~~~~~~~~~~~~~~~ Año X Cagua, Venezuela Nº 139 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 3 de abril de 2006 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "Deus ex machina", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Estrella firmando. / Perfiles. / Lecturas en La | Breves Blanquiada. / Al principio era el amor. / La muerte de | Allende. / La vida privada de los dioses. / Monólogo | tango-salsero. / Una lectura de pelucas. / Gardel en | Caracas. | | Premio Bruguera para la escritora cubana Wendy Guerra. / | Noticias Alejandro Martín Navarro gana el premio Miguel Hernández | de poesía. / Corona de Oro para poeta cubana Nancy | Morejón. / Presentado en Granada el Premio de Poesía | García Lorca. / Expedición Madidi inicia proceso legal | contra Matilde Asensi. / Entregados los premios de la | Federación de Libreiros de Galicia. / Alfonso Plou | recibe premio Lázaro Carreter de Literatura Dramática. / | Escolares conocerán lugares visitados por Juan Ramón | Jiménez. / Declaran en Moscú a 2006 como Año Escolar de | Miguel Hernández. / Guadalajara convocó el premio Rulfo | pese a protestas de la familia. / Piglia al recibir el | Donoso: Latinoamérica en momento muy favorable. / | Historiador cubano Rafael Rojas recibe premio Anagrama. | / Exposición conmemora el 80º aniversario de Jaime | Sabines. / Falleció el escritor mexicano Salvador | Elizondo. / Lluïsa Forrellad reaparece tras medio siglo | de silencio literario. / Reeditada la primera novela de | Boris Izaguirre. / Fiesta sorpresa celebran a Mario | Vargas Llosa en Lima. / Publican en Brasil novela del | colombiano Daniel Samper. / Editoriales de primera línea | habían rechazado novela de Gómez Rufo. / Novela de | Javier Marías podría ser llevada al cine. / Anunciados | los Premios de la Crítica de España. / Herederos de Juan | Ramón Jiménez dan a conocer dos poemas inéditos. / | Roberto Bolaño será homenajeado en México. / Analizarán | relación entre la literatura indígena y la | globalización. / Obra de Juan Félix Sánchez será | analizada en la GAN. / Lectura del Día del Libro: | escogido Borges en final de fotografía. / Escuela de | Escritores busca la palabra más bella del castellano. / | Eusebio Morales Fernández gana el premio de poesía | Miguel de Cervantes. / Literatura y globalización en | simposio en Montevideo. / II Congreso Latinoamericano de | Poesía se realizará en Misiones. | | "El viejo pescador de Cojímar", Roberto Bennett. / | Artículos y "Centenario de Artur Lundkvist. Un puente entre dos | reportajes continentes", Víctor Montoya. / "Miguel Hernández: | palabra y compromiso", Lía Isabel Alvear Ramírez. / | "Juan Antonio Massone, un poeta imperdible", Benedicto | González Vargas. / "Bucay: qué va a ser de ti, lejos de | casa", José María Gatti. / "Una horda de lectores para | John Kennedy Toole (marketing por la obra de un autor | que nació muerto)", Íos Fernández. | | "Andrés Bello: razón, educación y política. Reflexiones | Sala de ensayo acerca del ciudadano y la civilización", Hebe Leopardi. | | Dos poemas de Valentina Vitols. / "Historietas de | Letras receptor", Yarko Rhea Salazar. / "Poesía de una ciudad | emergente", Roxana Crisólogo. / "Libertador", Roberto | Savino Asprino. / "Voz que anochece -alusiones-", Isaías | Garde. / "En el límite", Claudia Karim Quiroga. / Poemas | de María Agustina Spacarotel. / "Pachuco", Diomenia | Carvajal. / Dos poemas de Gisela Carlos Fregoso. / "El | derecho y el revés", Roger Vilain. / "Letras de un perro | triste..." (extractos), Miguel Ángel Zapotitla Pérez. / | "El misterio de los delfines", Martín Palma Melena. / | "Tras el espejo o las bellezas que somos allí", Rafael | Farías Becerra. / "La risa", Gladys Liliana Abilar. / | Dos poemas de Rubén Sánchez Féliz. / "La partera", | Gabriela Urrutibehety. | | "La dependienta", Estrella Cardona Gamio. | El regreso | del caracol | Silvio Rodríguez y Joaquín Sabina en México. | El buzón | Ernesto Sábato. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/servicios/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/servicios/archivo.htm =========================== CONCURSOS LITERARIOS ========================== Reciba anuncios de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestro exclusivo servicio gratuito. 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El primero era un elemento técnico: un sistema de grúas y poleas hacía que el falso dios "volara" como el auténtico ente al que representaba. El segundo era un elemento psicológico: los artífices de este teatro primigenio confiaban en que la imaginación de los espectadores fuera tan indulgente como para que, pese a la evidencia del truco, consintieran en que efectivamente el actor estaba volando. Así, los griegos se convirtieron en los pioneros de los modernos efectos especiales, pero también acuñaron en la construcción de historias un concepto inmortal: "deus ex machina", el dios que surge de una máquina, la resolución de una historia que obra de manera inesperada y todopoderosa para que los personajes -y no pocas veces el autor- salgan al fin del laberinto. Es frecuente que los escritores más jóvenes, o aquellos no tan jóvenes pero que carecen de una sólida formación, clamen por mayores oportunidades para dar a conocer su trabajo, como si fuera posible atraer para sí la intervención de un dios surgido de la nada. Y si bien el éxito repentino de alguna firma ayer desconocida hace pensar que se está ante un caso de "deus ex machina", la cantidad de casos como estos siempre será proporcionalmente muy inferior a la de quienes aprenden, a tiempo, que la construcción del éxito es una actividad laboriosa que debe acometerse con perseverancia y, sobre todo, paciencia. La literatura es, para quien la abraza, un arte barato. Cualquiera con un lápiz y una superficie donde escribir ya es capaz de hacer literatura. Tal economía de recursos es determinante para que tanta gente escriba y, en consecuencia, tan pocos escritores alcancen el éxito. Con tanta demanda, el éxito se convierte en un mercado muy costoso. Escribir es fácil; lo difícil es escribir con maestría. Quienes están preparados para alcanzar el éxito en la literatura son quienes, tarde o temprano, se dan cuenta de que la única tarea que realizarán con facilidad será el acto mecánico de escribir las frases que necesitan para expresar sus ideas. A partir del momento en que aprendemos a escribir, no hay en el camino al éxito una sola estación a la que sea fácil arribar: el aprendizaje de los aspectos formales del lenguaje, como la ortografía y la gramática; la construcción de un estilo propio que conjugue lo mejor de nuestras lecturas con lo mejor de nuestro bagaje intelectual y humano; el ascenso desde el grupo de amigos que nos lee porque se lo pedimos hasta medios editoriales más complejos, y finalmente la aceptación de nuestro trabajo como un producto de calidad, son etapas naturales en la formación de un escritor que sólo se trasponen invirtiendo el suficiente tiempo y esfuerzo. Cuando veamos a un dios volar, imaginemos el resto. Un escritor rara vez alcanza el éxito gracias a un sistema de grúas y poleas. Antes de quejarnos por la escasez de oportunidades como si éstas fueran a bajar del cielo, reparemos con responsabilidad en el peso específico de nuestro trabajo y en la habilidad que hayamos desarrollado para sortear las dificultades naturales del medio. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/agenda/concursos Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Estrella firmando. La escritora española Estrella Cardona Gamio, autora de la avenida Atalaya (http://www.letralia.com/ciudad/cardonagamio) en nuestra Ciudad Letralia, acaba de publicar con el sello Nostrum el libro de relatos La dependienta -del cual hemos hecho una reseña en esta edición. En el marco de la celebración del Día del Libro, el próximo 23 de abril la autora firmará ejemplares de su libro en un stand que estará ubicado en la plaza Octaviana de Sant Cugat del Vallès. La presentación tendrá lugar en la librería El Celler de Llibres, de Sant Cugat, dentro de la primera quincena de mayo. http://www.estrellacardonagamio.com Perfiles. Está abierta la recepción de artículos, ensayos e investigaciones científicas y tecnológicas del ámbito académico para su publicación en el número 3 de la revista Perfiles, de la Universidad de Santander (Udes), en Colombia. Perfiles es un medio de reflexión, científico y analítico, con 10.000 ejemplares para cada nueva edición y distribución gratuita en universidades de Colombia y del mundo. Los artículos pueden enviarse al correo electrónico perfiles@udes.edu.co. http://www.udes.edu.co Lecturas en La Blanquiada. El ciclo de lecturas poéticas así llamado presenta, este martes 4 de abril, a los poetas Giselle Giarrizzo, Sebastián Olaso y Vicente Muleiro. El martes 11 le toca el turno a los escritores Daniel Chirom, Dolores Espeja, Fabián Iriarte, Leonor Silvestri y Rubén Eduardo Gómez. Habrá micrófono abierto para dar oportunidad a todos los creadores locales de leer su producción. En ambos casos la actividad comienza a las 8:30 de la noche y la entrada es libre y gratuita. La Blanquiada, un flamante espacio dedicado a distintas expresiones del arte coordinado por Daniel Grad, queda en Salta 135, en Buenos Aires. Al principio era el amor. Este es el tema del seminario coloquio "Literatura y Psicoanálisis" que el escritor y psicólogo argentino Claudio Barbará está organizando y que se inicia este 5 de abril. El seminario tendrá en su programación temas como la enseñanza de Sócrates, el amante y el amado, la metáfora del amor, la irrupción del amor en la experiencia psicoanalítica, una poética del amor, Freud, y el amor de transferencia y una lectura de Lacan. Para participar o solicitar información, escríbale a Barbará por correo electrónico, o llámelo al teléfono 4521-6640. cb_psa@yahoo.com.ar La muerte de Allende. Este 6 de abril se estrena en Nueva York el monólogo Allende, la muerte de un presidente, que relata los últimos momentos en la vida de Salvador Allende. El monólogo pasa revisita a la vida privada del presidente, su carrera política, su gestión de gobierno y las circunstancias en esos momentos previos a su muerte. El monólogo es original de Rodolfo C. Quebleen e interpretado por el actor colombiano Ramiro Sandoval, de sólida trayectoria teatral en su país y en Estados Unidos. El director de la puesta escénica es el también colombiano Germán Jaramillo, fundador del famoso Teatro Libre de Bogotá e internacionalmente reconocido por su actuación en la película La virgen de los sicarios. El diseño corresponde al teatrista Luis Cantillo y la música a Pablo Mayor, también colombianos. Todas las funciones serán representadas en inglés en The Theater for the City, ubicado en el 155 de la Avenida, casi esquina calle 10, en Manhattan. Las funciones de jueves a sábados serán a las 8 pm y los domingos a las 3 pm. Para mayor información o reservaciones llamar al 212-254-1109. http://www.theaterforthenewcity.net La vida privada de los dioses. Este jueves 6 de abril se dará inicio al curso "Reflexiones paganas", en el que Víctor J. Krebs describirá aspectos de la vida cotidiana de los dioses griegos. Dividido en ocho sesiones de dos horas cada una (los jueves de 7 a 9 de la noche), cada sesión se enfoca en un relato o dios particular de la mitología y gira en torno a sus historias, características, complejos y temas principales, apoyándose en textos, relatos e imágenes de la mitología griega, así como reflexiones particulares sobre su pertinencia para nuestra propia época. El curso tiene un costo de 120 nuevos soles y es auspiciado por el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, de Lima (Perú). http://celacp.perucultural.org.pe/activi1.asp Monólogo tango-salsero. El Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) presenta hasta el próximo 16 de abril el monólogo Salsa, tango y locura, del escritor puertorriqueño Carlos Canales. Un unipersonal que, estrenado en el Festival de Teatro del Ateneo Puertorriqueño y merecedor del Premio Nacional de Dramaturgia como mejor obra puertorriqueña 2003 y el Premio Nacional de Teatro, otorgado por el Pen Club de Puerto Rico, presenta un viaje de nostalgia y suspenso entremezclado con el sonido latino, desde la salsa brava hasta el tango, protagonizado por Alejandro Míguez, actor y bailarín de AGO Teatro. Las funciones son de jueves a sábado a las 8 de la noche y los domingos a las 6 de la tarde y se realizan en la Sala Experimental Sótano 3 de la Casa de Rómulo Gallegos. La entrada oscila entre los 8.000 y los 10.000 bolívares. http://www.celarg.org.ve Una lectura de pelucas. La Sociedad Internacional de Escritores (SIE) está invitando a la puesta en circulación de Las pelucas delirantes: la poesía dominicana de la generación 80, una antología crítica del extraordinario poeta dominicano José Alejandro Peña. La presentación estará a cargo de la escritora dominicana residente en Nueva York, Raquel Virginia Cabrera, y el evento estará bajo la conducción de Claudia de la Cruz y el coauspicio de Ediciones El Salvaje Refinado y Cuny in the Heights. Durante la presentación se realizará además una lectura de poesía de poetas incluidos en esta antología: Claribel Díaz, Yrene Santos, Miriam Ventura, Leopoldo Minaya, Jorge Piña, Cesar Sánchez Veras y el mismo Peña. El evento se realizará el viernes 21 de abril a las 7 de la noche, en el salón de actos de Cuny in the Heights (108 de la calle Cooper, entre la calle 207 y la avenida Isham, en el Alto Manhattan). http://www.soines.org Gardel en Caracas. El 25 de abril de 1935 la capital venezolana se rindió a los pies de Carlos Gardel. Al cumplirse 71 años de su histórica visita a Caracas, la Galería de Arte Nacional ha organizado un concierto vespertino que se realizará este domingo 23 de abril a las 3 de la tarde. La entrada es libre. Participarán Luis Felipe Izquierdo y Darío Chávez, venezolanos destacados en la interpretación del tango. http://www.gan.org.ve ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Premio Bruguera para la escritora cubana Wendy Guerra La escritora cubana Wendy Guerra ganó el primer Premio de Novela Bruguera Editorial por su libro Todos se van, según se anunció el pasado 3 de marzo. El premio está dotado con 12.000 euros y la obra será publicada el 5 de abril. El escritor español Eduardo Mendoza, único componente del jurado, ha elegido la obra, presentada con el título Nieve en La Habana y bajo el seudónimo de "Campanilla", en virtud de la "autenticidad" y "sinceridad" de la novela, que describió como una "genuina experiencia vital y literaria". "La novela muestra una conflictiva vivencia personal y social sin prejuicios de ningún tipo", aseguró Mendoza, quien añadió que "el interés de la novela no decae", suponiendo su lectura "un viaje instructivo y enriquecedor". Un total de 300 novelas procedentes de España, México, Perú, Argentina, Uruguay, Colombia, Francia y Bélgica se han presentado a esta primera edición del premio, que nació a raíz de la recuperación del sello de la mano de Anna María Moix, quien durante la presentación en febrero de la nueva Bruguera, que mantiene el emblemático gato negro como logotipo, apuntó que el objetivo del galardón es "encontrar talentos renovadores que no respondan a las modas y cuya juventud no sea una cuestión de edad sino de energía". Todos se van es el relato de la infancia y adolescencia de Nieve Guerra, una mujer nacida en Cienfuegos en 1970. Dividido en dos partes, el libro refleja la vida cotidiana en la Cuba actual, contada por una voz nueva perteneciente a una escritora nacida en la isla tras el triunfo de la Revolución. Escrita a manera de diario personal, Todos se van relata los avatares de Nieve y su familia: un padre alcohólico y violento que venga en su hija el hecho de haber arruinado su matrimonio con una mujer (la madre de Nieve) que lo dejó por un extranjero; una madre que es relegada de comentarista de actualidad en la radio a un programa de música, y el compañero sueco de su madre, un hombre desdeñado por el poder oficial por ser extranjero y que acabará por abandonar Cuba. De manera similar a la protagonista, Guerra nació en La Habana, Cuba, en 1970. Entre sus textos se encuentran Platea a oscuras, obra con la que obtuvo en 1987 el premio 13 de Marzo de la Universidad de La Habana; Cabeza rapada, galardonada con el premio Pinos Nuevos, y Posar desnuda en La Habana. Diario Apócrifo de Anaïs Nin. La autora es diplomada en dirección de cine, radio y televisión por la Facultad de Medios de la Comunicación del Instituto Superior de Arte (ISA). Ha aparecido en diversas antologías de literatura cubana dentro y fuera de la isla. Fuentes: El Universal (México), EFE *** Alejandro Martín Navarro gana el premio Miguel Hernández de poesía Este 20 de marzo se emitió el veredicto del Premio Internacional de Poesía "Miguel Hernández-Comunidad Valenciana", convocado por la fundación del poeta oriolano, y según el cual el ganador ha sido el poeta sevillano Alejandro Martín Navarro con la obra Aquel lugar. De 27 años de edad, Martín Navarro es licenciado en filosofía, crítico literario y traductor, con residencia en Dos Hermanas. Como dotación del premio Miguel Hernández recibirá 12.000 euros y su poemario será publicado por el sello Hiperión. El jurado estuvo presidido por José Luis Ferris, miembro del Patronato de la fundación convocante, y los restantes miembros fueron Juan José Sánchez Balaguer, secretario del jurado y director de la fundación; Jesús Munárriz, representante de Hiperión; Francisca Aguirre, poeta oriolana; Ricardo Bellveser, crítico y director de la Institución Alfonso El Magnánimo de Valencia; y Jaime Siles, traductor, crítico y catedrático en la Universidad de Valencia. Según el jurado, la obra ganadora destaca "por su perfecta construcción formal y por sus aromas culturalistas que ofrecen unos poemas sabios, propios de un curioso lector y el descubrimiento de un auténtico poeta". Martín Navarro había ganado antes el premio Luis Cernuda de poesía (2000) por el poemario Vasos de barro, y ha publicado numerosos artículos y traducciones en revistas como Númeno, Ágora, Renacimiento y Nada Parecía. Además, actualmente ultima su tesis doctoral sobre el romanticismo alemán. Fuente: Panorama Actual *** Corona de Oro para poeta cubana Nancy Morejón La poeta cubana Nancy Morejón ganó la Corona de Oro Struga 2006, según anunció este 21 de marzo Zoran Ancevski, presidente del Comité del Festival Internacional de la Poesía de esa localidad de Macedonia, que otorga el premio. El anuncio fue hecho durante un homenaje a la poeta cubana en París y formó parte de la ceremonia oficial por la celebración de la Jornada Mundial de la Poesía, que como cada año se realiza el 21 de marzo. La actividad tuvo por sede las instalaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (Unesco). En una de las principales salas de la institución, donde se celebró el acto, Ancevski dio a conocer oficialmente además que Morejón será la invitada de honor en agosto próximo en una fiesta de la poesía. El galardón, instaurado en 1961, es uno de los más importantes de ese género a escala mundial. Lo han recibido figuras cimeras de la poesía como Pablo Neruda, de Chile; Hans Magnus Enzensberger, de Alemania; Rafael Alberti, de España, y Leopold Sedar Senghor, de Senegal, entre otros. Morejón es la primera cubana que se inscribe en esa lista de notables poetas. El embajador de Cuba ante la Unesco, Héctor Hernández Pardo, habló en la ceremonia para relatar los méritos de la galardonada, cuya poesía ha alcanzado valor universal a partir de su vínculo con el entorno y con sus raíces. "Su poesía, que es un canto de identidad, vuela por sobre las fronteras", señaló. "Si, como se ha dicho, toda buena y verdadera poesía, es a la vez obra del pueblo que la inspira, con justificada razón el pueblo cubano siente también como suyo ese reconocimiento a una de sus más ilustres y destacadas poetas", concluyó. Por su parte el luxemburgués Jean Portante, poeta y traductor, realizó un magnífico retrato literario de Nancy Morejón que adornó con la lectura de varios de los poemas de la cubana, en español y en francés. En el transcurso de la ceremonia se dio a conocer un premio que se otorga anualmente a jóvenes poetas en el contexto del Festival Internacional de Struga, que en esta ocasión lo obtuvo la rusa Markovna Gejde. El acto, al que asistieron numerosos diplomáticos de países acreditados ante la Unesco y público en general, fue presidido por los embajadores de Macedonia, Rusia y Cuba ante ese organismo de Naciones Unidas. Fuente: Prensa Latina *** Presentado en Granada el Premio de Poesía García Lorca El Ayuntamiento de Granada presentó este 23 de marzo, en Granada (España), el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca, después de que sus dos primeras ediciones fueran presentadas en Nueva York y en Madrid, y afirmó que este galardón ya está consolidado. En el acto de presentación, que tuvo lugar en el Carmen de los Mártires, se leyeron las bases del premio y se firmó el protocolo de colaboración entre el Ayuntamiento de Granada y la Fundación Caja Rural como patrocinador del galardón que, con 50.000 euros, es el premio poético con mayor dotación económica en lengua española. Así, el plazo para la presentación de candidaturas a la tercera edición del premio queda abierto hasta el próximo 30 de septiembre. El alcalde de la ciudad, José Torres Hurtado, confió en que el premio "sirva para dar a conocer a Granada en todo el ámbito geográfico hispanoamericano y que desde ahora se la identifique como una auténtica capital de la poesía". Torres Hurtado se mostró convencido de que "con el paso de los años conseguiremos estrechar los lazos de unión, tejidos verso a verso, entre todos los países que tenemos en el español la lengua con la que nos entendemos y con la que tejemos la más brillante literatura mundial". En este sentido, recordó la intervención del presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, el año pasado, durante la ceremonia de entrega de la segunda edición del premio, que recayó en el poeta mexicano José Emilio Pacheco, cuando calificó el galardón como "el Cervantes de la poesía española". En esa segunda edición hubo candidaturas de países como Paraguay, Ecuador, Bolivia, México, Argentina, Chile, Perú, Nicaragua, Colombia, Estados Unidos, Uruguay, Panamá, República Dominicana y España. También rememoró la primera edición del premio, que se puso en marcha en 2004 con un acto de presentación internacional que se llevó a cabo en Nueva York, ciudad en la que Federico García Lorca había residido durante algunos meses y a la que dedicó Poeta en Nueva York, uno de los más grandes poemarios de la literatura contemporánea. El galardón de esa primera edición recayó en el poeta asturiano Ángel González, quien recibió la estatuilla en el salón principal del Centro Cultural Manuel de Falla de manos de los Príncipes de Asturias. Aunque hasta ahora el premio ha recaído en un poeta español y en otro americano, el alcalde, a preguntas de los periodistas, no quiso dar por hecho que este año "toque" un poeta español. Fuente: EFE *** Expedición Madidi inicia proceso legal contra Matilde Asensi El historiador argentino Pablo Cingolani y el etnógrafo boliviano Álvaro Díez Astete, ambos también arqueólogos, presentaron este 24 de marzo una demanda contra la escritora española Matilde Asensi por el uso "abusivo e ilegal" que ésta habría hecho, en su novela El origen perdido, de los documentos producidos por la Expedición Madidi, que ambos dirigieron. Como se recordará, Letralia publicó un amplio reportaje sobre este tema en su edición 126, del 18 de julio de 2005 (http://www.letralia.com/126/0608cingolani.htm). En la demanda, que fue introducida por ante la Corte Superior de Distrito de La Paz, los denunciantes sostienen que la escritora cometió los delitos penales de hurto agravado, por "apropiarse en su novela ilegítimamente de un bien mueble ajeno de valor histórico, arqueológico y científico", y de alteración, acceso y uso indebido de datos informáticos. El origen perdido narra las aventuras de unos piratas informáticos en territorio boliviano y es un nuevo éxito de ventas de la autora de Iacobus (2000) y El último catón (2001). La Expedición Madidi es en realidad un conjunto de tres expediciones arqueológicas realizadas desde el año 2000 al Parque Nacional Madidi, uno de los núcleos de mayor biodiversidad del planeta, en el norte amazónico del departamento de La Paz, y a los trabajos difundidos sobre esos viajes, bajo la coordinación de los demandantes. Uno de los objetivos de estas incursiones en la selva fue hallar a los toromonas, una etnia que los especialistas califican de "no contactada" y que probablemente desapareció a finales del siglo XIX por la voraz explotación del caucho en la zona. Otro objetivo era averiguar el paradero del noruego Lars Hafskjold, un ingeniero agrónomo de 37 años que se perdió en la jungla en 1997, tras partir en solitario siguiendo la huella de este grupo indígena. Los resultados de las investigaciones fueron divulgados "nacional e internacionalmente" para "sensibilizar a personas e instituciones del extranjero" con la idea de obtener financiación para nuevas expediciones y proseguir la búsqueda de Lars Hafskjold y de los "toromonas", indica el texto de la denuncia. El documento sostiene que la trama central de la obra de Asensi es precisamente una expedición al Madidi en busca de los toromonas y "se basa en el trabajo de Álvaro Díez Astete, citado en la novela como Álvaro Díaz Astete", así como en otros aspectos de las investigaciones. Asensi ha conseguido "un éxito mundial" sin haber conocido Bolivia "y, lo que demuestra el ánimo delictivo, sin citar fuentes de las que obtuvo la información" e "incluso transcribir en su obra párrafos íntegros de las publicaciones realizadas sobre los resultados de las expediciones", agrega la denuncia. En ella también se indica que la escritora, nacida en Alicante, hizo una llamada telefónica a Díez Astete "en la que insinuó la posibilidad de llegar a un acuerdo personal al reconocer que su obra utilizó" los trabajos arqueológicos sobre el Madidi. Además, los denunciantes acusan de complicidad a la empresa editora del libro, Planeta, y a su ejecutivo Carlos Reyes, por colaborar en "esas actitudes delictivas" y "amenazar con el inicio de acciones legales en caso de persistir la reclamación". Según el abogado de ambos, Alberto Luna, el fiscal adscrito al caso tendrá un plazo de diez días para recibir las pruebas y las declaraciones de las partes. En el caso de Asensi y de Reyes, deberán presentarse en La Paz para testificar, en cumplimiento de un convenio de cooperación judicial entre España y Bolivia. La visita de la autora y el editor podría realizarse en mayo, tras los trámites diplomáticos correspondientes. En entrevista concedida al periodista boliviano José Luis Tapia, Cingolani expresó que, entre los motivos para entablar esta demanda, se encuentran "el cinismo de la autora, que aun reconociendo de manera privada en una comunicación telefónica con Álvaro Díez Astete, que se había inspirado en nosotros, no fue capaz de hacerlo de manera pública" y "las amenazas de la Editorial Planeta de iniciar acciones judiciales contra mi persona, lo cual era una bravuconada sin sentido". El historiador calificó de "soberbia cultural" diversas declaraciones emitidas por Asensi. "Dice que no estuvo nunca en Bolivia y que tampoco se planteó la necesidad de venir para escribir su novela que habla, precisamente, de Bolivia. Y dice que no vendría a Bolivia porque, para empezar, es un país muy pobre y con muchos problemas. Después, afirmó que ella pensaba que escribiendo una novela sobre Bolivia le estaba haciendo un 'favor' al país y que los bolivianos deberían agradecerle ese gesto". El 8 de septiembre de 2005, la Cámara de Diputados de Bolivia emitió una declaración en virtud de la cual repudian a Editorial Planeta y a la escritora española Matilde Asensi por la utilización arbitraria de nombres y temas relacionados con la Expedición Madidi, tal como informamos en nuestra edición 129 (http://www.letralia.com/129/0908madidi.htm). Fuentes: BolPress, EFE *** Entregados los premios de la Federación de Libreiros de Galicia La Federación de Libreiros de Galicia entregó este 25 de marzo en Viveiro (Galicia, España) los Premios Irmandade do Libro, que cumplen quince años de reconocimiento a la promoción de las obras literarias y la lectura en gallego. La localidad mariñana acogió con cariño y emoción esta fiesta de las letras, que ha salido por primera vez del circuito de las siete grandes ciudades gallegas. Teresa Moure recogió la estatuilla al mejor autor de 2005; la Asociación de Escritores en Lingua Galega fue distinguida en la categoría de instituciones; el diario Galicia Hoxe se llevó el galardón en el apartado de medios de comunicación; la obra Enciclopedia da Bioética, publicada por la Universidade de Santiago de Compostela, fue elegida el mejor libro de 2005; y Gráficas Santiago, de Ribadeo, se proclamó ganadora en la modalidad de librerías. El sexto premio, que distingue la labor realizada por los centros de enseñanza en la divulgación del gallego, fue concedido al CEP Monteporreiro, de Pontevedra; con dos accésits, el primero al CEIP Castrelo, de Cambados, y el segundo al CEP Riomaior, de Vilaboa. Formaron parte del jurado Xaime Corral, presidente de la Federación de Libreiros de Galicia; Miguel Anxo Fernán Vello, presidente de la Asociación de Editores; Ana Blanca Roig, catedrática de lengua y literatura de la Universidade de Santiago; Isabel Álvarez García, bibliotecaria de la facultad de Filosofía y Psicología de la Universidade de Santiago; Carlos Arias Iglesias, lingüista de la Consellería de Cultura e Deporte; Xurxo Patiño, secretario de la Federación de Libreiros; y Miguel Salas Bruquetas, presidente de la Agrupación de Libreiros de Ferrol. Una doble representación teatral en el Pastor Díaz, con obras del grupo Berrobambán Teatro y Cándido Pazó, sirvió de preludio a la cena, en el casino de la ciudad, donde se desarrolló el acto oficial de entrega de los galardones, que fue presentado por los escritores Yolanda Castaño y Xavier Alcalá. Fuente: La Voz de Galicia *** Alfonso Plou recibe premio Lázaro Carreter de Literatura Dramática El escritor zaragozano Alfonso Plou Escolá recibió este 27 de marzo, Día Mundial del Teatro, el premio Lázaro Carreter de Literatura Dramática por su obra Lucha a muerte del zorro y el tigre, sobre la China comunista. En el acto de entrega del galardón, el ganador explicó que se trata de una obra histórica centrada en la China de Mao Tse-Tung, con un contenido político que narra la conspiración, "no muy conocida", que impulsó el sucesor oficial de Mao, Lin Biao, para intentar quedarse con el poder. Se trata, explicó Plou, de un mensaje que "implica a todos", una nueva reflexión sobre los mecanismos del poder que pretende dar a conocer el pensamiento chino, un país y una cultura que siempre le han atraído, añadió el autor. El jurado, compuesto por el dramaturgo y guionista Antonio Onetti, el escritor y director Mariano Anós, el catedrático Carlos Grassa, la directora del teatro Albeniz, Cristina Santolaria, y la directora y actriz de teatro Cristina Yánez, ha elegido esta obra de entre los 78 textos presentados a concurso, por su estructura dramática y la buena definición y desarrollo de los personajes. Plou Escolá nació en Zaragoza en 1964 y se graduó en la Escuela Municipal de Teatro de la capital aragonesa. Entre otros, ha recibido el premio nacional Marqués de Bradomín por su obra Laberinto de cristal, el premio nacional Castilla-La Mancha de Teatro, por La ciudad, noches y pájaros, y fue nominado para los premios Ícaro en 1990. Además de la entrega del premio, Cristina Yánez leyó el Mensaje Internacional que cada año escribe una persona relevante del mundo del teatro, y que constituye uno de los actos más destacados del Día Mundial del Teatro. En esta ocasión el texto lo ha escrito el dramaturgo mexicano Víctor Hugo Rascón, quien bajo el título "Un rayo de esperanza" recuerda, entre otras cosas, que "hay que vivir el teatro para entender qué nos está pasando, para trasmitir el dolor que está en el aire, pero también para vislumbrar un rayo de esperanza en el caos y pesadilla cotidiana". El premio Lázaro Carreter de Literatura Dramática surgió en 2004, año en el que fallece el escritor y académico aragonés, por iniciativa del Gobierno de Aragón, para recordar anualmente a la insigne figura, explicó la directora general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pilar Navarrete. La primera convocatoria se llevó a cabo a finales de 2004 y el premio, otorgado en 2005, correspondió a Mariano Llorente por la obra Nadie canta en ningún sitio, que trata el problema de ETA y el País Vasco. El objetivo que persigue este certamen, el primero de estas características y de ámbito nacional que se convoca desde Aragón, es potenciar, incentivar y reconocer la nueva dramaturgia. El galardón está dotado con 6.000 euros, un trofeo y el compromiso por parte del Centro Dramático de Aragón de publicar la obra ganadora. Fuente: EFE *** Escolares conocerán lugares visitados por Juan Ramón Jiménez La Diputación Provincial de Huelva distribuirá por los centros escolares de la provincia 5.000 ejemplares del CD-ROM "Ruta Literaria Juanramoniana", en el que se detallan algunos de los lugares recorridos por el escritor Juan Ramón Jiménez a lo largo de su vida. En un comunicado enviado este 27 de marzo, el área de Cultura de Diputación indicó que, dentro de los actos de conmemoración del 50º aniversario de la concesión del Premio Nobel de Literatura al escritor moguereño, se ha diseñado el citado soporte informático, con el fin de apoyar la efeméride. En el CD se detalla el recorrido del poeta por localidades como Moguer, Sevilla y Cádiz, además de otros contenidos didácticos interactivos referidos a la vida y la obra de Juan Ramón Jiménez y su esposa, Zenobia. La Diputación ha marcado como prioritario "el esfuerzo educativo, volcándose, en colaboración con la Consejería de Educación, en una inversión a largo plazo que busca su rentabilidad en términos cualitativos de formación y educación". Además, se van a distribuir en los centros educativos andaluces 12.000 ejemplares de ediciones de Estampas de Platero y yo y El iris mágico, una novedad editorial preparada ambas por J. R. Torregrosa e ilustradas por Jesús Gabán (Premio Nacional de Ilustración Infantil y Juvenil y Premio Internacional de Ilustración de la Fundación Santa María, entre otros). Se van a distribuir, junto a los libros citados, guías didácticas editadas para la ocasión. Fuente: Huelva Información *** Declaran en Moscú a 2006 como Año Escolar de Miguel Hernández La Consejería de Cultura y Cooperación y la Agregaduría de Educación de la Embajada de España en Moscú, con el acuerdo y apoyo institucional del Departamento de Educación de Moscú, ha declarado a 2006 como "Año Escolar Miguel Hernández", el pasado 27 de marzo, atendiendo la petición formulada por la Fundación Cultural Miguel Hernández tras las I Jornadas Hernandianas Rusas celebradas en 2005. Con este motivo, en los colegios se han organizado cursos y charlas sobre la obra y la vida de Miguel Hernández, quien ha sido incluido también en diferentes certámenes y concursos escolares. La Consejería de Cultura y Cooperación, la Agregaduría de Educación de la Embajada de España en Moscú y el Círculo Hernandiano Ruso (constituido en junio de 2005 por la Fundación Cultural Miguel Hernández de Orihuela y la Asociación de Hispanistas de Rusia), han convocado el "Certamen Escolar Miguel Hernández", en sus modalidades de traducción, poesía, relato corto y artes plásticas. Estos certámenes, concebidos especialmente para las secciones bilingües de los colegios rusos, están abiertos a cualquier escolar de aquel país que domine suficientemente el idioma, con tres premios (diploma, lote de libros y material audiovisual) para cada modalidad. Las traducciones deben ser obligatoriamente de obras de o sobre Miguel Hernández, bien en poesía, prosa o drama; en cuanto al certamen de poesía, aunque no hay límite de extensión, se recomienda no sobrepasar las cincuenta líneas. En la modalidad de relato corto, el tema de los trabajos será libre, pero relacionados con algún aspecto de la vida o la obra de Miguel Hernández; respecto a la extensión, se recomienda no sobrepasar las doscientas líneas. Por lo que se refiere al concurso de artes plásticas, las obras deberán guardar relación con algún aspecto de la vida o la obra de Miguel Hernández. La forma de participación en esta modalidad es libre, por lo que se podrá concurrir al concurso mediante cualquier expresión artística (dibujo, pintura, escultura, etc.). Además de este certamen enteramente hernandiano, la Agregaduría de Educación de la Embajada de España y el Departamento de Educación de Moscú han incluido preguntas sobre la vida y la obra de Miguel Hernández en la edición 2006 de las Olimpiadas de Cultura Española. De un total de 40 preguntas, 10 se han referido al poeta oriolano. Se trata de un concurso que se desarrolla en ruso y en el que pueden participar todas las escuelas de la ciudad y la región de Moscú. Un tercer concurso escolar ha contado igualmente con la presencia de Miguel Hernández: las Olimpiadas de Español de Rusia, única competición escolar que se desarrolla íntegramente en lengua española en ese país. Entre las tareas planteadas a los alumnos concursantes se han incluido en esta edición comentarios de texto sobre poemas del poeta oriolano. Fuente: Orihuela Digital *** Guadalajara convocó el premio Rulfo pese a protestas de la familia El XVI Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo fue convocado este 27 de marzo en Guadalajara (Jalisco, México) pese a la polémica que mantienen los organizadores de la Feria de Guadalajara (http://www.fil.com.mx) con los herederos del escritor mexicano, quienes exigen deje de usarse su nombre como epónimo del prestigioso galardón. En un comunicado enviado a los medios el mismo 27, se indica que la asociación civil que administra el premio "se reunió en asamblea el pasado 15 de febrero, y acordó mantener el nombre de Juan Rulfo como parte de la identidad del premio, dado que a lo largo de quince años su trabajo ha servido para honrar la memoria de este admirado y respetado autor jalisciense". La mencionada asociación está conformada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la Universidad de Guadalajara, el Fondo de Cultura Económica, el gobierno de Jalisco, los ayuntamientos de Guadalajara y Zapopan, el Grupo Continental S.A., Bancomext, Banamex, Tequila Don Julio, el Grupo Modelo S.A. de C.V., Televisa Guadalajara y Mont Blanc. Ante la convocatoria, Gabriel Larrea, ex director del Instituto Mexicano del Derecho de Autor y abogado de la familia Rulfo, anunció que se interpondrá una demanda contra la asociación, que preside Raúl Padilla, para que, bajo el amparo de los tribunales, se obligue a la asociación civil a acatar la decisión de los herederos del autor de El Llano en llamas. Como se sabe, desde finales del año pasado, los herederos del escritor solicitaron que el nombre del narrador fuera retirado del galardón, por considerar que se había errado el camino respecto a los objetivos bajo los que fue concebido. "Este es un asunto que viene de tiempo atrás y la familia está en pleno derecho de reclamar por el uso del nombre. No habíamos hecho movimientos legales porque estábamos a la espera de ver si se respetaba o no la exigencia" de doña Clara Aparicio de Rulfo, explicó Larrea, quien agregó que cuenta con los poderes como representante de los herederos y que, una vez armado el expediente, se interpondrá, "por lo pronto, una demanda civil". Larrea explicó que todavía no se define si la demanda será interpuesta en Guadalajara o la ciudad de México, debido a que los miembros de la asociación civil del premio tienen oficinas en ambas urbes. El recurso legal se utilizará, dijo el abogado, debido a que Raúl Padilla, presidente del galardón, ha dicho que, "mientras no haya un papel oficial que los obligue a quitar el nombre de Rulfo, no harían nada". Aunque los organizadores del premio manifestaron su convicción de que el mismo le ha dado prestigio al nombre del escritor jalisciense, Larrea indicó: "Yo pienso que es al contrario. El premio le ha dado prestigio a la FIL por usar el nombre de Juan Rulfo". El abogado agregó que la postura no es de enfrentamiento y que mucho menos se busca una guerra mediática contra las instituciones y empresas que promueven el galardón. "Simplemente queremos que, con la ley de nuestro lado, acaten la decisión de la familia". El abogado agregó que algunos medios han dicho que abogados consideran que no se puede hacer nada para obligar que los organizadores del premio Juan Rulfo dejen de usar el nombre, porque no es una marca. Al respecto, recordó que Juan Francisco Rulfo, hijo del escritor, comenzó un trámite de registro ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. El