~~~~~~~~~~~~~~~ Año XI Cagua, Venezuela Nº 146 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 7 de agosto de 2006 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | "La lección de los escribas", Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Cruz y viceversa. / Ganadores en Torrevieja. / La | Breves libertad de Pérez. / Museos y chinos. / Paukas, hijo | predilecto. / Premios en Casa de Teatro. / Libros en | Jazztelia. / Mencía fuera de campo. / Poemas para | Wojtyla. / Borges en Miraflores. / El estado de las | cosas. / Taller de creación de cuento. / Para las | vacaciones. / Viart 2006. | | Escritor uruguayo Michael Gamarra presentó libro en | Noticias Australia. / Luis Sepúlveda recibe Orden Caballero de | las Artes y Letras de Francia. / Fallece el escritor y | periodista argentino Héctor Lastra. / Publicarán | antología de narradoras bolivianas. / Secretaría de | Cultura dominicana ofrece sedes gratis para eventos. / | Ángel Guinda inaugura Casa del Poeta de Trasmoz con | huelga de hambre. / Palomares recitó en clausura del | Festival Mundial de Poesía. / Entregan en Bayamo el | Premio David de Literatura. / Colombia será invitado de | honor en Guadalajara. / Instituto Cervantes designa | nuevos directores en Toulouse y Manila. / Terminó la | primera edición de la Wikinovela. / Instituto Cervantes | de Rio realiza simposio sobre Roa Bastos. / Presentan en | Almería proyecto sobre comunicación con inmigrantes. / | Documental revela que García Lorca fue asesinado por un | familiar. / Presidente de Venezuela anuncia creación de | centro cultural en Rusia. / Falleció el poeta cordobés | Julio Aumente. / Manuel Alejandro Llorens recibió el | premio Paz Castillo. / Gerardo Guinea Diez gana el | Premio Mesoamericano de Poesía. / Publicarán en enero | dos libros inéditos de Roberto Bolaño. / Carlos Dimeo | publica libro de ensayos sobre el teatro. / Diputación | de Cádiz colabora en el 104º aniversario de Alberti. / | Terminada versión fílmica de Pudor, de Santiago | Roncagliolo. / Rodrigo Blanco Calderón gana el concurso | de El Nacional. / Compositor Silvio Rodríguez reafirma | su compromiso con Fidel Castro. / Sociedad de Escritores | de Chile presenta su sitio en Internet. / Cuatro | reconocidos autores venezolanos dictarán talleres de | creación. / Almería financiará rehabilitación de su | casco histórico. / Realizarán Congreso Iberoamericano de | Editores en Madrid. / Feria de Santiago tendrá a Perú | como invitado de honor. | | Wikilibros | Literatura http://es.wikibooks.org | en Internet | "¿De dónde son... los narradores?", Teresa Dovalpage. / | Artículos y "El viaje inefable de José Sánchez Lecuna", Joël | reportajes Pozarnik. / "París al atardecer. Un paseo imaginario por | la universidad medieval", Carlos Montuenga. / "La | soledad del lumpen proletariado en María dos Prazeres, | de Gabriel García Márquez", María Elvira Luna Escudero | Alie. / "Westphalen, el preso dichoso", Néstor E. | Rodríguez. / "Dónde está Dios", Martín Rasskin. / | "Fisuras en génesis de creación verbal", Ítalo Tedesco. | / "Carlos Germán Belli visitó la Sech", Ximena Troncoso. | | "Papillon, un rebelde con causa", Roberto Bennett. | Entrevistas | "La libertad en el arte", Ricardo Mena Cuevas. / "El | Sala de ensayo pensamiento y la política. La crisis de la transición y | el Nuevo Orden por venir", Jorge Majfud. / "No todos los | cuervos son negros", Miguel A. Schmucke P. | | "Alexander Devour y la seducción de los anagramas", | Letras Daniel Pradilla. / Poemas de Javier Romero Hernández. | "Ojos de pantera", Carmen Amil. / "Lastimadura" | (extractos), Marijosé Pérez-Lezama. / "La última señal", | Javier Couto Comba. / Doce poemas de Alberto Pellegatta. | "Los primos Alegría", Sergio Torres. / Poemas de Berna | Iskandar. / Poemas de Luis Alberto Carro. / "Una | sorpresa para papá", Isabel Moure Álvarez. / Poemas de | Gaby Arenas. / Dos relatos de Elsa Levy. Tres poemas de | Julio Campos Ávila. "Días de suerte", Slavko Zupcic. / | Poemas de Francisca López. | | "Dos cuentos", María Iholanda Rondón de Cárdenas. | El regreso | del caracol | La Sech ante la guerra en el Medio Oriente. | El buzón | Elena Poniatowska. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm === Editorial La lección de los escribas ============================= En días pasados fue anunciada en Caracas la iniciativa Escribas, que dará a partir del próximo mes de septiembre, a quienes reúnan los requisitos establecidos por la organización, la oportunidad de recibir formación literaria gratuita de cuatro de los más renombrados escritores venezolanos de la actualidad: Adriano González León, Eugenio Montejo, Oscar Marcano y Alejandro Oliveros. En Venezuela la formación literaria no es precisamente un bien común. Mientras en Caracas y algunas capitales de estado es posible tomar talleres o formar parte de comunidades literarias más o menos organizadas, la provincia en su mayoría está desasistida en esta área. Es frecuente conseguir, en pueblos y ciudades pequeñas, centros de formación para otras disciplinas artísticas como la danza, la música o las artes plásticas, pero los talleres literarios son potestad casi exclusiva de las capitales. Claro que la existencia de talleres literarios no incide en forma decisiva sobre el desarrollo de de quienes se deciden a participar en ellos. La formación recibida en los talleres es uno de los factores, apenas un puente que el escritor en ciernes puede cruzar para apropiarse de las técnicas formales y aprender de la experiencia que han acumulado quienes ya han avanzado un poco más en la carrera. En este sentido, pensamos que quien desea formarse como escritor debe buscar el equilibrio. Está tan equivocado quien supone que se hará escritor simplemente escribiendo —sin optar por el crecimiento que aportan la lectura constante y la confrontación del texto con su objetivo último, el lector— como quien delega toda su formación en un manual de instrucciones. Sería ideal que en la provincia se pudiera acceder a talleres como los que dictarán en Caracas estos cuatro puntales de la literatura. Por supuesto, no se puede creer en la existencia de un plan conspirativo para impedir la formación de los escritores de provincia, pero tampoco se puede esperar que estos cuatro escritores viajen al interior como si se tratara de un apostolado. Lo que pensamos es que más allá de los muros capitalinos los escritores más experimentados deberían organizarse para desarrollar propuestas similares en las que puedan transmitir sus conocimientos a quienes se inician en la carrera literaria. Aplaudimos esta iniciativa porque representa una alternativa de formación del más alto nivel para quienes ocuparán los asientos inaugurales, pero aparte de ello porque se convierte en un ejemplo a seguir por quienes en la provincia podrían, de la misma manera, permitir que otros abreven de su experiencia. En nuestra opinión, más allá de los conocimientos que González León, Montejo, Marcano y Oliveros transmitirán en sus respectivos talleres, es esta la verdadera, la valiosa lección de los escribas. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo qu tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Cruz y viceversa. El mexicano Óscar René Cruz ha dedicado largos años a la creación de palíndromos, textos que pueden leerse igual de izquierda a derecha y viceversa. Su primer libro apareció en 1976 y ya lleva cuatro reimpresiones. El más reciente es Minificciones palindromáticas, con cuatro reimpresiones. Palíndromo total, uno de sus títulos más celebrados, tiene un solo palíndromo que ocupa las 154 páginas del volumen. Sus libros pueden adquirirse en Libros.com.mx. http://www.libros.com.mx Ganadores en Torrevieja. La Asociación Cultural Ars Creatio, de Torrevieja (España) anunció el pasado 11 de julio el veredicto de su quinto certamen Las Lagunas-Ars Creatio, que premia obras en castellano en los géneros de narrativa y poesía, y que este año recibió más de quinientos trabajos, la mayoría de Latinoamérica. En narrativa el premio correspondió a Mar Sancho Sanz (Valladolid) por “El ombú”, mientras que en poesía el ganador fue el peruano Alberto Cachay por “Resplandor en azul”. El certamen otorga premios locales, que fueron ganador por Natalia Martínez con “La última carta” (relato) y Roberto Sanz con “Ojos del puente” (poesía). El jurado estuvo compuesto por Manuel Cifo (presidente), Ana Maria Macía (secretaria), Carmen Muñoz, Manuel Albaladejo, Antonio Sala, Abel Andréu, José Carlos Carrasco, Félix Marina, Pablo Paños, Raúl Ferrández y Rafael Álvarez. En el mismo acto se presentó el libro que recoge a los ganadores y finalistas del IV Certamen de relatos y poesías Las Lagunas. http://www.arscreatio.com La libertad de Pérez. El escritor y analista Pablo Felipe Pérez G., cubano residenciado en Medellín (Colombia) ha publicado en Internet una serie de ensayos suyos que pueden ser descargados gratuitamente. Disponibles en forma de libros digitales, es posible leer en su página Libertad de palabra los siguientes títulos: Reflexiones necesarias para el tercer milenio, Intúitu desde el alma, Extirpar la verdad hipócrita, corrupta... I, Extirpar la verdad hipócrita, corrupta... II, Libertad de palabra y opinión I, Libertad de palabra y opinión II y Evocación. http://es.geocities.com/libertadeopinion Museos y chinos. El Centro Virtual Cervantes ha publicado recientemente dos monográficos de temas tan diversos como interesantes. El primero es China en España; España en China, que recopila materiales sobre las relaciones culturales entre ambos países y sobre diversos aspectos de las dificultades y logros de la traducción chino española. Escriben Isabel Cervera, Manel Ollé, el prestigioso hispanista Dong Yansheng, Gabriel García Noblezas y el director del Instituto Cervantes, Antonio Molina. El segundo es Laberinto de museos, un itinerario por los dieciséis museos españoles de arte contemporáneo que componen la muestra del mismo nombre inaugurada hace poco por los Príncipes de Asturias en el Instituto Cervantes de Pekín. El Reina Sofía, el Guggenheim, el Musac, el Ivam, Artium o Marco son solo algunos de los centros de arte moderno que se presentan en este catálogo. http://cvc.cervantes.es/obref/china http://cvc.cervantes.es/actcult/laberinto_museos Paukas, hijo predilecto. El artista plástico peruano Óscar Paukas fue homenajeado el 28 de julio en Ica, ciudad que lo honró con el nombramiento de Hijo Predilecto por sus méritos en el engrandecimiento del gentilicio local. La distinción, consistente en una medalla, fue otorgada por la Municipalidad de Ica, que consideró su participación en exposiciones nacionales e internacionales y su contribución como docente al fomento de la cultura en beneficio de la niñez, de la juventud y la comunidad en general, así como las altas distinciones que ha recibido a nivel nacional, como el Gran Premio en Pintura “Club de la Banca y el Comercio” en 1980. Premios en Casa de Teatro. El Premio Internacional de Cuento y Poesía de Casa de Teatro, en República Dominicana, entregó este 31 de julio sus premios. Los premios de narrativa recayeron sobre Patricia Suárez, de Argentina, con el cuento “Anita Ekberg”; Mario Quiroz Lobo, de España, obtuvo el segundo lugar con “Cuando entonces” y el cubano José Miguel Sánchez Gómez recibió el tercer premio con el cuento “El puente rojo”. Además se entregaron doce menciones. En el apartado de poesía, que según las condiciones del certamen arrojaría un ganador único, el honor le correspondió al también cubano Luis Manuel Pérez Boitel, con Memorial de invierno. República Dominicana, Argentina, México, Perú, Canadá, Puerto Rico, Estados Unidos, España, Uruguay, Cuba, y Venezuela fueron los países que participaron en el certamen. Argelia fue la novedad, por ser la primera vez que el concurso recibe un país del continente africano. http://www.casadeteatro.com Libros en Jazztelia. Doménico Chiappe, periodista peruano-venezolano residenciado en España y autor de la avenida Conversaciones de Madrid en nuestra Ciudad Letralia, es el nuevo coordinador de la bitácora de libros de Jazztelia, portal de contenidos de la empresa de telecomunicaciones Jazztel. Allí se publica cada día la reseña de un libro, y los contenidos se enfocan en diversas áreas: poesía, literatura hipermedia, prosa, ensayo, crónicas. Por supuesto, la participación está abierta para comentar el material publicado en la bitácora. http://www.jazztelia.com/temas/cultura/Libros Mencía fuera de campo. La novela Fuera de campo, del escritor español Andrés Mencía (León, 1950) fue declarada ganadora del XIV Premio de Novela Breve Juan March Cencillo, dotado con 12.000 euros y convocado por la Fundación Bartolomé March, que recibió este año 150 novelas participantes. La obra ganadora trata sobre una investigación policial en torno a un rapero de la periferia madrileña. El jurado estuvo compuesto por Fernando Corugedo, Javier Goñi, José Luis de Juan, José Carlos Llop y Valentí Puig. Mencía es licenciado en filosofía y actualmente dirige talleres de escritura creativa en Madrid. http://www.fundbmarch.es Poemas para Wojtyla. La Asociación Cultural “La Nuova Musa”, de Italia, ha convocado a los poetas de todo el mundo a enviarle poemas en italiano dedicados a Karol Wojtyla, el papa Juan Pablo II, para publicar con ellos un libro conmemorativo. La participación en esta antología será gratuita. Los poetas que deseen participar deben mandar un poema cada uno, ya traducido al italiano y antes del 1 de noviembre, a alguna de las siguientes direcciones de correo electrónico: chiaraluna46@libero.it o ldebon@arpa.veneto.it. El asunto del mensaje debe ser “Poesie x il Papa”. Borges en Miraflores. Este jueves 10 el Club Social Miraflores, de Lima, y la Oficina de Extensión Universitaria y Proyección Social de la Universidad Ricardo Palma, celebrarán un homenaje al escritor argentino Jorge Luis Borges, al conmemorarse el vigésimo aniversario de su muerte. Participarán José Antonio Bravo, Manuel Pantigoso, Antonio Sarmiento y Enrique Bonilla, luego se realizará una presentación musical y por último el rector de la URP, doctor Iván Rodríguez Chávez, pronunciará unas palabras. La actividad se realizará en el salón 27 de Septiembre del club a las 7 de la noche. Club Social Miraflores Malecón de la Reserva 535, Miraflores http://clubsocialmiraflores.com El estado de las cosas. El grupo Teatro Forte invita al estreno de la obra de teatro El estado de las cosas, del dramaturgo estadounidense Neil Labute, que se realizará en la sala Teatro Escena Ocho, en Las Mercedes (Caracas) el próximo jueves 10 de agosto a las 7 de la noche. La obra, que ha sido traducida al español por el director Vladimir Vera, es una delirante historia de tres jóvenes estudiantes universitarios, Philip, Adam y Jenny, cuyas tranquilas vidas se ven afectadas por la llegada de Evelyn, quien irrumpe en sus vidas desbordando toda su fuerza y seducción. La obra es protagonizada por Rober Calzadilla (Adam), Alejandra Alonso (Jenny), Henderk Díaz (Philip) y Fedora Freites (Evelyn). Las presentaciones serán de jueves a domingo a las 7 de la noche hasta el 10 de septiembre. Teatro Escena Ocho • escena8@gmail.com • Telfs.: 993.02.40 / 44.60. Calle La Guarita c/c Hípica, Las Mercedes, Caracas. Taller de creación de cuento. La guitarrista y escritora mexicana Alejandra Renata Ramos dictará, a partir del próximo sábado 12, su Taller de Creación de Cuento, una oportunidad para que los participantes exploren el género y trabajen en pos de la producción de un cuento propio. Con una matrícula de 1.300 pesos (que incluye material impreso), el taller está dirigido a personas mayores de 17 años e interesadas en la comprensión y creación de este género narrativo, se llevará a cabo en diez sesiones sabatinas de tres horas cada una y se analizarán temas como la génesis y los elementos del cuento, así como técnicas narrativas básicas. Tras una breve revisión a la crítica sobre teoría del cuento, se realizarán ejercicios y lecturas guiadas. Finalmente, los participantes propondrán temas y tratamientos para la realización de un cuento individual. El taller se dictará los sábados de 10 de la mañana a 1 de la tarde en la Escuela de Música DIM (Jardín 14, entre Central y Kramer; Colonia Atlántida Coyoacán, a una cuadra de Miguel Ángel de Quevedo y una cuadra de División del Norte; México). jazzinfo1@yahoo.com.mx Para las vacaciones. La Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg), la agrupación Ago Teatro y el Ministerio de la Cultura de Venezuela auspician un plan vacacional para niños que se realizará en el Celarg del 14 de agosto al 1 de septiembre, incluyendo actividades como música, expresión y ejercitación corporal, artes plásticas, teatro, narra cuentos y títeres. Personal profesional, con 17 años de experiencia en el área y coordinado por el director de teatro infantil José Rafael Briceño, hacen de este plan vacacional una oportunidad ideal de recreación y formación para sus participantes. Pueden participar hasta 50 niños entre 6 y 12 años y cada instructor se encargará de un máximo de 8 niños. El horario es de lunes a viernes de 8 de la mañana a 1 de la tarde y los responsables recibirán a los pequeños desde las 7 de la mañana. El costo es de Bs. 450.000, a razón de Bs. 150.000 semanales, pues es posible contratar por semanas. Contactar con Liliana Mejía, teléfonos: 2855586 / 2852990. http://www.celarg.org.ve Viart 2006. Hasta el 25 de agosto están abiertas las inscripciones para el Festival Latinoamericano de Vídeo Universitario, Viart, en el que pueden participar realizadores de Latinoamérica y Centroamérica que sean estudiantes de pregrado, institutos o educación superior, de entre 18 y 25 años de edad. Las categorías son Ficción (hasta 15 minutos), documental (hasta 18 minutos), videoclip (hasta 5 minutos), videoarte (hasta 10 minutos), comercial o video institucional (hasta 2 minutos) y animación (hasta 10 minutos). Las obras deben de haber sido realizadas después de enero de 2004. Viart otorgará premios en dinero en cada una de las categorías, así como a la obra premiada por el público. Además se entregará el “Premio VIART”, que consiste en la transferencia a 35 mm del corto ganador y cuatro copias del mismo. http://www.viart.com.ve ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Escritor uruguayo Michael Gamarra presentó libro en Australia Con un discurso bilingüe, en inglés y español, de Pedro Mo Amaro, embajador de Uruguay en Australia, se presentó el pasado 8 de julio el libro Viaje al re-Nacimiento, del escritor uruguayo Michael Gamarra. El evento tuvo lugar en los salones del Club Español de la ciudad de Sydney (http://www.spanishclub.com.au), donde se congregaron hispanoamericanos residentes allí, representantes de medios de comunicación, académicos, varios cónsules hispanoamericanos y público australiano. Tras la presentación a cargo del embajador, el catedrático de la Universidad de La Trobe (Melbourne, http://www.latrobe.edu.au), profesor Roy Boland Osegueda, hizo luego un exhaustivo análisis del libro, una colección de 12 relatos con temas diversos, mencionando y detallando los distintos estratos en que se maneja el autor, “así como el lenguaje fluido, preciso y culto, aunque sin pedantería”. Boland Osegueda, autor de varios libros entre ellos dos sobre Vargas Llosa, mencionó que Gamarra fue uno de los primeros hispanoamericanos que publicaron literatura en su lengua natal en Australia. Luego explicó que éste, su tercer libro y segundo de cuentos, confirma a este autor como uno de los más dignos herederos de la lengua de Cervantes, dijo, en una nación multicultural donde se escribe buena literatura en más de una docena de lenguas. Si la misión del escritor es la de proporcionar placer a la vez que estimular al lector, agregó, en Viaje al re-Nacimiento Gamarra cumple este cometido con la seguridad y madurez de un maestro. La ceremonia culminó con palabras de agradecimiento del autor y una muestra de tango rioplatense, a cargo de cantantes y bailarines de este género. Nacido en Melo (Argentina), nacionalizado australiano y residente de esa nación oceánica desde 1973, Gamarra es periodista y escritor. A finales de los 50 fue codirector del semanario Forja. En 1960 se radicó en Montevideo e inició estudios de derecho. Luego de obtener un diploma de “Proficiency” en lengua y literatura inglesas en la Universidad de Cambridge (Inglaterra), emigró a Australia. En 1980 fundó y fue director de la revista en español Versión, que circuló hasta 1987 en Sydney y Melbourne. Al mismo tiempo colaboró regularmente con periódicos locales con artículos de opinión y publicó varios cuentos cortos en español con el seudónimo “Ernesto Balcells”. En varias ocasiones integró el Jurado de los concursos literarios anuales organizados por el Club Español de Sydney. Posteriormente participó en dichos concursos en cinco oportunidades obteniendo cinco premios. Desde 1983 y durante varios años editó y prologó varios libros en español de autores latinoamericanos y españoles. En 1991 fundó una segunda revista en castellano, Hontanar, que circuló en varias ciudades australianas hasta 1996 y que desde 2003 circula en versión digital desde http://www.cervantespublishing.com/hontanar.html. En 1992, su primer libro, El manuscrito australiano, colección de relatos en español, fue publicado por Cervantes Publishing (http://www.cervantespublishing.com) con asistencia del Australia Council for the Arts (http://www.ozco.gov.au). Este libro fue usado durante varios años por la Universidad de La Trobe en Melbourne como libro de lecturas para los estudiantes de español. Gamarra ha sido invitado en varias oportunidades a dar charlas a los estudiantes de español en dicha universidad y en la de Western Sydney (http://www.uws.edu.au). Su segundo libro, ¡No mates a Cecilia!, obra de teatro publicada en edición bilingüe (inglés y español), apareció en 1998, y fue usado por la Universidad de Waikato (http://www.waikato.ac.nz), en Nueva Zelanda, la Universidad de La Trobe en Melbourne y la Universidad de Queensland (http://www.uq.edu.au) en Brisbane, como material de lectura para estudiantes de español. Ese mismo año Gamarra participó con un ensayo en inglés en el libro Towards Sydney 2000, a Spanish Perspective, editado por el Consulado de España en Sydney, y en julio le fue otorgado el Primer Premio en el concurso anual de cuentos organizado por el Grupo Rubén Darío de Melbourne. Actualmente es editor asistente del anuario Antípodas, que edita el Departamento de Español de la Universidad de La Trobe, y ha sido durante tres años editor del boletín de la Australia-Uruguay Chamber of Commerce (en inglés). Fuente: Cervantes Publishing *** Luis Sepúlveda recibe Orden Caballero de las Artes y Letras de Francia En un acto celebrado el 13 de julio en la Embajada de Francia en Madrid, el escritor chileno Luis Sepúlveda recibió la Orden Caballero de las Artes y Letras en reconocimiento a su trabajo artístico. La orden le había sido concedida en 1999, aunque por razones administrativas no se le había entregado hasta ahora. Miembro del grupo de escritores latinoamericanos posteriores al boom y autor de Un viejo que leía novelas de amor, Sepúlveda fue galardonado en una ceremonia presidida por el ministro plenipotenciario y responsable de Cultura de Francia, Jean Mendelson. El diplomático francés destacó que Sepúlveda encaja en el papel de los escritores e intelectuales que mantienen un espíritu crítico y que según palabras del propio Sepúlveda, escribe “desde el lado izquierdo de las barricadas”. Destacó también la fidelidad del escritor Aa las ideas mil veces explicadas” y aseguró que es considerado en Francia “el paladín de la lucha contra el pensamiento único”. Mendelson se refirió además al hecho de que Sepúlveda, “contador de historias”, sea un escritor muy popular en Francia y en los demás países europeos, teniendo en cuenta que no tiene mucho apoyo mediático y que ha conseguido que sus libros sean incluidos en programas escolares. El autor chileno agradeció la condecoración y, aludiendo al final de la película Casablanca, aseguró a Mendelson: “Esto puede ser el inicio de una larga amistad”, después de haberle conocido hace unos días viendo el partido final del Campeonato Mundial de Fútbol. A la entrega de la medalla y el título acreditativos asistieron como invitados el embajador de Chile en Madrid, Osvaldo Puccio; el presidente del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces; la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, y la concejala de Cultura, Mercedes Álvarez, además de los editores europeos de Sepúlveda y varias personalidades del mundo cultural y literario. Otros escritores de habla hispana que poseen esta distinción del Gobierno de Francia son Arturo Pérez Reverte, Manuel Vázquez Montalbán, Juan Carlos Onetti, Alfredo Bryce Echenique y los chilenos Jorge Edwards y Armando Uribe, además de artistas como Javier Bardem, Victoria Abril, Carmen Maura, Marisa Paredes, Carlos Saura y el periodista Juan Luis Cebrián, entre otros. Creada por el gobierno francés en 1957, la orden recompensa a las personas que se han distinguido por sus creaciones en el sector artístico o literario o por la contribución que han aportado al esplendor de las Artes y las Letras en Francia o en el mundo. Fuente: Cámara Chilena del Libro *** Fallece el escritor y periodista argentino Héctor Lastra Héctor Lastra, narrador y periodista de reconocida trayectoria en el ámbito cultural argentino, falleció en Buenos Aires el pasado 17 de julio a la edad de 63 años. Sus restos fueron velados el martes 18 y cremados el miércoles 19 en el Cementerio de La Recoleta, según informaron fuentes de la Sociedad de Escritoras y Escritores de la Argentina (SEA, http://www.lasea.org). Identificado con la generación literaria de los años sesenta y setenta, en 1973 publicó La boca de la ballena, que fue prohibida por el gobierno municipal de entonces y simultáneamente galardonada con el Tercer Premio Municipal, lo que puso de relieve el valor de su obra. Allí recrea con una mirada crítica el mundo de la aristocracia argentina, a partir de hechos sociales y políticos. Previamente había escrito los libros de relatos Cuentos de mármol y hollín (1965) y De tierra y escapularios (1969). En sus obras supo resumir con maestría los vínculos de sus personajes con el medio y el escenario en que se desenvuelve la trama, en un lenguaje preciso y lleno de poesía. Sus textos sobresalían por su soltura expresiva y su fuerza dramática. También en 1973 uno de sus relatos fue incluido en la película Dale nomás, de Osías Wilenski, junto a narraciones de Rodolfo Walsh, Pedro Orgambide y Mario Benedetti. Al año siguiente, publicó Cuentos y en 1996 la novela Fredi, galardonada con el premio Club de los XIII y el Segundo Premio Municipal. Volcado con pasión al mundo de las letras, en los años posteriores se dedicó a cultivar el hábito de la lectura en las sucesivas generaciones. Dirigió los talleres literarios de la SEA y coordinó cursos de narrativa. Fue colaborador del Suplemento Literario del diario La Nación (http://www.lanacion.com.ar) y era crítico de la revista Ñ del diario Clarín (http://www.clarin.com). Comprometido con la actividad política en su país, especialmente a partir del retorno de la democracia, integró la mesa directiva de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Fuentes: La Nación • SEA *** Publicarán antología de narradoras bolivianas El escritor, crítico literario y ensayista boliviano Willy Muñoz se reunió el pasado 21 de julio con un grupo de escritoras bolivianas que residen en Cochabamba como parte de su proyecto para publicar una antología de narrativa escrita por mujeres. Gaby Vallejo, Velia Calvimontes, Pilar Pedraza Pérez del Castillo y Blanca Garnica son algunas de las narradoras que asistieron a la reunión, realizada en el auditorio Demetrio Canelas del diario Los Tiempos (http://www.lostiempos.com). Muñoz reside en Ohio (Estados Unidos) desde 1984 y dicta clases en universidades de esa ciudad. Ya publicó varias antologías sobre narrativa de varios países latinoamericanos y ahora emprende el proyecto para recopilar las letras bolivianas escritas por manos femeninas. “La última vez que visité Bolivia fue en 2002, para recopilar información sobre las cuentistas bolivianas. Empecé por Adela Zamudio”, explicó Muñoz. La razón por la que la eligió como punto de partida de su investigación, fue que descubrió que existían muchos estudios críticos sobre la poesía de la autora cochabambina y no así sobre su narrativa. El resultado fue la publicación de un libro, por el sello La Hoguera, titulado La narrativa de Adela Zamudio, que incluye el análisis de sus libros de cuentos. “Ahora quiero dar continuidad a ese estudio, abarcando a un conjunto de escritoras bolivianas que han estado publicando en los últimos cinco años”. El plan de Muñoz es hacer un recuento histórico y cronológico empezando por las precursoras como Adela Zamudio, continuando con María Virginia Estenssoro. “A partir de los años 90 ha habido un auge de escritoras mujeres especialmente en lugares como Santa Cruz y La Paz”, agregó Muñoz, quien destacó la “actividad fenomenal” de La Paz. En el estudio preliminar que hasta el momento hizo Muñoz sobre literatura femenina, encontró valores narrativos de buena calidad, “es una literatura que debería ser difundida por las editoriales y claro, conocida también por los lectores, tanto dentro como fuera de Bolivia”, finalizó Muñoz. “Manuel Vargas publicó una antología de cuentos femeninos en Bolivia que fue la primera, luego siguieron muchas otras”, explicó. Para su proyecto, el único requisito es que las narradoras que aspiren a participar tengan publicado como mínimo un libro. Sin embargo, dijo, podría hacer excepciones. “Hay algunas escritoras que han estado publicando en algunas revistas y periódicos y hay un par de ellas que deberían reunir su material y publicar su material en forma de libro”. Sobre la literatura escrita por mujeres, Muñoz señala que Bolivia estaba rezagada, “generalmente cuando se estudia la literatura latinoamericana se menciona a María Luisa Bombal como la primera novelista que entra en la temática psicológica. Sin embargo, si nosotros analizamos el estilo, las estrategias literarias que Adela Zamudio utiliza en Íntimas, su única novela, podemos decir que es la precursora a nivel latinoamericano”, explicó el investigador. Muñoz ha escrito nueve ensayos críticos y antologías sobre literatura de países centroamericanos. Una vez que termine su investigación en Cochabamba, se trasladará a otras ciudades de Bolivia para recopilar información. Fuente: Los Tiempos *** Secretaría de Cultura dominicana ofrece sedes gratis para eventos José Rafael Lantigua, secretario de Estado de Cultura de República Dominicana, anunció el pasado 19 de julio que las sedes dependientes de ese ente oficial podrán ser utilizadas por escritores de ese país que deseen presentar sus libros o realizar mesas redondas, coloquios y conferencias sobre temas literarios o de cualquier otro tipo, y no pagarán arancel alguno por ello. Las sedes involucradas son la Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña, la Biblioteca República Dominicana, el Museo de la Familia Dominicana y el Museo de las Casas Reales, donde habitualmente se llevan a cabo presentación de libros y conferencias. Lantigua indicó que “contradice la política cultural que lleva a cabo la gestión cultural del presidente Leonel Fernández, el hecho de que se obstaculice la promoción del libro dominicano, cobrando por el uso de salones a nuestros escritores”. Lamentó que se haya impedido en algunas instituciones de la Secretaría de Cultura la presentación de libros de algunos escritores, a causa de exigencias de pago que consideró “indebidas y contradictorias”. “Tenemos la responsabilidad de abrir todas las puertas al escritor dominicano y al libro de autor dominicano, por lo que deberá aplicarse en lo adelante, de modo estricto, la disposición de no cobrar a nuestros escritores por el uso de salones”, declaró el titular de Cultura. Añadió que desconocía que se estuviese cobrando por uso de salones a los escritores, al tiempo que indicó que los directores de las dependencias señaladas “no deben impedir el acceso de los escritores a nuestros salones, previa programación, sin exclusiones de ningún tipo, ni política ni ideológica ni religiosa; que cada cual presente sus libros con el respaldo de nuestras instituciones y sin ningún obstáculo”. Lantigua aprovechó para anunciar que este 16 de agosto será inaugurada, con una exposición colectiva, una sala de arte en la sede de la Secretaría de Cultura, a fin de favorecer a todos los artistas plásticos, preferentemente jóvenes, para mostrar sus obras. “Los ayudaremos con los catálogos y las invitaciones, de modo que tantos jóvenes artistas sin recursos puedan tener la oportunidad de mostrar su arte sin ningún tipo de obstáculo”. Fuente: Clave Digital *** Ángel Guinda inaugura Casa del Poeta de Trasmoz con huelga de hambre El pasado viernes 28 de julio el poeta aragonés Ángel Guinda, de 58 años, dio por terminada su “Acción Hh”, una huelga de hambre en la que se mantuvo por ocho días para emplazar a la sociedad española, en general, y al mundo artístico y literario, en particular, a salir de la “gran asepsia colectiva” que según él atraviesan. La huelga de Guinda ha durado dos días más de los que él mismo se auguraba, pues al principio de su “Acción Hh” dijo que pensaba no soportar más de seis días. “Me ha dicho el médico que el mayor problema es lo mucho que fumo”, dijo en esa oportunidad. Guinda exigía también la eliminación del IVA para los libros de poesía, la creación de una Casa del Poeta en cada una de las comunidades autónomas y la rehabilitación pública, moral y editorial en el País Vasco de los poetas Blas de Otero y Gabriel Celaya, además de expresar su apoyo al copyleft (libre derecho de copia), frente al copyright. El anuncio fue hecho público por la Casa del Poeta de Trasmoz (Zaragoza) a través de un comunicado en el que el escritor justificaba su decisión: “Cuando se cumple el octavo día de la huelga de hambre que inicié con reivindicaciones literarias y políticas, pongo fin a la misma por motivos de salud y por considerar que no es misión exclusiva de un poeta lírico transformar el mundo sino poetizarlo”. En el mismo comunicado, Guinda expresó que sus sentimientos de compromiso social y de solidaridad “salen reforzados de esta acción, uno de cuyos objetivos, al menos, se ha cumplido, a juzgar por los cientos de adhesiones recibidas procedentes de movimientos progresistas, asociaciones culturales, ciudadanos anónimos, artistas y escritores (muy especialmente de Manuel Martínez Forega, que ha secundado la huelga) y que agradezco de todo corazón”. Entre los objetivos de Guinda se encontraba alertar del riesgo de que “la historia de la literatura y del arte actuales sea la historia de la publicidad del arte y de la literatura de hoy”, es decir, hacer una llamada de atención sobre aquellos suplementos literarios que sólo prestan atención a los libros de editoriales con grandes capitales. El escritor residió durante todo el mes de julio en la Casa del Poeta de Trasmoz, donde, aseguró, ha encontrado “el silencio y la presencia generosa y exuberante de la naturaleza”. En el recinto escribió el ensayo El poeta del mundo; el mundo en el poeta. Guinda recibió en sus ocho días de huelga la adhesión de artistas como Luis Alberto de Cuenca, Vicente Pascual, Rafael Navarro, Manuel Vilas, Túa Blesa, Pérez Lasheras y Alfredo Saldaña, entre otros. A través del email, en olifante@olifante.es, se le puede respaldar todavía. La Casa del Poeta de Trasmoz es una iniciativa impulsada por la Asociación Cultural Olifante y apoyada económicamente por el Gobierno de Aragón y la Asociación para el Desarrollo de la Comarca del Moncayo. Cada mes, un poeta podrá usar sus instalaciones como residente y escribir en ellas. Se trata del único centro de este tipo que existe en España. Este mes, el residente es el poeta y editor Manuel Forega, mientras que en septiembre convivirán las poetas Olga Novo y Florence Vanoli. Así hasta una docena de autores al año. Hasta hace doce meses, la edificación era una antigua bodega derruida y ahora es una cómoda residencia de tres plantas de 38 metros cuadrados cada una. En la primera se ha instalado la vivienda del poeta; en la segunda, una terraza con vistas para inspirarse, una sala de reuniones y una biblioteca que puede ser consultada previa petición; y en la tercera, un ordenador y estanterías que se irán llenando con las obras de quienes allí habiten. Fuentes: Diario de León • Heraldo • Red Aragón *** Palomares recitó en clausura del Festival Mundial de Poesía Con un recital de poemas de los autores venezolanos, ya fallecidos, Víctor Valera Mora, Pepe Barroeta, Ludovico Silva, Lydda Franco Farías y Hesnor Rivera, a cargo de Ramón Palomares, concluyó el pasado 23 de julio el III Festival Mundial de Poesía. La ceremonia de clausura se celebró, ante un público que colmó todos los asientos, en la Sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, en Caracas, dando por terminado un evento que se desarrollaba desde el 17 de julio en todos los estados de Venezuela. Reconocido como la figura central del festival, Palomares agradeció “que hayan relacionado mi persona con este hermosísimo y significativo evento”. Refiriéndose al teatro, aseguró que hallarse “bajo estas inmensas, bellas y poderosas estructuras” le permitía palpar “con más cercanía y realidad que este país es fuerte y tiene suficiente poder para sostener este fuero de orgullo, de inteligencia, de cultura, y de dignificación, que ahora mismo llevamos adelante”. A este recital precedió la intervención de los trovadores estadounidenses Sam Hamill, Jack Hirshman, Allison Hedge Coke y Luis Rodríguez, y de los mexicanos María Baranda y Jorge Cocom Pech, este último en representación de la nación maya. El ministro venezolano de Cultura, Francisco Sesto Novás, cerró el evento, durante el cual se ofrecieron recitales, talleres, charlas, presentaciones de libros y conferencias en plazas, parques y otros espacios públicos, invitando a los asistentes a una nueva edición en 2007. Organizado por el Ministerio de la Cultura, a través del Centro Nacional del Libro (Cenal, http://www.cenal.gob.ve), el festival reunió a 27 poetas provenientes de 25 países, así como a casi una centena de escritores venezolanos. Fuente: ABN *** Entregan en Bayamo el Premio David de Literatura Jóvenes escritores cubanos recibieron el pasado 24 de julio en Bayamo, capital de la provincia de Granma (Cuba), el Premio David de Literatura en los géneros de poesía y narrativa, uno de los galardones más importantes para estimular obras de noveles creadores en la Isla. Por el libro Minuciosas puertas estrechas, Osdanis Morales, residente en Nueva Paz, La Habana, ganó el lauro en la categoría de cuento por su dominio y hábil uso de recursos estilísticos contemporáneos y tradicionales que exhibió el autor de 25 años de edad. En ese género concursaron 19 títulos, y el jurado integrado por prestigiosos intelectuales como Eugenio Marrón, Emilio Comas y José Ángel Pérez, otorgó menciones a Yusimí Rodríguez y Lien Carrazana, de La Habana, y a Ernesto Morales, de Bayamo, Granma. Este último, el laureado más joven del certamen