~~~~~~~~~~~~~~~ Año XV Cagua, Venezuela Nº 243 ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras ~~~~~~~~~~~ http://www.letralia.com ~~~~~~~~~~~ ======================================= ~~~~~~~~~~~ 6 de diciembre de 2010 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~~~~~~~ LETRALIA, Tierra de Letras, es ~~~~~~~~~~~ la revista de los escritores ~~~~~~~~~~~ hispanoamericanos en Internet. ~~~~~~~~~~~ Usted puede enviarnos sus ~~~~~~~~~~~ comentarios, críticas o material ~~~~~~~~~~~ literario a info@letralia.com ~~~~~~~~~~~ ~ * ~~~~~~~~~~~ ~~~ JORGE GOMEZ JIMENEZ - Editor ~~~~~~~~~~~ ~~~~ Depósito Legal: pp199602AR26 ~~~~~~~~~~~ ~~~~~ ISSN: 1856-7983 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ === Sumario =============================================================== | Sabiduría indígena. / Traduttore. / Agua de Chávez. / | Breves Pérez Boitel, ganador. / Hernández monográfico. / El | ying y el yang de la historia. / Sobrevivientes. / El | boxeador ficticio. / Forjando una wiki. / Wilde en Perú. | / Ganadores del Milenium. / Puerta 5, ganadores. / La | primera de Suárez. / Hablador, Nobel y amazónico. / | Cascahuesos internacional. / Lezama centenario. / Nueva | York en español. | | ICP de Miami presentó Poetas y narradores del 2010. / | Noticias Inicia operaciones Bubok Argentina. / España presenta | estudio sobre el idioma y su relación con la economía. / | Traducen por primera vez poemas de Miguel Hernández a | lengua de signos. / Ingresa a la RAE la escritora | Soledad Puértolas. / Unión Europea plantea necesidad de | aumentar registros de Europeana. / Festival de Poesía de | Granada recibirá a 150 poetas de 59 países. / Silvio | Rodríguez y Luis Britto García obtienen el Premio Alba | Cultural. / Ana María Matute gana el Premio Cervantes | 2010. / Falleció el artista venezolano Luis Guevara | Moreno. / Margo Glantz: “Me siento la Julia Roberts de | la literatura”. / Roban en Madrid obras de Chillida, | Botero, Tàpies y Picasso. / Academias aprobaron en | Guadalajara la nueva Ortografía. / Realizaron en Francia | homenaje a Andrés Bello. / Rafael Reig gana el Tusquets | con Todo está perdonado. / Publican en España una | colección de cartas de Reinaldo Arenas. / Letralia | recibe mención de honor en los premios Stockholm | Challenge. / Designan al periodista Arcadi Espada | director del Instituto Ibercrea. / Publicarán dos libros | póstumos de Tomás Eloy Martínez. / FCE publica reedición | de Lírica personal, de sor Juana Inés de la Cruz. / | Industria cultural española analiza relaciones con | Estados Unidos. / Una revista rusa dedica monográfico a | la literatura catalana. / Perú crea su Orden de las | Artes y las Letras. / Ponen en venta el teatro más | antiguo de Argentina. / Celebran el X Festival | Internacional de Teatro de la Colonia Tovar. / | Reinauguran en Buenos Aires mural de Alfaro Siqueiros. / | Familia de Pablo Neruda dice que su fundación ha | vulgarizado su nombre. / Mario Vargas Llosa es “hijo | adoptivo” de Madrid. / Recuperarán el casco histórico de | la ciudad venezolana de La Victoria. / Falleció la | artista plástica boliviana Mafalda Córdova. / Dickens y | otros clásicos en una colección de Periférica. / | Descubren en una escuela bonaerense manuscritos de | Sarmiento. / Cuba prepara su vigésima Feria | Internacional del Libro. / Refugian a damnificados en | instituciones culturales venezolanas. / La FIL | Guadalajara “no ha dejado de crecer”. / Hugo Gutiérrez | Vega recibe en la FIL homenaje como periodista cultural. | / Murió el historiador español Marcos Valcárcel. / | Burgos acogerá a académicos hispanoamericanos. / Google | presenta su librería virtual. / Realizan en Aragua el | Festival Nacional Comunitario de Títeres. / Tras 12 | años, García de la Concha se despide de la dirección de | la RAE. / Ministros de Cultura de Perú y España | acompañan a Vargas Llosa. / Premio de Poesía “José | Hierro” para el español Francisco Caro Sierra. / Vargas | Llosa viajará al Perú tras la entrega del Nobel. / Ucab | y el Icrea dictarán diplomado en narrativas | contemporáneas. / Analizarán en unas jornadas la | literatura venezolana contemporánea. | | “Vargas Llosa: contra viento y marea”, Jaime de la Hoz | Artículos y Simanca. / “El comunismo visto desde dentro”, Ángel | reportajes Brichs. / “La música: pan nuestro de cada día. La | experiencia de las bandas Kalysur y Axel-D”, Ángela Rosa | Giraldo Cruz. / “Vista, tiempo y Don DeLillo”, Edgar | Borges. / “Vuelo rasante”, Rafael Pérez Ortolá. / “Notas | para Un lento deseo de palabras”, Leonardo Maicán. / | “‘Masa’: una escena de la guerra civil española”, Manuel | Lasso. / “Sumario o la sentencia bibliotequética”, Luis | Barragán. / “Delirium semental”, Carlos Reyes. / “Una | explícita lujuria por las palabras”, Mario Amengual. | | “La novela de Rivera Letelier”, Felipe Escovar. / “Allá | Entrevistas arriba en la atmósfera... y con el arquitecto”, Teresa | Dovalpage. / Los árboles sin bosque. Diálogo con Héctor | Rosales, por Jesús Martínez Fernández. | | “Las meninas de Avignon en Orgaz, de Ángel M. | Sala de ensayo Encarnación Rivera. Culto fervoroso por lo hispano, | innovación y reto”, Karim Nasser Lugo. / “Emiliano | Hernández, ‘El poeta de los adioses’”, María Cristina | Solaeche. / “El demonio dentro de nosotros. Los elíxires | del diablo, de Hoffmann”, Alejandra Silva Lomelí. / “La | novela Averno, de Gabriel Jiménez Emán, como la metáfora | del extravío del hombre en la posmodernidad”, Jairo | Brijaldo. / “El espejo de la melancolía. Anotaciones | acerca de Extracción de la piedra de locura de Alejandra | Pizarnik”, Jorge Mario Sánchez. | | “La ventana”, Begoña Roldán Juez. / Poemas de Juanita | Letras Conejero. / “Misterio”, Carlos Rivas. / Poemas de Édgar | Mena. / “La cárcel de Babel”, Jorge Ernesto de León | Cabrera. / Poemas de Sebastián del Pino Rubio. / “La | mirada zurda”, Antonio Guerrero Ruiz. / Poemas de Carlos | Efraín Arana Palacios. / “Primer Caparazón”, Yolanda | Arroyo Pizarro. / Poemas de Juventino Gutiérrez. / “La | pasión del reverendo Dimmesdale (The Scarlet Letter)”, | Róger Vilar. / Poemas de Efi Cubero. / Fragmento de | “Lejos de casa”, novela inédita de Viviana Marcela | Iriart. / Tres poemas de Jemimah Rivera. / “48 horas”, | María Celeste Vargas Martínez. / Textos del poemario | inédito “Casi luz”, de Antonio Arroyo Silva. | | Ana María Matute. | Post Scriptum | =========================================================================== Premio Unicornio 1997 como Evento Cultural del Año http://www.geocities.com/SoHo/8753 =========================================================================== Premio "La Página del Mes" de Internet de México el 3 de mayo de 1998 http://www.internet.com.mx =========================================================================== Premio "Web Destacada del Mes" de MegaSitio en diciembre de 1998 http://www.megasitio.com =========================================================================== Premio Katiuska de El Mundo Diferente de Katiuska, en enero de 1999 http://www.redchilena.cl =========================================================================== Premio Key Site Award, de Fortress Design, en mayo de 1999 http://www.fortressdesign.com =========================================================================== Premio a la Excelencia, de Exodus Ltd., en mayo de 1999 http://www.exodusltd.com =========================================================================== Premio Mejor Página de Poesía, de La Blinda Rosada, en julio de 1999 http://blindarosada.org.ar =========================================================================== Segundo lugar en los premios Lo Mejor de Punto Com, diciembre de 2004 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Lo Mejor de Punto Com, octubre de 2005 http://www.lomejorde.com =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2006, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Premio Nacional del Libro de Venezuela 2007, Centro Nacional del Libro http://www.cenal.gob.ve =========================================================================== Finalista en los premios Stockholm Challenge 2008, Estocolmo, Suecia http://www.stockholmchallenge.se =========================================================================== Para suscribirse a Letralia, envíe un mensaje vacío a: letralia-subscribe@gruposyahoo.com Para desuscribirse, envíe un mensaje vacío a: letralia-unsubscribe@gruposyahoo.com También puede formalizar su suscripción o su desuscripción en un formulario visible en nuestro sitio en el Web: http://www.letralia.com/herramientas/listas.htm Ediciones anteriores: http://www.letralia.com/tierradeletras/archivo.htm ||||||||||||||||||||||||||||||| BREVES |||||||||||||||||||||||||||||| Sabiduría indígena. En septiembre pasado apareció el libro Somos uno, que creado y editado por Joanna Eede es una colección única de declaraciones de pueblos indígenas de todo el mundo, desde los yanomami de Brasil a los penan de Malasia, pasando por los innu de Canadá, y acompañada de impactantes fotografías de reporteros gráficos de talla internacional y ensayos de escritores, activistas, políticos, filósofos, poetas, artistas, periodistas, académicos, antropólogos y ecologistas. El libro, que se publica para celebrar los cuarenta años del movimiento por los pueblos indígenas Survival International (http://www.survival.es), presenta a Davi Kopenawa Yanomami —conocido como el “Dalai Lama del Amazonas”— escribiendo sobre consumismo, cambio climático y la salud del Amazonas; el actor Richard Gere sobre la persecución de los chakma budistas en Bangladesh y por qué el mundo debe luchar contra la represión de pueblos indígenas; Noam Chomsky sobre el “descubrimiento” de América; Claude Levi-Strauss sobre la filosofía chamánica; Laurens van der Post sobre la euforia de la danza del fuego de los bosquimanos; Bruce Parry sobre la gracia y generosidad de los penan de Sarawak, Malasia; Roy Sesana, bosquimano gana, sobre la caza y el rastreo en el desierto del Kalahari; Jane Goodall sobre el misterio de la selva tropical africana y el destino de los pigmeos; Piers Vitebsky sobre la lealtad de los pastores de Siberia a sus renos; Damian Hirst sobre el misterio del arte aborigen; Wade Davis sobre respeto a la diversidad cultural y por qué la sabiduría eterna de pueblos indígenas es profundamente relevante para el mundo de hoy, y Joanna Lumley sobre la destrucción de la montaña sagrada de los dongria kondh de la India. El prólogo fue escrito por Davi Kopenawa Yanomami y la introducción es de Stephen Corry, director de Survival. Hay también extractos literarios de Laurens van der Post, Peter Matthiessen y Colin Thubron y el trabajo de los reporteros gráficos Sebastião Salgado, Kate Eshelby, Mike Goldwater, Steve McCurry, Mirella Ricciardi, Carol Beckwith. Joanna Eede escribe, edita y desarrolla libros y proyectos de comunicación de temática medioambiental y tiene un interés particular en la relación entre la humanidad y la naturaleza. Entre sus libros anteriores se encuentra Portrait of England (Think Publishing Ltd, 2006). Escribe artículos para periódicos y publicaciones de viajes sobre temas como los caballos salvajes przewalski de Mongolia, las ballenas del Mar de Alborán, los chimpancés de rastreo de la selva de Tanzania y los lugares sagrados de los pueblos indígenas. Todos los beneficios de la venta del libro a través de la tienda de Survival son destinados a financiar las campañas de Survival International en defensa de los derechos de los pueblos indígenas. http://www.survival.es/somosuno Traduttore. aBrace editora, en su ya clásica integración de los idiomas madres español y portugués, está ofreciendo el servicio de traducción de poesía, basada en el diálogo y consulta permanente y en el trabajo conjunto de equipo, coordinado por su dirección. Si se tratara de obras de narrativa, requerirá de estudio previo por el equipo especializado. Los autores que no deseen edición en papel, pueden contratar únicamente las traducciones, y quienes deseen ejemplos realizados sobre sus trabajos, a los efectos de conformar luego las obras y publicarlas en aBrace, solicitarán pruebas sobre textos breves. Esas pruebas no tendrán costo de realización y podrán ser sometidas a consultas externas por parte de los autores, antes de autorizar su publicación por aBrace Editora. Los autores deberán reconocer específicamente el derecho intelectual de los traductores sobre las traducciones. El costo de las traducciones corregidas será combinado en cada caso con los autores. http://www.abracecultura.com Agua de Chávez. El agua iluminada, el más reciente poemario del boliviano Gabriel Chávez Casazola, fue presentado en el Centro “Simón I. Patiño” (http://cpatino.fundacionpatino.org), de Santa Cruz, el pasado 11 de noviembre. Con algunos de sus poemas traducidos al portugués y al italiano, el libro presenta, según el poeta uruguayo Alfredo Fressia, una poesía del elemento líquido, una poesía del viaje, de lo inestable como el tiempo y la memoria. “Sólo un cabal poeta puede crear, desde el juego permanente de distancias y proximidades que desencadena estos poemas, un movimiento que logra ir desde la sabiduría siempre inexplicada del Evangelio hasta la contingencia del mundo en el viaje del tiempo” comenta Fressia. Este “movimiento” está contenido en veintitrés poemas en castellano, de los cuales siete están traducidos al portugués (por Pedro Sevylla de Juana y Nicolau Saiao) y cinco al italiano (por Mariela de Marchi). El motivo de las traducciones es ampliar la proyección de la poesía de Chávez Casazola, que ya ha sido difundida en lecturas, festivales y revistas de poesía en Italia, Portugal, Brasil, México, Chile y Nicaragua. Asimismo, el autor participará en 2011 en distintos encuentros literarios en el extranjero. Nacido en 1972, el autor es poeta, escritor y periodista. Antes de El agua iluminada ha publicado los poemarios Lugar común (1999) y Escalera de mano (2003), así como un libro de ensayos y otro de crónica periodística, cuentos de publicación dispersa y una vasta Historia de la cultura boliviana en el siglo XX (2 volúmenes, 2005 y 2009), reconocida como el Libro Mejor Editado del año 2009 por la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz. Ha cuidado asimismo la edición crítica de varias obras clásicas de autores nacionales. Sus poemas han sido traducidos a varios idiomas y están recogidos en antologías y revistas literarias nacionales e internacionales. Ha participado en numerosos encuentros y festivales de poesía en el extranjero, e impartido talleres del género en universidades y centros culturales. Como periodista, fue editor, columnista, corresponsal y/o analista de importantes medios bolivianos como La Prensa (http://www.laprensa.com.bo), La Razón (http://www.la-razon.com) y Pulso (http://www.pulsobolivia.com). Recibió el Premio Nacional de Ensayo Periodístico y un Biodiversity Reporting Award de Conservación Internacional. Actualmente tiene una columna de literatura y otra de análisis en el diario Página Siete (http://www.paginasiete.bo) de La Paz y colabora con los suplementos literarios de El Deber (http://www.eldeber.com.bo) de Santa Cruz y La Palabra (http://www.boliviabeni.com/LAPALABRA.htm) del Beni. El Estado boliviano le concedió la Medalla al Mérito Cultural por su labor intelectual. Reside en la ciudad de Santa Cruz desde 2006. http://bit.ly/gAoAsu Pérez Boitel, ganador. El escritor cubano Luis Manuel Pérez Boitel obtuvo a mediados del mes de noviembre el I Premio Internacional de Poesía “La Venta de las Palabras”, convocado en Tarancón, Cuenca, España, por un jurado compuesto por Josefa Perona Bonilla, presidenta del certamen en su calidad de directora del I.E.S. La Hontanilla (http://edu.jccm.es/ies/lahontanilla), entidad convocante; Santiago Vieco Martínez, representante de la Diputación Provincial de Cuenca (http://www.dipucuenca.es), entidad colaboradora; y Francisco Corrales Fernández de la Puebla, escritor y profesor de lengua y literatura; Gerardo Martínez Toledano, profesor de lengua y literatura, y Juan Ramón Mansilla, escritor y profesor. La decisión del premio, otorgado por unanimidad a la obra El tiempo de Ireneo, se fundamenta por la intensidad de la propuesta poética así como la capacidad de tensionar el lenguaje por su autor. Pérez Boitel este año ha obtenido otros premios literarios como el convocado por la representación de Venezuela de la Casa del Poeta Peruano con el poemario Algo parecido a un ciprés, en proceso de edición, así como un accésit en el certamen “La lectora impaciente”; además fue invitado especial por la Fundación Metáfora de El Salvador para participar en el Encuentro “El turno del ofendido” dedicado a la memoria de Roque Dalton. El I Premio Internacional “La Venta de las Palabras”, en su modalidad de relato, fue concedido por unanimidad a la obra “Cinco citas”, valorando su coherencia y eficacia narrativas. Tras abrirse la correspondiente plica, su autor resultó ser Jaume Palau Banús. http://www.luis-manuel-perez-boitel.com Hernández monográfico. La revista española Monteagudo, que edita la Universidad de Murcia (UMU, http://www.um.es), dedica en su número de 2010 el monográfico “Miguel Hernández, cien años después (1910-2010)” al poeta de la localidad alicantina de Orihuela, con motivo de la conmemoración del centenario de su nacimiento el pasado 30 de octubre. Coordinado por los profesores Francisco Javier Díez de Revenga y Mariano de Paco, el monográfico recoge artículos de especialistas en la obra poética de este autor, como Mariano de Paco, Francisco Javier Díez de Revenga, José Manuel Vidal, Juan Cano Conesa y Pascual García. Incluye artículos sobre la vida, la trayectoria y la significación actual de la obra de un poeta que goza desde hace tiempo de la condición de clásico. El volumen lo encabezan dos semblanzas firmadas por los poetas mexicanos Jorge Valdés Díaz-Vélez y José María Espinasa. La revista se completa con sus habituales secciones, entre ellas la reseña de diversos libros sobre Santa Teresa y San Juan de la Cruz, Carmen Conde, Arturo Barea, Dionisia García o Juan Guerrero Ruiz. Para suscribirse a la revista o solicitar mayor información, los interesados pueden comunicarse mediante la dirección electrónica servpub@um.es o por el teléfono 868 88 3013. http://www.um.es/dp-liter-esp/revista.php El ying y el yang de la historia. 11 de abril de 2002. En el centro de Caracas, a escasas calles del Palacio de Miraflores donde se encuentra el presidente de Venezuela, suceden enfrentamientos armados donde caen abatidos decenas de ciudadanos. La crisis institucional, social y política que le sigue constituye el polémico escenario sobre el cual se teje uno de los proyectos literarios más arriesgados de la literatura venezolana contemporánea. A través de dos personajes opuestos pero complementarios, la novela Yo maté a Simón Bolívar, del escritor venezolano Vicente Ulive-Schnell, pasea al lector por los discursos predominantes utilizados por el gobierno y la oposición, a la vez que construye una complicada telaraña de intrigas y tramas diferentes. Valiéndose de una diversidad de estilos tomados de la novela negra, la narración en primera persona, el surrealismo y las mangas japonesas, Yo maté a Simón Bolívar nos presenta un país radicalmente dividido donde se construye una novela que debe ser leída “desde ambos lados”: la novela está compuesta por dos libros, ying y yang, que se complementan, se entrecruzan, a veces se funden en un solo relato. Los mismos hechos se narran desde extremos opuestos, por lo cual la lectura del libro debe considerarse incompleta si no se aborda “el otro lado”, sin importar cuál lado se ha leído primero. Nacido en Caracas en 1976, Ulive-Schnell posee una licenciatura en psicología clínica y social, un máster en etnometodología y un doctorado en filosofía del lenguaje. Es autor de tres novelas, Anécdotas de la decadencia caraqueña, Caracas cruzada e Historias de un arrabal parisino. Miembro del colectivo independiente de creadores Niu Image, ha escrito y realizado varios cortometrajes; también organiza proyecciones, conciertos y lecturas, durante la manifestación alternativa e impredecible Niu Imaginarium. Fue una de las figuras emblemáticas de la revista El Nuevo Cojo Ilustrado y ha colaborado en varias compilaciones de escritores latinoamericanos. http://amzn.to/gWKuHH Sobrevivientes. Edificaciones antiguas que por su valor pudieron ser parte del patrimonio de Venezuela, pero terminaron en el olvido, han sido inmortalizadas por Vladimir Sersa en “Sobrevivientes del espacio”, serie fotográfica que exhibe desde el pasado jueves 25 de noviembre en los espacios de Oro Café Bistró Galería. El cementerio de Araya; las ruinas de la aduana El Rincón (vía Maurica, Barcelona); la hacienda Tiquire Flores, cerca de El Consejo, Aragua; el puerto de Cumarebo, Falcón, y las ruinas de la Iglesia de San Lorenzo en Anzoátegui, son algunos de los escenarios que el visitante podrá disfrutar en la muestra. “Todos fueron importantes en su momento. Creo que no debieron dejar que se arruinaran por completo”, reflexiona el autor. “Hay fotos de los ochenta, de los noventa y recientes. Me imagino que algunas de esas construcciones habrán desaparecido ya”. Aunque el trabajo de Sersa suele ser en blanco y negro, en paralelo, siempre había hecho fotos en color y no habían sido publicadas; con esta muestra se ha propuesto rescatar ese trabajo documental. Nacido en Italia en 1946, Sersa comenzó su actividad fotográfica a principios de los años setenta, cuando formaba parte de El Grupo, colectivo que integraba junto a Luis Brito, Ricardo Armas, Alexis Pérez-Luna, Jorge Vall y Fermín Valladares. Su obra se ha expuesto en Venezuela, Ecuador, Alemania, México, Colombia, Estados Unidos, Brasil, Italia y Bulgaria, entre otros. Ganador de los premios “El niño y la estructura” (1979), tercer premio Luis Felipe Toro (1989) y “Eslovenos por el mundo” (Eslovenia, 1999), su trabajo forma parte de las colecciones del Ateneo de Valencia, Biblioteca Nacional, Casa de las Américas (Cuba), Museo de Bellas Artes y Museo Arturo Michelena. “Sobrevivientes del espacio” se exhibe hasta el miércoles 19 de enero de 2011 en Oro Café Bistró Galería, ubicado en la Torre Coinasa, avenida San Felipe de La Castellana, en Caracas. Abren de martes a domingo de 8 de la mañana a 4 de la tarde, y lunes de 12 del día a 4 de la tarde. El boxeador ficticio. Publicada por Leteo Ediciones (http://www.leteoediciones.com), acaba de aparecer la novela El fabuloso Blackwell, con la que el escritor nicaragüense Arquímedes González (http://arquimedesgonzalez.blogspot.com) obtuvo el II Premio Centroamericano de Novela Corta 2010, realizado en Honduras. La novela aborda la historia de un boxeador ficticio, del cual se publicaron noticias durante dos años en medios de comunicación de Nicaragua. El supuesto peleador nicaragüense, pero residente en California, Estados Unidos, ganaba sus peleas antes de los tres asaltos, era amigo del famoso boxeador Muhammad Alí y, según los reportes periodísticos publicados entonces, hasta ayudó a los heridos tras el derrumbe de las Torres Gemelas en Nueva York, el 11 de septiembre de 2001. Paralelamente se narra la amistad entre dos jóvenes reporteros que se abren paso en la profesión escribiendo sobre crímenes que asolan Managua, y van tras la pista de un asesino que antes de matar a sus víctimas les dedica un poema. El libro puede ser adquirido en Managua en la librería Literato (Colonial Los Robles, teléfonos 2252-4347 y 2252-4349; también disponible en la sucursal de Metrocentro); además, para pedidos de universidades o facultades de comunicación, filología o carreras afines, pueden comunicarse con Cristian Bismark Briceño, ejecutivo de Ventas de la empresa Dinámica Internacional, a los teléfonos 86708316 y 22670304. También pueden hacer sus pedidos a través del correo electrónico dinamicanicaragua@hotmail.com. Nacido en Managua en 1972, González ha publicado el libro de relatos Tengo un mal presentimiento, que en 2009 ganó el Certamen de Publicación de Obras Literarias del Centro Nicaragüense de Escritores (http://www.escritoresnicaragua.com), y las novelas Qué sola estás, Maité y La muerte de Acuario. http://www.leteoediciones.com/libros-blackwell.php Forjando una wiki. El portal de ciencia ficción, fantasía y terror Los Forjadores (http://www.forjadores.net) ha iniciado una búsqueda de colaboradores para la construcción de la Forjapedia, una wiki del género fantástico. La labor consiste en la búsqueda de información de libre uso (o bajo licencias que permitan su utilización, tipo Creative Commons) e imágenes e ilustraciones con las mismas características para elaborar artículos enciclopédicos sobre personajes, máquinas y dispositivos, naves, armas y blindajes, comunicación, monstruos y villanos, mundos, razas, ideologías y doctrinas, costumbres y hábitos, y religiones. Aunque la idea básica es buscar información que ya está disponible en español en recursos como Wikipedia, el equipo de Forjadores está abierto y daría la bienvenida con los brazos abiertos a cualquier iniciativa que incluya la traducción de información de otros idiomas al español o incluso la creación de artículos completamente originales basados en los conocimientos y aficiones del o los autores. http://www.forjadores.net/forjapedia Wilde en Perú. Tras 110 años de la muerte del escritor inglés Oscar Wilde, amante de la belleza, el Colectivo Poetarte, el Centro Cultural Juan Parra del Riego y el artista Joseph de Utia presentan en Barranco, Lima (Perú), un homenaje al autor de soberbios cuentos como “El fantasma de Canterville” y “El ruiseñor y la rosa”. La exposición “De profundis: Oscar Wilde 110 años después” congrega pinturas, poesía y las performances “La esfinge” y “Un poeta en la cárcel”, a cargo de Joseph de Utia y con la curaduría de Pablo Villaizán. Los retratos revelan una mirada fresca de Wilde a partir de una estética que recrea el pop art para así presentar la perspectiva personal del artista acerca del estilo de vida, representado por Wilde y condenado por la cerrada sociedad de la época. La muestra puede apreciarse hasta el 20 de diciembre en el Centro Cultural Juan Parra del Riego, ubicado en la avenida Pedro de Osma 135, Barranco. http://colectivo-poetarte.blogspot.com Ganadores del Milenium. Este 2 de diciembre fue emitido el veredicto del XI Concurso Literario del Milenium 2010, que organizado por la Asociación de Jubilados y Pensionados de la Caja de SSP Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, Argentina, contó con un jurado compuesto por las escritoras Leticia Cazorla, Laura Colagreca y Silvia Rodríguez. En narrativa se concedió el primer premio a “Hilda y el valle”, de Diana Luz Bravi; el segundo a “Capitalismo infantil”, de Roxana D’Áuro, y el tercero a “Sueño Laura cuchillo”, de Mariano Luis Quaglia. Se otorgaron también menciones a “El puente”, de José Ezequiel Feito, y “La hormiga”, de Marta Beatriz Sánchez. En poesía el primer premio fue para “Hombre al sur”, de Elena Nilda Pahl; el segundo para “Cuadernos de recuerdos”, de José Luis Frasinetti, y el tercero para “Furtiva”, de Mónica Ernestina González, con menciones para “Mis manos vacías”, de Alicia Borgogno; “Nocturno”, de José Ezequiel Feito, y “Seis poemas para leer con la lengua una tarde cualquiera”, de Leandro Gabriel Escudero Ceballos. Los ganadores recibirán medallas y diplomas. La ceremonia de premiación se realizará el martes 28 de diciembre a las 11 horas en la sede de la Asociación de Jubilados y Pensionados de la Caja de SSP Odontólogos de la Provincia de Buenos Aires, ubicada en la calle 55, Nº 742½, en La Plata. Puerta 5, ganadores. Fueron dados a conocer este 2 de diciembre los ganadores de los premios de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode, http://www.funglode.org), de República Dominicana, en las categorías de Cuento, Novela y Ensayo. Rubén Sánchez Féliz (http://www.letralia.com/firmas/sanchezfelizruben.htm) obtuvo el primer lugar en el Premio de Novela “Federico García Godoy” con Beatriz; el segundo lugar en el Premio de Ensayo “Pedro Francisco Bonó”, con La palabra y otro ensayo, y el tercer lugar en el Premio de Cuento “Juan Bosch” con “En la mira”. Por su parte, Kianny Antigua ganó una mención de honor en el Premio de Cuento “Juan Bosch”, con “El desyerbe”. El comisionado dominicano de Cultura en Estados Unidos, licenciado Carlos Sánchez, felicitó a los integrantes del Colectivo de Escritores Puerta 5 por sus logros durante 2010, que incluyen una mención de honor en el Premio Internacional de Cuento Casa de Teatro de Santiago Campo Gutiérrez (Jay), y el Premio Letras de Ultramar, renglón Teatro, obtenido por Jimmy Valdez con La redonda peña despeñada, que se presentó en el Primer Festival de Teatro del Comisionado celebrado en noviembre. Además de los escritores antes mencionados, Puerta 5 está integrado por Eduardo Lantigua, galardonado en varias ocasiones con el Premio Internacional de Cuento Casa de Teatro; la destacada poeta Irene Santos; Osiris Vallejo (http://www.letralia.com/firmas/vallejoosiris.htm), ganador del Premio de Poesía Letras de Ultramar y premiado también en Casa de Teatro; y José Acosta, ganador en tres ocasiones del Premio Nacional de Literatura de la República Dominicana, en Novela, Cuento y Poesía. http://cepuerta5.blogspot.com La primera de Suárez. Este martes 14 de diciembre será presentada en Caracas la novela Deambulando hacia la lumbre, de la escritora venezolana Mariana Libertad Suárez (Caracas, 1974). Lo psicológico y lo policial se unen en esta primera novela de la autora, en la que un escritor argentino, Ulises O. Puig, investiga los hechos que rodearon el aparente suicidio del colombiano Octavio Modotti, profesor de literatura en la Universidad de Pittsburgh y conocido no sólo por su empeño en cambiar la academia y la producción del conocimiento sino también por sus excesos con el alcohol, las relaciones interpersonales y los afectos. Puig entrevista a cuatro profesores y estudiantes de esa casa de estudios —la venezolana Dhuha Contreras, el dominicano Hugo Ramírez, el peruano Lucho Silva Gamarra y la chilena Lucía Maturana— con quienes Modotti había construido una hermandad que les permitía soportar la condición de extranjería. A lo largo de la investigación, los así llamados “cuatro octavitos” vuelven sobre su pasado, reflexionan sobre por qué llegaron a Pittsburgh y cuál fue el camino que los llevó a convertirse en los profesionales que ahora son. Diplomada en estudios posdoctorales de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve) y doctora en filología hispánica de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es), Suárez ha destacado en el ensayo con Criaturas que no pueden ser: narradoras venezolanas en el gomecismo (Monte Ávila Editores, http://www.monteavila.gob.ve; 2005); Estudios sobre arte y literatura (La Habana, 2006); que recibió el Premio de Autores Inéditos de Monte Ávila Editores y una mención del Premio Temas; Sin cadenas, ni misterios; representaciones y autorrepresentaciones de la intelectual venezolana (1936-1948), que obtuvo en 2008 el Premio Internacional de Ensayo Mariano Picón Salas en su cuarta edición, y Déjame que (me) cuente: Intelectuales limeñas en el Perú de los cuarenta (Mc Parlin, Luna, Holguin), con el que resultó finalista de la I Bienal de Ensayo “Premio Copé Internacional” 2008, en Perú. Actualmente trabaja como profesora del Departamento de Literatura de la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve). Deambulando hacia la lumbre, que ha sido publicada por Ediciones El Otro El Mismo, será presentada en la Librería El Buscón, ubicada en el Trasnocho Cultural (Centro Comercial Paseo Las Mercedes), el próximo martes 14 de diciembre a las 6:30 de la tarde, con palabras a cargo de la profesora Carmen Vincenti. Hablador, Nobel y amazónico. La revista literaria peruana El Hablador acaba de publicar su número 18, que incluye un especial sobre el otorgamiento del Premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa, y dedica su dossier “Biblioteca” a la literatura amazónica. Johnny Zevallos, Lenin Pantoja, Luis Hernán Castañeda y Giancarlo Stagnaro ofrecen en el primer apartado textos que van desde el comentario literario hasta el análisis de la actividad del autor de El sueño del celta en la política y el medio intelectual. El dossier, por su parte, aborda variados temas sobre cultura y literatura amazónica, tanto en la esfera oral como escrita, con trabajos de Dimas Arrieta, Ricardo Vírhuez, Manuel Cornejo, Samuel Rodríguez García, Ana Varela y Christian Elguera, así como autores de la Amazonia brasileña: Greubio da Silva, Luciene de Andrade, Max Pinheiro, Thais do Socorro, Rodrigo de Souza y José Víctor Neto. Se incluyen también una lista de los clásicos de la literatura escrita amazónica, así como una selección de cuentos y poemas indígenas; poemas de Ana Varela Tafur y un cuento de Manuel Cornejo Chaparro. Conformando las secciones regulares hay textos, en “Estudios”, de Richard Parra, Lulú Rubio, Víctor Quiroz, Elton Honores y Francisco Ángeles, y en “Otros habladores”, entrevistas al escritor sinoperuano Siu Kam Wen, al estadounidense John Beverley, al español Enrique Vila-Matas y al peruano Boris Espezúa Salmón, y otra, realizada en video, con Antonio Cisneros, reciente ganador del Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en Chile. La edición incluye también reseñas de la antología Poesía vanguardista peruana (tomos 1 y 2), editada por Luis Fernando Chueca; el poemario Dantes, de Miguel Ildefonso (http://www.letralia.com/firmas/ildefonsomiguel.htm); Libro de sol y otros poemas, publicación póstuma de Josemári Recalde; Guardián de acantilados: oleajes pictóricos 1999-2008, de Joe Montesinos Illesca; la novela El invitado, del ecuatoriano Carlos Arcos Cabrera; Caín, la última novela de José Saramago; y Paterson City, de Omar Guerrero. La sección de creación incluye textos poéticos de Denisse Vega Farfán (http://www.letralia.com/firmas/vegafarfandenisse.htm), Diego Alonso Sánchez, Reinhard Huamán, Jorge Giraldo, Ximena Figueroa, César López y Dante Ayllón, y cuentos de Jennifer Thorndike, Miguel Ángel Vallejo, Sebastián Kleiman, Ana Xóchitl y Alejandro Neyra. http://www.elhablador.com Cascahuesos internacional. El sello peruano Cascahuesos Editores cierra sus actividades del presente año con una gira internacional por Ecuador, donde llevará a cabo la presentación de dos de sus más importantes publicaciones de poesía: Barrido de campo, de Juan José Rodríguez Santamaría (Ambato, 1979), y Geometría moral, de Luis Carlos Mussó (Guayaquil, 1970). Estas actividades se llevarán a cabo en las tres ciudades más importantes de dicho país, y contarán con la presencia de varios intelectuales jóvenes de estas localidades. La primera presentación será en Quito el miércoles 8 de diciembre a las 19 horas, en el Auditorio Principal del Centro Cultural Benjamín Carrión (http://www.ccbenjamincarrion.com; Jorge Washington E2-42 y Ulpiano Díaz) y estarán en la mesa Fernando Escobar Páez, César Eduardo Carrión y José Córdova. El viernes 10, también a las 19, se realizará una segunda presentación en el Núcleo Azuay de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (http://azuay.cce.org.ec), en Cuenca (Presidente Córdova 789 y Luis Cordero), y participarán Ángeles Martínez, Cedric Rocher, Carlos Vásconez y José Córdova. Finalmente, el sábado 11 a las 11 horas los libros serán presentados en la sala Jorge Pérez Concha, ubicada en el 5º piso del Núcleo Guayas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana (http://guayas.cce.org.ec), en Guayaquil (avenidas Quito y Nueve de Octubre), con la participación de Fabián Darío Mosquera y José Córdova. http://cascahuesoseditores.blogspot.com Lezama centenario. El profesor Rafael Castillo Zapata abordará, en la Biblioteca Isaac J. Pardo de la Casa de Rómulo Gallegos, en Caracas, la figura del poeta, ensayista y novelista cubano José Lezama Lima (La Habana, 1910-1976), a través del foro “El poeta cumple 100 años: Lezama, vivo en su Paradiso”. Explica Castillo Zapata que “la presencia de Lezama Lima en la escena cultural latinoamericana es enorme como la magnitud de su corpulencia física y como la infinita potencia imaginaria y conceptual, ética y estética, de su sistema poético. Su persistente reflexión acerca de la singularidad de lo americano como orbe pletórico de energías germinales, creadoras, hace de Lezama Lima uno de nuestros autores fundacionales y, por eso, fundamentales. Su poesía es una piedra angular de nuestro imaginario. Y Paradiso es un testamento prodigioso de nuestra sensibilidad caribeña. A los cien años de su nacimiento, Lezama vive, aportando sustancia y energía al cuerpo apasionado de nuestra cultura”. El conferencista es escritor, poeta, e investigador de planta de la Fundación Celarg, doctor en letras, profesor y jefe del Departamento de Teoría de la Literatura de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV, http://www.ucv.ve). La actividad tendrá lugar el próximo miércoles 8 de diciembre, a las 6 de la tarde, y la entrada es gratuita. http://www.celarg.gob.ve Nueva York en español. Del 10 al 12 de diciembre se realizará la Feria del Libro Hispana/Latina de Nueva York 2010, evento dedicado a Gerardo Piña-Rosales, presidente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (http://www.anle.us). La actividad, en la que participarán más de cuarenta escritores en representación de casi todos los países hispanoamericanos, cuenta con el auspicio del Centro Cultural Hispano/Latino de Nueva York y José Peralta, senador del estado de Nueva York, así como la colaboración de la Oficina de Daniel Dromm, miembro del Concejo de la ciudad (http://council.nyc.gov). La inauguración será el viernes 10 a las 6 de la tarde, momento a partir del cual los visitantes podrán disfrutar de comida ligera y exhibición de libros. A las 7:30, Piña-Rosales dictará una conferencia y conversará con el público. Las actividades continuarán el sábado 11 de 10 de la mañana a 9 de la noche y el domingo 12 de 10:30 de la mañana a 6 de la tarde. Habrá lectura de textos literarios, presentaciones de libros con presencia de los autores, ponencias, talleres para niños y jóvenes, teatro, cine y otras actividades de entrada gratuita. La feria se desarrollará en Renaissance Charter School (http://www.renaissancecharter.org), ubicado en 35-59 81 Street, Jackson Heights. http://hlccny.org ¿Quiere publicar una nota en este espacio? Envíenosla por correo electrónico a breves@letralia.com. === ¿Le interesa estar informado sobre concursos? ========================= Reciba por correo electrónico los anuncios vigentes de concursos literarios y artísticos en general suscribiéndose a nuestra lista de distribución. Todo lo que tiene que hacer es enviar un mensaje vacío a letralia-concursos-subscribe@gruposyahoo.com, o visitar nuestra cartelera de concursos en http://www.letralia.com/herramientas/concursos.htm. Si desea enviarnos las bases de un concurso, escríbanos a info@letralia.com |||||||||||||||||||||||||||||| NOTICIAS ||||||||||||||||||||||||||||| *** ICP de Miami presentó Poetas y narradores del 2010 El Instituto de Cultura Peruana de Miami (ICP, http://www.letrasyartes.com/icp) presentó el pasado 14 de noviembre su libro Poetas y narradores del 2010, que contiene los trabajos premiados en su XIX concurso literario en homenaje al escritor José María Arguedas, quien nació en Andahuaylas, Perú, en 1911. La presentación se llevó a cabo durante un animadísimo desayuno al que asistieron varios de los autores incluidos en la antología: Raúl Castillo Soto, primer premio del concurso de poesía del ICP; Marlon F. Guerra Tejera, segundo premio, y los poetas Luis Ángel Casas, Francisco Henríquez, Matilde Peláez, Ana Adriazola-Rodríguez, María Teresa González Rodríguez y Mery Larrinua, quienes leyeron sus trabajos recibiendo calurosos aplausos del público asistente. La publicación de este libro cierra el calendario de homenajes al escritor homenajeado que comenzó en enero con la difusión de su obra y prosiguió en marzo con la convocatoria al XIX Concurso Literario, cuyos premios fueron entregados a fines de julio, durante los festejos del 189º aniversario de la Independencia del Perú. El libro incluye textos de 23 poetas y 15 narradores. Los poetas son Raúl Castillo Soto, Marlon F. Guerra Tejera, Enrique Mola, Luis Ángel Casas, Andrea Martin, Luz Samanez Paz, Mery Larrinua, Patricia Scheffer Röder, Farida E. Green, Frank Otero Luque (http://www.letralia.com/firmas/oteroluquefrank.htm), Elvira Sevillano Marco, Julio Enrique Cepero, Emma Espinoza, Teresita Medina, Addhemar Sierralta, Matilde Peláez, Orlando Fernández Donantes, Ana Odriozola-Rodríguez, Paolo Chávez Cueto, María Teresa González Rodríguez, Martha Curcio, Joan Viva y Fidel Alcántara Lévano. Mientras que los narradores son Teresa Nasarre, Carla Pravisani, Gloria Viviana Echeverría, José María Arguedas, Humberto Hincapié, Bertha Jacobson, Patricia Scheffer Röder, Frank Otero Luque, Aquiles Rivas Rodríguez, Miguel Martín Farto, Emma Espinoza, Olga Rojas, Addhemar Sierralta, Paolo Chávez Cueto y José Enrique Puente. Los trabajos de estos escritores se distribuyen en 170 páginas convertidas en un mosaico de hispanohablantes de diversas nacionalidades desde Argentina hasta Australia, según informó Ricardo Calderón, editor y presidente del ICP. En la portada y la contraportada del libro se pueden apreciar imágenes a todo color de Arguedas y de la Danza de las Tijeras, recientemente declarada “Patrimonio de la Humanidad” por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, http://www.unesco.org/new/es/unesco). El libro cuesta $10 en EUA y $16 en otros países. Los interesados pueden solicitarlo escribiendo a ricardo_calderon@juno.com o, por correo regular, a 6105 SW 129 PL, 1808. Miami, Fl 33183. Arguedas publicó su primer libro, Agua, en 1935. Dos años después fue encarcelado en la antigua cárcel de El Sexto, en Lima, como preso político. En 1941 publicó Yáwar Fiesta, y en 1957 obtuvo el grado de bachiller en etnología; luego publicó Los ríos profundos, El Sexto y La agonía de Rasu Ñiti. En 1963 fue nombrado director de la Casa de la Cultura y tras publicar Todas las sangres (1964) y El sueño del pongo (1965), se suicidó en la Universidad Agraria en 1969. El próximo año, 2011, su ciudad natal celebrará en grande su primer centenario, al cual asistirá el ICP desde el 11 de enero al 18, fecha de su natalicio. Fuente: ICP *** Inicia operaciones Bubok Argentina La apertura de la filial sureña de la conocida editorial de autopublicación marca el comienzo de su proceso de internacionalización, que continuará con el lanzamiento en México. La editorial de publicación y librería electrónica española Bubok (http://bubok.com) acaba de lanzar Bubok Argentina (http://www.bubok.com.ar), como primer paso hacia su inminente llegada a América Latina, según informó a través de un comunicado el pasado 24 de noviembre. A través de la apertura de una oficina en Argentina y con una oferta de servicios localizada, la compañía expresa su intención de “acercarse a los escritores argentinos y configurar así una biblioteca a la medida de los lectores”, según expresa el comunicado. Ángel María Herrera (http://www.letralia.com/firmas/herreraburguillosangelmaria.htm), CEO y fundador de Bubok, estuvo en Argentina para el lanzamiento de la nueva plataforma, que se presentó el pasado miércoles 16 de noviembre en la ciudad universitaria de Córdoba. El evento contó con la presencia de Matías Pavese, quien se ha incorporado a la compañía como director general de la nueva filial. “Nuestro objetivo es ofrecer a cualquier autor la posibilidad de publicar y vender su libro sin una previa inversión de dinero y con un margen de beneficio ventajoso”, dijo Herrera. “Al igual que en España y en Portugal, queremos trabajar para que el concepto del libro cambie en Argentina y la industria sea más abierta y accesible para los escritores”. “Bubok es un proyecto por y para los amantes del libro: queremos que la comunidad de escritores argentinos tenga nuestra web no sólo un espacio en el que publicar y poner a la venta su trabajo, sino también un punto de encuentro para compartir experiencias, descubrir a otros autores y darse a conocer”, explicó. Herrera y Pavese se reunieron además en el Café Tortoni, en Buenos Aires, con algunos de los autores que ya han publicado en Bubok Argentina. “Aunque Bubok España contaba con autores argentinos, queremos ofrecer un proyecto pensado para la comunidad de escritores aquí, que nos permita estar cerca de ellos y ofrecerles un servicio sin los obstáculos de la distancia. Creo que el compromiso que Bubok ha tenido con los autores ha sido clave de su éxito en España, y esperamos hacer lo mismo en Argentina. Estoy contento de formar parte de una iniciativa como esta”, declaró Pavese. Con más de 33.000 títulos publicados y una comunidad de 46.000 usuarios, Bubok se ha convertido en poco más de dos años en la principal plataforma de autopublicación online en España. El autor puede publicar y vender su libro en formato digital y/o impreso sin realizar ningún desembolso inicial gracias al modelo de impresión bajo demanda; los ejemplares se imprimen cuando se venden. La compañía cuenta además con la confianza de empresas e instituciones como la Biblioteca Nacional (BNE, http://www.bne.es) o el Ministerio de Justicia de España (http://www.mjusticia.es), que venden sus libros a través de Bubok. Fuente: Bubok *** España presenta estudio sobre el idioma y su relación con la economía Según el estudio “El español, lengua global. La economía” (http://www.santillanaele.com/web/index.php?espanol_economia_es), presentado el pasado 19 de noviembre, las industrias culturales aportan a la economía de España 31,7 millones de euros (datos de 2007); el español contribuye a crear 2,3 millones de puestos de trabajo y supone el 16% del Producto Interior Bruto (PIB). “El español, lengua global. La economía” es el tercer volumen de la colección que publican el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es), Español Santillana (http://www.gruposantillana.com/espannolsantillana.htm) y Telefónica (http://www.telefonica.com), y contiene un análisis multidisciplinar y un riguroso estudio de las variables que intervienen en la estimación del valor económico de la lengua española. Un equipo de expertos, dirigido por José Luis Delgado, José Antonio Alonso y Juan Carlos Jiménez, ha elaborado este estudio cuyo principal mérito es cuantificar la valía del español, que es ya la segunda lengua de comunicación internacional. “El español abre puertas y salta océanos” y por ello “debería formar parte de una política de estado”, subrayó José Luis Delgado, catedrático de Economía de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es). En este sentido, Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano, incidió en la importancia del español en la apertura de puertas de las políticas económicas y culturales e insistió en que el español debería forma parte de la “política de Estado”. Entre las cifras que arroja el estudio, se subraya que la comunidad idiomática del español está integrada por 440.895.612 hablantes; que más de 237.000 alumnos estudian español como lengua extranjera (ELE) en España, aportando unos 463 millones de euros; que España es líder en Europa en la recepción de estudiantes del Programa Erasmus (http://bit.ly/fAouvB), que se estima que arrojan unos beneficios anuales cercanos a los 135 millones de euros. No obstante, el español también presenta puntos débiles como su “baja posición en Internet” con el 4% de las páginas web, “muy por debajo de la que correspondería según su peso poblacional” o su escasa presencia en Europa y en las instituciones europeas. “Estamos trabajando en el centro de Bruselas para incidir en las instituciones europeas sobre la importancia del español”, alegó la directora del Cervantes, Carmen Caffarel. Por su parte, Emilio Martínez, presidente del Grupo Santillana, indicó que el libro presenta una visión “sintética” y “completa” de la relación entre la lengua y la economía, y destacó la importancia del español como “plataforma para la internacionalización” de las empresas españolas. El libro se estructura en ocho capítulos en donde se analizan cuestiones como: la “cartografía del español en el mundo”, la relación entre la lengua y las migraciones internacionales; el español como instrumento de la internacionalización empresarial; el español y la sociedad de la información; la economía de la enseñanza del español como lengua extranjera; la economía de las industrias culturales en español y el español en las cuentas nacionales. Fuente: Europa Press *** Traducen por primera vez poemas de Miguel Hernández a lengua de signos La Fundación CNSE para la Supresión de las Barreras de Comunicación (http://www.fundacioncnse.org) publicó a mediados de noviembre una página web en torno a la figura del poeta español Miguel Hernández (http://www.fundacioncnse.org/miguelhernandez), con el objetivo de dar a conocer a las personas sordas su vida y obra, en el año del centenario de su nacimiento. Se trata de una iniciativa pionera en nuestro país, ya que es la primera vez que versos tan conocidos como los de Nanas de la cebolla, El niño yuntero, El rayo que no cesa o Elegía se traducen a la lengua de signos española. Para la puesta en marcha de este proyecto, la entidad contó con el apoyo del Ministerio de Cultura de España (http://www.mcu.es) a través de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas (http://www.mcu.es/libro), el asesoramiento de la Fundación Cultural Miguel Hernández (http://www.miguelhernandezvirtual.com) y la sensibilidad de sus herederos, que han cedido desinteresadamente los derechos de su obra para realizar esta adaptación. Además de una selección de poemas, la página incluye una reseña biográfica del autor, un completo glosario en el que se definen aquellos términos que pueden entrañar dificultad de comprensión para las personas sordas, y diversas actividades de fomento de la lectura. Paralelamente, dichas actividades se han recogido en un libro que han editado la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (http://www.secc.es) y la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (http://www.fundaciongsr.es) como homenaje al poeta alicantino. La Fundación CNSE para la Supresión de las Barreras de Comunicación es una entidad de ámbito estatal, sin ánimo de lucro, desde donde se impulsa la investigación y el estudio, se trabaja por mejorar la accesibilidad de las personas a todos los ámbitos de la sociedad y se promueve el desarrollo de proyectos que mejoran la calidad de vida de las personas sordas y sus familias. Fuente: Fundación CNSE *** Ingresa a la RAE la escritora Soledad Puértolas La escritora Soledad Puértolas ingresó este 21 de noviembre en la Real Academia Española de la Lengua (RAE, http://www.rae.es) con un discurso de ingreso titulado “Aliados. Los personajes secundarios del Quijote”, en el que intentó rendir “un pequeño tributo” a los personajes en quienes don Quijote encontró “aliento, estímulo, comprensión, amistad, compañía o una clase de complicidad, fugaz o permanente, inmediata o simbólica”. Con una candidatura respaldada por José Antonio Pascual, Luis Mateo Díez y Carmen Iglesias, Puértolas (Zaragoza, 1947) ingresa a la institución ocupando el sillón “G”, como anunciamos en nuestra edición 225 (http://www.letralia.com/225/0128puertolas.htm). La quinta mujer académica reconoció que su ingreso supone “un honor inigualable e imprevisto”, y aseguró que lo realiza “bajo el cobijo del Quijote, la gran novela de la lengua castellana y un estímulo continuo para los escritores”. “Escogí como tema central de mi discurso los personajes secundarios del Quijote, y lo hice de forma instintiva, nada premeditada. Tengo debilidad por los secundarios, por aquellos a quienes, en los diferentes órdenes de la vida y del arte, les toca ocupar posiciones marginales”, declaró la autora. En esta misma línea, alegó que escribe ficciones para convertir en “protagonistas a personajes que, antes de ser escogidos, podían pertenecer al universo de lo secundario”. Puértolas también destacó en su discurso la “diversidad de tipos femeninos” que encontramos en la genial obra de Cervantes: Marcela, la hija del ventero, Dorotea, la duquesa, Altisidora y la inalcanzable Dulcinea, que según la autora, no existe, y por ello “cada uno se la puede inventar a su modo”. En este sentido alegó que la relación de don Quijote con las mujeres “viene marcada por la figura de Dulcinea, la dama que todo caballero andante ha de tener, la justificación última de sus hazañas”. Pero a don Quijote “le gusta el juego del amor” e “intenta zanjar el delicado asunto de su relación con las mujeres ateniéndose a un principio caballeresco: el corazón del caballero pertenece a su dama”, señaló la autora. Para Puértolas, el Quijote es una “novela de ideas” y una “lección constante”. “En cada una de sus líneas, en cada uno de sus episodios, en los primeros planos, en los planos de fondo, en el centro de la acción, en todos los rincones de la obra encontramos la expresión idónea, genial”, subrayó. Por otra parte, Puértolas indicó que la lengua ha sido desde siempre su “aliada esencial” por su “capacidad de ser moldeada, de adaptarse a los más variados y extraordinarios hechos, sueños y fantasías”. “Y ha supuesto para mí uno de los grandes regalos de la vida”, confesó. Asimismo, declaró que el Quijote “nos muestra el mundo del yo, de la voluntad personal, de los sueños personales. No es un cuento. Es el cuento, la novela de Cervantes. Nos ponemos a hablar de don Quijote, de Sancho, de Dulcinea, de Marcela, de Dorotea, del Caballero del Verde Gabán, del bandolero Roque Guinart, y acabamos hablando de Cervantes y de su empeño por conseguir la inmortalidad”. Igualmente subrayó que el Quijote es un “tratado sobre la literatura” y, al mismo tiempo, “un tratado sobre la vida”. “Esta es la obra de Cervantes. La literatura como metáfora de la vida. La locura como metáfora de la literatura”. Respondió a su discurso el escritor José María Merino, quien resaltó la “valiente declaración” de Soledad Puértolas al confesar su “debilidad” por los personajes secundarios. “Valiente declaración, en unos tiempos en que el mundo de las noticias valora sólo a los protagonistas en todos los órdenes de la vida, cuando parece que únicamente tienen derecho a despertar el interés colectivo ciertos primates”, dijo. Según Merino, Puértolas ha acuñado “un estilo inconfundible, singularizado por la concisión y una misteriosa naturalidad, que ha llamado la atención de la crítica”. Fuente: Europa Press *** Unión Europea plantea necesidad de aumentar registros de Europeana Europeana (http://www.europeana.eu), la biblioteca digital de la Unión Europea (UE, http://europa.eu/index_es.htm), tiene ya 14 millones de documentos digitalizados, aunque ha encontrado algunos obstáculos por problemas relacionados con los derechos de autor. Los expertos están buscando la manera de mejorar la colección, según se informó el pasado 22 de noviembre. Europeana inició su actividad en noviembre de 2008 para facilitar el acceso de los ciudadanos a libros digitales, mapas, obras de arte, periódicos, fotografías, fragmentos de películas y otros documentos audiovisuales de las instituciones culturales europeas en su propio idioma. A pesar del éxito general del proyecto (el objetivo inicial para 2010 era de disponer de 10 millones de archivos), todavía hay margen de mejora, según Neelie Kroes, la comisaria de la Agenda Digital. Por ejemplo, el vídeo y el audio representan sólo el 2% de la colección. Además, Europeana está encontrando obstáculos por asuntos de derechos de autor. La gran mayoría de los documentos son muy antiguos y, o no tienen derechos de autor o son obras huérfanas. Actualmente, las fotografías, mapas, cuadros e imágenes representan el 64% de la colección, y los textos son un 34% del total, entre los que se encuentran más de 1,2 millones de libros completos para descargarse, incluyendo manuscritos raros de los primeros libros impresos desde antes de 1500. El año pasado, distintos representantes de la Comisión Europea (http://ec.europa.eu/index_es.htm) pidieron a Google (http://www.google.com) garantías para que no se infringiesen los derechos de autor, dentro de su similar proyecto Google Books (http://books.google.com). El gigante de Internet trató de aplacar a los editores europeos diciendo que sólo incluiría las ediciones que no hubiesen sido traducidas exclusivamente para ser impresas y tuviesen la aprobación de los derechos de autor. Se temía que Europeana y Google Books entrasen en un conflicto directo, pero ahora parecen que están ocupados en diferentes visiones. Las instituciones culturales de la UE han contribuido con artículos a Europeana, ya que quieren mantener un cierto control sobre el contenido. Así pues, Europeana funciona como un portal de contenidos en lugar de almacenarlos en sí, en los que las instituciones organizan sus contenidos para facilitar la búsqueda. Por el momento, Francia y Alemania son los mayores contribuyentes, aunque el equipo directivo quiere ver más material de otros países para garantizar que represente todo el patrimonio cultural europeo. Fuente: ComputerWorld *** Festival de Poesía de Granada recibirá a 150 poetas de 59 países El VII Festival Internacional de Poesía de Granada (http://www.festivalpoesianicaragua.com), que se celebrará en esta ciudad de Nicaragua del 13 al 19 de febrero de 2011, acogerá a 150 poetas de 59 países, según anunció el poeta Francisco de Asís Fernández, presidente de la fundación que convoca el evento, en rueda de prensa realizada el martes 23 de noviembre. Esta “gran celebración de la poesía del mundo en Nicaragua”, como la calificó De Asís Fernández, será en homenaje a la Poeta del Amor y del Compromiso Social, Claribel Alegría (Estelí, Nicaragua, 1924), recientemente condecorada por el gobierno de Chile con la Orden al Mérito Docente y Cultural “Gabriela Mistral”. Al anuncio asistieron Mendell Goldstein, embajador regional de la Unión Europea (UE, http://europa.eu/index_es.htm); Antonio Pérez-Hernández, embajador de España en Nicaragua (http://bit.ly/hYFZEv); Chin-Mu Wu, embajador de Taiwán, y José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada en Nicaragua (Cosep, http://www.cosep.org.ni). Asimismo estuvieron los dirigentes culturales René González, presidente del Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica; Luis Rocha, presidente del Centro Nicaragüense de Escritores (CNE, http://www.escritoresnicaragua.com); las vicepresidentas del festival, Gioconda Belli, Blanca Castellón e Isolda Hurtado; la poeta Luz Marina Acosta, y Dieter Stadler, director de la Casa de Los Tres Mundos (http://www.c3mundos.org), de Granada. El embajador de la UE, Mendell Goldstein, anunció por su lado que continuarán apoyando este evento de importancia mundial, por lo que han aumentado en un 20 por ciento su respaldo en relación con el año pasado. Asimismo anunció que participarán en este festival cerca de 30 poetas de 17 países miembros, de los 27 representados. El embajador de España también destacó que este festival ha sido en el curso de sus ediciones anteriores un referente cultural tanto en Latinoamérica como en el mundo, por lo que continúan dando su apoyo, ya que es algo muy cercano a ellos. Con el lema: “La poesía es el reino de la imaginación y el más feliz y doloroso testimonio del ser humano sobre la tierra”, arrancará en febrero el VII Festival Internacional del Poesía, desde ya calificado por el poeta De Asís Fernández “como la celebración de una representación magnifica de la gran poesía del mundo”, que tendrá por capital la ciudad colonial de Granada y se desarrollará asimismo en los municipios del Pacífico de Nicaragua. Entre los 99 poetas que llegarán a Granada se encuentran Ana Rossetti, de España; Emilio Coco, de Italia; Thiago de Mello, de Brasil; C. D. Wright, de Estados Unidos; Jean-Marc Desgent, de Canadá; Rozalie Hirs, de Holanda; Stefhane Chaumet, de Francia; Fakhri Ratrout, de Palestina; Sujata Bhatt, de la India; Khin Huann Li, de Taiwán; Darío Jaramillo Agudelo, de Colombia; Reynaldo Lacámara, de Chile; Anthony Phelps, de Haití; Miguel Barnet, de Cuba; Hugo Mujica, de Argentina; Elsa Cross, de México; Mateo Morrison, de República Dominicana; Margarita Carrera, de Guatemala; Rodolfo Dada, de Costa Rica; Marco Tulio del Arca, de Honduras, y Javier Alvarado (http://www.letralia.com/firmas/alvaradojavier.htm), de Panamá. En esta ocasión asistirán por primera vez poetas de Chipre, Vietnam, Camerún y Bangladesh. De igual manera, más de 50 poetas nicaragüenses de varias generaciones asistirán al festival, entre ellos el poeta y sacerdote Ernesto Cardenal, Fernando Silva, Martha Leonor González, Suad Marcos, Raúl Javier García, y Yolanda Rossman Tejada, de la Costa Atlántica, entre otros. La Fundación Festival Internacional de Poesía de Granada es una organización sin fines de lucro, independiente, que ha organizado con éxito seis ediciones del festival, reuniendo a más de 576 poetas de 82 países y a 342 poetas nicaragüenses. Su intenso programa contempla lecturas poéticas en varias lenguas, charlas, ponencias, feria y presentación de libros, tanto de poetas del mundo y poetas generacionales nicaragüenses, que llevarán poesía y alegría a once esquinas de Granada, plazas, parques, atrios de iglesias, policía y conventos; y que se extenderá a los municipios de Rivas, Nandaime, Masaya, Nindirí, Catarina, Niquinohomo, Diriomo, Masatepe, San Marcos, Jinotepe, Diriamba, León y Managua. Asimismo este programa incluye expresiones del arte y la cultura nicaragüense, como es el gran desfile popular de comparsas donde participan más de 1.200 bailantes; una serie de conciertos de cantautores, y una exposición de pintura de los grandes maestros del arte contemporáneo. Y finalmente la Declaratoria de Granada firmada por los poetas del mundo en “Apoyo del VII Festival a la Nominación de Granada: Patrimonio de la Humanidad”; asimismo en este evento de clausura que tendrá lugar en la Plaza de la Independencia, se dará lectura a la Convocatoria al VIII Festival 2012. Fuente: Web del evento *** Silvio Rodríguez y Luis Britto García obtienen el Premio Alba Cultural El Premio ALBA Cultural-2010 de las Artes y las Letras ha sido concedido al cantautor cubano Silvio Rodríguez y al escritor venezolano Luis Britto García, según informaron en Cuba medios oficiales el pasado miércoles 24 de noviembre. El anuncio de los ganadores del galardón tuvo lugar en un acto celebrado en la sede habanera de la Casa Alba Cultural, al que asistieron el ministro de Cultura cubano, Abel Prieto, e intelectuales y artistas de la isla. El músico Silvio Rodríguez, ganador del Alba Cultural en la categoría de las Artes, es uno de los fundadores del denominado “Movimiento de la Nueva Trova cubana”, surgido en la década de los años sesenta del siglo pasado. Rodríguez dijo desde Madrid que “es un honor” recibir el Premio de las Artes 2010 que le concedió el Fondo Cultural de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), una iniciativa de Cuba y Venezuela. Por su parte, el narrador, ensayista y dramaturgo venezolano Luis Britto García, Premio Nacional de Literatura 2002, afirmó que este lauro lo compromete “aun más” con la lucha por la unidad de los pueblos latinoamericanos. “Esa es la tarea que he asumido toda mi vida con alegría, constancia y motivación”. Nacido en 1940, Britto García es autor de una extensa bibliografía con más de sesenta títulos, entre los que destacan Abrapalabra, Rajatabla —ganadores del premio literario Casa de las Américas 1969 y 1970, respectivamente—, Los fugitivos y La orgía imaginaria. El Alba Cultural fue creado en 2007 por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), para homenajear a intelectuales y artistas vivos que han realizado originales aportes al patrimonio cultural latinoamericano. También honra a personalidades que, de manera notable, “enriquezcan los valores compartidos y a la vez diversos que conforman la comunidad de nuestros pueblos y favorezcan su emancipación y descolonización cultural”. Los primeros en recibir este galardón fueron el escritor uruguayo Mario Benedetti y el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, y en las siguientes ediciones destacó la obra del cineasta boliviano Jorge Sanjinés, el poeta y ensayista cubano Roberto Fernández Retamar, el artista plástico argentino León Ferrari y el escritor brasileño Frei Betto. Fuentes: EFE • Prensa Latina *** Ana María Matute gana el Premio Cervantes 2010 La escritora española Ana María Matute ha hecho de la literatura su forma de estar en el mundo, y el pasado 24 de noviembre vio por fin recompensada su trayectoria con el Premio Cervantes por una obra extensa y fecunda que se mueve entre el realismo y “la proyección a lo fantástico” y por poseer “un mundo y un lenguaje propios”. El Premio Cervantes reconoce su obra, compuesta por doce novelas y varios volúmenes de cuentos, ahora reunidos en La puerta de la Luna, desde los primeros textos de 1947 hasta 1998. “Si me dan el Cervantes daré saltos de alegría, saltos de alegría espirituales”, dijo la autora al diario español El País (http://www.elpais.com) en una entrevista publicada el 16 de noviembre (http://bit.ly/fF8pXM). Matute, una mujer fuerte de salud frágil, se apoya en una muleta para andar. La académica de la lengua y genial novelista y cuentista, se convierte así en la tercera mujer que gana el premio más importante de las letras hispanas, que en sus 35 años de trayectoria sólo había distinguido hasta ahora a la ensayista española María Zambrano (1988) y a la poeta cubana Dulce María Loynaz (1992). La escritora barcelonesa dijo que su obra ha estado marcada por un deseo de expresar la pérdida, porque, afirmó, “vivir es perder cosas”, un sentimiento presente desde el primero hasta el último de los relatos que ha escrito. La veterana narradora de 85 años, una de las cinco académicas españolas de la lengua —lo es desde 1998— contó en una rueda de prensa en Barcelona que está “contentísima” con un premio que reconoció que le “encanta” y cuya concesión, por los rumores que corrían desde hacía días, no la dejaron dormir la noche del 23. “He dado toda mi vida a esto que es escribir, a ser parte de la literatura”, dijo la autora de Los Abel, para quien el Cervantes le llega como un reconocimiento, “si no a la calidad, sí al esfuerzo, a la entrega total de una vida”, afirmó modesta para, a continuación, intentar gritar con tenue voz: “He conocido poca gente que diga que es enormemente feliz. Yo lo soy, y ya está”. “Uno no escribe para ganar premios, habrá quien lo haga, pero no entro en esas ferias; aunque, si te lo dan..., maravilloso”, insistió la autora de Olvidado Rey Gudú. La autora ha ganado innumerables galardones, entre los cuales se cuentan dos nacionales de Literatura Infantil; el Nacional de las Letras (2007); el Nacional de Literatura y el de la Crítica por Los hijos muertos; el Nadal 1959 por Primera memoria; el Planeta 1954, por Pequeño teatro, e incluso el Ciutat de Barcelona 1966 por El verdadero final de la Bella Durmiente. La “sorprendente” conjunción entre el realismo y lo fantástico que se da en la obra de Matute (Barcelona, 1925) fue destacada por el escritor Juan Marsé, Premio Cervantes 2008 y miembro del jurado, cuyo fallo fue hecho público por la ministra de Cultura de España (http://www.mcu.es), Ángeles González-Sinde, en un encuentro con la prensa. Tras repasar la biografía de Matute, jalonada de “títulos clásicos de la literatura española”, la ministra manifestó la admiración que profesa a Matute, una escritora “con un mundo propio y un lenguaje propio”. Fuentes: EFE • El País *** Falleció el artista venezolano Luis Guevara Moreno El pasado viernes 26 de noviembre, en horas del mediodía, falleció en Caracas el artista venezolano Luis Guevara Moreno, ganador del Premio Nacional de Pintura en 1959 y de los premios nacionales de Dibujo y de Grabado en 1969. Uno de los grabadores más importantes de Venezuela, el artista partió a los 84 años a causa de una infección pulmonar. Guevara Moreno padecía la enfermedad de Alzheimer y había pasado los últimos cuatro años internado en un ancianato. Sus restos fueron velados en la funeraria Los Caobos de la capital venezolana, con la presencia de Pedro León Zapata, Régulo Pérez, Julio Pacheco Rivas y Guillermo Abdala, entre otros de sus renombrados colegas. Nacido en Valencia, Carabobo, el 21 de junio de 1926, Guevara Moreno inició sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas, y continuó, gracias a una beca, en la Escuela Superior de Bellas Artes de París y los talleres de André Lothe, Dewasne y Edgar Pillet. Se interesó primero por el arte figurativo y luego por el abstraccionismo, en el que se empeñó en experimentar primero del arte neofigurativo, del abstracto y de otras corrientes del arte contemporáneo, negando la figuración. Para, al final, volver a las raíces del arte figurativo. Perteneció al grupo Los Disidentes y ofreció individuales en el Ateneo de Valencia, el Taller de Arte Libre, la Sala Mendoza, la Galería del Consulado de Venezuela en Nueva York y la Galería de Arte Nacional. Fue director de la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, figuró como miembro fundador del Taller de Artistas Gráficos (Taga) y presidió la Asociación Venezolana de Artistas Plásticos (Avap). También emprendió una interesante labor como promotor en la Escuela Bolivariana “José Martí”, institución en la cual transmitió conocimientos a los más jóvenes a través de talleres y charlas. Exhibió su obra en tres bienales de Venecia, en los años 1956, 1958 y 1960, y ganó el Premio Armando Reverón, otorgado por la Avap. “Tengo esa moral, trato de conservar la visión del que comienza, del estudiante, de saber que puedo concentrarme con un día distinto y atreverme. ¿Comprendes?”, le dijo a la periodista Teresa Alvarenga en una oportunidad. “Sabiendo también que si quiero expresar una realidad que vive en mi interior, en mi memoria de este mundo venezolano atropellado, exuberante, absurdo, confuso, cursi, tengo que pagar por ello”. Su gran amigo desde la Escuela de Artes Plásticas y Artes Aplicadas de Caracas, Régulo Pérez, recuerda que Guevara Moreno era el más importante de los pintores latinoamericanos de vanguardia en la París de los años 50. “Aún no aparecía en el panorama Jesús Soto”, dice Pérez. “Cuando se fue para allá en 1948 su obra iba evolucionando hacia el abstraccionismo de una manera consciente. No de pronto. No fue de un día para otro. Ideológicamente luego se fue hacia la figuración. Y ahí se mantuvo por mucho tiempo; cumplió una etapa, hizo toda una obra que la gente ignoró. Nadie lo acompañó. Todo era por una moda. Como ahora, la moda es realizar instalaciones. Pero él no era un tipo comercial. No pertenecía a una galería”. “Para mí la partida de Guevara Moreno fue muy dolorosa”, continúa el artista. “Estoy muy triste. Se fue sin el reconocimiento, sin una gran exposición. Pero no importa: la obra está ahí”. Es su obra gráfica, según la ex directora de la Galería de Arte Nacional de Venezuela, Elida Salazar, uno de los capítulos de su vida que menos ha sido estudiado. “Formó parte del taller de artistas gráficos del Taga junto con Jaime Sánchez y Luisa Palacios, entre otros. Lo recuerdo como un gran maestro. Cuando estuve en la Galería de Arte Nacional permanentemente nos visitaba. Fue un maestro de maestros. Se dedicó mucho a la enseñanza. Inclusive seguía dando clases pase a que ya era un profesor retirado”. Guevara Moreno se preocupaba más por la enseñanza que por exponer su trabajo, cuenta Salazar, quien asegura que antes de que cayera enfermo visitó su taller y encontró allí una infinidad de obras apiladas en más de tres metros de altura. Buena parte de su obra pertenece a la colección de la Galería de Arte Nacional. Los grabados, las piezas figurativas y las abstractas. “Son mucho más de veinte obras”, dice Salazar. También se encuentra en las colecciones de la Cancillería, Petróleos de Venezuela, el Ateneo de Valencia, la Fundación Polar, la Casona y el Palacio de Miraflores. Fuentes: El Nacional • El Universal • Iartes *** Margo Glantz: “Me siento la Julia Roberts de la literatura” La primera mujer mexicana en obtener el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, Margo Glantz, dijo sentirse como “la Julia Roberts de la literatura”, en la ceremonia de entrega celebrada durante la inauguración de la 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), en México, el pasado 27 de noviembre. Momentos después, durante su intervención, Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública, reviró: “Quiero decirle a Margo Glantz que ella podría ser la Julia Roberts de la literatura, sí, por su belleza, pero ya quisiera Julia Roberts ser la Margo Glantz de Hollywood”. Además, le lanzó una petición: “¿Me dejas ser tu Brad Pitt?”