único impedimento legal, comentó, fue que se trataba del "nombre del famoso escritor mexicano" y se pide "el consentimiento de la cónyuge". Eso quiere decir, concluyó, que es prácticamente un hecho la inscripción de la marca "Juan Rulfo". Sari Bermúdez, titular del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), dijo que se había pronunciado por respetar la decisión de la familia Rulfo. "Ya hablé con Gabriel Larrea y él quiere sentarse a platicar. Voy a escuchar lo que él dice y también lo que diga el jurídico del Conaculta, pero nuestra posición fue que se respetara la opinión de la familia". Se mantendrán dentro de la estructura del comité organizador del premio literario, porque sería muy difícil salirse "de cada asociación en la que participamos, si no estamos de acuerdo con alguna decisión". Por lo pronto, se informó que el premio recibirá hasta el próximo 31 de julio las propuestas para honrar la trayectoria literaria de un autor de América Latina, España o Portugal, que haya escrito su obra en español, portugués, catalán, francés o inglés. También está abierta para escritores originarios de otras regiones de América, cuyo idioma de expresión artística sea el español. Las candidaturas al Juan Rulfo pueden ser presentadas por cualquier persona, grupo de personas o institución pública o privada. Consistente en cien mil dólares, este galardón reconoce el conjunto de una obra de creación en cualquier género literario. Han recibido este premio los escritores Nicanor Parra (1991), Juan José Arreola (1992), Eliseo Diego (1993), Julio Ramón Ribeyro (1994), Nélida Piñón (1995), Augusto Monterroso (1996), Juan Marsé (1997), Olga Orozco (1998), Sergio Pitol (1999), Juan Gelman (2000), Juan García Ponce (2001); Cintio Vitier (2002), Rubem Fonseca (2003), Juan Goytisolo (2004) y Tomás Segovia (2005). Las propuestas deben hacerse a través de una carta que exponga los logros literarios del candidato y la aportación que haya realizado al mundo de la literatura. Esta carta debe enviarse antes del 31 de julio de 2006 a la Comisión de Premiación, en las condiciones establecidas en las bases, publicadas en nuestro boletín de concursos, en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Las candidaturas serán analizadas por un grupo de siete jurados con reconocida trayectoria literaria y crítica. Estos jurados fueron seleccionados por la Comisión de Premiación, formada por representantes del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; el Fondo de Cultura Económica; el gobierno de Jalisco y la Universidad de Guadalajara. A la fecha han participado como jurados más de 70 escritores, académicos y literatos de incuestionable honorabilidad, provenientes de 19 países. El fallo del jurado, que es inapelable, será dado a conocer a más tardar el próximo 4 de septiembre, en la ciudad de Guadalajara. El Premio será entregado en esta misma ciudad, el 25 de noviembre, en el marco de la 20ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Fuentes: FIL Guadalajara, Milenio *** Piglia al recibir el Donoso: Latinoamérica en momento muy favorable El escritor argentino Ricardo Piglia (Adrogué, provincia de Buenos Aires, 1941) recibió este 28 de marzo el Premio Iberoamericano de Letras José Donoso como reconocimiento a su obra, en una ceremonia celebrada en el campus Santiago de la Universidad de Talca (Chile), que otorga el galardón, consistente en 20.000 dólares y por el que el autor expresó sentirse "honrado y emocionado". La decisión de otorgarle este galardón a Piglia fue anunciada el pasado 7 de septiembre, tal como informáramos en nuestra edición 130 (http://www.letralia.com/130/0907piglia.htm). El jurado destacó la "lucidez crítica" de la obra del narrador argentino, siempre un "paso adelante" en las innovaciones estructurales, comentó Javier Pinedo, coordinador del jurado y profesor de la Universidad de Talca. En la ceremonia de entrega, los organizadores aseguraron que la concesión de este premio a Piglia es un reconocimiento "a la calidad de su narrativa, síntesis de lucidez crítica e invención literaria, así como por el amplio registro del lenguaje de Piglia y su dominio de los géneros, que le permite acercarse a la experiencia histórica argentina y latinoamericana con la precisión y el saber del ensayista y el arte e imaginación del narrador". Piglia dijo en su discurso de aceptación que, en materia política, América Latina vive un momento "muy favorable". "Después de años de dictaduras y gobiernos autoritarios", la situación de países como Argentina, Chile y Bolivia "hace pensar en que hay posibilidades de reencontrar ciertas tradiciones que podríamos llamar progresistas". En ediciones anteriores, este premio fue entregado a la chilena Isabel Allende y a la ensayista argentina Beatriz Sarlo. Piglia es docente, narrador, crítico literario y guionista. Publicó su primer libro, La invasión, en 1967, y con él obtuvo el premio Casa de las Américas. En 1975 publicó Nombre falso, traducido al francés y portugués. Posteriormente, en 1980, dio a conocer Respiración artificial, que lo convirtió en uno de los paradigmas de la literatura argentina, al que siguió un largo silencio de 12 años hasta la aparición de Ciudad ausente, en 1992. En 1997 mereció el Premio Planeta por Plata quemada, aunque un fallo judicial el año pasado lo obligó a pagar 10.000 pesos a otro concursante por considerar que había infringido las reglas, ya que tenía un contrato previo con la editorial. Otras obras suyas son Crítica y ficción (1986), Prisión perpetua (1988), Formas breves (1999), Diccionario de la novela de Macedonio Fernández (2000), La Argentina en pedazos (1993) y El último lector (2005). Actualmente es profesor de la Universidad de Princeton, Estados Unidos, donde pasa seis meses cada año impartiendo clases. Fuentes: Universidad de Talca, Clarín *** Historiador cubano Rafael Rojas recibe premio Anagrama El historiador cubano Rafael Rojas (Santa Clara, 1965), exiliado en México desde 1991, recibió este 28 de marzo el premio Anagrama de ensayo por Tumbas sin sosiego; revolución, disidencia y exilio del intelectual cubano, un vasto estudio sobre la enconada disputa que mantienen desde hace décadas los dos bandos de la intelectualidad isleña, dividida entre la diáspora y los leales al régimen de Fidel Castro. Como finalista del importante galardón quedó Vidas adosadas; el miedo a los semejantes en la sociedad contemporánea, del doctor en filosofía Pere Saborit (Manlleu, Barcelona, 1961). En esta 34ª edición del premio, dotado con 6.000 euros, Anagrama recibió 71 manuscritos. Rojas recibió "con alegría y emoción" la buena noticia del premio. Explicó que su ensayo ofrece una historia de la intelectualidad cubana desde mediados del siglo XX hasta la actualidad. "Me propuse reconstruir el mapa literario de autores, publicaciones y debates bibliográficos del legado cultural cubano", afirmó. En la obra están presentes tanto los escritores que optaron por el exilio, como los que permanecen en la isla, mantengan o no una actitud crítica ante el régimen castrista. "Buena parte del ensayo recorre el impacto de la Revolución en la vida intelectual cubana. Hasta entonces, convivían en la isla tres discursos: el liberal, el católico y el comunista. La política cultural de Castro acabó con esta convivencia, porque se propuso comenzar de cero", dijo. Las semblanzas de los escritores Manuel Moreno Fraginals, Cintio Vitier, Roberto Fernández Retamar, Heberto Padilla, Jesús Díaz, Guillermo Cabrera Infante y Raúl Rivero le sirven al ensayista para reconstruir un relato bibliográfico roto por la disputa histórica entre exiliados y revolucionarios. "Es un enfrentamiento que sigue en pie, aunque se ha trasladado a la esfera simbólica. Tras la muerte de los grandes creadores, como Cabrera Infante, Carpentier o Lezama, se vive una sensación de cementerio, un concepto que tomo de Elías Canetti. Es muy necesaria la reconstrucción a partir de la memoria", explicó Rojas. Por su parte, Saborit apuntó que en su ensayo analiza el trauma creado en la sociedad contemporánea por el fin de "las verdades con mayúsculas", entre las que citó a Dios y la Historia. "Su déscredito provoca inquietud", añadió. Fuente: El País *** Exposición conmemora el 80º aniversario de Jaime Sabines Al menos 120 piezas entre fotografías, cartas, portadas de sus libros más representativos, recortes periodísticos y acuarelas, conforman la exposición "Jaime Sabines a 80 años de su nacimiento", inaugurada el pasado martes 28 en el patio central de la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes. A la puesta en marcha de la muestra que recoge pasajes de la vida personal y creativa del autor de poemas como "Los amorosos", "Tarumba" y "Yo no lo sé de cierto...", asistió la familia del poeta chiapaneco, nacido el 25 de marzo de 1926. La escritora Mónica Mansour aseguró que Sabines vive en la memoria y en los corazones de los mexicanos, pues su obra, que posee características muy cercanas a la gente, es muy personal y nada artificiosa, está escrita con un lenguaje coloquial. "El gran amigo y poeta Jaime se fue hace algunos años de este mundo que está cada vez más enfermo, y se llevó consigo algunas cosas que nos hacen mucha falta, como esa capacidad de asombro que siempre superaba a la amargura cuando se trataba de juzgar el planeta en el que vivimos, su sentido del humor y su manera de ayudarnos a entender nuestros días, nuestros amores y nuestros miedos", señaló Mansour. La narradora y poeta destacó que en su poesía, Sabines dejó claro muchas veces que la vida es tiempo y por lo tanto movimiento y que "morir es retirarse, hacerse a un lado, ocultarse un momento, estarse quieto". "También nos dijo muchas veces que el ser humano para defenderse tiene el tiempo que es memoria y olvido, tiene el amor, tiene la palabra; él lo sabía y eso hizo durante toda su vida, seguramente lo sigue haciendo todavía", acotó la poeta. Destacó que Sabines se parecía mucho a sus poemas, lo que no es muy común entre los vates, por lo que no cabe duda de que esas composiciones se han incrustado en la vida de sus lectores y se han quedado con ellos para siempre. Mansour recordó que el poeta, también autor de "Horal" y "Uno es el hombre", rompió con las convenciones poéticas de su época, y no sólo al abordar temas que antes no se consideraban adecuados para la poesía, sino también con la violencia y la ternura tan corpórea de su lenguaje, en el vigor y la hondura de sus metáforas. "Desde sus primeros libros, la poesía de Sabines planteó una revaloración del uso de nuestra lengua, de manera que se borraron muchos límites antes acostumbrados entre el lenguaje coloquial y la poesía", puntualizó. Añadió que "para él todo vale, siempre y cuando sea eficaz en el poema, además la música de su verso incluía una gran cantidad de formas, desde las tradicionales hasta el verso libre, con la única condición de que sus ritmos reflejaran las tonalidades de cada época". Dijo incluso que Sabines consideró la poesía como un vehículo que le permitía un monólogo reflexivo y un diálogo consigo mismo, pero también con la vida, la muerte, Dios, el hombre y la mujer, la naturaleza, los animales y los objetos, todos como entidades temporales. "El mayor misterio que se cuestiona y se revela en su poesía es el tiempo, la intensidad de sus poemas es el reflejo de la amargura y la ternura, la alegría y la bonhomía, el dolor y el placer que provoca la relación inevitable y constante con el tiempo", expresó. Mansour recordó también que Sabines fue un cantor del cuerpo, no sólo poeta del cuerpo erótico, sino de cada parte del cuerpo, cada órgano, como instrumentos para vivir y captar la vida. Daniel Leyva, subdirector del Instituto Nacional de Bellas Artes, fue muy breve, pero emotivo al recordar a Sabines a 80 años de su nacimiento. Comentó que "todos tenemos a un Jaime Sabines dentro, que nunca se irá, siempre estará aquí, entre nosotros". La esposición "Jaime Sabines a 80 años de su nacimiento" cuenta entre las piezas más importantes sus manuscritos de "Tarumba" y "Adán y Eva", además de las portadas de las primeras ediciones de sus libros y una colección de fotografías del poeta, casi todas en blanco y negro, desde su época de juventud, hasta poco antes de su muerte. La muestra conmemorativa del poeta, que se ocupó de la vida cotidiana, la angustia, la soledad, el amor y la muerte, incluye también imágenes familiares, la invitación de la boda con su esposa Chepita, las ceremonias en las que fue reconocida su labor literaria y una reproducción en gran formato de su famoso poema "Los amorosos". Fuente: El Universal (México) *** Falleció el escritor mexicano Salvador Elizondo El escritor Salvador Elizondo falleció este miércoles 29 de marzo a los 73 años de edad en su domicilio de Coyoacán, tras sufrir un coma hepático y respiratorio, según informó su viuda, la fotógrafa Paulina Lavista, quien acompañó al autor en sus últimos momentos, junto con sus hijas Mariana y Pía. Pablo, otro de los hijos de Elizondo, viajó desde Nueva York para asistir a los funerales de su padre. La viuda dijo a la prensa que el 28 había hablado con el escritor "y estaba muy bien, muy contento". Lavista estuvo casada 38 años con el autor de Farabeuf, una de las novelas fundamentales de la literatura mexicana. "Se pasó del sueño a la muerte sin que nos diéramos cuenta, con una gran elegancia, sin ningún estertor. Ahora descansa en paz, sufrió mucho, luchó contra una enfermedad y jamás se quejó, fue muy valiente. Creo que fue un gentleman de las letras", informó Paulina Lavista. "Es una gran pérdida personal, pero ahí está la literatura que lo rescata y la imagen de un personaje inigualable", comentó el escritor Carlos Monsiváis. El también escritor Gonzalo Velorio, por su parte, declaró que "la escritura fue su obsesión fundamental, es decir, escribe que escribe, escribe sobre la literatura, escribe sobre la palabra". Contemporáneo de José Emilio Pacheco, Juan García Ponce y Carlos Fuentes la obra de Elizondo navega entre la literatura, la crítica, la traducción y la documentación cinematográfica, por lo que a su partida deja obras pendientes en el tintero. "Hay un inédito que va a salir en el Fondo de Cultura Económica que se llama Pasado anterior, que son sus artículos de Uno más Uno que nunca se habían recopilado y vamos a hacer un libro de artes, todos sus libros de artes plásticas que él escribió", informó. En cuanto a su archivo personal, pasará en comodato al Colegio Nacional, y su familia publicará lo que considere necesario. Igualmente, se tiene previsto publicar los 83 cuadernos del diario de Salvador Elizondo, aunque esto se realizará dentro de 25 años, tal como lo decidió el escritor para no ofender a las personas incluidas en sus anécdotas. Lavista comentó que uno de los errores del premio Juan Rulfo fue no haber galardonado a Elizondo; además, ninguna universidad mexicana le dio un doctorado honoris causa "ni por la Unam fue hecho profesor emérito", se quejó. "Murió mi esposo y mi compañero de 38 años, y lo único que quiero decir es que yo no hubiera cambiado la aventura que tuve con él por nada", dijo Lavista. "Fue un hombre que me llevó a lo más profundo del conocimiento y lo que admiro de él es su legado: nos ha dejado 83 diarios soberbios, en los que se manifiesta su espíritu, su inquietud y sus dibujos". Elizondo recibió un homenaje de cuerpo presente, rodeado de escritores, de su familia y de funcionarios culturales, en el vestíbulo del Palacio de Bellas Artes de México. Asistieron entre otros, la presidenta del Conaculta, Sari Bermúdez, el subdirector del INBA, Daniel Leyva, y la directora del Museo de Bellas Artes, Mercedes Iturbe. También hicieron acto de presencia Alejandro Rossi, Enrique Krauze, José de la Colina, Enrique Lizalde, Emmanuel Carballo, Beatriz Espejo, Gonzalo Celorio, Daniel Sada, Carlos Monsiváis, Adolfo Castañón, José G. Moreno de Alba, Silvia Molina, Hernán Lara Zavala, Gerardo Estrada, María Luisa, La China Mendoza, Federico Campbell y Teodoro González de León; entre muchos otros intelectuales que guardaban un respetuoso silencio. El féretro fue llevado del Palacio a la Agencia Gayosso de Félix Cuevas, donde lo cremaron horas más tarde. Las cenizas de Elizondo fueron dejadas en el Panteón Español. Desde hacía algún tiempo el autor había decidido encerrarse en su casa y dedicar sus horas a escribir. En enero de 2004 le fue quitado el peroné para sustituir el maxilar, lo que anuló su contacto con el mundo. Elizondo nació en Ciudad de México el 19 de diciembre de 1932. Desde muy joven se interesó por las artes plásticas, aunque posteriormente optó por la carrera literaria. En 1960 publicó su primer libro de poesía, y en 1965 presentó Farabeuf o la crónica de un instante, de cuya publicación se celebraron en noviembre pasado 40 años. Miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua desde octubre de 1980, se desempeñó como docente en la Unam y como asesor del Centro Mexicano de Escritores. Fue becario de la fundación Ford y de la Fundación Guggenheim. Sus obras fueron traducidas al francés, al alemán, al italiano e incluso al polaco. Sus textos también fueron incluidos en antologías estadounidenses e italianas. Fuentes: EFE, Once Noticias, Crónica, Milenio, BBC *** Lluïsa Forrellad reaparece tras medio siglo de silencio literario A sus 78 años de edad, la escritora catalana Lluïsa Forrellad (Sabadell, Barcelona, 1927) ha vuelto al mundo editorial con Foc latent, cincuenta años después de recibir el Premio Nadal de 1953 por Siempre en capilla. Foc Latent narra una historia de sentimientos ambientada en la convulsa Barcelona de la Semana Trágica. En ella se relata el aprendizaje vital de Pol Caselles, su educación sentimental, el triángulo amoroso que conforma con Amelia y Berta, y su ascenso en la sociedad en una Barcelona mutilada por las bombas anarquistas, la lucha de clases, el catalanismo emergente y la confrontación religiosa, que culminará en la Semana Trágica. Forrellad aseguró que su libro comenzó a gestarse en la década de los 80 y que ha sido "dificultoso" por la gran labor de investigación que le ha requerido una época tan convulsa como la Barcelona de principios del siglo XX. Cautelosa a la hora de entrecruzar personajes históricos y personajes de ficción, Forrellad se ha visto obligada a leer "multitud de libros de historia y biografías" para crear la atmósfera adecuada. Ganar el Nadal a los 26 años, por encima de aspirantes como Juan Goytisolo, supuso una explosión de actividad y de expectativas que dejó a Forrellad "cansada" y que la convirtió en "un objeto de propaganda". Forrellad recordó que la noche en la que ganó el Premio Nadal estaba "muy atareada" actuando en una función de teatro y que luego lo celebró. Sin embargo, añadió que "cuando ganas un premio tan joven te conviertes en un rival para ti mismo", ya que consideras que "ya no puedes ganar una medalla de plata". La autora afirmó que ahora está lista para recibir "los aplausos y silbidos", ya que hace 50 años "no esperaba el impacto" y "ahora lo veo venir todo". Durante este medio siglo de ausencia ha seguido escribiendo de forma asidua, y aseguró que tiene casi listas "unas ocho novelas muy diferentes entre ellas", en las que alterna el catalán y el castellano. La novelista no tiene la intención de publicar esas novelas "todas a la vez, porque sería un abuso", y ha asegurado que no se había dado cuenta de que había pasado tanto tiempo: "En estos 52 años me he dedicado a vivir la vida". Según la autora, su proceso de escritura es lento: "Lo que escribo hoy mañana me parece flojo. Soy como Penélope, que lo que bordaba de día lo deshacía de noche". Se refirió a "la comodidad que da trabajar en el ordenador", pues había usado siempre su máquina de escribir. Martina Ros, de Angle Editorial -el sello que publicó la obra-, explicó que la novela de Forrellad ya cuenta con ofertas de tres editoriales para traducirla al castellano y con el interés de la compañía Dagoll Dagom de adaptarla al teatro, una posibilidad que la propia Forrellad calificó de "muy valiente" porque las adaptaciones "siempre son difíciles" y en el caso de esta novela hay "paisaje, fuego", complicado de llevar al teatro. La autora aseguró que siempre ha sido partidaria de que la novela siga el camino de la novela y la obra de teatro el del teatro, pero que si "lo mejoran, muy bien, aunque si la reducen, es una lástima". La autora ha mantenido una relación con el teatro; no en vano junto a su hermana gemela fue autora, actriz y directora de diversas piezas hasta que vio que "no podía representar lo que quería", y el cine. Fuentes: Europa Press, EFE *** Reeditada la primera novela de Boris Izaguirre Boris Izaguirre, el conocido periodista y "showman" venezolano de televisión, presentó el pasado 29 de marzo la reedición de su primera novela, El vuelo de los avestruces, que apareciera anteriormente en 1991 bajo el sello Alfadil y ahora lo hace con Alpha Decay. Protagonizada por un enano homosexual en la Caracas de finales de los ochenta y principios de los noventa, la novela está llena de "personajes marginales, más allá de la periferia del poder y del dinero, que, sin embargo, consiguen penetrar en ese mundo, igual como ha pasado después con el chavismo, que para bien o para mal ha cambiado las reglas del juego en Venezuela". Izaguirre, quien afirma que cuando termina de escribir un libro "es como si una piel inmensa se desprendiera de mí", califica su novela como una narración de aventuras, un "Huckleberry Finn caribeño" en la que interactúan tres personajes marginales "decididos a triunfar". En su opinión, "el triunfo era una metáfora del tiempo y la sociedad que representan". La trama de la novela se desarrolla en Caracas, "un delirio de lugar" marcado por la "permeabilidad social del país", ya que a pesar de la fuerza de los poderes establecidos "existe una especie de magma que puede derrocarlos" y, de hecho, los tres protagonistas de la obra, a los que dice guardar "mucho cariño" -especialmente al diseñador Cerro Encendido, en quien asegura verse reflejado-, consiguen "penetrar en esos mundos". La obra también tiene como trasfondo las revueltas populares de 1989 motivadas por el incremento del precio de la gasolina, que llevó al "desmoronamiento de una sociedad" que "se creía rica y estaba amenazada por una serie de fuerzas". Tras esta novela de debut, Izaguirre no volvió a publicar hasta seis años más tarde, período en el que protagonizó una telenovela en Argentina que "me hizo venir a España, hacerme famoso y casarme", lo que califica como "una decisión inteligente". Tras subrayar que se encuentra en el mejor momento de su vida, después de cumplir los 40 años en septiembre y casarse con su novio Rubén en febrero, el presentador del programa Channel Número 4 ha defendido la vigencia del título del libro como metáfora de que lo "imposible es lo que cuenta". Entiende Izaguirre que forma parte de una nueva generación de autores suramericanos, con el ya fallecido escritor chileno Roberto Bolaño, con el argentino Rodrigo Fresán o con el peruano Jaime Bayly, que "nos quisimos separar de Macondo", en referencia al colombiano Gabriel García Márquez, y apostaron para que "el inmenso realismo mágico pudiera dar espacio a otro tipo de fantasmas, aunque al final uno termina conciliando ambos mundos y es el mismo hecho de escribir lo que nos aporta una mayor felicidad a todos". Explicó que de pequeño quería ser banquero -"me gustaban mucho los trajes"- y, tras admitir que el éxito de Morir de glamour fue "inesperado", destacó de este ensayo su capacidad para conciliar "la crónica social, la observación y la reflexión sobre el glamour", un concepto "sobre el que no hay nada escrito". En su opinión, el glamour "se puede obtener con el tiempo" mientras que la elegancia "se nace con ella, es como una condena". El autor recalcó que el glamour fue "la respuesta de Hollywood al nazismo", que nació mientras la meca del cine creaba sus propios mitos. "El glamour triunfó sobre el nazismo", añadió. Al hablar sobre sus proyectos, dijo que antes de ponerse ante un folio en blanco se dedica a enviar correos electrónicos "para perder el miedo", y agregó que, aunque Channel Número 4 absorbe casi todo su tiempo, no descarta en un futuro próximo escribir un libro que tuviera que ver con el concurso de Miss Venezuela, según él uno de los "rasgos culturales" más importantes de su país. Definido a sí mismo como "frívolo, inteligente y desmesurado", Izaguirre ha publicado hasta el momento, además de El vuelo de los avestruces, las novelas Azul petróleo y 1965, y es autor de los ensayos Morir de glamour, Verdades alteradas, Fetiche y El armario secreto de Hitchcock. Fuentes: El Universal (Venezuela), EFE *** Fiesta sorpresa celebran a Mario Vargas Llosa en Lima El escritor peruano Mario Vargas Llosa fue homenajeado este 29 de marzo por sus familiares y amigos con una multitudinaria fiesta sorpresa por sus 70 años, cumplidos el martes 28, en el exclusivo restaurante de un centro ceremonial prehispánico de Lima. Vargas Llosa llegó hasta la "Huaca Pucllana", del distrito limeño de Miraflores, para celebrar su cumpleaños y se vio sorprendido al encontrarse con casi medio millar de personas que lo esperaban para homenajearle. El escritor declaró a la prensa que la sorpresa le dejó "muy emocionado" y comentó con beneplácito que su familia y sus amigos actuaron "como pequeños bribones" al organizarle la reunión. En el lugar lo saludaron sus amigos peruanos con los que formó en 1987 el Movimiento Libertad, que protestó contra las medidas nacionalizadoras del gobierno del ex presidente Alan García (1985-1990), y líderes de otras agrupaciones políticas. Además, acudieron artistas como el pintor peruano Fernando de Szyslo y los actores Isabella Rossellini, Stephanie Leónidas, Tomás Milian y Steven Bauer, que forman el elenco de la película La fiesta del chivo, basada en su novela homónima y estrenada en Lima el mismo 29. La reunión estuvo organizada por su primo Luis Llosa, el director del filme, y se denominó "La pasión por la vida". Durante su desarrollo se proyectó un vídeo biográfico sobre el autor de La ciudad y los perros y otro de humor en el que presidentes y dignatarios hispanoamericanos le saludaron por su onomástica con las voces dobladas por un imitador. En esta secuencia aparecieron el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, los presidentes de Cuba y Venezuela, Fidel Castro y Hugo Chávez, respectivamente, y el rey Juan Carlos de España, quien en la voz del imitador le dijo: "El único premio que te falta es el Nobel, así que voy a dar un decreto para que dejen de hacerse los suecos y te lo entreguen de una vez". Fuente: EFE *** Publican en Brasil novela del colombiano Daniel Samper La versión en portugués de la novela Impávido coloso, en la que el periodista y escritor colombiano Daniel Samper Pizano (Bogotá, 1945) hace un irónico retrato del régimen militar que entre 1964 y 1985 gobernó el Brasil, se puso a la venta la semana pasada en ese país. La obra, traducida al portugués por Ari Roitman y Paulina Watch, fue publicada en Brasil con una primera edición de 3.000 ejemplares, según informó la editora Récord. "No tuvimos un acto especial de lanzamiento, pero esperamos poder organizar una noche de autógrafos cuando Samper Pizano visite Brasil el 19 de mayo próximo para participar en un evento del Colegio Cervantes de Sao Paulo", dijo un portavoz de la editorial. La obra, publicada en español en 2003, fue la primera novela de ficción de Samper Pizano, un periodista conocido por sus libros humorísticos y sus columnas de humor y política en la prensa colombiana. El escritor, hermano del ex presidente colombiano Ernesto Samper Pizano, aprovecha en su novela una supuesta visita de periodistas de todo el mundo a Brasil con el fin de conocer el "milagro económico" promovido por los militares en la década del 70, para describir el régimen por dentro: la represión, la censura y la pobreza. La novela, según Récord, es una crítica al régimen, nacida de la experiencia personal de Samper Pizano, "un periodista que aceptó una de esas invitaciones de los militares y decidió investigar las estadísticas que no eran divulgadas, visitar los cinturones de miseria y entrevistar a los menos favorecidos". Fuente: EFE *** Editoriales de primera línea habían rechazado novela de Gómez Rufo El pasado 30 de marzo fue presentada en la Sala Manuel de Falla, de la SGAE, en Madrid (España), la novela El señor de Cheshire, con la que el escritor español Antonio Gómez Rufo obtuvo en febrero el premio Ciudad Ducal de Loeches. La presentación estuvo a cargo del autor, junto con Luis García Berlanga, Fernando Marías y Miguel Ángel de Rus. El premio Ciudad Ducal de Loeches es convocado por el Ayuntamiento de Loeches, la empresa Gestesa y el sello Ediciones Irreverentes. Gómez Rufo reconoció que antes de enviar la novela al mencionado certamen la había presentado en editoriales de primera línea pero, aseguró, "me dijeron que no se podía publicar, que tenía un contenido excesivamente erótico, que no era políticamente correcta y que podíamos tener problemas". La novela está dedicada a Luis García Berlanga, porque, según afirma Gómez Rufo, "durante muchos años hemos compartido aficiones por ciertos aspectos culturales y una determinada concepción del mundo que fundamentan de manera esencial esta novela". Entre estos aspectos el autor destacó "la reivindicación del erotismo como cultura y el respeto a algo tan irrenunciable que tiene cada vez menos valor: la libertad". García Berlanga se quejó por la desaparición del erotismo en España; "cuando volvieron las libertades floreció la literatura erótica, hicimos el premio La Sonrisa Vertical, parecía que la gente joven estaría interesada por el erotismo, pero no; a los chicos sólo les interesa el botellón. La literatura erótica está desapareciendo". Fernando Marías dijo haber leído la novela en tres sesiones y destacó "que es un libro especialmente divertido, muy ágil, que va a enganchar al lector. Creo que Antonio quiere quitarse responsabilidades al decir que es un divertimento literario. Es una novela muy buena y consigue lo más importante, divertir". El señor de Cheshire transcurre en Inglaterra durante los primeros años del siglo XX. Dodgson, sobrino de Lewis Carroll, siente como aquél un excesivo amor por las niñas, lo que le lleva a la cárcel. Sin poder recibir visitas, pide por carta a un noble aburrido que le haga un gran favor; que le envíe una muñeca articulada con la forma exacta de una bella mujer para saciar sus instintos y paliar su soledad. Este es el comienzo de una trama de enredos en que se cruzan las pasiones sádicas del preso, la complicidad del muchacho, el fabricante de muñecas, el noble aburrido, su esposa, un médico muy servicial, la excitante modelo y su novio sorprendido. Es un divertimento literario lleno de erotismo y humor que emparenta con las mejores obras de Tom Sharpe y Woodehouse, y en la que se perciben influencias literarias de Wilde, Villiers, De Quincey, Lautréamont, y del fetichismo de García Berlanga. En la presentación se habló del paralelismo entre la novela y la película de Berlanga, Tamaño natural. Miguel Ángel de Rus destacó que este tipo de novelas, que pretenden romper las fronteras de la moral de la época, "tienen difícil acomodo en editoriales grandes, que sólo publican libros de consumo que procuran no molestar a nadie. Ediciones Irreverentes y el premio Ciudad Ducal de Loeches han apostado por El señor de Cheshire, pero antes lo hicieron por La mutación del primo mentiroso, de Francisco Nieva, una novela en que un chico se enamora de su primo, que a su vez tiene ensoñaciones eróticas con su madre. Sólo editoriales alternativas como Irreverentes pueden darse el lujo de apostar por libros comprometidos". El señor de Cheshire aparece en la colección Narrativa de Ediciones Irreverentes, junto a autores como Horacio Vázquez Rial, Fernando Savater, Francisco Umbral, Miguel Ángel de Rus, José Enrique Canabal, Juan Patricio Lombera, Antonio López del Moral y Francisco Nieva, ganador de la primera edición del premio Ciudad Ducal de Loeches. Gómez Rufo es ganador del premio Fernando Lara por la novela El secreto del rey cautivo, ganador del premio Luis García Berlanga por Heltmut Newton, alma de tacón de aguja, Premio Nacional de Periodismo por La mujer y la media y finalista del premio La Sonrisa Vertical por El último goliardo. Entre sus éxitos más recientes destacan Adiós a los hombres, Los mares del miedo (ambas en Planeta) y El alma de los peces (Muchnik). Fuentes: Ediciones Irreverentes, EFE *** Novela de Javier Marías podría ser llevada al cine En una larga entrevista concedida al canal de televisión TCM, y dentro del ciclo A libro abierto, el escritor madrileño Javier Marías ha revelado este 30 de marzo que dos de sus novelas, Corazón tan blanco y Mañana en la batalla piensa en mí, podrían ser adaptadas próximamente por cineastas internacionales. "Hasta ahora he dicho que no en todos los casos, pero han surgido dos posibles proyectos: el de Corazón tan blanco sería en Estados Unidos y Mañana en la batalla piensa en mí se rodaría en Inglaterra. Si las conversaciones van bien igual sí aceptaré. Entre los directores que se barajan para uno de los proyectos estarían David Lynch y Ang Lee", explicó el escritor. Tras la experiencia de Todas las almas, adaptada por Gracia y Elías Querejeta, Marías había rechazado, según explica, el ceder sus novelas. "Eso no fue una adaptación. Es una película que no tiene nada que ver con la novela", afirmó. El escritor habla en la larga entrevista de su relación con el cine ("Creo que mis novelas no son especialmente cinematográficas, dependen de la voz narrativa") y de películas legendarias como Lolita o A sangre fría, "uno de los pocos ejemplos de una gran película basada en una gran novela". Fuente: El País *** Anunciados los Premios de la Crítica de España La novela Herba moura, de la monfortina Teresa Moure, y el poemario As metamorfoses do túnel, de Román Raña (Vigo, 1960), son las obras premiadas en la categoría de mejores obras en lengua gallega del año 2005 por la Asociación Española de Críticos Literarios, que falló sus galardones en Lugo. El murciano Eloy Sánchez Rosillo, con el poemario La certeza, y el escritor vasco Ramiro Pinilla, con la trilogía Verdes valles, colinas rojas III; las cenizas del hierro, fueron los ganadores del Premio de la Crítica 2005 en lengua castellana que se dieron a conocer en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Lugo este sábado 1 de abril. Estos premios, que otorga la Asociación Española de Críticos Literarios, llegaron a la 51ª edición y en esta ocasión, atendiendo a su carácter rotatorio, se fallaron en Lugo a donde el jurado llegó el pasado jueves para iniciar las deliberaciones. El ponente de novela en lengua castellana, Ángel Basanta, destacó del trabajo de Ramiro Pinilla (Bilbao, 1923), ganador del premio Nadal en 1960 y finalista del premio Planeta en 1972, que se trata de una trilogía de dos mil páginas en las que narra la "evolución histórica, política y familiar" de la localidad vasca de Getxo. Destacó de su novela la "interesante" diversidad de registros y técnicas narrativas y precisó que es un trabajo de "gran envergadura" al tiempo que "necesario en estos tiempos tan desmemoriados". La ponente de poesía en lengua castellana, Julia Uceda, reconoció que fue "muy difícil" la discusión para llegar a conceder el Premio de la Crítica al poemario La certeza, de Sánchez Rosillo, profesor de literatura española en la facultad de Letras de la Universidad de Murcia, que se dio a conocer al ganar el Premio Adonais en 1977 con el libro Maneras de estar solo. Uceda dijo que La certeza es un libro "fluido, de tono íntimo, humano, cercano, reposado, al que el lector se puede acercar muy bien y muy cómodamente". Joan Josep Isern Márquez fue el ponente que expuso las obras premiadas en lengua catalana, quien resaltó el carácter de "novela hipnótica y radical" para el trabajo realizado por la ilerdense Núria Perpinyá con la novela Mistana, que fue quien recibió el reconocimiento de la asociación en este apartado. Joan Joseph relató cómo Mistana se ambienta en un paisaje permanentemente velado por la niebla y que describe "la locura de sus habitantes", en una clave narrativa "muy cercana a los cánones de la tragedia griega". Del poemario Monstres del mallorquín, Joseph Lluís Aguiló, ganador en el apartado de poesía catalana, el ponente hizo hincapié en que se trata de un libro "que nos habla de las diversas concepciones de la monstruosidad". Añadió que el poemario aporta "una reflexión sobre la condición humana escrita desde los márgenes de lo que convencionalmente denominamos normalidad". En el apartado de literatura gallega los reconocimientos fueron para el trabajo poético del catedrático de literatura de enseñanza media a la vez que ensayista y poeta, Román Raña Lama, As metamorfoses do túnel, en tanto que en novela, la galardonada fue la monfortina Teresa Moure, doctora en lingüística, con Herba moura. El ponente de literatura gallega fue Luciano Rodríguez, quien recordó que Moure es autora de dos novelas en gallego, una de ellas Herba moura, trabajo por el cual ya recibió el premio Xerais de novela. Luciano Rodríguez destacó de la novela el uso de "recursos tan dispares como la epístola, el diario, el ensayo y la poesía, para construir una novela de alto estilo, gran precisión y dominio lingüístico", que constituye "todo un canto a las pasiones". Del trabajo poético de Román Raña, resaltó que recoge un cambio en su hacer literario marcado por "un impuso vital" que se aleja de la "visión pesimista" que aparecía en sus libros anteriores, imponiéndose "un tono afirmativo". En literatura en lengua vasca, los premios fueron el poemario Gorputzeko Humoreak (Los humores del cuerpo), de Ángel Erro (Burlada, 1978) y la narrativa Neguko Zirkua (Circo de invierno), de Harkaitz Cano (Lasarte, 1975). El ponente en literatura vasca, Jon Kortázar, definió Circo de invierno como una obra que recopila diecinueve cuentos, en donde el autor utiliza "varios registros" en la configuración de un mundo que "juega con la ironía, y con múltiples registros, que no abandona la vanguardia, pero que busca en los ecos de Carver y Auster la expresión aturdida frente a la violencia del mundo contemporáneo". Del trabajo de Ángel Erro destacó que se trata de un poemario unitario construido "en torno a cuatro núcleos temáticos: la melancolía, el semen, la sangre, y la tinta", combinando un sentido irónico con "una profunda reflexión sobre algunos aspectos oscuros de la vida". El presidente de la Asociación Española de Críticos Literarios, Miguel Ángel García-Posada, recalcó el carácter "plurilingüe" de los premios de la crítica, así como la composición "absolutamente plural" del jurado. También hizo hincapié en que los premios de la crítica están "exentos" de cualquier clientelismo y tributo mercantil, circunstancia que dijo que permitió que los premios tengan 51 años de existencia, después del primero que se falló en Zaragoza. Fuentes: La Opinión A Coruña Digital, Gara *** Herederos de Juan Ramón Jiménez dan a conocer dos poemas inéditos "Primavera" y "Tarde", dos poemas hasta ahora inéditos del premio Nobel onubense Juan Ramón Jiménez (1881-1958), salieron a la luz hace unos días en la más reciente edición de la veterana revista cultural Turia, editada por la Diputación de Teruel. La publicación dedica un "Cartapacio" especial de 128 páginas a Juan Ramón Jiménez. Los poemas han sido cedidos por Carmen Hernández-Pinzón, representante de los herederos de Jiménez, de cuyo nacimiento se cumplen ahora 125 años y quien recibía el premio Nobel de Literatura hace medio siglo. Los originales están catalogados como poemas en prosa, pero no están fechados. Turia reproduce fotográficamente los originales de ambos, uno manuscrito y otro mecanografiado. De "Primavera" se conserva el original redactado a máquina encabezado en letras mayúsculas con la indicación "POEMAS EN PROSA". Sus primeros versos son: "El jardín adolescente, en la mañana azul, verde y plata, es el amor de la fuente desnuda". De "Tarde" se conserva el autógrafo del poeta. Incluye en la misma página varias acotaciones. "Paisajes líricos. Paisajes sensuados" escribe Jiménez, quien también incluye la indicación "poemas en prosa", y que luego tacha. "A esta hora de la tarde en que el cuarto se quede sin color, como un aguafuerte, el amor viene sólo en forma", son sus primeros versos. "Y ella se echa debajo de mí, sólo en forma", los últimos. Manuel Ángel Vázquez Medel, catedrático de Literatura y Comunicación de la Universidad de Sevilla, es el encargado de abrir el conjunto de trabajos dedicados a Jiménez, a quien se presenta como "el poeta más importante de las literaturas hispánicas del siglo XX y una de las cumbres de la literatura universal". El catedrático propone indagar "aspectos aún inéditos de su vida y de su creación para salvar de tópicos deformantes y clichés infundados al poeta español más decisivo del XX". Otro catedrático sevillano, Rogelio