con 22 años de edad, dijo que obtener el Premio David constituye inspiración para los escritores inéditos en sus pasos iniciales y un gran estímulo al esfuerzo y jornadas de desvelos que conlleva escribir un texto literario. En poesía el ganador fue Oscar Cruz, de Santiago de Cuba, con el poemario Los malos inquilinos, el cual según el jurado se distinguió entre los 39 competidores del género por el ritmo y equilibrio entre la lírica cubana y universal; mientras Fabián Suárez, de Holguín, obtuvo una mención. Francisco López (Sacha), presidente de la Asociación de Escritores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), dijo que por vez primera la entrega del lauro se efectúa fuera de los predios de la capital del país, y constituye un homenaje al 26 de Julio, Día de la Rebeldía Nacional, y al aniversario 45 de la Uneac. La cita anual sesionó en Granma como reconocimiento, además, al trabajo cultural en el territorio, el cual contribuyó a que la provincia ganara la sede del acto central en recordación al 53º aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, realizados el 26 de julio de 1953. El premio rinde tributo al patriota cubano Frank País García (1934-1957), cuyo nombre de guerra era David en la lucha clandestina contra el dictador Fulgencio Batista. Fuentes: La Demajagua • Radio Habana Cuba *** Colombia será invitado de honor en Guadalajara Este 24 de julio se celebró en Bogotá la firma del convenio de participación de Colombia como invitado de honor para la edición 2007 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (http://www.fil.com.mx), según informó el Departamento de Prensa de la FIL. Elvira Cuervo de Jaramillo, ministra de Cultura de Colombia, y Raúl Padilla López, presidente de la FIL, firmaron el acuerdo en presencia de Nubia Macías, directora general de la feria; Mario Chacón, embajador de México en Colombia, y Mary Giraldo, directora de la Biblioteca Nacional de Colombia (http://www.bibliotecanacional.gov.co). En el acto también estuvieron presentes Moisés Melo, presidente de la Cámara Colombiana del Libro (http://www.camlibro.com.co); Isadora de Norden, directora del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc, http://www.cerlalc.org), y María Clemencia Ramírez, directora del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icahn, http://www.icanh.gov.co), entre otros invitados. La programación de Colombia en la FIL se desarrollará en las áreas editorial, literatura, académica, cultural y artística. La agenda completa de actividades se presentará en mayo del próximo año. La presencia de editores colombianos en Guadalajara permitirá, además de la exhibición de publicaciones, encuentros profesionales de la industria editorial, lecturas públicas, lanzamiento de libros, intercambio entre el público y los autores, y actividades en torno a la literatura y la lectura, a través de mesas redondas, coloquios y homenajes a escritores. En el aspecto cultural y artístico se proyecta la presencia colombiana en nueve noches de música y representaciones de artes escénicas, las cuales tendrán lugar en el Centro de Exposiciones de Expo-Guadalajara. Esta programación se complementará con proyecciones de cine y video, y muestras de artes visuales, artes plásticas y diseño gráfico. Cuervo destacó la intensa colaboración que tienen México y Colombia, tanto a través del Plan Nacional de Lectura y Bibliotecas, como con los preparativos para la apertura del Centro Cultural del Fondo de Cultura Económica (http://www.fce.com.mx). En relación con la presencia de Colombia en la FIL Guadalajara, indicó que permitirá a la nación suramericana participar en “uno de los eventos culturales de mayor trascendencia en América Latina, uno de los mercados editoriales más importantes del mundo, pero a la vez uno de los escenarios de diálogo cultural más fecundos de la región”. Este, dijo, “es el primer paso para el desarrollo de un intercambio cultural que culminará en noviembre de 2007, cuando el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia, de la mano con el Ministerio de Relaciones Exteriores, de la Embajada de Colombia en México y de México en Colombia, de Proexport, de la Cámara Colombiana del Libro”, propiciarán que millares de mexicanos se encuentren con la diversidad cultural colombiana. Por su parte, Raúl Padilla López, presidente de la FIL, destacó que esta nueva participación de Colombia, país que hace catorce años fue el primer invitado de honor de la Feria, “permitirá mostrar el nuevo rostro de este país, que ha atravesado una grave crisis social y ha logrado pasarla con la cabeza en alto. Nos permitirá, sobre todo, conocer a esta nueva Colombia desde las voces de su gente, su cultura y los retos de la nueva realidad que hoy enfrentan”. Dijo que hace catorce años la “influencia internacional (de la FIL) apenas comenzaba a gestarse. Hoy es la mayor vitrina de exposición en el mundo para el libro en español y está establecida como uno de los festivales culturales más importantes del continente, ofrece claras ventajas para el invitado de honor”. Destacó la solidez de la industria editorial colombiana, cuyos productos son reconocidos en todos los mercados de exportación, y anunció que en 2007 se realizará el lanzamiento del catálogo de derechos de autor disponibles de Colombia, “iniciativa que inauguraremos con este invitado de honor y que buscaremos repetir con los subsecuentes, en nuestro esfuerzo permanente por abrir mercados para el libro en español y fortalecer el tránsito de derechos del mundo hispanoamericano”. Finalmente elogió la riqueza cultural de Colombia, “país mestizo cuyos artistas han dejado su marca en todas las disciplinas” y serán sin duda dignos embajadores de una presencia que tendrá una calidad de primer orden. Fuente: FIL Guadalajara *** Instituto Cervantes designa nuevos directores en Toulouse y Manila El pasado 26 de julio fueron designados Olvido García Valdés y José Rodríguez Rodríguez como directores, respectivamente, del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) en Toulouse (Francia) y Filipinas (Manila), en un acto presidido por César Antonio Molina, director del ente. La nueva directora del Cervantes de Toulouse, García Valdés, nació en Santianes de Pravia (Asturias) en 1950, es poeta y ensayista, licenciada en filología románica y en filosofía, y se ha dedicado a la docencia desde 1975. Es codirectora de la revista Los Infolios desde 1987 y miembro del consejo editor de la publicación hispano-portuguesa Hablar/Falar de Poesía, creada en 1996. Autora de varios libros de poesía, entre los que destaca Exposición, con el que obtuvo el Premio Ícaro de Literatura 1990, sus poemas han sido recogidos en media docena de antologías y sus libros han sido traducidos al francés, inglés, húngaro, polaco, alemán, sueco y portugués. La autora ha desarrollado una amplia labor crítica en varias publicaciones, ha dirigido cursos en universidades de verano y talleres literarios, y enseñado en seminarios organizados por la Escuela de Traductores de Toledo. Ha participado en encuentros internacionales de poesía y, en 2004, formó parte del Jurado del Premio Cervantes. Rodríguez Rodríguez es natural de San Xoán de Río (Ourense), donde nació en 1950; es periodista y escritor, y tiene los grados de doctor y master en administración de empresas por la Universidad de Newport (EUA, http://www.newport.edu) y doctor honoris causa en humanidades por la Universidad de Manila (http://www.univman.edu.ph). Fue director de la Academia Filipina de la Lengua Española entre 1989 y 2004, y es miembro correspondiente de la Real Academia Española (http://www.rae.es) y de las academias de Estados Unidos, El Salvador y Chile. Ha dedicado la mayor parte de su carrera profesional al periodismo en la región de Asia-Pacífico, donde fue delegado general de la agencia Efe (http://www.efe.es) y responsable de poner en marcha el servicio mundial en inglés, con sede en Manila. Fundó con el ex ministro filipino de Asuntos Exteriores, Raúl Manglapus, el semanario en español Crónica de Manila. Ha sido director de Relaciones Institucionales del grupo Unión Fenosa (http://www.unionfenosa.es) en Asia-Pacífico y ha impartido clases y conferencias en universidades y foros privados. Es autor de Crónicas (Manila, 2000) y Philippine First Ladies Portraits (Manila, 2003), actualmente tiene en preparación la colección Clásicos de la literatura hispano filipina. Ha sido condecorado con la Encomienda de Isabel la Católica, la Medalla de Galicia y la Orden de Sikatuna de la República de Filipinas en reconocimiento a su labor para promover las relaciones hispano-filipinas y la difusión del español. Estos nombramientos se suman a los de los nuevos directores de Nueva York, Eduardo Lago; de Roma, Fanny Rubio, y de Pekín, Inmaculada González Puy. Fuentes: Europa Press • La Nueva España *** Terminó la primera edición de la Wikinovela El pasado 25 de julio se declaró terminada la primera edición de la Wikinovela (http://www.wikinovela.org), un proyecto de novela colaborativa convocado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Deusto (http://www.deusto.es), con el patrocinio de Santander (http://www.gruposantander.es) y la colaboración de El Correo Digital (http://www.elcorreodigital.com), que fue visitado, durante sus tres meses de desarrollo, por más de 20.000 personas. La Wikinovela, de cuya creación publicamos una nota en nuestra edición 141 (http://www.letralia.com/141/0428wikinovela.htm), se inició con tres primeros capítulos, escritos en igual número de lenguas, por Espido Freire (inglés), Juan José Millás (español) y Jon Arretxe (euskera) y al momento de declararse concluida, la obra tiene más de 350 autores. Un comunicado en la portada de este recurso, con fecha 25 de julio, indica que “a partir de este momento, las páginas de la Wikinovela ya no podrán editarse, aunque por supuesto seguirán accesibles para su lectura. En cambio, la participación en el Foro para ofrecer opiniones o sugerencias sigue estando abierta”. Los participantes extendieron los hilos argumentales de la novela ya sea de manera lineal o mediante un enlace que genera una derivación del argumento hacia otro episodio. Quienes no fungieron como autores pero sí como visitantes han seguido los avances del texto día a día y han podido comentar lo que estaba sucediendo en él, así como participar en debates con otros lectores o los propios autores de los textos. Fuentes: El Correo Digital • Wikinovela *** Instituto Cervantes de Rio realiza simposio sobre Roa Bastos El 28 y 29 de julio se desarrolló en Rio de Janeiro (Brasil) un simposio sobre el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, convocado por el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) de esa ciudad, y en el que se trató sobre las enseñanzas vitales y literarias del escritor. El simposio incluyó tres ponencias plenarias, a cargo de Carlos Colombino, quien hizo una semblanza sobre el autor de Yo el Supremo; la doctora Alai García Diniz, con “Un sudaca entre el experimentalismo y la mediación” y la doctora Silvia Cárcamo. También hubo otras exposiciones que se relacionaron con la literatura y la sociedad latinoamericana del siglo XX. El centro brasileño del Instituto Cervantes es dirigido por Francisco Corral, quien durante varios años fue director del Centro Cultural de España “Juan de Salazar”. El evento cuenta con el apoyo de la Embajada de España en Brasil y las editoriales Santillana y Lia, entre otras instituciones. Roa Bastos falleció el 26 de abril de 2005 en Asunción a los 87 años. El escritor, que había nacido el 13 de junio de 1917, vivió un exilio de casi 50 años; gran parte del cual durante el régimen militar de Alfredo Stroessner entre 1954 y 1989. Se le considera uno de los autores que mejor han sabido reflejar en sus obras la variada realidad hispanoamericana, sin darles la espalda a los conflictos sociales y políticos. Sus obras Hijo de hombre (1960) y Yo el Supremo (1974) se han convertido en novelas cumbres de la literatura en español del siglo XX. Fuentes: ABC (Paraguay) • PPN *** Presentan en Almería proyecto sobre comunicación con inmigrantes Investigadores de las universidades de Almería y Murcia (España) presentaron el pasado 27 de julio el proyecto Análisis Lingüístico y Discursivo de la Inmigración en Murcia y Almería (Aldima), en el marco del curso de verano “Procesos migratorios: comunicación, creación artística y literaria” de la Universidad de Almería (UAL, http://www.ual.es), celebrado en el Hotel Playadulce de Aguadulce. Aldima analiza diversas maneras para mejorar la comunicación con los inmigrantes. Una cuestión que, defienden sus propulsores —Antonio Bañón, Javier Fornieles y Juana Castaño—, es fundamental en el proceso de integración de los extranjeros en el país de destino, ya que la imposibilidad de establecer una comunicación adecuada es la que realmente impide aprovechar al máximo los recursos en temas educativos o sanitarios. El proyecto, que se desarrollará durante tres años con financiamiento del Ministerio de Educación y Ciencia de España (http://www.mec.es), pretende diseñar materiales para la enseñanza del español a inmigrantes, especialmente a los procedentes de Mali, Mauritania y Senegal, a partir del conocimiento profundo de las lenguas y de las culturas de estos países, así como de los inmigrantes que viven en España. Aldima elaborará, asimismo, propuestas concretas para la mejora de la política lingüística que afecta a estos colectivos, a través del análisis de la representación que tanto en los medios de comunicación como en el ámbito cinematográfico o literario se realiza de la inmigración y de los inmigrantes. Fuente: Andalucía Investiga *** Documental revela que García Lorca fue asesinado por un familiar El documental Lorca, el mar deja de moverse, cuyo rodaje finalizó el pasado 27 de julio bajo la dirección de Emilio Ruiz Barrachina, trata de aglutinar todas las teorías existentes hasta ahora en libros, películas y declaraciones de allegados e historiadores, sobre el fallecimiento del autor granadino del que este mes se cumplen 70 años. La película, de 100 minutos de duración, incluye una grabación hasta el momento inédita y realizada en secreto en la que el enterrador Manuel Castilla Blanco revela el paradero de los restos del poeta. Según el documental, la muerte del poeta “nació” en el seno de su propia familia y Juan Luis Trescastros Medina, casado con una prima lejana del padre de Federico y dramaturgo de Fuentevaqueros, sería el autor material de su muerte. Trescastros —quien paradójicamente se encuentra sepultado en un pabellón de la familia Lorca— no tenía problemas en ir contando que le había pegado “dos tiros en el culo por maricón”. “Era un run run en la zona, entre los más viejos de Valderrubios y Fuentevaqueros”, ha dicho Ruiz Barrachina, quien añadió que el filme se realizó en dos años y medio y está basado en investigaciones del hispanista Ian Gibson y en las más recientes de Miquel Caballero y Pilar Góngora, a raíz de nuevos documentos aparecidos en los últimos cinco años, que no habían salido antes a la luz. Las investigaciones de Gibson ya involucraban a la familia Rosales en la muerte de Lorca el 19 de agosto de 1936, un mes después del alzamiento de los nacionales. Pero ahora se confirma que, en efecto, su muerte “nace en el entorno familiar”, como dijo Ruiz Barrachina. Gibson, cuya presencia es clave en el documental, se mostró reivindicativo durante la presentación del filme: “Hay millones de personas en todo el mundo que aman la figura y aman al hombre. Y tienen derecho a saber dónde está enterrado. Desde fuera, la actitud del Partido Popular se ve como una aberración: no se entiende que un gobierno católico impidiera al pueblo buscar a sus muertos. Hablamos de uno de los grandes genios hispánicos de todos los tiempos”. La película analiza, procurando mantener la objetividad, las últimas horas de la vida de Federico García Lorca y el posterior devenir de las familias Rosales y Lorca. “El mar deja de moverse” es la definición que el poeta daba sobre el asesinato en un verso de Poeta en Nueva York. El documental se estrenará en septiembre. Según el documental, desde el siglo XIX la familia García Rodríguez y las familias Roldán y Alba, “las tres grandes familias de caciques de la Vega de Granada”, según el propio director, mantenían viejas rencillas familiares, discusiones por repartos de tierras compradas a medias, o por sus distintas tendencias y ambiciones políticas, pues los Lorca eran republicanos y los Roldán de Acción Popular; a todo lo cual se suman la homofobia y la represión que se vivía entonces. En 1936 aparece La casa de Bernarda Alba, una obra “escrita con mala baba”, como dijo Ruiz Barrachina, en la que el poeta “fotografía” a estas familias con las que la suya mantenía enemistades como “una venganza personal por muchos años de pleitos”. Según el cineasta, el haber publicado esta obra “con mucha retranca y mala leche y donde hace una radiografía de los Alba, parientes de los Roldán”, “tiene mucho que ver” con su muerte. El asesinato del poeta siempre se ha considerado “tabú” en la familia Lorca y nunca se ha hablado del tema, según contaba Laura García Lorca al director del documental. Durante 70 años, la familia García Lorca ha mantenido un comedido silencio, igual que algunos de los miembros de la familia Rosales. En la película se analizan los errores que tanto la familia Lorca como la familia Rosales cometieron, así como la persecución a la que se vieron sometidos, unos y otros, desde el Gobierno Civil y la Falange, de la que algunos hermanos Rosales eran miembros dirigentes. Los estudios precedentes y los rumores sobre la ubicación del cadáver dieron las claves de este nuevo enfoque. “Nuestra línea de investigación no es la única válida ni es paralela a otras, se tocan en varios puntos. La muerte de Lorca fue consecuencia de varios factores, no sólo políticos, sino también de índole personal”, afirmó el director. En la investigación “es la primera vez que se contempla la homofobia como un componente político, decisivo para su asesinato. Incluso la izquierda intentó ocultar su homosexualidad cuando tuvo la oportunidad de reivindicar la verdad. Un mártir de la izquierda no podía ser homosexual”, añadió Ruiz Barrachina. Ruiz Barrachina, además de director de cine, es escritor. Después de pasar diez años en Latinoamérica como periodista, desempeñando cargos como el de reportero del Servicio para América Latina de la BBC (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/news), regresó a España en 1997. Ha publicado las novelas Calamarí (1998), A la sombra de los sueños (2000, adaptada al cine por él mismo en 2004), El arco de la luna (2001, ganadora del X Premio Internacional de Novela Luis Berenguer), No te olvides de matarme (2004) y La Venta del Paraíso (2006). Además ha publicado los ensayos Brujos, reyes e inquisidores (2003), Tinta y piedra, Boom (2005) y Le ordeno a usted que me quiera (2006). Amigo del pintor Salvador Dalí y del cineasta Luis Buñuel, entre otros, Lorca se convirtió en el escritor español más famoso del siglo XX y entre sus obras se cuentan Primer romancero gitano, Poeta en Nueva York, Bodas de sangre y Yerma. Fuentes: Blogdecine • DPA • La Nueva España • Télam *** Presidente de Venezuela anuncia creación de centro cultural en Rusia El presidente de Venezuela, teniente coronel (r) Hugo Chávez Frías, se comprometió a impulsar la creación del Centro Cultural Latinoamericano Simón Bolívar en Rusia, tras develar un busto de Simón Bolívar en la Biblioteca Estatal Margarita Rudomino de Toda Rusia para la Literatura Extranjera (http://www.libfl.ru/index-eng.shtml), el pasado 27 de julio. Durante su discurso el Jefe del Estado elogió la labor que lleva adelante la institución rusa, que contiene literatura universal recogida en 5 millones de textos. “Qué maravilla, 160 idiomas que recogen la literatura universal”, expresó el mandatario. “Estamos frente a la más poderosa artillería que pueda existir”, agregó Chávez Frías, “más allá de los cohetes y de las balísticas intercontinentales y nucleares. En esta biblioteca están las verdaderas bombas y los proyectiles que librarán de tantas amenazas la vida humana”. El presidente venezolano también expresó que de muchas maneras “todos somos hijos de los libros y de la cultura, es por ello que cuando uno llega aquí a la biblioteca provoca quedarse unos días y meterse por los laberintos de los libros en la infinidad de los conocimientos”. Luego de su discurso realizó un paseo por una exposición de libros en el piso dos de la biblioteca, acompañado por la directora de la institución, Ekaterina Guenieva. En el acto estuvieron presentes el primer secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética, Sergei Skvortsov, así como los presidentes y los directores de los diferentes museos, academias de arte, centros culturales y bibliotecas de Moscú. Fuente: ABN *** Falleció el poeta cordobés Julio Aumente Julio Aumente, uno de los miembros fundadores del Grupo Cántico, falleció la noche del 29 de julio en Madrid, víctima de una hepatitis. Nacido en Córdoba el 25 de octubre de 1924 y nieto del compositor Cipriano Martínez-Rücker, Aumente formó parte del Grupo Cántico. Junto a Pablo García Baena, Ricardo Molina, Ginés Liébana, Miguel del Moral, Mario López y Juan Bernier, como parte del grupo, Aumente se opuso a los rigores de la poesía de posguerra mediante una apuesta estética que ejerció una relevante influencia en autores y generaciones posteriores, sobre todo en los novísimos. En 1947 integró el equipo que editaría la revista homónima del grupo, a pesar de la escasez de medios, la ausencia de apoyo y la amenaza de la censura. Cántico estaba en desacuerdo con la poesía oficial del momento. La revista tuvo dos épocas; entre 1947 y 1949 y desde 1954 hasta 1957. Los principios de Cántico eran, según García Baena, “el ahondamiento en la búsqueda de la palabra justa, a veces desusada pero siempre precisa, el intimismo llevado como experiencia hacia un paganismo carnal que puede retroceder ante el acompasado gregoriano de la penitencia y la recuperación de la imagen y la metáfora, tan desdeñadas por los secos poetas escurialenses de la época”. Entre otros elementos, Julio Aumente aportó al Grupo Cántico ironía, un cierto decadentismo sensual y sugerente y un coloquialismo muy preciso. De todos los miembros del colectivo fue el que más interés mostró por la exploración poética de la cotidianidad y por el uso de un lenguaje directo y ajustado a su tiempo. Comenzó a escribir en los años 40 y su primer libro, cuyo título procede de un verso de Luis Cernuda, fue El aire que no vuelve (1955), al que siguió Los silencios (1958). En los años 60 estableció su residencia en Madrid e inició un largo paréntesis en su producción literaria (con excepciones en forma de poemas sueltos en revistas o antologías) hasta Por la pendiente obscura (1947-1965) (1982). Posteriormente publicó La antesala (1983), Verde laurel para Michele (1984), De los príncipes (1990), De las cabras (o Amor y Psiqui) (1992), El canto de las arpías (1993), La entrevista y otros poemas (1994), Rodolfo el patinador, o el ocaso de los dioses (1995), Las criaturas de la noche (1999) y la recopilación de su poesía completa junto al libro inédito Rollers, en la editorial Visor (2004). Su relación con Córdoba distaba mucho de ser excelente. Nunca ocultó un sentimiento de desengaño por la manera distante en que, pensaba, su ciudad natal le había tratado y a la que, a pesar de ello, viajó en varias ocasiones en los últimos años. En diciembre de 2004 presentó en la Diputación de Córdoba (http://www.dipucordoba.es) su Poesía Completa, en compañía de Luis Antonio de Villena (prologuista de la obra). Aumente agradeció “la ausencia de fuerzas vivas” de la ciudad en el acto y “la presencia de jóvenes” (en alusión a un grupo de alumnos de la Fundación Gala-Salvador Dalí, http://www.salvador-dali.org). A comienzos de ese año había participado en el homenaje que la Consejería de Cultura de la Junta ofreció en Córdoba a Pablo García Baena. En enero de 2005 recibió en el Gran Teatro el premio El Público, concedido por Canal Sur (http://www.canalsur.es) en la modalidad de poesía. Sólo tres meses después participó en una de las lecturas colectivas de la segunda edición de Cosmopoética, en Córdoba. En ocasión de la muerte del autor, García Baena definió a Aumente como “una persona de una gran singularidad” y “un altísimo poeta”. Carlos Castilla del Pino, que cultivó “una gran amistad” con el poeta, destacó además las dotes de “gran pintor” del fallecido. Fuente: Diario de Sevilla *** Manuel Alejandro Llorens recibió el premio Paz Castillo El pasado 30 de julio se realizó la ceremonia de entrega del XVI Premio de Poesía Fernando Paz Castillo al escritor venezolano Manuel Alejandro Llorens, en la Sala de Teatro 1 de la Casa Rómulo Gallegos, sede del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (http://www.celarg.org.ve), en Caracas. Llorens obtuvo el premio por su poemario Poema para un lunes bancario, que fue favorecido por los jueces María Antonieta Flores, Gabriela Kizer y Luis Alberto León, quienes en el veredicto dijeron considerar “la autenticidad de un tono que atrapa la sensibilidad de su época mediante una estética sostenida, aunada al riesgo en el manejo y combinación de las imágenes” Llorens es psicólogo graduado de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve), con especialización en psicología clínica por el Hospital Universitario de Caracas. Tiene una amplia trayectoria como docente e investigador. Fue docente de la Escuela de Psicología de la Ucab, en la cátedra de Estadística y Matemáticas I. Desde 1997 es profesor de psicología, coordinador de las prácticas clínicas del Programa de Especialización en Psicología Clínica Comunitaria de la misma universidad, donde actualmente conduce las reuniones clínicas del segundo semestre y el módulo de “Clínica de la Violencia” de la materia Tópicos Especiales en Clínica. Es investigador de la Unidad de Psicología del Parque Social Padre Manuel Aguirre, que atiende a las poblaciones de bajos recursos del suroeste de Caracas, especializándose en el tema de la violencia y el trauma. Ha difundido varios artículos de investigación en publicaciones como la Revista Venezolana de Psicología Clínica Comunitaria y en diarios del país. Además de la difusión de sus investigaciones en el área científica, Llorens ha publicado el poemario Vaca peligrosa y otras aves migratorias (1999), así como varios cuentos. Ha participado en los Talleres de Creación Literaria del Celarg, en las menciones Poesía (1997-1998) y Narrativa (2000-2001). Como dotación por este premio Llorens recibió seis millones de bolívares. Fuente: Celarg *** Gerardo Guinea Diez gana el Premio Mesoamericano de Poesía El trabajo Poemas para el martes, del guatemalteco Gerardo Guinea Diez (1955), ganó el Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón 2006, que la Embajada de México en Guatemala entrega desde 2001, año del centenario del escritor guatemalteco Luis Cardoza y Aragón (Antigua Guatemala, 1901-1992). A la convocatoria de este año se presentaron 103 trabajos de Panamá, Costa rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México. El jurado estuvo compuesto por los poetas Hugo Gutiérrez Vega, de México; José Antonio Funes, de Honduras; y David Escobar Galindo, de El Salvador. Guinea Diez dirige la Editorial Magna Terra y, además, colabora escribiendo para diversas publicaciones. El escritor regresó a la poesía luego de escribir una novela de 500 páginas. Poemas para el martes es una obra de poesía corta y amor, ha dicho el autor. Además de poesía, ha publicado novela (El amargo afán de la desmuerte, Por qué maté a Bob Hope) y ensayo (Pasión de la memoria, Guatemala ante el fin del siglo, Mario Monteforte Toledo, diccionario privado). El poeta recibió el premio (3 mil dólares y la publicación de su obra por la editorial Cultura de Guatemala) el lunes 31 de julio en el Centro Cultural de la Embajada de México, en Ciudad de Guatemala. Fuente: La Prensa Gráfica *** Publicarán en enero dos libros inéditos de Roberto Bolaño El editor español Jorge Herralde anunció, el pasado 1 de agosto, que en enero de 2007 serán publicados dos nuevos libros, hasta ahora inéditos, del escritor chileno Roberto Bolaño (1953-2003), aunque insistió en que la novela 2666 ha sido la obra más completa del autor y “pasarán muchos años antes de que vuelva a haber una obra tan estupenda”. “Al investigar los archivos electrónicos de Roberto, Ignacio Echevarría ha compilado un libro de cuentos que se llamará El secreto del mar, el cual no es muy extenso”, explica el editor de Anagrama (http://www.anagrama-ed.es). Herralde agregó que se publicará igualmente un libro que Bolaño terminó “y tenía guardado en una carpeta en su computadora, el cual se llama La universidad desconocida”, compuesto por textos en prosa y poemas, la mayoría de finales de los años 80. “Podemos decir que esos escritos están entre Amberes, novela suya de esa época, con un tipo de prosa a lo William Burroughs, y poemas narrativos, autobiográficos”, puntualizó Herralde. Recuerda que cuando conoció al autor de Los detectives salvajes (1998) “hubo un gran feeling, mucha conexión” entre ambos: “él era un fan tremendo de muchos de los mejores escritores del catálogo de Anagrama, de alguna manera eran su familia, quienes lo habían nutrido literariamente”. En el libro Para Roberto Bolaño (publicado en otoño de 2005 en ediciones El Acantilado), el editor cuenta varias de las anécdotas que compartió con su entrañable amigo, al tiempo que reúne algunas entrevistas monográficas y varios datos fidedignos para conocer a detalle cómo se desarrolló la carrera literaria del autor chileno. Fuente: La Jornada *** Carlos Dimeo publica libro de ensayos sobre el teatro El próximo 25 de agosto será presentado en Buenos Aires el libro El resplandor de las sombras, del escritor y dramaturgo argentino-venezolano Carlos Dimeo, una colección de ensayos sobre teatro que ha sido publicada por el sello alternativo La Campana Sumergida. La presentación se realizará en el Centro Cultural La Cooperación, en el marco del Congreso Internacional de Teatro Occidental organizado por Jorge Dubatti, y a finales de septiembre se realizarán tres presentaciones en Venezuela, la primera de ellas en el Teatro Teresa Carreño, en Caracas, en un acto coordinado por el Centro de Documentación e Investigación del Teatro, a cargo del historiador Jesús Eloy Gutiérrez. Posteriormente el libro será presentado en la Secretaría Sectorial de Cultura del Estado Aragua, en Maracay, bajo la coordinación del licenciado Néstor Seijas, coordinador general del ente, y José de Jesús González, supervisor de Artes Escénicas. En octubre se presentará en Valencia, en los espacios de la Escuela de Teatro Ramón Zapata, bajo la coordinación de la licenciada Sarina Cascote, secretaria de Educación del Estado Carabobo, y por la escultora y artista plástica Fabiola Sequera, directora de las Escuelas de Arte de la mencionada Secretaría. Dimeo es director, crítico y docente de teatro. Dirige la revista digital Dramateatro (http://www.dramateatro.arts.ve) y el grupo de teatro Dramateatro Agrupación (http://www.dramateatro.com). Es profesor en el Postgrado de Teatro Latinoamericano de la Universidad Central de Venezuela (http://www.ucv.ve) y en el núcleo Maracay de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (http://www.upel.edu.ve). Además ha dictado cursos de postgrado y de pregrado en la Universidad de Carabobo (http://www.uc.edu.ve). El autor ejerce la docencia también en las áreas de crítica teatral, teatro latinoamericano y técnica de la actuación en las Escuelas de Teatro del Estado Aragua y del Estado Carabobo. Ha sido coautor de dos libros y ha publicado artículos en diarios y revistas de Venezuela y otros países. Ha publicado las obras de teatro El té puede tener cianuro, Los girasoles no florecen en invierno, La tregua y Los asesinos, entre otras, y algunos textos suyos pueden leerse en Letralia. Fuente: Dramateatro *** Diputación de Cádiz colabora en el 104º aniversario de Alberti Irene García, vicepresidente de la Fundación Provincial de Cultura (http://www.cultura-cadiz.org), y María Asunción Mateo, viuda de Rafael Alberti y presidenta de la fundación que lleva su nombre (http://www.rafaelalberti.es/asp/fundacion.asp), firmaron este 2 de agosto dos convenios de colaboración en torno al programa de actividades del 104º aniversario del nacimiento del poeta portuense. De esta forma, el primero de los acuerdos es un documento genérico de cooperación, “que permite establecer la colaboración entre ambas instituciones a lo largo del tiempo, ya que está abierto a futuras colaboraciones”, comentó Irene García. La Diputación de Cádiz participará con un aporte de 18.000 euros. García puntualizó que se trata del único convenio marco que la Diputación —a través de la Fundación Provincial de Cultura— ha establecido con una fundación de la provincia, en respuesta “a las características singulares que presenta la Fundación Rafael Alberti”. El segundo de los convenios establece los cauces de colaboración del desarrollo conjunto de “Poesía última 2006”, actividad en la que la fundación está inmersa desde hace unos años, y del 104º aniversario del poeta, que tendrá lugar el mes de diciembre. Si bien aún no se ha diseñado el programa específico que se llevará a cabo con motivo de la efeméride de Alberti, su viuda, María Asunción Mateo, adelantó que está previsto conmemorar el medio siglo de una de las obras de teatro más conocidas del poeta, Noches de guerra en el Museo del Prado. Mateo agregó que se trata de “una de las más actuales” obras del autor y que por ello será objeto de estudio de especialistas. Comentó que estaría encantada de que esta pieza fuera llevada a escena, “aunque sé que su representación tendría un coste muy elevado”. Como cada año, añadió, también está prevista una actuación musical, además del ciclo de conferencias dedicadas a su obra. “Pretendemos que nuevamente sea una celebración popular, abierta a todos los ciudadanos, en la que tenga cabida todo tipo de personas”. También resaltó María Asunción Mateo la importancia del encuentro “Poesía última 2006”, ya que se pretende que el mismo “sea un trampolín para los jóvenes poetas, a los que se les acerca mucho a la figura de Rafael Alberti. Además, se realizan en el mismo entorno donde él vivió, por lo que me parece una actividad muy emocionante”. En su intervención, María Asunción Mateo puso de manifiesto su deseo de que vuelva a ser un acto conmemorativo “popular” y ensalzó “la universalidad” de su figura y de su obra. Fuente: Diario de Cádiz *** Terminada versión fílmica de Pudor, de Santiago Roncagliolo Los hermanos Tristán y David Ulloa terminaron este 2 de agosto la versión fílmica de la novela Pudor, del escritor peruano Santiago Roncagliolo, ganador del premio Alfaguara por Abril rojo. Titulada Pudor como el libro que versiona, esta película empezó a rodarse el 11 de junio, cuenta con un presupuesto de 2,25 millones de dólares y su protagonista femenina, la actriz española Elvira Mínguez, la describió como un filme “sobre lo que se siente, no sobre lo que ocurre”. La historia, que Roncagliolo ambientó originalmente en Lima, ha sido trasladada por los Ulloa hasta la ciudad española de Gijón, algo que en palabras de Mínguez sólo influye “en las circunstancias de los personajes, pero no en los sentimientos, que son siempre los mismos”. Además de Mínguez, en el elenco también participan Nancho Novo, Celso Bugallo, Joaquín Climent y Nuria González, entre otros. Ulloa, que ya dirigió junto a su hermano el cortometraje Ciclo, se ha enfrentado ahora a la dirección de su primer largo, una historia que habla de la “intimidad, deseos y obsesiones” de los miembros de una familia. Al padre de familia (Novo), le quedan seis meses de vida; su mujer (Mínguez), dejó el trabajo por sus hijos y ahora, encerrada en la “cárcel” de su hogar, recibe anónimos eróticos. Según destaca Tristán Ulloa, el filme pondrá ante la pantalla al espectador como una especie de “voyeur”, al asistir a los momentos más íntimos de sus personajes. La familia se completa con una hija adolescente que duda de su sexualidad, un niño de 8 años inteligente y muy especial; y un abuelo (Bugallo), a quien el amor le da una segunda oportunidad. Pero todos ellos tienen en común que “están muy solos”, un “mal” que, como explica Ulloa, “sufrimos todos” y que conduce a la “incomunicación”. Además de esta familia, está la encabezada por Pilar (González) y Juan Luis (Climent), “que ha quemado ya la etapa por la que pasa” la familia protagonista. Los directores han querido “jugar” con las dos acepciones de la palabra pudor, que por un lado significa recato, modestia, honestidad; y, por otro, mal olor, hedor. “Algo huele a podrido en esta familia”, precisa Ulloa, destacando que las “ganas y la pasión” le han llevado a pasar de la interpretación a la escritura y dirección de guiones, algo que considera es “un paso natural”. Nancho Novo, por su parte, explicó que el rodaje ha sido “atrevido, arriesgado y divertido” y en él los directores “no se han conformado con las primeras tomas, han ido mucho más allá”. Tanto Mínguez como Novo destacaron el buen trato recibido de Tristán y David Ulloa durante la filmación, que “han delimitado muy bien sus tareas”, ya que, según explicó el actor, el primero ha cuidado mucho de todo el reparto, tratándolos con suavidad pero con exigencia, y el segundo se ha centrado más en la parte técnica. Según Novo, el equipo de Pudor ha tenido “mucha suerte” con el tiempo nublado —que necesitaban— de Gijón. Tanto él como Minués han preferido crear sus personajes a partir del guión, sin tener en cuenta la novela, y, mientras que Mínguez explicó que su papel “requería un proceso más visceral, más intuitivo”, Novo reconoció no querer leer la novela hasta que termine el rodaje y haber basado su trabajo “en una acuciada contención”. Roncagliolo, quien hace un cameo en el filme, alabó ayer domingo 6, durante la presentación de Abril rojo en la Semana Negra de Gijón, las escenas que ha podido ver hasta ahora. Sobre su breve aparición en escena dijo que “se trata de una aparición estelar de dos segundos en los que digo ‘hola’, pero lo digo muy bien, así que estoy convencido de que supone el inicio de una prometedora carrera como actor”. Roncagliolo, quien debía encontrarse hoy 7 de agosto con estudiantes secundarios y universitarios paraguayos, debió declinar su visita a Paraguay y Bolivia por razones de salud. Fuentes: ABC (Paraguay) • Diario de León • La Vanguardia *** Rodrigo Blanco Calderón gana el concurso de El Nacional El escritor venezolano Rodrigo Blanco Calderón (Caracas, 1981) se erigió como ganador del concurso de cuentos de El Nacional (http://www.el-nacional.com), en su 61ª edición, con el relato “Los golpes de la vida”, según fue anunciado el pasado 2 de agosto, víspera del aniversario del diario caraqueño. El jurado, integrado por José Tomás Angola, Luis Barrera Linares y Gustavo Tarre Briceño, emitió un veredicto unánime en el que se destacan la estructura y el lenguaje utilizados por el autor, quien explora diversas facetas de la literatura como problema creativo en esta obra. “Es un texto escrito con oficio de escritor”, se