~~~~~~~~~~~~~~~ Año X Cagua, Venezuela Nº 134 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 21 de noviembre de 2005 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "La literatura como chiste", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Necronomicón buscando cuentos. / Urtusástegui en línea. | Breves / Los seis años de CCG. / Híbrido Literario estrena | dominio. / Perú en Arena. / Entrega del premio | Contextos. / Comunicación y libros. / Crear y curar. / | Diosas latinoamericanas. / Gente de palabra. / Réquiem | en el Ateneo. | | Monte Ávila publicó una docena de títulos. / Isabel | Noticias Moure gana concurso narcisista de la Escuela de | Escritores. / Narváez en la Galería de Arte Nacional de | Venezuela. / Premio Herralde para el peruano Alonso | Cueto. / Presentan antologías de cuentos, ensayos y | poesía de México. / Rodríguez, Rojas Guardia y James | reciben premio Compañero de Viaje. / Universidad de | Granada dedica ciclo al Quijote. / Realizan en Sonora | Coloquio de Literatura Mexicana e Hispanoamericana. / | Exposición sobre los años de Gabriel García Márquez en | Bogotá. / Se inaugura el primer Centro de Poesía Visual | de España. / Un letraliano entre finalistas de concurso | taurino. / Feria de Miami homenajeó a Cabrera Infante. / | Novela de Francisco Coloane será llevada al cine por | Robert Redford. / Jorge Edwards obtiene premio José Nuez | Martín. / Imágenes y poesía de Gabriela Mistral se | exponen en tren del Metro. / Clausurado el XIII Simposio | de la Fundación Goytisolo. / Autoridades peruanas | manejan dos hipótesis en muerte del poeta Oscco. / | Fundación Salamanca publica antología de poetas | iberoamericanos. / Muere el poeta y crítico literario | español Leopoldo de Luis. / Rosa Regàs recibe | condecoración Chevalier de la Legion d'Honneur. / Mula | Verde y Literal presentan ediciones sobre literatura | peruana. / Tomás Segovia será inmortalizado en bronce. / | Presentan El Boomeran(g), blog literario | latinoamericano. / Presentan La vida son los ríos, de | Isaac Goldemberg, en Guadalajara. / Cartagena celebrará | festival cultural. / Fundación Caballero Bonald anuncia | su II Seminario Permanente. / Kosmópolis realizará | edición fuera de programa en homenaje al Quijote. / | Instituto de Cultura Peruana de Miami presenta | antología. | | "Breve noticia sobre Emmanuel Mounier", Luis Alberto | Artículos y Henríquez Lorenzo. / "Rosol Botello: Oráculo de lobo", | reportajes Rafael Rattia. / "Los concursos son un albur. ¿El | verdugo le corta la cabeza a Internet?", Silvia | Banfield. / "Gracias a un filántropo y un místico | judío... Hace 150 años nació la nueva Jerusalén", J. P. | Leroy. / "Penélope", Manuel Garrido Palacios. / "Una | mirada a la ciudad humedecida en los Oficios de la | lluvia de Erasmo Fernández", Gloria Dolande. / "Crónicas | de plomo", Dixon Moya. | | "Ida Vitale: la llamada de la poesía", Aldo Roque | Entrevistas Difilippo. | | "E. M. Cioran y Ben Ami Fihman: correspondencias en | Sala de ensayo Respiración artificial", Musa Ammar Majad. | | Cuentos breves de Cristina Rascón Castro. / "Lengua | Letras caliente", Ronald Harris. / "Con el sudor de la frente", | Fedosy Santaella Kruk. / Cinco poemas argentinos de | Beatriz Vignoli. / "Mentiras", Laura Guillén Ramo. / | "Por las calles de Valparaíso", Ulises Varsovia. / | "Felino", Carmen Campos. / Poemas de Èlide Schuman | (traducción: Guillermo Aldaya). / "Caribe fúnebre", | Freddy Melo Acosta. / "Tributo", Gustavo Javier Córdoba | Henao. / "Ophelia", Eduardo Mariño. / Poemas de María | José Mures. / "Horno de reverbero" (extractos), José | Donayre. / "Piedra alzada", Edda Armas. / Tres relatos | de Ricardo Mena Cuevas. / Cuatro poemas de Alejandra | Barbery. | | "Cáliz amaranto", Paloma Fernández Gomá. / "Zona | El regreso congelada", Roberto Madrigal. / | del caracol | Los misterios del idioma. | El buzón | Fernando Savater. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/servicios/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/servicios/archivo.htm =========================== CONCURSOS LITERARIOS ========================== Reciba anuncios de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestro exclusivo servicio gratuito. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a: letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com O, si lo prefiere, visite nuestra sección de concursos en el Web: http://www.letralia.com/agenda/concursos === Editorial La literatura como chiste ============================== Cada vez más, las circunstancias que rodean a los grandes premios literarios se acercan a la fábrica de murmullos indiscriminados que solíamos atribuir a otros ámbitos, como los pasillos de los canales de televisión. La literatura baila graciosamente de la exposición de ideas a la de vilezas, y la tendencia parece ser indetenible. Hablamos, claro, de la dudosa comedia de situaciones en que se convirtió el premio Planeta este año. Si en el pasado reciente -y no tanto- el Planeta ha venido construyendo con gruesos expedientes su leyenda negra, en la que han caído autores de prestigio como el argentino Ricardo Piglia y el español Camilo José Cela, la edición de este año parece apostar, ya sin empacho alguno, por la banalización contundente del hecho literario. La estridente renuncia de Juan Marsé como juez del premio ha generado un intenso debate sobre la calidad de las obras ganadoras, que el mismo autor ha calificado de subterránea. No ha salido del todo bien parado el autor de Si te dicen que caí, cuya renuncia no ha llegado quizás en el momento más oportuno considerando que conocía las fallas del premio, foco de su dimisión, desde hacía mucho. En todo caso, quien ha llevado la peor parte ha sido, sin duda, María de la Pau Janer, la autora de Pasiones romanas, la novela ganadora. No sólo por la ingrata recordación que el episodio le ha agenciado para el futuro a su obra, y a ella misma, sino porque sus reacciones han puesto en evidencia su absoluta incapacidad para vadear los empellones de la crítica. Mientras Jaime Bayly, ganador del accésit por Y de repente, un ángel, se ha limitado a aprovechar el episodio construyendo un chiste -desde su comparecencia ante el furioso Marsé en la entrega del premio hasta la publicación de su post scriptum "Devuelve la plata, hijo", en el diario español El Mundo (http://elmundo.es/elmundo/2005/10/21/cultura/1129881248.html)-, María de la Pau Janer ha lanzado destemplados calificativos a diestra y siniestra. Y es que la escritora no ha demostrado siquiera un poco de ingenio a la hora de responder a quienes de una u otra manera han señalado las deficiencias de su novela. Torpe y llorosa, quiso reducir la veteranía de Marsé a un asunto de modas y llegó a sugerirle que abandonara su papel de "enfant terrible" pues ya está mayorcito para tales lides. Aún tenía calientes las orejas cuando Francisco Umbral, en la presentación de Pasiones romanas en el Casino de Madrid, la calificó de "novela sin estilo" y dijo que hay en ella grandes amores, en el marco de las últimas tendencias de la moda. No pudo aguantarse tampoco en esta ocasión y declaró a la prensa que estaba segura de que Umbral había tenido un mal día. En su artículo "Why you get form rejection letters" -que comentáramos hace algunos meses en nuestra bitácora, http://jorgeletralia.blogsome.com/2005/08/25/los-editores-malvados-, la editora estadounidense Jenna Glatzer tipifica estas reacciones así: "No todos los escritores saben lo que significa ser un profesional. Y no todos aceptan la crítica". Se refiere Glatzer a los escritores que, tras recibir una respuesta negativa de una editorial, descalifican el trabajo del editor sin pasearse siquiera por la posibilidad de que realmente necesiten elevar la calidad de los textos presentados. Inclusive Jorge Luis Borges se permite hacer un chiste sobre esto en las últimas líneas del mítico relato "El Aleph". Sorprendido por la invisibilidad que sufre su obra Los naipes del tahúr ante los jueces del Premio Nacional de Literatura, exclama: "¡Una vez más, triunfaron la incomprensión y la envidia!". Borges conocía bien el mal que padecen muchos escritores en ciernes, para quienes toda crítica es, ni más ni menos, indicio de incomprensión y envidia. El tiempo, ya lo hemos dicho, es un juez mucho más implacable que el iracundo Marsé. La obra literaria interactúa con los lectores en un proceso que la convierte en organismo vivo, más allá de lo que tengan a bien decir los críticos. Lo gracioso es que, sin predicar con el ejemplo, esto ha sido sostenido por Janer. Cabe preguntarse si, en el futuro, se dedicará a responder con semejante actitud a cuanto lector se atreva a señalarle las debilidades de su obra. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Necronomicón buscando cuentos. El número 10 de la revista Necronomicón ya está en línea, y trae los relatos "No entréis al granero", de Francisco Javier Pérez; "Imponentes" y "Monstruos", de Hernán Carreras, y "Financiación", de Néstor Darío Figueiras, así como ilustración de Juan Raffo. Dedicada a la ficción muy corta del género fantástico (terror, fantasía y ciencia ficción) este fanzine publicado por Ubik, Asociación Venezolana de Ciencia Ficción y Fantasía y concebido como un homenaje a H. P. Lovecraft, recibe cuentos de hasta mil palabras. Para enviar material, escriba a ubikcf@yahoo.com. http://www.geocities.com/ubikcf/necroindice.htm Urtusástegui en línea. Tomás Urtusástegui, uno de los dramaturgos más importantes de México, acaba de publicar su sitio en Internet, en el que es posible leer, además de una biografía y un formulario de contacto del autor, 180 obras de teatro de descarga gratuita, un manual de dramaturgia, un catálogo completo de publicaciones en libros, revistas y periódicos, y galerías de los viajes del autor alrededor de México y el mundo. Las obras expuestas en el sitio pueden ser montadas por grupos o asociaciones sin restricciones económicas de ningún tipo, con el único deseo de promover el gusto por el teatro y la prolífica obra de este singular dramaturgo, quien este año recibió el premio "Juan Ruiz de Alarcón", máximo galardón otorgado en la República Mexicana a un dramaturgo. http://www.tomasurtusastegui.com Los seis años de CCG. CCG Ediciones, el sello editorial digital de Concha y Estrella Cardona Gamio, cumplió seis años de vida el pasado 5 de noviembre. En el balance del año que acaba de transcurrir, CCG incluye la celebración en sus páginas de los bicentenarios del nacimiento de Andersen y de la muerte de Schiller, el 4º centenario del Quijote, la publicación de cuentos infantiles clásicos, la realización de entrevistas y otros contenidos. http://www.ccgediciones.com Híbrido Literario estrena dominio. La publicación electrónica Híbrido Literario, que está celebrando su segundo aniversario, ahora es accesible a través de su propio dominio, http://www.hibridoliterario.com. Dedicado a la difusión, debate y promoción de la literatura hecha por escritores hispanoamericanos en el mundo, Híbrido Literario es dirigida por Rocío Uchofen, y su página en Internet es administrada por Fiorella Magán. La revista acepta materiales de creación en hibrido_literario@yahoo.com y noticias en editor@hibridoliterario.com. http://www.hibridoliterario.com Perú en Arena. El suplemento cultural Arena, del diario mexicano Excélsior, inició el 13 de noviembre su ciclo de reportajes "Uno de tres", sobre letras peruanas, en homenaje al Perú como invitado de honor de la Feria de Guadalajara. Esta primera entrega contiene un relato de Jaime Bayly, cuatro minificciones de Isaac Goldemberg, dos poemas de Maurizio Medo y un ensayo de Julio Ortega. El suplemento trae también fotografías de Eva Lewitus. http://www.suplementoarena.com Entrega del premio Contextos. La agrupación argentina Piso 12 realizará la entrega de premios del VIII Certamen Internacional Contextos de Relato Breve, que se realizará junto con la celebración de los 400 programas de la audición radial Contextos, el próximo martes 29 de noviembre a las 7 de la noche. La cita es en la Sala A. R. Cortázar de la Biblioteca Nacional, en Agüero 2502, Buenos Aires. http://www.piso-12.com.ar Comunicación y libros. La revista cultural Dosdoce y la agencia Blue Creativos realizarán conjuntamente la presentación del estudio "El papel de la comunicación en la promoción del libro", el próximo miércoles 30 de noviembre a las 11 de la mañana en el Salón de Actos del Centro Cultural Conde Duque de Madrid. El estudio incluye un análisis de las estrategias de comunicación de más de 60 editoriales españolas, sus relaciones con los medios de comunicación y papel de los suplementos culturales, una valoración de sus actividades de promoción y su impacto en las ventas, análisis de sus estrategias de comunicación en línea, estudio comparativo de sus sitios web (sección de reseñas, entrevistas, blogs, foros, diálogo con los lectores, fomento de la lectura, etc.) y entrevistas individuales con los editores y/o responsables de comunicación. http://www.dosdoce.com Crear y curar. Este miércoles 30 de noviembre y jueves 1 de diciembre, a las 10 de la mañana, se realizarán las terceras Jornadas Gratuitas sobre New Media Art "Crear y curar arte digital". El evento tendrá lugar en el auditorio de la Universidad de Palermo y las inscripciones se podrán hacer por teléfono al 51994500 (interno 1530/1502/1514) o por correo electrónico escribiendo a consultasdc@palermo.edu. http://www.palermo.edu Diosas latinoamericanas. La escritora Sara Beatriz Guardia presentará en México su libro Escritura de la historia de las mujeres en América Latina. El retorno de las diosas. La primera presentación se hará en el pabellón peruano de la FIL Guadalajara el jueves 1 de diciembre a las 7 de la noche; la segunda será en el Centro Universitario de Lagos de la Universidad de Guadalajara el viernes 2 a las 12 del mediodía, y la tercera será en la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados, en Ciudad de México, el jueves 8 a las 10 de la mañana y 1 de la tarde. http://www.fil.com.mx/prog05/prog05/rub_inv_der.htm Gente de palabra. Tal es el título del compendio de setenta microcuentos que el escritor argentino José María Gatti, letraliano con textos en varias de nuestras ediciones, presentará el viernes 9 de diciembre a las 7:30 de la noche. El libro, que aparece bajo el sello Dunken, será presentado en Olga Cossettini 1170, Puerto Madero Este. Gatti mantiene dos blogs en http://microminicuentos.blogspot.com y http://josemariagatti.blogspot.com. Réquiem en el Ateneo. El libro Réquiem, de la autora puertorriqueña Ana María Fuster Lavín, será presentado el 9 de diciembre a las 7 de la noche en el Ateneo de Puerto Rico, en San Juan, en un acto organizado por Isla Negra Editores y Borinquen Literario. El poeta Alberto Martínez Márquez hará la presentación y habrá palabras finales a cargo de la narradora Marta Aponte Alsina. También habrá lectura de cuentos por los escritores Mayda Colón y Marioantonio Rosa, y un recital con Maribel R. Ortiz, Abdiel Echevarría y Fuster Lavín. Mabel Valentín ha sido invitada para que interprete algunas canciones de su repertorio. http://www.islanegra.com ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Monte Ávila publicó una docena de títulos Doce nuevos títulos, en los géneros de ensayo, narrativa, poesía y literatura infantil fueron editados por Monte Ávila Editores Latinoamericana (http://www.monteavila.com.ve) para el mes de noviembre de 2005, y en el marco de la Feria Internacional del Libro de Venezuela 2005. Los nuevos títulos de la editorial del Estado venezolano son La negación del rostro, de Luis Barrera Linares; Por los signos de los signos, de Luis Britto García; Crónica del anhelo, de Fernando Yurman; Una modesta proposición y otros escritos, de Jonathan Swift; Los signos de Schoenberg, de Jean Jacques Dunki; El circo de Ferdinand, de Stefania Mosca; Pecados de la capital y otras historias, de Gisela Kozak; Autorretrato con minotauro, de Eloi Yagüe Jarque; Antología poética, de Alberto Arvelo Torrealba; Antología poética, de Lydda Franco; Mientras cae la lluvia, de Víctor Casaus; y La fiesta de los ratones, de Doris Camaute. Carlos Noguera, presidente del sello, señaló que 2005 es el año de la recuperación total de la casa editora de mayor trayectoria e importancia de Venezuela. El escritor comentó que, además de la significativa oferta de novedades presentada hasta los momentos, la editorial ha logrado llevar a cabo un importante trabajo de promoción del autor venezolano, con actividades como las presentaciones de libros y el exitoso lanzamiento de tres nuevas colecciones, entre ellas, la Biblioteca Básica de Autores Venezolanos; Milenio Libre y Waraira Repano. Fuente: Monte Ávila *** Isabel Moure gana concurso narcisista de la Escuela de Escritores El peculiar concurso literario que premiaba al mejor cuento autocontemplativo, organizado por la Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com) para criticar los excesos ególatras de ciertos autores, ha culminado con un gran éxito de participación: 373 relatos presentados al certamen, provenientes de casi todos los países de habla hispana. La ceremonia de entrega de premios se desarrolló en una sala de la capital española el sábado 5 de noviembre y estuvo plagada de divertidos momentos ya que se organizó, tal como rezaban las bases, para otorgar la gloria literaria a la vencedora, con lluvia de flores, loas en honor de la artista, miradas de envidia, entrevistas de la prensa internacional y otras muestras propias del culto a la personalidad que tuvieron lugar en un ambiente festivo dentro de una sala abarrotada de público. La directora del centro literario madrileño, Isabel Cañelles, resaltó la calidad de los textos presentados y, sobre todo, el buen humor de los centenares de autores participantes. Esta es una iniciativa más de la Escuela de Escritores, después de organizar concursos literarios como el de Plagio Creativo a García Márquez o al Quijote, o el primer certamen literario que castigó al peor de los relatos. Estos eventos tratan de llamar la atención de ciertos vicios de la literatura actual con el fin de servir de autocrítica y de ejercicio de creación colectiva para los cada vez más numerosos autores que participan en foros literarios o talleres de escritura a través de Internet. Al acabar el plazo de recepción de relatos, se recibieron un total de 373 textos que cumplían los requisitos de las bases. Isabel Moure consiguió la prometida "gloria literaria" con su relato "Me llamo Enrique, como yo". La autora madrileña, presente en la ceremonia de entrega, obtuvo así su primer premio literario, y destinó la mitad de su premio monetario a la ONG FEAPS (Confederación Española de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual), tal como pedían las bases del certamen que se hiciera, "como muestra de su humildad y desinterés supremo". El jurado estuvo compuesto por Montalbá Bori, Isabel Calvo, Clara Redondo, Ignacio Ferrando, David Gallego, Jesús Pérez, Carlos Sobrino y Enrique Triana, actuando Javier Sagarna de secretario sin voz ni voto. Fueron declarados finalistas la española Almudena Almendro Muñoz, con el relato "Otra vez"; el cubano César González-Calero Lobato, con "Los hombres comunes"; el español Jesús Mondría Moreno, con "Richar", el francés Juan Pablo León, con "Yo, vivo, en el fondo más recóndito de mi propio ombligo", y el español Andy Ferguson, con "Tuerto". El relato ganador, así como los finalistas, serán publicados en el portal de Internet de la Escuela de Escritores: www.escueladeescritores.com. Fuente: Escuela de Escritores *** Narváez en la Galería de Arte Nacional de Venezuela Este año se cumplen 100 años del nacimiento del artista venezolano Francisco Narváez, por lo que la Galería de Arte Nacional de Venezuela (http://www.gan.org.ve) ha organizado una serie de actividades conmemorativas. La mayor de estas actividades es la exposición "Francisco Narváez. Figuración y expresión (1930-1950)", que fue inaugurada el 6 de noviembre y que ocupa el pasillo y las salas 3, 5 y 6 y de la GAN. La muestra está compuesta por 67 obras entre pinturas, acuarelas, dibujos y esculturas realizadas por Narváez en su primera etapa creativa, la cual comprende aquellas piezas creadas desde finales de la década del 20 cuando culmina sus estudios en la Academia de Bellas Artes y luego viaja a París, hasta obras del año 1949, aproximadamente. Este conjunto de piezas revelan cómo desde una época muy temprana el artista margariteño, nacido en el estado Nueva Esparta en 1905, perfiló un estilo muy personal centrado en la búsqueda de las raíces y lo propio, según un comunicado de la institución. El viernes 11, la GAN presentó la ponencia de Félix Hernández "Interpretando el arte venezolano". En este mismo marco, el sábado 12 se realizó un taller de estuco para niños de 8 a 11 años, con la dirección de Elena Dunia y Yuleidy Quiroz. El domingo 13 se realizó el taller múltiple familiar "Domingo para crear: recreando la escultura de Narváez", con los artistas invitados Carolina Siefken y Mirjha Gottopo, facilitadores de la Fundación Narváez (http://www.fundacionnarvaez.com). El 17, se realizó el coloquio "Francisco Narváez visto desde el siglo XXI", con María Luz Cárdenas, Jesús Fuenmayor, Luis Guillermo Marcano, Margarita Narváez, William Niño, María Elena Ramos, Albeley Rodríguez, Eliseo Sierra y Félix Suazo. Para este jueves 24 está pautada la presentación de la ponencia "La estatuaria pública de Narváez a la luz de la Caracas contemporánea", a cargo de Margarita Narváez. Igualmente, el martes 29 se presentará la ponencia "Narváez. Síntesis de un gran período", por Francisco Da Antonio, en el auditorio de la GAN, a las 4 de la tarde y con entrada gratuita. Fuente: Galería de Arte Nacional *** Premio Herralde para el peruano Alonso Cueto El peruano Alonso Cueto ganó este 7 de noviembre el Premio Herralde de Novela, dotado con 18 mil euros (unos 21 mil dólares), con la obra La hora azul, mientras el primer finalista fue el español Manuel Pérez Subirana por su novela Egipto. El jurado del galardón, convocado por Anagrama, estuvo compuesto por los escritores Salvador Clotas, Juan Cueto, Esther Tusquets, Enrique Vila-Matas y el editor Jorge Herralde, quienes escogieron por unanimidad la novela de Cueto, seleccionada entre las 242 presentadas. Las dos obras -la de Cueto y la de Pérez- se publicarán "en dos o tres semanas", según anunció el editor, mientras que la otra finalista -El huésped, de la mexicana Guadalupe Nettel- será publicada en enero. En nombre del jurado, Herralde añadió que "aparte de la calidad de todas las obras finalistas, cabe destacar la amplia presencia de escritores latinoamericanos, un reflejo de los numerosos manuscritos de dichos países que se han presentado al premio". Ausente el autor de Barcelona, su agente literaria, Antonia Kerrigan, leyó una carta del ganador en la que señala que "este libro está basado en una historia real: el episodio de un militar a cargo de un cuartel en Ayacucho que convivió con una prisionera hasta que ella huyó". Los datos que se ofrecen del terrorismo de Sendero Luminoso en Perú (1980-1992), apunta el autor, están "rigurosamente documentados", si bien la trama, "dramática y conmovedora", está narrada con el suspenso y la intriga de una historia de detectives. Ambientada en la Lima de finales de los años 90, La hora azul es la historia del doctor Adrián Ormache, un abogado próspero que vive en una zona acomodada de Lima, que, al morir su padre, conoce que estuvo a cargo de un cuartel, en la zona de Ayacucho, en la época de enfrentamientos entre el Ejército y Sendero Luminoso. Según Alonso Cueto, su novela, "un cuento de hadas al revés", es "una exploración en la maldad, en lo prohibido", pero también puede ser considerada como una reflexión sobre "aquellos momentos en que las zonas oscuras, postergadas y olvidadas afloran y reaparecen en nuestras vidas". Para el autor del ganador del Premio Herralde, "las zonas oscuras de los individuos y de los grupos nunca terminan de aparecer, y nuestras familias son océanos en los que siempre hay cofres enterrados con la verdad". Alonso Cueto (Lima, 1954), autor de doce libros de narrativa, entre cuentos y novelas, ha recibido el premio Wiracocha por su novela El tigre blanco, el premio alemán Anna Seghers por el conjunto de su obra y la beca para escritores de la Fundación Guggenheim (2002). Según Herralde, el ganador es "el sucesor generacional peruano de Vargas Llosa, con quien tiene bastantes afinidades, y de Bryce Echenique". Alonso Cueto ya tenía publicada en España una novela, Grandes miradas (Anagrama, 2005). Fuente: EFE *** Presentan antologías de cuentos, ensayos y poesía de México Integrada por lo mejor de cada género literario, el 7 de noviembre fueron presentadas en Ciudad de México las antologías Los mejores cuentos mexicanos, Los mejores ensayos mexicanos y Los mejores poemas mexicanos. Editadas por Joaquín Mortiz y la Fundación para las Letras Mexicanas, los encargados de la selección de textos, José Manuel Prieto, Antonio Saborit y Francisco Hernández, señalaron que esta tarea no fue fácil de cumplir, por el gran número de trabajos que tuvieron para elegir. Prieto, escritor de origen cubano encargado de la selección de cuentos, autor del libro de cuentos El tartamudo y la rusa, destacó que para su tarea dejó de lado centralismos y buscó escritores de todos los estados de la República Mexicana. "Gracias a esto se nos muestra un panorama de primer orden, el ver como está la literatura de nuestro país", añadió Prieto, quien hizo notar la falta de antologías como estas, por lo que se dio a la tarea de hacer un trabajo serio y digno de la literatura mexicana. Por su parte, Antonio Saborit, compilador de los trabajos que integran Los mejores ensayos mexicanos, quien dirigió la reconocida colección Ronda de Clásicos Mexicanos, resaltó que en su empresa buscó seleccionar los diferentes pensamientos. Encargado de la primera edición de este libro, expuso que "la intención al conjuntar los diferentes pensamientos de esta antología se hizo con el propósito deliberado de ensayar en este ómnibus la siguiente quimera: editar el presente". Apuntó que "el pensar es memoria, juicio e imaginación, y me da gusto decir que este trabajo cuenta con estos tres elementos. Pero también este conjunto de visiones hace que supongamos un conjunto de escenarios, los ensayistas dibujan eso escenarios para ir llevando sus reflexiones hacia nosotros", agregó el autor. En tanto, Francisco Hernández, autor de Los mejores poemas mexicanos, afirmó que "en México hay poetas por todo el país, vivimos en un país poético". Autor de Moneda de tres caras (Premio Javier Villaurrutia 1994), Hernández aseguró que "dentro de esta trilogía de libros se ilustra claramente el panorama de la poesía, el ensayo y el cuento en México". Fuente: Vanguardia *** Rodríguez, Rojas Guardia y James reciben premio Compañero de Viaje El narrador Renato Rodríguez, y los poetas Armando Rojas Guardia y Miguel James, tres escritores venezolanos con problemas de salud, fueron galardonados por la Red Nacional de Escritores con el premio Compañero de Viaje, en reconocimiento a su trayectoria literaria, en un acto celebrado en la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello el martes 7 de noviembre. Los escritores reconocidos con este premio recién instaurado recibirán, cada uno, seis millones de bolívares, que se les pagarán en seis meses. Miguel Márquez, director de literatura del Consejo Nacional de la Cultura (Conac, http://www.conac.gob.ve), manifestó que este premio es un símbolo claro de preocupación para proteger al artista literario, "de los más débiles y de los menos tenidos en cuenta". Los ganadores fueron elegidos por la junta directiva colegiada de la red, que agrupa a siete directivos representes de las regiones del país. Según Márquez, los criterios utilizados para elegirlos fueron la excelencia en cuanto a su escritura, el reconocimiento nacional en torno a los libros que han escrito y que padecieran problemas de salud. Además del premio, existe una política de medicamentos adelantada por la red que, según Márquez, "quizás sea más importante que la premiación misma". El fondo para medicinas pretende continuar apoyando a los escritores en el tratamiento de enfermedades eventuales y esperar que en el futuro pueda colaborar con aquellos que padezcan enfermedades crónicas. James, quien es nativo de Trinidad y Tobago aunque llegó a los 6 años a Venezuela, se mostró satisfecho con el reconocimiento que le hizo la red: "El hecho de que se cense a los escritores del país, que tengan seguridad social y reconocimiento como gente valiosa y no como gente rara, es muy importante", comentó el artista, quien es paciente psiquiátrico. Rojas Guardia manifestó sentirse absolutamente satisfecho por haber obtenido el premio Compañero de Viaje: "Considero que el verdadero premio es la creación de la Red de Escritores porque somos el gremio más desasistido, más desprotegido y más indefenso en materia de seguridad social". Al haber ganado el premio de seis millones de bolívares, Rojas Guardia queda excluido de la posibilidad de acceder a las medicinas que ofrece la red. "No se contempla el recurso de los medicamentos para enfermedades crónicas como las que yo padezco, que es de orden psiquiátrico", puntualizó. En el evento en la Casa Andrés Bello, Márquez anunció que estaba previsto que la red adelantara un censo de escritores en la Feria Internacional del Libro de Venezuela, entre el 11 y el 20 de noviembre en el Parque del Este, en Caracas. Los escritores censados entrarán en la política de cobertura de la red, de forma tal que podrán acudir al representante regional para que los acredite para la compra de los medicamentos que necesiten para tratar enfermedades eventuales que padezcan. La Red Nacional de Escritores es una fundación privada sin fines de lucro, apoyada por el Conac y por el Ministerio de la Cultura. Fuente: Globovisión *** Universidad de Granada dedica ciclo al Quijote La Cátedra Federico García Lorca de la Universidad de Granada (UGR, http://www.ugr.es) continuará a lo largo de los meses de noviembre y diciembre con su programa de actividades dedicado a la figura de don Quijote y a Cervantes. Con motivo del IV Centenario del Quijote, hispanistas, novelistas y traductores de reconocido prestigio examinan al personaje y sus múltiples dimensiones en diversos actos que se iniciaron el pasado 8 y 11 de noviembre, y continuarán el 29 de noviembre y el 17 de diciembre en distintas sedes de la UGR. Entre los especialistas invitados, destaca la presencia del hispanista y traductor del Quijote al chino, Dong Yansheng; la novelista y ganadora de los premios Nadal, Planeta y Barcarola de poesía, Lucía Etxebarría, y Luis Alberto de Cuenca, ganador del Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Traducción, ex director de la Biblioteca Nacional y ex Secretario de Estado de Cultura. Un ciclo de conferencias, una representación teatral y la presentación del número especial de la revista de poesía Barcarola que, en su 25º aniversario, servirán de homenaje y broche de oro a esta obra cumbre de la literatura universal y protagonista absoluta de 2005 en el ámbito cultural. La edición especial de Barcarola, que será presentada el martes 29 junto con el libro conmemorativo In Memoriam: 25 años de poesía Barcarola, recoge poemas inéditos que celebrados escritores han publicado en esta revista literaria, "un testimonio de la poesía en lengua castellana del pasado siglo, reflejada en las voces de los autores más significativos y reconocidos, desde el modernismo a la generación del 27, el realismo social, los novísimos". En la presentación, que se realizará a las 8 de la noche en Carmen de la Victoria, intervendrán Juan Carlos Rodríguez, José Manuel Martínez Cano, Juan Bravo, Luis Alberto de Cuenca, José Esteban, Lucía Etxebarría, Javier del Prado, Javier Marín y Antony Beneyto. La última actividad será la presentación de la obra Mi nombre es Dulcinea, de Andrés Molinari, el sábado 17 de diciembre a las 8 de la noche, en el Aula de Teatro de la Universidad de Granada. Fuente: Andalucía 24 Horas *** Realizan en Sonora Coloquio de Literatura Mexicana e Hispanoamericana El rector de la Universidad de Sonora (Unison, http://www.uson.mx), Pedro Ortega Romero, inauguró el pasado 9 de noviembre las actividades del XX Coloquio Internacional de Literatura Mexicana e Hispanoamericana (http://www.coloquio.uson.mx), donde se reunieron investigadores de diversos países en esta materia y en cuya organización participó también el Departamento de Lenguas y Literaturas de la Universidad Estatal de Arizona (ASU, http://www.asu.edu). En la ceremonia inaugural, la máxima autoridad universitaria felicitó al comité organizador de este evento, el cual "inició de manera local en las aulas del entonces Departamento de Humanidades, después alcanzó ámbitos regionales y nacionales y hoy es un evento internacional", destacó. Los estudiantes de la casa de estudios mantuvieron contacto con autores de algunos de los materiales bibliográficos que consultan en clase, además de consolidar sus conocimientos acerca de los paradigmas de la literatura hispanoamericana. Los temas tratados en el coloquio fueron los problemas teóricos y metodológicos, las nuevas corrientes críticas, las regiones culturales, estudios sobre obras y autores y problemas de historiografía literaria, entre otros. En el evento participaron unos 75 especialistas, entre los cuales estuvieron Raúl Bueno Chávez (Dartmouth College), Beatriz González Stephan (Rice University), Julio Ortega (Brown University) y Sara Sefchovich (Arizona State University/Unam), así como la jefa del Departamento del Letras y Lingüística, Martha Martínez Figueroa y la coordinadora del Programa de Literatura Hispanoamericana, Rosa María Burrola Encinas. El coloquio concluyó el viernes 11 después de 23 mesas de trabajo y 4 conferencias magistrales. Fuente: Ehui *** Exposición sobre los años de Gabriel García Márquez en Bogotá Los años que Gabriel García Márquez vivió en Bogotá a partir de 1940 se convierten ahora en marco de una exposición de fotografías, libros y otros materiales relacionados con el autor de obras ya clásicas como Cien años de soledad y El coronel no tiene quien le escriba. La exposición "Gabo en Bogotá" se inauguró el miércoles 9 de noviembre, y permanecerá abierta hasta el 20 de enero bajo los auspicios de la Biblioteca Nacional y la Fundación Palabrería, en colaboración con el Ministerio de Cultura de Colombia. Se puede visitar de lunes a viernes de 8 de la mañana a 6 de la tarde. La exposición hace parte de colecciones privadas y de los fondos bibliográficos y hemerográficos de la biblioteca, donde se hizo la revisión de cerca de 50.000 ejemplares de revistas y periódicos publicados en Bogotá de 1940 a 2004. Así mismo se destacan las entrevistas a amigos del Nobel, que compartieron con él en este período. Fue en Bogotá donde García Márquez practicó con mayor rigor su actividad periodística, con crónicas y reportajes en El