. Glantz utilizó la metáfora de Nicanor Parra cuando recibió el mismo homenaje en 1991: dijo que los premios son como las Dulcineas, mientras más piensas en ellas, más lejanas parecen. “¿Por qué nos dan el premio cuando cumplimos ochenta años, porque ya no vamos a dar lata o porque ya nos vamos a morir tranquilas?”, preguntó. Mencionó a tres escritores que para ella son clave: Juan Rulfo, a quien calificó como un hombre con una manera extraña de ser guapo; Juan José Arreola, un gran pícaro, y Nellie Campobello, cuyos cuentos breves tenían la sonoridad de la poesía. Haciendo un breve ajuste de cuentas, consideró que el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances significa el reconocimiento a un estilo de escribir, que se nota claramente en su libro Saña (2006), un texto nómada que recopila varios géneros que hacen una construcción a manera de mosaico. La galardonada invitó a reconocer, por medio de premios y la difusión de sus obras, la literatura hecha por escritoras latinoamericanas. “Es un premio que muchas mujeres merecemos”, dijo la ensayista y narradora mexicana sobre el máximo reconocimiento otorgado por la FIL, antes de evocar a autoras latinoamericanas cuyo trabajo, según Glantz, no ha sido reconocido lo suficiente, como Blanca Varela, Marosa di Giorgio, Amanda Berenguer y las mexicanas Nellie Campobello y Elena Garro. Luego de la ceremonia de inauguración de la FIL, la autora ofreció una rueda de prensa en donde denunció el difícil acceso que las mujeres han tenido en el ámbito de la literatura, pero también en otros campos en los que Glantz ha abierto paso a la presencia femenina, como la academia. Con cierta fatiga por el trajín de los eventos del primer sábado de la FIL, pero con un evidente guiño de felicidad, Margo Glantz afirmó que su obra “mantiene cierta tendencia y algo de lo que soy se nota, no me conformo con repetir estructuras”. La autora habló sobre su gusto por trabajar con el cuerpo, en sus distintas facetas: el cuerpo erótico, el cuerpo del sufrimiento o de la enfermedad, y sobre pequeños aspectos de cada uno de estos estadios. De esta manera habla de la dentadura o de los zapatos, todos esos pequeños objetos en los que la autora, según dijo, funda las metáforas que reflejan una parte importante de su biografía, aunque también toca temas fundamentalmente duros: “Yo escribo de cosas muy difíciles, muy terribles... pero me interesan muchísimo porque la vida diaria está hecha de eso”, añadió. Glantz habló también sobre sus autores. “Cada época de mi vida ha estado marcada por diferentes lecturas”, dijo, y mencionó a sor Juana Inés de la Cruz, Dostoievsky, Kafka, Woolf, Perèc, y al escritor mexicano Carlos Monsiváis, recientemente fallecido. Fuente: FIL *** Roban en Madrid obras de Chillida, Botero, Tàpies y Picasso Un grupo de encapuchados robó el sábado 27 de noviembre, en la localidad madrileña de Getafe, un camión cargado de cuadros y esculturas de grandes artistas, que en conjunto podrían alcanzar un valor de 5 millones de euros (6,5 millones de dólares), en lo que se considera el mayor robo de arte contemporáneo en España. Entre los trabajos sustraídos había al menos once del escultor vasco Eduardo Chillida, además de varias obras del colombiano Fernando Botero, y otras de los españoles Antonio Saura, Antoni Tàpies y hasta un papel de Pablo Picasso. El camión se encontraba aparcado dentro de una nave situada en un polígono industrial, aunque con las llaves puestas, según confirmó un portavoz de la policía judicial de Madrid. El robo fue ejecutado por tres personas encapuchadas que forzaron la puerta de la nave llevándose el vehículo sin demasiados problemas. El camión fue hallado vacío tres días después. Procedente de una exposición en una galería de Alemania, el camión estaba cargado con obras que pertenecían a diversas galerías. Aunque la mayoría estaban aseguradas con AXA Art (http://www.axa-art.com), de Colonia, por casi 2,5 millones de euros, en el vehículo había además obras no aseguradas porque se sumaron al viaje a última hora. El propietario no detalló a la policía la carga del vehículo robado ni su valor estimado porque, según explicó, las denuncias las pondrían de forma individual los dueños de las obras de arte. “Nosotros teníamos la escultura más grande del lote. Uno de los bancos de acero que realizó Chillida, titulado Topos IV y valorado en más de 800.000 euros”, indicó un vocero de la Galería Nieves Fernández (http://www.galerianievesfernandez.com), subrayando que mover la pieza requiere de varias personas y maquinaria. En los últimos días los responsables de las galerías están denunciando el robo. Lo que más llama la atención de los investigadores es que, pese a la valiosa carga, el camión tuviese las llaves puestas. Además, los ladrones sabían exactamente lo que buscaban, lo que hace sospechar que fue un golpe por encargo —en el que uno o varios coleccionistas han pagado importantes sumas de dinero para hacerse de manera ilegal con alguna obra en particular— y que los autores tuvieron algún cómplice en las empresas involucradas en el traslado. Fuentes: DPA • IBLNews *** Academias aprobaron en Guadalajara la nueva Ortografía Las veintidós academias de la lengua española aprobaron el pasado domingo 28 de noviembre la nueva Ortografía, el primer tratado de este tipo en la historia de los hispanohablantes, una obra de “valor incalculable” para la unidad del idioma y en la que se vuelven a permitir las denominaciones de “ye” o “i griega”, y “be”, “be alta” o “be larga”, y no se condena el acento de “sólo”. Los directores y presidentes de las academias, que participaron en la 24ª Feria del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), hicieron público este importante acuerdo en un encuentro con la prensa, en el que desgranaron algunas características de esta edición que, como se dice en la presentación de la misma, busca legitimar el consenso entre las academias, aparte de ser “más sólida, exhaustiva, razonada y moderna” que la de 1999. Y es, sobre todo, más “panhispánica”, porque si aquella edición “breve, sencilla, clara y didáctica” recibió el refrendo de todas las academias y fue presentada antes en América que en España, su contenido había sido redactado por la Real Academia Española (RAE, http://www.rae.es). El acta de adhesión, que firmaron 23 representantes de las academias de la lengua de países hispanohablantes y que fue leída por José Moreno de Alba, director de la Academia Mexicana de la Lengua (http://www.academia.org.mx), aboga por una “reflexión común” del español. Según el documento, este tratado busca explicar “el peso de la oralidad en la escritura, los orígenes de la escritura alfabética, las funciones de la ortografía, el origen y evolución de los sistemas ortográficos, la importancia social de la ortografía”. Agregaron que la nueva Ortografía, que Espasa (http://www.planetadelibros.com/editorial-espasa-5.html) publicará antes de Navidad en los países de habla hispana, es fruto de “la voluntad común y del trabajo conjunto de las veintidós academias”. El consenso académico aclaró que “no se modifican las reglas ni se añaden nuevas, sino mejor se detallan con toda exactitud con objeto de detallar a todos los hispanohablantes y a los hablantes de otras lenguas que desean escribir la nuestra con corrección y propiedad”. Las normas “son comunes a todo el ámbito hispánico”, pero los ejemplos procuran recoger muestras de unas zonas y otras, según se afirma en la prepublicación facilitada a la prensa. Desde el principio, las academias descartaron “la idea de una reforma ortográfica exhaustiva” y se centraron en “una revisión” de este código esencial para 450 millones de hispanohablantes, con el objeto de eliminar, “dentro de lo razonable, la opcionalidad abierta por algunas normas”. Esa opcionalidad existía, por ejemplo, en la denominación de las letras del alfabeto, que reciben distintos nombres según los países de que se trate (“be alta”, “be baja”, “be larga” y “be corta” para la “b” y la “v”; “uve doble”, “doble uve”, “ve doble” o “doble ve” para la “w”; “i griega” y “ye” para la “y”; “zeta”, “ceta”, “ceda” o “zeda” para la “z”). “Algunos españoles se aferraban a la ‘i griega’ pero otros han afirmado su posición en favor de la ‘ye’. La ‘i griega’ es una denominación que no tiene fundamentación filológica seria”, argumentó por su parte Pedro Luis Barcia, presidente de la Academia Argentina de las Letras (http://www.aal.edu.ar). En España, escritores como Juan José Millás, y hasta un grupo compuesto por 76.000 personas y creado en la red social Facebook (http://www.facebook.com), protestaron contra la desaparición de la “i griega”. Barcia admite que en el proceso hubo sobresaltos. Uno de ellos fue cuando algunos académicos encargados de anticipar las nuevas normas a la prensa revelaron que se iba a unificar el nombre de la letra “v” en “uve”. “Le mandé inmediatamente una carta a Víctor García de la Concha diciéndole que en nuestro país se dice de otra forma y que no vamos a adoptar el cambio”, recordó. “Él me contestó que el cambio es potestativo. Que es una recomendación y no pasa de ahí”. En otros puntos que fueron rechazados por escritores de la talla del mexicano José Emilio Pacheco, premio Cervantes 2009, o el español Javier Marías, hubo menos debate académico. “En la eliminación de la ‘ch’ y la ‘ll’ como letras del alfabeto todos estuvieron de acuerdo”, indicó Humberto López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale, http://www.asale.org). En la nueva Ortografía “se propone unificar los nombres de lastras”, pero, como aclaró Moreno de Alba, se permiten utilizar los diferentes nombres que reciben en algunos países. “Estamos tratando de uniformar, no de imponer”, subrayó Moreno de Alba. Lo mismo sucede con el adverbio “solo” y con los pronombres demostrativos. Se recomienda vivamente no ponerles tilde, pero no será considerado un error el escribirlos acentuados como se acostumbra. Con los cambios convertidos en recomendaciones de uso, la polémica amainó y “la sangre no llegó al río. No ha aparecido flotando ningún académico ni en el Guadalquivir ni en el Río de la Plata”, bromeó Barcia. Fuentes: AFP • EFE • FIL *** Realizaron en Francia homenaje a Andrés Bello El aporte del humanista venezolano-chileno Andrés Bello (1781-1865) a la estabilidad jurídica de los nuevos estados americanos tras la independencia de España, fue examinado en un coloquio organizado por el Ministerio de Exteriores de Francia (http://www.diplomatie.gouv.fr/es) e inaugurado por el escritor y embajador de Chile en Francia, Jorge Edwards, el pasado martes 30 de noviembre. Los diecinueve años que Andrés Bello pasó en Londres, adonde llegó en misión diplomática en julio de 1810 en compañía de Simón Bolívar, para buscar apoyo británico a la independencia de Venezuela, le permitirían adquirir grandes conocimientos jurídicos que le llevaron a redactar los primeros libros de derecho internacional y derecho civil del continente americano. “Durante su estadía en Londres estuvo siempre con los ojos puestos en las Américas. Su preocupación era proveer a los nuevos Estados de bases estables, de principios claros, y establecer la uniformidad de las normas jurídicas”, dijo en su intervención la investigadora británica Louise Fawcett, de la Universidad de Oxford (http://www.ox.ac.uk). Fawcett definió a Bello como un “pensador liberal”, alguien que deseaba la solidaridad y la paz entre los nuevos Estados americanos. “Él no fue un revolucionario, pero contribuyó a la descolonización, a la transformación de las ex colonias”, añadió. Por su parte, la profesora colombiana Liliana Obregón habló de “la conciencia jurídica criolla” que surgió gracias a las obras de Andrés Bello, y en especial su Principios del derecho de gentes, publicado en 1832 y reeditado en 1844 y 1864. Obregón explicó el papel que había cumplido Bello en la formación de los futuros juristas y diplomáticos de los nuevos Estados americanos, al comenzar a dictar cursos de derecho. “Andrés Bello es un pionero. Él ayudó a resolver los nuevos retos jurídicos que se presentaban y a definir la identidad jurídica americana”, recalcó. “Los letrados criollos se apoderaron del ideal civilizador europeo. Hubo una inclusión tácita de los indios y los negros” en los Principios del derecho de gentes, dijo. Además, insistió en la “voluntad civilizadora” de Bello y citó un párrafo de la revista Repertorio Americano, redactada por el venezolano en Londres en compañía del neogranadino Juan García del Río. “Examinar bajo sus diversos aspectos cuáles son los medios de hacer progresar en el nuevo mundo las artes y las ciencias, y de completar su civilización (...). He aquí la tarea noble, pero vasta y difícil, que nos ha impuesto el amor a la patria”, escribía Bello. El historiador colombiano Eduardo Posada Carbó dijo que como Simón Bolívar no le ofreció trabajo en Venezuela a Bello, éste aceptó irse a Chile a probar fortuna en 1829, contribuyendo a la arquitectura jurídica del nuevo Estado. “Es ocioso discutir acerca de la influencia de Europa en el pensamiento de Andrés Bello. Lo que hay que destacar es la influencia que él tuvo sobre otros pensadores americanos en el siglo XIX”, dijo Posada Carbó, quien se refirió a la labor cumplida al lado de Bello por Juan García del Río, nacido en Cartagena de Indias. El profesor español Teodosio Fernández, de la Universidad Autónoma de Madrid (http://www.uam.es), destacó la vocación literaria de Andrés Bello, quien tenía como modelo a Virgilio. “Bello pensaba que la naturaleza americana era propicia para el desarrollo de una poesía original, distinta a la europea”, dijo. El coloquio, organizado en la sede de los Archivos del Ministerio de Relaciones Exteriores, fue clausurado al caer la noche del martes por el embajador de Venezuela en Francia, Jesús Arnaldo Pérez. Fuente: IBLNews *** Rafael Reig gana el Tusquets con Todo está perdonado Según el escritor asturiano Rafael Reig, su novela Todo está perdonado, con la que acaba de ganar el sexto Premio Tusquets Editores, pretende desmontar con humor la “fábula” de que la Transición española fue una época modélica y pacífica. “He tenido la suficiente memoria para poner en entredicho la versión oficial”, contraatacó Reig en la rueda de prensa donde este 30 de noviembre se dio a conocer el fallo, en la 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), mayor cita editorial del mundo hispano. La novela comienza como un “thriller” de carácter teológico —alguien está envenenando las hostias consagradas— y relata la historia reciente de España a través de tres generaciones de una familia en el bando ganador de la Guerra Civil española (1936-39). “Los padres ganaron la guerra y los hijos ganaron la paz”, define el escritor a su obra. Tras ellos, queda el dilema de aceptar completa o sólo parcialmente esa herencia producto de una brecha que dividió el país y deja sentir sus efectos mucho después. Reig, nacido en 1963, se pregunta si, tal y como decía Cánovas del Castillo, España está en manos de unas doscientas familias, si en realidad no vivimos “en una oligarquía administrada con formas de democracia”. “La Transición es una gran ficción”, expresó por su parte durante el fallo la escritora Almudena Grandes, miembro del jurado que concedió el premio, y quien consideró que dicho periodo es tan importante para muchos escritores porque fue “el momento fundacional” de sus vidas, y puso en entredicho la idea vendida desde los poderes de que “tres o cuatro padres de la Patria” legaran a la sociedad una democracia fundada a sí misma “como el Espíritu Santo”. La autora mencionó algún episodio de violencia ocurrida en esa época supuestamente modélica, y Reig recordó cómo ir vestido de una determinada forma en algunas zonas podía ser motivo de agresión. Pese a todo, Todo está perdonado no es una novela realista, ya que introduce elementos ficticios y casi esperpénticos: un Madrid invadido por Estados Unidos y máquinas de hostias consagradas en los bares, por ejemplo. De alguna manera, el libro puede cerrar una trilogía que su autor inició con Sangre a borbotones y continuó con Guapa de cara. Reig, que dijo haber esperado pasar “de joven promesa a malogrado sin estaciones intermedias”, cuenta en su haber con ocho volúmenes publicados —ficción, ensayo y recopilación de prensa— y ejerce la crítica literaria. “Y no con escritores finlandeses muertos, sino con colegas y compañeros”, según Grandes, quien lo califica como un crítico de “pluma aguerrida”. El premio está dotado con 20.000 euros. Además, Tusquets Editores (http://www.tusquetseditores.com) publicará el libro en marzo de forma simultánea en España, México y Argentina. Reig elogió la calidad del certamen, ya que, de sus seis ediciones, dos han sido declaradas desiertas, lo que es garantía de que se busca la calidad. En anteriores ocasiones han sido galardonados el colombiano Evelio Rosero (Los ejércitos, 2006), el mexicano Elmer Mendoza (Balas de plata, 2007) y el argentino Sergio Olguín (Oscura monótona sangre, 2008). El jurado —compuesto por los escritores Juan Marsé, Almudena Grandes, Juan Gabriel Vásquez y Sergio Olguín, y por la directora editorial de Tusquets, Beatriz de Moura— argumentó su decisión en “la ambición de una novela compleja que, sin dejar de lado el humor, recupera la historia reciente de España y la reinterpreta con un enfoque inédito en la literatura hispana”. En total se recibieron 360 obras aspirantes al premio de este año: 165 desde España, 123 de México y 72 de Argentina. Fuente: EFE *** Publican en España una colección de cartas de Reinaldo Arenas La editorial sevillana Point de Lunettes (http://www.pointdelunettes.com) acaba de publicar el libro Cartas a Margarita y Jorge Camacho (1967-1990) (http://www.pointdelunettes.com/margarita.html), el mayor ciclo epistolar que se conserva del escritor cubano Reinaldo Arenas (Holguín, Cuba, 1943; Nueva York, EUA, 1990). Las cartas que Arenas le remitiera a sus amigos, el pintor Jorge Camacho y su esposa Margarita, guardan un testimonio de su vida y de su estremecedora lucha para salvar sus libros del control policial cubano, para publicarlos en el extranjero y para salvarse él mismo, tras ser prohibido, golpeado y brutalmente perseguido, pasar por los campos de trabajo y las cárceles de Castro, hasta conseguir ser libre por fin huyendo de su patria en el éxodo forzado de El Mariel. En el exilio siguió sintiéndose incómodo tanto en Miami como en Nueva York, y sus amigos dicen que Europa le sentaba mejor. Así lo atestigua él mismo —en una de las 144 cartas que recoge el volumen—, cuando habla de su estancia, por unos días, en Doñana (Andalucía): “Imagínense: todavía me parece algo irreal de tan bello”, anota el escritor cubano en una de las cartas. La correspondencia muestra la lucha titánica del escritor, ya en Estados Unidos y tras contraer su penosa enfermedad —Arenas padecía sida al momento de suicidarse, hace ya veinte años—, por cerrar una obra completa, dejándola terminada y lista para su edición y lectura. El autor habla del mundo literario y del político, esferas que a veces se confunden cuando, por ejemplo, arremete contra los escritores que apoyan el régimen de Castro (García Márquez, muy especialmente). En otras esboza nuevos libros y futuros viajes a Almonte, Sevilla, Córdoba, Ronda o Cádiz, ciudad en la que incluso se plantea comprar una vivienda para instalarse. Otras veces se desespera por las trabas burocráticas o estalla contra las editoriales por una mala traducción o por el incumplimiento de los contratos. También aparece el testimonio de la enfermedad, primero como amenaza: “Nueva York, con el problema del sida está irrespirable... Afortunadamente, mi salud está bien e incluso he engordado...”, escribe en 1985. “Nueva York, entre el frío y la plaga del sida, se ha convertido en una verdadera tumba”, anota dos años después. Y, luego, como realidad: “Ésta es la primera vez que escribo luego de mi muerte; pues como muerte hay que considerar lo que he sufrido y me falta”, comenta ya desde el hospital en 1988. Poco a poco, en las cartas de Reinaldo Arenas se mezclan el triste tránsito por la enfermedad y los propósitos sobre el destino final de su obra literaria. “Apenas puedo escribir y seguramente esta carta sea difícil de leer, no tengo control en el pulso”, expone a finales de agosto de 1990. La muerte ya le rondaba de cerca. Esta es la primera edición en español de un conjunto epistolar que abarca 23 años de profunda amistad, desde el 1 de diciembre de 1967, poco después del primer encuentro entre ellos en La Habana, hasta el 2 de diciembre de 1990, cinco días antes de que, muy enfermo ya de sida, el escritor pusiera fin a su vida en un apartamento de Nueva York. Ya había sido publicado en francés en 2009 por la editorial Actes Sud (http://www.actes-sud.fr), de Arlès (Francia), con el título Lettres à Margarita et Jorge Camacho (http://bit.ly/hFRxm0). De todas las cartas que se conservan se han omitido quince por su carácter reiterativo con las seleccionadas. Además de las 144 cartas que componen el libro, se ha incluido un texto autógrafo, dirigido también a los Camacho, en el que el escritor lega su desgarrador adiós a la vida: “Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión. Sólo hay un responsable: Fidel Castro (...). Al pueblo cubano, tanto en el exilio como en la isla, lo exhorto a que siga luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota sino de lucha y esperanza. Cuba será libre. Yo ya lo soy”. Tal como asegura Margarita Camacho, quien estuvo al cuidado de la edición, “estas cartas son un expresivo testimonio de la mitad de la vida de Reinaldo, puede decirse que de casi todo su ciclo vital como escritor y, desde luego, la confirmación de muchos de los datos que él mismo narra en su autobiografía Antes que anochezca. Esta correspondencia puede representar, si se quiere, un sugestivo complemento para la lectura de esas desgarradoras memorias que Julian Schnabel llevó al cine, con una interpretación magistral de Javier Bardem”. Fuentes: El Mundo • Point de Lunettes *** Letralia recibe mención de honor en los premios Stockholm Challenge La Tierra de Letras participó en el prestigioso galardón dentro de la categoría Cultura, ganada por el portal Memoria Chilena por su esfuerzo de “poner de relieve la importancia de las bibliotecas y las TIC para mantener viva la cultura”. Por su “impresionante lista de colaboradores y lectores” y por ser “una bien establecida y muy bien hecha publicación en Internet”, la revista literaria digital Letralia, Tierra de Letras (http://www.letralia.com), obtuvo una mención de honor en la categoría Cultura de los premios Stockholm Challenge (http://www.stockholmchallenge.org), cuyo veredicto fue publicado este 1 de diciembre. La revista ya había sido finalista en las ediciones 2006 (http://www.letralia.com/138/especial.htm) y 2008 (http://www.letralia.com/184/0325estocolmo.htm) del prestigioso galardón, en el que este año participaron más de 290 iniciativas de 90 países. “Innovadora (incluso revolucionaria) en sus comienzos, hoy Letralia es una bien establecida y muy bien hecha publicación en Internet”, reza el veredicto. “Teniendo en cuenta el contexto cultural en que opera, Letralia sigue creciendo. Esperamos que en el futuro, Letralia se convierta en una herramienta para la escuela, los estudiantes y profesores, ya que afronta problemas o retos como la igualdad de género”. “Un momento de desafío se presenta a las publicaciones en Internet, pues tienen que evolucionar hacia nuevas tecnologías de medios. Será interesante seguir el proceso mediante el cual Letralia, una publicación en Internet con sus propias tradiciones, se integrará a estas nuevas realidades. Estamos seguros de que Letralia lo hará en el futuro, con la misma energía y creatividad con que lo ha hecho hasta ahora”, concluye. Editada por el escritor venezolano Jorge Gómez Jiménez (http://www.letralia.com/firmas/gomezjimenezjorge.htm), Letralia circula desde 1996 y actualmente sostiene una comunidad de casi 2.300 autores de habla hispana. Es la primera revista cultural venezolana en Internet y la primera publicación literaria en español en ser distribuida a través del correo electrónico. En 2009 recibió el Premio Nacional del Libro de Venezuela (http://www.letralia.com/203/0211premio.htm). Creados en 1995 por el gobierno de Estocolmo (http://www.stockholmbusinessregion.se) y el Royal Institute of Technology (KTH, http://www.kth.se/eng), y actualmente organizados por un consorcio privado, los premios Stockholm Challenge reconocen el trabajo de quienes aprovechan las tecnologías de la información para mejorar la calidad de vida de sus comunidades, y se entregan en seis categorías, seleccionadas de acuerdo a los “Objetivos de desarrollo del milenio” de la Organización de las Naciones Unidas (ONU, http://www.un.org/spanish). En la categoría Cultura el galardón fue para el portal Memoria Chilena (http://www.memoriachilena.cl), un espacio creado para reunir “la gran historia colectiva y las pequeñas aventuras individuales” que conforman la identidad nacional de Chile: acontecimientos, tradiciones y fábulas, el pensamiento y la obra de hombres y mujeres destacados, y el legado social, literario y artístico que enriquece el patrimonio cultural de la nación sureña. El jurado destacó la labor de Memoria Chilena en poner de relieve la importancia de las bibliotecas y las TIC para mantener viva la cultura, así como su especial cuidado en secciones para niños y para quienes tienen problemas de visión. “Este proyecto es totalmente dependiente del gobierno, con un presupuesto dentro de las asignaciones para las bibliotecas”, explica el veredicto. “Esto significa que el tema de la democracia y la importancia de la cultura viva para el proceso democrático también son vivificados en el proyecto. Esperamos que a medida que la democracia continúe desarrollándose en Chile, Memoria Chilena y las bibliotecas sigan contribuyendo vibrantemente en este proceso, como lo hacen ahora”. Otras menciones honoríficas en esta categoría fueron concedidas a 800K Minds Project (http://www.cbcc.edu.hk/wdc), una iniciativa de Hong Kong que estimula a los estudiantes para que desarrollen propuestas para enfrentar la crisis económica, y México en Comunidad (http://www.mexicoencomunidad.org.mx), un sitio que conecta a productores agrícolas, ganaderos, artesanos, comerciantes, pescadores y manufactureros de más de 100.000 comunidades de la nación azteca. En la categoría Desarrollo Económico el premio correspondió a Wikimapa (http://wikimapa.org.br), de Brasil; en Educación fue compartido por el Proyecto Oasiss (http://oasiss.cihe.edu.hk), de Hong Kong, y la iniciativa Women Aloud Videoblogging for Empowerment (http://www.waveindia.org), de India; en Ambiente, fue para Climate Change Virtual School for Youths in Southern Africa (http://www.driafrica.org/virtualschool.html), de Zimbabwe; en Salud, para mindyourmind (http://www.mindyourmind.ca), de Canadá; y finalmente, en Administración Pública, para my cpf: Singapore Central Provident Fund Board’s Service Transformation Journey (http://www.cpf.gov.sg), de Singapur. El jurado de esta edición de los premios Stockholm Challenge estuvo presidido por Bebo White, profesor retirado de la Universidad de Stanford (http://www.stanford.edu), y compuesto por Regis Cabral, director del Fondo para Proyectos Europeos (Fepro, http://fepro.eu); René Francis, director de programa de Ericsson (http://www.ericsson.com); Timothy Anderson, presidente del World Computer Exchange (http://www.worldcomputerexchange.org), de Canadá; Antonio Rodríguez, presidente de MeiMundi; Ken Eustace, presidente del Border Studies Associates Network (http://borderstudiesassociates.net), de Holanda; Chan-Gon Kim, teniente de alcalde en Songpa-gu, Seúl; Per Lundquist, fundador de Promeo Organization Consultants (http://www.promeo.se), de Suecia; Lars Lundberg, de la compañía de telecomunicaciones TeliaSonera (http://www.teliasonera.com), de Suecia; Jeffrey Soar, profesor de la Universidad de Queensland (http://www.uq.edu.au), de Australia, e Ian Yip, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de California, Los Angeles (http://www.medsch.ucla.edu). Fuente: Stockholm Challenge Awards *** Designan al periodista Arcadi Espada director del Instituto Ibercrea El periodista Arcadi Espada ha sido nombrado este 1 de diciembre director del Instituto Ibercrea (http://www.ibercrea.org), organismo que agrupa a cuatro entidades españolas de gestión de derechos de autor: la Sociedad General de Autores (SGAE, http://www.sgae.es), la Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales (Agedi, http://www.agedi.es), la de Artistas, Intérpretes o Ejecutantes (AIE, http://www.aie.es) y al Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro, http://www.cedro.org). Según Ibercrea, Espada (Barcelona, 1957) ha demostrado una “independencia plena frente al poder político, las empresas o la opinión pública, y una larga trayectoria en defensa de la propiedad intelectual”. El nombramiento ha sido acordado por los cuatro directores de las entidades gestoras agrupadas en el instituto, que hasta el momento no contaba con la figura de director. El nuevo director tendrá como prioridad la apertura social de Ibercrea y la divulgación de los valores éticos que propugna el instituto en defensa de los creadores, “en un momento en el que la inteligencia, la creatividad y la generación de conocimiento son indispensables para la regeneración económica”. Entre las primeras iniciativas de Espada estará la creación de una oficina de información que intervenga en la conversación cultural y mediática, la elaboración de un código de buenas prácticas para las entidades de gestión y el diseño de un plan pedagógico para la enseñanza secundaria. El Instituto Ibercrea fue fundado el pasado mes de enero por cuatro asociaciones de gestión de derechos de autor que suman más de 100.000 asociados, con el objetivo de “promover el conocimiento de la propiedad intelectual” y proponer un “consumo responsable de la cultura”. Fuente: EFE *** Publicarán dos libros póstumos de Tomás Eloy Martínez Ezequiel Martínez, hijo del escritor argentino Tomás Eloy Martínez —quien falleciera el 31 de enero (http://www.letralia.com/225/0131martinez.htm)—, anunció el miércoles 1 de diciembre la creación de dos premios y la publicación de dos libros póstumos del autor de Santa Evita. El anuncio fue hecho durante un homenaje a Martínez celebrado en la 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx). Según Ezequiel Martínez, los premios, uno de ficción y otro de no ficción, han sido planeados como estímulos a proyectos de libros avanzados por la fundación que lleva el nombre de su padre, que recién recibió personalidad jurídica hace un mes. El premio de periodismo se realizará en conjunto con la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI, http://www.nuevoperiodismo.org), de la cual Tomás Eloy Martínez fue miembro fundador. “Él me habló por primera vez de la fundación hace tres años, cuando lo acompañé a Boston a hacerse un tratamiento médico, y ahí me comentó que quería hacer una fundación y crear los dos premios. Quería que fuera un lugar que conservara todos sus libros, sus archivos, sus documentos de investigación, todo lo que había reunido a lo largo de su vida; no quería que se desperdigaran y demás”, dijo al término del homenaje Martínez, albacea de la obra del escritor y periodista, y quien, como su padre, se dedica al periodismo y a la cultura. La Fundación Tomás Eloy Martínez (http://fundaciontem.org) mantendrá vigente la obra del narrador, y entre otros objetivos, se encargará de poner a disposición de periodistas, escritores e investigadores los documentos, los archivos, los manuscritos que sirven para analizar la obra del autor de La novela de Perón. El hijo del escritor detalló que en sus últimos meses de su vida, su padre se dedicó a proyectar dos libros que están a la espera de ser publicados. El primero será un texto de ensayos literarios, lo que escribió sobre autores, literatura y conferencias no publicadas en medios. Un segundo libro reunirá sus crónicas periodísticas; hace una década el escritor había publicado Réquiem por un país perdido, la idea es actualizar ese volumen con las notas periodísticas que hizo entre 2001 y 2010. Aunque no está definido si se publicarán en 2011 o en 2012, ambos libros están acordados con la editorial Alfaguara (http://www.alfaguara.com). En cuanto a la ficción, Ezequiel detalló que existe un libro de cuentos, si bien el escritor nunca publicó relatos, hay un conjunto de cuentos listo, que también revisó. Y, también, una novela, El olimpo, “que estaba trabajando, y ahí no sé qué vamos a hacer. La terminó, pero no la terminó de revisar. Tiene veinte capítulos y él sólo alcanzó a revisar ocho”. En el homenaje organizado en la FIL, Ezequiel Martínez, uno de los siete hijos del escritor argentino, estuvo acompañado por los periodistas Diego Peterson y Alejandra Xanic von Bertrab, quienes relataron anécdotas en torno de la participación de Tomás Eloy Martínez durante la creación del diario jalisciense Siglo XXI. Fuente: El Universal *** FCE publica reedición de Lírica personal, de sor Juana Inés de la Cruz El que es el primer tomo de las Obras completas de sor Juana fue el último trabajo del filólogo Antonio Alatorre, fallecido en octubre pasado. La inclusión de cinco nuevos poemas y la supresión de uno que falsamente se le había atribuido integran la nueva edición de la obra Lírica personal, de sor Juana Inés de la Cruz, preparada y anotada por el filólogo Antonio Alatorre, uno de los más notables especialistas en la vida y la obra de la monja jerónima, y quien falleciera el pasado 21 de octubre, como informamos en nuestra edición 241 (http://www.letralia.com/241/1021alatorre.htm). Este material aparece casi medio siglo después de que Alfonso Méndez Plancarte lo publicó por vez primera, en 1951, y ahora el Fondo de Cultura Económica (FCE, http://www.fondodeculturaeconomica.com) lo pone a circular como el primer tomo de las Obras completas de la llamada Décima Musa. El volumen fue presentado la noche del miércoles 1 de diciembre en el Centro Cultural Rosario Castellanos del FCE, en Ciudad de México, junto con otro ejemplar relacionado con sor Juana y editado por el mismo sello, el libro Soledades/Primero sueño, en el que por primera vez se editan de forma conjunta esos dos poemas considerados las obras maestras de Luis de Góngora y Argote y la poeta novohispana, cuyos títulos, unidos, dan nombre al libro. La presentación de los dos libros estuvo a cargo de los investigadores Martha Lilia Tenorio y Antonio Carreira, la primera en su calidad de alumna y colaboradora de Antonio Alatorre, y el segundo como autor del estudio sobre Soledades, el cual acompaña la publicación de ese poema. Respecto de la nueva edición de la obra Lírica personal, de sor Juana, se destacó que Alatorre respetó “escrupulosamente el orden en que Alfonso Méndez Plancarte colocó las poesías que contiene, pero añade cinco nuevas composiciones y suprime una que falsamente se le había atribuido”. Asimismo, se resaltó que el sorjuanista aprovechó correcciones y mejoras de estudios críticos que otros especialistas han hecho, al tiempo que restauró gran número de cosas viciadas por la imprenta y severos yerros conceptuales de la primera edición. En Lírica personal se da cuenta de la producción de sus romances, endechas reales, redondillas, décimas –dirigidas en su mayoría a la condesa de Paredes, a quien tanto debió y quien tanto amó a sor Juana–, poemas de vestíbulo y composiciones en honor de personajes de la época. De Soledades/Primero sueño, Antonio Carreira subrayó que la edición conjunta de estas dos obras recuerda la anécdota conocida como el huevo de Colón: algo simple y obvio, pero que tenía que ocurrir. “Las simpatías y las diferencias entre ambos poemas son las que aconsejaron ponerlos en un solo libro”, sostuvo el especialista de origen español. “Se reunían así dos poemas excelsos del siglo XVII, separados por 80 años de actividad literaria copiosísima, pero debidos a una misma voluntad de renovación”. Carreira rememoró la devoción que sor Juana profesó por Góngora, que la influyó para la creación de su Primero sueño, del cual aseguraba ella que era lo único que de verdad escribió por voluntad propia. “La imitación no basta; es preciso el toque del genio para sobreponerse a ella, para convertirla en otra cosa, y eso es lo que precisamente hizo sor Juana en Primero sueño”, explicó. “Cuando el lector pasa del primer poema al segundo se lleva una sorpresa: ¿cómo es posible decir tan gongorinamente algo que apenas tiene nada que ver con el modelo? Sor Juana, mujer muy inteligente, supo aprovechar las enseñanzas de Góngora sin competir con él, sin meterse en su terreno”. De acuerdo con el especialista, dichos poemas de Góngora y Sor Juana, si bien similares en forma, “difícilmente podrían ser más diversos: un canto a la naturaleza y la vida idílica, por parte de Góngora; es decir un poema sensorial donde la belleza del verso y las sinuosidades de la silva métrica corresponden a la perfección con un paisaje idílico que nos remite a la Edad de Oro”. “Y por parte de sor Juana, algo insólito, un poema filosófico casi a la manera presocrática, en el que el sujeto lírico expresa un sueño, su aspiración a conocerlo todo y su frustración por no conseguirlo. Un poema del conocimiento en el que los recursos estéticos están supeditados a un fin intelectual”. Fuente: La Jornada *** Industria cultural española analiza relaciones con Estados Unidos Este 2 y 3 de diciembre se celebró en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (http://www.museoreinasofia.es), en Madrid (España), el II Foro de Industrias Culturales en Español Estados Unidos-España (http://bit.ly/gtJ70i), un evento convocado por la Fundación Santillana (http://www.fundacionsantillana.com) y la Fundación Alternativas (http://www.falternativas.org) con el objetivo de promover un mejor conocimiento de las tendencias que dan forma al mercado de los productos audiovisuales en español. Las entidades convocantes contaron con la colaboración del Centro de Estudios Latinoamericanos (http://www.as.miami.edu/clas) de la Universidad de Miami (http://www.miami.edu), el Museo Reina Sofía, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid, http://www.aecid.es) y el Ministerio de Cultura de España (http://www.mcu.es). La titular del despacho de Cultura, Ángeles González-Sinde, intervino en la clausura del foro con una advertencia en relación a que la expansión de la industria cultural en español se enfrenta a barreras como la “falta de igualdad de género”, y destacó que “sería deseable” que la empresa privada se “esforzara” por disminuir esta desigualdad. La ministra de Cultura alabó la “potencia” de la lengua española y apostó por dar “visibilidad” y “protagonismo” a su industria cultural. “Las industrias culturales deben tener protagonismo porque son un sector innovador y de futuro”, dijo. González-Sinde ensalzó el papel de todos aquellos trabajadores que intervienen en el proceso creativo cultural, y señaló que “sorprendentemente” hay gente que cree que entre creador y receptor no debe haber “intermediarios”. Para ella, “los creadores necesitan de los trabajadores de la cultura”, ya que su labor es “indispensable” porque aportan “valor añadido” a los diferentes eslabones del proceso creativo. Juan Luis Cebrián, consejero delegado del Grupo Prisa (http://www.prisa.com) y quien también participó en la clausura, dijo que “sería deseable eliminar las barreras proteccionistas y, por ejemplo, bajar el precio de la banda ancha” para contribuir por medio de la lengua a que se conquiste mercados para las industrias culturales españolas, sobre todo el de Estados Unidos, tan importante para la expansión del español. Estados Unidos es un mercado ambicionado, deseado y con gran futuro, pero donde la preponderancia y los privilegios de las estructuras anglosajonas hacen difícil la entrada. Para Cebrián, las ventajas son evidentes: “Sobre todo por la unidad de nuestra lengua, millones de personas sueñan y aman en el mismo idioma y es algo que no se tiene suficientemente en cuenta desde el punto de vista de la industria”. La unidad básica del español no quiere decir que el fomento de un idioma neutro beneficie a España. Conviene, también, mirar a los lados, según Cebrián: “Hay que fomentar la diversidad de nuestra cultura también y contemplar de manera global un mercado en habla hispana y en portugués. En Brasil han contemplado esto tanto el presidente Lula como en su día Fernando Henrique Cardoso cuando decidieron que 13 millones de niños se pusieran a aprender español”. Pero los poderes públicos deben ayudar “eliminando obstáculos”, y no sólo aprobando leyes como la brasileña del español o mediante subvenciones. Cebrián señaló dos de estos obstáculos: “Estamos en la prehistoria de la era digital. En este mundo hay cosas que se deben atender. Una es el precio de la banda ancha. Si se baja, inmediatamente se duplicaría el acceso a la red. La segunda es la lucha contra el proteccionismo, empezando por la de Estados Unidos, que limita seriamente la concesión de frecuencias en un mercado donde los poderes locales impiden el desarrollo de marcas potentes en español”. Durante el evento, Carlos Alberdi, director de Relaciones Culturales y Científicas de la Aecid, y Santos Castro, director de Industrias Culturales, anunciaron que todos los esfuerzos hasta ahora dispersos de la acción cultural exterior empezarían a coordinarse en gran parte dentro de la nueva y todopoderosa Sociedad Estatal creada al respecto. “La promoción de nuestra creación quedará en cuatro patas: los ministerios de Exteriores y Cultura, el Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es) y la nueva Sociedad Estatal”, aseguró Alberdi. Esta nueva Sociedad Estatal sustituye a las tres extinguidas: la de Conmemoraciones Culturales, la de Exposiciones Universales y la de Acción Cultural Exterior (Seacex), dedicada a la promoción del arte. Francisco Galindo, secretario general de la SGAE, dijo que debe seguirse el ejemplo de “lo que en su día hicieron Reino Unido y Francia”. Ambos países son pioneros, conscientes y muy ambiciosos en extender sus marcas por medio de la cultura a mercados que después conquistan con otros productos. “Los británicos crearon en su día un consejo en el que incluyeron al British Council (http://www.britishcouncil.org) y a la BBC (http://www.bbc.co.uk) y los franceses tienen uno que cuenta con el presidente de la República a la cabeza y cinco ministros”, dijo. Para ello, en España se necesita una conciencia más amplia de lo que es el valor de la industria cultural; conciencia inexistente por el momento, según Javier Pons, consejero delegado de Unión Radio (http://www.prisa.com/areas-actividad/union-radio), una desventaja en un mundo donde la creación de los derechos de autor supone a nivel global 7.200 millones de euros, de los que el 60% se concentran en la Unión Europea. Fuentes: EFE • El País *** Una revista rusa dedica monográfico a la literatura catalana La revista rusa Inostránnaya Literatura (Literatura Extranjera, http://magazines.russ.ru/inostran), que se publica en Moscú, dedicó este 2 de diciembre un monográfico a la literatura catalana, que pasa por un buen momento en Rusia con cada vez más traducciones de obras contemporáneas al ruso. “La literatura catalana pasa por un momento interesante y esta revista presenta a los principales autores contemporáneos al tiempo que ofrece una visión de la Cataluña actual”, afirmó el director del Área de Literatura y Pensamiento del Instituto Ramon Llull (http://www.llull.cat), Carles Torner, quien asistió a la presentación del número. El monográfico, que corresponde a la edición de diciembre de Inostránnaya Literatura, reúne la obra de autores como Jacint Verdaguer, Josep Pla, Pere Gimferrer y el escritor rosellonés de origen ruso, Joan Daniel Bezsonoff, quien presidió el acto. “Este número presenta la obra de autores que el público ruso especializado ya conoce, pero también supone el punto de partida para otros autores y puede despertar el interés de algunos editores en Rusia”, subrayó Torner. La publicación rusa contó con una subvención del Instituto Ramon Llull, institución dedicada a la proyección exterior de la lengua y la cultura catalana. El punto final de esta edición de la veterana revista lo pone el barcelonés Albert Sánchez Piñol con una entrevista sobre el FC Barcelona (http://www.fcbarcelona.com) y la manera en que este equipo de fútbol contribuye a la difusión de la cultura catalana en el plano internacional. La presentación de la revista se realizó en la Feria del Libro de No-ficción, que hasta el domingo 5 congregó en la capital rusa a cerca de 300 editores de 16 países. A cargo actualmente del editor Alexander Livergant, Inostránnaya Literatura es una de las publicaciones más importantes en su género en Rusia, donde desde 1955, y con periodicidad mensual, presenta al lector ruso selecciones de obras literarias del exterior. Las letras catalanas tuvieron presencia por primera vez en esta feria internacional en 2006 y, desde entonces, el interés por la obra de autores como Quim Monzó o Albert Sánchez Piñol ha ido en aumento por parte de las editoriales rusas. Según Torner, la edición de 2007 de la Feria del Libro de Frankfurt (http://www.buchmesse.de/en/fbf), que contó con la literatura catalana como invitada de honor, marcó un punto de inflexión en la propagación de obras de autores de Cataluña. Desde entonces, el instituto ha triplicado hasta un centenar el número de subvenciones anuales para traducir obras catalanas en el extranjero. Entre las últimas traducciones al ruso se encuentran El poble gris (El pueblo gris), de Santiago Rusiñol, Vuitanta-sis contes (Ochenta y seis cuentos), de Quim Monzó o Pandora al Congo (Pandora en el Congo), de Albert Sánchez-Piñol. Fuente: EFE *** Perú crea su Orden de las Artes y las Letras Una resolución del Ministerio de Cultura de la nación sudamericana establece el otorgamiento de esta distinción a quienes aporten al desarrollo cultural del Perú. El primero en recibirla será Mario Vargas Llosa. Como máximo reconocimiento que otorga el Ministerio de Cultura del Perú (http://inc.perucultural.org.pe) a los creadores, artistas, personas y organizaciones que aporte al desarrollo cultural del país, el Poder Ejecutivo creó la Orden de las Artes y las Letras. Según la Resolución Suprema Nº 011-2010-MC, publicada este 2 de diciembre en el diario oficial El Peruano (http://www.elperuano.com.pe) y suscrita por el presidente Alan García y el ministro Juan Ossio Acuña, se establece que el despacho de Cultura aprobará, mediante disposición ministerial, el reglamento del galardón. En la parte considerativa, la resolución indica que es función exclusiva del Ministerio de Cultura “convocar y conceder reconocimiento al mérito a los creadores, artistas, personas y organizaciones” que aporten al desarrollo cultural del Perú. “El reconocimiento público constituye una forma adecuada de expresar el agradecimiento de la nación y el gobierno hacia el mérito destacado en el ámbito cultural”, refiere. La resolución precisa que esta orden premiará a los ciudadanos nacionales y extranjeros que contribuyan al progreso cultural del Perú. El primero en recibirla será el escritor Mario Vargas Llosa, durante las actividades que en su homenaje se han programado para el próximo 15 de diciembre, cuando haya regresado de Estocolmo (Suecia), donde este viernes 10 recibirá el Premio Nobel de Literatura. Fuente: La República *** Ponen en venta el teatro más antiguo de Argentina El teatro más antiguo en funcionamiento de la Argentina, declarado monumento histórico en el año 2007, fue puesto a la venta por sus dueños y su destino es incierto, según se informó este 2 de diciembre. Se trata del Teatro Solari, de la localidad de Goya, en la provincia de Corrientes. La sala tiene 600 butacas y fue inaugurada en 1877. A partir de 1994 comenzó a ser alquilada y gestionada por la Municipalidad de Goya (http://www.goya.gov.ar). Su actual dueño, Aníbal Olivetti, pretende que lo compre la nación o la provincia. “Porque estoy seguro de que un particular lo va a echar abajo”, dice. El secretario de Cultura de Goya, Carlos Ginocchi, explicó que ya dejó en manos del gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, la propuesta de compra del teatro por parte de la provincia. Mientras esperan la resolución del mandatario provincial, la Asociación Amigos del Teatro y el grupo Candilejas juntan firmas —ya tienen alrededor de 3.000— para presentar un petitorio al gobierno en el que solicitan la compra. Además de las gestiones oficiales para la compra del teatro, algunos vecinos impulsan una colecta entre los habitantes de la ciudad, que superan los 86 mil. “Esto podría ser una buena opción para no tener que esperar las gestiones oficiales y asegurar de una buena vez que el teatro quede en manos de los goyanos”, señalan. La historia del teatro Solari supera a la de edificios paradigmáticos como el teatro Colón, de Buenos Aires; el teatro Vera, de Corrientes Capital; o el teatro Libertador San Martín, de Córdoba. Si bien éstos fueron inaugurados poco tiempo después, el Solari es el único que sigue estando en el mismo edificio desde su apertura. Quien lo pensó e impulsó su construcción fue el inmigrante italiano Tomás Mazzanti. Las obras comenzaron en 1873. No sólo materiales de la zona se utilizaron en la construcción. También se importaron maderas de Canadá, elementos eléctricos de Alemania, muebles de Austria y arañas y apliques de Italia. Teatro Club 25 de Mayo fue su primer nombre. En 1919 fue adquirido por Amancio Cirrea, quien en honor a su hija lo llamó Teatro Elsa. Después fue comprado por un hombre de apellido Brest, quien lo rebautizó con el nombre de su esposa y pasó a ser el Teatro Isabel. En 1927, otro inmigrante italiano, Santiago Lorenzo Solari, que vivía en Chile, lo compra por 5.000 pesos fuertes y cuando fallece, en 1949, sus tres hijas deciden cambiarle el nombre por Teatro Solari. En el año 1994, su actual propietario, Aníbal Santiago Olivetti, nieto de Santiago Solari, lo alquiló a la municipalidad local. Por el escenario del Solari pasaron Libertad Lamarque, Enrique Muiño, Jacinto Herrera, los hermanos Podestá, Paulina Singerman, Juan Carlos Barbieri, Don Pelele, Ethel y Gogó Rojo, entre otras celebridades. Fuente: Clarín *** Celebran el X Festival Internacional de Teatro de la Colonia Tovar Seis agrupaciones de América Latina y Europa y más de cuarenta artistas de diferentes ciudades de Venezuela están presentes en el X Festival Internacional de Teatro de la Colonia Tovar, evento que este año llega a su décima edición y que se realiza desde el pasado jueves 2 y hasta el próximo domingo 12 de diciembre en esta población aragüeña. Gregorio Magdaleno y Ana Emilia Lyon, coordinadores de programación del festival, informaron que se cumplirá una agenda que propiciará espacios culturales, donde se presentarán espectáculos de teatro, danza, música, títeres, marionetas y zancos para niños, adolescentes y adultos, así como foros y talleres. Todas las actividades, tanto las realizadas en salas como en espacios no convencionales, son completamente gratuitas, permitiendo a los habitantes de esta localidad, y a sus numerosos visitantes, disfrutar de representaciones de calidad, en un lugar donde armonizan arte y naturaleza. En el evento participan además grupos internacionales provenientes de Chile (Naom Teatro y La Negra María Teatro), Ecuador (Teatromiento), Uruguay (Félix Correa), Colombia (Sueño Mestizo), República Dominicana (Teatro Inmigrante) e Italia (Macloun). Por Venezuela estarán agrupaciones de Mérida (Dramarte), Barquisimeto (Elías Mendoza), Maracaibo (Contradanza), Valencia (Tkanela), Maracay (Teatro La Carreta), Portuguesa (Compañía Regional de Teatro de Portuguesa) y los grupos Ciane, Escena de Caracas, Acros y Altosf de Caracas. Fuente: El Universal *** Reinauguran en Buenos Aires mural de Alfaro Siqueiros Restaurado después de muchos años de abandono, y tras duras batallas judiciales, el mural “Ejercicio plástico”, del célebre artista mexicano David Alfaro Siqueiros, fue inaugurado durante un acto realizado el pasado 3 de diciembre en la vieja Aduana Taylor, detrás de la Casa Rosada, en la capital argentina. La ceremonia fue encabezada por la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, y el presidente de México, Felipe Calderón, quienes recorrieron el sitio donde se encuentra emplazado el mural y en el cual funcionará, cuando se terminen las obras de construcción, el Museo del Bicentenario. La presidenta destacó “la recuperación del patrimonio latinoamericano”. Y señaló: “Este mural sufrió un derrotero muy importante. Estaba en contenedores hacía casi 18 años y casi se lo llevan del país. Con el decreto de Néstor Kirchner (de 2003), se recuperó como patrimonio cultural”. La mandataria argentina agradeció además a México por haber dado asilo a muchos exiliados argentinos durante la última dictadura militar. Por su parte, Calderón expresó su gratitud por el trabajo conjunto entre ambos países en la recuperación del mural. “Esta obra es una expresión cumbre del genio de David Alfaro Siqueiros”, dijo el presidente mexicano, quien destacó que el mural “une de un modo muy especial a México y la Argentina”. El mandatario también recordó que Alfaro Siqueiros partió de México en 1930 rumbo al exilio y que, en 1933, llegó a Buenos Aires. La restauración del mural comenzó en diciembre de 2008 y concluyó a fines del año pasado. Se trata de un trabajo que realizaron restauradores mexicanos y profesionales del taller Tarea de la Universidad Nacional de San Martín (http://www.unsam.edu.ar) y de la Universidad Tecnológica Nacional (http://www.utn.edu.ar). El costo de la restauración, de 600.000 dólares, fue asumido entre varias empresas privadas. “Ejercicio plástico” es uno de los dos murales que hizo Siqueiros, uno de los padres del muralismo mexicano, en América Latina. Una obra que, a diferencia del resto de su producción, no tiene connotaciones políticas. El artista lo realizó en el sótano de la quinta de Natalio Botana, fundador del diario Crítica, en 1933, y para su concreción tuvo como colaboradores a los argentinos Antonio Berni, Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino y al uruguayo Enrique Lázaro. Luego de ser removido de su emplazamiento original, el mural permaneció dividido en partes y encerrado durante más de 17 años en varios contenedores. La situación hizo que se temiera por su supervivencia. En mayo de este año comenzó su traslado hacia la Aduana Taylor. En principio estaba previsto que la obra se inaugurase para los festejos por los 200 años de la Revolución de Mayo, pero no se llegó a tiempo, por lo que la presidenta Kirchner dispuso el acto para este mes, a fin de que coincidiera con la cumbre iberoamericana que culminó este 4 de diciembre en Mar del Plata y se garantizara así la presencia del mandatario mexicano. Fuente: La Nación *** Familia de Pablo Neruda dice que su fundación ha vulgarizado su nombre El espíritu del poeta chileno Pablo Neruda habría sido desvirtuado por el abogado Juan Agustín Figueroa, presidente de la Fundación Neruda (http://www.fundacionneruda.org), entidad que según la familia del poeta chileno ha comercializado y vulgarizado su nombre, convertido hoy en una marca de agendas, vinos, chocolates y hasta una cadena de hoteles. Los herederos del poeta han decidido llevar el caso a los tribunales, entendiendo que la fundación se ha extralimitado en sus funciones, además de haber traicionado el ideario social de Neruda. Según informó el viernes 3 de diciembre el escritor Bernardo Reyes, sobrino nieto de Neruda y autor de ensayos y libros biográficos sobre el Nobel, “Figueroa tiene un mandato nuestro para firmar contratos relativos a derechos de autor, pero jamás dijimos que íbamos a renunciar a derechos que son inalienables, como ser dueños de la marca, actualmente registrada a nuestro nombre”. Neruda impulsaba la fundación Cantalao con el objetivo de difundir las letras, artes y ciencias. “Y el directorio de esa fundación debía estar integrado por sus representantes y también por catedráticos, escritores y hasta un dirigente de la central de trabajadores”, explica el familiar del poeta. Figueroa llega a la fundación de la mano de su hermana Aída, una antigua amiga de Neruda que dio cobijo al poeta cuando a fines de los años 40 era un perseguido político. “Será varias décadas después y con el arribo de otro régimen represivo —el encabezado por el general Augusto Pinochet— cuando la esposa del poeta, Matilde Urrutia, debió recurrir a una cara legal para organizar la fundación”, cuenta Reyes. Lo que nadie esperaba es que se haya ido desvirtuando el legado del poeta: “Se produce entonces una nueva versión de aquellos estatutos, la idea original muta en la Fundación Neruda, y si bien la familia queda con participación en los ingresos por derechos de autor, se la excluye del prorrateo proporcional de la administración de las casas museos”. También poeta, autor de varios libros —entre ellos Karmazul y Grito del solo—, Reyes alega que su familia dio todo tipo de facilidades a los administradores entrantes, pero la relación se tensó “cuando Figueroa nos impide ver y estudiar los nuevos contratos, sabiendo que somos legalmente herederos y partícipes de los derechos de autor”. Otro abogado, esta vez el de la familia —Rodolfo Reyes Muñoz, sobrino del poeta—, sostiene que existe una intención de Figueroa de adueñarse de Neruda. En esa dirección Bernardo Reyes caracteriza a Figueroa de “prepotente, advenedizo, oportunista y manipulador de las leyes”. “Ha intentado adueñarse de la marca, como los latifundistas cuando corren los cercos de sus vecinos que disponen de un pequeño terreno aledaño”, compara. “Claro, hay muchos productos, como vinos de exportación y agendas que lucran desvergonzadamente utilizando una marca comercial que no le pertenece”. “Como era tan evidente el acto de usurpación, los herederos procedimos a registrar la marca a nuestro nombre, cuestión que no recibió ni el más mínimo reparo legal”, apunta Reyes. Abundando sobre argucias jurídicas que le habrían permitido al presidente de la fundación adueñarse de la marca y hacer un uso puramente comercial, Reyes se explaya sobre los hoteles Neruda, que “fundamentan la utilización de la marca por una carta simple, sin ningún valor, otorgada por un secretario”. La disputa alcanza al Premio Iberoamericano de Poesía “Pablo Neruda”, otorgado anualmente por el gobierno chileno a través de su Ministerio de Cultura (http://www.consejodelacultura.cl), en el que también ha cobrado protagonismo Figueroa y que, según expresa Reyes, “no tiene por qué arrogarse la representación de Neruda, pues él no otorga el premio”. En ese sentido, concluye: “Le hicimos saber a varios ministros de Cultura que Figueroa no puede pronunciar discursos a nombre de Neruda. Eso se ha respetado. Pero el premio otorgado por el gobierno ha pretendido estar asociado a Figueroa, por lo que amenazamos con demandas legales e incluso retirar nuestra autorización para el uso del nombre”. Fuente: Télam *** Mario Vargas Llosa es “hijo adoptivo” de Madrid El autor Mario Vargas Llosa, nombrado este viernes 3 de diciembre “Hijo Adoptivo de Madrid” en la Casa de la Villa, aseguró, en tono jocoso, que después de ganar el Premio Nobel de Literatura su vida se ha convertido “en un laberinto y en una verdadera locura”. En declaraciones a los medios después de la ceremonia, el escritor precisó que espera “recuperar su rutina después del 10 de diciembre”, cuando recibirá el Premio Nobel en Estocolmo (Suecia), y recobrar así su sistema de trabajo tras varias semanas de demencia. “Estas últimas semanas han sido una verdadera locura, con todos los compromisos y, sobre todo, la presión mediática, que es hasta abrumadora, mucho más de lo que yo hubiera