orillas de ríos que eran como mares límpidos y dulces: el marañón o toda la franja de la orinoquia con los legendarios petroglifos donde el padre mítico Amaliwaká dejó sus huellas, allá, en la serranía de la Encaramada. La misma que siglos después encontró el ilustre y poderoso hermano, barón Alejandro de Humboldt, y describió en sus Viajes a las Regiones Equinocciales. Toda esa crónica, desde Miguel de Oviedo y Baños, el mismo De las Casas, encuentran razones para decirnos que desde siempre ha estado entre nosotros, como plenitud, como realidad tangible, eso llamado ahora fantástico. La Tierra de Gracia de Colón continúa construyendo un devenir de fantasías porque está ontológicamente inserto en la otra orilla de la realidad: la subjetividad de un acontecer de situaciones, experiencias y espacio-tiempos (yllo témpore), diferente al otro mundo: aquello conocido. Merece la pena indicar acá nuestra historia reciente en la poesía. Nuestros orígenes en la escritura poética se remontan al momento cuando un supuesto soldado-poeta, un tal Fernán Ulloa, es contratado por el gobernador y capitán general de la Provincia de Venezuela, Diego de Osorio (1589-1591), para escribir una historia de la fundación de Caracas. Hecho que queda asentado en Acta del Cabildo de Caracas, el 26 de noviembre de 1593. Esa es la única aparición de nuestro poeta. De resto, la oscura noche de los tiempos lo cubre. No es sino hasta 1846, cuando encontramos en las memorias de Arístides Rojas referencia a este personaje, cuando afirma haber leído dos hojas, seguramente copias de un supuesto original atribuido a Oviedo y Baños. Como se aprecia, el mundo cultural de esta tierra, llamada ahora Venezuela, pero que existe desde hace más de quince mil años, está trazada por la realidad plagada de apariencias, de sinuosidades, maneras sigilosas de existencias que viven en el mundo de las apariencias de algo que se vive y se dice en la dialéctica de la doble realidad. Europa se asombra con este mundo. Mundo que no encuentra paralelismos para comprenderlo. Por ello afirmamos que, en el caso de la obra garmendiana, ella es consecuencia de todo un devenir de acontecimientos que encuentran en su cuentística (tanto en La tienda de muñecos, La tuna de oro, fundamentalmente, y luego en La hoja que no había caído en su otoño y Opiniones para después de la muerte) la certidumbre de una esencia en la obra literaria: el sentimiento de sólo contarse a sí mismo. Esta misma extraña manera de narrar, posiblemente sea consecuencia de una primera experiencia escritural en Garmendia (no olvidemos que su primera palabra fue poética). Esta manera de abordar la escritura narrativa la podemos evidenciar en textos como "El cuento ficticio". Allí es el mismo cuento quien se cuenta casi ad infinitum. En él existe un goce por la lectura (dicho desde hace más de un siglo por el mal comprendido Marx). Goce éste que hace del lector un personaje más de la experiencia narrativa garmendiana. Esto se logra en la cuentística de Garmendia cuando establece una dialéctica de la doble realidad: el plano narrativo de la realidad objetiva (a decir de Cortázar, la realidad-real), y la realidad subjetiva, llamada también por Cortázar, la Otra realidad. El escritor se sitúa precisamente entre esos dos planos para encontrar una estética que dé cuenta de un acontecer del mundo y lo mundano. Ficcionar en Garmendia o lo mítico: eterna búsqueda para encontrarse a sí mismo. Por eso en nuestra América este proceso de búsqueda es antiguo. Lo apreciamos, como hemos afirmado, desde la Conquista. Las fronteras entre estos planos deben siempre permanecer ocultas, se ofrecen hacia lo abierto desde las tramas estéticas, como el ficcionar. Por eso el narrar fantástico es construcción de incertidumbres ante aquello inesperado (Todorov). En lo mítico la Otra realidad es la misma y única realidad. Como comprobación a esto indicaríamos que los conquistadores, cuando llegan a esta otra orilla del mundo, América, se enfrentan a sí mismos: sus sueños. Se instalan en el mito. Pero también lo insólito da cuenta de una estética narrativa, cuando desplaza un objeto a un espacio-tiempo diferente y lo hace devenir trascendente, esto es; insólito. Ocurre cuando, en Cien años de soledad, Melquíades trae una cubeta de hielo y la coloca en el centro de la sala, en casa de Úrsula. Trastoca la realidad por efectos de un objeto que asume ángulos de comprensión singularmente asombrosos. Igual ocurre en la estética onírica. Las imágenes oníricas mantienen una interpretación simbólica en el entrelazamiento del discurso narrativo. Esto lo podemos advertir en los textos indígenas cuando hablan de la creación del mundo. En Wanadi (Watunna, recopilación de Marc de Civrieaux). Ocurre también cuando el escritor asume una estética histórico-política para construir su universo narrativo. Este es el caso de prácticamente la totalidad de nuestra literatura del siglo XIX, con escasas excepciones. Por todo ello, la estética narrativa conforma todo un imaginario social de mundos que se contraponen y es esa contradicción lo que le otorga movimiento al discurso narrativo. Otra clave en el discurso narrativo garmendiano lo encontramos en un decir de acontecimientos que bordean lo melancólico. Melancolía ontológica por algo no hallado. La esencia del arte es nostalgia, nos dice Murana en La metáfora y lo sagrado. Nostalgia por otro mundo. Esa nostalgia no es tema, por el contrario, es esencia del ser. La nostalgia por aquello perdido, eso inasible, está presente en casi toda la cuentística de Garmendia. Por ello la metáfora (meta = ir más allá, y fêro = llevar) desplaza la obra literaria hasta acercarla al límite entre las realidades. De allí el acto alquímico de transmutar y dejar allá, en el Otro mundo, la otra realidad cortaziana. Al decir de Murana, La metáfora consiste en romper las asociaciones de uso común de los elementos concretos e instalarlos en otro contexto en el cual -gracias a la súbita distancia que les confiere el desplazamiento- cobran nueva vivencia, componen otro mundo: al ser llevados más allá de su sentido acercan el universo que está más allá de los sentidos. De allí que la obra literaria, en su afán de encontrar el mundo, muestra en su plenitud una realidad más allá de ella misma. La desborda, "muestra lo otro de lo mismo". Por ello la literatura, como obra de arte, trasciende lo fáctico y meramente efímero. En esto los personajes garmendianos, en su esencia, revelan la humanidad que trasciende a todo lo humano, y por tanto devienen arquetipos de un destello divino. La obra literaria deviene tal por una contraposición respecto del Otro mundo, sin que por ello prescinda de la realidad histórico-política en un contexto social específico. La obra literaria entonces presenta los restos de una contradicción, despojos de un desarraigo ofrecidos como testimonios de un acontecer que refleja lo Otro. Lo que queda de ese estado es la incertidumbre, la melancolía de algo que fue percibido. Es desde esa melancolía (que identificaremos en Garmendia como evasión) evaporación de una realidad que termina siempre en un diluir la obra narrativa mientras se describe a sí misma. Es desde allí donde la cuentística presenta su íntima sustancia: la cortedad de un discurso narrativo que juega al trazo de huellas y al mismo tiempo borrarlas, hasta transformar ese dibujo en presencia que se va diluyendo, evaporando hasta desintegrarse y quedar suspendida en un espacio-tiempo fuera de la realidad-real. Se instala la cuentística en Garmendia hacia un tiempo único: yllo témpore como acción de temporalidad para acceder a esa Otra realidad. Eterno presente donde Garmendia instala su obra. Es el caso del cuento "La hoja que no había caído en su otoño", donde el uso de partículas gramaticales, como la conjunción y, crea un estado tal que nos acerca a los bordes de la oralidad en tanto la conjunción permite agregar al discurso narrativo una acción que parece no terminar. Esta es la estructura inicial que usan los niños en sus construcciones y que está presente en la palabra antigua de los pueblos. En este sentido, la forma y (del latín et) se presenta en obras extraordinarias de la literatura universal, como el caso de Francisco de Asís con su Canto del Hermano Sol. Estructura gramatical clásicamente oral usada en su poema para incorporar, mientras se acompañaba de música gregoriana, los versos que los miembros de su congregación incluían y que además permitía a nuevos adeptos, incorporarse en sus cánticos mientras recorrían las calles de Asís. Esta partícula determina el tránsito entre tiempos verbales (movimiento/no movimiento verbal) hasta instalarse en el presente eterno. Por ello la poesía antigua, de tradición oral, mantiene esa estructura intacta. Y es allí precisamente donde la voz garmendiana discurre en un fluir de voz poética mientras narra la vida y sus personajes. Actantes más que figuras humanas donde la categorización de lo humano está en la misma horizontalidad en el tratamiento de sus personajes. Por ello vemos que en el caso de "La hoja que...", el personaje fundamental es una hoja y los demás seres (animados e inanimados) son parte del escenario. Allí lo humano tiene muy poco que aportar. Caso similar ocurre en el cuento "Los de a locha", donde son los autobuses, uno de ellos con resfriado, los actantes que se ofrecen en primeros planos mientras lo humano se intuye como animación desdibujada. Además, Garmendia agrega a sus cuentos otro recurso, y es la incorporación de verboides (participio-gerundio-infinitivo) los cuales sitúan la acción narrativa en el no-tiempo. Desearíamos intentar una última reflexión sobre los espacios en la obra garmendiana, referidos al silencio. Se ha hablado mucho sobre el silencio en la obra de Julio Garmendia vinculado con la soledad del escritor. Descreo sobre quienes así lo indican. Afirmo por el contrario que la cuentística de Garmendia está llena de mundo, de mundanidad, de referencias a sitios, a detalles que resultan insólitos y por tanto denotan la intimidad en su discurso narrativo. Más bien no tanto narrativo. Sí como prosa narrativa. Indicamos acá el silencio dejado en la estructura de la trama. Estructura ofrecida por una limpia manera de abordar el lenguaje, el idioma desde su esencialidad. Acentuación de una tonalidad vocálica acaso para afirmar uno de los rasgos lingüísticos del español. Esa vocalización encuentra, como ya de alguna manera lo indicamos, en el uso de la conjunción y, también en los puntos suspensivos, así como en ciertos diálogos entre personajes; intersticios donde ocurre un monólogo que sorprende desde una ironía y humor, características de su obra. Esa estética (de aiszesis = sensación de...) abre la obra literaria al mundo. Es el mundo captado a través de un cribar la realidad por las percepciones, expresadas en imágenes, parábolas, vocabulario. Esos espacios de silencio en la escritura son antiguos. Los encontramos fundamentalmente en la narrativa oral. En los cantos de los versículos recitados del Corán, por ejemplo. Diré sobre esto una experiencia mencionada por Carpentier, a propósito de un encuentro, en los años setenta, en casa de la escritora Antonia Palacios. Indicaba Carpentier que cierta vez, visitando el oriente venezolano, alguien le mencionó a un pescador que recitaba extraños versos, en una lengua que ni el mismo hombre casi entendía. Cuando el autor del Concierto barroco le pidió al pescador que recitara los versos, éste le dijo que sólo lo haría como se lo enseñó su padre. Se fue a la orilla del mar, se quitó el sombrero y mirando a la lejanía versificó con una fonética que -según comentaba Carpentier- eran letanías casi iguales a las que se escuchan en las mezquitas de Egipto. Esos silencios los encontramos también en el reposo de los pies en la escultura griega o en los adagios del músico italiano Albinoni. Esos acordes establecen los espacios donde nosotros intentamos acercarnos a la obra de arte y desde allí ella intenta decirnos de otros mundos, otras realidades. Entre esos silencios dejados en las cadencias rítmicas aparece la voz arquetípica de un Dios oculto. Así también en la narrativa garmendiana asistimos, un poco alejados ya por la tecnología de la palabra escrita (Biblos) a un ligero discurrir de Dios. Al observar las marcas de puntuación en Garmendia, se pueden intuir esos estados de silencio. Presentes también en la cinematografía, en obras fílmicas como Derzu Uzala y Cuerno de Cabra. Queda finalmente esa "hoja que nunca caerá en su otoño". Quedará suspendida en un eterno fluir de espacios y tiempos donde ella es realidad. Para ello Garmendia estructura el cuento con un final soportado entre íes, formas verbales y puntos suspensivos, que le otorgan continuidad a la historia y por tanto un "nunca terminar" de contarla. Lo observamos claramente en este cuento donde la hoja nunca termina de caer. Queda suspendida en el aire. Cayendo... ** Juan Guerrero bdclfj@cantv.net Ensayista, poeta y docente venezolano. Es licenciado en letras, magíster scientiarium en educación, mención enseñanza del castellano, y candidato a doctor en filología hispánica por la Universidad de Oviedo (España). Es docente-investigador de la Universidad Nacional Experimental de Guayana. Ha publicado el poemario Elegía a la sombra / Elegia all'ombra (1981) y ha recibido en dos ocasiones mención de honor en el premio José del Valle Laveaux (Ciudad Bolívar, 1989 y 1992). === Delmira, de pasión y de muerte Aldo Roque Difilippo ============== En la tarde del 6 de junio de 1914 los uruguayos se estremecieron al conocer la noticia: en la calle Andes al 1206 se había encontrado el cuerpo semidesnudo de una mujer, con dos balazos en la espalda. Su amante se había suicidado descerrajándose un disparo en la cabeza. No era una historia más de la crónica policial, se trataba nada menos de la muerte de Delmira Agustini. La poetisa había alcanzado el reconocimiento público por sus tres libros (El libro blanco, 1907, Cantos de la mañana, 1910, y Los cálices vacíos, 1910), ganándose también la admiración de Eduardo Acevedo Díaz, Roberto de las Carreras, y Rubén Darío, entre otras destacadas plumas nacionales y extranjeras. *** Delmira se había casado con Enrique Job Reyes el 14 de agosto de 1913, tras un noviazgo de seis años, pero el matrimonio duró tan sólo mes y medio. Poco antes del drama, Delmira escribía a Manuel Ugarte, escritor, político y galán, que fuera uno de los testigos de su boda: "Para ser absolutamente sincera, yo debí decirlas; yo debí decirle que Ud. hizo el tormento de mi noche de bodas y de mi absurda luna de miel... Lo que pudo ser a la larga una novela humorística, se convirtió en tragedia. Lo que yo sufrí aquella noche no podré decírselo nunca. Entré a la sala como a un sepulcro sin más consuelo que el de pensar que lo vería. Mientras me vestían pregunté no sé cuántas veces si había llegado. Podría contarle todos mis gestos de aquella noche... La única mirada consciente que tuve, el único saludo inoportuno que inicié fueron para Ud. Tuve un relámpago de felicidad. Me pareció un momento que Ud. me miraba y me comprendía. Que su espíritu estaba bien cerca del mío entre toda aquella gente molesta. Después, entre besos y saludos, lo único que yo esperaba era su mano. Lo único que yo deseaba era tenerle cerca un momento. El momento del retrato... Y después sufrir, sufrir hasta que me despedí de Ud... Y después sufrir más, sufrir lo indecible... Ud., sin saberlo, sacudió mi vida. Yo pude decirle que todo esto era en mí nuevo, terrible y delicioso. Yo no esperaba nada, yo no podía esperar nada que no fuera amargo de este sentimiento...". La cadena del destino Enrique Job Reyes disparó sobre Delmira, y poco después se suicidó. Se habían casado el 14 de agosto de 1913, cumpliendo con todos los ritos de la Iglesia romana, y entre los padrinos de boda, además de Ugarte, se encontraban el poeta Juan Zorrilla de San Martín y el filósofo Carlos Vaz Ferreira. Tras el brevísimo tiempo que duró la convivencia matrimonial, Delmira volvió a la casa paterna, pero pronto regresó a la cama de su ex marido, en la pieza arrendada por Enrique Job Reyes en Andes 1206, a Juan Manuel González. Varias hipótesis se han tejido en torno al final trágico de los amantes, concitando incluso el interés de escritores como Carlos María Moreno, Guillermo Guicci, y Omar Prego Gadea. La más tradicional gira en torno a la discordia entre Reyes y su regordeta suegra, quien no habría consentido que su "nena" tuviera descendencia, donde doña María aparece como una especie de monstruo ligada a Delmira por una enfermiza relación destructiva. Alejandro Cáceres, en un estudio compilado (1), describe a doña María como una matrona adelantada a ese novecientos burgués, que habría advertido que el matrimonio y los hijos terminarían destruyendo el "genio" de la "nena". Los cronistas y biógrafos marcan la diferencia entre los cónyuges: Delmira, la poeta, la "nena" protegida por su madre, hija del hacendado Santiago Agustini, quien copiaba con devoción los poemas de su hija. Reyes, un hombre católico, rematador de ganado, y del cual se han dicho muchas cosas menos que era "sensible". Tras la ruptura, el marido tomó conciencia de que el único papel posible era convertirse en amante de su esposa, por lo que arrendó un cuarto en una casa de familia, forró las paredes con retratos de Delmira, y se resignó a encuentros furtivos dos o tres veces por semana. Ella había escrito "Érase una cadena fuerte como un destino, / Sacra como una vida, sensible como un alma; / La corté con un lirio y sigo mi camino / Con la frialdad magnífica de la Muerte..." (2). Revuélvase a menudo con un palo En noviembre de 1913, a tan sólo dos meses de promulgada la ley, Delmira se presenta en el Juzgado Departamental de Segundo Turno "contra Enrique J. Reyes", solicitando el divorcio. Aunque la ley se había promulgado y se podía hacer cumplir "por sola voluntad de la mujer", se contraponía con las arraigadas costumbres de la época. El masón José M. Tizón en Logia Razón expresó en 1914: "(la mujer) ama en el hombre la fuerza, éste encuentra en la mujer su mayor encanto en su candorosidad, pudor y timidez, peculiaridades de su sexo; y así se aman de corazón, con amor ideal; perdiendo la mujer ese velo de ilusión, viene el amor de los sentidos, brutal, lascivo". Costumbres que pueden apreciarse leyendo los periódicos de la época. "Remedio para que sea constante la mujer: Tómese bien, duros (pesos) bien contados y en un taller de modas derretidos, échese precaución por todos lados y polvos de malicia bien surtidos (...), dos onzas de regaños bien molidos, y de llave de puerta tres puñados, póngase todo a fuego y cúbrase la cosa con regalos, y si quedase floja esta tintura, revuélvase a menudo con un palo" (3). Ya en el siglo XX Carlos Albín, jefe político y de Policía de Soriano, en noviembre de 1910, firmaba una ordenanza instaurando zonas de baños públicos para la ciudad de Mercedes, que es por demás sugestiva: "Siendo necesario designar en estación de baños los puntos de la costa de la margen izquierda del Río Negro a que el público pueda concurrir, se dispone: Art. 1. Destinar para baños de señoras los siguientes puntos: El trayecto comprendido entre las calles Sarandí y Uruguay -desde la de Bequelo al este y parte norte de la isla del Puerto. Art. 2. Destínase para baños de hombres los siguientes puntos: El trayecto comprendido entre las calles Sarandí y Uruguay -desde la de Bequeló al este al norte de la isla del Puerto. Art. 3. Queda absolutamente prohibido a los hombres y niños bañarse en los parajes destinados a señoras, lo mismo que concurrir a ellos en horas de baños. Art. 4. No ser permitido que los menores de 12 años puedan bañarse solos. Art. 5. Los contraventores a lo dispuesto en el presente edicto serán amonestados por los agentes de Policía por la primera vez, y en caso de reincidencia serán remitidos a la oficina central para ser penados como corresponde. Art. 6. Los comisarios quedan encargados del fiel cumplimiento de lo dispuesto en el presente edicto". Actos impúdicos Costumbres que no eran exclusividad del Río de la Plata, tal como lo documenta el diario El Progreso de Mercedes (19/06/1914), que comenta la aprobación de una ley en el Estado de Illinois, en Estados Unidos, bajo el título "Contra los escotes": "La legislatura de Illinois ha votado la siguiente Ley: todo traje femenino destinado a una persona de más de doce años deberá ser cortado de modo que descubra el cuello sino por encima de la intersección de la clavícula. El llevar en público un traje confeccionado de otro modo, será considerado un acto impúdico, grosero, indecente y destinado a provocar el vicio y la corrupción en la sociedad. Ninguna mujer o jovencita deberá descubrir en público sus brazos por encima de la mitad del antebrazo, o llevar telas transparentes ni mangas caladas, ni faldas-pantalón, ni faldas abiertas por los lados. Las contraventoras sufrirán la pena de seis meses de cárcel. Las mujeres de Illinois, furiosas, están celebrando mitines, en que piden la absolución de la ley tan severa". Vivencia culpable del placer La Ley de Divorcio suscitó controversias en la sociedad uruguaya desde el momento mismo en que se propusiera en el Parlamento. Tal como lo documenta el diario La Democracia (Montevideo, 10 de septiembre de 1905), donde en un artículo titulado "Sensible error" se informa de los primeros encontronazos entre quienes estaban a favor y en contra de la ley: "Ayer, en el Parlamento, informando sobre el Divorcio, el Miembro que dictaminaba en nombre de la mayoría de la Comisión de Legislación, tuvo frases injustas, de una severidad inmerecida, para las respetables damas que suscriben la petición anti-divorcista presentada a la Legislatura. Conceptuamos errado ese rumbo. El derecho de petición es indiscutible y su negación perjudica, más a quienes la hacen que a quienes son víctimas de ella. A este respecto no caben dos opiniones y abrigamos la certeza de que en este instante el distinguido Doctor Perez Olave piense lo mismo que nosotros". La Dra. Aurora Curbelo Larrosa recuerda su encuentro con Delmira: "Cada vez que evoco un recuerdo se me representa tal cual la vi en el día de la última entrevista que me hiciera durante la tramitación de su divorcio. Toda vestida de rojo: su traje de terciopelo rojo, rojo su pequeño y coquetón sombrero y rojos, muy rojos sus rojos labios. Fue esa una de las pocas veces que me habló de su divorcio y recuerdo perfectamente que al pronosticarle yo una reconciliación me miró dulce y profundamente (...), 'con aquella su mirada celeste, inexplicable y suprema en cuya expresión se contenía toda una vida de amor y todo un horizonte de esperanza'. Parecía que el poeta que esto escribió años ha (no recuerdo quién fue) hubiera captado en ese mismo instante la sublimidad de esta mirada" (4). José Pedro Barrán agrega más elementos en esa desigualdad impuesta a ambos sexos frente al placer, acotando que la poesía erótica de Delmira Agustini es el primer testimonio preciso que se ha podido hallar "pero su envoltura estética tan cuidadosa y eufemística, sugiere la vivencia culpable del placer" (5). Reyes insistía en lo imposible, volver a la vida matrimonial y que todo quedara enmarcado en la honra y el decoro de su masculinidad criolla y católica. Delmira pedía "Piedad para las manos enguantadas / De hielo, que no arrancan / Los frutos deleitosos de la carne / Ni las flores fantásticas del alma" ("Plegaria"). Llegando a la exacerbación de Reyes en su criollismo contrapuestos con la femineidad de Delmira rayando en el paroxismo. Agregándose algunos elementos como la amistad de la poeta y sus asedios al fino y homosexual escritor francés André Giot de Badet, o los elementos que se agregan al publicarse su correspondencia privada que la muestran como una mujer capaz de contestar con provocativas cartas, o proyectar sus deseos en varios hombres a la vez, aun en el día de su casamiento, como lo demuestra la carta al galán Ugarte. Guardar las apariencias La muerte violenta de los amantes sacudió la sociedad uruguaya, que apenas se atrevía a murmurar en diálogos de salón o café, descorriendo, en parte, el velo de pudor que mantuvo el secreto. Desde la década de los '60 la literatura y los relatos historiográficos se encargaron del tema. La "nena" que escribía en 1909 a su novio el rematador de ganado, con ingenuidad e infantilismo pueril: "La Nena (ella misma) sigue hoy muy mejorcita. Gracias a Dios. Ya recibió la cartita de Q. men tempanito. Ya falta poquito para vernos si D. tiere (...) Yo queo que los días se han volvido más lago. Falta hoy, mañana y... despés? La Nena se quedó ayer tan mejorcita cuando sabió que Q. venía que en la tarde pudió salir un poquito a tomar el sol (...) Dígame mucho mañana si D. tiere, que mene y que mene (...). Mena noche, mi viejo terido. Saludos respetuosos y mimitos de Yo" (6). Algo que ha sido material de estudios eruditos y notables. No sólo porque se vio envuelta en una situación límite, sino porque se atrevió a traspasar el cerco prepotente de la sociedad uruguaya de hogares "bien constituidos". José P. Barrá (7) cita los estudios del médico José Mª Estapé, quien en 1929 publicó un artículo sobre situaciones clínicas en términos de un virtual reconocimiento al derecho femenino al placer en igualdad de condiciones que el hombre, incluyendo "la particular historia de una de sus enfermas, (que) le hizo 'pensar que en algunos casos, como éste que estudiamos, la virginidad constituye para la mujer una carga pesada y trágicamente dolorosa'; de otra enferma casada con un 'pederasta pasivo que no la satisface', dice: 'Esta desgraciada y joven señora, no ignora que su esposo es un homosexual, pero ante la sociedad para guardar las apariencias y el decoro de este matrimonio imposible, respeta la fidelidad conyugal y para huir de las torturas de una libido insatisfecha, trata de aturdirse en el torbellino de una vida social intensa". Dos disparos en tres novelas Ni Horacio Quiroga, Florencio Sánchez o Roberto de las Carreras -por nombrar tres de nuestros destacados literatos-, han recibido tantos homenajes. La vida de ningún otro artista uruguayo ha sido tema de tantos análisis eruditos, novelas y poemas a su vida y destino. Actualmente Delmira Agustini es casi un objeto de culto, en una lista larga y variada. Algunos, como Hugo Achugar, han descubierto la energía "en el espejo de tu cuerpo" ("Elegía por Delmira Agustini"), siguiéndolo novelistas y dramaturgos, como Milton Schincha, que publicó su pieza dramática Delmira, incursionando también el escritor argentino Pedro Orgambide con el relato "Un amor imprudente". Quizá por su peripecia trágica, contraria a lo que establecía la sociedad encorsetada de la época, y sobre todo por la valía de sus poemas cargados de erotismo y presunta esquizofrenia, que caracterizó la vida de esta mujer inconformista. Carlos Martínez Moreno fue uno de los primeros novelistas uruguayos en centrar el tema en lo erótico. "Se ha dicho que Reyes la amó sin comprenderla y la mató de despecho, cuando la historia auténtica seguramente es muy otra y el verdadero motor fue en esa historia el demonismo semiangélico y semicarnal de la niña montevideana. Ella fue el centro de su drama, no el amor ni los celos ni el despecho ni el honor de un pobre aprendiz de corretajes, que le escribía prometiéndole lavar en sangre las manchas de su honra, manchas que ante la historia no cuentan, porque no cuentan allí lo bueno y lo insólito, porque no puede contar el pundoroso pequeño burgués delante del genio y de la gloria, porque no cuentan las desventuras del zángano aunque la abeja real, en esta extraña historia, también muera. Ella provocó el encuentro, ella provocó su muerte, ella fue la empresaria" (8). En tanto Guillermo Giucci arma "arqueológicamente" la trama como las ficciones "históricas" que proliferan en la literatura nacional. "No tuvo tiempo. La mató por la espalda. Sin que se diera cuenta. No tendría tiempo de mirar alrededor, el cuarto tapizado de fotos suyas. Un cuarto de enamorados. Se habría visto joven, de perfil, sonriendo ante una cámara oscura. (...) Si solamente él le hubiera confesado que iba a matarla, que tenía cinco minutos para ver lo que nunca había visto antes, a Enrique desesperado, al asesino cara a cara, con quien acababa de abrazarse y de quien se disponía a despedirse con un beso, habría llorado de rabia, desesperada por no poder hacer nada con esos minutos postreros. Tampoco hubiera podido hacer nada con la noche que se avecinaba, ni con la mañana siguiente, nunca más. Pero Enrique no se lo dijo. Quizá porque se hubiera arrepentido, llorando junto a ella, decidido que lo mejor era abrazarla hasta quitarle el aliento. Besarla otra vez, como pocas horas antes, bajar el revólver, sentir el alivio de la entrega. No lo hizo. Delmira moriría en ese cuarto, sin abrir la ventana para respirar sus minutos finales" (9). En cambio Omar Prego Gadea recurre a la técnica periodística para armar su historia. "¿Hubo un pacto suicida, como sugirieron algunos? Entonces, ¿por qué se estaba vistiendo Delmira? Si habían acordado morir juntos ese día, después de una última tarde de amor, parecía normal que ella hubiera permanecido en el lecho, desnuda o apenas cubierta por un viso. El detalle de las medias, piensa, es revelador de que Delmira se estaba vistiendo para partir. ¿Habían realmente llegado a un acuerdo de separación definitiva y ésa era la despedida? Si es así ("Hoy quedará todo arreglado"), en el momento supremo de decirse adiós. Reyes, tal vez en un instantáneo reflejo de furia homicida, empuñó el revólver y disparó por dos veces, contra Delmira y luego, como relatan las crónicas, "se hizo justicia". Sí, piensa, pero en ese caso, si el arma estaba en el cajón de la mesa de luz (los peritos hallaron evidencias de que Reyes la guardaba allí) parece poco razonable que Delmira, al oír deslizarse el cajón, no se hubiera vuelto. Las heridas muestran que no lo hizo, que siguió poniéndose las medias. Lo más probable, entonces, es que Reyes tuviera el revólver oculto debajo de la almohada, bien al alcance de la mano, de tal modo que recostado como estaba, le habría bastado extender la mano para empuñarlo y disparar. Si así ocurrió, piensa, Reyes tenía planeado matar a Delmira y suicidarse. "Hoy todo quedará arreglado", recita. Pero no de la manera imaginada por Delmira. ¿Fue una celada? ¿El anunciado alejamiento de Reyes a Buenos Aires, la cita de amor, la despedida? La crónica, el relato, discurre entre fotografías de la "eximia poetisa" y de los cadáveres de Delmira y Enrique Job Reyes. En una de ellas Delmira aparece en un innoble primer plano, extendida en el piso, de cara al techo. La fotografía está tomada desde un ángulo según el cual la desordenada cabellera de la poetisa parece invadir el ojo procaz de la cámara. Todo en su actitud parece invocar la serenidad, como si hubiera escogido esa postura desinteresada de la ausencia para esperar a la muerte, esa muerte trágica por ella presentida desde la niñez, cuyo rostro esquivo había aprendido a conocer y tolerar o admitir. El brazo derecho está extendido sobre el piso ensangrentado, mientras que el otro, algo plegado pero sin crispación, descansa sobre su pecho. Las piernas están algo encogidas. Un poco más atrás, hacia la izquierda, se alcanza a distinguir parte del cuerpo de Reyes (puesto allí por los médicos, ya que el hombre fue hallado con la cabeza apoyada en el hombro de Delmira) quien aún con vida, ya que según el dictamen del forense murió en el hospital. Reyes yace en una confusión de sábanas salpicadas de oscuras manchas. A la derecha de la fotografía alguien que lleva una túnica blanca (el forense o su ayudante) a quien vemos de la cintura para abajo, se limita a observar. Sus manos perplejas, desmesuradamente agrandadas por el primer plano, sugieren una resignada aceptación de lo definitivo" (10). La vida es tan rara Quizá el esclarecimiento total del drama nunca pueda ser develado, pero en medio, la vida, la muerte, y fundamentalmente la obra de Delmira Agustini, sigue concitando el interés de creadores y público. La figura de la "nena" que escribía poemas y que eran primorosamente transcriptos por su padre. Delmira, irrespetuosa de las costumbres "morales", asfixiada por su madre, que terminó recortando de la foto de bodas de su hija a aquellos personajes que consideraba nocivos para su genio creador. Delmira, que con solamente 21 años escribía: "Yo encerré / Mis ansias en mí misma y toda entera / Como una torre de marfil me alcé (...) Yo sé que en nuestras vidas se produjo / El milagro inefable del reflejo / En el silencio de la noche mi alma / Llega a la tuya como a un gran espejo" ("Íntima"). Delmira, quien le escribiera a Rubén Darío: "A mediados de octubre pienso internar mi neurosis en un sanatorio de donde, bien o mal, saldré en noviembre o diciembre para casarme. He resuelto arrojarme al abismo medroso del casamiento. No sé: tal vez en el fondo me espera la felicidad. ¡La vida es tan rara!". Notas 1. Delmira Agustini. Nuevas penetraciones críticas, Alejandro Cáceres, 1996. 