Espectador; así inició un largo vínculo de creación literaria y periodística con la capital colombiana, donde además ejerció la crítica cinematográfica, siendo uno de los pioneros en su país. Esta muestra bibliográfica y documental se ha dividido en 20 segmentos que se identifican con frases extraídas del libro Memoria de mis putas tristes. También se complementó con una agenda académica el jueves 10 y el viernes 11 de noviembre en la Biblioteca Nacional. Fuentes: Librusa, EFE *** Se inaugura el primer Centro de Poesía Visual de España Ha sido inaugurado en Peñarroya-Pueblonuevo, el pasado 10 de noviembre, el primer Centro de la Poesía Visual (CPV) de España, institución que será un referente a nivel nacional en esta modalidad artística y un centro de documentación y catalogación de la poesía visual española. El CPV ha sido gestado en tan sólo un año gracias al firme apoyo del Ayuntamiento, que ha elegido para su dirección al artista Francisco Aliseda, nacido en la localidad en 1958 pero que emigró de la misma hace treinta años y ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria pictórica y como poeta visual en Bilbao. Por otro lado, el CEP Sierra de Córdoba seguirá este año sensibilizando al colectivo docente en este género con un curso específico, el segundo que organiza, iniciativa de la que el CPR de Zafra (Badajoz) se ha inspirado para organizar otro análogo. En el acto de constitución, se presentó la revista Veneno, dirigida desde hace años por el propio Aliseda, que va por su número 151 y que se editará y distribuirá a partir de ahora desde Peñarroya-Pueblonuevo. La alcaldesa, Luisa Ruiz, y el concejal de Cultura, José Catalá, mostraron su entusiasmo por la creación del centro, y anunciaron que su sede está en el museo geológico. Fuente: Diario Córdoba *** Un letraliano entre finalistas de concurso taurino El pasado 12 de noviembre se emitió en Quito (Ecuador) el veredicto del III Concurso Internacional de Cuentos Taurinos "El Albero", tras la reunión del jurado compuesto por María Fernanda Heredia, Alfonso Reece, Álvaro Samaniego, Cristóbal Roldán, Jorge Ortiz y José Luis Castillo, y Esteban Ortiz Mena como secretario. De entre los 153 relatos participantes, el jurado escogió como ganador el enviado por el español Ángel Rojo Bayón, titulado "Perfil de Figura". Se le otorgó también mención de honor al segundo lugar, "Eclipse", por la española Ana Fernández Graciano. El tercer lugar correspondió al israelí José Luis Najenson, por "El salto del toro". Se le concedió reconocimiento como mejor cuento ecuatoriano a "De todos los ojos de todos", de Andrés Cadena. Además se concedió accésits a "La helada", del español Hugo Simón Benavente; "Las dos tragedias de este mundo", del español José Javier Luque González; "Venganza de un toro", del español Juan Jacinto Muñoz Rengel (letraliano de quien se puede leer un texto en http://www.letralia.com/64/en02-064.htm); "Curro el Palmo", de la española Laura Tenorio Vázquez; "Los peligros de la tauromaquia", del español Gonzalo Munilla Petreñas; "La virgen de los hierros", del ecuatoriano Polo Guerrero Barros; "Despedida", del español Jorge Solera Marín; "El torero de mi barrio", de la española Eva Suárez Llanos; "Templanza", del mexicano Gustavo Adolfo Esparza Urzúa; "Sueño itinerante", del español Luciano Nuevo Sánchez; "El último tercio", de la española Ana Ibáñez Calderón, y "La mujer más guapa", de la española Eloísa Martínez Santos. El jurado también consideró dignos de recibir una consideración especial los relatos "Con un toro de verdad", del ecuatoriano Humberto Jácome Harb; "La joven promesa de los ruedos", de la española Pilar Ugarte Muñoz; "Escrito en cuero", del español Patricio Fernández Serrano; "Como todos los muertos de la tierra", del argentino Guillermo Eduardo Pilía; "Bella Aurora", del ecuatoriano Édgar García Rivadeneira; "Traje de luces", del cubano Leonardo Depestre Catony; "Una hora antes de la bomba", del español Ángel Rojo Bayón; "La bendición", del mexicano Joaquín Chávez Pérez; "Palabritas", de la argentina Laura Blanca Coton, y "Belmonte de Málaga", del ecuatoriano Oscar Vela Descalzo. Fuente: Peña Taurina El Albero *** Feria de Miami homenajeó a Cabrera Infante La Feria Internacional del Libro de Miami cerró con broche de oro una vigésima segunda edición en la que el mayor evento cultural del sur de la Florida tuvo que superar el reto de empezar a cobrar 5 dólares por entrada, un tiempo inestable y hasta la amenaza de una tormenta tropical. Los organizadores del evento aseguraron que el cobro de entradas no produjo un dramático descenso de asistencia en comparación con ediciones anteriores, en las que se había calculado la presencia de medio millón de personas en horas pico. "Yo he quedado muy satisfecha, hemos recibido muchos elogios, los expositores están contentos con las ventas y los pabellones estaban repletos", declaró Alina Interián, directora ejecutiva del Centro Literario de la Florida del Miami-Dade College, organizador de la Feria. "Yo no vi ningún impacto, si es que hubo alguno", agregó. El programa en español de la Feria Internacional del Libro de Miami fue inaugurado el domingo 13 con la presentación de la obra más reciente del cubano Carlos Alberto Montaner, La libertad y sus enemigos. Publicado por Editorial Sudamericana, el libro de Montaner aborda temas como el pensamiento liberal y su vigencia para América Latina, el subdesarrollo latinoamericano y el populismo como tendencia profundamente arraigada en nuestra cultura. El 13 de noviembre también se inauguró la exposición "Rostros de la isla dispersa", del fotógrafo Pedro Portal, de El Nuevo Herald. En la misma aparecen fotografiados escritores cubanos como Zoé Valdés, Abilio Estévez y Raúl Rivero, entre otros. La Feria Internacional del Libro de Miami cumplió con un amplio programa de actividades en el que participó una lista de autores internacionales como Eliseo Alberto, Jorge Volpi, Martín Caparrós, Elvira Lindo, Germán Castro Caycedo, Héctor Abad Faciolince, Santiago Gamboa y otros. En el programa de la semana destacó el homenaje póstumo a Guillermo Cabrera Infante, la noche del viernes 16, con la participación de la viuda del escritor, Miriam Gómez, Paquito D'Rivera, Enrico Mario Santí, Nivia Montenegro y Nat Chediak. El homenaje al autor de Tres tristes tigres, fallecido en febrero en Londres, se realizó en el salón 2106 del Wolfson Campus del Miami Dade Collage, donde se proyectó el documental Guillermo Cabrera Infante: la última entrevista, realizado por Mari Rodríguez Ichaso. Considerado uno de los escritores más importantes del exilio cubano, Cabrera Infante dejó el legado de una obra singular que incluye novela, cuento, ensayo y artículos periodísticos. En 1964 ganó el Premio Biblioteca Breve y en 1997 el Premio Cervantes, este último considerado como el Nobel de las letras hispanoamericanas. Fuentes: El Nuevo Herald, Librusa *** Novela de Francisco Coloane será llevada al cine por Robert Redford Robert Redford podría producir y actuar en una adaptación de la novela El camino de la ballena, del chileno Francisco Coloane (1910-2002), que será dirigida por el cineasta brasileño Walter Salles, director de Diarios de motocicleta. Salles expresó que el actor estadounidense Robert Redford aparece como el más seguro productor del filme, cuyo guión prepara hace cuatro años. "Soy un admirador de la obra de Coloane, me encanta El camino de la ballena, que estamos intentando adaptar hace cuatro años ya. Robert Redford sería el productor y también uno de los actores de la película", dijo el realizador. Salles agregó que a Redford "también le encantó esta novela y ahora estamos pasando por el trabajo tan complejo de adaptación de una obra literaria al cine". Eliana Rojas, viuda de Coloane, manifestó su confianza en que El camino de la ballena podrá convertirse en una película de la mano de Salles y ser una fiel representación de la pluma de su esposo, algo que no lograron anteriores adaptaciones de su obra. Según relató Rojas, Salles estuvo en Chile en 1999 y discutió con el propio Coloane la posibilidad de llevar al cine el libro, proyecto que entusiasmó al literato. Tras la muerte de Coloane, el 5 de agosto de 2002, Salles siguió en contacto con Eliana Rojas para materializar el guión. "Él está muy entusiasmado y había hecho un guión muy largo, y nos acaban de manifestar que después del fracaso que tuvo con la película (Diarios de motocicleta), en Estados Unidos le fue muy mal, entonces nos manda a decir que, por favor, no vayamos a comprometer El camino de la ballena, porque él está reacondicionando el libreto". La encargada del legado del escritor resaltó que Salles tiene una tarea importante y que debería borrar la mala experiencia que dejaron las anteriores dos adaptaciones cinematográficas de las novelas de Coloane (Tierra del Fuego, en 2002, por Miguel Littín, y Cabo de Hornos, en 1957, por Tito Davison). Fuente: Cooperativa.cl *** Jorge Edwards obtiene premio José Nuez Martín La novela El inútil de la familia, en la que el escritor chileno Jorge Edwards realiza una relectura de la singular vida de su tío Joaquín Edwards Bello, destacado cronista y narrador chileno del siglo XX, obtuvo el premio José Nuez Martín, que entrega la fundación que lleva el mismo nombre. Según los estatutos de la Fundación José Nuez Martín, la Facultad de Letras de la Pontificia Universidad Católica de Chile está encargada de seleccionar, en forma alternada, la mejor novela o la mejor obra de teatro publicada o estrenada en los dos años anteriores al premio, que se entregó por primera vez en la mención teatro, en el año 1994, al dramaturgo Jorge Díaz por su obra El guante de hierro. En 1995 recayó en Diamela Eltit por su novela Los vigilantes; en 1996 en el dramaturgo Marco Antonio de la Parra por su obra La pequeña historia de Chile; en 1997 en la escritora Cecilia Urrutia por su novela Retrato de familia; en 1998 en el dramaturgo Juan Radrigán por su obra Fantasmas borrachos; en 1999 en el escritor Gonzalo Contreras por su novela El gran mal; en 2000 al dramaturgo Egon Wolff por su obra Encrucijada; en 2001 al escritor Hernán Rivera Letelier por su novela Los trenes se van al purgatorio, en 2002 al dramaturgo Benjamín Galemiri por su obra Edipo asesor, en 2003 al escritor Juan Forch por su novela El campeón y el año pasado al Grupo La Troppa. Fuente: La Segunda *** Imágenes y poesía de Gabriela Mistral se exponen en tren del Metro Desde el pasado 15 de noviembre y hasta el 15 de diciembre, un tren del Metro de Santiago se ha convertido en una exposición de imágenes y fotografías de Gabriela Mistral, que lo tapizan en toda su extensión como una manera de conmemorar los 60 años desde que la poeta recibió la noticia de que había ganado el Premio Nobel de Literatura. El ministro de Cultura de Chile, José Weinstein, señaló en el viaje inaugural que "lo importante es que hoy todos los chilenos recordemos los 60 años de que Gabriela Mistral revivió el premio Nobel de Literatura. Fue la primera mujer y primer latinoamericano en recibirlo, por eso es muy importante esto". La exposición itinerante, que cuenta con el apoyo de Chilectra (http://www.chilectra.cl) y de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam, http://www.dibam.cl), recorre la obra de la poetisa agrupando su trabajo en diversos temas como la tierra, la justicia social y la religiosidad, entre otros. Se espera que más de 200 mil personas puedan disfrutar de esta exposición durante los 30 días que permanecerá transitando por la línea 1. La utilización de un tren del Metro como una forma de difundir y acercar la cultura a la gente se había realizado anteriormente con Nicanor Parra, cuando el artista cumplió 90 años, y con el cuarto centenario de Don Quijote de La Mancha. Tras un recital en homenaje a la autora de Tala, donde participaron los poetas Jaime Quezada, Floridor Pérez, Soledad Fariña y Carmen García, el ministro de Cultura realizó una importante donación de textos de literatura chilena a Bibliometro. El 15 de noviembre de 1945, Gabriela Mistral recibió la noticia de que había sido favorecida con el Premio Nobel de Literatura. Así rememora la propia autora aquel momento tan trascendente en su vida: "Estaba sola en Petrópolis, en mi cuarto, escuchando en la radio las noticias de Palestina. Después de una breve pausa en la emisora se hizo el anuncio que me aturdió y que no esperaba. Caí de rodillas frente al crucifijo que siempre me acompaña y bañada en lágrimas oré: ¡Jesucristo, haz merecedora de tan alto lauro a ésta, tu humilde hija!". Entre los actos en homenaje a los 60 años del Nobel se incluye el traslado de los restos de su sobrino-hijo Yin Yin al mausoleo donde yace la escritora en Montegrande. Este era uno de los deseos más queridos por la escritora, quien admitía que su amor por Yin Yin era lo más importante de su vida. El joven murió en Petrópolis, Brasil, en 1943. Fuente: La Tercera *** Clausurado el XIII Simposio de la Fundación Goytisolo Una conferencia a cargo de Ignacio Echevarría cerró el pasado 16 de noviembre el XIII Simposio Internacional sobre Narrativa Hispánica Contemporánea, organizado por la Fundación Luis Goytisolo y el Ayuntamiento de El Puerto de Santa María. Echevarría, considerado una de las firmas más prestigiosas de la crítica literaria de los últimos años, habló sobre "Violencia y liberación: el tema de la guerra en la narrativa de Luis Goytisolo". El encuentro se realizó en el Auditorio Monasterio San Miguel, donde fue inaugurado con la conferencia "Las guerras en la inteligencia de la guerra. De Stendhal a Graves, Jünger y Hemingway" de Claudio Guillén, académico de la Real Academia Española de la Lengua (RAE, http://www.rae.es). y Premio Nacional de Ensayo de España en 1999. El último de los actos fue la presentación del libro La novela disgresiva en España, editado por la Fundación Luis Goytisolo, y que recoge las actas del XII Simposio, celebrado en 2004. Esta publicación incluye conferencias de algunos de los especialistas más reconocidos internacionalmente en literatura española, como Gonzalo Sobejano, catedrático de la Universidad de Columbia (Nueva York), o el premiado escritor argentino Rodrigo Fresán. En esta edición, bajo el título "Guerra y literatura", el Simposio Internacional de la fundación ha contemplado la guerra como elaboración literaria de novelistas españoles e hispanoamericanos: cómo la creatividad de los novelistas ha tratado el drama monstruoso de una guerra, sea ésta la Segunda Guerra Mundial -de cuyo final se están conmemorando los sesenta años durante todo 2005-, las guerras balcánicas, más recientes, o la propia Guerra Civil española. Durante este simposio, además de conferenciantes españoles y de universidades extranjeras, participaron 17 comunicantes provenientes de distintos centros españoles, dotando de un notable valor científico y académico a este encuentro literario. También intervinieron en el programa el escritor Isaac Rosa, ganador del premio Rómulo Gallegos 2005, la profesora italiana Elide Pittarello, quien habló sobre la figura de Juan Benet, y la académica canadiense Maryse Bertrand de Muñoz. Fuentes: Diario de Cádiz, Andalucía 24 Horas *** Autoridades peruanas manejan dos hipótesis en muerte del poeta Oscco A un mes de su muerte, el crimen del poeta peruano James Oscco Anamaría sigue sin resolverse. Como informamos en nuestra edición 133 (http://www.letralia.com/133/1020oscco.htm), el escritor y docente fue encontrado muerto el jueves 20 de octubre en un basurero del puente Pachachaca, en Abancay. Eufrocia Anamaría Zela, madre de Oscco, declaró a la prensa que no descansará "hasta ver a los asesinos de mi hijo en la cárcel". Emperatriz Oscco, hermana del poeta, criticó la falta de apoyo de la policía. "Exigimos una exhaustiva investigación de parte del Ministerio del Interior y de la Fiscalía, para hallar a los responsables del crimen de mi hermano", añadió. Los responsables de la investigación de este caso barajan hasta dos hipótesis sobre el móvil que desencadenó el crimen la noche del martes 18 de octubre. Una de las versiones señala que Oscco fue torturado por delincuentes que habrían actuado por encargo de terceros. La víctima había denunciado numerosos casos de malversación de fondos al interior de la Universidad Tecnológica de los Andes. La otra hipótesis que investiga la policía es que el crimen tenga un componente pasional. No descartan que una mujer vinculada sentimentalmente con Oscco esté relacionada con el caso. Aunque no se ha determinado su participación, la policía asegura que Yudith Caballero Palomino fue la última persona que vio con vida al poeta. Para Tulio Mora, presidente de PEN Club-Perú, es lamentable que exista una cultura de terror, implantada y heredada del anterior régimen que por desgracia este gobierno no supo revertir. "Cómo es posible que a una mujer le arranquen un hijo de su vientre, que secuestren niños y aparezcan muertos, esto no es más que transgredir las leyes y los derechos humanos", dijo. "Por ello, nuestra organización exige una profunda investigación y una severa sanción para los responsables de tan execrable crimen que no debe quedar impune. El país no debió olvidar nunca la dictadura y la política de terror que se implantó en el país durante el gobierno del dictador y genocida Alberto Fujimori Fujimori", concluyó. Poeta y narrador, Oscco participó en el Congreso Nacional de Escritores "M. J. Baquerizo", que se realizó en Abancay en 2004. Publicó entre otras obras el libro de cuentos Siempre seré águila y el poemario Relámpago de amor. Fue activo dirigente sindical del Sutep, organización de la cual cuestionó en varias oportunidades a su dirigencia. Fuente: La República *** Fundación Salamanca publica antología de poetas iberoamericanos Poemas de 24 escritores iberoamericanos han sido recogidos por la Fundación Municipal de Cultura de Salamanca en la antología Los lugares del verso, en la que se engloban textos de los participantes del VII Encuentro de Poetas Hispanoamericanos celebrado en la capital salmantina. El libro, que fue presentado el 17 de noviembre, enmarca las creaciones de 22 literatos, además de los homenajeados en el encuentro, el español Francisco Brines y el poeta venezolano Ramón Palomares. Poetas españoles, portugueses, mexicanos, venezolanos, panameños y de Costa Rica, rinden con sus poesías su particular homenaje a dos grandes de las letras hispanoamericanas, como Brines, Premio Nacional de Poesía de España, y Palomares, Premio Nacional de Venezuela. El coordinador del encuentro poético y de la obra, el escritor peruano, salmantino de adopción, Alfredo Pérez Alencart, destacó la importancia y el "esmero" con el que se ha confeccionado este libro que ha querido ser también un homenaje a El Quijote coincidiendo con la celebración de su centenario. A este respecto, la antología incluye acuarelas y dibujos de la obra cervantina, así como los retratos de todos los autores que participan en la misma, realizados por el pintor salmantino Miguel Elías. Además, cada uno de los autores participantes está representado con un manuscrito de algunas de sus creaciones, "es algo que hicimos desde el primer encuentro y pienso que es una buena idea", destacó Pérez Alencart. El compendio incluye también unas palabras del académico José Antonio Pascual, en las que se refiere a las coincidencias y diferencias de los dos autores homenajeados. Pascual destaca en sus líneas las similitudes de Brines y Palomares respecto a su fijación por la muerte como tema central de muchas de sus composiciones poéticas. El coordinador de la obra destacó además que se ha incluido en ella un poema del poeta venezolano titulado "Sobrevolar a Salamanca. Fray Luis de León en prisión", que por el momento sólo ha sido publicado en el suplemento cultural del diario ABC. Junto con la poesía, Los lugares del verso cuenta con la partitura de una música elaborada por el compositor tinerfeño Pablo Bethencourt para el poema de Francisco Brines "Alguien baja el amor". Fuente: EFE *** Muere el poeta y crítico literario español Leopoldo de Luis El poeta, escritor y crítico literario Leopoldo de Luis, Premio Nacional de las Letras 2003 en España y uno de los últimos autores de la primera generación de la posguerra, falleció en Madrid el pasado viernes 18 de noviembre a los 87 años. Sus restos fueron velados en el Tanatorio Norte de Madrid, donde el director del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es), César Antonio Molina, acudió el domingo 20 a darle el pésame a su director académico, Jorge Urrutia, hijo del poeta fallecido. También acudieron el director de la Real Academia Española (RAE, http://www.rae.es), Víctor García de la Concha; el director general del Libro, Rogelio Blanco; el ex secretario de Cultura Luis Alberto de Cuenca; y los poetas Luis García Montero y Juan Van Halen, entre otras personalidades. Leopoldo Urrutia de Luis nació en Córdoba en 1918 y residía en la capital de España desde su juventud, tras pasar parte de su infancia en Valladolid. Publicó sus primeros poemas en las páginas de las revistas Garcilaso y Espadaña, y en 1937 fue colaborador en Nuestra Bandera de Alicante y en La hoja del lunes de Madrid. Para entonces ya destacaba su papel como crítico literario en revistas como Ínsula, Papeles de Son Armadans o Poesía Española. En plena guerra civil publicó Romance, aunque puede considerarse como su primer libro la obra titulada Alba del hijo, editada en 1946. Mucho después llegó su año más fructífero, 1979, cuando escribió el libro Igual que guantes libres, por el que fue galardonado con varios premios, entre ellos el Nacional de Literatura en la modalidad de poesía. Ese año también escribió Entre cañones me miró, gracias al cual recibió el Premio Quevedo del Ayuntamiento de Madrid. En febrero de 1988 recibió un homenaje de sus amigos, por sus 40 años de labor literaria. Publicó poemarios, biografías, como las dedicadas a Antonio Machado o Vicente Aleixandre, Miguel Hernández o autores de la Generación del 98, 27 y 36, así como antologías de poesía social y religiosa. El 24 de junio de 2003 se despidió en Córdoba de sus lectores, porque decía tener "miedo de ser el poeta de la senectud", con la edición de sus obras completas reunidas en Obra poética. De Luis tiene en su biografía más de 30 libros de poesía, entre ellos Huésped de un tiempo sombrío (1948), Los imposibles pájaros, El extraño (1955), De aquí no se va nadie, Premio de Poesía Ausías March (1968); Entre cañones me miro (1981); Una muchacha mueve la cortina, Premio Villa de Rota (1983); Los caminos cortados (1990); Generación del 98, I Premio de Poesía Pablo Menassa de Lucía (1999); y Cuaderno de San Bernardo (2003). Muchos de ellos aparecen en su último libro, Obra poética, editado por Visor en 2003. Este mismo verano, Leopoldo de Luis opinaba en Santander que en el mundo actual, que no dudaba en calificar como "enloquecido", "la única palabra cuerda es la poética" y, aunque se definía de "naturaleza pesimista" ante la vida y la sociedad, se declaraba de cara a la poesía optimista porque "siempre habrá un poeta que diga una palabra de paz o libertad". "Es tan necesaria (la poesía) para expresar los sentimientos del hombre, que lo mismo se puede hacer en las cuevas de Altamira que en las naves que se lanzan al espacio", aseguró entonces, con motivo de su presencia en los Martes Literarios de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Fuentes: El Mundo, ABC *** Rosa Regàs recibe condecoración Chevalier de la Legion d'Honneur La escritora española Rosa Regàs (Barcelona, 1933) recibió en Madrid, el pasado 18 de noviembre, la condecoración de Chevalier de la Legion d'Honneur, de manos de Jean-Noel Jeanneney, ministro durante la presidencia de Francois Miterrand y actual presidente de la Biblioteca Nacional de Francia (http://www.bnf.fr). Esta distinción le fue concedida el pasado mes de junio por sus méritos literarios, por su condición de amiga de Francia y por su labor al frente de la Biblioteca Nacional. Regàs afirmó que su amor por la literatura y su dedicación a ella como escritora se lo debe, en cierto modo, a Francia, porque fue en ese país donde residió los primeros años de su vida y fue en el idioma francés en el que se inició en la lectura. En su formación musical y artística han tenido una gran influencia, además, "las canciones del compromiso" de Ives Montand o Georges Brassens, y sus múltiples visitas a los museos de París. Tras su vuelta a España, Regàs ha mantenido siempre su vinculación con la cultura francesa, no sólo con la literatura sino también con el arte y la música, aspectos de los que habló en sus palabras de agradecimiento. En francés leyó Regàs algunos de los libros que estaban prohibidos en España durante la dictadura franquista, y a una ciudad francesa, Perpignan, iba con frecuencia para ver las películas que la censura franquista no dejaba proyectar en las salas españolas. Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona, Regàs trabajó en la Editorial Seix Barral de 1964 a 1970, cuando fundó la Editorial La Gaya Ciencia, sello en el que aparecían libros de literatura, política, economía, filosofía, poesía y arquitectura, y Ediciones Bausán, dedicada a literatura infantil. Tras dirigir ambas editoriales hasta 1983, la escritora fundó y dirigió las revistas Arquitecturas Bis y Cuadernos de la Gaya Ciencia, actividad que compaginó con la de traductora para Naciones Unidas en Ginebra, Nueva York, Nairobi, Washington y París, hasta que en 1994 fue nombrada directora del Ateneo Americano de la Casa de América de Madrid, cargo del que dimitió en mayo de 1998. Su faceta de creación literaria saltó a la palestra con la obtención en 1994 del Premio Nadal con Azul, su tercera novela. Luego vendrían títulos como el libro de viajes Viaje a la luz del Cham (1995) y la novela Luna lunera (1999), Premio Ciudad de Barcelona. En 2001 ganó el Premio Planeta con La canción de Dorotea, y en 2004 publicó Diario de una abuela de verano. El paso del tiempo, dedicado a sus nietos, con los que la autora se reúne cada verano en la casa de campo que tiene en el Ampurdán. El 14 de mayo de 2004 fue nombrada por el Consejo de Ministros directora de la Biblioteca Nacional, en sustitución de Luis Racionero. Fuente: EFE *** Mula Verde y Literal presentan ediciones sobre literatura peruana La Feria del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx), México, será el escenario en el que se presentarán el segundo número de la revista Mula Verde Review (http://www.mulaverde.com), y dos de los tres primeros de Literal, Latin American Voices (http://www.literalmagazine.com), dedicados a la literatura peruana. El segundo número de Mula Verde Review incluye trabajos de creadores peruanos provenientes de varias partes del mundo: José B. Adolph, Jorge Eduardo Benavides, José Castro Urioste, Raquel Chang Rodríguez, César Edmundo Céspedes Castro, Isaac Goldemberg, Eduardo González Viaña, José Antonio Mazzotti, Maurizio Medo, Carlos Meneses, Alfredo Pita, Róger Santiváñez, Patricia de Souza, Sergio Vilela, Mario Wong y Miguel Ángel Zapata. Igualmente, contiene una entrevista a Alfredo Bryce Echenique hecha por el escritor boliviano Juan Claudio Lechín (finalista Premio Rómulo Gallegos 2005) y otra a Mario Vargas Llosa, realizada por el poeta colombiano Gonzalo Márquez Cristo. Esta edición de Mula Verde Review cuenta también con las pinturas de Liza Schnaiderman y las del maestro Venancio Shinki, así como con la música original de la pianista venezolana Marianella Machado, en esta ocasión con una pieza basada en textos de César Vallejo. Elena Poniatowska, Sergio Ramírez, Arnaldo Calveyra, Emilio de Armas, Harold Alvarado Tenorio, Dasso Saldívar, Teresa del Valle Salinas, Robert Marie Johlio, Julia Cardona, Sofía Irene Cardona, María Rebeca Castellanos, Juan Cueto Roig, William Navarrete, Ignacio T. Granados Herrera, Alejandra Basualto, Ulises Varsovia, Astrid Fugellie, Rosabetty Muñoz y Jordi Buch Oliver son otras de las firmas incluidas en este número, así como las fotos de Geno Muños. La presentación en Guadalajara, a cargo de sus editores Luis Marcelino Gómez y Jorge Alejandro Salvo, será el domingo 27 de noviembre en el Salón Juan José Arreola, Centro de Negocios, Expo Guadalajara. Por su parte, los tres primeros números de Literal, Latin American Voices, dos de ellos dedicados al arte y la literatura del Perú, serán presentados a las 5 de la tarde del jueves 1 de diciembre en el salón José Luis Martínez del Centro de Negocios Expo Guadalajara, con la participación de Rose Mary Salum, fundadora de la publicación, y los escritores Isaac Goldemberg, Estela Porter y Miguel Ángel Zapata. Literal es una revista bilingüe editada en Houston, Texas, y está dedicada a celebrar y promover la cultura latinoamericana que se desarrolla en la América Hispana y Estados Unidos. Su calidad editorial, diseño y de contenidos le valió recientemente dos premios Lone Star Awards y una nominación para obtener el premio Maggie Awards, ambos en Estados Unidos. En su primer número se incluyen poemas de Gonzalo Rojas, y un texto sobre el autor escrito por David Medina Portillo, poemas de Sandra Cisneros y Gioconda Belli, entre otros escritos. El área plástica está cubierta por la boliviana Keiko González. En su segundo número, dedicado a Perú, figuran poemas de Isaac Goldemberg y Miguel Ángel Zapata, así como entrevistas con los poetas y ensayos acerca de su poesía. Además de un artículo de David Medina Portillo dedicado al también peruano Jorge Eduardo Eielson, una entrevista y poesía de Carmen Boullosa, así como artículos de arte, imágenes y fotografía dedicados a Perú. En su tercer número, dedicado a autores del exilio de Perú, México y Uruguay, se publicó una excelente conversación con el escritor Mario Vargas Llosa, Ilán Stavans y obra de Ida Vitale y Eduardo Milán. En la sección de artes plásticas figura la obra de Kcho y Alfredo de Stéfano. Fuentes: Mula Verde Review, Literal *** Tomás Segovia será inmortalizado en bronce Un busto del escritor mexicano Tomás Segovia, ganador de la edición número XV del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, será develado a las 11 de la mañana del lunes 28 de noviembre en la galería dedicada a este galardón, ubicada en el edificio de Rectoría General de la Universidad de Guadalajara (UdeG, http://www.udg.mx), en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx). El escritor de origen español (Valencia, 1927) fue elegido el pasado mes de agosto, por votación unánime, para recibir el prestigioso reconocimiento literario en su XV edición. La escultura fue realizada por Alfredo López Casanova, quien también esculpió los bustos de Juan Gelman, Juan García Ponce y Cintio Vitier, merecedores del premio Juan Rulfo en 2000, 2001 y 2002, respectivamente. Tomás Segovia llegó a México siendo un adolescente, como parte de la diáspora de republicanos españoles que dejaron su país durante la dictadura franquista. Su labor como escritor abarca más de veinte libros y géneros como el ensayo, la crítica, la dramaturgia, la narrativa y la poesía. Además, publicó también en revistas como Diálogos, Plural, Revista Mexicana de Literatura y Vuelta, a través de las cuales mantuvo un vínculo constante con el panorama de las letras mexicanas. Trabajó como profesor universitario en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) y en la Universidad de Princeton (http://www.princeton.edu), entre otras instituciones. En el acto estarán presentes, además del homenajeado, el rector general de la UdeG, José Trinidad Padilla López; el presidente de la Feria, Raúl Padilla López; Dulce María Zúñiga, directora de la Asociación Civil Premio Juan Rulfo; Gonzalo Celorio, asesor literario de la FIL, y Nubia Macías, directora general de la Feria. Fuente: Prensa-FIL *** Presentan El Boomeran(g), blog literario latinoamericano El Boomeran(g) (http://www.elboomeran.com), el blog literario latinoamericano, será presentado públicamente al mediodía del martes 29 de noviembre en la sala de prensa de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx), México, con la presencia del director, Basilio Baltasar, y dos de sus colaboradores: los escritores Jorge Volpi (México) y Santiago Roncagliolo (Perú). Se trata de un blog literario multimedia, cuyo nombre alude tanto a la generación literaria del "boom" que en los años 60 renovó el panorama de la narrativa en español, como al proceso de intercambio cultural iniciado entre las orillas europea y americana del Atlántico. Desde cinco ciudades -París, Barcelona, Nueva York, México y Buenos Aires-, cinco escritores mantendrán a través de El Boomeran(g) un cotidiano diálogo con los lectores y presentarán una crónica de la vida cultural de sus ciudades a partir de su personal punto de vista. Editado por La Oficina del Autor, del Grupo Prisa, El Boomeran(g) ofrece la posibilidad de escuchar las Voces de la Radio, archivos sonoros de la red de emisoras del Grupo Prisa en América y España. Además, las imágenes que "emite" la pantalla de El Boomeran(g) en Declaraciones y Ensayos registran la actividad que los autores realizan más allá del estricto compromiso de su escritura. Novelas en gestación, Críticas ejemplares, La crónica y El foro son algunas de las secciones que el portal destina a seleccionar y comentar los acontecimientos de la vida editorial y literaria en español. "La comunidad de los lectores implicados en la observación, reflexión crítica y creatividad de nuestra literatura encuentra en El Boomeran(g) unas herramientas excelentes para conocer lo que se hace y escribe en España y América", dice Basilio Baltasar, director de La Oficina del Autor y del blog. Fuente: Prensa-FIL *** Presentan La vida son los ríos, de Isaac Goldemberg, en Guadalajara Una muestra de obras publicadas y textos inéditos del peruano Isaac Goldemberg aparecen en un libro titulado La vida son los ríos, publicado por el Fondo Editorial del Congreso del Perú con motivo de la celebración de la presencia judía en este país sudamericano. El libro fue armado por el propio autor y lleva prólogo del poeta y crítico peruano Rodrigo Quijano, quien dice que la obra de Goldemberg "alude permanentemente a la interpelación constante a la que apelan los signos locales, incluso los más superficiales (los llamados patrios), sobre el carácter de un territorio nacional en crisis y en total desarticulación". El estudioso agrega que "en esa interpelación continua, el territorio, los orígenes y la adaptación personal a una historia nunca resuelta y trunca, son el coro dramático con el que Goldemberg conversa permanentemente sobre su destino, el destino también de su país, sus esquivas promesas y su trágica dimensión, ilimitada". La vida son los ríos incluye además varias entrevistas con Goldemberg, a cargo de Roland Forgues, Efraín Kristal, Ilán Stavans y Daniel Shercovsky, y una serie de ensayos y reseñas de José B. Adolph, Carlos Germán Belli, Cristina Galli, Ricardo González Vigil, Alfonso La Torre, Maurizio Medo, Dorita Nouhaud, Jorge Ruffinelli, Alejandro Sánchez Aizcorbe y Miguel Ángel Zapata. La vida son los ríos será presentado en diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, que este año está dedicada a Perú. Fuente: Prensa-FIL *** Cartagena celebrará festival cultural Del 26 al 29 de enero se darán cita en el HAY Festival Cartagena (http://www.hayfestival.com/cartagena), en Colombia, escritores, narradores, periodistas, artistas y creadores que conversarán, en el Claustro de Santo Domingo y el Teatro Heredia, alrededor de las letras latinoamericanas y del mundo, la cultura, la música y la literatura, en un encuentro sin precedentes en el acontecer cultural de Colombia y la ciudad. El escritor español Enrique Vila-Matas; Ali Smith, del Reino Unido; Hanif Kureishi, de origen pakistaní; Sergio Ramírez, de Nicaragua; Fernando Savater, de España; Roberto Fontanarrosa, de Argentina; Vikram Seth, de la India, y Alma Guillermoprieto, de México, entre otros autores del mundo, compartirán el escenario de la conversación literaria con los colombianos Jorge Franco, William Ospina, Roberto Burgos Cantor, Oscar Collazos, Héctor Abad Faciolince y Laura Restrepo, entre otros escritores y figuras de las letras y las artes en Colombia. Estarán también en este encuentro los periodistas Juan Gossaín, Alejandro Santos, Marianne Ponsford y Daniel Samper Pizano, así como libretistas y creadores, todos ellos unidos alrededor de la literatura, el periodismo, la política, la ficción, el cuento, la poesía y el humor. Además de las letras, también la música, las artes y la creación harán parte de esta puesta en escena cultural. Artistas visuales de Gran Bretaña y Colombia explorarán el poder de las ideas a través de las artes visuales; el primer Salón BAT de Arte Popular y la música colombiana y el Carnaval de Barranquilla, Patrimonio de la Humanidad, tendrán un lugar en el encuentro. Las entradas para el festival tendrán un costo de $5.000 por evento y de $12.000 por todo un día, así como de $45.000 por todo el encuentro. Los estudiantes podrán asistir gratuitamente, previa inscripción. Tanto la inscripción como el pago puede hacerse a través de la página http://www.hayfestival.com/cartagena o en la librería Ábaco (calle de la Mantilla, Nº 3-86, teléfono 6648368). Para solicitar información por Internet, escriba a comunicacion_cultura@yahoo.es. Fuente: HAY Festival *** Fundación Caballero Bonald anuncia su II Seminario Permanente La Fundación Caballero Bonald (http://www.fcbonald.com), de Jerez de la Frontera, Cádiz (España) acogerá, desde el 1 de diciembre y hasta el 25 de mayo de 2006, el II Seminario Permanente sobre Caballero Bonald y la Generación del 50, que este año está dedicado íntegramente a la narrativa española contemporánea. Los días de celebración de esta iniciativa, que el pasado año estuvo dedicada a la poesía, serán los jueves 1 de diciembre, 26 de enero, 23 de febrero, 30 de marzo, 27 de abril y 25 de mayo. Esta edición del seminario tendrá invitados de la talla de José Manuel Caballero Bonald, Santos San Villanueva, Juan Marsé, Fernando Valls, Eduardo Mendoza, José-Carlos Mainer, José Mª Pozuelo Yvancos, Luciano G. Egido, Manuel Ramos Ortega, Javier Cercas o Jordi Gracia. El seminario fue presentado la semana pasada por el gerente de la fundación, Fernando Domínguez, el coordinador de la actividad, Manuel José Ramos Ortega, el director del Centro de Profesores de Jerez, José Juan Domínguez, la representante de la Universidad de Cádiz (UCA, http://www.uca.es), María Jesús Ruiz Fernández, y desde el Ayuntamiento, Juan Salguero. El evento girará en torno a cinco novelas imprescindibles como son Si te dicen que caí, de Marsé, La verdad sobre el caso Savolta, de Eduardo Mendoza, Ágata ojo de gato, de Caballero Bonald, La fatiga del sol, de Egido, y Soldados de Salamina, de Cercas. Domínguez agregó que este año "hemos hecho una apuesta por la calidad que indiscutiblemente será de interés para muchos, ya que vamos a traer a los representantes de la narrativa española actual de más interés, así como a los críticos que le van a acompañar en cada jornada para hablar y debatir sobre las obras". Fuente: Europa Sur Digital *** Kosmópolis realizará edición fuera de programa en homenaje al Quijote El encuentro Kosmópolis (http://www.cccb.org/kosmopolis), de naturaleza bienal, celebrará este año una "edición especial compacta", fuera de programa, para sumarse a la celebración del Año del Libro y la Lectura y el cuarto centenario de El Quijote. El evento tendrá lugar entre el 2 y el 4 de diciembre en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB, http://www.cccb.org). Kosmópolis 2005, abreviado K05, incluirá una instalación audiovisual titulada "Lector Mundi", una conferencia de Roger Chartier sobre la evolución del público lector desde el siglo XVII hasta nuestros días y un coloquio de jóvenes escritores dedicado a estimular los modelos contemporáneos de lectura de El Quijote, entre otras actividades. Además se presentará una síntesis del proyecto "Geografías literarias del Raval", con intervenciones especiales de Juan Marsé, Quim Monzó y Carlos Ruiz Zafón; una sesión dedicada al nuevo humanismo de tercera cultura, moderada por John Brockman y con la presencia de los prestigiosos científicos Marc Hauser, Lee Smolin y Robert Trivers, y se celebrará la habitual tertulia Café Europa, esta vez con @ incorporada, blogs por la controversia, intervenciones en red y música electrónica. El hip-hop y la spoken word ocupan un espacio privilegiado con la convocatoria de una "batalla de versos", un taller de escritura a cargo de Nach, sesiones de electrospoken con Bruno Galindo, Alpha Decay + Pablo Maffi, y una performance de Dennis Rollins en la que se rinde homenaje a los casi quinientos años de la música negra. Habrá también una nueva entrega de Canal Alfa, el primer canal experimental de televisión dedicado a la literatura; una activación especial del Patio Kosmópolis, con narradores orales, una recogida de libros, bookcrossers, speaker's corner, la Word Wall Web y un nuevo espacio para el contacto directo entre el público y los creadores, el Espacio Gutenberg, con la visita de Eduardo Arroyo, Frederic Amat y Joan Pere Viladecans. Fuente: Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona *** Instituto de Cultura Peruana de Miami presenta antología El Instituto de Cultura Peruana de Miami (http://www.geocities.com/instituto_de_cultura_peruana), que este año arriba a su 15º aniversario, lo celebrará presentando con un programa literario-musical la antología Poetas y narradores del 2005, el próximo domingo 4 de diciembre. La presentación de este libro, editado con el auspicio de la Oficina de Asuntos Culturales del condado Miami-Dade, tendrá lugar el 4 de diciembre, a las 4:00 pm en el salón-auditorio del edificio DM de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), 10700 SW 16 Street. En el libro participan 25 escritores de diversas nacionalidades, entre ellos se encuentran los triunfadores de la edición décimo cuarta del concurso de poesía y narración, evento que esta institución organiza anualmente desde 1992. Los triunfadores en el concurso literario de este año fueron, en poesía, Gonzalo Luis Torres Hernández, Elvira Sevillano Marco y Guillermo Arango; y en narrativa corta, María Florencia Cazenave Garialde, Guadalupe Alemán y Ernesto Soler. El ICP es una entidad no gubernamental sin fines de lucro, fundada en Miami en 1991 e incorporada en el Estado de la Florida en 1993. Su objetivo es promover en Norteamérica la rica cultura peruana, propósito con el cual organiza conferencias, exhibiciones, publicaciones y concursos literarios, en los que participan autores de cualquier nacionalidad. Los trabajos premiados en estos concursos literarios son publicados inmediatamente después del certamen, a fin de difundirlos como la expresión artística de la comunidad de habla hispana en Norte América. A fines del mes de julio celebra anualmente el aniversario de la independencia del Perú con un programa literario-musical, en el que rinde homenaje a un escritor peruano. Este año, el homenajeado fue Enrique Solari Swayne, en cuyo honor llevó a cabo un calendario de actividades, siendo esta publicación la última de ellas. Fuente: Instituto de Cultura Peruana ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Breve noticia sobre Emmanuel Mounier ================================== === Luis Alberto Henríquez Lorenzo ======================================== En Alfa y Omega Nº 461 (Fundación San Agustín, Arzobispado de Madrid, 28-VII-2005, p. 29), José Francisco Serrano afirma, a propósito de Decir el Credo (Desclée De Brouwer, 2005), uno de los últimos títulos del bien que prolífico y militante filósofo personalista español Carlos Díaz, que éste se encuentra ya en una altura intelectual y moral que lo habilita o capacita para -cito- "deslegitimar las aporías de nuestra cultura". Tal lucidez deslegitimadora pone en solfa no pocos de los tópicos, mitos y mitologemas de la decadente cultura actual, de modo que no hemos de valorar tal lucidez solamente -aunque también, ni que decirlo- como un mero ejercicio de deconstrucción más o menos estructuralista ni como un levantamiento de actas de sospecha tras el rastro de la gran sombra de las grandes sospechas decretadas por los tres preclaros maestros de la sospecha (Marx, Nietzsche, Freud, según el conocido diagnóstico de Paul Ricoeur)... A decir verdad, el norte epistemológico y ontológico o metafísico -así pues, profundamente moral, y por ende religioso- que orienta el pensamiento del profesor Carlos Díaz hacia el Sur de la humanidad -progresivamente, mayoría empobrecida-, sabido es que el citado profesor lo ejecuta con erudición y gracia literaria notabilísimas. En consecuencia, su apuesta filosófica -empeñada en demostrar que la fe es razonable y que la razón misma abierta a las posibilidades últimas otorgadas por la fe, se deja interrogar por ésta, nutrir, trascender, ensanchar, se hace cálida, porque sigue siendo verdad que el "corazón conoce razones que la razón desconoce"- se nos aparece como un titánico y a contracorriente esfuerzo fiel, es decir, "digno de fe y de esperanza y de caridad", por presentarnos las cuestiones fundamentales de la vida cristiana. Insertos como estamos en el vendaval de una sociedad y una cultura que parecen cacarear por todas partes el canto de cisne de las utopías y el consiguiente resquebrajamiento de "la ilusión por los grandes relatos", la descomunal obra ensayística del fundador del Instituto Emmanuel Mounier se empeña en resistir las turbulencias y los golpes bajos de la desacralizadora y desmisterizadora cultura dominante comúnmente llamada postmoderna. Pues bien, si Carlos Díaz se nos presenta en efecto como "deslegitimador de aporías de la cultura actual", como "desfacedor de los tópicos y entuertos de la postmodernidad ya claramente decadente, sodomítica y ensombrecida por tonos apocalípticos o que al menos lo parecen", otro tanto de lo mismo cabría afirmar de Emmanuel Mounier -y, si se me permite, incluso con más razón-, de quien no en vano el primero se considera discípulo, o mejor, entusiasta admirador, pues discípulo lo que se dice discípulo, me consta que el profesor Díaz sólo querría serlo de aquel Maestro que nos amó primero... Pero, en efecto, el pensamiento del filósofo católico francés, de quien este año celebramos el primer centenario de su nacimiento (Grenoble, 1905), nos sigue interesando porque "en su conjunto"- valga esta expresión tan objeto de uso, con todo acaso estilísticamente no muy afortunada- se significa como una crítica al sistema burgués imperante en su tiempo... y en el nuestro; o por mejor decir, es la suya una crítica audaz, lúcida y militante a la espiritualidad del cristianismo burgués: espiritualismo desencarnado que amenazaba con aguar y volver sosa la sal del cristianismo, esto es, la entraña subversiva de la fe en el Dios de Jesucristo, fe que es buena noticia, especialmente buena nueva para los pobres, para los últimos, para los marginados y desheredados de nuestro mundo. Así pues, en Emmanuel Mounier reflexión intelectual y compromiso en la acción constituyen las dos columnas que sostienen un edificio teórico muy bien fundamentado teológicamente -en el que es posible detectar ideas luego desarrolladas y sancionadas en el Vaticano II-, máxime tratándose de un laico nuestro autor. No obstante lo recién dicho, harina de otro costal sería la controversia de considerar si Mounier supo -y digamos también pudo: recordemos que nuestro filósofo murió unos meses antes de cumplir los cuarenta y cinco años- construir lo que en círculos estudiosos y académicos se considera un sistema filosófico sistemático, acabado. A este respecto, cabe afirmar que efectivamente ha habido autores comúnmente adscritos a la corriente personalista y comunitaria -por lo demás, divergentes entre sí en no pocos aspectos biográficos y de itinerario intelectual-, tenidos por más "sistemáticamente personalistas" que Mounier. Con todo, más allá de controversias, se yergue una verdad "de consenso", a saber, las raíces y los fundamentos del personalismo comunitario están claramente descritos en Mounier, quien, ciertamente, no concibió la reflexión intelectual y filosófica como la expresión de la organización más o menos sistemática y gnoseológica de "constructos mentales" alejados de la realidad e incapaces de transformarla. Fue Mounier un filósofo con el mono de trabajo siempre puesto, y la suya así pues fue una existencia marcada por el compromiso profundamente moral de vivir en carne propia lo reflexionado en la escritura. Siguiendo en su quehacer de pensador el giro copernicano que pretendió imprimir al curso de la filosofía occidental K. Marx -recordemos aquello tan marxiano de "hasta ahora los filósofos han intentado explicar la realidad sin transformarla, ahora ha llegado el tiempo de intentar transformar la realidad"-, Mounier aunó -insistamos en esto-, compromiso y acción, análisis transformador de la realidad y mística cristiana, activismo intelectual al frente de Esprit y vida ejemplar de esposo y padre, preclara y pronta sensibilidad ante el acontecimiento -que es siempre "nuestro maestro interior"- y pertenencia filial, apasionada y crítica a la Iglesia, diálogo con las grandes corrientes de la cultura y el pensamiento de su tiempo -marxismo, tradición del socialismo utópico y libertario, liberalismos...- y catolicismo "de izquierdas", y todo ello sin rebajas en el ideal -motor de la existencia humana-, sin progresismos al uso a la baja o a la alza, ni siquiera en los episodios biográficos de incomprensión -también por parte de la Iglesia- y persecución que le tocó vivir. Sí, en efecto, como hubo ocasión de afirmar en el recientemente celebrado I congreso Internacional de Personalismo comunitario, "Democracia, Persona y Participación Social (Madrid, Ciudad Universitaria, Fundación Pablo VI, 24-26 de julio, 2005), Mounier fue un seglar profundamente místico. No en vano, su interés por la mística española -san Juan de la Cruz, santa Teresa de Jesús...- fue ciertamente notable, hasta el extremo de concebir la idea de realizar una tesis doctoral sobre la misma, tesis que finalmente no llevó a cabo. Pero sobre todo fue Mounier un hombre de intensa vida de fe, un "seglar traspasado por el fuego entusiasmante de Dios". Y la fe cristiana, reparemos en ello, es esencialmente trinitaria, porque la Trinidad -Dios Padre, Hijo, Espíritu Santo- es un misterio de comunión fraterna, y por ende, radicalmente solidaria. Y esto dicho pasa por ser, en verdad, parte de lo mejor de su testimonio luminoso: la profunda experiencia de Dios de Mounier, que, como acabamos de señalar, para un cristiano ha de ser experiencia esencialmente trinitaria. Esa experiencia de Dios fecunda su pensamiento, el pensamiento de un seglar que, llegue o no a los altares -es decir, a la consideración "oficial" de su santidad por parte de la Iglesia-, sigue siendo referencia luminosa para cuantos grupos, instituciones e iniciativas diversas deseen continuar empeñados en la tarea de concebir, gestar y dar a luz una civilización no poco distinta a la actual. De ahí que su pensamiento, su vida y su acción estén ya canonizados por quienes, creyentes y no creyentes, siguen interesados en la génesis de un pensamiento gestado y articulado en la tensión necesaria para aunar la transformación sociocultural del desorden establecido y la vivencia de unos valores cívicos y morales abiertos a la trascendencia, capaces de considerar que la persona tiene valor y no precio -partiendo en esto del genio de Immanuel Kant, sólo que superándolo, llevándolo más allá-, capaces de reconciliar a Atenas con Jerusalén -esto es, la razón humana con el Logos divino-, y a Marx con Kierkegaard, esto es, la dimensión social del pensamiento y la consiguiente acción transformadora con la -humanísima, dignificadora por tanto del ser humano- apertura personal a la trascendencia, que viene a ser justamente lo que invocaba el filósofo, teólogo y sociólogo judío Martín Buber cuando reivindicaba la necesidad de que el "socialismo debía ser, si no quería acabar muriendo de deshumanizaciones, místico, socialismo místico". Aun una penúltima consideración. Según información suministrada por uno de los congresistas en calidad de ponente -si no me falla la memoria, me estoy queriendo referir al filósofo y teólogo jesuita catalán Joseph M. Coll-, el recientemente fallecido papa Juan Pablo II reveló, en audiencia privada, a la viuda de Emmanuel Mounier, la belga Paulette Leclercq, que era no escasamente estimable la deuda intelectual que había contraído con su difunto marido, principalmente durante su etapa de profesor de ética y de filosofía en la Universidad Católica Polaca de Lublin (véase al respecto Volver a la persona. El método filosófico de Karol Wojtyla, del joven profesor mexicano Rodrigo Guerra López: Colección Esprit, Madrid, 2002, 348 páginas). Es más, Karol Wojtyla, considerado por lo general más propiamente filósofo que teólogo, frente al papa actual Benedicto XVI, teólogo profesoral y profesional, no tuvo reparo alguno en admitir una influencia directa del pensamiento personalista de Emmanuel Mounier sobre sus encíclicas sociales, es decir, sobre textos papales tan notoriamente influyentes como Laborem exercens, Centesimus Annues, Sollicitudo Rei Socialis, e incluso sobre un escrito de capital importancia programática en el ministerio petrino del papa polaco, nos referimos a la Redemptor hominis. Y finalmente una consideración ya sí que última. Si es común precisar que el personalismo de autores como Karol Wojtyla y J. Maritain es más teológico que filosófico -aclarado en la misma lengua de Cervantes: como teólogos sí estaríamos ante auténticos personalistas, como filósofos, más bien estaríamos ante neotomistas-, quedémonos con una certeza que ya ha aparecido en esta misma reflexión, a saber, el pensamiento de Mounier bien puede que no sea lo que oficial y académicamente se reputa como pensamiento sistemático -en toda regla, son más sistemáticos los también franceses Maritain y Paul Ricoeur, no así el judío Martín Buber, tan genial como asistemático siempre, al igual que tampoco es tenido por sistemático Gabriel Marcel, etcétera-, sólo que sí es pensamiento de una pieza, esto es, pensamiento dotado de una formidable coherencia interna: la fe elevada a vivencia mística, la urgencia insoslayable de pasar a la transformación del desorden establecido, la necesidad -por imperativos de la propia fe en el Dios de Jesucristo, idea que habría de subrayar el Vaticano II- del diálogo con todos, creyentes y no creyentes, la convicción de que el quehacer del intelectual ha de estar junto al mono de trabajo, a pie de obra, porque no de otra manera puede convertirse en pensamiento fecundo, propositivo, nutritivo para las transformaciones que se desean. En definitiva, hablamos de un pensamiento que "es pensado con las manos" -intuición que ya descubrieron los maestros griegos. En Mounier, ese pensamiento a pie de obra, por tanto gestado y articulado no como mero ejercicio "aséptico" de filósofo de gabinete o de científico de laboratorio, fue progresivamente siendo nutrido por una vivencia personal de pobreza y desprendimiento: caminos hacia la meta de la justicia... Con tales materiales se permitió construir un pensamiento Mounier, muerto meses antes de cumplir los cuarenta y cinco años (1905-1950), que para algunos resistentes frente al postmodernismo decadente y ya sodomítico, sigue siendo testimonio luminoso. ** Luis Alberto Henríquez Lorenzo luishenriquezlo@hotmail.com Investigador español. Licenciado en filología hispánica, estudiante de filosofía y de teología. === Rosol Botello: Oráculo de lobo Rafael Rattia ===================== Gracias a la terca persistencia del magnífico escritor y editor Israel Centeno, la Editorial Memorias de Altagracia y su Colección de Poesía, consagrada a la excelente poeta Helena Vera, cuyo nombre alude al mítico celacanto, los lectores de poesía podemos acceder a la lectura de un libro poco común entre los libros de la poesía que se viene escribiendo en este primer quinquenio del siglo XXI. Se trata de un poco más de medio centenar de poemas de regular extensión que nos hablan de las profundidades abisales del ser, de la intemperie de la memoria y de la inexorabilidad del recuerdo como huella imborrable de toda condición humana. Oráculo de lobo se inicia con una enigmática "espera" y una radical "videncia" nítidamente fundadas en la imaginación sensitiva de la escritora. Este libro de Botello nos exhorta a los lectores a ver más allá de lo apariencialmente dado con "los párpados cerrados". Como si una po(ética) erótica del cuerpo nos emplazara a relacionarnos con el mundo sensible por la interdicción de una extraña intuición exaltada de lo inefable. En este libro el sueño, el recuerdo, la memoria rediviva que no siente culpa de sí misma, invita al lector a transitar horizontes no presentidos por los habituales registros racionales de intelección. ¿Un sueño que se sueña a sí mismo? Tal osadía sólo es parangonable a la imposible, y por ello maravillosa, empresa borgesiana de "la infinita multiplicación del ser por el espejo que se reproducía deshabitándose". Asida a un lenguaje exento de ripios léxicos y ostentando un dominio sintáctico poco común en la edificación del texto poético, Rosol Botello le obsequia a los lectores una mirada aguda y minuciosa de temas impostergables, marcados por una urgencia irremplazable. Tal la escucha del corazón ansioso de una utopía íntima y personal, la intransferible libertad de quien se sabe dueño absoluto de sí, un tiempo sin tiempo que se prolonga más allá de lo humanamente imaginado, la vigilia, el sueño trunco, la vida repetida a la espera de una hipotética resurrección que devendría posterior al colapso fatal de la razón súbita. Leyendo estos poemas de Oráculo de lobo el poema es vehículo de transmisión de un sentimiento parecido a la extranjía; el alma del lector se transporta a regiones inauditas del sentir. El corazón inventa en estas páginas una lengua extraña que habla sólo a aquellos que pueden escuchar el lenguaje del amor, de la soledad y del revés de la vida. En cada ciudad de este país deberían existir "aulladeros municipales" para los "ciudadanos solos" atenazados por los garfios de la soledad. Particularmente infiero una velada terapéutica literaria en este portentoso libro que con singular discreción dice lo que muy pocos tienen el valor de confesar a través de la imagen poética. "Los lobos aúllan cuando se sienten solos (...) en el agua veía el mundo al revés (...) El viejo entiende Sabe lo que dicen (...) No hay huérfanos entre los lobos" (p. 15). No puede dejar de enternecerse hasta las lágrimas quien lee el desgarrador adiós de los seres queridos en este Oráculo de lobo: la fuerza evocadora del recuerdo es tan devastadora en este libro que el poder de ensoñación lírica nos toca la espalda como queriéndonos decir: ¡es contigo, lector, voltea y ve adentro de ti el lobo que llevas dormido! ¡Tú mismo eres lobo sediento de no sé qué cosa que devora tus entrañas y ansía zoomorfizarse para "alimentarse" de su otro yo! El matiz, la sutil sugerencia de los sentidos reclaman en muchos versos de este poemario su justa valoración por parte de quien tenga la suerte de "ser tocado" por las rutilantes expresiones poéticas de esta escritora. Por la poesía de Rosol Botello el lector sabe que existe una sabiduría que nos hace vislumbrar lo apenas presentido: una especie de prognosis subyace en la enunciación de su estro. Veamos. "Hay un sentido oscuro un ojo interior y misterioso que guía sin darnos cuenta y hace que nos detengamos en personas casas que serán parte de nuestras vidas y sentir el deseo inexplicable de caminar contemplar una casa sin saber por qué para varios años después conocer a alguien que vive allí y te habita" (p. 22, "Ojo interior"). Sin duda, se trata del "ojo del conocimiento" al que se refiere la tradición filosófica occidental. La escritora sabe que únicamente por el poema podemos aprehender holográficamente la instantaneidad del mundo que vendrá a constituirnos de modo indefectible por ley del azar y la necesidad. ** Rafael Rattia rrattia@gmail.com Escritor venezolano nacido en el Delta del Orinoco. Historiador egresado de la Universidad de Los Andes. Fue director-fundador del Archivo Histórico del Delta, director de la Biblioteca Pública Central Andrés Eloy Blanco y coordinador de Actividades Literarias del Ateneo Internacional de Fronteras Casa de las Aguas. Ha publicado el poemario La pasión del suicida y dirige Laberintos de Agua, la página literaria semanal del diario Notidiario (Puerto Ordaz). Textos suyos han aparecido en el suplemento literario Verbigracia, el suplemento cultural de Últimas Noticias, El Impulso, Frontera y la revista Ateneo de Los Teques, así como en las revistas electrónicas El Invencionero, Casi Nada y Sólo Texto. === Los concursos son un albur ============================================ === ¿El verdugo le corta la cabeza a Internet? Silvia Banfield ======= Los concursos tienen un tradicional misterio, envuelven casi siempre sus resultados una dosis pavorosa de subjetividad, sobreviven más al azar, que a la pujanza de los contenidos del autor, la buena lid es letra muerta, y priman en no pocos casos y ocasiones, intereses subalternos, bastardos, y compromisos que podrían encerrarse en el puño de una mano. La historia de los premios, lauros, demuestra un exitoso itinerario de arbitrariedades, sutiles maniobras, manejos también grossos, acuerdos tras bastidores, endemoniados petites comités restauradores del alma y cuerpo del delito. No hay escape aparente y la suerte pareciera echada de antemano, para la obra y el autor, atrapados en una flamante red de intereses. Las grandes premiaciones agregan además las trampas editoriales del mercado, el reluciente metal subyuga al éxito, pone en coma la literatura, subordina, idiotiza al lector, le empuja a deambular en el ciego frenesí de la nada. La cabeza está dormida, el verdugo ya la cortó, alguien la besa en nombre de la inocencia y la lanza al basurero con sus ojos abiertos. El filo del hacha sigue intacto, se renueva en cada sesión, corta el viento, subyuga a los presentes con su implacable decisión. Filo de navajas La literatura es un filo de navajas y los concursos, cabezas a rodar. Meses me costó decidirme, numerosos e-mails, reflexiones, preguntas, dudas, pros y contras de un azar manipulado además por los intereses humanos. El azar se multiplicaba en un millón porque todo era por y sobre Internet. No obstante aposté al respaldo que le otorgaba una institución latinoamericana al servicio de un Nuevo Periodismo, al patrocinio indirecto de Gabriel García Márquez, a lo novedoso del concurso, un desafío verdaderamente global. Un premio que me permitiría además editar un par de libros y viajar. Un paquete de grandes sueños, fue el verdadero motor. Di muchas vueltas más para despejar equis que siempre quedan. Seguí animando mi correspondencia con el desconocido interlocutor del concurso, quien era el más entusiasmado en mi participación. Tenía una fe de incalculables proporciones, una actitud sublimemente macondiana en el afecto solitario de la literatura. Era el ánimo, la convicción, aliento, a alguien desconocido, cuyo cansancio, descreimiento, se le notaba en las pupilas de sus correos. Flavio Vargas, de la Fundación Nuevo Periodismo, FNPI (asistente del Premio Nuevo Periodismo CEMEX+FNPI), se firmaba el interlocutor, y de una amabilidad digna de un gran concurso. Cruzamos correos una y otra vez. Recuerdo, entre otras cosas, lo engorroso de la fórmula para participar y desistí, en medio de preguntas y respuestas amables. El plazo se venció y no había participado. Volvió a abrirse, porque al parecer, aunque eran 25 mil dólares de premiación por categoría, género, no hubo una afluencia considerada aceptable por los organizadores. ¿La gente no cree en los demás, porque se mira a un espejo? Hay premiaciones verdaderamente humillantes por los jurados que juegan a la ruleta rusa con la propia literatura. Conozco un lugar donde se ha premiado hasta el plagio. La infamia debe ser completa, dar vuelta olímpicamente el estadio para ser realmente verdadera. Me llegaron una y otra vez las bases. El trabajo debía ser postulado por el director/representante de algún medio. Escogí la categoría de Internet. Después de todo, dije, la red de redes es la editorial de los pobres, desconocidos, y el concurso apela como su institución a un nuevo periodismo. El anzuelo del Nuevo Periodismo, un buen gancho para picar. Ciertamente se requiere de un Nuevo Periodismo y periodistas con ética, responsabilidad social, compromiso con la verdad y el lector. Internet socializa la palabra, distribuye sin fronteras, canaliza los mensajes sin intermediarios, hace crecer el espacio de la comunicación en todas las vías posibles. Democratiza, en una palabra, el mensaje. Llegué a pensar, un concurso necesario, bien pensado. Se trata de un homenaje a una nueva comunicación. Ahora habría que pesar los contenidos y las formas, para saber si estamos ante algo nuevo. ¿Nuevo Periodismo, viejos arbitrios? Justamente he intentado estos años hacer un Nuevo Periodismo, no sólo basado en la verdad de los hechos sino en la creatividad, en la búsqueda del lector con unos contenidos que trasciendan la lectura uniformada, esa estandarización noticiosa de los medios escritos y por Internet. La información usa el mismo traje en Nueva York, Milán o Sao Paulo. Un vicio del mundo global y abuso de los poderes fácticos. ¿La noticia se viste de seda y mona se queda? El periodismo escrito y en TV, otras de las categorías del concurso, forman parte de la tradición, aunque los medios digitales han revolucionado las formas, velocidad, del periodismo en el siglo XXI. Los contenidos brillan cada día más por su ausencia e indecencia, no pocas veces, porque hasta los grandes y tradicionales medios que basaron su éxito en las historias verdaderas, hoy mienten, ocultan información, usan un trabalenguas por mensaje. Por eso, el concurso, especialmente el de la categoría Internet, animaba a su participación, ya que se trata de lo realmente nuevo y una competencia frente al mensaje tradicional. Los blogs, bitácoras, han revolucionado el periodismo zigzagueante en Estados Unidos, y de la prensa escrita en general, porque la comunidad se ha tomado la palabra. Son millones los blogs que circulan diariamente en la red, uno por cada persona, red entre ellos, la multiplicación infinita de la palabra bis a bis. Los Angeles Time revolucionó su editorial con la participación comunitaria de sus lectores. Hizo un cambio verdaderamente revolucionario, y después vino una ola de spam, gajes de la red. No hay periodismo en el siglo XXI sin audacia, originalidad, creatividad, talento, la mixtura de todos los géneros en el mensaje. Los lectores se aburren de tanta mentira, uniformidad, gratuidad, más de lo mismo. Se siente un hormigueo por las grandes redacciones, anteriormente infranqueables, sagrados recintos de lo formal e inamovible. Se ha arrancado del corazón de la redacción el poderoso termómetro editorial, la sección emblemática. La vieja autoridad vertical, gris, comienza a visitar el cementerio con su propio ataúd, ve cómo se subasta un nuevo tiempo. Una extraordinaria oportunidad para un concurso sobre escritos circulados en Internet, la medición de un nuevo género periodístico, una manera distinta de acercarse al Otro lector. El papel pesa, arde, se quema en las manos de un Lector que viaja entretenido en el mundo mediático, muy faranduleramente. El sordo no ve ni piensa, se escucha a sí mismo, camina por su oscuro, infinito laberinto de olvido. Pasajeros todos de un mismo circuito cerrado de TV. ¿La palabra es cada día más extranjera. Nace y muere en el silencio en/de la red? Decidí participar, conociendo los riesgos, y seguí los pasos de la inscripción: (Silvia Banfield: has sido postulado al Premio Nuevo Periodismo CEMEX+FNPI en la categoría Internet. Llegará a tu correo electrónico una copia del formulario de inscripción, para enviarla impresa junto con el trabajo. El código de inscripción, con el que marcarás el material es: 2004.CSC.5.250). Envié un texto vinculante con el propio concurso, bajo el título: Internet, qué vieja y enredada te has puesto. (¿Qué teje la araña bajo las sábanas?). En 321 líneas con sus subtítulos, hago la historia de la red y desde luego es un texto más complejo en historias, lenguajes, pisos sicológicos, trasfondo de una época: "De la charla, conexión de dos computadoras en 1969, surgió la clonación de la Babel de Internet en el siglo XX, con alas sin fronteras, clonada, infinitas palabras, la madeja del hilo verbal, digital, una comunión en el pequeño anónimo altar del ordenador. Imagen del alba, pantalla blanca, hipnótica, sábana del mundo, ordenador del sueño, pequeño emperador del verbo anónimo -sincopado, galopante, ferozmente vertiginoso-; bestezuela del silencio astral, en la pavorosa lengüeta, del azar, divina ubicua, dama detrás del acento de las vocales y consonantes de la noche. Joven señora, ave parlante del ojo digital, eres libremente virgen aún, a pesar de los demonios que incubas en una de tus colas dragonas, y te haces al espacio, libertina, marquesa de Sade, Cassandra, simplemente, Penélope. Tejido eterno que desconoce el origen y paradero de las palabras, sitio fugaz de Troya, un universo que se acuartela en silencio, cuarto oscuro de la Utopía, que se pasea con un desconocido en un campo para nudistas. Esta no es la Historia, ni un remedo de su subproducto fuera de estación, sino el viaje alucinado de la Cantante Calva por las peluquerías de Manhattan, un 11 de septiembre. Sin cabello se deja atrás la noche en Hiroshima, una peluca es el retoque para traspasar el Muro de Berlín, o el uso de una utilería perversa, abandonada en una casa rodante sobre la frontera de México, con 300 retratos de las mujeres de Juárez, orinando el rostro de sus verdugos". ¿La Red es el mensaje o el mensaje es para enredarse? Es un nuevo universo, virtual dentro del real, que desploma las fronteras del espíritu y de la carne, un menú, agenda, el mudo azar de un encuentro