podido imaginar”, aseguró el escritor. Durante la ceremonia, el autor de La Fiesta del Chivo aseguró que Madrid le acogió en 1958 “con los brazos abiertos”, cuando estudiaba el doctorado en letras en la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es) y añadió que, de no haber vivido en España, no hubiera sido el escritor que ha llegado a ser. “Aquí decidí que iba a trabajar en sitios que me permitieran concentrar el mayor número posible de horas en la literatura. No podía ser un escritor de domingos, como en Perú, porque no hubiera sido escritor, como mucho ahora sería un aficionado”, indicó. Asimismo, destacó el carácter “abierto” y “libre” de la ciudad de Madrid, una metrópoli que, en su opinión, “respira juventud” y que se muestra “capaz de acoger y adoptar a quien llega para incorporarlo a la diversidad” que forma parte de su esencia. “A esta ciudad la quiero mucho, la siento aun más, y nunca podré olvidar que aquí fue donde vi, por primera vez, un libro mío. Esta es mi ciudad y la de mi familia, y desde ahora, mucho más. Me comprometo a hacer lo posible por defender a los madrileños”, concluyó. Antes de la ceremonia, y acompañado por el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, el autor peruano-español había estampado su rúbrica y escrito sendas dedicatorias en el Libro de Oro del Ayuntamiento de la localidad (http://www.madrid.es) y en un ejemplar de la Constitución. “Me siento muy honrado y agradecido con este reconocimiento generoso”, escribió en el Libro de Oro, mientras que en el ejemplar de la Constitución anotó: “Me siento muy honrado y feliz de firmar en este libro fundamental de la Democracia”. La ceremonia contó con la presencia de la presidenta de la Comunidad de Madrid (http://www.madrid.org), Esperanza Aguirre; del vicealcalde de la capital, Manuel Cobo, y del director de la Real Academia Española (RAE, http://www.rae.es), Víctor García de la Concha, entre otras autoridades. El alcalde de Madrid dijo que el autor es un “cosmopolita de raza” y un “auténtico liberal” capaz de “denunciar todo tipo de totalitarismo” a través de su “compromiso intelectual”, sin perder, asimismo, su “sentido del humor” y su “visión hedonista de la vida”. “Mario refleja la realidad a través de la ficción. Otros han utilizado la literatura como simple vía de escape; él no. En su figura hay imaginación, pero no pose y, en su literatura, no hay realismo mágico sino fantasía realista”, añadió Ruiz-Gallardón. Fuente: Europa Press *** Recuperarán el casco histórico de la ciudad venezolana de La Victoria El casco histórico de la ciudad venezolana de La Victoria, en el estado Aragua, será recuperado en su totalidad, según anunciaron este viernes 3 de diciembre voceros del Consejo Comunal “Casco Histórico El Rebote”, en conjunto con Ramón González, presidente del Instituto 12 de Febrero. El proyecto de embellecimiento se enfocará en la pintura y en la recuperación de las casas coloniales más deterioradas. El anuncio fue hecho en la sede del instituto, ubicada en La Casona del Parque La Estación, donde se informó también que los trabajos se iniciarán esta semana. Según González, el proyecto total se discutió en una asamblea de ciudadanos con todos los habitantes del casco histórico, presentándoles detalladamente las labores de mantenimiento que se tienen previstas para vestir de un nuevo brillo la zona más antigua de la llamada “Ciudad de La Juventud”. Paralelamente a ello, indicó que el plan se efectuará de la mano con el Consejo Comunal “Casco Histórico El Rebote”, delegados del PSUV (partido de gobierno), voluntariado y comunidad en general, a fin de “romper con la plusvalía que existe con las contratistas y lograr abaratar costos”, ya que tan sólo cuentan con 150 mil bolívares para llevar a feliz término todo el proyecto. “Con pocos recursos hemos logrado muchas cosas, esta vez no será diferente, y eso que debemos pintar un total de 147 casas y hacer reparaciones menores de frente de 17 de ellas, sin contar las ocho calles que comprenden el acceso al casco histórico”, manifestó. Ante esto, Graciela Nieves, vocera del consejo comunal, exhortó a la ciudadanía a colaborar con los trabajos de embellecimiento durante su ejecución con mano de obra, así como con el mantenimiento debido luego de su consolidación. Para concluir, reveló que esta es la primera vez que se hace un proyecto a esta escala, por lo que espera que se mantenga en vigencia para los próximos años. El casco histórico de La Victoria comprende 147 edificaciones alrededor de la céntrica Plaza José Félix Ribas, entre las que se cuentan la Casa de la Cultura, el Palacio Campo Elías o el Cuartel Mariano Montilla. La ciudad aragüeña tiene un alto valor histórico para Venezuela por su participación en muchos de los eventos que conllevaron a la Independencia, así como a la consolidación posterior de la república. En ella se libró, el 12 de febrero de 1814, la llamada “Batalla de la Juventud”, en la que el general venezolano José Félix Ribas reclutó a unos mil estudiantes con los que se derrotó a las fuerzas realistas comandadas por José Tomás Boves. La batalla, que se inició a las 7 de la mañana y continuó todo el día, le valió a Ribas el título de “Vencedor de los Tiranos”, por parte de Simón Bolívar. En recuerdo de este hecho, Venezuela celebra cada 12 de febrero el Día de la Juventud. Fuente: El Periodiquito *** Falleció la artista plástica boliviana Mafalda Córdova El sábado 4 de diciembre murió, víctima de un paro cardíaco, la artista plástica boliviana Mafalda Córdova. “Fue una muerte súbita”, dijo Lourdes Ríos de Mukled, la única hija de la artista. “Mi madre tenía últimamente problemas de vista. Su último trabajo lo pintó entre marzo y abril. Creo que también fue su cuadro más grande”, agregó. La obra fue realizada para su nieta mayor. “Con su partida el arte nacional pierde una de sus más grandes exponentes. Y nosotros, como personas, a una gran amiga y compañera”, expresó Nora Claros, del espacio de Arte Nota. En criterio de la curadora, Córdova fue una figura clave del arte boliviano, tanto en su papel de creadora como formadora de nuevas generaciones de artistas plásticos. “Fue una excelente maestra que aportó mucho a las mentes jóvenes. Ella incentivó a muchos de sus alumnos, principalmente mujeres, a seguirle los pasos”, agregó. Córdova fue profesora de colegio, de cuarto de primaria a cuarto de secundaria, durante 24 años. “Las niñas han crecido junto a mí. Yo no las he formado, pero seguramente las he inspirado”, comentó al diario boliviano La Razón (http://www.la-razon.com) en una entrevista realizada dos meses antes de su deceso y después de la inauguración de una exposición retrospectiva organizada por amigos y alumnos de la maestra en la galería Arte 21. “Mi madre estaba muy feliz. Fue algo muy lindo que la recordaran aún en vida. Creo que ese es el mejor homenaje que se le pudo hacer”, comentó su hija. Por su parte, el antropólogo y galerista Carlos Ostermann considera que Córdova dejó un legado muy importante en la creación boliviana y que fue parte “de una generación importantísima dentro del ámbito artístico del país”. La trayectoria artística de Mafalda Córdova —quien nació en La Paz en 1930— abarca más de cuatro décadas de trabajo. “Tuvo una carrera constante, con sus altas y bajas naturalmente, pero llena de vitalidad. Mafalda Córdova no sólo trabajaba en sus pinturas, ella vivía el arte. Era constante, no dejaba nada al azar y su dedicación fue única”, agregó Ostermann. Claros explica que fue “una innovadora. Fue una de las primeras en usar collage. Trabajó y experimentó mucho con el color y la forma”, agregó. “Mi inspiración llega del espíritu. De mi experiencia propia, del subconsciente. Las experiencias que más me han marcado han sido mis años de aprendizaje. El estudio en el que trabajo está compuesto por cuatro paredes, con espacio para imaginar, para mi espíritu”, explicó en octubre la desaparecida artista. Recurriendo a sus recuerdos, Córdova descubrió sus aptitudes a los ocho años. La pintora aseguró que recibió el apoyo de su padre para seguir con su preferencia. Estudió en la Escuela Superior de Bellas Artes Hernando Siles. Completó sus conocimientos en los talleres de Quinquela Martín (Argentina) y del pintor boliviano Cecilio Guzmán de Rojas. Durante sus más de 40 años de trabajo, Córdova mantuvo un registro pulcro de cada una de las obras que iba realizando. “En la muestra de septiembre, mi madre me reveló que ella sabía exactamente dónde estaban sus cuadros”, contó Ríos. Fuente: La Razón *** Dickens y otros clásicos en una colección de Periférica Editorial Periférica (http://www.editorialperiferica.com) publica La declaración de George Silverman, de Charles Dickens, y El jardín, de Constance Fenimore, las dos primeras entregas de la colección “La hora feliz”, que según se anunció este 4 de diciembre constituye una apuesta por el libro como “objeto necesario en tiempos de desmaterialización”. Los dos primeros títulos de la antología, entre los que figurarán clásicos de la literatura, novelas gráficas y álbumes de historietas, incluyen cuidadas ilustraciones con el fin de que los lectores puedan acceder a una mirada artística actual y diferente sobre estas obras. El primer título, La declaración de George Silverman (1868), narra la historia de un niño condenado a pasar los primeros años de su vida en un sótano, aunque su existencia cambia cuando sale al exterior, descubriendo así el amor y nuevas formas de desconsuelo. El segundo libro de la colección, El jardín (1895), relata las aventuras de Prudence, una viajera estadounidense que, en contra de lo que anuncia su nombre de pila, camina por la vida de manera “imprudente”, dejándose llevar por sus deseos más elevados. Fuente: Europa Press *** Descubren en una escuela bonaerense manuscritos de Sarmiento Una colección de manuscritos de Domingo Faustino Sarmiento, Marcos Sastre, Francisco Berra y otros educadores argentinos del siglo XIX, fue encontrada la semana pasada en un armario de la Escuela Nº 1 de San Miguel del Monte, en la provincia de Buenos Aires, por Graciela Rodríguez, una de las maestras de la institución de educación primaria. Con motivo de la celebración del Bicentenario, las autoridades del colegio le pidieron a Rodríguez que hiciera un informe sobre la historia de la escuela, fundada en 1816. “Busqué material en la dirección, en la secretaría y en la biblioteca. Pero realmente quedé sorprendida cuando encontré unos rollos muy antiguos dentro de un armario que estaba en un aula del nivel secundario. Pregunté a varias maestras y a la directora, pero nadie se acordaba bien de cómo había llegado ese armario al colegio ni de por qué estaba ahí”. Rodríguez nació y estudió en el barrio porteño de San Telmo, pero hace 17 años se fue a vivir a San Miguel del Monte y hace ocho que dicta clase en la Escuela Nº 1. La docente dice que, tras encontrar los documentos, decidió llamar al historiador del pueblo, Alejandro Cortez, quien aconsejó dar aviso a la Dirección General de Cultura y Educación (http://www.abc.gov.ar), pues se trataba de documentos muy antiguos y no se podía correr riesgos. “Abrí uno de los rollos y comencé a leer. Era un volumen de 1858, pero contenía cartas de Sarmiento de 1857 y un estatuto que reglamentaba la enseñanza en las escuelas bonaerenses, escrito por Sastre. Hice una especie de inventario en un cuaderno con la fecha de los manuscritos de ese volumen y un resumen de lo que decían. En realidad, no sabía la dimensión y valor histórico de los documentos, hasta que vinieron los especialistas de la Dirección de Escuelas”, cuenta Rodríguez. Entre los documentos encontrados hay cartas, informes, pautas de conducta en el aula y consejos a los maestros sobre distintas cuestiones como la disciplina escritos de puño y letra por Sarmiento y otros intelectuales de la época. En una de las cartas, por ejemplo, Sarmiento (1811-1888) recomienda al director de la Escuela Nº 1 que suspenda por un año a un alumno que tenía problemas de conducta, y que realizara un seguimiento a su familia para ver cómo evolucionaba con el castigo. El prócer argentino fungía entonces como director general de Escuelas, lo que hoy sería ministro de Educación, y a pesar del cargo jerárquico se tomaba el tiempo para responder por cartas las inquietudes de cada docente y les daba consejos sobre cómo tratar a los alumnos. Rosa Calle, quien dirige el colegio desde 2007, afirma que nunca se imaginó que ese armario pudiera esconder manuscritos y documentos que permitirán conocer cómo era la educación de la provincia a mediados del siglo XIX y principios del XX. “El armario nunca estuvo cerrado con llave y pasó inadvertido como un mueble más del establecimiento. Cuando descubrimos los rollos lo trasladamos a la biblioteca. El director del Centro de Documentación e Información de la Educación bonaerense, Rafael Gagliano, luego de verlos nos aconsejó que los dejemos tal cual estaban, hasta que nos envíen un especialista en manuscritos del siglo XIX”, señala. “Son 70 rollos y si bien se pueden leer sin dificultad, hay que tener cuidado a la hora de manipularlos. Los especialistas nos aconsejaron dejarlos en la caja y no tocarlos más”, agregó la directora. Los documentos históricos están en la escuela, donde permanecerán hasta que se construya un museo donde la correspondencia de Sarmiento sea la principal atracción. “Para nosotros es importante porque gracias a este hallazgo el nombre del pueblo se instaló en todos los medios nacionales”, dijo Calle. Cuenta la directora que, una vez que trascendió la noticia, la comunidad educativa de San Miguel del Monte se vio conmocionada por el hallazgo. “El intendente nos ofreció reforzar la seguridad en la escuela y nadie aquí quiere que los manuscritos dejen de estar en el colegio”. Por eso, el inspector jefe del distrito, José Almeida, decidió que los maestros de la Escuela Nº 1, además de dictar una clase especial sobre el descubrimiento de los manuscritos, realizaran una tarea casi antropológica. “La idea es que, en los próximos meses, alumnos y maestros comiencen a entrevistar a docentes y directores retirados que pasaron por el colegio, para poder develar la historia de cómo llegaron esos 70 rollos a la escuela”. Según los especialistas, la colección de documentos permanecía guardada en esta escuela a raíz de que en 1944 el gobierno nacional ordenara la creación de museos en las escuelas más antiguas. Fuentes: Diario de Cuyo • La Nación *** Cuba prepara su vigésima Feria Internacional del Libro Del 10 al 20 de febrero del año próximo se llevará a cabo en La Habana (y hasta el 6 de marzo en todas las provincias cubanas), con el lema “Leer es crecer”, la 20ª Feria Internacional del Libro Cuba 2011, según anunció este domingo 6 la vicepresidenta general de la Cámara Cubana del Libro, Moraima Gallardo, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx). El acto estará dedicado a Jaime Sarusky y Fernando Martínez Heredia; además se rendirá homenaje al bicentenario de la primera Independencia de América Latina y el Caribe, lo mismo que a las culturas de los pueblos que integran la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América: Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Ecuador, Dominica, Nicaragua, San Vicente y Granadinas, Venezuela y, como invitados, Uruguay y Paraguay. De acuerdo con Gallardo, esta feria es “trascendental” y constituye “una de las más importantes en el país”. Con cerca de 2,5 millones de visitantes, el encuentro albergará a más de 190 expositores, así como más de 100 editoriales nacionales que presentarán más de 2.300 títulos y participarán en “un programa literario amplio”, con una delegación extranjera que llevará una muestra, en el recinto ferial conocido como La Cabaña así como en las 15 subsedes en el país, en un esfuerzo por llevar los libros “hasta el más recóndito de los sitios”. Así, la feria es “un acto muy esperado por el público cubano” y, además, evidencia del “ascenso de la industria cultural” en la nación caribeña, donde los escritores jóvenes han venido descollando en años recientes, al mostrar la fortaleza del desarrollo en estas áreas, mismo que alcanza a todas las provincias y municipios del país. Los programas profesional, académico y literario de la feria contemplan, en sus 10 días de actividades, alrededor de 500 espacios de coloquios, homenajes, mesas redondas, conferencias, lecturas, premiaciones y presentaciones de libros. Dentro de su programa artístico se ofrecen actos musicales de diversos géneros, entre los que destacan conciertos de importantes grupos, lo mismo que exposiciones, puestas en escena, espectáculos de danza, el pabellón infantil Tesoro de Papel y muestras de cine contemporáneo, todo vinculado con las letras. Con todo, detalla Gallardo, se ha lanzado la convocatoria para participar dentro de los espacios de la feria. Apuntó que “estamos en proceso de confirmación de editoriales y escritores”, lo que impide adelantar nombres de autores que podrían asistir. “Hace 15 días”, aseguró la funcionaria del sector librero en Cuba, se llevó a cabo una reunión en la que intervinieron embajadores de los países que participan. En este sentido, aseguró Gallardo, debe señalarse que esta edición 2011 “no se dedica a un solo país”, por lo que su organización resulta “más compleja”. Esta “fiesta de la literatura y las artes” busca convertirse en “referente de exhibición, comercialización e intercambio de la mejor literatura latinoamericana y universal”. Fuentes: La Jornada • Revista Digital Justa *** Refugian a damnificados en instituciones culturales venezolanas Más de 1.500 personas afectadas por las intensas lluvias que han caído sobre Venezuela han encontrado refugio en las instituciones del Ministerio de la Cultura (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve), según informó el titular del despacho, Francisco Sesto, este domingo 5 de diciembre. “Chávez dio ejemplo. Nosotros lo seguimos”, apuntó Sesto haciendo referencia a la decisión del presidente de albergar en el Palacio de Miraflores a varias familias afectadas. Entre las instituciones culturales que se encuentran habilitados como refugio están las oficinas del propio ministerio, la Casa Teresa de la Parra, las sedes antigua y actual de la Biblioteca Nacional, el Teatro Alberto de Paz y Mateos, el Museo Alejandro Otero y el Cuartel San Carlos. Asimismo, el despacho para la Cultura habilitó un centro de acopio, dentro de su sede en el Foro Libertador, en la avenida Panteón, para recibir insumos destinados a los afectados por las lluvias en la zona metropolitana. El coordinador general de los Gabinetes Estatales del Ministerio de la Cultura, Edwuin Navarro, anunció, a finales de noviembre, que toda la infraestructura cultural está a la orden para dar respuesta a las emergencias causadas en Venezuela por las lluvias. Fuente: AVN *** La FIL Guadalajara “no ha dejado de crecer” Al concluir la 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara, su presidente, Raúl Padilla López, presentó un balance durante una conferencia de prensa. En cada una de sus 24 ediciones, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx) no ha dejado de crecer, refirió su presidente Raúl Padilla López durante una conferencia de prensa el pasado 5 de diciembre. Este año se invirtieron cerca de 60 millones de pesos y se recaudaron alrededor de 64 millones. Las editoriales, por su parte, registraron una venta de aproximadamente 33 millones de dólares, de los cuales, alrededor de 10 millones fueron del público asistente, estimado en 612.474 personas, contra 606.008 del año pasado. La Junta de Castilla y León, Invitada de honor, invirtió un millón 700 mil euros, pero se espera una retribución en un lapso de cuatro años de cerca de 15 millones de euros (ventas futuras de libros, vinos, discos de los artistas invitados, etc.), explicó Alberto Gutiérrez Alberca, viceconcejal de Cultura de esa región. Este año hubo un total de 43 países presentes, tres más que el año pasado, refirió Padilla. Asistieron 1.928 editoriales, con cerca de 375 mil títulos. Se organizaron 471 presentaciones de libros, 16 más que en la edición anterior. El presidente de la Feria también destacó la presencia de tres agentes de derechos más que el año pasado, con lo que se contabilizó en 182. A fin de cuentas, esta es una feria de libro: asistieron más de 500 autores y hubo 49 foros literarios y encuentros, contra las 43 de 2009. Gutiérrez Alberca destacó el evento denominado “Ecos de la FIL”, en el que los autores visitan preparatorias de Guadalajara. Los españoles asistieron a 23 eventos de esta naturaleza; en el recinto ferial realizaron catorce presentaciones de libros y registraron una venta de aproximadamente 100 mil euros. Además, agradeció la presencia del logotipo de Castilla y León en toda la imagen de la FIL. Hubo 89 presentaciones musicales, en las que participaron quince grupos de Castilla y León, entre ellos, el regreso de Café Quijano a México. Además, el Pabellón de la región invitada fue visitado por cerca de 100 mil personas. FIL niños contó este año con la visita de más de 143 mil personas. Tanto Padilla como Gutiérrez Alberca destacaron la reunión de todas las academias de la lengua en la FIL y ninguno descartó la posibilidad de que este encuentro se repita en futuras ediciones. El español refirió que Castilla y León ha estado viviendo un sueño al estar en la FIL, que es como una buena novela que no quieren que se acabe, pero ahora es momento de pasarle la batuta a Alemania, país invitado el próximo año, que se convierte en el primero cuya lengua no proviene del latín. Gutiérrez Alberca celebró, asimismo, la idea de que las dos grandes ferias del libro, la de Frankfurt y la de Guadalajara, se unan el próximo año. Y para dar la bienvenida al Invitado de honor del año próximo, entregó un libro del camino de Santiago (Alemania es el segundo país extranjero que más hace este recorrido español) y una botella de vino tinto a Juergen Boos, director de la Feria de Frankfurt (http://www.buchmesse.de/en/fbf). Folco Naether, director del Instituto Goethe (http://www.goethe.de), inició su discurso con la frase “El hombre es un gran faisán en el mundo”, y después recordó que es el título de un libro de Herta Müller, la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2009, quien estará presente en Guadalajara en 2011. La frase tiene múltiples interpretaciones; una de ellas es la de la extrañeza que provoca y sólo aquello que sorprende es capaz de estimular la capacidad de no dar todo por sentado: “Invita a dejar la certeza y conocer lo nuevo”. Explicó también que durante la caza del faisán se acostumbra soltarlo una noche antes y el título hace referencia a la torpeza del ave el día de la cacería: “Sean ustedes bienvenidos al encuentro entre grandes faisanes”. Tanja Hutt, consejera de Cultura de Alemania en México, explicó las directrices de lo que será su presencia: buscarán incentivar el diálogo sobre las implicaciones del cambio climático, mostrar la cara de un socio comercial simpático y despertar el interés de los hispanoparlantes por la lengua alemana. Boos se disculpó por no hablar en español y resaltó el reto que les implica el hecho de que Alemania sea el primer país Invitado a la FIL que no habla una lengua derivada del latín. Refrendó también el compromiso por contribuir a que el primer cuarto de siglo de la Feria del Libro de Guadalajara sea festejado con un gran nivel. La 25ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara se desarrollará del 26 de noviembre al 4 de diciembre de 2011. Fuente: FIL *** Hugo Gutiérrez Vega recibe en la FIL homenaje como periodista cultural El director de La Jornada Semanal recibió en calidad de homenajeado el Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez, que además recibieron —en sus categorías de prensa escrita y fotorreportaje— los periodistas Magali Tercero y Eunice Adorno. Hugo Gutiérrez Vega, abogado, diplomático y director del suplemento cultural La Jornada Semanal (http://www.jornada.unam.mx/suplementos/semanal.php), coloca a la educación, las artes y la cultura como elementos fundamentales de la civilización, de cara a los actos de barbarie que llenan cada día los rotativos. “En el actual momento de México y el mundo, debemos aferrarnos a los actos civilizatorios capaces de detener la creciente deshumanización, que es el más ominoso signo del, cada vez más, cercano apocalipsis”, sentenció el tapatío en quien fue depositado este 5 de diciembre el Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez que la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx) entrega desde 1992 al cierre de sus actividades. Para detallar la vida de Gutiérrez Vega en los ámbitos de la cultura y la diplomacia, fue invitado el arquitecto Guillermo García Oropeza; por su parte, Luis Tovar, compañero del premiado en La Jornada (http://www.jornada.unam.mx), leyó un pequeño texto donde calificó este reconocimiento como un “acto de total justicia”. En la ceremonia participaron también Raúl Padilla López, presidente de la FIL; Nubia Macías, directora de la misma, y Marco Antonio Cortés Guardado, rector de la Universidad de Guadalajara (http://www.udg.mx), quien hizo entrega del Premio. “Además de la poesía, son muchas las similitudes virtuosas que vinculan a Hugo Gutiérrez Vega con Fernando Benítez: dos exploradores de la cultura, de las varias formas que adopta la vida cotidiana y de los símbolos que representan los imaginarios colectivos perceptibles en la dinámica social”, apuntó Padilla López en el discurso inaugural de la ceremonia. El presidente de la FIL se permitió como pocas veces, según sus propias palabras, situar en el discurso una felicitación personal para el premiado por ser egresado brillante de la Universidad de Guadalajara y por la cercanía personal en el ámbito universitario. “Tuve en Hugo Gutiérrez Vega un referente de una de mis primeras reflexiones intelectuales en mi tardía adolescencia: uno de mis primeros trabajos de adolescente tardío fue, precisamente, al lado de un gran amigo de él, Ignacio Arreola, extraordinario dramaturgo, quien siendo director del Departamento de Cine de la Universidad de Guadalajara, a mediados de los cincuenta, me invitó a trabajar con él como cácaro, bueno, proyeccionista de cine”, rememoró. García Oropeza trajo consigo una larga reflexión en torno a su amigo, que enfatizó en su participación junto a otros intelectuales en el Partido Acción Nacional (http://www.pan.org.mx) durante los años “en que representaba una verdadera oposición”, la importancia que tuvo en su formación su trabajo como agregado cultural en Italia y su “excelente trabajo” como conferencista. En el acto también se entregaron los premios en las categorías de prensa escrita y fotorreportaje. La primera fue concedida al trabajo “Culiacán, el lugar equivocado. Vida cotidiana y narcotráfico”, de la periodista Magali Tercero. La categoría de fotorreportaje se la llevó Eunice Adorno con su serie “Mujeres Flores”. El texto de Tercero se publicó en la edición España de la revista Letras Libres (http://www.letraslibres.com) y en el suplemento Laberinto (http://impreso.milenio.com/Laberinto) del diario Milenio (http://www.milenio.com), mientras que el fotorreportaje de Adorno hizo lo propio en la revista Tierra Adentro (http://www.conaculta.gob.mx/tierra/revista.htm). Víctor Hugo Michel se llevó una mención honorífica en la categoría de prensa escrita con su texto “Arizona siente miedo”, que tuvo salida en la revista Gatopardo (http://www.gatopardo.com). En la categoría de fotorreportaje hubo tres menciones honoríficas: “Crónicas de Centroamérica”, de Mauricio Palos, publicado en la revista Playboy (http://www.playboy.com.mx); “Historia intrínseca de México”, de Ernesto Ramírez, publicado en el suplemento Ojo por Ojo, de Excélsior (http://www.excelsior.com.mx), y “Haití”, del fotógrafo Carlos Cazalis, publicado en CNN México (http://mexico.cnn.com). La mayoría de los 38 trabajos que concursaron en la categoría de prensa escrita hablaban sobre violencia o narcotráfico, según se lee en el acta del jurado integrado por Adriana Malvido, María Elena Matadamas y Jorge F. Hernández. Sobre el trabajo de Tercero, refirieron: “La obra refleja una sólida formación periodística, prosa y narrativa de calidad, más una sensibilidad humanística que realmente contribuye a una mayor comprensión del fenómeno”. La mención honorífica de Víctor Hugo Michel responde a que representa un valioso testimonio periodístico sobre “otro fenómeno de la realidad política y cultural de México y su relación con Estados Unidos”. Sobre el fotorreportaje de Adorno se lee: “El trabajo premiado es una aproximación estética a la comunidad menonita, y en particular a la visión del cotidiano femenino, a partir de una serie de códigos visuales sutiles, respetuosos y de gran belleza”, revela el acta del jurado integrado por Alicia Lozano, Enrique Villaseñor y Héctor de Mauleón. El Premio Nacional de Periodismo Cultural Fernando Benítez busca impulsar la calidad del periodismo en México y mantener viva la mirada de Fernando Benítez sobre las artes y la vida diaria, al convocar a un concurso en dos de las vertientes del reportaje: la escrita y la fotográfica. Los ganadores se premian con un estímulo económico de 50 mil pesos. Fuente: FIL *** Murió el historiador español Marcos Valcárcel El profesor, historiador y escritor español Marcos Valcárcel López falleció este 5 de diciembre en Ourense, Galicia (España), a los 52 años. A finales de noviembre de 2008, cuando las muletas ya se habían convertido en una necesidad para Valcárcel, recibió en la capital de As Burgas un homenaje al que se sumaron afectos personales y reconocimiento a un hombre que durante las últimas décadas fue referente cultural en Ourense. Desde entonces, a medida que veía limitada su capacidad de movimiento y autonomía, se fue retirando de la primera línea en la que permaneció varias décadas. Sin renunciar a su condición de profesor de instituto, Valcárcel participó, casi siempre como promotor, en diversas actividades culturales en Ourense. Desde la Casa da Xuventude, Marcos Valcárcel es autor de varios libros, casi siempre sobre aspectos históricos, políticos, culturales o vinculados a la comunicación y el periodismo. Hasta que la enfermedad se lo permitió, mantuvo una ventana abierta al mundo con su blog As uvas na solaina (http://asuvasnasolaina.blogspot.com). Colaborador incansable en distintos medios de comunicación, en los dos últimos años recibió el premio anual del Pen Club 2009, el Otero Pedrayo 2009 y la Medalla Castelao. El 18 de noviembre asistió al que quedará como su último acto público. Visiblemente desmejorado, con unos ojos que dejaban ver su lucidez mental, aunque no pudiese transmitir con palabras sus emociones, Valcárcel presidió la inauguración de la biblioteca que llevará su nombre en el IES A Carballeira (http://centros.edu.xunta.es/iesacarballeira). Fuente: La Voz de Galicia *** Burgos acogerá a académicos hispanoamericanos El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua (http://www.ilcyl.com) suscribirá un acuerdo con las academias hispanoamericanas de la lengua española para crear en Burgos, España, un centro de estudio de americanismos por el que irían rotando académicos de diferentes países, según anunció este lunes 6, en la ciudad mexicana de Guadalajara, Gonzalo Santonja, director del citado instituto. Santonja, quien se encontraba en México participando en diversas actividades de la 24ª Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL, http://www.fil.com.mx), en la que Castilla y León fue la invitada de honor, indicó que aún es pronto para saber con exactitud cómo será ese centro, pero la intención es establecer “una doble relación” entre los académicos americanos y representantes del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. Por ese centro de estudio de americanismos irían pasando los expertos de las diferentes academias en períodos de “uno o dos meses”, y al mismo tiempo ellos se sumergirían “en la tierra de los orígenes” del español, afirmó Santonja, poeta y ensayista, cuya obra ha recibido el Premio de las Letras de Castilla y León, el Nacional de Ensayo y el Miguel Delibes de Narrativa, entre otros. Santonja, quien dijo estar “muy satisfecho” de la respuesta que en la FIL tuvieron las diferentes iniciativas organizadas por el instituto que él dirige y, en general, las programadas por la delegación de Castilla y León, agregó que el evento editorial ha servido, entre otras cosas, para “consolidar la relación con todas las academias de la lengua española”, porque había algunas, sobre todo “de las pequeñas”, con las que el instituto tenía “un trato teórico, pero no real”. De “excelente” puede calificarse también la acogida que tuvo la exposición que Castilla y León montó en su amplio pabellón en la FIL, con reproducciones de joyas bibliográficas medievales, vinculadas en su mayoría a los orígenes del castellano. “Ha ido muy bien y ha estado siempre llena de muchachos, tomando apuntes algunos de ellos”, comenta Santonja, quien se dio a la tarea durante la feria de explicar a los visitantes, junto con “los paleógrafos”, las características de esos códices y manuscritos. “Es muy interesante, porque nosotros tenemos la idea de que los orígenes de la lengua son nuestros, pero el presente y el futuro son de ellos. Es bueno que eso lo sepamos”, subraya. En diferentes cursos y debates se habló de esos orígenes y de México como tierra de acogida, no sólo “para los republicanos españoles” después de la Guerra Civil (1936-1939), sino que “lo fue desde mucho antes”. “Cervantes se quiso venir a México, y Mateo Alemán se vino y terminó de escribir aquí la primera Ortografía hispanoamericana, algo que no se dice nunca”, recuerda este filólogo y escritor. El autor de Guzmán de Alfarache, una de las obras cumbre de la novela picaresca del Siglo de Oro, “empezó a escribir la Ortografía en Niebla (Huelva), que es donde estuvo unos meses hasta que le permitieron embarcarse hacia América; la siguió escribiendo en el barco y la terminó en México”. En esa primera Ortografía hispanoamericana Alemán “le estaba dando vueltas a algunas de las cosas que hoy siguen preocupando” a los académicos, como la “ch”, a la que “le dedica un capítulo”. Agregó que las academias de la lengua, “cuando intentan mejorar la ortografía, aparte de acertar, saben que tienen detrás una tradición”. Fuente: EFE *** Google presenta su librería virtual Hoy 6 de diciembre, y después de varios retrasos, fue presentada la librería virtual Google ebookstore (http://books.google.com/ebooks), que en su etapa inicial ofrece acceso a casi tres millones de libros que pueden ser consultados en línea o descargados a lectores electrónicos y otros dispositivos móviles. Superando su plan inicial presentado en junio del año pasado —y en el que se anunció una apertura con medio millón de títulos—, Google ebookstore abrió finalmente con un repertorio de 2,8 millones de libros gratuitos, además de 300.000 disponibles para la venta, aunque por el momento sólo en Estados Unidos. “Estamos comprometidos a crear un ecosistema abierto para los libros digitales”, dijo Tom Turvey, director de Alianzas Estratégicas de Google. En contraste con otras librerías digitales como el gigante Amazon (http://www.amazon.com), los libros de Google no requieren de un lector electrónico específico: pueden ser leídos en cualquier dispositivo dotado de un navegador —incluso una computadora cualquiera de escritorio— o mediante aplicaciones que corran en dispositivos basados en Apple o Androide. También estarán disponibles como archivos PDF e incluso en el formato abierto ePub. Pero, por usar un formato propietario, el Kindle de Amazon no puede usarse para leer los libros de Google. “Al igual que ocurre con el correo electrónico, puedes acceder a todos tus libros digitales desde cualquier dispositivo, vayas donde vayas”, dice sobre el tema la entrada correspondiente en la ayuda del servicio (http://books.google.com/support/bin/answer.py?hl=es&answer=179839). “Google eBooks almacena tu biblioteca de forma segura en la nube digital, lo que significa que puedes comprar todos tus libros favoritos en cualquier lugar y leerlos en cualquier dispositivo con conexión a Internet. Cuando abras uno de tus libros, seleccionaremos la página por la que te quedaste”, continúa. “Google eBooks es compatible con teléfonos con Android, con iPhone, con iPad y con la mayoría de navegadores web y con muchos dispositivos electrónicos de lectura. Eso significa que puedes empezar a leer en tu teléfono inteligente, continuar la lectura en tu portátil y seguir leyendo en tu tablet o en el dispositivo que quieras”, agrega la entrada. Para poner en marcha su librería, Google ha suscrito convenios con 35.000 editoriales de todo el mundo —de las cuales 4.000 son estadounidenses—, entre las que se cuentan Random House (http://www.randomhouse.com), Simon & Schuster (http://www.simonandschuster.com) y Hachette (http://www.hachettebookgroup.com), así como las compañías distribuidoras Powell’s (http://www.powells.com), Alibris (http://www.alibris.com) y otras agrupadas en la Asociación de Librerías de Estados Unidos (http://bookweb.org). Igualmente, se ha asociado con GoodReads (http://www.goodreads.com), una red social de recomendaciones de libros. “Nuestra filosofía es que se puedan comprar desde cualquier lugar y leer en cualquier lugar”, dijo James Crawford, director de ingeniería de Google Books, quien agregó que la librería estará disponible en otros países en algún momento de 2011. Entre los libros comerciales, los precios varían de 0,99 a 300 dólares, siendo los textos científicos los más costosos. Google ofrece 52% del producto de las ventas a las editoriales, aunque las que decidan vender mediante distribuidores recibirán 45%. Las mayores editoriales entran en la categoría de agencias, y reciben hasta 70%. Amanda Edmonds, directora de Alianzas Estratégicas de Google Books, indicó que hay otros planes que se están manejando en convenios individuales. Incluso librerías independientes pueden asociarse y vender libros de Google a través de sus propias webs, obteniendo también parte de las ganancias. Una de las primeras librerías en suscribir un convenio de este tipo con Google ha sido Hugo Bookstores, de Massachusetts, que tiene sedes en las ciudades de Andover, Newburyport y Marblehead. “Nos anima el hecho de que con este acuerdo podemos entrar al juego del libro digital”, dijo John Hugo, administrador de la librería. “Finalmente podemos vender libros digitales a nuestros clientes”. Fuentes: Google ebookstore • paidContent.org • The Boston Globe *** Realizan en Aragua el Festival Nacional Comunitario de Títeres Desde el lunes 6 hasta el domingo 12 de diciembre, el estado Aragua (Venezuela) abre las puertas al Festival Nacional Comunitario de Títeres, donde estarán como invitados especiales Argentina y varios estados de Venezuela, quienes desarrollarán una intensa programación para el disfrute de toda la colectividad, pero especialmente para los niños. La información fue suministrada por los organizadores del festival, Alejandro Jara e Yraima Vásquez, por la agrupación La Lechuza Andariega y Títeres Tiripitis, y Alberto Sánchez Bustamante, director del Grupo El Globo, y quien tiene más de cuarenta años en el mundo de los títeres en el estado. Explicaron que este evento cuenta con el apoyo del gobierno de Aragua (http://www.aragua.gob.ve), la Secretaría Sectorial del Poder Popular para la Cultura, el Ministerio de la Cultura (http://www.ministeriodelacultura.gob.ve), el Instituto de las Artes Escénicas y Musicales (IAEM, http://www.iaem.gob.ve) y la Alcaldía de Girardot (http://www.alcaldiagirardot.gob.ve), quienes extienden una cordial invitación a la comunidad a participar en todas las funciones a realizarse. Los municipios seleccionados en el festival son Girardot, Mariño, Sucre, Mario Briceño Iragorry, San Casimiro, San Sebastián de los Reyes, Zamora, Linares Alcántara y Libertador. También participan los estados Portuguesa, Barinas y Zulia, teniendo en esta oportunidad como país invitado a Argentina, con su grupo El Cometa. Además de las presentaciones de títeres, el programa incluye seis talleres de nivel básico, así como talleres sobre títeres con material de provecho, burriquitas y títeres de guante. Igualmente, el conversatorio “El arte de vivir como un titiritero en el tercer milenio”, a realizarse el 11 de diciembre a las 10 de la mañana en los espacios de la Casa de la Cultura de Maracay. Como actividad alterna, la exposición “Los Títeres en Aragua: una fantasía hecha realidad” ha sido inaugurada en el Ateneo de La Victoria, y se presentará también el libro Taller de títeres, de Israel Morillo, en el marco de la exposición “Todos por el arte” que se lleva a cabo en los espacios de la Casa de la Cultura de Maracay. Fuente: El Periodiquito *** Tras 12 años, García de la Concha se despide de la dirección de la RAE Este jueves 9 de diciembre termina el mandato de Víctor García de la Concha como director de la Real Academia de la Lengua Española (RAE, http://www.rae.es), tras doce años en los que se ha esforzado por cimentar la colaboración con las academias americanas para hacer, entre todas, las obras académicas. García de la Concha estuvo durante años vinculado a la enseñanza, primero en institutos y luego en la Universidad, y se considera “un buen profesor”, pero cuando mira hacia atrás y ve la labor realizada en su etapa de académico de la lengua, cree que, “sin ninguna duda, eso justifica una vida”. Cuando se dedicaba a la enseñanza, este experto en literatura del renacimiento y del siglo XX se sentía “muy realizado como profesor”, en especial en su larga etapa de catedrático de la Universidad de Salamanca (http://www.usal.es). “Me siento muy universitario, muy salmantino”, dice con orgullo. “Me gustaba mucho dar clases, muchísimo, y creo que he sido un buen profesor, honradamente. Creía que eso llenaba una vida”, rememora García de la Concha, autor de libros como El arte literario de Santa Teresa, Nueva lectura del Lazarillo de Tormes, Eternidades de Juan Ramón Jiménez o Cinco novelas en clave simbólica, su último ensayo publicado hace tres meses. Pero en mayo de 1992 ingresó en la RAE y pocos meses después fue elegido secretario de esta institución. A partir de ahí, su vida dio un vuelco y, seis años más tarde, fue elegido director de la institución. “Cuando miro hacia atrás y veo esta gran oportunidad que me ha brindado la vida de hacerme cargo, primero, de la secretaría y, después, de la dirección de la Academia, y haber podido llevar a cabo la configuración y la promoción de la política panhispánica, sin duda alguna eso justifica una vida”. A partir de enero, cuando se incorpore a su cargo el director que salga elegido el próximo jueves, García de la Concha seguirá trabajando como académico, pero tendrá más tiempo para terminar esos libros que tiene entre manos y “para viajar”, ahora ya sin tanta responsabilidad. “Creo que entro en una edad en la que uno merece un descanso”, afirma García de la Concha, quien en estos años ha viajado casi cincuenta veces a América para reunirse con los académicos. El director saliente de la RAE asegura que en los próximos años entrarán más mujeres a la organización, pero nunca por cuotas. “Establecer cuotas es una falta de respeto a la mujer”, subraya. Reforzar la escasa presencia femenina parece una de las asignaturas pendientes de la RAE, o al menos así lo cree la sociedad. En los últimos trece años han entrado cinco mujeres (Ana María Matute, Carmen Iglesias, Margarita Salas, Inés Fernández Ordóñez y Soledad Puértolas), pero son pocas si se tiene en cuenta que hay 46 plazas. Las academias americanas han querido recompensar la labor que ha hecho García de la Concha y lo acaban de nombrar presidente de honor de la Asociación que las agrupa a todas ellas, como hicieron público estas instituciones el pasado día 30 en Guadalajara (México). Por “razones obvias”, García de la Concha no quiere dar nombres sobre quién podría ser su sucesor. Al cargo puede ser elegido cualquier académico menor de 78 años. Pero, aunque él no dé nombres, en medios académicos suenan con fuerza los de Darío Villanueva, secretario actual de la RAE, y José Manuel Blecua, como sustitutos. Fuente: EFE *** Ministros de Cultura de Perú y España acompañan a Vargas Llosa Mario Vargas Llosa estará acompañado por los ministros de Cultura de Perú, Juan Ossio, y de España, Ángeles González-Sinde, en varios de los actos de la “Semana Nobel”, que a partir de este 6 de diciembre protagoniza el escritor peruano en Estocolmo, Suecia. El programa de actividades del Premio Nobel de Literatura en la capital sueca, a donde llegó este domingo 5, comienza el lunes con una conferencia de prensa en la Academia Sueca (http://www.svenskaakademien.se/web/en.aspx), según precisa la Fundación Nobel (http://nobelprize.org) en su programa oficial. Ese mismo escenario albergará al día siguiente la conferencia que el autor de Conversación en La Catedral pronunciará bajo el título “Elogio de la lectura y la ficción”, el martes 7, como parte de los actos de la “Semana Nobel”. El escritor llegó a Estocolmo acompañado de su familia y después de superar la amenaza que sobre su vuelo se cernía a causa del conflicto de controladores aéreos que paralizó durante veinticuatro horas el espacio aéreo español. El conflicto “ha inyectado un poco de emoción” al Premio Nobel de Literatura, declaró el escritor. Los controladores han creado “un cierto nerviosismo” al esprín final de los preparativos de “esta gran aventura” que comienza ahora, agregó. La paralización de las operaciones aéreas entre el viernes y el sábado obligó a Vargas Llosa a buscar alternativas para su viaje y el sábado llegó a pensar en desplazarse a Lisboa en automóvil para tomar allí un avión hasta Estocolmo. El escritor ha podido seguir finalmente el plan previsto y su vuelo despegó a las 10:10 horas del domingo del Aeropuerto de Barajas (http://www.aena.es/csee/Satellite?pagename=Aeropuerto_MAD), donde recibió la calurosa despedida de los viajeros del aeropuerto, que se acercaban a pedirle autógrafos y a fotografiarse con él. Poco antes de subir al avión, Vargas Llosa se mostró ilusionado con la recepción del galardón de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia, pero también con la compañía de todos los amigos que estarán con él en la capital sueca. “Va a ser muy bonito. Es el encuentro con tantos amigos que van a venir de España y Perú”, destacó. Más de un centenar de amigos acompañan al autor de Conversación en la catedral, por lo que el escritor dijo sonriendo: “No sé si volverán a dar un premio a un latinoamericano después de esta invasión”. Junto a Vargas Llosa viajó su mujer, Patricia, su hija Morgana y la hija de ésta, de pocos meses. “Viajamos a Estocolmo, la capital de un país que se llama Suecia, donde a tu abuelo le van a dar un premio”, le decía un sonriente Vargas Llosa a su pequeña nieta Anaís durante el vuelo que lo trasladó desde Madrid hasta la capital sueca. El miércoles 8 de diciembre Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936), quien también tiene la nacionalidad española, inaugura la exposición “Mario Vargas Llosa. La libertad y la vida”, que le dedica la sede de Estocolmo del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.se), y que se presenta a modo de itinerario por la trayectoria personal y literaria del flamante Premio Nobel de Literatura. Así, tan sólo dos días antes de recibir de manos del rey Carlos Gustavo de Suecia el premio más prestigioso de la literatura, Vargas Llosa la recorrerá acompañado por Ángeles González-Sinde, Juan Ossio, y la directora del Instituto Cervantes (http://www.cervantes.es), Carmen Caffarel. Además, el presidente Alan García ha comisionado al pintor Fernando de Szyszlo, al que muchos consideran el mejor amigo personal de Vargas Llosa, para que lo acompañe en representación del Perú. La misión se le entrega al artista de 85 años pese a que no ocupa cargo público alguno, en reconocimiento a la estrecha amistad que lo une al galardonado. “El presidente ha mostrado su generosidad para conmigo y se lo agradezco infinito. No me ha dado ninguna instrucción, confía en que mi aporte estará a la altura de las circunstancias y espero hacerlo”, afirmó De Szyszlo, una de las figuras cumbre de las artes plásticas peruanas. El Cervantes quiere que la muestra sea el “colofón” de los homenajes que esta institución está dedicando en su sede de Estocolmo al escritor con motivo de la concesión del Nobel por parte de la Academia Sueca. Se trata de un recorrido por la biografía del autor de La guerra del fin del mundo y su amplia obra literaria, deteniéndose en especial en su obra narrativa, aunque sin olvidar otros géneros como el ensayo, el teatro, el cuento, la poesía o el periodismo. La exposición, que ya se ha podido visitar en Lima, Guadalajara (México) y París, permanecerá abierta hasta el próximo 20 de enero y reúne una veintena de fotografías, numerosos documentos, publicaciones, manuscritos y extractos de sus obras, así como objetos personales y la correspondencia que ha mantenido con otros escritores. A través de varios apartados, la muestra desvela su sistema de trabajo, los autores que dejaron huella en Vargas Llosa desde sus primeras lecturas —como Alejandro Dumas, Gustave Flaubert, William Faulkner o Víctor Hugo—, los personajes de sus obras, su relación con la política o su marcado compromiso de lucha por las ideas y la defensa de la libertad. La sede del Cervantes en la capital sueca también servirá para que el autor de Pantaleón y las visitadoras mantenga, después de inaugurar la exposición —que además cuenta con un documental—, un encuentro con la comunidad hispanohablante de Suecia. A esta cita están invitadas 150 personas, entre las que figuran embajadores de los países hispanoamericanos, profesores universitarios, escritores, traductores, editores y otros representantes de la cultura de Suecia y de la comunidad española, así como de los países latinoamericanos. A estos actos se añadirán innumerables recepciones, así como visitas a instituciones o museos que culminarán el viernes, día 10 de diciembre —aniversario de la muerte de Alfred Nobel, en 1896—, con la ceremonia de entrega de los Premios Nobel de Literatura, Física, Química, Medicina y Economía, presidida por el rey Carlos Gustavo de Suecia y a la que seguirá una cena de gala. Fuentes: DPA • EFE *** Premio de Poesía “José Hierro” para el español Francisco Caro Sierra El escritor español Francisco Caro Sierra (Piedrabuena, Ciudad Real, 1947) resultó ganador del XXI Premio Nacional de Poesía “José Hierro”, convocado por el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes (http://www.ssreyes.org) y dotado con 15.000 euros, con el poemario titulado Paisaje (en tercera persona). El jurado, presidido por Pablo García Baena y compuesto por Joaquín Benito de Lucas, Antonio Hernández, Ángel García López, Pureza Canelo y Luisa Castro, hizo público hace unos días el fallo del premio, que le será entregado al poeta manchego el próximo lunes 13 de diciembre. Caro Sierra mostró su satisfacción por el hecho de que su poemario haya logrado el reconocimiento del jurado del premio que, en la actualidad, es uno de los más prestigiosos que se entregan en España, no sólo por su dotación económica, sino también por su consideración literaria. Explicó, además, que el poemario Paisaje (en tercera persona) es un trabajo muy madurado que fue escrito a lo largo de los seis últimos años, entre 2005 y 2010, y se editará en la Colección Literaria de la Universidad Popular José Hierro de San Sebastián de los Reyes (http://www.ssreyes.org/es/portal.do?NM=3&IDM=98). El poemario, comentó, “es un intento de escribir la mirada del hombre sobre los instantes, sobre los espacios. La mirada de un viajero teñida por esa memoria colectiva que las lecturas de otros han ido forjando en el poeta e impregnada por el descreimiento que nace de la lejanía de la juventud, aunque ausente todavía del desencanto o la devastación”. En Paisaje (en tercera persona), dijo, “podemos encontrar poemas que nacen de la melancolía, no tanto del tiempo ido, sino de la complicidad fugitiva del hombre con las cosas”. Caro Sierra reconoció que sus poemas están escritos con el mismo lenguaje “enjuto y limpio” que ha mostrado en las entregas de sus anteriores poemarios, aunque, ha ampliado, “siempre abierto a la pausa y necesitado de la complicidad del lector”. El poeta manchego, a pesar de su tardía incorporación al mundo de la poesía, cuenta con un buen número de poemarios publicados y un importante número de reconocimientos en premios poéticos. Colaborador en prensa, entre los premios recibidos destacan el Ángel Crespo, Jorge Manrique, Francisco de Quevedo, Andrés García Madrid, Villa de Iniesta y Tomás Navarro Tomás. Además, en su haber cuenta con haber publicado en revistas literarias como La Sombra del Membrillo, La Hoja Azul en Blanco, Astrofuente, Númenor, Manxa, Cuadernos del Matemático, El Invisible Anillo y Piedra del Molino. Entre sus poemarios destacan Salvo de ti (Ediciones Vitruvio, http://www.edicionesvitruvio.com; 2006), premio de la Asociación de Escritores de Castilla-La Mancha, 2004 y, Mientras la luz (Ciudad Real, 2007) de la colección Ojo de Pez de la Biblioteca de Autores Manchegos. Asimismo, es autor de poemarios como Las sílabas de noche (Valdepeñas, 2008), Premio Juan Alcaide 2007; Lecciones de cosas (Zaragoza, 2008), Premio Ciudad de Zaragoza 2008; Calygrafías (Gijón, 2009), Premio Ateneo Jovellanos 2008; Desnudo de pronombre (Las Palmas, 2009), Accésit premio Tomás Morales 2008 y Cuaderno de Boccaccio (Alcalá de Henares, 2010) Premio Ciudad de Alcalá 2009. Fuente: EFE *** Vargas Llosa viajará al Perú tras la entrega del Nobel El escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien este viernes 10 de diciembre recibirá en Estocolmo (Suecia) el Premio Nobel de Literatura, viajará posteriormente al Perú para participar en una serie de actividades a partir del 15 de diciembre en Lima, según anunció el ministro de Cultura (http://inc.perucultural.org.pe), Juan Ossio, quien acompañará al escritor en la ceremonia en Suecia. “La actividad que tenemos programada en el Ministerio de Cultura se concentra en Lima el 15 de diciembre, pero antes nuestro Nobel visitará la Casa de la Literatura a las doce del día”, dijo Ossio. “Como se está organizando un coloquio internacional sobre la obra de Mario Vargas Llosa, él se va a hacer presente y permanecerá cuarenta y cinco minutos para recibir una distinción”. “Luego, a las cuatro de la tarde, vendremos a nuestro local para la conferencia de prensa y a las cinco comienza el conversatorio sobre su última novela El sueño del celta”, continuó el ministro. En el conversatorio participarán los peruanos José Miguel Oviedo y Efraín Cristal, quienes ejercen la docencia en Estados Unidos, junto con los extranjeros David Gallaguer y Juan José de Armas Marcelo. A las 6:30 de la tarde el autor visitará la exposición “La libertad y la vida” que sobre él se ha inaugurado en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP, http://www.pucp.edu.pe), donde se realizará un brindis. A las 8 de la noche, el presidente Alan García le impondrá la medalla a la Orden de las Artes y las Letras al escritor y finalmente se le invitará a una cena en Palacio de Gobierno. Finalmente, el titular de Cultura anunció que Vargas Llosa viajará a Chile el 16 de diciembre pero regresará a Lima para pasar las fiestas de fin de año con sus familiares. “Espero que se quede un buen tiempo y pueda colaborar en algunas actividades que estamos desarrollando en torno a la figura de José María Arguedas, ya que él es un estudioso de su obra”, concluyó. Fuente: La República *** Ucab y el Icrea dictarán diplomado en narrativas contemporáneas La Universidad Católica Andrés Bello (Ucab, http://www.ucab.edu.ve) y el Instituto de Creatividad y Comunicación, Icrea (http://www.icrea.org.ve), iniciarán el 21 de enero de 2011 la primera edición del diplomado en narrativas contemporáneas, que será coordinado por la profesora María de los Ángeles Taberna. Dirigido a estudiantes, profesores y graduados tanto de pregrado como de posgrado en la Ucab, el diplomado en narrativas contemporáneas funde el arte narrativo con distintas áreas de la comunicación para aportar más y mejores conocimientos dentro del aprendizaje interdisciplinario tan apreciado y anhelado en estos tiempos. Los objetivos del diplomado son propiciar el manejo por parte del estudiante de un amplio espectro de la estructura narrativa dentro del gran marco que constituye la comunicación literaria y de masas; la comprensión de los signos en la sociedad y su fusión con las distintas formas narrativas contemporáneas; y la aplicación de la escritura creativa como elemento fundamental de enlace entre la literatura, la comunicación periodística y la sociedad. A lo largo de 144 horas académicas que se repartirán en dos trimestres, los estudiantes cursarán dos materias de arte narrativo y otras dos denominadas “Crónica de autor” y “Signos y sociedad”. Las asignaturas serán impartidas por los profesores Fedosy Santaella (http://www.letralia.com/firmas/santaellakrukfedosy.htm; Ucab-Icrea), Roberto Echeto (http://www.letralia.com/firmas/echetoroberto.htm; Icrea) y Humberto Valdivieso (Ucab) en el nivel 1 del edificio Cerpe, ubicado en la avenida Santa Teresa de Jesús de la urbanización La Castellana, en Chacao, Caracas. Los interesados deberán solicitar la planilla de inscripción escribiendo a narrativacontemporanea@gmail.com y realizando un depósito bancario en efectivo a nombre de la Universidad Católica Andrés Bello (Banco Mercantil, Cuenta Máxima Nº 0105-0618-24-8618000191). La planilla original del depósito, la impresión de la planilla de inscripción completada y los recaudos deberán ser consignados en la sede del Icrea (avenida San Juan Bosco, entre 1ª y 2ª transversales, edificio Torbes, piso 5, oficina 62; al lado de Friday’s). Se debe incluir también los siguientes recaudos: copia de la cédula de identidad, fotografía de frente tipo carnet, fotocopia del título de bachiller o universitario y síntesis curricular. El diplomado tendrá un costo total de 3.500 bolívares para quienes se inscriban antes del 5 de enero, y de 4.000 para quienes lo hagan posteriormente a esa fecha. Las inscripciones están abiertas hasta el 18. La forma de pago será en tres partes: la inscripción (1.500 bolívares antes del 5 de enero; 2.000 después de esa fecha) y dos cuotas de 1.000 bolívares cada una. Fuente: Icrea *** Analizarán en unas jornadas la literatura venezolana contemporánea Hasta el próximo 15 de enero está abierto el plazo para postularse como participante de las I Jornadas Internacionales de Literatura Venezolana Contemporánea, evento que se desarrollará del 21 al 23 de marzo de 2011 en la Universidad Simón Bolívar (USB, http://www.usb.ve), en Sartenejas (Caracas). Las jornadas tienen por objetivo crear un espacio para la discusión y difusión tanto de la nueva escena literaria en Venezuela como del mapa de problemas teórico-críticos que la atraviesan. En este sentido, se propone como un encuentro entre investigadores dedicados al estudio de la literatura venezolana y creadores (narradores, poetas y ensayistas) venezolanos que producen dentro y fuera del país. Entre los temas que serán abordados por los participantes del evento se encuentran las relaciones entre literatura nacional, globalización y migraciones; políticas y estéticas de lo menor: cuerpo, locura y enfermedad; ficciones históricas y escrituras de la memoria; problemas de género: escritura de mujeres y representaciones de lo femenino; políticas editoriales y modos de circulación de los textos; representaciones de la violencia; literatura autoficcional y escrituras del yo; literatura e imagen visual; representaciones de lo urbano; revistas, blogs y formas emergentes de lo literario, y tendencias, problemas y autores de la narrativa y la poesía venezolanas contemporáneas. La fecha límite para la entrega del resumen del trabajo a presentar es el 15 de enero de 2011. El resumen debe tener una extensión máxima de 500 palabras y debe ir acompañado de una ficha del autor que incluya su nombre, dirección, correo electrónico, número telefónico de contacto, afiliación institucional, título del artículo o presentación, y una biografía de hasta cincuenta palabras. Los interesados deben enviar su propuesta al correo electrónico carmenvivas@usb.ve. La inscripción tiene un costo de 200 bolívares, salvo para estudiantes que pagarán 150. Luego del cierre del plazo de envío de propuestas, y tras ser sometidas a la consideración del Comité de Evaluación, éste notificará su aceptación antes del 30 de enero. Los autores de las comunicaciones admitidas deberán confirmar y realizar su inscripción antes del 1 de marzo. La información para la realización de la inscripción será anexada en la carta de aceptación que recibirán los ponentes. Las jornadas son organizadas por los profesores Carmen Victoria Vivas (carmenvivas@usb.ve), Arturo Gutiérrez Plaza (http://www.letralia.com/firmas/gutierrezplazaarturo.htm; argutier@usb.ve), Mariana Suárez (marisuarez@usb.ve) y Eleonora Cróquer (elecrope@gmail.com). Fuente: USB ||||||||||||||||||||||| ARTÍCULOS Y REPORTAJES |||||||||||||||||||||| === Vargas Llosa: contra viento y marea Jaime de la Hoz Simanca ====== Había ocurrido con Jorge Luis Borges y se temía que Mario Vargas Llosa fuera una nueva víctima de las injusticias cometidas en la escogencia del Premio Nobel de Literatura. Pero la del autor de Historia universal de la infamia no fue la única, pues la lista es tan larga como los años que han transcurrido desde 1901, fecha en que nació el codiciado premio. Un rápido vistazo al listado de los galardonados con la gloria y la fama nos indica, casi siempre con asombro, que no lo ganaron Franz Kafka, el escritor checo que legó al mundo La metamorfosis y El proceso, dos de las obras que integran su extensa producción; James Joyce, el escritor irlandés que escribió otra especie de Quijote con el nombre de Ulises; Marcel Proust, el soñador francés que dejó para el fin del mundo En busca del tiempo perdido, obra que recordó el guatemalteco Miguel Ángel Asturias para decir —en medio del frenesí que produjo la publicación de Cien años de soledad, en 1967— que había sido plagiada por el Nobel García Márquez; León Tolstoi, el fabulador ruso que deslumbró al mundo de las letras con Ana Karenina y La guerra y la paz... La enumeración podría seguir hasta llegar a nombres de escritores latinoamericanos cuyos méritos, a mi juicio, no fueron suficientes para cubrirse con la gloria del Nobel, pese al reclamo de sus seguidores, adoradores de Rayuela o de Pedro Páramo: el argentino Julio Cortázar y el mexicano Juan Rulfo, por supuesto, y por ejemplo. Eso sí, maestros de la palabra, magos de la ficción, pero lejos de la gran producción y la calidad literaria que identifican la obra de Vargas Llosa, el afortunado creador de universos imposibles que ingresa a la zona cercana al mito y de la que forman parte otros nuestros, latinoamericanos: Miguel Ángel Asturias, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Octavio Paz y el ya mencionado Gabo. El único lamento que se extendió a lado y lado de nuestra América universal fue el de Borges —hay que repetirlo—, a quien la Academia Sueca atribuyó siempre razones de índole política para justificar su eterna negativa en la concesión del Nobel. En realidad, la universalidad de la obra de Borges no tiene discusión ni tampoco la dimensión ni la expansión de su poesía y de su prosa, ese estallido multicolor de metáforas y de ocurrencias inverosímiles que parecieran traspasar la ficción para entrar en un indefinible estadio superior de la literatura. Eso lo sabemos todos los que amamos los cuentos, la poesía y los ensayos de Borges; y, mucho más lo sabe Vargas Llosa, quien declaró a los medios, la misma noche en que se cubrió de gloria: Me da un poco de vergüenza recibir el premio Nobel que no recibió Jorge Luis Borges, creo que es una ausencia muy criticada. La Academia Sueca también se equivoca; pero no soy el indicado para hacer críticas en este día. No era el momento, claro está. Y no lo era porque el peruano rompió el espejo de la repetición de una historia que desde hace más de veinte años se convirtió en un juego de apuestas en el que su nombre terminaba siempre desdibujado cuando se producían los anuncios de la Academia. -o- En efecto, después de Elogio de la madrastra, novela publicada en 1988, y en la que revela una faceta desconocida de su escritura —mediante el erotismo que roza a don Rigoberto, Lucrecia y al perverso Fonchito—, su nombre entró, en serio, al llamado sonajero de los que en algunos de los últimos lustros podrían ser glorificados en Estocolmo y ungidos por los reyes de una corona que aún brilla. Pero no: el juego continuó en medio del frenesí creativo de Vargas Llosa, quien cada año exorcizaba sus demonios interiores con la producción de nuevas obras de ficción, de teatro y de lúcidos ensayos. Desde entonces, no hubo descanso. En 1993 las escopetas de las preferencias apuntaron fuertemente a su nombre; pero la decepción apareció luego de conocerse que Toni Morrison, una escritora que, según los especialistas, debió recibir el Premio Nobel de la Paz por su incansable lucha antirracista, había obtenido el de literatura gracias a su canto a la libertad y a la condena de la esclavitud. Ese mismo año, Vargas Llosa debió conformarse con el Planeta, un prestigioso premio que reconocía las calidades literarias de Lituma en los Andes, la novela que marcaría su regreso a la literatura —después de los ajetreos políticos— y con la que iniciaría, sin saberlo él ni nadie, el tránsito definitivo hacia la eternidad de un premio universal. Cuatro años después de Lituma en los Andes, apareció en los mercados del libro y en las librerías de América Los cuadernos de don Rigoberto, esa ficción en la que sobrevuelan otras artes expresadas en obras pictóricas cruzadas por un profundo erotismo y en medio de un recorrido universal del desnudo de los cuerpos que había entremezclado ya, mediante reproducciones de pinturas de diversas épocas, en Elogio de la madrastra. Las campanas repicaron con más fuerza hace diez años, cuando el autor de La ciudad y los perros —primera de sus novelas, ganadora de los premios Biblioteca Breve y de la Crítica española—, publicó La Fiesta del Chivo, mitad ficción, mitad