2. Poema "La ruptura" de Los cálices vacíos, 1910. 3. La Democracia, Montevideo, 30 de noviembre de 1882. 4. Delmira Agustini, Ofelia Machado de Benvenuto, 1944. 5. Historia de la sensibilidad en el Uruguay, José P. Barrán, 1990. 6. Correspondencia íntima de Delmira Agustini y tres versiones "De lo inefable", Arturo S. Visca, 1978. 7. Idem 5. 8. La otra mitad, Carlos Martínez Moreno, 1966. 9. Fiera de amor. La otra muerte de Delmira Agustini, Guillermo Giucci, 1995. 10. Delmira, Omar Prego Gadea, 1996. ** Aldo Roque Difilippo aldodifilippo@adinet.com.uy Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una serie de investigaciones literarias e históricas en el suplemento Lecturas de los Domingos del diario La República, y en la revista Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano para el diario La República de Montevideo. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||| === Humberto Ak'abal: "Si no fuera por la poesía, ========================= === el mundo ya se habría quedado mudo" Pablo Cingolani ============== Hay veces en que uno siente un placer inusitado de compartir con alguien, así sea un brillo, un suspiro, una milésima de segundo. Esto me sucedió con Humberto Ak'abal, así sólo lo conozca por correo electrónico. Si quieren saber más acerca de quién es este hombre luminoso, este ser conmovedor, introduzcan su nombre en cualquier buscador de la red y sabrán -algo siempre hay que decir, para eso estamos...- que Ak'abal es un poeta mayor de otra de las patrias originarias de América, la tierra de nuestros ancestros Maya-k'iche', la heroica Guatemala. Nada más ni nada menos. Los invito a leer sus palabras -que como él mismo declara "están llenas de sabores y olores de montaña"- porque no tienen desperdicio. De yapa, dos poemas. Y siempre recuerden: cuando un poeta habla, habla la condición humana (en zigzag, va también mi homenaje a los compañeros poetas bolivianos...). -Humberto, la primera palabra que me viene al corazón cuando pienso en Guatemala es genocidio... después evoco un país de volcanes y pájaros, de naturaleza desbordante, de gentes que atesoran una riqueza singular, multicolor... -Es inevitable que, cuando se habla de Guatemala, tengamos que remontarnos al pasado inmediato, inevitable porque la sangre, el llanto, el dolor son ecos que no puede borrar la noche; son recuerdos que mantienen latente la tristeza, son suspiros que mantienen vivo el dolor. Los genocidas se pasean con la Biblia bajo el brazo y se limpian el trasero con los pañuelos humedecidos por el llanto de los huérfanos y las viudas. Y la justicia con las manos atadas... Y no obstante los intentos por diezmar a los pobladores originarios de estas tierras, aún seguimos con la mirada en el horizonte, los colores de nuestros tejidos siguen brillando, aún tenemos mucho de la herencia de la sabiduría de nuestros ancestros, son el apoyo, base y fundamento de nuestra identidad. La tierra sigue dando sus frutos, el sol y la luna siguen marcando los pasos del tiempo. Los volcanes, los lagos y las montañas con su tesoro de aves canoras aún ofrecen su paisaje y sus encantamientos. Y en medio de todo esto, la miseria, la pobreza, el analfabetismo y la marginación son lastres que seguimos arrastrando, somos muchos y las autoridades no nos ven, y aquí estamos. Vamos caminando a la par de las estrellas porque el sueño, nuestros sueños, aún esperan la aurora. -He leído una muy emotiva semblanza sobre tu persona donde podías explicar los avatares de tu vida a partir de la longitud de tus cabellos. Extrapolando, me recordó a Nerval, otro poeta como tú, que se pintaba el pelo de verde como una expresión de rechazo a la sociedad burguesa. Sin embargo, en tu caso, el largo de tus cabellos es tradición cultural, es símbolo de identidad maya-k'iche'. Ser poeta. Ser indio, ¿qué significados encierra esto para ti? -Antes que me creciera el pelo yo ya era indio. Y antes de que fuera poeta ya me había crecido el pelo. A mí me identifica el alma. Pero como suele ocurrir, mi cabello terminó siendo una manera de identificación, no me lo propuse sino que esto se fue dando en la medida en que el círculo del tiempo fue transcurriendo, aunque obviamente es una tradición cultural manoseada por las modas impuestas en la televisión o trastornadas por los militares (y una pequeña aclaración, para que no haya malos entendidos: yo no me pinto el pelo de verde). -Culturas orales las nuestras. La batalla en el terreno del lenguaje proclamaba Cardenal, el gran vate de Nicaragua. Un poeta indio que siempre me ha conmovido fue el quechua Juan Walparrimachi. Murió combatiendo por la independencia en la guerra de guerrillas contra los españoles en el antiguo territorio del Alto Perú, hoy Bolivia. ¿Por qué lucha don Humberto Ak'abal? -Primero quítame eso de "don", yo simplemente soy Humberto. Bien, durante muchos años se nos ha negado la palabra, se nos ha menospreciado, se nos ha minorizado no obstante ser la mayoría; aquí es donde creo que se centra mi esfuerzo, sé que no soy un poeta de vuelo alto, pero también sé que soy honesto en lo que escribo, para mí son de gran valor las cosas sencillas con las que convivimos y también he heredado conocimientos de mis mayores; el hecho de que ellos hayan podido "leer" los fenómenos físicos y el comportamiento de los animales y de la naturaleza, no es resultado de la casualidad, eso fue razón de observación durante muchos años, y además que tengamos una lengua con su propia cosmogonía eso es tener una identidad con cual presentarnos ante la humanidad, esas son las razones por las que pongo mi palabra en el marco de la poesía del mundo. -Rechazaste un Premio Nacional en Guatemala, explícanos por favor los motivos. -El Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias es el reconocimiento más alto que otorga el Estado guatemalteco a los escritores por su trayectoria literaria. En el año 2003 me fue otorgado el mismo y no obstante yo decliné recibirlo. Esto provocó diversas reacciones, recibí apoyo de muchas personas pero también mucha crítica, particularmente del círculo intelectual guatemalteco. Partieron de su reprobación por mi rechazo, pasando por el insulto hasta llegar a la ofensa; me llamaron papanatero, mancillador de Asturias, políticamente correcto, Judas, envidioso, rencoroso ancestral, en fin... Mi posición fue clara desde el principio: yo no tengo nada en contra del escritor Miguel Ángel Asturias, no soy nadie para criticar su obra literaria, mi posición se centra en su tesis "El problema social del indio", es una tesis racista, en ella ofende a los pueblos indígenas de Guatemala y yo soy parte de esos pueblos, por lo tanto por dignidad no acepté ese premio, aunque eso me haya valido una sarta de ataques. Si bien es cierto que lo que más se conoce de Asturias es su novelística, son pocos los que conocen la tesis que escribió en 1923 y que él mismo aprobó que se reeditara en 1972 siendo ya premio Nobel. -Tú tratas de traducir en palabras los mensajes de la naturaleza, de nuestra madre común: la Tierra. Leí por ahí que en tu comunidad todavía sigue vigente el calendario lunar... eso me llena de vitalidad y alegría. Sin embargo, a nuestro alrededor reina la incertidumbre y el desarraigo. ¿Qué certezas puede aportar hoy la poesía? -Una bella verdad es que en mi pueblo no nos hemos dejado de regir por el calendario ceremonial de 260 días que en nuestra lengua llamamos "Wajxaq'ib Batz' " (Ocho hilos), es el calendario lunar o calendario de la mujer, porque 260 días equivalen a nueve meses lunares que es el período de gestación de toda mujer que llega a ser madre. Aparte de esto, mi poesía se nutre de esos valores que pasan desapercibidos para los que no conocen nuestras lenguas, en ella hay una manera de ver y de sentir que parte de nuestra idiosincrasia. Mis poemas están llenos de espantos, de sabores y de olores de montaña, sus caminos son de tierra y sus cantos son de pájaros; y si en ella encuentras un poco de agua, será agua de pozo mineral y natural porque no tiene cloro. -Desde que Platón echó a los poetas de su república, el modelo ideológico y cultural hegemónico, desecha a los poetas, los considera inservibles y en muchas veces peligrosos. ¿Tú qué opinas? -Si no fuera por la poesía, el mundo ya se habría quedado mudo. Todo aquel que abre la boca siempre es peligroso, pero el peligro lo sienten aquellos que le tienen miedo a la palabra dicha con el corazón, con el alma desnuda, le tienen miedo al que habla con la cara al sol. En todos los tiempos, en todas las culturas, siempre se ha necesitado a los poetas. Los mismos gobiernos que los ignoran recurren de vez en cuando a un verso, cuando son medianamente cultos (porque los hay de los otros y son la mayoría). Y como diría Julio Cortázar: "Lo desagradable del poeta no está en que lleve el corazón peinado de otra manera, sino en que es siempre un testigo, y ya se sabe lo desagradable que son los testigos". -Tu libro más reciente lo bautizaste El llanto del jaguar. Es un título terrible, que golpea duro en la memoria. Humberto: ¿por qué llora el jaguar? -Esa es una metáfora que tiene que ver más con mi vida que con el animal, aunque debo decirte que me identifico con el jaguar por algunas razones: mi apellido Ak'abal, que traducido al castellano es "aurora", en nuestra lengua se refiere a la transición de la oscuridad a la claridad, de la noche al día, y su símbolo es el jaguar, porque su pelambre lo grita, lo llamamos "Señor del amanecer", el animal es amarillo y negro, el amarillo simboliza el día y las manchas negras la noche. Pero en el libro El llanto del jaguar no todo es llanto, también contiene poemas de amor y de esperanza. -Estuviste visitando Bolivia: ¿habías estado antes por aquí? ¿Qué recuerdos te llevaste? -Esta fue mi primera visita a Bolivia, fui invitado por la Feria Internacional del Libro, creo que mi participación en la misma fue intrascendente, y por razones que no viene al caso mencionar, hube de quedarme algunos días más de lo previsto, esto me dio oportunidad para hablar con algunas personas y caminar un poco por las calles y plazas que han sido testigos de grandes movimientos de despertar de conciencia, así que, aunque de manera muy reducida, pude hacerme una idea de cómo se están gestando y cómo germinan las esperanzas en estas tierras, también pude ver de cerca los tejidos que hacen nuestros hermanos de tierra adentro, hay en ellas una plástica de mucha fuerza, y su música de quenas y flautas, son melodías arrancadas a la tierra y atrapadas en las alas del viento, uno vuela hacia las alturas con esa música de belleza natural. (Debo agradecer aquí la compañía de un gran amigo boliviano, Rodolfo García, sin él hubiera sido más difícil mi estadía en este país). -El poder de las palabras. Hay palabras que curan, otras que matan. ¿Salvarán al mundo? -En el libro sagrado de América, el Popol Vuh, se consigna al Dios-dual de la palabra, Jun Batz' y Jun Chowen, como una de las deidades de más alta estima. Esto nos dice claramente la importancia que tenía para nuestros antepasados el valor de la palabra, por lo que no es casualidad que hayan florecido diversas lenguas a lo largo de nuestro continente, como quiera que sea y en la lengua que sea, creo que la palabra límpida nacida de la conciencia sí puede traer la salvación de nuestros pueblos, por una palabra llegó la vida, por una palabra puede llegar la muerte, pero por una palabra puede llegar la salvación de la humanidad. *** Dos poemas de Humberto Ak'abal - Camino al revés De vez en cuando Camino al revés, Es mi modo de recordar. Si caminara sólo hacia adelante, Te podría contar Cómo es el olvido. - Embarazada "Cuando yo estaba embarazada, Esperándote, Sentía muchas ganas de comer tierra, Arrancaba pedacitos de adobes Y me los comía...". Esta confesión de mi madre Me desgarró el corazón. Mamé leche de barro Por eso mi piel Es de color de tierra. *** Confesiones: Ak'abal. "No me daban trabajo por peludo" Mis abuelos del lado de mi madre tenían el cabello largo, lejanamente recuerdo al bisabuelo: su cabello blanco se lo enrollaba alrededor de la coronilla y ponía su sombrero sobre aquel manojo canado. Mi madre quería que yo siguiera con la tradición de los abuelos. Había algunas razones para tener el cabello largo: evitaba que uno fuera tartamudo y los espantos no lo molestaban. Mi mamá me trenzaba, dos trenzas porque mi cabello era abundante, esto duró hasta que cumplí siete años. Por aquel entonces los maestros salían de casa en casa reclutando niños de edad escolar y quienes se rehusaran llevar a sus hijos a la escuela los ponían en la cárcel. A pesar de esa advertencia muchos padres escondían a sus hijos en pozos secos, en ollas grandes o en la copa de los árboles. La escuela no era bien vista por los ancianos, temían que fuera un lugar "donde les abrirían los ojos y los oídos a los niños y que poco a poco irían perdiendo el respeto a sus mayores..." (Al paso de cómo van las cosas me pregunto si no tendría algo de profético el temor de los abuelos). En fin, los maestros aparecieron detrás de la casa y me echaron el ojo, así que no hubo escapatoria, yo tenía mucho miedo pero mi padre me dio ánimos para ir. Y me llevaron para inscribirme, y aquí el primer problema: el director de la escuela dijo que no me inscribirían en la escuela de varones sino en la de niñas, mis padres insistían en que yo era varón, pero la dirección dijo que no inscribirían a alguien que no parecía hombre, por lo que por primera vez me cortaron el pelo. Mi madre lloró mucho y guardó mis trenzas entre su almohada. Pasaron los años de la escuela primaria, cuando yo andaba por los diez y siete años mi cabello era ya bastante largo, mi madre estaba contenta porque según ella me parecía mucho al abuelo. Por ese entonces el ejército reclutaba a los muchachos de mi edad para llevárselos al cuartel, se llamaba sarcásticamente "servicio voluntario de milicia" (aquello era una cacería criminal), y todo aquel que tuviera el cabello largo era seña de que no había prestado servicio militar; y aunque yo no debía hacerlo por impedimento físico, los militares me obligaron a cortármelo porque según ellos yo era un "amujerado", y que si no me lo cortaba por mi cuenta que ellos lo harían "porque los machos tienen que parecer hombres". Muy en contra de mi voluntad tuve que visitar otra vez al barbero. Pasaron seis u ocho años y el pelo inevitablemente me volvió a crecer. Por esos años la guerra interna del país se intensificó y yo tuve que abandonar mi pueblo e ir a la ciudad en busca de trabajo, lo que fuera: barrendero, sirviente, cargador; cualquier trabajo porque yo no era (ni soy) calificado en nada. No me daban trabajo "por peludo", que así parecía vago, charamilero, y que tenía cara de baboso. No tuve más remedio que cortármelo. Después de trabajar diez años en la ciudad, dejé de ser obrero y regresé a mi pueblo y volví a dejarme crecer el pelo. Por esos días se publicó mi primer libro de poemas y aparecieron por primeras vez fotografías mías en los periódicos y, aunque parezca broma, algunos "críticos" de literatura guatemalteca saltaron de su sillón, dijeron que yo me había dejado crecer el pelo "para caerles bien a los europeos", para venderme como apache, como siux, que parecía hippie, etc. (la prensa guarda en sus páginas esos insólitos artículos). Y hoy que finalmente puedo disfrutar de mi cabello y tenerlo como me dé la gana, no sólo ya no me crece sino que se me comienza a caer. *** Biografía de Humberto Ak'abal Nació en Momostenango, Totonicapán, Guatemala, en 1952. Habla, lee, escribe "y se calla", como alguna vez afirmó, en maya-k'iche' y español. Ha escrito y publicado 12 libros poesía, uno de cuentos y siete antologías personales. Su obra ha sido traducida al inglés, francés, alemán, italiano, holandés, portugués, hebreo. Su libro más reciente traducido al alemán es Das Weinen des Jaguars (El llanto del jaguar). Editado por Thanhauser, Austria 2005. Entre los reconocimientos que ha recibido se encuentra el "Diploma Emeritissimum 1995" por la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Premio Internacional de Poesía "Blaise Cendrars 1997", Suiza. Premio Continental "Canto de América 1998" Unesco, México. Premio Internacional de Poesía "Pier Paolo Pasolini 2004", Roma. En 2003 rechazó el Premio Nacional de Literatura "Miguel Ángel Asturias". (Tomado de http://www.prensalibre.com/pl/2005/agosto/25/121848.html). ** Pablo Cingolani pablocingolani@yahoo.com.ar Historiador, periodista y explorador argentino (Buenos Aires, 1963). Reside en La Paz, Bolivia, desde 1987. Como historiador, realizó estudios sobre los derechos argentinos sobre las islas Malvinas y los problemas de tierras en la puna de Jujuy, la explotación cauchera en la Amazonía y la historia minera de Los Lípez potosinos. Trabajó como redactor y colaborador en una docena de medios gráficos de La Paz y sus artículos también se publican en medios de Argentina, Chile, Ecuador y España. En video dirigió, con Gastón Ugalde, Imagina Bolivia y la primera serie de documentales sobre áreas protegidas. Encabezó expediciones ecohistóricas desde 1980, explorando, entre otras, la región de Iruya-Baritú, Cumbres Calchaquíes y la puna jujeña en Argentina, el desierto de Atacama en Chile y casi todos los parques nacionales de Bolivia, en especial en Lípez, Chaco y Amazonía. Es el creador y director de la Expedición Madidi, que ha explorado distintos sectores del parque boliviano del mismo nombre, y ha sido declarada "de interés nacional" por el Congreso boliviano. ||||||||||||||| ESPECIAL: 70 A¥OS DEL CHINO VALERA MORA ||||||||||||||| === El chino Valera Mora Harold Alvarado Tenorio ===================== Hace setenta años, este 20 de septiembre, vino al mundo Víctor Valera Mora (1935-1984), uno de los más singulares poetas venezolanos y uno de los más desenfadados que haya producido la lengua. Mejor conocido como El Chino Valera Mora, su obra, poco celebrada fuera de su país, es no obstante una de las referencias mas reveladoras de los rumbos que tomó la poesía, escrita en español, durante los furiosos años sesentas, cuando en la península toda renovación poética parecía venir de la mano de la frivolidad y un aparente neoculteranismo, y en América sucumbieron tanto las fórmulas meramente agitacionales y de propaganda y aquellas que alienadas por los facilismos de la escritura automática, quisieron hacer pasar por liebre lo que apenas era gazapo. Valera Mora es el mejor exponente de ese período de esperanzas en la lucha contra las opresiones sociales y la búsqueda de nuevos sentidos para la vida, como quisieron los jóvenes que marcharon por las avenidas de las grandes ciudades aquel 1968, el año de la revolución. Su obra y su vida son, qué duda cabe, junto a las de Juan Gelman, Roque Dalton o Fayad Jamis, el paradigma de esa hora irrepetible. "De todos los poetas contestatarios", escribió Manuel Bermúdez, "ha sido Víctor Valera Mora el que ha nutrido más a la Revolución con su palabra, sin cobrarle un centavo, ni mucho menos vivir a costa de ella". Víctor Varela Mora nació en Valera, aldea de luz y calina, cometas y montañas. Sabemos que su padre fue un obrero que murió de tuberculosis y su madre una campesina y que estudió el bachillerato en un municipio de los llanos de Guárico, San Juan de los Morros, donde conoció a otros poetas de las pampas como Ángel Eduardo Acevedo o Argenis Rodríguez con quienes aprendería a entender la poesía como canto y cuento, así quería Antonio Machado, mientras escuchaba a los improvisadores y leía, en trances iluminatorios, la poesía china. De los llanos fue a Caracas para estudiar en la Universidad Central, sociología. Miembro del Partido Comunista fue puesto en prisión durante las manifestaciones contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1953-1958) a finales de 1957. Venezuela vive entonces una época (1959-1964) de levantamientos militares y de estudiantes y políticos contra el régimen de Rómulo Betancur, quien toma partido por el gobierno norteamericano frente a las novedades y expectativas del recién inaugurado castrismo cubano. Junto a Luis Camilo Guevara, Mario Abreu, Pepe Barroeta y Caupolicán Ovalles, el "Chino" despliega una enorme actividad cultural y crea la mítica Pandilla de Lautréamont, en aquella Sabana Grande que albergaba en sus templos etílicos Halászo Macska, Nerone, Viñedo, Veccio o La Bajada, entre salsa y rock & roll, a un puñado de ilusos, pertenecientes a una imaginaria República del Este que sería derrotada por los ríos de un petróleo corruptor y perverso. La canción del soldado justo (1961), su primer libro, es un vademécum y proclama de las esperanzas y los sueños revolucionarios de la hora. Y la cosecha de haber leído en Vladimir Maiakovsky, Jacques Prévert, Nazim Himet, Walt Whitman, Pablo Neruda o Dylan Thomas. Es la lucha de clases la que nos salvará de las garras de los grandes monopolios, pero ya es evidente que el tono de su canto no será panfletario sino lírico, una suerte de soliloquio o dialogo con un consigo mismo que, haciendo que nuestras conciencias rueden ante los otros mediante anacolutos, elipsis y roturas sintácticas, es nosotros. A la derrota de los poderes iremos, como será en toda su obra, de la mano del amor. Un amor que se expresa haciendo del yo del cantor la imagen misma de la historia, de la lucha contra la opresión y el desamparo, imaginando sus palabras como catapultas contra las acciones del régimen combatido, acusado por el poeta de llevar el país a la catástrofe. La lucha de clases. Los grandes monopolios imperialistas. [...] El policía del parque. Los enamorados están en la posibilidad de iniciar el terrorismo. El recuerdo desde la llanura, caballo llorando sangre recomenzada. Triste cuestión. Este asunto de llevar una guitarra bajo el brazo. La libertad de morirse de hambre doblemente. ("Comienzo", fragmento) Cuando apareció su segundo libro, presentado por Salvador Garmendia y con ilustraciones de Carlos Contramaestre, Amanecí de bala (1971), diez años separaban los dos poemarios. Según contó el poeta a uno de sus amigos, un general de la Dirección de Inteligencia Militar habría dicho que el libro era más subversivo que los pocos focos guerrilleros que aún existían y que debían ponerle preso. Ante tal eventualidad, Valera Mora se fue a Roma con una beca que le consiguieron algunos amigos y el rector de una universidad andina. En la ciudad eterna escribiría sus 70 poemas estalinistas, por el cual recibió un premio en 1980. Ungido ya para entonces III Conde de Lautréamont por sus pares, todo el libro es una variante esplendente de las maledicencias de Isidoro Luciano Duchasse, precursor del surrealismo, y como Maldoror, su héroe, con un lenguaje impactante, cruzado de imágenes delirantes, blasfemas, eróticas y evidentemente terroristas denunciará las extensas maquinaciones del imperialismo yanqui, los gobiernos locales, la burguesía, la iglesia, la cultura oficial, los académicos, los recién inaugurados burócratas de la fracasada revolución y a todos les va asignando una parte de la venganza que la poesía obrará en ellos, dejando para la gloria y los cielos de este mundo a sus amigos, a las mujeres amadas, los poetas malditos y marginados, los guerrilleros y los extremistas. Narrativo a veces, chistoso, coloquial, irónico, irreverente, Valera Mora supera con Amanecí de bala a mucha de la poesía de agitación y propaganda de esos años, ofreciendo al lector un libro que es al tiempo protesta política, propuesta revolucionaria, sátira y burla de una realidad y también un intertextual homenaje al amor por las mujeres. Una poesía que desde el cuerpo mismo del poeta, desde su carne y su sangre, defiende lo único valedero de esta vida: la cultura como contraparte de las sociedades de consumo, las aplastantes ofertas del capitalismo triunfante. Valera Mora habla por y para los condenados de la tierra, para las bacantes y los sobrios, las putas y las bienaventuradas, los letrados y las proletarias, los precisos y los imprecisos, los idos y las prudentes, los reales y las abstrusas. Un alucinado cronista de su tiempo que dejaba tras su paso el testimonio de las tragedias y esperanzas humanas mediante un eterno grito que fuese oído por todo el mundo y en todas partes, porque la poesía era su única forma de acercase a los otros, los suyos mismos, continuando una tradición de los poetas desafiantes e indignados, que en el fondo de sus almas sólo tenían amor y ternura. Durante los años que pasó en Roma compuso, mientras deambulaba por el Trastevere bebiendo vino y conversando con viejos combatientes antifascistas o mirando, con la mente puesta en su país natal, las aguas del Aniene desde el balcón de su piso del Monte Sacro, los 70 poemas estalinistas, el último de sus libros publicado en vida del poeta. No eran ni setenta ni eran estalinistas. Se trató más bien de otro acto del incorregible. Entrando en los años ochentas, cuando el eurocomunismo daba sus últimas estocadas a los viejos partidos autoritarios y la memoria del defensor de la gran patria se veía teñida por los horrores del gulag y las denuncias de los disidentes y el glasnost y la perestroika anunciaban el fin del comunismo, publicar un libro con ese título y esos pretendidos homenajes, no dejaba de ser una ironía del poeta que había visto claudicar a casi todos sus amigos de la mano la corrupción de los gobiernos venezolanos. Porque sus poemas estalinistas son poemas de amor, viajes, lugares, bebidas, comidas, noches romanas, partidas de balompié entre el Lazio y el Roma. Y mujeres, muchas mujeres: Luisa, Cándida, Laura, Mercedes, Yira, Luz, Esperanza, Carmen, Lorena, Leticia, Marylin, Aura, Zeky y ante todo -como lo ha recordado Gabriel Jiménez Emán-, Clary Brian, una morenaza de Ohio que se enamoró del poeta mientras jugaban al tenis y cuando fornicaban le llamaba "my little crazy". ¿Cómo camina una mujer que recién ha hecho el amor? ¿En qué piensa una mujer que recién ha hecho el amor? ¿Cómo ve el rostro de los demás y los demás cómo ven el rostro de ella? ¿De qué color es la piel de una mujer que recién ha hecho el amor? ¿De qué modo se sienta una mujer que recién ha hecho el amor? Saludará a sus amistades Pensará que en otros países está nevando Encenderá y consumirá un cigarrillo Desnuda, en el baño dará vuelta a la llave del agua fría o del agua caliente Dará vuelta a las dos a la vez ¿Cómo se arrodilla una mujer que recién ha hecho el amor? Soñará que la felicidad es un viaje por barco Regresará a la niñez o más allá de la niñez Cruzará ríos, montañas, llanuras, noches domésticas Dormirá con el sol sobre los ojos Amanecerá triste, alegre, vertiginosa Bello cuerpo de mujer que no fue dócil ni amable ni sabio. ("Oficio puro") Como los poetas que tanto amó, Valera Mora fue un declarado enemigo de la pacatería, las morales convencionales, los amigos del dinero público y de todos aquellos que venden su conciencia mientras se cambian de ropa interior. ** Harold Alvarado Tenorio, escritor colombiano nacido en Buga (1945). Doctor en Letras de la Universidad Complutense de Madrid. Dirigió el Departamento de Español y las Latin American and Spanish Writers Series del Marymount Manhattan College (Nueva York, EUA), así como el Comité de Redacción de la revista China Hoy (Beijing, China). Es profesor titular de la Cátedra de Literaturas de América Latina y director del Departamento de Literatura de la Universidad Nacional de Colombia. Dirige actualmente la editorial y la revista de poesía Arquitrave (http://www.arquitrave.com). Ha publicado Summa del cuerpo (2002); Fragmentos y despojos (2002); Literaturas de América Latina (1995); Ensayos (1994); Poemas chinos de amor (1992); La poesía de T.S. Eliot (1988); Espejo de máscaras (1987); Una generación desencantada: los poetas colombianos de los años setentas (1985); Kavafis (1984) y Cinco poetas españoles de la Generación del Cincuenta (1980). Ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar y el Internacional de Poesía Arcipreste de Hita. Su obra ha sido publicada en inglés, francés, italiano, griego, chino, alemán y portugués. alvaradotenorio@telesat.com.co. === Amanecí de bala Pablo Mora ======================================= Rabian porque Cuba es el más inmediato querer y la vergüenza de Fidel toda la dignidad en pie de guerra Víctor Valera Mora (1935-1984) Chino Amigo: por Harold Alvarado Tenorio recordé que hace setenta años viniste al mundo, justo el 20 de septiembre de 1935, llegando a ser "uno de los más singulares poetas venezolanos y uno de los más desenfadados que haya producido la lengua... un declarado enemigo de la pacatería, las morales convencionales, los amigos del dinero público y de todos aquellos que venden su conciencia mientras se cambian de ropa interior". Por su parte, Pedro Pisanu Molero, alumno de la Maestría en Literatura Latinoamericana y del Caribe, promovida por la Universidad de Los Andes, Táchira, en enjundioso ensayo se pregunta: "La poesía de Víctor Valera Mora: ¿crónica de una edad o presencia de la neovanguardia en Venezuela?". En resumen de marras, aclara: "El presente artículo hace una valoración de la poesía de Víctor Valera Mora, destacando su aliento renovador en medio de la creación poética venezolana de los años setenta. A pesar del tema político que aborda parte de su obra, ésta no puede calificarse de panfletaria, ya que es notable en ella la modernidad de un discurso donde lo caótico y lo cotidiano confluyen en la creación de una voz propia, la cual se ha ganado un lugar destacado en la historia literaria del país". Al terrible profesor Manuel Bermúdez, citado por Alejandro Salas, en su Antología comentada de la poesía venezolana, se le ocurrió el siguiente juicio: "El amor arriesgado y la muerte por inmersión en el peligro, siempre han sido ingredientes poéticos que han gustado a los lectores, desde Homero a Hemingway, y ese gancho de palabras ha sido el anzuelo verbal con que Valera Mora ha reunido en torno a su discurso a borrachos y abstemios, putas y beatas, intelectuales y obreros, concretos y abstractos, físicos y metafísicos". Lo que nadie hasta ahora sabe es que la carta que dirigí a Fidel Castro, el 26 de julio de 1998 -suficientemente difundida por Internet- me la dictaste un día que también amanecí de bala, con tremendas ganas de justificar esta guerra. Déjame echarle un vistazo: "Fidel Amigo: "el mundo está con usted y con su Cuba, nuestra Cuba, más bandera que nunca desplegada a la esperanza. A pesar de todas las interferencias en estos días de noche oscura, el mundo sintoniza, está pendiente del Territorio Libre de América. Quienes sabemos del camino, del viento, del Moncada, del Che, de la sierra, de la muerte y la arboleda -los mejores testigos de sus sueños-, rogamos para que Martí los acompañe y nos recuerde que la inteligencia se ha hecho para servir a la patria y que la libertad es la religión definitiva, mientras la poesía de la libertad el culto nuevo. La voz de Europa, la del mundo, la de América y América Latina esperan a cada instante por su voz, por la voz de Martí y la de Bolívar, las voces certeras del encuentro en Libertad. Porque nunca la tierra más firme ni más azul el mar que desde la garita de las islas. "Desde estos ventisqueros de Los Andes, de donde partiera el Héroe a liberar sus patrias, pedimos a la gallarda cubanía, empuñada entre sus manos, ilumine la noche que se cierne sobre América. Que la espada de su isla no cese en la trocha que nos falta por abrir. Que las manos de Bolívar fuljan en sus manos, hasta que América alcance su destino al fragor de sus hazañas, mientras vibre su espada en el camino. Que el ejército rojo, insomne, vele por nosotros en esta noche de América, al lado del barco mercenario que nos mira, nos apunta, nos vigila. "En esta suprema encrucijada de historia y liderazgos, donde cada quien quiere su imagen agigantar, decida usted, amigo, como los héroes, entre el destino y el poder. Usted que tiene la palabra, el destino y el poder, díganos: ¿Cómo subsanar el hambre en Libertad? ¿Cómo sobrevivir? ¿Cómo trascender en sobrevida? ¿Cómo grabar el sueño entre los árboles para que vaya andando en el aire, como ellos, hacia arriba? ¿Cómo compartir la luz del mundo al mismo tiempo que la noche oscura? ¿Cómo condenarnos juntos o salvarnos todos con las mismas manos y las mismas sombras? "Comandante Amigo: Cada uno tiene su Moncada, su encuentro con la historia. Ojalá, entre los reales dominios de la violencia, sepamos ajilar esta caña, abrir este camino entre los dioses y los lobos que asechan la esperanza. Salud, estrella de cinco puntas, estrella de todos los justos. Salud, Sol solitario, Sol de José Martí, Sol del 26 de Julio. Sol de América, Sol del Mundo que haremos, los que vamos a vivir le saludan. Prohibido llorar sobre los vivos. Préstenos su esperanza, ternura y arrechera; sus montañas, sus morteros: su magia, soledad, naufragio y suerte; sus planos, sus trincheras, sus secretos, para empuñar fusiles nuevamente. "Mientras tanto, al calor del merensón, de la música caribe en que se esconde el diapasón del Tiempo, señálenos usted el rumbo, el ritmo, el paso, el viraje, el aire que nos falta, el necesario, para andar en alta mar, en alta vida. Sólo, entonces, el hombre peregrino, en medio de esta horrenda polvareda, marchará alegre y sin ningún sonrojo. Convencido de que roja será la rosa que recuerde su paso. De que roja será la rosa en el azul del sueño. Hasta que vuelva el fantasma a recorrer el mundo y nosotros le sigamos llamando Camarada. "¡Hasta la empuñadura! ¡Hasta la Victoria Siempre, Comandante! ¡Hacia la esperanza! ¡El laurel y la luz del ejército rojo a través de la noche de América con su mirada mira!". Finalmente, Chino Amigo, el al alimón de Asombro al descubierto: Yo me celebro en la poesía como quien celebra una boda con un cuchillo pero digo y que mi boca sea borrada desde los últimos rincones del infierno la poesía sacará sus uñas y nos verán a todos y no precisamente con las manzanas en las manos Yo justifico esta guerra Nuestros deseos los llevamos engatillados hasta que por las rendijas de las ventanas veamos pasar con su sombrero alado y su vestido de flores y su cesta y su dignidad y un gran escándalo en el pecho a la vieja de los pericos Es todo por hoy amigos míos mañana cuando mi verso se alargue el pantalón regresaré con el viento en armas a reclamar algunas y otras cosas ** Pablo Mora moraleja@telcel.net.ve Escritor venezolano nacido en Santa Ana, estado Táchira (Venezuela) en 1942. Es licenciado en letras, graduado en la Universidad Católica Andrés Bello en 1966, doctor en psicopedagogía y periodismo y profesor jubilado de la Universidad Nacional Experimental del Táchira. Ha publicado seis volúmenes de su serie Almácigo (1978-1993), los poemarios De la noche insomne (1992), Asombro al descubierto (1996) y el libro de ensayo Cuenta abierta (1993). También ha publicado varias plaquettes entre las que destacan su Oda a Bello (1981), Homenaje a Pablo Milanés (1991) y Manifiesto (1992). Ha obtenido el primer premio en la Bienal de Literatura de Nueva Esparta (1991) y el Premio de Ensayo de la Gobernación del estado Táchira (1998). Es el impulsor de Poesía, Sociedad Anónima (http://www.poesia.org.ve), sitio en el Web consagrado a la exaltación de la literatura. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === La concepción grotesca en la obra de José Rafael Pocaterra ============ === como forma de denuncia Elva Marina Mireles ======================= "Trabaja y sueña, que soñar es bueno; trabaja y piensa, que pensar consuela. No ames ni esperes lo que ya es ajeno" J.R.P. Introducción Los movimientos literarios obedecen a procesos donde intervienen diversos factores, que van desde la capacidad creadora estimulada por experiencias del pasado, hasta las circunstancias sociales del entorno de un autor; sin dejar a un lado los sentimientos y la sensibilidad de un momento determinado e incluso las afinidades del grupo generacional. Dentro de ese contexto se encuentra el creador respondiendo al condicionamiento de su yo y de su época; es así, que José Rafael Pocaterra no escapa a ese condicionamiento. José Rafael Pocaterra es uno de los más grandes cuentistas venezolanos; nació en Valencia, Venezuela; el 18 de diciembre de 1889. No sólo se destacó como escritor, sino que también incursionó en la política, en el periodismo y la educación. Pocaterra marca en la narrativa venezolana el inicio de un proceso netamente realista y en su caso un realismo satírico. En este análisis de su obra se abordarán aquellos aspectos relevantes en su expresión literaria, con la finalidad de identificar la concepción grotesca del autor, como pieza clave en las denuncias de las desigualdades sociales; considerando su propuesta estética y el contenido social de una de sus obras Cuentos grotescos, así como el sentido de la deformación grotesca aplicada a las situaciones cotidianas y su obra literaria en general como producto de la época en que le tocó vivir. José Rafael Pocaterra, basándose en su concepción del hombre atrapado por el ambiente que lo ahogaba y con una clara intención de denuncia, plasmó en sus obras la realidad social en la que se desenvolvió; deformando los personajes, las situaciones y el medio, con el objetivo de destacar las injusticias y las situaciones sociales que él consideraba conflictivas. En estas páginas se intenta valorar sin pasión, ni compromiso, la obra literaria de José Rafael Pocaterra; uniendo lo informativo a lo conceptual y crítico. En ese intento se analizará su prosa sobria y clara; signo de que concibió con precisión lo que quería expresar o sugerir. Sus personajes son auténticos y sus temas reflejan ante todo humanidad; sin descuidar la vida de gente humilde y provinciana, toca los vicios de ricos y poderosos. Su narrativa conmueve con una prosa mordaz, vigorosa y directa que le permitió la denuncia social; presenta el contexto histórico de la capital y pinta la vida en los pueblos de la provincia con una asombrosa noción de lo real, dejando plasmada como una constante su preocupación por los problemas del país. En cada tema, en cada personaje, en cada ambiente presenta la realidad venezolana del momento que le tocó vivir. En cuanto a su técnica hay que destacar especialmente el uso de la caricatura exagerando hasta llegar a lo grotesco, también utiliza el final sorpresivo, la observación directa, hace uso del cuadro para envolver a los personajes en una atmósfera valiéndose de la descripción, en los diálogos destaca la lengua cotidiana. I. Los Cuentos grotescos: una propuesta estética Consciente de interpretar en primer lugar lo venezolano, José Rafael Pocaterra hizo acopio, en Cuentos grotescos, de un enfoque donde el trasfondo social y lo histórico estuvo enmarcado, en cuanto a los valores formales, en un estilo que sería una de las manifestaciones de la tendencia realista en la literatura venezolana, reaccionando de esta forma contra el preciosismo modernista. Su estilo logra independencia y autonomía, imprimiéndole un acento inconfundible. Con esa capacidad de eliminar el recargo metafórico, en busca de un lenguaje directo, pero no por eso menos poético. Como observador acucioso de la realidad cotidiana, la coloca en su sitio, logrando así una técnica espontánea y original. Utiliza los recursos propios de la escuela realista como el detallismo, que se puede observar en el ejemplo siguiente, donde la descripción de un ambiente muestra una atmósfera especial, en el cuento "La i latina": "Al otro extremo del corredor, cerca de donde me pusieron la silla enviada de casa desde el día antes, estaba el tinajero pintado de verde con una vasija rajada; allí un agua cristalina en gotas musicales largas y pausadas, iba cantando la marcha de las horas" (1). Pocaterra describe el momento y, al recrearlo, detalla de una manera estética cada elemento del ambiente: "la silla", el sitio donde estaba colocada, "el tinajero" y hasta la rajadura de la vasija. Pero va más allá, y convierte la descripción de ese ambiente en algo poético cuando presenta en tono melancólico el correr del tiempo, simbolizado por las gotas de agua del tinajero. Es así como su estilo se caracteriza por una descripción con calidad estética, donde predomina la brevedad, la exactitud y la precisión. También utiliza recursos como la acumulación de frases, en muchos casos sin verbos; que le permiten darle agilidad a la expresión: "Abrazos, besos, pañolitos sacudidos, dos agudos silbatos y la noche de un túnel. Otra vez el sol, el aire y la noción de partir. Bajo las brumas, a la falda de un cerro que apenas se ve, va quedando... la Caracas de ensueño..." (2). Este ejemplo, tomado del cuento "El ideal de Flor", muestra un lenguaje basado en superposición de frases, acercándose con este recurso al impresionismo. En este fragmento se encuentra nuevamente la presencia del tiempo, aunque no como potencia máxima, sino como una manifestación de la realidad para interpretar el desencanto del personaje al regresar a su pueblo: "otra vez el sol... la noción de partir... va quedando". Otro de los rasgos realistas de Pocaterra es el uso del adjetivo: "¡Qué triste me pareció la orilla del río, ya oscuro corriendo hacia barrancos lejanos cubiertos de una vegetación profusa!; ¡qué desolada la calle de la entrada, la calle real, limitada por casuchas... más triste todavía la plaza, el hemiciclo cuyos grandes árboles sombreaban la yerba alta, pelada a trechos..." (3). En este ejemplo, tomado del cuento "Soledad", Pocaterra presenta con un lenguaje cargado de adjetivos el fluir de la conciencia del personaje, logrando la total desaparición del narrador y sólo queda el personaje conversando consigo mismo. Plasmando así, a través del uso del adjetivo, una descripción subjetiva. Entre otros rasgos realistas en la obra de José Rafael Pocaterra, se encuentra uno de singular importancia en su propuesta estética, se trata de su concepto de la imagen; que elabora en su mayoría basado en la crudeza, presentada de una manera concreta e hiriente. Esto se puede apreciar en el siguiente ejemplo tomado del cuento "Matasantos": "...era su hija, sí, su Carmita, aquel fragmento de telas blancas, salpicado de sangre, aquellas grandes manchas oscuras sobre los guarataros, aquel mechón de cabellos rubios pegado con un jirón de piel al hierro de los rieles; toda aquella horrura que iban los vecinos examinando piadosamente y metiendo en un saco" (4). En este ejemplo Pocaterra presenta de una manera áspera y descarnada una visión diferente dentro de la narrativa para darle vigencia a las particularidades del realismo. Se vale de la crudeza para mostrar un cuadro de dolor y muerte, destacando la impresión del padre ante la certeza de que su hijita era sólo un puñado de restos y jirones. Con la finalidad de conmover al lector describe con detalle el horror de la muerte violenta de una pobre niña ciega: "...aquel fragmento de telas blancas, salpicado de sangre...". Todas estas características le permiten a Pocaterra llevar a cabo su proyecto narrativo. A ellas se agregan la ironía y la burla, recurso del cual se vale el autor para degradar el lenguaje recargado de los modernistas. Pocaterra expresa su rechazo al modernismo con una propuesta estética diferente, y con un realismo de una calidad excepcional expresa su crítica deformando en sátira y caricatura los rasgos estilísticos principales. En el cuento "Las Linares" caricaturiza la apariencia externa de los personajes, sin dejar a un lado sus rasgos espirituales, que resalta y enaltece al tratar de conmover al lector; esto se puede observar en el siguiente fragmento: "¡Pero las cejas...! las cejas de todas ellas que son dos bigotes invertidos, dos montones de pelos negros y ríspidos, en arco de treinta y seis grados hacia las sienes" (5). Y más adelante: "Sí, bajo aquellas cejas siniestras, en el fondo de los ojos, vio el alma... el alma de las mujeres feas, el alma supremamente virgen que nadie ha turbado..." (6). Con estos ejemplos citados se observa un contraste a través del cual el autor deja colar un mensaje al lector, al hacer referencia a esas personas que "ven pero no miran"; resaltando así la espiritualidad de aquellas mujeres, como antítesis de lo físico. La propuesta estética de José Rafael Pocaterra buscaba la innovación en la expresión con un estilo rudo que iba a la par con su actitud de denuncia social; por eso en cada uno de sus cuentos planteaba un aspecto de la realidad del país, especialmente a través de su obra Cuentos grotescos, muestra su inconformidad cincelando un vigoroso realismo ante la realidad nacional; a su vez es importante destacar que el autor no descuida su marcada intención de apartarse de la temática y el estilo de la corriente modernista, para esa época ya en franca decadencia. En el cuento "Las frutas muy altas" resalta las injusticias sociales, con la evidente separación de los niveles sociales por la educación y las circunstancias, donde el personaje "José la O" es víctima y juguete de la sociedad, simbolizada por la señorita "Cecé": "La señorita Cecé, sin duda, leía las novelas de Jorge Sand y quiso vivir su idilio campesino, sólo que el pobre José la O no sabía leer y jugó un papel en el pasatiempo de la señorita Cecé con toda la fuerza que despiertan en la precocidad tropical esas agrias pasiones de la adolescencia. "Tardes doradas en el ribazo del río, bajo los jabillos, con el libro caído en el regazo, y él echado a sus pies, sin hablar, mirándola a los ojos... a ratos le hacía ella una caricia rápida, y él besaba la mano linda, cuidada..." (7). En el cuento "Los Come-muertos", Pocaterra fusiona el ambiente, los personajes y los sentimientos en un sólo elemento: lo feo. "...fealdad del paisaje, de los habitadores, del concepto mismo que tenía la ciudad hacia aquel torpe rincón del cementerio donde vivían unos italianos que comían muertos" (8). Con una intención evidentemente crítica, el autor muestra en este cuento la hostilidad hacia el extranjero por parte de una sociedad agresiva y cruel, en donde hasta los niños son capaces de albergar instintos de maldad, como se recoge en el siguiente fragmento del mismo cuento: "Y todos los chiquillos, cuando pillábamos de paso a la pelirroja y a sus hermanos los acosábamos a motes, a injurias, a pedradas..." (9). Pocaterra tiene claro su objetivo de resaltar valores como la humildad y el sacrificio, y despertar el amor hacia los niños desvalidos en una sociedad donde cierto grupo de personas goza de privilegios y se da el lujo de cometer toda clase de atrocidades. Por eso a través de sus obras fue mostrando un abanico de injusticias. En el cuento "De cómo Panchito Mandefuá cenó con el niño Jesús", el autor presenta su verdad sin esgrimir la sátira o la burla. Por eso tal vez tiene un acento diferente a sus demás cuentos; aquí destaca el drama conmovedor del muchacho marginado, pero que en medio de su miseria disfrutaba de la libertad a su manera y hasta prodigaba una ayuda. "¡Era un botarate!... Quién le mandaba a estar protegiendo a nadie... Y sentía en su desconsuelo de chiquillo una especie de loca alegría interior... ¡Qué diablos! El día de gastar se gasta archipetaquiremandefuá..!" (10). La generosidad y el sacrificio se pueden palpar en ese fragmento donde resalta la satisfacción del muchacho al dar con alegría, con sinceridad. Estos aspectos mencionados en la obra de José Rafael Pocaterra permiten afirmar que en su concepción grotesca el hombre se encuentra atrapado y solo, prisionero del ambiente donde se desenvuelve y víctima de la sociedad a la que pertenece. Para llevar a cabo su proyecto narrativo en medio de su empeño de crítica social, se apegó a las técnicas de la escuela realista dentro de la corriente del naturalismo satírico; fundamentándose en el ambiente humano de su época, coordinó con destreza los elementos del lenguaje literario para presentar una obra narrativa con validez. Como se ha afirmado, la propuesta narrativa de Pocaterra iba en busca de un lenguaje directo, pero a la vez con calidad estética; para lograrlo, entre los recursos literarios, trabajó mucho con el uso de las imágenes sensoriales. Esto indica su preocupación por establecer una comunicación con sus lectores, ya que a través de los sentidos se puede alcanzar ese contacto del ser humano con el otro, encontrándose un frecuente uso de imágenes sensoriales en su creación literaria como se percibe en el siguiente fragmento tomado del cuento "El retrato": "...Y el insoportable olor a guayaba, el agudo y áspero aroma que exhalaba la casa hacia la vieja calle del barrio" (11). Aquí se vale de esta imagen olfativa para hacerle sentir al lector el desagradable aspecto de la casa venida a menos moralmente, junto a la familia que la habitaba. Y en el cuento "El ideal de Flor" se encuentra otro fragmento donde el autor usa nuevamente este recurso: "Y el estrépito de las sonajas de hierro y el jadeo de la locomotora... parecía decirle a su corazoncito: sotolongo, sotolongo, sotolongo..." (12). En este ejemplo la imagen auditiva se asocia con los sentimientos de la protagonista, con una clara intención de burla hacia los poetas modernistas, representados en el cuento por el personaje J.P. Soto-Longo. Además de estas imágenes sensoriales que conectan al individuo con el medio exterior; también utilizó, aunque con menos frecuencia, las imágenes oníricas, con la intención de acercarse a la psicología de los personajes; este recurso se aprecia en el siguiente ejemplo tomado del cuento "Una mujer de mucho mérito": "Tuve pesadillas horribles: soñaba que... Pancho Villa, montando un revólver sobre mi nariz, asesorado por ella, me obligaba a devorar hasta el apéndice un Tratado de las Sociedades Civiles y Mercantiles" (13). Sin embargo, esta incursión de José Rafael Pocaterra en los procesos del inconsciente no resulta atractiva, ya que ese mundo que presenta pertenece a la concepción del autor, y esto le impide al lector ver el mundo desde dentro del personaje. En ese ejemplo presentado se puede observar que el sueño está reproducido minuciosamente, pero más bien con la intención de entretejer la imagen con la posición crítica de Pocaterra, ante la actitud ridícula de algunas mujeres que alardeaban de sus conocimientos. Su narrativa se enriquece más cuando hace descripciones para presentar un ambiente, con el uso de elementos como el símil, utilizado para complementar el sentido de la obra: "Como un llanto veía correr el agua por los vidrios de la ventana" (14). O cuando el autor recurre a la comparación para resaltar las emociones o los sentimientos de los personajes, como en el siguiente fragmento de "Patria, la mestiza", donde se hace evidente la turbación de la protagonista: "Se llevó la mano a la frente... roja como las flores del apamate" (15). De todo lo expuesto hasta ahora se desprende que en la narrativa de Pocaterra se puede apreciar una dualidad en el estilo: el lenguaje del narrador que presenta los hechos como observador, pero que a veces se permite intervenir para hacer comentarios o dar su opinión, y los diálogos que se aproximan considerablemente a la lengua cotidiana; dejándose oír los personajes tal como son y dándole fuerza expresiva al texto, como en "La i latina", donde está velada la intención del autor y el cuento alcanza una calidad literaria superior. El autor en este cuento logra un estilo de tal fuerza expresiva que llega a atrapar en una sola frase la estructura conmovedora de un episodio: "La señorita murió esta mañana a las seis..." (16). II. El contenido social de Cuentos grotescos José Rafael Pocaterra, al tomar conciencia del problema que su tiempo le planteaba, en cada uno de sus cuentos presenta un aspecto del medio social. De esta forma enlaza su creación literaria con la posición política que ocupaba, con sus ideales y con la realidad del país. Surge entonces una interrogante que es necesario responder antes de incursionar en el contenido social de Cuentos grotescos: ¿cuál era la realidad de Venezuela? En primer lugar es necesario reconocer que el país vivía una etapa donde era evidente el predominio de la tiranía sobre la libertad; en segundo lugar, un ambiente de decadencia moral, de estas dos realidades se desprendía una tercera: el imperio del terror y la violencia. Enmarcado en estos aspectos el autor va dejando en cada cuento su visión de la realidad social del país. En el cuento "La casa de la bruja" destaca la agresividad de la autoridad, por demás ignorante, que arremete contra una indefensa mujer, cuya única culpa era cargar con un hijo enfermo: "El consabido andino y Jefe Civil oyó gravemente la denuncia... el funcionario apoyó la demanda. ¿Acaso él no sabía a qué atenerse con las gentes ociosas y mal entretenidas..? rodeó la casa misteriosa. Y con el Jefe Civil a la cabeza se deslizaron ocho hombres por debajo de la palizada... la infeliz protestaba enérgicamente de aquel atropello... Ultimadamente con la autoridad no se discute" (17). Ese era el gobierno de Gómez, representado por el Jefe Civil, que atropellaba a una "infeliz", símbolo del pueblo pobre y desamparado. Como en toda tiranía no se respetaba el derecho del ciudadano ni siquiera dentro de su casa y, lo que es peor, la autoridad generalmente estaba en manos de ignorantes. En este ejemplo, el autor representa a su personaje "la bruja", atrapada por las fuerzas sociales y víctima de ellas, como fiel reflejo de la realidad. Con ese mismo propósito crítico se desarrollan las acciones del cuento "La mista", donde se presenta la figura del humilde y honrado maestro de escuela; revelándose el poco respeto que se tenía en el país por la educación y sus maestros, que sin oportunidades para acercarse a las inaccesibles autoridades no tenían otra opción que sucumbir en el olvido. En este cuento aparecen reflexiones como la del personaje "el pulpero" que al hablar con "el maestro", le dice: "¿Y qué hace usted con todo lo que sabe? ¡Pa morirse de hambre no es menester saber eso!" (18). Y más adelante: "En este país, pa pedir argo y que le atiendan a uno, tiene que ser General" (19). Pero "el maestro", que anhela mejores tiempos y no pierde la fe en sus gobernantes, insiste en busca de oportunidades y llega hasta la súplica desesperada: "-Oiga jefe; oiga... es que yo estoy citado... mire, vea la tarjeta..." (20). Todo para oír la fatídica respuesta: "-Mire, viejito... usté tiene tres días perdiendo su tiempo... tarjetas como la suya tiene todo el mundo. Esas se la mandan a la gente para quitárselos de encima... Mejor despeje" (21). Pocaterra muestra a través del pobre maestro de escuela una trascripción de la verdadera situación del país, con la intención de resaltar la injusticia, el abandono y el olvido en que se encontraba la educación, pilar fundamental del progreso del país. Pocaterra utiliza la deformación grotesca en su creación literaria para resaltar las desigualdades sociales con el objetivo de contribuir en la búsqueda de un cambio en la sociedad en la cual vivía. Con este fin se vale de la exageración de algunos rasgos físicos, que lo llevan a la caricatura; también utiliza la sátira para resaltar algún aspecto que merezca una crítica, acentuando situaciones desagradables, ridículas o negativas. Con el propósito de destacar las desigualdades sociales, muestra una realidad que le permite proyectar partiendo del venezolano común la visión del momento histórico que se vivía. El autor destaca estos aspectos en busca de producir un estímulo en el lector y a la vez convertirse en un instrumento para comunicar la desvalorización de la sociedad en la cual se desenvolvía. Sintiéndose en el deber de intervenir con sus obras en una función pedagógica, plegándose a un esquema previo moralizante. En el cuento "Familia prócer", se refleja la decadencia de aquellas familias con antepasados que se destacaron en la independencia: "No quedaba para ellos sino la casa, como el último lazo de unión con el pasado" (22). Aquí el autor presenta "la casa" como reflejo de lo perdido, e interpreta el sentimiento de los personajes sobre lo que ya no se tiene. Pocaterra pinta con detalle y de forma irónica y acusadora tipos como "Ramoncito", que hundido en el alcohol y la desvergüenza no le queda más que vanagloriarse orgulloso: "¿Que aquí no hay energías? Mire, no diga eso: yo soy de una gente que, no es por alabarme, pero en mi familia, mire vale, ninguno puede decir que ha visto llorando a un Errazúriz. No crea tonterías: el porvenir es nosotros los venezolanos que somos gente" (23). En este mismo cuento se hace alusión al calvario que viven las mujeres que tienen "un borracho" en su familia: "Y otra voz dulce y conocida, ¡Ah, tan dulce y tan conocida, que era la de ella, de su hija!, la de todas las madres y las esposas y las hermanitas venezolanas que desnudan, pacientes, al borracho de la casa, a altas horas, cuando la faz colérica del cerro se esconde en las tinieblas de la montaña" (24). De esta forma va detallando la decadencia de estas familias, la manera en que caen en los peores vicios, debilitándose moralmente, hasta ser presa de sus propios errores. Pocaterra, con estos planteamientos a través de Cuentos grotescos, muestra las características del momento que vivía el país, donde imperaba el terror y la violencia. Pero esto no sucedía solamente con las autoridades, esta violencia también era común en el seno de la familia, donde la mujer estaba sometida a la violencia del hombre, quien detrás de una falsa moral, ocultaba los más oscuros propósitos. En el cuento "Familia prócer", citado anteriormente, Pocaterra crea una situación grotesca al presentar el contraste entre "Ramoncito", borracho y degenerado, frente a la inocencia de su hermana solterona: "Ramoncito, hijo, entraba trastumbándose, profiriendo palabras obscenas, frases innobles, apoyado en el brazo de la hermana, dejando un vaho de ron, de desastre y de vómito por todos los largos corredores, mientras la virgen pálida lo llevaba hasta el lecho..." (25). En el prólogo de la novela Política feminista o el Doctor Bebé, afirma que los personajes de sus obras son tomados de realidad; es decir, pertenecen al medio que existe fuera de las obras, son auténticos representantes de la venezolanidad, a los cuales se les ha exagerado sus cualidades o sus defectos para lograr su caracterización, con el fin de resaltar la existencia de determinados tipos humanos. En el cuento "Bastón puño de oro", se plantea el caso del victimario que se convierte en víctima; presentando la mediocridad de aquellas personas sin escrúpulos, que no se detienen a la hora de perjudicar a sus semejantes para obtener beneficios personales. "No mijita, con lo que tenemos basta por ahora. Después tú verás cómo yo logro que boten a Ursulino de 'la casa' y así me aumentarán" (26). Y lo logró. "Ursulino" fue botado y a él le aumentaron. Y para resaltar la desvalorización de estos empleaditos de clase media, logra el contraste cuando "Ursulino" regresa como director de un ministerio y le roba la mujer. Su decadencia queda plasmada cuando detrás de unas falsas palabras oculta su ruina, no sólo moral sino también material. "-Y sobre todo, chico, ¡hacerme eso a mí! A un hombre de mi conducta..." (27). De forma irónica y como símbolo de la ruina de su dueño, "el bastón puño de oro", también se había desvalorizado: "El bastón puño de oro, recuerdo de mi familia, había perdido el regatón y estaba arreglado con una cápsula de revolver..." (28). III. Retazos de una amarga realidad Para comprender la creación artística de José Rafael Pocaterra es necesario encontrar en ella el sentido de lo grotesco, rasgo que el autor manejó con soltura, y utilizó como una constante en sus obras al referirse a las situaciones humanas; tanto de los hombres entre sí, como las de los hombres con el medio. Estas situaciones con las cuales muestra diferentes facetas de la realidad recreada por él, no son situaciones trascendentales, sino realidades cotidianas que se le presentan a cualquier persona corriente; en efecto, los Cuentos grotescos van mostrando una sucesión de cuadros, situaciones y personajes que hallamos a diario, a la vuelta de la esquina, arrancados del diario discurrir; pero con un sabor áspero y amargo que deja a través de su concepción grotesca de la realidad, que logra con el uso de elementos como la exageración, la deformación, comparaciones y contrastes de los hechos y los personajes. En el cuento "El aerolito", presenta el caso de la mujer abandonada con su hijo, situación muy común en la sociedad venezolana. "María tomó su costura... "Terminado aquello, los catorce reales estaban comprometidos ya... ¿Podría disponer de tres bolívares, siquiera, para regalarle al niño la caja de soldados de plomo que lo desvelaba hacía un mes?" (29). Esa era la existencia de "María", quien lo poco que ganaba apenas le alcanzaba para subsistir con su pequeño hijo. En este cuento el autor da a conocer, a través de las primeras escenas, momentos del pasado feliz de los personajes; luego orienta su crítica con la presentación de la escena de donde se ha tomado el ejemplo, y en la cual se pone en evidencia, con el tono amargo de las palabras de "María" en su diálogo consigo misma, el efecto grotesco, al producirse un contraste que revela lo negativo de la situación que vive en ese momento: "Y él; el ingrato, estaría con la otra... como con ella ahora cinco años... es que ella nomás, en la alegría universal, era la única que lloraba sobre su labor de catorce horas, con los ojos cansados, con el alma plena de amargura, con aquel hijo que era el último refugio de su corazón" (30). Así continúan discurriendo los pensamientos de "María", para mostrar el desenlace cruel de la realidad cotidiana de las mujeres engañadas. Esa es la cuentística de José Rafael Pocaterra, un punto del que saltan con mano firme retazos de una amarga realidad. Como en "Claustrofobia", donde presenta el caso del sujeto que envenena a su mujer y después cuenta que murió tuberculosa. En este cuento está presente la temática de la muerte, aspecto que utilizó como una de sus constantes y donde el autor deja escapar su don poético al describir los estragos que la enfermedad producía en el personaje: "Pero se agravaba. La fiebre le hacía en los pómulos como dos mordiscos rojizos. Y los ojos enormes le comían el rostro" (31). Aquí se percibe una sutil delicadeza al describir la crueldad de la enfermedad con la intención de conmover al lector con palabras que ponen de relieve situaciones tristes e irremediables: "...ruina de una belleza de largas líneas ondulantes que era un sólo ritmo de gracia..." (32). Utiliza el lenguaje poético para acentuar las miserias de la enfermedad, logrando nuevamente el efecto grotesco, justamente por el contraste que se evidencia con sólo anteponer una expresión descarnada a la descripción de la belleza del personaje. En "La llave", presenta el relato de las aventuras de uno de esos hombres recién casados, que la ingenua esposa descubre impulsada por la astucia de una amiga. A la reacción de la mujer, el marido tiene que valerse de toda clase de triquiñuelas para poder justificarse: "-Mira, voy a darte prueba definitiva, vidita, ¿todo es esta fulana llave?... Pues... mira... "Y desde la mesa, por sobre la cancela de romanillas, la arrojó al techo. Saltó entre las tejas, rodó un poco y cayó, sonora, en la canal. "-¡Se acabó lo de la llavecita!" (33). El efecto grotesco se desprende del comportamiento del marido. Pocaterra aquí no