Reyes Cano, glosa también la figura y la obra juanramoniana, cuya capacidad y talento creativo compara Turia con el de Picasso. "Por ello, estas conmemoraciones literarias deben servirnos para traer al presente la vida y la obra de un escritor que merece la pena que siga fecundando y enriqueciendo nuestra vida como lectores". El escritor Andrés Trapiello, gran conocedor de la poesía de Jiménez, avanza un capítulo de su próximo libro, titulado Imprenta moderna, y en el que diserta "A propósito de Juan Ramón tipógrafo". El crítico de arte y antiguo director del Museo Reina Sofía, Juan Manuel Bonet, analiza en otro texto la relación de Jiménez con la pintura y recrea cómo el autor de Platero y yo trató de ser pintor en la Sevilla "colorista y fandanguera" de principios de siglo, "antes de convertirse en el grandísimo poeta de nuestra transición a la modernidad". El extenso "cartapacio" juanramoniano incluye una conversación del poeta y periodista Javier Lostalé con el poeta y académico Francisco Brines en la que el gran poeta valenciano reconoce que "Jiménez me instaló para siempre en la casa de la poesía". Lostalé conversa también sobre Jiménez con otros escritores y poetas como Tomás Segovia o José Antonio Muñoz Rojas. Fuente: La Voz de Galicia *** Roberto Bolaño será homenajeado en México Escritores de Hispanoamérica rendirán un homenaje al poeta y novelista chileno Roberto Bolaño durante el XXII Festival de México en el Centro Histórico, mediante la realización del encuentro "Celebrando a Roberto Bolaño", que tendrá lugar del 6 al 8 de abril en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana. Roberto Bolaño (1953-2003) obtuvo el Premio Rómulo Gallegos en 1999 por su novela Los detectives salvajes y, en 2005, fue acreedor de manera póstuma al premio Salambó a la mejor novela escrita en castellano, por 2666. El encuentro se celebrará mediante tres mesas redondas en las que participarán escritores de España, Argentina, Chile y México. En la primera mesa, que se hará el 6 de abril, participarán el editor español Jorge Herralde, y los escritores Alan Pauls, de Argentina, y Roberto Brodsky, de Chile. El 7 de abril participarán los escritores Ignacio Echeverría, de España; Carlos Franz, de Chile, y Sergio González Rodríguez, de México. El 8 de abril participarán Rodrigo Fresán, de Argentina; Mihaly Des, de España, y Juan Villoro, de México. La vida del poeta transcurrió entre su natal Chile, donde pasó sus primeros años; México, donde vivió su adolescencia, y España, donde se asentó de forma permanente a finales de los años setenta. En 1973, regresó a Chile para alistarse en la resistencia y defender al gobierno de Salvador Allende. Tras el golpe de Estado, fue encarcelado algunos días. Regresó a México, para luego trasladarse a El Salvador; después emigró a Europa y se instaló en España en 1977. En 1998 ganó el premio Herralde con su obra Los detectives salvajes, con la que también obtuvo el Gallegos. Queda para la posteridad que fundó, junto al poeta chileno (amigo también) Mario Santiago Papasquiaro, el movimiento poético conocido como "infrarrealismo", de casi nula trascendencia pero hoy considerado más que una curiosidad en la historiografía de las letras en Hispanoamérica. Roberto Bolaño falleció el 15 de julio de 2003 en Barcelona como consecuencia de una insuficiencia hepática. El tiempo no le alcanzó para tomar su turno en la lista de espera por un hígado de reemplazo en su cuerpo. Entre sus obras se encuentran Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce (1999, coautor con Antoni García Porta), La pista de hielo (1993), La literatura nazi en América (1996), Llamadas telefónicas (1997), Los detectives salvajes (1998), Amuleto (1999), Monsieur Pain (1999), Nocturno de Chile (2000), Tres (2000), Putas asesinas (2001), Amberes (2002), Una novelita lumpen (2002) y El gaucho insufrible (2003). Fuentes: EFE, La Nación *** Analizarán relación entre la literatura indígena y la globalización Entre el 23 y el 26 de mayo se realizará en Pasto, Nariño (Colombia) el simposio internacional "Literatura indígena y globalización", organizado por la Universidad de Nariño (http://www.udenar.edu.co) y con el apoyo del Programa de Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología de Colciencias. El evento, para el cual se recibirá resúmenes de ponencias hasta el próximo 10 de abril, tendrá como ejes temáticos las relaciones entre las literaturas indígenas con la globalización, con las tradiciones orales y con la etnoeducación y literatura. El simposio tendrá como resultado la publicación de un libro con las ponencias participantes. Según los organizadores del evento, el fenómeno contemporáneo de la globalización ha producido reacciones en las comunidades indígenas. Algunas de estas reacciones "se inscriben en este proceso pero también los mantienen recuperando sus saberes ancestrales, sus voces, su poesía", explicaron. El simposio analizará las características de una nueva literatura indígena que se ha ido gestando en Latinoamérica. "Es importante conocer y recopilar los procesos a partir de los cuales se ha generado [esta literatura], los movimientos literarios y aportaciones críticas, los nuevos escritores indígenas y sus vínculos con las metodologías educativas y de revitalización de las lenguas nativas de sus comunidades", agregaron. Los organizadores están convencidos de la necesidad de crear espacios de debate para analizar los alcances de la globalización y sus efectos en los pueblos indígenas, y señalaron que a través de los ejes temáticos que han estructurado se busca conocer la situación actual de la literatura indígena, pero sobre todo escuchar las voces de los poetas y narradores que componen esa literatura. Con relación al tema "Literaturas indígenas y globalización", se abordarán las estrategias de revitalización de las literaturas indígenas en América Latina, la conformación de talleres literarios u otros mecanismos de generación de esta literatura, el conocimiento local de las comunidades y sus disertaciones frente a la globalización. Frente a "Literaturas indígenas y tradiciones orales", se esperan propuestas en torno a la producción literaria indígena, su traducción y divulgación. De igual forma, se plantea la revisión de los procesos en que las tradiciones orales se vinculan o conforman nuevas literaturas indígenas. Finalmente, las experiencias que en diferentes comunidades rurales latinoamericanas se han realizado en torno a la educación indígena bilingüe y bicultural, se discutirán y compartirán en el panel de "Etnoeducación y literatura". Para participar o solicitar mayor información, escriba a las direcciones electrónicas osgranda@udenar.edu.co y lira_luz@hotmail.com. También puede visitar la página oficial del simposio, en http://www.udenar.edu.co/general/simposio. Fuente: Universidad de Nariño, Etnias de Colombia *** Obra de Juan Félix Sánchez será analizada en la GAN La Galería de Arte Nacional de Venezuela (http://www.gan.org.ve) presentará el jueves 20 de abril, a las 4 de la tarde, el foro "Trascendencia y situación actual de la obra de Juan Félix Sánchez", evento que será coordinado por Félix Hernández, curador de la exposición "Juan Félix Sánchez; arte, misticismo y cotidianidad", que se presenta hasta el domingo 16 de abril en los espacios de la institución, en Caracas. Arquitecto, artista textil, tallador, artesano, místico, titiritero, maromero e inventor, Juan Félix Sánchez (San Rafael de Mucuchíes, Mérida, 1900-1997) fue un creador popular acreedor de un sitial de honor en las artes plásticas y la cultura popular de Venezuela. La Capilla del Filo de El Tisure, la Capilla de San Rafael de Mucuchíes, la casa de El Potrero, El Bohío y demás capillas pequeñas -todas construidas con piedras y otros materiales naturales y sin usar cemento u otro tipo de argamasa-, sus murales (ya desaparecidos), sus tejidos únicos hechos a telar de tres pedales, las tallas de El Calvario, los santos y las vírgenes y su relación con los materiales que utilizó, dan testimonio de su estética teocéntrica orientada a la naturaleza. Portador de una inquebrantable voluntad y espíritu de búsqueda, su profunda e intensa devoción a un Dios humanizado, a la Virgen de Coromoto y a José Gregorio Hernández; así como su visión paradisíaca de la naturaleza y sus fuerzas primordiales, han hecho considerar su experiencia estética como ejemplo en el que, el vínculo entre vida y obra, transpira complejidad y sencillez, espiritualidad y candor a la vez. En el foro que la GAN ha organizado participarán Javier Duplá, sj, de la Universidad Católica Andrés Bello; Víctor Álvarez, fotógrafo investigador de la Universidad Nacional Abierta y autor de las imágenes que conforman la exposición; Héctor Mancera, coordinador del Museo del Páramo Benigno y Vicenta Sánchez, y Lourdes Contreras, de la Subcomisión de Cultura de la Asamblea Legislativa del Estado Mérida y representante del Instituto de Patrimonio Cultural. El foro es de entrada gratuita y los asistentes recibirán certificado de asistencia. Fuentes: Juan Félix Sánchez en la ULA, GAN *** Lectura del Día del Libro: escogido Borges en final de fotografía Con un total de 2.312 votos sobre los 6.071 recibidos, el argentino Jorge Luis Borges resultó el autor elegido por el público para ser leído el próximo domingo 23 de abril, Día Mundial del Libro, en la jornada "Confabulados con la lectura", que organizan la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx) y la Secretaría de Cultura del estado de Jalisco, en México. Borges apenas superó al estadounidense Ernest Hemingway por 52 votos. Las votaciones se realizaron del 14 al 21 de marzo, en 32 puntos de la ciudad y por medio de las páginas electrónicas de la FIL y la Secretaría de Cultura. Quienes participaron eligieron a Borges a partir de una terna de la que también formaban parte Hemingway, quien obtuvo 2.260 votos, y el español Federico García Lorca, que alcanzó 1.438. Hubo 61 votos nulos. A partir de los resultados de esta votación, comenzarán los preparativos para la lectura en voz alta del volumen El Aleph, obra que reúne 18 de los más célebres relatos fantásticos de este autor argentino. La lectura continua se realizará durante ocho horas y enmarcará la celebración el Día Mundial del Libro, el próximo domingo 23 de abril, que coincide con el domingo de Pascua. A esta lectura, que se llevará a cabo en el Ex Convento del Carmen de las 10 de la mañana a las 6 de la tarde, está invitada a participar toda la población, que podrá inscribirse hasta el próximo 11 de abril en la página de Internet de la FIL (http://www.fil.com.mx), o por el teléfono (33) 3810-0331, con Lulú Rodríguez. Se realizarán además lecturas espejo en el Museo de Arte de Zapopan, Tonalá y Ocotlán. Estas lecturas se realizarán el mismo 23 de abril en el mismo horario, y quienes quieran participar deberán hacer contacto con las instituciones mencionadas. Alrededor de la lectura en el Ex Convento se instalará además una feria en la que diversas editoriales venderán títulos de narrativa y poesía al público asistente. Participan en esta iniciativa las editoriales Conaculta, Conexión Gráfica, la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura, Ediciones Arlequín, Editorial Paraíso Perdido, Editorial Universitaria, Grupo Editorial Tomo, Librería Cervantes, Librería de Porrúa Hermanos, Librería Gandhi, Librería Jardín de Senderos, Librería José Luis Martínez del FCE, Librería Universitaria, Librerías Gonvill, Mantis Editores, Petra Ediciones, Revista Reverso y Siglo XXI Editores. Al cierre de la lectura el cuarteto Aires de México ofrecerá un recital de obras de Mozart. Asimismo se regalará una rosa, obsequiada por el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (Cucba), a todos aquellos que compren un libro el 23 de abril, de acuerdo con la tradición catalana del día de San Jordi. El Día Mundial del Libro es una celebración creada por la Unesco en 1995, y en la actualidad se festeja en más de ochenta países. Esta es la quinta ocasión en que la FIL y la Secretaría de Cultura organizan esta lectura; las ediciones anteriores fueron dedicadas a Juan José Arreola, Julio Cortázar, Pablo Neruda y Julio Verne. Fuente: FIL *** Escuela de Escritores busca la palabra más bella del castellano Arturo Pérez Reverte, Ana María Matute, Luís García Montero, Francisco Rico, José Antonio Zarzalejos, Álex Grijelmo, José Luís Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy son algunas de las personalidades que han colaborado en la iniciativa "Tienes la palabra", una votación a través de Internet que bajo la organización de la Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com) propone a todos los internautas hispanohablantes elegir el término más bello del castellano. Cualquier persona con acceso a Internet podrá elegir, hasta el próximo 21 de abril, su palabra favorita. El 23, coincidiendo con la celebración del Día del Libro, se darán a conocer los resultados. Además de los internautas, la Escuela de Escritores ha recogido las opiniones de diversas personalidades del ámbito cultural y político. "Ultramarinos es una palabra que tiene latín, mar, aroma y memoria". Así describe Arturo Pérez Reverte su palabra favorita del castellano, una elección en la que coincide con Álex Grijelmo, presidente de la agencia EFE: "Con el tiempo he descubierto en ella multitud de genes: ultra-, "más allá"; -mar-, "el agua salada"¸-ino, "relativo a" (con la -o que señala el género); y finalmente la -s que marca el plural. Están desapareciendo en España las tiendas así, que se convierten en supermercados o autoservicios (...). Por eso quiero rendir homenaje aquí a una de mis palabras favoritas: porque desaparece, porque me pareció siempre tan larga que en ella podían caber todos aquellos productos anhelados (...)". Elegir una única palabra, aislada de otras, de un contexto, tiene su dificultad, reconoce Ana María Matute. La novelista y académica elige la palabra resplandor precisamente porque "incluso sin estar inscrita entre otras, tiene mucha poesía. Evoca algo muy hermoso, es poético y misterioso a un tiempo, mucho más poético que luz, por ejemplo". Francisco Rico, catedrático de literaturas hispánicas medievales en la Universidad Autónoma de Barcelona y miembro de la Real Academia Española, explica los significados del término pendón: "en su acepción de 'insignia militar', sugiere disciplina, lucha y singularidad; en tanto 'persona de vida irregular y desordenada' tiene un alcance diametralmente opuesto. Yo me muevo a gusto entre ambos extremos, aunque finalmente me defina más bien con el segundo". El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy, apuestan por palabras que definen cualidades humanas. Mientras que Zapatero elige generosidad porque "es la palabra que más humanos nos hace; el ser humano es dar para recibir", Rajoy opta por el propio término palabra por una razón similar: "Califica muy bien qué es una persona, si se puede confiar en ella o no. Además, palabra es el símbolo de la confianza: creer en una persona es creer en su palabra. Y, por supuesto, la palabra es lo que nos distingue como seres humanos". La sonoridad de las palabras es, para muchos participantes, la razón de su elección. "Albahaca", dice el periodista y escritor Jorge M. Reverte, "es puro castellano mestizo adaptado del árabe. Me gusta la armonía del sonido, la prolongación de la hache aspirada y la diferenciación que marca con respecto a otras lenguas latinas o euskéricas". Otro término de origen árabe, azahar, es uno de los favoritos del historiador Fernando García de Cortázar: "las aes forman chispas que se aman, perlas de roce fácil y tranquilo, música que entre una z que suena y una h que calla aparece y desaparece y concuerda con un de pronto, la r". Asegura Marco Schwartz, periodista y escritor colombiano, no haber encontrado aún "una combinación fonética en que se ajuste con tal precisión la sonoridad con el significado del término (...)" como en la palabra espléndido. El poeta Luis García Montero (con la palabra despertador), el escritor Lorenzo Silva (abrazo), el novelista Fernando Marías (amantes) o el periodista y director de ABC, José Antonio Zarzalejos (madre), son algunas de las personalidades que también han contribuido a esta iniciativa. En el portal de este taller literario, cualquier persona podrá acceder a un breve formulario que le permitirá enviar su palabra favorita y un breve razonamiento de su elección. Además, los participantes también podrán votar hasta un máximo de cinco palabras remitidas por otros internautas, consultar los términos que hayan sido enviados hasta el momento, conocer las acepciones de estos vocablos según el diccionario de la RAE o curiosear entre las palabras preferidas de escritores, profesores, académicos o políticos. Fuente: Escuela de Escritores *** Eusebio Morales Fernández gana el premio de poesía Miguel de Cervantes El escritor español Eusebio Morales Fernández (Aldaya, Valencia) ganó, con su poemario Devoro chocolate, la X edición del Premio de Poesía Miguel de Cervantes, concedido en Armilla (Granada). Al premio, que se entregará el 29 de abril en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Armilla, en uno de los actos programados dentro de la Semana Cultural que rodea la celebración del Día del Libro, se presentaron cerca de 60 trabajos de España, Israel, Argentina, México, Cuba, Uruguay y Chile. El "Miguel de Cervantes", organizado anualmente por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Armilla, ofrece al ganador la publicación de la obra, una beca de formación en la Universidad Antonio Machado de Baeza (Jaén) y una escultura. El jurado estuvo compuesto por José Antonio Morales Cara, alcalde del municipio, en calidad de presidente; Marco Antonio Peña, concejal de Juventud del Ayuntamiento de Armilla y coordinador del premio; Francisco Acuyo, poeta y director de las prestigiosas revistas literarias Extramuros y Jizo; Ayes Tortosa, poeta y licenciada en medicina; Pilar Macías Rodríguez, poeta y licenciada en filología hispánica y como secretaria Práxedes Cuadros, directora de la Biblioteca de Armilla. El poeta ya ha recibido otros galardones, como el premio de poesía "F. Badenes Dalmau", del XXVIII certamen literario D'Alberic en 2000 y 2002, o el premio de poesía "XI Premio Octubre de Creación Literaria en Valenciano" del Ayuntamiento de Sant Vicent del Raspeig en 2003. Además fue finalista, en 2004, del IV Certamen Literario María Luisa García, convocado por el Ayuntamiento de Bornos. Fuentes: Granada Digital, EFE *** Literatura y globalización en simposio en Montevideo Entre el 7 y el 12 de agosto se realizará en la capital uruguaya el XXVII Simposio Internacional de Literatura, un evento que cuenta con la organización del Instituto Literario y Cultural Hispánico, la Biblioteca Nacional de Uruguay en Montevideo y el Departamento de Lenguas Extranjeras de California State University, Dominguez Hills. Durante el simposio, que tendrá lugar en la mencionada biblioteca, se realizará una mesa redonda de escritores para debatir sobre el tema, y habrá sesiones de homenaje a algunos de los autores. Habrá también presentaciones de libros, una lectura pública de poetas y narradores y la entrega del premio ILCH a dos escritores destacados del mundo hispánico por su trayectoria literaria. Muy variado, el campo temático abarca las relaciones de la literatura con los cambios socioeconómicos, el diálogo religioso, el exilio, la transculturación, la identidad, la sociedad, el plurilingüismo, el periodismo y los prejuicios raciales y culturales, entre otros. Los interesados en participar deberán remitir un resumen de sus ponencias, de hasta 15 líneas de extensión, antes del domingo 30 de abril. Las ponencias completas deben enviarse en original y dos copias antes del lunes 15 de mayo, y no deben exceder de nueve páginas (no incluidas las referencias) escritas a doble espacio, tamaño carta con las obras citadas y referencias según las normas de Modern Language Association, para leer en 20 minutos. Una selección de las ponencias, poemas y cuentos aceptados, por el Consejo Editorial, se incluirá en Alba de América, órgano oficial del ILCH. Los trabajos sólo serán incluidos en el programa previo pago de la inscripción correspondiente. Los expositores deberán pagar US$90, matrícula que a los socios del ILCH les da derecho a un ejemplar de la revista literaria Alba de América (650 páginas). El ILCH recibirá nuevos asociados y a cambio entregará también a éstos un ejemplar de la publicación. La matrícula para el encuentro de poetas y narradores es de US$40; para la presentación de libros es de US$60 y para oyentes es de US$10. Estudiantes, con documento que los acrediten como tales, entrarán gratis. Los residentes uruguayos abonarán sólo el 50% de la inscripción. Los participantes del simposio cubrirán sus gastos de traslado y hospedaje. Es preciso confirmar la participación antes del 30 de junio, a fin de que el interesado sea incluido en el programa. Los ponentes de Estados Unidos, Canadá, México, Oriente, África, Europa y Centroamérica deberán enviar sus recaudos a la doctora Juana Arancibia, presidenta del instituto, a esta dirección: XXVII Simposio Internacional de Literatura; 8452 Furman Avenue; Westminster, CA 92683, Estados Unidos. Los ponentes suramericanos podrán enviar sus recaudos al Comité Organizador de Buenos Aires, General Campos 77 (1648) Tigre, Provincia de Buenos Aires, Argentina. Para mayor información, puede escribir a martaparis2000@yahoo.com.ar o a isabelzw@fibertel.com.ar. Fuentes: Letras-Uruguay, ILCH *** II Congreso Latinoamericano de Poesía se realizará en Misiones La Fundación de Poetas de Mar del Plata está convocando a todos los poetas de Latinoamérica a participar en el Segundo Congreso Latinoamericano de Poesía, que bajo el lema "Hacia una nueva conciencia poética", se realizará del jueves 10 al domingo 13 de agosto en la ciudad de Aristóbulo del Valle, Misiones (Argentina). Además de la fundación convocante, el evento es auspiciado por las filiales de la misma en Viedma (Río Negro), La Plata, San Clemente del Tuyú, Capital, Rosario (Santa Fe), Mar de Ajó, Santa Clara del Mar (Buenos Aires) y Resistencia (Chaco), así como las filiales uruguayas de Montevideo y Maldonado y la de Santiago de Chile, conjuntamente con el grupo "Dementeazul", de El Dorado (Misiones). La ciudad sede del encuentro es una tranquila localidad ubicada sobre la Ruta Nacional Nº 14. Es conocida como la "capital de los saltos y cascadas". Ubicado en el corazón de la provincia, a 485 m sobre el nivel del mar, a 57 Km de Oberá y a 150 Km de Posadas, forma parte del Departamento Cainguás. Los participantes podrán integrar comisiones de trabajo y mesas de lectura o de debate. Además se realizarán presentaciones de libros, evocaciones, lectura franca a micrófono abierto, espectáculos musicales, charlas, módulos de venta de libros y otras publicaciones, presentación de revistas y fanzines, exposiciones de artes plásticas, video, peña, café literario, performances y reproducciones sonoras. El congreso será propicio, además, para anunciar la tercera edición, así como para anunciar el 18º encuentro nacional "Río Negro Marathónica Poesía 2006", a realizarse en la comarca Viedma Patagones, de Río Negro. Los participantes recibirán descuentos en hospedajes, promociones en comidas, certificados y amplia difusión de las actividades. Para formalizar la inscripción, el participante deberá abonar diez pesos (válido para las actividades que desarrolle) y donar un libro. Además deberá suministrar, como datos de inscripción, su nombre completo, la actividad que realizará y la localidad que escoja, y su correo electrónico. Para solicitar mayor información, puede escribir a renevillarsecretario@yahoo.com.ar, fundaciondepoetas@yahoo.com.ar o prensafundaciondepoetas@yahoo.com.ar. Fuente: Fundación de Poetas ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === El viejo pescador de Cojímar Roberto Bennett ===================== Cada vez que veo fotografías o documentales sobre la pesca del pez vela en el Caribe, vuelven a mi memoria los recuerdos de mi primer viaje a Cuba y un encuentro inolvidable con Gregorio Fuentes, patrón del yate Pilar -propiedad de Ernest Hemingway- y figura sobre la cual se basó el genial escritor estadounidense para crear su obra maestra. Fui a La Habana en 1986 por invitación del Acuario Nacional de esa ciudad. Viajaba con mi amigo, el veterinario inglés David Taylor, con quien habíamos escrito un par de libros sobre animales marinos. Era ésta una oportunidad especial desde el punto de vista profesional y una buena ocasión para conocer más a fondo la perla del Caribe y su gente. Imbuidos de aquel ambiente tropical y mágico, nos dirigimos a Cojímar, un pequeño puerto de pescadores situado al noreste de La Habana. Queríamos visitar los lugares donde transcurre gran parte de la historia que se narra en El viejo y el mar. A David, como buen bebedor inglés, le entusiasmaba más la idea de visitar el famoso bar La Terraza, también mencionado en la novela y donde la tradición dice que se preparan soberbios daiquirís. En ruta hacia Cojímar, luego de visitar la finca El Vigía, en San Francisco de Paula, el hogar cubano de Hemingway, y después de haber palpado claramente en el ambiente habanero cómo el fantasma del viejo escritor rondaba por cada esquina y cada bar del barrio antiguo, comenzamos a discutir con David sobre el estilo de escribir y vivir del célebre autor. Mi amigo confesó que nunca se había sentido atraído por el mito machista y violento que rodeaba al gran maestro del cuento corto. Yo en cambio le hablé del arte de sintetizar, que Hemingway dominaba a la perfección. Le expliqué su teoría por la cual uno puede omitir cualquier parte de un relato a condición de saber muy bien lo que uno omite. Y que la parte omitida comunica más fuerza a la historia. También aproveché para decirle que, en mi opinión, El viejo y el mar era su obra cumbre. Nunca antes Hemingway había escrito algo tan maravilloso, tan breve y conciso que no se sabe si es una novela corta o un cuento largo. En ninguna otra ocasión supo describir mejor su visión sobre las cicatrices heroicas que marcan la vida del hombre. Llegamos a Cojímar a media tarde. El día era gris, caluroso, pegajoso por la humedad del ambiente. El pueblo en sí no era más que una sucesión de casas humildes, casi todas despintadas e incluso algunas destartaladas. No vimos antiguas casonas de gente rica, semiderruidas como abundaban en La Habana. Por lo contrario, Cojímar parecía que siempre había sido pescadora, pobre, hospitalaria, llena de salitre y vientos del Golfo. La Terraza aún existe como bar y continúa siendo el centro de reunión de pescadores y gente del pueblo. Creo que hoy, con el renacimiento del turismo internacional, se ha convertido en un punto obligado de visita para los extranjeros que recorren la isla; pero por aquellos años 80, todo era mucho más auténtico, con un aire más natural y genuino. En realidad, La Terraza era un bar común y corriente, sin nada excepcional que lo distinguiese de otros cientos de bares del Caribe. Sólo la leyenda le mantenía en su pedestal. Antaño este lugar, bar preferido del Hemingway pescador, se llenaba de extraños personajes que relataban historias propias de una novela de corsarios. Escaparse de su finca para beber junto a sus amigos buceadores de coral y pescadores de tiburón y pez vela, era el subterfugio que el escritor había encontrado para sacar apuntes y escribir tranquilo, sin interrupciones, durante muchas horas del día. Incomparable fuente de inspiración para sus magníficos cuentos sobre el mar y sus misterios. Cuando llegamos a La Terraza, lamenté no tener conmigo un ejemplar de El viejo y el mar para comprobar si algo había cambiado desde aquel entonces. Dudo mucho que fuese así, porque el escaso y austero mobiliario de aquel rincón histórico donde se refugiaban los marineros de Cojímar, parecía congelado en el tiempo. Nos apoyamos sobre la lustrosa barra de madera y, como era de esperar, pedimos la bebida especialidad de la casa. Un camarero, con una amplia sonrisa desdentada, ceremoniosamente comenzó a mezclar el ron con azúcar, limón y demás ingredientes, mientras los parroquianos nos observaban con interés. Éramos extranjeros y eso en el Cojímar de entonces era una novedad bienvenida. Casi enseguida se fueron acercando los más veteranos. Se percibía que era gente impoluta, encantadora en su sana sencillez, y así se formó una tertulia amena y distendida a nuestro alrededor. Al rato, apareció por la puerta un hombre flaco, bronceado, anciano pero fuerte (luego nos enteramos de que rondaba los 90 años), muy erguido, fibroso, con chispa en los ojos y pelo blanco, rizado. El camarero, sabedor de nuestras inquietudes, le saludó efusivamente: -Goyo, venga pa'aquí, compañero. Estos señores quieren conocer gente amiga de Hemingway. La presentación fue breve. Nos estrechó la mano con firmeza y no pude menos que observar las suyas, grandes y rugosas, surcadas por antiguas cicatrices de mil cordeles y cabos. Gregorio Fuentes, sonrisa afable y rostro curtido por décadas de inclementes vientos marinos, nos miró de forma comprensiva y dijo solemne: -Bueno, han venido al mejor sitio. Aquí se inspiraba. Y allí fuera, en la terraza, se sentaba para ver llegar las barcas. La pequeña terraza, que da nombre al bar, mira hacia una ensenada y al otro extremo, entre palmeras, se divisa los vetustos edificios de la vieja factoría citada en la novela, adonde llevaban los tiburones para descuartizar. El ambiente dentro del bar era agobiante, enrarecido por el calor y la humedad. Sin duda, sería más agradable estar al aire libre y hacia allí nos trasladamos todos los contertulios. Pedimos otra ronda de tragos, Gregorio cruzó un par de chistes subidos de tono con los demás parroquianos y la reunión se animó aun más. El viejo pescador tenía fama de ser un gran mujeriego. Allí estábamos, David y yo, ante el hombre en quien se basó el premio Nóbel estadounidense para escribir su obra maestra. Para quienes disfrutamos con la novela, este viejo marino era una auténtica leyenda viviente y ahora se nos presentaba la oportunidad única de interrogarle, de oír de su propia voz, historias sobre un personaje universal al que yo había leído con fruición desde mi adolescencia. Una leyenda que había llegado a 7 mil kilómetros de allí, hasta mi lejano y mucho más frío Montevideo, donde de joven había soñado con tiburones, peces espada, y altas, esbeltas palmeras tropicales que se balanceaban en la brisa caribeña. Gregorio, o Goyo como le llamaban sus amigos, resultó ser un canario que abandonó esas islas a los siete años, como grumete de un barco mercante, para no volver jamás a España. -Muchos de los relatos que "Papá" Hemingway recoge en sus libros son anécdotas que escuchó aquí, en este mismo bar. O historias que le conté mientras navegábamos. Era un gran hombre. Más que un jefe, un amigo. Fíjense por ejemplo, en los personajes que aparecen en su novela Islas en el golfo. Allí nos retrató a todos los viejos que verán por aquí, pero con los nombres cambiados, claro. Porque era muy respetuoso... Fascinado le pedí que contara algo sobre El viejo y el mar. -Bueno, los recuerdos del viejo pescador, cuando habla de su infancia y sus sueños, de playas doradas y leones jugando en la costa al atardecer, de la brisa con olor a tierra húmeda que llegaba desde el continente africano, y de los picos y puertos de las Islas Canarias, son cosas que yo le conté. Aunque nunca pensé que los recogería en un libro... David y yo nos miramos, encantados de descubrir una de las fuentes secretas de inspiración del maestro. -O sea que la historia está basada en usted -insistió David impaciente. -No exactamente -respondió Goyo, mientras bebía el último sorbo de su ron y pedía otro de doble medida-. En realidad, los personajes sí existieron pero nunca supimos quiénes eran... La historia parecía cada vez más extraordinaria y el viejo Goyo, hábil relator, la desgranaba con intencionada parsimonia, en un idioma castellano más rico que el utilizado por los demás marineros presentes. Aquel anciano pescador poseía un talento innato para la literatura oral, como si se hubiese contagiado del don más preciado de su antiguo patrón. -Un día salimos en el Pilar muy temprano, rumbo al puerto de La Habana. Íbamos sólo Hemingway y yo. Como de costumbre, "Papá" iba leyendo. Siempre tenía un libro a mano. Y una libreta de apuntes. La mar estaba en calma y el cielo, a pesar de algunos nubarrones, no amenazaba tormenta. Habríamos recorrido unas 10 millas, más o menos, cuando vimos una pequeña barca en el horizonte. Entonces "Papá" me ordenó que pusiera rumbo hacia ella, por si necesitaban algo. Goyo bebió otro sorbo de ron y continuó con entusiasmo su explicación. -En la barca había dos personas, un viejo y un niño. Tanto a "Papá" como a mí nos asombró que no tuviesen víveres ni agua, estando tantas millas mar adentro. Acerqué el Pilar lo más que pude y luego de saludar, les preguntamos si necesitaban ayuda. ¿Y saben lo que hizo el viejo? ¡Se puso a chillar e insultarnos, diciendo que nos fuésemos al diablo, que espantábamos la pesca! "Papá" y yo nos miramos asombrados. Él igual me hizo preparar una cesta con algo de comida, galletas y cerveza fría. Até un cordel a la cesta y se la bajé al niño, que nos miraba asustado. Sin cruzar ni una palabra más, nos alejamos de allí. "Papá" enseguida comenzó a escribir en su libreta y luego me pidió encarecidamente que intentase ubicar al viejo o al niño. Que les buscase por todos los puertos de pescadores de esa costa. Eso fue allá por los años 40 y a pesar de múltiples intentos, nunca les pude encontrar. Pero se ve que a "Papá" ese incidente y el orgullo de aquel pobre viejo le impresionaron muchísimo, porque años más tarde escribió El viejo y el mar. Su novela sobre la gente humilde de Cuba. Ese es el verdadero origen de la historia... Mi amigo David y yo quedamos fascinados con su relato y aquel inesperado descubrimiento. Nunca hemos olvidado ese día maravilloso en Cojímar, cuando Goyo nos abrió generosamente la caja de sus recuerdos más queridos. Hace ya varios años que Goyo no está más en este mundo. Sin embargo, su presencia aún se hace sentir en el ambiente de Cojímar. Lo mismo que la de su empleador y compañero. Todos los personajes parecen estar entrando lentamente en la leyenda y en años venideros, no será fácil separar la realidad de la fantasía. Y la pregunta más repetida será sin duda: ¿quién inventó a quién? Sólo pudimos descubrir una diferencia entre los dos ancianos: aquel viejo de la novela, al dormirse soñaba con leones en las playas africanas, pero el veterano pescador de Cojímar, en una situación similar, seguramente preferiría navegar gozoso por el contorno provocador, suave y femenino de alguna bella mulata caribeña. ** Roberto Bennett rbennettuy@yahoo.es Escritor uruguayo (Montevideo, 1948). Estudió comunicación de masas y marketing en la Universidad de California (1970-73). Trabajó en periódicos, radio y televisión en EUA. En 1973 gana una beca a un seminario de comunicaciones internacionales en Yugoslavia y posteriormente se establece en Palma de Mallorca. Allí publica su libro de cuentos Lo que arrastra el río y otras historias (Soler, 1986). Luego publica dos libros sobre mamíferos marinos: Delfines y ballenas, los reyes del mar (1989), en coautoría con el doctor David C. Taylor, y Animales marinos (1990), ambos traducidos al inglés y al italiano. Se establece en Chicago, participando del 1r. Encuentro de Escritores Latinoamericanos celebrado en esa ciudad, publicando cuentos en periódicos y revistas en castellano de EUA. En 1994 publica en Uruguay su segundo libro de cuentos El último verano (Editorial Graffiti). En 1996 se establece en Madrid y continúa colaborando con periódicos y revistas de España y América. A partir del año 2000, luego de 30 años de viajes por el mundo, vuelve a residir en Montevideo, donde escribe su primera novela. En 2003 se incluyen dos cuentos suyos en la antología Mundo poético, tomo I de poesía y narrativa (Editorial Nuevo Ser, Buenos Aires). === Centenario de Artur Lundkvist ========================================= === Un puente entre dos continentes Víctor Montoya =================== Quiero reconocer, sin rodeos, que muy pocos libros han tenido tanta influencia sobre mí, y sobre mi modo de ver el mundo y la realidad, como los de Lundkvist. Olof Palme. Me siento feliz de que un libro de Artur Lundkvist aparezca en castellano. Yo me detengo en pleno camino de la selva para abrirle las puertas del idioma. Pablo Neruda. Artur Lundkvist se parecía a Julio Cortázar, pues se situaba por encima de los demás, aun estando a nivel del suelo, y fue un puente entre dos continentes. Nació en Oderljunga el 3 de marzo de 1906, en el seno de una familia campesina. Desde niño se sintió fuertemente atraído por la literatura, cuya actividad, para su época y ámbito, era propia de haraganes o un privilegio de ricos. En su libro autobiográfico Vindingevals (1956) se puede advertir que su infancia kafkiana estuvo enfrentada al despotismo del padre, quien hizo lo posible por incorporarlo a la faena del campo, para así evitar una vergüenza en la familia. Mas este campesino trotamundos, autodidacta como otros autores de la "generación de escritores proletarios", abandonó su hogar siendo todavía adolescente y se refugió en el laberinto de la ciudad, donde, acosado por las tertulias de los intelectuales de clase media, se sintió más inmigrante que provinciano. Durante largo tiempo no hizo otra cosa que leer, estudiar y leer, hasta que en 1923 publicó su primer cuento y, en 1928, su libro Ascua, debut con el cual comenzó su fulgurante carrera literaria. En la actualidad está considerado como una figura señera de la vida cultural sueca. De su puño y letra nacieron más de 90 obras, y su imagen -junto a la de August Strindberg, Ingmar Bergman y Astrid Lindgren- es una de las más reputadas a nivel internacional, pero no sólo porque fue un autor prolífico que rompió con el molde "insular" o "imaginario" de la labor intelectual en los países escandinavos, sino, sobre todo, porque fue miembro de la Academia Sueca, que año tras año atrae la atención general del mundo literario, donde él jugó un rol determinante en la concesión del premio Nobel a los poetas y narradores latinoamericanos. Artur Lundkvist fue un mito en su propia tierra. Se dice que leía más de 500 libros por año y que jamás corregía dos veces un mismo texto. De una caja del escritorio extraía hojas vacías, las llenaba con palabras y luego las guardaba en otra caja como obras acabadas. En consecuencia, no fue un artesano de la palabra escrita, sino una suerte de computadora que publicaba hasta dos libros por año, con la misma facilidad con que publicaba sus artículos en periódicos y revistas. En la década de los años 30, Lundkvist formó parte del grupo conocido con el nombre de "Cinco Jóvenes", que marcó un hito en la literatura sueca, en atención a que ellos discriminaban toda escala de valores que la sociedad había constituido como entes absolutos, y que ellos consideraban decadentes y obsoletos. Desde un principio actuó influenciado por el surrealismo francés, el socialismo y, con mayor intensidad, por el modernismo; corriente de la cual fue su más fiel exponente. Ya en los años 30 presentó a los modernistas finlandeses y a los nuevos escritores norteamericanos, a Eliot, Faulkner, Whitman y Jahn Perse, entre otros. Para Artur Lundkvist, a quien se le puede leer tantas veces como a Joyce, el modernismo es sinónimo de renovación en el arte y la cultura, una escalera mágica que debe ser ascendida por el hombre. La poesía es siempre revolucionaria -decía-, aunque el escritor sea profundamente reaccionario. En su producción literaria no existen versos o párrafos que estén en limpio y otros en borrador, sino simplemente un enorme mosaico donde se funde lo "malo" con lo "bueno" y lo real con lo fantástico. Detrás de cada palabra se esconde una estrategia filosófica y estética. El hecho de escribir una poesía sin métrica ni rima es ya una posibilidad de experimentar y vivificar el idioma. Con todo, su poesía tiene una rítmica más cercana a la prosa, una respiración profunda, basada en la trasgresión de los géneros establecidos por los doctores de la literatura. Así, en su libro "lugares rotos" se lee: "Mientras más alta sea la muralla, más hondo tendrá que cavar para escapar por debajo de ella". "El que te sigue acabará determinando tu camino". "La jirafa que se case con una burra tendrá que aprender a andar de rodillas". Artur Lundkvist fue un escritor entre los críticos y un crítico entre los escritores, un autodidacta convertido en erudito, pero no en un erudito de cafetín o biblioteca, sino en ese otro que sabe enriquecer sus conocimientos viajando por el mundo, sin valerse de más recursos que de la palabra como herramienta y de los ojos como cámaras fotográficas. Sus crónicas de viaje, publicadas entre 1933 y 1957, son un vivo testimonio de su preocupación por los problemas sociales y un excelente