~~~~~~~~~~~~~~~ Año XIII Cagua, Venezuela Nº 207 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 6 de abril de 2009 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === EL PODER, TRISTE ROPAJE DE LA CRIATURA, DE OCTAVIO SANTANA SUÁREZ ==== El poder es analizado desde todos sus flancos por el escritor español Octavio Santana Suárez, en este libro que, según su prologuista, Vinicio Baquero Ordóñez, “refleja el espíritu buscador, universal y extremadamente humano de su autor”. Ilustrado por el artista ecuatoriano Nicolás Herrera, puedes leer o descargar este libro exclusivamente en Editorial Letralia, el espacio de libros digitales de la Tierra de Letras. http://www.letralia.com/ed_let/poder === Sumario =============================================================== | Ancladas. / El número de la diosa. / Talleres en | Breves Maracay. / Cine en la Pared. / Libros para todo el | mundo. / De El Indio a Puerta Negra. / Venezolanas en | Lima. / Ya no inéditos. / Ciclo controversial. / Guaire. | / Primera experiencia. / Colombianos en España. / Sant | Jordi en Caracas. / El juglar se presenta. / Literatura | colombiana en el Santa María. | | Emitido el veredicto de la XV Bienal de Cuento Copé | Noticias 2008. / Editores españoles publican informe sobre | lectura en España. / Anunciados ganadores de los premios | Miguel Hernández. / Isaac Rosa gana el premio José | Manuel Lara. / Donan manuscrito inédito de Onetti a | Biblioteca Nacional de Uruguay. / Publicarán en 2010 la | novela El Tercer Reich, de Roberto Bolaño. / Marta | Minujin presenta “Rayuelarte” en homenaje a Cortázar. / | Andrés Neuman obtiene el Premio Alfaguara de Novela. / | Falleció la escritora venezolana Stefania Mosca. / | Premio Retratos para el venezolano Alberto Castillo | Vicci. / Ernesto Cardenal y Eduardo Galeano reciben | doctorado honoris causa. / Javier Sáez de Ibarra obtiene | el premio Ribera del Duero. / Exitosa la Senda del Poeta | en honor a Miguel Hernández. / Venezuela inaugura nueva | sede de su Archivo General. / Denuncian destrucción de | libros en bibliotecas venezolanas. / Víctor Montoya | dictará conferencias y presentará su obra en Francia. / | Premio Gabriel Sijé para el colombiano Diego Fernando | Montoya. / Otorgan el premio Anagrama de Ensayo al | español Jesús Ferrero. / Ángela Becerra obtiene el | premio Planeta-Casamérica. / Cartas entre Neruda y | Edwards recogidas en un libro. / Nuevo juzgado se hará | cargo de la causa sobre restos de García Lorca. / Cubano | Fernández Retamar y boliviano Sanjinés ganan Premios | Alba. / Miguel Hernández será nombrado “Hijo Predilecto” | de Alicante. / García Márquez: “No hago otra cosa que | escribir”. / Elche espera conservar “para siempre” | legado de Miguel Hernández. / Teresa Dovalpage gana | Premio de Novela Corta de Rincón de la Victoria. / Juan | Gelman recita su poesía en la India. / Pedagógico de | Caracas celebrará sus VII Jornadas de Literatura. / Juan | Marsé será homenajeado en el Festival de la Palabra de | Alcalá. / Realizarán festival de cine y arte | contemporáneo en Madrid. / Talleres literarios y | artísticos dictarán en Caracas. / Maracay celebrará al | libro durante toda una semana. / Encuentro de narración | oral realizarán en Caracas. / Quince autores | participarán en la IV Semana de la Narrativa Urbana. / | Biblioteca Digital Mundial de la Unesco abrirá el 21 de | abril. / Semana de la Cultura Catalana en Madrid | homenajeará a Joan Margarit. / Fernando del Paso será | homenajeado en Guadalajara. / Wole Soyinka inaugurará | Festival Internacional de Poesía de Granada. / | Doscientas treinta y dos novelas se disputan el Rómulo | Gallegos. / Muñoz Molina, Díez y Mastretta en jornadas | “Lecciones y Maestros 2009”. | | “Crónica de la alegría para Meira”, Beatriz Vanegas | Especial: Athías. / “Meira Delmar, mar calmado, se ha recostado | En recuerdo de para siempre en la ribera”, Leopoldo de Quevedo y | Meira Delmar Monroy. / “Meira Delmar: ‘La tarde vuela sobre las rosas | como un ala de oro’”, Lidia Corcione Crescini. | | “¿Por qué escribimos?”, Jorge Majfud. / “Y los oí | Artículos y cantar: Amuleto de Roberto Bolaño”, Daniel Rojas Pachas. | reportajes / “Sergio Canut de Bon, el poeta colérico de Rinkeby”, | Víctor Montoya. / “Ana María Navales, poeta hispana de | la palabra precisa”, Paula Winkler. / “¿Sabe el Perú | cuántos policías va asesinando el narcotráfico en la | puerta de salida al Ecuador? Guerra invisible en la | frontera”, Lucas Jiménez. / “Tiras humorísticas y el | mundo del cómic en Corea del Sur”, Juan Franco Crespo. / | “R.U.Y.: una crónica de La Habana”, Teresa Dovalpage. / | “Una lectura de su última novela, La grande. Saer: la | escritura en expansión”, Sergio Colautti. / “Las mujeres | de Pedro Almodóvar”, María Candel de Puerta. / “El | descifrador de sueños”, Ricardo Mena Cuevas. / “El tango | y la literatura”, María Alejandra Crespin Argañaraz. / | “Fábrica de destinos”, Rafael Pérez Ortolá. | | “El amante sin rostro”, entrevista a Jorge Marchant | Entrevistas Lazcano por Jorge Queirolo Bravo. | | “El sentido de la tolerancia”, Rafael Fauquié. / “‘Carpe | Sala de ensayo diem’: aproximación a un tópico universal”, Miguel Díez | R. / “La fotografía como estrategia narrativa en | Canícula: la recreación de la memoria y la | reconstrucción del espectador y el operador”, Elsa | Leticia García Argüelles. / “Reciprocidad”, Ingrid | Chicote. | | “Historia de un secreto (1937)”, Irina Troconis. / “En | Letras la redondez del tiempo” (extractos), Miguel Crispín | Sotomayor. / Dos relatos de Rafael Pérez Llano. / | “Destello”, Oscar Iván Londoño Zapata. / “Yo te enseño | literatura”, Estefanía Ramírez Galicia. / Poemas de | Carla Striker. / “Súcubo”, Gonzalo del Rosario. / “Árbol | vacío”, Mónica López Bordón. / “Eufemia”, Julio Carreras | (h.). / “Escrito por puñales” (extractos), Christian | Ampuero. / “Paulina en peligro”, Raúl Harper. / “De | amores sin decir”, Ana Aguilar. / “El tercer secreto”, | Mercedes Torija. / Textos de María Gabriela Abeal. / | “Diana”, María Celeste Vargas Martínez. / “Casa de | herejes”, Nelson González Leal. | | Victoria de Stefano. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Ancladas. Tal es el nombre de la exposición fotográfica del venezolano Alexis Pérez-Luna que, sobre el tema de la mujer, se inauguró el pasado 8 de marzo en la Sala La Fotografía del Ateneo de Caracas. La muestra, cuya curaduría corrió a cargo del artista Pedro Téllez, consta de treinta fotografías 30 x 40 en blanco y negro, imágenes de niñas mujeres y maniquíes registradas y copiadas de manera analógica y seleccionadas del archivo del artista en su trayectoria de más de cuarenta años, así como algunas más recientes. En el marco de la muestra se presentó el libro de fotografías del mismo autor titulado Mirando el tiempo que resiste, cuyo prólogo ha sido escrito por Esperanza Vera. “Las mujeres y niñas de estas fotos me miran, cuentan hechos conocidos, son seres cercanos, cotidianos”, dice Marisela Fuentes en el texto de sala. “Seres que se piensan y se reconstruyen a cada instante. Ellas, yo, nosotras, siempre las mismas. Recorro con serenidad esta sala, impregnada con la fuerza de las fotografías. Continúo el diálogo con cada una de las narraciones que nos muestra el fotógrafo. Evoco sueños, confidencias, poemas, episodios. Me detengo absorta en las miradas, en los actos de cada una de las retratadas”. La exposición estará abierta al público de martes a domingo, en horario de 11 de la mañana a 5 de la tarde, hasta el 3 de mayo. http://www.ateneodecaracas.org El número de la diosa. La Editorial Sepha ha publicado 666: el número sagrado de la Diosa, primer libro del escritor español Juan Rosado Velasco (Almendralejo, 1976), un ingeniero químico que además es escritor por vocación. El libro plantea la posibilidad de que la historia del Evangelio de Jesús no sea más que un mito construido a partir de otros que, a su vez, eran personificaciones del mito solar universal presente en incontables culturas del mundo miles de años antes de la era cristiana. Pretende, además, explicar cómo las religiones reveladas del Libro han endosado el papel de la “Bestia” a la Gran Diosa (y, en general, a lo “femenino”), demonizándola, para, finalmente, representarla, al menos en el cristianismo, por el número arquetípico 666, cifra en la que según el autor se engloba todo lo que la mente racional humana no comprende: lo puramente intuitivo, lo pasional, el dominio incontrolable del corazón frente a la razón y, en definitiva, todo aquello que el hombre teme de sí mismo. Rosado ha escrito, además de este ensayo, una novela y dos libros de relatos. Esta publicación de Sepha se incluye dentro de la Colección Libros Abiertos, que se compone de ensayos que desde una perspectiva crítica y multidisciplinar analizan diferentes procesos sociales, culturales, políticos y económicos. http://abbrr.com/nyc Talleres en Maracay. La Coordinación de Literatura de la Secretaría Sectorial de Cultura del estado Aragua, a cargo del escritor Rafael Ortega (http://www.letralia.com/firmas/ortegarafael.htm), ha organizado una serie de talleres para la formación en diversos espacios aragüeños. El primero de estos talleres es “Bibliotecas comunitarias y promoción de la lectura”, coordinado por Siria Flores, cuya primera edición se inició el 1 de abril en Las Tejerías, y se repetirá del 13 al 17 de abril, de 9 de la mañana a 2 de la tarde, en la Unidad Educativa María Teresa García del sector Las Guacharacas, en San Francisco de Asís, y del 20 al 24 de abril en la Junta Parroquial de Los Tanques, en Villa de Cura, con el mismo horario. El 16 de abril, Rafael Ortega realizará, entre la 1:30 y las 3 de la tarde, un taller de literatura aragüeña contemporánea para reclusos del Centro Penitenciario Aragua, ubicado en Tocorón. Además, el 5 de mayo se iniciará, en horario de 5 a 7 de la noche, un taller de poesía a cargo del escritor Efrén Barazarte. Los interesados en inscribirse en este taller deberán presentar en las oficinas de la coordinación una fotocopia de la cédula de identidad, un resumen curricular con fotografía y una carpeta con una breve selección de textos inéditos o publicados. La inscripción es gratuita. Cine en la Pared. Tal es el nombre de la exposición que desde este jueves 1 de abril puede apreciarse en los espacios del Complejo Cultural de Maturín, en Monagas (Venezuela), y que incluye 43 obras gráficas creadas para promocionar 35 películas venezolanas filmadas entre 1949 y 2007, así como para fomentar 6 muestras cinematográficas y un hecho significativo del cine venezolano. La muestra es organizada por el Gabinete Estatal del Ministerio de la Cultura, el Instituto de Cultura del estado Monagas (Icum) y la Alcaldía de Maturín, y cuenta con el apoyo de la Fundación Cinemateca Nacional. Cuchillos de fuego (Román Chalbaud, 1990), diseñado por Sergio Curiel; La empresa perdona un momento de locura (Mauricio Walerstein, 1978), por Tony Sánchez; Domingo de resurrección (César Bolívar, 1982) por Gonzalo Ruiz y Carlos Sicilia; Ciclo Mudo Fantástico (primer cartel editado por la Cinemateca Nacional), y Sicario (José Ramón Novoa, 1995), son algunos de los afiches incluidos en la muestra. http://www.monagas.gob.ve/icum Libros para todo el mundo. La Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg) ha organizado una campaña de entrega masiva de libros, que inició el pasado jueves 2 de abril en sus instalaciones en Altamira, Caracas (Venezuela), durante el conversatorio conmemorativo de los cuarenta años de la muerte de Rómulo Gallegos. La campaña tiene como objetivo ubicar en sitios seleccionados libros de la Colección Autores Venezolanos, con la finalidad de propiciar su lectura crítica, y convertir al lector inicial del libro entregado en multiplicador de la campaña, para que al culminar la lectura transfiera el texto a otras personas. Las entregas de libros se realizarán en las salas de la Casa de Rómulo Gallegos durante los diversos eventos que allí se presentan, así como en las estaciones del Metro de Caracas, en los centros penitenciarios El Rodeo y La Planta y las parroquias La Vega y El Bautismo del estado Miranda. http://www.celarg.gob.ve De El Indio a Puerta Negra. La Secretaría Sectorial de Cultura del Estado Aragua presentará, entre el 8 y el 12 de abril, una serie de actividades en Maracay, específicamente en la Redoma El Indio, ubicada en el sector Brisas del Lago, y en Puerta Negra, a orillas del Lago Tacarigua. En la Redoma El Indio se iniciarán las actividades este miércoles 8 a las 3 de la tarde con la presentación de la banda de conciertos, la agrupación de burras tradicionales Danzas El Milagro y el grupo de danzas nacionalistas Expresión Criolla. El jueves a las 9 de la mañana se presentarán los cuentacuentos Octava Luz y, a las 2 de la tarde, la Banda Girardot y la agrupación Danzas Guaicaipuro con su burra tradicional. El viernes 10 a las 9 de la mañana habrá una función de la compañía teatral Teatrofia, y a las 2 de la tarde se presentarán la Banda Turmero-Cagua y Danzas Quatro. El sábado, a las 9 de la mañana, habrá una jornada de elaboración y vuelo de papagayos, y a las 2 de la tarde se presentarán la Orquesta Típica de Aragua y la agrupación Danzas Aragua. El domingo 12 a las 11 de la mañana habrá una presentación de la Orquesta Sinfónica de Aragua. En Puerta Negra el miércoles 8 entre 2 y 6 de la tarde habrá una serie de actividades artístico-culturales de la Fundación Casa de la Cultura Paúl Rivas, con la participación de la Banda Municipal Libertador, Danzas El Orticeño, el recreador José González, Danzas Sueños de Juventud y Canta Criolla. El jueves 9, a las 2 de la tarde, se realizará una jornada de elaboración de venus de Tacarigua, así como pintacaritas para los niños y la Agrupación de Tambores del municipio Lamas. El viernes 10, también a las 2 de la tarde, se presentarán diversas agrupaciones musicales y de danzas del municipio Francisco Linares Alcántara y las burriquitas tradicionales. El sábado a la misma hora habrá una jornada de elaboración y vuelo de papagayos y se presentarán Danzas Yacarama y la Orquesta Sinfónica de Aragua. Finalmente, el domingo 12 a las 2 de la tarde una agrupación de teatro de calle del municipio Zamora presentará su versión de la quema de Judas. Venezolanas en Lima. Organizado por el Movimiento Poetas del Mundo, este sábado 11 de abril se presentarán en la Biblioteca Municipal “Ciro Alegría” de San Luis (Lima, Perú), el poemario Luz de fondo, de la poeta Marialicia Atencio Briñez (http://www.letralia.com/firmas/atenciobrinezmarialicia.htm), y el disco Yo seré, de la poeta y cantautora Fariuska Lira Barulli, ambas venezolanas. La presentación del poemario estará a cargo de los poetas Johnny Barbieri (http://www.letralia.com/firmas/barbierijohnny.htm) y Leoncio Luque Ccota (http://www.letralia.com/firmas/luqueccotaleoncio.htm), y la del disco a cargo de la poeta Martha Crosby. Nacida en 1983, Atencio es natural de Maracaibo, Zulia, y colabora como moderadora y corresponsal de noticias para El mar de las 9 musas (http://www.mardelas9musas.com) y Planeta de Escritores (http://planetadeescritores.com). Pertenece a varias redes y movimientos en Venezuela y otros países. También es aficionada a la fotografía. Por su parte, Lira nació en 1984 en Maracay, Aragua, y es abogado, músico y locutora. Actualmente estudia fotografía. Ha participado en el III Congreso Internacional de Metapoesía, en Maracay, así como en el IV Encuentro Octubre Tras las Huellas del Poeta, realizado en diversas ciudades de Chile. La actividad, de entrada libre, se realizará a las 10 de la mañana en los espacios de la biblioteca (Jr. La Capea, Nº 180, Urbanización Villa Jardín, San Luis). http://bibliotecamunicipaldesanluis.blogspot.com Ya no inéditos. Este miércoles 15 de abril serán presentados los libros ganadores de la VI Edición del Concurso para Autores Inéditos 2008 de la editorial Monte Ávila Editores Latinoamericana. Los libros a presentarse serán, en narrativa, Cuando bajaron las aguas, de Gabriel Payares (http://www.letralia.com/firmas/payaresfariasgabriel.htm); en poesía, Mi padre y otros recuerdos, de Víctor Alfonso, Expediciones, de Beatriz Calcaño (http://www.letralia.com/firmas/coronacalcanoanabeatriz.htm) e Imposible de lugar, de Claudia Sierich; en ensayo, Sentir y sentido; lo religioso en Tarkovski, de Nenúfar Colmenares y, en dramaturgia, Yo soy John Lennon, de Paúl José Salazar, y Maritales, de Ciro Alfonzo Acevedo. Habrá palabras a cargo de Carlos Noguera, presidente de Monte Ávila, y Roberto Hernández Montoya, presidente del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, Celarg (avenida Luis Roche, Altamira, Caracas), en cuya Sala 1 se desarrollará el evento a partir de las 6:30 de la tarde. Por los autores, quienes firmarán ejemplares de sus libros, intervendrá Gabriel Payares, y Édgar Páez realizará la presentación. Al término de la actividad habrá un brindis. http://www.monteavila.gob.ve Ciclo controversial. En el marco del ciclo de reflexiones “Controversia”, organizado por la Biblioteca Nacional del Perú, este jueves 16 de abril se realizará, en la Sala de Usos Múltiples, el conversatorio “Inauguración del año de las ciencias con ocasión del aniversario de Darwin”, con la participación de Hugo Neira y José Espinoza; el martes 21, Rafael Carlos, María Luisa Aguilar y Hugo Trigeso compartirán espacios en la mesa redonda “Galileo y el estudio de los planetas”; el miércoles 22, Juan Carlos Atoche, Raúl Bravo, Renzo Ibáñez y Sergio Tejeda protagonizarán el diálogo “Juventud: política e ideología en la era global”; el martes 28 será presentado el libro Georgette Vallejo, al final de la batalla, de Miguel Pachas Almeyda (http://www.letralia.com/firmas/pachasalmeydamiguel.htm), actividad en la que comentarán César Vallejo Infantes, Jorge Kishimoto y Gladys Flores, con la participación de Ricardo Elías Rosello declamando poemas de Vallejo y Lino Bolaños cantando una versión musicalizada de un poema del escritor peruano, y el miércoles 29, Manuel Rojas Aquijes presentará su conferencia “Iniciación a la observación astronómica”. Como parte del mismo ciclo, el jueves 23 de abril será proyectada la película I am Cuba, de Mikhail Kalatazov y, el jueves 30, El mamut siberiano, un documental en el que los cineastas Francis Ford Coppola y Martin Scorsese presentan la vida de Kalatazov y muestran cómo se filmó I am Cuba. Todas las actividades son de entrada gratuita y empiezan a las 7 de la noche. http://www.bnp.gob.pe Guaire. La fotógrafa venezolana Amada Granado ofrecerá este jueves 16 de abril, a las 8 de la noche, en la sede de Roberto Mata Taller de Fotografía, una charla sobre “Guaire”, su trabajo fotográfico más reciente, una serie fotográfica que está siendo expuesta desde marzo en los espacios de Estudio 68, en Los Samanes (Caracas). La muestra está integrada por 8 imágenes a color que muestran personajes muy peculiares haciendo “vida” en las riberas del citado río con inconfundibles dejos de humor e ironía. Granado compartirá con estudiantes y el público en general todo lo que significó ese proceso de inspiración y creatividad que vivió al desarrollar este trabajo. La fotógrafa comenzó su formación en ImagoMundi y continuó realizando talleres especializados en Roberto Mata Taller de Fotografía para desarrollarse, posteriormente, en el área de fotografía de moda y documental. Ha realizado trabajos para organismos como la Embajada de Venezuela en París (http://www.embavenez-paris.com) y la Fundación para la Defensa de la Naturaleza (Fudena, http://www.fudena.org.ve), así como para publicaciones venezolanas Complot Magazine (http://www.complotmagazine.com) y Todo en Domingo, y las danesas Mode-Magasinet (http://www.mode-magasinet.dk) y Børne-Magasinet (http://www.borne-magasinet.dk). La entrada al evento es libre. El taller está ubicado en el cruce de las avenidas Trieste y Madrid, en La California Sur. http://amadagranado.blogspot.com http://www.robertomata.com Primera experiencia. El Fondo de Fomento al Audiovisual de Centroamérica y el Caribe, Cinergia, ha abierto hasta el 17 de abril el plazo de inscripciones para el taller “Primera experiencia en producción”, que estará dedicado a productores hondureños y nicaragüenses con un proyecto de largometraje, documental y, excepcionalmente, de cortometraje, en desarrollo. Durante el taller, que será impartido por los reconocidos productores mexicanos Carlos Taibo y Martha Orozco, se abordarán los temas centrales del papel del productor, los elementos que debe tomar en cuenta para la preparación de un plan de producción, así como para la elaboración de la carpeta de presentación de su proyecto, presupuesto, permisos, etc. Además se estudiarán algunas posibilidades de financiación, exhibición y venta de los proyectos. El taller será impartido gratuitamente en Granada (Nicaragua) durante la última semana de mayo. Para participar se deberá enviar a info@cinergia.org un curriculum de un máximo de una página; carta de intención de por qué quiere participar del taller (máximo de 2 páginas); sinopsis, tratamiento (si lo hay), y una breve descripción de la fase de producción en la que se encuentra el proyecto. Los seleccionados se darán a conocer el 28 de abril. El cupo del taller es de 12 personas. Cinergia cubrirá los costos de capacitación, materiales de trabajo y traslado de los participantes a Nicaragua, así como los costos de hospedaje. Se puede solicitar información telefoneando a Karina Avellán al número (506) 8398 8965 o 2224 2312, o escribiéndole a prensa@cinergia.org. http://www.cinergia.org Colombianos en España. Del 20 de abril al 18 de mayo se realizará, en la Sala de Conferencias del Colegio Mayor Penyafort de la Universidad de Barcelona (Avenida Diagonal, 643; Barcelona, España), el evento “Miradas: arte y violencia en Colombia”, cuya dirección general está a cargo del filósofo José Manuel Bermudo y tiene la coordinación de Montse Lavado y Antonio María Flórez (http://www.letralia.com/firmas/florezantoniomaria.htm). La inauguración será el lunes 20 a las 8 de la noche, con la exposición de pinturas de Malú Brossa, los poemas objeto “Desplazados del paraíso” y libros de autores colombianos y, a las 10, Flórez pronunciará su conferencia “Literatura y violencia”. El resto de las actividades está programado para las 10 de la noche: el lunes 27, Arturo Bolaños M. pronunciará su conferencia “Los escritores colombianos en Cataluña”; el martes 28 se proyectará el filme Rosario Tijeras, dirigido por Emilio Mallé y basado en la novela homónima de Jorge Franco; el lunes 4 de mayo, María del Rosario Vásquez protagonizará el conversatorio “Una visión del desplazamiento”; el martes 5 se proyectará Perder es cuestión de método, dirigida por Sergio Cabrera y basada en la novela homónima de Santiago Gamboa; el lunes 11, se presentará el documental La otra orilla, de Marta Hincapié y Marisol Soto; el miércoles 13, Sumas y restas, de Víctor Gaviria, y el lunes 18, una lectura poética con Arturo Bolaños y Antonio María Flórez http://www.penyafort.ub.es Sant Jordi en Caracas. La Plaza Altamira, de Caracas, será el escenario de las celebraciones del Festival de la Lectura Sant Jordi Chacao 2009, evento organizado por la Cámara Venezolana del Libro (Cavelibro) y respaldado por la Alcaldía de Chacao, Cultura Chacao y la Embajada de España. El festival se desarrollará del 23 al 27 de abril, como una forma de celebrar el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor decretado por la Unesco. Con una atractiva programación y una variada oferta de títulos, sus organizadores buscan asegurar un sitial destacado dentro de la cartelera editorial regional e internacional, para lo cual se han propuesto transformar la Plaza Altamira en ese referente urbano al cual el ciudadano podrá concurrir periódicamente para el encuentro, el disfrute de un buen texto, un espumoso café y la mejor música en vivo. Como principal atractivo dentro de la programación inaugural destaca la jornada de Sant Jordi, parada popular española en la que se acostumbra regalar libros y rosas, para conmemorar la muerte de San Jorge (Jordi, en catalán), patrono de las regiones de Cataluña y Aragón, fiesta nacional que coincide en fecha (23 de abril) con el Día Mundial del Libro. En el festival participarán el reconocido periodista y escritor brasilero Fernando Morais, biógrafo autorizado de Paulo Coelho invitado por Editorial Planeta; los comunicadores César Miguel Rondón, Luis Chataing e Iván Loscher, quienes participarán en una tertulia promovida por Ediciones B; el sello Alfa lanzará El mundo según Cabrujas, compilación de textos del dramaturgo venezolano, y la Biblioteca Rafael Arráiz Lucca; de Ernst Tuggendhat serán presentados Un judío en Alemania y Antropología en vez de metafísica, por Edisa Distribuidores, y Tomás Páez, Jonathan Moreno y Dagoberto Itriago presentarán El plan de negocios para las PyME, de la colección Libros de El Nacional, entre otros. Conversatorios, conferencias, recitales, bautizos, presentaciones artísticas y musicales y el acostumbrado Pabellón Infantil completan el programa de este evento. http://www.cavelibro.org/noticias/marz09/festival-lectura.shtml El juglar se presenta. El próximo 2 de mayo será presentado en la Fundación Plenilunio, en Cali, Colombia, el poemario Alma de juglar, del escritor Eduardo Luna (Palmira, Valle del Cauca), durante un acto en el que serán leídos algunos de los textos que componen el libro. En el prólogo, Leopoldo de Quevedo y Monroy (http://www.letralia.com/firmas/quevedoymonroyleopoldode.htm) ha escrito: “Este primer poemario ha durado una veintena de años en el lagar del trabajo y de los sueños. Como un vino oporto o un cabernet, en tiempo preciso y verso a verso, la tortuga verde llegó hasta esta noche y nos trae su boca abierta y su corazón ansioso. Allí hay recuerdos hechos de sueños, rasgueos de guitarra, esperas en la puerta de la estación a que el tren asome con su enorme pito y sus patas de acero, o semblanzas de heroínas que dejaron sus rostros en los ojos largos de nuestro poeta. Él va sacando de su caja gris las risotadas, los chasquidos de alas, las lágrimas o los susurros al oído de amores y desvaríos”. http://plenilunio-grupo.blogspot.com Literatura colombiana en el Santa María. El Colegio Santa María, de Bogotá (Colombia), ha organizado un congreso de literatura que se realizará en sus instalaciones entre el 11 y el 14 de mayo, con la presencia de Gonzalo Mallarino (http://www.letralia.com/firmas/mallarinoflorezgonzalo.htm), Pilar Lozano y algunas otras firmas destacadas de las letras de colombianas. El tema central es justamente la literatura colombiana y se trabajará mediante cinco núcleos temáticos: “¿Libro o película?”, sobre literatura y cine; “Nuestras raíces”, sobre literatura y mitología; “Lo cosmopolita en la novela colombiana”, sobre literatura y ciudad; “Literatura: memoria del tiempo, la cultura y la sociedad”, sobre literatura y sociedad, y “El Nadaísmo en la poesía actual”. Importantes editoriales apoyan el evento y participarán en una feria del libro en el marco del congreso. Para solicitar mayor información es preciso escribir a la coordinadora, Rita Astrid Rodríguez (fridaristrid@gmail.com), o telefonear al número 671 44 40 Ext. 120 (Departamento de Humanidades). El Colegio Santa María está ubicado en la carrera 11, Nº 185 B-17. http://www.colsantamaria.edu.co ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** Emitido el veredicto de la XV Bienal de Cuento Copé 2008 Tras la reunión, el pasado 13 de marzo, del jurado calificador de la XV Bienal de Cuento “Premio Copé Internacional 2008”, se concedió los tres primeros lugares a los escritores peruanos Pedro Ugarte Valdivia y Juan Torres Gárate y a la argentina María Laura Massolo, y fueron anunciados los 17 finalistas que completan la lista de ganadores de este certamen convocado por la empresa Petróleos del Perú, Petroperú (http://www.petroperu.com.pe). De un total de 1.076 trabajos participantes, fueron escogidas 45 obras semifinalistas, entre las cuales el cuento “Relámpago inmóvil”, de Pedro Ugarte Valdivia (Cuzco, 1951) obtuvo el Premio Copé Oro. Su autor, además de ver publicado su relato bajo el sello Ediciones Copé de Petroperú, recibirá la suma de 20.000 nuevos soles. Ugarte estudió economía en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (http://www.unsaac.edu.pe). Siguió un diplomado con distinción en The London School of Foreign Trade (Reino Unido) en la especialidad de Business Studies. Ha sido finalista en la XII Bienal de Cuento (2002) con el cuento “El lienzo”. Obtuvo también, en la categoría cuento, el Premio Regional de Cultura a la Creación Artística y Científica 2006, organizado por la Dirección Regional de Cusco del Instituto Nacional de Cultura (http://www.inc-cusco.gob.pe), por el relato “Esfinge de viento”. Textos suyos aparecen en los libros colectivos de cuentos Las mujeres más sufridas son los hombres (2003) y Los comensales de la mesa negra (2004). De acuerdo con el jurado calificador, integrado por Pedro Cateriano, en representación de Petroperú; Ricardo González Vigil, de la Academia Peruana de la Lengua (http://academiaperuanadelalengua.org); Ricardo Silva Santisteban, de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP, http://www.pucp.edu.pe); Jorge Valenzuela, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM, http://www.unmsm.edu.pe), y Jaime Campodónico, del Instituto Nacional de Cultura (http://inc.perucultural.org.pe), el cuento ganador, escrito con espléndida prosa, despliega una rica imaginación de corte fantástico que, con ironía e ingenio, a través de escenarios y personajes históricos, recrea el factor azaroso y el componente enigmático en los acontecimientos humanos. Por su parte, Juan Torres Gárate (Tacna, 1947) obtuvo el Premio Copé de Plata por “Operación Cóndor” y María Laura Massolo (Buenos Aires, 1954), el Premio Copé de Bronce por “El diablo es inocente”. Torres Gárate, quien es docente por la Universidad San Agustín de Arequipa y finalista en dos oportunidades en las bienales de cuento “Premio Copé”, recibirá 15.000 nuevos soles. Massolo, quien tiene siete libros (narrativa y poesía) publicados y diversos premios argentinos e internacionales, recibirá 10.000 nuevos soles. Según las bases del concurso, Pedro Ugarte Valdivia, Juan Torres Gárate y María Laura Massolo verán sus cuentos impresos en un libro que bajo el sello de Ediciones Copé aparecerá en julio próximo. Los premios serán entregados el jueves 23 de abril, Día del Idioma, en el Auditorio de Petroperú (avenida Canaval Moreyra 150, Lima 27), junto con el ganador de la I Bienal de Ensayo “Premio Copé Internacional 2008”, Gregorio Martínez (http://www.letralia.com/206/0312cope.htm). El libro incluirá igualmente los relatos finalistas: “El infinito rostro de Celina” de Max Sznaider (argentino), “La cómoda, una excelente compra” de Federico Ferroggiaro (argentino), “Campanario” de Leonor Zaa (peruana), “Veneno” de Oswaldo González (peruano), “Puesta en escenas” de Rocío Castro (peruana), “Un hombre desvanecido” de Miguel Ángel Ortega (mexicano), “Nieve en Madrid” de Jaime Begazo (peruano), “Descifrando a Lulú” de Miguel Ruiz Effio (peruano), “Visita del abuelo al anochecer” de Edmundo Motta (peruano), “Ajuste de cuentas” de Luis Fernando Arriola (peruano), “Relato de un náufrago (en Nueva York)” de Guido Javier Valdivia (peruano), “Don Quijote en los Andes” de Sócrates Zuzunaga (peruano), “El campaneo” de Pedro Valera (peruano), “Sin noticias de Carriego” de Crisanto Pérez (peruano-español), “La virgen de los rosários” de César Silva-Santisteban (peruano), “El desierto” de Rossana Díaz Costa (peruana) y “Desde el balcón” de Atilio Alberto Verón (argentino). Fuente: Petroperú *** Editores españoles publican informe sobre lectura en España En España se lee muy poco y, sin embargo se publica cada vez más, según se desprende de “La lectura en España, informe 2008”, estudio presentado en marzo por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE, http://www.federacioneditores.org), donde se señala, entre otros datos, que el 45,4% de la población no lee nunca o casi nunca. El índice de lectura en España en 2008 fue de 54,6%, en contraste con 2007, cuando fue de 56,9%. El número de ejemplares impresos en 2008 alcanzó los 255,5 millones de libros, y en número de títulos, registró el mayor incremento en diez años. Aun así, las tiradas cayeron a la cifra más baja del último decenio: menos de 3.000 ejemplares de media. El gremio concluye que, mientras España avanza, los registros aún quedan lejos de otros países europeos. Confirman los autores del informe, así mismo, “unos indicios que ya teníamos y que apuntan progresos en la costumbre de leer, más allá del soporte tradicional del libro, como la lectura en pantalla o la lectura de periódicos electrónicos”. Así, la literatura se va haciendo un hueco cada vez mayor en la red. Sin embargo, según los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística de España (INE, http://www.ine.es), la edición de libros aumentó 12,6%, mientras que el número de títulos editados —libros y folletos— ascendió a 86.330, de los cuales 80.299 corresponden a primeras ediciones —17,2% más que en 2007— y 6.101 a reediciones —un incremento del 36,3%. El 27,9% de los títulos editados pertenece a la categoría de literatura, historia y crítica literaria, que experimentó un aumento del 24,4% respecto al año anterior. En 2008 descendió el número de volúmenes publicados de cada libro. La tirada media, que la Estadística de la Producción Editorial de Libros del INE indica contabiliza en 2.960 ejemplares, baja un 4,9% respecto a 2007. Las comunidades autónomas con mayor producción editorial fueron Cataluña, con 27.451 títulos editados, lo que representa un aumento del 47,8% respecto al año anterior, y la Comunidad de Madrid, con 25.932 y un incremento del 1,6%. Por detrás se situaron Andalucía, con 8.032 títulos, Comunidad Valenciana (4.731) y Galicia (3.747). El número de títulos editados aumentó en todas las comunidades, salvo en Cantabria y Canarias. En cuanto al idioma de publicación, fue el castellano en el 77% del total de títulos y el 80,1% de los ejemplares. 11,5% de títulos se editó en catalán, valenciano y balear, 2,4 en gallego y 1,4 en euskera. Destaca el informe de la FGEE que aumenta “considerablemente” la lectura instrumental, esto es, “aquella que se realiza para reforzar momentáneamente un conocimiento”. “Hablamos de padres que preparan el nacimiento de un hijo, libros sobre destinos turísticos o recetarios de cocina”, concreta el documento. Según los datos del INE, las mayores tiradas medias se dieron en geografía (5.941 ejemplares por título) y ciencia doméstica (5.226). La crisis también es la protagonista de las lecturas de los españoles. La crisis Ninja y otros misterios de la economía actual, de Leopoldo Abadía, es la obra de no ficción más vendida a día de hoy. En el resto de Europa, más de lo mismo: las recetas económicas del Nobel Paul Krugman arrasan en Portugal, y el ensayo escrito por Keynes en plena crisis del 29, Las posibilidades económicas de nuestros nietos, es un éxito en Italia. Fuente: Informativos Telecinco *** Anunciados ganadores de los premios Miguel Hernández El colombiano Nelson Fredy Padilla Castro, el segoviano David Hernández y el manchego José Luis Morales Robledo son los ganadores del Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández, el Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández y el Premio Internacional de Poesía “Miguel Hernández-Comunidad Valenciana” 2009, respectivamente, según los anuncios hechos en Orihuela (España) por la Fundación Cultural Miguel Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com) entre el 16 y el 26 de marzo. Los miembros del jurado del Premio Internacional de Periodismo Miguel Hernández, galardón dotado con 8.000 euros, reconocieron la difusión del poeta español a través del artículo “Los versos salvadores de Miguel Hernández”, de Padilla Castro, publicado en el dominical del diario El Espectador (http://www.elespectador.com), de Bogotá, el 23 de noviembre del año pasado. El jurado consideró que el artículo ganador se caracteriza por una visión cercana y actual del poeta Miguel Hernández desde la perspectiva de un hombre secuestrado por las FARC, con citas bien seleccionadas y elementos enriquecedores en la maquetación, además de ofrecer una dimensión internacional a la obra hernandiana desde su vigencia y permanencia. El ganador, de 41 años, es comunicador social y periodista, fundó el periódico Contacto y, entre otras labores, cubrió la guerra colombiana para El Espectador entre 1991 y 1995. Además, ha sido nominado en cuatro ocasiones para el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, según las mismas fuentes y, entre 1996 y 2006, fue corresponsal de guerra del diario argentino Clarín (http://www.clarin.com) y editor de Cambio 16 Colombia (http://www.cambio.com.co) desde 1995 hasta 2001. Ha recibido numerosos premios periodísticos, como el SIP-The Miami Herald, de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP, http://www.sipiapa.org/espanol/espanol.cfm), al “Periodismo de Profundidad” —el más importante del continente americano— en 1995, o el Iberoamericano de Periodismo José Ortega y Gasset en 2000. En 2003 ganó el Premio Mundial de Periodismo para la Tolerancia de la Federación Internacional de Periodistas (http://www.ifj.org) por el conjunto de cinco reportajes sobre la matanza de más de un centenar de civiles en Bojayá (Chocó, Colombia). Tres años después obtuvo el Premio Don Quijote de Periodismo al mejor trabajo escrito en lengua castellana, instituido por la Comunidad de Castilla-La Mancha (http://www.jccm.es), que se convoca conjuntamente con los Premios Internacionales de Periodismo Rey de España, concedidos por la Agencia EFE (http://www.efe.es) y la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional (http://www.aecid.es). Desde enero de 2008 es editor dominical del diario El Espectador y recientemente ha publicado su primer libro de ficción, Fallas de origen. Por otra parte, el jurado expresó sus condolencias por el reciente fallecimiento de quien fuera secretario de la fundación y presidente del jurado de ese galardón desde 2004, José Marín Guerrero, y su gratitud a quienes lo componen por su entrega en la difusión del premio. El jurado de este año estuvo presidido por el catedrático de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es) y presidente de la Asociación de Amigos de Miguel Hernández (http://www.amigosmiguelhernandez.org), Francisco Esteve Ramírez. También lo integraron la directora del suplemento El Cultural (http://www.elcultural.es), del diario El Mundo (http://www.elmundo.es), Blanca Berasategui Garaizábal, el escritor Enrique Cerdán Tato, el también literato y ganador del galardón en 2003, José Ferrándiz Lozano, y el periodista y presidente de la Asociación de la Prensa de Alicante, Leonardo Tomás Alarcón. Por su parte, el director de la entidad convocante, Juan José Sánchez Balaguer, ejerció las funciones de secretario. Este premio está dirigido a artículos publicados en medios impresos y digitales que aborden cualquier aspecto de la vida y obra del poeta Miguel Hernández. El Premio Nacional de Poesía Miguel Hernández fue concedido el 20 de abril a Razones de más, tercer poemario del segoviano David Hernández, por “la riqueza de su lenguaje metafórico y sus personales referencias a la naturaleza”, según indicó el jurado, que tuvo que leer 132 poemarios para llegar a su veredicto. Licenciado en educación física, Hernández tiene 32 años y se desempeña como empresario de turismo rural. Además de Razones de más, ha escrito los poemarios Uno más uno no es dos frente al espejo (premio José María de Los Santos) y Suma de azares (premio Villa de Benasque). El presidente del jurado y patrono de la fundación, Francisco Javier Díez, explicó que la decisión del jurado estuvo motivada por tratarse de un poemario “bien construido, articulado y completo” que ofrece “un mundo y una reflexión muy personales”. La riqueza y originalidad del lenguaje empleado por Hernández, sus referencias constantes a la naturaleza y sus representaciones metafóricas fueron otros de los aspectos destacados por los miembros del jurado. Hernández está casado y vive desde hace tres años en Vegafría, un pequeño pueblo segoviano, donde dirige un establecimiento de turismo rural. A pesar de que no se dedica profesionalmente a la poesía porque, dice, “es muy difícil vivir de ella”, ha obtenido ya varios premios literarios. Los primeros le llegaron en su etapa universitaria, y le fueron concedidos por poemas sueltos. Desde que vive en Vegafría, explica, tiene “el lujo” de poder dedicarse más a la poesía y ha escrito tres poemarios, todos ellos premiados. El autor recibirá 3.000 euros y la publicación de la obra por la editorial Devenir (http://www.devenir.es). El próximo 7 de mayo, el sello presentará un recital de los cuatro últimos ganadores del certamen de poesía, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (http://www.circulobellasartes.com). Finalmente, el Premio Internacional de Poesía “Miguel Hernández-Comunidad Valenciana” 2009, dotado con 12.000 euros y la publicación de la obra ganadora en la editorial Hiperión (http://www.hiperion.com), recayó sobre el manchego José Luis Morales Robledo por el poemario El viento en las ruinas. Morales Robledo, de 54 años y natural de Fernancaballero (Ciudad Real), es licenciado en filosofía y letras y ejerce de profesor en Madrid. Ha publicado en numerosas revistas, como Manxa, Zurgai y Yambo, y coordina la colección Homenajes del Aula Gerardo Diego desde hace diez años. Además, es autor de tres libros sobre Juan Van-Halen y ha obtenido, entre otros premios, el Gerardo Diego (1988), el Pastora Marcela (1991), el Tomás Navarro Tomás (1991), el Luis Rosales (1993) y el Vicente Aleixandre (2007). El jurado estuvo compuesto por un representante del Patronato de la entidad convocante, José Luis Ferris —quien ejerció de presidente—; el director de la citada fundación cultural, Juan José Sánchez Balaguer; el poeta y diplomático mexicano Jorge Valdés Díaz-Vélez; el crítico literario Ricardo Bellveser Icardo; el profesor Manuel Cifo González, y el representante de Hiperión, Jesús Munárriz. Según Ferris, con esta obra “el autor regresa al hogar paterno, en el que los olores y recuerdos hacen que regrese el pasado momentáneamente”. Por su parte, Cifo González ha destacado la estructura “trabajada” del libro y los poemas a dos voces, así como “la rendición de cuentas con un pasado lleno de incomunicación y soledad”. Mientras, Munárriz ha hecho referencia al “alto nivel de los participantes”, que conllevó “un interesante y apasionante contraste de juicios críticos entre los demás miembros del jurado”. Fuentes: EFE • La Verdad *** Isaac Rosa gana el premio José Manuel Lara El país del miedo, de Isaac Rosa (Sevilla, 1974), obtuvo el Premio de Novela Fundación José Manuel Lara, galardón dotado con 150.000 euros que premia a la mejor novela publicada en castellano en 2008. El fallo del premio, convocado por una docena de editoriales españolas, se hizo público en el transcurso de una cena literaria realizada el pasado 17 de marzo. El ganador agradeció el premio a su familia —“mis lectores salvajes”, dijo— y a la editorial Seix Barral (http://www.seix-barral.es), y aseguró que era un galardón “contra pronóstico” porque competía con grandes escritores como Ana María Matute. Se felicitó, además, de que se haya premiado a una novela “sobre miedo, de miedo y contra el miedo” que no es un “libro de autoayuda” sino “de resistencia para luchar contra todos los miedos” que “es la forma de dominarlos”. “Tengo la esperanza de que después de este premio haya más lectores y haya menos personas con miedo”, subrayó. Isaac Rosa logró imponerse con su novela a las de otros cuatro finalistas: Paraíso inhabitado, de Ana María Matute; La familia de mi padre, de Lolita Bosch (Mondadori, http://www.randomhousemondadori.es); Sal, de Manuel García Rubio (Lengua de Trapo, http://www.lenguadetrapo.com) y El comienzo de la primavera, de Patricio Pron (Mondadori). El jurado estuvo integrado por Manuel Borrás, Juan José Ginés, Paco Goyanes, Jorge Herralde, José Manuel Lara, José Carlos Mainer, Lluís Morral, José María Pozuelo Yvancos y Jesús Vigorra. Esta es la cuarta novela de Rosa. En ella se adentra en cómo se construyen y propagan los temores y el peso que los relatos de ficción tienen en la extensión de un miedo que acaba siendo una forma de dominación. De esta forma, el hilo argumental de la novela parte de cómo el conflicto escolar que sufre un niño termina involucrando en el episodio al propio padre, que a partir de ese momento incrementará sus temores al tiempo que extrema su vigilancia, en parte por su incapacidad para tomar decisiones. Rosa ha publicado La malamemoria, posteriormente reelaborada en ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil!, y El vano ayer, llevada al cine con el título de La vida en rojo y ganadora del Premio Rómulo Gallegos en 2005. También ha escrito teatro, Adiós, muchachos, y es coautor del ensayo Kosovo. Al acto, realizado en los Jardines de Cecilio Rodríguez de Madrid y presentado por la periodista Susana Griso, asistieron, entre otros, el ministro de Cultura de España, César Antonio Molina, el presidente del Senado español (http://www.senado.es), Javier Rojo, y la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid (http://www.munimadrid.es), Ana Botella. Lucía Etxeberria y Espido Freire fueron algunos de los representantes del mundo de la cultura. En ediciones anteriores, el galardón recayó en las novelas El cielo raso, de Álvaro Pombo; El arpista ciego, de Terenci Moix; Veinte años y un día, de Jorge Semprún; Al morir Don Quijote, de Andrés Trapiello; Doctor Pasavento, de Enrique Vila-Matas; Mauricio o las elecciones primarias, de Eduardo Mendoza, y El corazón helado, de Almudena Grandes. Fuentes: El País • Europa Press *** Donan manuscrito inédito de Onetti a Biblioteca Nacional de Uruguay María Isabel Onetti, hija del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, entregó el pasado 20 de marzo un manuscrito inédito de su padre a la Biblioteca Nacional de Uruguay (http://www.bibna.gub.uy), santuario del archivo personal donado hace dos años por su viuda, Dorotea Muhr. En una ceremonia en la que participaron destacadas personalidades de la vida cultural uruguaya, “Litty” Onetti subrayó la importancia del manuscrito y exhortó a otros familiares del Premio Cervantes de Literatura (1980) a buscar muestras de su quehacer literario que aún no hayan salido a la luz. Al acto asistieron, entre otros, la ministra de Educación y Cultura (http://www.mec.gub.uy), María Simón; el director de Cultura, Hugo Achugar, y el director de la Biblioteca Nacional, Tomás de Mattos, que aplaudieron la entrega del texto inédito de quien es considerado como uno de los mayores escritores latinoamericanos del siglo XX. “Está escrito a lápiz y se está diluyendo, se está deshaciendo mientras hablamos; por eso, qué bueno que tenga su refugio en esta casa”, dijo la hija de Onetti (1909-1994), de quien el próximo 1 de julio se cumple el centenario de su nacimiento, en Montevideo. Esta donación “es una especie de lanzamiento semioficial o protoficial del año Onetti”, destinado a “honrar el arte y la escritura” del escritor, afirmó al respecto Achugar. “No se trata simplemente de una donación”, aseveró el director de Cultura uruguayo: “Aquí está el alma de Onetti y esto tiene un valor incalculable”. La ministra Simón adelantó que este año se celebrarán numerosas actividades tanto en Uruguay como en España, la segunda patria de Onetti durante muchos años y donde falleció, en una clínica de Madrid, el 30 de mayo de 1994. Juan Carlos Onetti, un escritor “universal, pero profundamente latinoamericano”, influyó “decisivamente sobre nuestras vidas, sobre nuestra apreciación del mundo”, señaló la ministra. “El papel es frágil y a la vez fuerte”, es clave para “la reconstitución de una persona rica y complicada”, añadió la ministra al destacar el valor del manuscrito. Este documento se añade al archivo personal del autor de El astillero y Juntacadáveres, que entregó “Dolly” Muhr, su viuda, a la Biblioteca Nacional en mayo de 2007. Esta institución cuenta con 3.687 documentos de ese archivo personal, que ya están digitalizados y al alcance de los estudiosos del escritor, apuntó Helena Corbellini, escritora y asesora cultural de la Biblioteca, a quien Litty Onetti comunicó por primera vez la existencia del manuscrito inédito, titulado El último viernes. “Se trata de un relato inacabado, tal vez el inicio de un cuento o de una novela”, en siete folios, donde “se hacen esbozos de posibles intrigas”, explicó Corbellini. El manuscrito estuvo “años y años” guardado, después de que hubiera escrito el texto “en un cuaderno de tapa dura, sin rayas” durante la época en que vivió en Buenos Aires (en los años 40 y principios de los 50), en concreto, en el popular barrio de San Telmo, señaló por su parte Litty Onetti. “Utilicé ese cuaderno como mi diario íntimo, a los 15 y 16 años” y “supongo que aprendí a escribir sobre esas notas”, comentó al relatar la génesis del texto durante su presentación. Después, “cuando me deshice de ese diario, conservé, por supuesto, las hojas que correspondían al manuscrito y lo guardé durante muchos años”, afirmó la hija del autor de El pozo y La vida breve. “En cuanto lo hicieron pasar, Carmen comprendió que aquel viernes iba a ser distinto. Creyó recordar tímidas premoniciones...”; así comienza “El último viernes”, un texto que según el director de la Biblioteca Nacional servirá para indagar más en “la estilística” de un autor acostumbrado a “velar lo que narra”. Fuente: EFE *** Publicarán en 2010 la novela El Tercer Reich, de Roberto Bolaño La novela inédita de Roberto Bolaño, El Tercer Reich (http://www.letralia.com/197/1104reich.htm), un original mecanoscrito dado a conocer durante la pasada Feria de Fráncfort (http://www.book-fair.com), cuando se reveló su existencia en el catálogo del agente Andrew Wylie (http://www.wylieagency.com), verá la luz finalmente en enero de 2010, como se anunció el pasado 21 de marzo. Anagrama (http://www.anagrama-ed.es), donde hasta el momento se ha publicado prácticamente toda la obra del desaparecido escritor chileno, será el sello encargado de la publicación. En la misma editorial también se recuperarán La pista de hielo y Una novelita lumpen, que aparecieron en su día en otros sellos. “No se trata de una novela perfecta, es una buena obra primeriza. Pero resulta muy interesante porque da pistas de la existencia del gran escritor que llegaría a ser. Personalmente, me gusta más que Monsieur Pain. Si hubiera llegado a esta editorial sin ninguna referencia, desconociendo quién era su autor, la hubiera publicado sin dudarlo un momento”, valora el editor Jorge Herralde. Herralde resolvió los ya clásicos y posibles dilemas morales que puede plantear la publicación de una obra póstuma —y que por ello no cuenta con el beneplácito explícito de su autor— con la edición, un año después de la muerte de Bolaño, de los libros Entre paréntesis, El secreto del Mal (editado por Ignacio Echevarría, por indicación expresa del escritor chileno) y La universidad desconocida. El Tercer Reich, escrita hacia 1990, según la estimación de Herralde, pertenecería a ese periodo pretecnológico y es una novela acabada. La novela hace referencia a una época, a mediados de los años 80, en la que el autor se sintió muy atraído por los juegos de estrategia en tablero, a los que jugaba asidua y apasionadamente con algunos compañeros de Blanes, donde llevaba por entonces una vida retirada a la vez que iniciaba lentamente la cristalización de una vocación elaborada desde hacía años. La novela recoge el tema de los juegos de mesa de temática bélica en el que, en un clima desasosegante, Udo Berger, un experto jugador, se enfrenta al campeón norteamericano del juego, al tiempo que desaparece otro de los participantes en el torneo. Fuente: El Periódico de Aragón *** Marta Minujin presenta “Rayuelarte” en homenaje a Cortázar La artista plástica Marta Minujín (http://www.martaminujin.com) llevó a cabo en plena avenida 9 de Julio de Buenos Aires su obra “Rayuelarte”, que consistió en invitar al público a jugar al tradicional juego en pleno centro porteño, usando para ello unas 120 rayuelas gigantes pintadas por la artista el pasado 21 de marzo, en el marco del programa de homenajes al escritor Julio Cortázar (1914-1984) por los 25 años de su fallecimiento. Minujín dispuso sus representantes del tradicional juego infantil en distintos carriles de la ancha avenida para recordar a Rayuela, la novela considerada por muchos como uno de los mejores trabajos de Cortázar y que, publicada por primera vez en 1963, rompió con la rigidez temporal e invitó a los lectores a cambiar el orden de los capítulos, por lo que se transformó en un texto fundacional para la literatura latinoamericana. Para acceder a las rayuelas de Minujín, el público debía llevar un fragmento de la novela o al menos el nombre del escritor en un papel. La escena fue acompañada por la música de Charlie Parker, músico de jazz admirado por el escritor, ejecutada por un centenar de saxofonistas. Fuentes: Infobae *** Andrés Neuman obtiene el Premio Alfaguara de Novela El escritor argentino-español Andrés Neuman (Buenos Aires, 1977) se alzó con el Premio Alfaguara de Novela (http://www.alfaguara.santillana.es/premio-alfaguara), dotado con 175.000 dólares, con su obra El viajero del siglo, según anunció el pasado 23 de marzo el jurado, encabezado por Luis Goytisolo, en una videoconferencia realizada con distintas filiales latinoamericanas desde Madrid. Ambientada en la Europa post-napoleónica, la obra relata la historia de Hans, un viajero que llega a una ficticia ciudad alemana llamada Wandernburgo, donde se detiene a pasar una noche y se va encontrando con una serie de sucesos y personajes que alargan su estadía indefinidamente, entre ellos un organillero que se cruza en un mercado y una mujer llamada Sophie. El fallo del jurado destacó “la ambición literaria y la calidad de una novela que recupera el aliento de la narrativa del siglo XIX, escrita con una visión actual y espléndidamente ambientada en la Alemania post-napoleónica”, a la vez que la califica de “ambicioso experimento”. “Una de mis preocupaciones era que quedase claro que no era una novela histórica sino más bien una novela futurista que sucede en el pasado, porque no narra ningún acontecimiento histórico real a pesar de que en el fondo está toda la historia de la Europa de la restauración”, contó el autor en diálogo desde la ciudad española de Granada, donde reside. La novela, que transcurre en 1827 aunque nunca se especifica en el libro, y que el autor calificó como “una metáfora del presente”, nació en su imaginación, según contó, cuando escuchaba un “hermoso lieder de Schubert que se llama El organillero, protagonizado por un viajero que encuentra a un organillero y decide quedarse a cantar con él”, como ocurre en su historia. El protagonista, quien “esconde un misterioso secreto”, “es una especie de ángel exterminador de Buñuel en versión novela clásica”, deslizó Neuman, “con una reescritura posmoderna, porque la idea era contar, con el lenguaje del siglo XX, el bagaje de todas las vanguardias, para recontar esa tradición del XIX, y este personaje muy nómada e inquieto, parece haber estado en todas partes pero no se mueve de su sitio en toda la novela”. “Hans es un viajero misterioso, que no se sabe de dónde viene y no se sabe a dónde va, él esconde un secreto importante y llega a esta pequeña ciudad de casualidad y de pronto no puede salir, porque siempre le va ocurriendo algo que lo demora. Se encuentra primero con el organillero y un poco más tarde con Sophie, con la que va a tener una historia de amor muy importante”. “Me interesaba que esa ciudad alemana fuese inventada pero verosímil, por eso me documenté durante seis años, leí literatura de la época, vi películas que transcurrieran en ese momento, y luego hice un viaje en bicicleta recorriendo los paisajes y tratando de imaginar ese lugar inventando que no corresponde a ningún lugar real, pero que está más o menos al noroeste de Alemania”, describió. Según Neuman, la novela tiene “muchas correspondencias con el presente: una de las tragedias de la Europa actual es que está viviendo una especie de crisis de identidad, un momento de inflexión cuando las potencias europeas se alían en torno a valores conservadores y defensivos, y la Europa post-napoleónica de la restauración estaba pasando por el mismo trance también, reconfigurando su mapa político, igual que ahora”. “Una vez que Napoleón fracasa en su cruzada tan sugerente y revolucionaria como autoritaria e imperialista se produce una especie de vacío de valores que creo que es lo que estamos viviendo ahora. Una vez que las ideas que se interpretaban como revolucionarias no funcionaron, por lo menos en su formulación política y práctica, se produce un vacío muy peligroso donde lo que puede venir a reemplazar eso es el conservadurismo más atroz”. Otro paralelismo que el autor desarrolla, es “la reformulación de los roles de género hombre-mujer, que se está viendo en Occidente, y que tiene algunas similitudes interesantes con la revisión de la familia y de la función de la mujer que hubo en Europa a partir de la Revolución Francesa, con todas sus contradicciones”, señaló. También, “en Alemania está el verdadero origen de la literatura moderna que es el romanticismo alemán, autores que yo adoro, que con el cambio de siglo y la entrada al XIX, ellos eran los primeros vanguardistas de la literatura, y me interesaba que la historia sucediera al mismo tiempo que toda esa literatura estaba cambiando”. “Sería tan equivocado pensar que la posmodernidad es un problema estético que hay que resolver como pensar que nos va a traer todas las soluciones, pero a veces, en ese afán por escribir desde el presente, se olvida que hay valores narrativos muy sólidos en el siglo XIX, como la creación de personajes, la estructura rigurosa, el desarrollo, la autonomía de la ficción, que no es compatible con la posmodernidad”. “Traté de escribir una novela fragmentaria pero con aliento clásico, porque creo que en el presente se están reformulando los paradigmas narrativos y eso también pasaba a principios del siglo XIX”, dijo. La novela fue seleccionada entre más de 500 manuscritos, y declarada ganadora por unanimidad por un jurado integrado por Luis Goytisolo, Ana Clavel, Carlos Franz, Julio Ortega, Gonzalo Suárez y Juan González, quienes hablaron de una obra “metafísica, compleja y rica en muchos niveles, de una gran ambición literaria, que provoca un cierto temblor de realidad, y que transcurre en una ciudad que se desdibuja durante la noche y se vuelve a reordenar al amanecer”. Neuman publicó a los 22 años su primera novela, Bariloche, que fue finalista del Premio Herralde, y es autor también de La vida en las ventanas y Una vez Argentina. Fuente: Télam *** Falleció la escritora venezolana Stefania Mosca La cuentista, ensayista y novelista venezolana Stefania Mosca falleció la tarde del pasado martes 24 de marzo en la clínica La Floresta, de Caracas, después de luchar contra un cáncer pulmonar. Fue miembro del Consejo Directivo de la Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve), presidenta de la Fundación Biblioteca Ayacucho (http://www.bibliotecayacucho.gob.ve) y miembro de los jurados de la XVI Edición del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos y del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2008. Su deceso no modificará el cronograma del Premio Rómulo Gallegos, en el que participan novelas en idioma español publicadas entre enero de 2007 y diciembre de 2008 y que, con una dotación de 100 mil euros (135 mil dólares), será entregado en la capital venezolana el 2 de agosto. Nacida en Caracas en 1957, en su escritura abordó el ensayo, la crónica, el cuento y la novela. Estudió letras en la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). Realizó trabajos de postgrado becada en la Fundación de Estudios Internacionales Ortega y Gasset (http://www.fogtoledo.com) y el Instituto de Cooperación Iberoamericana en Toledo con Fernando Rodríguez La Fuente y Joaquín Rubio. Cursó la maestría en literatura latinoamericana de la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve). Publicó, entre otros, los libros Jorge Luis Borges: utopía y realidad (1984), La memoria y el olvido (1986), Seres cotidianos (1990), La última cena (1991), Banales (1993), Mi pequeño mundo (1996), El suplicio de los tiempos (ensayo, 2000), Cuadernillo Nº 69 (2001), Maternidad (2004) y El circo de Ferdinand (2006). Obtuvo mención publicación en el Premio Internacional de Novela Miguel Otero Silva de Editorial Planeta (http://www.editorialplaneta.com.ve, 1996) y el Premio Municipal de Literatura en 1997 por Mi pequeño mundo. En noviembre de 2008 fue la figura homenajeada en la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) en virtud de su trayectoria. Su último título, Mi pequeño mundo, una parodia sobre la corrupción del poder, fue editado por El Perro y la Rana, y fue el segundo libro más vendido en la feria. El escritor Luis Alberto Crespo, presidente de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello (http://www.casabello.gob.ve) y amigo de la autora, se sorprendió con la noticia de su muerte y cuenta que estuvo “siempre a la espera de que ocurriera algún milagro”. “Es un enlutamiento muy grande desde el punto de vista moral e intelectual. Stefania nos sorprendió por su inteligencia, por la brillantez de las ideas, por su capacidad creadora en sus novelas y cuentos”, comentó Crespo. Fuentes: ABN • Cadena Global • Celarg • EFE • El Nacional *** Premio Retratos para el venezolano Alberto Castillo Vicci El escritor venezolano Alberto Castillo Vicci (http://www.letralia.com/firmas/castilloviccialberto.htm) obtuvo el pasado 25 de marzo, con Retrato intelectual de Bertrand Russell, el I Premio “Retratos”, convocado por la editorial El Viejo Topo (http://www.elviejotopo.com), de Barcelona (España), y cuyo jurado estuvo compuesto por Jordi Dauder, Gemma Galdón, Francisco Fernández Buey y Miguel Riera Montesinos. Dotado con 1.500 euros y la publicación de la obra, el galardón premia un texto de corte biográfico en el que se sitúe a un personaje en su contexto histórico y se transmita a un público amplio cuáles son las circunstancias sociales, políticas, culturales en las que personas extraordinarias hacen cosas extraordinarias. Nacido en Barquisimeto, Lara, en 1938, Castillo Vicci es casado con la médica Alesia Nass, con quien tiene cinco hijos. Es asesor académico, en docencia e investigación, de varias instituciones universitarias venezolanas. Es egresado de la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve) y de la Universidad de Wisconsin (http://www.wisc.edu, EUA) en ciencias de la computación e inteligencia artificial. Es profesor jubilado de la Universidad Centroccidental Lisando Alvarado (Ucla, http://www.ucla.edu.ve). El año pasado obtuvo el premio único del Primer Concurso de Narrativa para la Tercera Edad, convocado por la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello (http://www.casabello.gob.ve). El Viejo Topo es un sello español que, además de una revista homónima, pone en circulación libros cuyos temas, a juicio de los editores, inciten “a la reflexión y, como consecuencia, a la acción, en un mundo que no destaca precisamente por su sentido de la justicia, de la igualdad, de la solidaridad o de la defensa de las libertades”. Fuente: El Viejo Topo *** Ernesto Cardenal y Eduardo Galeano reciben doctorado honoris causa La Universidad Veracruzana (UV, http://www.uv.mx) otorgó el pasado 26 de marzo su doctorado honoris causa al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal y al escritor uruguayo Eduardo Galeano, con lo que “la institución se fortalece y alimenta de su pensamiento libertario”, señaló el rector, Raúl Arias Lovillo. Por sus invaluables aportaciones a las letras universales, ambos escritores recibieron esta distinción por decisión del consejo universitario de esta que es la casa de estudios más grande del sureste de México. “Llamen a un cardiólogo; perdón, ¿hay uno en la sala?”, bromeó Galeano para manifestar su evidente emoción. Por su parte, Cardenal mencionó en un prolongado discurso de recepción que “lo que más me emociona de este reconocimiento y homenaje, inmerecidos los dos, es que sean en México, donde hice mis primeros estudios religiosos y en donde egresé de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx)”. La sesión solemne tuvo lugar en el Campus para la Cultura y las Artes de la UV, donde el rector Arias Lovillo reconoció que no se entendería la historia reciente de América Latina sin la obra literaria y el pensamiento libertarios de Cardenal y Galeano. “Los jóvenes de mi generación despertamos conciencia y nos nutrimos con su conducta intelectual y personalidad revolucionaria. Ellos le daban y le dan la razón a los jóvenes en el sentido de que los cambios dentro de la sociedad tienen un amplio sentido estético”, aseveró. Resaltó la labor de los ahora doctores, su manejo del lenguaje y su valor, el poder crítico e inflexible de su escuela y lo que han dado a la región latinoamericana del planeta. “Con su audacia de hombres totales y sus palabras, nos han dado las armas de la razón”. Advirtió, ante un amplio número de académicos, consejeros, invitados especiales y estudiantes, que con los dos nuevos doctores honoris causa “entran nuevos aires a la UV y se vigorizan los proyectos de carácter social”. Tras la recepción del reconocimiento, Galeano confió: “Nada más quiero decir unas palabritas a las autoridades del Estado y de la UV, a los compañeros del movimiento por la Tierra y a todos quienes han hecho posible esta jornada, porque no me gusta palabrear las emociones”. Por su parte, Cardenal afirmó que se siente muy mexicano y, tras un hondo suspiro, invocó al más remoto pasado de México; citó a sus deidades prehispánicas hasta llegar en el tiempo y el espacio a la Nicaragua del luchador social y guerrillero César Augusto Sandino, quien “admiró a Zapata y amó entrañablemente a este país”. La ceremonia de entrega de la distinción fue el acto central del II Encuentro de Escritores por la Tierra, evento organizado por la UV y la Red Internacional de Escritores por la Tierra (http://www.escritoresporlatierra.org) de Mare Terra Fundació Mediterrània (http://www.mareterra.info) de España, y que incluyó una serie de actividades en homenaje a los escritores, entre las que se contaron un encuentro con Galeano para conversar sobre su más reciente libro, una lectura de poesía de Cardenal por él mismo y la proyección del ciclo “Escritores en el cine documental”. Igualmente, se celebró un concierto de la Orquesta Sinfónica de Xalapa (http://www.sinfonicadexalapa.com), además de lecturas de poesía, presentaciones de libros y discos, todos relacionados con los homenajeados. El Encuentro de Escritores por la Tierra concluyó con un espacio de reflexión para consensuar la “Declaración de Veracruz”, en torno al agua y a la biodiversidad. Cardenal fue nominado en mayo de 2005 al Premio Nobel de Literatura. En 1954 participó en la fallida “revolución de abril” contra Anastasio Somoza García y, 10 años después, fue ordenado sacerdote en Managua. Fundó, posteriormente, en el archipiélago de Solentiname, una comunidad cristiana casi monástica con los campesinos de la región. Durante los años setenta colaboró estrechamente con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en su lucha contra el régimen de Anastasio Somoza Debayle. El 19 de julio de 1979, día de la victoria de la Revolución Nicaragüense, fue nombrado ministro de Cultura del gobierno del FSLN. Recibió en 1980 el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán. El conjunto de su obra poética ha sido publicado por la Editorial de la UV. En tanto, Galeano se inició en el oficio periodístico publicando dibujos y crónicas en el semanario El Sol. Entre 1959 y 1963 fue jefe de redacción del semanario Marcha y director del diario Época, entre 1964 y 1966. Desde principios de 1973, durante los años de la dictadura militar uruguaya, estuvo exiliado en Argentina, donde fundó y dirigió la revista Crisis, y en la costa catalana de España. A principios de 1985 regresó a Montevideo, donde actualmente vive. Es autor de varios libros, traducidos a numerosas lenguas. En dos ocasiones fue premiado por la Casa de las Américas (http://www.casa.cult.cu) y por el Ministerio de Cultura del Uruguay (http://www.mec.gub.uy). Recibió el American Book Award de la Universidad de Washington (http://www.washington.edu), en Estados Unidos, por su trilogía Memoria del