interviene con descripciones aunque se supone una intención o posición del autor. Aparentemente el marido tuvo un gesto elevado, pero al final del relato su conducta revela todo lo contrario; pues a la mañana siguiente le dice al jardinero: "-Oye, López, antes de que se despierte la señora, ve si te subes al techo y allí, en la canal del pasadizo, me consigues una llavecita de níquel, así larguita... ¡tú la conoces!" (34). Y seguimos con ese clima especial que hay en las narraciones de Pocaterra: la señorita de "La i latina" fue figura muy común en la escuelita de las primeras letras, por donde pasaban casi todos los niños de la época. En este caso está deformada por la caricatura en su apariencia externa: "La I latina, la mujer flaca. "y se me escurría de un modo irremediable la figura alta y desmirriada de la señorita..." (35). Pero al mismo tiempo se resalta su dulzura y resignación: "...y comenzaba a señalar las lecciones con una voz donde parecían gemir todas las resignaciones de este mundo" (36). Y en el cuento "El ideal de Flor", se encuentra a la protagonista, la enamorada ideal del poeta Juan Pedro Soto-Longo, quien al conocerlo queda defraudada por su conducta, en este caso la caricatura es degradante al establecerse un contraste entre la imagen que ella se había creado y la realidad. "Y al salir... a empellones del policía, diciendo excusas vergonzantes, gritando su título de altísimo poeta, sin flor ninguna en el ojal del flux ajado y mugriento, sucio el cuello, chapado el sombrero sobre una melena cerdosa, todo ebrio... todo ruin, pasó el ideal de Flor, bajo el puño de los gendarmes, dando tumbos como si en realidad pisase la pendiente moral de su vida" (37). De esta forma el autor ofrece algo diferente a las narraciones de sus contemporáneos, con ese estilo distinto, presenta una verdad intensa y humana. José Rafael Pocaterra hace desfilar ante el lector el desenlace de la realidad cotidiana, que sin constituirse en una temática común para todos sus cuentos, se puede palpar que existe cohesión de la obra en general con un especial sentido de crítica. Presenta el caso de niños que sufren desgracias e injusticias como el niño de "Las frutas muy altas" o la muchachita de "Los Come-muertos"; también mujeres que aparecen casi siempre como víctimas de los hombres. Esto se observa en "La casa de la bruja"; igualmente hace alusión a asuntos familiares en algunos cuentos como "Familia prócer" y "El retrato". Toda esta galería de personajes se encuentran atrapados en un ambiente compuesto de situaciones cotidianas, de pequeños detalles que constituyen el discurrir de la vida diaria; utilizados por el autor para dejar constancia del momento que vivía el país. Como se ha determinado a través de los ejemplos presentados, se revela una lucha entre los personajes y el medio social que los abrumaba. Degradando los momentos culminantes de la vida, el autor logra su fin en la búsqueda de lo grotesco. La actitud de Pocaterra con el uso de un lenguaje descarnado estaba en franca oposición a otros escritores venezolanos de su época, que más bien buscaban la belleza de la forma; esto provocaba un contraste que le permitía mostrar su visión grotesca de la vida. Pocaterra tenía la aspiración de reformar la sociedad influyendo sobre ella a través de la literatura, que era para él expresión de la verdad. En esa búsqueda de la fidelidad en sus narraciones el autor no descuida el paso del tiempo. En el cuento "El retrato", se lee: "Seguramente tuvo vidrio, y uno de los chicos le dio el consabido golpe; el marco de cañuela dorada, ahora oscuro, broncíneo, matizado por las moscas, sufría también los rigores del tiempo" (38). Aquí se puede observar una descripción de los cambios que el tiempo produjo en "el retrato", para introducir al lector en los acontecimientos. El autor logra además el efecto grotesco al resaltar el estado deplorable del retrato que adquiere un carácter simbólico al vincularlo con el descenso moral y la decadencia de la familia. Entre las diferentes situaciones humanas a las que Pocaterra hace alusión en sus obras aparece la muerte como una constante, y concebida de manera muy particular sólo en su materialidad, ya que no plantea la espiritualidad después de ella. Esto se ve plasmado en el siguiente fragmento tomado del cuento "La mista": "Pero no nació. El pobrecillo creyó que aumentaba la ya numerosa hueste del pobre Heredia. Le lloraron como si con el muertecito no les librara la suerte de un pedazo de miseria... "Ante esta desgracia terrible de que se perdiera una boca donde nueve iban ayunando, Don Epaminondas protestó: "-¡Carrizo! ¡Lo que es el otro hijo que venga no se me muere por falta de recursos!" (39). En este cuento, Pocaterra hace alusión a la muerte reflejada como fatalidad de las condiciones de vida, haciendo evidente su propósito crítico. En la novela Política feminista, produce el efecto grotesco en la escena de la muerte del "padre Benítez", presentando, ante lo trágico del momento, una situación cómica: "Un torbellino de mujeres invadió la habitación. "El santo varón, sobre un catre de copetes, hacía pucheros. "-¡Un viento encajado! -clamó Emérita. "Era la agonía, la agonía angustiosa de los hidrópicos, estertorosa, desesperada. "Se encendió la vela del alma. "Emérita se oponía: "-Les digo que no, que es un viento encajado. "Y ahuecando las almohadas, comenzó a sobarle las espaldas... Todos le rodeaban. Misia Justina trataba de hacerle sujetar la vela. Unas pedían paregórico, otras improvisaban ventosas con un vaso y un algodón encendido... El santo varón, escondiendo las pupilas dilatadísimas en el agua amarillenta de la córnea, abrió más la boca... "Emérita exclamó: "-Es un eructo... ¿ya ven? ¡viento encajado! "Y cuando cayó sobre las almohadas rendido por el esfuerzo, las mechas grises pegadas a las sienes, agregó: "-¡Ya lo echó! "Pero el santo varón estaba muerto" (40). La realidad de la muerte no es sublimada por el autor, por el contrario, cuando en este caso describe con detalles las manifestaciones externas de la agonía, lo conmovedor del momento es ridiculizado. En este sentido el autor deja plasmada una característica de los naturalistas y positivistas, para los cuales la vida se limita sólo a la materia. En el ejemplo citado se hace evidente que los presentes esperaban la muerte del padre Benítez, y se observa también que ante la situación una de las mujeres se preocupa por encender "la vela del alma", con la intención de cumplir un rito religioso, pero no hay una manifestación de fe, es solamente para cumplir su deber ante una tradición. IV. La obra de Pocaterra: producto de una época José Rafael Pocaterra surge en el ámbito de la narrativa venezolana con una visión diferente de la propuesta por otros autores de su época, destacándose dentro de la corriente realista como conocedor del hombre venezolano; él manejó su creación literaria dentro de la perspectiva del momento que vivía el país y de esa vivencia histórica se nutre para conformar su obra dentro de una praxis social donde no descuida lo religioso, lo político, la condición familiar y educativa; así como la naturaleza misma, parte fundamental del ambiente de su obra. Esto da como resultado el uso de un lenguaje a través del cual estableció una diferencia bien marcada con respecto al utilizado por los modernistas, a quienes criticaba abiertamente tomando aquellos rasgos estilísticos que destacaban para exagerarlos, en su afán de criticar sus actitudes falsas y rebuscadas. En un ejemplo tomado de la novela Tierra del sol amada, parece plasmada esta situación: "El bardo que te adora tenazmente dice su verso en tu loor, divina, que a tu gracia gentil y palatina unes una mirada opalescente..." (41). En esta composición "Céspedes" es ridiculizado como poeta modernista, no sólo por las personas que lo escuchaban, sino también por el mismo autor al resaltar su actitud y su falta de modestia. En el cuento "El ideal de Flor" también se hace alusión a uno de estos poetas, a quien Pocaterra ridiculiza estableciendo un contraste entre la imagen que la protagonista se había formado del poeta y la realidad. Él se muestra sarcástico con respecto a la realidad para que el lector penetre en ese nuevo lenguaje. Pero, a la vez, es un lenguaje sencillo, cotidiano, donde va presentando sus personajes; como ya se dijo, con un lenguaje sencillo, pero en ningún momento descuidado. En ocasiones también aparece la opinión del autor, tal vez por eso de que ninguna obra es depurada totalmente o despojada de la carga ideológica, y en el caso de Pocaterra para subrayar su intención moralizante o crítica. Un ejemplo aparece en el cuento "La casa de la bruja", donde interviene al final del cuento, ya fuera del argumento: "Cuando encuentres, al paso, en las calles desiertas de tu ciudad natal, una de esas ancianas que parecen huir, encorvadas y tímidas, amparándose a la sombra irrisoria de los aleros o refugiadas de la lluvia en el quicio de algún portón, no les quites la acera ni vuelvas el rostro con disgusto. Tú no sabes, ¡oh transeúnte!, qué prodigio de heroísmo, abnegación y de amor ocultan a veces esos mantos raídos de pobres viejecitas brujas" (42). A través de la lectura de sus obras, se observa que el lector escribe tal cual ve el mundo y sus calamidades, su obra es producto de la época, es el reflejo de los males que aquejaban al país; donde deja entrever una patria llena de enfermedades, de ignorancia y de barbarie; él mismo dice en el prólogo de Cuentos grotescos: "Esos trozos de ambiente son el ambiente de mi literatura. Ni rectifico, ni sacrifico: narro" (43). Así se puede ver cómo la posición estética de Pocaterra no sólo fue de enfrentamiento al modernismo, sino que también la utiliza para colocar al hombre en primer plano con el paisaje como complemento; como en sus novelas Tierra del sol amada y Vidas oscuras, donde los personajes y los hechos, además de ser criollos, son de la vida real. Otro aspecto que no se puede obviar es la posición política del autor, de lucha contra los gobiernos de la época, y para esto utilizó sus obras como arma de combate. En Memorias de un venezolano de la decadencia, se expresa de la siguiente manera: "Los ministros, los políticos de Caracas y del interior, los cortesanos, los adherentes, los trepadores, los crustáceos: ¡la fauna de estos últimos tiempos! Y hasta la flora porque notábase allá y acá algún infeliz chayota" (44). Estas comparaciones con animales le permiten producir el efecto grotesco para empequeñecer a los funcionarios del gobierno. Y esa misma intención de rechazo y degradación la aplica en otro fragmento de la obra citada anteriormente: "Cazurronamente acecha, como los caimanes con la jeta abierta que permiten a los cucaracheros limpiarle los colmillos" (45). En este caso se está refiriendo al general Gómez, quien esperaba como un "caimán" para arrebatarle el poder a Castro. Haciendo referencia nuevamente al lenguaje utilizado en sus obras, se observa cómo establece ese contraste que existe entre las expresiones del hombre de la ciudad y el del campo. Pocaterra utilizó aquellas voces y giros del lenguaje que reflejaban el habla del venezolano de la época: "-¡Cristiano! ¡que por poco jace botá el café!" (46). Esta expresión se encuentra en el cuento "Rosa sabanera". Y en el cuento "Las frutas muy altas", se lee: "-Contrimás grande sea el peje, más cabulla se le afloja... asina... asina..." (47). En estos casos el autor no perseguía de ninguna manera un fin criollista, sino una forma de destacar la condición marginal de la lengua de los campesinos, además de resaltar la cualidad iletrada de los personajes. Cuando pone a hablar a los habitantes de la ciudad, destaca la influencia extranjera con el uso de vocablos ingleses y franceses, poniendo así de manifiesto lo artificial de los modales. En el cuento "Las hijas de Inés" aparece un ejemplo al respecto: "E Inés, con su francés de San José de Tarbes, y del viajecito a Europa, condescendiente, suspirando: "-¡L'amour ne peut rien refuser a l'amour!" (48). Y en el mismo cuento: "Veíasele frecuentemente de golfista en el campo con su grupo de americanos: y todo era okey y buenas conexiones" (49). Ya se ha mencionado el elemento político presente en las obras de José Rafael Pocaterra como parte del momento que vivía el país, retomando ese aspecto plasmado en otro de sus cuentos, donde se hace alusión a la inconformidad contra el gobierno de la época, en "Patria, la mestiza", se lee: "...un nombre breve y heroico que saltaba siempre de los labios de los desertores, de los heridos, de los mismos oficiales realistas que desmontaban en el corredor de 'La Primavera' a echar un trago, hacía brillar chispas de entusiasmo en los ojos del joven Zaldivar y dejábale siempre pensativo, la cabeza llena de ensueños..." (50). Esa ansiedad del "joven Zaldivar" simbolizaba la inconformidad de la juventud, a pesar de ser campesino, el protagonista siente el ansia de la libertad: "Nunca como entonces sintiera la pesadumbre de aquel vivir, del oficio aquel, de todas las pequeñas tristezas y los míseros menesteres que según su padre eran 'el trabajo' y 'lo único' que dignificaba a los hombres..." (51). Además en este cuento se establece un enlace entre la situación contemporánea y las guerras de independencia a través del recuerdo del "viejo", que condenaba la guerra con energía, en contraste con los pensamientos de su hijo. Y en ese universo social, donde unos y otros se complementan, y donde los valores de la vida se han formado; el autor descargó todo el peso de la crítica de su arte narrativo en la clase media provinciana, no descuidó a burócratas y solteronas; resaltando gazmoñerías y prejuicios. Abarcó los contextos urbanos no sólo de la capital, sino también de ciudades como Valencia, donde nació, y de Maracaibo. Perseguía la destrucción del orden social desvalorizado que existía; exaltando lo ridículo. En la búsqueda de penetración en los problemas éticos, se vale del elemento religioso, haciendo alusión a la pérdida del respeto como una de las causas de la degradación moral. En la novela Vidas oscuras se plantea este caso: "Sintióse sonreír; se persignó, asustada de la impiedad, queriendo arrojar lejos una multitud de sombras conocidas que trataban de hacerse presentes en el limbo de su imaginación... y era el bigote en punta de él que hacía cosquillas... la primera vez... "Dios mío... perdóname Señor..." (52). Aquí "Elisa" muestra poco respeto en el templo con su actitud adúltera. La deformación grotesca se logra al desencadenarse una pasión amorosa entre la esposa de un ministro y una persona insignificante, como se ve por la descripción de sus rasgos que hace Pocaterra; además al desvirtuar esa pasión demuestra también la fragilidad del matrimonio, y la conducta que podría ser común en otras damas de la sociedad. Todos estos elementos utilizados van más allá de la presentación de la realidad, ya que detrás está plasmada la intención del autor para acentuar la situación del país. Pocaterra asume entonces la responsabilidad de enfrentarse a la situación, objetivo que se propone no sólo incursionando en la política, sino también a través de su obra, que en ningún momento estuvo divorciada de su posición política ni de sus ideales, más bien fue un testimonio de su tiempo, dejando en sus obras una visión de la realidad venezolana. Hay que ubicarse en la época en que vivió José Rafael Pocaterra para comprenderlo con más exactitud y precisión; la Guerra Federal, una vez finalizada, había dejado sembrada la idea de libertad e igualdad social, abriéndose a su vez procesos de inestabilidad política y caos; de allí surgen las figuras de Castro y Gómez quienes, a través de largos años de dictaduras, se imponen en el país; pero como es natural traen consigo decadencia moral, injusticia, violencia, terror y muerte. En la novela Vidas oscuras, Pocaterra muestra parte de estos males que aquejaban a Venezuela donde las oportunidades que había eran el trabajo de la tierra o un puesto burocrático. Para configurar este ambiente presenta a los hermanos Gárate: "...Tú y yo somos todo el país: yo el pendejo que trabaja, el que aguanta, el que cree en antiguallas de dignidad, de vergüenza, de honradez, el que mantiene a los zánganos hasta quedar arruinado para merecer luego su desprecio... Pero el castigo de ustedes, los pasados de su fila, de su partido, de su casta; el castigo de los transados viene detrás, ahí mismo, con el negro Estranón, hijo de los esclavos de mi padre; ese es el que viene al poder a que tú le sirvas, a que le laves las patas, a que le des una hija tuya, una Gárate blanca... ¡Yo me voy de aquí, a morirme bien lejos..! ¡Esta es una gusanera incurable..!" (53). Estos hermanos personifican a su vez a dos grupos sociales: hacendados apegados a las viejas virtudes conservadoras y políticos liberales. El autor asume una actitud de condena a esta sociedad con el fracaso de los protagonistas, quienes se acusan recíprocamente de que sus vidas son oscuras: "...¡tú no puedes dejar de ser lo que eres ni tu vida oscura!... "¡Mi vida oscura!, ¡mi vida oscura! ¡tú, tú quien me lo dice! A mí que te he formado... sin egoísmos, sin mezquindades... arruinándome por tus patrañas, por tus vagabunderías que tu llamas política... ¡Mi vida oscura! Entre las vidas de nosotros dos... Entre esas dos vidas... ¿cuál, cuál es la oscura?" (54). Estos hermanos son aniquilados por la hostilidad de las circunstancias, diferentes en cada caso. Sufren las consecuencias de la realidad del momento histórico: "Como un escombro que cae, se echó sobre el brazo de la butaca..." (55). Aquí, el autor simboliza el fracaso y la frustración de los ideales de progreso fundamentados en el trabajo y la honradez. Es evidente que, a través del diálogo entre los dos hermanos, José Rafael Pocaterra subraya la actitud de ese grupo social de burgueses oportunistas, colaboradores y cómplices de un sistema que tenía arruinado al país. Se muestra escéptico ante la posibilidad de una salida para esa crisis a través de las palabras de don Crisóstomo: "Esta es una gusanera incurable...". Notas 1. Pocaterra, José Rafael (1989). Cuentos grotescos. Monte Ávila Editores. Caracas. Pág. 56. 2. Ibídem. Pág. 211. 3. Ibídem. Pág. 169. 4. Ibídem. Pág. 373. 5. Ibídem. Pág. 65. 6. Ibídem. Pág. 69. 7. Ibídem. Pág. 297. 8. Ibídem. Pág. 158. 9. Ibídem. Pág. 158. 10. Ibídem. Pág. 33. 11. Ibídem. Pág. 179. 12. Ibídem. Pág. 207. 13. Ibídem. Pág. 192. 14. Ibídem. Pág. 88. 15. Ibídem. Pág. 234. 16. Ibídem. Pág. 62. 17. Ibídem. Pág. 271. 18. Ibídem. Pág. 306. 19. Ibídem. Pág. 310. 20. Ibídem. Pág. 313. 21. Ibídem. Pág. 314. 22. Ibídem. Pág. 195. 23. Ibídem. Pág. 201. 24. Ibídem. Pág. 198. 25. Ibídem. Pág. 197. 26. Ibídem. Pág. 37. 27. Ibídem. Pág. 40. 28. Ibídem. Pág. 40. 29. Ibídem. Pág. 217. 30. Ibídem. Pág. 217. 31. Ibídem. Pág. 87. 32. Ibídem. Pág. 88. 33. Ibídem. Pág. 48. 34. Ibídem. Pág. 48. 35. Ibídem. Pág. 59. 36. Ibídem. Pág. 61. 37. Ibídem. Pág. 211. 38. Ibídem. Pág. 179. 39. Ibídem. Pág. 308. 40. Pocaterra, José Rafael (1990). Política feminista o el Doctor Bebé. Monte Ávila Editores. Caracas. Pág. 118. 41. Pocaterra, José Rafael (1990). Tierra del sol amada. Monte Ávila Editores. Caracas. Pág. 354. 42. Pocaterra. Cuentos grotescos. Pág. 275. 43. Ibídem. Pág. 11. 44. Pocaterra, José Rafael (1989). Memorias de un venezolano de la decadencia. Monte Ávila Editores. Caracas. Pág.196. 45. Ibídem. Pág. 112. 46. Pocaterra. Cuentos grotescos. Pág. 93. 47. Ibídem. Pág. 288. 48. Ibídem. Pág. 400. 49. Ibídem. Pág. 405. 50. Ibídem. Pág. 226. 51. Ibídem. Pág. 229. 52. Pocaterra, José Rafael (1990). Vidas oscuras. Monte Ávila Editores. Caracas. Pág. 218. 53. Ibídem. Pág. 251. 54. Ibídem. Pág. 250. 55. Ibídem. Pág. 247. Bibliografía - Barrios, Alba Lía (1986). Lectura de un cuento. Academia Nacional de la Historia. Caracas. - Fabbiani, José (1951). Cuentos y cuentistas. Edición de la Librería Cruz del Sur. Caracas. - Liscano, Juan (1984). Panorama de la literatura venezolana actual. Alfadil Ediciones. Caracas. - Pocaterra, José Rafael (1989). Cuentos grotescos. Monte Ávila Editores, 9ª edición. Caracas. - Pocaterra, José Rafael (1989). Memorias de un venezolano de la decadencia. Monte Ávila Editores. Caracas. - Pocaterra, José Rafael (1990). Política feminista o el Doctor Bebé. Monte Ávila Editores. Caracas. - Pocaterra, José Rafael (1990). Vidas oscuras. Monte Ávila Editores. Caracas. - Küper, Fritz. El último Pocaterra en Valencia. Diario El Carabobeño. Lectura Dominical. 26 de abril de 1992. Pág. 4. Valencia, Venezuela. - Küper, Fritz. Valencia en tres voces y un canto. Diario El Carabobeño. Lectura Dominical. 24 de marzo de 1991. Pág. 4. Valencia, Venezuela. ** Elva Marina Mireles marinamireles@yahoo.com Escritora venezolana. Reside en Miami, Florida (EUA). Licenciada en educación mención lengua y literatura, graduada en la Universidad de Carabobo. Ha publicado artículos en la revista electrónica Espéculo (http://www.ucm.es/info/especulo), de la Universidad Complutense de Madrid. === La televisión como parte de un proceso educativo ====================== === Alejandra Ortiz ======================================================= Los medios de comunicación están presentes en nuestra vida diaria, forman parte de nuestra cultura y modifican, en ocasiones, nuestras formas de percepción. Es en este proceso en donde se manifiesta algún tipo de contacto con la realidad o, mejor dicho, se representa una forma de realidad. Sabemos, por experiencia propia, que los medios de comunicación informan, entretienen y, de algún modo, educan. El contacto cotidiano con éstos ha transformado la cultura y la sociedad. No se puede hablar de un proceso corto, sino de una transformación lenta y dinámica; con esto me refiero a que está en constante cambio. Por eso se puede decir que vivimos inmersos en una cultura mediática, en donde "se nos presenta un flujo constante de palabras e imágenes, información e ideas, relacionados con los sucesos que ocurren más allá de nuestro medio social inmediato" (1). Los medios de comunicación son también medios de difusión de la cultura -en el sentido más amplio de la palabra- porque muestran lo que sucede en nuestra sociedad o en diversos países. Tienen diversas características dependiendo de su formación y, por lo tanto, diferentes públicos. La idea que mueve a este trabajo es hacer una reflexión sobre los medios de comunicación, en especial la televisión, y el papel que ha jugado la educación en éste. Es de mi interés saber por qué la educación no es uno de los papeles importantes de la televisión; con esto no quiero decir que descarto de antemano la idea de que no existen programas educativos, sino que no existe una fuerte inversión en este tipo de programas. Me inquieta creer que la televisión se ha ido desarrollando dentro de un modelo comercial y que, en ocasiones, no se centra en aprovechar sus recursos para tener una mayor difusión cultural. Es cierto que esto radica en la función del Estado, pero considero que la televisión podría tener un mayor alcance de educación por las características de inmediatez y continuidad; es decir, si aprovechamos el alcance que tiene actualmente la televisión y fomentamos la programación de otros contenidos, quisiera pensar que podemos llegar a tener un nivel más alto de educación en la sociedad. No rechazo la idea de tener programas de entretenimiento, sino de elevar la calidad de los proyectos. Al referirme a educación quiero decir que es necesario que los programas tengan una función social. Podrían decirme que un talk show o un reality show, como es Big Brother, tiene una posible función social porque refleja la convivencia de doce personas desconocidas, en una realidad diferente a la que vivía cada uno de ellos y los problemas que se pueden llegar a dar entre los seres humanos. Esto es cierto, pero para que el espectador interprete o esté consciente del tipo de programa que está viendo, es necesario educarlo antes. "Quien hace televisión debe saber que toma parte en la educación de los unos y de los otros" (2) y por tanto, tiene la capacidad de enseñanza. Es claro que actualmente la televisión educa; se preguntarán cómo, y educa en el sentido de que la percepción del individuo cambia, la actitud y también la relación entre los demás sujetos y su realidad. El problema radica en cómo está educando, es decir, los contenidos de los programas, quisiera excluir, un poco de esta reflexión, el canal once y el veintidós, ya que tienen programas de mayor carácter social, ético, cultural y por tanto educativo. "Actualmente coexiste (...) el hábito de señalar la escuela como correctora necesaria de todos los vicios e insuficiencias culturales" (3), pero qué papel juegan los medios de comunicación, y en este caso la televisión, en la formación de individuos educados y conscientes. "Cualquiera diría por lo tanto que los encargados de esa primera enseñanza de tan radical importancia son los profesionales" (4), esto es los que han estudiado para hacerlo; pero no es así, cualquiera de nosotros tiene la capacidad y el compromiso social de educar, en muchas ocasiones, a partir de la experiencia. Y entonces, ¿por qué la televisión no tiene en su mayoría programas educativos? Esto corresponde analizarlo también desde la función del Estado, porque es obligación de éste contar con la capacidad de producción e inversión en programas de este tipo y así hacer valer su 12,5% del tiempo oficial de las televisoras que han sido concesionadas a particulares. En gran medida este hueco en la programación considero que se debe a la falta de continuidad de los proyectos que se dan en cada sexenio y a la poca inversión o recursos en materia de educación. Si bien es cierto que han existido propuestas por parte del Estado, también lo es que se han quedado sólo en buenos deseos y no se han retomado en los gobiernos posteriores. Pero, ¿qué pasa con la función social que debería tener la televisión?, ¿por qué los dueños de estos medios no invierten en productos educativos? Esto se debe en su mayoría a los intereses económicos de los empresarios. Aprecio, como juicio a priori, que estos intereses se verían afectados con una programación cultural y educativa, ya que no les comprarían espacios para publicidad porque el programa no tendría mucha audiencia. Entonces, también estoy estableciendo que el público no está acostumbrado a ver este tipo de contenidos y es cierto, la mayoría no lo está, pero cómo estarlo si están en gran contacto con programas comerciales. Uso la categoría de comerciales, no como programas malos sino como programas que tienen un interés lucrativo de por medio. Aquí se abre otra pregunta: ¿quién ha dicho que es malo lucrar o tener ganancias de los proyectos? No lo considero malo, sólo establezco la necesidad de abrir más espacios educativos y de elevar la calidad de los productos televisivos. "En el campo educativo (...) poco se habrá avanzado mientras la enseñanza (...) no sea prioritaria en inversión de recursos, en atención institucional y también como centro del interés público" (5), pero ¿qué entendemos por enseñar?, según Poper "significa influir (...) [en el] ambiente [de cada sujeto] de tal manera que puedan prepararse para sus futuras tareas: la tarea de convertirse en ciudadanos, la tarea de ganar dinero, la tarea de convertirse en padres y madres para una nueva generación (...)" (6). La televisión ayudaría con estas tareas que tiene obligación de cumplir el Estado. Entonces, estoy mencionando una relación entre el Estado y los medios de comunicación, y así es, el Estado debe mantener informados a los miembros de su sociedad y tiene la obligación de darle educación a cada uno de ellos, y la televisión puede ser un instrumento para lograrlo. Por eso Castoriadis le da un papel fundamental a la educación al decir que es el centro de una sociedad democrática, "porque una sociedad democrática, en tanto sociedad reflexiva, debe apelar constantemente a la actividad lúcida y a la opinión ilustrada de todos los ciudadanos" (7), "deben aprender que la educación es necesaria en cualquier sociedad civilizada" (8). Según Savater "lo primero que la educación transmite a cada uno de los seres pensantes es que no somos únicos, que nuestra condición implica el intercambio significativo con otros (...)" (9). La educación nos da el valor de intercambio y de tolerancia, al reconocer nuestras deficiencias y al saber que estamos en contacto con un medio social y que nosotros no somos los únicos que formamos parte de él; tenemos la posibilidad de llegar a una sociedad democrática, más igualitaria y más tolerante. Tal vez estos planteamientos sean un poco idealistas, pero considero que si empezamos a darle importancia al papel que los medios de comunicación están teniendo actualmente, podrían ser instrumentos para ir lográndolos. Hemos visto que la televisión es el contacto que se tiene con la posible realidad, desde los niños hasta los ancianos, es por eso que es un punto central de partida. Los niños se educan con lo que ven y no tienen todavía la capacidad de decidir si es bueno o no, si les deja algo o por qué lo están viendo, es por eso que planteo la necesidad de atacar esos huecos educativos a los que se enfrentan, es decir aprender y educar de una manera entretenida y lúdica, porque si los sujetos ven televisión es porque les entretiene, la propuesta está en hacer programas educativos con carácter lúdico. Es por esto que se dice que "no es necesario apagar el aparato del televisor, sino prender el aparato de la razón", porque al tener un nivel más alto de educación se puede ver un programa con responsabilidad y con el conocimiento previo de por qué se está viendo y qué es lo que nos interesa del programa. "En líneas generales la educación, orientada a la formación del alma y el cultivo respetuoso de los valores morales y patrióticos, siempre ha sido considerada de más alto rango que la instrucción, que da a conocer destrezas técnicas o teorías científicas" (10), porque la educación parte de la experiencia que el sujeto tiene con relación a un acontecimiento. Al principio mencioné que el contacto diario con los medios de comunicación ha transformado la cultura y la sociedad, pero específicamente, ¿de qué manera se ha logrado esta transformación con la televisión? Aquí hay varios puntos importantes, pero uno de ellos es el que más me interesa, antes de mencionarlo quiero decir que la forma de percibir la imagen ha cambiado y se ha redefinido la concepción de mirada. Esto ha ayudado a que los contenidos sean cada vez más específicos y así llegar al punto que me inquietaba, que es la fragmentación. El surgimiento de nuevos medios de comunicación ha hecho que cada uno tenga su público y características específicas, en el caso de la televisión se ha intentado mantener la mayor parte del público que puede estar en contacto con otros medios, esto a través de la segmentación de sus contenidos. Al fragmentar el tema de su programación, fragmenta también al público manteniéndolo sólo en un tipo específico de interés. Desde mi perspectiva es en este punto donde radica uno de los problemas de la carencia de programas educativos dentro de la televisión, porque al dividir los gustos se dividen también las formas de identificación, esto conlleva a que el público sólo busque contenidos con los que se identifica y por tanto no le interesen las demás opciones. Entonces, si de por sí no hay una gran variedad de programas culturales y educativos con los que los sujetos empiecen a formar parte, de antemano rechazan la opción que esté fuera de sus gustos. Es preciso, como ya he dicho, que la televisión ofrezca mayores espacios para la educación, porque sólo así se constituirá como una opción para el espectador. El papel de la educación no ha tenido gran alcance en la televisión por estos factores, así como por la falta de un compromiso real entre el Estado, las televisoras y la sociedad. El nivel de educación, no sólo en los medios, nos dará la posibilidad de escoger y elegir la información, ya sea visual o auditiva, que nosotros queramos, de lo contrario al no abrirse el papel de la educación dentro de los medios y de la televisión, no seremos conscientes de lo que se nos presenta y por tanto nuestra libertad y realidad estarán determinadas desde la mirada de otros. Planteo llenar los vacíos de la educación, al considerar que la televisión puede ser uno de los instrumentos que el Estado puede utilizar para hacer crecer el nivel de educación en México. Este medio puede abrirse a diferentes posibilidades que integren programas educativos y mejores opciones para el espectador. Como ya dije este receptor no sabe exigir mejor contenido, porque no está a su alcance, pero en la medida que se vayan consolidando proyectos educativos, la televisión alcanzará una de sus funciones principales: la social. Es necesaria una mayor inversión en programas educativos y una mayor apertura de productos televisivos, para que se puedan insertar en la sociedad como una propuesta real en los medios de comunicación. También es necesario que el Estado aporte más recursos económicos en materia de educación y que destine un por ciento a la creación de proyectos educativos y culturales que se puedan proyectar en televisoras fuertes, como Televisa, y que el espectador empiece a tener más contacto con este tipo de programación, así cumplirá su función social y a la vez se educará al espectador y podrá elegir libremente qué es lo que ve y por qué lo hace. El papel de la educación no es sólo importante en los medios de comunicación, sino que es un parte aguas a nivel social, político y económico, que deberíamos tomar más en cuenta en proyectos nacionales. Es necesario que este tema esté presente en muchas discusiones y que se trate de resolver de la mejor manera posible. Aquí sólo planteo una de las posibilidades de llegar a la educación que es por medio de la televisión, como uno de los instrumentos posibles dentro de los medios de comunicación. La televisión educa, eso lo hemos visto, no valdría la pena decir si ha sido bien o mal, pero nos hemos dado cuenta de que es real, sólo quisiera creer que se puede utilizar de una manera continua y con una función social y un compromiso real. Es necesario tener una programación con mayor calidad y de contenido cultural y educativo, que se instale dentro de esta sociedad mediática como una posibilidad de elección. Notas 1. Thompson, John B. Ideología y cultura moderna. México: UAM, 1993. p. 241. 