explica en el fallo, “con una organización narrativa impecable; utiliza recursos de ironía, parodia, juegos de lenguaje. Ofrece una lectura profunda donde explora la escritura y el dilema de la creación. Cuento que celebra en general la literatura venezolana y, lo más importante, es una lectura grata y entretenida”. Blanco Calderón, quien es profesor de Teoría Literaria y Literatura Latinoamericana en la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (http://www.ucv.ve), publicó el año pasado el libro de cuentos Una larga fila de hombres, galardonado en el Concurso de Autores Inéditos 2005 de Monte Ávila Editores Latinoamericana (http://www.monteavila.com.ve), y fue dos veces finalista en el concurso de narrativa de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (Sacven, http://www.sacven.org). En entrevista con el diario convocante del premio, Blanco Calderón dijo haberse sentido sorprendido cuando recibió la noticia. “Me siento contentísimo. Basta con revisar el índice del volumen que reúne los cuentos ganadores y ya puedes tener una muestra representativa de nuestra narrativa contemporánea. Sumarse a esa lista da mucha alegría, pero también debo confesar que me asusta un poco. Por ahora, la sensación que tengo es de alegría y algo de perplejidad”. El cuento ganador tiene, según su autor, dos lecturas. “La primera parte de una anécdota que consiste en el encuentro frustrado de Francisco Massiani con Julio Cortázar en París, que es una historia que me la contó él mismo. La otra lectura tiene que ver con la forma en que conocí al propio Massiani, allí planteo mi discreta versión del tema del doble”. Blanco Calderón es licenciado en letras, egresado de la UCV, casa de estudios donde además de dar clases se encuentra terminando una maestría en estudios literarios. Ha obtenido mención especial en la 3ª y 4ª ediciones del Concurso Nacional de Cuentos Sacven y fue seleccionado para formar parte de la Antología de la novísima narrativa breve hispanoamericana, organizada por la Unión Latina (http://www.unilat.org), de próxima aparición. También ha colaborado en el Papel Literario del diario El Nacional y en otros medios como Conciencia Activa, Puntal, Lector Urbano y Ficción Breve Venezolana (http://www.ficcionbreve.org). Fuentes: El Nacional • Ficción Breve Venezolana *** Compositor Silvio Rodríguez reafirma su compromiso con Fidel Castro El cantautor cubano Silvio Rodríguez rechazó una transición al capitalismo en Cuba y dijo que a Fidel Castro le regalaría algo más que su música: hasta su persona, en un evento organizado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (Icap), el pasado 4 de agosto. Ante numeroso público y periodistas nacionales y extranjeros, Rodríguez presentó su más reciente producción, Érase que se era, y al ser consultado sobre los problemas de salud del presidente cubano subrayó que, si le interesara una transición, estaría del otro lado y no en Cuba. “Sigo de este lado y voy a seguir porque no me interesa esa transición”, destacó. Acerca de las personas que en estos momentos festejan la enfermedad de Castro y hablan de una transición en Cuba, afirmó que “gentes de mal gusto las hay siempre y sobre todo si cuentan con los medios que trabajan para eso y lo estimulan”. Continuó diciendo que a esas personas “posiblemente les pagan” para “hacer payasadas, porque hay una estimulación de mal gusto y de esa cosa indeseable e impresentable”. Al preguntarle que le obsequiaría a Castro en su 80º cumpleaños el próximo 13 de agosto, dijo que además de su música, le regalaría hasta su propia persona. Sobre sus canciones vinculadas con el presidente cubano, señaló que cuando compuso “El necio” pensaba en él, y éste cuando la escuchó la hizo suya. También recordó que “El Mayor”, compuesta cuando el centenario de Ignacio Agramonte, le gustó mucho a Castro, y que otra que siempre canta cuando él está presente es “Rabo de nubes”. El cantautor le ofreció a la periodista Arleen Rodríguez Derivet, conductora de un programa dedicado a los cinco presos cubanos en EUA, los domingos en la emisora Radio Rebelde (http://www.radiorebelde.com.cu), hacer un espacio especial donde les explicará cada una de las canciones de Érase que era. La grabación, compuesta por dos discos compactos y 25 canciones grabadas por el sello Ojalá, en un 90 por ciento está integrada por piezas inéditas y algunas nunca grabadas, con excepción de “El papalote”, “Fusil contra fusil” y “Discurso fúnebre”. El disco reúne muchas piezas compuestas entre 1967 y 1972, época en la que Rodríguez declaró haber creado el 70 por ciento de las canciones de toda su vida. Anunció que pronto iniciará una gira por el Reino Unido, donde actuará con el guitarrista John Williams, y España. Fuente: AIN *** Sociedad de Escritores de Chile presenta su sitio en Internet En vísperas de cumplir 75 años, la semana pasada fue presentado el nuevo sitio en Internet de la Sociedad de Escritores de Chile (http://www.sech.cl), que sus propulsores definen en un comunicado de prensa como “el nuevo sitio web de los escritores chilenos”. El nicho de la Sech en Internet intentará dar a conocer la creación literaria de los escritores chilenos, tanto en su país como en el extranjero, y además ser una instancia válida de opinión que contribuya al desarrollo de la cultura chilena. “Esta página se presenta como una invitación a manifestarse en beneficio del desarrollo del oficio de escritor y en víspera de cumplir 75 años como institución”, agrega el comunicado. El comunicado continúa diciendo que “los escritores no quieren ser meros observadores de los acontecimientos que se presentan, sino participar activamente en el desarrollo de la sociedad que queremos construir, contribuir a un país más justo, más solidario, desarrollado no sólo en el plano económico, también en el terreno intelectual y artístico, fortalecer las fuentes que alimentan estos espacios sociales, necesarios para acrecentar nuestro patrimonio cultural”. “Desde el terreno de la creación y el debate se levanta un puente sólido que posibilita el contacto con nuestra memoria, estrecha los vínculos con nuestras generaciones y con nuestros pueblos originarios, logra instancias de integración con los países hermanos, en definitiva vamos reconstruyendo nuestra identidad”, agrega. El sitio en Internet de la Sech da cuenta de la historia del ente y de la programación cultural semanal de la Casa del Escritor, que realiza presentaciones de libros, recitales, mesas de debate, homenajes y otras actividades. Además, el sitio incluye comentarios de libros, artículos de opinión, reportajes y crónicas, información sobre congresos de escritores, concursos literarios y talleres y la programación mensual de muestras de poesía actual, generacional, regional o temática. La Sociedad de Escritores de Chile fue fundada en el año 1931 y tiene presencia en todo el país a través de sus filiales. Fuente: Sech *** Cuatro reconocidos autores venezolanos dictarán talleres de creación El pasado 3 de agosto fue presentado en Caracas el primer ciclo de cátedras literarias de Escribas, iniciativa mediante la cual cuatro de los más reconocidos autores venezolanos, Adriano González León, Eugenio Montejo, Oscar Marcano y Alejandro Oliveros, dictarán, a partir del próximo mes, sendos talleres literarios orientados al público en general. Autor de País portátil, con la que ganó el premio Biblioteca Breve en 1968, Adriano González León dictará el taller “Alegría y misterio de la escritura (desde los sumerios hasta nuestros días)”, para treinta participantes que se verán con el escritor dos veces por semana en sesiones de tres horas. El poeta Eugenio Montejo, ganador del Premio Internacional Octavio Paz de Poesía y Ensayo 2004 y autor, entre otros títulos, de Alfabeto del mundo, dictará el taller “Lectura de las formas poéticas”, para doce participantes y en una sesión semanal de tres horas. Por su parte, el narrador Oscar Marcano, ganador del Premio Internacional Jorge Luis Borges en 1999 por Lo que François Villon no dijo cuando bebía, estará al frente de su Taller de Relato Contemporáneo, organizado para doce participantes y una sesión semanal de tres horas. Finalmente, el poeta Alejandro Oliveros, director de la revista literaria Zona Tórrida y autor, entre otros títulos, de Diario literario, dictará su taller “Historia y antología del diario íntimo como género literario”, para treinta participantes, en dos sesiones semanales de tres horas cada una. Los tres talleres tendrán una duración de tres meses, y para participar es preciso suministrar, antes del 25 de agosto, una síntesis curricular con fotografía; dirección, teléfono y correo electrónico; muestra de uno o dos textos de su autoría en el género del taller y exposición en un folio de las razones de su interés en participar. Cada aspirante tendrá derecho a postularse sólo a uno de los talleres. Estos recaudos deben ser entregados en la recepción del edificio Atlantic, dirigidos a Escribas Cátedra de Literatura Contemporánea, piso 5, oficina 1. El edificio Atlantic se encuentra en la calle Andrés Bello de la urbanización Los Palos Grandes, en Caracas. Los recaudos también pueden enviarse a la dirección de correo electrónico escribas1@gmail.com. Una vez que el aspirante sea aceptado, deberá cancelar 30.000 bolívares por concepto de matrícula. El costo del taller corre por cuenta del patrocinante, el grupo de empresas Megaproyectos, líder en el sector construcción y conocido por la realización de diversas obras emblemáticas en todo el territorio venezolano. Los propulsores de Escribas pretenden que la iniciativa sea en el futuro una institución referencial no sólo en el ámbito literario, sino en otras áreas creativas. Con ello, aspiran a estimular la lectura, escritura y publicación de libros, además de rescatar escritores venezolanos que se desconocen. También se proponen recuperar las desaparecidas bolsas de trabajo destinadas a la realización de obras en los distintos géneros. Los escritores coinciden en que en Venezuela está pasando algo: se están editando libros como nunca antes, hay publicaciones nuevas, escritores jóvenes y también mucha gente interesada en aprender de la literatura. Sin embargo, hay gente que no tiene acceso a cursos y talleres porque los que hay exigen estudios universitarios o conocimientos previos. Por ello, estos seminarios están dirigidos al público en general. Fuentes: El Universal • Ficción Breve Venezolana *** Almería financiará rehabilitación de su casco histórico Ya está en marcha, hasta el próximo 26 de septiembre, la campaña informativa para dar a conocer los tipos de subvenciones, a fondo perdido ya que no son préstamos, que otorga el Ayuntamiento de Almería (España, http://www.aytoalmeria.es) para la rehabilitación de edificios catalogados o no del casco histórico almeriense y a las que pueden optar ciudadanos privados a título individual o comunitario. Las ayudas abarcarán desde el 6 por ciento del presupuesto de ejecución de la obra hasta el 75 por ciento de la inversión, en el caso de que se trate de obras de rehabilitación global. El plan, puesto en marcha en 1996, ha financiado desde entonces el reacondicionamiento de 179 edificios, 244 solicitudes beneficiadas de 464 solicitudes presentadas en este decenio. El área de Urbanismo ha reservado 2.600.000 euros para este menester y espera “que se agote o tenga que ampliarse y no suceda como el año pasado, que nos sobró una importante cuantía económica. Sabemos que las fechas no son las mejores pero por eso hemos lanzado una profusa campaña de información”. La campaña tiene un costo total de 12.000 euros, con reparto de folletos, cuñas radiofónicas, publicidad en prensa y, lo más novedoso, un grupo de cuatro personas, con conocimientos en la ordenanza y en el programa de ayudas recorriendo, puerta por puerta, las cerca de 4.500 casas (unos 300 edificios) susceptibles de ser rehabilitadas. “Se ofrecerá información personalizada tanto a propietarios a título individual como a comunidades o colectivos de vecinos del ámbito de actuación del programa”, indicó el concejal de Urbanismo, Juan Megino. Megino quiso dejar claro que las ayudas se conceden a “las viviendas tras una labor de verificación de si se ha hecho lo que verdaderamente se pidió. Que la cuantía se corresponda con la realidad física. El dinero se faseará y otorgará en función de cómo se vaya cumplimentando la obra”. Recordó que si los solicitantes fuesen propietarios o entidades de edificios con ánimo de lucro deberá ser el “plenario el que decida la concesión o no de la ayuda”. Por último, indicó que éste es el mayor desembolso económico efectuado hasta la fecha para este concepto, ya que “en 1996 arrancamos con 70 millones de pesetas, estuvo cuatro años en que sólo se incrementó en cinco millones, y luego en 2003 fueron 450.000 euros; 1.350.000 euros en el ejercicio de 2004 y 2,5 millones de euros en 2005”. Fuente: Teleprensa *** Realizarán Congreso Iberoamericano de Editores en Madrid El Grupo Iberoamericano de Editores (GIE, http://www.gieorg.org) y la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE, http://www.federacioneditores.org) han convocado el VI Congreso Iberoamericano de Editores (http://www.congreso-editores.com), que se celebrará en la Casa de América (Madrid, http://www.casamerica.es) entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre. En el evento, responsables de políticas públicas y representantes editoriales debatirán en torno al tema central: edición y políticas públicas para el libro y la lectura, así como análisis y propuestas para el desarrollo cultural y la inclusión social en Iberoamérica. El evento está abierto no sólo a los profesionales de la edición, sino a otros actores: responsables de las políticas públicas que promueven la presencia del libro en los ambientes culturales y educativos, y facilitan su difusión desde la regulación comercial y las políticas económicas, escritores, bibliotecarios, libreros y distribuidores. Los temas de debate estarán vinculados a las políticas culturales, educativas, económicas y normas reguladoras, en relación con el libro y la lectura, y se tomará como referencia la legislación, declaraciones y acuerdos firmados por los gobiernos iberoamericanos a lo largo de los últimos años. El evento supondrá la primera reunión de este tipo que se celebra en España, tras los congresos iberoamericanos de Chile (1995), México (1997), Argentina (1999), Costa Rica (2001) y Colombia (2004). Se celebrarán tres sesiones plenarias dedicadas al análisis de las políticas en los planos cultural, educativo, económico y de regulación, y se presentará el Portal Iberoamericano del Libro, que aportará a través de Internet una vasta información relacionada con catálogos bibliográficos. Entre las entidades que colaborarán en el VI Congreso Iberoamericano de Editores se encuentran la Secretaría General Iberoamericana (Segib, http://www.segib.org), órgano de apoyo a la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno integrada por 22 países; el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (Cerlalc, http://www.cerlalc.org), organismo internacional de carácter intergubernamental creado en 1971 por iniciativa de la Unesco (http://www.unesco.org); y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI, http://www.oei.es), organismo pionero en materia de cooperación iberoamericana. El Grupo Iberoamericano de Editores, convocante del VI Congreso Iberoamericano de Editores, fue fundado en 1978 y representa a la industria editorial de toda América, España y Portugal a través de 27 asociaciones nacionales. Fuente: Congreso Iberoamericano de Editores *** Feria de Santiago tendrá a Perú como invitado de honor La 26ª Feria Internacional del Libro de Santiago (Filsa, http://www.camaradellibro.cl/filsa) se realizará entre el 24 de octubre y el 5 de noviembre de 2006, en el Centro Cultural Estación Mapocho, recibiendo en esta oportunidad a Perú como País Invitado de Honor. La Feria Internacional del Libro de Santiago es el evento cultural anual más importante de Chile, con la presencia de cerca de 700 sellos editoriales, un programa cultural que contempla sobre 200 actividades culturales y la visita de 240 mil personas. Con una larga trayectoria que se inició en los años 80 en el Parque Forestal de la ciudad de Santiago, este evento se ha consolidado plenamente como la más amplia y significativa muestra de libros chilenos y extranjeros en el país sureño. A partir de 2003, esta iniciativa se ha enriquecido con la consideración, por primera vez en su historia, de la calidad de Invitado de Honor, recibiendo dicho año como tal a la Unión Europea, en 2004 a México y en 2005 a España. Este año, este importante evento literario y cultural tiene una particular relevancia y significación ya que por primera vez, y como una manera de acercar la cultura de las diferentes regiones del país, la Cámara Chilena del Libro (http://www.camaradellibro.cl) ha invitado en forma especial a la Región de Los Lagos, a fin de que su acervo literario y cultural, se haga presente en el marco de esta versión de la feria. Durante los días 25 y 26 de octubre, como es tradicional, se desarrollan las 11ª Jornadas Profesionales, las 9ª Jornadas de Educación, el 3r Encuentro de Bibliotecarios, iniciativas que cuentan con la participación de destacados expertos chilenos y de otros países, profesionales del mundo del libro, además de bibliotecarios y profesores de todas las regiones de Chile. Fuente: Cámara Chilena del Libro ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| === Wikilibros http://es.wikibooks.org =============================== Acaba de cumplir dos años el proyecto Wikilibros, una iniciativa de la Fundación Wikimedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Wikimedia) que consiste en la elaboración de libros de texto para su acceso gratuito a través de Internet. Los libros son escritos por la comunidad de usuarios de Wikilibros al estilo de la ya archiconocida Wikipedia (http://es.wikipedia.org): cada usuario puede escribir una parte del libro o corregir los errores que detecte. Wikilibros es la versión en español de Wikibooks, y es el resultado de haberse separado del proyecto original, fundado en 2003, los libros escritos en nuestro idioma. Para el 22 de julio, fecha aniversaria de Wikilibros, el proyecto ya había alcanzado 1.672 secciones de libros. Los libros de Wikilibros son de carácter didáctico. El proyecto no alberga libros de ficción, aunque los mismos sean escritos usando las técnicas colaborativas propias del medio wiki. El usuario puede hurgar en las categorías hasta hallar lo que necesita o usar el buscador, tomando en cuenta que, tal como ocurre en Wikipedia, los enlaces en rojo representan libros o capítulos que aún no han sido escritos, por lo que se espera que alguien de la comunidad —quizás usted que lee estas líneas— lo haga. Asimismo, los títulos de los libros son acompañados de iconos que indican si el libro está completo o cuánto falta para que lo esté. Para escribir los libros el sitio tiene su propio editor en línea, así que los usuarios no requerirán programas ni conocimientos avanzados. El editor funciona como un formulario cualquiera del Web, con controles para las tareas comunes de edición como el uso de negritas o cursivas, el tamaño de la letra, la creación de enlaces. Para usuarios que se sientan inseguros la primera vez, Wikilibros dispone de un área de pruebas (http://es.wikibooks.org/wiki/Wikilibros:Zona_de_pruebas) donde se puede experimentar con el editor y comprobar el efecto que nuestras acciones produce en el texto resultante, así como un completo manual para la edición de contenidos (http://es.wikibooks.org/wiki/Manual_de_edici%C3%B3n_wiki). No es necesario estar registrado para participar en la edición o incluso escribir un libro completo, pero registrarse confiere algunas ventajas, como la identificación en el sistema, el derecho a usar una página personal y una de discusión y la posibilidad de seleccionar las páginas que el usuario desee vigilar. En cualquier caso, el registro es gratuito. Wikilibros pide que se respeten ciertas condiciones básicas (http://es.wikibooks.org/wiki/Wikilibros:Pol%C3%ADticas_y_orientaciones) al momento de escribir, editar, corregir o ampliar un libro, como un punto de vista neutral (http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Punto_de_vista_neutral), la no reproducción de contenidos con copyright, el respeto a las diversas culturas que confluyen en el proyecto —normas establecidas en una “Wikipetiqueta” (http://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Wikipetiqueta)— y el apego a las convenciones formales de trabajo de Wikilibros. Wikilibros es un entorno colaborativo, lo que quiere decir que si alguien se aparta de estas condiciones la comunidad puede tomar acciones. Por ejemplo, cuando un libro excede la definición de libro de texto, uno o más usuarios pueden alertar al resto de la comunidad al respecto, y de haber consenso el libro será retirado. El consenso se logra mediante un sistema de votaciones que toma en cuenta a usuarios que hayan hecho hasta unas 50 ediciones (se conoce como edición el acto simple de entrar a una página, corregir un error y guardar la página corregida, por ejemplo). Lo primero que se piensa al conocer este entorno es que representa un peligro para sí mismo: cualquiera podría entrar a Wikilibros durante una noche aburrida y dedicarse a alterar o borrar los libros que encuentre a su paso. Sin embargo, el sistema provee de un registro histórico que permite recuperar una versión anterior si alguien de la comunidad percibe un cambio malicioso en los contenidos. Por lo demás, los usuarios son en su mayoría personas realmente interesadas en la difusión del conocimiento, un factor que ha resultado determinante en el desarrollo de esta y otras herramientas wiki. Wikilibros es un notable ejemplo de las posibilidades que nos brinda Internet en la actualidad. Un proyecto nacido de su seno, la Wikiversidad (http://es.wikibooks.org/wiki/Wikiversidad:Portada), propone la creación de una universidad libre y gratuita de la que Wikilibros sería, digamos, la biblioteca. Toda una concepción del conocimiento en la que priva la idea del aprendizaje colectivo por encima de la delegación de datos a través de un sistema de autoridades. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === ¿De dónde son... los narradores? Teresa Dovalpage ================ Mamá yo quiero saber de dónde son los cantantes Trío Matamoros. Canción popular cubana ¿Dónde empieza la línea que divide el territorio literario del narrador del puramente humano en que campea el autor por sus respetos? En ciertas obras esta línea es imperceptible. Pedro Juan Gutiérrez, en Trilogía sucia de La Habana, se usa a sí mismo, con nombre y apellido, como personaje central. Gutiérrez es, sin duda, un cubanazo cien por cien. Nos deja ver, oler, escuchar a La Habana. Ahora, hasta qué punto es cierto lo que dice, desde sus avatares callejeros hasta la longitud de su miembro viril, al que le dedica sobrado espacio, sólo él lo sabe. Los lectores —y las lectoras— nos quedamos con la curiosidad. En esta obra los límites entre narrador y autor son, cuando menos, vagos e imprecisos. Por su parte, la novela de David Landau No siempre gana la muerte exhibe una voz narrativa que no parece tener nada en común con la de su autor. Aquí el narrador omnisciente muestra todos los recovecos de La Habana en las cuatro décadas finales del siglo XX. Como sucede en Trilogía..., no deja resquicio en que los lectores no puedan introducir, gracias a él, sus ávidas narices. Va desde el hedor que despiden diez hombres encerrados en una celda y privados de agua por días, pasando por la atmósfera caldeada de un café habanero, hasta la intimidad de una pareja que hace el amor a lo cubano, aunque suelten palabras en francés. En No siempre..., los diálogos parecen sacados de una esquina centrohabanera. (Un coño carajo en las primeras páginas me llevó de la mano a la avenida Carlos III.) Es innegable que la excelente traducción de Benigno Dou contribuye a crear esta atmósfera cubana, pero la edición en inglés produce exactamente la misma impresión. El aura autóctona del narrador envuelve también a los personajes. Rodrigo es un abogado habanero que puede hablar como un poeta o como un carretero, pero siempre suena como cubano puro. Otros personajes magistralmente trazados —Antonio, Margot, El Moro— hablan también como lo que son: criollos y criollas de pura cepa. Interesantes son las opiniones políticas de Rodrigo y su empleo del vocablo “yanqui”, con frecuencia usado en Cuba de forma despectiva para designar a los vecinos del Norte. En la misma vena comenta un personaje, refiriéndose a “los americanos”: “Como nación, no siempre combaten con honor” (45, No siempre...). Si existe algo de chovinismo en el autor que ha dado vida a estos personajes, es difícil verlo en su obra. Tales expresiones parecen salidas de la boca de un cubano —de La Habana o de Miami, qué importa— pero nadie las identificaría con el culto, cosmopolita editor que vive allá en Los Angeles. El narrador de No siempre ... da la impresión de ser nacido y criado en la Habana, de haber conocido en persona al Caballero de París y chapoteado en Santa María del Mar. Por ello, cualquiera diría que el autor es tan cubano como Gutiérrez. Pero no lo es. Y en eso radica la diferencia entre el protagonista/narrador de Trilogía... y el de No siempre... Gutiérrez escribe de una Habana en la que ha vivido y de la que se las sabe todas. David Landau escribe sobre un país que conoce. Y lo hace de tal forma que se mete en la cabeza —y en el cuerpo entero— de un criollo reyoyo para dar su magnífico libro a la luz. ** Teresa Dovalpage dovalpage@aol.com Novelista e investigadora cubana (La Habana, 1966). Terminó una licenciatura en lengua y literatura inglesas y una maestría en literatura española en la Universidad de La Habana. Desde 1996 reside en Estados Unidos. Actualmente vive en Albuquerque y estudia el doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo México. Ha publicado dos novelas: A Girl like Che Guevara (en inglés, abril de 2004, Soho Press) y Posesas de La Habana (en español, PurePlay Press, agosto de 2004), así como artículos en Hispanic Magazine, Latina Style, Hispanic Culture Review, Rosebud, Latino Today, Encuentro y Revista Baquiana. === El viaje inefable de José Sánchez Lecuna Joël Pozarnik =========== El viaje inefable José Sánchez Lecuna Editorial Memorias de Altagracia (2006) El título del libro nos interpela por su aparente contradicción: ¿será acaso posible escribir 232 páginas sobre algo inefable? José Sánchez Lecuna lo logra. Él nos habla de un viaje acerca del cual las palabras sólo pueden expresar una ínfima parte de su realidad; la otra es sencillamente “inefable”. Si una marca de los grandes textos reside en el hecho de que la interpretación literal no logra agotar su comprensión, entonces El viaje inefable es un gran texto: él permite por lo menos dos niveles de lectura. El primer nivel es la narración de un viaje. El segundo nivel evoca, hasta donde es posible, el carácter inefable de ese viaje. El viaje El viaje lo realiza Roberto di Buonatale, oriundo de la ciudad italiana de Florencia, descendiente de la familia Medici y de la familia Strozzi, cuando sale de Italia en 1544, pasando por España, para cruzar el Atlántico, buscando la Tierra Firme del Nuevo Mundo y, en particular, la Provincia de Venezuela. Después de vivir allí unas experiencias intensas, durante nueve años, regresa a Florencia, ciudad en la cual termina su tránsito terrestre. Que el ambiente de la época, tal como lo describe José Sánchez Lecuna, esté o no conforme a la realidad, no es importante para poder saborear la novela. Lo importante es que, después de algunas páginas, el lector se siente transportado en pleno siglo XVI. Muy probablemente el estilo literario “en primera persona”, con abundantes citas en latín y en italiano, así como los personajes históricos que hacen su aparición en la novela como si estuvieran entrando y saliendo del escenario de un teatro, al igual que la precisión de las fechas y de los lugares de la acción, dan muy rápidamente credibilidad a la narración. Además, el propio mundo interior estructurado y culto de Buonatale confrontado con las experiencias exuberantes de la selva, reflejan muy hábilmente lo que ha debido de sucederles a los primeros emigrantes europeos cuando se encontraron en estas tierras de las cuales ignoraban todo. Y cuando el relato parece ser sencillamente un relato histórico, el autor nos sorprende con la exuberancia de su imaginación, a tal punto que ya no sabemos, al igual que Buonatale, si estamos en lo histórico, en lo fantasioso o en lo filosófico. Es cuando el lector empieza a entender por qué razón este viaje lleva el calificativo de “inefable”. Lo inefable “Inefable (del latín ineffabilis, indecible): adj., que con palabras no se puede explicar”, nos dice el diccionario Aristos. Las palabras, tomadas en su sentido literal, describen lo que nuestros sentidos pueden captar, y se dirigen a la mente racional. Pero cuando queremos hablar de los misterios —del Misterio de Dios por ejemplo—, tomar las palabras en su sentido literal no permite que la intuición descubra lo que se sitúa, por su naturaleza, más allá de la mente racional. Las palabras tienen entonces que ser tomadas como símbolos o utilizadas para representar símbolos de realidades que las sobrepasan. “El objeto de la expresión simbólica”, dice el Francés Guy Casaril en Rabbi Simeon Bar Yochai et la Cabale, “es esclarecerle a la intuición lo que el entendimiento no podría interpretar por sus propias fuerzas”. Así lo confirmaba el venezolano Fermín Vale Amesti en su libro El retorno de Henoch, cuando comentaba que: “El simbolismo puede, por evocación, transcribir lo que no pueden las palabras, porque en general, el simbolismo es evocación de una inteligencia que no pueden transcribir directamente las palabras, sino solamente por rodeo, circunloquio o perífrasis... El simbolismo es el único y maravilloso medio que permite al hombre romper el círculo material que limita su inteligencia del universo y enfocar un más alto y más amplio estado de conciencia...El simbolismo es por lo tanto un mediador o relacionador que hace las veces de puente entre lo abstracto y lo concreto”. Si queremos tratar de comprender el aspecto inefable del viaje al cual nos invita José Sánchez Lecuna, tenemos que hacer una lectura simbólica de su novela. Profesor de mitología griega y medieval, no es de extrañar que él haya escogido el lenguaje simbólico para comunicarnos lo que sólo a través de símbolos puede ser comunicado. A pesar de ser una ciencia precisa, el simbolismo permite a cada quien realizar su interpretación propia. Les propongo la mía; cada lector escogerá la suya: el viaje de Buonatale podría ser interpretado como un proceso iniciático, un peregrinaje hacia la Luz Inefable. De hecho, un día, un viajero desconocido le dijo: “Encontrarás algo verdaderamente sorprendente porque tú has sido el Mystes, el Iniciado, el que resolverá el gran misterio, el que descubrirá lo que siempre se ha buscado en vano en el Bendito Cuerno de la Abundancia, y que hay que buscar, como debería ser, en el Bendito Cuerpo de Cristo. Cors benoiz y cors benoit. La unión de las búsquedas culminará en un hallazgo. Por encima de las supersticiones, el fetichismo o el primitivismo de los excesos del conocimiento que son peores, muchas veces, que los excesos de la ignorancia”. Y el viajero le avisa que “después de este largo viaje, vas a entender tu propio destino”... Este viaje en la selva es un viaje hacia el inicio de las cosas, hacia la tierra —es decir la Obra de Dios— antes de que el hombre pretenda adueñarse de ella. Es una búsqueda de lo que éramos en el inicio, en el principio, en el origen; es decir, en términos teológicos, una búsqueda de Dios o, en términos iniciáticos, una búsqueda del Ser Verdadero. José Sánchez Lecuna nos hace vivir en detalle la primera parte de este viaje: tal como lo enseñan las escuelas de misterios, cuando uno sale con entusiasmo en la búsqueda de lo que uno llama “Dios”, lo primero que uno encuentra es su propio infierno: el Nigredo, o el descenso a los Infiernos descritos por el Dante con tanto talento, resulta ser la primera fase de la Gran Obra. Cuando Buonatale deja Florencia con entusiasmo no se imagina que la selva que lo espera es una “selva oscura”. Esta etapa está dominada por la energía que la tradición hindú llama “tamásica”, energía de la depresión y de todo lo que nos lleva hacia abajo. Anímicamente, está hecha de decepción, de angustia, de desesperanza (el “silencio de Dios” es desesperante, nos dice Buonatale), de nostalgia, de melancolía, de miedos, de dudas y de perplejidad entre otros. Esta etapa se realiza a lo largo de un viaje que parece muy largo, lo cual está muy bien expresado por el hecho de que el paso por la “selva oscura” ocupa la mayor parte del libro. De hecho, durante esta etapa del Nigredo, Buonatale pasa por numerosas vivencias muy intensas y desestabilizadoras en las cuales parece que se suspenden por ratos su estado de vigilia: desmayos, delirios, caídas en el suelo en forma inconsciente, trance, etc. En otros momentos, parece que Buonatale vive fascinaciones extrañas, siente una “irresistible atracción” hacia fuerzas o personajes que parecen mucho más intensos que él. Su estado de confusión aumenta al punto de no poder diferenciar la cordura de la locura, la imaginación de la realidad. Esta etapa dura nueve años... De regreso a Florencia, en un vibrante y conmovedor último capítulo, José Sánchez Lecuna nos hace vivir otra fase del proceso iniciático: la muerte. Así la interpretamos ya que si su muerte hubiese sido física, él no la hubiese podido contar. Tal como también lo enseñan las escuelas de misterios, la muerte iniciática permite el encuentro con la “Luz Inefable”. Con este encuentro, y esta palabra, termina la novela, dejando a entender que de la Luz Inefable no se puede decir absolutamente nada; sólo puede ser captada a través del Silencio Inefable. En varias oportunidades Buonatale nos entrega sus más profundas preguntas sobre la vida, el amor, la muerte y la existencia de Dios. Es cuando estamos definitivamente convencidos de que El viaje inefable no es una simple novela, sólo parece ser un pretexto para plantear las reflexiones existenciales —o filosóficas, en el sentido antiguo de la palabra— que son a la vez el portal y la clave del misterio sobre el cual José Sánchez Lecuna quiere llamarnos la atención. José Sánchez Lecuna, el escritor José Sánchez Lecuna pasa de la narrativa al diálogo y luego al monólogo con gran maestría de tal forma que los diferentes ejercicios de estilo conforman una unidad armoniosa. El autor llama la atención del lector a través de encuentros fantásticos con la “Diosa Blanca” y la “Virgen Negra”, con personajes célebres tales como Bartolomé de Las Casas, Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, Michelangelo Buonarroti. Cada nombre y apellido tiene la musicalidad propia de su época; cada personaje, de los que sólo conocemos —en el mejor de los casos— algunas obras, nos permite imaginar lo que fueron en su vida privada. El autor nos pone también en la compañía de grandes personajes, iniciados y filósofos del pasado: Platón, Aristóteles, José (hijo de Jaacob, descendiente directo de Abraham, quien, como arquetipo del héroe desterrado, debe emprender su aprendizaje e iniciar su tránsito terrestre en tierras desconocidas), Hugues Saint-Victor, el Dante y Homero, por ejemplo. Nos da a conocer unos indígenas de la Venezuela autóctona, como los caquetíos, por ejemplo, quienes eran “buena gente”. Además de Florencia, nos hace viajar por El Tocuyo, Maracaibo, Coro, Tunja y Cartagena de Indias. En fin, el universo cultural que José Sánchez Lecuna tiene el buen tino de compartir con nosotros, es el universo un tanto barroco del mestizaje cultural conformado por algunos elementos de la cultura europea y otros aspectos de la cultura indígena. Conclusión Como lo hemos aclarado con anterioridad, gracias al carácter simbólico del texto, las interpretaciones del viaje inefable que hemos presentado están lejos de excluir puntos de vista diferentes y complementarios. Como lo decía el Dante: O voi che avete gl’intelletti sani, Mirate la doctrina che s’asconde Sotto il velame delli versi strani!1 (O vosotros que tenéis la mente sana, observad la doctrina que se oculta bajo el velo de enigmáticos versos.) Y añade en otro texto: Si possono interdere e debbonsi Sponere massimamente per quattro sensi.2 De los cuatro sentidos que pueden ser utilizados para comprender el texto, sólo hemos utilizados dos. Por nuestra parte, vemos en este viaje inefable una “tropicalización”, muy bien lograda, de un género conocido como “novela iniciática”, a la que pertenecen, por ejemplo, las novelas de Herman Hesse. Sin pretender reproducir la integridad y el rigor del proceso iniciático, los conocimientos del autor, su fértil imaginación, su gran cultura, así como su cuidadoso y sofisticado estilo literario, se adueñan de algunas fases del proceso para lograr una creación literaria profunda y de gran calidad, capaz no solamente de tocar el alma del lector sino también su espíritu, algo que, lamentablemente, muy pocas novelas logran hacer hoy en día. Notas 1. Infierno, IX, 61-63 2. Convito, t.II, ch. 1r. ** Joël Pozarnik intelego@cantv.net Ensayista. Ha publicado varios artículos sobre temas iniciáticos en las revistas Monades (Francia), Símbolos (Guatemala) y Celebrate Life (EUA). Ha traducido al francés el libro de Fermín Vale Amesti, El retorno de Henoch (Editorial Pomaire, 1994) y el manuscrito todavía inédito Las huellas del sendero. Tiene dos libros en preparación sobre temas iniciáticos. === París al atardecer ==================================================== === Un paseo imaginario por la universidad medieval Carlos Montuenga = A veces, cuando el sol enrojece los tejados de París en las tardes luminosas que anuncian el final del invierno, una leve brisa recorre las esquinas de la Île de la Cité, mece suavemente los toldos de los cafés y tiembla entre las hojas de las revistas expuestas, junto con los libros de ocasión, a la curiosidad de los que distraen su ocio por las riberas del Sena. Es la hora en la que la Tour Saint Jacques se muestra altiva y soñadora, como si todavía se oyeran en torno a sus piedras ennegrecidas por el tiempo, las plegarias de los peregrinos que se congregaban junto a ella antes de iniciar su marcha hacia la remota Compostela. Nunca el aire parece más diáfano, y la luz opera mil prodigios al filtrarse por las vidrieras de Notre Dame y de la Saint Chapelle. Todo nos invita entonces a desplegar las velas de la imaginación y dejar que esta atmósfera de ensueño nos transporte a épocas pasadas, cuando estudiosos procedentes de todos los rincones de Europa llegaban hasta aquí atraídos por la intensa vida intelectual de la ciudad. Estamos en pleno siglo XII y París se ha convertido en un núcleo reconocido para la enseñanza de la teología y la filosofía —una universitas magistrorum et scholarium— gracias al prestigio alcanzado por maestros insignes como Pedro Abelardo, hombre extraordinario de vida tumultuosa, autor del método de las cuestiones, según el cual la verdad