fuego. Fue el primer escritor galardonado con el premio Aloa, creado por editores de Dinamarca, y con el Cultural Freedom Prize, otorgado por la Fundación Lannan (http://www.lannan.org). Fuentes: El Universal • Notimex *** Javier Sáez de Ibarra obtiene el premio Ribera del Duero El escritor español Javier Sáez de Ibarra (Vitoria, 1961) obtuvo este 26 de marzo, por decisión unánime del jurado, el I Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero por Mirar al agua; cuentos plásticos. El galardón está dotado con 50.000 euros y la publicación del título ganador bajo el sello Páginas de Espuma (http://www.ppespuma.com), con el que ya el autor ha publicado dos libros anteriores: El lector de Spinoza (2004) y Propuesta imposible (2008). La primera edición del certamen recibió 514 libros de cuentos a concurso. El anuncio fue hecho durante una rueda de prensa ofrecida en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (http://www.circulobellasartes.com). Según José Trillo, presidente del Consejo de la Denominación de Origen Ribera del Duero (http://www.riberadelduero.es), su intención de consolidarse como premio internacional está ligado a una tradición. “Los 100 kilómetros del Duero alto poseen un patrimonio cultural como el de ninguna denominación de origen del mundo”, dice. Su opción hacia el cuento es una opción de “excelencia”, donde se “sacrifica” todo por conseguir una expresión “depurada”. Presidido por José María Merino, el jurado, que valoró la “ambición literaria y bien cumplida” del libro ganador, estuvo compuesto además por Eloy Tizón, quien apunta que se trata de un libro “del siglo XXI, y no del XX”, y la argentina Ana María Shua, quien habló de las reflexiones narrativas de Sáez de Ibarra en torno al arte plástico, como un “campo de reflexión e innovación formal” donde “el lector no sale indemne”. Los jueces eligieron entre seis finalistas muy distintos y todos ellos de alta calidad de los más de quinientos manuscritos recibidos, más de un 30% procedentes de América Latina. Sáez de Ibarra, que reside en Madrid y trabaja como profesor de lengua y literatura en un instituto, dice estar “feliz” por el premio y el nacimiento de su hija, reivindica la narración breve como “un género mayor”. A través de los dieciséis textos que lo componen, Mirar al agua; cuentos plásticos bucea en el collage, en los colores de Mondrian y en elucubraciones sobre la belleza. Sáez de Ibarra pronuncia una y otra vez “exploración”. Rehúye esa visión, según él, extendida en España, el cuento como una obra “más o menos realista y anodina”. El autor quiso entregarse a la temática del arte a partir de sus lecturas de suplementos culturales, como por ejemplo El Cultural (http://www.elcultural.es) o el ABCD (http://www.abc.es/abcd), donde la expresión plástica tiene especial cabida. “Son cuentos de personajes y de narración”, pero que de un modo u otro se adentran en el itinerario especulativo que ha querido abordar, según explica. Fuentes: El Mundo • Páginas de Espuma *** Exitosa la Senda del Poeta en honor a Miguel Hernández Cerca de 4.000 personas realizaron entre el 27 y el 29 de marzo la denominada “Senda del Poeta” (http://www.miguelhernandezvirtual.com/sendadelpoeta/senda.htm), una ruta a pie de tres días en homenaje a Miguel Hernández, que atraviesa los municipios alicantinos vinculados a su obra y figura. La 11ª edición del recorrido contó este año con 3.965 participantes, una marca récord que se alcanza después de que el Instituto Valenciano de la Juventud (Ivaj, http://www.ivaj.es), organizador de la ruta, anunciara un cupo de 2.500 personas para garantizar la seguridad. A pesar de que la cifra superó en más de un millar la prevista, el responsable del Ivaj, Adrián Ballester, indicó que se redoblaron los esfuerzos por mantener la seguridad de los senderistas de manera que pudiera participar el gran número de inscritos en esta edición. Al acto inaugural asistieron, entre otras personalidades, la alcaldesa de Orihuela (http://www.aytoorihuela.es), Mónica Lorente, la vicerrectora de la Universidad Miguel Hernández de Elche (http://www.umh.es), el presidente de la Fundación Cultural Miguel Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com), Juan José Sánchez, y el presidente de la Asociación Amigos de Miguel Hernández (http://www.amigosmiguelhernandez.org), Francisco Esteve. Asimismo, una veintena de institutos de secundaria de las provincias de Almería, Murcia, Alicante y Valencia y 24 asociaciones, participaron en las tres etapas. En 2010, los interesados en recorrer este camino tendrán más opciones para hacerlo, ya que se ha confirmado que la Senda del Poeta contará con dos ediciones en 2010, centenario del nacimiento de Hernández. La primera será a finales de marzo y en coincidencia con la muerte del oriolano más universal y la segunda a finales de septiembre o principios de octubre. La Senda del Poeta se organiza en colaboración con la Federación Valenciana de Cajas de Ahorros, los ayuntamientos del recorrido así como la Diputación Provincial de Alicante, la Universidad Miguel Hernández de Elche, Fundación Cultural Miguel Hernández y la Asociación Amigos de Miguel Hernández. Fuentes: ABC • La Verdad • Torrevieja.com *** Venezuela inaugura nueva sede de su Archivo General El Ministerio de Cultura de Venezuela (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve), en la persona de su titular, Héctor Soto, inauguró este sábado 28 de marzo la nueva sede del Archivo General de la Nación Francisco de Miranda (http://www.archiven.gov.ve), ubicado en el Foro Libertador, en Caracas. En el evento intervinieron el ministro Héctor Soto; la directora del archivo, Carmen Alida Soto; Laura Quevedo, miembro del Consejo Comunal de Petare; Rosa Elena Millán, vocera del Colectivo Archivo de la Revolución, y la Lancera de la Misión Che Guevara, Luz Marina Escamilla. En su discurso, el ministro destacó que actualmente el Archivo General de la Nación tiene un filosofía distinta a la de años anteriores, cuando el acceso a las consultas estaba limitado sólo para investigadores. “Hoy día hemos cruzado algunos barrios de Caracas, dictando talleres a los consejos comunales, para enseñarles cómo preservar sus propios documentos históricos”, dijo. En este sentido, señaló que ahora “tenemos un archivo que está en la calle y abrió sus puertas al pueblo venezolano”. Agregó que “se ha trabajado con más de 195 consejos comunales de varias parroquias como La Vega, Petare, Carapita y Antímano, para fortalecer el trabajo con el soberano que día a día forma parte de esa memoria histórica”. Por su parte, Carmen Alida Soto, directora del AGN, destacó que “ha sido un anhelo de muchísimos años el tener un espacio digno donde se pueda proteger todo el patrimonio documental del país”. Añadió que “hemos acondicionado unos excelentes espacios para el disfrute y consulta de todos los usuarios, conscientes de que tenemos en nuestras manos uno de los más grandes tesoros de Venezuela y si se quiere del mundo”. Finalmente, manifestó que en su gestión se espera “que el Archivo deje de ser un espacio para las élites y que se convierta en caja de resonancia de las aspiraciones y expectativas del pueblo venezolano”. La nueva sede del AGN Francisco de Miranda cuenta con una sala de consulta para 40 personas, nuevas bóvedas y amplios archivos de almacenamiento para el patrimonio documental con condiciones óptimas de conservación y preservación (ubicación, mobiliario, iluminación, temperatura y humedad). Además, posee un equipo humano capacitado para el cuidado de los documentos, desde el más antiguo, que data de 1535, hasta el más reciente; libros que ayudan a entender mejor el pasado, el presente y construir un mejor futuro, con base en el rescate de nuestra memoria histórica. El AGN desarrolla actualmente la creación del Archivo de la Revolución, Fondo Documental del Pueblo, en el que se proyecta recoger datos y documentos referentes a la lucha insurgente y revolucionaria de Venezuela en las últimas siete décadas del siglo XX. La antigua sede del AGN quedó ubicada entre las esquinas de San Francisco y Carmelitas y fue inaugurada, en su oportunidad, por Juan Vicente Gómez, el 19 de marzo de 1911. Funcionó hasta el 28 de enero de 2009, cuando se dio inició al traslado definitivo de documentos al Foro Libertador. Fuente: Radio Mundial *** Denuncian destrucción de libros en bibliotecas venezolanas Ignacio Barreto, director de la Biblioteca Nacional, califica la denuncia de “rumor” Una investigación de la periodista Laura Helena Castillo, publicada el pasado 29 de marzo por el diario venezolano El Nacional (http://www.el-nacional.com), afirma que entre 2007 y 2008 fueron destruidos más de 60.000 libros de las 36 bibliotecas públicas del estado Miranda, que habrían sido vendidos a la empresa Recuperadora 31-35, de la ciudad de Los Teques, por 0,35 bolívares el kilogramo. El director del Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y Servicios de Biblioteca (http://www.bnv.gob.ve), Ignacio Barreto, ha publicado este jueves 2 de abril una respuesta a tales señalamientos (http://www.vive.gob.ve/imprimir.php?id_not=11167) calificándolos de “rumor” y condenando el que “ningún medio de comunicación” se haya hecho eco de “numerosas denuncias” recibidas por su despacho “en torno a la desincorporación de libros de contenido político afín al proceso de transformación que lidera el presidente Chávez de las bibliotecas públicas de Miranda, Táchira y Carabobo”. Según la investigación de Castillo, los libros destruidos fueron incluidos de forma irregular en las listas de descarte de las mencionadas bibliotecas por el Instituto Autónomo de Bibliotecas e Información de Miranda (Iabim, http://www.iabim.gob.ve). El hecho habría ocurrido durante el gobierno de Diosdado Cabello, de corriente oficialista, y ha sido descubierto por una auditoría reciente encargada por el gobierno actual de Henrique Capriles Radonski, de oposición. “La operación de destrucción de libros —un bien caro y escaso en este país— quedó registrada en actas de auditoría, todas apiladas en cajas de cartón en la oficina de la presidencia del instituto, a las que les anexaron los cheques y los comprobantes de los depósitos por el monto que la Recuperadora 31-35 pagó a la institución del Estado”, explica el reportaje. Entre los libros que habrían sido destruidos se encontrarían las Obras completas de Rómulo Gallegos editadas por Aguilar en 1959, ejemplares de Doña Bárbara, también de Gallegos; El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez; Don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes y hasta Conceptos elementales del materialismo histórico, de Marta Harnecker, además de libros de historia local pese a que las regulaciones en la materia especifican que los títulos sobre estos temas jamás deben entrar en las listas de descarte. “En la lista hay de todo”, explica Castillo. “Religión, historia, literatura, política, material braille, textos infantiles”. El descarte de libros en las bibliotecas venezolanas ha sido completamente normado por el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional, que actualizó en 2008 —durante la dirección del escritor Fernando Báez (http://www.letralia.com/firmas/baezfernando.htm)— su manual Descarte y Desincorporación de Materiales Bibliográficos en las Bibliotecas Públicas, a partir de uno ya existente. “En el caso de Miranda el problema está, precisamente, en el criterio irregular para desechar decenas de miles de obras y traer unas pocas a los estantes. No pertinente, excedente y mal estado fueron los tres juicios más comunes y muchas actas no especifican las razones del descarte”, indica Castillo. Según el manual, cuando se considera el descarte de fondos de una biblioteca debe pensarse antes en la posibilidad de transferirlo o donarlo a otra sala, o bien canjearlo con otra institución. “Pero en la aniquilación mirandina las actas testifican que los 62.262 libros fueron a parar al molino, pabellón de la muerte de la cultura”, agrega el reportaje. Castillo entrevistó asimismo a Báez, quien negó haber estado enterado de la situación. “A mí me interesaría conocer de cerca el caso de los descartes de esos materiales”, respondió quien ejerciera la dirección de la Biblioteca Nacional hasta diciembre de 2008. “No tengo los informes a la mano, nunca se me reportó nada parecido. El tema me interesa mucho y lo anoté dentro de mis apuntes”, aseguró. Según Báez, hubo muy poca relación entre la Biblioteca Nacional y el Iabim en el período señalado, y así lo corrobora Miriam Hermoso, presidenta del instituto: “En los últimos años, el Iabim se divorció del ente rector. Por eso se presentaron debilidades en los fundamentos legales para la desincorporación de material”. En una entrevista hecha por Omar Véliz, otro periodista del mismo medio, a Ignacio Barreto, director de la Biblioteca Nacional, y Milagros Calderón, directora del Programa de Servicio de Bibliotecas Públicas, los funcionarios coincidieron en que están obligados a emprender una investigación que determine las responsabilidades del caso. “Nosotros somos órgano rector y tenemos que estar al tanto de todo lo que está ocurriendo en los estados. Hemos tenido conversaciones con Miriam Hermoso. Estamos recopilando información sobre la situación de todas las bibliotecas del estado Miranda”. Barreto explicó que, aunque su despacho está interesado en el tema, “hay instancias”. Agregó que “cuando se hace una normativa de descarte no sólo sirve al encargado de la biblioteca, sino que debe ser atendida por las distintas instancias de control interno. Si hablamos de un instituto autónomo, allí debió haber una auditoría interna que tiene que decir si eso se hizo bien. Las redes del estado están en obligación de mandarnos los informes”. El director de la Biblioteca Nacional niega la existencia de informes de desincorporación del instituto mirandino para el período señalado. “Por eso nuestro interés en aclarar la información”. En su respuesta del 2 de abril, Barreto sitúa la denuncia del diario El Nacional en el contexto de “arremetidas de los enemigos del proceso revolucionario liderado por el comandante Hugo Rafael Chávez Frías”, agregando que se trata de una campaña de “laboratorios de la derecha” que ha resultado “poco exitosa”. “Durante el mes de marzo”, explica el director de la Biblioteca Nacional, “se ha convertido en escalada mediática el rumor según el cual se viene practicando la incineración selectiva de libros provenientes de las bibliotecas públicas, acción detectada (...) en las bibliotecas pertenecientes a la gobernación del estado Miranda”. “Se acusa al gobernador saliente, Diosdado Cabello, de haber acabado con colecciones completas de libros ‘incómodos’ al régimen”, indica Barreto, y continúa, refiriéndose a Castillo: “Tímidamente una periodista se atreve a afirmar que ‘desincorporar y descartar libros es un proceso natural en la renovación de cualquier biblioteca (...) en ese tema todo esta normado, escrito y soportado por el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional’, pero, con todo y eso, hablan de criterios irregulares que, sin embargo, no aparecen en ninguna de las actas. Nos preguntamos: si no aparecen en las actas, ¿cómo se presume que los criterios fueron distintos a los establecidos en el manual?”. Según Barreto, en contraste, su despacho ha venido recibiendo desde enero “numerosas denuncias en torno a la desincorporación de libros de contenido político afín al proceso de transformación que lidera el presidente Chávez de las bibliotecas públicas de Miranda, Táchira y Carabobo, hecho del cual no se hizo eco ningún medio de comunicación”. Fuentes: El Nacional • Vive *** Víctor Montoya dictará conferencias y presentará su obra en Francia El escritor boliviano residente en Suecia, Víctor Montoya (http://www.letralia.com/firmas/montoyavictor.htm), participa en calidad de invitado oficial por la Association Kausasun y Ediciones Arcoiris, en dos festivales culturales en Francia, programados entre el 30 de marzo y el 15 de abril en las ciudades de Gap y Montpellier. El primer festival, cuyas actividades se desarrollaron en diferentes instituciones y centros literarios de Gap, estuvo dedicado al país andino bajo el lema “Bolivie indomptable” (Bolivia indomable). Allí Montoya (La Paz, 1958) disertó sobre los alcances de su obra en el contexto de la literatura boliviana contemporánea. Asimismo, el actor Jean Jecques Lorazo leyó fragmentos del libro Anthologie minime, de Montoya, que Ediciones Arcoiris acaba de publicar en versión bilingüe en Francia. El volumen reúne cuentos breves de tres de sus libros, Cuentos violentos (1991), Cuentos de la mina (2000) y Cuentos en el exilio (2008). El segundo festival, que corresponde al mes del llamado “Printemps de Poètes” (La Primavera de los Poetas), se llevará a cabo en Montpellier, donde el autor boliviano, junto a la escritora chilena Diomenia Carvajal (http://www.letralia.com/firmas/carvajaldiomenia.htm), presentará sus cuentos publicados en la Revue de Création Littéraire Bilingue Nº 27. Cabe destacar que esta edición especial, dedicada a las lenguas nativas de América Latina, compendia los trabajos de 51 poetas y narradores galos e hispanoamericanos. Víctor Montoya, que representa a Bolivia en este volumen de 327 páginas, tiene cuentos traducidos al francés, quechua y aymara. Considerado por la crítica especializada como uno de los mejores cuentistas de su generación, Montoya se encuentra entre los pocos autores bolivianos cuyas obras están traducidas a la lengua de Molière y Victor Hugo. Montoya vivió desde su infancia en Siglo XX y Llallagua, escenarios constantes de su mundo literario. Durante la dictadura militar de Hugo Banzer, acusado de organizar actividades subversivas, fue perseguido, torturado y encarcelado. Estando en el Panóptico Nacional de San Pedro y en el campo de concentración de Viacha-Chonchocoro, escribió su libro de testimonio Huelga y represión. Llegó exiliado a Suecia en 1977, tras haber sido liberado de la prisión por una campaña de Amnistía Internacional (http://www.es.amnesty.org). Es autor de más de una decena de libros entre novelas, cuentos, ensayos y crónicas periodísticas. Dirigió las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Su obra está traducida a varios idiomas y tiene cuentos en antologías internacionales. Es miembro de la Sociedad de Escritores Suecos y del PEN Club Internacional (http://www.pen.org). Colabora con diversos medios escritos de América Latina, Europa y Estados Unidos. En nuestra Editorial Letralia (http://www.letralia.com/ed_let) publicó en 2006 el libro de crónicas Retratos (http://www.letralia.com/ed_let/retratos). *** Premio Gabriel Sijé para el colombiano Diego Fernando Montoya El escritor colombiano Diego Fernando Montoya fue el ganador, con Ofelia Bergman murió anoche, del XXXIII Premio de Novela Corta Gabriel Sijé, mientras que el argentino Horacio Daniel Convertini fue el finalista por El refuerzo. El ente convocante, Caja Mediterráneo (CAM, http://www.cam.es), entregó el galardón este 30 de marzo durante una ceremonia en Orihuela en la que estuvieron presentes ambos escritores. Montoya, quien obtuvo 5.000 euros por el premio, se mostró “muy orgulloso” de que se reconozca una obra sobre su país, el cual “vive un conflicto social, político y económico más complejo de lo que reflejan los medios”. El novelista y dramaturgo recibió el reconocimiento de manos del presidente territorial de la CAM, Ángel Martínez. La novela vencedora es un homenaje a Andrés Caisero, considerado por el escritor como “el gran autor de la segunda parte del siglo XX”, y está narrada con “mucha humildad, sinceridad y honestidad”, destacó el autor galardonado. Montoya reseñó que su país, “muy hermoso y con mucha poesía, se presta a la literatura”, y en él existe una alta tradición literaria, y deseó a los lectores que “disfruten leyendo” el libro, igual que él ha “disfrutado escribiéndolo”, una obra compleja que encierra el desafío de enmarcar las siete voces distintas de otros tantos personajes autónomos sin que la intensa narración se resienta en ninguna de las páginas. El finalista, Convertini, muestra en su obra, según su propia definición, una “metáfora del fracaso, el sueño de un hombre muy por delante de sus posibilidades”. Desveló los pormenores de la obra e indicó que es la transcripción de un sueño literal, que comenzó con una pesadilla “que me obligó a levantarme a las cuatro de la mañana y escribir un cuento que luego se transformó en una novela y ahora en este libro”. El autor es periodista y editor del diario argentino Clarín (http://www.clarin.com). Por último, Martínez quiso destacar “la importancia del premio, que no reside tanto en la cuantía económica como en el prestigio” del galardón, con más de 30 años de historia. Fuente: La Verdad *** Otorgan el premio Anagrama de Ensayo al español Jesús Ferrero El escritor español Jesús Ferrero (Zamora, 1952) recibió este 31 de marzo, en un acto en Barcelona (España), el XXXVII Premio Anagrama de Ensayo, que convoca anualmente la editorial Anagrama (http://www.anagrama-ed.es), con La experiencia del deseo; Eros y misos, una obra en la que el deseo es visto “como una fuerza inherente a toda materia y a todo ser”. El jurado, compuesto por Salvador Clotas, Román Gubern, Xavier Rubert de Ventós, Fernando Savater, Vicente Verdú y el editor Jorge Herralde, concedió el premio, dotado con 8.000 euros, por mayoría, y seleccionó como finalista el ensayo Postpoesía; hacia un nuevo paradigma, del gallego Agustín Fernández Mallo (La Coruña, 1967), conocido, especialmente, por su primera novela, Nocilla Dream. Para el editor de Anagrama, Jorge Herralde, quien mostró su satisfacción por la calidad de ambas obras, el texto de Ferrero es “inteligente y fluido”, mientras que el de Fernández Mallo lo ha calificado de “muy valioso” y lo ha considerado “intrínsecamente polémico”. Ferrero advirtió que, aunque se trata de su primer ensayo, siempre ha practicado este tipo de escritura en privado y en paralelo a sus novelas, y por la necesidad que siente de reflexionar ante los mecanismos de la mente o la conciencia. En este caso, se trata de un libro “sobre las pasiones claras y oscuras, las positivas y las negativas, las cohesionadoras y las que descohesionan”. De todas maneras, dice que ha preferido utilizar el concepto de “experiencias del deseo”, en vez de la palabra “pasión”, porque la cree contaminada por la religión y la ideología. Presentada bajo el seudónimo “Joan Spoleto”, Ferrero, que reside actualmente en Madrid, indica que el deseo se manifiesta “a través de la atracción, de lo que llamamos eros/amor, y a través de la repulsión, el misos/odio”. Asimismo, cree que el amor y el odio son hijos del deseo y no al revés, y se parten cada uno en dos: el amor a uno mismo y el amor al otro, el odio a uno mismo y el odio al otro. Agregó que en su libro realiza una “reflexión moderna sobre las pasiones que son más determinantes en nuestra vida diaria” y puso como ejemplos de una pasión del amor al otro o a lo otro la gula o el amor a Dios. Como paradigma de una pasión derivada del odio ha puesto la anorexia, “una pasión social que no lo era en el siglo XVII”, o la depresión, “que durante mucho tiempo no se conoció con este nombre, aunque mucha gente murió de melancolía”. Por su parte, Fernández Mallo, que vive en Palma de Mallorca, señaló que lleva muchos años elaborando este ensayo sobre la poesía —que presentó con el televisivo seudónimo “Dexter”—, especialmente porque es de los que creen que la poesía debe cambiar sus modelos y “articular sus metáforas en función de esta sociedad”. Entiende el autor de Nocilla Dream que si no se lee poesía actualmente es porque el género “no es capaz de hablar como la sociedad y ha perdido la capacidad de realizar metáforas entendibles y contemporáneas”. Sin embargo, advirtió que no pretende “ir contra nadie, ni destruir, sino construir, aunque cómo se tome cada uno el libro ya es otra cosa”. A ambos autores se les preguntó si la obtención del premio o el quedar finalista les llevará a cambiar de editorial y publicar a partir de ahora también su narrativa en Anagrama. El mismo Jorge Herralde ha respondido que “las OPA no son la especialidad de la casa, más bien son los autores los que vienen a nosotros” y ha agregado que si Alfaguara (http://www.alfaguara.santillana.es) hubiera lanzado una contra Candaya (http://www.candaya.com) para integrar en su catálogo a Fernández Mallo, él nunca lo haría. Fernández Mallo intervino en este punto para aclarar que “Alfaguara no hizo ninguna OPA hostil contra Candaya y el cambio de editorial fue una decisión que tomé yo”. Fuente: EFE *** Ángela Becerra obtiene el premio Planeta-Casamérica La escritora colombiana Ángela Becerra obtuvo este 31 de marzo el Premio Planeta-Casamérica con Ella que lo tuvo todo, una historia sobre “soledades acompañadas”. La tercera edición del certamen iberoamericano de narrativa, celebrado en México D.F., ha dejado como finalista al autor mexicano Pedro Ángel Palou, que construye en El dinero del diablo un thriller policíaco basado en las intrigas vaticanas creadas alrededor del papa Pío XII. Durante la entrega del premio, que contó con la presencia del vicepresidente del Grupo Planeta (http://www.planeta.es), José Creuheras, la ganadora del premio, dotado con 200.000 dólares (150.000 euros), definió su novela como “entraña pura”. Ella, la protagonista de su cuarta obra narrativa, es una escritora que se traslada a vivir a Florencia tras un grave accidente para recuperar su identidad y su escritura perdida a través de la restauración de libros antiguos. Becerra, que vivió durante dos meses en la ciudad italiana y asistió a un curso como el que realiza su álter ego en la ficción, ha confesado que “fue un parto difícil”. “Ésta es una historia de soledades que se acercan y se alejan como en una danza y que sólo buscan encontrarse”, ha explicado la también autora de Lo que le falta al tiempo y De los amores negados. Becerra también quiso destacar el nacimiento de la novela en 2004, cuando estando ella en un bar florentino reconoció “a un mujer que cada día acudía a tomar un cocktail en absoluta soledad y con expresión de ardua soledad”. “La novela me poseyó durante los dos meses que pasé en Italia. Los personajes me pedían que no estuviera con nadie más que con ellos”, recordó la creadora del “idealismo mágico”, en el que se exaltan los sentimientos. Sin embargo, la escritora quiso desmarcarse de la etiqueta de “autora romántica”: “Las emociones no tienen sexo y si se ha querido encasillar a las mujeres en la novela rosa es por motivos culturales”. Palou, que inició su carrera literaria en la literatura más experimental de la Generación del Crack, se ha alzado como finalista con un “thriller histórico-político”, del que el miembro del jurado, Juan Eslava Galán, quiso destacar su “fantástica documentación, aunque innecesaria por el poder de la historia”. El protagonista, un detective jesuita que llega al Vaticano para resolver unos misteriosos asesinatos, se enfrentará a una revelación histórica sobre el cardenal Pacelli, convertido en papa Pío XII en 1939 y hasta 1958. “No sólo he querido evidenciar el papel silencioso de Pacelli durante la Segunda Guerra Mundial, sino que pongo sobre la mesa los concordatos de la Santa Sede con los gobiernos de Mussolini y Hitler, así como su participación intelectual en la muerte de Pío XI”, expresó el autor mexicano. “No se trata de un libro anticlerical”, explicó el autor, “lo que pasa es que en América Latina, un país profundamente católico, nos hemos empezado a dar cuenta del enorme poder que tienen las órdenes, como los Legionarios de Cristo, en nuestro continente”. El jurado —compuesto por los escritores Federico Andahazi, Juan Eslava Galán y Paco Ignacio Taibo II, así como los representantes de las entidades organizadoras, la directora general de Casa de América (http://www.casamerica.es), Imma Turbau, y el director editorial de Planeta México (http://www.editorialplaneta.com.mx), Gabriel Sandoval— eligió ambas novelas de entre las diez finalistas que destacaron de las 493 presentadas al concurso. Las obras serán publicadas simultáneamente en 22 países. Fuente: ADN *** Cartas entre Neruda y Edwards recogidas en un libro El chileno Abraham Quezada presentó en Quito, el pasado 31 de marzo, el libro Correspondencia entre Pablo Neruda y Jorge Edwards. Cartas que romperemos de inmediato y recordaremos siempre, una colección de cartas entre ambos escritores que “refleja una amistad alegre, sincera y a ratos íntima”. Quezada, que hizo la labor de recopilación y que explica con unas 300 notas a pie de página el código de comunicación que comparten ambos escritores, indicó que el libro reúne el 90 por ciento de las cartas que se enviaron Neruda y Edwards, textos que según él, transmiten una “amistad muy compenetrada”. Agregó que, debido a su militancia política y a su compromiso social, Neruda ha suscitado cientos de libros y miles de artículos “en los que se tiende a hablar bien de él o a denostarlo, por lo tanto es difícil encontrar al verdadero Neruda”. “Yo tengo la convicción de que el verdadero Neruda reside en sus cartas”, dijo el chileno y recordó que tanto Neruda como Edwards son dos escritores que a la vez también fueron miembros del servicio diplomático de su país. El libro recoge en total 46 cartas de ambos, fechadas entre agosto de 1962 y junio de 1973, poco tiempo antes de que falleciera Neruda, por lo que el Neruda que escribe es el poeta “otoñal, que viene de vuelta de muchas cosas”, señaló Quezada que también es diplomático de carrera. La colección supone, en palabras del investigador, un “epistolario a dos manos, cartas que Neruda envió y de las que recibió respuesta, un caso bastante escaso en el género epistolar”. Quezada señaló que los textos que ha recopilado, por la temática y por los datos implícitos que contienen, “permiten comprender mejor la autobiografía nerudiana Confieso que he vivido y las obras de Edwards Adiós, poeta, y Persona non grata”. Los temas que tratan ambos escritores en las misivas son diversos, y para Quezada, quizá lo más llamativo “es la intensa concepción de la amistad de Neruda, que es antes que nada amigo de sus amigos”. “Es una relación asimétrica, donde está un Neruda que es un gigante poético y está Jorge Edwards que es un escritor desconocido en ese tiempo. Pero rápidamente el personaje Neruda va dando paso a la persona, va dando cuenta de un hombre normal y derrama su amistad como derrama sus versos”, dijo el investigador. Profesor de historia y de geografía y diplomático de carrera, Quezada acaba de finalizar su servicio en la Organización de las Naciones Unidas (ONU, http://www.un.org/spanish), en Nueva York, y estas Cartas que romperemos de inmediato y recordaremos siempre suponen su segundo libro de correspondencia de Neruda. Fuente: EFE *** Nuevo juzgado se hará cargo de la causa sobre restos de García Lorca Después de meses paralizado, el proceso de exhumación de los restos de Lorca podría activarse de nuevo, ahora que el Juzgado de Instrucción 3 de Granada (España) se hará cargo de la causa sobre la exhumación de la fosa donde supuestamente yacen los restos de Federico García Lorca, después de un nuevo reparto del caso, según informaron fuentes judiciales este 1 de abril. La Audiencia Nacional (http://www.audiencianacional.es) volvió a remitir el expediente del poeta español al Decanato de los juzgados granadinos después de la inhibición en el caso del juez Baltasar Garzón, ocurrida cuando, en noviembre pasado, la Sala de lo Penal de ese ente tribunalicio declaró que el juez no era competente para seguir la investigación sobre las desapariciones durante la Guerra Civil y el franquismo. Con esta decisión se paralizó el proceso de las exhumaciones. Mientras que el nuevo reparto implica que el Juzgado de Instrucción 3 de Granada deberá decidir si continúa con la causa o la archiva, la familia del escritor, por su parte, continúa oponiéndose firmemente a que se exhumen sus restos, una negativa que siempre ha manifestado ante los medios. Poco antes de que se inhibiera, el pasado octubre, el juez de la Audiencia Nacional llegó a remitir al Decanato de Granada —y al del resto de provincias a las que afectaban las denuncias de asociaciones de familiares de desaparecidos— el exhorto sobre las condiciones en las que debería llevarse a cabo la exhumación. En aquel exhorto, Garzón se refería al auto por el que autorizó, entre otros, el inicio, desarrollo o continuación de la exhumación de los restos del maestro de Pulianas Dióscoro Galindo y del banderillero Francisco Galadí, supuestamente enterrados con Lorca. En esa comunicación, en la que no se mencionaba a Lorca, Garzón recordaba también los requisitos mínimos que ya fijó en una resolución anterior y que habrían de tenerse en cuenta para los trabajos de exhumación. El juez llegó a admitir a trámite las denuncias de 22 asociaciones de familiares de desaparecidos en la Guerra Civil y el franquismo, entre ellas la de Nieves Galindo, nieta del maestro supuestamente enterrado en Granada junto a Lorca y a los banderilleros Francisco Galadí y Joaquín Arcollas. Según el biógrafo de Lorca, el irlandés pero con nacionalidad española Ian Gibson, la exhumación del poeta es “importante”. El hispanista es un defensor acérrimo de abrir la fosa granadina en la que supuestamente está enterrado Lorca. No obstante, la familia del escritor granadino se opone. Fuente: RTVE *** Cubano Fernández Retamar y boliviano Sanjinés ganan Premios Alba Con el propósito de reconocer y destacar la labor de los creadores vivos que han consagrado su vida y su obra a engrandecer el patrimonio cultural de América Latina y el Caribe, en el campo artístico y literario, el Ministerio de Cultura de Venezuela (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve) anunció este jueves 2 como ganadores del Premio Alba 2008 de las Letras al cubano Roberto Fernández Retamar, y de las Artes, al boliviano Jorge Sanjinés. El jurado designado para la edición 2008 de este galardón estuvo conformado por Luis Britto García (Venezuela), Héctor Polanco (República Dominicana-México), Víctor Pellegrini (Argentina), Raúl Pérez Torres (Ecuador) y Lesbia Vent Dumois (Cuba). Los galardonados recibirán, además de una estatuilla simbólica, 75 mil dólares como incentivo y reconocimiento a su labor. El ensayista cubano Roberto Fernández Retamar (La Habana, 1930) es licenciado en filosofía y letras y doctor por La Sorbona (http://www.sorbonne.fr) y por la Universidad de Londres (http://www.lon.ac.uk). Ha dictado cursos y conferencias en el campo de la literatura en instituciones de educación superior de gran relevancia como por ejemplo las universidades de Praga y Bratislava. Fundador y director del Centro de Estudios Martinianos y director de Casa de las Américas (http://www.casa.cult.cu) desde 1965, durante su vida ha obtenido diferentes galardones entre los que destacan el Premio Latinoamericano de Poesía Rubén Darío, el Premio Internacional de Poesía Nikola Vaptsarov de Bulgaria, el Premio Internacional de Poesía Pérez Bonalde de Venezuela, el Premio de la Crítica Literaria de Argentina y la Medalla Oficial de las Artes y las Letras que le otorgó la República de Francia, en 1998. Es reconocido mundialmente como polémico ensayista y defensor de la Revolución Cubana y latinoamericana. El ganador del Premio Alba en la categoría Artes, Jorge Sanjinés, es uno de los más importantes cineastas bolivianos. Su filmografía está impregnada de gran contenido social e involucra a actores reales y colectivos en las historias narradas. Como director del Grupo Ukamau, asume un cine comprometido que no deja de buscar un lenguaje propio en el marco de una estética que tiene que ver con la cultura andina y cuyo propósito es el de interpretar, desde lo más profundo de la cosmovisión colectiva, el alma de la sociedad boliviana. En 1992 la película que lleva el nombre de dicha agrupación fue reconocida con más de 30 galardones de su país y fuera de sus fronteras recibió el Premio Grandes Jóvenes Directores que otorga el jurado del Festival de Cannes. La información fue suministrada en rueda de prensa por el ministro de Cultura, Héctor Soto, quien señaló que “esta condecoración es entregada sólo a aquellas manifestaciones literarias y artísticas que hayan contribuido de manera notable a enriquecer los valores que conforman la comunidad de nuestros pueblos”. Soto recordó que en la primera edición del galardón, celebrada en 2007, fue reconocida la vida y obra del poeta uruguayo Mario Benedetti y del destacado arquitecto brasileño Oscar Niemeyer. Asimismo, el titular del despacho ministerial informó que el premio será entregado en la próxima Cumbre de Presidentes del Alba, que se celebrará en Venezuela en los próximos meses. Fuente: Ministerio de Cultura de Venezuela *** Miguel Hernández será nombrado “Hijo Predilecto” de Alicante La Diputación de Alicante (http://www.ladipu.com), que preside José Joaquín Ripoll, nombrará al poeta oriolano Miguel Hernández “Hijo Predilecto de la Provincia de Alicante”. El pleno de la institución provincial aprobó por consenso este 3 de abril iniciar los trámites para la concesión con carácter póstumo de esta distinción. Los dos grupos políticos de la Diputación Provincial de Alicante (PP y PSOE) presentaron una moción conjunta en la que respaldan esta iniciativa, que se suma a los actos que se celebrarán con motivo del centenario del nacimiento del poeta oriolano en el año 2010. El nombramiento de Hijo Predilecto de la Provincia es el reconocimiento más emblemático que otorga la Diputación de Alicante. Por otro lado, se ha acordado también trasladar este acuerdo a todos los municipios de la provincia, así como a la familia del escritor, encarnada en su nuera Lucía Izquierdo y sus dos nietos. La diputada provincial del PP Mónica Lorente (a su vez alcaldesa de Orihuela [http://www.aytoorihuela.es] y vicepresidenta de la diputación) calificó esta actuación como una “muy buena iniciativa compartida por todos”. Resaltó, igualmente, el momento histórico en el que se produce el acuerdo, justo cuando se cumplían 30 años de los ayuntamientos democráticos. “Quiero reconocer también la fecha señalada: treinta años de democracia y de libertad; libertad que defendía un hombre bueno y sencillo de Orihuela que es la figura del poeta Miguel Hernández, el referente literario universal de todo el país y, cómo no, el poeta referente universal de Orihuela, de la provincia de Alicante y de la Comunidad Valenciana”, dijo. Por su parte, la diputada provincial del PSOE Antonia Moreno (a su vez portavoz municipal del PSOE de Orihuela) se mostró muy satisfecha con el consenso alcanzado por esta moción, por lo que se trata de un “motivo especial de alegría”. “El poeta oriolano tiene una fuerte raigambre en muchos municipios de la provincia. La Senda del Poeta que se ha celebrado estos días así nos lo recuerda en su largo recorrido. Un periplo que se inicia en la comarca de la Vega Baja y termina en el municipio de Alicante, donde reposa. Es el poeta del pueblo y, por tanto, el poeta de la provincia de Alicante”, añadió Moreno. Fuente: Orihuela Digital *** García Márquez: “No hago otra cosa que escribir” El escritor colombiano Gabriel García Márquez negó haber abandonado la literatura y asegura que no hace más que escribir, en unas declaraciones al diario El Tiempo (http://www.eltiempo.com) de Bogotá, publicadas este domingo 5 de abril. El matutino preguntó al autor de Cien años de soledad si era cierto que no volvería a escribir, tras las declaraciones realizadas hace unos días por su agente literaria, Carmen Balcells, y por su biógrafo, Gerald Martin, al diario chileno La Tercera (http://www.latercera.com). El diario colombiano informa en su nota que en un primer intento por entrevistarlo, el Premio Nobel 1982 declinó contestar. “Llámeme más tarde, que estoy escribiendo”, habría dicho García Márquez. En una segunda llamada se le preguntó si era cierto lo dicho por Balcells. “No sólo no es cierto, sino que lo único cierto es que no hago otra cosa que escribir”, respondió. El premio Nobel de Literatura, de 82 años, no publica desde 2004 cuando salió a la luz el primero de los dos tomos de su autobiografía, Vivir para contarla. A la pregunta de si volvería a publicar algún libro, García Márquez respondió que su oficio “no es publicar sino escribir. Yo sabré cuándo estén a punto de boca los pasteles que estoy horneando”. El domingo 31 de marzo, La Tercera publicó una entrevista en la que la agente literaria Carmen Balcells aseguraba: “Creo que García Márquez no volverá a escribir nunca más”. El biógrafo británico del Nobel, Gerald Martin, fue más explícito. “Yo también creo que Gabo no escribirá más libros, aunque no me parece muy lamentable, porque como escritor fue su destino tener la inmensa satisfacción de llevar a cabo una trayectoria literaria totalmente coherente muchos años antes de completar su existencia biológica”. Fuentes: El Tiempo • La Tercera *** Elche espera conservar “para siempre” legado de Miguel Hernández El Ayuntamiento de Elche (http://www.elche.es) quiere que el legado de Miguel Hernández permanezca en esa ciudad “de manera indefinida”. Es un “claro objetivo”, según dijo este 5 de abril el alcalde, Alejandro Soler, y con ese fin el Consistorio está negociando con la familia a través de la Sociedad Centenario (http://www.miguelhernandezvirtual.com/centenario). “Es difícil predeterminar en qué momento están las negociaciones pero espero que lleguemos a un acuerdo y que el legado se quede para siempre en la ciudad”, indicó Soler. Por su parte, la familia del poeta no tiene prisa por hablar del legado, aunque el convenio de cesión con el Consistorio ilicitano vence a finales de abril. No obstante, los herederos mantienen con el Ayuntamiento “los mismos contactos que hasta ahora”, que, según afirmó la nuera del poeta, Lucía Izquierdo, son de “claro interés del Ayuntamiento para que el legado siga en la ciudad”. Aún no hay nada decidido, pero la nuera de Miguel Hernández matizó que, hasta ahora, “es un tema que no es prioridad para nosotros, sabemos que los fondos están a buen recaudo”, por lo que anunció que no pasa nada si el acuerdo no se toma “hasta junio o incluso a finales de año” y añadió que no descartan “que el legado siga en Elche”. En Orihuela, grupos de oposición han reclamado al equipo de gobierno que negocie para que todos los fondos de Miguel Hernández regresen a su ciudad natal, pero, hasta ahora, según Izquierdo, nadie del Ayuntamiento oriolano se ha puesto en contacto con ellos. La nuera del poeta aseguró que, de momento, el legado “no se irá a Orihuela porque habría que hablar, matizar y concretar muchos aspectos”. Lo que preocupa a la familia es la lentitud con la que se está organizando el programa de actividades del centenario. A sólo unos meses para el inicio del año hernandiano, la Comisión Nacional, que debe ser nombrada desde el Ministerio de Cultura (http://www.mcu.es) y debe aprobar los actos y la financiación para realizarlos, “aún no se ha nombrado”. Izquierdo dijo no tener información de lo que se está preparando y cómo va. “El tiempo se echa encima, vamos contrarreloj y, sin esa comisión, no se puede avanzar”, dijo. Según Izquierdo, “muchas actividades ya no se podrán hacer, se han perdido por desidia política”. Por su parte, Soler aseguró que el Ayuntamiento está urgiendo al Ministerio para que cuanto antes la ponga en marcha. Fuente: Información *** Teresa Dovalpage gana Premio de Novela Corta de Rincón de la Victoria El área de Cultura del Ayuntamiento de Rincón de la Victoria (http://www.rincondelavictoria.es) dio a conocer este 6 de abril el fallo de su V Premio de Novela Corta, en el que resultó ganadora la obra El difunto Fidel, de la autora de origen cubano Teresa Dovalpage (http://www.letralia.com/firmas/dovalpageteresa.htm). La concejala de Cultura, Encarnación Anaya, destacó la maestría con la que la autora narra la historia. “Es una novela que atrapa al lector desde la primera página y que además está contada con una gran sentido del humor”, explicó. La novela narra la historia de un difunto que, a través de una médium, revela a sus dos mujeres más queridas, su esposa y su amante, las experiencias vividas desde que se marchó de Cuba. Así, el lector es trasladado a lugares como China, Canadá o Miami a través de un espectro que se confiesa mediante un ritual espiritual. El jurado calificó a El difunto Fidel como una obra con una fina ironía y un tratamiento muy elaborado del vocabulario, y en la que además se aprecia un lenguaje muy rico con modismos cubanos. Dovalpage, quien envió su obra desde Estados Unidos y ha recibido varios premios en España, obtendrá 9.000 euros por ser la ganadora de esta edición, y su novela será publicada por Editorial Renacimiento (http://www.editorialrenacimiento.com). Esta edición del concurso ha superado el número de participación con respecto al año pasado, pasando de 115 a 181 trabajos recibidos. El jurado de esta edición estuvo compuesto por un representante del mundo universitario, un crítico literario, un narrador de reconocido prestigio, un representante de Renacimiento y la concejala Anaya. Fuente: InfoRincón *** Juan Gelman recita su poesía en la India El poeta argentino Juan Gelman leyó este 6 de abril algunos de sus poemas, como “Sucederá”, de su último libro Mundar, en un recital en el Instituto Cervantes de Nueva Delhi (http://www.cervantes.es), y protagonizó un coloquio en el que defendió su compromiso político e ironizó sobre el atractivo cultural que ofrece una gran civilización como la India. “Se acabará la eternidad y el poema / buscará todavía su / tripulación y lo / que no pudo nombrar, tan lejos”, leyó Gelman, arrancando los aplausos del público, con quien conversó alrededor de la extraña capacidad de la palabra poética para decir el mundo. “La poesía no la escribe uno cuando quiere, sino cuando quiere ella, cuando viene”, reflexionó luego el escritor, laureado con el Premio Cervantes 2007. “Sigo creyendo que la poesía va más allá”, admitió cuando se le preguntó por el alcance de su compromiso político y de su convivencia con el ejercicio poético. Pero Gelman reivindicó también su condición de periodista para seguir de cerca la política internacional y condenó, una vez más, la “sucesión de dictaduras militares” en Argentina durante el siglo XX, al tiempo que abogó por una profundización en las democracias contemporáneas. En el coloquio también participaron el director del Instituto Cervantes en Delhi, Óscar Pujol, el embajador argentino, Ernesto Carlos Álvarez, y el escritor y consejero cultural de la embajada colombiana, Santiago Gamboa. Por la India participó el profesor de español S. P. Ganguly, quien comparó la “búsqueda de significado” y el dolor en algunos versos de Gelman con la obra última del poeta bengalí Rabindranath Tagore. Cuando a Gelman se le preguntó por los atributos del gigante asiático, apeló a su “misterio”. Pero también, en un comentario jocoso, aseguró que países como China y la India “tienen un atractivo que uno no investiga para no decepcionarse”. Fuente: EFE *** Pedagógico de Caracas celebrará sus VII Jornadas de Literatura Del 14 al 16 de abril se realizarán en el Instituto Pedagógico de Caracas (http://150.187.142.39) las VII Jornadas de Literatura, que en esta edición estarán dedicadas a la memoria del escritor venezolano Miguel Otero Silva, cuyo centenario se cumplió el 26 de octubre de 2008. La primera actividad está pautada para el 14 de abril a las 4 de la tarde, cuando las autoridades del Pedagógico, junto a Miguel Henrique Otero y Simón Alberto Consalvi, den inicio oficial a las jornadas. Inmediatamente, se realizará un conversatorio sobre la vida literaria, política y periodística de Otero Silva a cargo de su biógrafo Argenis Martínez y del profesor Alexis Márquez Rodríguez, quienes compartirán una semblanza del autor a través del recuerdo, la investigación y el estudio de su obra. Para cerrar ese día, el concierto inaugural estará a cargo de la agrupación Los Mismos, miembros del Ensamble de la Orquesta típica del IPC. Al día siguiente, se abordará el tema de la escritura femenina en Venezuela en el foro “Escribiendo desde las mujeres”, en el cual participarán Elizabeth Sosa, Ingrid Krilewski y Rafael Rondón Narváez. Seguidamente, Nidia Tabárez actuará en el monólogo María Cristina Machado, la gobernadora, de José Gabriel Núñez (http://www.letralia.com/firmas/nunezjosegabriel.htm) y bajo la dirección de Abraham Veronesse. En horas de la tarde, se realizarán las ponencias de los estudiantes de pregrado y postgrado en el área de literatura. Durante toda la jornada se desplegará la V Feria del Libro, con algunas de las más importantes casas editoriales del país, en los espacios exteriores a los miniauditorios. Las jornadas culminarán el jueves 16, con una variada programación que incluye una visión de la literatura humorística de Miguel Otero Silva. En la sección “Humor en tono de Miguel Otero Silva”, Einar Goyo Ponte y William Anseume abordarán los temas de la parodia, el teatro humorístico y el sainete político. Luego en la tarde habrá un homenaje al recordado poeta Eugenio Montejo con la participación de Rafael Cadenas, Harry Almela (http://www.letralia.com/firmas/almelaharry.htm), Santiago Acosta (http://www.letralia.com/firmas/acostasantiago.htm) y Willy McKay (miembros de la revista El Salmón, http://revistadepoesiaelsalmon.blogspot.com) y los integrantes del Taller Literario Marco Antonio Martínez. El fin de la conmemoración devolverá el protagonismo a MOS, cuando se realice el montaje de su obra Romeo y Julieta, a cargo del grupo Contratexto de la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve), dirigido por Roberto Linares. Uno de los novelistas fundamentales de la literatura venezolana, Otero Silva fue el autor de obras notables como Fiebre, Casas muertas y Cuando quiero llorar no lloro, así como un fino humorista, polémico ensayista y periodista y fundador del diario El Nacional (http://www.el-nacional.com). Los interesados en participar pueden comunicarse con el Instituto Venezolano de Investigaciones Lingüísticas y Literarias “Andrés Bello” del IPC por el teléfono (0212) 4511801. Fuente: IPC *** Juan Marsé será homenajeado en el Festival de la Palabra de Alcalá El Premio Cervantes 2008, Juan Marsé, será homenajeado en el Festival de la Palabra organizado por la Universidad de Alcalá de Henares (UAH, http://www.uah.es) para celebrar la entrega del Premio Cervantes, el máximo galardón de las letras castellanas, que se realizará en la ciudad complutense el próximo jueves 23. Organizado por el Vicerrectorado de Extensión Cultural de la UAH, el diverso y extenso programa se desarrollará a partir entre el 14 y el 30 de abril. Cine, mesas redondas, encuentros literarios, música, exposiciones y hasta un concurso de “aventis” (una forma de narración de aventuras ideada por Marsé) estarán destinados a conocer la figura del autor de Si te dicen que caí, una de sus primeras novelas y una de las más conocidas. El protagonismo de Juan Marsé en el Festival de la Palabra comenzará el día 23 con la entrega del Premio Cervantes en el Paraninfo de la UAH de manos del rey Juan Carlos, y continuará con la inauguración de la exposición “Los mundos de Juan Marsé”, que se exhibirá en el Rectorado hasta el 31 de mayo. El día 24 Marsé mantendrá un encuentro con estudiantes de la UAH, acompañado de algunos de los más prestigiosos especialistas de sus obras, como Ana Rodríguez Rischer. También se realizarán lecturas dramatizadas de las obras del escritor galardonado con el Premio Cervantes y se ofrecerá un atractivo taller de encuadernación titulado “Desmontando a Marsé” en el que se invitará a los participantes a crear libros únicos del literato. Los días 25 y 26 será el turno del concurso de “aventis”, que, según su creador, son narraciones orales improvisadas por una o más personas en las que aparecen personajes reales y ficticios. Participarán estudiantes universitarios y también de secundaria y los ganadores tendrán un premio exclusivo: una visita por la Barcelona de Marsé de la mano del propio autor. Un ciclo de cine con las películas más admiradas por Marsé en su infancia y en su madurez, conciertos musicales y mesas redondas de debate sobre su obra completarán este homenaje, pieza principal del Festival de la Palabra. En el evento también hay propuestas arriesgadas y novedosas como la de los “Escritores en residencia”, una iniciativa de la UAH en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid, http://www.aecid.es) que permitirá a los jóvenes autores latinoamericanos Giovanna Rivero (Bolivia), Andrea Jeftanovic (Chile), Juan Terranova (Argentina) y Tryno Maldonado (México) celebrar varios encuentros en Madrid y en Alcalá y hablar de la creación literaria y el momento actual de la literatura hispana. Conciertos de primera fila, como el de Susana Baca; encuentros de estudiantes con otros ganadores del Premio Cervantes, como Antonio Gamoneda o José Jiménez-Lozano, exposiciones como la retrospectiva de fotografía de los 34 galardonados con el Premio Cervantes; un homenaje a María Zambrano, la primera escritora en conseguir el galardón hace veinte años, o un taller de novela gráfica a cargo de Francesc Capdevilla, Max, complementarán la oferta. Fuente: EFE *** Realizarán festival de cine y arte contemporáneo en Madrid Entre el 16 y el 25 de abril se realizará en Madrid el XVIII Festival Les Rencontres Internationales Paris/Berlin/Madrid (http://www.art-action.org/es_info.htm), un evento que se presenta como un espacio de descubrimiento y de reflexión en torno al nuevo cine y el arte contemporáneo, y que establece vínculos entre tres de las principales capitales europeas, proponiendo una original apertura hacia las distintas prácticas audiovisuales contemporáneas. Esta edición tendrá como sedes el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Auditorio del Ministerio de Cultura de España, el Centro de Arte Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid (CA2M), la Filmoteca Española y el Edificio de Tabacalera —futuro Centro Nacional de las Artes Visuales—, gracias al patrocinio del Ministerio de Cultura y la Comunidad de Madrid. Cine de autor, documental de creación, vídeo arte e instalación multimedia forman la propuesta de Les Rencontres Internationales, fruto de un largo trabajo de investigación (se han recibido alrededor de 6.500 propuestas), y se ha invitado a participar a numerosos artistas, figuras clave del cine y el arte contemporáneo. En esta edición, la tercera que se realiza en Madrid, propone una programación internacional inédita que reúne doscientas obras provenientes de España, Francia y Alemania, principalmente, así como de otros sesenta países. La mayoría de estas obras se presentarán en Madrid por primera vez y se contará con la presencia de sus autores, alrededor de 150 artistas y directores invitados. Treinta proyecciones, una exposición vídeo y multimedia hasta el 16 de mayo y un ciclo de mesas redondas conforman el programa. Las proyecciones se realizarán en el Auditorio del Ministerio de Cultura, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y la Filmoteca Española. Habrá, entre otras, cuatro películas del cineasta armenio Artavazd Pelechian (http://www.artavazd-pelechian.net) —Los habitantes (1970), Las estaciones (1972), Fin (1992) y Vida (1993)—; se presentará también D’Est (1993), de la actriz, productora y directora belga Chantal Akerman; el preestreno de Un Lac (2007), del francés Philippe Grandrieux (http://www.grandrieux.com), y de Je veux voir (2008), de los libaneses Khalil Joreige y Joana Hadjithomas (http://www.hadjithomasjoreige.com). Cada proyección está concebida alrededor de un personaje o temática transversal a los diferentes géneros (enfoques documentales, nuevas ficciones) y en función de las diferentes prácticas audiovisuales (vídeo, cine experimental), dentro de las cuales se encuentran, en especial, las últimas películas (preestreno en su mayoría) del portugués Vasco Araújo (http://www.vascoaraujo.org), los suizos Emmanuelle Antille (http://www.emmanuelleantille.com) e Yves Netzhammer (http://www.netzhammer.com), el noruego Knut Asdam (http://www.knutasdam.net), el belga Herman Asselberghs, el español Carles Congost (http://www.myspace.com/carlescongost), la holandesa Manon de Boer (http://manondeboer.blogspot.com), el francés Pierre Coulibeuf, los estadounidenses Peter Downsbrough, Ken Jacobs (http://www.starspangledtodeath.com) y William Wegman (http://www.wegmanworld.com), los alemanes Christoph Girardet y Volker Schreiner (http://www.volkerschreiner.de), y el chino Liu Wei. Además, durante dos días, 18 y 19 de abril, tendrá lugar en el CA2M en Móstoles una serie de proyecciones, debates, performances y talleres, en un fin de semana especial en el que el público entrará en contacto con artistas y figuras de reconocido prestigio del arte y la cultura del panorama español e internacional. En el marco del festival, entre el 16 de abril y el 16 de mayo se mantendrá abierta en Tabacalera la muestra “Después del Final / Faux raccords”, que reúne 35 artistas internacionales y ofrece un recorrido de vídeo y multimedia por la obra de artistas como los estadounidenses Tony Cokes y Lawrence Weiner, los alemanes Thomas Köner (http://www.koener.de) y Corinna Schnitt (http://www.corinnaschnitt.de), los españoles Antoni Muntadas y Manuel Saiz (http://www.manuelsaiz.com), el belga Hans Op de Beek (http://www.hansopdebeeck.com), el argentino Charly Nijensohn, el francés RYBN (http://88.182.96.118) y el austríaco Übermorgen (http://www.ubermorgen.com), entre otros. Por otro lado, el Auditorio del Ministerio de Cultura, el Museo Reina Sofía y CA2M servirán de escenario para el ciclo de mesas redondas, en el que participarán comisarios, directores artísticos y programadores de museos nacionales, centros de arte contemporáneo y de bienales de países europeos y del resto del mundo, quienes intercambiarán ideas sobre cine contemporáneo, vídeo y nuevos medios de comunicación. Los debates propuestos permitirán destacar las preocupaciones y los caminos explorados en cada país para identificar esta creación y apoyarla desde un punto de vista crítico, del público y de los propios artistas. Fuente: Web del festival *** Talleres literarios y artísticos dictarán en Caracas La Universidad Metropolitana (http://www.unimet.edu.ve) y el Instituto de Creatividad y Comunicación (Icrea, http://www.icrea.org.ve) han abierto las inscripciones para diversos talleres y cursos de formación que serán dictados en la mencionada casa de estudios, en Caracas, y que por medio de la experiencia práctica y teórica abordarán temas relacionados con la literatura y el arte, para lo cual cuentan con la conducción de destacados profesionales y artistas venezolanos. El primero de estos talleres será uno de literatura infantil a cargo de Mireya Tabuas. Se extenderá del 18 de abril al 13 de junio en 8 sesiones de 10 de la mañana a 12:30 de la tarde, a un precio es de 600 bolívares. Le seguirá el taller de arte no convencional dictado por Carlos Zerpa entre el 21 de abril y el 9 de junio, en 8 sesiones de 5:30 de la tarde a 8 de la noche, al mismo precio. Entre el 23 de abril y el 11 de junio, la escritora Edda Armas (http://www.letralia.com/firmas/armasedda.htm) dictará un taller de poesía que, a un precio de 600 bolívares, será dictado en 8 sesiones de 5:30 de la tarde a 8 de la noche. José Tomás Angola dictará asimismo, del 9 al 16 de mayo, un taller de edición, en 2 sesiones de 9 de la mañana a 12:15 de la tarde y por un precio de 200 bolívares. Le sigue, entre el 9 de mayo y el 27 de junio, el taller de crónica “Historias de verdad”, a cargo de Sandra La Fuente y Liza López, que se dictará en 8 sesiones de 9 a 11:30 de la mañana y a un precio de 600 bolívares. El último taller será “Los argumentos eternos”, dictado por Robert Gómez en 2 sesiones, el 6 y 13 de junio, entre 9 de la mañana y 12:15 de la tarde, a un precio de 200 bolívares. Los talleres, que son coordinados por Fedosy Santaella (http://www.letralia.com/firmas/santaellakrukfedosy.htm) y María José Rueda, incluyen entrega de material y certificado. Quienes se inscriban en más de un taller recibirán un descuento del 10%. Para solicitar mayor información es preciso comunicarse con Zulay González (zgonzalez@unimet.edu.ve, Telf.: 0212 2403521) o con Carmen Cecilia García (cgarcia@unimet.edu.ve, Telf.: 0212 2403495). Fuente: Icrea *** Maracay celebrará al libro durante toda una semana Letralia presentará la antología Próximos de jóvenes narradores venezolanos. Del 20 al 25 de abril se realizarán en la Biblioteca Agustín Codazzi, ubicada en la planta baja del Complejo Cultural Santos Michelena, en la avenida 19 de Abril de Maracay, Aragua (Venezuela), diversas actividades organizadas por la Secretaría Sectorial de Cultura del estado (http://www.aragua.gob.ve/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=8) para celebrar la Semana del Libro, que en esta oportunidad rendirá homenaje a la escritora venezolana Stefania Mosca (Caracas, 1957-2009), quien falleció el pasado martes 24 de marzo. Las actividades se inician el lunes 20 a las 2 de la tarde, cuando se presentará la primera función de un cine foro sobre literatura latinoamericana que se extenderá hasta el viernes, cada día a la misma hora. A las 5, los participantes del taller de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello (http://www.casabello.gob.ve) protagonizarán una lectura y, a continuación, será bautizado el libro Madera para un sancocho, editado por la Imprenta Regional de Aragua, dependiente del Sistema Nacional de Imprentas que coordina la Fundación Editorial El Perro y la Rana (http://www.elperroylarana.gob.ve). El martes 21 a las 5 de la tarde, serán bautizados otros libros de la Imprenta Regional de Aragua y, al término de la actividad, se producirá un conversatorio con los ganadores del concurso “Historias de Barrio Adentro”. El miércoles, también a las 5, las escritoras María Luisa Angarita, Maritza Soler y Marihel Díaz realizarán el homenaje central a Stefania Mosca. El jueves 23, a las 5, serán bautizados los libros Hojas sueltas, de Blanca Carrera, y Rumor de barcos, de Amanda Reverón (http://www.letralia.com/firmas/reveronamanda.htm). Posteriormente se celebrará la “Noche de Boleros y Tangos” con la agrupación Danzas Expresión Criolla. El viernes 24, Jorge Gómez Jiménez, editor de Letralia, presentará la antología bilingüe (español-chino) Próximos, de jóvenes narradores venezolanos, con la presencia de los autores participantes: Javier Domínguez (http://www.letralia.com/firmas/dominguezjavier.htm), Diana Garrido Sylvester (http://www.letralia.com/firmas/garridosylvesterdiana.htm), Eduardo Mariño (http://www.letralia.com/firmas/marinoeduardo.htm), Roberto Martínez Bachrich (http://www.letralia.com/firmas/martinezbachrichroberto.htm), Jesús Nieves Montero, Luis Nouel Trenard, Carlos Padrón, Daniel Pradilla (http://www.letralia.com/firmas/pradilladaniel.htm), Fedosy Santaella Kruk (http://www.letralia.com/firmas/santaellakrukfedosy.htm), Susana Sussmann, Leopoldo Tablante, Valentina Truneanu y Castillo Orlando Verde. Posteriormente se presentará el libro ganador del Concurso Nacional de Mini Cuentos “Los desiertos del ángel”, edición 2008. Finalmente, el sábado 25 a las 10 de la mañana la Agrupación Pie de Página presentará el 4º número de su revista y bautizará los libros Anillos de Saturno, de Carmen Alida Méndez (http://www.letralia.com/firmas/mendezcarmenalida.htm) y Sólo fachada, de Isabel Rivas (http://www.letralia.com/firmas/rivasisabel.htm). Posteriormente se entregará el premio al lector del año de la Biblioteca Agustín Codazzi. Fuente: Secretaría de Cultura *** Encuentro de narración oral realizarán en Caracas Organizado por la Dirección de Cultura de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) y el grupo Narracuentos Ucab (http://cid-a45d05d7353259c8.spaces.live.com), del 20 al 24 de abril se realizará en las instalaciones de esa casa de estudios, en Montalbán, Caracas (Venezuela), el VII Encuentro con la Palabra que se Dice. El evento se iniciará a las 10 de la mañana del lunes con un “recorrido de cuentos” en el que narradores de la universidad llevarán sus historias a sus diversos espacios, acompañados por invitados especiales. A las 12, Narracuentos Ucab realizarán la actividad “Cuentos sueltos y amarrados” en la Plaza del Estudiante, con la participación de Vanessa Menechey, Edgar Ferreira, Adrián Pernalete, Gabriela León, Emily Bolívar, María Lares, Tiago de Jesús García y Armando Quintero. A las 2 de la tarde, el Auditorio de la Biblioteca será el escenario de un conversatorio con Pathmon y Los Cuentos de la Vaca Azul (http://vacaazul.tripod.com), con la participación de estudiantes de sociología, letras y filosofía. A las 4:30 se realizará otro recorrido de cuentos y, a las 5, una nueva sesión de “Cuentos sueltos y amarrados”. Finalmente, a las 6, se presentará, en la Plaza del Estudiante, Narracuentos Adeodato, con la participación de Jazzira Mosquera y su grupo de narradoras del Colegio San Agustín de El Paraíso. El martes 21 a las 9:30 de la mañana se realizará un nuevo recorrido de cuentos, y a las 10 la narradora Linsabel Noguera, del Banco del Libro, estará en la Plaza del Estudiante con sus “Cuentos con colores”. A las 12, después de otro recorrido de cuentos, Narracuentos Ucab se presentará en la Planta Baja del Edicicio Cincuentenario, y a las 12:30 en la Plaza del Estudiante. A la 1, Morelia Muñoz, de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel, http://www.upel.edu.ve), protagonizará un conversatorio sobre narración oral en el Auditorio de la Biblioteca. A las 2, Armando Quintero ofrecerá otro conversatorio al que serán especialmente invitados los estudiantes de educación. El miércoles 22 se iniciarán las actividades a las 10 de la mañana con un nuevo recorrido de cuentos, y a las 12 del día Marcy Rangel y Helena Riera presentarán su “Collar de cuentos citadinos” en la Plaza del Estudiante. El mismo espacio será escenario para “Cuentos que no son cuentos”, de Toña Pineda, a la 1 de la tarde. A las 2, Pathmon y Los Cuentos de la Vaca Azul realizarán otro conversatorio para estudiantes de comunicación social, en el Auditorio. A las 5, después de otro recorrido de cuentos, Rangel y Riera presentarán otra sesión de su “Collar de cuentos citadinos” y, a las 6, Freddy Gamboa y Tiago de Jesús García ofrecerán sus “Cuentos en blanco y negro”. El jueves 23 a las 12 del día, después de un nuevo recorrido de cuentos, Narracuentos Ucab ofrecerá otra de sus presentaciones, mientras que Jenny Fraile, de la Upel, estará en el Auditorio de la Biblioteca con sus “Cuentos de seres maravillosos”. A continuación, el escritor Jorge Gómez Jiménez presentará un conversatorio sobre la experiencia de la revista Letralia, Tierra de Letras, también en el Auditorio de la Biblioteca. A las 4:30 de la tarde se realizará otro recorrido de cuentos y, a las 5, Ludmila Esqueda ofrecerá su actividad “Cuentos y más cuentos”. A las 6, Los Cuentos de la Vaca Azul ofrecerán sus “Historias de un rey que quería un cuento sin final” con Freddy Gamboa, Tiago de Jesús García, Patricia Quintero y Armando Quintero. La última jornada del encuentro, el viernes 24, se iniciará a las 12 del día en el Auditorio de la Biblioteca con “Compartimos cuentos divertidos”, actividad dirigida por Armando Quintero con la participación de alumnos del Colegio Teresiano. A las 2, y después de otro recorrido de cuentos, Pathmon y Los Cuentos de la Vaca Azul ofrecerán un conversatorio para estudiantes de letras y psicología. Habrá un nuevo recorrido de cuentos a las 5 de la tarde y, a las 6, Los Cuentos de la Vaca Azul ofrecerán nuevamente sus “Historias de un rey que quería un cuento sin final”. Fuente: Narracuentos Ucab *** Quince autores participarán en la IV Semana de la Narrativa Urbana El Pen de Venezuela, conjuntamente con Cultura Chacao, anunció el cronograma de la IV Edición de la Semana de la Nueva Narrativa Urbana, evento coordinado por los narradores venezolanos Ana Teresa Torres y Héctor Torres (http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm), y que se llevará a cabo del 20 al 24 de abril en el Centro Cultural Chacao (http://www.chacao.gov.ve/guiadetail.asp?Id=10), ubicado en El Rosal (Caracas). Los participantes para esta edición son Lucas García, Carlos Díaz y Rodrigo Lares, acompañados por Krina Ber (lunes 20); Leo Campos, Alejandro Sebastiani (http://www.letralia.com/firmas/sebastianiverlezzaalejandro.htm) y Gloria Dolande (http://www.letralia.com/firmas/dolandegloria.htm), acompañados por Carlos Sandoval (martes 21); Luis Guillermo Franquiz, Manuel Llorens y Kaury Ramos, acompañados por Gisela Kozak (miércoles 22); Mariana Libertad Suárez, Hensli Rahn y Néstor Bermúdez, acompañados por Humberto