realidad, que revela y devela hechos circundantes del mezquino mundo de Rafael Trujillo, dictador dominicano asesinado en 1961. Entonces se dijo que Vargas Llosa había escrito la obra que la Academia Sueca esperaba. (Lo mismo se afirmó en el caso de García Márquez con la publicación, en 1981, de Crónica de una muerte anunciada). Y algo más se dijo: que el extraño neoliberalismo político del autor arequipeño había dejado atrás al escritor reaccionario y oscurantista de viejos tiempos. -o- En 2001, cuando su candidatura cobró fuerza y se convirtió ya en una especie de presión impulsada desde Hispanoamérica entera, el Nobel lo obtuvo V. S. Naipaul, un escritor británico de origen hindú, considerado el mejor escritor de lengua inglesa, y quien después de la publicación de su obra cumbre, El enigma de la llegada, a mediados de la década de los 90’s, había iniciado una competencia fuerte con Vargas Llosa por la obtención del esquivo premio. Algo similar puede decirse del sudafricano John Coetzee, el londinense Harold Pinter, el turco Orhan Pamuk, la iraní Doris Lessing y el francés Jean-Marie Le Clézio, quienes fueron galardonados, sucesivamente, hasta el 2008, con un premio que la crítica más exigente destacó con reconocimientos y honores a la vida y obra de los laureados. Durante ese período, en el cual el nombre de Vargas Llosa se había ubicado en una especie de segundo plano respecto al Nobel, publicó dos novelas, El Paraíso en la otra esquina y Travesuras de la niña mala; dos ensayos memorables: uno sobre la novela emblemática de Víctor Hugo, Los miserables, y otro de más de doscientos páginas acerca de la obra del uruguayo Juan Carlos Onetti, el reputado autor de El astillero y de La vida breve, y uno de los antecesores del famoso boom latinoamericano del que el mismo Vargas Llosa, al igual que García Márquez y Carlos Fuentes, sería uno de sus más dignos representantes. Y publicó, también, dos obras de teatro de escasa trascendencia. Total: un período productivo, de luces y sombras al compararlo con el esplendor de una década en la que aparecen obras revolucionarias de la literatura de entonces y que provocan el aplauso sin fronteras: La casa verde, Conversación en La Catedral, Pantaleón y las visitadoras y La guerra del fin del mundo. En 2009 Vargas Llosa volvió a figurar entre los escritores que podrían obtener el Nobel, pese a la existencia de otros fabuladores respetables cuyos nombres también lograron filtrarse en el anchuroso mundo de las letras: la estadounidense Joyce Carol Oates, otra sempiterna candidata; el checo Milan Kundera, quien debió ganarlo en la década de los 80’s después de habernos deleitado con las dudas existencialistas de La insoportable levedad del ser y La inmortalidad; el estadounidense y muchas veces premiado —menos con el Nobel que tal vez gane en 2011— Philip Roth; y nuestro Carlos Fuentes, quien tiene tantos merecimientos como los escritores antes citados; pero, ahora, más distante de Estocolmo. Sin embargo, el año anterior destacó el nombre de la rumana Herta Müller, poeta y escritora de enigmático rostro, premiada en medio de sorpresas, pues parecía que la Academia Sueca volvía a privilegiar la idèologie politique —de la que hablan los franceses—, por encima de la ficción libre de ideologismos y, a cambio, habitada por sueños universales, sin asideros políticos, pero sí con nuevos ritmos narrativos, invenciones y posturas tangibles más allá del maniqueísmo moderno. La Academia Sueca ha justificado el otorgamiento del Premio Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa por la “cartografía de las estructuras del poder y aceradas imágenes de la resistencia, de la rebelión y derrota del individuo”, expresión de múltiples significados que, asimismo, provocan diversas interpretaciones; tanto como aquellas que surgieron en 1982 cuando el galardonado fue Gabriel García Márquez: “...por sus novelas y relatos cortos en los que lo fantástico y lo real se combinan en un universo ricamente compuesto de imaginación que refleja la vida y los conflictos del continente americano”. En fin, un Nobel a Vargas Llosa “contra viento y marea”, título premonitorio de los tres volúmenes que recogen su obra ensayística y periodística escrita entre 1962 y 1988. Este artículo ha sido publicado por nosotros en forma simultánea con la revista impresa Arte & Parte, de La Guajira, Colombia. ** Jaime de la Hoz Simanca delahoz.jaime@gmail.com Periodista y catedrático colombiano. Ha sido tres veces galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. Coautor del libro de crónicas y reportajes Trece claves para soñar y de los textos didácticos Crónica y Reportaje. === El comunismo visto desde dentro Ángel Brichs ===================== ¡Soy un vejestorio comunista! Dan Lungu Novela 216 páginas ISBN: 978-84-8191-978-3 Editorial Pre-textos (http://www.pre-textos.com), 2009 Precio: 22 € Hemos querido introducirles en la forma de vida y costumbres de los que vivieron bajo el engranaje del comunismo, mediante un libro de una de las personas, quizás hoy en día, más capacitadas para poder hacer semejante diagnóstico: Dan Lungu. Sociólogo y profesor en la Universidad de Iasi (Rumania), forma parte de la “nueva hornada” de escritores rumanos que debutaron tras la caída del comunismo. La novela que les traemos, ¡Soy un vejestorio comunista! (Sunt o babâ comunistâ!, en la versión rumana original) fue el germen de una serie de entregas posteriores del autor que, tras el éxito literario que supuso El paraíso de las gallinas, ha permitido analizar en su prosa ágil y divertida, pero no exenta de dramatismo, el conflicto generacional entre los que vivieron bajo el dictamen del comunismo, y los que apenas lo conocieron, para contar desde una visión crítica —ejercida por unos personajes corrientes— llegar al lector, no sólo para expresar una forma de vida sino apostillar acerca de los cambios políticos y económicos que propiciaron y siguieron a la caída de aquellos regímenes totalitarios europeos de la segunda mitad del siglo XX, y su dependencia —a menudo precaria y con numerosas disensiones— del gigante soviético. Opiniones diversas para un libro que intuye una imparcialidad que sólo es alterada por el punto de vista de sus personajes y la nostalgia de los que vivieron bajo la órbita comunista que choca, de frente, con la opinión de aquéllos que nunca padecieron su política de fondo. En la novela, un sobrio psicoanálisis se traza sobre sus protagonistas, los cuales reflejan no sólo las consecuencias que propició un sistema económico con fecha de caducidad sino el carácter del rumano, y su muy “particular” forma de ver la vida. El nudo de la obra se basa en una sucesión de “flashbacks” que describen escenas del pasado (comunismo) y el presente (democracia), sumiéndose —ambos— mediante un episodio que va perfilando el hilo conductor de la novela, y en el cual ésta recrea sus intenciones y busca su significado. Un suceso que toma forma en un diálogo entre la protagonista, Emilia Apostolae, en la casa de doña Rozalia, como vemos en este fragmento: Querida señora, éste es mi comunismo: el que le quitó el taller a mi padre, el que me cortó de niña el sueño de ser pintora y el que me privó de colores toda la vida. Una declaración que contrapone la idea que Emilia tenía del comunismo. La parcial visión de la realidad que tiene Emilia se va convirtiendo en un complejo ditirambo que sume a la protagonista en una crisis de ideas, aquí expresadas —en formato literario— bajo los emblemas de un nihilismo que absorbe un estilo rápido, con lenguaje llano y muy entendedor, y de un existencialismo vacuo que anuncia ese principio formal que sigue la literatura de nuestros días, la cual se instala en un halo de posmodernidad donde los conceptos “globalización” y “capitalismo salvaje” rehúyen toda teoría infundada que vaya en contra de los mismos cambios y necesidades que la sociedad de consumo nos ha impuesto sumiendo, por tanto, a la protagonista en un examen de conciencia ético-histórico, donde su plan de “resucitar al pasado” queda truncado por las circunstancias, como vemos claramente en el epílogo del libro: En lo que respecta al gran plan de resucitar el pasado, ya no tenía tanta seguridad. Si Ceausescu fue en otra época considerado como “la unívoca voz del pueblo”, nuestro escritor coge aquí su relevo para mostrarnos la verdadera luz del pueblo, por medio de su literatura. Cada capítulo de ¡Soy un vejestorio comunista! puede leerse, incluso, de forma independiente, formando subargumentos que se entrelazan con el hilo argumental que sigue la historia de la protagonista y que recorrerán —como pequeñas historias— la mente de ésta. Son, todas, retazos de un gran puzle, que, a modo de novela social frustrada, nos imbuirán dentro del ecosistema social de la Rumania de ayer y de hoy. Una descripción en la línea que utiliza Nabokov en novelas como Mary, sólo que aquí se analiza la propia Rumania como objeto de estudio y no aquéllos que emigraron de ella. Del mismo modo en el que Fernando Velázquez articuló en su novela Última rumba en La Habana, Lungu se vale de un personaje inventado para reivindicar un concepto político: una corriente idealista que sumió al pueblo rumano, y que pudo —cuanto menos— acabar con el régimen tiránico que lo tenía sometido; pero antes de todo ello, es preciso discurrir en el ambiente vivido en ese pasado ingrato para unos y nostálgico y amable para otros, pudiendo, así, encontrar una justificación más o menos lógica a un sistema político tan destructor, en todos los niveles, como insensato, en materia económica, para demostrar al mundo los equívocos del mismo. El método narrativo que rige la prosa de Lungu sigue la línea de otros autores de nuestros días, como Clara Sánchez, Cormac McCarthy, Bolaño; donde el orden de los capítulos no sigue un esquema ni orden prefijado sino que arguyen retazos de prosas finales y fragmentos dispares —como cuentos— que finalmente, el autor se encargará de unir, para dar rigor y veracidad argumental a la obra acabada. Una obra amena, digestiva y práctica, que aborda, cual ensayo, la metamorfosis que realizó el viejo sistema de Ceausescu, y nos transporta a la etapa actual, veintitantos años después. Curiosidades Entre otros aspectos satíricos, la novela añade, paralelamente al hilo argumental, toda una serie de relatos e historias cortas que se cuentan como efemérides que viven sus protagonistas y aun adentrándonos en un formato más cómico todavía, representando al propio dictador, Ceausescu, en escenarios y situaciones poco “decorosas” y hasta de escarnio —como es el caso del viaje en avión o las escenas domésticas de los Ceausescu, frecuentemente caricaturizados y comparados con otros personajes, como el tío Mitu—, enalteciendo, ante todo, esa facultad rumana que versa en una crítica rabiosa y profunda a todo orden establecido. ¿Humor? Mezcla de Groucho Marx y Fellini, sin dejar de lado la imaginación propia que debe tener una novela, aquí representada en un anecdótico pero real, dramático y, a veces, cáustico argumento, que se materializa como una crítica sardónica a toda una sociedad, ejercida desde el viejo estandarte del revisionismo, sin dejar de alardear ese toque personal de humor que lo imbuye todo y que, a su mismo tiempo y a cierto grado, desmitifica toda ideología para convertirla en un objeto común de libre uso y consumo. Son las dos caras de la misma moneda; de un lado el recelo y la nostalgia por una estética perdida —el periplo comunista— y de otra, la falta de pudor y escrúpulos, exhibidos por la nueva generación que vino con la “revolución”. Dos pensamientos antagónicos que se unen mediante un convencionalismo que sacude el polvo de una era semiolvidada, y que encarna los más descalabrados sucesos, producto de la conciencia colectiva de un pueblo y de la psicología del ciudadano de ayer y del hombre y mujer de hoy, que los viven. Y ello lo hace posible el novelista, desgranando el comportamiento y costumbres del país que lo vio nacer, analizando, con las andanzas de sus protagonistas (Protopopescu, Tucu, Alice...), unos ambientes muy reales, que se conciben como una excelente radiografía de la sociedad rumana de los últimos cuarenta años, tarea que demuestra —notablemente— cuál es la especialidad del autor, núcleo y base sobre la que reside su trayectoria profesional: la sociología. Sinopsis Emilia Burac, protagonista principal de la novela, descubre un buen día que la verdadera revolución no yace en su amada ciudad sino en el campo; y no es precisamente cargando estiércol que el campesino ha ejercido como “alma máter” del proletariado rumano. Éste es, pues, el más influyente de todos, y conectando con el poder que le fue otorgado desde la ciudad, ejerce su hegemonía político-económica en la Rumania comunista de Ceausescu. Toda una serie de vicisitudes harán mella en la memoria de Emilia, la cual hará un viaje introspectivo que le llevará a tener ciertas dudas acerca de un sistema político que le dio un trabajo y un piso en el que vivir. Ante todo, Lungu nos ofrece una detallada reflexión de lo que fueron los contrasentidos del comunismo y algunas insensateces de su camarilla dirigente, visto desde los ojos de una familia de labriegos, la clase más baja del proletariado que, sin apenas estudios, viven sumidos en el orden absoluto de unas normas ilógicas que se anuncian como una alegoría de un sistema pasado de moda donde los “plátanos” sólo los comen, en sueños, los comunistas declarados, como el tío Mitu, la gente que está en el poder. Una época que trasunta individualismo y un profundo ideal de supervivencia —por encima de todas las cosas— donde si —en ella— los propósitos de la madre de Alice se vieron colmados, ahora, las hierbas altas de los jardines y el excesivo costo del billete de tranvía dan parte del descenso en su status social que le ha traído la democracia capitalista. Una novela muy recomendable, que, pese a describir un escenario que nos puede parecer remoto —en el tiempo— alienta acerca de los cambios que en los sistemas políticos y financieros pueden traer en la vida de los países y sus habitantes, mezclándose todo ello con la pluma satírica de un escritor con un talento innato para captar el interés del lector medio una prosa sencilla y moderna que crea criterio y le hace pensar. Por esto, aplaudo a la editorial Pre-textos para “importar” a España esta magnífica obra literaria que, aun lejana en el tiempo —su edición rumana data de 2001— es un excelente dibujo de la sociedad rumana de los últimos años y, aun más, una lección práctica para entender —un poco más— a aquellos países del Este, recién integrados en esta, nuestra, y a veces utópica realidad “europea”. El apunte “Una excelente visión del carácter rumano con el comunismo como telón de fondo”. ** Ángel Brichs a.literar@gmail.com Escritor, crítico de arte y crítico literario español (Terrassa, 1979). Creador del movimiento Noumodernisme Literari, es autor de diversos libros de relatos en castellano y catalán como El Porxo de la casa de fusta (2007) o Cuentos del limbo (2006), y de ensayos como El Neomodernismo Literario (http://www.cultivalibros.com/libro-neomodernismo.html; Editorial Cultivalibros, http://www.cultivalibros.com; 2008). Forma parte de varias asociaciones culturales y colabora con organizaciones sin ánimo de lucro, donde ha liderado varios proyectos solidarios durante años. Es el jefe del grupo de acción literaria y filológica del Ateneu Terrassenc (http://ateneuterrassenc.terrassa.net) y miembro de su junta directiva. === La música: pan nuestro de cada día. =================================== === La experiencia de las bandas Kalysur y Axel-D ========================= === Ángela Rosa Giraldo Cruz ============================================== Cómo contactarnos Banda Kalysur: http://kalysurcomuna18.blogspot.com Banda Axel-D: http://bandaxel-d.blogspot.com Correo electrónico: angelarosa86@hotmail.com Móvil: 311 396 04 64 Hace cinco años llegué con muchas expectativas al barrio Alto Nápoles, en Cali, a incursionar como docente en la educación popular. Al principio fue difícil ganarme el cariño de mis estudiantes, pero la resistencia que produce la persona extraña se fue sorteando. En la clase de lenguaje identifiqué un gran potencial artístico que me exigió fortalecer ese talento. Al tratar de desarrollarlo me encontré con varios obstáculos; uno de los cuales fue la necesidad de la subsistencia, que hace que el arte sea visto como algo inoficioso (perdedera de tiempo) y más cuando los oficios son la base de la educación popular y de la empresa privada, que capacitan a los jóvenes para que aporten cuanto antes a la economía familiar. En consecuencia, en el ámbito cultural la formación integral queda reducida a un simple sueño. Pero no sólo de pan vive el hombre. Subsistencia y arte deben ir paralelos, el uno alimenta el cuerpo y el otro al alma. Tal mi punto de partida como docente de humanidades. Consecuente con la premisa anterior, cedí regularmente a mis estudiantes un tiempo para hacer representaciones en clase. Entonces me enfrenté al reto diario de adaptar los lineamientos curriculares a las exigencias artísticas de los chicos y chicas. Dichas representaciones agarraron una fuerza inusitada, que me obligaron a ampliar el tiempo cedido y a concluir que dentro del sistema social, a ellos les urge ser escuchados, visualizados, y ante todo, valorados a través de la música y de otras manifestaciones artísticas. Así nace en las clases del 2007 la banda de rock Kalysur (http://kalysurcomuna18.blogspot.com), que pese a la voluntad y talento de músicos del sector, no había logrado la proyección de voces, por razones de baja autoestima y ausencia de educación teórico-musical. Como una feliz coincidencia, en enero pasado, el maestro Nelson González (el de Nelson y sus Estrellas, a quien conozco desde hace diez años) me invitó a escuchar el coro de sus dos hijos menores, Axel David y David Alejandro. Al instante, quedé fascinada con la afinación y el matiz de sus voces. De inmediato, me arriesgué a proponerle al maestro fusionarnos. Nelson González aceptó, pero dejó en claro que “no sólo se requiere talento, sino otra cosa que a los jóvenes de hoy no les gusta para nada: disciplina”. Un mes después nació la Banda Axel-D (http://bandaxel-d.blogspot.com), proyecto donde confluyen el magnetismo universal de los jóvenes, en el marco del compromiso formativo con ellos mismos, y el respeto por el público. “El músico se gana la plata en los ensayos. La presentación es para gozarla”, acentúa el maestro. Axel-D se propone “sonar suavecito y sabrosón, como quien te canta al oído. No se trata de ruido”, apunta el maestro Nelson. Por eso, el repertorio está dirigido a dos generaciones: a quienes siguen las baladas clásicas de los años sesenta y a quienes prefieren las baladas pop contemporáneas. No obstante, entre los planes a mediano plazo, está producir letras originales. La banda Kalysur, por otro lado, se revaluó para ser incluida en el Proyecto LASO (Laboratorios Sociales de Emprendimiento), iniciativa musical del Ministerio de Cultura de Colombia, dirigida a jóvenes de estratos vulnerables con el objeto de formarlos como gestores culturales para la industria musical, con visión de autonomía profesional y la misión de convertirse en multiplicadores en las comunas de origen. En tal línea están Cristian Diez y Esteban Viera, guitarristas líderes de Kalysur, quienes lograron superar las exigencias para formar la banda Axel-D y ahora compartir su aprendizaje con los integrantes de Kalysur. Para finalizar, quiero invitar a quienes acompañan los proyectos culturales en las comunidades a gestionar apoyo gubernamental y a formar parte de la red comunitaria. Así se fortalecen las prácticas artísticas como opción profesional, en las que la juventud se forjará un ambiente propicio para crecer y cristalizar sus sueños. Mientras Kalysur toma nuevos aires urbanos; Axel-D está lista para subir a tarima y queda a disposición de ustedes. Pueden apreciar el trabajo de la banda en el video que está disponible en esta dirección: http://www.youtube.com/watch?v=mYW-CtS_NRc ** Ángela Rosa Giraldo Cruz angelarosa86@hotmail.com Docente colombiana (Calarcá, Quindío, 1965). Es licenciada en literatura por la Universidad del Valle (http://www.univalle.edu.co). === Vista, tiempo y Don DeLillo Edgar Borges ========================= Con su reciente novela Punto omega, Don DeLillo (Nueva York, 1936) ha logrado otra obra maestra (Submundo, Cosmópolis). Punto omega es una alcabala (un espacio-tiempo) entre la saturación y la calma, el reloj de la urbe atormentada y el reloj de la vida serena. Punto omega es un tempo, un pulso, un ritmo que avanza hacia atrás y por el camino contrario al maratón de la locura global. Punto omega es una novela que desmonta la absurda velocidad del siglo XXI. Y la desmonta con el mejor recurso que tiene la literatura (y la vida): el tiempo. Don DeLillo, como un mago, desaparece las palabras y las convierte en espacio (el autor sabe que aceleraron el tiempo para desubicarnos memoria y espacio). Las claves de la novela trabajan para desactivar el mecanismo de la prisa, esa lógica postiza que nos hace sobrevivir al borde de un consecutivo impacto (“Las ciudades se construyeron para medir el tiempo, para apartar el tiempo de la naturaleza. Hay una interminable cuenta atrás. Cuando retiras todas las superficies, cuando miras dentro, lo que queda es el terror. Esto es lo que se supone que la literatura debe curar. Los poemas épicos, los cuentos para dormir”). La novela, en lugar de dormirnos, nos propone un despertar de la mirada (“Ver lo que hay, finalmente mirar y saber que está uno mirando, sentir el paso del tiempo, estar vivo a lo que ocurre en los más pequeños registros del movimiento”). Se trata de un viaje interior con el apoyo de los siguientes elementos: la instalación del videoartista Douglas Gordon, “24 Hour Psycho”, que ralentiza la película Psicosis de Alfred Hitchcock; la observación que el propio narrador hace de la muestra en el MoMA; la rutina de dos hombres (un ex asesor del Pentágono y un joven cineasta) y una mujer en una cabaña ubicada en un desierto, y la guerra de Irak (desde un testimonio) como una realidad inventada. Luego los introduce en un tiempo quieto, lento, interior. Y para llegar a ese punto, paso a paso, nos hemos ido despojando de una fuerza, de un peso (“¿No es esto el peso de la conciencia? Estamos todos exhaustos. La materia quiere perder la consciencia de sí misma. Somos la mente y el corazón en que esta materia se ha convertido. Ya es tiempo de dar todo por concluido. Esto es lo que ahora nos impulsa”). El siglo parece una niebla espesa que avanza hacia nosotros. La realidad social (que nos enseñaron) está saturada. Don DeLillo considera que el concepto “punto omega” (de Teilhard de Chardin) “es el punto de agotamiento de la conciencia humana, una situación límite a la que tal vez estemos llegando”. Naturaleza, saturación, poshumanismo, introspección, son algunas de las líneas invisibles que articulan el cosmos de la novela. La maestría de la obra de Don DeLillo consiste en lograr desmontarnos el frenético mecanismo de la prisa sin que lo percibamos, las palabras y las situaciones nos conducen a la quietud de la mirada (que termina siendo el despertar de la vista). En ese tránsito, el lector puede tener la sensación de que la realidad apabullante del desarrollismo le ha dejado ciego. No conocemos el rumbo porque hemos perdido el sentido de la vista (y del oído). En el descubrimiento personal se descubre el gran problema del mundo. Y viceversa (“La verdadera vida no es reducible a palabras habladas ni escritas, por nadie, nunca. La verdadera vida ocurre cuando estamos solos, pensando, sintiendo, perdidos en el recuerdo, soñadoramente conscientes de nosotros mismos, los momentos submicroscópicos”). La propuesta de Don DeLillo aturde y golpea los sentidos; de la derrota de la mirada se pasa a la resurrección de la vista. Y todo para despertar con el mundo en las pupilas. Con motivo de la publicación de la novela, el autor declaró que “Mis libros encajan difícilmente en el panorama literario de hoy en día. Una buena novela puede vender bien, como ha ocurrido con Liberty, de Jonathan Franzen. Pero hay un tipo de ficción para el consumo que es la que está marcando la pauta en las editoriales. Y hay también una tendencia a convertir al escritor en un showman”. Sin embargo, los lectores, satisfechamente minoritarios, celebramos este magistral proceso de contemplación que Don DeLillo ha titulado Punto omega. ** Edgar Borges edgarborges1407@yahoo.es Escritor y periodista venezolano (Caracas, 1966). Autor de la radioserie La fuga de don Quijote, transmitida por Radio Exterior de España (http://www.rtve.es/programas/radioexterior) en el marco del IV Centenario de Don Quijote de La Mancha (2005). Ha publicado los libros de relatos Sueños desencantados, Mis días debajo de tu falda y El vuelo de Caín y otros relatos, las novelas La monstrua, la mujer que jamás invitaron a bailar, ¿Quién mató a mi madre? (finalista del III Premio Nacional de Novela Ciudad Ducal de Loeches, 2008) y La contemplación (Premio Albert Camus 2010), y el monólogo Lavoe contra Lavoe, la tragedia del cantante. Sus relatos han sido publicados en diversas antologías. === Vuelo rasante Rafael Pérez Ortolá ================================ Peculiaridades... La mente sirve de asiento a caminos insospechados, interminables y limitados a la vez; como un reto persistente, lanzado a la promoción de sueños y aventuras. La ideas propias no lo son tanto; a la menor se desplazan por territorios extraños, alejados del dominio personal. Van y vienen, brujulean en un juego esquivo. La cercanía o el alejamiento de dichos caminos se consolida como el SELLO PERSONAL de cada individuo. En ocasiones permanecen desiertos, sin presencias significativas, áridos y resecos; al contrario de los que presentan riesgo de obstrucciones por el tránsito excesivo. Fluidez y tropezones, carencias o maravillas, se suceden con diversa fortuna por esos andurriales. Aprovisionamiento... Los primeros balbuceos surgen impregnados del olor y del sabor de la TIERRA PROPIA; desde los cuales, los aromas confluyen y los ancestros se muestran en un afán conformador de cara a las existencias renovadas. Son variados los puntos de partida, entre soles de intensidades rabiosas, brumas propicias a los ocultamientos fascinantes, sobre feraces campos muy poblados o abrumados por calores sofocantes. Representan puntos de una referencia constituyente, amados o despreciados; aunque con fuertes presencias en cualquiera de los derroteros posteriores. Aquellos montes o llanuras, árboles, cultivos, sombras o luces, que uno carga en sus existencias, como bagaje para la aventura vital. Antes del despegue, se ofrece el equipaje bien dispuesto; su carácter inicial e incluso impensado, no evita su permanencia a lo largo del recorrido. Impulso... En estos comienzos todo son cuidados minuciosos, desde el aseo delicado a los alimentos proporcionados, desde los arrullos tiernos al reposo vigilado; para transformarse a continuación en un manantial continuo de fuentes de luz y descubrimientos sucesivos. Es la ETAPA BLANCA de la inocencia, de la ilusión sin tachas y de las insatisfacciones atendidas; de una elaboración dirigida por la cautivadora candidez. Esa apertura progresiva a la convivencia se convierte en uno de los momentos mágicos por excelencia. La tonalidad de las voces próximas queda fijada, así como los peculiares ruidos de sus ambientes, los primeros paisajes dejan su sello peculiar, con sus planos cercanos o las panorámicas más amplias. Las manchas y sombras aún no son habitantes de esta fase límpida y transparente. ...Turbulencias... Para cualquier persona, la mencionada hoja de ruta se presenta con su blancura retadora y receptiva; nada menos que un amplio campo de vuelo a disposición de las nuevas generaciones de pilotos. La Naturaleza no distribuye las condiciones de manera uniforme y tampoco se generaliza el cuidado, el esmero en la conservación de las posibilidades iniciáticas. Si denunciamos la mala distribución de los bienes, crueldades y agresiones, o las calamitosas condiciones de ciertos ambientes; se reflejan las INFLUENCIAS PERTURBADORAS sobre la esplendorosa blancura. Se pone de manifiesto la importancia de aquella disposición sin límites para la andadura existencial. Las trabas originarán secuelas lamentables. Destrozan aquella inocencia ilusionada y perturban las actuaciones posteriores de los pequeñuelos lanzados a sus propios recorridos. La lucha por el mantenimiento de la blancura es primordial, uno de los requisitos para un vuelo satisfactorio, para una vida buena. Ideación... Luego, el ser independiente percibe sus particularidades, toma conciencia de su realidad individual, al tiempo que observa a los demás. En esas evoluciones bullen sus IDEAS INCIPIENTES y no cesa en el descubrimiento de nuevas peculiaridades en la gente próxima; se añade un aprendizaje dispuesto a la adaptación, se adhiere por ósmosis a las formas de pensamiento elaboradas en su entorno. Se perfilan como extrañas las maneras de los grupos alejados; qué enormes diferencias. Actitudes religiosas de orientaciones fijas y dominadoras, liberalismo económico y general controlado por determinados sectores, comunismos socialistas opresores, tribalismos, lenguas incomprendidas y verdades amañadas por tendencias manipuladoras. La sintonía inicial se rige después por el jugo extraído desde sus sectores sociales. Como es lógico, los movimientos interiores, sobre todo cerebrales, chocan con los hábitos estimados como improcedentes, surgen los primeros desacuerdos y comienza la confrontación de pensamientos. Coordenadas... Cuando se superan los obstáculos, una de las primeras actitudes radica en el reforzamiento de los impulsos propios. La entidad forjada en el interior de cada cual, al protagonista le parece indiscutible y se eleva con afanes de supremacía intelectual. En los alrededores no se perciben cadencias comparables. En esta progresión autónoma e ilimitada se generan enormes peligros, el vuelo discurre por espacios extralimitados. Se alcanzan cotas de un FANATISMO desquiciante, estableciendo contactos directos con Dios, así en línea personalizada; a través de ilusos controles científicos de mascaradas con pretensiones absolutas, sobre realidades de falsos contenidos o muy parciales; o con pensamientos nihilistas que de manera chocante se creen conocedores de las únicas esencias; en fin, se trata de huidas hacia territorios estratosféricos donde no llegan a intuirse siquiera unos finales asequibles. Los conflictos o insuficiencias se dejan atrás por medio de unos excesos desbordantes, y por ello, con soluciones que no se sabe a dónde conducen y de cuyo control no somos dueños. El vuelo se perdió en las inmensidades. Aislamiento... Desde las posiciones elevadas, disminuyen las perspectivas de los grandes bosques y de los mares, se transforman en diminutas manchas insignificantes; apenas se vislumbran presencias de seres vivos. De tan encumbrados, nos hemos vuelto solitarios, porque cada vez percibimos peor las relaciones humanas, quizá hemos olvidado el sentido de las vivencias compartidas. El endiosamiento de unos desdeña progresivamente a los demás ocupantes, que se convierten en utensilios a su servicio o simples impedimentos para sus proyectos. Algo falla en el viaje pretencioso, chocamos con las primeras CARENCIAS importantes; la amenaza se cierne sobre cada viajero, dominan las ideas descentradas, objetivos fantasiosos en el absurdo y la eliminación despreciativa de los apoyos. A los sustitutos de los dioses se les derriten de nuevo las alas, era imposible el vuelo con un bagaje inadecuado. Se impone una disyuntiva férrea, la opción por un aterrizaje forzoso o la persistencia en un devenir conducente al desastre, en una huida hacia los abismos existenciales. ...Precisión... El genio introductor de la física cuántica, Max Planck, investigador de ondas inconmensurables e influencias recónditas, es un buen ejemplo de la prospección inteligente en busca de los mejores conocimientos, sin alharacas necias y asomado a las rebeldes incógnitas. Su disposición franca, como la de Einstein u otros investigadores concienzudos, les dota de argumentos, a la vez que les confiere una actitud humilde ante lo desconocido. No se trata de enarbolar propagandas, sino de la consecución de la máxima precisión a su alcance. Al mismo tiempo, se sobrepasan los saberes previos; hace casi un siglo ya escribió Planck sobre la anticuada perspectiva de la teoría evolucionista, incompleta e imprecisa; se abrían otros campos de visión con los nuevos avances cuánticos. Son los talantes pertinentes para el logro de VUELOS de mayor alcance, sin perderse en los desbarajustes desbocados de los falsos axiomas. Aventura... En el otro extremo, no resultan prudentes las actuaciones que prescinden de lo misterioso, es preciso asimilar su presencia. Los datos contrastados representan una ínfima parte de la realidad circundante. Lo queramos o no, nos riamos de ello o tratemos de tomarlo en consideración; el MISTERIO acompaña nuestra existencia. La supuesta enormidad de lo desconocido debemos observarla con cautela, precaución que se pierde con una ligereza chocante. La exageración en el trato de dichos asuntos resulta ridícula en el doble sentido, los positivistas aferrados en exclusiva a los resultados que suponen concretos y los fundamentalistas en la situación que pregonan como apegada a los estratos divinos. El ensamblaje necesario para limar esas posiciones extremistas, se adapta mejor a las circunstancias de los humanos. Hay espacio para los vuelos, pero no se puede prescindir del terreno básico para el aprovisionamiento. Horizontes... De ahí la idea central, mala cosa será perder la noción de donde esté situada la base desde la cual despegamos y a la que volveremos más bien pronto que tarde. Formamos parte de dicho ASIENTO. El soplo pasajero que nos permitió algunos viajes esporádicos, existe y nos aporta grandes sensaciones. Alguien comentó esta situación, estamos plantados en plena eternidad; y de vez en cuando surgen en ella burbujas evanescentes en las que estamos involucrados, cada burbuja representa una vida diferenciada. No se trata de ningún catálogo de hechos establecidos; al contrario, son vivencias un tanto imprecisas y abiertas a la polémica de interpretaciones o creencias. Un nuevo vuelo despega de la burbuja, con opciones, riesgos, batacazos o espléndidas maravillas. Anhelos... Si conseguimos o no el acierto en la consideración de semejantes circunstancias, quizá será un paso trascendental, aunque alejados de prejuicios y seguridades; estamos inmersos en plena INCERTIDUMBRE RADICAL. La cual nos incita a ser creativos para el logro de la mejor cuota posible de felicidad y orientación. ¿Con qué fuerza y en qué dirección? Nos la jugamos a pesar de las dudas, la responsabilidad no se puede eludir; si bien, nadie dispone de la respuesta completa cuando finalizan las horas del vuelo. Sueño propio, sueño feliz o desequilibrado, sueño acabado. ¿Continuará el sueño? Las conclusiones se diluyen. Satisfacciones... Nunca suficientes por la lógica del trazado de las aspiraciones personales. En las diferentes fases del vuelo surgen como una expansión vital esos remansos agradables. Tanto la inteligencia como la biología regentan parcelas de contenidos dispares, ora sexualidad, como cualidades, querencias, rasgos culturales o intuiciones. La congratulación se genera por separado en cada sector mencionado, así como en otros muchos que podamos aducir. Con satisfacción o sin ella, el vuelo transcurre y finaliza. La elevación excesiva nos distrae de las realidades terrenales; no es una buena ruta si pierde la visión de los sucesos cotidianos acaecidos a ras de suelo. Esa cercanía resulta básica para un buen desenlace del viaje; sin que ello suponga ninguna negación del vuelo imaginativo y real a la vez. ¿Qué recogió en sus anotaciones la Bitácora de vuelo? ¿Existe algún registro de cada viaje personal? ¿El vuelo fue una pura fantasía? ¿No dejamos nunca el contacto con la tierra? Falacias y verdades se juntan en el vitalismo permanente, con los: Brotes renovados El sueño que voló Transmitió la energía, Su fuerza renovó La más feraz alegría, Y nunca descansó Desde la miseria. Lo eterno apareció En la vida diaria. ** Rafael Pérez Ortolá rafapzo@wanadoo.es Médico español (Pego, Alicante, 1945). Reside en Vitoria, Álava. Es autor de Álava. Geometría sentimental itinerante. Ha publicado artículos en La Vanguardia Digital, El Inconformista Digital, Bierzo Noticias, Deia y Noticias Médicas. === Notas para Un lento deseo de palabras Leonardo Maicán ============ Mientras compartía unas cervezas con Manuel Cabesa en el Rincón Sabroso, le dije al poeta que si me conseguía su último libro (o, como algunos dicen, muy eufemísticamente: “su más reciente libro”) yo con gusto le escribiría unas notas. Pero a Manuel ya no le quedaban ejemplares, eso me dijo. Por fortuna, la fecha de mi cumpleaños estaba a la vuelta de la esquina, de modo pues que una tarde en que yo mataba moscas en el patio de mi casa se me apareció mi amiga Gloria Dolande para congratularme con par de libros, los cuales había comprado en Caracas días antes. Uno de esos libros no podía ser otro que el más reciente del poeta Cabesa, que en realidad es una antología, poemas escritos entre los años de 1980 y 2003. De este modo me lo dedicó Gloria (sic): “Disfruta estas líneas de tu viejo amigo Manuel, jajaja !!! T.Q.M. 27/09/2010. Gloria”. Y remató la dedicatoria con el dibujo de una carita feliz. Un lento deseo de palabras, así se llama el libro que Monte Ávila Editores tuvo a bien publicar (Caracas, abril de 2010). Y he escrito “se llama” no sólo porque los libros, como las personas, también “se llaman”, sino porque hay en este libro de Cabesa una llama poética que desborda sus aguas en el lago de la memoria y el olvido. Y del tiempo, hay que añadir. Triángulo sin el cual la metáfora del Amor no tendría sentido, pues la poesía cabesiana es un canto a la mujer, pero es, sobre todo y fundamentalmente, un canto a la palabra, al amor por la Palabra: “A las palabras y a las piedras / A los rostros que son reflejo / de presencias amadas”. Se me hace imprescindible señalar (un poco para enrarecer el discurso) que el proceso de la creación poética es ante todo un acto terrible de bondad anárquica. Y, entiéndaseme: cuando menciono “creación poética” lo digo en el sentido amplio de la expresión (la poesía, la narrativa...). De otro modo la poesía no sería ese cosmos primigenio en constante renovación, cosmos donde cada imagen es un reino, y cada palabra un demonio. Pues bien, poeta Manuel, luego de que nuestra amiga Gloria me regalara tu libro, lo dejé que se macerara unos días en mi viejo baúl. Yo entretanto leía el Diario de la gentepájaro, de Wilfredo Machado (el otro libro con que Gloria me obsequió). Y, todavía lejos de terminar de leer el Diario, una mañana tomé Un lento deseo de palabras y leí varios poemas al azar. A la primera mirada descubrí eso que ya antes mencioné: me refiero a la llama poética que, valga la expresión, va cociendo a fuego lento cada poema, cada verso: hermosos reinos poéticos cociéndose en nuestras retinas en la medida que van siendo decodificados. Una vez cocido el poema, la palabra nos muestra su verdadera piel. Pero entonces es otro poema, otro reino. En la poética de Cabesa, el lector se siente voz y metáfora de ese reino, se sumerge pues en sus palabrares: “Toda palabra (nos dice el poeta) es anterior a la figura que designa. Un rastro entre las sombras del tiempo”. Aquellas primeras lecturas al azar dieron paso a una lectura mucho más limpia y ordenada (sobre todo después que terminé con el Diario). Así, una mañana de lluvia y de lentísimo deseo de palabra se me apareció este poema en la mitad de un relámpago: “Cada rincón de la memoria / exige una lectura secreta / Un inventario de puertas que ceden / ante la permanencia terrestre del canto / Un vuelo de ángeles ardientes”. La memoria y sus rincones, poeta. Rincones y recovecos desde donde el misterio mismo parece descifrarnos. Memoria que en ocasiones se funde con el olvido. Y llueve, poeta, y renacen las flores, y de pronto la poesía se nos hace presencia eterna de mujer: “...aspiro a la perfección de tus senos / vivo tu historia de gestos indelebles”. Vale decir que la obra poética de Cabesa (Caracas, 1960), poesía elaborada con sumo trabajo y esmero (es él un artesano de la palabra), se caracteriza por su sencillez y concisión. Poesía desprovista de esos “recargos” de forma y estilo que mancillan la dignidad del poema. Pero, debo aclarar, ello no quiere decir que la de Cabesa sea una poesía lisa, llana, desnuda; no, todo lo contrario: es una poesía que lleva sus adornos, pero sólo los necesarios. Nomás antes de ayer vi al poeta. Lo vi rodeado de su gente que todos los sábados va a su taller. Su rostro vivo y locuaz me saludó al final de la mesa. En ese momento me acordé que tenía una deuda con él: no había escrito aún ni una sola sílaba de la nota que acerca de su libro yo le había prometido. De modo que el lunes 15 de noviembre, día de San Leopoldo y de San Malo, aprovechando que llovía a cántaros, me puse manos a la obra. Quise escribirlo ya, rápido, antes de que venga la Academia a fregarnos la paciencia con sus nuevas reglas. Pero esto es un tema que bien podríamos abordar en el Rincón Sabroso, ¿no es así, poeta? ** Leonardo Maicán lmaican@letralia.zzn.com Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1967). Profesor de lengua y literatura, egresado con mención Magna Cum Laude de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (Upel, http: / / www.upel.edu.ve), en Maracay. Tiene un libro de relatos, Duelo de ases, publicado por la editorial La Liebre Libre (1995). Obtuvo una mención especial en el Concurso Semana de la Juventud (La Victoria, 1995). Mención honorífica en la I Bienal Interuniversitaria de Literatura "Simón Rodríguez" (Valencia, 2001). Cuentos suyos han aparecido en antologías, diarios y revistas del estado Aragua. Tiene un libro de cuentos inédito, titulado El sueño del Titanic. === “Masa”: una escena de la guerra civil española Manuel Lasso ====== Masa Al fin de la batalla, y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre y le dijo: “¡No mueras, te amo tanto!” Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Se le acercaron dos y repitiéronle: “¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!” Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil, clamando: “¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!” Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Le rodearon millones de individuos, con un ruego común: “¡Quédate hermano!” Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. Entonces, todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar... César Vallejo 10 de noviembre de 1937 Los momentos espantosos de la guerra civil española, con sus innumerables demostraciones de heroísmo e idealismo, produjeron marcas imborrables en los intelectuales de la época. Son conocidas las atestiguaciones de Octavio Paz en El laberinto de la soledad y los testimonios llenos de nostalgia de Pablo Neruda en España en el corazón. César Vallejo también se conmovió con la violencia de la contienda. Tras asistir en Madrid al segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura viajó al frente de batalla, donde presenció personalmente los horrores de la guerra. Tal vez en algún momento deseó quedarse, con un fusil y un revólver lavado en las manos, para pelear junto con los otros voluntarios de la República. Pero, como afirmaba Miguel Hernández, mientras que algunos tenían que morir con el mentón firme y la cabeza bien en alto, otros tenían que cantar los hechos por encima de los fusiles. Entonces Vallejo regresó a Francia para sentir el calor diario de la amada debajo de las cobijas y para redactar, con todo lo visto y oído, el poemario titulado España, aparta de mí este cáliz. Esta fotografía de un miliciano herido, que ya dobla las piernas y suelta el fusil, fue la más difundida de todos esos tiempos. En ella se ve caer al combatiente Federico Borrell García, de Alcoy, luego de ser alcanzado mortalmente por una bala franquista en la batalla del cerro Muriano durante el último empeño republicano de recapturar la ciudad de Córdoba. Fue tomada por el fotógrafo húngaro Robert Capa con una cámara Laika de 35 milímetros, y apareció publicada en la revista VU de París el 23 de septiembre de 1936, convirtiéndose innegablemente en la imagen más renombrada de todo el conflicto. Al año siguiente, el autor de Piedra negra sobre una piedra blanca concluyó su composición más surrealista y universal, el poema “Masa”, y le puso la fecha del 10 de noviembre de 1937. Es posible que haya sido concebido casi al final de la obra, luego de varios intentos; inclusive el poema que lo antecede parece ser un borrador de lo que viene. Sin embargo no pudo verlo publicado porque falleció poco después, el 15 de abril de 1938, aniquilado por una fiebre maligna de origen incierto que nadie pudo entender. Fue como si la formidable Muerte que Vallejo describiera caminando por los cementerios bombardeados y por los campos de batalla de España, con su cognac, su pómulo moral, sus pasos de acordeón y su palabrota, hubiese venido a buscarlo hasta su habitación parisina para llevárselo al Montparnasse aunque lo hubiese tenido que hacer en contra de su propia voluntad. Hoy, 10 de noviembre de 2010, meditamos por unos momentos para recordar la mañana en que en una antigua máquina de escribir César Vallejo dio forma final a este poema. Y aunque fuimos los únicos, nos alejamos caminando detrás del combatiente que se acababa de incorporar lentamente y que se había echado a andar... ** Manuel Lasso prvasq131195@aol.com Novelista y dramaturgo peruano. Estudió literatura en el City College de la ciudad de Nueva York, donde fue ganador de los Juegos Florales en la categoría de narración. Ha publicado en revistas y periódicos de Hispanoamérica, España y Francia. Es autor de las novelas Mare Tenebrosum, Las memorias del Almirante y Cenando con Klaus. Es también autor del drama en dos actos Bifásicus. === Sumario o la sentencia bibliotequética Luis Barragán ============= Referencia obligada, Federico Vegas ha recreado el expediente instruido tras el magnicidio de Carlos Delgado Chalbaud: Sumario (Alfaguara, Caracas, 2010). La inevitable indagación judicial que refrendó el ascenso al poder de Pérez Jiménez ha dado pie a un necesario ejercicio de imaginación que compensa extraordinariamente la escasez de fuentes verificables en torno a un protagonista que aportó más acertijos que certezas al traumático proceso político venezolano de la reñida década de los cuarenta. El fatal desenlace de un secuestro acaecido en noviembre de 1950 pronto fue relegado por el país —“que pretendía ser joven y saludable”— de las festividades decembrinas y que, además, no tuvo fuerzas para afrontar la otra muerte, la de Rafael Simón Urbina, el victimario por excelencia (286, 293). De modo que, en última instancia, materializando los hechos, la inquisición literaria deviene registro de padecimientos colectivos, acento vigoroso y propicio para la actual pugna de imaginarios: “Nuestra historia está llena de perdones que se alimentan del olvido más que de la piedad, de una mala memoria que se basa en la flojera más que en la falta de rencor” (398). Culpabilidad El ya octogenario (ex) funcionario tribunalicio retoma el caso, haciéndolo propiamente con su historial personal y familiar, para convertirse “finalmente, en el padre que ella soñaba”, convencido que “en la vida uno es lo que aparenta ser” (89, 400). Acaso, Francisco José Rueda creyó que el doble homicidio había constituido el acontecimiento más importante de su tediosa y resignada existencia, siéndolo —por ejemplo— en la medida que la relación con su padre fue similar a la de Delgado Chalbaud con el suyo, o le sirvió para un tardío encuentro con Emiliana, la hija, según las reglas —digamos—, de tan avanzada edad (“que se quede el infinito sin estrellas”: 743). Podrá decirse de una novela de los perdedores, convocados los agraviados e indiciados a la escena de un crimen que los mezcla exasperados por el bullicioso silencio de sus dramas familiares, en ese universo de funcionarios y testigos resignados al libreto que desconocen. El efímero espectáculo que fue, curiosidad histórica sobreviviente, le permitió a Vegas una magnífica complexión de personajes que reivindican el género novelístico, por obra del equilibrio, la sugestividad, el perfilamiento y las tonalidades que son propias de la vida contradictoriamente situada y varias veces engañosa, ajeno a prejuicios o descalificaciones gratuitas: “No sé en qué momento comencé a entender que la viuda y su familia no eran seres horribles, sino seres sometidos al horror” (229). Los Delgado Chalbaud quedaron prisioneros en La Rotunda, afantasmados por el pater-familiae de las angustias de las que no pudo liberarse la inmediata descendencia del general caído en la calle larga de Cumaná. El novelista deja abierta la posibilidad de una entrega carnal al dictador de la esposa que aspira a la libertad de Román, por siempre promesa de poder, o rehabilita históricamente a la viuda de Carlos, perseguidor de sí mismo, marcando itinerarios que la prestancia social no puede sobornar. Los Urbina reclaman una mayor comprensión, involucrados en hechos que la ligereza temperamental de Rafael Simón no adivinó, recreador de una escuela política que la modernidad liquidó. De haber sobrevivido al magnicidio que propició, el estereotipo del caudillo de incomprendidos hábitos europeos, quizá hubiera participado en otras aventuras golpistas, aunque no en el terreno mercenario de Domingo, incorporado a las guerrillas de los sesenta que después traicionó (288, 407). Los Rueda de la clase media ilustrada que tuvo oportunidades de ligarse al poder, asisten al drama e intentan aprehenderlo, pues, aunque la casualidad hizo del joven Francisco José nada más y nada menos que secretario del juzgado de instrucción, accediendo al más sumarial de los secretos posibles y abovedados, el jefe de la familia demuestra una extraordinaria confianza en la diaria prensa que devota y milimétricamente pesquisa. Inculpada la sociedad por las indiferencias que sus festividades decembrinas imponen, un sector de la opinión pública se resiste y alcanza una determinada audiencia, como la del jubilado que desconfía del aparato judicial. Los Quijano dejaron a la suerte el legado de Franco, figura recuperada por el narrador todavía sorprendido por la augusta biblioteca —imaginada— que se hizo escombros. El otrora poderoso hombre de poder, conocido por sus precursores abalorios electorales, nos entregó aquellas penumbras curtidas de viejos esplendores, como cicatrices imborrables: memoria disuelta que advierte la complicidad o agavillamiento de todo un país, por sus omisiones, negligencias e impericias. Novela de lo que no fue, por una parte, deja a su suerte a un personaje —apenas— desabovedado, Emiliana Rueda. Y, por otra, supera la tentación de un amor telenovelesco, gracias a las exactitudes de un lenguaje inexacto, como el de Francisco José y la admirada hija de Rafael Simón Urbina. Partiendo del dúo protagónico que da cuenta de una Venezuela ahora inimaginable, aunque presentido el regreso a lo que se creyó por siempre superado, creemos subestimada a la Emiliana de las particulares décadas de los setenta y ochenta, activista y docente universitaria (enseñando “no sé qué infinitudes”), cuarentona y solterona (87, 259, 264, 591, 746). Ocupándose de la versión original del sumario que se encargó de rellenar el padre (351), estupendo pretexto para la distracción y el reencuentro filial, reminiscencia del agobiado ejercicio académico y depuración de los respectivos recuerdos, alambró las intimidades de una generación que abrió las pistas del desencanto político. Reencuentro que tropieza con la enorme viga en casa, mientras se observa la paja en la de familias ajenas, las de la víctima y el victimario del crimen. Y es que, “sin mucho sentido de la vida” y “prodigiosamente inútil”, culpando a la naturaleza de sus fracasos (243), como no pudo hacerlo directamente con un delito del que fue tan excepcional instructor, Francisco José sobrevivió al injusto remordimiento de consciencia al creerse traidor, aunque merecido por la esencial vacilación que fue su vida, enterándose muy tarde del engaño marital de quien regresó con absoluta moderación a España, vieja noticia guardada por Emiliana (749). Es notable el asomo de una Emiliana de cierto escepticismo y agobio existencial, probable deudora de una tesis de ascenso, administradora de una casa del litoral de la que irremediablemente se desprenderá, apropiándose de recuerdos que le permitirán comprender y reivindicar al padre indolente de sus años mozos. La limitada atención a sus particulares vicisitudes, quizá se debió al subyacente papel estratégico de articulación que permitió una excelente caracterización de los protagonistas y los hechos, políticos y policiales, entendidos y relacionados a través del fenómeno literario. El narrador no sucumbió a la fácil historia de amor entre Francisco José Rueda y María Isabel Urbina, de acuerdo al formato radiotelevisivo. Atraído por el coraje de la declarante que supuso reo de una incipiente o parecida inquietud sentimental, decenios después el secretario instructor constatará la recuperación de una acaso confortable vida familiar, normalizándose como los Rueda Bidegain no pudieron (752). No ha lugar: “Cuando mi hija nos presentó, añadiendo algunas explicaciones, supuse que María Isabel no me recordaba y confirmé que nada había significado en su vida” (255). De modo que el espectacular capítulo final no llegó, renunciando al fácil y edulcorado expediente de los artificios. Medios de comisión La extensa retrospección está cargada de ironías, como si de la analepsis o racconto desesperara el autor por dibujar y advertir aquellos capítulos pendientes de un presente que le angustia. Constituye la denuncia de un militarismo ya probado en toda su gravedad, por lo que —soterrada prolepsis— sobran las advertencias de una realidad política que es capaz de invadir, quebrar y confundir la vida e intimidad de los más inocentes. Supuestamente preparada para las más increíbles hazañas, la oficialidad incurre en un exagerado despliegue militar que no halla tropa ni maquinaria enemiga que confrontar, en el sobrevenido teatro de operaciones: “La casa estaba rodeada de parcelas vacías llenas de monte, lo que ayudaba a los estrategas a sentirse más a gusto en sus desproporcionadas maniobras por los cerros pelados de Las Mercedes” (38). Empero, insistirá directa y expresamente en su denuncia. “En enero de 1958, nadie pensaba que volveríamos a olvidar la plaga que son los militares en el gobierno, tan efectiva y veloz al principio como destructiva y ciega al final” (398). Hay, pues, correspondencia entre los dramas familiares retratados con una sociedad de frágil memoria, recurrentemente extraviada por pereza, como anteriormente quedó probado en autos. Quedarse paralizado en una conversación, como el cantante que olvida la letra frente a la audiencia (189), entender una declaración tribunalicia como continuos fuegos artificiales (227), el automóvil que se mecía como camarote entre las grandes olas (336) o parecía carroza de carnaval con motor de avión de “amortiguación arrulladora, cueros que olían a nalgas de reina” (432), cantar safe en una jugada burocrática (670), emblematizan a una sociedad rentista que no ha dejado de ser (alguien asegura, “petróleo vitamina para las dictaduras y toxina para las democracias”: 401). Recursos literarios que bien hablan de los miedos súbitos disueltos en una comedia que bordea la sensualidad, acotación quizá hiperbólica sobre la narración. La obra nos sitúa en la “épica esquizofrénica” de la arquitectura caraqueña de los cincuenta (632), donde los apellidos anglosajones sólo tenían “resonancias beisboleras” (57), con un curioso elenco toponímico, como las esquinas de Tiro al Blanco a Primavera, por ejemplo, entre otras referencias que dicen del domicilio físico y social de los testigos policiales. Inexactitudes de lo exacto, se desliza el deterioro de la urbe y la devastación del litoral central, sin mayor futuro para la casa familiar de los Rueda que los recuerdos únicamente no lograrán mantener en pie, ventilando un realismo tan ambiguo, sujeto a toda plasticidad, como la vida misma que fluye insegura. Tipificación Novela de un doble crimen, afianzada por una investigación formal ya consumada, se hace —inevitable— del suspenso político y familiar. Quizá razón de Estado, como flota en la obra, ambos delitos pueden arribar a las orillas de los demás compañeros de gobierno de Delgado Chalbaud, aunque Fuenteovejuna remite a hechos de una poderosa e interpelante actualidad, como es el caso de Danilo Anderson: “Le advierto a Emiliana que los autores intelectuales son aburridos, pues suelen hacer poco y nadie puede obligarlos a revelar lo que actualizaron. Ocurre con frecuencia que ni ellos mismos conocen sus verdaderas intenciones” (431). Empero, no puede calificarse como parte del género policial, judicial o afín. El autor demuestra la importancia, interés y valor que puede alcanzar la documentación tribunalicia que, por lo general, cumplidos los largos plazos de caducidad, pasan de los archivos y depósitos a la hoguera, desapareciendo un patrimonio de probable interés histórico y narrativo, a pesar del formato rigurosamente codificado que los caracteriza, como —por ejemplo— pudo soportar una obra semejante todo lo instruido a propósito del suicidio de un importante dirigente político venezolano en los sesenta, Alirio Ugarte Pelayo. Ausente el lenguaje técnico-jurídico y las propias incidencias procesales que fundamentaran la anécdota narrativa, no puede caracterizarse Sumario como expresión de la novela forense, pues parte de una distinta aproximación al expediente mismo, “perfil opíparo y omnívoro”, compendio antropológico de aquellos decenios (98). Novela política, irremediablemente histórica, dice más de las relaciones y consecuencias nefastas que del poder mismo que, al conjugarse con el azar, “se presta a mezquinas trampas y a los más graves servilismos” (282). Luego, niega un género que hubiere privilegiado las circunstancias políticas de la caída del gobierno de Delgado Chalbaud, como una vez pretendió Francisco Suniaga novelar las del frustrado ascenso de Diógenes Escalante en El pasajero de Truman. Asistimos a una dinámica real y brutal del poder, cuya inicial ventaja reside en la ocultar la verdad, sobreexponiéndola (178), pero intentando una versión novelística lo menos manida de los hechos, a pesar del desliz de considerar(se) como “bueno” a un jefe de Estado de los noventa (638), comparado con la tozuda ambientación de lejanos predecesores. La imaginación literaria que suple o compensa la insuficiente historiografía generada por los hechos, corroborable y convincente, consigna una importante y vigente advertencia, mas no versa sobre el tema militar: “En enero de 1958, nadie pensaba que volveríamos a olvidar la plaga que son los militares en el gobierno, tan efectiva y veloz al principio como destructiva y ciega al final” (398). Novela de la bibliofilia, por su vocación, afición y voluntad, lo es. Amén de la bibliografía que cita, sin renunciar al proceso narrativo, retrata la investigación y al investigador en el curso de una incesante búsqueda y acopio de información que, además de la pormenorización hemerográfica, rinde tributo a las bibliotecas, incluso desaparecidas, sintiéndose la angustia por el destino que puedan decidir los herederos, amén de las librerías y los remates de libros. El consabido acontecimiento es la formidable excusa para una indagación que, a su vez, es también pretexto que dirá remediar una relación familiar difícil, que pudo dar pie a una (auto)biografía, ensayo o relato (307). Necesitará de la prensa diaria y del periodista para soltar los detalles que únicamente la novela puede administrar, aunque la tenencia y consumo de una “colina de cocaína” (333) probablemente sea una exageración para 1950. El periplo más importante a cumplir no es el de escribir, leer ni comprar libros, sino de la “pasión de buscarlos” como refieren de Franco Quijano (704), aunque el aspecto fúnebre de un libro revelaba los altibajos de una emoción (97). Sin embargo, suerte de aviso clasificado que lo demanda, hay un título asaz ambicionado: Victoria, dolor y tragedia (1936) de Rafael Simón Urbina, con prólogo de Jorge Luciani (416 s.). De referentes llamativos como Quijano, coleccionista privado que adivina la suerte de sus esfuerzos al adquirir piezas procedentes de otras bibliotecas destrozadas, es evidente el homenaje que rinde Vegas a un local como “La Gran Pulpería del Libro Venezolano” y a su celador de difícil temperamento, Rafael Ramón Castellano, quien “agradece cualquier pregunta que le exija profundizar en su cosmos de libros, fechas y ediciones agotadas” (186). Bibliotecúmenos, el rito no sólo consistirá en oler una remota edición o palpar con las yemas el golpe de imprenta, sino en la propia sonoridad del ejemplar: “Cuando esa vez dijo ‘suena bien’, es porque acababa de golpearlo suavemente con la palma de la mano” (88). Así se decide. Triple inciso Apenas editada, asentamos esta nota interlocutoria sobre una novela que, al reflejar los dramas familiares y políticos, luce más garantista que inquisitiva al afrontar el doble crimen y el expediente que produjo. No obstante, observamos que aflojó más el discurso narrativo en su etapa de culminación, como si no hallara fórmula propicia para concluir, lo cual no la demerita en forma alguna, pues, al contrario, emerge como uno de los más importantes títulos que asoma 2010. Obra en autos una declaración ajena a la causa que se instruye, pero suficiente para relevarnos de una adicional y estricta consideración política sobre el magnicidio novelado. Abundando más sobre las relaciones consiguientes que del poder mismo, no hay indicios suficientes para especular en torno a expectativas políticas frustradas con el doble crimen, salvo se diga de una consecuencia posterior del sólido ideario o programa —octubrista o no— que una y otra víctima evidentemente no legaron: “Juan tiene razón: todo movimiento libertador contra una tiranía se puede desviar de su finalidad democrática, y mientras peor sea el tirano más fácil es caer en cualquiera otra tentación que lo sustituya. Nada más cierto. Este es, precisamente, nuestro papel: mantener el rumbo” (Federico Vegas, Falke, Mondadori, Caracas, 2005: 36; énfasis nuestro). Reconocida investigadora, apreciamos el trabajo de Ocarina Castillo D’Imperio (Carlos Delgado Chalbaud, Biblioteca Biográfica Venezolana; El Nacional, Caracas, 2006), aunque la suponemos en posesión de una documentación necesitada de una razonable verificación que le permita ampliar la materia más allá del título que pertenece a una colección de divulgación. Doble excepción, por una parte, la obra citada constituye un valioso esfuerzo de sistematización que ya extrañábamos sobre el personaje, en el marco de una historiografía todavía deudora; y, por otra, compensando la mora, únicamente señalamos a Federico Vegas y su pieza de actualización en el campo de la literatura, pues descartamos como tal la también recientemente publicada por Román Rojas Cabot, Julia o el fatum de los Delgado Chalbaud (Gráficas Acea, Caracas, 2010), como lo hemos consignado en su debida oportunidad (http://www.analitica.com/va/arte/oya/3152953.asp), a pesar de ser considerada por Castillo D’Imperio como “una novela de un gran valor histórico” (http://bit.ly/ho6uqY). Dispositiva Por todo lo antes dicho, convenimos en la creadora aproximación a un evento fatal que todavía ha de interpelar a la sociedad venezolana, permaneciendo aquellas condiciones que la hacen perezosa e indiferente con su destino, y con la expresa denuncia de un militarismo ya probado, mediante una novela que pertenece al género o cofradía de los bibliotecúmenos. Sumario, de Federico Vegas, aporta la imaginación necesaria, sobria, solvente y convincente, donde la historiografía no ha podido llegar. ** Luis Barragán luisbarragan@hotmail.com Escritor venezolano. === Delirium semental Carlos Reyes =================================== Delirium semen (Vocabulario erótico) León Félix Batista Editorial Aldus México, 2010 Prólogo de Hernán Bravo Varela 141 páginas En República Dominicana, León Félix Batista (Santo Domingo, 1964) representa la aristocracia ultravanguardista del verso. Su poesía lleva la tensión de la imagen al límite de lo definitivo. Delirium semen es su más reciente obra poética, un corpus en el que la palabra, de resonancias eróticas, es motivo de “definición”-creación. Es un libro que conecta, genéticamente, con gran parte de su producción anterior como Prosa del que está en la esfera o Pseudolibro, pero diferenciándose en lo formal. Aquí cada palabra convoca el sentido mayor de su negación en una afirmación de rebeldía ante la estrechez de la monosemia. La palabra expande su savia y la convierte en poesía. Aunque el texto tiene una base erotómana no es difícil encontrar en él reflexiones del autor que se filtran por los intersticios de esa selva espesa que es Delirium semen. Reflexiones de distinto jaez que no comparten específicamente los requerimientos de la carne. Se puede extraer así la advertencia mística: “Descartarás el barro, porque se precipita buscando inconsistencia, por ser principio activo, materia del demiurgo. Apuesta, pues, a piedra: primigenia en su estructura, sin fase divisible, para exponerla a arena” (“Doloroso”, pág. 41); o la sabiduría milenaria de base filosofante: “Mi anhelo es propiciar un zumbido y tolerarlo, una historia y escribir, la sustancia y ser vacío” (“Dormida”, pág. 44). Junto a estas ideas León Félix nos hace partícipe de otras propias de su labor, y por eso entiende que “armar la impermanencia no es doctrina” (“Grupo”, pág. 62), con versos que “aquí son consignados para inmortalidad” (“Húmedo”, pág. 65), creando indefectiblemente el emblema de un arte poética. Significado y significante tienen en este territorio una esencia antitética: el término conocido, la “definición” inaudita; y la connotación del verso que engloba en su naturaleza plurívoca