2. Poper, Kart R. "Cabos sueltos". Medios de comunicación y sistemas informativos en México. México: Alianza-CNCA, 1994. p. 29. 3. Savater, Fernando. El valor de educar. México: Ariel, 1997. p. 8. 4. Id. 5. Savater, Fernando. Op. Cit., p. 10. 6. Poper, Kart R. Op. Cit. p. 27. 7. Castoriadis, Cornelius. "El deterioro de Occidente" en Revista Vuelta No. 184., mar. 1992. p. 16 - 23. 8. Poper, Kart R. Op. Cit. p. 29. 9. Savater, Fernando. Op. Cit., p. 38. 10. Ibid., p. 46. Bibliografía - Castoriadis, Cornelius. "El deterioro de Occidente" en Revista Vuelta, Nº 184, mar. 1992. pp. 16 - 23. - Poper, Kart R. "Cabos sueltos". Medios de comunicación y sistemas informativos en México. México: Alianza-CNCA, 1994. p. 29. - Savater, Fernando. El valor de educar. México: Ariel, 1997. p. 224. - Thompson, John B. Ideología y cultura moderna. México: UAM, 1993. p. 482. ** Alejandra Ortiz aov_26@yahoo.com Licenciada (México, DF, 1981) en comunicación social por la Universidad Autónoma Metropolitana en México (2003). Actualmente cursa la Licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Diario de Eva Gloria Dolande y Astrid Salazar *** Anunciación. Ángeles y espadas Ulises Varsovia *** Ajedrecistas Octavio Escobar Giraldo *** Poemas Marijosé Pérez-Lezama *** Dos cuentos Laura Guillén Ramo *** Poemas William David Jaramillo Estrada *** Sin equipaje Alfredo Gabriel Salinas *** Poemas Daniel Montoly *** Pío, pío Jorge de Abreu *** Poemas Adriana Serlik *** Cuatro cuentos pemones Elbatrina Rodríguez-Este de Clauteaux *** Poemas Carla Natalia Imbrogno *** Tres cuentos José Donayre *** Poemas Marcia Reverón *** Carta dirigida a Consolación Luna Juan de Dios Garduño Cuenca *** La casa del milagro (extractos) Laura Antillano === Diario de Eva Gloria Dolande y Astrid Salazar ==================== Todos están llenos de mierda nacidos y criados por hipócritas corazones reciclados pero nunca salvados. De la cuna al sepulcro... somos las historias y los discípulos del Jesús de los suburbios. Green Day (Jesus of Suburbia, 2005) Día 1 Cómo me asquea la vida. En un lugar lejano fuera de este mundo, alguien llora por las inmundicias en las que se hunden los hombres. El destino me envuelve en lo inimaginable. Sólo él dice amarme. No hay amor sin sacrificios, le respondo. Sangre y cuerpo. Sudor y llanto. Adicción y muerte. No hay buenos cielos. No hay buenos infiernos. ¿Verdad o mentira? Las apariencias tejen grandes redes de hipócritas mierdas. Bendito el día en que se esbozaron las santas escrituras. Maldito el día en que todos, en tentación, manchamos las letras sagradas. Por ello, el destino se reinventa. Día 2 La putrefacción de las almas se une, sagradas escrituras se rescriben en la piel. Letras rojas, carcomidas por el manto inhóspito del que no quiere danzar. Día 3 En tu altar soy la figura sagrada. La Santa bebida; llama que incendia tu piel y envenena tu sangre. Voy amarrándote a mis pasteles de mierdas. Pues soy el pecado que devora tu carne. Tu smirnoff más fiel. Día 4 Encenderé una vela dorada. Hace falta protegerte. En tus ojos sólo hay falsas verdades. Fantasmas y ánimas sonrientes. En este espacio frío, sin luces; es necesario encender más de una vela. Tu cuerpo es tan débil que nadie en este altar querrá subastar tu sangre. Sin embargo, mi plegaria alumbrará tus senderos. Quizás ocurra un milagro. Día 5 Congélate dentro de mí. Pero jamás toques mis venas. Date cuenta. Yo no te pertenezco. Soy tan sólo dueña de tus paseos tristes por estos infiernos de buenos cielos. Tu cuerpo enmohecido me aferra a la única idea de dejarte libre. Amordazado. Sin vida. Sin muerte. Día 6 Te siento en los oscuros depósitos de mi ciudad. Aquí, en las frías cloacas, me buscas. Abro mis puertas. Penetras mi templo. Dentro de mí tu cuerpo se persigna. Arriba. Abajo. Izquierda. Derecha. Cruz que me condena pero que jamás me ata. Día 7 Después de haber hecho tanto daño, sacrificando tantas almas. Luego de ser éxtasis y cocaína. Mentira y traición. ¿Pides salvación? Perdónate a ti mismo Adán. Pues te aseguro que reencarnarás una y otra vez en tu misma materia, cada día más putrefacta. Carcomida por tu gran temor. Ese virus de inmunodeficiente. Karma eterno de tu podrida existencia. Día 8 Te confiesas. Frente a los santos pides plegarias para no deambular por esta ciudad oscura. Creas verdades inexistentes. Te mientes. No lo sabes. Te revelo: no hay unidad, nunca lo habrá entre nosotros. Sólo un rumbo hipócrita de asquerosas mierdas te espera al final de este túnel, rasgado por lo ángeles malditos. El mundo gira hacia la muerte, aborrecida por el mismo mundo lleno de desdichas. El destino te marca. La profecía se reinventa. Día 9 Después de tu sacrificio vives en mi cuarto. Mi espacio. Vienes, desgarras las sábanas. Desordenas mis versos y pintas las paredes con tu sangre putrefacta. Pareces andar a oscuras. No entiendes. Jamás seré tuya. Ni en mi muerte. Día 10 Tus espermas van encadenando mis poros. En ti leo los evangelios. Escrituras amargas. Somos el presente. Placer y dolor. Locura y razón. Sentencia final. Amor prohibido de cavernas malditas. Día 11 En esta ciudad consumida, un olor putrefacto contamina mis pulmones. Un susurro penetra en mi llanto. Juro ante todos, frente a este altar que tú, Adán, correrás con la suerte de un perro en medio de esta oscura habitación. Entre velas y sahumerios, una lava ardiente recorre tus ojos. Día 12 Se escucha una risa celestial. Proviene desde lo más profundo del averno. Un calor recorre la atmósfera mientras todos pagan con sus vidas. Miseria exánime en tu piel. Miseria inerte de tu ser. Adán, se aproxima tu hora. Prometiste subastar tu sangre. Día 13 Hierve. Las figuras abstractas bailan de nuevo a mi alrededor. Una música de fondo me reivindica. Cruje la puerta. Está oscuro. ¿Quiere más? Me preguntan. Por mis venas corre un mar de pútrida mierda. No hay perdón, no hay salida. Sólo sacrificios eternos. Día 14 Nauseabundos nadamos en cielos prohibidos. Rojas esferas nutren mi piel. Agujas desgarran las venas de un cuerpo enmohecido. Un altar que ríe frente a sagradas escrituras. El destino aún se rescribe. No encuentras salida. Mi cuerpo te entrega tu último zumo. Adán, esta noche las estrellas chocan provocando un abismo entre nosotros. No soy tuya. Nunca lo fui. Devastado rezas por la purificación ante Dios. ¿Crees en él? ¿En la eternidad? ¿En aquella salvación? Te hundes en mentiras asechadas por los ángeles malditos. Reza. No hay salida, te recuerdo. Es el momento. Día 15 Los hálitos aclaman tu sangre. En este día las velas emprenden el final de su llama. El cielo ya evoca su mejor color. Las paredes derriten el veneno que extinguirá tu existencia. Sí, llegó el instante. Tus venas comienzan a explotarse. La ciudad grita. Los ángeles reencarnan en las ratas de estos suburbios. Ahogado por tu propia inmundicia. Mi profecía comienza. Día 16 Te veo rezar. ¿A quién? Pides una salvación. Son sólo porquerías divinas. Atormentadas en alcohol. Empiezas a caer. Se está nutriendo el mar putrefacto donde penarás por la eternidad, esa a la que insistes aferrarte. Despierta, Adán. La purificación que esperas es sólo un desaliento para tu alma. Penarás por siempre. Recorrerás el mundo que ha sido creado por mí. Ya entenderás. Tus sueños son pecados repletos de inmundicias, injurias, traiciones... sufre, Adán. Es hora. Tu sangre ya fue subastada. Los sacrificios son sectas eternas condenadas en los cielos infernales. Bienvenido al nuevo mundo. ¿Reconoces a tu Dios? ¿Al que tanto le pediste salvación? Llora. Perdónate, sí, a ti mismo. Día 17 Incluso después de tu muerte sigues existiendo. Eres una sombra. Un alma que deambula al paso de lentas letanías. De rosarios y pesadillas eternas. Día 18 Bajo la lluvia veo tu rostro. La luz busca escaparse. La luna viste de fuego y de luto se cubre ya la tierra. Los espíritus me han hablado. Ellos te condenan a mis antojos cuando yo quiera. Tú serás mi oxígeno. Día 19 Hoy, en este depósito donde las gotas reescriben nuestra historia, mi alma se levita. Me elevo. Escapo. Vuelo al lado de la luz. Dentro de este caos de morbosos y malditos encuentros, sólo yo seré el alfa y el omega. Más allá de ese altar que fue nuestro refugio construyo mi propio mundo. Alejada de tus delirios y tormentos. Fantasmas y ánimas. Monstruos y pesadillas. Aquí desde este cielo púrpura aprendo a conocerme. A no entregarme, a jamás comprometerme. A ser siempre una guerrera de sangre. Sola, aquí. Con tu materia muerta y tu espíritu desgatado. Soy el verdadero espacio. El campo virgen. El silencio profundo. La diosa que todos llamarán Dios. Día 20 Y me convierto en eterna sepultura. En la sagrada adoración. Pero mi origen es el Pecado, ¿recuerdas? Mortaja que invade, hoy y siempre al mundo. ** Gloria Dolande gebrock83@hotmail.com Escritora venezolana (Maracay, 1981). Estudiante del último semestre de educación en la especialidad de lengua y literatura. Textos suyos han sido publicados en el diario El Periodiquito. Ha participado en diversos talleres de creación literaria con escritores reconocidos. ** Astrid Salazar aixa_astrid27@hotmail.com Escritora venezolana (Maracay, 1984). Estudiante de educación en la especialidad de lengua y literatura. Ha publicado el libro Azules de mi infancia (La Liebre Libre). Textos suyos han sido publicados en el diario El Periodiquito. Ha participado en diversos talleres de creación literaria con escritores reconocidos. === Anunciación. Ángeles y espadas Ulises Varsovia =================== (Nota del editor: acaba de aparecer en Sevilla, España, el 27º poemario del escritor chileno Ulises Varsovia. Por una gentileza del autor, hoy los lectores de la Tierra de Letras pueden apreciar una selección de textos de este libro). *** 2. Anunciación Un ángel de niebla y ceniza viniera a mí en el atardecer con su muda voz sacudida, y abriera desmesuradamente sus ojos sin dimensión, sus ojos vacíos navegando. Viniera en el atardecer hasta mi distante ventana, y sacudiera su voz de áfonas sonoridades, de áfona intemperie tonal, al tardío atardecer, envuelto en insondable niebla. Y me mirara con sus ojos inalcanzablemente lejanos, errantes por la interioridad de mis criaturas inconsolables. Un ángel de niebla y ceniza, un ángel de despiadada mudez frente a mi remota ventana, con sus labios inútiles llamando, irreconociblemente mío. *** 3. Aullido Alguien parecido a mí el que desde los bosques un aullido de animal extinto, un grito agudo prolongándose, conmoviendo la noche. Hijo mío, hermano, sombra de mi vida desnuda en medio de despiadadas bestias, ni tú ni yo, ni nosotros, ni ninguno ni nadie yo, el que con tantos rostros y con tantos nombres, y ni una sola identidad en la sed del acoso. Tal vez a mí parecido, tal vez yo mismo, tal vez ninguno de nosotros, o todos de una sola vez. Un aullido de bestia herida, un grito de aguda intensidad en la espesura del bosque, en la espesa ceguedad. *** 6. Hora Pródiga de emanaciones la hora que en mi reloj detenida y derramada, pródiga de criaturas bullendo en torno de mí con su sutil zumbido. Algo que indefinible, que infiniblemente lo que su voz descalza, lo que su voz en la hora de misteriosa entidad succionando el tiempo. Desde dentro de las cosas, a débiles vagidos, permaneciéndose y yéndose, o precipitadamente a través de la habitación, hora, tu espesa melena inaprensible y fugaz, tu entidad de fantasma rodeada de objetos y plena de desnudez. Pródiga de emanaciones lo que indefiniblemente dormido en mi reloj, llorando con su voz descalza. *** 9. Casas al atardecer Casas al atardecer en ningún domicilio domiciliadas, absortas en la transición de la claridad menguante a la creciente obscuridad. Pesadas de maderas húmedas amamantadas, de espacios atiborrados de una espesa magnitud, húmedas en el paisaje sus tectónicas raíces, y tan inconsistente su ceñuda gravedad poblada de ventanas, tan de viaje por el aire con su irreal tripulación de vidas vesperales. A ningún destinatario las cartas ultramontanas caídas a tu cuarto obscuro, y ningún mensaje el humo de naves navegando en la mar crepuscularia. Sencillamante casas al atardecer dispuestas en la realidad migrante, en las hilachas de luz, en la vaguedad del día irreal tambaleante. *** 10. Adormideras En la paz de las adormideras desplegar, de súbito, las alas, y dejar de ser y seguir siendo en la transposición cardinal de tiempo y conciencia terrestres. Así como si ni origen ni rumbo, como si ni destino ni nenúfar en la nebulosa amnesia urdida en torno a la luz y lo viviente. Adentro de mí, y de mí ausente, errante de mí en la obnubilencia de renuncia y negación, de cancela y cerrojo en la hermenéutica del ser de sí mismo despojado. Toda una larga historia del efímero gusano encerrado en su capullo, hilando, tejiendo su indumentaria de sueños despiadadamente rotos, despiadadamente terrestres. En el follaje de las adormideras el indefinible espécimen astral jocundo de lúcida ceguera, ebrio de un narcótico intemporal en la órbita de lo inenarrable. La realidad tu capullo infranqueable, tu celda monacal sellada. Pero un solo golpe de adormideras, una inhalación de aromas órficos, y tu estúpida conciencia trascendida, tu regreso a la amnesia originaria. *** 11. Mariposa Ocurra una flor inédita, ocurra un insólito perfume desde el útero de las cosas, una mariposa arrebolada en un color de inextinta llama, en un espectro de lítico fuego. Despréndase inesperadamente, de súbito y en alto sigilo con sus invencibles atributos, con sus facultades omnímodas desde la vagina impalpable, desde el manantial del misterio. Llegue hasta nosotros su irradiación, llegue hasta nosotros su fuerza oculta, y disuélvanse en polvo y silencio las maquinaciones diabólicas de aquello en nosotros subyacente, de lo que en nuestra humana doblez. Ocurra en su envolvente inanidad, ocurra en su arrolladora impotencia, llena de impalpable fuego digital, llena de incombustibles llamas secas. Una flor inédita erigida, un perfume insólito rociado, una mariposa color arrebol, color incendio, color inextinto, color humano en su humana doblez *** 13. Ruina y ceniza Ruina y ceniza los años caídos al precipicio de la memoria con todo lo que entonces hemos sido, con nuestras miserias y derrotas. Ya no recuerde el que dejando de ser prosiguió su marcha, transferido al mismo que tanto y que tanto volver, y no regresar nunca al niño herido. En un único sorbo la hidromiel del varón enhiesto en su cabalgadura, y el infausto trago de amarga hiel camino de no reencontrarnos nunca. En el fondo sin fondo de la memoria todos nosotros que, precipitados, esperándonos sin rostro en la hora de no volver jamás ni ser hallados. *** 21. Pítica Un solo poema de amor, un único canto a lo eterno, un tapiz, un mosaico de reluciente pedrería, una melodía estelar de matemáticas notas, un himno pítico al corazón. A mí las musas, a mí Euterpe, a mí la danza de vocablos olímpicamente entretejidos, a mí la apolínea lira de astrales tañidos. Un solo poema de amor, un ramillete de trinos, un canto para lo eterno, y después dormir para siempre, después vivir para siempre, después cantar por la eternidad. ** Ulises Varsovia rommel.krieger@unisg.ch Escritor chileno (Valparaíso, 1949). Es docente de español en la Universidad de St. Gallen (Suiza). Ha publicado más de veinte títulos de poesía desde 1974, en forma artesanal, y sus poemas han aparecido en más de sesenta revistas literarias de Latinoamérica y Europa, en español y en otros idiomas. Textos suyos pueden leerse en su página personal, http://varsovia.tripod.cl. === Ajedrecistas Octavio Escobar Giraldo ============================= (Nota del editor: el reconocido crítico peruano Julio Ortega coordina la colección "Aula Atlántica", un esfuerzo del Fondo de Cultura Económica cuyo fin es fomentar la lectura y el acercamiento a las letras hispanoamericanas a través de la obra de autores indispensables de nuestros países. Letralia reseñó en http://www.letralia.com/127/0727coleccion.htm el nacimiento de esta colección, que tuvo como protagonista Todos los fuegos el fuego, de Julio Cortázar, y que en su segundo número, Narradores del siglo XXI. Cuatro cuentistas colombianos, presenta cuentos de Lina María Pérez, Ricardo Silva, Pablo Montoya y Octavio Escobar Giraldo, seleccionados por el profesor de la Universidad Javeriana Jaime Alejandro Rodríguez, quien también prologa. De Escobar Giraldo publicamos hoy el cuento que ha sido incluido en esa antología). Para Alonso Aristizábal Tras devolverme el pasaje, la encargada del mostrador aceptó, muy a su pesar, que soportaríamos al menos dos horas de espera porque el aeropuerto de Bogotá estaba cerrado. Le di las gracias -acostumbro agradecer hasta las malas noticias-, y me dirigí a la cafetería. Buscaba lugar cerca a los ventanales del fondo cuando mis ojos tropezaron con unas piernas femeninas verdaderamente imprescindibles. Miré al sueño completo y a su acompañante, un hombre de rostro redondo y cabello gris, que hacía gestos de invitación hacia su mesa. Después de un momento de vacilación, entendí que el movimiento de la mano me estaba dirigido. -Disculpe, caballero -me dijo-, no pude evitar ver el libro. Se refería a mi último trofeo: El exótico mundo del ajedrez, un libro de gran formato, en exceso lujoso para un deporte o un arte que muchos consideran del pasado. -Es un prodigio -siguió-; en inglés salió hace casi tres años pero su gran virtud no es la actualidad, es la complacencia, ¿no le parece? Seguí callado y levantó sus kilos de más enfundados en un traje perfecto: -Perdone mi atrevimiento y mi descortesía, los viejos somos muy impertinentes. Mi nombre es Juan Alfonso Arango... Tatiana es mi prometida. -Mucho gusto -dije. Contestó, pero no recuerdo las palabras. Su delicado tono de voz puede abrir las bóvedas del Banco de la República. -Siéntese, por favor, y tome un coctel con nosotros. Supongo que va para Bogotá -inquirió mientras hacia una seña al mesero. -Sí. -Y ya sabe que el aeropuerto está cerrado por razones metereológicas. Asentí bajando la cabeza hacia el paisaje que se extendía por debajo de la mesa. -Qué tal si pasamos el rato juntos. Lo invito a que juguemos una partida; me imagino que es usted un buen aficionado. Lo soy. Un tío me enseñó algunos trucos y me previno de otros; también me explicó las aperturas. Aplicaba a la vida la frase de un gran maestro que debió ser campeón mundial pero nunca lo fue, la repetía a menudo: "El exagerado subjetivismo perjudica el desarrollo lógico de una partida de ajedrez". -No soy muy bueno -respondí. -La verdad, yo tampoco. Soy más entusiasmo que cualquier otra cosa -dijo mientras se agachaba para levantar del piso un maletín de cuero negro-. Con la jubilación no me quedó mucho que hacer y alguien me insinuó el ajedrez; comencé a practicarlo, leí sobre Philidor, Capablanca, Fisher, ya sabe usted, me apasioné. Ahora capturo a toda persona que más o menos sepa mover las fichas, pero soy apenas un neófito. El maletín contenía un tablero de poco más de veinte centímetros de lado, fabricado con piedras comunes y silvestres, tal vez del lecho de un río, pero de un blanco y un negro casi perfectos. Quien había realizado el trabajo superó la artesanía para acercarse a lo sublime. -Bonito, ¿no? Me lo regaló una pretendiente, no Tatiana, por supuesto -aclaró rozando los muslos enfundados en unas medias veladas muy oscuras. Ella ni sonrió-. Lo que me encanta es que las piezas son las clásicas Staunton, no me gustan los aspavientos. Hasta la forma en que levantó el peón para enfatizar su afirmación, lo desmentía; también su acompañante, el ajedrez -una verdadera obra de arte-, y la pequeña computadora, poco mayor que una agenda electrónica, que puso sobre la mesa. -Acostumbro grabar las partidas, quiero mejorar. Las estudio en casa, las comparo con los libros -anotó como si se excusara-. ¿Le importa? Me permitió iniciar y tras uno o dos minutos de silencio explicó su teoría: la forma en que una persona juega ajedrez dice mucho de su personalidad. -Usted es un hombre cauto, que no da ninguna ventaja, pérfido. Ese último movimiento suyo, por ejemplo, nos sitúa en terrenos bastante procelosos. Su absurda interpretación de mis movimientos se convirtió en el fondo sonoro de la partida. Pese a que al principio lo único que me interesaba era disfrutar de la compañía de aquella mujer, el ajedrez produce un efecto extraño: se empieza a jugar por deporte y el orgullo termina involucrado entre las sesenta y cuatro casillas. Tatiana registraba nuestros movimientos en el pequeño aparato. En la jugada veinte la situación era en extremo difícil. Arango sudaba, subía y bajaba uno de sus talones con nerviosismo. Cuando intenté abrir una diagonal para mi único alfil -una buena posibilidad, peligrosa para su rey-, se levantó mencionando su vejiga de una manera muy complicada. Casi arrebató el computador a Tatiana. -Es un buen jugador -intenté una conversación. -Se está enloqueciendo con este juego -respondió con una mueca. -No parece muy a gusto con él. Sus labios temblaron. No sé si era natural el tono rojizo de sus cabellos pero estoy convencido de que son grises sus ojos. Un vestido verde ceñía sus curvas, más peligrosas que el más agudo giro en una carretera montañosa. Sólo podía existir un motivo para que estuviera con Arango: dinero. -Usted no es jubilada, ¿o sí? -pregunté acariciando una pieza que salió del juego: la talla era exquisita. Antes de que pudiera contestar, volvió Arango. Casi sin acabar de sentarse hizo un movimiento de caballo que resultó definitivo. Cuando las uñas de Tatiana rozaron el teclado, entendí que fue al baño a pedirle consejo al engendro electrónico. Los cielos se abrieron y ante la puerta de embarque el gordo Arango -había resuelto llamarlo así- se despidió de Tatiana con un beso. Otra vez retuve su mano: nunca contemplé tal enfebrecida gelidez en una mirada. De seguro corrió en su BMW -no podía tener un automóvil distinto- en busca de su amante. La cháchara del gordo Arango y su presuntuoso vocabulario casi arruinaron el vuelo. Me psicoanalizaba: yo era prudente, analítico, pero después que conocía a mi contrincante podía arriesgarlo todo si existía la posibilidad de un buen ataque. Sonreí y le dije que sí, que tal vez tenía razón. Mientras devorábamos el refrigerio -queso, jamón, ochuvas y croissant-, le pedí la revancha. Aceptó. Escogimos un bar en el mismo Puente Aéreo, pedimos cerveza y extendimos el tablero. Esta vez comprometí toda mi atención. En la jugada quince percibió que las cosas no iban bien y mientras yo meditaba mi próximo movimiento tecleó con rapidez hasta que actualizó la partida. Entonces se excusó señalando el baño. Cargó con la computadora y de seguro la consultó. No importa. Su maletín es fino y muy amplio; quedó espacio hasta para el libro que robé en la Nacional de Cali. Calculo venderlo en más de cincuenta mil pesos. El ajedrez es otra cosa: más de un millón, si tengo paciencia. Tal vez lo conserve. El gordo Arango tiene razón: soy prudente, pero cuando conozco al contrincante lo arriesgo todo si existe la posibilidad de un buen ataque. Post Scriptum Santafé de Bogotá (Redacción) - Después de semanas de vigilancia, un ladrón especializado en el robo de maletas y objetos de valor en los aeropuertos del país, fue detenido cuando abandonaba el Puente Aéreo. Educado y bien vestido, de unos cuarenta y cinco años de edad, el hombre conocido como "El Pasajero" por las autoridades aeroportuarias, cayó gracias a una maniobra de inteligencia tan compleja como una partida de ajedrez. ** Octavio Escobar Giraldo octesco@yahoo.es Escritor colombiano (Manizales, 1962). Profesor en la Universidad de Caldas, ha publicado las novelas El último diario de Tony Flowers (1995), Saide (1995), que recibió el Premio Nacional de Novela Negra, y El álbum de Mónica Pont, ganadora igualmente de la VIII Bienal Nacional de Novela "José Eustasio Rivera", así como los libros de cuentos El color del agua (1993), Las láminas más difíciles del álbum (1995), La posada del almirante Benbow (1997) y De música ligera (1998). Algunos cuentos suyos han sido incluidos en antologías traducidas al italiano, al búlgaro y al alemán. === Poemas Marijosé Pérez-Lezama ===================================== *** "Grenade" (un fragmento del corazón) "Lo sigo llenando de palabras y él me llena de incertidumbre" Helena Arellano Mi nostalgia acabará (mora del tiempo) en otra piedra o en otro rey bruñido de barcos y delfines aventurado en mi boca manoseando pezones de mariposa conmovió mi casa y torturado por la caricia partió a la memoria a la voladura de nosotros *** Magnificat (bienaventurada) ...la casa le da la vuelta al mundo la casa geométrica, la casa lenta, la casa lujuria, la casa maga. Amor tóxico, de Leonardo Padrón A suspiro del cielo renace un mundo contigo mi cuerpo para que vivas tus máscaras acostadas con nadie ese calendario rojo de cangrejos moribundos este magnificat tuyo conmigo *** Sacré Coeur ("gineceo") "...una flor se me encendía y paraba su dura corola contra tu carne dulce" Gioconda Belli Retirada a unos labios soeces (lengua ardorosa de óleo) ...........reptil emplumado entre corazones sangrantes q u e beso y beso con la desnuda de mi boca voy y vengo a media luna escondida salgo y entro retinta de su cuerpo *** Quisquilla (mi camelo) "...negar palabras implica abrir distancias" Mario Benedetti Tu cama de ojos ermitaños y dulces es para mí nido de cormoranes ..........agua paciente de perlas tus rincones tienen un cuerpo (y alma cazadora nocturna) que no he vivido ni mordido feliz cuarenta y cinco años de mis manos y mis pies ..........anclados a las rocas retornan a tu historia inconfesa para quererte cada vida retirada a la sal marina *** Ardentía (enlunamiento) "...hacia la cama, muertos de hambre de amor" Rastro Juan Gustavo Cobo Borda Amo tus ojos víboras continentales del río y de la mar la ardentía de tu boca india los cabos negros misioneros de tu espalda que me abisman brutales en un albor de espuma .....en un rito de humo adentro *** Regodeo (sin vivir) "Daría este viento del mar gigante por tu brusca respiración" Tango del viudo, Pablo Neruda Me enterraré en el sur (recóndita en la tierra) sin sombras viudas que consuman mis cenizas insuperables a los fantasmas (de selva niebla y regodeo) y al desamor inmortal de mi lecho *** Augur (prendido en mi seno) "...mi instinto adivina tu regazo milagro" FS Las mareas te esconden ...........el sol de los desiertos Venus cava florida las caracolas polvoreadas de amor y descalzas consagradas a una primavera ................de galletas nevadas y peces acaramelados para ti moro de ser embeleso para mí *** Madreperla (mi huella en tu eternidad) Del hombre habitado que eres sólo tengo f r a g m e n t o s de madreperla te hallé viento nómada en el cielo húmedo de aguamiel en el fin desconocido del mar ....................soñando en el ojo de los pelícanos ¿por siempre me vas a querer cautiva de tu cuerpo nada más? *** Calina (misterio el amor) "...vasalla mi sombra, en tus aromas..." FS Pescado grande del mar golfo de maíz voz de calina una vez niño medio hombre medio ave en primavera alimenta de serpientes saladas a los duendes del agua que sueñan húmedos y lloran lágrimas inoportunas *** Malicia ("voyeur") ¿Por qué no tu boca aquí, por qué no sobre mi piel tu aliento, por qué no adentro yo de tus abismos? Darío Jaramillo A. Mi cuerpo promiscuo espía tu piel azul de ángel cuando tus dedos morenos .........riegan mis labios y te entremetes amoroso b a j o las osas titilantes ..........exacerbándome de nardos *** Lastimadura (te llamaré Jueves) Entraño tu corazón furtivo erizado en mi cintura g o t e a n d o memorias sangrientas y me enveneno de turquesas sin retorno noche a noche boca abajo en la lumbre y el frío ..........................de tus escorpiones flemáticos en la guerra más íntima ..............................de mi refugio en el viento boca arriba por un día (agua y arena el resto) *** Eglantinas (mi ser amado) "...donde me toque yacer mi tiempo será para ti..." FS Me tientas allá y acá con almendras y ~~~~agua encendida de sombra libertina /////// quemando la más bruja de mis ganas con eglantinas verdes indiferentes a mi aire a morir *** Bienamada (el amor lo hace) Bienamada del río más hombre hoy sobrevivo pez de leche y miel en la penumbra de tu voz a la vuelta larga de tu pecho sólo deseo allegarme a tu ser súbito lamido de mar .............misterioso de manzanas dulces y acariciarme hasta morir en el tajo de tu tiempo... *** Dulzor Mis querencias... un bastidor que me oculta de tu luna loba y marina (irreconciliable con mis lágrimas grana) ... una pompa de jabón donde te diviertes conmigo y las estatuas ... un carboncillo que me confina en tus dedos ... uno de mis aretes roto de tiempo ... uno de tus cantos ardiente de arena ... un minotauro diminuto perdido en un dulzor de suspiro ... un guijarro que somos los dos ya muertos ** Marijosé Pérez-Lezama mcperez@la-cadena.com Escritora venezolana (Ciudad Bolívar, 1959). Es licenciada en letras por la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) y editora de textos y publicaciones educativas y recreativas en las áreas de educación, publicidad y arte. Ha realizado estudios de especialización en artes y museología en el Museo de Bellas Artes de Caracas (MBA) y en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber (Maccsi); de literatura en la Ucab, el Ateneo de Caracas y el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio; de historia política de Venezuela en la Universidad Santa María (USM) y en el Instituto Pedagógico de Caracas (IPC), y de filosofía en la Universidad Simón Bolívar (USB). Participó en el diseño del programa de la Cátedra de Lenguaje y Comunicación para las áreas del curso propedéutico, ingeniería, arquitectura y educación en la Universidad José María Vargas (UJMV), en el Colegio Universitario Monseñor Talavera y en el Instituto Universitario de Nuevas