debe alcanzarse sopesando con rigor los diferentes aspectos de la cuestión examinada. Una muchedumbre de jóvenes ateridos bajo sus sayales remendados se agrupa en torno a un hombre de aspecto venerable, joven todavía, que en un latín preciso va encadenando sus argumentos con habilidad portentosa. El tema que desarrolla gira hoy en torno a la naturaleza de las especies y géneros, los llamados “universales”, que en opinión del maestro no son más que nombres que carecen de existencia real fuera de la mente. Otras veces, le han escuchado hablar sobre las relaciones entre la razón y la fe o acerca de nuevas teorías que pretenden explicar la forma en que el entendimiento humano es capaz de extraer de las imágenes sensibles la esencia de las cosas y elaborar juicios. Algunos de los jóvenes que integran la audiencia se revuelven inquietos en las frías baldosas de piedra, apenas iluminadas por la luz grisácea que cae desde altos ventanales; les resulta difícil seguir el vuelo brillante del maestro. Tal vez, se encuentran todavía deslumbrados por la vida agitada y cautivadora de esta ciudad, verdadero crisol donde el pensamiento se renueva sin cesar. Una vida que tiene poco que ver con la existencia monótona y ordenada que han dejado atrás en las llanuras polacas o a orillas del Báltico. Es posible también que su conocimiento del latín pudiera bastarles para comentar las Sagradas Escrituras en los estudios preparatorios de sus ciudades de origen, pero resulte insuficiente cuando intentan comprender los conceptos que aquí se manejan. Además, algunos de los compatriotas con los que comparten alojamiento les incitan con demasiada frecuencia a malgastar su tiempo, y su ya mermada bolsa, bebiendo cerveza y enredándose con busconas en tabernas malolientes que abren sus puertas al otro lado del río. Son años de renovación en los que el mundo occidental busca nuevas formas de conocimiento que permitan al hombre aproximarse a la compresión del universo y de la propia naturaleza divina. Durante los siglos precedentes, el pensamiento filosófico se ha venido desarrollando en total dependencia con la teología y los pensadores cristianos han construido sus sistemas a partir de elementos neoplatónicos, tomando como guía infalible el pensamiento de Agustín de Hipona. Por otra parte, Aristóteles continúa siendo la referencia fundamental de los grandes filósofos islámicos de Al Ándalus, y Averroes, el más brillante quizá entre ellos, ha tenido la audacia de declarar abiertamente la primacía de la razón sobre la fe. Su influencia se deja sentir con fuerza en una ciudad como París, abierta a todos los vientos, donde sus seguidores cristianos, interpretando a su manera al sabio de Córdoba, formulan la tesis de que las verdades conocidas por la razón pueden estar en franca contradicción con la fe. Empiezan a difundirse traducciones árabes de las obras de Aristóteles, con extensos comentarios sobre ciencia natural que producen un efecto perturbador en los círculos escolásticos, familiarizados sólo con la lógica del filósofo griego. Pasan los años. Está mediado el siglo XIII y en las aulas de París resuena la voz poderosa de Alberto Magno, un dominico ordenado en tierras alemanas que muestra un profundo interés por los fenómenos naturales y los escritos científicos procedentes del Islam. Al igual que Vincent de Beauvais, Alberto, el gran doctor universalis, realiza una ingente labor de recopilación de conocimientos sobre la naturaleza del mundo y las propiedades de las sustancias, facilitando la difusión de las teorías sobre la materia heredadas del mundo antiguo. Su discípulo más famoso, Tomás de Aquino, se empeñará en llevar a cabo la labor titánica de conciliar la fe y la razón, defendiendo el derecho del filósofo a investigar los misterios divinos, toda vez que la existencia de Dios puede demostrarse, según él afirma, de manera racional. Parece como si a la luz de esta teología natural, el hombre fuera a elevarse hasta rozar la mente infinita de Dios, pero otros pensadores insignes, como Duns Escoto y Guillermo de Occam, esgrimen argumentos contrarios a esa confluencia de la razón con lo sobrenatural; a su parecer, la voluntad divina es inescrutable y al hombre sólo le resta someterse a ella. Al negar la existencia real de ningún tipo de universales y afirmar que el entendimiento conoce a los individuos a través de la intuición, contribuyen además a impulsar la investigación empírica. El pensamiento medieval ha alcanzado ya el límite de sus posibilidades, y la escolástica languidece, al tiempo que el espíritu humano se muestra cada vez más dispuesto a sacudirse los vínculos que durante tanto tiempo lo han mantenido inmerso en un mundo regido por designios que trascienden al intelecto. Se empieza a vislumbrar la llegada de una nueva era, en la que el análisis racional de la realidad terminará por convertirse en la guía más firme del conocimiento, y París va perdiendo su enorme prestigio como faro del saber. En el colegio de la Sorbona, que había sido fundado hacia 1257 para dar acogida a los estudiantes pobres de teología, el discurso brillante de los grandes maestros se va hundiendo poco a poco en el olvido... El tiempo se nos ha pasado volando y ya los últimos rayos de sol se han consumido en el tamiz encantado de las vidrieras, dejando las altas bóvedas sumidas en la penumbra. Fuera, las torres se contraen con gesto adusto, y los seres demoníacos que se asoman a la ciudad desde las galerías de la fachada, parecen contemplarnos con sorna. La catedral, encerrada ahora en sí misma, se nos antoja un navío fantástico que surca la inmensidad de la tarde dejando atrás una estela resplandeciente de sueños. Al cruzar el Sena por el Petit Pont, el estrépito del tráfico nos devuelve bruscamente a la realidad. Un poco más adelante nos cruzamos con una multitud abigarrada de jóvenes que se congregan en las inmediaciones de la fuente Saint Michel. Dos chicas con mochilas a la espalda se despiden, entre risas, de un muchacho desgarbado con aire de intelectual, que un momento después arranca su moto y se aleja, sorteando el tráfico del bulevar. El aire, cargado de fragancias en las que se presiente la primavera, se agita con las notas estridentes de un grupo de músicos callejeros, que atacan con furia ritmos latinos frente a las terrazas de los cafés. El alma de la ciudad se desborda, una vez más, por sus calles, convertidas ya en ríos de luz. ** Carlos Montuenga cmrbarreira@hotmail.com Escritor español (Madrid, 1947). Doctor en ciencias. Colabora con artículos y relatos en publicaciones de comunicación social, tales como ETC Magazine (Buenos Aires) en espacios literarios como Vorem, Margen Cero, Ariadna (Asociación de Revistas Electrónicas de España), Revista Amalgama, Revista Voces y en portales de la red dedicados a la difusión de la filosofía y el humanismo como La Caverna de Platón y Liceus. === La soledad del lumpen proletariado ==================================== === en María dos Prazeres, de Gabriel García Márquez ====================== === María Elvira Luna Escudero Alie ======================================= La soledad es uno de los grandes temas o mejor dicho, ‘el tema’ de Gabriel García Márquez, siempre presente en sus novelas, cuentos, y entrevistas, e incluso en el discurso que pronunció al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1982, al que tituló “La soledad de América Latina”. El relato María dos Prazeres como todo buen cuento es plurisignificativo; pero es sobre todo, un cuento de la soledad. Dejemos que sea el propio García Márquez quien nos ilustre sobre el significado de la soledad: Es sobre el único tema que he escrito [la soledad], desde el primer libro hasta el que estoy escribiendo, que es ya una apoteosis del tema de la soledad; el del poder absoluto, que es lo que yo considero debe ser la soledad total. Es un proceso que vengo tratando desde el principio. El del coronel Aureliano Buendía —el de sus guerras y el de su marcha hacia el poder— es verdaderamente una marcha hacia la soledad. Todos los miembros de la familia no sólo están solos —lo he dicho muchas veces en el libro, tal vez más de lo que hubiera debido— sino que es la anti­solidaridad, inclusive, de los que duermen en la misma cama. Pienso que los críticos que más han acertado son los que han llegado a la conclusión de que todo el desastre de Macondo —que es también un desastre telúrico— viene de esa falta de solidaridad, la soledad de cada uno tirando por su cuenta. Entrevista con Rita Guibert. Siete voces (México: Organización Editorial Novaro, S.A., 1974) La soledad, de acuerdo al propio GGM, es el resultado de la carencia de solidaridad entre los seres humanos. Es desde esta perspectiva de la soledad, en su engranaje social, en tanto producto de la falta de solidaridad entre los seres humanos, que hemos analizado el relato María dos Prazeres de García Márquez. Con respecto a la soledad, es relevante también destacar las siguientes palabras de GGM de su discurso mentado, “La soledad de América Latina” (1982), en donde se entretejen claramente los hilos de la soledad y la solidaridad: [...] Es comprensible que insistan en medirnos [los europeos de los países desarrollados] con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. [...] La solidaridad con nuestros sueños no nos hará sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo [...]. El relato María dos Prazeres fue publicado en 1992 en la colección Doce cuentos peregrinos; pero fue escrito en realidad en 1979. Este cuento nos narra la historia de una prostituta brasilera de 76 años, mulata, afincada en Barcelona. Este relato está narrado desde la omniscencia, en tercera persona del singular, y nos comunica la angustia de la protagonista, María dos Prazeres, por dejar todo arreglado y así esperar tranquila la muerte inminente que sus tormentosos sueños le han presagiado. Ella deja todos los trámites arreglados con el “vendedor de entierros”: María dos Prazeres, que había recibido a tantos hombres a cualquier hora, se sintió avergonzada como muy pocas veces. Acababa de cumplir setenta y seis años y estaba convencida de se iba a morir antes de Navidad, y aun así estuvo a punto de cerrar la puerta y pedirle al vendedor de entierros que esperara un instante mientras se vestía para recibirlo de acuerdo con sus méritos (GGM, 127). Lo que a María dos Prazeres, ahora que se siente en vísperas de la muerte, le preocupa y atormenta, es su profunda soledad; el hecho de no contar con nadie que pueda ir a visitarla, una vez muerta, al cementerio. Con el propósito de vencer su soledad, al menos cuando esté muerta, María ha entrenado a su perro Noi para que sepa el camino del cementerio e identifique el lugar exacto donde estará su tumba. El elemento real maravilloso se cuela en este breve relato, y así estamos frente a un perro que sabe llorar: —¡Collons! —exclamó él—. ¡Ha llorado! —Es que está alborato por encontrar alguien aquí a esta hora —lo disculpó María dos Prazeres en voz baja—. En realidad entra en casa con más cuidado que los hombres. Salvo tú como ya he visto. —¡Pero ha llorado, coño! —repitió el vendedor, y en seguida cayó en la cuenta de su incorrección y se excusó ruborizado—: usted perdone, es que esto no se ha visto ni en el cine. —Todos los perros pueden hacerlo si los enseñan —dijo ella—. Lo que pasa es que los dueños se pasan la vida educándolos con hábitos que los hacen sufrir, como comer en platos o hacer sus porquerías a sus horas y en el mismo sitio. Y en cambio no les enseñan las cosas naturales que les gustan, como reír y llorar. ¿Por dónde íbamos? (GGM, 131). María había dispuesto siempre de su cuerpo en tanto herramienta de trabajo, y ahora quería organizar también los homenajes que se le rendirían a su cuerpo sin vida: Al cabo de muchas tentativas frustradas, María dos Prazeres consiguió que Noi distinguiera su tumba en la extensa colina de tumbas iguales. Luego se empeñó en enseñarlo a llorar sobre la sepultura vacía para que siguiera haciéndolo por costumbre después de su muerte. Lo llevó varias veces a pie desde su casa hasta el cementerio, indicándole puntos de referencia para que memorizara la ruta del autobús de las Ramblas, hasta que lo sintió bastante diestro para mandarlo solo.[...] Poco después de las cinco, con doce minutos de adelanto, apareció el Noi en la colina, babeando de fatiga y de calor, pero con unas ínfulas de niño triunfal. En aquel instante, María dos Prazeres superó el terror de no tener a nadie que llorara sobre su tumba (GGM, 135, 136). Aunque la vida de María dos Prazeres ha sido una vida triste, Gabriel García Márquez nos deleita en su relato con esas pinceladas de buen humor en su expresión más fina: la ironía, que tanto caracterizan su estilo zumbón. —Tengo la manía de adivinar el oficio de la gente por las cosas que hay en su casa, y la verdad es que aquí no acierto —dijo él—. ¿Qué hace usted? María dos Prazeres le contestó muerta de risa: —Soy puta, hijo. ¿O es que ya no se me nota? (GGM, 132). María, la protagonista de este relato, es pues un ser marginal en lo relativo a su función social: por ser una prostituta (y en tanto tal, pertenece al lumpen proletariado), a su diversidad u “otredad” cultural: es brasilera y cree en supersticiones que aluden quizás a la macumba, a su origen étnico: es una mulata, y a su condición de inmigrante en Cataluña, proviniente de un país del Tercer Mundo. La soledad de María es tan patente que cuando se cree próxima a la muerte, se aferra aun más a su perrito Noi; su única compañía. Tan pronto como cerró la puerta cargó el perrito y empezó a mimarlo, y se sumó con su hermosa voz africana a los coros infantiles que en aquel momento empezaron a oírse en el parvulario vecino. Tres meses antes había tenido en sueños la revelación de que iba a morir, y desde entonces se sintió más ligada que nunca a aquella criatura de su soledad (GGM, 132-133). Las relaciones capitalistas de compra y venta han estado siempre presentes en la vida de María dos Prazeres; fue vendida por su madre en el puerto de Manaos a los catorce años, y en su labor de prostituta ella obviamente vendió sus servicios sexuales, y además el cuento comienza con una conversación con el “vendedor de entierros”, acerca de los detalles de la tumba que María quiere comprarse. María es una mujer solitaria que a sus 76 años sólo se comunica bien con su perro Noi. A pesar de las múltiples relaciones de comercio sexual que María ha establecido en su vida, y de su vacua amistad con el conde de Cardona, ella está sola, y únicamente su perro Noi la quiere y, hasta cierto punto, “comprende”. En efecto, los niveles de contacto que María detenta con su perro exigen una explicación casi patológica o real-maravillosa, desde luego. Ella habita en la alienación, y todas las relaciones sexuales pagadas que ha tenido, a través de su larga trayectoria en el oficio más viejo del mundo, parecen haberla convertido en una autómata que ya no siente ni desea nada y que sólo espera la muerte anunciada en sus sueños y premoniciones. Es interesante mencionar que, además de Noi, María dos Prazeres había contado con la aparente amistad del conde de Cardona: [...] El conde llegaba puntual entre las siete y las nueve de la noche con una botella de champaña del país envuelta en el periódico de la tarde para que se notara menos, y una caja de trufas rellenas. [...] Después de la cena, larga y bien conversada, hacían de memoria un amor sedentario que les dejaba a ambos un sedimento de desastre. Antes de irse, siempre azorado por la inminencia de la media noche, el conde dejaba veinticinco pesetas debajo del cenicero del dormitorio. Ese era el precio de María dos Prazeres cuando él la conoció en un hotel de paso del Paralelo, y era lo único que el óxido del tiempo había dejado intacto (GGM, 138). La relación de María dos Prazeres con el conde de Cardona se basaba en la fuerza de la costumbre, y en las urgencias de la soledad: Ninguno de los dos se había preguntado nunca en qué se fundaba esa amistad. María dos Prazeres le debía a él algunos favores fáciles. [...] Ella le había contado al conde [...] que el primer oficial de un barco turco la disfrutó sin piedad durante la travesía del Atlántico, y luego la dejó abandonada sin dinero, sin idioma y sin nombre, en la ciénaga de luces del Paralelo. Ambos eran conscientes de tener tan pocas cosas en común que nunca se sentían más solos que cuando estaban juntos, pero ninguno de los dos se había atrevido a lastimar los encantos de la costumbre. Necesitaron de una conmoción nacional para darse cuenta, ambos al mismo tiempo, de cuánto se habían odiado, y con cuánta ternura, durante tantos años (GGM, 138, 139). Veamos ahora cómo María dos Prazeres termina —debido a divergencias políticas— su larga relación de amistad sui géneris con el conde de Cardona: [...] El general Francisco Franco, dictador eterno de España, había asumido la responsabilidad de decidir el destino final de tres separatistas vascos que acababan de ser condenados a muerte. El conde exhaló un suspiro de alivio. —Entonces los fusilarán sin remedio —dijo— porque el Caudillo es un hombre justo. María dos Prazeres fijó en él sus ardientes ojos de cobra real, y vio sus pupilas sin pasión detrás de las antiparras de oro, los dientes de rapiña, las manos híbridas de animal acostumbrado a la humedad y las tinieblas. Tal como era. —Pues ruégale a Dios que no —dijo—, porque con uno solo que fusilen yo te echaré veneno en la sopa. El conde se asustó. —¿Y eso por qué? —Porque yo también soy una puta justa. El conde de Cardona no volvió jamás [...] (GGM, 139, 140). Mientras María se prepara para morir, intentado interpretar señales naturales como indicios de la llegada de la muerte, el final del cuento, que será también el “cráter” del mismo, nos indica que sus premoniciones apuntaban más bien hacia otra cosa. Efectivamente, hacia el final del cuento, María encuentra sin buscar algo que podría ser el amor; ese “rapto de locura”, como lo llamaba Platón, y que ella había confundido con la muerte, en esas premoniciones que la acosaban, y por las cuales había comprado su tumba en el Panteón de Montjuich, cerca de las tumbas de unos famosos anarquistas catalanes muertos durante la Guerra Civil Española, como Buenaventura Durruti. María se enfrenta entonces a su inesperado destino: María dos Prazeres había conocido muchos hombres como ése, había salvado del suicidio a muchos otros más atrevidos que ése, pero nunca en su larga vida había tenido tanto miedo de decidir. Lo oyó insistir sin el menor indicio de cambio en la voz: —¿Subo? Ella se alejó sin cerrar la puerta del automóvil, y le contestó en castellano para estar segura de ser entendida. —Haga lo que quiera (GGM, 143). A María le cuesta decidir si debe recibir en su casa y en su vida al joven de veintitantos años que con tanta premura y desenfado la seduce. Y María no se atreve a decirle que no y así arrojarlo de su vida; pero tampoco se anima a responderle afirmativamente, y por tanto lo que hace es entregar su suerte al azar: Entró en el zaguán apenas iluminado por el resplandor oblicuo de la calle, y empezó a subir el primer tramo de la escalera con las rodillas trémulas, sofocada por un pavor que sólo hubiera creído posible en el momento de morir. [...] En una fracción de segundo volvió a examinar por completo el sueño premonitorio que le había cambiado la vida durante tres años, y comprendió el error de su interpretación. “Dios mío”, se dijo asombrada. “¡De modo que no era la muerte!” [...] y entonces comprendió que había valido la pena esperar tantos y tantos años, y haber sufrido tanto en la oscuridad, aunque sólo hubiera sido para vivir aquel instante (GGM, 143-144). Ese “instante de maravilla”, para prestarnos una frase de Octavio Paz, el que María cree suficiente para compensar su larga soledad, representa acaso el amor. Sin embargo, la ilusión de María no es tanto, creemos, por la esperanza del amor, o del encuentro sexual con ese joven atractivo, sino quizás por encontrarse por primera vez frente a alguien que parece haberse interesado en ella como ser humano, y no sólo como objeto para el placer. Alguien que se solidariza con ella y al hacerlo la arranca de la soledad. Bibliografía • GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. Doce cuentos peregrinos. Editorial Oveja Negra. Bogotá: 1992. • GUIBERT, Rita. Entrevista a Gabriel García Márquez. Siete voces (México: Organización Editorial Novaro, S.A., 1974). ** María Elvira Luna Escudero Alie literature_courses@yahoo.com Investigadora peruana (Lima). Reside en Virginia (EUA). Tiene licenciaturas en filosofía, literatura, y lingüística de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCE, http://www.pucp.edu.pe), y actualmente estudia el doctorado de literatura contemporánea latinoamericana en la Universidad de Georgetown (http://www.georgetown.edu), en Washington, DC. Trabaja en el Departamento de Lenguas y Literaturas Modernas de la Universidad Howard (http://www.howard.edu) y en la Johns Hopkins University - SAIS (http://www.sais-jhu.edu). Ha publicado ensayos de literatura y cultura en revistas especializadas. Varios ensayos sobre la obra de Mario Vargas Llosa, sobre cuya obra dramática será su tesis doctoral. === Westphalen, el preso dichoso Néstor E. Rodríguez ================= En los años treinta Emilio Adolfo Westphalen (Lima, 1911-2001) publicó dos cuadernillos que le ganaron la inmediata atención de lectores y críticos: Las ínsulas extrañas (1933) y Abolición de la muerte (1935). A pesar de la magnífica recepción de estas obras, Westphalen no volvió a publicar poesía por más de 30 años, una postura que lo hermanó con otro poeta fundamental: el “objetivista” germano-estadounidense Carl Rakosi. Ese silencio editorial de Westphalen fue trasgredido en contadas ocasiones con textos publicados en revistas y catálogos de arte, y que luego fueron recogidos en México bajo el título de Otra imagen deleznable (1980). Poeta de producción exigua, Westphalen comulga en su poética literaria con el surrealismo, la mística, los románticos alemanes y Góngora, por mencionar sólo algunas marcadas influencias. La poesía de Westphalen se orienta hacia una búsqueda contradictoria de la palabra poética, esto es, sus textos ostentan un impulso paradójico hacia el silencio que articula y confiere unicidad a una visión fatalista sobre el lenguaje. Si bien es cierto que la tensión dialéctica entre las categorías silencio-palabra es un motivo recurrente en la tradición poética occidental, en Westphalen esta ecuación constituye un a priori fundamental y constante a largo de su obra. Ciertamente, se puede argüir que toda la poesía de Westphalen se presenta como una larga disquisición sobre la forma de llegar a ese silencio desde la palabra misma. Ahora bien, el silencio en Westphalen precisa de gradaciones. Tomemos como punto de partida una lectura detenida de este motivo en uno de los poemas de Las ínsulas extrañas: “La mañana alza el río la cabellera / Después la niebla la noche / El cielo los ojos / Me miran los ojos el cielo / Despertar sin vértebras sin estructura / La piel está en su eternidad / Se suaviza hasta perderse en la memoria”. Estos siete versos exhiben en alto grado el abigarramiento asociativo de la imago surrealista, fácilmente discernible en la disposición arbitraria de palabras que se hermanan en formas pares para crear grupos de sentido que se contraponen. La cabellera y el río denotan la idea de un fluir incesante. Por su parte, la “niebla” se junta con “la noche” para crear un bloque de sentido que se contrapone a “los ojos el cielo”. Parecería que el espacio del poema remarca un desplazamiento al tiempo que dibuja un límite. El sujeto que despierta “sin estructura” participa de un viaje interior que, al menos desde San Agustín, se asocia con la ascensión hacia la inteligencia mística. El marco de ese ascenso lo constituye la noche, que, como el sueño, es el ámbito en que todo se relaciona. En “La mañana alza el río...” la semejanza está dada como una ausencia y un deseo de comunicación con una otredad que sirva de interlocutor, pero este interlocutor es más bien una figuración cosmética que hace del amor una suerte de espejismo. El “desarreglo los sentidos” patente en Las ínsulas extrañas parece compactarse en el motivo del amor en la segunda obra de Westphalen: Abolición de la muerte. El interlocutor en este brevísimo volumen está mucho más cerca de la voz poética. En “Te he seguido...”, uno de los poemas más conocidos de Westphalen, el silencio aparece no ya como residuo de una tentativa de comunión con la otredad, sino como vía de acceso, como el instrumento mismo de esa fusión: Y me he callado como si las palabras no me fueran a llenar la vida Y ya no me quedara más que ofrecerte Me he callado porque el silencio pone más cerca los labios Porque sólo el silencio sabe detener la muerte en los umbrales Porque sólo el silencio sabe darse a la muerte sin reservas Y así te sigo porque sé que más allá no has de pasar... En este fragmento aparece la primera mención directa de una inconformidad con el lenguaje. El autosilenciamiento de la voz poética revela una estrategia en la cual el silencio sirve de aliado en la búsqueda de contacto con la alteridad. Con todo, el silencio en Abolición de la muerte es al mismo tiempo el espacio del deseo y el ámbito propicio a una comunión indefectiblemente trunca: “La otra margen acaso no he de alcanzar”. La trascendencia es efímera, un instante fugaz que reactiva la entropía. Los textos que integran Belleza de una espada clavada en la lengua, serie que recoge poemas desperdigados en revistas y catálogos de arte, se caracterizará por una poesía en la que el silencio se tematiza y la indagación sobre el alcance positivo o no de la palabra poética adquiere primacía. Atrás ha quedado el aluvión de imágenes y el descuido por las normas sintácticas que caracterizó la primera poesía de Westphalen. En la factura de estos textos se prefiere cierto cuidado por la métrica y una organización que se aleja del lindero vanguardista al nivel de la forma. También se ejercita una inusitada concisión que tiene como rasgo principal el acentuar la negación de la palabra poética por medio de eso que José Ángel Valente denomina la “cortedad del decir”. Puede que la más clara relación de las visiones de Westphalen sobre la precariedad de los espacios creados por la palabra esté plasmada en el siguiente fragmento de su “Poema inútil”: “Qué será el poema sino un espejo de feria, / un espejismo lunar, una cáscara desmenuzable, / La torre falsa más triste y despreciable”. En estos versos Westphalen teoriza su silencio a partir de la convicción en la futilidad de la poesía; esta visión viene madurando poco a poco desde Abolición de la muerte, y acerca la producción de Westphalen a la poesía de Paul Celan y Alejandra Pizarnik, afincada temáticamente en el fracaso de la palabra. Sin embargo, la poética de la negación de Westphalen se caracteriza por su profunda ironía en el tratamiento del motivo del silencio, un gesto que hace que la poesía se niegue justamente “nombrándose”, y que instala sus postulados en el terreno de la aporía. Jacques Derrida identifica una “lógica plural de la aporía” surgida de la interrelación de “múltiples figuras” en dicho concepto. La primera de estas figuras corresponde a un “no pasar” que se debe a “la existencia opaca de una frontera infranqueable: una puerta que no se abre, o que sólo se abre bajo esta o aquella condición inencontrable”. Esta primera forma de la aporía bien puede corresponder a los textos de Las ínsulas extrañas, en los que el sujeto está consciente de un límite que le impide claramente la trascendencia, pero que al mismo tiempo no distingue con precisión. La segunda forma del “no-pasar” que menciona Derrida es aquella que “se debe al hecho de que no hay límite. Todavía no hay o ya no hay frontera que se pueda pasar, ni oposición entre dos bordes: el límite es demasiado poroso, permeable, indeterminado; ya no hay ni en-casa propio ni en-casa del otro”. Esta segunda figura aporética bien puede aplicarse a la primera entrega de Westphalen, pero a mi ver es posible identificarla más con los textos de Abolición de la muerte, en los cuales el sujeto poético ni siquiera está seguro de la posibilidad de acceso a ese espacio fronterizo. Derrida distingue una tercera forma de la aporía: “Lo imposible, la antinomia o la contradicción, es un no-pasar porque su medio elemental ya no da lugar a algo que se pueda denominar pasar, paso, marcha, andadura, desplazamiento o reemplazo, kinesis en general”. Uno de los textos que conforman la serie “Porciones de sueño para mitigar avernos” sirve para ilustrar esta tercera forma de la aporía en la que la posibilidad misma de su manifestación queda en entredicho en virtud de la carencia de una “figura del límite”: “Ansiar que los silencios incorporen y devoren el espacio / que se ahogue el tiempo en un charco de silencios”. ¿Espacio y tiempo supeditados a una categoría superior que los mina y engloba? El silencio aquí actúa sobre las categorías fundamentales del pensamiento occidental y las cancela; el silencio, o su deseo, ocupa todo el espacio. Tal parece que lo que persigue la voz poética es el proponer una nueva epistemología negadora de la palabra. Para Maurice Blanchot, “escribir es hacerse eco de lo que no puede dejar de hablar... A esa palabra incesante agrego la decisión, la autoridad de mi propio silencio”. Acaso no sea otro el axioma principal que matiza y conforma la poética literaria del “preso dichoso”, Emilio Adolfo Westphalen. ** Néstor E. Rodríguez nestor.rodriguez@utoronto.ca Escritor dominicano (1971). Estudió en las universidades de Puerto Rico (Río Piedras, http://www.rrp.upr.edu) y Emory (Atlanta, EUA; http://www.emory.edu), en donde se doctoró en literatura latinoamericana. Es autor de Animal pedestre (Puerto Rico: Terranova, 2004), Escrituras de desencuentro en la República Dominicana (México: Siglo XXI, 2005) y La isla y su envés: representaciones de lo nacional en el ensayo dominicano (Puerto Rico: Instituto de Cultura Puertorriqueña, 2003). Enseña en el Departamento de Español y Portugués de la Universidad de Toronto (Canadá, http://www.utoronto.ca). Editó la revista cultural electrónica El Mono Adivino. === Dónde está Dios Martín Rasskin =================================== Las palabras que pronunció Benedicto XVI en su reciente viaje a Auschwitz son palabras propias de un hombre sensible. Ahora bien, sensibilidad e inteligencia no son sino una y la misma sustancia: más allá de sus ideas conservadoras, con las cuales no comulgo en absoluto, Ratzinger ha puesto el dedo en la llaga. Sus años de desarrollo intelectual le traicionan. En un viaje cargado de simbolismo, un Papa alemán —nada menos— que vivió en primera persona aquellos tiempos de odio inimaginable, consciente de lo que supuso el propio papel de la iglesia como institución en la década de los cuarenta con Pío IX al frente, se interroga ¿cómo es posible qué el Supremo Hacedor permaneciera callado? ¿cómo pudo tolerar todo esto? ¿Qué significa que un Papa —representante de Dios en la Tierra— hable, en el escenario del supremo mal, de “ausencia de Dios”? ¿Adónde conduce esta línea de pensamiento? Desde el punto de vista de un creyente, ¿es concebible un Dios que se inhibe ante el mal? ¿Acaso las fuerzas negras ganan la partida de vez en cuando —lo que pone ciertamente en entredicho la imagen de un Dios Todopoderoso— o es que el propio Dios decide no actuar en determinados casos por propia voluntad —lo que conduciría a dudar de sus intenciones en tanto que supremo Bien? ¿Qué ocurre ante fenómenos como Hiroshima, el tsunami del Índico, la limpieza étnica en la antigua Yugoslavia o las matanzas de Ruanda? ¿Está Dios con los héroes del mar? ¿Guía sus cayucos hacia mejores vientos? Cuando un niño muere en algún lugar de este mundo desquiciado, ¿es Dios quien se lleva su alma? ¿para qué nació si no vivió? La salida tradicional de la iglesia en estos casos, el libre albedrío, parece una broma macabra. En cualquier caso, queda invalidada ante el clamor del propio Papa. ¿Dónde estaba Dios en las cámaras de gas? ¿Por qué se mantuvo en silencio? Siendo sucursal principal de la casa matriz, ¿la iglesia sabe cuándo Dios se va de vacaciones? ¿Existe un calendario secreto, una agenda divina, una suerte de código Week-End plan? ¿El calendario es de inspiración ibérica, con sus puentes y acueductos? No hace mucho tiempo, Jorge Drexler en una canción brillante como pocas se preguntaba “dónde está Dios, que no lo veo...”. Doctores tiene la iglesia, pero me temo que, en tanto que ser racional y sensible, el Papa de Roma formula en Auschwitz cuestiones que conducen a un callejón muy oscuro, tanto como las tumbas de los millones de inocentes que en el mundo son y han sido. ** Martín Rasskin martinrasskin@yahoo.es Músico y escritor argentino (Buenos Aires, 1964). Ha publicado el libro Música Virtual (1994) y los relatos "Como un tango", "Canción de las viejas lunas", "Foto en gris" y "Querido Jahn". === Fisuras en génesis de creación verbal Ítalo Tedesco ============== La poesía, como la percibe la filosofía platónica en el diálogo Ion, es palabra en mística y búsqueda de una cosmogonía verbal, en génesis fundador de certezas para asumir las ultimidades. Y ese pensar en origen y destino se lee en Fisuras (1), de Déborah Cordero, con el rigor del poema como nota contentiva de la totalidad, una de las claves simbólicas más estimadas por Jorge Luis Borges, referida en “El Aleph”. El poema XI lo expresa: “Uno / un poema / un hombre / el cielo /... Dos / dos cuerpos /... Seis / Todo / Todo en la vida / mesura / hasta que aprendemos a amar”. En este libro hay ecos del naturismo francés (2). Por el énfasis en la infancia, con óptica de novedad. No es el edén al que se acude como edad de oro, sino esencia para la elegía. El pretérito como paraíso. Y el presente en “fisuras”, tejidas en tormentas y en rutas de vía crucis, sin quejumbres, y con la dignidad de quien enfrenta los espejismos del Apocalipsis, con éxito en la connotación de los sentidos. Un modo de confesar se hace conjuro, sin anécdotas, y en apego al intimismo lírico, con imaginario pródigo en certidumbres para la salvación, la única posible, aunque efímera, por la palabra en arte, para la catarsis momentánea. Dos poemas a la memoria de personajes-símbolos lo revelan. El XVI, alusivo a puntos cardinales. El “Norte” asociado a “estrellas”. El “Sur”, con “sudor de río negro y añejo mate”. El “Este” con el “sol”... “pero en verdad / el Oeste es quien desviste la vida / y se burla / de mis extravíos”. El texto XXII, “in memoriam”, más allá de su afinque en el lamento por los contrastes de tiempo —“pétalos de rosas que fueron”— trasciende la añoranza de un “axis mundi” (3) y apuesta por el fisiocentrismo como armonía de los reinos de la naturaleza en el lenguaje, a la que fueron dados los Órficos y los Pitagóricos del Renacimiento, creyentes en Platón. Déborah Cordero lo construye en sus metáforas: “como hojas de yagrumo / cortadas en cabellera de cometas / ... Te nombro y te formas herbario... Te conocí hace como tres mil herbarios / o veintitrés dibujos / una acuarela y tantos versos”. La función artística —lo consignó Román Jakobson— reside en el pensar la palabra, desde ella misma (4). Uno de los logros de Fisuras es que en él habita su “ars poética”. Para la autora —léase el poema XX— el poema rasga la memoria y persigue huellas. Es heraldo de dudas y las descifra: “no saber / si es por los que dijeron adiós / los que se irán / o por lo que nunca llegó”. La escritura está en sintonía con el ave, tópico o arquetipo recurrente en la lírica universal: “su pico escarba / consiguiendo ahuyentar ese ahogo”. Y como en el hai kai, merecedor de la atención de Luis Barrios Cruz, de Venezuela, y de José Juan Tablada y de Octavio Paz, de México, se retiene el instante y se hace revelación: “sudan mis manos / palabras / sólo palabras”. Otro mérito del imaginario es la polisemia. Un núcleo se expande a partir de imágenes yuxtapuestas para crear la constelación de un metalenguaje. Un “libro de quimeras” es “caleidoscopio”, “memoria”, “pedazo de mar”, “furor”, “paz”, “recuerdos punzantes”, “un poema”, “vocablos desvestidos de grito” y “un poema / el que nunca te escribí”. En un cierre de “efecto”, develador del misterio, con la sorpresa, admirada en su teoría por Edgar Allan Poe. Se lee asimismo en el texto V: “y siempre regresaré / en el día con gorriones / en la noche con estrellas / hasta que ya no pueda zafarme”. En una conferencia en Buenos Aires, Vicente Huidobro, teórico del Creacionismo, declaró que “un pájaro que hace su nido en el arco iris” es una imagen que nadie ha visto, “que nadie vio” ni verá. Y todos la quisieran ver. Surgió así la noción del poema-cosa-artefacto verbal, y del poeta como Dios. Es otro de los alcances poéticos de la autora de Fisuras. Con su palabra “inventa mundos nuevos” y la cuida, como sugería el maestro, de Chile: “desperté en el nido de la lluvia / con los ojos mordidos por un trueno”. “Una caja de bengalas / llena de noche / duele”. “Como se bebe el invierno / siempre de pie”. El libro se divide en dos partes: “Por el cuerpo inhabitado” y “Por los que ya no me nombran”. Los temas son los del realismo metafísico o profundo: la añoranza, la infancia, el paisaje en adioses y en reconstrucciones fugaces, el aislamiento y la fijación en la elegía: “en aquel zaguán / donde la nostalgia de un pilón / recogía tu labor / y las alas secas de una tórtola / que un día fue vuelo”. Doble generosidad la de la poeta. La del rigor expresivo y la riqueza de sugerencias. Y la de ofrecer otras voces. Sin la mezquindad de autores, conscientes de que acaso son arbustos y hablan de sí mismos como bosques. Abundan los epígrafes, y no serían necesarios si se piensa que los poemas resaltan por sí mismos. Pero la poesía es como el océano. En ella caben anclas, puertos y navegaciones. Como en Fisuras, un concierto de voces, y de una solista, la autora, ejercitada en abstracciones por venir de la magia de los números, simbolizantes del ser, como la palabra en pregunta, por el infinito. Notas 1. Fisuras es el primer libro de Déborah Cordero, editado por La Casa Tomada, Colección Sereno Rey, Caracas, 2006. 2. A comienzos del siglo XX, y opuesto a las crudezas del Naturalismo, surge en Francia el Naturismo. Se vuelve a la infancia con la intención de rescate del “tiempo perdido”. Es el proyecto narrativo de Marcel Proust. De Antoine de Saint Exupery —autor de El principito— y de André Gide, creador de la novela Los monederos falsos, obra influyente en Julio Cortázar al momento de escribir Rayuela. El Naturismo está en convergencia semiótica con el impresionismo pictórico y con el simbolismo de Arthur Rimbaud, para quien el poeta es un “vidente”. No es casual entonces que José Martí, reportero periodístico para Chicago de la primera exposición del Impresionismo, escribiera un libro dirigido a niños, titulado La edad de oro. 3. Es un mitema localizable en la mitología de los cinco continentes. Refiere a un espacio sagrado, con la convergencia de las bondades y potencias de la Naturaleza. 