~~~~~~~~~~~~~~~ Año X Cagua, Venezuela Nº 145 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 17 de julio de 2006 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "Física elemental de los objetos culturales", Jorge | Editorial Gómez Jiménez. | | Anecdotario en Lulu. / Los caminos de Sergio. / Vallejo | Breves en Londres. / Más sobre Mudanzas. / Los Jueves de Julio. | / Las tramas de Hidalgo. / De Manoa a Maroa. / | Literatura viva. / Encuentro en San Francisco. / | Talleres de Harawi. / Sci-fi en el Celarg. / Las | sensaciones de Souchon. | | Por primera vez en España dictan máster en promoción de | Noticias la lectura. / Jason Galarraga expone en Maracay. / | Escritores noveles tienen su asociación. / Publicado | íntegramente el anuario 2005 del Instituto Cervantes. / | Casa de las Américas lanza campaña cultural Leer | América. / Anunciados ganadores del concurso de autores | inéditos de Monte Ávila. / Una obra de teatro recrea la | vida de Héctor Lavoe. / Exponen pinturas y dibujos de | veintitrés escritores. / Ecuador recordó a Jorge Icaza | en su centenario. / Carlos Germán Belli recibe el premio | Neruda de manos de Bachelet. / Autores latinoamericanos | presentes en la Feria de Dallas. / Buenos Aires celebra | la literatura infantil y juvenil. / Cervantes de Roma | publica inéditos de Carlos Edmundo de Ory. / Otorgan | premio Hammet al escritor cubano Leonardo Padura. / | Inauguran el Cervantes de Pekín con un Quijote | comestible. / Saramago no pudo inaugurar los Cursos de | Verano de La Gomera. / Fedosy Santaella Kruk gana la | Bienal Pocaterra en narrativa. / Alfonso Sastre recibe | premio Victoria Eugenia. / Sergio Pitol es declarado | Ciudadano Distinguido de Xalapa. / Nuevo libro de Isaac | Goldemberg en formato digital. / Se inicia en Venezuela | el III Festival Mundial de Poesía. / Feria del Libro de | Lima homenajea a Borges y Belli. / Antología | Internacional de Poesía Amorosa presentarán en Lima. / | Coinciden en Guatemala las ferias Filgua y Filcen. / | Fernando Trueba iniciará en agosto rodaje de El baile de | la victoria. / Feria del Libro de Bolivia tiene a | Venezuela como invitada especial. / Arte, cultura y | globalización serán analizados en un congreso. | | El Plagio Literario | Literatura http://kevin.perromat.neuf.fr/Index.html | en Internet | "18 de agosto de 1936", Harold Alvarado Tenorio. / | Artículos y "Marissa Arroyal: poesía de belleza revelada, rebelada", | reportajes Magdalena Mattar. / "Travesuras de la niña mala: | sociopatía y desamor", René Flores Agreda. / "Jorge | Icaza, el profeta de Evo", Daniel Ortiz. / "Partes | mínimas, de Esteban Moore", Ana María Russo. / "El | español, lenguaje de la diferencia", Miguel Ángel | Fujita. / "Dos notas", Iván Bedoya Madrid. | | "Íos Fernández: Escribo para no envilecerme", John Jairo | Entrevistas Junieles. | | "Alquimia política en educación. La educación en América | Sala de ensayo Latina: integración e internacionalización popular", | Ramón Azócar A. / "Los herederos del desencanto: breve | paseo por la narrativa norteamericana penúltima", | Mariano Orosco. | | Cuatro poemas de Natalie Sève. / "A solas", Alejandro | Letras Badillo. / Sonetos de Orlando Santana Cabrera. / "Las | esperas", Ariel León. / Poemas de Manuel Cuautle. / | "Ahora", Laura Guillén Ramo. / "Pacheco", Sergio Omar | Manganelli. / "Las campanas de la ciudad", Ricardo Mena | Cuevas. / Dos poemas de Lía Isabel Alvear Ramírez. / | "Aventuras... en un tacho de basura", Yvette Schryer. / | "Pepe", Alejandro Cardozo. / Tres textos de Verónica | Cento. / Dos relatos de Luis Recuenco Bernal. / "Hostia" | (extractos), Ulises Varsovia. / Tres poemas de Osvaldo | Rubens Sado. | | "Eva de viento y sol. La escritura de mujer en la poesía | El regreso falconiana", Luis Alfonso Bueno. | del caracol | Ejercicio de frivolidad. | El buzón | Jonathan Swift. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm === Editorial Física elemental de los objetos culturales ============= La cultura es un inconmensurable tejido de conocimientos y perspectivas. Cada hebra de ese tejido tiene características propias y es, por tanto, un objeto cultural que, al relacionarse con hebras similares, constituye objetos culturales de mayor tamaño. Todo individuo tiene la capacidad innata de asimilar objetos culturales en proporción indefinida; que no infinita, pues lo limitan circunstancias biológicas como la enfermedad y la muerte, y circunstancias psicológicas como su propia disponibilidad a apropiarse de más objetos. Podemos asumir que la cultura de un individuo está formada por la suma de los objetos culturales que ha asimilado, por su capacidad para relacionarlos y por la posibilidad de crear nuevos objetos; asimismo, la cultura de un grupo humano estaría constituida por los objetos culturales que sus individuos comparten con más o menos las mismas perspectivas generales. Las posibilidades comunicacionales de nuestra era nos han permitido, por primera vez en la historia, disponer de una variedad sin precedentes de canales para la comunicación que redunda en la posibilidad de tener una visión global al más bajo costo humano y material jamás conocido. Nunca antes hubo tantas formas de hacer contacto con el otro, nunca antes fue tan fácil establecer lazos de cooperación entre individuos geográficamente distantes, nunca como en el presente fue posible diseminar por todo el planeta, en cuestión de horas, un objeto cultural. La imprenta, la televisión, la comunicación por satélite e Internet son ejemplos de cómo la tecnología ha propiciado saltos dimensionales en nuestra capacidad para diseminar y asimilar objetos culturales. La misma tecnología es un producto del paradigma cultural imperante y, a la vez, el fuelle para expandir tal paradigma. Las relaciones entre cierta cantidad de objetos culturales despierta la necesidad de iluminar áreas del conocimiento que de tan oscuras ni siquiera eran sospechadas, y la tecnología crece para satisfacer esa necesidad; ya satisfecha, nuevas relaciones proponen nuevas áreas desconocidas a las que la tecnología una vez más habrá de acceder. Una serpiente que no sólo se muerde la cola, sino que se alimenta de ella y crece como consecuencia de ese alimento. ¿Cuánta cultura somos capaces de soportar? Los límites humanos de los que hablamos más arriba hacen imposible que un sólo hombre asimile todos los objetos culturales existentes. Por eso parcelamos el conocimiento y le concedemos a cada individuo (al menos en teoría y en circunstancias ideales) la potestad de decidir cuál parcela acometerá. Cada vez que la serpiente crece, se produce un efecto de aceleración en la producción de objetos culturales. Más individuos enfrentados a una situación deriva en más objetos culturales; en la actualidad las situaciones pueden ser presentadas de inmediato a más individuos, lo que conduce a una proliferación de objetos culturales a velocidad vertiginosa. Muchos de esos objetos serán olvidados rápidamente, y es lógico que así sea. Pero hay que notar que el crecimiento cuantitativo de la cultura afecta a la cantidad de objetos que olvidamos de igual manera que a la de los que permanecen con nosotros por un largo tiempo. Es un asunto simple de estadística. Es factible imaginar un mundo compuesto por dos enormes grupos humanos: por un lado, quienes asisten a la producción de objetos culturales con una visión secuencial, capaces de considerar sólo un objeto a la vez; por el otro, quienes lo hacen con una visión de conjunto, capaces de considerar varios objetos y relacionarlos entre sí, sin dejar de estar preparados para la eventual llegada de nuevos objetos, incluso si éstos contradicen concepciones previas. Para los primeros, los objetos culturales compiten; para los segundos, los objetos culturales se complementan. En consecuencia, los primeros asumen la cultura como un conglomerado estático de objetos poderosos, invulnerables al desarrollo del pensamiento; los segundos tienen ante sí una cultura compuesta por relaciones dinámicas entre objetos que se comportan, ni más ni menos, como las piezas, siempre insuficientes, de un rompecabezas infinito. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Anecdotario en Lulu. El escritor guatemalteco José Joaquín López, autor del blog Anecdotario.net, acaba de convertirlo en libro usando el servicio de Lulu.com, que permite a cualquiera poner sus creaciones a la venta en Internet. El libro, titulado Anécdotas e historias, cuesta $9.95 e incluye 69 posts originalmente publicados en el blog, en los que López cuenta pequeñas historias de ficción que, con humor, ironía y hasta un poco de amargura, relatan aspectos de la vida en Guatemala. http://www.lulu.com/content/326470 Los caminos de Sergio. El escritor español Sergio Borao Llop, algunos de cuyos textos han sido publicados en Letralia, acaba de reunir en un libro los poemas y textos en prosa que previamente había difundido a través de su lista de correo durante los años 2004 y 2005. Añadiéndoles algunos extras, así como opiniones de lectores sobre los textos y en general sobre la obra del autor, ha publicado en línea el libro resultante en formato PDF bajo el título Camino al andar (2004-2005). http://www.aragonesasi.com/sergio/Camino_al_Andar.pdf Vallejo en Londres. La Casa del Poeta Peruano en Londres emitió a finales de junio el veredicto de su 1r Concurso Mundial de Poesía "César Vallejo", en el que participaron 450 poetas. El jurado estuvo compuesto por el poeta y dramaturgo chileno Alfredo Cordal, la periodista y poeta argentina Gisela Jachniuk, la crítica literaria peruana Rosa Tezanos Pinto y el poeta mexicano Alejandro Campos Oliver. El primer lugar correspondió a Patricia Medina (México) por su poema "No es la noche lo roto", sobre el cual el jurado dijo que "a través de figuras antitéticas otorga un nuevo significado a la palabra"; el segundo lugar fue obtenido por la letraliana Paura Rodríguez Lestón (Bolivia), por su poema "Te atribuyo el torrente de mi sangre", del que el jurado destacó que "se basta de la sencillez de las palabras para otorgarnos la profundidad de los conceptos"; y el tercer lugar fue para Miguel Rosenzvit (Argentina), por "Vértigo taciturno", un poema que, según los jueces, "descubre, mediante la fuerza de la naturaleza, las distintas imágenes que ésta nos provoca". Además el jurado seleccionó cinco menciones de honor y trece finalistas. Los trabajos ganadores y recomendados serán publicados en un libro que será entregado en un encuentro en Chimbote, en noviembre próximo. Más sobre Mudanzas. La edición 143 de Letralia incluyó un dato erróneo sobre la novela Mudanzas, recientemente publicada por el escritor español Javier Sagarna, uno de los profesores de la Escuela de Escritores de Madrid. En aquel momento publicamos que para obtener la novela, que tiene un costo de sólo 14,50 euros, era preciso comunicarse con el autor. En realidad la novela se consigue en las mejores librerías españolas (Fnac, Casa del Libro, Crisol, Fuentetaja, Antonio Machado, etc.). Los Jueves de Julio. Coordinado por Soren Peñalver, el jueves 6 se inició el VII Ciclo Los Jueves de Julio, que organiza el Aula de Poesía de la Universidad de Murcia (España), a cuyo frente está Isabelle García. El ciclo consiste en cuatro recitales, cada jueves de este mes a las 8:30 de la noche en la Puerta Falsa de Murcia. Las dos primeras sesiones, el 6 y el 13 de julio, correspondieron a los poetas Pedro López Martínez (Moratalla, 1967) y Fulgencio Martínez (Murcia, 1960), letraliano este último con extractos de su poemario Indicios de séptimo alba en nuestra edición 135. El 20 de julio se realizará el recital de Ana María Alcaraz (Los Nietos), autora del poemario Entre el cielo y el agua, y el 27 será el turno de Antonio Soto (Librilla, 1952), autor de El libro de los espejos, entre otros títulos. http://www.um.es/scultura/poesia/2006/jueves-julio.php Las tramas de Hidalgo. El pasado 9 de julio se inauguró la exposición "Tramas de color: pintura y obra de Emilio Hidalgo", que estará abierta al público hasta el 13 de agosto en la Sala RG de la Casa de Rómulo Gallegos, en Caracas. La muestra incluye cincuenta obras de Hidalgo, connotado artista plástico venezolano fallecido en 2005 a los ochenta años de edad. La curaduría estuvo a cargo de la Fundación Emilio Hidalgo con asesoría de la Dirección de Artes Visuales del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg). Imágenes grabadas sobre papel, en xilografía y colografías, y obras pictóricas en técnica mixta, son algunos de los componentes de la muestra, que puede visitarse de martes a viernes de 9 de la mañana a 8 de la noche y los sábados y domingos de 10 de la mañana a 6 de la tarde. http://www.celarg.org.ve De Manoa a Maroa. Tal es el título del ciclo cinematográfico que hasta el 31 de julio permitirá al público caraqueño apreciar la filmografía de la realizadora venezolana, nacida en Suecia, Solveig Hoogesteijn. El ciclo empieza con Manoa, de 1980, una road movie a la venezolana, con la que Hoogesteijn se presentó en la Quincena de los Realizadores en el Festival de Cannes y en el Festival de Biarritz, y con la que compartió la Catalina de Plata en el Festival de Cartagena; Macu, la mujer del policía, de 1987, éxito de taquilla en su momento, que exploró el ámbito de la delincuencia al recrear un sonado caso criminal venezolano; Santera, de 1996, enfocada en la religiosidad sincrética afrovenezolana; y la más reciente producción de Hoogesteijn, Maroa, de 2005. Las funciones son todos los viernes hasta el 31 de julio, a las 5 de la tarde y 7 de la noche, en la Sala de Teatro 2 de la Casa de Rómulo Gallegos. Las entradas cuestan Bs. 3.500 para el público en general, Bs. 3.000 para estudiantes y Bs. 1.800 para 3ª edad y amigos de la Cinemateca. http://www.celarg.org.ve Literatura viva. Como parte del ciclo poético "Literatura viva", este jueves 20 de julio se presentarán, a las 8:30 de la noche en el Centro Cultural "La Cacerola" (Franklin 26, Buenos Aires), los poetas César Bisso y Griselda García. El anfitrión de la velada será Gerardo Curiá. Lidia Rocha se encarga de la producción y las entrevistas y Ariel Muñoz presentará su performance. Habrá también una lectura especial de Inés Manzano, y Mónica Melo leerá poemas en chino y cantará el Himno de la República Popular China. Finalmente, Rolando Revagliatti leerá textos del poemario Abierto toda la noche de Enrique Cadícamo, de quien Pako Rizzo interpretará dos tangos. Hasta pasada la medianoche habrá micrófono abierto. http://valknutr.blogspot.com Encuentro en San Francisco. El próximo 22 de julio se realizará en San Francisco de Macorís (República Dominicana) el Segundo Encuentro Nacional de Escritores, evento que estará dedicado a la ilustre escritora Mélida García. La actividad es auspiciada por la Dirección Regional de Cultura, la Editora Ángeles de Fierro, la Fundación Loma Quita Espuela y el Taller Literario Domingo Moreno Jimenes, del Centro Universitario Regional del Nordeste. La cita es en la Plaza del Solenodonte, cadillar entrada a Quita Espuela, de 9 de la mañana a 4 de la tarde. Teléfonos: 809-877-7345 / 809-979-6294 / 809-5884156 Talleres de Harawi. El grupo Harawi, de Lima (Perú), ha organizado una serie de talleres para los meses de julio y agosto que empiezan el próximo 25 de julio con "Violencia y literatura. Perú 1980-2005", a cargo de Victoria Guerrero, que se dictará los martes y jueves de 4 a 6 de la tarde. Le siguen "Creación literaria", con Carmen Ollé, a partir del 2 de agosto (miércoles de 10 de la mañana a 12 del día); "Poesía", con Arturo Corcuera, a partir del 2 de agosto (miércoles de 5 de la tarde a 7 de la noche), y "Cuento", con Cronwell Jara, a partir del 8 de agosto (martes de 7 a 9 de la noche). Todos los talleres cuestan 120 soles y tienen una duración de 8 sesiones. Teléfonos: 4443672 / 98469207 Sci-fi en el Celarg. El Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) presenta desde el 29 de julio hasta el 28 de octubre el taller "Cine, literatura y mitos de la ciencia-ficción", que será dictado por Iliana Gómez Berbesí en 12 sesiones, todos los sábados de 10 de la mañana a 12 del día. El taller abarca desde una definición del género hasta una exploración por las más recientes tendencias. Los participantes elaborarán relatos bajo una serie de premisas aportadas por Gómez Berbesí. El taller tiene un costo de 300.000 bolívares, con facilidades de pago. ilianagomezb@yahoo.com o Teléfonos: 5517716 / 0416 4253006 Las sensaciones de Souchon. Hasta el próximo 30 de julio es posible apreciar las obras de la artista venezolana Isabel Souchon (Caracas, 1970) que se exponen en el New World Museum de Houston, Texas (EUA). La exposición, titulada "Nature Sensations", está compuesta por 18 pinturas de técnica mixta sobre tela, de la producción de los 6 últimos años de la artista. Souchon reside en Venezuela y constantemente hace viajes a diversos países. Desde 1995 ha venido exponiendo sus obras tanto en su país como en Europa. La exposición está abierta al público de jueves a sábado, entre las 12 del día y las 5 de la tarde. http://www.newworldmuseum.org ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Por primera vez en España dictan máster en promoción de la lectura La Universidad de Alcalá de Henares (UAH, http://www.uah.es), junto con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (FGSR, http://www.fundaciongsr.es) y Editrain (http://www.editrain.com), ha organizado por primera vez en España un máster en promoción de la lectura que se dictará a partir del 20 de octubre. Con la creación de este máster, que se desarrollará en el Instituto de Postgrado de Estudios Culturales y de Comunicación (Ipecc, http://www.ipecc.net), las organizaciones involucradas pretenden cubrir una necesidad de quienes directa o indirectamente están relacionados con la misma, tales como editores, bibliotecarios, profesores y animadores culturales en general. Con un total de 60 créditos, el curso abordará temas como la gerencia de la promoción de la lectura; dinamización de las bibliotecas; implantación de bibliotecas escolares; asesoramiento y herramientas de promoción de la lectura; seminario "Actuaciones de referencia en el ámbito de promoción de la lectura" y proyecto. El máster, que será dirigido por los profesores Purificación Moscoso (UAH) y Luis González (FGSR), podrá ser cursado en modalidad presencial o virtual y tendrá una duración de 600 horas, del 20 de octubre de 2006 al 30 de junio de 2007. La modalidad presencial tendrá como sede el Ipecc, en Madrid. El cupo está limitado a cuarenta personas y el costo de la matrícula es de 4.900 euros para la modalidad presencial y 3.800 para la virtual. El período de inscripción está abierto hasta el 20 de octubre. El de matrícula será del 1 de septiembre al 20 de octubre. Se puede solicitar mayor información por correo electrónico escribiendo a info@ipecc.net, o visitando la página del Ipecc, http://www.ipecc.net. Fuente: Ipecc *** Jason Galarraga expone en Maracay El pasado 15 de junio fue inaugurada en el Fóyer del Teatro de la Ópera de Maracay (Aragua) la exposición "Tempus Fugit", del dibujante y diseñador gráfico venezolano Jason Galarraga (Caracas, 1950), que se mantendrá abierta al público hasta el próximo 31 de julio. La muestra, en cuya inauguración actuó, en calidad de invitado especial, el jazzista venezolano Víctor Cuica, está compuesta por veinte obras realizadas con acrílico, creyón graso, creyón de óleo y grafito, según explicó la directora de la institución, Yanira Capriles Sepúlveda. En la presentación, el licenciado Ángel Medina, jefe de Prensa de la Gobernación del estado Aragua, definió al artista como "una especie de prestidigitador que induce en sus obras un continuo movimiento de imágenes donde los colores tropicales nos envuelven en esa especie de selva lúdica". Medina agregó que Galarraga aplica los atributos plásticos "como una alegoría de los objetos cotidianos que, al final, tienen un movimiento muy particular" en la que se complementan texto e ilustración "con esa visión onírica que va más allá de lo habitual". Galarraga ha estudiado en el Instituto de Diseño de la Fundación Neumann, la Escuela de Artes Plásticas de Caracas y el Centro de Artes Gráficas (Ceagraf) de la Universidad de Costa Rica. En Venezuela ha presentado exposiciones individuales en Caracas, Maracaibo y Maracay, y además ha llevado su obra a salas de París (Francia), Puebla (México), Panamá, Santiago de Chile, Miami y Washington (EUA). Su página web (http://www.jasongalarraga.com) contiene abundante información sobre su trabajo y los reconocimientos que ha obtenido en casi 30 años de carrera artística. Fuente: Gobernación de Aragua *** Escritores noveles tienen su asociación En noviembre de 2005 fue creada la Asociación de Escritores Noveles (AEN, http://www.asociacionescritoresnoveles.es), organización sin fines de lucro que pretende dar cobertura a quienes se están iniciando en el oficio literario, además de abrirse paso en el ámbito literario español e hispanoamericano en general. La AEN ofrece asesoría y orientación a sus miembros, de manera que consigan una oportunidad que les abra las puertas del mundo literario y creativo. Organiza conferencias y presentaciones de los libros publicados por los asociados, les ayuda a elegir la editorial adecuada y les guía en el proceso que toda obra literaria debe seguir para adquirir la calidad suficiente. Igualmente, la organización favorece, alienta y organiza encuentros de escritores nacionales e internacionales con el público en general y sus lectores en particular; contribuye a la difusión del libro y del hábito de lectura en la sociedad española y del resto del mundo hispanohablante, y, principalmente, en la esfera escolar en cualquiera de sus diferentes etapas. La AEN es presidida por Covi Sánchez y nace ya con delegaciones en Argentina, Chile y Perú. La página de la organización ofrece información de utilidad para escritores noveles, como anuncios de concursos literarios, un calendario de actividades, los estatutos y un blog que difunde noticias de actualidad. Además, se ofrecen talleres literarios y un foro público para conversar sobre temas de interés para el escritor novel. Fuente: AEN *** Publicado íntegramente el anuario 2005 del Instituto Cervantes El Centro Virtual Cervantes publicó a finales de junio la versión íntegra del anuario del Instituto Cervantes correspondiente al año 2005, que bajo el título "El español en el mundo" (http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_05), es una guía de referencia ineludible para conocer la situación de la lengua y la cultura española en el panorama internacional. Tras una presentación a cargo del director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, esta octava edición del anuario se abre con una sección dedicada a los centenarios de 2005: Belisario Betancur firma un artículo sobre el Quijote, y dice de este libro que es el mejor manual de vida, un protector de la lengua española y un fiel garante de su cuidado; le sigue un artículo de César Oliva que conmemora los centenarios de Lope de Rueda, Mihura y Rodolfo Usigli. La segunda sección recoge por primera vez estudios dedicados a la literatura producida en lengua española en países como Gibraltar, Guinea Ecuatorial y Marruecos. Otra sección analiza la salud de nuestro idioma en Sudáfrica, Namibia, Guinea Ecuatorial, Senegal y Estados Unidos. La siguiente sección recoge tres informes que estudian en detalle asuntos relacionados con la fonética y el léxico del judeoespañol, la peculiar situación de bilingüismo que vive Paraguay y el interés por el hispanismo en la India. A continuación, por primera vez en el anuario del Instituto, se presentan tres artículos que exponen brevemente la proyección internacional de las lenguas cooficiales de España. En esta sección se recaban las reflexiones de la Real Academia Galega, el Institut Ramon Llull y la Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia, sobre el papel del gallego, el catalán y el vascuence, respectivamente, en el mundo. Así mismo, se ofrece una presentación ilustrativa del Aula Virtual de Español (http://ave.cervantes.es), el curso de español por Internet desarrollado por el Instituto Cervantes. La versión impresa del anuario fue editada por Plaza y Janés y Círculo de Lectores. Fuente: Centro Virtual Cervantes *** Casa de las Américas lanza campaña cultural Leer América La Casa de las Américas (http://www.casa.cult.cu), la más importante institución cultural cubana, inició este 1 de julio una nueva campaña cultural titulada Leer América, que tiene el propósito de profundizar los vínculos de la literatura latinoamericana con sus lectores potenciales en Cuba y en el extranjero. Leer América comprende un grupo de acciones de promoción, distribución y comercialización de libros y publicaciones periódicas del Fondo Editorial de Casa de las Américas a las que se sumarán las librerías Ateneo y cabeceras provinciales de todo el país caribeño. Como parte del programa, en estas librerías y sobre todo en el stand de la Casa de las Américas en la Feria Arte en la Rampa -inaugurada el mismo 1 de julio-, se organizarán presentaciones de libros, concursos, rifas y subastas, se desarrollará una sala de lectura y se podrá intercambiar libros y publicaciones periódicas, editadas por la institución en los años 60 y 70, por un ejemplar de la novela Pedro Páramo, texto que consagró a su autor, Juan Rulfo, como uno de los maestros de la literatura latinoamericana. Con esta iniciativa los organizadores esperan recuperar un importante grupo de textos que serán donados, en un segundo momento de la campaña, a bibliotecas escolares y públicas y a otras instituciones que fomentan los hábitos de lectura. También en el marco de la campaña, el pasado 8 de julio se presentó en el Sábado del Libro de la capital la antología poética En el reino de Escuque, del poeta venezolano Ramón Palomares, y La tienda de muñecos y otros relatos, del narrador, también venezolano, Julio Garmendia. Igualmente fueron presentados Pequeñas criaturas, del reconocido narrador brasileño Rubem Fonseca; En lo más implacable de la noche, de la poeta uruguaya Idea Vilariño, y las publicaciones Anales del Caribe, Conjunto, Boletín Música y la revista Casa de las Américas. Fuente: Cubarte *** Anunciados ganadores del concurso de autores inéditos de Monte Ávila La cuarta edición del concurso para Obras de Autores Inéditos 2006, promovido por el Ministerio de la Cultura (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve) a través del sello estatal venezolano Monte Ávila Editores Latinoamericana (http://www.monteavila.com.ve), ya tiene ganadores en los géneros de narrativa, poesía, ensayo, dramaturgia y cuentos para niños. La novela Mi querido Pablo, de Ayarí Pérez Pulido, así como los libros de cuentos Seducidos por las letras, de Néstor Rojas, y ¿Quieres jugar a Memory?, de Natalia Contramaestre, fueron las obras favorecidas en Narrativa, de acuerdo con el veredicto emitido por los escritores Sael Ibáñez, Eloi Yagüe Jarque y Stefania Mosca. Del texto de Pérez Pulido se destacó "su capacidad de convergencia entre el ámbito privado y el público, así como de mostrar una radiografía afectiva del Caribe a través del bolero". El libro de Rojas se distinguió por el predominio del "viejo arte de contar historias con un gran despliegue imaginativo y una prosa ágil, no exenta de humor". Y los cuentos de Contramaestre fueron valorados "por su apuesta por el juego y la memoria como parte constitutiva del ejercicio literario". Asimismo, se señaló como rasgo afín a la mayoría de las obras presentadas, "el esfuerzo por reflejar una correspondencia entre el ámbito privado y el público, entre la historia personal y la social, centrado en el imaginario urbano, característica representativa de la más reciente narrativa escrita en el país". En Poesía fueron premiados los textos Escandinavia y otros destinos, de Odette Da Silva; Colcoscopio, de Modaira Rubio Marcano, y Poesía, de Zulema Cendón Medrano. Los miembros del jurado, Rubén Wisotzki, William Osuna y Sonia Chocrón, apreciaron "el trabajo minucioso de la palabra poética, la honestidad literaria y la originalidad y densidad de sus imágenes, cualidades presentes en los tres poemarios". En el género Ensayo los académicos Aura Marina Boadas, Judit Gerendas y Luis Barreras Linares reconocieron a La voz del resentimiento: lenguaje y violencia en Miguel de Unamuno, de Víctor Julio Carreño, por lograr "trasladar de modo muy acertado los contenidos de un trabajo de origen académico y ofrecerlos a un sector más amplio de lectores". También fue premiado Las estrategias del sujeto: ensayos en torno al acontecer de la economía en la filosofía del humor en la literatura, de Álvaro Martín Navarro, que "enfoca de modo muy acertado y argumentado aspectos importantes de la filosofía y del lenguaje, estableciendo originales relaciones entre líneas de exploración comunes a estas disciplinas como el humor, el dolor, la tragedia y la comedia". En Dramaturgia resultaron ganadoras las obras Los dioses del sur, de Vicente Lira; Lorquianas, de Katherine García, y Aves de rapiña, de Jesús Benjamín Farias. Los miembros del jurado, José Gabriel Núñez, Orlando Rodríguez y Rodolfo Santana, distinguieron en estas piezas "el excelente manejo del lenguaje teatral, la acertada visión de las estructuras dramáticas y la pertinencia de las temáticas enfocadas". En la mención Cuentos para niños, el jurado integrado por Silvia Dioverti, Mercedes Franco y Armando José Sequera premió por unanimidad al libro La t alta, de María Elena Beltrán Purica, "en razón de la calidad literaria del texto y su originalidad". La convocatoria del IV Concurso para Obras de Autores Inéditos se inició el 30 de enero y culminó el 17 de abril de 2006. Su propósito es contribuir al desarrollo de las letras en Venezuela, así como al descubrimiento de nuevos valores literarios. Además de la publicación de los textos premiados, Monte Ávila Editores Latinoamericana entregará a cada uno de los ganadores un millón de bolívares como adelanto sobre los derechos de autor que genere su obra. Fuente: Monte Ávila Editores Latinoamericana *** Una obra de teatro recrea la vida de Héctor Lavoe Desde el pasado 6 de julio y hasta el 6 de agosto, el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) presenta la pieza teatral Lavoe contra Lavoe, un monólogo musical escrito y dirigido por Edgar Borges, en el que se recuerda la gloria y los tormentos existenciales del cantante puertorriqueño. La obra es protagonizada por el actor Carlos Áñez, quien acompañado con un teclado, una conga, un mueble y unas maracas, personifica al "Rey de la Puntualidad" interprertando varios de sus éxitos, desplazándose por la salsa y el bolero e imitando a su ídolo Daniel Santos. En Lavoe contra Lavoe, el cantante se encuentra solo en su apartamento, recordando sus tiempos de gloria y sufriendo sus tormentos existenciales. Una botella de whisky y un pañuelo impregnado de droga son algunos de los símbolos que integran el decorado. Lavoe escucha la voz de un empresario, Mister Taquilla, quien le reclama el cumplimiento de un contrato que aparentemente incumplió a pesar de haber sido pagado en su totalidad. Mister Taquilla amenaza a Héctor con buscarle un doble si no se presenta en el Madison Square Garden. El artista acepta el reto y en lugar del Madison parte al Bronx, donde le brindará un concierto gratuito al pueblo, que es "interpretado" por el público que asiste a la obra. Lavoe recordará a personas determinantes de su vida, como su amigo Willie Colón, su compañera Puchi o Hectito Junior, el hijo muerto a consecuencia de un disparo accidental. La obra se presenta en la Sala Experimental Sótano 3 de la Casa de Rómulo Gallegos, de viernes a sábados a las 7:30 de la noche y los domingos a las 6 de la tarde. Las entradas cuestan 15.000 bolívares para el público general y 10.000 para estudiantes y personas de la tercera edad. Fuente: Celarg *** Exponen pinturas y dibujos de veintitrés escritores Desde el pasado 7 de julio y hasta el 24 de septiembre es posible apreciar, en el Museo Es Baluard de Palma (España), la muestra "La palabra pintada. Escritores-pintores", que reúne óleos, acuarelas, pasteles, dibujos y grabados cuyos autores son famosos escritores europeos. Las obras son procedentes de colecciones públicas y privadas de Francia, Italia, Alemania, Polonia, Gran Bretaña, Suecia y España. Incluye escritores-pintores de muy diferentes estilos y épocas, con tendencias tan diversas como el romanticismo, el surrealismo, el expresionismo o la abstracción. Entre los escritores incluidos en esta particular muestra están el palmesano Joan Bonet, la francesa George Sand y un viajero que admiró y estudió las Baleares dándolas a conocer en el mundo, el archiduque Luis Salvador de Austria. Las creaciones visionarias de Henri Michaux alternan con los dibujos ingenuos y austeros de Federico García Lorca, la plástica descriptiva de Benito Pérez Galdós y Víctor Hugo, las alegorías de Rafael Alberti, los juegos de Camilo José Cela y los sólidos dibujos de Jean Cocteau. Günter Grass (Gdansk, 1927), el único autor vivo representado, está presente con sus trabajadas tintas y estampaciones, entre el sarcasmo, la ilustración y el autorretrato. Además de los escritores citados, "La palabra pintada" recoge obras realizadas por Antonio Buero Vallejo (algunas hechas en prisión tras la Guerra Civil), Dino Buzzati, Feliu Elías "Apa", Pierre Loti, Apelles Mestres, Alfonso Rodríguez Castelao, Santiago Rusiñol y August Strindber. Es Baluard, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma, exhibirá hasta el 24 de septiembre esta colección de arte, documentada con libros vinculados a las obras impresas. La muestra ha sido seleccionada con "vocación temática para dar identidad al centro" por su directora Marie-Claire Uberquoi y su marido, el periodista literario Rai Ferrer. Fuentes: EFE, El País *** Ecuador recordó a Jorge Icaza en su centenario Con la publicación de cuatro piezas de teatro inéditas, Ecuador conmemoró este 10 de julio los cien años del nacimiento de su autor cumbre, Jorge Icaza, cuya obra volcó la mirada literaria sobre la exclusión indígena y el mestizaje a inicios del siglo XX. El recuerdo de su natalicio sirvió como pretexto para rescatar las piezas teatrales Flagelo, Como ellos quieren, ¿Cuál es? y Sin sentido, que según los editorialistas permanecieron extraviadas, en diferentes lugares durante décadas. El escritor Manuel Espinosa, uno de los gestores del homenaje, evocó a Icaza como el precursor de la lucha indígena, "empeñado siempre en explorar la marginación del indígena, y penetrar en el alma del mestizo". En ese sentido, sostuvo que "más de las tres cuartas partes de la obra de Icaza están dedicadas a dilucidar qué es el mestizaje", lo cual explica su interés por dar a conocer "obras más tempranas que abordan las problemáticas del hombre del siglo XX en la ciudad de Quito". Por ello, los organizadores de la conmemoración produjeron dos publicaciones, una biográfica, y otra recogiendo la mirada del autor frente al proceso de mestizaje. Jorge Icaza (1906-1978) sacudió las letras hispanoamericanas con la novela Huasipungo, una aguda denuncia descrita con fuerza y belleza, sobre los excesos de los terratenientes y celebrada como la máxima obra de la literatura ecuatoriana, pese al veto de las autoridades de la época. Inició su vida artística como dramaturgo y actor de teatro en Quito. Años después se dedicó a escribir cuentos y novelas sobre la realidad de los pueblos indígenas, que trascendieron en el exterior gracias a su contenido de denuncia y protesta. También se desempeñó como diplomático en Buenos Aires, Moscú, Unión Soviética, Polonia y Alemania. Entre otros de sus títulos sobresalen Media vida deslumbrados (1942), Huayrapamushcas (1948) y Atrapados (1973), de los que se ha elogiado "la fuerza y la belleza del lenguaje" así como el dedicado y a veces "recargado" esbozo de los personajes. Fuente: El Mercurio (Ecuador) *** Carlos Germán Belli recibe el premio Neruda de manos de Bachelet La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, entregó este viernes 14 de julio el III Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2006 al poeta peruano Carlos Germán Belli (Lima, 1927), quien recordó la tragedia ocurrida en la Octava Región de ese país y quiso dar sus condolencias a las víctimas. "Expreso mis más sentidas condolencias por las víctimas del temporal ocurrido en la Octava Región", dijo Belli en sus breves palabras tras recibir el premio en el acto realizado en el Palacio de la Moneda, sede del gobierno chileno. La ceremonia debió celebrarse originalmente el miércoles 12, en coincidencia con el 102º aniversario del nacimiento de Neruda, pero tuvo que ser aplazada debido a que Bachelet viajó de urgencia a una zona devastada por un temporal que causó 22 muertos y miles de damnificados. La presidenta chilena calificó como "un honor" entregar a Belli este premio, "que poco a poco se convierte en una tradición de nuestra cultura chilena", porque, según estimó, él "trae hasta aquí los ecos de una tradición poética, la peruana vasta y rural". Juan Gelman, ganador de la edición anterior, junto a la escritora mexicana Margo Glantz y el poeta chileno Pedro Lastra, integraron el jurado que el pasado 3 de marzo eligió a Belli como ganador, sobre la base de "la extraordinaria proyección de su trabajo poético", dotado de una gran originalidad que consiste "en la fusión de las más diversas formas y posibilidades expresivas de la tradición y de la modernidad". El galardón, dotado con 30.000 dólares, fue creado en 2004, con motivo de cumplirse el centenario del nacimiento de Pablo Neruda, Premio Nobel de Literatura de 1971, y su primer ganador fue el mexicano José Emilio Pacheco, mientras que el año pasado lo obtuvo el argentino Juan Gelman. Es entregado cada año por el Gobierno chileno y la Fundación Pablo Neruda (http://www.fundacionneruda.org) y busca distinguir la trayectoria de un autor cuya obra se considera un aporte al diálogo cultural y artístico de Iberoamérica. Belli, quien además de poeta es traductor y periodista, obtuvo en 1962 el Premio Nacional de Poesía en su país. Es profesor de literatura hispanoamericana en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (http://www.unmsm.edu.pe) y poeta visitante de la Universidad de Iowa (EEUU). Reconocido admirador del Siglo de Oro español, en su obra destacan ¡Oh Hada Cibernética! (1962), Boda de la pluma y la letra (1985), Más que señora humana (1986), El pie sobre el cuello (1964), En alabanza del bolo alimenticio (1979) y En el coto de la mente (2006). Definido a sí mismo como "un hablante de baja estima", Belli dijo a los periodistas que para él fue "increíble" recibir un premio que lleve por nombre Pablo Neruda, al que considera autor "de una proeza literaria: escribir acerca de sus sentimientos más entrañables y a la par colonizar poéticamente, de modo incesante, toda la realidad física y visible". Agregó que sus preferencias nerudianas se concentran en Residencia en la Tierra, aunque sin restar valor al resto de la producción del poeta chileno. Fuentes: CPN Radio, EFE, Milenio, Radio Cooperativa *** Autores latinoamericanos presentes en la Feria de Dallas La primera gran Feria Internacional del Libro en Dallas se inauguró este viernes 14 de julio con las notas de un mariachi y un breve discurso a cargo del administrador de Servicios Multiculturales de la Biblioteca Central de Dallas, Sergio Pineda. El evento, que hasta ayer, domingo 16, reunió a cientos de participantes, autores de obras literarias y expositores de temas diversos y procedentes de diferentes países, se inició a las 10 de la mañana con una sesión de lectura a cargo de Elizabeth D. Woodworth; en tanto que el académico Tomás Ayala dirigió un taller de poesía y el escritor Gustavo Morales leyó parte de su obra. Además se presentó un grupo de niñas pertenecientes a Hip Hop Dance Performance, quienes con la gracia de sus movimientos corporales interpretaron piezas musicales; también la exhibición de libros, la proyección de documentales y las exhibiciones de artes plásticas. Pineda expresó su emoción al palpar la respuesta a esta feria por parte de los asistentes. "Es fenomenal, la verdad ha sido todo un éxito, pues es la primera vez que sucede esto en Dallas, y qué bueno que la comunidad haya respondido favorablemente a nuestra invitación, lo que demuestra el enorme interés que los hispanos tienen por apoyar la cultura, en especial la literatura". El público acudió a escuchar leer a su autor favorito, adquirir una obra literaria u obtener información relacionada a los servicios que presta la biblioteca. La escritora mexicana Vivian Mansour Manzur, autora de cuentos infantiles, dijo que es muy importante este tipo de actividades porque logran el vínculo con la comunidad hispanoparlante radicada en Estados Unidos. Mansour opinó también acerca del mensaje que ella como escritora pretende llevar a sus lectores. "Yo no busco propiamente llevar mi filosofía dentro de mis obras, mi principal interés es que los niños se diviertan y logren conservar la esencia de su lenguaje, el español; cada quien se forma sus propias ideas de las obras que yo escribo y las interpretan a su manera". Luis López Nieves, director de una Maestría en