material que ha servido para despertar la conciencia de los suyos en torno a los conflictos del Tercer Mundo. Incluso Olof Palme, el primer ministro sueco asesinado en una de las calles céntricas de Estocolmo en 1986, viajó por la India con un libro de Lundkvist debajo del brazo. Nunca recibió el Premio Nobel, pero su obra multifacética hace de él un escritor para escritores y un autor al que se debe leer y respetar. Muchos de sus libros están impregnados de tragedias humanas y convulsiones sociales, como su propio yo sensible a los mínimos temblores de la vida. En 1936, luego de haber experimentado el fracaso del movimiento popular español, se sumó al boicot contra el régimen franquista y escribió: "Ante la España que lucha por la vida, esta España que ha sido abandonada por todo el mundo y traicionada, víctima de lo insostenible, la situación fuertemente criminal en la política internacional, debe uno sentir al mismo tiempo la más profunda compasión y la más fuerte admiración. A la vez que uno amargamente percibe su impotencia, su incapacidad de hacer algo para que las palabras que debieran ser las más bellas de todas -Justicia, Verdad, Solidaridad- no sólo produzcan asco y desprecio". Asimismo, condenó la guerra fría entre las superpotencias, la agresión imperialista en Vietnam y la carrera armamentista. Él mismo se definió como socialista utópico y militante sin partido; independencia política de la cual se sirvió para criticar a las dictaduras militares latinoamericanas y a los regímenes totalitarios de los países del Este. Sin embargo, su actitud liberal fue blanco de las críticas provenientes de los intelectuales de la izquierda más radical, para quienes había muerto el Lundkvist revolucionario y creativo de los años 30, tras abandonar su posición como autor social y aceptar su ingreso a la Academia Sueca, en función de "censor" y en desmedro de su vocación literaria. A pesar de las críticas, fue galardonado con el premio Lenin de la Paz, que él donó a un fondo para financiar la traducción de la literatura sueca a otros idiomas, y el gobierno español le otorgó la Medalla de Oro de Bellas Artes, en justo reconocimiento a su labor de promotor de la literatura hispánica en Suecia. En 1983, este escritor que dedicó más de medio siglo de su vida a leer y escribir, sufrió un derrame cerebral en una conferencia, donde se hablaba de Anthony Burguess y la literatura inglesa contemporánea. Tres meses después de rebasar un estado de coma, volvió a despertar al lado de la poetisa María Wine, para contar su viaje dantesco por los túneles de la muerte, por ese confín desconocido para los seres de este mundo. Tema alucinante que recogió en un fresco de prosa poética en su libro Viaje del sueño y la fantasía. También se cuenta que, después de su largo sueño, volvió a leer literatura latinoamericana: La guerra del fin del mundo, de Vargas Llosa; Yo el supremo, de Roa Bastos; Gringo viejo, de Carlos Fuentes; El metal del diablo, de Augusto Céspedes, y la producción de dos escritores latinoamericanos residentes en Suecia. Ya dijimos que Artur Lundkvist era un puente entre dos continentes; más todavía, si consideramos que un puente es un caminante que cruza por él, llevando y trayendo valores culturales. El estallido de la guerra civil española, su fanatismo por la lectura y sus deseos de conocer el mundo, son algunos de los antecedentes que lo empujaron a aprender el idioma de Cervantes. A poco de llegar a Mallorca, en 1936, entró en contacto con los nombres de Rafael Alberti, Vicente Aleixandre y Federico García Lorca, quien fue asesinado por el franquismo. Este célebre poeta granadino tuvo una gran influencia sobre Lundkvist, ante todo con su libro Poeta en New York, que él tradujo al sueco no sólo porque tenía un valor literario, sino también un valor moral y ético. El mismo año que la Academia Sueca le otorgó a Vicente Aleixandre el premio Nobel de Literatura, Lundkvist manifestó a la prensa: "Muchos me preguntaron por qué no se le había concedido antes el premio Nobel a algún poeta español, y yo respondí que eso hubiese ocurrido seguramente si Federico García Lorca no hubiera sido asesinado. Creo que él se lo merecía plenamente. Es un poeta universal". Cuando Gabriela Mistral viajó a Suecia, con motivo de recoger su premio, se conoció con Artur Lundkvist, a quien le entregó varias cartas de presentación para diferentes escritores latinoamericanos, entre los cuales figuraba un solo boliviano, cuyo nombre jamás fue revelado. Al cabo de un año emprendió su viaje hacia ese continente, donde lo real maravilloso está en el arte y en la calle. En Buenos Aires preguntó por Jorge Luis Borges y alguien le aconsejó no verlo porque era alcohólico. No obstante, él insistió y poco después conoció a Borges, los barrios obreros y las librerías donde uno podía encontrar ediciones antiguas, como en un anticuario de Londres o París. Con Borges mantuvo buena amistad desde el principio, juntos viajaron a las pampas y visitaron una vieja estancia, hablando y discutiendo sobre literatura nórdica y mitología islandesa. Desde entonces, jamás dejó de admirar en Borges su maestría en el manejo de la palabra escrita, aunque confesó que le gustaba más como poeta que como narrador, género en el que resultaba excesivamente refinado. "Borges se ha convertido en un mito", dijo, "sobre todo en Europa, y pienso que su trabajo no está a la altura de un Nobel". En efecto, el escritor argentino vivió resignado a no esperar otra cosa que la muerte. En Chile encontró a los intelectuales divididos entre los partidarios de Huidobro y Pablo Neruda, con quien se entendió mejor que con Borges. Ambos participaron en el Movimiento por la Paz, en los actos contra la violación a los derechos humanos y mantuvieron correspondencia durante años, asida a una amistad que ni la muerte pudo irrumpir. La prueba está en la carta que Neruda le escribió en enero de 1973, y que Lundkvist la guardó con mucho afecto y cariño. Cuando el poeta chileno era todavía embajador en París, él y María Wine lo visitaron en su residencia, donde Neruda les manifestó su deseo de volver a su país. Para entonces estaba ya gravemente enfermo y les enseñó el manuscrito de sus memorias que, de día y de noche, le dictaba a un hombre menudo que llevaba el raro nombre de Homero. Era tan grande su admiración por Neruda, que lo consideraba el poeta más grande de América Latina y el mejor amigo de su vida. Con él compartió instantes de tristeza y alegría en Isla Negra, Moscú, Viena, Leningrado, y, para demostrarle su admiración, le dedicó un epistolario en el otoño de 1981: "Tú fuiste, y seguirás siéndolo, un inigualable historiador de los pueblos y de los destinos humanos, pero para mí eres, sobre todo, el revelador de la naturaleza, los elementos y la materia, el predicador de un materialismo espiritualizado por la poesía. Tú fuiste el mago que explicaba los acontecimientos que se desarrollaban más allá de la tragedia humana. Los procesos más íntimos y ocultos en el interior de las plantas y las rocas, en las raicillas y las gotas de agua, hasta en los átomos y las moléculas... Si bien tenías un parecido frecuentemente señalado, con el tapir y el pingüino, ante mí te presentabas siempre como Neptuno o Poseidón... Tu rostro, como una roca costera batida por un oleaje de millones de años, parecía tallada en una sabiduría insondable hasta que, de repente, tu malicioso humor lo iluminaba desde dentro, delicada o suavemente burlón, con una inteligencia que iba mucho más allá de las contradicciones corrientes y los problemas cotidianos". A su retorno de América Latina, tradujo e introdujo en Suecia a los más destacados escritores de ese continente que él llamó "volcánico". El primer volumen estuvo dedicado a la obra de Jorge Amado, Miguel Ángel Asturias y Alejo Carpentier; el segundo, a Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier y Pablo Neruda; el tercero, a Miguel Ángel Asturias, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y José Donoso; el cuarto, a Carlos Fuentes, Fernando del Paso, José Lezama Lima, Guillermo Cabrera Infante, José María Arguedas, Mario Vargas Llosa, João Guimarães Rosa, Gabriel García Márquez, Eduardo Mallea, Ernesto Sábato y Julio Cortázar. Todas las presentaciones fueron de excelente calidad literaria y oscilaban entre 3 y 50 páginas. A fines de 1956, Artur Lundkvist volvió a América Latina con la intención de empaparse en esa realidad fascinante y contradictoria, y ahondar su relación con algunos intelectuales. En Buenos Aires se encontró con los pintores surrealistas, en Quito con Guayasamín, en Brasil con Jorge de Lima y Drummond de Andrade, en Ciudad de México con los muralistas y Octavio Paz, quien lo asombró por su vasto dominio de las diversas disciplinas del conocimiento humano. A su paso por Bolivia, no encontró a más intelectuales que a la escultora Marina Núñez del Prado y no leyó más libros que Hombres y tierra de Mario Guzmán Aspiazu. De cualquier modo, todos los recuerdos e impresiones de este viaje están reunidos en el libro Continente volcánico (1957). Después siguió rodando por el mundo, hasta que lo designaron miembro de la Academia Sueca, donde ha influido decisivamente en la elección del Premio Nobel de Literatura. De ahí que Vicente Aleixandre, Miguel Ángel Asturias, Pablo Neruda, Gabriel García Márquez y Octavio Paz, le deben mucho a su pluma y a su esmerado esfuerzo por rescatar a los mejores creadores hispanoamericanos, aunque reconocía no haber tenido tanto poder de decisión en la Academia, arguyendo que muchos de sus candidatos fueron votados en contra. Por ejemplo, el año en que se le concedió el galardón a William Golding, su candidato preferido era el poeta senegalés Leopoldo Senghor, y años antes el francés Claude Simon. En 1968, ni bien propuso el nombre de Pablo Neruda, éste fue rechazado inmediatamente por su militancia política. Empero, para Lundkvist, los únicos merecedores del premio son aquellos escritores cuyas obras son complejas tanto en la sintaxis como en su estructura. Artur Lundkvist, tras su muerte acaecida a los 85 años de edad, en el frío invierno de 1990, seguirá siendo ese puente que supo unir a los creadores de dos continentes, en base al sólido cimiento del discurso poético y el compromiso con la realidad social. ** Víctor Montoya montoya@tyreso.mail.telia.com Escritor, periodista cultural y pedagogo boliviano (La Paz, 1958). Perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo Banzer, fue liberado en 1977, después de haber pasado por las prisiones de mayor seguridad de San Pedro y Viacha, por una campaña de Amnistía Internacional. En prisión escribió su testimonio Huelga y represión. Se exilió en Suecia. Es autor de Días y noches de angustia (1982), Cuentos violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la conciencia (1994), Antología del cuento latinoamericano en Suecia (1995), Palabra encendida (1996), El niño en el cuento boliviano (1999), Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y socavones (2002) y Literatura infantil: lenguaje y fantasía (2003) Dirigió las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Ha recibido premios y becas literarias y tiene textos traducidos y publicados en antologías internacionales. Actualmente escribe para diversas publicaciones en América Latina y Europa. === Miguel Hernández: palabra y compromiso Lía Isabel Alvear Ramírez = (Nota del editor: estudiosa y divulgadora de la vida y obra del escritor español Miguel Hernández, la ingeniera agrónoma colombiana Lía Isabel Alvear Ramírez obtuvo en 2004, con este artículo originalmente publicado en el diario El Colombiano en noviembre del año anterior, el Premio Internacional de Periodismo de la Fundación Cultural Miguel Hernández). Miguel nació en Orihuela, ciudad ubicada al sur de España, en el seno de una familia no muy adinerada, la cual conseguía el sustento por medio del comercio de cabras y la venta de la leche que ellas producían. Esta organización familiar implicaba entonces a todos sus miembros en el desenvolvimiento de la economía. Lo anterior conduce a la primera diferencia entre Miguel y los poetas coetáneos: él sólo accedió aproximadamente a ocho años de educación formal. Sin embargo, la curiosidad innata lo hizo un alumno aventajado de la madre naturaleza; además, debemos añadir la seducción que sobre Miguel ejercieron algunos de sus profesores en el corto paso por las aulas. A los catorce años su padre le imponía como destino el oficio de cabrero, pero él ya conversaba haciendo uso de tropos y rimas; cuando alguien le señalaba su forma poco usual de hablar Miguel respondía: "Así me salen las ideas"; más adelante, a partir del momento en que sus escritos dejaron de ser un acto íntimo entre él, las cabras y la sierra donde pasturaban, expresaba con cierto recato: "Es que soy poeta". Los antiguos compañeros de estudio y los profesores le propiciaban libros; empezó a participar en tertulias literarias; leía todo cuanto llegaba a sus manos y comenzaron a ser habitantes permanentes de su zurrón el cuaderno de notas y el lápiz. Entre muchos de sus primeros poemas, este parece una síntesis premonitoria de lo que sería su vida: En cuclillas ordeño / una cabrita y un sueño. Un capítulo importante en la vida es aquel en el cual hacen presencia las pulsiones del amor; cuando la persona siente el imperativo de estar referida a otra para proyectarse y ahuyentar una de las tantas facetas de la soledad. El poeta se enamora... Una querencia tengo por tu acento / una apetencia por tu compañía / y una dolencia de melancolía / por la ausencia del aire de tu viento. / Presencia necesita mi tormento, / urgencia de tu amor y galanía, / clemencia de tu voz la tuya mía / y asistencia en el estado en que me encuentro. El poeta ansía... Mujer, mira una sangre, mira una blusa de azafrán en celo, / mira un capote líquido ciñéndose a mis huesos / como descomunales serpientes que me oprimen / acarreando angustia por mis venas. / ... / ¡Ay, qué ganas de amarte contra un árbol, / ay, qué afán de trillarte en una era... El poeta se reproduce... He poblado tu vientre de amor y sementera / he prolongado el eco de sangre a que respondo / y espero sobre el surco como el arado espera: / he llegado hasta el fondo. El poeta se perpetúa... Para el hijo será la paz que estoy forjando. / Y al fin en un océano de irremediables huesos / tu corazón y el mío naufragarán, quedando / una mujer y un hombre gastados por los besos. Sin embargo, y a pesar de la vehemencia o quizás por ella misma, el poeta es consciente de que esas sensaciones placenteras no ahuyentan el displacer, lo traen consigo... Cansado de odiar, te amo. / Cansado de amar, te odio. Es una constante en la poesía de Miguel, la tensión entre situaciones contrarias y, sin pretender desconocer que otros autores anteriores a él y contemporáneos también manejaron el asunto y pudieron influenciarlo, no es aventurado traer a cuento que su información primigenia fue bebida en y de la naturaleza. Él conocía sus ciclos y comprendía sus manifestaciones... Remudan los claros ciervos / su cornamenta arbolada / ... / La cabra cambia de pelo, / cambia la oveja de lana, / cambia de color el lobo / y de raíces la grama. / Son otras las intenciones / y son otras las palabras... Él se sabía parte... La tierra es amor dispuesto a ser un hoyo, / dispuesto a ser un árbol, un volcán y una fuente. / Mi cuerpo pide el hoyo que promete la tierra, / el hoyo desde el cual daré mis privilegios de león y nitrato / a todas las raíces que me tiendan sus trenzas. Tenía plena conciencia del cambio como destino, entendido este último como efecto inherente al devenir. Los dos versos anteriormente transcritos dan cuenta de ello, señalado en procesos físicos; pero el cambio también ocurre en procesos de pensamiento, asunto que él mismo experimentó... Me libré de los templos: sonreídme, / donde me consumía con tristeza de lámpara / encerrado en el poco aire de los sagrarios. / Salté al monte de donde procedo, / a las viñas donde halla tanta hermana mi sangre, / a vuestra compañía de relativo barro. Hablar, o mejor, inscribirse en el concepto de ciclo tiene dos connotaciones de particular importancia, dado, de un lado, que involucra el cambio, y del otro, que nos plantea una verdad de a puño: por definición, el ciclo parte de un punto y allí mismo retorna, después de estar, inclusive, en un punto totalmente opuesto. Por tanto, en un asunto, su contrario está contenido. Existe una palabra que nomina dicho proceso: Dialéctica. Miguel, teniendo por natural los ciclos, muy probablemente no tuvo mucha complicación en acceder a la dialéctica. Aún adolescente, pastor de cabras y repartidor de leche, estando conversando en el cementerio con algunos amigos, ante la presencia de una planta florecida albergada en una calavera escribió... ¡Pobre flor! ¡Qué mal naciste! / ¡qué fatal que fue tu suerte! / Al primer paso que diste / tropezaste con la muerte. / El dejarte es cosa triste / el cogerte, cosa fuerte, / pues quedarte con la vida / es dejarte con la muerte. De sí mismo expresa... La sangre me ha parido y me ha hecho preso, / la sangre me reduce y me agiganta, / un edificio soy de sangre y yeso / que se derriba él mismo y se levanta / sobre andamios de huesos. A su esposa Josefina le dice... ¡Date presa de amor, mi carcelera! Y, hasta a uno de sus personajes, caracterizado por tonto, en la obra de teatro El labrador de más aire, le hace expresar... Porque en fin todo da igual / pensando con la cabeza / son tontería y listeza / rosas del mismo rosal. Llega la guerra con el horror de la sangre, las balas, la desconfianza y, lo que es peor, con la necesidad de depurar la sociedad de los adversarios. Pero vayamos más despacio. Tenemos para entonces un Miguel firme y alineado a favor de la lucha contra la pobreza y la injusticia... Soy ante el hambre prudente / y mudamente sufrido / cuando el hambre me ha venido / de un natural accidente. / Mas no aguanto mudamente / el hambre si me lo dan / un corazón y un afán / de avaricia ciega llenos. Un Miguel decidido a la lucha armada a la que él, como tantos otros se vieron precipitados... Si me muero que me muera / con la cabeza muy alta. / Muerto y veinte veces muerto, la boca contra la grama, / tendré apretados los dientes / y decidida la barba. / Cantando espero la muerte / que hay ruiseñores que cantan, / encima de los fusiles / y en medio de las batallas. La expresión precipitados hace patético que los juegos de intereses políticos y económicos, incubadores de la dominación y la injusticia, arrojan, despeñan, incitan a hombres y mujeres, otrora ajenos a cualquiera atisbo de agresión, a organizarse y defenderse, aun recurriendo a la violencia... He regresado al tigre. / Aparta o te destrozo. / Hoy el amor es muerte, / y el hombre acecha al hombre. Aproximadamente seis años después de su muerte, ante la necesidad de regular la convivencia entre los estados y sus pueblos, se proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos que, palabras más palabras menos, compromete a los estados a proteger los derechos, los cuales aparecen nominados, so pena de someter a las personas al derecho a rebelarse... En mi tierra moriré, entre la raíz y el grano, / que es tan mía por la mano / como mía por el pie. / ... / Me pertenece, aunque diga / que es suya, y no la conoce / ni siquiera por el roce / de un terrón y de una espiga. / ... / Nadie merece ser dueño / de hacienda que no cultiva... No es incurrir en osadía nombrar a Miguel entre las mujeres y los hombres defensores de los derechos humanos. Miguel Hernández se presentó al frente, y aparece aquí una segunda diferencia entre él y los poetas de su generación y su círculo: se alista como soldado raso, pese a tener para aquel entonces un espacio entre los intelectuales... Tristes armas / si no son las palabras. / Tristes, tristes. A pesar de hacer uso de otras armas, el arma de la palabra era para él la predilecta y, haciendo gala de ello, así poema el horror... Ayúdame a recoger / pedazos de la inocencia, / escombros de la hermosura, / ruinas de la mejor perla. / Andad con mucho cuidado, / no piséis la sangre ciega / que brota entre estas paredes / como una fuente secreta. / Dejadme besar la sangre, / la sangre bajo la piedra, / la sangre de mis entrañas / que corre por las arenas. / No la piséis, no pisarla / por si se borra o se queja. Los actos de la guerra, siempre atroces, y las diferentes formas como sus amistades encaraban las circunstancias, lo hicieron padecer; los convocó... Alberti, Altolaguirre, Cernuda, Prados, Garfias, / Machado, Juan Ramón, León Felipe, Aparicio, / Oliver, Plaja, hablemos de aquello a lo que aspiramos... / ... / Hablemos del trabajo, del amor sobre todo, / donde la telaraña y el alacrán no habitan. / Quitémonos el pavo real y suficiente, / la palabra con toga, la pantera en acechos. / ... / hablaremos unidos, comprendidos, sentados, / de las cosas del mundo frente al hombre. / ... / Así descenderemos de nuestro pedestal, / de nuestra pobre estatua. Termina la guerra y el adversario, con precisión extrema, prosigue la limpieza de los dueños de ideas que amenacen zozobra. Miguel es detenido y condenado, a pesar de diferentes gestiones, a treinta años de prisión. Las cárceles se arrastran por la humedad del mundo, / van por la tenebrosa vía de los juzgados: / buscan a un hombre, buscan un pueblo, lo persiguen, / lo absorben, se lo tragan. / ... / Un hombre aguarda dentro de un pozo sin remedio, / tenso, conmocionado, con la oreja aplicada. / Porque un pueblo ha gritado ¡libertad!, vuela el cielo. / Y las cárceles vuelan. La circunstancia extrema de saberse vivo y sin libertad, no quebrantó su compromiso social; a sus amigos expresó: "Tengo una vida, que puse al servicio de mi ideal, y si tuviera doscientas vidas lo mismo las hubiera dado y las volvería a dar ahora". Murió en prisión cuando contaba treinta y un años de edad, en 1942. El tejido poético de Miguel Hernández tiene como trama el amor, la libertad, la justicia y la dialéctica; como urdimbre, los íconos en los cuales sus sentimientos se hicieron versos: tierra, sangre, vientre, toro, boca, cárcel, luna, simiente, era...; la lanzadera fue la palabra, haciendo de él un todo de poesía sublime y compromiso heroico. ** Lía Isabel Alvear Ramírez liaisabel@epm.net.co Escritora colombiana (Medellín). Ingeniera agrónoma especialista en agroecología. Ha publicado el ensayo El derecho a la tierra-terruño; la Tierra-planeta, la tierra-sustrato. Colabora como articulista en la revista ambiental El Reto, de circulación nacional, y en otras publicaciones locales. Poemas suyos aparecen en la antología de poetas americanos Canto a un prisionero. Ha participado en la redacción y corrección de algunos libros, tanto técnicos como de temática social. === Juan Antonio Massone, un poeta imperdible ============================= === Benedicto González Vargas ============================================= Ha llegado hasta mis manos un pequeño librito, un opúsculo casi, de uno de los más talentosos y vigentes poetas chilenos, el profesor y miembro de la Academia Chilena de la Lengua, don Juan Antonio Massone del Campo. Tuve la fortuna, hace un par de lustros, de ser su alumno en algunas cátedras de literatura de la Universidad Católica Cardenal Raúl Silva Henríquez de Santiago de Chile y allí pude conocer un poco más de acerca de este poeta nacido exactamente en la mitad del siglo XX (junio de 1950), y del que conocía bastante más que su nombre cuando tuve la oportunidad de asistir a sus clases. El recuerdo de aquellas clases es, tal vez, la motivación permanente que he tenido en mi vida docente para enseñar poesía. Tiempo atrás publiqué en esta misma revista un artículo llamado "Mis absurdas clases de poesía" (http://www.letralia.com/104/articulo02.htm), experiencia real de mi hacer pedagógico con la palabra hecha verso, experiencia reiterada a través de mi carrera que hunde sus raíces en las clases de Massone, porque en ellas me hizo sentido la poesía en el aula y porque en ellas fui cavilando el cómo enseñarla cuando me tocara a mí estar frente a mis alumnos. Debo reconocer que este recuerdo recurrente vuelve a mí cada vez que tengo el placer de encontrarme con un nuevo libro de Massone. Generoso, como es, casi siempre los recibo de regalo, aunque alguno de ellos, como su Poemas del amor joven (Ediciones Logos, 1989), lo perseguí por todas las librerías de Santiago hasta dar con un ejemplar. Mientras asistía a la presentación de un libro de mi amiga Magdalena Fuentes en la Sociedad de Escritores de Chile (ya habrá tiempo para compartir con ustedes algo del trabajo de Magdalena), me encontré con Juan Antonio y recibí de sus manos el bello libro que quiero presentarles: En el centro de tu nombre (Ediciones La Garza Morena, 2004). En apenas 20 páginas el autor hace gala de todo su vuelo poético, de toda su henchida geografía lingüística, pero sobre todo, de una poesía rica en imágenes, metáforas y evocaciones. Todos quienes han tenido el privilegio de leer algo de Massone, no se extrañarán de lo que digo. Quienes no hayan tenido la ocasión, los invito a buscarlo en la cuantiosa bibliografía que hay de él en el ciberespacio. En el centro de tu nombre es un poemario de amor donde los poemas, numerados hasta alcanzar el número treinta y cinco, dan cuenta de una pasión que se nutre de recuerdos tan vívidos que son imposibles de contener en la intimidad de la biografía afectiva y sólo pueden liberarse a partir del acto poético que sirve de evocación y, por qué no decirlo, también de conjuro. Hay dulzura en estos versos, candor, ingenuidad incluso. Hay una suerte de revoloteo juvenil, de amor adolescente que nos transporta hasta nuestros propios recuerdos y nuestras propias biografías amorosas. Poemas de apariencia suave, pero trasfondo desgarrado. Poemas en que la imagen de la amada surge como el centro del universo del hablante lírico y en que, pese a todos los desaires, los olvidos, las desilusiones y los abandonos, el recuerdo nunca da paso a sentimientos negativos, siempre rescata lo positivo del amor. He hablado de ti a las populosas calles / que ahora están desiertas; / de memoria te conocería el viento / en una multitud de sombras; / no existe árbol que arrepienta brotes / con tal de festejar tu nombre; / he pedido al silencio de las nubes / que imiten en parte tu mirada; / por una sonrisa tuya los demás saben / que estoy vivo como nunca. / He hablado conmigo de ti, pero todo / repite únicamente jamases. ¿Puede alguien quedar indiferente ante la belleza de estos versos? ¿Puede alguien no sentirse identificado con un amor así, que se parece tanto a nuestras pasiones juveniles, aunque con el lenguaje florecido a causa de aguzar tanto la pluma para escribir miles de versos? No importa que el recuerdo sea lacerante como el dolor de no sentirse amado, no importa que el hablante bordee la queja o caiga en la tentación de enrostrar un comportamiento reprochable, los versos no renunciarán ni a la belleza ni al voto de alejar pasiones harto comprensibles como el despecho o la ira: ¿En qué palabras alguna vez / dijiste quererme? Siquiera / repite una que otra, / porque no recuerdo / ni una sílaba / de tu presunto amor / o de tu perdida mirada / entre todas las palabras / con que no me quieres. La belleza resplandece en estos versos en los que el amor es lo más importante, en los que el amor no es sólo el recuerdo omnipresente, sino una suerte de deidad panteísta que todo lo ilumina: Me tiene sin cuidado / la velocidad del mundo. / Desde aquel día, todas / las hermosas merecen tu nombre. / Pasa una mañana, pasan las tardes / con todo lo que pasa. / Pase lo que pasare / tendría que haber nacido muerto / para no amarte. Versos espléndidos y sencillos. Habrá que pedirle a Massone que nos comparta este libro a toda la comunidad hispanoparlante porque, más allá del goce estético, les aseguro, con estos versos podemos encantar a los jóvenes con la poesía. Porque vale la pena leer a Massone, los invito a revisar los siguientes enlaces: - J. A. Massone en Escritores de Chile, http://www.escritores.cl/libros/libmassone/portada.htm. - J. A. Massone en Poetas de Chile, http://chilenos.com/poetas/massone.shtml?category=9. ** Benedicto González Vargas rector@univirne.cl Profesor y escritor chileno (Padre Hurtado, 1965). Ha publicado El ermitaño (Editorial Café Con Leche, 2000) e Índigo, los niños de la Nueva Era (Ediciones de la Univirne, 2002). También participó en el libro 2000, el futuro presente (Editorial Letralia, 1999), con un ensayo sobre ciencia ficción. Actualmente cursa un Magister en Educación en la Universidad Diego Portales e imparte clases de literatura en los colegios Alexander Fleming y San Marcos, de Santiago de Chile. Desde 2001 es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile. === Bucay: qué va a ser de ti, lejos de casa José María Gatti ======== "Para mí, Bucay se murió. Me defraudó". Así le escuché decir a una señora que compartía un café con un señor que parecía poco interesado con la confesión. Yo estaba sentado en la mesa contigua a la pareja, leyendo de prestado el matutino, sin ánimo de entrometerme, pero al oír el juicio lanzado sin anestesia, me sonó al oído un tanto duro. ¿Por qué Bucay se murió y a quién defraudó?, me pregunté. Jorge siempre confesó no tener aspiraciones literarias. En rigor, no es un escritor, tampoco un simulador; se acerca más a un repetidor de ideas. No es filósofo, menos pensador. Está más próximo al mediador de ideas, al mensajero espiritual que al sabio. Es un hombre que nació (1949) en el barrio de Floresta -donde yo también crecí-, un lugar donde todavía las vecinas son las difusoras del noticiero diario y fieles analistas del acontecer parroquial. Donde se entremezclan judíos con sirios, árabes con armenios, españoles con polacos, gallegos con griegos. Donde las viviendas son modestas y la rutina es casi un documento. Allí vivió, peleándole a la economía para llegar a ser psiquiatra. Nada le resultó fácil: fue almacenero, taxista, vendedor de libros, agente de seguros, fabricante de bolsos deportivos y reventa de autos usados. En esa barriada conoció a Perla, su esposa desde hace 25 años con quien tiene dos hijos: Claudia y Demián. Del muchacho luchador concurrente al Servicio de Psicopatología del Hospital Pirovano, del terapeuta mediático que hacía emocionar a las mujeres en el programa El Buscador, emitido en el Canal 13, allá por 2002. Del vecino famoso de Haedo, del sanador de reconocidos periodistas, al Bucay mudado a España, porque Europa le abría la puerta del paraíso, hay todo un abismo. Bucay no midió las consecuencias. ¿Podría hacerlo cuando en sus conferencias reunía más de 6 mil personas y en su casilla de correo acumulaba 300 mensajes?¿Alguien podría seguir despierto cuando los editores le hablaban de medio millón de ejemplares vendidos en Argentina, Chile, Uruguay y México? ¿Se podría mantener en pie este hombre de un metro noventa de estatura y 100 kilos de peso, cuando en España, la RBA, casa editora de su obra, le zumbaba al oído que llevaban vendidos dos millones de libros? Ahora bien: mientras esto acontecía, Bucay era un genio; cuando el 22 por ciento de su libro Shimritu -de la ignorancia a la sabiduría- se comprobó que era copia fiel del libro La sabiduría recobrada de Mónica Cavallé, Bucay pasó a ser un individuo deplorable. Esta vez sus amigos no aparecieron. A los bucaymaníacos los tragó la tierra. Suerte ingrata la del hombre. Por años le puso oreja a cientos de individuos y en un instante se quedó en la soledad de la isla. Un caso similar, el de Ricardo Piglia, no tuvo el mismo final. Cuando Gustavo Nielsen acusó legalmente al escritor y a la Editorial Planeta de manipular el Premio Edición 1997, con la obra Plata quemada, los amigos llenaron páginas de solicitadas para defenderlo del atropello. Hoy el mismo Piglia asegura que el fallo por el cual fue condenado a pagar una indemnización es una injusticia. "Antes los escritores", sostiene el autor, "eran llevados a los tribunales por obscenos o subversivos, ahora por cuestiones relacionadas con el mercado, como si fuéramos responsables de la existencia de esa industria. Fui condenado", prosigue, "y con sinceridad digo que no sé de qué se me acusa. Quienes tienen que ser cuestionados por ese asunto son los jurados o los organizadores, no yo". Créase o no, nadie dice nada y todo queda como una novela de final abierto. Convengamos que la realidad no le resta responsabilidad a Bucay. En su despedida de la revista dominical Viva, que acompaña al diario Clarín y en donde por espacio de 2 años escribió su columna, Bucay, sin dramatizar pero actuando como víctima, sentencia: "Nunca quise conformarme con mirar la vida por televisión ni abandonar a los demás a su suerte sabiendo que quizás podía hacer algo para ayudar, aunque sea un poco. Si después del camino recorrido lleno de satisfacciones y sinsabores, uno sabe que por lo menos a algunos ha servido, deberá concluir que correr el riesgo ha valido la pena". Volvamos al principio: ¿Bucay a quién defraudó? Lamentablemente a sí mismo, porque los millones de lectores y seguidores lo abandonaron al momento de enterarse de que, una vez más, el ser humano es imperfecto. Nadie le permitió el error. Posiblemente la más considerada haya sido la propia perjudicada quien, pausadamente, deslizó: "Sería mejor si admitiera el error". Sin embargo, la tibieza se transformó en hoguera cuando agregó: "Se nota que habla de un tema que desconoce: la filosofía". En medio de este "pimpinelismo" aparece un tercero en discordia: Ramiro Calle, quien durante 20 años había sido el monarca de la literatura de autoayuda hasta que un día, sin permiso, llegó Bucay. Sensiblemente molesto con su decadencia, Calle no paró hasta alcanzar la llave del tesoro: "Yo hice que estallara el escándalo y les insistí a Mónica Cavallé y a Oriol Castanys (director general de RBA) que denunciaran legalmente a Bucay". Cada uno se tomó su tiempo. Castanys trató de frenar el escándalo porque veía peligrar su economía -es el editor de Bucay en la península- y como buen negociador reunió a las partes. Cavallé reconocería que el asunto era complejo y costoso e involucraría trámites interminables entre editores y países. En definitiva: Bucay lagrimeó un poco diciendo que no le perdonaban el éxito y Cavallé aceptó la recompensa de 150 mil euros por el mal momento pasado. De ahora en más, cada uno seguirá su ruta. Ramiro Calle despotricando desde su programa por la cadena Ser y desengañado que meterse en líos de escritores no sirve de mucho. Mónica Cavallé, obviando el "error involuntario" de este argentino pícaro y Jorge Bucay tratando de recuperar su credibilidad, algo que por el momento parece lejano. La señora vanamente esperó que su pareja terminara coincidiendo con el funeral de Bucay. El hombre llamó al mozo, pagó la adición y ya de pie le respondió: "Todo pasa, Graciela... todo pasa". ** José María Gatti josemariagatti@terra.com Escritor, periodista y psicólogo social argentino (Buenos Aires, 1948). Miembro numerario del Instituto Internacional de Periodismo "José Martí" de Cuba. Columnista del suplemento literario "Laberinto" del diario Milenio de México. Durante 2004, la Editorial Longseller lo reconoció con el Segundo Premio en el Primer Concurso de Cuentos Longseller 2004. Trabajos suyos pueden leerse en Librusa, Red Literaria, Deusto.com y Aldea Educativa. Se especializa en literatura norteamericana, puntualmente en la vida y obra de Ernest Hemingway. Pertenece al grupo de investigadores de la Biblioteca Nacional de Argentina. Ha publicado Hola Hemingway. Una mirada centenaria y mantiene en línea sus blogs http://microminicuentos.blogspot.com y http://josemariagatti.blogspot.com. === Una horda de lectores para John Kennedy Toole ========================= === (Marketing por la obra de un autor que nació muerto) ================== === Íos Fernández ========================================================= John Kennedy Toole tuvo una vida corta y una muerte lenta. Había nacido en la sureña ciudad de Nueva Orleáns en 1937 y, con tan sólo quince años, escribió la novela La Biblia de neón (su segunda novela publicada, que vio la luz en 1989). Estudió y obtuvo el título de master en inglés en la Universidad de Columbia y ejerció como profesor en la Universidad de Southwestern Louisiana y en el Dominican College, de Nueva Orleáns. Al parecer La conjura de los necios (obra de la que me ocuparé más adelante y que fue galardonada con un Pulitzer en 1981) fue escrita mientras prestaba sus dos años de servicio militar en Puerto Rico; ésta que él mismo alcanzó vislumbrar como una obra maestra, deambuló por varias editoriales pero nadie quiso publicarla. Un día del año 1969, el año en que el hombre fue a la luna, Kennedy Toole, de 32 años, decidió ir más lejos, condujo hasta un oscuro y solitario paraje en las afueras de Nueva Orleáns, se encerró en su auto, conectó una manguera al tubo de escape de un tanque de gas y dejó llenar sus pulmones con el hálito oscuro de la muerte. Había dejado escrita una carta para su madre, Thelma D. Toole. No se sabe con certeza el contenido de ésta, pero la historia posterior, que pareciera guardar un tufillo de propaganda comercial, cuenta que Mrs. Toole recorrió con el manuscrito durante años de editorial en editorial sufriendo toda clase de vejámenes, quizás los mismos (o peores) que había tenido que padecer su hijo y que se sospecha lo sumieron en una depresión terrible que finalmente lo condujo hasta el pináculo del suicidio. Hasta que un día el texto que tantas veces había sido rechazado fue publicado en 1980, cuatro años después de caer en las prodigiosas manos del profesor Walker Percy, quien lo había aceptado con cierto recelo. En el prólogo de la novela Percy da cuenta de este encuentro: "En 1976 yo daba clases en Loyola, y un buen día empecé a recibir llamadas telefónicas de una señora desconocida. (...) Lo que me proponía esta señora era absurdo. (...) Quería que yo leyera una novela que había escrito su hijo (ya muerto) a principios de la década de 1960. '¿Por qué iba yo a querer hacer tal cosa?', le pregunté. 