inesperado, la Red habla en un 72 por ciento en idioma inglés. Mucho speak english. Palabras, mensajes, estadísticas, noticias, el amor en la red, todos los fluidos humanos corren, vuelan, se hacen instante, se mezclan, trasvasijan. Nunca hubo más promiscuidad verbal en la historia de la humanidad. La palabra es un perfecto camaleón, cambia de idiomas, su color es otra moneda que busca respaldo, usa su propio ropaje, se camufla, es abierta como un molusco. El fonema suena. Las vocales y consonantes se verborrean en el chisme, son enjambre en el vicio del chat, se desnudan sobre el despunte de un labio en flor y la desesperación errante, las camina, y arrodillan invariablemente su cerviz banal. Todo depende de quién y cómo la use y abuse. Ha nacido también un abecedario raquítico, un enjambre de palabras despelucadas, fiambres, aunque aparenten novedad, frescura, porque resultan ser pobres ratas sin fe, definitivamente palabras con cola de ratón. Mucha vitrina, pasarela, desplante, verbo transgénico, no trasgresor, afiebrado de apuro, sin diente o con frenillos, reciclado. Es un sofisma lo que trae esta hora en la mirada indefinida, sin horizonte del poder fáctico, real, ese que le pasa la factura a la humanidad. Dentro del limpio trigal, la rata hace su nido y habita el gris amanecer de su día depredador. ¿Choque de civilizaciones? No podemos vivir sin etiquetas. Es más real un choque de trenes en la India, y ver el amasijo de hierros y cuerpos, posar en estricto rigor mortis para una fotografía más del error humano. ¿Por qué el siglo XXI es nuestra reciclada Edad Media, donde un Dios bueno lucha contra un Dios malo en el despreciado universo de la realidad? Han vuelto a subir a la historia a una silla de ruedas, vendada de ojos, sin piernas, y la libertad, cargada en sacos de arena, va recitando: mamá me aconsejaba tomarme la sopa de letras / en los helados días de invierno / si no lo haces, unos enanos colorados / pasarán a buscarte y ya no sabremos de ti / pero te recordaremos cada vez que escuchemos / el abecedario en la TV y un nuevo día se abrirá en el horizonte / Ten Fe, la letra con sangre entra. Es una Edad sin caballeros, y las Ladys cada día toman el caballo de la historia con sus propias riendas. Dejan el castillo de arena tras el puente levadizo y la nueva pradera que les espera, abierta, llena de oxígeno, un espacio para conquistar a pulso. El Castillo ha perdido una flor y la dama sus cadenas. De la paciente roca, sólo esperamos su muda belleza. Su pasado no agota su futuro, ni cuestiona el presente. Roca dura de mover y convencer / roca sin boca / ni lengua / muda roca / paradoja / quizás algún día aprendas / que es más firme / el viento que pasa y te toca. Bajo del insectario clavado sobre la pared, de la agenda amarilla, un papel, un mensaje con la letra del Editor, inconfundible, ordenada, clara, pareja, en tinta negra, y el encabezado: SB. La libertad absoluta es lo último que nos queda. No le pongas fianza, sino confianza a la libertad y a la palabra. Bajo palabra, sólo la palabra. El miedo es un lugar común, inútil muletilla para un periodista. En el lenguaje, todo es permitido, como en el amor, pero los hechos son el festín de la realidad. No sólo quiero la punta del iceberg y que me perdone Hemingway. Bucea en el prefacio de los hechos. No le des una orden equivocada y antes de tiempo al epitafio. El exceso de luz tal vez no haga creer que todo paisaje es igual a sí mismo. Una página en blanco sólo es igual a sí misma. Bucea en la orilla, para llegar a las profundidades. Quiero un texto sin norte, ni sur, de cuatro orejas y cinco pares de ojos, que me diga lo que no sé, y que debiera conocer, y le deje saber a mis sentidos, la palabra aún, todavía. Obliga al lector a hacerse preguntas, que discuta contigo hasta cuando va a dormir, y que sepa que su reflexión es su único salvavidas. Los grandes del periodismo neoyorquino hablan de la mancha de aceite que lo impregna todo, desde las bastillas de los pantalones o enaguas, al cuello de las camisas. La tinta de las ideas cambia la sangre. Contamina al lector a tu manera. El periodismo no es nuevo, ni viejo, ni tiene más pisos que los necesarios. Muévele el piso al lector. Súbelo a la Scala de Milán. Que te lea con atención la mismísima Elfriede Jelinek y se pregunte: Was bleibt einem also libring? (¿Qué nos queda?) Esa es la interrogante de todo lector, que no aspire a quedarse con el pelo del lobo de la información. Enrédate en la Red, SB, tejido y araña de un mismo lenguaje. Ni una como por fuera, el texto como una camisa de fuerza para disfrutar con una margarita. No más palabras, debo partir. Los editores son algo obscenos con la distribución del trabajo. Ellos son los encargos, y nosotros las entregas. Mensajes que llevan implícito cuadrar el círculo y de paso no perderse en el triángulo de las Bermudas. Fuera de juego, más que ausencia Im abseits, que significa en mi ausencia o al lado de la vida (también lo he visto traducido como fuera de juego) prefirió decir en su discurso grabado, ante la Academia Sueca, la flamante Nobel de literatura, e irreductible pianista austriaca, Elfriede Jelinek. Un enunciado aparentemente claro, para un mensaje críptico en la literatura, alejado aparentemente de sus posiciones políticas de izquierda, sin protocolo de ninguna naturaleza ni concesiones. Se preguntó si escribir es la propiedad de adaptarse a la realidad, una realidad que no existe y que es complicada: "Una realidad que es como un peinado que adoptan los poetas aunque ningún peine sea capaz de desenredarlo y les martiriza durante la noche". Refiriéndose al tiempo, sostuvo que nunca se vive, pero que penetra en la obra de todos los escritores. Tal vez se llega a un camino imaginario "azotado por el viento de la rabia y de la radioactividad, un camino que descubre las caras cubiertas de sangre que vemos por televisión, las caras de las mujeres que no tienen voz, un camino que es la escena indiferente de tantos pecados, y que está cerrado para mí, porque me encuentro a un lado de la vida". El lenguaje es un perro, dijo, que me debería proteger, pero también me acosa y persigue como una cámara de fotos. "Tiene muchos nombres y desaparece a veces". Y siguió en su críptico laberinto en el Danubio oscuro de su lenguaje evocador de su propio lenguaje. Nada, nadie llegó. Lo que queda del lenguaje no lo deciden los autores. Lo que queda ha desaparecido. Contra toda lógica, lo que nunca llegó quiere quedarse un rato. Lo más pasajero -el lenguaje- se ha desvanecido. Aquello que debería permanecer, siempre está lejos o, por lo menos, no está aquí. Y terminó interrogándose, enfatizar sobre su pregunta: Was bleibt einem also libring? (¿Qué nos queda?). La vienesa, que se autocalifica de Cassandra, autora de la novela La pianista, pone al descubierto el lenguaje cotidiano mudo, engañoso, falso, desmitifica la palabra como algo bello, bondadoso y bobo. El lenguaje es lo más problemático, nos dice, es el que funda la realidad, y con él debemos convivir de una manera más creativa, real, verdadera. Exorciza la verdad a través de la mentira, con un lenguaje grotesco, descalabrado en sí mismo. El lenguaje, a pesar de su inconveniente, es lo más importante dentro del ser humano, su herramienta más eficaz, nos expresa una y otra vez Elfriede Jelinek, quien subraya que el lugar del escritor es la marginalidad. El siglo XXI es el fin del tradicional tiempo. Ya no tiene espalda el tiempo, ni rostro. El tiempo se lava las manos y deja que un largo río corra. El tiempo no avanza, ni muere, es el ejercicio de su sombra el que permanece. El tiempo es el espacio más eterno del presente. La cabellera hirsuta del idioma La cabellera hirsuta del idioma está en la Red -una vieja alcancía del abecedario. El idioma que no encuentra palabras y se llena de gestos. Signos que simulan y disimulan y estimulan. Palabras que obnubilan. Palabras que atraviesan el hilo de la noche. Palabras de lluvia. Palabras / nieves blancas / osos / montañesas / trepadoras / al alba / sendero / camino de seda / piel / rodillas / luz / vuela. Se recicla el aire, se clica el destino. El tiempo es el mayor personaje de nuestro tiempo. El poeta William Blake sostenía que la visión real del Tiempo es una perpetua juventud. El Tiempo es un hombre, el Espacio una mujer, y su porción viril es Muerte. Palabras de Blake. El tiempo entra por ese espacio infinito y muere quizás en cada coito, que es la pequeña muerte y esperanza de un nuevo amanecer. El tiempo, sin embargo, tiene jornada completa. Desayuno, almuerzo y cena, y una merienda al atardecer. Se alimenta de todos nosotros. Carga en un saco vacío todas las estaciones y la eternidad la lleva en un anillo que nunca está en un mismo dedo. Su sombrero, atado al monólogo de Hamlet, decora la puerta de un aeropuerto, pero alguien siempre se lo lleva y vuelve al mismo lugar. Sus carcajadas y tristezas rojas y amarillas pueden ser un trigal, la voz vacía en un acantilado, o la higuera que crece de noche en medio del olvido. La enredadera ya ha remontado la noche en sepulcral silencio de escalera sin dueño, estigmatizada por la mala suerte. Las preguntas ¿La aguja nació para ser buscada en el pajar? ¿Las lágrimas para ser derramadas? ¿La noche para oscurecer el día? ¿La Luna para inventar las mareas y enamorar a los enamorados? ¿El chocolate para producir felicidad? ¿La poesía para soñar una mejor realidad? ¿El gusano para recordarnos la muerte? ¿La serpiente para arrastrar el "pecado"? ¿Pecar por error u omisión, o pecar por pecar? ¿El olvido nació para opacar la memoria? ¿El silencio surgió para que existieran los paréntesis? ¿Las preguntas surgieron para que existieran las respuestas o más preguntas? ¿Eva y Adán se quedaron en el paraíso sin preguntas o encontraron la respuesta? ¿Quién hizo la primera pregunta y dio la primera respuesta? Lo cierto es que el mundo cuenta con muchas fábricas de preguntas y han surgido muchas más en estos años. Sus nombres son algo triviales, los de las fábricas, digo: Lugar de la incertidumbre, Sitio de interrogantes, Sólo preguntas, Mi interrogante favorita, La casa de la pregunta perfecta. La pregunta esperada, La pregunta del amor, La última pregunta. El mundo se saturó de preguntas y quiere respuestas. Las estadísticas de la autodestrucción global son un silencioso Apocalipsis, superior a todas a las batallas emprendidas por la muerte. El hombre es una máquina eficaz de aniquilamiento de su especie, demuele los cimientos de lo que le rodea, perfora su propio cuerpo, hace irrespirable la atmósfera que le da vida y mantiene en pie. Al slogan vacío de un mundo más seguro, debemos agregar, y descontaminado y libre y democrático y solidario y de oportunidades y de paz. ¿Habría que crear las fábricas de las frases bien intencionadas? ¿Es una buena pregunta? Estas son algunas tomas del Texto total. Fragmentos que reúnen su propia autonomía. Pulsaciones de un mundo esquizofrénico. Todo en orden, por fin, le dice el cadáver al forense. Epitafio fuera de concurso Me ha sorprendido el Jurado que declaró desierto el concurso en la categoría de Internet. ¿No se escribe nada que valga la pena en la Red? El flamante, desconocido jurado, no entrega más detalles. Me entero por el diario colombiano El Tiempo. Ya el rotativo había informado días atrás que algunos de sus reporteros habían sido seleccionados en el concurso. En ningún otro periódico he visto rastros de información referida al evento, sus resultados y nada relacionado con los participantes. La empresa patrocinadora está en México, CEMEX, su sede principal, y la Fundación en Cartagena de Indias, Colombia. El último parte oficial de El Tiempo dice: Se trata de Guido Moreno y Sonia Goldenberg, galardonados en las categorías de radio y televisión respectivamente. ¿De qué se tratará lo de la sección Internet? Esa es la gran pregunta, Señores del Jurado. ** Silvia Banfield silviabanfield@yahoo.com.mx Profesora, escritora y periodista free-lance (Argentina). Conferencista y aficionada al tango, prepara una novela titulada La frontera de papel rojo y un libro de crónicas. === Gracias a un filántropo y un místico judío... ========================= === Hace 150 años nació la nueva Jerusalén J. P. Leroy =============== Ramsgate es una ciudad del sur de Inglaterra ubicada a dos horas por tren de Londres. Su mayor celebridad consiste en ser la sede de un museo que honra la memoria de uno de los judíos de virtudes más excelsas y de temperamento más combativo y constructivo que puede contener la Enciclopedia Judaica: Sir Moses Montefiore... Nada más ni menos que el filántropo que permitió el renacimiento de las tres veces milenarias y tres veces sagradas ciudad de la Jerusalén histórica y el nacimiento de la Jerusalén Moderna... ¡hace exactamente 150 años..! El Museo Montefiore está inserto en un conjunto cultural religioso que integran: una sinagoga, una "yeshiva" (o escuela de estudios religiosos -en este caso para estudiantes de origen sefardita) y la propia tumba del que llegó a ser en 1837 alcalde de la capital inglesa y elevado el mismo año por la reina Victoria a la dignidad de "Sir", Gran Caballero de la Corona inglesa... El conjunto hoy en día está bajo la custodia del Movimiento (jasídico) Lubavitch, también responsable desde allí de un campamento de verano y de diferentes actividades social-filantrópicas... En realidad, Sir Moses Montefiore nació en 1784 en una familia sefardí de la ciudad italiana de Livorno, pero creció y vivió toda su vida en Inglaterra en una atmósfera de gran respeto y cumplimiento de la Biblia (Torah) y de los Miksvot... Murió el 15 de agosto de 1885 a la edad de... 101 años..., luego de haber realizado 7 viajes pioneros en el Israel bajo el yugo otomano, el último de los cuales a la edad de... ¡91 años..!, no sin antes haber creado, en 1855 -hace pues hoy 150 años- el primer asentamiento y primer barrio judío fuera de los 4.000 metros de muralla de la Antigua Jerusalén, en un sector conocido bajo el nombre de "Mishkenot She'Ananim", algo como "la Mansión de los Bienaventurados", así llamado en recuerdo del profeta Isaías y uno de sus más famosos versículos... proféticos -valga la redundancia: "Pero sobre nosotros se derramará el espíritu desde arriba. Entonces, el desierto se transformará en jardín y el jardín crecerá como un bosque. En el desierto, acampará el Derecho; en el jardín, descansará la Justicia. La obra de la Justicia sea la Paz y los frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre. Mi pueblo vivirá en paz, sus habitaciones serán seguras y tranquilas. La selva será cortada y la ciudad arrasada, y ustedes sin problemas sembrarán entonces a orillas de los esteros, o soltarán, sin preocupaciones, su buey o su burro..." (Is. 32: 15-20). Hoy, en el también conocido como barrio Montefiore de Jerusalén, en las afueras de Ir Atika (la Ciudad Vieja, "intramuros"), cualquier turista o nuevo inmigrante puede admirar este singular edificio de una planta donde nació la nueva Jerusalén moderna en 1855, pues además se volvió (más) mundialmente famoso (aun) gracias a Yemin Mose, el barrio de artistas de renombre mundial, que es parte integrante de él, donde, como en sus horas de mayor gloria el barrio de Montmartre, en París, o Village People, en Nueva York, visitan, se alojan, desfilen, exponen y se producen permanentemente los más cotizados artistas -judíos y no judíos- del planeta... En nuestros años de joven reportero, recién graduado, en los años finales de los '60, principios de los '70, tuvimos el insigne privilegio de residenciar muchos meses en Jerusalén, recorriendo muy asiduamente Mishkenot She'Ananim, lo que nos llevó a publicar -entre otros- un amplísimo y muy documentado reportaje sobre su historia y la de su fundador moderno, Sir Moses Montefiore, en el periódico en francés de Israel, llamado L'Information d'Israel, de fecha 16 de abril de 1973. Reportaje de una gran riqueza documental sobre un filántropo y hombre de paz de gran relevancia universal y sobre toda una época. ...Jerusalén: dos ciudades, dos historias, dos tiempos, dos pueblos, tres religiones, un gran retorno... La antigua Jerusalén amurallada, con sus tradicionales barrios y divisiones religiosas: los barrios musulmán, cristiano (armenio), judío; y la Jerusalén moderna, hoy desparramada, todo alrededor, sus colinas y montes circundantes, su Monte Scopus, su Universidad Hebraica, sus bajos edificios en piedra de Jerusalén y sus urbanizaciones para inmigrantes..., sus 150 años de haberse "escapado" de sus antiguos linderos herodianos... Mishkenot She'Ananim, Yemin Mose..., las imborrables huellas de un hombre: Sir Moses Montefiore... Nacido un 24 de octubre de 1874 en Italia, y muerto en Inglaterra el 27 de julio de 1885 (otra fecha indica el 15 de agosto de este mismo año), Montefiore era un filántropo como pocos, aliado al poderoso clan de los Rothschild, a través de su esposa, Judith Barent-Cohen. Inició su vida como simple agente de cambio, haciendo rápidamente fortuna, tanto que, a los 50 años, ya resolvió iniciar su carrera pública de muy generoso benefactor y no menos consecuente hombre de acción entregado a la emancipación de los judíos, no sin ocupar altos cargos en la administración pública inglesa, como el de alcalde de la ciudad de Londres en 1837... Altos cargos y servicios a la Corona que la reina Victoria recompensó con un título de "Sir"... En realidad, poca gente sabe que la emancipación de los judíos fue, en sus orígenes, una de las grandes ideas (junto a la emancipación de la mujer, y los derechos del hombre y del ciudadano) lanzadas sobre el continente europeo por una cierta Revolución Francesa de 1789, sea dicho de paso, mucho antes del surgimiento del movimiento "redentor" sionista del periodista austriaco Nathan Birnbaum (que parece haber sido el primero en emplear el término "sionismo"), mucho antes del "Llamado a los Judíos" desde Filadelfia, EUA, por un tal Mordekhay Noah el 15 de octubre de 1825, invitando a los judíos "donde quiera que se encuentren" a emigrar en un primer tiempo en... Ararat... una ciudad con nombre predestinado (donde supuestamente encontraría posteriormente los restos del Arca de Noe); antes de los "progroms" y la "Solución Final" de los siglos 19 y 20, mucho antes de los "Amantes de Sion" salidos de los ghettos de Europa Central, mucho antes del libro Autoemancipación, de León Pinsker, mucho antes de la obra Roma y Jerusalén, de Moshe Hess, discípulo de Marx, y mucho antes de las líneas de otro periodista austriaco: Teodoro Herzl, gran visionario del futuro Estado de Israel, entonces, redactor del periódico alemán Neue Press, al final del siglo 19... Moses Montefiore no era un visionario pero no hay duda de que tenía un "fuego sagrado" interno que lo hacía mover para emancipar la condición de los judíos por todas partes. No se sabe si tuvo directamente conocimiento del "Llamado a los Judíos" de Mordekhai Noah en 1825 (nacido apenas un año antes de él, el 19 de julio de 1875, en Filadelfia) pero no hay duda de que supo "conectarse" espiritualmente con el "Espíritu del Tiempo" en pro de la causa de sus correligionarios que recorría la Europa post Emperador Napoleón I -que, dicen, luego del sitio de San Juan de Acre, en la entonces Palestina de donde tuvo que salir con el rabo entre las piernas, llegó a hablar una vez de ayudar a reconstruir el Templo de Jerusalén y de crear un Estado Judío... si los judíos se unían a su bandera... El hecho es que, un día de 1827, Moses Montefiore emprendió su primera peregrinación a la Tierra Prometida (Eretz Israel), entonces bajo el yugo de los pachas otomanes, corruptos y venales... El aire y la visión de la Tierra de Sion le causaron un fuerte impacto. Visitó el Barrio Judío, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, donde según la Enciclopedia Británica, en su séptima edición, vivían unos 6.000 judíos -dos veces más que la población judía en Nueva York de aquel entonces; algo menor de la de musulmanes y la mitad de cristianos. Vivían las tres comunidades en sus respectivos barrios, en paupérrimas condiciones, sin ningunos servicios básicos, y en condiciones higiénicas lamentables, observaciones éstas, sobre el terreno, que iban a ser el desencadenante para "hacer algo para los judíos de Palestina y, sobre todo, los de Jerusalén", a la vez que serían el punto de partida de una serie de iniciativas para también mejorar las condiciones de vida de los ghettos de Europa Central por parte de Moses Montefiore... En 1846 obtiene del tsar de Rusia un ucase, un decreto, para impedir el establecimiento de judíos en las zonas fronterizas muy conflictivas entre Alemania y Austria... En 1840 maniobra para conseguir para los judíos de los territorios bajo administración de la "Sublime Puerta" otomana los mismos derechos que los demás extranjeros en todo el Imperio... En 1847 interviene a favor de la Comunidad de Siria... En 1858 solicita al Papa la reconsideración de un caso de un niño judío obligado a bautizarse católico por su gobernante... En 1864 pide la intermediación del Sultán de Marruecos en contra de la represión de judíos en la ciudad de Tánger. Pero es en 1860 cuando realiza su más brillante actuación, al conseguir del Sultán Otomano de Constantinopla (hoy, Estambul) un firmán, un decreto, para permitir la realización de la primera parte de su sueño: sacar a sus correligionarios de su Estado promiscuo, de extremo hacinamiento, en callejuelas angostísimas, sin luz del sol, sucias, del interior de la muralla de la vieja ciudad de Jerusalén; y llevarlos a construir ellos mismos, de sus propios manos, sus propios asentamientos, sus propias casas, una ciudad que sería suya... El calendario gregoriano marcaba el año 1860, el calendario judío el año 5620... Pronto iba a nacer la Jerusalén moderna gracias a un hombre profundamente impregnado de valores místicas judíos (con el tiempo, sería apodado Yemin Moshe, "a la derecha de Moses"), además de ser un gran negociador, un gran filántropo y un constructor nato... Para juzgar del carácter temerario, casi utópico, de tal iniciativa de Sir Moses Montefiore, de construir y hacer construir con sus propias manos el nuevo Barrio Judío en las afueras de las murallas de la antigua ciudad de Jerusalén, se debe considerar lo siguiente: desde hace siglos, una tradición quería que un judío de Jerusalén, de los ghettos de Europa Central o de cualesquier otros puntos de la diáspora (dispersión de los judíos por el mundo desde el año 70 de la era cristiana), no desempeñara otra función o labor que la de zapatero, joyero, sastre, o usurero, es decir, artesanos o negociantes... ¡Y es allí cuando este hijo de mercader italiano reencauchado en las brumas londinenses pretendía sacarlos de su comodidad, rutina y seguridad y hacer que se aventurasen fuera de su marco ancestral, que se lanzaran propiamente a la calle, pero fuera de los límites que miles de años habían prácticamente marcado de un sello indeleble -si bien, en más de una ocasión, tuvieron que hacerlo en condiciones dramáticas, de largos exilios y duras persecuciones... ¡Menudo nuevo reto histórico! ¡Y con más razón cuando se piensa lo que era la Palestina del siglo 19, el espacio exterior que rodeaba las murallas de Jerusalén en aquel entonces..., un solo e inmenso desierto, cruzado por largas caravanas comerciales a lomo de cabellos y burros pero también por cien y un peligros, bandidaje, asesinos a sueldos, traficantes de esto y de aquello, asaltantes de caminos, "rebeldes sin causa", nacionalistas exacerbados, guerras intertribales, etc... que obligaba a cerrar todas las noches, a la primera estrella, todas y cada una de las enormes puertas de gruesa madera del Líbano que transformaba entonces a la tres veces milenaria Ciudad de David en una auténtica fortaleza medieval. ¿Cuál es entonces el "loco de atar" que soñaba para los suyos "una nueva vida" fuera de estos altos y inexpugnables muros..? Pues tenía nombre y apellido, un título de la Corona Real de Inglaterra..., un místico judío... y una de las grandes fortunas del siglo 19... Cuando, en 1855, el filántropo inglés de origen italiano, Sir Moses Montefiore, invitó a la comunidad judía hacinada en estrechas, malolientes y no higiénicas calles y casas al interior de las murallas de la Antigua Jerusalén -donde, sin embargo, convivían pacíficamente con musulmanes y cristianos- para construir con sus propias manos una Nueva Jerusalén en la parte exterior de la antigua capital fundada por el rey David unos 3.000 años antes, obviamente, no invitaba a sus miembros a un paseo, ni a una sinecura, por cuanto los alrededores eran muy hostiles, con nómades ladrones y asaltantes de caminos, además de ser extremadamente desérticos. La única "recompensa" era que el sector escogido se encontraba en la cercanía del llamado Muro Occidental del antiguo Templo de Salomón, mejor conocido como Muro de los Lamentos, donde por lo menos los más creyentes -casi todos lo eran en aquellos tiempos allá- podían acercarse para rezar, depositar ex votos (papelitos con algunos deseos por cumplir) en los intersticios de las enormes piedras de talla que habían resistido los embates de las recurrentes locuras destructoras de los invasores de turno y que eran los vestigios del último Gran Templo de Jerusalén (Mikdash HaGadol). La resistencia de una parte de los 6.000 pobladores del Barrio Judío de la antigua ciudad se alargó un cierto tiempo hasta que Sir Montefiore tuvo la idea de... ofrecer una libra esterlina inglesa (que representaba cierta suma en aquel entonces) a cualquiera de ellos que se atreviera... ¡a pasar tan sólo una noche al exterior de la Muralla..! Digamos que, al principio, no hubo mucha cola... La gran aventura de la Nueva Jerusalén extramuros empezó con uno, luego otro, y así, sucesivamente, durmiendo cada noche en carpas improvisadas bajo uno de los cielos más estrellados de una de las ciudades -de acuerdo al Talmud, posterior al de Babilonia- más bellas y más sufridas del planeta ("Diez medidas de belleza descendieron sobre el mundo; nueve recibió Jerusalén y una, el resto del planeta. / Diez medidas de dolor descendieron sobre el mundo; nueve recibió Jerusalén y una, el resto del planeta")... Y, así, con cuentagotas, habiendo entre tanto Montefiore logrado una cierta vigilancia por parte de las autoridades otomanas que administraban la ciudad, fueron sumándose los primeros pioneros judíos -hasta entonces artesanos y comerciantes-, constructores con sus propias manos del primer sector jamás edificado al exterior de las murallas de la vieja Jerusalén, posteriormente conocido en forma coloquial como "Barrio Montefiore", o en hebreo, por su nombre de Mishkenot She'Ananim, "La Mansión de los Bienaventurados" -en recuerdo de los versos del profeta Isaías... El primer "edificio" construido con piedras extraídas con herramientas "de fortuna" en canteras cercanas a la propia Jerusalén lo fue frente al llamado Monte Sion, cerca de una famosa y muy concurrida -por caravaneros y visitantes- puerta de la antigua Jerusalén llamada Puerta de Jaffa... Por lo tanto, no era un lugar cualquier, tenía su carga de simbolismo, al que se agregaba el hecho de que, partiendo de allí, se llegaba, luego de unos 25 kilómetros de polvorientos caminos de burros, a las ciudades sagradas de Belén y de Hebrón -esta última, lugar de la "Tumba de los Patriarcas" del antiguo Israel... El primer edificio histórico -la "casa matriz"- de la Nueva Jerusalén de Sir Moses Montefiore fue una larga construcción rectangular de 120 por 6 metros, con 29 habitaciones, de techo llano adornado de frente con una hilera de almenas y, en el mero centro de su fachada, una estrella de David, también, tallada en piedra... El resto del conjunto de casas, de dos pisos (ninguna planta baja para residencias), fue construido -para decirlo así gráficamente- con un diseño general parecido a un convoy de pioneros americanos a la conquista del Oeste, en medio de comarcas hostiles: con todas las puertas y entradas mirando hacia un patio interior donde se podía organizar libremente la vida económica del nuevo barrio, con sus talleres artesanales, jardines, huertos, áreas recreativos, religiosos, etc.; y listos para enfrentar cualquier acto de bandidaje y robo a mano armado, con un sistema de comunicación especial entre casas y habitaciones, calles cruzándose perpendicularmente, finales de calles sellados o con puertas metálicas especiales, etc. -de paso, este modelo iba a ser el modelo de construcción que se adoptaría allá hasta finales del siglo 19... A la culminación de su primera etapa histórica en 1860 (año, por cierto, del nacimiento de Teodoro Herzl, el llamado Visionario del Estado de Israel -¡todo un símbolo!), es decir, cinco años después de que el primer pionero judío, por primera vez en muchos siglos, se atrevió a pasar una noche afuera de la Muralla de la Antigua Jerusalén, el barrio Montefiore, Mishkenot She'Ananim, contaba 140 casas, sinagogas, escuelas, un hotel para peregrinos y varios grandes reservorios de agua... Muchas más casas seguirían posteriormente para acoger los primeros pioneros de Rusia y de Europa Central, los primeros constructores de las primeras colonias agrícolas judías de Palestina bajo impulso de León Pinsker, otro filántropo Edmundo de Rothchild, Ch. Meter, fundador de la Alianza Universal Israelita y de la primera Escuela de Agronomía judía en Eretz Israel... Cerca del barrio Montefiore y a lo largo de la actual calle de Yaffo, tres, cuatro, cinco barrios más serían posteriormente construidos entre los cuales el Barrio de Mea Shearim, hoy religiosamente muy activo (y combativo) gracias a sus judíos ultraortodoxos... De 6.000, la población pasaría rápidamente, en 1897, a 10.000, y luego a 30.000 (es decir, 3 veces más que musulmanes y cristianos), en la época del Primer Congreso Sionista de Basilea (Suiza), dominado por la figura cimera de Teodoro Herzl... Poco a poco, el antiguo Barrio Judío de la Ciudad Vieja de Jerusalén se fue vaciando, aunque muy lentamente, puesto que, en 1948, cuando la Legión Árabe lo arrasó, unos 2.000 "puros y duros" todavía vivían allá... El 28 de julio de 1885 fallecía su fundador y máximo filántropo (aunque otros, de Inglaterra y, sobre todo, de EUA, contribuyeron): Sir Moses Montefiore, a la edad casi "bíblica" de 101 años... En los siguientes 5 años, cinco nuevos barrios serían levantados en su memoria, llevando su nombre, entre los cuales el hoy universalmente famoso barrio artístico de Yemin Moshe... En los meses previos a la Independencia de Israel de los británicos, el sector dominado por un curioso antiguo molino de agua, con su cabeza redondeada en forma de champiñón, fue la sede de la célebre resistencia judía llamada "Haganah"... Muy cerca, el 14 de mayo de 1948, ingleses, judíos y árabes reunidos "civilizadamente" alrededor de una mesa de póquer oían la voz del entonces gobernador de la región, Sir Cunningham, anunciando la retirada de las tropas inglesas y, por lo tanto, el fin del mandato británico en Palestina (en vigencia desde la -para algunos- casi "profética" entrada del general Allenby, en 1917, acabando con siglos de presencia turco-otomana)... El día siguiente de este anuncio, el 15 de mayo, Israel declaraba su Independencia... Todo lo demás, es (otra) Historia... ** J. P. Leroy avila2003@cantv.net Periodista francés (Bordeaux). Reside en Venezuela desde 1978. Trabajó como asistente de corresponsales de prensa en el Medio Oriente y fue fundador de la Agencia Internacional de Prensa Alternativa. En Venezuela ha trabajado para la Cadena Capriles y para periódicos como El Diario de Caracas, 2001, Daily Journal y El Mundo. Además es director ejecutivo de la Fundación de Divulgación Científica y cofundador de la Sociedad Mundial del Futuro de Venezuela. Fue director de la revista Cábala. Actualmente es asesor comunicacional de la Dirección de Prensa de la Universidad Central de Venezuela. Ha publicado los libros Breves noticias de la India, Contacto divino en Caracas, El apocalipsis como negocio, Mi primer viaje a la India y Una nueva manera de pensar: las noticias. === Penélope Manuel Garrido Palacios ================================= Ludwig van Beethoven va una tarde lluviosa a dar una clase a Giulietta Giocordi, adolescente condesa italiana afincada en Viena, y mientras aguarda que ella salga de sus aposentos, él apoya su oído mermado en la tapa del piano, percibe las vibraciones que produce su entraña, cierra los ojos en una meditación honda, roza las teclas a punta de dedos, como se acaricia a quien se ama y, de semejante cuadro grisáceo, nace la Sonata 14, op. 27, número 2, Quasi una fantasía, a la que viene en llamar Mondschein, Claro de Luna. La escena termina en desconcierto porque, exprimiendo las últimas notas, descubre que la alumna lo ha estado observando en silencio escondida tras unas cortinas, situación que lo lleva a cortar bruscamente el discurso de la obra y a huir indignado del palacio por haber sido sorprendido en su intimidad creadora. Este pasaje beethoveniano está al alcance de quien desee emplearlo. Pero lo que nadie podrá encontrar nunca en las páginas de ningún manual al uso será el viaje mágico hecho por aquel Claro de Luna a través de los siglos desde la habitación vienesa hasta la Igreja da Misericordia de la ciudad portuguesa de Tavira -antaño Capital del Algarve-, a la que llega un hermoso día de 2005. Esa noche el templo ha matizado sus naves con luces tenues para convertirse por unas horas en sala de conciertos. Ocurre como colofón a un encuentro de escritores de Portugal y España. Arte sobre arte. Y las manos que tallan el milagro sonoro viajero son las de una intérprete de diez años de edad y dos de estudios pianísticos, llamada Penélope, que aborda la obra con la entrega que lo hubiera hecho la lejana Giulietta de no haber huido confuso Beethoven del palacio. Penélope acomoda el taburete a su estatura y mientras puebla el hermoso templo algarvío, que es monumento nacional, de claros y de lunas, me invade la sensación de que unos ojos emocionados la observan ocultos tras un cortinón del coro, y que la nueva promesa pianística, sin pronunciar una sola palabra, está diciendo al maestro: "Quiero que sepa usted que lo único que pretendía entonces era aprenderme la obra". Lo cual, sin ella saberlo, arranca del enojado genio una sonrisa de agrado que borra de su gesto el disgusto de la tarde lluviosa. Todo intento por sorprender al posible observador me resulta inútil porque, en realidad, sus ojos y su emoción son sólo el reflejo virtual de una alegría que ha estado retenida durante siglos hasta que la gracia interpretativa de Penélope la ha forzado a abrirse. Gracia que transmite al auditorio como un toque de esperanza que viene a significar que la belleza es una antorcha que cada generación ha de tomar para seguir iluminando el camino común. Mi imaginario me pone a escribir que Ludwig van Beethoven ha retornado a la sala del palacio vienés que abandonó una tarde lluviosa para invertir los papeles. Ahora es él quien se oculta tras la cortina para comprobar cómo su alumna -otra, o siempre la misma- recoge nota a nota e interpreta, con el aire