~~~~~~~~~~~~~~~ Año XII Cagua, Venezuela Nº 183 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 17 de marzo de 2008 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | “Shamanes”, Jorge Gómez Jiménez. | Editorial | Des-nudos. / Luna impresa y digital. / Necronomicón 17. | Breves / Aprender a contar. / Café y magia caliente. / Trelew | en letras. / Magia, topología y psicoanálisis. / | Preparando Discursiva. / Lo nuevo de Zenobia y Juan | Ramón. / Mujeres poetas en el Rayo. | | Fundación Borges tendrá su sede española en la | Noticias Biblioteca de Retiro. / Pen Club de Puerto Rico entregó | premios. / Eugenio Mandrini recibió el Premio Olga | Orozco. / David Fraguas Herráez obtiene el Premio de | Poesía Miguel Hernández. / Premio Elena Poniatowska para | el escritor mexicano Álvaro Uribe. / Amado del Pino | González gana el Premio de Periodismo Miguel Hernández. | / Manuscrito de Nicolás Guillén es donado a Camagüey. / | Homenajean en Nueva York a Odón Betanzos Palacios. / | Carmen Berenguer, primera chilena en ganar el Premio | Pablo Neruda. / Artistas venezolanos de la palabra se | reunieron en Caracas. / Juan Villoro recibió el premio | “Antonin Artaud en México”. / Liberan Gira Poema, libro | objeto con poemas de doscientos autores. / Lectura y | literatura serán analizadas en Arequipa. / Puerto Rico | celebrará su primer Festival Internacional de Poesía. / | Rescatarán memoria histórica del Mercado Viejo de | Maturín. / Metapoetas se reunirán en Venezuela. / Tknela | Teatro celebrará en Carabobo un encuentro de teatro para | niños. / Literatura como memoria analizarán estudiantes | colombianos de letras. | | El Coloquio de los Perros. / Babar. / Comunicación | Literatura Cultural. / Rostros y versos, antología de poesía | en Internet universal. / A Limine. / Conocer al Autor. | | “Papá querido”, José María Gatti. / “La cátedra de la | Artículos y alegría”, Juan Manuel Rangel Suescún. / “Mucho más que | reportajes toda una mujer”, Silvia Rodríguez Bravo. / “El templo de | la falsedad”, Miguel A. Schmucke P. / “María Granata: | esencia, palabra, emoción poética”, Esteban Moore. / | “Preguntas”, Daniel Alarcón Osorio. / “En el Tercer | Planeta. A propósito de los 30 años de la partida de | Luis Hernández Camarero”, Gonzalo Valderrama Escalante. | / “Una mujer llamada sexo”, Leopoldo de Quevedo y | Monroy. | | Rafael Courtoisie: “Creo que en Uruguay lo más | Entrevistas importante se constata sobre todo en las más recientes | generaciones, en los novísimos”, entrevista por Augusto | Rodríguez. / José Gregorio Correa, presencia constante | del paisaje humano: “La ficción se adelanta a la | realidad”, entrevista por Rafael Ortega. / Sandra | Comino: “Escribir para chicos es más difícil y | complicado”, entrevista por Marissa Arroyal Ordeix. | | “Escribir desde la melancolía. Una aproximación a la | Sala de ensayo figura de Rosalía de Castro”, María Candel de Puerta. / | “Arboladuras confusas”, Rafael Pérez Ortolá. / “Castigar | o perdonar. Derechos humanos y transición democrática y | social en La muerte y la doncella”, Manuel Rilo Podestá. | / “La noche en Macbeth. Imágenes de locura y de muerte”, | Laura Vidal. / “Borges: infinita presencia de lo | infinito”, Rafael Victorino Muñoz. | | “El último paseo”, Antonio Mora Vélez. / “A pesar de | Letras todo... Adelante” (extractos), Luis Amézaga. / | “Intertexto del desayuno de Prévert”, Yvette Schryer. / | Poemas de Verónica Delgadillo Vargas. / “Un sueño con | Eleazar, apolo, cantante y jinete”, Pablo J. Fierro C.. | / “Concierto en sol menor”, Jesús Sánchez Jurado. / | “Pensamientos que cansan”, Citlalin Castañeda de la | Mora. / “Apología del nombre”, Gustavo Solórzano Alfaro. | / “¿Que te gusta mucho la guerra?”, Magda Zulena | Trujillo Rodríguez. / Poemas de Carmen Elena Pérez. / | “El caso”, Fráncisco Suárez Trénor. / Poemas de Manuel | Jesús Orbegozo Hernández. / “El Hombre (Crónica desde un | lugar insólito)”, Christhian García Mirafuentes. / | Poemas de Marjori Lacenere Sánchez. / “Canción pop”, | Paula Goberna. / Poemas de Giovanni Ruiz. | | “Costumbres del alcaucil”, Fernando Sorrentino. / | El regreso “Arcoiris”, Diomenia Carvajal (editora). / “La trampa de | del caracol ser mujer —Manual para recobrar la autoestima perdida—”, | Estrella Cardona Gamio. | | Buscando a Sergio Barahona. / Intercambio con | El buzón coleccionistas del Quijote. | | Manuel Ruano. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||| EDITORIAL ||||||||||||||||||||||||||| === Shamanes Jorge Gómez Jiménez ===================================== Rodeada de elementos rituales y acompañada por su abuela y por un shamán proveniente, como ella, de la etnia kari’ña, la poeta Morela Maneiro invocó las poderosas deidades que el hombre de Occidente olvidó cuando tomó el camino de la técnica. No hacía falta entender el significado concreto de sus conjuros, que ella pronunció en la lengua de sus mayores: la palabra se esparció por el auditorio, entre los asistentes, llamando al equilibrio de las fuerzas. Fue este un fin de semana de shamanes en Caracas. La capital venezolana recibió a quienes, en los más remotos rincones del país, recurren a la palabra para engendrar arte, felicidad y equilibrio. En el Encuentro de la Palabra se dieron cita, desde el viernes hasta el domingo, más de setenta de los miles de cultores que a lo largo y ancho de Venezuela cantan, rezan, alegran, escriben. Allí hubo oportunidad de apreciar la memoria prodigiosa de Marcos Mendoza, el poeta tachirense de 94 años que es capaz de recitar de memoria todos sus poemarios durante horas; el maravilloso contraste de la poesía de Rafaela Baroni, la trujillana que puede hacer zumbar la palabra entre los registros de la picaresca y el amor; la paradoja de Ella Hoffmann, la descendiente de alemanes que desde el cielo de sus ojos azules conoce y enseña los secretos del tambor que a estas tierras trajeron los esclavos africanos. También los más jóvenes tuvieron participación destacada, demostrando la fertilidad de la tierra en que aquellos shamanes han sembrado durante años. Impresionante el trabajo, por ejemplo, de la Cooperativa Teatro de Ciegos “Eduardo Calcaño”, cuyos actores no pudieron ver cómo el público se puso de pie para aplaudirlos; la versatilidad del monaguense Gerardo Díaz, que ora animaba un contrapunteo, ora enseñaba a unas niñas técnicas básicas de movimiento para las danzas folklóricas, ora hacía de cuentacuentos para un inesperado público infantil; la seriedad con la que los “cacheros” cojedeños contaban historias imposibles, pletóricas de exageraciones. Obviamente los cultores no sólo se reunieron para ofrecer al público sus diversas manifestaciones artísticas. El objetivo central del encuentro fue la identificación de una serie de necesidades que deben ser cubiertas, no sólo para que el cultor de la palabra produzca en condiciones mínimamente aceptables, sino para que se garantice la transmisión de los conocimientos hacia las generaciones venideras. Los shamanes hablaron. Le dieron a Caracas las claves para la defensa y el estímulo de la creación. Conocedores de la tradición centralista de un país que dispendia el grueso de sus recursos en la capital, llevaron hasta allá la riqueza inconmensurable de las artes de la palabra, y exigieron para el decimista, el galeronero o el poeta popular, un trato tan digno como el que se suelen dispensar entre sí los dueños del poder y de los recursos. No puede ser más justa la hora para recordar aquellas palabras del maestro Arturo Úslar Pietri en el acto de clausura del XXXI Congreso Internacional de Literatura Iberoamericana, en 1996: “Los hombres no podemos conocer el universo. Nos asomamos a él asombradamente, su vastedad y su complejidad es inmensa, pero desde que tuvimos la palabra, que es después de todo lo que nos ha hecho hombres, hemos estado tratando de clasificar el universo, de hacerlo comprensible y explicable y eso lo hemos hecho con la palabra. De modo que la palabra es lo más importante que tenemos”. Jorge Gómez Jiménez, editor http://www.letralia.com/jgomez ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Des-nudos. Así se titula el primer libro de la escritora colombiana Dilia Marcela Ortiz Fonseca, que en el marco del Día Internacional de la Mujer, el pasado 8 de marzo, ha publicado la autora en formato digital a un precio de US$4,95 e impreso a US$9,95. El libro, escrito en forma de un itinerario lírico por el alma de la mujer, reúne una selección de trece relatos y trece poemas de Ortiz Fonseca, intercalados entre sí y bajo la dedicatoria común a su abuela Zayda, quien enseñó a la autora “a rezar y a bailar cumbia”. Ortiz Fonseca nació en Bogotá en 1969 y es abogada políglota. Ha vivido en Bogotá, Los Ángeles, Viena, Dakar y Turín. Estudió diplomacia y relaciones internacionales en la Academia Diplomática de Viena y trabajó con la Organización de las Naciones Unidas en Senegal y Austria. Actualmente vive con su esposo de nacionalidad tunecina y sus dos hijos en Italia, donde está dedicada al hogar y a la escritura. http://www.lulu.com/content/2022428 Luna impresa y digital. El escritor colombiano Henry Andrés Ballesteros Leal ha puesto a disposición del público su poemario Luna, que contiene buena parte de su poesía sobre el universal tema del amor y que es posible adquirir en versión digital (US$5) o impresa (US$25,35) bajo el sello LibrosEnRed. El libro está dividido en tres partes: “¡Luna!, ¿dónde estás?”, se mueve dentro del vacío producido por los amores que ya no están. La segunda parte, “Chispita de Luna”, es el recorrido por un sendero cuyo norte es un rayo de luz que sale del joyero donde duerme la Luna. La tercera parte, “Cuarto creciente”, es la fiesta del amor en que las parejas se disfrutan en la felicidad y se apoyan en las caídas. Nacido en 1977, Ballesteros Leal estudió administración de empresas, pero escribe poesía desde sus tiempos universitarios. La poesía lo ha acompañado a lo largo de las variadas actividades que ha llevado a cabo: su breve participación en el Partido Liberal; su trabajo cívico para “Acción Colombia”; sus prácticas universitarias en el banco First Union en Miami, Estados Unidos; sus estudios de mercadeo en Jonkoping, Suecia; su maestría en negocios internacionales en Mainz, Alemania, y en Londres, Inglaterra. En los últimos años se instaló nuevamente en su país para dedicarse a la agricultura y a terminar su primera novela, Siete días, y el presente poemario, Luna. http://www.librosenred.com/autores/henryandresballesterosleal.aspx Necronomicón 17. Este fin de semana apareció el decimoséptimo número de Necronomicón, la publicación digital que Ubik, Asociación Venezolana de Ciencia Ficción y Fantasía mantiene desde 2003. En esta edición, correspondiente a marzo de 2008, tres personajes, no necesariamente humanos, han caído en las profundidades del terror: Hernán Domínguez Nimo presenta, en “El fin del mundo”, a un ser atormentado por sus complejos, condenado a la perdición; Gina Hasbún recuerda, en “Baltimore” —relato al que pertenece la ilustración de Juan Raffo que puede verse encabezando este párrafo—, que la fe no es exclusiva de las potencias del bien, y Néstor Darío Figueiras muestra, en “Mandato”, un paradigma para el servicio público. Necronomicón es editada por el escritor venezolano Jorge de Abreu y publica ficción corta, terror, fantasía o ciencia ficción (no publica poesía ni ensayo), de una longitud máxima de 1.000 palabras, lo que equivale a poco más de tres páginas. Para postular un texto es preciso escribir a necronomicon@avcff.org. http://necronomicon.avcff.org/necronomicon/necro17/necro17.htm Aprender a contar. Los próximos días 25 y 26 de marzo se desarrollará en la Sala Audiovisual del Instituto Municipal de Fiestas y Juventud (IMFJ), situada en el edificio Diego Salinas de San Roque (Cádiz, España), la actividad “Cuéntame cuánto cuentas: taller sobre el arte de contar cuentos”. Se trata de una actividad de la Red Municipal de Bibliotecas con la que se pretende formar a padres, tutores y profesores para que puedan narrar en sus domicilios y en los colegios los cuentos de toda la vida, con gracia y de la forma más amena posible. La actividad se realiza en el marco del Plan Anual de Fomento a la Lectura San Roque 2008. La inscripción es gratuita y se podrá hacer en cualquier biblioteca de la red. Es un taller de seis horas de duración, divididas en dos sesiones de 5 de la tarde a 8 de la noche. http://www.fiestasyjuventud.sanroque.es Café y magia caliente. El colectivo literario The Enclave, de Nueva York (EUA), celebrará el próximo sábado 29 de marzo su primer aniversario, para lo cual ha organizado una lectura con los autores del Café Nueva York, el grupo de escritores latinoamericanos que viven en la llamada Gran Manzana y que escriben en su lengua de origen. Participarán los mexicanos Carmen Boullosa y Naief Yehya, el boliviano Eduardo Mitre y el cubano José Manuel Prieto. Luego se presentará un performance musical con la banda electrónica The Hot Magic, de Baltimore Maryland. El evento, de entrada gratuita, tendrá lugar en el local Kenny’s Castaways, ubicado en el 157 de Bleecker Street, a las 3:30 de la tarde. Los asistentes podrán disfrutar de bebidas especiales. The Enclave es un colectivo fundado en Nueva York que tiene como objetivo ofrecer al público muestras de la más contemporánea literatura de vanguardia. http://www.myspace.com/enclavianmatter Trelew en letras. Con la intención de elaborar una antología de poemas y textos respecto a los sucesos de la Masacre de Trelew, ocurrida el 22 de agosto de 1972, y por la que actualmente se está juzgando a los responsables, el poeta, narrador y ensayista argentino Aldo Luis Novelli está convocando a los escritores de habla hispana a enviarle material sobre el hecho. Serán admitidos poemas, textos, canciones, crónicas, reportajes, notas y recuerdos referidos a dicho suceso, que deberán acompañarse de una reseña bioliteraria personal del participante, de hasta diez líneas de extensión. La antología será publicada en diversos sitios de la red, con grandes posibilidades de editar, a futuro, un libro impreso de la misma. La fecha límite para enviar los textos es el 30 de marzo de 2008. aldonovelli@yahoo.com Magia, topología y psicoanálisis. Tal es el nombre del taller que será dictado por el licenciado Federico Ludueña los sábados 5, 12, 19 y 26 de abril, a las 11 de la mañana, en la librería de El Astillero Libros, en Buenos Aires. El objetivo del evento es lograr una aproximación amena a la topología mostrando su íntima relación con la magia. Para ello, se explorarán los diferentes temas topológicos mediante “trucos” tradicionales de las artes mágicas. Si bien para muchos la topología puede resultar intimidante, por medio de la familiarización recreativa con sus objetos clásicos se busca vencer la resistencia natural a un tema clave del conocimiento científico moderno. Los temas centrales a desarrollarse en las cuatro reuniones serán la banda de Moebius y la cuarta dimensión; el toro y la botella de Klein, los nudos y los nuevos objetos topológicos. El precio del curso es de $120. Las vacantes son limitadas. http://www.elastillerolibros.com.ar Preparando Discursiva. La revista Discursiva prepara su segundo número y para ello convoca, a quienes estén interesados en participar, a enviar sus artículos, ensayos, cuentos, poemas, crónicas, reseñas de libros publicados desde 2007 hasta el presente, e historietas humorísticas. El tema para esta edición es “Literatura escrita por mujeres y lo femenino en la literatura peruana”, el cual se limita a la sección de reflexión y humor. Los trabajos de reflexión deberán tener un máximo de 9 páginas; los cuentos y las crónicas un máximo de 5 páginas, y los poemas deberán ser un máximo de cuatro, cada uno de hasta 25 versos. Para la modalidad de reseña, se admitirá hasta de 3 páginas, y en humor, una historieta con un máximo de 3 imágenes. Cada trabajo deberá ser enviado antes del 13 de abril, por correo electrónico, a discursiva.ed@gmail.com, como documento Word en formato A4 a espacio y medio en Times New Roman a 12 puntos y justificada. El material deberá enviarse en forma de dos archivos de Word, el primero conteniendo el trabajo y el segundo los datos del autor (nombres y apellidos, dirección, teléfono, estudios y breve reseña biográfica) y la modalidad en la que se participa, y con el asunto “Revista Discursiva”. Cada participante podrá enviar más de un trabajo, siempre y cuando éstos no hayan sido publicados en ningún soporte impreso. http://discursiva-ed.blogspot.com Lo nuevo de Zenobia y Juan Ramón. Hasta el próximo 13 de abril es posible visitar la exposición “Nuevos fondos de la Casa Museo. A Moguer, en mi biblioteca”, organizada por la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez. La muestra recoge las últimas donaciones y adquisiciones realizadas en los últimos años al objeto de recopilar y aglutinar el legado del poeta Juan Ramón Jiménez y su esposa Zenobia Camprubí Aymar. Los visitantes podrán apreciar misivas, cartas y postales del matrimonio Jiménez con Juan Guerrero Ruiz, secretario del poeta, e Inés Muñoz, amiga íntima de Zenobia, donados en 2004 por Katia Guth-Drefus, conservadora del Museo Judío de Suiza y sobrina de Olga Bauer, exiliada rusa y amiga de Zenobia en la década de los años 20; artículos y bibliografía del poeta donados por Graciela Palau de Nemes, quien a través del Departamento de Lenguas y Literaturas Extranjeras de la Universidad de Maryland propuso al poeta como Premio Nóbel; cartas, poemas, postales y libros donados por otros amigos del matrimonio, como Luis Amado Blanco, periodista español corresponsal en 1933 en Cuba de El Heraldo de Madrid, la española María del Carmen Gómez Morales, residente en Puerto Rico en la década de los 50, y Merle Fry, que conoció al poeta siendo una joven estudiante de español en Maryland y tradujo al inglés algunos de sus textos. El horario de visitas es de martes a sábados entre 10:15 de la mañana y 1 de la tarde, y de 5:15 de la tarde a 7 de la noche. Los domingos sólo puede visitarse en la mañana. La fundación está ubicada en el número 1 de la calle Juan Ramón Jiménez, en Moguer, Huelva (España). http://www.fundacion-jrj.es/exposicion.html Mujeres poetas en el Rayo. El Museo Rayo, de Roldanillo, Valle del Cauca (Colombia) será el escenario del XXIV Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas, que se celebrará del miércoles 16 al domingo 20 de julio y para el cual es posible inscribirse entre el 1 de mayo y el 15 de julio. El costo de la inscripción será de $30.000, que deberán cancelarse en la sede del museo al arribar al Encuentro. El tiempo que se dedicará a el recital de cada participante será de 15 minutos. El orden de la lectura sólo se asignará al momento de la llegada de la autora, que deberá informar previamente si su intervención requiere de algún elemento extrapoético, como música o diapositivas. Estos elementos deberán ser provistos por la participante, quien deberá informar a los organizadores para poder ayudarle, siempre y cuando no se salga del tiempo de 15 minutos. En el marco del encuentro se recibirán libros para el XVIII Concurso Ediciones Embalaje, y una copia de los poemas que se incluyan en el recital deberá ser dejada en recepción, para incluirlos en la antología Universos. http://www.museorayo.net ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Fundación Borges tendrá su sede española en la Biblioteca de Retiro La sede española de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges (http://www.fundacionborges.com) estará en la Biblioteca Pública de Retiro, en ese céntrico barrio de Madrid, informó el gobierno de la región de la capital española. Las fuentes agregaron que la biblioteca pasará a llamarse Biblioteca Pública de Retiro Jorge Luis Borges. La viuda del escritor y presidenta de la fundación, María Kodama, visitó el miércoles 27 de febrero esta biblioteca junto con el consejero de Cultura y Turismo de Madrid, Santiago Fisas. La viuda del escritor aprovechó igualmente para visitar la exposición “El atlas de Borges”, también en la capital española, que muestra textos, fotos de su álbum de viajes y otros documentos que reflejan “el universo de Borges desde su forma de ver, interpretar y vivir el mundo que recorrió en sus viajes junto a su esposa”, explicó el gobierno. La exposición es el primer proyecto conjunto entre el gobierno de Madrid y el Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, tras un acuerdo de colaboración firmado recientemente y en el marco del cual en breve se expondrá en la capital argentina una muestra de Pablo Picasso. La Fundación Borges fue creada por María Kodama en 1988 y alberga la biblioteca personal del autor de Ficciones, las primeras ediciones de sus libros y algunos manuscritos, además de otros objetos. Fuente: AFP *** Pen Club de Puerto Rico entregó premios En una ceremonia realizada el pasado 29 de febrero en Casa Blanca del Viejo San Juan, el Pen Club de Puerto Rico (http://penclubpr.blogspot.com) realizó la premiación de los libros publicados en 2006 en los géneros de poesía, cuento, novela y ensayo, y otorgó el Gran Premio Alejandro Tapia y Rivera de las Letras —de forma compartida— a Magaly Quiñones, Etnairis Rivera y don Manuel de la Puebla por su compromiso excepcional con las letras puertorriqueñas. En poesía el primer premio correspondió a Juan Mestas por De monstruos y laberintos (Editorial Guajana), el segundo lugar a Julio César Pol por La luz necesaria (Editorial Isla Negra, http://www.islanegra.com), y el tercer lugar a Marcelo Morales por El mundo como objeto (Isla Negra). Las menciones de honor correspondieron a Andrés Castro Ríos y Vicente Rodríguez Nietzsche por Madrigales (Guajana), Carlos Martí Brenes por Rara avis (Isla Negra) y José Raúl González “Gallego” por Residente del lupus (Isla Negra). En novela el primer premio correspondió a Ángel Rosa por El lugar de los misterios (Isla Negra). Las menciones de honor correspondieron a Carmen L. Montañez por Pelo bueno, pelo malo (Terranova Editores, http://www.terranovaeditores.com) y Carmen Mirabal por La diva (edición de autor). En cuento el primer lugar correspondió a Rubén Javier Nazario por La soberbia venganza del verbo (Terranova), el segundo lugar compartido a José Curet por Otro cuarteto (Editorial de la Universidad de Puerto Rico, EduPR, http://www.laeditorialupr.org) y Carlos Vázquez Cruz por 8% de desk-cuentos (Cambridge BrickHouse, http://www.cambridgebh.com), y el tercer lugar a Georges Ferdinandy por Cielos vacíos (Isla Negra). La mención de honor correspondió a Daniel Torres por Mariconerías: escritos desde el margen (Isla Negra). Finalmente, en ensayo el primer lugar correspondió a Cruz Ortiz Cuadra por Puerto Rico en la holla: ¿somos lo que comemos? (Ediciones Doce Calles, http://www.docecalles.com), el segundo lugar a Michael González por Nacionalismo revolucionario puertorriqueño (Isla Negra), y el tercer lugar a Dagmar Guardiola Ortiz por Trabajo social en el Caribe hispano-antillano (EduPR). Las menciones de honor correspondieron a Luis López Rojas por Historiar la muerte (Isla Negra), Eugenio García Cuevas por Lengua en tiempo: saberes buenos, malos y feos (Isla Negra/ Publicaciones Puertorriquenas, http://www.publicacionespr.com), y Liliana Cotto Morales por Desalambrar (Editorial Tal Cual). Fuente: Pen Club de Puerto Rico *** Eugenio Mandrini recibió el Premio Olga Orozco El poeta argentino Eugenio Mandrini (Buenos Aires, 1936) recibió el pasado 3 de marzo el Premio de Poesía Olga Orozco por su libro Conejos en la nieve, poemario que “escarba en el silencio, en el enigma cotidiano, en el anhelo” y “en el corazón de los otros”, según los fundamentos de la decisión. El jurado estuvo integrado por el poeta español Antonio Gamoneda, el chileno Gonzalo Rojas, y los argentinos Juan Gelman y Jorge Boccanera, y el premio se otorgó por unanimidad. El galardón, dotado con 3.000 dólares, es otorgado por la Universidad Nacional de San Martín (Unsam, http://www.unsam.edu.ar), a través de su revista Nómada, y por la Cátedra Abierta de Poesía Latinoamericana. Conejos en la nieve, según el jurado, es “la metáfora del escritor frente a la hoja desnuda y la del hombre inmerso en un tiempo de desolación”, y ofrece “imágenes con paisajes de fin de mundo y personajes como salidos de un cuadro de Goya”. Mandrini es poeta y narrador. Ha publicado la novela La bilis (1971, finalista del concurso Sudamericana-La Opinión), los libros de cuentos Criaturas de los bosques de papel (1987) y Galería de hiperbreves (2001), los poemarios Antes que el viento se apague (1987, coautor), Campo de apariciones (1995) y Parpadeos (1999), y los ensayos Discépolo y Dios (1998) y Los poetas del tango (2000), entre otros. Colaboró en la revista Crisis a mediados de los 70, y codirigió la revista Buenos Aires, Tango y lo Demás. El jurado decidió otorgar una mención especial al libro Los fronterantes, del poeta argentino Ariel Williams (Trelew, Chubut, 1967). En el concurso participaron 684 libros provenientes de varios países. Fuente: Ansa *** David Fraguas Herráez obtiene el Premio de Poesía Miguel Hernández El madrileño David Fraguas Herráez, con su obra La importancia de las horas, resultó ganador del Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández 2008, por el que ha obtenido 3.000 euros y la publicación de su obra en la editorial Devenir, según se supo tras la lectura del veredicto el pasado 6 de marzo. El ganador, de 32 años, es licenciado en psiquiatría y ha publicado poemas en varias revistas, pero éste será su primer libro, según informaron fuentes de la Fundación Cultural Miguel Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com), entidad convocante de este galardón dirigido a poetas españoles menores de 35 años. El jurado estuvo presidido por Francisco Javier Díez de Revenga, en su condición de miembro del Patronato de la Fundación, e integrado por el catedrático de la Universidad de Valencia (http://www.uv.es) Arcadio López Casanova, el poeta y editor oriolano José Luis Zerón, el profesor y responsable de la editorial Devenir, Juan Pastor, y el catedrático de literatura en la Universidad de Alicante (http://www.ua.es) Ángel Luis Prieto de Paula. Díez de Revenga ha calificado el poemario ganador como un texto “coherente, bien articulado y fiel a sus lecturas de poetas españoles clásicos y también extranjeros, en el que se conjugan los poemas de corte culturalista y los variados en métrica y tono”. Por su parte, Prieto de Paula ha subrayado el carácter de libro primero y arriesgado, mientras que López Casanova ha destacado la solidez del mensaje poético y el alto nivel de los poemarios seleccionados. Este año concurrían al galardón un total de 135 poemarios, procedentes de casi todas las comunidades autónomas de España. Fuente: Fundación Cultural Miguel Hernández *** Premio Elena Poniatowska para el escritor mexicano Álvaro Uribe El escritor y ensayista mexicano Álvaro Uribe recibió este 8 de marzo el Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska, dotado en su primera edición con 500.000 pesos, por su novela Expediente del atentado. En el acto, celebrado en el Museo de la Ciudad de México, la escritora epónima del galardón felicitó al autor por su “estupenda” novela, porque “el chiste de los premios”, dijo, “es que también se lean las obras ganadoras”. “Es necesario leer, porque eso nos da una vida interior y leer es lo que te ayuda en contra de las dificultades y problemas de la vida, y leer es un parapeto contra de la infamia, y leer sirve para manejar las depresiones”, expresó la autora de El tren pasa primero. Luego de felicitar a todos, Poniatowska hizo un llamado a defender “nuestro país, nuestra cultura, como lo hace Álvaro Uribe en esta novela”. El jurado, compuesto por los escritores Federico Campbell y Daniel Sada y el guatemalteco Rodrigo Rey Rosa, afirmó en su fallo que la obra de Uribe posee una estructura novedosa y bien concebida. “De naturaleza polifónica, con un lenguaje consecuente con el tema, en sus diversos registros, logra mantener a lo largo de la trama un notable nivel de intriga, mismo que jamás decrece”, señala. Uribe agradeció a los presentes, en especial al jurado. “Me honra que escritores tan destacados y lectores tan exigentes hayan decidido que mi libro era digno de su aprobación, y agradezco también a los organizadores, en especial a Eduardo Clavé, director de la Feria del Libro del Zócalo Capitalino”, dijo. También se refirió a sus editoras del sello Tusquets, quienes leyeron esta obra con otros ojos y le dieron la forma material que lo hace ser lo que es, ellas llamaron la atención de la prensa y del público en general y contribuyeron de gran manera a este premio, aseguró. La novela ganadora trata “de un complot maltrecho (...), corrupción, impunidad, los chivos expiatorios, el servilismo y la idolatría”, según indica un comunicado. Añade que su estructura transita por el relato en tercera persona, el diario, el monólogo coloquial, la comunicación epistolar, los testimonios judiciales, las notas periodísticas, los memorandos oficiales y el texto teatral. Uribe, quien nació en Ciudad de México en 1953, estudió filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx). Con experiencia diplomática, también fue profesor en la Pennsylvania State University (http://www.psu.edu) y colaborador en publicaciones de diversos países. Varias de sus obras han sido traducidas al francés, al inglés y al alemán. Entre ellas destacan La audiencia de los pájaros (1986), La linterna de los muertos (1988), La lotería de San Jorge (1995), La otra mitad (1999) o El taller del tiempo (2003), ganadora del I Premio de Narrativa Antonin Artaud en México. La secretaria de Cultura del gobierno capitalino, Elena Cepeda, recordó que cuando el jefe de gobierno Marcelo Ebrard los instruyó para instituir este premio y lo dotó con el monto más alto para un premio de novela en México, les pidió cumplir con tres objetivos fundamentales: reconocer y premiar cada año a un autor o autora en lengua española que mostrara un alto nivel literario; apoyar la industria editorial en México y, por supuesto, fomentar la lectura de obras de calidad y ponerle el nombre a este premio de Elena Poniatowska para rendirle un merecido homenaje a esta escritora. El galardón, destinado a premiar una novela publicada, es el más importante que se entrega en México en este género, aunque en ésta, su primera edición, sólo se recibieron 53 novelas —35 de México y el resto de España, Cuba, Bolivia y Puerto Rico. El certamen rinde homenaje a la escritora mexicana Elena Poniatowska y busca promover el fomento a la lectura y el fortalecimiento a la industria editorial. El jurado leyó sólo seis de estas novelas, porque un prejurado —del que no se dieron nombres— hizo la primera selección; de las otras obras sólo entregaron las actas de dictaminación. Aunque decidieron no dar los nombres de las novelas finalistas, Campbell dijo que la de la Uribe fue la única histórica y las seis en conjunto tenían similitudes: fueron escritas en primera persona y el narrador era al mismo tiempo personaje. Fuentes: EFE • Notimex *** Amado del Pino González gana el Premio de Periodismo Miguel Hernández El escritor y periodista cubano Amado del Pino González (Tamarindo, 1960) obtuvo el pasado 12 de marzo el Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández, convocado por la Fundación Cultural Miguel Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com/paginaprincipal.htm) y dotado con 8.000 euros. Los miembros del jurado reconocieron el homenaje tributado a Miguel Hernández a través del artículo “Caminando con Miguel Hernández”, publicado en la revista cubana La Jiribilla (http://www.lajiribilla.cu), de La Habana, en mayo del año pasado, sobre la Senda del Poeta vista desde una perspectiva personal de participante. El premio literario está dirigido a artículos publicados en medios impresos o digitales que traten cualquier aspecto de la vida y obra del poeta. Del Pino González es graduado en teatrología y dramaturgia del Instituto Superior de Arte (1982), y ha escrito y publicado, entre otras, las obras Tren hacia la dicha, El zapato sucio (Premio de Dramaturgia Virgilio Piñera 2002 y Premio de la Crítica Literaria, 2003), Penumbra en el noveno cuarto (Premio de Teatro José Antonio Ramos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, Uneac, 2003) y Sueños del mago (Premio de Teatrología Rine Leal, 2003). Ha escrito también guiones para el cine y la televisión. Por su labor como periodista obtuvo el Premio de Periodismo Cultural Fernández de Castro en 2000. Su monólogo En falso recibió accésit en el Concurso de Dramaturgia de la Embajada de España en Cuba en 2005. En 2007 impartió conferencias y un taller de escritura teatral en la Universidad de Alicante (UA, http://www.ua.es). El jurado estuvo presidido por José Marín Guerrero, en su condición de secretario del Patronato de la Fundación, e integrado por José María Balcells Doménech, catedrático de literatura española en la Universidad de León (http://www.unileon.es); Enrique Cerdán Tato, escritor alicantino; Francisco Esteve Ramírez, catedrático de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es), presidente de la Asociación Amigos de Miguel Hernández (http://www.amigosmiguelhernandez.org) y patrono de la entidad convocante; y Gaspar Peral Baeza, abogado y patrono de la fundación oriolana, cuyo director, Juan José Sánchez Balaguer, actuó como secretario. Aparte de constatar la alta participación y calidad de los más de treinta y seis trabajos seleccionados, el jurado consideró que el artículo ganador se caracteriza por una visión personal e íntima de La Senda del Poeta, con alto valor periodístico de reportaje de viajes, en el que consigue contagiar al lector la simpatía por una actividad que tiene más de diez años de trayectoria y que atrae todas las primaveras más de 2.000 personas de todas las comunidades autónomas de España e incluso de otros países. Fuente: Orihuela Digital *** Manuscrito de Nicolás Guillén es donado a Camagüey El manuscrito original del poema “Canción de cuna para despertar un negrito”, del poeta nacional cubano Nicolás Guillén, fue donado al pueblo camagüeyano por el colectivo laboral del periódico Granma (http://www.granma.cu) el pasado 12 de marzo. Las notas, encontradas en el archivo del antiguo rotativo Hoy, aparecen certificadas en agosto de 1953 en São Paulo (Brasil), en los inicios del exilio de Guillén por países latinoamericanos y europeos, según el diario Juventud Rebelde (http://www.juventudrebelde.cu). La entrega se realizó en la gala de apertura celebrada en la provincia agramontina por la Jornada de la Prensa Cubana. “Canción de cuna para despertar a un negrito” forma parte de la antología La paloma de vuelo popular, publicada en Buenos Aires en 1958, y refleja características de la poesía de Guillén como la musicalidad, el ritmo y temas relacionados con la población negra. Además, inserta al lector en un mundo tropical mediante la evocación de palabras como cocodrilo, yaguaza, culebra, torcaza, coco y cacao, entre otras, y no es una canción para dormir a un negrito, sino para despertarlo. Fuente: AIN *** Homenajean en Nueva York a Odón Betanzos Palacios España e Hispanoamérica se dieron cita en Nueva York el pasado jueves 13 de marzo para conmemorar al poeta y docente español Odón Betanzos Palacios, quien además de contribuir a fundar la Academia Norteamericana de la Lengua Española (Anle, http://www9.georgetown.edu/faculty/irizarry/academia) logró que fuese aceptada por las demás academias de ese idioma en el mundo y la presidió durante casi treinta años, hasta su fallecimiento el lunes 24 de septiembre de 2007 (http://www.letralia.com/173/0924betanzos.htm). En la actividad, realizada en el Instituto Cervantes de NY (http://nuevayork.cervantes.es), intervino Humberto López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española (http://asale.org), quien viajó desde Madrid. El académico coordina la labor entre las 22 organizaciones en tres continentes y reveló cómo Betanzos fue incansable promotor de su candidatura para ese cargo. Gerardo Piña Rosales, sucesor de Betanzos como director de la Anle, encomió la “idea quijotesca” plasmada por éste y prefirió anteponer, a sus méritos literarios, su bonhomía y capacidad de sobreponerse a la tragedia del fusilamiento de su padre por los franquistas o la muerte de su único hijo en un accidente. “Odón no era ajeno al dolor”, afirmó Joaquín Segura, censor de la Anle que ofició como director interino tras la muerte de Betanzos. “Pero era como el acero de las espadas de Toledo... Fue un creador medular de luminosa obra lírica y defendió siempre la lengua y la cultivó en sus poemas”. Gonzalo Santonja, director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua (Ilcyl, http://www.ilcyl.com), dijo que Betanzos, al igual que Rafael Alberti, “estaba empeñado en rescatar el diálogo entre generaciones” después de que la dictadura franquista cortó esos vínculos que habían llevado a los estudiantes jóvenes a buscar modelos para imitar —y después trascender— su ejemplo. Eugenio Chang Rodríguez, prominente profesor y autor peruano, dijo que Betanzos siguió un camino iniciado muy temprano ya que “el castellano es la primera lengua europea hablada sin interrupción en Norteamérica”. Sin embargo, agregó que “el significado de esta presencia hispana no es únicamente numérica. Si bien la fuerza de la acumulación es poderosa, la mayoría de los hispanos o latinos defiende su patrimonio cultural, identidad y manera de ser: apoya la enseñanza bilingüe y censura la deculturación, el mal trato a los indocumentados y la carencia de una política migratoria justa y humanitaria”. Rememorando las sencillas palabras que Shakespeare pone en boca de Marco Antonio ante la muerte de César, el académico Mordecai Rubin dijo que Betanzos “fue mi amigo, leal y justo”. Angel Alcalá, profesor en el Brooklyn College de Cuny (http://www.brooklyn.cuny.edu), reveló que cuando Betanzos le dijo que su padre había sido fusilado por los franquistas, “yo le dije que el mío había sido fusilado por los republicanos anarquistas”. Pero pese a todo “fuimos amigos para siempre”. El tesorero de la Anle, Nicolás Toscano, protagonizó uno de los momentos más emotivos cuando leyó a la viuda, Amalia Betanzos, dos poemas inéditos que dejó el poeta fallecido, “Amor en 25 eternidades”. Por su parte, el académico Orlando Rodríguez Sardiñas cerró el acto leyendo una poesía en memoria del homenajeado de su Libro de las pérdidas, titulada “Carta del hijo”. Fuente: AP *** Carmen Berenguer, primera chilena en ganar el Premio Pablo Neruda La poeta chilena Carmen Berenguer (Santiago, 1946) se convirtió el pasado viernes 14 en la primera autora de su país en adjudicarse el Premio Pablo Neruda, la más alta distinción que el Estado de Chile otorga a un poeta iberoamericano y que es, por otra parte, el primer reconocimiento que recibe la autora, según sus propias palabras. El nombre de Berenguer fue dado a conocer el viernes en conferencia de prensa realizada en el Museo La Chascona, casa metropolitana de Neruda. El jurado a cargo de la decisión final estuvo integrado por el escritor francés Alain Sicard y el mexicano Carlos Monsiváis, además de la académica nacional Soledad Bianchi y la ministra de Cultura, Paulina Urrutia, quien presidió al grupo. La escritora se mostró sorprendida, aunque aclaró que no tanto por haber recibido la llamada de la ministra de Cultura de Chile, Paulina Urrutia, dándole a conocer que había obtenido el galardón, sino porque se premia un tipo de escritura que no es precisamente el “de la tradición chilena”. Comentó que en Chile no se lee poesía, sino que “se dice”. Sentenció que “la poesía no tiene leyes ni deberes”, y se dijo contraria a cualquier canonización. “Tampoco soy esa poeta, por favor, que está en las alturas. Soy una poeta de la tierra. No soy esa poeta de la tradición chilena”, indicó, y se afirmó cercana a cierta obra de Gabriela Mistral. “Es una sorpresa por la poesía que yo hago, que de pronto puede ponerle trabas al entendimiento y al sentimiento. Mi poesía es sonora, interna, musical, digo cosas increíbles”, comentó. “Soy una mujer combativa, vengo de los conventillos, de la pensión, y esos argumentos hicieron que me fijara en las injusticias”, agregó. Su amigo, el cronista y novelista Pedro Lemebel, coincidió con el juicio de la galardonada. “Me parece una distinción muy merecida, porque no es solamente un reconocimiento a una gran obra, a un gran trabajo escritural, político, de género, sino que también son otras escrituras las que se premian, son otras voces, otros sentires, y también otros malabarismos de la lengua iletrada”. “Por su audacia en el tratamiento del lenguaje, por el modo en que la representación de la mujer evidencia la realidad social y porque aporta una mirada diferente a las violencias y contradicciones contemporáneas”, escribió en el acta del premio el jurado. “Encontré (en la poesía de Berenguer) una escritura contra el lenguaje establecido”, dijo Monsiváis, mientras Alain Sicard comentó que “Carmen ha inventado una nueva manera de integrar lo popular a la poesía”. Berenguer comenzó su carrera editorial en 1983, cuando publicó el libro Bobby Sands desfallece en el muro, y en el que relata la resistencia a muerte del poeta irlandés frente al gobierno británico liderado por Margaret Thatcher. Sus posteriores trabajos incluyen los poemarios Huellas de siglo (1986), A media asta (1988), Sayal de pieles (1993) y La gran hablada (2002). Definida como “la pluma indomable” por Pedro Lemebel en la dedicatoria de Loco afán, la escritora reside en el balneario de Las Cruces. La escritora está casada con el científico Carlos Jerez y tiene dos hijos, Carlos y Carolina. En su trayectoria, que entremezcla narrativa, crónica y poesía, se cuenta su labor como editora de las revistas Hoja X Ojo (1984) y Al Margen (1986). En 1997 recibió la beca de creación Guggenheim, premio que ha sido entregado a sólo a otros tres chilenos: Diamela Eltit, Raúl Zurita y José Donoso. Fruto del reconocimiento nació Naciste pintada (1999), que recoge testimonios de Santiago antes y después del gobierno militar. El Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda se da todos los años y fue instaurado en 2004 en el marco de las celebraciones del natalicio del poeta, reconocido con el Nobel de Literatura. Antes se lo adjudicaron el mexicano José Emilio Pacheco (2004), el argentino Juan Gelman (2005), el peruano Carlos Gastón Belli (2006) y la cubana Fina García Marruz (2007). Berenguer recibirá el 12 de julio, cuando se entregue el galardón, un diploma y 30 mil dólares, además de una edición especial de un libro suyo. Fuente: El Mercurio *** Artistas venezolanos de la palabra se reunieron en Caracas Entre el 14 y el 16 de marzo se celebró en Caracas el I Encuentro de la Palabra, evento que, organizado por el Centro Nacional del Libro (Cenal, http://www.cenal.gob.ve) y la Plataforma del Libro y la Lectura, y bajo el lema “El pueblo en reflexión acerca de la cultura oral”, reunió a escritores, decimistas, chamanes, improvisadores, repentistas, cuentachistes, embusteros, sembradores de agua, cantores de funerales, galeronistas, cuentacuentos, declamadores, curanderos, rezanderas, fabuladores, memoriosos y otros artistas que tienen en la palabra su ámbito de trabajo, provenientes de los 24 estados de Venezuela. El encuentro fue inaugurado la mañana del viernes 14 en la Sala Juana Sujo de la Casa del Artista, en el Bulevar Amador Bendayán de la capital venezolana, con la intervención del presidente del Cenal, Ramón Medero, quien dio la bienvenida a los cultores de la palabra. “Debemos rescatar y reivindicar el uso ancestral de la palabra, las tradiciones orales que están en nuestras raíces desde mucho antes de que se desarrollara la maquinaria industrial de producción y reproducción de bienes culturales”, afirmó Medero, quien en el mismo acto anunció el término de su gestión al frente del Cenal. El evento continuó con una conferencia del escritor e investigador aragüeño José Sánchez Arévalo, quien contó historias tradicionales que explican por qué a su pueblo, San Francisco de Asís, suele llamársele también “Garabato”. Posteriormente la poeta Morela Maneiro, indígena de la etnia kari’ña del estado Bolívar, y reciente ganadora del premio Nósside (http://www.letralia.com/177/1130maneiro.htm), habló sobre la palabra y la paz en la cultura indígena. Le