4. En la función emotiva, la mirada se centra en la primera persona, en la referencial, en la tercera. Toda lírica es una sumatoria de una función intimista y de la reflexión sobre el lenguaje, para —en desviación de las denotaciones de la lengua general—, crear un nuevo código, el metalenguaje. ** Ítalo Tedesco Investigador venezolano. Doctor en letras de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) y periodista de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve), donde también se recibió de licenciado en letras y magíster scientiarum en literatura hispanoamericana y venezolana. Además es profesor de castellano, literatura y latín y magíster scientiarum en literatura hispanoamericana egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel, http://www.upel.edu.ve). Realizó estudios de postgrado en la Universidad de Puerto Rico-Río Piedras (http://www.rrp.upr.edu). Profesor titular jubilado de la Ucab y la Upel. Autor de varios ensayos, libros y novelas. Columnista de opinión de los diarios El Nacional (http://www.el-nacional.com) y de El Impulso (http://www.elimpulso.com). Ha sido conferencista en la Upel, en el Colegio Nacional de Olmedo (Ecuador), en la Universidad de Panamá (http://www.up.ac.pa), en la Universidad de Puerto Rico, Mayagüez (http://www.uprm.edu), en la Universidad de Austin-Texas (EUA, http://www.utexas.edu) y en la Universidad Eotvos Lorand, de Budapest (Hungría, http://www.elte.hu). === Carlos Germán Belli visitó la Sech Ximena Troncoso =============== Carlos Germán Belli, Premio Iberoamericano Pablo Neruda 2006, visitó la Casa del Escritor en la mañana del sábado 15 de julio, entre globos y serpentinas que daban cuenta de la nocturna celebración por el natalicio de nuestro Premio Nobel. Muy contento se le vio al laureado poeta, al visitar la sede de la Sociedad de Escritores de Chile (http://www.sech.cl). “Es un honor para mí visitar la casa de los escritores de Chile que también fuera presidida por Pablo Neruda y me conmueve saber que por estas habitaciones estuvieron Jorge Teillier y Enrique Lihn”, señaló. Belli, guiado por el Presidente de la Sociedad de Escritores, Reynaldo Lacámara, hizo un recorrido por las dependencias de la histórica casa de Simpson 7 acompañado de su señora esposa y amigos, dentro de los que destaca el bibliógrafo y crítico literario, Richard Cacchione. Especial detención hizo en la Biblioteca de Sech, Ester Matte, hoy abierta al público; en el altillo que pretende convertirse en un nuevo proyecto y en La Taverna López Velarde, refugio muy frecuentado por la bohemia de todas las generaciones de escritores; como también, ya en la presidencia, muy atentamente reparó, en la misiva escrita por Neruda donde solicita levantar el castigo a Jorge Teillier y reincorporarlo a la Sech. El poeta del hermano país inca destacó por su calidez y sencillez, características que, sin lugar a dudas, signaron su visita a nuestro país. En todo momento manifestó su respeto por la poesía chilena, compartió, además, vivencias personales en una charla relajada y amena, en la que también se dio el tiempo para relatar sabrosas historias de la vida literaria peruana. Los presentes no se quedaron cortos y aportaron con el abundante anecdotario literario chileno. En el cordial encuentro también estuvieron presentes los destacados poetas Floridor Pérez, Federico Shopft; los directores Cecilia Palma, Hernán Miranda y Eduardo Robledo, entre otros. Belli dejó nuestro país el domingo 16 muy agradecido por todos los homenajes y atenciones que le fueron brindados y con un verdadero cargamento de libros, que formaron los regalos que fue reuniendo en su visita a Chile. Un verdadero ejemplo nos deja este hombre sabio cuya personalidad transparente, desprovista de todo adorno, nos muestra la llave de su poesía, para todo aquel que quiera tocarla. Se nos queda impregnada. ** Ximena Troncoso contactoconlacultura@yahoo.es Poeta y gestora cultural chilena (Santiago, 1967). Entre 1984 y 1987 estudió derecho en la Universidad Central de Chile (http://www.ucentral.cl) y actualmente termina sus estudios de periodismo en la Universidad ARCIS (http://www.universidadarcis.cl), actividad que desarrolla en paralelo con su gestión laboral comercial. Entre 1994 y 1996 integró la Compañía de Teatro y Poesía “Anemix”, cuyos montajes —que combinaban poesía, música y actuación— intentaban la difusión de la vida y obra de los grandes poetas chilenos, presentándose en diversos centros culturales. Participó en el Taller de Teatro de la Corporación Arrau y se introdujo en el arte de la declamación. Ha participado en talleres de creación literaria, recitales poéticos universitarios, municipales y regionales; tertulias literarias y encuentros de escritores regionales. Sus poemas han sido incluidos en antologías, revistas y discos compactos. Integra el Departamento de Prensa y Difusión Cultural de la Sociedad de Escritores de Chile (http://www.sech.cl). |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||| === Papillon, un rebelde con causa Roberto Bennett =================== El pasado 29 de julio se cumplieron 33 años de la desaparición del célebre escritor, ex miembro del hampa parisina (condenado a cadena perpetua por un asesinato que declaraba no haber cometido), presidiario fugado, asaltante de bancos y aventurero francés, Henri Charrière, más conocido por su sobrenombre “Papillon”. Personaje fascinante que entrevisté en Palma de Mallorca a finales del mes de abril de 1973, cuando me concedió la que sería una de sus últimas entrevistas. Henri Charrière era entonces un célebre autor de libros de aventuras, autobiográficos todos ellos, que cosecharon enorme éxito mundial de ventas a partir de los años 70. Incluso Hollywood llegó a hacer dos películas basadas en su vida: Papillon y Banco. La primera, estrenada después de su muerte, con Steve McQueen y Dustin Hoffman como protagonistas. Charrière visitaba la isla para promocionar su segundo libro y me encargaron hacerle una nota periodística. La charla se llevó a cabo en una librería ubicada frente a la Plaza Obispo Berenguer y Palou de la capital balear. Luego, como Papillon sentía un enorme cariño por todo lo suramericano, comenzó a interrogarme sobre los trágicos acontecimientos políticos que estaban afectando a la región ese año y me invitó a cenar en un muy pintoresco celler o bodegón mallorquín llamado Sa Premsa. Charlamos, comimos arroz brut, bebimos vino tinto y fumamos puros cubanos Montecristo, que él consumía con placer y adicción. Vestía un rompevientos celeste, chaqueta gruesa de pana y un gorro de piel tipo ruso, que sólo se quitó al sentarse para cenar. Quizá por coquetería, para ocultar una incipiente calvicie. Entrevistar a Henri Charrière era fácil. Su simpatía y naturalidad para hablar de la vida, salpicada por torrentes de apasionantes anécdotas que encandilaban y atrapaban al oyente, hacen casi imposible resumir la charla en un solo artículo. Este mago de la conversación y la “literatura oral”, que tanta fama y dinero le reportaron, no podía sujetarse a un solo tema específico o a una respuesta breve. Sus contestaciones a menudo le llevaban a recordar algo completamente ajeno al tema en discusión y en esto se sumergía, siempre con la misma intensidad y elocuencia. Su estilo era inconfundible y su enfoque sobre la vida, pleno de vibrante vivacidad. Gracias a su estilo fresco y campechano, comenzamos la entrevista como si fuese una charla entre amigos. —Bueno, Papillon, ahora cuénteme: ¿qué motivo le llevó a escribir Banco, su segunda novela autobiográfica? —Mira, Banco fue escrita como respuesta a 10 mil cartas recibidas de amigos lectores, que querían saber más sobre mi vida. Durante tres años he recibido cartas que preguntaban: ¿qué hiciste en los 26 años que transcurrieron desde tu última liberación, hasta la publicación de Papillon? ¿Qué ha sido de tus amigos, los indios venezolanos? ¿Has sabido algo de tus hijos?, etc. A todos esos lectores y a mi editor les debía este libro. Por eso lo escribí. —¿Ese fue el único motivo? —Bueno, también por mi deseo de venganza. Banco refleja mi vida en continuo riesgo, durante esos días que vivía en permanente búsqueda de dinero. No para vivir como un burgués, porque ya ves que no lo soy. Sino dinero para volver a Francia a matar a los hombres responsables de esa farsa que fue mi juicio. ¡Además, para poner una bombita en el edificio de la Jefatura de Policía de París! A mí me juzgaron y condenaron por el asesinato de un soplón de Montmartre, que te aseguro no cometí. Pero luego, en Maracaibo, conocí a una española que ha cambiado mi vida. Ella es mi esposa y por ella dejé de buscar venganza, aunque no he perdonado, te aclaro. —¿Cuánto tiempo le llevó escribirlo? —Creo que dos meses y medio, o quizá tres. Pero te diré que no me gusta trabajar, así que fue un gran esfuerzo concentrarme durante esos meses. Y ahora salgo a promocionarlo. —¿Aparte de dinero, qué más le proporcionó Papillon, su primer éxito? —Primeramente, poder pagar las cuentas del teléfono y la luz. Luego me liberó de las presiones y me ha permitido viajar y conocer gente. Gente que leyó mi libro y lo disfrutó o lo criticó, pero en el intercambio de ideas uno aprende, ¿no te parece? Sabes, a veces prefiero la crítica o el comentario de una persona humilde y sencilla, al de un crítico literario o un periodista. Porque no importa que esa persona sea barrendero o paisano, su comentario va a ser sincero. En cambio los críticos muchas veces están influenciados por lo que creen es la literatura de moda. Y te diré más, como declaré en la Escuela de Letras de la Sorbonne, para mí la literatura actual es una masturbación literaria. El modernismo ha matado al modo de vivir tradicional y bíblico del hombre. La industrialización ha convertido al hombre en un engranaje de una gran máquina que se comió a la familia. —Para usted que ha vivido una vida violenta, ¿cuál es su opinión con respecto a la creciente ola de violencia en la literatura y el cine actual? —En un lugar como Palma de Mallorca o la Costa del Sol, donde tengo una casita, todavía se puede encontrar la paz, pero quedan pocos sitios así. Ahora lo que deben tener los libros o los filmes para vender bien es sexo y violencia. Sexo es religión. Si deseas escribir sobre la familia, entonces dicen que eres del siglo XIX. Que eso es sólo para campesinos, como si los campesinos fuesen subnormales. No se puede escribir sobre el hogar porque está pasado de moda. Incluso dicen que los niños hoy no tienen tanta ternura y respeto. ¡Pero si un niño cuando nace es como una esponja seca! Quien llena ese vacío son los padres, hermanos, tíos y abuelos. Si en ese hogar hay armonía, el resultado será bueno, si no... —Insisto, algo más le debe de haber brindado el éxito de Papillon. —Me dio la posibilidad de seguir siendo aventurero. De caminar libre, a mi manera. Buscando el contacto humano. Mi libro ha sido traducido a 27 idiomas y eso significa que he sabido comunicar con mucha gente. —Sin embargo, su libro también ha sido criticado, especialmente en Europa. —Se critica porque ataca a las tres instituciones en las que descansan muchas naciones: Justicia, Policía y Sistema Penitenciario. Fíjate, después de tantos años, llego de vuelta a Francia y digo: La justicia está podrida, la policía es corrupta y las cárceles una vergüenza. ¡Y esto se lo digo al país que promovió la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad y los Derechos del Hombre! —¿Y cómo reaccionaron sus compatriotas? —Te diré que aceptaron el reto. Enseguida todos los medios de difusión estuvieron a mi alcance y de la noche a la mañana me convirtieron en vedette. ¡Qué difícil es eso! La alta sociedad de Paris me abrió sus puertas y me dejé mimar. Pero no por mucho tiempo. Hay que tener cuidado porque esa sociedad te absorbe. Lógicamente que es bonito ver a esas damas elegantes, con sus hermosos pechos que se traslucen por esos trajes casi transparentes que visten de noche, pero esa vida te anula tu personalidad. Por eso me retiré a mi casa en la Costa del Sol. —¿Cuál es su situación legal actual en Francia? —Escapé finalmente de la cárcel en 1941 y volví a Francia 26 años más tarde. Por lo tanto, nada podían hacerme porque el delito había prescrito. O sea que no me hicieron ningún favor dejándome en paz. Sólo cumplieron la ley. El único favor que debo reconocer es el permiso especial que me otorgó el presidente Pompidou para poder permanecer en París. —La denuncia que realizó al escribir su libro, ¿ha provocado algún cambio? —Es difícil decirlo. La putrefacción en la policía se renueva constantemente. Sale uno podrido y entra otro peor. Pero creo que en la justicia sí ha habido un cambio. He recibido cartas de magistrados que dicen que desde la aparición de mi libro, tienen otro espíritu cuando entran en la Sala de Justicia. —Entre sus recuerdos, ¿hay alguno que vuelva siempre a su memoria? —Muchas cosas se recuerdan con disgusto. Creo que el sadismo de los carceleros es algo que no olvidaré jamás. Sabes, el hombre no es malo con premeditación. La mayoría de los carceleros le tienen miedo a la vida. Cuando llegan a los 20 años, ven la vida como una provocación difícil de responder. Son incapaces de ganarse la vida y se refugian en un trabajo en el cual el Estado les dará casa, ropa, comida y cierto poder. Buscan protección, pero después de pasarse un tercio de sus vidas en una cárcel, se sienten insatisfechos e infelices. Entonces abusan de los seres humanos que tienen a su cargo. —¿Recuerda a algún carcelero con especial rencor? —En un montón de manzanas podridas es difícil encontrar una más podrida que otra, aunque había un corso que me gustaría ver convertido en gusano. —A pesar de esos años terriblemente duros, con tantas penurias, ¿cree que hoy puede considerarse afortunado? —Mira, a menudo, luego de un día tranquilo en mi casa de Marbella junto a mi esposa, comentamos lo felices que somos. ¡Pero yo siempre le recuerdo lo cara que he pagado esta felicidad! Imagínate 50 meses encerrado en “solitaria”. Sin oír un ruido. Sin hablar y sin que te hablen. Sin escribir ni leer. La mayoría de las personas en esas condiciones se suicidan o enloquecen, aunque creo que salí bastante bien. ¿Sabes por qué? Porque tenían encerrado mi cuerpo pero mi mente flotaba con las estrellas. Viajé a través del tiempo y el espacio, reviviendo hasta los más ínfimos detalles de mi infancia. Recordé mis días felices junto a mi madre y mi padre, corriendo libre por el campo. —¿Era el penal venezolano de El Dorado tan brutal como las prisiones francesas en las Islas Royale, San José o la del Diablo? —Yo diría que El Dorado era un poco menos duro que el silencioso calabozo francés, porque allí había contacto humano. Es más humillante el palazo que te propina un guardia pero también le puedes insultar. Además, no te mataban a palos porque no querían dejar viudas a sus mujeres. Nosotros andábamos en grupos de seis o siete y si a uno le pasaba algo, los otros presos respondían por él. Era la ley de la selva. Yo allí tenía mi jardín de hortalizas y se las vendía a los mismos guardias. Ellos no eran todos malos. Recuerdo el caso de uno que le pegó una paliza a un preso y luego se disculpó, alegando que había tenido que hacerlo porque le estaba vigilando un cabo que era un “coño de su madre”. —¿Siente rencor hacia Venezuela por sus días en El Dorado, luego de su fuga de la Isla del Diablo? —No, porque ese maravilloso país finalmente me dio la libertad y allí hice amigos entrañables. —Hay una pregunta que se hace mucha gente cuando leen lo que usted escribe: ¿cuánto hay de verdad y cuánto es simplemente sensacionalismo imaginado? —Todo es verdad. Lo que he escrito es cierto aunque he dejado fuera muchas verdades, precisamente para no pecar de sensacionalista. Te podría contar mil historias de la crueldad y la tragedia humana en las cárceles. Hablarte de los pederastas, de la corrupción, del terror y del dolor de jóvenes infelices que son forzados a ejercer la prostitución en sus celdas. Por eso digo que no he contado toda la verdad... —¿Le molestó la policía venezolana luego de su liberación? —En realidad, no. Sólo cuando mataban algún francés. Entonces venían a interrogarme al salón de fiestas que tenía por aquel entonces. Te aclaro que no era un salón decente pero yo debía hacer dinero. Si no hubiera sido por mi respeto hacia las mujeres, habría instalado un prostíbulo, pero nunca me gustó explotar a las damas, así que decidí explotar a los cabrones que las explotan a ellas. Por eso instalé una casa de juego. —Hábleme sobre la película que se está filmando, basada en su libro Papillon. —Están en Jamaica ahora mismo. Las estrellas son Steve McQueen y Dustin Hoffman y les dirige Schaffner, el de Patton. Vendí el argumento en medio millón de dólares, que ya me pagaron. Además recibiré diez por ciento del producto bruto de lo que recaude. Y tengo el derecho a la supervisión, pero como sé que las estrellas son gente muy especial, llegué a un acuerdo: para evitar un choque con McQueen y Hoffman, ellos filman durante ocho días y luego me mandan lo que han hecho, yo lo veo, hago mis críticas y ellos trabajan sobre eso. —¿Hubo algo de cierto en el rumor de que Jean Gabin iba a hacer de “Papillon”? —Es curioso que lo preguntes porque fue algo poco publicitado. En realidad no iba a hacer de “Papillon”, sino que el plan era hacer un filme con Gabin y Charrière, frente a frente. Yo acepté y pedí una cantidad pero a Gabin le ofrecieron la mitad y él dijo que no. Más tarde nos encontramos y me preguntó si estaba loco, creyendo que él iba a trabajar por menos que yo. Gabin es muy apegado al dinero. Pero le dije: “Juntemos lo que ganemos los dos y lo dividimos a medias”. Gabin sonrió y contestó que no, porque si yo hacía un buen papel, la prensa iba a decir que él estaba acabado, que debía retirarse. En cambio, si hacía un papel mucho mejor que yo, y eso era lo más seguro, la crítica iba a decir que había abusado del pobre Charrière, para seguir en cartel. Así que nunca podía aceptar el trato. Fue una pena, me gusta Gabin... Así transcurrieron tres horas de charla distendida con este intrigante y locuaz aventurero francés, que contó infinidad de fascinantes anécdotas, habló de sus viajes por casi una treintena de países, de su amistad con la actriz Claudia Cardinale, de la inocente escapada juntos para visitar a sus amigos indios de Venezuela, abandonando en medio de la selva durante cuatro días al equipo de filmación de Popsi Pop y de la elevada multa que le aplicaron los productores al regreso. Cuando nos despedimos, Charrière anunció que se iba a Madrid, porque debía operarse de un problema en la garganta, pero quedamos en volver a vernos pronto. Lamentablemente, su espíritu rebelde pudo más que el sentido común y nunca más le vi. Una imprudencia absurda durante su convalecencia, mientras permanecía internado en la clínica madrileña, y un cáncer asesino, acabaron con su vida tres meses más tarde, un 29 de julio de 1973. ** Roberto Bennett rbennettuy@yahoo.es Escritor uruguayo (Montevideo, 1948). Estudió comunicación de masas y marketing en la Universidad de California (1970-73). Trabajó en periódicos, radio y televisión en EUA. En 1973 gana una beca a un seminario de comunicaciones internacionales en Yugoslavia y posteriormente se establece en Palma de Mallorca. Allí publica su libro de cuentos Lo que arrastra el río y otras historias (Soler, 1986). Luego publica dos libros sobre mamíferos marinos: Delfines y ballenas, los reyes del mar (1989), en coautoría con el doctor David C. Taylor, y Animales marinos (1990), ambos traducidos al inglés y al italiano. Se establece en Chicago, participando del 1r. Encuentro de Escritores Latinoamericanos celebrado en esa ciudad, publicando cuentos en periódicos y revistas en castellano de EUA. En 1994 publica en Uruguay su segundo libro de cuentos El último verano (Editorial Graffiti). En 1996 se establece en Madrid y continúa colaborando con periódicos y revistas de España y América. A partir del año 2000, luego de 30 años de viajes por el mundo, vuelve a residir en Montevideo, donde escribe su primera novela. En 2003 se incluyen dos cuentos suyos en la antología Mundo poético, tomo I de poesía y narrativa (Editorial Nuevo Ser, Buenos Aires). ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === La libertad en el arte Ricardo Mena Cuevas ======================= Cuando en La comedia de los errores Adriana le pregunta a su hermana Luciana por qué la libertad de los hombres es mayor que la de las mujeres, y ésta le contesta que es “porque sus negocios están todavía de puertas para afuera”, nos sorprendemos de que en pleno Renacimiento hombres como Shakespeare ya supieran que eso es un chiste muy apto para una comedia teatral —en donde el público que más se reiría sería el de las mujeres, por supuesto. Y es un chiste porque la libertad no depende de trabajar fuera como un esclavo, sino de poder trabajar donde sea, incluso en tu casa, como tu propio dueño. Por eso para una mujer de la era del Renacimiento, como para una mujer de la era de la Globalización, el tiempo no ha cambiado el núcleo de la controversia sobre la libertad, núcleo que podría resumirse para todos así: la libertad consiste en poder hacer lo que uno quiera sin violentar la correspondiente libertad de los demás. Ahora bien, puede haber dudas sobre si supone una libertad mayor el que los hombres se manchen, moral y físicamente, en antros donde se vende sexo, alcohol y juego por dinero, pero no puede haber discusión alguna sobre si existe una libertad mayor que aquella que uno disfruta en su propio hogar, en donde el sofá es el trono, nuestro mando a distancia el cetro y la cerveza nuestro sustento real —y regio—; en este sentido, el refrán “cada uno en su casa y Dios en la de todos” elimina cualquier comentario adicional, salvo en el supuesto de que haya casas que más que hogares sean hogueras, pues en ese caso la libertad estaría siempre en la huida, como suele ser el caso tocado por Lorca en su trágica (casi del género de horror y terror, diría yo, ahora que lo pienso) La casa de Bernarda Alba, en donde la única libertad que se respira llega con la muerte y la triple orden final de doña Alba que aún me sobrecoge y de la que me dan ganas de hacer amplio uso cuando estoy en el cine en el momento en que alguien molesta, pero que por pudor siempre refreno: “¡Silencio, silencio, silencio!”. Ahora bien, podríamos contemplar la libertad de forma idealizada no ya en la calle sino, en un segundo caso, en el campo. Este es el caso contemplado por nuestro caballero don Quijote cuando, saliendo por los campos de Montiel a aquella temprana hora de la mañana, cantaba las alabanzas del rubicundo Apolo a lomos de su cuarteado Rocinante. A poco que se piense en esta idealización del campo como lugar de esparcimiento y libertad, veremos que si Shakespeare se ríe con la incomprensión de las mujeres cuando idealizan la calle y al monstruo que la transita que no es otro que el hombre, lo mismo efectúa Cervantes con nuestro don Quijote cuando lo hace salir al campo para derretirle los sesos. Podemos pensar en otros casos en donde se suele poner a la libertad como dominante, como es el caso del mar y el aire; en el primer caso tenemos el ejemplo de que el mar es romántico y libre como lo recordaba Espronceda o Alberti, pero cualquier persona que haya viajado físicamente en barco en invierno sabrá que el mar no tiene nada de romántico, pues como dice Gonzalo en La tempestad, en pleno naufragio: “Diera yo ahora mil estadios del mar por un acre de tierra baldía, o páramo extenso, o erial espinoso. ¡Dios, me habría gustado morir de muerte seca!”. En el caso del cielo ha sido diferente, se ha tardado más, pues el Hombre ha luchado durante toda su Historia (los darwinistas están invitados amablemente a sustituir esta palabra por “Evolución”) por volar. Sí, volar ha sido propio de ángeles, del cielo venían los dioses griegos, romanos, nórdicos y del cielo caían los rayos de Thor y los truenos de Júpiter y los mensajes traídos por Hermes corrían desde el cielo mejor que como lo hacen en cada uno de nuestros vecindarios nuestros alados motoristas de Correos (libres de toda culpa). Del cielo y de ninguna otra parte salvo del cielo azul venía la idea de que la libertad se respira en lo alto, como en los picos de las montañas que tocan las nubes, como así idealizó y poetizó el mismísimo Nietzsche con su Zaratustra, que no pudo refrenar la tentación humana de idealizar lo natural y besar el cielo. Pero la tecnología moderna ya ha vulgarizado el cielo y ahora le toca el turno al espacio inexplorado e incomprensible e inconmensurable, o “al menos eso si no más, pensado con los ojos”, como poetizó James Joyce. En suma, la conclusión podría ponerse resumida de esta forma metafísica: no hace falta haber leído muchos libros de diferentes épocas, desde La Odisea del broncíneo Homero hasta la 2001, una odisea espacial de Austin C. Clarke, para saber que la libertad artística del ser humano es utópica y por ello no está en ningún lugar y en todos; la libertad está en su cabeza, en su interior, más bien diría yo en su instinto, bombeando en su corazón, pues es una idealización natural que no negaría ni siquiera un darwinista agnóstico. Me refiero a que el instinto de supervivencia del Hombre le enseña que la libertad consiste en vivir y continuar viviendo sin hacer morir a los demás; su otro instinto, llamémosle su “instinto de transvivencia”, le enseña que la libertad se ubica allí donde morir significa vivir —vivir en otro lugar más remoto. ** Ricardo Mena Cuevas ricardomenacuevas@hotmail.com Escritor español (Málaga, 1975). Abogado de profesión. === El pensamiento y la política ========================================== === La crisis de la transición y el Nuevo Orden por venir ================= === Jorge Majfud ========================================================== Entiendo que una de las traiciones más graves al pensamiento es su manipulación por parte de una ideología. Otra es la demagogia o la complacencia, lo que en textos antiguos se acusa como “adulación”, y tanto da adular al rey como al pueblo, cuando de éste recibimos el sustento. Pero sálveme Dios de andar por ahí moralizando sobre los demás. Si entendemos por ideología a un sistema de ideas que pretende explicar el vasto universo de los seres humanos, debemos reconocer que todos, de una forma u otra, poseemos una determinada ideología. El problema surge cuando nuestra actitud ante este hecho es de sumisión, de lealtad o de conveniencia y no de rebeldía. Si no estamos dispuestos a desafiar nuestras propias convicciones entonces dejamos de pensar para adoptar una actitud de combate. Es decir, nos convertimos en soldados y convertimos el pensamiento en ideología, en trinchera, en retórica; es decir, en un instrumento de algún interés político o de alguna supersticiosa lealtad. Es en este preciso momento cuando nos convertimos en obediente rebaño detrás de la ilusoria consigna de una supuesta “rebeldía”. Los beneficiados no sólo son los arengadores de un bando sino, sobre todo, los del bando contrario. Durante casi toda la historia moderna, esta prescripción —el individuo anulado en el soldado, en la imitación de sus movimientos de mecano— ha sido construida según los códigos de honor del momento: en la Edad Media, por ejemplo, los “soldados de Dios” se caracterizaban por su obediencia absoluta al Papa o al rey. Si era mujer además debía obediencia a su marido. El mártir recibía la promesa del Paraíso o los laureles del honor, inmortalizados en las crónicas reales del momento o en los cantos populares que alababan el sacrificio del individuo en beneficio del reino, es decir, de las clases en el poder. Sin embargo, y no sin paradoja, siempre han sido las clases altas las que más han moralizado sobre la lealtad del patriota al mismo tiempo que han sido éstas las primeras en entregar sus reinos al extranjero. Así ocurrió cuando los musulmanes invadieron España en el siglo VIII o cuando los españoles invadieron el Nuevo Mundo en el XVI: en ambos casos, las élites de nobles y caudillos se entendieron rápidamente con el invasor para mantener sus privilegios de clase o de género. Desde los primeros humanistas del siglo XVI, la lucha de clases significó una conciencia nueva, la rebelión del “villano” contra el “noble”, del lector contra la autoridad del clero. Casi simultáneamente, el pensamiento puso el dedo en otras opresiones ocultas: la opresión de género (Christine de Pisan, Erasmo, Poulain de la Barre, Sor Juana, Olimpia de Gouges, Marx y Engels) y de raza (Montesinos, De las Casas, etc.). Siglos más tarde, se consolidaron los movimientos sindicales, la crítica post-colonialista y diferentes feminismos. Con excepciones (Nietzsche), la lucha del pensamiento ha sido hasta ahora contra el Poder. A veces contra un poder concreto y no pocas veces contra un Poder abstracto. Muchos de los logros contra la verticalidad se han realizado con un precio doble: el sacrificio del mártir y el sacrificio del individuo. La sangre de los mártires libertadores (no vamos a problematizar este punto ahora) no es despreciable; sus heroísmos, su frecuente altruismo tampoco. El problema surge cuando ese mártir es elogiado como soldado y no como individuo, no como conciencia. Y si es reconocido como conciencia se espera que sus seguidores sólo continúen la obra anulando su individualidad por razones estratégicas que se asumen provisorias y se convierten en permanentes. Desde el poder tradicional, la lógica es la misma. Como escribió Sábato en 1951, la Tumba al Soldado Desconocido es la tumba del “Hombre-cosa”. Los estados normalmente honran a los soldados caídos porque es una forma de moralizar sobre el virtuoso sacrificio a la obediencia. Desde niños se nos impone en las secundarias el deber de jurar por “nuestra bandera”, prometiendo morir en su defensa. Si bien todos estamos inclinados a poner en riesgo nuestras vidas por alguien más, el hecho de exigirnos un cheque en blanco firmado es la pretensión de anularnos como individuos en nombre de “la patria”, sin importar las razones para oponernos a las decisiones de los gobiernos de turno. Claro que ante esta observación siempre habrá “patriotas” dispuestos a justificar aquello que no necesitaría ser justificado si no tuviese algún sentido implícito, como lo es la construcción del soldado a través de la subliminal moralización del individuo. El proceso no es muy diferente al que es sometido un futuro suicida “religioso”: antes que nada se procede a anular al individuo a través de una moralización utilitaria y con un discurso trascendente que le promete la gloria o el paraíso. Ahora, alguien podría decir que, según mi perspectiva, el “revolucionario” es el modelo perfecto de individuo. A esto hay que responder con una pregunta básica: “¿qué es eso de revolucionario?”. Porque si hay una costumbre en el pensamiento de segunda mano es dar por asumidos los términos centrales. Si por revolucionario entendemos aquel que sale a la calle a romper vidrieras, enardecido por un discurso redentor, mi respuesta sería no. O aquel otro que, atrapado en las viejas dicotomías maniqueístas, ha aceptado como propia la división del mundo entre ángeles y demonios, entre “ellos los malos” y “nosotros los buenos”. Ese es el perfecto soldado. Dudar de que nosotros somos los ángeles y ellos son los demonios es una forma grave de traición a la patria o a la causa, al partido o a la santa religión. Durante los tiempos de la Guerra Fría —que para América Latina fueron los tiempos de la Guerra Caliente— era común justificar el asesinato de un obrero o de un cura porque era “marxista”, siendo que los soldados que cumplían apasionadamente con su deber jamás habían leído un libro de Marx ni habían escuchado las ideas de sus víctimas. Otro tanto hacían los falsos revolucionarios, tirando bombas en un ómnibus lleno de campesinos “traidores a la causa” o de “cipayos vendidos al imperio”, en nombre de un marxismo que desconocían. Y otro tanto hacen hoy en día los Mesías de turno, confundiendo el espíritu de comunidad con el espíritu de masa. Pero ¿cómo se puede ser revolucionario repitiendo los mismos discursos y las mismas estrategias políticas del siglo XIX? ¿Por qué subestiman así al pueblo latinoamericano? ¿Por qué necesitamos tirar piedritas al Imperio de turno para definirnos o para ocuparnos de nuestras propias vidas, tanto como el Imperio necesita de la demonización de la periferia para cometer sus atrocidades (también en masa)? ¿Cuándo aportaremos a la humanidad la creación de una forma de vivir nueva y propia, de la que tanto reclamaba el cubano José Martí, y no esos viejos resabios del colonialismo hispánico que Andrés Bello equivocadamente creyó muy pronto serían superados, allá a principios del siglo XIX? La historia está llena de conservadores fortalecidos por supuestos rivales revolucionarios. En América Latina podemos observar ciclos de diez años que van de un discurso extremo al otro y a largo plazo volvemos siempre al mismo punto de partida. Porque la obra siempre es llevada a cabo por caudillos y el último siempre es presentado como el tan esperado Salvador. Pero no sólo las viejas dictaduras latinoamericanas se alimentaron siempre de este “peligroso desorden”, sino también las grandes potencias conservadoras explotaron sabiamente los peligros del margen desestabilizador para radicalizar sus imposiciones, un (viejo) orden en peligro. Así, Orden y Desorden resultaron igualmente peligrosos. La dialéctica del poder, aun en eso que por alguna razón histórica se llama “democracia”, sería imposible sin su antítesis. Por lo general existen dos partidos, dos rivales que luchan por el poder y, de esa forma, promueven la ilusión de un posible cambio. La política tradicional no cambiará nada, como no fue la política de los papas y de los emperadores que cambiaron el mundo en el Renacimiento. Suponer lo contrario sería como igualar la historia a una telenovela, donde los malos y los buenos son tan visibles que nadie cuestiona el subyacente orden social e ideológico que es reproducido con el triunfo del bueno y el fracaso del malo. Lo que la política puede hacer es retrasar o acelerar un proceso; sus grandes obras casi siempre son retrocesos a la barbarie. Un tirano puede inventar un genocidio en pocos meses, pero nunca avanzará la humanidad a la siguiente etapa de su destino. La Reforma luterana nace en la misma conciencia crítica de los católicos humanistas del siglo XV y XVI; el mismo feminismo le debe más al Renacimiento —regreso al “hombre” después de una tradición religiosa y patriarcal— que a las actuales “soldados” que creen que la mujer es hoy más libre gracias a una acción de confrontación con el sexo tirano y no a una larga historia de cambios y evoluciones, gracias a la apasionada mediocridad de una Oriana Fallaci en el siglo XXI y no a una crítica que tiene siglos trabajando desde diferentes culturas. O como tantos otros grupos ideológicos que se levantan un día, orgullosos, creyéndose los inventores de la pólvora. Entonces, ¿qué paso es necesario para una verdadera revolución? (Advirtamos que nunca se cuestiona la necesidad de un cambio radical; porque la realidad es siempre insatisfactoria o porque esa es nuestra tradición política.) El primer paso —según mi modesto juicio, está de más decirlo— es una negación: el pueblo latinoamericano debe romper con el antiguo círculo, negándole autoridad al caudillo, sea éste de izquierda o de derecha, si es que todavía podemos dividir la política de forma tan simple. Nuestro presente no es el presente de Bolívar, de Sarmiento, de Getúlio Vargas o de Eva Perón, aunque una narrativa de la continuidad siempre es atractiva, aunque encontramos perones por todas partes cada quince años, luchando entre sí para mantener a la masa en la misma plaza, en el mismo estado de alienación, renovando la ilusión de la novedad, que es renovar el olvido. En México dominó durante décadas un llamado “Partido Revolucionario Institucional”; ahora en Argentina hay “piqueteros oficiales”. Semejante oxímoron es una afrenta a la inteligencia del pueblo y una muestra de la efectividad de la masificación ideológica, casi tan perfecta como la masificación de consumo. Lo único que permanece son las pasiones y las promesas de redención, pero el mundo y hasta América Latina son otros. No inventemos la pólvora otra vez. El nuestro es el tiempo del individuo amenazado doblemente por la alienación del consumo y de la vieja política, el individuo que ha sido disuelto en la masa y en el individualismo. Seamos desobedientes a las guerras que otros inventan para sostener un sistema anacrónico, como lo es la democracia representativa —representativa de las clases dominantes o de los demagogos de turno—, sostenida no sólo por un discurso conservador sino por la supuesta amenaza de los caudillos de antaño. No hay salvadores. Cada vez que América Latina cree descubrir al Mesías termina donde comenzó. El segundo paso, como ya lo hemos señalado y definido hace años, es la desobediencia. El pueblo, en lugar de andar peleándose enardecidamente por un candidato o por otro, debería exigir las reformas estructurales que lleven a la participación directa en la gestión de las sociedades. Los Estados deben estar penetrados por el control ciudadano, su gestión debe ser más susceptible de cambios según los individuos y no según los burócratas de turno. Una forma nueva de referéndum deberá ser un instrumento habitual, procesado a través de los nuevos sistemas electrónicos, no como una forma excepcional para enmendar abusos del poder tradicional, sino como instrumento central de gestión y control ciudadano. En una palabra, sacar a la abusada “democracia” del prostíbulo, de un estado de aletargamiento y devolverle su principal característica: la progresiva devolución del poder a aquellos de donde proviene; el pueblo. Las decisiones sobre la producción deben residir en la creatividad de los individuos, de los grupos comunitarios antes que en los estados o las grandes compañías monopolizadoras. La victimización del oprimido debe ser reemplazada por una rebeldía radical, una toma de acción directa del individuo, aunque sea mínima, y no una renuncia de su poder en los “padres del pueblo”, en esa eterna y confortable promesa llamada “buen gobierno”. Yo tengo para mí que cada vez que veo, en Estados Unidos o en América Latina, una encuesta que varía dramáticamente luego de un discurso presidencial, reconozco que la desobediencia del individuo aún se encuentra lejos. El individuo aún es material e ideológicamente dependiente de la propaganda, de las decisiones y las estrategias políticas que se toman en un salón lleno de “gente importante”. Cada vez que un publicista se jacta de haber llevado a un hombre a la presidencia de un país, está insultando la inteligencia de todo un pueblo. Pero este insulto es recibido como el acto heroico de un individuo admirable. Cuando este síntoma desaparezca, podemos decir que la humanidad ha dado un nuevo paso. Un paso más hacia la desobediencia, que es como decir un paso más hacia su madurez social e individual. ** Jorge Majfud jmajfud@hotmail.com Escritor uruguayo (Tacuarembó, 1969). Arquitecto graduado en la Universidad de la República del Uruguay (1996). Ha sido profesor en la Universidad Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Técnica del Uruguay, donde ha enseñado artes y matemáticas. Enseña literatura latinoamericana en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. Ha publicado las novelas Hacia qué patrias del silencio (memorias