Mata (jueves 23), y Vicente Ulive, Martha Durán y Ronald Delgado, acompañados por Rubi Guerra (viernes 24). La Semana de la Nueva Narrativa Urbana es un evento anual que busca crear un espacio para la difusión de las voces representativas de los más nuevos perfiles en la narrativa venezolana contemporánea, y en el mismo han participado algunas de sus voces emergentes más conocidas de la actualidad. Fuente: Ficción Breve Venezolana *** Biblioteca Digital Mundial de la Unesco abrirá el 21 de abril La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, http://www.unesco.org) y 32 instituciones asociadas presentarán el próximo 21 de abril, en la sede del ente internacional en París, la Biblioteca Digital Mundial (http://www.worlddigitallibrary.org/project/english), un sitio web en el que se podrán consultar documentos culturales únicos de bibliotecas y archivos del mundo entero. La presentación tendrá lugar en el transcurso de una recepción ofrecida conjuntamente por el director general de la Unesco, Koichiro Matsuura, y el bibliotecario del Congreso de los Estados Unidos (http://www.loc.gov), James H. Billington, quien presentó un prototipo del proyecto el 18 de octubre de 2007 en la sede de la organización en París, según informáramos en nuestra edición 175 (http://www.letralia.com/175/1018digital.htm). En el acto se contará también con la presencia de directores de las instituciones asociadas al proyecto para presentarlo a los ministros, embajadores y delegados permanentes de los estados miembros, así como a algunas personalidades especialmente invitadas, que van a participar en la reunión de primavera del Consejo Ejecutivo de la Unesco. La Biblioteca Digital Mundial funcionará en árabe, chino, español, francés, inglés, portugués y ruso, y contará con contenidos en muchos otros idiomas. Sus características en materia de búsqueda facilitarán las investigaciones interculturales y a través de distintas épocas. Todos los temas irán acompañados de descripciones y algunos de ellos serán presentados en videos por bibliotecarios y archiveros especializados, a fin de que los usuarios puedan situar su contexto. Billington tuvo la iniciativa de proponer a la Unesco la creación de esta biblioteca en razón de que “podría tener el efecto beneficioso de unir a las personas, exaltando el carácter profundo y excepcional de las diferentes culturas en un proyecto a escala mundial”. Además de promover el entendimiento mutuo en el plano internacional, el proyecto tiene las siguientes finalidades: ampliar la cantidad y diversidad de los contenidos culturales en Internet; proporcionar material de documentación, información y estudio a educadores, estudiantes y eruditos, así como al público en general; y, por último, crear capacidades en las naciones asociadas al proyecto, con vistas a reducir la brecha digital entre los diferentes países y dentro de cada uno de ellos. El sitio web ha sido concebido y preparado por un equipo de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. La Bibliotheca Alexandrina de Egipto (http://www.bibalex.org) ha prestado su asistencia técnica a la realización del proyecto. También han contribuido con sus conocimientos especializados y han aportado contenidos al sitio web las bibliotecas nacionales y algunas instituciones culturales y educativas de Arabia Saudita, Brasil, Egipto, China, Eslovaquia, Estados Unidos, la Federación de Rusia, Francia, Iraq, Israel, Japón, Malí, Marruecos, México, los Países Bajos, Qatar, el Reino Unido, Serbia, Sudáfrica, Suecia y Uganda. Entre los tesoros culturales presentados en la Biblioteca Digital Mundial, figurarán estelas y huesos para oráculos aportados por la Biblioteca Nacional de China (http://www.nlc.gov.cn/english.htm); manuscritos científicos arábigos procedentes de la Biblioteca y Archivos Nacionales de Egipto (http://www.nationalarchives.gov.eg); fotografías antiguas de América Latina conservadas en la Biblioteca Nacional de Brasil (http://www.bn.br); el Hyakumanto darani, una publicación del año 764 custodiada en la Biblioteca Nacional de la Dieta de Japón (http://www.ndl.go.jp/en/index.html); la famosa Biblia del Diablo del siglo XIII, perteneciente a los fondos de la Biblioteca Nacional de Suecia (http://www.kb.se/hjalp/other-languages/espanol), y obras caligráficas en árabe, persa y turco de las colecciones conservadas en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos. Fuente: Unesco *** Semana de la Cultura Catalana en Madrid homenajeará a Joan Margarit El escritor y poeta español Joan Margarit, Premio Nacional de Poesía 2008, protagonizará del 20 al 26 de abril la Semana de la Cultura Catalana en Madrid (http://www.semanaculturacatalana.cat), que este año repartirá por 14 sedes e instituciones hasta 40 actividades como lecturas, conciertos o exposiciones en torno a la fiesta del libro. “Los poetas partimos de la osadía para convertirla en humildad”, recordó Margarit el pasado 6 de abril durante la presentación de los actos en el Centro Cultural Blanquerna (http://www.ccblanquerna.cat) de la Generalitat, acompañado por José Cuervo, delegado del gobierno catalán; Jose Bargalló, director del Instituto Ramón Llull (http://www.llull.cat) y Conrado Celso, director comercial de Caixa Catalunya (http://www.caixacatalunya.es), que patrocina la Semana. Estuvieron también Mario Gas, director del Teatro Español, y el actor Juan Echanove, como autores, con Vicky Peña, de una dramatización de poemas de autores catalanes que se celebrará el 14 de abril en ese espacio, como acto inaugural. El espectáculo quiere poner de relieve “el fértil intercambio” existente —por traducciones del castellano y el catalán— a través de poemas de 25 autores como Carner, J. V. Foix, Joan Salvat-Papasseit, Bartomeu Rosselló-Porcel, Salvador Espriu, Miquel Martí i Pol, Gabriel Ferrater, Blai Bonet, Vicent-Andrés Estelles, Pere Quart, Joan Brossa, Jordi Sarsanedas y Maria Mercé Marcal, entre otros. Para la clausura, el día 26, el Círculo de Bellas Artes (http://www.circulobellasartes.com) acoge el espectáculo “Palabra de Jazz”, con el poeta Pere Rovira y un trío de jazz dirigido por Perico Sambeat. Ambos actos son gratuitos previa confirmación a través del correo informacion@semanaculturacatalana.cat. Numerosas entidades e instituciones se han sumado este año con sus producciones a la iniciativa de la Semana de la Cultura Catalana y Sant Jordi 2009, que tiene la colaboración especial del Ramón Llull. La presentación de la edición castellana de “Solitud”, de Victor Catalá, un homenaje al poeta ibicenco Maria Villangómez con lecturas que incluyen a varios autores baleares actuales, son actos que organiza ese instituto cuyo director ha subrayado la celebración de la Semana en 22 ciudades de 13 países, destacando las de Madrid, Londres, Nueva York, Berlín y París. Bargalló expresó su satisfacción por el hecho de que en la capital estadounidense se repita, ahora con la actriz Jessica Lange, la lectura del libro La Plaza del Diamante, de Mercé Rodoreda, con la que Ana Belén inició en su momento la Semana en Madrid. La Residencia de Estudiantes (http://www.residencia.csic.es), el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es), la Biblioteca Nacional de España (BNE, http://www.bne.es), el Centro Cultural Blanquerna y la Librería Rafael Alberti (http://www.libreriaalberti.com) son otros locales, no todos, así como la Casa Árabe (http://www.casaarabe-ieam.es) o la Casa de América (http://www.casamerica.es), donde tendrán lugar las lecturas, conciertos, exposiciones, presentaciones de libros, artes escénicas, conferencias y cuenta cuentos que se presentan. Margarit se confesó “especialmente ilusionado” con el peregrinaje que emprenderá esos días por los distintos centros culturales de Madrid como la Residencia de Estudiantes, “lugar que ha sabido conservar sus muebles, su estilo y su cultura”, o el Instituto Cervantes, que antes de existir el Ramón Llull le sirvió como vehículo para recitar sus poemas fuera de España y donde será un momento “muy especial” el encuentro con sus traductores. En la BNE, el crítico Jordi Gracia, especialista en la posguerra y el franquismo, hará un dueto con el poeta catalán quien comentará su biblioteca, así como esa “osadía necesaria para empezar a escribir, cuando detrás hay un pasado que va de Homero a la Biblioteca Nacional”. Con Luis Antonio de Villena, Margarit presentará en Blanquerna sus últimos libros, Misteriosamente feliz y las Nuevas cartas a jóvenes poetas, y participará en la librería Alberti en un encuentro con sus lectores. El poeta recomendó en especial el espectáculo de música y poesía de la clausura que cuenta con “un espléndido trío de saxo, contrabajo y piano”, y que calificó como “una auténtica fiesta”. Fuente: EFE *** Fernando del Paso será homenajeado en Guadalajara El escritor mexicano Fernando del Paso será el escritor homenajeado en la 41ª Feria Municipal del Libro y la Cultura, que se llevará a cabo del 1 al 17 de mayo en el Centro Histórico de Guadalajara, Jalisco, y otros espacios de la ciudad mexicana. En rueda de prensa, Jorge Arregi Salin, presidente de la Sección Especializada de la Cámara Nacional de Comercio de Guadalajara (Canaco, http://www.canacogdl.com.mx), dijo que el autor mexicano será galardonado debido a su virtuoso trabajo como ensayista, poeta, novelista y dramaturgo. Subrayó que la Canaco local, en coordinación con la Dirección General de Cultura del Ayuntamiento de Guadalajara (http://enlinea.guadalajara.gob.mx/sim/dependencias.asp?dep=349), busca fomentar el hábito de la lectura, el universo de los libros y el homenaje a poetas, historiadores, antiguos libreros y editores. Resaltó que esta muestra es considerada la feria más antigua de México y que es toda una tradición en esta ciudad, sobre todo por la misión de fomentar la cultura y el hábito a la lectura, acercando los libros a los ciudadanos. Precisó, también, que en esta edición, 20 compañías que respaldan a 237 editoriales expondrán un acervo con cerca de 20 mil títulos. Por su parte, el director de Cultura, Eugenio Arriaga Cordero, mencionó que los Arcos de la Presidencia Municipal de la ciudad serán el espacio destinado para los libreros afiliados a la Canaco. Asimismo, el andador Pedro Loza crece este año de la calle Hidalgo a Juan Manuel (una más que en ediciones anteriores), en donde estarán situadas las editoriales de diversas instituciones culturales y un café literario, así como stands con talleres impartidos por el Museo del Niño (http://globo.guadalajara.gob.mx) y el Museo de Paleontología (http://www.guadalajara.gob.mx/dependencias/museopaleontologia), además de un escenario donde se programará cine al aire libre y otras expresiones artísticas, pero el escenario principal de libros estará en el patio central del Palacio Municipal. Apuntó que habrá tres categorías: talleres de escritores para jóvenes entusiastas y debates, mesas redondas y lectura de libros, y cine, música y lectura de textos en espacios públicos como universidades, lo mismo que en una red de cafés, bares y cantinas de la ciudad. Refirió que en 1968 surgió la idea de realizar esta fiesta de los libros en el ayuntamiento local, mismo que invitó a la Canaco a lo que se pretendía fuera la Feria Municipal del Libro, la primera de su tipo en el ámbito nacional. En 1969 se realizó la primera con el nombre de Feria Popular del Libro, posteriormente se llamó como hasta ahora se le conoce: Feria Municipal del Libro, llevando cada año el nombre de personalidades que han destacado en el mundo del libro. En esta ocasión llevará el nombre de Fernando del Paso y también en su honor una biblioteca ubicada en la colonia Libertador Miguel Hidalgo tendrá esa misma identidad. Fuente: Notimex *** Wole Soyinka inaugurará Festival Internacional de Poesía de Granada La cantante norteamericana Suzanne Vega, el Nobel de Literatura nigeriano Wole Soyinka y la escritora nicaragüense Gioconda Belli son algunas de las primeras figuras con las que contará en su sexta edición el Festival Internacional de Poesía Ciudad de Granada (FIP, http://www.fipgranada.com), que se celebrará en esta ciudad española del 12 al 16 de mayo. La inauguración, que tendrá lugar en la Huerta de San Vicente (http://www.huertadesanvicente.com), correrá a cargo de Soyinka, el primer africano y también el primer hombre de color en conseguir el galardón que otorga la Academia Sueca. Soyinka es, además de escritor, un símbolo en África de la lucha por el desarrollo, y llegó a ser condenado a veinte meses de arresto durante la Guerra Civil de Nigeria, en 1967, acusado de conspiración. La que fuera residencia de verano del poeta Federico García Lorca también será el escenario del concierto de la estadounidense Suzanne Vega, que ofrecerá una actuación en la que repasará todos sus grandes éxitos, entre los que se encuentran temas como Luka o Tom’s diner, para un aforo aproximado de 2.000 personas. Las entradas ya han salido a la venta a un precio simbólico de 15 euros en Ticketmaster.com, y la recaudación será a beneficio de la organización Aldeas Infantiles (http://www.aldeasinfantiles.es). Por su parte, la nicaragüense Gioconda Belli, autora de novelas como El país bajo mi piel o El infinito en la palma de la mano, y participante activa en la Revolución Sandinista que derrocó la dictadura de Somoza, leerá también poemas en el cierre del festival, justo cuando se cumplen 30 años de aquel acontecimiento histórico en el país centroamericano. En el marco del evento se realizará la entrega del Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada, que este año ha recaído en el escritor valenciano Tomás Segovia. El autor leerá durante el festival algunos de sus poemas en un evento a celebrarse el miércoles 13 de mayo. Segovia será además el protagonista de las jornadas académicas dedicadas a su obra, en las que participarán autores como Aurora Luque, el editor de Pre-textos (http://www.pre-textos.com), Manuel Borrás, Itziar Mínguez o Isel Rivero. La nómina de poetas y escritores del festival se amplía con la presencia de Hamid Galib (Puerto Rico), el iraquí Abdul Hadi Sadoun, ganador del Premio al Mejor Cuento en Lengua Árabe, el coreano Kim Ki Dong, uno de los autores asiáticos más reconocidos y el Premio Nacional de Poesía en Colombia Darío Jaramillo Agudelo, que será el colofón de los actos del 13 de mayo. La escritora uruguaya Ida Vitale, nacida en Montevideo en 1923 y considerada como la voz femenina más importante de la poesía hispanoamericana de las últimas décadas, los poetas italianos Alberto Beroni, Maurizio Cucchi y Antonio Riccardi, Andrés Neuman, Ernesto Pérez Zúñiga, Javier Vela, Juan Cobos Wilkins, Mario Cuenca y Julio Serrano (Guatemala) completan la extensa lista de grandes autores que este año participarán en una de las ediciones más ambiciosas. En sus cinco ediciones anteriores el FIP ha reunido en la ciudad española a más 150 artistas, y el pasado año consiguió congregar a más de 7.000 personas en sus actos, todos gratuitos. Se encuentra hermanado con otros eventos similares de Italia, Nicaragua, México, Puerto Rico, Costa Rica o Cuba. Fuente: Europa Press *** Doscientas treinta y dos novelas se disputan el Rómulo Gallegos Grupo de escritores venezolanos exige que sus novelas sean retiradas del concurso. La voluntad y la fortuna, de Carlos Fuentes, se queda fuera por haber ganado este autor el premio en 1977. Doscientas treinta y dos novelas, de diecisiete países, participan en la XV Edición del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, cuyo veredicto será dado a conocer el próximo 28 de mayo. Este galardón, que es organizado por la Fundación Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg, http://www.celarg.gob.ve), recibió en esta oportunidad cuarenta y ocho novelas de autores venezolanos. La lista de novelas participantes fue liberada el pasado 20 de marzo y se puede descargar de http://www.celarg.gob.ve/Espanol/listado%20por%20paises%20PRG%202009.doc. El jurado de esta edición está conformado por el venezolano Humberto Mata, la argentina Graciela Maturo, el cubano Miguel Barnet y la mexicana Elena Poniatowska, ganadora de la edición anterior. También estaba la venezolana Stefania Mosca, quien falleció el pasado 24 de marzo. El Celarg no ha informado hasta ahora quién la sustituirá. La entrega del galardón, que premia novelas publicadas entre el 1 de enero de 2007 y el 31 de diciembre de 2008, se realizará el próximo 2 de agosto. La recepción de obras culminó el pasado 28 de febrero. El premio consiste en medalla de oro, diploma y 100.000 euros o su equivalente en moneda nacional, así como la publicación de la obra ganadora en una edición que circulará sólo en Venezuela. Esta semana, varios escritores venezolanos exigieron que sus novelas fueran retiradas de competencia, por estar en desacuerdo con el gobierno venezolano. Ya que en el Premio Rómulo Gallegos las editoriales pueden postular las obras por su cuenta, los autores se enteraron de que habían sido incluidos cuando el Celarg hizo pública la lista de novelas participantes. Fue el caso, por ejemplo, de la escritora y periodista Milagros Socorro, quien exigió a Santillana (http://www.santillana.com.ve) que retirara su novela El abrazo del tamarindo. El sello le aseguró que su deseo sería cumplido. “Yo me dejé de interesar por el Premio Rómulo Gallegos hace tiempo, ni siquiera conozco quiénes son los jurados internacionales. Me parece que es una manifestación de este gobierno autoritario, que quema libros y permite la entrada del colectivo La Piedrita a la Biblioteca Nacional. Las dictaduras no tienen matices, se les dice no y punto”, recalcó. El reconocido escritor Eduardo Liendo, autor de Diario del enano y otras novelas, también retirará del concurso su libro El último fantasma, que versa sobre un escritor venezolano desilusionado de la izquierda que se encuentra con el espíritu de Lenin en su casa. “Yo creo que primero cae Chávez, antes de que le den el premio a mi fantasma”, dijo el autor entre risas. “La editorial no cometió ninguna arbitrariedad al poner a concursar mi obra, pero a mí no me gusta jugar con las cartas marcadas. Cuando hay un jurado con una tendencia ideológica clara, el resultado se sabe de antemano”, dijo. Ana Teresa Torres, cuya novela La fascinación de la víctima también está en la lista de concursantes, tampoco está de acuerdo. “Yo soy una persona con una actitud pública de oposición, y sé que mi participación en el premio produce desconcierto. La gente cree que los autores somos los que mandamos los libros, y he sentido cierto malestar hacia mí”, explica. Agrega contundente que si en sus manos estuviera el poder retirarse del certamen, lo haría, pero ya las obras están en la calle y eso no depende de ella. “La editorial (Alfa, http://www.alfagrupo.com) envió los libros y desde el punto de vista de ellos es lógico que envíen toda su producción. Yo misma lo haría si tuviera una editorial. Y retirarme significaría solicitar un permiso a la editorial, y realmente no me interesa porque tengo excelentes relaciones con ellos”. Para Torres resulta incómodo el hecho de estar concursando para el Rómulo Gallegos. “Me parece que la gente podría pensar: ‘¿y qué hace ésta concursando?’, cuando yo he asumido una posición política de oposición”. Afirma enfáticamente que si Alfa le hubiera consultado para enviar su novela al concurso, se habría negado. Al respecto, la coordinadora del premio, Nelly Prigorian, señala que si algún autor desea salir del certamen, sencillamente debe enviar una carta dirigida al premio, al jurado o al presidente del Celarg, manifestando su decisión. “De inmediato, nosotros nos dirigimos al jurado y le comunicamos que saquen esa novela de su consideración. Nosotros no estamos en posiciones políticas, además, las editoriales mandan los libros que consideran importantes. Sin embargo, la obra es del autor y es el autor el que recibe el premio y quien puede decidir estar o no”, señaló. Héctor Torres (http://www.letralia.com/firmas/torreshector.htm), cuya obra La huella del bisonte también está en el certamen literario, señaló que responder a estas convocatorias es uno de los derechos que tienen las editoriales. Agregó que los escritores venezolanos deberían saber que ellos no “están en la competencia real” y no tienen oportunidades reales de ganar, y considera que no tiene sentido el gesto simbólico de retirar su novela de la convocatoria. Afirmó que el valor del premio para los autores nacionales es que sus obras quedarían depositadas en la biblioteca del Celarg y que por esa misma razón muchas editoriales mandan sus catálogos completos del año. “Es una contradicción que, por un lado, nos preocupemos por los 62.262 libros de las bibliotecas del estado Miranda que fueron vendidos como pulpa de papel el año pasado y, por el otro, nos neguemos a que nuestras obras estén en la Biblioteca Isaac Pardo. Ésa es la memoria que debemos construir para cuando vengan tiempos mejores. Cuando esta situación política acabe, la biblioteca seguirá allí”, dijo Torres esperanzado. Norberto José Olivar, autor de Un vampiro en Maracaibo, indicó que no tuvo problema cuando Santillana le propuso inscribir su novela policial en el concurso. Señaló que la situación política es coyuntural y que este premio tiene mucha reputación, que además ha galardonado a figuras como Roberto Bolaño y Enrique Vila-Matas (http://www.enriquevilamatas.com). “El problema de los premios es que nunca estamos de acuerdo con lo que pasa; si no son las inclinaciones políticas son las comerciales. Acusamos al jurado de estar parcializado. Creo que es un error de los escritores, y lo digo con todo respeto, considerar el asunto en términos políticos. Eso le hace mal al premio, que es una de las poquitas cosas que Venezuela ha logrado mantener con el tiempo”, concluyó. Según Fedosy Santaella, quien participa con Rocanegras (Ediciones B, http://www.edicionesb.com.ve), no hay ninguna razón para no participar. “Me metió la editorial, pero no tengo queja. Para mí es indiferente. La vez pasada se premió a Elena Poniatowska, que es importante, y a pesar del tinte político del premio, allí no se han premiado a balurdos sino a gente de calidad”. Tampoco le quita el sueño el asunto al escritor y teatrero Javier Vidal, quien figura con Todos eran de izquierda (Alfaguara, http://www.santillana.com.ve): “Yo no tengo intención de retirarme, porque sé que no voy a ganar nunca. Si me excluyen de las salas del Celarg, ¿cómo no me van a excluir de la discusión? Por eso, a mí el Rómulo Gallegos no me quita el sueño”. Un caso particular es el del escritor Carlos Fuentes, quien obtuvo el premio en 1977 por Terra Nostra, y Alfaguara postuló este año su novela La voluntad y la fortuna, pero se ha quedado fuera de concurso pues las bases especifican que no pueden participar quienes hayan ganado alguna edición anterior. Fuentes: Celarg • El Nacional • El Universal *** Muñoz Molina, Díez y Mastretta en jornadas “Lecciones y Maestros 2009” La Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP, http://www.uimp.es) y la Fundación Santillana (http://www.fundacionsantillana.org) anunciaron de forma oficial este 18 de marzo que los narradores españoles Antonio Muñoz Molina y Luis Mateo Díez y la mexicana Ángeles Mastretta serán los protagonistas de la tercera edición de las jornadas “Lecciones y maestros 2009”, que se celebrarán en Santillana del Mar, Cantabria (España) del 22 al 24 de junio. Esta convocatoria internacional sobre el estado actual de la literatura iberoamericana ha recorrido la creación de algunas de las más destacadas figuras de las letras hispanas, como Carlos Fuentes, Juan Goytisolo, José Saramago (en la edición inaugural), y Arturo Pérez-Reverte, Javier Marías y Mario Vargas Llosa (en 2008). Tras el éxito y difusión alcanzados por las jornadas, esta nueva edición contará, una vez más, con invitados nacionales e internacionales, entre ellos catedráticos de literatura, críticos, editores, académicos, periodistas y personalidades del mundo de la cultura. Ángel Loureiro, profesor de cine y literatura española contemporánea en la Universidad de Princeton (http://www.princeton.edu), será el encargado de presentar la obra de Muñoz Molina, mientras que el escritor leonés José María Merino tendrá a su cargo la conferencia magistral sobre su paisano Luis Mateo Díez. Por su parte, la escritora catalana Nuria Amat abordará un análisis crítico sobre la narrativa de Mastretta. Las jornadas tendrán lugar en la Torre de Don Borja, sede de la Fundación Santillana, y se integrarán en el tramo inicial de los cursos de la institución académica, que cumplió 75 años el pasado verano. Aunque no constituye una actividad abierta al público, el foro de Santillana se transmite íntegramente a través de Internet. La sesión de clausura —con entrada libre— está prevista ya en Santander, en el Paraninfo de La Magdalena. Todas las sesiones, no obstante, podrán seguirse en directo en las webs del diario El País (http://www.elpais.com) el blog colectivo El Boomeran(g) (http://www.elboomeran.com) y la editorial Alfaguara (http://www.alfaguara.santillana.es), así como en las de los entes organizadores. Fuente: El Diario Montañés |||||||||||||| ESPECIAL: EN RECUERDO DE MEIRA DELMAR ||||||||||||| La poeta colombiana Meira Delmar falleció el pasado 18 de marzo a los 86 años en Barranquilla, donde residía. De padres libaneses y nacida como Olga Chams Eljach, adoptó el seudónimo de Meira Delmar en su juventud para presentar sus primeros versos en algunas revistas cubanas. La autora estuvo cerca del Grupo de Barranquilla, colectivo de escritores, pintores e intelectuales que se reunía en el antiguo local de “La Cueva” y que tuvo a Gabriel García Márquez, Nobel de Literatura de 1982, como su integrante más sobresaliente. En 1942 publicó su primer poemario, Alba del olvido, al que siguieron, entre otros , Verdad del sueño (1946), Sus mejores versos (1957), antología editada en Buenos Aires; Poesía (1970), antología bilingüe (español-italiano) publicada en Siena (Italia), Huésped sin sombra (1971) y Alguien pasa (1998). Hoy, en su recuerdo, Letralia presenta este especial, en el que Beatriz Vanegas Athías recuerda algunos momentos de alegría de la autora; Leopoldo de Quevedo y Monroy la califica como “la poetisa más amable, más sencilla, más amorosa y más grande de Colombia”, y Lidia Corcione Crescini nos ofrece un apretado pero sustancioso paseo por su obra poética. === Crónica de la alegría para Meira Beatriz Vanegas Athías ========== “Lo mío no es nada extraordinario: escribir unos versos lo he dicho varias veces, es casi como cortar una rosa, no tiene ningún premio, no debería tener ese premio tan maravilloso que yo recibo de la gente”. Meira Delmar Es este un homenaje a la alegría. Es este un homenaje a Meira Delmar quien tuvo por oficio en la vida, repartir felicidad. Voy a contarles, en esta hora que parece propicia sólo para el llanto, instantes felices vividos al lado de Meira allá en Cereté de Córdoba, donde Lena Reza ha hecho de la poesía, un bálsamo para aliviar las incertidumbres y hacer germinar el amor y la amistad en el país de la sinrazón. Desde hace ocho años he presenciado cómo Meira Delmar acudía puntual a la invitación que su entrañable amiga Lena Reza le hacía para que fuese la reina del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas. Desde hace años presencio cómo Cereté la revitalizaba: cada año más joven. De la silla de ruedas, a las muletas; de las muletas al bastón y del bastón a caminar con más luz en la mirada. Estaba la Marisola Infatigable y cariñosa. Siempre con el apunte preciso. En los momentos que antecedían a la partida hacia un recital, allí en Corpoica, el paraíso cereteano que sirve de hotel a las poetas, venidas de toda Colombia y de varios países, Meira se dirigía al comedor acompañada por las poetas Margarita Galindo, Nora Carbonell y quien estas líneas escribe y a tiempo que hacíamos el recorrido, nos llevaba a la infancia con la sutil orden de cantar la primigenia ronda de nuestra infancia Caribe: Estaba la Marisola / sentada en su vergel / abriendo la rosa / y cerrando el clavel. / ¿Quién es esta gente / que pasa por aquí / ni de día ni de noche / me dejan dormir / Somos los estudiantes / que venimos a estudiar / en la capillita de oro / de la virgen del Pilar. / Plato de oro / orilla de cristal / que se quiten, que se quiten / de la puerta principal... Este amor Cada vez que Meira Delmar empezaba a declamar “Raíz antigua” lanzando al fervoroso público de la plazoleta Raúl Gómez Jattin, la red del primer verso de este poema que ya es una oración en Cereté, los aplausos estallaban en una suerte de misticismo profano; una mezcla de solemnidad con euforia: No es de ahora este amor (...) No es de ahora. No. / De lejos viene / —De un silencio de siglos, / de un instante / en que tuvimos otros nombres y otra / sangre fugaz nos inundó las venas— / este amor por amor, / este sollozo / donde estamos perdidos en querernos / como en un laberinto enamorado. Terminaba Meira “como en un laberinto enamorado” y su voz se hacía tenue ante el murmullo del público adorador, que repetía los versos como en un ritual; que pedía este o aquel poema como si se tratase de la canción favorita que no puede faltar en el repertorio del artista. Y Meira respiraba plena, se aferraba al micrófono, hacía a un lado cualquier amenaza de fatiga y proseguía en un acompasado ritmo de versos, aplausos y el clásico coro: “otro, otro, otro”. El buen humor A sus ochenta y seis años no había cansancio que la venciera, ni conversación que la cansara, ni lluvia que amainara su ánimo, como en aquel memorable recital en Montería, en plena Ronda del Sinú en el año 2007, cuando el cielo lanzó una cortina infranqueable que reemplazó los versos de la poeta, que festejó con carcajadas la osadía de la lluvia a quien llamó atrevida y con “ínfulas de poeta”. Largas conversaciones con la poeta que no tuvo suerte en el amor: “...el arduo / amor que nunca pudo / vencer el tiempo...”. El arduo amor sobre el que la poeta contaba: “Siempre que me preguntan por el amor, recuerdo un conversatorio en Comfamiliar del Atlántico... Recuerdo que un señor me dice: ‘Doña Meira, en su poesía se ve que hay un amor secreto, ¿por qué no nos habla de él?’. ‘Bueno’, le respondía, ‘usted mismo dice que es secreto y si nos ponemos a hablar de él, deja de serlo...’. Y otro señor dijo: ‘Pero, doña Meira, en realidad es mejor que haya sido así, porque gracias a esa circunstancia usted ha escrito esa poesía tan maravillosa que hace’. Y yo le respondo: ‘Pero a mí no me hubiera molestado en absoluto que se hubiera realizado’ ”. Meira Delmar inquebrantable en su sonrisa y buen humor, para quien el mejor elogio a su poesía provino del escritor y amigo Manuel Mejía Vallejo: “Estaba en la Biblioteca Piloto de Medellín con Germán Vargas y Manuel Mejía Vallejo. Manuel, acompañado de su inseparable vaso de ron. Eran las doce del día y hacía un sol ardiente, entonces Germán me pide que le recite algo a Manuel, a lo cual respondo que la poesía necesita otro ambiente y no ese sol de mediodía. Pero Germán insiste y yo cedo recitándole este: ‘Sola / en el azul de la mañana vuela / una garza / Sabe Dios qué poeta distraído / dejó que se le fuera / una palabra...’. Me mira Manuel, levanta el vaso, exclama: ‘¡Nooooojodaaa!’ y suelta Germán la carcajada. Ese es el mejor elogio que me han hecho”. Es este, como dije al inicio, un homenaje a la alegría. Es este un homenaje a Meira Delmar, quien tuvo por oficio en la vida, repartir felicidad. ** Beatriz Vanegas Athías beatri12@yahoo.es Escritora colombiana (Majagual, Sucre, 1970). Premio Nacional de Poesía Universidad Externado de Colombia (1993) con el libro Abriendo las piernas a la carne, publicado por Editorial Lealon, de Medellín (1994). Premio Departamental de Poesía, Fondo Mixto de Sucre, con el libro Galería de perdedores, publicado por la misma editorial (2000). Finalista en el Tercer Concurso de Poesía Amorosa en Palma de Mallorca (2006). Cronista y reportera de los suplementos culturales de los diarios Vanguardia Liberal (http://www.vanguardia.com), El Meridiano de Sucre (http://www.elmeridianodesucre.com.co) y El Meridiano de Córdoba (http://www.elmeridianodecordoba.com.co). Trabajos poéticos suyos han sido publicados en antologías de poesía departamental y nacional y en las revistas El Túnel, de Montería, y Puesto de Combate (http://www.puestodecombate.com) de Bogotá. En 2006 publicó Los lugares comunes (poemas), con la Editorial Sic (http://www.siceditorial.com) de Bucaramanga. Coordina el Taller de Lectoescritura “Sara Malacara”, donde promociona la literatura infantil y juvenil, y es candidata a magíster en semiótica de la Universidad Industrial de Santander (http://www.uis.edu.co). Mantiene una bitácora personal en http://lasnochesdesaramalacara.blogspot.com. === Meira Delmar, mar calmado, se ha recostado para siempre en la ribera == === Leopoldo de Quevedo y Monroy ========================================== La poetisa más amable, más sencilla, más amorosa y más grande de Colombia ha fallecido. Meira Delmar, muere coronada de mar, de caracolas, de trigales amarillos y del viento y regará su semilla por el continente y por el mundo. Su voz, su fuerza interior, su bastón suave que la ayudaba a recorrer escenarios y teatros, ya no está como otras tantas veces. Sus ojos ya no nos buscarán entre los bultos borrosos para saludar y desear los buenos días. Meira Delmar, mar calmado, se ha recostado para siempre en la ribera. Meira se fue callada, como cuando lanzó su primer poema por la revista Vanidades. Vanidades la acogió, más no la vanidad. Varias veces quisimos coronarla con laurel sobre sus sienes en Plenilunio. Y ella había aceptado con sencillez ese honor que le ofrecimos. No era una bandeja de plata ni unos millones, sino era para reconocerle ante el gran público su grandeza, su palabra delicada, sin estruendos ni gran pantalla. Eso no lo hubiera aceptado. Bajamos hoy la frente ante su lecho y nos dolemos de haber perdido a esta mujer hecha palabra, que volaba, que nadaba en el mar, que crecía en la pradera. Su amor de hombre —que lo sintió y guardó para el ella y el secreto de sus amigos— lo trasladó a todos nosotros que tuvimos el placer de andar unas horas en su honrosa compañía. La Poesía ha perdido a una de su cultoras y cantoras. El Olimpo y las Musas han abierto las puertas de su casa y le impondrán la corona que se le concede a quienes han enaltecido la metáfora, la pureza del lenguaje y han hecho correr los ríos frente a nuestros ojos. En honor a Meira levantaré la copa y celebraré la amistad, la muerte, la vida, la simplicidad y la poesía. ** Leopoldo de Quevedo y Monroy leoquevedom@hotmail.com Escritor colombiano. Abogado egresado de la Universidad Libre (http://www.unilibre.edu.co) y magíster en Docencia Universitaria por la Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). Ha publicado Confesiones de un cura casado (Corredor, 1999), El anteproyecto y el proyecto de investigación, los poemarios Versos sacros y profanos (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2005) y Cotidianidad en Re-verso (Artes Gráficas del Valle; Cali, 2006) y diversos materiales en el diario El Tiempo (Cali) y la revista Plenilunio. Ha participado en eventos literarios como la “Hora de la Poesía” en la Feria del Libro en Bogotá (2005), el V Festival Internacional de Poesía en Cali, la XI Feria del Libro Pacífico y otros. === Meira Delmar ========================================================== === “La tarde vuela sobre las rosas como un ala de oro” =================== === Lidia Corcione Crescini =============================================== Otra cosa es la muerte; así nos dijo en su poema “Muerte mía” de su libro Secreta isla... Olga Chams Eljach (1921-2009), conocida por todos como Meira Delmar, nos dijo adiós este 18 de marzo a las tres de la madrugada. Su vida, un sendero hacia la entrega y el amor. Dulce mujer bañada de miel surcando la vida, la naturaleza, las palabras, nos hiciste danzar al ritmo de melodías angelicales, en cada verso escrito y en cada palabra recitada se desborda el romanticismo en esa entrega de tu esencia por todos los lugares de la humanidad y por tu fluir en ese ancho y largo mar de tus sentimientos. Muerte mía La muerte no es quedarme con las manos ancladas como barcos inútiles a mis propias orillas, ni tener en los ojos, tras la sombra del párpado el último paisaje / hundiéndose en sí mismo. La muerte no es sentirme fija en la tierra oscura mientras mueve la noche su gajo de luceros, y mueve el mar profundo las naves y los peces, y el viento mueve estíos, otoños, primaveras. ¡Otra cosa es la muerte! Decir tu nombre una y otra vez en la niebla sin que tornes el rostro a mi rostro, es la muerte. Y estar de ti lejana cuando dices “La tarde vuela sobre las rosas como un ala de oro”. La muerte es ir borrando caminos de regreso y llegar con mis lágrimas a un país sin nosotros y es saber qué pregunta mi corazón en vano por tu melancolía. Otra cosa es la muerte. Podemos percibir su nostalgia, su profundidad enmarcada de sencillez, humildad, cuando esa muerte va borrando todas las huellas y el camino de regreso es agreste y el mismo tiempo en su laberinto inexplicable no deja rastros. Verde mar (del libro Verdad del sueño) 1 De tanto quererte, mar, el corazón se me ha vuelto marinero. Y se me pone a cantar en los mástiles de oro de la luna, sobre el viento. Aquí la voz, la canción. El corazón a lo lejos, donde tus pasos resuenan por las orillas del puerto. De tanto quererte mar, ausente me estás doliendo casi hasta hacerme llorar. 2 ¡Mar! Y es como si, de pronto, se hiciera claridad. Ángeles desnudos. Ángeles de brisa con luz. Cantar del agua que danza una zarabanda de cristal. Islas, olas, caracolas. Grito blanco de la sal... Y el corazón, de latido en latido, dice ¡Mar! Vemos el mar rendido a sus pies, cómplice de su vida y de sus momentos fusionados. La brisa marina irrumpe en su ser y grita sazonada por la blanca sal y su corazón se regocija en danza mágica y grita ¡Mar! De paso No es el tiempo el que pasa. Eres tú que te alejas apresuradamente hacia la sombra, y vas dejando caer, como el que se despoja de sus bienes, todo aquello que amaste, las horas que te hicieron la dicha, amigos en quienes hubo un día refugio tu tristeza, sueños inacabados. Al final, casi vacías las manos, te preguntas en qué momento se te fue la vida, se te sigue yendo, como un hilo de agua entre los dedos. En qué momento se te fue la vida, ella nos dice en el poema con gran melancolía, pero estoy segura de que en sus 88 años de esa vida supo tejer armoniosamente su vida que nos mostró a través de sus palabras, sus ojos, sus manos y su sonrisa espléndida que era para todos. Vuelo de jazmines, antología preparada por Dina Luz Pardo y Jenny Jajaira Pinilla que saldrá a la luz en el mes de abril de este año, era la sorpresa que le teníamos a Meira Delmar, sorpresa para el público ya que ella se enteró de ese homenaje en vida. En el mes de enero de este año, la poetisa Dina Luz Pardo me invita a formar parte de la antología y acepté gustosa, ya que desde que tuve la oportunidad de conocer a Meira con su libro de poemas Reencuentro quedé embelesada. En el año 2002 el Instituto Piaget en la Dirección de Sofía Camacho la invita para rendirle tributo en el día del idioma en el mes de abril. Tenerla cerca, verla, escucharla, reafirmó mi sentir por ese ser que diluía cada palabra en la vertiente de mis venas; más adelante en el mes de marzo de 2007 en el Encuentro Nacional de Escritoras en Cartagena, aparece recitando sus poemas con la fluidez de un pájaro cantor. Los aplausos eran gritos de júbilo. En el mes de enero de 2009 en el lanzamiento del año Obeso-Artel en la Casa de Rafael Núñez, aparece nuevamente, sencilla y dulce como una libélula que flota en la brisa marina y nos regala a viva voz sus versos, cantándole a la vida con esa voz sonora y el corazón sólido. Todos queríamos tomarnos fotos con ella y así lo hice, retraté a Gloria Triana, Winston Morales, Rodolfo Lara, Víctor Menco, Alicia Haydar, uno a uno en mi papel de fotógrafa empírica logré registrar los rostros bañados de satisfacción por la compañía de ese tesoro quien será reliquia invaluable a través de la historia de la palabra. Luego la ilusión de la antología nos pone a pensar cuál será el título y la portada que debía estar definida cuanto antes. Meira gozaba con esa ilusión ya que uno de los comentarios del poemario lo haría su entrañable amigo Álvaro Suescún y sabía con cuánto amor le estábamos preparando este homenaje. El día 17 de marzo recibí un correo electrónico de Dina donde me informaba que el machote del libro estaba listo para que le diera una revisada, le respondí y pregunté: “¿Y la portada?”, nos hablamos telefónicamente y me dice: “Meira nos ha confesado a Álvaro y a mí que siempre soñó que en una portada de su libro aparecieran sus manos”. Sentí en esa expresión algo particular, las manos, en lo personal pienso que son el motor móvil impulsado por el motor inmóvil de la creación. El 18 de marzo a las ocho de la mañana recibo otro correo de Dina Luz donde me dice: Lidia, amiga... Esta madrugada, a las 3 exactamente, se nos murió Meira Delmar. Todavía mis manos tiemblan, como mi voz. No te imaginas qué dolor tan grande, ella no sólo era la poetisa que todos admirábamos, sino la gran mujer que nos enseñó con su integridad, mucho de la vida y de la que vendrá. Después te cuento... Están los periodistas, la ciudad, como locos, consternados, mientras yo encerrada en mi apartamento, lloro. Mira... ella me dijo el jueves 12 de marzo: “Linda, me siento mal, del colon, hasta me ha dado mal de estómago, me siento débil”. Le dije que la entendía porque yo estuve mes y medio mal de lo mismo. Le dije que mejor la dejaba y que se recuperara para ir a tomar las fotos. El viernes, Álvaro me llamó y me dijo: “Meira me dijo que no importa, que vayamos a su casa inmediatamente”. Mira... estaba tan emocionada con nuestra visita que pidió vino tinto seco y nos invitó no a una sino dos copas. Ella terminó primero la primera... y nosotros dijimos “Meira, nos vamos a emborrachar”. Ella dijo: “No hay problema, niña, ahí hay dos camas”, y reímos... La tuvimos de modelo para las fotos de la portada de la antología. “Meira, ponte aquí, ponte así, pon la mano más para acá, dobla el lapicero, quédate un poquito. Meira, ya sé qué estás cansada pero espera, esta foto será la mejor”. Dios, Lidia... Me duele mucho, no sabes cuánto. A ella se le olvidó toda la historia de mi hija ausente por esa enfermedad que conoces y ese día tuve que repetirle que Cami ya no estaba conmigo, no sabes cuánto dolor vi en sus ojos, su abrazo. Y me dijo: “A mí también se me han ido los amigos, mi hermana”. Fue... mejor te sigo contando después. La portada de la antología ya está lista, con su mano y su firma actual. Dina. Para escribir sobre Meira Delmar no me alcanzarían las hojas por esa copiosa vida literaria y por esas experiencias que saboreó en todos sus años de existencia material. Meira, seguirás entre nosotros por siempre, tu alma como un velo nos arropa en este camino que aún nos queda por transitar hasta llegar a encontrarte en algún lugar..., allá, más allá del ahora. Este amor (del libro Reencuentro) Como ir casi juntos pero no juntos, como caminar paso a paso y entre los dos un muro de cristal, como el viento del Sur que si se nombra ¡Viento del Sur! parece que se va con su nombre, este amor. Como el río que une con sus manos de agua las orillas que aparta, como el tiempo también, como la vida, que nos huyen viviéndonos, dejándonos cada vez menos nuestros y más suyos, este amor. Como decir mañana y estar pensando nunca, como saber que vamos hacia ninguna parte y sin embargo nada podría detenernos, como la mansedumbre Delmar, que es el anverso de ocultas tempestades, este amor. Este desesperado amor. Seguirás presente, amiga. ¡Paz en tu tumba! ** Lidia Corcione Crescini licorcione@gmail.com Narradora y poeta colombiana (Cartagena). Abogada egresada de la Universidad de Cartagena (http://www.unicartagena.edu.co). Columnista del periódico El Universal (http://www.eluniversal.com.co), de su ciudad. Textos suyos han sido publicados en las revistas Unicarta de la Universidad de Cartagena; Oxigen (http://www.revistaoxigen.com), de Madrid; Revista Literaria Remolinos (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Aula Caribe. ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === ¿Por qué escribimos? Jorge Majfud ================================ Desde Uruguay me piden que responda en veinte líneas la antigua y nunca acabada pregunta ¿por qué escribes? Reincidiendo en un viejo defecto, en diez minutos excedí al límite sugerido y me tardé casi una hora tratando de comprimir y recortar por aquí y por allá. Imagino que otros medios que tantas veces me han tolerado excesos peores, reciban bien la respuesta original. Aquí va, así era. Cuando comenzó el Renacimiento en Europa terminó en España. Este detalle se pasa por alto por los países que reivindican ser la cuna del Renacimiento y por España misma —o lo que quedó de España— por su afán de negar grandes méritos a la realidad anterior a Fernando e Isabel, por querer negar que la Reconquista no fue un simple período de transición a un estado de satisfacción política, moral e ideológica sino una montonera de siglos sobre los cuales se desarrolló una cultura renacentista en su sentido humanista, científico, multirracial, multirreligioso, multicultural y progresista de la palabra. Aunque ninguno de estos méritos posmodernos llegaba al ideal sin frecuentes contradicciones, lo cierto es que luego fueron aniquilados por los venerados Fernando e Isabel y sus sucesores. Sus efectos sobrevivieron hasta Franco. No pocos investigadores entienden que España no tuvo Renacimiento y que su continuación de la Reconquista europea en la Conquista americana fue, en realidad, la exportación de un espíritu renacentista con una mentalidad medieval. Pero no sólo el hombre renacentista fue aventurero, conquistador y dominador. También lo fue el hombre medieval, tal como lo prueban las cruzadas. La diferencia radica en el rasgo secular y capitalista del nuevo hombre renacentista. Con la Reconquista castellana se liquida la diversidad y la inquietud intelectual de la España centrada en Córdoba, en el hemisferio sur de la península, y se instala una cultura medieval que ya abandonaba el resto del continente. Para inmortalizar tantas matanzas promovidas por la nobleza, muchas veces como un deporte en tiempos de aburrimiento y llevada adelante por la milicia —los “de a miles” que procedían de las clases de campesinos y carniceros—, aparecieron los biógrafos. Estos escritores casi siempre vivían del mecenazgo de la nobleza. Un descendiente de judíos, como Fernando del Pulgar, en 1486 alabó a un noble viejo diciendo que el conde Cifuentes “era ijodalgo, de limpia sangre”. Es decir, sin abuelos judíos. Antes, en 1450, Fernán Pérez de Guzmán había tenido la lucidez de reconocer que ese oficio de escribir estaba implícitamente bajo la influencia del poder de los reyes, razón por la cual se pasaban por crónicas las exageraciones adulatorias. De cualquier forma este oficio de contar sobre otros pronto se convirtió en un oficio de contar sobre uno mismo. Mucho antes de los aventureros en América —quienes escribían sus relaciones a modo de cartas como parte de su búsqueda de fama y favores del rey— otros practicaron la confesión literaria. Estos escritores hablaban sobre ellos mismos y sobre los demás, pero en gran medida eran los árabes y judíos que iban quedando, ya que la nobleza no consideraba digno exponer su interioridad. Tampoco era digno trabajar con las manos o con el intelecto. Salvo las guerras promovidas por príncipes, duques y obispos, actividad eminentemente noble, fuente inagotable de honores, casi ningún otro trabajo era digno. En tiempos de Cervantes la escritura ya era un oficio y un negocio, como lo demuestra Lope de Vega. Un buen oficio y un mal negocio para muchos, como hoy. En el siglo XX, en casi todo el mundo, la exposición del yo, de la interioridad del individuo se convirtió en un requisito de la literatura, de casi todo el arte. Como lo demuestran los mass media, los reality shows, ahora hay otras formas de exponer el yo individual. Incluso cuando la norma es que el yo ha dejado de ser individual —si alguna vez lo fue— para ser una repetición del mismo individualismo, una repetición estandarizada de un mismo yo. El valor ético y políticamente correcto es “ser uno mismo”, como si en eso hubiese algún merito y alguna diferencia. Ernesto Sábato también exaltó el valor y la particularidad del yo como materia prima, al mismo tiempo que descubría que esa particularidad de la ficción moderna era lógica expresión de la soledad del siglo. Ese yo decía que escribía porque no era feliz; Borges, porque era feliz, al menos mientras escribía. Cortázar porque quería jugar. Onetti porque quería leerse a sí mismo. Muchos otros escritores menores tenemos razones igualmente diversas. Ante la pregunta de por qué escribo quizás tenga muchas formas de responderla y ninguna definitiva. Podría decir, por ejemplo: empecé a escribir de niño para alegrar a mis abuelos que vivían lejos en el campo y no tenían televisión. Seguí escribiendo para reproducir la emoción que me provocó el descubrimiento de la literatura fuera del salón de clase. Después porque quería escapar del mundo. Hoy en día escribo porque sufro y me apasiona la complejidad del mundo que me rodea. Escribo porque quiero batalla con este mundo que no me conforma y escribo porque a veces quisiera refugiarme en algo que no está aquí y ahora, algo que está libre de la contingencia del momento, algo que se parece a un más allá humano o sobrehumano. Pero todo lo que escribo surge a partir de aquí y ahora, de mi inconformidad con el mundo, de una sospechosa necesidad de olvidarme de mí mismo al tiempo que, no sin reprochable contradicción, no me niego a que difundan mis trabajos, al tiempo que espero justificar mi vida a través de algunos lectores que han encontrado algo útil en lo que hago. Uno siempre puede hacer otra cosa, pero quien se siente escritor de verdad, sea bueno o sea malo, no puede dejar esto, esa obsesión de luchar contra la muerte sin saberlo. Pero si las razones personales son suficientes para justificar lo que uno hace, nunca son suficientes razones para explicar por qué uno hace lo que hace. Desde una perspectiva más amplia, por ejemplo y retomando las reflexiones iniciales, vemos que finalmente no fue la nueva Edad Media española la que venció en el siglo XIX y en el XX sino el Renacimiento centroeuropeo, con su ambiguo foco en el humanismo y en el individualismo, en la nueva libertad del antiguo villano, otrora sumiso obediente, y la creciente tiranía del capital. No fue el odio que Santa Teresa profesaba a la libertad, su amor a la obediencia ciega a la jerarquía política y eclesiástica la que venció entre los escritores e intelectuales modernos, sino la herejía utópica de Tomás Moro y de humanistas como Erasmo de Róterdam. Todos aquellos escritores que creemos ejercer la libertad de pensamiento también somos, casi completamente, productos históricos, productos de esas batallas políticas, ideológicas y culturales. (También los más ortodoxos reaccionarios que se creen intérpretes de la palabra de Dios lo son.) La libertad intelectual está siempre en ese “casi”. Sabemos que somos prisioneros de nuestro tiempo, que nuestro tiempo es producto de una larga y pesada historia. Pero la sola sospecha funciona como una llave. A veces esa llave no puede abrir ninguna puerta, pero nos indica por dónde mirar. Y basta el ojo de una cerradura para convertir esa “casi libertad” en una de las más vertiginosas aventuras humanas: la libertad de conocer, de formularse preguntas que logren cuestionar, si no desarticular, la gran prisión, la que no debe ser obra de ningún Dios bondadoso sino pura construcción humana —a veces en su nombre. ** Jorge Majfud jmajfud@hotmail.com Escritor uruguayo (Tacuarembó, 1969). Arquitecto graduado en la Universidad de la República del Uruguay (1996). Ha sido profesor en la Universidad Hispanoamericana de Costa Rica y en la Escuela Técnica del Uruguay, donde ha enseñado artes y matemáticas. Enseña literatura latinoamericana en la Universidad de Georgia, Estados Unidos. Ha publicado las novelas Hacia qué patrias del silencio (memorias de un desaparecido) (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1996; Baile del Sol, Tenerife, España, 2001) y La reina de América (Baile del Sol, 2001), el libro de crónicas 9 viajes (Trilce, Montevideo, 2002) y los libros de ensayo Crítica de la pasión pura (Graffiti, 1998; HCR, Virginia, EUA, 1999; Argenta, Buenos Aires, Argentina, 2000) y El tiempo que me tocó vivir (2004). También textos suyos aparecen en Entre siglos-Entre séculos: autores latinoamericanos a fin de siglo (Pilar Ediçoes, Brasilia, Brasil; Bianchi Editores, Montevideo, 1999). Cuentos y artículos suyos han sido publicados en diarios, revistas y selecciones, como La República, El País, La Vanguardia, Rebelión, Resource Center of The Americas, Revista Iberoamericana, Eco Latino, Jornada, Centre des Médias Alternatifs du Québec y otros. Es miembro del Comité Científico de la revista Araucaria de España. Ha colaborado en la redacción de Enciclopedia de Pensamiento Alternativo (Buenos Aires). Sus ensayos y artículos han sido traducidos al inglés, francés, portugués y alemán. En 2001 recibió mención del Premio Casa de las Américas, Cuba, por La reina de América. Obtuvo el Premio Excellence in Research Award in Humanities & Letters, UGA (Estados Unidos, 2006). === Y los oí cantar: Amuleto de Roberto Bolaño Daniel Rojas Pachas === (...) Y los oí cantar, los oigo cantar todavía, ahora que ya no estoy en el valle, muy bajito, apenas un murmullo casi inaudible, a los niños más lindos de Latinoamérica, a los niños mal alimentados y a los bien alimentados, a los que lo tuvieron todo y a los que no tuvieron nada, qué canto más bonito es el que sale de sus labios, qué bonitos eran ellos, qué belleza, aunque estuvieran marchando hombro con hombro hacia la muerte, los oí cantar y me volví loca, los oí cantar y nada pude hacer para que se detuvieran, yo estaba demasiado lejos y no tenía fuerzas para bajar al valle, para ponerme en medio de aquel prado y decirles que se detuvieran, que marchaban hacia una muerte cierta. (...) Y aunque el canto que escuché hablaba de la guerra, de las hazañas heroicas de una generación entera de jóvenes latinoamericanos sacrificados, yo supe que por encima de todo hablaba del valor y de los espejos, del deseo y del placer. Y ese canto es nuestro amuleto. En las páginas finales del libro Amuleto, de Roberto Bolaño, encontramos este monólogo en boca de Auxilio Lacouture, uruguaya, madre de la poesía mexicana, flaca y espigada como una versión femenina del Quijote. La mujer, pues parece poco decir simplemente el personaje, como ocurre en la mayoría de casos de aquellas existencias que originó la mente del chileno, más bien narrador y poeta continental, ofició como secretaria y barrendera del estudio de dos poetas españoles exiliados y que fueron parte valiosa de la genial vanguardia del 27, Pedro Garfias y León Felipe. Curiosos nexos como éste, no tan anecdóticos o pretenciosos como podrían parecer en un principio, dan rienda al juego preferido del autor, desafiar los límites de lo verosímil, así comienza la trasgresión y se da la trascendencia del papel a lo mundano, lo vital emerge en cada párrafo, en cada desafiante discurso capaz de movilizar los hilos de lo extratextual, configurado por el pensamiento y las aprehensiones del lector. El maridaje se va estrechando en torno a la cultura y siempre con un contenido irremediable, oscuro, violencia y locura entrelazadas, no por nada la historia parte señalando: Ésta será una historia de terror. Será una historia policíaca, un relato de serie negra y de terror. Pero no lo parecerá. No lo parecerá porque soy yo la que lo cuenta. Soy yo la que habla y por eso no lo parecerá. Pero en el fondo es la historia de un crimen atroz. Bolaño es un digno maestro en el diseño de mundos literarios, los que curiosamente o más bien, felizmente, orbitan en torno a lo literario, la literatura es su obsesión, la médula de su espíritu creativo, de su herida como fabulador, lo valioso es que en su calidad de autodidacta y lector, y creo eso es lo que más se le reconoce, pues jamás perdió la capacidad de asombro y de ver más allá, cediendo a lo que un mero segmento del público espera. Bolaño no es complaciente con las camarillas y sectas académicas ni tampoco con el fandom y los cultistas, él por su propia inclinación y libre creatividad, inicia indistintamente un libro con un epígrafe de su amigo Mario Santiago, el poeta mexicano autor de Aullido de Cisne y que leía en la ducha, o hace alusión a una cita de Petronio. Para Bolaño, el arte no es un pañuelo de seda en que sólo cabe el fraseario erudito y la intertextualidad con los clásicos y los nobeles, música docta y museos parisinos, y si bien no se va al otro extremo, propio del realismo sucio y crónica urbana al uso, Bolaño demuestra con talento que el pañuelo de seda no siempre está exento de sangre y otras excrecencias. Los vasos comunicantes entre los grandes pensadores de una sociedad y el lumpen más desastroso, están a un paso y rodeando al habitante común en su horario de oficina, pues son vidas solitarias, periféricas, al límite. Así, sus personajes, físico culturistas, ex boxeadores, criminales, proxenetas y locos artistas, fascistas de la brocha y la pluma, son espléndidos lectores y creadores, hacen de sus fechorías y vidas, actos poéticos. En la autopista paralela, sus personajes eruditos, aquellos escritores y críticos, investigadores y muralistas, son detectives salvajes, viajeros como los héroes de las tragedias griegas, guerreros y poetas que deambulan en la noche, que se mutilan y guardan cadáveres en el patio trasero gestando los extramuros de la cotidianidad. Bajo esa cuña que para algunos es un despliegue exagerado de conocimiento, sólo queda recalcar lo exagerado de su limitación como intérpretes, pues basta con revisar la vida de muchos escritores, dementes genios como Vallejo famélico, Baudelaire con sífilis, Hemingway volándose la cabeza de un tiro, Kafka tuberculoso desafiando a su progenitor, Rimbaud con sífilis traficando armas, Joyce traficando libros con un look de pirata, Delmira Agustini víctima de un crimen pasional terrible, Pessoa creando heterónimos, Vian creando heterónimos de color para escribir violentas historias de racismo y jazz, Crane saltando al vacío, Berryman saltando al vacío, Pascal cortándose las venas, Chesterton envenenado, Panero recluido, Salinger auto recluido y muchos más que Bukowski, pudriéndose en sus moteles, borracho y recluido, se pregunta, ¿qué pretenden estos que algunos consideran pequeños dioses?, verdaderos dionisíacos, posicionados en los anaqueles de la insanidad, balanceándose como elefantes sobre un delgado hilo hacia el más insondable abismo. La realidad, entonces, se reescribe en fantasmales y maravillosas voces que impulsan al lector a indagar más a fondo en periodos, lecturas, generaciones y movimientos, cruzados por numerosas anécdotas, vidas que en la autotelia de la palabra, algo tan ansiado por los escritores, esa patria que es tu lenguaje en acción más allá de cualquier pedazo de concreto, va desafiando los lindes de lo humano, de lo histórico, relegando a cronistas y glosadores a un segundo plano ante el predominio de la ficción verosímil bien edificada. Podemos en tal medida señalar que Auxilio y su mente son una alegoría de la memoria de América del mundo, ella misma lo señala: Luego me desperté. Pensé: yo soy el recuerdo. Y así dicen sus juegos adivinatorios. (...) Estoy en el lavabo de mujeres de la Facultad y puedo ver el futuro, decía yo con voz de soprano y como si me hiciera de rogar. Ya lo sé, decía la voz del sueño, ya lo sé, tú empezá con las profecías que yo las anoto. Las voces, decía yo con voz de barítono, no anotan nada, las voces ni siquiera escuchan. Las voces sólo hablan. Te equivocas, pero es igual, tú di lo que tengas que decir y procura decirlo fuerte y claro. Entonces yo tomaba aliento, dudaba, ponía la mente en blanco y finalmente decía: mis profecías son éstas. Vladímir Maiakovski volverá a estar de moda allá por el año 2150. James Joyce se reencarnará en un niño chino en el año 2124. Thomas Mann se convertirá en un farmacéutico ecuatoriano en el año 2101. (...) Juego que proyecta la resurrección de poetas y narradores universales hasta el fin de los tiempos en un infierno en vida que cierra bajo el enigmático y penumbroso 2666. (...) no un cementerio de 1974, ni un cementerio de 1968, ni un cementerio de 1975, sino un cementerio del año 2666, un cementerio olvidado debajo de un párpado muerto o nonato, las acuosidades desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por olvidarlo todo. Las evidencias son muy marcadas, la mujer que resistió acalambrada dentro de un baño el quiebre de la autonomía universitaria cuando la Unam fue invadida por los militares, convirtiéndose en una ambigua leyenda, pasa más allá de ser un mero personaje, reducirla a esa categoría sería ofensivo, igual que reducir a Arturo Belano, alter ego del autor y a Ernesto San Epifanio, a Remedios Varo y Lilian Serpas, la amante del che Guevara, todos presentes en el particular fluir de la conciencia de Auxilio y sus delirios claustrofóbicos, durante su hacinamiento que buscaba salvar su pellejo del fascismo. En esas condiciones la mujer se empapa de mágicas percepciones, volviéndose una especie de Tiresias. Moderna versión del profeta que transita entre el pasado y futuro, no sólo el personal y de sus coetáneos, amigos y conocidos, poetas infrarrealistas, perdón, realvisceralistas de los 70, sino que su voz se prolonga a todo el quehacer literario joven de nuestro continente, he ahí la fuerza del discurso disperso de una mente enfebrecida y que usé para abrir el artículo. La similitud de éste con Howl de Ginsberg, tampoco se puede obviar. En este punto, además, no es secreto la afición beatnik de Bolaño, cómo ignorar entonces la obra del budista y sus compañeros, la influencia de Kerouac, de Corso y Burroughs, en él, que fue un gran lector de poesía, un autodidacta sapientísimo. Amuleto, novela corta, repleta de personajes, más bien existencias, es entonces una prolongación del genio lector de Bolaño, capaz de crear dualidades carismáticas que no dejan de ser fantasías y que en esa ambivalencia tan especial entre real y ficticio, permiten la flexibilidad del trato con cada persona que los reconoce y dialoga al leerlos, al interpretarlos, en un presente que se diluye rápidamente y siempre remite a esas lozas, a esa pulcritud y silencio abismal del baño universitario, a esos minutos de asfixia que compartimos en el silencio de nuestra propia conexión con el amuleto, con la palabra, con el canto. El amuleto de la creación y de la sabiduría, y también de la caníbal demencia de América, de la llegada de exiliados, genios europeos, que revolucionaron nuestras letras, el giro político, las dictaduras y utopías comunistas, el vacío posterior de generaciones que soñaron y fueron abortadas y el inicio de nuevas generaciones impávidas que nada saben y poco les importan la tierra y las reivindicaciones del pasado, huérfanos, cosmopolitas hijos del soundtrack y el pop culterano. Amuleto es una bitácora de toda la narrativa de Bolaño, y en palabras exactas de otra de sus existencias, el investigador literario Amalfitano de 2666, Amuleto como Bartleby o La metamorfosis, sería un ejercicio de esgrima perfecto, no como sus hermanos mayores, batallas desordenadas, sangrientas, atemorizantes, fétidas y carentes de aplicación, geniales en su caos, en su apertura, Amuleto en cambio, redonda, exacta, entrenada previamente, presenta la finitud, es limpia, maravillosa y digna del gusto de un farmacéutico ilustrado. ** Daniel Rojas Pachas carrollera@gmail.com Escritor y docente peruano (Lima, 1983). Reside en Arica (Chile), donde trabaja como profesor de literatura. Está a cargo del área de cultura del diario El Morrocotudo (http://www.elmorrocotudo.cl) y dirige el Colectivo y Taller Literario Clepsidra (http://clepsidra.ohlog.com). Además es miembro y fundador del Grupo Literario MAL y edita la revista literaria virtual Cinosargo (http://www.cinosargo.cl.kz). Ha publicado los poemarios Música histórica (2006) y Delusión (2007) y ha sido beneficiado con el Fondo Nacional de Fomento al Libro 2008 por su trabajo de investigación sobre cinco autores latinoamericanos claves, que aborda la obra de Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante y Roberto Bolaño, entre otros. Actualmente trabaja como gestor cultural y profesor de su área, tanto en colegios como en la Universidad de Tarapacá (http://www.uta.cl). Realiza talleres de literatura para escritores y organizó el primer recital de poesía joven en Arica (2008). Mantiene un blog en http://danielrojaspachas.blogspot.com. === Sergio Canut de Bon, el poeta colérico de Rinkeby ===================== === Víctor Montoya ======================================================== Es difícil imaginar el panorama de la poesía latinoamericana en Suecia sin la presencia de un personaje extravagante como Sergio Canut de Bon, quien le ponía color a la vida burlándose de la muerte. Era un conversador ameno y sabía sacarle partido a las tertulias, donde sus anécdotas parecían juegos de pirotecnia. Sus sentencias concisas, hechas con ingenio y humor cáustico, constituyeron el lado fuerte de su creación literaria, quizá porque a través de ellas quería expresar la verdad —su verdad— de una manera breve, rotunda y poética. Canut de Bon, acostumbrado a la reflexión moral e intelectual, era gran admirador de Salvador Allende, Luis Emilio Recabarren y fiel simpatizante de la revolución cubana. No en vano uno de sus libros está dedicado al comandante Fidel Castro Ruz, seguido de una frase que agregó entre paréntesis: “Lo que Yo habría deseado ser”. Se le conocían algunas actividades políticas como militante del Partido Socialista y se denominaba presidente de Laife (Sociedad de Escritores, Artistas e Intelectuales Latinoamericanos en el Exilio); una organización que, sin afanes de lucro ni representaciones jurídicas, hacia circular de cuando en cuando una “Hoja informativa” entre amigos y afiliados. Cuando lo conocí personalmente, a principios de los años 80, ya me habían contado de sus ocurrencias irreverentes en el barrio de Rinkeby, donde graffiteó en los puentes y frontis más visibles: “¡Viva Canut de Bon!” o “¡Arriba Canut de Bon!”. Asimismo, cuando algunos le echaron la talla por su excesivo ego, él volvió a los mismos lugares y, allí donde antes había escrito: “¡Viva Canut de Bon!” o “¡Arriba Canut de Bon!”, escribió con puño firme: “¡Muera Canut de Bon!” o “¡Abajo Canut de Bon!”. Y, para no darles el gustito a todos, se podía leer en las paredes de las iglesias luteranas la sentencia: “¡Dios ha muerto! ¡Qué viva Canut de Bon!”... La primera vez que lo visité en su apartamento, me enseñó un enorme mapa de Sudamérica que tenía en la pared de su sala, mientras me relataba sus hazañas de caminante que hacía camino al andar. “Pasé por tu país”, afirmó con expresión risueña. “Me gusta su gente y la majestuosidad de su paisaje que forma parte del macizo andino”. Luego añadió: “Bolivia es un país que quiero entrañablemente, podría parafrasear a mi amiga Violeta y decir: ‘Bolivia... que me ha dado tanto’...”