la constancia paradojal: “Episodios del ayer, pero que insisten, porque su sino es eso: impermanencia” (“Retro”, pág. 111). León Félix Batista conquista con Delirium semen un nuevo ámbito del neobarroquismo, con una otredad no travestida aunque sí desvestida, un espacio para la palabra tensa en el arco presta a dar en el negro de la memoria y el asombro. El placer de su prosa poética se congestiona en la vista perdida de un mar de sombras: y así llegamos a la luz: por la senda de la oscuridad. No busquéis en su poesía la ruta del lirismo o la rugosa agonía del estertor de una guerra, allí sólo es posible el aliento infinitesimal de la imaginación expansiva, el reflejo de un espejo bicóncavo o la fuerza misma de una emoción automática. Es la acrobacia de un espíritu delirante que a través de su semilla prorroga la impermanencia de lo eterno. Delirium semen, una obra que revela la buena salud de la nueva poesía dominicana. ** Carlos Reyes carlosaudade@yahoo.com Escritor dominicano (Mao, Valverde, 1976). Ha publicado Saudade (2002), Juego de espantos (2008), Mitologías (2009) y Letras del sol; antología de escritores de la Línea Noroeste (2009), entre otros textos. === Una explícita lujuria por las palabras Mario Amengual ============ En este mundo, escandaloso y egotista, un largo silencio es igual a la muerte y el olvido. Afortunadamente, en el ámbito casi secreto de la poesía el silencio y las palabras se conjugan en otras armonías. Entonces las palabras se ciñen a otros menesteres y el decir, al margen de las ambiciones comunes, se atiene al rigor de las exigencias de un ars poética como ésta: Que cada palabra lleve lo que dice Que sea como el temblor que la sostiene Que se mantenga como un latido Si no me equivoco o la supuesta parcialidad fraternal no me engaña, Una callada lujuria por la vida, de Alberto Amengual, cumple a cabalidad tales exigencias, con el tono y el ritmo propios de quien nos advierte en el prefacio: “Me he afanado buscando ese espacio donde un adjetivo único pueda concitar sin apelación las resonancias que toda voz distinta confiere”. En ese conciso prefacio también confiesa Alberto Amengual su notoria insistencia en algunos temas, pero es esa insistencia, rayana a la monotonía, la que nos permite apreciar variados acordes del “fuego interno”, “la ineludible memoria” y “esta desazón que nos mueve”. Imposible para quien fue “llamado a comunicar que también / desde este lado de la calle / el corazón late a la intemperie / y casi siempre con más fuerza”, que no enfrente el espectro de su época, más allá de cualquier compromiso de toda clase de redentores, y diga: “honrarás tu memoria / si no puedes recordar / que perteneces a una generación sin asombro”; o desde sus amados lugares oscuros, con su callada lujuria por la vida, le asegure a sus contemporáneos: las disonancias son para quienes alardean de perfectos esa plaga emocional que predica de día una conducta a seguir que desaparece de noche en medio de disipaciones ocultamente añoradas y tanto tiempo reprimidas. En el ya largo camino hacia el desamparo, Alberto Amengual da por fin a la luz su afinado trabajo de años, después de innumerables versiones acariciadas y corregidas una y otra vez en la soledad, para sugerirnos el orden de las infinitas correspondencias del orbe, mostrarnos el verdadero y repudiado drama de nuestros días, y revelarnos su propia actitud vital, crudamente definida en un breve poema: Si tildara la soledad cometería un grave error ortográfico pero acentuaría la realidad de millones de personas incluyendo la mía. En el disfrute de su “precaria permanencia en el umbral de las palabras”, Alberto Amengual exalta la vida, esa dolorosa amada, y honra nuestro idioma a la sombra de una “contundente melancolía”. ** Mario Amengual amengual714@hotmail.com Escritor venezolano (Maracay, 1958). Licenciado en Letras por la Universidad Central de Venezuela (1985), es desde 1997 profesor del Taller de Literatura de la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela. Ha colaborado en las páginas de opinión de los diarios Últimas Noticias, 2001 y El Siglo, así como en la revista ElMeollo.net, y poemas, cuentos y ensayos suyos han aparecido en los suplementos culturales de Últimas Noticias, 2001, El Periodiquito, El Impulso y en Revista Nacional de Cultura e Imagen. Ha publicado los poemarios La arboleda deslumbrante (1991) y El tiempo de las apariencias (Ediciones de la UCV, 2000), además de la novela breve y el poema en prosa El pozo de la historia / Los extranjeros (2001, un solo volumen). |||||||||||||||||||||||||||| ENTREVISTAS |||||||||||||||||||||||||||| === La novela de Rivera Letelier Felipe Escovar ====================== Hernán Rivera Letelier bajó al lobby del hotel Villamorra Suites, ubicado en una de las zonas más exclusivas de Asunción, con paso desorientado. Vestía la misma chaqueta de cuero negra que lució la noche anterior, durante el lanzamiento de su novela El arte de la resurrección, por la que obtuvo el premio Alfaguara de novela 2010. Luego me llevó a la cafetería del hotel y me dijo que pidiera cualquier cosa porque, al fin y al cabo, todo estaría a cargo de la editorial que lo había premiado y lo estaba llevando de gira por todos los países hispanoparlantes. Estas fueron algunas cosas que dijo el ex minero que se dedicó a escribir novelas ancladas en el desierto del norte de Chile. Masticar y escupir La crítica chilena me hace mierda; son tres o cuatro los que me tienen como tirria desde La reina Isabel cantaba rancheras. Yo acepto una crítica a mi obra, que me diga esto está muy malo y que yo pueda sacar algo, pero estas son críticas más a la persona que a la obra. En Europa me ponen a la altura de Rulfo, Vargas Llosa y García Márquez y acá mis novelas no tienen mérito. He aprendido algo muy sano: ninguna de ambas críticas hay que tragarse; la mala se mastica, si te deja algo bueno, bien, pero tienes que escupirlo porque si te la tragas te pudres por dentro y, la muy buena, también hay que masticarla, saborearla un poquito y botarla porque, si te la tragas, te hincha. El peso del asunto He tenido mucha suerte con los premios: gané veintiséis de poesía, con el cuento fue igual y con la novela ha pasado lo mismo. Un premio no te hace ni mejor ni peor escritor, pero sirve como un parámetro de que voy por buen camino cuando el premio tiene un buen jurado. A este premio de Alfaguara no le tomé la importancia debida hasta que en la calle la gente se paraba a decirme “cuando me enteré de su premio lo sentí como mío”; ahí le tomé el peso al asunto, la gente lo tomaba como suyo y eso es impagable. Los lectores Lo único que quiero es contar las historias, lo que intento es tratar de hacerlo mejor. Siento el cariño de la gente porque lo mío va más allá de lo literario. Hay gente muy humilde que tiene todos mis libros y gente de alto nivel, gente culta, gente no tan culta, gente joven y gente adulta. La ambición del escritor es que llegue a todo público y yo he tenido esa suerte... no sé el porqué, siento algo especial. El hecho de que vaya por la calle y un vendedor de flores me regale un ramo y me diga “Es lo único que puedo regalarle, don Hernán, porque en mi casa su libro es especial”, me ha marcado. Los escritores He llegado a la conclusión de que hay dos clases de escritores: al que tú admiras y al que ves en la calle y le darías la mano y lo abrazarías porque hay un cariño que va más allá de la admiración. Cuando murió Borges yo lo sentí mucho porque lo admiraba y admiro, Borges enseña cómo se escribe —yo jamás podré escribir como él. Pero el día que estaba solo en mi casa escuchando radio y de pronto paran la música y dicen: “Hoy en París murió Cortázar”, me puse a llorar como un niño, como si se hubiese muerto mi mejor amigo. Lo único que importa Joaquín Sabina una vez dijo algo que lo hice mío, se lo escuchó a un poeta hablando sobre la poesía, él se lo aplica a la canción y yo a la novela: para hacer una buena canción se necesita buena música, buena letra, buen tema, una buena interpretación y algo más que nadie sabe lo que es pero es lo más importante; para hacer una buena novela se necesita una buena historia, un buen lenguaje, un buen tono y algo más que nadie sabe lo que es y es lo único que importa. Soy un escritor que no tiene títulos ni taller, nadie me enseñó nunca “nada” —entre comillas porque uno aprende con los libros, los maestros tienen su obra y ahí uno aprende—, carezco de erudición, no soy un experto en citas. Julio Ramón Ribeyro en su diario cuenta una anécdota donde comenta la erudición de los artistas: se encuentra con Cortázar y Ribeyro le pregunta por el último libro de Carpentier, y Cortázar le dice que no lo veía bueno, Ribeyro le contesta que había encontrado mucho detalle y mucha cita y siguió pensando; días después se da cuenta de que Cortázar tenía toda la razón: ese libro estaba lleno de conocimientos que se podían encontrar en otros libros, que tras eso no había nada. Hay escritores que no escriben desde las tripas, más bien transcriben, yo soy de esos escritores que no persiguen los temas, dejo que los temas lleguen. ¿Qué saco con escribir sobre libros o personajes sacados de otros libros? Amar a una muñeca inflable Así como escribir es un acto de amor, leer también lo es. Cuando uno lee un buen libro es como encontrar a una mujer, no leer un buen libro es como hacer el amor con una muñeca inflable. Abandonar al infinito Cuando me siento a escribir lo hago con la convicción absoluta de que ahora sí viene mi gran obra maestra y si no, ¿para qué me siento? Ahora, el escritor verdadero sabe que una obra maestra no existe, que toda obra es perfectible hasta el infinito; una novela, en especial, no se termina nunca, uno la abandona, uno dice ya no más, me da asco corregirla más, cuando tienes una sensación física de asco hay que dejarla ya. A mí me pasa mucho, yo más que escritor soy un corrector. Uno se sienta con la convicción absoluta de una obra maestra pero sabiendo que la belleza nunca la va a alcanzar completamente. Salto de montaña con garrocha Yo le aceptaría los argumentos a los escritores jóvenes que reniegan de los del boom si estuvieran creando o inventando algo nuevo, pero reniegan al boom para copiar a los norteamericanos. Yo soy un convencido de que los escritores nuevos que se saltan al boom no saben lo que se están perdiendo, no estoy diciendo que escriban como ellos pero que aprendan de ellos. Esos tipos de los sesentas y setentas son grandes montañas y, el que quiera superarlas, no puede hacerlo con una garrocha, si quiere pasarlas tiene que treparlas y aprender de ellas. Salto de una mujer a otra Soy un convencido de que la misma historia que vas a contar te entrega la estructura, el tono, etc. El escritor debe tener un sentido especial donde diga “esta es la escena con la que termina este capítulo”, no te lo puedo explicar, es intuición. Escribo a computador, no tengo horario para escribir, trabajé treinta años con horario rígido y no voy a imponerme otro horario. Escribo cuando tengo ganas y tengo ganas todos los días pero no a una hora rígida, depende de muchas cosas, depende de lo que estás haciendo. Aprendí algo muy sabio de Hemingway: cuando es tarde y estás escribiendo y ya tienes claro lo que viene, déjalo ahí. Ahorita mismo estoy escribiendo tres novelas. Para escapar de una salto a la otra, es como tener tres chicas, voy de una a otra; de repente estás con una y saltas a la otra, hay que tener en cuenta que no se crucen los cables. Solo, con Vallejo y Rimbaud En ese desierto donde empecé a escribir mis poemas no conocía a nadie más que escribiera o leyera, encontré a gente muy buena pero de literatura no sabía nada, entonces no tenía a quién mostrarle mis poemas. Lo único que me quedaba era eso, picar un libro de Vallejo o de Rimbaud y decía “¡cómo te falta!”. Incendiar papeles En el campamento de Pedro de Valdivia había una librería donde lo único que no se vendían eran libros, y un día voy a comprar pan y veo que hay un libro en la vitrina, me acerco a mirar y era la Antología de la poesía chilena contemporánea de Antonio Calderón; no podía creerlo, era un libro de poesía. Entré como desesperado e intuí que era el único, me gasté la plata en el libro y descubrí a los poetas. No conocía a Lihn y fue una revelación. Tenía veinticinco o veintiséis años, me iba a trabajar a la mina con el libro. Al tercer día tomé toda mi producción poética y en el patio los quemé. Mi mujer lloraba... muchos poemas eran dedicados a ella. Empecé de nuevo porque me di cuenta de que con palabras tan simples como “árbol” se pueden hacer poesías, Parra me deslumbró con palabras de la tribu. Luego escribí más poemas y también los quemé. Pomadas Yo escribí poemas hasta los treinta y ocho años. No poesía porque el poema es uno de los envases de la poesía, hay poemas que no tienen una gota de poesía y sí un ensayo. Recibí un poco de dinero en 1988 y publiqué, me alcanzó para un libro de 16 páginas, puse 24 poemas y se llamaba Poemas y pomadas quizá por el respeto a la poesía. Escribí durante quince años poemas y nunca me sentí bien con que me dijeran poeta —al tercer libro sólo fue cuando me atreví a poner Escritor en el pasaporte. Conozco a gente en Chile y van a sacar su carnet en la SECH. Quería escribir un mundo en un verso, la novela era cosa de tontos, lo mío era la poesía, y eso hace muy bien porque descubres el valor de las palabras, su peso, la textura, logras la síntesis de la poesía y te hace mucha falta. Los mejores novelistas de este mundo empezaron escribiendo poesías. Cuesta abajo Mis poemas me salían muy anecdóticos o narrativos o con finales sorprendentes. Y un día me digo “Voy a experimentar”; escribí un poema y lo puse hacia el lado y descubrí que era un microcuento y tenía más fuerza así que como poema. Me di cuenta de que estaba haciendo prosa y me encantó porque encontré que tenía más libertad. Cuando hice poemas nunca le escribí al desierto y, de pronto, descubro que la prosa me permite cantar la inmensidad de ese lugar. Empecé a escribir cuentos cortos, el día que llené una página completa fue una proeza. Alguien dijo que el escritor muy bueno escribe poesía, el bueno cuento y el malo novela, siendo así, voy cuesta abajo. La iluminación del comienzo En algunas ocasiones el comienzo de una narración te sale de una y, en otras, escribes y lo de la mitad te ilumina y dices: Este es el inicio. Por ejemplo, en El arte de la resurrección no quería empezar desde el principio y, de repente, se me ocurrió la idea de la resurrección y no me paró nadie aunque me costó. En cambio, La contadora de películas fue más fácil. La reina Isabel cantaba rancheras comencé a escribirla desde la muerte de la reina Isabel que era una prostituta y, cuando llevaba cinco capítulos, me di cuenta de que si a los primeros tres les daba vuelta en su orden, era genial. La calle Letelier En una entrevista dije que la posteridad me importa un carajo. Si me hacen un homenaje, que me lo hagan ahora. En Chile es muy lindo que haya una escuela donde me inviten porque a la biblioteca le pusieron mi nombre. Si lo hacen con una calle que sea la de las putas. Epitafio Tengo un epitafio hecho que es el que quieren todos los artistas: “Murió antes que su obra”; yo creo que todo artista anhela eso, debe ser muy triste que tu obra muera antes que tú. Sería muy triste que un escritor se muera sin que nadie más lo lea, y eso pasa. ** Felipe Escovar andresfelipe.escovar@gmail.com Escritor colombiano (Bogotá, 1981). En estos momentos viaja por Sudamérica realizando el proyecto LEA. Ha publicado artículos y entrevistas en sitios web como Libro de Notas (http://www.librodenotas.com) y Cinosargo (http://www.cinosargo.com). Así mismo, ha realizado entrevistas y textos publicados en diarios como El Heraldo de Barranquilla (http://www.elheraldo.com.co; Colombia) y El Diario de Río Negro (http://www.rionegro.com.ar; Argentina). Tiene en preparación el libro Tríptico de verano y una mirla, escrito con Luis Cermeño y Julián Marsella. === Allá arriba en la atmósfera... y con el arquitecto ==================== === Teresa Dovalpage ====================================================== Viajar es siempre un brete para mí, un fandango imposible. Pierdo aviones con una facilidad espantosa, me pongo en la fila equivocada, olvido la maleta en el baño... un horror. Si hubiera una lista mundial de pasajeros distraídos, ahí estaría una servidora, encabezándola. Pero también me pasan cosas divertidas. Encuentro, por ejemplo, libros interesantes, y no sólo en las librerías del aeropuerto. El mes pasado, cuando iba a dar una charla en la universidad de Puget Sound, me tocó sentarme en el avión junto a una señora que leía una novela cuya portada me pareció, de buenas a primeras, familiar. Ya puesta a curiosear y casi traspasando las fronteras del más descarado fisgoneo, reconocí al fin de qué obra se trataba: El arquitecto de atmósferas, de Alberto Trinidad, editor de Ediciones Oblicuas (http://www.edicionesoblicuas.com), a quien había entrevistado para mi blog un mes antes. Le saqué conversación a mi vecina de asiento y resultó que era colega, profesora de literatura también, y regresaba de España cargada de libros. “Siempre que voy allá, vuelvo con una maleta extra llena de novelas”, me dijo. Vaya, que encontré un alma hermana. La convencí para hacer un breve intercambio de libros por el tiempo que duraba la travesía (sobra decir que yo también viajo perpetuamente acompañada por uno) y devoré, literalmente, la novela de Trinidad en tres horas de vuelo. Z, el protagonista, tiene un programa de radio que presta su título a la novela. En él, tarde en la noche, habla con sus oyentes y los anima a dejar de ser... humanos. Pese a sus rarezas, Z tiene una red de seguidores, fanáticos de su programa y que desarrollan una relación muy especial con él. Pero ¿es Z tan deshumanizado como podría creerse? ¿Cuáles son las claves de la novela, si es que se pueden revelar? De estas preguntas (y algunas otras) surgió la idea de la entrevista con su autor. Teresa Dovalpage: Las obsesiones (sangre, velas, orgasmos) son uno de los temas fundamentales de esta novela. ¿Por qué te decidiste por el tema? Es decir, como escritor, ¿uno decide qué temas tratar, o los temas lo escogen a uno? Explícame... Alberto Trinidad: Estas obsesiones que comentas están presentes en el libro, no son tanto temas fundamentales de la novela como consecuencias explícitas del comportamiento de los personajes. Como escritor, yo no decidí a priori incorporar estos elementos. Es a partir de construir los personajes, con sus particularidades, obsesiones y sensibilidad propias, que aquéllas se acaban imponiendo. La relación de Z con la sangre es elemental dadas las características de la terapia que lleva a cabo; y la que tiene con las velas es una consecuencia de su huida de la luz artificial, de la claridad, de la univocidad de las formas: la iluminación crepuscular de las velas es una metáfora de las transformaciones que acaecen en su interior. Respecto a los orgasmos e Ingrid está claro que se trata de la manera que tiene de relacionarse con su soledad, su forma de comunicarse consigo misma a medida que ha ido perdiendo los lazos que la vinculan con la sentimentalidad humana. Teresa Dovalpage: Una forma muy... saludable, si lo vamos a analizar, pues no hace mucho leí, me parece que en Cosmopolitan, que los orgasmos ayudan incluso a rejuvenecer. Por otra parte, Z siente una repugnancia esencial por la humanidad con la que inevitablemente comparte este planeta. Y a pesar de eso, o quizás por eso mismo, es un personaje profundamente humano y, para algunos de sus oyentes, el único que los puede ayudar. La pregunta inevitable, ¿está basado, aunque sea de lejos, en alguien real? ¿Qué o quién te inspiró para crearlo? Alberto Trinidad: Creo que si Z pude llegar a resultar profundamente humano, pese a esa repulsión de la que hablas, es precisamente por haber sentido tanto las llagas de la humanidad en su piel: la sentimentalidad, la melancolía, los deseos inalcanzables, la esperanza, etc. Y es por eso que, tal vez, esos tres oyentes en particular, sumidos en sus propias desesperanzas, sienten en él una especie de guía, de faro de la imposibilidad. Z no está basado en nadie real, y si alguna vez lo estuvo, a través de las páginas del libro ya se ha ocupado muy eficazmente de desembarazarse de ese poso, de ese lastre. Z estaba dentro de mí. No hubo nada externo que me “inspirara” a crearlo. De hecho, Z es una consecuencia del final de mi anterior novela, Minorías de uno. Y también (y esto no lo he revelado nunca) puedo decir que la historia de Z, su vocación, está macerada en el poemario que escribí durante el año anterior a iniciar la novela: un poemario que narra las vicisitudes de una batalla a muerte entre un hombre y la Humanidad. (No te diré quién vence al final —risas—). Teresa Dovalpage: ¡Bueno, pues ahora tengo que leer el poemario! Y no esperaré a encontrarlo en un avión, te lo prometo. Ahora, volviendo a los personajes, el Señor Schulz es quizá el único a quien se puede clasificar de “técnicamente” desequilibrado. Para quienes no hayan leído aún la novela, por favor dame una definición del término hipnopompo. Alberto Trinidad: Creo que sólo el Señor Schulz podría darte esa definición (risas). Aunque supongo que cada uno, al leer el libro, debe crearse su propia definición de hipnopompo. La palabra la extraje de un libro sobre la meditación trascendental en el que se explica que, entre todos los estados alterados de conciencia, existe uno llamado hipnopómpico que define aquel estado intermedio entre la vigilia y el sueño donde suelen percibirse alucinaciones; esos momentos en los que no sabes muy bien si estás soñando y, de repente, generas imágenes oníricas. Utilicé el término para mi primera novela corta (aún inédita), y quise recuperarlo para El arquitecto de atmósferas. Un hipnopompo vendría a ser la condensación de ese estado en un objeto inasible, etéreo, cuántico. Aunque, ya te digo, supongo que el Señor Schulz te daría una respuesta diferente. Teresa Dovalpage: Creo que será un poco difícil preguntarle, pero... lo intentaré. ¿Con qué escena de la novela te quedarías si tuvieras que escoger una sola? (por ejemplo, la que prefieres leer en las firmas de libros.) ¿Por qué? Alberto Trinidad: Uff, vaya una pregunta más difícil. En las presentaciones de la novela, he leído la secuencia en la que Z, en su programa de radio, explica las razones que le conducen a llevar a cabo su terapia de deshumanización. No porque sea de la que más satisfecho me sienta, sino porque creo que es la que mejor puede poner en situación a una persona que todavía no haya leído el libro ni sepa de qué va. A mí, particularmente, me gusta cómo está descrita la tormenta que coincide con el final de la primera parte de la novela. Cómo la tormenta pasa a convertirse, casi, en un personaje más de la trama, cómo intercede en la vida de los cuatro protagonistas y en el final de la terapia de Z. Teresa Dovalpage: Buenísima esa escena. Y leer la descripción de la tormenta cuando estás en un avión a diez mil pies de altura tiene su aquél, de veras. Su sal y su mojito. Ahora háblame, por favor, de tu próximo proyecto... ¿Qué escribes? ¿Qué has terminado de escribir? Alberto Trinidad: Ahora acabo de terminar de escribir mi quinta novela. Más que una novela es un laberinto, un cúmulo de muñecas rusas de tramas e identidades; un viaje sin camino de retorno hacia las regiones inhóspitas de los deseos humanos, de la experiencia y de la escritura. He acabado tan agotado al escribirla que no me planteo otro proyecto a corto plazo. Mi intención, ahora, es publicar mi tercera novela, la que sigue a El Arquitecto de Atmósferas, el año que viene; pero no sé si “estamos todos” preparados para que esa novela vea la luz... Si eso ocurre, debo sentirme realmente dispuesto a asumir lo que eso significa. Y ahora, como te digo, estoy absolutamente exhausto en todos los sentidos. Teresa Dovalpage: ¡Pues claro que “estamos” preparados! A nadar se aprende nadando... tú sácala y verás qué bien la reciben. En las dos orillas, eh. Y hablando de esta orilla, ¿qué mensaje consideras puede llevar esta novela al público hispano de Estados Unidos? Alberto Trinidad: El mensaje que puedo darles es exactamente el mismo que pudiera ofrecer a cualquier otro lector de cualquier parte del mundo. Mi escritura no entiende de diferencias entre etnias, culturas, zonas geográficas, etc. Cada individuo particular que lea esta novela la sentirá dependiendo de su fuero más interno, y allí no somos ni hispanos ni gringos ni caucásicos ni todas estas falacias que nos han vendido; ninguna de estas construcciones culturales tiene sentido en este libro. Z se encarga de destruirlas. Creo que uno de los mensajes de Z es que dejemos de ser (o al menos nos lo replanteemos siempre) lo que nos han impuesto que seamos: ya sea hispano, blanco, negro, mujer, hombre, heterosexual, etc. No hay nada, en última instancia, en esencia, que nos defina como estas cosas que acabo de nombrar. Teresa Dovalpage: En eso que mencionas veo yo también su universalidad, que hace que disfruten la novela por igual una americana del Midwest y una cubanita de Centro Habana, que a primera vista tienen poco en común. Y para todos los interesados en leer tu obra, ¿dónde se puede adquirir en Estados Unidos o Canadá? Alberto Trinidad: Se puede adquirir desde cualquier parte del mundo en ReadOnTime (http://www.readontime.com/ISBN=9788493769772) y en Amazon (http://amzn.to/gaesLY). Muchísimas gracias por la oportunidad que me has dado de poder dirigirme a los habitantes del otro lado del Océano. Teresa Dovalpage: Gracias a ti, Alberto, por este arquitecto del que todos llevamos un pedacito adentro. ** Teresa Dovalpage dovalpage@aol.com Novelista e investigadora cubana (La Habana, 1966). Terminó una licenciatura en lengua y literatura inglesas y una maestría en literatura española en la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu). Desde 1996 reside en Estados Unidos. Actualmente vive en Albuquerque y estudia el doctorado en literatura latinoamericana en la Universidad de Nuevo México (http://www.unm.edu). Ha publicado las novelas A Girl like Che Guevara (en inglés, Soho Press, http://www.sohopress.com; 2004), Posesas de La Habana (en español, PurePlay Press, http://www.pureplaypress.com; 2004) y Muerte de un murciano en La Habana (Anagrama, http://www.anagrama-ed.es; 2006; finalista del Premio Herralde 2006), así como artículos en El Nuevo Herald (http://www.elnuevoherald.com), Hispanic Magazine (http://www.hispanicmagazine.com), Latina Style (http://www.latinastyle.com), Hispanic Culture Review (http://www.gmu.edu/org/hcr), Rosebud Magazine (http://www.rsbd.net), Latino Today (http://latinotoday.net), Encuentro (http://www.cubaencuentro.com), Revista Baquiana (http://www.baquiana.com) y La Peregrina Magazine (http://www.laperegrinamagazine.com). Mantiene una página personal en http://www.dovalpage.com. === Los árboles sin bosque ================================================ === Diálogo con Héctor Rosales Jesús Martínez Fernández ============== Los árboles sin bosque Muestra de literatura uruguaya contemporánea 1ª edición, rústica, 174 págs.: octubre 2010, Barcelona ISBN: 978-84-15021-42-1 P.V.P.: Europa: 15 euros / Uruguay: 280 pesos / Argentina: 60 pesos Colección: Libros de Malabia / 1 Coedición de Revista Malabia y Ediciones Carena Selección de autores y textos: Equipo Malabia / Ediciones Carena, con la coordinación general de José Membrive Referencias para acceder al libro desde Internet: http://losarbolessinbosque.blogspot.com losarboles.sinbosque@gmail.com http://www.revistamalabia.com.ar revistamalabia@revistamalabia.com http://www.edicionescarena.org carena@edicionescarena.org Acaba de publicarse en Barcelona Los árboles sin bosque: muestra de literatura uruguaya contemporánea (coedición de Ediciones Carena y Revista Malabia, que inaugura la colección Libros de Malabia). El volumen cuenta con el apoyo del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay, que lo ha declarado de Fomento Artístico Cultural en 2010. Uno de los colaboradores en el proyecto es el poeta y escritor Héctor Rosales, que visitamos en su estudio domiciliar de Barcelona. De nuestra charla extraemos estas preguntas y respuestas en torno al flamante libro. —¿Cuál es la motivación que os ha inspirado para dar a conocer esta muestra? La iniciativa parte de la revista Malabia (http://www.revistamalabia.com.ar), una publicación virtual editada desde Barcelona, Montevideo y La Plata, que está por cumplir 50 números y aquí, en este libro, agrega una nueva vía de salida, la impresa. El primer proyecto fue lanzar en formato libro una muestra de autores uruguayos contemporáneos, en activo, con trayectoria literaria, buena parte de los cuales no son conocidos en España. El proyecto se planteó a Ediciones Carena, cuyo equipo participó en la elaboración del volumen y en la coedición y distribución del mismo. La principal motivación ha sido publicar autores con voces propias, que seguramente hallarán lectores interesados dentro y fuera de España. —¿Cómo ha sido tu participación en tal proyecto? Me invitaron a presentarles libros de autores compatriotas, algunos con textos que seleccioné directamente y tuvieron aceptación. Pero en general presté una buena cantidad de ejemplares de mi biblioteca para que fueran considerados por los responsables. Aparte, me pidieron textos míos e ideas gráficas para la salida impresa de Malabia, ya que se inauguraba una colección (Libros de Malabia) y había que lanzarla con una estética particular. Terminé diseñando la cubierta y otros gráficos afines, dándole el título al libro y comunicándome con más de la mitad de los autores finalmente convocados. —¿El título de Los árboles sin bosque lo encontraste luego de leer el poema de Juarroz que abre el libro? No. Ese título se me ocurrió al leer la primera docena de escritores que tenía en mente, y a partir de él se fue orquestando la estructura y la temática de fondo de la obra. El poema de Juarroz es un hallazgo de Federico Nogara una vez terminado el original. Creo que es un epígrafe inicial muy adecuado. Como también el cierre cuestionador de Rodríguez Padrón en el epílogo. Los lectores encontrarán elementos de reflexión y debate en el conjunto de páginas, vale decir, la mejor garantía para abordar una obra que está viva. —¿Cuáles son los temas centrales de los textos presentados? Los que aparecen en buena parte de la literatura de cualquier época y lugar: el paso del tiempo y sus señales, la soledad, las ausencias, el destierro, la identidad y sus espejos, las resistencias, el amor de fondo, la lucha hacia el conocimiento, la muerte, las raíces, la búsqueda del bosque. —¿Es el exilio una herida tan grande que no puede ser contada o puede convertirse en material poético-narrativo, como es el caso? El exilio tiene múltiples vertientes y es, en sí, una metáfora existencialista de primer grado: vivir bajo la condición humana es un exilio permanente, aunque estuviéramos siempre en el mismo sitio geográfico. Creo que en este libro hay unas cuantas variables muy bien expresadas sobre el tema. Además, al omitir los editores las típicas citas a pie de página (las que indican la procedencia y año de cada texto), el libro permite una continuidad de lectura, una correspondencia temática entre los variados estilos, donde el carácter polisémico del exilio puede ser, quizás, el principal nexo de toda la obra. —¿Se puede decir que hay en Uruguay un caldo de cultivo para una nueva generación de escritores? Cada época trae sus perspectivas, sus aspectos positivos y negativos. En Uruguay, desde hace décadas, hay muchísimas tareas pendientes para estimular, apoyar, evaluar y difundir la literatura nacional. Tareas que, en buena medida, deben iniciarse desde los propios autores y su relación con la sociedad. Pase lo que pase, surgirán nuevas voces. No conozco en profundidad qué están haciendo los más jóvenes, si les interesa verdaderamente la escritura como arte, como oficio que requiere trabajo y responsabilidad, ya que se trata (en el momento de las publicaciones) de un aporte a la cultura colectiva, y no de un mero divertimiento, como tanto insisten algunos con la venia de la industria comercial detrás. —¿Cómo definirías el grupo en el que se integra esta veintena de personas, de procedencias y talantes diversos? El único grupo que se me ocurre ahora es el de escritores uruguayos contemporáneos, lo que ya está subrayado en la edición. Hay varias generaciones reunidas aquí. Destacaría que es la primera vez que encuentro en un libro que no sea diccionario o enciclopedia, y editado fuera de Uruguay, una parte relevante de mis coetáneos. —Hablabas hace un rato de los calificativos o nombres globales para tu generación, y que te gustaba uno en especial. ¿Realmente te identificas con el de “La generación del silencio”? Me gusta, sí. Creo que responde a lo que históricamente nos ha tocado vivir. La gente uruguaya nacida entre 1955-1965 éramos niños o adolescentes, personas en formación educativa y vivencial, cuando se produce el declive político-económico y luego la dictadura militar (1973) en el país. Nunca tuvimos una nación como la de la primera parte del siglo XX, a la que tanto sentimos aludir mientras predominaba lo contrario. Crecimos silenciados y sin recursos políticos y materiales para edificar una sociedad distinta en aquellos años juveniles. Pasado el tiempo, nuestra propia relación con el silencio fue cobrando diferentes relieves. Supimos que las palabras no alcanzan para llegar a las esencias, que toda supuesta verdad tiene distintos ángulos y aristas, que el silencio ya estaba hace siglos, en el fondo, condicionándonos, indicando su gobierno en la tierra y en el cielo. Hoy, en plena etapa audiovisual, cuando jamás hubo tanto aparatito encendido ni tantas vías para la comunicación, el silencio se está riendo de nosotros, cruzado de brazos, al final de la sala donde pasan esta película tan sonora y colorida. —¡Vaya panorama! Sí. Y en “alta indefinición”. —Volviendo al libro: ¿qué características prevalecieron de cada uno de los miembros? Lo digo porque si bien afirmaste que la mayoría no son conocidos en España, Peri Rossi, por ejemplo, es la autora uruguaya más leída fuera de su país. Se dan estos contrastes, efectivamente. También existen textos escritos con cincuenta años de diferencia y, sin embargo, pueden convivir con los más nuevos. Los editores apostaron por el nivel literario y la trayectoria de cada autor, más que por la difusión masiva o las peculiaridades de sus obras. De todos modos, y según conversamos al principio del proyecto, se ha tratado de producir un título para ser leído por personas de distintos países y culturas. Este primer volumen de Los árboles... (hay más autores y textos para pensar en, por lo menos, otro libro) quiere extender la literatura uruguaya contemporánea dentro y fuera de fronteras. Partiendo de una edición realizada y distribuida en España, los escritores con obra publicada aquí (Peri Rossi, Courtoisie, Berenguer, Nogara, etc.) serán, naturalmente, las primeras referencias para el acercamiento del lector español medio. —¿Internet ha contribuido a que se conocieran otros compatriotas tuyos sin necesidad de tener obra impresa en España? Te lo pregunto sabiendo que en tu propio caso, con más de treinta años de radicación en España y títulos publicados aquí, la red informática ha llevado textos tuyos a todo el planeta. (Invitamos a los usuarios de Google a teclear simplemente tu nombre de pila; verán dónde aparece tu web oficial). ¿Subestimas las posibilidades de las actuales tecnologías como fuentes de auténtica literatura? Si así fuera, si subestimara la red, yo sería un desagradecido sin remedio. Pero debo aclarar que valoro las tecnologías como herramientas, como vehículos para facilitar el acceso a información y a otras numerosas aplicaciones. Lo que transporte esa red es un asunto distinto. Ocurre lo mismo con la televisión, la radio o incluso la vieja y querida imprenta. Un camión de basura no tiene ninguna culpa de trasladar basura, máxime si fue creado para ese fin. Todo está en las manos y cerebros, en la ética de quienes manejan las herramientas y para qué objetivos las usan. Fíjate que Los árboles sin bosque nace de la iniciativa de una revista digital, con miles de lectores y una filosofía laboral puramente destinada a una literatura seria. A través de Malabia y de otras revistas virtuales se han llegado a conocer escritores sin libros publicados aquí. Por otra parte, en Internet hay espacios dedicados a autores inéditos. Es importante entonces, y también muy grato, que podamos contar con los actuales recursos de comunicación. Por cierto, está construyéndose un blog sobre el libro, así que solamente puedo ponderar estos recursos siempre que traten de brindarle calidad al receptor. —¿La literatura, en verdad, es capaz de cambiar al mundo, o al menos de moldearlo un poco? La literatura está hecha por personas y puede cambiar a las personas, autores y/o lectores. Es una fuente cultural muy valiosa, aunque debe interactuar con otras plataformas. Si todo confluye positivamente en los canales educativos, la nueva sociedad puede cambiar de manera decisiva. Y con ella el mundo. Pero sin educación adecuada a cada época, el futuro no es, en ningún sentido, asunto nuestro, queda en manos del viento. —¿Este libro podría catalogarse como una llamada al sosiego, una acción introspectiva del “país al sur del sur” contra la globalización productora de textos homogéneos? No creo que sea precisamente una llamada al sosiego, más bien es una llamada a la conciencia. Que es lo que pretende toda literatura de largo aliento. A través de estas páginas el lector llegará a las últimas décadas de ese “país al sur del sur”. Encontrará diferencias, pero también no pocos enfoques en común. —¿Qué tiene Uruguay que es una caldera de lectores? Una vieja tradición de respeto por los libros, una tradición que ha resistido más allá del deterioro económico, la globalización que citabas, las crisis de toda índole, las lejanías y la incertidumbre. Estos árboles sin bosque no han dejado de ir en busca de otro bosque. Lo encontrarán. Héctor Rosales nació en Montevideo en 1958, y está radicado en Barcelona desde 1979. Entre otros libros, ha publicado Visiones y agonías (Barcelona, 1979), Espejos de la noche (Madrid, 1981); Desvuelo (Montevideo-Barcelona, 1984), Habitantes del grito incompleto (Montevideo, 1992) y Mientras la lluvia no borre las huellas (Barcelona, 2002). Ha colaborado en numerosas revistas de arte y literatura de distintos países y es autor de las antologías Voces en la piedra iluminada / Diez poetas uruguayos (Toledo, 1988), Chapper, las espinas del verso (Montevideo, 2001) y Nadie dude el lucero / Rolando Faget (México, 2009). Web oficial: http://www.hrosales.com ** Jesús Martínez Fernández Periodista español (Barcelona, 1975). Formado en la revista local L’Informatiu de Sants, ha colaborado en las ediciones dominicales de los diarios El Periódico de Catalunya (http://www.elperiodico.com) y La Vanguardia (http://www.lavanguardia.es). Especializado en reporterismo, ha ganado el premio de periodismo Manuel Alcántara, que otorga Diario Sur (http://www.diariosur.es; Málaga). Imparte clases de posgrado en la Universitat Autònoma de Barcelona (http://www.uab.es). Publica textos suyos en su blog Reportero Jesús Martínez (http://reporterisme.wordpress.com). ||||||||||||||||||||||||||| SALA DE ENSAYO |||||||||||||||||||||||||| === Las meninas de Avignon en Orgaz, de Ángel M. Encarnación Rivera ======= === Culto fervoroso por lo hispano, innovación y reto ===================== === Karim Nasser Lugo ===================================================== Las meninas de Avignon en Orgaz se publicó en 1986. Es una obra cuyo título se identifica con tres obras de la pintura universal muy importantes dentro de la cultura hispánica. Las meninas es un cuadro de Velázquez; Las señoritas de Avignon, de Picasso; El entierro del Señor de Orgaz, de El Greco. Las alusiones a estas obras no se deben al simple capricho del autor. Las meninas, pintado por Diego Velázquez en 1556, es una obra que juega con la perspectiva, con la distorsión de la imagen, glorificando con ello la libertad y el poder del artista sobre todo otro poder, político, moral, social, ajeno a la obra de arte. Propone cierta reivindicación del creador frente a los demás seres que pretenden tener injerencia en un proceso que pertenece a una realidad que solamente el artista tiene el derecho de transmitir. Es, además, una obra plurisignificativa en la que nos podemos ver y en la que cada cual se ve a sí mismo y nota otros mensajes e ideas de manera muy individual. El entierro del Señor de Orgaz, obra del manierista Doménikos Theotokópulos, mejor conocido como El Greco, data de 1578. Es una estructura muy intelectual que juega con las luces, los colores y la forma. Su intención fue interpretar el tradicional milagro del entierro del Conde de Orgaz, en cuyo evento se dice que aparecieron San Esteban y San Agustín para llevar su alma al cielo. Es una obra que rompe con el concepto del arte tradicional de su momento, con la armonía y el equilibro del lenguaje pictórico, llenando su entorno de propuestas que surgirán en la mente del espectador. Reclama una gran libertad del autor para expresar su obra, la vida, fuera de las presiones de ideologías y de censuras que tanto fastidiaron al pintor durante su vida y quien, como protesta, se incluyó a sí mismo, y a su hijo, en la escena. Las señoritas de Avignon, 1907, de Pablo Picasso, abre la pintura de su época al estilo cubista, al primitivismo, al arte africano, al clasicismo, todo ello junto y algo más, para crear un hito y romper con los postulados de la pintura y el arte de su momento. Recuerdan a Picasso el humor, la complejidad aparentemente inofensiva, el primitivismo o aparente simplismo con el que está construida la trama, y la plurisignificación. Picasso es además, una presencia directa e indirecta, entusiasta y casi fervorosa, de principio a fin de la obra. Antes de entrar a la lectura hay una advertencia al lector, parte del juego al que nos somete, en el epígrafe con el que se inicia: tiene mucho que aprender el que me sepa escuchar tiene mucho que rumiar el que me quiera entender Estos versos aparecen solos para dar la impresión de que es el autor de esta obra quien hace esta advertencia, pero en la siguiente página nos encontramos con el resto de la cita: Mas naide se crea ofendido pues a ninguno incomodo; y si canto de este modo por encontrarlo oportuno, no es para mal de ninguno sino para bien de todos. Martín Fierro La obra narrativa que comentamos no sólo se identifica ideológicamente con el radicalismo de aquellos pintores al proponer una ruptura con el canon literario dominante. Hay en el título una relación directa con el personaje narrador, un pintor inserto en un mundo materialista y caduco que lucha contra los modelos, postulados y principios que se imponen en la sociedad. Existen también unos personajes femeninos jóvenes que el narrador identifica con las señoritas de Avignon. De igual forma, hay toda una teoría sobre la plurisignificación del arte, sobre el rompimiento con la palabra imagen y la búsqueda de signos más abarcadores que el simple componente gramatical. Así mismo lo plantea Remon Lluch d’Espregat, personaje, autor de un seudo prólogo que introduce la obra, escrito, además, en catalán: Aquesta obra haurá tengut lloanças. Potser, sí tothom ixi de la femella lingüística, de la estreteza académica i sem dat espurnejar als mots. La literatura té que se dar respetar així con la pintura ho feu quand començava el ségle vint. La lletre es el llenc, la color, l’olor, la teranjina. Este prólogo, escrito por un personaje principal, que prácticamente no interviene en la obra, pero está mencionado constantemente y provoca uno de los más tensos encuentros entre el pintor y la comunidad, nos remitirá a Picasso y a Gaudí. Este ser, por voz del narrador, nos estará remontando a sus ideas a lo largo de la lectura. La cita en catalán produce un delicioso juego lingüístico, inusual en la literatura hispanoamericana, en la que este lenguaje casi no está presente. Se nos advierte que hay que salir del estado famélico en que se halla la obra desde el punto de vista lingüístico, de la estrechez académica, afirma que la letra, el signo escrito, tiene que ser un lienzo, proveer el color, el olor, la tela de araña, por el que entraremos al entendimiento de la obra. No faltará, además, en los reclamos vinculatorios de esta obra una reafirmación de lo hispano como fuerza vital. Esta fuerza será el poder creativo más exaltado, una defensa, una reafirmación frente a los poderes globales, hegemónicos que se dispersaban sobre el mundo a finales de los setenta y a principios de los ochenta, muchos de los cuales aún siguen vigentes, por lo que siempre será positivo exaltar nuestra cultura. El reclamo de libertad, el juego con la perspectiva, con el cubismo, con el primitivismo, con el arte africano, con el clasicismo, pueden llevarse a la literatura mediante un juego con la estructura de la palabra, descomponiéndola, alterando su significado para lograr un mensaje plural. Esta es la propuesta de la obra, jugar con la imagen, que es la palabra, con su valor fonético, con su poder constructor de mensajes individuales y únicos. Seguidor de El Greco, su narrador comenzará con la religión como motivo alucinante al remontarnos a la época en que los Testigos de Jehová divulgaron la destrucción del mundo. No lo hace de una manera usual, sino mediante un lenguaje distorsionador del signo, que recargará otros sentidos en las palabras: Cuando tuve como diez o doce los testigos de Jehová la plancharon con aquello del Armagedón. Estaba en la escuelita unigénita del pueblo. Frente con frente quedaba la barbería. Me encantaba recortarme allí para hablar con los contertulianos: “Mira, Marcial te está buscando para darte tu navajazo, cuídate. —¿A mí? Un nalgavajazo es lo que me va a dar él a mí”. Con este comienzo se ofrecen “pinceladas” sobre un universo imaginativo que aparecerá con la lectura. Lo religioso flotará en el ambiente con signos como Jehová, unigénita, Armagedón, enlazado con lo grecorromano de Marcial y de contertulianos; con la oralidad, la defensa del conocimiento popular, el uso de lo soez. Todo junto creará un cuadro con alargamientos y distorsiones cromáticas: nalgavajazo, riñadas a palabrazo limpio, tumbabrazos, copetuda integridad física, pueblado, escuelucha... Entonces se cae dentro del tema de la muerte y del sexo; una precocción para lo que encontraremos después: el binomio sexo y muerte, una constante en toda la obra; las mujeres que el personaje narrador amó han muerto. El pueblo, la escuela, la educación, los habitantes, la sociedad, se describen con desparpajo e ironía. Es un hábitat descrito difusamente, confuso, en él no falta el militarismo, la violencia, el mal gusto, la religiosidad, la maltrecha economía. Es una síntesis de la época, la cultura, la sociedad, la encerrona humana a fines del siglo XX. “La falta de fe se traduce en mi obra, en una deliberada deformación de la imagen. Eso lo dirán los sicólogos, yo lo hago por joder, por vengarme, por mi desfachatez de la descreencia”. Afirmará inmediatamente el narrador como un aviso posmoderno de la quiebra de valores. Este narrador afirma llevar un pleito contra el gobierno por algo que ocurrió con su esposa. No explica todo de golpe, lo sintetiza con breves trazos que aparecerán por periodos, así mismo divulga su personalidad al describir la comunidad: “Más a la esquina reside el pastor y un poco antes, Diego Laínez, el mejor hombre del mundo” (p. 2). En este vecindario viven las de Avignon, pastores protestantes, guardias nacionales, maestros, principales religiosas, “una profesora extraña de lenguajería con una tesis en sociología de la baba en Nuva York”. “Soy pintor, y estoy en un atolladero”, dirá más adelante. La llegada del Armagedón, las bombas de neutrón y la guerra de Vietnam fueron sus pesadillas de niño. Con estas confesiones podremos saber su edad, su visión de la vida, su frustración con la cultura occidental, la falta de reconocimiento: “Vivo a la espera de un crítico que me descubra. El crítico es el peor amigo del hombre”. Aunque esta queja se haga de forma indirecta, difuminando al autor creador por medio del personaje, podemos imaginar que tiene mucho de autobiográfico. Es la inmersión del autor en su obra como lo hizo El Greco, es la voz de todos los autores modernos rechazados por la incomprensión y el silencio y la censura de la comunidad artística dominante por no asumir los postulados canónicos, los patrones establecidos: Los veheméricos ven mis obras como pornográficas, superabstractas, incorreccionales, incoherentemente, chabacanas, facileras, gratuitas, artificiales, cubistas, redondistas, triangulistas y aguacatonas molés. Yo a todos ellos los retropapeo porque soy el dueño de mí mismo y fabrico mi obra muy conscientemente de que la hago como me da la gana. Porque para hacer las cosas como siempre se han hecho, mejor renuncio a esta vida de maracatú. El segmento destaca, por medio de la teoría literaria con la que está construida la obra, la lucha contra aquellos que se creen dioses porque tienen el poder cultural. El sexo y la muerte siguen presentes, el arte africano, la alusión a Picasso, mientras castiga a los detractores de su obra con una imagen fuerte, de sodomía. Esta lucha se nos presenta ya al comienzo, en una visita a su casa, a la que nos introduce como un guía en una galería. Comenta sus cuadros retrospectiva y prospectivamente. En tales obras hay confesiones, confirmando la condición biográfica de la obra narrativa, paralela a, o reflejo, de la trama. Una de estas confesiones es la del accidente que sufrió el hijo del narrador, quien casi muere atragantado con una lasca de jamón Oscar Mayer (p. 6), comida basura, signo del vacío, del consumo y de la propaganda comercial que lleva al ser humano a adorar lo que lo destruye. El episodio del hijo será traído posteriormente como uno de los más significativos de la obra. En otras ocasiones podemos “observar” su fluir de conciencia, mientras crea improvisando sobre el lienzo de frente a su enano dormido con alusiones directas a Darío, El túnel, John Wayne, Juan Bobo, comerciales sobre ron, la obra de Buñuel, fármacos para la diarrea como Donagel, Ceclor, el romancero español en Diego Laínez, la Coca Cola, los planes médicos o el comercio con la salud, la iglesia actual, Luis Palés Matos... Entramos con él al inodoro como a los lavatorios impresionistas de Degás, al que alude al mencionar estos lugares en la obra pictórica. El hijo se menciona de muchas maneras: Elena No, Elena Nósal Tarín... Así mismo caemos en una inundación, la que provoca un tranque en el movimiento vehicular, vamos a la escuelita, que entrará pronto en una huelga estudiantil, sufrimos con él sus necesidades económicas, las que trata de aplacar vendiendo algunas de sus obras y con su trabajo part time en la escuelita. Son cuadros y recuadros que la obra transmite sin aparente ligazón con una trama central, como la obra manierista. Pero no es así, hay una trama, la misma hay que descifrarla de su estilo collage. La trama central es la vida casi milagrosa que lleva por obligación un artista que tiene fe en el arte, por encima del subempleo, de la alta tasa de criminalidad, violencia y muertes de tránsito, del tranque económico y moral, sin reconocimiento, ni de derecha, ni de izquierda, aclara, acentuando el atascamiento intelectual de todos los sectores. Es la vida de un viudo con un hijo, al que se le tapa el inodoro, que debe pasar por suplicios para cambiar un cheque. En un momento dado entra al banco a efectuar este canje y un ministro evangélico detiene al asaltante con el arma que porta para asegurar el dinero de los feligreses. Con esa experiencia concibe la idea de pintar Muerte y pasión de un hombre que cambia un cheque, mientras escucha una sinfonía de Beethoven (pp. 61-62), y analiza el significado de la polifonía con pinceladas de palabras que llevan el ritmo de la melodía: ...borracheras del padre, cuernos de caza de la burguesía, bailes en la calle, los valsónicos momentos, las irás al carabinero carambolista, carajo, las ansias, las necesidades, las sospechas, los desencantos, las búsquedas que destectan el momento más sublime y el imbécil que lo echa a perder, el mareo juvenil frente al ideal monte Everest de la vida; un vals apabullante en una taberna. Es una trama que rechaza la sustancia y la complejidad de la trama, que reduce los temas magnos a episodios absurdos. Notamos este rechazo al ver a su hijo jugando fútbol mientras de este evento surge una “desgracia”, lo que no es tal, ya que se trata de haber pateado la bola y hacerla caer, por error, en un patio vecino. La cultura occidental se desborda en la sala (p. 64), reduccionismo escatológico, carnavalesco. La cultura occidental, que es suma de logros y fracasos, se ridiculiza con las antítesis que suman Platón, Sears, Burger King, los bancos (grandes enemigos suyos), la intolerancia, la policía, el hombre nuclear, el nazismo, el arte comercial, Corea, Vietnam, García Lorca (aludido en la frase “a las cinco en punto de la mañana”, Aura, Kandinsky, el 747, el aire acondicionado, y otro sinnúmero de logros y deterioros que por lo general se olvidan al enumerar el progreso porque no son motivo de orgullo. La vida cultural se reduce a una caricatura al divagar sobre trivialidades y fracasos humanos que en vez de favorecer entorpecen la vida, no permiten al ser humano comprender a cabalidad el sentido de la paternidad, de la civilidad, de la hermandad, del amor, del conocimiento que libera, no que ata o esclaviza, porque todo está distorsionado por los medios, por el consumismo, los vicios, la violencia. Lo peor de todo es que ese mundo de antivalores da la medida del arte, del conocimiento, de la educación, los que se vuelven artículos de consumo, ofertas de mercadeo para que se consuman como los más simples bienes. A veces no sabemos cuál es el espacio en que surgen las escenas, cuadros o narraciones breves que componen la obra. Puede ser en la casa del narrador, en la calle, en el auto, en su clase de pintura, en la universidad o escuelita tomada por la policía, o en el depósito de la biblioteca especie de mausoleo donde intenta hacer el amor con una de sus amigas, cuyo nombre, como pasa con todos los personajes, se distorsiona y difumina en cada mención recalcando el tema de la pérdida de la identidad en el mundo actual. La criminalidad llega a su hogar y permea el orbe narrativo: su hogar fue “escalado a nivel de suelo”, señala como burla al lenguaje oficial, el que también tiene su carga de contradicciones (p. 90). Lo interesante de estas páginas es el requerimiento que se le hace al pintor de que ponga precio a las obras que le robaron, segmento en que se burla de la crítica y el mundo contemporáneo, la valoración material convierte el arte en objeto de consumo. Es tal su decepción que llega a decir que la mejor obra es el espejo (p. 163). En el espejo, como demostró Velázquez, todo el mundo ve lo que quiere. Su obra es un espejo, más que un espejo, es una galería de espejos que alargan, ensanchan y acortan la imagen. Por estos juicios vemos que la obra es una propuesta de subversión. Debe serlo al combatir los valores de un universo vacío y falto de principios, como su comunidad, inserta en una macro comunidad, que todo el tiempo proclama valores y principios que no pueden sostenerse. El sexo será otro modo de subvertir el orden. Lo que no aceptará como tal, es la droga (p. 105). Por esta razón convierte su casa en un prostíbulo, lugar para mesas de billar y un bar. Tal cosa nos hace creer que sucede hasta que entramos al final de un sueño corto que dura seis líneas con una parodia al cuento borgiano: “En vez de soñar suertes más ingeniosas como las del sueño que soy yo, soñando que otros ya han soñado y mean soñándome a mí, y yo a todos ellos soñándolos” (p. 107). El sueño en este mundo es otra subversión, otra pérdida de tiempo para los que detentan el poder. Es un absurdo que se defiendan valores espirituales y se considere a la obra de arte como una pérdida de tiempo. Esta es la causa de la tensión mayor de la obra. La venta de su gran cuadro no se concreta. Hay unas cuentas atrasadas, surgen abogados que llevan el pleito por el accidente que le causó la muerte a su esposa, algo sobre lo que no tendremos detalles hasta el final. Sabemos que murió y se nos anticipa algo que entendemos al realizar la reconstrucción de las partes. La esposa era una científica que aparentemente estuvo enferma (p. 76), y no podía descansar ni aliviarse por la contaminación, entre otras cosas, de ruido, en el vecindario. Esta mujer se describe como un genio en el momento en que recibió lo que parece un nombramiento importante: Contentos con el nuevo apellidamiento laboral de mi mujer. Cualquier cosa, se pasaba diciéndome, es mejor que el salón de clases. El gobierno la llamaba a dirigir una planta de químicos que juraba erradicar los problemas desempleádicos del país. Para eso tenía ella una lujosa mente, para las ciencias. La tesis le valió encomios y reclamos. Siempre pensando en grande: para la humanidad, por el bien de la humanidad, contra la contaminación. Así que el gobernatural le dijo señora, esta es la oportunidad de poner en práctica su teoría sobre la biodegradación de los desperdicios radiactivos o gaseosos, qué diablos sé. Inmensos laboratorios. Ella tan feliz, yo me sentía un poco bicéfalo crapuloso casado con Albert Einstein, Herbert von Braun o Marie Curie, preguntándome qué vería ella en un imbécil pintor sin futuro. A Niutona no se lo decía: estuve seguro de que me amaba de verdad. La conducta del personaje narrador nos describe su carácter y nos ilumina sobre la trama. Sabremos así que la muerte se debió a un accidente del trabajo; por eso el pleito, por eso el desencanto con el sistema político económico, con la educación oficial, el gobierno, los logros científicos, fracaso, para él, de todos los intentos de progresar y de mejorar la civilización. Los organismos están dominados por incapaces, gente que “sabentean”, afirma, implicando sabotean, con su saber ineficaz. Su ataque a la ciencia entonces no es a la ciencia en sí, es a su desarrollo y a su administración mal encaminada. Una vida como la de su esposa sí tenía sentido. Por eso al referirse a ella y a sí mismo usa diminutivos para él, frases peyorativas, caricaturas: “me suceden asuntos que enmudecida lira no puedo explicotear” (p. 72). “Soy mardoquista: Mardoqueísta no, maní, maní que insta”. Al catalogarse como masoquista y maniqueísta, al clasificar a los seres humanos como egoístas materialistas o egoístas intelectuales, se caricaturiza a sí y a la obra que produce y a la obra que leemos en una aparente renuncia a la razón y un reconocimiento, lo que siempre es posible en él, a las teorías oficialistas. Lo anterior es un desliz, el personaje no puede decir que la suya es una verdad absoluta, volverá al ataque y todo símbolo de oficialismo será desacralizado sin piedad, distorsionando el signo que lo representa. Hará esta distorsión con muchos signos oficiales, educativos, policiales, municipales, religiosos. De esta manera llamará veícaro, intento fallido de volar, al vehículo oficial de la policía (p. 73), símbolo del fracaso. Muchas veces su fe en el arte tambalea: “¿Quién diablos le hace caso a los artistas? El arte no puede apreciarse masivamente, debe conformarse con una audiencia, no con un público” (p. 74). Su alegación nos lleva a entender que plantea que hace falta redefinirlo, destruirlo para luego construirlo: “Soy un artista del antiartistismo”. Lo mismo habrá de hacerse con el establecimiento sociopolítico, en manos del nepotismo, la corrupción, la decadencia social, el favoritismo: “El alcalde es hermano de la esposa del hijo mayorcista (que vende al por mayorca) del tío extorsionista” (p. 74) Su actitud, su lenguaje y su condena social explican el alejamiento entre el narrador y la comunidad. Los ciudadanos realizan “festejerías navideñas”, viven en “casi cuevas”, es una comunidad con futuro de suburbio, para quienes ser patriotas es “comer arroz con gandules, carne de cerdo, pasteles, y bailar la genuina folk music”. Son turbas, nombre con el que en su país se llama a las masas de la ultra derecha que se empeña en destruir todo signo nacional. De esta manera alude a la nefasta administración gubernamental del gobernador Blanton Winship: “La patria es el refugio de los candelabros, cómo más turba esa genera”. A pesar de este alejamiento y de considerar a la comunidad en estado de degeneración, entiende que su conducta es una respuesta: “son producto de las cuatro bes”, mención a la tradición histórica de colonialismo y deformación por la que pasó la colonia, cuando en el siglo XIX se consideraba al pueblo como una creación de las tres bes: baile, baraja y botella. Para el narrador son cuatros bes: “beber, bailar, bornicar, barajar”. Es tanta la presencia de lo sexual que en vez de espectáculos, se ofrecen espectápenes, actividades falocentristas. Su desacralización es tal que ofrece lo escatológico, las hostias deberían ser “supositoriales, recibidas postergadamente, en lo postrer” (p. 77). Al final hallaremos respuesta a este específico ataque a la religión, producto del coraje del amigo catalán. Muchos de sus segmentos, recalcamos, parecen retratos impresionistas, cubistas, puntillistas, desequilibrados en posturas antitradicionales e irreverentes como obras de Monet, Malevich, Mondrian (p. 82). Hay enemigos en todos los estadios sociales que lo atacan, que no lo soportan. Uno de estos es José Gautier Hernández, sinónimo de lo tradicional y caduco, además de su otro yo, la caricatura del espejo. Es el molde decimonónico que pervive en los finales del siglo XX. Gautier lo llama para amenazarlo de que se le investiga por haber recibido un dinero para estudios que no le correspondía y que deberá restituir. Como hemos visto, la trama se oculta, se obtiene de la figura emblemática, de las alegorías encadenadas por toda la obra. Hay una trama externa de un pintor que vive con su hijo en una urbanización, trata de sobrevivir trabajando como maestro en una institución nombrada peyorativamente y guarda gran rencor hacia sus congéneres. Hay otra trama interna, muy fuerte que se desarrolla en los tribunales, en ella se le persigue, sufre por la muerte de su esposa, se recrimina por haber participado en la guerra, por haber puesto sus talentos al servicio de la destrucción, dibujando una geografía en la que se ensayó el agente naranja (p. 112), para colmo, otra de sus grandes vergüenzas, aunque su participación seguramente no fue voluntaria, pero ayudó a prevalecer todo lo contrario a lo que dice defender. Por encima de esta mentalidad colonizada de los ciudadanos, existe una contaminación física y mental en estos seres, los que son: “horribles, de baja estatura, patizambos y con crecimientos precoces en las bursátiles mamarias”. Para aquella época hubo un escándalo sobre la carne de pollo la que provocaba innumerables casos de telarquia en la población, en especial en la juventud. El país está “anaranjado y polutado” por las cuatro esquinas (p. 94). Lo que no se entiende sólo como el país, es la humanidad, su suerte, lo que está en juego. En estas contemplaciones tiene una retrospección al regresar a su escuela superior para aclarar el asunto de la beca de estudios. Reconstruye sus amores con Mercedita y el turbio y confuso amor, pero inocente, entre él y doña Eleuteria, sentimiento que Mercedita intuyó. Este recuerdo y su desciframiento se descubre en el presente al reconstruir los sucesos escolares. Los celos de Mercedita tampoco se entienden a simple vista, con su actual madurez es cuando sabe que los sintió, al recordar que lo agredió en un final de clases (p. 98). Los tribunales y los abogados, o el sistema jurídico, tienen gran carga de esa señalada decadencia. En su estilo puntilloso, collage, vanguardista, la trama emerge por fracciones que se deben armar. Es un sistema que no toma en cuenta lo más íntimo del ser humano como puede colegirse en la propuesta que le hacen los abogados de que debe alegar locura, consecuencia de los daños y “los perjurcios”. Sospechamos que se trata de la esposa, sobre la que jamás puede aceptar que estuviera loca, antes prefiere renunciar a la demanda. Por esto el sistema judicial total es una caricatura. El juez entra en un cortejo de rey, “hará su cortejada entrada”, hay “demandeantes asigmados”, regala “sus iluminadas opiñones”, al “Osco Legas de la curia”. La “panza le sanchea” como a todo prestidigitador legal. En esta vista descubre que doña Eleuteria estuvo detrás de la desaparición de su expediente de estudios secundarios. Confiesa que su esposa murió en un accidente farmacéutico. Da a entender que el destino se ha vengado de él por ayudar a contaminar el mundo. De ello su rencor contra el destino, la humanidad, contra sí mismo, contra lo divino. Sabemos que la solución a sus problemas se puede encontrar si renuncia al arte; para ello su experiencia militar puede servirle (p. 103). Este segmento luce como si estuviera borracho, celebrando el cumpleaños de la humanidad, afirma, ya que el ser humano acaba de cumplir dos millones de años de haber bajado del árbol. Con ello se declara partidario del evolucionismo (p. 104). Sus actuaciones siempre serán contrarias a la norma. Así es en el sexo, en el que se comporta contrario al galán latino, al amante de Hollywood estilo James Cagney, Humphrey Bogart. Le sucede con su amiga Finí Mamé. No puede hacer el amor, su deseo es más en la imaginación, ya que rechaza casi toda realidad, al punto de que eyacula elucubrando y fantaseando al ver la amiga de Finí saliendo del baño. Vuelve a doña Eleuteria y Mercedita al momento en que el esposo de doña Eleuteria, durante la celebración de un quinceañero, abofetea a José Gautier Hernández, es un sorprendente juego de espejos, ya que lo confunde con el narrador. Este detalle da a entender que la comunidad, o por lo menos el marido de doña Eleuteria, sospechaba que entre él y la maestra había amores o algún juego de entendidos sospechoso. Incapaz de entender el amor, de iniciar otra relación amorosa, Finí, quien también es espejo de Ivonne, lo acusa de ser un ridículo viudo enamorado