'Porque es una gran novela', me contestó ella". El resto del prólogo, escrito con verdadera maestría, cumple con los elementos necesarios para incitar a la lectura de la obra; breve, apasionado, compasivo, revestido con el tono de quien revela por primera vez un gran secreto, un verdadero tesoro; dando datos esenciales de la obra pero interrumpiéndolos en el momento justo en que el interés del lector está en su punto más alto, a la mejor manera de Scheherazade: "Sólo me quedaba una esperanza", continúa Percy. "Leer unas cuantas páginas y comprobar que era lo bastante malo como para no seguir leyendo. (...) En este caso seguí leyendo. Y seguí y seguí. Primero con la lúgubre sensación de que no era tan mala para dejarlo; luego con un prurito de interés; después con una emoción creciente y, por último con incredulidad: no era posible que fuera tan buena". Pero al entrar en ella, la obra de Kennedy Toole (una ingeniosa y divertida sátira que inscribe al autor en una tradición que lo emparenta con autores como Rabelais, Cervantes y Jonathan Swift) se defiende sola. El principio de la novela constituye la presentación del personaje principal con su andar elefántico y pesado: un hombre alto y obeso, de grandes orejas donde sobresalen pelos sin cortar, labios grasientos, gordos y bembones, con restos de papas fritas, un tupido bigote negro, ojos altaneros, azules y amarillos, vestido con su gorra verde de cazador con orejeras, voluminosos pantalones de tweed, camisa de franela, bufanda y eructando constantemente debido a un problema de su válvula pilórica; rasgos físicos que desde las primeras líneas se revelan como indicio del carácter sui géneris de este personaje que si bien presenta características pantagruescas y actitudes quijotescas, se encuentra alejado de cualquier arquetipo conocido, y sin par en la literatura del siglo XX. Ignatius J. Really: de treinta años, intelectual egresado de la universidad, lleva una vida sedentaria, la mayoría de las veces encerrado en su mugriento y desordenado cuarto, tramando y escribiendo en decenas de cuadernos una diatriba en contra del siglo que le tocó vivir. Vive con su madre, quien después de tener un accidente automovilístico, por conducir en estado de ebriedad, lo obliga a buscar trabajo para que contribuya con el pago de los daños. Ese incidente es el detonante de múltiples situaciones que a su vez desencadenarán una serie de hechos con los cuales se va construyendo la trama de la novela. Ignatius se muestra como un personaje con valores anacrónicos, medievalista, ultracatólico, partidario de una monarquía totalitaria, que mira perplejo los vicios, la mediocridad, superficialidad y banalidad del siglo XX, que ataca los principios de la ilustración y las ideas de progreso. Pero sus acciones lo revelan como un sujeto miserable, inmaduro, glotón, mezquino, egocéntrico, mitómano, cobarde, caprichoso y perezoso. Un sujeto iluso e inútil incapaz de resolver los más elementales problemas de la vida cotidiana, pero predispuesto a embarcarse en los más quijotescos y disparatados propósitos. Precisamente se han señalado algunas afinidades entre Ignatius y el personaje insignia de Cervantes, y es fácil determinar esas similitudes, sobre todo en los malentendidos que surgidos de la realidad parecen darle a Ignatius el piso que necesita para avanzar en sus erradas cavilaciones. La distancia entre la percepción de Ignatus y la realidad se hace aun más evidente cuando se contrastan los hechos con la visión que de ellos tiene tanto en las cartas a su enamorada Mirna Mynkoff como en sus múltiples diarios. Kennedy Toole toma el espacio de Nueva Orleáns para construir un microcosmos, que transcurre en diversos lugares que van desde la calle Constantinopla hasta el Barrio Francés; donde además de la figura antiheroica de Ignatius aparecen otros personajes: el señor Robichaux, el patrullero Mancuso, Burma Jones, González, la señorita Trixie, Dorian Greene, Dana, Darlene, George, Gusv Levy, la señora Levy, el doctor Talc, la señora Amy, la señora Really, Santa Battaglia y Mirna Mynkoff; en su mayoría estereotipos que simbolizan de alguna manera los vicios de cada uno de los estamentos de la sociedad de la que da cuenta. Se hacen alusiones a la paranoia comunista, al afán del Estado y las autoridades por mostrar resultados y encontrar siempre un culpable, a la situación del proletariado, a la persecución racista y al subempleo, a la vida nocturna en bares y cantinas, a la prostitución, la pornografía, la homosexualidad, los delincuentes de poca monta, la banalización del arte y los medios masivos de comunicación, al despilfarro y a la inútil y absurda solidaridad de la clase alta, al medio académico universitario, al chismorreo de alcobas y de barrio, a la generación beat y al hipismo, entre otros. Estos personajes que aparecen en lugares y situaciones aparentemente aisladas luego se irán entrelazando en un nexo de causalidades que los conducen a todos hacia un destino común, cosa que asemeja esta novela en cuanto a la estructura a algunas novelas de William Faulkner. Lo que hace suponer que el final vendrá después de una situación que directa o indirectamente involucre a todos los personajes. Es un final de acción, vertiginoso y delirante, de infarto (como se suele decir), resuelto con gran sagacidad y acierto por el propio Ignatius. Acierto que sumado a un par de actitudes calculadoras que asume en el transcurso de la novela, nos ponen a dudar (como sucede con el Quijote) si en verdad Ignatius J. Really es un pobre iluso o por el contrario se trata de un gran bromista del cual han sido víctima todos, incluyendo a los lectores. La conjura de los necios estuvo rodando en los estantes de mi biblioteca por más de cinco años, al lado de no sé cuántos libros superfluos; ignorado, manoseado sólo para ser apartado, silenciado, esperándome como si su destino marcado fuera siempre ese: esperar. A sus cuatrocientas páginas entré lentamente, sin leer el prólogo; y luego, al avanzar a la par de su ritmo desbordante, me fue imposible detener la rueda. Escribo esto, 25 años después de su publicación, en una época en que los autores tienen las herramientas para asumir abiertamente la defensa y la promoción de su obra, y en que la mayoría de las reseñas de libros se escriben por amiguismo o en busca de contraprestaciones. La vida no le dio a Kennedy Toole la oportunidad de ver su obra publicada, mucho menos de defenderla. Por mi parte no sé mucho de las circunstancias que envolvieron su existencia, nunca lo vi, ni espero nada de él: cuando él murió yo también estaba muerto. Bueno, vi una foto suya, poco atractiva (en términos editoriales) deambulando por la red; en ella se ve a un chico simpático, pálido, algo mofletudo, de su casa, con saco y corbata, motilado al tope, de labios delgadísimos, de cejas escasas y una tímida expresión en la mirada. Pero una foto, como un cigarrillo entre los labios, puede decir mucho o puede no decir nada. Si algo pretenden estas líneas no es defender la calidad de la novela (como dije antes se defiende sola) ni hacerme ganar nada (mi único ejemplar, Círculo de Lectores, 1984, no está a la venta); tan sólo busco conducir, con el mismo ímpetu de las disparatadas empresas de Ignatius Really, a una horda desaforada de lectores hacia ella: hacia la magistral y maravillosa novela de John Kennedy Toole. ** Íos Fernández aquinovivenadie@hotmail.com Escritor colombiano (Cartagena de Indias, 1979). Estudió literatura y teatro. Ha publicado artículos, cuentos y poemas en medios impresos. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Andrés Bello: razón, educación y política ============================= === Reflexiones acerca del ciudadano y la civilización ==================== === Hebe Leopardi ========================================================= La relación que un creador sostiene con su obra y, por ello, la obra misma, se encuentran afectadas por el sistema de relaciones sociales en las cuales se realiza la creación como acto de comunicación. Pierre Bordieau Entender la creación literaria como un producto, o mejor, una consecuencia de las circunstancias socio-políticas en las que se produce, supone una puerta abierta que nos permite atisbar en su sentido, más allá del fenómeno estético, acercándonos desde nuevas perspectivas al "acto de comunicación" que la escritura comporta. Pierre Bordieau plantea, parafraseándolo, que el poder es el eje que traspasa todas las esferas de la vida social, lo cual se revela de forma particular en el ámbito discursivo. Dicha propuesta resulta particularmente clara en muchos de los textos de los letrados hispanoamericanos de finales del siglo XVIII y del siglo XIX, dado que en ellos se observa claramente la intención didáctica, casi siempre presentada con una tendencia moralizante, que encierra la necesidad de civilizar al hombre para acercarlo al progreso supuesto en las grandes civilizaciones europeas. En este ensayo nos acercamos a algunos planteamientos de Andrés Bello, como muestra de un discurso que se propone la instauración y permanencia del régimen político republicano, que en algunos textos afirma abiertamente: "Los gobiernos republicanos no son sino los representantes a la vez y los agentes de la voluntad nacional" (Bello, s/f a: 159), desde los actos creador y educativo; siguiendo para ello algunos de los planteamientos expuestos por Pierre Bordieau (1967) en su ensayo Campo intelectual y proyecto creador. Andrés Bello ha sido clasificado tradicionalmente como neoclasicista y también se le ha atribuido un carácter prerromántico. Nuestro interés se centrará, a efectos de esta lectura, en su cualidad de neoclasicista para poder comprender, desde esta corriente, una parte del pensamiento político-educativo del bardo. Enrique Anderson Imbert (1967: 184) señala al respecto que Los temas políticos de la literatura neoclásica fueron, pues, los del liberalismo [entendido éste como "lo propio del hombre libre"]. El liberalismo fue la expresión política de una voluntad de dignificar al hombre que, en el fondo, implicaba la fe en que el hombre era dignificable. (...). Los intelectuales se sentían responsables de la libertad y el progreso de la sociedad americana. Gracias al liberalismo pudieron los poetas, maestros, escritores, oradores, dar sentido ideal a una revolución y a una independencia que estallaron antes que las colonias estuvieran preparadas. La expresión artística durante el neoclasicismo, en Hispanoamérica, respondió fundamentalmente a una necesidad social y moral, tal como se evidencia en la cita anterior; es así que toda la obra del polígrafo tiene como fin último mejorar las condiciones en las que vivía el hombre americano, tanto en su educación personal, como en los aspectos tocantes a su vida en el colectivo, dadas las realidades que han resultado de los sucesivos enfrentamientos emancipadores y el consiguiente abandono general de América, consecuencia también de las guerras. Este afán humanístico se dibuja en las formas de la enseñanza, tanto en el acto artístico, como en el acto político de proponer y trazar planes educativos e incluso legislativos, que funcionan como herramientas esenciales para consolidar el proyecto político fundacional de la República, enmarcado unas veces en la espesura de una naturaleza que se presenta generosa, y otras tras el velo del bien común y la felicidad, pues "en las sociedades recién emancipadas escribir era una práctica racionalizadora, autorizada por el proyecto de consolidación estatal" (Ramos, J., 2003: 62). Así, dejar en el testimonio escrito las posibles iniciativas y propuestas para la afirmación del proyecto político supone también sentar las directrices primarias de las que los gobernantes futuros pudieren partir en su tarea. El espíritu que anima la obra de Andrés Bello es un aliento cargado de amor por el progreso del colectivo, que se construye desde la consolidación de una República ideal, integrada por ciudadanos que ejerzan sus deberes y derechos con respecto al Estado y a ellos mismos; en este sentido apunta Rafael Gutiérrez Girardot (2001:76): Su obra variada y voluminosa no está consagrada a proponer una reforma de la sociedad, sino a asegurar las primeras conquistas de la Independencia, es decir, a configurar en la vida cultural, política y social de Hispanoamérica la racionalidad que movió a los Libertadores para evitar que el belicismo que como secuela dejó la Guerra emancipadora degenerara en "heroísmo anárquico" militar. Andrés Bello estaba comprometido profundamente con las labores política y educativa, pues la tarea fundamental del momento era, justamente, plantearse el propiciamiento de circunstancias que favorecieran el desarrollo progresivo de la sociedad, conjugando a los diversos actores sociales que, como resultado de la emancipación, habían quedado en una aparente "igualdad de condiciones", aunque los usos sociales acostumbrados y las "clasificaciones" raciales continuaran tan intactas como durante el periodo anterior a la Independencia. En tales circunstancias la edificación de la República tuvo que ser planteada de acuerdo con los estratos sociales, existentes como valores que permeaban profundamente el inconsciente cultural (Bordieau, 1967: 136) de esa sociedad. En el caso de los planteamientos del bardo no se trata simplemente de la expresión de un pensamiento afirmado en una pose elitista, más bien sus propuestas se nutren esencialmente de la idea de aprovechar los recursos humanos, económicos e intelectuales al máximo, tomando en cuenta las necesidades de cada poblador; por ello apunta en uno de sus textos que, No todos los hombres han de tener igual educación, aunque es preciso que todos tengan alguna, porque cada uno tiene distinto modo de contribuir a la felicidad común. Cualquiera que sea la igualdad que establezcan las instituciones políticas, hay sin embargo en todos los pueblos una desigualdad, no diremos jerárquica (que nunca puede existir entre republicanos, sobre todo en la participación de los derechos públicos), pero una desigualdad de condición, una desigualdad de necesidades, una desigualdad de método de vida. A estas diferencias es preciso que se amolde la educación para el logro de los interesantes fines a los que se aplica. (Bello, s/f a: 160) El fragmento anterior también demuestra la clara intención de fomentar el establecimiento de una conciencia cívica, una voluntad quizá incipiente, pero muy evidente, esbozada desde la desigualdad, pero tendiente al fin general de la educación como herramienta fundamental para la construcción de la República, pues por medio de la instrucción los habitantes podrían adquirir conciencia de su rol ciudadano, de sus deberes y sus derechos, en el nuevo orden político. Cuando se piensa en este proyecto educativo, es preciso asumir que hablamos de un pueblo acostumbrado al dominio unilateral de los emisarios de la Corona, provenientes de España; habituados a vivir bajo un "paternalismo" permanente, en estratos fijos de clasificación racial, bajo reglas de dominación, privilegios o exclusión, según el grupo al que se pertenecía, dependientes siempre de las noticias y tendencias importadas de la patria madre, que está siendo sometido a un cambio drástico y radical en el interior del orden social y la política que dirige sus pasos hacia el porvenir. Zenaida Guánchez de M. (2005: 65) apunta, a propósito de este tipo de eventos sociales que, entre el momento de la ruptura política y lo que podríamos identificar como la disolución total del régimen político anterior, hasta llegar al establecimiento y consolidación del nuevo orden político, resulta difícil determinar lógica y temporalmente la secuencia de fases o intervalos en función de los cuales se desarrollaría la dinámica de desestructuración (desinstitucionalización) de las viejas relaciones (relaciones de poder, económicas, jurídico-políticas y sociales) y de estructuración (institucionalización) de las nuevas relaciones. De acuerdo a lo anterior es más sencillo comprender la insistencia de Bello en adecuar la educación al nivel de cada estrato de la población, pues en las condiciones postindependentistas no resultaba viable plantear proyectos que pudieran provocar un caos social aun mayor; más bien se trataba de hacer que los individuos comprendieran poco a poco las nuevas circunstancias y su rol en ellas. La Independencia, en sus comienzos, fue una búsqueda de poder y aumento de privilegios del pequeño grupo social que representaba el estamento dominante, que había sido agraviado por la corona española, al no cumplir ésta sus acuerdos con los colonos; acerca de este asunto señala Pino Iturrieta (1999: 31) que: La revolución se legitima por el perjuicio causado a un grupo de vasallos, quienes corren el riesgo de perder prerrogativas tan importantes como el gobierno doméstico, los títulos nobiliarios, la posesión de la tierra, el control de los indígenas y la administración de justicia. Sin embargo, los hechos no se redujeron a lo expuesto en la cita anterior, pues, durante el discurrir de los acontecimientos, los otros grupos sociales de menor rango social, aunque mayoritarios en cuanto al número de pobladores, se fueron integrando en la lucha independentista, en la búsqueda de libertad, entendida ésta como el aumento de beneficios sociales, de derechos, de oportunidades, de un espacio real como seres humanos dentro de la comunidad. Esto significó un viraje decisivo en el sentido, objeto y alcance de la revolución, pues ya no era la búsqueda solitaria de una minoría ambiciosa, sino que se transformó en la expresión de las necesidades y deseos de la masa popular; sin embargo, la lucha armada no fue suficiente para lograr los objetivos buscados con las guerras independentistas, los próceres artífices del plan libertador entendían que la parte más dura de la lucha era re-educar al pueblo liberado y apuntalar las bases económicas que permitieran la subsistencia y evolución de la economía de la República, y es que el giro de las circunstancias así lo exigía; por ello el Libertador escribe: "el que no sabe escribir, ni paga contribución, ni tiene oficio conocido, no es ciudadano" (citado por Guánchez de Méndez, Z., 2005: 76). Estaba claro que aquellos que antes habían sido sometidos debían aprender una serie de roles, obligaciones y derechos que antes sólo los colonos habían practicado, con las reservas que su condición de vasallos imponía. En este sentido, el llamado hecho a los soldados a deponer las armas y retornar a la vida campesina, planteado en la "Silva a la agricultura de la zona tórrida", encierra la intención de iniciar la construcción de una civilidad fundamentada en el trabajo. Se trata de afianzar al Estado naciente, desde la reconstitución de una economía diezmada grandemente por las recientes circunstancias bélicas que dominaban la escena nacional; más adelante volveremos sobre este punto. El ciudadano, como lo denomina Bolívar, es la base de la República naciente, se trata de un hombre que participa de la actividad económica y que tiene alguna instrucción, al menos elemental; sin embargo sabemos que el habitante de la Venezuela recién emancipada no está preparado para asumir este nuevo rol social, por lo que el proceso de re-educación es necesario, diríamos urgente, ya que los acontecimientos políticos así lo requieren. En sus propuestas, Bello asume la construcción del ciudadano sobre la presuposición de la inclinación al progreso, propia del hombre, lo cual "humaniza" grandemente las conveniencias políticas que motivan la empresa educativa, de dimensiones tan amplias como las que alcanzó el proceso bélico, pues con ella se le da vida a los "fines elevados" que justifican a los gobiernos republicanos: El carácter distintivo del hombre es la susceptibilidad de mejora progresiva. La educación, que enriquece su espíritu con ideas, y adorna su corazón con virtudes, es un medio eficaz de promover sus progresos; (...). Si bajo todo gobierno hay igual necesidad de educarse, porque cualquiera que sea el sistema político de una nación, sus individuos tienen deberes que cumplir respecto de ella, respecto de sus familias y respecto de ellos mismos. (Bello, A., s/f a: 159) Por lo tanto, el bienestar de los sujetos en un nuevo estado político es esencial para el afianzamiento de éste, especialmente en un territorio por reconstruir. La educación, aunada al trabajo, según los letrados del momento, es la vía más expedita para llegar a la felicidad; sin embargo, sumado a la incapacidad política de los habitantes del país, hay que tomar en cuenta que "después de la Independencia, Venezuela carecía de los elementos capaces de permitir el arranque de un proyecto de modernización a través de la industria" (Pino I., E., 2003: 52). Así, una sociedad cuya economía se apoya en el sistema feudalista, junto a una fuerte tendencia al uso y comercio de esclavos no podía estar al par de los acontecimientos que estaban gestándose en Europa, por lo que con poca mano de obra, sin capacidades técnicas, la única posibilidad de acercarse al "progreso" era rescatar el precario sistema productivo que había sostenido a los colonos y sustentar el proceso de educación de los ciudadanos; añadiendo a la dura tarea de orientar a la sociedad hacia el objetivo más complejo de consolidación de la transición, otro factor resaltante que impedía el progreso y dificultaba las otras actividades pues afectaba la tranquilidad general: la arrogancia, la presunción y la incapacidad de la mayor parte de los militares que habían combatido en las guerras de Independencia se traducían en una gestión del poder que, mientras demagógicamente se escondía bajo un radicalismo liberal, en la realidad se inclinaban siempre más hacia aventuras dictatoriales. Los militares, terminada la guerra, no podían y no sabían pensar en el "Nuevo Estado" (Scocozza, A., 1989: 185-186). La lucha no terminó con la liberación del yugo español, como se puede ver en el fragmento anterior, pues se prolongó en búsquedas personales de poder, en disputas bélicas de carácter intestino, que diezmaron todavía más a la población y que dificultaron seriamente el restablecimiento de la paz y el desarrollo del nuevo orden republicano que tenía como premisa moral la igualdad de todos los habitantes del país. A la luz de estas evidencias se hace prístino el sentido de las frases expuestas por Bello (1985: 42, 47) en su "Silva a la agricultura de la zona tórrida": ¿por qué ilusión funesta aquellos que Fortuna hizo señores de tan dichosa tierra pingüe y varia, al cuidado la abandonan y a la fe mercenaria las patrias heredades, y en el ciego tumulto se aprisionan de míseras ciudades, do la ambición proterva sopla la llama de civiles bandos, o al patriotismo la desidia enerva... Asaz de nuestros padres malhadados expïamos la bárbara conquista. ¿Cuántas doquier la vista no asombran erizadas soledades, do cultos campos fueron, do ciudades? De muertes, proscripciones, suplicios, orfandades, ¿quién contará la pavorosa suma? Los versos citados ilustran la devastación de la tierra, pero también exhiben la ambición inhumana que impulsa a la belicosidad, la búsqueda del poder personal por medio de la fuerza y la opresión. Tomando en cuenta este panorama terrible, Andrés Bello formula sus planteamientos educativos desde la consecución de la felicidad, tanto individual como colectiva; en este sentido, la totalidad de sus textos está destinada a fomentar la educación de los americanos, inclusive los poéticos, que exaltan la obra de los grandes próceres caídos, acercándola al ideal de la areté griega, a los grandes héroes homéricos, mitificándolos como ejemplos inmortales de la virtud. Sobre este tópico destacamos especialmente el poema "Alocución a la poesía". Desde la práctica poética, el bardo toma el ideal virgiliano de la Eneida, con el que incita a la vuelta a la vida campesina, elevándola hasta transformarla en la forma de vida más deseable y fecunda, pues "el campo idílico y la vida sencilla del 'labriego' constituían la garantía de paz, el fundamento moral de ella, que había sido destruida por la codicia reinante en las ciudades" (Gutiérrez G., R., 2001: 77), además de representar el medio más viable para recuperar el sistema económico de la nación. La letra, expresada en estas realidades convulsas, determina el camino a seguir, organiza el ambiente caótico resultante de las guerras, traza el camino potencial que representa la posibilidad de ayudar a salir al pueblo de la barbarie y señala un camino a la paz, entendiendo esta afirmación partiendo de la posición directiva del letrado que habla desde el poder, ya que "en ese periodo anterior a la consolidación y autonomización de los Estados nacionales, las letras eran la política" (Ramos, J., 2003: 63). El culto a la letra se asoma en toda su significación si observamos lo que se necesita para ser considerado ciudadano: saber escribir. En efecto, los próceres que idearon el proceso de independencia eran letrados, letrados que supieron aprovechar las circunstancias según fueron evolucionando, que se fueron planteando soluciones apropiadas a la magnitud de las dificultades que las empresas que llevaban a cabo suponían. Podría afirmarse que, después de los héroes militares, América tuvo héroes de la cultura, que no lucharon más que con la pluma; quizá entre ellos debamos destacar a Simón Rodríguez, el primero en plantear los proyectos de educación masiva que, además creemos, es el antecedente americano de Bello y de Bolívar; a este respecto, sin embargo, pensamos que Bello asumió este proyecto de forma racional y sistemática, tanto que llegó a ejecutarlo en Chile, tanto que en toda su obra se percibe la orientación didáctica, incluso moralista del discurso. El polígrafo asumió la configuración del proyecto desde la necesidad urgente de la consolidación de la república, partiendo de una educación planteada según las necesidades de los diferentes estamentos sociales, dado que esto suponía una puerta abierta a la difusión de los principios en los que se fundamentaba el nuevo orden político, para llegar de manera eficiente a todos los individuos. La formación planteada por el bardo no sólo apunta al conocimiento de las materias básicas, necesarias para lograr una cultura general mediana, y las que sirven para el desarrollo de la vida cotidiana, pues también propone la formación política de los individuos, por medio del estudio de la Constitución: Mas, si por no ser de primera necesidad estos ramos de enseñanza se pueden omitir [se refiere a la astronomía y a la geografía, además de la historia universal] en los primeros tiempos de nuestra formación social, no es posible que suceda otro tanto con el conocimiento de los deberes y derechos políticos. Regidos por un sistema popular representativo, forma parte cada uno de ese pueblo en quien reside la soberbia, y muy difícil o imposible es conducirse con acierto en esta posición social, si se ignora lo que podemos exigir, y lo que puede exigir de nosotros la sociedad. El estudio de la Constitución debe, por consiguiente, formar una parte integrante de la educación general (...), para ponerse al cabo de la organización del cuerpo político al que pertenecemos (Bello, s/f a: 163). Arriba se pone de relieve la firme intención de hacer valederas las bases en las que se afirman los sistemas republicanos, en los que todos los ciudadanos permanecen al mismo nivel, en un sistema de igualdad social y libertad, sin dejar de destacar que dicha condición sólo puede ser provista por medio del aprendizaje. Este proyecto político-educativo, compartido con el Libertador en sus cimientos conceptuales, tiene la propiedad de incluir a todos los pobladores, sin desmedro de su procedencia social, pues se ofrece la enseñanza necesaria para ascender a la categoría de ciudadano, de acuerdo a las necesidades de cada uno. Si bien es cierto que la propuesta bolivariana de elecciones populares, expuesta en la Constitución de Bolivia, limita a los electores a un diez por ciento de cada comunidad, un diezmo que sospechosamente presenta las características de la clase dominante en el sistema anterior, ese diezmo debía ser escogido, a su vez, por el consenso de los habitantes de la comunidad. En efecto, dicha condición no se da por razones caprichosas, es el resultado de las circunstancias educativas deplorables y la desorientación social en las que la mayor parte de la población se encontraba sumida. En estas formas de proceder se devela la ejecución paulatina del proceso de transición de un régimen al otro, teniendo en cuenta a la libertad "contrapuesta, por una parte a la docilidad servil que lo recibe todo sin examen, y por otra a la desarreglada licencia que se rebela contra la autoridad de la razón y contra los más nobles y puros instintos del corazón" (Bello, s/f b: 172). Profundamente humana, la concepción de la libertad, enmarcada en el plan político revolucionario, dan cuenta del deseo de superación de las circunstancias sociales que reinaban sobre los hombres que vivieron en la colonia, sin importar su raza o el status social que poseían. Enfocado desde una perspectiva sistemática y organizada, el proyecto educativo de Bello muestra la importancia y valor de la instrucción, no sólo para afianzar los cambios políticos, sino también para llegar a la felicidad del colectivo, que parte de la felicidad individual, y que son la muestra más elocuente del progreso general de la patria. Referencias bibliográficas - ANDERSON IMBERT, Enrique (1967). Historia de la literatura hispanoamericana I. México: Fondo de Cultura Económica. - BELLO, Andrés (1985). Obra literaria. Caracas: Biblioteca Ayacucho. - - (s/f a). "Sobre los fines de la educación y los medios para difundirla. 1836". En: Fernández Heres, Rafael [comp.] Pensamiento educativo en Venezuela. 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Filosofía, política y derecho en Andrés Bello. Caracas: La Casa de Bello. - RAMOS, Julio (2003). Desencuentros de la modernidad en América Latina. Literatura y política en el siglo XIX. México: Fondo de Cultura Económica. ** Hebe Leopardi hebelourdes@yahoo.com Escritora venezolana (Ciudad Bolívar, 1979). Reside en Cumaná, Sucre (Venezuela) y cursa estudios de educación, en mención castellano y literatura, en la Universidad de Oriente. Actualmente se encuentran en proceso de publicación su poemario Ecos de rosas quebradas y su libro de cuentos La risa de Dios. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Dos poemas Valentina Vitols *** Historietas de receptor Yarko Rhea Salazar *** Poesía de una ciudad emergente Roxana Crisólogo *** Libertador Roberto Savino Asprino *** Voz que anochece -alusiones- Isaías Garde *** En el límite Claudia Karim Quiroga *** Poemas María Agustina Spacarotel *** Pachuco Diomenia Carvajal *** Dos poemas Gisela Carlos Fregoso *** El derecho y el revés Roger Vilain *** Letras de un perro triste... (extractos) Miguel Ángel Zapotitla Pérez *** El misterio de los delfines Martín Palma Melena *** Tras el espejo o las bellezas que somos allí Rafael Farías Becerra *** La risa Gladys Liliana Abilar *** Dos poemas Rubén Sánchez Féliz *** La partera Gabriela Urrutibehety === Dos poemas Valentina Vitols ====================================== *** Saudade No aspiro a causar impresión o impresiones en ti en tus trotes indirectos en lo empírico de tu movimiento escapismo en tu indiferencia hacia lo lento No quiero que pienses en mi lengua que no es mala que no es buena que no te habla que manda, letra por letra los mensajes a mis dedos a las horas mías, atadas, horizontales en el reloj rojo son nano segundos a las rasgaduras de la pulpa al conteo a estas tintas plurales Soy la calígrafa No aspiro a causar impresión o impresiones en ti Saudade tú No renuncio a mis multitudes desvanecidas nuestras versiones huimos para no ser engranajes diarios, semanales, indefinidos adioses me inclino por ser noctívaga ocasional cacofónica No sé si tú Eres el tropo *** Santa Bailo y porto una aureola de plumas (cayó en mis manos el tope de un ángel) no es imaginación no se esfuma no es una metáfora corona mi cabeza ahora las imágenes que resguarda son tuyas En la mesa, las piernas cruzadas, una fiesta Caracas está fría, la gente se casa, la gente danza artilugios de diversión, brota multitud de colores los convidados y la música, todos son realeza sombreros tiaras silbatos palmas y sudores goma espuma lila amarilla verde y magenta Dejé el baile sigo angelical y parezco santa no lo soy no lo siento simulo seguir las conversaciones, asiento, sonrío sentada entre mis afectos te pienso sobre la piel de tu regazo la mía, un deseo luego te observo arrodillado sobre mí sin lienzos sólo desnudos piernas en v muslos juntos vaivén sexo público que ignora una fiesta cambiamos posiciones dos imágenes sentada sobre lo húmedo hacemos el amor ** Valentina Vitols valenvitols@gmail.com Escritora venezolana (Caracas, 1974). Abogada y productora de televisión. Textos suyos han sido publicados por la revista Helios (Lima, Perú, febrero de 2006). === Historietas de receptor Yarko Rhea Salazar ======================= *** 1 dice que me embrujó, pero no lo creo. Lo afirma contundente el tipo que llegó a comprarme componentes inalámbricos para su computadora: "te ha puesto una culebra negra clavada con palitos de fósforo, y ha enterrado moribundo al ofidio en el lugar por donde sueles transitar cuando te recoges de la empresa". Sin darle importancia le mostré el resto de la enorme variedad apilada sobre el mostrador. Por la noche, sin dejar de pensar en la frase, saqué del desván mi cuero de leopardo, lo extendí sobre el lecho de mi camastro y luego de desempolvarlo me cubrí el cuerpo con él y me acosté. Rugí toda la noche, creo que lo hice para sacarme el miedo de encima, aunque no quería reconocerlo. Por la mañana cuando me despertó el receptor de la radio, creí advertir en la voz que leía las noticias, una risita con cierto tinte mordaz. Entonces, tomé la almohada del camastro y cubrí el aparato como queriendo asfixiar a la voz... Más tarde me enteré de que, en medio del pronóstico del tiempo, la locutora estrella había sufrido un súbito apagón de vida. *** 2 Tras del empapelado de comienzos de siglo, se adivinan los contornos de rostros que atisban deseando estar plenos en mi habitación, darse un paseo del dormitorio a la cocina y tomarse un vaso de agua, sin que ésta les atraviese y moje desesperadamente la alfombra roja. Me mortifican sus lamentos, sus gritos cansinos por las noches cuando no pueden más de deambular por ese mundo negro sujeto a sus propias fijaciones terrenales. Es tanto el dolor que padecen, que no aguanto más, y al despertar de cada sueño con ellos, bebo ávido el deseado vaso de agua sin temor a que ésta me moje las sábanas. Prendo inmediatamente la tele, pero contrariamente a lo que espero, el locutor de las noticias con un movimiento profesional de la mano izquierda gira la perilla del receptor y me apaga de cuajo. *** 3 Abre la puerta y entra con humareda la bestia. No puedo evitar que vuelque las macetas en el pasillo y vocifere desaforada. Toma el cable del teléfono y lo enrosca alrededor de mi garganta. Grito, y mis ojos se desorbitan, se pierden sin remedio en el blanco espacio de la esclerótica. La mano, en acción claramente épica, levanta lo que encuentra y da un golpe a la bestia, que cae pesadamente levantando un rabioso polvo sobre el parquet. Me apresuro, arrastrando el paso, al lavabo y mojo mi cuello. Y en cada gota que resbala por la piel, el rostro de la bestia con el taco del zapato clavado en la frente, deja escapar del orificio un humito cargado de fantasmas malolientes... *** 4 Molesta, se deshizo de la última prenda de seda y apagó el vídeo para contestar el teléfono. Nadie le respondió, y lanzó irritada el auricular sobre el catre. Se asomó a la ventana y la entreabrió para refrescarse con la garúa de la madrugada. Luego, se recostó sobre el camastro e inclinándose sobre el miembro erguido lo acarició con la lengua. No alcanzaron a percibir la delgada masa amorfa que se introducía a la habitación, ora reptando por debajo de la puerta, ora levitando por encima del parqué hasta que fue muy tarde. Convencidos quedaron -nunca lo pusieron en duda- de que fue el placer de los líquidos en erupción, lo que los traspuso hacia el eterno círculo criollo de la Gran Movida en el Sky. ** Yarko Rhea Salazar yarko.rhea@gmail.com Escritor, escultor, cartógrafo y productor de videos boliviano (La Paz, 1956). Reside en Suecia desde principios de los ochenta. Participó en diversas publicaciones bolivianas, como la revista juvenil Semilla y la revista del Postgrado en Ciencias del Desarrollo de la Universidad Mayor de San Andrés, Umbrales. Fue incluido en una antología de poetas bolivianos en Suecia realizada por su compatriota Víctor Montoya, también residente en el país europeo. Columnista en Rodela (http://www.rodelu.net). Forma parte del grupo poético Madrigal, de la ciudad de Gotemburgo, en cuya revista Madrigal ha publicado, además de participar en diversos encuentros poéticos. También es miembro del colectivo de Radio 19 de Abril de Gotemburgo, donde se desempeña como técnico de sonido y lleva adelante un programa de jazz latino. === Poesía de una ciudad emergente Roxana Crisólogo ================== Presentación Reflejo de una cultura mixta, híbrida Carmen Ollé Es evidente que la poesía peruana cambia con los años pero no como un producto comercial que se ubique en el mercado técnicamente más desarrollado que la poesía de sus predecesores. Prefiero hablar de estéticas contrapuestas que conviven entre sí. En el Perú de ahora prevalece el gusto por una poesía de ideas, como respuesta -y ya va para largo- a la poética integral de Hora Zero de los años 70 y su profusión de imágenes tomadas de la realidad inmediata: el parque Universitario, el Mercado Central, Tacora. Diría que varias estéticas lidian entre sí y algunos poetas intentan incluso crear un nuevo canon para denunciar el centralismo limeño. Se reacciona también visceralmente contra la poesía "erótica" o la poesía "de género", etiquetas con las que se pretende parametrar la poesía escrita por mujeres y así ser dueño absoluto de la verdad en materia del gusto poético. Me interesa destacar dos maneras de concebir la poesía últimamente. En un extremo la estética clásica ve el acto poético como un hecho aislado de la política, donde la "indeterminación de lo determinado" -como afirma Jorge Wiesse- configura un universo cuyos cuerpos están en suspensión. La poesía nace de la tradición y vuelve a ella sin contaminarse con el ruido social; es el caso del último libro de Ana María Gazzolo, Cuadernos de ultramar (2004), publicado con el nombre de Felice Ianua, libro que no hace ninguna concesión al lector. En la otra punta, Roxana Crisólogo refleja en sus poemas rítmicos una cultura mixta, híbrida, donde lo culto y lo popular no necesitan diferenciarse neuróticamente, como pretende la "alta cultura", pues -a decir de García Canclini- el arte moderno latinoamericano tiene "muchas intersecciones entre lo culto, lo popular, lo artesanal y la producción masiva". Si en el siglo XX Rocío Silva Santisteban reconoce en los poetas de su generación la tendencia a ser parias sentimentales o una nueva suerte de hastío baudelariano, en Roxana Crisólogo, en cambio, el pathos trágico cambia de tono y tiene otros bemoles. La sombra del expresionismo alemán con George Trakl a la cabeza y la búsqueda de la autodestrucción del yo, que alcanza su máxima expresión en la argentina Alejandra Pizarnik, dos íconos neorrománticos de la poesía del siglo XX, dan paso a un tipo de escritura más sincrética, con el síncope nervioso de las ciudades emergentes. El arte en esta nueva poesía no tiene paradigmas referenciales legítimos, busca por el contrario su esencia en la multiplicidad. Hay días que no tolero más ruido que el de las construcciones y el café no endulza -no hay nada que endulce este café- y quisiera ser la virgen que adorna el vello crepuscular de un acolchonado cuadro llamarme Rosa -Rosita- tener el cabello largo y los pies pequeñitos y rosados como los de una conocida muñeca y llevarle a los muchachos de la construcción tappers limpios de comida papas sancochadas con pollo mi buena sazón que venderé y revenderé con sendos cerros de arroz lechuga agria y ají de algo me servirá ser acomedida o liviana sudar atados de ropa limpia y una toalla por si la transpiración y luego pensar en los acabados del edificio -como terminaré yo- muros sellados y cielos falsos en placa de yeso -donde terminaré yo- soldaduras anclajes fijaciones de plástico dónde anclaré me desfondaré y terminaré yo y nada de prevención y mantenimiento de martillos taladros patologías y formas que hincan su cabeza de movediza serpiente y me invitan a rodar sentirme en la erosión de esta tierra de doble piso sin fondo y empapelan el ruido de un enceguecido tránsito de aves guaneras como el dolor de alguna primera vez. *** a Ludy recuerdo sus jeans baratos y ajustados sus blusas simples rosadas-blancas y estrechas recuerdo su revista rosa su bolsita cusqueña cruzada como una metralleta de lana recuerdo sus camisetas de hawái sus polos de mickey mouse recuerdo las ganas con que miraba a los chicos guapos blanquitos de la vanguardia al cabello largo y ondulado de José a los católicos impecables en la mente a los delgaditos de bondad como una bandera al john lennon de la mitad de sus narices cómo los amaba y también cómo los odiaba ella que deliberadamente se inició en el aprendizaje anarquista de la disección -a veces dispuesta a demoler sus sombras- cómo se miraba y cómo me miraba y cómo expectorando la mitad de su cuerpo un paraíso negado a la desnudez aparcó en los insondables desiertos de Lima la recuerdo un día que el tráfico rural de un camión la dejó sola en el mundo isleño de los vegetales el zarro azul y bautismal del afilador de cuerdas salpicando en el vello púbico de sus palmas en la ciudad hipnótica y la soñé hipnótica habitando una ciudad de cuerdas no te acerques a ella no le digas-no le cuentes-no la toques la música era la misma desmenuza todo menos su odio todo menos eso que nos separa incinera su amor que le quede algo que rebanar que diga que piensa en sí y que tema cuando se suelte el cabello y una nota acerada desde el fondo maxilar de su cuello crezca como un bozal en su piel y se vea acholada achorada aniñada estúpida escuchando a ese metiche a ese designado por la dirección general del partido a esa multitud que nos separa. === una tibia de humo se desliza como un desorientado iceberg en la carretera persigue una cadena montañosa de autos y triciclos reparaciones mecánicas y turbas de ramilletes vagos de luz como si no se pudiera escapar del círculo vidrioso torcer el timón atravesar desde otra perspectiva los orificios del aire ¿has entendido que esta imposición de piernas y manos no es producto torpe de la casualidad? la intensidad les ha conferido un lazo indiscutible de formas hoy todo se toma alegremente de las manos Seguro que bailaste como desenfrenada seguro que te intoxicaste del lloriqueo bobalicón de aquella cantante folklórica y el coliseo se inundó de una espuma que en la espalda rocosa de una cerveza empezó a abrir y cerrar los ojos indefinidamente a mí me gusta el arpa se me sube a los codos tiembla en su intromisión de aire el huaynito desenterrado de la raíz no hará milagros pero retoza en el pecho como un alborotado tambor en la piel ** Roxana Crisólogo roxanax@yahoo.com Poeta peruana (Lima, 1966). Ha publicado los poemarios Abajo sobre el cielo (Ediciones Nido de Cuervos, Lima, 1999) y Animal del camino (Ediciones del Santo Oficio, Lima, 2001), y tiene inédito el poemario El diario de Ludy D. Estudió derecho y ciencias políticas en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Hizo una maestría en derecho internacional sobre el Sistema Interamericano de Derechos Humanos para la Universidad de Helsinki (Finlandia). Actualmente se desempeña como coordinadora del Network Institute for Global Democratization con sede en Lima. === Libertador Roberto Savino Asprino ================================ Después de