. Me contó que, al mejor estilo del Che, recorrió por los territorios cuyas rutas estaban señaladas con marcadores de color, sin más compañía que un mapa en la mano y una mochila al hombro. Compartimos lecturas en el escenario menor de la Casa de los Conciertos de Estocolmo, donde se llevó a cabo “Poesi-Dagen” en 1983, y en las jornadas literarias de la Biblioteca de Brandbergen, el 29 de abril de 1987; ocasión en la que se quejó de que algunos “aprendices y baciniqueros” le dijeron “tonterías”, a tiempo de criticar su particular modo de abordar la poesía. Su queja, más que ser casual, parecía premeditada e intencional, pues a Canut de Bon, maestro en el manejo de la ironía mordaz, le gustaba referirse al cotilleo literario chileno, a la eterna rivalidad entre Pablo Neruda y Pablo de Rokha, a los amaneramientos de Vicente Huidobro o al lesbianismo no confeso de Gabriela Mistral. En diciembre de 1986, con motivo del 5º aniversario del semanario Liberación, hicimos el largo viaje entre Estocolmo y Malmö, junto al poeta Carlos Alberto Muñoz y al periodista Luis Garrido, quien iba al volante con la velocidad de un conductor que no usa bocina. Allí, reunidos entre colaboradores y amigos del semanario, conformamos el jurado del certamen literario que se convocaría en memoria a Olof Palme. Recuerdo que durante el trayecto me confesó que amaba tanto la literatura que, la preparación del libro de su vida le costó incluso el divorcio de su esposa, quien por ese entonces estaba vinculada a un pequeño círculo de mujeres que se reunían en torno a la revista Micaela, la misma que, según su opinión, era una publicación extremadamente feminista que ponía a volar pajaritos en la cabeza de las mujeres cansadas del machismo latinoamericano y de la vida matrimonial. Al cabo de publicar sus Aforismos y poemas, me envió gentilmente un ejemplar el 25 de septiembre de 1986, con una dedicatoria que dice: “Estimado Víctor: No me molesta, por el contrario, el que me señalen errores o ataquen. Es agradable el que en una amistad o compañerismo te señalen los defectos y tañan el nombre de uno sin ser cómplices de lo negativo. Así entiendo la amistad verdadera (...). Ráyalos, tájalos, qué sé yo, no me disgustaré. Dímelo y te daré aun más gracias. Espero me comprendas. Es duro criticar, si se hace con un espíritu alerta a lo bueno en esta dura tarea hacia la perfección”. Éste era el verdadero sentido de la amistad y de la crítica constructiva que asumía Canut de Bon, quien, como todo ser curtido en la escuela de la vida, no confiaba en esos “criticones” parecidos a los perros que ladran pero que no muerden. La segunda vez que nos reunimos en su apartamento, con motivo de dar a conocer el veredicto del certamen literario convocado por el semanario Liberación, estuvimos acompañados de Carlos Alberto Muñoz, a la sazón tercer miembro del jurado. Cotejamos los puntajes de los finalistas y, por unanimidad, decidimos premiar la poesía de Juan Cameron. Acto seguido, y como no podía ser de otra manera, nos enfrascamos en una conversación amigable en la que no faltó el vino tinto ni los bocadillos. Un día nos encontramos en la estación del metro de Odenplan y caminos juntos hacia el antiguo edificio del Instituto de Estudios Latinoamericano, donde Isabel Allende habló de su exitosa novela La casa de los espíritus. Años más tarde, nos reencontramos en la Universidad de Estocolmo, con motivo del primer Festival Latinoamericano de Poesía denominado “La reconstrucción del tiempo” (octubre de 1989), en el que Daniel Moore le tomó una fotografía desde su asiento, como quien estaba decidido a perpetuar la imagen de un Canut de Bon con el bastón en la mano. No recuerdo bien cuándo fue la última vez que nos vimos, pero me enteré de que estaba viviendo en el Servishus de Rinkeby, donde el niño que habitaba en él seguía dándole cuerda a sus travesuras. Esto me lo confirmaron unas señoras de la tercera edad. Decían que Canut de Bon era una persona especial, que pasaba los días entre la lucidez y la locura, y que por las mañanas, movilizándose en su silla de ruedas por los pasillos, las despertaba con “garabatos” y declamando sus versos a grito pelado, y que, en más de una oportunidad, armó tremendos líos en el comedor. En fin, nada raro en un ser humano cuya excéntrica personalidad estaba marcada por su actitud de juerguista, extrovertido y socarrón. Desde que lo conocí, de igual a igual, mantuvimos un trato cordial y un mutuo aprecio. Me alentó en mis primeros avances literarios y hasta llegó a escribir en una de sus cartas: “Debería envidiarte la juventud” y, a tiempo de despedirse, no dejaba de desearme: “Salud, dinero y amor... y el que tenga estas tres cosas...”. De él aprendí, como todo joven aspirante a escritor, que el sentido del humor es la mejor arma contra los comentarios ponzoñosos y malintencionados. “Cuando te echen la talla”, me recomendaba, “lo mejor es no picarse. Ríete y olvídate. Y si los envidiosos hablan a tus espaldas, ríete también con más ganas”. Tampoco era extraño escucharle decir: “Esté feliz de que hablen de usted, compadre, que le serruchen el piso y lo pelen a lengua suelta. ¡Así lo harán famoso, saboreándolo de boca en boca!...”. Hasta aquí, todo hace pensar que Canut de Bon hizo de todo, pero lo cierto es que era poeta ante todo. Murió en el Hospital de Karolinska el 28 de enero de 1993 y sus restos fueron incinerados en la Capilla de la Rosa del Crematorio de Råcksta. Al fin y al cabo, cumplió su deseo de enterrarse en Estocolmo en caso de morir en el exilio. Ya antes de que el tirano Pinochet fuese tumbado por el clamor popular, dejó dicho y escrito: “... no debo ser enterrado en ningún lugar del territorio nacional mientras el usurpador esté vivo o muerto pudriendo o pudriéndose dentro de sus límites. Sólo tras ser alejado ese corruptor de la nación de su territorio entonces mis cenizas sean repartidas o colocadas en el Patio Once del Cementerio General de Santiago donde reposan mis camaradas ‘N.N.’ víctimas, entre otros, de tanta insania”. Guardo celosamente algunas cartas escritas de su puño y letra, incluida una dedicatoria que estampó en una servilleta de “Berns Salonger”, durante la tertulia del 24 de noviembre de 1983, en presencia de Mario Romero, Carlos Geywitz, Sergio Badilla y otros. Las guardo por si acaso alguien, algún día, las necesite para reconstruir la vida de este poeta colérico que fue buen amigo de los amigos, y, por qué no decirlo, también amigo de sus más furiosos enemigos. Bibliografía Sergio Canut de Bon Salas (Chile, 1923; Estocolmo, 1993). Autor de Mis pensamientos (1956), Campacana y otros poemas (1958), Trovas de odio y de amor colérico (1959), Nosotros-Yo, Latinoamérica (1960), Historias por y para campesinos (obra quemada por el fascismo, 1973), Aforismos y poemas (1986) y Nuevos aforismos y pensamientos (1989). ** Víctor Montoya montoya@tyreso.mail.telia.com Escritor, periodista cultural y pedagogo boliviano (La Paz, 1958). Perseguido, torturado y encarcelado durante la dictadura militar de Hugo Banzer, fue liberado en 1977, después de haber pasado por las prisiones de mayor seguridad de San Pedro y Viacha, por una campaña de Amnistía Internacional. En prisión escribió su testimonio Huelga y represión. Se exilió en Suecia. Es autor de Días y noches de angustia (1982), Cuentos violentos (1991), El laberinto del pecado (1993), El eco de la conciencia (1994), Antología del cuento latinoamericano en Suecia (1995), Palabra encendida (1996), El niño en el cuento boliviano (1999), Cuentos de la mina (2000), Entre tumbas y pesadillas (2002), Fugas y socavones (2002) y Literatura infantil: lenguaje y fantasía (2003) Dirigió las revistas literarias PuertAbierta y Contraluz. Ha recibido premios y becas literarias y tiene textos traducidos y publicados en antologías internacionales. Actualmente escribe para diversas publicaciones en América Latina y Europa. === Ana María Navales, poeta hispana de la palabra precisa ================ === Paula Winkler ========================================================= La obra de Ana María Navales es tan inmensa y profunda que para rendirle un homenaje no se sabe si presentarla en el panorama literario español como narradora, ensayista, poeta, docente o editora. Ha sido todas esas cosas, y muchos tal vez la recuerden no sólo por sus textos y toda esa faz literaria, sino sobre todo como mujer y amiga porque Ana María Navales no le caía indiferente a nadie. Por eso diré que Navales es fundamentalmente poeta y pensadora, una artista. Últimamente sus poemas habían sido condensados en Travesía en el viento —una estupenda reedición de su poesía— que, a mi juicio, sólo puede anunciarse metonímicamente con dos palabras: “grito” y “realidad”. Se han destacado La lady y su abanico, La amante del mandarín, El laberinto del Quetzal y Cuentos de Bloomsbury, Zacarías rey, Tres mujeres y Cuentos de las dos orillas, y no necesitan mencionarse sus detallados estudios sobre Virginia Woolf, Nadine Gordimer y otras destacadas escritoras que hallaron en su pluma la recreación de sus textos, además de un análisis biográfico y literario concienzudo, del que sólo puede ser capaz una conocedora insustituible de la palabra, pero también una artesana sumida en el maravilloso e infernal oficio de narrar. Gracias, Ana María, acaso niña, poeta del asombro y la frustración, libertaria silente. Es que Ana María Navales es la representante hoy de las letras aragonesas y su memoria ha de quedar grabada en la historia literaria hispánica. Sin embargo, lo inolvidable de esta artista es que buscó la libertad en todos sus más caros sentidos. Aun cuando nos abandonó, nos deja una huella precisa. ** Paula Winkler Escritora argentina (Buenos Aires). Doctora en derecho y ciencias sociales y magíster en ciencias de la comunicación. Ensayista y cuentista, ha publicado el libro de cuentos Los muros, la nouvelle Cartas escritas en silencio para el viento y el libro-objeto Cuentos perversos y Poemas desesperados, además del ensayo El discurso argentino de la mentira, del cual es coautora. Ha recibido el premio Jorge Luis Borges de la Fundación Givré (1989), el premio publicación categoría cuento de Ediciones Nuevo Espacio (2003), y el mismo premio en la categoría cuento breve (2005). Textos suyos han aparecido en revistas como Híbrido Literario, El Escribidor, Letras (Buenos Aires), Everba (Universidad de Berkeley), Turia (Aragón, España), Hontanar-Cervantes, (Meulbourne, Australia), Brújula Compass (Instituto de Escritores Latinoamericanos de Nueva York), y en la revista del Lake Forest College, (Departamento de Literatura y Lenguas Extranjeras de Chicago). Su cuento "Esperando instrucciones" ha sido traducido al alemán por la escritora y traductora Lilith Tetzner. === ¿Sabe el Perú cuántos policías va asesinando el narcotráfico ========== === en la puerta de salida al Ecuador? ==================================== === Guerra invisible en la frontera Lucas Jiménez ==================== Casi no se ve. Pero esa “narco guerra” que viene matando policías y magistrados en el país, está presente en Ayabaca, en la frontera con Ecuador, desde fines de los ‘70. Veintiocho años después del inicio de esa guerra, el paisaje serrano luce demasiado apacible y cuesta creer que detrás de sus melancólicos cerros hayan sido asesinados a tiros once policías. Cerca de una tonelada de cocaína se incautó en la región Piura durante el 2007, pero ningún kilo de esa cantidad en Ayabaca por donde saldrían al Ecuador unas 20 toneladas anuales procedente del VRAE (Valle de los ríos Apurímac y Ene) y del Alto Huallaga. Cuando no mató a los uniformados, el narcotráfico les robó las armas de los puestos de vigilancia (PV) fronteriza. En esta puerta binacional, donde incluso se secuestra policías para canjearlos por droga, la violencia podría tornarse incontrolable. Pero el Estado peruano, con los ojos puestos en las zonas cocaleras, parece no darse por enterado. —Cómo lo dejaron, mi mayor —balbuceó el guardia Silva, cuando sus colegas destaparon el cadáver—, venir desde Lima a morir tan joven. El cuerpo acribillado del oficial llevaba dos días cubierto con un plástico amarillo. Tenía puesto un poncho verde y botas de jebe. Al derrumbarse sobre el barro en un costado del camino que baja de Jiclas, había quedado boca arriba, con los brazos abiertos y la cabeza hacia el monte. No miraba en ninguna dirección, o al menos no era posible saber hacia dónde miraba. La hinchazón del rostro le cerró los ojos y a Silva se le ocurrió que ese cuerpo deformado pegoteado con sangre reseca, en nada se parecía al de su nuevo jefe, tan caballero ese mayor limeño y decente y sonriente en esas tardes nubladas en que subía a jugar tenis de mesa en el segundo piso de la Jefatura Provincial GRP de Ayabaca. A tres metros del cuerpo del mayor Benites, bajando hacia la quebrada Tuelcas, había caído el cabo Dávila. Ambos tenían perforaciones de bala en el pecho. Ahora que recuerda esa tarde lluviosa de 1983, a Silva aún le parece ver a los campesinos de Jiclas alentados por su teniente gobernador, empinándose las galoneras de aguardiente, mientras llevaban en hombros los cadáveres bañados en timolina a falta de formol. 24 años después de ayudar a levantar y trasladar hinchados a los mártires por el resbaloso camino enfangado hacia Ayabaca, Silva confiesa que aumentó el temor a ir a la frontera. Él mismo evitó que lo manden a resguardar hitos. Justo ahora resguarda una entidad financiera en una calle céntrica de Piura. “A quién no le iba a dar miedo exponerse a que lo maten”, dice tocándose el chaleco antibalas. Y alguien que, por trabajar cerca de la central de radio, recibió reportes de tantos asaltos, balaceras y muertes de policías en las rutas de la droga en los años 70 y 80, sí que sabe de qué habla. Esa guerra nunca se detuvo en la frontera y en 25 años ha cobrado más bajas en el bando policial que en el lado de la droga. De 1979 al 2004 el narcotráfico eliminó en Ayabaca a once policías, pero el país no se enteró porque ocurrieron en diferentes fechas. El Estado no se conmovió tanto como en el año 1993 cuando Sendero Luminoso eliminó a 17 policías en un solo atentado en Huarmaca. ¿Quién tiene el control en la frontera? Se preguntaron los piuranos en el 2004 cuando agentes antidrogas de la Divandro sufrieron el secuestro de uno de sus efectivos, Carlos Peralta Monteza, y tuvieron que canjearlo por un detenido con 200 kilos de droga, al ser atacados por 500 vándalos que incendiaron un carro policial, en La Tina (Suyo). El mismo mes vándalos que protegen a narcos y contrabandistas mantuvieron varias horas secuestrado a un agente de Adunas ecuatoriano. Lo canjearon en Macará por una carga de petróleo incautado. “Ayabaca prácticamente es una zona donde el narcotráfico hace lo que quiere. El Estado tiene una escasísima y debilísima presencia”, me había dicho Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior de Alejandro Toledo. Y lo dijo una mañana de setiembre en que llegó a El Tiempo a informarse sobre la banda que baleó a dos policías el 5 de abril de 2007 en la zona de Rayo El Molino, en plena intervención de un laboratorio de cocaína. En el 2007 el Perú vio por TV sollozos de ojos irritados, lágrimas y muerte producto de una escalada violenta que mató policías en Ocobamba, Huancavelica, Lima y Ayacucho incluso hasta horas antes de la Nochebuena. El país no se enteró de que esa guerra ya había empezado en Ayabaca a fines de los ’70. Y que el enemigo fortalecido por un estado casi ausente —al que algunas veces le ha robado pistolas y armas de guerra de sus puestos de vigilancia fronteriza (PVF)—, parece estar mejor armado. Quizá por eso, unas veinte toneladas de droga pasan cada año por esta cadena de cerros gélidos, según estima el fiscal provincial Manuel Sosaya. Esta historia es sobre esa guerra silenciosa. Invisible para el Estado pero que podría ser más peligrosa que en las cuencas cocaleras peruanas, justamente porque avanza sin llamar la atención, gota a gota, fuera de las portadas y ediciones estelares de la TV. Ignorada por los propios encargados de la interdicción detrás de los últimos caminos y cerros del norte del Perú. —Aquí tenemos el problema de drogas, pero no en la magnitud con que se da en las zonas de cultivo. Aquí es más trasteo o traslado, la producción y la violencia se dan en el otro lado (Valles de los ríos Apurímac y Ene y en la cuenca del Huallaga) —me dijo hace unos días el general Luis Henríquez Palacios, máximo jefe policial en Piura. Fue al final de la graduación de la promoción 2007 de la Escuela de Suboficiales PNP de La Unión, al preguntarle cómo evitar más muertes de policías en manos del narcotráfico en Ayabaca. —Efectivamente, Juan Benites Luna murió (en Ayabaca) y un complejo policial lleva su nombre en Piura, pero el narcotráfico acá no se da con la violencia que se da en las zonas cocaleras —volvió a “tranquilizarme” el general, momentos después de pedirle a 115 nuevos policías que imiten las virtudes de un efectivo asesinado a tiros por dos asaltantes en Piura. Jefe, cuídese No hablaba mucho, pero aún conservaba el entusiasmo triunfalista propio de sus cuatro años de cadete en la escuela de oficiales GRP. El mayor tal vez había salido sin haberse puesto el poncho. “Aypate”, el mulo que lo llevaba cuesta arriba por la montaña de Chacas, no corría pero tampoco era lerdo. Los pocos guardias republicanos que lo habían visto partir “muy respetuoso”, “muy gentil”, muy Juan Edmundo Benites Luna, acompañado de un cabo chiclayano, recuerdan haberlo notado optimista. Lucía casi contento, cuando salió de la Jefatura del Subsector Fronteras Ayabaca, en la esquina de la Plaza de Armas. Y tenía motivos de sobra para estar malhumorado. En pleno fenómeno de El Niño del 1983 que a un oficial peruano lo cambien para trabajar en Piura declarada en emergencia, devastada, aislada por las lluvias, ya era bastante cruel. A él lo habían enviado muchos cerros más arriba, 234 kilómetros al noroeste de Piura, a un moridero triste andino llamado Ayabaca, a donde en esos meses no llegaban carreteras, ni teléfono, ni sal. Desde su llegada a inicios de abril, no había podido llamar a Miriam. En dos meses y 17 días de estadía, la única forma de decirle estoy bien, a dos mil 709 metros de altura, era por telegrama. Era el primer año que la señora Santolaya de Benites y su hijo Juan Carlos, iban a pasar separados de él, el día de su cumpleaños. Faltaba más de un mes para el 23 de junio, él quiso prepararse con tiempo para evitarles esa tristeza. Quería ir a Lima y cumplir la edad de Cristo en casa. Se lo dijo a algunos guardias de confianza. Que pensaba visitar la frontera, elaborar un informe, presentarlo como muestra de buen desempeño ante el coronel Serna en Sullana, para merecer unos días de permiso, para estar con la familia. Les caería de “sorpresa”. La idea tal vez lo animaba esa mañana del 17 de mayo, cuando subía por el cerro Chacas, acompañado del cabo Dávila. Riesgo Para entonces, siete policías habían muerto en los últimos cuatro años alcanzados por disparos de traficantes de PBC. Pero ningún guardia había convencido al mayor Benites de que ir a la frontera acompañado de un cabo en lugar de una patrulla, era más que riesgoso. Era casi un suicidio porque Dávila, su acompañante que montaba el mulo “El Ayavaquino”, desconocía qué ruta era la más segura. En 1983 el tráfico ya era intenso. Los crímenes de la droga ya habían convertido en zonas rojas varios caminos y poblados ayabaquinos, como Jiclas. Cada vez más armas protegían las cargas de pasta base. En setiembre del 82 desaparecieron dos fusiles en el PVF El Remolino. En Perú, desde el 80 la producción de coca empezaba a tornarse incontrolable para el gobierno de Fernando Belaúnde Terry. Con nuevos centros de producción en el Alto Huallaga y el Monzón, la superficie sembrada había superado las 35 000 hectáreas, según el informe Coca y cocaína de Antonio Brack Egg. Durante el desastre pluvial del 83, la presencia represora del Estado y su lucha antidrogas basada en un decreto ley 22095 del año 78, era aun más débil en esta zona de frontera. Puestos de vigilancia como el de Algarrobal, hacia donde el mayor Benites se dirigía esa mañana, contaban con muy pocos efectivos asignados y algunos empezaban a ser objeto de robos de las armas del Estado. La delincuencia ya no se contentaba con revólveres. En marzo del 82, dos delincuentes habían violentado el PV de Algarrobal de adobe y teja. Hirieron al guardia Edwin Garay Portilla y robaron un fusil automático y dos ametralladoras, según consta en el informe elaborado por el jefe del PV del año 82. —En ese tiempo si ibas a la frontera sin conocer, cualquier narco podía dispararte sólo porque ibas uniformado —recuerda Antonio, otro ex republicano que trabajó con Benites. “Los policías sabemos de los riesgos que corremos. Nadie quiere ir a la frontera. Pero el deber nos llama. No es fácil estar un mes sin ver a la familia, llevar alimentos, cocinarse uno mismo, o comer lo que haya en la zona”, me dijo el general Remigio Hernani Meloni, ex jefe de la I Dirtepol Piura, una mañana de abril del 2004, al comentar sobre la muerte del policía chiclayano Segundo Humberto Mantilla Bautista, asesinado ese mes en La Cuya, Aragoto. Veintiún años antes, esa mañana del 83 mientras subía a la cima del Chacas, el mayor Juan Benites no llevaba en la alforja arroz, menestra, fideos y conservas para un mes, como los subalternos. En los puestos visitados, Algarrobal, Sausal, Playón, Remolinos y Quebrada Los Mangos, iban a invitarle comida, por eso sólo compró atunes y galletas para cuatro días. No esperaba demorarse más en la supervisión, porque iba a recorre sólo cuatro locales policiales. Por orden suya y en simultáneo los otros cuatro puestos serían supervisados por el capitán Félix Díaz Minaya, acompañado del cabo Idelso Fernández. Cumplida la misión, ambos equipos iban a encontrase en Los Mangos. A no ser que haya sorpresas. Como arriesgarse a pasar por Jiclas. Si vas para Aragoto... ¿Alguno de los campesinos con los que me cruzo en la carretera que va de Ayabaca a la frontera, sabrá cómo mataron al mayor Benites? Me lo pregunto una tarde de octubre después de pasar frente al Chacas. Siempre hay niebla en la punta de este cerro de 3 mil 7 metros de altura. El inicio del camino de herradura que trepa por la montaña, el mismo que siguió el oficial limeño hacia su muerte, se ve oscuro como túnel... ignorado por la carretera que pasa mirando esos caminos, laderas, faldas, cerros donde termina el Perú. Ayabaca limita al este con el país de los pasillos. Algunos de esos últimos retazos azules de patria que parecen flotar en humo blanco deben ser Chocán, Cachaco Bajo o Llicsa, algunos de los numerosos cerros productores de amapola y marihuana. Por esa franja de frontera apenas visible a lo lejos, aumentó la producción de bellotas, hojas alucinógenas y el paso de mochileros o arrieros con PBC y cocaína del Vrae o del Huallaga. “El número de incautaciones entre el 2000 y el 2005 ha sido diez veces más que toda la década anterior. Definitivamente el narcotráfico aumentó”, va a decirme el fiscal de Ayabaca, Manuel Sosaya. Pero los decomisos bajaron. Ni un solo atestado por tráfico de PBC o cocaína formuló en el 2007 la comisaría ayabaquina, al menos de enero a octubre (aunque sí veinte por cultivo de marihuana). El Perú produce más de 240 toneladas anuales de cocaína, según cifras oficiales, de las cuales —estima Sosaya— veinte saldrían por Ayabaca, una ruta fácil para cruzar la frontera. Los pasajeros que hoy llegamos de Piura en un ómnibus de la empresa Poderoso Cautivo, pudimos haber traído droga en la mochila, sin problemas, porque el carro no fue revisado en ningún control policial a lo largo de los 234 kilómetros de viaje. No hay ningún puesto fijo para revisión de viajeros en las carreteras de Ayabaca hacia el Ecuador. Menos en Aragoto, considerado por Sosaya como “sitio de comercio, planificación de los delitos, donde llega gente que supuestamente viene a comprar” (droga), y donde el año pasado no se hizo ninguna operación de patrullaje. Llegas una mañana cualquiera a su única calle y todos te miran con desconfianza. Nadie es amable con los extraños. Lo comprobó hace pocos días el sociólogo Jaime Antezana, uno de los más connotados analistas del narcotráfico peruano, al llegar de incógnito. “Las tierras son eriazas, no se ve producción agrícola, pero casi todas las casas son de ladrillo”, con techo de concreto armado. Antezana se hizo pasar como empleado de una empresa de servicio técnico, para poder llegar. Lo que más recuerda es el momento en que entró a comprar gaseosa en una tienda. Y se encontró con que la bodega no sólo estaba igual de abastecida como la de una ciudad, sino que incluso cambiaban dólares. “Ingresó un joven campesino que venía del caserío Gigante, donde se supone sólo hay campo, miseria y agricultura rudimentaria, sin embargo llegó a cambiar un billete de cincuenta dólares. También vi gente no mayor de 35 años que se pasa el día jugando cartas o en un billar... es evidente que son “traqueteros” y que este pueblo es el eje en que se mueve el narcotráfico, creo que aquí se inician los caminos de herradura para llevar al Ecuador la droga que llega de diversas ciudades del país”. Me dijo ese sociólogo, contento de no haberse arriesgado a ingresar a Llanos, el otro lado de Aragoto donde los ayabaquinos dicen puedes cruzarte con ecuatorianos y colombianos armados a cualquier hora del día. Suspenso Desde Socchabamba, junto a la flecha que señala el desvío hacia Aragoto, de este mítico refugio de la mafia sólo alcanzo a ver una loma gris, donde resaltan casitas de techos pálidos. Por allí hay más movimiento de burrieres en octubre debido a la fiesta del Señor Cautivo, en la que también aumentan los asaltos por la droga. Lo dicen los archivos policiales. Justo en estas fechas, en el 2005, en La Cunya de Aragoto apareció muerto en un camino el presunto traficante Arnulfo Culquicóndor Yanayaco. Un año antes en el mismo sector el suboficial PNP Segundo Mantilla Bautista cayó abatido con el pulmón roto por un disparo en el pecho. Dicen que un ex recluso lo vio pasar y al reconocerlo como el policía chiclayano por el que había sido investigado pocos años antes por drogas, le disparó para vengarse. Sólo dos horas pudo permanecer Antezana en la única calle de Aragoto, donde hay seis teléfonos comunitarios y hasta promocionan televisión por cable. Ahora recuerda que cuando uno pasa por ese pueblo dolarizado y sigue hasta Calvas, encuentra que “toda la ruta es tierra de nadie, es de dominio del narcotráfico. No hay narcoterrorismo como en el Vrae, pero sí bandas del crimen organizado que se enfrentan a la policía”. Y por eso esta tarde me niego a seguir la flecha que ordena desviarse hacia la izquierda. Cuatro forasteros lo hicieron el 21 de setiembre del 2002 y nunca volvieron. Esa noche Miguel Vílchez Rycra, su hermano Ricardo y los primos Levis Bacilio Muñoz y Joel Vega Muñoz, procedentes de Ucayali, Junín y Lima, fueron torturados y acribillados posiblemente de rodillas. Sus cadáveres amanecieron tendidos en una pampa del caserío Charán, a pocos minutos de Aragoto. En las investigaciones los campesinos se silenciaron. Ni siquiera aceptaron haber oído disparos. —Los cuatro habían sido ejecutados de manera brutal. Les habían dado el clásico balazo en la nuca. Parece que primero los inmovilizaron para después victimarlos. Desde entonces han ocurrido varios crímenes de esta naturaleza que más responden a la tipología del crimen por encargo: alguien manda a matar a alguien por una situación oscura —me dirá el fiscal Sosaya, cinco años después de levantar los cadáveres. Seguir la flecha hacia la derecha debe ser más seguro, pienso en Socchabamba, pero kilómetros más adelante otra vez me acobardo de ingresar por el cruce a El Rayo del Molino. Allí, a un costado de la trocha en un paraje distante a seis horas de camino, fueron emboscados 17 policías y el fiscal Sosaya, el 5 de agosto de 2007. La patrulla escapó con vida de las granadas de guerra que hizo estallar el enemigo y el grupo uniformado tuvo que huir sin munición y con dos policías heridos. Al día siguiente, cuando los bandoleros huyeron llevándose todo el clorhidrato de cocaína que protegían, llegaron refuerzos policiales, logrando la “destrucción” de un laboratorio de procesamiento que funcionaba en una casucha de adobes. —Los que nos disparaban eran ocho pero tenían lanzagranadas y cada una hace por 30. Esta gente puede ser de las Farc, bandas ecuatorianas o sicarios de las zonas cocaleras de la selva peruana, menos campesinos de la zona. Usaban fusiles (israelíes modelo Galil) con doble cacerina pegada con cinta adhesiva. Se les acababa, cambiaban otra doble y seguían disparando en ráfaga... munición inagotable. Los policías sólo tenían una cacerina de fusil AKM —va a decirme cuando regrese después de este recorrido, el fiscal y sobreviviente del tiroteo. Por ahora, la carretera se acabó en Carrizal. He pasado por Zacalla y Simbaca, donde nadie recuerda historias de policías muertos por traficantes como el de un mayor asesinado en Jiclas. El nombre del héroe antidrogas, Juan Benites Luna, se lee en la entrada a tres complejos policiales en las ciudades de Lima, Piura y Sullana, y en una villa policial de Ayabaca, pero aquí en Ambulco, donde acabo de llegar cabalgando un mulo, nadie lo conoce. Ambulco: todos se van —Aquí ya no queda gente... apenas once familias. Las palabras, como salidas de la nada, vuelan impulsadas por el viento desde una esquina de la capilla vacía. La voz es de un campesino alto, erguido, de ojos claros, camiseta moderna y machete colgando. Es domingo y no se ve gente en Ambulco. Detrás de los últimos cerros de Ayabaca, a dos horas de la frontera con Ecuador, el sol empieza a dormirse más temprano que en la costa. El aire vespertino crispa los árboles, muerde los huesos, desequilibra el vuelo de los mosquitos. Juega con las flores del arco amarrado a la puerta para dar la bienvenida al sacerdote que acaba de llegar desde Ayabaca. —La capilla es grande y nosotros (la población) muy poquitos. Insiste en sonreír el hombre del machete. Pero es una risita cautelosa, casi triste. Perros ladran detrás de los árboles. El cielo enrojece. Horas cabalgando, el cansancio, y las rarezas paisajísticas de Ambulco suman desconfianza en el viajero que no ve una sola casa. El pueblo es una pampa. Una alfombra natural empinada con un solo tejado en el centro, el de la capilla sin torre, sin campana, sin gente. ¿A dónde se fueron las casas (las once casas)? Las casas están escondidas a varios minutos, a muchas cuestas, bajadas o laderas de aquí. Si uno recorre los hogares encontrará muy pocos viejos. De entre los ambulquinos que vendrán a escuchar la misa de este año, la única anciana será Nicomedes Amaningo: “Aquí siempre hemos sido poquitos”, me dirá a sus 85 años, resistiéndose a aceptar que su pueblo va camino a desaparecer. Sin prestar atención a Nancy Gonza, su nieta rubia de seis años que la sigue a todas partes. La nenita va a contarme que se quedó sin padre. Y al preguntarle si se murió, dirá que no, que se fue a Miraflores (en la región San Martín). Y que no sabe si algún día volverá. La página web de la Municipalidad de Ayabaca dice que Ambulco tiene 22 familias, los documentos de la capilla consignan trece —hasta el 2006—, pero ahora sólo son once, asegura Alberto García, el hombre del machete y el más alto del pueblo. —¿A dónde se están yendo sus vecinos? —le pregunto, antes de que eche a correr detrás de su caballo negro. —A la selva, po... Yo estuve allá. Con sonrisita de curiosidad, y una soga entre los dedos, el hombre cuenta que el sueño de muchos es vender la tierra en Ambulco y comprar en la selva. El problema, cada vez es más difícil hallar hectáreas cerca de la carretera. Pucallpa, Loreto, Yurimaguas, Tingo María, son los destinos preferidos, dice. —¿Y en qué trabajan allá? —Si no llevas plata, trabajas de peón. Si compras o arriendas una tierra, puedes sembrar arroz o maíz, igual que acá. —¿O sembrar coca? —No. Eso no. —¿No es peligrosa la selva? —Los charapas son gente bacán (amable). Eso sí, no les gusta gente de malas costumbres... chismosa, ladrona. Si es así, la denuncian ante los cumpas (terroristas). A la primera y a la segunda les perdonan... a la tercera los desaparecen (los matan y los tiran al agua). —¿Cuánto cuesta una hectárea de tierra? —Estará a mil soles po... —¿Y usted por qué volvió? —Yo sólo fui de paseo. *** Comparada con las casuchas de palos de los pueblos que llevo recorriendo en busca de huellas de esa guerra invisible que está matando policías y civiles, la capilla de Ambulco es una modernidad. Tiene poyos y mesas de barro recién construidos, puertas y ventanas de fierro, vidrios tipo catedral, y hasta feligreses con casaca jean, gorro a la moda y zapatillas de marca. El lunes parece domingo. Hubo canciones acompañadas por la guitarra del señor cura, bendición de agua no potable y de semillas, oración por los difuntos, por los cinco ambulquinos que a fines de los ochentas murieron por el cólera. Pero más piden por la salud y bienes de los que se fueron y no hay cuándo vuelvan. Como JG que “no sabemos si estará vivo o muerto”, desde que se fue a Costa Rica (en la región San Martín), según me dijo ayer su madre que lleva casi dos años esperando que llame. Y al preguntarle por qué se van o se están yendo muchos aquí, su respuesta fue de esas que te dejan pensando: “Por eso de la droga... les gusta sembrarla, aunque dicen que ahora ya no los dejan porque la queman”. Ella misma y su marido se fueron hace años, no a sembrar coca sino alimentos. Estuvieron en Miraflores, otra zona de San Martín. Allá tenían un familiar, llevaron a los niños. Pero volvieron a las pocas semanas. Les fue mal. Ahora que su hijo de 22 años se ha ido solo y no llama, ella aprovecha la única misa del año para rezar por él. Porque esté vivo. O porque no la olvide. Al final de los rezos habrá bautizos y ahora mismo hay “actuación artística”. —Público presente, voy a decirles unos bonitos acertijos: ¿qué le dijo el café al azúcar? —pregunta Gianmarco, alumno de la escuela primaria, alargando las vocales. Al momento de presentarlo, al final de la misa del lunes, su profesor ha pedido disculpas por no haber preparado más números artísticos. “Es que tenemos muy pocos alumnos”, ha justificado ante la contada feligresía. En el pueblo todos tienen un amigo o familiar que se ha ido o piensa irse. ¿Y no querrán que Ambulco desaparezca? Ha preguntado el clérigo a sus fieles, y —como muchos dicen que se van porque sus campos ya no producen como antes— su consejo ha sido variar cultivos, sembrar zanahorias, lechugas, beterraga y no sólo maíz y trigo... “tienen una tierra muy generosa (productiva)”. —El café le dijo: sin ti mi vida es amarga. ¿Todos son “platudos” por la droga en la frontera?: falso La garúa no ha dejado de caer, desde Huamba hasta Lagunas de Canly. El camino se ha hecho “resbalo”, dice don Santiago, el guía. Resbalo significa intransitable, que en cualquier momento el mulo puede resbalar y estrellarte contra las piedras. O lanzarte a una quebrada, sin opción a pedir ayuda porque el celular perdió señal hace cuatro días. A simple vista no hay muchos hogares en Lagunas. Están dispersos. En la subida hacia el arqueológico cerro Aypate hay una casita que fue puesto de vigilancia policial fronterizo. Por fin un vestigio de la guerra invisible. De este local, ahora sin efectivos, partió en 1983 el capitán GRP Díaz Minaya con el cabo Fernández para inspeccionar hitos. Nunca se encontraron en Los Mangos, como acordaron con el mayor Benites y el cabo Díaz, porque fueron asesinados, cuando bajaban de Jiclas a Algarrobal. ¿Cómo y por qué los mataron? Lo sabré al final de esta historia. Por ahora acabo de llegar sin sufrir caídas, por el mismo camino que siguió en agosto de 1981 el policía Walter Guerrero Alameda cuando también partió de este PV de Lagunas de regreso a Ayabaca, y fue asaltado en la zona de Tacalpo. “Inofensivos campesinos” lo despojaron de una pistola Browning con cinco balas. El arma, como las de largo alcance robadas entre fines de los ‘70 y los ’90 a diversos puestos o en asaltos a efectivos policiales, ahora son usadas para proteger cargas de droga, me había dicho en Piura el técnico Antonio. Lagunas tiene agricultura no tecnificada que produce yuca, trigo, maíz y frutales que alimentan a 62 familias. En la posta médica, que atiende a cinco comunidades, la técnica de enfermería me suelta una cifra que estremece: ochenta de los cien niños que atiende tienen desnutrición crónica (de efectos irreversibles), el 60% de la población de Huamba, Ambulco, Simbaca, Talal y Laguas, toma agua de acequia sin hervir y aumentan los niños con parasitosis. La tierra produce de todo pero los niños son mal alimentados porque sólo se siembra maíz, trigo y menestras. Al día siguiente en Talal me cuentan que de 74 familias, casi 35 no tienen tierra. La mayoría de propietarios no siembra más que hierba para el ganado o alquilan su fundo. Hay quienes viven en Ayabaca o Piura y sólo llegan a ver sus vacas. Muchos agricultores, como Jorge Merino Hacha, cansados de pagar con tres días de trabajo el derecho de alquilar una hectárea para sembrar maíz, decidieron marcharse a la selva. Este año ya son seis los que se fueron a Tarapoto y Bagua. Nadie sabe con precisión en qué trabajan. —Estoy vendiendo tamales, empanadas, hago mis ahorritos, pero no sé si reúna para el pasaje. De todas maneras este año yo me voy a verlos. Mi esposo se fue llevándose a mi hijo, el mayorcito de 6 años. Ojalá estén bien, no duermo pensado en mi cholito —me dice Rebeca Huamán Neira, la esposa de Jorge Merino, cuando por fin deja de llorar. Aunque de ellos sólo sepa que el 9 de octubre treparon en un camión y se fueron “a un sitio” llamado Agua Blanca que queda en la selva, está segura de que va a encontrarlos. Pero más triste que el llanto de Rebeca, bajita y lacia, es hablarle a Jesús sin encontrar respuesta. Sentado en el poyo de la capilla, Jesús de ocho años sonríe cada vez que le pregunto en qué grado está. —¿No vas al colegio? Insisto por sexta vez, porque lleva demasiado tiempo sin palabras, y en vez de abrir los labios resecos por el viento, ojea las praderas y caminos resbalosos. Justo cuando voy a volver a preguntarle, un chaposo de su misma edad me detiene en seco. —Nunca habla —sentencia—, es mudito. Y no sólo él —según me dice Miguel Merino, padre de Jesús; Víctor, su otro hijo, lleva siete años sin haber dicho una palabra, y no menos grave es el caso de Nela Rosario, tercera de la familia, que en cinco años sólo aprendió a decir “agua”. Sus padres no saben qué es un centro especial para sordomudos, así que ni siquiera saben el origen de tanta mudez. —Ellos nunca han hablao... pero mi Cristhian Henry habló al año y medio —se apresura en aclararme Dilcia, la madre de los niños, emocionada de que alguien le pregunte de sus hijos sin burlarse. Casi sonríe hablando del único hijo que sí le ha dicho “mamá”. La señora Dilcia, con su blusa de domingo, infla el pecho, acelera sus palabras como quien quiere gritarle a esta campiña desoladoramente silenciosa que no todo está perdido. Que podrán ser una más de las familias sin tierra, pero pelearán contra el abandono, sembrando dos hectáreas de maíz en el terreno del vecino Hortensio Herrera. Y que esta vez será diferente, que el bebé de tres meses, su último hijo al que ahora tiene en brazos, sí va a hablar. Y mejor me despido sin animarme a preguntarles qué harían si algún día alguien llega a ofrecerles mil 500 soles o dólares por llevar una carga de cocaína al Ecuador. “Hay que evitar el abandono del Estado, su ausencia es muy fuerte en estas zonas de frontera”, diría Jaime Antezana si viera a la familia Merino. Y que en Talal y en todas las mil 550 hectáreas del distrito ayabaquino y también a lo largo de 31 puestos de vigilancia fronteriza desde Espíndola hasta Alamor, se requiere una estrategia antidrogas que además de combatir a las firmas, incluya un programa de desarrollo para los más pobres. Como Dilcia que —antes de treparme al mulo de regreso hacia Ayabaca—, me regala una franca mirada de desinterés cuando le hablo de un lejano centro especial para sordomudos en Piura. —Oiga: ¿cobran en ese lugar..? ¿Cómo me dijo que se llamaba? 34 años recordando un crimen —Mi cholito entró y se desmayó. Cayó “muerto” (inconsciente) mi hijito. Lo desperté y empezó a llorar diciendo... los mataron a los guardias, los mataron a los señores. Después se echó en su cama. Pensé que se iba a morir. Le di agua de asares, una pastilla coramina y tantos remedios caseros. Poco a poco fue volviendo. Tres horas antes de oír el llanto de Abel* hablando de disparos y muertos, su madre, la esposa del teniente gobernador, lo había llevado a recoger alberjas para la merienda. Acababan de llegar de la “arada” (chacra), cuando a su casa de Jiclas, la única de paredes blancas, llegó Benites y Dávila preguntando cómo llegar a Algarrobal. Se cubrían de la lluvia con ponchos de jebe pero era posible saber que eran policías porque llevaban gorros verdes con las iniciales doradas de la Guardia Republicana del Perú (GRP) y el cabo un fusil MGP. De la cima del Chacas habían bajado al caserío Joras. En Aúl, el camino se parte en dos y su error —según me dirá “Silva”—, fue no desviarse hacia el camino más corto y seguro que pasa por México, Checo y Tunal. Ellos habían seguido la ruta más larga, Minas, Jiclas, Sausal y Guiriquingue, frecuentada por la mafia. Una emboscada con un policía muerto no le daba buena reputación a esta ruta. Había ocurrido en julio del 1981 en la quebrada Tuelcas de Jiclas: el suboficial Alfredo Sesarego Flores fue acribillado. Sobrevivió su compañero de ruta, el subteniente Willer León Castañeda. Pero les robaron dos fusiles, números 262 y 264, más cuatro cacerinas con 80 proyectiles. Un año y diez meses después, cerca de las 6 de la tarde del 17 de mayo de 1983, Benites y Dávila estaban a punto de pasar por la misma quebrada. —Se estaban yendo al puesto policial de Algarrobal —recuerda la señora Aurolinda bajo un gracioso sombrerito de lana marrón—, pero no conocían el camino. Como mi cholito estaba ahí mirando a los señores, me pidieron se los preste para que los guíe hasta el puesto. Y así fue. Lo mandé que vaya a ver a un compañerito, Arbilio (otro niño de su edad). Y se fueron acompañándolos. Estaba dándole el agua (llovía despacio), ya era tarde, les dije que mejor se queden. Pero el mayor dijo que se iban porque tenían urgencia. Ni bien salieron se largó el “porrazo de agua” (lluvia torrencial). Casi tres horas después, Abel a sus once años regresó sabiendo más de miedo a la muerte que de galones y grados: —Los mataron a los mayores. *** Veinticuatro años después de esa tarde del 17 de mayo de 1983 en que un traficante de drogas ecuatoriano acribilló con disparos de fusil al mayor Benites y al cabo Dávila, cerca de Jiclas, Abel, uno de los dos niños que vieron el crimen, tiene 38 años, esposa y un hijo de unos once años. El escolar de cabello recién recortado me mira iracundo sin entender por qué insisto en entrevistar a su padre, molesto porque no me voy, aunque ya me han dicho que él no está. La casa de adobes y balcón de fierro, donde el testigo vive con su esposa e hijo, es de su padre Tarquino Yanayaco Julca. Don “Tarqui” era teniente gobernador de Jiclas en 1983. Entonces tenía 52 años. Ahora tiene 76 y sólo me deja pasar a su casa cuando le hablo de dos policías que conoció en esos años. Acabo de llegar de Piura sólo para entrevistar a Abel. En las calles ayabaquinas ya no se escucha música del Cholo Berrocal, ni huainos de Los Herrantes y los camiones Dodge 300, patrimonio imprescindible de los narcos de los años 80, han sido reemplazados por camionetas station wagon, 4 x 4 y potentes motocicletas Honda. “Hay seis o siete familias de la zona y algunos de fuera, que —además de las que ya habían— en los últimos cinco años vienen mostrando claros signos de riqueza y nunca han sido objeto de una investigación financiera”, me dijo Jaime Antezana, ese prestigioso analista antidrogas. Ni bien he bajado del ómnibus, una lluvia tan persistente como la que ese día lavó la sangre de los acribillados, me ha obligado a correr en busca de un mototaxi hacia el final de una larga y empinada calle de puertas cerradas, donde el testigo clave se ha comprado un solar. Por una rendija del mototaxi, en una esquina de la Plaza de Armas, he visto pasar fugaz la antigua casa de dos pisos que en mayo del ‘83 era la Jefatura del Subsector Fronteras GRP Ayabaca. Allí en el segundo piso, donde ahora funciona un hotel, fue la oficina donde Benites recordaba a Miriam, mirando su fotografía en el cuadro de su escritorio. “Era blanquita, muy guapa. Él casi no hablaba de ella, era muy reservado”, me dijo Silva. Ahora en la salita de su casa de adobes sin pintar, atestada de herramientas agrícolas, un ropero viejo y bolsas de cemento, don Tarqui no ha querido sentarse, mientras recuerda que la noche del 17 de mayo llegó de su chacra como a las siete. Le alegró saber que Abel se fue guiando a los guardias, pero una hora después, al escucharlo sollozar contando la desgracia, fue todo un ejemplo de autoridad, salió corriendo en busca de plásticos y ponchos y movilizó gente, para proteger los cadáveres de la lluvia. Hay quienes se amanecieron cuidando los muertos. Abel, después de recibir la noche saltando cercos, piedras y hoyadas, no salía muy bien de su confusión, pero en las investigaciones iba a contar que corrió por su vida. Después de matar a los guardias, el hombre de la ametralladora brincaba como fiera rabiosa, quería matar también a los niños, no dejar testigos. Carhuallocllo, el peruano acompañante del asesino, lo detuvo. Abel y Arbilio, los niños guías, tuvieron que regresarse por otra ruta y por eso llegaron a Jiclas como a las 8 pm. En esta parte del relato, el ex teniente gobernador y su esposa se miran y ya no quieren contar más. Su nieto, el hijo de Abel, el escolar que me mira con furia, entra a decirles que su madre los llama. La señora Aurolinda desaparece por la puerta de la cocina. Don Tarqui le ha dicho “ya no digas nada más”, y también me abandona de pie entre sus cuatro paredes bañadas de luz tenue. En seguida entra el escolar que sólo responde con monosílabos al preguntarle cómo es ahora el pueblo de Jiclas de 30 familias, distante a seis horas de aquí. “Allá los ronderos matan a los chismosos”, dice casi desafiante. Afuera oscurece aun más y empieza a llover más fuerte, como cuando Abel vio al mayor y al cabo encontrarse en Jiclas cara a cara con su asesino. Disparos en la niebla —A mí me habían comisionado quince días antes para ir con el mayor... Yo iba a ser el muerto, eso pareciera pero es todo lo contrario. Al jefe no le pasaba nada si se iba conmigo, porque yo conocía la ruta. Pero a última hora ordenaron que se iba con él, el cabo Dávila. Yo jamás lo habría llevado a la boca del lobo —me dijo un policía que prefiere no revelar su nombre. No sólo la ruta de Jiclas era de temer en 1983. Cuatro años antes (en marzo del 79) narcotraficantes habían asaltado y dado muerte al guardia republicano Occas Chilón en la zona de Lucarqui y en setiembre del mismo año, cuando se iba al PV Vado Grande, el GRP Dávila Fernández apodado La Bomba fue abatido cerca del puesto policial de Remolino. Cerca de la quebrada Tuelcas, a Benites —qué ironía—, se le ocurrió advertirle a su asesino sobre el riesgo de caminar por la frontera: —La policía está para cuidarlos, pero ustedes no deben caminar muy tarde por aquí. Puede ser peligroso —le dijo el mayor al ecuatoriano y al joven peruano de 28 años, Teodoro Carhuallocllo Morocho, con los que acababa de cruzarse esa tarde de mayo en una curva del camino donde ahora se lee: “Recuerdo de Juan Benites Luna 17-5-83”. Tras su intento de ser amable con los viajeros que esa tarde lluviosa caminaban con destino a Jiclas, Benites se llevó la mano al áfrica (gorro policial). Sólo fue para acomodárselo, pero el ecuatoriano lo interpretó como una señal de ataque y disparó contra ambos policías, tal vez creyendo que iban a despojarlo del dinero con el que —se supo después— llegaba a comprar unos 50 kilos de droga. Por entonces —y pese a la solvencia moral de Benites— muchos narcos de la zona temían ser asaltados por algunos policías. Además, tres años antes había cundido la novedad de que una patrulla GRP se había dormido esperando el paso de una carga ilegal, en un camino de Anchalay. Despertaron cuando les disparaba otra patrulla policial. Cuatro republicanos, el subteniente Gustavo Córdova Rodríguez, el cabo Domingo Mellado Cáceres y los guardias Walter Nole Rodríguez y Loayza Urquizo, murieron esa madrugada de junio de 1980, acribillados por disparos de fusil. Pertenecían a los PV Algarrobal y Sausal. Julián Limache Puca, un quinto integrante de la patrulla, se salvó huyendo al Ecuador por el río Calvas. Dos fusiles fueron impactados por los disparos y tuvieron que ser reparados en Lima, según el informe Nº 11 firmado por el armero Francisco Benavides Egoavil. Tal vez esa tarde del 17 de mayo el ecuatoriano Bolívar Pinzón creyó que iba a ser asaltado por Benites y Dávila. Quizá por eso se levantó el poncho disparando en ráfaga. Segundos después, el mismo día en que El Tiempo publicó que otros guardias republicanos dieron muerte a 25 senderistas cuando iban a volar un puente en Ayacucho, el gorro verde con cuatro galones dorados del desplomado oficial Benites y ex alumno del colegio limeño Ricardo Bentín, se manchaba de lodo en el camino de Jiclas hacia Algarrobal. Agua de lluvia empezó a lavarle las heridas en el pecho de quien ahora —si esa tarde no se llevaba la mano al áfrica—, muy probablemente sería general de policía de 56 años. El mejor subteniente de la promoción 71 “Teniente Coronel Enrique Herbozo”, en doce años había realizado, entre otros, cursos básicos para tenientes, el avanzado para capitanes, el Curso Internacional sobre Narcotráfico auspiciado por United States Department of Justice, Washington, EEUU, había ingresado a la Universidad Mayor de San Marcos y fue docente de Economía en el Centro Superior de Estudios GRP. Por eso una mañana del 83, en el despacho del jefe de la Primera Región de la Guardia Republicana en Piura, el coronel jefe se sorprendió con la respuesta de Benites, cuando le ofreció un favor: “¡Cómo, teniendo una carrera tan brillante te vas a ir a una zona tan alejada!, te ofrezco un puesto acá hijo, quédate”. —Mi general, si el comando de Lima me manda, no puedo desobedecer. Y fue. Y, pese a los muertos y robos de armas policiales en la frontera, se propuso imponer el orden, hacer del “honor, lealtad y disciplina”, algo más que un lema para el kepí de la GRP. Y sus orejas grandes se adaptaron a los 13 grados de frío y su apetito limeño al queso serrano y hasta le gustó el cebiche de carne de vaca que un día le sirvieron en el restaurante Miki. Silva, que lo acompañaba esa mañana, iba a invitarle al jefe —“cualquier otro oficial me habría dejado hacerlo”—, pero el mayor Benites le pagó la cuenta al subalterno. “Una vez me contó que en el dormitorio de la Escuela de Oficiales en Lima soñaba que se caía de la cama”, recuerda ese policía. Y que el cadete Benites volvió a levantarse al final de la pesadilla. Pero ya no pudo ponerse en pie en el camino que baja de Jiclas, porque en ese oscuro atardecer del 17 de mayo tenía el pecho perforado. —Los fallecidos son el mayor y el cabo —se escuchó al día siguiente al mediodía en la central de radio del subsector Fronteras Ayabaca. Una patrulla del PV Algarrobal por fin acababa de ubicar a los inspectores de puestos policiales a quienes esperaban el miércoles 17. El enemigo se fortalece, la policía no Su mano dibuja un laboratorio de cocaína imaginario, borronea un cerro —de El Rayo del Molino—, ahora hace bolitas diciendo que algunas son narcotraficantes, otras policías y otras granadas. El fiscal —“cuando empiezan los disparos y luego las granadas, obviamente la policía me puso a buen recaudo detrás del cerro”— se ubica detrás de una montaña pésimamente mal dibujada. La mano robusta repinta a ese fiscal detrás del cerro que el 5 de agosto de 2007 sí fue de verdad y no dibujado. Ahora responda, señor fiscal: ¿se corrieron o no? Diga si no le dio miedo. Los grandes ojos de don Manuel Sosaya —se calla para pensar—, dejan de mirarme a la cara. No ha querido ser fotografiado con su barba de varios días que hace juego con su chompa gris, se ve muy alto cuando se levanta a buscar un documento, me habla de su fortaleza física, de sus innumerables operaciones de alto riesgo (“Uuuu... como para escribir un libro”) y ahora deja escapar una risita: “Bueno, si a ponerse a buen recaudo puede llamársele correr... bueno, sí, pues nos corrimos. Estábamos en riesgo, ya no había munición. Teníamos miedo y seguramente eso debió ayudarnos a salir de allí”, admite el magistrado, acomodándose en su escritorio de la oscura oficina de la Fiscalía Provincial de Ayabaca. Del 2004 al 2007 la cifra de cocaína producida anualmente en el Perú aumentó de 120 a 190 toneladas anuales, según el periodista Pablo O’Brien en el número 165 de la revista Quehacer. Las veinte toneladas que salen al extranjero por la provincia del Señor Cautivo, serán superadas ampliamente en el 2008 —estima Sosaya—, porque los cultivos aumentaron en las zonas cocaleras. Le creo. Debido al Plan Colombia, desde 1998 el crimen organizado “viene promoviendo el incremento de áreas de cultivo de coca en el Perú”, he leído en la página 19 de la Estrategia Nacional de Lucha contra las Drogas 2002-2007. El magistrado es optimista y dice que pese al intenso tráfico en su jurisdicción, la mayor cantidad de cocaína sale por mar. Jaime Antenzana cree lo contrario: que aprovechando la ausencia casi total del Estado en la frontera, las firmas movilizan por allí, en mulas y motos, más droga que por el litoral de Paita y Sechura. Los delitos y faltas en general han seguido aumentando en las regiones de Piura y Tumbes de 10 mil 366 en el 2004 a 15 mil 152 en el 2006, según estadísticas de la I Dirtepol. No todo se debe al narcotráfico, pero éste “es muy poderoso, mueve muchísima plata y es muy violento”, me dijo Rospigliosi. Por Piura sale el 25 o 30% de toda la droga peruana, dice el fiscal especializado antidrogas Juan Mendoza Abarca. La comisaría de Ayabaca tiene siete efectivos para combatir a las grandes organizaciones criminales. Pero se necesita una base antidrogas con un mínimo de 150 hombres expertos en operaciones de alto riesgo. La I Dirección Territorial PNP que abarca Piura y Tumbes, debería contar con 6 mil efectivos y sólo tiene 2 mil 500, reveló el general Luis Henríquez. Si el Estado sigue ausente, la violencia podría llegar a ser incontrolable como ocurrió en algunos países de Centroamérica o en el Vrae, dijo el ex ministro Rospigliosi, la mañana en que hablamos en El Tiempo. En Ayabaca la situación es excepcional. Los PV siguen con muy pocos efectivos asignados a quienes se les da sólo 6 soles diarios para comida. La comisaría ayabaquina funciona en una vivienda alquilada y carece de vehículos para labores de interdicción. Del 2006 al 2007, del penal de Ayabaca, con paredes de cuatro metros de altura, se fugaron ocho presos por narcotráfico. La desconfianza en los carceleros, algunos denunciados por las fugas dolosas, ha sido tal, que todos los narcos reclusos han tenido que ser trasladados a Piura, dice Sosaya. —No sé si será la solución, pero sería una cosa muy positiva —insiste Sosaya, volviendo a recuperar la velocidad de sus respuestas, al referirse a la creación de una base antidrogas para combatir a las firmas que operan en la Sierra de Piura. El proyecto diseñado el 2004 por la I Dirtepol tiene la aprobación del Gobierno Regional, del Ministerio del Interior, incluso del Congreso de la República, menos de Economía y Finanzas. —Yo no soy Papá Noel —bromeó el embajador de Estados Unidos, James Curtis Struble, una tarde piurana, semanas antes de ser cambiado a otra sede diplomática, cuando le pregunté si su país estará interesado en ayudar a combatir la droga en esta parte del Perú, financiando una base policial con helicópteros y comandos especiales, como lo hacen en las zonas cocaleras. Dijo que eso era una decisión política ajena a sus funciones. Es fácil deducir que nuestro aliado en el TLC no dará un dólar para parar la violencia de la droga en el Norte, menos en Ayabaca, porque somos un problema menor para ellos. El país de Bush se ocupa de combatir la droga principalmente en Colombia porque de allí sale el 85% de la cocaína que les llega y del Perú sólo reciben el 14%, según Jaime Antezana. Europa y Asia, a donde va la mayoría de la droga inca, no invierten en labores antidrogas en América Latina. “El Estado peruano tiene que poner la suya”, dijo Rospigliosi en una entrevista de Mariela Balbi publicada el pasado 9 de abril en El Comercio. Pese a las promesas del presidente regional César Trelles, de ayudar a hacer realidad una unidad élite antidrogas en la región Piura, la plata nunca llega. Y el terreno donado por la Municipalidad de Castilla para la Base Antidrogas ahora exhibe un edificio para vivienda. Pinzón fuga en su último baño de sol ¿Cómo evitar que la violencia desatada por el narcotráfico en la sierra de Piura se torne inmanejable para el Estado? En busca de una respuesta llego una mañana al local recién estrenado del PPC, en la calle Cuzco de Piura. La ex candidata presidencial Lordes Flores, que ha estado sonriente durante una conferencia sobre su nueva dirigencia partidaria, se pone seria y su típico movimiento de manos se vuelve lento cuando me responde. “Ahora los ojos se han vuelto al Vrae donde está el problema mayor, pero ya sabemos que en el norte, en la frontera peruano ecuatoriana, concretamente en la sierra piurana, el problema está desde hace mucho tiempo”. Ayabaca ni siquiera figura entre los objetivos de la Estrategia Nacional Antidrogas 2002 2007, admite. —Efectivamente, solemos poner los ojos tarde, donde el problema es mayor, sin recordar que hay antecedentes de otras regiones que se abandonan y que finalmente terminan siendo copadas por el narcotráfico que inmediatamente trae violencia. —¿Cuál debería haber sido la estrategia antidrogas del gobierno en la sierra de Piura? —Primero se necesita inteligencia para tener información clara. Y si se constata, como creo que es público que viene ocurriendo, lo que sigue es un fortalecimiento de las fuerzas del orden para, debidamente pertrechadas, acabar con estos focos. Aplicar la ley a fondo para evitar que esta gente perturbe la paz y el desarrollo regional. —¿O sea en Ayabaca no está fortalecida la policía? —Ciertamente no (al igual que en muchos otros focos críticos donde opera el narcotráfico). Y el gobierno se da cuenta harto tarde y ahora reacciona pidiendo más recursos, cuando el presupuesto presentado por el Ejecutivo ha debido incluir estos temas. *** En el lado de la ley las cosas no parecen haber cambiado mucho en la frontera, pese a la inmolación del mayor Benites y a la muerte de otros diez policías. El narcotráfico en cambio es más fuerte. El 6 de septiembre de 2001 eliminó al subalterno Segundo Ramírez Navarrete por atreverse a incautar 29 kilos de droga en el sector Las Juntas, en Pacaipampa. El 5 de agosto de 2007, en el Rayo del Molino, los guerreros de la mafia demostraron estar preparados para enfrentar a cualquiera patrulla policial que se les cruce en el camino. ¿A quiénes habrá corrompido o corromperá el negocio blanco si las cosas no cambian? Pregunta sin respuesta oficial. Una de las tantas, como las de los numerosos crímenes sin resolver, que van quedando ocultos bajo el oscuro y lluvioso cielo ayabaquino que esta tarde sigue lavando la basura dejada por comerciantes y peregrinos del Señor Cautivo, en las calles aledañas a la Fiscalía. “Sería aventurado dar una respuesta”, dice Sosaya, negándose a decirme cuántos civiles y policías han muerto por la droga durante sus siete años de fiscal en Ayabaca. Más difícil aun es saber a cuántos profesionales o autoridades de saco o uniforme captó la mafia en todos estos años. En la región donde se halló droga dentro de las instalaciones de la Base Naval de Paita, donde se investigó posibles nexos de militares con la mafia del capo mexicano Lugo Romero, en el país donde “los políticos no hacen nada contra el narcotráfico porque están siendo financiados por el tráfico de drogas cada vez que hay elecciones” —según el ex miembro de la Unidad de Investigación de El Comercio, Horacio Potestá—, mirar atrás siempre da pistas. “En blanco sobre negro, creo que los políticos no hacen nada contra el narcotráfico, porque simplemente están siendo financiados por el tráfico de drogas cada vez que hay elecciones generales, locales o municipales. (Por ejemplo), el FIM en la década del 90 incluyó a Humberto Chávez Peñaherrera alias Calavera, hermano de Vaticano, en el puesto número 10. Igual con otros partidos. Acá hay un problema de moral. Hasta hace seis años Caretas insistía en que Alejandro Toledo, mandatario del segundo país productor de hoja de coca, había consumido drogas y mostró un informe de la clínica San Pablo, indicando que se halló en la sangre del presidente rastros de droga”, me dijo Horazio Potestá, ex miembro de la Unidad de Investigación de El Comercio, quien denunció periodísticamente, basado en fotografías e indagaciones, posibles vínculos entre militares de la Primera Zona Militar del Norte con el cártel del mexicano Lugo Romero. *** Lo último que se supo del ecuatoriano Bolívar Pinzón que mató al mayor Benites y al cabo Dávila en Jiclas, es que cayó en una operación policial como indocumentado. Desde su escondite, probablemente en la zona de Matamoros, había cruzado la frontera hacia el Perú una mañana de 1985, cuando efectivos del PV Sausal lo intervinieron a las 6:00 am. Sólo cuando lo condujeron al local policial, al cotejar su cédula de identidad con la lista de buscados por la justicia, sus captores se enteraron de que acababan de arrestar al ecuatoriano más buscado desde el 83 y cuya información figuraba en todos los PV como el autor del asesinato del mayor Benites y del cabo Dávila. —Te jodiste, tú eres el que mató al mayor —le dijeron sus captores, recuerda “Pesquisa 1”, otro de los policías cuya identidad no debo revelar. Lo malo, dice, es que en lugar de llevarlo de inmediato a Ayabaca, lo tuvieron todo el día. Y un campesino de Sausal “fue, arregló” y le facilitó la fuga. El mismo día de la captura, a las 6:00 pm, el alférez jefe del PV ordenó: —Sáquenlo para que tome sus últimos baños de sol, porque mañana temprano se va a Ayabaca. Algunos vecinos oyeron disparos y a los guardias gritando que Pinzón escapó. El subteniente GRP y sus tres subalternos nunca informaron a su comando sobre la captura y “fuga”, pero dos semanas después una vecina, Dorila Llapapasca, los delató y todos fueron dados de baja. Desde su “último baño de sol”, no se ha vuelto a saber de Pinzón. Un extraño aura parece protegerlo y también a su cómplice Teodoro Carguallocllo que el pasado 21 de junio de 2007, mientras dormía, fue apresado con una cacerina MGP robada el día del doble crimen, según dijo la I Dirtepol. El joven de 28 años que desapareció con Pinzón tras el crimen de Jiclas, esta vez tenía 52 años, 90 plantas de marihuana sembradas en su chacra y el cargo de presidente de rondas campesinas del poblado de Mostazas. 