de su muerta, un Antonio Machado. Él se reconoce y se identifica como el personaje del “Canto a Teresa”. Sigue amando a su muerta ya que ella llevó a cabo el mayor sacrificio de amor. Cuando tenemos un cuadro casi completo del personaje nos sorprende la aparición de su hermano. Le pide que parta a Nueva York de inmediato a procurar a su padre, el que había sido el héroe en otros segmentos de la obra. Ahora sabemos que huyó con una joven adicta. El hermano es un político profesional que se relaciona con el bajo mundo. A pesar de ser algún tipo de comisionado sufre el robo de la batería de su carro en las calles de la ciudad. Se ven obligados a comprar su propia batería, a cooperar con la criminalidad. La ciudad es un escenario de Jim de la Selva (p. 130). Encuentran al padre. Los maleantes amigos del hermano le ofrecen matar a la mujer. El pintor decide irse, dejar que el padre se resuelva como pueda, va a escuchar a Plácido Domingo: “un tenor colingual que se hizo algehebraico y Yavé que está noche hace performance” (p. 131). Al final del encuentro se burla de las tramas televisivas, de la propia obra, al reconstruir lo sucedido mentalmente: —Me dices mal hijo porque sé tu pezcado. —Calla, ¡calla; maldito callo! —No, no voy a callar por esta cualquiera. —¡Esa mujer es tu madre! Música de “Raindrops keep falling on my head” en Steel Band de Jamaica. Los personajes se miran y caen de rodillas. Sube y baja el telón, caen timbales, vibran maracas, truenan palitos... Final contradictorio, burlón, sarcástico, en que resurge una defensa a la cultura afrocaribeña, hispana y mulata de Nueva York que aminora el delato de corrupción. Es un canto de triunfo que hace sobrevivir una cultura, la que a pesar de estar en gran parte explotada, enviciada, narcotransformada, sigue viva. Uno de los pocos momentos, pero muy decisivo, en que se escucha optimismo, cierta parte de la comunidad se salva gracias al ingrediente hispano que contiene. Desde aquí la obra se precipita abruptamente hacia el final. La tradición debe morir aunque se aprecie y se respete. El cambio es constante, aparecen nuevos enfoques, nuevos acercamientos. Muere Diego Laínez en un accidente de tránsito, símbolo de una muerte frívola y sin sentido, irresponsable, si la tradición muere debe ser para superarse. Su muerte es una advertencia. Los amigos del pintor, el negro Joe y su hermana, prototipos del ser común que no puede apreciar el arte y lo destruye al reflejarse en él, culminan parcialmente la obra. Ella enseña sus senos como lo hacía Marilyn Monroe en un anuncio de la Coca Cola; él, dando a entender que era un Narciso negro. Joe y él atisbaban a la niña mientras se bañaba. Era un acto sospechoso que no dejaba ver lo que era, una situación incestuosa de parte de Joe, un acto de lascivia, de parte del pintor. Esta chica fue el primer amor del narrador, otro amor que no pudo culminar y que se vincula a la muerte, ya que ella fue violada y asesinada. Cabe la posibilidad de que su propio hermano la haya asesinado. Joe es un violador e intenta violar al pintor en su preadolescencia. Fue salvado por la gente que vio el amago de violación en la playa. El pintor confiesa que no acusó a Joe porque lo amaba de una manera difícil de entender por su padre, el que le retiró la confianza. Joe, el pintor, el padre, todos ellos son contradictorios, capaces de acciones insospechadas, ocultas y espontáneas que no imaginamos hasta que las vemos ocurrir. En el vecindario gana fama de homosexual, lo delata con palabras de doble sentido que aluden a lo anal y la falta de hombría o estar capado: le apuntaban con el dedo micciónico, le achacaban esa “capacidad”. La descripción del intento de sodomía, y posible asesinato, es muy elocuente: Me dejé conducir, sorprendido, satisfecho de que la amistad retornara, medroso, arrastratacado, camada eucarística superdelicioso, y él poseedor Poseidón desengorrando mis pantalones con su poderío bélico atómico de bomba de hidrógeno y salió su pez del agua, dando saltos orgiásticos fuera de red (p. 146). Concluye la obra con el último misterio, los problemas legales anteriores se aclaran en su totalidad, el alegato de locura, la muerte, todo se aclara. Ocurre mientras se quema el 747, un auto de un vecino que provoca ruidos en la madrugada. La sociedad violenta se recrea en el cine: “el carro del doctor No Oyes voló en pedazos al 007 dispararle al tanque” (p. 148). Entendemos así que fue alguien hastiado del ruido que lo quemó. Los vecinos se asoman al fuego; la desgracia los une. Va trasponiendo escenas al verlos reunidos hasta intercalar el momento en que llegó un día en su VW, el día del golpe mortal, aclara, el de la muerte de su esposa, la que se mató con un revólver antiguo que guardaba secretamente. Fue junto al cuerpo a ver los dibujos que le había hecho en vida. Allí estaba el cura amigo de ella. Con esta recreación confiesa que también tuvo deseos de que su hijo muriera, o más bien, dejarlo morir la noche del ahogo con una lasca de Oscar Mayer. Por su mente pasó la idea, dejarlo morir para dedicarse al arte, para tener libertad creativa; le duele pensar lo que era capaz de hacer en nombre del arte, lo irracional e inadecuado de ese razonamiento. Mayor dolor al reconocer, en el presente, la necesidad vital del vínculo con la esposa, el que existe sólo gracias al hijo. Este deseo de carecer de ataduras que imposibilitaran su trabajo, fue la razón de que ella se suicidara. Para que él no tuviera que dedicarle años a ella y abandonara su arte. No pudo encontrar mayor fe en su genio creativo, mayor amor. Esta fe que ella depositara en él lo hace seguir adelante con mayor ahínco. Ella estaba condenada a muerte por un accidente en la farmacéutica, pero como no murió directamente por el accidente, no podía demandarse bajo la teoría jurídica de la responsabilidad por daños y perjuicios. Los abogados desarrollan la teoría de que su muerte fue causa directa de los daños, ya que dicha causa la privó de sus facultades mentales, este estado mental producto del accidente la llevó a cometer un acto que en su sano juicio no hubiera cometido. Él no quiso aceptar la teoría porque sabe que ella lo hizo por él, porque reconocía en él, además de apoyar su dedicación religiosa, su inviolable fe en el arte. Hay un conflicto legal profundo y una gran tragedia en el asunto. En estas elucubraciones ante la quema del 747 advertimos que en el momento de llevar el féretro a la iglesia, el cura de turno, catalán, comentó: “Miren cómo esta mujer acaba de echar a perder su salvación y se gana el infierno”. Esta es la raíz del escándalo sobre las hostias supositoriales que desde la página 11 nos desconcierta. Esta es la causa de su rencor contra lo divino, contra las instituciones sociales, contra la intolerancia de la religión. Hay un conflicto religioso respecto al suicidio por amor en el que aparentemente medió otro sacerdote amigo de la esposa de apellido irlandés (p. 37). El dato del apellido es un vínculo con una ideología global, con las luchas que dividen el mundo. El final es denso y brutal como toda la obra. Hay una esperanza de que del fuego se sobreviva y se nazca otra vez. El ciclo de la muerte-vida sigue su proceso. La obra dibuja una sociedad global en estado de inmovilidad. La universidad, que está en huelga y cuya descripción se hace con el lenguaje de una carrera de caballos, la iglesia, los tribunales, en fin, las instituciones sociales, no pueden llenar el vacío teórico, humano, espiritual, de convivencia y de unidad que hace falta. Aparentemente no hay historia, no hay un pueblo vinculado con valores reales; el comercio y la industria contaminan, destruyen, no parecen ofrecer la salvación que se espera de acuerdo a las teorías tradicionales. La identificación con corrientes vanguardistas y con ideas de teóricos como Bajtín, Barthes, Huizinga, hacen de esta obra una muy densa, muy compleja, a pesar de su apariencia simple y naíf. Basta recordar el aforismo de Lezama Lima que aparece en la página 111: “Sólo lo difícil es estimulante”, para entender las intenciones del autor, su compromiso estético. Estas características posiblemente hayan causado que sobre la obra se haya entronizado la censura del silencio, el rechazo editorial. Tal vez a cierto rechazo estilístico se deba el desconocimiento casi generalizado que se tiene de esta obra, sobre la que se ha dicho muy poco. La mayoría de los comentarios u opiniones sobre ella se han dado en foros abiertos. Entre los juicios que se le han dedicado están los de María Teresa Babín, quien en varios foros sobre literatura puertorriqueña, en los que presentó su teoría sobre la falta de existencia de una novela puertorriqueña, le reconoció pertenencia y gran novedad. José Luis Ramos Escobar destacó el lenguaje de la obra (“Ángel Encarnación: Los juegos verbales”, Puerto Rico Ilustrado, El Mundo, P.R., 7 de diciembre de 1986, p. 9). José Luis González, durante la presentación que se le hiciera a la obra en el teatro del Puerto Rico Junior College, Río Piedras, Puerto Rico, el 28 de octubre de 1986, dijo que sobre la obra se iba a estar comentando mucho tiempo y en Casa Aboy, el 7 de diciembre de 1986, le comentó al autor que su texto no debería llamarse novela, sino narración, porque novela era una estructura del siglo XIX y la suya no seguía esos patrones. Noé Jitrik, en “Puerto Rico de paso y sin prisa”, Nueva Sociedad, número 100, marzo-abril de 1989, la denominó “rosario de paronomasias” al lado de otros textos que consideró “focos de resistencia contra el vacío”, “buenas cosas”, “con alto sentido profesional”. A Mario Cancel le llamó la atención la postura antimediática de la obra (Literatura y narrativa puertorriqueña, Pasadizo, 2007, p. 9). José Luis Martín, quien fuera jurado en uno de varios certámenes en los que la obra concursó dentro y fuera de Puerto Rico, infructuosamente, le comentó al autor que había visto sus juegos lingüísticos con mucho interés. No nos cabe duda de que esta obra presentó nuevos paradigmas en la lectura, la interpretación y el enfoque del texto narrativo; que ha sido un texto muy original y muy importante. La poca atención que le ha dado la crítica y la negativa a publicarlo no menoscaba su importancia. Le ha sucedido lo que a todo texto anticanónico y paradigmático que requiere mayor entrega, mayor compromiso en la lectura. Con estos comentarios esperamos contribuir a su exégesis y a su divulgación. ** Karim Nasser Lugo Investigador puertorriqueño (Alejandría, Egipto, 1974). Desde niño reside en Ponce, Puerto Rico. Graduado en literatura comparada por la Universidad de Puerto Rico (UPR, http://www.upr.edu). Ha publicado artículos, poemas y cuentos en periódicos y revistas de Puerto Rico, como Claridad (http://www.claridadpuertorico.com), así como en revistas estudiantiles y de Internet. === Emiliano Hernández ==================================================== === “El poeta de los adioses” María Cristina Solaeche ================ No es cuestión de tristezas. Es la más prolongada escalada del alma hasta su hueso. Es cuestión de esperanza de sed o brasa viva que brota de lo largo de la calle de las mesas de adentro de donde se cocinan las miserias y las mil soledades Gustavo Pereira Emiliano Hernández Hasset, “el poeta de los adioses” como él mismo se hacía llamar y así lo distinguiremos en este ensayo, fue periodista, poeta, novelista, cronista y ensayista, y nace el 3 de diciembre de 1882, en Maracaibo, estado Zulia, Venezuela. Su padre, el general Emiliano Hernández, héroe de la Federación Venezolana, destaca por su valor en las batallas de Mora y Guama; su madre, la señora Hasset, nativa de Curazao, Antillas Neerlandesas. Estudia educación primaria en su natal Maracaibo, bajo la tutela del maestro colombiano Silvio Galvis. Desde los bancos de la escuela, Emiliano, niño precoz y vivaz, garabatea versos y declama sonetos aprendidos de memoria, con una altivez que ya desde tan pequeño deja entrever el hombre bizarro e irónico que sería. Apenas un adolescente, viste ingenuo y orgulloso el uniforme militar, adoptando posturas inocentemente heroicas, o derrochando fantasías marciales en los juveniles corrillos de la plaza Bolívar. Se “moldea” a sí mismo, con un modo de pensar muy sui generis, un estilo de hablar muy propio y una manera de escribir muy suya. De temperamento inquieto, impetuoso, audaz, desconcertante, andariego, pintoresco, ingenuo, díscolo, bravucón, extremadamente generoso, conversador y ocurrente, con arrebatos violentos como llamaradas que se extinguen tan rápido como empiezan. Su físico mestizo, frágil, delgado, de áspero cabello ensortijado, con un rostro de labios nerviosos, una nariz ciranesca y unos ojos azules profundamente escrutadores como crepúsculos marinos, herencia materna, le da un singular plantaje. Sandalia de peregrino puso en mi vida el Azar de la errante flor de mar i del camello beduino. Diome aspas de su molino Don Quijote al batallar; i un Hado mal el pesar de los nervios i del vino. Feo nací, en igual día en que con ala sutil me tocó la Poesía. Larga nariz de Cyrano, alma libre i señoril i cabellos de africano (1). Es momento de rememorar que el modernismo, fenómeno literario y extraliterario, se genera alrededor de 1880 como una de las piedras angulares en las que se apuntala la construcción de nuestra literatura latinoamericana y, con ciertas variantes, se da por terminado en 1916 con la muerte de Rubén Darío; otros estudiosos colocan su fin en 1920 e incluso en 1940. Se inicia teniendo como base el realismo naturalista, cuya sustentación filosófica es el positivismo, que expresa confianza en el progreso, en la victoria del espíritu científico y en el liberalismo económico, pero también, “la ley del más fuerte”, la apropiación del Estado por una oligarquía muy poco o nada sensible a la vida miserable en que está sumida la clase pobre y a las carencias que agobian a la clase media; así, la prosperidad que comienza en 1870 es “confiscada” por un grupo reducido de “ricachones”. El modernismo se desarrolla y progresa en la América Hispánica y de allí se dispersa a Europa rápidamente. Los modernistas americanos, incitados por su fogosidad y anhelantes de estrechar lazos de amistad en toda la América de habla española, trenzan una extraordinaria trama de un lado al otro del mundo hispanohablante, considerándose artísticamente más americanos que ciudadanos de sus respectivos países; son ciudadanos de toda Hispanoamérica, tratando de conciliar doctrinas diferentes con una penetrante conciencia social, que hace suyo el ideal de Simón Bolívar sobre la fraternidad americana, proclamándose americanos ante todo y luchando contra los estrechos nacionalismos fratricidas, y por supuesto, los subyacentes y corrosivos regionalismos. Recordemos también, para orientarnos, que Emiliano Hernández se inicia como escritor a partir de 1903, último año de la segunda parte de un modernismo cosmopolita, preciosista, extranjerizante y sincrético; continúa escribiendo cuando Venezuela se encuentra en el auge de este movimiento (1895-1915), y su mayor producción la realiza durante todos los años siguientes a 1904, época en que este movimiento impulsa el regreso vital y espiritual a las tierras de América, a partir de la interiorización ahora ya madurada del llamado Arielista de Rodó. El poeta Emiliano Hernández, con apenas dieciséis años, ya forma parte del grupo Los Mechudos (1898-1904), en el que empieza a disertar sobre Spencer y Darwin, los criterios del positivismo y en contra de las viejas normas de la tradición escolástica del dogmatismo, tanto en religión como en cualquier campo del saber. A Los Mechudos pertenecen también los jóvenes rebeldes e irreverentes Rogelio Illarramendy, Elías Sánchez Rubio, José Antonio Butrón Olivares, Hernán Acevedo, Manuel Toledo Rojas, Gustavo Adolfo Cohen, Benito Alberto D’Erizans, Eliseo López y Jesús Semprum. Se identifican, exteriormente, por sus largas melenas y sus trajes negros, y se reúnen en la popular “pulpería de Leovigildo Landaeta”, situada en la esquina de las calles Ciencias y Vargas, en Maracaibo, estado Zulia. Este grupo “escandaliza” a la timorata sociedad de entonces, por lo que en ocasiones suelen refugiarse en la secreta y librepensadora Sociedad Vázquez. En 1901, con sólo diecinueve años, es cofundador y una de las más destacadas figuras del grupo literario Ariel (1901-1904); la primera agrupación literaria zuliana del siglo XX, y la que introduce el modernismo en el estado Zulia. Son siete jóvenes intelectuales zulianos del grupo Los Mechudos los que se proponen romper las vetustas estructuras románticas e imponer en su región, el Zulia, la nueva corriente literaria modernista que acaudilla en el continente americano el poeta nicaragüense Rubén Darío. Ellos son Emiliano Hernández, Elías Sánchez Rubio, Jesús Semprum, Rogelio Illarramendy, José Antonio Butrón Olivares, Gustavo Adolfo Cohen y Benito Alberto D’Erizans; quienes toman el nombre de la inmortal obra Ariel, del intelectual uruguayo José Enrique Rodó, publicada en 1900, leyéndola como un auténtico manifiesto de la juventud latinoamericana frente al imperialismo de Estados Unidos. Asumen el “arielismo” como una ideología, y fundan un órgano de difusión para expresar sus inquietudes, el periódico Ariel, semanario literario editado en el Nº 4 de la calle Independencia de Maracaibo, voz de la juventud literaria y el primer órgano periodístico que iza la bandera del modernismo en el Zulia. Se reúnen en diferentes sitios, ya en una esquina de la plaza Bolívar, ora en la plaza Baralt, o bien en la Imprenta Mercantil donde se imprime el periódico del grupo, del cual Emiliano es su director durante los doce primeros números, mientras escribe constantemente. En Ariel participan, del continente americano, figuras sobresalientes del modernismo como Rubén Darío, José Enrique Rodó, Leopoldo Lugones, Salvador Díaz Mirón, Ricardo Jaimes Freyre, José Martí, Julián del Casal, Amado Nervo, José Asunción Silva, entre varios extranjeros, y entre los venezolanos, además de sus miembros, Udón Pérez, Marcial Hernández, Benedicto Peña, Guillermo Quintero Luzardo, Manuel Díaz Rodríguez, Pedro Emilio Coll, Alejandro Fernández García, César Zumeta y Alejandro Carías, entre otros. En 1904 desaparece este órgano difusor de las letras, los jóvenes de este grupo literario considerado el iniciador del modernismo en “la ciudad del lago” se dispersan, la Universidad del Zulia es clausurada, razón por la que varios de sus integrantes se enrumban hacia Caracas; son los convulsos días del dictador Cipriano Castro. Allí, en Caracas, asiste junto con el también zuliano Rogelio Illaramendi a las tertulias literarias que organiza Jesús María Semprum, y en las que participan compañeros de generación y otros más jóvenes, buscando en las letras una orientación para sus razonamientos e ideales. Entre los años 1903 y 1906, Román Delgado Chalbaud es uno de los líderes del grupo La Conjura, opuesto a Juan Vicente Gómez; tiene como objetivo sacar del poder al general Cipriano Castro y colocar en su lugar a Francisco Linares Alcántara; el joven entusiasta Emiliano Hernández los apoya, pero el movimiento fracasa, es hecho prisionero y enviado a La Rotunda. Sin embargo, a pesar de estar poco tiempo en prisión, al salir de ella el poeta ya no encuentra la manera de que lo acepten en algún trabajo, y en un puesto público ni pensarlo; aunado a ello, su temperamento extremadamente generoso no le permite vocación en el comercio o la industria, y en las redacciones de los periódicos del país se teme acoger su nombre por las agobiantes represalias existentes bajo la dictadura. Su vida, a partir de ese momento, se torna un incesante periplo. Desde su ciudad natal, Maracaibo, parte a finales de 1903 hacia Barquisimeto y prosigue a Caracas para ir a Jamaica, escapando del gobierno despótico de su patria, de allí pasa a la República Dominicana y en su capital, Santo Domingo, cultiva la amistad de don Fabio Fiallo, eminente poeta y diplomático que representa a su país en sitios como La Habana, Bruselas y Hamburgo, y del poeta también del parnaso dominicano Osvaldo Brazil; además, trabaja como empleado en la Secretaría del Presidente de la antillana República, y publica en Santo Domingo en el célebre Listín Diario. En 1904 llega a La Habana, Cuba, donde escribe en el periódico El Fígaro, que aunque ha sido fundado en 1885, para defender los intereses del deporte en general y del béisbol en particular, todo su valor y trascendencia lo obtiene en el aspecto literario, sobre todo con el movimiento modernista, pues la mayoría de sus principales figuras, dentro y fuera de Cuba, escriben en él. Estos son fragmentos del poema “A una ausente”, escrito por Emiliano Hernández, que aparece en El Fígaro con comentario editorial del poeta cubano Manuel S. Pichardo, fundador y director del periódico en aquella época: (...) Torvo peñón que en la ribera fría proyecta su cabeza mutilada, yo sé de una gaviota enamorada que va a besarlo cuando muere el día. Carnal hechizo que adoró el ausente; cuando mi verso, en la Siberia ignota de la vida, fulgura de repente, I una dulzura extática me anega, es tu raro cariño de gaviota, tu viejo amor que a visitarme llega (2). Ese mismo año, México; en Veracruz forma parte de las tertulias literarias de Salvador Díaz Mirón, donde oye deleitado los encantadores discursos al aire libre del gran poeta de Lascas. Sube a la ciudad imperial de los Palacios Aztecas, Ciudad de México, la capital, donde conoce y se hace amigo del poeta y prosista mexicano Amado Nervo, de Luis Gonzaga Urbina, “el modernista sobrio”, y del espiritual y generoso Jesús Valenzuela, además de colaborar con sus escritos en los diarios de mayor importancia de esa ciudad. ¿Marchar? ¿A dónde? ¿En qué ribera extraña no se ha de oír el oleaje impío, de la aventura huraña i del eterno hastío? (...) Carne triste que vas sobre la arena con el anhelo i el fastidio eternos, bajo el rencor de todos los inviernos, con cantos de sirena i enconos de medusa, ¿qué ven tus ojos en la lid confusa? (3). A finales de 1904 llega a New York, USA, donde apenas permanece escasos días. En los primeros días de 1905 regresa Emiliano Hernández a Venezuela, a Maracaibo, cargado con una gran aureola de países, poesía y poetas que ha conocido. Por supuesto que los tertuliantes literarios de la Plaza Bolívar, que para esa época preside Barrios Bosch, se reúnen para recibirlo con un homenaje espontáneo, que quizás lo impulsa con mayor entusiasmo por los ristres de la poesía. En 1906 parte de nuevo, desde Maracaibo, esta vez a Centroamérica, a Guatemala, de donde por una ligereza verbal entre poetas tiene que escapar con temor a ser apresado por el dictador guatemalteco Manuel Estrada Cabrera; se dirige a San Salvador, donde se encuentra con el ya anciano Francisco Gaviria Guandique, quien había sido maestro del joven Rubén Darío. Nicaragua es su próximo destino; ese mismo año, en la pequeña población de Masaya, conoce a Rubén Darío, el “padre del modernismo”, a quien Emiliano, a su muerte en 1916, dedica la crónica “La sombra del maestro”. En Managua ejerce como profesor de historia universal y literatura, es redactor de periódicos y por unos meses trabaja como secretario del presidente liberal José Santos Zelaya, el hombre que propicia sin éxito la restauración de la Unión Centroamericana y rechaza el intervencionismo británico y estadounidense. En estas tierras sus compañeros del diario La Época, en el que Emiliano es redactor, se refieren a él como L’enfant gaté venezolano: Brava tierra gentil! Golpe de ola como una tabla me llevó a tu orilla; i te ví de chamarra i de mantilla semi-aborígen i semi-española. Júntanse en tí la flecha i la pistola, viejos ranchos, tinglados de Sevilla; i bebiendo coyol i manzanilla ensayas el botuto i la bandola (4). Finalizando 1907 se encuentra en Honduras, en Tegucigalpa, donde comparte con uno de los más excelsos representantes del modernismo en Centroamérica, el poeta Juan Ramón Molina, cuyo nombre lleva la Biblioteca Nacional de ese país. En 1908 se dirige a bordo del Wilhelmina hacia la tierra de su madre, Curazao, donde el 16 de diciembre, desde Willemstad, capital de las Antillas Neerlandesas, escribe añorando la tierra nicaragüense: ¿Adónde que yo vaya no te veré?, ¡manola!; nacida como a imagen i semejanza mía... barca azul de promesas se llegó a mi bahía, mientras tú sonreías desde la batayola... Mis ojos reflejaban la doliente aureola de un camino largo i una noche muy fría; i tus ojos copiaron esa melancolía de mi alma aventurera de pájaro i de ola. Te impregné de mi angustia de errante solitario, i formé con amable cariño de estatuario tu alma toda, a imagen i semejanza mía. (...) ¿Adónde que yo vaya no te veré?, si fuiste la otra faz de mi vida, socarrona i jovial, el deseo en los ojos, como una rosa triste i en los labios la gracia como un puño de sal. (...) Te conocí muy tarde —castigo de mis dudas—, cuando la Vida extiende sus garras más sañudas, cuando el horizonte irrumpe el vendaval (5). A finales de 1909 regresa a Caracas con sus vivencias de las Antillas y Centroamérica; allí, Jesús Semprum lo encuentra fabricando sus flamantes castillos en el aire. Ese mismo año retorna a su terruño, Maracaibo, para asistir a los últimos momentos de la vida de su padre: Oh, mi amigo mejor! Llevo en los ojos tu señorial perfil, violento y puro; i la visión doliente de tus canas i de tu espada en un rincón obscuro. A la sombra del viejo tamarindo te miro aún, mezclándose en congojas la viril pesadumbre de tus años i el temblor macilento de sus hojas... (6). En Maracaibo influye en los jóvenes de la Segunda Generación Modernista, acaudillada en sus inicios por los poetas Ismael Urdaneta y Jorge Schmidke. Cautivado por su lago zuliano, compone: ¡Allá va el bergantín! ¡Allá las aves! las velas blancas i las alas suaves, en la puesta de sol, gris i bermeja. I toda mi nostalgia coincide con aquel bergantín que se despide i aquel vuelo de garzas que se aleja. (...) Pero nada detúvome en la ruta, ni aleve garra ni sabrosa fruta... Sólo cuando me voy de tus riberas amo, con viejo amor de nuevo halago, la suntuosa tristeza de tu lago i el encanto oriental de tus palmeras (7). Poco tiempo después, de nuevo vuelve a Caracas, esta vez se había casado; pero ya la capital venezolana no es ninguno de “sus mundos”: Se despeñó nuevamente al ocio fácil y la charla amena, a los proyectos confusos que jamás se realizan, a ese torbellino jovial y terrible (...). Y con esa llama quemadora del alcohol que le iba consumiendo. Jesús Semprum En 1911, en Caracas, escribe en los más destacados periódicos de la región, entre ellos, en El Cojo Ilustrado, y gana el certamen del Centenario de la Declaración de la Independencia, en el Concurso promovido por El Heraldo Católico, con el poema “A los héroes anónimos de la Independencia”: No el Himno en bravas notas i compases de guerra dirá como el Olvido: “blanda os sea la tierra” (...) Los lívidos cansancios, las tortuosas subidas, los mutilados brazos i las rojas heridas, apenas si son chispas en la fulgente llama, números en el álgebra misteriosa del drama. (...) de vuestros Manes tristes, de vuestra humilde pena, la Libertad surgía, como una azucena. Abono de epopeya, de vuestra sangre al riego brotó libre esta Patria, como una flor de fuego. (...) Vuestros osarios tienen para la Gloria mucho: millares de vosotros os llamáis Ayacucho. (...) rayos en Carabobo i aludes en Pichincha, frente al cañón que truena i el potro que relincha, (...) i los rostros curtidos i rasgadas las blusas, i rodad a la huesa, en falanges confusas. ¡Os basta el Ideal que defendísteis! Pura estrella en vuestra calle doliente de amargura! I todos vuestros nombres bien valen este nombre: ¡Bolívar, el más alto derecho de ser hombre! (8). En la capital venezolana escribe: (...) Esta Musa que tengo, serpentina piadosa, con algo de Teresa de Jesús i Mignon, es mi copa de acíbar, i de almíbar i rosa. Es la loca divina de la estrella i la flor, i del canto i del llanto i la carne sabrosa que saludan las Hadas i las fieras y el Sol (9). Pero su bohemia vida mina su salud, hasta que fallece en el silencio inquietante de la habitación de un hospital público, en una cama de enfermo insolvente, el 7 de enero de 1919, en la ciudad de Caracas. Se extingue y expira frente al imponente Ávila, entre un cúmulo de ideales preñados de libertad y rebeldía. Hubo de hacerse una colecta pública para su entierro y sus restos descansan en Tierra de Jugo, hoy Cementerio General del Sur, antiguo cementerio situado al sur de la procera ciudad de Caracas: ¡Y qué inefable frescura la de sus ilusiones! Algunos días antes de morir me habló de su porvenir con serena confianza. Y era triste oírle verter palabras que rezumaban seguridad y alegría. Jesús Semprum Su obra se halla dispersa en viejas revistas y periódicos de nuestra América. Publica dos pequeños libros de exiguas ediciones: Las ciudades i los lagos de Nicaragua y Vida de Caracas. Deja en preparación dos libros: Musa gitana, en versos, y Alba interior, en prosa. Suele utilizar, a veces, el seudónimo Luis Montenegro, y fechar algunos poemas. Casi todos los biógrafos y comentaristas de su vida y obra están de acuerdo en que dilapidó su gran talento poético, crítico y narrativo, pero también en que nos deja hermosas muestras fidedignas de su intelecto literario. Mariano Picón Febres lo sitúa entre los grandes del modernismo de la poesía venezolana. Escritor sarcástico hasta la amargura, aun en la esencia hermosa de sus versos floridos, exquisitos, musicales, ricos en giros verbales y en imágenes que descubren esa tesitura amarga de las sombras inquietantes que envuelven su angustia existencial. En la prosa logra una ironía asombrosa, irónica y atrevida, tiene el hechizo de su ágil estilo. Fueron notorias, en su Maracaibo natal, sus polémicas sobre el grupo Ariel y su vigencia, con el educador, periodista y escritor maracaibero Octavio Hernández Arria. Como crítico literario es ameno, breve, de pluma fácil, imágenes chispeantes y donaire espontáneo, moviéndose en un contorno de conceptos fluidos, un tanto abstracto y con un sobrado causticismo que despierta la admiración al ser leído. De su obra como crítico apenas queda Cartones, perfiles anecdóticos escritos con una deliciosa ironía, publicados en la revista zuliana Selección (1926), que dirige el poeta Butrón Olivares. Su poesía, de hermosa calidad expresiva, doliente y atormentada, plena de evocaciones y adioses por el tránsito vital y vertiginoso entre su espíritu bohemio y los viajes inolvidables, con escorzos románticos, mezclando a veces el simbolismo con las audaces imágenes modernistas, en hermosos versos con una eufonía exquisita y rara: El artista altísimo de la estrofa y de la prosa, el mágico cultor del ritmo. Raúl Carrasquel y Valverde En sus poemas brotan versos extraños, con una fuerza dúctil que enlaza admirablemente el abatimiento con el sarcasmo, la ternura con la pasión, la angustia insondable con el hondo tormento existencial de su alma y la bohemia ansiosa con el espíritu de aventura. Su poesía es apenas el susurro de los gritos de su espíritu; es leve trasunto de lo que en el alma lleva, quejumbre de sus estallidos de angustia y su llanto interno. Son fiel reflejo, él y su obra, de un ser incomprendido hasta por sí mismo, e inconforme con su destino y la realidad, hasta el hastío. Canta su propio dolor, deshoja su propio árbol de la vida, en páginas inolvidables colmadas del escepticismo que lo agobia; muy alejado de los bardos Udón Pérez, Ildefonso Vázquez y José Ramón Yépez, su marcha en el parnaso venezolano es solitaria y sincera hasta la saciedad. En algunos poemas se sobrecoge de temores, en otros abruma su melancolía con orlas de congoja leopardina. Nos muestra su desgarramiento interior y sus propios versos acopian sus tristezas, mas, dejándolas escapar hieren de nuevo al poeta: Madre Melancolía! Madre de taciturnos! Madre mía! Ni en la niebla de la filosofía, ni en el disfraz de la literatura, ni en la brisa de la caricatura, ni en el abismo de las bibliotecas adiviné tu lívida figura de senos castos i de manos secas, (...) Madre Melancolía! Madre de Don Quijote! Te ví un día la figura seguir del Caballero i merendar con él junto a una aldea; abroquelar su destemplado acero; su yelmo recoger en la pelea; i en sus ojos fijar, tristes i vagos, la lejana visión de Dulcinea! (...) Madre Melancolía! La Primavera me dejó en el alma un mundo de quimeras que agoniza en el borde de estos muros con sus aves parleras i sus besos impuros! La Primavera me dejó una dulce inquietud, como un desasosiego de amor; una lejana incertidumbre i una sangre de fuego! (...) Un remoto dolor de Prometeo i un olvido sutil de telaraña (10). El Premio Nobel de Literatura de 1956, el español Juan Ramón Jiménez, contemporáneo del poeta, allende el Atlántico, define el modernismo: Un gran movimiento de entusiasmo y libertad hacia la belleza. Y Emiliano Hernández comprende muy bien las palabras del poeta y las abraza fervorosamente. El soneto “A mi madre”, dedicado con la amalgama de ternura y angustia que siente por su madre, de quien hereda su hermosa mirada azulada, campea en modernidad: Apenas si te conocí! Recuerdo de tu mano gentil los dedos finos i la luz de tus ojos casi azules, como hechos de crepúsculos marinos. Yá muerta te besé con ese llanto de quien no sabe por qué llora. Era Mayo con sus parábolas de rosas i todo menos tú, la Primavera. Si un áspid envenena mi esperanza, dentro de mí mi espíritu me dice que es el olvido la mejor venganza. I amo ¡oh madre! por ti, los dedos finos i las manos gentiles i los ojos como hechos de crepúsculos marinos (11). Sin embargo, al igual que sucede con el poeta Ismael Urdaneta, la mezquina reseña dada por el poeta venezolano Otto D’Sola sobre Emiliano Hernández, en su obra Antología de la moderna poesía venezolana, motiva a pensar cuán preferible hubiera sido que ni siquiera lo mencionara, pues son estas sus palabras: Su obra poética, de poco relieve personal, presenta las características comunes al modernismo literario. Mas al contrario, su creación poética nos muestra por qué Rubén Darío estrecha la mano de Emiliano Hernández y lo hace su entrañable amigo literario, y por qué tiene todos los méritos literarios para figurar en la Antología de la joven literatura hispano-americana, editada en París en 1910, del escritor, diplomático y político socialista argentino Manuel Ugarte, y en otras obras de autores reconocidos. Ahora, pasado el tiempo, casi desconocido, casi olvidado, imperioso es proponer su revalorización, desde Maracaibo, su terruño, desde el Zulia, su región, desde Venezuela, su patria; el conocimiento del poeta, el disfrute espiritual de sus versos, y proyectar su lectura a las nuevas generaciones. No óro por mí. La gran melancolía de mi azar nebuloso, es letanía que implora por los débiles, en nombre de todos los vencidos en la insana arena donde gana el rencor de los hombres contra el hombre. Por ellos piden mis tristezas todas cuando en mi ruta lírica destellas oh noche! tus estrellas (12). Referencias bibliográficas Obra de Emiliano Hernández • “Zoología política. El verdugo de San Carlos”, El Listín Diario, Santo Domingo, 1903. • Kaleidoscopio. Tipografía de “Los Ecos del Zulia”. Maracaibo. 1902. • La visión de tres ciudades, Managua, s.e., 1908. • Para mi padre. Imprenta Americana. Maracaibo, 1910. • Vida de Caracas, Imprenta Nueva Caracas, 1918. • Musa gitana. Tipografía El Sol. Maracaibo, 1924. • Musa gitana. Antología (1963). Tomo II. Nº 4. “La Hora Literaria”, Maracaibo, 1924. • Cartones. Tipografía América, Maracaibo, 1926. • Selección. Año I. Nº 10. Maracaibo, 1926. • Musa gitana (recopilación de Jorge Schmidke). Imprenta del Estado Zulia, Maracaibo, 1964. Extractos seleccionados de los poemas 1. “Vera efigie”. Caracas, 1911, 2. “A una ausente”. La Habana, 1904, 3. “¿A dónde?...”. México, 1904, 4. “A Nicaragua”. 5. “Adioses”. 6. “A mi padre”. 7. “Paisaje de Maracaibo”. 8. “A los héroes anónimos de la Independencia”. Caracas, julio de 1911. 9. “Salutación a la Musa”. Caracas, 1911. 10. “Melancolía”. 11. “A mi madre”. 12. “Ante un crucificado”. Maracaibo, 1906. ** María Cristina Solaeche gsmldcm@yahoo.es Docente venezolana (Maracaibo, Zulia, 1948). Licenciada en educación mención Matemática, Magíster en Educación y Magíster en Matemática Pura, en la Universidad del Zulia (LUZ, http://www.luz.edu.ve), donde es profesora titular. Fundadora y miembro de la Biblioteca “Teresa de la Parra” en la extensión Cabimas de LUZ. Miembro de la Sociedad Venezolana de Matemáticas, la Asociación de Escritores del Estado Zulia, la Casa de la Poesía y la Peña Literaria César David Rincón y otras organizaciones. Textos suyos han aparecido en diversas publicaciones científicas y literarias, además de webs literarias como Légamos, PoeSite (http://www.arrakis.es/~joldan/poesite.htm) y Texto Sentido (http://www.textosentido.org). Ha recibido, entre otros reconocimientos, el premio “Vicente López y Planes” (Buenos Aires, 2004). === El demonio dentro de nosotros ========================================= === Los elíxires del diablo, de Hoffmann Alejandra Silva Lomelí ====== Dicen que lo maravilloso ha desaparecido de la Tierra. Yo no lo creo. E. T. A. Hoffmann Vivimos y morimos en un mundo desconocido. Todo lo que existe a nuestro alrededor es producto de fenómenos que nos acechan y no nos damos cuenta de quiénes provocan todo esto. Culpamos a la probabilidad y a las ciencias ocultas por aquellos acontecimientos que no podemos explicar, y cuando no nos queda otra alternativa que vernos derrotados ante la incertidumbre, decimos que se trata de locura. A veces hasta a ésta le buscamos una justificación. Es complicado aceptar que vivimos a expensas de seres intangibles que existen para cambiar el rumbo de nuestras vidas, que hacen que salgamos de lo establecido, atentan contra nuestra vida, y nos orillan al vacío más terrorífico y desolador que una mente pueda imaginar. Son entes que hacen de nosotros unos títeres humanos, y no son duendes ni ángeles caídos. Son simplemente la extensión de nosotros mismos: nuestra conciencia. Solamente en la mente humana puede residir el pecado, la redención y el infierno. Sólo nosotros tenemos la capacidad de decidir qué hacer con nuestros impulsos: si saltamos al abismo profundo y aterrador, o nos damos media vuelta para buscar otra alternativa. Lo único que necesitamos para abandonarnos en la perdición es una tentación, y ya está incluida en el paquete del libre albedrío con que fuimos lanzados al mundo. Este es el tema del libro Los elíxires del diablo, de Hoffmann. Este libro habla de un monje piadoso, compasivo y ávido de conocimientos, que sufre una transformación para convertirse en un ser soberbio, orgulloso y egoísta. Esto lo lleva a cometer una serie de crímenes y cubrirlos con sus mentiras y falsos juramentos, con el único propósito de que no sea descubierto —algo que sería muy vergonzoso para él debido a su posición—, que no sea condenado, y que tenga todavía oportunidad de conseguir lo que pretende: ser alguien de mundo, que sea valorado y reconocido, pero sobre todo, que sea amado por la mujer que lo trastornó incluso antes de conocerla, Aurelia. Este personaje sufre alucinaciones y persecuciones de seres imaginarios, así como el acoso de la justicia que sospecha del monje traidor que dejó el monasterio para cometer homicidios. Pero todo esto no es más que su conciencia. Sin embargo, podemos ver cómo se salva de todos los obstáculos y prisiones que se le presentan. Cualquiera diría que tiene pactos con el diablo, y así es... Él mismo es el diablo porque personifica la maldad, y hace todo lo que el mal le dicta para lograr sus objetivos. La maldad, ¿realmente se encuentra en el exterior y en los fenómenos inexplicables? El monje Medardo aparece como un personaje trastornado por la realidad y la ficción. No conoce los límites entre uno y el otro, y se lanza a buscar el placer a costa de los demás, e incluso de sí mismo. Tiene el reflejo de negar todo lo que le imputan, queriendo evadir una condena que incluía una muerte horripilante. Es natural que haya hecho esto: es el sentido de conservación más primitiva en los seres vivos; lo que no es natural es la forma en que él pudo librarse de sus enemigos para no tener tan trágico final. Aparecen dobles de él que son confundidos con el original Medardo, y son a ellos a los que condenan. Medardo tiene un parecido increíble con un conde y con otro personaje demente que se hace pasar por monje, y todo esto él lo aprovecha para escapar de la muerte. Su peluquero lo salva en dos ocasiones de la muerte, y cuando Medardo le pregunta por qué ha hecho todo esto y quién es él, el personaje le responde que no es más que su conciencia. Esto reafirma la idea de que el interior del personaje es el que contenía todos los elementos demoníacos para huir de la muerte y de sus enemigos. Él mismo acepta su culpabilidad total: “Sabed que yo mismo soy el destino que me aniquila, que un crimen tremendo pesa sobre mí; un asesinato vergonzoso, que debo expiar en la desgracia y en la desesperación” (Hoffmann, 2001, 54). Este pasaje me recuerda a Las fuentes del vacío, de Pedro Zarraluki, narración en donde había un terror inexplicable no por el hecho de ver el miembro amputado, sino por el terror que vieron reflejado en los ojos del maestro con su pasividad y tranquilidad. No temían por su bienestar —y quizá ni siquiera por el del maestro que había cortado una parte de su cuerpo—: temían a ese vacío que se dibujaba en los ojos del suicida que les mostraba que en nosotros existe toda la perdición y la maldad de las que tanto huimos, y que no podemos escapar de ellas. Es la aceptación de esta maldad —y ver saltar a alguien a las fuentes del vacío— lo que causa miedo. De alguna manera se sugiere este vacío en la obra de Hoffmann, al hacer la descripción de un lugar escabroso, en donde por cierto Medardo comete su primer homicidio —aunque fue de manera accidental: Di unos cuantos pasos y, cuál no sería mi terror cuando me encontré, de golpe, frente a un espantoso abismo por el que se precipitaba, entre rocas escarpadas y puntiagudas, un torrente cuya corriente resonaba con fragor (...) el cuerpo entero pendía sobre el abismo y el joven parecía haberse dormido, y daba la sensación de que iba deslizándose cada vez más... su caída era inevitable (52). Así, con esta metáfora, Medardo nos da una idea principal en la obra: el destino inevitable del personaje que va deslizándose, lenta pero seguramente, al fondo del abismo. Cuando Medardo acepta su culpabilidad, curiosamente todo comienza a estar a su favor para escapar de la justicia y no morir. Él ya tiene trastornada su alma, es presa del demonio de su memoria asfixiante, vive en la paranoia y las alucinaciones no lo dejan dormir. Son visiones de sí mismo, de un monje que está perdido en la locura, que ha dejado todo por servir al demonio y que ahora no encuentra paz, y eso lo enloquece: Se abrió la puerta y una figura oscura hizo su entrada. Comprobé con espanto que era yo mismo vestido con el hábito de capuchino, con barba y tonsura (...) —Tú no eres yo, tú eres el diablo —grité; y, como si tuviera garras, cogía al amenazador fantasma por el rostro, aunque tuve la sensación de que mis dedos penetraban en mis propios ojos como en profundas cavernas, y de que la figura soltaba la carcajada, de nuevo con tono estridente (103). Este es el momento en que Medardo se reconoce en el demonio; se da cuenta de que no hay nadie más que él detrás de todo esto, y que tomar los elíxires del diablo no fue motivado por el demonio, sino por él mismo, y todas las consecuencias que esto ha traído también. Medardo se obsesiona con Aurelia —que él ve como Santa Rosalía, considerándose entonces él como San Antonio: primer indicio de soberbia—, y hace todo lo que está a su alcance para encontrarla, y después para poseerla. Su alma está tan corrompida ya, que no tiene escrúpulos al asesinar al que protegió a Aurelia de la fechoría que estaba planeada: “Me atormentaba no poder haber hecho mía a Aurelia en aquella noche fatal. Como la aparición de Hermógenes me había impedido llevar a cabo mi proyecto, aquél pagó con su muerte” (92). Pero en este pasaje también Eufemia, cómplice de Medardo, tuvo que morir para que éste estuviera más cerca de conseguir su objetivo: Ya estaba decidida la muerte de Eufemia, y el odio más ardiente, unido al más intenso amor, me concederían el placer que sólo podía permitirse al espíritu sobrehumano que habitaba en lo más hondo de mi ser... En el instante en que Eufemia desapareciera, Aurelia sería para mí (76. Cursivas nuestras). Podemos llegar a creer que el personaje está poseído por un ser maligno, pero cuando el narrador nos habla de cómo maquinaba sus movimientos para proceder, nos damos cuenta de que no es así, y de que actúa por cuenta propia. Los elíxires del diablo no le dictan qué hacer, son el pretexto para sentirse hipnotizado y convertirse en asesino. La blasfemia en la obra de Hoffmann Este es, además, un texto con un pretexto para hablar en contra de lo establecido como sagrado. Es antagónico a todos los preceptos de salvación que existen en la cultura occidental y cristiana, algo que lo hace aun más demoníaco y blasfemo. La Iglesia, la confesión, los votos monacales, los votos del matrimonio, las reliquias y la fe de la gente: todo queda como inservible ante la maldad del ser humano, como si todo esto no tuviera razón de ser porque el mal siempre triunfa sobre el bien. Medardo, estando dentro de la Iglesia y siendo un monje ejemplar, tenía actitudes de una soberbia evidente, y esto lo comprobamos desde las primeras páginas del libro. Esta actitud se va a repetir hasta que se ve completamente perdido en la maldad, y renuncia a la vida monástica para seguir el instinto primitivo del hombre de ser más y engrandecerse ante los demás. Es llevado a la perdición porque sabía que bebiendo los elíxires del diablo tendría poder y estaría por encima de los ingenuos que pensaban que era una reliquia de San Antonio, y que creían que aquel que lo bebiera se condenaría. El elemento fantástico en esta obra —desde los elíxires del diablo hasta las alucinaciones que sufre el personaje— es sólo un pretexto para mostrarnos la naturaleza humana y lo que realmente nos condena a la perdición. Encuentro además un punto de concordancia con el cuento La muerte enamorada, de Gautier, en el que el sacerdote deja de lado sus votos para ir detrás de la mujer que le brindará placer y riquezas. Medardo también renuncia a su estado de fe y sumisión para salir al mundo y buscar a Aurelia. Aunque en Hoffmann no exista el elemento sensual tanto como en Gautier, ambas historias tienen ese sentido de burla hacia la Iglesia, de crítica de la sociedad hipócrita que sigue unos preceptos sólo cuando se siente observada. Puede considerarse incluso como una blasfemia para aquellos que tengan creencias católicas arraigadas, y todo esto apunta a lo mismo: mostrar la soberbia en los seres humanos. Aquí un ejemplo: No podré decir de qué modo se alteraban mis sentidos. Sentí un ardiente deseo de gozar del mundo y, como el vicio con su figura tentadora me pareció la cumbre más alta de la vida, convertí mi existencia en una serie de crímenes vergonzosos (...), un día se me apareció Satanás diciéndome que si alejaba mi alma de lo divino y quería servirle, me libertaría. Dando gritos, me arrodillé a sus pies, y le dije: yo no sirvo a ningún Dios, tú eres mi Señor (111). La mujer y los placeres que ofrece son sobrepuestos a los placeres divinos y a la redención de los pecados. Esto no es en sí un elemento de horror, pero sí lo que están dispuestos a hacer los personajes para obtener los placeres terrenales y olvidarse de su vida al servicio de Dios, y más aun cuando se dan cuenta de que la mujer no es precisamente lo que ellos tenían en mente, sino otra ejemplificación de la maldad y el pecado, incluso de manera demoníaca: “En sus ojos [de Eufemia] ardía a veces un fulgor que despedía chispas brillantes cuando no se creía observada. Parecía como si en lo más hondo de su ser un fuego fatal lanzase sus poderosas llamas” (85). Cuando Medardo se sabe en la condenación, reconoce que irá al infierno por todos los pecados cometidos. El infierno no es ya un lugar al que vayan las almas después de morir, es el sobrecogimiento y la exaltación con que él vive día a día, esperando no ser descubierto; es su conciencia que no lo deja en paz; es no saber cómo salir del laberinto de sus mentiras y de sus crímenes. Es saberse culpable y no poder tener escapatoria, más que morir ignominiosamente y sin absolución. ¿Qué tanto tenemos de Medardo en nosotros mismos? En Medardo hay, hasta cierto punto, un desdoblamiento del demonio, y eso es lo que le causa miedo; y a nosotros como lectores nos pone a reflexionar qué tanto nosotros estamos en la misma situación. Si analizamos qué fue lo que causó la perdición de Medardo, podemos observar que son actitudes tan comunes y cotidianas, que nosotros mismos estamos inmersos en ellas. No fue necesario empezar con misas negras ni satanismos, ni prácticas de brujería y sacrificios humanos. Básicamente fue la curiosidad —llevada por la soberbia—, el orgullo, el egoísmo y la lujuria. Estos “pecados” fueron suficientes para corromper un alma, hasta convertirla en ser demoníaco. Considero que este aspecto es el que hace de esta obra una novela negra: motiva el miedo no a lo sobrenatural, sino a nosotros mismos, a lo que haya de desconocido en nuestro interior. Referencias • HOFFMANN, E. T. A., Los elíxires del diablo, traducción de Carmen Bravo-Villasante, Barcelona, Torre de Viento, 2ª edición, 2001. ** Alejandra Silva Lomelí feja07@hotmail.com Editora, crítica literaria y cuentista mexicana (Guadalajara, Jalisco, 1984). Ha publicado en revistas de México, Uruguay y Estados Unidos. Estudió la Licenciatura en Letras Hispánicas en la Universidad de Guadalajara (http://www.udg.mx). Prepara la antología de poesía Con olor a tiempo: antología de poesía erótica mexicana (siglo XIX - mitad del siglo XX), que será publicada por la Editorial Eón (http://www.edicioneseon.com), de Ciudad de México. === La novela Averno, de Gabriel Jiménez Emán, ============================ === como la metáfora del extravío del hombre en la posmodernidad ========== === Jairo Brijaldo ======================================================== “¡Ah, cuán triste me sería decir lo salvaje, áspera y espesa que era esta selva, cuyo recuerdo renueva mi pavor, que supera al de la muerte!”. Dante Alighieri La Divina Comedia Canto I. El Infierno Selva oscura Las leyes del mercado, la sobreproducción industrial, las grandes corporaciones económicas trasnacionales y la pretendida hegemonía cultural han desviado al ser humano del camino recto, extraviándolo en una selva oscura sin el auxilio de un Virgilio que lo tome de la mano y le muestre lo sórdido del averno y su posible retorno a un lugar menos inhóspito. La temática del infierno como leitmotiv, así como la del viaje, se presenta de manera recurrente en la historia de la literatura desde sus primeras expresiones registradas en las diversas culturas, resultando quizá una de las más resaltantes para el mundo occidental La Divina Comedia, del poeta Dante Alighieri (1265-1321). Revisaremos, en este acercamiento al texto, el averno como metáfora del hombre posmoderno extraviado, y lo haremos por medio de la novela intitulada Averno, del escritor venezolano Gabriel Jiménez Emán (Caracas, 1950). Destacado narrador, poeta y ensayista, quien ha publicado en narrativa Los dientes de Raquel (1973), Los 1.001 cuentos de una línea (1981), Relatos de otro mundo (1987), Una fiesta memorable (1991), Tramas imaginarias (1991), La gran jaqueca (2002), La isla del otro (1979), Mercurial (1994), Sueños y guerras del Mariscal (2001) y El contraescritor (2007). En poesía ha publicado los libros Narración del doble (1978), Material de sombras (1983), Baladas profanas (1993), Proso estos versos (1998) e Historias de Nairamá (2007). Como ensayista podemos mencionar Diálogos con la página (1984), Provincias de la palabra (1995), Espectros del cine (1998) y El espejo de tinta (2007). La obra que nos ocupa en este ejercicio de lectura y reescritura es Averno, novela publicada en el año 2006 y enmarcada dentro de la ciencia ficción, donde se resaltan las preocupaciones del hombre ante una posmodernidad agobiante manifestada en una sociedad sofisticada bajo la direccionalidad de pensamientos y prácticas poco alentadoras, tales como la contaminación ambiental, la marginalidad, la violencia, la prostitución, la clonación y un profundo desamor signado por la pornografía, la soledad y la vida superficial programada por los empresarios del entretenimiento, las drogas y de una realidad virtual descontextualizada. Averno y posmodernidad La posmodernidad gestada desde el hombre moderno, en medio de sus inquietudes, frente a sus ideales y conceptos donde la imagen de Dios se inestabiliza o debilita, tomando mayor significación la idea sobre la moral como sustento de cualquier deidad. Planteándose, por lo tanto, la finitud del hombre y su intrascendencia marcada por su organicidad corporal que, como lo afirma Víctor Bravo (1991): Cuando el hombre se mira a sí mismo sin las glorias de la trascendencia y de las identidades divinas, se topa con su desamparo y ve su efímera corporeidad de orificios y excrecencias amenazadas por la enfermedad y condenada a la muerte; se ve en la fealdad y en la debilidad de un cuerpo sometido a las desgarraduras del mundo (p. 42). Es el hombre perdido en un mundo infierno donde las relaciones con lo etéreo y lo divino se alejan, se desvinculan, acercándose el hombre a un mundo con pocas posibilidades de adherirse y sostenerse. Como lo explicara Hopenhayn (1994) cuando plantea que al Nietzsche presentar a la moral como producto de una verdad no absoluta tiembla el edificio metafísico que se encuentra cimentado precisamente en esa moral, ahora cuestionada. De esta manera se define la verdad absoluta sólo como una invención histórica, esgrimida por los más fuertes con el objeto de lograr el dominio de los más débiles en una sociedad determinada. Esto lo observamos en Averno cuando el personaje Ana La Leona, a quien le han desaparecido a su joven hijo Raúl, refiriéndose a una organización policial en la ciudad de Caracas, que ya cuenta para ese entonces con una avenida a la altura de la cota 2000, expresa que “han creado esas fulanas ‘Brigadas Contra el Vicio’ no para atrapar a los ladrones o asesinos o drogadictos, sino para llevarse a la gente inteligente, a la gente que sabe cosas. Mi Raulito es muy inteligente, lee mucho, es poeta...” (p. 49). Son los poetas como creadores de realidades analógicas potenciales y con su continua visión crítica de las verdades establecidas y sus posibilidades de irrupción. Es el poeta desestabilizador, el de alto riesgo, el que no deseaba Platón en su República de las ideas, la imperturbable. Ahora, procurando ubicar cronológicamente esta visión del mundo en torno a la posmodernidad, nos remitimos a lo expresado por Julio López (1985), quien afirma que: La tecnología relacionada con la informática y la telemática tienden a impregnar el tejido social y su funcionamiento mismo, ya que desde los años sesenta, fecha esta en la que se clausura la llamada “posguerra” con un conjunto articulado de transformaciones sociales y culturales, y en el que, en puridad, podemos comenzar a hablar de época posmoderna en tanto que hacen patentes tanto el advenimiento de la nueva cultura de la imagen y el sonido, como en tanto se manifiesta con evidencia ese sentimiento de “desencanto”, “frustración”, y “melancolía” ante el progreso técnico-científico, antaño fuente de optimismo y hoy causa de cierto vaciamiento individualista (p. 111). La cosmovisión del hombre de la modernidad baja a Dios de las alturas plantándolo en la tierra para ejercer su soberanía junto con la idea del progreso, el avance científico y tecnológico, los mismos que pronto nos mostrarán más decepción que satisfacción. Basta con recordar el macabro acontecimiento que significó la exterminación por medio del átomo en Hiroshima y Nagasaki. Es la soberbia del hombre, mostrando los riesgos a que está sujeto el planeta ante estos supuestos avances científicos y el uso irracional de los mismos. Averno: ántropos, cibernántropos y clones La novela Averno también nos plantea la difícil situación de la convivencia, la cual se torna complicada entre ántropos, pero ahora aunada con la compañía de los cibernántropos crea situaciones sociales mucho más complicadas. Los cibernántropos son seres teledirigidos por grandes corporaciones de las redes de la información y comunicación que poseen necesidades artificiales en un mundo colmado de pseudosatisfactores cuyo consumo exacerbado se satisface bajo los designios de la oferta y la demanda. Este enfrentamiento ántropos-cibernántropos, ahora se agudiza con la convivencia con seres humanos creados por medio de la clonación en su acelerado proceso de envejecimiento y muchas veces diseñados genéticamente con objetivos muy abyectos y escabrosos. Los cibernántropos, según Lefebvre (1986:168), ignoran el deseo y sólo tienen necesidades, y su diferencia con el robot es que sí tienen conocimiento de la sed y del hambre. También tienen sexo. A diferencia, el ántropo acepta los conflictos, los asume y enfrenta el sufrimiento que genera dichos conflictos. De igual modo confronta y no teme agudizar las contradicciones, expresarlas y gritarlas por medio de la retórica y el discurso apasionado. El cibernántropo, en cambio, se deleita en reducir todo lo que toca y muy especialmente las contradicciones. Así, en el capítulo veintiuno de la novela Averno encontramos que: Con el deicidio perpetrado a diario por la gula económica y la implantación de la tecnología como un fin en sí mismo, la sociedad se solazaba en sus propias imágenes, en sus espejismos prefabricados. Uno de esos sustitutos de Dios era el de la Ciberesfera, un ente invisible de estructuras de información transmitidas como ondas de radio, las cuales transportaban palabras, imágenes y sonidos, y éstas a su vez transmitían un determinado concepto de vida... (p. 170). En la modernidad ubicamos la muerte de Dios, ahora estamos ubicando otro asesinato desde la posmodernidad, y es el de la realidad. Ya que la posmodernidad está directamente vinculada con las imágenes, la proyección, la repetición, lo audiovisual y lo virtual, en lo que Baudrillard (2000) denominará “el crimen perfecto”. En La ilusión vital, Baudrillard (1985: 188), también expresa que “hoy ya no existen la escena y el espejo. Hay, en cambio, una pantalla y una red”, de la misma manera propone que la imagen televisiva es el objeto definitivo y perfecto en esta nueva era ya que nuestro propio cuerpo y su contexto se convierte en una pantalla de control. La clonación, con sus primeros resultados mostrados al público, con la conocida oveja Dolly en el año 1997, hija y motivo de orgullo de los científicos, quienes al parecer no previeron los acelerados cuadros de envejecimiento del mamífero en su copia celular. Con este resultado de la ciencia se demostraba una vez más el futuro incierto de una sociedad con grandes inclinaciones antiéticas, perfiladas en la multiplicación e hibridez de los seres vivos con los fines menos sospechados y por lo general vinculados también con las leyes de la oferta y la demanda del mercado mundial. El primer caso de clonación que se observa en la novela de Jiménez Emán (2006: 95) en un diálogo entre los personajes Juan Pablo Risco y Nicolás Kai, donde éste último comenta su experiencia con el científico Gustavo Jara, quien trabaja para Corporación Enolc, específicamente en el “Proyecto G” con el objeto de clonar seres humanos. Lo podemos observar de la siguiente manera: —Al poco tiempo de mi amistad con Gustavo Jara, me parecía que el comportamiento de su familia era demasiado seco, yo estaba inquieto ante las reacciones maquinales de la señora Jara y de sus hijos, y Gustavo, viendo que yo lo había advertido, me confesó con orgullo que su familia era producto de la clonación, y que aquello no tenía nada de malo. Poco a poco fue interesándose en clonar más gente, y yo me opuse. —Entonces empezaron los problemas. —Sí, sus argumentos eran simplemente para tener control absoluto de cosas y personas, de las necesidades y de las respuestas humanas a esas necesidades. —Algo aterrador— dijo Juan Pablo. Según Baudrillard (2000), existe una información genética en nuestras células con la tendencia hacia la inmortalidad, de allí que nos cueste tanto aceptar la muerte, tanto la nuestra como la ajena, ya que “en las células acecha nuestra inmortalidad” (p. 5). Y ha sido un proceso largo el que permitió la división de estas células y al mismo tiempo la muerte, ya que “la inmortalidad es siempre el más terrible de los posibles destinos” (p. 5). Sigue explicando Baudrillard sobre el proceso de sexualidad en los seres vivos: Después de la gran revolución en el proceso evolutivo (la llegada del sexo y de la muerte) aparece la gran involución: su objetivo es, a través de la clonación y de muchas otras técnicas, liberarnos del sexo y de la muerte. Donde una vez las criaturas vivas se esforzaban, a lo largo de millones de años, por liberarse de esta clase de incesto y de entropía primitiva, ahora nosotros nos encontramos, a través de los avances científicos mismos, en el proceso de recrear precisamente esas condiciones. Estamos trabajando activamente en la “des-información” de nuestra especie a través de la anulación de las diferencias (p. 7). Es una carrera científica en contra de la evolución de la vida, por medio de la negación de la muerte, situación que se traduce en células inmortales que se multiplican, creando las condiciones propias de un tumor cancerígeno. También lo expresa la novela Averno, refiriéndose a la superproducción manufacturera: ...el llamado crecimiento canceroso, es decir, el sistema produce más de lo que puede vender, y paga a los empleados cantidades inferiores al valor de su trabajo, para extraer más beneficios y hacer posible un nuevo crecimiento, que se dispara hasta hacerse proliferante, recargado, canceroso (p. 186). Rebeca Henríquez, personaje de la novela Averno, quien es un clon de Sara Amarilis, la hija de Nikolás Kai. La describe el texto en su acelerado proceso de envejecimiento, de la siguiente manera: Rebeca Henríquez recogió furiosa los pliegues de su vestido rojo y subió las escaleras hacia su recámara. Fue directo al espejo. Tenía 15 años, pero representaba al menos 40. Sus arrugas habían comenzado a pronunciarse en los últimos meses. Dio un golpe sobre la mesa del tocador y tiró de allí varios frascos de maquillaje. Estuvo un rato pensando y luego bajó. Se plantó frente a Nikolás y le sostuvo la mirada, auscultando en sus ojos (p. 135). Dentro de la novela hay un grupo de personajes que luchan por el respeto a la vida, ya que la ética está directamente relacionada con todo lo que procure la continuidad de toda vida en el planeta, así como el respeto a las sabias leyes de la naturaleza. “Vanguardia Ética” se denomina el grupo liderizado por Nikolás Kai, Juan Pablo Risco, Fidias Heredia, Karl y Klara Kubin, quienes conforman una red internacional para enfrentar a la Corporación Enolc, quien presta servicios de clonaciones para distintos usos en el mercado humano. Según Henri Lefebvre (1986): En esta gran guerra, las armas son espirituales. Lo que no excluye las intervenciones brutales de cibernántropos provistos de instrumentos contundentes, ideológicos y de otra clase. Por armas espirituales de los ántropos entendemos la ironía, el humor, el sentido de lo chistoso, la sátira directa o indirecta, la elaboración de un código de convivencia entre los anticibernántropos (p. 182). Son los tiempos de confrontación entre los humanos con seres creados desde la propia inteligencia, sin medir las consecuencias que significan ir contra la ética y el equilibrio de la naturaleza por medio de la monstruosa intervención genética de los seres vivos. Averno, cuerpo y amor En este averno posmoderno, después del caos de una ciudad colapsada e integrada por una serie de avernos que la subdividen, “Catia era el grande, el verdadero infierno de la ciudad...” (Jiménez Emán, p. 11). En este contexto, extrapolado con Hollywood y Nueva York se desarrolla una cultura donde el cuerpo ejerce una función estrictamente orgánica, desprendido de cualquier sentimiento, en una suerte de derecho jurídico sobre el cuerpo y su debida administración. Baudrillard (1989: 42) expone que pertenecemos a la cultura de la eyaculación precoz, esto debido a que los procesos de seducción en correspondencia con una profunda ritualización se borran para transformarse en un imperativo sexual naturalizado, donde se expresa: “tienes un sexo, y debes encontrar su buen uso”. “tienes un inconsciente, y ‘ello’ tiene que hablar”. “tienes un cuerpo y hay que gozar de él”. “tienes una libido, y hay que gastarla”. Esta obligación de liquidez, de flujo, de circulación acelerada de lo psíquico, de lo sexual y de los cuerpos es la réplica exacta de la que rige el valor de cambio: es necesario que el capital circule... (p. 42). La relación de pareja en el transcurso de la novela se desenvuelve por medio de un interés para superarse y escalar tanto social como laboralmente. Sólo se observa al final de la obra cuando surge Sara Amarilis, cual Beatrice, reflejando el amor que salvaría a Juan Pablo Risco del averno. Las relaciones amorosas en la mayor parte de los casos se reflejan como en la descripción de los personajes Ingrid Valenzuela y Josefina Montero: Pero Ingrid no tenía amoríos; sólo sufría de arrebatos de sexo compulsivo que desahogaba con jóvenes técnicos del estudio a escondidas. En cambio Josefina sí le contaba de sus experiencias sexuales con algunos actores y hombres de negocios, empresarios adinerados que siempre iban por allí buscando sensaciones nuevas. En poco más de un año protagonizaron cuatro películas que fueron éxitos rotundos de taquilla (p. 139). Víctor Bravo (1991: 42) recuerda que “la revelación del cuerpo es la revelación del infierno”, debido a esto la iglesia siempre procuró ocultarlo, silenciarlo, velarlo y prohibirlo. Pero ya había ocurrido el “crimen perfecto” y Dios ya no ejercía su soberanía, sino que gobernaba el pensamiento crítico, ubicándonos esto en las mismas puertas del averno. “Pues la razón, que nace para negarse