los tambores pusieron una música que a nadie le gustaba. No recuerdo la hora, pero supongo que fue luego de las tres, porque a las tres es cuando usualmente ponen tambores y las mujeres se quitan los zapatos, levantan sus vestidos y se creen negras. Siempre me gustó verlas así, alzando los hombros y con mirada de leona, una mirada que podría ser agresiva, pero que en realidad es otro artificio de seducción. Los hombres, en cambio, sólo nos destemplamos la corbata, porque sabemos que de un momento a otro vamos a ser arrastrados hasta el centro de los círculos donde estas fieras bailan. Y entonces sí, abrimos los brazos y rugimos, perseguimos y bailamos, sin tocar a la hembra, aunque queriendo tocarla, pero si se toca ya no estamos bailando tambores, al menos no como lo bailan en Choroní o en Barlovento, los negros y las panteras de verdad. (Nosotros somos los domados por la ciudad.) Después de los tambores pusieron aquella música terrible. Nos están botando, escuché que alguien decía. Seguramente yo también lo dije, o algo parecido, y todos los de la mesa lo celebramos, porque ya a esa hora todo vale y sólo los sobrios se lo pasan mal. Eran tonadas de los ochenta, pero de lo peor de los ochenta. Puras canciones gringas que nadie conocía, seguro que ni siquiera el de la miniteca, dijo alguno en nuestra mesa, y todos subimos las copas o los vasos y seguimos hablando de la pésima música y de lo bueno que estuvieron los pasapalos y el chupe. Afuera la noche se hacía más clara, hasta que en algún momento apagaron las luces. Para ese entonces la música había dejado de sonar y en la sala sólo quedaban dos mesas con otros pocos invitados y los mesoneros, que parecían zombis yendo de aquí para allá, recogiendo y plegando los manteles, cubiertos, las sillas y las mesas. No recuerdo quién o cuándo, pero en determinado momento alguien comenzó a hablar de política. Pero no a hablar. Sus palabras parecían más bien un reto, como si el sólo pronunciarlas significara que pronto se entablaría en un duelo, cosas de balas y vaqueros. Barbaridades. El alcohol, por supuesto, tenía mucho que ver con el tono y las lentísimas maniobras del retador, igual que el sueño y lo incómodo que a esa hora resultaba la formalidad de las ropas. Pronto hubo gritos y amenazas, pero al final todos se calmaron y Rodrigo tuvo la excelente idea de que nos fuéramos de allí a comernos unas arepas en la avenida Río de Janeiro o en la Calle del hambre, también en Las Mercedes. Estamos cerca, dijo, desde aquí son unos diez, quince minutos, ahora que no hay tráfico. Eran casi las siete de la mañana, las calles estaban vacías y un domingo a esa hora el aire es siempre limpio, porque baja de la montaña y se queda atrapado entre el Ávila y las colinas del sur. Sobre el valle, propiamente. En el corolla de Rodrigo partimos él, Carlota, Alejandra y yo. Fuimos los últimos en llegar a la arepera porque nos desviamos en la Libertador para despertar a las putas que siempre se quedan dormidas tiradas en la acera o entre las bolsas de basura. Rodrigo fue el de la idea, y todos sabemos que en su guantera ahorra un arsenal de fuertes y otras monedas para ocasiones de esa índole y para los desfiles militares, cuando las lanza desde la azotea del edificio donde vive su amigo Nelson, cerca de Los Próceres, del otro lado de la autopista. A más de uno le habrá hecho daño, supongo, pero también es cierto que las putas de la Libertador nunca escarmientan. Llegué a casa al mediodía. Mamá estaba cocinando y el olor a condimentos, a cebolla friéndose, me dio náuseas. Nos saludamos de lejos. Hola mamá, pero no entendí lo que me respondió. No quería que me dijera nada por el olor a whisky y a cigarrillo. Ya sobre mi cama sentí cómo la habitación comenzaba a dar vueltas, acelerando, y cómo la noche se repetía en imágenes intermitentes, tan cerca y tan lejos del descanso, del sueño. Saqué la pierna izquierda de entre las sábanas y la puse sobre la alfombra, la planta firme contra el suelo. Las vueltas no cesaron, pero al menos dejaron de ser tan bruscas. El ancla había funcionado. Me levanté con una llamada de Rodrigo. Cuando tranqué vi la hora, eran las diez o casi las diez. Tenía media hora antes de que él llegara y saliéramos a rodar por ahí y recorrer un poco la ciudad. Por supuesto, regresamos a la Libertador. Podemos ir a algún sitio a probar suerte, dijo, o podemos irnos por lo seguro, igualito se gasta plata invitándole tragos a las chamas. Accedí, más que todo por curiosidad. Luego de leer tantas memorias y novelas donde los protagonistas visitaban burdeles y calles prohibidas, como el Jirón Huatica de La Victoria peruana, donde estaba la Pies Dorados de Vargas Llosa, era lo menos que podía hacer. Sobre la acera, de vuelta en la Libertador, estaban las muchachas, casi todas fumando, con las manos sobre la cintura o batiendo la cartera, como si estuvieran espantando moscas. Vestidos plateados, faldas verdes, pelucas rojas, carteras, botas y chales de todos los colores. No preguntaban nada, se acercaban a la ventanilla del auto y asomaban su cabeza hasta que también sus senos o lo que fuera que tuvieran sobre el busto quedaran también ocupando el espacio del copiloto, sin importar que yo estuviera allí, intoxicado por el perfume a levadura, aunque obviamente levadura no podía ser. Así, supongo, es que tienen que ser las putas, agresivas, asesinas, irresponsables. Rodrigo hizo un gesto con la cabeza que no comprendí. Ellas, porque ya para entonces dos se habían concretado y tomaban turnos en la vitrina del corolla, sí que lo entendieron y esperaron a que mi amigo abriera los seguros de la parte de atrás. En ese momento mi corazón empezó a tumbar con fuerza, tanto que podía escuchar el palpitar en mis oídos, por encima de la música del carro y las cornetas de la calle. Llegamos a un motel que no conocía. Habíamos subido por el camino hacia la Colonia Tovar, dejando atrás Caracas, y en una de esas callecitas se metió Rodrigo, girando brusco e hiriendo seriamente mi equilibrio. Atrás las muchachas reían. Yo no las escuchaba, pero veía sus dientes amarillos en los espejos, sus bocas demasiado rojas diciéndose secretos y señalando, entre otras cosas, el celular de Rodrigo, el aparato de música del carro, las cornetas envenenadas que estaban atrás y que gritaban una música electrónica que parecía haber venido desde el futuro. O al menos eso llegué a pensar, en uno de mis delirios. Motel Cinco Estrellas. Así se llamaba, Motel Cinco Estrellas. Una buena broma, sin duda. Me imagino la cantidad de mujeres engañadas que esperaban otra cosa de ese nombre. Pero las que venían con nosotros sí que sabían. Al bajarse saludaron al viejo que cuidada los carros y le silbaron a un perro sarnoso que no les hizo caso y siguió mordiéndose el cuerpo. Luego caminaron hasta el pasillo que daba a todas las habitaciones y se sentaron sobre un murito, donde el techo se apoyaba con barandas. Nunca paraban de hablar, y se trataban con una fraternidad casi inadecuada, que a veces me intrigaba más allá de sus cuerpos para alquilar. Rodrigo se acercó hasta que sus ojos rojos parpadeaban muy cerca de mi cara. Hablaba casi gritando, sordo aún por el zumbido que la música tan alta nos había estacionado en los oídos. Si no gritaba, es cierto, yo no hubiera podido escuchar lo que decía. Su aliento olía a cerveza, igual que el mío, supuse. Parece mentira, dijo, pero esta es la primera vez que vengo a este sitio. Te gusta el nombre, no. Sí, tiene su gracia, pero me cuesta creer que no hayas venido nunca antes, si llegamos derechito, sin perdernos. Rodrigo se quedó callado, pero se le veía la emoción en la cara. Hace cuánto que nada, le pregunté. Bueno, desde que terminé con Carla, hace como tres semanas, respondió. Y tú. Un poquito más, le dije. Tengo una mala y una buena noticia, me dijo de pronto. Dime. La mala es que no tengo gorro. Coño, eso es grave, dije. La buena es que me sabe a bola. Coño, eso es peor. Nos reímos. Él abrió su chaqueta y buscó en uno de los bolsillos. Encontró lo que parecía ser una cigarrera, pero que en realidad era demasiado pequeña para ser una cigarrera. Quieres, me preguntó. Yo me quedé callado mientras él abría la cajita y sacaba con la llave más larga del llavero un montoncito de polvo. No, dije, sabes que yo no le meto a esa mierda. Él pareció no escucharme y acercó la llave hasta uno de sus orificios nasales. Respiró hondo, tapándose con un dedo el otro orificio. Luego repitió el procedimiento, pero para ese entonces yo ya no estaba ahí, a su lado, pero me lo dijo luego, con esa simpatía que le sobreviene con la coca. Apreté los puños y decidí que de regreso pediría un taxi, aunque me costara doscientos mil bolívares. Por fin entramos. Rodrigo se encargó de pagar los dos cuartos (yo no tenía efectivo y no aceptaban tarjeta). Hacia el aire liviano de la noche lanzamos una moneda, para ver a quién le tocaba cuál. Rodrigo ganó y escogió a Ginger, así que a mí me esperaban unas horas húmedas con Treici (ella misma, orgullosa, me dijo cómo se deletreaba su nombre). Al entrar en la habitación sonreí. No estaba contento, pero la cama sobria y Treici sonriendo sobre ella, el olor a humo viejo, las sábanas quemadas y la luz cansada, todo me recordaba a Bukowski, a su cruda poesía. Me protegí un poco antes de regresar la mirada a la muchacha, ahora en ropa interior y llamándome con el índice y su uña postiza. En ese momento pensé en Pies Dorados, en la señora Bovary, en Lolita, en Bola de Cebo. Pensé en todas las adúlteras francesas, italianas, rusas y norteamericanas de las que había leído. Fue así que lo supe: no pasaría nada con Treici y más nunca vería a Rodrigo. Pero sobre todo aprendí que ya nunca molestaría a las putas sin pasado de la Libertador, porque no se sabe en qué libro uno pueda conseguírselas. ** Roberto Savino Asprino rlsavino@gmail.com Escritor venezolano (Caracas, 1982). Reside en Miami (EUA). Es editor, cofundador y colaborador del proyecto artistico-literario Proyecto Setra (http://www.proyectosetra.org), gestado en Miami. === Voz que anochece -alusiones- Isaías Garde ======================== *** Primera parte ¿anochece en toda vida humana; o sólo en mí anochece? 1 piedad hostil estrella entre serpientes ¿vas a responderme con mis mismas preguntas? 2 como si nada de esto supieses socorrida Gioconda 3 liberabas allá para enjaular acá mutilabas esto para sanar aquello renacías mañana para morir ayer 4 desequilibradotas proverbiales las fantasías de la equilibrista 5 entonces nada nos enlaza a duelos o a dichas de nuestras palabras -inscriptas en la jerga de la voz [que anochece- si es que decimos por nada si es que juramos por la que no dice [nada 6 cerrada en la ficción de su propia fragancia: noche de los manzanos no obstante inaudible la melodía desliza su flamante piel entre las inminencias de los frutos 7 la inminencia las inminencias que miden la historia de la depredación la aventura siniestra la vida de rodillas ante la vida y la muerte de la que devenimos a contratiempo 8 ojo frío punto ciego martillazo reflex qué ha de decirse o dejar de decirse cuando se es el estúpido que soltó a [los pájaros *** Segunda parte (vajra-varahi) 1 la puta prescripta (hace un rato al cruzarte en la esquina te mostró los [dientes) insidiosamente estimulada puesta al tanto se desviste de todo menos de su mirada santa perdida baja ondulando a deslizarse sobre tus rodillas 2 vos boca de oro sibila fumás y tosés y articulás para mí leche para mí miel [la cantata podrida del mar de fondo -el hombre que te escucha que apenas si te mira si te miró si te vio nunca 3 ni en el sol ni en la sombra la cuerda de tus palabras se aprieta en mi garganta en mis palabras tus [palabras de loca tus primeras palabras que serán las últimas 4 tristemente siente el peso de su poder sobre ella como ante la sumisión de un perro es un instante que no va a tener fin pero es un instante 5 tu instante en la cordura cuánto costó cuanto llegó a valer -una sonrisa [célebre ahora en la hora de la penumbra ni cómo ni por qué el ocaso de tu sonrisa se vierte en otros sueños otros ocasos puros 6 otros vinos tan dulces tan envenenables 7 la piel ya no me necesitaba no me reconocía no me rescataba pero sí en [sueños profundos precarios la sonrisa 8 enjoyada amiga la intención abstrusa de la noche configura diamantes perfumada huele a diamantes enmascarada comienza a lubricarse a la temperatura de los diamantes. 9 vine a desayunar con vos yoguini era todo lo que una lealtad le debía a la [otra en esta vieja vida. *** Tercera parte porque no es posible olvidar cómo -anoche- me miraste cuando me [mostrabas el corazón pudoroso de tu manzana Patricia Damiano 1 Diste con el sueño del soñador que sueña el trueno apagado del tren que [está llegando a Coghlan. 2 Cifras no desveladas vidas -de las que te fuiste por esa puerta- 3 Se queda unos momentos a respirar aquí desde que viene al mundo 4 ¿Qué puede importarles la llovizna tibia de junio que ahora humedece sus cigarrillos? 5 Ahora llegué te llevo desde siempre -llena de diamantes desde este hoy que había 6 la mujercita se prendó del juez el juez también la amó la juzgaba la amaba 7 El rostro opaco de mis antepasados en el espejo -si me diste su rostro dame la paz también la paz amarillenta de aquellas fotos 8 no mariposa de divertido vuelo sino la salamandra la dura salamandra recién hoy supiste que eras que habías sido 9 Era puerto seguro recién el brillo de unos ojos 10 Respira por los dos -dato de un aire oscuro o agua de ahogos habla no dice nada 11 Viene con la sal del mar viene en la noche de la sal de la tierra -sal del mar y sal de la tierra si ella se desalase la salarías serías el quien 12 Sueños ligeros pasos respiratorios una casa en la música en la luz espesa entonces iba a decirlo devadasi: entonces -y el puñal en la mente y el áspid entre las recobradas flores de la sonrisa- 13 tendrías que escucharlo tendrías que estar escuchándolo hay que decirlo -horriblemente- así aún y para siempre en libertad en ese ruido que dijimos no dice 14 (nos salve nos deshaga la ríspida sirena en su hit impecable) 15 quién te habría arrimado a la luz de estos ojos pobre luz turbia lámpara aunque si es que habrá un sol para los obstinados para los borrachos de obstinación... 16 si llegás ahora mismo te leo unos textos los textos decían otra vez lo que [dijo la que no dice nada ** Isaías Garde isaiasgarde@yahoo.com.ar Escritor argentino (Buenos Aires, 1964). Dirige el taller de poesía El Sapo de Bronce. Mantiene una página personal en http://isaiasgarde.tripod.com. === En el límite Claudia Karim Quiroga =============================== No tenía claro el concepto de reglas pero no hacía falta. La libertad consistía en las largas caminatas al campo sobre la alfombra de hojas amarillas del otoño. Los zuecos, negros, brillantes, duros, le dejaban los pies cansados y adormecidos, que más tarde, su mujer habría de masajear y bajaría la hinchazón a punta de paños de agua al clima. Desde la silla Luis XV el piano aparece como una promesa, una esperanza traducida en música y en conciertos, las notas brotan de su cabeza una y otra vez durante el día, sinfonías, misas, sonatas, como las nubes de un crepúsculo infinito y posible. No tenía treinta años y ya se sentía aun mayor que su padre a su edad, y a su abuelo y a todos los hombres que quedaron a su paso. Sentía la juventud como una ráfaga cuyos destellos todavía conservaba intactos y sobrellevaba a pesar del dolor. Era el mago que sobrepasa los límites de su creación y los conduce más allá del talento y la disciplina, un rasgo, sin duda, de genialidad. Pero la supervivencia diaria lo fatigaba. Los pequeños detalles que marcaban la vida cotidiana. El hecho de comer, de lavarse, de vestirse y dirigirse a los auditorios que le aclamaban y vitoreaban. Prefería el aire anodino del piano, las manos en movimiento, los dedos que tocan y recorren y toman vida propia más allá de sus pensamientos y los oídos, el sentido más fuerte y valorado. Un leve susurro era captado mientras interpretaba alguna pieza. Años atrás, las mujeres representaron para él una ocasión entre fatídica y onírica, seres alados que producían placer y sonreían. Cuerpos de doncellas blancas y hermosas, rubias o de cabellos oscuros, era demasiada belleza, demasiado estímulo para un par de ojos y una sola boca. Las manos, otra vez. Las mujeres lo amaban por su fama de músico talentoso y apuesto. Y Wolfgang, que nunca supo lo que era una vida sedentaria, amanecía con los miembros cansados. Esta noche, su mujer lo cuida pero se siente enfermo y abatido. Más tarde, mañana y la semana entrante, habrá de hacer una presentación ante la corte, entonces, la fama y el hombre seguro de sí mismo aunque intocable. Que nadie se atreva a llamarlo por su nombre de pila, que nadie ose pasar por su casa y tocar, que nadie ose mirarlo cuando no quiere ver a nadie. La mujer lo complace. Y la sala de ambiente romántico se viste de fiesta para una noche de baile íntimo. Harán el amor porque el sexo no tiene contraindicaciones ni está prohibido por la rama de farmaceutas. Lento esta vez. Pasará la noche penetrándola hasta que el dolor de los pies se disipe y se confunda. La mujer se extiende y Wolfgang recrea la fantasía de la flor, de la vulva que se abre y se cierra. En la madrugada la composición de una nueva aria que tuvo pendiente durante la noche. Parte de una ópera en el estilo de Las bodas de Fígaro. Y las horas de sueño que nunca llegan porque su mente no alcanza a comprender esa distancia insufrible entre dormir y la vigilia. Por supuesto que antes dormía pero ahora no quiere perder el tiempo en esas minucias, para todo lo que tiene que hacer no le alcanza una vida. Su música traspasaría las fronteras del tiempo y la distancia y serviría para inspirar a otros, a los enamorados, artistas y músicos, a la gente común, todo el mundo ha amado alguna vez o ha tenido la posibilidad de encontrar lo que busca en alguna parte. Quién sabe. El color negro lo persigue en forma de gatos que se cruzan o pensamientos abstractos, o en la mujer amada. Ese lapso entre poseerla y abandonarla que dura segundos, instantes. En un momento está contigo para siempre y luego ya no. La pierdes, cae por el abismo y él debe regresar solo. A su piano, a su música. De camino a la escuela F. se distrae escuchando las notas que salen de la casa de Mozart. El chico se sienta en el andén y guarda silencio. El sol cae a mediodía y sus compañeros están de vuelta con la camisa por fuera y las manos y las rodillas mugrientas. Las bolsas de la merienda vacías y los cuadernos llenos de tareas. El adolescente regresa a su guarida, toma una siesta, y con la cabeza sobre la almohada siente la música. Qué privilegio tenerlo de vecino pero qué pena no conocerlo. No pierde un detalle de su vida pero el maestro ni siquiera sabe que el chico existe. Esa tarde, el cartero trae una nota de la escuela anunciando una nueva falta. Además de mal alumno, es grosero, desobediente e inculto. La madre suplica, pero su hijo se encierra aun más en sí mismo. Se arriesga: si el mundo es insufrible, al menos correrá el riesgo de conocer al Maestro. Es hora de cenar en casa de Mozart. Sopa de puerros, patatas y bistec. La cena servida en porcelana y cubiertos de plata. Con suma elegancia así coman fideos. El chico golpea la puerta y el misterio está por resolverse. Dirá una frase sencilla. Buenas noches, quiero saber si es posible conocer al maestro. Indiferencia. Un gusano se derrite en el porche. Está bien, pasa, el gusano respira aliviado. Atraviesa un corredor lleno de lámparas y de luz; en las paredes hay cuadros con imágenes de doncellas y jardines, palacetes, y finalmente, en el comedor, el gusano se detiene. Su vida se divide en dos, antes y después, el maestro mira con aire confundido y sirve otra copa de vino. Está ebrio y al chico le ofrecen una silla y en un instante un plato de sopa. Es demasiado. No sabe qué decir y su madre suele observar que es mejor no abrir la boca para que no entren moscas. No se ve ninguna pero por si las dudas pega los labios y entre las muelas pide permiso para comer. No hará ruido para no ser cuestionado por una mirada o un par de ojos inquisidores. Mozart se pone de pie y parece como si el mundo girara en pos de él. Es llamado Eminencia en algunas partes, se le saluda con una inclinación. En últimas, tampoco lo miran a los ojos. El piano aguarda, como una mujer. Y Mozart reempieza una función que termina con suerte en la madrugada. Los dedos repasan, consuman. Recorren lo conocido mil veces, el terreno encantado y mítico. Las teclas son como pezones, sienten. Se erectan. Se asiste gratuitamente a un encuentro sexual. Se guarda silencio. Que nada acabe la concentración del maestro, el piano, doblemente excitado. En cuerpo y alma. Se descubre a sí mismo en cada nota y enaltece su autoestima. No en vano, desde entonces, su orgullo perentorio. Su altivez. El piano nació asexuado y ahora está en la meca del placer. En el delirio. En la mezcla de pasión desorbitante y engreimiento. Las teclas responden a los dedos de Mozart y el chico-gusano observa a contraluz. Más tarde, F. lo intentará en el piano que le darán en Navidad, pero le tomará años lo que a su vecino le costó un gen. A los seis años Mozart ya daba conciertos. A los quince era un volcán, explotaba, liquidaba, dejaba cuerpos y oídos extenuados y agonizantes. Desde niño vio la luz de la gloria y ahora era una cadena; la posteridad y el apellido serían un aditamento para las generaciones futuras y esa casa, ese mismo corredor por donde el chico-gusano y otros más habrían de atravesar una y otra vez en una búsqueda interminable, sería objeto de adoración. Cada mueble, cada cristal, cada marco de ventana, tapete persa y repisa, camas y cojines serían fotografiados y grabados en video. Su vida sería argumento para cientos de filmes sobre su locura, su genio, su divinidad, su música. Wolfgang descargaba todo tipo de sensaciones porque su música era energía pura. Y el chico-gusano sería atraído en otra historia por la flauta imperiosa de Hamelin. La música desaparecía. Y regresaba. Y esa noche, en la oscuridad, con los ojos cerrados, intentó repetir la melodía largamente buscada. Su oído hizo lo que pudo y sus manos desfilaron a través de las teclas pero ellas respondían adoloridas. Si las tocas demasiado fuerte las lastimas. Y les gusta el trato suave. Salvaje pero cuidadoso, místico casi. Las yemas de los dedos desprenden una suerte de sudor lubricante como la saliva que se necesita para pasar las hojas de un libro. En el piano los dedos se ejercitan y fornican y el espectáculo es apreciado con ansiedad de voyeur. Mozart, cuyo nombre en sí mismo es una melodía, acababa de enterrar a otro de sus hijos y se refugió un par de días en los brazos de Constanze. Estaba cansado pero insistía, complacido pero enérgico. Cuatro vástagos reposaban bajo tierra. Y el talento era una cruz que no dejaba de ser un agobio. Llegaba el otoño y Wolfgang caminaba ahora más lentamente, a veces, apoyado de su mujer, otras, acompañado por el joven F. Las teclas del piano estaban en la base de la plenitud. Aguardaban, desesperadas, el momento en que llegaba Mozart a poseerlas a cualquier hora del día, la noche o la madrugada. Amadas y saciadas, con el aspecto brillante del buen amor, de la dulce compañía. De la persistencia. Del deseo que no culmina luego de satisfecho, insaciable en todo caso. Blancas, negras, ya no eran doncellas pero no necesitaban serlo, aquí la experiencia es una virtud, y de las mejores. Quién puede resistirse al placer de un artista que recrea y compone y estimula una y otra vez sobre la piel. El sonido se aleja con la distancia pero la sensación es imperecedera. La caja de resonancia se abre y se cierra para otra ocasión. Las manos hacen un recorrido final antes de volver a dormir. La cama y la mujer esperan. Y Mozart se desploma. Los pies todavía le duelen. Paseos al campo para disipar la mente y el espíritu y los árboles y la naturaleza y el color verde y amarillo. ** Claudia Karim Quiroga karrimg@hotmail.com Escritora y comunicadora social colombiana (Bucaramanga, 1977). Especialista en educación. Es docente de habilidades comunicativas y periodismo y desempeña el cargo de directora de Comunicaciones de la Universidad de Santander (Udes, http://www.udes.edu.co), donde además dirige la revista Ingenio. Ha recibido premios de poesía y cuento y en 1999 el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar por su programa radial El Jinete Azul. Algunos de sus cuentos y trabajos periodísticos han sido publicados en varios países y traducidos al inglés. Amante de los circos, los gitanos y el cine, autora de La Domadora de leones y otras historias, Mamífera y Diario de una cabra, todavía inéditos. === Poemas María Agustina Spacarotel ================================= Me imagino un encuentro con el infinito. Yo tratando de atrapar un punto rebelde que se me escapa, Argumentando que los parámetros son confortables, Ofreciendo coordenadas de todos colores, las más bellas. Entendiendo su postura, que es un poco la mía: Anhelo de libertad, mientras dure, aunque acabe, Seguir siempre hacia delante por renegarse a las paredes; Y que fabulen sobre mi grandeza e intenten alcanzarme. Que imaginen un encuentro conmigo Y se enteren de que el infinito me ha convencido, Y se sumen a la travesía que comienza en cualquier momento Y acaba cuando acaba el deseo. === Ardua tarea sobre todo contigo Acá desde el arrabal de un ciber oscuro en un domingo de cine San Martín de la mano de mamá en un café de La Nación, de Chéjov mientras este pandemónium de ciudad juega a no serlo por unas horas necesito acariciar una y otra vez esa cara que no sangra con mis tijeras esa piel que se burla de su filo escolar para papel glacé. Desde allá donde termina el piolín que nos ata recomienza todo de nuevo un viaje en tren sin paradas intermedias veinte cuadras de arrebatamiento hora y media de ansia para hacernos el amor como si fuera la primera vez y la última Es verdad que cada cinco minutos. Pero siempre de vos y siempre de otro vos === Al que se sienta encorvado en el fondo de mi infancia Y me teje erizada con manos de artesano Y ojos de culpable dulce pero culpable Y me hace irremediablemente feliz. Al que junta las piedritas que se me van cayendo Para apedrear al mundo Al que con las manos rosadas y suaves Me las cambia por terciopelo Al que se burla de mi maldad Como quien vio al malo sin maquillaje Y lo mira ladeado con indulgencia Ternura (El malo mismo se sorprende de quitarse el sombrero) Al que me dice verdades con cara de mentiroso Sólo por no despegarse tanto del que alguna vez fue Al que intenta lastimarme y sólo puede quererme Al que me creció dos hijos en esta soledad El que me nace cada día sin tijeras ni alfileres El que me guarda para más tarde El que me quiere El que busca los rincones en los que me sincero Para luego darme un beso Como quien exorciza A un diablo de utilería Que nunca lo ha sido ni lo será Hecha la dedicatoria Supongo que hecho el regalo Perdón por no poder darte Los versos que solía Te amo en presente continuo === Basurita basurita chiquita basurita molesta sí basurita: en el ojo en la camisa blanca tapando la bombilla de ese mate que tan pacientemente esperaste para [respetar la ronda, reprimiendo la rabia de no poder tomarte uno en el momento que se te da la [gana basurita ni siquiera basura basurita minúscula rechazada en el gremio del desperdicio hambrienta de mugre sucia exaltando lo blanco impura pecado minúsculo que destruye toda una vida de monja inoportuna infectando la herida Haciendo barro de la lágrima. === Harta de mí de mi torpeza y de mi soberbia de mi ignorancia y de mi promiscuidad de mi inmadurez y de mi impaciencia de mis celos y de mi envidia Harta de esa niña que con ojos de inimputable contempla entre llanto y risa todo lo que ha destruido === Me resigno a la tristeza Y a la vida breve Pero busco todavía El verso que me arranque De los brazos de esa niña Que no me deja ser Ser flor y marchitarme de tantos soles que he visto Volver al capullo de ser necesario Habiendo sido mariposa Pero grande Y fuerte Y mujer No niña Sin sexo Sufrida Y dañina === Canonesa siempre desplazada Híbrida por heroica estúpida elección Con unas pocas virtudes indemostrables Y aun bastante que perder A pesar de todo lo perdido Insolente ego mío De querer ser bruja y no blancanieves Para luego no poder ver la media manzana Sin largar a llorar. Y es que debo tener hábitos de malva Nombrada en las más halagosas comparaciones Dócil y apacible como una Evocada cizañeramente por los muertos y enterrados que las crían. === Me desdigo en absurdos siquiera contradicciones Con una premura Ansia de verte Y una premura Carencia de darte Y esa lástima que me da Verte saciar con lo que me falta Poder que se siente De ser rey entre súbditos === A la distancia te prometo Mil versos O mil grullas Para echarlas a volar Verlas alejarse Y dormirnos soñando con su destino En un paquete te regalaría Esa noche que nunca te di Y ese gemido que esperabas El poema que te condense Y la palabra que remede mi silencio === Un reencuentro con la miseria Con los poros sinceros Y los ojos bien abiertos Me acerco despacito Hasta casi tocarla: Su baba verde se sonroja La abrazo Es mía Despojada Desterrada La devuelvo a mi bolsillo Y salgo con la frente Mirándose en el espejo del cielo A vivir en la tierra La gente se me aleja cuando siente el hedor Que sale de mi abrigo Hay quienes se quedan Entonces yo la saco Con carita de signo Mi miseria asustada Aferrada en mi mano Y entonces miran Aparentando descifrar Y se van Como vinieron No sin antes dar el pésame Y un "te llamo". Y hay quienes vos Que me miran buscándola Para amarme más Por verdadera Por viva Por humana. === Iniciar trabajos conmigo Con mis ataques Mis pantorrillas Trabar lazos con ese que Reconocer que sirve Sentarme de ambos lados de la mesa Y confesarme ser. Contrato activo día por día Recitación de letras chicas Recordatorio de vencimientos Y un paquetito de tenazas Para romper candados Aceite para engranajes Anteojos para la ceguera Y placebos Deshacer las valijas Y volver a armarlas Paliar los dolores Y entibiar el té Cortarme las uñas Ducharme las impaciencias Asumir las consecuencias De la indigestión Abonar al contado Y llamarme por teléfono De vez en cuando Para enterarme cómo estoy Quitarme el corpiño Cortar los elásticos De todas las bombachas Que me corten la circulación De la sinceridad Iniciar trabajos Que sean arduos Fijar aniversarios Y ya que hay Que recordar sin remedio Pues recordar sin remedio, Y llorar Recién ahí, Echar una tabla entre mi ventana y el mundo Ida y vuelta pasar Con mis canastas y mis gatos Y si se caen Bajar a juntarlos Y volver a pasar. === El caso es que no quiero O no tengo no sé mugas Voy por donde nunca me pregunto Hasta que me tropiezo a mugar Y sigo === De olvidar penates en una isla cualquiera De perder la última página de un libro De antorchas que queman su propia madera: Así es este vacío Esta sordidez de manos suaves Sin trabajos que iniciar Esta autoespera contemplativa A que me anime a gritar Arengando unas ganas que no tengo De preguntarme qué me pasa De darme vuelta y encontrar Que todavía habito en el espejo Tanto como afuera A mi pesar y a sopesar Los riesgos de vivir con lo que no soy Ya tengo bastante Con que inventarme un vacío Para llenar papelitos Y seguir siendo poeta ** María Agustina Spacarotel pendejamalcriada@hotmail.com Escritora argentina (La Plata, 1985). Estudia la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de La Plata. === Pachuco Diomenia Carvajal ======================================== Es verdad que no sé decir las cosas como deben decirse. También reconozco que no tengo la facilidad arrobadora de algunos para inventar metáforas, cortes impecables, coartadas imaginarias y tramas grandilocuentes. Lo único que sé es que conozco cosas que nadie ha conocido. Resentido sensaciones que nadie ha podido sentir. Claro, puesto que no estaban en mi lugar cuando lo que experimenté sucedió. Y como tengo la imposibilidad de contarlo como se debe, alguien contará, algún día, algo que se asemeje. Pero no será lo mismo que lo que yo hubiera podido decir. Por ejemplo, no creo que puedan narrar el momento de mi encuentro con el bote vacío de Pachuco. Porque, primero, nadie sabe quién es Pachuco, y segundo, porque nadie conoció a Pachuco mejor que yo. Pachuco era mi mejor amigo, y mejor aun, mucho más que mi amigo. Nos criamos juntos, o casi juntos, porque estábamos separados por una pared tan delgada y transparente que se podían oír los cuchicheos, los estornudos y las toses humedecidas por los catarros, que yacían del otro lado. Se oía gritar y reír. Y cuando su abuela le ponía las compresas, o le hacía las ventosas, con el vaso en el que todos los días tomaba su té hirviendo, bueno, la pared se volvía transparente. Y yo podía ver a doña Susana inclinada encima del tórax de mi amigo, mientras que el vaso chupaba sus costillas, deslizándose hasta su espina dorsal. Y podía ver también a Pachuco que gemía, dando patadas en el aire. Nadie más pudo conocer a Pachuco como yo lo conocí. Cuando de noche dábamos la vuelta a la manzana, agachados por debajo de las ventanas que daban a la calle, para aguaitar (1) a la Delia que se sacaba las enaguas y se quedaba con medias y cuadros (2) de seda, y así casi pilucha (3) se miraba en el espejo. Casi nos moríamos, tratando de aguantar el jadeo que se nos subía del fondo del pantalón. Y después de mucho acechar nos dábamos cuenta de que teníamos los calzoncillos empapados por el amor, que se nos había escapado solo, sin esperar siquiera a que estuviéramos de vuelta en nuestras camas. Pachuco y yo éramos tan iguales en todo, que suspirábamos por el mismo valse de senos que recorrían las calles. Por el mismo vaivén de nalgas que se escondían tras las cortinas a medio tirar. Soñábamos con los mismos perfumes, las mismas sonrisas. Iguales a las que lanzaban las minas (4) del teatro Victoria, en las películas de la matiné. También nos gustaba ir a bailar en La Tabaquera. Ambos éramos los campeones del tango en los bailes de los sábados. A veces una mina nos decía al oído: "dale saludos a tu hermano", o "dile a tu hermano que lo espero a las tres, en la caleta". Y nos consultábamos siempre para saber cuál de los dos iría a la cita. A veces ganaba él, y a veces yo. Las chiquillas mostraban una cara larga, porque en vez de esperarme a mí, lo esperaban a él, o lo contrario. Pero esos detalles nunca empañaron nuestra amistad. Cuando Pachuco conoció a Nadia, o cuando yo también la conocí al mismo tiempo que él, ya habíamos abandonado los tangueos por el rock and roll. Habíamos hecho una vaca (5) para comprar una guitarra, que después fuimos a empeñar para comprar un par de altoparlantes. Y como nos vimos con el dilema de que sin guitarra, pero con altoparlantes la bulla no era igual, decidimos saldarlos para recuperar la guitarra. Buscamos al cantor del boliche del bachicha (6) para que nos enseñara a acordarla, y con la oreja pegada a la radio aprendimos a tocas los ritmos que más nos gustaban. Empezamos a lucir pantalones con patas de elefante, que nos escondían la mitad de los zapatos, y camisas rosadas que nos hacían aparecer aun más morenos. Después nos peinamos con un copete. Y así fue como la Nadia cayó de rodillas : "No sé a cuál de los dos quiero más", decía, poniendo los ojos en blanco como si fuera a desmayarse. Y ambos la llenábamos de piropos: "qué linda bata luces, qué pollera tan primorosa, qué bien te va el peinado, qué bien te sienta el escote...". Y le robábamos un beso. Teníamos una mejilla para cada uno. Nadia consentía bailar el rock con uno de nosotros dos, mientras el otro tocaba la guitarra. Después nos citábamos en el Parque Italia, antes de las diez, porque sólo tenía permiso para llegar hasta las once. Pero nunca quiso que la acompañáramos hasta la puerta de su casa: "¡Si mi papi me ve, me mata!" decía frunciendo el ceño, y fingiendo el espanto, agregaba: "Es carabinero y sería capaz de llevarlos presos". Y Pachuco y yo decíamos en coro: "Ah, bueno, si después nos lleva presos, es mejor que te vayas sola". Y la acompañábamos hasta la micro (7) que se iba a Reñaca. Pasamos el verano entre citas, besuqueos y guitarreos. Cuando se anunció la vuelta a la escuela, Nadia se despidió prometiendo escribirnos para que nos viéramos los sábados o los domingos. Y con Pachuco nos turnábamos para ir al encuentro del cartero. Pero nunca recibimos una misiva. Pachuco se puso a trabajar en la panadería de los Zazópulos y Diamantidis, los panaderos y pasteleros griegos que tenían la panadería más grande del barrio. Yo busqué trabajo por el lado del puerto. Mi padrino había sido astillero y me dio una recomendación. Logré una pega (8) como cargador de muelles. En la radio, la música iba cambiando de ritmo. Ahora se oían guitarras que acompañaban sonidos hasta entonces desconocidos para nosotros, que sólo habíamos sido buenos para el rock and roll. Pachuco llegó un día luciendo un charango: "¡De primera, gallo (9), de primera!". Pasó tardes enteras rasgueando las cuerdas que emitían un sonido extraño para mí, y que hasta me resultó desabrido. Lo cierto es que me costó acostumbrarme. Yo sólo tenía oreja para la guitarra eléctrica. Después se le ocurrió comprar una quena. Sopló, sopló y resopló, hasta el día en que logró sacar la primera nota, que hizo dar un sobresalto a doña Susana y espantó al gato que dormía tendido entre los maceteros. Y a partir de ese día, sólo tocó lo que ya se escuchaba en todas partes. "Gallo, tenís que aprender a soplar en la quena", me repetía cada vez que nos veíamos, o si no "Tenís que aprender a tocar la zampoña, vai a ver que podremos pasar en la radio, y hasta en la tele...". Pero yo nunca logré sacar una sola nota a esos pedazos de caña. Por ese entonces, Pachuco ya se había vuelto un perito de los soplidos. Un experto de los aires a la moda. Un virtuoso de los ecos andinos. Empezó a conocer a otros músicos que también tocaban folklore. Y poquito a poco se fue haciendo amigo con ñatos (10) que presentaban programas musicales. Hasta conoció a un productor de discos que vivía en Estados Unidos, y que había venido especialmente a escuchar lo que se estaba tocando en el Cono Sur. Doña Susana empezó a calentar teteras y más teteras con té, porque melenudos y chascones (11) venían a buscarlo a la casa. Yo, cansado, molido de tanto cargar y descargar, me desplomaba en mi catre, mientras al lado se elevaban sonidos que invocaban ritos antiguos, cosechas amontonadas en los graneros, descargas de caballería, sacrificios de llamas, y qué sé yo. Hasta que un día sucedió lo que tenía que suceder. De tanto soplar y resoplar, se puso a figurar en la radio, después pasó en la tele. Y ahí fue cuando la Nadia salió a flote. Habíamos pasado meses enteros sin hablarnos. Primero, porque los melenudos que frecuentaba ahora no me gustaban. Y segundo, porque como tenía que levantarme muy temprano, no podía compartir con él las peñas que armaba con sus amigos. Olvidé decir también que, cuando pasó en la radio, había abandonado su trabajo en la panadería de los Zazópulos y Diamantidis. Entonces, para él el problema del horario ya no era uno. Una noche me sorprendió en mitad del sueño. Me había sacudido un buen rato para lograr tirarme de mi cansancio letárgico y cuando por fin abrí los ojos, vi su chasca (12) rizada que se inclinaba, tapándole casi los ojos. -¡Oye, güevón! (13) ¡Adivina! -¿Qué? -¡Ya pó, despiértate! -¡Puchas, pá qué me despertai tan temprano, estoy más molío! (14). -¡No pós güevón, si es re importante, adivina quién me escribió! -Una mina supongo, ahora que te ven en la tele no tenís necesidad de rascar la guitarra eléctrica en los malones... (15) -¡Nadia, güevón! ¿Te acordái de la Nadia? Entonces, cuando citó el nombre de la Nadia, me desperté por completo. Había noches en las que me había quedado dormido soñando que la volvíamos a ver. Nos dábamos cita por allá, por la caleta de los pescadores. Ella se reía, siempre reía. Jugábamos al escondite y nos metíamos en uno de los botes vacíos que los pescadores habían dejado en la arena. Pachuco contaba, uno, dos, tres, cuatro, cinco... y llegaba justo cuando me había acercado para besarla en la boca. Soñaba con besarla en la boca. Con darle uno de esos besos largos, latigudos, que duraban horas. Besarla sólo en una de las mejillas que me reservaba, porque la otra era para Pachuco, ya no me bastaba. No supe nunca si Pachuco también soñaba lo mismo. Lo cierto es que cuando nombró a Nadia, supe que aquella noche sería larga para mí. Que a la mañana siguiente cargaría los sacos de té y de café que los barcos, siempre apurados, depositaban en el muelle, para volverse hacia otros confines, con los ojos pegados y la cabeza en las nubes. Pachuco se sentó a los pies de la cama y con gestos nerviosos y hablar apresurado, me narró la entrevista que había tenido con ella. -Ya no estudia más, ¿sabís? Trabaja en la Intendencia. La colocó (16) su papá. Ahora ya es independiente, o casi, porque todavía vive con sus viejos. Pero