150 campesinos con escopetas y cuchillos bloquearon la carretera y retuvieron a los cinco policías y al fiscal adjunto Marcelo Yauli López, cuando se lo llevaban preso. La comitiva hizo disparos, pero tuvo que irse sin el reo. Otra vez el enemigo impuso su voluntad. *** Para afrontar al narcotráfico, en reunión de Estado Mayor, se ha acordado crear tres bases antidrogas, incluida la de Piura, dijo el general Luis Henríquez en octubre de 2007. Claro que los recursos aún no han llegado. —Deseo exhortarlos a que imiten al policía cuyo nombre desde ahora los va a cohesionar aun más: el suboficial de primera PNP fallecido Emmanuel Gerald Medina Oblitas. Vuelvo a escucharlo, meses después en el patio de la I Dirtepol, que lleva el nombre de un policía muerto en la guerra con Ecuador de 1941, Alipio Ponce Vásquez. El jefe policial dirige su discurso a los nuevos policías graduados de la Escuela Técnica PNP de La Unión. En estos días de críticas a la actual política antidrogas tras la muerte de efectivos en las zonas rojas de la droga, y luego de escuchar a los flamantes suboficiales cantando emocionados que “siempre habrá un policía... presto a morir por el Perú”, le pregunto a Flor Saavedra, una cajamarquina “chaposa” y feliz mientras se hace tomar fotografías con el hijo recién graduado, de uniforme impecable y risita nerviosa: —¿No le da miedo que maten a su hijo? —le pregunto y se queda muda unos segundos. Quisiera decirle que vengo de recorrer muchas rutas de la droga, donde han muerto once policías, y que tal vez a su muchacho correctamente vestido lo manden a cuidar la frontera, donde podría ser alcanzado por ráfagas o granadas de alguna firma o cártel; que vengo de recorrer campiñas y precipicios donde ni siquiera se colocan flores, ni cruces allí donde muchos uniformados cayeron abatidos por las balas de la mafia, como para que sean olvidados y para que esta guerra sea realmente invisible. Pero no quiero interrumpirle su momento feliz. —Da temor, oiga, pero yo siempre lo encomiendo a San Juancito. Él me lo va a cuidar —dice doña Flor y vuelve a posar para otra foto. * La verdadera identidad de los testigos del doble crimen y de sus familiares se guardan en reserva por obvias razones de seguridad. Este trabajo, publicado en el diario El Tiempo (http://www.eltiempo.com.pe), de Piura, fue distinguido en 2007 como la mejor investigación sobre narcotráfico para un medio impreso de alcance regional, en el marco del Premio a las Mejores Investigaciones Periodísticas Peruanas sobre Narcotráfico (http://www.ipys.org/premioperu6.shtml) que concede el Instituto Prensa y Sociedad (Ipys, http://www.ipys.org) con el auspicio de la Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional (Usaid, http://www.usaid.gov). ** Lucas Jiménez salujisa71@yahoo.es Escritor y periodista peruano (Ayabaca, Piura, 1971). Editor del diario El Tiempo de Piura. Se ha desempeñado como reportero y cronista independiente. Es profesor del curso de Géneros Interpretativos en la Universidad de Piura (http://www.udep.edu.pe). Por su crónica “Permiso para aterrizar” fue becario de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI, http://www.fnpi.org), que preside Gabriel García Márquez. Fue alumno del taller de Periodismo y Literatura con la escritora puertorriqueña Mayra Montero, en Cartagena de Indias (Colombia). Sus crónicas han sido publicadas en El Tiempo, suplemento Semana, diario La Industria de Trujillo, diario El Comercio (http://www.elcomercioperu.com.pe) y en Internet, a través de la revista virtual Perú Llacta (Lima; http://www.perullacta.com), dirigida a peruanos residentes en el extranjero. Con su columna Cola para Soñar ganó el premio internacional de periodismo Noticia y Subjetividad 2005 del Centro de Estudios Avanzados en Periodismo Narrativo (Buenos Aires, Argentina; http://www.periodismonarrativo.com). Cada semana publica su columna Crónicas mal pensadas en la página web de El Tiempo. Con sus crónicas “El caballero se fue; está su sobrina” y “Viaje para solitarios” ganó por dos años consecutivos (2005 y 2006) el Premio Nacional de Periodismo Norte Turístico organizado por la Red de Prensa Turística del Perú (http://repturperu.com). Mantiene una bitácora personal en http://blogs.periodistadigital.com/cronicasmalpensadas.php. === Tiras humorísticas y el mundo del cómic en Corea del Sur ============== === Juan Franco Crespo ==================================================== A veces nos llegan mensajes en los que nos solicitan ayuda para documentar emisiones que poco a poco están haciendo atractiva la temática “cómica” alrededor del mundo. Tímidamente, año tras año, aparecen nuevos ejemplares y nuevas administraciones postales incorporan su héroes de “papel” a sus sellos de correos. Hoy les traemos el personaje surcoreano conocido como el Sr. Gobau que, el uno de noviembre del 2000, era filatelizado por segunda vez por el servicio postal de Seúl. En esta ocasión el sello nos muestra la evolución gráfica que ha experimentado el personaje desde que apareciera en la prensa en 1950. Esta tira cómica fue creada por Kim Seong-hwan como Sr. Gobau y retrató fielmente las dificultades de los surcoreanos durante el último medio siglo de ajetreada historia. La primera aparición fue en el semanario Manhwa Sinbo (periódico humorístico) y, cinco años más tarde, iniciaba su colaboración con Dong-a Ilbo (diario del este asiático), donde estuvo en contacto diario con sus lectores durante un cuarto de siglo. En 1980 su creador y su personaje se pasaron a Choson Ilbo (noticias diarias de Corea) para volver a cambiar en octubre de 1992 cuando se pasó a Munghwa Ilbo. El humorista nació en Gaeseong y debutó en esta peculiar faceta comunicativa en 1949 cuando publicó su primera historieta en el Yonhap News; entonces estudiaba en la Escuela Secundaria de Gyeongbok: fue un pionero de esta peculiar forma de entender la comunicación por medio del humor. En cuatro sencillas viñetas resumía el día a día de la sociedad surcoreana. Por supuesto, como otros colegas, también su acerada crítica a la realidad política y la sátira a la cruda realidad acabó molestando al “orden establecido” y por tanto a los políticos surcoreanos. En definitiva, los dibujantes de estas tiras cómicas o los clásicos chistes de la prensa española, si exceptuamos algunas tiras sindicadas de origen norteamericano que llegan a lo más anodino, a nivel planetario este tipo de humor ha molestado al político de turno y éste, de una u otra manera, ha intentado ponerle el bozal. En España tenemos numerosos ejemplos de esta peculiar falta de cultura “democrática” (sin tener que retrotraernos a tiempos remotos, los tenemos en nuestra flamante era “democrática” en los que la élite engreída de los políticos no suele soportar con “alegría” la crítica a su omnímoda manera de entender lo que es estar al servicio de sus votantes). Volviendo a Corea, el Sr. Gobau evolucionó al ritmo de los tiempos y hoy es uno de los personajes más conocidos y característicos de la prensa de aquel rincón asiático. En total, a lo largo de su medio siglo de aparición regular, salieron a la luz más de 14.000 tiras en los periódicos de la zona y el Ministerio de Comunicaciones decidía unirse al público que solicitaba un sello para tan simpático personaje con motivo de su 50º aniversario. El acontecimiento de la emisión del sello con el personaje del “cabello solitario” fue todo un éxito de crítica y público cuando el 1 de noviembre del 2000 se ponía a la venta el segundo sello que, en cierta medida, cerraba el cíclico período de vida de un personaje. En total cuando el 29 de septiembre del 2002 se despedía de los lectores habían aparecido la friolera de 14.319 tiras, posiblemente el personaje que más veces vio la luz y por lo tanto bien podría ser un Guinness. Sin embargo, nuestro humorista ya fue inmortalizado con otro sello en 1996 cuando el Sr. Gobau era el portador de la antorcha olímpica y era seguido por la chiquillería. Kim Song-hwan solicitó el copyright de su peculiar personaje en 1969, la Oficina de Patentes del Ministerio de Cultura e Información le concedía la protección y el uso exclusivo del personaje y su nombre. Al finalizar su cita diaria con los lectores, el Centro Cultural Saejong (Seúl) programó una exposición sobre la vida y obra del humorista. La muestra abrió sus puertas poco después de aparecer el sello, del 9 al 21 de noviembre, y fue uno de los acontecimientos culturales más agradables dentro de la cotidianidad de una superpoblada urbe como es esta capital asiática. Evidentemente, este “héroe” de las tiras cómicas es desconocido entre nuestros lectores, pero pensamos que nuestros temáticos tenían derecho a conocer algo sobre la estampilla que les llamó la atención y de la que se interesaron a través del correo electrónico que nos hicieron llegar. Para confeccionar este pequeño trabajo recurrimos a la redacción española de Radio Corea y ésta nos facilitó algunos datos junto a apuntes que vinieron del Servicio Filatélico; con este material les hemos redactado esta peculiar historia. Asimismo queremos señalar el trabajo de Gi-seok Lee aparecido el 1.11.00 para el presente sello del cual se imprimieron dos millones de ejemplares en hojas de 10 con la actual tarifa básica nacional de 170 won. Nota bibliográfica También utilizamos los artículos de Korean Stamp Review 87 y 88 (invierno 2000, primavera 2001) en donde apareció un excelente trabajo de nuestro colega Hae-ryong Yhur sobre el personaje y la información suministrada por el Korean Stamp Center y la emisión del L aniversario. ** Juan Franco Crespo lacandon999@yahoo.es Docente e investigador español (Alhama de Granada, 1953). Profesor de primaria, licenciado en geografía y estudios de doctorado en historia de América. Ha colaborado regularmente desde los años 70 con publicaciones especializadas del mundo de las comunicaciones, como WRTH (Dinamarca), DSWC (Dinamarca), Radio Nuevo Mundo (Tokio, Japón), y otras de Argentina, Uruguay, Perú, México, Estados Unidos y España, entre otros países. Durante varios años también colaboró en el mundo de la radio con diferentes emisoras internacionales. Actualmente algunos de sus trabajos son radiados para América Latina a través del espacio Frecuencia RM, en la emisora La Voz de Rusia. Colabora regularmente con Madrid Filatélico, El Eco Filatélico y Crónica Filatélica y mantiene una sección, sobre filatelia alusiva a literatura infantil y juvenil, en la revista Educación y Biblioteca, así como en las publicaciones electrónicas OpusMúsica (http://www.opusmusica.com) y Naturaleza Educativa (http://www.natureduca.com). === R.U.Y.: una crónica de La Habana Teresa Dovalpage ================ César Reynel Aguilera, médico y habanero de pura cepa, reside actualmente en Canadá. “Estuve varios años haciendo experimentos de biología molecular y un día decidí rectificar treinta años de vida planificada de antemano y empecé a escribir, que es lo que siempre quise hacer”, refiere. Muy sabia decisión, que ha dado a la literatura cubana una de las mejores crónicas habaneras que he leído últimamente: R.U.Y. (Alexandria Library, 2008). Pero no se trata de “La Habana posible”, como llaman sus personajes a una maqueta de la ciudad que confeccionan en intento infructuoso por atrapar la urbe que se les desmorona día a día. No, La Habana que describe Aguilera es real, tan real que no le faltan ni olores, entre los cuales se destacan dos: el del mar y el de la vulva de una mujer. “Contar historias es mi fuerte”, le advierte Ruy, narrador y protagonista, a su medio hermano, “soy eso que ustedes llaman un storyteller, así que siéntate, relaja y déjame empezar”. Y la historia se va enredando, anudándose ante los ojos, ya definitivamente cosidos al libro, del lector. Aquí vale aclarar que si hay algo que el autor tiene en común con su personaje es, precisamente, ser un storyteller. Porque esta novela, con sus casi quinientas páginas, se lee como se come un flan cubano: sin sentirlo, casi sin darse cuenta de ello. Atrapa de tal forma que al llegar a la página cuatrocientos treinta y siete todavía se queda el curioso lector pidiendo más. Pero ésta es la única similitud que guarda Aguilera con su protagonista. “Ruy es un personaje bien negativo”, dice el autor, “es un personaje que, para serte sincero, detesto. Escribirlo me costó mucho trabajo; sin embargo, el resultado parece tan real que la gente se apunta a la hipótesis de que algo tiene que ver conmigo”. Mi opinión es que Ruy está tan bien trazado que podría ser no sólo Aguilera, sino cualquier muchacho que haya mataperreado por Doce y Primera, que se haya zambullido en la Playita de Dieciséis y vivido en un campamento agrícola. En este sentido la novela constituye un viaje al pasado colectivo de los habaneros que vimos la luz en los años sesenta. Un viaje que hace escala en las aventuras del canal seis y en la “escuela de planes especiales” –dedicadas a formar a los hijos de dirigentes— mientras se aspira el exótico aroma del champú extranjero, tan diferente del cubano Fiesta. Pero eso no significa que lectores de otras tierras y distintas generaciones no puedan disfrutarla, pues el mayor valor de la obra radica en su universalidad. En última instancia, su tema es el hombre en lucha contra la sociedad y contra sí mismo. Muchas veces contra sus mejores instintos, embotados por el ambiente en que le ha tocado, un poco por casualidad, nacer. Por otro lado, no todo es localismo. Un quinqué que se apaga remite a la leyenda de Hero y Leandro. Y las aventuras internacionalistas de Cuba en África se enlazan trágicamente con la vida (y la muerte) de uno de los protagonistas. Como R.U.Y. es una crónica de la ciudad, aquí no faltan sitios habaneros de variado color y pelaje, algunos de los cuales han cambiado de nombre unas cuantas veces, según los revolcones políticos del país. Un ejemplo es el Miramar Yatch Club, que se convierte primero en el Círculo Social Obrero Patricio Lumumba y que termina siendo la Casa Central de las FAR —Central Yatch Patricio, lo llama con gracejo criollo el narrador. Los personajes son inolvidables. Está la negra Nieves, “lenta como una hija de dioses lejanos” (178). Y Bettina la bella, la estudiante de medicina echada de la escuela por inasistencia —y por celos de la manada estudiantil. El Mao que muere en África, el Humbertico que renuncia a la medicina... Y entre todos, resaltando por su pelo inusual y su facilidad para hacerse de dinero en cualquier circunstancia, el pelirrojo Ruy, experto en sabiduría callejera y en relojes marca Rolex. Hay otros que cruzan brevemente las páginas de la obra pero que están tan bien trazados como los protagónicos. Entre ellos se destacan la Marxista, maestra que sale de la historia con la elegancia de una gata, y “una suramericana repatriada, su familia fue gobierno antes de un golpe de estado, todavía le quedan los hábitos señoriales del criado disfrazado de grandeza” (401). Cuántas marxistas y suramericanas me han traído a la memoria estos dos retratos... “Por aquí entré a la libertad y aquí me quedé”, dice el autor refiriéndose a Montreal. No sé si su próxima novela tendrá lugar entre la nieve canadiense o volverá a ocurrir en La Habana de sus recuerdos. Pero mientras esperamos por ella, recomiendo la lectura de R.U.Y. a todos los interesados en degustar el sabor agridulce de la isla. Aguilera, storyteller nato, no los defraudará. ** Teresa Dovalpage dovalpage@aol.com Novelista e investigadora cubana (La Habana, 1966). Terminó una licenciatura en lengua y literatura inglesas y una maestría en literatura española en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu). Desde 1996 reside en Estados Unidos. Actualmente vive en Albuquerque y estudia el doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo México (http://www.unm.edu). Ha publicado las novelas A Girl like Che Guevara (en inglés, Soho Press, http://www.sohopress.com; 2004), Posesas de La Habana (en español, PurePlay Press, http://www.pureplaypress.com; 2004) y Muerte de un murciano en La Habana (Anagrama, http://www.anagrama-ed.es; 2006; finalista del Premio Herralde 2006), así como artículos en El Nuevo Herald (http://www.elnuevoherald.com), Hispanic Magazine (http://www.hispanicmagazine.com), Latina Style (http://www.latinastyle.com), Hispanic Culture Review (http://www.gmu.edu/org/hcr), Rosebud Magazine (http://www.rsbd.net), Latino Today (http://latinotoday.net), Encuentro (http://www.cubaencuentro.com), Revista Baquiana (http://www.baquiana.com) y La Peregrina Magazine (http://www.laperegrinamagazine.com). Mantiene una página personal en http://www.dovalpage.com. === Una lectura de su última novela, La grande (1) ======================== === Saer: la escritura en expansión Sergio Colautti ================== “La certeza de que al escribir ponía precisamente entre paréntesis dicha certeza, incluso la certeza de sí mismo como sujeto de escribir”. M. Blanchot; “El paso (no) más allá” En La grande, punto culminante de la implacable insistencia de su trabajo narrativo, Saer cuenta el intento fallido de recobrar el pasado. Dar cuenta de esa imposibilidad es la novela misma, dividida en siete capítulos (siete días: la “vuelta completa”) de los cuales el último deja leer tan sólo la frase agónica del escritor, el acto definitivo de una escritura deliberadamente inacabada e inconclusa, en pugna desigual contra el acabamiento de la vida y el lenguaje. Como en todo el programa saeriano, el texto se hace múltiple: la vuelta de Gutiérrez a la “zona” después de treinta años (fecha que demarca el golpe, la represión y el exilio) es contada, vista, reconstruida, desde la diversidad de la escritura, desde la expansión del signo. El primer capítulo relata una larga caminata (el esquema de Glosa) de Nula y Gutiérrez cruzando en diagonal un baldío, bajo la lluvia. Gutiérrez se reencuentra con la tierra y el agua original y presente después de tres décadas en Europa. El segundo describe la genealogía de Nula (un viaje biográfico familiar, la imperfecta reconstrucción del pasado). El tercero cruza a Nula con Soldi y Gabriela en una calle hablando de literatura local —el “precisionismo”. En el cuarto, aparecen Diana y Nula, extáticos bajo el sol, como dioses sin pasado y sin presente. En el quinto reaparecen el movimiento y el tiempo histórico: Tomatis le pone nombres a su infancia feliz viajando en colectivo. En el sexto Gutiérrez “vuelve” a su pasado y recibe a los amigos en un asado (lugar común de la mítica saeriana) entre el sol, la lluvia y el pasado que regresa en las palabras. El capítulo séptimo, inconcluso, deja leer una frase única: “Con la lluvia, llegó el otoño, y con el otoño, el tiempo del vino”. La composición caleidoscópica —cuyo paradigma es El limonero real— reitera las formas del relato circular de Nadie nada nunca o La mayor y también su escéptica concepción del mundo como “vacío” que la escritura intenta infructuosamente llenar o, mejor, entender. Ese movimiento narrativo se emparenta con el deslizamiento de la escritura hacia el vacío que analiza Foucault: “Es posible de hecho que la cercanía de la muerte, su gesto soberano, su resalto en la memoria de los hombres, excaven en el ser y en el presente el vacío a partir del cual y hacia el cual se habla” (2). Saer acerca su mirada final a la noción barthesiana de literatura: aquella “revolución permanente del lenguaje” que lo aleja de todo poder y lo acerca a su último avatar, la ausencia. Como decía Barthes, “esa imposibilidad de nombrar es la literatura misma” (3). Saer registra el fluir azaroso del tiempo en una operación denodada e inconclusa, como la novela final y como el final de la novela. Esa inconmovible coherencia atraviesa su programa narrativo de décadas y representa el esfuerzo más notable de las letras argentinas por construir una escritura realista en el mejor sentido macedoniano: aquella que nombra la disolución, el movimiento continuo e inatrapable de lo real, la complejidad inconquistable de todo lo visible. Lo que La grande expande y profundiza es la noción del universo como caos, como dinámica azarosa e incomprensible que sólo la limitada percepción del hombre transforma en “cosmos”, en “armonía textual”: “¿Qué ven los sentidos? Un devenir que se repite y se inmoviliza pero... ese engaño oculta lo invisible: el cambio continuo, un fluir sin dirección ni objeto ni explicación conocida del tiempo invisible que, silencioso, los atraviesa” (pág. 20). Como Onetti, la escritura de Saer se sitúa en el pliegue invisible que liga realidad y ficción. Como en La vida breve, sus textos siempre parecen postular cierto realismo descriptivo, cierto objetivismo narrativo, pero la ficción satura toda la construcción textual al convertirse en la mirada del narrador, siempre disolutoria y evanescente, siempre dispuesta como indagación de la verdad, nunca como reflejo o evasión: “Podemos afirmar que la verdad no es necesariamente lo contrario de la ficción, y que cuando optamos por la práctica de la ficción no lo hacemos con el propósito turbio de tergiversar la verdad... la ficción no es, por lo tanto, una reivindicación de lo falso. Aquellas ficciones que incorporan lo falso de un modo deliberado lo hacen no para confundir al lector sino para señalar el carácter doble de la ficción, que mezcla, de un modo inevitable, lo empírico y lo imaginario” (4). El registro que da cuenta del “precisionismo” es una larga ironía sobre la literatura como instrumento de figuración personal, como operación política o edificación de una posición social. La figura de Brando aparece en las antípodas de la noción de autor que la obra de Saer ha construido durante décadas, en las que el centro es siempre la escritura misma y el autor disimula su figura social para consolidar su voz literaria: “Es siempre el texto lo que cuenta, nunca el autor, al menos si se trata de literatura y más aun de literatura de ficción...” (pág. 341). La concepción del “precisionismo”, además, contrasta con la concepción saeriana de narración (“el movimiento continuo descompuesto”) porque aparece como un avance de la ciencia sobre la producción textual, como un intento de congelar, detener, fotografiar una realidad que la novela misma caracteriza por su dinamismo, la “fugacidad versátil, contingente y sin sentido de la materia”. El trabajo que Gabriela y Soldi hacen para recuperar los datos sobre el origen y evolución del movimiento litoraleño se coloca en la misma dimensión que el texto en general propone sobre el pasado de los personajes (la reconstrucción movediza e inagotable de los tiempos primeros de Nula, Gutiérrez, Tomatis...), es decir, la imposibilidad de la certeza, la debilidad del discurso sobre lo que llamamos verdad, tan alejada, casi siempre, de la intención “precisionista”. II. Contar y recontar En Cicatrices, una metáfora aritmética explicaba la idea del relato circular: contar una y otra vez, hasta el nueve, y luego, recontar. Como en El viajero, texto que vuelve sobre sí para decir la nada, el trayecto sin rastros, el espacio idéntico a la ausencia que en Nadie nada nunca será cifra, además, de las desapariciones de la dictadura. En La mayor y en A medio borrar esa postulación se complementa con la idea de la apariencia desintegrándose como obsesión de la escritura utópica. La grande cobija, resume, resemantiza y expande muchos núcleos de esos textos y de otros en una operación a la que Saer ya acostumbró a sus lectores porque los inventó, como Macedonio, como Borges, con la paciencia de un orfebre, desde sus primeros relatos. En la novela final de Saer la noción de escritura de la ausencia que se abre como un signo bifronte para designar también la represión militar que derivó en ausencias físicas, sociales y culturales reaparece en el texto último multiplicándose en historias de la dispersión del terror, el exilio y la pérdida (¿cómo contar el horror? ¿es posible el relato unitario sobre un pasado violentamente fragmentado?). Muchas zonas de La grande reinciden en el procedimiento de escribir y borrar, y recontar, a veces sobreimprimiendo escrituras (el paseo oblicuo del capítulo inicial, la vuelta lineal al pasado en el segundo, la intersección del encuentro en el tercero, el punto quieto del cuarto, el movimiento espacial del quinto, la mesa como centro convergente del sexto, la sola palabra del séptimo), o trabajando la diversidad genérica (narración, descripción, crónica, relato mitológico, metalenguaje crítico, biográfico, humorístico, etc., como había ensayado en El limonero real). El permanente escamoteo de la certeza que implica contar y recontar viene a plantear una cuestión capital en la obra de Saer, esto es, la problematización de la identidad y la apariencia, la propuesta permanente de un conflicto entre ver y decir, entre el punto de vista y la escritura, un duelo sin resolución entre presencia y ausencia. Contar es nombrar lo imposible y decir el imposible nombrar. Leemos en Premat: “Lo percibido está al borde de la descomposición y resulta ser esencialmente enigmático. La falta de consistencia, el vacío, la monotonía, el encierro, así como la tendencia a irrumpir, ablandar y poner en duda lo aparente, definen entonces la materia saeriana” (5). La percepción quevediana del devenir que perdura cuando la escritura logra convertirlo en signo y de la descomposición incesante de lo que parece duradero reaparece en La grande ya desde los epígrafes (“huyó lo que era firme y solamente lo fugitivo permanece y dura”) y en toda la novela en general, pero particularmente en un pasaje en el que Nula y Diana toman sol, recostados en el pasto del patio (“parecían efigies esculpidas... también podrían representar a Adán y Eva...”) nombrados más allá de sí mismos, descriptos al borde del mito o la prefiguración artística adquieren la apariencia de lo eterno (“la isla del instante en la que creen haber encontrado un refugio, se deshace con ellos, incesante y a la vez fugitiva...”) mientras lo que el sentido común concibe como duración y como perduración se disuelve ante el sentido no común de la escritura de Saer: “Nada cede más profundamente a esa alquimia corrosiva que lo que parece definitivo, estable o en reposo, como la roca, el metal, el diamante, la tierra, el sol, la luna, el firmamento” (pág. 261). La deconstrucción del sentido, propuesta por la potencia textual de toda la novela, intenta y borronea sin cesar la reconstrucción del pasado pero nunca como objetividad, como revisión histórica ni apropiación de certezas ajenas. Al pasado se vuelve pero incompletamente, se vuelve desde la otredad, parecen decir los trayectos de los personajes: desde la mirada y el cuerpo que la experiencia ha transformado en otro, hacia el pasado que el tiempo ha disuelto o configurado como otro. En esa concepción late la lectura que Saer hace de Proust en La mayor, en la que postula que “ellos, antes, podían” volver al pasado desde el recuerdo sensorial, pero desarticulando ese recurso como experiencia narrativa actual, y exponiendo esa recuperación como imposibilidad que renueva y reformula la idea misma de escritura: “Parecía producirse en él una especie de reconocimiento... hilachas de experiencia desaparecidas, de pronto, en la evidencia rugosa del presente, se actualizaban” (pág. 371). No hay recuperación de lo perdido como en cierta narrativa romántica, no se revive lo pasado como en las últimas páginas de El tiempo recobrado, hay una consideración distinta del devenir, que se hace otro y hace otro al mundo: una reconsideración del pasado; el mundo es viejo y nuevo a la vez porque habita el ayer con su signo inalterable (la felicidad de Tomatis recordando un viaje en el río, el dolor sin fondo de las historias personales durante la represión militar) pero su actualización —desde la mirada que atravesó la experiencia del tiempo— lo torna novedoso. Por eso se habla de una apacible “reconciliación con el mundo” (pág. 372). II. La herida de Ulises El volumen de la novela, intenso, plural, incesante, trabaja la noción del devenir como un presente interminable que actualiza la sensación de lo pasado, que busca infructuosamente una referencia existencial, un sentido posible en el flujo azaroso de la vida del cosmos: “La muerte se había borrado y era la procesión perdurable de su infancia la que la acompañaba a la tumba. El mundo en cuyo tumulto se había sumergido con la intención de darle, inéditos, un orden y un sentido, terminó haciéndolo retroceder a esa etapa preconsciente...” (págs. 89-90). Al vértigo que la trama propone cruzando el ritmo narrativo, la multiplicidad del punto de vista y las referencias metatextuales sobre la concepción del tiempo como disolución y regeneración continuas, la operación saeriana opone la formulación del mito, como una “dialógica” del pensamiento que la misma dinámica novelesca propone, es decir, pensar y repensar, decir y borrar, construir y deconstruir... Por eso las referencias al mito como cifras del tiempo quieto, como espacio no sujeto a la corrosión histórica. El texto se detiene en la significación de la herida de Ulises, que habla del regreso a su isla, inevitable y deseado, y lo vincula con las marcas en el brazo del abuelo de Nula: no son un destino sino una construcción que intenta decir un destino. La marca, como la palabra, moldean y designan el destino de uno y otro y también de Nula y de los otros porque detrás de la quietud aparente del mito, debajo de su eternidad inmutable, late también un presente infinito, “un continuo acontecer”. La grande vuelve una y otra vez a esa zona sin tiempo del mito desde la que Saer problematiza lo real. Las relecturas de Pichón Garay y Tomatis sobre la ceguera de Edipo; la mencionada descripción de Diana (con un muñón como marca, como signo) desnuda ante Nula (Actión), castigado por verla; el barco de Teseo, metáfora de la apariencia del ser, que es lo mismo y es lo otro... El mito es la exhibición del esplendor del tiempo, pero sus signos menos visibles, el pliegue de sus relatos luminosos deja vislumbrar, como una opacidad, “lo imborrable” del devenir: en la caída ciega de Edipo, en la carencia de Diana, en la herida de Ulises, en las maderas gastadas del barco de Teseo, late esa certeza opaca de la disolución. Esa noción de opacidad, de oscuridad incluso, tan presente en la mirada levinasiana: “(el arte) es el acontecimiento mismo del oscurecimiento, un descenso a la noche, una invasión de la sombra. El arte no pertenece al orden de la revelación” (6). Como en el cuerpo de los jóvenes, míticos también en la exposición esplendorosa del tiempo, en los que Saer lee esa omnipresencia invisible: “Son exhibidos por el designio arcaico que los trae a la luz del día, les da una forma atrayente y después, sin crueldad ni compasión, los arrumba en el abismo” (pág. 377). Tomatis le escribe a Pichón: “el mito es irrefutable, la tragedia lo lleva al acaecer”. Volver es trágico: eso muestra la experiencia literaria. Regresar es contra natura y la aventura se hace epopeya (Homero) o novela (Proust), pero cuando el mundo y las certezas del mundo se desvanecen y se expanden, entonces la novela ya no es más respuesta. “La única manera de ser un novelista contemporáneo es no escribir novelas”, decía Saer algunos años atrás. La grande en particular y su programa narrativo en general consolidan esa convicción. Su escritura en expansión, desde sus textos fundantes hasta esta entrega final, ha dejado esas formas para experimentar una literatura del vacío, de la ausencia, de lo real puesto en jaque, de la interrogación permanente sobre la memoria, el tiempo y la escritura. Referencias 1. SAER, J. J., La grande, Seix Barral, Bs As, 2005. 2. FOUCAULT, Michel, Lenguaje y literatura, Paidós, Barcelona, 1996; pág. 63. 3. BARTHES, Roland, Lección inaugural, Siglo XXI, México, 1968. 4. SAER, J. J., El concepto de ficción, Ariel, Buenos Aires, 1997. 5. PREMAT, Julio, La dicha de Saturno, B. Viterbo, Rosario, 2004. 6. LEVINAS, Emannuel, “La realidad y la sombra”, en: LÓPEZ GIL-BONVECHI, La imposible amistad, A. Hidalgo, Buenos Aires, 2004. ** Sergio G. Colautti scolautti@atanor.com.ar Docente y escritor argentino (Río Tercero, Córdoba, 1960). Autor de Apuntes sobre la narrativa argentina (1992), El revés del crimen (cuento, 1995) y La mirada insomne (ensayos, 2006), entre otros. === Las mujeres de Pedro Almodóvar María Candel de Puerta ============ Volver Doña Paquita espera la llamada habitual de Pedro para ponerse al día de sus respectivas actividades. Pedro le cuenta que tiene un amigo que cada vez que viene un actor o director a Madrid, les organiza una visita al Prado, otra al museo Thyssen y una cena con él, “vamos, que parece que estoy incluido en la ruta turística”. Doña Paquita se esponja y le pregunta por su salud preocupada por la vida tan agitada que lleva, hoy ha hecho de almuerzo gachas, como a él tanto le gustan, le recomienda que se abrigue bien, porque el invierno este año no parece dar tregua a la bronquitis. La conversación se interrumpe porque Sole, la vecina, está tocando la ventana para saber cómo amaneció. Las nostalgias se suspenden y quedan atrapadas en el sistema digital que las comunica. Volver es un homenaje a la memoria de su madre y a las mujeres de su generación. En la España de la posguerra dividida entre vencedores, vencidos y una gran masa que sólo se deja hacer, las mujeres se tuvieron que amoldar a los convencionalismos de la época, callar, bajar la cabeza y seguir por el camino ya establecido. Sin conciencia de género ni apenas derechos, van creando su propio mundo donde mitigan el malestar que les produce la exclusión. Dan a luz los hijos que Dios les manda, entre suspiros y rezos dejan a un lado sus aspiraciones y sueños personales, aprenden que la vida no les va a dar más oportunidades que las establecidas como normas de vida para ellas. Las frustraciones se cocinan a fuego lento mientras aguardan mejores tiempos. Algunas se proyectan en sus hijos, los animan y apoyan para que estudien y consigan puestos de trabajo bien remunerados, porque deducen que en la independencia económica va incluida la libertad de ser y actuar. Surgen los enfrentamientos generacionales, se abren las brechas que hacen cuestionar y avanzar. Otras aceptan la vida con la mansedumbre del trigo zarandeado por los vientos y las lluvias, pero que resiste, para al final dar el fruto maduro. La sexualidad se niega para convertirse en obligación y rutina, y cuando se asume, produce el malestar y la culpa de lo prohibido, porque el cuerpo es el templo de Dios, ajeno al propio deseo y al goce de los sentidos. Se desconoce la carne como fuente de placer, el misterio encarna en ellas como antes había encarnado en la figura de la Virgen. La madre sustituye al ser, a la mujer, a la hembra. Placer y dolor, deseo y culpa se encadenan en lazos sagrados. La iglesia se adjudica todos los derechos de juzgar lo que es el bien y el mal en los temas referentes a la sexualidad humana y en especial, lo que atañe a la mujer. Curas y monjas, cuya sexualidad ha sido proscrita y desterrada de sus propios cuerpos y de su psiquis, son los encargados de poner normas morales y juzgar la conducta de los otros. Sólo la figura de la Madre Dolorosa es valorada. La maternidad se trenza con el dolor y la redención. La madre tiene que sufrir la incomodidad del embarazo, los dolores del parto, las dificultades de la crianza y la soledad del abandono. Porque durante siglos no se habla del placer del encuentro en el que se engendra, la alegría de participar en el crecimiento y la formación de los hijos, la satisfacción de la tarea cumplida. Así la maternidad y la mujer por extensión queda relegada del goce de su cuerpo, de la visión ontológica de éste como ser merecedor de prestigio por sí misma. Semilla que germina auspiciada por unos y la aceptación mansa de otros. A Pedro le encantan las historias que cuenta su madre de fantasmas y cementerios, porque se parecen a las películas en blanco y negro que ve encaramado desde la tapia de la casa de su tía Jacinta. Luego se las cuenta a su hermano Agustín y a los otros muchachos que se maravillan ante tanta descripción. También le gusta oír la historia de su nacimiento, aquello del parto difícil porque “eran más de 5 Kg”. La sombra del patio interior donde se junta el universo femenino para coser, pelar patatas o simplemente contar historias de mujeres, le sirve al director para crear un mundo de imágenes que luego, en el transcurso de su filmografía, va desenmarañando de su memoria y metabolizando con el sabor agridulce que deja la infancia. Una y otra vez Almodóvar se alimenta de sí mismo, como una planta autótrofa, recurriendo a su mundo interior, a sus vivencias; a las conversaciones del taller de costura de sus hermanas donde se reúne esta generación de mujeres que callan y se hacen las tontas para no contradecir la voluntad masculina, pero que al final son ellas las que deciden los asuntos domésticos y familiares. Porque Volver es también la historia de tres generaciones de mujeres: abuela, madre e hija, que han ido aprendiendo unas de otras a vivir solas buscándose la vida con uñas y dientes, a recurrir a cualquier medio con tal de que la vida no las saque del camino. A través del personaje de Raimunda (Penélope Cruz) se expone la filosofía de andar por casa de la mujer vital por excelencia, que necesita del reto y el desafío para no caer en el sinsentido de los días que se suceden sin más novedad que la llegada de la nueva estación. Volver es adentrarse en las entrañas de la España profunda, en La Mancha del Quijote, evocada por las aspas eólicas que se baten contra vientos que transportan de unas tierras a otras la locura del progreso; una mirada continua al pasado, a sus afectos, a los personajes que pueblan su memoria; a madres, hijas y vecinas, hermanadas por lo cotidiano y la proximidad. Mujeres que comparten más lo que ocultan que lo contado, porque Almodóvar sólo quiere mostrar ese lado dulce e ingenuo de sus recuerdos. Por eso el personaje de Agustina acompaña, quiere y calla, como hacen algunas mujeres solitarias, que se cogen los problemas ajenos como propios, no porque ellas no los tengan, si no porque en su soledad cobra fuerza el samaritanismo de la palabra sagrada, que las hace volver la mirada hacia los demás y olvidarse de sí mismas, buscando en el reconocimiento de los otros su propia aceptación y prestigio. La muerte es otro de los puntales de Volver, la cual se asume como una consecuencia más de la vida, y no como un hecho transgresor y enemigo. Por eso las mujeres, en las primeras escenas, limpian y cuidan sus propias tumbas, mientras conversan unas con otras con la misma rutina que limpiar la sala de la casa, porque también la muerte es del género femenino y entiende de ausencias y afectos. Almodóvar cuenta que su infancia en el pueblo estuvo siempre acompañada por el fantasma de su abuelo, “él murió cuando mi madre era muy pequeña, de un accidente. Por eso dejó muchas cosas sin resolver. Luego se le apareció a un cuñado suyo, que se puso enfermo por las apariciones. Hasta que un día las mujeres le dijeron que no tuviera miedo, que le preguntara al fantasma que qué quería. La cosa es tan increíble que un día el pueblo entero acompañó al cuñado de mi abuelo y al espíritu de mi abuelo hasta el cementerio para despedirlo. A mí esa imagen de una comitiva acompañando a un fantasma al cementerio me parece genial” (1). Las mujeres de Volver viven su presente con la vehemencia del que sabe que después no habrá otra oportunidad. Pero están encadenadas a un pasado: Raimunda esconde el cuerpo de su marido muerto a manos de su hija, que lo mató porque trató de violarla, Soledad esconde a su madre, con la que tiene cuentas pendientes, y Agustina guarda en su memoria los secretos de sus vecinas, unidas por lazos de soledad compartida. La figura del hombre es cuestionada, son fieles representantes del patriarcado autoritario porque en la mayoría de los casos están ausentes y ajenos a las problemáticas que se plantean. Otros ejercen un papel meramente decorativo, de relleno o de contrapeso; pareciera que los recuerdos de la infancia del director, sólo se tejen alrededor de la mujer, de su compañía, del apoyo y la comprensión de éstas. El viento que azota los cuerpos y las mentes de estas mujeres está tan presente como la evocación a la tierra a la que se pertenece, como el gran vientre materno que proporciona y reclama vida. Elementos vitales que asemejan en su constitución la fortaleza y el espíritu indomable de la mujer que admira Almodóvar. Volver como Amarcord son películas basadas en los recuerdos de la infancia de sus creadores. Ambas satirizan y cuestionan recorriendo todos los registros de las emociones humanas. Fellini caricaturiza sus personajes hasta hacerlos bufones de cortes infantiles, Almodóvar recurre al arquetipo para mostrarlo en sus contrastantes aristas. Fellini define a sus personajes por medio de la imagen, en la que se regodea y no escatima, llevándoles de lo poético a lo burlesco, de lo erótico a lo sacro para dar la visión en conjunto de una época. Almodóvar lo contextualiza en análisis psicológicos haciendo que el espectador lo interiorice para llegar a sus propias conclusiones. Ambos utilizan el cine como expresión de un pasado hacia el encuentro de sí mismo en el presente. Hable con ella En el 2002 Almodóvar da un giro significativo en su filmografía con esta película. Si bien sigue interesado en hablar de lo que normalmente no se habla, esta vez sus protagonistas son hombres, y las mujeres son las que tienen un papel secundario. De nuevo aborda temas orilleros, sacados de las páginas amarillas de periódicos, de informativos en la televisión; son noticias de hechos que conmueven y producen sentimientos encontrados; Hable con ella es una historia que aborda la comunicación entre los seres, la soledad, la muerte, la incomunicación entre parejas, el amor y el desamor. Pero sobre todo es una película que habla de los sentimientos masculinos y su complicada manifestación. Por siglos se ha considerado que es la mujer la que puede y debe expresar sus emociones individual y socialmente, mientras que para el hombre esta expresión tiene que estar avalada por la expresión de otros hombres para que sea socialmente aceptada. Se considera que el hombre no debe mostrar flancos desprotegidos, debilidades o afectos y, sobre todo, la expresión de éstos, ya que socialmente se le asignaron roles en los que debía demostrar su fortaleza física y su rol de proveedor del núcleo familiar. Desde el momento en que la mujer se integró a la sociedad por medio de su incorporación laboral, ha habido un auténtico replanteamiento social de los valores y conceptos de lo femenino y lo masculino. Almodóvar da un espacio y una voz para que sean ellos los que cuenten esta historia a su manera, Benigno desde su elocuencia demuestra el gran amor que siente por el prójimo y especialmente por Alicia, y como contrapartida, es la cortedad de palabras de Marcos herido por la soledad en que queda después de la muerte de su esposa. Ambos se encuentran en la misma situación, ambos la enfrentan cada uno a su manera dándose apoyo mutuo y creando una sólida amistad basada en la comunicación de afectos y emociones, algo inusual en el universo masculino. Lydia y Alicia, ambas en estado de coma por distintas circunstancias, son las receptoras de esos amores. Ambas se expresan con la desnudez de sus cuerpos, con sus formas sinuosas de redondeces y cavidades misteriosas, haciendo que afloren los sentimientos masculinos. Benigno y Marcos observan el mundo femenino con deleite y asombro, Benigno comenta: “El cerebro de las mujeres es un misterio, y en este estado más”. Lydia es la mujer torero, de apariencia andrógina, su aspecto físico y sus modos demuestran fortaleza y decisión, enfrenta al toro y al mundo masculino del toreo con la misma voluntad de lucha que enfrenta todo en su vida. Pero detrás de esa fortaleza que emana de sus movimientos y de su carácter, se oculta su fragilidad cuando se trata del amor por un hombre, al cual se entrega con la misma ciega locura que al toro. Y es ahí donde siente que pierde todas las batallas y le produce una sensación de soledad a la vez que la desestabiliza emocionalmente; porque es de esas mujeres que el amor lo significa todo, es la entrega total del cuerpo y el alma, mientras que para él Lydia representa un valor más dentro de sus posesiones. Ella espera reivindicarse como ser y lograr su transcendencia por medio del amor y del toreo, pero al final es el amor el que gana la partida. Su forma de amar es parecida a la que siente Benigno por Alicia: incondicional y arrebatada. Lydia desea colmarlo, hacerlo suyo, pero ante la resistencia de él, la vida pierde sentido y su coraje se vuelve desesperanza y locura. En una corrida de tarde soleada, Lydia se arrodilla ante la puerta del toril y espera que sea el toro el que ponga fin a su vida. Alicia es la única hija de un reconocido psiquiatra. Ama la vida que se le ofrece a través del arte, en especial la música y la danza. Está en coma por un accidente automovilístico, internada en una clínica privada, con todos los cuidados posibles que el padre puede costear. Tiene un cuerpo menudo y hermoso, Almodóvar se recrea en unos primeros planos y deja que sea éste el que hable por ella. El enfermero Benigno la cuida casi en exclusividad. Siente un amor apasionado por ella, cuidándola con esmero y dedicación. Tiene la teoría de que le oye, por lo que le habla y le comenta todos los pormenores de la vida que transcurre sin ella. La siente desvalida por el hecho de no tener más familia que a su padre, la madre murió hace años y como una bella durmiente parece esperar el beso de la vida para despertar. En el transcurso de una noche Benigno la posee, toma su cuerpo en un acto que los demás juzgan de violación, pero para él ha sido el encuentro de dos soledades. Alicia queda en estado, y aunque el niño muere en el parto, ella despierta del coma. Benigno es acusado de violación y va a la cárcel. Almodóvar utiliza el hecho del embarazo para expresar su admiración una vez más por la maternidad, el mágico don con que las mujeres fueron bendecidas y de cómo el amor, sea de quien sea, puede vencer a la muerte. Todo sobre mi madre Vivir generalmente implica riesgos, sacrificios, pérdidas y, sobre todo si la vida se asume desde las orillas, desde los peligrosos bordes que la circundan. Tarea difícil para unos e imposible para otros. Se reconoce el valor del pionero, del que abre caminos, porque este acto conlleva asido firmemente a la soledad por compañía, a la incomprensión de unos, la intolerancia de otros y la admiración de quienes se identifican desde la trinchera en que se puede contemplar la vida. Porque transgredir supone un constante pulso con la vida, con los valores sociales, con lo políticamente correcto que no suele dejar a nadie indiferente. Almodóvar sale de Calzada de Calatrava para ir al colegio de los salesianos y franciscanos en Cáceres, tiene 8 años y el mundo femenino que le ha servido de nido, se transforma en sobrevivencia en los cerrados espacios de estas instituciones. Terminado el bachillerato llega a Madrid dispuesto a estudiar cine en la Escuela Oficial de Cinematografía, pero está cerrada por Franco. No tiene dinero y conoce a poca gente. Consigue un empleo de auxiliar administrativo en la Telefónica. En esta empresa pasa 12 años, donde se empieza a interesar por el cine y el teatro de vanguardia, mientras va conociendo a una clase media capitalina con la que no se identifica y que luego caricaturizará en su filmografía con su habitual sentido crítico. En los comienzos de los 80, Madrid es un hervidero de movimientos y corrientes artísticas. Poco a poco el oscurantismo de la época franquista se va superando y se abren espacios a las nuevas voces de la gente joven que se incorpora al mundo sociocultural del que antes estaban excluidos. Surgen nuevos movimientos culturales en todas las disciplinas artísticas, entre ellos, la Movida Madrileña es la que cobra mayor fuerza por su innovación y ganas de transgredir el antiguo orden. Almodóvar forma parte activa de ella. Sus ojos escudriñan la nueva sociedad de la que no se quiere excluir, porque él también busca su espacio en ella, pero desde la periferia, desde la autoexclusión consciente. Arropado por la incondicionalidad afectiva de doña Paquita, explora, conoce, transgrede. Escribe guiones para cine, una novela corta y en revistas contraculturales. Años más tarde y con apenas presupuesto dirige su primera película, Pepi, Luci, Bon y otras chicas del montón. En 1985 funda junto a con su hermano Agustín la productora independiente El Deseo, que a pesar de las dificultades económicas por las que atraviesa, empieza a llamar la atención de un público ávido de nuevos proyectos. Va perfilando sus personajes con la visceralidad que lo caracteriza, mostrando el lado oscuro de la sociedad, de las grandes ciudades; el componente humano que habita los extrarradios, los excluidos, los olvidados que llamaba Buñuel de quien heredó la insolencia y el conocimiento de lo genuinamente español. Personajes que al igual que los seres humanos que representan, provocan todo tipo de controversias afectivas y críticas, porque habla de lo que nadie quiere oír, de lo que se esconde o se omite ya que de alguna manera a todos nos confronta con la indiferencia o el cabreo que sentimos ante todo aquel que es distinto a lo que nos han enseñado como correcto, bueno, o contradice nuestro concepto de belleza. De este modo nos enfrenta al mundo de las drogas, de la prostitución, del sida, de la donación de órganos, de la homosexualidad, del travestismo, del laberíntico mundo de la mujer: del que vive al borde de sí mismo. Y lo hace con la naturalidad que él lo ve, porque nos mete en sus zapatos y nos pasea por las calles de los barrios chinos, donde Manuela se introduce sin miedo a buscar al padre de su hijo, tratándolos de quien a quien, como a iguales, sacándonos el recelo a lo desconocido, que en definitiva, es lo que distancia y asusta. Nos conecta con nuestro lado femenino, el de los sentimientos y las emociones que, sobre todo en los hombres, permanece subterráneo e inhibido. Manuela Manuela es la madre en su acepción más idealizada. Solidaria, abnegada, dadora de vida y bienestar. Generosa hasta la imprudencia, en ella como en ningún otro personaje priva el sentido de dar amparo y protección; no discrimina, lo mismo ayuda a una estirada burguesa como la madre de Rosa, que a la prostituta Agrado. El hecho de haber perdido a su único hijo, la sitúa más allá del bien y el mal, donde van a parar todos aquellos que estando mutilados viven por la inercia de recuperar algún día lo perdido, porque la vida ya no le dará más sorpresas por el hecho de haber trascendido el dolor. El hijo es la razón de su vida, sentido y proyecto; la realización de su instinto más primario de proteger y dar cobijo. Su vida se transforma, como dice Fernando Rízquez citando una obra de Frobenius, en la que se recoge el caso de una noble abisinia: “Un hombre es lo mismo desde el tiempo de su circuncisión hasta el tiempo de su sequedad. El hombre es el mismo después de su primer amor a como era antes; la mujer es otra cosa desde el día de su primer amor y así continua para toda la vida. El hombre pasa una noche con una mujer y se va luego; su vida y su cuerpo siguen siempre iguales. La mujer concibe. Como madre es otra persona distinta a la mujer sin hijos; ella carga el fruto de la noche en su cuerpo por nueve largos meses; algo crece, algo crece dentro de su vida y nunca la abandonará. Ahora es madre, es y será madre aunque el hijo muera, aunque todos sus hijos mueran porque en un momento dado cargó al hijo bajo su corazón y no se irá de su corazón nunca más, ni siquiera cuando esté muerto. De todo esto el hombre no sabe, el hombre no sabe nada; el hombre no conoce la diferencia antes del amor y después del amor, antes de la maternidad y después de la maternidad. El hombre no puede saber nada. Solamente una mujer puede saberlo y hablar de esto” (2). Rosa La hermana Rosa, mujer-niña, mujer-madre que busca amparo y da amparo mientras late en ella el instinto de la maternidad. Se niega a crecer, quizás para no verse reflejada en la imagen de sus padres, en especial de su madre, una mujer atada por los convencionalismos de su clase. Fría y seca, ha construido su mundo sobre los quehaceres en que se apoyan las mujeres de su clase social y educación. Sensible y con la frustración a flor de piel, se refugia en la producción de arte, copiando las pinturas de Chagall con paciencia y virtuosismo, mientras lleva con resignación aprendida del colegio religioso, a su esposo enfermo que, desde hace años se ha instalado en el mundo del olvido. Madre e hija, como polos opuestos, se repelen y se necesitan, a cada una le espanta el mundo de la otra, sólo se reconocen en el afecto común hacia el padre y en los lazos rotos de la infancia. Rosa trabaja para una ONG que atiende prostitutas, alcohólicos, enfermos de sida. Posee una generosidad y una inocencia suicida. Se pierde en las profundidades del alma humana, como su madre se pierde en lo superficial: por instinto y sin conciencia. Rosa busca afecto desesperadamente y la manera de conseguirlo es regalar éste sin discriminar, sin mirar a los lados, sin esperar nada a cambio. Para la madre, la vida se volvió un lugar inhóspito, plagado de seres extraños que le producen asco y malestar. Rosa ve en ellos la oportunidad de un sentido de vida. Aunque es portadora del virus del HIV y está embarazada, acepta su destino con la misma mansedumbre que ha aceptado todo en la vida, pareciendo que busca con la muerte la redención con la que el místico espera hacerse merecedor de la dicha eterna. Manuela la atendió durante el reposo del embarazo, prometiéndole que cuidará de su hijo en un acto de solidaridad entre mujeres que recuerda el de Fortunata y Jacinta, en la novela de Pérez Galdós. Agrado Carismática y entrañable, la Agrado representa por encima de cualquier convencionalismo la autenticidad de sus convicciones, vive de acuerdo a lo que es y piensa, se deja llevar por su instinto, carencias y anhelos. Su psiquis está encerrada en el cuerpo de un hombre que tiene formas, piel y vellos que lo delatan. Vive al borde de sí misma, en los bordes de una sociedad que no sabe cómo clasificarla, y de la que ella se defiende con la única arma que los demás carecen: la autenticidad. Hace honor a su nombre que lleva como bandera, con ella se abre los espacios que quizás permanecerían cerrados dada su condición. Reivindica el derecho a disfrutar del cuerpo que posee, que para bien o para mal es el suyo, el único que tiene, del único que puede extraer el placer y la dicha que la vida le ofrece. Se solidariza con causas que, más que perdidas, son innombrables para la mayoría, causando complicidad, risas, angustias. En una escena memorable, cuenta la historia de su vida para salvar a unas compañeras en un momento de apuro. Monólogo de la Agrado: Me llaman la Agrado, porque toda mi vida sólo he pretendido hacer la vida agradable a los demás. Además de agradable soy muy auténtica. Miren qué cuerpo. Todo hecho a medida. Rasgado de ojos 80.000, nariz 200, tiradas a la basura porque un año después me la pusieron así de otro palizón. Ya sé que da mucha personalidad, pero si llego a saberlo no me la toco. Continúo. Tetas. Dos. Porque no soy ningún monstruo, 70 cada una. Pero éstas las tengo yo súper amortizadas. Silicona. Labios, frente, pómulos, cadera y culo. El litro cuesta unas 100.000, así que echad las cuentas porque yo ya las he perdido. Depilación definitiva láser, porque la mujer también viene del mono, tanto o más que el hombre, 60.000 por sesión, depende de lo barbuda que uno sea, lo normal es de dos a cuatro sesiones. Pero si eres folclórica, necesitas más, claro. Bueno lo que estaba diciendo, que cuesta mucho ser auténtica, señoras, y en estas cosas no hay que ser rácana. Porque una es mas auténtica cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí misma (3). Notas 1. “La muerte en La Mancha está llena de vida y de gracia”, entrevista a Pedro Almodóvar por Elsa Fernández-Santos en El País (http://abbrr.com/FeF). 2. RÍZQUEZ, Fernando (1997). Aproximación a la feminidad. Editorial Monte Ávila. Página 54. 3. Página de Pedro Almodóvar en Club Cultura (http://abbrr.com/XBR). ** María Candel de Puerta puertacandel@cantv.net Escritora venezolana (Madrid, España, 1952). Ha publicado cartas en el diario El Nacional (http://www.el-nacional.com), donde obtuvo mención especial a la mejor carta de 2005. También ha publicado artículos de opinión en el diario El Carabobeño (http://www.el-carabobeno.com). === El descifrador de sueños Ricardo Mena Cuevas ===================== El sueño es ese fenómeno fisiológico que nos permite desvanecernos dentro de nosotros mismos, desatarnos de la causalidad de la existencia espacio-temporal, evadirnos del mundo exterior para imbuirnos en el nuestro propio, tan vasto y poblado como el primero. Tiene mucho sentido decir como dijo un filósofo que “los seres humanos hacemos en sueños lo que Shakespeare hacía despierto”, esto es, vivir y expresar de forma genial nuestros sentimientos. La vida podría ser un sueño, “ya que no hay indicios ciertos para distinguir el sueño de la vigilia”, como declaró Descartes; no obstante, nuestra duda podrá hacernos dudar del contenido o la fidelidad de nuestro pensamiento, pero no podrá hacernos dudar del pensamiento mismo, en el sentido de que no podemos dudar de que dudamos y, por tanto, de que existimos; de nuestra supervivencia natural, nace “la fe animal” apuntada, en su característica honestidad poética, por George Santayana. La vida no es un sueño como apuntan los Upanishads o Calderón, sino “un teatro en donde todos tenemos un papel que representar”; y esto por la sencilla razón de que somos los seres humanos, como el mismo Shakespeare escribió en La tempestad, los que estamos hechos de deseos insatisfechos, de pasiones idealizadas, y de esperanzas rotas que nos desilusionan y nos decepcionan hasta el punto de pensar que Estamos hechos de la misma materia que los sueños, Y nuestra vida está rodeada por el dormir. No es la vida la que es un sueño, sino las esperanzas e ideales que proyectamos para controlar el tiempo futuro de una vida que sólo contiene un infinito presente. Schopenhauer dice en su magnum opus que despiertos leemos ordenada y consecutivamente el libro de la vida, mientras que, cuando dormimos, leemos ese mismo libro de forma desordenada y caprichosa, sin estar atados a ningún principio de razón suficiente, desde el que sentimos el espacio, el tiempo y la causalidad. Es en el sueño donde vivimos innumerables epifanías de las que nos sorprendemos cuando estamos despiertos; en el despertar postrimero, hay que resaltar, nos es posible reflexionar e intuir que tanto la poesía como los sueños proceden de la misma fuente original: el presente espontáneo, irracional, y fugaz de la materia física de la que estamos hechos; de esas infinitas formas, algunas horrendas, que la materia adopta al soportar los cambios continuos del tiempo en la Naturaleza, aprendemos, como niños, a crear y modelar las nuestras. Es en los sueños donde somos volátiles, como la palabra y la música; es en los sueños donde nos hacemos alados y volamos; donde circunnavegamos mares y océanos, escalamos montañas y recorremos pacíficamente los frondosos valles lejanos donde reina el Arte de Apolo Febo, lugares todos ellos representados a imagen y semejanza de nuestras escarpadas y profundas almas inexploradas e ignotas que luchan por desprenderse de su materialidad, de su cárcel contingente, de lo que muchas veces considera ella su infierno, su caída en el pecado original: el haberse fijado definitivamente en una forma determinada y final. El sueño es a la realidad lo que el corazón a la razón —una sinrazón enigmática sin lógica, sin sentido, sin concierto. Un filósofo dijo una vez: “Lo mejor de la vida hubiera sido no haber nacido”, pensamiento que no debe interpretarse en el sentido de que ese hombre buscaba la nada y la desaparición; lo que buscaba ese pensador diciendo eso, era, sin utilizar su tono apodícito o profético, el desear regresar a la infinitud de la potencia amorfa, el seguir existiendo en ese reino sin tiempo ni inicio ni final que consiste en no haber sido encarcelado en ninguna forma material. El poeta, ese ser humano que pretende asir la esencia de las cosas y que, para ello, prescinde de la existencia física que “le rodea como la cuerda a la garganta, / el mar al que se hunde” porque busca la clave secreta del universo, será tanto mejor poeta cuanto mejor pueda llegar a descifrar las claves mitológicas que esconden todos sus sueños. La fuente oculta para todos los mortales revela verdades aparentes para el poeta original. La incógnita de ese milagro exige un análisis final. La respuesta me parece simple y sencilla; en lo oculto está lo evidente para el poeta, para el creador de mitos que él se considera que es; el poeta original no busca una explicación filosófica, racional, o científica a su existencia; lo que busca no es una explicación, sino una creación: paralela, mitológica, protorreligiosa. Se es poeta cuando se es capaz de bucear en las profundidades abisales del alma humana sin ayudas y a pulmón. Adjuntamos dos ejemplos para corroborar la tesis de que el poeta es el descifrador de sueños, el shamán, el mago de la tribu; la prueba documental número 1 que aportamos, pertenece al Parnaso Español (1648), edición llevada a cabo por González de Salas a los poemas de Quevedo; en el Soneto 78 incluido en la Musa IV Ereto, sección segunda, se “Canta sola a Lisi, y la amorosa pasión de su amante” en estos términos: Cerrar podrá mis ojos la postrera Sombra que me llevare el blanco día, Y podrá desatar esta alma mía Hora, a su afán ansioso lisonjera; Mas no de esotra parte en la ribera Dejará la memoria, en donde ardía: Nadar sabe mi alma el agua fría, Y perder el respeto a ley severa. Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido, Venas, que humor a tanto fuego han dado. Medulas, que han gloriosamente ardido, Su cuerpo dejará, no su cuidado; Serán ceniza, mas tendrá sentido; Polvo serán, mas polvo enamorado. Nótese cómo nos traduce el poeta su sueño; cómo sus ojos se cierran y su espíritu viaja a esa otra parte de la ribera que es el río del olvido, el Leteo; mas el poeta, nos dice, no está dispuesto a sujetarse a ninguna ley existencial, ni siquiera a la ley mitológica que establece que el que se baña en el Leteo olvida todo cuanto fue, se es y ha sido. El poeta no está dispuesto a dejar que esa ley se le imponga, se siente libre en su propio sueño, porque él sabe “nadar sobre mi alma el agua fría”, porque le ha perdido “el respeto a ley severa”. La prueba documental número dos que aportamos, es este poema de W. S. Landor cuando nos narra lo que experimentó en una noche onírica y espectral: I strove with none, for none was worth my strife. Nature I loved and, next to Nature, Art; I warm’d both hands before the fire of Life. It sinks, and I am ready to depart. Nótese el calor del fuego como metáfora de lo proteico de la Naturaleza, de la plenitud (que no infinitud) de formas que adopta la materia a lo largo de su viaje por el tiempo, cuya definición estriba en ser acción, potencia que deviene forma, el flujo de los cambios que soporta la materia. Otrosí: no debe olvidarse que no somos más que viajeros en esta vida temporal; nada más que un peregrino nos confiesa sentirse Goethe por boca de Werther cuando observa el horizonte inalcanzable de Weimar; no se puede ser nada más, ni nada menos, que la forma de un hombre que viaja. Pero, ¿viajar hacia dónde? Hacia ese reino sin formas, sin leyes causales, sin espacio, ni tiempo: hacia la nada temporal, y la nada eterna. Hacia ese reino en donde las infinitas formas reinan sin estar sujetas a cambio alguno. De hecho, esta creación ensayística reinaba en ese reino eterno hasta hace un momento, sin forma prefijada, sin límites, sin tener letras, ni acentos, ni comas, ni puntos; ahora, una vez creada y limitada a la forma del presente ensayo, mi idea de que un poeta es un descifrador de sueños ya tiene su forma material en mi pensamiento y en el vuestro. Mi idea ha nacido a este mundo material y formal. Para dejar de ser mortal, para volver a ser inmortal y eterna, tendrá que desaparecer de nuestras mentes y volver a desaparecer más allá del tiempo. “Lo mejor es no haber nacido nunca” si se quiere regresar al reino de la forma intemporal; en su defecto, lo mejor en segundo término, es morir como seres humanos despiertos, para soñar como ideas sin tiempo. ** Ricardo Mena Cuevas ricardomenacuevas@hotmail.com Escritor español (Málaga, 1975). Abogado de profesión. === El tango y la literatura María Alejandra Crespin Argañaraz ======= “Un tango puede escribirse con un dedo..., pero con el alma..., un tango es la intimidad que se esconde y es el grito que se levanta desnudo”. Enrique Santos Discépolo. Que la Argentina nació y creció dividida, que esta división que se da en lo político hasta hoy tiene hondas raíces culturales y por ende se manifiesta con plena claridad en las artes, particularmente en la música y en la literatura, es una verdad que ya no asombra a nadie. El presente trabajo intenta el somero análisis de un segmento de esa división interna —tango y literatura— y de los escasos puntos de acercamiento que desde 1917 (año de la aparición de los primeros tangos “literarios”) hasta estos últimos años se han intentado producirlo. Desde fines del siglo XVIII, la separación entre literatura “culta” y literatura “popular” fue una constante cultural en el Rio de la Plata. Cuando el fenómeno llamó a la reflexión de los especialistas, sólo se logró que una y otra se definieran como irreconciliables compartimientos. Pareciera que la literatura “culta”, la de la Argentina visible, como diría Mallea, diera testimonio de un mundo compartido sólo por una clase social definida por su grado de escolaridad; y que la literatura “popular”, estuviese destinada a proferir esas verdades que todos conocen pero que tienen valores más altos y sólidos para las clases sociales de menores recursos económicos. Todo lo cual no es sino un espantoso prejuicio que endurece a los soportes de la ya consagrada división. Contra ella, rompiendo sofismas y prejuicios, estamos quienes pensamos a nuestra cultura como un todo, un todo mestizo, sin duda, y la queremos sana, sincera y perdurable. Los versos del tango “Griseta” de José González Castillo (1924) dan la pauta del consumo literario de la gente humilde en aquellos años: Mezcla rara de Musetta y de Mimi Con caricias de Rodolfo y de Schaunard... Alentaba una ilusión, Soñaba con Des Grieux, Quería ser Manon (...) Se trata de los personajes de Escenas de la vida bohemia, de Henri de Murger; de Manon Lescaut, del ábate Prevost; de La dama de las camelias de Alejandro Dumas; y de Mimí Pinson, de Alfred de Musset (obra en la cual se definen puntualmente las características de una “griseta”, modista o costurera de extracción social baja). No es extraño que sean estos mismos libros citados por Evaristo Carriego en “A Carlos de Soussens” y en “La viejecita” de Froila. A fines de la década del 20 dos tangos incluyen, en forma de cita recitada, versos de Rubén Darío: “Sonatina”, en “La novia ausente” de Cadícamo, y “Juventud, divino tesoro”, en “Sólo se quiere una vez” de Barbieri. No pasará mucho tiempo hasta que Alfredo Lepera realice una fiel paráfrasis de “El día que me quieras” de Amado Nervo y Gardel la convierta en una canción de fama universal. Más allá de la estrecha afinidad con lo argentino que Nervo y Darío manifestaron siempre, sus nombres se suman a los de otros escritores extranjeros, con presencia del tango. Y Leopoldo Lugones, Eduardo Mallea, Ricardo Güiraldes, Lynch, Quiroga, Borges... Borges despreciaba el carácter sentimental de sus letras y prefería la vieja milonga; otros directamente callan, y nada el tango de ellos. El único escritor argentino que aparece con citas y alusiones concretas en varios tangos es Evaristo Carriego, al cual me resisto a incluir entre los de la “otra” literatura, aun cuando Borges haya dedicado un hermoso libro al análisis de su obra y de su circunstancia sociocultural. En “El último organito”, Manzi evoca el “Has vuelto” de Carriego, Cadícamo en “Nunca tuvo novio”, Magaldi en “Puesta del sol”, parafrasean los poemas de Carriego dedicados a las solteronas: “La muchacha que siempre anda triste”, “La que se quedó a vestir santos”. En “De todo te olvidas” Cadícamo se remite a “Tu secreto”. ¿Y qué decir de aquellas huellan que se remontan a obras y autores muy lejanos en el tiempo y en el espacio? ¿Podemos hablar de dos fuentes de inspiración en sentido estricto? ¿Quién garantizaría que Catulo Castillo, Enrique Santos Discépolo, Enrique Cadícamo y otros letristas de tango tuvieron ante sus ojos las Odas de Horacio, las Tristes de Ovidio, las Elegías de Teognis, las Rubaiat de Omar Kayyam, con el fin de emplearlas como fuentes para sus tangos? Pero Horacio al describir a la mujer vieja, fea, arruinada, ebria para olvidar, que alguna vez gozó del amor de jóvenes, incluso del poeta, está presente en “Esta noche me emborracho” y Ovidio, al comentar la ingratitud de los hombres, movidos sólo por el interés, que abandonan a los amigos en desgracia, está presente en “Yira, Yira”, y otra vez Horacio con su canto al vino como símbolo del tiempo, olvido, búsqueda de efímera felicidad, velo que oculta a los dolores del alma, están presentes en “Una canción” y en “La última curda”. En la década del 60 se producen dos fenómenos de acercamiento que, para mí, ofrecen resultados muy distintos. Una es “Catorce para el tango” y donde tal número de poetas de la “otra” literatura —Borges, Mujica Lainez, Escardó, Sábato, entre otros— se asoció con músicos de tango —Troilo, D’Arienzo, Basso, Piazzola— para producir una serie de obras que, salvo alguna excepción, resultan híbridos. La obra poética de Enrique Santos Discépolo en diversos autores, a través de la angustia existencial y del dolor por el paso del tiempo La actualidad de la poesía discepoliana se acentúa en períodos críticos como el que nos toca vivir, cuando los valores se ven desubicados en sus escalas, y un ansia alocada de quemar etapas, de llegar sabe Dios adónde, provoca el olvido más imperdonable: el de vivir a conciencia y con intensidad cada momento y cada situación. El sentimiento de un tiempo que constantemente se va, la necesidad de superar la angustia, que ese sentimiento engendra, conmueven al hombre y lo lanzan a actitudes extremas. La llamada “crisis del hombre barroco” tiene una identificación con el mensaje de Discépolo. Así es que en el fondo de la poesía discepoliana en el hecho de que la vida sea mucho más que el simple paso por un cuerpo. Los autores incluidos en esta selección participan de las preocupaciones básicas de Discépolo: el dolor por el paso del tiempo; la fugacidad de las cosas terrenas, el destino, el desconsuelo, la angustia existencial. Los fragmentos escogidos guardan distintos niveles de vinculación con la obra discepoliana: algunos se corresponden como fuente, otros participan sin coincidencias específicas de un determinado pasaje. Asimismo indico datos biográficos mínimos para la ubicación tempo-espacial del autor y del contexto cultural en que se desarrolla la obra. Manuel Gutiérrez Nájera, poeta mexicano que vivió entre 1859 y 1895. Última necat ¡Huyen los años como raudas naves! ¡Rápidos huyen! Infecunda Parca Pálida espera. La salobre Estigia calla dormida. ¡Voladores años! Dado me fuera detener convulso ¡Horas fugaces, vuestra blanca veste! Pasan las dichas y temblando llegan mudos inviernos... Pedro Calderón de la Barca Soneto a las flores Estas que fueron pompa y alegría, Despertando al albor de la mañana, a la tarde serán lástima vana, durmiendo en brazos de la noche fría. Este matiz que al cielo desafía, Iris listado de oro, nieve y grana, Será escarmiento de la vida humana: Tanto se aprende en término de un día. Al florecer las rosas madrugaron, Y para envejecer florecieron Cuna y sepulcro en un botón hallaron. Tales hombres sus fortunas vieron: En un día nacieron y expiraron, que, pasados los siglos, horas fueron. Francisco de Rioja (1583-1659) La vida fugaz de las flores habla de la rápida caducidad de todo lo humano. Aquí expone la teoría del renacimiento en una adecuada combinación del ideal estoico y cristiano de vida retirada, con lo que se ve una melancólica advertencia. ¿Qué es nuestra vida más que un breve día, Do apena sale el sol cuando se pierde En las tinieblas de la noche fría? Como los ríos, que en veloz corrida Se llevan a la mar, tal soy llevado Al último suspiro de mi vida. Pasáronse las flores del verano, El otoño pasó con sus racimos, Pasó el invierno con sus nieves cano; Las hojas que en las altas selvas vimos Cayeron; y nosotros a porfía ¡En nuestro engaño inmóviles vivimos! ...Ya, dulce amigo, huyo y me retiro De cuanto simple amé; rompí los lazos. Ven y serás al alto fin que aspiro, Antes que el tiempo muera en nuestros brazos. Pierre de Ronsard (1524-1585), poeta renacentista. Soneto a Helena Cuando al correr de los años, ya vieja y achacosa, Os sentéis junto al fuego a devanar e hilar, Diréis maravilladas mis versos al cantar: “Ronsard me celebraba cuando era tan hermosa”. Ya no tendréis a nadie para escuchar tal cosa, Junto a vuestro labor a medio dormitar, Que al ruido de mi nombre se sienta despertar Y vuestro nombre alabe con dicha fervorosa. Yo estaré bajo la tierra, fantasma descarnado, A la sombra de un mirto me hallaré reposado, Y vos en vuestro hogar, anciana y encogida Llorareis de mi amor vuestro altivo desdén. No aguardéis a mañana para gozar del bien, Recoged desde hoy las rosas de la vida. Décimo Magno Ausionio (310-395) Nació en Burdeos. El interés de Ausonio no tiene límites; escribe epitafios a los héroes de la guerra de Troya, a los siete sabios de Grecia, loas a su pequeña finca, donde tan buenos ratos pasaba, epístolas a su amigos. La poesía llama la atención por su rebuscada trivialidad y por dar en verso datos y observaciones que parecen no propios. El paso del tiempo y la vejez constituyen una auténtica obsesión en Ausonio, pero nunca en tonos tristes, sino con una melancólica resignación como en el epigrama dedicado a su esposa: Esposa, vivamos como hemos vivido y mantengamos Los nombres que en el primer tálamo aceptamos. Y no pase ningún día capaz de cambiar nuestra edad; Seré yo para ti un jovencito y tu una joven para mí. Aunque más viejo que Néstor sea yo y tu rival en años, Aventajes, por tu parte, a la cumana Deifobe, Ignoremos nosotros que es una mustia vejez. La experiencia es un regalo de los años, Pero que no se deben contar. Quinto Horacio Flacco Nació el 8 de diciembre del año 65 a. de C., en Venosa, localidad de La Lucania y la Apulia. Beatus ille Dichoso el que de pleitos alejado, Cual los del tiempo antiguo, Labra sus heredades, no obligado Al logrero enemigo. Ni la arma en los reales la despierta, Ni tiembla en la mar brava; Huye la plaza y la soberbia puerta De la ambición esclava. Este epodo horaciano es el más conocido, una de las poesías más aplaudidas e imitadas de nuestra cultura, en la cual el poeta hace un delicado y tierno elogio del campo y de la vida retirada. La angustia de Discépolo, su desesperación y una esperanza que sólo encontró en su imaginación, y su relación con el mundo es la decisión de expresar desde el principio algo concreto: su angustia existencial. Así se ve que sus tangos están rodeados por el fracaso. La tanguística de Discépolo es una protesta vehemente contra la gente y contra el hombre. Es importante destacar que la fuerza de los tangos en Discépolo no radica en palabras sino en imágenes. Así es que se llega a lo cómico por la exageración del drama, como en “Esta noche me emborracho” y en “Yira... Yira...”