Creación Literaria en San Juan, Puerto Rico y participante con su más reciente obra, El corazón de Voltaire, elogió la labor de Miriam Rodríguez al organizar este acto, y la calificó de pionera en la propagación del bilingüismo. Rodríguez es una de las principales impulsoras de esta feria, lo que la convierte en una promotora cultural. "En un país donde el español ha estado constantemente bajo ataque por algunos grupos que apoyan 'Sólo Inglés', es realmente una verdadera proeza lograr que se realice esta feria del libro", expresó López Nieves, un narrador que dijo preferir los cuentos donde la historia es materia de estudio, pues a su juicio la historia "es sólo una mentira que ha sido formada por todos los pueblos como una forma épica de resaltar a su gente o sus acciones". Por su parte, Yanitzia Canetti, escritora cubana y asistente a la feria, comentó que hay tanta fobia contra los hispanos que cualquier propuesta de esta clase que involucre el engrandecimiento del idioma de Cervantes será bienvenida. "El concepto de los inmigrantes tiene que cambiar, y el crear literatura nos ayuda a dar una cara, un rostro diferente al que piensan y ven quienes nos critican, debemos educarnos más, y leer para ser aun mejores personas y aportar a la comunidad donde nos desarrollamos", enfatizó Canetti. Carmen Rivera, representante de Lectorium, casa editorial de New York, opinó que lo más importante dentro de estas ferias es la participación de la comunidad. Dijo que ha tenido la oportunidad de dialogar con personas interesadas en publicar sus propias obras, y que este es un buen lugar para obtener la información y dar a conocer sus trabajos. "La nueva sangre que va alimentar a las siguientes generaciones está emergiendo y busca tener su propio espacio dentro de la literatura, y nosotros como casa editorial tenemos alternativas que les ayuden a desarrollarse dentro de este campo", finalizó. Fuente: La Estrella *** Buenos Aires celebra la literatura infantil y juvenil Bajo el lema "Pasen y lean", fue inaugurada este viernes 14 de julio la 17ª Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires, en el Centro de Exposiciones de la capital argentina. El evento reúne a escritores, editores y lectores y presenta por primera vez un encuentro de profesionales en la materia. En la tradición popular la frase que sirve de lema a la feria remite al presentador de circo o al del parque de atracciones, que alienta a los transeúntes a ingresar en la dimensión mágica del espectáculo. En sintonía con esto, la ambientación es alusiva al universo del circo y está a cargo de la escenógrafa Valeria Abuin, con la colaboración del ilustrador Martín Melogno. Un libro gigante homenajea al autor y titiritero argentino Javier Villafañe, al cumplirse 10 años de su fallecimiento. El texto tiene un fragmento de una obra del autor y un diseño alusivo, creado por la ilustradora Mónica Weiss. La temática circense abarca las tres plazas del predio. Compañías y grupos de escuelas de circo tienen a su cargo el entretenimiento de los visitantes. Entre ellos destacan la Cofradía Circense, el Colegio de la Ciudad y la Escuela Martín Buber. Literatura para chicos, adolescentes y jóvenes, libros de estudio, tratados y ensayos de didáctica y pedagogía son algunas de las atracciones editoriales de este evento, que también ofrece sus acostumbrados talleres fijos, entre los que figuran "Seamos Editores", "Lutheria", "Pepe Cáceres" (pintura), "Rincón de ciencias", "Internet" y "Dibujo libre". Otros talleres funcionan de manera rotativa y se enfocan en temas como la matemática, el ajedrez, el origami, títeres y marionetas, radio, ilustración y Fabricación de lámparas. Además se desarrollan varios talleres de literatura con distintas orientaciones: cuento policial, poesía y narraciones. Una nueva actividad de la Feria será la lectura de cuentos a cargo de figuras destacadas de los medios de televisión y cine, así como espectáculos teatrales, música y títeres. Y se elegirá la obra ganadora del 2º Concurso de Teatro para Niños "El teatro viene a cuento". Para esta edición de la feria, la Fundación El Libro (http://www.el-libro.com.ar) organizó tres concursos. Uno de ellos es de afiches y está diseñado para chicos entre los 4 y los 7 años; otro de historieta, para jóvenes entre los 12 y los 17 años; y un tercero del libro ilustrado, para chicos entre los 8 y los 12. Los trabajos ganadores, junto a una selección de los recibidos, serán exhibidos en el stand 243 del Pabellón E. Por primera vez se realizará un encuentro de profesionales, en el marco de la feria, que se llevará a cabo hoy 17 y mañana 18 de julio. Está dirigido a todos los profesionales del libro, especialmente libreros, personal de librerías, distribuidores, editores y estudiantes de carreras vinculadas con el sector editorial. También por primera vez, el sábado 22 se desarrollará el Primer Foro de Promoción del Libro y la Lectura. Y los días 24, 25, 26 y 27, de 8:30 de la mañana a 3 de la tarde, se realizarán las jornadas para docentes y bibliotecarios. El Premio Pregonero, instituido como adhesión a la feria, y que ya ha sido entregado en quince oportunidades, tiene como objetivo dar reconocimiento público a los difusores de la literatura infantil y juvenil argentina. El acto de entrega de premios se realizará el viernes 28 a las 6 de la tarde en la sala Mané Bernardo. Las exposiciones permanentes de este año son: la escritora sueca de literatura infantil Astrid Lindgren y los derechos de los niños; ilustradores contemporáneos alemanes y el circo ilustrado. Como todos los años los horarios de funcionamiento de la feria desde su inauguración hasta el día del cierre, el 30 de julio, serán diversos: el próximo viernes funcionará de 9 de la mañana a 6 de la tarde y todos los sábados y domingos del mes (15, 16, 22, 23, 29 y 30) de 2 de la tarde a 8 de la noche. Del lunes 17 al viernes 21, de 9 de la mañana a 6 de la tarde y desde el lunes 24 hasta el viernes 28, de 11 de la mañana a 8 de la noche. La entrada de los niños menores de 12 años acompañados por un adulto es gratuita. Fuente: Diario Hoy *** Cervantes de Roma publica inéditos de Carlos Edmundo de Ory La sede de Roma del Instituto Cervantes acaba de publicar dos relatos, hasta ahora inéditos, que formaban parte de la novela Rescoldos de vida, que el español Carlos Edmundo de Ory iniciara en 1952 y 1953 y dejara inconclusa, y a la cual se refiere en el cuaderno ocho de su diario. El volumen aparece con prólogo del también poeta Juan Vicente Piqueras y traducción de Loretta Frattale, que ha transcrito al italiano unos textos en los que la escritura oryniana se muestra ágil, rápida, directa, precisa, sugerente, tremendamente evocadora. Surgido con la colaboración del Servicio de Publicaciones de la Diputación Provincial de Cádiz y la Biblioteche di Roma, el libro pertenece a una serie de publicaciones de inéditos auspiciadas por el Instituto Cervantes asentado en la capital italiana. La serie llega así a su quinta publicación, tras haber sumado a sus filas a escritores como María Zambrano -con fragmentos de los Cuadernos del Café Greco-, Rafael Sánchez Ferlosio -Un escrito sobre la guerra-, George Santayana -Fragmentos de correspondencia romana. George Santayana a Robert Lowell- y Enrique de Rivas -Epifanías romanas. En unas palabras incluidas antes de los textos y en los que Ory explica su germen, comenta que la novela se llamaba La vida sin bondad, y que su "personaje céntrico" era el autor, "yo; no con lo que he vivido, sino con lo que sólo lo puede vivir mi verdadera locura". "Quiero que sea larga", dice posteriormente, "y muy triste y desesperada como es la vida: la vida sin bondad. Y al final de la novela él (el único protagonista cuyo nombre todavía no he encontrado) irá a las planicies desiertas, al desierto, en medio de la inmensidad. Después de haber recorrido las selvas...". El 28 de septiembre de 1953, Ory afirmaba haber concluido el capítulo cuarto de la novela. Y el 23 de enero habla del señor Germán. Y luego diría: "Como hombre trágico experimento la alegría trágica. Conozco el placer como sombra del gran placer, de la única hedoné animal donde descubro la turbia nostalgia del grito y de la danza primitiva. Quiero ser el hombre trágico de los bosques que, habiendo arrancado ramas y hojas de los árboles se ve impulsado a levantar del fondo de los ríos la flora subterránea, la tierra mojada, el limo". Por último, Ory dice: "¿Quién es el señor Germán? Soy yo, naturalmente. Ahora, ya no en presencia viva como en las páginas del Diario, sino en tanto que personaje de novela". Piquera comenta que los fragmentos publicados "apenas tienen trama pero tienen trance. No son relatos, son ascuas. Son rescoldos de vida. Insisten en sus temas obsesivos: la nostalgia del mar, la libertad, la angustia del hombre condenado a la vida sin bondad". El prologuista afirma que en el primero de estos textos, "Como despiertan los pájaros", "un hombre sin amanecer siente que el mundo lo reclama, pero, habitante de la ciudad sin mar, la nostalgia del mar le mojaba el alma". El cuento, asegura, "es una celebración salvaje del día, una declaración de amor a la vida como toda la obra de Ory". En cuanto al segundo, titulado "La deuda", es, dice, "un relato más kafkiano. Un hombre va a una casa para cobrar un dinero que le deben por unas traducciones literarias. Espera que le paguen, pero la espera se alarga, se ahonda, desespera, se convierte en absurda, en metafísica, en una demostración angustiosa del engorro y la trampa que es el mundo". Harto de mendigar lo que le corresponde, el protagonista se muestra "asfixiado de esperar; se va, sale corriendo en busca del aire libre donde respirar, o mejor soñar, la vida verdadera, aquella donde un hombre no tenga que humillarse para sobrevivir". Fuente: Diario de Cádiz *** Otorgan premio Hammet al escritor cubano Leonardo Padura El escritor cubano Leonardo Padura obtuvo este viernes 14 de julio el premio Dashiell Hammet a la mejor novela de género policiaco, que concede la Semana Negra de Gijón, por su obra La neblina de ayer (Tusquets), en la que analiza con mirada crítica la realidad de la Cuba actual bajo el prisma de la historia. La novela galardonada es la sexta que ha escrito Padura con el policía Mario Conde como protagonista, y esta vez, ya retirado del cuerpo, su personaje vuelve a sentir la necesidad de investigar un crimen relacionado con su nueva afición: la compra de colecciones de libros usados. El personaje descubre una biblioteca de valiosos libros del siglo XIX y principios del XX que había pertenecido a una familia burguesa cubana que se había exiliado hacía 40 años. Dentro de uno de los libros, Conde encuentra una nota de una cantante de boleros de los años 50 en la que anuncia su retirada en la cumbre de su carrera, y al investigar esa nota se ve inmerso en un pasado turbulento que conecta con la realidad de la Cuba actual. La historia de la nación caribeña cobra así un peso específico como hilo conductor que conduce al análisis de las contradicciones individuales y colectivas de un pueblo que intenta sobrevivir al presente con la mayor dignidad. Padura se ha convertido en uno de los autores más leídos en su país después de haber conseguido en La Habana el premio de la crítica por La novela de mi vida, sobre los distintos exilios de Cuba, que se ha convertido en uno de los libros más vendidos este año en la isla caribeña. Por su parte, el español Ignacio Martínez de Pisón obtuvo el premio Rodolfo Walsh, que se concede a la mejor obra de no ficción, por su Enterrar a los muertos (Seix Barral), en la que reconstruye el asesinato de un dirigente de izquierdas a manos de sicarios del régimen de Stalin, ocurrido en España durante la Guerra Civil. Martínez de Pisón rescata la historia de José Robles Pazos, profesor amigo del escritor norteamericano John Dos Passos y traductor al español de su obra, quien pese a ponerse al servicio del bando republicano fue asesinado por los servicios secretos soviéticos en España durante la contienda. La actuación de Dos Passos en favor de la familia de Robles y para salvaguardar la memoria de su amigo, a quien se quiso hacer pasar por traidor a la República, sirvió para distanciarle definitivamente del otro amigo con el que coincidió en la Guerra Civil, Ernest Hemingway, quien restó importancia a la desaparición de Robles. Durante la lectura de los fallos de los distintos premios que concede la Semana Negra, el director del certamen, Paco Ignacio Taibo II, consideró que estos galardones "son representativos de la lengua hispana" y destacó que son concedidos por los propios escritores, "de colegas a colegas". El premio Memorial Silverio Cañada, concedido a la mejor primera novela negra, lo recibió en esta edición el mexicano Leonardo Fernández Bef, autor de Tiempo de alacranes (Editorial Joaquín Mortiz), mientras que el Premio Espartaco a la mejor novela histórica fue para León Arsenal por La boca del Nilo (Edhasa). Arsenal manifestó su alegría por el premio obtenido, y recordó que parece que esta novela le trae buena suerte, puesto que es el segundo galardón que recibe. Fernández Bef agradeció al jurado su decisión y también a la Semana Negra su cálida acogida. Fuente: EFE *** Inauguran el Cervantes de Pekín con un Quijote comestible Una edición comestible del Quijote fue consumida en Pekín por chinos, españoles y latinoamericanos que asistieron a la inauguración de la sede del Instituto Cervantes en esa ciudad oriental, realizada el pasado viernes 14 de julio en una presentación titulada "¿A qué sabe el Quijote?". Compuesta con hojas de harina de trigo e impresas con tinta de calamar, la edición comestible del clásico de Cervantes es obra del cocinero y artista Firo Vázquez. A la manera de los libros antiguos, las páginas estaban atadas por el lateral, aunque no con cuerdas de cáñamo sino con palos de canela y tiras elásticas elaboradas con regaliz negro. Vázquez, catador de aceite profesional y cocinero del restaurante El Olivar, en Moratalla (Murcia), explicó que para imprimir con tinta de calamar usa una impresora "normal pero un poco trucada para que puedan pasar las obleas", y que por cada página que se imprime bien, "se rompen cuatro". El chef ya había ofrecido un banquete literario similar en 2005 en Alcalá de Henares (Madrid), con motivo de los actos por el cuarto centenario de la edición del clásico cervantino. "A partir de ahora, cuando les pregunten si han leído el libro, díganles que han hecho más que eso: lo han devorado", aconsejó Vázquez a los asistentes al acto, que fue presidido por los Príncipes de Asturias. "Ahora el libro está en vuestras células, es parte de vosotros", añadió el cocinero. Profesores, estudiantes de español y asistentes en general pudieron saborear las páginas de la obra de Miguel de Cervantes. Las hojas, impresas de un solo lado, no tenían todas el mismo gusto, ya que había condimentos especiales: polvo de anchoa, picante, ajo, avellanas, e incluso algunas sabían a miel o caramelo. Y no sólo incluían el texto completo de la novela, sino además los famosos grabados del artista Gustave Doré, que acompañan a las más prestigiosas ediciones del Quijote desde el siglo XIX. En la colección de regalos y objetos curiosos del Instituto Cervantes de Pekín queda desde el viernes 14 una copia del "Quijote comestible". "Cómansela pronto, o si pasan unos días ya mejor no lo hagan", bromeó Vázquez, quien además guardó otros ejemplares en su restaurante de Murcia. Fuente: EFE *** Saramago no pudo inaugurar los Cursos de Verano de La Gomera Problemas de salud impidieron al escritor portugués José Saramago inaugurar como estaba planeado, este 14 de julio, la IX Edición de los Cursos de Verano de la Universidad de La Gomera. El escritor está siendo medicado desde Semana Santa, según comunicó su esposa, Pilar del Río, a la organización. El premio Nóbel de Literatura sería el encargado de pronunciar la conferencia magistral de inauguración a las 7:30 pm del viernes, en el salón de plenos del Cabildo Insular, pero -y aunque ya se encontraba con las maletas hechas- a primera hora se sintió mal y tuvo quedarse en Lanzarote, otra isla del archipiélago canario donde el autor de Ensayo sobre la ceguera comparte, junto con Lisboa, su residencia. Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, y Maite Pagazaurtundúa Ruiz, presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, fueron las encargadas de presentar la IX Edición de la Universidad de Verano de La Gomera. En la inauguración fueron acompañadas por los vicerrectores de la dos universidades canarias, Alejandra Sanjuán Gutiérrez y Cándido Román Cervantes, además del presidente del Cabildo Insular, Casimiro Curbelo Curbelo, y el director de la Universidad de Verano de La Gomera, Ignacio Sell Trujillo. Preocupado por la ética y defensor de los derechos humanos, Saramago había previsto reflexionar, en su clase magistral inaugural, sobre lo que Europa debe restituir a África tras lo que califica "cuatrocientos años de cruel explotación". Nacido en Portugal en 1922, Saramago participó activamente en la "Revolución de los Claveles", que propició que la democracia llegara a su país en 1974. Obtuvo el Premio Nóbel en 1998, siendo el primer escritor portugués en conseguirlo. Fuentes: Cabildo de La Gomera, Europa Press *** Fedosy Santaella Kruk gana la Bienal Pocaterra en narrativa El escritor venezolano Fedosy Santaella Kruk se alzó este viernes con el premio de narrativa de la Bienal de Literatura "José Rafael Pocaterra", que obtuvo con su libro de relatos Postales subsole, tal como anunció el escritor e investigador José Napoleón Oropeza, presidente del Ateneo de Valencia (Carabobo; http://www.ateneodevalencia.com.ve). El veredicto fue dado a conocer en el marco del acto de clausura del VIII Coloquio Latinoamericano que lleva el nombre de Pocaterra, y que se celebró en días pasados en el mencionado ateneo. Alexis Márquez Rodríguez, Israel Centeno y José Napoleón Oropeza fueron los jueces de la mención Narrativa. En la mención Poesía el premio correspondió a Belkis Arredondo Olivo, por su libro Al ras del vidrio, según la decisión del jurado compuesto por Eugenio Montejo, Edda Armas y Armando Rojas Guardia. El premio de la bienal de ensayo "Enrique Bernardo Nuñez" fue para la obra Mundo de tinta y papel, la cultura del libro en la Venezuela Colonial, de Diego Augusto Rojas Ajmad. El jurado de ensayo estuvo compuesto por Ricardo Bello, Carlos Pacheco y Antonio López Ortega, quienes acordaron otorgar mención honorífica a la escritora Gisela Koezak Rovero. Por último, la Bienal de Literatura Infantil "Canta Pirulero" se le dio a Una gambeta y otras historias de fútbol, de Maén Carolina Puerta, por decisión del Jurado integrado por Carmen Manarino, Gloria Peña Cruz y Mercedes Franco. Oropeza destacó que los premios fueran obtenidos por escritores venezolanos, a pesar de que hubo una alta participación de escritores de Argentina, República Dominicana y Cuba. Los premios Pocaterra constan de cinco millones de bolívares y el Canta Pirulero es de tres millones, ambos donados por el gobierno del estado Carabobo. El premio Núñez es de cuatro millones de bolívares, dos de los cuales son donados por la hija del escritor, Carmen Elena Núñez de Stein. Estos premios serán entregados durante acto especial programado para septiembre. Fuente: El Carabobeño *** Alfonso Sastre recibe premio Victoria Eugenia El dramaturgo español Alfonso Sastre recibió este sábado 15 de julio el premio Victoria Eugenia 2006 en el Teatro Principal de San Sebastián, en el marco de la XII Feria de Teatro de esa ciudad y en reconocimiento por "su trayectoria y profesionalidad, y su dedicación al teatro desde el permanente compromiso con la sociedad". El autor de Escuadra hacia la muerte recibe el premio apenas un día de su regreso de Venezuela, donde participó en el II Foro Internacional de Filosofía. El Premio Victoria Eugenia fue creado durante la pasada edición de la feria con el objetivo de "hacer un alto en el camino para, con tranquilidad y perspectiva, mirar en el amplio panorama teatral y reconocer la trayectoria de los protagonistas que hacen que el hecho teatral sea cada vez más grande". Según sus organizadores, el galardón "es el reconocimiento a la gente que, como Alfonso Sastre, con talento y mucho esfuerzo, dedicación y pasión, nos ayudan a disfrutar, a soñar con la magia de la escena", señalaron para recordar que en la pasada edición recibieron el premio la compañía Deabru Beltzak y el Festival de Teatro de Manizales (Colombia). Sastre nació en Madrid en 1926, aunque está afincado en el País Vasco desde la década de los setenta, cuando se estableció en Hondarribia con su familia. Su presencia activa en los escenarios se ha traducido en más sesenta de obras. Actualmente se preparan en Madrid dos nuevos estrenos de Sastre para este otoño, ¡Cuidado! ¡Han matado a Prokopius! y ¿Dónde estás, Ulalume, dónde estás? Entre sus obras destacan títulos como La mordaza, Ana Kleiber, Guillermo Tell tiene los ojos tristes, El cuervo, Asalto nocturno, En la red, La cornada o La tragedia fantástica de la gitana Celestina. Además de toda su obra dramática, Alfonso Sastre cuenta con una más que importante aportación a la literatura narrativa, así como de guiones de cine y de televisión. Fuentes: Diario Vasco *** Sergio Pitol es declarado Ciudadano Distinguido de Xalapa Ante numerosas personalidades del ámbito académico, las artes y la literatura, el ayer 16 de julio en Sesión Solemne de Cabildo, el escritor y ganador del premio Cervantes 2005, Sergio Pitol, recibió en Xalapa (Veracruz, México) el nombramiento de Ciudadano Distinguido por su larga y exitosa trayectoria en las letras. En su intervención, el alcalde Ricardo Ahued Bardahuil dijo que "nos congratulamos de cumplir un acuerdo del Cabildo cuyo origen es un deseo que permeaba desde hace tiempo en la sociedad xalapeña: ofrecer el reconocimiento de esta ciudad a un escritor que ha marcado la historia de la literatura mexicana y universal". Ahued agregó que la ciudad y la comunidad universitaria local se encuentran agradecidas con Pitol, a quien definió como "parte del imaginario de Xalapa", por haber escogido su entorno "para crear y compartir su conocimiento, porque fue precisamente en nuestra máxima casa de estudios y en una de sus áreas con mayor proyección, el Departamento Editorial, donde Sergio Pitol inició su vinculación con Xalapa, al ocupar su titularidad". A su vez, el exitoso escritor agradeció las muestras de afecto y reconocimiento de la comuna xalapeña, y de numerosos amigos que lo acompañaron en la Sesion Solemne del Cabildo. Fuentes: El Dictamen *** Nuevo libro de Isaac Goldemberg en formato digital Un libro de microficciones del peruano Isaac Goldemberg ha sido publicado en formato digital bajo el sello Alexander Street Press (http://www.alexanderstreet.com/indexenespanol.html), una editorial fundada en el año 2000 en Virginia (EUA), especializada en publicaciones electrónicas. El libro de Goldemberg que entró a formar parte del catálogo del sello es Tierra de nadie, que reúne más de 50 microrrelatos y que, según afirma en su prólogo el poeta chileno Raúl Zurita, "plantea una crítica extrema a nuestro tiempo". "Estos textos de Isaac Goldemberg", continúa Zurita, "nos entregan una versión tan brillante como desolada de ese derrumbe generalizado que ha venido a ser el presente. En Tierra de nadie, Goldemberg alcanza una dimensión nueva, un tono (es decir; un despojamiento, una distancia, una ironía) que hacen que este libro represente uno de los logros más cuestionadores y brillantes de la escritura de hoy. La gran lección de estas microficciones es que su autor ha sido capaz de construir la más seria de las obras, una de las más agudas y abarcadoras que nos pueda mostrar hoy la literatura latinoamericana, pero haberlo hecho bajo la premisa desencantada y exaltante de la autoironía, de la autoparodia, del autoenmascaramiento. Se trata de una fábula. Pero el lector de hoy eso puede entenderlo; obras devastadoras y enjuiciantes como los cuentos de los hermanos Grimm, el Apocalípsis de Juan, la Tierra desolada de Eliot, también lo son". Otros libros de Goldemberg publicados por Alexander Street Press son las novelas Tiempo al tiempo, El nombre del padre y La vida a plazos de don Jacobo Lerner (esta última seleccionada por el National Yiddish Book Center como una las 100 obras más importantes de la literatura judía mundial de los últimos 150 años); los poemarios Los autorretratos y las máscaras, Hombre de paso y La vida al contado, y la antología personal Los cementerios reales, que alude a Los comentarios reales del Inca Garcilaso de la Vega y explora el sincretismo religioso y cultural entre las culturas peruana y judía", indican los editores en un comunicado. Isaac Goldemberg nació en Perú en 1945 y reside en Nueva York desde 1964. Actualmente es profesor distinguido en Hostos Community College de la City University of New York, donde dirige el Instituto de Escritores Latinoamericanos y la revista de cultura Hostos Review. Fuente: LAWI Noticias *** Se inicia en Venezuela el III Festival Mundial de Poesía Hoy 17 de julio se ha iniciado el Festival Mundial de Poesía, evento que se realiza desde hace tres años en Venezuela y que reúne a poetas provenientes de los cinco continentes, según informó el viceministro de Cultura para el Desarrollo Humano, Iván Padilla. El evento, que se extenderá hasta el domingo 23, representa según Padilla un encuentro para nuevas y reconocidas voces, quienes tendrán la oportunidad de reunirse en un espacio vital de intercambio. El festival es organizado por el Ministerio de la Cultura (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve) a través del Centro Nacional del Libro (Cenal, http://www.cenal.gob.ve). La ceremonia inaugural tiene como sede el Teatro Teresa Carreño, de la capital venezolana, y participarán el ministro de la Cultura, Francisco Sesto Novás, y el presidente del Cenal, Ramón Medero. Sesto dará inicio al evento con un discurso de bienvenida a los poetas invitados y al público. Al acto asistirán 27 poetas, entre los que destacan Martín Gambarrotta (Argentina), Hu Lanan (China), Carmen Valle (Puerto Rico), François Migeot (Francia) y Anwar Al-Ghassani (Irak), entre otros. Además se realizará un homenaje al poeta venezolano Ramón Palomares, quien obtuvo el Premio Internacional de Poesía Víctor Valera Mora en su edición del año 2006. El martes 18 se iniciará el ciclo de talleres, charlas y conferencias en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve), mientras que en la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, varios conferencistas internacionales realizarán ponencias durante todo el día. A las 6 de la tarde se ofrecerá un recital dedicado a África y al Caribe en la sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño. El Festival Mundial de Poesía no sólo se realiza en Caracas, también llevará diversas actividades a los estados Carabobo, Aragua, Guarico, Trujillo y Yaracuy, con el objetivo de promover la diversidad de espacios culturales de la sociedad venezolana. En las instalaciones del Teresa Carreño se ha dispuesto un módulo de información para quienes necesiten datos sobre los poetas y el programa del festival. Por otra parte, se mantendrá un puesto de exhibición y venta de libros presentados por la Fundación Kuai Mare del Libro Venezolano, donde participarán las instituciones que conforman la Plataforma Política Editorial que agrupa las instituciones del sector libro, del Ministerio de la Cultura. Fuentes: Cenal, La Cadena Global, Prensa Latina *** Feria del Libro de Lima homenajea a Borges y Belli Entre el 20 y el 30 de julio se desarrollará en Perú la XI Feria Internacional del Libro de Lima (http://www.filperu.com), evento que este año rendirá homenaje al escritor argentino Jorge Luis Borges y al poeta peruano Carlos Germán Belli. La dibujante Maitena y la viuda de Borges, María Kodama -quien inaugurará la exposición "Mundo borgiano"-, así como los narradores Martín Caparrós y Claudia Piñeiro, son otros de los atractivos de este evento, que en su onceava edición recibirá a unos 40 invitados de Argentina, México, Colombia, Chile, Estados Unidos y España. La FIL-Lima, a la que se espera asistan unas 200.000 personas este año, es organizada por la Cámara Peruana del Libro (CPL, http://www.cpl.org.pe), organismo que este año arriba a su 60º aniversario. El evento reunirá, en el Centro de Convenciones del Jockey Plaza Shopping Center, a escritores, editores y lectores. Este año el país invitado de honor será Argentina. Este año el espacio de exhibición ha crecido hasta alcanzar los 6 mil metros cuadrados. También ha aumentado el número de actividades, pues habrá en total 190, entre conferencias de escritores nacionales y extranjeros, presentaciones de libros, exposiciones, narración de cuentos y conciertos. Más de 40 actividades del calendario ferial estarán dirigidas a los niños, quienes constituyen la tercera parte del público asistente a la feria, y, en forma coincidente, demandaron el año pasado la tercera parte del volumen de ventas. Para ellos se ha programado narraciones de cuentos musicalizadas, cuentacuentos, teatro infantil y talleres, entre otros eventos. Entre esas actividades destaca la presentación de Luis Pescetti, músico-terapeuta argentino ganador del Premio Fantasía de Argentina (2000) con su novela infantil Frin, que fue considerada entre los mejores libros infantiles y juveniles en español. También asistirán narradores de cuentos infantiles de Argentina, educadores de Brasil y México que participarán en temas sobre la promoción de la lectura en los niños, así como el grupo de teatro infantil argentino "Birlibirloque". Artistas peruanos, como Juan Luis Dammert y el Grupo Tirulato, ofrecerán entretenidas actuaciones y canciones para niños. Sobresale la presencia de la brasileña Graça Lima, premiada en diferentes países por su labor como ilustradora infantil. Otro brasileño, Ricardo Azevedo, es uno de los principales investigadores de tradición oral en su país y reconocido por organizar eventos de fomento a la lectura en Brasil. Las narradoras Vivi García y Marita von Saltzen, de Argentina, son dos expertas artistas de niños que traerán, cada una, dos espectáculos. Tienen más de diez años contando cuentos y han participado en varios festivales internacionales. Al igual que el año anterior, se ha fijado el precio de la entrada en 1 nuevo sol, que dará derecho a disfrutar de todos los espectáculos, conferencias, mesas redondas y debates que se realicen en los tres auditorios feriales, así como participar del sorteo de una biblioteca cuyo valor es de 10 mil soles en libros. El ganador recibirá su premio entre los libros más destacados de los stands instalados en el recinto ferial. En la programación de este año destaca la figura de María Kodama, quien participará del homenaje a Borges, al cumplirse 20 años de su muerte. Por su parte, Carlos Germán Belli, reciente ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2006, será homenajeado en un evento en el que participarán el poeta Marco Martos y el crítico Ricardo González Vigil. A ellos se sumarán Florencia Abbate, quien presentará en Lima una antología argentina de narrativa femenina titulada Una terraza propia, y Mariana Enríquez, escritora y periodista. México, país de gran riqueza literaria y artística, estará representado por Jorge Volpi y Dante Medina, quien presentará el libro Antología de poesía viva del Perú, y ofrecerá un recital bajo la organización de la Universidad de Guadalajara. José Emilio Pacheco y Miguel Ángel Zapata participarán en un conversatorio sobre el arte de la poesía. El primero de ellos también sostendrá un segundo diálogo con Antonio Cisneros. Por Colombia participan Andrea Cote Botero, quien presentará un recital poético, y Diego Parra, quien dictará su conferencia taller "Creatividad para padres". Asimismo, por España asistirá el editor Jorge Herralde, fundador de Anagrama, quien sostendrá un encuentro con el público peruano y presentará el libro Para Roberto Bolaños. Por Estados Unidos estará presente Doris Sommer, profesora de literatura latinoamericana en la Universidad de Harvard (http://www.harvard.edu). Chile estará representado por Carla Guelfenbein, Alejandro Montes y José Miguel Varas. Los escritores peruanos tendrán una valiosa participación, y entre ellos estarán Santiago Roncagliolo, para presentar en Lima su novela Abril rojo, ganadora del Premio Alfaguara 2005. Se lanzará igualmente las obras completas del poeta Javier Sologuren y las novedades de Daniel Alarcón, Peter Elmore, Alonso Cueto, Daniel Titinger y Gustavo Rodríguez, entre otros. Por otro lado, se ha previsto un ciclo de nuevo cine argentino que se desarrollará del 24 al 30 de julio, y que presentará seis películas de estreno que han merecido elogiosos comentarios en su país. A esto se añade la proyección, todos los días, de un ciclo de vídeos titulado "Argentina y sus letras", dedicado a los escritores argentinos más importantes. Fuentes: El Comercio, Órbita, RPP Noticias *** Antología Internacional de Poesía Amorosa presentarán en Lima Acaba de aparecer en Lima, bajo el sello Alejo Ediciones, de la Asociación Mammalia Comunicación & Cultura, el libro Antología internacional de poesía amorosa, del poeta y crítico Santiago Risso, que será presentado en la 11ª Feria Internacional del Libro de Lima el próximo jueves 27 de julio, a las 5:30 de la tarde. Risso, presidente de Mammalia, indicó que se trata de la primera antología en su género hecha en Perú y quizás en América Latina. "Plural, multicultural y global es esta obra antológica. El amor, único y primer sentimiento transétnico, transnacional, translingüístico e intercontinental, adquiere en estos poemas un protagonismo esencial desde una variedad de opciones". La edición, de 10 mil ejemplares, tiene como objetivo, según su autor, "una premisa borgiana: popularizar la poesía para efectos de saneamiento de la sociedad en la que vivimos. Y qué mejor que el amor como vehículo comunicativo y democrático por inherencia". La antología contiene poemas de 121 poetas contemporáneos de Argentina, Perú, Colombia, Bolivia, Chile, Brasil, Ecuador, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, México, Venezuela, Cuba, Portugal, España, Alemania, Italia y Túnez. Entre los poetas incluidos destacan las alemanas Charlotte Grasnick y Elisabeth Hackel; los chilenos Raúl Zurita, Luis Arias Manzo y Jorge Etcheverry; la colombiana Consuelo Hernández; el español Justo Jorge Padrón; los italianos Terenzio Formenti y Gaetano Longo; la mexicana Enriqueta Ochoa; los peruanos Jorge Eduardo Eielson, Isaac Goldemberg, Cesáreo Martínez, Feliciano Mejía, Winston Orrillo, Santiago Risso y Enrique Verástegui; el portugués João Sevivas; y el tunecino Youssef Rzouga. Varios de los autores participarán, junto con Risso, en la presentación. Fuente: LAWI Noticias *** Coinciden en Guatemala las ferias Filgua y Filcen Un encuentro de escritores centroamericanos y un simposio internacional de literatura infantil estarán entre las actividades que se desarrollarán en Guatemala a partir del 28 de julio, cuando coincidan la IV Feria Internacional del Libro de Guatemala (Filgua, http://www.filgua.unlugar.com) y la X Feria Internacional del Libro en Centroamérica (Filcen), eventos que serán inaugurados ese día en el Parque de la Industria, de la capital guatemalteca. Hasta el 6 de agosto, diversas editoriales de la región participarán en este binomio de eventos, que tendrán como escenario los salones 4, 5 y 6 del mencionado recinto, y en el marco de los cuales se realizarán cerca de 200 actividades entre talleres literarios, cuentacuentos, teatro para niños y mesas redondas. La organización corre a cargo de la Gremial de Editores de Guatemala (http://www.editoresguatemala.com), entidad presidida por Cecilia Bailey que reúne a más de veinte editores guatemaltecos, quien define como uno de los grandes retos de este año alcanzar la cifra de 50.000 visitantes, además de lograr "que sea el evento cultural más grande de este año en Guatemala. Que sea un espacio en el que chicos y grandes puedan encontrar actividades de su agrado". En los stands de la feria se venderán libros con descuentos especiales, una oportunidad para los amantes de la literatura de ese país, en el que 69 editoriales publican con alguna frecuencia, existen unos 450 puntos de venta de libros en todo el país -50% de los cuales son farmacias- y cerca del 70% del mercado editorial es dominado por España, México y Colombia. Guatemala es por otra parte el único país de la región donde los libros están gravados con un 12%, que corresponde al IVA, lo que sumado a otros factores, crea condiciones desventajosas de competitividad para las editoriales nacionales. La feria estará abierta para todo público todos los días en horario de 9 de la mañana a 8 de la noche. Participarán más de 100 expositores procedentes de Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, México, Venezuela, Perú, Argentina, Chile, Uruguay, Cuba, República Dominicana y España. Entre las actividades más relevantes de la feria se encuentra el ensamble literario musical de Fernando Palacios, narrador, compositor e intérprete español de reconocida trayectoria internacional, y la sinfónica "Jesús Castillo", dirigida por el maestro Igor Sarmientos. Palacios interpretará tres conciertos sobre Peer Gynt, aventuras y desventuras de un pícaro personaje que jamás se hizo adulto, con música de Edvard Grieg, y participará en la mesa redonda "Cuentos y música: un idilio permanente", y en el taller "Escuchar", que se enfoca en la urgencia de equilibrar la percepción del niño poniéndole en contacto con el arte en un mundo absorbido por mensajes televisivos. También dirigirá el taller "Presentar conciertos didácticos: los cuentos musicales en escena". Los profesionales del medio editorial debatirán sobre diversos aspectos del libro tanto en el Simposio Internacional de Literatura Infantil como en el Seminario de Literatura Guatemalteca Contemporánea, dirigido este último a profesores de literatura de educación secundaria. Igualmente, se realizará el Encuentro de Escritores Centroamericanos, con la participación de más de 40 escritores, entre los cuales habrá representantes de los siete países de Centroamérica, además de invitados especiales de Estados Unidos, Alemania y Suecia. En el mismo participarán escritores de larga trayectoria como Sergio Ramírez Mercado (Nicaragua), Manlio Argueta (El Salvador), Dante Liano (Guatemala) y Enrique Jaramillo Levi (Panamá). También contará con la presencia de escritoras como Dorelia Barahona Riera (Costa Rica) y Claudia Hernández (El Salvador). También participarán escritores centroamericanos que residen fuera de la región, como los guatemaltecos David Unger y Luis Argueta y el nicaragüense Nicasio Urbina. El Encuentro también contará con la participación de los beliceños David Ruiz y Amado Chang, el salvadoreño Rafael Menjívar Ochoa y los costarricenses Oscar Núñez y Rodrigo Soto. También estará presente el editor norteamericano Alexander Taylor, de Curbstone Press, casa editorial dedicada a la difusión de la literatura latinoamericana en Estados Unidos; Ivonne Blank, traductora sueca, y la agente literaria alemana Nicole Witt, de la agencia de Ray-Güde Mertin, quien cuenta entre sus autores representados con el premio Nobel José Saramago. Este año las editoriales Tipografía Nacional, Piedra Santa, Norma, F&G Editores, Editorial Universitaria, Cirma, Librería Sophos, Linardi y Risso de Uruguay y Alfaguara/Santillana harán diversos lanzamientos, entre los que destacan obras dedicadas al público infantil. Fuentes: Blog Filgua, Crónicas efímeras, Filgua, Recrearte *** Fernando Trueba iniciará en agosto rodaje de El baile de la victoria El realizador Fernando Trueba, ganador del Oscar a la mejor película extranjera en 1992 por Belle Epoque, viajará en agosto a Chile para preparar el rodaje de la versión fílmica de El baile de la victoria, la novela de Antonio Skármeta, según lo confirmó el escritor chileno el pasado 2 de julio en la ciudad italiana de Pescara, donde recibió el premio Flaiano de Literatura Internacional. El baile de la victoria, novela que ganó en 2003 el premio Planeta, narra la historia de un imaginativo joven y un famoso e irónico ladrón, que tienen dificultades para rehacer su vida tras salir de la cárcel. El dispar dúo decide que la única salida que les queda es dar un gran golpe. En el camino hacia esta meta conocen a la joven bailarina Victoria, cuyo padre fue asesinado por los militares durante el gobierno de Augusto Pinochet, y sus infortunios calan hondo en los sentimientos de los dos hombres. Desde su precaria situación, ambos se entregan a un triángulo de amor y amistad. La versión fílmica de El baile de la victoria está respaldada por la productora italiana Cecchi Gori Group, la misma que en 1994 se anotó un éxito mundial con Il postino, basada en la obra teatral Ardiente paciencia, de Skármeta, en la que se narra la peculiar relación entre Pablo Neruda y Mario Ruoppolo, un cartero italiano. La película fue dirigida por Michael Radford y obtuvo cinco nominaciones al Oscar. Fuentes: EFE, Noticine, Radio Cooperativa *** Feria del Libro de Bolivia tiene a Venezuela como invitada especial La XI Feria Internacional