sabe un montón sobre la música andina. Hasta me prestó un disco que había llevado para que yo lo escuchara. ¡Puchas, qué bueno, güevón! Y al hablar, mi amigo hacía brotar sonidos de flautas, rasgueos de charangos: -Y lo que tocan los rancheros, y lo que se apegó a lo que ahora tocamos, y lo que quiere decir cuando el ritmo se apresura. ¡Todo lo sabe, güevón, todo! Hasta lo que escribió el folklorista ese, bueno, ahora se me escapa el nombre, pero lo tengo en la punta de la lengua. Y también me preguntó por ti. Que cómo estabai, que qué hacís. Yo le dije que ahora estai de cargador en los muelles. Se sorprendió, me dijo: "Jaime es un verdadero trabajador". ¿Te dai cuenta? Como si cargar sacos todo el día fuera una gloria. Le dije: "Está tan agotado que ni siquiera tiene fuerzas para tocar la guitarra". Entonces se calló y tristemente meneó la cabeza. No cabe duda de que tú eres el héroe para ella. Hasta me pregunto si tengo razón de seguir soplando en las flautas, nada más que para ver si también menea la cabeza cuando se trate de mí. Y así fue como Nadia volvió a entrar en nuestras vidas. La volví a ver en uno de los shows que mi amigo daba en la radio. Había público en la sala. Yo nunca había asistido a una de esas transmisiones en directo, en donde la gente que comía en su casa escuchaba también los aplausos como si estuvieran presenciando la emisión. Cuando nos vimos, nos dimos la mano. Pachuco reía dándome palmadas en la espalda: -Bueno, no seai tan tímido, dale un besito... Y Nadia, recuperando los antiguos gestos a los que nos había acostumbrado, me tendió una mejilla. Rocé su piel suave con mis labios y su perfume me penetró hasta el fondo del cerebro. Creo que aquella fue la primera vez que pude apreciar de verdad la música que ahora tocaba Pachuco. Quizás fuera porque la presenciaba sentado al lado de Nadia y que veía que ella escuchaba tendiendo todas las fibras de su cuerpo, bebiendo cada nota, gozando con el ritmo que marcaba con uno de sus pies. La velada terminó a eso de las doce, y después nos fuimos a comer un churrasco en uno de los bares del puerto. La conversación giró en torno al Nuevo Orden Social. Yo escuchaba callado. Pachuco hablaba con fiebre: -Escuchen nada más las palabras que ahora cantan en todas partes -decía, así se deben decir las cosas y no de otra manera, y continuaba-, ahora esto nos concierne a todos, no podemos quedarnos tibios, el que no está con nosotros está en contra. Nadia replicaba que estaba de acuerdo con el principio, pero que eso no debía generar los desórdenes que estaban acaeciendo: -Pues todos tienen derecho a expresarse, pero no de armar líos. Yo pensaba que tendría que levantarme al día siguiente. Pero lo que más me pesaba era el no haber podido verla solo. El no haber podido tomarla en mis brazos y estrecharla hasta sacarle la última gota de jugo, de ese jugo perfumado que parecía irradiar de ella, que parecía bañarla entera. A eso de las tres de la mañana, después de haber despellejado todos los cantos habidos y por haber, y que hablaban de justicia y de igualdad, Pachuco se acordó de que yo tenía que levantarme temprano. -Bueno -dijo-, será mejor que nos vayamos, porque Jaime tiene que ir a ganarse la vida y ustedes no saben de qué manera. Es el verdadero trabajador, de esos que sudan el día entero. Y Nadia agregó riendo: -Pero no tiene cara de sufrir mucho, hasta lo encuentro más maduro, más hombre. Trabajar duro te sienta bien, Jaime. Y nos despedimos dándole un beso en cada mejilla, que ella nos tendió riendo a carcajadas. Llegaron las elecciones. Después de habernos reunido en mitines, votado en blanco y desfilado por las calles y plazas, tuvimos que votar en serio, y se armó la bulla. Un día llegué al trabajo a las cinco de la mañana, como de costumbre, y había un montón de gallos con bastones que no me dejaron entrar: -Somos del sindicato, compañero -me dijeron. Yo no los conocía. En verdad al único que sabía que sí pertenecía al sindicato, ni lo vi. Me volví a mi casa. Me tendí en la cama y dormí. Me desperté sobresaltado. Paré la oreja para saber si Pachuco llegaba, como siempre con sus amigos pelucones, guitarreando y flauteando, pero nadie vino esa noche. Me puse a soñar que estaba con Nadia. Ya no íbamos más a La Caleta, ahora estábamos en un teatro y Pachuco con sus amigos daban un concierto. Estaba linda la Nadia. Tostada, con un escote que dejaba adivinar la línea de sus senos. Tenía el pelo largo, tan largo que yo temía que la gente que estaba detrás se lo pisara. Y reía, reía tanto que los ecos de su risa lo invadían todo y ya no se podía escuchar el concierto de Pachuco. Me desperté de nuevo con un sobresalto. Alguien corría por la calle, y se adivinaba que no era una sola persona, sino un grupo de gente. ¿A quién iban persiguiendo? Me levanté y abrí la ventana. Alcancé a ver a un hombre ya mayor que gritaba con su boca desdentada: -¡Güevón, cabrón, concha de tu madre, no soi tú el que vai a dar de comer a mi familia, desgraciao! Luego, la voz de una mujer que imploraba: -Pero Alberto, por favor, cálmate, quédate tranquilo, ya nos arreglaremos... Volví a tenderme en la cama, pero esta vez no pude recuperar el sueño. No volví más al trabajo, porque ya todo se había desmoronado. Las tiendas cerraban, o cuando no cerraban, decían que no tenían nada poniendo cartelitos: "Se acabó el azúcar, el jabón, la leche, el aceite...", y a mí se me había acabado hasta la plata... sin pega, hecho una mierda, el más millonario de los pobres ratas sin pega y con hambre... porque tenía un recuerdo que me hacía olvidar la indigencia, y ese recuerdo me llenaba de gozo, mucho más que si hubiera tenido millones en metálico o en billetes. Tenía el recuerdo de Nadia que me alimentaba día y noche; me hacía olvidar el hambre y recuperar el sueño. La calle adonde Pachuco y yo jugábamos cuando chicos se había transformado en una jungla hostil. Entre vecinos nos mirábamos con desconfianza. Cuando se hablaba dentro de las casas, lo hacían cuchicheando. Todos temían que el otro fuera un delator o un espía. La ventana de la Delia, que había envejecido y hasta a lo mejor ya era abuela, permanecía cerrada. Una mañana temprano doña Susana hizo sus paquetes y se fue a tomar un tren que la llevaba al sur. "Voy adonde una comadre que tiene una chacra", dijo despidiéndose por la ventana. Mis viejos menearon la cabeza con asombro y simpatía. Nunca habíamos sabido que doña Susana tuviese una comadre en el sur. Cuando sentí el silencio que había invadido las piezas de al lado, la angustia se me anudó en la boca del estómago. Di golpes en las paredes con la esperanza de obtener una respuesta, igual que cuando éramos chicos y nos castigaban mandándonos a la cama. Pegué combos y di patadas. Llamé despacito: -Pachuco, ¿estái ahí? ¡Toca la flauta güevón, no seái penca! (17). Después me acosté y traté de pensar en Nadia. La llamaba y ella acudía. Tomados de la mano corríamos hasta La Caleta y decía: -¿Juguemos al escondite? -Y Pachuco se ponía a contar: uno, dos, tres, cuatro, cinco... Después llegábamos haciéndonos los tontos y preguntando en voz alta. ¿Adónde se metió Pachuco? ¿Crees que estará detrás de la cabaña? ¡No! Te apuesto lo que quieras a que está debajo del bote. ¿En cuál bote? ¿Ves ese azul que está siempre bocabajo? Y tomábamos impulso para voltearlo, pero el bote resistía, se ponía más pesado. Yo gritaba: -¡Ya pos, güevón, sálete de ahí, no asujetís tanto que la Nadia va a perder la micro! -hasta que lográbamos voltearlo, pero el bote estaba vacío. Después, corríamos a dar vuelta todos los botes que yacían en la playa. Y mientras más volteábamos, más aparecían y se amontonaban unos encima de otros, hasta el infinito. Pero en ninguno de ellos se había escondido Pachuco... Notas 1. Acechar, vigilar, mirar a escondidas. 2. Bragas. 3. Desnuda. 4. Chicas bonitas. 5. Aporte de dinero, dentro de un grupo. 6. Negociante italiano. 7. Autob£s. 8. Trabajo. 9. T¡o. 10. Tipos. 11. Despeinados. 12. Melena. 13. Co¤o. 14. Me duelen todos los huesos. 15. Fiestas improvisadas de los j¢venes, siempre pasa en casa de alguien. 16. Le encontr¢ trabajo. 17. Tonto. ** Diomenia Carvajal diomenia@tele2.fr Escritora chilena. Reside en Francia, donde desde 1995 dirige y edita la revista literaria de creación bilingüe Arcoiris (http://www.literaturismena.com). Ha publicado la novela Le Fils de l'Arc-en-Ciel y los libros de relatos Contes et Légendes du Pays Lointain y Las crónicas de Nina. === Dos poemas Gisela Carlos Fregoso ================================= *** Tu lengua en mi espalda Llegas a cada sombra, Como en silencio felino sin avisos. Y tu presencia es la lengua en mi espalda después de la lucha: Suave, lenta, tibia, húmeda como tus manos entre mis piernas. De tanto en tanto dejas caer una ola de verano en mis caderas, en mi pecho Pero todo esfuerzo es en vano. Preparo el café, son las diez de la mañana; Tu abres la caja y salen mariposas de tu boca, peces, cometas que jamás veré. Eres la lengua en mi espalda que de vez en vez Se asoma entre las rejas, me saluda entre mis plantas. ¿Ya desayunaste? Aquí los formulismos en medio de las carnes ¿por qué? Tu presencia me advierte que el dolor es dulce cuando se comparte, Que cada día se está más solo y las mañanas son más blancas, Pero tu presencia, sí, tu presencia que ahora me amamanta, Me es precisa durante el baño para gritar la hora, Comentar el clima, para desarrugar la casa. Pero no importa que te vayas, no. Porque tu presencia es eso, la lengua tibia Como tus manos, como tu misma lengua cuando me abrazas. *** Pájaros muertos en las manos I Hoy se siente un dolor en el cuerpo que desearía se metiera en la palabra Vida, que esas cuatro letras arrugaran como hoja de papel el taladro de la cabeza, de los huesos y las uñas. Hoy las palabras pueden mirar de frente al Dolor pero no pueden, sin embargo, aprehenderlo; no ha sido el insulto, el lenguaje opresivo ni la tortura lo que nos tiene así, sino la irrepresentabilidad del Dolor mismo al verte en esa silla con tu frente abierta. II Ya no eres tu propio testigo, tu boca ha sido silenciada, y todos los pájaros verdes y amarillos que había, han perecido. ¿Con qué palabras te hablaremos ahora? Porque esos pájaros, que eran cosa viviente en tus pupilas, se han muerto en mis manos como caídos del árbol o ahogados en una fuente. III La mancha que hay en tu camisa, delata mis palabras, no puedo mentir ante tu lengua tiesa ni ante el alarido unísono de la multitud. Hay quienes gritan tu nombre, otros saltan y uno más se acerca; ¿Qué explicarles mientras aprisiono mis manos para que tus ojos revivan? De repente, recuerdo algo de niña: El pájaro que tengo en mis manos ¿Está vivo o muerto? Tú lo tienes, sólo tú lo sabes. ** Gisela Carlos Fregoso giselacarlos@hotmail.com Poeta y narradora mexicana (Mascota, Jalisco, 1979). Cursó sus estudios básicos en la ciudad de Tepic, Nayarit. Ha participado en diferentes grupos de danza contemporánea y clásica desde los cinco años, en los que se destaca su participación en La bella durmiente y Don Quijote en la Escuela de Iniciación Artística de Nayarit. Desde 1998 radica en Guadalajara, Jalisco, donde retomó la danza uniéndose al Taller de Danza Contemporánea Le Class, de Miguel Sánchez. Es licenciada en letras hispánicas por la Universidad de Guadalajara (UdG, http://www.udg.mx). Actualmente ejerce la docencia de tiempo completo en la Universidad de Veracruz (UV, http://www.uv.mx), nivel medio superior. Textos suyos han sido publicados en el suplemento cultural El Tapatío, del periódico Informador. Es autora del libro de texto Literatura I para nivel medio superior. Es miembro del consejo editorial de la revista de creación cultural Papalotzi (Beca Pacmic 2005). === El derecho y el revés Roger Vilain =============================== Llegué temprano, coloqué el reloj encima de la mesa y procedí a desvestirme. Primero me recosté para revisar los documentos del servicio que debía entregar al día siguiente, luego apagué la luz, dejé los zapatos a un lado de la cama y me dispuse a dormir. Del suelo escapó un destello borroso, una fosforescencia que producía paz. A la derecha unos arbustos, casi invisibles, y lo demás un desierto apenas roto por nuestra presencia. Noté que tenía fiebre; pensé en la vieja, que se había puesto a la orden. No le di importancia pero temblaba; sudando me levanté, envuelto en una sábana me deslicé hasta el armario y al azar, aprovechando la luz que entraba por la ventana, encontré dos cobijas, una encima de la otra. Ella apareció con su bolso de piel, dentro de ese vestido negro que la hacía lucir mejor. Le pedí perdón, no el perdón de los hombres sino ese que piden los niños, de una vez y para siempre. Me miró con extrañeza, como si fuese la primera vez. Podría jurar que era ella. Cristina, ahora con la boca de rojo, con ese cuerpo de hoja. La recordaba bien desde mis años en la escuela, desde mis once años que no impidieron una declaración de amor, ni un beso imaginario detrás del muro del colegio. En el patio, a esas horas después de clase yo me entregaba a la tarea excitante de observarla, de seguir el paso de sus ojos que a veces se topaban con los míos. Me cambié de posición, pasé la punta de la sábana por encima de la frente y limpié el sudor. Lo salobre me llegaba hasta los labios; me dolía el cuerpo. Tomé sus manos, sentí sus dedos afianzándose con fuerza como en el intento de que el silencio hiciera lo demás. El sudor era mayor, el silencio absoluto me tragaba por entero. -Siempre he dicho que no existe el absoluto -pensé. Volví a secarme, cerré los ojos otra vez y deseé estar con ella, quise morir y regresar a una época de cosas imposibles hoy, porque la edad es el freno de la claridad y la imaginación choca contra un muro demasiado real. Corría hacia la sala de canto, usaba el uniforme violeta con la M.I. de "María Inmaculada" prendida sobre el bolsillo izquierdo de la camisa. La vi entrar por el pasillo de paredes verdes, con el pelo alborotando su imagen de disculpa, de pronta incorporación a la faena. Ahí estaban las canciones que después acabarían en la misa del domingo. Me miró de frente, no hizo más que sonreír. Grité su nombre en la calle, alteré la tranquilidad de una esquina para llamar su atención en medio de la gente. "Historia de ayer" fue la película del día, a ella le hizo gracia pero a mí me dejó el sabor de un tono empalagoso, de novelas de amor como las que papá grande leía después del noticiero de las cinco. La sed demasiado brusca, el calor, el corazón perfectamente audible: tactac, tactac, tactac. Me solté una cobija, el gato se callaba por momentos para reaparecer con la fuerza del primer maullido. Decidí ladearme hacia la izquierda y encontré en su rostro un barniz rosado, con el brillo opaco sobre los labios que dejaba traducir la osadía heroica de los quince años. El cuaderno de latín, la pizarra sucia de polvo blanco que presenció mis sobresaltos, mis nerviosismos disimulados a medias y que ella gozaba hasta decir basta. Le entregué el poema que hablaba de las rosas rojas, de las rosas blancas y de las rosas como ella. Lo escribí en una noche. Como siempre ella rió. Con lentitud pasó la vista por encima del papel y luego lo dobló con suavidad, hasta dejarlo entre las páginas de un libro. Luego supe que dormía con él debajo de la almohada y que lo mostraba a las amigas de la escuela. Me incorporé sorprendido por las náuseas. Palpé varias veces el cuello para percatarme de la fiebre. Estaba mejor, al menos no había frío. La sed persistía aún pero fui incapaz de levantarme; preferí la seguridad de mi cobija. -La vida es un inmenso helado -comenté. -De mantecado -agregó ella. Estaba en casa, había regresado. Ya en la habitación recordaba esos gestos que volcaban mi atención en todo momento sobre ella. Llegó a decirme, como si de una sagrada confesión se tratase, que la poesía era una vaina extraordinaria. Me dijo que de grande seríamos poetas, eso sí, poetas de pluma, de libros y de vida. Que el mundo de las cosas era la equivocación más grande y que por eso se quedaba con lo otro, con lo que prefería no explicar porque yo a lo mejor no entendería. Sentí náuseas nuevamente, mucho más fuertes esta vez. Llegó a mi boca ese sabor ácido y amargo de la bilis; lo intenté dos veces y no pude. Saqué los brazos de entre la maraña de trapos: cuatro y cincuenta. El auto se detuvo frente a la casa de mis padres y percibí la lluvia suave, mágica, como una piel por encima de las cosas. Ella cuidaba de la abuela. Sus manos delgadas, muy delicadas, sostenían la taza de café que extendió para ofrecerme. El chico lloraba y dijo que lo llevaría al doctor, que la fiebre lo atacó mientras dormía. De un salto me deshice de las sábanas. Medio aturdido, busqué en el piso con los pies y encontré las pantuflas debajo de la cama. Había amanecido por completo. Fui al baño, no quise afeitarme porque no me sentía del todo bien, cuestión evidenciable en unas ojeras muy marcadas. Luego abrí el chorro de agua tibia para limpiarme los dientes. Sonó el teléfono y Cristina, mi mujer, llamó desde tan lejos para hablarme de otras cosas. ** Roger Vilain rvil35@hotmail.com Escritor venezolano (1971). Es profesor universitario y colaborador habitual de las revistas Venezuela Analítica (http://www.analitica.com), ArteLiteral (http://www.arteliteral.com) y el diario Correo del Caroní (http://www.correodelcaroni.com). Ha publicado el libro de cuentos Hojas secas (1994) y el poemario De gatos y de hombres (1995). === Letras de un perro triste... (extractos) ============================== === Miguel Ángel Zapotitla Pérez ========================================== Afuera los perros rasguñan su sarna / Afuera se libran batallas / donde yo fui perdedor / si hubiera nacido para obedecer / pero yo / rebelde fui / la vida nunca me gustó... Arturo Meza *** Inhalo. I. Tengo un recuerdo que atardece atado en la mesa sucia de alas verdes quemadas. Gritos tenues de bocas negras sumergen mi conciencia delirante en el naufragio. Los pasos silenciosos de la noche deshojan el tiempo en que dios murió; condenados, seducidos, opacos, tenues con risotadas carcomiendo sus huesos. II. Me desligo de las podridas letras que se escurren en mis manos, reconstruyo el tiempo... inhalo. Vuelo alrededor de la mesa, atravieso la barrera de la oscuridad Llegué a la cima del mundo donde mi alma de sísifo en absurda condena deja caer sus ilusiones al vacío y recrea su historia. Veo el atardecer de mi memoria el piso se convierte en río caigo... ¡Todo cambia, Nada permanece! Mi cuerpo se retuerce ante el cambiar del agua navego, lloro... tengo frío. *** Arreal Correteo murmullos de agua en el tejado con gatos heridos de corazón menguante, me divierto fuera de la línea que rodea una espina. Clavada en el pie derecho de una reina que soy Embebido de cargas cósmicas me vuelvo burro, asno, con la in-elocuencia arrebatada por deseos morados ahogados en edades malhechas deletreadas en plasma mágico-inerte. Farfullo encíclicas papales para el mundo, y me tardo en escurrir en los pechos de oro de María, enredado en palabras divinas que no saben reír, cargo al dragón depresivo que asedió a Nietzsche II. Diávolos rústicos dejan con la duda a un tonto que embelece (envilece) a Mozart desmembrado en un cuarto sin puertas Lo escucha y ríe clausura el mamotreto de mi desventura y no habla, deja fluir al devenir para que la reina que me mira en el espejo no ladre dos veces en el mismo río. Identidad I. Doy un paso y la gente sangrante vierte sobre mi cuello la soga que ahorca fantasmas, los ojos silenciosos de una novena en lunes se ríen derriten estelas sonoras sobre una hipérbole mientras sentado siento el tiempo detenido en el centro del patio donde el ciprés cósmico sustenta mi tristeza Correteo una mosca nos miramos de cabeza parados en el cielo claro-oscuro, caemos sus ojos callan el odio contra mí. II Cargo en mi espalda contingentes gotas de lluvia me arrastro tras una mujer que no conozco y orino sus pasos ¡no sé quién es yo! Mi oreja pende de la mano loca de una diosa -Soy Van Gogh- fundido con la noche estrellada en un café. *** Sarna I. Bajo las llagas que rodean su cuerpo existe amor y algunas letras menguadas por el diablo condenado a vagar torcido bajo sus manos callosas hay una caricia inocente como un niño, anhela que vuele -río al verlo indefenso- con la barba larga frente al arrollo de sus sueños viajando aletargado en el lomo desnudo del amor con la vida colgando de sus uñas rotas II Tras la sarna de sus pasos hay un ángel que ama, con risa sin dientes y pirámides de arena suspendidas en el cielo de cabeza Tras la tarde empañada de ayeres está cabizbajo, en el umbral donde platica con las cochinillas se enreda en su propia telaraña de depresiones escurridas en la cascada de alambre que cae con púas de su [alma. ** Miguel Ángel Zapotitla Pérez abismoazh@hotmail.com Escritor mexicano (1981). Licenciado en filosofía por la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Ha publicado en revistas independientes de poesía, cuento y ensayo, tales como Vouyerismo Intelectual y La Parada Sociedad, proyecto fundado y dirigido por él. Imparte filosofía, taller de lectura y redacción y ética y valores en el Instituto Salvador Allende. === El misterio de los delfines Martín Palma Melena ================== Nota del autor: Este relato se inspira en algún documental del canal por cable Discovery Channel; documental que aborda una investigación sobre la extraña muerte de pequeños delfines, en Virginia Beach, y marsopas, en Escocia. No obstante, el desarrollo que le doy al relato me es propio, al enriquecerlo con elementos imaginarios o pertenecientes a las fuentes ya consignadas. En todo caso, este relato ya se encuentra registrado en la Oficina de Derechos de Autor del Perú, de cuya ley (Decreto Legislativo 822) trascribo un par de artículos: Artículo 8º.- Está protegida exclusivamente la forma de expresión mediante la cual las ideas del autor son descritas, explicadas, ilustradas o incorporadas a las obras. Artículo 9º.- No son objeto de protección por el derecho de autor: a) Las ideas contenidas en las obras literarias o artísticas... La ley pueden hallarla en el siguiente enlace: http://www.indecopi.gob.pe/legislacionyjurisprudencia/oda/ d_leg822.asp. I. Un empleo temporal Ésta es la historia de cómo supe de un secreto militar gracias al trabajo encontrado en un aviso de periódico. Lógicamente los nombres de personas e instituciones deberé cambiarlos. Un día mi empleadora, llamémosle Sandra, me anunció haber terminado ya el primer borrador de su tesis. Muy agradecida conmigo, debía prescindir de mis servicios. Sentí tristeza porque había sido un buen empleo temporal, iniciado tres meses atrás, época en que buscaba empleo tras haber terminado recién la carrera de economía y el último ciclo de inglés. Así, hallé un aviso de periódico: necesitaban un administrador o economista no mayor de 28 años, con un inglés avanzado y experiencia mínima de dos años en la industria de harina de pescado. Este último requisito me preocupaba: durante mis vacaciones veraniegas solía practicar en Paita (norte del Perú), no en una empresa de harina de pescado sino de enlatados de jurel, caballa, sardina y atún. Decidí averiguar si esa experiencia me serviría mandando un currículum al apartado postal de aquel aviso... Esperaba sin entusiasmarme demasiado: con el desempleo imperante habría muchos candidatos al puesto, con mayor calificación y experiencia que yo. Tras cuatro días una chica con acento centroamericano me telefoneó para una entrevista laboral: le interesaba mi currículum... A las nueve de la mañana del día siguiente, hora de la cita, ya estaba en la dirección indicada. Estaba extrañado: no era una oficina sino un departamento particular... Me recibió la misma chica que me había telefoneado: la reconocí por su acento centroamericano. Tenía poco más de treinta años. Aunque con modales acartonados, estaba vestida informalmente: así conocí a Sandra... La entrevista fue distendida. Sandra parecía necesitar no un empleado sino un guía turístico: me preguntaba sobre muchos lugares de Lima, desde ministerios hasta museos. Era puertorriqueña y graduada en biología marina en una universidad norteamericana. Estudiaba un doctorado y preparaba una tesis sobre la industria peruana de harina de pescado. Le expliqué nervioso haber practicado en una fábrica del sector pesquero, aunque de enlatados. A Sandra no pareció importarle: le bastaba que yo conociera del sector pesquero y pudiera analizar información en inglés a plasmar en los cuadros estadísticos de su tesis. El trabajo sería engorroso no por lo complejo sino porque implicaba trasnochar mucho... Me propuso como sueldo una cifra que me pareció muy razonable, algo inusual en muchas entrevistas laborales, donde uno debía decir cuánto quería ganar... Me dijo que mi trabajo duraría lo mismo que sus investigaciones en Lima, tres meses, plazo finalizado cuando Sandra me anunció haber terminado ya su tesis... Me entristeció que tan buen empleo terminara tan pronto... Al ser mi último día de trabajo, Sandra quiso despedirme descorchando una botella de vino, preparando canelones y conversándome sobre temas extralaborales que me permitieron conocerla mejor. Por ejemplo quería que Puerto Rico fuera un país independiente o el Estado número 51 de Estados Unidos, pero no un Estado Libre Asociado, statu quo que en su opinión era ambiguo porque le generaba crisis de identidad aunque tuviera pasaporte norteamericano, pero recalcó su neutralidad política... Mientras estudiaba biología marina en la universidad, trabajaba en una fundación conservacionista de delfines. Comenté que con su excelente calificación debió quedarse a trabajar allí... Contestó pensativa: "Me despidieron casualmente porque sabía demasiado, pero es una larga historia...". Temí haberla incomodado al notarla nostálgica, pero le recordé que a veces era bueno desahogarse... La hermosa boricua me respondió sonriendo: "Total, ocurrió hace mucho y nadie te creería... Tendrías buen material para un cuento... Considéralo parte de tus honorarios". Aunque no evitó un exabrupto: "Chismoso de mierda...". II. La fundación: un trabajo de ensueño La fundación en la que trabajaba Sandra la llamaremos Mar Azul. Se dedicaba a la investigación y conservación de delfines. Entre sus filiales a nivel mundial tenía una en Virginia Beach (USA), donde Sandra era asistenta de Henry, destacado biólogo marino especializado en comportamiento cetáceo... Sandra tenía en la fundación un trabajo de ensueño que otros hubieran pagado por realizar. Sus funciones consistían en recorrer la playa, observar delfines con binoculares y tomar notas que después plasmaba en informes que presentaba a su jefe Henry. Su trabajo se complicaba sólo cuando los delfines variaban su comportamiento sin motivo aparente. Entonces debía seguirlos hasta perderlos de vista, algo difícil pues Virginia Beach es una de las playas más grandes del mundo. Por eso, como una turista más, solía embarcarse en las excursiones del Museo de Ciencia Marina para tener una mejor vista de los delfines y fotografiarlos... Mayormente los delfines variaban sus hábitos por razones climáticas, fenómenos que favorecieron en muchos aspectos a la carrera de Sandra. Siendo sólo una universitaria de 20 años, la nombraron asistenta por su habilidad para seleccionar información escrita o fotográfica para artículos que Henry solía publicar en revistas especializadas; información que después le dio a ella material para su tesis de pregrado: los efectos del calentamiento global en los cetáceos. Sandra recordaba aquella época como una de las más felices de su vida, hasta que su pesadilla comenzó... III. Los delfines en la orilla Un día, recorriendo las costas de Virginia Beach, Sandra encontró cadáveres de dos pequeños delfines. Alguna lancha pudo arrollarlos, accidente que a veces ocurría y que registró entristecida en su informe. El segundo día Sandra no sólo se intrigó por encontrar tres delfines muertos, sino también porque nuevamente eran pequeños. Sabía que dos incidentes así configuraban más una coincidencia que un patrón, pero si precozmente ya era la asistenta de un biólogo reconocido era más por sus aciertos intuitivos que racionales: presintió algo escabroso y lo informó a Henry, quien tomaría las medidas necesarias de repetirse el fenómeno... Al día siguiente, recorriendo las costas, Sandra distinguió nuevamente los cadáveres de cinco delfines, y siempre pequeños: debía ser un patrón... Aquella misma tarde, en la fundación, en un quirófano similar al de una clínica, pero especialmente equipado para cetáceos, aquellos cinco delfines ya eran examinados por Henry y Sandra, así como por Mark, destacado veterinario, y su asistente Abdul, universitario árabe-americano que, como Sandra, también daba señales prematuras de una brillante carrera... Tras haberle hecho la necropsia al primero de aquellos delfines, los cuatro investigadores barajaron algunas hipótesis. Aquel ejemplar pudo ser asesinado por tiburones de playa, llamados así por aproximarse a las costas para buscar desperdicios. Pudo haberse enredado y aplastado por la enorme presión de las redes de algún barco pesquero, accidentes esporádicos en la pesca de arrastre. Pudo ser embestido por el casco de alguna embarcación, como Sandra asumió inicialmente. Pero Mark descartó esas teorías. Como la de los demás, la piel de aquel delfín estaba ilesa: sin mordiscos de tiburón, marcas de red o contusión alguna... Como perito experimentado, Mark solía detectar la causa de muerte de un cetáceo sólo observando sus heridas, por eso estaba consternado de no poder hallar ahora una explicación plausible... Además, notó otros intrigantes detalles: al interior de la caja toráxica de aquel delfín había algunos órganos destrozados. Henry atribuyó esto a una explosión, cuyas ondas expansivas solían remecer a organismos vivos, dañándolos sólo internamente... Eso explicaría por qué aquel delfín tenía sólo lesiones internas, aunque externamente estuviera ileso. Algunas plataformas petroleras hacían perforaciones submarinas para colocar cargas explosivas, no siempre bien enterradas, que al detonarse sus ondas no siempre se expandían por el subsuelo sino que arrasaban con toda especie existente a varios metros a la redonda. Quizás también pescadores inescrupulosos encontraban más rentable los explosivos que las redes, algo totalmente ilegal... Pero Mark discrepaba: "Cuando las ondas explosivas repercuten en los organismos vivos, revientan como globos sólo sus órganos internos con cavidades, como los pulmones". Agregó: "Este delfín tiene sus pulmones intactos y sus órganos dañados parecen no tanto reventados sino más bien desgarrados, aunque atrozmente". Definitivamente no era una explosión, pero ¿qué otra cosa podía ser? Las hipótesis se agotaban... Mark siguió investigando y tomó radiografías a un segundo delfín. Tras revisar las placas, observó que sus costillas estaban fracturadas extrañamente: como espaguetis cortados al medio en tres o cuatro pequeños trozos. Henry recordó ciertos estudios que demostraban que esas fracturas sólo ocurrían cuando una especie recibía un gran impacto desde abajo. Para fundamentar su enfoque explicó que un lápiz, arqueándolo o comprimiéndolo, nunca podría partirse en más de dos partes, salvo que fuera impactado desde abajo estando fuertemente sujetado de sus extremos, algo similar ocurría con las costillas... Mark hubiera descartado esa tesis si las radiografías hubieran mostrado sólo una de esas extrañas fracturas, pero todas las costillas de ese delfín las tenían... Tras tomarles radiografías, Mark comprobó que los tres delfines restantes presentaban las costillas fracturadas de la misma forma. No tenía dudas: todos fueron golpeados brutalmente desde abajo... Esas fracturas ya no eran coincidencias sino un patrón. Pero ¿qué especie marina pudo haberlos atacado así? No eran tiburones porque no había rastros de mordeduras... Los delfines a veces golpeaban a sus crías en el estómago, pero ligeramente, jugando, nunca hiriéndolas. Difícil imaginar incluso que delfines adultos se atacaran así. Más los caracterizaba la solidaridad que la rivalidad. Cooperaban entre ellos cuando estaban heridos, buscaban alimentos o se defendían de tiburones u orcas, sus principales depredadores, golpeándolos en el hocico hasta matarlos o espantarlos, pero sólo en defensa propia. Eran tan inteligentes que hasta tenían formas de comunicarse. Entonces, ¿por qué tantos delfines muertos? ¿Por qué siempre eran pequeños? Al día siguiente, durante su recorrido habitual, Sandra analizaba pasmada todo lo escuchado el día anterior. ¿Cómo dos estudiosos tan renombrados como Henry y Mark no podían explicar hasta ahora las muertes de aquellos pequeños ejemplares? Observó repentinamente a unos niños que tiraban piedras a algo varado en la orilla. Los apartó para ver qué era: nuevamente era otro pequeño delfín. Lo examinó acariciándolo hasta encontrarle algo extraño: una mordedura... Esa misma tarde, luego de haber sido examinado aquel delfín en la Fundación, Mark concluyó que aquella mordedura no era de tiburón: aunque pronunciada, era de dientes pequeños y poco afilados... ¿A qué especie pertenecería? ¿Sería una pista para descifrar las extrañas muertes de los pequeños delfines? Mark hizo un molde de yeso de la mordedura y la fotografió, material que después envió al Museo Nacional de Irlanda, capaz de identificar restos óseos de casi todas las especies del mundo, gracias a sus colecciones de más de dos millones de especímenes acumulados durante más de dos siglos. Mark sentenció: "Si ese museo no identifica esta mordedura, la especie que la hizo es extraterrestre...". El museo le respondería en dos semanas... Tras ese plazo, el museo dictaminó que un delfín adulto había causado aquella mordedura, que aun el veterano Mark no logró reconocer por ser muy infrecuente. Él nunca había sabido de delfines que mataran a sus crías, pero veía muchos indicios: la mordedura; los pequeños cetáceos muertos por golpes contundentes en sus vientres... ¿Había delfines infanticidas? Los delfines adultos solían defenderse de sus depredadores golpeándolos, no tanto mordiéndolos... Y ahora mordían hasta a sus propias crías... ¿Por qué el comportamiento de los delfines estaba cambiando tanto? Esto no se debía sólo a cambios climáticos... Henry y Mark sentían estar ante algo macabro... IV. El delfín agresivo Un pescador fue detenido una mañana por guardacostas de Virginia Beach porque disparó a un delfín adulto. Aseguraba sólo haberse defendido porque el delfín comenzó a estrellarse contra su bote de remos, sacudiéndolo tanto que casi lo volcó. Los guardacostas presenciaron el disparo aunque no el supuesto ataque del delfín. Pero aquel pescador les pareció un apacible jubilado que hubiera reaccionado así más por temor que por disgusto. Nunca había disparado en su vida. Compró su pistola dos semanas atrás porque intentaron asaltarlo. Los guardacostas lo vieron tan aterrado que tal vez no les mentía. Pero su versión sólo podrían confirmarla con evidencias logradas por un peritaje del delfín muerto. Un guardacostas llamó a la Fundación Mar Azul, esporádica colaboradora de las autoridades en casos similares. Lo comunicaron con Mark y le narró lo sucedido. Mark pidió que le llevaran al cetáceo y una muestra del material del bote. No prometió nada pero vería qué podría hacer... A las pocas horas, Mark, Henry, Sandra y Abdul comenzaron a examinar a aquel delfín, un hermoso ejemplar adulto, quizás líder de alguna manada o macho alfa, cuyo cráneo tenía astillas semejantes al casco del bote y unas lesiones muy severas, imposibles de ser producidas por aquel pescador, hombre muy mayor para embestirlo remando su bote con tanta fuerza. Si lo hubiera golpeado con un remo otras lesiones le hubiera dejado. Definitivamente aquel delfín se había estrellado adrede contra el bote, ataque similar al sufrido por los pequeños delfines. ¿Sería uno de los delfines infanticidas? ¿Por qué la naturaleza se estaba desquiciando tanto? Mark y Henry decidieron suspender la sesión hasta el día siguiente: eran muchas cosas extrañas para un solo día. Además, Abdul se estaba impacientando porque no quería retardarse para unos exámenes de la universidad. Sandra se quedó sola en el quirófano guardando todo el instrumental. Cuanto más observaba a aquel hermoso delfín más le costaba creer que fuera capaz de tal ataque. Comenzó a acariciarlo hasta que en su cráneo palpó un extraño bulto. Había examinado a suficientes cetáceos como para saber que eso era anormal. ¿Qué podía ser? Sólo le bastaba hacer una ligera incisión con el bisturí para averiguarlo. Podía estar en problemas si actuaba sin consentimiento de su jefe, pero su curiosidad aumentaba. Se colocó unos guantes quirúrgicos, tomó el bisturí e hizo la incisión... Ya alguna explicación le daría a su jefe... Tras una hora, Sandra dejó la fundación muy asustada, sin creer lo que había encontrado y que ahora llevaba en el bolsillo de su chaqueta: un microchip... ¿Qué hacía ese aparato en el cráneo de un delfín? ¿De qué clase era? Si le explicaba eso a su jefe no le creería... ¿A quién acudiría en tal situación? Su ex novio Alejandro, también puertorriqueño, le había escrito hacía poco. Había terminado una maestría en el Instituto de Robótica de la Universidad Carnegie Mellon. Ahora vivía cerca de la fundación y trabajaba reparando ordenadores en la Universidad Regent, también en Virginia Beach. Pero Sandra no le tenía confianza ni quería volverlo a ver. Pensó: "Si aceptó un empleo en Virginia para el que está sobrecalificado, es porque sabe de mi trabajo en la fundación". Sospechó: "Todavía ese infiel sueña con que nos reconciliemos...". No quería visitarlo para no ilusionarlo en vano, pero ¿quién más podría explicarle qué hacía un microchip en el cráneo de un delfín? Alejandro dejó de entusiasmarse cuando Sandra le aclaró que sólo lo visitaba por razones profesionales. Estaba endeudado moralmente con ella desde que lo descubrió engañándola con otra y quiso reivindicarse siquiera escuchándola, aunque quedó extrañado... Había escuchado sobre un supuesto proyecto secreto llamado Misión de Inteligencia Cetácea, iniciado en San Diego en 1989, cuyo objetivo era entrenar delfines para proteger submarinos atracados en algún puerto. Pero ¿un microchip en el cráneo de un delfín? Sandra no sabía qué creer tras haber hallado aquel microchip. Aunque por su trabajo en la fundación también sabía de delfines entrenados militarmente. Los habrían empleado durante la Guerra de Vietnam y en la del Golfo en 1991, algo que organizaciones ecologistas o conservacionistas, como Mar Azul, habían denunciado pero con éxitos moderados... El Programa Mamífero de la Marina de Estados Unidos ahora afirmaba oficialmente no emplear delfines para instalar o desactivar minas acuáticas, sino sólo para localizarlas... Pero los militares seguían valorando mucho la sagacidad de los delfines para moverse en la oscuridad y localizar eventuales buzos espías, aun antes de que éstos se percataran. Sin embargo, los delfines eran muy inteligentes para ser totalmente amaestrados. No siempre seguían las órdenes... Conociendo todo ello, Sandra empezaba a especular sobre ese microchip... Alejandro sabía de delfines con microchips en el cuello para poder localizarlos, y no sólo en el ámbito militar, pero ¿en el cráneo? Recordó ciertos microcircuitos desarrollados en el Instituto de Robótica; microcircuitos que teóricamente podían interactuar con las redes neuronales de las personas, quienes podrían así controlar temblores del Parkinson, latidos del corazón mediante marcapasos, el cursor de un ordenador mediante el cerebro... Algunas publicaciones científicas ya anticipaban incluso microcircuitos para controlar nuestro comportamiento, algo que conllevaba sin embargo una visión determinista y reductiva de nosotros mismos: delincuentes con biochips para volverlos tranquilos ciudadanos; escáneres cerebrales que, estableciendo patrones de actividades neuronales detectarían nuestras potenciales conductas, nuestras emociones verdaderas frente a ciertos individuos o hechos, nuestras predisposiciones como al alcoholismo o la agresividad... Alejandro no dejaba de especular. Si solíamos estigmatizarnos por cuestiones tan intrascendentes como el color de la piel, peor aun si nos juzgábamos basándonos en nuestras imágenes cerebrales, que si fueran insatisfactorias todos nos predestinarían a ciertos comportamientos, afectando toda nuestra vida: las aseguradoras nos negarían pólizas sin mayores explicaciones; nuestros entrevistadores laborales nunca nos contratarían pese a nuestros excelentes currículums; nuestras autoridades nos encarcelarían preventivamente sin jamás haber delinquido... Ya no importaría lo que éramos sino sólo lo que potencialmente éramos según aquellas imágenes cerebrales, al margen de nuestra formación humana, espiritual, profesional, vital... De allí el peligro de los determinismos: creer que podríamos dominarnos implantándonos microcircuitos o genes, como en la genética, que podrían condicionar pero nunca determinar nuestra libertad... Según