siguieron la cultora Rafaela Baroni, del estado Trujillo, quien escenificó, acompañada por dos personas del público escogidas por ella, dos historias humorísticas de su inspiración, y el investigador Antonio Trujillo, del estado Miranda, quien disertó sobre la importancia de la palabra en la recuperación de los valores originarios de Venezuela. El acto inaugural concluyó con la Cooperativa Teatro de Ciegos “Eduardo Calcaño”, compuesta por actores invidentes quienes representaron una pieza picaresca de su creación. Luego de la inauguración fueron conformadas, con la participación de los más de setenta asistentes, las tres mesas de trabajo que durante toda la tarde del viernes deliberaron sobre la seguridad social de los cultores de la palabra, el registro de ediciones y la organización de los cultores. Las conclusiones de la jornada, en las que los cultores apuntaron los aspectos en los que el Estado debe asistirlos con mayor urgencia, serán publicadas próximamente en medios de comunicación venezolanos. El sábado 15 los cultores realizaron diversas presentaciones en seis comunidades populares de Caracas. Composiciones llaneras desde Apure; tradiciones orales de la cultura xamú, de Mérida; la historia del trapiche y del tambor en Borburata, de Carabobo; una recopilación de leyendas indígenas, de Anzoátegui; historia y costumbres de la cultura warao, de Delta Amacuro; una puesta en escena de los Cacheros de Tinaco, de Cojedes; Cuentos del Caminante, de Yaracuy, y hip hop, del Zulia, fueron algunas de las manifestaciones que se hicieron presentes en Caracas. En las inmediaciones del Liceo Manuel Palacio Fajardo, parroquia 23 de Enero, se presentaron Morela Maneiro, María Cascante de Poyo y José Simón Bastidas, poeta, cantante y chamán kari’ñas. También estuvieron el cantor invidente Eduardo “Gavilán” Mena, del estado Miranda, y el decimista José Ramón León y la cronista del tambor Ella Hoffman, ambos del estado Carabobo. En la plaza de Propatria, en la parroquia Sucre, estuvieron el escritor Jorge Gómez Jiménez, quien habló de la importancia del lenguaje coloquial en la narrativa; la poeta Julia Liendo, quien recitó versos de su creación, y el cronista José Sánchez Arévalo, los tres del estado Aragua; acompañados por el cantor Pedro Betancourt, de Barinas; Marta Marín y Jesús Morillo, de Falcón; Hernán Zapata y Gerardo Díaz, de Monagas. En La Guzmania, parroquia Antímano, se presentaron los apureños José Álvarez y José Bueno; los merideños Ángel Francisco Peña y Valerio Gutiérrez, los trujillanos Jesús Felipe Rubio y Rafaela Baroni; y la cronista de Nueva Esparta, Odalis Orta. En el Anfiteatro de Caricuao se presentaron Ramón Tovar, Ramona Flores y José Delfín Carrillo, de Anzoátegui; el poeta Marcos Mendoza y el sembrador de agua Pedro Jaimes, de Táchira; América Ramírez y Alexis Morey, de Yaracuy; y Carmen Medrano y Pablo Dellán, cantante warao y galeronista, respectivamente, de Delta Amacuro. En el Casco Histórico de Petare, por su parte, estuvieron Odilia Brice, de Amazonas; Álvaro González Álvarez y José Concepción Galíndez, de Zulia; Tibisay Rodríguez, Lisandro Daza, Alirio Sequera y Rodrigo Sarmiento, de Lara; y Juan Martín Navarro “Juanito” y Justino Landaeta, de Guárico. Por último, en la Casa de la Cultura de La Pastora, se presentaron Rafael Arias y Alberto Flores, de Cojedes; Soraya Padrón, Alexander Osuna, Daniela de Jesús Serrano y David Rodríguez, del Distrito Capital; Enrique del Carmen Viñoles y Atilio Rondón Rodríguez, de Sucre; y Florencio Pantoja y Jerónima Escobar, del estado Vargas. El encuentro finalizó el domingo por la tarde, con un “palabreo libre” en la Casa del Artista, donde acudieron todos los cultores invitados. Luego de las jornadas se conformó la Red de la Palabra, una nueva instancia de encuentro, articulación y organización a nivel nacional entre todos los cultores que, desde diversas visiones y condiciones históricas de existencia, y a través de diferentes rituales, lenguajes y técnicas, ejercitan la palabra como vehículo de saberes ancestrales y la reivindican como soporte y refugio de la memoria histórica de los pueblos. *** Juan Villoro recibió el premio “Antonin Artaud en México” El escritor mexicano Juan Villoro (Ciudad de México, 1956) recibió este domingo 16 de marzo el V Premio de Narrativa “Antonin Artaud en México” (http://www.premioartaud.com), que le fuera conferido en noviembre por el libro Los culpables por un jurado en el que intervinieron Alberto-Ruy-Sánchez, Philippe Ollé-Laprune, Margo Glantz y Fabricio Mejía Madrid, entre otros, tal como informamos en nuestra edición 177 (http://www.letralia.com/177/1121villoro.htm). El galardón está dotado de 80 mil pesos, la traducción al francés de la obra y una escultura elaborada por los artistas plásticos Arturo Guerrero y Marisa Lara, así como una invitación a participar en el Festival Latinoamericano de Biarritz (http://www.festivaldebiarritz.com) en septiembre de 2008. Es convocado por la Embajada de Francia en México (http://www.francia.org.mx) y la Federación de las Alianzas Francesas, entre otros entes. Poco antes de recibir el reconocimiento, en la residencia de Francia en México y de manos del embajador galo, Alain Le Gourriérec, el novelista y dramaturgo explicó que la publicación ganadora está integrada por siete historias que hablan sobre la deslealtad y las corrientes subterráneas que desata. El también autor de El disparo de Argón y la obra teatral Muerte parcial aseguró que quien vive con un engaño es como tener un doble porque significa guardar un secreto que lo obliga a vivir con un estándar difuso, es alguien distinto que pasa su vida representando al que era antes. Todos los personajes traicionan o se creen traicionados y en cada texto, un elemento íntimo, un detalle crea la sorpresa y viene a cambiar la situación con una nueva faceta que desnuda la realidad y el imaginario rural y urbano, la pasión y el odio, abundó. Con relación al premio “Antonin Artaud en México”, Villoro mencionó que representa un gran estímulo, aunque no cree que los reconocimientos sean algo definitivo de garantía de calidad. “Es un accidente afortunado recibir un premio, y me da mucho gusto que antes lo hayan recibido (este galardón) autores que aprecio mucho como Fabio Morabito y Fabricio Mejía, y también el jurado, que está integrado por editores y escritores de Alemania, Francia y México”, mencionó. También destacó el respaldo de una editorial independiente, como es Almadía (http://www.almadia.com.mx), de Oaxaca, que demuestra que se puede hacer literatura desde provincia y que ha apostado a una circulación cultural más que a una circulación comercial. El también autor de Albercas, Dios es redondo y La casa pierde ratificó que, tal como había anunciado en noviembre, la mitad del dinero que recibirá será destinado al Centro de las Artes de San Agustín (http://www.centrodelasartesdesanagustin.com), en Etla, Oaxaca, que encabeza el artista plástico internacional Francisco Toledo. “Decidimos que será destinado para formar una biblioteca infantil, porque era un proyecto que estaba ahí, pero lo que se necesitaba era el apoyo económico para comprar los libros, entonces vamos hacer una selección de libros”, subrayó. Respecto a sus próximos proyectos, dijo que hay una novela corta en proceso, con el sello Almadía, así como una obra para teatro. Por su parte, el embajador de Francia en México, Alain Le Gourriérec, comentó que aunque hace poco descubrió la obra Los culpables, le pareció muy impactante, así como el estilo que plasma el escritor con frases muy cortas. “Villoro tiene una imaginación deslumbrante, es muy divertido, está lleno de humor, es un gran escritor y aún no es conocido en Francia, por lo que espero que a través de este premio que se le otorga se facilitará su acceso al público francés”, dijo. Fuente: Notimex *** Liberan Gira Poema, libro objeto con poemas de doscientos autores Poetas de todo el planeta contestaron a la invitación de la escritora chilena Natalia Gaete para celebrar el Día Mundial de la Poesía el próximo viernes 21 de marzo. La propuesta era conformar un libro objeto que fuera liberado a la curiosidad ciudadana. El bookcrossing poético no sólo se conformaría con la impresión sino que viajaría por Internet para llegar a cualquier buzón donde hubiera un lector, a partir de este miércoles 19. En su tercera edición, “Haz rodar una poesía” es un proyecto de intervención cultural que nació como una manera de fomentar la difusión de la creación poética. Mediante convocatoria de mail-art se ha obtenido el libro-objeto que ha convocado a más de doscientos poetas de todo el mundo. La propuesta se lanzó el 25 de febrero a través del blog Antaria y Poesía (http://antaria.blogspot.com), de Gaete, quien se define como publicista, fotógrafa y aprendiz de poeta. “Recibí poemas de Chile, Uruguay, España, Argentina, Venezuela, México, Colombia, Perú, El Salvador, República Dominicana, Panamá, Ecuador, Costa Rica, Canadá, Estados Unidos, Italia y Brasil”, explica Gaete. Agustín Calvo Galán, poeta visual y difusor de la poesía en su página Las afinidades electivas (http://lasafinidadeselectivas.blogspot.com) diseñó la portada del libro. El proyecto toma prestado el concepto de bookcrossing, un movimiento internacional (http://www.bookcrossing.com) nacido en Estados Unidos en 2001 que consiste en liberar libros en lugares públicos —como metros, plazas o cabinas de teléfonos— para que alguien los encuentre, los lea y los vuelva a dejar en otro sitio. Siguiendo ese concepto, Gaete ideó esta manera de celebrar el Día Mundial de la Poesía. “La propuesta nos devuelve al romanticismo de crear un poemario artesanal a través de la utilización de Internet, y permite la integración de personas que giran su don creativo en torno a la magia de las letras”, explicó. “Haz rodar una poesía” tiene su propio blog (http://girapoema.blogspot.com), donde se mostrarán todas las consecuencias de esta acción. De esta manera, la poesía, un género que según las leyes del mercado editorial corre serios riesgos de extinción, se hará omnipresente. “El poeta creador regala su obra, contribuye a que la poesía esté más cerca de la gente, gratis, rodando sin fronteras ni otras condiciones que la aten”, señaló la organizadora. No es la primera vez que se hace una liberación de poemas. Con la colaboración de compañeros de comunidad literaria en Internet, Gaete imprimió, editó y liberó libros en dos oportunidades en las ciudades estadounidenses de Nueva York y Washington en 2006 y en Harrisburg en 2007. En esta oportunidad, la liberación se realizará en cinco ciudades de España, y en Costa Rica, Perú, Estados Unidos, México, Venezuela y Chile. El número de volúmenes no se puede concretar, pues depende de la implicación de cada lector que lo reciba. Los interesados pueden descargar el libro en formato .pdf (552 Mb), gratuitamente, desde http://www.letralia.com/183/0319girapoema.htm. Fuente: Antaria y Poesía *** Lectura y literatura serán analizadas en Arequipa Del 24 al 28 de marzo próximo tendrá lugar en Arequipa (Perú) el I Congreso Iberoamericano “La Lectura y la Literatura”, organizado por la Universidad Nacional de San Agustín (Unsa, http://www.unsa.edu.pe) a través del Departamento Académico de Literatura y Lingüística, con la colaboración de la Fundación Prolectura. Entre los temas que discutirán los participantes del evento se encuentra la influencia de la lectura en la educación, en la escritura creativa y en la investigación; experiencias en planes y campañas de animación a la lectura, en el desarrollo de destrezas de lectura óptima y en capacitación del profesorado en la evaluación de la comprensión lectora; el papel de las bibliotecas en el fomento de la lectura; las relaciones entre el libro, las industrias culturales y los lectores, y el rol de los medios y redes audiovisuales en la animación a la lectura. En la inauguración intervendrán Rolando Cornejo Cuervo, rector de la Unsa; Hugo Neira Samanez, director de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP, http://www.bnp.gob.pe); Giovanni Parodi, director de la Cátedra Unesco para la Lectura y la Escritura de Chile, y Emilia Gallego Alfonso, presidenta de la sección cubana de la Junta Internacional de Libros para Jóvenes (IBBY, http://www.ibby.org). Al congreso asistirán reconocidos docentes dedicados a la formación de lectores, como Gloria Fernández y Mila Cañón, de Argentina; Eliana Yunes, de Brasil; José García Guerrero, de España; investigadores de la cultura escrita como Michel Peroni, de Francia, y Mauricio Pérez Abril, de Colombia. Fuente: El Regional de Piura *** Puerto Rico celebrará su primer Festival Internacional de Poesía Entre el 24 y el 28 de marzo se celebrará en el Recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana (http://www.inter.edu) el I Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (http://www.festivalinternacionaldepoesiaenpuertorico.com), evento que en su primera edición estará dedicado a la Cuenca del Caribe y que contará con poetas invitados de México, Centroamérica, Colombia, Venezuela y las tres Antillas Mayores. El acto de apertura se realizará en el Teatro de la Universidad Interamericana el lunes 24 a las 7:30 de la noche. La actividad estará dedicada al poeta Juan Antonio Corretjer en el centenario de su nacimiento. La clausura se llevará a cabo en el Museo de Arte de Puerto Rico (http://www.mapr.org) la tarde del viernes 28. Se dedicará al laureado poeta puertorriqueño Francisco Matos Paoli, tres veces nominado al premio Nobel de Literatura y finalista del premio Cervantes. Las actividades serán estructuradas a base de lecturas poéticas, mesas redondas, conversatorios, conferencias y talleres. Adicionalmente, se presentarán exhibiciones de artistas plásticos puertorriqueños y conciertos musicales. Los poetas participantes serán divididos en cuatro grupos, cada uno de los cuales desarrollará actividades en diversas localidades puertorriqueñas. Entre los poetas invitados se encuentran Adriano Corrales Arias (Costa Rica), José Mármol y Mateo Morrison (República Dominicana), Pablo Menacho (Panamá), Luis Gilberto Caraballo (Venezuela), Isabel Parera, José Luis Moreno del Toro y Marcelo Morales (Cuba), Roberto Sosa (Honduras), Eduardo Casar (México), Andrea Cote Botero (Colombia), Hanzel Lacayo (Nicaragua) y Otoniel Guevara (El Salvador). Junto a ellos participarán los puertorriqueños Alberto Martínez Márquez, Amarilys Tavárez, Ana María Fuster Lavín, Ariel Santiago Bermúdez, Beatriz Berrocal, Edgardo Nieves Mieles, Elidio La Torre Lagares, Iván Silén, Jorge M. Ruscalleda, José Luis Vega, Magaly Quiñones, Néstor Barreto, Ramón Felipe Medina, Violeta Pujols y otros sesenta poetas de Puerto Rico. Habrá micrófono abierto para las generaciones novísimas y se presentarán lecturas en distintos municipios del país. El evento es auspiciado por el Instituto de Cultura Puertorriqueña (http://www.icp.gobierno.pr), la Universidad Interamericana, la Universidad de Puerto Rico (http://www.upr.edu), recintos de Río Piedras, Cayey y Humacao, y otros colaboradores. Fuente: Página del evento *** Rescatarán memoria histórica del Mercado Viejo de Maturín El Instituto de Cultura del estado Monagas (Icum, http://www.monagas.gob.ve/icum), en Venezuela, organiza un proyecto expositivo que, en forma de una actividad a la vez didáctica y lúdica, persigue el rescate de la memoria histórica del Mercado Viejo de la ciudad de Maturín, capital del estado. El evento, que lleva por nombre “Sancocho en el Mercado” y se realiza en el marco del programa “Memorias del mercado”, es el abrebocas para la inminente inauguración del Museo Mateo Manaure, según informó el escritor Miguel Mendoza Barreto, presidente del Icum. Mendoza Barreto agregó que en el perímetro de este emblemático espacio, donde hoy en día se levanta la sede del instituto, artistas plásticos locales crearán una obra que refleje elementos y contenidos históricos estrechamente relacionados con el tradicional, y en proceso de extinción, Mercado Viejo de Maturín. Informó que permanece abierta la convocatoria para que los creadores nativos o residentes de Monagas se inscriban y participen en este proyecto de valoración y reivindicación de la historia local, que se desarrollará los días viernes 28 y sábado 29 de marzo en los locales comerciales que desde hace décadas forman parte de lo que una vez fue el Mercado de Maturín. Los interesados pueden formalizar su inscripción de lunes a sábado en horario de oficina, en el tercer piso del Complejo Cultural del Icum, donde se les brindará información detallada de este evento y se les asignará el local comercial en el cual trabajará el creador. Fuente: Icum *** Metapoetas se reunirán en Venezuela Entre los días 3 y 6 de abril se celebrará en Maracay, Aragua (Venezuela), el III Congreso Internacional de Metapoesía, CIM3Venezuela (http://metavenezuela.blogspot.com), que reunirá en el Instituto Pedagógico de Maracay (http://www.ipmar.upel.edu.ve) a diversos exponentes internacionales de la llamada metapoesía. El evento, que se realizará en homenaje al doctor Ramón González Paredes, individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua, está dirigido a todos los miembros del Movimiento Internacional Metapoesía (http://metapoetas.blogspot.com), así como a escritores, editores, críticos, dramaturgos, cronistas, ensayistas y lectores. Entre sus objetivos se encuentran, según sus organizadores, “establecer las bases fundacionales para que la metapoesía, junto al Manifiesto Metapoético, se enmarquen en un planteamiento universal claro y sencillo que permita trascender la frontera territorial, hablando específicamente del Caribe, sino como un movimiento y una conceptualización vanguardista que le da forma y sentido actuales a la creación poética, pictórica y cualquier manifestación artística que tuviese vinculación con la poesía”. El jueves 3 se estarán realizando las inscripciones entre las 8:30 de la mañana y las 12 del mediodía. A las 4:30 de la tarde se celebrará la sesión inaugural, que tendrá lugar en el Salón Aragua del Hotel Maracay, donde el doctor Ramón González Paredes dictará la conferencia inaugural. A continuación se hará un “Recital Metapoético”, que será seguido por un concierto de las Voces Oscuras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y el brindis de bienvenida. El viernes 4 a las 8:30 de la mañana se iniciarán las sesiones del congreso en la Sala Satelipmar del Pedagógico, con el profesor Oscar Fernández (Venezuela), quien dictará su charla “Ciencia y arte desde la multidimensionalidad del lenguaje poético/filosófico”. A las 9:45, la licenciada Karina Rieke (EUA) hablará sobre la literatura femenina y la metapoesía en Nueva York en los últimos 15 años. A las 10:30, el profesor Oscar Rodríguez (Venezuela) hablará sobre “Poesía y complejidad” y a las 11:15 el doctor Aníbal Rodríguez (Venezuela) dictará su charla “La poética narrativa de Eugenio Montejo”. A mediodía se realizará una sesión de preguntas y respuestas con los ponentes. A las 2:30 de la tarde, el ingeniero Hakim Márquez (Venezuela) hablará sobre “Valery, la poesía y el yo”, siendo seguido a las 3:45 por la licenciada Taty Hernández Durán (República Dominicana) con su charla “La Metapoiesis eterna de Karina Rieke” y por el licenciado Joel Almonó (EUA), a las 4:30, con “La creación mito-metapoética desde el metalenguaje”. Al concluir se celebrará igualmente una sesión de preguntas y respuestas, se inaugurará la Exposición Metarte y se cerrarán las actividades del día con otro “Recital Metapoético” y un concierto de la Coral Polifónica de la Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve). A las 8:30 de la mañana del sábado 5 el escritor Orlando Alcántara (República Dominicana) abrirá las actividades con su charla “El poema es metalenguaje”. A las 9:45, el ingeniero Luis Gilberto Caraballo (Venezuela) comentará “Algunos conceptos poéticos, metapoéticos y cuánticos”, siendo seguido a las 10:30 por “Reflexión metapoética en la obra de José Barroeta y Eugenio Montejo”, a cargo de la doctora Carmen V. Carrillo (Venezuela). A las 11:15 se realizará la sesión de preguntas y respuestas. A las 2:30 de la tarde se realizará la conferencia especial “Postmanifiesto Metaonírico: el poema es metalenguaje”, a cargo del fundador del movimiento, el doctor Jorge Piña (EUA). A las 3:45 se celebrará el foro “¿Metapoesía?”, en el que participarán Joel Almonó, Karina Rieke, Jorge Piña y Livia Díaz (México). A las 4 se suscribirán los correspondientes acuerdos y resoluciones y a las 5 se pronunciarán anuncios y palabras de la Comisión Permanente de Congresos Globales Metapoéticos. Por último tendrá lugar una sesión de clausura, un brindis y un concierto del Grupo “Luis Laguna” de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel, http://www.upel.edu.ve). Los participantes podrán opcionalmente asistir a una visita turística el domingo 6. La inscripción en el congreso tiene un costo de 50 bolívares y puede gestionarse con la doctora Amelia Dorta en la Coordinación de Extensión Académica del Instituto Pedagógico de Maracay, en la avenida Las Delicias. Los asistentes recibirán certificado y credencial. Para mayor información, se puede contactar a la profesora Miriam Mireles a los teléfonos (0416) 6438990 y (0412) 3468990, al fax (0243) 2720728 o al correo electrónico metapoetas@gmail.com. Fuente: Página del evento *** Tknela Teatro celebrará en Carabobo un encuentro de teatro para niños Entre el 14 y el 27 de abril se realizará en diversas localidades del estado Carabobo (Venezuela) el V Encuentro de Teatro para Niños “Más Allá de los Cuentos”, evento dirigido a niños de sectores de escasos recursos y organizado por el colectivo artístico Tknela Teatro (http://tknelateatro.blogspot.com). En el marco del evento, además, el reconocido escritor boliviano Víctor Montoya (http://www.letralia.com/firmas/montoyavictor.htm) dictará su Taller Integral de Literatura, dirigido a artistas y estudiantes del estado. La actividad se desarrollará en zonas rurales, casas hogares, institutos de educación especial y diversos espacios culturales, con sede en la comunidad La Cumbre de Canoabo y con la inclusión de municipios rurales y urbanos, así como la zona central del estado y, por supuesto, su capital, Valencia. Diversos entes públicos y privados se han unido para la organización del evento, que abarcará los ámbitos artístico, pedagógico, ecológico, recreativo, convivencial y de difusión de valores locales. Asistirán agrupaciones de toda Venezuela e internacionales; representativas de disciplinas como teatro, títeres, teatro de calle, mimodrama, música, artes circenses y narración oral, dedicadas al trabajo con los niños y público de todas las edades. Esta quinta edición del encuentro constituirá una oportunidad para la reflexión sobre los alcances de la acción cultural en los Valles Altos de Carabobo y, además de analizar las herramientas con las que cada artista aborda el trabajo para niños, se realizarán jornadas de apreciación y talleres sobre las mismas. El Taller Integral de Literatura que dictará el escritor boliviano Víctor Montoya tendrá un costo de 250 bolívares y su cupo es limitado. Se desarrollará entre los días 16 y 20 de abril en La Cumbre de Canoabo. La organización se hará cargo del transporte desde Valencia, alojamiento, alimentación, material de apoyo y entrega de certificados, según indicaron Denis Miraldo y Carolina Theís, coordinadores de pedagogía del encuentro. La actividad incluirá aspectos teóricos y prácticos, la interacción con profesionales del arte de varios estados y otros países y la asistencia a actividades complementarias. Igualmente se ofertarán cupos gratuitos para jóvenes talentos de los Consejos Comunales de los Valles Altos. Los coordinadores de Tknela Teatro indicaron que el cronograma básico de actividades del taller abarca seis días. El primer día se dedicará al traslado y a actividades del encuentro. El segundo día se dará inicio al taller con la sesión “Funciones latentes de la educación y desarrollo social, emocional e intelectual del niño”. Le seguirán, el tercero y cuarto días, las sesiones “Condiciones de la literatura infantil. Lo clásico a lo moderno” y “¿Cómo escribir un cuento?”. El cuarto día se realizará también una sesión práctica en la que cada participante escribirá un cuento según lo aprendido, tanto en forma individual como grupal. El quinto día los participantes asistirán a ponencias de reconocidos especialistas y a una escenificación libre de los cuentos. El sexto día se realizará la jornada de reflexión final y el cierre del encuentro. Para participar, los interesados pueden dirigirse a la sede de Tknela Teatro, ubicada en la calle Soublette de Valencia, a pocos metros de la avenida Cedeño, o comunicarse por los teléfonos (0241) 8581094 y 8571920, así como a través del correo electrónico masalladeloscuentos@gmail.com. Montoya también dictará charlas sobre “El arte boliviano y latinoamericano para niños” en diversos espacios artísticos y universidades de Valencia, Bejuma y Puerto Cabello, todas con acceso completamente gratuito. Asimismo, participará en las actividades de la Semana del Libro en el estado vecino de Aragua, donde presentará su libro Cuentos en el exilio. Nacido en Bolivia en 1958, el autor vivió en poblaciones mineras donde estudió y fue dirigente estudiantil. En 1976 la dictadura militar lo persiguió e inició actividades clandestinas hasta que fue capturado, torturado y encarcelado en varias prisiones, donde burlando la vigilancia de los guardias escribió su libro Huelga y represión, que se filtró gracias a las visitas de su madre. En 1977 una campaña de Amnistía Internacional lo adoptó como preso de conciencia, fue sacado por un piquete de agentes y trasladado directamente al aeropuerto, para iniciar el exilio en Suecia. En Estocolmo coordinó proyectos culturales, dictó lecciones de idioma quechua y ejerció la docencia. Fundó y dirigió revistas literarias. Obtuvo premios y tiene cuentos traducidos en diversas antologías. Está considerado como uno de los mejores narradores latinoamericanos en Suecia y como uno de los principales impulsores de la moderna literatura boliviana. Actualmente se dedica en la capital sueca a la literatura y el periodismo cultural, con publicaciones en países de Europa y América Latina. Su obra abarca el género del cuento, la novela, el ensayo y la crónica periodística. Fuente: Tknela Teatro *** Literatura como memoria analizarán estudiantes colombianos de letras Organizado por el Nodo Santanderes de la Red Nacional de Estudiantes de Literatura y Afines (Rednel, http://rednel.blogspot.com), con el apoyo de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Industrial de Santander (UIS, http://www.uis.edu.co) y la Facultad de Letras de la Universidad Autónoma de Santander, entre el 9 y el 12 de septiembre de 2008 se estará realizando en Bucaramanga, Santander (Colombia), el VI Encuentro Nacional de Estudiantes de Literatura (VI Enel) y la IV Asamblea Nacional de Nodos Rednel. El VI Enel tendrá como tema central “La literatura como memoria: historias y ficciones”, y podrán participar estudiantes, profesionales y amantes de la literatura. El evento se enfocará en la literatura colombiana y latinoamericana como referente histórico y las relaciones transdisciplinares entre historia y literatura. Además del encuentro, se realizarán conferencias, talleres y encuentros de creación literaria en los espacios designados por los patrocinadores. El encuentro se llevará a cabo en el Ágora de la Facultad de Ciencias Humanas de la UIS, la Sala Zalamea de la UIS, el auditorio de Ingenierías de la Universidad Autónoma de Bucaramanga (http://www.unab.edu.co), el Banco de la República de Colombia (http://www.banrep.gov.co), el Instituto Municipal de Cultura (http://www.imc.gov.co) y otros sitios de la ciudad; así mismo, la IV Asamblea Nacional de Coordinadores de Nodos de Rednel se efectuará el sábado 13 de septiembre en la sala Zalamea de la UIS. El evento tiene como objetivos posibilitar la integración de las investigaciones y trabajos académicos que se estén llevando a cabo en Colombia y la interacción dialógica de éstas, estableciendo un estado de la cuestión de lo literario en las regiones desde la academia. Y, de este modo, darle continuidad a los esfuerzos de descentralización de este espacio de encuentro de los nodos locales que participan e integran la Rednel. De la misma manera, se pretende integrar a la comunidad estudiantil del área de la literatura y las demás ciencias sociales de Colombia y Latinoamérica en un encuentro de carácter periódico; exponer y discutir los trabajos académicos realizados en diferentes universidades de Colombia en torno a las temáticas de la convocatoria; generar espacios de diálogo para estudiantes, docentes y público en general sobre el quehacer literario y las inquietudes en relación con el ámbito cultural en el cual están insertas las diferentes manifestaciones literarias, y construir vínculos entre los nodos de Rednel con instituciones interesadas en el campo de las humanidades y de las ciencias sociales, para ir consolidando espacios de convivencia en torno al quehacer literario. El evento se dividirá en seis mesas. En la primera de ellas, “Historias y ficciones”, los participantes discutirán sobre las relaciones entre la realidad y la ficción narrativa, con enfoques específicos en la novela, el cuento y la crónica. En la segunda, “De la literatura y sus relaciones extrínsecas”, se analizarán diversas perspectivas del viaje y la migración en la literatura, así como las relaciones entre las letras y el cine, la patafísica, los juegos del lenguaje y las polipoesías, la oralidad, los discursos preformativos y las etnoliteraturas. La mesa 3 servirá para analizar las relaciones entre la literatura y la pedagogía, con enfoques específicos sobre la utilización de la literatura como herramienta didáctica y los procesos pedagógicos de la literatura y la historia, entre otros. En la cuarta mesa, “Teoría, crítica y análisis”, se discutirá sobre tendencias y perspectivas actuales en las teorías de la historia literaria, literatura comparada, estudios literarios y culturales, e historiografía. La quinta mesa estará dedicada a recordar a los autores colombianos Tomás Carrasquilla, Tomás Vargas Osorio, José Eustasio Rivera y José María Vargas Vila, así como al peruano César Vallejo, la argentina Alfonsina Storni, el chileno Vicente Huidobro, el egipcio Konstantinos Kavafis y los franceses Simone de Beauvoir y Guillaume Apollinaire. Finalmente, la sexta mesa será para la creación literaria, en poesía, minicuento, performance y teatro. La invitación está abierta para estudiantes de pregrado o posgrado en las áreas de literatura, lingüística, filología, lenguas, español, filosofía, comunicación, sociología, historia, teatro, artes escénicas y dramáticas y otras disciplinas afines, matriculados en universidades colombianas y de América Latina. Las ponencias, que deben ser preferiblemente inéditas, se enfocarán en los temas mencionados y se dispondrá de un máximo de veinte minutos para desarrollar cada una. El participante podrá utilizar en ella los recursos audiovisuales que requiera. Las ponencias se recibirán hasta el 9 de mayo, y su envío deberá hacerse al correo electrónico rednelsantanderes@gmail.com, señalando en el campo Asunto el texto: “PONENCIA VI ENEL”. En la portada de la ponencia se deberá incluir su título, el nombre del autor, la mesa temática en la que se postula, los requerimientos técnicos para la exposición (proyectores, equipos de sonido, de video, etc.), la universidad, la carrera y semestre e información de contacto (teléfono, dirección, ciudad, e-mail). Adicionalmente se deberá incluir un resumen que no excederá las diez líneas y en el que se expondrá el tema de la ponencia, marco teórico y los conceptos o palabras claves. De ocho a diez páginas será la extensión de las ponencias (excluyendo la bibliografía y la portada), en tamaño carta y por una sola cara, escritas en letra Arial 12 a espacio doble, en formato de Microsoft Word. Las obras citadas o referencias bibliográficas seguirán las normas de la Modern Language Association (MLA, http://www.mla.org). Se deberá presentar la ponencia también en un CD para su publicación por la Rednel. Los participantes en la mesa de creación literaria podrán enviar al mismo correo, también antes del 9 de mayo, hasta tres poemas y dos minicuentos, teniendo en cuenta que el espacio para su presentación será breve, y deberán cumplir con las mismas formalidades que las ponencias excepto número de páginas y resumen. En su lugar, irán acompañados de una breve biobibliografía del autor. El correo deberá llevar en el campo Asunto la frase “CREACIÓN VI ENEL”. La lista de aceptación de ponencias y textos de creación será publicada en la web de la Rednel (http://rednel.blogspot.com) el 16 de julio. Los participantes admitidos deberán confirmar por correo electrónico su asistencia al encuentro antes del 1 de agosto. Quienes deseen participar como asistentes deben enviar, antes del 1 de agosto, un correo a la misma dirección, especificando en el campo Asunto la palabra “ASISTENTE”, con los siguientes datos: nombre completo, universidad, carrera y semestre, e información de contacto (teléfono, dirección, ciudad, e-mail). De requerirse, a partir del 25 de julio, el Nodo Santanderes estará enviándoles a los inscritos, correspondencia que les permita respaldar su asistencia al evento ante sus respectivas instituciones y lograr los apoyos económicos. Antes del evento, cada coordinador de nodo es responsable de enviar la lista con los asistentes y ponentes inscritos directamente. Fuente: Rednel ||||||||||||||||||||||| LITERATURA EN INTERNET |||||||||||||||||||||| El Coloquio de los Perros http://www.elcoloquiodelosperros.net Publicación cultural dirigida desde Cartagena, España, por Juan de Dios García, y creada en 2000. En sus páginas es posible leer poesía, narrativa, entrevistas, artículos, ensayos, caricaturas, muestras fotográficas y otros materiales. Su periodicidad es trimestral y admite colaboraciones por correo electrónico, que son revisadas por un comité de lectura. Babar http://revistababar.com Portal especializado en literatura infantil y juvenil. Nació de la versión digital de la revista homónima, publicada originalmente en formato impreso desde 1989 en Arganda del Rey (España). Publica artículos, noticias, entrevistas, información sobre premios y concursos y material de creación, entre otros textos. Comunicación Cultural http://www.comunicacion-cultural.com Bitácora colectiva sobre la comunicación y el impacto de las nuevas tecnologías en el sector cultural. Es parte del Portal Cultural Dosdoce (http://www.dosdoce.com) y ofrece entrevistas, convocatorias a eventos, análisis sobre actualidad en comunicación, arte, formación, literatura y otras áreas. Rostros y versos, antología de poesía universal http://www.artepoetica.net Compendio de poesía de autores de habla hispana creado por el salvadoreño André Cruchaga. Reúne en un mismo espacio autores de dilatada trayectoria junto con otros menos conocidos, e incluso reserva una sección a autores noveles. También incluye textos en idiomas distintos al español, algunos materiales en prosa y una vasta galería fotográfica. Su objetivo es eminentemente didáctico, de apoyo al lenguaje y la literatura, y es coordinada por Claudia Hérodier y René Chacón Linares. A Limine http://www.aliminerevista.com Revista literaria gratuita hecha en México, que subsiste gracias a donativos de sus lectores y aparece cada dos meses. Publica noticias de actualidad literaria, convocatorias a eventos y concursos, textos de creación y otros materiales. Su objetivo es brindar apoyo y formación a escritores que se inician, como se evidencia desde su nombre, expresión latina que significa “Desde el umbral”. Conocer al Autor http://www.conoceralautor.com Portal que ofrece la posibilidad de ver y escuchar a los escritores haciendo una presentación de sus libros en videos que no son entrevistas ni clips grabados por departamentos de mercadeo de las editoriales, sino que constituyen un acercamiento natural con el autor. El sitio trabaja en contacto con las editoriales, los autores y sus representantes y ofrece el servicio de grabación, producción y edición del video, así como promoción del autor y otros. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Papá querido José María Gatti ==================================== Cuando todo parecía dicho sobre Truman Capote, más allá de los filmes que vinieron a socializar su imagen, un excelente trabajo de Adela Fryd, titulado “La búsqueda de un nombre: Truman Capote”, que integra el apéndice del libro Otra vez el padre, nos acerca con una mirada lacaniana al mundo del niño terrible de la literatura norteamericana. La autora, conjuntamente con Catalina Guerboroff, va marcando la ruta del escritor que no se siente identificado con la figura paterna y así lo expresa en aquella temprana carta escrita a los 11 años: “Como sabrás”, le marca al padre, “mi apellido ya no es Persons sino Capote, y me gustaría que en el futuro te dirigieras a mí como Truman Capote, ya que todo el mundo me llama así”. Ambas psicoanalistas nos esclarecen al puntualizar que “el perverso no quiere reconocer al padre en su semblante, rechaza ser naïve, de alguna manera repudia al padre pero para ser más que el padre, para inventar un padre de tal manera que el defecto del Otro será desmentido”. Como bien dicen las autoras “se trata de un personaje irresistible, seductor, desvergonzado”. Capote no fue un escritor moralista, se definía a sí mismo como “genio y homosexual”, su obra basada en la recreación de los hechos reales, lo consolida en uno de los mayores creadores de la segunda mitad del siglo XX. Adela Fryd nos propone algo más, invita a reconocernos a través de esta especie de creador que quiere ser libre y logra con su magnífico ejemplo decirnos qué podemos llegar a ser: “Un conocido actor fue la primera víctima de estos ataques hechos con absoluta conciencia. ‘Le abrí mi corazón de amigo y me lo devoró. No quiero tener más trato con canallas’, dijo Marlon Brando. ‘No lo engañé’, responde Capote. ‘Es verdad que me alimenté de su carne humana, pero fue él quien me la puso en la boca’ ”. Capote no perdonó a la sociedad aristocrática y conservadora que temía ante su lengua. Él conocía demasiados vicios de esa clase y su mejor placer pasaba por ver los rostros de temor de sus víctimas. Pero no tan sólo Otra vez el padre. Cinco momentos en la obra de Lacan y sus resonancias en la clínica es Truman Capote, la espina dorsal del libro como bien lo expresa Germán García en la contratapa: “Basta seguir la secuencia de los casos clínicos de este libro para saber que Adela Fryd entendió ese comentario de Lacan que dice que el saber vale lo que cuesta, que es costoso porque uno tiene que arriesgar, porque es más fácil adquirirlo como valor de cambio que gozarlo en su valor de uso”. Con una edición cuidada de Grama Ediciones y reproducción en tapa de un cuadro del recordado Jorge de la Vega, Otra vez el padre se transforma en un texto de consulta que aporta un camino de lectura necesario para pensar, con más profundidad aun, aquella pregunta de Lacan acerca de “qué es un padre”. ** José María Gatti josemariagatti@terra.com Escritor, periodista y psicólogo social argentino (Buenos Aires, 1948). Miembro numerario del Instituto Internacional de Periodismo "José Martí" de Cuba. Columnista del suplemento literario "Laberinto" del diario Milenio de México. Durante 2004, la Editorial Longseller lo reconoció con el Segundo Premio en el Primer Concurso de Cuentos Longseller 2004. Trabajos suyos pueden leerse en Librusa, Red Literaria, Deusto.com y Aldea Educativa. Se especializa en literatura norteamericana, puntualmente en la vida y obra de Ernest Hemingway. Pertenece al grupo de investigadores de la Biblioteca Nacional de Argentina. Ha publicado Hola Hemingway. Una mirada centenaria y mantiene en línea sus blogs http://microminicuentos.blogspot.com y http://josemariagatti.blogspot.com. === La cátedra de la alegría Juan Manuel Rangel Suescún ============== (Nota del editor: en noviembre del año pasado apareció, bajo el sello Ediciones Gato Negro, el libro Por donde asoma la luna, una recopilación de obras teatrales escritas por el colombiano Triunfo Arciniegas [http://www.letralia.com/firmas/arciniegastriunfo.htm] para el público infantil, que han sido representadas por niños de las escuelas de Pamplona. Hoy publicamos para los lectores de la Tierra de Letras el prólogo del libro, que es ilustrado con fotografías del mismo Arciniegas). Algo está pasando en las escuelas de las montañas de Pamplona. Hay días en que se percibe cierta electricidad en el aire. Los niños no se concentran del todo en sus deberes de tanto mirar de reojo hacia la puerta principal e interrogan el reloj con una frecuencia inquietante. Y cuando aparece la Bronco azul de Triunfo, abandonan los lápices y las pizarras y salen a saludar con una algarabía que envidiaría cualquier político en campaña. Los muchachos revisan las pelucas de fique y los disfraces de costal, las niñas repasan sus libretos con una pasión que jamás han aplicado a las lecciones de geometría y Güesito Güilliams dibuja arabescos incomprensibles en el aire mientras doña Blanca corre a esconder las tapas de las ollas que de todas formas se convertirán a lo largo de la mañana en escudos medievales, instrumentos de percusión o platillos voladores. Es un juego que comienza desde el saludo lleno de claves y contraseñas y que abarca la mañana en medio de cantos, distribución de roles, ensayos de orquesta y carcajadas que no cesan. Triunfo conduce la pandilla con una paciencia y una sabiduría tal que sus pupilos nunca se enteran de que medio en broma, medio en serio, van surgiendo los diálogos de la nueva puesta en escena. A partir de las conversaciones espontáneas acerca de sus aventuras cotidianas, los niños van introduciendo elementos de la fantasía que se integran a los diálogos y se van acumulando como tesoros en un cofre. De allí surgirán los textos definitivos de unas obras dramáticas que combinan con acierto la realidad de nuestras comunidades rurales con los elementos de la fantasía del imaginario infantil. No siempre fue así. Aunque el teatro había estado presente en la cotidianidad de estos muchachos, nunca antes se había incorporado para quedarse en sus actividades escolares. Aún algunos mantienen fresca en la memoria la experiencia de Pantoja, el hombre de paja, la historia del espantapájaros cansado de su oficio que se baja de su mástil en busca de aventuras. Eran tiempos en que Pamplona detenía su marcha por unos días para conceder un espacio a los pequeños en los festivales de teatro en mala hora desaparecidos. Triunfo llegó un día con la carga del exilio forzado. Había transitado por muchas aulas sin poder ajustarse a la rigurosidad de los horarios ni a la incomprensión de los que creen que los aprendizajes sólo se dan desde el cumplimiento estricto de las normas. Llegó, y desde el primer día comprendió que toda la vida se había estado preparando para este encuentro. Los niños se acercaron recelosos, interrogándolo como hacen con todos los forasteros, pero poco a poco perdieron su timidez natural y aceptaron jugar con las reglas nuevas que dan las viejas experiencias de incontables talleres y encuentros. El escritor desenfundó los libros y repartió historias como el mago que saca conejos del sombrero. El asombro dio paso a la risa y la complicidad. Cada estudiante se convirtió en un pequeño aprendiz de brujo a medida que el maestro empezó a revelar sus secretos y puso al descubierto el arsenal de sus trucos. Ese fue el comienzo del camino por el difícil arte de inventar historias. Otros días se trata de escuchar los cuentos. A partir de una lectura común o de un hallazgo afortunado, se dedican con entusiasmo a seguir los pasos de otros héroes. Desde entonces, la lectura se ha convertido en un goce digno de compartir con los amigos y un manjar con el que se deleitan hasta en la hora del recreo. Toda la clase es un recreo. Ni siquiera el toque de la campana interrumpe la algarabía porque conocer el destino de los protagonistas se convierte en una trama más interesante que el sagrado partido de banquitas. De ahí surgen las nuevas historias. Unas veces, de los cuentos tradicionales que se traen a colación y que poco a poco se transforman hasta dejarlos con la