del Libro de Bolivia, que se realizará en La Paz del 9 al 20 de agosto, será dedicada a Venezuela como país invitado, según informó la semana pasada Amparo Linares Cardoso, directora de la Cámara Boliviana del Libro (CBL), entidad que desde hace 11 años organiza el evento editorial paceño. Linares adelantó que la cita literaria tendrá entre sus participantes de honor al escritor peruano Santiago Roncagliolo, ganador del Premio Alfaguara de Novela 2006. El evento se realizará en el campo ferial de Següencoma y rendirá homenaje al escritor boliviano Franz Tamayo en el cincuentenario de su muerte. Venezuela presentará un amplio programa que incluye muestras y conferencias a cargo de escritores invitados. Entre los sellos editoriales que representarán a Caracas sobresalen Monte Ávila Editores Latinoamericana y Biblioteca Ayacucho, que en su colección de literatura latinoamericana ha incluido la novela clásica boliviana Raza de bronce, de Alcides Arguedas. "Los libros y la lectura son un vehículo fundamental; con ese espíritu queremos que la feria pueda integrar a los bolivianos y a países vecinos en torno a la cultura", explicó Linares. Según la directora de la CBL, se espera la asistencia de 130 expositores de una veintena de países y una afluencia de público superior a los 50 mil visitantes. Entre los atractivos de la feria se prevén mesas redondas, talleres, conciertos, obras de teatro y exposiciones en torno al lema "Libros: puentes de integración". También están programados varios encuentros de lectores con narradores, poetas y escritores bolivianos con intelectuales de la región y otros invitados internacionales, así como un encuentro de escritores bolivianos con autores de los nueve departamentos del país, y un debate sobre la Ley de Fomento al Libro de Bolivia, que en estos momentos se encuentra en anteproyecto. "Queremos sociabilizar este proyecto en miras a lograr que el libro logre abaratarse en todos sus estamentos para que, finalmente, se pueda entregar al lector un producto de calidad pero accesible, teniendo en cuenta que Bolivia es uno de los tres países de la región que siguen pagando impuestos a la producción y exportación bibliográfica", indicó Linares. En cuanto a los invitados internacionales, la directora de la CBL explicó que la feria tiene entre sus objetivos introducir en Bolivia autores que quizás no son muy conocidos allí, "para que, además de difundir su obra, se conozcan entre ellos y con los autores bolivianos". Además de Santiago Roncagliolo, se ha confirmado la presencia de diez escritores venezolanos y tres chilenos, que acompañarán a los cerca de veinte narradores y poetas bolivianos. La entrada a la feria es de 5 bolivianos por persona, salvo para los niños menores de 10 años, quienes no pagan. Se ha dispuesto un bus gratuito para el traslado de visitantes, que partirá de El Prado y el estadio. Todas las editoriales rebajarán al menos el 10% en sus libros y se abrirá el espacio "La Bodeguita", con ofertas, además de una carpa para niños, restaurantes, guardería, escenarios y café. Fuentes: La Razón (Bolivia), Prensa Latina *** Arte, cultura y globalización serán analizados en un congreso Hasta el 30 de septiembre hay oportunidad de inscribirse en el I Congreso Internacional de Literatura "Arte y cultura en la globalización" (http://www.congresoliteratura.com.ar), que se celebrará en Buenos Aires entre el 9 y el 11 de octubre, según informó el doctor Carlos Borro, director general del Libro de Argentina y presidente de la Comisión Organizadora. El Congreso se desarrollará en las salas del Centro Cultural de la Cooperación, de Buenos Aires, y en su organización participan la Dirección General del Libro y Promoción de la Lectura, el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la Editorial La Bohemia y la Asociación Cultural Bizancio. El congreso está orientado a docentes, investigadores, egresados recientes, pasantes de investigación y estudiantes avanzados en las disciplinas vinculadas con los ejes temáticos en los que se enfoca el programa. Los asistentes recibirán certificado independientemente de que su participación se haya realizado en calidad de invitados especiales, expositores u oyentes. El objetivo del evento es promover el intercambio y debate de los trabajos de diversos grupos de investigadores y estudiosos de la literatura, la lengua y otras manifestaciones artísticas en distintas áreas temáticas relacionadas con el desarrollo de la cultura, en el marco de la globalización. Se prevé que el congreso contribuya a la difusión y actualización de las líneas de investigación, creación y pensamiento que se están desarrollando en distintos ámbitos internacionales. Entre los especialistas de renombre nacional e internacional que confirmaron su participación, destacan la doctora Jean Franco, profesora emérita de la Universidad de Columbia (EUA); doctora Ana Margarita Mateo Palmer (Universidad de La Habana, Cuba), el doctor Gabrielle Morelli (Universidad de Bérgamo, Italia), presidente de la Asociación Italiana de Hispanistas, el doctor Francisco Javier Díez de Revenga (Universidad de Murcia, España) y los doctores Jorge Dubatti y David Viñas, de la Universidad de Buenos Aires. En el marco del evento se realizará además un homenaje a la doctora Ana María Barrenechea, en virtud de su larga y valiosa trayectoria. El licenciado Gonzalo Cornejo Polar Soto, presidente de la Fundación Antonio Cornejo Polar, de Lima, realizará un homenaje póstumo a su padre, el docente y crítico literario Antonio Cornejo Polar. Igualmente, la señora Laura García Lorca presidirá un homenaje al poeta español Federico García Lorca, en el 70º aniversario de su muerte. Aparte de los homenajes y otros eventos especiales, el congreso estará definido por cuatro ejes temáticos: Estudios literarios, Estudios lingüísticos, Relación de la literatura con otras artes, nuevos lenguajes y tecnologías y Literatura y sociedad. Aunque las inscripciones están abiertas hasta el 30 de septiembre, los interesados que formalicen su inscripción antes del 31 de julio recibirán un descuento especial. Los resúmenes se recibirán hasta el 31 de julio. Para mayor información sobre precios y condiciones de participación, es preciso visitar la página del evento, en http://www.congresoliteratura.com.ar, o solicitarla por correo electrónico escribiendo a info@congresoliteratura.com.ar. Fuente: Web del Congreso ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| === El Plagio Literario http://kevin.perromat.neuf.fr/Index.html ===== El plagio ha sido siempre una preocupación para el creador artístico, y las opiniones son encontradas cuando se trata de juzgar la actividad de quien lo comete. Por otro lado, en ocasiones adquiere un altísimo nivel y puede llegar a ser considerado en sí mismo una valiosa creación, aunque su valor sea calificado mediante otros registros. El Plagio Literario se dedica a exponer casos diversos de plagio y a estudiar el fenómeno en sus más variadas formas. Contiene materiales sobre historia del plagio, los plagiarios más famosos, la incidencia del plagio en la ficción y otros fenómenos relacionados como el copyleft, el oficio de "negro" y la literatura transformacional. El portal es una idea de Kevin Perromat, un traductor, investigador y docente de las universidades Mairie de París, Leonardo da Vinci y de Cergy-Pontoise que se ha especializado en el tema. Le acompañan en su trabajo Óscar García Marchena, un especialista en la lingüística computacional y la lingüística de corpus, y Cristina Quintana Déniz, traductora y filóloga. La presentación está encabezada por el inicio de la novela Copyright (Plaza&Janés, 2001), de Jorge Maronna y Luis María Pescetti: "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, frente al pelotón de fusilamiento el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde en que, al despertar de un sueño agitado, Gregorio Samsa se encontró en su cama transformado en un horrible insecto". Sin proponer una definición canónica, el portal ofrece consideraciones que van desde el rigor semántico del Diccionario de la Real Academia hasta las profundidades filosóficas de la semiótica y la crítica literaria. Una galería de plagios y plagiarios reúne casos en los que han estado envueltos Gonzalo de Berceo, Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Francisco de Quevedo y Villegas y, más recientes, Camilo José Cela, Pablo Neruda, Carlos Fuentes, Manuel Vázquez Montalbán, Gabriel García Márquez y Lucía Etxebarría, entre muchos otros nombres. Los responsables de El Plagio Literario afirman que la razón de ser del portal es "presentar un cuestionamiento, que consideramos inaplazable, sobre las bases productivas del arte moderno", para lo cual, sin asumir posiciones sino sólo a título ilustrativo, se muestra una definición "no exclusivamente judicial ni jurídica del fenómeno, así como diferentes 'momentos' del desarrollo histórico del concepto de plagio". El Plagio Literario, que sin duda ha de ser una de las más nutridas recopilaciones informativas sobre el tema, recibe aportes espontáneos de personas que trabajen en investigaciones sobre el plagio, el arte y la propiedad intelectual, y que estén dispuestas a compartir sus reflexiones o creaciones. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === 18 de agosto de 1936 Harold Alvarado Tenorio ===================== "Era de izquierdas, tenía gran éxito como escritor y era homosexual". Ian Gibson Cuando el 15 de julio de 1936 Francisco Franco se sublevó contra la II República Española, hacía apenas 35 días que Federico García Lorca había cumplido 38 años. Hijo de un hacendado y una maestra que le enseñó a tocar el piano desde niño, en Granada hizo estudios con jesuitas e intentó estudiar derecho en la universidad, pero abandonó la academia para dedicarse en exclusivo a la literatura, la pintura y la música. En 1919 se mudó a Madrid, donde hizo amistad con Dalí, Buñuel y Alberti. Durante este tiempo, con la publicación de Poema del cante jondo o Romancero gitano, se convirtió en una suerte de juglar leyendo en voz alta sus poemas y obras de teatro. Poemas que, combinando la magia milenaria de los romances con brillantes y novedosas imágenes, "retratan" la vida y el talante de campesinos y gitanos: jinetes solitarios, mujeres frustradas, madres adustas y guardias civiles acosados por sentimientos eróticos, de muerte, aventura y represión. En el arte del pueblo encontró García Lorca una respuesta a la desolación de la vida moderna: andaluces y gitanos vivían al margen de la sociedad conservando sus danzas y canciones, en una perpetua querella contra los representantes del orden. Seres cuya pendencia es la conquista de la libertad sensual y erótica en una sociedad que la niega agresivamente. Los sentidos invaden los versos con la áspera luz de naipe del mediodía, los machos, con una violencia sexual de navajas como peces hienden la rosa azul de los vientres femeninos, la naturaleza y los elementos poseen sentimientos y deseos tan irresistibles como los de aquellos. Los gitanos están orgullosos de pertenecer a una tradición que se expresa tanto en la danza, los amores, los vicios, como en el viento, la luna y las máscaras de fiesta donde hasta los santos menean las caderas y la luna ostenta nardos. A pesar de su prestigio y popularidad, luego de una crisis emocional García Lorca decidió viajar a Cuba y Estados Unidos (1929-1930) en busca de alivio y nuevas fuentes de inspiración. El viaje produjo una obra maestra: Poeta en Nueva York, el libro de nuestra lengua que hace pendant con las obras de Eliot, Pound, Celan, Auden, Thomas y O'Hara sobre el horror y la muerte en vida de las sociedades mecanizadas. García Lorca, poeta popular de origen rural, se encuentra, "de la noche a la mañana" frente a una ciudad y una sociedad hecha de acero y finanzas que se hunde en el gran derrumbe del capitalismo. Mientras la casta imperial de los Vanderbilt, los Morgan, los Rockefeller hacía de las suyas en el mundo entero, millones de inmigrantes italianos, judíos, irlandeses y negros del sur de los Estados Unidos habían llegado a New York para dar testimonio de la deshumanización del mundo por el dinero y el fracaso de la democracia celebrada por Walt Whitman: Que ya las cobras silbarán por los últimos pisos, que ya las ortigas estremecerán patios y terrazas, que ya la Bolsa será una pirámide de musgo, que ya vendrán lianas después de los fusiles y muy pronto, muy pronto, muy pronto. ¡Ay, Wall Street! New York, símbolo infernal de la vida del siglo XX, máquina destructora de la conciencia, devoradora del ser, partera de la soledad y soledad ella misma, emperatriz del mundo que separa al hombre "debajo de las multiplicaciones, debajo de las divisiones", donde nadie parece ser y donde un día todo estará al revés: ¡Qué esfuerzo! ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro! ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina! ¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! ¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!... *** Un día los caballos vivirán en las tabernas y las hormigas furiosas atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas García Lorca encontró, adivinando, en los negros, no sólo ciertas afinidades con las del pueblo andaluz, sino la esencia misma de lo que sería la sociedad norteamericana. "Con su tristeza", dijo a Pablo Suero en Buenos Aires en 1933, "se han hecho el eje espiritual de aquella América... Fuera del arte negro no queda en los Estados Unidos más que mecánica y automatismo". Estos poemas, su desenfadada homosexualidad, y la firma del Manifiesto a favor del Frente Popular, que ganó las elecciones del 36, fueron los pábulos que atizaron la mano de los asesinos. Como se sabe, tan pronto se conoció el levantamiento de Franco contra la Republica, García Lorca decidió abandonar Madrid. Granada cayó el 18 de julio y cientos de simpatizantes del gobierno legítimo fueron asesinados por los nacionales. Al constatar que las detenciones no se suspendían, Federico se refugió en casa de la familia Rosales, uno de cuyos miembros era un jefe de la Falange granadina. Allí pasó un mes, hasta el 16 de agosto, cuando una banda comandada por un tipógrafo y ferviente católico llamado Ramón Ruiz Alonso y su compadre Juan Trescastro, acusando a García Lorca de espía al servicio de Moscú, le arrestaron y le llevaron a la sede del gobierno, donde José Valdés, desoyendo las súplicas de Manuel de Falla y de los Rosales, consultó el asunto con el también homófobo Gonzalo Queipo del Llano, quien respondió que al poeta le dieran "mucho café, mucho café". Esa misma madrugada, José Dióscoro Galindo, un maestro de escuela, Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, dos banderilleros anarquistas y García Lorca, fueron llevados por el camino de Alfacar y ante un viejo olivar de la acequia que los mozárabes llamaban Aynadamar, "fuente de las lágrimas", les fusilaron. Antes de morir, Ruiz Alonso justificó el crimen diciendo que el poeta "era rojo y maricón". Federico García Lorca ha sido uno de los poetas más y peor leídos de nuestra lengua. Quizás deba su gloria también a su muerte absurda. Pero, contrario a tantos otros poetas militantes igualmente prestigiosos, nunca perteneció a partido alguno, ni asumió principios políticos e ideológicos de los cuales desdecirse una vez pasado el triunfalismo de atroces dictaduras. Como Esenin, Maiakovski y Vallejo, fue uno de los verdaderos espíritus libres del siglo XX. ** Harold Alvarado Tenorio alvaradotenorio@telesat.com.co Escritor colombiano nacido en Buga (1945). Doctor en Letras de la Universidad Complutense de Madrid. Dirigió el Departamento de Español y las Latin American and Spanish Writers Series del Marymount Manhattan College (Nueva York, EUA), así como el Comité de Redacción de la revista China Hoy (Beijing, China). Es profesor titular de la Cátedra de Literaturas de América Latina y director del Departamento de Literatura de la Universidad Nacional de Colombia. Dirige actualmente la editorial y la revista de poesía Arquitrave (http://www.arquitrave.com). Ha publicado Summa del cuerpo (2002); Fragmentos y despojos (2002); Literaturas de América Latina (1995); Ensayos (1994); Poemas chinos de amor (1992); La poesía de T.S. Eliot (1988); Espejo de máscaras (1987); Una generación desencantada: los poetas colombianos de los años setentas (1985); Kavafis (1984) y Cinco poetas españoles de la Generación del Cincuenta (1980). Ha recibido, entre otros, el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar y el Internacional de Poesía Arcipreste de Hita. Su obra ha sido publicada en inglés, francés, italiano, griego, chino, alemán y portugués. === Marissa Arroyal: poesía de belleza revelada, rebelada ================= === Magdalena Mattar ====================================================== "Y el agua dice el alma de la fuente en la voz de cristal que fluye della". Expresar la belleza, ascender en contra de la gravedad, revelar la porción angélica, divina, de la naturaleza y del hombre, ha sido siempre una aspiración humana realizada a través del arte. Opuesto a este espíritu, lo cursi es esa aspiración a lo exquisito unida a una incapacidad radical para alcanzarlo. En los últimos siglos ha habido corrientes artísticas tales como el naturalismo, que procura ofrecer una imitación directa de la naturaleza en un esfuerzo de aproximación a la realidad, y el realismo, que en literatura es una constante estilística que atiende a la descripción de la naturaleza. Por reacción contra estas corrientes surge el simbolismo como medio de expresión poética de las realidades sensibles y suprasensibles, sustituyendo la descripción por la evocación. Y si retrocedemos siglos y nos remontamos al oriente, Japón, a la más refinada expresión artística de la humanidad, el teatro Noh, encontramos que la característica más importante que el Noh puede aportar es la negación del realismo. Por ejemplo, en este arte se dice que la máxima expresión que se puede alcanzar a nivel de movimiento, es el logro de la inmovilidad, y que cuando más se esconde algo, más se luce. Hacemos esta introducción para analizar, en este contexto, Vertiente Norte, obra poética de Marissa Arroyal, poetisa venezolana-uruguaya. Si aplicáramos criterios pictóricos podríamos definirla como una poesía impresionista, en que se produce una descomposición de lo sólido con el fin de hacer predominar los efectos lumínicos y transformar la realidad más sutil en emoción lírica y logros de penetración metafísica y psicológica, que despiertan esa vocación sublime en el alma: Por un trino del colibrí la rama de bambú roza la fugaz luz de espuma ("Cascada") Esa intuición que aprehende lo sutil y una percepción clara e instantánea de una verdad o idea, la relaciona con el haikú, en una visión intuitiva que se opone al conocimiento discursivo o mediato. Posee esa capacidad, al decir de Bergson, de conocer, no por medio de análisis conceptuales, sino de datos inmediatos de la experiencia. Los poemas emergen breves, precisos, concisos, como un conjunto articulado cuyo eje es ese conocimiento sensitivo en que las sensaciones se transforman en percepciones y representaciones poéticas de la realidad ¿Me traspasa el verde o lo traspaso? aquí la mirada no choca atrapa la luz secreta la perfección de este ahora ("Círculo de un instante") En este poema advertimos un intento de sintetizar, en una sola expresión sensible, efectos simultáneos de luz, espacio y color. A la inversa de Goethe. "Perezca yo al instante si digo al momento fugaz, detente, eres tan bello", parece decir: "Momento, detente, eres tan bello". De plata y lapislázuli la libélula única alhaja de esta pálida mañana ("Gala") o, En un instante una súbita gota de rocío ilumina con oleaje de plata el laberinto ("Corazón de flor") En Vínculo sagrado: "En el pozo / tiembla el sol / la lluvia lo templa / poco a poco / alivia su desvelo / de metal incandescente". A través de un lenguaje translúcido revela el vínculo del hombre con lo absoluto, en que el alma confirma sus más claros indicios de trémula inquietud. Su no pertenencia a sí misma. Metáforas, alegorías, aliteraciones, sinestesia y los múltiples planos de nivel significativo, cumplen su función de ser vehículos literarios de transferencia de sentidos, de mundos hondamente aprehendidos, de una sabiduría especial, que confronta al lector con el asombro a través de imágenes literarias que expresan la belleza de la creación y la convierten en poesía metafísica, ética, estética y mística. Pero... "Toda luna es atroz y todo sol es amargo". No todo es belleza, no todo es sublime, ni siquiera para los seres que buscan el manantial de la Vertiente Norte. "Senté a la belleza en mis rodillas y la hallé amarga" (Rimbaud). Existe otra dimensión temporal, de la que está consciente la poetisa: "ojos de dolor condensado en brillo", "solloza mi oscuro corazón", "Paso / repleta de cicatrices", "Ataduras": "Cómo emprender / el difícil camino del tesoro / si es la hora añil / de la vendimia". La hora añil de la vendimia, aquella hora mágica cuando el día deja de ser y la noche aún no es... quién sabe... tal vez sea la hora propicia. "Crepúsculo": "Desde el inicio / día a día / ante mis ojos / que no lo descifran y lo olvidan día a día". "A vosotros los ebrios de imágenes, que gozáis con la luz del crepúsculo, cuyas almas son atraídas con flautas a todos los abismos laberínticos, curiosos de enigmas, sin hilo de Ariadna que los guíe e intentan su propio viaje sin brújula, ¿y si descubrimos la salida del laberinto...? ¡Qué! ¿Y si descubrimos el tesoro, sin otro sentido que él mismo, esplendente, iluminador y estéril?". Hay dos elementos, presentes en algunos poemas de Vertiente Norte, que los enlazan con los conceptos filosóficos orientales de lo sublime y lo eterno. El primero se refiere a cosas silenciosas, de belleza austera, el estilo de una flor en calma, como es la "nieve en un bol de plata". Una infinita profundidad de la flor: "Después de larga espera": "Cuando las rosas se abren hay miradas / que descubren el sol / en las cuencas vacías de sus ojos". Y el estilo de una flor misteriosa: "La flor se sumerge / en el agua irisada / de sus matriz de hojas". Alicia Duprat (Idea Viva), en "La araña y el laberinto", cita a Borges, Nietzsche y la obra De la visión y el enigma, preguntándose si se encara otra dimensión temporal al relacionar el tema del laberinto con la existencia humana, y desarrolla un tema muy interesante: lo eterno de la circularidad del tiempo y la mentira de la línea recta; abyección de la historia con un principio y un fin consagratorio de la epopeya humana y divina. "Todas las cosas derechas mienten... toda verdad es curva, el tiempo mismo es un círculo". Y nos preguntamos ¿con qué intención Marissa escribe "Círculo de un instante", "Vuelo circular de la abeja" y "Capullo"? "Certeza de eternidad / crisálida que envuelve el ser". "Era la perfección": "El árbol esconde el sol en su follaje / en el fulgor de la tarde / vuelta sobre sí misma". Extrañamente ella relaciona la perfección y la eternidad con el círculo: el vuelo circular de la abeja, el sol, la tarde vuelta sobre sí misma, frutos, capullos, lo que envuelve, un momento perfecto lo titula Círculo de un instante. La poesía en esta obra cumple esa misión de relacionarnos con lo sagrado, con el misterio, que tal vez nunca podamos desentrañar, como tampoco encontrar el tesoro y salir del laberinto (¿con la muerte tal vez?), pero es reconfortante en estos tiempos de desacralización, de horror, muerte y odio, habitar aunque sea sólo por un instante esos espacios donde vislumbramos la belleza, la perfección y lo eterno. ** Magdalena Mattar magdalenamattar@gmail.com Docente venezolana. Profesora de español egresada de la Universidad de Concepción (Chile) con especialización en Comunicación y Lenguaje. Dicta clases de español a todo nivel, en universidades, institutos y a particulares. Tras abandonar toda actividad transitó un período de búsqueda en diferentes áreas, especialmente la religiosa. Cursó estudios de dibujo y pintura y talleres de arte, y creó el Centro de Atención Psicológica y Educativa. Ha sido redactora y reportera del diario VEA (http://www.diariovea.com.ve) y colaboradora de la revista Dominical. Actualmente colabora con la Fundación Debate y el Ministerio de Comunicación e Información de Venezuela. === Travesuras de la niña mala: sociopatía y desamor ====================== === René Flores Agreda ==================================================== La última novela de Mario Vargas Llosa, MVLl, Travesuras de la niña mala (1), 2006, es para la Editorial Alfaguara una historia que se podría resumir en la pregunta: "¿Cuál es el verdadero rostro del amor?". Por su lado algunos críticos han comentado que es "una novela de amor, sí: pero ninguna ficción de Vargas Llosa acepta dócilmente una definición tan genérica", Faveron, 2006; o, "...es una novela de amor, deliciosa y conmovedora...", Niño de Guzmán, 2006. En este artículo examinaremos la novela, como lo venimos haciendo con otras obras del autor, bajo el lente de lo que se conoce actualmente de la experiencia erótico-amorosa del ser humano, desde la sexología médica. Travesuras Afirmar que la novela no es una historia de amor, como el mismo MVLl lo reconoce en una entrevista, El Comercio, 25 V 2006, vale también para el título, que es engañoso de por sí, porque presenta la sociopatía de la protagonista, Arlette, tildándola sencillamente de "travesuras". El autor no está desde luego obligado ni en capacidad para una descripción psicopatológica de la conducta de Arlette, pero el lector puede preguntarse: ¿por qué razón MVLl no agudiza la mirada en la amoralidad y la conducta profundamente asocial de la joven? ¿Por qué Ricardo, el personaje masculino, sólo se duele de la conducta de la mujer por el sufrimiento que ésta le causa? Resulta difícil responder a estas preguntas. Lo primero sería que MVLl inventa una historia de maldades pero no tiene el conocimiento suficiente para tratar literariamente una personalidad enferma y perturbada. También uno puede preguntarse: ¿por qué pierde la oportunidad de, a partir del personaje, instalarse en la crítica social a la que es aficionado y que en la misma novela hace con las memorias que guarda de los ex presidentes Velazco Alvarado y Alan García? Pasión física La novela viene a confirmar la percepción ambigua del escritor frente al fenómeno amoroso. No siendo ésta una historia de amor, atendiendo a la idea del mismo que nos ofrecen Paz, Chiappo y, últimamente, Benedicto XVI y desde luego la propia sexología médica; sí lo es, en cambio, del primer momento de la ligazón afectiva entre los sexos, la pasión erótica. La historia trata de la afiebrada inclinación de Ricardo, el "niño bueno", por Arlette o Madame Arnoux o Mrs. Richardson o Kuriko, los diferentes nombres que usó la "niña mala". El proceso afectivo pareciera comenzar cuando Ricardo se enamora de la "chilenita", ambos adolescentes: " 'De ti, me gusta todo', le decía yo. 'Pero, lo que más, tu manerita de hablar'. Era chistosa y original, por su entonación y su música, tan distintas de las peruanas, también por ciertas expresiones, palabritas y dichos que a los del barrio nos dejaban en la luna, tratando de adivinar lo que querían decir y si en ellos se escondía alguna burla" (pág. 12). La atracción erótica, es sabido, entre otras características, confunde en diversos grados la razón, idealiza al objeto amoroso, cierra la mirada ante los defectos y lleva muchas veces a los delitos pasionales. Son numerosos los fragmentos que confirman la percepción de que uno de los ejes de la novela es justamente la pasión, así leemos que: "Los diecisiete días que debí esperar para que llegara aquella fecha los recuerdo como unas nebulosas con súbitos ataques de sudor frío y exaltaciones de adolescente, imaginando que iba a ver a la peruanita y unas noches insomnes en las que no hacía otra cosa que recriminarme: era un imbécil reincidente por seguir enamorado de una loca, de una aventurera, de una mujercita sin escrúpulos con la que ningún hombre" (págs. 115-116). El mismo Ricardo se daba cuenta de que vivía un estado pasional, y el personaje femenino, por su parte, conoce el arrebato que ella despierta y lo aprovecha para vivir experiencias sexuales aunque resulten incompletas. La reflexión de aquél sobre las andanzas de Arlette en el Japón apunta a lo mismo: "Descubrí, en los días siguientes... me había alborotado la vida y devuelto al enfermizo y estúpido amor-pasión que me consumió tantos años, impidiéndome vivir normalmente" (pág. 161). Sin embargo MVLl no se anima a definir qué tipo de relación mantuvo Ricardo con Arlette y le da igual peso a dos versiones diferentes. Por un lado la reflexión del personaje masculino: "Ella nunca me había amado, pero me tenía confianza, el cariño que despierta un criado leal. Entre sus amantes y compinches de ocasión, yo era el más desinteresado, el más devoto. El abnegado, el dócil, el huevón" (pág. 222). Por el otro la versión de su amiga Elena: "-¿Sabes que es una maravillosa historia de amor? -exclamó Elena, mirándome sorprendida-. Porque eso es lo que es, en el fondo. Una maravillosa historia de amor. Este belga triste [el esposo de la amiga] nunca me ha querido así. Quién como ella, chico" (pág. 210). Ordinariamente la pasión es una etapa que coincide o aparece después de experimentar la atracción. Pero añadamos que a lo largo de la novela este momento, el del erotismo, la atracción entre hombre y mujer, es descrito todo el tiempo en su vertiente física, así es que leemos: "Le hice adiós y ella agitó la mano en que llevaba la sombrilla floreada. Me bastó verla para descubrir que, en estos años, no la había olvidado un solo momento, que estaba tan enamorado de ella como el primer día" (pág. 61). Igualmente en el comentario de que ella, el objeto de pasión, era "estrecha" [aquí MVLl usa el concepto popular de estrechez]: "Hicimos el amor con dificultad. Ella se entregaba sin el menor embarazo, pero resultó ser muy estrecha y, en cada uno de mis esfuerzos para penetrarla, se encogía, con una mueca de dolor: 'Más despacito, mas despacito'. Al final, la amé y fui feliz amándola" (pág. 39). En otro momento, en uno de los encuentros íntimos, el narrador destaca la luz del día, las condiciones del colchón o la pintura de las paredes: "Cumplió su promesa. Fue la segunda vez que hicimos el amor, esta vez a plena luz de un día que entraba a chorros por la ancha claraboya desde la cual unas palomas curiosas nos observaban desnudos y abrazados sobre el colchón sin sábanas, recién liberado del plástico en que lo había traído envuelto el camión de La Samaritaine. Las paredes olían a pintura fresca. Su cuerpo seguía tan delgadito y bien formado como en mi memoria..." (pág. 66). Esta presencia de lo físico se extiende a otras aventuras sexuales de Ricardo; es el caso de Carmen, a la que conocemos por las referencias a su nacionalidad, forma de vestir y el bar en el que trabajaba: "Y por esa época tuve también el amago de un romance con Carmencita, la muchacha española que, vestida de negro de pies a cabeza como Juliette Gréco, cantaba, acompañándose de una guitarra, en L'Escale, el barcito de la rue monsieur le Prince frecuentado por españoles y sudamericanos" (pág. 54). MVLl describe pobremente las relaciones sexuales que reduce a mecanismos sensoriomotores, sin embargo estas experiencias pueden dar lugar en la ficción a múltiples simbolismos, variaciones y la constatación de sensorialidades que el autor no desarrolla. Ingenuidad y ambigüedad También MVLl incurre en algunas ingenuidades respecto a la respuesta sexual femenina. Sorprende a Ricardo (¿o al novelista?) la excitación de la mujer: "...a concentrarse totalmente, con esa intensidad que yo no había visto nunca en ninguna mujer, en ese placer suyo, solitario, personal, egoísta, que mis labios habían aprendido a darle" (pág. 127), o el proceso de excitación-penetración: "La sentí húmeda, y, por primera vez, pude entrar en ella sin dificultad, sin sentirme haciendo el amor a una virgen" (pág. 80). Tampoco faltan las afirmaciones ambiguas respecto a la sexualidad en general, como la conversación sostenida con su amigo Juan a propósito de las fiestas a que aquél lo invitaba: "-Espero que no te haya chocado lo que has visto -me dijo después, algo amoscado. Le contesté que a mis treinta y cinco años ya nada me chocaba en el mundo y aun menos que otras cosas que los seres humanos hicieran el amor al derecho o al revés" (pág. 114). Pareciera que el escritor no reconoce, aunque la verdad es que lo ha repetido varias veces en sus escritos, la existencia de patología sexual, o de pronto no tiene conocimientos suficientes para distinguir las parafilias. Su apreciación del sexo resulta también bastante curiosa, así la falta de continencia que lo lleva por mucho tiempo al sexo comercial es sólo valorada en términos cuantitativos (dinero y cantidad de espermatozoides), pero nada de la condición social y mental de las prostitutas que lo atendieron: "¡Qué terrible haber malgastado tantos años, dinero y espermatozoides en amoríos mercenarios! Pero, tal vez, no; tal vez todo lo que había hecho hasta ahora había sido una ascesis, un adiestramiento de su espíritu y de su cuerpo para merecer a Mitsuko" (pág. 163). En la misma línea llama la atención una visión del matrimonio en la que sobresale la fisiología de la reproducción, cuando, recordando el destino de sus amigos de la etapa adolescente, piensa: "Tres se habían casado, uno había comenzado ya a reproducirse, y los otros tenían unas enamoradas que pronto se convertirían en sus novias" (pág. 62). Conclusión Esta novela pareciera confirmar una constante en la ficción de Vargas Llosa: la evitación del tema del amor y la confusión de éste con el erotismo. A la par que su desconocimiento de aspectos comunes de la sexualidad humana y una percepción reduccionista de la misma. Tal vez por eso en los encuentros sexuales, Ricardo, el personaje masculino, se asombra frente a los fenómenos usuales del ciclo de respuesta sexual femenino y la descripción del decorado ambiental suplanta la vivencia psicofísica del coito. El sexo comercial es visto en términos cuantitativos, sin crítica social; la patología sexual parece no existir para el autor y, del matrimonio, la atención es puesta sólo en la fisiología reproductora. Tampoco el grave desorden de la personalidad de la protagonista es abordado ni desde la psicopatología ni desde los condicionamientos culturales, salvo una alusión escueta de la pobreza en que habría vivido la "niña mala". Notas 1. Mario Vargas, Ll. Travesuras de la niña mala, Alfaguara, Lima, 2006. ** René Flores Agreda rflores@terra.com.pe Médico psiquiatra peruano (Lima, 1936). Ha publicado trabajos en las áreas de salud mental, drogas, sexualidad y educación médica. Fue presidente de la Sociedad Peruana de Sexología y de la Sociedad Peruana de Sexología Médica. === Jorge Icaza, el profeta de Evo Daniel Ortiz ====================== "Todo un sistema, carajo... Un sistema como de cárcel... Sostenido por todos los malditos... Juro que romperé esa estructura rapaz... ¿Cómo? ¿Con qué, pes?... El arma capaz...". En manos de Jorge Icaza el teatro y la palabra fueron armas afiladas, ariete y clarín de batalla. Un 10 de julio de hace cien años nacía en Quito la pluma mayor de Ecuador, lo cual es apenas decir algo que nos haga dirigir la atención a un actor, dramaturgo y novelista en cuya obra uno encuentra el mejor significado a eso del arte como herramienta del cambio social y político. No creo que sea un reduccionismo simple afirmar que lo que se dirá de Ecuador puede postularse también para Perú y Bolivia. Esas fronteras vinieron después, lo primero fue el Tahuantinsuyu. El Ecuador donde nació Icaza se fragmentaba -igual que hoy- en esas tres castas fruto del crisol y la conquista: blancos, cholos e indios. Que empiezan siendo conceptos etnográficos, pero apenas uno agita la bruma nota enseguida categorías sociales y económicas. Unos lo tienen todo. Otros, tienen nada. Y los del medio quieren parecerse a los que tienen y dejar de parecerse a los que nada poseen más allá de su desnudez y su fatiga al servicio del "amo, su mercé, patrón grande". Icaza saltó a la fama cuando en 1934 publicó su primera novela, Huasipungo. Desde el mismo título hay un posicionamiento estético que es un pronunciamiento político: porque Icaza escribía en el idioma del indio -el runa- y del cholo mestizo. Un glosario acompaña en forma inexorable a cada uno de sus libros. La traducción es una forma de santidad: la obra del ecuatoriano, a pesar de todo, ha sido traducida a cuarenta lenguas. De inmediato amerita una indagación en el significado del título. En el latifundio del "amo, su mercé, patrón grande", como resabio del modo de producción feudal, la mano de obra a precio vil la provee ese enorme ejército de reserva que es el indio, el runa vago. Fuente inagotable y descartable, que tala el monte, levanta la cosecha, ofrenda su espalda al látigo, atiende el servicio en la casa y sacia los instintos viriles del amo. A cambio recibe un pequeño pedazo de tierra donde instala su choza y cultiva una huerta en los ratos libres: ese miserable lugar en el mundo es su huasipungo, y es "suyo" mientras trabaje para el amo y dure la sujeción del endeudamiento perpetuo y mañoso por cargos de herramientas perdidas y sucurritus del patrón. Ese pedazo de tierra es para el indio ñucanchic huasipungo, nuestro huasipungo, aunque mucho menos ñucanchic de lo que fue para él la propiedad colectiva bajo el señorío inca. Porque es suyo mientras al "amo, su mercé, patrón grande" se le antoje, mientras no precise esa parcela para otra cosa. Para algo las tierras y los runas son suyos, carajo. Nadie es profeta en su tierra. Ni siquiera Icaza. El quiteño, hijo de familia de clase media empobrecida, al calor de las vivencias infantiles de largas estadías en la hacienda serrana de su tío, fue un joven bohemio inquieto, apuesto, trasnochador. Quizás un chulla, o sea, un cholo bien educado y soltero, de apellidos españoles, la piel clareada, con más apariencias que fortuna. Un paso fugaz por la Facultad de Medicina, la orfandad de madre y padrastro, un empleo público para ganarse el mínimo sustento. Por esos tiempos algún cofrade ha de haberle deslizado en el bolsillo un libro de Marx. Permitámonos suponer que también ha leído a Freud. Tiene veinte años. Casi por casualidad emprende estudios de actuación. Supongamos que lo hizo para estar más cerca de alguna muchacha, o que eso vino después de subirse a las tablas; el hecho es que terminó casándose con una actriz. Hacia 1928 se anima a escribir una comedia y la compañía la representa. Luego, con el drama ¿Cuál es? (1931), se da cuenta de que el teatro no sólo es un medio de vida modesto pero acomodado a sus correrías de chulla mujeriego, sino que puede ser también "El arma capaz... El arma, coño... La del teatro en mis manos... ¡Gritar desde la escena!... Muchos lograron al expresar la tragedia de los suyos... También será mi arma... Permitida, coño... Propia, carajo..." (Atrapados. I: El Juramento, Buenos Aires, Losada, 1972). El joven no se detendrá más. Continúa su labor de dramaturgo, actor y director, con grandes dificultades por la censura que sufren sus obras. Se vuelca a la literatura. En 1933 publica un libro de relatos, Barro de la sierra, que anticipa la temática indigenista de Huasipungo. El rigor narrativo habrá de ser pulido en lo sucesivo, para ello habrá tiempo. Padece muchos bretes en la conservadora sociedad quiteña para poner en escena una obra donde el protagonista principal es el ruido del látigo tras bastidores, cual música de fondo. No consigue estrenarla y considera que ha tocado su fin su experiencia teatral. Recién en 1940 Flagelos logrará ser estrenada lejos, en el Teatro del Pueblo de Buenos Aires, dirigida por Leónidas Barletta. Desde el Río de la Plata le llegan los ecos del aplauso por el estreno de una obra a la que ni él ni su pueblo pueden asistir. También en esta ciudad, en el año treinta y cinco, la editorial Avance le ha publicado Huasipungo; Eudeba, décadas después, da a la prensa la edición definitiva de sus relatos y Losada, también en Buenos Aires, su tríptico autobiográfico, Atrapados. Nadie es profeta en su tierra, decía antes. Pero aún estamos en 1934, el año de Huasipungo y del primer triunfo de Velasco Ibarra. La política ecuatoriana, desde Eloy Alfaro, es un péndulo entre el liberalismo costeño y el conservadurismo serrano. Se consolida un modelo en el cual el modo de producción feudal (a cuyos resabios en América Latina se le llama tradicional) es del todo desalojado por el imperio de los mercados, es decir, de la libertad. El cholaje ha emergido como clase dominante, ha impuesto la hegemonía de sus valores, los mayordomos de antaño son ahora estancieros, sus hijos son doctores y han conquistado la burocracia estatal y a la oficialidad militar joven. Icaza ve en esto, como Mariano Moreno, que el destino es mudar de tiranos sin destruir la tiranía (admirable reflejo de ello es su relato El nuevo San Jorge). Se lanza con una obstinación sin parangón según la vemos en este presente de apatía, con bríos renovados, a desmenuzar hasta el hueso las estructuras de un sistema económico y político que se presenta como