Profesiones. Es autora del libro Juegalecturas (La Cadena Tricolor, 2003). === Dos cuentos Laura Guillén Ramo =================================== *** Mandrágora Mario se siente solo, completamente solo en su bar con mesas de madera roída y un gran espejo sobre el viejo mostrador cubierto de grasa. Agarra el periódico y lo abre con rabia por la misma página de cada tarde. Saca del armario su tablero de ajedrez amarillento y se dispone, con un cigarrillo en la boca, a jugar contra las instrucciones de la sección de pasatiempos. Él va con blancas. Al cabo de unos minutos entra un viejo con un jersey arguellado que se abraza a su barriga. Tiene una cicatriz en la mejilla y una mano amorfa con los dedos doblados sobre sí mismos como sarmientos retorcidos. Se sienta frente a Mario y le interrumpe de pronto. "A mí el ajedrez me arruinó la vida". Mario levanta la mirada como sin verle. No quiere dar la impresión de que busca conversación. "Si tienes un tiempito te contaré mi historia, hijo. Te contaré todos los detalles sin revelar el misterio", dice el viejo con la voz ronca de los excesos. Mario gira la cabeza y ve que un nuevo cliente ha entrado y se ha sentado al otro extremo de la barra. Va hacia él y le pregunta qué quiere y que si le gusta jugar al ajedrez. El hombre dice que quiere un café, mira hacia la calle como buscando su propia sombra, que jamás aparecerá, y no dice ni una palabra más. Mario se siente incómodo y se calla inmediatamente. Le sirve su café y vuelve a su partida. "Te estaba contando, joven, que el ajedrez arruinó mi vida. Hace más de treinta años yo frecuentaba un tugurio clandestino en el que se apostaba, se fumaba y se bebía sin descanso. Y el dinero corría por encima y por debajo del tapete con el descaro de un sinvergüenza. Las apuestas eran enormes y cada semana algunos, los más temerarios, se arruinaban quedando en una miseria que se les clavaba en el orgullo como la más cruel de las navajas". Mario ni siquiera levanta la cabeza y sigue con el ceño fruncido por la concentración de la partida. Si escucha al viejo, desde luego, no lo parece. "Una noche ella apareció. Era una jugadora profesional vestida de negro de los pies a la cabeza y con un guante en su mano izquierda del que se decía que jamás se desprendía. Su pasado era un enigma. Quizá le hubieran cortado la mano por hacer trampas o quizá era sólo un amuleto extravagante para atraer a la buena suerte. Sea como fuere, desde que entró no pude apartar la mirada de sus ojos de niña hechizada por el mundo. Esa noche, perdí la partida de ajedrez ante un idiota cualquiera. Ya casi no tenía dinero, pero seguía apostando. Quién sabe, quizá sólo fuera para deslumbrarla". Mario levanta la cabeza y ve que el hombre y su sombra han desaparecido. Se han esfumado sin dejar rastro y sin pagar. Fastidiado, va a recoger la taza. El viejo sigue con su historia. Habla solo, conversando con el local. "Al final de la noche ebrio de misterio abordé a la mujer. Resultó pertenecer a 'Los Increíbles', una compañía de espectáculos que iba de pueblo en pueblo con un show de variedades. Se iba a quedar una semana y al preguntarle por su pasado se miró al espejo y sonrió. Ni una sola vez la vi sonreír para sí misma. Y su silencio me susurró que sus secretos siempre serían más importantes que sus historias. La noche siguiente volvió a aparecer de negro. Hablaba con un hilo de voz grave e imperceptible de modo que cualquier cosa que decía corría el riesgo de parecer fruto de la imaginación. Pronto noté que era como si hubiera empezado las frases en otro sitio, quizá en la habitación de la pensión en la que se hospedaba, y las acabara aquí. Siempre me parecía que me había perdido la mitad de la conversación. No la entendía y eso fascinaba a mi mente de ingeniero. Y no quería que se explicase mejor. Ella jugaba con astucia, pero ausente, como si la partida no fuese con ella, como si el ajedrez no le rozase ni el guante. Y siempre ganaba. Yo, en cambio, desde que apareció no pude concentrarme y la lógica de mi cerebro se deshilachó en un ovillo de confusión. Una noche, así de pronto, me dijo muy seria: 'Va a crecer una mandrágora'. Y yo no sabía qué era una mandrágora, pero no me importaba. Sólo sabía que iba a crecer y eso era suficiente. No pregunté el significado porque deseaba que siguiera significando las cosas inconexas de aquellas noches. Quizá la única opción cuerda en la vida es tomársela como al azar: sin entender nada y arriesgando". Mario suspira como si hubiera oído esa historia mil veces. Pero el viejo no se desanima y continúa. "Otro día me dijo que 'siempre ganan las profundidades'. Y esa frase me atravesó el pecho. Y la amé profundamente. Mi corazón se paró como si un latido demasiado grande lo hubiese sobresaltado de pronto. Le pedí que dejase a 'Los Increíbles' y se casara conmigo. 'Pero si no sabes nada de mi pasado', me dijo. Pero le respondí que no importaba. No sabía por qué pero de veras no me importaba. Me respondió que nos lo jugaríamos a una partida de ajedrez. Yo con blancas y ella con negras y los ojos con signos de interrogación. Me concentré y mis jugadas fueron lentas y torpes. Ella ganó con facilidad, se levantó y con una lágrima corriéndole el rímel negro se marchó. Me pareció que me dijo adiós, pero no estoy seguro. Bebí hasta desmayarme sobre el tablero y los cuadrados me atravesaron el alma. Al día siguiente con los ojos inyectados por el alcohol y la tristeza intenté buscarla, pero se había esfumado. Nunca volví a verla. Y, desde entonces, jamás he ganado una partida. Pero no he podido dejar de jugar porque es la única forma de recordarla. Me arruiné. Quizá si hubiese conseguido ganar alguna vez hubiera vuelto a verla. Quizá esa partida nuestra fue una de sus frases a medias que debían acabar en otro lugar. Quizá, quizá... Pero desde entonces, no he vuelto a amar a nadie". Y se tapó la cara con su mano tullida, buscando un recuerdo en su cabeza desordenada de anciano. Después añadió en un susurro, "porque la gente, como el amor, llega en su momento oportuno, ni antes ni después y si te pilla desprevenido, has perdido por siempre jamás. No se puede apostar dos veces en la misma partida...". Había pasado una hora y afuera ya estaba oscuro. Mario acaba de terminar su partida y se dispone a cerrar. "Y a ti, ¿quién te enseñó a jugar?", le pregunta el viejo a Mario mientras se dirige hacia la puerta. "Mi padre", le contesta Mario con la voz cortada por la amargura. El anciano sale del local arrastrando lentamente los pies. Mario pasa un paño sobre el mármol de la barra, aclara un par de vasos de cerveza y deja el resto de la limpieza para la mañana siguiente. Ve que el viejo ha olvidado su abrigo de piel vuelta sobre la banqueta. Va hacia el teléfono, espera que tenga línea y marca despacio, con infinita paciencia. "¿Sí?", oye al otro lado de la línea. "Se ha dejado el abrigo aquí. Ya pasará mañana a buscarlo", dice Mario. "Este hombre cada día está más chocho. Gracias, Mario", contesta la mujer. "En fin, buenas noches, mamá. Nos vemos el fin de semana". Cuelga el auricular y apaga las luces pensando en una mandrágora que quizá esté creciendo para él en algún lugar desconocido. *** Una vez más La Torre Sur nos invita. Nos controla. Los reclamos publicitarios no le hacen justicia y todos vamos en masa a por nuestra inyección de energía. Todos queremos más. Siempre. Enganchados hasta la médula de su yugo venenoso. Vengo de allí. De la Torre Sur. Pero esta vez será la última. No la necesito. Quiero bailar un vals en solitario. Lejos de la artificial mentira. Lejos de ti. Noto el efecto. Te busco. Mojo mis pies en el mar y el cognac quema mi garganta. Sueño con luces viejas y rotas, que creía extinguidas. Una lágrima caliente resbala por entre el latir de mis mejillas. Y soy feliz. Cierro los ojos y me desplomo sobre mi sofá... contigo. Máscaras bobas me hacen guiños desde la pared. Pordioseros y poetas juegan a la oca. Una cometa desafía el viento. Mi madre nos saluda desde su tumba. Nos sonríe. La televisión está apagada y la Torre Sur ya no puede controlarnos. El agua nos arrastra lejos. Y te cojo fuerte de la mano. Somos invencibles. Una explosión nos une y ya no estoy sola. Te quiero más que nunca. Violeta, todo es de un violeta rabioso. Asesinamos el sol y las estrellas nos observan cómplices desde el cielo. Te beso. Mariposas de colores revolotean a nuestro alrededor. Nos tiran flores amarillas. Un lagarto perezoso nos mira asombrado y nos saca la lengua. Un avión vuela sobre nuestras cabezas y lloramos por los pasajeros que van a morir. Sólo nosotros podremos conseguirlo. Quisiera estar siempre contigo. Me gusta tu cuerpo, tu espíritu y tu ropa. Nos sorprendemos de nuevo en mi sofá, temblando y sudorosos. Cansados del largo viaje. Nos abrazamos asustados. Quizá algo vaya mal. Quiero volver a empezar. Pero tengo un ladrillo en el corazón que no me deja moverme. Me pesa y tenemos que conquistar nuevas esperanzas. Siento que mi cerebro tiene forma de patata. Me besas. Ya no me estremezco. Veo pájaros que nos picotean el rostro. Me duele el alma. Me arranco las ropas y bailo desnuda sobre tu cuerpo. Te pisoteo. No me gusta la forma en que me miras. Te arranco un ojo. Quizá me haya equivocado contigo. Pero quiero quererte. El cielo está encerrado en una jaula de enormes barrotes. Compro tabaco. Fumo y el aire se torna irrespirable. Compro coca-cola y mi garganta se queja con un enorme eructo. Compro ropa y mi cuerpo me recuerda que no es como yo lo imaginé. La Torre Sur me grita. Sacudo mis pensamientos, como si fueran una mosca molesta. Me dueles. Me asfixias. Has desaparecido y estoy sola. Lloro. Subo inmensas escaleras, buscando mi angustia para asesinarla. Prefiero no volver a verte nunca. Bajo cadenas sin raíces y siento vértigo. No puedo conciliar el sueño. Un muro de hormigón me nubla la vista. El vacío tiene tus manos. Te odio. La Torre Sur me llama. Me arrodillo frente al cristal, que se burla de mi reflejo. Soy invisible. Un infinito cansancio se apodera de mi esperanza. La última flecha de tu recuerdo me abate mortalmente. Me ahogo. Paso la mano por mi pelo, lleno de polvo y telarañas. La Torre Sur aplaude. Sé que está orgullosa de mi desdicha. Satisfecha porque la siento. Me agarro a las cosas para no perderme. No quiero pensar. Necesito poseer para recordarme. Compro sellos. Compro patos. Compro casas. Compro pilas. Compro una raqueta. Compro sexo. Compro una cuerda. Compro música. Compro alcohol. Compro una alcantarilla. Compro basura. Compro más basura. Cáscaras de todo encierran la nada. Me descubro hueca. Un sollozo entrecortado me parte el alma en dos. Y me hundo en la oscuridad. El camino se desdibuja y remolinos de sucia espuma me empujan hacia el abismo. La Torre Sur tiene lo que necesito. Compro un suspiro de vida. Sólo una vez más. Hasta que vuelva a encontrarte. Seas quien seas. Estés dónde estés. ** Laura Guillén Ramo l.guillen.r@esade.edu Escritora española (Zaragoza, 1975). Actualmente es doctoranda en psicología aplicada. === Poemas William David Jaramillo Estrada =========================== *** Vacuidad del sueño Somnolencia sueños y visiones que se gestan en racimos. Salirme de mí mismo recorrer parajes sin norte percibir el amor y la zozobra el aire perturbado por ruidos arcanos que nos hacen llorar. Mudo ciego aislado del universo paliativo ...inexistente. Convertirme en alimento de la nada sacudido cual trigo maduro lágrima que deviene en tinta evanescente se derrama se aniquila y resplandece. Ser todo y nada a la vez soportar el día y la noche tener las manos llenas de estrellas paralelas descansar sobre un cielo sin nubes. *** Transeúnte Se confunde el agua y el espejo las llamas de la hoguera renuncian a ser libres. Derramo mis sueños y hambriento me desvelo en un susurro. Sin nada entre las manos pierdo la cuenta de los días. Hoy muero a los sueños eternos el futuro es una masa corpórea de una realidad escondida bajo la almohada. Y me pregunto si debo doblar la hoja ocultar el terror que habita en los cuadros levantar la mirada y esperar el tren. Es la locura que se acerca ya el reloj se nubla me consuelo porque no somos más que agua. No hay memoria da igual perderme que olvidar. *** Cuña y figura Tinta negra conclusión pasado sin memoria imagen encarnada en este rollo de papel. Tinta que se mezcla en mi camisa y sueña con ser nube no se cansa de llorar pasado que no se esconde. Tinta invisible que recorre los pasillos fantasma que arrastra sus cadenas. Dibuja en tu cuerpo la palabra deseo y espera que mis labios se adhieran a tu sal. Tinta que se escribe y deletrea se sumerge y se embelesa Tinta diluida en una noche de lluvia que no me encuentra que no levanta. Son tus senos de azúcar que me espían son tus caderas de mar que no naufragan. Porque el tiempo se detiene mirando a la ventana sin autos sin personas sin mitos sin leyendas La duda que embriaga marea y entorpece lagartos cazadores insectos primitivos. Doscientos años y un día escrito en tinta china mezcla de cordura y amargura Líquido implacable vidrio que se empaña olor a genitales acto inevitable Paño sudario mortaja imagen lívida de la muerte que se escribe que se sueña que se invierte. Piedra en el tapiz uva seca máscara del olvido ave de paso. Escritura antigua símbolo lucha sin caballería aliento que no ha comido Tinta grasa que pigmenta la piel tatuaje ¿es mejor la pluma que el estilo? *** Reloj de arena Jirones desgarrados de mi ser que mudan en palabras y recaman mi existencia develando un despertar. Sutil experiencia velada por el tiempo extendiendo la oscura habitación de mis temores. Oh, eterna belleza guarecida en los límites de un beso que con tus rizos acaricias a la noche que Sacrificas tu seno inmaterial golpeando las broncíneas puertas del entendimiento. Contémplanos. Pues no somos más que diminutos granos recorriendo irremisiblemente este pequeño reloj de cristal. ** William David Jaramillo Estrada wmersault78@yahoo.com Escritor colombiano (Medellín, 1978). Es ingeniero de productividad y calidad del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid (http://www.politecnicojic.edu.co), de Medellín. Actualmente trabaja como coordinador de Calidad en una empresa de colorantes y químicos textiles. Ha escrito poesía, cuento y ensayo, materiales que en su mayoría se encuentran inéditos. Pertenece al Club de Escritores La Rama Dorada. === Sin equipaje Alfredo Gabriel Salinas ============================= Un día su teléfono dejó de sonar, ya nadie golpeó otra vez a su puerta y las de los demás nunca volvieron a estar abiertas para él. No lo entendía, jamás se había metido con nadie, claro que tampoco había ayudado a nadie jamás. Siempre con su filosofía de vivir y dejar morir, como la canción. Lo cierto es que aquel había dejado de ser su lugar y no necesitó mucho tiempo para asumir que recuperarlo ya no sería posible. Era un ciclo más de su historia sin fin, otra etapa más en su errante periplo de fracasos. Así fue que tomó el último tren de la noche, ése que nunca supo adónde iba, aunque tampoco le interesó saberlo al comprar el boleto; sólo lo pidió en la ventanilla de la sucia y vieja estación y, revisando una vez más su equipaje, se dedicó a esperarlo, sentado en el andén, descubriendo sin mayor sorpresa que era el único pasajero. El tren llegó con un extraño silencio. Sin sirenas ni luces. Emergió de entre el vapor de su máquina como un fantasma de novela gótica, apenas precedido por el chirriar de las vías, como una música sin tono. Subió sin darse vuelta para echarle una última mirada a ese lugar al que ya no volvería. Ni siquiera corrió la cortina de la ventanilla para ver en la partida las mortecinas luces del pueblo. Al fin y al cabo, ni siquiera sabía cómo se llamaba. Era uno más y allí no quedaban ni amigos ni amores, ni siquiera penas para olvidar. Es que la nostalgia era un sentimiento que hacía mucho había dejado olvidado en algún lugar parecido. Se sentó en su lugar y tras entornar los ojos encontró el sueño, un sueño sin historia, sin pasado y sin presente. Un sueño que tampoco tenía futuro. Cuando la luz del sol lo despertó al colarse por la ventanilla tuvo la fantasiosa idea de que acababa de nacer. Era como un hábito o un juego solitario ése. Le gustaba ampararse en la idea de que no sabía su nombre, ni siquiera balbucear algunas sílabas. Pero reaccionó al contestar instintivamente a un comentario trivial del guarda. El final del viaje ocurrió de noche, casi a la misma hora en que lo iniciara. La estación, una como la que había dejado, antigua y vacía. Ni siquiera buscó con la vista algún cartel que le indicara el nombre de ese sitio. No tenía sentido saberlo. Sencillamente era otro lugar y basta. Caminó unos metros por el andén hasta la salida, encontrándose con un pueblo igual de silencioso e igual de triste del que había escapado. Caminó por las desiertas calles sin mirar otra cosa que no fuera el suelo, despacio, como contando las piedras que hallaba a su paso y pensando en su vida vacía, en sus sueños quebrados, en sus proyectos anulados, en sus pocas ganas de seguir. Y de pronto, casi sin darse cuenta, se encontró frente a aquella casa; pequeña y descuidada; solitaria y alejada. La puerta de entrada sin llave, la luz interior encendida, el cable del teléfono arrancado y los platos de la última comida sin lavar. Todo tal cual lo había dejado la noche anterior. Se sentó en el umbral de la entrada, realmente estaba cansado. Había hecho un largo viaje en vano, un viaje que lo llevó al lugar de partida. Y aunque volviese a tomar el último tren de la medianoche, siempre volvería al mismo lugar. Siempre. Siempre que continuara llevando consigo aquel equipaje de fracasos y lamentos del cual, por costumbre o alguna rara mezcla de absurdos principios, parecía temer desprenderse. Cuánto tiempo así; mucho, demasiado, y aunque siempre planeaba cambiar, siempre volvía a tropezar con los mismos obstáculos, con los mismos errores. Y siempre terminaba abrazado a ese sentimiento de lástima, como si se tratara de la tabla salvadora en un predestinado naufragio. ¿Podía acaso soportarse de pronto, tácitamente y en una sola noche, la sumatoria de tantos viajes a ninguna parte? Todo tiene un límite. Todo. Pero por ello tal vez, y sólo tal vez, finalmente el suyo había llegado y quizás aquel último viaje no había sido totalmente en vano. Al fin y al cabo, si bien el punto de partida y el de llegada eran el mismo, algo no lo era, ya que el prisma a través del cual veía las cosas era diferente. Porque sumergido en la soledad y en el negativo egocentrismo de su ser, nadie más que él mismo podía ayudarlo a salir de ese pueblo, de ese paraje, de esa situación. Y de repente, como iluminado, sintió alivio y hasta algo parecido a la alegría al prometerse, a la noche siguiente, volver a comprar un boleto para el último tren de la noche. Sólo que esta vez no llevaría equipaje. ** Alfredo Gabriel Salinas elbohemio@arnet.com.ar Periodista gráfico y televisivo argentino (1969). Reside en Villa Mercedes, San Luis, donde trabaja para El Diario de la República, Supercanal y la emisora LV15 AM. Ha escrito las novelas La pasión según Román y Pastora. === Poemas Daniel Montoly ============================================ *** Dark side of the moon Las horas de trasnoches salpican la boca, los ojos y el olfato, mientras la ley del plomo regala como propinas cuatro cadáveres sobre el cuerpo estéril del pavimento. Son tres inmejorables versos, con los que lucho para sacarles a flote con la fuerza de Jacob, y con la obstinación de un demonio: he intentado hacer que suden, o cuando menos hablen el dialecto de los dioses, pero alrededor de las ideas giran mariposas sórdidas irreverentes al destino. La noche languidece sobre mi alzheimer y el éxito parece ir desnudo a buscar otros confines lejos de esta atmósfera asfixiante, hedionda a humanos, tan humanos que se pudren en los vertederos del óbice nocturno. *** Metamorfosis Oscuro y enterrado, como búho, espera en el silencio húmedo, aplazando la sordidez, consume murmullo tras murmullo cada palabra, como si fuera el último bocado antes de la metamorfosis. Aplasta férreamente las posibles disensiones, depura lo superfluo que se antepone al valor mismo de las cosas, pervirtiéndolas. Solo queda lo indescriptible, aquello que se da por llamar lo inefable. Razón de esta búsqueda, este diario ejercicio de crear la vida con despojos cercenados a cadáveres. *** Inquilino urbano En los últimos recodos urbanos todo parece diciembre: se quiebra el sexo del alba, y las tardes se agigantan escaneando los ojos miedosos de los árboles callejeros. Los transeúntes acorralan sus ánimos con cigarrillos caóticos, tras los muros abarrotados con dolores de matices crudos y muertos. La luna voluptuosa exhuma su savia aviesa: alcohol para las junglas del cemento, y los pobres murciélagos hacen de parabrisas en los cristales de la noche. Es viernes: los sueños se alargan como lágrimas sin pasamontañas de vergüenza, y con dos piernas nocturnas en las esquinas melancólicas alquilan sus sonrisas ya enfermas. Recojo mi aliento triste, el frío reluciente avanza por mis médulas, arqueo mi rostro cansado, y duermo en los titulares de los periódicos como un eco débil y solitario. *** Los pergaminos de salitre Una noche se alzó por encima de la monotonía, sus manos viejas resonaron como jóvenes pergaminos de salitre. Sin renegar, su rostro montó un caballo desolado con cascos de fecha y viento. El dolor estaba en apogeo, o hacía, con cada lágrima, a lo lejos, canciones invernales: hojas prendidas de su cuerpo. Se alzó ciego de angustia, llenó con garabatos su alforja negra, y en medio de los senos de la sombra, pintó un aviso con letras color a miércoles borrosos para los hijos rotos de cada hombre que le siguiera... Nunca vimos apagarse su colilla, mientras se fumaba el cielo con ambos dedos. *** Los mosaicos de alejandría A Constantino Kavafis Iba contigo escarabajo, y me nacieron alas en el camino del destierro. Volé, volé infatigablemente hasta llegar al precipicio, antes que aquello se hundiera, pero el olvido metió sus manos, escarabajo, y olvidé que la sombra de la esfinge era yo mismo. *** Arte y oficio Voy a poblar los espacios entre los dedos, cabalgando en inútiles monturas de hojalata, hasta oxidar mis oídos, lavando derrotas amarillas con poco tiempo, y a grandes rasgos. Si el tiempo supiera de esos lugares verdes que te dibujaba con voz perpetua; vez tras vez, hasta desgarrarme las manos, dejando sangre en el paisaje de tu sombra. Vamos, dame tu rostro... ¿por qué te escondes, y luego sales con esa cara de fracaso intentando intimidarme? Si persistes en seguir dormida en la levedad, jamás, jamás será madrugada de nuevo. ** Daniel Montoly daniel22442000@yahoo.com Escritor dominicano (Piloto, Montecristi, 1968). Estudia derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD, http://www.uasd.edu.do). Fue finalista en el concurso de poesía de Latin Poets for Humanity con el poema "Los nómadas mojados". Ganó el concurso de poesía de la revista Niederngasse (http://www.niederngasse.com) con el poema "New York en horas inversas", así como el Editor's Choice Award de The Internacional Poets Society con el poema "Transmutación". Es autor de los libros de poesía y relatos Memoria de un perro urbano (poesía, inédito), La boda de Caín (poesía, inédito) y Veinte mini-cuentos y un vericueto armónico (microrrelato). Textos suyos han aparecido en diversas revistas electrónicas y en diversas antologías, como la Antología de jóvenes poetas latinoamericanos (Abrace Editores, Uruguay) y Jóvenes poetas cantan a la paz (Casa Latinoamericana, Sydney, Australia). Además puede leerse algo de su producción en su blog, http://danielmontoly.blogspot.com. === Pío, pío Jorge de Abreu ========================================== -Pío, pío -el niño miraba fascinado al pollito. Pollito que picoteaba instintivamente los alambres de la jaulita. Pollito que escarbaba el suelo del tramado metálico, hurgando en la nada de pulcritud artificial migajas del alimento caído. Pollito que picoteaba y escarbaba sin prestarle demasiada atención a la cabecita castaña que lo miraba fascinado. -Pollito. El pollito se sacudió como de un mal pensamiento y pió una respuesta anodina: -Pío, pío -picoteando, caminando. Registrando con el pico la totalidad del alambre que cruzaba mil veces en cuadrícula su mundo restringido. Un cubo metálico de huequitos, con un niño curioso que miraba, sólo miraba, al pollito piar. Una hormiga extraviada entró, apresurada, por una esquina de la jaula, rozando con su abdomen la pista de olores, el sendero químico de Hansel y Gretel. El pollito volteó la cabeza de lado, uno de sus ojos, negro implacable, se fijó en la hormiga, sin pestañear. -Pío, pío -con un certero picotazo captura a la hormiga y la engulle en un instante. Luego la deglute y la tritura en una molleja llena de piedras y alimento rico en fibra. Interesado, el niño se acerca un poco más, deseoso de ver todo con detalle, apoya su manito en el suelo cubierto de hojarasca y roza con su dedito el sitio de la jaula donde antes estuvo la hormiga. El pollito continúa piando y picoteando las esquinas, buscando hormigas en los sucitos que empegostan la jaula o en las excretas chorreadas sobre el arco de un alambre, depositadas al azar en cualquier lugar. El niño revisa alrededor con la mirada y ve a una hormiga sobre una hoja reseca: -¡Otra hormiguita! -grita de emoción y toma la hoja con cuidado y la mete por entre las rejas. Asustado por la intromisión, el pollito pega un brinco y vuelve a piar, se arrincona y observa la hoja con un ojo ávido, depredador. Entonces ve a la hormiga, recorriendo la hoja de arriba a abajo, adelante y atrás, arriba a abajo, indecisa y eterna. El pollito se acerca unos pasos, cortitos, y alarga el cuello ladeando la cabeza. La hormiga se detiene en la punta de la hoja y agita las antenas, percibiendo. Otro picotazo, otra hormiga menos. El niño se ríe divertido, se incorpora y se arrodilla ante la jaula, agitando sus manitas con entusiasmo. Ve hacia los lados, buscando hormigas para su pollito y ve el montículo. Se acerca y observa la colina de arenisca, tierra suelta que culmina en un hoyito en la cúspide. Hormigas que entran y salen, rápido, coloraditas, tropezando y toqueteándose con las antenas. Una detrás de otra, infinitas, como en una línea de producción en serie. Una adentro, una afuera, alternándose. El niño toma la jaulita y corre. El pollito pierde el equilibrio y la inercia lo aplasta contra una de las paredes de la jaula. -Pío, pío -aturdido y aplastado contra el fondo, el viaje aéreo es corto y la jaula aterriza bruscamente sobre el montículo bajo la guía atolondrada e inexperta. Salta la tierrita del hormiguero en una lluvia de meteoritos microscópicos, como un alud enanito que se esparce por novecientos centímetros cuadrados. El pollito se levanta, aterrado, en medio de una marea roja de antenas agitadas que se cuentan por millares, pequeñas, voraces. Mandíbulas diminutas que se abren y cierran, mordiendo. Venenosos aguijones que punzan. -Pío, pío -el pollito sacude una pata y después la otra, y se aleja a una esquina apartada, pero no muy lejos. La forma inmensa, total, siempre cambiante de la masa de hormigas lo alcanza en su rincón, contra las rejas. El pollito pía, se sacude, pía, brinca, pía, pía, pía. -¡Arturo, hijo! -llama la madre-. ¡Arturo, ven! El niño con la imperiosa necesidad del hambre vespertina, de bollitos y pastelitos, se levanta y sale corriendo. Las hormigas se elevan por los barrotes de la jaula, subiendo y cayendo, pasando encima de otras hormigas hasta el techo. Adentro el pollito sólo pía y corre, envuelto en hormigas, como una llama colorada, fría, de hormigas frenéticas, incansables. -Pío, pío. -Pío. ** Jorge de Abreu jdeabreu_cania@cantv.net Escritor venezolano (Caracas, 1963). Biólogo graduado en la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve) y con maestría en la misma casa de estudios, especializado en el área de bioquímica nutricional. Desempeña labores de investigación en el Centro de Atención Nutricional Infantil Antemano (Cania, http://www.cania.org.ve). En 1984 participó con un grupo de estudiantes universitarios en la fundación de Ubik, el club de ciencia ficción de la USB. Colaboró en la edición de las publicaciones de Ubik: Cygnus, la Revista de Ciencia Ficción (1985), La Gaceta de Ubik (1988) y Necronomicón (1992), en las que aparecieron relatos y artículos suyos. Ha sido, entre 1985 y 1997, jurado en doce concursos literarios organizados por Ubik. En 1997 inauguró el portal de Ubik, Asociación Venezolana de Ciencia Ficción y Fantasía (http://www.geocities.com/ubikcf/ubik.htm), del cual es webmaster. Ejerce labores editoriales en Desde el Lado Obscuro (http://www.geocities.com/onilegroj/obscuro.htm), fanzine electrónico dedicado a la divulgación de artículos sobre ciencia ficción y fantasía y Ubikverso, revista de ciencia ficción y fantasía. Ha publicado relatos en revistas digitales como Letralia, Koinos y Axxón (http://www.axxon.com.ar). Mantiene el blog Yo, Jorge (http://www.onilegroj.blogspot.com). === Poemas Adriana Serlik ============================================ *** Andaremos Andaremos amor andaremos. Tú, desde la penumbra guiándome suavemente. Yo, algo desmembrada empujando este dolor que sigue ahora, silenciosa por los cuartos vacíos cocinera ya de sólo un plato. Leyendo las noticias y escuchando tu respuesta oyendo la música e imaginando tus oídos, andando por la calle y sintiendo en mi palma tu mano acariciante. Pero andaremos amor andaremos. Todavía me cuesta dejar de extender mi mano sobre tu hueco en la cama. Me cuesta ignorar el doble, ignorar la cantidad ignorar tus comentarios sobre la máquina mágica o maldita. Pero es con ella que puedo ahora depositar este peso, esta descarga que me deja respirar sin dolerme tanto el pecho. Me dicen que me durará mucho, me cuentan otras experiencias, me dan el pÚsame por las esquinas vecinas y vecinos que no conozco. Andaremos amor andaremos. Prometido estuvo desde un principio porque era ley de vida irnos pero de este dolor por quÚ nunca hablamos. *** Las tribus perdidas I Cerca del río de los ríos que bordearon mil y uno espejos olvidados se levanta inexpugnable la residencia de las tribus perdidas. Algunos dijeron que eran diez, podrían haber sido mil, doscientas, o sólo una pero cerca del río, de los ríos. Mantuvieron el murmullo de las oraciones. La tentación de detenerse un instante a creer que esa sería su última residencia. La oración les contaba diariamente que ya volverían al paraíso perdido. Y por eso creyendo siempre creyendo aceptaron viajes más viajes como esclavos como guías de cuantiosos imperios, como augustos compañeros de otras vidas de otros amaneceres nunca suyos. Cerca del río, de los múltiples ríos de las vidas siguieron esperando volver a una patria nunca conocida. II "Llegando a un río mayor que el Duero", dijo el indio, "aquí has de ver a tus hermanos". Relación de Aharón Leví, alias Antonio de Montezinos, en "Esto es esperança de Israel", de Menasseh Ben Israel Cuando llegues al encuentro recuerda que podremos hablar de la reunión indio y blanco blanco e indio indio blanco blanco indio. Que sólo el silencio permitió el olvido y alargó el ensueño hacia el momento donde todos indios blancos blancos indios blancos e indios llegarían. Oh! Sepharad... fuiste rama dulce encanto de las frutas dadivosas y perfumadas pero tuve que dejarte, alejarme con dolor de tu cielo. Oh! Sepharad... viajÚ solitario con el Libro, oculto entre mis paños, largas noches llorÚ por ti, y por los míos, dispersos por los caminos hacia tantas tierras lejanas. Y lleguÚ al final del mundo para escuchar la shemá en la boca de ese indio despuÚs de partir de Cartagena de Indias, caminando una semana, descansando el sabbat, en este año de mil seiscientos cuarenta y cuatro. *** XXII Cuando el corazón acerca la infancia y vamos caminando por una calle tomadas de la mano como antaño. Nuestras voces todavía se asombran y nos parece increíble que hemos recorrido las avenidas de ciudades tan dispares sÚ que no nos perderemos. Que tú ya no debes temer que tambiÚn me