médula esencial pero casi irreconocibles en la forma. Y otras, las anécdotas de la vida cotidiana se exageran sin pudor para lograr el efecto literario deseado. Los chistes, las noticias, las visitas, todo es materia prima para estos artesanos de la palabra. La versión final, desde luego, corre por cuenta de Triunfo, que, guerrero de mil batallas editoriales, conoce al dedillo el oficio de escribir. Con paciencia de relojero, les va dando forma, desde la perspectiva de sus más de cuarenta libros publicados. La puesta en escena es el primer fogueo de estas obras. Para ello, toda la comunidad se convierte en cómplice. Los profesores acomodan los horarios y aplazan las lecciones para abrir espacio a los actores, los papás rebuscan en sus desvanes los materiales de vestuario y utilería que sus hijos necesitan. Unos y otros trabajan sin descanso hasta el momento de la venia y los aplausos. Todos ganan: alumnos, profesores, padres. Los alumnos porque siguen y participan en un proceso creativo desde la idea original hasta las mismas funciones en su propia vereda y en otras. Los profesores, testigos de otra labor pedagógica y la nueva dicha de sus pupilos. Y los padres, contagiados por el entusiasmo, por las historias de un profesor algo loco y algo payaso. Y el mismo Triunfo, que confiesa que nunca había sido tan feliz con el magisterio. Y luego precisa, exagerando, por supuesto, que nunca antes había sido feliz con el magisterio. Y gana la escuela, desde luego, porque el teatro así entendido es una nueva forma de asumir el aprendizaje, lejos del rigorismo de las lecciones y en un ambiente de relajo creativo. Un nuevo aire oxigena el currículo e incorpora saberes tan valiosos como el álgebra o la geometría. Estas obras que hoy se publican, frutos luminosos de Chíchira, “el lugar por donde sale la luna”, son una muestra de ese proceso y se ofrecen al mundo con la secreta esperanza de que se conviertan en el pretexto para que niños y maestros consideren la cátedra de la alegría como parte esencial de sus deberes. ** Juan Manuel Rangel Suescún Docente e investigador colombiano. Especialista en pedagogía de la lengua. Es profesor de posgrado de la Universidad de Pamplona (http://www.unipamplona.edu.co) y director del Colegio Chíchira. === Mucho más que toda una mujer Silvia Rodríguez Bravo ============== “On ne nait pas femme, on la deviene” (“No se nace mujer, se hace mujer”) Estas son las palabras con las que inicia el libro El segundo sexo la filósofa francesa Simone Lucie-Ernestine-Marie Bertrand de Beauvoir. Quien nació en un apartamento encima del Café de la Rotonde, en París. Fue una estudiante avanzada y privilegiada en la Universidad de París, en la carrera de filosofía. Maurice de Gaudillac (contemporáneo) describió su trabajo como “riguroso, exigente, preciso, muy técnico”. Su aptitud de intelectual fue conocida por Jean-Paul Sartre, quien la acogió en su círculo. A pesar de ser tres años menor que Sartre, casi le arrebata el primer lugar en la graduación de la carrera. Los examinadores de aquel entonces, Georges Davy y Jean Wahl, la consideraban mejor filósofa. Su vida fue una constante entrega a la filosofía y escritura, a muy temprana edad decidió que no se casaría para dedicarse completamente a escribir. En este aspecto coincidía con Sartre, ambos poseían un nulo compromiso de la Resistencia contra la ocupación alemana. “El Frente Popular, la Guerra de España, no les interesa, el gran centro de sus vidas es la filosofía y la escritura y ellos mismos, obviamente”, así los define el semanario Le Nouvel Observateur que recuerda la inactividad resistente de esta pareja atípica. Lo fundamental es, como dice la filósofa Elisabeth Badinter: “Mujeres, le debéis todo”. Y es así, ya que abolió la inferioridad femenina, con su obra El segundo sexo, donde analiza la condición de la mujer desde una perspectiva existencialista, enunciando que la supuesta inferioridad femenina no es natural, es solamente una construcción social y cultural. Con esto impulsó a las mujeres a reconquistar su identidad y libertad, consecuente con estos conceptos De Beauvoir vivió como una mujer libre. Defendió arduamente a intelectuales, oprimidos y especialmente a las mujeres, se unió a las mujeres del movimiento, ya que en ellas encontró raíces sólidas y exigencias nítidas, declarando: “Porque eran feministas no para ocupar el lugar de los hombres, sino para cambiar el mundo”... “mantengo mi teoría: la mujer no nace, se hace. Todo lo que he leído, visto y aprendido en estos treinta años me han confirmado esta idea. La feminidad se fabrica como también se fabrica la masculinidad y la virilidad”, declaración dada al diario Le Monde en 1978. Una de sus tantas ideas y excelentes aportes fue el “Manifiesto de las 343”, donde firmaban 343 mujeres que reconocían públicamente haber abortado. Dicho Manifiesto instaura el derecho del aborto, como es obvio nadie tiene derecho a establecer normas que rijan la relación que debe tener un ser humano con su anatomía, ya que no se puede reprimir la libertad de opción que una mujer debe tener por derecho natural sobre su propio cuerpo. El legado de Simone de Beauvoir llega a todas partes del mundo, inclusive en India la citan en cualquier conversación sobre mujeres. El segundo sexo fue una explosión para el patriarcado que se arrogaba el derecho de gobernar y someter, desmitificó las creencias impuestas sobre la inferioridad de la mujer. Simone de Beauvoir hizo un destape del Velo de Isis, al encontrar la revelación de la luz, y también hizo correr este Velo, porque se ha convertido en inmortal. ** Silvia Rodríguez Bravo smrb@endesa.cl Poeta chilena. Reside en Talca. Ha publicado Entre la poesía y yo (1993), Versóvulos (1998) y Profeta de Bares (2002). Participa activamente en un grupo de poetas de su ciudad. === El templo de la falsedad Miguel A. Schmucke P. =================== “La actitud científica es la capacidad de asombro que conlleva a la búsqueda incesante de la verdad, mediante un escepticismo necesario para cuestionarlo todo, criticarlo todo, incluyéndose a sí mismo”. Un dogma es la expresión de una idea, concepto o creencia, que se afirma como una verdad cierta e indudable, que no está sujeta a ningún tipo de revisión crítica o reflexión, so peligro de ser agredido o maltratado. El filósofo Immanuel Kant se refería al dogmatismo como una actitud natural y espontánea que tenemos los seres humanos desde que somos niños. Es por esta razón que los infantes creen que el mundo que existe es exactamente de la forma como ellos lo perciben, y está bien esto, pero cuando esta misma actitud es manifestada por los adultos, estamos en presencia de una especie de “infantilismo intelectual”. Este defecto del pensamiento se manifiesta cuando los dogmáticos no aceptan, de manera alguna, ningún tipo de intento de diatriba a sus posiciones, apelando a todo tipo de descalificaciones contra aquél que se atreve a criticar, saltándose olímpicamente todos los principios de la razón y la ciencia en lugar de argumentar sus convicciones. Siempre se ha dicho que esta es la actitud clásica de los que defienden los dogmas religiosos, pero como veremos a continuación, el “dogmatismo científico”, también existe en la ciencia de hoy en día, y lamentablemente en nuestras escuelas, universidades, y en todo tipo de instituciones científicas y culturales. Recientemente asistí al “Primer Curso de Verano” para profesionales y estudiantes del periodismo y la comunicación social, donde se hablaría, entre otros temas, de “Los avatares de la ciencia, la cultura y la teoría de la evolución en la conciencia moderna”, curso que organizado por la Fundación del Valle de San Francisco y la Fundación Cultural Miguel Otero Silva. Asistí pensando que me iba a encontrar con los más recientes criterios y conclusiones relacionadas con esta polémica teoría que ha tenido convulsionada a la conciencia humana durante los últimos 148 años, pero ¡OH desilusión!, el contenido resultó ser del mismo talante, del cual he experimentado, lamentablemente, en todos los foros sobre ciencia biológica que existen en el Internet. Lo interesante fue que me encontraba en una “cátedra libre”, la cual se caracteriza por una serie de ventajas relacionadas con la “libertad de expresión”, ventajas con las cuales no cuentan los estudiantes que se atreven a realizar críticas o expresar opiniones contrarias a las que tienen los profesores por ser esos prácticamente como “dioses en la Tierra” a la hora de evaluar y asignar sus calificaciones, es decir; casi como un auténtico “bozal de arepas”. Efectivamente, en el material de apoyo que nos fue entregado, se encontraba la siguiente “perla”: “...en la sociedad occidental una minoría ruidosa es activamente hostil a las ideas evolutivas...”. ¿Hostil? ¿Ruidosos? Esto es muy suave comparado con otras calificaciones para todo aquel que se atreva a poner en duda las “verdades evolutivas”. Sigamos con la opinión de un reconocido antropólogo español: “...finalmente la fuerza de las pruebas científicas ha hecho que sea aceptada por todas las mentes racionales del mundo, salvo en sociedades o cabezas muy fanáticas, oscurantistas, reaccionarias, ignorantes e intolerantes”. Juan Luis Arsuaga, autor de El enigma de la esfinge. ¿Pruebas científicas de la evolución? ¿Pero en qué libro? ¿Cuál es ese experimento? ¿Qué científico ha demostrado que la evolución es un hecho evidente de la naturaleza, más allá de toda duda razonable? La verdad es que hasta el momento se desconoce el mecanismo de la supuesta evolución de las especies, los expertos evolucionistas no se han podido poner de acuerdo y existen muchas preguntas “problema” que no tienen respuesta en el marco de la teoría de la evolución, la cual está obligada por el método a dar respuestas satisfactorias, pero nada de eso se percibe cuando responden a la crítica. En la ciencia se entiende por método, el conjunto de procesos que el hombre debe emprender para realizar una investigación y así llegar a la demostración de la verdad. Además, la crítica es un método que pretende establecer los límites del “conocimiento cierto” a través de una investigación sistemática de las condiciones de posibilidad de las teorías, además la crítica es esencialmente antidogmática. No soy un experto, soy solamente un aficionado al tema, pero personas mucho más preparadas, catedráticos de reconocidas universidades del mundo, inclusive evolucionistas, que se han “atrevido” a poner en duda los preceptos principales de esta especie de “dogmatismo científico”, han sufrido el mismo trato despectivo e incluso censura en sus propias casas de estudio, como es el caso del profesor Máximo Sandín, catedrático de la Escuela de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid. Los evolucionistas acusan de dogmáticos a los que hacen críticas, por pensar que detrás de ellos se encuentra alguna confesión religiosa, pero la realidad es que ellos también son culpables de dogmatismo, debido a que en lugar de argumentar y presentar sus “evidencias”, insultan y desprecian de lo lindo. El evolucionismo y el creacionismo son ambas posiciones “dogmáticas” y ambas a la vez deben ser derrumbadas por la objetiva e imparcial naturaleza de la ciencia experimental, en armoniosa correspondencia con la precisión de la lógica, sin preconceptos, ni prejuicios. Los dos métodos en perfecta coordinación, pueden y deben derrumbar estas actitudes dogmáticas en la ciencia, así como lo hizo el personaje bíblico de Sansón al demoler con su poderosa fuerza las columnas del templo de la falsedad. ** Miguel A. Schmucke P. maspar@cantv.net Docente y comunicador social venezolano (Caracas, 1954). Ha publicado artículos de opinión en los diarios El Impulso y El Informador, sobre temas de filosofía, didáctica, historia, psicología, polìtica y ciencias en general. === María Granata: esencia, palabra, emoción poética Esteban Moore === En 1942 María Granata da a conocer su primer libro de poemas, Umbral de tierra. La edición fue auspiciada por la revista Conducta, una publicación del Teatro del Pueblo, fundado en 1930 por Leónidas Barletta, institución que llevaba a cabo un amplio programa de extensión cultural. Este libro inicial de la autora no pasaría desapercibido en el panorama poético de la época; obtuvo dos destacados reconocimientos: el segundo premio de poesía de la Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires, y el Martín Fierro, otorgado éste por la Sociedad Argentina de Escritores, distinciones que situaron a María Granata en un lugar de referencia entre los poetas de la denominada Generación del cuarenta. El momento histórico, no está de más recordar, estaba atravesado por un profundo escepticismo, producto de la Segunda Guerra Mundial. Occidente y Oriente se hallaban entregados a la guerra y la destrucción, asistidos por el progreso industrial y el desarrollo tecnológico que pusieron a disposición de las partes en conflicto armas con la capacidad de multiplicar la muerte en proporciones hasta entonces nunca imaginadas. La blitzkrieg (guerra relámpago) germana, ensayada en Polonia en septiembre de 1939, fue el primer paso de una larga serie, que transformaría una parte substancial del mundo en un gigantesco campo de batalla. La guerra culminaría pocos años después en Japón, donde la humanidad pudo testimoniar los alcances del perfeccionamiento científico y su aplicación fáctica en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Las opiniones de Percy B. Shelley, incomprendidas en su tiempo, consideradas una exageración de su parte, un exceso de la imaginación, resultaban ahora, a la luz de los acontecimientos, reales, y adoptaban definitivamente las vestiduras de la profecía cumplida. En su Defensa de la poesía (1821, publicada por primera vez en 1840) el poeta sostenía: “El cultivo de las ciencias que han ensanchado los límites del imperio del hombre sobre el mundo exterior ha estrechado, en la misma proporción, debido a la carencia de la facultad poética, los lindes del mundo interior; y el hombre, luego de haber reducido a esclavitud los elementos, sigue siendo un esclavo él mismo [...] ¿De qué otra causa procede el hecho de que los descubrimientos que deberían haberla aligerado han añadido un peso más a la maldición de Adán?” (1). En este contexto surgen varias voces en el panorama poético argentino que procuran un regreso a lo que ellos de diversas maneras se refieren como la esencia de la poesía. Aquello a lo cual alude Heidegger en su trabajo sobre Hölderlin: “La poesía es el acto de establecer por la palabra y en la palabra. ¿Qué es lo que se establece de este modo? Lo permanente. ¿Pero, entonces puede lo permanente ser establecido? ¿Acaso no es eso que ha estado siempre presente? ¡No! Incluso lo permanente debe ser fijado para que no nos sea arrebatado, lo simple debe ser separado de la confusión, la proporción debe ser establecida frente a aquello que carece de la misma” (2). Estas voces se nuclearían en principio en las revistas Canto (1940), Huella (1941), Verde memoria (1942), Ángel, alas de poesía (1943-1950), Ínsula (1943-1946), Perfil (1943), Cosmorama (1943-1945), Papeles de Buenos Aires (1943-1945), Contrapunto (1944-1945) y Disco (1945-47), e integrarían el conjunto de poetas conocido como neorrománticos. Ellos serían los continuadores del antiguo enfrentamiento entablado por el poeta con el racionalismo moderno, reponiendo en escena “una tradición tan antigua como el hombre mismo [...] me refiero a la analogía, a la visión del universo como un sistema de correspondencias y a la visión del lenguaje como el doble del universo” (3). Esta sería una de las cuestiones centrales de sus poéticas. Los poetas de la generación del cuarenta también se caracterizarían, como algunos de sus poetas de referencia, entre los cuales se cuentan Rainer María Rilke y O. W. de Lubicz Milosz, por ostentar una fe desesperada en la palabra, y en la creencia de que ésta poseía el poder de reconstituir el mundo. Adhieren a la libertad creativa, la espontaneidad, la sinceridad, y el compromiso emocional. Apelan al juego de la imaginación, a una imaginería funcional y la escenificación de lo oscuro y lo difuso. Las respectivas obras de estos poetas están asimismo cruzadas en cada uno de los casos y, de diversa manera, por la religión, las ciencias ocultas, la metafísica y la mitología. En la obra de María Granata será el propio lenguaje el que se constituirá en su máscara; el conflicto entre la identidad empírica y la poética está allí representado en el cuidadoso, certero y preciso entramado de las palabras, en el ritmo que producen, el que recrea una música en la que resuenan los ecos de Góngora, Quevedo, San Juan de la Cruz; es decir, de la lengua castellana en todo su esplendor. Asimismo, y deliberadamente, utiliza en su vocabulario ciertos términos que por su arcaísmo benefician al poema con un cierto extrañamiento, el que tiene por misión expandir el efecto poético del mismo. La mirada de ese yo que se escuda en la lengua es amplia, desde el aquí y ahora, desde el territorio habitado, se extiende abarcadora hacia otras dimensiones, hacia el mundo en su totalidad: “Apoyada en el muro de la huerta. / O en el muro del mundo. Bien atados / los brazos a la espalda. Sin llamados. / Sin amor. Sin umbrales. Viva y muerta”. La doliente realidad de ese mundo halla en el exaltado lirismo, en la forma, en el metro y la rima, no su negación, sino todo su contrario, la confirmación del hecho, del cual la belleza dará testimonio ineludible con el único fin de transformar esa experiencia en un bien durable. Afirmaciones acerca del transcurrir de la historia que resistan los embates del tiempo, en tanto éstas se constituyen en una expresión perdurable. Ejemplo de ello es su poema “El soldado muerto”: Desde tu mano sube / el fusil como un lirio congelado. / ¡Qué diferente de las otras muertes / tu muerte de soldado! // Por tus ojos abiertos / pasa el aire, y el cielo se detiene... / ¿Quién cerrará tus ojos / ¡ay! antes que esta hierba te encadene? // Nadie busca tu voz. / Solamente ese viento sin colores / que te seca la sangre, / sobre tu piel violácea arroja flores. En 1946 publica Muerte del adolescente, al que le seguirá en 1952 su tercer volumen de poemas, Corazón cavado (1952, Premio Consagración Provincia de Buenos Aires). La poética de la autora se caracteriza, como lo señala David Martínez, por los siguientes rasgos: “Angustia, transfiguración, deslumbramiento, por una parte; por otra, ardor y anhelo contemplativo, en recoleta profusión de ensueño, trasvasados a una cósmica presencia de la luz, el viento y el paisaje de una tierra idealizada, enumeran la calidad de su fervor expresivo y emocional” (4). Luego de un silencio de más de una década publicará Color humano (1966) en el que sorprende incorporando a su poética una nueva perspectiva, en la que el alto grado de intimismo de su obra anterior y el ideal estetizante abrirán paso en esta nueva etapa a una decidida preocupación por el hombre, por ese hombre que no rehuye la trascendencia del espíritu y, que sin embargo, no logra abstraerse de su realidad objetiva, de lo cotidiano. El rigor formal de la autora persiste como el duro granito o el “acicalado acero” del que nos habla Quevedo. Ahora lo demuestra en la cuidadosa elección de sus palabras y en una natural musicalidad que va más allá del objeto cuyo fin es introducirnos en la tradición poética de nuestra lengua, cargando de connotaciones lo significado. Hacia finales de la década de los 40 comienza a colaborar en el diario El Mundo, donde, a partir de 1950, publicará semanalmente un cuento infantil, treinta de los cuales fueron publicados bajo el título de El gallo embrujado (1956), al que le seguirían, entre otros muchos títulos, La ciudad que levantó vuelo (1980), Pico de cigüeña, trompa de elefante (1982), Cuentos azules y blancos (1983), Piupi y la casita de los invisibles (1986, Santiago de Chile), La fiesta de los lagartos (2003) y Agustín y el meteorito (2004); estableciendo a María Granata como una de las escritoras más destacadas y significativas del género, lo que le valió en 1988 el Premio Nacional de Literatura Infantil. Paralela y simultáneamente a estas actividades María Granata decide incursionar en otro género, sorprendiendo a sus lectores, en 1970, con Los viernes de la eternidad, una novela de prosa cristalina y poética que obtuvo el Premio Emecé (1970) y el Premio Selección Nacional correspondiente al período 1971-1974, y que fuera llevada al cine en 1981 por Héctor Olivera. A esta le siguieron: Los tumultos (1974, Premio Strega 1976), El jubiloso exterminio (1979), El diluvio y la guerra (1981), El visitante (1983), La escapada (1988, finalista del premio Rómulo Gallegos, Venezuela), El sol de los tiempos (1992) y Lucero Zarza (1999). En 2003, pone fin a su largo silencio poético publicando Cerrada incandescencia, volumen que se reeditó en Madrid, España (2006). En este nuevo libro de poemas, sostiene Ana Quiroga Larrieu: “...como en sus primeras obras, persiste un sujeto poético que tiende a la reflexión metafísica, abordando una temática diversa: el amor, la vida, la muerte y la eternidad...”. En la actualidad la belleza como ideal enfrenta nuevas dificultades, es analizada desde una nueva óptica, la de los estudios culturales; un amplio campo interdisciplinario que involucra la crítica literaria, la filosofía y las ciencias sociales. Esta disciplina no se interrogará respecto de cuáles son los modos en que el arte invoca lo trascendental o si un objeto en particular es bello. Se centrará, principalmente, en las circunstancias históricas en las cuales nació la idea de la belleza como valor trascendente y cuáles han sido las consecuencias de las formas de pensamiento que guiaron este proceso. Este panorama podría recordarnos un título del poeta Aldo Pellegrini, Para contribuir a la confusión general (1965); desorden, desconcierto cuyo único antídoto se halla en la esencia de la lengua, en sus atributos y señales: “...la palabra es nuestro rostro inmerso / en los interrogantes / de que estamos hechos. / ¿Cómo volverla ímpetu, / respuesta para siempre...”. En la poesía de María Granata la vida, el amor, la muerte, las lágrimas y el dolor (temática a la que están expuestos todos los mortales a su paso por esta tierra) se hallan en plena lidia, contenidas sólo por un apasionado candor, cuyo vehículo es un lenguaje depurado y sublime, destinado a transmitirnos la emoción, nacida ésta de una profunda sensibilidad. En su voz la música de la lengua cobra nuevas fuerzas reintroduciéndonos en los aspectos fundamentales de nuestra tradición poética y en los aspectos elementales de la vida humana. Y si Ezra Pound no estaba equivocado podemos repetir su consigna: “En poesía lo que ha de sobrevivir es la emoción”. Notas 1. Percy Bysshe Shelley: Defensa de la Poesía, Cuadernos de Grandes Ensayistas, colección dirigida por Eduardo Mallea; traducción de J. Kogan Albert; Emecé, Buenos Aires, 1946. 2. Martin Heidegger: “Hölderlin and the essence of poetry”, en The Critical Tradition, ed. David H. Richter, traducción Douglas Scott, Bedford/St. Martins, New York, 1998. 3. Octavio Paz: Los hijos del limo, Seix-Barral, Barcelona, 1974. 4. María Granata, en Enciclopedia de la literatura argentina. Pedro Orgambide y Roberto Yahni ed,. Buenos Aires, 1970. ** Esteban Moore estebanmoore@ciudad.com.ar Poeta, traductor y periodista argentino (Buenos Aires, 1952). Ha publicado los poemarios La noche en llamas (1982), Providencia terrenal (1983), Con Bogey en Casablanca (1987), Poemas 1982-1987 (1988), Tiempos que van (1994), Partes mínimas (1999) e Instantáneas de fin de siglo (Montevideo, Uruguay, 1999) y Partes mínimas y otros poemas (Mar del Plata, 1999). Ha dado a conocer traducciones de Charles Bukowsky, Raymond Carver, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg, Gregory Corso, Gary Snyder, Bill Berkson, Anne Waldman, Andrei Codrescu y Seamus Heaney, entre otros. En 1996, la Unesco publicó sus traducciones de Lawrence Ferlinghetti, América desierta y otros poemas (Ediciones Graffiti/Unesco, Montevideo). En 1990 realizó un proyecto de traducción en la escuela de poesía The Jack Kerouac School of Disembodied Poetics, fundada por Allen Ginsberg. Ha participado de diversos festivales en su país, en Rosario y Buenos Aires, en los de Montevideo (1993) y Medellín (1995). Colabora con publicaciones de su país y del extranjero. Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, italiano, alemán y portugués e incluida en diversas antologías. === Preguntas Daniel Alarcón Osorio ================================== Para Lilian Fernández Hall quien me enseñó que Letralia, Tierra de las Letras, sólo hay una. A veces uno se queda o se despierta o se realiza las preguntas que le hacen las diferentes personas con las que se cruza uno en la vida, en los trabajos, en los almuerzos, en las reuniones, en los buses, y se presenta y preguntan, o cuando recién lo acaban de conocer, a qué se dedica usted y uno se les queda mirando y analiza si la pregunta es sincera o es por salir del paso y dejar bien claro, para uno, lo que es y que para ellos es extraño: escritor. ¿Escritor?, sí, ¡escritor! ¿Por qué la duda? Pues porque de eso no se come reflejan sus expresiones y le pasan a uno como si estuviera enfermo o loco el escáner o rayos x o le hacen una tomografía visual para ver si uno es flaco, peludo, vicioso, limosnero y se sorprenden cuando lo ven a uno simpático, alto, lleno de energía, sin barriga y con sus zapatos cuidados y su cabello recortado, sin barba, y dicen es raro o un milagro conocer a un escritor que no sea como ellos pensaron que tenía que ser o como han aprendido tienen que ser y como no se quedan tranquilos con lo que ven, atacan de nuevo y como grandes críticos de arte y que apenas leen lo que se publica aunque sean investigadores, lanzan el dardo y ¿qué escribe? Más sorprendidos, pronuncian ¿poesía, cuento?, y no conformes como directores, jefes o diz que empresarios, al creer que leer y escribir es una pérdida de tiempo y se es improductivo por la que consideran simple razón el escribir, haciendo gala de la ignorancia más absoluta sin darse cuenta del gran porcentaje de analfabetas y analfabetas funcionales dentro de los que se encuentran, lanzan el dardo más venenoso, haciendo notar que no están satisfechos o están buscando trabajo o hay que decirlo con claridad la envidia les sale y guardan silencio por incapacidad emocional y falta de humildad como ocurre en todos los lugares sin importar si es público, privado y más si son compañeros de trabajo, ¿y cuánto se gana con eso, usted?, y nada satisfechos con las preguntas siguen y a cómo vende sus libros porque los ha de vender o los regala y para tapar sus incoherencias culturales, dicen a mí me gusta la literatura motivacional, y le pronuncian una lista de miedo de los mercaderes de la cultura y que los escaparates o vitrinas de las librerías muestran y hasta sacan tarjetas donde hacen diferentes descuentos de forma permanente y gastan en publicidad en distintos medios o bien dicen los nombres de los autores más conocidos y que no terminaron de leer, mientras la literatura literaria, con la que se busca, ganarse la vida como profesión con audacia y honestidad y la cual conlleva una permanente formación y leer muchas veces libros de prestado o de las pocas bibliotecas existentes o fotocopiando libros, sus autores, dentro de los que me encuentro, nos ningunean, marginan o nos consideran raros y es más, creen, erradamente que escribir es un acto de inspiración divina y que poquitos son los únicos los llamados de poder hacerlo, cuando con lecturas, escritura y disciplina se puede lograr cubrir la primera línea que agarre al lector y continuar hasta sentir la sensación de culminar un texto que primero le agrade a uno, es decir, que lo disfrute cuando lo lee, pero esto es un viaje solitario y a veces poco agradable por la existencia de tropiezos y poco apoyo, muy poco, y en el cual antes se tiene que vencer el deseo de fama y dinero todos los días se esté donde se esté y no pertenecer al club de los elegidos o establisment cultural y pese a las caídas, pues con tener para vivir con modestia se logra bastante y pagar las deudas y la luz, el agua, el teléfono, el Internet, y muy de vez en cuando, muy de vez, el vino o un buen trago, necesarios para el alma y sentirse vivo y con los pies en lo que se hace con placer, leer, escribir. Estas son respuestas que mentalmente hago cuando se tiene al lado, en fiestas eventuales, en congresos de escritores, en pocas presentaciones de libros, en escasísimos programas culturales de radio y televisión y suplementos culturales o conversaciones con personas culturalmente correctas con retórica políticamente correcta. El cuestionario de preguntas no cesa y vuelven a la carga, ¿poesía amorosa o poesía romántica? ¿Cuento motivacional o cuentos bonitos? Uno en su infinita búsqueda de humildad como principio cultural, porque no lo sabe todo, les pregunta y hacer que la plática se torne en conversación y aprender más sobre la vida y lo humano, qué autores ha leído y conocer impresiones de sus lecturas y conocer el punto de vista, sus gustos, qué piensa sobre los personajes, las tramas, y todo esto que el oficio y exigencia de la escritura, luego de abundante autocrítica y censura, hacen dudar de forma permanente cómo escribir mejor cada vez si se puede llamar a esto así y que ya mencioné para que no se olvide, se da cuenta que como feroces interrogadores son corderitos ignorantes que no leen como aquellos profesores de literatura, pese a que laboré de profesor y me solidarizo con ellos, pero que siguen enseñando de igual forma y no tienen hábito de lectura y caen dando clases con títulos que usan como libros de texto o fuerzan los textos en sí para encontrar temas como aquellos colegas que confunden autores con títulos de libros o aquellos funcionarios públicos que apenas leen los periódicos nacionales o las famosas bibliotecarias cuya ignorancia es del tamaño de su estatura y de su grasa corporal sin importar si son gordas o flacas, jóvenes o viejas y de todas las que he conocido una ha mostrado ser un poquitito diferente, bueno también hay bibliotecarios aunque son pocos en este oficio y que se convierten todos y sin excepción en relacionistas públicos buscadores de imágenes y que apenas han leído y conocen los autores que tienen las bibliotecas donde trabajan y esperan, desean, que los usuarios lleguen sólo a lo que van y no conversen entre sí y uno se pregunta si convento o qué chingados creen que son las bibliotecas y que hacen mucha falta existan más en todos lados y con horarios más amplios y calendario de apertura con más días en el año incluso días feriado. Luego, como no han logrado hacer callar con sus serias preguntas, cuestionan sin saber de géneros literarios, la forma y el contenido, cuando dicen a mí gusta que sean cortos los cuentos y bonitos y poemas chiquitos, como si la vida de los seres humanos del cual hablan mis textos y la literatura, fuera sencilla, distinta o fácil, no. Ellos, los jueces, preguntadores y críticos que no leen como los que tienen que hacer crítica y promover y ganar y recuperar lectores en las escuelas, colegios, institutos públicos y privados o universidades, entre los que están los directores generales y de áreas, dueños de establecimientos que hacen el juego agiotista del aprendizaje y así como las editoriales no apuestan por incentivar monetariamente a los profesores y editarles sus libros o hacer ediciones accesibles en precio y con agresividad aplicar la sociología de la literatura y coadyuvar con los escritores en la producción, distribución y consumo, fortaleciendo el mercado nacional, haciendo esfuerzos conjuntos ni los provocan y le echan la culpa a la falta de educación y que no hay hábitos de lectura, grupo donde se incluyen a los mismos escritores que tienen a su cargo suplementos culturales y muchas veces son copia, refrito también le dicen, de suplementos extranjeros o como los comentaristas o periodistas y que son pocos que hacen lo que no les gusta que hagan con ellos, criticar al escritor antes que invitar a que lean todos los libros posibles y no volverse como se llegan a considerar la última palabra con respecto a la lectura, haciéndole el favor a aquellos autores que son sus conocidos como pasa con todos los certámenes literarios donde los jurados dan el primer lugar a sus cuates escritores y luego se creen Premio Nóbel y sólo hay uno, Miguel Ángel Asturias Rosales en Guatemala, Octavio Paz en México, Gabriela Mistral, Pablo Neruda en Chile y que Nicanor Parra espero que no se vaya ni tampoco Ernesto Cardenal sin que se los den como le sucedió a mi maestro Augusto Monterroso, Gabriel García Márquez en Colombia, porque a Jorge Luis Borges ni a Julio Cortázar se los quisieron dar por puros egoísmos de clase de todos y ahora no me digan que no pensaron así porque ya me estoy riendo y Juan Rulfo y César Vallejo nos ven y nos cuestionan y ya no sigo para no caer en lo mismo de gustos y usted se enoje y con Europa no me meto porque no soy de allí y puedo decir nombres pero lo dejo para otro relato si les parece, lo mismo sucede con las editoriales del Estado, desvirtuando con ello la ciencia que es la literatura y que pasa en todos los lugares del planeta Tierra y luego dicen es que no tenemos suficiente presupuesto y cuando cambian de puesto o los entrevistan los cuates periodistas se llenan la boca de ética como si no se supiera de qué pata cojean. También tienen razón que los escritores no hacen más que escribir y los comprendo porque en la vida cotidiana la coherencia que evidencian no presenta la calidad de su producción haciendo actividades que puedan desencadenar procesos y uno se pregunta gente que domina el lenguaje y conmueve porqué se creen tanto, claro que escribir en condiciones muy adversas y más cuando de mujeres se trata complica mayormente intentar hacer más, puede ser una justificación trillada para no intentar hacer nada también, o no, son posibles respuestas para que no haya más y mejores lectores y que a veces pienso y a veces digo cuando me pongo teórico y me doy cuenta que hay que seguir intentando no sólo escribir sino impactar con otras propuestas como las que he intentado y tengo evidencia con firma y sello de recibido en distintos lugares culturales, no gubernamentales y gubernamentales y privadas y que me han llamado considerando y haciendo publicidad gratuita cuando doy a conocer los libros que editan/imprimen sin buscar beneficio particular apreciando los costos y la ediciones de cuando he presentado propuestas para jóvenes y de forma ad honorem incluso y si no lo digo resultaría como el mono satírico que quería ser escritor, al considerar que para los niños existen un poco más de programas, y observar también que sigue pesando una dictadura cultural apoyado por los profesionales y técnicos y que tampoco son lectores permanentes, pues entre menos sepan más los ciudadanos comunes y corrientes como yo, se les puede dominar como ocurre constante y permanentemente y hacer como que hacen conservando sus puestos de trabajo sin comprometerse ni entregarse con responsabilidad a lo que se supone están dedicados y trabajando en organismos internacionales o nacionales porque se les hace peligrar su trabajo. Escuchando se quedan cuando se dan la oportunidad de saber de boca de los escritores las condiciones dentro de las que se escribe y se dan cuenta que uno como escritor intenta sacarlos de sus rutinas o realidades en la que caen regularmente y a veces se logra a través de la ficción, aunque algunos digan o afirmen que la rutina salva, no creo sea así, la rutina es óxido, porque el que camina siempre en línea recta regresa al mismo punto y se frustra, entonces, se dan cuenta que la literatura literaria recoge la vida misma, las emociones, sentimientos, aspiraciones, trabes, fobias, curiosidades, ingenio, dolor, alegría y la muerte, vistiendo a los personajes de dichas voces en el tiempo y el espacio de páginas que para conquistarlas si puede llamarse así al momento de escribir ha pasado como pasos de niño, la observación, el cuestionamiento y una poderosa si es que puede llamarse así a la infaltable concentración y amar lo que se hace porque cuando se escribe hay que hacerlo bien, ya que el aprendizaje nunca termina y las relaciones sociales y no sociales, superan en mucho en lo cotidiano al cine y la televisión, claro está que el cine, la televisión, la literatura y el arte en general, buscan desrutinizar la vida y lo humano a través de sus distintas formas de presentarlos cuando sus productos buscan al ser humano en el propio ser humano, presentándole perspectivas abiertas sin buscar homogenizar el pensamiento ni enlatar sus gustos, sus ideas y su capacidad de consumo. Sin embargo, a veces o muchas veces lo hacen dudar a uno si es hasta correcto dedicarse a escribir y a veces uno se da cuenta que está en un país con gente extraña pero lo extraño es generar acciones que hagan procesos y la lectura y escritura son vistas como coyuntura y no algo estructural y decide pese a tantos no seguir con lo que a uno le gusta tanto o le motiva o le inspira pero no en el sentido divino sino cotidiano, leer, escribir, puchica, dice uno si no fuera por la cultura generada por artistas de distintos géneros seríamos desconocidos y considerados más salvajes de los que nos creen los que saben donde estamos viviendo geográficamente hablando. Escribir me recuerda versos de Jorge Debravo, poeta costarricense, en Milagro abierto, Más que cualquier ciudad es poderosa la ternura del hombre. Más que cualquier camino es caminante la pisada del hombre. Más que cualquier silencio tranquiliza lo piadoso del hombre. Más que cualquier olor es delicioso el perfume del hombre. Y más que cualquier dios es creadora la esperanza del hombre. Versos que he recitado, mientras asienten con la cabeza lo que va significando para mí y para muchos escritores creo, si son serios y éticos y no padecen alzheimer y no recuerdan sus inicios y comienzos como los políticos, el ejercicio de escribir, el ejercicio de leer, más el trabajo arduo que representa la corrección y los costos de la publicación que uno se financia como una forma de aprender a quedarse en los ojos y posiblemente en la mente del que lee o del que algún día nos lea y se dé cuenta que lo expresado lo lleva a él en sus líneas así como a otros que seguro no conoce pero que su propia sensibilidad le recuerda y felicitan y hacen buenos deseos porque la literatura nunca desaparezca ni los creadores mueran sin ver publicadas y leídas sus obras y todos tengamos una mejor y más cómoda vida porque más que cualquier dios es creadora la esperanza del hombre siempre y cuando se dé desde el compromiso y la entrega cotidiana sin olvidar quiénes somos ni lo que somos a partir de nuestro nombre y apellidos pues la esperanza también es una técnica narrativa. Del libro Aprender a quedarse (inédito). ** Daniel Alarcón Osorio daoa44@yahoo.com Escritor guatemalteco (1962). Es profesor titular del Departamento de Letras de la Universidad de San Carlos de Guatemala (http://www.usac.edu.gt). Maestro de educación primaria urbana y licenciado en letras con cursos de especialización en educación con énfasis en modelos alternativos en educación superior. Candidato a doctor en educación superior por la Universidad de La Salle (Costa Rica, http://www.ulasalle.ac.cr). Es autor de El demonio de la ira, El ángel de la ira, Pensamientos del demonio y el ángel de la ira (poesía), Conversatorio amatorio o rompo el silencio (inédito), el libro de cuentos Amo a mi mamá y los libros inéditos Aprender a quedarse y De quién es el cielo, entonces. Pionero en fundar clubes de lectores en bibliotecas públicas y privadas, así como organizar encuentros de lectores en Guatemala. Fue designado Embajador Universal de la Paz por el Círculo de Embajadores Universales de la Paz (Ginebra, Suiza). Coordinador del Club de Lectores del Departamento de Letras de la Universidad de San Carlos y presidente de la Unión Hispanoamericana de Escritores (UHE, 2006), filial Guatemala. Ha sido invitado a formar parte del jurado del Premio Mundial de Literatura, versión Poesía (2008) por la Municipalidad de Aguas Verdes (Tumbes, Perú). === En el Tercer Planeta ================================================== === A propósito de los 30 años de la partida de Luis Hernández Camarero === === Gonzalo Valderrama Escalante ========================================== A diferencia de Vallejo y su postura adusta en esa su famosa foto, la no menos conocida foto de Luis Hernández encendiéndose un pucho me impresionó sobremanera, algo de hedonismo griego y bacanería peruana en su gesto me llamaron la atención, sus textos me sorprendieron, no había leído nada así hasta entonces, cuando era feliz e indocumentado. Me acuerdo y no cito de memoria nunca muchos de sus versos; de los primeros que leí, la historia de Billy the Kid, que por la espalda va herido, eso de corajudo de andar recorriendo los condados de Ducal y Hamilton y Premier a pesar de la tristeza y el dolor me pareció genial y sobre todo bacán. Muchas veces, todas las veces que de amor hablé con mi amor, recurrí a sus versos, sobre todo a sus varias versiones de la Chanson d’amour, cuando dice el cielo son dos. Dije también “entra en mi casa / mira el mar conmigo / una a una las olas / gastarán / nuestras vidas”, total más que de sus autores los poemas son de quienes los necesitan. Las historias sobre su persona, sus anécdotas y su genio completaron esa imagen que del autor me hice, entre el estoicismo y la fragilidad una vida sui generis, siendo médico el hecho de no cobrar por sus consultas o cobrar en especies, dar recetas a cambio de pan o gaseosas, o ni siquiera dar recetas sino sólo conversar con sus pacientes y regalarles cuadernos de poemas de su puño y letra, poner altoparlantes en la última selva de Perú, con música clásica a todo volumen para ver entre la frondosa vegetación volutas de humo y aves y así nunca entendí exactamente qué habría pasado para que termine con sus días como se dice, arrojándose a un tren hace exactamente 30 años este octubre, en Argentina, lejos de su patria, y con un amor que lo esperaba para ver el mar. Difícil imagen, y ahora que reviso las crónicas sobre los 30 años de su partida me sorprende que la mayoría de críticos literarios ponga énfasis en esa parte de su historia, “nadie lo culpe de su sueño” dicen, parafraseando unos versos suyos: “Habiendo robado / Lluvia de tu jardín / Y tocado tu cuerpo / Me duermo / No se culpe a nadie / De mi sueño”. Los más de los textos de Hernández son un canto a la vida a pesar del dolor, así lo dice muchas veces, como en su elogio a la medicina “lo único que no tiene sentido es el dolor” y frente a ello no opone el escape, el adiós a la fiesta sino la búsqueda del goce, la iluminación, el nirvana en una puesta de sol, o en la contemplación de un letrero luminoso de cine de barrio. En la historia de su suicidio —para mí incomprensiblemente— se ha querido ver un último acto de rebeldía, el ejercicio de la libertad máxima, esa de disponer de la propia vida o de la propia muerte que es lo mismo aunque no sea igual, y cosas así. Nunca entendí cómo alguien que escribiera sobre las chelas frente al mar, sobre el jardín de los cherrys, pudiera haberse saltado de este mundo así como así a pesar de lo difícil que es entender la mecánica de la existencia. Estos últimos días en que se hace justa memoria de su obra y de su vida me parecen más oportunas las reflexiones sobre sus escritos y su gran aporte a la renovación del lenguaje literario nacional, comparto la idea de que la obra de un escritor debe verse muy aparte de su vida. Pedro Granados hace un erudito comentario sobre el tema: “La obra de Luis Hernández, en cuanto atenta a la forma, sería análoga a la de Jorge Guillén: ‘En la tenaz búsqueda del sentido [...] Hernández, poeta, respondió desde esta condición al reto de la forma. En medio de ese mar que borra y desagrega (la vida simplemente), ¿no existe acaso, como Jorge Guillén lo vio y dijo, el salvavidas de la forma?’ (...) renueva y otorga contemporaneidad ilimitada —vía el humor— a una estética signada por el refinamiento, la paradoja y el misterio de raigambre simbolista o existencial”. Uff, terrible seguirle el hilo a los críticos, mejor vayamos a un texto de Hernández: “TETRAILIADA CANNABINOL: Era un gordo y tímido / Violinista niño. / Luego creció y tornóse / En el adolescente / A quien ninguna mujer / Rechazara: / Atlético, vivaz, analfabeto. / Sólo alguien lo rehusó: / Una que en su corazón / Soñaba / Con un lento y músico gordo. / Así perdió Menelao a Helena, / La chicoyita de Troya”. Por eso me ha removido los esquemas un último artículo de Edgar O’Hara, crítico literario que ha hecho importantes trabajos sobre la producción de Luis Hernández, al parecer esa historia de su suicidio es cuestionable, habiendo hecho una pesquisa casi policial sobre un caso de hace treinta años y en una época de la Argentina sometida a una de las peores dictaduras del siglo veinte en América Latina, llega a la conclusión de que todo parece indicar que el poeta fue víctima de ese aparato de asesinatos y desapariciones del nefasto tiempo de Videla. O’Hara arguye que el lugar donde se encontró el cuerpo del vate fue un sitio recurrente donde los militares arrojaban a sus víctimas, un paraje desolado en Santos Lugares, además hay detalles que caen por su propio peso, como las sospechosas notas periodísticas sobre el hecho, al parecer provenientes de una misma fuente, retrucadas, y así por el estilo. Entonces a pesar de que vida y obra van por senderos opuestos y que además se bifurcan, la imagen de Gran Jefe Un-Lado-del-Cielo que persevera en su ser cambia mucho y trastoca totalmente ese mito de la comuna literaria que ve en él la reencarnación de un Apolo desolado y tristísimo, y su obra misma —pienso— después de una revelación así es susceptible de otras lecturas. Me imagino entonces a un Lucho Hernández, que como O’Hara sugiere, se pone sabroso en una redada de rutina ante los milicos, cachacos autómatas de una Argentina sometida a una dictadura terrible, qué habría dicho: “...che sus...” como en ese su celebrado verso. Esa otra historia, la de un poeta que jala más para este mundo que para el otro me parece mucho más interesante y ejemplar que la del escapista, porque después de todo la obra —sobre todo una obra tan encumbrada— no puede prescindir de la historia personal del creador. No había leído hasta ahora este poema que va a continuación: A un suicida en una piscina, se me han hecho inolvidables estos versos: “Quédate en el tercer planeta / Tan sólo conocido / Por tener unos seres bellísimos / Que emiten sonidos con el cuello / Esa unión entre el cuerpo / Y los ensueños”. ** Gonzalo Valderrama Escalante valderrama_gonzalo@yahoo.com.mx Antropólogo peruano (Cusco, 1978). Es egresado de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (http: / / www.unsaac.edu.pe). Integra Amaru Teqse Casa de Culturas Críticas, espacio de debate y discusión en la ciudad de Cusco. Ha publicado el poemario Postales de Cusco (Tocapu Ediciones, 2004) y la serie de plaquetas Constelaciones oscuras, Fragmentos de cerámica, Huacas de Maranga. Aves de bosque (Tocapu Ediciones, 2007). Fue incluido en la antología De demonios y ángeles, editado por el animador cultural cuzqueño Carlos Sánchez. Mantiene la bitácora literaria En Lengua de Perro (http: / / enlenguadeperro.blogspot.com). === Una mujer llamada sexo Leopoldo de Quevedo y Monroy ============== María de los Ángeles Popov, no tan menuda, negra brillante y abundante, es una poetisa flamante. Tiembla en el aire su semblante y hace azogar la garganta. Nació en Roldanillo y mostró sus dotes en el Encuentro de Mujeres Poetas Colombianas del Museo Rayo. Sus senos revolucionan sus versos, su sangre hierve y en sus líneas se siente el sexo. Esta negra linda y de dientes blancos, parece emanada de alguna novela de Amado. ¿Será la Tieta de Agreste o la Flor que gusta a maridos o será Gabriela con sal y canela? Parece la negra Braga que cuece y guisa el mejor plato que puede servirse: la mujer de camisón abierto y de pecho de flores negras, de móviles caderas, con una rosa roja en su pubis de sol. María de los Ángeles hace desaparecer el miedo a ese objeto obsceno y oscuro que se apellidó deseo. Lo convierte en juego, laberinto y mesa de rico manjar. Con fresco lenguaje, su lengua y palabra pintan en las mentes imágenes vivas, rojas y moradas, lilas y mojadas. Más que poeta, es cinceladora de curvas, venas y entretelas, vueltas y revueltas, ritos, posiciones, clímax y erecciones. Aprendió con Freud que el tabú y el tótem habían cerrado las puertas de la sagrada alcoba. En ella el sexo no es el gran sacrificio, ni execrable vicio. Por arte de su magia ella convierte el pan en exquisito vino y el dolor humano en gozo supremo. Sustituyó el morbo en lúcido verso y la libido por fin levitó de su pesado sopor en sus poemas de espeso sabor. Esta negra es el rescoldo de los últimos Ángeles que el Olimpo nos dio. Con fuerza y belleza, el sexo en sus carnes y timbre de senos tintinean al aire. María, María de los Ángeles, campanas de fuego que a un infierno bueno invita en sus versos a gozar por siempre. ¿Cuándo una mujer montó en potro desnuda como hizo otrora el Fauno griego y corrió por valles y salas en agitada danza? Sólo esta mujer, valiente amazona, ha sido capaz de mostrar sus talentos sin freno y disfraz. Sólo esta mujer, de la escuela de Safo, aprendió que el sexo es música, paraíso y digno manjar para el hombre. Por eso lo canta, lo ofrece y lo sirve para quien a probarlo se atreva sin traba. María de los Ángeles anda de Recital en la Feria Libro Pacífico. Los labios de la Popov se abrieron y ya su palabra hendió su veneno en el éter. Una pócima nueva ha compuesto esta alquimista del sexo. Hermosa hechicera de luna y ébano, urde una llamarada para alumbrar la caverna y despejarla de absurdas telarañas. La ha trocado en espléndida sala para que Sheherezada se despoje otra vez de sus velos y nos devuelva al sortilegio. De nuevo, Schahriar está de fiesta. Sus deseos preparan el diván y los ungüentos en la recámara. Las fibras están templadas y pasos de gacela negra pronto se oirán en la mullida alfombra del silencio y el placer. Vagina nube Puerta semicerrada, Cortina de vellos amarrada, dormidero de sentidos arrepentido, ventana de palabras, casa de movimientos, cuarto de remojo, sala de momentos, lavadero de sexo, estregadero de recuerdos, patio donde se extienden los cuerpos, se destienden los besos y queda la cuerda sola por algún tiempo. Posición sexual La mesa se pone en cuatro cuando te sientas. Se cuadra y se enmantela por si le gustas. La mesa es de madera por si acaso te quieres volver gorgojo. Torta de solterona Un beso de limón rallado, la cama clara de canela. Esencia sin sexo de vainilla. El amor no vino se quedó esperando nuezmoscada, se volvieron longevas las pasas, el vestido de novia, mantequilla y harina de trigo las palabras. ** Leopoldo de Quevedo y Monroy leoquevedom@hotmail.com Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre (http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá (2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del Libro Pacífico y otros. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === Rafael Courtoisie: ==================================================== === “Creo que en Uruguay lo más importante se constata sobre todo ========= === en las más recientes generaciones, en los novísimos” ================== === Augusto Rodríguez ===================================================== Rafael Courtoisie (Montevideo, 1958) es considerado como uno de los escritores uruguayos de mayor reconocimiento internacional. Esta breve entrevista pretende conocer más de cerca la obra y la personalidad del escritor. —Rafael, vamos al principio, cuéntame ¿cómo entras a la literatura, a la escritura, a la poesía? —Las primeras lecturas tienen que ver con libros de aventuras: Jules Verne, Emilio Salgari, etc. Esos y otros autores me acercaron al mundo virtual pero maravilloso, a veces más real que el mundo real, de la palabra escrita. Luego fue un sinnúmero de libros que encontraba en la biblioteca de la casa de mis padres: desde Voltaire a Dotoiesvky, de Maupassant a Sartre... En la poesía comencé leyendo de todo, sin orden, contemporáneos y autores del Siglo de Oro, Quevedo, Góngora... En todo caso fue un amor temprano con el arte de la palabra. —¿Qué poetas son tus referentes y cuáles son tus autores de cabecera? —Hay un referente inevitable que es César Vallejo, en literatura hispanoamericana. Vallejo hizo estallar el lenguaje para que significara, y su poesía es vigente. Paul Celan, José Ángel Valente, Vasko Poppa... —He leído tu poemario más reconocido que es tal vez Estado sólido, ganador del VIII Premio Fundación Loewe. Cuéntame de este trabajo poético. —Es un libro que surge de un proyecto muy pensado, muy diseñado de antemano como libro unitario, no como colección de textos. Un proyecto que intencionalmente trata de reunir elementos de la poesía y del ensayo, del texto connotativo poético y del texto reflexivo. Por otra parte, es un libro que trata de apropiarse y a la vez de ironizar sobre las certezas del discurso científico, y llevarlas al plano humano de la duda, de la vacilación, pero buscando en esa duda, en esa vacilación, la producción de un objeto estético y de un objeto de saber... aunque se trata de un saber poético... —Por ejemplo veo que este libro en particular está totalmente escrito en prosa poética, ¿qué piensas en particular de la prosa poética más allá del clásico verso libre? —Creo que la prosa poética brinda muchas posibilidades de exploración semántica, sin por eso dejar de lado el ritmo, la masa sonora del texto. En Estado sólido me propuse una prosa rítmica y sonora que a la vez contemplara las exploraciones de la reflexión poética, una exploración racional que por intuitiva puede alcanzar a veces el concepto de una “iluminación” en el sentido que Arthur Rimbaud dio a esta palabra. —Sé que has publicado varios libros de relatos. ¿Qué me puedes decir sobre tu narrativa? —He trabajado el cuento y la novela, como dos vertientes complementarias y a la vez, en cierto modo, antagónicas. El cuento es la concisión y la necesidad imperiosa de una resolución en la historia, aun cuando el final sea abierto. Mi más reciente libro de cuentos se titula Sabores del país, y desde el título se plantea una ironía: sólo el primer cuento tiene que ver con Uruguay, los demás relatos recorren desde la selva amazónica hasta el desierto del Neguev, desde New Jersey hasta la ciudad de Ambato, en Ecuador. Titularlo Sabores del país'es una ironía que tiene que ver con esta aldea global en que vivimos, a la vez hipercomunicada y balcanizada. Mis novelas plantean universos diferentes. Se dice que la novela es el horizonte de la absoluta libertad narrativa. En Santo remedio, mi última novela, publicada el año pasado en España, exploro la cuestión de la eutanasia y la desolación de un joven en este universo virtualizado y mediático. El protagonista, Pablo Green, se ve obligado a matar a su madre que sufre una enfermedad terminal, irreversible, pero a partir de allí se convierte en una especie de psico killer, sigue matando por incomprensión y en cierto modo por “necesidad”, hay mucho humor negro, mucha velocidad, y también se plantea una parodia del cine y de ciertos thrillers. La narrativa, tanto en cuento como en novela, permite una expansión y la posibilidad de crear un espectáculo literario y que a veces también esconde una cuota reflexiva... La poesía en cambio, tiende a la concisión, a la concentración, y creo que la poesía lograda siempre incluye una estatización de lo reflexivo... —Si tuvieras que salvar de la hoguera a uno de tus libros, ¿cuál sería y por qué? —La pregunta del millón, la pregunta difícil... tal vez salvaría Palabras de la noche, una antología de poesía en prosa que acaba de publicar en Venezuela la editorial Monte Ávila, pues creo que ese libro resume una zona intensa de mi obra, aunque tal vez no refleje todos los registros, sino tan sólo el poético... —Pienso que tu generación (uruguaya y del continente) todavía no goza de la apertura y del conocimiento real que deberían tener sus poéticas. ¿A qué se debe esto? —Es una paradoja de la era de la información: dentro mismo de América Latina el aislamiento de los creadores contemporáneos tal vez sea mayor que en los años 60, a pesar de que vivimos en un momento de espectacular crecimiento de las comunicaciones, Internet, por ejemplo. Creo que hay una crisis no de la poesía ni de las poéticas, que se desarrollan en ocasiones de manera formidable en el continente, la crisis está en los sistemas de legitimación, en los aparatos críticos, entre la tensión entre los campos literarios y los campos de poder, para decirlo en palabras del pensador francés Pierre Bourdieu. Pero, en forma incipiente, con esfuerzo algunos proyectos de creación poética se van distinguiendo y abriendo paso, afortunadamente. —Si tuvieras que dar un mapa poético actual para tratar de entender los procesos y la poesía contemporánea de tu país, ¿quiénes serían y por qué? —Creo que en Uruguay lo más importante, que se constata sobre todo en las más recientes generaciones, en los novísimos, es una conquista de la heterodoxia y una apertura al mundo. Por otra parte, coexisten representantes del neobarroco o neobarroso, post Perlongher, con otros que tienden a una poesía intimista o esencialista. Hay autores muy valiosos como Mariella Nigro, Gabriel Peveroni, Susana Durán, Alex Piperno... —He escuchado en numerosas ocasiones que supuestamente la poesía sólo la leen y la consumen los mismos poetas, ¿crees que es así? ¿Cómo crear mecanismos para que la poesía llegue a otros sectores de la sociedad, pero sin que pierda su parte radical o subversiva? —Imaginar es el primer paso. Los poetas somos los primeros responsables de una situación de endogamia. No está mal que haya poetas que escriban para poetas y poetas que aspiren a un público general. El asunto es que debe evitarse la polarización maniquea entre elitismo y populismo. Esa división es simplista, negativa. Sin renunciar al libro como objeto cultural, que tiene vigencia, hay que trabajar la poesía en los múltiples medios que se presentan, y hay que incentivar la necesidad poética, esto es: que la poesía no sólo se escriba y se lea, sino que se resignifique en los campos de poder literario. La poesía es un artículo de primera necesidad. Su valor simbólico va mucho mas allá de lo ornamental, está en la raíz de un tipo de bienestar al que nuestras sociedades no deben renunciar. —¿Actualmente en qué proyectos literarios está Rafael Courtoisie? —Preparo un libro de ensayos, y estoy haciendo la revisión de una nueva novela. En términos críticos acabo de entregar una antología de la novísima poesía uruguaya y me aboco a la preparación de otra más amplia, que cubre el siglo veinte. Por otra parte, estoy trabajando en términos académicos en el área de la más reciente narrativa urbana hispanoamericana... Muchas cosas, con intensidad. Trabajo mucho, pero trato de no perder el sentido de goce que brinda la palabra. Canto del mundo (Fragmento) 1. Yo demoro la esperanza. Es una carrera de obstáculos. Pongo piedras en el camino en el que voy a andar. Después, cuando tropiezo con ellas, miro hacia atrás y las quito y pienso que el que vendrá luego notará una ausencia inexplicable. Añorará no haber tropezado y quizás una fría nostalgia por la caída que no ocurrió sea, al cabo, su piedra en el camino. 2. No tendrás país aunque te acuses ante los jueces. Cualquier bandera que dibujes caducará. Cuando recuerdes el nombre de una patria, olvídalo antes que sea tarde. Olvida recordarlo. Inventa un himno que sólo pueden cantar los pájaros caídos. Ponle tu nombre a la derrota. Esa será la patria. 3. Yo soy del pan que como y lo que queda no es mío. El resto está del lado al que no llega el agua, del trigo del abismo. 4. Todos somos víctimas. Hasta los asesinos. Las peores víctimas son las que ocultan por orgullo o ignorancia su condición, porque esas se vuelven tigres al tenderles la mano y no quieren el agua de la alegría. Se esconden para lamentar la pérdida de una comarca cuando lo que estaba en juego era el Reino. Se lo juegan al mínimo rencor. Y lo pierden. Rafael Courtoisie es uno de los escritores uruguayos de mayor reconocimiento internacional. Ha sido profesor invitado en Florida State University (USA) y Birmingham University (England), entre otras. La Universidad de Iowa (USA) lo ha invitado especialmente para formar parte de su International Writing Program. Profesor de narrativa y guión cinematográfico en la Universidad Católica del Uruguay y en la Escuela de Cine del Uruguay. Ha sido profesor de literatura iberoamericana en el Centro de Formación de Profesores del Uruguay. Es autor de varios volúmenes de cuentos y de tres novelas. Ha recibido numerosos premios nacionales e internacionales. En 1998, por su trayectoria literaria nacional e internacional, la organización B’nai B’rith le otorgó el premio Fraternidad. Su libro Cadáveres exquisitos fue Premio de la Crítica. Su novela Vida de perro obtuvo el Premio Nacional de Narrativa del Ministerio de Cultura y fue nominada al Premio Rómulo Gallegos, de Venezuela. Tajos, Caras extrañas y Santo remedio son sus últimas novelas publicadas en España. Sabores del país (Buenos Aires, 2006) es su más reciente libro de relatos. Las versiones italianas de Tajos (Sfregi) y de Caras extrañas (Facce sconosciute) acaban de ser presentadas en Italia. Una adaptación teatral de Tajos fue estrenada en Buenos Aires en 2002 y otra en Santiago de Chile en el 2005. Amador, un libro de prosa erótica, acaba de aparecer en Barcelona, España. La editorial Monte Ávila acaba de publicar Palabras de la noche (Caracas, 2006), una extensa antología de su obra poética. Ha recibido, entre otros, el Premio Fundación Loewe de Poesía (España, Editorial Visor), el Premio de Poesía del Ministerio de Cultura del Uruguay, el Premio Internacional Jaime Sabines (México) y el Premio Blas de Otero (España). “Rafael Courtoisie es uno de los escritores latinoamericanos más descollantes y de más merecido prestigio. Sus rasgos predominantes son el rigor y la ironía siempre reveladora”. Mario Benedetti (uruguayo, Premio Reina Sofía de España) “En la obra de Courtoisie se destacan la gran precisión y a la vez una sorprendente libertad en el manejo del lenguaje”. Octavio Paz (mexicano, Premio Nobel de Literatura) ** Augusto Rodríguez elfrancotirador79@hotmail.com Escritor ecuatoriano (Guayaquil, 1979). Ha publicado los poemarios Ausencia (Santiago de Chile, 1999), Mientras ella mata mosquitos (2004), Animales salvajes (2005) y La bestia que me habita (2005). Sus textos aparecen en varias antologías locales y del extranjero. Ha obtenido el Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vásquez (2005), el Premio Nacional Universitario de Poesía Efraín Jara Idrovo (2005) y Mención de Honor en el Concurso Nacional de Poesía César Dávila Andrade (2005). Es el fundador del grupo cultural guayaquileño Buseta de papel. === José Gregorio Correa, presencia constante del paisaje humano ========== === “La ficción se adelanta a la realidad” Rafael Ortega ============= “El escritor sirve para mostrar las cosas desde su óptica personal y alguna gente coincide con él y lo celebra, mientras que otra lo detesta. Tampoco hay que olvidar que el creador vive en una sociedad, va al mercado y usa el servicio de transporte público; entonces, no puede vivir aislado en una torre de marfil”. En la biblioteca pública de su pueblo natal, José Gregorio Correa (San Sebastián de los Reyes, 1961) comenzó a leer a Pablo Neruda y a Andrés Eloy Blanco. A partir de esas lecturas, se abrió paso entre las obras de Oscar Wilde, así como las de sus coterráneos: Luis Álvarez León y Dimas Parra, entre otros. “Luego vine a Maracay a estudiar en la Escuela de Arte Dramático, a través del contacto con Esteban de Jesús Liendo, quien me prestó Las flores del mal de Charles Baudelaire y los poemas de Arthur Rimbaud”. Durante su participación en el taller de literatura, que coordinaba Harry Almela en los años ochenta, tuvo contacto con la poesía de Víctor Valera Mora: Amanecí de bala, y se dio cuenta de que venía haciendo algo parecido en cuanto al estilo conversacional, “salvando las distancias, por lo cual tuve que dedicarle al ‘Chino’ mi primer libro: Poemas de Dios y de tu nombre (1988) por cuestión de honestidad y para no dar pie a suspicacias, pues esos textos ya estaban hechos”. —Ya que participaste en un taller de literatura, ¿piensas que éstos podrían ser fábricas de escritores? —No, más bien los veo como una motivación. Sirven también para compartir los textos que producimos y cruzar una que otra información. Ese acercamiento a los libros y a otros autores te va fortaleciendo. Cuando se está dentro de un grupo, elite, cofradía o pandilla, se genera ese sentimiento de pertenencia a una tendencia y hace que el individuo busque su propia voz. —¿Cuáles temas te motivan a escribir? —No termino de escapar de los temas de corte amoroso, del paisaje humano, no sólo del paisaje natural. Como vivo en San Sebastián de los Reyes, el paisaje siempre está presente y cuando vengo a la ciudad, también la percibo de la misma manera. También me motivan las historias cotidianas; inclusive, hay grandes poemas en las noticias de los periódicos, allí hay drama, hay tragedia... existen diversas fuentes de inspiración. He comprobado, a través de mi experiencia en la dramaturgia, que en la realidad sucede lo mismo que en la ficción, pero a veces la ficción se adelanta a la realidad. —Entre la poesía y la dramaturgia, ¿en cuál género te sientes más a gusto? —La dramaturgia es un género bastante difícil, pues requiere de mucha investigación para crear los personajes. También hago cuentos, gracias al contacto con el narrador Daniel Aquino, con quien he compartido historias para desarrollar, pero me siento mejor en la poesía, pues me parece que llega de manera más luminosa y trascendental, aunque aprecio mucho los demás géneros. —Aparte de la lectura, ¿de cuáles fuentes te nutres para escribir? —Aparte de la música, que también es parte del asunto, cumplo a medio tiempo el oficio de pintar, pues tengo unos amigos que son artistas plásticos en San Sebastián, con quienes he participado en concursos a cielo abierto, lo cual me ha ayudado a desarrollar una poesía descriptiva, donde prácticamente se pinta un momento, una situación. También me han nutrido las conversaciones con la gente y las situaciones cotidianas. Por ejemplo, una vez estaba en un centro comercial en Cagua y observé a un vigilante con la camisa raída, un pantalón desgastado y los zapatos viejos, que ahuyentaba con un cartón —como si fuese una gallina o un perro— a una señora indigente que pedía dinero para comer. Aunque tal vez ambos estaban en la misma condición económica, eran tan iguales que terminaron despreciándose. Entonces, pensé que el final de esa historia sería que el vigilante, cuando llegara a su casa cansado de la jornada, le dijera a su hermana: “Te he dicho varias veces que no dejes ir a mi mamá adonde estoy trabajando”. —A tu criterio, ¿cuáles escritores venezolanos son fundamentales? —Juan Sánchez Peláez, José Antonio Ramos Sucre, Víctor Valera Mora y Miguel Ramón Utrera, quien ha sido muy nombrado pero muy poco conocido, a pesar de habernos legado una obra consistente. —¿A qué atribuyes el hecho de que los escritores venezolanos no sean tan conocidos en el exterior? —Tiene que ver con las políticas editoriales del Estado, aunque editoriales como Monte Ávila y la Biblioteca Ayacucho han hecho esfuerzos, no sé si será culpa de los embajadores, que miran al libro como un objeto y no lo hacen llegar. La literatura venezolana es tan buena como la de cualquier otro país. Allí tenemos el ejemplo de Gustavo Ott, Rodolfo Santana, Ana Enriqueta Terán, quienes han sido reconocidos internacionalmente. —¿Cómo percibes la presencia de la mujer en el mundo de la literatura? —Una osadía hacia aquellos que piensan que la mujer siempre ha estado confinada a otros oficios, como ama de casa, secretaria, institutriz, no más de ahí. Recuerdo que en mi pueblo hubo una poetisa llamada Elina Cabrera Sosa, quien dejó algunos versos interesantes. Aún en estos tiempos, resulta difícil para algunos ver a una mujer escribiendo, diciendo cosas, pues éste ha sido un campo donde han predominado los hombres. Por eso lo veo como una osadía, pues las mujeres han demostrado no sólo su femineidad sino las debilidades de lo masculino y han dado a conocer su forma de mirar el mundo. —¿Cómo percibes el panorama literario regional? —En otros tiempos, tanto en Maracay como en La Victoria, había posibilidades de publicar, a pesar de que siempre han permanecido las roscas, bien sea por afinidad, por contacto, por amistad... Las imprentas regionales en cada estado y los concursos literarios pueden servir de motivación al escritor, pero creo que se está publicando mucho y no sé si estas obras están llegando al público lector. —¿Las instituciones del Estado ofrecen apoyo al escritor? —Yo creo que las cosas van por buen camino, al menos existe una posibilidad más cercana de publicar, pero la idea es que se le dé chance a los escritores de otras poblaciones, no sólo a los de Maracay. Pero, claro, el escritor no debe esperar que las políticas del Estado le den todo porque si no se convierte en una especie de manco. Ahí está el ejemplo de Miguel Ramón Utrera, quien publicó su obra poco antes de morir, gracias a que era amigo de José Ramón Medina, que laboraba en la Contraloría General de la República. A pesar de que Utrera había obtenido el Premio Nacional de Literatura en los años ochenta, su obra era conocida por los pocos que la leyeron, pues él nunca estuvo detrás del Concejo Municipal para que le publicaran su obra, a pesar de haber sido diputado de la antigua Asamblea Legislativa del estado Aragua y fue presidente del Concejo de Sebastián, nunca se aprovechó de eso, sino que publicó sus cuadernos por sus propios medios. —Sabemos que los niveles de lectura en Venezuela son muy bajos, ¿resulta difícil ser escritor en un país de pocos lectores? —Si lo que se escribe tiene sentido para uno mismo y para los pocos que lo leen, no creo que sea necesario medir un ranking de cuántas personas leen nuestro trabajo porque al final, si el libro queda, siempre habrá un par de ojos solitarios a los que no sé sabe en qué tiempo ni en qué época podrá servirle de esparcimiento o compañía. —A tu criterio, ¿cuál es la función de un escritor? —La función del escritor tiene que ser la de describir lo que siente, lo que ve en el mundo que le rodea. Esa discusión acerca de la función del escritor ha sido planteada en distintas épocas, como por ejemplo en el libro de Denise Levertov. Particularmente, creo que el escritor sirve para mostrar las cosas desde su óptica personal y alguna gente coincide con él y lo celebra, mientras que otra lo detesta. Tampoco hay que olvidar que el creador vive en una sociedad, va al mercado y usa el servicio de transporte público; entonces, no puede vivir aislado en una torre de marfil. —¿Cuáles obras o escritores de la literatura universal recomendarías? —Las obras de Mario Benedetti, Charles Dickens, Jorge Luis Borges, Octavio Paz y Pablo Neruda. No puedo decir “lean La Iliada” de Homero porque sé que ahorita no lo va a leer nadie. Hay que definir que los tiempos están cambiando y la literatura también y existen obras contemporáneas, que tal vez se hayan nutrido de la literatura antigua, pero son más referenciales para nosotros. —¿Piensas que las nuevas tecnologías son herramientas útiles para promocionar la obra del escritor contemporáneo? —Me he dado cuenta de que sí, la gente se acerca cada día más a la Internet y puede consultar la obra de cualquier autor de manera rápida y con comodidad, pero esto no va a sustituir la facilidad de ir en un carrito y llevar un libro en las manos. La percepción de la palabra “Las palabras siempre me interesaron, me parece que dicen algo más de lo que usualmente quieren decir. A través de ellas percibimos los colores, los olores y los brillos, y nos permiten, además, comunicar las cosas que sentimos”. Esta entrevista fue publicada originalmente en el suplemento cultural Contenido, del diario El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), de Maracay, Aragua, Venezuela. ** Rafael Ortega rafaelortega@letralia.zzn.com Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1969). Es técnico superior universitario en publicidad. Ha sido jurado en concursos literarios del estado Aragua. Textos suyos han sido publicados en revistas y periódicos venezolanos, así como en las antologías Narrativa aragüeña en Tierra de Letras (Senderos Literarios, 1997), Narrativa de Aragua (Secretaría de Cultura del Estado Aragua, 1997) y Muestra de minificción aragüeña (Secretaría de Cultura del Estado Aragua, 2001). En 2002 publicó su libro de cuentos La última sutileza del diablo. === Sandra Comino ========================================================= === “Escribir para chicos es más difícil y complicado” ==================== === Marissa Arroyal Ordeix ================================================ Conocí a Sandra con motivo del 2º Encuentro Internacional con la Literatura Infantil en Venezuela. Allí se ganó el aprecio de todos por su calidez y simpatía. En el trayecto desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía hasta la ciudad de Valencia, incluida una descomunal cola, y en los minutos libres entre los foros y lecturas del apretado programa del encuentro, tuvimos la oportunidad de conversar y conocernos más. Así supe de su exhaustiva rutina de trabajo, del amoroso desvelo por su jardín y ¡oh sorpresa! por sus hijas adolescentes (ella es muy joven y deben parecer hermanas), y de su inquebrantable fidelidad por el pueblo de su niñez, donde pasa largas vacaciones de verano. Sandra nació en Junín, Argentina. Es escritora y profesora de educación preescolar. Coordina talleres de escritura y promoción de lectura y es miembro del consejo editorial de la revista La Mancha. Entre otros libros ha publicado Así en la tierra como en el cielo, finalista del Premio Norma-Fundalectura, Colombia; La enamorada del muro, Premio A la Orilla del Viento 1999, Fondo de Cultura Económica, México, y El Pueblo de Mala Muerte, Ediciones Garabato, Córdoba. —¿Sandra, por qué literatura infantil? —Muchas veces me he hecho esta pregunta y nunca tengo una respuesta única. Está claro que investigo, hago crítica y me muevo en diferentes áreas dentro de la literatura infantil. Si esto predispone que mi escritura se dirija a este campo no lo sé. Lo cierto es que es un terreno donde siento que me muevo como pez en el agua y si tengo que elegir entre los lectores adultos y los lectores niños, me quedo con los niños. Con todo lo que esto significa que no tiene nada que ver con la sencillez, ni la bobería. Al contrario. Creo que escribir para chicos es más difícil y complicado que escribir para grandes y la buena literatura infantil incluye al receptor adulto, por supuesto. Así como la literatura en general bien escrita incluye a los niños. De todos modos cuando me siento a escribir no pienso en el destinatario, sólo escribo. Luego cuando corrijo y a veces con la ayuda de un ojo lector de alguna tercera persona puedo saber para qué franja escribí. De hecho mi primer cuento publicado lo escribí sin pensar en un receptor, y cuando lo publicaron lo hicieron para jóvenes. Y lo mismo con La enamorada del muro, que nunca supe para qué edad lo escribí y está editado para primeros lectores. Luego voy a las escuelas y lo leen hasta en los últimos años. —¿Qué significa la escritura en tu vida? —La escritura en mi vida es trabajo, oficio, placer y sustento. Trabajo porque vivo de la escritura. Ya sea de ficción o periodística es con lo que me mantengo económicamente. Sé que, además de ser un privilegio, en mi caso, además, fue una decisión. Oficio porque escribo todos los días desde que me levanto hasta que me acuesto y porque si estoy viajando debo hacerlo y vivo para escribir y escribo para vivir. Placer porque disfruto mucho de esta profesión y sustento porque como te comentaba no sólo porque el dinero que necesito para comer, vestir y vivir, sale de allí, sino porque a la vez es un sustento espiritual también. No sabría qué hacer sin la escritura. —¿Cómo es tu relación con los escritores, quiénes te han influido? —Creo que debo aclarar que soy escritora pero antes soy lectora. Tampoco puedo vivir sin leer y soy de las personas que leen de a dos o tres libros simultáneamente y releo constantemente. Tengo que leer mucho por mi trabajo, pero además leo por placer así que el resto del día que no escribo leo. Más bien han reconocido mis lectores algunas huellas de García Márquez y Proust en mi narrativa. Lo digo modestamente y sin pretensiones. Son mis autores favoritos y esa manera de decir sin apuro, con detalle minucioso me lleva a la relectura permanente. Me fascina la novela, sobre todo la del siglo XIX. Las lecturas que me han dejado marcas creo que son las primeras como Gorki, Tolstoi, Flaubert, Cortázar, Carpentier, Gioconda Belli, Nélida Piñón, John Berger, Borges. Ellos me han atravesado y siempre vuelvo a ellos. Y sería más larga la lista y con más mezcla aun de estilos y nacionalidades, porque recortar para una lectora es difícil y además luego recordaré otros autores que no nombré y habré cometido una injusticia. También vuelvo a Benjamin, a Bajtin, que con su teoría me permitieron leer de otra manera. Saramago, Juan José Saer, McEwan, Amos Oz, Kawabata. Me gusta indagar por autores que no son tan populares y que tengan trabajo de escritura. Detesto la literatura comercial y soy muy prejuiciosa. No pierdo tiempo en leer a autores que sé que son comerciales. También mis lecturas de niña me han marcado. Los cuentos de Grimm, Perrault y Andersen y Las mil y una noches. Mi libro preferido a los ocho años, que releí casi hasta el hartazgo, fue El mundo encantado —una edición de la editorial argentina Sigmar—, que hoy tengo en mi biblioteca un poco deteriorada por el uso. Me seducían varias cosas de uno de los cuentos: “Las doce princesas bailarinas”, sobre todo la desobediencia de las hermanas que todas las noches de su vida bailaban hasta destruir sus zapatos. Y también el príncipe pensante que eligió como esposa a una princesa, no por su belleza sino por su inteligencia. Y ella lo eligió pese a ser un príncipe grande de edad. Luego la versión original terminó por cautivarme. De allí puedo decir que mi profesión frustrada fue la de ser bailarina y quedó en mí una fascinación por los zapatos. Otras lecturas: las hermanas Brönte, Charlote con Jane Eire y Emily con Cumbres borrascosas. Luego Heydi, de Juana Spyri, y su continuación Heidi y Peter y Los hijos de Heidi, escritos por otro autor, Charles Tritten, esa situación me desvelaba. Que un autor pudiera continuar una obra de otro sigue siendo un descubrimiento para mí. También, recuerdo las novelas de Louisa Alcott, José Mauro de Vasconcelos, Jorge Ábalos, Horacio Quiroga, De Amicis, Dickens, Jonathan Swif, Mark Twain. Luego en la adolescencia Amalia de José Mármol y María de Jorge Isaacs me introdujeron en la lectura de novela romántica que me fascina y a veces releo. —¿En este comienzo de siglo, qué tendencias observas en la escritura para niños y jóvenes? —Es difícil hacer un panorama así de manera ligera. Pero vengo pensando sobre este tema y de hecho es parte de mi trabajo. Creo que hay tres grandes cuestiones que son: una: tiene que ver con el mercado. Se está publicando demasiado y hay una generación de escritores que escriben lo que pide ese mercado, lo que se puede vender. Hay escritores que aceptan escribir por prescripción y los editores los eligen porque se dejan corregir, recortar, porque hay una concepción desde la edición de trabajar con la escuela y porque como consecuencia estos escritores son maleables, no tienen un concepto de lo que es literatura infantil y juvenil y subestiman a los chicos. En este punto mi temor es que todo lo que se logró hasta ahora se desmorone. Dos: hay una especie de virus que les da a las personas que nunca escribieron o que escriben para adultos, que tienen un nieto o un hijo y le escriben un cuento que además le publican. Esto me parece una falta de respeto a los receptores también. No quiere decir que no haya escritores que escriban bien motivados por un niño cercano; ya que hay muchos que sí lo pueden hacer, pero no les sale a todos. Tres: hay una LIJ que resiste y con grandes esfuerzos, de verdad que hacen las cosas bien, que tienen oficio, no aceptan censuras y trabajan el lenguaje. —¿Qué te dejó el 2º Encuentro con la Literatura Infantil en Venezuela? —El encuentro de Venezuela me dejó vínculos con adultos y niños que me enriquecieron no sólo como escritora sino como persona. Fue muy integrador y tanto el encuentro con los niños en la escuela, como los chicos de la muestra en el cierre, como la visita a la radio y el intercambio con colegas fue más que interesante. Tengo una pila de libros que me traje de ese encuentro y que disfrutaré en el verano, pues no he parado de viajar desde que regresé de Venezuela y creo que mi último viaje antes de las vacaciones de verano, que en Argentina comienzan en diciembre, es el 6 de este mes. Así que viajaré a Venezuela con mis lecturas mientras disfruto de mis plantas y el calor de mi país. ** Marissa Arroyal Ordeix urania.gaia@gmail.com Escritora y ecologista venezolana (San José de Mayo, Uruguay). Ha participado en los talleres de creación poética de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello (http://casanacionaldelasletras.blogspot.com) y del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.org.ve). Seleccionada para integrar el Taller de Literatura Infantil de Monte Ávila Editores Latinoamericana (http://www.monteavila.gob.ve) 2004-2005, coordinado por el escritor Armando José Sequera. Ha colaborado con la producción de la Semana Internacional de la Poesía, organizada por la Casa de la Poesía J. A. Pérez Bonalde. Ha publicado los poemarios Vertiente norte (Ediciones Actual, 2004; mención de honor en la V Bienal de Literatura Mariano Picón-Salas, de la Universidad de Los Andes, ULA; http://www.ula.ve), Guaraira Repano (Premio Certamen Mayor de las Artes y Las Letras 2004; edición del Consejo Nacional de la Cultura, Conac; http://www.conac.gov.ve) y Sueño en el templo (XXI Premio Internacionzzionale di Poesia Nosside, http://www.nosside.com; Italia). También es autora de los libros para niños Bambú y sombrero (junto con Juan Ramón Pérez), Los Tropitrolls y La montaña que vino del mar (Premio Único Bienal Latinoamericana Canta Pirulero, Monte Ávila Editores Latinoamericana; http://www.monteavila.gob.ve). Formó parte del grupo de escritores que redactó los textos de ficción de la Colección Wepia (Alfaguara-El Nacional; http://www.alfaguara.santillana.es, http://www.el-nacional.com). Fue seleccionada para una residencia en México a través del Concurso Programa de Residencias Artísticas Colombia-México-Venezuela (Pira 2005). ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Escribir desde la melancolía ========================================== === Una aproximación a la figura de Rosalía de Castro ===================== === María Candel de Puerta ================================================ Rosalía de Castro envuelta en un mantón de pena negra, camina por las calles castellanas rezongando de su exilio. Desde hace años vive en la nostalgia de sus paisajes brumosos. Despotrica de Castilla, le parece tosca y árida, y la acusa de maltratar a los campesinos gallegos que llegan a trabajar a estas tierras. Poeta de la sombra, siempre presente en su obra, con ella va dando forma al vacío de su origen “pecaminoso y poco noble”, por el hecho de ser hija natural del sacerdote José Martínez Viojo y María Teresa de Castro. Mujer de encrucijadas, cruceiro de caminos, también ella parte un día. Sus raíces pertenecen a la Galicia atávica de meigas y trasgos, pero su inteligencia la señala y la obliga a buscar en otros horizontes. Abre caminos, pelea sola, con los dientes apretados sonríe; escribe en gallego para recuperar los sonidos de sus antepasados. Entre embarazos que afectan su salud, escribe versos que hablan de nostalgias no digeridas, de soledades y desencuentros. Pertenece a esa casta de mujeres que se refugian en el silencio y el sufrimiento; eternas Penélopes que tejen redes con las que no pueden retener a los maridos ni a los hijos; “viudas de vivos” como las llama la escritora hablando de los hombres que no pudieron sustraerse del llamado del mar, del llamado de las tierras áridas donde se comienzan a formar las grandes metrópolis. Rosalía se instala en Castilla con su esposo, el historiador y crítico Manuel Murguía. Le escribe el prólogo de En las orillas del Sar en el que hace un retrato en sepia de su personalidad, mostrando a una mujer que se identifica con los humildes y les da la voz de la que aún carecen; pero también a la mujer de alma apasionada, capaz de romper esquemas y avanzar sola por nuevos caminos. Desde su exilio castellano su carácter depresivo se agudiza y hace que viva aislada en su cosmos de embarazos fortuitos y enfermedades domésticas. Escribe Cantares gallegos en su lengua madre, en un acercamiento a las olvidadas tradiciones de los “cancioneros medievales”, recuperando después de cuatro siglos por medio de esta lengua, el valor y el sentido de la pertenencia a la tierra. Su lenguaje es el del habla rural de la zona, “Rosalía y sus contemporáneos no disponen de una tradición que dé prestigio a su intento de restauración, no disponen tampoco de diccionarios ni de gramática de esta lengua”, escribe Losada Castro, “...en este sentido el esfuerzo de Rosalía y de sus predecesores resulta verdaderamente heroico” (1), continúa más tarde. Con Cantares muestra el lado más festivo del sentir gallego: la vinculación del campesino con la tierra, sus costumbres ancestrales, romerías y saraos; el vivir cotidiano en una mirada dulce e irónica hacia el mundo en el que está enraizada. En lo que pareciera un ritual de cortejo, compone el poema a San Antonio, el santo casamentero: San Antonio Bendito, Dadme un marido, Aunque me mate Aunque me desuelle. Mi Santo San Antonio, Dadme un marido, Aunque el tamaño tenga De un grano de maíz. Dádmelo, mi Santo, Aunque los pies tenga cojos Mancos los brazos (2). La mujer que le pide a San Antonio un marido, lo hace desde el convencimiento de lo que se sabe ancestralmente predestinado. Le preceden generaciones de mujeres que acallaron el arrebato del enamoramiento, pero conservaron la esperanza de que ese contrato amoroso saliera bien en términos afectivos. Rosalía se toma la licencia, en estos versos, de burlarse jugando con los conceptos de que la mujer que se queda sola, sin un hombre a su lado, verá disminuido su valor como ser humano. Pero también hay en Cantares la denuncia de la ausencia y el maltrato que reciben los hombres que parten hacia las tierras chatas donde se cultiva el trigo para realizar los trabajos de la siega: Fue a Castilla por pan, Y jaramagos le dieron; Hiel por bebida, Penitas por alimento (3). La autora se mimetiza a través de su poesía con el pueblo gallego, y éste se reconoce en sus versos. Torrente Ballester considera a Rosalía la “primera poeta social que no se apoya en una ideología, sino en una experiencia” (4). En 1880, después de doce años de haber publicado Cantares, sale a la luz Follas novas también en gallego, donde aparece su melancolía metafísica en una obra de tono diametralmente opuesto a Cantares. Los trasiegos que la llevan por varias ciudades de Castilla siguiendo a Manuel, agudizan su tristeza perenne; las enfermedades propias y las de los hijos la van apartando a lugares sombríos de su imaginación donde confunde “sus propios pesares con los ajenos” (5). En el prólogo que ella hace de Follas novas se excusa de que sus versos no tengan las mismas resonancias que los anteriores, “pero las cosas tienen que ser como las hacen las circunstancias, y si yo no pude nunca huir de mi tristeza, mis versos menos” (6). Se puede decir que hay en Rosalía, como en otras escritoras del siglo diecinueve, un discurso a “doble voz”. Cuando hace referencia a la producción literaria, se asume con modestia y pide excusas por el hecho de levantar la voz para que sea oída; el prólogo de Cantares es explícito en este sentido: “gran atrevimiento es, sin duda, para un pobre ingenio como el que me tocó en suerte, dar a luz un libro, aunque páginas debían estar llenas de sol, de armonía...”, y continúa después: “mis fuerzas cierto es que quedaron muy por debajo de lo que alcanzaron mis deseos, y por eso, comprendiendo cuanto pudiera hacer en esto un gran poeta, me duelo aún más de mi ineficiencia” (7). La modestia, el pudor de mostrar sentimientos, obedeciendo el impulso de los primeros años como ser y como escritora, se ve fuertemente contrastado con las obras posteriores, Follas novas y En las orillas del Sar, obras en las que aparece una Rosalía despojada de convencionalismos, que habla desde “ella y para ella”. Yo no sé que busco eternamente En la tierra, en el aire y en el cielo; Yo no sé lo que busco, pero es algo Que perdí no sé cuando y que no encuentro Aún cuando sueñe que invisible habita En todo cuanto toco y cuanto veo. Felicidad no he de volver hallarte en La tierra, en el aire ni en cielo, ¡Aún cuando sé que existes Y no eres vano sueño! (8). II Así como la oralidad funda la cultura en las sociedades humanas, es el poeta el que se anticipa al imaginario que más tarde explora y confirma. El poeta presiente y ve con los ojos ciegos de la imaginación los contenidos arcaicos y primarios de la mente. Sentimiento y pensamiento, pulsión y ley: extremos del fino hilo en el que el poeta teje sus palabras y va construyendo su mundo con la linealidad que sólo posee la palabra escrita. La palabra melancolía o bilis negra como era llamada en la antigüedad, es de origen griego: melas = negro y xolias = humor. Según los médicos Hipócrates y Galeno, el cuerpo humano producía cuatro humores: sangre, bilis amarilla, flema y bilis negra. Cada uno de estos humores producía un temperamento particular con características específicas, que se combinaban para determinar los estados de salud y de enfermedad del cuerpo y del alma. De esta manera una persona podía ser sanguínea, colérica, flemática o melancólica, según el humor correspondiente a su temperamento. Para los griegos, el genio se concebía como un regalo de los dioses, y la melancolía como un aspecto concomitante con la genialidad. En el libro Los problemas atribuido a Aristóteles, se aborda el tema de la melancolía y comienza preguntando: ¿por qué razón todos aquellos que han sido hombres de excepción bien en lo que respecta a la filosofía, o bien a la ciencia del Estado, la poesía o las artes, resultan ser claramente melancólicos y algunos hasta el punto de hallarse atrapados por las enfermedades provocadas por las bilis negra? (9). Durante el oscurantismo que dominó en la Edad Media, se pensaba que la tristeza y el ensimismamiento del melancólico eran la consecuencia del hecho de estar poseído por el diablo, se les consideraba perezosos y faltos de carácter. En 1433 el florentino Marsilio Ficino, filósofo renacentista, reinventa el significado de la melancolía dotándola de heroicidad espiritual y locura divina. Pensaba que el hombre debía poner el alma en el centro de su vida, manteniendo con ésta el equilibrio necesario entre mente y cuerpo, entre lo espiritual y lo material. Ficino fue un gran estudioso de la obra de Platón, a la que tradujo acercando su obra al hombre de su época. A lo largo de su vida mantuvo correspondencia con numerosos eruditos, líderes políticos y religiosos. En una de estas cartas a su buen amigo Giovanni Cavalcanti le declara: “padezco de una cierta disposición melancólica”. Su concepto de la melancolía como una fase más del alma humana, de un lugar sombrío y fresco donde ésta puede refugiarse, abre un espacio nuevo y fructífero para el pensador, el artista y el nuevo hombre que se forma en el Renacimiento. Las teorías hipocrática y aristotélica que hablan de tristeza y melancolía son recogidas por Freud en su búsqueda por explicar la conducta humana y las identifica con la pérdida y el duelo, entendiendo por pérdida aquella experiencia dolorosa que no ha sido elaborada o asumida por la conciencia, permaneciendo enquistada y latiendo en lo recóndito de nuestra psiquis. Julia Kristeva dice al respecto: “para el ser hablante, la vida posee sentido: es por lo demás, el apogeo del sentido. Tan pronto éste se pierde, se pierde la vida misma sin aflicción. A sentido perdido, vida en peligro” (10). Esta pérdida es percibida por el ser humano como una fractura en la continuidad del sentido de vida, y a partir de ahí comienza a buscar en otros rincones de su mente algo nuevo que suelde y haga firme la estructura de su vida. En esta búsqueda de alternativas, de la necesidad de un nuevo sentido, se encuentra el acto de la creación artística. Toda pérdida necesita de la reparación sanadora del duelo, de una elaboración interior, de la introspección arriesgada y certera, ya que se considera que el melancólico es aquel que no puede hacer el duelo, y vive replegado en él. En general, cuando la creación artística actúa de forma sanadora, ella misma proporciona el alivio. Para el poeta, emprender una obra es actuar en el terreno de la reparación, “contrarrestar, como diría Brenot, la energía negativa de la pérdida, con la energía positiva del acto creativo” (11). Por eso, desde los comienzos de la psiquiatría, se conoce del efecto beneficioso de las artes, de su función terapéutica al explorar los contenidos de la mente, vertiéndolos en la conciencia, haciendo catarsis o circundando y poniendo límites a un caudal de imágenes, que de no ser así, se desbordarían. Fernando Yurman nos dice: “en la psicosis, la carencia de ese otro ordenador encuentra muchas veces en la métrica, en el ejercicio gozoso de la sintaxis, la ayuda para poner coto a las pulsiones y liberarnos de su silencio destructivo” (12). Rosalía, en esa otra mitad de su vida, en que las fuerzas flaquean pero se afianzan las ideas, se hace de una segunda voz que revindica su condición de mujer y de poeta: su derecho a ser. Sus versos se vuelven hacia dentro y desde lo más hondo, escarba y araña, para re-crear su mundo poético. Desde entonces busqué las tinieblas Más negras y más hondas, Y las busqué en vano, que siempre Tras la noche topaba con la aurora... Sólo en mí misma buscando en lo oscuro Y entrando en la sombra, Vi la noche que nunca se acaba En mi alma sola (13). La unión que siente el ser humano con la madre-tierra, con el paisaje que le nutre y más tarde le da sentido de pertenencia y nacionalidad, en Rosalía se vuelve esencia y sentido de vida. No se concibe sin su entorno, sin el calor protector que otorga lo conocido desde la infancia; los primeros cambios que trae la modernidad, la emigración, la falta de raíces en el nuevo lugar y la soledad que esto conlleva, hace que Rosalía se refugie en la redondez de sus versos, apareciendo entonces la imagen de la locura, como un medio de acceder a lo deseado, a lo que se sabe inalcanzable: a la esencia misma del ser. Con la aceptación de la locura, pero asumida desde la plena conciencia, puede el poeta liberar su mundo interior sin los prejuicios de los convencionalismos sociales. Entre locura, saudades y creación artística, deambula la poeta; ese caminar vacilante entre realidades y ensoñaciones reaviva su desasosiego, que sólo encuentra cauce en la expresión íntima y sincera de sus versos. Ahí va la loca, soñando Con la eterna primavera de la vida y de los campos Y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos, Y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado (14). III Toda la obra poética de Rosalía de Castro está impregnada de melancolía y saudade. Su influencia es tal que en muchas ocasiones pasa a ser el motor, el eje central que moviliza su poesía. Desde sus paisajes, que son el marco referencial de su vida, Rosalía construye su primer libro de versos, donde hace una exaltación de la naturaleza, se recrea en el folklore y saca a la luz los problemas que agobian a los más humildes. Años más tarde los compromisos de trabajo de su esposo Manuel Murguia, le llevan a Castilla, “a la que el mar dejó olvidada”, y desde allí, en la melancolía que le deja la pérdida de sus referentes, la saudade que subyace en ella accede a los niveles de su memoria. Saudade y expresión artística se entrecruzan dándose alivio y sentido mutuo, “porque la saudade, como el arte, es el producto del deseo de algo, no sabemos bien de qué, y es precisamente la vaguedad del anhelo lo que la distingue del sencillo deseo de volver a la patria y la eleva a la categoría de un sentimiento artístico” (15). El deseo instintivo de belleza y de volver a la tierra es una querencia universal y común en todas las culturas, pero en los pueblos que tuvieron en su origen la cultura celta, aparece con una intensidad y unas características especiales. Escocia, Irlanda, Gales, Inglaterra, la Bretaña francesa, y todo el noroeste de la Península Ibérica; pueblos que comparten con el mar sus fronteras, conocieron hacia el año 450 antes de Cristo el apogeo de la cultura celta. Su historia se ha perdido en el tiempo, no dejaron documentos escritos, pero se sabe que venían de Asia, y fueron bajando desde el norte de Europa hasta la Península Ibérica. Eran guerreros bien entrenados en el manejo de las armas y sentían una atracción atávica por el mar, aprendida de los vikingos. Eran hombres blancos de cabellos y ojos claros, dispuestos genéticamente para navegar mares helados y ver entre las brumas los acantilados que desafían al mar. Poseían un sentimiento mágico de la vida, creían en duendes, gnomos y seres invisibles que habitan los bosques y los parajes solitarios. El claro del bosque lo utilizaban para venerar a sus dioses por medio de los sacerdotes o druidas, hombres que habían recogido las sabidurías divinas y humanas y las transmitían al pueblo oralmente a través de sus versos, preservando sus secretos sin condenarlos a lo perdurable de lo escrito. En constante comunión con la naturaleza no construyeron templos para orar a sus dioses; sólo algunos dólmenes firmes en mitad de la campiña recuerdan hoy su existencia. La presencia del mar es una denominación de origen de los pueblos celtas, que lejos de sentirlo como una frontera que delimita y aísla, es la vía de tránsito abierta hacia otros mundos con los que se sueña. La saudade, vocablo de origen portugués, tiene una connotación especial cuando habla de la alegría ausente, la añoranza de un “ser” más que de un “estar”; una visión ontológica de la angustia inherente al hombre, pero que en ellos se convierte en un referente artístico y poético. La saudade por la tierra ocupa gran parte de los cancioneros populares y de los versos de los grandes poetas. Fiona Macleod expresa admirablemente el carácter del amor a la tierra cuando dice: “Nuestra raza siempre ha amado a la tierra con fervor... Pero también es verdad que en ese amor amamos vagamente otra tierra, una tierra de arco iris, y que el país que más deseamos no es la Irlanda material, la Escocia material, la Bretaña material, sino la vaga tierra de la juventud, la tierra que el corazón anhela, envuelta en sombras...” (16). Una característica de la literatura celta es la interpretación mágica de la naturaleza que se exacerba con la ausencia; se diría que el paisaje es sentido como una relación amorosa, en la que existe la fuerza invisible de la imaginación y el deseo; el anhelo del mítico acoplamiento de los seres en busca de la felicidad eterna. Se añora la pérdida de la juventud pasada, sus ideales, pero desde una visión estática de la vida; desde el convencimiento de que cualquier tiempo pasado fue mejor; la necesidad de que el presente se convierta en pasado para así acceder a él como un bien adquirido, sin la angustia y el vértigo que puede producir la visión del futuro. El poeta inglés Shelley expresa su concepto de la saudade cuando dice que es: “el deseo de la estrella que siente la mariposa, el deseo de la mañana que siente la noche, la devoción de algo lejano, desde el mundo de nuestras tristezas” (17). Fernando Pessoa, el gran poeta portugués, desde el exilio de su infancia en Durban, cultiva la semilla de la saudade. Su mente fraccionada crea sus famosos heterónimos (otras personalidades creadoras, alter egos de su mundo interior), y desde éstos da cabida a las voces que habitan en él como fantasmas en busca de corporeidad. Junto a Texeira de Pacoes, es el fundador del movimiento “saudosismo”, el equivalente del simbolismo francés, dando inicio a la modernidad de las letras portuguesas. Vivió una vida escindida entre Sudáfrica y Portugal, escribió en inglés y portugués; pasaba de pacato conservador a perderse en extravagancias producidas por sus excesos etílicos; monárquico de corazón y republicano por conciencia. Compartió con Rosalía el desasosiego de una vida que no pidieron vivir; ella, limitada por su condición de mujer, se asomó a los bordes que circundaron su existencia; Pessoa anduvo siempre entre ellos, conoció cada grieta y fractura, se dividió y se multiplicó tantas veces como sus voces internas se lo pidieron. En el Libro del desasosiego, un collage de aforismos, citas y divagaciones, evidencia el desdoblamiento de la creación literaria, que es muchas veces el resultado de la tensión y los conflictos internos que vive su creador. Huir: Mi deseo es huir. Huir de lo que conozco, de lo que es mío, huir de lo que amo. Deseo partir —no para las Indias imposibles, o para las grandes islas del Sur de todo—, sino para el sitio cualquiera —aldea o yermo— que tenga en sí el no ser este sitio. Quiero no ser ya estos rostros, estas costumbres y estos días. Quiero reposar, ajeno, de mi fingimiento orgánico. Quiero sentir al sueño llegar como vida, y no como reposo. Una cabaña a la orilla del mar, una caverna, incluso, en la falda rugosa de una sierra, puede darme esto (18). El sentido del arte céltico no es la inmediatez de la felicidad en la vida, “su ideal para satisfacerse tiene que mantenerse lejano. Lo que importa no es el ideal, sino el deseo del ideal, esa exigencia de un pasado de una magnificencia imposible” (19). Un anhelo de identidad que encuentra su cauce en la carencia y en la belleza; en la pérdida más que en el encuentro. Características propias de los irlandeses, gallegos, bretones: pobladores de una costa que como ellos, sueña con mares calmos y bienaventurados. Son los eternos buscadores del oro mítico, de la fuente de la eterna juventud; de todo lo que se sabe heroico o divino y pertenece al mundo de la leyenda; pero es esto, lo que mueve a buscarlo y da un sentido de belleza a la nostalgia de lo ausente. En 1885 muere Rosalía de Castro en su casa solariega de Padrón, donde ha vivido los últimos años cobijada por los suyos, debilitada por la enfermedad y lejos del mar. Su melancolía y saudade la reclaman, y ella dócil se deja llevar. Pide que le “abran la ventana” para ver el mar que sólo existe en sus versos. En estos paisajes escribe el poema Negra sombra, suerte de tributo a la melancolía que la habitó siempre, identificándose con su gente en un sentir errante y nostálgico, haciendo que perdure en el tiempo y en la memoria del pueblo gallego. Cuando pienso que te fuiste Negra sombra que me asombras, Al pie de mis cabezales Vuelves haciéndome mofa. Cuando imagino que te has ido En el mismo sol te muestras, Y eres la estrella que brilla Y eres el viento que zumba. Si cantan, eres tú quien canta, Si lloran, eres tú quien llora, Y eres el murmullo del río Y eres la noche y eres la aurora. En todo estás y tú eres todo, Para mí y en mí misma moras, Ni me abandonarás nunca, Sombra que siempre me asombras (20). Notas 1. CASTRO, Rosalía. Antología poética. BG Salvat, 1971, p. 18. 2. Op. cit., p. 54. 3. Op. cit., p. 78. 4. Op. cit., p. 16. 5. Op. cit., p. 94. 6. Op. cit., p. 94. 7. Op. cit., p. 31. 8. Op. cit., p. 170. 9. ARISTÓTELES. El hombre genial y la melancolía. Editorial Vuelta, 1994. 10. KRISTEVA, Julia. Sol negro. Depresión y melancolía. Monte Ávila Editores, 1991. 11. GÁNDARA, Alejandro. www.ech.es/download/rascacielos-gandara.pdf. 12. YURMAN, Fernando. Crónica del anhelo. Monte Ávila Editores, 2005. 13. CASTRO, Rosalía, p. 115. 14. Op. cit., p. 175. 15. CASTRO DEL RÍO, Plácido. www.igadi.org/index.html. 16. CASTRO DEL RÍO, Plácido. www.igadi.org/index.html. 17. CASTRO DEL RÍO, Plácido. www.igadi.org/index.html. 18. PESSOA, Fernando. El libro del desasosiego. Seix Barral, 1999. 19. CASTRO DEL RÍO, Plácido. www.igadi.org/index.html. 20. CASTRO, Rosalía, p. 118. ** María Candel de Puerta puertacandel@cantv.net Escritora venezolana (Madrid, España, 1952). Ha publicado cartas en el diario El Nacional (http://www.el-nacional.com), donde obtuvo mención especial a la mejor carta de 2005. También ha publicado artículos de opinión en el diario El Carabobeño (http://www.el-carabobeno.com). === Arboladuras confusas Rafael Pérez Ortolá ========================= A menudo, pero pudiéramos decir sin ambages, que varias veces al día y todos los días; me tropiezo con la contumacia de unos AGOSTAMIENTOS nocivos, con disimulos o con sufrimientos evidentes, que constituyen una amenaza potente para las andanzas de los personajes humanos. Suena un clamor de angustias y sentimientos desvencijados; como una insatisfacción fuerte y descompuesta, chorreando por todos los poros. Desde las actitudes melancólicas calladas, hasta los impulsos violentos desencadenados por el desánimo; con numerosas actitudes intermedias, adaptadas a los más variados matices. Entran aquí los pasotas recalcitrantes, depresiones metidas en los abismos, progres de fachada, fachas de una notoria estulticia, agresivos sin más, dicharacheros o histéricos. Penamos con ese auténtico florecimiento de insatisfacciones agobiantes, que buscan salidas por veredas poco apropiadas. ¡Menudo panorama! ¿No habrá mejores alternativas? Tal parece, como un estallido mental, progresivo y disgregador. Ignorancias No hará falta cebarse con los detalles, pero palpamos de sobra los desconocimientos en áreas muy diversas. Las oscuridades nos abruman. Con Eugenio Trías diremos, “La tradición ilustrada parece del todo agotada”, pudiendo preguntar, ¿y las otras? ¿Cuál de ellas se mantiene en forma?; ahora bien, de ahí a ese grito desolador en el desierto, sin tradición ni nada, ¿no seremos capaces de configurar unas cartas de navegación aceptables? Cualquier recoveco está lleno de incógnitas. Las sombras son muy alargadas si tratamos de precisar las emociones, los orígenes, la maldad o la ciencia. Pero eso ocurre también con las experiencias directas de cada uno; hoy parece festivo lo desdichado o nos parece inextricable lo evidente. ¡Qué difícil es llegar al conocimiento profundo de las cosas! En el mismo lenguaje topamos con esa insolvencia, ¿cómo expresaremos de forma adecuada las ideas o las características personales? ¿Cómo percibir las de los otros? Fronteras comunes descuidadas Nadie como Haruki Murakami para introducirnos en las cuitas de los personajes, en esas angustias y desfondamientos mencionados; también de quienes resisten, también. Como en la vida real, cada uno lleva consigo sus apreturas. En sus páginas, Murakami centra la atención en esos fondos humanos donde se plantean los roces o las dificultades. Desde allí, los desajustes y los conflictos repercutirán en las vivencias de cada protagonista. Los seres humanos no podemos eludir esas honduras. Como reflejo de estas observaciones, seguiré hoy algunos trazos de su novela Kafka en la orilla; a través de ellos, el autor nos tiende una invitación para que percibamos algunos de los desconciertos provocados por el desgaire con el que se tratan las áreas mencionadas. Se hace patente la cercanía de esos desarreglos, por cuanto son de observación frecuente en los agostamientos presentes en la vida real. Nos muestra la figura del PADRE. Nada menos que un afamado escultor, ataviado con su elegante chaleco y sombrero, coche de postín, escritorio y taller de trabajo; por nivel que no quede. Luego se desliza el gran contraste, cuando desgrana sus peculiaridades familiares; no se describe ni un mínimo detalle de atención hacia sus familiares. La eventual esposa, el hijo, aparecen como un añadido en una especie de generación espontánea, sin las atenciones propias de su condición. A eso se añade el toque de la bestialidad, con sus aficiones extrañas y el acopio cruel de cabezas de gatos descuartizados. En síntesis, pudiéramos definir a tal personaje como al genio y la bestia, todo en uno. No hay minucias ni grandezas en los contactos familiares; simplemente, no existen. Dinero y una supuesta cultura, fría, musical y técnica, con un alejamiento notable, tanto de sí mismo, como de sus allegados. ¿Perversión? ¿Locura? ¿Simples desviaciones? Al HIJO no le faltan estudios, lo presenta con un desparpajo cultural envidiable. Tampoco será la economía su problema. Eso sí, no aparecen registros de unos engranajes provistos de calor humano, está en una especie de desierto afectivo. Compañeros, escuela, sociedad, parientes, quizá una hermana, y esa perla de padre, son como una guirnalda de luces... ¡Apagadas! Su vitalidad le arrastra a través de una feroz “tormenta de arena” interior, en la que ha de valerse de sus recursos y compañías advenedizas. La Naturaleza y los libros propician su contacto con áreas del pensamiento, paranormales unas, melancólicas otras, siempre indagadoras. El sinuoso descubrimiento de su madre forma parte de su laberinto personal, de su camino en este mundo. ¿Soledad? ¿Personalidad fuerte? ¿Drama humano muy de actualidad? En el ámbito de la MADRE, nos enseña una serie de vericuetos sociales, problemas afectivos, atavismos y hasta terror del fuerte; con fuerza suficiente para el aturdimiento de cualquiera. ¿Cómo pudo abandonar a su hijo al borde de unos infiernos? Esa permanecerá como una pregunta fundamental, sin una respuesta explícita. Quizá para recalcarnos la dificultad de enjuiciamiento, entre las muchas circunstancias personales. Una trágica frustración en su primer amor, solitaria estancia en la gran ciudad de Tokio, contacto y desengaño con el escultor incluidos; se intuyen desventuras emocionales cargadas de sustos o amenazas. ¿La escapada requiere de esa huida radical? El romanticismo de sus visiones no logra disimular la tragedia de su vida, ni las repercusiones hacia los demás. En concreto y sobre todo, sobre su hijo. No se trata de soluciones, Murakami indaga y nos provoca; con circunstancias muy palpables en sociedades tan atareadas y presuntuosas como estas actuales. Dibuja con escueta precisión a una serie de personajes auxiliares, que acaban siendo entrañables, por su desvalimiento metidos en su ambiente social, que ni se plantea unos niveles de compresión más elevados. ¡Apáñense, cada cual con sus soledades! Entre las desventuras se descubren resquicios personales de gran riqueza interior. Así, los defectos mentales de Nakata, con sus grandiosas cualidades. O el bibliotecario que se sobrepone a sus lamentaciones, con una enorme solidaridad. A pesar de la luz y la energía de la civilización, subsisten con fuerza las tinieblas. Angustias Los sorprendentes avances técnicos y las complejidades de la estructura social nos acogotan con una potencia inusitada. No digamos si encima les facilitamos la labor con una renuncia desvaída. Abundan los lugares donde cuesta encontrar un pedazo de pan o la medicina apropiada. El frenesí de las sociedades más avanzadas no permite delicadezas de ánimos y carantoñas. Los endiosados ricos y los eruditos no dan abasto a su fatuidad, cómo van a dedicarse a los pormenores. Por tanto, como un colofón lógico, se fragua una sensación de impotencia de cara a logros con mejores cualidades. La sensación de nulidad como persona conduce irremediablemente a la desmotivación. Angustiados, pero tercos y obstinados en actitudes contrarias a la aplicación de las auténticas esencias de cada individuo. Desdén acumulativo Están muy a la vista esos aprendizajes disfrazados de curriculum; de entrada se prescinde de las características peculiares de cada aprendiz. Estamos abocados a la creación de un nuevo mundo al gusto de cada mandamás, se volvió a olvidar aquello de la consideración personal. Con esas premisas, a qué mencionar el esfuerzo para la obtención de mejoras cualitativas; por una sencilla deducción, se impone la comodidad de no pergeñar iniciativas y la de colocarse en un ambiente adecuado. Esa colocación prima sobre los posibles méritos. Los contactos personales se derivan del curriculum teledirigido, a su alrededor todo gira bien, fuera de esos intereses se erizan los contactos; el pensamiento, la sensibilidad y otras falacias, quedan postergados. Muros vergonzantes Cuando menos, voy a citar tres de ellos; porque cuando más, no pararíamos en ese nombramiento de vergüenzas propias o ajenas. Sin ladrillos, con una pertinaz desfachatez, los hemos erigido, son de gran fortaleza y queda a la vista su eficacia: Las Aduanas de la convivencia. Todo depende de un arancel previamente establecido, y se paga por él, vaya si se paga. Domina una estructura artificiosa enlazando esas relaciones, con unos papeles muy secundarios dejados para la espontaneidad. No se por qué utilicé la palabra vergonzantes, porque eso de la vergüenza quedó ya como traspuesto, quizá ni se entienda. Citemos también el Desconocimiento del otro. Los aprendizajes no discurren por esos derroteros, a qué vendría eso de los demás cuando los hemos despellejado y no significan nada primordial. Los emporios se estructuran con profesionalidad, con niveles técnicos de postín, financiaciones minuciosas y eficacias programadas. Si ya quedamos que uno mismo cuenta poco, prescindamos por lo tanto de otras consideraciones molestas. Y, ¡cómo no!, el Desconocimiento de uno mismo. Hemos perdido casi todos los asideros; o quizá resultara más propio decir que no les hicimos caso. Hemos arrumbado los criterios y las consideraciones, no se avanza con razonamientos, sino a base de empujones. No dejamos un lugar para el análisis de nuestras mejores cualidades. A fuerza de pulular, ya hemos olvidado los conocimientos previos de nuestros interiores. ¿Será que no existen y todo es una farsa completa? Algo protesta por dentro, pero lo tenemos aprisionado entre muros y desidias. Estilo en libertad Aunque abunden los desconocimientos y las confusiones, las maldades pérfidas o las desidias, entre ellas surge la protesta radical no delegable, porque es estrictamente personal. Entre la maraña comparece la potencia afirmativa. Es ese concepto muy manido de los filósofos, pero muy poco utilizado en lo social, de la “Inauguración trascendente”. Es el ensamblaje requerido para insertarnos a cada uno en esa centralidad de la savia común. Es la única manera de entrar en esas galaxias de la ilusión y de la creatividad personal. Frente a rutinas y servilismos, desdenes, olvidos o manierismos vacuos; se trataría de que propongamos esa expresión radical de cada uno, con toda su fuerza intrínseca. El “sentimiento trágico de la vida” es sólo un principio. Exige una reconversión, a través de los estilos libres y críticos, para inaugurar cada día pequeñas parcelas de alivio y ánimo constructor de sentido. La persona, en su autenticidad, requiere de esa creatividad renovadora, de manera permanente. Cuando este estilo se demuestra insuficiente, nos quedamos como muy desarmados, expuestos a un mal aire y su consiguiente labor destructiva. Se impone una metamorfosis salvadora, la transformación de las frustraciones y tragedias, en un principio constante de renacimiento y esperanza. Con la implicación resultante de este estilo, uno se siente intérprete y protagonista de su vida. De esa manera, las pegas se volverán revulsivos estímulos de cara a los proyectos. Sin duda, uno de los mejores remedios contra depresiones y agostamientos melancólicos. ** Rafael Pérez Ortolá rafapzo@wanadoo.es Médico español (Pego, Alicante, 1945). Reside en Vitoria, Álava. Es autor de Álava. Geometría sentimental itinerante. Ha publicado artículos en La Vanguardia Digital, El Inconformista Digital, Bierzo Noticias, Deia y Noticias Médicas. === Castigar o perdonar =================================================== === Derechos humanos y transición democrática y social ==================== === en La muerte y la doncella Manuel Rilo Podestá =================== “El derecho básico es el derecho a tener derechos”. Hanna Arendt En el mundo contemporáneo las desigualdades socioeconómicas y la violencia política muchas veces han configurado un espacio hostil para que un individuo pueda ejercer sus derechos ciudadanos. Los derechos humanos, discurso crítico cuyo origen se remonta a la revolución francesa y que en la actualidad se ha constituido en una versión más democrática e igualitaria que la originalmente propuesta por la declaración universal de los derechos del hombre y del ciudadano en 1789 (i), se interesan por establecer las coordenadas éticas para que el individuo moderno usufructúe su libertad. En 1948 la organización de las Naciones Unidas proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la proliferación de diversas organizaciones interesadas por el cumplimiento de los derechos humanos en el mundo es notable; pero al mismo tiempo también nos encontramos con la existencia de regímenes políticos no democráticos en los cuales el gobierno implementa políticas de terror y abuso del derecho individual. Básicamente se podría decir que los derechos humanos constituyen un discurso impulsor de la igualdad social y de la seguridad de los derechos fundamentales de un sujeto democrático y cívico, el hombre de la polis, por medio de la preservación de los valores éticos y de justicia en la praxis sociopolítica. “Los derechos humanos son, sencillamente, determinadas situaciones favorables para el ser humano como tal, que se suponen derivadas de su ‘intrínseca dignidad’ y que, por tanto, se reclaman como derechos fundamentales de cada hombre frente a todos los hombres y de modo especial frente al Estado y al poder” (Pizza Escalante, 35). En esta definición de Pizza Escalante, jurista argentino especializado en legislación sobre derechos humanos, encontramos los componentes básicos de lo que se puede entender como derechos humanos. El autor parte de una concepción ética y la amplia en el panorama social en el cual se ejercita el poder y el abuso de éste sobre el individuo. En esta cita la amplitud es una característica de los derechos humanos, ya que éstos tienen un espectro amplio en el cual definirse que cobrará mayor actualidad y trascendencia en el plano de relación entre las fuerzas políticas, los movimientos sociales y el poder (del Estado). Así mismo los estudios de derechos humanos es que éstos poseen diferentes interpretaciones que diversifican sus objetivos y fines. Los derechos humanos son entendidos como derechos-posibilidad, como derechos-valores, como derechos-derechos, como derechos-ideales. En cada una de estas interpretaciones subsiste un trasfondo común: la libertad y la igualdad humana como valores fundamentales o primigenios de la justicia, cuya existencia se tiene que entender al interior del Derecho como doctrina; ya que es el Derecho quien fija los límites entre las libertades e igualdades de todos los individuos. Recordando la sentencia básica que dice: “nuestra libertad empieza donde acaba la del otro” y asimilando a la igualdad como una expresión diaria y posible de la solidaridad humana. Al mismo tiempo no se puede dejar de mencionar que los derechos humanos son caracterizados como parte de un contexto sociohistórico específico en el cual se debe reproducir los fundamentos de la dignidad humana que son entendidos como constantes categóricas universales. Los derechos humanos parten de la satisfacción real de las necesidades humanas al interior de un estado colectivo de derecho que se constituye alrededor del concepto de dignidad humana. Una dignidad que demanda para existir la libertad, la seguridad y la igualdad de todos los individuos entre ellos mismos y especialmente frente al Estado que los acoge, supervisa y regula como elementos útiles de la polis. Los derechos de la mujer ¿son considerados derechos humanos? Luego de esta introducción a los derechos humanos me interesa hacer otra precisión antes de proceder al análisis del texto; ya que en La muerte y la doncella es un personaje femenino quien se ve desarticulado en su dignidad humana, quisiera efectuar algunas precisiones acerca de los derechos de la mujer y si es que éstos son considerados en la misma categoría de los derechos humanos o son más bien una categoría de éstos. La interrogante es si podemos considerar que la mujer posee o no derechos inherentes a su condición de género. En América Latina existe una tradición dolorosa de la relación entre mujeres y derechos humanos. Casos como el de Chile y Argentina en los setenta, Perú en los ochenta y noventa y la violencia e inseguridad actuales de Colombia y México son ejemplos funestos que demuestran un clima de incertidumbre y negación en la relación civil entre el Estado y la mujer. No obstante este vacío las mujeres también se han convertido en férreas defensoras y promotoras de los derechos humanos. Las madres y abuelas de la Plaza de Mayo, las organizaciones populares y líderes político-sociales como Rigoberta Menchú o María Elisa Moyano son un claro ejemplo de la presencia femenina en el campo de la lucha por los derechos humanos. A lo que deberíamos añadir que la misma situación de la mujer como sujeto excluido del orden patriarcal complica las perspectivas. Los derechos humanos de la mujer tienen que ver con la postergación y el sometimiento a los cuales es sometida en el ámbito público y en el espacio privado de una sociedad patriarcal. La violencia que se ejerce sobre su cuerpo queda muchas veces impune y sin castigo. Teniendo como corolario la violencia que se encuentra magnificada hiperbólicamente en la violación sexual, siendo este acto una de las muestras más macabras; pero no la única vejación a la que es sometido el sujeto femenino. Una reivindicación fundamental y específica para la mujer es el derecho al propio cuerpo. Es decir, el derecho a disponer de acuerdo a su voluntad de sus propios cuerpos. Existe la necesidad de adquirir una conciencia social (de comunidad y de individuo) de cómo sus cuerpos han sido expropiados tanto en la tradición cultural como bajo el amparo de la costumbre de las leyes. El derecho que nosotras conocemos de esta civilización occidental es el derecho romano, el patriarcal, por el cual el hombre era el dueño de la vida, de la muerte de toda su familia; es el mismo de la revolución francesa: libertad, igualdad y fraternidad, ¿Para quién?, sólo para hombres. Las mujeres sólo gozaban del derecho de luchar por la revolución y luego ser guillotinadas. El código de Napoleón decía que la mujer debe obedecer al padre, al marido y al hijo (Gonzales, 15). Este repaso histórico hecho por Gonzales nos demuestra que el punto de referencia para establecer los sistemas legislativos es el hombre. Entonces surge la interrogante de que si estas legislaciones siempre se encuentran en el ámbito público a quien van a favorecer es al hombre pues ese espacio está más ocupado y dominado por él. Sin embargo, la militancia de las mujeres en las luchas sociales y democráticas es un ejemplo que demuestra la fragilidad del modelo patriarcal monolítico de la ley y de la cultura; y muestra la existencia de una voz de género militante que si bien es víctima también se enfrenta al poder patriarcal y a los abusos de los Estados basados en el terror. Es decir tenemos una situación en la cual la exclusión y la falta de balance presentes en la propia cultura patriarcal es una situación de conflicto entre la falta de equidad para el género femenino. Este orden desigual en el acceso al disfrute de los derechos básicos y de una cultura realmente humana se traslada al ordenamiento legal que han establecido las propias culturas en el mundo y en especial en nuestro caso de estudio en Latinoamérica, y siendo más particulares, un Estado en un clima de dictadura y violaciones de derechos humanos (léase Chile baja la dictadura de Pinochet). Derechos humanos y literatura Si tratamos de conectar dos campos del pensamiento humano como son la literatura y los derechos humanos entendidos como militancia o lucha política surgirán múltiples interrogantes que pueden llevar a buen puerto un análisis que podría ser muy fértil. Quizá la primera interrogante sería ¿cómo realizar una literatura que revindique y abogue por los derechos humanos, si éstos constituyen un tipo de compromiso político e ideológico? ¿Es lícita una actitud artística en la que se fundan ambas? La historia ha demostrado que es una apuesta necesaria y provechosa para la humanidad, cuando se produce una alianza entre arte y compromiso, y no se puede reducir esta alianza a lo meramente panfletario y mecánico, sino que puede mantenerse la libertad artística y enriquecerse en una visión crítica de la sociedad. Aunque en el caso de la violencia político social la realidad se vuelva imposible de imitar o representar y el escritor termine por recrear con menor destreza que la realidad la crueldad y el dolor de las desapariciones, de las torturas y de otros abusos que atentan contra la integridad del ser humano. “En términos de una teatralidad social, el respeto de la dignidad humana está en el reconocimiento incuestionable del ser humano como agencia legítima en el escenario de la sociedad” (Vidal, 71); en la cita está expresa la idea de concebir a la literatura como una plataforma de denuncia de las inquietudes individuales envueltas en el panorama del cuerpo colectivo. Así mismo en la literatura, encontramos un compromiso de la critica literaria como una defensa de los derechos humanos y es quizá es en este terreno donde la apología es completamente válida y el arte y las disciplinas del conocimiento humano deben comprometerse por defender un mundo igualitario en el cual se respeten los derechos fundamentales del ser humano. Por otro lado se puede encontrar hoy en día una tradición extensa en la elección de los temas literarios que pueden ser interpretados como una defensa de los derechos humanos, ya que si bien no se menciona directamente el tema, éste está comprendido en el texto literario. El corpus no es reciente y se puede extender a lo largo del tiempo. Por ejemplo, podemos considerar El proceso de Kafka o 1984 de Orwell como alegatos contra la arbitrariedad de los sistemas o estados totalitarios que deshumanizan al individuo; si queremos mencionar un caso más antiguo recordemos los trabajos del padre De las Casas, el defensor de los derechos humanos de los indígenas maltratados y aniquilados en la conquista. El hombre clásico se está comiendo al romántico. O dicho en otras palabras: el hombre racional acaba con el sentimental y la utopía se traga a la realidad, en lugar de suceder lo contrario. Esta es la visión del futuro, tal como la han tenido, en latitudes espirituales y geográficas distintas, los novelistas del siglo XX. O mejor dicho, lo que nos aconsejan no hacer, atemorizados por el curso viable de la historia. Si esto sigue así, el mundo de mañana será el de 1984 o el de Brave New World (Horia, 230). Horia muestra que la preocupación humanista y filosófica está presente en la literatura. La necesidad de hacer frente a la deshumanización y al terror se expresa, a veces explícitamente, como en las dos novelas citadas por Horia; pero también en los temas de otras como las ya mencionadas líneas antes. Literatura y derechos humanos van muchas veces de la mano. La muerte y la doncella no escapa a esa preocupación por el bienestar humano y esencialmente por un afán de justicia, como nos lo dice el propio autor en un apéndice que explica las motivaciones de la escritura del texto. Motivos que se relacionan directamente con una militancia a favor de los derechos fundamentales del ser humano. Al mismo tiempo expone los temas que él considera haber desarrollado en el texto, interesándose particularmente por los mecanismos con los cuales la memoria sucumbe ante el acto del perdón como una categoría social y moral que permite la reinserción de la víctima en la colectividad. Sin embargo, en ese idealizado reencuentro social encuentro algunas carencias ubicadas en el espacio asignado al género. Su defensa de los derechos humanos es positiva, pero subordina la voz de la mujer (y de la víctima) al centro masculino, el cual se encarga de usufructuar el discurso del perdón y de los derechos humanos como categoría moral necesaria para el grupo social. La muerte y la doncella Pieza teatral escrita por Ariel Dorfman, escritor, crítico literario y teórico comunicacional, su primera presentación se realizó el 10 de marzo de 1991 en Santiago de Chile, con una reacción adversa del público y de la crítica. Actuaron en esa primera puesta en escena María Duvauchelle, Harold Pinter, Hugo Medina y Tito Bustamante bajo la dirección de Anita Reeves. Su recepción inicial en Chile fue negativa y las presentaciones no prosperaron. Sin embargo las puestas en escena en Broadway y Londres, así como un premio ganado en Inglaterra, la catapultaron a la palestra teatral mundial. Múltiples representaciones en diversos países validaron aun más la obra y la versión cinematográfica de Roman Polansky terminó por otorgarle la popularidad. La historia que se cuenta es la de Paulina Salas, una mujer que secuestra a quien cree es su torturador y violador de hace veinte años atrás. Ella debe enfrentarse con el doloroso recuerdo del abuso físico y de la vejación de su cuerpo por parte de un individuo que representa a un Estado macabramente represivo. En este encuentro fortuito debe ceder ante la posibilidad de redención moral que le otorgará el perdonar o al menos conseguir no actuar igual que su antiguo verdugo. A man whose car breaks down on the highway is given a lift home by a friendly stranger. The man’s wife, believing she recognizes in the stranger the voice of the torturer who raped her some years before, kidnaps him and decides to put him on trial (Dorfman). En esta cita extraída del postfacio de la obra, Dorfman nos cuenta el argumento básico de la obra y menciona un detalle significativo: “to put him on trial”. Tanto el autor como el personaje son conscientes de la facultad reparadora que puede tener la justicia, y cómo ese entendimiento de la justicia va a ser muy subjetivo. Especialmente al relacionarlo con la víctima y que de pronto tiene la oportunidad de cobrar revancha ante lo perpetrado en su contra por un orden estatal terrorífico. Dorfman tiene la intención de universalizar el tópico y no circunscribirlo a una geografía específica: “El tiempo es el presente y el lugar un país que es probablemente Chile, aunque puede tratarse de cualquier país que acaba de salir de una dictadura”. Con este enunciado Dorfman sitúa su obra en un ámbito realista por la alusión al tiempo, al hablar de Chile en un contexto político específico la coloca en un plano histórico y social y por último al hablar de cualquier país aparece el intento de universalizar la reivindicación que puede llevar el texto literario. Junto a Paulina encontramos a Gerardo, el esposo y recientemente nombrado presidente de una comisión nacional de derechos humanos que se encarga de averiguar las atrocidades perpetradas en el pasado. El otro personaje es Roberto, un doctor y antiguo torturador de Paulina que de pronto pasa al lado contrario y se convierte en una víctima del terror, quebrando una dolorosa y traumática oposición binaria que por un juego del destino se desmorona, desmoronando una de las expresiones básicas de un orden monolítico; en el caso nuestro un orden del terror y el abuso. Finalmente, La muerte y la doncella, la pieza musical de Schubert (ii), puede también llegar a funcionar como un personaje para formar una triada si la consideramos como un sustituto en la ausencia del marido de los hechos pasados a Paulina mientras estaba en poder de sus torturadores. Es una historia interesante la que se orquesta a través de los tres personajes humanos pues incorpora una historia domestica (de amor y dominación) entre los dos esposos, una historia política (el pasado de la dictadura y las violaciones de derechos humanos) y un relato literario en el que se manifiesta la historia como en un thriller cargado de suspenso. Conviene aclarar que esta obra dramática no pertenece al nuevo teatro, las posibles conexiones se pueden establecer en el plano del compromiso ético y moral por el cual apuesta. Aunque existe un intento de transformación social por medio del teatro al igual que en las enseñanzas del nuevo teatro. En lo que respecta a la utilización de otros lenguajes en el texto dramático está la presencia de la música y la escenografía en el juego de los espejos. La inclusión de otros elementos provenientes de otras disciplinas artísticas dependerá de la puesta en escena pues sólo está indicado por el dramaturgo y puede ser aceptado o no por el director y la compañía que represente la obra. Dorfman sigue un modelo clásico de teatro contemporáneo. Esa obediencia es expresada por el mismo autor en el prefacio cuando califica a su texto como una tragedia ceñida a las exigencias de la poética aristotélica. Esto quizá se deba a que pretende despertar, “shockear” a la sociedad chilena, mediante una obra catártica que remueva el pasado doloroso y oscuro de la dictadura. Los derechos humanos en La muerte y la doncella Como he mencionado la obra plantea desde el comienzo el dilema de dónde colocar nuestras libertades, y entendiendo a éstas como presupuestos básicos y fundamentales de los derechos humanos. Todo se organiza alrededor de Paulina, mujer violada y torturada veinte años atrás por un régimen no democrático, que sorpresivamente se ve expuesta al recuerdo de la experiencia traumática al descubrir en un desconocido a su torturador y enfrentarse con el dilema del perdón como mecanismo de humanización. Un médico que invadía su cuerpo y su psique al compás de una pieza musical determinada y que junto con la voz del hombre constituye una pista decisiva en la identificación del torturador. Ella decide tomar la justicia en sus manos por la simple razón que sabe que ésta no le pertenece pues es un producto ideado y controlado por otros. ¿Conseguirán el simulacro representado por la comisión de los derechos humanos y la exigencia del perdón individual devolverle su integridad inicial? La respuesta puede variar. Yo me inclino a decir que no, por la siguiente razón. En el texto el discurso de los derechos humanos está reproducido como un discurso manipulado por el género masculino y la mujer está excluida del manejo y disfrute cabal de los beneficios que le corresponden como sujeto cívico y ciudadano. Paulina es presentada como un sujeto fragmentado e incapaz de una emotividad válida. Si bien es cierta la fragmentariedad del sujeto puede ser un rasgo positivo al presentar una visión múltiple del universo, no lo es en este caso pues es presentada más bien como un rasgo psicológico que se acerca a la anormalidad psíquica. La fragmentación del yo tiene una implicancia psicológica que muestra al personaje femenino como un discapacitado psíquico, un perturbado necesitado y dependiente de un guardián o tutor. ¿Quién es este guardián? En el clima de paz lo es Gerardo, el esposo quien se encarga de protegerla y supervisar su caótica autonomía y realiza el papel de bisagra entre el orden político-legal y ella. Un orden político-legal-patriarcal que no está dispuesto a aceptar como interlocutor a un sujeto femenino sino que encomienda esta labor a un guardián masculino; sin olvidar que ella como hembra es un elemento que necesita supervisión, cuidado e intervención sobre su cuerpo de modo constante. Lo cual también se reproduce en el clima del terror cuando el guardián lo es el torturador quien realiza otra clase de subyugación sobre el sujeto femenino mediante el empleo de una política de obediencia y sometimiento absolutos basados en la más pura violencia sobre el cuerpo individual. Paulina está sometida en el espacio mismo de los derechos humanos. La cesión de su voz crítica al esposo no es un acto libre. Su personaje se ve empujado por las indicaciones hechas por el autor. Al final de la obra, durante el intermedio del concierto los dos esposos se separan momentáneamente y mientras Paulina compra unas golosinas, (“Paulina va yéndose hacia un lado, donde está instalado un puesto de venta. Gerardo seguirá hablando con quienes lo rodean hasta que ella vuelva”; Dorfman, 82) es el esposo quien da la versión desde una perspectiva patriarcal. A lo que debemos añadir que esa historia que narra Gerardo no es la de la esposa, sino la de una mujer de edad que ha perdido al marido y quien gracias al papel de la comisión recobrara su dignidad: “...de pronto eres otra vez un ser humano, contando tu historia para que todos la puedan escuchar... que por lo demás ella nunca perdió” (Dorfman, 83). Sin embargo, de qué dignidad habla Gerardo cuando el tratamiento que él da a su propio pasado (la tortura y la violación de Paulina) queda únicamente teatralizado en la intimidad cómplice del hogar. ¿Dónde está ese auditorio que devolverá la dignidad humana al sujeto vejado? La Pau es tan sólo un decorado de esa escena que consolida una visión patriarcal de los derechos humanos. “La Pau hace un pisco sour que es de miedo” (Dorfman, 83), y será vista y entendida sólo como un elemento dócil y reinsertado en una dinámica social que privilegia los derechos del hombre sobre la mujer. Mejor dicho, que subordina los dolores de la mujer al poder, al perdón y a la vigilancia del hombre. La violación, práctica corporal violenta, será desaparecida del recuerdo, borrada de la historia por su omisión y no por una terapia regenerativa del sujeto abusado. Gerardo preferirá decir: “te torturaron”, y el silencio poblará sus labios cuando sea el instante de conjurar la palabra maldita: violación. Maldita, en tanto afecta su rol dominante y la posesión sobre el cuerpo dócil de Paulina; ya que introduce a otro sujeto dominante que desafía y traspasa su dominio sobre Paulina. Su masculinidad debe ceder ante la hipermasculinidad del Estado dictatorial y abusador. Gerardo: ¿Pero entonces qué vas a hacerle?... lo vas a... Y todo esto porque hace quince años atrás a ti te... Paulina: A mí me... ¿Qué cosa?, Gerardo... nunca quisiste decirlo. Dilo ahora. A mí me... Gerardo: Sólo sé lo que me dijiste esa primera noche cuando... Paulina: Dilo, a mí me... Gerardo: Te torturaron... Paulina: ...