Alejandro, si delfines entrenados no siempre hacían lo esperado, menos aun los humanos. Experimentos para controlar la mente no eran nuevos: archivos de la CIA aún no desclasificados, pero filtrados por investigadores independientes, señalaban a un médico que habría dirigido en 1953 el programa MKUltra para manipular mentes usando drogas, electrochoques, lavados cerebrales, lobotomía e hipnosis, métodos obsoletos al compararse con los desarrollados ahora por la cibernética, nanotecnología y robótica... Sandra conocía las aficiones de su ex novio a las novelas de Asimov o Bradbury, a series televisivas como Los Expedientes Secretos X... Incluso debió consolarlo cuando postuló infructuosamente al FBI para emular al agente Fox Mulder. Pero como quizás el pobre ya habría llegado a alarmantes niveles de alienación, ella lo interrumpió: "¿Qué haría un microchip en el cráneo de un delfín..?". Alejandro se quedó pensativo. Le hablaban de un delfín con un microchip en el cráneo y con conductas muy extrañas para su especie. Conocía rumores sobre una base militar, establecida cerca del lago Pontchartrain en Louisiana, que entrenaba delfines para colocarles arneses con dardos tóxicos a dispararse contra posibles terroristas o espías submarinos... Sandra quería mostrarle condescendencia pero aquellas teorías le parecían muy afiebradas. Según Alejandro, si aquel delfín era agresivo y tenía implantado un microchip era porque lo habían entrenado en aquella base en Lousiana.... A Sandra le pareció un disparate: "¿Aquel delfín habría salido del lago Pontchartrain, atravesado el Golfo de Méjico y las costas de seis estados, hasta llegar a Virginia Beach..?". Pero algo no le pareció descabellado: "Quizás con aquel microchip dominaban el comportamiento del delfín haciéndolo agresivo". Alejandro dudó: "Si así fuera, ¿por qué atacaría sólo a pequeños delfines?". Sandra fue la que especuló esta vez: "Quizás mataba a las crías de otros congéneres para engendrar las propias...". Temió que él estuviera contagiándola con sus fantasías, pero una conclusión le era inevitable: aquel microchip bien podría explicar la agresividad de aquel delfín, su ataque al pescador y las muertes de los pequeños delfines... Al día siguiente, Henry miró estupefacto a Sandra tras escucharla sobre aquel microchip, pero la creía incapaz de tales invenciones. La amonestó por la cirugía del delfín sin su consentimiento, aunque sabía que ella actuaba así sólo cuando era necesario. Por eso solía consentirle esas iniciativas porque usualmente eran acertadas. Le dijo que informaría a sus superiores sobre el microchip, que continuara con su recorrido matinal por Virginia Beach y que la esperaba por la tarde para seguir examinando al delfín... Sin embargo, Sandra quedó atónita aquella misma tarde: personal de la marina se había llevado al delfín sin explicar nada... Le dijo a Henry que cómo podían tolerar eso, que presentía una relación entre ese microchip y la agresividad del delfín, que alguna denuncia debía hacer la fundación, que no podía estarse usando a los cetáceos como conejillos de indias... Por primera vez Henry fue enérgico con ella: "Todo eso ni nos consta ni nos incumbe...". Sandra fue despedida de la fundación la mañana siguiente. Henry no sabía qué decirle. Ya no dependía de él. Se lo habían ordenado desde arriba. Le apenaba haber perdido a tan buena asistenta con un futuro tan brillante... La consoló: "Si alguna vez necesitas una carta de recomendación para un empleo o postgrado búscame nomás... Finalmente sólo somos investigadores, engranajes de una maquinaria mayor que nunca comprenderemos del todo... A veces no debemos mostrar todo lo que sabemos porque el costo puede ser muy alto... El talento suele castigarse cuando afecta a poderosos intereses...". Henry pareció querer confidenciarse con ella, pero se reprimió, aunque le insistió: "Tu talento no está en duda, aunque quizás por eso mismo te despiden... Eres demasiado inteligente para hacerte la idiota...". Sandra no entendió nada... Un Henry más canoso se encontró años después con Sandra. Tras también haber sido despedido de la fundación, le ofrecieron una cátedra de postgrado. Prometió recomendarla si postulaba a cierta beca de doctorado que Sandra luego consiguió. Finalmente él se confidenció con ella: "Muchos patrocinadores de la fundación eran contratistas privados de las fuerzas armadas... Hasta los muy competentes Mark y Abdul perdieron sus puestos". V. Al final Tras terminar su relato, noté a Sandra algo nostálgica y cansada. Me despedí y le agradecí por todas sus atenciones. Así fue como supe de un secreto militar gracias al trabajo conseguido por un simple aviso de periódico... Fuentes: A. Información sobre delfines: - Cetáceos del Mediterráneo: ballenas y delfines. Asociación Cultural Paleontológica Murciana 2005. http://www.educarm.es/paleontologia/cetaceos.htm. B. Información sobre uso de delfines con fines militares: - Delfines para desminar Irak. BBC. Londres, 26 de marzo de 2003. http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_2886000/2886985.stm. - "El 'Katrina' libera en aguas del Golfo de México varios delfines entrenados por EUA para la lucha antiterrorista". Diario El Mundo, España, 27 de septiembre de 2005. http://www.elmundo.es/elmundo/2005/09/26/ciencia/1127746050.html. - "¿Dónde están los delfines antiterroristas de la 'Navy'?". Diario ABC, España, 27 de setiembre de 2005. http://www.abc.es/abc/pg050927/prensa/noticias/Internacional/Estados_ Unidos/200509/27/NAC-INT-071.asp. - "Frequently Asked Questions". U.S. Navy. Marine Mammal Program. http://www.spawar.navy.mil/sandiego/technology/mammals/NMMP_FAQ.html C. Información sobre archivos desclasificados de la CIA sobre programas de control mental: - "Yo soy espía". Luis Felipe Gamarra. Revista Somos, suplemento del diario El Comercio, Perú (1 de octubre de 2005). D. Información sobre microchips y sus hipotéticas o reales aplicaciones en personas: - "Las técnicas de imagen dan acceso a los contenidos íntimos del cerebro". Ángela Boto. Diario El Mundo, España, 14 de junio de 2003. http://www.el-mundo.es/salud/2003/530/1055524954.html. - "El desembarco de los cyborg". Leyla Ramírez. Diario La Nación, Chile, 2 de septiembre de 2005. http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20050901/pags/ 20050901183041.html. E. Sobre el Museo Nacional de Irlanda: - Sitio web de The National Museum of Ireland. http://www.museum.ie/naturalhistory/overview.asp. ** Martín Palma Melena mapalme@yahoo.com Escritor peruano (Lima, 1970). Abogado de la Universidad Particular San Martín de Porres, de Lima. Diplomado en Comercio Internacional avalado por Adex (Lima) y la Universidad Estatal de Portland (EUA). Uno de los diez seleccionados en la Primera Edición de Cuentos Cortos (2005) de la BBC de Londres (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/forums/espacio_del_ lector/newsid_4287000/4287469.stm). Una publicación en la revista literaria El Hablador (Lima, http://www.elhablador.com/cuento8_5.htm). Escribe en el weblog Carta Náutica, en http://cartanautica.blogspot.com. === Tras el espejo o las bellezas que somos allí ========================== === Rafael Farías Becerra ================================================= "...pues para fascinar mis amantes sedientos, puros espejos tengo que hacen las cosas bellas: mis grandes ojos y las eternas estrellas". La Belleza, Charles Baudelaire. las maravillas del estelar ahora que nos hemos cansado de sentirnos bellos de admirar nuestro reflejo así deseando tantas maravillas del estelar nuestra vida en los reality bailando a la luz electrodoscópica en el terreno eriazo que diríamos un nuevo espleen nos conmueve a nosotros los tan dados al show a las delicadezas del espectáculo quienes lo dejaríamos todo por bailar tras el espejo === reinas de los corazones todos íbamos a ser reinas de los corazones no importando el precio de las famas si cualquiera podría ser el escenario para que nosotros desde abajo les aplaudiéramos los escombros les dibujáramos mientras el baile la silueta de estrellita poblacional y el beso bajo los reflectores la única ilusión de sacarle otra sensación al juego que no fuera la marginalidad de estos lares === rosas en el corazón de la ciudad ahora vamos a dejar de llorar no haber crecido lo suficiente como para haber encontrado las llaves de todas las puertas que nos permitieran salir de nuestra escritura antes de haber convertido nuestra realidad en un pozo de lágrimas y habernos ahogado en ella bebiendo demasiado para nuestras pequeñas edades no sabiendo crecer si al salir a pintar borrachos rosas rojas en el corazón de la ciudad chorreando de pintura por el dolor inventamos nuestras propias canciones nuestras líricas subversivas y nuestras poses en cada video clip === criaturas ficcionales del espejo nuestra alegría la visión de nosotros mismos divirtiéndonos al cerrar los ojos y caer por una montaña rusa de escombros cada uno en su trineo de plástico en su simulador de cartón levantando los brazos hasta alcanzar las estrellas Y QUE EL MUNDO SE CONVIERTA EN EL SUEÑO DE ALGUIEN QUE SOÑÓ COMO NOSOTROS para no golpearse tan fuerte ni llorar en el suelo toda escritura apartada de nuestras ficciones === reflejo de nuestros personajes las pocas veces que nos sintonizaron en el idilio conmovedor de acariciar a los perros muestras de compasión hacia el público la cámara en la fragilidad del detalle nos lloramos en nuestras estúpidas lástimas como reflejo de nuestros personajes acicalándonos un poquito en el lomo adornándoles la felicidad en fluorescentes collares los dejamos irse por la oscuridad de un cielo baldío a que se prendieran azules tiritando a lo lejos y luego de un chiflido bajaran electrizados al nicho helado en que los hombres nos pusieron === nuestra delicada protesta colectiva hubo que romper el círculo social y trazar un sentido alternativo a esta carrera de locos para abandonar lo clandestino que resultan nuestras pobrezas ante el espectáculo televidente volver a adornarlo todo con el juego de nuestros artificios para que nuestras noches de volantines se dejasen elevar en ese dar y tirarle hilo a las estrellas arrojarles un poquito de semen de nuestras manos descubriéndolas al fin en su calidad de luces y nuestra delicada protesta colectiva se dejase caer sobre los colores los destellos del mall y la moda === casa estudio del espejo habíamos empezado a crecer la farándula en el block odiando el hacinamiento de nuestras veleidades la constante exposición de nuestros actos si besándonos para no desperdiciar el aire tomados de la cintura por el goce del espacio mientras alguien se nos alteraba en la convivencia para la casa estudio se nos ofrecía en suicidio para la señal en cadena y teleaudiencia internacionales cuando no sabíamos si era la realidad del libreto o la conmoción por sostener el rating === corazones de helio los viernes eran una fiesta de churros piropos con manjar a nuestros corazones si inflados con helio se iban elevando por la noche se iban a colgar de la última estrellita iluminando el peladero para que alguien los recibiera como nuestra alegría prendiera por nosotros entre los escombros una fogata y no se afligiera que la luna nos tiene dando vueltas en un tagada con música onda disco nos tiene plateados los ojos en su lluvia de papeles y un niño que los recoge nos dice tome reciba por favor un poemita callejero ud no creerá que alguien pueda dejarse para sí las palabras === jardín de las flores vivientes a veces en la primavera de la moda demasiado auspiciados en los colores de nuestro espectáculo en la lírica subversiva de nuestras canciones nos dedicamos al baile sensual y a la carita pornográfica como fantasía de nuestras celebridades extendiéndose en alfombra roja por una colina de escombros donde al final de tanta hermosura llegamos a quedar vaciados de admiración y deseo === la fama tratamos de abrir los ojos después del coito de nuestra difusión en todas las portadas pero la estrellita que tenemos pegada en la sien se había anticipado a nuestro futuro como al juego de naipes de nuestros corazones si arrojados por el laberinto de la ciudad dentro de un bosque donde la fama sería la luna y a su vez la sonrisa plateada de un gato que al desaparecer en todo su glamour nos dejaría su ironía su maldita felicidad riéndose de nosotros === leit motiv para una teleserie ahora que después de unos años recuerde también hubo besos de boquitas pintadas labios rojos de color brillantina persiguiéndose en el terreno eriazo para hacer un poquito el amor entre los escombros alma mía sin que nadie nos ate ni siquiera las bolsas de basura en que una vez nos enredamos y alguien como con un disfraz de cerdito rosado corriendo en cámara lenta por peladero nos traiga el cartel que nos diga bonita actuación muchachos continuemos ahora con nuestra teleserie ** Rafael Farías Becerra linguaquiltra@yahoo.es Escritor chileno (1982) Reside en Puente Alto. Asistió al taller de poesía de Elvira Hernández. Ha participado en diversas lecturas y organizado otras, entre ellas las Jornadas Rokhianas, Noches Quiltras, Noches de Poesía y Música de las VII Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana (Jalla-E 2005). Licenciado en castellano en la Universidad de Santiago de Chile (http://www.usach.cl) y miembro del Colectivo Lingua Quiltra. === La risa Gladys Liliana Abilar ==================================== (Nota del editor: "La risa" es la tercera y última parte de la trilogía "Las tres gracias", de la ingeniera, docente y escritora argentina Gladys Liliana Abilar. Las dos partes anteriores, "La sombra" y "La lágrima", aparecieron en nuestras ediciones 131 [http://www.letralia.com/131/letras10.htm] y 135 [http://www.letralia.com/131/letras16.htm]). El silencio del claustro religioso que alberga el féretro de Santiago Rueda sólo es roto por la voz de barítono del padre Bruno y sus rezos para la ocasión. La misa ha comenzado. El pesado silencio se sobrepone, con obstinación, al rítmico parafraseo del cura desmenuzando el Evangelio. La Capilla es una reliquia casi milenaria, y los asiduos concurrentes acompañan respetuosos su prestigiosa antigüedad. Es un honor para cualquier cristiano de esos pagos ser velado entre sus muros, y un orgullo para sus deudos despedirlo en ese lugar. Pero hay que juntar méritos para que el padre Bruno les dé su aprobación. Los Quebrachales es un pueblo de longevos, por ende, cada cristiano que fallece promedia la centuria. No estoy muy segura si llegué al velorio llevada por mi propia voluntad o por capricho del destino. El muerto era un tío abuelo político que casi no conocía, y su deceso me produce la misma sensación de perder exactamente lo que era: un pariente lejano. De aquellos que uno no recuerda que existen hasta el momento en que mueren, y la pregunta ante el dato necrológico es siempre la misma: "¡Cómo! ¿No se había muerto hace mucho?". Lo cierto es que aquí estoy, un poco desencajada entre tantos gerontes que parecen brotar, como la humedad, de las paredes de la iglesia. Estudio sus rostros y les adivino el corazón debilitado, la voluntad cansada, el desamparo, quizá presintiendo la inmediatez de su propia partida. Y trato de parecerme a ellos, en la adustez de sus gestos, sólo por cortesía. Me conmueve mucho más ese puñado de sobrevivientes que el viejo que ya murió. En medio de la escena lúgubre, con lágrimas de ojos antiguos y llantos que no se oyen, allí mismo, suena una risa; una risa está licuando el silencio viscoso que pesa sobre nuestras cabezas. Se esparce por el templo desintegrando cada átomo de la obstinada calma. La religiosa quietud acaba de ser profanada. Todos giran sus cabezas hacia mí. Sus rostros expresan, sin disimulo, un intenso desprecio, y el temblor de sus mandíbulas se acelera. Me miran con desconcierto, con bronca, con odio, con lástima. Yo no me estoy riendo adrede. Pero la risa emana de mí. No sé qué está pasando. Me tapo la boca con la mano tratando de sofocarla. No lo puedo controlar. Percibo el débil murmullo de los ancianos: "pobre, se volvió loca"; "es el dolor por la pérdida de su tío"; "hay gente que ríe de nervios"; "saquen a esa desquiciada de aquí, está ofendiendo la casa de Dios". El cura está petrificado, con la ostia en alto, justo en el momento de la comunión. No sé qué hacer, estoy aturdida, avergonzada. En un arrebato tomo mi cartera del asiento y salgo corriendo a la calle. La risa me persigue. Trato de poner distancia, la dejo atrás, pero me alcanza. Sigo corriendo cada vez más rápido y presiento que, afortunadamente, la pierdo. Jadeante, casi sin respiro, me desplomo en un banco de plaza. Pero no, aquí está, otra vez junto a mí, riendo descarada con su bocota llena de dientes. Me pregunto, ¿dé qué se ríe mi risa? ¿acaso de la pobre vieja que perdió la dentadura postiza mientras le daba el saludo de la paz a la otra que estaba junto a ella? Obviamente, la escena movía a risa, y a carcajadas también. Pero a mí jamás se me hubiera ocurrido una reacción semejante. Resignada, espero que la risa se canse y calle por fin. Mientras tanto, ya han desfilado decenas de personas que me miran con la certeza de estar ante una chiflada que se escapó del manicomio. Singulares cuadros se suscitan mientras dura mi descanso con la risa trinando a todo pulmón. Una mujer pasea su coqueta perrita que la precede atada a una cuerda. El curioso animal, impresionado con la risa, se detiene a mirarme. Inclina su cabeza hacia un lado y otro en actitud de desconcierto. Al no hallar una explicación, comienza a aullar. Su dueña, asustada por mi conducta, forcejea con la mascota para continuar la marcha. Un niño que camina de la mano de su madre, se desprende de ella, y no sólo se detiene, sino que se sienta a mi lado para presenciar la risa. Conclusión, termina riendo a carcajadas conmigo. Perdón, con mi risa. La tercera víctima es un médico, con guardapolvo y maletín. Se acerca y me observa detenidamente. Luego de hacerme un par de preguntas a las que yo no puedo responder, saca su celular y solicita una ambulancia. En ese mismo instante mi risa se apaga. Entonces me percato del cauce que va a tomar esta inverosímil historia, y huyo apresuradamente ante los reclamos del solícito médico. Es probable que aún esté averiguando en los manicomios si algún interno se ha escapado. Llego a casa en total abatimiento. Miro al espejo anhelando encontrarme, ver alguna señal, algún dato que explique, que "justifique" lo sucedido. Nada, todo está normal en mí. De pronto, el timbre del teléfono me arrebata de la angustia por un instante. Es mi prima Elvira que necesita alguien que la escuche pues está pasando un mal momento. En medio de la conversación, la risa carcajea de modo insolente, inoportuna, sin tener nada que ver con nuestro tema, pues mi prima acaba de comunicarme que fue despedida del trabajo. Pregunta si me causa "gracia" su "desgracia". No sé cómo disimular. Le digo que es la radio. Me pide que la apague, que está desolada, que necesita ayuda y comprensión. La dejo unos minutos esperando mientras me dirijo a mi cuarto, con la risa pegada a mí, por supuesto. Simulo que voy a buscar algo dentro del placard e introduzco medio cuerpo entre las perchas. La risa se mete conmigo. Súbitamente, con la velocidad del rayo, saco mi cuerpo de adentro y cierro las puertas con llave. ¡Qué alivio, por fin! La muy ridícula quedó riendo sola dentro del placard. Regreso al teléfono y termino mi conversación, como corresponde. El resto del día me muevo cómoda entre mis quehaceres, con absoluta tranquilidad y sin miedo al ridículo. De paseo en el centro comercial, un afiche publicitario me recuerda que tengo entradas para el teatro. Es esta noche. Llamo a Julia, pues quedamos en ir juntas y combinamos el encuentro. Cuando voy a cambiarme de ropa, advierto que dejé a la risa encerrada en el placard. ¿Abrirle la puerta? Ni loca. Me arreglo con el vestido que recogí hace un rato de la tintorería. No quiero arruinar mi salida. Me pinto, me acicalo y listo. Comienza la función y el cuerpo de vedettes invade el escenario acompañadas por un cómico que despliega su jocoso repertorio. Un sinfín de cuentos y artilugios bien logrados ponen a prueba su talento artístico. El público ríe. Julia ríe. La sonrisa se posa en mi cara y permanezco distendida. El cómico aumenta el tenor de sus chistes y el pulposo elenco se pavonea envuelto en plumas y lentejuelas. Las risas crecen, se transforman en carcajadas y Julia se desternilla. Me mira desconcertada, no entiende mi silencio. Mi rostro revela, insultante, la sonrisa perfecta dibujada en los músculos, en la piel, en los ojos, pero no se oye nada. Un silencio mortal fluye de mi boca y empiezo a sentirme extraña. Me desespero por reír, gritar, chacotear. No hay respuesta a mi voluntad. Sólo gesticulo. Julia me codea pues las risotadas le impiden expresarse, y está a punto de llorar. Hago fuerza, me compenetro, pero no logro concebir mi risa. Muero por una risa estrepitosa. La dejé encerrada en el placard. Llego a casa y la libero de su cautiverio. Está callada, reina la calma. Como entiendo que tiene autonomía y decisión propia, voy a hablarle con sensatez. Le presento dos opciones: vivir en el placard bajo llave, o vivir en mí como una risa convencional, respetando mi voluntad. Obviamente elige la segunda. Nuestra convivencia se desarrolla dentro de los términos normales, con uno que otro altibajo. A veces se desorienta su cordura -ríe a destiempo, o sin límite de tiempo- y me somete a menudos papelones, nada que no se pueda disimular. Pero soy consciente de lo difícil que es prescindir de ella. Intenté hacerlo en algunas ocasiones y sólo logré cosechar el mote de "antipática" o "desubicada". Son las siete de la tarde y la embajadora de Turquía, Hatidjé Rahmi, con quien trabé gran amistad, pasa a buscarme con su chófer para asistir a una conferencia sobre la situación política en Medio Oriente. De más está aclarar el nivel de la concurrencia; entre embajadores, cancilleres, agregados culturales y respectivas esposas, el auditorio está colmado de prestigio y solemnidad. Hatidjé se ubica junto a su marido, el embajador Zeinel Rahmi, y yo entre ella y el representante de Ucrania. El acto comienza en un marco de respetuoso silencio. El disertante exhibe sus conocimientos con destreza intelectual y política ante los rostros imperturbables de la audiencia. En este mismo momento suena un estruendoso flato justo al lado mío. Le pertenece al embajador de Ucrania quien, dolorosamente incómodo y humillado, intenta disimular el escape poniendo su mejor cara de desentendido. Lo veo rígido en su butaca, como si le hubieran dado un baño de yeso, revoleando sus ojos para todos lados queriendo averiguar si se notó. Como la concurrencia es gente seria, por supuesto nadie ríe. Al contrario, alguien, en solidario gesto, intenta disimular la desgracia carraspeando para desviar la atención del infortunio. Pero la detonación se oyó sin dejar el más mínimo lugar a dudas. Nadie ha reído... hasta el momento en que mi risa se escapa. Empieza a reír y reír y reír desenfrenadamente ante la mirada atónita del público y de mi vecino, el embajador de Ucrania. Hatidjé me codea, incómoda, avergonzada, me pide silencio. Yo no puedo hacer nada. Estoy pasando el peor papelón de mi vida y sé, a ciencia cierta, que no tengo control de la situación. La risa aumenta al punto de descostillarme y, a pesar de que redoblo mis esfuerzos por encontrar un pretexto que me despegue del horror, es inútil. A esta altura creo que nadie recuerda la desgracia del diplomático pues toda la atención está concentrada en mi imperdonable desatino. El desdichado embajador de Ucrania, al saberse descubierto, se pone rojo como un camarón. No puedo soportar más la vergüenza y decido, abruptamente, levantarme y salir corriendo. Las risotadas vienen detrás de mí y crecen en intensidad. Ahora son carcajadas que se oyen en todo el edificio, traspasando los muros, los techos, los pisos. Es terrible el efecto que puede tener un flato diplomático. Cuando salgo a la calle, agitada, acezando, una suave garúa humedece el asfalto. Súbitamente, las carcajadas cesan. Así, de improviso y sin preámbulos, la risa calla. El agua obró el milagro. Como no estoy dispuesta a reincidir en estos papelones, recurro a mi lágrima en busca de ayuda. Me escucha atenta y solícita. Le explico que ella representa la solución a mi problema y le pido que interfiera ante cada desborde de la risa. Generosa como es, acepta involucrarse sin condiciones. El noble llanto que una vez rescató a la sombra sepultada debajo del edificio, es ahora el que calla a la risa. Ya más relajada, gracias a la buena conducta que ha demostrado últimamente mi risa, decido entrar en un cine de Belgrano atraída por el título de una película. Inmersa en el drama en pantalla, comienzo a sollozar sin consuelo. Y allí, en el oscuro silencio de la sala, ocurre lo inesperado: la risa se escapa. Llena el aire de carcajadas, se descoyunta, genera un clima de características exorbitantes considerando lo incompatible de esa alegría con el argumento de la película. Me pregunto, ¿qué habrá visto? Pues siempre existe el disparador que provoca su desborde. Hasta ahora no la he visto reír sin que se le diera algún motivo. Que sea indiscreta es otra cosa. De pronto es como mi otro yo que se expresa, se exterioriza, con el consecuente daño ocasionado a mi indefensa persona. Ya sé, es probable que haya descubierto a la señora de adelante en situación crítica. O sea, cuando le propinaba un brutal codazo en las costillas al señor de al lado, porque le metió su mano en el escote y luego entre las piernas. Forcejeaban ambos, él por querer, ella por no dejarse. Mientras tanto yo, desesperada ante los reclamos del público, manoteo el bolso en busca de la lágrima. La encuentro y, de inmediato, entra en acción. Lanza un chorro de fina lluvia sobre la risa pero, ¡oh sorpresa!, ésta la esquiva artísticamente con un giro de ballet. Como consecuencia del frustrado intento, se redobla el alboroto en el recinto cargado de insultos, silbidos y reclamos. La lágrima vuelve sobre ella apuntándole certera, un sonoro chorro a presión. Da en el blanco y, por un segundo, se silencia. Sólo por un segundo, porque la risa vuelve a rehuirla con ingeniosa gambeta sorteando filas y butacas. La lágrima la persigue, encaprichada, sin notar que va mojando a la gente en su vano intento por apagar las carcajadas. Al festival se suma, inesperada y sorpresivamente, mi sombra. Tal como es ella, expedita, juguetona, se desliza ondulante y leve alborotando los cabellos de mujeres y hombres que permanecen anonadados. El caos es total. ¡Bingo! -pienso casi en voz alta-, lo que me faltaba. En medio de aquel bochinche insólito, rara mezcla entre motín y aquelarre, me arranco despavorida, como una ráfaga de viento, fuera de la sala, arrastrando mis "tres... gracias". ** Gladys Liliana Abilar gladys8@fibertel.com.ar Poeta y narradora argentina (Chilecito, La Rioja). En 1972 se graduó de profesora superior de piano, y en 1980 obtuvo el título de ingeniera agrónoma. Asumió la dirección del Instituto de Investigaciones Agropecuarias de la Universidad de La Rioja, donde tuvo a su cargo la Cátedra de Genética. Realizó estudios de postgrado en el IAP, de Paisajismo. Paralelamente incursionó en la Literatura publicando los libros: Ecos del corazón (poemas, 1989), Más allá del pecado (novela, 1993), Eclipse de Lubna (novela, 1997), Pensar sin permiso (aforismos, con prólogo de José Narosky, 1999), Doce hogueras (cuentos, ilustrado por el pintor uruguayo Carlos Páez Vilaró y prologado por Eduardo Gudiño Kieffer, mención en la Faja de Honor de la Sade, 2000), y Destino rabioso (cuentos, Faja de Honor de la Sade, 2003). Participó en el IV Encuentro Internacional Literario de Montevideo (2003) y en el IV Encuentro Internacional de Escritoras "Inés Arredondo" de Guadalajara (2004), donde fue invitada para presentar Destino rabioso a cargo de Alicia Steimberg. Con este último género integró siete antologías y participó en numerosos concursos literarios, obteniendo diversas distinciones nacionales e internacionales, tales como el premio "Ugarit", otorgado por la sociedad Sirio Libanesa y "Cuentos Aller", otorgado por la comunidad Allerana de España, entre otros. Participó en la Feria Itinerante del Libro en Chilecito (2004), donde también se presentó Destino rabioso. Participó en la edición y presentación del libro de Héctor David Gatica Integración cultural riojana (2005). Colaboró en la edición del libro La Rioja, de Manrique Zago. === Dos poemas Rubén Sánchez Féliz =================================== *** Oda a Broadway Sugieres mucho más que esquinas Exhuberancia y pavimento Broad de ancho Way de vía Muralla inalterable Nueva York te queda chica, Broadway Por eso te extiendes Eres historias vedadas Vergüenza chorreada de luces Tus parámetros sotierran gemidos de esclavos Y, sin embargo, eres toda risa y fluorescencia Alternas Amarillos, Blancos, Negros y hasta Azules Gama de gamas Hacedora de asombros, clamos y admiraciones Tus múltiples aceras se erigieron Con el fin de engrandecerte Tus edificios exteriorizan nobleza Los subterráneos encubren tus faltas Lo has logrado, Broadway Lo has conseguido Burlar el mundo con alhajas y metales Ironizar el universo con teatros. *** No me pertenezco Soy de nadie Hilvano mis reveses con muecas Construyo despacio mis dolencias Con nudos de tiempo Mirando el péndulo Hasta desintegrar la espera Por las noches Me retuerzo en anhelos imposibles En ilusiones que se esfuman Como si ascendiese esquivo Escalinatas de peldaños amputados Soy de nadie No me pertenezco Es como si presagiase el pasado ** Rubén Sánchez Féliz elescribidor1@aol.com Poeta y narrador dominicano (1973). Emigró a los Estados Unidos en 1986. Tiene un asociado en artes liberales y ciencias de Hostos Community Collage (http://www.hostos.cuny.edu) y una licenciatura en pedagogía de New York University (http://www.nyu.edu). Es miembro de la tertulia literaria Aguafuerte. Recibió mención honorífica en el concurso de cuento Virgilio Díaz Grullón 2002 con su cuento "La morada de la Muerte". Resultó finalista en el concurso de poesía Abrace 2001, en Uruguay. Cuatro de sus poemas aparecen en el libro Letras derramadas, uno de ellos traducido al portugués. Está incluido en la antología de nuevos cuentistas hispanos Los magos del cuento. Tiene publicada la novela El décimo día. Sus trabajos han sido publicados en la Internet, revistas y suplementos culturales. Actualmente es coordinador de Talleres en el Comisionado Dominicano de Cultura en Estados Unidos y codirector de la tertulia-taller literario "Nosotros Contamos". === La partera Gabriela Urrutibehety ================================= Fue para la Navidad del 99, me parece. En el 2000 no, porque había más bochinche con lo del fin de siglo y me acordaría, me parece que fue para el 99, nomás. Ya habíamos sorteado las guardias y a mí, por primera vez en años, me tocó Navidad. Siempre me toca Año Nuevo pero esta vez no, Navidad. Qué sé yo, a mí Navidad me parece menos fiesta, más como una cosa para adentro: nos saludamos, somos todos buenísimos, nos queremos, pero, como cuando el nene toma la comunión, es entre nosotros nomás. En cambio Año Nuevo es más para afuera, más de cañita voladora, de bocinazos y caravanas por el centro. Si cuando yo era chica hasta serenatas había. Era de lindo... Se juntaban cinco o seis locos, una guitarra o un acordeón y salían por todo el pueblo a dar serenatas. Hasta si tenías suerte te tocaban dos o tres al hilo. Eso sí, tenías que tener preparada la sidra para los musiqueros, porque sí no, capaz que te bajaban la casa a piedrazos, con la curda que ya traían de serenatas anteriores. No le sabría decir si me gusta más que me toque guardia en Navidad o en Año Nuevo. Yo ya estoy vieja para andar de fiesta, pero me gusta mirar los fuegos artificiales y ver el movimiento: es lindo el centro tan tarde y tan lleno de gente. En Navidad te vas a dormir más temprano, más tranquila, porque brindás, comés el pan dulce, juntás los platos y ya está. En Año Nuevo no, porque la fiesta sigue hasta que se hace de día. Pero, bueno, volviendo al cuento, ese año me había tocado Navidad. En la guardia habíamos arreglado todo: nos íbamos a armar una cena que ni le cuento. Con platos enlozados y vasos de plástico, pero igualmente cena de Navidad. Y si a alguien se le antojaba joder a la hora de la cena, que se la bancara, que volviera después de la una. Habíamos repartido la cosa y a mí me tocó hacer tomates rellenos. Me acuerdo que hasta atún del bueno le puse, nada de andar pijotereando y echarle caballa para disimular. Atún y del bueno, eran otras épocas. Ahora andá a saber en cuánto anda la lata. La Piru, la enfermera de maternidad, se mandó unos pasteles que eran para chuparse los dedos. Es una genia la Piru haciendo pasteles. Teníamos dos botellas de sidra y una de champán, que le gusta al doctor Maurice, escondidas en la heladera de Vacunación, atrás de la caja de suero antiofídico. Yo había estado sacando las cuentas y no tenía ninguna a punto de parir, pero en el hospital nunca sabés; en privada las mujeres van a control todos los meses, pero en el hospital te cae cualquiera que ni se ha enterado que está embarazada, que no se ha hecho un examen de nada, que no tiene idea de por dónde va a salir el muchachito, ganas de matarlas te dan. Sin contar las condiciones en que vienen. Condiciones de salud, sí, pero de mugre también. No tiene idea lo que es. A algunas habría que manguerearlas primero, viven en cuevas y la única cama con sábanas que conocen es la del hospital. Claro, si vienen a parir cada nueve meses. Y ni te avisan, habría que marcar en el almanaque para saber cuándo van a venir la próxima vez, yo siempre digo. Y que no me apuren, que van a ver cómo lo hago. Y dicho y hecho. ¿Usted quiere creer que esa Navidad no había quedado prácticamente nadie internado en el hospital? Les había agarrado a todos una epidemia de salud; alta para todo el mundo dieron los médicos ese día. A la tardecita empezaron los cohetes por el barrio y yo pensé que en cualquier momento iban a caer con las quemaduras, pero no. Ni siquiera eso. Para la noche habíamos armado una mesa que ni la de Mirtha Legrand. Carla, la de terapia, había hecho un centro de mesa con las flores del jardín que era una belleza. Marcelo, el médico de guardia, la cargaba porque había puesto los adornos en los papagayos, pero quedaron hermosos. Estaban mis tomates rellenos, un vitel thoné que hizo la mujer de Marcelo, sandwichitos de miga, un poco de lechón frío, ensalada. Y de postre, los pastelitos de la Piru. No me había alcanzado a llevar el primer bocado a la boca, cuando no va y suena el timbre. Crucé los dedos y pensé para adentro "que sea un traumatizado, que sea un traumatizado". Pero no, yo misma me lo iba imaginando. "Ponele Jesús", me alcanzó a gritar la enfermera de terapia. Y le pusimos Jesús, no más. ¿Qué otro nombre le iba a poner si el pibe nació a las 12 clavadas? Un negrito flacucho, llorón como él solo. La madre se portó demasiado bien para la edad que tenía. En cuanto la vi, me dije que iba a ser difícil, porque la muchachita vino sola, ni un bolsito tenía, ni documentos ni nada. No la habíamos visto nunca por el hospital y no dijo otra palabra más que su nombre. "Yécica", así le mandó la Piru que se las da de doctora y no terminó ni cuarto grado. No debía tener ni 13 años y la falta de olla se le veía a la legua. La piel grisácea, el pelo finito y descolorido atado con una gomita verde, la cara huesuda, los ojos tristes: la panza hinchada desentonaba en tanta flacura. Colaboró en el parto como una experta: dos pujos y afuera. Ni episiotomía alcanzamos a hacerle, porque prácticamente lo escupió. Cuando le puse el chico sobre el pecho me di cuenta de lo que iba a pasar. Lo había agarrado sosteniéndolo, solo sosteniéndolo, como para que no se cayera al piso. Miraba para adelante, para arriba, para el costado, pero no al nene. Marcelo le preguntó qué nombre le iba a poner y sólo se encogió de hombros. "Jesús", dije yo que me acordé de la de terapia. Jesús le quedó, porque la flaquita se fue sola a la mañana temprano, antes de la primera visita de sala, sin haber dicho nada más que su nombre. Todos habíamos anticipado que eso iba a pasar, la misma noche del nacimiento, cuando estábamos comiendo los pasteles de la Piru. Marcelo se puso cargoso para que le cambiáramos el nombre. Lindo destino le eligieron al pibe con ese bautizo, decía. -No te preocupes -dijo la Piru, que estaba tomándose el tercer vaso de sidra-. Esta vuelve en setiembre y ahí le decís que le ponga Yonatán. O Kevin. O Braian. -Ni poniéndole Rockefeller le vas a cambiar el destino -aportó la de terapia, que después de todo había sido la de la idea. -Si vuelve en setiembre, le pueden poner Flor. Volvió antes, por un aborto mal hecho, y se murió a los tres días. Pero esa vez, menos mal, yo no estaba de guardia. ** Gabriela Urrutibehety gurruti@speedy.com.ar Docente y periodista argentina (1961). Reside en Dolores, Buenos Aires. Ha publicado la novela Caras extrañas (2001), y cuentos suyos han aparecido en algunas antologías. ||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL |||||||||||||||||||||| === La dependienta Estrella Cardona Gamio ============================ Cuento Editorial Nostrum Madrid (España), marzo de 2006 ISBN: 84-96405-33-8 152 páginas El sello español Nostrum acaba de publicar esta colección de relatos de la escritora española Estrella Cardona Gamio, una de las firmas exclusivas de nuestra Ciudad Letralia y además una activa editora que desde 1999 mantiene, junto con su hermana Concha, el sello digital CCG Ediciones (http://www.ccgediciones.com). Adicionalmente, se pueden leer textos de la autora en su página personal, http://www.estrellacardonagamio.com. La dependienta reúne una docena de relatos para adultos, cada uno diferente del otro. El que le da título al conjunto es una historia iconoclasta inspirada en La Cenicienta. En los cuentos restantes se dan cita el humor, como ocurre en "Mucho macho el erótico", la nostalgia de un anciano pintor fracasado en "El reflejo", el suspense terrorífico en "La flor azul", el inquieto mundillo de la adolescencia en "Bueno, ¿y qué?" y "Esa chica que..." y la ciencia ficción en "Será una vez..." y "La partida". Por otro lado, la autora retrata el romanticismo en "Ella", el turbio mundo de un psicópata en "Los niños tristes", la pasión imposible de un amante decimonónico en "Una historia de amor", y los quebraderos de cabeza de un ama de casa al ver su hogar invadido por "Las hormigas". En la obra de Cardona Gamio se conjugan una fina sensibilidad, un buen sentido del humor y una vasta cultura, como se evidencia de las entregas regulares de su avenida Atalaya, en nuestra Ciudad Letralia. Y, aunque la autora califica sus relatos como "literatura de evasión", los mismos inducirán a sus lectores a reflexionar, tal como ella confiesa era su propósito al escribirlos. Hija de padre catalán y madre peruana, Estrella Cardona Gamio reside en Barcelona desde su nacimiento. Escritora precoz, a los ocho años escribió su primera novela. "A los quince", explica en la presentación de su Atalaya, "gané un premio en una revista juvenil por un relato de aventuras, 'El rey del desierto', lo que me hizo pensar, erróneamente, que publicar era la cosa más fácil del mundo". Aunque el tiempo se encargó en su momento de demostrarle que publicar no es tan sencillo, la disciplina y la constancia han premiado a Cardona Gamio con la aparición de La dependienta. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === Silvio Rodríguez y Joaquín Sabina en México =========================== 31 de marzo de 2006 ¡Hola! Estoy escribiendo de México, supe del Festival de la Palabra que se celebrará en la ultima semana de abril, sé que vendrán Silvio Rodríguez y Joaquín Sabina, de los cuales soy una gran seguidora... Quiero saber si ustedes tienen información acerca de este festival ya que yo trabajo y quisiera saber qué días exactamente vienen, para pedir permiso. Muchísimas gracias... Azucena Fonseca recepcion@sycsa.com ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| "La ventaja de la literatura sobre la filosofía es que mientras la filosofía obra con conceptos puros y razones puras, la literatura obra con la totalidad del espíritu humano, es decir, con conceptos, pero también con intuiciones, con razones, pero también con sinrazones, con los elementos diurnos de la existencia, pero también con los elementos nocturnos del existir, con los delirios, con los sueños, con las obsesiones arcaicas... todo... por ello yo creo que existe una actividad del espíritu en esta época de crisis total del hombre que pueden dar expresión global de la propia crisis, no es la filosofía ni ninguna otra actividad, y menos que nunca la ciencia, sino más bien la literatura de invención". Ernesto Sábato, en "Los escritores frente al poder", entrevistas por Walter Mauro y Elena Clementelli (1975). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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