permanentemente a sí misma, es una de las más perfectas invenciones del demonio” (p. 42). Más adelante, el texto nos narra la vinculación amorosa entre los personajes Ingrid Valenzuela y el empresario Domingo Monasterios, donde la relación despersonalizada es lo característico de estos amores directamente proporcionales al capital económico y al dinero circulante: Ella sabía para qué; entonces se dirigía a la habitación, se desnudaba y acostaba en el lecho tumbada de espaldas para no ver la cara de Domingo. (...) Ella sentía un dolor vergonzoso. Al comenzar a moverse la sujetaba y obligaba a estar en la posición animal de cuatro patas, hasta que él eyaculaba y ella fingía estar teniendo el orgasmo para que él se sintiese satisfecho y no le exigiese un nuevo coito (Jiménez, 2006: 140). Zambrano (1993: 267), al referirse a Afrodita como la divinidad del amor, nos recuerda que ella es todo juego, gracia y regalo. Esas cándidas características resultan muy sutiles, y el hombre con el solo aliento las puede maltratar; tal es que su pureza está representada por un niño, un amor niño, “Eros, niño; Adonis, adolescente, es el compañero de Afrodita, su hermano o su amante...” (p. 266). Pero Afrodita, así como es juego y fiesta, también es tragedia. El amor es el agente de destrucción más poderoso, porque al descubrir la inadecuación y a veces la inanidad de su objeto, deja libre un vacío, una nada aterradora al principio de ser percibida... Y así, el amor hace transitar, ir y venir entre zonas antagónicas de la realidad, se adentra en ella y descubre su no-ser, sus infiernos (p. 273). Sigue explicando María Zambrano que el hombre, en nombre de la libertad, ha renunciado a la condición divina del amor, ha cometido el crimen contra Afrodita, con la intención de no padecer la herencia propia del enamorado, el sufrimiento y la pasión de toda adoración divina, quedándose únicamente con la función orgánica en el ejercicio de un derecho humano, el cual lo puede actualizar cuando lo considere conveniente. Así, al hombre y a la mujer posmodernos, en Averno, lo salva la “Vanguardia Ética” organización conformada por poetas, músicos y artistas surgidos de las zonas populares de la gran Caracas, como en el barrio Manuel Díaz Rodríguez de Chacao. También esta vanguardia tiene sedes en distintos puntos del mundo que le hacen frente a los cibernántropos, y aun a los clones que circulan por las inhóspitas calles de la ciudad con un rostro y un cuerpo repetido, sin un alma que los fije a la tierra para proporcionarle sentido a su existencia en un mundo apocalíptico donde: La educación prácticamente no existe, sólo la educación privada que pueda pagarse. Los profesores de materias humanísticas o de asuntos artísticos o filosóficos no tienen campo de trabajo en ninguna parte. Las facultades de Artes o Letras han sido eliminadas paulatinamente. Los libros de autores clásicos son considerados costosos, pesados, incómodos o inextricables. Las ideas o los mundos creados en la imaginación de los artistas clásicos son vistos como utópicos, divagantes, poco aplicables en la práctica. Incluso pueblos y sabidurías ancestrales como la hindú o la china están alejándose cada vez más de sus tradiciones, de las leyendas y fábulas que habían fundado sus identidades. Todo está siendo suplantado por la imagen trucada, por los efectos especiales, gratuitos, de puro manejo por ordenador, por el video musical y por las películas de erotismo fofo... (Jiménez, 2006: 115). Es el grito de los poetas y creadores que nos muestran el camino bajo la guía de un Virgilio, un Eliseo, un Lezama Lima. Es por medio del canto de la conciencia, la armonía, la belleza y la sensibilidad. Es la creación humanista que gracias a la palabra metafórica transforma las realidades con pretensiones de imperturbabilidad. Es la metáfora creadora de nuevos discursos, de nuevas significaciones, de otros sentidos. Es la metáfora que revoluciona, es la “metáfora viva” a decir de Paul Ricoeur. Así, por medio de la palabra, como también lo sentenciara Heidegger, es que lograremos otras realidades y será la guía para salir dignamente del averno posmoderno, después del asesinato de Dios, de la realidad y del amor. Esta ponencia fue presentada en el XI Congreso Internacional “Presencia y Crítica” en Trujillo (Venezuela) el 29 de mayo de 2010. Bibliografía • BAUDRILLARD, J. (1985). “El éxtasis de la comunicación”. En: La Posmodernidad. Barcelona (Esp.): Kairós, pp. 187-197. — (1989). De la seducción. Madrid: Cátedra (5ª edición). — (2000). La ilusión vital. Madrid: Siglo XXI. • BRAVO, V. (1991). “Del cuerpo y de la fealdad”. En Solar, Nº 7, Mérida, julio-septiembre. pp. 41-42. • ALIGHIERI, D. (1978). La Divina Comedia. Madrid: Mediterráneo (5ª edición). • HOPENHAYN (1994). Ni apocalípticos ni integrados. Aventuras de la modernidad en América Latina. Santiago de Chile: FCE. • JIMÉNEZ, G. (2006). Averno. Caracas: El Perro y la Rana. • LEFEBVRE, H. (1986). Hacia el cibernántropo. Una crítica de la tecnología. Barcelona (Esp.): Gedisa. • LÓPEZ, J. (1988). La música en la posmodernidad. Barcelona (Esp.): Ánthropos. • ZAMBRANO, M. (1993). El hombre y lo divino. México: FCE (2ª edición). ** Jairo Brijaldo brijaldoa@yahoo.com Ensayista y poeta venezolano (Barquisimeto, 1972). Licenciado en letras por la Universidad de los Andes (ULA, http://www.ula.ve), donde cursa actualmente la Maestría en Literatura Latinoamericana. Es colaborador de la revista Principia, de Barquisimeto, y del diario Yaracuy al Día, de San Felipe, donde reside. Es editor del Sistema Nacional de Imprentas de la Fundación Editorial El Perro y la Rana (http://www.elperroylarana.gob.ve) en Yaracuy. === El espejo de la melancolía ============================================ === Anotaciones acerca de Extracción de la piedra de locura =============== === de Alejandra Pizarnik Jorge Mario Sánchez ======================== 1 Voy a formular, por el momento, una hipótesis que creo cierta: el artista, el verdadero artista, aquel entregado por completo a su arte, sabe que su obra lo trasciende, lo envuelve, y sabe además que es siempre artista, aun en los momentos en que no produce nada. De allí a decir que, en cierta forma, el artista se confunde con su obra —con sus visiones, su búsqueda, su estilo—, hay un solo paso. Él es su obra, y viceversa. Y ésta no se reduce a lo que entrega a los otros (libros, pinturas, composiciones musicales, filmes): su obra es su vida, lo que él es y lo que hace. Ahora diré poeta y no artista. En algún momento el poeta se sentirá envuelto en una maraña que es su obra. Su poesía lo cruza, lo envuelve, lo acorrala. Pensemos justamente en esos poetas comprometidos con su arte, en aquellos místicos que se entregan por completo a su visión. Pensemos en uno de ellos, en una poeta argentina que representa mejor que nadie esta entrega, tanto en su vida como en su obra: Alejandra Pizarnik. Hay en ella un doble movimiento (o un doble deseo): se sumerge al tiempo que intenta escapar. Pero con el paso de los años la huída se hace imposible y esa grieta que la cruza la obliga a una devoción total a su visión y por ende a sí misma; ¿y qué mejor entrega que la muerte? No hablaré, por el momento, del suicidio de Alejandra Pizarnik. Contemplemos su obra, su poesía. Presenciemos su lucha, esa lucha terrible, ese desgarre interno, profundo (el abismo en nuestro interior es insondable, ¿pero quién puede en verdad asomarse a él?). Y pensemos, para ello, en uno de sus libros más representativos, en donde el sometimiento a la visión es, a la vez, la entrega al vértigo de la muerte: Extracción de la piedra de locura. Los poemas que componen el libro son ante todo prosas, y sólo ocho de los textos están en verso. La mayoría de poemas son muy cortos, pero los seis que cierran la obra son prosas largas y hasta cierto punto narrativas. En este libro, la visión primordial es, por supuesto, la muerte. Pero no la muerte como algo lejano e inasible, sino como una presencia vívida, el vértigo que da el entender que si a todos nos espera la nada (el silencio), que si este destino es inevitable, es como si no hubiésemos existido nunca, como si ya estuviéramos muertos: el ahora se hace irreal, y aquellos lo suficientemente sensibles —como Alejandra— pueden percibir, en vida, a la nada eterna bajo el velo de cosas que la cubre. La omnipresencia de la muerte en Extracción de la piedra de locura imposibilita al “yo”. Desdibuja su imagen, lo falsea. Lo hace prescindible. Por eso la poeta no se reconoce ya en la mujer que alguna vez fue: su pasado es una sombra. La muerte, aquí, no es sólo la muerte física: es también el carácter efímero de la realidad, y por lo tanto del “yo”, que se deshoja: Esta lila se deshoja, Desde sí misma cae y oculta su antigua sombra. He de morir de cosas así (1). El “yo” poético, al igual que ese “yo” psicológico que es la representación que Alejandra se hace de sí misma, se desvanecen ante la presencia de la muerte, y por lo tanto Pizarnik encuentra en sus noches los cadáveres de todas las Alejandras que ha sido, y sobre todo de la Alejandra niña. Como respuesta, busca obsesivamente lo absoluto, trata —pero en Extracción de la piedra de locura ya entiende la inutilidad intrínseca de ese esfuerzo— de fabricar ese absoluto con palabras, de, palabra por palabra, escribir la noche, hacer la muerte, porque la muerte real, que la mira desde el otro lado del río, es espantosa. Mientras tanto, sus noches están pobladas, no sólo de las sombras de sí misma, sino de los ausentes, de aquellos a los que el paso del tiempo borra a cada instante. En su anhelo de lo absoluto las palabras no son más que un simple simulacro. Las palabras sólo designan lo obvio, el lugar común, y hay en ellas la imposibilidad de dar cuenta de la nada, esa nada que la poeta presiente alrededor suyo, que su conciencia exacerbada y su introversión han revitalizado. En uno de los poemas del libro Pizarnik habla de “grises pájaros en el amanecer” que “son a la ventana cerrada lo que a mis males mi poema” (2). Y en otro lugar: Las fuerzas del lenguaje son las damas solitarias, desoladas, que cantan a través de mi voz que escucho a lo lejos. Y lejos, en la negra arena, yace una niña densa de música ancestral. ¿Dónde la verdadera muerte? He querido iluminarme a la luz de mi falta de luz. (...) La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante. Y yo no diré mi poema y yo he de decirlo. Aun si el poema (aquí, ahora) no tiene sentido, no tiene destino (3). La poeta debe decir su poema a pesar de la inutilidad del esfuerzo. Y es un esfuerzo inútil no sólo porque las palabras ya no podrán decir el silencio (el absoluto), sino porque el poema, también, debe morir, es efímero. Como dice Roberto Juarroz: “la poesía (...) reside en el tiempo. O, más precisamente, el tiempo es la sustancia de que está hecha (en esto nos parecemos a cualquier poema)” (4). El poema es una cosa más agregada al mundo y, como todas las cosas, es temporal. Pero las imágenes de Pizarnik emergen sin remedio, el simulacro debe hacerse porque hay un doble movimiento, la atracción por la nada y el horror a esa nada. Esta necesidad es clara para ella, y en su diálogo con Roberto Juarroz hace hincapié en ello: El poeta comparte con el pintor la necesidad ineludible de hacer existir los objetos de su espíritu (imágenes, representaciones), los cuales exigen, a fin de existir con entera plenitud, la máxima precisión (5). Las imágenes son, en Extracción de la piedra de locura, precisas y repetitivas: están las noches, las sombras, los espejos y las lilas, el río, la muerte que espera en la orilla opuesta, la música, las palabras, la lluvia y el cuerpo, las muñecas, la soledad, el vacío. A pesar del sinsentido hay una entrega completa, peligrosa. La grieta que cruza a la poeta exige ser dicha: este destino poético es claro para ella, y lo asume hasta sus últimas consecuencias. Por otro lado, la búsqueda de lo absoluto es también la búsqueda de la inocencia. Es el anhelo de fusión con la nada esencial, y por lo tanto es un anhelo místico. En los poemas que surgen de esta exploración se va concibiendo el “dios verbal” del que habla Juarroz (6). En Extracción de la piedra de locura Pizarnik evidencia este destino en el poema “Caminos del espejo”. Hay aquí, también, un recuento de los inevitables fracasos que tal destino conlleva: “Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones”; “Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo? Deseaba un silencio perfecto. Por eso hablo” (7). En este poema en prosa encontramos diecinueve estrofas numeradas del I al XIX que indicarían una continuidad, un avance de un fragmento a otro. Pero no hay tal avance, las imágenes se mueven en círculos, o hay, por el contrario, un retroceso. Ya en la primera estrofa la poeta dice su ambición, “Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto”, y más adelante confiesa el vértigo de su intento: “Mi caída sin fin en mi caída sin fin donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba no vi otra cosa que a mí misma” (8). En el “Homenaje a Alejandra Pizarnik” de Roberto Juarroz encontramos que “cada poeta es el producto y el servidor de su visión, pero es también una parte de esa misma visión. Al contemplarla, se contempla; al herirla, se hiere; al encerrarla, se encierra” (9). Y nada más fuerte en Pizarnik que el deseo de ser ella el poema, hacer de sí misma la obra de arte, la ofrenda que dará al mundo. Entonces, el “yo” que fragmentan la muerte y el tiempo, que la contemplación del abismo hace efímero y carente de sentido, resurge de nuevo en la creación poética, contradice a la muerte. De nuevo la paradoja: la poesía, que nace de la contemplación de la muerte, que está embebida de ella, que se sabe búsqueda del silencio, enfrenta a la nada y al silencio. La poesía, como simulacro del suicidio, evita —temporalmente— el suicidio: lo circunda, intenta representarlo, lo mira de frente con los ojos muy abiertos. 2 La poesía de Pizarnik, sobre todo en sus últimos libros, es producto y representación de la melancolía, del tedio vital, del Spleen que la hace ver la realidad con ojos de muerta. Pero es también, junto con el sexo y ciertas músicas, una forma de lucha contra el Spleen. En La condesa sangrienta, que fue publicada originalmente en revista antes de Extracción de la piedra de locura, Pizarnik narra, con sobriedad de cirujano, los extremos a los que puede llegar una mujer sumida en el hastío perpetuo, en este caso la condesa húngara Erzsébet Báthory, quien torturó y asesinó a más de 600 niñas a principios del siglo XVII. En uno de los capítulos del libro, “El espejo de la melancolía”, se lee: Creo que la melancolía es, en suma, un problema musical: una disonancia, un ritmo trastornado. Mientras afuera todo sucede con un ritmo vertiginoso de cascada, adentro hay una lentitud exhausta de gota de agua cayendo de tanto en tanto. De allí que ese afuera contemplado desde el adentro melancólico resulte absurdo e irreal y constituya “la farsa que todos tenemos que representar”. Pero por un instante —sea por una música salvaje, o alguna droga, o el acto sexual en su máxima violencia—, el ritmo lentísimo del melancólico no sólo llega a acordarse con el del mundo externo, sino que lo sobrepasa con una desmesura indeciblemente dichosa; y el yo vibra animado por energías delirantes (10). Es este el mismo hastío que hace que los libertinos de las novelas del Marqués de Sade cometan las peores aberraciones imaginables, y ya Octavio Paz, en el poema “El prisionero”, dedicado al escritor francés, nos decía: El hombre está habitado por silencio y vacío. ¿Cómo saciar su hambre, cómo poblar su vacío? ¿Cómo escapar a mi imagen? (...) La imaginación es la espuela del deseo, su reino es inagotable e infinito como el fastidio, su reverso y gemelo (11). Y es también el Spleen de Baudelaire, que es percibido por este poeta como “un pueblo silencioso de arañas” que “va tejiendo entre nuestros cerebros su telaraña informe” (12). Vemos, pues, que el Spleen, la sensación (física y moral) de que estamos habitados por silencio y vacío, es un silencio negativo opuesto al silencio positivo, al absoluto que anhela Alejandra Pizarnik. Sobre el fragmento de La condesa sangrienta citado arriba, Juan Gustavo Cobo Borda anota que el poema, al igual que la música, el acto sexual y las drogas, logra la fusión del ritmo del melancólico con el ritmo del mundo, “pero para llegar a ella es necesario que el yo desaparezca y se oculte, quede camuflado por el poema, sea el poema” (13). Alejandra quiere ser una con su visión, lograr la exaltación mística de su renuncia absoluta. “Pero llegan entonces las despoblaciones súbitas, las vacaciones del demonio interior, los interregnos que tampoco pueden abrirse, los infiernos o los purgatorios vacíos. Y en esas condiciones, es casi imposible para el poeta tolerar la ausencia aún transitoria de su exaltación, de ese fuego que le permitía quemar los límites o convivir con ellos”, dice Juarroz a propósito de Pizarnik (14). Y de aquí inferimos, también, que la poeta escribe sumida en el miedo, consciente de los terrores que la acechan. Escribe: “Habla del dolor incesante de tus huesos, habla del vértigo, habla de tu respiración, de tu desolación, de tu traición”. Escribe: “De repente poseída por un funesto presentimiento de un viento negro que impide respirar, busqué el recuerdo de alguna alegría que me sirviera de escudo, o de arma de defensa, o aun de ataque”. Escribe: “Y luego está el espacio negro —déjate caer, déjate caer—, umbral de la más alta inocencia o tal vez tan sólo de la locura” (15). 3 Alejandra quiere ser su propia creación estética, quiere ser el poema. Esto es, ser su “yo” esencial. Pero, ¿no somos todos un reflejo del mundo, seres fragmentados productos de la cultura, así como toda escritura es reflejo de lo leído y vivido por el autor? ¿Cómo encontrar entonces esa esencia que se nos escapa? Pizarnik busca “engendrar más ser a través del lenguaje” (16). Pero en ella esta obstinación se transforma en laberinto, y en últimas en fracaso. Imposibilidad de alcanzar un “yo” más allá del que dicta el mundo. Por eso, ante la imposibilidad del éxtasis total aquí y ahora, el hundimiento definitivo en la melancolía. Y en Extracción de la piedra de locura hay una conciencia de este fracaso que podemos rastrear a lo largo de todo el libro, y sobre todo en los largos poemas en prosa que lo cierran. En uno de estos poemas, Pizarnik intercala una estrofa en verso donde relata su antigua fe, su antiguo éxtasis: mi cuerpo se abría al conocimiento de mi estar y de mi ser confusos y difusos mi cuerpo vibraba y respiraba según un canto ahora olvidado yo no era aún la fugitiva de la música yo sabía el lugar del tiempo y el tiempo del lugar en el amor yo me abría y ritmaba los viejos gestos de la amante heredera de la visión de un jardín prohibido (17). Y un poco más adelante, ya en prosa, como si la prosa, en lugar del verso, fuera el modo de decir el fracaso, escribe: “La tenebrosa luminosidad de los sueños ahogados. Agua dolorosa” (18). Y el afuera contemplado por el melancólico, la farsa que todos tenemos que representar, fragmenta el “yo” al tiempo que lo va creando. El mundo no es, por lo tanto, ajeno al hundimiento de la poeta, y ya en este punto no puedo evitar hablar del suicidio de Alejandra, al que tantos críticos han visto como la culminación de su búsqueda poética, en la que poesía y vida se entrelazan y confunden. Así, Guillermo Sucre se pregunta en “La metáfora del silencio”: “¿No hay en el suicidio una acusación contra la sociedad? Aunque es también posible verlo como una acusación contra la condición humana misma” (19). El solipsismo, el encarcelamiento en sí misma, es uno de los peligros de esta entrega poética, y en Pizarnik se hace evidente. Ella vivió en una época en la que apenas empezaba a manifestarse lo que hoy, iniciando el siglo XXI, es una realidad abrumadora: el hombre contemporáneo se halla saturado por la multiplicidad de discursos externos, ajenos, a los que está sometido. Hoy, algunos artistas encuentran refugio, justamente, en sus propias visiones; ávidos de verdad, su verdad, tienden a la introspección, a buscar en su interior lo que el mundo, fragmentado en exceso, contradictorio, atiborrado de palabras e imágenes inconexas, les niega sistemáticamente. Y la poesía de Alejandra Pizarnik, quien nace en 1939 y muere en 1972 (años convulsos, de profundas transformaciones sociales y políticas en América Latina y especialmente en Argentina), es, a pesar de ello, intimista en extremo, encerrada en sí misma y hermética. Cristina Peri Rossi se lamentaba de esto: “Su poesía permaneció ajena a las manifestaciones del sentir colectivo (...). He escuchado (...) que los dominados no tienen derecho a suicidarse, por lo menos hasta acabar con la sujeción. Más allá del dolor que nos causa el suicidio de una poeta singularmente dotada, queda el dolor de quien no sintió o no comprendió este último mensaje” (20). Pero en los tiempos que corren, de discursos que se entrecruzan, se niegan y contradicen entre sí, de luchas e ideales relativizados hasta la náusea y, por lo tanto, de muerte de las utopías, este lamento carece de fuerza, y, por el contrario, una poesía cerrada como la de Pizarnik se nos muestra, sin duda, subversiva y verdadera. En el mismo poema en prosa que analicé un poco más arriba Alejandra se enfrenta a esa sociedad, a ese afuera que la reprime, a los otros que la desgarran: Me adueñé de mi persona, la arranqué del hermoso delirio, la anonadé a fin de serenar el terror que alguien tenía a que muriera en su casa. ¿Y yo? ¿A cuántos he salvado yo? El haberme prosternado ante el sufrimiento de los demás, el haberme acallado en honor de los demás (21). Y luego escribe: Retrocedía mi roja violencia elemental. El sexo a flor de corazón, la vía del éxtasis entre las piernas. Mi violencia de vientos rojos y de vientos negros. Las verdaderas fiestas tienen lugar en el cuerpo y en los sueños. Puertas del corazón, perro apaleado, veo un templo, tiemblo, ¿qué pasa? No pasa. Yo presentía una escritura total. El animal palpitaba en mis brazos con rumores de órganos vivos, calor, corazón, respiración, todo musical y silencioso al mismo tiempo. ¿Qué significa traducirse en palabras? Y los proyectos de perfección a largo plazo; medir cada día la probable elevación de mi espíritu, la desaparición de mis faltas gramaticales. Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar. La luz, el vino prohibido, los vértigos, ¿para quién escribes? Ruinas de un templo olvidado. Si celebrar fuera posible. Visión enlutada, desgarrada, de un jardín con estatuas rotas. Al filo de la madrugada los huesos te dolían. Tú te desgarras. Te lo prevengo y te lo previne. Tú te desarmas. Te lo digo, te lo dije. Tú te desnudas. Te desposees. Te desunes. Te lo predije. De pronto se deshizo: ningún nacimiento. Te llevas, te sobrellevas. Solamente tú sabes de este ritmo quebrantado. Ahora tus despojos, recogerlos uno a uno, gran hastío, en dónde dejarlos. De haberla tenido cerca, hubiese vendido mi alma a cambio de invisibilizarme. Ebria de mí, de la música, de los poemas, por qué no dije del agujero de ausencia. En un himno harapiento rodaba el llanto por mi cara. ¿Y por qué no dicen algo? ¿Y para qué este gran silencio? (22). He transcrito buena parte de este poema porque entiendo que aquí se condensa lo esbozado en este artículo. Lo cual, como ya dije, da fe de la absoluta conciencia que tenía Alejandra Pizarnik de su propio recorrido poético y vital (en su caso, estas dos palabras significan lo mismo). Un recorrido que la lleva a un callejón sin salida, al “yo” definitivamente desgarrado, consciente de su inefabilidad e inmerso en la melancolía, acechado por el mundo exterior y por silencios y sombras que contornean el único silencio posible, tanto tiempo aplazado. ¿Cómo habitar el mundo ante la perspectiva del fracaso y de la muerte? ¿Cómo tolerar las máscaras ajenas y las propias? He aquí el dilema de las almas demasiado sensibles, de quienes enfrentan su propio vacío con una temeridad que raya en la locura. Nosotros, los que quedamos, tan sólo apartamos la vista y aguardamos. Pero no logramos apartarnos del embrujo de una poesía tan contundente, sincera y vital como la de Alejandra Pizarnik. Notas 1. PIZARNIK, Alejandra. Extracción de la piedra de locura. Siglo XXI Editores. México, 1974. 2. Ibíd. 3. Ibíd. 4. PIZARNIK, Alejandra. “Entrevista a Roberto Juarroz”. En Zona Franca, Nº 52, diciembre de 1967. 5. Ibíd. 6. Ibíd. 7. PIZARNIK, Alejandra. Extracción de la piedra de locura. Siglo XXI Editores. México, 1974. 8. Ibíd. 9. JUARROZ, Roberto. “Homenaje a Alejandra Pizarnik”. En Eco, Nº 175. Bogotá. 10. PIZARNIK, Alejandra. La condesa sangrienta. Visor. Madrid, 1979. 11. PAZ, Octavio. Libertad bajo palabra. Editorial Sol 90. Buenos Aires, 2003. 12. BAUDELAIRE, Charles. Las flores del mal. Panamericana Editorial. Bogotá, 2001. Traducción de Andrés Holguín. 13. COBO BORDA, J. G. “Alejandra Pizarnik: La pequeña sonámbula”. En Eco, Nº 26. Bogotá, 1972. 14. JUARROZ, Roberto. Op. cit. 15. PIZARNIK, Alejandra. Extracción de la piedra de locura. Siglo XXI Editores. México, 1974. 16. PIZARNIK, Alejandra. “Entrevista a Roberto Juarroz”. En Zona Franca, Nº 52, diciembre de 1967. 17. PIZARNIK, Alejandra. Extracción de la piedra de locura. Siglo XXI Editores. México, 1974. 18. Ibíd. 19. SUCRE, Guillermo. “La metáfora del silencio”. En La máscara, la transparencia. Monte Ávila Editores. Caracas, 1975. 20. PERI ROSSI, Cristina. “Alejandra Pizarnik o la tentación de la muerte”. En Cuadernos Hispanoamericanos, Nº 273. 1973. 21. PIZARNIK, Alejandra. Op. cit. 22. Ibíd. ** Jorge Mario Sánchez jeinzu2003@yahoo.com Escritor colombiano (Bucaramanga, 1979). Es ingeniero electrónico de profesión. Estudia la maestría en literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá (http://www.javeriana.edu.co). Ha publicado cuentos y ensayos en el suplemento cultural del periódico Vanguardia Liberal (http://www.vanguardia.com) de Bucaramanga y escribe reseñas de cine para la revista virtual ochoymedio.info (http://www.ochoymedio.info). También ha publicado ensayos y otros textos en varios medios electrónicos. Mantiene los blogs literarios El Persa (http://elpersa.blogspot.com) y Espacios Vacíos (http://jeinzu.blogspot.com). ||||||||||||||||||||||||||||||| LETRAS |||||||||||||||||||||||||||||| *** La ventana Begoña Roldán Juez *** Poemas Juanita Conejero *** Misterio Carlos Rivas *** Poemas Édgar Mena *** La cárcel de Babel Jorge Ernesto de León Cabrera *** Poemas Sebastián del Pino Rubio *** La mirada zurda Antonio Guerrero Ruiz *** Poemas Carlos Efraín Arana Palacios *** Primer Caparazón Yolanda Arroyo Pizarro *** Poemas Juventino Gutiérrez *** La pasión del reverendo Dimmesdale (The Scarlet Letter) Róger Vilar *** Poemas Efi Cubero *** Fragmento de Lejos de casa, novela inédita Viviana Marcela Iriart *** Tres poemas Jemimah Rivera *** 48 horas María Celeste Vargas Martínez *** Textos del poemario inédito Casi luz Antonio Arroyo Silva === La ventana Begoña Roldán Juez ==================================== La tarde aplastaba mi cuerpo con su calor inmenso y dorado. La habitación estaba sucia y desordenada. Los papeles, que en su mayoría no servían para nada, descansaban sobre la polvorienta mesa de madera y la foto de María reflejaba el sol como si fuese un espejo y me hería los ojos. Llevaba estudiando todo el día y estaba desesperado porque no sacaba nada en claro: tan sólo un barullo blanco de hojas por todas partes. La ventana estaba abierta pero no entraba ni una pizca de aire. Parecía que el oxígeno se hubiera extinguido para siempre en el mundo. Únicamente se filtraban, como tétricos graznidos, las chirriantes voces de las mujeres cuarentonas que poblaban las calles. Pasé un buen rato ensimismado, mirando las paralizadas nubes del exterior. De pronto, una serpiente de angustia se apoderó de mí y, hundido entre la angustia y el caos de folios que me rodeaba, empecé a arrojar gran parte de ellos por la ventana. Primero los convertía en perfectas bolas y luego los tiraba impetuosamente. Era divertido porque tenía que ocultarme de las vecinas, que para no variar sus rutinarias vidas, asomaban las cabezas por la ventana o tomaban el sol en la terraza. Aquello tenía su riesgo. Recordé aquella tarde primaveral en que, “accidentalmente”, aquel bocadillo de mortadela que debía engullir para que mi madre me permitiese salir a jugar al fútbol, se me cayó por la terraza. La visión de mis compañeros de juego en la calle hizo que mis manos, como por arte de magia, dejaran de hacer presión sobre aquella imposición blanda y grasienta. La mortadela caía velozmente. Quise apartarme entonces de la barandilla para que no me descubriesen los vecinos, pero no pude. El morboso placer que me producía seguir la trayectoria del bocadillo era mucho mayor que el miedo que me podía causar cualquier vecina. Tras un raudo viaje de descenso, la dichosa mortadela fue a parar a los pies de la mujer más cotilla del barrio, que me sorprendió carcajeándome cuando, con inquisidores ojos, izó su mirada de rata. Aquella historia acabó mal. La “vecinita” se sintió muy ofendida y se encargó enseguida de que mi madre me castigase. No volví a jugar al fútbol. Ahora ya no soy un crío. Tengo ya veinte años y lo que veo realmente extraño es el placer tan pueril que me produjo arrojar todos aquellos papeles lejos de mí, a la calle. Me hizo gracia pensar en la gente mirando hacia arriba, tratando de descubrir al energúmeno que había usado la calle como papelera. Seguí estudiando, pero una hora después estaba tan cansado que me dormí. Tuve un sueño extraño: me vi siendo lanzado por la ventana de mi cuarto. Me despertó el crujiente olor a tostadas con mantequilla derretida. Tenía que ir a la universidad. Sin perder más tiempo, me incorporé. La habitación olía a césped y a sudor y el calor era espantoso a pesar de lo temprano que era. La oscuridad era total, así que lo primero que hice fue subir la persiana. Entonces sucedió: mis pies descalzos tropezaron con algo áspero y rugoso. Descubrí una gran pila de hojas de papel arrugadas bajo mi mesa de estudio. Me extrañó porque creía haber tirado todas las hojas el día anterior, por la ventana. Sin embargo, tampoco pensé mucho en ello porque no podía recordar con claridad en aquella maldita época de exámenes. Si no me daba prisa, no llegaría a uno de ellos, así que, corriendo, me puse los vaqueros y salí a lavarme y a desayunar. La facultad era muy angustiosa en periodo de exámenes. Todo el mundo hablaba de lo mismo y me deprimían contándome lo injusta que había sido la profesora de latín o la de lengua. Yo sólo podía pensar en mi sueño. Algo, no sé qué, me arrojaba por mi ventana. Al llegar a casa volví a ver la pila de papeles. Mi madre no se había dignado a quitarlos de en medio. Como no tenía ganas de ponerme a estudiar tan temprano, volví a lanzarlos por la ventana. La mayoría de las bolas caían al jardín. Después me entretuve viendo la tele. Fui incapaz de estudiar. Al día siguiente mi cuarto volvía a oler a sudor mezclado con hierba. Había vuelto a soñar lo mismo que la noche anterior. Empezó a mosquearme el asunto. Como si ya supiera lo que iba a ocurrir, miré al suelo y vi, efectivamente, las arrugadas bolas de papel. No cabía la menor duda de que eran las mismas que había tirado la tarde anterior. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al ver los folios manchados de hierba y llenos de hormigas. Aquel suceso era sorprendente, sobrenatural. Quise contárselo a mi madre, pero no lo hice, ya que no sólo me creería loco, sino que, además, pensaría que era un cerdo por tirar cosas a la calle. Pensé mucho sobre lo que había pasado mientras estaba en clase y, al llegar a casa, decidí experimentar con algo distinto. No llevaba ni dos minutos pensando en qué podía lanzar, cuando escuché un extraño aleteo. Desvíe la mirada hacia la ventana y vi una mariposa negra volando alrededor. La repugnancia que me causó el enlutado insecto fue tan sublime que, instintivamente, le tiré una goma de borrar y, para mi asombro, acerté. A la mañana siguiente la mariposa muerta se hallaba junto a la goma de borrar. A la vez me pareció asqueroso y maravilloso. No podía creerlo pero era cierto. Al principio todo aquello me divertía, pero más tarde, me enganchó irremediablemente. Ya no estudiaba nunca, sólo tiraba objetos por la ventana durante todo el día. Y al hacerlo... ¡me sentía tan feliz, tan aliviado..! Lanzar cosas por la ventana se había convertido en una liberación para mí. Además, luego siempre las recuperaba. Tiraba gafas de sol, camisetas, dinero... Pero no importaba. Cada mañana, a los pies de la cama, se hallaba el objeto lanzado junto a cualquier cosa que hubiese rozado en el proceso de caída o sobre la que hubiese caído. Así, estos proyectiles volvían siempre acompañados de insectos, chicles, césped... Me conformaba con lanzar cosas triviales, objetos ligeros. Pero cada vez quería más. Tirar cosas por la ventana se había convertido en una adicción. Era divertido, arriesgado y emocionante. ¿Qué más se le puede pedir a un vicio? Lanzaba el objeto y me escondía tras las cortinas para no ser descubierto. Después oía un golpe ligero y me partía de risa. Además, nadie de mi familia se daba cuenta porque cada objeto volvía a mí en la noche, por gracia de Dios o del Diablo, no sé; pero no faltaba nunca nada en aquel cuarto que semanas antes había sido una cárcel de angustias. Me desahogaba lanzando cada elemento irritante y molesto. Al verlo volar me sentía libre, no había preocupaciones. Todo, absolutamente todo, caía por la ventana. Lo único negativo del asunto era el sueño, que cada noche se hacía más intenso. Siempre era empujado al vacío. La tarde del día en que lancé la silla tenía la obligación de estudiar porque ya no me quedaba tiempo. Me jugaba el curso. No podía tirar cosas por la ventana porque sabía que, si empezaba, iba a pasar la tarde entera haciéndolo. Después de pasar cuatro horas atrapado entre pilas y pilas de apuntes, una rabia inmediata tomó posesión de mis entrañas, ya que las voces de unos niños no me dejaban estudiar. Jugaban, reían y gritaban como locos. Mi cabeza se estrechaba y una bola roja palpitaba en su interior. Para colmo, me caí de la silla al ponerme sobre dos patas para sacar un libro del armario. Me hice un daño atroz. Mi cabeza, mi cabeza... el examen... los gritos de los niños. Una vez que la silla comenzó a caer sentí terror. Era una silla robusta con patas de hierro y asiento de tela estilo tumbona. Podrían multarme por eso. Me escondí. No quería mirar, no quería que me pillaran, no quería ver lo que ocurría. Por primera vez no reía. Tan sólo esperaba oír el sonido metálico del hierro estrellándose contra el suelo. Los segundos eran mudos, terriblemente mudos. Sólo se oían las voces de los niños. Uno, dos, tres... ¿Por qué tarda tanto en caer esa maldita silla? De pronto ocurrió. Oí un ruido atronador que me sobrecogió profundamente, pero no escuché el golpe del hierro contra la acera o la hierba del jardín, no. El ruido era fuerte, terriblemente fuerte y seco. Los niños gritaron. Pero esta vez en su grito no había euforia, alegría infantil de las tardes fugaces, no. Fue un alarido de horror, de tremenda desesperación. No miré, no pude hacerlo. El sudor frío se deslizaba por mi espalda. Dormí mal aquella noche. El sueño ahora era mucho más real. Notaba el aire y su fuerza al caer al vacío. Veía después la ventana: oscura, siniestra, enorme, como si fuese lo único que tenía vida dentro de la habitación, como si fuese la reina y señora de mi cuarto. Parecía mirarme. Desperté. Tropecé con algo. Oh, Dios mío, que no sea lo que pienso que es. No volveré a lanzar nada, Señor. No me devuelvas la silla, por favor. La luz de la calle entró velozmente nada más levantar la persiana; como si hubiese estado esperando con ansia la hora en que pudiera mostrarme mi espeluznante obra, el fruto de mi diversión. La silla se alzaba orgullosamente en el centro del dormitorio. Estaba salpicada de sangre. Un niño rubio yacía doblado bajo la silla. Su cabeza tenía una gran mancha grana. Estaba muerto. Yo lo había matado. Creo que el pequeño cadáver que he escondido en el armario tiene un macabro poder: me empuja hacia la ventana. Cada día tengo más ganas de ir hacia ella. Si me lanzo, quizá los problemas no vuelvan. Ahora comprendo que no basta intentar alejar los problemas de la mente para que desaparezcan. Ahora sé que los fantasmas siempre regresan. ** Begoña Roldán Juez briseida1978@hotmail.com Escritora española (Madrid, 1978). Licenciada en filología hispánica, trabaja actualmente como profesora de lengua castellana y literatura en un instituto de enseñanza secundaria. Ha ganado, entre otros, el premio de la Asociación de Rol “El Huerto del Cura”, de Fuenlabrada. Pertenece al foro poético del café Libertad 8 y publica en él con asiduidad. === Poemas Juanita Conejero ========================================== *** Paso a las nostalgias A Eusebio Leal La Habana en las sombras que asaltan su silencio arrebatada por sórdidos resortes paladea recuerdos. Son tantos recovecos y charcos y muros despiadados que tratan de ocultarla pero La Habana huye de las bárbaras oleadas de suspensos. Yo apenas camino por el Prado y pienso cuánto aroma y bálsamo lejano habrá caído en cada una de sus piedras cuánto dolor escondido cuánta pena cuánto amor que arropa y calma. Me acerco al malecón hirviente destechado y enérgico en sus iras o quizás tranquilo sumido en el pasado que desprecia los lazos del olvido y sigo andando como ese capitán de los juglares Leal del verbo y de la espada por castillos y puentes descolgada de la rabia de un tiempo sin piedad y allí en el parque leo versos y canto una canción desesperada una música de dioses y flautistas que me enciende de paso las nostalgias y escucho el último suspiro del crepúsculo las aguas tibias de esa hora la luna porque ya es de noche apenas lo descubro y lloro y río y hasta me asombro cuando La Habana con la pasión de un bergantín en vuelo busca el Sol y se defiende. *** Cuando lo más amargo salpica la razón Las palabras como puertas abren alas silban los sentidos se acomodan las sombras y las almohadas enmudecen. Observamos la roca solitaria caverna transgredida cuando lo más amargo salpica la razón. Se apresuran los fantasmas rodean soledades los espacios como para que enfríe el viento. Las manos se desplazan por el camino indetenible de los dedos que rozan nuestros cuerpos y se detienen sin memoria. *** La noticia Elizabeth Taylor quirófano en mano desata su fortuna Un Papa bendijo a un perro imaginario Una bella dama londinense sobrevive a su ignorancia Cientos de jóvenes se lanzan al abismo por falta de amor. *** Todo mi sueño Huelo a hierba acabada de cortar a casa humeante después de medianoche a sonidos tactos y frutales los álamos aún lloran por tu ausencia te esperan en el camino de los silencios nadie expía mi lecho nadie se atreverá a detener al alba todo está perfectamente soñado para que la lluvia y el viento regresen de pie a mi almohada y marchen con la mañana debajo del brazo a recoger las estrellas que me estuviste lanzando toda la noche. *** Haití duele sobre el Caribe inmenso ¿En qué manos se enmudece tu aurora? Tu sangre viene fluyendo por laderas de siglos con la impaciencia de una [mueca trazada por el gélido hastío. ¿Dónde está tu fortuna Haití nuestro tú que fuiste el primero en levantarte [erguido cuando aún no sonaba el alarido de los bronces? Y ahora el fragor de la dolencia asusta cuando nunca supieron sanar tus llagas y cicatrizar las heridas. Haití esclavizado por poderosos aludes de frenéticas turbas con disfraces [de monjas y fantasmas. Mantas de fuegos y derrumbes que nunca pudieron engañarnos. Aquí estoy. La palabra se hincha cuando el viento despiadado asoma por la ventana entreabierta de este renacer bravío. Aquí estoy. El rugido que atesoro avanza desde mi tierra fértil y penetra en el lodo de los intrépidos culpables. Aquí estoy para decirte que el día va a llegar y que la vida despertará de ensueños. Esculpirá en tu seno la más hermosa huella sin que siquiera lo imagines ahora que caminas sin saber hacia dónde cabizbajo de sombras. Sobre los muertos renacerá la flor y desde sus más íntimos [pétalos se alzará tu gloria recorrerá los cielos por ríos y [cordilleras traspasará océanos de cálices eternos. No hay presagio más firme que la verdad más pura. Aquí está la palabra, expuesta en la entraña misma de tu propia leyenda. ¡Aquí está la palabra y tu flor y tu sangre! ** Juanita Conejero jconejero@cubarte.cult.cu Escritora cubana (La Habana, 1934). Doctora en filosofía y letras de la Universidad de La Habana (http://www.uh.cu). Profesora de literatura cubana e hispanoamericana y española. Actualmente jubilada, después de más de 50 años trabajando en la educación y la cultura, donde llegó a ocupar importantes responsabilidades. Es poeta, narradora, conferencista y promotora cultural. Guionista, desde hace más de diez años, de Radio Cadena Habana (http://www.cadenahabana.cu). Es colaboradora de la página Cubarte (http://www.cubarte.cult.cu). Dirige en La Habana la tertulia de arte y literatura “Sol Adentro” en homenaje a Alfonso Reyes. Ha publicado los poemarios Más allá del tiempo (La Tinta del Alcatraz; Toluca, México, 2000) y Persistencia de la memoria (Extramuros, La Habana, 2008). Poemas suyos han sido publicados en varias antologías de poesía cubana y mexicana, así como en el suplemento cultural La Abeja Dorada de Campus, órgano informativo-cultural de la Universidad Autónoma de México (http://www.uaemex.mx) y en la revista Alma Mater (http://www.almamater.cu) en Cuba. Ha obtenido diversos premios literarios, como el Guardia de Honor de Rubén Darío (Managua, Nicaragua), el Tercer Premio Concurso Nacional de Poesía “Delia Carreras” (Matanzas, 1998), el Primer Premio “Una flor para Celia” (80º aniversario de la heroína cubana Celia Sánchez Manduley) y Primer Premio del Concurso Nacional de Poesía “Rafaela Chacón Nardi” (Biblioteca Nacional de Cuba y la Asociación “Amigos del Libro”, 2005), entre otros, así como el Premio “Coral del Aire” (2007) otorgado por la Dirección de Cultura del Municipio Playa (La Habana) en reconocimiento a su trayectoria cultural y el premio “La Gitana Tropical” (2008), otorgado por la Dirección de Cultura de La Habana. Ha participado en varias ediciones del Festival Internacional de Poesía de La Habana (http://www.festivalpoesia.cult.cu) y en diversos eventos internacionales, como el encuentro “Mujeres Poetas en el País de las Nubes” (http://mujeres-poetas.blogspot.com; México, 2005), el Festival Latinoamericano “Ser al fin una palabra” (http://seralfinunapalabra.blogspot.com; México, 2006) y el Encuentro Internacional de Poesía Floricanto (México, 2008). === Misterio Carlos Rivas ============================================ Cuando esa palmada violenta se estrelló en la mejilla del pobre incauto, comprendí el significado de la palabra catarsis. No es que entendiera el concepto de manera racional. De hecho, al principio la situación fue muy confusa para mí. ¿Por qué sentí que de golpe me quitaron un peso de encima? ¿Cómo me llené de ese vacío tan confortable al ver una escena tan absurda? Porque vamos a estar claros, hasta el sol de hoy nadie sabe por qué ella disparó esa bofetada. Nadie sabe cuál pudo ser la falta de su compañero. A fin de cuentas, era sólo un extraño colocado al frente por las circunstancias. Todos estábamos haciendo lo mismo; nos habíamos dividido en pares y, mientras uno leía el guión, el otro, simplemente, seguía las instrucciones para relajarse. Terminado el ejercicio, el que recibía la visualización debía contar cómo le había ido. Pero algo terminó mal en esa pareja. Él dijo ahora, a tu ritmo, abrirás los ojos y te irás incorporando y ella, sin previo, sacudió su brazo y descargó ese latigazo de mano que le volteó la cara al pobre y que, a mí, me lanzó a otro mundo. Por un instante fui bañado con agua fresca, purificado y redimido de mis pecados. Un relámpago iluminó la noche oscura de mi alma y pude verla como una ciudad dorada llena de esplendor. Por supuesto, nos quedamos en el sitio. Literalmente. Antes de que alguien reaccionara, ella dejó el salón y desapareció para siempre. Su indignación parecía estar a la altura de un agarrón de nalgas, un piropo lascivo, o por lo menos uno de esos gestos impropios que pueden hacerse con la lengua. Pero no, ¡no había pasado nada! Sólo un par de extraños aprendiendo en grupo técnicas para controlar el estrés. Todos se recuperaron del shock inicial. Sin embargo, yo me quedé en esa especie de limbo, no por haber hecho la visualización —yo hacía de facilitador— sino por haber presenciado ese momento fugaz e inolvidable, el de la cachetada o, más bien, el de sus efectos en mi mente. La entrenadora salió a ver si alcanzaba a la, en apariencia, agraviada. Nada. Habría corrido para dejar el edificio. Se habría mudado de domicilio, pues no respondió las llamadas telefónicas que luego haría la asistente de la doctora. Habría desaparecido o, peor aun, quizás nunca habría existido, a decir de los correos electrónicos que no podían ser entregados por referirse a una dirección inexistente. Definitivamente, esa mujer dejó su huella en esa escuela. ¿Qué pasó? ¿Vería algo perturbador en su mundo interno? ¿Sentiría algo extraño que atribuyó a la persona que la guiaba? ¿Aun así, por qué irse sin confrontar al supuesto agresor, sin denunciarlo ante el grupo por lo menos? ¿Por qué no reclamar el reembolso de su dinero? ¿Por qué no esto o lo otro? ¿Por qué una respuesta como esa, la de ella (y la mía)? Pensaron que yo era el más afectado, incluso más que aquel de la mejilla roja y ligeramente inflamada. Ellos mostraban desconcierto y yo, estupefacción. Ellos se miraban entre sí; yo estaba petrificado. Ellos preguntaban, intuían; yo no podía articular palabra. El salón quedó cargado con una furia que a mí me resultó liberadora, ahora que lo pienso. No pudimos continuar la clase. La profesora se excusó, intentó retomar el ritmo. Era imposible. Entre los murmullos de los asistentes, dejamos el sitio. Creo que hice lo mismo que la mujer relámpago. Salí corriendo, más que todo para alejarme de los demás estudiantes. Si bien no podía decir lo que me pasaba, me sentía ligero, quería volar. El viento me daba en la cara y yo imaginaba que en cualquier momento sería arrancado de la acera, para flotar libremente entre los edificios, como la hoja de un árbol o un pedazo de papel; como una bolsa plástica... ¡no!... ¡como un cometa multicolor! La vibración de mi cuerpo siguió durante varios días, de manera que la siguiente sesión de terapia la ocupé por completo en el asunto. De manera habitual, el Dr. Charlita me esperaba. Lentes y barba inexpresiva, su cabeza hacía un gesto que indicaba que podía recostarme en el diván. Allí me había retorcido, angustiado y mortificado por lo que me pasaba; por lo que me habían hecho mis padres, mis amigos, mis novias, mi jefe y mis compañeros de trabajo, incluso yo mismo. En mis momentos paroxísticos hasta el Dr. Charlita había llevado palo. En uno de mis ataques de furia le dije que lo mejor era que cambiara de profesión porque a mí su ayuda, la verdad, no me estaba ayudando en nada; que era insólito que le pagara a alguien que no decía mayor cosa acerca de mis problemas; que por lo menos debía cambiarse el apellido para no confundir a las personas. Ni eso hizo que cambiara su actitud impasible. Su estilo era detestable. Sólo una frase lapidaria por consulta, dos a lo sumo, rematada por el corte abrupto: se acabó el tiempo, nos vemos la próxima sesión. ¡Consulta! Ni yo lo consultaba ni él me respondía. ¿Por qué seguía asistiendo tres veces por semana a dejarle ese dineral? Esta vez no importaba. Mi foco estaba en las sensaciones de mi cuerpo, y mi atención se desplazaba del incidente reciente a ciertas memorias del pasado. Ya no me importaba si el pesado del Dr. Charlita se quedaba callado, si pensaba en lo que debía comprar en la farmacia de vuelta a su casa o si, simplemente, se dormía (¡juro que al menos una vez hasta roncó en mi presencia!). Era mi tiempo, mi espacio, y yo hablaba solo para mí: Cuando era adolescente hacía cosas absurdas. Recuerdo que iba a un centro comercial que estaba de moda. Siempre estaba pelando, por eso caminaba. Siempre caminaba... Para llegar al centro comercial había una ruta larga que yo nunca tomaba. Prefería tomar la vía corta y cruzar la autopista. ¡Qué loco! Caminaba por el puente que venía de la avenida principal y caía en una especie de isla que separaba la vía rápida de la salida que daba al centro comercial. Luego tenía que esperar un rato y correr para que no me aplastara algún camión. No había acera. Así que caminaba por la orilla del puente. A veces pensé en montarme en la baranda de concreto, para evitar a los carros, pero también para hacer equilibrio. Por cierto, de ahí se lanzó esta mujer hace unos años ¿quién era?... Ah, sí, Janet Kelly. Yo también pensé en hacer lo mismo. Mucho antes, por supuesto. A veces me quedaba en el medio del puente mirando los carros que pasaban debajo. Creo que mi vida era bastante aburrida. Me quedaba en el medio, viendo el tráfico, y pensando en alguna forma en la que mi muerte fuese inolvidable. Ahora que recuerdo, pasaba mucho tiempo en ese puente. No era sólo para ir al centro comercial a no hacer nada, sino para tomarme un descanso del mundo; ver las luces del atardecer sobre los autos y pensar en un suicidio que tuviese el efecto de una bomba atómica. Lo raro es que nunca me detuvo la policía. No allí en todo caso. Me paraban en Las Mercedes, Chacaíto o Bellas Artes, sólo por caminar. ¡Ciudadano, permítame su documento de identificación! ¡Tombos idiotas! Nunca me pararon por deambular o cantar en medio de ese puente a la altura de Altamira. Qué loco, ¿no? Caracas como que es más absurda que yo. Pero bueno, como puede constatar, nunca me lancé. Creo que porque nunca encontré un modo original de hacerlo, de dejar una marca indeleble en la memoria colectiva de este país de mierda. Lo más cercano que estuve fue en mi cabeza, imaginando que venía un transporte escolar durante la hora pico, que yo caía a toda velocidad sobre el parabrisas, que el chofer perdía el control, el auto se volteaba y creaba un choque múltiple bastante aparatoso, trancando la ciudad por horas. ¡Qué loco! Había olvidado esta parte de la historia. ¿Y por qué estoy hablando de esto? No sé. Creo que esta ha sido la única época de mi vida en la que pensé en matarme en serio. ¡Exacto! Dijo el Dr. Charlita. Sin alcanzar la altura de aquella cachetada gratuita, su intervención me sacó de la atmósfera tranquila en la que me encontraba. ¿Por qué usted está hablando de eso? Y sin darme tiempo ni siquiera de pensar en una posible respuesta, dijo su tercera y última frase del día: “se acabó el tiempo, nos vemos la próxima sesión”. ¡Perro! —dije para mí. Juro que no vengo a la próxima sesión. A ver cómo paga la siguiente cuota del yate que sus pacientes le estamos financiando. Sabía que era mentira. Volvería. Siempre volvía. Me había vuelto adicto a ese diván, a esa mirada invisible que sentía sobre mi cabeza y, sobre todo, a esas frases enigmáticas que resultaban como las aspas invisibles de una batidora para mentes. El inmamable Dr. Charlita lo había logrado de nuevo. La acentuación era obvia ¡usted!, ¡eso!... ¿Por qué usted está hablando de eso?... ¿Y qué coño se yo por qué estoy hablando de eso? ¡No-me-im-por-ta! Peleaba yo en mi cabeza con el psicoanalista. La mujer le pegó una cachetada insólita a un desconocido y yo me siento muy bien. Eso es lo que importa, ¿no? Continuaba yo en mi sesión imaginaria. A dos cuadras estaba la parada y a lo lejos venía el autobús. Apuré el paso, sintiendo de nuevo que el aire era capaz de elevarme, de sacarme de la tierra y disolverme en un polvo fino que caería directo en los ojos de la gente, haciéndolos parpadear hasta la irritación, obligándolos a ir al oftalmólogo lo más pronto posible. ** Carlos Rivas psicogestalt@gmail.com Psicólogo venezolano (Caracas, 1974). Se ha desempeñado como profesor universitario, investigador, psicoterapeuta y activista. Es autor del libro Freud contra Freud: psicoanálisis como saber de lo humano (Universidad Católica Andrés Bello, Ucab, http://www.ucab.edu.ve; 2006), así como de diversos artículos en revistas especializadas y prensa. Centra su trabajo en sexualidad humana y particularmente en identidades sexuales contemporáneas, tema que aborda desde la transdisciplina (psicología, psicoanálisis, filosofía, ciencias sociales y arte). Su trabajo en el área del VIH/Sida ha sido reconocido con el Premio Nacional de Investigación en Psicoterapia (2005), otorgado por la Asociación Venezolana de Psicoterapia (Avepsi, http://www.avepsi.org.ve). === Poemas Édgar Mena ================================================ *** Agua para un santiamén ¿Cómo son los faros en tu cuerpo? * Tu espalda como los países cercanos al invierno. Me ofreces la flor de los mendigos, el cuaderno donde escribes los nombres que has tenido; desnuda y sin edad, me dices algo de las tormentas que dejan a los enfermos sin cosecha. * Te detienes para conversar con los ancianos que aprenden a andar en bicicleta. Te detienes para entregar a los enfermos el alivio y hay un faro que alumbra hacia los lugares donde duermes. * Tu espalda como una habitación lejana donde no quedan más preguntas, donde dos mujeres sueñan algo acerca de la sal y del jengibre. Tu espalda como un lugar donde los niños esconden sus monedas. * Mereces un desierto, una ballena abandonada por los niños; mereces mi escondite y mi armadura. * Proteges de la lluvia a los ladrones que duermen envueltos de azafrán. Traes en los bolsillos berenjena y tu espalda es un mapa donde deletreo mis naufragios. *** El agua de los niños que sonríen uno Dicen las muchachas que nacen cometas de los ríos y que, en épocas de niebla, los chaneques roban tu ropa y la esconden en lo alto de los árboles de mango. Sueño la sed de los rebaños que regresan, sueño tu voz en una mañana de trigo que canta con la lluvia, sueño tu contacto de higo cuando repartes azúcar a los muertos; despierto para ti que no tienes un bosque por amigo; tu falda es la espuma que permanece dormida con los ríos. dos Sueño la estampida de elefantes en los dibujos de los niños, fantasma de la miel, tu cuerpo es una flor de agua regada por el frío. La niebla es de tu canción el ritmo, tu voz hace navegar los barcos en invierno. tres Dicen las muchachas que es suicida convertirse en árbol los domingos, que la voz de tus ramas puede contagiar de pájaros la tarde; eres el mejor oficio de mis manos cuando voy sin ti, cuando mi sombra te busca; madera, sol de los ahogados, agua de los niños que sonríen, tu cabello canta la oración de las luciérnagas. cuatro Creces con la edad de las nueces, llueves, corres, atraes al puma y a la hormiga con tu olor, tus labios son de los arqueros el descanso. Mis remos apuntan hacia el lugar en donde duermes. Oras, cantas, cumples tu oficio de faro rompiendo la niebla con su canto, sirena, astrolabio y ventana que apunta hacia el abismo. *** Allegro Por el fantasma que soy sin ti, esta noche quemo mis naves, me quedo a dormir en el reloj de tus latidos, o en la pequeña isla que escondes en tus piernas. La mañana me encontrará anclado en tus rodillas, saciada ya la sed de ti, contento. ** Édgar Mena langenau@hotmail.com Escritor mexicano (Naucalpan, 1977). Estudió lengua y literaturas hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx). Ha ganado diversos premios universitarios y fue becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (http://fonca.conaculta.gob.mx) en la modalidad de poesía. En 2003 publicó el libro Alivio de los puertos, y poemas suyos fueron publicados en la antología Un orbe más ancho, 40 poetas jóvenes. Ha sido docente de literatura en instituciones de educación media. Actualmente estudia una maestría en educación en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, Unam (http://www.acatlan.unam.mx). === La cárcel de Babel Jorge Ernesto de León Cabrera ================= I La causa de todo Era un prisionero sin importancia. Sin embargo, previendo que de alguna de todas las maneras posibles lograra salir de la celda, atravesar el espacio que separa a ésta de la puerta que da al pasillo, salvar la distancia que hay de uno a otro de los extremos de éste, abrir la puerta del despacho del alcaide, no encontrar a nadie tras el escritorio, ni mirando a través de la ventana, ni sentado en alguno de los sillones frente al escritorio, ni de pie en ninguno de los puntos de la amplia sala; atravesarla entonces hasta alcanzar la puerta de salida, mirar desde allí en todas direcciones y advertir que los centinelas, con toda la muchedumbre de guardias, han desaparecido, intentar después atrevidamente una carrera con la vista fija en el muro, llegar hasta él y saltar con todas sus fuerzas para alcanzar el borde y lograrlo, cayendo aún con vida del otro lado, sobre la calle; previendo también que alguien, después de haber logrado alcanzar la ventanilla de la celda o escuchado sus gritos desesperados, se hubiese apiadado de él y, siguiendo el camino inverso, de alguna de todas las formas posibles, hubiese podido llegar hasta él para, luego de recorrer juntos de nuevo el camino, saltar a la calle con vida por la puerta o por el muro. Previendo todas estas cosas le mandaron a construir una cárcel especial, cuyos pasillos y calabozos infinitos sólo pueden ser recorridos sin perderse por el propio arquitecto que la construyó. II La confusión La construcción de la cárcel duró largos años, al final de los cuales falleció el arquitecto. Murió precisamente el día en que terminó la construcción. Agonizó largamente, durante el tiempo suficiente para comunicar a una persona lo necesario para recorrer sin perderse los pasillos y las celdas. Era necesario un empleado que se hiciera cargo de sacar de la cárcel el cadáver del prisionero. Su trabajo consistiría en entrar una vez por año, llegar hasta la celda en que se hallaba (cuya localización era parte de los secretos que sólo el arquitecto conocía) y mirar a través de una mirilla si aún estaba con vida; si fuera así, abandonar inmediatamente la prisión, en caso contrario, salir con el cadáver y enterrarlo. Nadie quería aceptar el trabajo, a pesar de la elevada paga que se ofrecía. Por último, después de recorrer inútilmente el reino entero en busca de alguien que aceptase, se ofreció al temerario que lo hiciera la sucesión del reino. Entonces llegaron a ofrecerse por centenares, aun cuando se les advirtió sobre las escasas posibilidades de que el rey muriera (algunos rumores decían que por extraño sortilegio poseía la inmortalidad, otros decían con sorna que era mala hierba). Finalmente se les concedió el empleo a todos, con la salvedad de que sólo quien hallara primero al prisionero sería nombrado heredero del reino. El arquitecto sólo tuvo el tiempo justo para transmitir sus secretos a uno de los aspirantes, con la condición de que éste habría de transmitírselos a los demás. Se transmitieron los secretos de uno a otro, uno por uno, y como cada uno añadiera o quitara algo, unos con mala intención, otros por las fallas de su memoria o según los límites de su imaginación, cuando se dio la orden para entrar por primera vez en la prisión, todos siguieron camino distinto y llegaron a distintas celdas sin hallar ninguno la del prisionero. De modo que hoy no se sabe si vive aún o está muerto, y los que iban a informarse de ello están todos perdidos. III El encierro No se descarta la posibilidad de que encuentren algún día el camino y, si para entonces se acuerdan aún de su primitivo compañero de prisión (quizá alguno de todos, en sus solitarias noches de insomnio, haya recordado alguna vez la razón de su encarcelamiento, la razón de aquella confusión que los llevó a todos al encierro), tal vez salgan arrastrando victoriosos el cadáver o llevándolo penosamente a cuestas. Quizá también lo encuentren vivo todavía y salgan a esperar que llegue otro año para entrar de nuevo. Pero, si alguno recordara al prisionero y no se sintiera con fuerzas para sacarlo él solo, ¿cómo podría pedir ayuda si cada quien quedó en celda distinta y no puede hallar el camino hacia ninguna otra? Algunas parejas quedaron en la misma celda y se han multiplicado ya (de modo que sus hijos, sin quererlo, nacieron prisioneros); pero ¿cómo podrían prestarse ayuda si todos comparten la misma debilidad, y es ella precisamente el principal nexo, o quizá el único nexo que existe entre ellos? Cabe aún la posibilidad de que de estas parejas o de alguno de sus descendientes, nazca algún día un hijo con fuerzas suficientes no sólo para llevar a cuestas al prisionero, sino para derribar los muros y llegar hasta la salida. Sin embargo, la esperanza no está en que de una pareja o sus descendientes nazca algún día este hijo, sino en que muchas parejas pueden a su vez dar un retoño de tal naturaleza, y entre todos, empujando con todas sus fuerzas, logren derribar las paredes. Esto, desde luego, después de haber resuelto el problema de la comunicación: ¿cómo podrían hablar estos individuos con los de otras celdas para pedir ayuda en esta tarea? Aunque tal cosa no sería necesaria si la idea surgiera en todos los individuos fuertes a la vez, lo cual es muy poco probable. Pero aun si así ocurriese, quedaría otro obstáculo todavía: no todos los individuos fuertes estarían en edad de emprender tamaña empresa. Salvados todos estos obstáculos, sólo faltaría que la decisión afirmativa y el ánimo para emprender la empresa se dieran en todos simultáneamente. Con esta esperanza, agarrados a los barrotes y adaptados ya a la oscuridad que allí reina, los prisioneros hablan todavía de llegar a ser reyes, y hacen planes para cuando estén libres y el rey haya muerto. Quizá entonces manden construir ellos también una prisión semejante para algún prisionero. (Cuento escrito en 1976, ganador del primer lugar en los últimos juegos florales que hubo en Santa Cruz del Quiché, donde no ha habido otros desde 1981). ** Jorge Ernesto de León Cabrera edicomp@intelnet.net.gt Escritor guatemalteco (Santa Cruz del Quiché, 1953). Es maestro jubilado. Trabajó durante 31 años en educación primaria y media. La mayor parte de su obra permanece inédita. Obtuvo un primer lugar en cuento en los juegos florales de su ciudad natal. === Poemas Sebastián del Pino Rubio ================================== *** Soy Soy al modo del sufrimiento. Las risas un impedimento. El varón de los dolores burlesco me ensalza en loores. Soy la alegría de la puta —el objeto mal amado— que a la gracia le refuta ser la causa del pasado. I Parecía que el zumbido rompería mis tímpanos sangraría hasta que mi carne quedara traslúcida justo antes de entregar el alma al padre y el cuerpo a los buitres Parecía que mi pupila se quemaba por el fragor del odio el rojo ya no era una armonía, sino un torbellino insano concentrador del universo pútrido en un solo punto Parecía que mataría al útero que me dio el aliento rompería los cráneos de los maestros espirituales y me ceñiría la corona del Cristo de Mayo [nuevo varón de dolores] Parecía que mi cuerpo marchaba ante el ocaso vacilaba en el desfiladero entre la muerte y la locura el pie puesto, aún sangrante, no tropezó entre los guijarros Parecía que añoraba el filo de la plata mis entrañas sentían una sed metálica la vergüenza y la cobardía anularon mis músculos Parecía que me ahogaba en la humedad de mi ojo el braceo pulverizó mis huesos, se rejuveneció mi carne nací con un rostro nuevo, adornado con estambres cobrizos Parecían irritadas mis mucosas interiores la lepra me iba tiñendo como la púrpura avanza sobre una sábana fui la ira acrisolada en el tabernáculo al pie de viudas escarlatas Parecía que mi pecho cedería ante la presión de la impotencia y que la figura del falso vate mutilaría mis miembros fue sólo un soplo del tiempo, un relincho de la nada II Parecía el abrazo de un ser celeste, la luz y el canto de un fotón sonoro parecía un nuevo idilio dentro de la maraña de la existencia parecía ser un mesías hecho de bronce, puesto sobre el pedestal del [universo parecía ser la velocidad de una caída libre y el dolor que produce una [espina fue un vuelco en el desarrollo de la rabiosa historia fue la onomatopeya del deseo, el alarido fue la pasión que contuvo el movimiento de mi instinto fue el perfume que se rocía sobre mi cabeza fue la epifanía de tu boca la que despertó estos ardores fue el pálpito de tu frenesí el que puso al sexo como candelero Ahora eres el centro del espacio abierto en mi cabeza el Aleph borgiano en donde confluye el cosmos las alas de mi vuelo tiránico, paso del aire, solar de mi refugio el estallido de la mirada perpetuante de esta creación inconclusa la renovación de mis huesos, de mi carne y de mi siquis Es la clepsidra en su infinito goteo la causa del ritmo. *** Sol-no-Sol Tú, ígnica argamasa, como una sideral veta blasfema Llena de ira tu traza invitas a la yema al abandono de su frío sistema. Vendaval piepunzante de coleópteras marcador pervivo Al tizo, ¡oh su amante, lacerador altivo! Deslumbrador furidoso, tú, divo. Quietud de falsa creencia desatino del dormido bufón: no hay gas para tu ciencia ni fuego ni tizón ¡transmite el candor de tu fundición! Antorchas animadas por el exilio salvaje del alma Allá, lejos, clavadas danzan en lustre calma apiñadas en la circular palma. *** Monte de corderas Subo hasta el monte de la lejanía soleada alfombrilla de piedras dada: este es el cobijo de las corderas cobardes piños, mendicantes vivas, de los astros durmientes escribas velludas pisaderas de las eras donde han labrado la copa tramada que colecta humedad de la sequía. *** Los graznidos del Pío Pelícano No hay sustento en las profundidades que sacie esta gran hambre ni alzar el vuelo puede que despache al vacío inquieto de la cuenta Los buches de estos polluelos se rasgan por esperar la carne fresca pero su ausencia en estos mares hace peligrar su pervivencia Por qué no se van polluelos como antes y llenan sus buches con las delicias de otros mares dejen que pazca en la soledad de mi roca en donde todo tiene un valor absoluto y nada parece necesario sino mi sola presencia extiendan las alas y procedan a un nuevo abandono ese es el anhelo que se aloja en mi pecho Pero sé que la debilidad de estos polluelos no permitirá el abandono están encadenados por la hambruna y esperan mi propio sacrificio