fresco del sur de Europa, aquel Claro de Luna inacabado. ** Manuel Garrido Palacios elclan@inicia.es Escritor y realizador español (Huelva, 1945). Miembro de la Academia Norteamericana de la Lengua Española de Nueva York. A partir de una sólida formación en dirección cinematográfica ha dedicado su actividad como guionista y director de televisión (NKD de Japón, WDR de Alemania, TVE España). Ha sido miembro del jurado del Festival Internacional de Cine de Glaway, y del Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. Ha dirigido series televisivas como Raíces, Todos los juegos y La Primavera en Doñana, entre otras, y ha recibido premios dentro y fuera de España por ellas. Entre otras obras, ha publicado, en ensayo, Aún existen pueblos: etnografía de lugares dispersos (Salamanca: Centro de Cultura Tradicional, 1994), Voces de la Sierra (Fuenteheridos: Libros de la Huebra, 2000), Cartaya (Barcelona: Lunwerg, 2003) y Una mirada a Huelva (Huelva: Fundación Caja Rural del Sur , 2004); en narrativa, los libros de relatos Viaje al país de las leyendas (Valladolid: Castilla, 1997) y Noche de perros (AR.Abelardo Rodríguez Ediciones, 1999), así como la novela El abandonario (Palma de Mallorca: Calima, 2001); y en poesía, Brocal (1964 Col. Litoral, 1) y Soneto (Málaga: Corona del Sur, 2001), entre otros. Además aparece en las antologías Quince líneas: relatos hiperbreves (Barcelona: Tusquets, 1996) y Relato español actual (Unam, México 2002 - FCE, España 2003). Ha publicado textos y reseñas críticas en EOM: El Otro Mensual (http://www.eldigoras.com/eom/umbral.htm). Ha recibido diversos premios, como el "Querido Borges" de narrativa (Los Ángeles, California, EUA), el "Rodríguez de la Fuente" y el Premio Nacional de Periodismo "Ciudad de Cádiz", entre otros. === Una mirada a la ciudad humedecida en los Oficios de la lluvia ========= === de Erasmo Fernández Gloria Dolande =============================== Oficios de la lluvia es el nuevo poemario que nos entrega Erasmo Fernández. En este libro, al igual que en los anteriores, se refleja la conciencia social del hombre, un hombre que, apartado y solitario, transita por las calles de una ciudad humedecida por una eterna lluvia que lo acompaña durante todas las páginas del poemario. Erasmo nos muestra cómo este elemento de la naturaleza es capaz de evocar, de llamar esos sentimientos que el ser humano esconde bajo su manto, debajo de su chasis... Un poco de ars poética, de rememorar épocas de la infancia, de mostrar el niño interior dentro de cada uno de nosotros hasta vernos reflejados en el poema; de simples apariencias, de máscaras, de egocentricidades; de grandes paisajes, ambientes; de soledades, de piedad, de virtudes y grandezas; son sólo algunos temas que nos presenta el poeta en esta ocasión. Un libro que no tardará en estar en nuestras manos. Mientras tanto, nos queda disfrutar los esbozos de este nuevo poemario cada ocasión que se nos presente, y de esta pequeña introducción a sus poemas. La lluvia: semilla que siembra recuerdos La lluvia, como se sabe, y como afirma el Diccionario de símbolos de Cirlot (1969), representa la fertilización, lo relacionado con la vida, la luz y la purificación. Además, cada vez que llueve el clima se pone frío, el cielo oscurece. Quizás por todos estos elementos, se puede decir que la lluvia trae recuerdos, da vida a épocas nostálgicas, y sea la culpable de revivir momentos dolorosos. Apenas escampa vuelve la luz, el calor, la alegría, se renace, se vuelve al presente, a los tiempos agobiantes por la modernidad. Muy bien lo dice el poema titulado "Mar de la inocencia": "los adultos comienzan a salir / tal si vieran por vez primera / el mundo". En el poema "Una tarde", la voz poética canta bajo la lluvia a partir de una fotografía vieja. Entonces, la lluvia, puede afirmarse, hace que se preste atención a ciertos elementos dentro de una casa, las imágenes nacen, reviven: Como vieja fotografía guindada en el cuarto, recuerdo aquella tarde. Para entonces embriagaba su ocaso, su archipiélago fucsia y la requebrada brisa. Las casa de paja, de tejas; presentan a personas íngrimas bajo la cortina de una llovizna. En ellos nunca pasa el tiempo, todo es siempre como la eternidad. Ahora es tarde de este lado del patio; lo percibo por esta brisa humedecida por las voces quedas, por esto, por aquello, lo otro. En otro poema se puede leer cómo la lluvia evoca recuerdos y se hace la siguiente analogía: si lluvia es igual a poesía, el producto de ésta son los pensamientos y recuerdos; entonces, los poemas evocan también sentimientos nostálgicos, para verterse en la misma corriente: "Al aburrirnos por adoptar / otra conducta, / desearíamos la lluvia / para estar pensativos por el atardecer, / nostálgicos como en los poemas". Es quizás, tanto la lluvia como los poemas, un refugio para el hombre. Oficio del poeta bajo la lluvia Una de las características de la poesía de Erasmo Fernández es su ars poética; canta desde el oficio del poeta, desde las letras, desde el hombre detrás del papel. Fernández coloca al poeta como un ser humano normal, dentro del sentido estricto de la palabra. El poeta es un ser sensible, siente, vive, respira, come, sueña; no es un ser extraordinario, y mucho menos de otro planeta, no es un dios, ni posee poderes y súper fuerza, dice el poema "Ah poeta": Confundido con un pequeño dios, mago, soñador; el poeta es un armazón humano como sus semejantes, todas las carencias le pertenecen, disfruta menos de la vid en las celebraciones de abundancia. Es imán para lo adverso y sólo puede aderezar su canto con la virtud, los astros y los elementos. Más bien pareciera que Fernández colocara al poeta en situaciones nada gratas que sobrelleva gracias a su poesía, a su canto, a las letras. Por otra parte, el poeta nunca deja de escribir, y de revisar los textos ya escritos. Fernández nos demuestra que escribir poesía es como la vida misma, un constante renovar y un constante aprendizaje. Y ¿a quién le escribe el poeta?, nos preguntamos, Erasmo nos responde: No termino nunca de escribir poesía, siempre recomienzo. Poesía en ti, poesía en mí, futuras generaciones también estarán a la expectativa. No escribo para el comentarista, doctor en letras, para el crítico, ni al magnate de literatura. Escribo para la mujer, el hombre; para las personas; no al título tributario de la pedantería. Poesía de emergencia, poesía para la humanidad; amor, belleza y muerte la consagran. Poetizar es la consigna poesía como pan de la vida. Es apreciable, entonces, cómo el poeta da origen a esa analogía entre la vida y la poesía: poesía para existir, para alimentar el espíritu. En otro poema, la poesía es un arte sin precio, el poeta es un penitente entregado a este arte, no importa el sufrimiento, el insomnio, el hambre, el frío, o cualquier carencia que tenga el hombre, las letras cubren en cierta medida todas esas carencias: "Que se las arregle como pueda, / la calle no es ideal / ni motivo de inspiración / para esta clase de penitente / entregado a ese arte sin precio". Quizás el arte sin precio, después de todo, sí tenga un precio, y ya lo ha afirmado el poeta en muchos de sus textos: la carencia. Una carencia que incluye la soledad: "El poeta -le digo al neófito- / debe replegarse, / aprender a estar solo e inclusive / en el rumor del silencio; / el poeta oye, observa, / contémplase a sí mismo y al orbe. / El poeta exclama, no compite: canta". ** Gloria Dolande gebrock83@hotmail.com Escritora venezolana (Maracay, 1981). Estudiante del último semestre de educación en la especialidad de lengua y literatura. Textos suyos han sido publicados en el diario El Periodiquito. Ha participado en diversos talleres de creación literaria con escritores reconocidos. === Crónicas de plomo Dixon Moya ===================================== Suponía, por mis remotas clases de química, que el plomo era un elemento de la tabla periódica, cuyo símbolo era Pb, cuyas propiedades correspondían a las de un metal pesado, de color azul grisáceo, fácilmente maleable y compuesto tóxico para el ser humano e impenetrable a la visión de Superman (las clases de química eran fácilmente reemplazadas por las tiras cómicas). Sin embargo, luego de leer País de plomo, libro de crónicas de supervivencia (otros insisten en llamarlo crónicas de guerra), compruebo que el plomo es uno de los elementos que subyacen en la naturaleza colombiana, no en la natural, sino en la humana. No suelo comentar libros de no ficción, quizás porque suelo desconfiar de algunos cronistas, pues en ciertos casos pareciera primar la parte literaria o imaginativa sobre los hechos reales; si me van a contar mentiras, espero saberlo de antemano. En el caso de País de plomo, hago merecida excepción, porque su autora no deja lugar a la duda, ella ha recorrido aquellos lugares que menciona, esa geografía nacional de olvidados nombres compuestos, que recuerdan a algún santo, San Vicente del Caguán, San Pedro de Urabá, San Vicente de Chucurí, para mencionar tres. Juanita León ha compartido con las personas de carne, hueso y plomo, que menciona en su libro, gente cuyas historias oscilan entre la crueldad y la ternura. Pero el plomo relacionado con Colombia, no sólo se entiende como aquel elemento químico del cual hablaba al comienzo, que en ocasiones sirve de vestido para las balas, pequeñas mensajeras de muerte, sino también corresponde a la esencia resistente de miles (¿quizás debemos decir millones?) de colombianos, que intentan llevar su existencia normal, su forma de vida honesta y hospitalaria, a pesar de los pocos violentos que asechan desde la impunidad. Este libro me gusta, porque ante todo mantiene respeto por la palabra paz, demasiado manoseada en nuestro medio, generalmente por los mismos que se empeñan en mantener la situación opuesta. País de plomo no pretende explicar cómo podemos alcanzar esa idealizada y publicitada paz, pero presenta dos factores claves que motivan el quehacer violento: desempleo e injusticia. La sangre joven que ingresa al espiral conflictivo no lo hace por razones teóricas, ideológicas o fundamentalistas, simplemente porque no encuentra oportunidades de trabajo digno y bien remunerado. Así mismo, la ausencia de un aparato judicial sólido, imparcial y confiable, que le garantice a todos los ciudadanos sus derechos y les recuerde sus deberes, abona el campo a esos ejércitos privados de injusticia, que calman no el sentido de equilibrio, sino el sentimiento de venganza. Juanita León repasa, en las páginas de su libro, una de las herencias no tangibles del escenario violento: nombres de niños y jóvenes, hijos del vértigo, de verdugos y víctimas, bautizados con sonoros apelativos o apodos extraños. Mecanismos del lenguaje para identificarse mejor en las morgues, en las lápidas, en los periódicos. Aunque el colmo de la situación sea la ausencia de nombre, un bebé cuya madre, ante la falta de sacerdote, de una pila bautismal o de iniciativa, simplemente le llama "niño". Esta incapacidad de nombrar es el primer indicio de la dificultad de definir lo que se vive en Colombia, situación inexplicable en la cual debe andarse con pies de plomo, para no caer en esas terribles metáforas antipoéticas que hemos venido creando, como el "camino al cielo" o la "pesca milagrosa". Dios hizo al primer hombre de barro; es probable que a los colombianos nos haya agregado una pizca de plomo. ** Dixon Moya dixonm@hotmail.com Diplomático colombiano aficionado a la literatura. Fue cónsul de Colombia en Ciudad Guayana (Puerto Ordaz, Venezuela) y actualmente desempeña un cargo diplomático en Nicaragua. Ha publicado artículos en revistas de su país. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||| === Ida Vitale: la llamada de la poesía Aldo Roque Difilippo ========= Ida Vitale nació en Montevideo (1923), siendo catalogada como una de las principales voces de la generación del 45. Entre otros libros ha escrito La luz de esta memoria (1949), Palabra dada (1953), Cada uno en su noche (1960), Paso a paso (1963), Oidor andante (1972), Fieles -antología- (1977), Jardín de Sílice (1980), Elegías de otoño (1982), Entresaca (1984), Sueños de la constancia (1988), Serie del sinsonte (1992), Paz por dos (1994), Léxico de afinidades (1994), Donde vuela el camaleón (1996), Jardines imaginarios (1996), Procura de lo imposible (1997). Destacándose además por su labor crítica en El País, Marcha, Época, Jaque y, entre otras, en las revistas Clinamen, Asir, Maldoror, Crisis de Buenos Aires, Eco de Bogotá, Vuelta y Uno más Uno de México, El pez y la serpiente de Nicaragua. Entre 1974 y 1984 el forzado exilio, producto de la dictadura militar, la alejó del país. Vuelta a Uruguay dirigió la página cultural del semanario Jaque. En la actualidad, y desde 1990, reside una temporada cada año entre Montevideo y Austin (Texas). En su última visita a Uruguay la oportunidad fue propicia para dialogar con ella sobre la poesía y "la generación crítica" que integró y que significó un quiebre en la intelectualidad nacional, cuya marca aún pervive. -¿Qué autores, o que influencias, recibió usted cuando se inició a escribir? ¿Qué influencia más importante puede marcar? -Bueno, las primeras influencias no son siempre las que quedan. -Pero marcan. -Sí, de pronto… Discutía mucho con un tío mío que le gustaba (Rubén) Darío, y yo decía que no, que era mejor (Amado) Nervo. Pero eso era cuando tenía 12 años. Así que empecé equivocada. No siempre las influencias primeras son las decisivas, provocadas por la cercanía de un libro. Por ejemplo los poemas de (Edgar Allan) Poe, traducido, luego no desemboca en nada bueno. -¿Y hoy en día qué influencias siente en su obra? -Tengo tantas que no podría decir cuál. Todo lo que uno ha leído, de alguna manera habrá servido, se supone. Preferencias sí, uno podría establecer una línea de preferencias a través de la literatura del mundo que siempre va por una poesía más despojada, con menos adorno, más esenciales en cuanto a temas o a palabras. -¿Qué sentido o que finalidad tiene, si es que la tiene, la poesía en la sociedad actual? Porque se dice que vivimos en un mundo donde la gente no consume poesía. -Eso lo tendrían que decir o los que venden libros, o los que los promocionan. Para mí, el sentido mayor es hacer algo que no puedo dejar de hacer. Uno siempre lo hace además con la esperanza de que eso sirva para algo, pero sin mucha convicción tampoco. -¿Cuál es la respuesta que usted recibe? -Uno no siempre se entera de lo que el lector piensa, a veces de cuando en cuando uno recibe una respuesta positiva, pues, eso vale por todos los silencios que en realidad suele haber. Porque en general la gente es también muy discreta. Uno pierde esa espontaneidad, porque piensa que hay tantas capas entre el poeta y el lector que es difícil atravesar, y sin embargo creo que a todo el mundo le satisface saber que en algún lado alguien está recibiendo eso, sea por lo que dice, sea por la forma, sea por lo que sea. La llamada de la poesía -¿Qué elementos se ponen en juego en usted para tentarla a escribir? ¿Cuál es el disparador? -Nunca es un mismo. Una vez me pasó anotar algo en un boleto de ómnibus. Pero bueno, pueden ser muchos. Muchas veces la indignación ante algo. Quiere decir que eso está durmiendo y de repente sale, y cada uno responde de manera distinta a esa llamada de la poesía. -Si ahora entrara una persona y le dijera que desea iniciarse en la poesía y le pidiera un par de consejos para iniciarse, ¿qué recomendaciones le haría? ¿Por dónde empieza esa búsqueda? -Bueno no se si tiene que ser una búsqueda. Hay una cosa que decía Juan Ramón Jiménez que siempre la recuerdo como un consejo: escribir y guardar, y olvidarse de lo que uno escribió y verlo como de otro, y sobre eso corregir. Ahí uno ve con más lucidez, o con más frialdad. No basta con crear. Hay que aplicar la tijera, la corrección. Pero no hay fórmulas. Así como hay poetas que empiezan a escribir muy temprano y luego se agotan, no escriben más, o la vida los lleva para otro lado como el caso de (Arthur) Rimbaud, hay otros que empiezan a escribir muy tarde. Incluso (Rubén) Darío, con el enorme poeta que es, cuando uno tiene la obra completa resulta que lo que realmente se lee son los poemas a partir de un momento, lo otro es como preparatorio. O (Pablo) Neruda. Hay primeros libros que luego quedan archivados, e incluso los 20 poemas de amor uno los lee, por lo menos yo los leí, en una época de mi vida, y luego no volví sobre ellos. Sin embargo hay gente que los prefiere a lo que para mí son los grandes poemas últimos de Neruda. Así que también el propio autor puede equivocarse en el juicio respecto a la obra, de repente eliminar algo que encuentra también su público. Críticos poco críticos -Usted, junto a Mario Benedetti, son dos de los sobrevivientes de la generación del '45, lo que se denominó "la generación crítica". A la distancia, ¿cómo ve ese proceso intelectual en el Uruguay? -Poco crítico. Fundamentalmente poco crítico. -¿Por qué motivos? -Y bueno, porque de repente la crítica no estuvo bien orientada. En primer lugar no sé si la crítica es lo fundamental para catalogar a una generación. Es decir como el adjetivo de más alto rango. Bueno, no creo que sea así. -Pero fue un quiebre en la forma de pensar en los intelectuales de la época. -Bueno, creo que todos los intelectuales, si lo son, producen un quiebre. Además habría que ver si el quiebre estuvo tan bien orientado como se dice. Porque empezamos por crear el hábito de la tabla rasa y eso es malo, todo lo que estaba antes, o por lo menos parte de lo que se había hecho antes, fue muy criticado. El propio Benedetti, que inició ahí todo un movimiento contra las gacelas, sí podía ser una respuesta circunstancial, contra algo también circunstancial. Porque había también algún poeta como Juvenal Ortiz Saralegui que se decía que abusaba de las gacelas. Bueno. Pero hubo una gran poeta que fue Sara de Ibáñez en la que también aparecían gacelas. Entonces el asunto no es contra o a favor de las gacelas, sino contra o a favor de la mala o buena poesía. Creo que ese ligero desvío inicial en el juicio terminó en un ángulo muy abierto respecto al justo medio. Porque al barrer, aquello de tirar el agua del baño con bebe y todo, se adoptó una actitud muy crítica, y bueno no sé si todo lo que se produjo fue mejor de parte de lo que había antes. Porque en ese momento no se le dio importancia a algunos de los poetas del '20 que estaban todos absorbidos por la figura de Juana de Ibarbourou, que a mí me parece muy respetable, pero que fue muy decisiva para elegir una estética, y por ahí había un poeta estupendo que era Enrique Cajaravilla Lemos, muy sobrio, muy profundo en algunos de sus temas, en sus preocupaciones, que quedó de lado. Entonces no siempre esa crítica fue bien encaminada. -Y a su vez también se dejó de lado a los poetas que estaban pegados a la tierra, los de corte criollista, Serafín J. García, Fernán Silva Valdés, y toda esa línea. -Bueno, ahí quizá no fue sólo una actitud uruguaya, sino que era un poco una tendencia de mucha literatura latinoamericana. Que era como un movimiento que luego se transformó. Porque en Chile también había el criollismo, que fue muy importante. Pero bueno, creo que todas las épocas tienen una forma de enfrentarse a un problema que no cambia, la relación del hombre con la tierra. Eso aflora de una manera o de otra, en un país o en otro. ** Aldo Roque Difilippo aldodifilippo@adinet.com.uy Periodista y escritor uruguayo (Mercedes, 1966). Ha publicado el libro de cuentos Verdades a medias (dos tomos, coautor con Wilson Armas) y una serie de investigaciones literarias e históricas en el suplemento Lecturas de los Domingos del diario La República, y en la revista Posdata (Montevideo). Desde 1991 trabaja como corresponsal en Soriano para el diario La República de Montevideo. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === E. M. Cioran y Ben Ami Fihman: ======================================== === correspondencias en Respiración artificial Musa Ammar Majad ====== Enero, 1979; París comenzaba en la rue de L'Odeon para adquirir, más que nunca, emboque de agudeza y reflexión, de máxima y aforismo, de postura. Nada impide imaginar que el venezolano Ben Ami Fihman, acompañado del fotógrafo Jesse Fernández, terminó de abandonar las escaleras que lo habían conducido al apartamento del pensador rumano Emil Michel Cioran con la sentencia: un fracasado es "un hombre que no tiene quizás todos los dones, pero sí muchos y no los explota". 1980; una madrugada propicia a las confidencias, el joven escritor argentino Emilio Renzi escucha de labios de Tardewski, polaco escéptico, mientras caminan por las calles de Concordia, Provincia de Entre Ríos, Argentina, que un fracasado "es un hombre que no tiene quizás todos los dones, pero sí muchos (...) y no los explota". La sensación de paradoja queda extirpada cuando comprendemos que Piglia escribe Respiración artificial como una refundación de columnas, de soportes encontrados en los anaqueles, allí donde se desenvuelven los materiales intelectuales ajenos. No implica una versión contemporánea del palacio doblemente soñado, primero por Kublai Khan y, siglos después, por Coleridge. Sí, en cambio, una prueba material de aquello que Borges llegó a percibir como patrimonio en El escritor argentino y la tradición, susceptible de ser resumido por un único sustantivo: el universo. Es de entender. Con el dominio heredado de sus ascendientes, el escritor nutre, sin devoción, cada una de sus construcciones y piensa que toda literatura ha de adquirir capacidad de fagocito, ha de ser -a veces resulta inevitable recurrir a Perogrullo- literatura a base de toda literatura. Lejos, sin embargo, la vía de la asimilación parasitaria; el escritor, a fuerza de transformar, destruye en pro de una obra previamente planeada. La conjetura es lícita. Hacia la segunda mitad de 1979 Piglia debió de tener en sus manos un ejemplar del número doscientos once de la hoy desaparecida revista Eco. Escribía entonces una novela en la que, por destreza consciente, habrían de permanecer múltiples referencias culturales cuyo fin mayor postularía el asedio de posibilidades y componentes históricos, manteniendo una disposición en serie, recreadora de las descomposiciones que sufre toda circulación cultural, toda idea. Con la modalidad del relato que interrumpe el desarrollo cronológico y lineal de los eventos para retroceder a sucesos ocurridos en un tiempo anterior, con ayuda de la retrospección, Piglia inserta en Respiración artificial, alterando detalles no sustanciales y propiciando que Tardewski se las refiera a Emilio Renzi, dos experiencias que Cioran le relató a Fihman. (La experiencia, aquí, no deviene de lo imaginario ni de los intersticios de la realidad. Aparece con la lectura para mantenerse como sólo los rumores logran hacerlo: con la repetición, de texto en texto. Ya Foucault insistió que es menos propicio al acto de soñar el cerrar los ojos que el leer.) Son de nombrar. La del saboteador de ímpetus ajenos que escamotea en Cioran-Tardewski cierta sensación de belleza suscitada por una mujer, al hacer que ésta sea blanco de la irrupción, en un caso, de un barro infame detrás de la oreja, y, en otro, de una verruga, que por ser verruga no resulta menos inicua: Un día estábamos juntos y nos presentan a una mujer que me entusiasma, que me gusta muchísimo. Al observar esto me dice: ¡Ah pero no ha mirado usted su oreja derecha? Le respondo: Está usted loco, no me interesa. -Pero ande, fíjese. Mire. Al final me las arreglo para ver lo que tenía detrás de la oreja. Tenía un barro infame, en fin, un barro. Todo se derrumbó. El tipo era el demonio. Su función era sabotear los ímpetus de los demás. Era un gran conocedor de hombres. (Entrevista con Cioran.) Una noche, me dice Tardewski, estábamos juntos y nos presentan a una mujer que me entusiasma, que me gusta muchísimo. Al observar esto me dice: Ah, ¿cómo?, ¿es que no le ha mirado usted la oreja derecha? ¿La oreja derecha? Le contesto: Está usted loco, no me interesa. Pero vamos, fíjese, me dijo, cuenta Tardewski. Fíjese. Mire. Al final me las arreglo para ver lo que tenía detrás de la oreja. Tenía una verruga infame, en fin, una verruga. Todo se derrumbó. Una verruga. ¿Se da cuenta? El tipo era el demonio. Su función era sabotear el ímpetu de los demás. Era un gran conocedor de los hombres. (Respiración artificial); y la de la mujer terriblemente fea que escribe cartas a Cioran-Marconi y que posee una sensibilidad tan extraordinaria de la vida. Las similitudes en la sintaxis no se dejan esperar. Es más, reaparecen: Me interesé por mucha gente así, que sabía ver el otro lado de las cosas. Tenían un encanto demoníaco. Porque ejercían la verdadera función del conocimiento, que es destructora. (Entrevista con Cioran.) Me interesé mucho por gente así, en los años de mi juventud. Tenían para mí un encanto demoníaco. Estaba convencido de que esos individuos eran los que ejercían, dijo, la verdadera función del conocimiento que siempre es destructiva. (Respiración artificial.) Las concordancias son múltiples y continúan. Sin embargo, respecto a la segunda experiencia el final en Respiración Artificial no es el mismo que recuerda el filósofo rumano. Según lo que recoge Fihman de Cioran y Tardewski de Marconi, sabemos: como intelectuales atraen a los muy jóvenes, a los ancianos y a las mujeres. En determinado momento de sus vidas recibieron consecuentes cartas de una mujer. Eran textos "delirantes", para Cioran, y "excepcionales", para Marconi. Un día de tantos, los dos intelectuales -uno bajo el influjo de la música húngara y otro bajo el opio de Beethoven- deciden verla. Sus razones son válidas en cuanto a reflejos análogos de una misma miseria: la necesidad de reconocimiento. Me visto, me pongo una corbata. Estaba en tal estado que necesitaba a alguien que me dijera: usted es el más grande, el mejor. Momentos de debilidad, en todo el sentido de la palabra (Entrevista con Cioran). Me cambio de ropa, me pongo un traje, una corbata, contaba Marconi. Estaba en un estado de ánimo tan particular que necesitaba que esa mujer y ninguna otra me dijera: Usted es el más grande, es el mejor, no hay otro poeta como usted. Momentos de debilidad que uno tiene, dijo Marconi (Respiración artificial). Ambas referencias emplean idéntica coordinación para anunciar el encuentro: "Abro y al abrir...". A partir de aquí el monstruo femenino que eleva su inteligencia a despecho de la fealdad se hace dos. La mujer que conversó con Cioran le contó su vida a éste. Ahí culmina el episodio. Marconi, en contraste, conversa con la mujer, de la que sobresale su vida, su inclinación a la literatura. La historia prosigue más allá del referente, pues participa de principio, nudo y fin. Tal la labor del escritor: ejecutar la historia, no la anécdota o la sola idea, que no tiene desenlace. El relato es el resultado de la organización y manipulación de la historia. Es su eco parcial, no su copia. Piglia, suerte de Pierre Menard, muestra así una novela de sólida postura teórico-literaria en la que se borran fronteras para acceder a la puesta de un montaje narrativo, donde ha sido necesario captar distintas formas posibles de ficción. Innegable: esta observación ya es lugar común en la teoría literaria de Piglia e innumerables veces ha sido reafirmada por la crítica. Crítica que, al parecer, aún no ha añadido al archivo de referencias textuales de Respiración artificial la del venezolano Ben Ami Fihman. ** Musa Ammar Majad musamajad@hotmail.com Investigador venezolano (Táriba, Táchira; 1977). Licenciado en letras por la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Dirige la Coordinación de Eventos Educativos del Museo de Artes Visuales y del Espacio (San Cristóbal, Táchira), donde ha llevado adelante el Centro de Investigaciones Históricas, Artísticas y Culturales y el proyecto de registro y catalogación de la colección permanente, entre otras actividades. En 2004 recibió la orden Luis María Rivas Dávila, de la ULA, por su alto desempeño académico. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Cuentos breves Cristina Rascón Castro *** Lengua caliente Ronald Harris *** Con el sudor de la frente Fedosy Santaella Kruk *** Cinco poemas argentinos Beatriz Vignoli *** Mentiras Laura Guillén Ramo *** Por las calles de Valparaíso Ulises Varsovia *** Felino Carmen Campos *** Poemas Èlide Schuman (traducción: Guillermo Aldaya) *** Caribe fúnebre Freddy Melo Acosta *** Tributo Gustavo Javier Córdoba Henao *** Ophelia Eduardo Mariño *** Poemas María José Mures *** Horno de reverbero (extractos) José Donayre *** Piedra alzada Edda Armas *** Tres relatos Ricardo Mena Cuevas *** Cuatro poemas Alejandra Barbery === Cuentos breves Cristina Rascón Castro ============================ (Nota del editor: la escritora mexicana Cristina Rascón Castro [Sonora, 1976] ganó este año el II Concurso Radial de Cuentos Breves y Poesías de la Librería Mediática, en Caracas, con los cuentos que a continuación presentamos, cedidos por su autora, en la Tierra de Letras). *** Accidente Tenía que moverme. Asomé a las vías y noté una figura delgada. Me forcé a avanzar con el miedo adentro, raspando el borde en el precipicio. Era tarde. El tiempo se había ido a mi pesar y alcancé a ver que el rostro de allá abajo era aquél que yo no llevaba puesto. *** Amnesia Mi mente se deshilachó y no pude seguir quise pensar en algo, en alguien en ¿En qué estábamos? *** La parábola unofficial Por esos días todas las flores estaban inquietas. El rumor zzzzzzz de la podadora iba creciendo como la bola de gente cuando escucha al maestro. De igual forma crecía el vaivén de los tallos y las sonrisas. En verdad os digo que no hay de qué preocuparse, si no hay flor ni sonrisa hechas pedazos en el fondo de la memoria. *** De obstinada naturaleza Dije que no, que no podía ser. Y el capullo se cerró de nuevo para dejarme dormir hasta la próxima primavera. *** Morse Enviar mensaje a la brevedad posible. ¿Será posible tan breve mensaje? *** Presente Salí corriendo del aula. El mensaje que escribió la maestra en el pizarrón era para mí, no había duda. La maestra no podía explicar lo que sentía, muda como estaba, muda como iba a quedarse. Yo sabía que su rostro empezaría a cambiar, que un sonido ronco ya venía desde otras dimensiones, dispuesto a quedarse en su lengua para provocarle el gruñido y que las uñas y el pelo crecerían sin medida. Yo lo sabía todo. Lo que ignoraba era de cuántos manazos moriría el autor de mutación tan graciosa. *** Esperanza Pensé que sólo duraría un minuto más. Y todavía no se acaba. *** Confusión El cursor se posó en la pantalla como un insecto en paredes blancas. Luego vibró expeditivo. Sin lógica, sin motivo, sin ideas. ** Cristina Rascón Castro crisapple@yahoo.com.mx Escritora y traductora mexicana (Sonora, México, 1976). Maestra en política pública comparada por la Universidad de Osaka (Japón, http://www.osaka-u.ac.jp) y licenciada en economía por el ITESM Campus Monterrey. En narrativa ha obtenido el Premio Latinoamericano de Cuento "Benemérito de América" 2005 (Oaxaca, Oaxaca) por el libro Hanami, y el Premio Libro Sonorense en el género de cuento 2005 por el libro El agua está helada. Fue también ganadora del II Concurso Radial de Cuentos Breves de la Librería Mediática (Caracas, Venezuela) en el mismo año. Tradujo al español el primer libro del poeta japonés Shuntaro Tanikawa, auspiciada por el Fonca en Traducción Literaria emisión 2004. También ha recibido, entre otros, el primer lugar en el Concurso Nacional de Cuento Udem 2002 por el cuento "Autotexgráfico" y el primer lugar en el Concurso de Cuento "Adolfo Bioy Casares" del ITESM 1998 con "Libitum". Ha publicado narrativa, poesía y traducción en diversos medios mexicanos e internacionales y colabora con el equipo del portal de lengua y literatura japonesa Nipoweb (http://www.nipoweb.com). === Lengua caliente Ronald Harris ==================================== I Sé que no esperarás la redención de la esperma, ni un sueño húmedo que dibuje falsas sonrisas en la cama. Sé que buscarás donde cabalgar aquella alma impura, como los oscuros besos que rodearon esos muslos. Pero aún en el olvido penetraré en tus labios con la gema ardiente que más deseas; una lanza que eleve tu entrepierna hasta el aullido. Y empalaré tus ingles en la furia de saberte perdida. Por ahora, recoge tus prendas, y vete. 22 de febrero de 2005 II Cosechaste en mis vellos la secreta obscenidad que necesitas; gotas pesadas caen sobre la vastedad insolente de tu sexo, como horas febriles que se enumeran mientras contienes un gemido. Pero no amedrentó tu voracidad estas caricias en el antojo de olvidar. No; uno a uno tus maquillajes de "niñita bien" se fueron derramando en las más caliente de mis lenguas viperinas. Ahora negarlo es una candileja en medio de la urbanidad saturnal; inútil destello de una conciencia poseída u olvidada en tu ceguera, despojos en las sábanas de un coito bipolar, para tu bien. 23 de febrero de 2005 III Para tu bien, sin duda, y para mi mal, acaso. Para mi mal; la necedad de una carne flagrante en su juicio, y la salivante sentencia en la oscuridad de esta boca que te nombra insanamente cuando me toco. Puede una mano, en su humedad, suplantar la temperatura elástica que se aloja en medio de tus plácidas caderas juveniles; hay, probablemente, fórmulas en mi lecho para una laxitud póstuma. ¡Sí! ¡Sí! Una laxitud que se parece ciertamente al placer, y no es más que diálogos sobre un espejismo premeditado; el exacto movimiento de tus piernas cuando se abren, entregándome el holocausto de esas primeras lágrimas, que consuman el sacrificio de una piel que no supe amar, y que sin embargo, amo. 25 de febrero de 2005 ** Ronald Harris roalhamo@hotmail.com Poeta chileno (Santiago, 1973). Ingeniero de profesión. === Con el sudor de la frente Fedosy Santaella Kruk ================== -Bienvenidos amigos televidentes al Remolino de la Suerte de la Lotería del Momo -grita el gran César Gondales, señalando un cubículo de vidrio en cuyo piso reposa una montaña de billetes de monopolio. César Gondales siempre grita, porque es muy buena gente, todo corazón, una especie de Lama de la alegría, y hoy domingo, a las once de la mañana, es el compañero y benefactor de don Mansueto y su hijo Grey, quienes se encuentran parados frente a las cámaras de televisión, en medio del estudio, emocionados, contentos, pero sin saber qué hacer con sus caras de párvulos regañados y sus cuerpos tiesos como extremidad de perro muerto. -Ustedes ya conocen cómo funciona el Remolino -grita otra vez el Amigo del Pueblo, que así lo llama el locutor en voice over que siempre lo anuncia con entusiasmo antes de empezar el programa. Don Mansueto y Grey mueven la cabeza afirmativamente, y no saben si deben abrir la boca para decir algo o qué cosa. César Gondales mira a la cámara con gran sonrisa de payaso cómplice, como si el nerviosismo de ambos interfectos se le antojara simpático de exponer ante su público sin mayores comentarios. Pasados unos segundos, quizá ponderando que ya los espectadores disfrutaron bastante, el Amigo del Pueblo continúa: -Pero aunque ustedes ya saben, igual se lo vamos a explicar, porque hoy es un día especial. Hoy, el joven y fuerte Grey que ven aquí parado, va a entrar en el Remolino en representación de don Mansueto, su honorable padre y además sortario ganador de esta semana, quien lamentablemente no puede participar en el divertidísimo juego debido a su avanzada edad. Así que Grey, en representación de su padre, va a entrar al cubículo. Apenas la puerta se cierre, una brisa muy fuerte soplará adentro y nuestro hermano Grey intentará agarrar todos los billetes que pueda, con el fin de pasarlos por esta pequeña ranura que ven aquí. La sonriente modelo del programa (a la que Grey no deja de verle el escote tras el cual se atrincheran par de razones inverosímiles) mueve la mano de su cintura de concurso de belleza a la ranurita referida por el animador. -Para esto tienes un tiempo de treinta maravillosos segundos, mi estimadísimo Grey -termina de explicar el Amigo del Pueblo, para luego vociferar más fuerte que nunca-: ¡así que sin más preámbulos, véngase por acá! César Gondales llega saltarín hasta el cubículo y Grey se va tras sus pasos. -¡Bueno, padentro, hermano! Grey obedece y la modelo cierra la puerta al tiempo que le lanza al muchacho promesas de ensueño desde su escote magnánimo. Y César Gondales está ahora junto a don Mansueto. -Don Mansueto, amigo, deséele suerte a su hijo. -Suerte, hijo -musita don Mansueto con voz acorralada. 