. Discépolo adopta una imagen sombría del universo al generalizar las expresiones más dolorosas, olvidando las felicidades y contemplando una faz ingrata. El sentido didáctico del presente trabajo puede llevar a un estudio más aproximado y detenido de los autores citados. Hombres que supieron o se animaron a mirar más allá de los mezquinos límites de su existencia. Y sobre todo fueron capaces de crear una obra perdurable a partir de una experiencia profunda e intransferible. Si el siglo XXI nos encuentra unidos, acaso no habrá entonces “otra” literatura ni “otra” música, más que una manifestación de deseo, esto es una invitación al trabajo. ** María Alejandra Crespin Argañaraz alejandracrespyn@hotmail.com Investigadora argentina. Es docente en la Escuela Normal Superior Nº 2 en Lenguas Vivas “Mariano Acosta”, en Buenos Aires. === Fábrica de destinos Rafael Pérez Ortolá ========================== Me refiero a unas viejas obsesiones de los humanos. Como si no fuera suficiente con desentrañar cada uno su propio destino, con las delicias, las penalidades y los abismos inescrutables; cada día observamos ese empeño voraz de dirigir los destinos de otras gentes, ni siquiera de considerarlas personas, se actúa con ellas como si se tratara de un mero número de elementos insignificantes. ¿Quiénes se comportan con ese afán manipulador? ¿Todos lo hemos ejercido en algún momento? ¡Qué pocos seremos capaces de reconocer esos manejos! Es una tendencia muy difundida, propiciadora de abusos y tolerada en exceso. ¿Por pereza? ¿Por ignorancia? Hay escritos y novelas que remueven el caldero de los sentimientos y las ideas, propician la renovación reflexiva, sirven de revulsivo e incordian con amabilidad. Convienen para épocas como la presente, más dada al relativismo acomodaticio. Aunque, precisamente por eso, el hecho de que convengan, no equivale a dar por hecho su análisis; tampoco equivale a la elaboración de conclusiones consecuentes, quizá no se le preste atención. Hoy me acerco a los mensajes explícitos derivados de la obra de Vasili Grossman, Vida y destino; suponen una buena contribución para quienes persigan una convivencia mejor entre gente diferente. I + P = Dignidad Unas veces funcionamos acuciados por la prisa, en contraste con los momentos de languidez parsimoniosa, nerviosos o tranquilos. Agobiados desde fuera, y no pocas veces, desde dentro de uno mismo; las certezas escasean, y por lo tanto, las dudas se amontonan. Cuando dominan las presiones desde fuera, esa calma o la agitación referidas, nos abocan a un estado de indeterminación angustioso. Flagrante, si leemos lo ocurrido en checas o en campos de concentración; o nos fijamos en las marginaciones derivadas de la pobreza, políticas dictatoriales, mentiras o tergiversaciones. Ningún argumento resulta suficiente para la anulación, y menos para la eliminación, de unas personas por las maquinaciones de otras. Cada individuo, su intuición, sus inquietudes, sus reflexiones y decisiones; constituye una presencia insustituible. De ahí la importancia de su participación a la hora de afrontar la vida en común. En esta ecuación, sólo la suma de participación, con la indefinición esencial, consigue el resultado digno. Y es que cuando uno transita entre las vicisitudes cotidianas, se da cuenta enseguida de esa parte subyacente por debajo de las apariencias. Éstas pueden ser muy descollantes. En la novela hay de todo, asesinatos en masa, corrupciones, amoríos y deslealtades; en los ámbitos modernos también. Mientras, en cada grupo social, en cada persona en particular, vibran otras sensaciones íntimas; sería cuestión de tomar posiciones ante eso, apreciarlas en lo debido o dejarlas arrinconadas, cada uno verá. Los poderes, económicos, políticos, etc.; no apreciarán demasiado las particularidades, intentarán convencernos para que renunciemos a la defensa de lo genuino de cada cual; para ellos es un estorbo. A la indeterminación propia de nuestras limitaciones, la intentan disimular con una serie de artilugios. Números y estadísticas. Gráficos y esquemas. Hasta exageraciones y manipulación de las informaciones si fueran precisas. Persiguen el objetivo de convencernos de unas realidades inexistentes. Pretenden conocer bien los entresijos, ellos dicen que saben lo que se cuece. ¡Nada más falso! Con una alta frecuencia, descubrimos los abismos verdaderos que encubrían. Corrupciones monetarias, locuras de mandatarios (Hitler y Stalin en la novela, sin que constituyeran las únicas locuras), complicidad de ciertos ciudadanos, abandono progresivo de los criterios saludables. La realidad ofrece numerosas “vueltas y revueltas” y las líneas rectas muy estrictas y dogmáticas llegan a provocar asco. ¿Dónde quedó la dignidad de unos y otros? Campos de fuerzas Son frecuentes los momentos de inquietud en los que uno se siente como fuera de lugar. Por causas muy variadas. Los hijos crecen y los padres se sienten desfasados, cambian los enfoques laborales, las políticas socioeconómicas se ejercen al margen de los ciudadanos o en su contra, se apela a dogmas científicos de tres al cuarto, o se vuelven mayoritarias las tonterías más supinas. Constituyen un rico muestrario de notorios desajustes. Vasili Grossman nombraba a los “hijastros del tiempo”, cada uno de su tiempo, porque entre unas vicisitudes u otras, acaba uno notando esa sensación triste de que su tiempo ya pasó. Pero el tiempo pasa siempre. Se impone la reconversión de ese cuestionamiento. ¿Qué ha hecho cada cual con su tiempo? No es suficiente con el lamento neutro y falso. Está bien el planteamiento, pero no una resignación mal entendida. ¿De dónde surgirá ese afán de simplificación en falso? Lo intuyo sin demasiado esfuerzo, ¿ustedes también? Sobre todo, cuando por todas partes nos abruman las complejidades. Analicemos si no es verdad que concurren numerosos factores simultáneos en cada proceso. Si hablamos de felicidad, como si lo hacemos acerca de los sufrimientos. Shtrum, uno de los personajes de la novela, se lo pregunta. Donde sólo había varillas, medidas precisas y líneas; comienzan a percibirse abombamientos, curvas, hundimientos e irregularidades, tonos grises y turbiedades; no se percibe la sencillez uniforme, eso sí que será propio de otras galaxias. Los enrevesados entresijos cuánticos, fugas de energía e influencias, ondas y magnetismos, no cesan en su inducción de complicaciones frente a la búsqueda de los diferentes conocimientos. Al alma humana, el espíritu de las personas, entraña campos insondables de influencias. ¿En qué lugar permanecen las pretendidas certidumbres? ¿Quién se empeña en hacernos ver únicamente la simpleza de las cosas? ¿A quién beneficia? El imperio de la duda y la sospecha, de los indicios y orientaciones, calibra a diario la fortaleza de las personas, mide su grado de enajenación o su aproximación realista a cada circunstancia. Se genera un equilibrio inestable, se requerirán personas preparadas ante esa evolución. Que añoremos unos puntos de apoyo no equivale a la seguridad de obtenerlos. Los deseamos, pero quién sabe dónde residen. Ese sí que parece un destino fiero, estamos colocados frente a esos inmensos misterios. Ejecutores inclementes Entre los desastres político-militares (Vida y destino recuerda muchos), en plena crisis como la actual o en los avatares del cometido diario; emergen los líderes con su fuerza y deficiencias a cuestas. Aparecen los crueles y arribistas, sin reflexión y a veces sin mucha inteligencia; pero apegados al poder. Cita Grossman a los inteligentes, pero cínicos; aunque saben de las maldades en curso, corren la cortina y así no perciben los abusos, las ruinas o muertes ocasionadas. Incluyen en su seno a otra variante, a los líderes como témpanos de hielo, negados para cualquier consideración de las penalidades ajenas, enfriaron toda sensibilidad. Qué decir de los necios simplones, meros seguidores de la orden superior, ejecutan sin capacidad de filtro; pero con la máxima eficacia para aplastar las formas en desacuerdo con sus jefazos; son líderes en esa capacidad ejecutora. Son numerosos los párrafos críticos hacia un “Espíritu de partido”, de aquellas épocas soviéticas y estalinistas. Las palabras convertidas en un simple timo, las bases vilipendiadas y asesinadas al menor cambio de aires, la democracia atascada en servilismos abyectos. En eso se manifiesta la encarnación del socialismo soviético, en la potencia iluminada del dirigente. Si lo trasladamos a los tiempos actuales, esos espíritus son muy tentadores para las agrupaciones modernas, partidos políticos, instituciones o grandes emporios. ¿Más moderados? ¿Otras maneras? No estoy tan seguro, sobre todo si uno amplía la observación por todos los continentes y las diferentes opresiones, terrorismos tolerados, connivencias crueles y formas de sojuzgamiento. Las tendencias nefastas no duermen, sólo un freno eficaz aminorará sus efectos. Aunque no siempre es tiempo de carnavales, no les importa; o bien, al revés, se desenvuelven en un carnaval continuado todos aquellos con vocación de ejecutar consignas. Les gusta o les conviene el disfraz para las peores aberraciones, atribuyéndose un significado y aspectos que no les corresponden. Pretenden disfrazarse de destino. Kaltluft era ordenado, metódico y controlaba con buen tino los vagones de deportados, destinados a las cámaras de gas y a los hornos crematorios; la raza, su país y unos ideales, eran el disfraz. Las mal entendidas patrias, salvapatrias, dioses e ideologías, abundan y sobran; como también otros disfraces inoportunos —económicos, dictámenes colectivos, trapisondas informativas. Con la excusa del destino se encubren las peores tergiversaciones. ¿Quién es el dueño del destino? ¿Maña perversa? No nos conviene ser tan crédulos. Vida y destino saca a colación unos comportamientos de erradicación poco menos que imposibles, a la vista está la facilidad con que resurgen. Se reflejan actitudes diversas. Confesiones, sinceras o no, totales o parciales, espontáneas u obtenidas bajo variados sistemas de tortura. Firmas comprometidas de las que nunca se habló, junto a otras muy ostentosas, siempre consideradas según la causa suprema. Es decir, implicaciones y silencios. Algo que no suena tan lejano, no es tan anacrónico; es suficiente la observación de armas, flujo de capitales, tramas de corrupción y connivencias innombrables. ¿Sólo intereses? ¿Flojera? ¿Ostentación? ¿Imbecilidad? ¿Orgullo? ¿Maldad radical? Al fin, estamos ante un destino incierto, pleno de misterios e inseguridades, trágico para cada viviente, con un final asegurado, pero personal e intransferible. No obstante, proliferan una serie de fabricantes sin fundamento. ¿Dónde colocaremos la debida tolerancia ante semejantes desatinos? La desesperación o la renuncia no parecen lo más oportuno. Sólo el inconformismo crítico será capaz de su superación, con una dignidad que no casa bien con esas fábricas de destinos, tan manoseadas a lo largo de la evolución de los humanos. De nuevo interpelados Por ruines fabricantes; Sólo participantes, Seremos reintegrados. ** Rafael Pérez Ortolá rafapzo@wanadoo.es Médico español (Pego, Alicante, 1945). Reside en Vitoria, Álava. Es autor de Álava. Geometría sentimental itinerante. Ha publicado artículos en La Vanguardia Digital, El Inconformista Digital, Bierzo Noticias, Deia y Noticias Médicas. |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === El amante sin rostro ================================================== === Entrevista a Jorge Marchant Lazcano, concedida desde Nueva York ======= === Jorge Queirolo Bravo ================================================== Hablar de Jorge Marchant Lazcano es referirse a todo un hito en la historia literaria de Chile. No solamente es el ganador del Premio Altazor de Novela, en su versión 2006, sino que también podemos decir de él que se ha convertido en un novelista sólido, con un estilo que invita a la lectura y que jamás aburre. Las historias de Jorge nos trasladan a escenarios interesantes, en los que seguimos los vaivenes de las vidas de personajes conflictivos o atormentados. Lo bueno es que se trata de tramas tan bien elaboradas, que captan la atención del lector desde la primera página y no la aflojan hasta la última letra. Recientemente salió la última novela de Jorge Marchant Lazcano, El amante sin rostro, que en sí es un thriller psicológico muy intenso y digno de ser conocido. A continuación Jorge responde, en una entrevista, con sus propios puntos de vista sobre la que ha sido, sin lugar a dudas, su obra más entretenida y cosmopolita. JQB: Hablar del cura Deusto, ¿es un homenaje póstumo a Augusto d’Halmar o resulta una forma de recordar que Chile ya era, en 1942, un país más liberal y tolerante de lo que entonces aparentaba? JML: Tengo que comenzar diciendo que Chile tiene una gran deuda con sus grandes escritores del pasado. Cuando a diez años de su muerte, al parecer, nadie quiere recordar a José Donoso —a quien considero el novelista chileno más importante del siglo XX—, y se le negó la posibilidad del Premio Altazor por La cola de la lagartija, su obra póstuma, volver a hablar de las obras olvidadas de escritores, que murieron hace medio siglo, es un ejercicio muy saludable para nuestra amnesia cultural. Por ello, al plantearme en El amante sin rostro la presencia de un obispo supuestamente “culpable” por su homosexualidad, y castigado por la Iglesia con el encierro, vuelvo mi mirada hacia el cura Deusto, personaje central de una novela de Augusto d’Halmar creada el año 20 en España, y publicada por primera vez en ese país. Me asombra la capacidad de d’Halmar de urdir una trama como la de esa novela —un cura enamorado en secreto de un gitanillo adolescente—, nada menos que en la España oscura, monacal, aristocratizante, de esos años. Sin duda, mi mirada a d’Halmar pasa más por el homenaje, por la relectura de un texto prácticamente olvidado, pero a la vez valorado por los estudiosos de temáticas relacionadas con los géneros sexuales. Una vez más tengo que recordar que no soy historiador y no conozco a la sociedad chilena de 1942, año en que se le otorga a d’Halmar el primer Premio Nacional de Literatura. Pero está claro que todo el mundo en Chile sabía quién era ese viejo que regresaba de sus peregrinajes por el mundo, al parecer con una mano por delante y otra por detrás, y además de un mitológico hijo adoptivo lo acompañaba su antiguo prestigio que también parecía mitológico. Quizás por eso fue posible que se le reconociera como una especie de padre de las letras. Es bastante inaudito, pero nuestros padres literarios (léase d’Halmar, léase Mistral) no fueron capaces de tener hijos carnales. JQB: ¿Qué explicación puede existir para que, en un país aparentemente tan conservador y católico como Chile, se galardonara a un escritor como Augusto d’Halmar con el primer Premio Nacional de Literatura, siendo que sus escritos eran bastante irreverentes para el gusto de la época? JML: A mi juicio, su gran prestigio. Muchos años después, en 1962, tal como lo consigno en alguna parte de El amante sin rostro, el crítico Alone deja claro que todos sabían quién era d’Halmar: “Hay algo que hasta ahora nadie ha dicho claramente, aunque todos lo saben: el uranismo de d’Halmar que no lo explica todo, pero sin lo cual nada se entiende”. “Uranismo” era el eufemismo para hablar de homosexualidad en esos años. Y Lafourcade, por su parte, escribe algunos años después en El Mercurio esa anécdota según la cual d’Halmar andaba por los cerros de Valparaíso diciendo: “Porque yo soy el cura... sin cura...”. El prestigio de su obra literaria, que comienza con el recio naturalismo de Juana Lucero, y la perfecta trama psicológica de Pasión y muerte del cura Deusto, es mayor que los supuestos secretos personales. Chile, que es el país campeón del doble estándar, ocultaba, negaba, impedía que escritores como d’Halmar, o como Benjamín Subercaseaux, pudieran manifestarse con sus verdaderos rostros. Pero no le echemos sólo la culpa a la sociedad chilena. Si el inglés E. M. Forster murió sin ser capaz de publicar su novela Maurice, impedido por el posible miedo, el problema es mucho más profundo, y tiene que ver con el ocultamiento que la homosexualidad sufrió con violencia por muchas épocas. JQB: ¿Los Bradley vendrían a ser el típico caso de una familia híbrida estadounidense, al existir en ella una inmigrante? ¿O Isabel es una mujer totalmente integrada en la sociedad en la que vive? JML: Es una muy buena observación la tuya. En la sociedad norteamericana, especialmente en las grandes ciudades, existe una gran capacidad de “transculturización”. No hay que olvidar que este país se ha formado por distintas oleadas de inmigración que se han ido superponiendo unas sobre otras. Con los años, esos inmigrantes van adquiriendo cierto grado de prestigio, a mi juicio, descendiente, porque los irlandeses que llegaron pobrísimos hace un par de siglos, y luego los judíos, consiguieron finalmente un estatus social que probablemente no tienen ni los italianos, ni los puertorriqueños, ni mucho menos las nuevas oleadas latinas, o asiáticas, o musulmanas. En ese plano aparece Isabel en mi novela. Ella es un caso totalmente atípico, porque los chilenos somos bastante atípicos en el panorama latino dentro de los Estados Unidos. Tal vez porque hablamos diferente, porque una vez que cruzamos la frontera a Tacna o Mendoza volvemos a creer el cuento de que somos los ingleses de Sudamérica, y nuestro gobierno quiera vender la imagen de un país progresista, casi del primer mundo, en las enormes pantallas de Times Square. Para colmo, Isabel pertenece a la clase media alta chilena, llena de los prejuicios imperantes, y eso la hace sentirse doblemente distinta. De cualquier forma, el drama que arrastra consigo es lo que define al personaje y establece su terrible desarraigo. Isabel es una mujer incómoda consigo misma, con la familia que ha creado, con su pasado, con el país que dejó atrás pero del cual no se puede, no se podrá nunca desprender. JQB: ¿Es factible ver a Bill Bradley como un típico arribista que logra triunfar en la sociedad americana? JML: Bill Bradley, el gringo con el cual Isabel se ha casado, es uno de esos personajes que parecen imponerse solos en determinadas novelas. En la medida que Isabel y su historia iban creciendo, fue a la vez surgiendo la figura de este personaje marginal, pese a que, como buen norteamericano, debería estar en el centro de todo. Pero es marginal por donde se le mire. No sólo porque proviene de una madre desvalida, católica y abandonada que lo ha criado con dificultades en algún sector pobre de Queens, sino además, porque se ha casado con la mujer equivocada. No lo veo para nada como un arribista, pese a que ha logrado crearse un buen futuro como abogado de inmigración, y viven muy bien en un sector elegante de Manhattan. Es un hombre que arrastra una enorme tristeza, una sensación de encontrarse en el lugar inadecuado. Eso lo llevará a crear uno de los tensos momentos iniciales de la trama, con su partida a Baltimore con el propósito de contarle a su hijo toda la verdad escondida respecto a su origen. Pero es incapaz de hacerlo y por un buen tramo no sabemos nada de él. Trabajamos a este personaje con mi editor con una intensa subtrama, y creo que se convirtió no solamente en un personaje central, sino en un buen retrato del desasosiego moral del americano medio de hoy, a medio camino entre su sentido del deber y la sensación de vivir en medio de la maldad. JQB: Bill Bradley repetidamente se muestra como un individuo incapaz de afrontar las realidades que se le presentan en el camino. ¿Qué vocablo es más apropiado para Bill: sensible, débil o cobarde? JML: Es, a mi juicio, un poco de todo. Sensible al momento de advertir en el pasado que Trisha Borger, la fotógrafa, era su verdadero amor, la mujer que fue incapaz de encontrar antes de que los Reymond lo deslumbraran con sus aires de chilenos con clase. Pero al mismo tiempo es débil al ser incapaz de tomar una decisión en su vida, y eso lo pagará caro, no sólo él, sino también Isabel e incluso sus propios hijos. Pero todas las cobardías del pasado parecen olvidarse en el momento final de redención de este personaje. JQB: El obispo Juan Bautista Reymond de la novela guarda mucho parecido con uno que existió en la vida real. Me refiero a monseñor Francisco José Cox, quien fuera Arzobispo de La Serena y que actualmente está desaparecido del mapa, supuestamente retirado a una vida de oración en algún convento muy remoto. ¿Te basaste en su caso para crear al personaje de la novela? ¿O más bien te fijaste en Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo? ¿Hay un poco de los dos en monseñor Juan Bautista Reymond? JML: Lo que más quise es que hubiera verdad en el personaje de monseñor Reymond. No me resultaba fácil hablar de un sacerdote “caído”, porque tengo sentimientos encontrados en torno a ellos, dada mi formación católica. Pero el tema del ocultamiento en torno a estos seres, por parte de la propia institución, me parece tan terrible, tan inhumano si se quiere, porque es una especie de muerte en vida. Este sentimiento de injusticia lo comparto con Romina, la periodista de la novela que persigue al cura con el fin de que él haga sus descargos. Pero ya sabemos que eso es imposible, porque una vez que son encerrados, no se vuelve a saber más de ellos. Tal vez morirán en la más absoluta oscuridad a los ojos del resto de los mortales. Por cierto, leí todo lo que se publicó en torno al caso de monseñor Cox, y me provocó una tremenda conmoción porque, al parecer, sólo se le acusaba de homosexualidad, como si la Iglesia Católica, en general, no estuviera llena de sacerdotes homosexuales. También me informé sobre el caso Maciel (e incluso se nombra dentro de la novela). Recuerdo también haber escuchado unas historias de “primera mano” en torno al atractivo que el cura Tato provocaba entre sus alumnas, pero ésta ya es otra historia. El cura Reymond de mi novela arrastra una fuerte sensación de atracción desde su misma juventud, antes de que se hiciera cura. También se habla de su poder de seducción entre muchachos y se crea una imagen casi legendaria del personaje antes de que aparezca, muy tarde, en escena. JQB: En el libro describes un hogar para mujeres solas, que no es barato, está regentado por monjas y es bastante tenebroso. ¿Existen de verdad estos hogares? ¿Conociste alguno? ¿Son tan terribles? ¿Por qué existen mujeres mayores que aceptan una vida tan poco agradable y, además, pagan bastante por eso? ¿Son masoquistas? JML: Ese hogar lo conocí en persona, porque mi madre pasó un par de años en uno de ellos. Se trata del mismo que aparece descrito en la novela. Es el hogar para señoras que tienen las Monjas de la Providencia en pleno barrio Providencia, frente al Parque Gran Bretaña. La verdad es que no es tan tenebroso. No está descrito como un lugar tenebroso en sí mismo, sino por las sensaciones que provoca en otros personajes de la novela. En especial en los hijos de Isabel, que son norteamericanos y prácticamente no han visto nunca una monja en sus vidas. Los niños llegan a creer que su abuela es otra monja. ¿Por qué señoras como mi propia madre toman la decisión de vivir en ellos? Por distintas razones. En la mayoría de los casos, porque están solas, y allí viven señoras que se valen por sí mismas, es una especie de pensionado. No lo pasan nada de mal, reciben visitas, organizan reuniones, pero cuando salen, tienen que regresar como cenicientas a las 8 de la noche, o se quedan fuera. Las monjas son bastante clasistas y para tener cabida allí, sus “clientas” deben tener contactos y currículo social. Mi mamá contaba que había visitado cuando niña a una tía abuela suya que era monja de ese convento. Eso le habrá servido a la hora de ser “clasificada”. Pero después se aburrió y se salió. Mi madre aún tenía mucha cuerda y, que yo sepa, no tiene nada de masoquista. JQB: El final, algo sorpresivo, en el cual el lector se entera que Matías Reymond ha embarazado a su prima Ana Marie, pareja de Zoé, ¿es una alusión a las reivindicaciones (combatidas por los grupos conservadores y la iglesia católica) de la comunidad homosexual para casarse, formar sus propias familias y adoptar hijos? JML: Creo que les hemos revelado una gran sorpresa a los lectores, pero no es mi culpa, sino la tuya. Igual, espero que esto sirva para aclarar mis puntos de vista respecto al tema de la homosexualidad en esta novela. Sin duda, hay un intento por establecer el rol de las nuevas familias en el mundo de hoy. Son temas que pueden parecer casi imposibles en la muy conservadora —en general— sociedad chilena, pero que en países desarrollados son tema de todos los días, incluso en países antes tan católicos y reaccionarios como era antes España. Acá en Nueva York (tampoco diré en los Estados Unidos, porque ya sabemos que éste es un país muy puritano), cada domingo aparecen más matrimonios gay en las páginas de vida social de The New York Times. Por cierto, son casos aislados, de gente con dinero, pero revelan algo de lo que se está viviendo. Cada vez son más los homosexuales que intentan crear sus propias familias, criar sus propios hijos, cada vez hay más lesbianas dispuestas a embarazarse, probablemente por un donador anónimo de semen. Es parte ya no sólo de las reivindicaciones, sino de la vida que en justicia se merecen los homosexuales maduros. Han pasado demasiadas décadas de ocultamiento, de vivir en las sombras, en el miedo, en la vergüenza, y después de la tragedia del sida las cosas comienzan a tomar un curso más normal. JQB: Los chilenos de los años 60, ¿eran conservadores, muy ignorantes o ambas cosas a la vez? Lo pregunto, porque, al final del libro, Isabel Bradley confiesa que en su juventud ignoraba la existencia de la homosexualidad femenina, algo que hoy en día sonaría poco menos que irónico. JML: Si las cosas eran difíciles para los homosexuales, imaginemos lo que podría haber sido para las lesbianas. De hecho, incluso en los países más avanzados, las lesbianas vivieron en la oscuridad hasta mucho más tarde. Las pocas películas que el cine norteamericano hizo para describir el fenómeno, las mostraba como seres depredadores, malvados, altamente culpables, como en el caso de El asesinato de la hermana George de Robert Aldrich. Vivir una vida como lesbiana era algo muy complejo y extraño en el Chile de los años 50 y 60, por lo que muchas lesbianas se casaban y tenían hijos. Conozco algunos casos. Una adolescente con formación católica difícilmente se enteraría de su existencia y mucho menos preguntaría sobre el lesbianismo a sus profesoras o a sus padres. Así pues, la ignorancia de Isabel no tiene nada de irónico. JQB: ¿Clasificarías la conducta de Isabel frente a Sanford y Ana Marie, sus hijos adoptivos, como propia de una mujer con instinto materno? ¿O solamente es el proceder de alguien que obra con mucha cordura y sentido común? ¿O es una combinación de los dos elementos? JML: No cabe duda de que Isabel actúa con un fuerte instinto maternal, superando incluso sus propios traumas y sus propios miedos. He leído que la conducta de las madres adoptivas es más ansiosa y más “temerosa” o “compulsiva” frente a sus hijos, como si tuvieran que demostrar doblemente que son buenas madres. Al ver el derrumbe inexorable de su matrimonio, y de su aparentemente perfecta vida, Isabel se preocupa de sus hijos, aunque ellos ya estén fuera de casa. Cordura no tiene para nada. No parece cuerdo que revele tantos secretos a su sobrino a quien no conoce, ni que le grite tales horrores al socio de su marido, ni que acuda al llamado de su primo sacerdote, ni que atienda a Romina en su departamento. Esos son todos actos impetuosos, pero si no fuera por tales actos, no tendríamos novela. Las novelas en sí mismas no parecen construirse con cordura, sino con pasión, desgarro y exceso. JQB: La aventura amorosa de Isabel en su adolescencia, que evidentemente marca el resto de su vida, ¿es un factor que explica su conducta de mujer adulta? JML: Yo creo que la conducta de Isabel a lo largo de la novela es una suma de todas sus experiencias como mujer. Por cierto, la aventura amorosa a la cual tú te refieres es marcadora para ella en su adolescencia, especialmente porque tiene una carga emocional muy fuerte. Pero después está la probable soledad que debe haber sentido de muchachita al movilizarse junto a su familia a los Estados Unidos, tras el golpe de estado de Pinochet en Chile, en 1973. Es muy posible que, por ello, elige sin cuestionarse mayormente, a un marido norteamericano del cual no sabemos cuán enamorada pudo estar. Y después debe enfrentarse tal vez con la parte más compleja de su vida: la imposibilidad de ser madre. Es posible que eso sea lo más duro, al menos en su etapa de mujer casada. Más aun que las infidelidades de su marido, y la relación que Bill establece con Trisha Borger, su amante, y con quien tiene un hijo. Pero esa imposibilidad de ser madre biológicamente, va unida a la maternidad adoptiva. ¿Ama de verdad a esos hijos? Es algo que ella misma se llega a preguntar y que intentará develar precisamente a lo largo de la novela, en esos pocos días de acción, mientras se siente tan unida a su sobrino Matías —el hijo que podría haber tenido en Chile —, y resurge el fantasma de Juan Bautista, su primo, convertido en un sacerdote trasgresor. JQB: Charitín, la empleada doméstica de los Bradley, católica devota y observante, ¿representa a la típica mujer de pueblo con poca instrucción y fanáticamente religiosa? ¿No será una especie en vías de extinción, si consideramos el ritmo al que la iglesia católica está perdiendo su feligresía, especialmente en Europa y América Latina? JML: Charitín partió siendo un personaje de apoyo, para convertirse en un personaje relativamente central. Su nombre —como el narrador lo señala—, está relacionado con el de una conocida conductora de la televisión hispana en Miami, dominicanas ambas. Me temo que no es una especie en vías de extinción, por mucho que la iglesia católica pierda a su feligresía, como ella misma lo cuenta en la novela. Estos seres con poca instrucción, manipulados por los medios de comunicación hispanos en los Estados Unidos, doblegados por el miedo a la deportación, al terrorismo, a la segregación, van a seguir siendo tan fanáticos en sus creencias cualquiera que sea la religión que tengan. Católicos o pentecostales, seguirán siendo igual de reaccionarios, apegados a tradiciones obsoletas y a rígidos códigos morales. Vienen a Nueva York desde las miserias de sus países, y siguen siendo exactamente las mismas personas. Por ese motivo, Charitín actúa como una espía y casi una traidora en la novela. Hace algún tiempo, invitamos a almorzar a una amiga parecida a Charitín al Village, y ella no quería ir porque consideraba que el Village en Manhattan era una especie de centro de corrupción. JQB: ¿Fue difícil estructurar una novela que transcurre, casi en su totalidad, en Nueva York? ¿Recorriste todos los lugares que mencionas? ¿Te consideras un gran conocedor de esa ciudad? JML: Gran, gran conocedor, imposible, pero sí tengo una buena visión de la ciudad después de más de cinco años pasando la mitad de la vida acá. Por ello he situado mis dos últimas novelas en Nueva York: Sangre como la mía y El amante sin rostro. No podía dejar pasar esta oportunidad única que he tenido de poder vivir en Nueva York. Lo han hecho muchos autores, como fue el caso del poeta Rosamel del Valle, quien vivió en esta ciudad en los años 40 y 50 trabajando en las Naciones Unidas, o el mismo García Lorca quien escribió un poemario tras una relativamente corta visita. En el caso de El amante sin rostro, el gran tema de fondo es el del desarraigo, entendido como incomodidad en la propia piel. Todos los personajes están incómodos con sus vidas, y para ello no podía haber mejor escenario que la gran ciudad de las inmigraciones. Estructurar una novela como ésta significó tener claro el panorama social de la ciudad. Tal vez lo más difícil, al respecto, fue crear el mundo de Isabel y Bill, ya que yo no conozco matrimonios como ellos en esta ciudad. Son personajes totalmente imaginados, aunque en el pasado de Isabel en Chile pueda haber huellas de algunas vivencias personales mías. Recorrí en varias sesiones el sector de la Quinta Avenida, hasta creer haber encontrado el lugar adecuado para el escenario de los Bradley. Los personajes se mueven luego por los lugares donde uno mismo se mueve: Lincoln Center, Union Square, Meetpacking District, Brooklyn, Central Park, Metropolitan Museum of Art. JQB: ¿Aspiras a convertirte en el novelista latinoamericano de Nueva York? ¿A ser el primer chileno especializado en escribir novelas sobre esta ciudad? JML: Novelas latinoamericanas con personajes en Nueva York hay varias. Tal vez la más importante sea Maldición eterna a quien lea estas páginas, de Manuel Puig, quien también vivió en esta ciudad por muchos años. A Puig no se le habría pasado por la cabeza considerarse un especialista en Nueva York, aunque se pasara todo el día viendo y coleccionando películas del cine de oro de Hollywood. Mucho menos a mí. Si apenas consiguiera ser considerado como un buen observador —algo que he hecho—, de la realidad de Queens, presente en ambas novelas, ya me sentiría tremendamente complacido. Pero, ¿quién podría hacerlo? ¿Habrá alguien en todo el condado de Queens que haya leído una línea mía? JQB: ¿Crees que el público chileno está a la altura de una temática como la de El amante sin rostro? JML: Absolutamente. ¿Qué tiene de excluyente El amante sin rostro como para que eso no sucediera? Mi novela tiene verdad, tiene emoción, tiene misterio, tiene buena letra. El público chileno, en general, no vive sólo de best-sellers. Aunque estoy de acuerdo que cada vez se lee menos en Chile, hay un público fiel que lee con generosidad y entusiasmo. JQB: ¿Cuáles son tus proyectos literarios para el futuro? JML: Por el momento, preocuparme de la expansión de mis obras anteriores. Sangre como la mía ya apareció en España por Editorial Egales y aparece en francés en París en enero de 2009 por Autrement Editions. Estoy en contacto con una agente española para ver la posibilidad de nuevas ediciones de La joven de blanco y de El amante sin rostro. Tal vez publiquemos en Chile, con Tajamar Editores, nuevas ediciones de mis primeros libros: La Beatriz Ovalle y La noche que nunca ha gestado el día. Y ya comencé a trabajar en una nueva novela, que me lleva nuevamente a la historia de Chile en el siglo XIX. Pero de eso no adelantaré nada más. ** Jorge Queirolo Bravo jqueirolo@yahoo.com Editor, escritor y periodista ecuatoriano (Guayaquil, 1963). Reside en Chile. Ha publicado varios libros, así como artículos periodísticos y entrevistas. ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === El sentido de la tolerancia Rafael Fauquié ======================= Todos los elementos del ensayo tal y como los conocemos hoy están presentes en Montaigne: un diálogo individual entre el autor y el mundo, la utilización de argumentos ajenos para reforzar los argumentos propios, la metaforización de experiencias colectivas a través de imaginarios personales, el dibujo de las ideas en expresiva ilustración de las razones, la utilización del ejemplo anecdótico como punto de partida de generalizaciones alegorizantes... Montaigne habla con y desde la memoria humana. Su escritura es una certera y amena combinación de experiencias personales en comunicación con el tiempo de la humanidad. Los antecedentes del ensayo son remotos: los Diálogos de Platón, las Cartas de Plinio el joven, las Epístolas a Lucilio de Séneca, las Vidas paralelas de Plutarco... Pero en todas estas obras falta algo que es esencial al ensayo: la libertad de un yo expresándose sin intermediaciones. Eso lo sentimos sólo a partir de Montaigne. En sus escritos, una conciencia parlante se expresa; abiertamente, dialoga, ilustra, cuenta. En El alma y las formas, Györg Lukács definió al ensayo como “forma” encargada de revelar un alma que se abría paso en el mundo. Por eso, dice, el ensayo debe impregnarse de la vida de quien escribe. Montaigne habla desde sí mismo, se enuncia desde su propia individualidad; desde ésta surge esa palabra con la que podemos compartir visiones, sentimientos, ideas. Sentimos que Montaigne escribe porque juzga importante compartir eso que le pertenece: sus certezas, sus incertidumbres, sus deslumbramientos. Él nos habla desde el silencio y la quietud de la vasta biblioteca de su castillo de Yquem. Y su felicidad, dice, es encerrarse en ella, rodeado sólo por sus libros, para hablarle a sus lectores. En la presentación de la primera edición de los Ensayos, fechada el 12 de junio de 1580 y que lleva por título “El autor al lector”, Montaigne aclara: “Este es un libro de buena fe, lector. Desde el comienzo te advertiré que con él no persigo ningún fin trascendental, sino sólo privado y familiar; tampoco me propongo con mi obra prestarte ningún servicio, ni con ella trabajo para mi gloria, que mis fuerzas no alcanzan al logro de tal designio. Lo consagro a la comodidad particular de mis parientes y amigos para que, cuando yo muera (lo que sucederá pronto), puedan encontrar en él algunos rasgos de mi condición y humor, y por este medio conserven más completo y más vivo el conocimiento que de mí tuvieron. Si mi objetivo hubiera sido buscar el favor del mundo, habría echado mano de adornos prestados; pero no, quiero sólo mostrarme en mi manera de ser sencilla, natural y ordinaria, sin estudio ni artificio, porque soy yo mismo a quien pinto”. Es mucho lo que Montaigne ha vivido cuando comienza a escribir. Había nacido en 1533 y publica los primeros Ensayos en 1580, esto es, a sus cuarenta y siete años. En numerosas oportunidades, Montaigne se refiere a su edad algo avanzada lo que le permite contemplar las cosas con lucidez y tolerancia. “Encomendéme”, dice en “De la diversión”, “al amor por arte y estudio, a lo cual la edad me ayudaba”. Haber vivido para llegar a saber y saber para poder escribir: muchas de las afirmaciones de Montaigne provienen de cierta forma de lógica incuestionable: ésa que ha ido consolidándose en una experiencia legítima, en una inteligencia y sentido común de un hombre que, al vivir, ha conocido y ha aprendido a aprender. De cualquier tema, Montaigne encuentra algo original que decir. Sus disertaciones tienen que ver, frecuentemente, con reflexiones sobre las cosas más prácticas e inmediatas. Hasta lo más nimio le resulta expresivo. Él mismo no duda en mostrarse como un ser de carne y hueso. Se describe a sí mismo sin benévolas concesiones: “Inclúyome en la clase más común y ordinaria de los hombres, y lo que me distingue acaso es la confesión sincera que de ello hago. Sobre mí pesan los defectos más comunes y corrientes, pero ni dejo de reconocerlos, ni tampoco de buscarles excusa, y me justiprecio sólo porque conozco lo que valgo” (“De la presunción”). Leyendo a Montaigne nos convencemos de la profunda significación moral de su escritura. Escribir para entender y entender para ayudarnos a vivir. Quizá su mejor descubrimiento haya sido la tolerancia. Ésa es la gran enseñanza que transmiten sus Ensayos. La tolerancia es virtud de sabios. Es una meta de vida. Es preciso conquistarla y saberla practicar. Significa una esencial norma de vida. Sólo el tolerante es capaz de vivir con serenidad. Montaigne, en sus escritos, demuestra que ha accedido a ella; y no sólo en un terreno de lo personal, también la predica en una visión colectiva sobre la historia y los pueblos. No debe haber prepotencia, sostiene, de parte de los pueblos fuertes en contra de los pueblos débiles. Lo expresa así en su ensayo sobre el Nuevo Mundo, en el que idealiza a los indígenas de las tierras descubiertas allende el Atlántico. Una idealización que sugiere una conclusión: ninguna nación europea tiene el derecho de sojuzgar a esos seres diferentes habitantes de mundos diferentes. La mirada de Montaigne es, aquí, una lección de moral y tolerancia históricas. Montaigne nos muestra cierta manera de entender la escritura: la página en blanco convertida en interlocutora que no acepta la desmesura, que obliga al escritor a pensar y a repensar las cosas mil veces antes de dejarlas definitivamente escritas. Escribir no debería permitir nunca ni el grito ni la vociferación. Con su obra, Montaigne mostró que nuestra forma de escribir puede ser, también, una forma de ayudarnos a vivir. Una imagen se repite en las más diversas culturas y épocas: la vida es aprendizaje y el aprendizaje el desarrollo de una virtud. Lo dijeron Sócrates y Aristóteles en Grecia, y Confucio en China. Montaigne mostró con sus Ensayos que la virtud podía, también, expresarse en bellas palabras. ** Rafael Fauquié rafabes@cantv.net Ensayista y poeta venezolano (Caracas, 1954). Licenciado en letras por la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve; 1977), postgrado en sociología de la literatura en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París (1979) y doctor en ciencias sociales por la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve; 1984). Entre 1979 y 1985 dirigió los seminarios de literatura venezolana en la Universidad Católica Andrés Bello. Desde 1980 es profesor del Departamento de Lengua y Literatura de la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve), institución de la que es profesor titular y en donde ejerció entre 1989 y 1993 el cargo de director de Extensión Universitaria. Ha publicado Espacio disperso (Caracas, Academia Nacional de la Historia, col. El Libro Menor, 1983), Rómulo Gallegos: la realidad, la ficción, el símbolo (Caracas, Academia Nacional de la Historia, col. Estudios, Monografías, Ensayos, 1985), De la sombra el verso (poesía, Caracas, Epsilon Libros, 1985), El silencio, el ruido, la memoria (Caracas, Alfadil, col. Trópicos, 1991; Premio Conac de Ensayo “Mariano Picón Salas”, 1992), La voz en el espejo (Caracas, Alfadil, col. Trópicos, 1993), La mirada, la palabra (Caracas, Academia Nacional de la Historia, col. El Libro Menor, 1994), Espiral de tiempo (Caracas, Fundarte-Equinoccio, 1996), Arrogante último esplendor (Caracas, Equinoccio, 1998), Puentes y voces (Caracas, Sentido, 1999), El azar de las lecturas (Caracas, Galac, 2001) y Testimonios, espejismos y desconciertos http://www.comala.com (Caracas, Comala, 2007). === “Carpe diem”: aproximación a un tópico universal ====================== === Miguel Díez R. ======================================================== “Carpe diem” y “collige, virgo, rosas” Carpe diem es una locución latina para expresar un tópico literario, un tema recurrente en la literatura universal que cobró especial importancia en el Renacimiento y en el Barroco, pero que, desde las más antiguas manifestaciones literarias, llega fresco hasta nuestros días. La expresión está tomada de la oda a Leuconoe del poeta latino Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C) y es una incitación a gozar de la vida y la juventud (“coge, agarra el día”; “aprovecha la ocasión o el momento”, “vive a tope la vida”) ante la certidumbre de que pronto llegarán la vejez y la muerte. Este es el texto de Horacio: Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi / finem dii dederint, Leuconoe, nec Babilonios / temptaris numeros. Ut melius quicquid erit pati! / Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam, / quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare / Tyrrhenum, sapias, vina liques et spatio brevi / spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit invida / aetas: carpe diem, quam minimum crédula postero (1). [No pretendas saber —es peligroso— / qué fin, a mí y a ti, los dioses nos reservan, / ni consultes, Leucónoe, las tablas babilonias. / ¡Será mejor sufrir lo que viniere! / Ya Júpiter te dé muchos inviernos / o el último sea éste, que fatiga / el mar Tirreno, ahora, entre las rocas, / ten sensatez, filtra tu vino y ciñe, / a este tan breve espacio, una larga esperanza. / Huye, mientras hablamos, envidiosa la edad: / agarra el día, no te fíes apenas del dudoso mañana (Trad. Paz Díez Taboada)]. Este tema horaciano tuvo una importante recreación en el poema De rosis nascentibus del poeta latino-galo cristiano Décimo Magno Ausonio (310-h.393 d.C.), que en su última parte dice así: “...La rosa que hacía poco brillaba con el fuego intenso de su corona, perdía el color al caerse los pétalos. Yo estaba sorprendido de ver el robo implacable del tiempo huidizo, de contemplar cómo envejecen las rosas apenas nacidas. He aquí que la purpúrea cabellera de la flor orgullosa la deja mientras hablo y es la tierra la que brilla cubierta de rubor. Tales bellezas, tantos brotes, tan variados cambios un único día los produce y ese día acaba con ellos. Lamentamos, Naturaleza, que sea tan breve el regalo de las flores: nos robas ante los mismos ojos los obsequios que muestras. Apenas tan larga como un solo día es la vida de las rosas; tan pronto llegan a su plenitud, las empuja su propia vejez. Si vio nacer una la Aurora rutilante, a esa la caída de la tarde la contempla ya mustia. Mas no importa: aunque inexorablemente deba la rosa rápida morir, ella misma prolonga su vida con los nuevos brotes. Coge las rosas, muchacha, mientras está fresca tu juventud, pero no olvides que así se desliza también tu vida” [“Collige, virgo, rosas, dum flos novus, et nova pubes, / et memor esto aevum sic properare tuum”] (Trad. Antonio Alvar) (2). Desde entonces, el carpe diem quedó ligado al tema de “la brevedad de la rosa”; pues si Horacio exhortaba a aprovechar el presente y, sobre todo, el tiempo feliz de la juventud, éste encontró su mejor metáfora en la efímera belleza de la rosa, de tan breve vida. Y de esta manera los dos tópicos, complementarios y con un mismo motivo, quedaron unidos para siempre. Antecedentes del tópico Pero, como ya indicábamos, este tema-tópico, formulado con exactitud y definitivamente en la expresión horaciana del carpe diem, ya se apunta o se vislumbra en textos literarios muy antiguos. Un ejemplo señalado se encuentra en la Epopeya de Gilgamesh, considerada la primera gran manifestación literaria de la humanidad de la que se tiene noticia, y cuya versión asiria, que data del siglo VII a.C., recoge una tradición sumerio-babilónica de muchos siglos atrás. Siduri, la misteriosa tabernera que vive en los confines del océano, le dice al héroe estas palabras con las que le incita al placer y al gozo cotidiano para disuadirle de la búsqueda de la inmortalidad que nunca nadie había alcanzado jamás: “Gilgamesh, ¿por qué vagas de un lado a otro? / No alcanzarás la vida que persigues. / Cuando los dioses crearon la humanidad, / decidieron que su destino fuese morir / y reservaron la Vida para sí mismos. / En cuanto a ti, Gilgamesh, llena tu vientre, / diviértete día y noche, / cada día y cada noche sean de fiesta, / el día y la noche gózalos. / Ponte vestidos bordados, / lava tu cabeza y báñate. / Cuando el niño te tome de la mano, atiéndelo y regocíjate / y deléitate cuando tu mujer te abrace, / porque también eso es destino de la humanidad” (3). También en la Biblia se lee un texto muy parecido al de Gilgamesh: “...lleva siempre vestidos blancos y no falte el perfume en tu cabeza, disfruta la vida con la mujer que amas, todo lo que te dure esa vida fugaz, todos esos años fugaces que te han concedido bajo el sol; que esa es tu suerte mientras vives y te fatigas bajo el sol”. Y, más adelante: “disfruta mientras eres muchacho y pásalo bien en tu juventud [...]. Rechaza las penas del corazón y rehúye los dolores del cuerpo: niñez y juventud son efímeras” (4). A Buda (Siddhartha Gautama, 563 a.C-486 a.C.), el legendario y sabio personaje indio, se le atribuye el siguiente consejo: “El secreto de la salud, mental y corporal, está en no lamentarse por el pasado, preocuparse por el futuro ni adelantarse a los problemas, sino vivir sabia y seriamente el ahora”. En la literatura latina, además de Horacio y Ausonio, otros muchos autores se acercaron al tema del Carpe diem, como es el caso de Catulo (87 a.C.-h. 54 a.C.) o el de Tibulo (55 a.C.-19 a.C) y Propercio (50 a.C.-15 a.C.): “Vivamos, Lesbia, amemos; / que nos importe un bledo / el cuchicheo de los carcamales. / Puede morir el sol y renacer, / mas, una vez que muere nuestra breve luz, / una y eterna noche para dormir nos queda” (5). “Pero tú, mientras te florece la época de la vida joven / disfrútala...” (6). “Mientras nos permiten los hados, saciemos en el amor nuestros ojos: / ya viene una larga noche, y no ha de volver el día” (7). En la lápida de una tumba romana perteneciente al siglo I de nuestra era, encontrada en la antigua Abdera (Adra, Almería), se lee este epitafio, impresionante síntesis del carpe diem: “No fui nada, y ahora nada soy. / Pero tú, que aún existes, bebe, goza de la vida... / y luego ven”. Pero, como decíamos, es en los siglos áureos —Renacimiento y Barroco— cuando el tema del carpe diem cobra una preeminencia destacada. Un soneto francés Para muchos estudiosos, uno de los más hermosos y originales sonetos sobre este tema es el del poeta renacentista francés Pierre de Ronsard (1524-1585). Este sorprendente poema produce una extraña sensación de modernidad por su palpitación cordial y por la inclusión en él, tan directa y personal, del propio poeta: Cuando seas muy vieja, a la luz de una vela / y al amor de la lumbre, devanando e hilando, / cantarás estos versos y dirás deslumbrada: / “Me los hizo Ronsard cuando yo era más bella”. // No habrá entonces sirvienta que al oír tus palabras, / aunque ya doblegada por el peso del sueño, / cuando suene mi nombre la cabeza no yerga / y bendiga mi nombre, inmortal por la gloria. // Yo seré bajo tierra descarnado fantasma / y a la sombra de mirtos tendré ya mi reposo; / para entonces serás una vieja encorvada, // añorando mi amor, tus desdenes llorando. / Vive ahora; no aguardes a que llegue el mañana: / coge hoy mismo las rosas que te ofrece la vida (Trad. Carlos Pujol) (8). Un soneto italiano Si nos centramos en España, muchas de las versiones poéticas del tópico tienen su origen en un soneto de Bernardo Tasso (1493-1569) que, por su importancia, reproducimos en italiano, seguido de una magnífica —y la única conocida— traducción libre española: Mentre che l’aureo crin v’ondeggia intorno / a l’ampia fronte con leggiadro errore; / mentre che di vermiglio e bel colore / vi fa la primavera al volto adorno. // Mentre che v’apre il ciel puro il giorno, / cogliete, o giovinette, il vago fiore / de vostri più dolci anni; e con amore / state sovente in lieto e bel soggiorno. // Verrà poi’l verno, che di bianca neve / soul i poggi vestir, coprir la rosa / e le pioggie tornar aride e meste. // Cogliete, ah stolte, il fior, ah siate preste, / che fugaci son l’ore, è’l tempo lieve / e veloce a la fin corre ogni cosa. [Mientras vuestro áureo pelo ondea en torno / de la amplia frente con gentil descuido; / mientras que de color bello, encarnado, / la primavera adorna vuestro rostro. // Mientras que el cielo os abre puro el día, / coged, oh jovencitas, la flor vaga / de vuestros dulces años y, amorosas, / tened siempre un alegre y buen semblante. // Vendrá el invierno, que, de blanca nieve, / suele vestir alturas, cubrir rosas / y a las lluvias tornar arduas y tristes. // Coged, tontas, la flor, ¡ay, estad prestas!: / fugaces son las horas, breve el tiempo / y a su fin corren rápidas las cosas (Trad. Paz Díez Taboada)]. Los dos más importantes poemas españoles sobre el Carpe diem pertenecen a Garcilaso y a Góngora. El soneto de Garcilaso de la Vega En tanto que de rosa y de azucena se muestra la color en vuestro gesto y que vuestro mirar ardiente, honesto, con clara luz la tempestad serena; y en tanto que el cabello, que en la vena del oro se escogió, con vuelo presto por el hermoso cuello blanco, enhiesto, el viento mueve, esparce y desordena: coged de vuestra alegre primavera el dulce fruto, antes que el tiempo airado cubra de nieve la hermosa cumbre. Marchitará la rosa el viento helado, todo lo mudará la edad ligera por no hacer mudanza en su costumbre. Garcilaso parece claro que tiene como modelo e “imita” el soneto arriba indicado de Bernardo Tasso, pero es importante a este respecto hacer una aclaración. El concepto clásico de la imitatio, vigente en el Renacimiento, no significaba una mera copia y, ni mucho menos, un plagio. Era un principio, comúnmente aceptado, de continuidad y permanencia en la tradición clásica, emulando a los grandes maestros y tratando de superarlos, y esto es lo que sucede con el soneto del poeta toledano. En los dos cuartetos y en el primer verso y mitad del segundo de la tercera estrofa, todos los elementos descriptivos, con destacada riqueza de adjetivos e imágenes, aluden a la primavera: el color de rosa y azucena, el mirar ardiente juvenil, el cabello dorado, el hermoso cuello blanco y enhiesto y el dulce fruto primaveral... En los versos restantes lo que predomina es el invierno: el tiempo airado, el viento helado, la vejez... En cada uno de los cuartetos, se expresa una proposición, la conclusión en el primer terceto y la generalización justificadora en el último. En el ritmo pausado del poema no hay urgencia ni ansiedad, sino que parece ser una tranquila invitación a disfrutar de la juventud y de la belleza mientras duren. La angustia ante la muerte, al contrario de lo que sucederá con el poema de Góngora, está ausente aquí. La serenidad y la invitación a vivir en un gozo equilibrado y moderado corresponde a una época, el Renacimiento, mesurada y optimista, en absoluto angustiada y desengañada como sucedería en el Barroco. Tras la lectura de este soneto, que, como escribió Blanca González de Escandón, es “en conjunto una graciosa pintura, delicadamente convencional, maravillosamente luminosa” (9), y olvidada la seria, aunque serena y natural reflexión del último terceto, permanece en nosotros una impresión de delicada frescura juvenil que se corresponde con aquella “primavera” de la cultura europea que fue el Renacimiento. La imagen de la bella muchacha a la que se alude, cumple el canon renacentista de la belleza —piel blanca, rostro sonrosado, cabello rubio, cuello esbelto; y, en torno a él, revolando, el cabello suelto—; y, así, la imagen de la muchacha guarda clara semejanza con la figura de la diosa del amor, nacida de la espuma del mar, a la que el viento agita la dorada cabellera en torno al albo cuello, tal y como la representó el pintor italiano Sandro Botticelli en su cuadro El nacimiento de Venus (entre 1478 y 1486). El soneto de Luis de Góngora Mientras por competir con tu cabello oro bruñido al sol relumbra en vano; mientras con menosprecio en medio el llano mira tu blanca frente el lilio bello; mientras a cada labio, por cogello, siguen más ojos que al clavel temprano, y mientras triunfa con desdén lozano del luciente cristal tu gentil cuello, goza cuello, cabello, labio y frente, antes que lo que fue en tu edad dorada oro, lilio, clavel, cristal luciente, no sólo en plata o viola troncada se vuelva, mas tú y ello juntamente en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada. El poema de Góngora se inserta en la larga y fecunda cadena de reelaboración del soneto de Bernardo Tasso y a la que hay que sumar la del de Garcilaso. El tema es el mismo: “Goza, muchacha de tus encantos, antes que se marchiten”, pero introduce un cambio notable al no estar presente la rosa. Las imágenes de la hermosura son aquí otras flores, el lirio y el clavel, y otras materias como el oro y el cristal, y estas bellas metáforas destacan engastadas en una artificiosa estructura, resultado de una cuidadosa elaboración que en Garcilaso apenas estaba esbozada. El poeta cordobés desarrolla una serie de correlaciones o paralelismos léxicos que se van organizando con una complicada simetría cuaternaria determinada por las palabras “cabello, frente, labio, cuello” metaforizados en “oro, lilio, clavel, cristal”, que se repiten desordenados en el primer terceto. El tema del carpe diem parece quedar aquí reducido a un mero pretexto que, como ya hemos indicado, le permite al poeta desarrollar toda una serie perfectamente trabada de bellas imágenes. Además, de acuerdo con la estética y sensibilidad barrocas, Góngora ha tratado el tema de muy distinta manera a como lo hizo el renacentista Garcilaso. El poeta toledano, como dijimos en su momento, hace una llamada a gozar de la vida, sin angustia, tranquila y serenamente, antes de que lleguen, como algo natural, la vejez y la muerte; en cambio, el poeta andaluz pone el acento en la caducidad de la belleza y la juventud, en la muerte que todo lo destruye y en el goce desesperado —angustiado, podríamos decir— de una vida tan precaria y fugaz. Por todo ello se puede afirmar que es este uno de los textos que mejor revelan el paso de la plenitud risueña y vitalista del Renacimiento al desengaño del Barroco. Carballo Picazo resumió los rasgos esenciales del barroco que hay en este poema: “La violencia, la tensión, el dinamismo, el ensombrecimiento de la visión del mundo y la complicación en el artificio. La violencia y la tensión surgen al enfrentarse la belleza de la mujer y la hermosura del mundo; el dinamismo, del ritmo rápido; el artificio, de las correlaciones, de los paralelismos; el ensombrecimiento de la visión del mundo, de la actitud del poeta, atento a un colorido sombrío y entregado a un vocabulario negativo, nihilista” (10). Pero lo realmente estremecedor del poema gongorino es el final: la luminosidad e imaginería colorista de los versos anteriores y el desasosegado y frenético ritmo precedente se derrumban y aniquilan en el violento contraste del último endecasílabo, uno de los más famosos de toda la lírica española y, además, el lento y dramático desfile: “en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada” es absolutamente fiel a la conclusión del Collige virgo, rosas: “Goza de la vida, muchacha, antes que toda tu belleza se convierta en nada”. Es un final de amargo desencanto, de absoluto pesimismo, en el que los cinco elementos nominales se dirigen, como nuestra vida, en gradación descendente hacia la nada. Muerto el hombre, es enterrado; en tierra, el cuerpo expele el humo de la descomposición orgánica; de ella, sólo quedan cenizas, polvo; luego, la sombra del nombre o quizá el recuerdo en la memoria de algún ser querido; y, tras ello, absolutamente “nada”. Un verso que proyecta toda su magia sobre el resto del soneto y lo deja marcado con su sello y que es imposible imaginarlo en un autor que no fuera un barroco español. Del acierto de este verso da testimonio el largo desfile de poetas que lo imitaron, como, entre otros muchos, Lope de Vega (...polvo, humo, nada, viento y sombra); el portugués Francisco Manuel de Melo (es tierra, es polvo, es humo, es sombra, es nada); Antonio Mira de Mescua (es polvo, es rosa pisada, / es viento, es humo y es nada) o Diego de Torres Villarroel (la tierra, el polvo, el humo, en fin, la nada). Si volvemos la vista atrás, se pueden rastrear antecedentes del famoso verso de Góngora en la Biblia. Recordemos la conocida fórmula litúrgica Memento homo, quia pulvis es, et in pulverem reverteris (“Recuerda, hombre, que eres polvo, y que al polvo regresarás”) que el sacerdote católico pronuncia cuando impone la ceniza sobre los fieles, el llamado Miércoles de Ceniza (primer día de la Cuaresma). Esta fórmula recoge un versículo del Génesis (3, 19) que en la versión latina de la Biblia Vulgata dice: In sudore vultus tui vesceris pane, donec revertaris in terram de qua sumptus es: quia pulvis es et in pulverem reverteris (“Con el sudor de tu rostro te alimentarás de pan, hasta que regreses a la tierra de la que fuiste formado: porque eres polvo y al polvo regresarás”). Si volvemos al mismo Horacio, nos encontramos con esta expresión categórica: Pulvis et umbra sumus (“Somos polvo y sombra”) (11), y estas palabras y las de Góngora nos llevan a una tumba de la catedral de Toledo en la que yace enterrado, en pleno período barroco, el cardenal Portocarrero, uno de los españoles más poderosos e importantes de su tiempo. Sobre la lápida de bronce hay una inscripción en letras doradas que dice: Hic iacet pulvis, cinis et nihil (“Aquí yace polvo, ceniza y nada”); lo cual, sin que indique una relación directa con el verso del poeta andaluz, responde a un mismo pensamiento de aquella época que decía desdeñar el oropel de la gloria humana, tan exaltada en el Renacimiento. Otros poemas renacentistas y barrocos sobre el “Carpe diem” Ya hemos dicho que el carpe diem es uno de los temas más tratados en el Renacimiento y el Barroco; veamos algunos ejemplos. Este primer soneto, que sigue los pasos de Garcilaso, pertenece a Bernardo de Balbuena (1561-1627): “Mientras que por la limpia y tersa frente / ese cabello de oro ensortijado / al fresco viento vuela enmarañado / sobre las tiernas rosas del oriente, // mientras la primavera está presente, / de este clavel, sobre marfil sentado, / coged las flores y alegrías del prado, / que el tiempo corre, huye y no se siente. // ¿De qué fruto os será la hermosura / cuando el invierno vista de su nieve / la cumbre de oro y encarnadas rosas? // Si la edad pasa, el tiempo la apresura, / las hojas vuelan y en su curso breve / hallan y tienen fin todas las cosas”. No podemos olvidar otro soneto del mismo Góngora que comienza “Ilustre y hermosísima María” —verso tomado, por cierto, de la Égloga III de Garcilaso— también sobre el tema del carpe diem, y que, como un frenético grito de ansia por la más luminosa belleza, de incitación al rápido goce de todo lo que esplende y refulge, finaliza con este terceto en el que se podría condensar toda la poesía barroca: “...antes que lo que hoy es rubio tesoro / venza a la blanca nieve su blancura, / ¡goza, goza el color, la luz, el oro!”. Otro de los grandes hitos poéticos del carpe diem, con un tratamiento típicamente barroco, es un soneto de la gran poetisa mexicana Juana de Asbaje —llamada en religión sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695), nombre con que ha pasado a la literatura (12)—: “Miró Celia una rosa que en el prado / ostentaba feliz la pompa vana, / y con afeites de carmín y grana / bañaba alegre el rostro delicado; // y dijo: “Goza sin temor del hado / el curso breve de tu edad lozana, / pues no podrá la muerte de mañana / quitarte lo que hubieres hoy gozado. // Y aunque llega la muerte presurosa / y tu fragante vida se te aleja, / no sientas el morir tan bella y moza: // mira que la experiencia te aconseja / que es fortuna morirte siendo hermosa / y no ver el ultraje de ser vieja”. Sor Juana presenta una figura femenina, Celia, que contempla una rosa y a ella se dirige, como trasunto de la propia autora dirigiéndose a las jóvenes; y, como el viejo Horacio o el caballero Garcilaso, les exhorta a gozar de su mocedad; aunque, con un enfoque muy personal y valiente, les aconseja afrontar el destino aciago que espera a todo ser vivo, porque, si bien es verdad que “llega la muerte presurosa”, más vale morir en la plenitud de la belleza que conocer el ultraje de la vejez, idea en la que parece latir la conocida frase del poeta griego Menandro: “Muere joven el amado de los dioses”. Evidente relación con el Mientras por competir con tu cabello de Góngora presenta el soneto “A una dama” de Diego de Torres Villarroel (1693-1770): “Nace el sol derramando su hermosura, / pero pronto en el mar busca el reposo; / ¡oh condición inestable de lo hermoso, / que en el cielo también tan poco dura. // Llega el estío, y el cristal apura / del arroyo que corre presuroso; / mas ¿qué mucho si el tiempo codicioso / de sí mismo, tampoco se asegura? // Que hoy eres sol, cristal, ángel, aurora, / ni lo disputo, niego, ni lo extraño; / mas poco ha de durarte, bella Flora, // que el tiempo, con su curso y con su engaño, / ha de trocar la luz que hoy te adora / en sombras, en horror y en desengaño”. El “carpe diem” en el siglo XX Si de los siglos áureos damos un salto hasta tiempos más recientes de las literaturas hispánicas, quizá la expresión más dramática y lapidaria del carpe diem en todo el siglo XX la acuñó el “Divino Rubén” en una estrofa de “Poema del otoño”: “Gozad del sol, de la pagana / luz de sus fuegos; / gozad del sol, porque mañana / estaréis ciegos” (13). Con sones especialmente eróticos, lo recreó también la poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou en su poema “La hora”, dirigido a su amante: “Tómame ahora que aún es temprano / y que llevo dalias nuevas en la mano. // Tómame ahora que aún es sombría / esta taciturna cabellera mía. // Ahora, que tengo la carne olorosa / y los ojos limpios y la piel de rosa. // Ahora, que calza mi planta ligera / la sandalia viva de la primavera. // Ahora, que en mis labios repica la risa / como una campana sacudida aprisa. // Después... ¡Ah, yo sé / que ya nada de eso más tarde tendré! // Que entonces inútil será tu deseo / como ofrenda puesta sobre un mausoleo. // ¡Tómame ahora que aún es temprano / y que tengo rica de nardos la mano! // Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca / y se vuelva mustia la corola fresca. // Hoy, y no mañana. Oh amante. ¿No ves / que la enredadera crecerá ciprés?” (14). En fin, el tema pervive en nuestros días. Delicadamente lo ha tratado Francisco Brines en un poema titulado precisamente “Collige, virgo, rosas”: “Estás ya con quien quieres. Ríete y goza. Ama. / Y enciéndete en la noche que ahora empieza, / y entre tantos amigos (y conmigo) / abre los grandes ojos a la vida / con la avidez preciosa de tus años. / La noche, larga, ha de acabar al alba, / y vendrán escuadrones de espías con la luz, / se borrarán los astros, y también el recuerdo, / y la alegría acabará en su nada. // Mas aunque así suceda, enciéndete en la noche, / pues detrás del olvido puede que ella renazca, / y la recobres pura, y aumentada en belleza, / si en ella, por azar, que ya será elección, / sellas la vida en lo mejor que tuvo, // cuando la noche humana se acabe ya del todo, / y venga esa otra luz, rencorosa y extraña, / que antes que tú conozcas, yo ya habré conocido” (15). Expresión de experiencia de vida es el poema de Paz Díez Taboada dedicado “A un joven, al alba de enero”: “Porque el alba es delgada / como una jabalina / y la noche aún nos muestra / sus estrellas lejanas; / porque el día se quiebra, / sonrosado, en tu rostro, / quiero dejarte en prenda / un consejo discreto; / vive, goza la luz, / aprende la mañana / y olvida que a las rosas / las mustia su belleza” (16). Y de tono crudamente coloquial es el soneto en alejandrinos de Luis Alberto de Cuenca también titulado “Collige, virgo, rosas”: “Niña, arranca las rosas, no esperes a mañana. / Córtalas a destajo, desaforadamente, / sin pararte a pensar si son malas o buenas. / Que no quede ni una. Púlete los rosales // que encuentres a tu paso y deja las espinas / para tus compañeras de colegio. Disfruta / de la luz y del oro mientras puedas y rinde / tu belleza a ese dios rechoncho y melancólico // que va por los jardines instilando veneno. / Goza labios y lengua, machácate de gusto / con quien se deje y no permitas que el otoño // te pille con la piel reseca y sin un hombre / (por lo menos) comiéndote las hechuras del alma. / Y que la negra muerte te quite lo bailado” (17). Notas 1. C. I, 11. 2. Fray Luis de León tradujo así el dístico final de Ausonio: “Coge, doncella, las purpúreas rosas / en cuanto su flor nueva y frescor dura, / y advierte que con alas presurosas / vuelan ansí tus días y hermosura”. 3. Poema de Gilgamesh, ed. Federico Lara Peinado. Tecnos, Madrid 1988, pág. 128-129. 4. Eclesiastés, 9, vs. 8-10, y 11, vs. 9-10 —siglos IV-III a.C.—; trad. Luis Alonso Schökel y Juan Mateos. 5. Catulo, 5, 1-6. 6. Tibulo, I, 8, vv. 47-48. 7. Propercio, II, 15, vv. 23-24. 8. El mismo Ronsard finaliza con estos versos su Oda a Casandra: ...mientras vuestra edad florece / en su más verde novedad, / coged, coged vuestra juventud: / como a esa flor la vejez / hará empañar vuestra belleza. 9. Los temas del “Carpe diem” y la brevedad de la rosa en la poesía española, Universidad de Barcelona, 1938, pág. 59. 10. “En torno a ‘Mientras por competir con tu cabello’ de Góngora”, en El comentario de textos, Valencia, 1973, pág. 76. 11. C. IV, 7. 12. La poetisa mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, además de dotada de extraordinaria sensibilidad, fue gran erudita: realizó experimentos científicos y compuso música y ensayos de temática variada. Su obra literaria la sitúa en la cumbre del Barroco, pero su concepción poética y su talante intelectual anuncian la Ilustración, y se la considera uno de los primeros talentos enciclopédicos de la cultura hispánica. La defensa de lo femenino y de la población indígena se cuentan entre los valores de su obra que la aproximan a la modernidad. 