¿y qué más? ¿Qué más me hicieron, Gerardo? Gerardo: (susurrándole) Te violaron (Dorfman, 49). Es decir, Gerardo no considera el hecho con los mismos parámetros que Paulina, no puede entender la experiencia que le ha tocado pasar; por eso su llamado a la razón inicial: “todo esto porque hace quince años atrás...”. La valoración es distinta y sin embargo se exige una misma reacción a ambos géneros. El espacio en que se inscribe a los sujetos es totalmente desigual. La obra hace público el dolor de Paulina pero no la hace en ningún momento sujeto de la historia. Un hombre, Gerardo, será portador oficial de la voz no oficial de esa mujer. Al final de la obra, Paulina queda en una posición secundaria, marginada, con menos protagonismo. Sólo se le ha dejado al final su propia mirada sobre las cosas. La sociedad se ha hecho cómplice de este silencio... Gerardo ha adquirido la voz interpretativa. Pero la víctima sigue careciendo de voz (Jofre, 97-98). Concuerdo con la interpretación de Jofre en que Paulina es marginada (excluida), pero me gustaría agregar que no lo es únicamente del espacio público sino también del espacio que promueve el discurso de los derechos humanos, y que dicha marginalización-exclusión, dependiendo de nuestra interpretación, obedece al carácter patriarcal represivo de ambos estados: el de terror (la ausencia de la democracia) y el sociocultural (lo patriarcal). La interpretación del mundo y la correspondiente tarea de normativizarlo es un rol que corresponde a la estructura patriarcal profundamente emparentada con la normatividad legal y política del Estado moderno. La falta de voz en el sujeto femenino es crucial para entender desde una perspectiva igualitaria a la obra. Dorfman cede la voz de Paulina a su esposo, al macho que cuida la casa, a la cabeza visible ante el orden social, al hombre elegido como dirigente de una comisión de notables ciudadanos que se encargarán de rescribir el apestado pasado. Solamente que en esa labor de reescritura se darán dos detalles. Primero que esa reescritura será hecha con el objetivo de cerrar una brecha en el simulacro, en la teatralización del espectáculo moderno de la democracia. Y segundo que esa reescritura no alterará las violaciones, postergaciones y exclusiones del sujeto femenino con respecto a los derechos y privilegios de un orden social que no ha dejado de ser en ningún momento patriarcal. El reclamo por su sufrimiento quedará reducido a una suerte de ritual doméstico y terapéutico entre ella y su nuevo sometimiento al canon masculino, al momento en que ella se declare como curada socialmente y esté dispuesta a olvidar el dolor de su pasado que le impide “funcionar normalmente” en el orden patriarcal y social. Bibliografía • DE CASTRO, Perco. “La muerte y la doncella: de quién son las bolas, opresor oprimido o viceversa”, en Revista Chilena de Literatura, pp. 61-67. Santiago, 1998. —. “La muerte y la doncella, cuarteto en dolor mayor”, en Revista Chilena de Literatura. • JOFRE, Manuel. “La muerte y la doncella, de Ariel Dorfman: transición democrática y crisis de la memoria”. Atenea. Revista de ciencia, arte y literatura de la Universidad de Concepción. 469 p. Pp. 87-89 (enero- junio 1994). Concepción. • “Las mujeres y los Derechos Humanos en América Latina”. Red entre Mujeres. Lima, 1994. • “Los derechos de la mujer son derechos humanos”. Instituto de Estudios sobre participación y Estado. Buenos Aires, 1993. • PRADO, Juan. Derechos humanos, conceptos introductorios para su estudio. Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires 1997. • VINTILIA, Hora. Los derechos humanos y la novela del siglo XX. Emesa. España, 1991. • VIDAL, Hernán. Crítica literaria como defensa de los derechos humanos. Juan de la Cuesta Monografías. Newark, 1994. Notas i. En la declaración universal de los derechos humanos de 1789 aún existían distinciones marcadas atendiendo al género y a la raza. Tanto la mujer como el negro fueron excluidos de muchos de los beneficios. La exclusión es más evidente y expresa en el caso del negro. ii. La muerte y la doncella es un cuarteto de cuerdas en do menor compuesto por Franz Schubert en 1825. Ilustra musicalmente el tema de la doncella guerrera. En la obra de teatro el tema musical se reproduce tanto en lo literario como en lo significativo que pretende transmitir el texto. ** Manuel Rilo Podestá rilomanuel@hotmail.com Escritor peruano (Lima, 1971). Obtuvo una licenciatura en literatura hispanoamericana en la Pontificia Universidad Católica del Perú (http://www.pucp.edu.pe, 1997) y un doctorado en la Universidad de Miami (http://www.miami.edu, 2006). Ha publicado Contraeltráfico (Lima, 1977), textos críticos suyos han aparecido en diversas publicaciones como Revista Peruana de Literatura (http://revista-peruana-de-literatura.blogspot.com) y Hostos Review, entre otras. Actualmente imparte una cátedra de literatura latinoamericana en la Stephen F. Austin State University (http://www.sfasu.edu) en Texas (EUA). === La noche en Macbeth =================================================== === Imágenes de locura y de muerte Laura Vidal ======================= Para complacer a su nuevo señor, Jacobo I de Inglaterra, a quien fascinaba el tema de la brujería en su natal Escocia, William Shakespeare escribió en 1606 la obra que narra la historia de un rey escocés que se hizo de la corona asesinando a su antecesor. Cuando Macbeth, duque de Glamis y luego, gracias a su desempeño en batalla, thane de Cowdor, descubre por boca de seres sobrenaturales que será rey, se desencadena un sangriento efecto dominó, cuya primera pieza es el buen rey Duncan, empujado por la influencia de la poderosa e inescrupulosa Lady Macbeth que no desea otra cosa que la máxima gloria para su esposo. Para escribir la historia, dentro de la que convergen líneas inmortales y personajes de gran fuerza, Shakespeare se sirvió de las Crónicas de Holinshed y posiblemente también del Tratado sobre la Hechicería de Reginald Scot y de la Demonología de Jacobo I. Así, en las Crónicas, un débil rey Duncan es muerto en batalla, mientras que la tinta poderosa del Bardo dibuja a un bondadoso rey que es asesinado cobardemente en su cama. Por otro lado, el largo diálogo entre Macduff y el príncipe Malcom es una traducción directa de Holinshed; y el incidente del bosque que se mueve hacia el castillo es una imagen común en las leyendas semíticas e indoeuropeas. La atmósfera sobrenatural, las apariciones, y una sonámbula Lady Macbeth son factura personal del Bardo. Ahora bien, entendemos que, ni en los dramas de Shakespeare, ni en la historia del Reino Unido (ni de otros reinos), la intriga y la sangre alrededor de una corona resulte gran novedad. Sin embargo, el hilo que nos conduce desde el primer acto hasta el último de la tragedia de Macbeth se sirve de una fuerza dramática completamente excepcional que logra, entre otras cosas, mantenernos en vilo dentro de una atmósfera completamente tenebrosa en la que el ambiente es denso y oscuro como la sangre; lo que nos conduce a nuestro punto de estudio: la noche, la oscuridad, la locura y la muerte en Macbeth. ¿Fue alguna vez de día en la Escocia de Macbeth? Quizás. Un par de veces por un par de horas. Una de las pocas alusiones al día que hay en la obra es la mañana en la que se hace pública la muerte de Duncan, así que el carácter de claridad y serenidad que trae la luz del día se esfuma inmediatamente con la noticia. En esta Escocia el sol es frío y oscuro. Resulta muy difícil imaginar las macabras escenas de Macbeth en una atmósfera luminosa. Es más, la obra no sólo se sirve de la noche para arropar crímenes imperdonables, sino todo lo que ésta trae consigo: oscuridad, tinieblas, frío, miedo, silencio y por supuesto, el ambiente sórdido y amargo que trae consigo la sangre derramada. El personaje de Kirk Douglas en Lo malo y lo hermoso sabía lo que decía en su línea “La oscuridad tiene vida propia” (1). Para que se desencadene cualquier cantidad de desgracias en las obras dramáticas por excelencia, lo primero que debe pasar es que se haga de noche. El resto viene por sí solo. Recordemos que nuestras imágenes malignas, en su mayoría, están rodeadas de oscuridad (un gato negro, pájaros y espíritus nocturnos). Así, la tragedia de Macbeth se desenvuelve casi en su totalidad con la noche y la oscuridad de fondo. Y quizás sea no sólo por la concepción que tenemos de todo lo que puede haber dentro de la noche y su oscuridad espesa, sino que dentro de ella los crímenes quedan ocultos. Y esto lo sabe sin duda Lady Macbeth al invocar a los espíritus malignos para que le den la fuerza suficiente para actuar: “Ven, noche espesa, y envuélvete en el humo más oscuro del infierno para que mi puñal no vea la herida que hace ni el cielo asome por el manto de las sombras gritando ‘alto, alto!’ ”. Otro punto importante dentro de la noche y la oscuridad está en el hecho de que es en ésta en la que, al dormir, se mantiene a raya todo aquello que la noche trae consigo. En la obra Macbeth está condenado a no dormir más pues su conciencia lo atormenta hasta la locura a causa de sus crímenes. De modo que está completamente expuesto a las voces terribles de la noche. Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que el número de víctimas aumente con la paranoia del nuevo y tambaleante rey. Ya a través de Banquo, Shakespeare da un anticipo de lo que será, en principio, la tragedia insomne de Macbeth: “...el cielo economiza. Apago sus luces (...) La llamada al sueño me pesa como el plomo, mas no quiero dormir. Poderes benignos, refrenad en mí los malos pensamientos que invaden un alma en reposo” (acto II, escena I). Aunque, al principio de la obra, Macbeth prefiere no participar en la sucesión de hechos que las brujas predijeron, cada elemento a medida que la obra avanza lo presiona. No puede esperar; lo empujan voces internas, visiones, la indignación frente al nombramiento de Malcolm como heredero y por supuesto, la figura con más poder sobre él: Lady Macbeth. Así, el thane de Cawdor pone manos a la obra, lo que desencadena su propia tragedia: “Me pareció que una voz gritaba ‘¡no durmáis más!’. Macbeth mata el sueño, el sueño inocente (...) el morir de la vida diaria, baño de fatigas, bálsamo de almas laceradas (...) ‘¡No durmáis más!’. Glamis ha matado el sueño y por eso Cawdor ya no dormirá. ¡Macbeth ya no dormirá! (acto II, escena II). Llama la atención cómo la maldición recae en todos y cada uno de sus nombres. Quizás a través de este recurso se demuestra que todos los títulos por los que Macbeth ha luchado, todas sus personas, hasta su propio nombre de origen, se manchan con su crimen... y no queda duda de sobre quién recaen las consecuencias. Las oscuras contradicciones en los personajes principales Si Shakespeare logra nuestra admiración por sus personajes, lo logra aun más por la gran pasión que los desenfrena, sus condiciones mentales, su indiferencia o admiración, su serenidad y desesperación. Como la vida misma, los personajes tienen tonalidades, flaquezas, dudas. Lo vemos sobre todo en la evolución de Macbeth y Lady Macbeth. Ambos están en uno y otro extremo, y luego intercambian lugares. Lady Macbeth, quien concibió y presionó en todo cuanto fue posible el asesinato de Duncan, no puede con la culpa, que la hace enloquecer y morir. Por el contrario, Macbeth, quien en un principio tuvo dudas y luego perdió el sueño a causa de los remordimientos, se hace, hacia el final de la obra, de una gran serenidad de sangre fría. Veamos de cerca el contraste, primero en Lady Macbeth: “Le dejé a punto los puñales (...) si no se pareciera a mi padre dormido, lo habría hecho yo (...). —A Macbeth —Débil de ánimo, dame esos puñales. Los durmientes y los muertos son como retratos. Sólo el ojo de un niño teme ver un diablo en pintura (...) Ahora mis manos están del color de las tuyas, pero me avergonzaría de tener un corazón tan pálido” (acto II, escena II). “El barón de Fife tenía esposa, ¿dónde está ella ahora? ¡Ah! ¿Nunca tendré limpias estas manos? (...) Aún queda olor a sangre. Todos los perfumes de Arabia no darán fragancia a esta pequeña mano mía. ¡Ah! ¡Ah!” (acto V, escena I). En Macbeth: “¿Qué me pasa que todo ruido me espanta? ¿Que manos son estas?, ¡ah! ¡Me arrancan los ojos! ¿Me lavará esta sangre de la mano todo el océano de Neptuno? No, antes esta mano arrebolará el mar innumerable, haciendo rojas las aguas” (acto II, escena II). “Hubo un tiempo en que el sentido se me helaba al oír un chillido en la noche, y mi melena se aterrizaba ante un cuento aterrador cual si en ella hubiera vida. Me he saciado de espantos. Y el horror, compañero de mi mente homicida, no me asusta” (acto V, escena II). Ambos personajes intercambian pensamientos al final de la obra. Curiosamente con la misma imagen de la mancha de sangre en la mano. Quizás sea un recurso para hacer de este intercambio algo más obvio. La obra comienza y se desarrolla sobre contradicciones; y no solamente en los personajes, pues cada imagen representa dos cosas contrarias a la vez. Días feos y hermosos, personajes menos grandes y más grandes, la historia de un crimen y de intrigas terribles que nos atrapan como si fueran hermosos relatos. Todo dentro de la noche, de la que se sirve Shakespeare para brindarnos todo el efecto y todas las sensaciones. Es así como entendemos a plenitud que las terribles brujas que abren la obra son sabias en su introducción a una obra terrible por su historia, pero maravillosa por su fuerza dramática, complejidad de intriga y genialidad discursiva. Por instantes inolvidables y de gran intensidad, Macbeth hace que el espectador se transporte a otro mundo. El diablo a veces puede decir verdad: Hermoso es lo feo y lo feo hermoso. Bibliografía • SHAKESPEARE, William. Macbeth. http://www.educarchile.cl/ntg/mediateca/1605/articles-100339_Archivo.pdf. • Varios. Macbeth in depth analysis. http://library.thinkquest.org/2888. • HAZLITT, William. Characters of Sakespeare’s plays. Oxford University. Londres, 1959. Notas 1. “The dark has a life on it’s own”. The Bad and the Beautiful (1952). ** Laura Vidal frehia@hotmail.com Correctora, traductora y ensayista venezolana (Maracay, 1982). Mantiene la bitácora Sacando la lengua (http://sacandolalengua.blogspot.com). === Borges: infinita presencia de lo infinito ============================= === Rafael Victorino Muñoz ================================================ Hay un concepto que es el corruptor y el desatinador de los otros. No hablo del Mal cuyo limitado imperio es la ética: hablo del infinito. Jorge Luis Borges No sé si será posible reducir la vasta obra de Borges a unos cuantos temas, acaso no le hubiese agradado a él mismo; no obstante, los críticos destacan, sobre todo en sus poemas y en algunas narraciones, el interés por sus raíces argentinas, y en particular porteñas, dándoles una dimensión épica incluso a las hazañas de los cuchilleros. Por otra parte, Borges construyó una literatura a partir de la literatura, y no me refiero sólo a la literatura de creación. En este sentido, en el ensayo y la narrativa explora temas más metafísicos, y hasta paradójicos, en relación con las permanentes preocupaciones de la filosofía. Al respecto, son muchos los textos de Borges en los que no sólo hay alguna clase de alusión al infinito y a la eternidad, sino que estos temas son el centro mismo del relato. Como se sabe, comúnmente se usa el término eternidad para referirse al tiempo (al tiempo infinito), a la duración indefinida del tiempo, o también, como la entendía Heráclito, a la perduración o a la permanencia; o lo que no se puede medir con el tiempo, como insinuaba San Agustín. Por su parte, lo infinito suele referirse al espacio, aunque también a los conjuntos numerosos de cosas (la arena, las estrellas), que también pueden ser los mismos números. Han existido amplias y abundantes disquisiciones de los filósofos y pensadores sobre estos dos asuntos. Es más, todos los que han aludido o atendido al ser han tenido que revisar estas cuestiones, ya sea que nieguen o refuten la condición de eterno e infinito del ser, porque es importante señalar que ambos términos aluden a cualidades: lo infinito y lo eterno serían los rasgos de algo, del ser, del universo, de Dios, del conjunto de los números naturales, de la biblioteca, como conjeturaba Borges. Por supuesto, todo esto es una lucubración humana, que no viene de la experiencia sino de esa otra maldición que nos acosa: la razón. Kant, en el siglo XIX, coincidía con Aristóteles al señalar que el límite absoluto superior es imposible en la experiencia, es decir, nunca podemos llegar a conocer el infinito (ni la eternidad) en nuestra vida. El infinito va más allá de la posibilidad humana; sin embargo, nosotros lo sabemos allí, perturbadoramente, de una manera que es ajena al conocimiento de los demás seres vivos (que son, sin saberlo, eternos de algún modo). Entonces, cabría preguntarse, ¿de dónde viene ese extraño anhelo en el hombre, en comparación con nuestra finitud y con la finitud de nuestra experiencia? ¿Por qué el hombre se asoma, casi siempre con horror, a mirar el vacío, lo insondable? Carecemos, por el momento, de una respuesta general para tales preguntas; pero sí podemos hablar de un caso en particular: el de Borges y el de sus ficciones. Las ideas del infinito y de la eternidad rara vez se consideran, fuera de la filosofía y de la matemática; sólo en la literatura se las retoma, más particularmente lo hace Borges (aunque también en su momento lo hizo Calvino, otro devoto borgiano). Estas nociones se presentan, en los siguientes textos de nuestro autor, que a continuación cito: La más recordada, sin duda, La biblioteca de Babel, que es, en apariencia, una biblioteca infinita; aunque en el texto más bien leemos que dicha biblioteca “se compone de un número indefinido, tal vez infinito, de galerías hexagonales”. (En esto coincide con algunas de las tesis que más recientemente se postulan sobre el universo, que quizás Borges conocía.) En esta biblioteca los ...anaqueles registran [...] todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas. Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito. Otro muy recordado es El Aleph, que es un punto de luz infinito, un punto que contiene todos los puntos, un espacio donde caben todos los espacios, un momento donde están presentes todos los momentos, aun a pesar de ser pequeño es también infinito. Este texto comienza con dos citas; una de Shakespeare: en el acto II, escena 2, Hamlet exclama: “Oh, Dios, podría estar encerrado en una cáscara de nuez, y juzgarme el rey del universo”. La otra cita proviene del Leviatán: “Pero nos enseñarán que la eternidad es la permanencia del tiempo presente...”. Una idea más o menos similar se nos presenta en El zahír, donde el autor declara: “No hay hecho, por humilde que sea, que no implique la historia universal y su infinita concatenación de causas y efectos”. Como se sabe, el zahír es, simplemente, una moneda cuyo recuerdo perturba al narrador de la historia, ya que se ha convertido para él en uno de esos “seres o cosas que tienen la terrible virtud de ser inolvidables y cuya imagen acaba por enloquecer a la gente”. La imagen del zahír, en la mente del trastornado narrador, se va tornando infinita, hasta el punto tal de que, según dice, puede contemplar simultáneamente los dos lados, como si fuera esférica. De igual modo, nos encontramos en la obra de Borges con un libro de arena, que es también infinito, puesto que cada vez que se inicia la lectura ha cambiado el libro (en esto no difiere demasiado de los otros libros), siendo imposible, una vez que cerramos el texto o pasamos la página, volver a encontrar y a leer las mismas líneas. El personaje que vende el libro al narrador de la historia dice que lo llama el libro de arena porque ni ese libro ni la arena tienen principio ni fin. El texto comienza precisamente planteando la idea de la infinitud, que puede estar contenida hasta en lo más mínimo: La línea consta de un número infinito de puntos; el plano, de un número infinito de líneas; el volumen, de un número infinito de planos; el hipervolumen, de un número infinito de volúmenes... En El jardín de los senderos que se bifurcan se presenta otro de los motivos (o podríamos decir símbolos) de la escritura borgiana que aluden al infinito: los laberintos. En un pasaje de dicho texto, el apócrifo narrador imagina “un laberinto de laberintos... un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros”. Sus pensamientos hallan eco posteriormente, en la narración, cuando otro de los personajes de la historia le refiere algo sobre un laberinto infinito, un laberinto de símbolos, hecho de palabras: se trata de una vasta y caótica novela en la que los acontecimientos no se resuelven como en la vida, donde siempre tomamos partido por una opción, obviando las otras, sino que todas las opciones son narradas y descritas, y éstas a su vez generan otras alternativas, también narradas. Se trata, en suma, de una novela infinita, “una enorme adivinanza, o parábola, cuyo tema es el tiempo”. Hasta los momentos sólo he mencionado las narraciones de Borges en las que se presentan los temas que nos ocupan (y aun hay otras: La lotería en Babilonia, Funes el memorioso, El inmortal, Le escritura del dios, Los dos reyes y los dos laberintos), las menciones abundarían muchísimo más si hurgamos en sus poemas y en sus ensayos. De hecho uno de sus volúmenes se titula Historia de la eternidad (¿una contradicción aparente?, ¿se puede escribir la historia de algo infinito?). Así, no son pocos los ensayos donde se ocupa directamente del tema: en La doctrina de los ciclos evalúa el mito del eterno retorno; en La muralla y los libros, así como en La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga (donde revisa la fábula de Zenón de Elea), en La duración del infierno. Estas constantes en la obra de Borges se suelen presentar como ideas inquietantes, que producen vértigo, terror y desazón. Los objetos infinitos son una irrupción en lo cotidiano (una presencia de lo infinito en la finitud), y una perpetua fuente de conflictos y de angustia para sus poseedores: el libro de arena, el zahír, el disco de odín, son objetos malditos, que al aparecer en la sosegada vida de sus poseedores, arrastran con ellos la maldición, cambiando la vida de tales personajes, confirmando esa visión que el autor plantea en la cita que usé como epígrafe a este ensayo. Acaso el vértigo que producen la eternidad y lo infinito deviene de nuestra necesidad de saber dónde estamos y del hecho de no saberlo en realidad; y es que si el espacio es infinito, si no tiene ni principio ni final, no se sabe si lo tiene, o dónde lo tiene; si el tiempo es eterno, no tiene principio ni final, no se sabe si lo tiene o cuándo comenzó, entonces estamos en medio de ninguna parte, de ningún lugar, y estamos también en cualquier lugar del tiempo, no más lejos ni más cerca del principio o del final, en un lugar y un momento como cualquier otro (esta idea, palabras más palabras menos, la plantea Borges en La doctrina de los ciclos). El saber que el universo no se va acabar mañana puede producir alegría; pensar que no va a acabar nunca, que no se puede recorrer ni aun en un rayo de luz ni en toda una vida humana, desazón. A la alegría que supuso, para los habitantes de La biblioteca de Babel, saber que ésta era infinita, y que ...no había problema personal o mundial cuya elocuente solución no existiera: en algún hexágono... sucedió, como es natural, una depresión excesiva. La certidumbre de que algún anaquel en algún hexágono encerraba libros preciosos y de que esos libros preciosos eran inaccesibles, pareció casi intolerable. Los habitantes de la biblioteca estarían, pues, como nosotros, perdidos en cualquier lugar de su universo, en un lugar que no estaba ni más cerca ni más lejos del fin o del principio. En tal sentido, vale decir de nuestro autor y de su obra lo mismo que él dijera en varias ocasiones, citando a Pascal; éste exclamó: “La infinita vastedad de estos espacios vacíos me aterra”. Otra razón, pienso yo, por la cual el infinito nos desazona tiene que ver con lo inmutable, con lo fijo, lo estático. En efecto, si el universo es eterno e infinito, siempre ha sido y siempre será; puede cambiar, expandirse, como propugna la teoría del big bang, pero sigue siendo infinito. En este momento viene a mi mente una idea que plantea Víctor Hugo en Los miserables: algo peor que un infierno donde se sufra permanentemente, porque en el sufrimiento hay variedad, es un infierno donde uno se aburra. La eternidad y el infinito son terriblemente tediosos. Pienso que Borges temía y admiraba lo infinito, lo eterno, lo absoluto, que son acaso distintas maneras de enunciar ese algo que es y no es. Pero al mismo tiempo querría descifrarlo, pensando que quizás habría una clave para develar ese interminable laberinto de causas y efectos. En La biblioteca de Babel plantea Borges que pueda haber un libro secreto que contiene el catálogo de de ese universo, de esa biblioteca aparentemente infinita. Ese libro revelaría que no es tal, que no es infinita, sino que se puede contener en algo. Esto coincide con el poema El golem, en el cual se lee: Si (como el griego afirma en el Cratilo) El nombre es arquetipo de la cosa En las letras de rosa está la rosa, Y todo el Nilo en la palabra Nilo. En un poema, Paz Castillo —también un gran metafísico— se refiere más o menos en estos mismos términos a Dios, esa otra entidad infinita: Dios —el ser supremo— fue, desde entonces, esclavo de la forma geométrica y audaz de una palabra: grano henchido de contener su esencia. La palabra impone un orden y un límite, da un sentido, puesto que está dotada de una linealidad, al menos eso dicen los teóricos de la escritura. Escribía, entonces, Borges, para eso, para poner un orden, un límite acaso, para contener el infinito, conjurarlo. Tal vez no, él mismo pareció adelantarse a esta conjetura mía; en Nueva refutación del tiempo escribió lo siguiente: “Todo lenguaje es de índole sucesiva; no es hábil para razonar lo eterno, lo intemporal”. Es difícil tratar de precisar la noción de infinito en la obra de Borges, su visión no es concluyente, sino conjetural, dado el carácter inalcanzable, elusivo. Mi paradoja es la misma que él plantea en un texto, donde se habla de un mapa del imperio que es tan vasto como el mismo imperio; acaso la presencia del infinito en sus textos sea infinita y, asimismo, una aproximación a esta presencia en su obra debería ser tan vasta como la obra misma. ** Rafael Victorino Muñoz rafael_victorino@hotmail.com Docente y escritor venezolano (Valencia, 1972). Egresado de la Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve) en lengua y literatura y magíster en lectura y escritura de la misma institución, en la que además ejerce como profesor; es coordinador del Programa de Lectura y Escritura de la Secretaria de Educación del Gobierno Bolivariano de Carabobo (http://www.educarabobo.gov.ve). Ha participado como ponente y conferencista en diferentes eventos nacionales e internacionales, relacionados tanto con la literatura como con la lengua escrita. Ha publicado los libros de relatos Pre-textos (1996, Ediciones Separata de la UC), Alba para dos ciegos y otras maniobras (1997, Ediciones del Gobierno de Carabobo), Relatos (2004, Conac/Ministerio de Cultura) y Retablos (2006, Monte Ávila Editores, http://www.monteavila.gob.ve), así como el conjunto de ensayos Notas y digresiones (2000, Predios) y varios cuentos, reseñas y textos de prosa diversa, entre los que se incluyen trabajos de investigación, en diversas publicaciones periódicas: El Carabobeño (http://www.el-carabobeno.com), El Espectador, Letra Inversa (http://www.notitarde.com/letrainversa), La Tuna de Oro, Predios, Candidus, Segmentos y otras. Ha obtenido los premios del concurso de cuentos “Salvador Garmendia”, de la Bienal “Simón Rodríguez” y del Certamen Mayor de las Artes. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** El último paseo Antonio Mora Vélez *** A pesar de todo... Adelante (extractos) Luis Amézaga *** Intertexto del desayuno de Prévert Yvette Schryer *** Poemas Verónica Delgadillo Vargas *** Un sueño con Eleazar, apolo, cantante y jinete Pablo J. Fierro C. *** Concierto en sol menor Jesús Sánchez Jurado *** Pensamientos que cansan Citlalin Castañeda de la Mora *** Apología del nombre Gustavo Solórzano Alfaro *** ¿Que te gusta mucho la guerra? Magda Zulena Trujillo Rodríguez *** Poemas Carmen Elena Pérez *** El caso Fráncisco Suárez Trénor *** Poemas Manuel Jesús Orbegozo Hernández *** El Hombre (Crónica desde un lugar insólito) Christhian García Mirafuentes *** Poemas Marjori Lacenere Sánchez *** Canción pop Paula Goberna *** Poemas Giovanni Ruiz === El último paseo Antonio Mora Vélez =============================== I Mi osamenta está atada con una cuerda a una lata de cemento que aparece cubierta por la arena del fondo de la bahía. Los peces que se comieron mi carne desde el mismo momento en el que mis secuestradores arrojaron mi cuerpo ya sin vida al mar, aún merodean por mi alrededor como si esperaran verlo de nuevo cubierto con mis encantos de reina. Mis sueños truncados también miran esos restos pero vestidos de fandanguera, con unas polleras con canesú y una blusa con cuello de campana, bailando alegre el fandango por las calles de la ciudad tras la banda de viento y haciendo parte del gran torrente de las fiestas patronales de ese año. Y la ceremonia de coronación en el fastuoso Club Social, sentada en un trono y con una decoración de fantasía que me parecía como si estuviera en el reinado nacional de la belleza. Mi alma aún se resiste a volar hacia el mundo de las almas, a acompañar a los otros muertos que han sido aserrados y enterrados en las fincas de los asesinos y permanece aquí, anclada en esta posta del camino, no lamentándose de la muerte sino de las oportunidades que perdió con ella en apenas unos momentos de equivocación. Y se resiste a irse también porque no se repone del horror vivido y aguarda a que nuestras familias encuentren nuestros restos, el mío y el de mi amiga y condiscípula y el de los dos jóvenes turistas que nos invitaron a un paseo de playa ese domingo nefasto sin saber que los asesinos los estaban esperando, porque para algo los asesinos tienen ojos y oídos en todas las oficinas y en los taxis y en los parques de la pequeña ciudad. Ese día mi amiga me dijo que le “hiciera el cuarto” en un día de playa con ellos, dos chicos atractivos y lo más de simpáticos que estaban recién llegados de la capital y que querían conocer el mar y el ambiente del Caribe. Me dijo que ella no sabía quiénes eran, que acababa de conocerlos pero que tenían una pinta de ser jóvenes con buenos ingresos y buenas costumbres. Yo le dije al principio que no me gustaba el lugar que ellos querían visitar porque sabía que era una región en la que los llamados paramilitares se habían apoderado de las mejores tierras y de los organismos del estado y hacían la ley con sus armas por encima de la timorata presencia de los funcionarios del gobierno. Pero ella me calmó diciéndome que no me preocupara, que los muchachos nada tenían que ver con política y que más bien parecían periodistas interesados en escribir sobre las bellezas naturales de nuestra provincia. II —Yo estudio Licenciatura en Español y Literatura —le dije al más joven de los dos. Íbamos rumbo a la playa en un campero que nos dijeron les habían prestado para el paseo. Ernesto —que así se llamaba— se había vestido con bermudas, camiseta y zapatos tenis y una gorra de un equipo de béisbol de las Grandes Ligas. —Vas a ser una profesora con éxito porque además de inteligente eres hermosa y los estudiantes se van a enamorar de ti —me dijo. —Ella fue la reina de la semana cultural de la universidad —dijo mi amiga, como para corroborar la afirmación de Ernesto. El campero devoró la distancia de la ciudad a la playa y en menos de una hora estábamos contemplando el mar de Las Carabelas y las cabañas de veraneo construidas por adinerados del interior del país para pasar las temporadas de semana santa y de fin de año. Antes disfrutamos el paisaje de las arboledas y de las haciendas hermosas y prósperas que vimos a lado y lado de la carretera; sus casas que parecían hoteles de cinco estrellas y sus corrales llenos de ganado fino de exportación. En el poblado había hoteles, llamados de mala muerte, que servían para guardar la ropa y, si se quería, pasar una noche incómoda. En uno de esos hoteles nos alojamos, en una pieza que carecía de ventilador y que tenía una ventanita que daba para un patio enmontado y una cama de tablas apenas cubierta por una colchoneta de poco grosor, sin sábanas, y una mesa de noche descolorida y rota. —Eso es lo que hay—nos dijo un morocho mal trajeado que hizo las veces de recepcionista. Dejamos la ropa de calle en la habitación y salimos con tanga e hilo dental a disfrutar del mar y del sol. La mañana estaba tachonada por unos nubarrones que sombreaban la playa y en el agua no había muchos bañistas. Por la orilla aún no aparecía el desfile de vendedores de flotadores y mariscos, ni de negras ofreciendo trenzar el cabello de las turistas, pero en el quiosco bar de enfrente empezó a sonar un disco de “salsa” que me hizo evocar los días del reinado y la alegría de la fiesta de camisetas mojadas que organizamos con Marta —la coordinadora del reinado— en la discoteca La Pagoda y en la cual mi novio recién llegado de la Escuela de Medicina —hermosura de gesto— colaboró en la taquilla. Por esos días soñaba con un contrato de modelaje en la capital y la representación de la provincia en el reinado del Corozo, cuya franquicia había conseguido Marta para nuestra semana cultural, y con la promesa de matrimonio de mi novio casi médico, de buena familia y con mi título de licenciada en Español y Literatura que estaba próximo a recibir. De ese modo —pensaba— le cumplo a mis padres y empiezo a labrarme el futuro profesional que ellos deseaban. Pero pudo más la tentación de un domingo de playa con amigos y unas cuantas cervezas que la prudencia y el debido respeto al novio que estaba a doscientos kilómetros de distancia haciendo su caminata dominical por la avenida de la playa. Aunque él me había dicho que me divirtiera cuando tuviera la oportunidad de hacerlo y yo no tenía la intención de hacer nada malo con los cachacos. Todo marchaba bien hasta que el repetitivo y lento transitar de una Trooper por nuestro pedazo de playa empezó a decirle a los moradores que algo malo iba a pasar esa mañana en Las Carabelas. A la tercera pasada, Ernesto le dijo a su compañero, que tenía entre sus brazos a mi amiga: ¡Nos descubrieron! —Tenemos que montar en el campero y salir ya del pueblo —me dijo enseguida. —¿Qué pasa? —pregunté asustada. —¡Salgamos de aquí! Después te explico —me contestó. Siguiendo sus instrucciones salimos sin prisa y sin mirar hacia la camioneta en movimiento, como si fuéramos a comprar algo en el quiosco pero seguimos derecho hacia la puerta de la pieza en donde estaba parqueado el campero. Y no entramos por la ropa y los zapatos sino que montamos en el vehículo y arrancamos con rumbo a la carretera de salida del pueblo. —Nosotros somos de la Fiscalía y estamos tras la pista de los autores de la masacre de Pasacaballo. —Los de la Trooper han estado pasando y mirándonos desde hace ratos y no nos cabe duda de que ellos son y que ya saben de nuestro objetivo en este lugar —nos aclaró el otro cuando encendía el campero. —¿Y por qué carajo no nos dijeron quiénes eran ustedes y a qué venían? —les grité airada mientras doblábamos la esquina final del pueblo y tomábamos la carretera. Ernesto y su compañero guardaron silencio y miraban ansiosos hacia atrás, buscando la presencia de la Trooper. Pero no estaba detrás de nosotros sino adelante, esperándonos. El joven detective, al notarlo, aminoró la velocidad pensando en salir de la carretera y entrar al pueblo por otra calle pero fue inútil, la calle estaba también taponada por otra camioneta. Entonces miró hacia atrás, pensando en devolverse y vio que una Ranger se atravesaba en la mitad de la vía. —Bajémonos y tratemos de huir por entre el manglar —dijo Ernesto. Los manglares estaban al lado del pueblo, carretera de por medio. —¡Yo me quedo, nosotras no tenemos velas en este entierro! —dije yo—. El asunto es con ustedes. Mi amiga no dijo nada, me miró con cara de no estar de acuerdo pero no se movió de su puesto. Estaba paralizada por el miedo porque sabía, lo que me dijo poco antes de la muerte, que nosotras también íbamos a correr la misma suerte de los detectives. Los tres vehículos de los bandidos se fueron acercando hacia nosotras mientras Ernesto y su compañero trataban de meterse en el manglar para salvarse, desesperada acción que bien pronto fue cortada por los perseguidores con un helicóptero y varios francotiradores que empezaron a dispararles desde todas partes. III La finca está ubicada a pocos kilómetros del lugar del secuestro y más parece un hotel de turismo que una guarida de asesinos sin entrañas. El mar está al frente, después de la carretera y de un par de cabañas; y se puede acceder a él por un camino empedrado que los bandidos le quitaron a los vecinos, quienes hacía meses habían abandonado el lugar. Los cuatro fuimos arrojados, después de la golpiza, en una cabaña de dos habitaciones con un salón de entrada en el que quedaban la sala y la cocina, divididas por una mesa tablón que servía de comedor. Las piezas tenían aire acondicionado, dos abanicos, un baño situado entre las dos habitaciones y una terraza para disfrutar de la brisa marinera en una hamaca. En comparación con la pieza del hotelucho estábamos más cómodos, pero en la antesala del infierno del Dante y en modo alguno de ese cielo que Dios nos tiene prometido según Santa Teresa. Mi amiga y yo estábamos en una pieza y los dos detectives en la otra. Como si nuestros secuestradores hubieran tenido la intención de evitarnos el acoso sexual de nuestros compañeros de aventura o la de impedirles a éstos el último polvo de sus vidas, una especie de consuelo erótico a las puertas de la muerte que hubiéramos accedido a brindarles si los criminales no lo hubieran impedido con su morbo perverso y sus deseos de violarnos antes de matarnos. —¡Ni de vainas vamos a permitir que se las coman! —dijo uno de los bandidos. —La que fue reina se manda un culo espectacular y es mía —dijo el jefe. —La otra no está tan mal, con las tetas me conformo —dijo el moreno de barbas. Yo vestía un hilo dental que dejaba al descubierto mis hermosos glúteos de mulata, mi vientre parejo y mis piernas torneadas, sin celulitis. Mi amiga tenía una tanga que le hacía ver más interesante los gorditos de sus caderas y un brasier de copa pequeña que le aumentaba el tamaño de sus senos. —Pero acabemos primero con los hijueputas de la Fiscalía —dijo el jefe. Y