30 segundos y el viento ya sopla dentro de la máquina. Grey agarra muchos billetes, tantos que no caben por la ranurita. 28 segundos y la modelo, que también anima, le grita a Grey que recoja menos, menos billetes, que tantos no van pasar. 26 segundos y el Amigo del Pueblo también grita, grita en la oreja de don Mansueto, que mueve los brazos en un gesto de aupar a su hijo, tal como le indicara el productor del programa. 24 segundos y Grey aún aplasta billetes contra la ranura aglomerada. 22 segundos y ya la modelo no insiste y se mira una uña. 20 segundos y César Gondales se toma un vaso de agua fuera de la cámara. 18 segundos y don Mansueto, con cara de jamelgo resignado piensa: Ese gran carajo nunca servirá para nada. 16 segundos y ahora Grey escoge los billetes más gordos. 14 segundos y César Gondales grita: "No pierdas tiempo en eso, hermano, agarra lo que sea, lo que sea". 12 segundos y la modelo mira al morenito con sincera lástima y piensa llena de compasión hacia el prójimo: Negro, pobre y bruto... está jodido. 10 segundos y el público comienza la cuenta regresiva bajo el mandato del productor. 8 segundos y Grey está desesperado, quiere abrir la puerta, salir corriendo hasta su pueblo sin mirar atrás, llegar a la esquina de siempre y pedir una cerveza que le haga olvidar. 6 segundos y el público cuenta, Cesar Gondales cuenta, don Mansueto cuenta bajito. 5, 4, 3, 2, 1... Suena el silbato, acaba la brisa. César Gondales se acerca hasta el cubículo para recibir la cajita de plástico transparente con los pocos billetes recogidos. Dando zancadas sigue hasta la mesa de los jueces de la Lotería del Momo. Mientras tanto, la modelo abre la puerta. Sonriente y con el escote siempre a punto de partirse en dos, la modelo le ofrece su mano a Grey. Ya juntos, caminan hasta la mesa del jurado, donde se encuentra César Gondales y don Mansueto. La modelo ubica a Grey junto al ensombrecido padre, que está que le da un par de pescozadas al muchacho. Pero el productor empieza a hacerles señas para que sonrían (con los dedos índices se estira la comisura de los labios, y muestra sus enormes dientes de vampiro a sueldo). Grey y don Mansueto no terminan de entender; César Gondales se da cuenta y sale en ayuda del productor. -Vamos, muchachos, sonrían -grita con los ojos filosos de alegría mediática-. Yo sé que están un poco nerviosos, pero eso no les puede quitar la felicidad de sus caras. El productor sonríe complacido, enseña el dedo pulgar en gesto de aprobación y dando un gran suspiro de ternura, cruza los brazos sobre su pecho, como abrazándose. -Así es, muchachos -vuelve a gritar el Amigo de la Humanidad-, todo el país quiere ver sus hermosas sonrisas, y también los quiere ver abrazados, como padre e hijo que se aman, que se adoran. Todo el país quiere ver amor, amor de familia. Padre e hijo, algo cortados y más tensos que un cable de alta tensión, hacen amago de obedecer el mandato supremo. César Gondales, que sabe que sólo falta un empujón, exhibe la carátula número 325 de sorpresa y fraternidad, y grita todavía más alto: -¡Miren qué lindo, hijo y padre a punto de abrazarse! En la pantalla de los televisores de todo el país se unen en un abrazo don Mansueto y Grey, famosos, héroes, excelsos compatriotas en los cinco minutos que amablemente les han regalado la Lotería del Momo, César Gondales, el productor, la modelo pechugona, el Estado, el canal de televisión y su buena suerte. -¡Hermoso, realmente hermoso! Estoy conmovido, hermano. Nada más bello, nada más aleccionador que este momento. ¡Así debe ser el amor que nos debemos profesar! ¡Un amor de abrazo, de felicidad, de cariño! ¡Así debe ser el amor entre padres e hijos! César Gondales se acerca a la conmovida pareja con el micrófono apuntando la boca en puchero del padre. -Díganos algo, don Mansueto, díganos algo... Pero el señor no dice nada, porque las lágrimas no lo dejan, porque siente que todos en el estudio lo aman, porque éste es el día más feliz de su vida. Lleno de emoción, el siempre bueno de don Mansueto opta por dejarse llevar por el maremoto de sus sentimientos y, sin pensarlo dos veces, le da un abrazo a Cesar Gondales. Y Grey, llevado por el mismo arrebato de emoción, y por si acaso la modelo abultada se enamora de su sensibilidad de muchacho del interior, también va a dar con sus lágrimas y sus viscosidades nasales sobre los hombros de fina tela del gran César Gondales, quien, dicho sea de paso, tampoco puede controlarse, porque hay cosas que no se pueden evitar, mi hermano. Lo grita, César Gondales lo grita, como siempre ha gritado a la memoria imborrable del video: -¡Qué asco, suéltenme, monos sudados, salgan pallá..! El público exhala un gigantesco signo de admiración, el productor brinca por todas partes y la cámara gira con violencia hacia la boca abierta de la modelo, pero ella, estupefacta, no sabe tomar las riendas del programa. Entonces todas las pantallas que en aquel país sintonizan aquel canal se van a negro, y en dos segundos aparecen unas piernas largas y entaconadas que bailan y pasan coleto paquí y pallá con Leviatán, olor a limpio, con Leviatán, bailen todos con Leviatán. En el estudio, don Mansueto y su hijo Grey observan cómo tres hombres de seguridad se llevan a César Gondales, quien le grita al productor: -¿Qué querías que hiciera? ¡Me abrazaron, y estaban sudados, llenos de mocos, y olían a mono! ¡A mooooono! El productor camina junto a Gondales y le va diciendo que se calme, que todo se va a arreglar, pero el Amigo del Pueblo no para de gritar: -¿Se arreglará? ¿Se arreglará? ¡Me jodí, hermano, me jodí, por culpa de esos carajos me jodí! El productor, haciendo un gesto de hastío, se devuelve, dice algo por radio, dice algo por el micrófono de sus audífonos, le da una orden a unos hombres en braga, y entonces llama a la modelo. Hablan un rato, y al final ella da un largo suspiro. Ambos caminan hasta donde se encuentran don Mansueto y Grey. La modelito, de nuevo sonriente y con su escote inverosímil más inverosímil que nunca, les dice que disculpen la molestia, que ya les van a dar su cheque, párense por aquí, en el centro del escenario y esperen la señal del productor, dentro de poco estaremos otra vez al aire, y no se preocupen, porque con César Gondales o sin él les vamos a dar sus reales del Remolino de la Suerte, porque al fin y al cabo ustedes se lo ganaron con su suerte y con el sudor de su frente, ese sudor del que tienen que estar tan orgullosos... ** Fedosy Santaella Kruk fedosy@gmail.com Narrador venezolano (Puerto Cabello, Carabobo, 1970). Licenciado en letras por la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.edu.ve). Ha publicado los libros de cuentos Cuentos de cabecera (2004), y El elefante (2005, premio "Cada día un libro" del Consejo Nacional de la Cultura, Conac, http://www.conac.gob.ve). Aparece en Antología de la ficción breve en Venezuela (2005). Ha sido colaborador de los diarios Notitarde (http://www.notitarde.com) y El Universal (http://www.eud.com), así como de las revistas Dmente, Rasmia, Códice, Logotipos y Ficción Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org). Ha participado en los talleres de narrativa y poesía de la editorial Monte Ávila (http://www.monteavila.com.ve). === Cinco poemas argentinos Beatriz Vignoli ========================== (Nota del editor: los poemas que siguen son del libro inédito Bengala, de Beatriz Vignoli, que la editorial argentina Bajo la Luna podría tener impreso el año próximo). *** Eclipse En el horno de leña y de ladrillos el cóncavo disco de hierro donde se asa la carne y los panes se tuestan parece, en su trípode, una de aquellas cosas antiguas frente a las que tanto te gustaba fumar. Tu amigo me cuenta: vas a las cuatro plazas por una vereda, por la otra vereda vas volviendo como el loco a su casa. Tu amigo me cuenta: en todos estos años no pronunciaste más una palabra. Cruza las piernas: noto que sus botas son del mismo estilo que ya era viejo entonces. La lleva, sin embargo, con gracia pero su silencio es un reproche. Oscuro contra el fuego, el perfil del disco parece rebanado de un eclipse total. *** Surf Te has sentado en la esquina donde alguien puso mesas, sillas de plástico. Necesitabas ver toda esta luz. Hubieras sido un pintor impresionista de nacer en otro siglo, en otra clase. Te gusta mirar a los skaters, esos surfistas de tierra que pasan con luz verde y logran que parezca un océano el asfalto. Estás solo. Desde que viniste de allá, andás solo. Vas por fuera del mundo como un ángel, vos, que mataste. *** Augusta Redonda estaba ella en su cuna blanca, una luna apagada, toda olvido; seres habían amado ese equilibrio que ahora su muerte brindaba. Como si forrados en blindex estuvieran atardeceres, ellos esperaban lo suyo: el paraíso. Que le tocó primero por una lotería de voluntad de Dios y malapraxis; fue su martirio una prolijidad y un alimento. Bienaventurada en su final sin principio. *** Diciembre 19, 2001 Había visto de chico en el cine, en un documental un lobo marino gris arponeado: la elipse de sus fauces abiertas sin sonido, la sangre en el hielo. "Mujer herida" decía la voz. En angarillas, algo viviente palpitaba, inmenso en torno al mínimo círculo de sangre instalado en lo gris. Lo gris era su remera. Tendida en la camioneta, la mujer había devenido cetáceo asaeteado. Y gemía bajo el sol. *** Diciembre 31, 2001 Y la vida era esto: salir a la vereda el treinta y uno a las doce, ver cómo un vecino enciende una bengala. El brazo en alto, inmerso en la luz ígnea. Un silencio rosado y expectante, un fuego inmóvil el mundo. ¿Celebra? ¿Pide ayuda? Nada pasa. Nada llega. Todo al final se apaga. Pero aquel brazo en alto, aquella duda. Aquella intensidad. ** Beatriz Vignoli lavigiliayelviaje@yahoo.com.ar Traductora y crítica de arte argentina (Rosario, 1965). Ha publicado los poemarios Almagro (Editorial Municipal de Rosario, mención especial del jurado, Premio Felipe Aldana 2000), Viernes (Bajo la luna, Buenos Aires, 2001), Reality (Editorial Municipal de Rosario, segundo premio compartido, Premio Musto 2004) e Ítaca (Junco y Capulí, Rosario, 2004). Poemas suyos han sido publicados en las antologías Poesía en la fisura (Ediciones del Dock, Buenos Aires, 1995); Twenty Poets from Argentina: Poetry in the Nineties (edición bilingüe, Redbeck Press, Bradford, Reino Unido, 2004); Señales de la nueva poesía argentina (Llibros del Pexe, Gijón, España, 2004); Poetas de Rosario: Desde la otra orilla (Ayuntamiento de Granada, España, 2004). Ha colaborado en el Diario de Poesía (http://www.jornaldepoesia.jor.br), Hablar de Poesía, Fénix, y en los suplementos culturales de diversos diarios de Argentina y Uruguay. === Mentiras Laura Guillén Ramo ====================================== Un violinista se puede dedicar a muchas cosas. Yo, por ejemplo, redacto la página de necrológicas para el periódico con más tirada de la ciudad y, de vez en cuando, me invento alguna muerte. La última decía: "NOMEOLVIDES. El recuerdo siempre empequeñece al ser amado. Salvador Morente murió el 23 de abril de 2005, asesinado a sangre fría por un desconocido. El funeral tendrá lugar el martes a las 17:00 en la calle Vitaura, 25. Se servirá ágape". Vivo en una casa no lejos de la carretera, en la calle Vitaura, 25. Junto a esa carretera, a la entrada de la curva, crece un árbol. El martes por la tarde me senté debajo del árbol y me quedé mirando la línea que dibuja el horizonte, con el violín bajo el brazo. Diez minutos antes de lo previsto llegaron los primeros invitados. Andaban cabizbajos y al saludarme desviaron la mirada. Les abrí la puerta de casa. Enseguida cogieron alguna cosilla de comer, se sirvieron un poco de vino y comenzaron a susurrarse algo entre ellos. Siguió llegando gente. Generalmente cruzo unas palabras de pésame con ellos. "Qué pena, el bueno de Salvador". "Sí, una verdadera lástima". "Lo echaremos de menos". Y entonces empiezo a tocar el violín. Sólo tengo público cuando me invento estas muertes imposibles y me gusta cerrar los ojos y pensar que todos están en mi casa para oírme. Siempre viene la misma gente a estos funerales imaginarios. Una y otra vez. A comer algo, porque nadie reconoce que pasa hambre, pero se pasa hambre y la astucia sustituye a la dignidad cuando se tiene el estómago vacío. Y yo sólo soy violinista cuando soborno a indigentes para llorar a un muerto. Ese secreto despiadado hace que nos una un pacto de silencio, ligeramente triste y desencantado. Pasan un buen rato en mi casa. Se saludan con apretones de manos acompañados de expresiones como "mucho gusto", "encantado" y mantienen conversaciones interrumpidas por "¿un poco más de ensaladilla?". Después el ambiente se vuelve distendido y animado. Yo sigo tocando el violín y nadie menciona más al muerto. Quizá, lo único que me molesta es su falta de disimulo cuando se acaba la bebida y la comida. Entonces se dan media vuelta y se vuelven por donde han venido. Y yo recojo el violín y salgo a sentarme bajo el árbol a ver cómo se pierden sus figuritas entre el gris de los edificios de la ciudad. A las seis en punto entró una muchacha, que no había visto nunca, llorando y vestida de negro. Pensé que debía ser actriz. Y muy buena por cierto. Era tal la melancolía que transmitía que no me pude concentrar en la melodía que estaba tocando y sólo tenía ojos para mirar los suyos. Se sentó en el sofá con la espalda bien recta y las manos cogidas sobre el regazo y continuó llorando. Ni siquiera miró la comida. Ni siquiera intentó servirse una copa de vino. No pude menos que acercarme. Le llevé un poco de pan con salmón por si su debilidad se disfrazaba en tristeza. Lo rechazó. Me senté a su lado y estuvimos un par de minutos mirando a la lejanía que prometía el cuadro que estaba sobre la chimenea. "Es una tragedia", dijo. ¡Esta sí que es buena! Pero parecía sincera. "Salvador era lo único que me quedaba en el mundo". Parpadeé sin salir de mi asombro. ¿Me lo estaba diciendo en serio? No, era imposible. Sin embargo, le creía. Me contó su desgraciada infancia. Su padre le pegaba y con tan sólo trece años se escapó de casa. Se dio al alcohol y empezaba a meterse en pequeños robos cuando Salvador le rescató. Le ayudó. Le dio amor, seguridad y confianza. Le creía. Aquello no podía ser un cuento. Quizá por casualidad había matado en mi sección a alguien que existía realmente. Y había alarmado sin motivo a sus personas queridas. Y ahora Salvador Morente estaría recibiendo llamadas. "¿Cómo? ¿Qué no estas muerto? Pues si lo he visto en el periódico". En fin, creí que había cometido un despiste intolerable. Leire, que así se llamaba la muchacha, continuó hablando con la mirada perdida. "Estudié historia en la universidad. Viví con Salvador durante tres años hasta que pude pagarme un apartamento. Y ahora volver aquí, a esta casa, me trae tantos buenos recuerdos...". La gente empezaba a marcharse y yo estaba paralizado. ¡Impostora! Leire se había casado y había enviudado el año pasado. Ahora quería instalarse aquí, en la casa de Salvador, porque sabía muy bien que él no tenía más familia que ella. Me fijé que llevaba una maletita, que había instalado con mucho cuidado entre sus pies. ¿Cómo decirle que la broma había durado ya suficiente? ¿Qué aquello no era un chiste? Fui hacia la ventana. Ya no había nadie. Sólo restos de comida, ceniceros llenos de colillas y un violín sobre el sofá. Cuando me giré, Leire no estaba. Oí ruidos al final del pasillo y me la encontré en la cocina. ¿Se queda a cenar esta noche conmigo?, me preguntó. Y me quedé. Y le di las gracias. Ya no he vuelto a inventar más muertes. ** Laura Guillén Ramo l.guillen.r@esade.edu Escritora española (Zaragoza, 1975). Actualmente es doctoranda en psicología aplicada. === Por las calles de Valparaíso Ulises Varsovia ===================== *** 1. Último hogar El último hogar los calcetines rotos, el techo de calaminas, las goteras, el olor a muerto en el subterráneo, y la Virgen del Carmen velando con su mirada pura por nosotros. El último hogar mamá en la cocina, los perros ladrando en el vecindario, los gitanos, el pan candeal, la abuela, el brasero en invierno rodeado de zapatos húmedos y rostros arrancados del sueño o de la niebla. En lo alto de Valparaíso la casa infiltrada por el viento y por fantasmas regresando de noche a sus habitaciones con un murmullo de filial congoja, sentados a los pies de mi cama. Desde allí un día cualquiera mis pasos cuando mamá rezando, y mi abuela a la ventana mirándome alejarme, gritando con sus quebrados fonemas. Desde allí, desde las tablas crujientes, desde las arañas en los rincones, y la escalera de gradas gastadas por la cual nuestros pies cada día entrando y saliendo del alto misterio. Adiós madre, adiós tristes hermanos, adiós goteras de música pluvial, adiós tú, cuarto, donde la Nelly se bajó el calzón, arrebolando mis mejillas de varón inicial. El último hogar las sopaipillas fritas, las sábanas zurcidas, la abuela llamándome desde la ventana, y madre hundida en la desesperación. *** 12. Casona La próxima estación la vertiente, la próxima estación el lodazal, cuando los pies del infante camino a la escuela, pisando la greda, haciendo prodigios de equilibrio. Una casa de adobes y madera, una casona de espacios sombríos en laberínticas habitaciones, esperó a por nosotros, erguida en mitad del dominio del viento, callada y llena de secretas voces, adusta en las intersecciones del pródigo baluarte del misterio. Ya no recuerdo cuándo llegamos, ni cuántos éramos, ni si madre musitó las fórmulas tribales, o si la abuela purificó el umbral con agua bendita o con incienso, antes de entrar y tomar posesión de los espacios esperándonos llenos de habitantes invisibles, clandestinos por línea paterna. En esa atmósfera turbada por voces, susurros y quejidos dormí mi sueño sobresaltado, y desperté prorrumpiendo gritos cuando una boca de fríos labios depositó sobre mi frente un beso, o una mujer vestida de negro jalaba de mí hacia su lecho en el sótano borrascoso. Extrañas pesadillas se adueñaron de mi mente febril, y de noche aparecían los emisarios con los inextricables mensajes de parientes o de antepasados alojados en mi subconciencia. Por la calle Robinson Crusoe transitaba el viento de los cerros con su soplo de pulmón oceánico, y mi cuarto de madera, en lo alto, se conmovía ante el enorme empuje, y gemían las tablas, manteniendo en vela mis asustados ojos. ¿Quiénes venían, viento nocturno, quiénes venían, de noche, contigo, y remecían mi lecho, trayendo extraños mensajes indescifrables? Y cuando el médico habló conmigo y tradujo mis sueños a su idioma interponiéndoles su conjuro, salió llorando mamá del hospital, y en casa me apretó a su pecho acariciando mi cabeza enferma. Noche tras noche volvían las ánimas, y ni las hierbas ni las prácticas ancestrales de la matriarca, lograron arrancar de cuajo las extrañas visiones del infante. Adusta casona enclavada en medio del tránsito del viento, ¿qué maleficios o qué fantasmas, qué espíritus torvos te habitaban, y se adueñaron de mi conciencia transfiriéndome su febrecía, haciéndome suyo para siempre? *** 16. Circo Cuando llegó el circo a La Campana, e hinchó su enorme carpa en el viento sostenida por dos altos mástiles, en cuyo interior el entramado de horizontales tablas ofrecía un sitio de honor para las nalgas, cuando llegó el circo a La Campana salieron de sus escondrijos los díscolos y audaces arrapiezos con la cara sucia y la honda colgando, eufóricos en la algarabía como una turba de apaches gritando. Ya salen a la pista los payasos, ya fascinan los malabaristas al público con sus prodigios, ya ejecutan el salto mortal en el sumo silencio los gimnastas, ya vuelan ligeros por el aire como primates los trapecistas, ya danza como una ballerina la equilibrista en la cuerda floja. Baila, rubia semidesnuda, tu electrizante danza erótica, cimbra enloquecedora tus caderas, encabrita tus abultados senos, y mueve el culo en un ritmo febril atragantándonos de regocijo. Y ahora silencio, que Campuzano saldrá al centro de la pista, a saltitos, y anunciará, con su voz de eunuco, señoras y señores el final del espectáculo de esta tarde. ¡Esperad!, ¡no desarméis la carpa!, ¡no desamarréis el entablado!, ¡no desmanteléis la cuerda floja!, ¡no os vayáis!, ¡no me dejéis solo abandonado en aquella infancia! *** 21. En el año sesenta y dos En aquel año fue el mundial de fútbol y la gran exposición de Playa Ancha, yo cumplí los trece, y mis hermanos llegaban al mundo dispersos por la panoplia del zodíaco. En la Blas Cuevas el señor Núñez nos hacía recitar a Eusebio Lillo, desfilamos frente a Arturo Prat en un caótico paso de gnomos, y Ricardo destruyó a palos el esqueleto del laboratorio. Yo iba a la galería del Victoria a admirar las proezas de Hércules, o de Maciste contra los bárbaros, y volvía a casa empapado hasta los huesos bajo el aguacero. En calle Plutarco se incendió la imprenta, el Tuerto Carmona subió los precios del pan en su panadería, el tío Adolfo volvió a casarse, los temporales causaron derrumbes y un par de muertos en algunos cerros, y en el almacén El Ladrillo pillaron a uno metiendo la mano. Yo cumplí los trece, y no sabía lo que era el ojo de la papa, en tanto que mi hermano, el rubio, se las sabía todas de memoria y hacía alarde frente a mis ojos. Era en el cerro Toro, en el año de mis primeros pendejitos, cuando yo le echaba el ojo a la Nelly y todavía no sabía hacerlo. *** 32. ¡Llegaron los gringos! Durante los años sesenta, recorrían las flotas de guerra de la marina americana las costas del Pacífico Sur, y recalaban en Valparaíso sus amenazadores buques armados hasta los dientes, erizados de hostilidades. Un día llegó la gran flota con la superfortaleza Ranger, el más poderoso portaviones que haya nunca surcado las aguas, y echando anclas en mar abierto, se ofrecía ante nuestros ojos de mínimos mortales de los cerros como una nave de otro mundo. De otro mundo también era el habla que difundían los marineros con sus llamativas tenidas por las arterias del viejo Pancho, exhibiendo en torno a la gorra la marca de origen del producto: Navy of the United States of America. La pandilla reunió a sus guerreros, y en sesión secreta se delinearon los lineamientos de la estrategia: reconocimiento del terreno, aproximación al objetivo, tanteo de sus debilidades. Desde la Plazuela San Francisco salieron en dos unidades por Severín y Clave los barrabases, y al llegar a la Plaza Echaurren avistaron al primer espécimen: casi un metro noventa de alto, esbelto, erguido, bien formado, impecable pantalón azul, cigarrillos en la tetilla izquierda, y la típica goma de mascar. En los hoteles de Cochranne, o de Bustamante, cercano a Aduana, deambulaban los visitantes acosados por prostitutas, por los chicos de los dedos largos, y por un mar de pordioseros. Nosotros éramos los gamberros, nosotros, aspirantes a granujas, y en un rápido aprendizaje nos apropiamos de un par de términos, y mascullábamos el idioma de los parloteros, gritones gringos. Empezamos a fumar Lucky Stricke, Pallmall, Chesterfield, Marlboro, masticábamos chiclet aromado, y los primeros billetes verdes nos hicieron abrir los ojos y sentirnos, de pronto, potentados, mientras los pacos nos perseguían a golpe de luma en las nalgas. Eran nuestros mejores años, era el esplendor de la aventura, y regresamos a la Plazuela echando humo por boca y narices, pavonéandonos con los dólares frente a los pobres mentecatos. Fue el año en que llegó al Puerto el Ranger, el año de los gringos bulliciosos, cuando en los cerros de Valparaíso miles de ojos se abrían, asombrados. *** 40. Elecciones Paralelamente a las aventuras y desventuras de la pandilla, y sin que nos diéramos cuenta o tomáramos noticia de ello, hervía en Chile la lucha electoral, y los partidos se daban mordiscos disputándose el liderazgo y la gran torta de los cargos públicos. En casa se había sido de derechas, se había pertenecido al bando de la alianza liberal-conservadora, y en el año cincuenta y ocho se había votado por Alessandri, y para las Parlamentarias fundó mi padrastro un comité de apoyo a Juan Milesi, a Eluchans y a otros fósiles reaccionarios. Pero luego emergió Eduardo Frei con su Falange democristiana, salida del tronco conservador, y sea que ya la familia había descendido socialmente, o que quería sumarse al ejemplo de la parentela tornadiza, o sinceramente se sentía identificada con la doctrina, lo cierto es que en el sesenta y cuatro mi padrastro estableció en casa un comité de apoyo a Eduardo Frei, con altoparlantes en el techo, entrando en conflicto, por consiguiente, con aquellos vecinos rectilíneos que se habían quedado con la Alianza, o que no se habían percatado del nuevo espíritu de los tiempos, como solía, entonces, decirse. En nuestro vecindario de empleados, funcionarios, marinos mercantes, carabineros y otras raleas, tomó cuerpo la candidatura del candidato de la nariz larga, sin que ello, claro, significara, que la Alianza le fuera a la zaga, o que los populares no sacaran la voz, y erigieran sendas cruces iluminadas sobre los techos con el logotipo: Viva Allende. Era una lucha desaforada por quitarle el poder a la reacción, o por aplastar al comunismo, en momentos que el mundo temblaba al borde de la guerra atómica, con la crisis de los cohetes, en Cuba, el muro de la vergüenza de Berlín, y el fantasma de la guerra de Vietnam. Nosotros no teníamos ni idea, nosotros nos burlábamos tanto de los unos como de los otros, y cuando el profesor Anabalón ponderó las virtudes de Allende, del médico al servicio de los pobres, yo pensaba, más bien, en mi polluela, en la hija de la Clara Romero. La política siguió su curso, Eduardo Frei ganó más que por nariz, el tío Adolfo consiguió un buen puesto, y nosotros en las Cachás Grandes, nosotros huyendo de los pacos, nosotros con nuestras proezas, aprendices de truhanes y gamberros, indiferentes a la gran sensación. *** 46. Potros metálicos Por el ascensor Artillería sube y baja mi asombro lúdico, suben y bajan mis mocedades, mis aventuras dentro de un juguete de metal chirriante subiendo y bajando entre el cielo y la tierra. Subiré también por el Perdices y por el del Santo Domingo, me encumbraré por el Mariposas, por el del Barón y el del Florida, por el tembloroso del Peral, el panorámico del Turri y el subterráneo del Polanco. ¿Cuántos ascensores, Valparaíso, cuántos juguetes mecánicos te atornillaron a tus laderas para que jugáramos con ellos, para encumbrarnos como cometas, y descender a caballo del viento? Por el largo ascensor Serrano quiero elevarme hasta el Cordillera, y por el del cerro Monjas volver a mi primera infancia, reconocerme en su sube y baja. Dejadme subir al Tomás Ramos, o subir temblando el Bustamante, y montado en el del Villaseca alcanzar nuevamente el cine Iris. ¿Tiene ascensor el cerro La Virgen, por qué no lo tiene el cerro Toro, y cómo se sube al San Juan de Dios, y adónde lleva el Espíritu Santo? Sé que hay uno muerto en calle Cumming, y otros enfermos cuyos músculos se gastaron de tanto izar al viento a la chiquillada de los cerros, a los jinetes del caballo de metal. Cuando regrese a Valparaíso me buscaré por sus tortuosas calles, me buscaré en Plazuela San Francisco, me buscaré por sus escaleras. Y me encontraré en sus ascensores, arrancaré de cada uno de ellos un trozo de mi perdida infancia, un trozo de mi íntima alegría cabalgando en el metal chirriante de los potros metálicos del viento. ** Ulises Varsovia rommel.krieger@unisg.ch Escritor chileno (Valparaíso, 1949). Es docente de español en la Universidad de St. Gallen (Suiza). Ha publicado más de veinte títulos de poesía desde 1974, en forma artesanal, y sus poemas han aparecido en más de sesenta revistas literarias de Latinoamérica y Europa, en español y en otros idiomas. Textos suyos pueden leerse en su página personal, http://varsovia.tripod.cl. === Felino Carmen Campos ============================================= Sacó el fragmento de espejo e hizo un esfuerzo por fijar la visión del ojo derecho. -Luzco mal. Hace tres días recibió visita, con ella trapos y comida en descargo de conciencia. Pasó la mirada turbia por el corredor largo y en silencio; techo de madera y caña brava, pilares blancos con base cuadrangular; del techo pende una araña con un solo bombillo. La mecedora traquea con cada movimiento. Nada que decir, menos que hacer. Los días y las noches transcurren planos, sin imaginario de nunca. No hay sueños, ni pesadillas siquiera. De más allá llega intermitente el olor a carburo que se mezcla con el rancio de los cuerpos. -Heme aquí... Guardianes cierran el paso. Comparte el recinto con veinte figuras encogidas entre sesenta y ochenta años. Ninguna parece estar ni sentir. No hay hombres, es decir, sólo aquél jardinero sordo de paso torpe con el que cruza a veces la mirada. Son mil quinientos años, aproximadamente. Lleva cinco de ellos repitiendo el ciclo del letargo, evitando tomar las gotas blancas (prepago de la muerte). Espera con el ahogo instalado entre pecho y espalda, la pasión reprimida que en línea espiral sube y baja y aquella sed abrasante quemando adentro. Inmóvil, abandonada al desgano, espera la señal de no sé qué, de no sé cuándo. Cada minuto deteriora sus facultades. ¡Maldita sea..! El ojo derecho parpadea más y la piel cuelga como trapo deshilachado; los senos flácidos arropan parte del estómago y las nalgas casi desaparecidas dan paso a huesos forrados con piel. -Soy un despojo. Nada interrumpe el proceso de vegetación. Ninguna posibilidad de alteración. Nunca sucede nada. Jamás ocurre algo. La clepsidra marca invariablemente los instantes. -Paso lento. Tiempo lento. Por las noches, al apagarse el único bombillo se inicia el ciclo de terror esperando la llegada de algo presentido. Noche tras noche aquel maullido espeluznante y el casi imperceptible paso detrás del animal. No sabía a ciencia cierta si era verdad o ficción, se habían borrado las fronteras. Quizás era la tarjeta de presentación de la muerte. -Lenta muerte... Sé que vendrá entre sábanas negras y aullidos de lobo solitario en luna llena. Vendrá enmantada de grises con olores sombríos y aliento escalofriante. No hay espacio. Se agotó mi tiempo. Esa noche cuando la campana dio un toque y el aguacero golpeaba fuerte paredes y techo, sintió la corriente helada filtrándose por las rendijas. Giró el ojo hacia la ventana, con el relámpago percibió la silueta del gato agazapada en el marco, después se asomó el hombre. -Debo gritar. Ningún sonido escapó de la garganta reseca; el temor y la repulsión la paralizaron aun más y un frío intenso le recorrió la espina dorsal. Desgarbado, el pelo lacio tapándole media cara, un tic nervioso instalado en el ojo verde. Le impresionaron las manos descarnadas aferradas al marco de la ventana. A un tiempo ambos saltaron. El hombre se despojó de la chaqueta y del resto de la ropa antes de entrar en el camastro; los alambres chirriaron con el peso. Apenas podía distinguir una piel macilenta olorosa a carburo y una pelambre hirsuta. Eulogia estaba tensa, al principio dominada por el temor, luego la angustia se trastocó en ansiedad y deseos incipientes por las mil noches inundadas de soledad. El golpeteo de sienes, las mariposas en el estómago, y el estallido en las venas aumentaba cada vez que los garfios recorrían su cuerpo. Arriba-abajo, Abajo-arriba. -Estoy viva. Los ojos verdes se clavaron en su ojo derecho, ¿hombre o gato? Algo viscoso y maloliente mojaba sus encías antes de sumergirse en la espiral vertiginosa; ni asfixia, ni ahogo, aun cuando aquella lengua se le enredaba en la campanilla impidiendo la respiración y el agitado cabalgar trasponiendo precipicios le quitara el aliento. -Llegó la nueva hora. Mataré la inanición en volcán de tormentas... En la oscuridad una masa comienza a perfilarse, veinte pares de ojos casi ciegos espían y sorben los movimientos del camastro. Arriba-abajo. Abajo-arriba. Lentamente se van acercando. Han aprendido a moverse con sigilo; sin embargo, algunas siluetas ya muestran signos de agitación, como si vieran una película pornográfica y cada una se sintiera protagonista. ¿Por qué no? A un tiempo se encendieron las pasiones y se dispararon los deseos tapiados entre cuatro paredes. A un tiempo se arrancaron los vestidos, a manotazos se despojaban de faldas y blusas, se desabotonaban unas a otras; atrás quedaba el reguero de trapos, sábanas y cobijas. No hacía falta nada de aquello. El ejército ardoroso emergía desnudo, los restos de senos y nalgas al aire libre, con la pasión desbordada instalada en cada víscera, la sed incandescente quemando las entrañas y un pensamiento fijo calcinando el cerebro: hundirse como Eulogia en volcán de tormentas. -¡A la carga..! El gato saltó a la ventana al presentir el torbellino, sus maullidos trataban de alertar sobre el peligro inminente. El hombre una vez satisfecho se separó del cuerpo de Eulogia, quien quedó hundida en el camastro, desgonzada, inerte casi. Él se dispuso a alejarse sin presentir ni por un instante aquella avalancha de garfios, muñones, dedos descarnados, uñas de rapiña, colmillos torcidos, encías sangrantes, esqueletos andantes provistos de muletas y bastones, quienes cual ejército infernal y exacerbadamente erótico, como masa furiosa y enervada se abalanzaba sobre su cuerpo haciéndolo trastabillar y caer, en su afán por satisfacer la pasión desbordada de un cauce milenario de esperas. La jauría lo arañaba, mordía y estrujaba, partía sus huesos, desprendía sus carnes buscando asirse de algo: pelos, piel, miembro, tratando de apoderarse de él, de poseerlo simultáneamente, de colectivizar la cópula en una confusión de pieles, babas, alientos y humedades pestilentes mezclados con el olor a carburo y orines. El