de un desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1996; Baile del Sol, Tenerife, España, 2001) y La reina de América (Baile del Sol, 2001), el libro de crónicas 9 viajes (Trilce, Montevideo, 2002) y los libros de ensayo Crítica de la pasión pura (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA, 1999; Argenta, Buenos Aires, Argentina, 2000) y El tiempo que me tocó vivir (2004). También textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre séculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Ediçoes, Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y artículos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones, como La República, El País, La Vanguardia, Rebelión, Resource Center of The Americas, Revista Iberoamericana, Eco Latino, Jornada, Centre des Médias Alternatifs du Québec y otros. Es miembro del Comité Científico de la revista Araucaria de España. Ha colaborado en la redacción de Enciclopedia de Pensamiento Alternativo (Buenos Aires). Sus ensayos y artículos han sido traducidos al inglés, francés, portugués y alemán. En 2001 recibió mención del Premio Casa de las Américas, Cuba, por La reina de América. Obtuvo el Premio Excellence in Research Award in Humanities & Letters, UGA (Estados Unidos, 2006). === No todos los cuervos son negros Miguel A. Schmucke P. ============ Artículo dedicado a José Ángel García Landa Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza “A veces lo que afirman los científicos no es ciencia verdadera”. El pensador Karl Popper desarrolló en el siglo XX la llamada “Filosofía de la Ciencia”, y uno de sus postulados es el método de la “falsación”. Observar y percibir intuitivamente que los cuervos son negros no es suficiente para asegurar que “todos los cuervos son negros”, aún observando 10.000 cuervos negros, todavía puede suceder que aparezca un cuervo que no sea negro, negando la hipótesis. En otras palabras, toda teoría es siempre provisional, en el sentido de que no es más que una hipótesis. A pesar que muchos de los experimentos pueden concordar con la teoría, nunca se puede estar seguro que la próxima vez el resultado de un nuevo experimento pueda contradecirla. Ahora bien, se puede y se debe rechazar una teoría si se llega a comprobar, aunque sea una sola vez, que una observación o experimento que contradiga las predicciones de la teoría que pretenda ser ciencia. Las buenas teorías se caracterizan por predecir un gran número de resultados que en principio pueden ser refutados o invalidados por la observación o con la experimentación, así, cada vez que se comprueba que un nuevo experimento está de acuerdo con las predicciones, la teoría sobrevive y la confianza en ella aumenta, pero si por el contrario se realiza una nueva observación que contradiga la teoría, ésta deberá ser abandonada, rechazada o por lo menos modificada. Popper sentía cierta aversión por las teorías de Marx y de Freud, pero la teoría de la relatividad de Einstein tenía algo que la hacía más creíble, y era porque su autor indicó las circunstancias bajo las cuales su teoría probaría ser falsa, y concluyó que esa debería ser la verdadera actitud científica, en total contraste con las actitudes dogmáticas de Marx y de Freud, que constantemente buscaban verificaciones de sus propias teorías. La actitud crítica es la verdadera actitud científica, debido a que ésta no apunta a la verificación, sino que busca realizar revisiones críticas que puedan rebatir la teoría, pero jamás pruebas para demostrar su veracidad. El intelecto humano tiene la posibilidad de acercarse a la verdad mediante la realización de un examen crítico de las teorías, es decir, exponiéndolas a la falsación. La actitud crítica compromete al investigador a luchar contra la tendencia al error. La crítica también compromete al científico al uso de un lenguaje sencillo, falto de toda pretensión que dificulte la comprensión del tema a los profanos, lo cual es contrario a la verdadera naturaleza de la ciencia, es decir, la búsqueda de la verdad; el objetivo de la falsación es evitar el dogmatismo científico y promover la sinceridad intelectual. El conocimiento científico no avanza confirmando nuevas leyes, sino descartando leyes que contradicen la experiencia. La labor del científico consiste principalmente en criticar. Según Popper, sólo debe admitirse como proposiciones científicas aquellas para las que sea conceptualmente posible un experimento o una observación que las contradiga. Así, dentro de la ciencia quedan por ejemplo la teoría de la relatividad, la ley de la gravedad, las leyes de la herencia y la mecánica cuántica, y fuera de ella el marxismo, el psicoanálisis y el evolucionismo. Karl Popper se interesó mucho en escudriñar todas estas teorías que causaban gran interés en los círculos científicos e intelectuales de su tiempo y mantuvo muchos combates intelectuales cuerpo a cuerpo con los defensores de las teorías científicas que han dominado, y dominan todavía, el pensamiento científico del siglo XX. Criticó al psicoanálisis en sus obras sobre la filosofía de la ciencia, por estar basado en hipótesis no falseables y por replantear sus defensores la evidencia cuando ésta no confirmaba las hipótesis. Hoy las ciencias modernas consideran el estatus científico del psicoanálisis cuestionable y también es considerado una seudociencia por la psicología cognitiva, la biología molecular, la neurobiología y la psiquiatría actual. La critican por basarse en teorías obsoletas y teorías que nunca tuvieron apoyo empírico. Con respecto al materialismo histórico, Marx concibió el socialismo como la etapa que sobrevendría luego de la caída del modo de producción capitalista, pero es evidente que en los países en los cuales se intentó aplicar la teoría marxista, la calidad de vida de la población se vino al suelo y la mayoría de estos países, comenzando por la Unión Soviética, tuvieron que dar marcha atrás, o mejor dicho, un salto cuántico hacia adelante, y restablecer de nuevo las reglas del mercado para poder restablecerse económicamente, demostrándose en la práctica la falsedad del socialismo. La teoría de la evolución también fue motivo de interés para este pensador vienés, nacionalizado británico, pero explicablemente, Popper se mostró una actitud ambigua y contradictoria con sus propios principios al no definir concluyentemente las características no falseables que presenta la teoría de Darwin, asunto que se pretende atender a continuación. Si es posible falsear una inducción observable como lo es; el evidente color negro de la mayoría de los cuervos que se pueden observar en la naturaleza, una teoría que afirma que los seres orgánicos, tanto vegetales como animales, se transforman con el tiempo, ya adolece de ser un conocimiento que NO parte del método inductivo, es decir, no se puede observar y tampoco se puede experimentar, mucho menos se pueden hacer predicciones, por lo tanto si no es falseable, no debe considerarse ciencia, sin embargo la realidad es que la evolución sigue siendo considerada el “fundamento” de la biología moderna. Otro aspecto que es necesario considerar es el principio que dice que: “Una teoría cuasi-tautológica tiene un poder explicativo prácticamente nulo”. Popper llamó la atención sobre el carácter tautológico que tiene la siguiente expresión, que es considerada el corolario de la base del argumento evolucionista de la transformación orgánica por la acción de la “selección natural”, la cual es “la sobrevivencia del más apto”. Veamos a continuación lo que dijo nuestro “filósofo de la ciencia”: “No parece haber mucha diferencia —si es que la hay— entre decir ‘los que sobreviven son los más aptos’ y la tautología ‘los que sobreviven son los que sobreviven’. Esto es así porque me temo que no hay más criterio de aptitud que la supervivencia efectiva, de manera que del hecho de que haya sobrevivido un organismo concluimos que era el más apto o el más adaptado a las condiciones vitales”. La conclusión de Popper es que la teoría de la selección natural no es una ley estrictamente universal, es decir, no es una ley estrictamente verdadera. En realidad, habría que afirmar, según su teoría de la ciencia, y Popper llega a hacerlo, que esta formulación radical de la teoría de la selección natural convierte al neodarwinismo en una teoría científica que ha sido refutada. Una teoría científica refutada tendría que ser eliminada y habría que buscar otra que la sustituyera. Esta conclusión debe llamar la atención a todas aquellas personas responsables de la enseñanza de la biología en las universidades, especialmente en aquellas que forman a los profesores que luego van a transmitirles el conocimiento a los jóvenes adolescentes en las escuelas secundarias. También es una buena razón para hacerle llegar una carta a todos los especialistas, científicos y responsables de producir y transmitir los documentales que transmiten las televisoras, donde se les pida que revisen sus argumentos, especialmente aquellos donde aseguran que la evolución es la responsable de las magníficas características que exhiben los seres vivos. ** Miguel A. Schmucke P. maspar@cantv.net Docente y comunicador social venezolano (Caracas, 1954). Ha publicado artículos de opinión en los diarios El Impulso y El Informador, sobre temas de filosofía, didáctica, historia, psicología, polìtica y ciencias en general. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Alexander Devour y la seducción de los anagramas Daniel Pradilla *** Poemas Javier Romero Hernández *** Ojos de pantera Carmen Amil *** Lastimadura (extractos) Marijosé Pérez-Lezama *** La última señal Javier Couto Comba *** Doce poemas Alberto Pellegatta *** Los primos Alegría Sergio Torres *** Poemas Berna Iskandar *** Poemas Luis Alberto Carro *** Una sorpresa para papá Isabel Moure Álvarez *** Poemas Gaby Arenas *** Dos relatos Elsa Levy *** Tres poemas Julio Campos Ávila *** Días de suerte Slavko Zupcic *** Poemas Francisca López === Alexander Devour y la seducción de los anagramas Daniel Pradilla = No ha podido ser de otra manera. A pesar de las señales constantes y evidentes, creo que las cosas tienen que ocurrirte, físicamente inclusive, para notarlas. En el caso de Minuto seis, emprendida, tendría que empezar por esa noche en El Nabori, cuando entre birras, humo de tabaco y fritanga, le pregunté a AGI si sabía quién coordinaría el taller de narrativa de ese año. —Oscar Enteilen. Me quedé en blanco, Troche, que estaba con nosotros, me preguntó si no había leído Peluca del moro. —No. —¿Ese rico mal? —Ese rico mal —aprobó AGI sonriendo. —No. —Coño carajito tienes que leer al tipo, es arrecho. Es más... —Troche levantó su morral del piso e hizo un gesto circular con la muñeca antes de hurgar entre diez, veinte textos que comenzaban en versalita, dos libros, un currículum, seis planillas, su vida entera. Según él, había que tener las citas a mano—. Coooño... nooo pana, no lo tengo aquí... —se lamentó extrañado después de unos segundos—. Bueno. El tipo tiene un cuento sobre el samán de Güere... arrecho... muy bueno. —Ilustre y otrora frondoso árbol donde reposara el Libertador mesmo de sus batallas en los valles aragüeños —sentenció AGI con elocuencia malandra, antes de pegarse a la botella. La tarde siguiente, mientras volvía de unas diligencias, se montó en el carrito y se paró frente a mí, dándome la espalda, un tipo como de treinta y pico, bien vestido, medio papeado, medio pavito, pero normal salvo un detalle: una copia de Mamá luego me ve, de AGI, agotado en todas partes. Salí de curioso y le toqué el hombro para preguntarle de dónde lo había sacado. Me explicó dónde quedaba la editorial Anagrama; yo le contesté que AGI había sido coordinador de mi taller de narrativa. —¡Ese Enfant Genial! —exclamó y después me dijo que él era Oscar Enteilen, que empezaba el taller en un mes y estaba vuelto loco eligiendo a la gente que participaría. Siempre me intrigó cómo me habían aceptado, así que le pregunté cuál sería su criterio. —Si pasan mi subjetivo, sesgado y particular gusto, entran. —¿Y hay buenos cuentos? —Bueno, hay algunos muy buenos —hizo una pausa y se agachó para ver por la ventana—. ¿No quieres verlos? Acepté atraído por la idea de entrar en la mente de alguna chama que luego, convenientemente, Oscar podría presentarme un día que fuese de oyente. Nos bajamos en Los Ruices y caminamos un par de cuadras hasta su apartamento. —¿Qué te sirvo? —preguntó al entrar. —Nada por ahora, gracias —después dudé y le pregunté si tenía Frescolita. —No. —Ah bueno, no importa. Su apartamento era amplio a la primera impresión, en el centro estaba la sala, un sillón y varias sillas alrededor de una mesa baja y rectangular. A través de una puerta a la izquierda podía verse la cocina, al fondo a la derecha comenzaba un pasillo que presumiblemente llevaba al cuarto. —Ya vengo —me dijo entrando por el pasillo. Había dejado Mamá luego me ve sobre el sofá. Lo tomé sentándome y leí algunas frases sueltas, después me quedé viendo la foto de AGI, la misma de siempre, tomada diez o quince años atrás. —¿Lo has leído? —Oscar apareció con varios sobres de manila—. ¿Verdad que es interesante cómo... Lo interrumpí con cierta culpa. —No, no lo he leído. Por eso te pregunté dónde lo conseguiste. —Ah verdad, bueno... te traje unos cuentos —colocó la paca de sobres en la mesa. Entró a la cocina y salió con una botella plástica de agua mineral. Se sentó conmigo en el sofá. —Como te dije son cuarenta, te voy a sacar los que más me gustan y otros que no me convencen a ver si tú... Dejé de escucharlo, Eros Numérica, de Dean Overlord y De aplomo cruel, de Leonard Dover, reclamaron mi atención sobre la mesa. Sentí que había terminado de hablar y me encontré con sus ojos. Esperaban una respuesta. —Ah... Ajá —aposté. —Me lo imaginé. Bueno, toma, léete este —extrajo unas hojas engrapadas y me las dio. “La Marquería - Lila Dinar Pedal”, se leía en la primera línea. Oscar se acomodó en el sofá con otro cuento. La Marquería era la historia de una cantante de boleros, falta de amor como todas. Estaba más o menos, demasiado reiterativa, como el ruido lejano de la avenida combinado con el de nuestra respiración, los reacomodos en el cuero del sofá, el rumor del papel. —¿Cómo vas? —Bueno, bien —me daba un poco de pena admitirlo—. Pero la verdad no me gusta mucho, digo, como está escrito. —Sí... Sí. ¿Verdad? ¿Cómo te la imaginas? —¿Qué? ¿La historia? —No, la tipa. —Bueno una chama bien, pelo castaño, medio sifrinita —después dudé y le dije que mejor era cabello negro liso, medio bajita, se me ocurrió que debía ser una de estas que se empeñan tanto en ser sifrinas, que les sale forzado. Luego concluí que era obvio. Murmuró algo y dijo “Bien, bien” con gusto. Me preguntó qué más me imaginaba. Empecé con cierto recelo y un poco de temor a construirle un personaje, hizo una mueca y negó con la palma. —No. No te pregunté si te la imaginabas así —pausa para medirme—. ¿Nunca te preguntas... leyendo un cuento... cómo... tiraría alguien? —hizo con esto, de pronto, un par de garras, intentando aferrarse a unas carnes que no existían frente a él. Lo miré entre extrañado, sorprendido y asustado. Le confesé que a veces, pero no mucho, cuando conocía de cara a los autores, trataba de imaginarme cómo serían quitándose la ropa, de repente por todo el asunto de desnudarse, quedar expuestos al escribir. Sacó un control remoto y por encima de su cabeza apretó un botón. La primera pista de Moon Safari comenzó a sonar como un disco puesto por los vecinos que lentamente se cuela en la habitación. Bebió un poco de agua. —Por ejemplo este cuento —golpeó con el dorso de una mano gruesa el papel que sostenía—, Lanilla Perdida, Diana Granel Rojiza... es una sola tiradera, me la imagino... así... de cosquillar tenue, y putísima. —Y los chamos —continuó—, parece que les hubiesen dicho tienes que ser muy recio —pausa—, y hay varios que son como uno, que obviamente nos gusta Mara Liarque, ¿sabes?, la de Cantos Onanistas. Mientras continuaba su disertación sobre la carne presente en los nuevos valores de la literatura venezolana, descubrí que Oscar es uno de esos individuos que funciona como personaje, con sus botas, cinturón grueso, jeanes y cabellos negros, canas en las sienes de un rostro cuadrado, respondiendo rápidamente a mis comentarios con ímpetu erótico, con una actitud que buscaba siempre el desplante, hablando en itálicas sin razón aparente. Me contó también que era orientador de gente sin religión. Durante el día, militaba en un movimiento que buscaba inculcar los valores de la iglesia, pero sin teología. Su elaboración posterior en este tema me sonó tanto a dogma, culto, fe, misterio y devoción, que no quise averiguar más y le pregunté si estaba escribiendo, pero me devolvió la pregunta, así le hablé sobre mi personaje, Alexander Devour, un enervado lord que pierde su fortuna y se convierte en mercachifle. —Es decir, un vendedor oral —interrumpió. Dudé antes de avalar el comentario y terminar de explicarle la historia, contestando nerviosamente a esas interrogantes típicas de las personas sintonizadas en una frecuencia demente. —Yo creo que este cuadernillo te puede ayudar —tomó un libro del montón sobre la mesa, revelando sin querer, o sin que yo pudiese dejar de notar, el número 96 del Órgano Informativo Gay. El cuadernillo en cuestión era un poemario delgado, Sello de tu querencia, de Overdo Lander. Hice una pausa, déjà vu. Miré hacia la mesa, dudando, buscando al autor, pero sólo encontré a Leonard Dover. “Casi”, pensé. Me puse a hojearlo, capturando algunas frases aleatorias e incompletas —“...urna del esquelético...”, “...que su electrón ideal...”—. Oscar, dándole el toque final a esa saturación que ocurre siempre que me atacan las letras por varios frentes, se unió al festival de imágenes y códigos en mi cabeza, comentándome que ése superaba al anterior, El edulcorante equis, un viaje por la memoria de sus ancestros chilenos. Comenzó a recitar un poema de memoria —“...mapuche luego ve... mapuche luego ve...”—, yo dejé de escucharlo a la mitad. Aturdido en el sopor de un atardecer amarillo, me distraje con los pliegues en la tela que se formaban en sus rodillas. Luego sentí que terminó de hablar, subí la vista y me di cuenta que esperaba una respuesta. —Ajáp —un ciervo paralizado por los faros. Nunca supe que fue lo que me preguntó, pero se lanzó sobre mi, apretándome contra el brazo del sillón, besándome y mordiéndome la oreja. Sostuve sus canas cuando nuestras barbas incipientes se trabaron. El olor de su cabello era agradable, como el de una jevita recién bañada. Levantó mi franela y recorrió los vellos de mi pecho con ese labio superior duro, masculino, punzante, alternándose con la quijada, rasguñándome con delicadeza. Se arrodilló en el piso, con su mano gruesa me apretó la entrepierna, abrió el cierre y en un mismo movimiento, bajó los interiores y sacó mi miembro semi-erguido. No necesité mucha manipulación para rendirme en el sofá, duro como una roca. En ese momento entendí los roces accidentales, los movimientos calculados milimétricamente y el poder de la seducción codificada en los anagramas. “¿Dónde entran las mujeres en todo esto?”, fue la última idea racional al borde del abismo. Oscar me chupó como quien se cuelga de un último aliento. Recorrió mi cuerpo con unas manos demasiado grandes, demasiado ásperas, demasiado rápidas para enumerar, o siquiera sentir, todas las partes que tocó. Me volteó sin resistencia al mismo tiempo que la rocola giraba con un traqueteo. Con el intro de guitarra de (En) El Séptimo Día pude ver sobre mi hombro cómo sacaba la lengua y se humedecía lentamente la palma para luego llevarla a un lugar que, por el ángulo, sólo pude intuir. Sentí una presión aguda en la base de mi columna, en mi estómago, las tripas, la coronilla. Sujeto por la cintura, me afinqué en el apoyabrazos, el cuero se quejó conmigo. Nuestras respiraciones se aceleraron, acompañando al chasquido de las carnes. Pensé en AGI, un fustigante ángel vano, un navegante golfista. Pensé en mi personaje, que podía exudar del averno rebautizado como Devaler Rondeaux o quizás Roland Devereaux. Finalmente, pensé en el insolente caer con Oscar, la insolente cera a punto de derramarse, el insolente arce colgado en la pared. Oscar Enteilen, un tenor esencial jugando en el Casino Enternel, un enlace inserto en mi ano, se detuvo. Creció dentro, vibró en mis tripas antes de estallar cortándome la respiración, derramándome sobre el mueble. De allí en adelante, una caravana de sexo al pie del sofá marcó el inicio de la temporada de la leche. A la mañana siguiente desayuné un cereal intenso de Oscar Enteilen y me despedí en lenta recesión, pidiendo ser invitado algún día al taller para conocer jóvenes escritoras. Salí, reorganizando palabras y tendencias, para encontrarme de nuevo con Caracas y su plan maestro sodomita. Llegué directo a comenzar Minuto seis, emprendida, un franco intento sugestivo que a todas voces exigía “Mundo, ríndete a mis pies”. Del libro de cuentos El estilo de vida de ricos y famosos (Maracay, Venezuela, 2003), ganador de la Bienal de Literatura Augusto Padrón. ** Daniel Pradilla daniel@panfletonegro.com Escritor y editor venezolano (Caracas, 1975). Ingeniero de producción, especialista en códigos de barras, ha cultivado empíricamente una vocación narrativa. Articulista para revistas de informática. Integrante del grupo de poetas Tokonoma, formó parte también de Poetas en Tránsito. Participó en los talleres de poesía y narrativa del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve) de Caracas (2000). Editor de la revista digital panfletonegro (http://www.panfletonegro.com). Su poemario 10 francos belgas fue publicado por la editorial El Pez Soluble en 2001. En 2003 ganó la Bienal de Literatura Augusto Padrón. === Poemas Javier Romero Hernández =================================== *** III Si has olvidado el lenguaje de la hiedra que crecerá segura en tu costado; recuerda el derrumbe y las fronteras donde fuiste fundando el principio de tu escombro. No olvides las señales, las bengalas de la muerte con las cuales escogiste los silencios del pasado, los gritos que fueron dando forma o existencia a los delirios de la sangre, cuando acongojados aprendimos a amar en la otredad, como si el perdón pudiese borrar los hechos que revela el laberinto, donde la muerte es una ausencia de verde y de sonidos, donde el amor es la materia que nos une a la uniformidad exacta de lo oscuro. De Delirios de la sangre (Panamá, 2003). *** V Por las tardes prefiero gastarme entre las hojas de un romero taciturno, macerarme hasta lo tierno, batirme a dentelladas con los perros tinaqueros, y perderme simplemente como un ladrido en el suburbio. De Delirios de la sangre (Panamá, 2003). *** VI Tu sangre emana como un cosmos de gritos ateridos, concebidos en la silente eternidad de un clímax de estaciones. Temo a la piel que se deshoja en un establo de burlas y de olvido; temo a la sangre que se pierde en una oscuridad, en unos ojos malditos, en un deseo confuso que te llena de pavores humillantes como a una diosa mancillada en una góndola de cuerdas. Temo a la sangre que se marcha y no regresa, que canta en su silencio un tango de necedades, como un latido que se fuga en un encierro de calaveras infantiles. Temo, sí: porque no comprendo la filosofía de mis huesos ni la doctrina de tu vientre. No comprendo este estrépito de venas que me nace desde el torso como una lánguida azagaya que se mece en tu destino. Y como un perro umbrío de miseria me revuelco en el cieno de tu orgasmo; como un arcángel ebrio de tristezas espero sin asombros los delirios de la sangre y sus tibiezas. De Delirios de la sangre (Panamá, 2003). *** El fruto Porque siempre colgará tu sombra como un fruto oscuro, que tal vez quisiera transformarse en ave y no caer como un latido de hojarasca hacia la nada: Entonces será inútil derribar el árbol, plantar otras semillas que no tiemblen, clausurar la puerta para siempre y ocultarnos de la cuerda que no pudo contener tu ausencia; de tu lengua donde crecen astros invernales y de aquellos dioses que vivieron sus tristezas en nosotros. Por eso treparé a tu árbol cuando llueva, y llevaré un paraguas, y te daré un capote, y en los mediodías un vaso con agua calmará tu miedo, y aflojaré tu cuerda un poco para que me hables, para que me cuentes de la hormiga que confunde su guarida con tu pecho, del perro de vigilia que aún te busca en caminatas nocturnas, en territorios baldíos donde todo sufre tu gravitación caliente, donde a veces sentimos surgir como el pálpito secreto de aquello que nos fue negado, el pequeño cadáver de una lata o la ocre aflicción de un trapo disputando su quietud a la maleza. Y yo te diré que estoy aquí, contigo conmigo, escuchando el precipicio de tu voz en mi desvelo, el murmullo de mis venas y las otras como sonámbulas raíces extraviadas en mí mismo. Y yo te diré que estoy allí, sin ti, que en mí sólo queda este coágulo nocturno, un vértigo de sangre adormilada, una náusea de diurnas latitudes, porque siento un verde hostilizado, siento ramas que se quiebran en mi frente y una muerte suspendida de mi cuello me despierta; porque siento aquellas hojas que se cimbran en tu cuerpo como heridos labios que vacilan en un beso. (In‚dito) *** Crónica de un noctámbulo “No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie”. Federico García Lorca No duerme nadie por mi mundo. No duerme nadie por el mundo cuando los mamíferos lunares escarban en la piel de los enigmas y rielan las heridas en los hospitales. No respira nadie por el cielo cuando copulan las sombras en los cenotafios y deambulan los perros por el cementerio. Alguien vigila las puertas de las residencias. Alguien con un tirso golpea las palestras alquiladas y anuncia a los adúlteros hermosos que la sangre se acaricia con el limo en las bañeras. Nadie nos llama, es cierto. Pero quién podrá llamarnos cuando gime un mito entre el eco de un andar desconocido; cuando nos anidan reptiles en el pecho y nos persigue un ruido de hojarasca aniquilada por un pabellón en ruinas, por un laberinto de senos estrujados y piernas que destilan la esencia migratoria del desvelo: Caen los dados del silencio, caen los signos de otros dioses, caen lechuzas y serpientes extraviadas, caigo yo como un astro enceguecido, y avanzo retrocedo floto, sobre tus pensamientos congregados, sobre una pupila deshojada, sobre una mujer clavada en las eternidades inminentes, sobre un cálamo de luz ensangrentada, los verbos sumergidos en tu nombre me rodean, hablan los espectros en los túneles del sueño: Buzo de los símbolos me ahogo en un párpado entreabierto de la noche. II Cuando el corazón pendula sobre las cenizas de un arcángel desarmado, y el mismo corazón levanta de entre horas cárdenas el latido inmóvil de su grito: abren sus puertas transparentes los centros comerciales y los restaurantes; abren sus nocturnas alas los prostíbulos feroces y los bares, y toma el humo del tabaco la certeza de una flor ácida. El mundo se equilibra entonces sobre tu cintura de geografía profunda y explorada, y crecen líquenes de levadura oscura que devoran los semblantes congregados en la agorafobia de una casa con personas dormidas respirando; con relojes detenidos en una habitación cerrada que las estaciones desconocen, con artefactos amenazantes que de súbito se precipitan hacia una mirada clausurada por la pesadilla; hacia seres irremediablemente vivos que el invierno oculta por temor a que despierten las heridas inconclusas de mi cuerpo; hacia una almadraba de huesos exhumados y ojos triangulares donde despertando vivo convencido del dolor como una llaga, mientras el mundo se destroza afuera en una ausencia inmaterial que nos consume. III antigua tiple de metal siniestro mediodía nocturno de presencias abisales emana un tiempo umbela de pestañas calcinadas un tiempo destrozado redivivo ovación lacustre perentoria profecía del agua que se estanca en la verdura un tiempo de tótem invidente una edad que pulsa muere reencarna entre los seres que no sueñan IV Hay veces que logro dormir durante un instante de lluvia en la madrugada, y luego, cuando despierto, siento que ha crecido una flora de cables tenebrosos, de bocinas de perillas, y de programas de computadora sobre mi blanda materia subterránea. Y parece que hay un bombillo aprisionado como un pájaro eléctrico entre mis manos, y un soliloquio de motor en mi cerebro poco a poco enmudece mis latidos. Miro el televisor en sombras y me atemorizo. (In‚dito) ** Javier Romero Hernández virtuoso29@yahoo.com Escritor panameño (La Chorrera, 1983). Es músico y estudia ciencias en la Universidad de Panamá (http://www.up.ac.pa). Con el poemario Delirios de la sangre obtiene el Premio Nacional Universitario “Demetrio Herrera Sevillano” 2002, organizado por la Dirección de Cultura de la Vicerrectoría de Extensión de la Universidad de Panamá. En 2004 obtiene mención de honor en el Concurso Nacional de Poesía Joven “Gustavo Batista Cedeño”, con su poemario Poemas para encontrar a un ser humano. En 2006 también obtiene mención de honor en el mismo certamen, con su poemario Meditación en un laberinto. Poemas suyos han sido publicados en la revista cubana Catedrales de Hormigas. Ha publicado los poemarios Delirios de la sangre (Editorial Portobelo, Panamá, 2003) y Poemas para encontrar a un ser humano (Inac, Editorial Mariano Arosemena, Panamá, 2005). === Ojos de pantera Carmen Amil ====================================== El hombre de los ojos de pantera sonreía. —¡Vaya! ¡Cómo has crecido! Me callé una posible respuesta y me interné en el desván polvoriento, oscuro y triste, mientras observaba que él se quedaba esperando a pie de las escaleras. Cuando ya no le veía por el hueco donde estaban apoyadas, gritó. —Ten cuidado, no vayas a caerte. Y yo me lo imaginé apoyando el brazo en la pared e inclinándose hacia delante, de esa forma tan poco sutil que tenía, y con la que —supuse— había engatusado a alguna muchachita. Susurré algún taco e intenté levantarme, pero mi cabeza dio contra el techo abuhardillado. Mis ojos, cansados de tristeza, se llenaron de lágrimas una vez más, porque de niña siempre daba saltos para llegar a una de aquellas columnas de madera que ahora tenía que esquivar. Giré la cabeza despacio, navegando entre el ansia por ver mis recuerdos, y la inquietud de protegerlos. Y allí estaban. Mis juguetes. Y los juguetes de mi madre, y de mi tía. Un manto de polvo estaba cubriéndolo todo, pero me acerqué hasta ellos, temiendo que el suelo se hundiese bajo mis pies, por el peso y la carcoma. Allí estaba mi pequeña moto de batería, mis puzzles, mis muñecas, y mis cuentos, aquellos que escribía de pequeña, sentada en el suelo de la cocina, apoyada en el lavavajillas, mientras mi madre cocinaba. Corrí de un lado a otro, convirtiéndome de nuevo en aquella niña feliz. Cogí la muñeca preferida de mi madre, y de mi tía, y las metí en la mochila, con intención de arreglarlas para devolvérselas. Cuando me disponía ya a dejarlo todo allí, para volver con alguien que me ayudara a llevármelo todo, vi la foto. Salía una niña medio rubia, sentada en una valla de madera, sonriendo a su abuelo, en cuyos ojos azules se reflejaba la alegría de estar en aquel lugar, en ese instante, y le iluminaban la cara. Bajé las escaleras apretándola contra el pecho. Como sospechaba, allí estaba él, apoyado en la pared. —¿Te ha sido provechosa la visita? No levanté la cara, sino que esperé a que el nudo de mi garganta se aflojara, y le extendí la foto. —¿Sabes quien es ella? —Tiene tus ojos. Sí, tenía mis ojos, los mismos pequeños, verde oscuro, pero en la foto brillaban, y los míos se habían endurecido. —Ese era mi abuelo. Yo era feliz porque estaba conmigo. Él sonríe porque lo hago yo. ¿Apareces tú en esta foto? No contestó a mi pregunta obvia, y yo me fui sin despedirme, a sabiendas de que aun resultaría peor al día siguiente. A pesar de mi insistencia, volví sola a aquella casa. Nadie encontró tiempo para acompañarme. Los ojos de pantera me abrieron la puerta desafiantes, y el chico al que pertenecían llevaba tan sólo una camiseta sin mangas y unos pantalones cortos, a pesar de estar en marzo. —Se me ha estropeado la calefacción y hace un calor horrible —dijo como explicación—. Pasa, voy a invitarte a un café. Yo quería estar en su presencia el menor tiempo posible, pero sabía que tenía muchas explicaciones que ofrecerme, o excusas, y yo ya tenía procesadas miles de palabras de incredulidad. Dejé mi mochila, y las bolsas de basura, las únicas que encontré que pudieran almacenar tal cantidad de juguetes, en el suelo, y me senté en una silla, en la cocina. La mesa aún tenía las marcas a compás que hacíamos mi primo y yo cuando nos cansábamos de estudiar, y aún estaba sucia de las meriendas desperdiciadas en batallas de comida. Miré a otro lado, y me encontré aquella sonrisa estúpida. —Ríe ahora que puedes. Soy joven, y mi madre está demasiado destrozada para hacer nada. —Tu abuela me vendió la casa por voluntad propia. —Te aprovechaste de ella como quisiste. Tiene demencia senil. A veces ni siquiera recuerda su nombre. —Cuando yo la compré no se lo habían diagnosticado. Di por terminada la conversación, y subí furiosa al desván, para refugiarme en los recuerdos polvorientos, y no sé cuánto tiempo lloré, apretando los puños, dando golpes al suelo, y gritando, para desahogar mi rabia, pero después, ya tranquila, recogí cuanto pude y bajé, ordenando las palabras exactas en mi cabeza. —Has destrozado una familia, ¿cómo te sientes? —De pequeño era amigo tuyo, no me recuerdas, pero yo era... Le puse un dedo en la boca, indicándole que se callara. Salí por la puerta, jurando no volver, y sólo miré atrás cuando llegué a la esquina, viendo cómo movía los labios sin emitir un solo sonido. Estoy viendo cómo se aleja sin que haya podido explicarme. Sé que mis labios susurran palabras al viento, con la esperanza de que se las haga llegar. “Yo te quería, Clara. Te quise y te quiero. Te perdí una vez, dejé que te alejaras de mi vida, compré esta casa por recuperarte y vuelvo a perderte de nuevo... Sé que mis ojos de pantera no volverán a ser los mismos. Sé que nunca más dejarán de llorar...”. ** Carmen Amil kar.rdlv@gmail.com Escritora española (Oviedo, Asturias, 1986). Estudiante de biología. Su obra permanece inédita. === Lastimadura (extractos) Marijosé Pérez-Lezama ==================== *** Requiebro (a un geltilhombre) “Soy porque tú entras en mí...”