diciendo y haciendo. Los sacaron de la habitación y se los llevaron a un lugar cerca desde el cual pudimos escuchar los gritos de dolor de nuestros amigos por las torturas. —¿Quiénes son ustedes? —preguntaba el jefe. Y ordenaba les aplicaran sendas quemaduras con cigarrillo en el pecho. —Nosotros somos turistas y nos levantamos a ese par de viejas para pasarlo bien —decían. Y cada vez que ellos negaban ser lo que eran, les aplicaban una tortura diferente, cada vez más cruel, y los insultaban diciéndoles que eran unos sapos hijos de perra, unos malparidos aliados del terrorismo, unos detectives cabrones y que ellos los esperaban porque ya estaban avisados desde la capital por los amigos del “Mono” Martínez que estaban infiltrados en la Fiscalía y que rezaran todo lo que supieran porque les quedaban apenas unos minutos de vida. —Y no va a quedar rastro alguno de ustedes —le agregó el jefe—, porque los vamos a hacer picadillos con esta motosierra y los vamos a echar en la ciénaga como alimento de las babillas. —Tengan piedad, señores —dijo en un momento de desesperación Ernesto—. Nosotros somos simples empleados del gobierno que cumplimos órdenes porque tenemos que ganarnos la vida. —¡Aquí en esta tierra el gobierno somos nosotros! —dijo el jefe. Y los aserraron vivos, un acto de crueldad y demencia espeluznante nunca visto en el mundo, ni con Hitler, y gozando con los desgarradores gritos de dolor que nosotras escuchamos en la cabaña de reclusión, petrificadas por el horror, junto con los insultos de los bandidos: detectives hijueputas, idiotas útiles del comunismo, nosotros somos los defensores de la democracia, por algo contamos con el respaldo político del “Mono” Martínez y demás jefes políticos de la provincia, y de los alcaldes y el apoyo logístico del capitán de la policía. Y dándoles vivas al partido nacional que ellos formarían y para lo cual estaban convocando a los senadores, diputados, concejales y funcionarios que se identificaran con sus propósitos y con el cual —según decían— refundarían el país para evitar que la guerrilla terrorista o sus idiotas útiles de la izquierda legal se tomaran el poder. Luego del aquelarre sangriento, arrojaron a nuestros amigos, en trozos de cinco y siete libras, en la ciénaga vecina para alimento de las babillas. Y se dedicaron a beber whisky, a escuchar tangos y rancheras y a darle vivas al presidente, hasta quedar completamente borrachos. IV Como a las once de la noche, el jefe —todavía bajo los efectos del alcohol— irrumpió en nuestra habitación. Me señaló y me dijo: —¡Quítese el hilo dental y abra las piernas! —yo lo miré con odio y le dije que mi sexo era para mi novio que ya estaba próximo a ser médico y para nadie más. —Pues se va a quedar con las ganas porque o me lo da o se muere —me respondió. Y se abalanzó sobre mí, me sujetó las manos y trató con sus piernas de abrir las mías y yo las apreté lo más que pude. Como no logró separar mis piernas me pegó una bofetada y yo aproveché para arañarle la cara. ¡Perra hijueputa!, me gritó. Y sacó la pistola que tenía detrás y me la puso en el pecho. —¡O abres las piernas ya o te mueres! —mi amiga, arrinconada y vencida por el pánico, me gritó que las abriera y que me salvara. Pero yo estaba decidida a morir antes que tener sexo con semejante basura, además, sabía ya que de todos modos nos iban a matar para que no quedara rastro del horrible asesinato de los dos detectives. —¡Cómete a tu madre, asesino malparido —le grité y traté de golpearle los testículos con mi rodilla derecha pero le di en las nalgas. El jefe se enfureció, accionó la pistola y me destrozó el corazón. Y ante la mirada atónita de mi amiga, como si nada, me quitó el hilo dental, me abrió las piernas y me examinó la vulva. —¡Qué lástima! —dijo—. Tiene una buena crica y bien apretadita, hubiera sido un buen polvo, con seguridad. —¡Monstruo! —le gritó mi amiga y se desmayó. Despertó a los pocos minutos cuando sintió que la penetraba sin amor un matón de barbas. Trató de defender su honra empujándolo pero el matón era un gigante para ella. Y no sólo sació su instinto y sus ganas sino que le disparó en la frente justo en el momento en el que eyaculaba para que de ese modo —diría a sus compinches poco después— el espasmo de la muerte en la vagina de mi amiga le apretara el pene. V A nosotras no nos hicieron pedazos con la motosierra, nos metieron en unas bolsas de plástico, nos amarraron a los pies, con cabuyas, sendas latas llenas de cemento y nos embarcaron en una de las lanchas de pesca que tenían fondeadas en la playa. —Vamos a darle de comer a los peces —dijo el jefe a los demás facinerosos. Y todos rieron. Y se hicieron a la mar, bien lejos de la costa. Un yate de la guardia marina los observaba a distancia y su capitán pudo ver cuando arrojaron las dos bolsas al agua de la bahía. —No están enviando mercancía sino arrojando basura —dijo el capitán de la patrulla. Y ordenó la marcha hacia el puerto. Las almas de las víctimas que llegaron después a nuestro encuentro nos contaron que esa noche, una vez cumplieron su faena, los paramilitares de Las Carabelas se dedicaron a beber Swing y Buchanan 16 años para festejar la derrota que le habían infligido a la Fiscalía y que a esa francachela macabra con orquesta del exterior y putas negras incluidas, habían asistido el capitán de la Policía, el diputado Martínez, el terrateniente Pérez, el gobernador González y el alcalde Rodríguez, todos ellos implicados en la masacre de Pasacaballo, y que al entrar el diputado al palacete de la fiesta le preguntó al jefe. —¿Qué hay de nuevo, comandante? Y que el jefe paramilitar le contestó. —Aquí, defendiendo la democracia, compadre. ** Antonio Mora Vélez amoravelez@yahoo.com Abogado y escritor colombiano (Barranquilla, 1942), reside en Sincelejo desde 1993. Es escritor de ciencia ficción, poeta, ensayista y catedrático. Es el vicerrector de Bienestar Universitario, director de la revista institucional y miembro de la junta directiva de la Corporación Universitaria del Caribe (Cecar), de la cual es miembro fundador. Ha publicado los libros de cuentos Glitza (Ediciones Alcaraván, Bogotá, 1979), El juicio de los dioses (Casa de la Cultura, Montería, 1982), Lorna es una mujer (Centro Colombo Americano, Bogotá, 1986), Lorna is a woman (Colombian Cultural Center, New Delhi, 1990) y La duda de un ángel (Ediciones E-Books de Cecar, 2000), el primer libro electrónico que editado en Colombia. Ha publicado también el libro de ensayos Ciencia ficción: el humanismo de hoy (Cecar, Sincelejo, 1996) y los poemarios Los caminantes del cielo (Cecar, Sincelejo, 1999) y El fuego de los dioses (Cecar, Sincelejo, 2001). Aparece en las antologías Joyas de la ciencia ficción (La Habana, 1989) y Contemporáneos del porvenir: primera antología de la ciencia ficción colombiana (Bogotá, 2000). Ha ganado varios premios de literatura y su nombre figura en The encyclopedia of science fiction de John Clute y Peter Nicholls (New York, 1995, página 696). === A pesar de todo... Adelante (extractos) Luis Amézaga ============= (Nota del editor: acaba de aparecer, bajo el sello tinerfeño Baile del Sol [http://www.bailedelsol.org], el poemario A pesar de todo... Adelante [http://tinyurl.com/2bask8], en el que el escritor español Luis Amézaga desgrana sus imágenes en un estilo directo que roza en lo narrativo. En su presentación, se anuncia como “un poemario cargado de simbolismo y figuras existenciales”, con originales imágenes a veces cómica y a veces de una lírica conmovedora. Hoy, por gentileza de su autor, ofrecemos algunos poemas a los lectores de la Tierra de Letras). A pesar de todo... Adelante Luis Amézaga Poesía Baile del Sol (http://www.bailedelsol.org) 80 páginas ISBN: 978-84-96687-04-2 *** A la mañana siguiente El contacto del albornoz denuncia la presencia de tres granos en la espalda grasienta. No soy dama de finas estéticas ni amiga de dietas sanas Me froto los ojos para arrancar las legañas y las pesadillas inacabadas. La luz de una vela se apaga para dejar sitio a otra. Despunte. Consumen la penumbra de habitación en emboscada de cerumen. Arrastro los pies como si me sobrara altura En el fregadero se amontonan los fósiles de la cena. Me dejó un preámbulo de mentiras convenientes, un rastro de semen en la pierna y soledad para dormir Se llevó sexo frío servido bien caliente, y media botella de whisky en las venas. Sobre la vitro moquean las cazuelas Suena el despertador del microondas Aún ronca la nevera Me sirvo café con leche, vaso ancho, mucha azúcar. Meto al amigo mestizo en mi cuerpo Me levanto las tetas Las poso sobre la mesa que descansen... Un taconeo de cristales viene del ordenador Un mensaje Es él Dice que se acabó, que será lo mejor ¡Cómo se nota que tiene vacíos los huevos! Estoy harta de los sentimientos Me sublevan con sus caprichos El tipo se cree diferente Me aburre. Algunos pretenden ser distintos como si eso les sirviera para escapar de la muerte No quieren oler en sí la mierda que tan claramente distinguen en otros En mi caso, soy global, no entendería mi desgracia si no fuera como la de los demás. Ya voy despertando al cálido trote de la cocina La silla se rasca contra el suelo Sin amante Sin familia sufro el domingo de resaca. En mí sobrevive una mujer; nadie lo dude. *** Bukowski en el infierno Leía los pasos cortos de Bukowski No sé si eran versos, una declaración de guerra o, simplemente, rendiciones pactadas Había fuerza digerida, talento con o sin botella, y amor atragantado en los testículos. A mitad del libro, en un espacio desocupado por la edición, observo la nota de un lector: “Resulta gratificante saber que hay personas por ahí que leen a Bukowski. Siento joder un libro, pero es una licencia que me permito para honrar la memoria de este gran hombre y mejor escritor”. Mi homenaje es para ese lector que consigue despertar la palabra dormida y perfuma el cuerpo descompuesto del autor. Mi sobrino, al ver en la solapa al hombre de la barba, me pregunta si se trata de un vagabundo Reflexiono un instante y contesto que sí. Olvidémonos de la cara emulando a la muerte y sigamos creando sobre lo creado. Cuando Bukowski se veía a sí mismo muerto, pensaba en automóviles en una zona de aparcamiento. Tiremos sus calzoncillos sucios y los limpios porque a estas alturas ya sabrá que el Infierno no es un lugar solitario. *** Cacería Hay guerras que podan los árboles y paces que los dejan marchitar. Un grupo de adultos se arracima, homenajean al dolor, arañan mejillas provocan la sangre en el ritual de la indignación Se derrumban ante las tumbas de juguete. Los niños acudieron a las sirenas Un hombre sin plumas, desde lo alto, les lanzó un visado a lo paranormal Ellos abrieron los brazos para acoger el proyectil ciego. La muerte está muy mal vista Quizá sea porque hay que cerrar los ojos definitivamente para poder verla. ** Luis Amézaga luisamezaga@galeon.com Poeta español (Vitoria, 1965). Cuenta con varias participaciones en antologías poéticas de editoriales españolas y latinoamericanas como La casa del poeta (Editorial La Bolsa de Pipas) y Poemas para un minuto (Editorial Hipálage), así como en las antologías de relatos Narrativa contemporánea española y 60 autores, 60 relatos (Editorial Beta). También colabora con revistas literarias en papel como Resonancias (Suiza), La Nuez (México), Los Papeles de la Manscupia (México), La Bolsa de Pipas (Palma de Mallorca), Cuadernos de Poesía Telira, Luces y Sombras, esta última de la Fundación María del Villar Berruelo (http://www.mariadelvillar.com), y El Generador. También escribe para las revistas digitales Destiempos (http://www.destiempos.com), Almiar-Margen Cero (http://www.margencero.com), Palabras Diversas (http://www.palabrasdiversas.com) y Ariadna-RC (http://www.ariadna-rc.com), y ha dirigido la revista El Verso que Viene. Siglo XXI. Algunos de sus artículos fueron escogidos para la edición bloguera llevada a cabo por Ediciones El Satiricón con el título La resistencia. Ha publicado los poemarios El caos de la impresión (Ediciones Sinmar) y A pesar de todo... adelante (Baile del Sol, http://www.bailedelsol.org). Mantiene las bitácoras El Poeta Mirón (http://poetamiron.bitacoras.com) y Diencéfalo (http://diencefalo.blogspot.com). === Intertexto del desayuno de Prévert Yvette Schryer ================ Cumpliendo la rutina de todos los días Echó el café en la taza Echó leche en la taza de café Esperaré para decírselo, esperaré hasta que se reconcilie con la vida; es lo que él siempre dice: “Sólo después del café me reconcilio con la vida”. Es absurdo esperar, lo que voy a decirle lo enojará del mundo, con la vida y conmigo en particular Echó azúcar en el café con leche. Lo revolvió bebió el café con leche. ¿Por qué no hablo? ¿qué me detiene? ¿Acaso espero que me diga ¿cómo estás preciosa? Por la mañana ni me habla ni me mira, le remuerde la conciencia, lo sé, pero lo obligaré a escucharme. Dejó la taza sin hablarme Me aclaré la garganta, le acerqué con un gesto el paquete de cigarrillos. Fumar lo calma. Encendió un cigarrillo hizo anillos de humo volcó la ceniza en el cenicero sin hablarme sin mirarme. Fumó sin mirarme para no ver los moretones de mi cara, la herida de mi frente, ésa, la primera, la que me marcó para siempre. El espejo me la recuerda cada día. A veces, cuando la cubro con el maquillaje la olvido por un momento, pero recuerdo muchas otras que no dejaron señas visibles. Era el momento para hablar, debía hacerlo mientras observaba relajado las volutas de humo. No conseguía articular palabra. Le temía, aunque de mañana nunca se muestra violento. No era un desayuno diferente a los de cada día, la diferencia era que tenía la firme determinación de hablar. Se puso de pie se puso el sombrero. ¿Cómo? ¿Ya se iba, tan pronto? ¿Otra vez tendría que beber la amargura de mis palabras? ¿Otra vez quedaría sola, aplastada por las paredes huecas de nuestra casa sin alma? Se puso el impermeable porque llovía Quise detenerlo con el pretexto de alcanzarle un paraguas, pero él no esperó. Y se marchó bajo la lluvia sin decir palabra sin mirarme. ¡Otra vez me había engañado a mí misma! Mis palabras no conseguían superar la valla de mis dientes sellados por el miedo. ¿Es que nunca encontraré el coraje..? y me cubrí la cara con las manos y lloré. Y entré al dormitorio llorando. Llorando me vestí. Busqué la maleta, arrojé en ella mis cosas, Cerré la valija y sin mirar atrás cerré la puerta y me fui. Las líneas con sangría son las del texto original. ** Yvette Schryer ivets@netvision.net.il Escritora argentina (1932). Reside en Israel desde 1970. Estudió filosofía y letras en Buenos Aires. Publicó en 2003 el libro de cuentos Un ramo de prosas en la editorial Índigo, de París. Madre de 2 y abuela de 6. Habla italiano, francés y hebreo. Imparte en Israel lecciones de castellano y dirige un taller de escritura creativa en castellano. === Poemas Verónica Delgadillo Vargas ================================ 1. La ciudad apacible las ventanas cubiertas esta extraña casa la desidia entre el sueño y la obra Yo, que soy nada Los recuerdos que se abrigan solos tantos ojos el encierro el susurro que canta el regreso la indolencia de mis manos las palabras ocultas, calladas el despertar silencioso la contemplación el encuentro la distracción una boca sosegada Yo, que soy nada me busco, me escondo no me veo espero... 2. No hay fuerzas que aúne la vida para aquel que ha nacido muerto. La muerte es la vida ciega cuya música es el hastío. 3. Caminan mi noche los pasos de la ausencia, pesan el mundo sobre mi alma. Mi alma es un soldado perdido que se desarma ante tus sonidos. 4. Tu letra es un río sinuoso que corre la tinta de este papel que somos vos. No es que la historia nos cuente. No, ella nos escribe. 5. La llave, la lluvia ¡tanta fisura, amor! ¿cómo podré? ** Verónica Delgadillo Vargas vdelgadillo@prefecturascz.gov.bo Escritora y comunicadora social boliviana (Santa Cruz de la Sierra, 1977). === Un sueño con Eleazar, apolo, cantante y jinete ======================== === Pablo J. Fierro C. ==================================================== Sí, era un sueño; lo advertí al despertar. Inicialmente no me sentía protagonista de los hechos; era por el contrario un espectador. Las primeras secuencias, en la oscuridad, se precipitaron bruscamente y sin orden, como un manojo de barajas desprendidas involuntariamente de unas torpes manos. Mi rostro apareció fugaz en medio de rígidas veladuras de seda, también breves en el encuadre, que a pesar de su proyección en primer plano, no evitaron la impresión, en la memoria, de un dejo de angustia. En mi cabeza retumbaba un poderoso ruido de motor, creándome la sensación de filo amellado acuchillando con furia la conciencia. Mi propia imagen frente a mí cerró momentáneamente los ojos, revelando en el gesto incapacidad de soporte a la presión sonora, pero se adivinaba también aversión a la circunstancia global: la oscuridad, la soledad del lugar, el frío. Por alguna razón yo estaba vestido de negro, por lo que del cuerpo total, en agitados movimientos, sólo se veían celajes; únicamente mi rostro, alcanzado con frecuencia por una luz lejana atestiguaba aquella humana presencia. En el invisible entorno podía descubrirse, de manera intuitiva, frondas de ambiente boscoso; olía a hierbabuena; esencia que el viento sacudía con continuos golpeteos rabiosos, sugiriendo la imagen de un toro bravo ganado a desbaratar cualquier posibilidad de calma. Sentí agitarme del lado externo al sueño; fue un instante de irrupción al frágil lindero entre la masa onírica y la vigilia, en que hasta pude escuchar, muy ajeno a mis proximidades, el crujir de la cama; pero vigor de magnetismo indescifrable me atrajo de nuevo a la visión de mí mismo perturbado en aquel mundo interno. Y entonces fue cuando mi Yo espectador asaltó sin voluntad al Yo observado, y comencé a ser él. Preso de agobiantes sensaciones eché a correr hacia cualquier dirección, convencido de que no habría destino peor que la permanencia en la estación que entonces habitaba. Encontré, efectivamente, en mi camino, un voluminoso follaje. No me importó. Salvando algunas iniciales resistencias penetré la hojarasca. Pude avanzar sin mayores obstáculos; no sin percibir en mi cara, mi cuerpo todo, agresiones del ramaje interpuesto. Corrí un largo trecho, hasta que el aguante pulmonar fue apocándose paulatinamente; entonces comencé a trotar... luego ya “le pedía permiso a un pie para mover el otro”, hasta que paré por completo mientras procuraba estabilizar la respiración con aires nuevos. A pesar de la piel rasguñada, comencé a sentir que había valido la pena el escape. Ya más sosegado, advertía el contraste entre la situación abandonada y la nueva. Ahora podía caminar en asfalto; desapareció el bosque. Desde la oficina de Betancourt un autobús de la Providencial acababa de arrancar vía Caracas. En la bruma alguien me saludó desde una de las pocas ventanillas abiertas... sólo vi la mano que surcó el aire en un sutil movimiento... permanecí callado unos segundos, hasta que del fondo de mi memoria brotó en un balbuceo a través de mi boca vacilante, un débil: “...Eh... Eleazar...”. El autobús desapareció en la curva que da al destacamento 77, y yo sonreí, sumido en una imprevista calma paradisíaca, al asociar la esencia de aquella frase con una anécdota familiar de infancia... ...Tendría yo entre cinco y siete años cuando Eleazar, amigo de nuestro hogar, emprendió un viaje fuera de Caripito. Papá o mi tía Carmen nos dijeron: “Ahí va Eleazar”. Un autobús de la Providencial justo en ese momento pasaba frente a la casa. Eleazar se acercó a la ventana para que lo viéramos, y se despidió con alegría. Papá y mi tía dijeron: ¡Buen viaje, Eleazar! Mis hermanos y yo, niños, comenzamos a gritar: ¡Eleazar! ¡Eleazar! ¡Eleazar! Desde aquel momento, durante buena parte de nuestra niñez, cada vez que un autobús de la Providencial pasaba frente a la casa nosotros estallábamos en la misma repetitiva gritería. Sabemos cómo son los sueños; estás parado allí recordando aquellos pasajes infantiles y sin que siquiera lo percibas todo el escenario se trastoca; aun cuando te envuelve la misma oscuridad, perviven algunos elementos, otras imágenes te desconciertan por su inesperada irrupción. Eso pasó cuando la visión del acceso a La Palencia por los lados de los Pereira, se entreveró —hasta desaparecer— con la imagen del Apolo Once el día en que los Estados Unidos enviaron a la luna el pie de Neil Armstrong que oyó decir: “Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad”, al momento de marcar una descomunal huella de guachicón sobre aquella clara superficie, semejante desde la tierra a una esfera de esnobol antes de ser empapada con jarabe de coco negro. Surge el encuadre de la nave rodeada de fuego y humo, de uno de los dos o tres televisores que debía haber en Caripito por aquellos años setenta. Ni soñaba Venezuela con la televisión a color. Yo acababa de subir la escalinata de la calle La Cruz, y me topé con el grupo de personas absorbiendo el acontecimiento en el televisor de los Alfonso, quienes habían sacado el aparato a la calle para que cualquiera pudiera verlo. Una señora, a la que confundí al llegar con la señora Elvira, pero que inmediatamente reconocí como una habitante de El Rincón, al ver el despegue de la nave se llevó las manos a la cabeza y exclamó asombrada: ¡Virgen santísima, lo que es la ciencia! Yo también estaba emocionado por el suceso, pero tal razón no fue suficiente para impedir que, desde allí, llamaran mi atención la imagen y el sonido de galope del señor Juan Villahermosa apareciendo a caballo en la calle Sucre, por los lados de los Salgado, de los Presilla, en acción que me motivó a separarme del grupo y caminar hacia el jinete, aún lejano, pero que avanzaba a mi encuentro con firmeza. Me convertí de nuevo en espectador de mí mismo en las mismas secuencias iniciales donde otra vez mis ojos disparaban angustias. Entendía muy bien aquella falta de paz. No era algo constante, pero no dejaba de ser una piedra en el zapato a mis aspiraciones de tranquilidad. Entonces mi otro yo pareció escuchar música más allá de la hojarasca. Caminó entusiasmado; sus ojos se iluminaron como agradecidos a Dios por haber escuchado sus ruegos. Entró a Radio Caripito y su curiosidad se encontró con un tercer Yo. Cantaba y tocaba una guitarra eléctrica interpretando un tema del grupo caripiteño de rock “Los Deivis”. Yo, uno y trino, ya no sentía angustia. Escuché la canción hasta el final y aplaudí. Juan Villahermosa arribó con un caballo pinto, el cual, a unos diez metros de mí, levantó sus patas delanteras y relinchó. Juan se quitó el sombrero, saludando, y finalmente avanzó con pausa hasta mis predios. Presentí que iba a decirme algo importante. Lo vi imponente; un aura fulgurante brotaba de su cuerpo cuando pronunció con solemnidad las palabras que le encargaron transmitirme; su voz tenía la investidura tonal de un venerable maestro de alguna sagrada fraternidad: “...Sigue la luz del ego... su tozudez, su orgullo, su fuerza, de gran sobreviviente”. ** Pablo J. Fierro C. rmpf@intercable.net.ve Pintor, diseñador gráfico y escritor venezolano (Caripito, Monagas, 1959). Ha publicado Juanín escucha voces. Artículos y relatos suyos han sido publicados en los diarios El Carabobeño y El Sol de Margarita, en el semanario Tiempo Universitario y en la revista Texto y Color. === Concierto en sol menor Jesús Sánchez Jurado ====================== *** Hojas del camino Hojas del camino, esparcidas al aire por el viento, trozos de un dominio del que no se conserva documento; hojas del camino, manuscritos sobre pieles resecas, dibujos de signos pentagrameados en la arboleda. Hojas del camino que voy pisando, dolorosos crujidos de los huesos de mis antepasados; hojas del camino que voy hollando, unánimes palabras de épocas lejanas, con las que historias que vais contando; hojas del camino que voy andando, un puzzle carcomido con los símbolos de tiempos pasados. Hojas del camino, en vuestras páginas, ¿quién sabe leer del hombre el destino sin miedo a equivocarse otra vez? *** Arenas del desierto Arenas del desierto, infinitas esferas de cristales en que viven los sueños; de geometría, practica constante en manos de los vientos; si ayer grandes, hoy vetustas ciudades, disueltas por el tiempo. Arenas del desierto, vibrantes recibís al sol naciente, dando forma a su deseo, en el Nuevo Día, ser la simiente; suave presentimiento de la figura que, cual recipiente, sigue al pensamiento, recibiendo las formas inherentes. Arenas del desierto, raudas obedecéis al sol radiante, geométrico concierto de efigies por vientos artesanales que siguen a su maestro, transformando las dunas ondulantes en maquetas de sueños, que al espíritu puedan cobijarle. Arenas del desierto, huérfanas disueltas al sol poniente, rotos, gastados cuerpos donde la vida anidar no puede... Arenas del desierto, sobre vuestras figuras, ¿quién maneja a los aires obreros diseñándolas con tanta belleza? *** Divertimiento caprichoso Hojas del camino que voy pisando, de geometría, práctica constante con los símbolos de tiempos pasados; huérfanas disueltas al sol poniente, del que no se conserva documento; en el Nuevo Día, ser la simiente de los huesos de mis antepasados, transformando las dunas ondulantes, esparcidas al aire por el viento, recibiendo las formas inherentes; trozos de un dominio en que viven los sueños, de épocas lejanas, suave presentimiento... sobre vuestras figuras, ¿quién maneja del hombre el destino, diseñándolas con tanta belleza, sin miedo a equivocarse otra vez? *** Tríptico egipcio en tres movimientos Primer Movimiento Corrían tiempos remotos, en los que lucha no había pues la Edad era de Oro; toda norma se cumplía, en medida satisfecha, por cuanto sólo ocurrían cosas en su sitio y fecha; aguas del Nilo crecían fecundando el Alto Delta, con los ciclos de la vida que brotan bajo la tierra. Los reyes con valentía este mundo gobernaban con la correcta medida que de la Regla manaba: “No lo hagas a tu hermano, si no quieres que otra mano te lo haga triplificado”. Pero la astucia crecía, entre juncos ocultada, pues a Osiris no quería quien la avaricia sembraba, convirtiendo cada día en negra noche encelada, y la muerte le traía en un cofre ocultada... “...por su recuerdo, transformó todo un mundo de tinieblas en, de su esposo, el mejor reflejo; para que su verbo no se perdiera, reconstruyó su cuerpo para que un hijo diera...” (de “In témpore aeternum”) ...y la buena gobernanta el reino establecía sobre lo que recordaba, pues aprender cada día con gran ardor procuraba; mas pronunciar no podía, como Osiris, la palabra, que su poder ya perdía. Recuperar procuraba lo que factible no había, y contra Osiris tramaba como traerlo a la vida, y su opinión ignoraba acerca de esta osadía, pues su empeño, la palabra era, pero no su vida florecer con su substancia. Al Rey, su esposa divina, de esta forma traicionaba, sin saber la felonía que su plan manifestaba... La esposa engalanada, para su esposo amado con flores de albahaca y cantos desagrados, le prepara el lecho donde, a la alborada, tendrán un heredero, ¡Oh, esposa que tanto lo deseaste, cuánto amor cobijaste, que aun tras la muerte lo procuraste! La esposa engalanada, para su esposo amado, con flores de albahaca y cantos apenados, prepara la mortaja que no será su lecho. (canción de la esposa engalanada) ...de un embarazo divino, humanamente paria al más bello de los hijos; de esta forma sostenía, de reina, su aspiración al Cetro del Mediodía, recuperar con honor... “Lo educó, entre las cañas del Delta, y para el logro el nombre eterno, con el que mayor poder obtuviera en contra del enemigo paterno, guerra que establecería la ley y orden perfectos...” (de “In temperé aeternum”) Pero su hijo no podía, como ella lo procura, compartir su felonía, porque alta era la cuna... La esposa extraviada, a su esposo persigue, por la arena cegada, entre Eros y Psique; de flor del tamarindo, su aroma la embriaga, por la luna del vino, de su sangre manchada; ¡Oh, que al más hermoso Dios contemplaste y al que tanto amaste, que su magna esencia en ti cambiaste! La esposa extraviada, a su esposo persigue; por la arena cegada, deja a su amor y sigue detrás de una idea a la que todo entrega. (canción de la esposa extraviada) Por la semilla y su flor, abandonada partía, con un menguante clamor que su cuerpo le dolía; dos veces, lesa esperanza, de sus luces huía, levantando nueva casa donde cobijar quería sus ojos negros y grana; nuevo nombre tomaría, como la noche estrellada, Hécate la llamarían; lejos de cualquier mirada, en la tierra viviría... Como gota de agua Como gota de agua, límpida lluvia que baja del cielo, del mar evaporada, esculturas de hielo, en tus labios nevadas. Como gota de agua, el filiforme barniz de tus gestos, por el aire llevada, suspendida en el viento, tu risa alborozada. Como gota de agua, deseado espejismo del sediento, en el oasis, salada, los mares de tus besos, de la tierra manaban. Segundo movimiento ...Entre juncos del Delta, la existencia discurría, con los huidizos amantes festejando agravias; entre los cañaverales, pájaros cantautores armonizan su maestría. De dolores arrastrada, hermosa se recogía en la sufrida cabaña, que su gozo protegía; bajo el sol más radiante, sus trenzas entretejían flores y estrellas donantes de aromas, luces y vida, mientras que su caudal de aguas al río Nilo nutría de prisas alborozadas por ver al Rey que venía; y el universo le canta al niño con alegría: “Arenas del desierto, vibrantes recibís al sol naciente, dando forma a su deseo, en el Nuevo día, ser la simiente; llamadas y escogidas para ser las primeras sembradoras de la nueva semilla en tierra de labranza alentadora”. Lapislázuli sus ojos, centro del centro divino, demuestran en su contorno —de su padre, un suspiro— el camino de retorno hacia el hogar prometido; avanza el caminante con su deseo, bien medido en balanza equilibrante, en su razón satisfecho de su amor ilusionante. Hecho de substancia humana y con esencia divina, pues para crecer el sol debe menguarse la luna, en un trabajo de amor que no se da tregua alguna... “...Aunque está hecho de carne humana, en verdad forma de espíritu tiene, pues cosa, a la prueba, tan liviana, por si no alcanzara gozo perenne, sino que transmutada, igualársele debe...” (de “In témpore aeternum”) Buscando al enemigo de su madre, se alejaba, registrando escondrijos donde esquivar procurara la justicia de la lucha que finalmente acabara con el clamor de la cuna... El príncipe guerreó buscando la justicia, encuentra su aliento la maldad peregrina; luchando con empeño, lo malo perseguía, henchido el momento, ¡Oh, príncipe, que al mal perseguiste, para bueno sentirte, no encontraste vara con que medirte! El príncipe guerrero, buscando la justicia, encuentra sin aliento que ante los dos se inclina (canción del príncipe guerrero) ...la derrota implacable, a la victoria seguía, a dúo, incuestionables; inagotable maestría que lograr sobre los pares, con su juventud, debía, sobre la que inmemorable texto proverbial decía: “la izquierda y la derecha juntas recorran la senda, y quienes no lo entiendan regresen a la contienda”. Tras luchas itinerantes, con la lección aprendida, se vistió de caminante que la senda recorría; hasta el pantano bajó, donde cayó de rodillas, a la montaña subió, sin hallar lo que quería, que era ver al tercer sol, que más relucía... Señor traspasado, bajo el árbol quedaste, que acertó en el blanco la flecha de tu padre; gozo más acabado ni recuerdo más grande, lograrás sin su agrado. ¡Oh, príncipe, que a tu padre te uniste, que con él uno fuiste, que verlo, cara a cara, conseguiste! Señor traspasado, bajo el árbor quedaste, pues llevabas sembrado el ideal de tu padre. (canción del Señor traspasado) ...Toda cosa suspendida, fuera del conocimiento que en aquel grado tenía; lleno de abatimiento miró su pasada vida, dando su consentimiento a quemarla en la pira de un mayor discernimiento, experiencia dolorida para su mundo interno... “...su juicio quemará a cuantas iniquidades hubiera dentro del mundo que él gobernara y la ley del padre resplandeciera; del cuerpo soberana, en su mente estuviera, en la mayor perfección la palabra, que nadie pronunciado la hubiera, de tal modo que las letras sagradas su magno poder intacto tuvieran, que nadie lo bajara ni se lo descendiera...” (de “In témpore aeternum”) Flora y fauna le cantaban en hermosa sinfonía, entre luces extasiadas, porque noches ya no había¬: “Arenas del desierto raudas obedecéis al sol radiante, geométrico concierto de efigies por vientos artesanales; a las formas vistiendo para que puedan experimentarse en los mundos sensibles de lo que les es inteligible”. In crescendo ...La música de las esferas, en la que cada nota, in crescendo, de su Creador expresa la grandiosidad de su pensamiento; tocatas, fugas, minuetos... cada una en su octava acrecienta la presteza del maestro cuando dirige el sin par concierto... pentagrameados en la arboleda en que viven los sueños, manuscritos sobre pieles resecas en manos de los vientos... Tercer Movimiento Habiendo civilizado a los egipcios del delta, habiéndolos contentado la luz de su inteligencia al mostrarles el arado, la escritura y la ciencia, su corona le entregaron, como Rey de la Prudencia; su palabra se extendía, acogida con agrado por cuantos la conocían... “...su reino, sobre la paz construyó: con la ciencia, enseñó la paciencia, con la palabra santa, compasión, y aumentó la conciencia de a quienes les enseña que, con la paz, se consigue el amor...” (de “In témpore aeternum”) ...pero concluyó su tiempo: salir debía de Egipto para que su pensamiento ya no fuera de él mismo, sino que fuera la dicha de cuantos lo conocían, que en su gusto anidara obrar en paz con amor, de modo que no olvidaran la fe que les regaló. Los apegos se oponían a que él, con mansedumbre, realizara su salida en contra de las costumbres; las leyes, un enemigo buscaron, que le dejara partir sin permiso a quienes así deseaban... “...por excelencia, habiendo sido un buen gobernante, Osiris se retiró de esta tierra y, desde los mundos espirituales, siguió las experiencias de sus hijos mortales...” (de “In témpore aeternum”) Llegado al bajo Egipto, su luz diluyó las sombras que sobre tantos egipcios pesaban como unas losas; la vida entró a raudales, como aguas de la crecida, sanando a los mortales de sus infectas heridas, que volver a levantarse, sangrantes, les impedían. Agradecidos le dieron el Cetro del bajo Egipto, complacidos recibieron al Rey de los dos Egiptos, que, con semejante porte, los dos mundos igualaba; la luz sobre el horizonte bajo el mismo llevaba, reluciendo los dos soles con la misma llamarada... “...tras haber muerto, cuidando de ellos de modo que cruzaran las tinieblas sin que, a extraviarse, tuvieran miedo, sino que, por sus méritos, nacieran de mujer, y de nuevo bajo el sol crecieron...” (de “In témpore aeternum”) ...al primogénito dio instrucciones más puntuales sobre el túnel que cruzó y en lo que pudo hallarse, y le enseñó los destinos grabados por inmortales en las hojas del camino: “...substancia de la substancia, que bajando procedías hasta ser tu propia causa, de la primera salías, y forma de sol tomabas, con lo que alumbrar podías tu misma y nueva bajada... Bajando tomas figura y experimentas la vida; aprender pronto procura, no te fíes en heridas; que te estará ayudando todo aquel que en la vida, tus planes dificultando, te haga andar más de prisa; que no existe el enemigo, sino el que extraviado anda, ni tampoco el amigo, que de lo bueno demanda, pues sólo hay un camino que por esta puerta pasa; unos lo han recorrido antes, a otros los aguarda, porque no existen desvíos que, de la prueba, libraran; cada uno, en su razón, avanza por su destino, sembrando de su zurrón, lo que lleva comprendido...”. ** Jesús Sánchez Jurado jesan.sevilla@gmail.com Poeta español (Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 1957). Textos suyos han sido incluidos en diversas antologías. === Pensamientos que cansan Citlalin Castañeda de la Mora ============ “De la disputa con los demás hacemos retórica, de la disputa con nosotros mismos hacemos poesía” Yeats En las noches no puedo dormir. Me persiguen, como fantasmas, las fallas tectónicas de una sociedad sucia, cruel, decadente. A veces se me presenta como la “mía”, como esa en la que me pierdo todos los días, a todas horas. Otras, es una cosa más compleja, igual de fea, que retrata los maleficios de un Dios del cual ya nadie habla. Y no es miedo lo mío, es fatiga. Me pesa en los hombros este mal parto, este “ir y venir” que de vez en vez clama por auxilio divino. Y estoy cansada de los “métodos”, del “raciocinio” y de “mí”. Y me invento serena dizque para seguir. Y vuelvo a fallar al descubrirme un microbio, un germen, una bacteria más entre tantas. Y en un acto de condescendencia hacia mi persona, me construyo utopías que palien mi desmoronada capacidad de sonreír; comienzo entonces a bocetar una fórmula franca y también incrédula que rompa con la redondez perfecta del círculo de la pobreza. Sumada estoy al club de “las y los altruistas”, dispuesta a predicar por la paz del mundo, cuando me viene mi primer espasmo de desgarro espiritual. Un desgarro que ni mi lado más obscuro, ni mi morbo más perverso logran impedir. Se me desune el pecho ante las imágenes esas, de balas que atraviesan los cuerpos. Trato de cobijarme a mí misma, de alentarme a no claudicar, cuando empiezo a sentir como si algo, cerca de mi corazón, estuviera llorando pausadamente. Y me entero que quizá, por salud o por hipocresía, debiera luchar por la paz del mundo sin tener que entrar en el terreno pantanoso de su inexistencia: vestirme toda de blanco y elevar mis plegarias al cielo, o a la tierra, o a ambos. Aun antes de que lo intente, mi mente, acelerada, se encarga de recordarme lo que cansa la mojigatería. Y desisto. Quizá lo que me convenga es abandonar mis temores y confiar en la voluntad divina. Empiezo a buscar respuestas y me vuelve a iluminar un rayo de optimismo: no debo esperar las condiciones perfectas para plantar la semilla, ahora es el momento correcto. Surgen dentro de mí conclusiones bellas: me declaro a mí misma la paz, me declaro a mí misma la armonía. En esas me encuentro, sintiendo que nada más necesito, cuando despierto de mi sueño y, como siempre, mi lado álgido construye sus propios argumentos. Es así que normalmente despierto aterrada. Me aterra la rigidez de una sociedad que de entrada expulsa a miles a nichos obscuros, mientras el resto, nosotros, tú y yo, nos aturdimos con repetidos bostezos colectivos. Toda mi hipocresía, toda, me convierte en una perra infeliz, en una pequeña basura flotando en el aire. ¿Qué habrá peor que una perra que no es feliz? Cuando escribo la fecha siempre empiezo por el año. Agosto y octubre suelen confundírseme. Hoy no pude, por minutos largos, intermitentes, recordar la fecha. Me quedé sin referencia cronológica y fue entonces que imaginé algo bien abstracto. Construyéndome estaba un mundo de tiempo circular, centrífugo, cuando me acordé que era agosto, los primeros días, entre el tres y el cuatro. Habiéndome ubicado en el tiempo repasé (o repasó ella mi cabeza) lo vivido hacia atrás, lo que viene hacia adelante. Y me sentí vertiginosamente oprimida. Clavada, como con clavos, en una permanencia que ni siquiera comparto, me rezongué a mí misma y como para paliar mi falta de identidad con esa invención llamada tiempo, me vislumbré como la heroína que encabezaba, con tesón, una revolución contra el tiempo. En esas estaba, combatiendo el hoy, el mañana y el ayer, cuando en el ayer me acordé de la vez que realmente estuve enamorada. Fue entonces que sentí una lágrima bien larga brotando del lado izquierdo de mi pecho. Y tosí seco tres veces, de nervios creo. Faltaba un minuto para las 7. Miré elípticamente el reloj. Parpadeé un par de veces y sonó la alarma. Traje la maquinita que mide el tiempo hacia mí para ponerla en “off” y se reflejó en ella parte de mi quijada y mi boca. Fue entonces que vino a mi mente una pequeña conclusión: hacia tanto que había perdido el hábito de la sonrisa que se me había instalado, en ese ángulo de la cara, un aire de seriedad que me aportaba la fealdad discreta de alguien que, pese a todo, en el fondo, se empeña por ser feliz. Ahí fue cuando suspiré y aventé con una rápida patada el pesado edredón que tenía sobre mí. Suspiré otra vez y cambié mis pensamientos matinales por el deseo de una taza de café bien cargado. Creo que era el viento que azotaba mi ventana, lo que hacía que algo, debajo de mí, vibrara. Abrí mucho los ojos, me toqué con el índice la frente y, al tener un poco de miedo, hice ruido con la garganta (ese que al parecer tiene que ver con tensión acumulada). Repentinamente tuve la ficción de estar cayendo en un abismo. Bostecé. Me estiraba mientras secaba las pequeñas lágrimas que aparecen siempre en las mañanas, cuando me percaté que el reloj ya daba el cuarto. Un suspiro y otro. Dejé la cama mientras hurgaba en mi cabeza alguna posible ilusión que me ayudara a sentirme viva. Busqué, de la cama al baño, sin encontrar nada. Abrí la regadera y ahí parada me reproché, una vez más, el derroche de agua que ocasiono cada mañana. Pasaron por mi cabeza escenas apocalípticas ocasionadas por el calentamiento global. Salí de la ducha, encendí la radio y paré de pensar por el resto del día. ** Citlalin Castañeda de la Mora citlalinc@hotmail.com Escritora mexicana (Colima, 1977). Es abogada de profesión y maestra en derecho internacional de los derechos humanos por la Universidad de Essex (http://www.essex.ac.uk). Desde 2002 trabaja para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, http://www.unesco.org), actualmente como oficial de derechos humanos en la Oficina de México (http://www.unescomexico.org). Tiene estudios de arte dramático y ha participado en diversas obras de teatro, recibiendo el premio como mejor actriz estelar en el Concurso Nacional de Teatro Aficionado por su papel en la obra La culta dama. Textos suyos han sido publicados en la prensa local desde su adolescencia. En 1996 cofundó la organización civil “Jóvenes Unidos por la Democracia”, con el fin de promover la vigencia y denunciar las violaciones de los derechos civiles y políticos en su estado natal, y por la que el gobierno de Colima le dictó a ella y a su familia órdenes de aprensión que fueron retiradas pocos días después, tras protestas de los ciudadanos de Colima. === Apología del nombre Gustavo Solórzano Alfaro ===================== I El mundo, sus formas, las ventanas, sin reparos, los espejos y las sombras, las mañanas y los frutos, las caras vecinas, los amigos, los compañeros de siempre y las visitas a deshoras, la suerte de saberlo todo, la suerte de olvidarlo, el rencor de las tardes, el devenir de las olas, la vendimia de las lágrimas, los silencios postergados, los minutos perdidos, las ciudades encontradas, los edificios destruidos, los segundos abandonados, los libros que jamás leo, las músicas lejanas, las aves ligeras que habitan mi pasado, la memoria deslumbrada entre pantanos, los hijos de los árboles, sus padres heridos, y todas las cosas, y todas las demás cosas sobre el mundo, no son otra cosa que el reflejo de tu nombre. Tu nombre es una marca, una llaga, una silueta de mármol y de letras, palabras que resuenan en los confines inmediatos de mi pecho. Los amigos son estelas imposibles. Saben de mis manos como de las alondras y los sueños, saben que te quiero, que me odio, que soy un fusil con la mirada torcida, con el blanco en movimiento. Las palabras son puentes y murallas, la ira que irrumpe en mi costado, los acantilados y las sillas, las puertas entreabiertas, los añejos vinos, los caballos, su galope, las tardes, tú, sin mí II Ahora callan las chicharras, como de luto o de fiesta. Probablemente aprendieron el lenguaje de la vida o el secreto de la sangre. Otros animales de la noche se detienen entre el pasto, acechan sin pensarlo, conocen los caminos, y aun así deciden detenerse. ¿Qué extraño designio hará que no palpiten? ¿Cuál olvidado sortilegio hará que se despierten? Los pastos frescos de mi casa se abren a la espera de otro día. Aquí estoy. Presto a llamarte tu nombre palpita en mi boca, sabe extraño, su sabor es una fruta enemiga de la carne. Ahora escucho el tono al otro lado del teléfono, me responden las ventanas, las cortinas, un improbable perro y su mantilla. La televisión, una esquina, el último