hombre perdió el conocimiento cuando Angustias y Genoveva saltaron sobre el montón de huesos gritando eufóricas al mostrar el emblemático trofeo conquistado. Cada una aferraba por un lado el miembro sanguinolento y flácido del hombre-gato y comenzaban a lanzarlo en juego de ping pong hasta caer extenuadas y agónicas. -¡Estaaamos vivaaas! Llovió hasta el amanecer. La salida del sol calmó las tempestades; por la tarde, el viento balanceaba una tosca cruz de madera sobre la colina. Otro jardinero, casi ciego, se ocupa de plantar matas de ruda. El gato lo guía. Ahora, noche tras noche, Eulogia y su tropa espían convulsionadas el salto del felino y el fuerte olor a ruda. -¡Hasta la muerte! ** Carmen Campos nivar_34@hotmail.com Narradora y poeta venezolana (1933). Es profesora de castellano y literatura y magister en docencia universitaria. Actualmente se encuentra jubilada. Forma parte de la Asociación de Escritores de Aragua, que presidió entre 1989 y 1991, así como de la Fundación Ludovico Silva, la Fundación Crecer en Bolívar y la Agrupación Literaria Pie de Página. Ha publicado el libro de cuentos Trópico (1991) y los poemarios Signos en la piel (1992) y La ciudad perdida (2003). === Poemas Èlide Schuman (traducción: Guillermo Aldaya) ============== *** Hubo un tiempo en que desconocía el tiempo En ese tiempo las nubes dibujaban, el día se diluía como un secreto feliz. Mi tiempo era colectivo. El pueblo se iluminaba, vertía claridad. mi infancia era nuestra; el olor de los vivientes había quedado en mí. El desconocido tiempo brindaba, unas veces con miel, otras veces con la hiel de las primeras miserias. El mundo estaba de mi tamaño y tenía mis sentidos. Mi yo era hecho de nosotros. Parecía que yo estaba siempre amaneciendo. *** Houve um tempo que eu desconhecia o tempo Nesse tempo as nuvens desenhavam, o dia diluía-se como um segredo feliz. Meu tempo era coletivo. O povo se alumiava, vertia claridade. Minha infância era nossa, o cheiro dos viventes ficou em mim. O desconhecido tempo brindava, ora com mel, ora com o fel das primeiras misérias. O mundo estava do meu tamanho e tinha os meus sentidos. Meu eu era feito de nós. Parecia que eu estava sempre amanhecendo. *** Parar de vivir Quiero parar de vivir como si vivir doliera. (Y vivir duele.) Duermo como si la noche no tuviera anochecer, como si el día fuera eterno, como si la luz no estuviera encendida. Los besos de colibríes son tan inofensivos... Grabo en los ojos minutos recién nacidos de los picos de los colibríes. La vida en mí se esfuerza, se esboza como un campo polinizado. A veces brota un disparo en el corazón. Ahí comienzo a parar de vivir, como si vivir doliera. *** Parar de Viver Quero parar de viver como se viver doesse. (E viver dói.) Durmo como se a noite não tivesse anoitecer, como se eterno fosse o dia, como se a luz não estivesse acesa. Os beijos dos beija-flores são tão inofensivos, gravo nos olhos minutos recém nascidos dos bicos dos beija-flores. A vida em mim se esforça, se esboça como um campo polinizado, às vezes, brota um disparo no coração. Ai, começo a parar de viver como se viver doesse. *** Manos Desde cuando llevaba nubes para casa ya cargaba poesía en un balde, pajaritos a la grupa, uvas en la barriga; alegría traía en las manos. Desde cuando tuve un aire de descubrimiento, lugares deshabitados me dejaban boquiabierta. Traía impresiones del mundo y trozos sin provecho. Desde cuando pasaban los días soleados, los lluviosos, los nublados... Una vez pasaron dos días nevados y yo los agarré con las manos. Desde cuando contaba estrellas en los dedos y todos los postes de la calle me atraía hacer cosas sin provecho, llevar aquellas que no cabían en las manos. Desde que guardo en mí nidos de corruíra, golondrinas perfiladas en los cables eléctricos, secretos de santa Bárbara y Jerónimo, guardo mis manos posadas en tus hombros. Y la manera en que se posan es tan tranquila, que traje de vuelta todos esos sentimientos de precisión. *** Mãos Desde quando levava nuvens pra casa já carregava poesia num balde, passarinhos na garupa, uvas na barriga, alegria trazia nas mãos. Desde quando possuí um ar de descobrimento, lugares desabitados botavam-me boquiaberta. Trazia impressões do mundo e troços sem proveito. Desde quando passavam os dias ensolarados, os chuvosos, os nublados, uma vez, passaram dois dias nevados e eu os agarrei com as mãos. Desde quando contava estrelas nos dedos e todos os postes da rua, me atraía fazer coisas sem serventia, levar aquelas que não cabiam nas mãos. Desde quando guardo em mim ninhos de corruíra, andorinhas perfiladas nos fios elétricos, segredos de Santa Bárbara e São Jerônimo, guardo minhas mãos nos teus ombros pousadas. E a maneira como pousa é tão sossegada, que trouxe de volta todos esses sentimentos de precisão. *** Molino Desgranadas risas desgranaban maíces en sólo una tonada, en una gamella solamente, en una noche sólo. Los granos amarillos del maíz relucían como oro camino del molino. En la carretera un único pensamiento aguaba la boca. Los caramelos de coco quemado de Bahia quebraban las quijadas. Los pequeños anillos de latón dorado llenaban los ojos de sueños. El molino molía el maíz, molía el tiempo y yo me molía con las baratijas a la venta. *** Moinho Debulhados risos debulhavam milhos numa toada só, numa gamela só, numa noite só. Os grãos amarelos do milho reluziam como ouro à caminho do moinho. Na estrada um pensamento aguava sozinho a boca. As balas baianas de côco queimado quebrava os queixos. Os anéizinhos de latão dourado enchiam os olhos de sonhos. O moinho moia o milho, moia o tempo e eu me moia com as bugigangas à venda. *** Viviente En la ciudad donde nací las personas se trataban de viviente. Ser que vive. Mi abuela era así, viviente. No la veía pensando en la existencia de Dios, apenas existía. Así, como un pájaro, una mata de araucaria donde saboreaba sus frutos. Los días podían ser tanto lluviosos como soleados; ella los vivía. Si pensaba, en qué pensaba, no decía, no era preciso: bastaba el vivir. El ir y venir de los días bastaba. Así murió mi abuela, con sus recuerdos, sus trenzas, su vestido de guinga sentada en su banquito frente a la puesta del sol. *** Vivente Na cidade onde nasci as pessoas se tratavam por vivente. Ser que vive. Minha avó era assim, vivente. Não a via pensando na existência de Deus, apenas existia. Assim, como um pássaro, um pé de araucária, donde saboreava seus frutos. Os dias tanto podiam ser chuvosos ou ensolarados, ela os vivia. Se pensava, em que pensava, não dizia, não era preciso, bastava o viver. O ir e vir dos dias estava bom. Assim morreu minha vó, com suas lembranças, suas tranças, seu vestido xadrez, sentada em seu banquinho de frente para o pôr do sol. *** Vivir Por mí, viviría en el campo; una vez por semana iría a la ciudad. Si el sol estuviera a plomo, usaría una sombrilla. Registraría librerías y sebos1 en busca de un buen libro. Visitaría en días festivos parientes distantes. Plantaría calabazas, zanahorias y tomates en otros. Vería el sol ponerse, apreciaría los días lluviosos leyendo, conversando o mirando la lluvia caer, formar pequeños charcos. Haría poesías tan simples, sin rima, sin métrica. Así como es la vida. En noches de muchos grillos haría como el búho, daría bellos vuelos nocturnos. 1. Librerías de libros usados *** Viver Por mim moraria no campo, uma vez por semana iria à cidade. Se, o sol estivesse a pino, usaria uma sombrinha. Vasculharia livrarias e sebos à procura de um bom livro. Visitaria em dias feriados parentes distantes. Plantaria abóboras, cenouras e tomates noutros. Veria o sol se pôr, apreciaria os dias chuvosos lendo, conversando ou, olhando a chuva cair, formando pequenas poças. Faria poesias tão simples, sem rima, sem métrica. Assim como é a vida. Em noites de muitos "grilos" faria como a Coruja, daria belos vôos noturnos. ** Èlide Schuman elideschuman@hotmail.com Poeta brasileña (Guaporé, Rio Grande do Sul; 1949). Cursó estudios de educación. Trabajó en el Diário de Noticias. Ha participado, entre otros, en el concurso de la Associação Profissional de Poetas de Rio de Janeiro. Su obra poética permanece inédita. ** Guillermo Aldaya (traductor) gpena@furnas.com.br Artista plástico, docente y poeta cubano (Holguín, 1953). Reside desde 1991 en Rio de Janeiro. Ha publicado poemas y trabajos periodísticos en numerosas publicaciones cubanas, así como el Dicionário de uso das preposições espanholas (Río de Janeiro, Brasil, 2ª edición, 2003), y en 2004 publicó el poemario Fuera de set. Ha publicado textos en Letralia, Badosa (http://www.badosa.com) y Margen Cero (http://www.margencero.com). === Caribe fúnebre Freddy Melo Acosta ================================ "La buena suerte que tiene Se la marcó su destino: Tiene un harem de mujeres, que Dios bendiga a mi primo" (Isaac Carrillo) Mi primo, Los Hermanos Zuleta El sol reluciente sobre la manada de nubes tenues que presurosamente se alejaban, insinuaba un magnifico día caribe. El refrescante sonido de la regadera al amanecer se mezclaba con los ecos de allá un poco más afuera, con las voces de mercaderes de barrio que ofrecían los manjares fritos para el desayuno igual que el queso saladito o la arepa de hueva caliente. El día apenas comenzaba y el ambiente soñoliento y desolado del amanecer se interrumpía intermitentemente por el ladrido de los perros y el ronroneo de los motores. Me siento un buen rato en la acera y miro en la esquina el mojón que indica las direcciones y apenas alcanzo a leer el letrero de la calle 7C entrecubierto por la enredadera de la vegetación baja de la Ahuyama, donde comenzaban a crecer espontáneos el estropajo y la pringamoza vigilante. Los almendros frente a la casa nos protegían un poco del rigor del amanecer del trópico. El baño había logrado su refrescante objetivo y ya con los niños y con mi esposa estábamos listos para salir a cumplir una muy triste cita. En la radio se escuchaba a Leo Marini con su melancólico "Caribe soy", pero muy dentro sin embargo, en mi corazón, había cosas que me hablaban de momentos lúgubres y de desazón por no poder hallar las cosas de la forma espléndida como las esperaba encontrar en esta visita. Ya un 10 de enero de hace unos años me había pasado cosa igual por mi hermano Armando Alfredo (Júnior) y desde entonces, la ciudad ya no me supo igual... ¡ya había cambiado el Caribe! Hicimos un recorrido corto para llegar a la sala de velación y esperé encontrar e identificar a mis familiares sumergidos en el impacto del dolor irreparable, pero encontré una multitud inmensa, como de ferias. Ya el medio día se aproximaba y la sofocación aumentaba entre los deudos, los amigos y conocidos y el delirio. Sí, lo acepto, ya todo esto lo había olvidado. Estas costumbres, esta parafernalia de respeto doliente ya no la recordaba; todo por el efecto implacable de la distancia y por la traición e inconsciencia de la memoria que me pone a salvo así de las nostalgias. Sin embargo, ahí estaba, rememorando tantas vivencias idas y todo ese pretérito remoto que nuevamente se convertía en realidad presente de manera tajante e irremediable. En el cementerio, en ese momento de la mañana, el sol era extremadamente caluroso e inclemente con los pocos que estúpidamente permanecíamos en la intemperie a la espera de que, por fin, ellos aparecieran. Los demás, los más afortunados y expertos en el tema, reposaban tranquilamente bajo la sombra piadosa de los palos de mata ratón y los almendros que circundan el lugar. El calor va en aumento y nos circunda un panorama de arena calcinada y vegetación agonizante. Una repentina gota de sudor me escurre por la frente, casi de inmediato siento un ardor fuerte y la mirada se me anega. Entonces veo que hay varios familiares y otras personas desconocidas que desconsoladamente lo están llorando. En el lugar no corre mucha brisa y las paredes de blanco-gris pintadas y desconchadas le dan un aire demasiado triste. Claro, es un cementerio, pero lo escoñado del lugar da aun más tristeza que la que ya se siente. El piso es de arena seca, de tierra hirviente y de poca vegetación, por lo que se asemeja a una ilusión desértica. El calor es sofocante y las lágrimas se confunden con el dolor y el sudor. Al lado, un vendedor de hielo raspado con colores ofrece sus conos a la muchedumbre creciente y acezante. Entonces recuerdo los tiempos en que tanto nos deleitábamos con ese manjar sencillo. Sí, fue en otros tiempos de dichas, de alegrías diáfanas y tranquilidad reluciente. Otro tiempo en que el brillo del sol y la felicidad reinante hacían inimaginable esto de hoy... Concentro la mirada en el vaporoso pavimento y el hervor crea ante mi imágenes muy difusas y soñolientas. Cabeceo con fuerza para despertarme de la modorra, y exactamente en ese momento entra el estrépito del cortejo fúnebre. Es el funeral caribe, con las motos y carros acompañantes y veo a los caminantes de compañía y a los dolientes de familia y a los amigos sin resignación y a la viuda desconsolada y a la pena irredimible toda. No comprendí el por qué de la música de fiesta y los pitos de reinado de carnaval que se escuchaban venir por lo que pensé: "Nojoda, ahí está pintado mi pueblo", pero como si el difunto me hubiera escuchado, al momento alguien me decía que no, que fue el mismo difunto quien pidió que le pusieran esa música cuando se muriera y ahora sus amigos, que como él vivieron en un eterno amor por las motos, pitan en señal de respeto y despedida. Raro funeral este. Un funeral con músicas de fiesta, con algarabía caribe, con motos y carros y el desfile a pie de los dolientes y un gentío incontable de acompañantes luciendo su resignación y respeto bajo la canícula. En el lugar todo hay un ambiente mortuorio de beige, negro y café; de pena en la cara, de dolor en el alma y de amistadas truncadas. Sentí una nostalgia infinita por no poder hacer mía semejante resignación y porque veía languidecer minuto a minuto a mi tía Helena, que a pesar de sus gritos de histeria y de reclamación a Dios, no escapaba a claudicar ahogada en el mar de dolor por el que hace poco también nosotros habíamos pasado. En la esquina de enfrente había una tienda con un aviso enorme de la Cerveza Águila y pensé que en ese momento más de un cliente debería estar en otro plan diferente al que al frente vivíamos nosotros: ahogando la sed con frías cervezas, como el difunto lo había hecho unos días antes... En efecto, en días normales mi primo era un tipo corriente, de los que te acompañan con una cerveza para matar la sed y después te devolvían el favor invitándote a otra ronda igual. Era barranquillero de los pata-brava cuando jugaba bola e trapo, e igual de recio cuando jugaba partidos de fútbol. ¿Que si peleaba? ¡Nojoda, si eso le gustaba más que la comida!, me respondió un amigo cuando le pregunté por su temperamento. "Ese Alexis tenía una mano respetable, con decirte que una vez le empujó un puño a un man y el tipo quedó muy tranquilo porque, aunque sonó como un tambor, no le dolió mucho. Pero al otro día amaneció con dolor en el pecho, diarrea, tembladera y de cuanta vaina. Calcula tú el mameyazo que tu primo le pegó". Al recordarlo, reía ampliamente y sin recatos mostrando toda su dentadura en enormes y resonantes carcajadas. Luego reía triste, con la nostalgia de la camaradería perdida. Sin embargo, la chispa en los ojos volvía al responderme que claro, que mi primo Alexis se le medía a las mujeres vinieran como vinieran. "Nojoda, si parece que se le hubiera perdido el metro porque le gustaban igual las chiquitas que las altas, las morenas o las monas, las gordas o las flacas, las peladitas o las veteranas. Para que, ese man sí que probó hembras en forma". Pude percibir la satisfacción que sentía al hablar de mi primo y de haber sido su amigo. Sonríe, suelta un suspiro y remata con aire de nostalgia: "Yo no sé qué le paso, no lo entiendo... No lo entiendo". Tan sólo un par de días antes habían estado festejando en una descomunal parranda, para celebrar no sé qué vaina. Habían llegado bien temprano y todos impecablemente vestidos y perfumados, cual costumbre caribe. Los anfitriones los saludaron con cervezas heladas y ellos se sintieron de inmediato como en familia. Al principio sobrevivieron a todas las etapas de calentamiento del lanza discos, que comenzó con salsa rancia y premonitoria, evocando a Cheo Feliciano y sus entierros de la pobre gente pobre. Luego calentaron con la Fania y el Quítate tú pa' ponerme yo, y merengues de tristezas de mujer, tu cuerpo me hace falta ya. Finalmente, cantaron con Joe Arroyo que echao pa'lante en una sola baldosa bailó. Para esa hora ya mi primo había cambiado la cerveza por el Aguardiente Antioqueño y se había desabrochado un poco la correa del pantalón, reía más, y miraba más frontalmente las curvas féminas que se paseaban por el lugar. Mujeres en cosecha, la espléndida abundancia caribe. Mi tía Helena, a mucha distancia de allí, se mantuvo en vela todo el tiempo, con el corazón en la mano, como siempre lo hacía desde hacía más de quince años. Oraba en voz imperceptible para que él llegara y llegara sano. Solía acostarse a dormir muy tarde en las noches de parranda de mi primo Alexis, su único hijo varón. Trasnochaba esperándolo, presintiéndolo y simulando que dormía, cuando realmente quería salir a buscarlo; pero tenía que resignarse a esperar hasta que el alba llegara, porque sólo así alcanzaba a ver su sonrisa de borracho feliz diciéndole: ¡Despierta, Petra!, cuando ya lo seguían las primeras luces del amanecer. De inmediato desaparecía la niebla de la duda y la incertidumbre y ella corría a abrazarlo con corazón de madre, con una sonrisa cómplice, y se disponía de inmediato a prepararle algo de desayuno. Mi tío, al tiempo, ya podía dormir mejor, porque él también sufría calladamente estas ausencias, aunque tuviera que reprimirse por el machismo tradicional, impuesto por siglos de historia, educación y cultura. ¿Me quieres, Petra?, le decía él y mi tía comprendía de inmediato por qué él lo preguntaba y al tiempo le respondía ¿Por qué, cuánto necesitas? Esa era ya una costumbre, siempre que le iba a pedir plata prestada y así todos se reían de las cosas, sin siquiera pensar en aquellos tiempos de angustia y padecimientos diarios, que al menos eso anhelarían cuando ya él no volviera a aparecer bajo las luces tenues de la mañana para despertarlos. Cuando ya nunca más volverían a escuchar ese ¿Me quieres, Petra? que ahora anhelan escuchar en un amanecer cualquiera de domingo, deseando con el corazón que vuelva pronto, que llegue... Y, efectivamente, llegó. Volvió con las sombras de la mañana, sonriendo como siempre y como siempre hablando alto, más para enterar a todos de su llegada que por despertar a alguien en especial. Saludó a mi tía por su sobrenombre y la abrazó diciéndole: "Petra, ¿no es verdad que tú me quieres? Entonces alístame el desayuno y una muda de ropa, que me voy". Ella quiso desanimarlo cuando miró sus enrojecidos ojos de color café trasnochado y lo notó débil y ojeroso. "Vete a dormir, muchacho, descansa esa borrachera", le aconsejó mi tía. "Ay, Petra, me vas a dejar morir de hambre", se quejó él. Mi tía salió sonriendo para la cocina y en ese momento ingresaron unos amigos que venían acompañándolo. Apúrate, le dijeron y él se apresuró a vestirse y se lavó la cara y cepilló sus dientes y se untó colonia en la garganta y la barbilla. Rectificó el cuello de su camisa y hasta alcanzó a pensar que definitivamente era un tipo bien plantado cuando mi tía lo llamó a la mesa. "Buena, Petra, te sobraste conmigo", dijo al tiempo que tomaba rápidamente el café con leche y el queso y se despedía con un beso rapaz, sin terminar de comer lo que le habían servido. "Niño, debes estar enfermo. Mira, dejaste todo", le dijo mi tía y él riendo le respondía "que te lo comas todo que me voy a la playa con estos amigos y vengo en la tarde. Voy para Santa Marta. Nos vemos por la noche", le dijo despidiéndose. En el ambiente flotaba un delicado aroma de flores y de suertes de mujer. "Vas de levante", le dijo mi tía cuando vio los esculturales cuerpos de las amigas con las que iba acompañado y aspiró en el aire el olor de la colonia. ¿Perfumándose a esta hora de la mañana? Esto está como raro... alcanzó a pensar mientras ellos se alejaban. Yo viajaba por carretera hacia Barranquilla y la felicidad no me permitía pensar en siniestros o días de tragedias. Tenía los ojos puestos en el camino y vigilaba por el retrovisor a mi esposa y a los niños y con el rabillo del ojo al velocímetro. "¿Qué hubo, primo?", me había dicho Alexis al llegar. "¿Cómo está esa carretera?". "Bien. Pierde uno la línea con tanta recta, pero está muy buena la vía", le contesté. "La próxima vez que vengas voy a pedir vacaciones y me voy contigo. Yo manejo de aquí para allá", me dijo, refiriéndose al camino de vuelta. "Está bien", le dije en aquella oportunidad de nuestra anterior visita. Recordé, entonces, que no debía ponerle atención al cansancio de vuelta, porque en esta ocasión mi primo me iba a ayudar conduciendo el carro de regreso. Aceleré mientras pensaba en el comentario que me había hecho mi papá sobre mi primo Alexis, según el cual, "ese es un conductor duro, porque le cargaron el furgón aquí y se fue él solo hasta Villavicencio. Y de aquí hasta allá hay que darle rueda...". Nojoda, pensé, el hombre se le mide al camello. ¡Pa'l trabajo también sirve..! Ya estaba cayendo la tarde y faltaba poco para llegar a Santa Marta. Tuve un fuerte deseo de quedarme allá y pasar de inmediato a la playa, pero los lánguidos rayos de sol me hicieron recordar el frío del mar a esa hora. No, mejor no, ya a esta hora uno se hiela, mejor sigo hasta Barranquilla, pensé mientras cruzaba la ye que nos aleja de Santa Marta y nos acerca a Barranquilla... Para esa hora, ya la tarde estaba muriendo y seguramente, mi primo también. ¿Y cuándo es que ese muchacho no estaba alegre? Se preguntaba la vecina morena que siempre vi en la puerta de la casa de al lado cuando llegaba a visitarlos. "Él, si no estaba con la novia hoy es porque estaba con los amigos tomando ron o jugando fútbol. O estaba en pleno baile al día siguiente. ¿Y así quién no anda contento? Yo que lo conocí desde chiquito te digo que me sorprende cómo lo buscaban las mujeres, Porque tú lo veías y no era una belleza, era un carboncito, pero aun así las mujeres lo venían a buscar una detrás de otra. Por eso alguna vez los amigos lo molestaban diciéndole el pipí lindo". "Bueno...", suspira, "Qué pena, porque era un muchacho responsable con su trabajo, su mamá y su familia". Había dejado huella en el barrio La Magdalena porque los conocía a todos desde hacía más de treinta años cuando la familia llegó luego de comprar con grandes esfuerzos una de las nuevas casas del barrio. Esa casa era casa de todos, porque era continuo el número de amigas y conocidos que llegaban al 41-108 de la 7C para preguntarlo. Cuando pasaba con su moto, pitaba para saludar a los amigos, pero eran tantos que decidió adoptar el "¿Y cómo va la vaina?", para saludar a la gente. Por eso, cuando estábamos en la funeraria, no me sorprendió que la sala de velación y las salas contiguas permanecieran congestionadas por la gente que le iba a dar el pésame a mi tía Helena, a mi tío y a sus hermanas. Igual ocurrió con el cortejo fúnebre que lo acompañó, bajo la inclemencia del sol de las once de la mañana, por las calles que llevan al Cementerio Calan Cala. Fue ahí cuando volví a ver la Murillo paralizada, estaba vez para ceder el paso a la carroza del difunto y a sus acompañantes. Volví a presenciar la marcha sin quejas de mi tía y mis primas, a pie tras la carroza fúnebre y recordé las varias ocasiones en que asistimos a ese ritual de dolor sin sucumbir a la larga caminata bajo más de 40 grados de calor. Alguna vez, recuerdo que caminé con unos zapatos negros nuevos. De esos "Pepitos" que le compraban a uno para el colegio, de cuero, que duraban y duraban lo indecible. Llegué al cementerio con llagas en el talón esa vez. Me adelanto para llegar al sitio del entierro al igual que muchas otras personas, y la memoria me traiciona con el recuerdo anterior de mi primo Alexis. Para mí la imagen era la misma de hacía unos meses cuando él dormitaba sobre una silla reclinada sobre la pared. Ese día escuchaba vallenatos añejos y sólo se le oía un cantar triste sobre amores silenciosos que cesan con una repentina partida. Afuera el mediodía nos saludaba y el polvoriento suelo nos ponía sentimentales como cuando llegan las lluvias de verano y nos apacigua el ánimo. "Él andaba todo el tiempo perfumado y bien vestido, porque eso sí, podrá faltar la comida pero no el agua de colonia", escuché decir alguna vez a alguien hablando sobre él. Un ruido de trueno me trae a la realidad y veo a la multitud incontable, reunida y elevando el ataúd hacia su morada final. Sobre las construcciones de ladrillo con pañete hay gruesas capas de cal y pintura blanca, que guardan sigilosos restos, apilados hasta cuatro. Los amigos se encaraman sobre ellas y desde allí hacen disparos al aire, que crean la zozobra, entre los familiares. Lentamente el ataúd con el cuerpo va ingresando a su lugar y el instante se torna invivible. Estallan los gritos y aumentan las lamentaciones y la histeria sorda aflora. Llueven flores por doquier, escasea el oxígeno y llega la debilidad de las piernas. El cuerpo y ánimo flaquean. Entonces vi lo que no había visto. Vi un día soleado con compases de palmeras y susurros del viento entre los árboles. Vi un mar esplendoroso con olas en vaivén y destellos de oro en la orilla. Vi las casetas de techos de palma y horcones en mangle seco. Olí el sabor de delicias del arroz con coco y la ensalada de tomates y el limón fresco sobre las ostras. Los vi tomarse unos tragos de ron para acompañar el almuerzo suculento frente a la playa. A él lo vi comer mojarra frita con una inigualable cara de satisfacción. Lo vi deleitarse con la música de vallenatos que con sus amigos oían en las parrandas. Lo vi matar el guayabo de unas horas atrás tomándose unas cervezas y escudándose del sol bajo las palmeras. Lo vi colgando la cadena de oro que llevaba puesta, sobre un arbusto al lado de las palmeras y lo vi sumergiéndose en medio de las olas espumosas que con su blanco-azul y las brisas de la tarde despejaban el calor de la orilla. Lo vi emerger. Comenzó a nadar hacia la orilla y luego sus amigos lo vieron hacerse el ahogado y sumergirse con un adiós cansado con una mano. Un momento después, aparecía entre la espuma su sonrisa blanquecina y reflotaba dando la espalda a las olas. Cuando se decidió a salir, no notó el espacio de circulitos concéntricos que a su lado estaban formándose, ni puso mayor atención a las olas fuertes que lo dirigían a ese lugar. Por instinto quiso salir cuando sintió la fuerza del remolino que lo jalaba hacia el fondo. Alcanzó a dar un par de brazadas hacia la orilla antes de que las piernas no le respondieran. Padeció un dolor que le dejaba sin fuerzas, detrás, en la pantorrilla. Sufrió una contracción dolorosa de músculos que lo paralizaron hasta la punta del pie. Supo que necesitaba ayuda y miró hacia la orilla donde algunos de sus acompañantes lo miraban. Levantó el brazo, como antes, y ellos le respondieron con un saludo. Él se intentó acomodar para tomar aire en el momento que la fuerza de las olas lo sepultaban. Luchó para salir a la superficie y en la boca sintió un sabor acre cuando quiso respirar entre las burbujas y la espuma de las olas. No tuvo fuerzas para impedir sumergirse por segunda vez, cuando aumentó el dolor de la pierna. Con un esfuerzo infinito se impulsó hacia arriba y buscó la luz que allá se veía, porque sabía que a la tercera hundida, ya no sobreviviría. Logró emerger un instante fugaz en el que sólo alcanzó a ver la orilla distante, como alejándose cada vez más. Sintió el eco sordo de sus pedidos de auxilio. No oyó más el sonido de las olas del mar. Miró hacia arriba, hacia las estribaciones de la única Sierra Nevada al lado del mar en el mundo, y pareció distinguirme en el camino y me lanzó un adiós en el preciso momento en que yo decidía no ir hacía él sino seguir hacia Barranquilla. Entonces ocurrió. Recordó a su amada Petra, que en ese instante lo pensó con mucha más fuerza, allá a la distancia en el barrio La Magdalena. Recordó sus partidos de fútbol con peleas incluidas en los campos de Las Palmas. Sonrió al recordar la sonrisa amigable de su hermana Magali, el abrazo de reencuentro que le daba su hermana mayor, Victoria. Vio entonces a su papá, diciéndole, antes de salir ese día, que se cuidara, que las borracheras y el mar no eran muy amigos. Y se sorprendió con el desfile interminable de familiares de le hacían señales con la mano y caras de benevolencia y compasión supremas. Reconoció y recordó entonces a mi abuela María Mayoral, haciéndole rezos a los niños para curarles los espasmos de la barriga, o el ombligo saltón o conjurándoles el mal de ojo. Nos recordó acompañándola a sus rezos de difuntos, y a las misas de réquiem. También estaba ahí Doroteo, en su eterna postración por la parálisis. Vio a mi tío Rafael, el cantante, degustando su peculiar receta de bananos con queso. Y en esa fila extensa reconoció entre los últimos a mi hermano Júnior, quien le extendía las manos con una sonrisa muy familiar y le decía que no tuviera miedo. Fue entonces cuando lo comprendió. Fue ahí cuando la irrupción de una lucecita lo hizo mirar hacia la orilla y vio el destello de la cadena de oro que había dejado entre palmeras. Pensó en su buena relación con su hermana más cercana, Nubia, y la llamó con el pensamiento. Se relajó, entonces. El brazo que mantenía estirado empezó a doblegarse y ya no sintió el dolor que le paralizó las piernas, ni la pena por su madre desconsolada, ni el sufrimiento sabatino de su padre, ni el desconsuelo de sus hermanas por el bordón perdido. Lentamente, en segundos que ya no medían este tiempo, se fue sumergiendo en las poco cálidas aguas del Caribe al atardecer. Vio la flora majestuosa que circunda el Parque Nacional Tayrona, la fauna submarina en las playas, al pie de la Sierra Nevada de Santa Marta. Admiró el piso blanco de arena lavada de Neguange y Taganga. Nadó suave entre la barrera de coral carmín, los peces de azul y grana y las bailarinas carmesí, y ya no le importó si pasaron uno o dos días, porque se sintió elevado en un deleite que no era de este mundo. Ya no sintió la soledad que reflejaron sus ojos tristes en vida y se dejó subyugar por una compañía que tendría para siempre en los suyos... ¡Amén! Réquiem eterno Doni Doni. Réquiem en paz... A la memoria de mi primo Alexis Martínez, con el mayor respeto, fallecido el cuatro de julio de 1999. Pero aun con mayor admiración a mi tía Noemí Helena, "La señora de la 7C", quien con su empuje, coraje y vitalidad sigue viviendo y carnavaleando sus años dorados, allá en la Cra. 7C, en Barranquilla, la bella... ** Freddy Melo Acosta f_melo_acosta@hotmail.com Escritor colombiano (Barranquilla, 1964). Ingeniero de profesión. === Tributo Gustavo Javier Córdoba Henao ============================= (A Vicente Gerbasi) I ¿Acaso recuerdas quién tomó en sus brazos todo tu sueño de abeja desde las maderas crujientes y deslizó bajo tus pies arena y conchas de mar, y un salitre en las rocas que tú no conocías? Tú sólo sabes que tus ojos, atónitos, atrapados por la piedra, en un segundo, te llevaban hacia una colina del cielo, donde una procesión de paredes y puertas subía lentamente hacia un viejo campanario que parecía abrazar sus soledades, como en una extraña anunciación. ¿Qué sintió tu piel aquella tarde? Una brisa sopló sobre tu rostro como un batir de alas, mientras tu mirada colgando, narraba visiones de eternidad. ¿Qué ecos te hablaron desde los precipicios con voces de poderosas lejanías? Nunca lo supiste, pero en ese instante todo a tu alrededor cesó, y el tiempo se detuvo, y fue todo un silencio. Calló el viento, y enterró sus murmullos azules, en las copas de abetos y castaños. Durmieron los pájaros, y eran eclipses diminutos en el cielo. Callaron su adiós los barcos que partían, calló también el mar hasta los confines del golfo, y las olas se marcharon con peces que callaron hacia las profundidades. Entonces, algo cruzó tu frente como un relámpago, se agitó tu sangre dentro de ti, y una conmoción de signos bajaron en tropel hacia tu ser, con voces que pronunciaban tu nombre con la fuerza de antiguos vendavales, viniendo hacia ti desde los siglos. II Cuando el leve beso de tus pasos alzó tu cuerpo de ángel por encima de las piedras, misteriosas ondas como corrientes telúricas recorrieron los fundamentos de la tierra, desde el Policastro hasta más allá de las cimas apeninas, con vapores y crujidos de lozas en los camposantos de ciudades eternas y de aldeas sin nombre, desde donde tus ancestros esperaron en el sueño que el mar te devolviera, jugando sobre las crines de caballos alados. Sí, la propia sangre siempre es un enigma, lloviendo en la memoria con ojos de fuego, con garras afiladas pulsando en nuestras sienes, con líquidos que brillan entre las grietas del mundo, y es voz rasgando el velo de gigantescas sombras, llamándose a sí misma, llamándose; llamándonos. Y es verdad que el hombre es solo un sueño. Un sueño de la tierra, pero al fin, es sólo un sueño. Desde que llega, habitando los altares para sentir los cantos como viniendo de la piel, arrullándolo sin prisa entre aguas salobres, hasta que retorna como azogue a la tierra, entre piedras humeantes y con sus nuevos brillos, como una pieza más de un gran rompecabezas, armándose por siempre en el azul de siglos. III En un rincón la tarde me hizo llegar tu pena escondida entre las hojas de los restos de un libro, que me hablaba de ausencias, con uvas, nocheviejas, y extrañas soledades, de tristezas volando a oscuros cementerios, para velar los labios cerrados de la madre. Mi calle de ciruelas, de jobos y almendrones, la que habitó mi infancia perdida en el recuerdo, con los ojos poblados de amarillas cometas, me trajo tu secreto aquella tarde, brillando entre los resplandores de un sueño. Y antiguos caminantes salieron en tropel desde la sombra. Llegó hasta mí tu canto; prendió tu angustia en mí. Ignoro qué misterio se esconde a mi intelecto oculto en cada hora, detrás de cada paso, A veces llega a mí la certidumbre de designios del cielo alcanzándolo todo, envolviéndolo todo con su aliento de estrellas. Mi lento exilio de la tierra nace en ti; en tu palabra grave que, señalando el día, en aquellas horas tempestuosas de mi juventud, me iluminó un camino en la oscura penumbra, como la luz de un faro en medio de mis soledades. En este exilio eterno hacia la luz, a orillas de la noche también yo me detengo a entregarte los versos que sembraste aquella tarde, son tuyos, los devuelvo. Ellos crecieron debajo de estas islas, en su limo brillante, como crisálidas del mar. Crecieron hacia el fondo de la sangre, hasta tocar sus cuerdas más primitivas. Crecieron en las alas y los trenes del exilio, aun en el rumor de las olas de playas del olvido, crecieron sin saberlo. Crecieron en los muros de antiguos campanarios, y fueron