natural. Tan natural como el paisaje bello y hostil de sus ficciones, y como las naturales malas inclinaciones de esos runas vagos que no quieren trabajar, que migran a la ciudad, que se consumen en los vahos etílicos del guarapo, desmayados en la inmundicia de su propio vómito. En 1935 publica En las calles, novela que escoge como forma de lucha política -de lucha de clases- el empleo de la literatura con fines didácticos: educar al soberano. Es El capital novelado. Una ficción sencilla, narrada con el habitual argot serrano, que repasa la historia del Ecuador en la transición de los siglos XIX y XX y, a la vez, muestra en profundidad el pasaje desde formas precapitalistas a las actuales, la formación de un proletariado urbano industrial a expensas del campesinado, el fin de la esclavitud indígena (para conseguir el "logro" de ser míseramente asalariados), y es también la novela que introduce uno de los grandes temas icacianos: el cholo que reniega de sus raíces indias. La revolución burguesa triunfante de Alfaro ha emplazado a una nueva clase social en el poder. Cholos, precisamente, es también el título de la novela que publica en 1937. Es el drama de un latifundista arruinado a quien un cholo prestamista termina despojando de toda su fortuna. El cholo se capitaliza. La hermandad de las razas como esperanza, es la aurora que asoma sus rayos en el desenlace de una trama narrativa hábil y sencilla. Pero a Icaza lo desvelaban esas veleidades de "amo, su mercé, patrón grande" que arrastraba el cholaje. La imitación que el cholo ejercita del blanco y del gringo, y cómo para estos el cholo sigue siendo un guambra (que es como decir un pajuerano). Media vida deslumbrados (1942) aborda esta temática y muestra que el rótulo de indigenista es marco estrecho a la literatura icaciana, porque la trasciende sin nunca perder anclaje en ella. El poder de la clase trabajadora se vislumbra al final: las arbitrariedades del latifundista producen tal éxodo en sus dominios que cuando llega el gringo con la maquinaria forestal, no hay mano de obra que explotar porque todos se han ido. Llegamos así a 1948 y una novela indigenista y también psicologista: Huairapamuschcas. Con piedad alguna edición acota un subtítulo: Hijos del viento. Es el que vino y no se sabe de dónde, porque es como que lo trajo el viento. Aquí el latifundista es débil y algo humano, el mayordomo cholo, en su afán de imitar y capitalizar, es feroz con el runa y roba al patrón, y el indio explotado es cruel con sus mellizos, porque son hijos de la violación del amo a su longa carishina (que viene a llamarse así a la mujer de "sí fácil"). Esos hijos que no tienen padre, que son hijos del viento. En ninguna otra novela de Icaza flota la dualidad de la condición humana y la tragedia de los suyos como en Huairapamushcas. Creo que es ella por donde hay que abordar al autor, para luego seguir con sus relatos y Huasipungo. La esperanza aflora en sus últimas obras. Un sesgo autobiográfico se advierte en El Chulla Romero y Flores (1958): el cholo admite sus raíces y, al hallar en ellas solidaridad, se convierte en intérprete y vanguardia de su clase. En 1972 publica Atrapados, un tríptico donde es ya difícil separar la ficción del testimonio biográfico. Icaza ha vivido una existencia de lucha, también de persecución; ha sido más reconocido en el exterior que en su propia patria, porque en su tierra el monopolio del reconocimiento lo tienen los poderosos que lastima con su pluma. Desdeñando toda ostentación pública ha entendido mejor servir a los suyos desde las letras y el oficio de librero. Un tiempo dirige la Biblioteca Nacional. A veces ha aceptado cargos diplomáticos: es agregado cultural en Buenos Aires y, hacia el final de su vida, embajador ante la URSS, Polonia y Alemania Oriental. Muere en 1978. Icaza nos sigue dando muchas lecciones a quienes creemos que tenemos en el arte una herramienta poderosa para combatir la hegemonía de los valores burgueses. Ha explicado al pueblo resortes intrincados del devenir social; le ha enrostrado sus defectos; le ha mostrado que el camino se hace andando; ha pasado a la realidad ecuatoriana bajo la lente del materialismo histórico y lo ha hecho en novelas de lectura llana y en lenguaje popular. Su mensaje, empero, es universal. Ha comenzado a revolucionar su tierra y proyectado un mensaje que cualquier pueblo del mundo puede hacer propio. Podré ser prematuro pero no creo exagerar: Icaza es un clásico universal. Un botón de muestra: observemos las similitudes entre el cholaje de las ficciones icacianas y la clase media argentina. Con su bagaje de eurocentrismo, esa fatua vanidad por las raíces europeas; con su imitación mímica del consumismo superfluo; con su moral de medio pelo, su autoritarismo perenne, su cultura del menor esfuerzo. Con su xenofobia, que es más acentuada -vaya paradoja- en los hijos de inmigrantes de las más próximas oleadas europeas. Con su recelo y explícito rechazo a quienes "no quieren trabajar" y "no dejan trabajar": un conformismo cauteloso que oponen a la protesta social justa. Un novelista social, que no fue profeta en su tierra, es quien aró los surcos donde a cien años de su primer grito de vida germinaría una esperanza indoamericana. Y quién sabe cuántas más. Es la tierra misma que desde sus raíces clama que no es huasipungo de ningún imperio. Es nuestro huasipungo, ñucanchic huasipungo. Y su camino es, como en el final de Cholos, la hermandad impostergable. El personaje mestizo -el Guagcho- decide irse con su medio hermano indio a buscar al medio hermano blanco por toda América: "El Guagcho se levantó el ala del sombrero en señal de lucha, y el poncho del indio flameó como bandera sobre el fondo sangrante del amanecer". Icaza, el profeta de Evo. Y quién sabe de cuántos más. ** Daniel Ortiz daortiz64@yahoo.com.ar Escritor, actor y abogado argentino (Buenos Aires, 1964). Fue docente universitario de Derecho Constitucional y estudió Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires (UBA, http://www.uba.ar). Como escritor cultiva el cuento y el verso libre. Ha publicado el volumen de cuentos El Señor de los Espejos (1998), la novela Las guerras del Capitán Bones (2003) y relatos en diversas publicaciones (Para Entender a Borges, Al margen) y revistas digitales (Letralia, Alotropía). También en el libro digital homenaje a Borges Libro de hacedores (Editorial Letralia, Cagua, Venezuela, 1999) y en la Antología de cuentistas argentinos de fin de siglo (Editorial Vinciguerra, 1999). Tiene inédita la novela histórica Febo asoma y en 2006 estrena la pieza teatral Recuerdos de familia, de la que es autor y director. === Partes mínimas, de Esteban Moore Ana María Russo ================= Partes mínimas, Esteban Moore. Papeltinta ediciones, Buenos Aires, 2003. Esteban Moore comienza su libro con una cita de Octavio Paz: "Cómo olvidar que lo sabemos / Tiempo que entreabre los párpados / Y se deja mirar y nos mira". Desde este epígrafe hasta el final del libro, todo es un entreabrir tiempos, y hablo de tiempos imaginados y de los que no se pueden definir históricamente, como si el poeta pudiera ver remotas eras, pero también pienso en los tiempos del juego verbal, en la flexibilidad con que va y vuelve manejando esas dos instancias y haciendo el recorrido de este libro. Luego: "Tiempo que se deja mirar y nos mira". Moore puede mirar el tiempo, puede alterar el orden y detenerse a mirar. Momentos que "se dejan" observar por la mirada del poeta que no puede "olvidar lo que sabe" y eso genera ese "entreabrir de párpados" para que se revele el recuerdo, aunque este franquear la imagen sea fragmentario ya que no entrará en los ojos completa y abruptamente sino por el resquicio que dejan los párpados entreabiertos, vale decir, que la evocación es percibida permaneciendo en un estado meditativo, que a la manera budista deja una suave contemplación de la realidad impermanente con ojos a medio cerrar para que la mente haga su trayecto. El fondo de la obra es aclarar la idea de "lo mínimo". Este mensurar es un contraponer, un desacomodar las medidas de las cosas, un jugar entre la idea de grandeza y la idea de exigüidad. Moore encuentra que esa grandeza global, ese mundo central y extendido del siglo XXI, puede ser alterado tomando conciencia de lo minúsculo, y uno y otro concepto construyendo una alternancia que vulnere los parámetros actuales de magnitud impuestos por el mundo (shoppings, macros, etc.), mundo interconectado, mundo interactuando, enormidad nimia en la que el hombre queda con su espacio coloquial desdibujado. El primer tramo del libro es un constante escenario natural que hace de la Patagonia un "lugar morada" en el que Moore decide sostener su voz. Poemas en prosa en los que deliberadamente incorpora lo terrestre y lo celeste como fenómeno. Mínima naturae es la propia estructura de los poemas que se suceden breves con cuidadoso tono, que respeta una atmósfera por momentos irreal. En medio de la amplitud de lo desértico, el poeta reflexiona haciendo una permanente metáfora metafísica, en el espacio franco, extendido hasta la exasperación, el que deja al hombre fuera de su centro. Este hombre que vive el siglo XXI también fuera de su centro, en el lugar que le permiten los "no lugares" inventados para ser identificados, construidos para perderse entre la gente. Moore va describiendo esta parte de la tierra argentina insistiendo y atestiguando que su grandeza es un dominio universal a los ojos; para poder tomarla hace suyos, como puntos de apoyo, lo doméstico a mano: accidentes geográficos (planos, pantanos, canales, ríos, torrentes, altas cumbres, glaciares); momentos climáticos ("la onda de aire cálido") o "el viento que sopla desde el desierto cristalino" elementos (piedra de metal, canto rodado, guijarros, rocas, ceniza calcinada, esponja magmática). Recurre a imágenes que transmiten un efecto fortalecido en contrarios, tanto lo denso como lo etéreo, lo fluido como lo inamovible, lo alto como lo bajo, lo opaco como lo lumínico, lo ardiente como lo helado, comparten la descripción. Lo natural con lo cotidiano va narrando un lugar entre fantástico y conocido, los poemas tienen una impronta fotográfica y un estado que fluctúa entre la creación del mundo o su hecatombe última: "el viento que sopla desde el desierto cristalino tan blando como un terso cielo -anunciará del universo, infinitas desconocidas geometrías / el más pequeño de los detalles / los dominios de una agregada luminosidad" o "los glaciares en la lejana patagonia impulsan / el tamaño -de su acumulado volumen / --recreando bajo la magnitud de sus formas / --una música de aguas". La estructura de esta primera parte de la obra está trabajada como una unidad con la data que agrega luego del poema número 35, la que supone en cierto modo un cuaderno de bitácora para el lector. En dicha anotación nos informa que cada título responde a un verso de otro poeta, es así como trae a referencia nombres que vale la pena citar y que sería conveniente transcribir en su totalidad. Citaremos sólo algunos: poema Nº 8: "In the main of light" -"En lo principal de la luz", William Shakespeare, Sonnet 60; Histories and Poems-; poema Nº 17: "Ciego discurso humano" -Luis de Góngora, Soneto CLVIII-; o el Nº 25: "Catch the roar of eternity" -"Atrapa el rugido de la eternidad", Jack Kerouac; Poems of the Buddhas of Old. Lecturas diversas que acompañan al autor y lo pluralizan, lo extienden, voces que se suman a su voz, textos que soplan en la poesía de Moore y la disparan y la connotan. Lo que sigue del libro es Hoja de Ruta y luego un aparte denominado Versiones en el que incluye traducciones de su autoría, no olvidemos que Moore ha desarrollado esta labor desde hace tiempo con sólida dedicación y profesionalismo. Pero volviendo a Hoja de Ruta, tengo la necesidad de significar el estilo innovadoramente coloquial que hace de los poemas un trayecto incidental y del lenguaje un espacio que genera otro espacio de puntuación escritural. Valiéndose de barras y guiones, Moore va dejando lugares que bien podrían ser reflexiones, aclaraciones, mutismos o el tratar de acordarse mientras va escribiendo el poema: "Relata el poeta que -cuando regresó a visitar el lago -que había conocido de niño -recobró -desde una perspectiva renovada -la imagen de aquellos cisnes que con elegancia aún nadaban allí él estimó el número de los mismos en ------nueve y cincuenta /operación matemática que no pretendía dar cuenta exacta -de la cantidad de aves que -sobre el agua verde cristalina -sacudían sus largos cuellos -y agitaban -el color -de sus alas extendidas -hacia ese cielo cargado... sólo buscaba dice -la música de la cifra------------ lo demás me pareció irrelevante". (de "El viejo Bill explica un poema"). Asimismo podría tratarse de señales de esta Hoja de Ruta que deja libradas al lector, lo cierto que el poema -tal como ha sido transcrito es como una figura en el libro- deja explicarse no en la voz del viejo Bill sino en el sitio en que el pensamiento encuentra un espacio abierto respirable. Experimentación que fragmenta, como son fragmentarios los recuerdos. Y lo dice en "El tiempo labra las ruinas de la memoria": "De aquella noche -------sólo quedan -recuerdos los sonidos del lugar -----el atareado ronroneo en la noche caliente -del equipo ----------de aire acondicionado -el chirrido de una cortina- que se cierra --------------- al resplandor de la ciudad". El mundo lo asalta en el instante, y lo nimio, lo pequeño lo hace sobresaltar y caer en la cuenta de lo inmenso que no tiene explicación, un juego dialéctico que deja entrever aquello dicho al comienzo, la meditación de ojos entrecerrados, la reflexión entre el elemento cotidiano y lo cosmológico, lo existencial. En lo lleno de la imagen narrada, aparece el vacío y los finales de cada poema dejan una alteración de lo descrito para abordarnos con un remate tan abierto como el enorme paisaje que refiriera en la primera parte: "...cerrás los ojos -pasa el colectivo y ahora -------estás al borde de tu cama -mirando la luz azulada ------que se filtra por las ranuras de la persiana -irradiándose en las infinitas partículas -que sostiene el aire ......abrís los ojos y ----no sabés que pensar". "Tarde a la americana" es un encuentro en el que relata a Bukowski leyendo un poema de Borges por la radio que se está escuchando en un bar de la avenida Broadway: con parroquianos que entre cervezas y Jack Daniels querían escuchar al poeta borracho diciendo: "Dark, you will entyer the darkness that expects you, Doomed to the limits of your traveled time. Know that in some sense you by now are dead". Ambos poetas comparten un homenaje trágicamente humorístico y atípico. Bukowski habla de lo negro, lo oscuro esperando del tiempo como único sentido de la muerte; y es el tiempo el que queda desacomodado en ese bar de Broadway cuando cierra el poema diciendo: "Borges estuvo ahí -con nosotros- (...) --y lo acompañaba Carlos Gardel ---te lo juro........... que me caiga muerto.....". Moore articula y crea realidades paralelas en las que aparece un sujeto que asegura que esto fue así, con el lenguaje de adolescente mentiroso, tal vez para que el lector pueda pensar que el poeta puede ser dueño de tantos escenarios como necesite para intervenir la realidad y entremezclarla con el pasado, con lo imposible, con lo irreal, con lo loco o con el deseo. Para concluir debo decir que la unidad de sentido, de gráfica, de estructura y de tapa, está formulada para saber que con este libro, breve, de entrada estamos ante una decantación. La tapa diseñada con tipos de letra que van declinando sus cuerpos sobre fondo negro como una mínima etiqueta, marca adrede el estado de despojamiento que tiene que ver con aquel trayecto de que hablara antes. Esta etiqueta se apoya sobre una cubierta metalizada, fría, propia de quien decide asépticamente presentarse y nimia es la aparición, entre las líneas del fondo, del nombre del autor. El diseño acuerda con aquel hombre desdibujado en medio del paisaje. ** Ana María Russo anarusso@arnet.com.ar Escritora argentina (Rosario). Desde 2000 coordina el Taller de Poesía "Poetas de la Terraza" en la Sala "Manuel J. De Lavardén", dependiente de la Subsecretaría de Cultura del Gobierno de la Provincia de Santa Fe, así como también las ediciones de antologías: 2000, 2001 y Revistalleres: "Perfiles" (2002), "El cuerpo como territorio poético" (2003), "El río, esa metáfora" (2004) y "La poesía en el cine" (2005). Obtuvo el Gran Premio de la Asociación Argentina de Escritores de Mendoza. Coordinó el suplemento cultural del diario La Capital (Rosario, 1984-89) y es colaboradora de la revista Poesía de Rosario. Participó, en colaboración con el actor rosarino Héctor Barreiros, en textos para la puesta La vuelta mundo en ochenta Julios, en homenaje a Julio Cortázar. Ha participado en eventos como el Festival Internacional de Poesía, los ciclos ciudadanos "La Poesía en los Bares", "Por orden alfabético" y otros de la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario, y el Congreso Internacional de la Lengua (Rosario, 2005). Textos suyos aparecen en las antologías Cuadernos de Cultura de la Municipalidad de Rosario (1980), Ediciones Culturales Santafesinas (Concurso Fundación Arcien, 1993), Cuaderno de reseña del Primer Festival de Poesía (Sade Rosario, 1993), Café con letras (Municipalidad de Rosario, 1997) y Retrato de poetas, así como el CD Voces de poetas (Ediciones Poesía de Rosario). También ha publicado en revistas como la desaparecida Rosario Cultura, y en el diario La Prensa de Buenos Aires. === El español, lenguaje de la diferencia Miguel Ángel Fujita ======== Un ilustre dialecto del latín llamado lengua española. Borges En el comienzo no fue el verbo sino la espada y la cruz. Cuando los españoles llegaron a las ignotas tierras americanas, hace más de medio milenio, con toda su carga civilizadora y la alforja vacía, nunca imaginaron que su lengua iba ser el principal vehículo de comunicación de una comunidad de más de 300 millones de personas, de diferentes nacionalidades y latitudes, que se extiende por casi todo el continente. En ese sentido, el español es lengua oficial en 21 países. Cuando nos referimos al español, al idioma español, no nos referimos solamente a la lengua que nos legó el conquistador ibérico, no, queremos decir que también es una lengua que se nutrió del encuentro de dos mundos, enriquecida por las mixturas y contrastes; una lengua que se llenó de sabana, de cordillera, de ciénaga, de trópico, en fin, de América. Es decir, la hicimos nuestra, tan nuestra como de los peninsulares. Nos pertenece a todos los que la usufructuamos. Más allá de lo exótico, de la pasajera moda o del cliché, lo que no se puede negar es que hay un interés creciente por el español en muchos países. En la actualidad la lengua española se ha desplazado, casi sin querer es cierto, como una lenta marea lingüística a diferentes rincones del mundo como producto de la sempiterna crisis económica latinoamericana, que ha obligado a millones de hispanohablantes a emigrar a naciones cuyas lenguas, las más de las veces, son distintas a la española. En estos países, las comunidades de emigrantes conservan el español como primera lengua, aunque no sin entrar sin conflicto con la lengua oficial y si bien ésta última irrumpe en la primera no logra desplazarla. Donde sí lo logra es en el ámbito de los emigrantes de corta edad o nacidos en el país huésped, debido a que su educación se imparte en idioma diferente al español y cuyo espacio referencial es distinto al de los mayores. Así, lentamente se va abriendo una brecha entre las generaciones que se refleja en la falta de fluidez en la comunicación interpersonal y el desarraigo con respecto a la nación de origen. Es aquí donde quiero entrar de lleno en materia y de hablar acerca de mi experiencia personal: el español en el Japón. Desde finales de la década de los años ochenta el Japón, debido a la apremiante necesidad de incorporar ingente mano de obra en su industria, ha recibido una importante cantidad de inmigrantes -la mayoría de los cuales tiene ascendencia japonesa- venidos desde Latinoamérica, entre los que destacan peruanos, argentinos, bolivianos, paraguayos, y otros (1); llegaron muchos de ellos por una corta temporada, con la esperanza de retornar pronto a casa, mas terminaron quedándose y formaron nutridas colonias. A ellos se debe, en gran medida, la difusión del español en el archipiélago. Español, espanhol, spanish, spagnol, spanische sprache, o como dicen los japoneses, supeingo. Aunque no lo hayamos pensado alguna vez, la lengua española es nuestro patrimonio inalienable y una de las formas más genuinas de transmitir cultura. Cultura que, como es natural, nos acompaña en estas lejanas islas, de costumbres tan distintas a las nuestras, y si bien, como dice el dicho, "si vas a Roma haz como los romanos", es nuestra obligación respetar los usos y costumbres del país anfitrión, manejarnos en la prudencia y en la cordura, sin embargo, no es menos cierto que somos una minoría y como tal también tenemos el derecho de ser diferentes. La palabra "diferencia" no ha de tener en modo alguno una connotación peyorativa; decir diferentes significa ni mejores ni peores, sólo eso, diferentes, desiguales, desemejantes, heterogéneos. Mal haríamos, entonces, en maquillar nuestras "imperfecciones" por el simple prurito de pasar como paisanos o lo que es peor, pretender desterrar nuestra peculiar idiosincrasia. Craso error, sin duda. En el específico caso de los inmigrantes educados en Japón, el hecho de desarrollarse en un contexto distinto y foráneo crea una situación particular: los niños se saben extranjeros pero se identifican con los japoneses como sus legítimos pares. Esto crea el conflicto de crecer entre dos banderas, la de la patria ultramarina y la que nos cobija, cada una de éstas en las antípodas. Y anticipa, desde ya, el problema de la pertenencia y la búsqueda de aceptación por el grupo mayoritario. Se puede colegir, acaso, que el hecho de ser extranjero (es decir, diferente del resto) es percibido como una desventaja o demérito. En este contexto es usual el rechazo a la lengua (y la cultura) de origen y la adopción de la local, situación que puede colocar al individuo en una posición incómoda y excluyente: la negación de la identidad y su automarginación del entorno coterráneo. ¿Han escuchado la conocida frase: "si no eres parte de la solución, eres parte del problema"? Pues bien, la cuestión puede ser enfocada en un sentido positivo: Tomando como modelo las estrategias empresariales, lo que se supone que es una debilidad o desventaja (el ser extranjero o gaijin, en japonés) puede convertirse al final en una fortaleza o ventaja (ser "diferente"). Claro, sé que me dirán que ser diferente no es una ventaja en sí misma; veámoslo, entonces, desde este punto de vista: en una sociedad como la japonesa, que propugna la homogeneidad y semejanza, es decir la uniformidad pero también la serialización o estandarización -hay al respecto un famoso proverbio japonés que dice "el clavo que sobresale, recibe un martillazo"-, el ser de alguna manera "diferente" significa salirse del molde, distinguirse del resto, es el rescate de la individualidad, de la libertad de espíritu. De repente puede ser visto como políticamente incorrecto, pero hay que explotar el hecho de ser "distintos", de tener algo que no tienen los demás, un valor agregado, un plus incorporado a nuestra mente. Es en este estado de cosas que el español puede jugar un papel fundamental: el de herramienta para conocer y aprehender "otro mundo". No queremos decir, por cierto, que hay una inmanencia entre lengua y cultura, pero sí una relación de contigüidad fructífera; mucho más tratándose de inmigrantes de primera generación. Así, el sujeto puede obtener una ventaja comparativa en el manejo de dos lenguas -una aprendida en la escuela y la otra en la casa y el entorno familiar-, pero lo que es más importante, tener la gran posibilidad de acercarse a dos culturas diferentes y asimilar lo positivo de cada una, de una lectura del mundo mucho más amplia y plural, en la que se puedan cotejar los contrastes y distintas realidades. Esto puede significar la aceptación de la multiculturalidad y la "otredad" como experiencias vitales y enriquecedoras, y estar preparados para enfrentarse a un mundo complejo, en el que no puede "hacer la diferencia" no sale de la medianía y queda irremediablemente relegado y absorbido por el sistema. Esa lengua nacida cerca de Burgos, en Castilla, la lengua de Ruy Díaz de Vivar, de Alfonso X, de Nebrija, de Manrique, de Cervantes, de Lope, de Quevedo, de Gracián, de Góngora, de Calderón, de Sor Juana Inés de la Cruz, de Tirso, de Bolívar, de Sarmiento, de Azorín, de Darío, de Machado, de Unamuno, de Dalí, de Gaudí, de Alberti, de Jiménez, de Lorca, de Salinas, de Neruda, de Vallejo, de Borges y tantos otros, es la lengua que hablamos usted y yo. Tenemos el enorme privilegio de hablar un idioma de primera categoría, con una historia vasta y fecunda, que se transforma día a día. No podemos negar que en la actualidad el inglés es la lengua franca de nuestro tiempo y por lo tanto ha dejado al español bastante disminuido; no obstante este último es una lengua que no se "expande", mas bien se "desplaza" hacia otros lugares, donde se asienta en forma de enclaves. Paradigmático es el caso de los Estados Unidos de Norteamérica, donde residen alrededor de 20 millones de hispanohablantes y el español es el segundo idioma más hablado de ese país. Tan es así que la presencia del español en medios de comunicación (radio, televisión, prensa y libros) es bastante significativa (2). Sea como fuere, el español en los últimos tiempos ha cobrado una fuerza inusitada debido a múltiples factores, especialmente manifestaciones culturales (el flamenco, el bolero, la salsa, el cine de Almodóvar, Buenavista Social Club, el fútbol, etc.). Por otro lado, Brasil, el gigante sudamericano, ha vuelto la mirada a sus vecinos y ha dado gran impulso a la difusión del castellano en sus programas educativos. En Japón va en aumento la tendencia de elegir el castellano como segunda lengua durante el período universitario. En el mapa lingüístico del mundo el español ocupa un lugar de relevancia: es la tercera lengua más hablada del mundo y por su importancia, la segunda (cediendo sólo ante el inglés). Por lo tanto tiene un gran potencial de desarrollo. De esta manera, el español puede muy bien convertirse en una vía alterna al inglés como lengua de comunicación e intercambio, y los hispanohablantes pueden participar como agentes activos de ese proceso. No más el español visto como una lengua relegada. Despertemos del letargo, sintámonos orgullosos de nuestro idioma. Démosle el lugar que le corresponde. Total, quizá algún día el mundo hable en español. El futuro está en nuestras manos; hagamos, pues, la diferencia. Este trabajo obtuvo en Barcelona, en 2004, el segundo premio del Concurso Literario Dulcinea, en la modalidad de ensayo. Notas 1. La mayor colonia latinoamericana en Japón es la brasilera mas por ser luso parlante constituye un caso aparte. 2. Cf. Morales, Amparo."El español en Estados Unidos. Medios de comunicación y publicaciones". En: Anuario 2001 del Instituto Cervantes. El español en el mundo. Tomado de: http://cvc.cervantes.es/obref/anuario/anuario_01. ** Miguel Ángel Fujita elchasquicorreo@hotmail.com Escritor peruano (Lima, 1968). Reside en Toyokawa (Japón). Bachiller de literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Lima, http://www.unmsm.edu.pe). Dirige en Toyokawa la revista informativa El Chasqui. Ocasionalmente publica en diarios y revistas locales y del Perú. En 2004 obtuvo el 2º premio del Concurso Literario Dulcinea (Barcelona, España) en la modalidad de ensayo. === Dos notas Iván Bedoya Madrid ===================================== *** Entre Silva y Rousseau En el poema "Psicopatía", de su colección de Nocturnos, trata José Asunción Silva de revelar lo importante de la vida (y por lo tanto de la poesía que sería el hacer más vital como él lo vive, por cuanto que sería profundizar y agarrar y captar lo más esencial en las diversas formas que reviste la vida) sobre el pensar. Si los diferentes entes que colman la realidad de la vida aparecen ante el romántico como revistiendo en sí un secreto que es posible develar y que habría una esencia oculta en esas formas concretas que se identificaría con lo que es en sí la Naturaleza y el principio dinámico de todo lo real, entonces resulta muy apropiada la actitud estética de Silva de separar vida y pensamiento, mostrando que éste es la negación de la vida, como una psicopatía que se apodera de algunos individuos que precisamente son tenidos como tales en una sociedad que no permite estos excesos fuera de lo normal. Aquí toma Silva uno de los rasgos que más caracterizan la orientación que asumió la ideología burguesa a finales del siglo XIX en Europa a través de los discursos filosófico y literario. En Alemania este movimiento se concentró y se denominó Sturm und Drang, del cual fue uno de sus promotores Goethe en su primera época. Es bueno señalar que Rousseau va a darle un tinte especial a este movimiento romántico, hasta el punto de que se discute si con él comenzó el romanticismo como un carácter de la Modernidad en su momento, como destrucción de un mundo caduco, con unas relaciones sociales que no correspondían ya a unas condiciones en constante desarrollo, orientado ya hacia un sistema nuevo como era el mundo moderno. De todas maneras, Rousseau ya establece la separación entre Naturaleza y Cultura, que va a funcionar de ahora en adelante como criterio moral: lo natural es bueno, lo social sólo en la medida en que por medio de un convenio se conserven los principios naturales. El hombre natural es bueno, no por respetar ninguna ley establecida sino por naturaleza. O sea, Rousseau parte del principio de la bondad natural primigenia del hombre, la que se pierde al entrar a través de un progreso por diversos grados de desigualdad entre los hombres de modo arbitrario en una situación de necesitarse entre sí los individuos. Eso hace sucumbir aquella bondad natural y, al hacerse necesario, también una legitimación del nuevo orden establecido. Para R. aquí también se hace necesario, y por lo tanto efectiva y social, la Razón (que para R. no es fundamental sino sólo un grado en la diferencia entre los animales y el animal humano). Por esto es por lo que R. puede decir "L'homme qui medite est un animal depravé". Como era la tesis que había sostenido en los trabajos anteriores al Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres, de aquí se sigue que todo discurso del pensamiento abstracto o aplicado, es decir la ciencia, trae como consecuencia la degradación de la sociedad, la maldad del hombre. Por eso podemos concluir esta nota diciendo que R. fue en la tradición pre-romántica quien asentó esta idea, que sería retomada por todos los románticos posteriores. Luego hay que permitir que la vida se manifieste a través de la Naturaleza, de los sentimientos naturales del hombre, del amor (y de todo aquello que el Romanticismo ha universalizado). Hay que permitir que el individuo sienta y vibre ante todo lo natural (tal es el postulado manifiesto de todo discurso romántico, si es que es preciso definir uno para estos ordenamientos verbales) sin ningún prejuicio o limitación racional. Es absurdo, pues, en este sentido, pretender subordinar la Naturaleza a la razón. Aquélla es lo primero, es lo positivo, lo elevado. Ésta lo artificial, lo problemático, la enfermedad. *** Del libro como "obra de arte" Cuando es preciso hablar sobre un poeta o un escritor de renombre, uno siempre se encuentra ante una dificultad porque la fama habla más de las obras hechas que éstas de sí mismas. Sin embargo, es normal que esto ocurra en un mundo en el que es preciso llegar a obtener la fama para ser conocido. No se puede prescindir de ella ya que es el medio como el arte llega a ser conocido o, más correctamente, llega a su destinatario. Pero no se puede esperar otra cosa en un mundo en el que se impone el orden de la propaganda propalada por los medios de comunicación, contagiados por la ideología del consumo y del criterio de la oferta y la demanda. Ciertas obras que pasan por "obras de arte" son ofrecidas a los consumidores como "auténticas" obras de arte. En este punto hasta los críticos están manipulados, porque ya no se sabe qué criterios acerca del arte son los que se imponen o los que hay que tener en cuenta siempre. Estamos, pues, expuestos a lo que ofrecen las programadoras de los teatros y a lo que las revistas o algunos medios de comunicación quieran lanzar como un nuevo boom, porque aquí el criterio que está primando es el comercial: es más artístico lo que es aceptado por el gran público que es quien en última instancia paga la película o compra el último libro exhibido en las vitrinas de las librerías. Pero el público, preguntamos, ¿por quién o por quiénes ha sido previamente preparado para aceptar una determinada mercancía "del arte" de novísima factura? ¿Quiénes son esos críticos que en todas las revistas de gran demanda y a través incluso de los periódicos les aconsejan a sus lectores acerca de qué mercancía deben usar, después de leer u objetivar lo que previamente les han presentado como lo mejor o lo más aconsejable como la última moda a seguir? Son estos "críticos", como unos médicos que están recomendando la "medicina" que sólo ellos conocen "profesionalmente", pero con la diferencia de que aquí no han auscultado previamente la enfermedad del paciente. ** Iván Bedoya Madrid jbedma@hotmail.com Investigador colombiano (Medellín, 1949). Licenciado en filosofía y letras por la Universidad Pontificia Bolivariana (Medellín) y magíster en investigación socioeducativa por la Universidad de Antioquia (Medellín), donde además es profesor titular en la Facultad de Educación. Autor del ensayo Pedagogía: ¿Enseñar a pensar? (Bogotá, Ecoe, 2005) y de la reseña crítica "Comenio. Pampedia", publicada en Educación y pedagogía (Medellín, Facultad de Educación de la Universidad de Antioquia; 1992/93), así como de Epistemología y pedagogía, en colaboración con M. Gómez (Bogotá, Ecoé, 2004) y de "El saber pedagógico y las condiciones de enseñanza de las ciencias", incluido en Cuatro ensayos sobre pedagogía y saber (Medellín, Lealon, 1986). |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||| === Íos Fernández: "Escribo para no envilecerme" ========================== === John Jairo Junieles =================================================== Entrevista con el joven escritor de Cartagena de Indias (Colombia), autor del libro de cuentos El siguiente, por favor, con el cual ganó el Premio Distrital de Libro de Cuento Cartagena de Indias. -Sábato: Todos somos poetas de barrio. -Borges: De este dilatado barrio que es la Tierra, ¿no? (Diálogos Borges-Sábato) El escritor mira frente a frente al lector, lo toma de los hombros, como a un hermano, y le dice: Amigo, usted se va a morir; en media hora o en cincuenta años, por eso tiene el sagrado deber de intentar ser feliz sin hacer infelices a otros, y procure dejar un mundo mejor del que encontró. Borges, como siempre, es más luminoso: "He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz". Todo escritor escribe para salvarse, para agotar la distancia que media entre una partida de bautismo y un pedazo de papel colgando del dedo gordo del pie. Ese acto del tiempo y contra el tiempo que es escribir, no sólo salva al escritor, también protege a las cosas que ama de su naufragio. El escritor (en realidad cualquier ser humano) se debate entre la necesidad de inventarse a sí mismo, moldear su barro a la forma de sus sueños. Más allá, tan cerca y tan lejos, la mirada ajena, ese infierno y paraíso que son los otros, sus palabras que redimen y destruyen. Los lectores inventan al escritor, imagen y semejanza de sus deseos, carencias o frustraciones. Entonces el escritor resulta una invención de sus ficciones: el libro, como un boomerang ebrio entre sujetos y paredes. En los cuentos de El siguiente, por favor, de Íos Fernández (Cartagena, 1979), hay un ejercicio de lucidez desde la melancolía, también juego y humor, cinismo e ironía. Así como contrapuntos de esta compleja realidad adherida, como una media, a nuestra conciencia: los prejuicios sociales, la violencia, los íntimos resentimientos, los odios fundados o infundados. Pero también esas cosas que son nuestro refugio y razón: el amor, la amistad, los sueños, la esperanza. Juan Carlos Onetti, ese amado maestro, es una de las huellas reconocibles bajo los pasos y el camino propio de Fernández. Hay en sus narraciones un color local cimentado en los universos domésticos del quehacer humano. Preocupación por identificar la esencia de los instantes (sin caer en lo explicativo y trascendental). Una sobriedad de lenguaje que produce intimidad, y algo determinante: genuino interés por el lector. Por cosas que no entendemos, pero que sabemos que están allí. Porque nuestra humanidad merece ser algo más que años de rutina, y luego un grito en la calle, un suspiro final entre cuatro paredes. Los cuentos de Carlos Fernández son buena noticia para la literatura, los lectores compartirán varios números con la cédula de identidad de estos personajes, que transitan, como nosotros, entre la vorágine y la fe. Algunos de sus personajes, como muchos lectores, han perdido la inocencia, la cual tratan de recuperar (pero no saben cómo), y en ese empeño, destruyen ese estado de pureza y plenitud que tanto anhelan para sí mismos. Con sus historias Fernández contribuye a la continuidad del que es, para muchos, el más hermoso de los géneros: el cuento. -¿Cómo nacen los cuentos de El siguiente, por favor? -Eran los primeros años de universidad, y yo quería escribir pero no pensaba en un libro. Sólo escribía textos aislados, a mano, en el salón de clases para deshacerme del tedio. Eran textos cortos que solía pasarle a una compañera de salón como otros pasan papelitos obscenos. En ese entonces escribir era muy fácil y divertido, no pensaba en el látigo del que habla Truman Capote, claro que corregía esos primeros borradores cuando llegaba a casa en una vieja máquina que no tenía tildes. Podía reescribir hasta cuarenta veces el mismo texto sólo para enmendar un error, pero entonces sólo me interesaba lograr un ritmo y ser preciso. Algunos de esos cuentos fueron transcritos por mi compañera de curso a computador en el 2001 y enviados al Concurso Distrital, así fue como un manojo de esos cuentos se convirtió en este pequeño libro que hasta ahora aparece. -Parecen existir elementos autobiográficos en sus ficciones, en diferentes niveles. ¿Cómo se sintió en ese proceso de imaginar desde su realidad? -Estos cuentos fueron escritos bajo una esencial necesidad de corrección: las cosas no eran tan buenas ni tan malas como yo quería. En ese sentido no intenté escribir una autobiografía, y si así fuera habría sido deliberadamente falsa, aunque no por eso dejaría de ser sincera. -No hay escritor que no reflexione sobre el proceso de concepción de un poema, un cuento, una novela; ¿cuáles son sus preguntas y descubrimientos al respecto? -Como dije antes, con estos cuentos buscaba sólo precisión y ritmo, y no aburrir. Me parecía que no ser aburrido era la primera obligación que tenía un escritor. No lo digo en el sentido de ser siempre gracioso, digo no aburrir en el sentido en que no se aburre a alguien a quien se persigue con un cuchillo. Con esto quiero decir que era capaz de sacrificar una descripción en aras de conservar el ritmo y no alterar la respiración. Ahora lo veo ligeramente distinto, y por ende es todo más difícil para mí, sigo siendo lacónico pero intento no sacrificar lo que quiero decir y aunque sigo escribiendo con facilidad a veces me cuesta demasiado trabajo hallar satisfacción o la forma correcta de decirlo. Las preguntas que me hago supongo que son las mismas que se formulan todos los escritores y las respuestas suelen ser pasajeras en la medida en que cada texto deviene sus propias complejidades y forma. -El exhibicionismo parece ser una marca de la generación actual de escritores latinoamericanos; aunque siempre ha sido un rasgo muy propio del oficio. ¿Qué opina al respecto?, ¿existen fronteras en su caso? -Tanto exhibirse como ocultarse son poses, modestia y arrogancia son herramientas para llegar a lo mismo cuando se trata de un escritor. Ambas son válidas y me parecen patéticas sólo cuando la intención es demasiado evidente y el efecto resulta inferior. No veo nada de malo en exhibirse mientras haya algo que exhibir. Aunque finalmente lo importante no es el escritor sino la obra, y si ésta es de buena factura ni las acciones del propio autor le restan méritos. En lo personal supongo que soy un sujeto bastante ambiguo y contradictorio, hay días en los que sin motivo aparente me subo en una mesa y grito "¡Mírenme, aquí estoy!", y otros en los que con una mirada oblicua lleno de vergüenza digo simplemente "yo no fui". -¿Hasta qué punto su mundo de barrios populares cartageneros está presente en su obra? -Yo crecí prácticamente en una esquina de mi barrio, fumando cigarrillos, tomando ron Tres Esquinas y hablando paja hasta las tres de la mañana. Si algo quería en la vida era largarme de allí y ser actor. Económicamente me fue imposible estudiar actuación en ninguna escuela. Así que decidí estudiar literatura en la universidad para ingresar al grupo de teatro. Allí tuve un fuerte acercamiento con las bibliotecas, los libros y las calles del centro. Yo había escrito desde siempre, pero nunca había pensado hacerme escritor. Hice algunos intentos, pero nada. Sólo cuando me di cuenta de que las historias que inventaba en la esquina para intimidar a mis compinches podían funcionar, las cosas me empezaron a salir un poco mejor. De hecho el primer relato completo que escribí, "Mis amigos están muertos", lo escribí tal cual como lo había contado dos horas antes en una esquina de mi barrio. Con el tiempo he intentado por todos los medios deshacerme de esa influencia: lo digo en serio, si me fuera dado elegir yo preferiría ser un escritor fashion y escribir sobre ambientes como los de Luces de una gran ciudad, de Jay McInerney. La vida de los barrios populares ha sido tanto para mí como para lo que escribo una influencia abrupta, definitiva, no quiero ser demasiado analítico frente a lo que hago, pero a pesar del cine, de la literatura, del rock y de los centros comerciales, la vida de los buses, el chismorreo, los bolsillos vacíos, las canchas polvorientas y calles maltrechas se meten insistentemente en lo que escribo y cuando intento dibujar otros escenarios me es imposible ser del todo genuino. -Nada hay nuevo bajo el sol, y todos caminamos sobre huellas pasadas; ¿qué escritores y qué otras manifestaciones artísticas han influido en su trabajo? -Para empezar, Bukowski fue una buena influencia, pero no hay nada peor para uno cuando empieza que una buena influencia. Me quedo con su humor, con su laconismo, con su sentido del ritmo, del resto al viejo hay que dejarlo de lado tan rápido como puedas o corres el riesgo de convertirte en un personaje suyo. Por supuesto hubo otros escritores y los seguirá habiendo: Cheveer, Faulkner, Rulfo, Onetti, en fin. Pienso más en libros que en escritores: El guardián entre el centeno, El gran Gatsby, La balada del café triste, Bartleby el escribiente, El corazón de las tinieblas, La conjura de los necios. No estoy diciendo que sus estilos me hayan influenciado; no, seguro que no. Yo llamo influencias a todas esas cosas que de una u otra forma me llevaron a escribir y seguir escribiendo. Una cachetada, un abrazo, una buena película, una mala mujer y por supuesto decenas de libros. En ese sentido también he sido influenciado por todos los pésimos libros que he leído. -Cuéntenos algo de sus proyectos creativos actuales y futuros. -Hay una novela de la misma época de este libro dividida en dos apartes: Gasolina corriente y El niño que pensaba con la voz de MacGyver. Hay un libro de cuentos un poco más extensos que éstos: Ángela viendo comer en MaCDonalds y una serie de poemas que de cuando en cuando se han ido escribiendo, Paracaídas en llamas. Creo que el retraso en la aparición de este libro afectó de forma negativa mi producción y mi ímpetu como escritor. Actualmente tengo un interés certero hacía otros géneros, estoy reescribiendo una extensa obra de teatro y un guión para un largometraje basado en uno de mis cuentos inéditos. Me interesa también el periodismo, sobre todo la crónica y los artículos. Los medios impresos se muestran un poco reacios a la hora de publicar a un desconocido, así que he echado mano a algunos portales de Internet y de mi propio blog, Cráter de Obús (http://aquinovivenadie.blogspot.com). Desde la escritura de El siguiente, por favor ha pasado demasiada agua bajo este puente, y si he insistido en seguir escribiendo (así sea un material vil) es sólo como una forma constante de luchar por no envilecerme, una forma de lucha contra esa predisposición cultural o natural que me conduce siempre al envilecimiento. En lo sucesivo esa es y será la única razón de mi escritura. ** John J. Junieles johnjairojunieles@yahoo.com Escritor colombiano (Sincé, Sucre, 1970). Es periodista, guionista e investigador de temas literarios. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Cartagena, y cursos de Periodismo en la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado Hombres solos en la fila del cine (novela); El temblor del kamikaze (cuentos), Canciones de un barrio en la frontera (poesía), Temeré por mí al final de estas líneas (prosa poética) y Papeles para iniciar el fuego (poesía). Nominado al Premio Rolex Mentor de Suiza (2003), Premio Nacional de Literatura Ciudad de Bogotá (2002) y ganador de la Beca Nacional de Novela del Ministerio de Cultura (2002). Textos y reflexiones suyos pueden leerse en su weblog (http://johnjairojunieles.blogspot.com) o en su página web (http://espanol.geocities.com/johnjairojunieles/John_Junieles.htm). ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Alquimia política en educación ======================================== === La educación en América Latina: ======================================= === integración e internacionalización popular Ramón Azócar A. ======= 1 La década del 80 fue muy negativa en términos sociales y económicos para los países latinoamericanos: endeudamiento, inflación, cesantía masiva, entre otros elementos marcaron al continente. En lo político, el panorama tampoco puede ser considerado optimista durante tal período. Un rápido vistazo a algunos países nos indica que por ejemplo Argentina y Chile estuvieron marcados por regímenes dictatoriales, otros como Perú y Colombia por la acción devastadora de grupos armados, Brasil por la explosión de la violencia y la creciente inseguridad ciudadana, mientras que Nicaragua y El Salvador sufrían los efectos de estados de guerra permanentes. El conjunto de este panorama sombrío trajo, entre otras consecuencias, el cuestionamiento del modelo de desarrollo imperante hasta el momento en la región amparado en la idea de Estado benefactor y en la economía keynesiana. Podemos definir este modelo de desarrollo como sustitutivo de importaciones, interventor en el mercado, propiciador de un conjunto de servicios básicos y universales para toda la población, y de manera general, subvencionador de la oferta de bienes públicos. El Estado benefactor se constituyó como una compleja maquinaria político-económica desarrollando un lazo particular entre el Estado y la sociedad al interior de una economía de base liberal. Esta relación Estado-sociedad estuvo legitimada por un cúmulo de discursos y valores de justicia social predominantes en las sociedades occidentales entre las décadas del 40 y fines de los 70. La crisis del proyecto de Estado benefactor y de su correspondiente modelo de desarrollo en América Latina, cuya expresión máxima se dio en la década del 80, puede atribuirse a dos elementos: las exigencias de inversión y políticas liberales por parte del Estado que pudieran fortalecer el mercado y generar mayores niveles de competitividad, y el incremento superlativo de la tasa demográfica que trajo consigo problemas domésticos como el desempleo, la falta de viviendas, la escolarización, entre otros. Es decir, se trata de un modelo que requiere de permanente, y casi explosivo crecimiento económico, mayor aun incluso del registrado por América Latina después de la segunda guerra mundial, con lo cual el Estado, a través de una alta tasa impositiva, debe solventar prestaciones cada vez más costosas, sobre todo si se tiene en cuenta el importante crecimiento demográfico latinoamericano durante la segunda mitad del siglo XX. En el marco de esta realidad se ha debatido la educación latinoamericana. En el presente informe ahondaremos en los elementos fundamentales que le han dado cuerpo como estructura de cambio en el continente, así como cuáles son sus nuevas vías y hacia dónde se orientan las transformaciones educativas, en un siglo XXI que comienza con grandes cambios políticos y sociales, y que pareciera ir modelando una educación popular de carácter integral, universal y de elevado contenido ideológico nacionalista. Nuestra visión se enmarca en un estudio dialéctico-histórico, con elementos cuantitativos que nos sirven de referencia para centrar el lugar que ocupa la educación latinoamericana mundial. 2 En un extenso documento, Ana María Eichelbaum de Babini (1) plantea que en América Latina la enseñanza media y superior se ha desarrollado rápidamente hasta el punto de que, en algunos países, ha alcanzado un volumen relativo comparable al que tenían para entonces en aquellas naciones europeas donde la expansión había sido reciente. América Latina, por su real y aún inmenso cinturón de miseria y subdesarrollo, ha promovido técnicas que permitan, con los limitados instrumentos pedagógicos, realizar un proceso formativo de calidad. Esta acción ha sido identificada como educación popular, y estaba muy retrasada en la región latinoamericana, en la mayor parte o en todos los casos respecto de los patrones europeos. Los países de industrialización temprana habían generalizado la alfabetización y la educación primaria a principios de siglo, permitiendo ordenar los datos de la educación de la región en un modelo de educación post-primaria que se expande en las ciudades aumentando la distancia educacional entre la población urbana y la rural, así como entre los sectores medios y altos, por una parte, y los más pobres, por la otra. Esta desigualdad ha puesto en evidencia la brecha de escolarización del primer nivel que contrasta con la gran expansión de la enseñanza media y superior; por ello una de las tareas inmediatas de los gobiernos latinoamericanos es promover un proceso de fortalecimiento de la educación primaria, elevando el sentido hacia una educación de adultos en ese nivel que permita equilibrar los inmensos desaciertos de un sistema educativo que, provisto de improvisaciones y colonialismo doctrinal, no ha podido conducir a buen puerto a una sociedad latinoamericana con inmensos deseos de conocerse. Bryan Colmes (2) caracterizó dos modelos de la gran expansión educacional. El modelo tradicional de la declaración de los derechos del hombre ilustra los ideales educacionales del final de la Segunda Guerra Mundial: sistemas escolares nacionales con una educación primaria de pretensiones universales, y una educación secundaria selectiva, ambas dominadas, como se ha señalado tantas veces, por los requerimientos del ingreso a la universidad que era su culminación. Las escuelas técnicas y vocacionales tendían a ser colaterales, más sensibles que el resto del sistema escolar a demandas de la industria y del comercio. Esa concepción de los sistemas escolares ha dado paso a otra que exige que sean democráticos, relevantes, permanentes, flexibles e indiferenciados. El último rasgo se refiere a que se espera que todos hagan en esencia la misma carrera aunque no tenga siempre la misma duración; se acentúa la continuidad y se posterga al máximo la especialización; la diferenciación horizontal, que existe en mayor o menor medida, se niega o se la relega a la etapa final. Estos principios sustentan un período extenso de asistencia obligatoria que suele incluir bajo el nombre de educación básica el primer nivel del modelo anterior y la primera etapa del secundario. En cuanto a la segunda etapa del secundario, aunque no sea obligatoria, se considera derecho de todos y se ha extendido notablemente en el mundo, en muchos países hasta la universalización. El tercer nivel se considera derecho para gran proporción de la población siempre que no se expanda a expensas de la calidad (3). El nuevo modelo, reflejo de la tipología elaborada por Ratinoff en 1964, el llamado sistema adquisitivo, cuya diferenciación interna predominante era cuantitativa y cuyos principios eran la continuidad y la articulación sistemática de instituciones y contenidos docentes. La expansión educacional ha cambiado el significado de los niveles escolares y particularmente de la enseñanza media en el mundo. De ser una enseñanza de élites se convirtió en una de masas que excluye la selección por considerarla inadmisible. Latinoamérica ha tenido una vez una educación media prematuramente extendida por lo menos en parte de la región, hoy tiene una educación de ese nivel apenas medianamente desarrollada. Hace unas décadas prevalecía la imagen de la región latinoamericana como fuertemente extendida en un mundo rural, escasamente alfabetizado, y un mundo urbano que estimulaba el desarrollo de la educación media y superior y ahondaba la distancia educacional con la población rural. La extensión de la educación media era la expresión de esas profundas diferencias entre la población rural y la urbana. Hoy la región tiene una educación superior más extendida de lo que hubiera permitido esperar su desarrollo económico. 3 En primer lugar interesa comparar a la región por los déficit educacionales y en particular por el mayor de ellos, el analfabetismo. En 1990 el analfabetismo adulto latinoamericano, en cifras redondeadas, era el más bajo entre las categorías de países clasificados como "en desarrollo" (15%) aunque obviamente muy superior al estimado para el conjunto de los países desarrollados (3%). Hay diferencias importantes entre los países latinoamericanos al respecto y también discrepancias en la información de organismos internacionales en fecha reciente. Hay coincidencia sobre el analfabetismo global de la población de 15 y más años de la región, que ya se mencionó, así como sobre las tasas de Argentina, Bolivia y Chile (respectivamente 4,7, 22,6 y 6,7). Pero, en cifras redondeadas, Cuba tiene 3% según una fuente y 6% según otra; El Salvador 27 y 31; Haití 47 y 57; República Dominicana 17 y 23, y los demás países discrepancias menores aunque no desdeñables (4). El progreso en la alfabetización que, pese a todo, representa en el conjunto de América Latina de 7,5 puntos en la última década, fue sostenido por las crecientes tasas de escolarización. Los datos de alfabetización se refieren a todos los adultos, gran parte de los cuales había dejado las escuelas mucho tiempo antes de los progresos recientes de la escolarización. Sin embargo la alfabetización creciente, particularmente de los jóvenes, y la gran expansión de la escolarización, son dos procesos consistentes y relacionados. En 1960 las tasas de escolarización de América Latina, en los tres niveles, eran inferiores a las tasas mundiales aunque las diferencias eran pequeñas en el primer nivel y en la tasa global. En el segundo y tercer nivel, en cambio, las diferencias eran importantes, puesto que las latinoamericanas representaban alrededor de la mitad de las del mundo. En la década siguiente sólo en la educación del primer nivel la región superaba las tasas mundiales, lo que equivale a decir que en la educación optativa estaba retrasada respecto de aquéllas. En 1980 superaba las tasas mundiales en el primero y tercer nivel, mientras tenía un valor casi igual, apenas inferior, en el segundo (5). En los datos más recientes, de 1990-2004, América Latina está por encima de las tasas mundiales de escolarización en todos los niveles, aunque no muy lejos de ellas, si bien en el tercer nivel la ventaja es un poco mayor. Como se trata de tasas brutas, conviene señalar que sólo las del primer nivel son menos confiables que las tasas netas. En los dos niveles restantes las tasas brutas las reemplazan sin desventajas. Los valores más altos de estas tasas no corresponden por lo general a los países que han logrado escolarizar a toda la población de edad escolar, sino a los que tienen mayor cantidad de alumnos que superan la edad teóricamente esperada. No permiten discriminar entre una situación favorable y una desfavorable a menos que se trate de países o regiones con una importante brecha de escolarización, donde amplios sectores no acceden al sistema escolar o lo abandonan muy pronto (6). El 75% de los países y más de 90% de la población de la región entran en la categoría superior del 100 por ciento o más de la población escolarizada en el primer nivel. En los países más avanzados de América Latina ocurre probablemente como en la Argentina, donde la alternativa favorable es estudiar a edad normal y la desfavorable hacerlo a mayor edad, circunstancia que puede obstaculizar, a menudo drásticamente, la carrera escolar posterior. Sin embargo, con escasas excepciones, los jóvenes acaban por concluir la escuela primaria, en un lapso mayor o menor, y tanto los precoces como los rezagados abultan estas tasas brutas. En resumen, la información que permite comparar regiones en las últimas décadas nos muestra tanto el progreso general de América Latina en la escolarización, si se comparan los datos regionales con los promedios mundiales, como el hecho de que el avance ha sido algo menor en el nivel medio. El Informe de Unesco de 1993, anteriormente citado, hace una tipología global del desarrollo de la educación superior, principalmente en términos cuantitativos, que repara en la situación de la región en materia de educación superior. Se distingue en esa publicación una categoría de países de ingresos medios y aun bajos, la mayor parte de los cuales están en América Latina, generalmente de menos de 6.000 dólares per cápita, con niveles de matriculación en la educación superior del mismo nivel que gran parte de los países desarrollados. La escolarización de Latinoamérica progresó mucho globalmente entre 1960 y 2004, aunque ese progreso tenga mayor porcentaje en los cursos medios y superiores, destacándose el sostenido abandono de la educación primaria tanto en el ámbito de masificación, como en la revisión y fortalecimiento de sus estrategias pedagógicas. El término neoliberal no es de consenso en la jerga académico-política reciente, especialmente en América Latina. Por lo general, es utilizado para identificar al modelo de desarrollo actual por quienes lo critican. Al contrario quienes desde los gobiernos centrales administran tales reformas, tienden a rechazar tal denominación, proponiendo otras de tipo más genéricas y por lo tanto más ambigüas tales como modernización o competitividad internacional. Más allá de las connotaciones y sensibilidades que provoca el término, nos referiremos aquí por neoliberalismo a lo que el término puede efectivamente denotar: la reactualización de las viejas tesis del liberalismo en torno al desarrollo y el crecimiento económico, a la disminución del control del Estado sobre la economía y al rol protagónico de los actores privados en la creación de riqueza. Es posible identificar al modelo de desarrollo neoliberal a partir de un conjunto de políticas, sobre todo cuando se le compara con una situación anterior, de Estado benefactor y de desarrollo endógeno en los países latinoamericanos, y en particular cuando, de acuerdo a lo planteado por Ramos (7), se hace alusión a: i) la liberalización de casi todos los precios; ii) la tendencia a desregular los principales mercados (sobre todo de capital y de divisas y en menor medida del trabajo); iii) la eliminación de la mayor parte de los subsidios; iv) la búsqueda del equilibrio fiscal; v) la generalizada eliminación de casi todas las barreras no arancelarias; vi) la reducción radical y rápida de los aranceles aduaneros; vii) la reducción de los tramos arancelarios desde un promedio de más de 60 tramos a uno de tres en la actualidad; viii) la privatización de empresas públicas en sectores competitivos -salvo algunas estratégicas basadas en recursos naturales- y de monopolios naturales (como electricidad y telecomunicaciones) por montos acumulados equivalentes a entre 5% y 10% del PIB; y ix) la privatización de muchas funciones anteriormente consideradas exclusivas del Estado, como la seguridad social y parte de la salud y la educación. La política educativa en América Latina puede ser entendida como un subsector dentro del conjunto de las políticas sociales. Sin embargo, el sector educación -como cada uno de los que forman parte del área social de un Estado- tiene un grado de especificidad y autonomía dado por una historia y una organización particulares. La educación y su consolidación dentro de las políticas sociales del Estado benefactor siguen, sobre todo entre los años 1940-70, un desarrollo explosivo en América Latina en torno del tema de la masificación. Las políticas educativas se estructuran a partir de ese objetivo que impactaría positivamente en la integración social y en el proceso de industrialización-urbanización. Los principios de la política educativa establecen en ese período y de manera gradual la gratuidad del servicio, y en el caso del nivel primario, su obligatoriedad. El actual proceso de reforma educativa en curso en América Latina trata de relacionar el apoyo al nuevo modelo de desarrollo, especialmente en lo que se refiere al aumento de la competitividad de la mano de obra y a la disminución del protagonismo estatal en educación, con una crítica a la falta de equidad y eficiencia en la distribución de recursos del Estado benefactor centralizado. En torno al tema de la descentralización educativa y sus relaciones tanto con un modelo de desarrollo neoliberal como con otras estrategias de desarrollo socioeconómico, el Banco Mundial da cuenta de diferentes argumentaciones para legitimar la descentralización educativa: a) la descentralización educativa para atacar el problema regional en España (en la década de los 80); b) la promoción de la autonomía local en Brasil (en los 90); c) el énfasis en la autonomía escolar en Nueva Zelandia (a partir de 1988); d) la búsqueda de eficiencia educativa en México (desde comienzos de los años 80); e) la descentralización como parte de la puesta en práctica del "espíritu socialista" en Zimbabwe después de su independencia (1980); f) como un elemento de promoción de la democracia en la India (en los años 90); g) como una estrategia para disminuir problemas de presupuesto fiscal en Argentina (a partir de 1993); y finalmente g) como parte de una estrategia de desarrollo económico global, como es el caso de Venezuela (en la década del 90). De esta manera los objetivos finales de las actuales transformaciones educativas a que se hace referencia pueden ser interpretadas, a lo menos, a partir de cuatro grandes principios, los que, a su vez, pueden ser enfocados en ejes transversal y horizontal: Democracia, Globalización, Integración y Tecnocracia. El eje transversal da cuenta de la oposición entre la democracia, entendida como orden consensual construido y evaluable por la ciudadanía, tanto a partir de sus procesos como de sus resultados, y la de tecnocracia, concebida como un conjunto de juicios de objetividad cuya existencia y evaluación se realiza por una elite o grupo restringido en torno a la eficiencia y eficacia de sus resultados, sin mayor alusión a los procesos cualitativos implicados ni a las lógicas y subjetividades de los actores del proceso. El eje horizontal da cuenta de la oposición entre globalización entendida como un proceso de acceso del individuo y de la comunidad a un contexto de creciente heterogeneidad y de diversidad cultural, valórica y económica, y la integración concebida como un proceso de creciente asimilación del individuo a un contexto homogéneo y definido como autodelimitado, autoreconocible y comunitario por las posibilidades del Estado-nación (8). Para Juan Casassus (Unesco; Problemas de la gestión educativa en América Latina, octubre de 2000), la política educativa de comienzos del siglo XXI está enmarcada en el debate de la reforma del Estado. Ésta se puede caracterizar por el paso de la visión del Estado de ser una entidad productora hacia la visión de ser una entidad reguladora. En este proceso se pueden distinguir dos momentos: uno caracterizado por la reducción de la esfera de influencia del Estado, en la cual se imponen las políticas de descentralización, para luego pasar a otra etapa de restitución de lo que se ha llamado el Estado necesario, mediante el cual se reconstituye la esfera de influencia del Estado central, mediante procesos de centralización. Ambas formas: la de la descentralización y la de la (re) centralización implican necesariamente el diseño de formas de gestión que las viabilizan. Las reformas educativas de los años 90 se centraron en la gestión. La gestión fue, por lo tanto, el foco principal de la política, pero, por lo mismo, ante la dificultad de asegurar la coherencia de la gestión del sistema, también pasó a ser el principal problema. Las políticas de reestructuración del sistema, mediante las políticas de descentralización y de centralización, cambiaron las reglas del funcionamiento del sistema educativo. Para Alfonso Torres Carrillo (en su ensayo Ires y venires de la educación popular en América Latina (9), los rasgos definitorios de la educación popular son: una lectura crítica al carácter "injusto" de la sociedad y del papel que juega la educación en su reproducción; una intencionalidad política emancipadora; la consideración de que son los sujetos populares los actores de su emancipación; un campo privilegiado de incidencia: la subjetividad de los sujetos educativos; y unas metodologías de trabajo apropiadas a los anteriores rasgos. Hay un elemento que tiene que ver con los orígenes de la educación popular: una insatisfacción no sólo conceptual sino valoral con lo que hay, llámese crítica al sistema de clases o indignación por la injusticia. Ningún educador popular puede decir que está satisfecho con el mundo donde está y con el tipo de educación predominante; generalmente tienen una visión crítica sobre el papel que ésta ha jugado en la perpetuación del orden predominante. Por otra parte, la intencionalidad política emancipadora, la cual dimensiona la identidad de la educación popular y su preocupación por contribuir en la construcción de un orden social justo que supere el actual. En los años 70 y comienzos de los 80 esto se entendió muy ligado a los discursos predominantes de izquierda; hacer la revolución, construir el socialismo. Lo popular en la educación popular no es un adjetivo, sino un sustantivo. De ese modo, lo "popular" en la educación popular tiene que ver con la intencionalidad y con el lugar social desde donde se realiza el proyecto; los actores populares, caracterizados de diversas maneras, según la imagen que de ellos nos hicimos: proletariado, clase obrera, sectores populares, movimiento popular, movimientos sociales, ciudadanos, entre otros. A casi 150.000 millones de dólares ascienden los recursos totales necesarios para cumplir antes del año 2015 las metas educacionales fijadas en diversos acuerdos internacionales, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Así lo indican en el documento Invertir mejor para invertir más. Financiamiento y gestión de la educación en América Latina y el Caribe, elaborado por ambos organismos, y en el que se analizan los principales desafíos de financiamiento y gestión de la educación en los países de América Latina y el Caribe. Esa cifra representa cerca de 7,5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB) del año 2000 de los 22 países de la región. Si el conjunto de los países considerados quieren ver cumplidas las cuatro metas deberían gastar en los próximos 11 años (entre 2005 y 2015) cerca de 13.560 millones de dólares adicionales por año. El documento, recientemente editado por la Cepal, fue presentado en su versión preliminar en su trigésimo período de sesiones, realizado en Puerto Rico entre el 28 de junio y 2 de julio de 2004. En su versión final, dada a conocer en enero de 2005, la Cepal y la Unesco evalúan las necesidades financieras que enfrentan los países de la región en materia educativa y presentan las estimaciones de costos totales y adicionales, de aquí hasta el año 2015, que los gobiernos deben contemplar para alcanzar cuatro grandes metas: universalizar la educación preprimaria; asegurar el logro universal del ciclo primario; elevar al 75% la cobertura neta de la educación secundaria; y erradicar el analfabetismo adulto. Para Marc Bou i Novensà (en un ensayo titulado Luces y sombras de la educación en América Latina, revista Gobernanza Digital, en línea: www.iigov.org), durante la última década y media América Latina ha hecho un enorme esfuerzo para ampliar la cobertura de este servicio básico. Según el Banco Mundial, la educación primaria se ha extendido progresivamente en la mayoría de países de la región alcanzando una cobertura cercana o superior al 90% (cifra para el año 2000). A pesar de la expansión educacional básica, agrega Marc Bou i Novensà, hay dudas sobre la incidencia de este avance en la reducción de las diferencias sociales. Las disparidades en el nivel y la calidad educativa en una misma generación continúan siendo muy significativas según el ingreso, la clase social y la ubicación geográfica. En la actualidad, los años de escolarización siguen aumentando con el nivel de renta de las familias. La situación se agrava para las poblaciones indígenas y los residentes en zonas rurales ya que presentan unas tasas de escolarización por debajo de la media. No es extraño que los sectores poblacionales más pobres o excluidos socialmente tengan menos años de educación formal. Una de las soluciones a estos graves conflictos en Latinoamérica es la reforma de la educación, planteada y llevada a cabo por el neoliberalismo como una reforma de segunda generación en América Latina. Ella ha sido promovida como condición indispensable para reducir la pobreza y alcanzar el desarrollo en el contexto de la globalización. Los objetivos comunes que alcanza la reforma en el discurso oficial de los gobiernos, más allá de las variantes de la retórica particular que cada país ofrece, serían los siguientes: disponer de una educación de calidad; alcanzar metas de equidad educativa en función de igualdad de género, étnica, de espacio de vivienda, de ingreso; lograr un uso eficiente de los recursos; poder enfrentar exitosamente la sociedad del conocimiento; lograr inserción exitosa en la globalización; reducir la pobreza, y desarrollar la ciudadanía y la democracia. Existe un consenso social implícito y explícito sobre la necesidad de tener una educación de calidad, este es un objetivo que une voluntades y que no tiene contradictores, sin embargo, detrás de este consenso se encubren, a lo menos, tres cuestiones claves: la ambigüedad del concepto; el que son las relaciones de poder y los intereses del modelo económico social dominante los que se imponen, es decir, la formación del capital humano, y la naturalización del concepto de calidad (hegemonía neoliberal), que lo hace perder su carácter histórico La calidad es una aspiración generalizada y es el soporte y eje articulador del discurso oficial sobre la reforma. Pero, como ya señalamos, es un concepto ambiguo y que permite ser adaptado a intereses particulares que son presentados como universales. El concepto de calidad opera siempre como uno funcional a los intereses dominantes en la sociedad. En el periodo actual del capitalismo neoliberal globalizante, la calidad es planteada como la formación del capital humano necesario para poder enfrentar la sociedad del conocimiento e insertarnos exitosamente en la globalización. La idea de calidad no está divorciada del modelo de desarrollo imperante, por el contrario es funcional al mismo y responde a las relaciones sociales de poder. Rosa-María Torres (en documento en línea, www.vecam.org, titulado Algunos nudos críticos para la reflexión y el debate) enuncia algunos problemas y dilemas de orden conceptual, político, social, ético y pedagógico que, vinculados a la sociedad y a la educación de esa sociedad en la búsqueda de un conocimiento con universalidad e identidad, destaca en los siguientes aspectos: la educación en la sociedad es un enunciado problemático, difícil de resignificar, atrapado en dos términos: educación (cuando lo que se busca es el aprendizaje, el aprender a aprender) e información (cuando el objetivo es trascender el dato, conocer, comprender, aprender, crear); indiferenciación entre información y conocimiento, y uso de ambos como si fuesen intercambiables, con acento sobre la información más que sobre la comunicación; indiferenciación entre información y educación, capacitación y formación, educación y aprendizaje, y las modernas escuelas se colocan en el centro de la información y la comunicación, desplazando a la visión tradicional y a instituciones claves como la familia, la comunidad, el sistema escolar, los medios masivos de comunicación, la biblioteca, el lugar de trabajo, entre otros. Referencias bibliográficas - BRUNNER, J. J. (1998). Globalización cultural y posmodernidad, Fondo de Cultura Económica, Santiago. - BOU I NOVENSÀ, Marc (2006). Luces y sombras de la educación en América Latina, revista Gobernanza Digital, en línea: www.iigov.org. - BULMER-THOMAS, V. (1997). El nuevo modelo económico en América Latina. Su efecto en la distribución del ingreso y en la pobreza, Fondo de Cultura Económica, México. - CEPAL-UNESCO (1992). Educación y conocimiento: eje de la transformación productiva con equidad, Cepal, Santiago. - EICHELBAUM DE BABINI, Ana María (2005). La extensión y distribución de la educación latinoamericana. Un marco para delimitar los problemas cualitativos. Este trabajo fue suministrado por la autora, diciembre 2005, y será parte de un estudio de Danilo Donolo, de próxima publicación. - HAMDAN GONZÁLEZ, Nijad (1995). Hacia la universidad del siglo XXI. Un nuevo modelo de gestión de la educación superior. Caracas, Fondo Editorial de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela. - HOLMES, Bryan (1995). Dinámicas de transformación en el sistema educacional de Chile, en J. Puryear y J.J. Brunner, Educación, equidad y competitividad en las Américas: un proyecto del Diálogo Interamericano, OEA-Interamer, págs. 101- 152. - RAMOS, J. (1997). "Un balance de las reformas estructurales neoliberales en América Latina", en Revista de la Cepal, 52, Santiago, agosto 1997. - TEDESCO, J.C. (1996). "Los desafíos de la transversalidad en educación", en Revista de Educación, Nº 30, Madrid, págs. 7-21. - (1998). Reformas educativas en América Latina: discusiones sobre equidad, mercado y políticas públicas. Universidad de Talca, Instituto de Investigación y Desarrollo Educacional, Serie Estudios Nº 14, Talca. - TORRES CARRILLO, Alfonso (1999). "Ires y venires de la educación popular en América Latina". Revista Práctica. Nº 19. Diciembre, Dimensión Educativa. Bogotá, Colombia. - TORRES, Rosa-María (2006). Algunos nudos críticos para la reflexión y el debate. Documento en línea www.vecam.org. - WEINBERG, G. (1977). "Modelos educativos en el desarrollo histórico de América Latina", Unesco/Cepal/PNUD, Desarrollo y educación en América Latina y El Caribe, Buenos Aires, julio. Notas 1. Ana María Eichelbaum de Babini fue profesora de sociología de la educación en la Universidad de Buenos Aires; investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas con sede en el Centro de Investigaciones en Ciencias del la Educación del Instituto Torcuato Di Tella y miembro de la Academia Nacional de Educación. Este trabajo fue suministrado por la autora, diciembre 2005, y será parte de un estudio de Danilo Donolo de próxima publicación. 2. "Dinámicas de transformación en el sistema educacional de Chile", en J. Puryear y J.J. Brunner, Educación, equidad y competitividad en las Américas: un proyecto del Diálogo Interamericano, OEA-Interamer, 1995, p. 101- 152. 3. Bryan Holmes: Ob.cit. 4. Información extraída de documentos de la Unesco-Unicef 1993 y Unesco 1993, así como The World Bank 1995. 5. Según análisis de Hamdan González, Nijad (1995). Hacia la universidad del siglo XXI. Un nuevo modelo de gestión de la educación superior. Caracas, Fondo de Editorial de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela. 6. Hamdan González, Nijad: Ob.cit. 7. Ramos, J.: "Un balance de las reformas estructurales neoliberales en América Latina", en Revista de la Cepal. 52, Santiago, agosto 1997, pág. 15. 8. Ideas intelectuales de: Tedesco, J.C, "Los desafíos de la transversalidad en educación", en Revista de Educación, Nº 30, Madrid, 1996. pp. 7-21. 9. Revista Práctica, Nº 19. Diciembre 1999. Dimensión Educativa. Bogotá, Colombia. ** Ramón E. Azócar A. azocar1968@cantv.net Politólogo venezolano (1968). Msc. administración, mención gerencia y planificación institucional (2003); doctorante de estudios del desarrollo (2003, por presentación de tesis doctoral; Cendes, UCV, Caracas); doctorante en ciencias de la educación (2006, en curso, Universidad Simón Rodríguez, Barquisimeto); autor de obras en el género ensayo y poesía: La revelación de Oanes, 1998; El nuevo paradigma educativo, 2000, y Soledades, 2005. === Los herederos del desencanto: ========================================= === breve paseo por la narrativa norteamericana penúltima ================= === Mariano Orosco ======================================================== "Vivimos tiempos extraños. Cada vez que un autor intenta experimentar sólo recoge burlas, desprecio y críticas ridículas. Es algo que no debemos tolerar más. [...] ¿Qué ocurriría si Pynchon, Burroughs o Dos Passos comenzaran sus carreras hoy en día? Lo tendrían muy complicado para poder publicar. Les llamarían pretenciosos, inútiles o fatuos. Creo que ha llegado el momento de rebelarse y apoyar la pluralidad, para que los autores que se atreven a correr riesgos sean respetados por ello". Son palabras de Dave Eggers, el benjamín del grupo de autores de la torpemente denominada Next Generation, y su agitador cultural por excelencia. Nacido en 1970, Eggers conmocionó el mundillo literario norteamericano con la publicación de su primer libro, Una historia conmovedora, asombrosa y genial (2000). Basado en sus propias experiencias, el texto narra la muerte por cáncer de sus padres y la difícil decisión de criar él mismo a su hermano menor. Sin embargo, lo que en apariencia es un simple escrito autobiográfico termina transformándose, gracias a un innovador uso de las formas novelísticas y diversos malabares metalingüísticos, en un libro inclasificable. Es la ficción basada en la no-ficción. Con la tremenda responsabilidad de igualar o superar lo que los principales críticos de su país denominaron "El libro del año" -además de ser finalista para el premio Pulitzer-, Eggers se dispuso a sacarle provecho a las circunstancias. Reforzó los contactos que había establecido desde 1998, cuando fundó McSweeney's, la revista literaria que supuestamente publica lo que los demás medios rechazan, y empezó a reunir mediante diversas manifestaciones culturales a lo más granado de la narrativa actual ya no sólo norteamericana sino mundial (Nick Hornby y Javier Marías, por ejemplo, han publicado más de un texto en la versión electrónica de la revista). Es así que la gran mayoría de autores mencionados en esta nota han tenido o tienen relación con Eggers. Uno de los más connotados es David Foster Wallace (1962), autor de la mastodóntica La broma infinita (1996), uno de esos libros que aparecen cada centuria y muchas veces -para bien o para mal- sirven de punto de referencia cuando se hacen los consabidos recuentos de fin de año, de lustro o década. Las más de mil páginas de la segunda novela de Foster Wallace, llenas de neologismos y jerga de todo tipo, nos remiten a un futuro no muy lejano, en el cual todo se comercializa, cada año lleva el nombre o la frase que identifica a un producto (El año del Whopper, por ejemplo), y la gente vive sujeta a alguna adicción, real o imaginaria. Sometido al severo escrutinio de los que todavía no ven en él más que a un epígono de Thomas Pynchon, William Gaddis o John Barth -representantes de la llamada etapa posmoderna de la narrativa norteamericana-, Foster Wallace se ha dedicado últimamente a pergeñar crónicas y artículos de encargo, además de seguir publicando relatos, cada uno más peculiar que el anterior. Un autor cuyo objetivo es justamente el contrario: acercar al gran público los géneros más disímiles, pero trastocándolos de una manera muy sutil y hasta poética, es Jonathan Lethem (1964). Ya con su primer trabajo, Gun, with ocasional music (1994), había llamado la atención al mezclar una típica historia detectivesca con elementos de ciencia ficción; pero no fue sino hasta 1999 que, con Huérfanos de Brooklyn, novela calificada como policial-existencialista, Lethem entró de lleno en la lista de autores a tomar en cuenta al inicio del nuevo milenio, obteniendo el Premio de la Crítica y la consideración de la mayor parte de la prensa especializada. Por el momento su último trabajo novelístico es La fortaleza de la soledad (2003), enorme fresco de la Norteamérica de los años setenta que tiene como protagonista a Dylan Ebdus -muchacho blanco muy afecto a las manifestaciones culturales de las minorías étnicas-, que ve su mundo transformarse a ritmo de soul, punk y new wave, y nunca deja de creer en los superhéroes de los comics. La aparición de Las correcciones (2001) supuso para su autor, Jonathan Franzen (1959), un enorme salto cualitativo con respecto a sus dos primeras novelas. El libro, que detalla vívidamente la desintegración de una familia mediante un acercamiento casi quirúrgico a sus protagonistas, fue saludado por la crítica como un digno integrante de esa selecta lista de "grandes novelas americanas" (pensemos en Melville, en Twain o en Hawthorne). Así, los Lambert terminaban representando a toda una sociedad: la Norteamérica del cambio de siglo expuesta sin más, con pelos y señales. La conmoción fue tal que Oprah Winfrey, la popular presentadora de televisión -y dueña hoy en día de un poderoso tinglado mediático-, incluyó el título en la serie de lecturas imprescindibles de su club de lectura. Franzen reaccionó manifestando su disconformidad en una entrevista: "...Winfrey ha elegido algunos libros buenos, pero ha seleccionado otros lo suficientemente afectados y unidimensionales como para avergonzarme...". Winfrey suspendió el club poco después de esto. Y es que esto de la recepción mediática ha sido siempre un arma de doble filo. Muchos creadores han sucumbido a las expectativas colocadas sobre ellos cuando han publicado o dado a conocer algún proyecto interesante. Algunos otros, quizá los más perseverantes o lúcidos, se sirven justamente de los mass media para construir sus castillos de naipes (unos más duraderos que otros). Entre estos últimos se encuentra Chuck Palahniuk (1962), autor de la archiconocida El club de lucha (1996). Conocida en Latinoamérica como El club de la pelea, gracias a una adaptación cinematográfica considerada hoy de culto, la primera novela publicada por Palahniuk retrata una sociedad tan parecida a la que vivimos hoy en día que casi resulta inverosímil. Seres aquejados por las enfermedades más penosas, sujetos que no ven la vida más que como un campo de guerra permanente, hombres que sobrepasan los treinta años pero que se resisten a creer en una vida decente más allá de los quince; todo esto y más caracteriza la obra del que ha sido considerado el mejor retratista de la alienación del hombre moderno. Quien quiera deprimirse un poco viéndose reflejado en las más insólitas pero a la vez creíbles situaciones, sólo tiene que coger una novela de Palahniuk, y, después de tragar algo de saliva, reconocer la dura verdad. Felizmente para nosotros los hispanohablantes, la editorial Mondadori está dedicando toda una colección a difundir a la gran mayoría de los integrantes de esta penúltima generación de escritores -ya en mayo de 2002 organizó en Barcelona el Congreso Next Generation, reuniendo, entre otros, a Lethem, Palahniuk y Michael Chabon, este último ganador del Pulitzer por Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay (2000)-; y otras casas editoriales se han ido haciendo eco de la labor de hormiga de los herederos de Thomas Pynchon y Don DeLillo. En las principales librerías latinoamericanas se pueden hallar fácilmente los principales títulos de Franzen, Foster Wallace, Lethem y Chabon. Pero recomendamos sobre todo dos vistosos volúmenes que se lucen ya en algunos comercios locales. Se trata de Lo mejor de McSweeney's (2005), dos recopilaciones de relatos cortos escritos por varios de los autores mencionados líneas arriba, además de, por ejemplo, Rick Moody, creador de la celebrada La tormenta de hielo (1994), o Zadie Smith, joven autora inglesa mundialmente reconocida desde que publicara Dientes blancos (2000), su primera novela. La selección es del propio Dave Eggers, así que la calidad y/o audacia de los textos está garantizada. Los autores mencionados hasta el momento son los que han alcanzado mayor difusión y/o reconocimiento en los últimos diez o quince años. Y, si bien, muy pocos de ellos se podrían considerar hoy en día "jóvenes", la lista de aquellos que los han seguido o siguen de alguna manera se hace cada vez más lozana, como queriendo darle la contra ya no sólo al sistema establecido sino también al tiempo. Además, se ha llegado a decir que, en los tres últimos lustros, el concepto de "autor" o "narrador" se ha ido haciendo tan maleable que hoy podríamos considerar tranquilamente entre los de esta nota a cineastas como David Fincher (director de El club de la pelea), Paul Thomas Anderson o Spike Jonze (que actualmente prepara con Eggers el guión de su nueva película). En fin, más allá de las consabidas aproximaciones cronológicas y coincidencias políticas o ideológicas, todos estos creadores son también lo suficientemente heterogéneos como para convencernos de algo: la idea de que -a la sombra de Faulkner, Hemingway o Carver- todavía se puede escribir con cierta dignidad y decoro, que aún quedan esquinas, ángulos y márgenes por dar a conocer, y que a ellos les ha tocado ser los retratistas de la era de la ironía y el desencanto. ** Mariano Orosco Zumarán marianoorosco@yahoo.com Escritor peruano (Lima, Perú, 1971). Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe). Laboró durante siete años en la librería El Virrey, de Lima, y actualmente es, además de colaborador del diario El Comercio, escritor y traductor freelance. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Cuatro poemas Natalie Sève *** A solas Alejandro Badillo *** Sonetos Orlando Santana Cabrera *** Las esperas Ariel León *** Poemas Manuel Cuautle *** Ahora Laura Guillén Ramo *** Pacheco Sergio Omar Manganelli *** Las campanas de la ciudad Ricardo Mena Cuevas *** Dos poemas Lía Isabel Alvear Ramírez *** Aventuras... en un tacho de basura Yvette Schryer *** Pepe Alejandro Cardozo *** Tres textos Verónica Cento *** Dos relatos Luis Recuenco Bernal *** Hostia (extractos) Ulises Varsovia *** Tres poemas Osvaldo Rubens Sado === Cuatro poemas Natalie Sève ======================================= *** Uno Puede ser que la esfera evanescente del sol anhele extinguirse en cada inhalación consciente, Puede ser que la primera gota que descuelga al diluvio patine sobre mi mollera hasta que un dedo la ahogue, Puede ser que el poemilla predigerido anhele inmoralizar mi ego mental (y deslumbrar) Puede ser que un día me yerga de la litera esclavo de mis deducciones pero resuelva encarnarme un cuasisegundo en el alma y reflexionar. *** Afírmame firmamento Afírmame firmamento las leyes de mi manifiesto, mi propia way de vida ajena al mandato externo. Dame la fuerza de un dios que no transa sus mandamientos, acógeme en tu azul que abraza sin miramientos Dame pies para andar en el suelo, una capa de piel de humano con un poco de arena blanca para poder contar tu tiempo Pero ante todo, Afírmame Firmamento, Afírmame el recuerdo de lo que soy y a lo que vengo, de no perderme en el despliegue de este fugaz experimento. *** Tres de copas Brindo mi dolor con el mundo, y espero no estar tan sola como espero. Brindo en un cáliz de ónix verde, donde el fragor del destino labró "Esperanza" en lengua muerta. Brindo mi verdad con los locos, y aspiro a dejar salir de mí, con cada otro aliento. Saber que la copa que contenga la cierta debe vaciarse para saber recibir. Brindo mi amor con el tiempo, mi impulso renovador y confortante. Contemplo la generosidad en el tropiezo, y el acierto en un acto del vivir despierto. *** Música para fin de mundo Hoy al quemar mis pestañas el sol, advertí un cataclismo de furia desplomándose en trazos. Inmensas masas verdes y azules anidaron por uno, dos, tres segundos el mismo lugar. Al erguirse un tramo enloquecido, noté la imagen del último almado que brotó del georegazo terrestre. Me colmó con mis respuestas olvidadas y al expirar la morfología, nuestras luces preciosas nos divisaron desde las nubes. ** Natalie Sève natalieseve@yahoo.com Escritora chilena (Santiago, 1978). Guionista y comunicadora audiovisual egresada de la Universidad del Pacífico (Santiago, 1999), con estudios como guionista en la Universidad Católica de Chile. Ha trabajado como guionista y directora de cortometrajes y videos. Se ha desempeñado como periodista y crítico de cine en medios escritos y audiovisuales. Ha ejercido como profesora ayudante en las asignaturas "Historia y apreciación cinematográfica" y "Narrativa audiovisual" en la Universidad del Pacífico. Poemas suyos han sido publicados en diversos medios digitales y en la Antología poética de Editorial Ábaco (España, 2006) Actualmente prepara la publicación de su primer libro, Exortismos. === A solas Alejandro Badillo ======================================== Uno Antes de colgar la bocina -repasando con los dedos el cable del teléfono- mencionaste una mancha de humedad con la intención de demorar la llamada. Del otro lado de la línea hubo un carraspeo seguido de un "no te preocupes" dicho sin fuerza, con apariencia de un monosílabo. Mantuviste la esperanza, pero él se despidió con besos lejanos, con el regreso de Buenos Aires previsto dentro de una semana, la consabida promesa de fotos y recuerdos. Más tarde, antes de que el reloj marcara las cinco, el departamento adquirió la consistencia de un estanque silencioso que parecía pintar de verde las paredes, una sutil invitación que estabas acostumbrada a ignorar, porque las sorpresas eran fragmentos de otro tiempo, y ahí, sentada, a mitad de la sala, prescindías del asombro porque éste era sólo un mero acto transitorio. Con ojos aburridos, las manos inmóviles sobre la falda, recordaste el momento de colgar la bocina, el ligero vaivén de cortinas que le siguió, como si un fantasma hubiera estado tras ellas, soplando entre los pliegues para lograr un suave impulso de olas. Apoyaste los labios en el silencio que cubría los muebles, mientras bajabas los ojos al piso, al bosquejo de sombra de una muñeca de porcelana. La hora en el reloj perdió importancia y ya ibas a levantarte cuando en el departamento de al lado comenzó el ruido. Te preguntaste si habías soñado ese ruido en particular (uno tenue, de pasos intermitentes que parecían ir en círculos), porque soñabas noche a noche y tenías la rara habilidad de despertar con el sueño en la boca, como si nunca hubiera acabado y estuviera frente a ti, listo a ser repetido en el desayuno, palabra por palabra. En los sueños de los últimos días, un hombre de sombrero habitaba el departamento desocupado. Soñarlo era distinto porque con él no había historia al despertar, como si deliberadamente eligiera esconderse en la imaginación y te dejara -a modo de anzuelo- algunas certezas aisladas: el color de su corbata, la barbilla mal afeitada, el sombrero abandonado a los pies de una reproducción de Renoir. Al principio te pareció absurdo, pero pronto comenzaste a sacar rechinidos de las puertas, a crear sonidos inesperados con el agua, porque sabías que él estaba ahí, del otro lado, atento a tus ruidos, y a veces sentías que te soñaba, porque a solas, sin nadie que confirmara tu presencia, era natural que los papeles se invirtieran. Sonreíste al intuir su desconcierto cuando salías y dejabas el departamento en silencio. Bajabas las escaleras apenada por tu ausencia, veías de reojo la puerta azul, y entonces podías imaginarlo acostado en la cama, concentrado en la superficie de un vaso con agua, como si ahí estuvieran flotando el insomnio y el hastío. Dos Cuando llegó con la noticia, pensaste que el nuevo trabajo no afectaría el rumbo de sus días. Al mes vino la primera salida: un viaje rápido a Monterrey que aprovechaste para visitar amigas, cambiar de lugar cuadros y plantas. En los meses siguientes Nueva York, Montreal, Bruselas, fueron nuevas marcas en el mapa. El mundo fue creciendo para él mientras el tuyo era del tamaño de los recuerdos en los libreros, de las fotos bajo la cama que tratabas de alinear en una misma historia. Los viajes de negocios eran parte de las nuevas responsabilidades y él las aceptó sin pensar demasiado, esgrimiendo ante tus tibias protestas la promesa de un sueldo atractivo, viáticos ahorrados, un futuro tranquilo, sin riesgos. Ahora, mientras recorrías la sala para cubrir el estanque con tus pasos, entendiste que el riesgo era verle la cara al silencio, llevar una vida inmóvil, más sensible a los olores, receptiva a la sombras de los muebles, a las luces en la sala de espera que hacían de tu silueta un rastro perdido entre la gente. Las continuas visitas al aeropuerto fueron un ritual en ocasiones modificado por la compra a última hora de un rollo fotográfico, por un adiós dicho con palabras diferentes. Tuviste que memorizar la ruta de la terminal a la casa, prender el radio para dar cauce a algún pensamiento, mientras arriba las luces de un avión cruzaban el cielo. Aprendiste a olvidar despedidas, olvidar frases iguales para concentrarte en imágenes que pudieran unirte a él; así, te convencías de que Buenos Aires era una débil lluvia, muy parecida a la que veías por la ventana; que en las madrugadas los dos eran presas del insomnio y, en ese momento, horarios y distancias no existían, porque abandonaban la cama al mismo tiempo: él se dirigía al pasillo de un hotel extraño, uniformado por una luz sucia, amarillenta; y tú ibas descalza a la ventana, con una lámpara de pilas en la mano, como si la inocencia de tu deseo fuera suficiente para darle potencia a su luz, volverla faro que iluminara sus párpados, los ojos. "Probablemente ese hotel lo he soñado", murmuraste mientras ibas a la cocina y matabas el tiempo calentando en el horno un pan que no estabas segura de comer. Los ruidos que llegaban del departamento de al lado se hilvanaron en un caminar que pronto acompañó al tuyo. Prendiste el radio: un accidente en la autopista, la estadística lejana de un partido de fútbol. Moviste las manos sobre la estufa para sentir el calor de las pequeñas llamas azules; al lado de la foto de bodas, un bodegón revelaba luces distintas en las manzanas, disminuidas cuando llegaban a la superficie agrietada de unas peras. Antes de ir a comerciales informaron de una tormenta fuera de temporada. En la calle las nubes mantenían en equilibrio la lluvia. Tres La lluvia no duró mucho y un viento ligero dispersaba hojas en el patio. Escuchaste los últimos goteos. Un largo maullido cubrió los sonidos y lo seguiste con la vaguedad con que se percibe una forma bajo el agua. Por la ventana, el deambular de un gato se adivinaba en el estremecimiento en los charcos, independiente de las gotas del techo que los estrellaban. De entre las hojas de un geranio salió otro maullido, más fuerte, preámbulo de los ojos ámbar claro que adquirieron peso en la tarde y avanzaron con cautela hacia la puerta. Lo dejaste entrar y la luz dio de lleno en las manchas negras y blancas, en el andar pausado, con reminiscencias de película antigua. El gato saludó con un lamento solidario, alzó la cabeza para reconocer el lugar en el que estaba. Como primer acercamiento rozaste con los dedos las orejas; el gato hizo rendijas los ojos y arqueó la espalda con una lenta caricia. "Mi esposo salió de viaje, se va cada quince días. Ahora debe estar en Buenos Aires". Te sentiste un poco tonta por hacerlo tu confidente, pero seguiste hablándole por inercia, prolongando la felicidad del encuentro. Lo cargaste para ir al librero. "Este recuerdo es de París" -dijiste cuando pareció interesarse en una diminuta Torre Eiffel. Al tratar de contar la historia del objeto te desconcertó haberla olvidado y en tus palabras sólo hubo generalidades: una mañana fría, gente amontonada en un camión para turistas, las calles de París, vistas desde la altura. El gato ya no atendía tus recuerdos cosmopolitas y se removía en tus brazos atraído por algún olor en la sala, por el caminar duplicado en el otro departamento. El pensamiento fue al hombre de sombrero, imitando tus movimientos, como si de esa forma reclamara una atención a la cual estaba demasiado acostumbrado. Con el gato en brazos fuiste al cuarto por la cámara. Decidida a preservar el acontecimiento la programaste. El gato, voluntarioso, como si de antemano supiera su papel, subió a tu regazo. La cuenta regresiva, acomodar un mechón sobre la oreja, ofrecer una sonrisa feliz y vacía al flash que alumbró sus caras. "Debo de tener un poco de comida para ti". Él, desde la silla, te vigilaba como un dios antiguo, un poco derrotado pero aún dispuesto a ensayar un orgullo de animal sabio que se traslucía en sus ojos, en la indolencia con que recibía tus atenciones. En la cocina revolviste con las manos la penumbra de los cajones: sopas caducadas, latas cubiertas por finas capas de polvo, sobrevivientes al último invierno. Al regresar el gato se había ido y te tumbaste en la cama, incapaz de buscarlo. Los ojos fueron al vértigo del techo, y ahí, después de reflexionar un instante, descubriste que el gato había existido sólo como la variación de un acto improbable. Cuatro Imaginabas al gato como funámbulo en la barda cuando tocaron la puerta. La noción de un nuevo encuentro te iluminó los ojos, aunque no evitabas la sospecha de un nuevo engaño. Escéptica, cruzaste la sala, pero tu deseo era incontrolable, crecía de tal forma que cuando detuviste tus pasos estabas segura de él, de su mano en espera, que devolvía los nudillos a las palmas abiertas para después ir a la orilla del sombrero, como si afinara la parte final de un saludo. Preguntaste quién era. No hubo respuesta. De puntas viste por la mirilla el abandono del edificio, las hojas encorvadas de una planta sin dueño. Ibas a volver cuando la duda se hizo más fuerte. ¿Habían tocado o era sólo el presentimiento de alguien ahí? Las repercusiones de la equivocación se presentaron tentadoras y llegaron a tu mente con un leve matiz de vacío. ¿Por qué no ir más allá? Decidiste apostar a la invención y, después de unos segundos, la figura en la mirilla se fue haciendo más nítida. Sonreíste al asombro y a la travesura, a la consistencia que adquiría la piel morena y a las líneas que flotaban sobre ella, definidas en mayor parte por la humedad de los ojos grises. Aguardaste unos segundos para reafirmar tu mentira y abrir la puerta. Un momento de indecisión, producto de un pasillo vacío, amenazó con echar abajo tu fantasía: forzaste la vista y sólo así dejó verse, apenado en el quicio de la puerta, esperando tu invitación a pasar. La luz dividía su rostro, delineaba los labios apretados, pacientes de cualquier iniciativa tuya. No hubo más opción que engrosar la voz y ponerla en su boca: "Disculpe, acabo de mudarme al departamento de al lado. Soy nuevo en la ciudad". Era tu turno y respondiste con palabras tranquilizadoras, que impidieran su inmediata desaparición. Hechas las presentaciones, era lógico pensar en el primer paso del hombre, el principio de un deambular que lo llevaría a la mancha de sombra, junto a la mesa de centro. Nuevas palabras sirvieron para animarlo: "Pase... siéntese", sugeriste temerosa a que diera media vuelta. Moviste los ojos a la estela de frío que dejaba su cuerpo, mientras completabas la curva de la nariz imaginaria, los hombros de aire, el cuello formado en el sueño, los ojos diminutos que comenzaban a poblarse de luz. En el radio se escuchaban los amores tristes de un bolero. "¿Gusta un café?", "Aguarde aquí, no tardo". Caminaste nerviosa a la cocina. La canción contaba la historia de un amor inconcluso, en las vías de un tren, y casi podías sentir las manos del hombre acompañando las tuyas sobre la estufa, modulando el fuego que hacía burbujear el agua. Regresaste con las tazas en una bandeja. Pensaste que se había ido, pero un temblor en las violetas evidenció su figura, su mirada absorta en los recuerdos sobre el librero, interesada en las pequeñas figuras que para él simbolizaban risas, un retorno a los ruidos habituales que seguía aburrido tras las paredes. El locutor anunció una nueva melodía y los dos permanecían callados, temiendo la reacción del otro. ¿Quiere bailar?, preguntaste desconcertada, con palabras que no eran tuyas. Ahora él entraba al juego y ponía su voz en tu boca para pedir un baile. Orgullosa de su iniciativa, dejaste el café en la bandeja y avanzaste al sillón vacío. Fue fácil abandonarse al deseo del baile, mover a ciegas las manos, anclar los dedos en la parte correspondiente a los hombros y seguir las marcas circulares que dejaban los zapatos. Y la imaginación fue tanta que las palabras llegaron solas, porque los ojos -empeñados en buscarse- reconstruían sin querer la esencia de una conversación olvidada. Era tan fácil como ofrecer la mano al contorno del cuerpo, a la extensión que parecía desvanecerse en los giros, arrastrar los pies como títere de trapo que, a pesar de su fragilidad, nunca llegaba a desaparecer porque cuando no lo creaban tus ojos, era la música la que lo renovaba cada instante para tenerlo aferrado al baile, a tu voz que rememoraba viajes nunca hechos, fantasías producto de encontrar la soledad hecha un silencio interminable. Acabó la canción. Ya no había sol y la luz del foco daba un color mate a tus mejillas. El hombre recogió el sombrero del sillón, pasó la mano sobre algunos cabellos despeinados; antes de salir, dirigió una mirada indolente al café intacto en la bandeja. Esa noche, insomne en la cama, pensaste en la locura, en las palabras finales del hombre engarzadas en un discurso que en su brevedad abarcaba distintos tipos de magia, el origen del mundo, la secreta convicción de que a cierta hora de la tarde la tristeza y los gatos son irremediables. Cinco Una semana después llegó tu esposo. Las tardes se condensaron en una sola, amarilla y perezosa. Los relojes suspendieron manecillas, las sombras fueron manchas de agua. Inventaste citas para evitarlo, adquirir la costumbre de recorrer sin rumbo las calles, sacar fotos a gente desconocida que guardabas con sigilo bajo la cama. El cerrar una puerta o el entibiar el agua de la regadera fueron, desde entonces, inevitables actos de superstición. A veces, dejabas vagar las manos sobre los muebles y en tu mente un montón de pájaros detuvo el vuelo. Tu esposo recibió el aviso de un nuevo viaje. Los ruidos en el departamento cesaron pero sabías que no era el fin de la historia, porque tu vida se había convertido en una duda y ésta te llevaba a un páramo silencioso, provocador de sueños largos, reticentes a límites y explicaciones. Por eso el hombre de sombrero ya no apareció en tus sueños y sólo hubo bailes de máscaras y gatos desconocidos. Los días pasaron. Tus manos, sensibles a la luz, se volvieron frágiles y pronto las sentiste como si fueran el recuerdo de otra persona: el hombre -empeñado a su vez en soñarte- movió la cara en el instante de penumbra que la cubría y esperó a que cerraras la puerta. Sabía que tú eras su creación, que en cierta forma eras mentira, pero, aun así, se acercó tímidamente para imaginar tus últimos pasos y alargó la mano como si quisiera tocar de nuevo la puerta. Arrepentido, sonrió a la farsa que dejaba atrás y, antes de dar media vuelta, procurando no hacer ruido, te mandó un beso de marinero derrotado. El gato saltó de la maceta, pasó con orgullo entre sus piernas; él lo tomó entre los brazos, acunándolo como si fuera niño. Entraron al departamento. El vaso aún estaba en su lugar y le dio un trago dejando que el movimiento del agua distorsionara el reflejo de su rostro, la escena de ballet del cuadro de Renoir. El hombre se sentó en la cama y llamó al gato con un gesto. Los dos se mantuvieron muy quietos, extrañamente iguales en la penumbra. La lluvia volvió, hizo que las sombras se alargaran hasta el reflejo del agua que ahora permanecía brillante y en reposo. Se miraron de reojo y esperaron en silencio a que durmieras. ** Alejandro Badillo jalejandro_badillo@yahoo.com.mx Escritor mexicano (Ciudad de México, 1977). Reside en Puebla desde 1986. Participante desde 1999 de diversos talleres de narrativa en la Sociedad General de Escritores de México. Ha publicado cuento en antologías, en los diarios Síntesis, Cambio e Intolerancia, y en la revista Crítica, de Puebla. === Sonetos Orlando Santana Cabrera ================================== Inconclusos dejamos casi todos el sinuoso sendero de la vida, metidos en lidiar las embestidas que nos depara el hado de algún modo. Con las cosas del cuerpo codo a codo nos sorprende la noche renegrida; es angustiosa entonces la salida a las cosas del alma, a tanto lodo. Temerosos rogamos un segundo por paliar tanto mal y tanto daño que dejamos sembrados en el mundo. ¡Aválenos Dios el postrero engaño de querer en el tiempo de un segundo soslayar los pecados de mil años! === Se avino a proponerlo la natura cuando dábamos los primeros pasos y ahora que andamos al ocaso prevalecemos en esta locura. Perdióse el eslabón de la cordura que en tenerla duró un tiempo escaso aceptando la esperanza en su caso de un ser que por nosotros no se apura. No miramos el mundo donde estamos ni queremos pensarnos desde fuera por no marear del trazo donde erramos. ¿Qué dios, suponiendo que existiera, a preocuparse iba de los que vamos subidos al terrón de las quimeras? === Llamo a tu puerta con tanto recelo que no me oye el ángel al otro lado: ¡preciso será desandar lo andado, tornarme sin haber visto tu cielo! No me seduce el mísero consuelo de haber con temor tu camino hollado; en buscarte soy vil por moderado pues no he de lograrte sin hondo celo. Vuélvome a mi aposento en la oscurana por la senda llana de las flaquezas donde todo es pecado y vida vana. De vez en vez te sueña mi pereza como un sueño imposible, casquivana: ¡pudiste haber llamado con más fuerza! === Deja Temis la espada y la balanza en la arena blanca donde las olas tienden un manto de finas corolas en estallantes burbujas de alabanza. Allí suspira plena de añoranza lánguidos ayes que su cuerpo asolan mientras tañe alegre una barcarola el mar, que a la clara playa lanza. Allí la agobian sombras fabulosas en tanto infausta la tarde declina, y la cubre la noche vergonzosa. Así Febo descorre las cortinas del cielo, observa la pútrida cosa que de los hombres fuera ley divina. === Que nunca es tarde si la dicha llega hasta los más cutres del barrio dicen meneando la testa mientras maldicen con una boca que la baba anega. ¿Qué buscan del futuro si el pasado más veloces que rayos anduvieron y al presente maltratan tal hicieron sin ver que el telón está bajado? Aún un segundo después de la muerte pareciera que faltara a los hombres para dar por acabado el contrato. No llegará la dicha de esta suerte, ni encontraré cosa que más me asombre que no vean que la vida es sólo un rato. === Estoy pensando que mejor sería irme ahora sin más a la francesa, sin estarme a que venga otra sorpresa a hundir más la desdichada alma mía. Pero del dicho al hecho hay una vía que requiere unos pasos bien seguros, y no tengo coraje, te lo juro, para irme por tal trecho de agonía. Sentado esperaré sobre la roca, frente al mar tempestuoso de mis penas, la ola que me llevará tenebrosa. Mientras tanto me echaré algo a la boca, pues no aduce el papel de mi condena que de balde me fuera con mis cosas. === Absorto en la rutina planetaria me sorprendió un gato de vecina que entrando sagaz en la cocina ufano sisó mi sartén precaria. Corrí tras él, pues no era tributaria aquella poca cosa de sardina, perdí cuatro dientes en una esquina y la cena por siempre imaginaria. Líbreme Dios de males semejantes que pueden acarrear ciencias arcanas dejando al que razona sobornado. Aun con todo, he de ver en adelante antes que asomarme a la ventana encerrar en la nevera el pescado. === Aunque tuvieras más rostros que Jano acechando en la noche mis salidas no encontrarías jamás la guarida donde abrillanto tus cuernos con mi ano. Siendo el más mísero de los humanos sintieras vergüenza de tal parida en recelar tanto de la comida que por tus astas te acercan mis manos. Al entrar en la casa, de mañana, arrójame guirnaldas cuando paso pues llega tu fortuna más galana. Quiéreme, abrígame y no hagas caso a lenguas de rameras casquivanas que tengo que partir con el ocaso. === No da cuartel la belicosa prisa para atender los asuntos del alma; no hay sosiego, ni dicha, ni calma y, si oyes bien, escucharás la risa de los dioses que miran el ajetreo sin moverse a parar tanta locura: -"A un paso sólo está la sepultura, ya viene el hijo de la Noche: Morfeo". Un momento detenerme yo quisiera por ordenar las cosas de mi vida en medio de tanto afán sin decoro. Mas, si me paro, me echan de la acera poniéndome en peligro de embestida, infieles todos, cristianos y moros. === Sólo hay pedruscos en mi camino con los que erijo una Babel confusa, ah, Señor, dame tu verdad profusa por trocar en un instante mi sino. Ciega mis ojos que el desatino de este vano mundo el pecado excusa, quiebra de mi rival la mano intrusa que desvía la senda de mi destino. Hiéreme con tu espada luminosa, arráncame el humano desacierto que agobia mi alma tanta vana cosa. Vida en Ti quiero, y no pervivir muerto; surcando el mar mi nave desastrosa dame tus aguas calmas y tu puerto. === Parece un imposible, una quimera -o locura mística del pasado, pues regresa con paso equivocado-, que yo pueda pensar que aún te quiera. Qué pertinaz el amor... Qué efímera la hora cúmbrica que me prestó el hado... Entiende que mil años han pasado, y una hora completó mi vida entera. No hay lugar en mí para el olvido, ni la metáfora deshacer quiero: no hay tiempo para urdir otro ensayo. Acodado a la ventana, rendido, voy soñando mi mundo lisonjero sin dolerme que conmigo hagan sayos. === En la gruta de mi alma te reinvento con rabia desbordada de artesano que -prietas de mazo y gubia las manos- enloqueciera por tallar tu acento. La imagen lograda está al cien por ciento, cosa de admirar del hacer arcano que Amor procura, mas es en vano pretender alentarla con mi aliento. Así te encuentro en lo oscuro de mi alma, cariátide, pilar de mi locura, y me abrazo a tu imagen con denuedo. Un silencio de bulla hay, una calma de traiciones y de lenguas impuras -¿oyes?- que no han de alcanzarme, si puedo. ** Orlando Santana Cabrera orscabre@yahoo.es Tallista y poeta español (Las Palmas de Gran Canaria, 1952). Ha publicado poemas en revistas de ámbito nacional. === Las esperas Ariel León =========================================== Vista sin pasión, la calle Rives Condes no era más que dos hileras de casas paralelas coronadas por el rojo sucio de los tejados. La calle en sí no alcanzaba ni siquiera los ciento cincuenta metros, longitud exigida por la alcaldía para financiar el pavimento en ese tramo que sólo comunicaba con el exterior del pueblo; esa no fue la primera vez que Byan creyó descubrir una gran ventaja donde los otros se negaban a ver algo que meritara algún interés. Gordon Byan no era lo que la gente consideraba una figura atractiva, el escepticismo que exigían los riesgos de su oficio se le notaba sin trabajo en los gestos repentinos de la cara, pero ni eso, ni las manos largas y calmas de los hombres que reflexionan sus inversiones, hubieran bastado para atisbar los misterios de su carácter. El primer día de su estancia en el pueblo se había desplazado para revisar con sus propios ojos lo que venía buscando. Estuvo durante más de una hora caminando la calle Rives Condes de un costado al otro bajo la mirada inquieta de la florista. Algunos segundos antes de partir echó una ojeada al terreno. La tarde siguiente regresó a consultar con otros amigos lo que pensaba (algunos de ellos habían perdido dinero intentando remodelar un acuario abandonado que Byan había querido convertir en una clínica); ninguno estuvo de acuerdo. Byan descubrió una vez más un excelente signo en esas opiniones contrarias a sus deseos. Los que lo esperaban al día siguiente lo vieron llegar dos meses después acompañado por un arquitecto; venía con los planos en las manos y escoltado por los encargados de contratar las brigadas de obreros. En dos semanas tomaron las medidas pertinentes, se concedieron los permisos y se llevó a cabo la compra. El penúltimo día del mes el cuadrado de cemento que ocupaba el espacio destinado a las fundaciones tenía el aspecto de una convicción inamovible. Gordon Byan reunió algunos vecinos de la calle para hacerles el elogio de la calma que parecía nacer en esa esquina, y les informó allí mismo que iba a construir un hotel pequeño de espaldas a la costa. Ni la falta de pavimento en ese tramo que bordeaba el pueblo ni la escasez de animación nocturna logró mermar su entusiasmo. En varios días alzaron los andamios, un lunes depositaron los materiales en plena calle, y antes de ese viernes ya habían traído las barrigas de acero donde batieron sin tregua las mezclas necesarias para no detener un solo segundo el levantamiento de los muros. La florista logró sin dificultades que el alcalde le concediera un permiso de venta a doscientos metros de los remolinos de polvo que generaban los trabajos. Durante seis o siete meses sólo se escucharon los regaños de los plomeros, los gritos de los albañiles y las burlas de los obreros a espaldas del arquitecto. Algunos vecinos tuvieron que variar momentáneamente el rumbo de sus paseos para evitar las virutas de madera que despedía la sierra, pero los trabajos avanzaron hasta el último día con un ritmo desconocido hasta entonces en el pueblo. Los que esperaban ver a la esposa de Byan para la inauguración del hotel, no lograron disimular la sorpresa cuando lo vieron destapar el champaña acompañado por algunos amigos que intentaban disimular con sonrisas nerviosas los riesgos de la inversión. Byan tomó esa misma noche una cinta metrada para medir la calle; ciento cincuenta y dos metros de largo. Suficientes para obtener los fondos de la alcaldía y tirar el pavimento. Los amigos, los colegas y los que lo trataban menos, lo sabían capaz de asegurar la animación nocturna de ese pequeño hotel, pero la noche nunca fue el motivo que lo había impulsado a comprar el terreno. Lo único que le había interesado a Gordon Byan desde la primera vez que vio ese pedazo de pueblo, a juzgar por los comentarios que le escucharon después, fue el color cobre que creyó ver en la reverberación de la tarde. Ante la hipótesis de que la tarde era la misma en todas las calles, Byan no demoraba su respuesta; si la tarde fuera la misma en todas partes se hubiera limitado a pagar la mitad del precio por los terrenos que se encontraban al otro lado del pueblo. Los vecinos que hubieran preferido vivir en cualquier otra calle no comprendieron el motivo de la elección. Byan los entendía, tenía ante sí el espectáculo de una tarde que esos peatones atropellaban con la pupila cubierta por el sedimento de lo cotidiano, es necesario no haber vivido nunca en un sitio para poder verlo todo. Únicamente por eso muchos continuaban mirándolo con una confianza moderada los primeros tiempos. Cuando lo veían en el hall del hotel lo saludaban desde la calle, pero en el tono de la voz podía sentirse el afecto prudente que provocan las personas con un nombre feo, remoto, incompatible con la confianza. Samanda Calatrava era uno de esos nombres. ¿Calatrava? Samanda Calatrava, repitió la mujer que había reservado una habitación por una semana. Había pensado alojarse en uno de los hoteles que daban hacia la plaza central del pueblo, pero decidió buscar algo más cercano al mar y le habían indicado esa dirección. Pasó dos días sentada en la terraza que daba a la playa diminuta y el tercero, buscando un poco más de soledad, optó por sentarse en la terraza de la fachada frente a la calle recién pavimentada. Byan se encontraba por unos días en un pueblo cercano. Cuando regresó, la sorpresa de verla allí sentada fue como el saludo afectuoso de un ser ajeno que nos conoce. Era la primera persona que desdeñaba la imagen soporífera del mar que adormilaba a los clientes en la terraza del fondo por el cobre del sol que cubría la terraza de este lado. Mateo Medioevo, el barman, le informó que había llegado dos días antes. Samanda Calatrava hubiera podido pasar una semana de reposo entre las dos terrazas del hotel, las calles que la incitaban a averiguar novedades diminutas detrás de las esquinas, las cantinas donde hablaban en alta voz y los parques pespunteados de abuelos tranquilos que se levantaban de los bancos con aires de filósofos cansados. Ya le habían dicho que en la esquina de esa calle la florista intimidaba a los clientes para obligarlos a comprar los ramos de begonias. Pero la noche en el pueblo no era tan calma, y salió del hotel a buscar en algunas horas de baile el cansancio que requiere el cuerpo para un sueño perfecto. En el hotel también hubiera podido encontrar un lugar para bailar, pero prefería reservar ese espacio para las tardes. Aunque eso implicara perder varios tragos de baile a cambio de dos martinis reposados, Gordon Byan hubiera estado de acuerdo con un cliente que parecía compartir las razones de su elección para el emplazamiento del hotel. Uno de esos espacios de danza donde se andaba de noche para sacudirse aquel tiempo estancado en los músculos se llamaba Barth's Dancing Bar. Muchos de los que frecuentaban el bar dos, y hasta tres veces por semana, venían de un pueblo cercano, sin costas y con calles carentes de movimiento. Entre los que buscaban esas ráfagas de viento que todavía conservaban, se decía, el olor a mar en la intimidad más recóndita de los bares, se encontraba Pascal Talenti. Allí lo encontró Samanda. El impacto de su rostro extremadamente inquieto no era una sorpresa. Cualquiera hubiera podido compartir con él una noche, un viaje, tal vez más (una veinteañera insegura no hubiera dudado en aceptarle matrimonio inmediatamente). Sin embargo, que su fina figura y aire de juego maduro provocara aquel evento no era fácil preverlo en esa época. Sucedió lo de casi siempre en esos casos. Hablaron mucho y de cualquier cosa para demostrarse mutuamente en aquella dedicación minuciosa una prueba irrefutable de la atracción que cada uno sentía por el otro. Si a Samanda le hubieran preguntado más tarde en qué consistió todo aquello, hubiera dicho que llegar al Barth's Dancing Bar y verlo sentado en una mesa ya era un pretexto para la alegría. Hubiera podido resumir lo que pasó como una etapa marcada por un sentimiento de ligereza y de miedo satisfecho. Hubiera enumerado tal vez sus actos; hubo caricias, hubo filmes con parques, hubo mimos que se regalaban en los bordes discretos de las avenidas, besos en la arena marcados por un hondo sabor a sal que las parejas jóvenes se perdonan con placer, o la primera vez que habían hecho el amor con una ansiedad que ninguno logró esconderse. Samanda creyó conveniente prolongar su estancia una semana para no acorralar con la falta de tiempo el trote manso de aquellas horas profundas ni perturbar los días de aquel amor sin apuros, desconocido. A Talenti le pasaba lo mismo; encontrar a una persona que había llegado desde una ciudad lejana en un pueblo que no siempre frecuentaba le parecía un eslabón confuso del azar. Con frecuencia tuvo la impresión de estar tocando con la palma de la mano una coincidencia, algo inexplicable, como ella misma en aquel rincón de bailes mirándolo con sus grandes ojos aquella tarde calurosa. Ambos habían creído ver en ese rebote de pupilas un intercambio que se parecía al amor. El cuidado con el que trataron ese contacto pareció darles la razón. Samanda Calatrava prefirió no llevarlo al hotel para reservar un sitio tranquilo donde poder pensar en él. Talenti sabía que ella estaba en el hotel, pero nunca se le ocurrió ir a buscarla. No quería comenzar a cerrar los intersticios invisibles de la realidad, a llavear con besos llegadas imprevistas que más tarde terminan por provocar gestos retenidos y sorpresas inoportunas. Quería que Samanda fuera lo más libre posible, entre otras cosas porque consideraba un lujo tener una relación de ese tipo en aquella región del país. El verdadero lujo no se ve; Gordon Byan hubiera estado de acuerdo con él, pero nunca se conocieron. Byan no salía casi del hotel y Talenti no se atrevió nunca a franquear el umbral de la libertad de su amante. Pascal Talenti era lo que las mujeres llaman un hombre maravilloso, no porque tuviera esas cualidades, u otras, sino porque los defectos y las virtudes de Talenti estaban perfectamente matizados por la habilidosa virilidad que practicaba en el amor. Talenti ignoraba muchas de sus virtudes, y el efecto de esa ligereza duplicaba su encanto. A veces él la esperaba en la playa. Hablaban de cualquier cosa; del pasado, del presente, de los nombres que circulaban en la ciudad. En cualquier otra ciudad del mundo ninguno de esos nombres les hubiera parecido inusual, pero ese pueblo de espaldas al país, y frente a un continente remoto de donde no llegaba nada, parecía estar lejos del mundo entero. Y en realidad lo estaba, por eso la noticia de la intervención de la nación en la guerra les llegó a los dos como un mazazo. Talenti entró en su casa aquella tarde y encontró el papel que lo implicaba de un solo golpe en un conflicto que apenas conocía. Samanda Calatrava recibió la noticia con un gesto de desconfianza. No quiso dejarse atrapar por la mística en un momento donde la realidad parecía llevárselo todo, pero era difícil no ver allí una premonición. Dos días más tarde Talenti se enteró de que estaba movilizado únicamente por seis meses en un campamento en el interior del país y eso pareció despejar los miedos. Hay ciertos defectos en el cuerpo que pueden salvarnos de una guerra sin perder el amor de una mujer imprevista en un pueblo vecino al nuestro. Samanda prefirió cartearse desde su casa sin volver a verlo durante ese tiempo. Regresaría al cabo de seis meses. Talenti estuvo de acuerdo porque le pareció que debían encontrarse en el mismo lugar que los reunió, como si el azar pudiera proyectarse; los adioses abruptos pueden excitar la credulidad de los hombres enamorados. Samanda Calatrava no dejó escapar ese detalle, eso la reconcilió más tarde con su obstinación. Se despidieron con gestos cortos para simular una calma que ya había desaparecido con la noticia. Samanda se quedó sentada dos días en la playa sin saber qué hacer. En una sola tarde había logrado repasar