vaya, porque ambas nos iremos dentro de cientos de años pero muy viejecitas riÚndonos del melón atado con la cuerda o las guitarras que mal sonaban. *** Poema XXIII Me apasiona la idea. AbrirÚ la carta la puerta la ventana y me sentarÚ a rezar. ¿QuÚ digo? No es un rezo religioso compasivo, compulsivo. Me sentarÚ a rezar. MecerÚ suavemente el cuerpo encenderÚ la vela cerrarÚ los ojos, soñarÚ. Ese es mi rezo. La fusión con mi yo. Me sentarÚ a rezar sellarÚ los ojos, la música invadirá y los oídos serán el pórtico del mundo. Ese es el rezo. ExtenderÚ las manos hallarÚ tu cara, la descubrirÚ. Ese es el rezo. Los ojos te contemplarán. AmarÚ cada poro tuyo, cada arruga cada lunar. Ese es el rezo. Y cuando la música mis ojos, mis manos mis oídos mi movimiento se unan contigo y la dicha nos invada recordarÚ a Dios y ese es el rezo. *** XLIV Cuando el crepúsculo se avecinaba a nuestros rostros y una lágrima parecía interrumpir nuestros sueños de lejanos viajes, quise decirte que la mujer escondida me invadía dejándome prisionera de las infinitas debilidades. Yo, luchadora infatigable de miles de caminos, sucumbía sin pensar a esto que surgía como un extravío de una madurez inmadura pero tuve miedo de mostrarme desnuda y callÚ. ** Adriana Serlik lectora@telefonica.net Escritora argentina (Avellaneda, 1945). Nacionalizada española en 1985, actualmente reside en Simat de la Valldigna (Valencia). Ha estudiado música y magisterio, especializándose en la enseñanza artística y bibliotecología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (http://www.uba.ar). Su carrera poÚtica comienza en 1968, con la publicación del libro Improntus 6, al que seguirán Los espejos (1972), Desde nosotros, los niños (1978), La silla de paja (1984) y Poemas del amor y la soledad (1996). En 1968 organiza la Biblioteca del Hospital Municipal "Cosme Argerich" de Buenos Aires, con ciclos semanales de cine y audiovisuales para mÚdicos y pacientes. En 1970 organiza la colección de libros y manuscritos de la Fundación "F.V.", tarea que desempeña hasta 1972. Ha escrito artículos para diversos medios de Buenos Aires, Asunción y Madrid, y trabajado como correctora y traductora para diversas editoriales españolas. En 2001 crea la web La Lectora Impaciente (http://www.lalectoraimpaciente.com), de literatura y arte, organizando certámenes internacionales de poesía y relato breve, cuyos trabajos premiados publica en libros con formato electrónico. === Cuatro cuentos pemones Elbatrina Rodríguez-Este de Clauteaux ===== (Nota del editor: durante una década, la docente e investigadora venezolana Elbatrina Rodríguez-Este de Clauteaux vivió, con su esposo y sus tres hijos, en la Sierra Pakaraima, en la Gran Sabana de Venezuela, donde recopiló centenares de relatos autóctonos de los indios pemones. Los cuatro que hoy ofrecemos a nuestros lectores forman parte de un conjunto de medio millar que Rodríguez ha publicado en Francia, donde reside actualmente). *** ¿Cuál es el color del Perico? "Los Teponken, los Vestidos, son ignorantes como los bebés" -¡U-Koko, hay un Vestido con Rui-ko, con el Hermano Mayor del Pueblo! -¿Un Vestido? -Ina, u-koko, un Teponken, están hablando en español y él escribe todo lo que le dice Rui-ko... -¿Tiene una barba y una cruz en el cuello? ¿Es un Padre? -Ake-nek oh Abuela mía, no, no es un Padre. Este Blanco hace preguntas y nos hace hablar. No nos quiere, huele mal y no sabe caminar en la selva. Todo el tiempo tiene agua sobre la cara como cuando llueve, es un verdadero Teponken, no como los Padres. -¿Qué está haciendo? -Es un Teponken, habla como un bebé y pregunta cosas tontas. -¿Qué pregunta? -Quiere saber cómo se dicen las cosas. Quiere saberlo todo. Rui-ko-el-Hermano-Mayor se puso a reír cuando le preguntó cómo se decía perico... -¿¡Kaikay!? -Ina, Koko, Kaikay-el-Perico. -¿No sabía eso? -Ake Koko, no, no lo sabía... -¿Y qué más preguntó ese Teponken? -Después preguntó el color de Kaikay... -¿El qué? -Menu, u-koko, la pintura del Perico... -¡Ese Teponken es un Esembosen, un verdadero bebé! ¿Y qué le respondió Rui-ko-el-Hermano-Mayor del Pueblo? -Rui-ko lo miró sin saber qué decirle y con ganas de reír... Luego miró dentro de su cabeza, ess ess ess, y le preguntó al Teponken ¿cuándo? -Claro, ¿y entonces? -El Teponken se puso bravo diciendo "cuándo, cuándo", se parecía a Pereteku-el-Sapo... -¿Y entonces? -Entonces Rui-ko le enseñó un perico que volaba encima del claro de la selva. Y le dijo, "Kaikay es rikutun, negro como la leña quemada de la mañana...". -Rui-ko dijo bien. Cuando Wey-el-Sol está encima de nuestras cabezas, Kaikay es negro en el cielo del claro, como la leña quemada de la mañana. -Pero el Teponken no estaba contento... -¿No estaba contento? -No, él decía que Kaikay es como la hierba de la sabana... -Pero la hierba de la sabana, cuando Kapuy-la-Luna está encima de nuestras cabezas, es como la leña quemada de la mañana, ella también... -Ina, u-koko, sí oh Abuela mía, es verdad, pero los Teponken no comprenden nada, son ignorantes como los bebés. -Ina, u-Mu, es verdad Hijo mío, pero hay que ser amable con él como con un bebé. -Ina, u-koko, hay que ser amable con los Vestidos, pero, ¡qué ignorantes son! *** Enkute, el engaño "El Cuento dice que es por culpa de Okoyima-kuasu que el Pemón encontró Enkute-el-Engaño". Muere-daktay, hace mucho tiempo, antes de la llegada de los Teponken, de los Vestidos, a Pata-Pemonton, al País-de-los-Hombres, las arenas de los ríos eran amarillas de Okoyima-kuasu, de la baba de la Gran-Culebra, el polvo de oro. A los Pemón, después de bañarse en el río, les gustaba acostarse en la arena amarilla. La baba de Okoyima resplandecía sobre las pieles oscuras. Muere-daktay, en ese tiempo, el cuerpo de los enamorados brillaba a los rayos del Sol. Entre las piedritas de los ríos, se encontraban también Pia-Yénu-Paru, las Lágrimas de los Antepasados, esos diamantes que los Inkreschi, que los Ingleses de Wayana aman tanto. Son esas Pia-Yenu-Paru, que el Brujo hace hablar en su maraca mágica. Ellas lo ayudan a comprender la Voz de las Cosas y también la de los Espíritus de Pata-muese, de Allí-donde-se-espera. Tauron Panton, el Cuento dice que fue por culpa de Okoyima-kuasu que el Pemón encontró a Enkute-el-Engaño. ...Muere-daktay, en ese tiempo, los Teponken llegaban a Pata-Pemonton, al País-de-los-Hombres, por la Guayana inglesa. Numerosos como las hojas de los árboles, eran malos como los Makunaimas burlones. Los Teponken sabían que los ríos de Pata-Pemonton tenían oro y diamantes. Ellos traían consigo arakabusas, fusiles para cazar Hombres, como se caza hoy Waikin-el-Venado o Kaikuse-el-Jaguar... Los Teponken no querían el oro para pintarse como hacen los niños y los enamorados, ellos tienen la piel blanca y frágil. No se bañan nunca y huelen mal como Samanta-la-Rigidez, Samanta-la-Muerte. El Cuento dice que las camisas que llevaban tenían adentro Enek-la-Enfermedad. Ellas mataban más Pemón que las Arakabusas. Los Teponken venían a buscar Okoyima-kuasu, pero el oro los había vuelto locos, e Iwon-el-Hambre caminaba con ellos. Tauron Panton, el Cuento dice que un día Urupere, el Rui-ko de los Pemón de aquel tiempo, un Hombre lleno de sabiduría, fue a consultar a su Piasan para hablar con las Cosas, como Pia-Daktay, como en los Tiempos Antiguos. Con el Brujo, con el té Ayu, con el humo de Kavay-el-Tabaco, con los Taren mágicos, Urupere logró oír la Voz-de-las-Cosas de los Tiempos Antiguos. Pero el Cuento dice también que fue así que descubrió Enkute-el-Engaño. He aquí lo que dijeron las Voces de los Tiempos Antiguos a Urupere... Anda Oh Tú, Hermano-Mayor de los Pemón... Teponken etama, háblale a los Vestidos. Pero que de tu boca no salga nunca más Dayre-lo-Verdadero, sino siempre Kaima-lo-Falso. ¡Engáñalos hasta la muerte, cánsalos, confúndelos, esconde, enreda las pistas, que sean adawepan, que estén extraviados como los locos, que estén enkurutun como los ciegos, que no sepan dónde se encuentra el principio del camino, ni su fin! Hazlos amar por Iwon-el-Hambre. Que todos los que él no devore, se vayan a Paru-Ratoy-po, del Otro-lado-de-la-Gran-Agua, de allí de donde vinieron, guiados por Kanaima-el-Diablo. ¡Anda Oh Tú, Urupere, conduce esos Enek, esas Enfermedades, fuera de nuestra madre la selva! Urupere, el Hermano-Mayor tan hábil, hizo tal como le habían ordenado las Voces de las Cosas. Y los Teponken que no habían podrido al borde de un río, se volvieron Pata-Teponken, al País-de-los-Vestidos. Por culpa de los Vestidos, de los Blancos, los Pemón descubrieron Enkute-el-Engaño. Y su vida no fue nunca más igual. Sereware, ahora, ellos son titiipan, silenciosos como la serpiente. Wapute-el-Disimulo está en su corazón. Kachima-la-Mentira es su amiga. Tauron Panton, el Cuento dice que fue gracias a Urupere que los Teponken, que los Blancos, perdieron la pista de El Dorado. Pero es también desde ese tiempo, que los Pemón son callao, son Mo-re, son Los-que-se-callan, no aman a Enkute-el-Engaño. Tauron Panton, así dice el Cuento. *** Los Piai-Ma, los Come-hombre "Los Españoles no sabían que nosotros éramos Hombres". ...Kowama ha llegado, la tarde está cayendo sobre el pueblo. Tureta-la-Selva está silenciosa. Los rumores de la noche no han reemplazado todavía los ruidos del día. Koko la Abuela no se atreve a caminar cuando el sol se ha ido, es la hora en que las serpientes salen a cazar. Sus ojos que han visto tantas y tantas lunas pasar por encima del claro del pueblo, ya no tienen la fuerza de mostrarle el Mundo en las sombras de la noche. Entonces, se refugia en su karimi, en su hamaca, a soñar con el tiempo de su juventud, cuando su vientre era todavía cálido, en ese tiempo en que sus espaldas soportaban tan bien Akay, el pesado morral hecho de lianas tejidas, cargado de gruesas raíces de yuca. El camino era largo pero luminoso, desde la casa de Payún su esposo, hasta el Konuko. Ahora, otras mujeres trabajan en su lugar. Sus nietas, el cuerpo todavía lleno de la Alegría de las Cosas, preparan sin cansancio el pan de Kasabe y la cerveza Kachiri. Son ellas ahora quienes alimentan a los Pemón, los Hombres de la tribu. Payún está ahora Pata-muese, Allí-donde-se-espera. Koko está sola y vieja, ya no sirve para gran cosa, ella no puede ni siquiera tejer las fibras de palmas de Moriche para hacer chinchorros. No le quedan sino los recuerdos. Ella no sirve sinon a eso, ella, la mujer más anciana de la aldea, ella, Enaru-Pemonton, la Hermana-Mayor-de-los-Hombres. Ella no sirve sino para recordarse, para contar... ¿Pero qué sería de la vida de un Pemón, de un Hombre del Roraima, si no tuviera la Memoria de Pia-Daktay, la Memoria de Aquel-Tiempo? Esayuka, su bisnieta vino a acostarse con ella en su hamaca. Los ojos pelados, Esayuka mira el vaivén del techo de la Tapuy... Ella se calla, ella siente que Koko su abuela va a hablar. Es ella, Esayuka, quien un día, dentro de muchas lunas, dentro de muchas Konok-daktay, dentro de muchas Estaciones de Lluvias, contará Panton-Pia-Daktay, la Historia del Aquel-Tiempo. -Kamake chiti-koko, cuéntame, Abuelita, una vez más la Historia de los Hombres... -Tauron Panton... Hija mía, el Cuento dice... Pia-Daktay, en Aquel-Tiempo, los Pemón no eran los únicos a caminar sobre Non-San, la Tierra, nuestra Madre. El Cuento dice que en los Tiempos Antiguos vivían los Piai-Ma, los Gigantes. Moraban en los Tepuys, en los Cerros, y los Pemón los temían. Los gigantes eran muy fuertes y muy malos. No hacían Tapuy, pero se escondían de noche en huecos bajo tierra, como Kaikuse-el-Jaguar y como Avare-el-Rabipelado. Cuando llegaba Konok-daktay, cuando llegaban las lluvias y que hacía demasiado frío en los cerros, los Piai-Ma bajaban a la selva. Una vez allí, comían todo lo que encontraban... ¡Hasta a los Pemón, a los Hombres! La cabeza de los Piai-Ma era como una totuma vacía, ellos no tenían nada que decir a nadie, sólo buscaban comer sin sembrar, cazar sin pedir perdón a Karmo-la-Presa, no sabían decir como un Hombre, ¡Achika Waikin, ven Venado! ¡Pakira, Waira, Váquiro, Danto... ¡Achica, achica, vengan, vengan! No conocían los Taren de la caza y del perdón. Tureta-la-Selva no los quería y los Pemón tenían miedo de esos gigantes que estaban ya en el Roraima cuando los padres de los padres de los primeros Pemón del Roraima habían llegado, viniendo de Allí-donde-sale-el-Sol... Cuando los primeros Teponken, los primeros Vestidos, bajaron de sus grandes curiaras que los traían desde Paru-Ratoi-po, del Otro-Lado-de-la-Gran-Agua, tuvieron que pelearse con los Piai-Ma de la costa y de las selvas de la Wayana, del otro lado del Roraima, en Guayana... ¡Y los Piai-Ma de la costa comieron carne de Inkrechi, comieron Inglés! Cuando los Spañoro llegaron en sus grandes curiaras por el gran río Karoni, de Allí-donde-se-acuesta-el-Sol, creyeron que nosotros, los Pemón, éramos también Piai-Ma-Come-Hombre. Entonces, por culpa de los Piai-Ma, las Arakabusa, los fusiles y los largos machetes de los Vestidos mataron muchos Pemón, allá, en las riberas del Caroní y del Orinoco. Los Españoles no sabían que nosotros no éramos Piai-Ma, ellos no sabían que nosotros éramos Hombres... Eso era Muere-daktay, hace mucho tiempo. *** Kumarwa, el Curare "Fueron los Toron, los Pájaros, que nos encontraron Kumarwa-el-Curare". -Dime, U-chiti-koko, dime, Oh Abuelita mía, ¿Dónde está mi mamá? -U-Mu... tú lo sabes, Oh Hijo mío... está en el Konuko, se fue a buscar Kanari y Kesera, Yuca de cocinar y Yuca del pan de Kasabe y Yuca de la cerveza Kachiri, Aveku la yuca dulce y May, la amarga. -Dime Koko y los Pemón y los Hombres, ¿adónde se fueron? -Tú lo sabes Oh Hijo mío... se fueron a cazar o a pescar... -¿Se fueron con Kurak-Titiipan? -Sí, claro... con Kurak-Titiipan la Cerbatana-Silenciosa, para traernos Maruk la Gallinita de monte... -¿Y se llevaron flechas con Kumarwa? -¡Pero claro que sí, Hijo, con curare... Pero anda a jugar con tu hermanita, tengo que terminar esta cesta para tu padre, los peces pronto van a remontar el río. ¡Deja a tu vieja Koko, ella puede todavía trabajar! -U-koko, Oh Abuela mía, ¿Es verdad que fueron los pájaros quienes trajeron el curare a los hombres? -Sí u-Mu, sí Hijo mío, tú ya lo sabes, ya te conté la historia de Mochima-la-Harpía y de Ayiten-el-Pájaro-Carpintero que quiso morir por los Hombres... -¡Kamake, kamake, u-chiti-koko, cuénta, cuéntalo otra vez, Oh Abuelita mía! -Bueno pues... -Muere-daktay, en ese tiempo, los Hombres y los animales hablaban y trabajaban juntos, pero ya no podían casarse... Muere-daktay, en ese tiempo, Mochima-el-Águila-Harpía arrasaba con toda la selva. Iba en los nidos, le caía encima a los pueblos, reventaba los huevos de los pájaros, reventaba los ojos de los Hombres, ¡chirik, chirik, chirik! Nosotros los Indios, nosotros los Hombres, estábamos muy tristes. Los Pájaros, amigos nuestros en ese tiempo, estaban también muy tristes. Los Hombres ya no podían cazar y se morían de hambre, los Pájaros ya no tenían hijitos... La vida de la selva era muy dura por culpa de Mochima-el-Águila-Harpía. Un día, los Hombres y los Pájaros estaban juntos trabajando en la construcción de una nueva Tapuy. Kurachire el ruiseñor de la selva cantaba. Hacía bastante tiempo que Mochima no había pasado por allí. Ayiten-el-Carpintero traía las lianas de los árboles, los otros pájaros buscaban las palmas del techo. Todo el mundo trabajaba hablando, es decir cantando. Maruk-la-Gallina, que no sabe volar ni cantar, miraba a todo el mundo y de vez en cuando, se iba a la selva a buscar piñas salvajes para la sed de los Hombres. Pero Mochima llegó. Y Mochima lo destrozó todo. Y Mochima-el-Águila-Harpía, sacó los ojos al hombre que amarraba las palmas en lo alto del techo de la Tapuy. Entonces todo el mundo lloraba. Hombres y Pájaros juntos. Entonces Maruk que no sabe cantar, se puso a hablar. Hay que matar a Mochima, es demasiado mala con los Hombres y los Pájaros, dijo ella. Pero Hombres y Pájaros se pusieron a gemir... ¡Oh Maruk, es imposible. Kurak-Titiipan, la Cerbatana-Silenciosa tiene las flechas tan débiles y el cuero de Mochima es tan duro! Pero Maruk-la-Gallina seguía con su idea. Yo conozco un árbol. Cuando me paseo cerca de él, me da ganas de dormir para siempre. La sangre de este árbol da ganas de dormir para siempre. Vamos a hablar con él, dijo ella. Todos los Pájaros y todos los Hombres se pusieron en fila detrás de Maruk y caminaron, sen sen sen, son son son, caminaron, caminaron hasta el Árbol-que-hace-dormir-para-siempre. Pero cuando Maruk se paró, todo el mundo se paró también. Veían muy bien el Árbol, pero ninguno quería acercarse para hablarle. Nadie deseaba dormir para siempre. Fue Ayiten quién se decidió. Voló hasta el Árbol. Y como un pájaro-carpintero cuando encuentra un árbol siempre lo picotea, picoteó El-Árbol-que-hace-dormir-para-siempre. ¡Aytuuu! Se cayó para atrás. Pero Wandanwan-el-Comején, que come madera como el pájaro carpintero, le hizo un remedio con Kavay-el-Tabaco y Ayiten pudo levantarse. Pero enseguida quiso ensayar de nuevo. Voló hasta el árbol y ¡Aytuuu! Se cayó otra vez. Pero como los comejenes lo querían, volvieron a darle el gusto de vivir. Los Pájaros y los Indios sabían ahora que la sangre de ese Árbol hacía realmente dormir para siempre. Entonces, con totumitas, ayudados por los comejenes que no temían al Árbol, se llevaron la sangre negra del Árbol-que-hace-dormir-para-siempre. Cuando Mochima volvió, estaba esperado. Y como los pájaros tenían miedo de mojarse los picos con la sangre del Árbol, los Hombres la pusieron en las flechas de las cerbatanas. Cuando Mochima recibió la primera flecha, se puso a reír. Se burlaba de los Hombres y de los Pájaros... Pero, ¡Aytuuu! Dejó de reír. No veía más nada, sus alas estaban tiesas, el frío le agarraba el corazón. Se durmió para siempre. -¿Etikasak, Koko? -Ina, etikasak, Mochima-el-Águila-Harpía había muerto. Y los Hombres y los Pájaros eran por fin libres. -Dime, Abuela, ¿Cómo es? ¿Cómo se llama el-Árbol-que-hace-dormir-para-siempre? -¡U-Mu! ¡Wapute! ¡Es un secreto, Hijo mío! Es asunto del Piache, secreto del Brujo. Un secreto terrible. Sólo para los Piaches. ¡Hombres malos podrían tener ganas de hacerse Kuadu-la-Guerra con Kumarwa-el-Curare! ¡Pemonton-Etikasak! ¡Sería la Muerte-de-los-Hombres! ** Elbatrina Rodríguez-Este de Clauteaux dupont.dupond@noos.fr Escritora y docente venezolana (San Fernando de Apure). Profesora de teología dogmática en la Universidad Católica de París. Residió durante diez años, con su esposo y sus tres hijos, en la sierra Parakaima, en la Gran Sabana venezolana, con los indios pemones. === Poemas Carla Natalia Imbrogno ==================================== *** Ars poética creía que podía decirlo. hoy pienso si no será que ávidos de qué? interrogamos al futuro como si el futuro supiera que algo se va descamando de a trozos después del vértigo cuando famélicas las palabras dicen: que soy una persona sin edad que las personas sin edad sufren por la edad de los demás. (hoy pienso en frase hecha: soy una persona con suerte) pienso que hoy empieza con el algo de un verso que finge echar a correr expiadote y se propone desaguar lírico (no en un ataque de pánico) o traduce raya a raya la claridad que se escurre por la hendidura de la jeauloise o calca entelequias! con el látex empañado que recubre balsámico mi sien penetrada o delinea tu frontal cicatriz. (hoy veo obcecada la palabra durazno y te lo digo "todo es cuestión de la estética", hoy no es un intento petulante de [decirme y al mundo) hoy siento que es como hacer el amor o algo, quedar pegado y después de redecir. *** La lista Descripción del área de investigación de oncología clínica de paredes blancas y líneas coloradas magnetón y al lado el puesto de incendio nº 520 (inmolados) idóneo para instalaciones eléctricas y a la derecha la ventanilla de recepción de turnos para uno que hace listas. Suena el tel y la tía recomienda: Su busca al hombre ideal. El primero no es atractivo a los ojos y los otros sonríen demasiado, les aflojaría un poco la mandíbula ideal. Antes parecía que no existía, ahora no encuentro la categoría y no es esto reminiscencia de tiempos tristes. Ni de intrépidos instantes de audacia suspicaz. Volverán superfluos. Espera y pasa revista: los turnos son para densitometría ósea, ecografía TV (transvaginal), mamografía, medicina nuclear, rayos de insensatez, resonancia de ideas. Tomografía Computada por el tubo incandescente ¡cómo pasamos la gente! que pasa palabras que echan llama por el tubo donde falta la certeza o habitan perplejos cómputos tras cómputos que vacilan como uno, a la manera de uno. De noche. O cuando el aire hiela la cara en el área restringida, donde se leen las instrucciones: uno no debe entrar en la sala con marca pasos, bombas de ilusión, dosificadores de emociones, clips, prótesis para el hastío, ¿perdigones? Descripción de un estado tuyo: la mirada allí, un brazo que abriga la cintura y la otra mano en forma de L cómo sostiene el mentón, el bozo como encogido acompaña a los hombros, estás irritado. Por suerte me sacaron del tubo, porque apreté fuerte la pera amarilla que le dan a uno para que agarre con los dedos de puntas de carnes roídas y bucólica comprobé que respiraba. Hasta el tubo era blanco y por afuera corrían nítidos aires de todos los días. Se olvida la necesidad del aire terrenal cuando se vuela demasiado. Entonces no hay nada como cuando me echo al piso con la lista y veo cómo giran los dogmas. *** Odeim Odeim, se me seca la boca Odeim, me atraganto con el agua Odeim, el borracho del bar de abajo Odeim, la vida no sea bastante Odeim, no me quieras me dejes Odeim, me ames demasiado no te crea te deje Odeim, la música... Odeim, tengo miedo al arte y al no-arte a verlos viejos a quedarme sorda, Odeim a quedarme sola con el agua miedo a hoy miedo a mañana miedo a antes de ayer miedo a que la portera hable demasiado miedo a quedarme sin aire miedo a la locura a que el agua se me desparrame por la cabeza Odeim, la muerte la vida, Odeim eso, sobre todo, miedo al agua, Odeim *** Encuentro en el mercado de las almas I. quitate la ropa no por eso una se queda embarazada y si te vas de mí con vos se va mi nostalgia II. siento cada vez más y más que de nostalgia cuando me sonreís yazgo en tu mirada III. mirá, esa es ella ey, ese sos vos y esa sos vos pero tenés que volverte más grande ser grande es el comienzo IV. llevame con vos a casa te querés venir conmigo con todo lo que se puede hacer en la cama ¿qué es tan rico? hmmm V. te quedaste dormido como aprisionado a mí estabas como aprisionado y respirabas excesivamente rápido no pude dormir mañana el mundo se ve tan distinto como objetos extraños irse antes de tener que irse de pura pena de amor de puro amar el amor VII. no queda nada la gente anda a un ritmo diferente hmhmhmhmhmhmhmhm pero esto es tan lindo quitate la ropa quitate la ropa ¿estoy sola con mi nostalgia? puedo sentirlo vos fumás cigarrillos pero ahora todo está ok es obvio que la heladera no esté en la cocina. *** carta de uno a los padres ni la idea misma de la muerte de uno duele tanto como el fraude a los padres los rostros cabizbajos inciertos extenuados por la decepción por el desgobierno dolidos. ni la súplica de perdón ante el Dios de uno propio y más benéfico parece tan hierática como el ruego a los padres por la expiación por la aceptación a pesar de uno por el duelo. no hay excusas apenas hay palabras hay versos hay la certeza avalada por la angustia de querer ser lo que es uno y lo que uno quieren que sea. lo que quieren que uno no sea lo que no quieren que sea uno no uno o que quiere que sean. es por la desatención del mundo material por su menosprecio el ensimismamiento la autoexigencia descarriada. no porque uno no sienta el sol en la cara de uno los pobres no sea vulnerable al ruido que viene de afuera. uno tiene tinitus. no por que uno no sea feliz quieren que sea. *** Reminiscencias de un amor erótico que a contrapunto intuía una ficción el amor sexual el querer ligera como soldada abarrotada entre la filas de la sinrazón por una vez no oponía resistencia a los poetas de un lado del otro los sentidos del común querer, pensaba "poesías del saber" todavía hoy tropieza con ellas cuando ebria de entusiasmo se lisonjea al sinsabor de un escrúpulo, o al vibrar de un saxo, o al piano a penas toca, a penas ella, le alcanza con imaginar el son del trago y sus huellas surcadas sobre los teclados no tan rápidos, de él pero esmerilados, y florece el cielo, gorgorea la hiena, grita grita grita, chilla ¡antífona [del deseo! Hosanna se obsequia pero la hiena finge... no importa que parezca un cordero... ¿y la música... entonces ¿el presente [todo tiene puntilla o ¿qué tiene ella que baila sobre un baúl [deshecho en pedazos del camisón sucio le descubre un ¡pero si baila en versos violetas del jardín que la flauta agudiza! los placeres de la carne en viva se balancea la falda por sobre su silueta danza cae traversa al margen abandonada por instantes prolongados en mil ecos hasta que ve: "el humo de las otras prostitutas en sus mismos ojos negros y en un vals..." al compás de él, que la arena desdibuja en trazos, sobre ese piano no tan rápido se deja y piensa ¡es risueño el amor! no es viejo. Vislumbra, sospecha, prefiere casi CAMPANADAS de ficción de esas que corren corren corren chillan por una realidad cualquiera, la contención de al menos UN pesar el entorpecimiento no era más que un juego pero es tarde y ahora huele la bruma en el vientre tieso, los puños agarrotados, desparramados sus [senos. *** Un verso La vida es esto, y nada más. ** Carla Natalia Imbrogno carlaimbrogno@yahoo.com Escritora, actriz de teatro y traductora argentino-italiana (Buenos Aires, 1978). Es traductora pública nacional en idioma alemán, graduada con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires, con estudios de posgrado en filología alemana en la Universidad de Friburgo (Alemania). En 1996 condujo un programa radial sobre música y actualidad para la emisora Radio Sensaciones. Desde 1998 hasta 2003 trabajó como traductora y periodista freelance, y publicó colaboraciones periódicas en Radar, suplemento cultural del diario Página 12 (http://www.pagina12.com.ar), y en el suplemento Zona, del diario Clarín (http://www.clarin.com), entre otros medios. Desde 2003 es jefa de Prensa y Relaciones Institucionales del Departamento de Programación Cultural del Instituto Goethe de Buenos Aires. Ha participado en diversos seminarios de traducción. Fue actriz del grupo de teatro de la Universidad de Friburgo, con el que trabajó en tres obras. En 2003 tomó un curso de actuación a cargo de Pablo Ruiz en el Centro Cultural Rojas, de Buenos Aires, y en 2005 un taller de poesía con Santiago Llach, en la misma institución, así como un seminario de técnica vocal para actores a cargo de Nora Faiman, en el Teatro General San Martín. Ha traducido obras de teatro de Elfriede Jelinek, Jeremias Gotthelf, Witold Gombrowicz, Jacob Lenz y Fritz Kater, y medios como Página12 y Clarín han publicado entrevistas suyas a Bernhard Schlink, Hans-Georg Soeffner, Uwe Kolbe, Jelinek y otros. === Tres cuentos José Donayre ======================================== *** Dejación Plano aberrante de la calle más sórdida del Centro de Lima. La Luna brilla desde su punto habitual. El Sol tardará tres horas en reaparecer a través de las nubes maculadas por el hollín. No hay música ni nada que se le parezca. El forzado silencio es roto de vez en cuando por un auto a más de cien por alguna de las avenidas de doble vía o por el grito artificialmente histérico de un vapuleado travesti. La probabilidad de un nuevo encuentro, piensa Dostoievski, es mínima. Sin embargo, continúa tomando distancia, sopesando la situación, repasando su plan de contingencia. Lleva un sobretodo, una espectacular bufanda y un revólver baby que acaricia con indiferencia. El plano se corrige y su Ana Grigorievna aparece con el glamour de un fantasma vencido por un día interminable. Dostoievski le cierra el paso frente a la entrada del hotel de una estrella y lee claramente en los ojos de la aún joven mujer la tragedia moral de sus personajes. El revólver desaparece de sus manos, la calle deja de oler a orines y el silencio se torna real (empieza un escándalo de grillos traviesos desde los balcones coloniales más próximos). Ana Grigorievna pasa lentamente la punta de su lengua por el labio superior y entreabre su abrigo negro de plástico. Docenas de murciélagos brotan de su vientre hasta dejarla vacuamente desnuda. Dostoievski no sabe si reír o llorar ante tal incuria, mientras la calle muta al igual que un camaleón psicodélico. Ana Grigorievna vuelve sobre sus pasos. Dostoievski escupe sobre el lugar que ella ha dejado y desecha la posibilidad de ahorcarse con su espectacular bufanda en un escenario tan ruin. *** Prosopon Las iniquidades de la historia oficial no son pocas ni recientes, al igual que la verdad administrada por el Estado hegemónico de turno o el conocimiento divulgado masivamente por los textos de autoayuda. La exactitud de los hechos, la revelación prístina y el saber impoluto pueden hallarse en los lugares más inesperados y, por tanto, pasar imperdonablemente inadvertidos. Si no fuese por ciertos párrafos del opúsculo de factura anónima Flatus vocis (Roma, 1466), Jerónimo de Cumas sería otro fantasma sin nombre, un cadáver más sin lápida, no obstante la importancia que tuvo en su tiempo como individuo entregado a develar los grandes misterios de la fe cristiana. La santa empresa de Jerónimo nació, en sentido literal y figurado, con la marca de Caín (como conclusión de un ciclo que empieza con la tentación de Eva). En ésta encuentra la ruta de un pensamiento sustancial a los esfuerzos de mantener el invento del Ser Uno y Trino. Ante la creciente amenaza del error modalista de considerar que el Verbo no tiene existencia propia, Jerónimo enfatiza en el ejercicio de renombrar al tercer prosopon en el género gramatical empleado por los evangelistas gnósticos del norte de África, es decir, afirmar el carácter femenino de la esencia divina. Así, la Espíritu Santa devendría no en fruto, sino en fruta, tanto en su estatus como en su grado, forma y especie: Ésta procede del Padre (la raíz) por el Hijo (la rama). Al enterarse el papa Anterus, a poco de asumir el pontificado, a finales del año 235, de las nobles reflexiones de Jerónimo, lo llama ante él y le invita a formar parte de su entorno como consejero en asuntos fundamentales -¿no es acaso clara su impronta en la prescripción de que las reliquias de los mártires fuesen recogidas y conservadas en un lugar llamado scrinium?