. Ana María Oviedo Palomares. Te quiero hasta los pájaros más fuegos —miniaturas de tiempo— y desnudos estrellas sus plumas s o b r e m í hasta el horizonte de mi boca incendiada en tus cabellos *** Sorbo “Amo tu desnudez porque desnuda me bebes con los poros”. Roque Dalton. Me haces mujer que sueña arrebatada al borde de un ángel antiguo te ganas mi vida con suspiros de monje llanto de recién nacido y con el gozo de uvas que labras circular entre mis senos revueltos a morir *** Cántico (perversidad) “Todo rechazo conduce a una caricia”. Leonardo Ruiz. Ansío mi rostro antes de apartarme del fervor rojo (antífona del deseo) de tus mirlos viajeros solos de ida e x p u l s a d a de tus huesos desvelados de tu espectro sedicioso hasta la cosa .............te dejo muriendo transparente como los reyes de marzo *** Girándula (fuego de amor artificial) “Del combate con las palabras ocúltame y apaga el furor de mi cuerpo elemental”. Alejandra Pizarnik. Te acostaste a morir lejos de mí encaramada del río de siete estrellas mudas y una girándula no me quiero fantasma entrampado en tu sueño devuelto al pez secreto del agua ** Marijosé Pérez-Lezama mcperez@la-cadena.com Escritora venezolana (Ciudad Bolívar, 1959). Es licenciada en letras por la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) y editora de textos y publicaciones educativas y recreativas en las áreas de educación, publicidad y arte. Ha realizado estudios de especialización en artes y museología en el Museo de Bellas Artes de Caracas (MBA) y en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber (Maccsi); de literatura en la Ucab, el Ateneo de Caracas y el Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio; de historia política de Venezuela en la Universidad Santa María (USM) y en el Instituto Pedagógico de Caracas (IPC), y de filosofía en la Universidad Simón Bolívar (USB). Participó en el diseño del programa de la Cátedra de Lenguaje y Comunicación para las áreas del curso propedéutico, ingeniería, arquitectura y educación en la Universidad José María Vargas (UJMV), en el Colegio Universitario Monseñor Talavera y en el Instituto Universitario de Nuevas Profesiones. Es autora del libro Juegalecturas (La Cadena Tricolor, 2003). === La última señal Javier Couto Comba =============================== En realidad la vi mirarme. Por lo demás, no era la primera vez que el juego comenzaba de esa manera, aunque en otras ocasiones la primera señal había sido en una exposición de arte o un número de teléfono equivocado, toparse en la calle bajo una lluvia rabiosa y paraguas vencidos, las ganas de meterse a un café para aplacar el frío con un coñac, quizá un oporto, una canción de Sinatra o de Barry White, el calor volviendo cansado a los rostros ya amigos, y una mano que comenzaba a acariciar una rodilla. Pero con Magdalena nunca era igual y esta vez se había dado así, con su acercamiento distraído, casi traicionero, un silencio mordido, y ahí estaba a mi lado, diciéndole algo al conserje sobre una reservación, dejando caer lentamente un apellido entre una ojeada al reloj y un gesto de suave desprecio que le recordé de la última vez, y que imaginé repetido en innumerables reuniones de té y juntas de directorio. Nuestro reglamento era bastante claro para la claridad que pueden tener los reglamentos en estos casos donde todo debe suceder en el extranjero, pactado entre whiskys y cigarrillos en los esporádicos encuentros clandestinos que teníamos, pero lo del hotel fue realmente una casualidad: lo había elegido por estar sobre la playa y porque un cliente turco me lo había recomendado, una excusa como cualquier otra para escapar de la rutina (el trabajo en el anticuario me ha desbordado últimamente), para recuperarme de una semana de agenda saturada, del ahogo riguroso de París en pleno otoño. El viernes pasado, terminada la última reunión, cansado y curioso de que un hotel llamado Las Tres Marías me fuera recomendado con cinismo por un derviche, me convencía de una tregua y me entregaba como un perro manso a la idea de un fin de semana tomando sol junto a la piscina, con tragos preparados por barmans profesionales y servidos por muchachitas no tan profesionales pero igualmente eficaces, comunicándome en mi lengua materna, leyendo tranquilo, lejos de los problemas del anticuario, librándome de compromisos sociales en los que mi situación personal surgiría a cada momento como un comentario incómodo y tan difícil de evitar como las moscas que ahora pasean su mugre frente a mi cara mientras escribo esta carta. Y fue por eso, por el cansancio y la curiosidad de conocer ese hotel, que tomaba al otro día un taxi al aeropuerto sin sospechar que volvería a verla ese mismo mediodía, petrificada en la recepción como una estatua de Atenea, a la espera de una habitación y fingiendo no reconocerme. A cinco días de estar aquí, sigo pensando en ese instante en que las miradas se cruzaron como dos maderos en el Gólgota. Pobre, observarla transformarse cuando el conserje privilegió mi solicitud, contemplarla ser ella, abiertamente Magdalena, las botas negras, prepotentes, y un rostro algo maquillado del que emergía una sonrisa de barracuda recorriéndome de pies a cabeza, abanicándome un viento caliente que me despeinaba el poco pelo que me queda, y me permitía descifrar finalmente la escena, su figura encajada en el traje sobrio, sensual, indiscretamente caro, un bolso de mano por todo equipaje, los grandes ojos azules de barracuda dando la segunda señal convenida, el cerquillo rubio que recordaba un pincel virgen. Desvié mi mano del primer impulso que su cuerpo demandaba (algunas veces era impulso, como lo había sido la primera vez; en otras correspondía preguntar la hora o hacer un comentario impersonal sobre el tiempo o algún tema de actualidad) y la dirigí al encuentro de la llave que el conserje sostenía indiferente mientras miraba de reojo el teléfono que había comenzado a sonar. Es inútil que escriba lo que ya he dicho tantas veces, pero al retirarme de la recepción, palpando el frío metal que se iba calentando mientras descifraba las tres estrellas como si fueran escritura Braille, repasé las veces anteriores y comprendí que todo volvía a estar perfectamente dispuesto, ordenado en una coincidencia que dibujaba el contraste: un día inmerso en una caravana de reuniones agotadoras, problemas de aduana, clientes impacientes reclamando sus efectos o la devolución de su dinero, el abogado de mi esposa que me intimaba a firmar el divorcio, y al siguiente Magdalena degradándome a un papel de amante despreciado, pero con las dos primeras señales ya dadas. Era natural entonces que ante la pequeña variante establecida al juego decidiera esperarla sentado a la mesa del gran estar, escuchando vagamente lo que hablaba con el conserje, aparentando leer una lamentable revista de moda mientras fumaba un cigarrillo que ya olía a perfume y piel suave, un cilindro blanco que aplasté cuando vi que Magdalena tenía sus llaves y las disculpas del conserje, que decía algo sobre una copa de bienvenida en su habitación, y fue entonces que me dije que en una coincidencia así (porque a mí no me la había ofrecido y porque el conserje, esto es claro, no formaba parte del juego) podía sospecharse una trampa o un intento de facilitar todo. Pese a mis sospechas, continué jugando y la observé dirigirse a la escalera. Otras veces había sido ascensor o la oscuridad de una calle despoblada donde en ocasiones algún gato curioso se acercaba a observarnos, poco importaba, casi siempre era diferente y esta vez era escalera, era Hotel Las Tres Marías, los escalones de distancia suficientes como para saber que estaba jugando al límite de lo permitido. Habría sido más íntimo el ascensor, poder olerla de cerca, rozarla distraídamente mientras murmuraba una excusa innecesaria, pero era escalera y en ese momento pensé que eso quizá fuera también primer piso. El reflejo del sol en su brazalete me guiaba como un faro. Caminaba sigiloso detrás de sus pantorrillas bronceadas, barriendo con mis zapatos negros el rojo de la alfombra para ahuyentar la mala suerte, gozando que ella supiera quién venía detrás porque ambos siempre hemos tenido el don, la facultad que anticipa en el aire un movimiento o una palabra, la mano a la búsqueda de la billetera para pagar los coñacs ya terminados, la invitación al apartamento, un gesto en apariencia insignificante como una mirada, pero fundamental, como han visto. Mientras subía, observaba el 114 en mi llave, deseando que ese inútil preámbulo terminara de una vez por todas, pero no era posible, era preciso seguirla en silencio, con una mansedumbre de lobo cuerpo a tierra, seguirla como si realmente la siguiera, seguro de que ella no se daría vuelta porque hacerlo arruinaría todo, como si yo me hubiera adelantado cuatro pasos para tocarle el hombro, forzándola a recordarme. No. Era necesaria la escalera, los escalones cubiertos por la alfombra roja (un color que siempre trae mala suerte), agacharme para atar unos cordones desatados en el deseo mismo de coordinarme con su alto repentino. Apenas corroboré que compartíamos el primer piso, me quedé observando un póster de la Noche Estrellada de Van Gogh para dejarla moverse libremente en el pasillo. Estudiaba un detalle del horizonte que siempre me ha intrigado cuando decidí no firmar el divorcio: sería cuestión de seguir soportando la cara de sapo alcohólico del abogado de mi esposa, las llamadas de madrugada, las amenazas inútiles de notificar a la Interpol. Nada nuevo, en definitiva, pero volví a dudar si la había dejado por Magdalena o era ella quien me había dejado a mí, posiblemente sospechando lo nuestro, aun cuando yo me cuidara de borrar cualquier huella del encuentro antes de tomar el avión que me llevaría de regreso una vez más a su cara desabrida luego del control de equipajes. Viendo el cuadro comprendí por qué Van Gogh se había suicidado: las pinceladas tristes, la noche ahogándose como un niño a solas en un pozo. Tercera señal: la Noche Estrellada de Van Gogh me devolvía como un latigazo los enormes ojos azules de Magdalena y esa cabellera rubia que veía detenerse ante la habitación 115. El cruce estaba entonces predestinado como la suerte del holandés, ella forcejeando con la puerta y yo pasando a su lado, aparentando ignorarla cuando algo me desconcertó, su rostro hacia mí, un gesto de menosprecio pudriéndosele en la mirada de monalisa insatisfecha, tan predecible al fin de cuentas, quizá fiel al reglamento pero burdo, tan dos más dos que juro haber dudado en finalizar el juego, entrar en mi habitación para reírme imaginándola preguntarse por qué habría fallado todo si ella había dado las primeras señales. Pero a esa altura, como ya lo he dicho, era imposible dar marcha atrás y dejar todo para otra ocasión en que el azar me volviese a cruzar en otro país con Magdalena. Me rendí en mi habitación a la farsa previa de esperar, a una latencia que siempre salva al juego de caer en un capricho de niños. Dejé pasar el tiempo. Entorné la persiana del ventanal desde el que se veía la piscina. Otro cigarrillo y la imagen de Magdalena en la penumbra. Fumé boca arriba en la cama, ahogando la risa que por momentos burbujeaba pues en esa espera debía adivinar a quién le tocaba dar el próximo paso. Cerré los ojos y la imaginé entrar en su habitación, descalzarse desordenadamente para luego desabrocharse con calma los botones de la chaqueta y dejarla caer en cualquier parte. Pero el corpiño no, eso sería luego, cuando estuviera permitido, de momento bastaba con comenzar a bajar el cierre de la falda, lentamente, como baja una corriente viscosa arrastrando camalotes y víboras, sus dedos ligeramente húmedos se prensaban al cierre de mi bragueta que bajaba en silencio y yo me dejaba, sintiendo el cigarrillo en la boca también húmeda y su mano acariciándome. Cedí al movimiento, a la cadencia de su mano que maniobraba con precisión y me confirmaba una y otra vez nuestro don de presentirnos como animales en celo. Golpeado por la interrupción de su caricia, me incorporé en la cama y supe que el turno de hacer una movida era mío. No es tan difícil de entender, he dicho que otras veces ha sido una llamada telefónica o una exposición, lo importante en ese momento era apagar el cigarrillo y prepararme. Como si no bastasen todas las señales ya dadas, el 114 en mi llave debajo de las tres estrellas me revelaba que 115 suma siete y la contigüidad era una señal inequívoca. En el pasillo me crucé con una empleada, me han dicho que se llama Ramona, una muchacha gorda que empujaba indolente un carro cargado de toallas y sábanas. Me saludó con la blanca cortesía esperable, luego se metió en la habitación 124 y el pasillo quedó desierto. Tranquilo por su desaparición (por un momento creí que arruinaría la mejor parte del juego), me acerqué a la habitación de Magdalena seguro de que habría cumplido con su parte. La puerta debía estar cerrada, y lo estaba. La facilidad ha sido siempre un insulto, confieso que en ocasiones en que Magdalena no ha observado esta regla me he retirado furioso, convencido de que era una puta como cualquier otra. Pero la puerta estaba cerrada y tuve que golpear, tuve que volver al ritual de los dos golpes veloces y secos, a la puerta entreabierta luego de presentarme como un mandadero que traía la copa de bienvenida del hotel. Gracioso que en tantos años mi presentación, cuando nos encontrábamos en un hotel, hubiera permanecido inmutable como un nudo de corbata, festejada por Magdalena que rechazaba cualquier variante y me hablaba sobre la elegancia y efectividad del mandadero. Luego todo vino como un diálogo ensayado, con las palabras acomodándose en el aire como en un molde. Repetí mi representación con el desinterés de un títere, una mano empujando la puerta y la otra tapiando su boca, ahogando su exclamación teatral, el asombro minuciosamente planificado. Era triste, y ahora que lo pienso mientras escribo esta carta, ha sido en general triste saber en ese momento que ambos somos conscientes y de poco sirve fingir a tal extremo. Pero también he fingido dieciocho años con mi esposa sin que lo note, por lo que lo mejor era continuar con el juego, liberar la boca de Magdalena, cerrar la puerta y tranquilizarla, elogiar sus ojos azules, presentarme como estaba planificado, confesarle que había comprendido todo al verla en la recepción, la variación del reglamento que hacía más divertido ese cruce en el hotel. Cuánta vulgaridad en negar su nombre, gritar histéricamente un Lucyla y arrojarme un cenicero en lo que descubrí una provocación, la evidencia de su rol modificado, de ese cuerpo de gatito traicionero que se acercaba cauteloso al teléfono y me reclamaba desde una zona de oscuridad buscada, un espacio que sólo yo podía rescatar en un acto que no podía ser sino un robo, porque así debía ser después de todo, así, con dos cachetadas, un recurso del juego, volver a taparle la boca, llevarla contra la pared y besarle la frente, ver sus párpados cayendo como inevitables guillotinas, la señal más necesaria, la que confirma como un hierofante el pasaje a la instancia definitiva. Mientras la empujaba hacia la cama y sentía sus uñas clavarse en mis brazos y espalda, le susurré que Lucyla no existía, que todo estaba muy bien así, con ella girando torpemente en una violenta sacudida de azules y dorados como la Noche Estrellada, anticipando el placer en mi palma con su jadeo húmedo. Decirle que la había extrañado me pareció inoportuno. Le murmuré que me recordaba a una muñequita húngara en ese traje y la sentí retorcerse como una rama caprichosa. Con la mordaza ya puesta, la siguiente cachetada era para reírse porque era un juego tan bien jugado que daba ganas de reírse. Me limité a gobernarla con paciencia. No le hice daño, aunque me han dicho que le sujeté el cuello con demasiada fuerza, pero no era nuestro primer encuentro y Magdalena estaba acostumbrada. Lo otro sí no había sucedido nunca y todavía no entiendo por qué no me advirtió ya que, al arrancarle la falda, apenas vi el rojo maduro plasmado como una mancha de Rorschach, supe que era un mal presagio. Dudé en terminar ahí mismo todo pero continué sin embargo con mi lento obrar, sintiendo la blandura del cuerpo que comenzaba a ceder y entraba en el ritmo necesario. En ese instante me pareció que su tronco flotaba en la cama, oleando una tibia marea roja que nos iba cubriendo, y recordé aquel bungalow en las Canarias cuando tenía catorce años y habíamos ido con mis padres. La sentí alcanzar la cumbre de su representación cuando comenzó a lamentarse como una niña, pidiendo tal vez que la besara en la frente, como hice para confesarle que no recordaba un encuentro similar, que todo estaba tan lejos, los problemas con el último contrabando, los clientes impacientes, mi esposa y su abogado, el divorcio... Luego me quedé un minuto de pie mirando su cuerpo cansado, los brazos extendidos en la cama como leños consumidos, largos y finos y grises. Aunque no me han querido creer, en ese momento debía dejarla sola, volver a mi habitación para recoger mi valija e irme del hotel, evitando así todo cruce posterior, inconveniente fuera de los límites pactados del juego que acababa de terminar. Me agaché para acariciarle el rostro una última vez. Me despedí hasta el próximo encuentro preguntándome dónde sería, y cuando guardé la mordaza en el bolsillo, supe que ocuparía un lugar especial junto a las otras. Acababa de entrar a su baño para lavarme y limpiarme la ropa cuando sentí abrirse la puerta de la habitación, luego el grito de una mujer que al acercarse a Magdalena vi por primera vez y que ahora sé que es una amiga. La mujer volvió a gritar, y no pude hacer nada, en el pasillo me crucé con la maldita gorda que surgía curiosa de la 124, con una toalla blanca en la mano y la expresión de estar viendo a un monstruo. El reglamento no admitía una transgresión así, pero en ese momento entendí que el rojo que había dominado el encuentro explicaba todo, la gorda gritando, una puerta que se abría y de la que salían dos hombres desconcertados, luego otra, todas esas personas en apariencia tan correctas pero incapaces de entender lo que realmente había sucedido. Tantas puertas abiertas luego, que el pasillo parecía un vernissage, y el personal de seguridad llegaba y me encontraba atrapado por cuatro o cinco mediocres en medio de un murmullo de ranas llorando por la policía. El ojo negro que aún tengo es del primer oficial que salió de la habitación de Magdalena, negándome el derecho de entrar para hablar con ella y aclarar todo allí mismo. Las otras marcas son del primer interrogatorio; mi abogado las ve como promisorias. Durante cinco días, encerrado en este cubículo inmundo donde todos pueden asistir a mis miserias, esperé la explicación de Magdalena que terminara el malentendido, dichoso de saber que mi esposa no ha querido contactarse ni siquiera con mi abogado. Sin embargo ahora sé que la traición de Magdalena no es su silencio sino su futura declaración ante el juez (me han dicho que habrá un juicio), su rostro de barracuda desleal vomitando mentiras como bilis. Ya le he dicho a mi abogado que no lo puedo permitir pero creo que no me ha comprendido, se ha limitado a tranquilizarme con la posibilidad de negociar una condena que no me interesa. En pocos minutos apagarán las luces y debo terminar de escribir para poder continuar con lo planeado, ahora que la suerte ya está echada, ahora que la última señal la dio ayer el guardia nocturno al no aceptar mi generosa oferta. Al principio lo supuse confabulado con Magdalena, quien debería pagarle más para convencerme de que se llama Lucyla y está muerta, de lo que yo le ofrecía para que efectivamente la matara. Luego vi todo claramente, luego todo fue bungalow en las Canarias y Magdalena y sangre en la colcha, Magdalena cerrando con un golpe la puerta, yéndose mientras gritaba que le iba a decir a mis padres, el bungalow en el que las primeras señales habían sido inequívocas pero sin embargo yo me quedaba como un idiota con los pantalones bajos mirándola irse, las vacaciones de verano de mis catorce años deshechas, y la brutal paliza de mi padre porque con una prima eso no se hace. Confieso que de alguna manera siempre había esperado una última señal, sin saber que sería un simple guardia el encargado de darla. Siempre presentí que un día iba a sentarme tranquilo a escribir esta carta, sabiendo que Magdalena había finalmente vencido, y que luego todo sería tan natural e inevitable como la oscuridad, un cinturón lo suficientemente resistente y el peso de mi cuerpo haciendo lo demás. ** Javier Couto Comba jcouto@fing.edu.uy Escritor uruguayo (Montevideo, 1974). Docente-investigador en el área de lingüística computacional en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de la República del Uruguay (http://www.universidad.edu.uy). === Doce poemas Alberto Pellegatta =================================== *** De La salute (2004-2005) In mezzo ma sgranata raggiunge i nomi più alti del freddo. Scende per le mappe del cielo. Passa dallo sgabello ai pesci al corridoio che sprofonda. Progetta la fine della sciarpa e brucia carta di Eritrea. Se triste nel gelo gonfio e con le bende —per scale buie e fumose o per leggi naturali— si alza prima al mattino per fare ancora meno. En medio pero desgranada alcanza los nombres más altos del frío. Desciende por las mapas del cielo. Va del tamburete a los peces hacia el pasillo que se hunde. Proyecta el fin de la bufanda y quema papeles de Armenia. Si triste en el hielo inflado y con vendas —por escaleras oscuras y humosas o por leyes naturales— se despierta pronto por la mañana para hacer aun menos. === Incomincia in un posto di mare o in mezzo a una pianura stretta ai laghi, crede che per vivere si debba aspettare l’anno prossimo, l’oltre futuro dei morti. Che sono muffe nere nella testa. Mentre la salute è un mistero sconcio, meraviglioso e, finalmente, senza futuro. Empieza en un lugar de la costa o dentro un collar de lagos, cree que para vivir hay que esperar al próximo año, al más allá de los muertos. Que son negros mohos en la cabeza. Mientras tanto la salud es un misterio obsceno, maravilloso y, finalmente, sin futuro. === Vedo dure campate di pietra da questo schermo d’ingegno. Sono le due direzioni del corpo, elaborate e eventuali. Salivano da una curva a dieci metri dall’acqua, ferme all’albero vincolato e ultramorto. I circuiti di siepi, il grande salone del mondo e la veranda, il posto delle seghe nella torre. Negli anni sessanta è stata una casa di cura, un posto imbiancato nel verde, un acquario tiepido. I mobili non so, sono spariti; le palafitte nel lago, per difendersi e resistere, a noi non sono servite. Ciò che rimane scende nel parco e nei vincoli condominiali, insieme ai miei gattopardi. Veo duras arcadas de piedra en esta pantalla de ingenio. Dos son las direcciones del cuerpo, elaboradas y eventuales. Subían de una curva a diez metros del agua, parándose junto al árbol vinculado y ultramuerto. Los circuitos de sotos, el gran salón del mundo y la veranda, el sitio de las sierras en la torre. En los sesenta fue una clínica un lugar pintado en el verde, un acuario tibio. Los muebles no sé, han desaparecido; los palafitos en el lago, para defenderse y resistir, no nos sirvieron. Lo que queda baja por el parque y los vínculos del condominio, con mis Gattopardi (1). === Si abbandona, senza peso né anima all’acqua acrilica. Fa il morto, mentre lo sfondo ignora carpe e gatti, si sgonfia e queste sponde inalano un paesaggio di ossido e stelle (dalla piscina al bosco, alla camera da letto, amore) Così affonda nel corpo naturale e il verde gli entra in circolo, scivoloso e segreto. Le scale sforano nel prato musicale e il sole non serve più a niente. Il canto, inquieto, segue una grammatica primitiva, vegetale. Questo progetto non prevede viali né quadranti, né metropolitane ma orizzonti allergici e luci elastiche. Se abandona, sin peso ni alma al agua acrílica. Se hace el muerto, mientras el fondo ignora carpas y gatos, se hincha y estas orillas inhalan un paisaje de óxido y estrellas (de la piscina al bosque, a la cama, amor) Así se hunde en el cuerpo natural y el verde se le pone en circulación, resbaladizo y secreto. Las escaleras horadan el prado musical y el sol no sirve para nada más. El canto, inquieto, sigue una gramática primitiva, vegetal. Este proyecto no prevé avenidas ni cuadrantes, ni subterráneos sino horizontes alérgicos y luces elásticas. === a mio padre, architetto I fenicotteri si allineano nelle saline entrano nelle tue condutture. La leva è in posizione, in scala, gli idrocarburi radianti e gassosi nella grande notte forata. Raffineria del discorso, luna idraulica. a mi padre, arquitecto Los flamencos se alinean en las salinas entran en tus conductos. La palanca está en posición, a escala, los hidrocarburos radiantes y gaseosos en la grande noche horadada. Refinería del discurso, luna hidráulica. === Fiumi lontanissimi, ricevete il paradiso, nessun prato verrà meno ai suoi vermi. Avremo dita così piccole da toccare ghiandole e gangli da schiacciare il pulsante dell’aria condizionata, climatizzando la cronaca. Soli come carie o mal di pancia. Ríos lejanísimos, recibid el paraíso, ningún prado faltará a sus gusanos. Tendremos dedos así de pequeños para tocar glándulas y ganglios. Para apretar el botón del aire climatizando la crónica. Solos como caries y un dolor de estómago. *** De L’appetito e il pasto – El apetido y la comida (1996-2004) Girandole di gas nel vuoto concavo che ci contiene tutti. Non c’è nessun centro e l’orlo si cuce su se stesso. Il tempo è spazio che si espande. Il tempo è fame e lo spazio è freddo. Abiterò Infrastrutture luminose. Saremo più lontani, i mondi dai mondi, infiniti. E farà più freddo, fino a riassorbirsi dentro a un buco. Oppure si riconcentrerà fino a riaccendersi. Ma adesso, l’attimo presente, è la capitale del Tempo. Girándulas de gas en el vacío cóncavo que a todos nos contiene. No hay ningún centro y el borde se anuda en sí mismo. El tiempo es espacio que se expande. El tiempo es hambre y el espacio, frío. Habitaré infraestructuras luminosas. Estaremos más lejos, mundos de otros mundos, infinitos. Y hará más frío, hasta reabsorberse dentro un agujero O se reconcentrará hasta volverse a encender. Pero ahora, el presente, es la capital del Tiempo. === Spaventosi silenzi primitivi popolati da svelti passanti. Sembrava che i buchi risucchiassero anche la luce, invece trasmettono informazioni all’universo. Espantosos silencios primitivos poblados de rápidos pasantes. Parecía que los agujeros tragasen también la luz, sin embargo trasmiten informaciones al universo. === In mezzo a braci densissime, per mutamento graduale e lento o per spaventosi impatti siderali, si è inclinata assumendo un moto incongruo e complesso. Tutte le storie dei mondi si allontanano in recessione, ammassi luminosi e granulari. Riemergeremo dalle profondità dei suoi triangoli. En medio de brasas densísimas, por gradual y lenta mutación, o por espantosos impactos siderales, se inclina asumiendo un movimiento incongruente y complejo. Todas las historias de los mundos se alejan recesivas, aglomeraciones luminosas y granulares. Volveremos a emerger de las profundidades de sus triángulos (2). === Rughe Si insinua il sospetto che la loro soluzione sia la nostra rovina. Così si disfa il fuoco. Un mulinello assorbirà ogni cosa persino i baci della bocca. E il labirinto affonderà nella siepe stessa. Così i pesci saranno ferite dell’acqua, e sarà il rumore delle foglie tra le foglie come il sapore nell’aria del caffè, del tiepido poltrire nel letto, ormai sfuocato. Mentre si consumano i denti. Eh, sì ci pentiremo di ogni smorfia della bocca, persino dei sorrisi disarmanti. Così dice allontanandosi: A volte mi aiuta pensare in decime di ottave, o guardare sul muro le macchie di muffa che l’intonaco trasforma in figure enigmatiche. Arrugas Se insinúa la sospecha de que su solución sea nuestra ruina. Así se deshace el fuego. Un remolino absorberá cualquier cosa, hasta los besos de la boca. El laberinto se hundirá en sus mismas paredes. Así los peces serán heridas del agua, y será el ruido de las hojas entre las hojas como el olor del café en el aire, del tibio holgazaneo en la cama, ya desenfocado. Mientras se consumen los dientes. Eh, sí nos arrepentiremos de cada mueca de la boca, hasta de las sonrisas que desarman. Dice así alejándose: a veces me ayuda pensar en décimas de octavas, o mirar en la pared las manchas de humedad que el enlucido muda en figuras enigmáticas. === Dal rosso al viola, al verde che rivela il buio e riproduce messaggi viscosi. Sotto c’è una schiuma che muove i flussi senza senso. Una musica liquefatta. Relazioni e merende con soggetti impredicati. Sento in ogni cosa una perdita mentre le spiagge si squagliano. Del rojo al violeta, al verde que revela la oscuridad y reproduce mensajes viscosos. Abajo hay una espuma que activa flujos eléctricos, una música licuada. Relaciones y meriendas con sujetos sin predicado. Siento en cada cosa una pérdida mientras las playas se descuajan ultravioletas. === Ha strade come anni, passaggi dappertutto (Zola, Hugo, Poe, perfino Simenon) è il luogo totale e complesso dove si vivono le storie coi cappelli le esperienze degli altri silenziosi, le merende. Tutte le lotte gli schianti le mode le terrazze e sembra di assistere alla Storia. Quindi io come prodotto finito, alla ricerca della formula amorosa perfetta, del meccanismo terminale. Tantas calles como años, pasajes por todos lados (Zola, Hugo, Poe, hasta Simenon) es el lugar frontal y complejo donde se viven historias con sombreros las experiencias de los otros silenciosos, las meriendas. Todas las luchas los estruendos las modas las terrazas y parece asistir a la Historia. Y luego yo, en la búsqueda de la fórmula amorosa perfecta, del mecanismo terminal. Notas 1. Il Gattopardo es una novela de Tomasi di Lampedusa sobre una antigua familia (y un entero mundo antiguo) que desaparece. Hay también una película de Visconti. 2. Los triángulos evocan los fractales matemáticos de Mandelbrot. ** Alberto Pellegatta a_pellegatta@hotmail.com Escritor italiano (Milán, 1978). Licenciado en filosofía por la Università degli Studi di Milano (http://www.unimi.it). En 1999 obtuvo una beca para estudiar en la Universitat de Barcelona (http://www.ub.es). Poemas suyos han sido publicados en revistas como Lo Specchio della Stampa, Pordenonelegge, Il Ramo d’Oro y Nuovi Argomenti, entre otras, así como en las antologías Poeti di vent’anni (Stampa, Varese 2000), de Mario Santagostini, y Nuovissima poesia italiana (Mondadori, Milano 2004), de Maurizio Cucchi y Antonio Riccardi. En 2002 publicó el poemario Mattinata larga (Lietocolle, Como). Ganador del Premio Nacional de Poesía Ciudad de Meda 2002 y del Premio Amici di Milano 2002. Trabaja como traductor de español y escribe artículos de arte. Es colaborador habitual en varios periódicos y revistas como Gazzetta di Parma, Nuovi Argomenti, Caffè Michelangelo y La Provincia. === Los primos Alegría Sergio Torres ================================= Para, cómo no, César Torres Una ciudad sin principio ni fin, fría y enorme. Adornada, además, por una lloviznita tenue y eterna, una lloviznita de lágrimas. Atravesada de norte a sur por sendos buses rojos, interminables, repletos de miserias y de rufianes, de miradas apagadas, de historias infinitas. En alguno de esos buses los paseantes se divierten mirando por la ventana, frente al Palacio Presidencial, mientras el tráfico está quieto. Casi todos ríen en silencio, algunos maldicen vaya a saber a quién, y las señoras gritan enloquecidas letanías al Santísimo Sacramento: “¡Dios nos ampare!”, rezan, “¡que alguno los detenga!”. Pero ni la escena es tan trágica ni ellas tan devotas. Es una discusión lo que están viendo. Una simple discusión entre dos zanganetes de algún colegio de la zona del gobierno a causa de alguna lindeza. Nada más. Dos hombrecillos entre los 20 y los 25, los primos Augusto y Sebastián Alegría; el uno en andanzas con una mujer mayor, bastante mayor; el otro en las mismas con una de quehaceres dudosos, pero enamorado de una mocosita que bien podía escupirlo sin despelucarse, y sin que a él se le desinflaran los amores. Siempre juntos, casi siempre borrachos. A cada uno lo habían corrido de casa a su manera: con Sebastián Alegría fue a empujones y putazos antes de graduarse de historiador y sin que lo dejaran llevarse más que sus recuerdos; a los padres de Augusto, en cambio, no les faltó delicadeza. Le dejaron una maleta con sus mendrugos en casa de una vecina, y un papel miserable pegado en la puerta del apartamento en el que hasta entonces había vivido, haragán, a costa de papá y mamá. “Viajamos para Miami, adonde sus hermanos. Los nuevos dueños cambiaron la chapa y se pasan el sábado. Visítenos algún día. Besos”. Al principio pensó que se trataba de una broma de Rosita, su madre, quien no carecía de ocurrencias; así que debieron pasar dos noches y una angustiosa llamada del vientre para que Augusto despertara de su letargo de candidez. Los primos Alegría eran dignos de recordar. Sebastián era larguirucho y flaquete, desgarbado, moreno, de aspecto triste y voz apagada, como sus palabras pocas lo exigían. Llevaba los ojos abatidos, el pelo negro, indescifrable; la sonrisa escasa y difícil, una sonrisa que al aparecer expresaba una ironía irritante; las ideas fugaces y embolatadas, tan claras y deslumbrantes hoy como dignas de compasión mañana. Igual su temperamento, que de efusivo pasaba a melancólico en un pestañeo y de contento a agrio en una expiración. Solía leer con entusiasmo a los clásicos, y prefería conocer a los hombres en libros que en persona. Procuraba huir de parlanchines y de reuniones de más de tres, a menos que estuvieran mediadas por algún aguardiente en abundancia. Vivía casi todo el tiempo atormentado por amores contrariados; y su vecinita despectiva y arrogante, la mocosita de ínfulas atroces, era su nueva penuria. Augusto era bajo, redondo, lenguaraz y embaucador. Dueño de una agudeza descomunal y de un parlamento de embrujo, sacaba polvos gratis en los burdeles, permutaba baratijas de tocador por noches de borrachera, convencía a las hembras más bravas y a las putas más mezquinas con razones de sabio y con graciosidades que hacían doblar de risa a las mesas. En sus tiempos de bien criado había estudiado para locutor hasta graduarse, y su vida, en las buenas épocas, se había tratado de fútbol, mujeres y borrachera. El amor ocupaba una casilla sin importancia, un renglón secundario que se llenaba un día cualquiera, tirando y punto. “Que se enamoren los güevones”, sentenciaba para atormentar a su primo. “Usted sigue detrás de la culicagada y se le van a secar los huevos, pendejo”, le decía muerto de risa. Podía pasarse tres días con sus noches echado, con las orejas pegadas en las transmisiones radiales del fútbol de toda la Tierra, rascándose la entrepierna, comiendo entre las cobijas y pensando en voz alta. Entonces, hecho un andrajo, tomaba el teléfono, llamaba a Yineth y la citaba en una cantina de la 14, al paso de los buses rojos. Se perdía en cualquier recoveco del centro con su señora, a quien llamaba su “abuelita” y no volvía a casa hasta dos días después. En aquellas andaba la tarde que encontró la carta pegada sobre la puerta. Ninguno de los dos era muy honrado, ni muy virtuoso; tampoco ninguno era digno de elogios por su buena crianza. Eran majaderos, indecentes, holgazanes, inconstantes, mentirosos, manirrotos, buscapleitos y borrachines. Dos petimetres consentidos que gastaban como duques las miserias que ganaban más por pedigüeños y acomodados que por laboriosos; por lo que, la mayor parte del tiempo, andaba el que más tenía con tres pesos en el bolsillo. No por las gracias de la Trinidad a ambos los habían echado como perros. Tampoco ninguno era tonto del todo estando sobrio, así que casi siempre conseguían lo que querían, generalmente indecencias y dolores de cabeza. Con el tiempo, incluso atrofiados de aguardiente, aprendieron mañas para convencer a mujeres ilusas acerca de sus buenos modales y de sus virtudes. Así conoció Augusto Alegría a su abuelita, y así Sebastián a la suya. El uno con chistecitos románticos pendejos y el otro jurando amores y prometiendo matrimonios. El día de su desgracia se reunieron con la triste seguridad de que jamás volverían a separarse. Iban sin otro techo que las nubes siempre cayéndose de a poquito, caminando sin destino y sin más pertenencia que el pellejo que tenían pegado y los harapos que lo cubrían, aparte del talego que Augusto llevaba y que no valía sino el estorbo de cargarlo. Las miradas apagadas, que más se entristecían al escuchar el ruido seco y ahogado de la tripamenta que el estruendo de los buses rojos que al pasar atrofiaban los tímpanos, o la gritería de las verduleras de la plaza que provocaba escalofrío en las encías, o los anuncios por altoparlante de los payasos estacionados a la entrada de los restaurantes, de los bancos, de los ministerios o de los hospitales. En toda su vida no habían aprendido, con certeza, a hacer absolutamente nada, aparte de concebir engaños. Augusto los prefería en la voz viva y el cuerpo presente, decía que así eran más efectivos; a Sebastián tres años en universidad arribista le habían enseñado a dejar los embustes por escrito, así perduraban. En esas desventuras caminaban sin rumbo cierto, y no pasó mucho para que empezaran a discutir por alguna sutileza, y de allí a pelearse como dos zamacucos. El hambre, que siempre es maldita, y los padecimientos de aquel día, los arrastraron en una riña de Dios nos asista, que por poco termina en hocicos rotos y estación de policía. Todo porque, bien maltrechos como iban, a Sebastián se le ocurrió, menos por conversar que por hablar consigo, preguntarse que qué sería de su Lilí —que así se llamaba la pintiparada que lo tenía envilecido. Augusto, a quien tener que engañar al apetito le ofendía más que si le abofetearan a su santa madre en las narices, le replicó diciendo que si no le daba pena ser tan viejo y tan güevón, que si tanto comer humo y polvo le había agravado lo pendejo. “Lo que pasa es que estársele comiendo toda la mierda que usted se le come le llena la barriga a cualquiera, maricón”, dijo, “la muy puta”. Sebastián permaneció un momento cabizbajo, sin responder. Entonces levantó los ojos y vio a su primo para romperle la cara. Tener el estómago en penitencia también causaba estragos en su ánimo. “Que te cague, marrano. Hijo de puta”, respondió. —Estúpido de mierda —gritó entonces Augusto—. Lo cagan mil veces y otras mil, y pues vale, acepto que usted sea un pendejo porque siempre lo ha sido, eso no lo niego, que lo vaya a negar el diablo. Pero compadre: yo no he parado de pensar qué carajos vamos a hacer que no sea robar, para comernos medio pedazo de pan, porque hasta en la desgracia lo tengo que tener a usted pegado, animal, y usted echando globos, que qué será de mí... ¡Juanita, hija de la puta que la parió! —Se llamá Lilí, pendejo. Primero: no me han cagado, ella es así y punto. Podría estar loca, muerta por mí y seguiría igual, igualita, se morderá los codos pero no cede un paso, porque así es, y eso no le importa a un cafre buscaputas como usted. Y segundo: coma mierda. Si tanto estorbo le hago, lárguese por allá y yo me quedo, que yo no lo busqué a usted, gordo cabrón. —¿Me viene a hablar de buscaputas el novio de la peor de todas? Muérase, que más me valgo solo que acompañado de un perdedor salpicado de caca de perro, digo mal, de perra... Era una gritería espantosa justo frente al Palacio Presidencial, y poco a poco se iba formando alrededor de ella una multitud compuesta por el célebre estudiantado de la zona del gobierno. Bajaban los del Salesiano, subían los del San Patricio, volvían los de la Universidad Libertad y los de la Corporación Unificada se acercaban desde la Jiménez, casi todos idos de la borrachera. La turba, extasiada, gozaba y brincaba de lo lindo. No faltaba el que escondido les lanzaba a los contrincantes chorros de cerveza y de orín cálido. Los empujaban hacia el otro, los tiraban de regreso, les chuzaban la espalda con escuadras y lápices, les daban coscorrones, los pateaban, les pellizcaban las asentaderas con tanta sevicia que parecía que les querían privar del derecho a usarlas por el resto de la vida, se agarraban las virilidades como para decirles que demostraran a puñetazos que ellos también poseían unas, gesticulaban como monos y todos cantaban el eco de las ofensas que los primos se escupían, agitaban las manos y repetían indefinidamente los agravios para provocar al ofendido. Al cabo de un rato en las mismas, pero sin que aún se fueran a las manos, debió llegar un escuadrón de soldados presidenciales para interrumpir el desmadre muy contra su voluntad y dispersar a los facinerosos, así que éstos a su vez tuvieron que alejarse desilusionados y hechos todos melancolía por lo que no llegaron a ver. Después apareció una patrulla de la autoridad, bajaron dos policías cuyo vocabulario y malas maneras vencían a las de sus adversarios más legendarios, y en nombre de la ley cogieron a palos a los peleantes durante un buen rato. Todos vueltos pedazos fueron obligados a tomar al otro de ambas orejas y gritarle en la cara confesiones de maricón. Finalmente los pusieron a correr como su madre los había parido por la de Bolívar bajo la lloviznita helada, y los dejaron ante la risa de todo el que encontró en los dos miserables un remedio para sus propias desgracias. Vestidos y a medio secar, con un semblante de estar en ayuno desde el momento mismo de su alumbramiento, cojos y descompuestos, buscaron en silencio un lugar dónde sentarse, a despecho de sus posaderas adoloridas por tanto manoseo. Llegaron a las escaleras de piedra del Capitolio y se echaron dando lamentos de parturienta; y una vez allí tirados, esperaron. Augusto señaló a lo lejos sin pronunciar palabra, y cuando una risita empezó a brotarle levantó a su primo halándole de la camisa para que mirara. Una carcajada espantosa se apoderó de ambos, y parecía que iba a terminar de desbaratarlos. Allá, a lo lejos, desde el otro extremo de la de Bolívar, venía Pollo con una sonrisa que no le cabía en la cara. Era un pipiolo de unos ocho años, sobrino de Augusto Alegría, y más versado en bandolajes y pillerías que en multiplicaciones o buenas costumbres. Se acercó al par de orates que reían como animales en el umbral del Palacio de la Ley, abrazó a los dos y los besó en la frente. A las espaldas traía un morral de cuero más raído que su educación, lo abrió y les dijo que miraran adentro. Entonces pareció disiparse, definitivamente, la tristeza en los primos Alegría, y el alboroto se hizo más violento durante unos segundos. Una vez apaciguados se levantaron, y esforzados y quejumbrosos como mujerucas, tomaron el camino de la séptima hacia el norte, en el sentido de los carros, y así adoloridos y contentos como estaban se metieron abrazados en un cuchitril de turcos en el que servían cualquier sopa aguada por dos pesos. Salieron seis horas después, los dos más viejos apestando a anís y cantando a grito entero; y el otro entre dormido y despierto, sonriente, con dos maletines hechos miserias a cuestas y coreando con los otros dos los fragmentos de una canción de burdel que las malas compañías le habían inculcado. ** Sergio Torres storres787@yahoo.com.ar Escritor colombiano (1982). === Poemas Berna Iskandar ============================================ *** Convivencia él poco a poco va horadando con besos y presencia hasta llegar a mi centro yo que me dejo vencer dulcemente la mitad de mi closet (hace mucho rato) ya le pertenece *** Milagros cotidianos En la ciudad embozada de asfalto y cemento una jardinera de helechos pudiera ser la biopsia de un bosque o el altar erigido para invocar milagros cotidianos digamos, por ejemplo: un par de tórtolos que anidan y mi hija emocionada que le dice a sus amigos “¡soy dueña de pájaros libres!”