poblándolo todo, hasta que ardió en el pecho su lamento solitario. Yo los devuelvo, son tuyos. Enciéndelos tú, haz que iluminen tus huellas hacia las profundidades del universo. ** Gustavo Javier Córdoba Henao gustavo.javier.cordoba.henao@agip.it Poeta venezolano (Maracay, 1959). Ingeniero de sistemas egresado del Instituto Universitario Politécnico "Luis Caballero Mejías". Reside en Ravenna (Italia). Textos suyos han aparecido en Denunciamos (Órgano de Expresión del Grupo de los 47), publicación semanal del IUPLCM. === Ophelia Eduardo Mariño =========================================== I Esa noche podrían haberse jurado hasta la eternidad, como nosotros. De todas formas, la eternidad es un oficio que sólo se agradece en los escasos segundos antes de la palabra que de verdad te dolerá, o te hará glorioso, como una caricia al atardecer. Le miras la camisita a rayas, el temblor en la mano y asumes que todo sobreviene como hecho o dibujado, como en un guión o una secuencia repetida en la memoria, una más de las pesarosas naderías que impiden el beso que los despide. II Ella vive un amor cuyo único y delicado sostén es la precariedad de dos o tres palabras, una tácita esperanza, la severidad de una búsqueda lapidaria y solitaria en su propia soledad. Luego Villon, en una mala versión al viejo inglés de Shakespeare: Farewell! from you my miseries Are more than now may be confessed, And most by thee have I been blessed Y al dar la vuelta al poema, tras el adiós breve y comedido, no halla culpa ni extrañeza: sólo el misericordioso sistema del despecho, es decir del desamor. III Sigue así: Se mira al espejo al entrar en el minúsculo recinto y apenas levanta la tapa del inodoro, le asusta comprobar que por tercera vez en la semana, el agua refleja un rostro que quizás no haría enternecer la sonrisa de sus padres. Quita la tapa del jugo (melocotón para variar) y vacía en ella el oscuro letal polvo que supone le salvará (creyente al fin) de cualquier herida de este lado del mundo. Más atrás, un par de pastillas le previenen aquello que algún remordimiento le anuncia. IV ¿Qué puedo olvidar de sus olores, de sus susurros de entrepierna que la tela de la falda nunca vista, quizás el aire entre mi penosa imaginación y la posterior frustración agitaba? ¿Cómo podría olvidar una mano haber bebido un instante de su mano, haber lamido segundos en los dedos que fluyen lejos y se van sin saber el dueño, sin esperarlo? Demasiado para una mañana de abril, mucho para el espíritu y sin embargo, ahí estaba: perfecta, de azul y azul casi en la mirada perdida y nada hubiera sido perturbador, nada fuera de sitio o deslucido por los días y las malas palabras, las despedidas. Pero su cadáver lánguido y hermoso parecía flotar boca abajo en el diminuto charco del baño, escasas tres horas después de que un antiguo poema le regalase un extraño sentido a todo, y nada es lo mismo cuando tanta gente le ha visto, casi indolente y yo me dispongo a hacer apuntes en torno al brillo del agua en los bordes de su aún erizada y turgente piel de semivirgen ahogada. Del libro inédito Aprendizaje del Paraíso inferior ** Eduardo Mariño eantonio@cantv.net Escritor venezolano (San Carlos, Cojedes, 1972). Ha sido coordinador editorial y de literatura del Instituto de Cultura del Estado Cojedes, coordinador de Unidades Técnicas del Museo Casa La Blanquera, y miembro del Consejo de Redacción de la revista Tiriguá. Es funcionario del Ministerio de Educación y Deportes desde 1999. Tiene publicados los libros Del diario de un cautivo (cuentos, Instituto de Cultura del Estado Cojedes, San Carlos, 1994), Por si los dioses mueren (poemas, Círculo de Escritores del estado Cojedes, San Carlos, 1995), Cacería (cuentos, Círculo de Escritores del estado Cojedes, San Carlos, 1999), La vida profana de Evaristo Jiménez (poemas, Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, Caracas, 2002), La salvación por el hastío (cuentos, Fondo Editorial IPAS-ME, Caracas, 2005) y Silvia (Novela, Editorial Verbigracia, España, 2005). Textos suyos aparecen en las antologías Nuevas voces (poemas, ICEC, 1993), Sombras que bajan por el río (cuentos, Unellez, 2001) Cuentos de la otredad (cuentos, Unellez, 2004) y en numerosos periódicos y revistas literarias dentro y fuera de su país, como Reverso (Guadalajara, México), Revista Nacional de Cultura (Caracas) y Papel Literario de El Nacional (Caracas). Su obra literaria se ha hecho merecedora del Premio Municipal de Literatura de la Alcaldía de San Carlos en 1994 y 1999 y el Premio Nacional de Poesía "Fernando Paz Castillo" en 2002. En 2001 ganó el III Concurso Nacional de Concursos y Relatos "Misterios Clásicos de la Llanura", organizado por la Unellez, y en 2004 el XII Concurso Anual de Literatura del IPAS-ME. El Centro Nacional del Libro le otorgó a La vida profana de Evaristo Jiménez el Premio Nacional del Libro, mención Creación Literaria, en el año 2003. === Poemas María José Mures ========================================== *** Beso cambalache A las cuatro de la mañana, en verano, el sueño de amor todavía dura. A. Rimbaud Quiero de tu cuerpo sorber la vaguada hasta que pare el ardor de mi seso, no retengas humedades absorbibles hasta que sane mi mente agostada, de tu boca a la mía no más distancia que el aire que sale del beso cambalache. *** Atados Tienes la llave que abre -ven a las cinco- estaré en mis sábanas quiero estar frente a tu exceso atada. *** WinZip Mando amor zip vía e-mail vibra mi cuerpo sintiendo tu voz. Los corazones palpitan sin nadie ver nada los dedos se abren sobre mi teclado a más pulsaciones en todos los sentidos. *** Erótica Se ve leer si callas. Si olvidas tu trabajo y dejas mi tranquilidad. Si descansan tus historias viven las mías. Hoy te necesito alejado, tímido, escapado, navegando, el verbo me ofrece lo que tú no das. *** Kodak Tus ojos a mi par lloraban en aquella imagen kodak, me senté esperando una señal, un gesto, un suspiro. Quería tenerte viva besar tu vientre en mis manos y escurrirme por debajo. Icástica imagen de ternura ante mi ignífero cuerpo embriágame siempre con tus eviternas manos. *** Safo Qué puedo hacer, no lo sé: mis deseos son dobles. Safo Garabateas mi libro de Safo, rompes mis cartas leídas te pones mi ropa y no me enfado pagas con mi VISA, arrebujas mis hojas y hasta aquí hemos llegado. *** Canto del cisne A ti amada por qué nuestras almas separadas se hallan. Por qué este peregrinar por ocultos caminos y no apareces, le pregunto al otoño y responde el invierno. "¡Ah! qué abrazo hubiera sido el nuestro". Qué vida de gozo nos esperaría pero los dioses no existen o se humanizaron. Inefable y fasto amor rico en ausencias no tenerte se hizo canto, primavera, verano nadie responde, y nace un río al sur de mis ojos. ** María José Mures mariajosemures@wanadoo.es Escritora española (Fernán Núñez, Córdoba; 1970). Es diplomada en educación especial por la Universidad de Córdoba (UCO, http://www.uco.es) y habilitada en educación infantil por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned, http://www.uned.es). Es máster en logopedia "Rehabilitación de los trastornos del lenguaje y el habla" por la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC, http://www.upc.es). Ha publicado los poemarios Antes del amor (Fernán Núñez, 2001) y Zahorí (Valencia, 2004). Obtuvo en 2002 el segundo Premio de Poesía en Alfafar (Valencia). Fue directora adjunta de la Revista de Feria de su localidad durante dos años y después formó parte del grupo de redacción. Es colaboradora en varias revistas de creación literaria. === Horno de reverbero (extractos) José Donayre ====================== *** Agnosia Tras cargar dolorosamente sus huesos hasta el fin, después de rendirse ante la insistente atrofia de no pocos órganos, cayó muerto frente a la gran piedra que señalaba el término oeste de la ciudad. Cientos de transeúntes lo vieron, durante días, descomponerse hasta ser caldo de cultivo para existencias repugnantes. Entre la inmundicia y la fetidez de los restos, empezó a asomar la osamenta y la leyenda acerca de sus bondades para aliviar ciertas penas del alma. Horas después de que se recogiera la última fracción de reliquia, un sismo movió la inmensa mole de granito hacia el lugar en el que se hubo de derrumbar el despreciado errante. Conforme los despojos empezaron a curar insomnios, delirios, epilepsias, tercianas, lepras blancas y posesiones diabólicas, fue creciendo el número de peregrinos que dejaba ofrendas y hacía abluciones, entre sahumerios, ensalmos, rezos y promesas. Un artista, por encargo de un poderoso comerciante, rescató la forma que contenía el gran bloque: un macizo y sereno rostro que parecía nacer de las fuerzas del subsuelo. Los otrora niños que presenciaran el malogramiento del errante, entonces ya viejos carcamales, dieron fe de la semejanza entre el recuerdo que apenas asomaba y la pétrea faz -ante el reclamo de las autoridades, que encontraban un sacrílego parecido con los rasgos del ostentoso mercader. Tras la muerte del último testigo, un rapsoda y sus epígonos recogieron las enseñanzas del maestro que, de acuerdo con los habitantes del monasterio aledaño, se hallaba bajo el bloque esculpido. Tras las guerras intestinas por el gobierno de esta santísima casa consagrada al legendario profeta, un iconoclasta partió la lápida y corroboró la verdad de la hasta entonces cuestionada Escritura: el cuerpo glorioso no estaba, pues había ascendido para regocijar a los herederos de la indolencia. *** Contubernio Es imposible relatar esta historia. Como escritor, sé demasiados aspectos inverosímiles del personaje, y como protagonista, estoy atento a la constante traición del narrador. A pesar de ello, puedo referir que la perniciosa convivencia de éstos se resume en la ligera idea de transgredir los ámbitos de la ficción y la realidad. Hay indicios para afirmar que el escritor esconde el espíritu del personaje -el antiguo y exótico recurso del genio en la lámpara que justifica un maravilloso entramado-, pero existen también sospechas para postular que éste aliena a aquél en el instante de duda entre una y otra palabra. Después de todo, tras el título, el argumento o el punto final, siempre prevalece el interés del lector, lo único que justifica la existencia de esta alianza vituperable. *** Ataraxia No hay luz ni papel ni tiempo, pero el mensaje está. Se trata de un maleficio persistente, elaborado con alevosía por un ser imperturbable -hace muchos años olvidó su nombre en algún documento falso, en media docena de espejos rotos, en una manifestación pública. Entre el individuo y su máscara hay una infranqueable línea de sombra que puede verse claramente en el fondo de un vaso, sobre una mesa viciada, cerca de la salida de un laberinto. Debajo de la advertencia de rigor ("Nos reservamos el derecho de expulsión"), se logra leer: Saber que sabes es realmente entender que descubres. Pero el encuentro con la misma imagen parece impostergable, pues la ciudad empieza a despertar con sus ruidos habituales (el ulular de la red intestinal de semáforos suele ser el primer síntoma), mientras los astros se repliegan. Como siempre, las calles llevan a nada (¿es acaso la ceremonia del fast court un fin?), por lo que da lo mismo seguir las indicaciones de las señales que algún burgomaestre ordenara sembrar: ir más lento, no doblar a la izquierda, guardar silencio, donar un órgano. Pero en este orden es plausible la grata sorpresa y aun el asombro en el estado más inocente. Su epifanía más seductora es el muro en blanco, urbano farallón dispuesto para el mensaje. Ante tal oportunidad, para el ser sereno es irrefrenable gritar textualmente con pinturas extravagantes sus delirios ultramundanos. ** José Donayre jdonayre@editoraperu.com.pe Docente, editor periodístico y creativo publicitario peruano (Lima, 1966). Ha publicado las novelas La fabulosa máquina del sueño (MC&P, Lima, 1999) y La trama de las Moiras (Fondo Editorial de la PUCP, Lima, 2003), así como el libro de cuentos Entre dos eclipses (edición del autor, Lima, 2001). Textos suyos pueden leerse en su blog, http://hornodereverbero.blogspot.com. === Piedra alzada Edda Armas ========================================= (Nota del editor: el mes pasado fue presentado en Maracay el libro Armadura de piedra [Pequeña Venecia, 2005], de la poeta venezolana Edda Armas. Agrupados en cinco partes, los poemas que conforman este volumen nacieron en una época de desazón en la vida de la autora, quien, cubierta por una armadura forjada en la experiencia, evade, como verán nuestros lectores, la estridencia de la poesía fácil. "Piedra alzada" es el título de la segunda parte de Armadura de piedra). Junto a las piedras está Dios bocaarriba Rómulo Bustos Aguirre, Santa Catalina de Alejandría. Regresan los amados que han partido al espacio intermedio al de los gris que no podemos apreciar en tan sólo una mirada la llama de esa larga noche los devuelve sólo en sueños vienen a decirnos del amor y de sus nuevos rostros === El vino para consagrar lo sirves en la copa de plata a las costas del mar picado que trae la ventisca de otra tierra y uno cree reconocerla una y otra vez, desahumados pues no se olvida ese sitio del mundo al que uno se amarra === Susurras la única frase que ancestralmente traemos marcada en la frente repetida como piedra alzada arena serás... === Piedra sobre piedra se construye el muro que aísla la fuente del agua añil la pirámide de las palabras y el ángel pasa palabra áspera palabra dulce palabra honda palabra turbia palabra esperada palabra agria palabra noble palabra tuya palabra himno palabra brava palabra abierta palabra cervatillo palabra doliente antes del viaje === La gruta para orar la ofrece la piedra uno y otro, duales Despidiéndose alma y cuerpo uno tiene la manía, la extrañeza el otro el recuerdo sutil, ya desencajado === La niebla precipita difusos hilos de luz cuando creemos danzar solos en el universo La altura confronta Pura tensión sobre el agua o la tierra que siempre nos espera === Partimos tan desnudos con el corazón cubriéndolo el silencio imagen última del que zarpa aún sin despedirse como piedra que cae de un solo golpe === El último viaje azuza el misterio volviéndolo todo inusual otra apariencia todo olvido ¿Cómo es ese lugar al que se parte o al que se llega? qué color tiene su tierra qué árbol levanta en la orilla qué flor aromatiza su noche con qué manos se le acaricia La tristeza se arropa con la voz que hermana el lado cáustico y apenado canción de infancia que te vela los ojos el lugar desde donde viste con hojilla de oro al alma ** Edda Armas eddaarmas@cantv.net Poeta venezolana (Caracas, 1955). Es psicóloga social y ejerce la presidencia del Pen Club de Venezuela. Coordina el plan editorial de la Fundación Literaria Alfredo Armas Alfonzo. Fue tallerista del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) bajo la guía de los poetas Ludovico Silva, Gonzalo Rojas y Guillermo Sucre. Ha publicado los poemarios Roto todo silencio (1975), Contra el aire (1977), Cuerdas de serpiente (1985), Rojo circular (1992), La otra orilla (1999), La mujer que nos mira (2000) y Armadura de piedra (2005). Ha recibido el Premio Municipal de Poesía de la Alcaldía de Caracas por Sable (1994) y el Premio de Poesía de la XIV Bienal J. A. Ramos Sucre por En bicicleta (2002). === Tres relatos Ricardo Mena Cuevas ================================= *** Ante el espejo Me llamaron a servir como jurado, y fui. Fui preguntado algunas preguntas, como por ejemplo si era machista, lo cual me sorprendió. Respondí que no, al menos no era consciente de serlo. Ante la pregunta de qué pensaba de la infidelidad, respondí que era un pecado, una infidelidad. Entonces, el señor que luego resultó ser el abogado de la defensa, me contó esta historia que formaba parte de su formulario: "Señor", me dijo, "un marido trabaja mucho y se queda siempre hasta muy tarde en casa, con lo que su mujer se siente sola; un día, sintiéndose tan sola porque su marido no volvía a casa, decidió salir con una amiga; entonces, la esposa de este hombre tan trabajador se encuentra con un hombre en un bar y, sin saber cómo ni por qué, acaba acostándose con él. Días más tarde, comienza un romance con él. Su esposo, una noche que se suponía que estaba de viaje lejos, la llama para decirle que vuelve a casa porque el viaje se ha cancelado. Ella está en la cama con su amante. Coge su coche y conduce rápido de vuelta a casa. Al momento llega a un puente en donde hay un loco que no la deja pasar. Ella lo intenta, pero el loco la mata. En su opinión, ¿quién tiene la culpa de la muerte? ¿El marido por trabajar mucho, o ella por ser infiel?". Contesté que la culpa era del manicomio, porque el loco que había cometido el crimen era un inimputable y que la responsabilidad de custodia del loco recaía sobre el centro sanitario. Aquello parece que convenció sobremanera al abogado de la defensa. Dos días después me volvieron a llamar como parte del jurado, y fui. Allí fuimos informados todo el jurado, que se trataba de un caso de asesinato pasional. Al parecer un marido había quemado a su esposa porque éste le había sido infiel con otro hombre. Vi al acusado; no parecía estar afectado. Los días pasaron y todo el jurado se reunió para ofrecer nuestra sentencia. Un hombre de cuarenta años dijo que no estaba demostrado que el acusado lo hubiera hecho. "Al fin y al cabo", dijo, "existe la duda razonable". Una joven que había llamado bastante mi atención porque era muy guapa, contestó que ella pensaba que la duda razonable no existía, porque el acusado había sido encontrado con la gasolina en su coche. Otro hombre repuso que mucha gente tenía gasolina en el coche, para cualquier caso de emergencia, pero que él creía que era culpable. Cuando le preguntó el presidente del jurado por qué pensaba eso, contestó con una evasiva y se calló. Para mí era culpable. Al final, fue a la cárcel con una pena de veinte años. Un año después se suicidó. Después, me enteré por las noticias de que la mujer había sido asesinada por otro amante suyo, el cual se había presentado personalmente en una comisaría. Al escuchar esto me miré en el espejo y bajé mi mirada hasta mis manos. Me senté en el sofá, frente a la televisión. Las manos empezaron a temblarme. Me encendí un cigarrillo. Cerré los ojos pero tuve que abrirlos rápidamente porque la cara del acusado se me venía a la mente como un cuadro en un museo vacío con la sola presencia de mí mismo. Sentí vértigo. Claustrofobia. Él y yo, culpable contra inocente. Evité mirarme al espejo del salón al ir a la cocina a ponerme un café. El bebé de los vecinos comenzó a llorar y a chillar entonces. Me tapé los oídos. Estaba volviéndome loco, pero a mí nadie me tenía bajo custodia. Somos libres para elegir el mal o el bien, pero, ¿y si uno ha obrado con buena fe..? Al pasar al salón me miré en el espejo. Lo que vi me asustó... "Eres tú mismo; multitud en soledad", murmuré. *** El ocaso Hace dos meses que me diagnosticaron cáncer de pulmón. Entonces mi hijo mayor se volvió conmiserativo, casi caritativo diría. Se acercaba a mi cama a escucharme lo que hace tanto tiempo quería haberle dicho, pero él no había tenido tiempo de escuchar ni yo de hacerle comprender. Yo, viendo su cambio entonces, comprendí que las últimas palabras son siempre, como el ocaso del sol, las que nunca dejan de escucharse. Porque son las últimas, porque "se suele escuchar a quien pronto ya no dirá nada", como dijo Shakespeare. Las entrañas me ardían, mi cuerpo languidecía como una flor secándose sin agua en primavera. Comprender y poner los ojos en lo pequeño del universo es la vía para comprender lo grande, recordé que dijo Rilke. Comprendí que yo mismo era ahora esa flor que muere rodeada de vida. Me consumía. Ante el pequeño espejo de mano, los huesos de mi cara me facilitaban ver claramente cómo sería mi calavera. Me vi muerto. Cerré los ojos y escuché el mundo a mi alrededor; yéndose, deslizándose, alejándose y luego entrando en mí. Rememoré entonces este cuento de mi infancia que escribió Chesterton: "A un niño le dijeron que tenía todo el jardín para jugar y todas las flores, menos una, esa no podría tocarla porque era sagrada y capital. "Pero el niño, cansado de jugar con todas, llegó un día hasta a esa flor y, al verla tan bonita y tan fresca, tan solitaria y tan perfecta, comenzó a tirar de ella para arrancarla. Entonces, escuchó cómo a lo lejos una casa se derrumbó. El muchacho asustado, entró en casa. La flor seguía allí, perfecta y fresca. "Otro día, el niño volvió a acercarse a la flor y a intentar arrancarla, tirando de ella. Pero la flor no se movía, porque estaba bien enraizada a la tierra. Al seguir tirando con todas sus fuerzas, vio cómo su propia casa caía y se derrumbaba a sus espaldas. Entonces el niño le dijo a su padre conforme éste se acercaba a él: "-Me diste varias razones complicadas e inútiles por las que no debía arrancar esta mata de raíz. ¿Por qué no me diste las dos mejores; primero, que no puedo, y segundo, que causaría daño a todo lo demás si lo intentaba?". Abrí los ojos al rememorar este cuento de mi infancia y vi a mi hijo a mi lado mirándome, con su cara plegada por el miedo. Le sonreí. Le di la mano porque quería que se acercase y me escuchase decirle las últimas palabras. Mi hijo se acercó asustado. -Me voy, pero estaré contigo, ¿entiendes? Pero él sólo pudo articular una pequeña mueca de complacencia. Lo entendí, entendí que la muerte sólo la entiende en toda su complejidad el que la sufre. "Has malgastado el tiempo y ahora el tiempo te malgasta a ti", pensé rememorando las palabras de Shakespeare. Allí estaba mi hijo delante de mí, tenso, timorato, esperando cualquier pretexto para salir de aquellas tinieblas en donde me estaba consumiendo. Cerré los ojos y me hice el dormido. Al sentir cómo mi hijo se marchaba creyendo que yo estaba dormido, no pude contener dos lágrimas que, calientes, descendían quemándome, abrasándome, calcinando mis resecas mejillas cadavéricas. Y me acordé de la flor. *** En el Hades Después de tres fracasos inútiles por conquistar la ciudad junto al río Durius conocida por todos como Numantia por parte de los cónsules Q. Pompeyo, M. Popilio Laenas y C. Hostilio Mancino, el cual no sólo no pudo conquistar la ciudad, sino que fue rodeado por los numantinos, por lo que tuvo que pedir la capitulación, lo que produjo en el Senado de Roma, y conforme al derecho fecial, que el mismísimo cónsul fuese desnudado, atadas sus manos y presentado ante las puertas de las mismas puertas de Numantia, sin que los indígenas aceptaran esta rendición ignominiosa, han pasado tres años de tregua en los que Roma ha resuelto otros temas más importantes, como la lucha contra los vacceos. Pasados los tres años después de la humillante exposición del cónsul Mancino, hemos llegado a Hispania bajo las órdenes del cónsul P. Cornelio Escipión Emiliano, el vencedor de Cartago. Su imagen es, pese a su fama, pacífica y serena, sin ningún rastro de belicosidad o de fiereza. Su presencia ha llenado de gozo mi anhelante para la lucha pecho. Al llegar al campamento junto a la ciudad, el verano se nos ha echado encima; pero los 50.000 soldados, ávidos de lucha, hemos sido movilizados sin pausa para castigar a los vacceos, territorio que queda a la espalda de Numantia. Polibio, un soldado con el que he trabado una íntima amistad, se ha destacado por su fiereza. Cuando llegó al campamento, venía cubierto de sangre. Avisado por un soldado, se quitó un trozo de oreja enemiga que se le había quedado pegada al pelo. Aquello fue divertido. Nuestro cónsul ha sabido cortar el suministro de víveres a la ciudad e impedir que ésta reciba ayuda por el río Durius, para lo cual ha mandado cortar el paso del río mediante la construcción de presas. Hasta ahora el tiempo ha sido benévolo con nosotros. Júpiter nos guía con recta mano. Tras quince meses de sitio, en los cuales los habitantes de Numantia han intentado llegar con nosotros a una paz sin resultados, pues Escipión Emiliano sólo ha aceptado la paz sin condiciones, nos aburrimos. Mañana el cónsul nos ha ordenado entrar al asalto. Hoy hemos entrado. Ahora que arde la ciudad y Escipión Emiliano yace en su tienda, cuando Apolo recoge el sol con su carro y el trigo se adormece bajo tranquilas oleadas mecidas por el suave Céfiro, ahora en mi tienda intento ordenar mis pensamientos. Lo que he visto ha dejado honda huella en mi pecho. A la mañana, cuando soplaba un poco el Bóreas y las armaduras restallaban con sus metálicos sonidos, las espadas envainadas y el cuero de nuestras sandalias se empapaba con el polvo del reseco campamento, fuimos ordenados entrar en la ciudad fantasma. Utilizados los arietes, entré bajo el mando del tribuno C. Claudio, pariente del cónsul. Pasamos el pórtico desértico a través del cual pude ver dos ratas a la carrera zigzagueando hasta llegar a la fuente de la plaza de la ciudad. Allí encontramos un cementerio humano. Sus bocas abiertas, sus pechos desnudos, sus heridas abiertas bajo las dagas durmientes y ensangrentadas. El eco a muerte asoló mis oídos. Nadie hablaba. Un soldado a mi derecha comenzó a vomitar, pues el hedor a putrefacción era hiriente a los ojos. Aquello era un festín que las ratas no estaban dejando pasar fácilmente. Entonces, penetramos por la calle principal hasta que fui ordenado, junto con otros dos soldados, entrar en una de las casas junto a lo que antes fuera una fragua. El que iba por delante mía empujó la puerta y entramos hasta la sala principal, pero no vimos nada. Podíamos escuchar los gritos de las órdenes que se daban para asaltar la ciudad espectral. Yo, presa de la turbación, subí hasta la planta superior; las piedras de las paredes parecían insultarme mascullando. Al empujar la puerta de la primera habitación, me encontré con una madre y su bebé muertos en la cama. El bebé había muerto de hambre, sus labios estaban desgarrados por el dolor de la agonía. La madre, su pierna derecha enrollada entre las blancas sábanas, era la viva imagen de la desesperación y del horror. Me acerqué a ella magnetizado por el espanto. Rodeé la cama hasta enfrentarme al cuerpo de la mujer, cuyo pelo negro alborotado le caía hasta el pecho blanquecino, en donde tenía clavado una daga cuyo puño estaba decorado con signos celtíberos simbolizando dos ojos grandes y fieros. En medio del silencio de la muerte, una rata salió desde debajo de la cama y se cruzó bajo mis pies, por lo cual exhalé un desgarrador grito de pánico. Mi querido Casio subió pertrechado para la lucha al escuchar mi grito. Entró en las estancias y se tapó la boca. Ambos nos miramos. Luego, escuchamos cómo el tribuno daba orden de incendiar la ciudad. Estábamos en el mismo infierno. Como el mismísimo Ulises, habíamos entrado vivos en el infierno pero, nosotros, nunca más volveríamos a ser los mismos. Viviremos con las ratas y veremos cómo ellas vendrán a devorarnos a nosotros, pobres mortales orgullosos. Nunca saldremos de esta Troya ibérica. ** Ricardo Mena Cuevas ricardomenacuevas@hotmail.com Escritor español (Málaga, 1975). Abogado de profesión. === Cuatro poemas Alejandra Barbery ================================== *** I Un lobo, un corazón, sin madre. Un ángel adentro. Infine, la historia del amor. Lúcida partida, sin piedad, es la noche, cálida. es la cama que arde. Perdido sin Fe sin Sol, un cielo de nubes rojas todas rojas, el deseo, la promesa. *** II Escribir para matar, para dejarte. Tengo un nombre borrado un diablo muerto. Un hilo de angustia de frío infinito. Cansancio. Desvelo. Ciertos fantasmas, un cóctel de sentimientos. Un ojo. Un diente. Ausencia y silencio. Es un poco de lluvia. Es un poco de invierno. *** III Verdad el dolor sin espera. Sin esperanza. Volar lejos volar. Ser piedra. Pajarito o impío enamorado. Cazador sin tiempo, Bucólico, Llora, Ríe, Llora, Desnuda la vida. Un sí. Un no. El paraíso. Había una vez... Un perro. Una casa. Un gato. una fantasía De nada. De lata. Era aire, sin cuerpo, sin voz. Era aire. *** IV Imborrable, la historia de la distancia. Tiene rostros, desaparecidos, de muertos, de imagen sórdida, siniestra. Una gota Otra gota Llueve ¡la desesperanza! ** Alejandra Barbery brujadelaire2002@yahoo.es Poeta boliviana (Santa Cruz, 1973). Estudió derecho y ejerció el periodismo para el suplemento Espectáculos del diario El Nuevo Día y Policiales (Seguridad) para La Razón. Fue columnista de Sección 100, suplemento de análisis y de opinión del diario El Deber, y miembro del consejo editor de la Revista Jurídica del Colegio de Abogados de Santa Cruz (2000-2002). Como activista cultural ha participado en diversos grupos, como Caraspas y Grupo Arte, entre otros. Poemas suyos han sido expuestos en muestras poéticas como Expoética (1996) y otras. Integra la antología Poesía joven, editada por la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA, http://www.upsa.edu.bo) y la Casa Municipal de Cultura Raúl Otero Reiche (Santa Cruz, 1998). Recibió el primer premio en el Concurso de Lírica UPSA (1994) y publicó el poemario Tres al hilo (Editorial La Hoguera, Santa Cruz, 2003). ||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL |||||||||||||||||||||| === Cáliz amaranto Paloma Fernández Gomá ============================= Poesía Ediciones Torremozas (http://www.torremozas.com/ventas.htm) Madrid, 2005 ISBN: 84-7839-332-3 64 páginas Siendo como es un miembro de la especie animal, un mamífero vivíparo y las más de las veces omnívoro, el ser humano no puede desentenderse del entorno natural del que salió. Esto es algo que merece ser recordado a cada momento, más aun en tiempos en que los adelantos tecnológicos podrían conllevar a un olvido fatal del origen orgánico de todos nosotros. Tal parece ser el mensaje de Cáliz amaranto, el reciente poemario de la escritora española Paloma Fernández Gomá, que ha aparecido este año como el número 184 de la Colección Torremozas de la homónima editorial, especializada en literatura hecha por mujeres, poesía y relato corto. Inundado de una poesía superior, el libro se vale de un lenguaje particularmente sereno para construir su mensaje. Con una calma que puede tildarse de reverencial ante lo infinito, la autora equipara al ser humano con la naturaleza y las leyes que la rigen, a las que creemos comprender aunque no siempre sea así. Es el caso de "Preámbulo de tormenta", en el que la soledad "inició su singladura a través del tiempo / al iniciarse la tormenta. / Un denso oleaje hace doblegarse al viento / desde la ambarina luz del ocaso". Igualmente en "Mar interior": "El lento naufragio de los días / extingue la esperanza / porque su tiempo fue amamantado / por semillas abortadas / y despliega sus membranas / entre los charcos, / la cristalina cepa del agua". Así, poemas que podrían ser neutras descripciones de eventos naturales (o geohistóricos, como "Ermitas de Soria" y "Jerusalén", o inclusive mitológicos, como "Ninfas") llevan implícita la disección del alma humana modificada por la ventura o desventura del entorno. Disección que no siempre está teñida de pesimismo. "Más tarde", escribe la autora en su poema XXXVII, ya en "Caminos", la segunda parte del libro, "cuando en la luz de los leños / se enrede la noche, / habrá de renacer el efluvio, que exhalando de la materia / cubrirá todo lo prosaico...". Madrileña de nacimiento, Fernández Gomá reside en Algeciras, Cádiz, desde 1969. Colaboradora habitual en revistas especializadas españolas e internacionales, ha desarrollado una importante labor crítica. Su obra ha sido recogida en diversas antologías y ha sido traducida al mallorquín y al árabe. Ha fundado y dirige la revista Tres Orillas y es miembro de importantes asociaciones culturales. Además de Cáliz amaranto, Fernández Gomá ha publicado los poemarios El ocaso del girasol (1991); Calendas (1993); Sonata floral, Premio Victoria Kent (1999); Paisajes íntimos (2000); Senderos de Sirio, Premio María Luisa Sierra (2000); Umbral de vigilias (2000); Lucernas para Jericó (2003) y Tamiz del desasosiego (2003). === Zona congelada Roberto Madrigal ================================== Novela CBH Books (http://www.cbhbooks.com) Boston, Massachussets (EUA), 2005 Acaba de lanzar CBH Books, editorial radicada en Massachusetts, Zona congelada, la última novela del escritor Roberto Madrigal, quien presenta a un grupo de jóvenes pertenecientes a una generación abrumada y maniatada por el régimen en el que viven. Mientras algunos de estos jóvenes se prostituyen, otros trafican en la bolsa negra como medio de supervivencia. Comparten los momentos de ocio en reuniones semiclandestinas, entre sorbos de alcohol casero y notas de un viejo tocadiscos que entona siempre melodías prohibidas. Así matan el tiempo, con burlas y críticas al gobierno y apasionadas charlas sobre temas "peligrosos", como el cine, la literatura y la música. Nada parece que puede romper la abúlica monotonía en la que viven, hasta que un día, un hecho ajeno a sus vidas, les da la oportunidad de convertirse en auténticos protagonistas de un suceso trascendental. Entonces, el miedo a la emboscada política y la forzosa pasividad en que han vivido los asusta; los enfrenta a un momento decisivo en donde las horas están contadas y es necesario arriesgarlo todo en aras de una vida diferente. Madrigal nació en La Habana en 1950. Fue protagonista de los sucesos de la embajada del Perú en 1980, en los cuales se basa la trama de esta novela. Salió de Cuba por el puerto del Mariel ese mismo año. Ha publicado diversos trabajos sobre crítica de cine, ensayos, artículos, cuentos y reseñas de libros en diferentes periódicos y revistas literarias tales como: Linden Lane Magazine, Dialog, El Herald, Revista Iberoamericana y The Cincinnati Enquirer, entre otros. Entre 1982 y 1984 dirigió y editó la revista literaria Término. En 1997 publicó, como coautor y editor principal, el libro de ensayos Voces del silencio. Ha sido organizador de varios festivales de cine en la Cincinnati Film Society. Desde 1982 reside en Cincinnati, Ohio, donde trabaja de psicólogo en su consulta privada y como consultor, especializado en trastornos del desarrollo y del aprendizaje, para diversas instituciones, entre las que se cuentan Miami University y el Children's Hospital Medical Center. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === Los misterios del idioma ============================================== 15 de noviembre de 2005 Buen día: Quisiera saber dónde puedo adquirir, en la Argentina, el libro Los misterios del idioma, de Alfredo Barría. Atentamente, Roberto Jesús Yanzón yanzonroberto@yahoo.com.ar ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| "A diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros, frente a lo que nos parece malo e inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos equivocarnos, que es algo que a los castores, las abejas y las termitas no suele pasarles. De modo que parece prudente fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir, o arte de vivir si se prefiere, es a lo que llamamos ética". Fernando Savater, "Ética para Amador" (1991). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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