los acontecimientos de sus últimos días como una manada de caballos agitados. El tercer día partió de regreso. Es difícil saber los obstáculos que impidieron la llegada de las cartas, lo que pensaron ambos durante esa separación terriblemente silenciosa, la renuncia a buscarse fuera de ese territorio primero como si de todo aquello sólo hubiera quedado una superstición común. Samanda regresó tras los seis meses previstos por el médico de la sección militar que había firmado los documentos. Byan la vio entrar esa tarde en el portal del hotel y recordó la única persona que había descubierto la tarde que reposaba a los pies de la fachada. Habían pasado seis meses con dos días. Pascal Talenti no regresó esa semana, ni la siguiente. Samanda no se preocupó por esa advertencia, había heredado de su familia un orden que preveía oscuramente el borde de todas las cosas. Las cosas deben tener un borde, y Samanda Calatrava no creyó que su decisión debía escapar a esa regla. Un año es un periodo muy largo y muy corto. La tontería de dos naciones renuentes a ceder un pedazo de terreno en la frontera puede prolongarse durante siglos. Un odio profundo puede tomarnos varios años, o un día completo. Un segundo puede cambiar el rumbo de lo cotidiano y hacernos perder el norte de la costumbre. Si Samanda Calatrava hubiera comentado su decisión de esperar un año entero a Pascal Talenti, a muchos les hubiera parecido demasiado tiempo. Pero Samanda estaba convencida de que, para ciertas cosas (el proyecto de compartir con un hombre algo más allá de varios días, años tal vez) vale la pena invertir ese tramo que mide doce meses en el presente y sin embargo termina por perderse como un hilo invisible en los recovecos de la memoria. Mateo Medioevo no hubiera estado de acuerdo, la memoria era la única cualidad que había decidido al propietario del hotel para contratarlo en el bar. Un hombre correcto que sabe vender tragos en el bar de un hotel no era difícil encontrarlo en el pueblo, pero la memoria elocuente de Mateo Medioevo retenía a los habituales a la barra como un puñado de náufragos agarrados al madero de su salvación. Los primeros días que pasó en el hotel Samanda los aprovechó para enviar algunas cartas que informaran de su nuevo paradero. Subía de vez en cuando a su cuarto para buscar algo olvidado. Tal vez bajaba de nuevo para almorzar. No siempre subía en la tarde. Cuando lo hacía, Mateo la veía entrar en el hall y pedirle con un gesto silencioso que le llevara un martini a la terraza. Ése fue el inicio. Las dos primeras semanas todavía se movía entre el hotel, la playa y algunas compras que le hacían cruzar la plaza central hacia el otro lado del pueblo. A partir de la tercera, los paseos no superaban las tiendas fronterizas al barrio y al final del primer mes era raro verla aventurarse mas allá de la boutique regenteada por la voz sonora de la florista. Comenzado el segundo mes, cualquiera hubiera creído que sólo se desplazaba entre la habitación y la terraza. Algunos vecinos del barrio creyeron al principio que se trataba de otra veraneante que llegaba buscando la tranquilidad de aquel pueblo desconocido. Cuando la vieron sentada todas las mañanas y todas las tardes en la terraza que daba a la calle, no comprendieron de qué se trataba. Un hotel pequeño es un lugar de paso donde todo gira y, apenas aparecen, las personas se pierden de nuevo cuando termina la estación de verano o la de invierno, pero en ningún caso un sitio para permanecer en él. Gordon Byan hubiera dicho que los razonamientos de ese género eran impensables en una ciudad, porque opinaba que el pavimento nos inclina a caminar de una manera diferente que facilita la reflexión; las personas piensan con la ligereza o con la dificultad con la que caminan. Hubiera sido capaz de concluir el asunto explicando que, a pesar de la calle recién pavimentada, todavía los vecinos arrastraban en su andar los signos atávicos de una marcha anterior a la construcción del hotel. A Byan no le escaseaba ese tipo de ideas, pero nunca tuvo la ocasión de proponerlas a los vecinos para justificar aquella conducta ambigua. Si Samanda hubiera comentado con alguien la causa de su presencia, probablemente hubiera encontrado la conformidad satisfecha de esos sitios, pero evitó confesarle a nadie lo que creía saber; que Pascal Talenti aparecería un día, por esa misma tarde llena de cobres densos, bajando la calle bajo los lentos rafagazos de viento que refrescaban inesperadamente la terraza. Casi siempre asociamos el amor a la persecución, a la búsqueda, a la tensión; hay muy pocas personas capaces de encontrar la pasión en los eventos discretos. Al inicio, ese error parecía implicar una ventaja para Samanda. No le llevó mucho tiempo descubrir que la terraza era un lugar perfecto para intentar reconciliar los disturbios del tiempo. Byan hubiera estado de acuerdo una vez más. No faltaron consejeros que intentaron convencer a Gordon Byan para inyectar inversiones que permitirían animar el hotel durante la tarde, abrir un dancing diurno al costado del hotel y traer clientes que regresaban temprano a casa, pero estaban dispuestos a bailar, a gastar y a divertirse al final del mediodía. Esos especuladores ignoraban totalmente su carácter, y tuvieron que conformarse con criticarlo en reuniones lejanas, contar con tono de burla sus extravagantes nociones de lo rentable y sus tropiezos para explicar cómo se compran cosas que pueden pagarse pero no pueden tenerse. Byan estuvo ajeno a esas discusiones. Los bailes interminables, la agitación nocturna provocada por la bebida, las mujeres fáciles que rebuscaban en la sombra de sus carteras los utensilios para iluminar los atractivos del rostro le permitían rechazar esas ofertas para pagarse el cobre de una tarde distinta frente al portal erguido en la fachada del hotel. Samanda Calatrava parecía apoyarlo en silencio en una de esas mesas cuando comenzó el tercer mes. A ningún propietario se le ocurre molestar a una mujer sentada en el portal de su hotel con el pretexto de compartir ciertos gustos. Pero Byan había construido un hotel en una calle ininteresante, había rechazado ofertas y se había negado a ganar un poco más de dinero para mantener ventajas que los otros eran incapaces de ver. Desde las primeras palabras que intercambió con Samanda (disculpas, invitación y martini previos) se percató sin esfuerzo de la firmeza tranquila de su huésped. Eso elevó su curiosidad, pero temió que tomaran su inquietud por una invasión y prefirió darle las gracias por haber aceptado la invitación y retirarse sin más preguntas. A partir de ese momento se limitó a saludarla todas las mañanas cuando llegaba al hotel. Ni en esa ocasión, ni después, supo a qué se debía su estancia, esa forma de sentarse, como si la espera fuese la condición natural del ser humano y los hombres que entraban y salían del hotel no fuesen más que las protuberancias del tiempo. Los vecinos del barrio lo percibieron. En una calle tan poco transitada no costaba mucho hacerse notar, y aquella forma de ostentosa inmovilidad se fue convirtiendo poco a poco en una señal que imantaba las inquietudes del barrio, una presencia insoslayable para los pescadores que regresaban en la mañana y una referencia para los paseantes que partían en la tarde. Ya nadie osaba sentarse en la mesa que ocupaba Samanda en la terraza. Los desplazamientos que desfogaban aquella pasión intacta se habían fijado a mediado del cuarto mes y no eran más de tres; por la mañana se sentaba en la mesa y ordenaba algunas cartas que echaba en el buzón del hotel, subía a su habitación y bajaba a almorzar. Más tarde daba un paseo de algunos minutos en la calle y regresaba a repetir su martini hasta el comienzo de la noche, casi nunca se acostaba temprano. Únicamente el movimiento que genera en el interior la convicción intocable de la espera puede someterse a esa disciplina sin caer en los pantanales del tedio. Los visitantes que se alojaban en el hotel no podían evitar verla sentada en las tardes, y afirmaban en el bar que aquella tranquilidad espantosa terminaba por inquietarlos. Algunos salían en la mañana hacia la playa, regresaban en la tarde para salir de nuevo, volvían a entrar en la noche, la saludaban. Pero subían las escaleras con la impresión de precisar una voluntad enorme para esquivar el aburrimiento que parece arrimarse por momentos a todos los actos de la vida, y terminaban por sospechar en esa presencia la demostración de que no hace falta moverse para ser feliz. Uno de ellos se sentó en la terraza para imitarla, pero terminó por desplazarse hacia el fondo perdiéndose en el horizonte que le proponía el mar del otro lado del hotel. Muchos vecinos le dedicaban todavía un simple movimiento de mano cuando pasaban. Samanda Calatrava era una mujer amable, no se le hubiera ocurrido negar un saludo a ninguno de los vecinos que alzaban la mirada hacia la terraza sin poder creerlo, pero bastaba acercársele un poco para hallar en el rincón escogido por ella el territorio de un evento impalpable que nadie hubiera osado compartir. Una mujer sentada en la terraza de un hotel no es nada anormal. Incluso la mesa, su persona, su manera de pedir el martini, eran más o menos iguales que los objetos o los gestos del resto de los huéspedes o los vecinos que a veces montaban y tomaban un descanso en la terraza, pero era fácil sentir que esas cosas tenían un destino diferente en cuanto entraban en el limbo impalpable marcado por aquella obstinación. Mateo Medioevo miraba durante horas a los vecinos que pasaban frente al hotel, fascinados por esa libertad ajena que los tentaba desde lejos como un pedazo de materia blanda que no se deja rectificar. No le hizo falta salir de la barra para entender cuán difícil es atravesar una calle recién pavimentada y tener que ver una persona con su libertad intacta como si la calle fuese totalmente suya, no se puede mirar de esa manera, la calle es un lugar público. Hubiera sido mejor verla moverse de un lado a otro, entrar, salir, una libertad acorde con las imágenes que nos proponen los filmes o las frases violentas que nos excitan en los teatros, pero una libertad estática, con ese aspecto satisfecho, era casi una complicación en el apetito de acontecimientos que reinaba en el pueblo. Algunos días llegaban con una lluvia molesta y fina, unos atardeceres faltos de luz que ningún hombre hubiera escogido para sorprender a una mujer que lo espera sentada en una terraza. Pero hubo semanas que enfilaban sus días llenos de sol como una hilera de lámparas encendidas para alumbrar el regreso de Pascal Talenti. El carácter de Samanda Calatrava no se dejó ganar nunca por esas variaciones mediocres del clima. Los clientes del hotel tenían la sensación de que el movimiento interior del hall giraba en torno a la mesa inexplicable, al martini obstinado, a la mujer omnipresente que parecía cubrir la terraza con su secreto de casi cinco meses. Cinco meses y dos días según Mateo Medioevo, la memoria más diáfana de todo el pueblo. Samanda se enteró que algunos habituales le pedían al barman créditos menores que sólo podrían pagar a fin de mes. Cumplido ese plazo, llegaban a la barra intentando confundirlo con sumas erróneas para comprobar el alcance de sus recuerdos. Mateo les dejaba los billetes en el cedro hasta que las cifras se adecuaran a los números que asomaban a su memoria. Cuando los clientes corregían definitivamente los montos, Mateo los registraba en la caja, les comentaba algunas frases dichas por ellos el último día, les preguntaba detalles ínfimos de sus vidas que los clientes atisbaban con sorpresa en sus cabezas dormidas. Samanda hubiera podido divertirse con los asombros producidos por esa fidelidad de los recuerdos con la que Mateo retenía el consumo de los clientes, no era necesario estar todo el tiempo en la terraza para esperar a Talenti, pero no lo hizo. Hubiera considerado cualquier corrección como el inicio de un ablandamiento; es muy difícil reconocer en el presente los primeros signos de una renuncia futura. Era feliz en el interior de ese calmo ejercicio de su pasión porque sabía que no prolongaría su estancia más allá de un año. Escuchó hablar a muchos vecinos desde las barandas de la terraza. Hablaban con frases cortas. Para decir voy a comprar algunas flores se limitaban a decir voy a comprar algunas flores. Así contaban las cosas. Pero una mujer esperando durante meses con la paciencia alojada en aquellos grandes, enormes ojos que miraban como una brasa larga los recodos de la calle bajo el carapacho de cobre donde los otros iban dejando el aliento, sólo cabe en una frase larga. Tal vez por eso les costaba entender lo que veían. Después de seis meses de espera, a Samanda Calatrava ya le era ajena la comprensión o la falta la comprensión que circulaba por el hotel. Los que regresaron en las vacaciones y la habían visto en el invierno, o no se acordaban de ella, o comenzaban a molestarse por las razones de su conducta tras el tercer o cuarto día. Varias personas familiarizadas con el hotel parecían exigir con la mirada el secreto de aquella decisión. Los que intentaban trivializar esa presencia quisieron creer que se trataba de una burla. Algunos, impresionados por el coraje que implicaba enfrentar los meses con esa entereza tranquila, pensaron en un reto que no lograban entender. Para poder soportar la inmediatez de esa reserva, llegaron a sospechar la pausa obligatoria de un prófugo antes del momento definitivo. La florista la vigilaba desde la esquina mientras intimidaba a sus clientes para venderles los ramos de catalinas y ayudó en esos menesteres de empujar rumores. Pero no faltó gente honrada que aportaron razones magníficas y se interrogaban con un brío que lograba enardecer algunas familias de las cercanías. Gordon Byan no supo decir cuál de esos comentarios le generaba un placer mejor. Una mujer que se había levantado apenas de la terraza durante siete meses completos le parecía el mejor argumento de sus viejas discordias con los especuladores que intentaban disuadirlo para que invirtiera su dinero en otra parte. Sólo uno de los vecinos se arriesgó a preguntarle si no lo inquietaba aquella extravagancia. Byan se resignó a responder que la persona en cuestión pagaba mensualmente el precio del alojo y del consumo por ocupar un espacio infinitamente menor que el resto de los huéspedes. Los vecinos supieron que no podrían contar con él. A pesar del reflujo de los comentarios tuvieron que conformarse con seguir presenciando la terquedad de aquella mujer. La florista siguió mirándola desde la esquina sin poder encontrar una explicación para tranquilizar a los clientes desesperados por esa inmovilidad cotidiana. Muchos sintieron la necesidad de pasar varias veces frente al hotel para intentar aceptar esa vecindad prolongada durante siete meses, pero esos ejercicios sólo bastaban a renovar el odio. Aunque las interrogaciones no pasaban las fronteras del barrio, la intolerancia llegó a ser tan fuerte que los clientes del hotel no lograban disimularla. Pasaban delante de la terraza y saludaban a Samanda porque era imposible negarse a su presencia, pero incluso en plena calle vacía se notaba el resentimiento. En la violencia de su admiración silenciosa Byan pensó por un momento haber construido el hotel, con una terraza como aquélla, únicamente para el evento desconocido de ese huésped que lo obligaba a presenciar su secreto día tras día con un saludo distante y afectuoso. Ni uno solo de sus huéspedes o de los vecinos que andaban en torno al hotel soportaba la obligación de acatar cotidianamente esa presencia, de poder señalarla, ubicarla en el espacio, nombrarla con el nombre de Samanda y a veces con el apellido de Calatrava sin que ninguna de esas aproximaciones les permitiera tocarla o entenderla. Byan no hubiera podido soñar una venganza mejor. En los últimos tiempos la situación fue casi insostenible. El silencio hinchado que rodeaba la mesa de Samanda Calatrava parecía poder estallar en cualquier momento. Mateo Medioevo descubrió desde la barra que era suficiente sentarse en una terraza durante once meses para hacerles gritar a los otros lo que normalmente nos exigen con sonrisas aledañas, maniobras de la educación, curiosidades efímeras o inexistentes. El único puente entre el rostro satisfecho de Samanda y el mundo circundante estaba construido con los martinis secos que le llevaba Mateo a la mesa. Ni siquiera cuando almorzaba parecía escuchar a los demás. Comía poco, como alguien que tiene todo el tiempo por delante, y había comenzado a escribir cartas casi a diario. Sin embargo, es muy difícil sostener una misma interrogación durante mucho tiempo; pronto comienzan los accidentes de la voluntad, aparecen las treguas y los intervalos, y si no vislumbramos alguna respuesta terminamos abandonando una búsqueda por otra. Como era de esperar, la gente pasó en el transcurso de un solo mes de la inquietud insoportable al abandono casi total. La cercanía de las Navidades les ofreció a los vecinos una hilera de obstáculos más cómodos que consistían en pensar regalos, decorar interiores o invitar familias de ciudades vecinas, ocupaciones todas que tenían la ventaja de dejarse vencer con las herramientas de la costumbre. Byan terminó por ver en aquella presencia una victoria que lo esperaba todos los días, y si no hubiera sido una ofensa a la independencia de aquella mujer, hubiera estado dispuesto a pagarle todos los martinis de su larga estancia por el placer de verla disfrutar el cobre matizado que bañaba las tardes en su hotel. Si hubiera podido transgredir ciertas reglas de civismo para llegar hasta los meandros de aquella conducta, lo hubiera hecho, pero los gestos sencillos y el carácter abierto de Samanda Calatrava eran infranqueables. Cuando llegó el primero de los días festivos, sólo se arriesgó a invitarla a un trago por la vecindad de las fiestas. Samanda aceptó. Ese día hablaron de casi todo, sólo faltó lo esencial. Byan no quiso invitarla de nuevo y se conformó con llegar, subir la escalera y saludarla; tres escalones de un mismo momento que normalmente terminan fundidos a la realidad como un pegoste y que Samanda continuaba salvando a diario por el efecto de una alquimia imposible. Byan terminó por disfrutar de aquella negación simple frente a la pantalla de la vida con una alegría casi malsana. Pero diciembre llegó con sus fiestas trastocándolo todo. Las inversiones, el hotel, los clientes, las playas engalanadas con la alegría reservada para la ocasión. Samanda Calatrava brindó en silencio desde su mesa, devolvió los saludos que le llegaron de los presentes y subió a su cuarto más tarde que de costumbre sin que ninguno de esos gestos tuviera la menor apariencia de una capitulación, pero Pascal Talenti no llegó. Ese domingo descendió justo para decirle a Mateo que si le debía algo sería el momento de pagarlo. Cuando Byan regresó ya Samanda se había marchado. Por un momento pensó preguntar dónde se encontraba, pero no le hizo falta. Como si la partida misma hubiera significado una fractura en aquel monótono ejercicio de servir y cobrar tragos, el barman llegó más tarde de lo habitual a la mañana siguiente. Byan no estaba en el hotel, a esa hora la barra estaba desierta y el cliente que estaba en la terraza no parecía estar esperando sus disculpas por la tardanza. Mateo Medioevo salió afuera para preguntarle si quería ordenar algo en el bar y vio al hombre, vio sus ojos fijos y su mano alzada para pedir un martini con un gesto que terminó su trayectoria en los terrenos vastos de su memoria. A Byan le hubiera bastado ese comentario del barman para comprenderlo todo, pero Mateo Medioevo prefirió callarse. Conocía perfectamente a la gente del pueblo y hubiera sido imposible hacerles creer ese tipo de historias, sobre todo para un hombre que va por el mundo construyendo hoteles con el nombre incongruente de Gordon Byan. ** Ariel León ariel.leon@wanadoo.fr Escritor cubano (La Habana, 1970). Su producción permanece inédita. === Poemas Manuel Cuautle ============================================ *** Minúscula sangre enmudece la ceguera de la mujer quiere un recreo que no sea de alguien más que de ella quiere guardar sólo a las hormigas que dialogan de filosofía en el tímpano de la molécula 08 de septiembre de 2001 11:16 hrs. *** Átropos te crees la gran titiritera pero Coatlicue me ofreció un espectáculo con Cloto y Láquesis después dejó que yo jugara con la cruz que mueve sus articulaciones Coatlicue se sorprendió de la firmeza de mis manos qué te parece en un arranque de furia fui yo quien cortó el hilo de sus muertes 26 de noviembre de 2001 18:45 hrs. *** San Juan Bautista nace entre cristales estrellados una polilla corroe su futura sotana San Juan Bautista se mira 33 veces en el espejo San Juan Bautista observa sus ojos San Juan Bautista no entiende lo que pasa 05 de abril de 2002 17:01 hrs. *** Por fin entiendo Dalí tu intranquilidad por el tiempo y la necesidad de mostrar el báculo incesante de falsas sociedades tu tiempo ahora es mi tiempo pero la angustia seguirá siendo tuya mi tormento es colosal pero no necesita un báculo los castillos de Viena no son murallas para nuestro tiempo sacaré tus venas de la tierra para darle cuerda a los relojes del universo 23 de mayo de 2002 11:52 hrs. Vienna, Austria. *** En tierras kafkianas mudo las orejas por branquias respiro los sonidos de pasos peatonales tiquitiquitiquitiquitiquitiqui taca taca taca dejo que el sonido de las campanas juegue en los pulmones aprendo a moverme en el mar de rieles escucho por fin la noche quiero cerrar los párpados no puedo Kafka se burla de mí desde su tumba 7 de mayo de 2002 18:18 hrs. Praha ** Manuel Cuautle cuautle33@yahoo.com Poeta y promotor cultural mexicano (Ciudad de México, 1971). Vive en Argentina desde 2003. Estudió lengua y literatura hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx) y actuación y dirección teatral en el Colegio de Literatura Dramática y Teatro en la misma universidad. Trabajó en la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de México como promotor cultural. Es autor de los poemarios Delirios de un poeta nocturno (México, edición de autor, 1997), Cuerpos nómadas (México, Kapelmex, 2003), Emulación de la tierra (México, Tintanueva, 2003) y El suicidio del caracol (Argentina, Tres Haches, 2005; ilustrado por Carlos Gómez Centurión). Su obra literaria ha sido publicada en revistas nacionales e internacionales y presentada en recintos culturales de varios países. === Ahora Laura Guillén Ramo ========================================= Mario salió a las cinco menos cuarto de su oficina y se dirigió a los grandes almacenes que habían abierto hacía sólo unas semanas. Él trabajaba para una conocida marca de helados y quería echar un vistazo a las neveras del supermercado. El cielo se dejaba sólo ver a medias entre los árboles pelados, que le arañaban la ausencia de Marta. Desde hacía tanto. Mario tenía treinta y cinco años, pelo negro y unos zapatos de piel de cocodrilo. Se podía conocer a una persona por sus zapatos. Y, si lograbas conseguir algo de intimidad, y además de los zapatos podías ver cómo se cepilla los dientes, podías hacerte una idea aun más precisa. Al menos, eso pensaba Mario. Llevaba media hora caminando y gotas de sudor perlaban su frente. Pasó un autobús y lo cogió. Solía olvidar a menudo sus propios planes y la visita a los grandes almacenes quedó sumergida a la clandestinidad de su memoria. Más tarde quizá la recuperaría, pero ya sería demasiado tarde, al menos por hoy. Tenía la impresión de que estaba fuera de lugar en ese autobús. A su lado, una mujer gruesa con un cesto de mimbre lo miraba atentamente. Él miraba la línea continua de la calzada como si le sirviese de guía. Para no perderse. Llegó a su casa. Vivía en el extrarradio en una casita de una planta que él mismo se había encargado de pintar de blanco. Un pequeño jardín en la parte trasera, sin césped, sin flores. Sólo un pequeño columpio que jamás nadie había utilizado. Se sirvió una cerveza y se sentó en el sofá del salón con la espalda muy recta. No encendió la televisión. Ni siquiera encendió la luz. Pasaron rápidas las horas y la oscuridad se encargó de hacer desaparecer todo lo que había a su alrededor. Entonces abrió los ojos. Inspiró profundamente. Sí, sólo estaba él. Cuando Marta se fue, Mario sintió que sólo estaba él. Ya no era un niño y sin embargo dejar atrás su infancia le resultaba insoportable. Pero, ¿cómo evitar perder sus recuerdos? La vida es un juego, solía escuchar. Pero a él, no se lo parecía. El misterio había desaparecido. Y las sorpresas se habían congelado en las neveras de su almacén. Y sentía un vacío tan profundo que los párpados no podían aguantarlo. Y no sabe si soñó o si sufrió alucinaciones. "No sé qué busco", dijo Mario. "Yo puedo ayudarle. Descríbamelo exactamente". Él lo describió lo mejor que supo y la dependienta de los grandes almacenes le señaló una estantería con un muñeco que le resultaba extrañamente familiar. Él lo cogió dubitativo y lo miró, como sólo se mira a un hipopótamo que abre y cierra la boca a quince centímetros de tu nariz. Lo dejó caer y la cabeza del muñeco rodó separada del cuerpo, dejando un chorrito de sangre por las baldosas blancas y negras de los grandes almacenes. Llévenselo, dijo la dependienta a dos guardias, que lo cogieron por las axilas y lo expulsaron de allí. Por un momento, la luz le cegó. El campo era inmenso. Y en el campo no había nada. Y esa nada era el germen de su anhelo de ser. ¿Era yo?, sollozó. Y ni siquiera de eso estaba seguro. Quisiera ser como tú, Marta. Se cubrió con una mantita gris y se acurrucó en el sofá. Tampoco esa noche dormiría en su cama. Al día siguiente fue a la oficina y al salir se dirigió de nuevo a los grandes almacenes. Evitó mirar las espinas de los árboles y bajó la vista. Sólo sus pies enfundados en los zapatos de piel de cocodrilo le recordaron que quizá no debía conformarse. Olía a frito y sintió hambre. Cogió el autobús y se fue a casa. Miró por la ventanilla y vio con asombro que todo se iba hacia atrás. Lentamente. Y él no avanzaba, estaba quieto en el autobús viendo el mundo desaparecer a sus espaldas. Llegó a su casa. Se sentó en el sofá con la columna bien recta mientras sorbía una lata de cerveza. Cuando se ha visto más de lo que se debería, uno se queda ciego, le dijo Marta una vez. Y no creo que aguante mucho más. Él la abrazó mientras ella se ponía la mano sobre el ojo derecho y miraba con atención la botella que había sobre el mostrador. Y cuando ella se fue, un manto opaco lo cubrió todo de noche. Miró por detrás de las persianas a medio bajar mientras la oscuridad mordía el azul de cielo en silencio, tiñéndolo todo de rojo. Con su ojo izquierdo veía una mujer hablando sola sobre un fondo azul. Con su ojo derecho, un geranio sobre fondo verde. Y pensó que la mujer le debía decir al geranio que las nubes del cielo se han vuelto verdes. Cogió la mantita gris y se acurrucó en el sofá. A la mañana siguiente fue a trabajar. Mario consultaba a su ángel. ¿Cuándo? Y siempre le contestaba lo mismo. Si no es ahora, ¿cuándo, Mario? Pasó el tiempo y no sucedió nada. Bueno, eso no es del todo cierto. Los grandes almacenes cerraron por quiebra. ** Laura Guillén Ramo l.guillen.r@esade.edu Escritora española (Zaragoza, 1975). Actualmente es doctoranda en psicología aplicada. === Pacheco Sergio Omar Manganelli =================================== Envuelto en un revuelo de mancha venenosa, golondrina y relámpago en el patio sin cielo, sándwich de contrabando, herido por desdén. Tenaz al sonreír con ojos deslumbrados, prodigio y quasimodo va Pacheco. Respirando burbujas de jabón La Espuma, la mirada infantil velada por el miedo y ese vaivén de tonta marioneta, cuchillo de las risas ogro pobre malogrado arlequín agonizante enfermo abandonado, va Pacheco. === Una mañana de silencio y desgano jugó su última siesta a la mancha asesina, todos nos opusimos al decreto fatal que se nos haya muerto, por la fullera parca que le rozó las ropas, justito antes que pudiéramos soplarle, la contraseña tierna que enjuaga los destinos. Mancha tuberculosis -diagnóstico alarmante enfundado en barbijos- y nadie quiso sepultar su cuerpo contagioso de piedra calcinada, que nunca más navegará baldosas con puntos cardinales, ni ya será cangrejo, o cíclope, ni torpe barrilete de sábana y terraza. === Apenas un despojo una incomodidad un muerto, para nosotros una módica causa de azucarar la vida sin dobleces ni dádivas, un hermano mayor un desconsuelo. Va Pacheco. Los que sobrellevamos miseria y desvarío, nos vestimos de lutos prematuros o de amnesia, de ruinas acordadas o prisiones, de fondo de botella o memoria martirio, mientras a las puertas del túnel la araña hilaba como epílogo su malla de colar ternuras imprevistas. Pacheco, luminoso, descolgó la camisa del perchero, calzó su bombín de escupidera y se marchó invisible, en medio de la bulla de rezos y bomberos, a guaridas y escombros, contra todo pronóstico. === Vuelo y extravío de lázaro sin pompas, primicia de la muerte, telegrama feroz cesanteando a la infancia, desgajada inocencia, almácigo de duelos. Mancha ceniza. Pacheco va. ** Sergio Manganelli smanganelli@hotmail.com Escritor argentino (Haedo, Provincia de Buenos Aires, 1967). Sus trabajos han sido publicados en una docena de diarios argentinos, así como diarios de México. Ha colaborado con revistas literarias de Argentina, España, México, EUA y Puerto Rico. Entre 1991 y 1998 ha obtenido una treintena de premios literarios. === Las campanas de la ciudad Ricardo Mena Cuevas ==================== Dos sombras caminaban por el paseo marítimo de la pequeña ciudad de Fuengirola embebidas por la mirada epicúrea del mar y el murmullo estoico del viento. La más alta le iba dicendo a la más baja algo tan filosófico como esto: -Parecería que Platón en su diálogo "Timeo", creó el mito de la Atlántida como símbolo de lo que hace el orgullo expansivo en cuanto domina a una justa ciudad, ya que la Atlántida se convirtió en un monstruo imperialista cuando quiso imponer su justicia y orden a otras naciones menos perfectas. Tanto es así -continuó el alto joven mirando el crepúsculo- que Platón nos relata que fueron los localistas griegos los que salvaron a la civilización mediterránea de la expansión imperialista de la Atlántida y que, por eso mismo, los griegos heredaron su amor por lo pequeño en donde supo reinar la más grande sabiduría. En lo pequeño de la civilización está lo bello y, a la postre, lo justo, como dijo Aristóteles, mientras que en lo grande..., en lo grande está el ejemplo de la Atlántida, que acabó siendo destruida por un gran cataclismo marino. -Los griegos y la naturaleza son grandes, eso es muy cierto, querido amigo -replicó el bajo silenciosamente-, y no voy yo a negar el poder que tiene en el mundo la Providencia, pero para mí la causa de que la Atlántida pereciera no se debe a una grandeza cataclísmica de la naturaleza o al valor prometeico de los griegos, sino a la propia pequeñez humana que acarrea el haberse convertido en un grandioso imperio. El mayor enemigo de lo grande es que es realmente pequeño. -Eso es una paradoja interesante... -adujo el alto sonriendo, a lo que replicó el bajo de esta manera-: -Imagina este pequeño pueblo costero ahora; imagina estas gentes a las cuales conocemos y con las cuales hablamos y nos comprendemos. Nosotros sabemos que esta ciudad está viva porque vivimos en ella, no bajo ella. La diferencia entre vivir en una metrópoli y vivir en un pueblo es la misma que hay entre morir como un hombre libre o vivir como un esclavo. Lo grande de las grandes ciudades hoy en día provoca que el hombre, su alma y su grandeza, su invididualidad grandiosa, se vea sometida por la pequeñez gigantesca de la masa. El final de una gran ciudad es que está podrida desde sus cimientos. El hombre es un animal racional que necesita algo tan necesario para su vida como el propio aire -la libertad invididual. Sin libertad individual no hay vida, sin libertad no hay movimiento, sin libertad lo único que hay es libertos. Y un hombre esclavizado por la presión de lo grande, del Leviatán de Hobbes, un hombre así, sólo tiene una salida -el suicidio. -O la rebelión absurda de Camus -intercedió el alto circunspecto. -O la rebelión, exacto. Pero ¿quién puede rebelarse contra el Leviatán de una gran estructura burocrática que subyuga a una gran ciudad cancerosa cuando no existe la libertad y, por ende, la relación entre ciudadanos, la libertad de expresión? Sin interrelación e interdependencia no hay rebelión social, hay una rebelión individual como la que gritó Kafka o como la que gritó Camus. Una rebelión impotente. -Veo a dónde quieres llegar, querido amigo -habló el alto- y reconozco que la religión no tiene lugar en las grandes ciudadades de hoy en día porque todo está mecanizado, muerto, protésico -ambos amigos miraron el mar purpúreo cuyo cielo se ribeteaba de un fulgor pictórico mesiánico-. En lo pequeño se entiende lo grande del Hombre, su cuasi divinidad. -Siempre me ha parecido divertido que pensaras que el Hombre es un ángel caído de la Creación; yo no comparto el valor por la religión que tienes, porque para mí la religión es la esclavitud del pensamiento, la muerte, la misma muerte que provoca el sentimiento de masa en los ciudadanos de las grandes ciudades. Yo siempre he considerado que la libertad de pensamiento no es respetada por la religión católica. -Para mí, fíjate bien lo que te digo, una justa religión es la mayor libertad que se le puede dar al Hombre, pues para mí la religión católica es como este paseo marítimo -nos marca la senda a seguir pero nos deja libres de andar hacia adelante o hacia atrás o quedarnos quietos. Eso sí, si sales de la senda puedes caer en el mar o caerte en la carretera por donde corren veloces los coches. -¿Oyes? -preguntó el bajo al instante. -Sí -contestó su amigo-; son las campanas de la Iglesia llamando a los vecinos. No preguntemos por quién suenan, porque suenan por nosotros, querido amigo. ** Ricardo Mena Cuevas ricardomenacuevas@hotmail.com Escritor español (Málaga, 1975). Abogado de profesión. === Dos poemas Lía Isabel Alvear Ramírez ============================= *** Negra infancia Traía las manos sucias de tanto sacar carbón; traía la ropa herida los zapatos sin cordón. Venía tarareando alguna antigua canción; venía chutando piedras pateando con desazón. Dormía plácidamente en un nudoso colchón, que entre el cansancio y el frío fue el primero vencedor. Estrena su nuevo día en la mina de carbón, ¡que ha de criar a sus hermanos el niño trabajador! *** Donación El puente que cruza el río cruje y tiembla cuando pasa, el caballo de Domitila con la leche madrugada. Humedad en el hocico y en la arboleda sombreada, un manto de agua etérea baila con las hojas blandas. Atrás ha quedado el río se ve el techo de la casa, llegó la leche del niño alba donación de vaca. ** Lía Isabel Alvear Ramírez liaisabel@epm.net.co Escritora colombiana (Medellín). Ingeniera agrónoma especialista en agroecología. Ha publicado el ensayo El derecho a la tierra-terruño; la Tierra-planeta, la tierra-sustrato. Colabora como articulista en la revista ambiental El Reto, de circulación nacional, y en otras publicaciones locales. Poemas suyos aparecen en la antología de poetas americanos Canto a un prisionero. Ha participado en la redacción y corrección de algunos libros, tanto técnicos como de temática social. === Aventuras... en un tacho de basura Yvette Schryer ================ Soy un gato homeless pero me considero especial. El lugar de los desperdicios que frecuento está rodeado por un semicírculo de piedra donde nos reunimos todos los gatos del vecindario. ¿Por qué me considero especial? Porque cuando ya estaba resignado a entregarle mi vida al Gran Gato, después de un golpe contra el parafangos del coche de un inconsciente, un alma piadosa me recogió, curó mis heridas y abrió mi espíritu. Mi benefactor es un profesor y al abandonar su casa después de dos semanas, no sólo estaba sano, sino que me había convertido en un gato sabio. En mi convalescencia echado en la caja de cartón, le escuché muchas veces hablar con un rectángulo luminoso que no le respondía. La vida de los gatos en el muro del recinto de los desperdicios es monótona y rutinaria. Estamos siempre pendientes del momento en el que algún distraído lo deje mal cerrado, para desparramar ipso facto el contenido de las bolsas. Ciertos días, sin embargo, suceden hechos que interrumpen la monotonía y le levantan a uno los bigotes; como aquella vez que una viejecita revolvió desesperada los desperdicios haciendo más desbarajuste que nosotros, para encontrar al fin lo que buscaba. Era un bultito insignificante que introdujo con alivio en el bolsillo de su delantal, mientras sus encías relucían desnudas y alborozadas. Después que viví con el profesor entendí mejor a la gente. Por ejemplo, el viejo de la esquina es un avaro; trae bolsitas insignificantes, lo que indica que compra poco y tira menos. La mujer que una vez por mes llega con bolsas descomunales debe ser sucia y haragana ya que amontona los desechos para no afrontar las pequeñas molestias cotidianas. Hay uno que cuando tira algo, sé que va a volver a los dos minutos para controlar si no puso las llaves dentro de la bolsa. Otros, los generosos, dejan en el recinto cosas todavía utilizables. Las apoyan contra el paredón de piedra y los objetos desaparecen al instante como si un ojo atento estuviera controlando todo desde las ventanas vecinas. Una noche, al pasar junto al recinto, era una noche toda llena de perfumes de bananas y de gatas ronroneadas, pasó una joven que se quitó con rabia la sortija que llevaba al dedo y la arrojó sin fijarse dónde caía. Yo sí me fijé. La muchacha desapareció tras un portón, unos metros más allá. Al rato llegó otra mujer joven, tenía parte del rostro tapado por una pañoleta y también ella se alejó de prisa luego de dejar un canasto con trapos cerca del cubo de la basura. Cuando me estaba despidiendo de mi gatita (ella vive en una casa y no puede llegar tarde) percibí un cierto rumor parecido a nuestros maullidos de descontento y vi que dos manitas rosadas brotaban de los trapos del canasto. No supe qué hacer pero no tuve mucho tiempo para pensar porque llegó otra vez la joven del anillo. Traía una linterna y estaba acompañada por una mujer mayor que debía ser su madre. Discutían agitadas y al principio no oyeron el llanto que salía de la cesta. Cuando lo escucharon, la mujer tomó en brazos a la criatura y la joven quedó petrificada por la sorpresa pero después de unos cuantos aspavientos siguió buscando su sortija con la ayuda de la linterna. Estando ya seguro de que la criatura estaba a salvo, me acerqué al anillo y, con un certero colazo, lo mandé hasta los zapatos de la chica. Madre e hija se alejaron llevando consigo el bebé, la cesta y el anillo. Desde esa noche la muchacha me trae un cuenco lleno de leche repleto de migas de pan, y lo que más me gusta, es que siempre me palmea cariñosamente la cabeza con su mano ensortijada. Una vez le escuché decir a mi benefactor que la bondad es como un boomerang. Ahora sé lo que quiso decir. ** Yvette Schryer ivets@netvision.net.il Escritora argentina (1932). Reside en Israel desde 1970. Estudió filosofía y letras en Buenos Aires. Publicó en 2003 el libro de cuentos Un ramo de prosas en la editorial Índigo, de París. Madre de 2 y abuela de 6. Habla italiano, francés y hebreo. Imparte en Israel lecciones de castellano y dirige un taller de escritura creativa en castellano. === Pepe Alejandro Cardozo =========================================== (Nota del editor: el poeta venezolano Pepe Barroeta murió el pasado 5 de junio en Mérida, tras lidiar con un cáncer cerebral. Hoy la Tierra de Letras trae a sus lectores este poema homenaje de Alejandro Cardozo, hijo político de Barroeta, toda vez que éste estuvo casado con la madre de aquél durante largos años, "años que fueron para mí", nos ha dicho Cardozo, "el último trasiego de mi infancia, mi adolescencia entera y gran parte de mi adultez; adultez que en gran medida fue influida por el poeta, por su poesía y su vivencia en el seno de mi casa materna"). ¿Qué puedo decir? ¿Dónde grito? ¿Qué puedo lagrimear? ¿Dónde lloro? Hace meses los cuervos me contaron que morías. Pero ayer fueron ángeles borrachos y tiernos; ebrios y perfectos; intoxicados de locuacidad quienes me dijeron que te fuiste volando en tus versos amando el olvido perdonando la locura refundando la lengua. Pero qué puedo decir, Poeta, yo que te vi morir y resucitar tantas veces, que lloré tu delirio, que enterré tus muertos mil veces que envenené los pájaros en la tarde contigo que me burlé de los españoles, y de Yoleida, y de Chichito, y de Malthus, y de la gloria y de tu ternura porque volviste nuestra verdad tu verdad esencial y poética -aunque la nuestra fuera simple- Pero detrás de tanta madera y de tanto barro desaparecimos y nos volvimos una nota anónima de tristeza, culpa, historia, y añoranzas Moriste lejos de tu casa, Pepe, Como suelen morir los poetas. -Que me perdonen los cuervos por no cantarte antes. ** Alejandro Cardozo cardozouzcategui@gmail.com Investigador venezolano (Mérida). Historiador y politólogo egresado de la Universidad de Los Andes (ULA, http://www.ula.ve). Reside en Caracas. Textos suyos han aparecido en la Revista