disco, de Cherubini, la Misa de la Consagración de Mozart, y de vuelta al tono apagado del teléfono. A través de la ventana la noche es un vecino peligroso. III Quisiera gritar tu nombre en medio de una plaza gigante y bien despierta. Tu nombre se desgrana letra a letra entre mis labios. No osaría jurar en vano ni agitar la bandera del martirio. Sólo puedo augurar, en esta noche tan cercana, que la palabra secreta como agua bendita que se vierte de mi cántaro, caerá sobre tus pies y será escuchada por legiones. Será alabada y estudiada, pero jamás comprendida; y sin embargo, será tuya, romperá el hechizo De tu nombre al mío se extiende el dolor y su morada; y el amor, como el fuego indolente que es, poblará nuestros labios hasta que se extingan. (de El espejo y la memoria). ** Gustavo Solórzano Alfaro gsolorzano9@gmail.com Poeta, ensayista, profesor y editor costarricense (1975). Creador de la revista de teoría y crítica de literatura y artes Fijezas. Actualmente es el editor de la editorial Euned. Ha publicado los poemarios Del sudor de tus ojos (Líneas grises; San José, 1994) y Las fábulas del olvido (Euned; San José, 2005). === ¿Que te gusta mucho la guerra? Magda Zulena Trujillo Rodríguez === ¿Que te gusta mucho la guerra?, claro que te gusta mucho la guerra, muchachito. Que juegas a hacerla todos los días, todas las noches. Polvo negro, amarillo, estallido, gasolina, arena, fuego, cables, ciclonita, PENT, estampida. Sí que te gusta mucho la guerra y te sacrificas haciéndola, pum aquí, pum allá. Sales, corres, te escondes, callas, no miras, tiras, pum pum, lees, sí, lees para que el convencimiento no se te apague, y vuelves a la estrategia, a la trama, al golpe certero, al estallido oportuno, a la misión cumplida. Que te gusta mucho la guerra, claro que sí, muchachito, cómo no te va a gustar, si te creíste todos los cuentos de liberación y botaste todo lo inútil de tu vida por ello: tu ropa de marca, tus libros de ecuaciones, tus amigos con carro, el futuro escogido por tu papá, si botaste todo, hasta tus promesas de regreso y amor eterno. Haces la guerra, que te gusta mucho, ¿verdad? Muchachito, y no rezas por tu vida porque cambiaste de religión y porque estás convencido de tu muerte, de esa muerte que te convertirá en mártir, en un héroe para los tuyos. Sí, en héroe, como el del afiche que tienes encima de la cama, ese, el de barba trasnochada y boina incendiaria. El comandante de todas tus ideas, al que veneras luchando en su nombre y cantándole su canción cuando estás borracho. Ah, porque a veces te embriagas, pides una cerveza y otra, y retrocedes al pasado, la piensas, pero vuelves a la guerra, nunca sales de ella, aunque bebas infatigablemente, una cerveza, otra, otra, siempre está la canción combativa, la palabra que te pone en el frente, la llamada instructiva. Muchachito, y te gusta la guerra, tanto que has olvidado limpiarte la cara, peinar tu cabello, mirarte en el espejo. Sí, has olvidado todo, hasta tus sueños. Esos sueños que eran de nadie, esos sueños que no leías, sino que sentías cada vez que mirabas al mundo. Olvidaste hasta su risa, esa que besabas en una antigua fotografía, que botaste apenas te armaste de heroísmo. Te gustó mucho la guerra, aunque al principio sólo vociferabas frases enardecidas que no eran capaces de herir ni a una mosca y te fuiste con montones de ideas románticas de cambiar al mundo y regresaste con una bomba de tiempo en tu cabeza. Qué va, ni siquiera volviste, porque la guerra te gustó y te atrapó. Y ella lloró tus promesas, pero te gustó tanto la guerra que no sentiste su llanto. Hiciste tanto la guerra que te perdiste para siempre, sí, moriste en mi recuerdo. Pum aquí, pum allá. No existes, muchachito. ** Magda Zulena Trujillo Rodríguez mztr@hotmail.com Escritora colombiana (Purificación, Tolima, 1983). Estudiante de Licenciatura en Lengua Castellana de la Universidad del Tolima (http://www.ut.edu.co) y actriz de la Corporación Probeta Teatro, de la ciudad de Ibagué. === Poemas Carmen Elena Pérez ======================================== *** Inasible Recuerdos soledades miradas sin ojos reflejos dormidos estás aquí te presiento te huelo te confundo oigo tu memoria marchita distante ¡La muerte no sólo arrebata despierta dolores y esperanza! *** Estío Despiertas con la luna entre tus manos soledad a cuestas quimera efímera de sueños soplo de alma perdido en el cardumen vaginal sepultado por el néctar de besos sordos *** Sueño con... Sueño con una escuela abierta a niños sedientos de comprender lo que les rodea, niños que no teman al porvenir, niños con sonrisas en sus rostros, con el mundo en sus manos con el canto en sus labios con sus ojos en el futuro, con oídos abiertos al renacer de la historia, las artes, las lenguas, las ciencias. Sueño con una escuela abierta a maestros liberadores de oprimidos, que miren a los jóvenes como hijos porque serán los herederos de pasos trazados a una nueva sociedad. Maestros que olviden el morral de los objetivos y los programas mutilados de saberes, maestros capaces de trascender los muros de la escuela, que sean el despertar de soles apagados. Sueño con una escuela alfarera de almas nobles, escultora de latidos de ensueños, sembradora de futuro en tierra fértil, con espíritu libre, heredera de esperanzas y grandezas. Sueño con una escuela de maestros, alumnos y comunidades fraternas, constructoras de la vida y capaces de apostar por la paz. Poema ganador en el VI Encuentro de Educadores del Municipio Sucre, organizado por el profesor Samuel Qüenza, en Cagua, Aragua (Venezuela), el 16 de enero de 2008, en el marco de la Semana del Educador. ** Carmen Elena Pérez p.salome55555@yahoo.es Escritora y docente venezolana (Maracay, 1974). Profesora de lingüística y literatura y magíster en Literatura Latinoamericana. Participante activa desde 2001 del Simposio de Literatura Venezolana, evento que ha publicado cinco ponencias de la autora sobre la valoración e investigación de algunos escritores venezolanos. Participó en un taller de creación poética en 1997. Participó en el II Festival de Teatro Nacional Magosom en 1999. Tiene experiencia en títeres y narración oral. Actualmente es docente de tercera etapa y a nivel universitario. === El caso Fráncisco Suárez Trénor ================================== Me miran con los ojos llenos de sabiduría mientras yo sólo puedo hacerlo con mi sufrimiento el que hemos arrastrado los que no podemos tener tanto conocimiento porque no tenemos tanta inteligencia ellos dicen que el fallo está en uno de mis cromosomas que dibujan como si fuera un gusano sobre un papel blanco para explicarle a Arabia la hermana de mi padre que en paz descanse desde hace varios años que lo enterraron cuando salió de la cárcel donde estaba encerrado por haber robado un coche que después chocó en la autopista cuando hicieron una redada para detener a unos presuntos su forma de mirar la de ellos llega a herirme y a producir en mí un efecto negativo para mi integración en la sociedad como dicen en mi colegio las psicólogas constantemente aunque a mí me gustan más que ellos por eso yo me siento completamente diferente en algunas ocasiones se dirigen al compañero que siempre está paseando por los pasillos y que cobra por eso y hablan de mí como del caso sin darse cuenta de que soy una persona porque una de las peores cosas que se puede hacer en ese sitio es convertirse en un caso pues entonces te conviertes en una momia como la que vimos en aquel museo al que todavía no sé a qué nos llevaron los maestros cuando después nos dieron un yogurt y una cocacola que nos supo tan bien y que yo y mi mejor amigo pudimos tomar dos porque dimos la vuelta en la cola y después estuvimos toda la mañana eructando hasta que una señora nos llamó la atención porque dice que éramos unos malcriados sin darse cuenta que teníamos un cromosoma como un gusanito de los que se entierran en el jardín de la plaza y no sé si es que no se daba cuenta o que no sabía que tenemos esos gusanitos que nos hacen ser un poco menos inteligentes y eso nos hace sufrir mucho como cuando el más viejo de ellos que debe tener más de cuarenta años por lo menos como el cañón tigre que yo no sé cómo disparaba ni cómo tuvieron tanta puntería para darle desde tan lejos al comandante Nelson que era un enano de chiquito que aparece en el dibujo que estaba en la parte más lejos del barco para mí que fue un churro aunque a pesar de todo se quedó manco aunque después ganara la batalla de Trafalgar que no sé cómo podía disparar un cañón tan grande con una sola mano pero sí me imagino cómo se puede escribir el quijote porque agarras el papel con cualquier cosa como hago cuando llevo la maleta con toda la merienda que me prepara mi madre antes de irse a trabajar en la casa donde además de darle dinero le dan la comida y por eso ella no tiene que salir con una maleta tan grande como la mía y además porque es mayor y no tiene por qué hacerle caso a los demás sino a los guardias que algunas veces le revisan la bolsa de plástico que es lo que lleva para poder traerse algo para casa aunque sólo sea un pedazo de pan o un trozo de hueso para Luky que para ser perro es más listo que yo para ser niño aunque ya me está saliendo una fila de pelitos en el bigote como si se tratara de unas hormigas que mi vecina la coja dice que mi madre o alguien debería afeitármelo para que yo no me corte como le pasó a mi mejor amigo que ya es otro porque me cae mejor el día que quiso afilar el lápiz y tuvieron que llevarlo a un médico que no se lava las manos sino que se pone unos guantes de goma como los condones de mi hermano el más viejo cuando sale con la novia para curar las heridas de mi amigo y de todos los que llegan con llagas o a ponerse las inyecciones el otro día me llevaron a una clase muy grande en la que todos llevaban bata blanca aunque algunos las tenían sucias de grasa como Juan el carnicero cuando sale de trabajar para su casa que es la que está al lado de la mía y me hicieron desnudarme porque están muy interesados por mi pito que dicen que es distinto al de los demás y le han sacado fotos y todo como las de Julia Rober con Rober Refor que tienen nombre de coche y que después cuelgan en la puerta de los cines y así después la gente va a ver la película que ganó los oscar no sé si alguna vez me darán alguno me gustaría porque quedaría muy bonito en la mesa de noche donde tengo el despertador desde que murió mi padre en la autopista porque ella no necesita despertador pues dice que se despierta como los gallos aunque no tiene cresta ni le gusta el millo que me lo como yo todo el día que hace potaje que a mí me gusta con gofio porque me enseñó a ponérselo mi hermano el que no tiene novia porque dicen que es marica y drogadicto y por eso tuvo que estar ingresado porque se puso una inyección grande como la que me pusieron el día que me sacaron las fotos del pito y me acostaron porque ellos no saben lo que es mirar vertical y ver las estrellas y hablar con mi padre que desde que se mató en la autopista es más hablador que antes era muy suyo porque aunque saben mucho sólo saben mirar horizontal como miro yo a las cucarachas que si pudiera también les sacaba una foto porque me gustan mucho sobre todo cuando se están muriendo y mueven las patas como si estuvieran nadando en la playa pero sin flotador y sin tragar agua porque no hay aunque algunas veces yo les echo un vaso para que aprendan lo que es morirse ahogado que es peor que ser como yo pero más corto aunque después se mueren y ya está porque si no no se estarían muriendo y correrían nada más verme llegar para que no las escache con las botas nuevas pero yo no soy una cucaracha y no me gusta que me llamen el caso sino por mi nombre que también lo tengo la señorita me va a quitar el papel de la redacción de los médicos que nos dijo que escribiéramos hoy porque le dolía la regla menos mal que no la tra jo. ** Francisco Suárez Trénor fsuarez@santandersupernet.com Médico español nacido en Santa Cruz de Tenerife en 1948. Escribe poesía y narrativa. Obtuvo en 1999 el primer premio del Concurso Literario del Primer Centenario del Colegio Oficial de Médicos de Tenerife con su cuento "La muchacha de los ojos color de uva", y el Premio de Poesía Pedro García Cabrera 2000 con el poemario Sencillamente agua, editado en Santa Cruz de Tenerife en 2002. === Poemas Manuel Jesús Orbegozo Hernández =========================== *** Mano a mano Doy vueltas y los pájaros me avisan que estoy equivocado, que el río que busco está en otro continente, Ausculto las canastas de pan en mi mercado y no encuentro con qué pagar lo que te debo. Te debo diez veces tus ojos y cien veces tu sonrisa Y viajo hasta el Jardín de las Hespérides Para cobrar y pagarte Y es como la esquina donde un día Me hiciste esperar hasta el hartazgo. Tú me diste dos puñados de gloria y yo te di un arlequín de oro. Y nunca quedamos mano a mano, Siempre me quedo debiendo te. Todo el agua del mar metido en un caracol de nácar, Todo el viento del sur metido en las orejas de un pajarito sordo, no me sirvió de nada. Yo hago todo lo posible Y tú haces todo lo imposible para no saldar cuentas. Aunque te enojes, amor mío, Ya no quiero nada contigo. Creo que lo mejor es que me vaya. *** El desierto Oteaba el Sahara infinito. silencioso y tierno. Tenía tu ternura, Hajmala, y tu silencio. Cuando tendías sobre la arena, tu pañuelo dorado, yo descubría otro continente. De la mano, cruzábamos sus mares, sus cumbres y sus huertos, y nos mirábamos sin decir una sola palabra. A nadie le constaba que nos mirábamos sin decir una sola palabra. Yo precisaba un notario, una piedra, un dromedario, alguien que certificara que nos mirábamos. El desierto era un testigo exageradamente tierno pero mudo. Te quiero decir, ahora, un secreto al oído, Hajmala: Una tarde de octubre en tus ojos hermosos de carbones molidos se extravió mi vida. Si la encuentras, Hajmala, quédate con ella. Ya no me la devuelvas Ya no la necesito. *** La corona del rey Tengo una copia de la corona de un rey de Corea, dinastía Kim o Sung. Es de oro de 14 kilates y tiene compartimientos de esmeraldas como vitrales, episodios de su vida o alféizares. Se ignora si Kim fue magnánimo, tirano o cazador de leones. Si tuvo eunucos O una procesión de concubinas. Si fue invadido por los mongoles, los chinos o la locura, Muy poco se sabe de su historia. aunque no importa. Eso pasó a finales del 2000 A.C. Al filo de mi escritorio está la copia de la corona ajena a mis delirios. Tiene dos alas de oro en punta, como buscando el cielo. Y esmeraldas redondas como racimos de uva. Cuánta importancia para un reino disuelto en la distancia. Cuánto valor simbólico para un solo hombre, de quien no quedan ni siquiera cenizas. Los poderosos suben como los astros Y como los astros vuelven a bajar, dijo Brecht. Por ser enemigo de grandezas, prefiero la ternura de una muchacha o la furia de Brecht, Como de nada me sirve la corona, He decidido venderla a un precio razonable: Tres dólares americanos o cuatro, Suficiente *** Inmensa vida Mejor hubiera sido mantenerme mudo Frente a tan inmensa pampa de cristal, solo con canto de perdices silvestres, relinchos y mi propio silbo primitivo. Yo no era nada o era todo. Sobre mi caballo, todo dependía de mí. Mi caballo no tenía otro rey ni otro paje. Sólo hablaba conmigo. Qué grande vi el mundo esa mañana aunque no sabía su tamaño real. Qué inmenso era el silencio entonces Aunque tampoco había cómo medirlo. Caída de bruces la nevada sobre la jalca parecía una hacienda de lana escarmenada que sólo limitaba con las lomas y el cielo. Yo era demasiado niño para darme cuenta. de si era Dios el Hacedor de toda esa grandeza. O quién era Sólo mi caballo, la puna y yo. Mi caballo, sin otro rey ni otro paje, Yo no giraba alrededor de nada ni de nadie. Todo el mundo giraba a mi alrededor. Qué hermosa, infinita sensación cósmica de mi soledad infantil. *** Noticia a la distancia No sé qué harás ahora a la distancia. Si estás en tu rincón donde mi pena Volcó más de una vez su ánfora llena De votos de papel y cartomancia. No necesito predecir tu estancia. En el ferrocarril de mi condena, Recorro tu país de piel morena Y loo a Dios un premio a mi constancia. No sé dónde estarás, en qué lagares, como la uva apachurrada, donde tu sangre a mis aurículas se esconde. No sé, paloma-nube, en qué lugares, Estás, que yo, por perro azul mordido, Me estoy muriendo de ascos y de olvido. *** Mi infancia Mi infancia fue muy hermosa. aunque pocos juguetes, muchas responsabilidades. Al comienzo trabajé vendiendo fantasías. A los 13 años, cambié de juego. Ya me creía adulto. Trabajé en una hacienda ganadera. vigilando a 40 ordeñadoras. de vacas Holstein, fabricantes de leche. Las mujeres exprimían las ubres codiciadas. y llenaban cientos de baldes de zinc. Todo el mundo me respetaba como a un viejo caporal. Hasta que un día se acabó ese trabajo. Cambié mi vida por otra vida, Ya no cuidaba a nadie, Me cuidaban a mí como a un ordeñador como a un vendedor, mensajero, o dibujante de sueños. Sudaba tinta Para ganarme mis salarios. Cuánto me dolía haber crecido, Haber dejado de ser niño. ** Manuel Jesús Orbegozo Hernández mjorbe@terra.com.pe Periodista y escritor peruano (La Libertad, 1923). Doctor en periodismo, fue profesor por cuarenta años y ex director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe). Ha escrito diez libros sobre periodismo y entrevistas a personajes y escritores como Hemingway, Neruda, Borges, Gallegos, García Márquez y otros. Ha cubierto hechos muy variados en su país y el extranjero y ha dado nueve vueltas al mundo en misión periodística. Ha escrito poesías y cuentos que se mantienen mayoritariamente inéditos. Escribe en su bitácora personal El Mundo, Un Día (http://mjoh.blogspot.com). === El Hombre ============================================================= === (Crónica desde un lugar insólito) Christhian García Mirafuentes == Al Dr. Hugo Durán. Afuera se escuchan muchos ruidos. Alguien habla por un micrófono. Probando uno dos... probando... probando... uno... dos... Algunos empleados prenden las luces del auditorio, otros limpian las sillas de mis colegas. La prensa prepara sus cámaras. ¿Ya estarán todos? Cuando llegué casi no había nadie. Tuve que venir antes para que los reporteros no estuvieran chingando. Pero, aun así, no me libré de ellos. Licenciado, ¿cómo ve la situación de Chiapas? ¿Cuál es su postura sobre el embargo a Cuba? Sí... un momento, jóvenes... Sí, a su debido tiempo... Hace rato vi al diputado Cruz. Mi viejo enemigo. Sólo necesito un pretexto para mandarlo de embajador a un país africano. Él quiere que mi sucesor sea Gutiérrez pero mi gallo es Barrientos. Él va hacer lo que yo le diga. Espero que no hable de más en los mítines de la campaña porque si lo hace me lo quiebro. También estaban Álvarez, Zamora, Villaurrutia. Los tres senadores más viejos del partido de oposición. Pinches mojigatos. ¿No que no les ganábamos, cabrones? No se pudieron mantener en el poder. Su candidato no me duró nada. ¿No que no volvía a ganar el PRN? ¡Bola de pendejos! Pero más pendejo es el pueblo mexicano. A quién se le ocurre volver a votar por este partido. Sólo en un país latinoamericano pasan estas cosas... Al que no he visto es a Morales, ya debería estar aquí. ¿Qué hora será? Llevó horas en esta posición. Si junto las piernas será más fácil. Por más que pujo no sale. Hace un calor del demonio. Cada vez que estoy nervioso me pasa esto. No he ensayado mi discurso. ¿Dónde está Morales? Me va a escuchar cuando lo encuentre. Mis colegas esperan mucho de mí. No los voy a defraudar. Tenemos que resolver la reforma eléctrica. Necesitamos inversión extranjera. No sé por qué la hacen tanto de pedo. ¿Pedo? Es lo que no puedo sacar ahora. Este estrés me trae jodido. Tengo que llamar a Paulina. ¿Estará en el yate? Nada más salgo de esto y me voy con ella. ¿Qué tal un fin de semana en Las Vegas? Chingao, no hay papel, ni siquiera un periódico, ¿con qué me limpio? Tal vez en mis bolsillos encuentre algo. No. Nada. ¿Y si me limpio con los dedos? Me repugna esa idea. Ni modo, me limpiaré con el papel del discurso. Acabo nadie se dará cuenta. Subió sus pantalones, jaló la palanca del escusado, escuchó el agua que corría, abrió la puerta, fue hacia al lavabo, miró su rostro en el espejo, se peinó. —Licenciado Fuentes, lo estamos esperando. Está todo listo. Nada más falta usted. —En seguida voy. ¿Ya llegó mi familia? —Sí. Apúrese, licenciado. Tenemos a los de la prensa encima. —La prensa. El cuarto poder. A ver cómo me va con ellos al otro día. Van a estar chingando. Tomen su pinche libertad de expresión. Volvió a mirarse al espejo. —Yo soy el que tengo el poder —se dijo a sí mismo—. Que me esperen. Para eso nacieron, para esperar. Soy su hombre. Al que eligieron. Soy el dueño de sus esperanzas. Abrió la puerta y se dirigió a dar su primer informe. Al final de la sesión un diputado del mismo partido dijo: —Este informe fue una mierda. ** Christhian García Mirafuentes metaamorfosis@hotmail.com Escritor mexicano (México, DF, 1980). Hizo estudios en la carrera de letras hispánicas en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA, http://www.uaa.mx). Obtuvo el primer lugar en los Juegos Florales de la Revolución de Pabellón de Arteaga (2001 y 2002), mención honorífica en el Concurso de Poesía Desiderio Macías Silva (2004). Ha publicado en El Heraldo de Aguascalientes (http://www.heraldoags.com), Garabatos, El Cuaderno, Solares de Letras (revista de la UAA) y Exilibris. === Poemas Marjori Lacenere Sánchez ================================== *** Escarabajo azul Recorre mi cuerpo todas las noches su lento y áspero caminar aletarga la muerte y pinta en mi rostro índigo olvido que se disipa en un sueño profundo y petrificante y emerge escarlata con el frío alba cabalga en el viento y se esconde entre árboles de distena balbucea la desdicha y revela los secretos que escondo dentro de las frustraciones de mis sábanas. Ocho patas selladas con la sabia vejez de tus años cuatro patas vienen empapadas de la África decadente y cuatro más, gotean el vino tinto europeo que quema las entrañas dístomo, con una boca que guarda la fidelidad del amor que no existe y la otra mastica los miomas tres ojos que iluminan la grandeza de la inmortalidad y observan el divorcio del desengaño una nariz que inhala el oxígeno del sereno angustiante y expira la dispareunia del sueño erótico entrapado. Bicho místico y fantástico cómplice de mis miedos e inquisidor de la locura sigilosa que perfora mi colchón relleno de historias remotas. Decapita los escorpiones y estrangula las serpientes que amenazan mis sueños. Lengua añil bípeda enrolla las aceitunas que guardo bajo mi almohada para recordar el sabor del olivo cultivado con bilis negra regado con lágrimas abonado con azufre podado con tijeras de plata y amado con sórdido bramido. *** El árbol 30 Se corta el sereno que emerge de tus labios lejanos el viento borra el polvo de la yerta alegría de ayer la vida cobra el peaje del largo recorrido donde andamos por carreteras autistas con peatones y choferes espectrales que orlan con ramas negras las vías infinitas del fiscal Orfeo que tañe su instrumento oxidado entre andrajos y grasa, su cuerpo melancólico divaga tras la estela del amor olvidado que sólo dejó un celaje. Busco tras el manto de estrellas la leve esperanza que todos buscaron en el hades cuando necesitaban respuestas pero el vacío oscuro e ininteligible agotó mis fuerzas y el descanso arrulló mi alma en el tibio ataúd del vientre subterráneo donde la maternidad no te reprende y el silencio es plácido. Pero como la dicha siempre dura poco, vino el enviado a entregarme el número del árbol seco que me corresponde descendimos al 7, me encarcelaron en el tronco 30 mi alma yace escondida y mi piel guindada en la rama 16. *** Nuestra corrida Recuerdo el caballo de nuestra corrida vestido con ornamentos rojos y dorados se paseaba erguido e imponente en torno al toro herido la plaza estaba vacía y el público ausente observaba su agonía yo te preguntaba por el torero y por el caballo que parecía fuera de sitio muchas noches vi nuestra corrida guardada en un libro verde agua el caballo estaba en la portada entre las páginas sollozaba el toro y el torero huidizo, aún no se veía en mi último sueño supe que eras tú el torero y yo el toro ensangrentado pero el caballo sigue paseando por mis noches de corrida *** Vengo de la noche de las semillas Vengo de la noche del naufragio de donde viene la tormenta centellante donde el diluvio ahogó mi isla para iniciar la sequía sembró la sed en mi vientre perdido vengo de la noche ignota cabalgando sobre pesadillas y arrastrando mi nombre sobre las piedras desde las ganas contraídas enarbolando la paz exhumada vengo de la noche sulfatada amando mis difuntos ancestrales vengo desde la tierra del loto donde el beso nos consume con sus llamas y renacemos desde las cenizas del roble vengo de la noche del silencio desde la casa húmeda de hiedras rompiendo estrellas fugaces para acariciar los cuerpos untados de deseo vengo de las cimientes de la esperanza remota... ** Marjori Lacenere Sánchez marjorilacenere@hotmail.com Escritora y docente venezolana (Cumaná, 1974). Tesista de letras en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Fue profesora de literatura en la Asociación Civil José Antonio Ramos Sucre del estado Vargas. Ha sido colaboradora del periódico literario Momento Narrativo y del periódico En el Camino. Participó en el III Festival Mundial de Poesía (2006), en el Café Literario de Fundavargas (2005) y en otros recitales de poesía realizados en diversas parroquias del Distrito Capital. Ha publicado el poemario A la mitad del camino (Editorial La Casa Tomada, 2005), con prólogo de Róger Herrera. Trabaja como correctora editorial y realiza traducción de poesía romana contemporánea. === Canción pop Paula Goberna ======================================== La lluvia repiqueteaba contra el cristal. No había nadie en la calle. Eran las 8.45 de un día gris. Julia tenía una taza de café entre las manos, de la que salía un olor que abrazaba toda la habitación. La radio estaba puesta pero con la única finalidad de ayudarla a no sentirse tan sola en medio de aquella habitación. Sonaban canciones, una detrás de otra, pero ninguna se había ganado su respeto. Estaba de pie frente a la ventana viendo cómo todos sus vecinos salían de casa a la misma hora, todos y cada uno de los días del año, mientras ella los observaba en un silencio frío y calculador, concediéndoles de vez en cuando algún saludo aislado que ellos le devolvían como forma de cortesía. Pasaban los minutos siendo una mera espectadora de la vida tras un cristal, como si de un escaparate se tratase, mientras se tomaba en pequeños sorbos y en una taza roja que le habían regalado como publicidad hacía dos años, una cantidad bastante exagerada de café. Elevó la taza para beber el último sorbo restante y un perfecto círculo impregnado en cafeína quedó dibujado encima de la mesa sin que nadie lo apreciase, ni siquiera ella. Las canciones seguían sonando y confundiéndose entre el atronador silencio que vivía apreciablemente en el interior de Julia, consiguiendo sólo una de ellas franquear el muro del castillo y llegar a la torre más alta. Sus ojos se abrieron dejando al descubierto la fragilidad que nunca aparentaba y que acababa de dejarla sin defensa. Estaba sorprendida y emocionada a la vez, pero en este caso, era una expresión muda la que lo reflejó en su cara, sobre la cual el tiempo y la experiencia ya habían dibujado a mano alzada y sin ninguna compasión. La canción que había tenido el privilegio de ver tal suceso, era una canción pop de hacía más de treinta años que recordaba con especial cariño. Había sido su preferida cundo tenía catorce o quince años. Los segundos se iban sucediendo y poco a poco se iba sumergiendo en el verano del ’68. Recordaba perfectamente aquello: ella con sus amigos, la playa, el mar, la luz anaranjada de las puestas de sol e innumerables promesas que, inevitablemente, se fueron rompiendo con los años. Habían prometido ser diferentes y no separase nunca. Ahora sólo mantenía contacto con uno. Sólo uno al que hacía tiempo que ya no reconocía. Mientras escuchaba la canción, el olor y el tacto de aquel verano se apoderaban de sus sentidos, agarrotándolos e impidiéndoles actuar por su propia voluntad. Podría haber jurado incluso ver un rayo de sol en medio del espeso manto de nubes. Era sólo un espejismo, que sin duda pretendía expresar lo que sentía. Describirlo en palabras era imposible. Las imágenes se agolpaban en su cabeza, unas en color, otras en blanco y negro, pero todas ellas dulces y alegres. Aquel verano, sin duda, había sido especial, y ahora tenía la posibilidad de revivirlo ante sus ojos, como si se tratase de una sesión de cine de una película ya antigua pero que reponían para los innumerables nostálgicos que aún vivían. Sentía que acababa de abrir una caja de zapatos llena de polvo, guardada y olvidada en el fondo de un armario con una llave que hasta hacía unos minutos no se acordaba que existía. La canción seguía sonando y entre la letra y la melodía le parecía oír risas perdidas en el tiempo, voces extraviadas de su verdadero camino. Julia subió el volumen y observó la vida fuera de su casa. —Soy igual que el resto —pensó. Su marido entró en la cocina y con un suave gesto, alargó el brazo y apagó la radio. —¿Por qué la apagas? —su voz sonaba indignada. —No soporto esa canción. Su marido volvió a salir de la cocina. Julia no volvió a encender la radio. Se echó más café en la taza y volvió a su antigua posición en el fuerte, de pie frente a la ventana y observando lo que ocurría en el exterior. Todo había acabado. ** Paula Goberna itsrainninagain@hotmail.com Escritora española (Vigo, 1988). Es estudiante. === Poemas Giovanni Ruiz ============================================= *** Quiero llorar Quiero llorar pero mis lágrimas no desprenden. Llevo el corazón apretado y el dolor atajado a mi conciencia. Quiero arrebatarme del alma tu nombre imperfecto; el que aún no sé, pero deliro. ¡Que mucho duele el no tenerte! El nunca haberte tenido y el no hallarte. Porque no puedes ahondar mi soledad. Porque estas palabras te suenan a vacío y no a la melancolía que aún me provocas con tu ausencia... *** No eres tú No eres tú; memoria de carne lo que aqueja mi alma. Ni fue la partida de aquel prematuro amor. No es el frío sepulcral de mi mirada Ni mis brazos en falta de calor Llevo dolor como una pecera rota, goteándome los ojos. He muerto en vida pero: No morí porque me mataran Lo hice porque quise. Pues no vestiste tú de negro mi alma ¡Ella se vistió sola! *** Sin más qué decir Sin más qué decir cegué mi raciocinio. Detuve las aspas de mi alma, para devorarte sólo yo. Y acuñando victorias en tu cuerpo me fui contigo y tú te fuiste sin mí. Hoy que vuelvo a tus ojos tan sólo me queda preguntarte: ¿Dónde me abandonaste? *** Amo Amo tu curiosidad inocente. La forma sutil en que tus manos Invaden mi rostro casi muerto, falto de calor, falto de sentimiento. Amo la timidez sencilla Con que recibes mis caricias, mis besos, mis abrazos imperialistas que te dan la victoria sin concebir la batalla. Amo que hayas llegado Cuando la muerte del alma asechaba mi ser. Amo tanto calladamente que mis labios tiemblan. ¿Y es que cómo se puede? ¡Es tan poco el tiempo! ¡Ay Neruda ojalá no seas sabio! Y que nunca me llegue el olvido. Porque no quiero muerta esta corriente que invadió mi ser. Este brío que me obliga a sentirte sin estar, a pensarte sin recuerdos. Y es que ya no me sobra el tiempo. Me falta tanto; tanto tiempo para poderte adorar. Tu imagen se impregno en mí Como la arena en la playa Me confundo contigo Y amo estar confundido No encontrarme en mí mismo. Esta corriente que me recorre el cuerpo Me fue irreconocible hasta hoy. Porque nunca amé. ¡Qué tonto fui! ¿Cómo nunca lo noté? Estuve muerto, porque quise y sin preguntar me han vivido. ¡Oh Dios! Si me escuchas, si aún me recuerdas; Alárgame este amor, Para que el funesto silencio del olvido nunca alcance mis brazos. ** Giovanni Ruiz giovanni_r45@hotmail.com Escritor puertorriqueño (San Juan, 1984). Es contador de profesión. Mantiene la bitácora Mi Diario Perdido (http://blog.myspace.com/idagio22). ||||||||||||||||||||||| EL REGRESO DEL CARACOL |||||||||||||||||||||| === Costumbres del alcaucil Fernando Sorrentino ====================== Cuentos Editorial Sudamericana (http://www.edsudamericana.com.ar) Colección Pan Flauta Buenos Aires (Argentina), 2008 ISBN: 950-07-2912-3 64 páginas Con ilustraciones de María Delia Lozupone Costumbres del alcaucil es un libro para niños a partir de once años, y reúne cinco historias del escritor argentino Fernando Sorrentino (Buenos Aires, 1942). Se trata de un libro bastante peculiar, pues aunque su autor ya ha publicado otros títulos para niños y jóvenes —Cuentos del Mentiroso, La recompensa del príncipe, Historias de María Sapa y Fortunato, entre otros—, los relatos que lo conforman fueron escritos originalmente para cualquier público, sin distinción de edad. Los cuatro relatos ya habían sido publicados en otros libros del autor. “Costumbres del alcaucil” apareció originalmente en 2005; “El irritador”, en 2004; “En defensa propia”, en 1982; “Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza”, en 1972, y “Para defenderse de los escorpiones”, en 1982. Ahora han sido reunidos en este volumen de Pan Flauta, la colección del sello Sudamericana orientada a niños y jóvenes. Quizás la razón por la que estos cuentos encajan tan bien como literatura infantil haya que buscarla en el epílogo que Sorrentino ha incluido al libro. “...No quiero simbolizar absolutamente nada ni pretendo pintar una alegoría de ninguna cosa ni intento construir metáfora alguna. Tampoco busco trasmitir ningún mensaje de carácter moral ni espiritual ni social ni político…, ni nada de nada. En resumen: cuando escribo un cuento, sólo quiero escribir un cuento, y mi exclusivo propósito es que me salga lo mejor posible”. La prosa de Sorrentino —iluminada, además, por las imágenes de María Delia Lozupone— suele ser llana, directa, como ya sabrá el lector que se haya topado con sus trabajos publicados en Letralia (http://www.letralia.com/firmas/sorrentinofernando.htm). Sus historias inician contando hechos cotidianos que poco a poco van desembocando en retorcidas y absurdas peripecias, como puede verse en la que le da título al libro: “Algunos alcauciles estrangularon y devoraron a las demás plantas del balcón: malvones, geranios, un rosal siempre frustrado, unos helechos antiquísimos, un bravío cacto espinoso. Otros alcauciles, en cambio, prefirieron cavar la tierra y capturaron lombrices útiles y sabandijas perjudiciales. Un tercer grupo trepó por las paredes y penetró en lo hondo de los antros de las arañas”. En otros casos, como en “Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza”, el absurdo se prefigura desde el primer párrafo camuflado bajo la apariencia de la cotidianidad: “Existe un hombre que tiene la costumbre de pegarme con un paraguas en la cabeza. Justamente hoy se cumplen cinco años desde el día en que empezó a pegarme con el paraguas en la cabeza. En los primeros tiempos no podía soportarlo; ahora estoy habituado”. Profesor de lengua y literatura, Sorrentino es autor también de los libros de entrevistas Siete conversaciones con Jorge Luis Borges (1974) y Siete conversaciones con Adolfo Bioy Casares (1992). La ilustradora María Delia Lozupone, por su parte, es docente de la carrera de diseño gráfico en la Universidad de Buenos Aires (UBA, http://www.uba.ar), y se dedica actualmente a la ilustración de libros y a crear historietas. === Arcoiris Diomenia Carvajal (editora) ============================= Revista bilingüe de creación literaria, Nº 26 Arcoiris Editions (http://home.tele2.fr/arcoiris) París, Francia, octubre de 2007 ISSN: 1260-6987 190 páginas El número 26 de Arcoiris representa un hito importante en la historia de esta revista. En primer lugar porque con él abandona su antiguo formato artesanal de publicación hecha mediante fotocopias; en segundo, porque significa el cese de tres años de inactividad desde la aparición, en 2004, del número 25. Arcoiris es un esfuerzo que la escritora chilena Diomenia Carvajal lleva adelante desde 1995. Originalmente tenía una periodicidad trimestral, pero su editora ha decidido convertirla en anual, lo que le dará más tiempo para desarrollar cada nuevo número. Incansable, Carvajal contacta a los autores, selecciona los textos y los traduce al francés, de manera que éstos aparecen en español, seguidos de su versión en la lengua gala. Por último, los ejemplares ya impresos son enviados a los cuatro puntos cardinales, pues el objetivo principal de la revista es dar a conocer la obra de sus autores. La revista conserva de su formato original la estructura: tres partes, dedicadas a la narrativa, la poesía y a un homenaje a un poeta desaparecido, respectivamente. En la primera parte es posible leer los relatos “Se llama Soledad”, de la chilena Angélica Villalón; “Roberta llora en el subte”, de la argentina Susana Duro; “El primo de Londres”, de la argentina Carmen Barrere; “Rapiña”, de la puertorriqueña Yolanda Arroyo Pizarro; “Une journée ordinaire”, de la francesa Maria Dugot; “El casamiento de la Olga”, de Carvajal; “Los hormigueos de Leyla”, de la nicaragüense Milagros Palma; “Pobre Fred”, del argentino José García Florentino; “El riesgo”, del colombiano Manuel Ortega; “Estocolmo”, del venezolano Jorge Gómez Jiménez, y “Yo maté al Che”, del boliviano Víctor Montoya. Además, se incluyen muestras poéticas de los brasileños Ana Rossi y Ferreira Gullar, la panameña Olga Pinilla, el francés François Szabo y los chilenos Nora Komatsu, Ángel Martínez, Patricio Sánchez, Ulises Varsovia, Roberto Farías, Luis del Río Donoso y Carlos Alonso Díaz. El escritor homenajeado en esta edición es el francés Jules Supervielle y el homenaje ha corrido a cargo del también francés Pascal Giovannetti. En la presentación de este número 26 resume Carvajal su postura ante las realidades editoriales contemporáneas: “Vivimos actualmente en un mundo de mercantilismo, en donde la palabra escrita ha llegado a ser propiedad de algunos cuantos y muy pocos. En donde la oportunidad de poder dar a conocer su obra es terriblemente limitada. Eso se ha ido mejorando con los nuevos medios de comunicación, tales como el Internet, pero no olvidemos tampoco que la obra impresa es algo imperecedero. Basta con que un día haya un déficit general de automatismos en el globo terráqueo y lo que estaba impreso en la tela Internet, se pierda en el espacio infinito y ¿adónde iría a parar?, yo no lo sé aún y dudo que ustedes lo sepan”. Arcoiris tiene un precio de 15 euros y puede adquirirse escribiendo a Carvajal, a la dirección re.arcoiris@gmail.com. La presentación pública de la revista se hizo en la Casa de la América Latina (http://www.mal217.org), en París, el pasado 22 de febrero, evento en el que participaron Roberto Farías, Ana Rossi, Nora Komatsu, Patricio Sánchez, Angélica Villalón, Olga Pinilla, Carlos Alonso Díaz y, por supuesto, Carvajal, quien ha publicado algunas fotografías en la web de la revista (http://home.tele2.fr/arcoiris/velada_en_paris.html). === La trampa de ser mujer —Manual para recobrar la autoestima perdida— === === Estrella Cardona Gamio ================================================ Ensayo CCG Ediciones (http://www.ccgediciones.com/libros/mujer.htm) Barcelona (España), 2006 ISBN: 9788493532949 El sello español CCG Ediciones, creado originalmente para la edición de libros digitales, dio el salto al papel hace algún tiempo. La trampa de ser mujer, de la escritora Estrella Cardona Gamio —cuya Atalaya (http://www.letralia.com/ciudad/cardonagamio) es parte de nuestra Ciudad Letralia—, es el más reciente de sus títulos y toca temas tan interesantes como polémicos. Subtitulado como Manual para recobrar la autoestima perdida, el libro es justamente eso: una serie de directrices para ayudar a la mujer contemporánea a superar cierto complejo de inferioridad respecto al hombre, con la intención de devolverle a sus lectoras la confianza en sí mismas, perdida a causa de una educación equivocada impartida por unas madres que a su vez la recibieron de las suyas. “Ni el hombre es superior a la mujer ni la mujer es superior al hombre”, explica Cardona Gamio en la presentación de su libro. “Ambos somos iguales con nuestras virtudes y nuestros defectos, y lo que se pretende con este manual es sensibilizar tanto a unas como a otros mostrando ejemplos antiguos y actuales de mujeres que respetándose a ellas mismas demostraron su valía”. El libro tuvo un origen singular. Hace algún tiempo, Cardona Gamio dictó una charla sobre literatura a un público totalmente femenino, pero el coloquio fue derivando poco a poco en una conversación sobre la importancia de la mujer, sus diferencias con respecto al hombre, y creencias como las que apuntan hacia la mujer como ciudadana de segunda, eterna tutelada que no puede dar un paso sin la aprobación masculina. Con las preguntas que surgieron de aquella primera conversación, y artículos escritos en otras circunstancias, en los que se refieren historias de mujeres ejemplares que supieron encarar el predominio del sexo masculino, Cardona Gamio dio forma a este manual que hoy puede adquirirse vía Internet desde cualquier parte del mundo. Temas como el matriarcado, la mujer y la ecología, la emancipación femenina, la herencia y el matrimonio, y semblanzas sobre Lisístrata, Olympe de Gouges —cuya Declaración de los derechos de la mujer y de la ciudadana, publicada por nosotros en TransLetralia (http://www.letralia.com/transletralia/degouges), se incluye íntegro—, Maria Wolstonecraft, Mary Shelley, George Sand, Louise May Alcote y otras, son la sustancia de este interesante trabajo. Nacida en Valencia, Cardona Gamio es licenciada en bellas artes, pintora e ilustradora. Ha realizado exposiciones individuales y ha participado en colectivas. Ha publicado las novelas El otro jardín (edición de la autora, 1978) y Adriel B., la novela de una alcohólica (CCG Ediciones, 2006); el libro de relatos La dependienta (Nostrum, 2006) y el manual Taller libre de literatura —respuestas a preguntas de escritores noveles— (CCG, 2006). |||||||||||||||||||||||||||||| EL BUZÓN ||||||||||||||||||||||||||||| === Buscando a Sergio Barahona ============================================ 11 de marzo de 2008 Hola: Junto con saludarles, me presento. Mi nombre es Claudia Rivera Leiva, periodista, y escribo desde Chile. Hace años que estoy realizando una investigación de Efraín Barquero. Actualmente vivo en Teno, lugar donde se encuentra Piedra Blanca, origen de nacimiento del poeta. Quisiera saber si alguien puede indicarme la ciudad donde actualmente vive don Sergio Barahona, pues para mí es fundamental poder comunicarme con él, o al menos enviarle mis escritos... Si pudieran responderme, mil gracias. Atentamente, Claudia Rivera claudiariveral@gmail.com http://claporivera.blogspot.com === Intercambio con coleccionistas del Quijote ============================ 16 de marzo de 2008 Buen día: Soy coleccionista del Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes, y quisiera hacer intercambio con personas de América (libros, sellos, monedas, billetes, a cambio de libros del Quijote editado en países americanos. También puedo comprar. Esperando sus gratas noticias me despido de ustedes, José Blasco blascoquixote@gmail.com ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “Los libros son más libros cuando ya están viejos”. Manuel Ruano, “Sancta Sanctorum”. En: Revista Nacional de Cultura, Nº 306-307, p. 205. === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. Si lo prefiere, puede recibirlas por correo electrónico escribiendo un mensaje a info@letralia.com, con la palabra "Condiciones" en el subject, o simplemente dando un doble click de ratón en el enlace siguiente: mailto:info@letralia.com?subject=Condiciones. ########################################################################### El alojamiento de nuestra página web en http://www.letralia.com es cortesía de Abracaadabra Network (http://www.abracaadabra.net) Letralia, Tierra de Letras, es una producción de JGJ Binaria (http://www.letralia.com/binaria) y circula para el mundo de habla hispana desde Cagua, Venezuela ########################################################################### Atentos: nuestra próxima edición circula el lunes 7 de abril de 2008