que se anuncia en el parco vidrio de sus ojos —váyanse polluelos que no quiero mi muerte— En la totalidad de mi roca me basto quedo absorto ante la propia esencia ante el alba que nace en mi plumaje y el ocaso que antecede a mi sueño El abandono ya no lacera a esta altura sólo puede recibirse como bálsamo a la llaga Sus graznidos resuenan en mis oídos internos el clamor por la hambruna es un espectáculo terrible y más oscuro que la penosa muerte compañera larvaria desde que el tiempo existe La agudeza es insoportable —quisiera acallarla— pero la muerte es la llave del silencio: el paso para llegar a la verdadera presencia y mi carne la delicia que esperan Salgan de mi roca y vuelvan con los petreles la soledad es la única esperanza la muerte una cosa necesaria un destino aparejado desde que me he concebido No queda más que lacerar mi pecho cortar plumas, cuero y carne para dejar a la vista el manjar codiciado: vengan polluelos y coman mi corazón. *** Los sellos del Carnero Abres brioso Carnero los siete sellos del libro de vida y manso en el potrero, fontana por manida, del torrente dotorgas al que pida. Infinito vellón, ropaje animal del campo furioso, de la tierra su arzón el cuero majestuoso, manto vegetal de piño rabioso. Cornamenta bruñida, cáliz terreno de sangre inflamada, al lamento reunida, por delirio tocada la vara de la gracia amoratada. El tan seráfico ojo pestañea y se despliega el día más claro, el vino de remojo en el vientre su amaro: reposa el néctar vigoroso y caro. *** Letanías del ser Soy un dios afiebrado por el quehacer de la carne Soy el sol que sangra por la boca ante el asco del alba Soy la luna que se alegra por la viudez venidera Soy el epinicio de los muertos por la daga en la frente Soy el tropel luminoso de la yegua sonora Soy el polvo moldeado por el eco del aire Soy el aceite que arde y no se consume Soy el suero sustancioso de la leche materna Soy las alas abiertas del caído Soy la tentación de Caín y el alivio de Abel Soy la tiara de las rameras veneradas Soy la última gota del néctar de los dioses Soy un hervidero de escorpiones albinos Soy la rabia de los huérfanos mutilados Soy el último estertor del agónico Soy la partícula perpetua que contiene el universo Soy el cisne que canta a la Emperatriz Celeste Soy la métrica de los poetas malditos Soy la piedra angular de la bóveda cósmica Soy la corona del vejado en el madero Soy un río de piedras que florece en el mar Soy el movimiento inconcluso de los astros Soy la ninfa de los juglares Soy la virginidad de la doncella parida Soy el celo del amante furioso Soy el lucero de los navegantes Soy la castidad aborrecida de los sacerdotes Soy el árbol que produjo el fruto Soy la gracia, el canto, la vista y la fuente Soy un dios afiebrado por el quehacer de la carne *** Las Glorias de María I Ajena a la púrpura de la raza, con más luz que la claridad bruñida. Inhumana desde el trino a la traza, tu gracia un insulto a la faz venida. Tan labrada cual corona que pasa sobre la frente de la reina raída que ha de renunciar al trono [cantora] para alzar a la doncella que adora. II Perla misteriosa, coronadora de la frente de un Dios amoratado. Naturaleza, tu contradictora; entre las piernas el cáliz dorado. En tal densa sombra cobijadora se abre el vientre cobrizo inmaculado y fermenta entre la cálida lana la fécula que en su fuente no mana. III La daga lacera tu corazón, dejas de ser la paloma impoluta —tórnate soñadora a tu farzón— eres la sombra que a este Dios enluta. Depositaria de la admiración, ni el ángel consternado te refuta, pues tu carne se permuta entre flores al ver que de la cruz profieren loores. *** La confesión de María Magdalena El peso de la historia me ha sentenciado la realeza de mi sangre ha sido variada hacia una vida disoluta Gregorio Magno miente al identificarme con la ramera de los Evangelios el título de penitente nunca estuvo tan mal usado soy una reina, no una cortesana Añoro ocupar el lugar del discípulo amado compartir el lecho con el Mesías generar una estirpe salvadora para la raza humana ser el cáliz que contenga el semen dorado la perpetua vasija de la divinidad más humanizada ser por fin la emperatriz del universo tomar al sol y la luna como cetro y estrado deseo ser la corredentora y no me importaría morir clavada en el árbol de [la vida siempre que la recompensa fuera el amor del Maestro pero el trono del consorte lo ocupa el discípulo amado en tanto me consumo en un fuego interno condenada a ser el humo y la ceniza de una obsesión celosa de las letras que escribió san Juan en el otero (yo debería ser la paloma) La virginidad es el silicio atado en mi clítoris es la paradoja de la veneración que se me brinda el eco de cristal que retumba en mis paredes ardorosas que genera el hambre de ser accedida por el varón que añoro No temo arder en el infierno a causa de las flamas de mi pecho acaso éste ya no es un infierno pues cualquier condena es irrisoria ante el desprecio de Cristo No soy la adúltera que contempló al Mesías escribir en el suelo aunque conozco el mensaje que ha borrado el tiempo soy la princesa de Magdala que renunció a su corona por creer en ese [mensaje olvidado soy la santa ramera que gusta del desprecio. ** Sebastián del Pino Rubio sadelpin@uc.cl Poeta chileno (Puente Alto, Santiago de Chile, 1987). Estudió derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile (http://www.uc.cl). En esa institución participó en los talleres de poesía de Rafael Rubio, reconocido poeta de la generación del noventa. También recibió en dos oportunidades la beca de estudios poéticos que otorga la Corporación Balmaceda (http://www.balmacedartejoven.cl), organismo que tiene por objeto desarrollar el arte joven. Fue incluido en la antología Cámara oscura, textos seleccionados por el poeta Raúl Hernández. === La mirada zurda Antonio Guerrero Ruiz ============================ Entre todos vosotros hay una persona que llevo años buscando. Tal vez está inmóvil en aquella butaca o quizás en el pasillo. Sus ojos pueden estar latentes y ocultos bajo su naturaleza siniestra. El propósito de mi insistencia no es otro que examinar su rostro para llegar a la definición de mirada zurda, su retrato. Esa es una expresión que me seduce hasta lo incalculable. Por eso necesito encontrarlo cuanto antes. Hace algunos años, tras conocerlo, analicé ciertos semblantes sin ninguna esperanza. Llegado el caso encontré por casualidad miradas torcidas, tal vez indirectas. No obstante cualquier consideración resultaba incompleta. Ni siquiera ese reguero de ojeadas del juego amatorio exponía una mención concluyente a través de los ojos esquivos y sensuales. Mucho menos aun me servían de ayuda las miradas inquisitivas que corregían, discrepaban o negaban tajantemente las actitudes de los demás. La mirada de Roberto Crespo —quien busco— es excepcional. Posee una característica que la distingue de las demás: ha matado a alguien. Y por mor de esa circunstancia su rostro es doblado, rasgado, necesario. La ausencia de culpabilidad le llena de una frialdad natural propia a la de un animal de la tundra. Esa mirada de pómulos contraídos y ceja elevada sitúa al ojo en lugar exacto del disimulo, pero también en la disposición adecuada para la dominación instintiva. Entonces la cara desfigurada se inclina un tanto hacia la derecha. El ojo mira hacia la izquierda y encuentra un ángulo torcido hacia el suelo para encubrirse. En ese instante nadie podría decir dónde mira en realidad. El día que mató a aquella chica extrajo por primera vez esa mirada zurda. La creó de manera espontánea. Pero para llegar a ella ocurrieron una serie de circunstancias interesantes. En primer lugar estaba enervado, nervioso, puede que estresado por el trabajo pro-sistema del que vivía. Era tarde, había caído la noche. El parking de la ciudad estaba oscuro y aquella mujer tenía una inapropiada prisa. Para cuando rozaron los dos coches, Roberto salió rápidamente y la increpó. Sin darse cuenta el ser humano que llevaba dentro encontró, en aquella excusa, un motivo para salir. La asedió hasta la necedad cuando empezó el forcejeo. Luego supo empujarla hacia el suelo. Derribada, Ana, comenzó a llorar. Aquel llanto llamativo preocupó a Roberto. Tenía que abalanzarse sobre ella y derrotar del todo a aquel rival de la jungla que había pretendido robar su pedazo de tierra para aparcar el vehículo. La mató. Terminó con su vida y se quedó observándola unos segundos. Luego desapareció con un tufillo zurdo e inextinguible en su rostro desfigurado. Creo que para realizar un acto de este calibre y crear una mirada como esta, Roberto debía ser un producto agresivo de esta sociedad de personas distintas. Podemos decir, quizás, un individualista atrapado en el tiempo. Estaría tan alejado de los demás que ya no concebía nada en común con ninguna persona. Es posible que entonces se sintiera solo. La soledad de no pertenecer a ninguna masa le habría hecho insociable hasta tal punto de devolverlo a lo básico. ¿Hasta eso hemos llegado? Si está ahí, si por casualidad está entre vosotros, me gustaría decirle que necesito verlo cuanto antes. Tengo que mirarlo en el espejo y confesarle que —en realidad— Roberto Crespo soy yo; que añoro poder ver mi rostro en el cristal, porque hace mucho tiempo que lo evito. Sólo así podré volver la realidad de la que estoy ausente. Busco mi rostro perdido hace tiempo porque, a pesar de todo, sin él no soy más que una sombra. En cierta forma pertenezco tanto a la mirada zurda como ella a mí. De alguna manera esa es mi naturaleza. Soy un criminal. Mis ojos zurdos se han convertido en un estado obsesivo de autodefinición. Y eso me llena de incertidumbre. ** Antonio Guerrero Ruiz antonioguerrero_ruiz@yahoo.es Escritor español (1971). Tiene un diplomado en relaciones laborales por la Universidad de Huelva (UHU, http://www.uhu.es) y estudia filosofía en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned, http://www.uned.es). Ha publicado Cuéntanos tu mensaje (Diputación de Almería, http://www.dipalme.org; 2007), Agenda mágica literaria (Lagarto Ediciones, 2008), Los chicos feos también quieren bailar (Lagarto Ediciones, 2008), Colección de relatos de Oria (Diputación Provincial de Almería, 2008), Déjame salir (Círculo Rojo, http://www.editorialcirculorojo.com; 2009) y Almería: autores del crimen (Círculo Rojo, 2009). Entre otros reconocimientos, ha ganado el I Concurso de Microrrelato de Realizarte.com (http://www.realizarte.com; 2000), el I Concurso de Relato Corto “La Gaceta del Condado” (Huelva, 2005), el I Concurso de Relato Corto “Cuéntanos tu mensaje” (Diputación de Almería, 2007), y el XIV y XV Concurso de Relato Corto “Biblioteca Central de El Ejido” (2007 y 2008). Textos suyos han sido publicados en Resonancias Literarias (http://www.resonancias.org), El Coloquio de los Perros (http://www.elcoloquiodelosperros.net) y Salamandria (http://www.salamandria.com). === Poemas Carlos Efraín Arana Palacios ============================== *** Uno no es más que Uno no es más que lo que el tiempo le permite largo hilo filtrado por los intersticios lobo marino ahogado en medio del desierto témpano que termina en las corrientes emblemático recogedor de nubes caída libre sala de espera casa de habitación en arriendo uno de tantos días en silencio. *** Recién nos mudábamos a estos cuerpos Recién nos mudábamos a estos cuerpos venidos del recuerdo de haber vivido afuera empiezo donde termino de la cola a la punta exacta del día del lucero al resplandor del silencio abismal al bullicio inconforme de la cofia al cogollo de lo sencillo a lo antológico de la muerte a la sustancia. *** Se han desgranado en mi pecho los remordimientos / las redenciones / la mazorca existencial. Esta noche he de liberar los silencios / lo íntimo. Lo que el tiempo nos permite recolectar gruesos granos / largas espigas secándose al sol dilatados hilos de cañas filtrándose entre los intersticios. Lobo marino ahogado en medio del desierto o témpano que termina en las corrientes o emblemático recogedor de nubes. Caída libre sala de espera casa de habitación en arriendo uno de tantos días en silencio revolución de sombras castillo solar pubis abierto al mejor postor licor de seducción sedición maldición estallido resplandor hirviendo consumiendo obnubilado perforador de tiempos guerrillero vegetal profanador de tumbas parricida genocida cubano venezolano obrero marxista canción ternura rabia amor por la secular de las séculas me entrego al grito de la noche. *** Celebro Maldoror la soledad que te transita en silencio tus templos oscuros en azafrán las profanaciones del ateo tus maldiciones a los malditos celebro cada lucha de tu clase en medio de una oración traicionera el panfleto clandestino de tus ojos / que sólo yo puedo leer la marea de donde vuelves cada noche homicida celebro a la memoria que echa raíces en el dolor tu fuego que aviva y no castiga los años escritos en mi frente celebro esta terquedad del tiempo. ** Carlos Efraín Arana Palacios carlosearanap@hotmail.com Escritor venezolano (Maracay, Aragua, 1961). Abogado egresado de la Universidad de Carabobo (UC, http://www.uc.edu.ve). En 1983 publica el poemario en colectivo De la inédita ingenuidad retoñarán las hojarascas, editado por el propio autor; ese mismo año participa en los talleres literarios auspiciados por la Casa de la Cultura de Maracay, a cargo del poeta Harry Almela (http://www.letralia.com/firmas/almelaharry.htm). En 1992 participa en el Concurso Nacional de Literatura “Pedro R. Buznego”, de la Casa de la Cultura de El Consejo (Aragua) y obtiene mención especial con el poemario Resplandor de azul fuego. Ha publicado además el poemario En septiembre rituales de sombras (Editorial La Espada Rota, 2010). === Primer Caparazón Yolanda Arroyo Pizarro ========================== (Nota del editor: a mediados de este año fue publicada la novela Caparazones, en la que la escritora puertorriqueña Yolanda Arroyo Pizarro narra la historia de Nessa y Alexia, reportera y fotógrafa, respectivamente, quienes sostienen una relación adúltera que las pone en peligro. Hoy presentamos a los ojos de la Tierra de Letras el primer capítulo). Caparazones Yolanda Arroyo Pizarro CreateSpace 2010 ISBN: 978-1452851709 158 páginas No soy yo la que se viene. Es su boca. La boca de Alexia se me viene en la entrepierna. Poco antes, tan sólo unos segundos apenas, han eyaculado sus dedos dentro de mí. La corriente eléctrica ha recorrido mis pieles. Tengo varias pieles. Todas las ha descubierto ella y me las ha colocado encima. Nunca es mi piel la misma piel una vez Alexia me ha acariciado. A veces convergen todas, en un remolino, como si se cocinara una mezcla de sabores agrios dulces. Y a veces se derraman todas, pieles de lozanía y longevidad, o una combinación de algunas tantas por el cabello, entre los muslos; se me depositan sobre hombros, espalda y pechos. Codos y rodillas. Hoy tengo puesta la piel de una mujer parida. Una mujer con una cría que antes no estaba y que ahora llora y se retuerce. Alexia me ha convencido de dar vida. Me ha enamorado del proyecto-promesa-juramento-concesión y heme aquí, cargando un retoño que ya no anida mi capullo. Alexia ha depositado su larva, le ha quitado las membranas que la rodean, y me ha permitido expulsarla fuera de la envoltura. No soy yo la que se viene, cuando la pienso. Es su boca. Hoy Alexia no está. No ha llegado todavía. La pieza verde menta que es nuestro cuarto de pareja carece de su fisonomía. El espacio que se ocupa por mi cuerpo abrazado al suyo, está incompleto. Soy un rompecabezas inconcluso que la recuerda... ** Yolanda Arroyo Pizarro yarroyo@vernetwork.com Escritora y docente puertorriqueña (Guaynabo, 1970). Es instructora educativa de tecnología en la Universidad del Turabo. Ha escrito ensayos para la página de literatura Ciudad Seva (http://www.ciudadseva.com) y columnas para los periódicos El Vocero y La Expresión. Es autora de un libro de cuentos, Origami de letras, y una novela, Los documentados. === Poemas Juventino Gutiérrez ======================================= *** Mi corazón está lleno de arena Mi corazón está lleno de arena, microscópicas emociones duras, encerradas en mi cuerpo como la esperanza en el tiempo. Mis ojos están hechos de mar tienen ríos, lagos y gotas donde tristeza y alegría se ahogan. Mi cuerpo está hecho de algas y en mis venas verdes nace una nueva raíz del alma *** Nacer es la costumbre de la vida Nacer es la costumbre de la vida vivir alimento de la muerte. Nunca dudé de mí en tierras lejanas aunque el lenguaje haya sido un muro donde el entendimiento rebotara. Llego como hoja nueva de un árbol entre ellos, y existo, mi sombra lo declara. Cuando no te entienden y el lenguaje es una triste esperanza y los ademanes no prometen entretenimiento vale la pena gritar, todos conocen ese oficio. Delineados de curiosidad mis ojos exploraron nuevos rostros rostros que asumen papel de juez y se ponen máscaras de silencios y bien definida dibujan la exclusión. Yo no sé dibujar de esa manera mi padre nunca se empeñó por un papel y una pluma yo no sé de dibujos. *** Procrear Tus ojos verdes se enciman húmedamente a los míos y damos a luz una mirada ** Juventino Gutiérrez juventino_gutierrez@yahoo.com.mx Escritor mexicano (Oaxaca, 1985). Estudia creación literaria en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM, http://www.uacm.edu.mx). === La pasión del reverendo Dimmesdale ==================================== === (The Scarlet Letter) Róger Vilar ================================= En la antigua cárcel de Boston Hester Prynne reúne el agua. No la cuenta. Su sonido es en las vigas mohosas. Gota a gota. Humedad tras humedad, desde el primer colono anglosajón que taló los bosques de Norteamérica hasta el adusto reverendo Dimmesdale, que en la buhardilla de la iglesia, in the upper chamber, lee el pasaje en el que Moisés hace brotar agua de la roca. Quisiera determinar los versículos que condenan a Hester, pero sólo piensa en los amores del Cantar de los Cantares. Las mejillas como cerezas. Ve a la pecadora correr a su pecho. Su pelo lo envuelve. (El siglo pasado tuvimos la dicha de que Demi Moore la representara, pero Mr. Dimmesdale conoció a la original). Sus sueños no tienen que ver con el celuloide, sino con el sudor, con los aromas punzantes de Mistress Prynne en el patíbulo. Él intentó salvarla. Recuerda cuando salió de la multitud que rugía por sangre. “Hearken unto me, Hester Prynne!”, dijo en un inglés muy viejo. Ese “Hearken” ya no suena. “Hearken”, y él le habla queriendo extirpar el pecado, mas se pierde como lancero en el perfume de yegua salvaje, en ese efluvio de piel femenina condenada al sol y a la vergüenza. Entonces... “The young pastor’s voice was tremulously sweet, rich, deep, and broken”. Rotó quedó el reverendo. Vuelve el tiempo a la buhardilla eclesial. Dimmesdale olvida las Sagradas Escrituras, cierra el libro, abre la ventana. La luz de la cárcel lo llama. Hecha con robles soñolientos no puede encerrar la pasión de Hester. Ella palpita adentro. Salta Mr. Dimmesdale. Corre entre aullidos de lobos. Un indio piel roja ve cómo se aferra a los barrotes. El carcelero, the jailer, 3 de la madrugada, nada sospecha. Prynne ha atravesado todos los cerrojos. Asoma sus labios y el reverendo cae de rodillas. La saliva de Hester lo limpia. Agua reunida, el manantial sin color en que se esfuman los pensamientos del clérigo. Grita Dimmesdale como el primer sajón que murió asesinado por la lanza de Guillermo de Normandía. Ahora todo es nieve, sombras, y el inexorable río. ** Róger Vilar fernands47@hotmail.com Escritor cubano (Holguín, 1968). Reside en México. Licenciado en educación artística por el Instituto Superior Pedagógico E. J. Varona (La Habana). Tiene además un diplomado en creación literaria por la Escuela de Escritores de la Sociedad General de Escritores de México. Ha publicado los libros de cuentos Corceles en la pradera (Holguín, 1986) y Aguas de la noche (Holguín, 1987), ambos editados por el Ministerio de Cultura de Cuba, y La era del dragón (Edamex, 1998). Cuentos suyos aparecen en las antologías Los últimos serán los primeros (1993) y Anuario de narrativa 1994 (1994), ambas de la Editorial Letras Cubanas. Ha publicado material ensayístico en revistas y medios mexicanos. En 2004 fue finalista del premio internacional de cuento "Almafuerte", convocado por la editorial argentina Bellvigraf, con "Asterius", por lo que este cuento apareció en la antología Escritores hispanoamericanos en el mundo. En México ha trabajado como reportero, guionista y asesor de producción y ha ocupado cargos gerenciales en medios de comunicación. === Poemas Efi Cubero ================================================ (Nota del editor: los poemas de la española Efi Cubero que presentamos a continuación fueron publicados en el libro-objeto 3x3, de la colección de poesía concebida por Antonio Gómez, y en el que se incluyen, además, textos de los jóvenes poetas Ana Castillo y Alonso Torres). *** Pasión del graffitero Me fascina su gesto en rebeldía. Revela sin dudarlo la búsqueda implacable de ese instante fugaz donde perpetuarse. *** Tacto Caligrafía del tacto: La mirada resuelve la extrañeza de ser... O el extravío. *** Tiempo Cuando atravieso un tiempo de preguntas siempre me quedo entre interrogaciones. *** Origen Desde el hondo paisaje busca la luz de los extrañamientos. Esa viva atalaya donde avistar mejor lo que conoce. *** Reflejo A la altura del tiempo hipotecado la mano en el espejo rubrica la segura condición de existir. Certidumbre moral del vencimiento. *** Inscripción Curva el paréntesis del tiempo detenido un ángulo de sol frente a lo efímero. *** Tierra Sobre el dolor y el grito han crecido amapolas. Dora el sol la impotencia que esculpió la ceniza. Pisas sobre el enigma de las ocultaciones. *** Estado propio Cuando la niebla se disipa, sientes que en la extensión del mar allá, a lo lejos, la luz intermitente te señala un espacio... (Todo desplazamiento presupone una fuga) *** Lastre Desdoblado despliegue, las islas emergentes como una sucesión de lejanías... Navego con el lastre de todo lo soñado. ** Efi Cubero Escritora española (Granja de Torrehermosa, Badajoz, 1949). Estudió historia del arte, lengua y literatura en Barcelona, donde reside. Ha publicado los poemarios Fragmentos de exilio (1992), Altano (1995), Borrando márgenes (2004) y La mirada en el limo (2005). Poemas y relatos suyos han formado parte de las antologías Kylix (1992), Estrechando círculos. Antología de escritores extremeños y colombianos (1999), La narración corta en Extremadura. Siglos XIX y XX, T. III (2000), Ficciones ERE (2001), Antología de poetas extremeñas (Mérida, 2002), Compilación de relatos y Cuentos ilustrados (2004), entre otras. Es corresponsal de la revista Frontera en Barcelona y colaboradora habitual de Revistart (Revista de las Artes) y Ventana Abierta, entre otras publicaciones. Ha publicado también numerosos artículos, prólogos y extensas entrevistas (Javier Cercas, J. A. Goytisolo, Joan Brossa, Arnau Puig, José María Valverde, Rafael Moneo, Rufino Mesa y otros). Parte de su obra ha sido traducida al francés —Peut ce vent, por Alain R. Vadillo—, al braille y al inglés —sobre la obra de Doménech, Chiaroscuro y Meditations, editado por Washington Green Fine Art Publishers (Birmingham; http://www.washingtongreen.co.uk). También ha participado en varias exposiciones de arte contemporáneo con la revista objeto Lalata, con poemas visuales: Efigrafías, Strangers in the night, Pinzamientos, Ónfalos, presentes en Estampa, Arco, Euskal Erico Poesía Esperimentalaren i. Jardunaldiak, Sin.Con.Texto (Espacio Contemporáneo Arte Toledo), o ArtistaAlbacete en el Palazzo Magnani (Reggio Emilia, Italia), en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM, http://www.ucm.es), entre otras. === Fragmento de Lejos de casa, novela inédita ============================ === Viviana Marcela Iriart ================================================ Hay un aeropuerto llamado Ezeiza. Hay otro llamado Simón Bolívar. Entre los dos media un camino muy largo llamado exilio. Vivo en un país que no es mío. Vengo de un país que alguna vez creí mío pero no era cierto. Vivo sobre la tierra no sobre un mapa. Y con la gente no con sus pasaportes. “Sí, yo estaba ahí el 17 de mayo de 1979 y claro que recuerdo lo que sucedió. Lo recuerdo muy bien porque nunca antes yo había participado en algo así y no lo puedo olvidar. Es más, a veces he tenido pesadillas. Sueño que levanto la mano izquierda para despedir a alguien y que entonces ¡zas! me la cortan de un hachazo. ”No es agradable, no, pero bueno, yo estaba ahí haciendo el servicio militar y me había tocado la zona del Aeropuerto de Ezeiza, aunque para ser más precisos, estaba exactamente en la alcabala que la Fuerza Aérea tiene en la ruta que va al Aeropuerto, ¿la conoce? Bueno, ahí estaba yo. ”Ese día era un lindo día, sí, jueves si no me equivoco, con mucho sol, y como a eso de las nueve y media de la mañana sentimos un gran alboroto de sirenas que se acercaban en dirección a nosotros. Pude distinguir tres autos que avanzaban a gran velocidad. Uno de ellos, el primero, era de la Policía Federal e iban en él tres hombres. Entre éste y el último, que también era de la policía pero sin inscripciones, de paisano que le dicen, había otro. ”Era un Ford blanco y por la chapa supe que era de algún diplomático y ahí había cinco personas: cuatro hombres y una piba. Yo estaba mirando todo desde adentro de la alcabala cuando escuché los gritos. Los de la Federal siempre andaban matoneando y ese poli no era la excepción, aunque los de la Fuerza Aérea... en fin... yo escuché que el poli decía que era una misión muy delicada, emanada directamente desde la Junta, y a mi cabo gritando aun más fuerte que por más misión especial que fuera ellos no pasaban sin que él y ‘sus’ muchachos los escoltaran. El cabo era muy joven, 22 o 23 años le calculaba yo, y el poli andaba por los 40 y se tuvo que comer la humillación. Finalmente llegaron a un acuerdo. ”Cinco de nosotros partimos al frente de la caravana en un camión. Yo y dos de mis compañeros íbamos sentados en la parte de atrás, con los pies colgando fuera del camión y las ametralladoras ligeramente apuntando a los autos que nos seguían. Órdenes son órdenes y en el servicio militar nada se discute. Estábamos a mediados de otoño y el solcito pegaba lindo, sí, y yo me sentía feliz de que me hubieran elegido para la misión. Uno se harta de estar ocho, diez horas de pie en una alcabala, controlando todo como si realmente la historia fuera a pasar por ese pedazo de carretera vieja. ”Todavía faltaba un buen trecho para llegar al aeropuerto, así que tuve tiempo de observar con calma a las personas que iban en el Ford blanco, aunque no los veía muy bien. Tres de los cuatro hombres eran morochos, de pelo negro; el cuarto no, era rubio, de tez blanca, joven. Éste iba sentado en el asiento de atrás, a su lado iba la piba y al lado de ella un señor mayor. Ella tenía una cara muy triste y parecía muy joven, no le calculaba más años que los míos, que estaba por cumplir diecinueve. Los hombres que iban atrás hablaban mucho entre sí, gesticulando, y a veces se notaba que le preguntaban o decían algo a ella, que respondía brevemente y a veces sonreía. Me hice todo tipo de conjeturas respecto a lo que estaba sucediendo, pero jamás hubiera imaginado que la misión era esa misión. ”Finalmente llegamos al aeropuerto. El cabo bajó muy rápido y se fue hacia el edificio gritando que controláramos todo muy atentamente. Yo no entendía nada. Mientras él se iba el poli se acercó al segundo auto y, pasando la mano por la ventanilla, se despidió de todos los hombres pero de la piba no. Ella lo miraba fijamente mientras él extendía su mano hacia un lado, sonreía, hacia el otro, volvía a sonreír. ”Cuando se bajaron del auto pude ver todo mejor, aunque brevemente porque ella y los cuatro hombres se fueron inmediatamente hacia el edificio. Ella tenía el pelo largo y lacio, casi le llegaba a la cintura. Era pequeña de estatura. La tez era levemente oscura y llevaba vaqueros azules, mocasines marrones y una camisa blanca. Uno de los hombres cargaba un bolso azul pequeño y una guitarra envuelta en papel de diario. La piba no llevaba nada y siempre caminaba en medio de los dos hombres, los mismos que iban sentados atrás en el auto y que tampoco llevaban nada. Ella caminaba muy erguida y tenía los ojos tristes pero secos como si estuviera muerta. ”Los hombres seguían hablando y riendo y ella ahí, entre medio de los dos, en silencio, se veía tan frágil. A mí me daba tanta pena ella que amagué mover la mano en señal de despedida aunque ella no me viera, pero entonces uno de mis compañeros me golpeó y me dijo: ”—¿Qué vas a hacer, idiota? ¿No sabés que es una deportada? ”Y yo bajé la mano”. Juan Pérez, ex soldado. Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Caracas, Diario de Lamentaciones Los perros de caza aúllan y aúllan durante toda la noche. Corren desaforados y salvajes tras su presa. Gritos. Son animales pero de otra raza: policías. Me despierto bañada en sudor. Vivo pendiente del cartero. Atenta a sus pasos y a su voz. Día tras día pasa, a veces para en casa, la mayoría no. Y cuando para, las cartas no son para mí. Languidezco. Elly y Vicky intentan contenerme pero no pueden. No se puede contener al mar. Vivo con Vicky, en el chalet que alquila, en donde ha dispuesto una habitación hermosa para mí. Da al jardín interno, en donde una exuberante vegetación me hace sentir que estoy en medio de la selva. Todas las tardes el heladero callejero me atormenta con su musiquita-convoca-clientes. Las madres salen con sus niños a su encuentro, los amigos con sus amigas, sólo yo estoy sola. Hace calor. Siempre hace calor en esta ciudad. Siempre hay sol. La naturaleza se manifiesta de forma tan intensa que hiere. Cuando se siente tanto dolor la belleza de la vida es una agresión. Todo el mundo ama una montaña llamada Ávila. Imponente, separa a la ciudad del mar Caribe. ¿No es hermosa? me preguntan todo el tiempo mirándola con orgullo. Yo vengo de la pampa. Necesito tener el horizonte frente a mis ojos para sentirme viva. El Ávila me ahoga. (...) ** Viviana Marcela Iriart vivianamarcelairiart@gmail.com Escritora argentina (1958). Reside desde 1979 en Caracas, Venezuela. Ha publicado los libros Lejos de casa (novela), Puerta abierta al mar (teatro), Gente a vista (teatro) y Esquina con malvones (teatro), en edición limitada hecha por la autora. En 2007 se estrenó en Caracas su obra de teatro Puerta abierta al mar, protagonizada por Rosalinda Serfaty y Fedra López. Fue coeditora de las revistas Intermedio y Primera Fila (1984-86, Venezuela) y editora de la revista subterránea de cultura Machu Picchu (1978, Argentina). Mantiene un blog literario en http://vivianamarcelairiart.blogspot.com. === Tres poemas Jemimah Rivera ======================================= *** Danzar de los arenques Aún el terco mar imparte su fragancia —tan perpetua y sombría— aclaraba aquella danza sin disturbios ni postizos el uno zigzaguea, emulado por millares y el agregado esboza colosales figuras los hechizados comensales mecen al son de la trova en tanto rebosa un lago en sus bocas —los arenques— percatados de su desventura ¡Persisten! ceñidos al movimiento mientras fenecen los acólitos Saciando apetitos si algo muere aquella tarde entre algas emergen para danzar de nuevo. *** Umbrosa duna A orillas del orbe Sosiego en tu pecho Tamo de roca y caracol Me ciñe el lóbrego viento La arena me bosqueja La grava cala y vuela Te conozco entre coplas Tú circulas por los mares Encumbrada por aristas Delicado aluvión de aves brunas Que se elevan entre soplos Frágil aya de hebras largas Deshilada ante el espejo *** Aquel lirio de mar Serpenteada por el impetuoso piélago Lo aprecié ignoto entre la bruna Un extraño animal —mutaba— Contorneaba Ostentaba su cáliz Cerraba Reaparecía Aquel misterioso y extravagante ser, flameaba frente a mis ojos Mientras el iracundo piélago me sacudía ¿Era un sueño? Abrigado entre placas óseas, exhibía un cuerpo disco Ceñido al lecho por un tallo largo, sus brazos de crines plumosas elevaban [trémulos, y con un desplegar tornaba sus brillantes colores. —seducida me acerqué— Mis ojos no pudieron contenerse —maldita curiosidad— ¡Tañé! Su calcáreo cuerpo —se ennegreció— Entumecido entre mis manos Las lágrimas brotaron —No era un sueño— ** Jemimah Rivera jemimahrivera@hotmail.com Poeta venezolana (Nueva Esparta, 1983). Textos suyos han sido publicados en la revista Tropel de Luces y en el diario La Hora (http://www.lahora.com), así como en los sitios digitales Predicado (http://www.predicado.com) y Delírica (http://www.delirica.com). Su relato “Bordeando el abismo” recibió un premio en la Universidad de Oriente (http://www.udo.edu.ve). === 48 horas María Celeste Vargas Martínez =========================== Un fuerte olor le da en la nariz y le baja hasta el vientre. Los deseos de expulsar los alimentos de unas horas atrás son intensos. Se lleva la mano al rostro y se cubre la nariz y la boca. El olor es insoportable. Sólo un poco de claridad entra e ilumina, a media luz, el lugar. No puede ver con detalle nada. Se frota los ojos, pero no distingue mucho. Pareciera estar sobre algo suave. Mueve los pies lentamente. Le duele la cabeza y el ruido provocado por el agua corriendo, en algún lugar, la altera. Observa hacia arriba y como a seis metros distingue una diminuta luz. Con dificultad se pone de pie, siempre viendo hacia arriba. Todo es silencio. Poco a poco baja la vista y contempla las altas paredes formadas por la roca casi blanquizca. El lugar es estrecho. Respira con dificultad, el olor a putrefacción entra sin problema a sus pulmones. Confundida intenta llorar, pero las lágrimas no salen de sus ojos. Su quijada tiembla. Se lleva las manos al rostro. Baja la vista, ahora sus ojos ya se han acostumbrado a la oscuridad. Observa aquello que yace bajo sus pies y que en un principio creyó que era basura: dos cuerpos con el rostro cubierto con cinta y los brazos y las manos atadas con la misma. Lanza un grito y de un solo movimiento se acerca a la pared. Al hacerlo, sus manos chocan con las piernas en alto de un hombre: varios gusanos devoran el cuerpo cuya cabeza está destrozada. El cadáver aún conserva la cinta gris rodeando su rostro. La bermuda de mezclilla de éste se encuentra llena de lodo. Grita por segunda vez. Las lágrimas llegan por completo e inundan su ojos. Se sienta en cuclillas. Sus piernas tiemblan. Cierra los ojos y los cubre con sus manos. Una camioneta gris va por la calle principal del pueblo, la única pavimentada en ese lugar. Gira a la derecha y atraviesa un camino de tierra. Ésta se levanta y cubre el vehículo que se detiene frente a una casa de un piso con un amplio patio al frente y un árbol a un costado. Dos hombres descienden y tocan a la puerta. Una mujer mayor de treinta años, bermuda roja, playera blanca y cabello castaño, abre. —Traemos una orden de aprehensión contra Hipólito Méndez —señala un hombre alto, moreno, de ojos negros, cejas prominentes y con un cigarrillo en la boca. —No se encuentra —dice asustada Irma. —Tenemos que llevarnos al cabrón —afirma el otro hombre que se quita la gorra y limpia su frente con el dorso de la mano. —Ya les dije que mi tío no está —asegura ella. La mujer trata de cerrar la puerta, pero el primer hombre se lo impide. La toma por el cabello y la arrastra. El cigarrillo que sostenía en su boca cae sobre la tierra seca. —Entonces, tú tomarás su lugar —aclara el hombre. Irma forcejea y grita, pero el vecino más cercano se encuentra a más de quinientos metros. La suben a la camioneta. El conductor arranca. —Si gritas, aquí te quedas —dice el hombre del cigarro que se levanta la camisa para mostrarle el arma que lleva en el pantalón. La camioneta desaparece por el camino de tierra. Dobla a la derecha para después tomar una solitaria carretera. Irma no sabe que ahí comenzarán los cuarenta días que durará su encierro. Un grupo de niños sale de la escuela. Alegres dejan atrás el edificio conformado por doce salones. En el pueblo hay seis escuelas: un jardín de niños, tres primarias (una de gobierno y dos particulares), una telesecundaria y una preparatoria. —¿Vienes con nosotros a la playa? —pregunta una niña de piel quemada por el sol, cabello oscuro y sonrisa chimuela. —No, tengo que pasar donde mi abuelo por un encargo —señala el niño de diez años, camisa blanca y short azul. ¿Me acompañas, Marcos? —Ay, no. Mi mamá nos dejó ir a la playa y si vamos con los abuelos, ella se puede arrepentir y nos pondrá a hacer la tarea —aclara el niño un poco mayor a Emilio. —Ya ves cómo es mi mamá... Mejor si te pregunta por nosotros dile que nos llevamos a las niñas... las vamos a cuidar —afirma Lalo que toma a su hermana de preescolar por la mano. —¡Vaya primos que tengo! —dice molesto Emilio. El grupo de niños se aleja. Los rayos de sol queman aun más la piel del niño que solitario atraviesa el pueblo y dirige sus pasos por el camino de tierra. —Hola Emilio, ¿no me digas que vas donde tu abuelo? —pregunta una mujer delgada y pequeña que se encuentra al niño de frente. —Sí, voy por un encargo —afirma el pequeño. —Pues salió muy temprano con doña Margarita y Aurelia —agrega la mujer. —Mi tía Irma iba estar en casa —aclara él mientras sigue su camino. El niño entra por la amplia puerta que da al patio, la cual sólo cierran de noche. Sus ojos observan algo en el piso. —¡Qué bien, alguien tiró un cigarro! —dice. Se inclina para tomarlo, baja su mochila del hombro y lo guarda en una de las bolsas laterales. La puerta de la casa está abierta. Entra. —Tía Irma, ya llegué —grita. No hay respuesta. Arroja la mochila sobre el sillón y observa sobre la mesa del comedor un envoltorio: el encargo para su madre. Atraviesa la estancia y entra a la cocina. Toma un vaso, se sirve agua de la jarra que está sobre la mesa y bebe. —¡Tía Irma! —vuelve a gritar. Entra a la recámara de la mujer, luego a la de sus abuelos, para seguir con la de su tía Aurelia. —Mmm, seguramente tuvo que salir —dice con desgana, regresa a la sala y toma el envoltorio. Se marcha y jala con fuerza la puerta para cerrarla. Atraviesa el patio y sus pequeños pasos se pierden entre la tierra suelta. La camioneta se detiene frente a una casa de dos pisos. La pintura amarilla ya se desprende de las paredes. La puerta que da a la calle está oxidada y un grupo de arbustos secos se mantienen no tan firmes en una jardinera del lado derecho. La calle está desolada. Irma observa hacia todos lados: algunas viviendas están en obra negra. El conductor toca el claxon. La puerta se abre inmediatamente. —Cierra los ojos... no los vayas a abrir —señala el hombre del cigarro. Ella cumple la orden. La camioneta entra. Tras de sí se cierra la puerta con un fuerte sonido. Alguien la jala del brazo. Ella desciende. El sol ya no es tan intenso y una ligera brisa le da a Irma en el rostro. —Cuidado con el escalón —señala una voz. Ella no la identifica con ninguno de los tres hombres que venían en la camioneta. El sonido de la televisión se escucha con fuerza. Irma camina siempre sujetada por el brazo. —Yo no sé qué tienen que ver con mi tío. Si es por lo de la camioneta, dijo que ya la iba a pagar, pero al final de cuentas eso es cosa de él... Arréglenlo con él —señala Irma. —¿Tu tío? —pregunta el hombre que la conduce—. ¿Para qué nos sirve ese pobre diablo? A ti es a la que queremos, sabemos que tu padre es ejidatario y seguramente tiene mucho dinero. Hasta ese momento Irma entiende su situación. Una venda le es colocada en los ojos y sus manos son atadas a la espalda. Una puerta rechina frente a ella. El hombre la empuja. Ella está a punto de caer, pero él la sostiene y la sienta en algún lugar. —Qué, ¿no van a comer hoy? —pregunta el hombre. Les voy a dejar el plato y al ratito que venga ya no va a haber nada, porque si no, se los lleva la... La puerta se cierra e Irma escucha a alguien moverse cerca de ella. La mujer tiembla. Alguien come en silencio. —¿Quién es? —interroga Irma asustada. No hay respuesta, pero el sonido sigue. —¿Qué pasa? —vuelve a preguntar la mujer. Después de unos minutos, una voz queda y quebradiza decide hablar con Irma: “Debes obedecer, si no te matarán”. —Hace tres días se llevaron a dos hombres —agrega la voz de un hombre que parece ser joven. Irma llora. El silencio se hace por un largo rato. El hombre y la mujer están recostados y abrazados. Sus ojos no están cubiertos. La noche llega, imagina Irma. —Ahí viene —dice en un susurro la mujer. Irma se pone alerta. El hombre y la mujer se abrazan. —Aquí está la cena y más vale que se coman todo —dice la voz de siempre. Te desamarraré las manos para que comas. El hombre se acerca a Irma. Le desamarra las manos y coloca sobre ellas el plato. Sale de la habitación. Irma toma entre sus manos algo blando y pegajoso. “¿Qué es esto?”, pregunta. “Es mejor que lo comas. A ellos no les gusta que les regresemos los alimentos”, afirma la mujer. Irma come sin saber qué es lo que en esos momentos su boca degusta. A tientas, toca para comprobar que nada quedó en el plato. A media noche la puerta de la habitación se abre. “Es hora de irnos cabrón”, se escucha. Irma reconoce la voz del hombre del cigarro que fuera por ella muy temprano. —¡No, no, por favor no se lo lleve! ¡Darán el rescate por los dos! —grita y llora la mujer. —Tú te irás más tarde —señala el hombre y empuja a la mujer que choca contra la pared. —No, no, permita que mi esposa se vaya conmigo —grita el hombre. El hombre del cigarro lo golpea en el rostro: “¡Que te calles, cabrón!... ¡Ella se irá más tarde! Y si sigues chingando los dos se mueren”. La puerta se cierra y la mujer comienza a sollozar. Las lágrimas acuden al rostro de Irma. Tiene miedo. Ninguna de las dos mujeres habla. Irma no sabe qué decir ante el llanto de la mujer. Diversos sonidos llegan hasta la habitación. La televisión sigue encendida y alguien ríe a carcajadas. —Estamos aquí desde más de veinte días —la mujer rompe el silencio después de dos horas—. Nos levantaron en una gasolinera... y ahora piden tres millones de pesos por nosotros. Irma no sabe qué decir. La mujer sigue llorando. “Todo saldrá bien”, es lo único que se le ocurre decir a Irma, temiendo no sea así. Nuevamente el silencio, alguien habla afuera. La mujer trata de acercarse a la puerta para escuchar la conversación, pero el sonido de la televisión le impide entender algo. Su rostro moreno luce demacrado y ha perdido más de diez kilos desde el encierro. El cabello revuelto cae sobre su rostro. Cuatro horas después, ninguna de las dos ha podido conciliar el sueño. Ya no se escucha la televisión. Se oye el claxon. Las mujeres se ponen en alerta. Alguien baja corriendo una escalera y abre la puerta. Las dos mujeres comienzan a respirar con dificultad. Las manos de Irma tiemblan... las entrelaza y se las lleva a la boca. Se escuchan voces: “¡Esos cabrones, quisieron pasarse de listos!”, grita el hombre del cigarro. “¿Y el chavo?”, pregunta el joven delgado que sirve de cuidador y vigilante. “¡Tú dónde crees!”, señala el primero. La mujer tiembla y corre al rincón opuesto donde se encuentra Irma: “¡Lo mataron! ¡Lo mataron!”, grita casi en silencio. Un ligero escalofrío se adueña del cuerpo de Irma. “Shssss”, dice muy quedo. “No, seguramente él está bien”, afirma Irma. “No, no... sé que lo mataron y ahora harán lo mismo conmigo”, afirma la mujer que respira con dificultad. Toma a Irma de las manos y la sujeta con fuerza. —Mi nombre es Ana Aké Gómez y mi esposo Salvador Córdoba Xolón, nos levantaron en la gasolinera de Chiquilá... Por favor, no lo olvides; mi nombre es Ana Aké Gómez y mi esposo Salvador Córdoba Xolón —repite la mujer asustada. Los pasos se acercan. La mujer corre a su esquina y cierra los ojos. Dos hombres entran a la habitación. El hombre del cigarro lleva un rollo de cinta gris. “Es hora de irnos, chaparrita”, dice el hombre. Ella levanta la vista y lo mira fijamente: “No, por favor no” —se aferra a la pared. “Por favor, no me haga daño”. “No te va a pasar nada, por fin serás libre”, menciona el hombre y una leve sonrisa deja ver sus dientes amarillentos por el cigarro. Camina hacia la mujer. Ésta se resiste y grita. Irma tiembla sentada en su esquina. Se escucha un golpe, los gritos y el llanto de la mujer desaparecen. Irma escucha cómo arrastran algo. La puerta se cierra. El resto de la noche pasa pronto, sumergido entre los sonidos típicos de un pueblo pesquero. Irma imagina que a lo lejos el mar ruge con fuerza, piensa en sus hijos y en sus padres. No quiere pensar en El Flaco, su esposo con quien discutió el día anterior por llegar borracho y ser aprehendido por la policía. Por la mañana la despierta el sonido de la puerta. Alguien se acerca a ella: “Te voy a aflojar la venda de los ojos, pero déjalos cerrados. Cuando escuches que la puerta se abre deberás ponerte inmediatamente la venda y te la quitarás cuando oigas que se cierra... ¿entendiste?”, pregunta el muchacho. Ella afirma con la cabeza. Él le afloja la venda. Ella aprieta fuertemente los ojos para evitar ver a alguien. “Aquí está tu comida... Come todo, porque al Canelo no le gusta que dejen nada”, señala. Irma imagina que el Canelo es el hombre del cigarro que fue por ella. No entiende lo de la venda cuando ya vio el rostro de los hombres que la llevaron hasta ahí... ¿La matarán? Tiembla. La puerta se cierra. Irma se quita la venda pero tarda algunos minutos en abrir los ojos. Cuando lo hace todo es borroso. Las lágrimas bañan su rostro. Después observa con atención el lugar: es una habitación grande de paredes verdes carcomidas por el tiempo y la humedad. Frente a ella una puerta de latón y abajo un ligero rayo de luz entra. Los vidrios han sido pintados de color rojo y los huecos entre la puerta y el marco están tapados con trozos de periódico. No hay ventanas. La habitación está semivacía: en una esquina algunos bultos y en otra un par de colchonetas donde se dormía la pareja que se llevaron, cerca un suéter rosa y una chamarra café. Sólo entonces vuelve a pensar en la mujer. —Ana Aké Gómez y su esposo Salvador Córdoba Xolón, los levantaron en la gasolinera de Chiquilá —dice en voz baja Irma—. ¡No le dije mi nombre! —agrega sorprendida. Toma entre sus manos el plato de plástico que tiene un poco de arroz y lo que parece ser un filete de pescado frito. Lo come con la mano, siempre con los ojos nublados. Por la noche la camioneta llega, la puerta se abre e Irma está alerta. Un silencio muy largo. —¿Y ahora qué? —pregunta alguien. —No sé, ese cabrón ya se rajó. Primero muy salsa y cuando la ve de de’veras ya no le gustan las cosas —agrega el hombre del cigarro. Irma espera que entren por ella, pero no sucede así. Veinte días pasa encerrada en esa habitación. Tres veces al día le llevan de comer y cada tercer día el hombre de la voz tranquila le dice que se coloque la venda para llevarla a bañarse. Ella lo hace y entonces es conducida hacia un baño de paredes amarillentas. Ahí los vidrios de la pequeña ventana, que se encuentra sobre el excusado, también fueron pintados de rojo y un alambre impide que ésta se abra. El agua sale tibia y ella se enjabona y se enjuaga aprisa, por temor a que uno de los hombres entre. Se viste rápido y espera un largo rato, sentada sobre el excusado, a que el hombre toque a la puerta y pregunte si está lista. Entonces ella se pone de pie, se coloca la venda y vuelve a su cuarto. Le dan media hora para bañarse, ella lo hace en menos de diez minutos. Un par de días después, los pasos apresurados de varios hombres despiertan a Irma. Se encaminan a la habitación. Rápidamente se coloca la venda y se sienta sobre la colchoneta. La puerta se abre. —¡Vamos, ponte de pie! ¡Nos vamos! —grita el hombre del cigarro. Irma tiembla. Por mucho tiempo deseó escuchar esas palabras con la esperanza de que significara volver a casa. Ahora piensa que no será así. La sacan aprisa y la suben a la camioneta. Ella no habla. Antes de que la camioneta se ponga en marcha el hombre tranquilo pregunta: “¿Ya me puedo ir?”. —Claro que no, pendejo. Mañana llegan dos —grita alguien. La camioneta se pone en marcha. Irma tiembla agazapada en el asiento trasero como le han dicho que vaya. Empieza a rezar, primero en silencio y después no se da cuenta de que de sus labios escapan las palabras. —¿Estás seguro de que irá? —pregunta un hombre cuya voz la mujer no identifica. —Más le vale al cabrón, ya tenemos mucho con esta vieja —aclara el hombre del cigarro. —Pero, ¿llevará todo? —interroga alguien más. —¡Tiene que! Será mejor que te calles, no me gustan las viejas que rezan... O te callas o te mato —grita uno de los hombres. La mujer guarda silencio enseguida. Respira rápidamente y siente un fuerte dolor en el estómago. La camioneta se detiene cerca de la gasolinera de Chiquilá. La espera es larga. Un teléfono suena. —¡Mira, cabrón, te estamos esperando!... ¡No te hagas pendejo!... ¡Dijiste que los viejos ya habían aflojado!... ¡Hijo de la..! —dice el hombre del cigarro. El hombre, enfurecido, se voltea y toma a Irma de la blusa. “No, no... ¡Por favor no me mate!”, grita la mujer. Uno de los despachadores de la gasolinera escucha el grito y observa hacia la camioneta. El hombre del cigarro arroja a Irma sobre el asiento, enciende el vehículo y se pone en marcha. —¿Qué pasó? —pregunta alguien. —¡Que todavía no tiene el dinero el cabrón! ¡La vamos a matar! —Pero yo vi a los viejos ayer tratando de vender un terreno —aclara el hombre que va en el asiento del copiloto. La camioneta se frena. Todos guardan silencio. Minutos después, el vehículo entra a un motel. El encargado del lugar observa a los hombres y a la mujer que parece dormida, pregunta extrañado: “¿Dos habitaciones?”. El hombre del cigarro aclara: “Una, nomás venimos a dejar a un amigo... está recién casado”. La camioneta entra al estacionamiento de la habitación. Cierra la cortina gruesa de color oscuro de la cochera. Bajan a Irma, la suben por la escalera y entran a la estancia. La arrojan sobre la cama. —Te vas a quedar con ella, Rulo. —¿Cuánto tiempo? —Sólo un par de días mientras vemos qué pasó con ese cabrón. Voy a pagarle al encargado... y también la comida... cuida que nadie la vea. Sólo un hombre se queda con Irma, los otros se marchan. A la mañana siguiente alguien toca a la puerta. El hombre delgado y de piel casi rojiza se incorpora del sillón donde pasó la noche. “¡Será mejor que no hables!”, le dice a Irma al oído. Sin quitar la cadena, abre la puerta. —Muy buenos días, me dijo el señor Jorge que les trajera a usted y a su esposa el desayuno —dice una risueña joven de tez morena y dientes amarillentos. —¿Jorge? —pregunta desconcertado el hombre. —Sí, el encargado del hotel —aclara la joven. —¡Ah, sí!, sólo que permítame un momento. El hombre cierra la puerta y con la cobija cubre a Irma hasta la cabeza: “Si haces el menor ruido... ¡te mato!” —le dice. Abre la puerta y toma la charola. “Es que mi esposa todavía está dormida”, aclara el hombre. “Perdón, es que el señor Jorge me dijo que se los trajera a las diez”. —No se preocupe, está bien —afirma el hombre. —¿Y a qué hora quiere que le traiga la comida? —interroga la joven. Por cinco días Irma está en esa habitación de ese motel que huele a polvo y donde constantemente se escuchan los sonidos de los amantes ocasionales de las habitaciones contiguas. Cuando la mujer que hace la limpieza llega al cuarto, Irma es encerrada en el baño o Rulo la obliga a ver la televisión... siempre en silencio. Y un día por la noche la camioneta gris llega por ellos. —¡Vámonos! —grita el hombre del cigarro. ¡La policía viene para acá! Una hora después seis patrullas entran al motel y catean cada una de las habitaciones. La camioneta toma la carretera que lleva a Cancún, para luego regresar al camino principal de Chiquilá. A media noche entra a una vieja casa de paredes de adobe donde un fuerte olor a podredumbre y excremento de animales le da a la mujer en la nariz. No sale de ahí hasta algunos días después cuando el hombre del cigarro entra para decirle que se irá. Irma nuevamente entra en pánico. La suben a la camioneta. —¿Por qué te casaste con El Flaco? Ese cabrón vendería a su madre por dinero —dice el hombre del cigarro. Irma no responde, está desconcertada. “¿Por qué te casaste con él?”, vuelve a preguntar el hombre. La mujer no sabe qué decir, durante diez años que lleva casada, varias veces se ha preguntado lo mismo. El hombre del cigarro sonríe: “Ese cabrón fue el que nos dijo que tus jefes tienen dinero y él iba a negociar todo”. Una serie de risas estrepitosas se dejan escuchar en el vehículo. Irma contiene las lágrimas. Minutos después la camioneta se detiene y bajan a la mujer. —Cierra los ojos, hasta que escuches que se va el carro los abres —dijo el hombre del cigarro. Ella aprieta los ojos cuando siente que le quitan la venda. Oye algunos pasos alejarse y una puerta se abre. Gruesas gotas de sudor bajan por su rostro y se impregnan al sudor de los últimos días en que no ha podido bañarse. Siente un fuerte golpe en la cabeza y horas más tarde despierta en ese cenote, casi imperceptible a simple vista, ubicado en la Región 46 del fraccionamiento Villas Otoch. Duerme. La vuelve a despertar el olor a carne en descomposición. No sabe cuántas horas ha pasado ahí, pero siente que han sido muchas. Tiene hambre. Temerosa busca algo que pueda comer, sólo encuentra raíces y brotes frescos de algunas plantas. Los come. Su estómago exige más alimento. Asustada observa sus pies, algunos gusanos suben por ellos. Trata de quitarlos, pero ve más en su ropa y en sus brazos. Se pone de pie y se golpea contra la pared. Llora y grita: “¡Auxilio, por favor alguien ayúdeme!”. Nadie acude al llamado. Contempla los cuerpos y los gusanos subiendo por la ropa de ella. Se quita uno con los dedos. Lo mira por un instante y después se lo lleva a la boca. El sabor es muy fuerte. Repite la misma acción varias veces. Desesperada observa una raíz que cae desde arriba. “No puedo morir aquí”, se dice. Coge la raíz entre las manos y comienza a escalar. Sus manos resbalan y caen sobre la tierra húmeda. Sus brazos tienen varias heridas. Toma la raíz y vuelve a intentarlo. Dos metros arriba, nuevamente sus manos resbalan, pero alcanza a sostenerse de una roca. La uña se desprende de su dedo índice de la mano derecha: lanza un grito. Sigue subiendo: la luz que la luna ofrece esa noche parece más cerca. Le lleva un par de horas tener próxima la estrecha boca, de forma irregular y que no es mayor a sesenta centímetros, de ese cenote. Respira con dificultad. Sus brazos y piernas sangran por las diversas raspaduras en las paredes de piedra blanca. El olor a tierra húmeda le da de pronto en la nariz y el canto de las aves le indican que pronto amanecerá. Su cuerpo cansado está a punto de ceder. Estira la mano derecha y entonces siente una brisa fría dándole en los dedos. Se aferra a una piedra. Sube un poco y sus ojos observan la maleza y a los árboles de troncos estrechos. La vista se le nubla. Sale por completo de ese agujero. “¡Auxilio! ¡Auxilio!”, grita. Se siente muy cansada. Se tira sobre la hojarasca y se queda dormida. La despiertan los rayos del sol dándole por completo en el rostro y los gritos de los niños en algún lugar. —Oiga, ¿usted no escuchó unos gritos como a las cinco de la mañana? —pregunta una gorda mujer de vestido claro a su vecina de al lado. —Fíjese que sí, pero Juan dijo que a lo mejor estaban violando a una mujer —le aclara la otra mientras saca una cubeta roja para deshacerse del agua sucia con la que ha fregado el piso. La mujer se queda con la cubeta en el aire cuando ve parada, sólo a un par de metros de ella, a una mujer de short rojo, playera blanca, cabello revuelto y manos y pies ensangrentados. “¡Ayúdenme por favor!”, dice y cae de rodillas. “¡Háblele a una ambulancia, comadre... deje, voy por Juan!”. La mujer gorda corre a su casa mientras la otra entra por su esposo. Los vecinos son avisados. Varios de ellos corren hacia donde se encuentra la mujer: su cuerpo está lleno de gusanos y huele mal. —Bajó del cerro —dijo doña Emilia. —¡Apesta horrible, como si estuviera muerta! —Usted agárrela mientras le doy un poco de agua, pa’ver si vuelve en sí —dice la mujer que minutos antes limpiara su casa. —Yo no la agarro comadre... es una mujer de la calle, hasta gusanos tiene —aclara su comadre haciendo una mueca. Fastidiado, un hombre toma a Irma con cuidado por la espalda y trata de sentarla mientras le ofrece agua. Ella la bebe a pequeños sorbos, su mente está confundida: “Hay tres cuerpos allá”, dice con trabajos mientras señala hacia la maleza de donde acaba de surgir. Todos voltean asustados siguiendo el dedo de Irma que señala hacia las faldas de un monte que se divisa no muy lejos. Las sirenas de la ambulancia inundan las estrechas calles de ese nuevo desarrollo de interés social de casas angostas y gente siempre aprisa. Un hombre alto y delgado, que lleva un overol azul marino, baja del vehículo cargando un maletín. —¿Qué le pasó? —pregunta el paramédico a la multitud que deja al descubierto el cuerpo de Irma, dolida y confundida, sentada sobre las piedras claras. —¡Quién sabe! Venía del cerro, yo creo que vive en la calle y está un poco mal de la cabeza —señala la mujer gorda. El paramédico le dirige una mirada de reproche. Ella se apena y baja la vista. Toma las manos de Irma y las ve ensangrentadas y con diversas heridas. Sus ojos están inflamados y en sus piernas corren delgadas líneas de sangre. Huele mal y su cabello está completamente sucio y lleno de gusanos. —¡Dígame qué le paso! —dice el paramédico a Irma. Ella lo observa a él y a todos los rostros que la rodean. “Hay tres cuerpos allá” —guarda silencio por un momento mientras el paramédico la examina, después de mirar hacia donde ella señala. —¿Quién te hizo esto? —interroga. Irma guarda silencio y sus ojos se nublan: “Se llamaba Ana Aké Gómez y su esposo Salvador Córdoba Xolón, los levantaron en la gasolinera de Chiquilá... Se los llevaron y ya no los vi... Sí, se los llevaron los mismos que me levantaron a mí”. El joven paramédico la mira extrañado. —¿Te secuestraron? —pregunta desconcertado. —Me tiraron allá... hay tres cuerpos más —musita Irma confundida. El compañero del paramédico corre a la ambulancia y llama por radio. Minutos después cuatro patrullas llegan al lugar y se encaminan a donde la mujer les señaló. Con dificultad encuentran el estrecho agujero en el piso, rodeado de maleza y raíces de árbol. A un paramédico le lleva casi una hora bajar y al salir confirma las palabras de la mujer: tres cuerpos en estado de descomposición se encontraban en el lugar. Dos recostados, uno encima de otro, el tercero con la cabeza hacia abajo y los pies en alto. Una patrulla llega hasta la casa de Irma donde su madre llorando abre la puerta. La mujer siente desfallecer cuando observa la patrulla entrar, atravesar el patio y detenerse cerca de ese gran árbol. Se da ánimos por un momento y abre la puerta decidida. —Necesito hablar con algún familiar de Irma López Canché —dice el policía mientras se quita las relucientes gafas negras. —Yo soy su madre —afirma la mujer tratando de sostener el llanto. —Encontramos a su hija, está en el hospital general de Lázaro Cárdenas, sólo tiene algunos rasguños. La mujer suelta un grito. Su esposo, que en ese momento sale de la recámara a desayunar, se paraliza. Emilio, que desde la desaparición de su tía se mudó junto con su madre a la casa de sus abuelos, salta al escuchar el grito y suelta la flor que ha formado con el cigarro que encontró ayer cerca de la escuela. Llega hasta él el llanto de su abuela. Temeroso, recoge la flor del piso y la coloca muy cerca de aquella que formó con el cigarro encontrado en el patio el día que su tía desapareció. Desde hacía un par de años al pequeño le había dado por recoger los cigarros, que aún estaban en buen estado, y formar con ellos flores de diversos tipos. Dejó la última y corrió hacia la sala. Sus padres hicieron lo mismo. La demacrada mujer grita: “La encontraron... encontraron a Irma... ¡Está viva!”. Los tres cuerpos fueron sacados de aquel cenote escondido, después de cuatro horas de ardua labor donde los paramédicos tuvieron que utilizar oxígeno ante el insoportable olor que les impedía respirar. Una semana después tres familias reconocieron a su hijo, padre y esposo, que habían sido secuestrados en diversos poblados del municipio de Lázaro Cárdenas en Quintana Roo, y por los cuales habían pagado el rescate pedido por los maleantes. Irma aún trata de borrar esas imágenes que se han adueñado de su cabeza después de permanecer cuarenta y ocho horas en un cenote, escondido en la selva, al lado de tres cadáveres, donde la tiraron sus secuestradores al creerla muerta. ** María Celeste Vargas Martínez mcelestevargasm@yahoo.com.mx Escritora y periodista mexicana (México, DF, 1976). Es licenciada en periodismo y comunicación colectiva por la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam, http://www.unam.mx), Campus Acatlán. Actualmente es especialista en estudios sobre animación. Tiene inéditos los libros Animando un siglo... Historia mundial del dibujo animado y Hecho en México, historia de la animación mexicana. Ha impartido conferencias sobre animación, cómic y literatura en diversas universidades. Textos suyos han sido publicados en Ciberayllu (http://www.ciberayllu.org), Ariadna (http://www.ariadna-rc.com), Destiempos (http://www.destiempos.com), Remolinos (http://revistaremolinos.blogspot.com) y Caminos Abiertos (http://revistacaminosabiertos.blogspot.com), así como en la revista Visión Universitaria (México, 2006), entre otras. Además, mantiene el blog Animación Mexicana en http://animacionenmexico.blogspot.com. === Textos del poemario inédito Casi luz Antonio Arroyo Silva ======== Se irán yendo despacio como la vida las palabras. Se irán a otra parte a seguir contemplando el fin de la hojarasca entre la oscuridad del duermevela. Pronunciarán un árbol, pero será un madero flotando en tinta seca. Después marchitará no habiendo sido el eco de una bizna asombrada. Se irá yendo la vida. Y no renacerá del polvo. === El amor cuando asoma a la locura dicen que no es amor porque enciende la otra cara de lo efímero. Pero nada es eterno si furtivo languidece en el grano de trigo cuando el amor se asoma más arriba del amor y desgrana la luz de los que aman por un campo de estrellas perdidamente ausentes. === La que llega al amor y se entierra más hondo que el antídoto del amor. El veneno y la culpa, la quebrantada tregua del odio. El barro del amor y el fiel de su balanza que llegan de la vida a saciarse en su muerte. La que llega sin vida a saciarse del amor, el tajo y el machete buscando ríos blancos en la espuma del cuello, la cascada de sed cuajada en el alféizar de la sangre. La vampiresa insomne, la que huyó del vampiro azul de la mirada llegó con tres heridas al verso de Miguel. === Ay de la vida, el necio que la echó al laberinto. Qué triste el minotauro, que la supo sentada, qué asombro en su tristeza arañando el dolor de encontrarla sonriendo. Bello pájaro efímero, no sé si nos tejiste las alas de tu hambre, si volaste despacio para saciar la sed y te marchaste al punto donde el sueño se rompe en mil estalactitas. Ay de la vida, si saberla bastara y hubiera que morirla o encerrarla en el vientre para que traiga hijos, si acaso la parieran las rocas que no saben que pueden ser sepulcros y cayera de golpe su mármol florecido... Ay de la vida, quién te mandó a engendrar tentáculos hirientes sobre tu flor ingenua, para después llorarlos. Si un soplo de palabra se quedara en el corazón, oculto de latidos, prisionero de arterias y deseos quebrados, sería una burbuja o, apenas, un rostro en la burbuja asomado al reflejo, como esperando la levedad aérea de no estar en la boca. Si en la boca quedara el sabor de ese aliento no besado y durmiente que cruje en la lengüeta de un oboe como hoja reseca nada más que ser ascua del eco de una sílaba, entonces esa música sin fondo, esa entonación posible, quedaría enlazada a una fruta solar que la recuerde inmensa. Ya no basta la imagen, no basta ser un verbo en la carne ingeniosa. Quedarse más allá a mirar de la luz cómo pasa tu sombra. A ti, a tu pequeñez ingenua de maizales heridos, desde el liquen al quicio de la nada asumida, desde aquella ignorancia del árbol que deslumbra la conciencia del pájaro sobre el grano y el germen. A ti, que no transcurres porque el río olvidó tus zapatos al borde de un mar sobre las nubes y tu muerte fue inversa cuando viviste ignoto con la loza a la espalda y la razón sangrando. A ti que el corazón arrancaste del bosque y fuiste la madera que late con las hojas, carnaza que al otoño devuelve su carnada, pez en el borrón transido del asombro. Si un soplo de palabra o una burbuja tuya fuera el cuerpo de un dios. Si en la boca de un duende quedara la manzana tentando tu saliva, calzarías la misma oquedad que el zapato, el mismo soplo azul que se asoma al abismo dondequiera que vayas o te quedes o estés. ** Antonio Arroyo Silva anthonystram1957@gmail.com Escritor español (Santa Cruz de La Palma, isla de La Palma, Canarias, 1957). Licenciado en filología hispánica por la Universidad de la Laguna (http://www.ull.es) y profesor de lengua y literatura castellana. Ha sido colaborador de revistas en papel, como Artymaña, La Menstrua Alba (de Canarias) y Zurgai (de Bilbao), y de revistas digitales como la de la Sociedad de Escritores de Chile (http://sociedaddeescritoresdechile.blogspot.com), Cinosargo (http://www.cinosargo.com) y otras. Ha publicado los poemarios Las metamorfosis (Cabildo Insular de La Palma, http://www.cabildodelapalma.es; 1991), Esquina Paradise (El Vigía Editora, 2008), y Caballo de la luz (El Vigía Editora, 2010). Es vocal de la Asociación Canaria de Escritores (http://www.asociacioncanariadeescritores.org). ||||||||||||||||||||||||||| POST SCRIPTUM ||||||||||||||||||||||||||| “Sira era una muchacha extraña. No era bella, pero conocía historias verdaderamente hermosas. Solía pasarse las horas encerrada en su alcoba rodeada de libros. Decía que en ellos se hallaban todos los misterios del mundo, los más maravillosos, y también las respuestas a todas las preguntas. Supongo que por eso mi padre decidió recluirla en un monasterio”. Ana María Matute, Aranmanoth (2001). === Cómo publicar en Letralia, Tierra de Letras =========================== Antes de enviarnos algún texto para publicar en Letralia, le agradecemos leer nuestras condiciones de publicación. 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