Nacional de Cultura, así como en las publicaciones Principia y Archipiélago y en distintos periódicos regionales como Frontera y Maturín. Dirigió la revista política universitaria Veritas en su primera edición. === Tres textos Verónica Cento ======================================= *** Intemperie I ¿Es la intemperie lo abierto? Hanni Ossott. Es probable que este cuerpo desnudo haya perecido por estas llagas que a simple vista, me torturan. Estoy a la intemperie. Y esta poeta deja caer las grafías encerradas en sus dedos. Sin embargo, tengo la manera de defender lo abierto, a esta herida tenebrosa que me tiembla. La misma intemperie, el mismo vacío son los síntomas y pequeñeces del hambre de esta boca, que no siempre prioriza la palabra poética. Tengo tanta lástima de esta pared húmeda sin recursos. II ¿Es la intemperie el "afuera", o apenas una condición, un tránsito? Hanni Ossott. Miedo. Poseer una aridez corporal infinita. algo me arranca del hogar hasta dejarme huérfana. Toda esta noche no me puede salvar. Me hace sentir más enferma y menos vocálica. La palabra sufre al desamparado de esta boca. El delirio me solicita. Esta soledad es una inocente muerte de hastío. III No puedo ser el enemigo que aniquila. El enemigo es de "afuera" que dentro de mí sobrepasa. Hanni Ossott. Mis restos sufren en un descampado, en un desierto, donde sólo se oye mi cuerpo en forma de grito. Mi enemigo me encontró en el peor abismo. Yo me encontraba solitaria y declinada; tenía la certeza de este crimen. No puedo culpar a un tercero que no existe, a ese sujeto, carne o desperdicio que (creo) espera mi dulce muerte. Me devora el silencio entre esta noche y este olvido. ¿Qué comenzaré a ser desde ahora para el mundo? Ya no tendré a quién interrogar por este miedo, por este frío de estar tan sola y revuelta en toda esta oscuridad circular que pronto, muy pronto, dejará de serme adyacente. Me devoraré de forma consciente y estúpida. Y al surgir completamente la mañana, vendrán de las sombras más temibles, las aves rapaces a tragarme. *** Ternura I No sé hasta dónde este cuerpo es sólo espuma, porque hay días en que está lleno de rabia, otros, de dulzura y canela. Entonces, por los ojos de mi cuerpo sale la palabra amor, y me entran ganas de amar desesperadamente, pero tengo el cuerpo lleno de rabia con forma de espuma. II Y cuando te amo, sos vos la que adopta este sintáctico vejestorio corporal que me sostiene; sin embargo, lo querés, y de noche, lo abrazás con ternura. No de aire, no de manos ahuecadas donde el nombre se pierde y nos traspasa. Hablo de caricias de frente con sabor a unparasiempre, que mantenés en tu boca hasta dormirte. III Este cuerpo al cerrarse se convierte en una noche donde caben los sonidos que hacen tus brazos al abrigarme. Vos y yo derramados en una nostálgica cama, somos aire y espesura, y la palabra amor se duerme entre las bocas. *** Palabras al aire No soy ya la palabra conocida, ni el verbo innato. Crezco, y me reproduzco por obra y gracia de mi útero. Las manos que conocías, blancas y radiantes los lunes a las dos, se han marchitado de manera escandalosa. Perdí, de pronto, mi raíz. Perdí el círculo donde ajustarme. Donde mecerme. Taladrarme el amargo síntoma. Y usted, sí, usted que era sustantivo, verbo y semántica al besarme: ¿dónde hundió su boca? Ya no encuentro la facilidad de la escritura. Ahora es un proceso inverso, mi escritura depende de mi voz para existir desde mí, es una simbiosis extraña y demoníaca, donde la carne perece. No temo infiltrarme donde el ojo tiene un cíclope. Estas horas incendiadas serán eternas, ruidosas, temerarias, hasta que vuelvas a reivindicarte. Ya no prosigo con el fonema enfermo, ahora mi lengua tiene escudos, protecciones sagradas creadas por mí. Fue una automedicación para sobrevivirte. Aunque el grito a veces perece un poco, estoy hecha una mujer casi entera, una sobreviviente a la muerte lingüística. Sé que te cuesta creerme. Desde tu irrealidad, aún me sentís inservible, ajena, inhumana, tan cíclope que me matarías sólo con mirarme. Abro la boca más inmensa, y alrededor de este síntoma, un axioma. Incoherente y anónimo, pero me descrea para no sentirme. Hacia donde fingía la voz, ahora escribo asonancias. Puedo hablar de estos monstruos autóctonos vividos y sufridos, ya sin que me toquen el mínimo hueso. El cuerpo es una esfera donde sólo yo quepo. Mi poesía es una mujer invertebrada. A veces tan anónima, principalmente, cuando escribo desde fuera de mí. Yo también me pongo una máscara, a veces, para disimular dolores; otras, para inventarlos. Y a veces, me animo a sacarme en público. Mostrarme, ésta que soy dentro de este techo. De esta casa en miniatura. De la máquina que cabalga dentro, y nunca se acaba, sigue con este lenguaje de leona furiosa, hasta que llega su noche, y la abanica muy dentro. ** Verónica Cento veronicacento@yahoo.com.ar Escritora argentina (1980). Reside en Caracas (Venezuela). Estudia letras en la Universidad Central de Venezuela. Su producción permanece inédita. === Dos relatos Luis Recuenco Bernal ================================= *** La vendetta Hace meses que nadie ríe en casa de Giovanni. Su mujer, Sandra, apenas alza la voz cuando encarga algún recado a Ciccio, el hijo de ambos, ni siquiera cuando ha de reñirle. Giovanni, además de no reír, tampoco habla. Cada día se levanta de madrugada y camina, sonámbulo, por las pocas estancias de la casa, las atraviesa para salir al patio de atrás, aparejar la mula y salir, taciturno, camino de la hacienda de don Lolló. Jadeante, con la cabeza vuelta hacia la figura compuesta por jamelgo y jinete recortada contra la luz de la aurora, trota Zezo, un lebrel de olfato agudo e instinto privilegiado para la caza. Es el preferido de don Lolló y desde hace algún tiempo acompaña a Giovanni a casa cada día. Éste mira al perro de reojo y entorna los párpados, pensativo: ya queda menos, camarada, ya falta poco. Y siguen su camino, figuras tristes, dibujando senderos por el monte entre el oscuro rocío, que se deshace bajo los primeros rayos del alba. En la hacienda ya todo el mundo anda atareado. Los peones preparan los aperos de labranza, las mujeres se dirigen al río con cestos cargados de ropa sucia, los animales se revuelven en los corrales aguardando la salida a los campos para pastar. Giovanni se dirige al cobertizo de los perros. Lebreles, podencos, alanos, teckells y cruzados, se agitan al olerlo, y se amontonan, ladrando, junto a la puerta, anhelando correr por los campos, oliscar, identificar olores familiares y alguno nuevo, la flora (jaras, brezos y chaparros) catalogada por ellos siguiendo criterios sensoriales precisos, criterios basados en la utilidad, según aporten más o menos pistas que les ayuden a cazar; también buscan sonidos, de pájaros, de vientos, del interior de la tierra, indicios de tiempo propicio o no para la caza, percepciones imposibles para los humanos y que ellos descifran con precisión. Son los perros de don Lolló, sus soldados para la batalla, siempre desigual, de la cacería y han de estar bien entrenados. Giovanni se ocupa de esa tarea desde que era un crío, como ayudante de su padre entonces, que a su vez lo fue del suyo, así como Ciccio lo será algún día de Giovanni. En Sicilia, la costumbre se vuelve ley con facilidad, una ley no escrita pero por todos acatada, inviolable, pero no justa, no igualitaria. Siempre hubo gente de pueblo y de campo que sirve y malvive, y obedece, siempre obedece; y siempre hay un amo al que todos temen y que manda, que dispone a su antojo de personas y cosas, cuando le viene en gana, sin respeto, dentro y fuera de su hacienda y sin dar a nadie explicaciones. Como no se las dio don Lolló a Giovanni, aquella tarde de hacía tres meses, cuando le pidió que llevase a Sandra y a Ciccio al día siguiente a la hacienda; para merendar, dijo. Giovanni lleva los perros al monte, a la vaguada donde suele entrenarlos. Los somete a pruebas de obediencia, de rapidez, de acometividad. En el momento más delicado de la caza, cuando han de obligar a la presa (jabalí, corza o gamo) a dirigirse a un sitio propicio para recibir los balas de don Lolló, deben ser precisos y coordinar sus movimientos cuidando de no cometer error alguno, para que el animal perseguido, aturdido y exhausto, se ponga al alcance de la escopeta del amo. Giovanni se vale de diversos recursos para adiestrarlos: silbidos, gestos y gritos precisos; trapos impregnados con el olor de la sangre de un animal muerto y escondidos en el bosque. Luego suelta los perros y los azuza, los guía con su repertorio de claves que sólo ellos comprenden, los alienta y les regaña hasta que encuentran los trapos escondidos, que para ellos son como presas muertas, con olor similar pero sin cuerpo. Consigue que distingan por el olor la sangre de una presa joven y de otra vieja, de un macho y de una hembra. Zezo, además, la que existe entre la sangre de un animal y la de una persona. Al acabar aquella jornada, tres meses atrás, Giovanni regresa a la hacienda y, tras encerrar a los perros, espera junto a la verja la salida de su mujer y de su hijo. Tras un buen rato aparecen caminando por el sendero, Sandra con la cara entre las manos, sollozando. Llegan a la altura de Giovanni y, aunque ella trata de volver la cabeza, él le sujeta la barbilla y le obliga a mirarle. Ve sus lágrimas y ella baja los ojos. El niño juega con un tirachinas que le habrán regalado; para mantenerlo entretenido. Les deja marchar y los mira mientras se alejan, los ojos de pedernal, los dientes apretados. Vuelve despacio hacia las perreras. Cabalga luego hacia su casa, seguido por Zezo, que parece estar contento con la novedad. Desde ese día somete al perro a una férrea rutina de entrenamiento. En primer lugar, Giovanni quema una varilla de incienso y, con el humo perfumado que desprende al arder, impregna un saco vacío con el que envuelve la cabeza del animal, que queda así ciego y con el olfato bloqueado por el fuerte olor. Luego viene la parte más difícil para Giovanni: tras atarlo, apalea con saña al perro durante un buen rato. El animal aúlla de dolor y de rabia, se revuelve en la oscuridad que lo cubre y trata de adivinar la posición exacta de su agresor. Pero sólo percibe ese olor extraño que lo envuelve como si fuese niebla y le impide cualquier orientación posible, cualquier reacción certera al ataque. Cuando termina la sesión, Giovanni se lava y se cambia de ropa, después se frota con azahar y regresa, liberado del olor a incienso, para desatar a Zezo y consolarlo con caricias. Por fin, entra en la casa, donde Sandra y Ciccio le esperan en silencio para cenar. Después de tres meses, Zezo está preparado. Ese día termina su adiestramiento en casa de Giovanni. Hay un muñeco de paja en el centro del patio, vestido como una persona, con pantalón y chaqueta viejos, pañuelo al cuello y sombrero. Después de la paliza de rigor, Giovanni retira de un tirón el saco de la cabeza del perro, que se abalanza enfurecido sobre el muñeco. Giovanni silba y Zezo se detiene de golpe, conteniendo a duras penas su furia. Espera impaciente otra orden. Entonces Giovanni emite un nuevo silbido, apenas perceptible, muy bajo y cadencioso, como si entonase una melodía, y el perro salta y muerde la garganta del muñeco, que desgarra con facilidad, junto con el pañuelo que la envuelve, y que Giovanni ha sostenido minutos antes sobre el humo del incienso. Ha empleado las últimas semanas en perfeccionar el ataque y ahora sabe con certeza que Zezo no fallará. Ahora odia el olor del incienso y matará cuando lo olfatee. El día amanece frío y nublado. Salen a cazar temprano. Don Lolló, Andrea, su guardaespaldas, un mozo fornido y silencioso, con un puñal en el fajín y la escopeta siempre cargada y a punto, Giovanni y los perros. Recorren los montes cercanos a la hacienda, pero ese día viene mal dado para la caza. Al mediodía no han conseguido avistar una presa. Don Lolló está cansado y furioso. Se detienen al pie de una encina para tomar un refrigerio que saca Giovanni del zurrón. Después, don Lolló se apoya en el árbol para descabezar una breve siesta antes de continuar. Entonces, Giovanni saca algo del zurrón. Es un pañuelo. "Don Lolló", dice, "no vaya usted a coger frío, que el día va a peor. Tenga, Sandra me ha pedido que se lo diese, es un pañuelo que ha bordado para usted". Don Lolló lo toma y lo mira con agrado. Se lo lleva a la nariz y lo olisquea. "Es suave", dice, "y huele como a iglesia", "ah, Sandra, qué mujer, Giovanni, qué mujer, y tener que estar contigo, qué desperdicio". Se anuda al cuello el pañuelo, se cala el sombrero hasta la nariz y cierra los ojos. Giovanni toma del brazo a Andrea y le susurra que lleva en el zurrón un pellejo de vino que le ha traído de Panezza un pariente. Se alejan unos metros y rodean unos arbustos, no sea que el patrón les sorprenda. Mientras Andrea bebe, Giovanni se retira un par de metros y ve a Zezo cerca de don Lolló, con el lomo arqueado y enseñando los dientes: espera la señal. Giovanni contempla con asco la figura del amo durmiendo. Quedamente, casi con desgana, emite el silbido. *** El fantasma y el torero Despertó empapado en sudor y respirando con dificultad, debido al calor que hacía en la habitación, que le estaba abrasando la garganta. Se levantó de la cama y abrió, de par en par, la puerta que daba al balcón. Sintió en la cara un golpe de brisa de mar y miró las luces del paseo y, más allá, el mar, iluminado apenas por una luna menguante. Le costó recuperar la memoria, apartar su mente del recuerdo del sueño, pero poco a poco fue teniendo conciencia de la realidad. Estaba en Lima, en plena campaña americana, y aquella tarde había toreado. Recordó con nitidez la corrida, la tarde soleada, un poco ventosa, lo justo para no abrasarse con aquellas temperaturas, pero sin dificultar las maniobras con el capote o la muleta. Los dos primeros toros habían sido un trámite, sin sobresaltos o percances, por su toreo cauteloso, sin lucimiento, pero eso no le importaba, no lo buscaba en aquellas plazas, o no al menos cuando el ganado era serio y optaba entonces por prevenirse, por estar en guardia y a la defensiva, sin arriesgar buscando la brillantez estética o técnica. Esa simultaneidad -el riesgo y la torería- la reservaba para las plazas de renombre, donde valiese la pena jugársela. En las demás se limitaba a capear el temporal y cumplir con lo justo. Y a veces, lo reconocía, ni eso. A no ser que estuviese su padre en la barrera. Él no le consentía menos que una entrega absoluta en cada toro, y Néstor había de correr riesgos que después no eran recompensados, las más de las veces, por ser plazas de poca afición. En el tercer toro volvió a verlo. Allí estaba otra vez, y de nuevo todo se volvió irreal por unos momentos, como las veces anteriores. Nunca sabía de antemano cuándo aparecería, sólo que siempre lo hacía si el toro que le tocaba lidiar tenía peligro, y de eso sólo se daba cuenta más tarde, ya en plena faena y toreando sólo con un ojo, el otro puesto en aquella silueta recortada contra la barrera, en los tendidos de sol, y que no le apartaba la mirada, siempre fija sobre él, siempre franca y clara. Firme y quieto, mantenía fija su postura sobre la arena de la plaza, y era, por lo que sabía, invisible para todos menos para él. Las primeras veces perdía por completo la concentración, asustado y más pendiente a esa imagen que a la testuz del morlaco que, a menos de dos metros, reclamaba en exclusiva su atención, pero no tardó en darse cuenta de que había un propósito en aquella aparición, una intención clara de avisar, de ayudar. Remató como pudo el tercero y se volvió, ya menos tenso, hacia la figura que le observaba. En ninguna ocasión anterior, que recordase, tampoco en ésta, se había movido durante la faena del sitio en que se hacía presente, en que se aparecía -le costaba usar esas expresiones, pero no conocía otras más apropiadas- siempre alejado del que él mismo escogía para su faena y que tampoco él variaba, guardando las distancias. Pero cada vez había intervenido -si se podía emplear este verbo- en un momento delicado, o, con más exactitud, justo antes de un momento delicado, de un peligro claro para el diestro, y había evitado con su intervención que esa peligrosidad derivase en percance o cogida, tal vez grave, tal vez mortal. Ese día no había sido diferente, y al cambiar de mano la muleta para citar por la izquierda, oyó con claridad un mugido hondo y prolongado que provenía del lado opuesto de la plaza, giró brevemente la cabeza y vio al otro toro con la cabeza levantada y con una herida sangrante a la altura de la cruz, en el hoyo de las agujas. Parecía mugirle al cielo. Ese era el aviso. Siempre era la misma visión, la del toro fantasmal transformado por el dolor de una estocada fantasma, que mugía, moribundo; luego, por unos instantes, la imagen desaparecía, se hacía invisible, como dándole tiempo al torero para que sortease el trance comprometido que le aguardaba. Esa tarde intuía cuál sería; habiendo ya notado que el astado con el que se las veía derrotaba por su pitón izquierdo, optó el torero, en el momento de la acometida del toro, por separarse unos milímetros más de lo que en él era ordinario y notó cómo ese pitón le rozaba la tela del traje, por la parte exterior del muslo. De no haber rectificado su pose, el toro le habría enganchado por la pierna. Una vez más el aviso había llegado en el momento oportuno, evitándole una peligrosa cogida. Ahora lo miraba de frente, al otro toro, muerto ya el lidiado, y también como otras veces quiso de algún modo agradecerle el aviso, hacerle saber que notaba su presencia y lo que por él hacía, darle las gracias, a ese toro fantasma, zahíno, bragado y astiagudo, con el número trece grabado a fuego en el costillar derecho, y que desde hacía unos meses se le aparecía algunas tardes de lidia para salvarle la vida. Pero, como las otras tardes, también hoy salió tras las mulillas de arrastre, que tiraban del cuerpo inerte del toro recién muerto. Y desapareció tras ellas, hasta otra tarde, o así lo esperaba el torero, por su propio bien y a pesar del temor -cada vez menor- que el toro fantasma le causaba. Cenó luego con su padre, que también era su apoderado, y con el resto de la cuadrilla, en un restaurante del centro de Lima. Los comentarios sobre la corrida de aquella tarde ocupaban mayoritariamente las conversaciones. Ahora ya con la tranquilidad que daba el deber cumplido, con la calma que sucede al peligro. -Anduvo cerca el tercero, en el primer natural. Menos mal que cambiaste pronto de mano. El bicho tenía malaje por el izquierdo. Hoy su padre tampoco había podido estar tras la barrera, que es donde deben estar los padres y, sobre todo, los apoderados. Anoche se le fue la mano con los martinis, primero, con el vino, más tarde y con la ginebra, para rematar la faena. Así que se había perdido otra corrida de su hijo, de su torero (padre y apoderado, doblemente borracho). De modo que alguien de la cuadrilla le habría contado, nunca faltaba el solícito que no decía que no a un billete de doscientos euros. Que, por cierto, había ganado él, Néstor, su hijo, como todo lo demás, de lo que su padre disponía tan alegremente. Desde que decidió seguir los pasos de éste y convertirse en torero, Néstor no recordaba una tarde en la que el padre estuviese sereno en su sitio, si es que estaba en su sitio, en vez de en la cantina de la plaza. No supo negarse el día que su padre decidió apoderarlo, sin él pedírselo, jamás se lo hubiera pedido, no entraba en sus planes, pero su padre no decidía, más bien decretaba, en lo suyo y en lo ajeno, sin consultar, sabiendo que sería obedecido. Así lo hizo cuando tomó la determinación de abandonar el toreo aún joven, pillando por sorpresa a todo el mundo. Y no dio marcha atrás, ni se lo planteó siquiera, por más que su apoderado le presionara, la prensa también, incluso la madre de Néstor, entonces todavía viva, que sabía que el toro era su vida, que se amargaría si renunciaba a él. Y así fue. Se convirtió en un amargado que pasaba casi todo el tiempo en las tabernas, contando a quien quisiese oírlo sus tardes de fama en Las Ventas. Y cada vez iban quedando menos dispuestos a escuchar. Más tarde, cuando el hijo comenzó a despuntar maneras, decidió, de nuevo sin preguntar, trocar su condición de ex torero alcohólico por la de empresario alcohólico, convirtiéndose en su apoderado. Ahora vivía de manera espléndida con un dinero que no se ganaba, que no se podía ganar, más bien al revés, porque siempre lo estafaban en las cenas los empresarios y los ganaderos, se aprovechaban de su etilismo y le endosaban lotes y carteles que no eran convenientes para Néstor, que compartía así cartel con segundones más de lo conveniente y se enfrentaba a demasiados morlacos resabiados. -No fue nada. Lo vi venir. -Te veo un, no sé, un sexto sentido de un tiempo acá. Has salido de milagro de unas cuantas, últimamente, parecía como si adivinases. O es que estás teniendo la suerte de los triunfadores. -Será eso. -Entonces sal a hombros, para variar. Tras la cena tomaron un par de copas en el bar del hotel. Su padre algunas más del par. Luego se dirigieron a sus habitaciones, ya que al día siguiente habría también faena. En el ascensor, su padre le pasó un brazo por los hombros a Néstor y éste notó que apenas aguantaba de pie, así que lo asió por la cintura. Lo fue llevando casi a rastras, por el pasillo, hacia la habitación. -Buenas noches, Néstor -se despidió un peón, Andrés, el más viejo de la cuadrilla, que había sido banderillero con su padre. -Hasta mañana, Andrés. Voy a dejar a mi padre en su habitación. Tras dejarlo caer sobre el colchón, como un fardo, Néstor se apoyó un momento sobre la mesa que había junto a la cama, para recuperar la respiración. Su padre estaba cada día más gordo y él lo notaba, pronto no podría con su cuerpo inerte de borracho. Entonces se fijó en el álbum de fotos y de recortes de prensa que su padre siempre llevaba consigo. Estaba abierto, encima de la mesa. Había un recorte de una noticia, medio arrugado. Néstor lo desarrugó y lo leyó. Era la historia aquella del enfrentamiento que tuvo su padre con un conocido ganadero, que derivó en rencilla. Cada vez que se emborrachaba -cada día, pues- su padre leía, o más bien, fijaba la mirada en ese recorte, durante horas. Néstor nunca supo bien lo que pasó y tampoco lo supo la prensa, por lo que se deducía del artículo. Había preguntado a algún conocido que estuvo presente, pero nadie le dio datos concretos, sino evasivas. Sabía que tuvo que ser un asunto muy especial, algo para no ser contado, al menos en el ambiente taurino, tan supersticioso, tan exclusivo y particular. El caso es que su padre nunca más volvió a ser invitado por aquel ganadero a una tienta, menos a torear un toro de su hierro. Y poco tiempo después, se cortó la coleta. Cuando abría la puerta para salir de la habitación oyó a su padre hablando en sueños. -Granaíno -decía, con voz angustiada-, Granaíno. Otra vez aquella letanía, aquel nombre. Un día de estos se decidiría a sentarse frente al padre y hablaría, de hombre a hombre, sobre unas cuantas cosas que deseaba aclarar. El problema estaba en que su padre no lo consideraba aún un hombre, aunque había rebasado los veinte hacía un par de años. Tal vez nunca obtendría, a sus ojos, esa condición, la de hombre. Ahora se revolvía en la cama, inquieto y agitado, luego su respiración se fue haciendo regular y comenzó a roncar. El día siguiente hizo el mismo calor sofocante. Después de almorzar, Néstor descansó unos minutos antes de enfundarse el traje de luces. Esa mañana había pedido a Andrés que acudiese a chiqueros -su padre no podía- para asistir al sorteo de los toros. Le extrañaba no haberlo visto aún. Ahora iba, con la cuadrilla, camino de la furgoneta que había de llevarlos hasta la plaza. Su padre ya iría cuando pudiese, si iba. En la puerta del hotel estaba Andrés esperando, ya vestido con el traje. Leyó el miedo en sus ojos. -Camino de la plaza te cuento -le dijo Andrés. Escuchó Néstor la historia en silencio. El día aquel del incidente con el ganadero, Andrés estaba allí. Era una tienta ordinaria, donde algunos toreros invitados por el ganadero anfitrión, toreaban vaquillas en el tentadero, especie de plaza minúscula concebida para ese propósito. Las que demostraban bravura y trapío suficiente eran reservadas para cría y poder así continuar y mejorar el encaste del hierro. Las que no, iban al matadero, como desecho de tienta. En ocasiones especiales se tentaba algún novillo, pero no era prudente, porque el bicho podía aprender y salir luego resabiado a la lidia, buscando al torero en vez de al trapo. Aquel día el padre de Néstor le había echado el ojo a un utrero y se había empeñado en darle unos pases contra el deseo del ganadero, que era escrupuloso en su oficio. Al final, los ruegos de su padre y algún fino de más habían vencido la resistencia del ganadero, que consintió la tienta. Su padre, al parecer, se empleó con el novillo, que resultó bravo como pocos. Al quinto pase, y ya avisado por el ganadero para que fuese acabando, su padre quiso lucirse con una chicuelina y el utrero le volteó. Se levantó, fuera de sí, acudió a tablas y tomó una espada de matar. El ganadero y los demás quisieron impedirlo, pero ya su padre estaba frente al novillo, cuadrándolo. Se arrancó sin pensarlo dos veces y clavó la espada hasta el fondo, en lo alto de la cruz, justo en el hoyo de las agujas. El novillo bramó, herido de muerte, y cayó, ensangrentado, a sus pies. El ganadero, con el semblante fúnebre y agrio a un tiempo, acudió junto al animal. Hubiera sido un toro para el indulto, en la plaza, y un magnífico semental después, el mejor que nunca habría tenido. Más tarde, todos acordaron callar lo sucedido. En el mundo del toro hay cosas que es mejor ocultar. Pero no perdonaron. -Escúchame bien, Néstor. Esta mañana, en el sorteo, he visto de cerca tu lote. Uno de ellos, el tercero, era igualito al que tu padre mató aquel día. Hasta el número, Néstor, el trece, en su costado. Esto no puede ser casualidad. Néstor, por mis hijos, te juro que ese toro me ha mirado y me ha reconocido. Sé mucho de toros, Néstor, y sé que éste es aquél. Es el mismo, aunque te parezca locura. Irá a por ti, Néstor, a matarte, lo presiento. Di que estás enfermo, o lo que sea, pero no torees esta tarde, por lo que más quieras. -No seas maricón, Andrés. Te has hartado de vino, que te huelo. Busca tú la excusa y vete al hotel. -He tomado un coñá, Néstor, por los nervios, pero estoy sereno y te juro por lo más sagrado que no miento. -Calla de una vez. Y, en la plaza, atento, que te vigilaré. Ahora estaba en la arena, dispuesto para recibir al tercero, que sería el último de la tarde. Las luces de la plaza estaban encendidas porque el sol se iba ocultando. Su padre estaba en la barrera. Había tratado de hablar con él, pero Néstor no había consentido. Hoy le iba a demostrar quién era el maestro, quién mandaba, en la plaza y fuera, hoy se iba a enterar. Había cortado dos orejas, una a cada uno de los toros que ya había faenado. Con el tercero remataría. Hoy saldría a hombros. Abriría la puerta grande. Esta iba a ser su tarde. Salió por fin el toro a la plaza y se quedó parado a unos treinta metros del torero, observándolo fijamente. Néstor le sostuvo la mirada, pero sintió flaquear las piernas. Aquel toro era idéntico a su toro fantasma. A su espalda escuchó un grito. -¡Granaíno, no!, ¡hijo, sal de ahí! Néstor giró la cabeza hacia su padre y supo. Ya no era necesaria la conversación pendiente, de hombre a hombre. Encaró de nuevo al toro, zahíno, bragado y astiagudo, el trece en el costado, grabado a fuego. Hoy no venía para ayudarle. Hoy no mugiría, avisando. Leyó en sus ojos las intenciones, aunque no hacía falta. Néstor las conocía de sobra. Y también sabía, con seguridad, que esa tarde tampoco saldría a hombros, por la puerta grande. Lo citó, valiente, por su verdadero nombre. -¡He, Granaíno, he! ** Luis Recuenco Bernal luis@recuenco.es Escritor español (Alora, Málaga, 1962). Reside en Rincón de la Victoria. Estudió ingeniería de telecomunicaciones y ciencias empresariales. === Hostia (extractos) Ulises Varsovia =============================== *** Hostia Hostia tu cuerpo inconsumido en el acto de la fe y el perdón, cada día al mundo ofrecido, cada día en el pan y en el vino, en el cáliz de la tribulación. Eucaristía de la consunción: toda la tierra el templo del Hijo mudando de rostros, en la expiación de sus propias culpas, y en la pasión de una cruz de piedra y de cilicio. Todo ser el pan bendecido, todo cuerpo hostia, en la conjunción del gusano arrastrando su castigo, y otro idéntico por el camino de regreso a las manos de Dios. De la consunción y la inconsunción: hostia tu cuerpo inconsumido, y cáliz tu vida en pos del perdón, muriendo en cada uno de dolor, y renaciendo en el pan y en el vino. *** Proximidad Morir cercana proximidad, casi tocar con los dedos su intocable incorporeidad, o escuchar su silenciosa voz callar dentro de los milenios, dictar su solemne majestad. Sólo en la muerte reconocerle, intuir su sagrada presencia llenar de sí todos los espacios, abarcarlo todo imponiendo su voluntad totalizadora. A tu reverente cercanía, tú, amo sobre muertes y existencias, cuando, cansado de buscarte cavando en la luminosidad, de pronto la súbita caída a un pozo de densas tinieblas, a un eclipse de toda claridad, y allí tu amparo ontológico, allí tu silenciosa voz posándose sobre nuestros labios, allí tus paternales manos sellando de paz nuestros párpados, velando el sueño liberador. Casi tocar con los dedos su intocable incorporeidad, casi escucharle en torno nuestro, casi sentirle callar y callar en la travesía por los milenios, en su majestuosa intemporalidad. Morir sentir su cercanía, morir encontrarle al final de tanto merodear en torno, de tanta inútil disquisición. *** Reverso Al reverso de la paternidad el idioma desencajado, las palabras propagándose fuera de madre, en revuelo, suicidando su semántica. En pos de su significante los ladridos del cazador, y en el asedio, extramuros de toda presencia tónica, los lebreles su festín a rechinantes dentelladas. Al hijo la dedalidad, al hijo negros nubarrones y su caótica descarga, tanteando las piedras del camino, emitiendo su abstrusa señal. Ella el pan de la cacería, y cuando el ojo escrutador diseccionando sus partes, remontar, entonces, el río, y hallar en su compleja raíz el reverso de la paternidad, todas las sílabas dispersas. *** Relevo A la misma velocidad la muerte, la pérdida de la memoria en los años de la disgregación, y el timbre de los náufragos filiales llamando cada vez desde más lejos. En esa nave todos sus huesos, los últimos despojos de quien ya irreconocible para los deudos, y en línea recta, empero, del Padre, del primer testigo ya hecho polvo. No lo alcanzaremos, montado en su cabalgadura alada a través de las edades muertas, dejando atrás memoria y túmulo, hundiéndose más y más en la muerte. También vosotros nos llamaréis, también vosotros, timbres filiales, y se irá adelgazando el latido hasta la absoluta impercepción, dejándonos solos en la orilla. Vástagos, allí donde los difuntos a la velocidad de la muerte con su inútil ajuar funerario, allí también vosotros un sitio, vosotros preparando ya el relevo. Y a la misma velocidad seréis olvidados por la memoria en la edad de la disgregación, y progresivamente inconcebidos, diluyéndose vuestra voz filial. *** Tinta Con sangre de vírgenes o infantes, con sangre de cachorro ovino, o de jóvenes poetas errando bajo los castaños, en otoño, temblando de orfandad y de frío, con sangre tibia de inocentes, con sangre roja de las víctimas tendidas sobre la piedra ritual de todo victimario sacrificio, de todo tributo de sangre vital, con esa tinta de brillo indeleble, con ese color rojo inconfundible, con esa linfa de una fuente eterna, con la savia del árbol de la vida, escríbase la poesía, eríjase su efigie sólida, testimóniese a través de siglos. *** Nadie sino tú Nadie reclame mis huesos ni les dé cristiana sepultura, cuando ya no resista mi vida el asedio de criminales fuerzas, y caiga al polvo herida de muerte apretando una cruz en sus manos, nadie toque mis frías mejillas, nadie deposite allí sus besos, ni cierre mis párpados exhaustos derramando una abrupta lágrima, cuando venga la muerte a mi lecho y me arranque de los más amado, nadie acaricie mi frente extinta, nadie tome en sus manos mi cabeza y la sacuda para despertarme, cuando ya el sueño definitivo haya abierto en mi cuerpo sus alas y vuele conmigo hacia las sombras, nadie cruce en mi pecho mis manos, nadie peine mis últimos cabellos, ni me diga adiós en un desborde de quebrantada voz tremolante, cuando mi voz ya se haya callado y vibre sólo en la tensa escritura, nadie más que tú, Claire amada, nadie más que tus dedos mínimos, nadie más que tus labios cálidos, nadie más que tus blancas manos. Nadie repose conmigo en la tierra paralela a mis huesos mortales en un viaje sin fin en el tiempo, sino tu pequeña vida, Claire, sino tu adorada efigie, sino tus huesos junto a mis huesos. *** Espejismo Algo que como vapor palustre, que como la inaprensible alquimia del agua convirtiéndose en vaho, y permaneciendo, luego, en el aire, a media altura, equidistante entre el suelo y su fuerza de atracción y las altas copas de los árboles. Desde una cierta distancia, después, el habitante acercándose, o detenido sobre el terreno, observando la capa de humedad tiritar levemente en el aire, batir sus alas minimalísimas, invisibles en su grácil aleteo. Del mismo modo tus días de infancia, la imagen de un niño sin rasgos, ingrávido por entre los minutos, equidistante entre la realidad y alguien llamándole en la distancia, evaporándose en la memoria. *** Todos los días Todos los días de mi vida decirte amor, llamarte, amada, por tu claro nombre de cristal, por su transparente resonancia. Todos los días y cada día olerte la piel aromada, tocarte las mejillas tersas, besarte la boca encarnada. Todos los días amanecer y buscar tu cabeza dorada, buscar tu nívea corporeidad, buscar tu diáfana mirada. Todos los días, amor, sonreír mirándote toda entregada a mi vida, que ya no morir junto a tu vida enamorada. ** Ulises Varsovia rommel.krieger@unisg.ch Escritor chileno (Valparaíso, 1949). Es docente de español en la Universidad de St. Gallen (Suiza). Ha publicado más de veinte títulos de poesía desde 1974, en forma artesanal, y sus poemas han aparecido en más de sesenta revistas literarias de Latinoamérica y Europa, en español y en otros idiomas. Textos suyos pueden leerse en su página personal, http://varsovia.tripod.cl. === Tres poemas Osvaldo Rubens Sado ================================== *** El sorbo imposible Tomo un sorbo de viento porque creo que la repetición existe, con ojos yodados de la memoria, sólo semejanzas y equivalencias. Lo que no puede ser reemplazado no repite el momento en el exacto punto donde frustró la muerte. A veces padecí la incertidumbre llamada ternura y quise acariciar con ella lo imposible. *** Recuerdos canónicos Amargura inmemorial de los tristes. Recuerdos canónicos pero falsos, perversas pausas y cadencias líricas escanciadas en el templo marino; sonoridad inquieta de los pobres clavándome la daga en mi estructura, la daga del olvido, del no-recuerdo-pena, la impune seriedad de las heridas, la cicatriz del viento, la orilla de almas simples, el opus infinito de ternura que revela tinieblas y el sufrimiento impío de aflicciones, como obsesión en cueros perdularios, colérica razón para la muerte. *** Letanía De Uranio enriquecido y el amor Te invoco mujer porque eres carta marcada como yo para quemar los días con el siniestro póquer de cuatro láminas de uranio. Cuerpo de colmena, gestos de alta alcurnia para el sagrario del Olimpo lujurioso. Siembro palabras; simulo recuerdos: heroica promisión de impresiones encadenado a piedades tristes. Cartapacio perdido de mi suerte cuando el colibrí enloquecido se posó aleteando sobre tus brazos hermanos del agua. Beodo y vagabundo recorro mi memoria donde quedó la noche en el párpado cruel de la madrugada incierta cuando amé tu perfume y perdí tu efigie para siempre y aquel beso que parecía eterno. Broma del destino. ** Osvaldo Rubens Sado ors72@arnet.com.ar Escritor y médico argentino (Carapachay, Provincia de Buenos Aires). Graduado de médico en 1959 en la Universidad de Buenos Aires (UBA, http://www.uba.ar). Ha publicado cuentos en el suplemento literario de La Gaceta de Tucumán (1966), la novela Por la tala y la quema. Olarión (2004), el libro de cuentos La riolita en el mosaico (Editorial Pasco, 2004) y el poemario Uranio enriquecido y el amor (2005), sobre la guerra de Irak. ||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL |||||||||||||||||||||| === Eva de viento y sol. La escritura de mujer en la poesía falconiana ==== === Luis Alfonso Bueno ==================================================== Antología poética Ediciones La Tuna Florecida Maracay, 2006 ISBN: lf0432006800655 312 páginas Abogado, historiador y poeta, Luis Alfonso Bueno es uno de los intelectuales más solventes de Venezuela. La reciente reedición de su antología Eva de viento y sol confirma una vez más la profunda vocación de trotamundos literario de este autor, que pasa de un género a otro sin mayores problemas, además de llenar un vacío en la historiografía literaria venezolana, que, como afirma Bueno, se ha ocupado muy vagamente de la producción literaria del estado Falcón. La antología reúne textos de más de veinte autoras originarias de ese estado, zona de paisajes desérticos en la cual se izó por vez primera la bandera de Venezuela, en los tumultuosos tiempos de la guerra por la independencia. Bueno le concede a la élite establecida en Coro, la ciudad capital, un especial interés por la poesía: "En Coro", escribe, "siempre fue interesante desde los tiempos primeros de la ciudad la presencia de la mujer como autora de poesía y partícipe de actividades artísticas. La élite social coriana del tiempo viejo no lo era solamente por razones de predominio basado en factores económicos dentro de una pequeña ciudad más que modesta menguada en población y otros elementos; lo era también por su relativo refinamiento intelectual". Así, el antologista recorre la obra de veintidós autoras, la mayoría de ellas nacida en la primera mitad del siglo XX: Martha Molina, Celsa Acosta S., Flor M. Smith G., Liliana López Sánchez, Delia Polanco Loaiza, Yolanda Cruz, Elena Hischrijokow de Civolani, Marvella Correa, Olga Díaz Díaz, Lydda Franco Farías, Hiroma, Holanda Coronado de Palencia, Ofelia Cubillán, Reyna Rivas, Genoveva de Castro, Aura Henríquez de Mestre, Esther de Áñez, Augusta Salcedo, Mina de Rodríguez, Polita de Lima, Carmen Brigé y Josefa Victoriana Riera. Los textos son acompañados por un completo estudio de Bueno, en el que describe las circunstancias sociales e históricas en las que estas autoras desarrollaron sus obras poéticas, y varios estudios de otras firmas -Mario Briceño Perozo, Enriqueta Arvelo Larriba y otros- que, en amplio epílogo, ocupan casi 80 de las 312 páginas del libro, conformando una suerte de breve antología de ensayos sobre poesía femenina falconiana. Bueno define el propósito de su trabajo como antologista en términos humildes: "Eva de viento y sol, en su intento de fijar y sugerir, va al encuentro de lo existente y aun de lo que puede ser. Ni aspavientos -el viento es sólo para Eva- ni desmesuras nublan su propósito, el cual puede perfeccionarse -de seguro- con las visiones del lector". Nacido en Coro en 1939, Luis Alfonso Bueno ha publicado antes dos trabajos antológicos: De Coro y de corianos (1976) y Memoria de la dicha (1995). Además el catálogo de sus poemarios comprende títulos como Amuletos de amor y muerte, Yerta la noche, Íngrima persistencia, Contraolvidos, Como fieles estigmas, Árbol que ya no es mío, Con los zapatos puestos y Escrito está. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === Ejercicio de frivolidad =============================================== 27 de junio de 2006 A los amantes de la poesía: Consideramos que la poesía es la expresión más profunda del espíritu humano, y hoy más que nunca, ésta se hace necesaria para enfrentar a la cultura de la muerte. Es por esto que nos parece muy grave que el Premio de Poesía Aguascalientes 2006 -que solía tener cierto prestigio-, le haya sido concedido a Dana Gelinas por su libro (de horrible título) Boxers, el cual no es más que un pobre ejercicio de frivolidad, y para muestra, un botón: la voz poética de dicha "obra" entra a un supermercado buscando un regalo para el día de San Valentín, y en uno de los poemas titulado "David Beckham", Gelinas termina rotundamente: "David Beckham no es de nadie. ¡Es mío!". ¿Acaso es esto una broma de mal gusto con cargo al erario público? Un motivo más de indignación para la larguísima lista ya existente en nuestro atribulado país. Atentamente, Nazario Soto, por el Colectivo La DecenaTrágica (México) castrillon67@yahoo.com ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| "Nadie puede desobedecer a la razón sin prescindir de su derecho a considerarse una criatura racional". Jonathan Swift, "Los viajes de Gulliver" (1726). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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