13. Poema del otoño y otros poemas, 1910. 14. Las lenguas de diamante, 1919. 15. El otoño de las rosas, 1987. 16. Rumor de vida, 1996. 17. Por fuertes y fronteras, 1996. ** Miguel Díez R. pazdiez@mi.madritel.es Docente e investigador español (León, 1937). Profesor de literatura española. Ha publicado, además de varios manuales y comentarios de textos, los libros Ramón del Valle-Inclán, Jardín umbrío (Madrid, Espasa-Calpe, 1993), Antología del cuento literario (1985) (Madrid, Alhambra Longman, 2005) y Antología de cuentos e historias mínimas (Madrid, Espasa-Calpe, 2002). También, en colaboración con Paz Díez Tabeada, ha publicado Antología de la poesía española del siglo XX (1991) (Madrid, Istmo, 2004), La memoria de los cuentos. Un viaje por los cuentos populares del mundo (Madrid, Espasa-Calpe, 1998) y Antología comentada de la poesía lírica española (Madrid, Cátedra, 2005). === La fotografía como estrategia narrativa en Canícula: ================== === la recreación de la memoria y la reconstrucción ======================= === del espectador y el operador Elsa Leticia García Argüelles ======= En ese sombrío desierto, tal foto, de golpe, me llega a las manos; me anima y yo la animo. Es así, pues, como debo nombrar la atracción que la hace existir: una animación. La foto de por sí no es animada (yo no creo en las fotos “vivientes”), pero sí me anima: es lo que hace toda aventura. Roland Barthes Esperar una foto ante un fotomatón; y que saliera otra con otro rostro —así se iniciaría una historia. Peter Handke La escritora chicana Norma Elia Cantú recupera su experiencia personal fronteriza para escribir su narrativa autobiográfica, a la vez que presenta a la fotografía como una provocación y una invitación a la memoria. Cantú escribe Canícula: Snapshots of a Girlhood en la Frontera (1995), el cual es traducido al español por la misma autora como Canícula. Imágenes de una niñez fronteriza (2001), versión en la que se basa este análisis. Las imágenes de la identidad son creadas, recreadas y apropiadas por la autora, las cuales forman parte de un juego que oscila entre la referencialidad (la vida de la autora) y la ficción (la historia de la protagonista, Azucena Cantú). En Canícula la lectura testimonial, más inmediata, se presenta en la autobiografía de Azucena Cantú con un tono realista, donde la foto y el texto escrito relatan la vida de la comunidad mexicoamericana y fronteriza mediante las fotos familiares y lo etnográfico como estrategias narrativas de resistencia. La foto y la narrativa autobiográfica constituyen documentos culturales que recuperan y recrean la memoria personal y colectiva de la protagonista (1). En Canícula se destaca la importancia de la narrativa etnográfica y el proceso de ficción detrás de la recreación e interpretación de las prácticas sociales, legado cultural y vida cotidiana. Cantú emplea lo ficticio, en el primer sentido, para subrayar el uso de la subjetividad y la imaginación en este texto. Podría decirse que es consciente de la visión parcial y subjetiva de la “verdad” cultural e histórica contenida en el texto y lo que se propone es ofrecer su “true fiction” (López, 1999, p. 232). Lo etnográfico se articula de la relación foto-texto, deliberadamente, ambos borran las fronteras entre la ficción y la realidad, entre la representación y la creación. La prosa es ficticia y las fotografías son “reales”, pero éstas pueden ser ficción también, ya que corresponden a Norma Elia Cantú como referente real y no a Azucena Cantú, aunque el uso que Azucena hace de las fotos consiste en referirse a sí misma. La foto familiar es un documento cultural y testimonial, como se aprecia en la primera foto de “Mayo”: “Dhalia, Bueli, Tino, el primo Lalo y yo posamos una tarde de mayo frente a la casita de madera por la calle San Carlos“ (Cantú, 2001, p. 3). Incluso, en el primer relato “Las pizcas” la foto no aparece en el texto, pero la imagen que rescata de la memoria es la del trabajo comunitario y de la familia. Azucena privilegia la lectura emocional y vivencial de la foto, a la vez que reitera la presencia del referente en las afirmaciones indicadoras: “Mira, esta es mi familia”. La foto familiar se relaciona, generalmente, con una foto sencilla, de fácil comprensión y accesible; su particularidad consiste en dirigirse a la emotividad. Las fotos son en blanco y negro y no tienen una intención artística, más bien son retratos que se toman en las fiestas, los cumpleaños, afuera de la casa, lugares comunes que revelan una historia en común (reiteran el parentesco, el parecido, los rasgos étnicos, y constatan el origen). De este modo, se narra la geografía, el espacio y el tiempo de personas que no son celebridades ni conocidas, pero que al presentarlas en un libro circulan públicamente como parte de la producción cultural. La hibridez formal en Canícula se concentra en el entramado entre la fotografía, la autobiografía y lo etnográfico. Este cruce literario se presenta como “ilegal”, pues muestra la transgresión y la resistencia del texto autobiográfico como una estrategia narrativa. Este texto también puede dimensionarse como un collage de cuentos y fotografías, lo que marca su carácter experimental e innovador dentro de la literatura escrita por mujeres y que no había sido usado de esta forma en la literatura chicana. Desde la introducción de Canícula, la autora denomina su narrativa como “autobioetnografía ficticia”, término que cuestiona los textos “aceptados” o géneros tradicionales en el contexto de la producción cultural del mainstream. Las narrativas autobiográficas presentan la maleabilidad e intertextualidad para integrar diferentes formas de percibir la experiencia personal, la experiencia colectiva y la experiencia literaria; y en este caso, también la experiencia femenina y fronteriza, y que ha dado forma a la literatura mexicoamericana (Paredes, 1993). Norma Elia Cantú escribe Canícula recurriendo a la intertextualidad entre la foto y la palabra, entre el pasado y la actualización del mismo a través de los recuerdos, de la mirada y de la escritura. Asimismo, la narradora organiza y recrea la voz desde la oralidad (testimonial y etnográfica) para engarzarla a un discurso que escribe (la autobiografía). La conjunción de estos elementos permite a Cantú construir un texto enriquecido por la memoria y las fotografías que mira Azucena, mezclando el habla, la escritura y la imagen. La estrategia narrativa en Canícula, a diferencia de las otras obras, utiliza la fotografía como un tipo de “texto” que organiza una estructura entre la foto y la palabra. Inicialmente, la presencia de las fotos funciona como un álbum de las etapas de la vida de Azucena, pero también constituye una fuente de reconstrucción de la memoria al mirarlas. El texto fotográfico involucra totalmente al lector, ya que lo coloca también como un espectador de la vida de Azucena, que a su vez mira las fotos e imagina una frontera “imaginaria” o una frontera “habitable”. De este modo, Azucena se transforma en objeto de la foto; es espectadora y creadora de las imágenes escritas. La instauración de la presencia de Azucena se ratifica en las fotos, en las que el retrato tiene un lugar muy significativo, como menciona Roland Barthes: “La fotografía, además, empezó, históricamente, como arte de la persona: de su identidad, de su propiedad civil, de lo que podríamos llamar, en todos los sentidos de la expresión, la reserva del cuerpo” (Barthes, 1989, p. 140). En Canícula se presentan fotos que conducen a la idea del retrato, es decir, la referencia inmediata al sujeto que ha sido tomado por la cámara, su expresión, su ropa, sus gestos como rasgos estáticos que nos hablan de su identidad. La autora establece una relación entre foto, imagen, palabra, relato de vida autobiográfico y ficción, aspectos que confluyen en la rememoración del pasado, así como en la construcción y “presencia” del sujeto femenino. La definición de la fotografía es la de una imagen congelada que se reactualiza en la memoria: All I can answer is that my book is about memory and photos are one way of “freezing” memories, just like words are one way of “freezing” thoughts —and yet both are tenuous and fleeting. We remember differently from what the photo “freezes” and our words often don’t quite express what we think/feel. I work with the ideas of memory and writing— but all in a cultural context of the border which itself is fleeting and fluid (Cantú, en Internet). Las fotografías están enlazadas, como se ha mencionado, a las imágenes del pasado de la protagonista: quiénes aparecen en la foto, cuándo se tomó y la situación específica. Azucena se involucra con otros recuerdos, es decir, pareciera como si al iniciar cada relato tuviera una realidad verificable de lo que se observa en la foto y, después, por medio de la ficción, se escribieran las historias; elaborando primero descripciones detalladas de las fotos y después la reconstrucción de la memoria de las personas a partir de datos inmediatos, como la ropa, los gestos y la postura. Al presentar este texto como una narrativa autobiográfica, se supone que la foto es una evidencia de la existencia de alguien, esto es, por excelencia es una prueba irrefutable de la identidad física de un sujeto, de su apariencia ligada a un nombre y a un reconocimiento oficial. No obstante, en gran parte esta certeza fabricada culturalmente tiene que ver con procesos de legitimidad al autonombrarse, autodefinirse y autocrearse desde la propia subjetividad y no desde las instituciones, naciones o discursos de poder, aunque estas escritoras crean otros discursos de poder desde la perspectiva femenina y chicana. El uso de las fotografías en Canícula es una estrategia para recuperar y recrear el pasado, al mismo tiempo que la narradora crea las historias de quienes aparecen en las fotos. El uso de éstas manifiesta un esquema que se repite constantemente: la relación foto-texto generalmente va de la imagen a la palabra, pero esto no siempre es así, a veces las palabras recuerdan una foto que no está presente. Este cruce se observa en varios aspectos relacionados con la fotografía como fuente para reconstruir y apropiarse de la memoria: “[...] What is required of her now in the autobiographical act is to retrospectively read the significance of this visual memory, to read into this image a meaning and an identity” (Jay, 1994, p. 201). El texto escrito se va configurando, a medida que Azucena interpreta y lee las fotografías como imágenes culturales del pasado, y luego crea otras en la narrativa autobiográfica que escribe. La memoria visual se introduce aquí de una manera tangible a través de las imágenes (objetos que se guardan, se colocan en un álbum para ser desempolvados), pero también en los recuerdos personales que se rescriben y reelaboran con el tiempo. La estrategia narrativa de Canícula sigue un autodesplazamiento del sujeto mediante la mirada de la foto hacia la invención de la memoria personal y colectiva de Azucena y la comunidad; no obstante, la foto tiene un proceso propio que inspira a Azucena a escribir Canícula. Aquí retomo el texto Cámara lúcida de Roland Barthes, pues según el prólogo la protagonista de Canícula tiene la idea de escribir su vida ligada a las fotos después de leer este libro, el cual enfatiza el análisis de la fotografía desde la subjetividad, interpretación que influye a la autora y a su personaje. Barthes menciona cuatro momentos que acompañan el proceso fotográfico: operator, spectator, spectrum y punctum. Según él, la persona puede manejar un conocimiento de la fotografía, que no es necesariamente estético o técnico, sino emocional y vivencial: Heme, pues, a mí mismo como medida del “saber” fotográfico. ¿Qué es lo que sabe mi cuerpo sobre la Fotografía? Observé que una foto puede ser objeto de tres prácticas (o de tres emociones o de tres intenciones): hacer, experimentar y mirar. El Operator es el fotógrafo. Spectator somos los que compulsamos en los periódicos, libros, álbumes o archivos, colecciones de fotos. Y aquél o aquello que es fotografiado es el blanco, el referente, una especie de pequeño simulacro, de eidôlon emitido por el objeto, que yo llamaría de buen grado el Spectrum de la Fotografía porque esta palabra mantiene a través de su raíz una relación con “espectáculo” y le añade ese algo terrible que hay en toda fotografía: el retorno de lo muerto (Barthes, 1989, pp. 38-39). En Canícula, el uso de la fotografía se centra en el espectador y el operador. Azucena participa como una espectadora, ya que su mirada de la foto guía al lector, el cual, a su vez, también es un espectador. Barthes maneja en su texto varios términos que definen la percepción del que mira la foto y la interpreta, por ejemplo, el punctum y el studium: “El punctum de una foto es ese azar que en ella me despunta (pero que también me lastima, me punza). Un detalle, un gesto que arrebata. La foto deja de ser cualquiera y adquiere un sentido, al menos para mí [...]. El studium está siempre en definitiva codificado y el punctum no lo está” (Barthes, 1989, pp. 65, 100). Estos términos matizan la relación de la narradora con la fotografía —pero no son objeto de este análisis—, sin embargo, Azucena, como espectadora, se siente atraída por varios elementos de la foto, es decir, siempre hay un detalle que llama su atención y que se convierte en un acto de confesión. La mirada de Azucena se detiene en algún gesto, un objeto o detalle con insistencia; su actitud frente a la foto es sumamente emotiva y guiada por una interpretación personal; ésta ha dejado una huella y se queda impresa en la memoria y en el texto que escribe. La lectura de la narradora, en este momento, es independiente de los códigos culturales, pues, a pesar del contenido histórico o testimonial, guarda un sentido vivencial; por ejemplo, en la siguiente escena del relato “Caballito de madera”, donde un objeto es lo que dirige a la narradora a reescribir el pasado: “Voy montada en el caballito de madera que Buelito me hizo usando sobrantes de madera. Lo pintó del color de los coyoles rojos, rojos como los recuerdos” (Cantú, 2001, p. 7). Aunque siempre inicia con la elección de un aspecto significativo de la foto, continúa de manera detallada y, poco a poco, se distancia de una descripción totalmente objetiva o realista. La construcción de la memoria se centra aquí en la presencia de las fotos como textos que ayudan a recordar, pero que también apuntan a la recreación de tal proceso; de este modo, la narradora mira el spectrum, el que aparece en la foto como una huella del referente de alguien que ya no existe y marca “el retorno de lo muerto”, pero, a su vez, hace evidente el artificio de la imagen. El relato “Hábito de monja” es el único en que aparece la foto al final del texto escrito; esto es curioso, porque aparece el hermano que ha muerto, lo que es significativo, porque a la vez que recuerda el sujeto amado, reitera su ausencia y el “espectáculo” en que se transforma la foto. Aquí, la fotografía no es un tema que propicie la historia narrada, aunque, generalmente, es un pretexto o un inicio para divagar en los recuerdos: Seguro que se hubiera graduado y no ido a la guerra y no lo hubieran matado. El sentido de culpabilidad debió ser tremendo. Tal vez por eso me culpó a mí, la mayor, porque no le hablé, yo que hablo inglés, que soy la mayor. [...] Y entonces llegan las medallas, purple heart y otras, con las pertenencias que el Army nos regresa. Las pone en un marco, junto con la foto del joven de diecisiete años, uniformado, con ojos soñadores, labios delgados, la faz dorada que lleva el orgullo como insignia (Cantú, 2001, p. 208). La narradora menciona constantemente a la persona que toma la foto —el operador según Barthes—, presentando la fotografía como una “imagen-acto”, es decir, ésta no puede concebirse sin el instante en que se concretó como imagen. El momento de la toma o la pragmática de la foto señala la relación con el referente, ubicándolo en un espacio y en un tiempo: “Para mí, el órgano del Fotógrafo no es el ojo (que me aterra), es el dedo: lo que va ligado al disparador del objetivo, al deslizamiento metálico de las placas [...]. Amo ese ruido y ese gesto” (Barthes, 1989, p. 48). El operador o el fotógrafo se integran a través de la recreación de Azucena, imaginando cómo se tomó la foto, quién la tomó, cuáles fueron las circunstancias. Este aspecto enriquece la fotografía como texto y, además, permite imaginar el pasado de Azucena de una manera poética: Hace setenta años, una niña de cinco años posa sentada en la canoa en el lago del parque de San Antonio, con un remo en las manitas. El fotógrafo del parque, con su cajita en un tripié, mide con exactitud [...]. El agua apacible como una cama recién tendida, los pajarillos vuelan y llaman su atención. —No, no, mira acá, mira, mira, ella voltea a ver una pata con sus patitos al lado de su padre. Los patos entran al agua sin cuidado —mira, mira, le dice él—. Ella lo mira. Oye click y la luz encandilada. —Ya —dice su padre y con la cuerda jala la canoa hacia él (Cantú, 2001, pp. 191, 192). El operador es un sujeto presente dentro del texto escrito, y evidentemente, no es visible en la foto; pero aquí se reflexiona acerca de la ausencia del operador, quien forma parte de la historia anónima, puesto que como persona ha sido “borrado” de la fotografía. Esto es fundamental, ya que las narradoras y sus autoras también buscan hacerse visibles como sujetos en un contexto histórico y político. El proceso de afirmación y borramiento en las fotos ilustra los procesos de inclusión y exclusión; es decir, con la presencia de las fotos, la autora se incluye a sí misma como sujeto femenino en el texto autobiográfico para establecer una visibilidad, al igual que sucede con la protagonista; se legitima la imagen de la autora, aunque siempre se está borrando en la voz de la narradora y viceversa. Este proceso parece una obsesión para la narradora (y desde luego para Norma Elia Cantú), ya que estas descripciones señalan también la foto como una creación subjetiva por parte del fotógrafo. En Canícula se enumeran varias personas que toman fotos en diferentes épocas, desde un fotógrafo profesional hasta los familiares de Azucena, pero siempre a través de la imaginación de ésta. La narradora recrea en el texto lo que posiblemente habrá pensado el fotógrafo, o la intención de quien tomó determinada foto, concretando la imagen, creando un recuerdo: Si se quiere comprender en qué consiste la originalidad de la imagen fotográfica, obligatoriamente hay que ver el proceso, más que el producto, y esto en un sentido extensivo; que se tomen en cuenta no sólo el nivel más elemental, las modalidades técnicas de la constitución de la imagen (huella luminosa), sino también, por una extensión progresiva, el conjunto de los datos que definen, en todo los niveles, la relación de ésta con su situación referencial, tanto en el momento de la producción (relación con el referente y con el sujeto-operador: el gesto de la mirada sobre el objeto: momento de la “toma”), como el de la recepción (relación con el sujeto-espectador: el gesto de la mirada sobre el signo: momento de la “re-toma” —de la sorpresa o del error). Es por tanto todo el campo de la referencia lo que entra en juego para cada imagen. En ese sentido, la fotografía es la necesidad absoluta del punto de vista pragmático (Dubois, 1994, pp. 61-62). Azucena evidencia que la identidad es una recreación y apropiación sujeta a la ambigüedad de la memoria y de la imaginación. Esta manera de organizar los breves relatos y las fotos, refuerza la intención de Norma Cantú: dar presencia a los diversos sujetos de la familia y mostrar la propia versión y verdad de lo que recuerda cada uno. Lo anterior da sentido a la foto, no sólo para Azucena sino también para el espectador (lector), quien capta el significado y la existencia de las personas que describe la narradora, lo que ratifica y atestigua una historia de lo que ha sido. El hecho de que este evento ha sucedido y fue fotografiado autoriza, a través del dispositivo automático que oprime el dedo, y capta una imagen favoreciendo la singularidad del referente; es decir, los seres y los objetos están allí porque han sido accionados y, aunque se puedan inventar o imaginar diversas historias acerca de ellos, cualquiera que sea nuestra interpretación al mirarlos, ellos siguen estando allí. En Canícula, la fotografía muestra la reconstrucción de la memoria y de la identidad de Azucena Cantú mediante un proceso dinámico para lograr una expresión propia: una imagen propia. Nuevamente, a través de las fotos y las imágenes de la chicana, Norma Elia Cantú desglosa el subtexto de la autobiografía de Azucena, y lleva a cabo una revisión de los usos y estereotipos de lo mexicano al apropiarse de las influencias culturales, como se ve en la fotografía de “China poblana uno”: Sonriendo, miro directamente a la cámara, con los ojos casi cerrados, haciendo muecas bajo un sol brillante. Debe ser mediodía, pues no hay sombra alguna. Acabamos de llegar del desfile de la celebración de George Washington. Con las manos tomo la falda de china poblana y con un pie apuntando a la derecha poso para la foto [...]. Y me siento como la Chalupa en el juego de la lotería, como María Félix, Dolores del Río, una estrella de cine vestida con traje típico. De pronto todo se esfuma, como el remolino que se levantó inesperadamente y nos dejó todos llenos de polvo (Cantú, 2001, pp. 67, 68). En esta historia llama la atención la foto que le acompaña, debido al artificio que hay detrás de concebirse como china poblana. En la foto y el texto se retoma lo mexicano no como una esencia, sino como una elección creada. En esta primera foto de Azucena, ella está vestida con un traje de china poblana y se observa a sí misma como artista del cine mexicano, o como si fuera una ilustración del juego de la lotería. El sujeto femenino está en un proceso de recreación constante, donde es evidente la representación y la negociación de la identidad. De acuerdo con Paul Jay, se puede manejar esto en el momento en que la persona se encuentra “posando”, es decir, ya hay de por medio un simulacro de la representación del yo en la fotografía: Posing involves a dramatic struggle for control and authenticity, a struggle between intentionality and convention, the essential and the objectified. Posing, for Barthes, is a site, or theater, of self-creation in which the subject desires to project something delicate and moral, to literally work upon the “skin from within”, to “let drift”, to “mean” and be his profound, essential self. But it is also a theater of conventions and rituals working to appropriate that self for its own ends (Jay, 1994, p. 194). En “Chicana poblana dos”, la narradora enfatiza el legado cultural mexicano y el proceso de apropiación. La foto de este relato exhibe a la madre de Azucena posando para el fotógrafo con un disfraz que desarticula un argumento de “autenticidad”. Esta imagen muestra las distancias y los acercamientos de la influencia cultural mexicana y atestigua una representación de una chicana como si fuera mexicana: Mami no tiene ni los diecinueve años cuando se toma la foto vestida de china poblana, con todo y caballo, en la plaza frente a la iglesia del Santo Niño. Levanta la falda y apunta con el pie como se lo indica el fotógrafo, y el sombrero de charro de ala ancha grita en el bordado: ¡Viva México! Ella, que ni nació en México. Ella, que se fue como a la edad de diez años sabiendo sólo leer y escribir en inglés, porque las monjas en la escuela El Sagrado Corazón, en San Antonio, no permitían español [...]. Mami, que desde los dieciséis es el sostén de la casa, posa con una mano deteniendo el sombrero de charro, con la otra se levanta la falda bordada con lentejuela para que el águila con la serpiente en el pico se vea claramente en la foto (Cantú, 2001, pp. 70-71, 73). Estas dos fotos y el texto que le acompaña muestran la yuxtaposición entre la imagen visual y la información reconstruida del pasado y la misma foto en el relato. La representación femenina de la madre y la hija, evidencia la reificación de imágenes de lo mexicano; puesto que la foto enfatiza el rescate y la continuación de un legado cultural, mientras que las historias de los personajes muestran diferentes elecciones de acuerdo a sus contextos históricos y geográficos, al igual que las chicanas modifican y reinventan la lectura de sí mismas y de sus textos literarios. La elección de la fotografía va más allá de una mera estrategia narrativa, un tema afectivo, o el juego entre la referencia y la ficción, como se ha mencionado a lo largo de este trabajo; más bien, presupone un instante que se rescata del olvido por alguien que casi nadie recuerda y la punzada que provoca al lector al ver la foto, de una manera vivencial y reflexiva. Este texto revisa las diversas posibilidades de la “presencia” y la “visibilidad” de una escritora chicana que reelabora las imágenes fijas, es decir, les brinda movimiento a través de la inclusión de diferentes voces que siguen por generaciones habitando la frontera. Bibliografía • BARTHES, Roland (1989), La cámara lúcida. Notas sobre fotografía, Barcelona, Paidós. • CANTÚ, Norma Elia (1995), Canícula: Snapshots of a Girlhood en la Frontera, Albuquerque, University of New Mexico Press. —. (2001), Canícula. Imágenes de una niñez fronteriza, Boston, Hougton Mifflin Company. • DUBOIS, Philippe (1994 [1983]), El acto fotográfico. De la representación a la recepción, Barcelona, Paidós. • JAY, Paul (1994), “Posing: Autobiography and the Subject of Photography” en Ashley Kathleen et al., eds., Autobiography and Postmodernism, Amherst, University of Massachusetts Press. • PAREDES, Raymund A. (1993), “Mexican-American Literature: An Overview”, en Ramón Gutiérrez y Genaro Padilla eds., Recovering the U.S. Hispanic Literary Heritage, Houston, Arte Público Press. Notas 1. El trabajo etnográfico se entiende como: “a research process in which the anthropologist closely observes, records, and engages in the daily life of another culture —an experience labeled as the fieldwork method— and then writes accounts of this culture, emphasizing detail. These accounts are the primary form in which fieldwork procedures, the other culture, and the ethnographer’s personal and theoretical reflections are accessible to professional and other readerships (Fischer y Marcus, 1986, p. 18). ** Elsa Leticia García Argüelles elsalet32@hotmail.com Investigadora mexicana (1968). Es profesora-investigadora en el Doctorado en Humanidades y Artes de la Universidad Autónoma de Zacatecas (http://www.uaz.edu.mx). === Reciprocidad Ingrid Chicote ====================================== Antes de que el hombre reglara su convivencia, desarrolló la episteme en cada uno de los sistemas de cultura, sobre todo guiándose por sus creencias superiores para poder establecer diferencias entre lo adecuado de un comportamiento individual que, a su vez, tendría implicaciones dentro de lo social, desarrollando un sistema de normas y valores que dieron paso a los conceptos de moralidad, ética y derecho. Este es origen de los primeros libros sagrados como el I Ching, la Biblia cristiana, el Corán y cantos vedas, dando paso a la teleología o ciencia que trata de explicar el universo en términos finales o causas finales, proponiendo que el mismo tiene una intención o un propósito. Aristóteles explicaba, desde su filosofía, que un fenómeno o proceso debe buscarse no sólo en el propósito inmediato o en su origen, sino también en la causa final, dándole explicación a la razón o el porqué el mismo se da o fue creado. En el estudio del conocimiento humano o episteme se congregan gran cantidad de conceptos, y entre ellos los griegos abordaron la axiología o la teoría del valor. Y esto, es decir VALOR, no tiene que ver con la matemática solamente. La axiología analiza los principios que permiten considerar que algo es o no valioso y consideran fundamentos para tal juicio. La investigación de una teoría de valores ha encontrado aplicación a la ética y a la estética porque ambos conceptos contienen una relevancia importantísima en la convivencia humana. El hombre es capaz de discernir y de hacer juicios de valor tan válidos como los demás juicios de la razón basados en la amor, respeto, bondad, probidad, austeridad, rectitud, honradez, honor, justicia, integridad, pulcritud, virtud, delicadez, conciencia, decencia, decoro, dignidad, entereza, buena fe, fuero de conciencia, honestidad, pureza. Para ello cabe citar la frase de Voltaire que expresa que “Sinceridad no es decir todo lo que se piensa, sino no decir o hacer nunca lo contrario a lo que se piensa” y es allí cuando encontramos razonamientos a ciertos valores universales como el de libertad o dignidad, explicados por Skinner, quien expresa que todos los conceptos éticos, o básicamente, estos conceptos, se contraponen a la cotidianidad individual, a las historias de vida y a las correlaciones que entrelazan la convivencia humana, explicando que cada uno de estos conceptos es relativo a la convivencia social. Todos estamos correlacionados, todos estamos involucrados en el sistema de poder que nos hace movernos socialmente en diferentes formas y que la libertad como tal no existe: todos somos interdependientes. Convivimos con los otros y la dignidad que tenemos es evitar traicionar lo que pensamos, mas no existe una dignidad o una libertad individual. Todas están supeditadas a la coexistencia en la que nos hallamos inmersos. La gran tradición de la ética humanista nos ha legado los fundamentos de sistemas de valor basados en la autonomía y en la razón del hombre. Estos sistemas se construyeron bajo la premisa de que para saber lo que es bueno o malo para el hombre debe conocerse la naturaleza del mismo y sus correlaciones con los demás humanos con los cuales hace vida colectiva. Dice una frase del I Ching que la naturaleza del hombre “es originalmente buena”. Por lo tanto podemos deducir que es el conjunto de condiciones, valores, normas y estilos de vida lo que hace que el mismo elija la dirección de tal o cual naturaleza. La ética humanista se basa en el conocimiento de la naturaleza humana y la ética axiológica desarrolla la teoría de los valores, los cuales se aplican a todos los principios y a la estética moral. Es decir, al desarrollo armonioso y coherente del ser humano consigo mismo y con los demás, aplicando primeramente el respeto como norma importantísima hacia sí mismo y hacia los otros. Respeto es lo que contiene la frase anteriormente citada de Voltaire. Respeto y amor son los valores más elevados de la convivencia humana y los que, lamentablemente a veces comprendemos bajo nuestros intereses personales. Nietzsche decía que “...es imposible comprender al hombre y a sus perturbaciones emocionales y mentales sin comprender la naturaleza de los conflictos de valor y de los conflictos morales”. Es decir su modo de convivencia y la cultura en la que el mismo desenvuelve. En este sentido el progreso de la psicología “tiene que ver” en el retorno a la gran tradición de la ética humanista, que contempló al hombre en su integridad física y espiritual, creyendo que el fin del hombre es ser él mismo y que la condición para alcanzar esa meta es que el hombre sea para sí mismo. Valdría la pena preguntarse si el hombre, siendo para sí mismo, no contempla una relación egoísta y de dominación con el resto de los demás humanos. En este sentido, podríamos decir que el hombre, siendo para sí mismo, debería conservar un valor de acción de reciprocidad con los demás positivamente. Quien vive para sí mismo solamente, intentando aplicar esa condición, que es hasta primitiva y de sobrevivencia, debería considerar que ante todo es un ser social, que vive en la interrelación con los otros, no sólo desde el punto de vista humano, sino también económica, política y culturalmente. Todos nos relacionamos y de alguna manera codependemos dentro de la convivencia. Dice Nietzsche en Así habló Zaratustra, considerando el amor que “El uno va hacia el prójimo porque se busca a sí mismo y el otro porque quiere perderse en sí mismo”. Pero podemos repensar que el amor, como principio del valor, es un fenómeno de abundancia y proporciona al individuo la fuerza para dar lo mejor de sí a los demás, constituyéndose en una afirmación de productividad espiritual y creativa. “Amar a otra persona es solamente una virtud si emana de esta fuerza interna, pero es un vicio si es la expresión de la incapacidad básica de ser uno mismo” (Nietzsche). He allí cuando hay que aplicar los valores éticos. El amor, como fuerza primaria de la vida, la reproducción y la existencia, no puede convertirse en una excusa para la esclavitud, sino en la potencia, el motor que mueve lo mejor de nosotros mismos hacia los demás. Y en este sentido ha habido infinidad de personajes que nos han dejado mensajes muy claros sobre la naturaleza del amor. Y es que el mismo es necesario para relacionarse con los demás, para mantener el entusiasmo con la vida, para tener el estímulo suficiente para continuar con la tarea cotidiana de vivir. No se puede mantener bajo la esclavitud porque pierde su esencia y, en cuanto al amor de enamoramiento, ese es el más confuso porque nos hace abordar todas las pasiones, emociones y acciones, muchas veces egoístas e irrespetuosas hacia el objeto “amado”. Para poder establecer una ética humanista o axiológica clara, hay que revisar muy bien este concepto, porque el objeto del amor no es el egoísmo, es la posibilidad de dar lo mejor de nosotros cada día. Dice la Biblia, por ejemplo: “Tres cosas hay que son permanentes: la fe, la esperanza y el amor, pero la más importante de las tres es el amor”. Finalmente habría que reflexionar sobre la frase de Fromm contenida en El arte de amar cuando, en el capítulo 3, se refiere a “los objetos amorosos”: “El amor no es esencialmente una relación a una persona específica, es una actitud, una orientación del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el resto del mundo, no con un ‘objeto’ amoroso”. Es decir, una relación de reciprocidad con todo lo que nos rodea. ** Ingrid Chicote ingridchicote123@gmail.com Escritora venezolana (Caracas, 1965). Terapeuta en medicina tradicional china egresada de la Escuela Nei-Jing (http://www.nei-jing.com) y de la Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve). Actualmente cursa estudios de pregrado en la carrera de Educación Integral en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR, http://www.unesr.edu.ve). Ha dictado talleres y cursos de literatura, filosofía y desarrollo de la creatividad en instituciones públicas y escolares, y ha sido ponente en diversos eventos culturales y educativos. Ha recibido diversos reconocimientos por sus aportes en la cultura, la educación, la literatura y el quehacer comunitario. Se ha desempeñado como redactora y jefa de Redacción del Diario La Antena (http://www.diariolaantena.com.ve). Textos suyos han sido publicados en El Periodiquito (http://www.elperiodiquito.com), El Clarín (http://www.elclarin.net.ve), El Siglo (http://www.elsiglo.com.ve), el periódico Universidad Concejista, de la UNESR, y otros medios. Ha publicado el poemario Piedras concentradas (Fondo Editorial Senderos Literarios, 1997). Actualmente se desempeña como docente de teatro en la Unidad Educativa Bella Vista en la parroquia del mismo nombre, en Cagua, Aragua. ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** Historia de un secreto (1937) Irina Troconis *** En la redondez del tiempo (extractos) Miguel Crispín Sotomayor *** Dos relatos Rafael Pérez Llano *** Destello Oscar Iván Londoño Zapata *** Yo te enseño literatura Estefanía Ramírez Galicia *** Poemas Carla Striker *** Súcubo Gonzalo del Rosario *** Árbol vacío Mónica López Bordón *** Eufemia Julio Carreras (h.) *** Escrito por puñales (extractos) Christian Ampuero *** Paulina en peligro Raúl Harper *** De amores sin decir Ana Aguilar *** El tercer secreto Mercedes Torija *** Textos María Gabriela Abeal *** Diana María Celeste Vargas Martínez *** Casa de herejes Nelson González Leal === Historia de un secreto (1937) Irina Troconis ===================== I wrote this book for B.J.L: Argentinean, inexistent and real. With you I share those days, lost in Time, and that Time, lost in days, in which I dream that I wake up. “La verdadera locura quizás no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca”. Heinrich Heine Hoy recuerdo (y no quiero recordar) esa torrencial tarde de febrero en la que, cansado ya de aferrarme a vanas promesas, decidí buscar empleo en La Biblioteca. Gracias a la recomendación de un buen amigo, logré obtener un puesto humilde en el cual mi única función era la de catalogar libros, una tarea vana, casi frívola, e irremediablemente infinita. Los veía distantes, temerosos quizás de algún roce innecesario que alterara la seguridad de su existencia. Los veía cautivos, condenados a un eterno vagar de mano en mano, de huella en huella. Los veía irreales, fugitivos de un laberinto que abarcaba todo el espacio, y todo el tiempo. Los veía, o al menos los creía ver, aunque hoy dudo si alguna vez existieron, o si yo existí para ellos. Mi jornada empezaba a las 8 de la mañana. Luego de cumplir con la diplomacia del aseo personal, me dirigía con dolorosa frecuencia al café que quedaba al frente de La Biblioteca. Ahí, un mate y un gato eran mi regular compañía (ayer el médico me prohibió el mate, y con afilada elocuencia me informó de mi alergia crónica al pelo de gato). Siete minutos y veinte segundos después, me hallaba estornudando (¡dulce ironía!) mientras situaba el desgastado ejemplar de El hacedor (1) bajo la comodidad de la E, y el menos gastado y menos aclamado ejemplar de Historia universal de la infamia, de autor desconocido, bajo la soledad de la H. El resonar de las horas se perdía en los hexágonos donde soñaban impasibles los libros y donde yo, cansado de buscar, leer y catalogar, movía descuidadamente las piezas de un viejo ajedrez que algún otro acomodador, siglos o días atrás, había abandonado a la suerte del futuro contrincante. Era un juego interesante, casi ridículo, ese ajedrez solitario, donde la misma mano que triunfaba era la que caía abatida. Fue jugando una de esas partidas que el inesperado suceso del encuentro ocurrió. Uno de los peones diminutos, luego de ser derribado por un caballo, rodó bajo la mesa de caoba (hexagonal) en la que estaba situado el tablero (también hexagonal) y se detuvo frente a uno de los libros que ocupaba la parte inferior izquierda del estante más pequeño. No sin cierto tedio me acerqué a recoger la pieza perdida, pero en su lugar, tomé el libro cuya asombrosa insignificancia llamó descaradamente mi atención. En la cubierta llevaba escrito en letras azules, enormes y frágiles, el título Casos psiquiátricos: Esquizofrenia. Dos o tres líneas más abajo se encontraba el nombre de su autor; Jorge Luis Borges. Los pocos años que estuve en la Universidad estudiando Psicología me habían enseñado que el doctor Borges (2) era la figura más destacada en el campo de la Psiquiatría, sus libros: Principios básicos de la psiquiatría y Guía de la exploración psicopatológica sintomática eran el viejo y nuevo testamento de la biblia psiquiátrica para estudiantes y maestros. Se decía que el doctor Borges había ejercido su profesión en Buenos Aires, donde había vivido con su esposa y sus cuatro hijos en uno de los suburbios más ricos de la capital. Su muerte (3) fue motivo de profusos y nostálgicos comentarios y editoriales en todos los periódicos del país. Con antipática admiración comencé a leer las primeras páginas. Todo el material estaba compuesto de informes de pacientes con las más raras manifestaciones de esquizofrenia (4). Sólo uno llamó mi atención. El último informe estaba escrito a mano (los otros informes estaban impresos) en una tinta negra que mostraba la letra inclinada y temblorosa del doctor Borges. La idea de ser la primera y única persona en leer este anexo improvisado hizo que me detuviera y leyera con sumo cuidado las descripciones del informe, cuyo contenido reproduzco a continuación: “NOMBRE Y APELLIDO DEL PACIENTE: EDAD: 76 años ESTADO CIVIL: Divorciado PROFESIÓN: Escritor MOTIVO DEL EXAMEN: Valorar el origen y el motivo del trastorno DATOS EN LOS QUE SE BASA EL INFORME: entrevista semi-estructurada con el paciente, exploración psicopatológica sintomática y conductual, informes clínicos aportados ENTREVISTA Y EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA: Durante la entrevista el paciente mantiene una actitud correcta en el trato, calmado y colaborador. Al igual que en las sesiones anteriores, me pide con extrema cortesía que cubra el espejo rectangular localizado al fondo de mi oficina. Sus ojos, ya casi enteramente enceguecidos, huyen de la luz de la lámpara que después de dos o tres minutos decido apagar. Con total control de su cuerpo se sienta en el sillón de cuero negro al frente de mi escritorio. Siguiendo mis anotaciones, le pido que mueva el dedo índice de su mano derecha. El paciente mueve el dedo índice de la mano izquierda. Seguidamente le pido que repita después de mí: “Pablito clavó un clavito”. El paciente con gran dificultad repite: “Clavito pabló un Pablito”. Finalmente le pido que oponga el dedo pulgar derecho al dedo índice derecho. El paciente no logra realizar ningún movimiento. Luego del examen físico doy inicio a la entrevista. Comienzo preguntándole qué hizo hoy en la mañana. El paciente me responde: “Doctor, hoy fui a tomar mate en el café Cumparsita con Pierre Menard y Funes”. Inmediatamente le pido que me describa a sus dos nuevos compañeros. El paciente responde: “Funes es un joven de 19 años con una memoria implacable. Sabe francés, inglés, portugués y latín. Recientemente sufrió un accidente que lo dejó incapacitado y sólo permite que Pierre o yo lo saquemos de su cuarto. Pierre Menard es un escritor francés cuya más reciente obra es el Quijote”. Le pregunto si está consciente de que el Quijote es la obra de Miguel de Cervantes, un escritor español ya muerto. Me responde: “Doctor, yo sé que estoy casi ciego, pero soy escritor y sé perfectamente que el Quijote es la obra de Cervantes. El Quijote de Menard es igual al Quijote de Cervantes pero, en mi humilde criterio, es también infinitamente mejor”. Luego de tomar nota de la reciente aparición de estos dos personajes imaginarios, le pregunto qué hizo después de tomar mate con Pierre y Funes. El paciente me responde: “Después del mate fuimos a la casa de Carlos Argentino, quien recientemente se casó con Emma Zunz, hija de Emanuel Zunz, que algunos conocíamos bajo el nombre de Manuel Maier. Como siempre, luego de hablarnos acerca de sus nuevas invenciones y de las múltiples puertas que el Segundo Premio Nacional de Literatura le había abierto, bajamos todos a contemplar el Aleph”. Rápidamente tomo nota de la más innovadora invención del paciente, esa nueva palabra, “Aleph”, e inmediatamente le pido que me explique qué es el Aleph. El paciente responde: “Es el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos. Es el universo, doctor, todo está contenido allí, en esa pequeña esfera tornasolada, desde ahí lo hemos visto todo, incluso lo hemos visto a usted doctor, bebiendo copiosamente dos o tres botellas de vino”. Con un caliente escalofrío, tomo nota de todo lo que el paciente dice. Seguidamente le pregunto por Otto Dietrich zur Linde, Hladík, Yu Tsun y Lönnrot, sus compañeros de charla y mate de la consulta pasada. Un cambio súbito se produce en la cara del paciente quien, llorando, me responde: “Todos murieron, doctor, asesinados por laberintos indescifrables. Otto fue fusilado por torturador y asesino, Hladík fue asesinado por el plomo alemán luego de pactar con Dios el término de su obra magistral, Yu Tsun murió en la horca y Lönnrot fue asesinado por las balas de Scharlach. Todos murieron en su propio cielo, pensando que era el infierno, doctor. A veces quisiera morir como ellos, doctor, una muerte heroica, inalcanzable para un escritor, alcanzable para un asesino, un torturador, un fantasma o quizás una ilusión, a veces siento, o quiero sentir, que soy una ilusión, doctor, ¿no siente usted lo mismo?”. Los continuos escalofríos hacen que mi mano tiemble, pero sigo anotando. Los ojos ciegos del paciente están enfocados en los míos con una atención casi tenebrosa. Le pregunto acerca de sus proyectos como escritor, y el paciente responde: “Todavía estoy trabajando en el diseño de Tlön, doctor. Le alegrará saber que he escogido a la Psicología como la única disciplina de Tlön. He decidido también que en Tlön no existe el plagio y que todo libro que no encierra su contra libro es considerado incompleto. Aquí tengo uno de los conos de Tlön. Es del tamaño de un dado y es pesadísimo, ¿quiere verlo, doctor?”. “No, muchas gracias” respondo y anoto con escasa seguridad: El paciente crea en su mente planetas y objetos incongruentes. Sin yo preguntarle nada me dice: “He estado pensando en crear también una nueva versión del papel jugado por Judas en la muerte de Jesucristo. Soy un fiel partidario de la teoría que establece que Jesús, al decir que iba a ser traicionado, no estaba profetizando o enunciando, sino ordenando e incluso rogando, ¿usted qué opina, doctor?”. “Suena interesante”, respondo, y anoto garabatos ininteligibles en mi libreta. Con calmada ansiedad, el paciente saca de su portafolio paquetes de hojas, cuidadosamente atados, y me los muestra. Puedo ver los títulos, irresistiblemente familiares, en la primera hoja de cada paquete. Las ruinas circulares, Funes el Memorioso, Pierre Menard, autor del Quijote, El Sur, La muerte y la brújula, El Aleph, El milagro secreto, El jardín de senderos que se bifurcan, y muchos otros que mi nerviosismo me impide observar. Con angustia desesperada me levanto y me dirijo hacia la parte de atrás de mi oficina. Busco y revuelvo los múltiples informes de Psiquiatría hasta que por fin encuentro lo que con tristeza y resignación llevo años escondiendo. Ahí están, desgastados, los paquetes cuidadosamente atados, increíblemente idénticos a esos que él me muestra. Abro la ventana para que el aire seque el sudor de mi frente y de repente una corriente inesperada hace que la manta negra con la que siempre tapo el espejo caiga, misteriosa, culpable. Huyo del reflejo pero éste me atrapa primero, mis ojos capturan furiosos el espacio vacío e inexistente que ocupa mi paciente. El sillón de cuero posa tranquilo, sin una sola arruga, sin alteraciones, invencible, solitario. Con dolor y rabia ataco el cristal, y siento la caricia afilada de miles de reflejos pequeños que vuelan hacia mi cara, felices de estar libres, de multiplicar mi agonía. Sé que ya no queda tiempo, él también lo sabe y me mira impaciente, aguardando con ansias mi decisión. No hay lugar para los dos, no en este tiempo ni en este espacio. Quizás en otro laberinto el resultado sea distinto, pero ahora me apresura el ahora. Sé que la respuesta está ahí, metalizada, escondida en una de las esquinas de la primera gaveta a la izquierda. Con ternura paternal la tomo entre mis manos, la acaricio, siento el palpitar de la carga... cierro los ojos y me pregunto si alguien en algún lado me observa desde el Aleph...”. Mil emociones y un temblor infinito me invadieron al terminar de leer lo que para mis ojos era un descubrimiento invaluable. Con una rapidez que parecía salvajismo arranqué esas últimas páginas de la recopilación de informes del doctor Borges y las guardé presuroso en mi bolsillo. Con delirios de grandeza me imaginaba a mí mismo vendiéndole la historia a todos los periódicos de Argentina y ganando sumas enormes de dinero. Un dolor punzante y el tibio roce de la sangre me despertaron de mi vigilia. Al bajar la mirada me di cuenta de que la emoción que me invadió al desgarrar las páginas me impidió ver el fragmento de espejo que estaba oculto entre una de ellas, aún cubierto de la sangre de su anterior dueño. Mi sangre comenzó a fluir abundantemente, mezclándose con la de él, y el horror de no poder distinguir las dos sangres hizo que huyera despavorido de La Biblioteca, con el espejo aún en mano. Hoy guardo en las profundidades de mi closet las páginas de esa historia junto al pedazo de espejo. A veces me levanto y pretendo olvidar que están ahí y que soy el dueño de un secreto casi terrible que no puedo, aún cuando quiero, publicar. No he vuelto a La Biblioteca. He dedicado los días de mis horas a escuchar tangos viejos y olvidados y a escribir en un diario que compré recientemente y que contiene esta y muchas otras historias. Tal vez algún día alguien publicará mi diario o lo usará como trabajo final en alguna clase de español, no lo sé. Por lo pronto seguiré en mi parte del laberinto, tratando de ignorar las voces y los personajes que, desde ese nefasto día, se entretienen haciéndome compañía. Extraño el sonido del silencio y la luz de la soledad. Mañana compraré un gato. Notas 1. Recuerdo que el nombre del autor no estaba registrado en el libro. En mis tardes de aburrimiento me entretenía pensando en posibilidades de autores que podían haber escrito ese libro. Pensaba en figuras como José Luis Lomas, Rodrigo López y Diomedes Castro, pero ninguno de sus estilos parecía acoplarse al estilo del autor incógnito. 2. Quien perdería gran parte de su renombre al ser identificado luego de su muerte como uno de los más fervientes admiradores de Perón, a quien invitaba con regularidad a su casa a beber mate y hablar de literatura antes de que éste subiera al poder. 3. La causa de su muerte se ha mantenido en secreto a lo largo de todos estos años. Algunas fuentes especulan que el doctor Borges murió de intoxicación alcohólica. Otras, menos amarillistas, comentan que murió de un paro cardíaco. 4. Recuerdo vagamente el informe de un hombre de temprana edad que afirmaba ser el sueño perdido de un padre que lo aguardaba impaciente cerca de las ruinas circulares. El informe decía que días después de la consulta este joven fue internado de emergencia en el Hospital San Juan de Dios con quemaduras de tercer grado luego de haber tratado de caminar a través de una fogata. ** Irina Troconis itroconis11@amherst.edu Escritora venezolana (Mérida, 1989). Estudiante de derecho y francés en Amherst College (http://www.amherst.edu), Estados Unidos. === En la redondez del tiempo (extractos) Miguel Crispín Sotomayor === *** Ruptura Rompo la puerta que me enmudece y me olvida. Rompo la cuerda el lazo y la rama que lo sostiene. Rompo el rayo que alumbra cuando apetece. Rompo la fe y las imágenes. Rompo el reloj. *** Apocalipsis A los damnificados del huracán “Gustav”. Agosto 2008. Las rosas y los girasoles están muriendo, los pájaros y los peces son menos cada día. Los glaciares se derriten y la tierra se seca o se inunda. Los huracanes matan y empobrecen aun más. Crece el hambre y las muertes evitables. Los del Norte gritan que la culpa es nuestra. Nos acusan de intentar sobrevivir y de entretener la miseria copulando, sin condón. Los del Sur sabemos que es el egoísmo y la avaricia de ellos la que viste de luto al Planeta. Dicen que veremos caer a los ángeles porque el cielo está lleno de huecos. *** Pequeña profecía La primavera se ha ido consumiendo y llegará el verano en arco iris. Alguien vendrá mañana a describir el tiempo que pasó, a señalar el rumbo, perdido en su momento y a reventar los libros con fábulas contadas como reales. Despertarán de los cantos y las loas. Regresarán los llantos por aquello que fue, y olvidarán los martirios y las tarjas. Regresará el otoño y los pájaros emigrarán en busca del olvido. *** Homenaje a Nicola Para Nicola Tommasoli, joven asesinado por neofascistas italianos. No lo sabías, Nicola. No podías saberlo. Ni siquiera imaginar que en la Ciudad del Amor encontrarías el odio y la muerte. —Y qué muerte— Cinco tus torturadores, cinco fueron tus verdugos. Tu sangre, Nicola, cubre a Verona. Cubre a Romeo y a Julieta. Verona, ahora es Nicola. *** Mis amigos poetas Mis amigos poetas no están con los famosos en las antologías. Mis amigos poetas odian la hipocresía, le cantan a los duendes y se mueren de pena por la muerte de un niño. Mis amigos poetas apoyan las huelgas y reciben balas cuando disparan versos a la policía. Mis amigos poetas están en las marchas y cargan estandartes del Cristo de La Higuera. Se oponen a las guerras y a las oligarquías. Mis amigos poetas jamás tendrán el Nobel. ** Miguel Crispín Sotomayor arcomar@cubarte.cult.cu Poeta cubano (1948). Es ingeniero agrónomo pecuario egresado de la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu, 1970). Ha escrito los poemarios En la distancia y Fantasmas de Quijote, publicados en la revista argentina Inventiva Social (http://inventivasocial.wordpress.com). Este último también fue publicado en Poesía.org (http://www.poiesologia.com, Venezuela) y, ambos, además, han sido reproducidos por revistas de otros países. Colabora con publicaciones digitales como Poemas en Añil (http://poemasenanil.zoomblog.com), Misioletras (http://www.misioletras.com), La Buhardilla, Territorio de Encuentros (http://alejandraoviedo.com.ar), Con Voz Propia (http://convozpropiaenlared.blogspot.com), La Máquina de Escribir (http://lamaqdeescribir.blogspot.com), La Iguana (http://laiguanarevistadepoesia.blogspot.com), Mapuche (http://revistaliterariamapuche.blogspot.com) y otras, editadas desde Argentina; en las revistas Artesanía Literaria (Israel) e Isla Negra (http://isla_negra.zoomblog.com, Italia), así como en Rincón de Poesía (http://www.rincondepoesia.com), en la página web del poeta Sergio Borao Llop (http://www.aragonesasi.com/sergio, España), y en La Jiribilla (http://www.lajiribilla.cu, Cuba). Poemas suyos han sido publicados en otras de Brasil, México, España y Estados Unidos, y traducidos al italiano y al portugués. También han sido leídos en emisoras radiales de Argentina, Perú, Estados Unidos y Francia. Poeta fundador del Primer Museo de la Poesía Manuscrita (San Luis, Argentina) y director del Movimiento Cultural del Proyecto de Contrainformación ArgosIs-Internacional en la Red. === Dos relatos Rafael Pérez Llano =================================== *** Variación inesperada del tamaño de un arma La mayoría de las bolsas de basura grandes son negras. Las hay también azules o verdes, pero emplean tonalidades mates que delatan su condición. Parece que alguien se sintió obligado a quitarles viveza a los colores para contener la basura. Las negras, curiosamente, son más brillantes. El otro día estaba a la puerta de la oficina principal de un banco procurando no parecer un atracador a ojos de un vigilante provisto de un revólver más grande que él (de hecho, el arma no dejaba ver a la persona), cuando salió una empleada de limpieza arrastrando una de esas bolsas negras y brillantes repleta de cosas. La mujer dio los buenos días a la mano que acariciaba el arma y se detuvo un momento para dejar pasar a una clienta equipada con un bolsito granate tubular. La clienta, de pronto, sorprendida, señaló la bolsa y preguntó: “Pero, mujer, ¿qué lleva usted ahí?”. La empleada respondió con firmeza: “¿Qué quiere que lleve? Lo único que puedo sacar de un banco: basura”. La dama del bolsito tubular se perdió en la oscuridad interior y el revólver redujo ostensiblemente su tamaño. *** Variaciones mercantiles Arruinado el negocio familiar y forzado a ocultarme de los acreedores que rodeaban mi domicilio, permanecí durante varios días encerrado en la gran nave de embalaje que había sido la materialización de mi orgullo de empresario. Ahora era un desierto de paredes altas y ventanas como entradas de palomar que dibujaban triángulos de cielo sobre la penumbra. Las máquinas se las habían llevado los agentes del embargo y el espacio, sometido a juicio, caería tarde o temprano bajo las piquetas. Pero, mientras tanto, era mi refugio. La oficina de la nave, un cajón de aluminio y cristal, se alzaba sobre un tillado en el extremo opuesto al portón. Allí instalé un catre y un frigorífico y comencé a repasar en el ordenador las cuentas que me habían llevado a la quiebra. Buscaba excusas, pero mis descuidos no cabían en la lógica de las hojas de cálculo, que no admitía funciones de estrés ni dilapidaciones en el club. Al final, desistí de la inocencia. Era culpable: aceptar lo evidente, me dije hipócrita, también es una victoria. El mismo día de la rendición encontré en el ordenador un juego, obsequio del suministrador informático, y aprendí a manejarlo. Era un juego muy ingenioso. Se trataba de dirigir un mundo, un país de parajes rocosos sumidos en las tinieblas, con exiguos claros en los que unos seres muy bien definidos debían establecerse y proliferar construyendo fábricas, cuarteles, mercados, incluso laboratorios y bibliotecas, cultivando la tierra y organizando ejércitos para expandirse. Y yo tenía que dirigirlo todo. Además, por supuesto, había enemigos: bestias feroces que atacaban por sorpresa, mataban a mis súbditos y destrozaban los edificios, y gentes de otras naciones en construcción que me disputaban con saña los terrenos cultivables y las minas. No soy mal estratega, a pesar de todo. Aguanté durante varios días, muchas horas cada día y cada noche, todas las presiones. Mientras me concentraba en aquella larga partida, pretendía no oír los ruidos del exterior: a ratos la lluvia y a ratos los camiones que se llevaban de la explanada y del muelle de embarque las migajas de mi patrimonio, flejes oxidados, envases defectuosos, cartones disueltos en la calima ácida de los parajes industriales y toda la porquería que se puede encontrar en ese extrarradio gobernado en otro tiempo por perros vagabundos, ratas y drogadictos hasta que el nivel de toxicidad determinó su extinción. Sordo al sonido de mi despojo, me crecía en la lucha contra las bestias y los guerreros de los clanes del otro lado de los pantanos. Rechazaba los ataques, bombardeaba ciudades, asaltaba posiciones, ocupaba nuevas tierras tras sangrientas peleas y construía los edificios que fundamentan la civilización. De pronto, no vi enemigos. Todo era mío. Pero algún oponente debía de quedar oculto entre las sombras; de lo contrario, el ordenador hubiera dado por concluida la partida. Algún miembro de otro clan acechaba entre las rocas o las brumas, que sólo se deshacían cuando las iluminaba la presencia de mis tropas. Busqué en vano durante más de una hora. Cansado, hice una pausa. Por primera vez, el silencio que habitaba se me hizo inquietante. Agucé el oído. Nada: la misma paz hueca. Arriba, triángulos de atardecer. Deseché los miedos (tanta soledad en tanto espacio...) y me concentré en la pantalla. Ordené a mis huestes recorrer todo el mapa. Abajo, en otro mundo, el portón de la nave bostezó como un gigante. Por fin, encontré lo que buscaba. Era un obrero acurrucado entre dos rocas, hambriento, exhausto junto a la entrada de una mina, como si todavía esperara encontrar el mineral que necesitaba su reino. Sin demora, uno de mis guerreros acabó con él de un golpe de cimitarra. El ordenador proclamó mi victoria con letras rojas. Salí de la oficina. En medio de la nave (se iluminaban con linternas, como ladrones) saludé a los agentes de la demolición. No esperaban encontrarme allí. Uno de ellos me mostró la última resolución judicial. Yo sonreí y les dije que debía de tratarse de un error o de una broma, porque estaba seguro de haber vencido. Pero no me hicieron caso. Luego, camino de la ciudad en la ambulancia, me dije que ya era tiempo de convertirme en otra persona. ** Rafael Pérez Llano rfp1g1@gmail.com Escritor español (Santander, Cantabria). Textos suyos aparecen en antologías, revistas y periódicos de muy variado tipo. Mantiene el blog literario Unos cuantos textos (http://unoscuantostextos.net). === Destello Oscar Iván Londoño Zapata =============================== A A.V. porque tu luz es la mía *** Destello La noche se funde con las sombras, el frío hace estragos en mi piel, la colapsa, la estremece. La cálida luz de vela rompe con los demonios que acechan, son los miedos, la penumbra. Hace frío y la noche es larga como una sombra, que se desdibuja al contacto del dedo con la llama. Una mariposa danza alrededor de la mortal luz, es atraída por una fuerza poderosa que desvanece su voluntad, la hipnotiza, la enreda cual hiedra voraz. Sin más recelo entrega su cuerpo a la llama, a la luz, esa luz mágica, que atrae por sus destellos de colores, juego cromático de centellas ondulantes. Sólo le queda morir abrazada a la llama. Sabe que estará mejor, la mariposa conoce su destino, morir en la llama, ser una con ella. Pero se alegra de morir, porque ahora estará con el fuego, con la luz que vela sus pasos, sus huellas. Miro la mariposa cómo se consume, cómo abre sus alas para que el fuego la bese, la acaricie. Y te recuerdo. No lo puedo evitar. Te veo en el fuego, en la llama. Te confundes entre los colores y el tornasol de mi mirada en la luz. Tu presencia agita la llama, agita mi corazón. Te invoco como en un sueño ancestral, y me entrego a tu fuego, a tus llamas. Abres los brazos y me tomas en tu pecho. Acaricias mis besos con tus dedos de fuego, me sientes tuyo, sólo tuyo. Ya el dolor ha desaparecido, mi carne se ha acostumbrado a tus labios, a tu sed infinita que consume, y mientras mi carne se hace cenizas, me pierdo en tu mirada que callada busca en tu alma la verdad del amor. Mis brazos buscan tu rostro se hacen uno con el fuego de tus ojos. Y me tienes así, consumado, perdido. Muriendo en placer por ti, contigo. No apagues tus besos, ni tu mirada, no desaparezcas en la infinita brisa, yo me quedaré a tu lado, hasta que mi último aliento desaparezca. *** Hoy Hoy que he decidido borrar mi coraza, apareces en la noche callada, en la noche cómplice, compañera. Hoy que el amor ha entrado en mi casa, pronuncias mi nombre y con un soplo lento detienes la agonía. Hoy que mi amor despierta y tu voz danza en la soledad del alba, liberas mi alma de la melancolía. Hoy preso en las redes de tus manos se silencia la noche, y despiertan las caricias. Hoy que te encuentro en cada amanecer y en cada ocaso, y dibujo tu figura en un bosque de papel, hoy tu voz hace eco en el silencio. *** Miradas Miradas que susurran al amanecer, escapan del ritmo hipnótico de las voces, frente a frente, lado a lado alejan las sombras inertes, Miradas que cruzan palabras, que a veces se buscan y otras escapan, miradas blancas, numéricas, silencios cautos, seguros. Tu mirada me busca, mi mirada te sigue, tu voz me consuela, mi voz te inquieta. Es un juego de miradas y de voces, ecos de silentes amores, huellas de una hiedra que apresa, anhelos de un amanecer bravío. Dirige tu mirada a mi alma, no esperes que se ahogue sola, presto espero tu arribo, el viento será testigo mudo. *** Un lugar para existir Trato de imaginarte y te encuentro en cada voz, en cada eco, en cada caricia que surca mi piel, en cada amanecer. Tratas de imaginarme y me encuentras en cada destello de luna, en cada caricia que surca tu piel, en cada anochecer. Trato de imaginarte y apago el sol de un soplo seguro y decidido, para encontrar tu noche cautiva, tus manos blancas infinitas. Tratas de imaginarme y enciendes la luna con un beso ardiente, para encontrarme en tu noche, en tus manos taciturnas. Y ahora, juntos sin remordimientos, ni historia, vagamos por el abismo ancestral, tratando de encontrar un lugar para existir. ** Oscar Iván Londoño Zapata oscarivan84@yahoo.es Estudiante de último semestre de Licenciatura en Lengua Castellana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad del Tolima (http://www.ut.edu.co). Integrante del Grupo de Investigación en Competencias Comunicativas de la Facultad de Ciencias de la Educación. Coinvestigador del proyecto “Caracterización y evaluación del desarrollo de competencias en la comprensión y producción textual de los estudiantes de pregrado de la Universidad del Tolima”. Autor del estudio discursivo “Análisis crítico de los discursos evaluativos de los docentes de lengua castellana de los grados décimo (10º) y once (11º) de algunas instituciones educativas de Ibagué”. Colaborador en la sección “Facetas” del periódico El Nuevo Día (http://www.elnuevodia.com.co), de Ibagué. Miembro de la Asociación Latinoamericana de Estudios del Discurso (Aled). === Yo te enseño literatura Estefanía Ramírez Galicia ================ Para: Malco Pérez Galicia y Raymundo Villanueva Galván. Por dejarme conocer a medias la poética de su vida. Yo, una Zorramírez, sin hábito, que pongo “riquezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en riquezas”. Yo, una mujer de plata de las de antes, una Zarca sin ojos azules, pero con el ánimo loco, de querer robarte: Te declaro mi sentir, mis intenciones de pasión y convoco a los laberintos de Borges, a la filosofía de Revueltas, a Cortázar y su extrañamiento y hasta a Antonio Machado y a todos los pequeños héroes guerrilleros literarios y habidos bajo la melancolía de mi sangre a que te asedien y te sometan contra la pared de mis pensamientos, a que sitien sin piedad y clarifiquen la constante temática de tus labios traicioneros y tan reales, antes de que realice una aproximación crítica y estructural a tus piernas y conservadoras sendas que defienden las galas de tu piel color atardecer. Que corran los versos con sinalefa y encabalgamientos suaves vaivenes y te quemen mis líneas sagradas; saladas: que tumben el botón de tus pantalones. Que mis dedos mermen la resistencia de tus preguntas, ejemplificando con palabras literarias las ficciones de tu cuerpo que sólo sabe de escenarios simbólicamente atractivos... ambiguos... Seré una lectora participante de tu libro abierto, una lectora cómplice, recorreré el museo que es tu cuerpo... incendiaré con el tratamiento intimista de tu personaje, tu estructura narrativa, allá en la potencia onomatopéyica de tus fonemas. Mi llama doble, mi sonata de verano, tórnate duende y túnel y cúbrete con la máscara del amor inmortal romántico, derrite la mantequilla sartreana y permíteme analizar tu obra abierta, si no crees que te enseño pregúntale a Umberto Eco. Permíteme analizar tu texto y contemplarlo. Permíteme identificar tus temas y subtemas con la ilusión utópica de tus sentidos. ¡Pronto! porque tengo que ayudarte a comprender la literatura y rendir informe. Tengo que fundamentar mi trabajo con cita textual, buena presentación y caligrafía, por supuesto bibliografía y epígrafe. Pasemos cada página de tu libro. Anda, recuéstate y leamos, escribamos juntos la tarea... ** Estefanía Ramírez Galicia estnya_tlalloca@yahoo.com.mx Escritora mexicana (Cocotitlán). Egresada de la Licenciatura en Letras Latinoamericanas del Centro Universitario UAEM Amecameca, de la Universidad Autónoma del Estado de México (Uaem, http://www.uaem.mx). === Poemas Carla Striker ============================================= *** Ácidamente sulfúrico Ácidamente sulfúrico será el último poema que te haré, para que te mueras al tragarlo, para que no digieras su papel. Entonces lo agridulce de tus labios sabrá lo que es sorber ácido a diario. *** Explicación ¿Por qué no puedo hacer poemas tan cortados? Porque me parecen sospechosos. *** Antes de Antes de existir la poesía los poemas eran piedras y zapatos, eran botellas y naranjas. *** Para la noexistencia Compongo un Himno Nacional para la noexistencia pero no es suficiente. Redacto un epitafio por encargo para la noexistencia pero no es necesario. Escribo una nota suicida para la noexistencia y se va complacida. *** No se puede escribir de las cenizas No creo que se pueda escribir de las cenizas. Al contrario sí puedo escribir con las cenizas: de veinte poemarios a medio transcribir, de un poema de amor hazmerreír, de una antología para morir. No se puede escribir de las cenizas y menos un miércoles santo pero sí puedo inventar un camposanto. Donde sólo florezcan margaritas blancas. Donde los circos puedan abrir carpa. ** Carla Striker carlastriker@hotmail.com Escritora venezolana (Barquisimeto, Lara, 1986). Es técnica superior universitaria en mercadotecnia y estudiante de literatura. Ha publicado Neruda regresando con la brisa (2006). === Súcubo Gonzalo del Rosario ======================================= Chihiro solía caminar sobre mi estrés. Pensaba que era un alma en pena descubriéndose muerta a mi lado o flotando azulado; golpeándome los muslos hasta sangrar y mordiendo mis dedos mientras los besaba. Recuerdo cuando se reía al arrancarme el cuero cabelludo gritando que no duraría mucho, que fuese paciente al succionar. Apretaba los botones de mi negación como la humareda de mi verde plastilina. Sus tijeras me absorbían el sexo. La imaginación de su pálida belleza posterior, un triángulo negro, altos tacones, lado b, estigmatizados por una pluma degolladora de peces sonrisa, debilitaba mi elección. Te voy a ahorcar hasta devorar tu yugular, pateando tus pies y aplastándolos con clavos en la guerra de tus bolsillos. Ahora mismo me golpeo con tus sesos que van directo a mis besos. Mi alergia a tus vellos me quemaba las arterias, resaltabas tus pezones con mis lapiceros, en ruegos, al pisar los enchufes y tus aretes a la corriente. Mordía mi mierda, reía a martillazos, el miedo de decir lo indeseable Te estás viniendo, te estás viniendo a golpes sobre mi cama. Mientras todos se divierten, yo estaba triste. La madrugada solía terminar nuestro idilio. Sin embargo, aparecías en mis dibujos, en mis sueños, en mi cena. La fantasía de mi pared con tu cabellera. Tus párpados simbiosis de dientes en cadenas. Rogaba por respirar tras tus oídos. Y mis papeles arrugados dimitieron por hacerle el amor a cada ojo de mis libros. Te encontré en la niebla esperando a Godot. Caíste como Alicia, leías como Matilda, implorabas como Araceli. Mis opiniones de payaso en el almuerzo desnudo buscaban la verdad, mientras tu retrato envejecía y tu cadáver quería orinar. Durante veinte años hablaron sobre nosotros alrededor del mundo, que me había convertido en un insecto y tú, en la mujer del médico que me guiaba. Saborearte. Zambulléndote en helado. Esperaba que se derritiera para absorber la disolución de la azúcar sobre tu cuerpo. Solíamos platicar sobre helarte. Aguardabas con un diminuto vestido deshojado, mientras mordía tus hombros. Luego te levantabas, te despedías, te vestías y yo, bajo el pavimento, inundaba sabanas. Ya no fumes, no me lances, usa mi pubis como horno y apacigua tus antepasadas ansias de can. O no me volverás a ver jamás. Cuando me dejaste una pluma fragante sobre el monumento, la llevé morada y la celé en nuestro cofre atemporal. Mas por las noches, dormía en mi nariz, intentando percibir aquel aroma de tu sexo previo al dolor. Te sentía cercada mediante aquélla, como si en realidad fenecieras en el suplicio más que en nuestra madrugada. Extrañaba mi descalcificar. ¿Dónde andas, Chihiro? Ya no apareces ni en la quimera de mi cama. Es difícil recordar cada uno de tus dientes en las heridas de mis dedos. La neurosis me abrasa la nostalgia. No quiero leer, no quiero dibujar, mi mano plagada de espinas ama tus plumas. Así cada golpe proyectado a tus pestañas sollozantes, simbolizara una décima de mi amor. Aquella noche, fue la única vez donde la tregua por inocularte, nos sació la cacería. Me arrodillé, como siempre. Besé sus pies, adoré sus tobillos, lamí sus pantorrillas, necesitaba grabarme su sabor, su esencia, mi delicia, mis mejillas entre sus muslos, mis labios junto a su lengua; mis manos, ella respirando, mis dedos, muy lento, mis yemas, completo mutismo, su piel, exhalaba sobre mi piel. Acerqué mi boca al lugar odiado. Conforme gateaba con la cima de mi lengua la sima de sus rosas, ella emitió las primeras espinas. Continué hasta que mis rodillas contuvieron la evolución. Coloqué mis oídos sobre su llanura y dancé hasta colocarla entre sus senos y trepé serpenteando por las pequeñas. Las lamí con mis dientes. Extenderlas, rozar, jugar con el sonido de nuestras viscosidades. Guiaba mi sexo al cardinal, lo implanté, Chihiro, amé tus siete gritos secos en círculos. Sentir la muerte cubriendo la delicia de nuestra esquizofrenia coital. Seguíamos adheridos, emergiendo por la acogida; ninguno de los dos quería evaporarse. Clavó violenta sus uñas en mi espalda, para recordarme que me amó más de lo que demoró mi retorno. Sus garras me intoxicaban de sueño, sueño, sueños de sublime blanco, dulces de leche, manjar blanco, acciones doradas, paraíso estanco, sutilezas, venganzas, bancos... cielo, purgatorio, infierno... eres la prometida infernal, invernal, sideral, irreal... One, two, three, four, five, six, seven, all good children go to heaven... (1). Aparte de mi punzante insomnio, mis ojos se habían soldado. Mi hermosa Chihiro desnuda, y yo, sabiendo que no era cierto, que sólo su rostro era mío, que la mutación es real hasta para la ficción. La despedida bostezaría al estirar sus cabellos. Chihiro extendió sus temibles alas. Me abrazó. El patio era celeste e iluminado. Deseché la mirada, era demasiada luz para unos ojos acostumbrados a las tinieblas. El viento parafraseaba su cuerpo y desaparecía entre las nubes junto a su genuino perfil. Mis párpados llagaban mi memoria y la convertían en golpes blanquecinos de una delicada mano estrujando fuertemente vidrios reventados. Gustavo despertó de golpe, no sabía por qué estaba desnudo, sudoroso, cansado y magullado; tampoco lo que hacía una pluma blanca, y de olor muy agradable, sobre su almohada. Sólo hasta que subió la mirada, y vio colgado en la cabecera un cuadro de la Virgen María con el Niño en brazos, pudo comprender las imágenes de aquel sueño tan confuso del que acababa de salir. Sonrió como si estuviese apreciando el retrato de alguien conocido, y sin saber por qué, muchas lágrimas cayeron sobre las innumerables plumas esparcidas sobre su cama. Notas 1. The Beatles. You never give me your money. Abbey Road. 1969. ** Gonzalo del Rosario gonzalodelrosario@hotmail.com Escritor peruano (Trujillo, 1986). Estudia lengua y literatura en la Universidad Nacional de Trujillo (http://www.unitru.edu.pe). Es integrante del grupo literario “Pluma de Carne”. Sus cuentos han sido publicados en las revistas literarias Scienciales (Universidad Nacional de Educación, http://www.une.edu.pe, Lima), Remolinos (http://es.geocities.com/revista_remolinos, Lima), Revista Voces (Madrid, España) y Fracturas (http://www.freewebs.com/revistafracturas, Chile). Ha publicado Cuentos pa’ kemarse (Editorial Alternativa Orem, http://edicionesorem.blogspot.com, 2008). Mantiene el blog literario http://web-ad-ass.blogspot.com. === Árbol vacío Mónica López Bordón ================================== Me asusta el gran vacío en que me muevo. Leopoldo de Luis *** Bujías verdes Éramos voces en lo verde. Es irremediable, somos de lo humano, la flor iluminada sin sepultura en el tiempo. Esta vez, nos encontramos ante un septiembre que había quedado a la derecha del hablar perdido. Embebimos exilios y nombres, nos inventamos una muerte bella, inmortal, al alba. ¡Imagínate!, somos la patria libre, la alegría de los ojos, mi amor, la alegría de los ojos, en lo verde. La voz escrita en los libros de alguien que anuda los trozos en el corazón del lenguaje. La voz de alguien que piensa a la altura de la boca, en toda la vida que hay en ellos. Éramos voces en lo verde, de lo humano, la flor iluminada sin sepultura en el tiempo. *** La memoria Iré rompiendo todo lo que encima me echaron desde antes de nacer. Pedro Salinas Enterraré los olvidos prendidos en el pronombre colgado de un verso. Olvidaré lo olvidado, las creencias de tener que ser, entre todas las gentes, un despojo. No quiero vivir con los fantasmas de la tradición, el Bien y el Mal hundiendo el mundo, quebrando la balanza. No quiero. “Iré rompiendo todo lo que encima me echaron desde antes de nacer.” Soy del amor que me escribe, rojo, en la medida del alma sin cuerpo. De nadie y de todos, como tu desnudez. *** Árbol vacío Me asusta el gran vacío en que me muevo. Es tan indecente la queja desde este despertar soberano... El mundo está en cada uno de nosotros. Agarro tu pecho insólito, bestia conjugada de amor y besos, paisaje solícito del universo sin límites. Busco en el vacío un signo turquesa que me guíe hacia la luz del silencio sonoro. La respuesta es el eco mudo que interroga al mar por algún anhelo. Desanudo tu lengua, desnudo tu piel y, vacío, te pongo palabras. Me pronuncio cada noche. La postrera muerte siempre invita a beberse el océano de un sorbo. *** La maleta de piel de pájaro Humedecidos pájaros aúllan en la mañana el agua de la soledad. Vacío. y la maleta de piel de pájaro se llena de gaviotas. Canciones marineras recuerdan el destino partido en esquirlas prisioneras. Guardo la lluvia en un cajón y tomo su nombre. Esta vez, no juraré en vano. El vuelo del pájaro es alto, me sostiene del abismo. Pedí un billete de ida sin posibilidad de regreso. *** Sentado borracho en mi ataúd Ebrio de sombras y castigos, me siento borracho en mi ataúd. Lo construí una tarde de invierno sobre la nieve de la montaña, blanco como la luna, fuerte como la tierra. Al fin y al cabo, viviré con los gusanos, con los huesos deshechos, con el humus maloliente, de la putrefacción. ¡Qué difícil, morirse! ¡Qué difícil! Incluso con diez copas sobre esta alma malcriada, sentado, borracho, sobre mi ataúd. Miro alrededor, observo, saco el pecho para que ningún lagarto piense que tengo miedo. Borracho, sí, pero sin miedo; muerto, sí, en ataúd blanco vivo de la tierra fértil de los vivos. Acuno la desesperación que arrastra mis pies, pido por caridad que me dejen dormir esta noche en el albergue de indigentes. ¿Cómo? —me gritan— ¡Cómo un poeta puede pedir esa locura! Sí, señores, poeta, poeta de la vida, del pueblo, de las fiestas, de la calaña baja, de los burdeles, de las putas baratas, de los amantes enamorados. ¡Mírenme! ¡Mírenme bien! Aquí estoy, Sentado, borracho, en mi ataúd en primera línea de batalla. La tempestad mece el abismo de mi alma mientras escribo versos a la muerte para morir, para irme acostumbrando a futuros inquilinos malsanos: los gusanos de mi ataúd blanco. (A Charles Baudelaire) *** Pájaros insondables, volad Beso la algarabía de nuestro goce infinito. Palabras, sólo palabras y rondamos un porvenir de amor. Beso, beso tus soledades, tus sonrisas, las tristezas dulces de los encuentros futuros. Entrego este cuerpo a los dioses, algún verso me nombrará en una mañana fría de invierno. Pasó el día. Nieva y vuelo sin alas en el sueño de vivir abrazada a tu cintura. Pájaros insoldables, volad aunque cueste la vida. *** Ópalo del deseo Sueña el poeta en la vigilia. Los relámpagos dictan su propia voz entrecortada en paradojas memorables. Descubre entre las sábanas a una mujer, y sus manos vacilan un instante. Recorre pausadamente el abrigo azul de la piel en primavera. Resuena el eco del yo, del tú... un nosotros que divide la realidad y el deseo, las nubes, los pájaros perdidos, las espadas, los hombres, labios en mares nacidos de corazón de nadie. Dicta el poeta caminos donde arden los recuerdos y decide guardar las huellas del pasado en el olvido verdi-negro de una habitación sin nombre. Fija su imagen en pronombres y metáforas. Escribe un verso:... “Me llaman...”