. *** Desayunos retro pop con arepas fritas Entrar a la casa las hormonas del ambiente se cortan con cuchillo el golpe de una pieza musical acalambrante recintos tomados por la fuerza del desorden alterados de presencia escandalosa remolinos de pasión en dos esquinas disputan el usufructo a capricho de estos predios olvidan que basta apenas un amago de distancia para extrañar los desayunos retro pop con Britney Spears, N’Sync, Backstreet Boys y arepas fritas, fiesta única inédita de ellas sólo posible en el reducto de las treguas mañaneras allí donde un par de hermanas, tan adolescentes, tan urbanas, tan caraqueñas por fin logran coincidir ** Berna Iskandar bernaiskandar@cantv.net Escritora venezolana (San Juan de Los Morros, Guárico, 1965). Reside desde 1982 en Caracas y es licenciada en comunicación social. Trabaja como productora y conductora de un programa de radio dirigido a la familia, la infancia y la adolescencia, transmitido por la Emisora Cultural de Caracas 97.7 FM. Ha publicado reseñas y artículos de opinión en periódicos y revistas venezolanos. === Poemas Luis Alberto Carro ======================================== *** Cada palabra... Cada palabra que toco está en su sitio desde antes de nacer. Una no se sostiene sin la otra. No alumbra sin su igual o su enemiga. No es nadie si no acepta sus espejos. El único terror será el cristal vacío, pero también la ausencia está prevista con su palabra exacta. *** Regreso Tropezar con una vieja silla en la penumbra, después de media vida en vuelo. El ronronear de un gato contra las piernas que ha reconocido. Y al final de la casa la misma voz de mujer que pregunta la hora. Puede llevarte media vida más aceptar que esto es volver a Ítaca. *** A las seis de un otoño... A las seis de un otoño. Hay quien va en autobús a las seis de un otoño. Un libro suspendido en otro aire, los ojos húmedos, caídos, sobre esa línea que habla del amor vulnerable. Sin misericordia. Hay quien viaja sin misericordia por su propia ciudad. Lo persiguen sus lluvias, sus preguntas, mordiéndole la espalda. Tropieza y cae, se levanta y cae, reanuda cartas nunca comenzadas. Olvidos. Cruje olvidos que incluyen avenidas, casas de la niñez, atardeceres atestados de ángeles. Los ojos desarmados del amor vulnerable a las seis de un otoño. *** El viaje Estar solo a esta hora duele más que morirse. Pero la fila es larga, demasiado larga. Hoy no es tu día, ¿sabes? No eres el próximo en subir a ese tren condenado. (Ya volverá por ti, no te preocupes...) Ahora es preciso darle cuerda al reloj, escarbar en la tierra más oscura de la memoria para saber si aún están, si estuvieron alguna vez, al cabo de tanto vendaval y baile, la silla en la cocina, la camisa escolar, la madre —o al menos una rosa de ceniza—, un nombre, un día cualquiera, otro olor que no sea el de las mismas deudas pendientes, para seguir el viaje. ** Luis Alberto Carro lucarrode@adinet.com.uy Poeta, periodista e historiador uruguayo (Colonia, 1952). Tiene en su haber dos libros de poesía, Instrucciones en caso de alegría (1994) y Perro de balcón (1998). Es codirector de la Revista Cultural U. Escribe en el Diario La República (http://www.diariolarepublica.com) de Montevideo, en el semanario Vamos, y en las revistas La Voz de la Arena y Estampas Colonienses. === Una sorpresa para papá Isabel Moure Álvarez ====================== Hola tío. Soy Nico. ¿Dónde estás ahora mismo? ¿En un barco por el Mississipi..? ¿O en un iglú en el Polo Norte? ¿O es que has vuelto a la selva tropical? ¡Ah! ¡Ya sé! Estás en el oasis que tienes en el desierto. Espero que desde allí se oiga la radio, y puedas escuchar estas palabras que te escribo en esta carta. Tío, te echo mucho de menos. ¿Por qué te fuiste sin despedirte? Seguro que has ido a ese oasis tuyo a recoger los tomates y los pimientos, y a dar de beber a tu camello. Yo tampoco podría estar mucho tiempo lejos de mi perro Whisky. Estoy un poco triste, aunque vuelvo a ponerme otra vez contento cuando miro la foto que nos hicimos juntos; sí, la foto en la que estamos tú y yo en el zoo; la tengo en mi dormitorio junto al poster gigante de Zidane. Cada vez que la miro recuerdo las historias que me contabas sobre la serpiente que tuviste una vez cuando vivías en Puerto Rico, que la dabas de comer ratones; o las historias sobre los camellos, que lloran durante días cuando se muere su amo. Seguro que tenías miedo de que si no volvías, tu camello pensaría que te habías muerto. Claro, por eso te has ido. Papá no sabe que estoy en la radio. Quiero encontrarte y darle una buena sorpresa; está siempre tan serio... No es como tú. Él siempre se está quejando de todo; que si no hablemos tanto tiempo al teléfono, que si nada de zapatillas de marca, que si él y mamá no van a estar todo el día trabajando para mis caprichos... Pues, ¡bien que vivía él en la casa de los abuelos! ¡Con piscina y caballos! Papá casi no me cuenta nada de eso. Lo sé porque he visto la casa en un álbum de fotos. Ojalá tuviera yo un caballo, y otro perro. Pero papá dice que no se pueden tener más animales en una casa tan pequeña. Si tuviéramos la casa de los abuelos viviríamos todos juntos; nosotros, tú, mi perro, tu camello, ¡y me compraría un caballo! Papá dice que tú vendiste esa casa. ¿La vendiste para comprarte el oasis? Por favor, si estás en tu oasis, vende todos los tomates y los pimientos, y con lo que ganes te vienes a Madrid, y te traes a tu camello, claro, y así no tendrías que irte. Podrías meterlo en el zoo, y lo iríamos a ver todos los sábados. Además tío, en el Royal Cinema ponen una película genial, de aventuras y tiros, de esas que nos gustan. Me encantaría que la viéramos juntos. Si no vienes te la vas a perder, porque allí no hay cines ¿no? Y si no vienes tú pues iré yo a verte. Me gustaría bajar rodando contigo por las dunas, y ver las rosas del desierto, como la de la foto que tenías guardada en el bolsillo del pantalón. También me gustaría montar en tu camello, ¡y verlo beber hasta ciento cincuenta litros de golpe! Creo que papá también te echa de menos, pues cuando vio que no volvías a casa se le pusieron los ojos rojos con mucha rabia. Sigue enfadado desde entonces. El otro día le dije que quería una serpiente como la que habías tenido tú y sin contestarme, se puso muy serio, y cerró la puerta de su dormitorio de un portazo. Fíjate que cuando vio el dinero que le dejaste sobre la mesa del hall empezó a decir cosas muy raras, no se qué de saldar una deuda. No sé que quiere decir “saldar” pero no debe de ser nada bueno, pues no parece que le haya hecho ilusión ni nada tu dinero. Pero a mí sí. Gracias, tío. Además papá se preguntaba que de dónde habrías sacado el dinero. Yo enseguida le dije que de la venta de los tomates y pimientos de tu oasis. Pero no me hizo ningún caso y me dijo muy enfadado que me fuera a mi cuarto. Hace poco le pedí a papá que me comprara unas Nike, pero me contestó que eran muy caras y que ni hablar. Ahora podrá comprármelas, y también un video, y un coche nuevo y todo lo que queramos... Bueno no todo, que la casa de los abuelos no podríamos comprarla. Yo no he contado el dinero pero eso dice papá. Hace una semana, vinieron dos hombres a casa preguntando por ti. Parecían amigos tuyos porque preguntaron a papá que cuándo habías venido a casa, que qué habías hecho el tiempo que estuviste con nosotros, y también dijeron que necesitaban saber cuanto antes dónde estabas. Papá esta vez se ha enfadado muchísimo. Creo que piensa que te ha pasado algo malo porque ni tus amigos saben dónde estás. Pero yo estoy seguro de que no te ha pasado nada, y que volverás con nosotros, tío. Bueno, si me estás escuchando, llámame esta misma noche para decirme cuando vienes. Lo digo para así ir llamando al zoo e ir arreglando lo del camello; para que pueda estar en un buen sitio y eso. Mira que no se le ocurra a nadie más que a mí el venir a la radio para comunicarme contigo... Ya verás qué sorpresa se van a llevar papá, mamá y esos señores que preguntaban por ti. Bueno, que me dicen en la radio que corte ya. Un beso muy fuerte, tío. Espero que me llames. Adiós. ** Isabel Moure Álvarez ismoale@teleline.es Escritora española (Valladolid, 1965). Licenciada en filología inglesa y profesora de inglés y español. Ha acudido a talleres de escritura de relatos en el Taller de Madrid, los Talleres de Escritura Creativa Fuentetaja (http://www.fuentetajaliteraria.com) y la Escuela de Escritores (http://www.escueladeescritores.com) desde 2004. En octubre de 2005 obtuvo el primer premio internacional del Concurso Narcisista de Relato Autocontemplativo, convocado por la Escuela de Escritores, con el cuento “Me llamo Enrique como yo”. === Poemas Gaby Arenas =============================================== *** Tres Soberbios pasajes del delirio He comenzado a enloquecer Me puse a jugar a tres manos las mías, las tuyas y sobre todo las de él las suyas me dicen preciosa sin tener nada más que decir las tuyas muerden ganas, suspiran delitos y abrazan secretos las mías confundidas, insensatas, disfrazadas de papel Ahora un entre dos Nunca es igual un beso sabor a vino con el tinto corriendo en la piel el trepidar de un vodka de mandarina clavado en mi cuello Nunca es igual un querer, un placer ambos embriagan, deliran, bailan y envenenan sólo uno asesina a quien siembre la duda a quien abra las venas y delate A tres manos demasiado sabor a piel exceso de alientos, rasguño de ansiedades A tres manos el juego quién se atreve a jugar *** Tres tintos Tres tintos para una tristeza, uno más para brindar brindis de dos con ocho ojos de testigos cómplices de uno en uno al cerrar la puerta yo brindo porque la llave no aparezca tú brindas para no dejarme ir aquellos a la franqueza a las palabras dichas por la yema de los dedos aquellas que la boca no sabe decir Tres tintos para un recuerdo, uno más para olvidar un juego de dos con jugadores de más que sobran como tatuajes en la piel de una virgen la brisa se vuela las dudas hace de la nada una verdad brindo para hacer del juego religión para hacerte el único creyente Tres tintos para las canas merecidas, uno más para las que sobran lugar donde no conozco mi espacio tengo por días una pecera por ratos un mar brindo por tu indecencia la máscara perfecta de las arrugas de tus ojos por mis carcajadas la única oración que soy capaz de rezar *** Lo visto Me han visto perderme en ti en las sales de tus mandíbulas perfectas mordiendo mis horizontes una ofrenda a jemanjá para levar la mar de mis inconclusiones y tus despechos con olas de incienso de mandarina y noches de tango con Sevillana Te han visto perderte en mí en las curvas triangulares de mis hombros que calzan en el molde de tus codos los tocan, los doblan, los duermen como a trozos de papel papel de cenizas sin quemar ardor sin insolación Nos han visto perdernos en el olor de la piel mujer de sal con pizcas de pimienta, ojos de llover Nos han visto, lo saben, tal vez lo digan que pateen la luna, que la hagan gritar como quien grita un desvelo Otro 6 am para coleccionar Gritar como quien grita un orgasmo cuando éste se sostiene de un hilo blanco gritar como el que grita un silencio un secreto que llueve níveo de cal *** Rabieta Furibunda rabieta de volver se asimila sonido de tu aliento Tirarlo todo al vacío precipicio de tus brazos condena de mi paz veneno de inciensos suspiros imposibles Furibunda rabieta de volver te dibuja desespera mis cabellos se asimila en el sonido del silencio partida involuntaria No vuelve otra vez *** Los perros no tienen la culpa Tontería de serte honesta, he preferido callar pisar el acelerador hasta los 200 km de nuestra idiotez por gala a mi incoherencia he preferido morir Lo siento, los perros no tienen la culpa de no saber a quien morder Máscara de hacerme viva me lleve con su manto donde le provoque ir por todas tus mentiras consabidas, y tu olor a magia que empiezo a aborrecer ardan en las sienes las ganas se consuma el deseo hasta dejarte morir Engaños con sonidos de lluvia, con pieles de arena y noches de cenizas que divagan entre tu insensatez y mi locura y por supuesto, por el olor a sexo de una cama sin cambiar que se nos pudran las ganas que se envenene la piel Lo siento Los perros no tienen la culpa ** Gaby Arenas arenas.gaby@gmail.com Escritora venezolana (Caracas, 1980). Comunicadora social egresada de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve). Es productora y promotora para teatro y algunos de sus trabajos han sido publicados como colaboraciones en diversos medios venezolanos. === Dos relatos Elsa Levy ============================================ *** Su aniversario Hoy sería su aniversario. Ser mesero por varios años en el bar discreto de un restaurante selecto a la orilla del lago de Chapala, me ha proporcionado historias qué contar y qué recordar. Ninguna como la de ellos. La primera vez que los vi llegar se instalaron en la mesa de la esquina, esa cuyos asientos son una banca acojinada en forma de escuadra. Ella, una mujer de edad madura, vestida con buen gusto y maquillada discretamente, él, alto, delgado, pelo cano con grandes entradas, lampiño, cuya ropa y buenas propinas me hablaron de su posición social. No era de esas parejas que se distinguen por su guapura, pero sí llamaban la atención por la expresión amorosa de sus ojos y su trato amable. Todos los jueves, de seis de la tarde a ocho de la noche, era el tiempo que compartían en el bar; en el transcurso ella bebía dos vodkas con jugo de toronja, él, dos copas de coñac. Hablaban en voz baja, se tomaban de la mano, y sobre de todo se miraban a los ojos con ternura. Dice mi esposa que soy un romántico empedernido, y tiene razón, sin embargo verlos a ellos, a su edad y así de enamorados, me impresionaba. De verdad sentía envidia, me adelantaba a mi futuro y anhelaba llegar a ser querido de esa misma manera. A veces salían a caminar a la playa del lago, no podía dejar de observarlos, sus siluetas transfiguradas por el resplandor del ocaso contrastaban con el zafiro incipiente del agua. Yo amo este lago, nací y crecí junto a él; mis juegos infantiles y mis romances juveniles sucedieron a su vera. Por eso cuando el lago se agota yo me siento igual que él, cuando él está pleno de vida, mi vida es completa. Por varios meses me pregunté si serían esposos, pero algo me decía que no, esto lo corroboré por una mera casualidad. Un día de tantos el restaurante fue contratado para una gran boda, yo fui asignado capitán de los meseros. Cuando entraron los novios seguidos por sus padres, mi sorpresa fue enorme al comprobar que el padre de la novia era el caballero de los jueves, y la madre otra dama diferente a la mujer de los ojos brillantes. No fueron pocas las ocasiones en que los sorprendí besándose, ella se sonrojaba, y él sonreía discretamente mirándome con picardía. Un jueves, él acudió con una hermosa rosa roja. Cuando ella llegó él la abrazó, le dio la rosa y yo alcancé a escuchar sus palabras: “Feliz aniversario, mi amor”. No lo olvidé, era un veintiuno de marzo, día del inicio de la primavera, como esa que ellos trasmitían con el calor y el aroma de su mutuo amor. Así pasaron los años, hasta que de un jueves a otro dejaron de concurrir. Yo los extrañaba. Cuando se aproximó el veintiuno de marzo no dejé de pensar en ellos. Mi corazón se aceleró cuando lo vi llegar. Me ordenó su coñac y el vodka preferido de ella. Pensé que la dama no tardaría en llegar. Y no fue así. Él estuvo leyendo un libro del cual intenté mirar el título pero no lo conseguí. Me pidió la cuenta, pagó y se fue. Cuando pasé a recoger el servicio, encontré una rosa roja frente al vaso lleno. Durante un año él no volvió, pero al llegar el veintiuno de marzo acudió a realizar el mismo ritual del año anterior. No me quedó duda, ella había muerto. Así durante cinco años. Un día, por noticias en los periódicos, me enteré de la muerte de él. Llegó el veintiuno de marzo. Con fervor, a las seis de la tarde, serví un vodka con jugo de toronja y un coñac. Frente al vaso deposité una rosa roja. Afuera, la luna amorosa se reflejaba en el lago. *** La soñada Me despiertan los pájaros que cantan en las ramas más altas de tu sueño. Francisco Hernández. A Juan José Arreola Soy la soñada casi a diario desde la tarde de verano en que él y yo nos cruzamos en el bosque de Chapultepec; la obsesión que a ningún amigo se ha atrevido a contar; la marioneta que activa y desactiva insaciable. Estoy en las noches calientes, en las siestas húmedas, en las madrugadas refrescantes. Me escurro entre marido y mujer como rayo de luz que horada la oscuridad nocturna. Él tarda en dormir por la ansiedad de encontrarse conmigo en el sueño. A veces quiero que me deje tranquila, me secuestra de mi propio sueño. Desde que me conoció sus fantasías se amontonan en su memoria onírica, estallan y van a caer en medio de la cama, ahí en donde estoy, en el sitio en que su deseo me mantiene, yo las voy tomando una a una y las convierto en realidad, ésta es una de ellas: mis dedos se extravían, suben y bajan como un cardumen en busca de grutas inexploradas; sus cavernas son húmedas, la textura de su entrepierna es suave como la piel de un niño. Mi cosquilleo le provoca una erección lacerante. Abandonado a mis manos y al hacer de mi lengua, acaricia mis cabellos largos que lamen su pecho; las aletas de su nariz se distienden en la absorción constante de mi aroma semidulce y evocador de prados silvestres que él ha elaborado sólo para mí. Ahora me toma de la cintura; la levedad de mi peso le ayuda a colocarme a horcajadas sobre su bajo vientre; repasa mi cuerpo, se detiene en mis pechos erguidos; rodea mis caderas y busca entre mi follaje la pequeña almendra que se alboroza mecida por sus dedos. Me hace incorporar sobre mis rodillas y me acerca a su boca, su bigote se confunde con mi vello púbico; sus dedos oprimen, investigan la cañada entre mis nalgas; sus labios y su lengua logran que de la almendra estallen sensaciones y de mi garganta broten gemidos y murmullos que él ideó para mí. Con suavidad me retira y me acomoda de espaldas, abre mis piernas y me penetra; yo muevo mi pelvis con movimientos ondulantes, lentos, mientras las paredes de mi vagina lo oprimen como el guante a un dedo. Se rebulle en el lecho, su boca se abre y dibuja un gemido. ¡No gimas!, le digo al oído. Ella podría despertarse, entonces yo me marcharía y tu fantasía, hacer el amor con otra mujer en la misma cama en que duerme tu esposa, no se cumpliría. Siente el placer, inmovilízate, concéntrate en mi calor, en la pulsación envolvente de mis paredes, en el deseo exacerbado que has despertado en mis entrañas como ningún otro hombre lo ha conseguido. Eres el amante ideal. Envanecido, libera su semen sobre el pantalón de la pijama que tendrá que lavar por la mañana en la regadera. Mientras normaliza su respiración, observo a la mujer gruesa de cabellos cortos y enlacados que duerme a su lado; escucho que de sus labios resecos brota el gorgoreo de un ronquido. Sus manos se asen a la solapa de su propia pijama de franela. A un lado, en el buró de ella, descansa un frasco de vaporub, sobre el de él, un libro a medio abrir: El Kamasutra. Aún me retiene. Continúo desnuda; me coloca de costado en el centro de la cama, se posiciona cómodamente, prende uno de mis pezones con la boca y sueña que se duerme succionando leche azucarada. Estoy cansada, quiero que él me deje tranquila, quiero volver a mi propio sueño. El soñado espera para mí. ** Elsa Levy elsalevy@jal1.telmex.net.mx Escritora mexicana (Colima). Obtuvo la licenciatura en psicología; diplomados en cultura jalisciense, crítica y fantasía de la literatura hacia el tercer milenio, e historia de Jalisco en el arte; además, posgrado en creación y crítica literaria por la Sociedad General de Escritores de México (Sogem, http://www.sogem.org.mx), y Curso Superior de Pensamiento Latinoamericano, Casa de las Américas (La Habana, Cuba, http://www.casa.cult.cu). Pertenece al PEN Club Internacional, a la Asociación de Literatura Femenina Hispánica y a la Asociación Escritores de Jalisco. Ha publicado los libros El vuelo de la iguana (cuentos, 1991), con el que obtuvo el Premio Colima ese mismo año, Bajo la piel (cuentos eróticos, 1994, 1997, 2005), Pre-textos de inverecundia (cuentos, 1995), Los cuentos de Tati (cuentos, 1995), Otras sombras de la luz (cuentos, 1996), Tinta fresca (cuentos, 1996), Entonces, la Crisálida (noveleta, 1997), La cabaña de El Moro (noveleta, 1998), De amores (cuentos, 2000), El misterio de la casa de citas en el barrio galante y otros cuentos (2003) y fue compiladora de Erótica, 43 narradores en Jalisco (1997) y Amatoria, el cuento amoroso en Jalisco (2005). Además, ha publicado los libros de ensayo El erotismo en la escritura femenina mexicana (1994), El machismo, orígenes, causas y perspectivas (1995), Enamoramiento, desde el mundo fragmentado de María Antonieta Rivas Mercado (ponencia presentada en el Congreso de Escritoras Hispanas, George Washington University, 1998), Erotismo y aforismos en cinco de las narraciones femeninas contenidas en Erótica. Antología del cuento erótico en Jalisco (ponencia presentada en el Congreso Internacional de Literatura Femenina Hispánica, Querétaro, 1999) y Un recorrido por la obra de Laura Esquivel (2000), y ha sido incluida en los libros colectivos De tanto contar (1993), Poesía peregrina (1994), De acá y del más allá (1995), Nombrario (1995), Los siete pecados capitales (1997), La mentira (1998), Criaturas de la noche (Nº 2 y 3, 1998 y 1999), El suicidio (1999), El secuestro (2000), Nuestra voz (2001), El voyeurismo (2002), Mariposas, mujeres sin capullo (Brasil, 2002), Curimí, cuentos infantiles (Brasil), La prostitución (2004) y Perversitudes (2005). Ha ganado el Concurso Nacional de Cuento "Criaturas de la noche" (Saltillo Coahuila, 1999) y el Premio Nacional de cuento "Juegos Florales de Lagos de Moreno" (2005), entre otros. Sus cuentos han sido publicados en revistas y periódicos nacionales de México. === Tres poemas Julio Campos Ávila =================================== *** El desposeído ¿Acaso puedo tener un sueño terrenal, En el mundo en caos, existente ahora? ¿O pretender allí que la aurora sea otra, Sin su vestido subterráneo de sangre? ¿Acaso puedo entrar al libro de la muerte, Con una señal para que pueda hallarme? ¿O caminar abriendo puertas horadadas, Con la misma narración de pan de luna? ¿Acaso no ansío un lugar a donde venga, Con su singular brasero más desconocido, Cubriendo los cristales con su risa secreta O con su procesión de milagros efímeros? ¿Acaso puedo ir, entonces, de la mano, Al baile sorprendente de los iluminados? ¿Acaso tienen un baile los desposeídos? *** Ánfora ¿Adónde va la burbuja de su ánfora? Yerta en el aire de espadas azules. Rozando los filos de agudas espinas. Convirtiendo el vacío de la muerte, Tan sólo hiriéndome, sutil y callada. ¿Con qué signo cabalístico que trace Abriré el asedio de su tiempo gris. La leve huella de su atmósfera ciega. El pretérito jeroglífico de su lámpara? Porque nunca podré sobrevivir oculto, Como si morara en su interior candente Y navegara por el mar de las tormentas. *** Apariciones Aún recuerdo aquellas apariciones. Era en una corteza de fruta disecada Donde dormían las mariposas añiles, Y en los escondrijos claros del cuarto Se dispersaban sigilosos los gnomos, Y los pequeños habitantes del sueño, Con campanitas de corolas redondas, Encendían las trizaduras de sus risas. Además la lluvia tenía olor a manzanas, En tanto que, desde el fondo de la tierra, Amanecía para desarrollar la primavera. Mi madre, era igual, lo insólito del tiempo, Pues podía inaugurar cualquier sortilegio, Madurando los panes, las frutas y la leche, Con su suave respiración tan envolvente, Casi como un manto profundo de ternura. ** Julio Campos Ávila jcavila2003@gmail.com Escritor chileno (Santiago, 1939). Profesor jubilado de educación básica. Ha publicado los libros de cuentos Raigambre (1962) y El regreso de Lázaro (Caracas, 1999), y aparece en la antología poética Poesía joven de Colchagua (1961). Es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile (Sech, http://www.sech.cl) desde 1962, por haber ganado ese año el primer premio de poesia en el Canto a la Reina. Fue electo diputado por el período 1973-1977. Salió al exilio en 1973 durante 14 años. Ha obtenido premios de poesía, cuento, mención honrosa en novela infantil y ha sido publicado en diversos diarios y revistas. === Días de suerte Slavko Zupcic ===================================== —Juéguese el cuatrocientos cuarenta y ocho —dijo para mi sorpresa la cajera de la panadería cuando terminó de darme el vuelto. Yo le había pagado con un billete de diez mil y ella no sólo me daba dos o tres billetes y algunas monedas, sino que también un número para jugar en la lotería, como si supiera que yo estaba a punto de presentar un libro con textos ludopáticos. —Gracias —fue lo único que dije—. Muchas gracias. Cuatrocientas cuarenta y ocho gracias. —No hay de qué, mi amor. Pero que sea por la lotería de Caracas. En el sorteo de las once de la mañana. —Okey —le dije esta vez y caminé torpemente hacia el carro: tenía que ir a lo del libro. Antes de entrar en la autopista, el anciano que pide dinero en el semáforo me lo volvió a repetir. A cambio de las monedas que la cajera me había dado, claro. —El cuatro cuatro ocho. Lotería del Táchira. Sorteo de las siete. Eran las siete y cinco y el bautizo estaba pautado para las siete y media: ya lo de la lotería sería para el día siguiente. Era necesario llegar al museo. Que si patatín, que si patatán. Los saludos de rigor, algún discurso. Se trataba de una presentación colectiva y el único libro ludopático era el mío. Mientras presentaban la colección, como había mucha gente y demasiado calor, me senté junto a las plantas, aproximadamente a diez metros de la tarima. Inmediatamente se acercó una morena, interesante aunque con el pelo teñido de amarillo y un libro de Fernández Retamar en la mano izquierda. —¿Puedo? —apenas dijo en lo que yo entendí como una pregunta destinada a saber si podía sentarse a mi lado. —Claro, ¿cómo no? —le dije apretando las piernas y haciendo desaparecer los codos. Ella se sentó y comenzó a abanicarse con el libro. Luego lo colocó sobre sus piernas, lo abrió y se detuvo en una página en blanco, donde estaba garabateada la dedicatoria. —¿Es del autor? —le pregunté. —No sé, el libro no es mío, es del amigo con que vine —dijo mostrándome un centímetro de papel donde decía clarito: “Retamar”—. ¿Tú también lees? —Un poco, sí. —¿Y escribes? —Un poquito menos. —¿Y tienes suerte? Le iba a responder, pero en seguida me llamaron para que me tomara una foto con el libro en la mano, como si fuera un diploma. A los dos minutos regresé. —Tengo suerte a veces, depende de la compañía —le dije pensando en un amigo que siempre ocasiona desgracias, verdaderas desgracias. —¿Y llevas dinero contigo? —Es posible, creo que sí. —Entonces llévame a un bingo. —¿Y tu amigo? —No importa, yo le devuelvo el libro. Todavía no sé muy bien por qué, pero inmediatamente salí del museo con la morena de pelo pintado. Retroceso, primera, segunda, en apenas cinco minutos llegamos al bingo y, en uno más, estábamos junto a las maquinitas. —¿Tú sabes que en el libro casualmente se habla de estas máquinas? —Ah, ¿sí? Yo me voy a meter en esta máquina. La máquina en cuestión estaba decorada con carritos y flores. —Si me tocan los tres carritos, me da quince jugadas gratis —dijo mientras metía el segundo billete en la ranura tragabilletes. A mi lado, un desdichado peleaba con una máquina llena de muñequitos de Disney: —Que me toquen tres Barneys, por favor. Que me salgan los tres Barneys. No pude evitar girarme completamente para ver su rostro. Lo que vi justificaba la visita al bingo. Era mi profesor de historia de la psiquiatría, un médico de Maracay que se había educado vendiendo panelas de San Joaquín. Fingí no reconocerlo y continué dándole dinero a la morena de pelo teñido. Cuando el dinero estaba a punto de acabarse, aparté un billete de veinte y lo introduje en uno de los bolsillos de la chaqueta. —¿Por qué haces eso, papi? Mira que trae mala suerte. —No te preocupes, mi vida. Es para pagar el estacionamiento —le dije pensando que antes de doce horas jugaría el vuelto al cuatrocientos cuarenta y ocho. ** Slavko Zupcic slavkozupcic@hotmail.com Escritor y psiquiatra venezolano (1970). Ha publicado un libro de poesía para niños, Escúcheme Señor Sol (1989), tres libros de relatos —Dragi Sol (1989), Vinko Spolovtiva, ¿quién te mató? (1990) y 583104: pizzas pizzas pizzas (1995)—, la novela Barbie (1995), un libro de crónicas literarias, Máquinas que cantan (2005), y una novela para niños, Giuliana Labolita: el caso de Pepe Toledo (2006). Ha ganado, entre otros premios, la Bienal de Literatura Infantil Luis Bouquet (1987), Bienal José Rafael Pocaterra (1988), Premio Municipal Ciudad de Valencia (1991), Mención de Honor de la Bienal de Literatura de Guayana (1994) y en el año 2001 fue finalista del XIX Premio Herralde de novela. Sus cuentos forman parte de diversas antologías del cuento venezolano e hispanoamericano. === Poemas Francisca López =========================================== *** Noticias de las diez Cantos de tigres azules se pierden en la corriente Risas de madres cansadas esperan bajo los juncos secos del hogar Juegos de niños felices arden en la explanada Silencio de atardecer voces y risas amarillas jungla blanca sigilo ruido salto comunión bajo soles que se apagan. *** En busca de cobijo Agujas algodones risas estridentes. Silencio de golpe búsquedas sin encuentros ritmo movimientos circulares Mármol granito cuarzo acunan tu desnudez inquietante. El rumor imperceptible del hogar te acaricia luminoso redondo suave como excrecencias de volcán. *** Al borde de lo posible —Las gaviotas nos observan —No son gaviotas —Saben que hoy juegas feliz a mi lado —No son gaviotas. Son cuervos —Te divierte mi desnudez, pero qué hacer con ella —Son cuervos. Negros como el sol —Mi cuerpo es un lecho de algas que te llama —Cuervos con alas gigantes de soledad —Te acercas. Miras. Ves tu reflejo —Las plumas me ciegan con todos los tonos posibles del azul, del índigo al [gris brillante de la plata —Entrevés el abismo —Están todos en tus ojos. Miles de cuervos, murciélagos delirantes, [mariposas amarillas y un perro rabioso —Sientes vértigo. Te aturde —Plumas, garras y dientes se abalanzan contra mí. Tu mirada clava una [espina en la médula. Se vacía de todo. Lecho de algas. Sol. Nada. *** En el reino de los vivos Recorro el mundo en silencio un cuchillo entre los dientes corta amapolas rojo en la nieve sucia de sal y arena laberinto encuentros imposibles verde-negro sin fondo sin fin. *** Pasos sin rumbo fijo La sombra del abuelo crece, imponente ante la mirada del mirlo El verdor de las hojas cubre con su ternura el ardor amarillo del tigre El viento estremece los huesos de la tierra, cerrados al deseo del gusano En el agua salobre se pierde, inquietante el salto de la rana La furia de caballos desbocados rompe los espejos diluidos en el ansia de su frío Surges, mercurio, barro y maleza pegados a tu piel de los flujos animales entre las piedras de mi río. *** Despedida Acuestas con el padre arrullo de la tarde te posas en mi ombligo cejas brillantes amores vencidos vendidos por una gota de rocío peso en los riñones sed galopante, ebria, omnipresente amores regalados una flor que se cierra susurros que se abren presión en las costillas un canto de sirena alfiler en la ingle risa a caballo, histérica, ausente jinete renuente a lomos del olvido. ** Francisca López flopez@bates.edu Escritora española (Córdoba, 1961). Es profesora de lengua y literatura españolas en Bates College (Maine, EUA; http://www.bates.edu). Su trabajo de investigación se centra en la narrativa de escritoras españolas. Ha publicado varios artículos y el libro Mito y discurso en la novela femenina de posguerra en España (Pliegos, 1995). Textos suyos han sido publicados en las revistas Letras Femeninas (http://www.asu.edu/languages/ailfh/letras.html) y Letras Salvajes (http://www.geocities.com/letrassalvajes), y en las antologías Ciguatas y otras mujeres (poesía; Tegucigalpa: Ixbalam Editores, en prensa) y Más allá de las fronteras (narrativa, 2004). ||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL |||||||||||||||||||||| === Dos cuentos María Iholanda Rondón de Cárdenas ==================== Narrativa Producciones Karol, C.A. Mérida, 2006 ISBN: 980-12-1878-9 92 páginas En abril de 2004 publicamos en Editorial Letralia (http://www.letralia.com/ed_let), nuestro espacio para la difusión de libros digitales, el relato Un gramófono al final de una guerra (http://www.letralia.com/ed_let/gramofono), en el que la escritora venezolana María Iholanda Rondón de Cárdenas se introduce en la piel del violinista franco-venezolano Maurice Hasson para contar la historia real de su escape de París en 1940, cuando apenas era un niño de cinco años. Tiempos particularmente violentos, con la amenaza nazi persiguiendo al pequeño Maurice y a su familia, son retratados sin perder la visión acrisolada de la infancia. La hábil pluma de la autora logra un relato de aventuras suavizado por la magia con la que el niño protagonista percibe hasta los momentos más crudos de la historia: “Dormíamos sobre el suelo, en algunas mantas que cargaban los adultos, comíamos muy poco y en silencio, nos acostumbramos a los sonidos de los animales sobre las hojas del suelo (o debajo), al sonido del río, al del viento (...). También nos acostumbramos al lejano sonido del motor de los aviones y a escondernos en cuanto se acercaba”. La obra es también una lección sobre la capacidad de vencer la desolación con la perseverancia: “Habíamos perdido todo, la casa, el dinero, gran parte de nuestra familia, las inversiones de papá, su fábrica y sus negocios de exportación. Pero papá jamás se quejó, comenzamos a vivir de nuevo como una familia y poco a poco reunimos nuevamente a los parientes que habíamos creído perdidos”. El final de la historia es conocido: la guerra se extendería por cinco años más en los que Francia sería arrasada por el fuego. Pero la cercanía de los seres queridos y la voluntad de seguir adelante producen la paradoja de un final feliz a través del horror. Ya publicado en 2003 por la Universidad de Los Andes (http://www.ula.ve), Un gramófono... ha sido recogido por Rondón en este volumen, Dos cuentos, que comparte con otro relato más reciente: La tía que llora, la tía que reza y el papá que regresa, seleccionado de entre ochocientos textos para integrar, junto con otros nueve, la I Antología de Narrativa Breve de Ediciones Parnaso (Granada, España; 2004). En este relato, Rondón vuelve al tema de la infancia, en el que evidentemente se mueve con una gran soltura. La autora salta a placer a través de la mitología personal de una niña que crece en el seno de una familia venezolana, con un padre mujeriego pero noble, dos tías eternamente solteras, un jardinero hechicero, una hermana paterna y un amigo que comparten con ella sus aventuras infantiles. El limpio y ágil estilo de Rondón es la principal característica de La tía que llora..., una historia que atrapa al lector desde su primera frase: “Nunca pude olvidar el día en que trajeron a papá medio muerto”. El padre ha sido traído a casa con una bala en la cabeza y pasará algún tiempo antes de que se recupere; a las incidencias de la familia durante su convalecencia, Rondón sumará decenas de historias paralelas, de las que su asentado oficio de narradora nos traerá vigorosamente de regreso cada vez que lo crea necesario. La perspectiva de la pequeña protagonista —que si bien no huye del ejército nazi sostiene en su mano el símbolo de la muerte, la bala achatada que extraen del cráneo del padre— define el tono de la historia al afrontar hechos sobrenaturales con la serenidad de quien vive en un ambiente de magia. La muerte de una gallina parece afectar más a la niña que la aparición periódica de un fantasma “que nos pide ron todos los días y desaparece como un mago” o la circunstancia de que el perro hable tras ingerir “las pastillas para hablar que el doctor Cardozo recetó a papá”. A esto se añade la ambigua realidad de otros elementos de la historia: las desventuras de una cataléptica, el suicidio simultáneo de unos amantes, la fama mundial del jardinero —revelada como cierta sólo tras su muerte— o el incendio que unas figuras blancas provocan entre las tumbas del cementerio. Ubicados temporal y geográficamente en escenarios que nada tienen que ver el uno con el otro, los dos relatos incluidos en este libro tienen, como se ve, un punto de encuentro representado en la visión de un niño. Con esa sola herramienta, Rondón ha enhebrado un lenguaje atrapante que, si en el primero ostenta características de narrativa de aventuras por la naturaleza de los hechos narrados, en el segundo es capaz de convertir la vida cotidiana en una aventura tanto o más apasionante que una huida en medio de la guerra. Dos cuentos es, a no dudarlo, la constatación temprana de una autora que ocupará páginas interesantes de la literatura venezolana. |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === La Sech ante la guerra en el Medio Oriente ============================ 20 de julio de 2006 “El primer ministro israelí Ehud Olmert ha rechazado el canje de niños palestinos presos por el soldado israelí preso, lo calificó de chantaje y se ha dedicado a bombardear la flaca infraestructura que existe en Gaza [...]: ‘Me hago personalmente responsable de lo que está sucediendo en Gaza, no quiero que nadie duerma de noche en Gaza’, afirmó Olmert en una reunión de gabinete”. Poeta Juan Gelman Con creciente preocupación estamos siendo testigos de la reciente conflagración en el Oriente Medio con su secuela de violencia y dolor. Los rostros de hombres, mujeres y niños que desde su incredulidad cuestionan hasta sus cimientos los supuestos valores que orientan el quehacer político de un mundo globalizado, no son sino un desafío y una interrogante a la conciencia ética de la humanidad. Qué decirles a esos niños palestinos e israelíes sobrevivientes cuyas infancias están siendo trizadas sin remedio por el odio y la irreflexión. Qué decirle a las familias de esos seres queridos que han muerto y están muriendo y ya no volverán a casa, a pesar de todas las supuestas buenas intenciones. Qué pensar cuando las resoluciones de los organismos internacionales, sólo son respetadas cuando benefician al más fuerte o influyente de los sujetos colectivos en disputa. Pedimos y exigimos el respeto irrevocable a la vida en Medio Oriente y en todo el mundo. Invitamos a todos los que puedan colaborar en esta campaña por la vida y por la paz en el Medio Oriente a que den a conocer, en primer lugar, la verdad histórica de aquellos espacios en disputa y las resoluciones que la ONU ha emitido con respecto de ellos. La Sociedad de Escritores de Chile tiene esperanza y aguarda un futuro de paz para palestinos e israelíes donde finalmente la voz de niños felices y sonrientes acalle para siempre el resonar de los fusiles y cañones. Reynaldo Lacámara C. Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile (Sech, http://www.sech.cl) sociedaddeescritoresdechile@yahoo.es ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| "Tan sólo era una computadora con un disco duro capaz de conectarse en un instante al mundo entero y almacenar información como para confundir a la biblioteca de Babel, como si la sabiduría universal pudiera condensarse en un cerebro electrónico". Elena Poniatowska, "La piel del cielo" (2002). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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