-. Y para calmar las ansias teológicas del sabio de Cumas, Anterus le promete atender su argumento en un concilio que jamás se realiza, pues un martirio ordenado por un emperador bárbaro de la Tracia acabó con los innovadores planes papales. Meses después, un milagro (¿o una torcida intervención de Satán?) dio fin a las inspiradas pretensiones de Jerónimo. Caer en desgracia no es una figura honesta con lo que sucedió. Sólo cayó. Pero tras esto, fue devorado por el olvido de la historia, la tradición y el canon que dictan quienes triunfan. Mientras Fabián era elegido nuevo papa, una paloma, símbolo indudable del tercer prosopon del Ser Uno y Trino, se posó sobre su cabeza. Jerónimo -soberbio, vanidoso, vehemente, pero jamás insidioso- se abrió desesperadamente paso entre los asistentes para lanzarse sobre el ave que coronaba al flamante Papa y hurgar en su plumaje, a fin de determinar el minúsculo sexo. Nadie escuchó su descubrimiento ni su sacro argumento ni, mucho menos, los alcances de un dogma que hubiese evitado un sinnúmero de guerras santas, cismas dolorosos y la postergación del eterno femenino. *** Acedia Después del quinto martini, en la espléndida terraza del penthouse de Jack Nicholson, una joven pareja con la que me he cruzado cerca de veinte veces en la última hora me ofreció un más que interesante cóctel de anfetaminas. No pude negarme ante tan generosa invitación, sobre todo, si se considera la inminencia del amanecer y mi creciente vacío de viudo y abandonado. ¿Viudo y abandonado, o viudo o abandonado? Ambos planteamientos son correctos, pero el primero es más preciso. Dramático, no cabe duda, aunque esto no cuente con mayor explicación, pues a esa hora sólo interesa hallar un buen rincón para dormir o copular bajo la Luna. Bien, después del quinto martini, llegó el supercóctel y luego mi sexto martini. Faltaba tan poco para que amaneciera y todo fuera distinto -desde mi última noche de excesos-, que no me quedó más remedio que pedirle a Jack, mi mejor amigo estadounidense, que me prestara sus anteojos oscuros. Y no sólo me los prestó, sino que además me los puso (y antes los limpió con una punta de su camisa que olvidó esconder debajo del pantalón). El amanecer, el cóctel dejando mi cuerpo como Hiroshima tras el bombazo, y los anteojos de Jack, el gran Jack, viejísimo amigo. Hasta que el amanecer fue lo que es para nosotros, los noctámbulos empedernidos: una abstracción, el símbolo del comienzo, el interruptor del ascensor, la esperanza que nos sugiere un psicoanalista de ciento veinte dólares por cincuenta minutos sin bostezar. Luego miré hacia el este algo fortalecido, di tres pasos y me encontré por vigésima segunda vez con la pareja simpática. Ella reía como Ronald MacDonald mientras me regalaba la semidesnudez de su glorioso cuerpo (ágil, claro, impasible y sutil) y él celebraba obsequiosamente mis gestos lúbricos con más grageas tipo M&M. Seguí caminando hacia la baranda de la espléndida terraza que sólo un tipazo como Jack puede tener y recordé súbitamente un filme de Roger Corman. En éste, Jack, que hacía de húsar o algo parecido, descubre un terrible secreto del personaje que yo interpreto. Luego él va cabalgando a un acantilado y... Desgraciadamente, mi memoria falla en los detalles, pero hay algo que él me dice, que él me dijo al entregarme los anteojos. La película se borra, el guión se diluye en el babélico diálogo de la fiesta exclusiva del extraordinario Jack Nicholson. Quiero llegar al borde y acabar con el maldito día. El Sol me derrite, mientras todo me fastidia. Lleno mi boca con las grageas de M&M y soy nuevamente un gran monstruo innominable que los sobrevivientes de la fiesta van reconociendo. Nada menos que Boris Karloff, el genial Karloff, quien solía sembrar pesadillas en blanco y negro con sus caracterizaciones y ahora vomita su olvido en technicolor y tiene demasiada flojera para volver a ver el fondo de la calle. ** José Donayre jdonayre@editoraperu.com.pe Docente, editor periodístico y creativo publicitario peruano (Lima, 1966). Ha publicado las novelas La fabulosa máquina del sueño (MC&P, Lima, 1999) y La trama de las Moiras (Fondo Editorial de la PUCP, Lima, 2003), así como el libro de cuentos Entre dos eclipses (edición del autor, Lima, 2001). Textos suyos pueden leerse en su blog, http://hornodereverbero.blogspot.com. === Poemas Marcia Reverón ============================================ *** el amor es el eje cuando las pieles se descifran en el momento de la proximidad alcanzan su perfección el amor es el eje *** fugaz a fugaz tus palabras mueven labran mi emoción el vacío se torna canto llegamos y nos vamos (fugaz a fugaz) nuestro roce de amantes me acompaña ahora siempre estoy partiendo es preciso que me aleje y me busque más allá del sueño ¿despertaré acaso? *** duermes mientras escribo comienza el lento día sus horas laten crecen se aquietan se deshacen deshabitadas tristes (batallo en mi espíritu) hay un reguero de versos en mi vientre duermes mientras escribo mis arroyos se extienden a tu respirar lejano ¿el amor abre sus puertas? *** corazón danzarín el tuyo tú y tus versos siempre y yo aquí tan urgente de poemas (corazón danzarín el tuyo) el amor nos une (alta es la ternura) lo creo lo palpo lo escribo lo celebro lo lanzo a los cuatro nortes lo siento a raudales es posible aquí allá en el universo *** sigo mis latidos volveré a tu abrazo de roble con la alegría de que existo y estés sigo mis latidos ** Marcia Reverón marciar@cantv.net Artista plástica venezolana (Maracay, Aragua, 1951). Textos suyos han sido publicados en la revista cultural digital Margen Cero (http://www.margencero.com). === Carta dirigida a Consolación Luna Juan de Dios Garduño Cuenca ==== No sé cómo empezar esta carta. Va a ser muy violento recibir esta noticia así pero es lo único que puedo hacer en estos momentos. Su íntimo amigo Damián López ha muerto. Si me preguntase si le he visto muerto le diría que no, de hecho aún me está llamando desde la ventana de la cocina que da a la calle. Le oigo susurrar mi nombre. Es difícil de explicar pero me remitiré al comienzo de todo para que pueda llegar a entenderlo. Me llamo Juan Rodríguez y he vivido en Ojuelos Altos, una aldea del valle del Guadiato toda mi vida. No voy a explicarle mi vida porque entre otras cosas no hay tiempo... o eso creo. Me hice bibliotecario hace unos años gracias a un curso impartido en la mancomunidad y fue gracias (o por desgracia) a eso que conocí a su amigo Damián. Comencé a trabajar en la biblioteca pública de Fuente Obejuna en el año 2000. Cierta mañana, hace un mes, su amigo entró en la biblioteca y se dirigió hacia el mostrador. Vestía muy pulcramente y mostraba una sonrisa cordial y amable. Dejé de lado la catalogación de un nuevo paquete de libros que nos habían mandado de la Junta y me propuse atenderle. Mi sorpresa fue grata al preguntarme él si disponíamos de material donde sacar información de Ojuelos Altos y entre bromas le dije que el mejor material que había en la biblioteca sobre esa aldea era yo, que para eso había nacido allí y me conocía su historia desde su formación. Me rió educadamente la broma y me disponía a buscar el mejor material monográfico que hubiera en los estantes sobre mi amada aldea y también algunos periódicos antiguos que hablaban de ella cuando de espaldas a su amigo éste me sorprendió con una pregunta que jamás hubiera esperado. Más que nada porque se supone que nadie que no fuera de las cercanías conocía la leyenda sobre la que el hombre me había preguntado. -¿Qué sabe usted sobre las desapariciones acaecidas en La Huerta del Tito Antonio en el año setenta y dos? Fue una pregunta muy directa y que hizo que por un momento un escalofrío cruzara desde mi nuca hasta mi espalda. La Huerta del Tito Antonio era un paraje aledaño a Ojuelos Altos. Perteneció en los años cincuenta a un hombre campechano y malhumorado y que según cuentan los mayores, muy mayores, mató a dos sobrinas gemelas en venganza a su hermano por problemas de herencia. Luego, dicen, se suicidó ahorcándose en una de las ramas de un granado del huerto. Pasados más de veinte años, tres mujeres que veraneaban en el pueblo, grandes amigas ellas, salieron a pasear. Antes de nada he de decirle que la huerta queda alejada del pueblo. De las tres sólo volvió una. Y lo que relató dejó a más de uno con la boca abierta. Conté esto a su amigo Damián y no hizo mi historia más que avivar su curiosidad. Debido a que en la biblioteca comenzaba a entrar gente le di un libro muy antiguo que habla sobre la formación de la aldea y su desarrollo durante sus inicios, pero me guardé de dejarle los periódicos que a él hubieran podido interesarle. Digamos que al ser mi aldea quería averiguar qué pretendía el hombre. A la despedida le propuse que tomáramos una copa al día siguiente donde seguiríamos hablando sobre el tema. Quería averiguar si era policía (cosa que casi descartaba totalmente porque ya hacía bastante tiempo de la desaparición de las dos mujeres y no creía que se hubiera abierto de nuevo el caso), periodista o simplemente un curioso con ganas de husmear en un tema prohibido en mi aldea (me decantaba por esta última hipótesis). Cuando cerré la biblioteca me dirigí al sótano donde guardamos los periódicos antiguos. A la gente le parecería mentira la de documentos que se llegan a guardar en las bibliotecas. Montones de cajas apiladas algunas en orden y otras en desorden por toda la inmensa habitación. Aunque parezca mofa no me costó más de dos horas encontrar los periódicos que buscaba. Luego, cerré el recinto y me los llevé a casa. Como he dicho antes, me conozco la historia de mi pueblo desde sus principios pero nunca había ahondado en el tema de las desapariciones, por extraño que parezca. Constaté que no todo era tan leyenda como nos querían hacer creer nuestros mayores. Manolo Gómez, más conocido en la zona como el tío Antonio, cometió los dos asesinatos y luego se suicidó. El periódico daba la hipótesis de venganza entre hermanos por la herencia de sus padres. La Guardia Civil que por aquellos entonces tenían el cuartelillo en la aldea no tuvo que estrujarse mucho los sesos. Los cuerpos fueron enterrados y después de algún tiempo todo volvió a la normalidad. O eso es lo que pensaba yo. Por pura casualidad me había llevado también algunos periódicos de meses siguientes al asesinato y en varios de ellos encontré algo que me dejó helado, sobrecogido. En ellos se mencionaba que dos aldeanos de Ojuelos Altos que pasearon por las inmediaciones del macabro lugar habían visto una extraña y espesa niebla a primeras horas de la mañana y en los meses de verano. Ramón S., una de las personas que vieron la niebla, juraba que de ella habían salido dos niñas y las describía exactamente como las niñas asesinadas. Las chiquillas no se separaban de la niebla y con gestos les indicaron que fueran con ellas. Los testigos, que eran ya mayores, creyeron sufrir una alucinación espeluznante y desandaron a toda prisa el camino hasta la aldea. La guardia civil no les tomó en serio pero sí algunos periódicos. Después pasé a leer los periódicos relacionados con la desaparición de las dos mujeres. Victoria P., de treinta y cuatro, y Sandra M., de treinta. Las dos, asiduas veraneantes desde mucho tiempo atrás. El testimonio de la tercera mujer, Yolanda D., parecía el de una chiflada sacada del manicomio. Una niebla espesa, tan sólida que se podría cortar con un cuchillo. Voces fantasmales e hipnóticas que surgían de ellas y las convocaban a adentrarse en la niebla y una especie de garra peluda que surgió de la niebla para llevarse a sus dos amigas. Por muy inverosímil y ficticia que parezca este testimonio sentí un escalofrío en la nuca como si una persona (o bestia) me estuviera respirando directamente en el cogote. Continué leyendo algunos periódicos más, buscaba algo que al final encontré. Pocos días después, en una de las partidas organizadas para buscar a las desaparecidas, algunos testigos afirmaron ver una niebla espesa en las cercanías a la huerta, en un principio intentaron acercarse pero al oír susurros escalofriantes provenientes de ésta desistieron en su propósito. No se volvió a saber nada más de las dos mujeres ni de la misteriosa niebla. En uno de los diarios vi el nombre de un vecino mío, muy mayor ya, que había participado en la búsqueda. Como aún no era muy tarde me acerqué a su casa para ver si podía sacar algo de información que hubieran omitido en el periódico. Sabía de antemano que era un tema difícil de abordar pero confié en mis buenas relaciones con Gerardo M., mi vecino. La noche era fresca pese a estar en verano, en el cielo millones de puntitos blancos se dibujaban algunos con total claridad y muchos otros difuminados por la lejanía. La luz de su casa estaba encendida. Vivo cerca del famoso horno de pan, en la parte baja del pueblo. Gerardo me contó que él había sacado mucho pan de allí; sin duda, eran otros tiempos. Viudo hace muchos años, solía quedarse hasta bien entrada la madrugada echado en el sofá y viendo el televisor. Casi siempre se quedaba a dormir allí o en el suelo del salón. Decía que dormir en la cama solo era muy triste. Di dos leves toques a la puerta pero fue suficiente para que el anciano me escuchara y abriera. Me saludó y me hizo pasar. No me preguntó cuál era el motivo de mi visita, pues, como ya he dicho antes, mantenía una buena relación de amistad con él y no hacía falta motivo concreto para una visita. Me senté en una silla junto a él y no tardó mucho en sacar unas cervezas y comenzar a hablar. Ese día le preocupaba la política. Aunque no entiendo mucho de ello intenté defenderme, quería sacar el tema en el momento justo y no ser brusco, recuerde que es un tema delicado. Cuando llevábamos un par más de cervezas y vi que la lengua se le había soltado un poco saqué el tema sin pensármelo dos veces. Claro está que lo hice delicadamente, como el que no quiere la cosa. Pero al decirle yo que por casualidad había encontrado en la biblioteca algunos periódicos que hablaban del tema, su cara palideció en cuestión de segundos y un sepulcral silencio se adueñó de la sala. Sus únicas palabras fueron que dejara en paz a la niebla, lo dijo como si fuera algo que tuviera vida, como si nos pudiera oír..., ahora sé que sí que oye, ve y habla. Me disculpé y cambié de conversación lo más rápidamente que pude pero la expresión de Gerardo no cambió. Media hora después y camino de mi casa vi que las estrellas ya no brillaban tanto. Evidentemente, todo aquello estaba despertando en mí una curiosidad desbordante. Nunca había creído en lo sobrenatural pero me resultaba fascinante el miedo que había en el pueblo a hablar del tema. En ninguno de los periódicos se mencionaba que hubiera acudido ningún parapsicólogo a investigar. En ese momento supe que su amigo, Damián, lo era. Al día siguiente, al terminar la jornada laboral en la biblioteca, me encontré con Damián en la puerta. Me estaba esperando. Dejé los periódicos usados por mí el día anterior en su posesión y después de hojearlos nos dirigimos a un bar de las cercanías. Su compañero se presentó debidamente e indicó la profesión que yo ya había supuesto. Un día, por casualidad, había encontrado en Internet una página que hablaba sobre el misterio de mi aldea y se había decidido a investigarlo. Le conté todo lo que sabía y había averiguado sobre el misterio y me propuso algo que no pude rechazar debido a mi creciente curiosidad. Quería pasar un fin de semana en la huerta. Tomar algunas notas, grabar con cámara de video y ver si se producían algunas sicofonías. Como ya he dicho antes, acepté. Creía firmemente que no iba a ocurrir nada, que todo eran exageraciones de la época y que las mujeres seguramente habrían caído por alguna especie de túnel subterráneo o algo parecido. Más, dándose la circunstancia de que por allí nace un arroyo y el agua deja grandes surcos y regajas. Pensé que aquel hombre podría suministrarme información valiosa para mi propia investigación que tenía previsto empezar cuando el parapsicólogo se marchara. Fue así como este viernes pasado nos marchamos con tienda y sacos a la espalda en dirección a la huerta. Maldita la hora. Como era temprano y era verano pudimos perfectamente montar la tienda y ordenar el equipo. Luego paseamos por la huerta, que es bastante extensa, por cierto. Distribuidos por ellas se encontraban algunos árboles como granados (de uno de los cuales se suicidó el tío Antonio), olivos e, incluso, varias higueras. Constatamos algo que nos pareció muy extraño a los dos. Pese a que los higos estaban en temporada no había ni uno solo picado por los pájaros y los que caían al suelo se pudrían sin que ningún animal viniera a comérselos. Tampoco ningún animal venía al arroyo a saciar su sed. He venido algunas veces a la huerta (pocas) pero nunca me había fijado en este hecho. Cuando oscureció nos dirigimos a encender las lámparas que traíamos y a sentarnos cerca de la tienda de campaña. No habíamos visto nada más que fuera digno de mencionar, pero que me corten el cuello si no nos atenazaba una sensación muy "mala", no sé cómo explicarlo mejor. Conversamos sobre temas triviales para intimar un poco más; ninguno de los dos, pese a ser adultos racionales, y uno ser un estudioso en la materia, fue capaz de sacar el tema de los asesinatos o las desapariciones. Teníamos miedo. Lo único que su compañero hizo fue encender la grabadora para ver si durante la noche se producían sicofonías. Bien entrada la noche, decidimos acostarnos. Pasamos adentro. El lugar estaba más silencioso que un cementerio; qué irónico lo que acabo de escribir, un cementerio..., me estoy riendo de pensarlo. Yo parecía un crío pequeño y temía el momento en que se apagaran las luces y todo quedara a oscuras. Damián parecía tener el mismo temor pero al cabo de un rato apagó la lámpara y la oscuridad, eterna e infinita, cegó mis ojos. Hablamos, aunque poco, y después de desearnos las buenas noches pasaron dos horas hasta que pude conciliar el sueño. Sé que ya se espera que le diga que alguien o algo nos despertó en mitad de la noche con un gran sobresalto, pero no fue así. Dormimos de tirón y nada nos molestó. Ahora pienso que nos estaban espiando o que simplemente querían hacérnoslo pasar mal durante más tiempo. Después de tomarnos un café, escuchamos la grabadora y para alivio mío que ya empezaba a cuestionar mis creencias sobre temas paranormales no se escuchó nada en la grabación. Nada. A Damián no gustó nada esto, pero no se rendía y no perdió ni un ápice de ilusión, la mala sensación que teníamos le decía mucho. Recorrimos durante el día la huerta en su total extensión, haciendo una parada para almorzar y otra para tomar el café en la tarde. No vimos nada más sospechoso que lo del día anterior. Por mi cuenta estuve buscando algún posible agujero por el que pudieran haber caído las mujeres. Me imaginaba con ilusión pueril encontrando los esqueletos de las mujeres desaparecidas y convirtiéndome en una especie de héroe al romper el maléfico mito de la niebla asesina que tan atemorizado ha tenido a mi pueblo pese a haber transcurrido tantos años. Pero no encontré nada de eso. Había algunos surcos de respetable profundidad pero ningún agujero por el que pudiera caer una persona y no poder dar con ellas. Por su parte Damián tampoco encontró nada. No estaba muy esperanzado, después de haber pasado tanto tiempo, en encontrar alguna pista sobre lo ocurrido. Durante el crepúsculo hizo una cosa que no puedo especificar por qué pero que no me gustó nada. Se comió un higo de una de las higueras cercanas al arroyo. Me pareció que algo se rompía, un equilibrio en ese sistema, algo que había permanecido inalterable durante muchos años pero que ahora se trastocaba. Y oímos un ruido, como el graznido de un enorme cuervo pero totalmente desgarrador, esa puesta de sol no tenía nada de bonita. Su amigo tomó nota, pues era raro haber oído algo allí. Como ya estaba casi oscuro nos dirigimos a la tienda y encendimos la lámpara. He de decir que la sensación de malestar iba en aumento según llegaba la noche, y que ya en esos momentos estaba totalmente arrepentido de pasar otra noche más allí. Pero era demasiado tarde. Su amigo también intuía algo. Pronto nos metimos en la tienda y después de hablar (poco) permanecimos en silencio. Durante largas horas intenté conciliar el sueño de todas las posturas posibles hasta que, cerca de las dos de la madrugada, pude quedarme dormido. Me daba miedo no hacerlo, y me sentí aterrorizado cuando una hora antes de dormirme oí la respiración profunda de Damián que indicaba que ya se había dormido. No dormimos mucho. Un grito rasgado rompió la noche en dos e hizo que me despertara sobresaltado y asustado en la oscuridad de la tienda. Vi un bulto negro en la entrada de la tienda y casi se me escapó un grito, que aún no sé cómo contuve al ver que se trataba de Damián que miraba al exterior pero sin salir. Le pregunté alarmado por el grito que acabábamos de oír y me dijo que hacía ya un buen rato que se venían produciendo y que no saliera de la tienda a menos que él me llamara. Le dije que estaba loco si pensaba salir, pero ya era tarde. Me acerqué a la entrada de la tienda para ver si veía a dónde se dirigía y fue cuando conocí personalmente a la niebla. Era muy espesa y blanca y se veía con toda claridad, allí no había noche, había niebla blanca como un algodón dulce gigante. Con la mirada busqué vanamente a su compañero durante unos minutos. Estaba aterrado pero no sentí puro pánico hasta que oí el grito de Damián; en realidad fueron dos gritos en el costado derecho de la tienda, pero el segundo fue entrecortado y moribundo. A toda prisa, y por muy cobarde que le pueda parecer esto, cerré las cremalleras de la tienda y puse por dentro una especie de candado de seguridad que lleva la tienda. Sé perfectamente que esto no me daba defensa alguna pero en esos momentos lo consideré de vital importancia. Me metí en el saco y cerré la cremallera por encima de la cabeza, me recordó a cuando de niño miraba el armario antes de dormir y me parecía que éste se abría y el horroroso coco salía para meterse debajo de mi cama, yo embargado por el miedo echaba las sábanas y mantas por encima de mi cabeza y luego llorando y gritando llamaba a mi madre. Salvo que en esos momentos mi madre no estaba allí y sí la niebla. No tardé en escuchar susurros hipnotizantes, supuse que eran los que Homero quería transmitir en boca de sus sirenas en la Odisea, de hecho yo era Odiseo y las cuerdas que me amarraban al mástil eran el pánico y las ganas de vivir. Los susurros eran dulces voces de niñas y de mujeres, que me instaban a salir para reunirme con ellos y, aunque parezca contradictorio, lo que afirmaban lo transcribo aquí tal y como llegaron a mis oídos: "Ven aquí, reúnete con nosotros en la niebla, en la niebla todo se ve mejor, se ve mejor, ven...". Y así una y otra vez durante al menos una hora. Luego, de repente, las voces cesaron y oí un ruido de pisadas en el lateral donde yo permanecía atrincherado en mi saco, las pisadas se dirigieron a la entrada de la tienda y oí como la cremallera intentaba abrirse en vano. Me atreví a mirar, consumido por el temor de no haber echado bien el candado y vi la sombra dibujada de una persona, no estuve seguro de quién era hasta que oí su voz. Era Damián, y en un principio me dispuse a abrirle cuando pronunció mi nombre. Lo que me echó atrás fueron sus siguientes palabras: "Deja que la niebla entre, lo verás todo mejor". Entonces me zambullí de nuevo en el saco y durante toda la noche permanecí allí. A ratos oía al parapsicólogo hablar, luego gritar, también las voces susurrantes, a veces de niñas a veces de mujeres, pero en ninguna ocasión nadie intentó entrar a la fuerza, derribar la tienda o cualquier otra artimaña para hacerme salir. Sigo pensando que buscaban hacerme sufrir lo máximo posible y destruirme antes psicológicamente que físicamente. Aunque pueda resultarle increíble hubo ratos en que permanecí en un estado similar al sueño, pero fueron pocos. Lo que hubiera dado en esos momentos por no haberme embarcado en semejante proyecto. Ahora no cabía duda de que estaba equivocado respecto a mi ateísmo en el tema de lo paranormal. Fue saliendo de uno de esos estados de sopor cuando me di cuenta de que las voces habían cesado y que el sol había salido. Miré el reloj y quedé sorprendido a ver que era ya mediodía. Con un temor que me puso la piel de gallina retiré el candado de seguridad y abrí lentamente una de las dos cremalleras de la tienda, luego bajé la otra y me tranquilicé un poco cuando los primeros rayos de sol entraron en la tienda. Asomé la cabeza y vi que todo parecía intacto, normal, monótono, como si allí no hubiese ocurrido nada. Esto infundió valor a mi espíritu y abandoné la tienda, dirigí una rápida mirada en todas direcciones sin observar nada sospechoso. No me iba a parar a recoger la tienda para salir despavorido de allí pero había algo que mi moral me impedía hacer, tenía que buscar a Damián por allí aunque sólo fuese echar un vistazo. No sé si fue un gran error o no, porque pienso que la niebla ya lo tenía todo planeado. Quería que sufriera al máximo por ser de la aldea y no haber respetado la leyenda y ahora tengo una hipótesis que le diré al final de la carta con lo que creo que ocurre aquí. Pero eso será después. Di una vuelta rápida por allí y no encontré rastro alguno. Fue al dirigirme al arroyo cuando, a un lado de éste, vi una brecha de considerable tamaño que no había visto el día anterior. Me acerqué lentamente y me asomé más con miedo que con cuidado al borde. Lo que allí vi se me quedará marcado en la retina hasta que muera (cosa que preveo sucederá pronto). Allí debajo, a varios metros de profundidad, estaba la niebla, de ella surgían muchos brazos y cabezas, eran personas que corrían de un lado a otro de la niebla, tenían los ojos blancos, con niebla en su interior. Había hombres, mujeres y niños, y al proyectarse mi sombra sobre la niebla giraron sus cabezas hacia arriba, en mi dirección. No me llamaron con voces susurrantes, cosa que hubiera preferido, sino que lanzaron gemidos lastimosos y agonizantes, con una pena eterna que me desgarró el corazón. De repente la niebla los embargó, no antes de que viera el rostro vacío y perdido de Damián. Luego la niebla fue ascendiendo y empezó a salir de la brecha comenzando una persecución de mi persona que la ha llevado hasta el pueblo, hasta mi casa. Como le dije en un principio, su amigo está muerto. Me está llamando desde la ventana de la cocina para que salga a la calle. Puede parecerle una locura pero voy a salir. ¿Sabe cuál es mi hipótesis? Pienso que, igual que hay lugares mágicos, hay lugares malditos, y que la huerta es uno de ellos. No creo que todo comenzara con los asesinatos del tío Antonio, hay demasiada gente y las vestimentas de algunos de ellos me indicaban antigüedades centenarias. La niebla es un ser milenario, piénselo, y puede tener vida, e incluso garras. Cielo santo, esas voces son tan sugestivas, sé que pretenden hacerme daño, lo sé... o eso creo. Sólo hay una forma de averiguarlo... ¿Por qué voy a temerles?, sus voces son suaves, cálidas... lo he pasado tan mal...no sé. Me voy... Sólo una cosa más, no venga aquí, por favor. No venga a la niebla. ** Juan de Dios Garduño Cuenca jdd24@hotmail.com Escritor español (Sevilla, 1980). Auxiliar de bibliotecas y centros de documentación. Ha publicado la novela El caído (Editorial Entrelíneas), así como relatos en el sitio Relatos Cortos (http://www.relatoscortos.com) y en la revista Fons Mellaria. === La casa del milagro (extractos) Laura Antillano ================== (Nota del editor: más conocida por su obra narrativa, así como por sus libros para niños, la escritora venezolana Laura Antillano realmente se ha adentrado en una extensa gama de géneros. De su libro inédito La casa del milagro son estos poemas que hoy presentamos a nuestros lectores). *** 30 Para Felisberto Cuevas Hizo su cueva del sótano de siempre, telas, pinceles, tubos color en tierra, luchaba en lo sagrado. Sabía sonreír con sencillez esplendorosa, poco hablaba pero había decisión en sus palabras. Padre lo cuidaba con esmero, libros de láminas, alimento, el abrazo necesario, pero él solía perderse en el oscuro laberinto del vacío, -Malas compañías, decía Padre, e intentaba su retorno. Una tarde, mientras caminábamos, habló de mis zapatos, vacíos, lavados, puestos a secar en el balcón, -Los miro y estás allí -dijo -en tus zapatos. Como un estallido dejó de estar entre nosotros. Llegaron sobres, estampillas papeles en blanco sólo algunas palabras como camino de insectos sobre el papel. Un recorte del periódico escondido en carta de Madre nos descubrió la imagen de su cuerpo colgado de un poste, en el campo petrolero. *** 31 Madre esconde al fondo del escaparate un universo de cajas de tamaños y colores imprevisibles, tesoros de inestimable valor, entre su diario de antigua soltera soñadora, y cuentos de Calleja, al aduanero Rousseau y Modigliani, cancioneros, dientes de leche, la máquina singer para remendar el alma, cajas de música, fotografías de la historia, punas, peonías y azabaches, el anillo de bodas de Padre (ya no le sirve), y un sin fin de avalorios innombrables abigarrados e imprecisos, tejidos en perfecta ubicación por su memoria de maga agrimensora y poderosa. *** 32 Para Lía Bermúdez Ella venía Como la fiesta, palabras y aromas hacían de todo un esplendor, sonaban campanas se encendía un cielo de diminutos luceros en la cercanía de sus regalos. La amiga Venía convertida en Dulce compañía Cada vez Cada día No me desampares Aun en la revelación de tus sinsabores Y estás aquí A pesar de los pesares de noche y de día en un para siempre para la eternidad. *** 33 Para Roberto Obregón Era un pretexto practicar el francés aspirar el humo de tus cigarros, colocar una mano sobre la otra. El silencio y el susto no fueron suficientes ante nuestra primitiva ingenuidad. Más tarde gigantescos pétalos de rosa tapizaron el universo, y todo fue el vacío. ** Laura Antillano lantilla@hotmail.com Escritora y docente venezolana (1950). Licenciada en letras hispánicas, magíster en literatura venezolana. Ha incursionado en el cuento, la novela, el ensayo y la narrativa infantil. Guionista de cine, televisión y radio. Como narradora ha publicado siete libros de cuentos: La bella época (Caracas: Monte Ávila, 1969), Un largo carro se llama tren (Caracas: Monte Ávila, 1975), Haticos casa Nº 20 (Maracaibo: Universidad del Zulia, 1975), Dime si adentro de ti no oyes tu corazón partir (Caracas: Fundarte, 1983; reeditado en 1992), Cuentos de película (Selevén: Caracas, 1985; reeditado en 1997 en Caracas por la Fundación Cinemateca Nacional), La luna no es de pan-de-horno (Caracas; Monte Ávila, 1988) y Tuna de mar (Caracas: Fundarte, 1991). Tiene cuatro novelas: La muerte del monstruo come-piedra (Caracas: Monte Ávila, 1971; reeditado en 1996 en Maracay por La Letra Voladora), Perfume de gardenia (Caracas: Selevén, 1982 y 1984; con una tercera edición en 1996 en Valencia, por el Rectorado de la Universidad de Carabobo y La Letra Voladora), Solitaria solidaria (Caracas: Planeta, 1990; reeditada en 2001 en Mérida por Ediciones El Otro, El Mismo) y Las aguas tenían reflejos de plata (Caracas, Santillana, 2002). Ha publicado los libros de narrativa infantil Diana en tierra Wayúu (Caracas: Santillana, 1992) y ¿Cenan los tigres la noche de Navidad? (Caracas, Monte Ávila Editores, 1991, 2005 segunda edición). En 1983 escribió, para el canal RCTV, guiones para una serie juvenil y la adaptación de los cuentos "La hora menguada" y "La fruta del cercado ajeno", de Rómulo Gallegos. Escribió el guión de cine del largometraje Pequeña revancha, en colaboración con el director del film, Olegario Barrera, con el cual obtienen Premio al Mejor Guión en el Festival Internacional de Cine de Mérida (Mérida, Venezuela). Guionista del cortometraje de ficción Entre líneas, dirigido por Emilia Anguita (1989). Actualmente trabaja en su escritura, organiza talleres literarios, mantiene una columna los lunes en el diario Notitarde (http://www.notitarde.com) y el programa de radio La Palmera Luminosa, los sábados a las 8 de la noche, en Universitaria 104.5, de la Universidad de Carabobo. Coordina con Coralia López la página dominical La Escuela Viva, publicada los domingos en Notitarde, dicta clases en la Maestría de Literatura Venezolana de la misma universidad y es coordinadora del Área de Literatura Infantil de la Casa de las Letras Andrés Bello. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === Ahora van por la poesía =============================================== 7 de septiembre de 2005 Gracias, Jorge, por la noticia de la publicación de Letralia 129. Encuentro la nota que habla de un "museo de la poesía" en el feudo de los Rodríguez Sáa, también Meca de muchos cineastas. Me pregunto, ya que de estos últimos hay muchos que peregrinan hasta allí, qué poetas lo harán. Iba a decir "cosas del Tercer Mundo", pero me detienen las imágenes de lo que supuestamente queda en el Primer Mundo -o un poco más al sur-: cólera, gente que espera con hambre y sed, suicidas, tiroteos a quienes saquean, incluso cadáveres dentro de un frigorífico. Los Sáa se aliaron con Menem para "revalorizar al peronismo". Y ahora van por la poesía. Mejor, por los poetas. Y habrá quienes olviden aquello de la poesía no se vende porque no se vende. Un abrazo. Carlos Barbarito barbarito3@hotmail.com http://d-sites.net/barbarito ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| "...sólo la Poesía dice el sueño, / con hermosas palabras salvar puede / a la Imaginación del negro encanto / y el mudo sortilegio". John Keats, "La caída de Hiperión". === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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