. Levanta la cabeza y tú, desnuda, acaricias el borde del poema. Amas la palabra viva, ópalo del deseo. (A Magdalena Salamanca) (de Árbol de sol, Grupo Cero, 2001) ** Mónica López Bordón monica@monicalopezbordon.com Poeta y periodista española (Las Palmas de Gran Canaria, 1976). Es licenciada en ciencias de la información (periodismo) por la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es, 1999), donde también ha hecho un máster en televisión (2000) y la licenciatura en teoría de la literatura y literaturas comparadas (2005). Ha sido jurado de concursos literarios y ha participado en diversos recitales poéticos. Ganadora del Premio Nacional de Poesía Hernán Esquío (2006). Ha publicado el poemario Árbol de sol (Grupo Cero, http://www.editorialgrupocero.com, 2007) y es coautora de Mitos azules (2004). Textos suyos han sido publicados en Luces y Sombras, Constantes Vitales, Poesía Galicia, Las 2001 Noches (http://www.las2001noches.com), Paralelo 30 (http://br.geocities.com/paralelo_30) y La Urraka (http://revistalaurraka.blogspot.com), entre otras revistas. Desde 2003 publica la columna semanal “Vivir para contarla” en el periódico Puerta de Madrid. Ha trabajado para medios como la Agencia EFE (http://www.efe.com), Telemadrid (http://www.telemadrid.com), Televisión Española (http://www.rtve.es) y Radio Nacional de España (http://www.rne.es), entre otros. Actualmente es directora de Comunicación de Grupo Cero y coordinadora de prensa, comunicación e imagen de la Asociación Comarcal de Empresas de Daganzo, Ajalvir y Paracuellos de Jarama (Acedap, http://www.acedap.com). Tiene una página personal en http://www.monicalopezbordon.com. === Eufemia Julio Carreras (h.) ====================================== *** I ¡Ah, tu cabeza me asustó!... Fluía de ella una ignota vida... Parecía no sé qué mundo anónimo y nocturno... Delmira Agustini 1 Quién iba a decirme que el amor iría a traer aparejada esta angustia, tres amores después de la ida, y el alma que no acierta en la alegría, melancolía, destellos de segundos, más, belleza más perfecta pero no calma el corazón, cada vez. Deambula el espíritu del poeta de aquí a allá sin posarse, las manos, delgadas, largas, y su voz, honda y lenta, ojos de almendra, pelo de cerveza efervescente y esa ausencia, ese silencio, tal vez fuera el camino por el que yo no debiera de haber ido. Tres idas y se repite: de nuevo estoy a las puertas del sepulcro. 2 Pero regreso y te encuentro, inmóvil frente a mí, tu nariz de aletas anhelantes, los labios en serena sonrisa, qué raro, me dices, sí, me parece extraño tu amor, y ya lo creo, puesto que no soy más que la caparazón apenas contingente de un monstruo de mil facciones, sangre violenta y me miras, y tus ojos derraman una pátina de frescor sobre mi escaldada alma, Eufemia, te digo, no entiendes nada, no sabes nada pero sientes o vas a sentir, no sé, eres exquisitamente distante de todo y próxima, en tu alma (sensación de distancia como en el cuadro, en el cuadro del desierto ocre y plano, cubierto de líneas marrones convergentes y mi figura solitaria en algún lugar, mirándote, desde fuera y tú en el horizonte). 3 Alberto encarna el suspiro de un niño nacido en el balbuceo de un pensamiento, Eufemia flota silenciosa en la alborada, a su lado. Los algarrobos sin hojas destejen harina sobre el cielo violáceo; amanece. Flota, tu pelo espumoso, tu velo, celeste, en el aire de la madrugada, tus pies largos, tus manos largas. Eufemia. Rodillas agudas y piernas doradas. Se acercan unidos por los hombros a la orilla del agua, luego la muchacha arrima su pie. Se estremece, le mira, riendo (risa de dientes, Eufemia, risa dorada). De pronto, cae. Las manos de Alberto se estiran, horror no puede alcanzarla, Eufemia lentamente cae, flotando y el agua la traga, abajo del río se la ve difusa, figura de pájaro azul que se desvanece horror y Alberto no puede alcanzarla. Después desaparece para siempre. 4 —Has vuelto a la vida, puede afirmarse... y lo haces llorando —me dijo Adriana con ademán de perplejidad. —Es cierto. No sé qué me pasa —mentí. Aún tenía el rostro mojado. Me sequé con el borde de la sábana. Me toqué la cabeza con cautela. La tenía cubierta con algo duro. El médico, benevolente, me explicó: —Se la hemos vendado con gasa enyesada, para proteger la zona de la operación. *** II Por ti me duelen los pesados perfumes del estío: por ti vuelvo a acechar los ginos que precipitan los deseos, las estrellas en fuga, los objetos que caen. Pablo Neruda 1 Que renunciar a ti fue como arrancarme el corazón, no lo sabes. No soportar los tirones de los sentimientos, no poder aclarar un camino; los recelos, las miradas, esa maraña interior que laboriosamente ha creado sobre nosotros y en nosotros la Humanidad (Adriana, los chicos, mi madre, mi padre, mis parientes, los parientes de mis parientes, toda la ciudad está llena de ellos aquí y allá, hacia atrás en el tiempo, las paredes están cargadas de sus pensamientos), rostros de humo que sobrevuelan mi ánimo al ir a verte, mi corazón en vez de cantar al cielo se desliza como apesadumbrado, tiene miedo... ¡miedo de amar, Eufemia, estoy loco!... Adriana me mira desde dentro de mí, incapaz de darme alegrías pero bien capaz de impedírmelas, hasta el grado de que no puedo amar, Eufemia. ¿Producirá tal vez un milagro tu voz distante, la no escuchada, o te consumirás callando? La simple enunciación sea quizás una esperanza, acaso no esté perdido mi corazón aún. 2 La sola idea de que me olvides acentúa aquel escocer atávico del alma sin cambiar el escepticismo esencial de mi razón; la voz de tus imágenes se vuelve, por ratos, más verdadera que lo que supuestamente hay de verdad en esto y sin embargo sucede, se arrastra inevitable por entre los segundos, ¡qué pesadez el pensar, Eufemia, si tan sólo pudiera abandonarme a la paz de tu cuerpo, tu flotar; pero ni aun me está permitido en esta cárcel el dejarme ir sin hacer nada! Tanto mi cuerpo como mi pensamiento son ajenos y no puedo remediarlo. A menos que tu amor sirva el milagro de hacerlo todo posible sin mortandad ni violencia, sé que yo solo no pudiera; tal cometido excede la dotación que se me dio poseer. 3 No viniste. La plaza estaba llena de ruidos bajo el cielo gris, gente cruzando a mi lado y mirándome —siempre me miran—, las torres de la iglesia infladas de luz, sobrevolando el pórtico, tallas barrocas de terminación sutil, vitraux, fragmentos de vidrios astillados por alguna pedrada cruel percibo, la Virgen, no viniste. Mi corazón pese a estar preparado incubó tristeza, la tristeza angustia, melancolía de ti. Luego me fui caminando despacio, por entre el humo de los autos, la niebla, las luces de los comercios, el violeta espeso del cielo. 4 Adriana te sacude tomándote del brazo, te sacude con violencia y la miras sorprendida, el corazón lo tengo dentro de esa leve opresión que no cesa, las manos y los pies atados sin poder hacer nada, tiemblas sin defenderte y Adriana sigue su tarea precisa, por fin consigue conmover tu cuerpo y un pedazo de tu cabello cae, luego tu frente y así de a pedazos vas desmoronándote y por fin desapareces. Al lado se oyen las respiraciones y el silencio, el fru-fru del delantal almidonado de alguna enfermera y esta soledad que no cesa. Adriana se ha ido apenas se desmoronó tu cuerpo, seguramente ha subido satisfecha a su auto gacel, ha viajado las pocas cuadras hasta casa aspirando su propio perfume de colonia y cosméticos y tal vez un cigarrillo francés; mi corazón está aquí de nuevo, junto a lo que no soy, adentro de este cuerpo. ¿Adónde vagarás ahora que no puedo imaginarte? 5 Ella me miró como asombrada con sus ojos café. —¿Te sucede algo? —me dijo. —No sé. Tal vez he estado soñando. Eufemia se quedó mirándome largo rato, junto al río. Yo seguía silencioso. Cuando se me dio hablar, dije: —¡Qué extraño!... Adriana... los chicos... mi familia, la familia de mi familia... ¡parecían tan reales! ** Julio Carreras (h.) julio.carreras@gmail.com Escritor, músico y pintor argentino (Santiago del Estero, 1949). Estudió pintura y música desde pequeño y en su juventud tocó la guitarra eléctrica en conjuntos de rock. Escribió en el diario El Liberal y trabajó como periodista en las revistas Posición (Córdoba) y Nuevo Hombre (Buenos Aires), además de trabajar como corresponsal en Córdoba del diario El Mundo (Buenos Aires). Militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores, en 1976 fue hecho prisionero por la dictadura, junto con su esposa, en San Francisco de Córdoba. Tras siete años de prisión, desempeñó diversas actividades culturales. Editó la revista Quipu de Cultura y fue director del suplemento "Cultura y Educación", y más tarde jefe de editoriales, de El Liberal. Tras una experiencia fallida como impresor dirigió el diario en línea Pantalla de Noticias y fue coordinador general de la Asociación de Periodistas de Internet. Escribe para varias revistas y medios, en papel e Internet. Terminó de escribir 5 novelas, 2 libros de cuentos, uno de poesía y otros textos. Una de sus novelas fue traducida y editada en Italia. Mantiene su blog en http://tinkunaku.blogspot.com y una página personal en http://juliocarreras.galeon.com. === Escrito por puñales (extractos) Christian Ampuero ================ *** Poética Algunos tienen su luto en las manos con su puñado de flechas y nervios dispuestos yo tan sólo una hoja de hierba llena de voces que relampaguean al aire como una honda herida abierta entre la sed y el estanque donde muero casi al borde del destiempo donde me escarbo y resucito en las letras en el tembloroso reflejo de esta travesía al exilio. *** Si te fueras Si te fueras cambiarían de pronto las formas y los fondos configurantes del paisaje y saldrían de aquí aletargando el minuto que nos es concedido ese gato o ese perro que llevamos dentro. *** Lejanías Tu recuerdo cuece todavía los huesos y raíces donde llueves y tocarte es apretar el gatillo y empezar a dispararle al tiempo. *** Con todo cuidado Con todo cuidado me quitaré los vestidos y todos los estorbos los dejaré caer a tus pies encadenados a su ajena voluntad y hallaré la palabra con la que pueda nombrarte lejos del negligente ritual o quizá el silencio más extraño y salvaje que pueda darle un sentido a los muertos. *** A veces necesito A veces necesito sacudir las moscas que me habitan quitar las insomnes telarañas del tedio al golpe certero de tu aliento última certeza para deshacer los laberintos de mis dudas y complejos cuando de repente me pides que te escuche o que te hable sabiendo que mi palabra es torpe enfermiza por naturaleza y me hace sin embargo patéticamente libre atado a la oxidada cadena de mi encierro ayúdame entonces a presagiar lo inmune de tus manos para atravesar todas las sombras que aprenda como tú a perder mis escamas y ceder mis muros a la lluvia desatada por tu boca donde flota mi lengua como un sueño recorriendo las grietas de tu orilla indefensa. *** Sólo dame de tus pieles Sólo dame de tus pieles para deshacer esta herrumbre del tiempo y encajar con mis vacíos inmolándome en tu fuego humillar los altos muros del desamparo. *** Ritual Aquí es donde te busco lejos de la ciudad precipitadamente al eco frágil de mis plegarias en torno a mi solitario claustro pero de repente cuando oigo venir tu nombre que me eriza los poros acabo con mis penitencias. *** Sobredosis No quiero otra noche sin tu cuerpo ni otra droga para saciar los vacíos el viaje es largo y comienza en las venas donde mis adicciones te exhalan y tu recuerdo tóxico invade el humo caldeado del desierto donde alucino y te busco para volar aun con las alas rotas. *** Cavernas Guardaría bajo mis sábanas lo que me queda de tus frágiles vértebras el remanente de tu voz esparcida entre mis restos echando lava o espuma por mis cráteres como una intensa marea hasta romper en mí la suficiente orilla donde suelo creer que tú despertarás. *** Simientes Es mi palabra que te busca y engendra como un animal omnívoro y profano hasta que el silencio deje de serlo partido a cuchillazos poblándote de pájaros y árboles y ardiente materia para arrebatar tus raíces y untar cortezas y vísceras con la primitiva herencia de la nostalgia bajo un cielo lluvioso haciendo charco y blando lodo en la humeante llanura de tu cuerpo boca abierta al incesante desove de mis larvas. *** Consigna Traigo sólo un lento instante para atravesar la madrugada por entre sábanas y alambres un conjuro de uñas y de dientes donde por fin rindas tu estremecido pecho agreste ante mi roja llamarada. *** Para las constantes mutaciones Para las constantes mutaciones de la especie insurrecta o para las huestes ignotas del espiral extravío o del aniquilamiento en medio de la manada en errancia y del inhóspito desierto bajo una noche cualquiera y sin lámparas me decido otra vez por cada átomo innombrable de tu cuerpo frágil y tenaz como un lecho ardiente de inmolados sepulcros donde mi pródiga lengua ha de clamar y lamerte el polvo con todos mis muertos. ** Christian Ampuero jc7ampuero@hotmail.com Escritor peruano (Satipo, 1977). Reside en Lima. Estudió periodismo en la Universidad de San Martín de Porres (http://www.usmp.edu.pe), y posteriormente abandonó la carrera. Cuenta además con estudios en teología y apologética. En 1991 obtuvo el primer premio en el Primer Concurso Nacional de Poesía “César Vallejo”. Trabaja en el área de logística en una compañía de aviación. Mantiene el blog http://jorgeampuero777.blogspot.com. === Paulina en peligro Raúl Harper =================================== I Paulina está en peligro. Al menos eso me ha dicho por teléfono. Tan sólo lo dijo y colgó. Ya no soporto más estos arranques de Paulina, quisiera que comprendiera que cuando le digo que estoy siempre dispuesto a salvarla, no me refiero a SIEMPRE, de todo, de cualquier pequeñez que a ella se le ocurra. Soy su héroe, su Superman de bolsillo, su amigo confiable. ¡Maldición!, nada más que su amigo confiable. La verdad no sé qué se trae Paulina conmigo. Mi madre me lo preguntó esta mañana en el desayuno: ¿Qué se trae Paulina contigo? Yo no supe qué responderle. Es vergonzoso que hasta ella perciba que Paulina me tiene avasallado, seducido hacia el lado oscuro (pero la fuerza está contigo, me digo). El caso es que salgo a su encuentro sin demora, pensando más en llegar pronto, que en el supuesto peligro que corre. Si me tomo mi tiempo, podría enfadarse. La última vez me cronometró 6 minutos 22 segundos, y me reprochó que si hubiera sido un infarto ya estaría acompañando a Kurt Cobain y a Cantinflas. II Ocurrió el pasado diciembre. Mi familia había rentado una cabaña para pasar las festividades. En la cabaña de al lado se hospedaba Paulina con sus padres. La primera noche descubrí que a ella le gustaba bañarse desnuda en la piscina mientras todos dormían. La verdad, sólo se quitaba la parte superior del biquini, pero eso ya era suficientemente inquietante para mí. Estoy seguro de que desde la primera noche supo que la observaba, porque en las siguientes desfilaba sensualmente junto a la piscina, se paraba en dirección a mi ventana, dejaba caer muy lentamente aquella maravillosa pieza superior, y yo la veía nadar. La noche del 31 pasamos con mis padres a desearles un feliz año a nuestros vecinos. Paulina me ignoró cuando me acerqué a ofrecerle mis mejores deseos (y yo que ya sentía que éramos íntimos). Esa noche tuve que esperar hasta las cuatro de la madrugada por el baño de Paulina. Desfiló con torpeza, esforzándose a cada paso para no tropezar. Estaba borracha. En un momento se detuvo e intentó quitarse la blusa, pero ésta se le enredó en el cuello y Paulina cayó en la piscina, golpeando su cabeza con el borde. Corrí en su auxilio y me zambullí en el agua enrojecida. Apenas sí tuve fuerzas para mantenerla a flote. Empecé a gritar. Pronto aparecieron sus padres y también los míos. Desde entonces me convertí en su héroe. III Llego a casa de Paulina en poco más de 5 minutos, dejo la bicicleta en el antejardín y toco a su puerta. Nadie responde. Insisto dos veces más antes de comenzar a preocuparme. Recojo una piedrita del suelo y apunto a la ventana de su habitación en el segundo piso. No pasa nada. ¿Qué diablos sucede?, me pregunto irritado. A lo mejor Paulina juega a hacerse la muerta o la desmayada. ¿Pero si de verdad corre peligro? Seguramente me culparían por no haber hecho nada y pasaría de héroe a cobarde, o peor aun, a culpable. Por mi propia seguridad repito: “Paulina está en peligro”. Recuerdo la imagen de la piscina y pienso que salvarla me ha hecho responsable de ella y que en adelante es posible que mi vida consista en eso, en salvarla una y otra vez. Miro hacia el garaje y advierto que la puerta está entreabierta. Me acerco y entro. Grito: ¡Paulina, estoy aquí! Nadie responde. Un escalofrío me asalta: ¿y qué si ha entrado algún bandido? Puede que esté amordazada y por eso no responde a mi llamado. Levanto una escoba y camino, sigilosamente, a través de la cocina. Trato de imaginar con qué voy a encontrarme, qué haré, y qué será de mí si las cosas salen mal. Oigo a alguien que solloza. Salgo de la cocina y veo a Paulina tendida en el sofá de la sala, envuelta en una toalla, recién salida de la ducha. —¿Siempre voy a tener que esperarte tanto? —me dice. Pienso en disculparme pero decido que es inútil. Le digo: —Ya estoy aquí. ¿Estás bien? —Si hubiera sido un asesino el que viniera por mí, ya me hubieran acuchillado como a la chica de Psicosis. ¿No comprendes que ser héroe no es un juego? Me siento en una silla lejos de ella. Pienso que sería maravilloso que desfilara por la sala y dejara caer su toalla; pero ya me ha dicho que tendré que esperar a las próximas vacaciones para verla desnuda. Como premio. —Pero, ¿cómo entraste en la casa? —me pregunta. —La puerta del garaje estaba abierta —le digo. Algo suena. Paulina me mira con preocupación y brinca del sofá, confundida. Yo agarro con fuerza el palo de la escoba. ** Raúl Harper raulharper@hotmail.com Escritor y guionista colombiano (Cali, 1977). En 2007 publicó su primer libro de cuentos, Vagabundos VIP. Ha realizado estudios en creación literaria en el Taller de Escritores Universidad Central (http://www.ucentral.edu.co/humanidades/teuc.htm, 2008) y en el Taller de Cuento Ciudad de Bogotá (http://tcuentobogota2008.blogspot.com, 2008). Hace parte del grupo literario “Seis Escritores en 87 Calles”. Actualmente se encuentra trabajando en su segundo libro de cuentos a publicarse en 2009. === De amores sin decir Ana Aguilar ================================== Tómame por el intelecto resbálate en mi piel como lo haces entre mis palabras; clavaste tu risa en mi espalda, y yo, la mirada en tus labios. No pronuncies nada aquí y ahora, déjaselo a la soledad y al vacío... === De entre los escombros recojo la carta rota, declaración olvidada y pisada de amor. Hace mucho creía en la inocencia no eran necesarias audiencias ni juicios para demostrar del corazón el ardor, del alma la pureza, del cuerpo la fidelidad. Cuánto se vive en algunos amaneceres cuánta dicha y cuánto desencanto... la postmodernidad sugiere estar sola o, por lo menos, libre y escéptica pero sólo me da sentido de vacío y debraye y locura y hartazgo... Creo todavía en unicornios en amores auténticos, como milagros la pasión es mi móvil y dialéctica la voz, canal de verdad y de canto Pero a nadie le importan más estos menesteres === Las serpientes acechan de nuevo: envuelven mi alma dejándome inmóvil, sus colmillos se clavan en mi carne, la deshebran. No voy a resistir esta vez. === Necesitaba verte no saludarte, o estrecharte; necesitaba verte aunque fuera mientras escribías, yo leía y tú escribías te leía, mientas escribías, yo leía para ti y tú escribías. Tú me pides que te escriba que lea y escriba que lea lo que has escrito. Ningún minuto es suficiente entre dos cómplices que escriben y leen que se escriben y se leen que a veces se ven... Tal situación conduce a la próxima cita estaré en tu rincón de visita será bi-cita hablaremos y escribiremos será antes que concluya esta semana... === Sola, cae la noche y nadie aquí, es verano y no salí no me bañé tampoco comí. Espero el viento del Sur, con tu respuesta al borde resolviendo incógnitas de la ecuación del estar o no. Extraño tu locura te amo, dear borderline pero ocupo este momento para tejerme sueños Sola, nadie lo percibe soy indiferente, inexistente... invisible. ** Ana Aguilar fridathamon@hotmail.com Poeta mexicana (Ciudad de México). Estudia ciencias de la comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx). Su producción permanece mayoritariamente inédita. Mantiene el blog poético Exilio hacia la Luna (http://exiliohacialaluna.blogspot.com). === El tercer secreto Mercedes Torija ================================ Aún no puedo creer lo que me está ocurriendo. Me gustaría pensar, como hicieron los demás, que mi superioridad me ha llevado a esta situación; sin embargo, ahora me doy cuenta de que ha sido mi propia estupidez la que ha hecho que me encuentre aquí, solo, esperando no sé bien qué, sin más compañía que una niña que aún no ha cumplido los once años. Cuando me mira, tengo la impresión de que sus ojos me acusan. No la culpo. Yo estoy aquí por voluntad propia, mientras que ella ha sido encerrada aquí con el único propósito de servir a los ególatras intereses de una especie en extinción. Al principio, me pareció una gran idea burlar al destino, pero ahora sólo desearía que ambos desapareciéramos. Pero existe un problema; mejor dicho, dos. El primero, no tengo forma de autodestruirme y el segundo, no soy un asesino y jamás podría hacerle daño a esta pobre criatura indefensa cuyo único pecado ha sido llegar al mundo en el peor momento posible. Comenzaré por el principio. Aquella mañana me levanté un poco más temprano que de costumbre, debido a que todos los medios de comunicación habían anunciado que aquel día, doce de agosto de dos mil ocho, el Papa desvelaría un secreto que la Humanidad ha deseado conocer desde que supo de su existencia. Si sólo se hubiera tratado de una cuestión religiosa, yo, debido a mi agnosticismo, no le hubiera prestado la menor atención, pero el Santo Padre hizo hincapié en que lo que iba a decir no era sólo importante para la cristiandad, sino para todos los hombres, independientemente de su religión o creencia. Por ello, con mi café y mis magdalenas, me dispuse a escuchar la revelación del gran secreto, aunque reconozco que me preocupaba más evitar que los pedazos húmedos de la magdalena a medio comer cayeran en el café, algo repugnante para mí, que lo que el Papa nos pudiese contar. Por fin la televisión conectó con la ciudad de El Vaticano. El sucesor de Pedro aún no había aparecido, por lo que nos ofrecieron panorámicas variadas de la muchedumbre concentrada en la Plaza de San Pedro. Poco después, el Papa salió al balcón, provocando una ovación entre el gentío concentrado en la plaza. Alzó los brazos pidiendo silencio, carraspeó y se acercó al micrófono. —Hermanos todos —comenzó—, gracias por acudir a mi llamada. Lo primero que quiero hacer es desmentir que esto sea una maniobra de la Iglesia para recuperar fieles. En absoluto. Si os he reunido aquí es para daros a conocer algo de lo que sólo hemos sido informados los sucesores de Pedro: el tercer secreto de Fátima; es decir, la fecha del fin del mundo. Sonreí con escepticismo. Habían pasado casi dos meses desde la última vez que se nos había anunciado el Apocalipsis y me sorprendió que la Iglesia participara también en aquel juego, pues solían ser los jefes de las diferentes sectas quienes anunciaban una y otra vez el fin del mundo. Por el revuelo y las risas que se oyeron, supe que no era yo el único que dudaba de la veracidad de aquella afirmación. La Iglesia ha jugado demasiadas veces con eso de “arrepentíos, hermanos, que el fin está próximo” como para que ahora hiciéramos caso sin rechistar. El Papa esperó pacientemente a que se hiciera de nuevo el silencio antes de continuar hablando. —Si os lo desvelo hoy no es por capricho —continuó— sino porque la Virgen, cuando le transmitió su mensaje a sor Lucía de Jesús, dejó instrucciones precisas de cuándo debía darse a conocer su mensaje. Según la Virgen, quien fuera la cabeza de la Iglesia católica en este momento, debería revelarlo exactamente tres meses antes de que se produjera el acontecimiento. Por lo tanto, os lo repetiré tal y como se lo han ido transmitiendo mis antecesores en el cargo unos a otros: el fin del mundo tendrá lugar el trece de noviembre de dos mil ocho. El Papa tuvo que hacer frente a una nueva ola de escepticismo y burla. Pidió calma para poder continuar. —Para finalizar, os diré que ese día la Tierra no estallará en mil pedazos ni comenzará la tercera guerra mundial ni un cometa chocará contra nuestro planeta. Según reza el Tercer Secreto, ese día la Humanidad, simplemente, desaparecerá. Como hombre que soy, no sé qué pensar. Como cabeza de la Iglesia os aconsejo que os preparéis espiritualmente para lo que pueda acontecer, y así poder estar tranquilos y en paz cuando llegue el momento. También rogaría a los dirigentes de las naciones que tomen este aviso en serio, y preparen todo lo necesario para hacer frente a lo que está por llegar. No os puedo contar lo que ocurrirá exactamente porque no lo sé. Lo que sí os pido es que actuéis con calma, sin decisiones precipitadas, ya que, como sabéis, cuando dejemos esta vida, nos espera el juicio de Dios. Dicho esto, el Papa desapareció del balcón. No pude reprimir una sonrisa burlona. Aquello me recordaba a un padre avisando a sus hijos de que, si no se portaban bien, vendría el hombre del saco. Me comí la última magdalena, me limpié las migajas de la corbata y me puse en movimiento para llegar al trabajo. Sin embargo, el anuncio hecho por el Papa iba a tener más repercusión de la que yo había imaginado. En el fondo, el ser humano continúa sintiendo un terror atávico a la muerte, al más allá, a lo que le espera después; no en vano, todas las religiones tienen un Bien y un Mal, un Cielo y un Infierno, cada una en su estilo. Cuando se nos anuncia la muerte como próxima, aparece en nosotros la necesidad imperiosa de hacer balance y el temor a pensar en qué platillo caeremos. Por todo ello, la noticia comenzó a sembrar el temor en los corazones de los hombres; no sólo el miedo a la muerte de cada uno, sino también a la extinción total de la raza humana. Por más que no queramos reconocerlo, somos bastante más antropocéntricos que nuestros antepasados. Nos molesta la idea de que nuestra especie, en la cúspide de la pirámide, desaparezca. Lo que me resultó realmente difícil de comprender fue la reacción de los seguidores de otras confesiones religiosas; yo había supuesto que no creerían una palabra de lo que dijera el Papa; más aun, que lo utilizarían para criticar la decadencia de la religión cristiana. Pero, sorprendentemente, los líderes de las otras religiones confirmaron tal fecha como correcta, aunque nunca indicaron qué les había llevado a conocerla con tanta exactitud. Todo aquello provocó que nuestra vida se viese profundamente alterada y que, perplejos e indecisos, nos preguntáramos qué hacer. Supongo que estábamos esperando lo que siempre se espera que aparezca en los trances difíciles: un líder. Alguien que se haga cargo de la situación y nos muestre cómo resolverla. Curiosamente, ese líder apareció aquí, en España, una mañana en la que se invitó a los oyentes de una emisora a participar en una tertulia en torno al Tercer Secreto. Llamaron cientos de ellos, dando cada uno su opinión, a cuál más peregrina. Cuando faltaban pocos minutos para finalizar el programa intervino un oyente madrileño, a quien el locutor avisó de que tenía poco tiempo para hablar. —Lo sé —repuso el hombre—. Pero creo que deberían escucharme, porque he encontrado la solución a nuestro problema. —Todos los anteriores que nos han llamado también —replicó secamente el locutor, un poco harto ya de oyentes iluminados. —Sí —admitió el hombre—. Pero convendrá usted conmigo en que ninguno ha dado una solución realista. Lo que yo propongo es muy sencillo y, lo más importante, es factible. —Adelante, pues —le invitó el locutor. —En primer lugar, creo que debo presentarme. Mi nombre es Sergio Fernández y llamo desde Madrid. —Cuando quiera, Sergio —le invitó el locutor. —Lo que yo propongo es una solución muy sencilla, que consta de tres puntos: en primer lugar, creo que deberíamos aceptar que, efectivamente, dentro de tres meses ya no estaremos aquí, por lo que deberíamos cambiar nuestro modo de vida. Amigos: nos quedan tres meses escasos de existencia, así que, en lugar de continuar con nuestra rutina habitual, hagamos lo que siempre hemos deseado hacer, cualquier cosa que se nos ocurra, siempre y cuando no dañemos a los demás, claro está. No es momento de madrugar ni de meterse en interminables atascos. Disfrutemos del tiempo que nos queda; de ese modo, abandonaremos la vida felices, habiendo realizado nuestros deseos, y sentiremos que nuestro tiempo en la tierra habrá merecido la pena. —Un buen consejo —alabó el locutor. —El segundo punto de mi disertación va dirigido a las naciones poderosas —prosiguió Sergio—. Deben pensar una cosa: el mundo, tal y como lo conocemos ahora, sólo subsistirá durante tres meses, como ya sabemos. Pasado ese momento no existirá la economía de mercado, la libre competencia, el capitalismo, el socialismo, la inflación ni el paro; por todo ello, pienso que es el momento idóneo de donar esa inmensa cantidad de excedentes que guardan las naciones desarrolladas y dárselo a los más desfavorecidos. Así, se conseguirá un doble efecto: por una parte, hacer justicia con esa pobre gente, y por otra, las conciencias se verán reconfortadas. Será una obra de caridad que, por seguro, será tenida en cuenta en el momento de presentarse ante Dios Nuestro Señor. Y, aunque sólo sea por un tiempo, esa gente podrá tener algo de lo que no ha gozado jamás: comida, bebida y medicinas abundantes. Yo creo que es una medida que nos favorecería a todos. Y lo último que quería decir, y con esto ya termino, es que, aunque la mayoría no sobrevivamos, sí podríamos evitar la extinción del Hombre. Por lo que dijo el Papa, podemos suponer que todo lo demás, la naturaleza, lo que nos rodea, continuará como ha sido hasta ahora. Yo parto de la base de que esa profecía fue formulada hace mucho tiempo, cuando el hombre había logrado poco más que asomarse al infinito mundo de posibilidades que la ciencia y la técnica le proporcionarían más tarde. Afortunadamente, hoy en día ya no es así. Mi propuesta consiste en diseñar un recinto donde un hombre y una mujer, previamente seleccionados, estén seguros hasta que llegue el fatídico día. Una vez haya pasado éste, ambos volverán al mundo y serán los padres de una nueva Humanidad. La noticia de la intervención de Sergio Fernández corrió como la pólvora, primero por toda España para después extenderse a todos los confines del mundo. Los científicos la recibieron con entusiasmo y los estadistas decidieron que era políticamente correcta. Se organizaron convenciones científicas y políticas a las que Sergio Fernández asistió como invitado principal. Desde un cierto punto de vista puede resultar cómico, pero a mí me pareció decepcionante que a alguien que lo único que hizo fue hablar utilizando el sentido común se le considerara una mente sumamente brillante. Supongo que se debió a que, por aquel entonces, los medios de comunicación habían logrado, casi por completo, hacer olvidar al ser humano que puede y debe pensar por sí mismo y formarse sus propias opiniones sobre los hechos que acontecen en sus vidas, en lugar de corear lo que vocean otros. Parecía que, finalmente, los dirigentes mundiales habían logrado hacer de los ciudadanos lo que siempre habían deseado: borregos incapaces de pensar. Un mes después de que Sergio Fernández hablara en la radio, los habitantes de los países del Tercer Mundo se vieron inundados de alimentos, medicinas, ayuda económica y humanitaria como nunca hubieran podido imaginarse. Ellos, creo que por suerte, no tenían la menor idea de la proximidad del fin del mundo ni conocían a Sergio Fernández; simplemente, creyeron que, por fin, los países con recursos y los ciudadanos con sentimientos se habían conmovido verdaderamente de su situación. Las televisiones de todo el mundo difundían las imágenes de sonrientes niños esqueléticos que, por primera vez, saciaban su hambre y su sed. A la mayoría hubo que proporcionarles alimentos especiales, debido a la fuerte desnutrición que sufrían. Por primera vez, también, parecían felices. Los científicos, por su parte, se pusieron a trabajar con la mayor celeridad posible. Habían comenzado la construcción de una cámara subterránea, totalmente acorazada para proteger a sus ocupantes de cualquier acontecimiento que tuviera lugar en el exterior. Su funcionamiento era bastante simple: a las 00:10:00 horas del trece de noviembre de dos mil ocho, es decir, diez minutos después de que hubiera terminado el día del juicio final, se abriría una compuerta que permitiría a las personas protegidas en el interior acceder a la superficie por un túnel preparado al efecto. Era sencillo, fácil de diseñar y de llevar a la práctica, por lo que la solución fue aceptada inmediatamente y, poco tiempo después, comenzó a construirse. Entonces se planteó el mayor problema de todos: ¿quiénes estarían en la cámara? ¿Quiénes cumplirían los requisitos para ser los nuevos Adán y Eva? El asunto era algo espinoso. Se decidió, en una muestra más del machismo que imperaba en nuestra sociedad que, al ser su misión primordial repoblar la tierra, la mujer que estuviera allí debería ser lo más joven posible. Se optó por una niña; de ese modo, el hombre que fuera su pareja tendría tiempo, mientras ella crecía, para construir un lugar apto para vivir y criar a sus hijos. El varón debería ser joven y fuerte. Ambos, bien parecidos, sin enfermedades ni taras físicas ni genéticas, inteligentes y con capacidad para solucionar los problemas que se les fueran presentando; con la información sobre todos los ciudadanos que podrían ser candidatos, los científicos hicieron una primera selección, resultado de la cual fueron preseleccionados cinco hombres y cinco niñas. Yo fui uno de los cinco hombres. En un primer momento no me hizo ninguna gracia. Dijeran lo que dijeran, reconstruir el mundo era una tarea que no me seducía en absoluto, por lo que me negué en redondo. Luego, tras conocerse mi negativa, comencé a recibir miles y miles de cartas rogándome que aceptara, diciéndome que sería recordado como un gran héroe, y que tendría en mis manos la oportunidad de construir un mundo mejor. Poco a poco mi vanidad superó mi reticencia. Quizá todo aquello era una segunda oportunidad, un nuevo comienzo a partir del cual nacería una nueva raza humana que viviría en armonía con la Naturaleza, sin esquilmar los recursos naturales ni destruir el planeta que nos da cobijo. Esta idea fue seduciéndome y, al poco, acepté. Me llevaron al Centro Superior de Investigaciones Científicas, donde me hicieron las últimas pruebas. Después de contrastarlas con los otros cuatro candidatos, yo resulté, entre casi tres mil millones, el único varón que reunía todos los requisitos exigidos. Una vez elegido, me presentaron a Claudia, una encantadora niña de once años, que sería mi futura compañera. Sus padres estaban muy orgullosos del destino de su hija. No pude evitar preguntarme si realmente lo hacían por su hija o por ellos mismos. Era el tres de noviembre cuando los científicos nos llevaron a la cámara. Me mostraron los compartimentos donde estaba la comida, el agua, todo lo necesario para el cuidado de Claudia, las herramientas... etc. Me aseguraron que no habían olvidado nada. Como no sabían si cuando yo saliera a la superficie habría o no electricidad, me proporcionaron un generador y una dínamo; así como máscaras de gas, pastillas potabilizadoras de agua... todo lo necesario para cualquier situación adversa que se presentara. Me mostraron cómo sabría que tenía el camino libre hacia la superficie. Confieso que en esos momentos me sentía un auténtico héroe, un hombre especial, con una misión casi divina. Aquello era fabuloso. Podía ver la envidia reflejada en todos los rostros, tanto en los de quienes me conocían como en los que no. Nuestra entrada en la cámara fue retransmitida por todos los medios de comunicación y calificada como el acontecimiento más importante desde la aparición del Hombre sobre la faz de la tierra. Me condecoraron con todo lo que se les ocurrió, y me entregaron un pequeño cofre que contenía las condecoraciones para imponer a Claudia cuando ésta fuera mayor. Descendimos a la cámara y la cerraron. Ya sólo cabía esperar a las 00:10:00 del trece de noviembre, fecha de comienzo de nuestra gran misión. Esperaba con impaciencia la llegada de aquel momento. Satisfecho, me tiré en la cama y observé, sonriente, a Claudia durmiendo plácidamente. Hoy es catorce de noviembre de dos mil ocho. Miro el reloj y lo acerco a mi oído para comprobar que funciona correctamente, ya que marca las 03:00:00 y aún no he escuchado el chasquido que me indica que podemos salir. Varias veces he intentado yo mismo abrir la compuerta que da a la superficie, pero no lo he conseguido. Agotado, me siento en la cama y enciendo un cigarrillo. No tengo modo de saber si la Humanidad ha desaparecido o si, por el contrario, la vida en la Tierra no ha experimentado el menor cambio y, simplemente, se han olvidado de nosotros, ahora que no nos necesitan. Estoy angustiado. Periódicamente golpeo las paredes y grito con todas mis fuerzas, esperando oír algo que nos dé alguna esperanza de salir de aquí. Miro a Claudia. Me aterra la idea de que tenga que crecer en este cubículo, pero me asusta aun más el hecho de tenerle que explicar el motivo por el que está aquí. ¿Cómo se le explica a una niña que fue encerrada de por vida con el consentimiento entusiasmado de sus padres, sólo porque formaba parte de un plan concebido, sin preguntarle a ella si quería formar parte de él o no? Cuando la miro, mis ojos se llenan de lágrimas. Mis manos, ensangrentadas de tanto golpear, a duras penas pueden ya cuidarla. Me pregunto qué será de nosotros. Temo que pronto perderé la razón. La idea de estar enterrado vivo me está volviendo loco. Aún no puedo creer lo que me está ocurriendo. Me gustaría pensar, como hicieron los demás, que mi superioridad me ha llevado a esta situación; sin embargo, ahora me doy cuenta de que ha sido mi propia estupidez la que me ha traído hasta aquí. Soy el único hombre sobre la faz de la tierra que conoce su destino. He descubierto, demasiado tarde, que ésta es la mayor tortura que puede sufrir un ser humano. ** Mercedes Torija metorija@hotmail.com Escritora española (Madrid, 1967). Trabaja como auxiliar administrativo. Su trabajo literario permanece mayoritariamente inédito. === Textos María Gabriela Abeal ====================================== *** Poema 33 Yo sé que estuve allí, en los sitios donde no transita mucha gente, en los ojos de las fieras sin domar, en el roce que transmite la intención original de las pieles que no saben de fronteras. Yo sé, llegué a lugares donde no cantaron las sirenas, encerré tu esencia entre mis manos, desapareció la brújula del tiempo y el mar se convirtió en Mesopotamia. Sé que inventé besos de litigio, realicé conjuros para no llorar con las cebollas, ni quitarle las capas al recuerdo y quedar desnuda en la memoria. Yo sé lo que no aparece entre los libros, a qué reino inconquistable viajan los huesos que renuncian, dónde va el vapor de los besos en invierno y los momentos que se ocultan en valijas. *** Crónica de una mujer pequeña (de Crónicas de una mujer pequeña) No voy a buscar comparaciones ni siquiera imágenes para contarte lo que siento, si sentir son las palabras desbocadas que florecen cuando sin pensarlo me cruzo con tu nombre. En ese instante el mundo se detiene, el aire huele discordante y vuelo por los senderos del letargo repasando tu rostro en mi memoria. Me gustás, no puedo ocultarlo, por lo menos sobre estos pentagramas con tu forma, me convencen tus vocales a tal punto que las consonantes me llevan de la mano a cruzar el límite de la locura. Me gustás de todas las maneras, si el gustar se traduce al desvarío que produce el contacto de tu boca. *** Poema 69 Absuélveme de las culpas dame la libertad quiero perder la razón y tropezar con las piedras que corrompen la mesura. Quítame el cinturón que castra los movimientos lléname de interrogantes y en los surcos mentales cultiva siempre misterio. Arráncame los grilletes que reprimen a mis manos y escribe sobre la piel que en esta vida o en otra del goce de mis pecados se hará cargo tu boca. ** María Gabriela Abeal mgabi7@ciudad.com.ar Escritora argentina (Mar del Plata). Fue finalista del Premio Internacional de Poesía y Cuento Rosalía de Castro. Su libro Cotidianos apareció bajo el sello de Ediciones de la Revista Icam. === Diana María Celeste Vargas Martínez ============================== A Diana, porque tus pasos siempre sean firmes. Aquella mañana Diana despertó más temprano que de costumbre, sacó su pequeña mochila hecha con hojas de durazno, la colocó en sus hombros y emprendió su camino. Antes de salir, silenciosa, se dirigió a la habitación de su abuelo, abrió la puerta y lo observó durmiendo tranquilo. Parecía un bebé con un sueño profundo y sereno, incapaz de ser perturbado por el mundo exterior. Aún el cielo estaba oscuro cuando Diana salió de su pequeña casa que en realidad era un chícharo tirado sobre el pasto del jardín. Un día la dueña del jardín arrojó sobre las hierbas un puñado de chícharos secos, todos crecieron menos uno, el cual fue habitado por Diana y su abuelo. Ahí construyeron su casa. Montaron el chícharo sobre un largo trozo de madera, bajo la fuente, para evitar que en tiempo de lluvias se inundara. Construyeron una escalera de ramas de pino y un techo de paja para evitar que el sol diera directamente sobre la casa. También le hicieron en la parte trasera un balcón con una cisterna, pues la fuente tenía una pequeñísima grieta, donde manaban algunas gotas de agua que servían para los alimentos y los deberes del hogar. Dos gotas llenaban las cubetas de Diana y diez su bañera. El interior de la casa había sido construido con ayuda de un gorgojo, quien comía la parte interna de casi todas las cosas. El pequeño animal cavaba túneles que a nuestros amigos servían de corredores. De esta forma Diana tuvo su propia habitación con su cama de heno y sus muebles hechos de la corteza que se desprendía de los árboles. También hizo la habitación de su abuelo, la cocina, la sala y el baño, donde una bella tina hecha con una flor de Azahar invitaba a disfrutar de un buen baño. Los alimentos eran preparados todos los días por Diana, quien tomaba de la huerta las frutas más maduras y suculentas que podía haber en toda la región. Ellos sólo se alimentaban de frutos, puestos sobre hojas de hierbabuena que les servían de platos. Sus ropas las hacían algunas veces con tela de araña, que era muy resistente y los mantenía calientes. Y en otras ocasiones con algodón que el abuelo de Diana, don Fermín, conseguía en el huerto en un solitario arbusto que crecía escondido entre los pinos. De ahí también hacían las cobijas, los zapatos y los tapetes de la cama. En realidad eran felices en aquel lugar. Cada mes los visitaban amigos, igual a ellos, que vivían en los huertos vecinos. Mientras en días comunes vivían rodeados de toda la vida que puede existir en un huerto. Así, tras de su casa vivía la señora araña con sus más de treinta hijos, quienes todo el día bajaban y subían por la pared de la fuente. Enfrente se encontraba la casa del señor pulgón que en algunas ocasiones los llevaba fuera del huerto a dar un paseo, sólo tenían que montarse sobre su espalda y en unos cuantos pasos estaban cerca del río. Aunque también estaba la casa del señor y la señora cochinilla, dos excelentes vecinos a quienes sólo veían cuando la lluvia inundaba por completo su vivienda subterránea. Así que a la familia cochinilla no le queda otra opción que mudarse bajo una maceta cerca de la zarzamora. Pero además, en las plantas de frijoles vivía una gran familia de gusanos medidores que todo el día iban de una rama a otra en busca de alimento. Y qué decir de las hormigas a quienes Diana les había pedido una y mil veces que no treparan por el tronco de su casa, pues tenía miedo que en cualquier momento se viniera abajo, pero rara vez le hacían caso. Todos habían aprendido a vivir sin molestar a los vecinos. Todos excepto la rata. Una vieja rata que gustaba de salir por las noches y roer cuanto objeto encontrara tirado sobre el pasto. Cuando la Luna salía, los habitantes del huerto escuchaban el terrible ruido provocado por sus dientes al masticar, mas un día el escarabajo, ya bastante molesto, le encontró a la vieja rata una nueva madriguera muy cerca del puente, como a cien metros de ahí, donde también había un basurero. Sin pensarlo, la rata se mudó inmediatamente a su nuevo hogar y sólo en contadas ocasiones venía a visitar a sus amigos. Y aunque la casa del señor grillo no estaba cerca de la fuente, sino más allá de los árboles de durazno y de las higueras, era uno de los miembros más queridos de la comunidad: todas las noches llenaba la oscuridad de una dulce y apacible melodía que corría alegre más allá del huerto, más allá del río y de la montaña. En realidad, él estaba enamorado secretamente de la pequeña Diana, pero nunca se había atrevido a declararle su amor por temor de que ella lo rechazara, pues él era sólo un insecto, mientras Diana era uno de esos pequeños duendes que resguardan los bosques de la voracidad de los humanos. Pero aquella mañana Diana puso en marcha una idea que había estado pensando durante días: iría a hablar con los humanos dueños del huerto. Todo había comenzado dos semanas atrás cuando una tarde en que el Sol aún no se ocultaba, dos hombres y una mujer llegaron hasta la fuente para conversar. Como en ese momento era la hora en que todos los pequeños animales del huerto se reúnen a charlar, escucharon la conversación: en cuatro semanas, esa propiedad y dos más serían vendidas a una compañía constructora con el fin de hacer un bello hotel de lujo que sirviera para distracción de los hombres ricos de la ciudad. Serían treinta habitaciones, con vista a las montañas y en lugar de los huertos se crearía una zona de esparcimiento con dos albercas, una cancha de tenis y un espacio para juegos. Los animales callaron al escuchar semejantes palabras: terminarían con su huerto. Ésa fue una fría y dura tarde para todos ellos, eran muchos los años que habían pasado en ese lugar. Nadie dijo nada. Todos se marcharon silenciosos a sus hogares. Todos menos el señor grillo que triste vio cómo Diana y su abuelo se abrazaron. Los siguientes días, don Fermín estuvo triste: no comió, no jugó y ni siquiera les narró los tan esperados cuentos a los hijos de doña araña. A partir de ese momento para él todo fue silencio. Cuando Diana le preguntaba si la sopa de capulín había quedado bien, si no estaba fría el agua de fresa, o si el agua de la bañera era lo suficientemente caliente para él, sólo la veía con sus grandes ojos negros y no decía nada. Por ello, aquella mañana, Diana emprendió muy temprano el viaje. Silenciosa, cuidando de que los hijos de la señora araña no la vieran, bajó por las escaleras y rodeó la fuente. Pero apenas había avanzado algunos metros cuando de pronto salió a su encuentro Pepe, uno de los miembros de la familia cochinilla; el hijo número 72, para ser exactos. Y por más que Diana trató de ocultar sus verdaderas intenciones, Pepe no se separó de ella. Así que ambos tuvieron que emprender el viaje. Cuando el Sol salió, ellos apenas se encontraban a dos metros de la fuente, cerca del huerto de los jitomates. Tendrían que caminar más rápido si deseaban llegar antes del anochecer. A mediodía ambos tuvieron hambre, Diana sacó de su mochila un trozo de zarzamora y una cereza, mientras Pepe fue en busca de algunos desperdicios de jitomate… eran sus preferidos. Después emprendieron la marcha, y en su camino se encontraron con un gran número de animales que curiosos observaron su paso. Nadie dijo nada cuando escucharon de los propios labios de Diana el motivo de su viaje. Es más, se corrió la voz entre los animales y sin que Diana y Pepe se dieran cuenta aquéllos empezaron a organizarse. Por la tarde, ya se había corrido tanto la voz que llegó hasta oídos de don Fermín que una pequeña duende y su acompañante, una insignificante cochinilla, irían a ver a los humanos para convencerlos de no destruir su huerto. Don Fermín inmediatamente mandó llamar al señor Grillo y juntos fueron en busca de su nieta. Al poco tiempo los encontraron, con los enormes saltos del grillo era fácil recorrer la distancia que a Diana y a Pepe tanto trabajo les había costado. Después de hablar con su nieta, don Fermín se dio cuenta que no la haría cambiar de opinión. Así que los cuatro se encaminaron hacia la casa, aunque para su sorpresa no lo hicieron solos, ya que al llegar al huerto de las coles un gran número de animales los esperaba. También ellos irían a ver a los humanos. Así, el nutrido grupo formado por arañas, caracoles, ciempiés, escarabajos, lombrices, cochinillas, hormigas, chapulines, orugas, mariposas, abejas y uno que otro gorrión, quien había prometido dejar a un lado sus deseos de alimentarse durante el viaje, se encaminó hacia la casa de los humanos. Aquellos que eran de paso lento fueron ayudados por los más rápidos para acortar el tiempo. Unas horas más tarde todos ellos estaban frente a una de las ventanas de la sala tratando de que los humanos los vieran, y no tuvieron que esperar mucho ya que la niña más pequeña se acercó a la ventana y gritó de tal manera que sus padres corrieron a ver qué pasaba. Inmediatamente la señora fue a la cocina y trajo consigo un frasco de insecticida para dar muerte a ese enorme grupo de insectos. Pero cuando estaba a punto de hacerlo todos los animales hablaron al mismo tiempo, de tal forma que su voz se escuchó fuerte y parecía una sola. Los humanos no podían creer lo que estaba pasando: miles de insectos hablaban y ellos podían entenderlos. Al principio el asombro hizo que ninguno de los humanos se moviera de su lugar, y después el diálogo tan convincente de los pequeños animales los hizo que permanecieran largo rato cerca de la ventana. Sólo de esa forma los animales y los duendes lograron convencer a los humanos de la importancia de los bosques, los ríos y los huertos. No sólo porque éstos eran su hogar, sino porque eran parte importante de la vida del mismo hombre. (“Diana” pertenece a una serie de cuentos para niños sobre hadas y duendes titulada Pies pequeños, grandes dedos). ** María Celeste Vargas Martínez tete_c27@yahoo.com.mx Escritora y periodista mexicana (México, DF, 1976). Es licenciada en periodismo y comunicación colectiva por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx), Campus Acatlán. Actualmente es especialista en estudios sobre animación. Tiene inéditos los libros Animando un siglo... Historia mundial del dibujo animado y Hecho en México, historia de la animación mexicana. Ha impartido conferencias sobre animación, cómic y literatura en diversas universidades. Textos suyos han sido publicados en Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org), Ariadna (http://www.ariadna-rc.com), Destiempos (http://www.destiempos.com), Remolinos (http://es.geocities.com/revista_remolinos) y Caminos Abiertos (http://www.revistacaminosabiertos.blogspot.com), así como en la revista Visión Universitaria (México, 2006), entre otras. === Casa de herejes Nelson González Leal ============================= I Hace años que tomo nota de todo lo que observo, y en verdad observo poco. Frente a mí una ventana semiabierta. A través de ella, un cuerpo que se desnuda sin prisas. Es inútil ese cuerpo, de hombre o de mujer, es inútil. No despierta en mi más que silencio. Sin embargo, no hay que preocuparse mucho. Nadie ha muerto, nadie, salvo mi memoria, y es como si no importara. II Tras el espejo el Marcelo, loco y triste, y yo sentado sobre la alfombra escribiendo poesía. Obtusa imagen de la nostalgia que no sirve para remendar la piel que se me cae. Indago en la lepra, introduzco el dedo en la llaga y escucho el quejido de Dios. ¡Qué sé yo de estas cosas, sólo poeta, a ratos poeta! Qué sé yo del silencio de los astros o de la bulla en el cielo, si me duermo a cada rato en la espera. De aquél, del de más allá, de ese sí hay que aprender. Su paso, su sonrisa, hasta su duda. III Como en casa de herejes ven y toma por mi cruz tu sacrificio. Luego no digas nada, nada. Haz de ti el silencio y lo profundo de mi río, ese que viene por la sangre lleno de secretos. Ven, muchacha triste, loca atrevida, y plántame el amor en la memoria, crucifícame de ti y luego vete, blasfema siempre, sudada siempre, tras el amor nostálgico, como en casa de herejes. IV Tu nombre es un nombre cualquiera, pero es tu nombre y también tu culpa. Como el mío, donde ya no canta el gallo. No queda un solo atardecer, nada similar a la caída de una luna o de un triste sol, que poco importa lo que sea el desperdicio. Tu nombre es tu nombre de pila, sin voltios, ni fuerza, ni adrenalina. Pura música distante, lejos del Caribe invocas. Algún poeta dirá tal vez que fuiste grande, pero nadie te conocerá en el entresijo de la literatura, porque tu nombre no suena, no tiembla, no trastabilla, ni come, ni juega, ni tira de la fina cuerda. Ubica la fortaleza, de tu nombre no hay aldabón con filigrana, sólo voceo de mercado y quizás, tal vez, si tengas suerte, de periódico en última página, bañado en sangre, bañado en lodo, tan humano, tan humano, tan humano. Y será entonces cuando te vean y te recuerden. ¡Cómo has cambiado! V Irónico este decirte lo que veo, lo que pienso detrás de ti, la puerta que se abre y deja entrar la posibilidad. Recuéstate, sobre la grama si es que la hay y emborráchate. Más tarde no habrá tiempo, ni tic tac del reloj que no te alcance. Ese es el rostro que tenemos, transfigurado en esencia de las horas y el oblicuo deseo. ¿Oblicuo o directo, como el zarpazo de un gavilán, tu animal favorito? Vuélvete, pájaro inquieto, y mira adentro, en lo húmedo, y palpita y coge la soledad del vuelo, animal escéptico, curva del trino y del alto canto de la arrechera. Zarpazo siempre zarpazo y herida. Lluvia y trueno, y ojos que no ven el corazón que siente. Irónico, de verdad irónico, el mar y sus olas y también el cielo donde te bañas. VI Marchar de un lado a otro, siempre de un lado a otro, sin posta, sólo te [deja el caminar baldío. Escasa valija la que cargamos echada al hombro de la supervivencia. Está llena de nudos y lo sabes Amor que te dejas el más preciado de los [besos el de Judas el de ella tercamente adolescente y sexualmente hereje Vuelve a la música de los cafetales al tambor Amor baldío Amor y loco [corazón sin estafeta. ¿A dónde llegas si no tienes nombre? ¿A quién [se te remite? Amor caribe marcha en pos de la locura y no importa cuánto demore el viento [y el aroma de ella en llegar VII El sonido de tus besos, la música de tus besos, la humedad de tus besos y [el brillo fresco de tus ojos. Inexacta matemática. Raíz de dos al cuadro multiplicada por el redondo de la hipotenusa da igual [a ti desnuda sobre el aire de mi boca. Amor bolero y cómplice que no te suelto porque me muero Y además no me da la gana Raíz de dos la tuya y la mía imbricadas en el poema, superpuestas quiero [decir como el redondo de la hipotenusa o la canción ranchera que escuchamos totalmente desnudos sobre la barra de [esa cantina que es nuestra cama Amor raíz que me bebe oscuro y tenue núbil raíz de dos peligro de la matemática pura e inexacta que se alienta en nuestros ojos [cuando nos vemos así húmedos y tristes groseros y deseosos como el sonido de tus besos, la música de tus besos y la profunda humedad [de tu sexo raíz de dos Amor bolero VIII Guardo retazos del ángel que apareció una tarde danzando entre canciones de [mirra Y de Eva desnuda guardo la descripción de su ombligo y mi perplejidad ante [el sonido del mar que en su sexo se oculta La mirada de sus ojos y su extraño desafío Eva alucinada Eva que te quiero [Eva danza fugaz y eterna danza y dominio del sol que es su guadaña Y me dice, cuando no la veo: los ángeles hacen eso y mucho más Eva que soy [yo el ángel que no es ella. IX ¿Qué vuelo me ofreces? ¿Hacia cuál redención? Déjame mejor la tarde encima [y sus sombras como fantasmas que ya no asustan Haré con ellas un souvenir para el recuerdo que no llega Luego lo diré, lo diré todo, como un maldito soplón de la herejía Diré, por ejemplo, que conozco bien las estrategias del olvido y que el [plan es buscarse una tarea absolutamente opuesta a la causa del [recuerdo Tú, yo, todos y el porvenir atascado en tus ojos de sirena bajando lentamente hacia las olas del mar que se lo lleva, que se lo lleva Que se lo lleva todo Hasta el vuelo que me ofreces y la falsa redención ** Nelson González Leal negole@hotmail.com Escritor y periodista venezolano. Ha publicado Entre grillos y soledades (poesía, Edit. Petroleum, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1986), Una pista sutil (relatos, Edic. SCEZ, Maracaibo, Zulia, Venezuela, 1988), y Esa pequeña porción del paraíso (novela, Edit. Comala, Caracas, Venezuela), y participó en la antología Un paseo por la narrativa venezolana. Ocho relatos cortos (Edit. Resma, Santa Cruz de Tenerife, España, 1988). También ha publicado textos en diarios y revistas locales e internacionales, impresos y en Internet. ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “...si los escritores y los artistas se relacionan, aun si de un modo secular y personalizado, con sistemas de percepciones, tendencias de pensamiento y visiones del mundo y de la naturaleza, no es porque requieran muletas sobre las que apoyarse, es porque buscan y encuentran, donde las haya, claves de sentido y determinaciones de coincidencia en su trato con el caudal del acontecer. Es por apego y compromiso con lo que no sabrían cómo ignorar del tiempo y lugar en que les tocó hacer lo que tenían que hacer, con la mano derecha y la mano izquierda. Es por solidaridad con la actividad humana cosechada en el tiempo. Es para ver el mundo con la suma de más ojos y más recursos expresivos e intelectivos que los humildemente suyos propios”. Victoria de Stefano, La refiguración del viaje (2005). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. Usted puede verlas en el Web en http://www.letralia.com/tierradeletras/publicar.htm. 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